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                    <text>El [usnto Ssmanal
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I

e

gozoso bajaba saltando de peña en
peña por la falda de La Losera,al través de
retamas y helechos, Gaspar, e1 vaquero
más fuerte, ágil y arriscado de toda aquella serranía! ... Como que le aguijoneaba el amor, cuyos
arponazos tienen poder para avivar y sacar de
tino á los más apáticos mortales y aun para hacerles andar, según suele decirse, de cabeza.
Allá abajo, en el valle que riega y fecunda el
Povares, riachuelo llamado así por los muchos
povos 6 álamos que asombran sus orillas, le esperaba, sin duda, impaciente Magdalena, moza de
veinte abriles, fresca y lozana como rosa de Mayo 1
de talle flexible como las ramas de los fresnos 1
cuyo seno tenía las turgencias de la uva verde y
cuyas aterciopeladas mejillas ostentaban el color
de las manzanas que han dado tanta nombradía
al pueblo de Pomareda.
No es menester decir que el mozo, sin otro
pensamiento que el de llegar prontó al valle, no
fijaba su atención ni en las aguas del río que, formando &lt;plumajes de espuma,, descendía, como el
UÁK

pastor, dando saltos, ni e,1 el piar de los pajarillos que, asustados, emprendían el vuelo, dejando
trémulas las ramas en que estuvieron posados 1 ni
en la hermosura del valle, sembrado de caseríos,
cuyos hogares enviaban al cielo tenues jirones de
humo, ni en et argentino sonar de las esquilas de
los ganados, ni en los cambiantes de luz con que
el sol, ya cerca de su ocaso, teñía las cumbres de
los montes, ni en la paz augusta qut, como una
oración sin palabras, se elevaba hasta el cielo desde aquellos agrestes y pintorescos parajes.
Conforme descendía Gaspar, íbase el terreno
haciendo menos abruptoi el río, que antes se retorcía rugiente y espumoso entre peñascos, se
deslizaba ahora tranquilo al pie de los árboles
frutales de innumerables huertos¡ á los helechos y
retamas sucedían las tablas de regadío, cuajadas
de hortalizas, y al silencio solemne de allá arriba,
los cantares con que los trabajadores del campo se
despedían de sus faenas cotidianas.
Cerca se destacaba ya el lugarcillo de Pomareda con sus pardos paredones, sus tejados rojizos,
su vetusto campanario, y poco distante de él 1 y junto al río, la alta y humosa chimenea de una fábrica.

�Al pasar al pie de ella Gaspar, le dirigió una
mirada rencorosa. Aquel edificio de altas y recias
paredes, como· las de una prisión; su portal fangoso y los montones de negruzcos desperdicios
que se pudrían al lado de los muros, le parecían
al vaquero algo así como una especie de profanación. Algunos años antes, el lugar en donde hubo de construirse la fábrica era un verde prado
sobre el cual extendían sus copas, pobladas de
pájaros, hasta una docena de olmos seculares; el
río formaba allí un apacible remanso de agua cristalina, cuya temblorosa superficie dejaba ver hasta
las más menudas pedrezuelas del cauce. En aquella pradera, cuando muchacho, con otros chicuelos de su edad, fueron los juegos de Gaspar; á la
sombra de los olmos, ya desaparecidos, se hablaron por primera vez de amores él y Magdalena...
¡Y todo lo había invadido, manchado, deshonrado
aquel monstruo que resollaba como una mala bestia tras de los murallones de ladrillo! ... El hacha
abatió los grandes árboles, el césped no nacía ya
en la tierra pegajosa, surcada por hondos relejes,
y el río, antes tan límpido y transparente, era
ahora como sucia charca, en cuyas aguas, enturbiándolas, flotaban los sucios detritus de la fábrica.
- ¡Gruñe, gruñe! - rezongó Gaspar, amenazándola con el puño.
De cuatro zancadas salvó la distancia que le
separaba del lugar y entróse por las tortuosas callejuelas, sumidas ya en la semiobscuridad del
crepúsculo.

Yo le dije-: «Esta noche te quedas tú al cuido
del ganado. Mañana, poco después de salir el sol,
estaré de vuelta. Y aquí me tienes... Además,
queda decirte una cosa...
-¿Qué cosa?
- Una que me retoza de alegría en el pecho.
- Habla, hombre.
Pues ya se ve que hablaría; como que no se le
cocía el pan con el ansia de contárselo todo á
Magdalena.
- Figúrate que el amo - así me lo ha dicho
Bias - anda diciendo que ha de ponerme á mí de
mayoral de toda la hacienda que tiene en Pomareda. Cuando eso llegue, que por lo visto será allá
para San Miguel, no tendré que ir y venir, como
ahora, detrás del ganado: hoy acá, mañana allá,
siempre por lo más áspero de la sierra ... Viviré
en el pueblo y, con mi salario y la poca herencia
que me dejaron años atrás mis padres ( que estén
en gloria) .. . si tú quieres, ni los propios reyes lo
han de pasar mejor que nosotros. Conque, ya lo
sabes; por Nochebuena podemos estar casados ...
¿Qué me dices?
Conforme hablaba el vaquero, el semblante de
Magdalena adquiría marcada expresión de intranquilidad. Tras larga pausa, en que la moza ator-mentó con sus dedos nerviosillos el borde del delantal, dijo arrastrando las palabras que difícilmente salían de sus labios, y sin mirar frente á
frente al pastor.
- Yo, Gaspar, me alegro mucho de eso que
me dices. Ya sabes que te quiero bien... Pero mi
madre á nadie tiene más que á mí; va ya para
* **
vieja; con su trabajo sólo no podría vivir, y si yo
A la puerta de una pobre casucha, pero á la la dejo ...
- ¡Dejarla! Siendo tú mi mujer, ella será mi
cual daban alegría el aseo del portal, la ancha faja
de reciente enjalbegado que figuraba como doble madre.
- Ya sé que eres muy buena persona, pero
marco de la puerta y dos ventanas de madera
pintadas de verde, estaba en pie Magdalena, cu:ya yo soy joven todavía; puedo ayudarla, y para ella
gentil figura se destacaba vigorosa, gracias al res- sería un dolor no ser el ama de su casa . .. Más
adelante ... dentro de un par de años ...
plandor que salía de la casa.
- ¡Dos años!
- ¡Magdalena! - dijo con voz contenida el
- Acaso antes. El tiempo se pasa pronto, y si
pastor.
- ¡Tú! - exclamó la moza con más extrañeza tú no te arrepientes ...
¡Arrepentirse él!; aunque tuviera que esperar
que alegría. Y luego siguió-: En lo que menos
diez años.
pensaba ahora era en verte.
- Tú no te has percatado aún - dijo - de lo
- ¿De modo - replicó con cierto despecho
que eres para mi . .. Pero, ¿por qué esperar? LueGaspar - que no te acordabas de mí?
- Tampoco tú te acordarás de mí á todas go, por mucho que trabajéis tu madre y tú, ¿cómo
podréis vivir? Yo no quiero que pases hambre.
horas.
- Por esa parte - saltó Magdalena con cier- Yo, como te tengo metida aquí dentro dijo el vaquero dándose en el pecho-, ni un solo to dejo de orgullo - no hay cuidado. Yo no he de
casarme para que mi marido me mate el hambre.
instante te apartas de mi memoria.
- ¡Puede! - contestó ella entre desdeñosa y Tengo yo cinco dedos en cada mano para ganarme
un pedazo de pan.
lisonjeada.
- ¿Has creído - replicó todo turbado el mozo
- Tú - siguió él - tienes muchas cosas en
que pensar: hablas con tu madre, con tus amigas, - que lo que te he dicho es por rebajarte?
Y con acento que revelaba su emoción, siguió
con la gente que pasa; pero yo, allá arriba, en lo
alto de la sierra, ¿qué he de traer en el pensa- el pastor haciendo calurosas protestas de su cariño. ¡Ofenderla él que la miraba con el mismo resmiento si no es á ti?
peto que á la Virgen de la Peña! Si dijo aquello
- ¿Y cómo ha sido el venir ahora?
del hambre fué porque creía que á las mujeres les
- ror verte.
faltaban las fuerzas para ganarse la vida. Para eso
- ¿De \·cras?
- Sí; nada más que por eso. Dos meses se han están los hombres, que tienen buenos brazos y recumplido desde que bajé la última vez al pueblo. sistencia. ¡Co·n cuánto afán y con qué bríos trabaDos años se me han hecho. Ayer llegó á mi choza jaría para ella!
- Ya te he dicho - contestó amansada MagBias, el de la Alameda; iba por encargo del amo
para llevar unas reses al matadero de la ciudad. dalena - que en lo tocante al trabajo, como yo

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..

tenga salud, no ha de faltarme. Con lo poco que
nos da el huerto y con el jornal de la fábrica ...
- ¿El jornal de... ? ¿Tú vas á entrar en la fábrica?
- Y o, sí; desde el lunes que viene. Pero ¿por
qué pones e~a cara? Pues hijo, ni que fuese á meterme en el mfierno.
, Como un infierno miraba él aquel edificio sombno p_or cuyas ventanas salían rugidos de fiera
h~mbnenta y cuya chimenea manchaba el azul del
cielo con sus bocanadas de humo. No sabía por
qué; pero era lo cierto que le tenía á la fábrica
una tirria...

- Si yo pudiese, si pudiese, ni ladrillo sobre
ladrillo había de quedar de ella.
- ¿Se toma el fresco? - dijo en aquel momento un hombre alto, enjuto, que blandía en su mano
derecha una vara.
- ¡Hola, tío Saltamontes!
- Aquí se está mejor que allá arriba, ¿verdad?
- Y acompañó su pregunta con risilla picaresca.
- C laro que sí. .. Y usted, ¿va á parar mucho
en el pueblo?
- El sábado iré con unas caroas de vino á la
Alameda. Si estás entonces en L~ Losera echaremos juntos un cigarro en tu chozo.

�- ¿Tú que le has dicho? ... - preguntó á su
hija la señora Juana.
- La verdad, yo - balbuceó la moza - necesito, antes de casarme, ganar algo, hacerme ropa...
Ahora, con rl jornal de la fábrica, podré vestirme.
Además, dos años se pasan pronto.
- Dos siglos me parecerán á mí.
- \'amos - intervino la madre-, puesto que
os queréis, porque tú le quieres, ¿no es cierto?
- Y o ya le he dicho...
- Puesto que os queréis, se hará la boda para
el otro San Juan.
- Largo es; ¡más de un año!
- Todo llega, hijo; todo pasa y se queda atrás...
y ha$ta se olvida... Para San Juan del año que
viene será tu mujer.
Púsose .Magdalrna á mirar fijamente al suelo,
como si en él se le hubiera perdido alguna cosa, y
Gaspar, después de rascarse las greñas y de arreglarse con movimiento maquinal la faja, dijo con
firmeza:
- Está dicho: de San Juan en un año, la boda.

***

_ ¡Magdalena! - gritó una voz de mujer dentro de la casa.
_ ¡Mande usted, madre! - contestó la moza.
_ ¿Qué haces ahí?
.
_ Estoy hablando con Gaspar y el tto Salta~n~.
h
_ Ea - dijo éste-, hasta el sábado... y a ora que aproveche-; y se alejó, agitando su vara
de arriero.

** *
_ •Calle!
- exclamó saliendo de la casa la ma1
dre de 1fagdalena - , ¿tú por aquí, Gaspar? .
_ Sí, señora Juana. lle tenido que ba¡ar al
pueblo...
- Entra, hombre, entra.
.
_
Frisaba la señora Juana en los cincuenta anos:
era alta y flaca, el rostro color de barro, surcado
de hondas arrugas, canoso el_ cabello y negros Y
de extraordinaria viveza los o¡os.
Bien se echaba de ver, mirándola con alguna
atención, que no era mujer aquella de las que se
ahogan en poca agua. Los rudos embates de la
vida no pudieron abatirla; las penas arrugaron su
rostro, pero sin quebrantar la_ forta_Ieza de su corazón. Ni la muerte de su mando, ~1, antes, la_ pérdida de su hijo, que hecho una p1lt~afa volvió d_e
Cuba para morir en Pomared~, _hubieron ~e. qmtarle su vigor. Era menester vivir, y para Vl\lr luchar y la señora Juana seguía luchando por su
,·ida' y por la de su hija. En ella se reconcentraba
toda la savia de sus afectos; era 11agdalena como
el brote florido de aquel árbol de negra corteza.

·q~é

Je·

.......

to~~do

· · ~ ¿-P~r~
~~~¡¡ h~~
tú á la fábrica? - decía la señora Juana contestando á las
obstinadas denegaciones de Gaspar - . Las carn&lt;:s
se me abren cuando ,·eo yo á mi Magdalena venir

medio arrecida del monte de buscar una carga de
leña, ó sudando la gota gorda por el v_erano entre
las mieses. ¡Hija de mi alma! En camlHo ahora, en
la tabrica, estará como una reina. Allí da gus~o.
•Qué galerías de cristales! ¡Qué estufas en el m~ierno! ¿Y el trabajo? .. . ¡Vaya una c?s~! Hazte
cuenta de que las obreras se pasan el d1a ¡ugando,
que juguetes parecen aquellos telares, ó com? se
llamen, en que bailan los cordones de colores_, ¡untándose unos con otros, trenzándose y haciendo
mil figuras á cual más vistosa.... Y luego,_ no t_e
vayas á creer. .. ¡seis reales de J?rnal! .. Dime tu,
•adónde va una mujer á ganar seis reales?.:. Aho:
~a cuando murió la hija de la señá Catahna, as1
hlbía de mozas (y juntaba y separaba los dedos),
que querían entrar en la fábrica. Gracias á que me
agarré á buenas aldabas.. .
_ Con todo, yo... Vamos, que el campo es
mejor: el campo no da cordon~s, ni esas cosas que
usted dice; pero da flores, espigas y frutas ... y da
también salud y alegría... Mir~ usted á todas las
mozas que trabajan en la fábrica ... Todas están
sin colores, desmirriadas . .. echadas á perder.
- Esas - saltó 1kgdalena - son v_oces qu_e
hacen correr las envidiosas que no han sido admitidas en los talleres.
- Bueno - siguió el pastor - ; ello durará
poco. Cuando Magdalena se case, digo, cuando
quiera casarse conmigo... si es que usted cree que
yo la merezco.
•
Sonrióse la señora Juana y contestó:
- Si ella es gustosa. . .
,
_ Ya se lo he dicho: para Nochebuena podia
ser la boda. El amo, ya lo sabe ella, \'a á encargarme de todo lo que tiene en Pomareda ... Para entonces no andaré yo como ahora tras el ganado: • •
Pero ~lagdalena - siguió con pena_ Gas par_-:- dice
que hasta dentro de dos años ... S1 ~e qms1e~a la
mitad de lo que yo la quiero, más pm,a tendna.. - ,

Entre mohíno y esperanzado salió el vaquero
de la casa. Apenas hubo salvado el umbral, Magdalena, encarándose con la señora Juana, la espetó
con mal modo:
- ¿Por qué le ha dado usted palabra, madre?
- ¡Cómo! ¿Ahora salimos con esas? ¿No le
quieres?
- As! como para casarme ... en seguida...
- Dentro de un año no es tan pronto.
-Y luego ...
- Luego, ¿qué?
- Nada.
- ¿Por qué le has hecho cara entonces?
- El fué quien machacó tanto ...
- Gaspar es bueno, trabajador, buen mozo. Su
amo, ya lo has oído, le va á aumentar el jornal. ..
Sus padres le dejaron algo...
- Buen provecho le haga.
:Miró la señora Juana á su hija y, después de
una pausa, afirmó lentamente:
- Magdalena, tú no quieres á Gaspar.
- Yo no he dicho...
- Tú quieres á otro.
- ¡Qué idea! Le aseguro á usted que ...
- Mal haces en ocultármelo ... En fin, más
días hay que longanizas. Ya lo sabré yo; ni el fuego ni el cariño pueden estar ocultos mucho tiempo. De todos modos, yo moriría tranquila dejándote casada con Gaspar.
*

* *

Cenaron: con el bocado en la boca subió Magdalena al camaranchón que le servía de alcoba.
Muy despacio, y sin poner en ello el pensamiento, fué despojándose de sus pobres ropas. Ciertamente, aquel hermoso cuerpo, aquel seno apretatado y turgente, aquellas caderas de cunas estatuarias, más parecían haber sido formadas para
envolverse en finísimas holandas que en el burdo
tejido de lienzo casero.
No se cuidaba ella en aquel momento de sus
encantos, ni quizás pensó nunca en que los po,seía. Una vez desnuda, santiguóse maquinalmente

y se acostó, arrebujándose entre las toscas sába-

nas del lecho.
«¡Gaspar! ¡Qué fastidioso con su afán de casarse! ¿Que era bueno, y honrado y trabajador?...
¿Y qué? ¿Acaso no había en el mundo otros muchos hombres trabajadores, honrados y buenos? Y
luego tan tosco; bien se conocía que andaba siempre entre breñas, sin más trato ni roce que el de
las reses bravas. Entre él. .. ,y el otro, ¡qué diferencia! ¡El otro! Tan compuesto siempre, con su
bigote tan sedoso, sus ojos tan pícaros y aquella labia tan graciosa ... ¡Qué de cosas dulces le
decía cuando ella, contoneándose con el cántaro
á la cabeza, iba á buscar agua á la fuente! Todas
las mozas le miraban con amorosa codicia. Pero
él, ¡oh!, 11agdalena lo sabía. ¿Qué mujer se engaña en lo tocante.á la impresión que produce en los
hombres? ... El la prefería á todas las mozas del
pueblo... Bien segura estaba de ello.•
Y en estas dulces imaginaciones, en las cuales
figuraba en primer término, siempre, el otro, fué
sumiéndose, sumiéndose en las deliciosas profundidades del sueño...

*

* *
Ya el sol iluminaba el valle, asaeteando, con
sus flechas de oro, hasta lo más intrincado de robledales y alamedas, y formando reflejos irisados
en las cascadas y remansos del río, cuando 1fagdalena, fresca y colorada, asomóse á la ventana
de su zaquizamí.
A poco, por lo alto de la empinada callejuela,
apareció Gas par, con su pellico de borrego ceñido
al cuerpo, sus abarcas de cuero, su manta terciada
y el recio garrote pendiente de un brazo. Al verle,
Magdalena hizo un movimiento, como para retirarse; pero, advirtiendo que el pastor la había visto, siguió asomada.
- Adiós, Magrlalena - dijo el pastor.
- Anda con Dios-le respondió la muchacha.
- ¡Acuérdate, para San Juan!
- Eso está todavía debajo de muchas nubes - replicó ella, riéndose.
* .

* *

No, aunque pasaran muchos años, Gaspar no
variaría: la querría siempre. ¿Cómo vivir sin la esperanza de que Magdalena fuese su mujer, el dueño de su hogar, la madre de sus hijos?
Y, así pensando, pasó por delante de la fábrica,
cuya maquinaria resollaba como siempre, lanzando
por su alta chimenea densas espirales de humo.
En aquel instante, el portalón del sombrío edificio se iba tragando los obreros y obreras que
acudían al trabajo.

II
Desde que Vicente, el Madrileño, según le llamaban en Pomareda, llegó al lugar, la juventud
dorada del pueblo cambió radicalmente de costumbres, de gustos y de modas. \'icen te fué, desde el primer momento, el •personaje reinante•:
todos los mozos le imitaban; todos recogían sus
dichos y sus cantares. ¿Por quién, sino por él, se
trocaron los antiguos calzones por pantalones de
odalisca? ¿Quién desterró de todas las cabezas las
monteras de pellejo, sustituyéndolas por sombre-

�.tos cordobeses? ¿Quién hizo que el barbero del lugar cortase las greñas á lo chulesco, con los correspondientes tufos y persianas?
En el breve espacio de unos cuantos meses, la
presencia de Vicente había hecho una revolución
en Pomareda. Las antiguas danzas en que, hombres y mujeres, saltaban á honesta distancia, haciendo con los pies complicados trenzados y dando ágiles zapatetas, estaban ya relegadas al olvido. Ahora, mozas y mozos, estrechamente abrazados, «se marcaban&gt; schotis y mazurcas, ni más
ni menos que las parejas chulapas de Madrid en
los Viveros ó en las Ventas del Espíritu Santo.
Las rústicas canciones serranas no alegraban ya
los sotos y praderas. En su lugar resonaban los
tangos, importados por Vicente, de los teatrillos
de Madrid. Ni divertía á la mocedad pomaredense el juego de la pelota ni el de la barra. Una taberna, la de la Rufa, convertida en cafetucho, reunía dentro de sus ennegrecidas paredes, durante las largas tardes de los domingos, á aquellos
trabajadores de rostros curtidos por el viento y el
sol. Hasta por iniciativa del forastero se celebraban de cuando en cuando meetings socialistas...
Los dueños de la fábrica le trajeron á Pomareda µara que se encargase de los aparatos eléctricos. Era el tal un obrero inteligente, engreído
con su of½cio, guapo de cara, gentil de cuerro,
aunque no de mucha estatura. Vestía con esmero
á lo chulesco, cantaba con estilo, tocaba la guitarra y, cuando llegaba el caso, sabía tirar un duro.
Los mozos le respetaban, porque, en dos ó tres
camorras que le armaron recién llegado al pueblo, bien claro demostró que no era hombre que
se dejaba mojar la oreja. Un día tuvo él solo á
raya, con su navaja, á media docena de los más
valentones del pueblo ... Desde entonces, como
le temían, le adulaban. De las muchachas casaderas no había una que mirase con malos ojos al forastero. Tenía un «aquel &gt;, según ellas, que á todas
las traía 1·evueltas y alborotadas.

biente de los talleres, influía poderosamente sobre
su hermosura. Lo que había perdido en robustez
y apariencias de salud lo había ganado en finura y
suavidad de color y de facciones. No tenían sus
mejillas aquella tonalidad de las manzanas de la
sierra, sino el matiz ligeramente rosado de las llamadas flores de té, cultivadas en la tibia atmósfera de los invernaderos. Parecían más grandes sus
ojos, más delicada su belleza...
***

Cuantas muchachas del pueblo entraban á trabajar en la fábrica perdían al poco tiempo su silvestre lozanía. Y al uecir de don Rufino, el médico de Pomareda, sobraban motivos para ello. Había que oirle cuando, con su vozarrón destemplado,
hablaba de la industria que como una plaga había
caído sobre el pueblo. Aquello era un asesinato
consentido por las leyes.
- Estos imbéciles-solía decir furioso-, por
unos cuantos reales mandan á sus hijas al matadero...
Aseguraba que el polvillo que se desprendía
de los algodones y las lanas, coloreados por sustancias dañinas, respirado de continuo, atacaba y
destruía los pulmones. Entre aquellos hilos de colorines que se agitaban en rítmico movimiento, tejiendo complicadas pasamanerías, bailaba la muerte su lúgubre danza. . . Así, por lo menos, lo afirmaba el galeno del lugar.
Pero nadie hacía caso en Pomareda de las observaciones del médico. Eso del enfermar y del
morir, ¿quién podía adivinarlo? Lo que estaba de
Dios ... Si en el espacio de tres años habían muerto
algunas obreras, y si otras de las que trabajaban
en los talleres estaban desmirriadas y flacuchas,
¿qué culpa tenía la fábrica? Lo mismo les habría
sucedido si hubiesen estado trabajando en el campo. Y cono los jornales se pagaban puntualmente,
y aunque ruinPs, eran muy superiores á los que se
cobraban por las labores agrícolas, en cuanto la
muerte ó la enfermedad hacían alguna baja en las
*
filas de las obreras, por docenas se contaban .las
* *
La única que se mostraba desdeñosa con el fo- aspirantes á ocupar los puestos vacíos.
rastero era Magdalena. «¿A mí,ese fantasioso? ¡Que
*
* *
se quite de delante! &gt; Pero otra le quedaba. ¿Por
Como queda dicho, llevaba Magdalena un mes
qué, si no, se ponía encendida como una amapola
cuando él, saliéndola al paso y echándose atrás el respirando el aire emponzoñado de la fábrica. Tosombrero, le decía con aquel dejo madrileño tan das las mañanas, al dar las siete, entraba con sus
gracioso: «¡Olé, el cuerpo más bonito de la Sie- compañeras en los talleres. Ningún día dejaba de
rra! ¡Bendita sea la madre que la echó á usted al encontrar, ya en los alrededores del edificio, ó en
mundo!•, y otros piropos que á ella le sabían á el sucio portalón, ó en la escalera que conducía al
gloria, por más que, al oírlos, arrugase el entrece- piso superior, en que funcionaban los telares, á Vijo y frunciese la boca con un mohín de disgusto? cente, con su traje azul de mecánico. El joven
Segura estaba de que, aun cuando á todas las aprovechaba siempre el encuentro para recrear los
mozas las piropeaba el tunante del electricista, oídos de la moza con los mejores requiebros de su
solamente le salían del corazón las flores que á repertorio. Pasaba ella seria y erguida, fingiendo
no hacer caso del galán; quedábase él, hasta perella, á Magdalena, le echaba.
. Y después, en su casa, en el retiro de su alco- derla de vista, repitiendo sus chicoleos, y cuando
ba, ¡con qué deleitoso contentamiento saboreaba la muchacha estaba segura de no ser vista por el
las dulces palabras que, como gotas de miel, ha- galanteador, dejaba que resplandeciesen en su rostro la satisfacción y el contento. Cuando se ponía
bía recogido en su memorial
á la tarea, sus compañeras, unas envidiosas, otras
*
despechadas, la asaeteaban con sus pullas y alu* *
Un mes bien contado llevaba la moza traba- siones.
- La verdad es - le decía una mañana la Fejando en la fábrica, y harto se echaba de ver que
el cambio de vida, antes rústica y al aire libre, y lisa, una rubia de cara pecosa y greñas rojizas,
al presente entre cristales y saturada por el am- cuyo telar estaba al lado del de Magdalena - que

le tienes luquito... Cuando te ve, parece que quiere comerte con los ojos.
- ¡Como no me coma! .. .
-Pues hija, más de dos y más de
tres ... si él abriera la boca...
- Por mí, que la abra ó que la
cierre me es igual.
- Déjala, Felisa - saltó la Morucha, hembra de voz hombruna que se
ocupaba en llevar y traer paquetes-.
Muchas hay que, aun cuando se estén
recomiendo por un hombre, hacen
que le desprecian.
- Dices bien - apumó otra-;
quien desprecia, comprar quiere.
Magdalena no contestaba. Aquellos reconcomios de sus compañeras
no sólo no la molestaban, sino que lisonjeaban su orgullo. El envidiado,
con el placer de los envidiosos se go- ·
za... No es este el menor tormento
de la envidia.

***

\

..

;¡,;,i.
....

----·
,,

Diálogos como el anterior se repetían á menudo. Una mañana, al subir
la escalera del taller, Magdalena, que llegaba con
un poco de retraso, resbaló en uno de los escalones, y quizás los hubiera rodado todos á no estar
allí, á punto para cogerla entre sus brazos y levantarla, Vicente, que como de costumbre, la esperaba para verla pasar.
- ¿Se ha hecho usted daño? - dijo con cariño
y reteniéndola junto á sí más tiempo del que era
preciso.
- No, no ha sido nada - contestó Magdalena desasiéndose, mientras su rostro se teñía del
color de las cerezas.
- Creí-replicó el Madrileño-. Si no da «la
casualidad&gt; de que estoy cerca...
- Sí, es cierto... Gracias - murmuró la jo\'Cn, y echó á correr escaleras arriba.
Al llegar á lo alto, se volvió y dirigió al mecánico una rápida mirada, pero eri la cual Vicente
creyó ver, y vió en efecto, como á la luz de un relámpago, el tesoro de amor que en el fondo de su
corazón guardaba para él la linda muchacha.
***

Cuando las llamas del Amor prenden en un
alma, vanos son los mayores esfuerzos para atajar
el incendio. Deberes, respetos, salud, honra;· todo
se quema y consume en la devoradora hoguera.
_Ma~dalena no fué la excepción de esta regla
cas1 umversal. ¿De qué podían servir sus fingidos
desdenes? ¡Pobre artificio incapaz de resistir mucho tiempo á la incontrastable pasión! ¿Por qué no
había d e corresponderá aquel cariño que el joven
con tanta i_nsistencia y humildad le ofrecía, cuand? era lo cierto que ella, desde el primer día que
v1ó al forastero, tenía su recuerdo como hincado
en la _memoria? Con Gaspar no tenía ningún comp_rom1so forn~al. ¿Que eran novios? ¿Y qué? No sena ella la pnmera que dejaba unas relaciones por
otras. Había querido y seguía queriendo bien á
Gaspar; pero lo que sentía por Vicente nunca lo
había sentido por el vaquero. ¿Qué tenía que ver
la buena amistad que á éste le tenía, con la pla-

centera inquietud, con el goce ama1·go, el dulce
tormento, la sabrosa congoja que se apoderaba de
todo su sér cuando, por la noche, al salir de la fábrica, iba camino de su casa oyendo las palabras
apasionadas que el electricista, ducho en las artes
de enamorar, le iba dejando caer en el oído?
*

*

*

- Lo que estás haciendo - · decía á l\faodalena su madre - no tiene perdón de Dios. ..'\Qué
sabes tú quién es este hombre?
- Le quiero - respondía obstinadamente la
muchacha.
- La gente murmura, y con razón . ..
- Le quiero.
·
- En Madrid tendrá su novia, y quién sabe si
algo más que novia. Créeme, la gente madrileña
se burla ·de la de los pueblos.
- Le quiero.
Y con esta razón, «le quiero &gt;, razón suprema,
verdadero imperativo categórico ante el cual las
almas se doblegan corno las cañas ante el viento,
contestaba la moza á todas las sensatas amonestaciones de su madre.
*
* *

Los mozos y mozas de la aldea no se daban
punto de reposo en la poco caritativa tarea de despellejar con sus murmuraciones á la enamorada
joven: los hombres que en balde la habían cortejado, por despecho; las mujeres, por envidia. «¡La
formal, la desdeñosa! Porque un hombre la había
soltado cuatro lagoterías, ya estaba sin juicio...
¡La mosquita muerta! Cualquiera se fía det" agua
mansa... ¡Pobre Gaspar! ¡Bien se la estaban jugando de puño! . .. •
Y en el taller y en la fuente, y al salir de la
iglesia los domingos, y en portales y cocinas, las
hembras de Pomareda, que en esto del morder son
lo mismo que las de las ciudades, no perdonaban
ocasión de maltratar con sus lenguas venenosas á
Magdalena.

�Pero, ¿qué se le daba á ella de la maledicencia de sus convecinas? Ni siquiera se percataba de
sus dichos. Sólo en el Madrileño pensaba, para él
sólo vivía.
Y bien cierto estaba de ello el taimado mecánico. ¡Q.ué risita de satisfacción la suya cuando
alguien le decía que Magdalena «estaba por él!,
¡Con qué medias palabras, reticencias y guiños
significativos alardeaba de su victoria! Su actitud
podía traducirse por estas palabras: • ¡Si yo quisiera! . .. ,
Y no mentía; quiso... y los hechos le dieron
la razón.

***
Fué en una tarde del mes de Agosto, la tarde
del día de la Asunción. La gente de Pomareda celebraba la festividad de la Virgen, esparciéndose
por los alrededores del pueblo y engullendo sabrosos bocados, rociados con abundantes tragos
de vino; que en la sierra, como en el llano, la merendola y la borrachera son prácticas venerandas
del culto religioso.
Vicente no quiso ir con sus compañeros; prefería pasear con Magdalena, con su Magdalena,
lejos de la algazara de las meriendas. La señora
Juana había ido aquel día en busca de una carga
de fruta á la Alameda, de modo que la moza tenía
toda la tarde por suya. Juntos los dos, el mecánico y su novia, hablando bajo, el brazo de él apretando el pecho de ella y mirándose mutuamente á
los ojos, tomaron por el solitario camino que va á
terminar en la fuente de la Encina.
Extendíase la tortuosa senda, primero, entre
las peñas en que el pueblo se asienta; salvaba después el río por un puente formado por maderos
carcomidos; se retorcía entre callejuelas, formadas
por tapias de huertos, á cuyas bardas asomaban

sus copas, cargadas de fruto verde, los manzanos;
cruzaba luego una aterciopelada pradera, y se entraba, por último, en. las espesuras de un sombrío
robledal.
Allí, entre altos peñascos que tapizaban helechos y asombraba una encina, único árbol de esta
especie entre innumerables robles, brotaba un manantial de agua transparente y frigidísima.
Solamente interrumpía el silencio de aquel paraje !! litario, aromado por la menta y el tomillo,
el rumor monótono de la fuente.
- Sentémonos aquí - dijo el Madrileño, eli
giendo un ribazo cubierto de hierba, al que servía
como de respaldo el tronco de la encina.
- Debemos vol vernos-replicó Magdalena-.
Está esto tan solitario y tan lejos del pueblo...
- No son más que las seis - la interrumpió
el mecánico, sacando el reloj - . Podemos estar
aquí hasta las siete... Luego, en media hora...
apretando el paso.. .
- Tengo miedo - murmuró Magdalena.
- ¿Miedo, estando conmigo?
La joven no contestó.
- ¿No me respondes? Es la primera vez que
nos hablamos. .. así. . . á solas. En el pueblo siempre hay ojos que atisban detrás de. las ventanas,
oídos que escuchan por las rendijas de las puertas ... En cambio ahora, tú y yo juntos, sin más
testigos que estas peñas y estos árboles... ¿No te
gusta estar á mi lado?
¿Qué placer podía existir para ella mayor que
tenerle junto á sí? Lo que deseaba era eso ... no
apartarse jamás de él. ..
- Sin ti - dijo, mirándole fija é intensamente
á los ojos - no podría vivir.
Y lo afirmaba con tan ingenua sinceridad, que
Vicente sintió allá, en las profundidades de su sér,
algo así como un leve estremecimiento. Pero aquello pasó pronto. En el electricista faltaba el verdadero amor, que todo lo disculpa; corrompido
por sus triunfos fáciles de Tenorio de bajo vuelo,
aquella «paleta, sólo era para él lo que para el
glotón de paladar estragado una comida vulgar,
pero sabrosamente aderezada. Para ella, por el
contrario, el forastero era la realización de sus vagos y confusos ensueños, algo así como el hermoso caballero que iba á sacar de su encantamiento
á las doncellas de los cuentos que su abuela le
contara cuando la dormía sobre sus rodillas. Porque en Magdalena, como en toda mujer, princesa ó
pastora - y más en las pastoras que en las princesas-, había una gran cantidad de romanticismo.
La tarde caía y ellos, entretenidos en la charla, cada vez más íntima, de sus amores, no repararon en que el sol no doraba ya las cumbres de
la sierra, ni en que los pajarillos se daban á su
modo las buenas noches, entre las frondosidades
del robledal.
Aunque estaban seguros de que nadie podía
oírles, hablaban tan bajo y tan cerca los labios que
apenas si el aire podía pasar entre ellos. Al cabo
la conversación cesó y las bocas se juntaron.
***
- ¡ Dios mío! - murmuró Magdalena, desasiéndose de los brazos del joven-. ¡Ya es dc&gt; noche! - Y luego, con voz de sollozo, siguió - : ¡Qué
va á ser ahora de mí!

Enjugándole á besos las lágrimas, Vicente le
susurraba cariñoso:
- No llores; ahora te quiero más que antes.
- ¿Y me querrás siempre?
- ¡Siempre!
- ¿file lo juras?
El forastero lo juró hasta por su madre. ¿Qué
le importaba l. él juramento más ó menos? ... ¡Los
había hecho tantas veces!
- ¿Por esta cruz? - dijo la muchacha, sacando una crucecilla de plata del seno, que blanqueaba entre la abertura del corpiño, descompuesto
por las atrevidas manos del amante.
- ¡Por esa cruz!
- Bésala.
Besóla el galán, la besó también Magdalena, y
la guardó después la joven entre las redondeces
de su prcho, sobre el cual ajustó, avergonzada y
temblorosa, los pliegues d~l pañuelo.
***
Ciñéndole él la cintura, v con la cabeza ella
apoyada en el hombro del mozo, salieron lentamente del robledal, que para ambos acababa de
ser el Paraíso. Al llegar al claro, Magdalena miró
instintivamente hacia las fogatas que ardían en las
alturas de La Losera; le parecieron ojos de fuego
que la miraban furiosos desde la obscura lejanía.
Sin duda, alguna de aquellas hogueras ardía delante de la choza de Gaspar.
- ¿Por qué tiemblas? ¿Tienes miedo?
- No - contestó la joven-; es el fresco de
la noche lo que me hace temblar.
- Acércate más á mí, que yo te daré calor
con mi cuerpo.
Las luces del lugar formaban á lo lejos como
una constelación que se hubiese caído del cielo. De
cuando en cuando el aire, blando y perezoso, cargado de olores recogidos en los vecinos tomillares, traía á los oídos de la enamorada pareja como
jirones de canciones.
En el momento en que los dos amantes cruzaban el río por el puente de madera, sintieron detrás de ellos las pisadas de varias caballerías. Jinete en la que marchaba delante venía un hombre, á quien Magdalena conoció en seguida.
- Es el tío Saltamontes - dijo toda asustada.
Era, en efecto, el tío Saltamontes, el hombre
más cazurro y metijoso de toda la serranía. Se dedicaba á portear vino por las aldeas de la sierra,
y como acostumbraba á pasar por el puesto de La
Losera, más de una vez había traído á la joven recados del vaquero.
- Va á conocerme -- dijo la moza.
El tío Saltamontes, capitaneando su recua, estaba ya dentro del puente. Los amantes, en la imposibilidad de esquivar las miradas del arriero, no
pudieron hacer otra cosa que arrimarse lo más que
les fué posible al rústico pretil formado por troncos de árbol.
- ¡Buenas noches! - dijo el arriero.
- Buenas noches - contestó Vicente, mientras Magdalena procuraba ocultar el rostro.
- Se viene de paseo, ¿eh? ... Aquí da gusto,
¿verdad? Sin luz y sin moscas.. .
El hombre había detenido su cabalgadura.
- ¿Tiene usted por casualidad un mixto, buen
amigo? - dijo tratando de ver la cara de la joven.

- No fumo - respondió con tono impaciente
el mecánico.
- ¡Bueno!; tendré paciencia. En todo el camino no he podido fumar. Me dejé los mixtos en
el chozo de un pastor. .. allá arriba, en La Losera ... Ea, buenas noches y disimular. ..
Y sin decir más palabra, arreó á la mula. Pronto el tío Saltamontes y su recua fueron poco á
poco desapareciendo entre las callejas de los
huertos.
- Me ha conocido - pensó Magdalena.
Y siguió caminando hacia el lugar, silenciosa
y entristecida.

III
Después de aquel día, el amor, cada vez más
impetuoso de Magdalena, prescindió de toda prudencia. Para ella no había más que Vicente en el
mundo; lo demás le importaba poco. Se aseguraba
en el pueblo que más de un amanecer se había
visto al Madrileño saltar las tapias del corral de la
casa de la señora Juana.
A todo esto, la moza se desmejoraba con espantosa rapidez: los ojos le brillaban cada vez más,
parecían mayores, más expresivos, más hermosos;
pero las mejillas tenían el color amarillento de la
cera y los labios estaban marchitos.
Seguía trabajando en la fábrica, mas no abría
allí la boca ni para saludar á sus compañeras. A
la hostilidad de éstas, correspondía Magdalena
con indiferencia no fingida. Porque era lo cierto,
que en las largas horas de trabajo, mientras danzaban delante de sus ojos los cordones de colorines, su pensamiento vagaba muy lejos de los telares. Pensaba en él, en aquel hombre que la tenía embrujada y que no pagaba el cariño que ella
le tenía.
No eran pasados aun dos meses desde que
Magdalena hubo de hacerle generosa donación de
su cuerpo y de su alma, y ya el mecánico comenzaba á mostrarse tibio y hasta malhumorado con
ella. Dejaba algunos días de esperarla á la salida
del trabajo, y rara vez la aguardaba por las mañanas á la hora de entrar en el taller.
En tres días no le había echado la vista encima. Sin duda, Vicente esquivaba hablar con ella.
Y no era eso lo peor. Amigas bien intencionadas
le iban á menudo con el cuento de que el mecánico se pasaba las horas muertas en el cafetín de
la Rufa, una viuda fresca, ajamonada y todavía de
buen ver, que al oir los requiebros del Madrileño
se ponía tan melosa como los pasteles que servían
de banquete á las moscas del establecimiento.
Atormentada por los celos, martirizada por el
temor de perder el cariño de aquel hombre, al
cual se lo había sacrificado todo, ni dormía ni sosegaba.
- Vas á enfermar - le decía su madre, acon~
gojada al ver el cambio que en poco tiempo había
sufrido el semblante de su hija.
- ¡Mejor! ¡Ojalá me muera!
- Ese condenado de hombre ha debido de
darte algún bebedizo que te ha vuelto loca. ¡Maldita la hora en que vino á Pomareda!
- Ya le he dicho á usted, madre, que le quiero; que sin él, ni puedo, ni deseo vivir.
¿Y si te engaña? ... Ya oyes lo que dicen.

�- Aunque me engañe, aunque me insulte y
me pisotee, le querré siempre.
*

* *

Después de una noche de insomnio, saltó 1\fagdalena de la cama antes del amanecer; abrió sigilosamente la puerta de su casa y fué á plantarse
al pie del árbol secular, cuya copa enorme servía
de toldo á la plazuela en que la Rufa tenía instalado su cafetín. Empezaban á alegrar el cielo las
primeras luces de la mañana; en el frondoso ramaje del árbol cantaba un enjambre de pájaros;
la campana de la iglesia &lt;lió en lo alto de la torre
el toque del alba. Al cabo de pocos minutos de
espera, vió Magdalena abrirse la puerta del cafetín. Salió un hombre: era Vicente.

Sintió la moza que toda la sangre le afluía al
corazón. ¡Era él, el ingrato! ¡Y mientras ella pasa-·
ba la noche como en un lecho de espinas, pensando en el traidor, el infame descansaba gozoso
en los brazos de otra mujer! Nunca padeció dolor
tan agudo como aquel dolor que le atarazaba el
alma.
Temblando de cólera se destacó del árbol y
salió al encuentro de Vicente.
- ¿Tú aquí?- dijo frunciendo el ceño el electricista.
- Yo, sí; ¿qué te habías figurado? ¿Crees que
vas á poderme engañar como has engañado á
tantas?
- ¿Por qué dices eso?
- Si no te sirve disimular -- siguió Magdale-

na cada vez más exaltada-. Si te he visto salir
con mis propios ojos, de casa de esa.. . de esa.. '.
- ¿Qué de raro tiene - replicó el forastero - que haya entrado en el cafetín á tomar una
copa de aguardiente? Hoy tengo que ir temprano
á la fábrica ... ahí tienes por qué entré. . .
. - N'o, no te creo ... ¡Entrar á tomar el aguardiente antes de amanecer! ... Mentira, mentira.
- Y aunque lo sea, ¿qué? ... Ya me voy yo
cansando de tanta monserga.
- ¿Qué dices?
- Que estoy hasta por encima del pelo con
tus celos de todos 1os días. ¿Sabes lo que he pensado?
Miróle la joven con ojos de espanto.
- Pues he pensado, que para que tú no te
sofoques con mis faltas y á mí no me aburras más'
con tus sospechas . . . , pues cada uno por su lado
y si te he visto no me acuerdo.
Quiso hablar la moza, pero los sollozos ahogaron sus palabras, y como. anonadada por lo que
acababa de oir, se dejó caer en el asiento de piedra que rodeaba el árbol, y rompió á llorar.
Dió Vicente un paso con intención de alejarse; pero algo de lástima debió de escarabajearle
en el pecho ante aquel dolor tan hondo y tan sincero, porque, cambiando de intento, se sentó también en el banco, y rodeando con el brazo el talle
de la muchar.ha y acercando su cara á la de ella,
comenzó á decirle to9os aquellos dulces requiebros que bien sabía el taimado que llegaban al corazón de la afligida moza .
. - ¡Quita! ¡Déjame! - decía Magdalena, haciendo como que rechazaba las caricias con que
el galán trataba de secarle las lágrimas.
- Si ya sabes que yo sólo te quiero á ti. .. ¿Has
creído que por esa mujer podía yo dejarte? ...
P?rque lo has creído me he incomodado y te he
dicho lo que no sentía... Mírame; deja que me
vea en esos ojos...
Como el sol detrás de la lluvia, una sonrisa
iluminó el rostro de la joven.
- ¡Si fuera verdad! - suspiró.
- Tan verdad como esa es luz - afirmó el
forastero señalando el resplandor de la aurora -.
Te juro que si he entrado ahí ha sido para beber
una copa. .Mira - y le dió un beso en la boca ¿no te da el olor del aguardiente?
Estremecióse de placer la moza, y echando los
brazos al cuello del traidor, le dijo con apasionado
acento:
- Y aunque me engañes, te quiero y no puedo dejar de quererte.
Y pagó con usura los besos del galán.
·*
* *
Aquella mañana Magdalena, silenciosa como
de costumbre, saboreaba en el taller sus dulces
recuerdos, ajena totalmente á cuanto la rodeaba.
A veces sonreía, á veces sentía que los ojos se le
llenaban de lágrimas.
- ¿Qué te pasa? - le preguntó Felisa, mientras Magdalena parecía mirar absorta el bailoteo
de los cordones en el telar.
No le pasaba nada; su genio era así; le gustaba
poco hablar...
- Pero si estás llorando - insistió Felisa.
- Calle, pues es verdad ... El polvillo sin duda

�de sangre. Y á aquella bocánada siguieron otras, y
de los cordones. Con él pican los ojos y lagar- la sangre salpicó los cordones que bailaban su
ganta... Yo desde que vengo á la fábrica toso acompasada danza, y roció el telar, y manchó el
suelo del taller, y empapó los vestidos de Felisa,
más .. .
- Oye lo que dice ésta - dijo una de las obre- que sostuvo entre sus brazos á la desfallecida
ras-, que el polvillo la hace llorar.
- De otros polvos vendrán esos lodos - saltó joven.
** *
la Morucha.
•
Una carcajada general comentó el dicharacho.
A puñados la llevaron al despacho del admi- ¡Cállate! - dijo la Felisa.
,
nistrador, en tanto que una mozuela echaba á co- ¡Callarme! - replicó la Morucha con des- rrer en busca del médico.
garro-. ¿Y por qué? La que quiera honra que se
Recostada en un diván, Magdalena respiraba
la gane. ¡Mucho orgullo antes ... y luego pucheros fatigosamente; un grupo de obreras, entre las cuales había algunas paliduchas y enfermizas, la miy dengues! ...
- Oye, ¿te he hecho yo algo para que te me- raba con estupor desde la puerta del despacho,
tas conmigo? - preguntó Magdalena con voz tem- y Felisa limpiaba de cuando en cuando los hilos
blorosa, encarándose con la deslenguada.
de sangre que se deslizaban por las comisuras de
- ¡Insultarte! Yo no te insulto; la que dice la los labios de la enferma.
- Habrá que llevarla á su casa - dijo el adverdad, ni peca ni miente.
- La que habla como tú es porque... ._ ·
ministrador, que en medio de la oficina no disi- Vamos á ver por qué - dijo la Morucha mulaba el mal humor que aquello le causaba.
poniéndose en jarras delante de Magdalena.
- ¡Ahí viene, ahí viene! - gritó entrando en
- Porque le rebosa la envidia, por eso...
el despacho, sofocada por la carrera, la muchachi- ¡Envidiao yo! ... ¿Y de quién voy á tenerla? lla que poco antes salió á buscar al médico.
A poco presentóse el galeno, un señor corpu¿De ti? ... ¡Ay, qué risa!
- Sí, de mí - replicó la hermosa joven cada lento de color cetrino y cuyos ojos, de duro mirar,
vez más exaltada. Envidiosa, más que envidiosa. á los que daban sombra unas cejas enormes, reve- ¡Queréis callaros! - gritó el jefe del taller laban inteligencia y energía. El cabello y la barque, metido en una garita de cristales, á un extre- ba eran canosos, y su aspecto más parecía el de
mo de la larga galería, garrapateaba números en un tratante que el de un hombre de ciencia.
- ¿Qué te pasa? - preguntó bruscamente á la
un librote-. A reñir á la calle.
Hubo unos momentos en los que no se oyó enferma, mientras le tomaba el pulso.
más que el repiqueteo de los telares movidos nerMagdalena, sin contestar, fijó en el médico una
viosamente por el vapor.
larga y ansiosa mirada.
- Vamos, ¿qué es lo que tengo yo que envi- Sí, haces bien; no hables. Estas me dirán ...
diarte? - dijo la Morucha en voz baja y fingiendo
Tres ó cuatro obreras trataron á un tiempo de
que solamente atendía á ordenar un montón de explicar lo que había P&lt;\sado.
madejas ... - Puede que te envidie la buena fama
- Que hable una sola - mandó el facultativo,
dominando con su vozarrón las voces de las muque tienes.
- Basta ya, mujer - dijo también por lo bajo chachas - . Habln. tú - siguió señalando á Fela Felisa.
- O será acaso tu novio .. . ó lo que sea... lisa.- Pues verá usted, señor: se puso á disputar
Bien te la está dando con queso ... Pregúntale á con la Morucha... por nada ... porque sifué ó por
la Rufa, otra que tal; pregúntale lo que dice si vino ... Cosas de mujeres. Claro, cuando una se
incomoda grita, y la Magdalena gritó, y cor, las
de ti. ..
:....... ¡Calla! - murmuró Magdalena haciendo es- voces debió de rompérsele alguna vena de lagarganta .. . y echó un poco de sangre.
fuerzos por contenerse.
- No me da la gana callar. .. Te has creído
- ¿Un poco nada más?
que el Madrileño iba á ser para ti. . . El ya sacó lo
- Un poco ... bastante.
que quería: ahora á otra... Y como guapa, vaya si
- ¡Como todas! - refunfuñó el médico. Y luego,
levantando la voz, preguntó á la enferma, poes guapa la Rufa.
- ¡Mientes! -- gritó Magdalena desencajada, niéndole la mano en el pecho-: ¿te duele aquí?
con el rostro encendido y avanzando amenazadoLa enferma hizo con la cabeza un signo afirra hacia la Morucha -. ¡Mientes, mala mujer, per- mativo.
- Papel y pluma - pidió, el médico.
dida!
Un golpe de tos le cortó la palabra.
El administrador se acercó á don Rufino, que
El hombre de la garita salió de su jaula y se este era el nombre del facultativo, y con tono medirigió hacia las contrincantes, echando pestes lífluo insinuó:
contrn ellas; acudieron también todas las obreras,
- ¿No Je parece á usted que estaría mejor en
mientras Felisa pugnaba por apaciguar á Magda- su casa que aquí?
lena, que entre golpe y golpe de tos, perdido todo
- Mejor que aquí en cualquier parte - conmiramiento, lanzaba á la Morucha cuantos insultos testó rudamente el médico.
- Yo lo digo - continuó el empleado de la
le venían á la lengua.
- Sí, mala hembra. ¡Y habla de fama la per- fábrica - porque en su casa podría acostarse...
- Usted lo dice - replicó el doctor - porque
dida! ... Yo he sido de un hombre, de uno solo ...
Pero tú, tú eres el desperdicio de todos los mozos aquí estorba . .. Ha dado ya á la fábrica cuanto tenía que dar, hasta su sangre ... Ahora, largo; á
del lugar.
De pronto palideció intensamente, se llevó las morirse á otra parte.
manos al pecho y sintió que se le llenaba la boca

siónL~~~j:sá ~e Magdalena adquirieron una exprer gica que antes El éd"
.
enmendar su brusquedad ct·· m ico, queriendo
car la voz:
' IJO procurando dulcifi- De esta no te mueres E
.
zón; aquí no estás b.
V . a, e1 senor tiene raNo te
A ien. amos á llevarte á tu casa
ver' (qui
. "é11 qmere
.
mano? muevas.
echar una·

refrenar sus imrres·
lor, abalanzóse a I g~~1p1~s, Dsuet 1,e manifestar su doo ·t
1
. e uvose la gente· d
p si aron as conductoras 1 ·11
' eangustiada madre se abra:ós1 af ~n ~11 sudelo, y la
dalena.
. ue o e Mag-

- Yo, yo - gritaron á una todas las obreras
Tú -é?t~e se acerquen las cuatro mejores mozas:
sill/ Así k:isrras dos ... Eso es. Levantad la
agu~ llen~ has~ lo~i~n: que lleváis un vaso de
marse ni una gota. An~a~¿¿_' que no ha de derra-

ia d;bi~~: de ~~s ;ntrañas! - gritai;&gt;a cubriéndodada ara mi . i • u 1 pena tan grande estaba guarmi vida~ ·D1·osve1~z. ¿Dqué te ha pasado á ti, luz de
• 1
mw 10s míol Q é h h
para que me casti, ues d
. ( u e echo yo
Magdalena háblam~e _ese modo? ¡Háblame,
Don R~fino
' que 01ga yo tu voz!
simular su em'o~fómentando su aspereza para diJuana:
n, se encaró con la señora

*

callars~º primero que tiene usted que hacer es

Y fué cosa triste de
.
gría luminosa de una
;!er, en med_w de la alegrupo que lentamen;anana de Septiembre, aquel
pasos, iba ~alva d
e
par~ndose cada veinte
1
fábrica de las e;pfn~~a~i~t~f ~ ª 1que separaba la
Con el rostr
.. a e1ue ~s del lugar.
de a ngustia 1/ ~r-angue, los tristes ojos llenos
sobre la faldr ~ ~nfas manos de cera cruzadas
cuatro de
, ag ~ ena, llevada en la silla por
enca·ada sus c~mp~neras, parecía aún más desJ
y dolorida a la cruda luz del sol M h
. are ab a á su lad l éd"
do los movfr:ie:o
~eñudo el rostro, vigilanpos de la enferma s e as mozas, y seguían en
cuales i·b
.
las obreras de la fábrica á las
an mcorporánd
. '
encontraban al paso.
ose cuantas mu1eres se

- ¡S! es mi hija!
- ¡Silenciol Por
..
reprimirse ... ¡Pues ~:t~ :ti!u hiJa de usted debe
dée de ese modo!
para que se la zaran.
· · · · ·E
1 a, en marcha!
s
ushtuyó la señora J
á
·
el cortejo, silencios
~ana . un_a de las mozas y
marcha.
o y tnste, s1gmó lentamente su

* *

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ICJ,

sar Alguien
á la e!. sin duda
J
' lm b O d e adelantarse á avidesaforads nora uana. La pobre mujer, con los
con que ¡°s ademanes, los sollozos y los gritos
a gentP. del pueblo, no acostumbrada á

Llegaron
•
enferma
do áRlafi casa, y mientras
acostaban á la
- L;rgon to~ n~ se plantó en la puerta y gritó:
guna falta.
o e mundo. Aquí no hacéis nin-

*

*

*

Magd
nos Cuando
blanco que
s a¡ena ~uedó ya en su lecho, mele aplicaron I
u car~ e azucena marchita, y se
co, \a señora %:::::~fóºl~~nnatousfi por el rnédimet1e ndo volver había b . d 0 I
no, que promaranchón y est' b
ªJª a escalera del caa a ya en el portal.

�-Dígame, por Dios-sollozó con acento suplicante la madre-: la encuentra usted muy malita,
¿verdad?
- Muy mala; sí, muy mala.
- ¡Hija de mi alma! - gimió la anciana.
- Pero no hay que desesperarse del todo.
Si no le repite el vómito de sangre ... puede .. .
puede ... Ella es joven ... En fin, lo que hace
falta es cuidarla mucho.
En los ojos llorosos de la pobre mujer brilló
un rayo de esperanza.
·
¡Cuidarla! Aunque tuviera que dar su sangre
toda por su hija, aunque fuera necesario no comer
ni dormir.
- Pero usted me la salvará. ¿Verdad que
me la salvará usted?
Y trataba de besar las manos del doctor.
- Basta de lagoterías. Vuélvase á la cabecera
de su hija, que no hable con nadie y haga usted
cuanto la he dicho ... ¡Ah! Y aunque la vea usted
mejorada, cuidado con dejarla volver á los talleres. . . Allí está la muerte.
Y sin decir más palabra salióse cejijunto de la
casa.
- ¡Esta condenada fábrica-refunfuñaba conforme se alejaba por la calle arriba - va á acabar
con toda la juventud de Pomareda!

IV
Dos meses llevaba Gaspar, desde que estuvo
en el pueblo, pastoreando reses por los vericuetos
&lt;le la sierra. Semanas enteras se le pasaban sin ver
más alma viviente que el mozuelo que le servía
&lt;le zagal. Al mediar Septiembre volvió con el ganado á los altos del puerto de La Losera.
Llámase así una gran meseta que sirve de paso
entre el valle formado por el Povares y el que
riega el Breffalar, río que baja despeñado desde
11110 de los más empinados riscos de la cordillera.
La meseta, limitada por altas cumbres cubiertas
de nieve, tiene de largo, entre las dos vertientes,
media legua bien medida; su anchura no es mucho menor. Cuando, después de fatigosa subida,
desde cualquiera de ambos valles llega el viajero
á aquella extensa llanura, le parece que se encuentra fuera del mundo. Solamente el zumbido
&lt;le algún insecto ó el piar de algún pajarillo interrumpe el silencio de aquellas alturas. Matojos de
retama cubren á trecho~ el suelo, tapizado de
hierba salpicada de florecilias carmesíes, semejantes á gotas de sangre. En el centro de la planicie
un grupo de peñas enormes, caprichosamente
amontonadas por algún cataclismo geológico, hace
pensar en las ruinas de un castillo ciclópeo.
Según refiere la gente del país, aquellos peñascos fueron durante mucho tiempo apostadero
desde donde partidas de bandoleros solían esperar á los caminantes que cruzaban el puerto para
ir del uno al otro valle. Después de cometidas sus
fechorías, los ladrones ·escapaban con el robado
botín á ocultarse en las cuevas de los montes vecinos. La. Guardia civil, allí, como en todas partes, acabó con los salteadores, y ahora, en las
quiebras de los colosales peñascos, teatro en otro
tiempo de escenas de rapiña y homicidio, tienen
sus majadas los pastores, y allí tenía la suya Gas-

par, mientras su vacada pastaba, esparcida, por la
extensa llanura.

***
Aunque muy entrado el día, los rayos de sol
no habían logrado penetrar la masa de nieblas que
gravitaba sobre La Losera. Sentados en el hueco
de una peña Gaspar y su zagal, envueltos en sendas mantas, se calentaban ante una enorme fogata.
Muy contento estaba aquel día el vaquero;
como que tan sólo tres leguas le separaban de Pomareda, y para San Miguel, como quien dice mañana, vendría otro pastor á hacerse cargo del ganado, y él, Gaspar, bajaría al pueblo y en él viviría y podría ver á todas horas á Magdalena.
- Tú no la conoces - le decía al zagal. Pues
hazte cuenta de que es . .. ¿Has visto la Virgen
de la Peña con aquellos ojos tan grandes y tan serenos y aquella cara tan fina y aquel pelo tan reluciente?. .. Lo mismo es ella. ¿Y cuándo habla? ...
No parece sino que aquella voz se le mete á uno
en lo más hondo del corazón . . . Ya verás cuando
me case, porque tú tienes que irá mi boda. Allá
para Junio, cuando verdée todo el valle y haya
flores hasta en las lindes de los caminos ... De
Septiembre á Junio, justo, nueve meses ... ¡Dentro de nueve meses! ¿Te parece poco? Una eternidad me parece á mí. Aquel día verán los mozos
de Pomareda si tiene rumbo Gaspar el vaquero.
El zagalillo oía arrebujado en su manta, sin
gran sorpresa, la charla del pastor. Durante tres
meses, la conversación de Gaspar venía á caer
siempre sobre el mismo tema.
Sabe Dios cuánto tiempo hubiera estado el
vaquero dándole que le das á aquellas dulces esperanzas, si no le hubiese interrumpido ruido de
pisadas y el tintinear de cascabeles de una recua
cuyos q:mtornos, esfumados por la niebla, se destacaban fantásticos cual si flotasen en el espacio.
Tirando del ronzal delantero, como si llevase á rastras á toda la reata, caminaba el tío Saltamontes.
Al verlo, se levantó de un salto Gaspar y se
plantó delante del arriero.
Paróse asustado el tío Saltamontes, y las mulas siguieron su ejemplo.
- ¡Eh! ¿Quién va? - preguntó con voz temblorosa.
- No se asuste usted, tío Saltamontes; soy yo,
Gaspar.
- ¡Ah!, eres tú - contestó respirando fuerte
y ya tranquilizado el arriero - . Como esas peñas
tienen tan mala fama y te vi salir al camino tan de
repente ... Y luego con esta niebla ...
- Pues ya se pasó el susto.
- Hombre, tanto como susto...
- Lo que haya sido ... Ahora véngase aquí,
junto á la hoguera; beberemos un trago y echaremos un pitillo.
- No vendrá mal lo uno ni lo otro - contestó
el tío Saltamontes.
Y poniendo debajo de un pedrusco el cabo del
ramal de la mula delantera, fué• á sentarse cerca
al fuego.
Sacó Gaspar del hueco de una peña una panzuda bota de vino; bebieron los dos hombres y el
muchacho; ofreció el vaquero la petaca al tío Saltamontes; liaron ambos dos cigarros tamaños corno

trancas, y echando humo por bocas y narices, entablóse entre los dos hombres el siguiente diálogo.
** *
- ¿Y qué hay por Pomareda, tío Saltamontes?
Miró el arriero el cigarro como si en él estuviese escrito lo que había de contestar, dió una
chupada á la tranca, soltó una bocanada de humo,
y dijo:
- Haber... hay de todo, malo y bueno ... ;
menos bueno que malo.
- Usted ya sabe por lo que yo le pregunto.
- Mira tú si no voy á saberlo. . . Pues sobre
ese particular. .. la verdad, lo que puedo decirte... así como para alegrarte... no lo es.
Pintóse viva ansiedad en el rostro del vaquero.
- La Magdalena.. . - siguió el tío Saltamontes - porque tú, por quien preguntas, es por la
Magdalena.
Afirmación enérgica de Gaspar.
- Anda malucha y alicaída de algún tiempo á
esta parte. ¡Se ha quedado la pobre muy desmirriada después del vómito de sangre!
Levantóse el vaquero como movido por un resorte.
¿Que Magdalena había echado sangre por la
boca? Estaba, según eso, muy mala; porque bien
se le alcanzaba á él que vomitar sangre era de lo
r1eor que podía pasarle á una persona.
- ¿Pero tú no sabías? - preguntó algo turbado el tío Saltamontes.
¿Cómo había de saberlo? En cuatro meses
aquellas eran las primeras noticias que llegaban
hasta él de lo que sucedía en el pueblo. ¡Magdalena tan enferma, quizás en peligro de muerte, y
él tan tranquilo, tan descuidado, tan contento! ..
Los ojos se le llenaron de lágrimas y se dejó
caer en la hierba.
Hubo una larga pausa. Después, limpiándose
el llanto con el dorso de la velluda mano, preguntó con voz enronquecida:
- ¿Y cómo fué?
- Desde que entró en la fábrica empezó á
desmejorarse... Según se suena, el oficio aquel es
poco sano. . . y luego que tuvo allí no sé qué trifulca con otra moza... Nada, que se le subió la

sangre á la cabeza... Pero ahora - se apresuró á
decir el arriero - ya parece que está mejor.
¡La fábrica, la maldecida fábrica! ¡Si se lo daba
el corazón! No era Magdalena la primera moza que
dejaba allí su salud.
- Después de todo - siguió el tío Saltamontes, parándose á cada palabra-, el que Magdalena esté mejor ó peor, á ti debe de importársete
poco.
- ¿Por qué dice usted eso? - preguntó Gaspar, mirando fijamente al arriero.
- Lo digo porque ... la Magdalena, esté buena
ó mala, no es para ti.
- Para mi ha de ser por encima de todo.
- Eso... allá tú... Pero me parece á mí que
ella es de otro pensar.
Se levantó el pastor, y dando un paso hacia·el
tío Saltamontes, y con una cara que daba miedo,
le dijo:
- Hable usted.
- Si te pones de ese modo...
- Le he dicho á usted que hable.
- Pues digo que la Magdalena anda enamoriscada de otro. Por él fué la riña de la fábrica.
- ¡Miente usted! - gritó furioso Gaspar -.
¡Miente usted, miente usted! - y extendió hacia
el cuello del tío Saltamontes sus manos amenazadoras.
El zagal, encogido junto á la hoguera, miraba
espantado al vaquero. Por su parte, el tío Saltamontes, entre mohíno y asustado, se había puesto
en pie.
- La culpa la tengo yo - dijo, acercándose á
sus mulas, que echaban bocanadas de vaho, dando la impresión de bestias que fumasen.
Reprimió su cólera Gaspar, y suavizando en lo
posible la voz, habló al tío Saltamontes.
Un pronto lo tenía cualquiera. Al oir aquello
de Magdalena se le alborotó la sangre. .. Ya pasó.
Algún calumniador le dió sin duda al arriero la
falsa noticia... ¡Hay tantas malas lenguas en el
pueblo!
- Lo que han visto mis ojos no tenía que contármelo nadie.
- ¿Y qué es lo que usted ha visto? - interrogó Gaspar, con la voz alterada de nuevo.

�- He visto - respondió el tío Saltamontes á la l\lagdalena y á uno de la fábrica que le llaman
el Madrileño, salir, ya muy entrada la noche, del
robledal de la fuente del Almendro cooidos de la
. tura ... ; y para m1, que se besaban..."'
cm
Rugió como fiera herida el vaquero.
- Mire usted lo que dice, tío Saltamontes...
Mire usted que si eso fuese verdad ... á alguien va
á costarle la vida.
- Pregunta en el pueblo... No se habla de
otra cosa...
Y después de estas palabras, el tío Saltamontes echó á andar tirando de su recua.
- Escuche usted lo que le digo - gritó Gaspar -. Pronto he de saber si es cierto lo que usted me ha contado. ¡Ay de usted si me ha mentido!
Y mientras al arriero y sus mulas se desvanecían entre la niebla, el pastor, volviéndose al zagal, le dijo:
- Al cuidado de las reses te quedas. No sé
cuándo volveré, ni si volveré siquiera.
Y sin esperar contestación tomó á grandes pasos el camino de Pomareda.

***

No tardó cuatro horas Gaspar en
recorrer la distancia que media entre
el alto de La Losera y el pueblo. Durante su rápida caminata, un revoltijo confuso de odios, tristezas y dolores
hervía en su cerebro enloquecido. Conforme bajaba por la falda de la montaña iba apareciendo ante sus ojos el
hermoso valle iluminado por el sol;
pero en su alma traía él todas las nieblas de la sierra.
Al llegar cerca del poblado se ten7
tó la faja, como requiriendo un arma.
No llevaba ninguna; ni siquiera había
cogido su cayado. ¿Qué le importaba?y se miró con expresión feroz las manos grandes, duras, callosas, hechas
á derribar reses bravas y estrangular
lobos hambrientos.
¿Que estaba enferma Magdalena?
Castigo de Dios debía de ser por su
traición. Después de lo pasado, ¿qué
se le daba á él de que la ingrata viviera ó muriera? ... Pero nada de esto le brotaba del corazón ... El temor
de que ella pudiera morir, era como
un clavo candente hincado en su cerebro.
Atraído por fuerza irresistible 1 fué
disparado como piedra por la ho nda,
á la casa de Magdalena.
¡Oh, cómo le latía ei corazón al
acercarse al portal enjalbegado de
blanco. Ni cuando en las noches de
invierno vió brillar en la obscuridad,
á dos pasos de distancia, los ojos de
fuego de los lobos, hubo de experimentar agitación semejante á la que
en aquel momento sentía.
Llegó á la casa y se asomó tímidamente á la puerta; en el fondo del
portal, sentada al pie de la escalera por
donde se subía al camaranchón que servía de alcoba á Magdalena, la señora Juana cosía. ¡Qué envejecida estaba la pobre mujer! El dolor había borra. do su antigua expresión de energía; sus mejillas
enflaquecidas mostraban hondos los surcos del
llanto.
- ¡Señora Juana! - llamó el vaquero en voz
baja.
Levantó la mujer los ojos, y en su rostro se
pintaron súbitamente el espanto y la sorpresa.
- Vete - dijo la anciana.
- ¿Cómo está Magdalena?
- Vete, por Dios; vete que no te oiga.
- Dígame usted si está mejor. .. Mire usted
que yo no puedo resistir esta angustia. ¡Tenga usted compasión de mí!
- No está peor; vete.
- ¿Con quién habla usted, madre?- dijo una
voz débil desde el camaranchón, voz que Gaspar
tenía bien conocida.
- Con el señor Juan, el vecino, que me ha
preguntado por ti, al pasar.
- Me engaña usted, madre... Le he conocido: es Gaspar; que no entre, que se vaya...
- ¡ Lo estás viendo! - murmuró la señora
Juana, mirando irritada al vaquero.

- Adiós - gruñó d pastor, y salió restregándose, con furia, los ojos llenos de lágrimas.
***

Después de recorrer sin rumbo los alrededores del pueblo, volvió á entrar en él y fué á dar
con su persona en la plaza.
Una fuente de piedra, adornada con grandes
bolas y rodeada de ancha pila, en que se abrevaban mulas y bueyes, constituía, al caer de la tarde,
el centro de atracción de toda la juventud..de Pomareda. Junto á la fuente eran las citas de las muchachas con sus novios; allí se comentaban los sucesos del lugar, se
concertaban las
rondas, se despellejaba á los ausentes, y hasta se ventilaban á puñetazo
limpio y á repelones de moño, las
rencillas de los mozos y los piques de
las mozas.
Anochecía ya
cuando Gaspar entró en la plaza. A
aquella hora, terminadas las faenas
de la jornada, acudía al mentidero,
según costumbre,
la gente joven del
lugar. Varias muchachas casaderas,
mientras se llenaban sus cántaros,
charlaban ó retozaban con sus galanes; en diversos grupos, algunos hombres hablaban de
los incidentes del trabajo, de sus amoríos ó de sus
pendencias.
En el centro de uno de aquéllos, Vicente el
electricista llevaba la voz cantante. Jactancioso y
dicharachero, alardeaba de sus triunfos amorosos,
entre las risotadas de sus oyentes.
Uno de éstos hubo de hablarle de sus relaciones con la Rufa. .
- Esa - dijo el Madrileño con tono chulesco-, tiene también lo suyo.
- Anda alabándose - dijo otro del corro de que te vas á casar con ella.
¡Casarse él! Esas eran voces que hacían correr
los pavos... Lo del casorio se lo creen las mujeres en seguida ... También se lo creyó la Magdalena; pero él. .. de verano.
- La Magdalena - saltó el que había hablado primero - no está para bodas. Ya no es ni su
sombra de lo que fué en otro tiempo...
- Sí que era una gran mujer - afirmó el Madrileño.
- Eso nadie _lo sabe mejor que tú - apuntó,
guiñando maliciosamente el ojo, otro de los mozos.
Lisonjeado en su vanidad de conquistador, el
mecánico entró en explicaciones.
Pero fué el caso, que cuando más se regodea-

ba el libertino contando los íntimos pormenores
de sus entrevistas amorosas con Magdalena, destacóse de entre el pelotón de oyentes un hombre,
á quien Vicente no había visto en su vida.
- Tú no me conoces - dijo el tal con voz
ronca y acercando su cara á la del Madrileño.
Sorprendióse éste un tanto; pero repuesto al
punto, respondió con sorna:
- No tengo ese honor.
- Pues vas á conocerme m1,1y pronto.
Los tertulios todos de la fuente, presumiendo
que allí iba á pasar algo muy serio, formaron ancho círculo en derredor de los dos rivales.

- Yo soy un hombre - dijo Gaspar - que te
va á patear les hígados; granuja, hijo de mala
madre.
Echóse atrás el forastero buscando algo en el
bolsillo interior de la chaqueta; pero antes de que
hubiese tenido tiempo de sacar el arma, cayó sobre su cara la mano del vaquero, con tal fuerza,
que el electricista hubiese rodado por el suelo á
no r~cibir en el otro carrillo segunda bofetada, tan
formidable como la primera, que le hizo recobrar
el equilibrio.
Rugiendo de rabia y echando espumarajos sanguinolentos por la boca, Vicente dió dos pasos
atrás, y sacando una navaja, se lanzó sobre el vaquero.
Sonó un alarido en la plaza; las mujeres echaron á correr gritando: • ¡Que se matan!&gt;, y los
hombres, sin atreverse á intervenir, contemplaban entre espantados y complacidos la brutal contienda.
Esperó Gaspar la acometida de su contrario,
esquivó con agilidad el golpe, y cogiendo con un
rápido movimiento la muñeca del electricista la
retorció de suerte, que el chulo, profiriendo una
blasfemia, soltó la navaja. El brazo que la sostenía
quedó dislocado é inerte á lo largo del cuerpo.

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¿ ,J-'•::=-.:

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Negóse débilmente la madre; ·insistió la hija y
al cabo la miseria pudo más que el amor maternal. Magdalena volvió á la fábrica.
Cuando lo supo el médico, soltó la interjección
más enérgica de su repertorio y aseguró que si le
llamaban para asistir á la moza, no volvería á verla, aunque le llevasen á rastras.
** *
Aprovechando las horas en 4.ue la joven estaba
en el taller, entró una tarde Gaspar en casa de la
señora Juana.
-Esto no puede seguir - decía entre furioso
y compungido-. Don Rufino lo asegura siempre
que me ve.. «La fábrica la mata. &gt; Va á ponerse
peor, á morirse acaso, y usted tendrá la culpa. Por
Dios , señora Juana, dígale usted á Magdalena
que yo, á pesar de todo, la quiero más que á
mi vida... Agua pasada. . . Dígale que no pido
que corresponda á mi cariño; que sólo la pido que
se case conmigo para que pueda yo trabajar por
ella. Ya sab~ usted que el amo me cumplió su palabra ... Se lo juro á usted: como una reina estaria en mi casa.
Harto deseaba la señora Juana que su hija accediese á lo que Gaspar pretendía; pero á Magdalena era imposible hablarle de aquello. Cuando su
madre le insinuó la pretensión del pastor, «Primemuerta•, contestó. No quería vt&gt;rle ni oir hablar de él siquiera. Viniendo de Gaspar, ni la salvación de su alma aceptaría.

"º

*

Sin reparar e n que su contrario no podía ya defende rse, el pastor, enardecido por la lucha, se
precipitó sobre el Madrileño y le descargó una
lluvia de golpes. Rodó el forastero por tierra, y
aun teniéndole derribado, siguió golpeándole Gaspar con saña y furor crecientes.
- Déjale ya - gritaban los del corro-. Vas
á matarle.
Como muerto estaba, en efecto, Vicente, ensangrentado é inmóvil. Al darse cuenta de ello e l
pastor, se echó atrás, le miró un momento, y después, encogiéndose de hombros, salióse del con-o,
cruzó la plaza y se alejó del pueblo.
V
Pronto corrió por el lugar la noticia de la reyerta. A decir verdad, no hubo e n Pomareda un
mozo siquiera que no se regocijase del vencimiento del electricista. «Bien empleado le estaba. ¿Qué
se habla creído, que no había en el pueblo quien
fuese capaz de bajarle los humos?&gt; Lo mejor que
podía hacer ahora era tomar soleta. Si seguía en
el lugar, hasta los chiquillos acabarían por meterse con él.
Así debió de comprenderlo Vicente. En cuanto
se sintió un tanto repuesto de la soberana tunda
que hubo de administrarle Gaspar, con unos cuantos dientes de menos, estropeado un ojo y hecho,
en fin, una lástima, sin decir oxte ni moste, se afufó
del pueblo y jamás volvió á vérsele en Pomareda.

*

* *

La ausencia, ó más bien la fuga del forastero,
fué un golpe terrible para la pobre Magdalena. Le

seguía queriendo á pesar de todo; le quería tanto,
que ni al sacrificio de su honra daba valor. Se olvidaba de sí misma para no pensar más que en el
:Madrileño. Si á la joven no le hubieran faltado las
fuerzas, habría abandonado madre y hogar para
correr detrás de \'icente y seguirle hasta el fin
del mundo. Y allá, en su triste camaranchón, que
ahora le parecía horrible cárcel, se pasaba llorando las horas muertas.
IIacia Gaspar sentía odio de muerte. El era el
causante de su desgracia, él quien había destruido
sus esperanzas todas ... hasta su deseo de vivir. Que
no le hablasen de aquel hombre aborrecible: era
un criminal que, á traición, de seguro que á traición, había maltratado y casi asesinado á Vicente.
Y pasaron días. ¡Qué tristes los de aquel invierno! Sus fúnebres nieblas pesaban como losa
de plomo sobre el corazón de Magdalena... ¿Quién
vería brotar las flores de la primavera próxima?
La señora Juana pasaba casi todo el día fuera
de su casa. Era preciso ganar la vida, y la pobre
mujer no se daba reposo en la dura tarea de procurar para ella y para su hija algunos céntimos.
- Madre - le dijo un día la moza-, quiero
volver á la fábrica.
- ¡Estás loca! ¡A la fábrica! No te acuerdas de
lo que nos tiene dicho el médico.
¿Qué sabía don Rufino? Mejor que metida
entre las cuatro paredes de su casa, siempre á
solas con sus recuerdos, estaría entre sus compañeras. Por lo menos se distraería ... Además, ya se
sentía casi bien.
- Y luego, madre, que, bien lo veo, se está
usted matando á trabajar y con lo que gana no podemos vivir.

'* *
A todo esto, ya no era ni sombra de lo que fué:
la enfermedad iba día por día y hora por hora
devorando todas las perfecciones de su cuerpo,
poco antes tan apetitoso y tentador. No había ;a
ni turgencias en su seno, ni rosas en sus mejillas,
ni redondeces en sus caderas. Su cuerpo, marchito, parecía presentir las caricias de la muerte.
Por esfuerzo poderoso de su voluntad seguía
acudiendo al trabajo; pero sólo ella sabía cuánto
de angustia le costaba ir desde su casa á la fábrica, y, sobre todo, subir la escalera de los talleres.
- ¡Pobrecilla!- pensaba laFelisa-,¡qué malita está!
- ¡Esa - decía por lo bajo la Morucha, mirándola siempre con ojos rencorosos - no llega á
pájaros nuevos!
Asi pasaron algunas semanas.
Una mañana, una triste mañana, en que va1le y sierra aparecieron amortajados por una inmensa sábana de nieve, sintió Magdalena al levantarse que le faltaba aire para respirar. Quiso dar
voces y no pudo; trató de bajar la escalera, y las
pier?as le flaquearon y cayó al suelo, casi sin
sentido.
Al ruido del golpe subió la madre.
- ¡Hija, hija de mi alma! - clamó la señora
Juana-; ¡no me oye, no me contesta! Y abrió la
ventana y pidió socorro á gritos.
Acudieron algunas vecinas, y entre todas acostaron á Magdalena. La madre, d esesperada y sollozante, echó á correr en busca del médico.
- ¡Eso! - dijo don Rufino - ; estas imbéciles
no se acuerdan de Santa Bárbara hasta que truena. Cuand~ las cosas no ~ienen remedio, que venga el médico; y el médico es tan bruto, que se

cala el sombrero, coge el bastón y allá va, á remediar lo que no tiene remedio ... Eche usted adelante. Y refunfuñando y diciendo horrores contra
la fábrica, y los obre10"-, y el mundo entero, se dirigió á casa de Magdalena.
Al verá la e nferma su rostro se dulcificó. ¡Pobre
flor tronchada! Después, recobrando su aspecto
malhumorado, murmuró de modo que pudo oirle
alguna de las comadres:
- ¡A buena hora! Siempre pasa lo mismo...
¡Como si uno tuviera el don de hacer milagros! Y luego, dirigiéndose á una viejecilla, la dijo en voz
baja:
- Aquí no hace falta el médico. A quien han
debido ustedes llamar es al cura.
*

* *
Ya entrada la noche, sonaron en la vieja torre
de la iglesia las campanadas anunciando que se
iba á dar el Viático á un enfermo. Aquella voz de
bronce, que venía de lo alto, la misma que hacía
veinte años saludó el bautizo de 1fagdalena, y la
que, al día siguiente, había de doblar por su entierro, puso en conmoción á todo el vecindario de
Pomareda.
-Es la señal del Viático.-Van á dar el Señor
á L'l hija de la señora Juana. Y todas las mujeres
de Pomareda, tocándose apresuradamente con sus
mantillas, acudieron á la iglesia.
Ya reunidas las mujeres, las puertas del templo se abrieron de par en par. Apareció primero
un hombre con un farol, detrás el sacerdote, que
abrigaba entre los pliegues de su capa de brocado
el Copón con la Sagrada Forma, y á su lado un
monagu~llo con blanca sobrepelliz, agitando una
campamlla. Detrás, el grupo de acompañantes con
cirios encendidos en las manos; que daban á los
rostros un color como de sangre, murmuraba confusas oraciones.
El lúgubre cortejo atravesó lentamente la explanada que se extiende delante de la iolesia. La
.
.
"' pero la
meve
amortiguaba
el ruido de los pasos;
campanilla, sonando sin interrupción, marcaba el
camino que seguía la comitiva al través de las tortuosas callejuelas del pueblo.
Al llegar á la casa de la enferma, alauna de las
mujeres que formaban en el cortejo crtyó ver cerca de la puerta á un hombre que sollozaba hincado de rodillas.
*

* *
Entraron cura, acólitos y acompañamiento en
la vivienda de la señora Juana, ilumináronse las
v~ntanas de la alcoba de Magdalena y transcurrieron algunos minutos solemnes.. . Volvió á
sonar la campanilla, reflejáronse de nuevo las luces de los cirios en la nieve y la triste procesión
se alejó lentamente, con leve murmullo de oraciones.
En la calle quedó solo Gaspar, fijos los ojos en
las ventanas, por cuyas rendijas se escapaba tenue
resplandor. De cuando en cuando se acercaba á la
puerta y aplicaba el oído: reinaba dentro de la
casa fúnebre silencio, interrumpido á veces por
roce de faldas y discreto ruido de pasos, sin duda
los de Felisa, que en compaiiía de la señora Juana velaba á la enferma.

�- Apareció un bulto en lo alto de la c;alle: era
el médico.
- ¿Qué haces? - preguntó al pastor.
- No me dejan entrar.
- Ven conmigo.
- No quiere ella. ..
Don Rufino penetró en la casa. Poco después
salió. Acercósele Gaspar.
- ¿Como está? - preguntó ansiosamente.
- Caso perdido... Se empeñó en volver á la
fábrica y la fábrica la mata, como ya ha matado á
otras, como matará ¡quién sabe á cuántas! ...
- ¡Oh, la fábrica! - rugió el pastor, dirigiendo una mirada colérica á la alta chimenea que se
destacaba negra en medio de la noche, esclarecida por el reflejo pálido de la nieve.
- Sí - siguió el médico-; ella envenena la
sangre y la vida de la gente moza; con sus máquinas tritura los cuerpos; con la gente forastera que
ella nos ha traído, las honras y las costumbres; con
sus desperdicios empozoña el aire... Hasta el cielo mancha con sus bocanadas de humo...
Y se alejó murmurando todavía violentos apóstrofes.
*

taba la cruz, con su delgada cadenilla de metal,
que durante años había acariciado el seno florido
de Magdalena.
- Gracias - murmuró la enferma; y apretand0 la cruz contra sus labios, la besó, la besó .. . y
su último beso fué también su ú ltimo suspiro.

El [usnto Ssmanal

***
Entonces oyó Gaspar desde la calle sollozos.
gritos, pasos precipitados. Se acercó el pastor al
umbral. Abrióse la puerta, y F elisa, con voz entrecortada por el llanto, le dijo:
- Ya puedes entrar. '

***

A la noche siguiente, cuando dormía Magdalena su último sueño• en un rincón del camposanto~
y mientras la nieve caía lenta y silenciosa, un
hombre se acercó á los muros de la fábrica. Durante largo rato estuvo vagando en torno del edificio, yendo de una á otra de las rejas del sótano,
en donde estaban. almacenadas las mercancías. De
cuaritlo en cuando•, brillaba en sus manos una luz.
Luego echó á andar, v0lviendo á menudo la.
cabeza para contemplar el sombrío edificio.
* *
Aun no había andado medio kilómetro cuand0
Siguieron deslizándose lentas las horas de se detuvo, y en su semblante se pintó una expreaquella noche trágica. La casa de la señora Juana sión extraña de gozo salvaje. De la planta baja de
continuaba sumid:t en profundo sikncio, y el in- la fábrica se escapaban rojas llamaradas, que bien
cierto resplandor de la habitación de la enferma pronto se convirtieron en formidable hoguera. Las
seguía filtrándose por las rendijas de las ventanas. llamas se elevaron al piso superior, brotaron por
Inmóvil, blanca como la cera, Magdalena hu- las altas ventanas, coronaron el techo con diadema
biera parecido muerta á no ser por la agitada res- de fuego y se extendieron en derredor de la alta
piración que se escapaba de sus labios entreabier- chimenea, que elevaba su roja silueta entre el
tos. A uno y otro lado de la cama, la señora Jua- humo y las chispas del incendio.
Gaspar, sentado en lo alto de una peña, con
na y la Fefüa contemplaban angustiadas aquel suelos codos en las rodillas v la cara entre las mano~
ño precursor de la muerte.
La enferma abrió los ojos, cogió las manos de miraba con expresión feioz el incendio que alumsu madre y con voz débil, que parecía venir de braba el lugar y el valle con claridad semejante á
la del día... Luego oyó la campana de la iglesia
allá, de regiones desconocidas, dijo:
- Madre, busque usted en el arca ... una que llamaba apresuradamente y como loca á la gencaja... saque usted mi cruz, la cruz de plata que te del pueblo desde lo alto de la torre ... Después.
usted me puso al cuello el día de mi primera co- llegó hasta sus oídos confuso griterío y vió, al resplandor de las llamas, el hormiguero humano que
munión.
La señora Juana escarbó con manos febriles en se agitaba en torno de la hoguera.
- ¡Gritad, gritad - decía el pastor agitand0
el arca que guardaba la ropa de su hija.
· - Aquí está - dijo, enseñando una caja cui- sus puños amenazadores.-: ni ladrillo sobre ladadosamente atada con una cinta. La abrió: flores drillo, ni piedra sobre piedra!
Y lanzando carcajadas que tenían algo de somarchitas, una estampa, un rizo de cabellos... los
restos sin valor de una historia de amores. Allí es- llozos, echó á, co-rrer hacia las cumbres de la sierra.

UIENDO Lfl \/IDfl
==

NOVELA DE fELIFE

S.A.SSONE

=

CIONES DE /V\ENÉNDEZ

•¡

Febrero 15 de 1()08.

FIN

Reservados todos los derechos de propiedad artística y literaria. No se devuelven los originales. El papel empleado en esta
revista es de La Papelera Española. Fotograbados de Durá y Compañía. Imprenta de )osé Blassy Cía., San Mateo 1, Madrid.

ILUSTRA-

•

-30

Csnts.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Francisco F Villegas</name>
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                    <text>- Apareció un bulto en lo alto de la c;alle: era
el médico.
- ¿Qué haces? - preguntó al pastor.
- No me dejan entrar.
- Ven conmigo.
- No quiere ella. ..
Don Rufino penetró en la casa. Poco después
salió. Acercósele Gaspar.
- ¿Como está? - preguntó ansiosamente.
- Caso perdido... Se empeñó en volver á la
fábrica y la fábrica la mata, como ya ha matado á
otras, como matará ¡quién sabe á cuántas! ...
- ¡Oh, la fábrica! - rugió el pastor, dirigiendo una mirada colérica á la alta chimenea que se
destacaba negra en medio de la noche, esclarecida por el reflejo pálido de la nieve.
- Sí - siguió el médico-; ella envenena la
sangre y la vida de la gente moza; con sus máquinas tritura los cuerpos; con la gente forastera que
ella nos ha traído, las honras y las costumbres; con
sus desperdicios empozoña el aire... Hasta el cielo mancha con sus bocanadas de humo...
Y se alejó murmurando todavía violentos apóstrofes.
*

taba la cruz, con su delgada cadenilla de metal,
que durante años había acariciado el seno florido
de Magdalena.
- Gracias - murmuró la enferma; y apretand0 la cruz contra sus labios, la besó, la besó .. . y
su último beso fué también su ú ltimo suspiro.

El [usnto Ssmanal

***
Entonces oyó Gaspar desde la calle sollozos.
gritos, pasos precipitados. Se acercó el pastor al
umbral. Abrióse la puerta, y F elisa, con voz entrecortada por el llanto, le dijo:
- Ya puedes entrar. '

***

A la noche siguiente, cuando dormía Magdalena su último sueño• en un rincón del camposanto~
y mientras la nieve caía lenta y silenciosa, un
hombre se acercó á los muros de la fábrica. Durante largo rato estuvo vagando en torno del edificio, yendo de una á otra de las rejas del sótano,
en donde estaban. almacenadas las mercancías. De
cuaritlo en cuando•, brillaba en sus manos una luz.
Luego echó á andar, v0lviendo á menudo la.
cabeza para contemplar el sombrío edificio.
* *
Aun no había andado medio kilómetro cuand0
Siguieron deslizándose lentas las horas de se detuvo, y en su semblante se pintó una expreaquella noche trágica. La casa de la señora Juana sión extraña de gozo salvaje. De la planta baja de
continuaba sumid:t en profundo sikncio, y el in- la fábrica se escapaban rojas llamaradas, que bien
cierto resplandor de la habitación de la enferma pronto se convirtieron en formidable hoguera. Las
seguía filtrándose por las rendijas de las ventanas. llamas se elevaron al piso superior, brotaron por
Inmóvil, blanca como la cera, Magdalena hu- las altas ventanas, coronaron el techo con diadema
biera parecido muerta á no ser por la agitada res- de fuego y se extendieron en derredor de la alta
piración que se escapaba de sus labios entreabier- chimenea, que elevaba su roja silueta entre el
tos. A uno y otro lado de la cama, la señora Jua- humo y las chispas del incendio.
Gaspar, sentado en lo alto de una peña, con
na y la Fefüa contemplaban angustiadas aquel suelos codos en las rodillas v la cara entre las mano~
ño precursor de la muerte.
La enferma abrió los ojos, cogió las manos de miraba con expresión feioz el incendio que alumsu madre y con voz débil, que parecía venir de braba el lugar y el valle con claridad semejante á
la del día... Luego oyó la campana de la iglesia
allá, de regiones desconocidas, dijo:
- Madre, busque usted en el arca ... una que llamaba apresuradamente y como loca á la gencaja... saque usted mi cruz, la cruz de plata que te del pueblo desde lo alto de la torre ... Después.
usted me puso al cuello el día de mi primera co- llegó hasta sus oídos confuso griterío y vió, al resplandor de las llamas, el hormiguero humano que
munión.
La señora Juana escarbó con manos febriles en se agitaba en torno de la hoguera.
- ¡Gritad, gritad - decía el pastor agitand0
el arca que guardaba la ropa de su hija.
· - Aquí está - dijo, enseñando una caja cui- sus puños amenazadores.-: ni ladrillo sobre ladadosamente atada con una cinta. La abrió: flores drillo, ni piedra sobre piedra!
Y lanzando carcajadas que tenían algo de somarchitas, una estampa, un rizo de cabellos... los
restos sin valor de una historia de amores. Allí es- llozos, echó á, co-rrer hacia las cumbres de la sierra.

UIENDO Lfl \/IDfl
==

NOVELA DE fELIFE

S.A.SSONE

=

CIONES DE /V\ENÉNDEZ

•¡

Febrero 15 de 1()08.

FIN

Reservados todos los derechos de propiedad artística y literaria. No se devuelven los originales. El papel empleado en esta
revista es de La Papelera Española. Fotograbados de Durá y Compañía. Imprenta de )osé Blassy Cía., San Mateo 1, Madrid.

ILUSTRA-

•

-30

Csnts.

�El CuBnto SBmanol
Se publica los viernes

901 /V\adrid

Oficinas: Fuencarral
Teléfono 2054
Apartado de Correos núm. 409

flDVERTENCifl
Con objeto de contribuir de algún modo al esplendor
de las fiestas del Centenario, aplazamos la aparición de la
preciosa novela RIVALES, original de D. Jacinto Octavio Picón, que teníamos anunciad'l para el viernes, día
l.0 de Mayo, y en su lugar publicaremos una OBRA
INÉDITA ck

B. PÉREZ GALDÓS
cuadro animadísimo y trágico (san.gre y hollin) de la
guerra de la Independencia.
Aprovechamos esta ocasión para dar aquí público testimonio de nuestro agradecimiento á D. Benito Pérez
Galdós, maestro de novelistas y modelo de patriotas, el
cual nos ha cedido generosamente el derecho á publicar
su obra.
Y felicitamos también á nuestros lectores, á quienes,
coa la mayor alegría, brindamos la fragancia vigorosa de
esas páginas.

Libros y revistas
La caída de la mujer, p or Augusto i\fartinez Olmedilla
- Librería de Pueyo, Madrid.
Doce cuentos componen este libro, escrito en correcta
y fácil prosa. Para la obra de Martíne~ Olmedilla ha hecho
Felipe Trigo un prólogo, en el cual diserta elocuentemente
acerca de esa «enorme cosa desconocida» que llamamos
«amoo&gt;. Luego dice:
«7\lartínez Olmedilla, que además de Doctor en leyes es
pedodista, trae en su estilo claro, simple, directo, el _frescor
del periodismo; y esta es una encantadora condtc1ón de
aquella amenidad, de aquella flwdez ligera y fresca, «como el
chorro de una fuente».
y añade refiriéndose á los que algunos timorat_os podrían
llamar «atrevimientos» del autor, y á la resbaladtza "t poco
consistente honestidad que éste concede á las heromas de
sus cuentos:
.
«En cada linda chiquilla de este mundo, y por debaJO de
la. coraza de los soci:tles artificios que la defienden... 6 que
la abruman, se dan, si no en acto, al 1~enos e,~ int~nción, allí,
en el secreto más secreto de su angélica conc1~ucia, esos~~pulsos de venganza, esas curiosidades con no unporta quien
que esté á su mano, y es1s estratagemas de lucha que, al fin
y al cabo, sólo la igualarían con el hombre»_.
,
Añadiremos por nuestra parte, que el hbro de Martinez
Olmedilla e5 una obra seria, constelada de interesantes pun•
tos de vista psicológicos, y que merece ser leí~a con atención. Y constituye, además, un ges_to_ de rebeld1a, un n,uevo
paso contra ese miedo á «lo proh1b1do» que durante ,anto
tiempo ha suprimido del arte literario su parle m~ human~,
y por lo mismo que era h más humana, también la mas
hermosa.
Plestns galantes, por Paul Verlaine. - LibrerÍl de Fernando Fé. :\iadrid.
.
Comprende este volumen, primorosamente traductdo al
castellano por Manuel Machado, los !'oemas satu rnianos, La

AÑO 11 - 24 de Abril de 1908 = N.º 69

Precios de suscripción:
/Y\adrid y provincias: Trimestre, 3,25 pesetas.
Semestre, 6 pesetas. Año, 11.
Extranjero: Semestre, 10 pesetas. Año, 18.
Anuncios á precios convencionales.
Número suelto:
CéntiIDOS

30

buma canció", Romam.as sin palabras, Sabiduría, Amor, Parábolas y otras poesías.
Verlaine es el más grande de los poetas franceses contemporáneos. Es solo y único; toda el al,~a d~ hoy,_tan c_ompleja, tan melancólica, tau llena de asp1rac1ones mde~1sas,
palpita en sus versos. El aut_or de Fusta! g_alantes constttuye,
en medio del enorme y admtrable florec1m1ento de la moderna lírica francesa, la más exquisita de las flores. El prodigio
de su arte no debe clasificarse en ninguna de las más flamantes escuelas poéticas. Se pue?e ser_ parnasi3:no, simb~lista, naturista, etc. A Verlaine es 11npos1ble seguirle. Verlaine es «él», único y asombroso.
Aumentan el raro mérito de este libro, un prefacio de
Francisco Coppée y un prólogo de Gómez Carrillo.
Los vencedores, novela de l\L Ciges Aparicio. - M. Pérez Villavicencio, editor. Madrid.
La acción se desenv_uelve e~ medio d_el siguiente pai~aje:
«Días asturianos. Cielo baJO y plomizo. La fina llov!ZOa
destila incesante, llenando de laxitud mi ánimo, acostumbrado á zonas tropicales, donde el_ sol abr3:sa y la sangre _bulle
de pasión. Los altos ~ontes circunvecm&lt;?s están cub1ert~s
de intenso verdor, dulcificado por la suavtdad de la luL gnsáce~ y las nubes ruedan solemnes sobre las húmedas cimas.
»Forman el pueblo grupos de casas, y W1 río que corre al
lado es negro y silencioso, co'!'o los río~ infernales ... La
paz reina en este valle... De tiempo en tiempo, sobrecoge
el ánimo un importuno silbar de locomotora, y un tren, pequeño y férreo, pasa veloz... La calma vuelve á reinar más
amorosa que antes... Por los altos mont~s, vestidos. de nubes, nieblas y azul, sube atrevida una vagoneta y baJa otr~;
pero su ruido es tan leve, que parece esconderse en los tupidos robledales y pomarcdas que cubren la falda».
Así empieza este libro, el más int7resan~e quizás ~~ cuantos lleva publicados el notable novelista C1ges Apanc10.
El país de la selva, por Ricardo Rojas. - Garnier Hermanos, Libreros-Editores. París.
«Llámole «país de la selva» - escribe el autor - á la región argentina que se extiende desd_e la cuenca de lo~ gra~des ríos, hasta las primeras ond:11ac1one~ de la m_on(ana. Dicha región abarca en la _actualidad v~na~ provmc1i:s, pero
constituyó una sola en tiempos del vurernato espanol. Por
atávico instinto de libertad y de belleza agrestes me ha seducido la comarca así, con límites salvajes, amojonada de montes y mensurada de ríos. He ahí por qué su nombre, aun siondo susceptible de precisión geográfica, adqwere, como epígrafe literario, no sé qué sugestión, de reino lírico, en cuya.
virgen espesura vamos á penetrar. A ella, en efecto, _pertenecen los episodios y personaJes de este hbyo, pequena ~fr~nda prometida por mi corazón á aquella_ tierra donde v1vi la
infancia, y donde ahora muertos de m1 sangre duermen al
suave arrullo de sus frondas.
»Cuento en estas páginas - cuyo nombre á si propio_fácilmente se explica, - la vida de nuestros bosques mediterráneos. Refiero el palad inesco arrojo de los co~quistadores,
Ja fe visionaria de los evangel1Stas, el choque v10lento de _las
razas la sucesiva transformación de las épocas, la formación
Jejan~ de los mitos, las excelencias del hombre americano... »

El alma española. (Ens_ayo so~re la moderna literat_11;a
castellana) por Ricardo Rojas.- F. Sempere y Compania,
editores. Valencia.
Contiene este volumen ,·arios trabajos muy interesantes
acerca de algu~as obras de ?lúñe, de Ayce,.de Blasco lbáñez, Pompeyo Gener, Pérez C,aldós, BaroJa, Echegaray, Rueda, Dicenta y Rubén Darío.
Tanto este libro como el titulado El pais de la stlva, acusan en Ricardo Rojas un escritor de gran cultura y de excelente gusto artístico.

FELIPE SASSONE

VIENDO LA VIDA
I
mediar la tarde, Jorge Huguet adormilóse
en el diván, bajo el narcótico influjo de la
semipenumbra tibia y suave que inundaba
el recinto. Tres estatuas de mármol: una Diana,
una Venus y un Centauro, insinuaban en los rincones sus contornos inciertos, y sobre el rojo tapiz
de las paredes, algunos cuadros alardeaban magníficos de arte. Eran copias valiosísimas de l&lt;embrandt, Velázquez, Murillo, Leonardo el JJivino,
Andrca dt'l Sarto, Sandro Boticélli, Rubens, todos
esos Grandes que aprbionaron en sus paletas los
milagros emotivos y estéticos de la línea y del
color. Contrastando con la mística espiritualidad
de una mad&lt;1na, la coloración caliente de unos
muslos desnudos, hinchados de vida; cercc1 de una
mujer lasciva, tentadora y morena, la rubia castidad de una aristocrática dama; al lado de una
cabeza de estudio vieja, rugosa y pobre, la faz
tersa y delicada de un monarca español, melancólica y pálida sobre la negra severidad de su
vestido ...
La maja desnuda, de Goya, aparecía solitaria,

A

L

amenazando caer sobre el arábigo diván en que
reposaba Jorge. La soberbia piel de un tigre se
extendía á sus pies.
Muebles diversos decoraban la estancia. Una
estantería de palo de rosa, con ediciones lujosísimas de Osear Wilde y del marqués de Sade, de
los románticos espai'ioles y de los simbolistas
franceses; una peque11a mesa morisca c, ,n dos
grandes narguiles; un escritorio de madera tallada, con incrustaciones de nácar, dcmde un Mephisto de bronce sostenía en la diestra un globo
de luz...
De las paredes pendían en profusión alfanjes,
panoplias, puñales japoneses, espadas egipcias,
panderetas españolas, telas orientales y mantones
de Manila, luciendo,caprichosamenteprendidos en
las sinuosidadt'S de sus pliegues, algunos retratos
de mujeres hermosas.
En el hueco de la ventana, en dos floreros de
cristal, desmayábanse, á la sombra de una palmera, las violetas y los crisantemos; y el piano, en
cuya tapa danzaban su inmóvil danza las figulinas vVatteau, de porcelana, mostraba la enorme
dentadura de su teclado, como riéndose, con gi-

�gantesca y silenciosa risa, del caprichoso y confuso anacronismo que reinara en el salón.
Por entre el aterciopelado paréntesis de unas
cortinas, veíase el dormitorio tapizado de moiré
celeste, con lecho sin barandillas ni dosel. Llenaban la habitación espejos y mesitas con los complicados instrumentos para un tocado minucioso.
Notábase en el ambiente la delicadeza, la puerilidad femeninas, y el olor fuerte, sensual, mareante,
propio de las cortesanas, que llegaba hasta la contigua sala de baño, atravesando las rendijas de la
puerta vidriera de cristales esmerilados.
Todos los elegantes de Lima envidiábanle á
Huguet su lujosísima ventana de reja (1) y procuraban averiguar, con ese afán de entrometerse en
la vida ajena tan frecuente en las ciudades pequeñas, de dónde obtenía el danct;, de la capital peruana el dinero que para tantos lujos necesitaba.
Jorge nunca tuvo otra fortuna conocida que la de
su abolengo: era el último descendiente de una noble familia catalana, que residió en Lima, y de la
cual heredó únicamente, á la vez que el linaje, uno
4ue otro objeto antiguo, una que otra chuchería
de las que adornaban su casa. Huérfano á los quince años, y sin más pariente cercano que el prójimo, hubo de luchar con la vida en lucha desigual
y valiente. Toda su instrucción reducíase al hábil
manejo de las armas y á algunas rudimentarias
nociones de contabilidad; pero, aunque de inteligencia muy mediana, como era audaz y emprendedor, pronto logró abrirse paso trabajando en varias Casas de Comercio. Durante la última guerra
civil habló mucho, con fácil palabra, capitaneó un
grupo numeroso de jóvenes decididos,~ batió valientemente en las calles de la ciudaá y tuvo la
suerte de entrar con los vencedores. El Gobierno
le protegió. En Europa fué adjunto de varias Embajadas de su país, y de vuelta á Lima obtuvo en
un ministerio una agradable sinecura. Pero, sin
duda alguna, la renta de su empleo no le daba lo
suficiente para ser socio del :Jockey-Club, de los
Nacional, Unión é Internacional Revólver, ni para
perder, sin apurarse, cientos de soles (2) al tresillo, hacerse vestir por el sastre de moda, comer
siempre con vino de Burdeos, regalar joyas á las
actrices y gozar, en fin, de la vida fastuosa y galante que llevaba. De aquí que muchos de sus
amigos murmurasen acerca de la procedencia del
dinero. Opinaban unos que el Gobierno, agradecido á sus servicios, hacía la vista gorda y le dejaba robar; hablaban otros de la prodigalidad de
una vieja rica co.1 quien Jorge tenía amores; pero
no era fácil probar tan malévolas suposiciones. A
despecho de la murmuración y de la envidia, Jorge Huguet, á los veintiocho años, era uno de los
jóvenes más distinguidos de la creme y más requeridos por las damas, y ya se había hecho famoso
en los círculos elegantes de la vetusta ciudad, que
renegando de su proverbial mojigatería, aspiraba
á ser tan concupiscente y coqueta corno cualquiera europea capital del vicio. Nadie metía con la
seguridad de Jorge cinco balas seguidas en el blanco; raro competidor le igualaba esgrimiendo un
(1) Llámase así, en el Perú, á los cuartos de piso bajo
con ventana á la calle.
(2) Monedas peruanas que valen cerca de tres pesetas
españolas.

florete, y pocos, muy pocos, gobernaban tan hábilmente un potro desenfrenado, ni pateaban la
bola del joot-ball, ni bailaban el cake walck, ni dirigían un cotillón, ni vestían la levita, ni se anudaban la corbata con tal maestría y elegancia.
De las mujeres más notables por su belleza y
posición social, había dado que decir Jorge, y los
maldicientes aseguraban que las virtudes más
acrisoladas se habían rendido á las insinuaciones
irresistibles de ese don Juan moderno, que si bien
no cortejó jamás á criadas y mercenarias de poco
valer, podía anotar en su lista gran número de bailarinas, de actrices. . . y de señoras casadas. Era
fama que no solía ocuparse de las solteras, pues
como gran positivista en los negocios de amor, rehuía las conquistas sin fruto. El.flirt inocente ó la
pasión platónica no existían para él.
Sin embargo, lentamente habíase levantado la
sospecha de que cortejaba-con una corte idealá la señorita Mariana del Prado. Pero lo de la idealidad era completamente falso; muy por el contrario, existían entre ambos jóvenes relaciones tan
íntimas como secretas. Aunque hija de un libertino, á quien mataron sus vicios, y de una mujer
hermosísima, cuya hermosura no corrió jamás parejas con su honradez, pertenecía la del Prado á
familia de elevadísimo copete. Mariana era una
mujercita anormal; quiere decir que en ella no
predominaba, como debe predominar en la mujer
perfecta, nacida para cumplir la misión augusta de
la maternidad, el sentimentalismo, la delicadeza
piadosa y dulce, sobre un temperamento sensualmente tibio, no; en ella, por una malhadada herencia patológica, por atavismo, ejercía su dominio
despótico el ardor insaciable de la carne. Era piadosa en el fondo, caritativa y tierna, pero estos buenos sentimientos yacían escondidos bajo los hábitos de una educación libertina, obra de malos
ejemplos y de lecturas precoces, y de una vanidad
odiosa, tan frecuente en las mujeres bonitas que
conocen su belleza porque la han oído alabar desde niñas, y á las cuales se ha amaestrado en el arte
de agradar y en los secretos del tocador.
Mariana, adormecido el corazón por un orgullo
sin límites, no había amado nunca sino á sí misma,
y se r.omplacía en secreto contemplando ante el
espejo su desnudez soberbia, sus formas de guitarra, de morena carne, que vibraba todas las melodías del deseo. El prurito de gustar, innato en la
mujer, había adquirido proporciones gigantesc-as
en la del Prado, que buscaba á los hombres, lisonjeándolos al principio, rindiéndolos con el encanto
diabólico de su refinada coquetería, para desdeñarlos después. Contaba á la vez con cuatro ó
cinco adoradores. A los veintitrés años tenía ya
una gran historia de amor, y fué causa de un suicidio y de un duelo; pero si podían tacharla de
cruel é insensible, de frívola y variable, nadie hubiera con derecho alardeado de merecer sus favores, porque Mariana, que conocía bien la vida, no
ignoraba que toda la riqueza de una mujer soltera
consiste en ser inaccesible. Por cariño á sí misma,
pues, hálló siempre fuerza para dominar las violencias de su sensualidad.
En el último baile, ella, tan cortejada siempre,
hubo de notar con amargura que Jorge Huguet, el
hombre á la moda, se preocupaba muy poco de
su belleza.

mento nada más, y respondió ofreciéndola el brazo:
- Temía, sí. .. pero es inútil es- '
quivar lo que ya ha sucedido; y pues
no hay medi0 de conjurar tan delicioso peligro, perezcamos en él y
valsemos.
Se alejaron del corro girando rápidamente al son de la música, se·guidos por el eco de las murmuraciones de los que escucharon su brevf.&gt;, pero significativa conversación.
Y desde entonces, en todas las
t~rtulias de la buena sociedad, Manana y Jorge fueron tema obligado
de aristocráticas hablillas.

Herido su amor propio, sintió la necesidad de
aumentar con el esquivo Jorge su corte de adoradores, y se prometió á sí misma interesarle y rendirle. Mientras la orquesta atacaba un voluptuoso
vals de Strauss, acercóse á Huguet, que discurría
en un corro de damas y caballeros, y le dijo picarescamente, con admirable de,enfado:
- Usted, Jorge, no me invita á bailar. ¿Teme
acaso, enamorarse de mí?
Huguet enrojeció un momento, pero ;un mo

Ella habíale sabido seducir con su belleza y sus
ardides; él había logrado marearla con la aureola .
de irresistible que le circundaba y con la locuaci- '

�dad de las frases amorosas aprendidas en las novelas francesas. Pero la joven quemábase las alas
en el peligroso fuego de amor. Jorge, audaz, seguro de la impresión que causaba, iba dominándola,
y_Mariana sentíase enardecer temblando como una
enferma bajo las caricias. Tanto gozaba con estas
libertades peligrosas que concedía á su sensualid_ad prisionera, cuando en el florido rincón de un
jardín, en el hueco poco iluminado de una ventana, ó tras las pesadas telas de una cortina, ofrecía
sus labios al amado, que resolvió atrevidamente ir
dos veces por semana á las habitaciones de Jorge.
Allí, enervada por el pecaminoso ambiente, entregábase al amor, corrompiendo su espíritu, pero sin
darse jamás completamente.
Desde entonces.Jorge, de acuerdo con su amada, se abstuvo de cortejarla públicamente y resignóse con la dolorosa semiposesión.
Sin embargo, aquella tarde, como Mariana se
retrasase en acudir á la cita, Jorge, no pudiendo
vencer el cansancio de una noche de orgía, habíase adormilado en el diván, envuelto en amµlia bata
japonesa, con el cigarrillo humeante aún entre los
dedos. De repente, un retemblido de la vidriera del
baño le hizo despertar. Mariana, penetran•io ·por
la puerta del pasillo que Huguet dejara á propósito sin llave, avanzaba, llamándole, hacia el salón.
Su perfume suave de miosotys inundaba la estancia, y el sonido de su voz atenuábase dulcemente
en las blandas sinuosidades de los tapices. Jorge
oprimió entre las suyas las enguantadas manos que
Mariana le tendía, y pe1 maneció frente á ella,
aturdido, sin besarla, mirándola con ojos soñolientos.
- ¿No me besas? - murmuró la joven. Y luego, reparando en su actitud-: ¡Ah! ¿Dormías?
¡Cuánto me quieres, con qué ansia me esperabas!
Y retiró sus manos con un gesto de reproche.
Pero él la estrechó entre sus brazos, y la besó
en los labios largamente, silenciosamente...
- Has tardado tanto ... soñaba contigo - exclamó en el intervalo de dos besos.
- Di, di, ¿por qué has tardado? - preguntó
después, atrayéndola al diván.
- ¡Ay! A punto he estado de no venir, Jorge;
tuve miedo de decirte á solas.J.o que debo decirte;
pero luego, tras un momento de reflexión, he confiado en tu cariño... y aquí me tienes. ¡Jorge, Jorge mío, escúchame! - prosiguió, mirándole cariñosamente con sus grandes ojos claros.
El la interrumpió:
- Te escucharé, pero quítate el so~brero; así
no puedo acariciarte - é intentó llevar sus manos á tos nudos del velo; Mariana le contuvo.
...:.... Hoy no es día de caricias - dijo gravemente
- ¿Qué pasa? ¿Algo grave, algo que amenaza
nuestro amor?
- Sí, grave, muy grave; amenaza de muerte
nuestro amor si no eres razonable; nos promete la
dicha si tienes la conformidad necesaria.
Luego, bruscamente, precipitando las palabras, corno si no quisiera oirse, concluyó:
- ¡¡Jorge, me caso!!
.
Huguet, lívido, se levantó de golpe, como impelido por un resorte.
- ¿Qué te sucede? - murmuró ella con su voz
autoritaria y melodiosa de las seducciones.-¿Co-

mienzas á hacer el loco? Vamos á ver: _¿qué hay,
qué tiene-;?
- Nada-rugió Jorge-, nada; nada, no tengo
nada; es que no es cierto, que no puede ser, que
no será; que no te casas, Mariana, que no te casas; que no quiero]
- ¿Estás decidido tú á casarte conmigo? -repuso ella con calma.
Jorge enmudeció y dejóse caer en el diváo,
con la cabeza entre las manos.
Mariana prosiguió dulcemente:
- Ya ves cómo callas, cómo no tienes nada
que oponer. ¿No eres tú acaso quien me ha enseñado á conocer todos los horrores del matrimonio,
todo el prosaismo de un amor monótono, sancionado por las leyes sociales, sin contratiemµos, sin
sorpresas? ... Además, aunque quisiéramos no
podríamos casarnos; desde el primer día de tu
amor me confesaste que era imposible. .. y luego,
el matrimonio sería la muerte de nuestro cari110.
Pero yo no puedo permanecer soltera, yo tengo
ante la sociedad una misión que cumplir; qué no
dirían las envidiosas si yo me quedase «para vestir san tos... •
Jorge levantó la cabeza.
- ¿Y por el «qué dirán&gt; vas á abandonarme?
- ¿Y quién ha pensado jamás en abandonarte?. . . Después, Jorge, después ...
Pero Huguet la interrumpió bruscamente; se
había puesto en pie, rojo de ira:
- No, Mariana, no; á mí no se me engaña como á un chiquillo; tú quieres engatusarme, prometerme nn paraíso de venturas, ya lo sé, para
que yo no sirva de obstáculo á tus µJanes, y una
vez con~eguido tu objeto abandonarme; pero esto
no será: vas á ser mía, mía ahora mismo, ¿lo entiendes? ¡Ahora mismo! ...
- Suelta, suelta... ¡ay! Me haces daño; eres
brutal. ..
Pero él la oprimía con furia las muñecas.
- Ya veremos - murmuraba furioso-, veremos si te casas...
Siguió una breve lucha. No se escuchaha sino
la respiración anhelante de los dos y el ruido de
algún bi"belot que caía al suelo y saltaba en pedazos. Mariana, al fin, logró desasirse, y protegiéndose detrás del escritorio, levantó con ambas manos,
en amenazante actitud, el Mefistófeles de bronce.
-¡Si das un solo paso, te descalabro, cobarde!
Estaba lívida; sus ojos claros resplandecían
como los de un felino, y su mandíbula inferior
temblaba nerviosamente.
Jorge, poseído de un repentino abatimiento•.
jadeante y con los ojos llenos de lágrimas, permaneció inmóvil en medio de la estancia. Ella, dejando la estatua, siguió hablando:
- Bueno, hemos concluído; no eres razonable;
me voy. No nos veremos más, ¿lo entiendes? No nos
veremos nunca; entre nosotros todo ha concluído.
Hizo un movimiento para marcharse. Jorge se
acercó á ella suplicante:
-No me dejes así; tú sabes que el mundo me
parecerá un desierto sin tu amor.
Y arrodillándose á los pies de Mariana y abrazando sus rodillas, acariciándola á través de las
sedas de sus ropas, murmuraba lloroso:
- Yo soportar.é todo, yo seré tu esclavo; pero
no me dejes, Mariana... no me dejes. •.

La joven se inclinó hacia Huguet y le besó
-conmovida.
-¡Ah, como sabes que te quiero, cómo abusas!
- Ven - repuso Jorge con voz opaca, atra-yéndola hacia el diván -; ven, cuéntamelo todo.
.¿Quién es el novio?
Mariana se dejó conducir, y sentándose sobre
fas rodillas de Huguet,acariciánr:lole el rostro con
·su aliento perfumado, comenzó á narrar:
- Anteayer, después de la cena, mamá me
llevó á sus habitaciones para anunciarme que el
noble florentino Barón Luis de Ancona pretendía
mi mano. No puedes imaginarte cuántas reflexiones me hizo: que si en Lima escaseaban los buenos partidos; que si por ser extranjero mi preten•diente é ignorar la historia de mis coqueterías,era
•el único que podía atreverse á tomarme por esposa; que si era aristócrata, rico, bueno, guapo;
_que si estaba muy enamorado de mí; en fin ...
Y'.°º pedí tiempo para reflexionar, y ayer, tras considerar d,.tenidamente los consejos de mi madre,
.acabé por compromekrme. Me caso dentro de
quince días ... ¡Oh, pero no te pongas así, mi vida; ¿qué querías que hiciera, di?
Jorge callaba, anonadado. Ella continuó:
- Yo no quiero á nadie más que á ti. A Luis no
le he dicho ni una sola palabra de amor; ayer hablamos una hora, é insistió tn ser mi marido, aun.que yo le confesara lealmente que no le amaba.

- Lealmente - repitió Jorge como un ec,, -;
lealmente . .. vosotras las- mujeres no sois leales
sino en la ruptura.
- ¿Comienzas de nuevo?
-No, no; ¿qué he de cumer,zar? Dentro de
quince días serás su mujer, vivirás con él. .. y yo,
yo... ¿qué haré sin ti, Dios mío, qué haré sin ti?
- Escúchame, Jorge, escúchame. Sé dócil. ..
Oye. . . Pasado el primer mes de matrimonio, te
concederé una cita... y seré tuya, tuda tuya, enteramente tuya...
- ¿Y si él te vigila?
-¡Oh! Nada puede la vigilancia contra una
mujer que ama.
- ¿Y si me engañas?
- Si no tienes confianza en mí,es inútil hablar;
pero si confías, seremos felices, séremos ricos. nos
amaremos eternamente, y no con el amor prosaico de los casados: nos amaremos con el ard,,r
prohibido y encantador, lleno de emociones y de
sorpresas.
Y c9giéndole la cabeza comenzó á besarle con
avidez en la frente, en los párpados, en los labios.
- Hágase tu voluntaci, rt&gt;ina mía - sus¡ ,iró
Jorge, dulcemenre, ya vencido.
Mariana del Prado se puso en µie.
- Ahora deja que me vaya.
- ¿Cómo, tan pronto, sin tomar una taza de tél
- No, querido; es ya muy tarde, no debo in-

�fundir sospechas; si me descubren me pierden; cuya belleza presintiera, viendo, bajo la saya visademás, hace diez minutos que he oído volver al tosa, el pie aprisionado en pequeñísimo chapín, y
coche; me espera, sin duda-, repuso, y se dirigió entre los pliegues del manto que cubría el rostro
de la dama, un trozo de frente marfileña y uno
al cuarto de dormir.
Mientras arreglaba su tocado ante el espejo, sólo de los ojos tentadores.
Jorge permaneció preocupado un instante breMariana continuó hablando:
- Durante estos quince días no vayas por mi vísimo, pues era hombre incapaz de tener penas
casa, ¿eh? Yo tampoco vendré aqui, pero asistes al duraderas; luego exclamó, pensando en voz alta,
matrimonio, y te muestras indiferente, tranquilo: resueltamente:
- ¡Bah!, más vale así.
sobre todo al barón, felicítate, adúlale; conviene
Mientras recogía los objetos y retratos caídos
que seáis amigos.
- Y después ... - exclamó Jorge en una queja. durante la breve lucha, una voz engolada y aguda
resonó tras de la puerla principal.
- Después ... seré tuya, toda tuya, entera
- ¿Se puede, niño Jorge?
mente tuya.
- Entra, Domingo - dijo Huguet.
Caminaron abrazados hasta la puerta vidriera
Domingo era un criadito negro, hijo de losandel baño, allí resonó el último beso, y Marian'a
salió, d!:"jando tras sí el enervante recuerdo de su tiguos servidores de los padres de Jorge, que adoperfume. A través de los cristales de la ventana raba á su amo.
- Niño, tengo dos cartas para su mercé y un
vió Jorge alejarse á su enamorada, cuya elegante
silueta disonaba en el fondo arcaico de la calleja paquete. El paquete lo trajo doña Clara y le esgris, de edificios vetustos y deteriorados. Era un cribió aquí mismito, en el escritorio. La otra carta
rincón de la antigua Lima colonial, donde algún me la dió en el club el señor don ... me se ha orhidalgo aventurero, cazador en vedado, manchó vidao, niño; pero me dijo que andara con mucho
corí sangre de mestizo la limpia hoja de su ague- cuidao con eya. No sé, pues, lo que será, niño.
Jorge abrió una de las cartas.
rrida tizona, y algún virrey español, enamoradizo
«Vidita mía: He venido á darte una sorpresa
y poeta, madrigalizó ante la clásica tapada limeña,
esta mañana, pero inútilmente; tú siempre
tan callejero. Le he dejado al negro un pequeño recuerdo para ti, porque hoy hace
un año que nos amamos. Espérame mañana
. á las cuatro, mi amor. Te besa locamente tu
apasionadísima
CLARA. &gt;

ri

- ¡Uf! - murmuró Jorge-, la vieja; ya es 1~ calleja donde se alzaba el vetusto portón, acritiempo de que esto concluya.
billado á balazos (1), de la casa de Jorge. Lima es
Lu!:"go abrió el paquete, que contenía un anillo así: una mujer sonriente y triste, mitad vestida de
de oro con rubíes y brillantes. Examinó la joya un harapos, mitad emperifollada.
momento y se la puso en el dedo me«Ellas y ellos&gt; paseaban murmuranñique. ~espués rasgó el otro sobre, que
do sus amores; los capitalistas, gordos y
/
contema un cheque por valor de cincoloradotes, lanzando al aire el humo
'
cuenta esde sus riquísimos habanos, hablaban de
terlinas.
negocios;
-¡Calle!
en los banes cumplicos de piedo D.C!audra, discudio; contían de liviene que
t era tura
siempre
unos cuanpierda.
tos boheUn remz·os, muy
lámpagode
pocos, poalegría ilubres p áj aminó los
ros prisioojillos del
neros en
negro, y la sonrisa que abría sus labios dejó ver un ambiente -estrecho para el arte Allá, al fin del
los dientes blancos como perlas, contrastando paseo, el sol, con su man to de púrpura y violeta,
fuertemente con el ébano de la piel.
se hundía en el tranquilo mar lejano, mandando
- ¿Has dicho á Gastón que ensillara? - pre- su último beso de oro al heroico Francisco Bologguntó Jorge.
.
nesi, magníficamente eternizado en un bronce de
- ¿Cómo no, niño?; lo dejé que Mascarilto Querol.
estaba casi listo; no debe tardar, niño.
Jorge, mientras saludaba á sus conocidos, sal- Bueno; prepárame el vestido de montar.
tando sobre la silla, al trote largo de su alazán,
Domingo obedeció.
repetía mentalmente, hablando consigo mismo:
A poco, en los cristales de la ventana repi«Después ... después seré tuya, toda tuya, enquetearon los artejos de una mano, mientras un teramente tuya. •
caballo piafaba fuera nerviosamente. Jorge abrió.
- Hola, Gastón; voy en seguida.
II
Luego pasó al cuarto de dormir; vistióse el
pantalón de garnuza,que le ceñía los muslos, la:,. alEnorme gentío aglomerábase á las puertas de
tas botas de charol y una americana azul. Se miró la iglesia de la Merced. Sobre los bancos de la
al espejo, que le reproducía de cuerpo entero; su plazuela y encaramada en los faroles, la chiquilleexpresión era entre distinguida y melancólica, no- ría curiosa procuraba ver el interior del templo;
ble y truhanesca;el cabello negro, brillante, untado desde la entrada distinguíase allá, hacia el fin de
de cosmético y dividido en dos porciones iguales, la nave central, el altar mayor, con sus cirios ensemejabá una calotte, sobre el rostro rigurosa
cendidos triunfando del fondo penumbroso, con
mente afeitado, pálido, con palidez azulada, que un amarillento claror de hoguera; bocanadas de
tenía algo del pierrot funambulesco y del galán jo- o)oroso incienso llegaban hasta la calle, envolven de las comedias modernas.
viendo á la comitiva que salía de la iglesia. La hiDomingo le entregó el latiguillo y el sombrero lera de coches, al moverse en busca de sus duede fieltro gris, acompañándole hasta la acera.
ños, ondulaba como una gigantesca serpiente.
Jorge acarició el cuello del alazán.
Terminaba la ceremonia nupcial de la señorita
- / Mascarillo, Mascaritlo!
Mariana del Prado con el barón Luis Ancon"i. El
El caballo volvió á su amo los ojazos húmedos cortejo pasó por entre la doble fila de «gomosos&gt;
y tiernos.
que esperaban la salida. El novio, correctamente
- Está demasiado g ordo - dijo Huguet al vestido, enfuñdado diríase, en la levita negra, que
mozo que le tenía el estribo-; y luego, arreglán- 1~ ~eñía como un ~uante ciñe la mano, no lograba
dose en la silla, añadió dirigiéndose á Domingo: d1s1mular su emoción. Un leve temblor agitábale
- Tú, prepárame el frac; volveré á las ocho. los labios finísimos, y su cara angulosa y distinEl caballo partió al galope. Al lle6ar á la pla- guida resaltaba pálida entre la barba azabache y
z1,1ela de la Micheo encontróse al tren, que iba al el cabello entrecano. La novia, caminando muy
Callao, y por una absurda disposición cruzaba la quedo, casi sin tocar el suelo con sus pies, llena
plaza, molestando á los transeuntes con su silbato de velos y de azahares, era una silueta blanca lany su campana.
guida, cuya albura inlerrumpía tan sólo el ;ubor
- ¡Oh, qué país! - murmuró Jorge, sujetando del rostro, en donde dejaba su perlada huella una
al bruto, que se encabritaba. Azotóle luego y si- franca sonrisa de satisfacción. Las beatas del pueguió hacia el paseo Colón.
blo, con sus mantas (2) desliadas y grasientas, se
La tarde, primaveral y serena, caía mansamente sobre los blancos edificios del paseo Colón, el más aristocrático de Lima, un rinconcito - (1)_ Mu-has casas de Lima conservan aún, desgracialas huellas de la última guerra civil.
de la Eu_ropa elegante, con sus parques ingleses, dameme,
(2) Mantón negro, característico, con que se cubren
sus obeltscos--y sus fuentes. ¡Qué diferencia con hasta la cabeza las mujeres del Perú y Chile.

�aQalanzaban hacia el aristocrático cortejo, murmurando cumplidos.
Doña Isabel, viuda del Prado, madre de la novia, levantó á su µaso un murmullo desaprobador. Era demasiado llamativo el color fresa del
traje con que vestía las redondeces exageradas
de su carne voluminosa, desbordándose como una
inmensa masa líquida por bajo del corsé, ajustado 611 demasía.
Alguno se fijó en la manera de recogerse la
falda, en el balance que imprimía á las blandas
montañas de sus caderas, y finalmente, en los vivQs colores de su rostro pintarrajeado.
- No puede negar que ha sido una gran pecadora.
- ¡Ah, vieja verde!
-Gallina que come huevo, aunque le quemen
el pico (1).
Tales expresiones surgían entre las risas ahogadas de los petimetres.
A la señora Isabel del Prado dábale el brazo
el general Fernando Romero, padrino de la boda,
erguido, con militar apostura, á despecho de sus
sesenta años cumplidos.
- Buena laya de viejo - dijo uno.
- Buen soldado; fué de los valientes - exclamó otro.
Algunos pisaverdes se acercaban á los coches
para curiosear los bajos de las mujeres que subían.
La concurrencia, que era muy numerosa, seguía saliendo del templo. Grupos de limeñas bonitas, aquellas de los ojos negros, del pie pequeñísimo y de la boca de cereza, ataviadas con la clásica mantilla blanca, parecían españolas, y pasaban ufanas, sonriendo, vanidosas, bajo la lluvia de
requieb1 os con que los hombres celebraban su
nunca bien ensalzada preciosidad. Finalmente, apareció Jorge Huguet, irreprochable con su levita
gris, último figurín. Venía charlandv animadamente con dos amigos suyos: bajo y menudo de cuerpo el uno, de perfil de pájaro, mirando insolente
á través de su monóculo; desastrado y sucio el
otro, envuelto por holgada levita color ala de mosca; en su rostro acarminado y escamoso se leían
todos los vicios, y mientras cubríase con un sombrero de copa de auriga de punto, tirábase con
la mano libre, haciendo una mueca de disgusto, los
pelos; ya rojos, ya negros, ya canos, de su barba
rala y descuidada.
Una vez en el coche que había de conducirles
á casa de la novia, la conversación giró sobre dos
aspectos distintos. Claudia Araoz, el del monóculo, joven reporter de los salones, cuya pluma legaba á la posteridad el importantísimo dato de los
tocados femeninos, íntimo adulador de Jorge, á
quien tenía por árbitro de la elegancia, preguntaba á éste su parecer sobre los atavíos de las damas que habían concurrido á la ceremonia.
- ¿Qué te han parecido las toilettesr
- Chico, lo de siempre; algunas, muy pocas,
elegantes y de buen gusto; lujosas y sin elegancia
otras, y sin lo uno ni lo otro las demás.
- ¿A las hermanas Mendoza las encontrarías
bien?
- ¡Quita, hombre! Feíllas no son, ciertamente;
pero se visten iguales, ¡siempre iguales!, como los
(1) Refrán pernano.

pares de banderillas. ¡Qué ha de ser elegante esor
- ¿Y madama Bonard, la esposa del ministre&gt;
francés?
- Esa no viste mal; pero tiene predilección
por los taillettrs. El que lleva hoy está muy bien,
cortado; pero ¿no has visto cuánta rigidez en las
líneas, qué poca Yida en el color gris, qué dureza.
qué falta de gracia en todas las prendas? Nada encuentro tan odioso como la invasión de indumentaria masculina en las modas de las mujeres; una
mujer vestida con solapas y faldones, con cuelloalto y pechera almidonada, carece de delicadeza,
de frescura; no sabría cómo decírtelo, de vaporosidad: es la caricatura de un hombre e!E&gt;gante. En
cambio, Elena Rivas, qué bien estaba: todo en esa
mujercita es supremo, emana un aliento delicioso
de chic parisien; la sencillez de su traje de fular,
lamiendo dócilmente las ondulaciones serpentinas
de su cuerpo; el punto de Venecia que rodea su
cuello; la combinación armoniosa de colores claros.
tenues, vagos; la graciosa manera de recogerse la
falda, el zapato angosto, alargado, la media calada
que descubre la carne, todo, todo; es, en suma, una
adorable parisién. ¿Verdad, Gutiérrez?. . . Pero
¿qué tiene usted? ¿Por qué no habla?
Francisco Gutiérrez, médico sin enfermos, á
quien sus compañeros del club llamaban el chismoso por sus líos, era un cínico que, á fuerza dehablar mal de todo el mundo, de la Medicina y de
sí mismo, había echado á perder su carrera. Vivía
milacrrosamente del juego y de los amigos que le
convidaban para disfrutar de su charla amenísima
y cruel. Sus frases intemperantes acerca del honor·
olían á alcohol, salían de su boca con un aliento
de crápula.
.
- Pensaba - dijo respondiendo áJorge - que
hemos asistido al más inhumano y absurdo de los.
sacrificios: al suicidio moral de dos seres.
- Por eso usted no se ha casado, ¿verdad? exclamó Huguet.
- ¡No, quiá! No me he casado... sencillamente, porque no lo ha querido la casualidad, sob&lt;:·
rana absoluta de este pícaro mundo. Por casualidad nacemos, de casualidad vivimos, por casualidad morimos. Pero si me hubiera casado sería filósofo, ¡ah, sí!, tan filósofo como lo será el barón.
- No sea usted malévolo - insinuó el periodista.
- No, esto no es malevolencia;es que abrigo la
esperanza sincera de que muy pronto Mariana y
su esposo aprenderán á embellecer su vida aborrecible de e-asados, merced á ciertas tolerancias
discretas. Ella coqueteará... y él aparentará no
advertirlo. Reconozco que tal conducta es la única.
lógica y deseable. En el adulterio de la mujer y en
la complacencia del marido estriba la única felicidad del odioso matrimonio: es el epílogo necesario y consolador de tan inmenso disparate.
Hablaba despreciativamente, sin dejar de
arrancarse los pelos de la barba con nervioso
ademán.
A estar los dos acompañantes de Jorge en eh
secreto de sus amores, hubieran adivinado lasatisfacción con que el dandy escuchaba la charla
profética del médico, desgraciadamente interrumpida al detenerse el carruaje ante la casa de la familia del Prado.
Los invitados apenas cabían en los salones. El

senador don Antonio Valle, que paseaba por ellos,
tropezando con todo el mundo y luciendo su monstruosa gordura, su calva luciente y sus bigotes de
foca, dedicábase á inspeccionar, con sus ojos de
miope, los regalos de boda que la novia mostraba
ufana á sus amigas. El barón, pálido y mudo, como
alelado, repartía apretones de manos á diestro y
siniestro, y la suegra lloraba lágrimas grises, porque su llanto arrastraba en su caída el tinte exagerado de las ojeras.
Se sirvió el almuerzo. La mesa estaba dispuesta con sencilla elegancia; sin flanes, ni torres
de dulces, ni fruteros. Un camino de flores esparcidas, adornaba el centro. Fueron invitados solamente los a-nigos íntimos; entre éstos figuraban
Jorge y la señora Clara Valle, la que habla enviado á lluguet una sortija quince &lt;lías antes. Era
una mujer alta y gruesa, con la majestad de las
antiguas matronas romanas. Un traje marrón dibujaba sus formas, que la madurez había rf'dondeado. Bajo el marco de su abundante cabellera,
empol\'ada para disimular las canas, la corrección
de las líneas del rostro, ajado por la edad y los
vicios, decía reminiscencias de una magnífica belleza. La piel comenzaba ya á ponerse flácida y
colgante en los pómulos y bajo la barbilla, y la juventud toda parecía haberse refugiado en los ojos,
negros y preciosos, resplandecientes de sensualidad. En sus movimientos procuraba enseñar siempre la mano, blanquísima y tersa, y el pie breve,
que el tiempo destructor, infalible, respetaba aún.
En esa mujer, de espíritu joven, á pesar de sus
cuarenta años, un observador sutil hubiera adivinapo un gran apego á la vida, un deseo loco del
placer que huía y que pronto la sería vedado. Durante. el almuerzo, sentada frente á Huguet, su
piececillo nervioso buscaba á cada instante los
pies de su adorado. Al Champagne, los brindis
abundaron. Después de que el general, con el
acento bélico de su voz, aunque cascada, sonora,
lanzó estentóreamente su brindis, como si lanzase
una proclama, Clara levantó la copa para brindar
ella también por los recién casados; pero sus palabras hubiera querido dirigírselas á Huguet, y
decirle:
« Jorge, bebamos por nuestro cariño; tu enamorada de los amores platónicos se va; yo quedo,
yo soy tuya, y tú debes ser mío.:. En una mira&lt;la
intensa, desesperada como una súplica, envolvió
al amante, mientras éste se consolaba viendo á
través de la copa en que bebía otra mirada, la de
Mariana, posándose en él, expresiva y cálida, con
toda la elocuencia de una promesa.
El marido de Clara, obeso y miope, sin reparar
en nada, se chupaba el bigote, húmedo de Champagne.
III

Once meses hacía que ~fariana del Prado y el
noble barón florentino Luis de Ancona se habían
casado. Sola en su gabinete, ante un escritorio
muy cuco, modern-style, Mariana meditaba, con la
frente apoyada en ambas manos. La agitación nerviosa de que era presa no la permitía conservar
por mucho tiempo la misma actitud. Levantaba la
cabeza, miraba hacia el techo en actitud interrogativa y suplicante, y un suspiro hondo, convul-

sionado, se escapaba de su pecho, como un sollozo sin lágrimas. Emprendía luego febrilmente algunos paseos rápidos por la estancia, y volvía
á sentarse, abatida y anonadada. Con frecuencia
oprimía el timbre llamando á la doncella:
- María, ¿ha venido el señorito?
Y cada momento su pregunta envolvía ansiedad
mayor.
La respuesta era siempre negativa.
Mariana vestía una bata roja -de crespón; en
sus idas y venidas, la delgada tela ceñíase á su
cuerpo con caprichosas ondulaciones, dibujando
toda la esbeltez de sus formas, como abrasándolas
en una gran llama. La pantalla de la luz del escritorio proyectaba sobre su rostro un reflejo cerúleo, muy tenue, muy claro, aumentando su palidez
levemente morena. El óvalo impecable del semblante tenia ese aspecto melancólico y enfermizo
de las enamoradas, esa expresión de cansancio
voluptuoso y dulce, producido por grandes deleites. Las mujeres que hacen del momento d'e amor
todo el leit-motif de su vida, suelen tener un
gesto místico de resignación y de sufrimiento, que
engaña con facilidad á los observadores poco experimentados. El rostro de Mariana, apareciendo bajo dos bandós de oro viejo, cenicientos, sin
brillo, parecía el de una de esas vírgenes de los
pintores que - enamorados de la vida - no han
podido, ni aun al pintar una santa, aibstraerse
completamente del influjo sensual. Acaso por eso,
por la forma humana de las imágenes, el misticismo puro no existe en el arte pictórico. El arco violáceo de las ojeras aumentaba el fulgor de los ojos,
claros, verdes é inquietos, alternativamente luminosos y obscuros, con algo del flujo y reflujo del
Oceano. En las comisuras de la boca el dolor había
dejado su huella rugosa, rompiendo la sinuosidad
de los labios, carnosos y sangrientos como los
claveles dobles de Andalucía.
¿Qué podía torturar el corazón de Mariana?
Durante los primeros meses de matrimonio,
todo habíase realizado á la medida de su deseo;
ni la más leve sospecha de su marido turbó el
placer de las citas con Jorge, á las cuales acudía
puntual, cumpliendo su infame promesa de soltera.
A Luis no podía sufrirle; casada con él sin amarle,
y entregada completamente á otra pasión, las caricias del hombre que, teniendo derecho á su amor,
trataba en vano, con tino y delicadeza, de conquistar su corazón, la parecían odiosas como insultos. Aunque intentaba fingir, no le era posible;
la sinceridad de sus nervios la traicionaba; un
movimiento de repulsión inconsciente, mecánico,
rechazaba la solicitud afectuosa de Luis. Este, ó
supo algo de la traición abominable, ó hubo de
notar la malquerencia de su esposa, porque un día
le habló resueltamente:
- Mariana, creo que me he equivocado- le
dijo sin alterarse, con aquella tranquila cortesía
que usaba siempre·-; me he equivocado al juzgar
posible la conquista de tu corazón. Hay tales diferencias en nuestra manera de ser y de pensar,
tal abismo entre nuestros caracteres, que no podremos querernos nunca. Tú no me amas y yo
siento que tu repulsión es contagiosa, y que, á mi
vez, voy acostumbrándome á no quererte tampoco.
- ¿Qué quieres decir? - interrumpió ella vi-

�vamente, en el atemorizante presentir de una catástrofe.
- Déjame continuar-:- prosiguió el barón con
calma-, déjame continuar. ¿Has leído á Campoamor, ¿verdad? ¿Recuerdas aquello de cla soledad de dos en compañía? Y.o, aunque soy italiano, siempre que conviene suelo seguir los aforismos de los grandes hombres de otros países; yo...
Pero Mariana no le dejó concluir. Altiva y orgullosa, acostumbrada á dominar y cautivar, la
pasividad de Luis, re~ignándose á no ser querido,
parecióle un intolerable ultraje á su hermosura y
á su irresistible seducción, y ya, fuera de sí, dispuesta á jugarse el todo por el todo, gritó poniéndose de pie:
.
- Si crees que he faltado á mis deberes, que
he- manchado tu honor, no es esta la manera de
proceder. Cuando un hombre pundonoroso se
cree ofendido por su esposa, no se anda con rodeos; si le falta valor para matar á la infiel, la
arroja de su casa, y yo estoy dispuesta á marcharme ahora mismo, sin explicaciones que me
rebajan y que juzgo innecesarias.
-- Ni yo te las he pedido, ni hacen al caso respondió el barón, sin perder su habitual sangre
fría-. No me juzgo ofendido, ni te considero capaz de una traición. Me casé contigo sabiendo q:ie
no me amabas, y soy, pues, el único culpable de
cuanto aéontece. Pero vamos á ponerle remedio.
¿A qué molestarnos recíprocamente?; ¿á qué dar,
con la pública separación, un escándalo que redundaría en perjuicio tuyo? Además, tú no me has
ofendido - y subrayaba su frase con una de esas
sonrisas terribles que muerden el corazón -; trátase, solamente, de nuestra incompatibilidad de

caracteres, y el remedio es fácil y podemos usarlo
sin dar pábulo á murmuraciones enojosas. Para los
demás, para los extraños, seguiremos viviendo
como marido y mujer en perfecta armonía; pero
en la intimidad, todo ha terminado; separamos
nuestras alcobas y viviremos tranquilamente, cada
uno por su cuenta, gozando de nuestra santa libertad. Yo espero, amiga mía, que por bondad y
por conveniencia has de aprobar mi determinación.
- No puedo sino agradecerte-respondió Mariana fríamente, con altivez de soberana ofendida;
y envolviéndole en la más desdeñosa de las miradas, salió del despacho de su marido, dando un
portazo.
A partir de aquel día, Luis dejóse ver muy
poco en su casa. El criado, con movimientos de
autómata, como si nada supiese ni notase de cuanto acontecía, llegábase á las habitaciones de su
señora á pronunciar, servil y ceremonioso, la invariable frase:
- ¡La señora baronesa está servida!
Y Mariana iba al comedor sola, mientras su
marido se entretenía en el Círculo.
El barón de Ancon·a dióse á un género de vida
completamente distinto al que llevara de soltero;
formó, con un grupo de amigos, adinerados como
él, un nuevo centro de sport; encargó varios caballos á Inglaterra, fundando el stud «Fénix», que
con los colores azul y blanco ganaba casi todos los
primeros premios; concurrió á los juegos de foot(Jall; organizó grandes partidas de caza, y convirtióse en un verdadero sportman. Los semanarios
ilustrados publicaron su retrato y alabaron su entusiasmo é intrepidez, y en los salones de la buena sociedad las damas disputábanse las atenciones

y. cumplidos de aquel nuevo árbitro de la elegancia, que con tan buen éxito se lanzaba á la vida
intensa y galante.
A causa de la comunidad de sus aficiones,
Luis de Ancona y Jorge Huguet reuníanse con
frecuencia, y aunque eran contrarios en todos los
juegos de sport y aquél ponía especial empeño en
vencer á su. rival, las afectuosas relaciones de
amistad que mediaban entre los dos inducían á
creer que el· barón ignoraba las relaciones de Jorge
con la baronesa. Sin embargo, el doctor Gutiérrez
alardeaba de perspicacia y de infalibilidad profética.
- Lo sabe, lo sabe - murmuraba pica1escamente -; pero es filósofo. ¿No lo decía yo? Hace
bien, qué diablo; es un hombre, todo un hombre
moderno - y continuaba arrancándose, con su
constante ademán de tedio, los pelos rojos, negros
y canosos de su barba rala y descuidada.
Mariana, al principio, no sufrió por el alejamiento de su marido; era feliz con su Jorge; la dejaban en libertad; ¿qué más podía pedir? .. .
Pero muy pronto Jorge, conseguido ya su objeto, demostró sin quererlo su aburrimiento; á
cada momento, y pretextando graves pérdidas de
juego, la importunaba pidiéndola dinero, y ella,
• enamorada y pródiga, se dejaba explotar; cuanto
obtenía de su marido para sus gastos, iba á manos
del amante. Luis, por su parte, jamás quiso examinar las fabulosas cuentas que Mariana le presentaba. Mariana sufría; no era digno, ciertamente, el proceder de su Jorge; pero ella le amaba, le
amaba tanto, que quería retenerle aunque fuese
tan sólo por interés. Hubiera preferido la miseria,
todas las vergüenzas, todas las torturas, antes de
ver á su amor en brazos de otra querida.
Pero el cansancio de Jorge iba en pavoroso aumento; él, antes tan audaz, tan impetuoso, tan despreocupado, revestíase de una
prudencia exagerada, casi ridícula. Esquivaba sus citas y hasta sus miradas; parecía otro
hombre. Su amor moría; de amante fiel, sumiso, habíase convertido en déspota, egoísta y
codicioso insaciable; nada calmaba su sed de
riquezas. Para Mariana, que no podía ir á las
tertulias porque su marido negábase á acompañarla, toda su distracción, aparte esas visitas de pura fórmula, embarazosas y breves,
era el amor; y cuando éste faltó, regresaba de
las citas triste, muy triste, llevando en los labios la sensación helada de besos tomados
por fuerza. Sintióse sola, completamente sola
y desdeñada, en ese mundo donde reinó de
soltera.
Jorge, porque ella le negó una cantidad
que por el momento no tenía, llegó á abofetearla vilmente. Aquel día, Mariana, al entrar
en su casa, transida de dolor, encontróse á
Luis en un pasillo, é impelida por esa necesidad que sienten las almas tristes de contar
á alguien sus dolores, hizo un movimiento hacia él, ansiosa de una palabra, de un saludo,
de una mirada que ofreciese pretexto á la
conversación. Pero su marido aparentó no
verla siquiera y alejóse impasible, mudo,corno
una sombra acusadora.
Mariana le siguió con la vista, mirándole
interesada, con extraña curiosidad.

- ¡Oh! Y :es muy elegante - pensó-, muy
distinguido ..., ¿Por qué ,no era así cuando me lo
presentaron? .. .
Un acontecimiento muy lisonjero para el barón
de Ancona activó la revolución moral que lentamente operábase en el corazón de la adúltera.
Fué un: domingo de primavera, en el Hipódromo del :Jockey-Club. Lo más granado y hermoso
de la aristocracia femenina se apiñaba en las tribunas, resaltando como joyas sobr~ la masa compacta de los demás espectadores, que se agitaba
con ondulaciones de Oceano. En la riente pradera,
bajo el beso tibio y suave del padre sol, algunos
cuerpecitos de mujer se erguían, dando su nota
clara y perfumada corno flores entre el césped. Y,
según el color de sus vestidos, semejaban flores diversas: ¡violetas de Parma, crisantemos del Japón,
rosas de Alejandría, claveles de España! En el pesage discutían los brook makers; allá, lejos, voceaba
el pueblo. Se iba á correr la gran carrera de jinetes dilettanti, montando los caballos sus propios
dueños para disputarse el premio de honor, la
copa de oro, regalo de Elena Rivas, madrina del
Club, la belleza más bella de ese hervidero de bellezas que se llama Lima.
Un run-nín de abejas en torno de la miel
oíase por todas partes. Apostaban, discutían. Las
primeras carreras no habían despertado interés en
los espectadores, ansiosos del campeonato de jinetes caballeros, como rezaban los programas, para
distinguirlos de los profesionales. Los empleados
de comercio, endomingados y alegres, jugábanse
sus salarios.
- Tú, ¿qué caballo llevas?
- Yo llevo al Cid quince boletos, á placé.
- No seas sonso, compadre, que Manón va á

�gai:iar; la monta Huguet, que con ese mozo no hay
quien pegue.
Algún negro acercábase solapadamente á un
tendero italiano, que reflexionaba dudoso ante la
lista de los caballos.
- ¿Quiere apostar, patronsito?
- ¡Váyase, váyase, déqueme estar; io non
apuesto!
. - Mire que va á ganar, que no falla, que va á
1r amarrao como apueste al que yo le diga.
- ¡Déq11eme, le digo, perla santa Madonna!
_El negro, insistiendo C'0n gran misterio, decía
casi en secreto:
. - Como '?e dé sinco riales, le digo una cosa;
m1re, patrons1to, que yo oí lo que hablaban en el
peso ... ; no deje escaparse la suerte ...
Vencido por la codicia,~¡ italiano cedía á las
proposiciones del negro.
- Ecco los chinco reales; pero dígame cherto,
c1,a/e va d ganar . .. ¡Per Dio!

.................... . ........

. De pie, en un landó descubierto, Mariana, radian te de hermosura y de elegancia, departía amigablemente con Clara Valle. Los gomosos, que
1odeaban el coche, anúncianles la salida de los caballos:
- Ese es Moro, de Villegas, buen caballo;
pero es mucha distancia para sus fuerzas - opinó uno.
- ¡Miren ustedes, miren - exclamaba otro Pierrot, qué bonito animal, qué blanco· parece de
m~rmol! Y lo monta mister Jeffers; apu~sto por él,
senoras.
- Aceptado-respondió, sonriendo, Clara-;
pongo por el caballo qe Huguet.
- Y yo también - agregó Mariana.
- ¿Qué apostamos? un·a sombrilla contra un
bastón; seis corbatas contra seis pares de guantes.
. - No, no; un regalo á elegir - opinaba Manana.
Una estruendosa salva de aplausos les interrumpió. Jorge Huguet había aparecido en su yegua Manón, un soberbio animal, alazana, fina de
cabos y de gran alzada, de ojos vivos y atentas
orejai, temblorosa por el ansia de correr; y mientras evolucionaba, ante las tribunas, en un galope
preparatorio, el público vitoreaba la habilidad del
jinete.
Las dos mujeres dirigieron á él sus gemelos.
Mariana vió pasar luego, entre otros que no despertaban interés, el caballo Amor, que montaba
su marido.
Claudio Araoz, el cronista,, iba y venía agitadamente delpesageal coche de Mariana.
- ~u Amor se cotiza muy mal, baronesa; no
dan nada por él.
- Protesto-respondió Mariana, con un mohín
gr~ciosís)mo -; ~i Amor no, el de mi marido; el
m10 no tiene prec10.
- Muy bien, con mucho esprit - corearon
los gomosos.
- Pues á mí no me disgusta el caballo del barón; si no apuestan por él es por lo desconocido,
no por malo, seguramente - opinó uno.
- Manón es el favorito - chilló Araoz con entusiasmo-. Ella sola tiene más apuestas en su
favor que todos los demás juntos.
Un clamoreo an:mció que iban á partir los ca-

bal(os. Claudio saltó al pescante, provisto del anteoJo. Observaba atentamente, inclinándose siguiendo el ir y venir de los caballos en las p~rti-·
das falsas.
- ¿Parten? - preguntó Ciara.
- ¡Ya!, una, dos, muy desicruales· no vale
vuelven á su sitio - respondió el perio,dista.
..
De repente, á un murmullo de la muchedumbre, siguió el suyo, entusiasta:
- ¡¡Ahora!! ¡Buena partida; Jorge, delante!
Los caballos pasaron luego al galope muy cerca del coche de Mariana. Del vertiginoso grupo,.
envuelto en una gran nube de polvo, se destacaban tres caballos: Pierrot, A1oro y Manón. Jorge
Huguet, que montaba la yegua, iba á la cabeza de·
todos. Al pasar cerca de las tribunas, resonaron algunos aplausos.
- ¿Se decide la carrera? - preguntó con ~n-·
siedad Mariana.
- _Tod~ vía no, señora baronesa -respondióle
Claud10, mirando con el anteojo-; ese Pierrot va.
muy fresco y queda todavía mucha distancia.
De pronto comenzó á gritar:
- ¡Demonio! ¡Lo alcanza, lo alcanza, lo ha pa-•
sado! ¡Vence Pierrot!
En efecto,
el caballo del incrlés
encerraba á su
•
D
contrano contra la valla, ciñéndose á él cortándole el paso.
·
'
- ¡ Eso no es lícito - gritaban algunos - .
Pierrot está fuera de reglamento.
Se escuchaba vagar en el ambiente un voceríoquejumbroso de disgusto, porque el favorito no
vencía. Pero Jorge, aprovechando un momento.
oportuno_, mejoró su terreno, chivó la espuela y,,
con un vigoroso arranque, logró tomar nuevamente la delantera. Miles de manos se agitaron aplaudiendo.
- ¡Ahora sí, ahora sí! - gritaba Claudio - ..
¡Bravo, Jorge, bravo; la victoria es segura!
Mariana apenas si podía ver allá, lejos, los cuerpos de los jinetes; pero distinguió perfectamente
la blusa roja de Jorge Huguet.
- ¡Ahí le veo!-exclamaba con júbilo-. ¡Viene solo, delante ... ; otro caballo se ha destacadodel grupo de atrás!. ..
- ¿Es blanco?
- No; ¡y cómo corre, Dios mío! ... ¡Ay, sL
está ya muy cerca de Manón!
- ¡A ver! - exclamó, atemorizado Araoz - .
¡A ver! ¡Caracoles, si es el de Luis, y le va á los.
alcances!. .. ¡Quién lo diría!. ..
- ¿Mi marido?- preguntó asombrada Ma-·
riana.
Del público salía ya uno que otro grito:
- ¡Bien por Amor, bravo Amor!
Los caballos tomaron la recta de las tribunas;.
Amor y A1anón venían delante juntos, iguales, con
las narices dilatadas y el cuello tendido. Un mis-·
mo impulso, un mismo vértigo los arrastral:ia.
J?rge y Luis, mirándose con odio, castigaban furiosamente á sus cabalgaduras, como si quisieran
azotarse el uno al otro.
El público, ya entusiasmado por lo reñido de
la lucha y por el esfuerzo increíble del barón, gritaba el nombre de su caballo: ¡A11tor, Amor!, y
cuando éste logró, estirándose como una serpiente, pasar á su enemigo y llegar antes á la meta..
la ovación rayó .e n delirio.

.,
1

Hasta los perdidosos aplaudían.
- ¡ He perdido - exclamaban - ; pero, ca- ·
ramba, qué buen jinete!
. - ¡¡Bien corrido!; así se corre; ¡vivaaa!
La muchedumbre bajaba d&lt;' las tribunas en
tropel, á manera de río que se desborda. Alguna
IT)aldición sorda salía, y algún brazo levantábase
en alto, con la mano de avarientas garras crispada, arañando el aire en la locura de su codicia
defraudada; pero todo lo cubría un solo entusiasmo, un solo grito que, como si la Naturaleza llamase á su verdadero Dios, vibraba en el espacio:
- ¡Amor, Amor,.Amor!
Mariana vió pasar triunfante á su marido, desde el pesage hasta el palco de Elenita Rivas, que
le entregó la copa del premio.
¡Pobre Mariana! Una cólera inexplicable é invencible
atenazó su corazón. De buena
gana hu b i era abofeteado á
E!ena Rivas, porque premiaba á su marido; y cuando Luis
volvió á pasar entre vítores y
felicitaciones, vibró toda, roída por secreta angustia, se
mordió los labios y lluró.
- ¿Qué te sucede? - preguntó Ciara.
-l¡Oh, nada, nada; la emoción!
La muchedumbre seguía
gritando:
-¡¡Amor, Amor, Amor!!
Mariana volvió de las carreras á su casa presa
de indeéible agitación. Tenía constantemente ante·
los ojos el gentío aglomerándose en el Hiµódromo,
y en sus oídos resonaba aún la palabra fatal:
«¡Amor, Amor!• Ese grito de la muchedumbre
frenética, entusiasmada, aclamando á Luis, antojábasele una imposición, un mandato de querer á
su marido, que descendía de allá arriba, de donde
cae como un rayo sobre las humanas cabezas todo
lo inexplicable, lo absurdo, lo misterioso y dogmático, todo aquello que su espíritu moderno no podía creer, pero que su corazón supersticioso y
católico sentía muy hondamente. Y es que, á despecho del entendimiento, se cree con el corazón;
se siente, y en amor como en religión, tanto vale,
y acaso más, sentir que creer.
Mariana, considerando apenada su soledad y
el hastío de Jorge, solía decirse á sí misma, pensando en Luis:
- ¡Si pudiera ser! ¡Si lograse quererlo! ¿Ignora mi traición? ¿Lleva este tren de vida galante
porque me desprecia ó por olvidarme?
Y así, lentamente, su fantasía exaltada de mujercita loca iba exagerando la aureola triunfal que
circundaba á su marido, y fué creyéndole un hombre excepcional, que la humillaba con su grandeza y con su desdén. Algunas noches, una nostalgia
invencible de caricias la arrastró hasta la puerta
de las habitaciones de Luis. Escuchaba: parecíale
oírle agitarse en el lecho, suspirando, sollozando
quizás.
- ¿Qué pasará? - se preguntaba-. ¿Me desprecia ó me ama? Su modo .de proceder, ¿es obra

de su carácter, ó una prueba de desdén hacia mí?
Y volvía á escuchar.
- ¡Oh, si sufriera por mí!
Más de una vez deseó penetrar en el cu ·rt o
de su marido y romper la situación insoportable
y odiosa; pero un resto de altivez la contuvo, y
avergonzada, huyó por los pasillos con pa50 quedo
y cauteloso hasta su alcoba, bajo cuyas cortinas
muchas noches tembló de frío; un frío intenso, implacable, que la helaba por dentro.
Por aquel entonces actuaba en' Lima una compañía de ópera italiana. L, tiple dramática, Gemma
Ferrieri, había cautivado al público con las ricas
sonoridades de su voz y los refinamientos exquisitos de su escuela de canto, y por la co'1quista de
su espléndida hermosura empeñóse torneo reñidísimo entre los elegantes de la capital.
Jorge Huguet y el barón Ancona se contaban entre losadoradores más asiduos. Aquél,
particularmente, con el dinero que su buena suerte ó sus
malas artes le daban en el juego, y con el que pedía á Ciara
y á Mariana, obsequiaba á la
artista, tratando de deslumbrarla con el brillo de las joyas. La Ferrieri aceptábalo
todo, pero sin ocultar la profunda anti¡,atía que la inspiraba el galán. Sus atenciones,
sus sonrisas más insinuantes,
sus miradas más incendiarias
eran para Gigetto, como ella
llamaba cariñosamente á Luis, el preferido entre
su corte de caballeros. Pronto corrió la voz de que
la Ferrieri habíase rendido al barón, y ellos mismos confirmaron las hablillas, haciendo público
alarde de sus relaciones.
El prestigio de Jorge iba declinando poco á
poco, para dejar paso al nuevo soberano Luis Ancona, en quien ya reconocía la fama al sportman
invencible y al seductor afortunado.
Mariana lo supo todo. Ciara Valle, desesperada por el desvío de Jorge y sus nuevas relaciones
con la joven baronesa, intentó aprovechar los
acontecimientos para conseguir la reconquista de
su amado. Sabíalo vil, indigno; pero lo quería, lo
quería locamente, con ese querer furioso é incansable de las viejas. Fué á visitar á Mariana, la refirió detalladamente cuanto ocurría y llevó hasta
más allá del propio recato la sinceridad de sus
confesiones y sus quejas.
- No, no niegues, no niegues; si hablo por tu
bien - la decía atropelladamente, cogiéndola ambos manos-. Sé tus relaciones con Jorge, y quiero que sepas las mías, y otras que él tiene; quiero
salvarte.
La tortura de amar sin ser amada, el egoísmo
de su apasionamiento, eliminaba todo resto de pudor. Contó con pormenores y detalles sus amoríos,
sus amarguras, la explotación de que había sido
objeto, las infamias de Jorge y sus malos tratos.
- Es un cobarde; mira - y soberbiamente,
descarada en su excitación, enseñaba sus brazos,
amoratados por los golpes-. No esperes á que lo
haga contigo, déjale; ha querido nuestro dinero

�para derrocharlo en otras conquistas-le decía-;
es un miserable, un miserable sin corazón. ¡Ah,
vale bastante menos que tu marido! Luis sí que te
quiere.
- Sí - respondió Mariana-; me quiere y me
abandona.
- De cuanto suceda tú tienes la culpa, amiga
mía. Luis ha ido á buscar al teatro lo que no encontraba en su hogar; vuelve á él, vuelve á él; deja
á Jorge; sálvate, deja á Jorge.
Mariana sentía que las revelaciones de su amiga la herían en lo más hondo; un profundo desprecio hacia el amante traidor, aventurero, sin dignidad y sin ley, invadía su alma; juzgábase empe-

Encima de su tocador había un sobre dirigido
á ella. Se apoderó de él ansiosa, febril, pero pronto dejó caer los brazos desalentada, y quedó inmóvil como una estatua que representase el Dolor.
La carta, firmada por el barón, contenía una
sola palabra: « Adiós. •
En la calle, un perro aullaba lastimosamente.

queñecida ante ,su-marido, que la humillaba posponiéndola á otra~mujer, y uri sentimiento, mezcla
extraña de amor propio ofendido y de pasión nueva, repentina, sedienta, llenaba su corazón.
La entrevista, embarazosa al principio, tuvo un
final tierno. Las dos pecadoras, reconociéndose
juguetes de la misma desgracia, cayeron una en
brazos de la otra, llorando á gritos.
Por eso, aquella tarde, después de la visita de
Clara, Mariana esperaba con ansia á su marido,
para confesárselo todo, rogarle que la llevase consigo muy lejos y pedirle perdón. No podía más.
Acodada sobre la mesa de su escritorio, y paseando nerviosa por la habitación, dejó transcurrir
la noche, y la aurora inundó con su claridad fría y
rosada la estancia, sin que Luis volviera.
- Se divertirá con la otra - pensaba Mariana.
Luego, vencida por el cansancio, se echó en el
lecho ...
Cuando despertó daban las dos en el reloj del
comedor. Llamó á la doncella.
- ¿Ha venido el señorito? - preguntó.
- Sí; creí que la señora baronesa le había visto; ha estado aquí. ..
- ¿Que entró aquí, dices? - exclamó Mariana
saltando de la cama.
- Sí, señora baronesa; se cambió de ropa y
entró aquí.
- ¿Qué hora era?
- Poco menos de las siete, señora baronesa.
Mariana, presintiendo una desgracia, volvió los
ojos en derredor suyo, como interrogando á los
muebles de su dormitorio.

gada; había poquísima gente. En la biblioteca algún curioso hojeaba las revistas extranjeras, y al
rumor que hacían las páginas":al ser vueltas, se
mezclaba el rítmico chocar de las bolas producido
por los que caramboleaban en la vecina sala de
billar. Haciendo pendant, como centinelas cansados, dos viejos se adormilaban~en sendas mecedoras, incli,,ando pausadamente sus calvas brillantes sobre las ñoñeces de un periódico de la tarde.
En uno de los comedores reservados jugaban al
bacarrat Claudio Araoz, el general Fernando Romero, el doctor Francisco Gutiérrez, el barón Luis
de Ancona y Jorge Huguet. Este ganaba. Algunos
curiosos rodeaban la mesa comentando los azares de la suerte.
Monsieur Garmant, capitán de Caballería de la
misión francesa instructora del ejército peruano,
se acercó, saludando afectuosamente á los jugadores.
- ¡Hola!, parece que Huguet os despoja, ¿eh?
- Sí, capitán-dijo el aludido-; la suerte me
favorece.
- Y no puede ser de otra manera - arguyó
el barón - , desgraciado en amores ...
- ¡Cómo, cómo! - exclamó el capitán-. ¿Usted, Jorge, desgraciado en amores; usted, el conquistador irresistible? Vamos, el barón bromea,
no lo puedo creer.
- El barón habla así porque una imbécil, la
Ferriere, una mujerzuela, no ha querido honrarse
aceptando mi pasajero entusiasmo...
- No me parece correcto que se exprese usted de tal modo, refiriéndose á una buena amiga
mía - díjole Luis en son de protesta.

IV
Mientras Mariana esperaba en vano el regreso
de su marido, desarrollábase en el Club de la
Unión una violentísima escena.
Eran aproximadamente las tres de la madru-

I

- No creo· que cometa usted la necedad de
amarla...
- ¿Y si la amase?
- Sería usted un necio - concluyó Jorge que,
adivinando una provocación, no quiso volverse
atrás.
- Mida usted sus palabras, señor Huguet.
- ¡Hablo como lo merece su impertinencia,
señor barón!
Todos se habían puesto de pie. Luis continuaba sarcásticamente:
- Usted no respeta á nadie, ni á las mujeres,
y hace mal. ..
- ¡Hao-o lo que me da la gana!
- Hac"'e usted mal; á las mujeres y á las cartas se lo debe todo, todo: cuanto tiene, cuanto
vale, cuanto es ... usted...
Pero no pudo continuar insultándole: una tremenda bofetada de Jorge, que nadie supo evitará
tiempo, le azotó violentamente la cara. El barón
enrojeció sin devolver la agresión.
- Está bien - dijo tranquilo y siniestro -.
Está bien, creo que nos entenderemos.
- · Aquí, fuera, donde á usted se le antoje,
miserable! - gritaba Huguet furioso, forcejeando
con los amigos que le sujetaban.
Ya las demás personas que había en el Club
llegaban presurosas, atraídas por las voces y el
ruido.
- Bueno, basta, muchachos -decía el general
Romero-; nada de escándalos, y á cumplir con
vuestro deber de caballeros.
El duelo á espada quedó concertado para aquella misma mañana. El general Romero y el capitán Garmant apadrinarían al barón, y ClaudioAraoz
y el doctor Gutiérrez, á Jorge Huguet. El último
padi ino serviría de médico á ambos combatient~s.
Se restableció la calma; un murmullo sordo y misterioso, comentando el suceso, vagó mucho tiempo por los salones del Club.
.
.
Luis Ancona quedó en reumrse á sus padnnos
en casa del general para evitar sospech~s en la
suya, á la que iría un momento á cambiarse de
ropa y poner en orden sus papeles.
Jorge Huguet salió del Club acompañado por
sus representantes.
- ¿Te explicas la vi;ilencia de ~se hombre?_Está loco sin duda - dec1a Araoz mientras calillnaban bajo los pórticos de la plaza principal.
- Ya lo creo que me la explico; y lo triste del
caso es que el asunto, para mí, carece de importancia - respondía Jorge-; pero peor para él: de
todas maneras le abriré un agujero en la barriga.. .
- Esto sí que se llama tras de cuernos, pa_los
- sentenció con su habitual acento despreciativo
el cínico Gutiérrez.
Al llegará la calle de la Unión, se separaron.
- Venid por mí dentro de tres horas - recomendó Jorge.
Las voces de sus amigos le siguieron confortadoras:
- Calma, ;eh? .. . mucha calma ...
Jorge mar'chaba lentamente, azotándose las
piernas con su bastón de junco, mirando á su sombra prolongarse grotescamente sobre 1:1 acera, bañada por la luz azul de los focos eléctncos. Pensaba. La figura del barón aparecía tenaz ante él, co~
algo de misterioso y de atemorizador, como s1

fuese el destino. Siempre su contrario, ·en todos
los deportes, en todos los juegos, y ahora hasta
para jugarse la vida. ¿Por qué? Reconstruía en su
mente la última escena y recordaba las frases de
Luis: «Creo que nos entenderemos, y la serenidad
helada con que las dijo, y la sonrisa amenazadora
con que las subrayó. Un momento, su cuerpo todo se contrajo en un escalofrío, sintió qne toda la
sangre afluía á su corazón y que ¡3e le erizaba el
cabello. Una cortesana nocturna, envuelta en negro manto, apáreció súbitamente en la esquina, y
Jorge, de un salto, loco de miedo, huyó hacia el
otro lado de la calle.La mujer lanzó una carcajada,
que resonó cruel en el silencio de la noche. Huguet se detuvo bajo un foco de luz, avergonzado
de sí mismo. Entonces meditó con más calma. Su
vida había sido una continua lucha: primero con
la miseria, después con la obscuridad. Había trabajado en las casas de comercio como un negro,
en busca de dinero para satisfacer sus ansias de
lujo; se había batido en las calles de Lima; sintió
silbar las balas cerca de sus sienes, y nunca temió.
El fué un triunfador siempre: ¿por qué temía ahora?
Si ese hombre lo derrotaba en el duelo, iba á caer
de golpe todo su prestigio; no, era necesario, indispensable, aniquilar al barón.
·
Y Jorge, ante la inminencia del peligro que le
amenazaba, tuvo el valor desesperado que produce el miedo. Se irguió, sacudiendo sus miembros,
y dijo en voz alta, como para infundir en su ánimo un convencimiento tranquilizador:
- ¡Triunfaremos! ¡Afortunadamente, tiro muy
bien!
Y un momento antes de llegará su calle, se
puso en guardia y la emprendió á estocadas con
el bastón contra su misma sombra, que se agitaba
en el muro.
Penetró en su casa por el pasillo, y despertó á
Domingo, el negro, que dormía acurrucado junto
á un baul.
- ¡Hala, despierta; vete á Gastón, dile que
enganche ahora mismo la ckarrette y regresa en
un vuelo! ¡Anda, anda, aprisa, que la cochera no
está cerca!
Iluminó luego completamente el gabinete y el
cuarto de dormir. Se sintió acariciado por la blanda tibieza de sus habitaciones: le parecieron más
cómodas, más lujosas; un cariño inefable á sumorada, un apego desesperado á la vida, l&lt;; enterneció como no le enternecieron nunca ninguna de
sus historias de amor. Contempló arrobado su
pequeíio palacio, el templo de sus aventuras....
¿Era la última vez que la vería? Queriendo desechar las ideas melancólicas que lo asaltaban se
puso á preparar él mismo su café; no era nervio~o,
y la aromática bebida lo desperezaba. ¡Qué nea
la encontró!; era un néctar desconocido y delicioso, el mejor café que tomara en su vida. Lue~o
descolgó un {l.orete de la panoplia y la emprendió
á botonazos con la pared.
- Vamos, no estoy mal de agilidad.No sabien·
do qué hacer tomó un libro; pero no podía leer;
su imaginación danzaba en otras id&lt;;as. S~ es~iró
en el diván á fumar, y apuraba el quinto c1garnllo
cuando el negro volvió.
- Ya viene Gastón, niño.
- Bueno, dame unas friegas de agua de Colonia; necesito fortalecer los. músculos.
I

�Mientras el
negro cumplía
las órdenes de
su amo, éste le
hablaha cariñosamente:
- ¿Sabes,
Domingo?, me
voy á batir.
-¿Y qué es
eso, ntiio?
-Que voy
á reñir con un
hombre; que tal
vez te quedes
sin patrón ( 1 ).
-Ay, no hachilló el negro con an-

ble así, niíio, por Dios gm,tia.
. Jorge mirábase al espejo el cuerpo rojo por las
fnegas, cóntemplando el milagro voluminoso de
sus robustos bíceps.
- ¡Que todo esto se acabe por una estocada!pensó; µero luego, queriendo darse ánimos, exclamó resueltamente:
- Es necesario, y sabré vencer; le mataré.
El coche y los padrinos lleaaron casi al mismo
tiempo.
"
- ¿Listo y valiente? - preguntó Araoz.
- Listo y valiente - respondió con voz firme
Jorge Huguet. Después agregó:
- He mandado enganchar la charrette para
despistar á los curiosos; creerán que es un paseo
matinal.
Despidió al cochero y ocupó su sitio entre los
dos padrinos. El negro iba detrás, ocultando debajo del asiento las espadas de combate y et botiquín dPl médico.
- ¿Hacia dónde vamos? - preguntó Jorge.
- Hacia las inmediaciones del vkjo Hipódromo; no ha habido tiempo para conseguir sitio cerrado.
El caballo arrancó al trote. Eran poco más de
las siete de la ma1'ía11~; las calles comenzaban á
animarse. Los vendedores de comestibles, viejos
chinos de tez amarillenta y pergaminosa, pregonaban con voz nasal y monótona, corno 11n quejido:
- ¡Paaan, con chichalón, calentito! (2).
Curas y beatas, trajeados de negro, cruzaban
de prisa, yendo á sus devociones.
Las madrugadoras maritornes volvían ya del
mercado, con sus abultados pañuelos de hierbas,
entre cuyos pliegues aparecían los repollos y ·10s
tomates, la cola plateada de un pez 6 la colgante
cabeza roja de un pavo muerto. Las serranas vendedoras de frutas del país, con sendos canastos
colgados de los brazos y llevando á la espalda, entre dos largas trenzas, la manta, que, atada al cuello, envolvía á una criatura de pocos meses, gritaban cadenciosamente:
- ¡Buenas paetas (3), buenos plátanos, piñas,
chirimoyns! ...
Otras serranas, trotando en su mula, que mon(r) Americani,mo.
(2) Pan con chicharrones, desayuno de los obreros en
Lima.
(3) Hahuacates.

taban á horcajadas, con dos cántaras de latón á
los lados de la silla, sonreían satisfechas bajo el
amplio y apócrifo jiµi-japa:
- ¡La lecheraaa! - y terminaban el pregón
con un graznido-: ¡Jaiii... \
Los horteras - hítmedo y despeinado el cabello y enrojecidos los ojos por los rezagos de sueñn - abrían los almacenes, haciendo resonar los
aldabones y las cerraduras de cobre, limpios y reluciPntes como si fuesen de oro.
Un ejército numeroso de chiquillos vendedores de periódicos corría agitando los papeles desdoblados, frescos aún de tinta; sus gritos estentóreos atronaban el espacio como el bélico vibrar de
una trompetería guerrera.
- ¡ El Comeráu y La Prensa, acaban de salir!
¡El Tiempo, con la desgracia de ayer!
Todo este espectáculo vulgar producía en Jorge una muy triste impresión: la ciudad se despertaba á la vida; él iba tal vez á la muerte.
Una vez en el campo, la charrette recorría, saltando, los caminos amarillos, blandos y polvorientos, en los que hundía sus rued.a s. Los labradores
inrlígenas, torpes y recios, la miraban pasar con la
mirada estúpida de sus ojillos, pequeños y negros
como agujeros, escondidos tras los pómulos punteagudos y cobrizos.
Algunos gallos que picoteaban delante de las
chozas, atemorizados por el cochecillo, huían cacareando, seguidos por la cohorte de sus plumadas
concubinas.
Allá lejos, dos caballos, libre al aire la abundosa crin, relinchaban, alegres. El agua rumorosa
y cristalina de los arroyuelos besaba la fresca hierba; el viento, suave como una música, se metía cari1iosame nte entre las frondas. Jorge, mudo en su
asiento, contemplaba arrobado la Naturaleza, que
se fecundaba á sí mbma.
Cuando llegaron al sitio escogido, el barón y
sus representantes descendían de un coche de
punto. Los cuatro padrinos cambiaron un saludo,
y mient:as disµonían los preparativos del lance,
los dueltstas desembarazábanse de sus ropas. La
camisa de Jorge, almidonada con exceso, brillaba
como una coraza al ser herida por el sol. Luis, mirando con sorna á su adversario, se desnudó cornplNamente de medio cuerpo arriba, mostrando su
tórax huesoso cubierto de vello.
Jorge le imitó con ademán violento: los músculos temblaban bajo la piel fina y sin pelo, como la
de una mujer.
El general Romero tiró al aire una moneda
para que ella, al caer de cara ó cruz, decidiera sobre las espadas que dt•bían emplearse y la persona que había de dirigir el combate. La suerte favoreció á Luis: se emµlearían_sus espadas italianas, dirigiendo los encuentros el capitán francés.
Desinfectada por el doctor Gutiérrez la punta
de los aceros, y colocados en su sitio los ·combatientes, Garmant, dando una palmada, pronunció
la frase sacramental:
- Alley_, messit urs.
Ambos cayeron en guardia. El barón,-bajo cuyo
bigote negro blanqueabcr una sonrisa sarcástka,
atacaba de prisa, buscando ansioso el pecho de
Huguet. Este, lívido el rostro, pero serena la actitud, esperaba tranquilo el momento propieio para
la respu~sta, paranclo con la corrección académica

-de quien está en una sala de armas. De repente
-estiró el brazo.
- ¡Alto! - exclamó Garmant.
La sangre manchaba el hombro derecho de
Luis; no era nada, un rasguño; podía continuar.
-:- Vamos bien; está seguro de sí mismo -dijo por lo bajo Araoz al doctor Gutiérrel, que se
tiraba de los pelos de J-a barba sin ·responder, mirando á los duelistas otra vez en guardia.
Jorge, que hubiera querido terminar el duelo
con la primera estocada, nervioso é imµaciente,
pero confiado en su superioridad, atacaba seguidamente, con un juego complicado y ceñido. Luis,
-esgrimista menos hábil, sin poder seguir el hierro
de su adversario, se defendía á saltos con agilidad
de felino. Pero ésta no le valió: llegado al límite
-del terreno, estrechada la distancia, un á fondo
·formidable de Jorge fué á herirle en un costado.
Et acero había penetrado mucho )' la sangre
manaba en abundancia.
- No puede continuar-opinó el médico examinando la herida.
- ¡Sí puedo; me mantengo aun de pie!
.._
- Pero la pérdida de sangre le va á debilitar
-dentro de pocos minutos; está usted en condiciones desventajosas; la agitación podría producirle
una erisipela... No, no, de ninguna manera; no
puede continuar.
El barón insistía:
- Me siento aun fuerte; soy el ofendido; esto
no puede quedar así. ..
l,,:.;. L os padrinos discutían acaloradamente, mientras los rivales se miraban insultándose, diciéndose todo su odio con los ojos.
Gutiérrez había exagerado las proporciones y

la importancia de la herida, leve y superficial, deseoso de que el duelo terminara sin funestas consecuenóas; pero el general Romero, con su severidad de miltar, hizo prevalecer los derechos de su
apadrinado: debía continuar el lance.
El barón se colocó en guardia; una guardia
baja, á la siciliana, terriblemente ofensiva; plegado el brazo cubríase con el codo la última herida,
y agazapándose, encogiéndose como un tigre en
acecho, trataba de guarecerse tras lá ancha taza de
su espada, lo mismo que un gladiador tras el escudo. Huguet, receloso, le miraba sin atacar, amagando fintas y cavaciones, dudando .. .
Los padrinos, ansiosos y asustados, presintiendo un desenlace fatal, temblaban.
De pronto, en un momento en que Huguet se
descubría, el barón se tiró á fondo rápidamente,
estirándo::.e cuan largo era, decidido, seguro: las

�buque. El marinero, poniéndose de pie, consultó
el cielo, y convencido de que el Pacífico no hacía
traición á su nombre, volvió á sentarse en el enrollado calabrote, guardóse la pipa en la blusa y
entonó una canción á media voz. Era una que
aprendiera en su juventud durante sus viajes por
Europa, en el riente golfo de Nápoles. Música
bella y sugestiva por lo espontánea y sencilla,
triste y alegre; había en ella la rústica grandeza
de todo lo inspirado en el instinto sano del pueblo; su primer tono menor decía una tristeza que
no se puede describir, porque no se parece á ninguna otra, ni al llanto desesperado de los amantes
de ópera seria, ni al lamento monótono de las odaliscas. Era una tristeza suave, dulce y exótica, que
describía perfectamente el carácter de los napolitanos soñadores, · ardientes, que soportan riendo, con alegría melancólica, las congojas de la
vida; sentíase en las notas de la canció)1 todos
los ardores del Vesubio, que mancilla con su penacho de humo el azul purísimo del cielo y todos los quejidos del Mediterráneo, que el golfo
napolitano ciñe amorosamente entre sus brazos de
tierra.
La orquesta del Oceanoacornpañabalacanción.
De pronto, un ruido extraño que venía de
pepa, algo así como un sollozo ó una queja, interrumpió el cantar del marinero. Se levantó á in-

espadas, al rozarse, silbaron como serpientes,
y una chispa de fuego nació de la cópula heroica de los aceros.
Los cuatro padrinos precipitáronse en socorro de Jorge, que cayó de rodillas, abriendo
los brazos. El doctor Gutiérrez examinó la herida de una sola ojeada: era una pequeña man- .;
cha violácea, el picotazo de una avispa, apenas
sangraba; un chorrito caía desde !a tetilla derecha, resbalando silencioso coroo una lágrima
roja. El herido inclinó la cabeza sobre el hombro, y Gutiérrez, después de contraer los labios con significativo mohín, dijo rápidamente
en un tono de voz que era una sentencia de
muerte:
- Pronto, pronto; el coche.
Inmóvil y mudo, bajo el pórtico frondoso
de dos árboles, Domingo el negrito rompía á
llorar.

quirir la causa. En la barandilla de popa, con los
codos en ella y la cabeza entre las manos, un hombre miraba al mar.
- ¡Eh, señor!
Luis Ancona se volvió asustado; estaba tan
solo con sus penas, sus ideales rotos, sus amores
perdidos, sus ilusiones muertas, abstraído en apurar la amarga copa de sus recuerdos, que la voz
del marinero le sorprendió. Avergonzado, como ~i
le hubieran cogido cometiendo un delito, limpióse
de prisa, con el dorso de la mano, una lágrima que
temblaba en su rostro, sin caer.
- Señor - dijo el marino-, ¿se marea usted?
El barón respondió por decir algo:
- Sí, sí; me mareo.
- No tema usted á la mar, señor - continu•ó
con vanidad el viejo lobo-; es muy buena, yo la
conozco; aquí no hay tormentas y, en cuanto al
mareo, ya pasará, señor; todo es acostumbrarse ...
Y el barón, con una sonrisa triste y helada que
el marinero no hubiera podido descifrar nunca:
- Sí - le respondió - , todo es ·acostumbrarse; ya pasará.
Callaron. Serenóse el tiempo y el buque rimó
sus crujidos con el gemir de las olas. A poco los
delfines aparecieron saltando, siguiendo al barco,
como una cabalgata fantástica que galopase bajo
la luna y sobre el mar.

Madrid y Febrero, á 5 de 1907.

** *
El buque, balanceándose lentamente, abandonaba el puerto. La hélice propulsora crujía
en sus revoluciones, marcando su ~stela, que
ondulaba corno una sierpe de plata bajo la claridad lechosa de la luna. Allá lejos, el Callao se
perdía, hundiéndose en el agua, que parecía
incendiarse al reflejar en su movible espejo las
luces de la ciudad.
Sentado en el rollo de un cable, un viejo
marinero, insensible á las heladeces de la brisa
marina, fumaba su pipa, cuyo humo negro envolvíale la cabeza; una cabeza chata de lobo
de mar, de piel áspera y curtida, de ojillos
grises y saltones, de nariz roma y bermeja, de
boca grande con dientes ennegrecidos y desiguales. Recia barba rodeaba su garganta, como
un babero cerdoso. Sobre su frente deprimida, algunos rizos rebeldes y grises, escapándose de la gorra, encasquetada hasta las orejas,
temblaban agitados por el viento. Tenía el
busto pequeño, ancho y atlético, las manos velludas, regordetas y cortas, y cruzaba las piernas musculosas jugando con los dedos de sus
desnudos pies.
A poco el puerto desapareció completamente de su vista, y el buque navegó en alta mar.
Silbó el viento su poderosa sirena y se hinchó
el Oceano. Las olas furiosas, rugiendo encrespadas como gigantescos leones de melena blanca, reventaban con estrépito en el casco del

FIN

t

1

~eservados todos los derechos de propiedad artística y literaria. No se devuelven los originales. El papel empleado en esta
revista es de La Papelera Española. Fotograbado's de Ourá y Compaflia. Imprenta de JoséBlass y Cia., San Mateo 1, Madri&lt;i

�' El Guento Semanal

El Cuento 6Bmanal

~

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Novela de JACINTO OCTAVIO PICÓN

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10 Jvse 1-rauc,s: 1::.1 a/111a v,u;era.
ti. 1:.Uuaruu Man¡u111a: La caravana.
12. Judu 1-'érez tú111ga: la soledad del campo.
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14. tnanuel bueno: Uu11/ernw el apusw11aao.
15. M. L,uares l&lt;ivas: La espuma aet cham-

¡

~

pugne.

16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.
25.

Peu,v 11\ata: Ni amor ni.arte.
Amauo Nervo: ú11 sueno.
A1e¡anuro Sawa: fJISlorta de una reina.
F. Vlllaespesa: 1:.1 m1tagru de
rosas.
S. y J . Alvarez 1,¡ulnt&lt;ru: La madrecita.
Sines,o Delgado: 1:.1 fm de una leyenda.
E. Ramlrez-Angel: LJe corazon e11 corazón.
A. Larrub,era: La conquista del jándalo.
Mauricio Lopez-Roberts: las Tres l&lt;emas.
Carmen de burgos (Colombme): El tesoro

26.
27,
28.
29.
30.
31.
32.
33.
34.
35.
36.
37.
38.
39.

P. Serrano de la PeLrosa: ¡Por malas/
Pablo 1-'arellada: Pompas de jabón.
Ramón Pérez de Ayala: Artemisa.
Manuel Ugarte: La leyenda del gaucho.
Mariano Valle¡o: Deuda pagada.
Arturo Keyes: La Mo1uchtta.
Angel t,uerra: Al ,Jallo".
Ratael Leyda: Santificarás lasttestas.
Cristóbal de Castro: Luna, lunera _..
Ricardo J. Catarineu: Almas errantes.
Francisco F. V,llegas (Zeda): Lonfesión.
Uaud,o Prollo: Cómo mu,tó Arr1aga.
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40. Car1osLuisdt Cuenca:¡Loquesonlascosas/
41_ J. López Pmillos: Frente al mar.
42, Blanca de los Rios: Las hl}u~ de don Juan.
43. Julir, Camba: El destierro.
44. Miguel Sawa: La Muñeca.
45. Luis llello: El corazón de Jesús.
46. J. Perrándiz: El ,Oies irtz• de san Huberto.
47. A. R llonnat: Un hombre serlo.
48. Alberto lnsúa: Las señorllas.
49. J M.• Salaverrla: El literato.
50. Apeles Mestres: La espada.
51. Blanco- Bel monte: La ciencia del dolor.
52. Rafael ~a tilla,: Quiero ser santo.
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54. Manuel Linares Rivas: Un fiel amador.. .
5.',. Antonio Zozaya: Como delinquen los viejos.
56. Edm,rdo Marquina: La Muestra•.
57 Arturo Gómez-Lobo: La senda estéil.
58. Sinesi" Dell(ado: Espirita puro.
59. Pedro de Répide: El solar de la bolera.
60. Fduardo Zamacois: El collar.
61. José Francés. Afientras las horas duermen ...
62. Gabriel Miró: Nómada.
6.1. R. A. Urbano: El barbero del usfa
64. P sc11al Sant,cruz: Nobleza obli¡¿a.
65. José M.ª Matheu: Un bonito negocio.
66. Leonardo She, if los cuernos de la luna.
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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Imprenta de José Blass y Cía </text>
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                <text>Sassone, Felipe, 1884-1959, Colaborador</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>' El Guento Semanal

El Cuento 6Bmanal

~

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PUBLICA EN SU NÚMERO PRÓXIMO

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Novela de JACINTO OCTAVIO PICÓN

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10 Jvse 1-rauc,s: 1::.1 a/111a v,u;era.
ti. 1:.Uuaruu Man¡u111a: La caravana.
12. Judu 1-'érez tú111ga: la soledad del campo.
13. l&gt;ed10 ll&lt; l&lt;épode. LJel J&lt;ustro a Maruv1/lus.
14. tnanuel bueno: Uu11/ernw el apusw11aao.
15. M. L,uares l&lt;ivas: La espuma aet cham-

¡

~

pugne.

16.
17.
18.
19.
20.
21.
22.
23.
24.
25.

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F. Vlllaespesa: 1:.1 m1tagru de
rosas.
S. y J . Alvarez 1,¡ulnt&lt;ru: La madrecita.
Sines,o Delgado: 1:.1 fm de una leyenda.
E. Ramlrez-Angel: LJe corazon e11 corazón.
A. Larrub,era: La conquista del jándalo.
Mauricio Lopez-Roberts: las Tres l&lt;emas.
Carmen de burgos (Colombme): El tesoro

26.
27,
28.
29.
30.
31.
32.
33.
34.
35.
36.
37.
38.
39.

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Pablo 1-'arellada: Pompas de jabón.
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Manuel Ugarte: La leyenda del gaucho.
Mariano Valle¡o: Deuda pagada.
Arturo Keyes: La Mo1uchtta.
Angel t,uerra: Al ,Jallo".
Ratael Leyda: Santificarás lasttestas.
Cristóbal de Castro: Luna, lunera _..
Ricardo J. Catarineu: Almas errantes.
Francisco F. V,llegas (Zeda): Lonfesión.
Uaud,o Prollo: Cómo mu,tó Arr1aga.
Antonio Palomero: D011 Claudlo.
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40. Car1osLuisdt Cuenca:¡Loquesonlascosas/
41_ J. López Pmillos: Frente al mar.
42, Blanca de los Rios: Las hl}u~ de don Juan.
43. Julir, Camba: El destierro.
44. Miguel Sawa: La Muñeca.
45. Luis llello: El corazón de Jesús.
46. J. Perrándiz: El ,Oies irtz• de san Huberto.
47. A. R llonnat: Un hombre serlo.
48. Alberto lnsúa: Las señorllas.
49. J M.• Salaverrla: El literato.
50. Apeles Mestres: La espada.
51. Blanco- Bel monte: La ciencia del dolor.
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54. Manuel Linares Rivas: Un fiel amador.. .
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56. Edm,rdo Marquina: La Muestra•.
57 Arturo Gómez-Lobo: La senda estéil.
58. Sinesi" Dell(ado: Espirita puro.
59. Pedro de Répide: El solar de la bolera.
60. Fduardo Zamacois: El collar.
61. José Francés. Afientras las horas duermen ...
62. Gabriel Miró: Nómada.
6.1. R. A. Urbano: El barbero del usfa
64. P sc11al Sant,cruz: Nobleza obli¡¿a.
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Daremos cuenta en esta sección de todas las obras
cuyos autores ó editores nos remitan dos ejemplares.
; La esencia de lo_chulo, leyenda escrita por D. Antorµ{&gt;
Velasco.-0,50 pesetas.-En las primeras página. de
esta obrita está descrito con bastante exactitud y sabor
clásico aUJ1que quizá con seora de palabras rebuscadas,
el episodio que dió nombre á la hoy calle de la Arganzuela, de esta corte. La protagonista es la mujer del
pueblo en aquella época: la maja. A continuación estudia
el; autor la degeneración de este clásico tipo de mujer
que, de escalón en escalón, pasa por la manola, la gata
con t-ibetes de señorita, la nincha, la j1,rcia... El señor
Vela.seo cree que esta desgraciada fu.reía de hoy es la
tataranieta de su maja Sanchita, y dolido de ello nos
dice al final de la leyenda «Ciégo será quien no vea tal
r epugnante cuadro.
, Y se desprende, como cabo de esta leyenda, que la
r aza de Sanchita se va, se va...
,Se va el }.fadrid chulo sin demostrar franca y de UJ1a
vez para siempre, si lo que lleva dentro es un fraile ó
UJ1a fiera.&gt;)
La aprenslva.--Se ha impreso y puesto á la venta
este boceto de comedia, primera producción dr amática
del conocido publicista Dr. Corral y Mairá, que tan favorablemente fué acogida por nuestro público.
Exodo,-Hemos recibido el núm. 3 de esta revista mensual vallisoletana que publica interesantes trabajos de
Alta.mira, L apí, 'I'axonera, Cagigas, González Blanco,
García Rueda, :Morcuende, Hamlet-Gómez y otros ilus·
tres escritores. La n u eva publicación, á la que deseamos
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-No, señor.
-Pues yo le digo á usted que :,1.
- Bueno, pero como ...
No pude oír más, porque aumentando de pronto la velocidad del tren, el ruido de las ruedas y
el trajín de la marcha me impidieron percibir con
daridad las demás palabras de aquellos compañeros de viaje, que ib~ discutiendo desde la estación de partida. Interesado, no obstante, en
saber lo que no había podido oir, me incliné hada ellos. Pasábamos entonces sobre un puente
de hierro, y resultó inútil mi movimiento. Me
puse en pie, y acercándome á los interlocutores
-pronuncié algunas palabras para entablar conversación. El más joven me contestó secamente
una frase de esas que finalizan un diálogo, y yo,
más que ligeramente molesto, fui á sentarme al
utro extremo del coche.
Pasamos el puente, disminuyó la·· velocidad
'Cl.el tren, y mis camaradas cesaron de hablar.
La noche había cerrado completamente, y co-

mo el paisaje ofrecido por la única ventanilla
abierta, apenas era visible por las sombras que
lo velaban, improvisando de mi portamantas
una almohada, me tendí sobre el asiento, dispuesto á dormirme hasta la próxima estación,
por cierto muy distante.
Mis compañeros me miraron con extrañeza.
- ¿Pero va usted á dormirse?-me preguntó
el más viejo con cierta admiración.
--Si ustedes me lo permiten...
-Por nosotros no hay ningún inconveniente.
¡Oh, puede usted hacerlo! ¡Pues no faltaba más! ...
Mire usted-continuó el más joven, que era quien
me hablaba-yo soy republicano... Perdone usted
si le ofendo.
-Me es igual.
-Bueno, ya me entiende usted-replicó guiñándome un ojo-. Quiero decir, que puede usted hacer lo que quiera. Y o creo que todo el mundo es libre y dueño de obrar como le guste y convenga; sin molestar á nadie; como Dios manda.
¿No es eso?
Asentí con una inclinación de cabeza, me incor-

�poré en el asiento y quedé sentado sobre el portamantas.
-No, no; acuéstese usted-dijo el viejo-. No
vaya usted á desvelarse por nosotros.
-De ningún modo. Realmente no tengo sueño. Lo que tengo es un aburrimiento insoportable-contesté, y comprendiendo lo incgnveniente de semejante declaración, me apresuré á suavizarla continuando:-No por ustedes... ya comprenderán; pero estos viajes tan largos ... con estos trenes tan pesados ... En fin ...
--Sí, sí; la verdad es que nuestros trenes van
despacio... Por supuesto-prosiguió el joven,
ofreciéndonos su petaca- se ha progresado bastante, y ya no se tarda meses y meses en atravesar la península, como en tiempos de las célebres
galeras aceleradas. ¿Eh? ... ja... ja... ¡Tendrían
gracia los viajes aquéllos!. .. ¡No apague usted!
Le dí mi cerilla, y mientras ~1 encendía un pitillo, el viejo, que tenía aspecto de militar retirado-'-----era un hombre de sesenta años, con ojos verdes y bigote y perilla blancos-dijo:
-Había de todo, señor mío. Sepa usted, pues
este caballero debe saberlo- dijo por mí-, que el
progreso no ha sido absoluto, ni en todos los órdenes.
-¡Cómo!
-No; no hay que asustarse. Antes habia de
todo, y las deficiencias de lo material se sobrellevaban con paciencia, por la gran cantidad de moralidad que poseíamos.
Y dicho esto por el viejo, se puso con fruición
su gorra de viaje, con un ademán tan airoso y elegante, que pareció una autocoronación por las
frases que acababa de decir.
--Sí, sí- prosiguió como hablando consigo--,
eran buenos días aquéllos ...
- Había buenas mujeres- apuntó con malicia
el joven.
-¡Hombre, también! Y se echaba una cana al
aire, pero siempre guardando las formas y el respeto. No como hoy. Entonces no había juergas.
Juergas-recalcó el viejo- . Si eso es juergas.
¿Han oído ustedes jamás una palabra más fea?
¡Es horrorosa!
Ladeó cómicamente la cabeza, abrió las manos, como si tuviera en ellas un libro de verdad,
y murmuró:
-¡El progreso!
El joven, que era un comisionista en tejidos,
según dijo después, y que sólo tenía esa eultura

desdichada, mil veces peor que la absoluta ignorancia, esa cultura desdichada, digo, que se adquiere con la asidua lectura de un solo" y único
periódico de partido, presentó algunas objeciones contra las ideas del viejo; y de palabra en
palabra, caímos los tres en una de esas disputas
donde la razón escapa por el ruido de los gritos.
El viejo, que era un militar, hombre ilustrado,
verdadero creyente, desplegó el álbum de sus conocimientos, y haciendo del tema una lucha, se
parapetó tras el justo inedio, arrojando desde él
un fuego graneado de razones sentimentales y
prácticas mezcladas á ratos con proyectiles prohibidos en la táctica de guerra. Quiero decir,
que inventó algunas citas, forjó unas autoridades indiscutibles, y me arrebató, en fin , el asentí-

miento varias veces con el conocido anzuelo: Como usted sabe; como usted no ignora, etc. , etc.
Y sucedió lo que sucede siempre que se pone
en parangón el pasado y el presente, que finalmente la cuestión quedó reducida á la posibilidad de un sujeto religioso. Y el que nosotros discutimos fué ... El milagro, sí, señores. Tenía razón
el viejo. No hemos adelantado nada. Hablamos
todavía de lo mismo, porque una falta de fe hace
eternos los problemas.
No iba yo contra el militar. Sus ideas se parecían más á las mías que las del joven, y sin embargo, no puede decirse que fuéramos contra él
el militar y yo. Lo que sucedió fué que, siendo
yo, como todos los desequilibrados, un equilibrista mental, una especie de japonés de circo ó
de malabar sublime que se empeña en sostener

de punta las ideas, las mias, sostenidas así, vaci- de caballero. Había jurado defender á las instilaban, inclinándose unas veces al uno y otras al tuciones mucho antes de aquel brusco levantaotro. Yo afirmaba, no la posibilidad del milagro, miento, y no podía en modo alguno traicionar
sino su existencia; más aún, su actualidad, ase- mis principios y despojarme del propio honor por
gurando, por supuesto, que tales afirmaciones el honor de la idea. Aplacé, pues, la resolución
procedían más de mi modo de pensar que de mi del drama interior, y cumplí dentro de los míos
propia experiencia.
como bueno, cumpliendo sólo lo ,estrictamente
-¿Cómo de su experiencia?-preguntó el vie- preciso para servir por igual á mi honor y á mis
jo-¿Es que tiene usted la osadía de creerse un ideas. Creo que fuí un héroe, y sobre todo
bienaventurado para ver las maravillas, no con un hombre, en la vieja y olvidada acepción
la reflexión, sino con los ojos del cuerpo? ¡Vamos, castellana.
hombre!. ..
Cambió de postura el narrador, se aproximó
-¿Pero ha visto alguien alguno? ¿Lo ha visto más á nosotros, y añadió con simpático desenusted?-dijo el joven sin poderse contener.
fado:
-¡Sí!
-Ustedes me permitirán este elogio, digno de
Lo categórico, rotundo y enérgico de la contes- perdón, por ser hijo de incurable é irremediable
tación nos dejaron perplejos. El
vanidad. Mi vida iba para draanciano clavó en nosotros sus
ma, y si hubiera querido dar
obstinadas pupilas, y después,
gusto al público de teatro, con peencendiendo una pipa que había
garme un tiro en el tercer acto
sacado antes de un bolsillo de su
hubiera dado fin á la obra, aunabrigo, un abrigo peludo, de heque no hubiera resuelto el prochura francesa, con los bolsillos
blema-cosa menos esencial que
perpendiculares sobre el pecho,
el número de jornadas-. Pero yo
añadió:
preferí hacer mi vida más larga,
--Si no les molesta á ustedes,
añadir algo y transformarla en
les referiré una historia. No; una
novela, con un término más
historia, no. Es un suceso real,
agradable y sencillo, como el que
auténtico, histórico... Sí, eso es,
piden para todas las ficciones las
una historia... ¡Tienen tantas
almas buenas... En fin, no quiero
acepciones las palabras, que estoy
recordar aquellos días, ni remopor no referirla!- murmuró con
ver olvidados recuerdos, que para
disgusto, después de una pausa.
nada hacen falta en esta historia.
Sonreímos disimuladamente el
Los episodios de aquel año poco
joven y yo, y esperamos el relatienen que ver con este relato, y
to. Eso sí, cuando el hombre quiso empezar, sólo á la ligera sirven de prólogo al mismo...
le detuvimos nosotros, porque entonces encen- ¿Quién de ustedes me hace el favor de una cedimos los cigarros.
rilla?
El joven sacó su caja de fósforos y le ofreció
uno encendido.
II
-Gracias ... Pues bien, estando yo en Fuenterrabía, á consecuencia de un balazo que recibí en
El viejo empezó así:
este muslo-señaló su derecho-, pero ya en es---El año 73 era yo capitán del batallón caza- tado de prestar servicio, me mandaron salir una
dores de Barbastro, uno de los más heroicos de- noche para reconocer personalmente un caserío
fensores del Gobierno de Madrid, enfrente de los inmediato, donde, según confidencias, acudían
ejércitos levantados por Don Carlos en el Norte. unos sospechosos. La comisión era poco digna
En el fuero interno, debo confesarlo con franque- de mi cargo, y más que impuesta, puedo decir
za, la causa enemiga érame más simpática que la que hube de solicitarla para calmar algunas murpropia, porque ésta, más que mía, fué un tributo muraciones sobre mi larga enfermedad. No había
que pagué á mi honor de hombre y á mi palabra razón para semejantes miserias; pero, señores,

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. ...-.,; ;...._,,

---- -

-~
..
~zrr,

hay miserias en toda¡¡ partes y también las hay
en campaña. No pueden ustedes imaginarlas.
Horrorosas, terrib1es... ¿Tiene usted la bondad
de? ... --dijo dirigiéndose á mí, haciendo ademán
de encender un fósforo.
Encendió nuevamente su ·pipa; dió varias chupadas con energía, y pro~iguió más animado que
antes:
-Fuí destinado á otro batallón. Aquella tarde
había nevado copiosamente y la nieve cubría el
suelo como si fuera una alfombra de terciopelo
blanco que tuviera un palmo de espesor. A las
nueve salí abrigado con mi capote de marcha,
llevando un bastón con una contera de trapo para
no resbalar. Antes hice-ir al caserío á dos soldados y me quedé con tres números que me acompañaron hasta la puerta.
Hacía buena noche. Una luna enfermiza, rodeada de un nimbo amarillento, iluminaba el paisaje. La luz caía fina, de color violado, sobre
aquellas mortajas del invierno, sin producir casi
sombras donde no iluminaba. Una línea blanca
separaba el cielo de los montes, y éstos apenas
si podían distinguírse. El conjunto parecía el paisaje de un sueño; un paisaje ahogado, sumergido
en el mar. Sí; en muchísimos instantes me hice
la ilusión de supervivir á un naufragio y de hallar
me, por un raro privilegio, dueño de poder recorrer los abismos del Océano ...
El camino que tenía que atravesar no era del
todo agradable, pero aquel silencio abismal, si

......

ustedes me permiten la palabra, me encantaba
y hubo momentos en que, olvidado el objeto de
mi viaje, alcancé un goce supremo dándome
cuenta de mi vida. Cuando llegué al caserío despedí á los números que me acompañaban, que me
aguardaban, mejor dicho, y les hice que volvieran al puesto. Mi objeto era conocer únicamente
á los sospechosos y poder verificar así á un tiempo un copo en toda regla. El peligro, además, era
nulo. No había nada que temer. Los sospechosos
eran sencillamente algunos oficiales que querían
pasarse al enemigo, y para efectuarlo juntos
habían de decidirlo en aquel sitio, alojamiento
de uno de ellos.
El caserío era una finca pequeña, de dos pisos.
La parte superior estaba destinada á dormitorio
y á despensa ó granero. Tenia dos puertas, la que
daba al corral y la de entrada. Al llegar á ésta me
detuve, porque me pareció oir un gruñido. Distinguí unas voces, y ya me disponía á empezar
mis observaciones, cuando apareció un s0ldado
en actitud de recibirme. Aquel encuentro me desconcertó un poco. Se disculpó el hombre como pudo, y asentí á su disculpa. Por lo demás, aquello
era justo y natural, dadas las circunstancias,
pues no una vez, sino varias, el enemigo, confiándose en las sombras de la noche, se arriesgó
á penetrar, no en aquél, sino en otros caseríos
más próximos de nuestras fuerzas. Estas cosas
parecen inconcebibles, pero en las guerras civiles
nada tan fácil, porque el enemigo conoce exactamente el terreno, se alberga á nuestro lado, y es
también con frecuencia quien nos aloja.
Dí un paso y entré. La primera habitación ya
pueden ustedes imaginarse cuál sería. Casi siempre suele ser la codna, santa, sabia y hermosa
construcción tradicional. El caserío de Mariate-

guí no se apartaba en.eso de la costumbre. Sucocina era amplia, señorial, magnífica. Su pesada
campana, ennegrecida por el humo de la carrasca consumida á su amparo, era impohente. Tenía
algo de fragua, de altar y de calabozo. Esos santos hogares, más grandes, más amplios que aquellos primitivos fogones, donde los griegos y los
romanos celebraban sus cultos, han desaparecido de las ciudades y los vemos alguna vez en los
pueblos. Nada más que en los pueblos. El gran
hogar, ese hogar donde por arder un bosque no
necesita vestales, ha sido aniquilado por el
progreso. ¡Qué barbaridad! del gran culto del
pasado no nos queda sino la lamparilla de Edison y el braserillo para los pies, que algunos
conservamos todavía. Vean ustedes.
Apartó un poco las piernas, é inclinando la cabeza, nos mostró un calentador de alcohol, en
que no habíamos reparado todavía.
-Este es el culto de ayer-añadió poniendo
sus pies encima.
-Pero usted lo pisa-apuntó con enojo el ·
joven.
-¡Lo utilizo, señor! Ustedes, en cambio, perdóneme usted, amigo, han matado lo de abajo y
lo de arriba. Han perdido el pasado y no tienen
porvenir. Continúo.
Cruzó las piernas y prosiguió reposándose poco
á poco, recordando sus pensamientos, como si
recordara las palabras de algo referido muchas
veces:
-Cuando entré, seis soldados y la dueña, una
vieja consumida y seca, disputaban á gritos. Las
voces, las actitudes, las llamas del hogar y lo rojo
del pantalón del uniforme daban á aquel cuadro
un color vivo y un sonido interesantes. Un sonido, sí; el sonido es lo más grande que ha producido el Creador, y por la música nos unimos con
lo que realmente queremos estar juntos. (Tendría
que decirles á ustedes muchas cosas sobre esta
opinión.)
Mi presencia hizo cesar el tumulto. La mujer
se quejaba de algunos desafueros que los soldados habían cometido en la cocina, y ~quéllos á su
vez de no sé qué ocultaciones por parte de
ella. Resolví la cuestión á favor de los míos;
pero la vieja juró y perjuró, en vascuence y en
castellano, que no tenía nada que ofrecer fuera
del vino, pues la gallina que para ellos reclamaban, necesitábala una su hija que había dado á
uz el día antes un niño muerto.

Calmáronse los ánimos poco á poco, y empezó
á correr de mano en mano una bota de chacolí,
hasta que entró en lucha con ella una jarra desportillada llena del mismo líquido.
Confieso yo que también á mí me roía el gusanillo, como vulgarmente se dice, y así supliqué
á la casera, con el mayor encare&lt;;irniento, una
nueva requísa en su despensa, por si había cometido algún descuido, del que yo pudiera cuídarme más de un poco.
En esto del hambre y de la sed pasábamos el
tiempo, cuando abriéndose la puerta de repente,
apareció un hombre de semblante curtido, con
sombrero ancho, una capa viejísima y mugrienta
y un báculo.
-¡Ave María!-dijo pausada y solemnemente.
Esperó la respuesta paseando sos ojos por nuestras caras, y cambiando de tono preguntó:-¿Hay
algo para el romero?
Le miré yo con extrañeza, y todos nos mirábamos como diciéndonos con la vista: &lt;&lt;¿Un ~omero en la guerra? ¡Vive Dios, que es un espía!i&gt;
Alguien aventuró una frase mortificante para
el romero; no faltó quíen quísiera ir más allá del
insulto, y el hombre, más abochornado por lapatrulla que por mis propias miradas, iba á salir,
c11-ando trasponiendo el umbral entró el perro
que le acompañaba, el cual conducía atado con
un cordel. Y nadie hubiese advertido su entrada,
á no haber aparecido ladrando de un modo tan
~
extraño y particular, que parecía naturalmente
ronco, como si ladrase de lejos, en una cueva profunda ó en un arca de ropa.
-Pobre bestia-dijo uno-, ha visto al Papa.

�t

-Oye tú-apuntó
otro-, los perros que
peregrinan, ¿van al cielo
después?
La casera acarició al
animal, que se le puso
de manos, agitando la
lengua y provocándola á
juego. El perro era un
hermoso y bien cuidado
ejemplar de casta pequeña, figura· alargada
y baja, con las patas delanteras hacia fuera; lo
que siendo un defecto á primera vista, era, bien
mirado, una coquetería de la raza para mostrar
un pecho noble, viril y enérgico. Era un perro
de San Roque, ni más ni menos que esos perros
que vemos en los altares, con un pedazo de pan
cerca del bendito abogado acusador de la peste
é intercesor del apestado incurable. Dió un tirón de la cuerda el romero y el perro salió siguiéndole. Yo me quedé recordando la preciosa
figura del animal y su color perla.
Los soldados, silenciosos un momento, empezaron á cuchichear después...
En este instante se abrió la portezuela del coche, y el revisor nos pidió los billetes. El interés
que el relato despertara en el joven y en mí nos
hizo juzgar intespestiva la entrada del empleado. Con tal motivo se abrió un paréntesig, administrativo-ferroviario, del que salieron gananciosas y elogiadas todas las Compañías extranjeras, que tienen un personal más discreto, según
dijo el comisionista, y unos vagones de tercera
que valen más que los de primera nuestros... •
,7
.__J

-Pues bi'!n, quedábamos en que los soldados se hablaron al oído, y desde luego habrán
ustedes adivinado que no fué cosa olvidada en
aquellos cuchicheos el perro del peregrino.
Me dí cuenta tan exacta como ustedes de las
ideas que cruzaron entre sí todos ellos; pero
comprendiendo al fin lo justificado del caso. Esto
no pueden ustedes comprenderlo, aunque sonrían-añadió por vía de paréntesis, cambiando
un poco la voz, como si estuviese muy firme én
sus ideas ó temiese manifestarlas claramente.

__.:_ La sensación de
hambre - continuó en
tono apologético y exaltado-es algo más que
una sensación cualquiera; es un sentimiento, ó
las palabras no dicen lo
que quieren decir. Es
preciso pasar estado semejante, y hasta pasarlo de nuevo, para llegar
á comprenderlo. Es el
sentimiento que se olvida más pronto, y aquel
cuya satisfacción se agradece más que otra alguna en el momento que se satisface. Sin ser
desesperada la situación de nuestras tropas,
porque en verdad ya iba de· vencida la pelea,
puedo decir que no teníamos nada más que lo
justo para nuestro mantenimiento, y que en los
caseríos se carecía de todo.
"~y ahora, fíjense ustedes en que lo justo
s;°ele ser casi siempre el umbral del dolor. El organismo se ha prostituído tanto como el sentimiento moral, y es preciso algo más de lo debido
para dar las gracias y sentir un poco de agradecimiento. Me repugnan estas infamias, pero
no dejo de reconocerlas. En todo se quiere algo
más de lo justo; la exageración en las ideas y el
peso corrido en las cosas. ¿Qué mérito tiene lo
normal entre nosotros? ...
Se detuvo un momento y continuó en seguida:
-Es preciso que me perdonen ustedes estos
paréntesis... Debo hacerlos, porque no quiero
que se formen un mal concepto de mis muchachos. Mis soldados eran como somos todos colocados en un medio sin freno para los propios instintos. Más que en la paz, estado artificial, de
hipocresía, de falta de valor y confianza en el propio esfuerzo-es un armisticio para lucha; el
Evangelio lo dice recordando nuestra miseria:
Si vis pacem para bellum-es en la guerra donde
se revela el hombre. ¿Quién conoce á los que no
han combatido? ¡Nadie!. ..
Mis hombres, cuando pensaron apoderarse
del perro, obraron como verdaderos hombres;
como fieras hambrientas. Les bajaron las ideas
al estómago ó el estómago se les subió á la cabeza.
-¡Pero, señor!---objetó el joven-¡Estáis haciendo una defensa del robo!
El narrador lo miró con lástima, y dirigiéndose

á él como diciéndole: &lt;&lt;Lo que voy á decir es para apurando la maldad que positivamente existía
usted soloi&gt;, contestó:
en los cómícos que representaban las obras de
-Usted será todo lo moral que quiera. Yo lo Esquilo, de Shakespeare, de Calderón ... Sí; esos
soy tanto como usted; pero mientras refiera mi hombres no hacían más que estudiar, que estruhistoria, es preciso que me coloque en el mundo jar, que revelar toda la maldad de aquellos permoral de aquellos á quienes hago referencia. Mi sonajes reales que luego representaban los suyos.
objeto es referir, no evitar. ¿No es eso?-Y pidió Por eso no hay un personaje que falte ni hay un
asentimiento á su pregunta dirigiéndose á mi.
personaje que sobre. Escribían como los grandes
-Bien, pero ...
perversos: pensando en la compañía que debía
-Bueno, hombre-interrumpí yo-, deje us- ejecutar la obra; haciéndola para ellos... No, no
ted que siga.
se admiren ustedes; no me den ustedes tampoco
-Pues, en fin, el caso fué que uno de los mu- la razón, porque ustedes no han llegado á este sachachos, sin decir nada, silenciosamente, abrió ber por mis mismas experiencias. El mal teatro
la puerta y salió al campo. La vieja, que á mi presente, es precisamente bueno por eso, porque
lado_ seguía como yo aquella maquinación, diri- los pobres autores no escriben para las compañías,
giéndose á mí y en voz alta, para que todos la porque sobran así muchos personajes, porque
oyesen, denunció la acción del soldado. La mujer les falta alguno, porque, en una palabra, todo lo
adquirió en su santa indignación esa elocuencia que pasa en la escena contemporánea es una somagnífica de la cólera y el arrebato, negándose lemne mentira, una pura falsedad. ¿Ustedes
por anticipado al préstamo de los adminículos creen que todos los actores de tal teatro combinanecesarios para el festín. Vi indecisa mi autori- dos, como los ha combinado un autor, llegarían
dad, y estallar una lucha entre mis necesidades á efectuar realmente el drama que representan?
y mis ideas, y salí de la casa, fíjese ahora el joven ¡De ningún modo! El drama es bueno, por todo
-dijo mirando al comisionista-, para no dra- lo que tiene de falsedad y de mentira. He ahí una
matizar la vida.
señal de la superioridad futura y por qué odio
-Noto-le dije-que tiene usted un horror el teatro. No puedo decir más.
marcadísimo al teatro.
Prosigamos--continuó---. Salí al campo para no
-Le diré á usted. La miseria moral de las gen- decidir. Al poco rato vi llegar al que salió á vetes me ha hecho un poco egoísta. Desprecio á los rificar el robo. Me oculté, y le pude ver sin que
demás... Entendámonos-añadió suavizando la lo sospechase. El soldado andaba pesadamente,
franca brutalidad de sus frases-. No quiero ser rechinando al pisar y moviéndose como un beoun espectáculo de gozo para el mayor número. do. No distinguí bien al perro, pero sin duda lo
La multitud pide siempre sacrificios. Fíjese us- llevaba en brazos, obedeciendo á tal carga la onted en la finalidad de los juegos públicos: siem- dulación de sus pasos. Entró y una explosión de
pre hay una víctima, el toro, el vencido, el que júbilo llegó hasta mí, durando mucho tiempo el
pierde, el héroe trágico, que á pesar de su gran- eco, hasta perderse despeñado y en fragmentos
deza, muere. ¡Hasta en lo cómico!... ¡Oh, en lo en los últimos límites del paisaje. Las carcajadas
cómico se conoce la perversidad humana! A la y las voces salían al campo, esfumándose de
víctima se le quita la elegancia y la razón. Toda pronto, deshaciéndose, con la misma rapidez que
la dignidad: la del cuerpo y la cfel alma... ¿Están se deshace el humo de un tren en marcha. Así,
ustedes conformes? Es repugnante. Las bestias, igual que esas nubes--dijo señalando la venlas nobles bestias, no tienen comedias. Los sal- tanilla.
vajes, cuando llegan á pervertirse, cuando se deMiramos, y en efecto, las nubes del vapor se
gradan hacia arriba, cuando se civilizan, como despeñaban como fantasmas, tanto más de prisa,
decimos, entonces empiezan á tener comedias... cuanto con más rapidez marchábamos.
No, yo no odio el teatro. Odio el mal teatro, ese
-No sé-prosiguió-lo que ocurrió dentro,
teatro que llaman ustedes bueno y que es verda- pero imagino, como imagitlé entonces, que á viva
deramente malo; un teatro que por fortuna ya no fuerza arrancaron á la vieja una sartén. Entré
existe, porque ya no se sabe hacer ese mal. El de nuevo, y la mujer me suplicó, llorando, la limejor teatro es ese que ha desaparecido: el malo, bertad del perro. Un breve murmullo, tenue priese teatro que escribieron los mejores trágicos mero y más elevado después, se percibió en la

�que no!.. Lejos. Aquí se da una carrera de baquetas á todo los peregrinos que molestan...
El hombre se fué, y me parece que le sentí so-

l

cocina. El cabo, cuadrándose ante mí, me dijo
resueltamente:
-Mi capitán, tenemos hambre.
-¡Asesinos! ¡Herejes!- les gritó la vieja.
-Bien. ¿Dónde habéis cogido ese perro?
- Me lo he encontrado yo-replicó con resolución el atrevido.
-¡Señor, si es el del romero!-gritó enloquecida la mujer.
-¡Embustera!-&lt;lijeron dos soldados á la vez.
La escalera que daba acceso al granero y al
dormitorio de arriba crujió de pronto y apareció
en ella el comandante Fieschi, un viejo de origen
ruso, pero español de ·n acimento, que había hechoJas dos guerras anteriores en uno y otro bando para conquistar sus grados. Los soldados callaron y y.o-Je saludé. Mi presencia le sorprendió
un momento, pero dis{rimló el enojo, y haciéndose cargo a.el pleito, tomando el perro por el cuello, se lo dió á fa inujer, diciéndola con imperio:
· - ¡Aquí nadie se muere de hambre, señora!
Que lo pongan con patatas.

La mujer cogió la bestezuela y sollozando se
fué al interior del caserío, rezando la letanía de
sus odios: &lt;&lt;Pillos, granujas, judíos... ~
En la puerta sonaron dos golpes, como dados
con un palo.

IV
Se abrió la puertá y apareció el peregrino.
Lo esperábamos:
-¡Av.e Maríar..-murmuró
Nadie contestó.
Miró el hombre con inquisitorial mirada, y después de un silencio embarazoso, preguntó con
dulzura, afianzándose en el báculo: ·
_;.¿Han visto ustedes á mi perro?
Un silencio sepúlcral, obstinadísimo, fué la
.contestación. Pareció que todos obedecíamos á
una consigna. Volvió á preguntar el romero, y
Fieschi, arrojándolo de pronto al campo, le gdtó
encolerizado:
- Fuera, canalla... ¡No· lé han dicho á usted

llozar. El cabo fué al interior, donde había ido
la vieja, y los demás nos pusimos en corro alrededor del fuego. La presencia del peregrino nos
había impresionado, y sin cometer exageración
alguna, puedo decir que durante un gran rato
todos, menos el comandante, pensábamos lo
mismo y del mismo modo. Un grito ahogado,
de sorpresa y de agonía, llegó á nosotros del interior de la casa, y volvimos la cabeza hacia el
sitio de su procedencia.
-Ya ha caído-dijo uno.
-¿El qué? .. .
-El perro... -murmuró el preguntado con un sigilo religioso.
Volvió á quedar silenciosa la
gente. Yo tomé un tizón para
entretener el tiempo y Fieschi
empezó á dar grandes zancadas·
por la estancia, andando con las
manos cruzadas á la espalda
moviéndose como un marino de
teatro que jamás ha conocido un
mar en calma. Poco á poco los
mozos se fueron animando como
un pueblo comercial que se despierta. Se empezó á hablar recio
Y los gritos dominaron después el
ambiente. Se disputó sobre la

limpieza del gato y del perro, sobre sus cualidades, su talento.
-Es más sucio.
-No, -señor; el perro es más limpio, y sobre
todo más fiel.
Esta frase me exasperó.
-Debíamos haberle zurrado.
-Buena paliza tiene ya-dijo, otro.
-No; no es eso. Dicen -que las carnes castigadas son las mejores.
-Así dicen. En mi pueblo adobamos á los
gatos con vinagre; pero hay que dejarlos al sereno.
-Qué brutos sois en tu pueblo.
- Ya lo ves; vecinos tuyos.
-Sí; que lo laven con vinagre-interrumpió uno que lo había estado pensando un rato-.
Así echará todo lo malo: la ruin.
- ¡Ja, ja! ¿Pero tú sabes lo que es la ruin?
Eso es lo que tienen los cachorros en el rabo y
lo que se les corta para que crezcan, idiota.
-Pues que lo laven si tiene todo el rabo.
-¡Que lo laven!
Y salieron algunos de ellos hacia la pocilga,
seguramente con el propósito de ayudar al
cabo y á la vieja en su gran obra.
La mujer apareció en la puerta del cuarto interior. Me hizo una seña y fuí hacia ella. Hasta
entonces no había reparado en su semblante.
Tenía esa vejez extraña, intensamente marcada,
que casi caracteriza á las viejas del N_orte. Su
rostro de amarillo marfil, de ojeras cárdenas y
profundas, acusaba una gran resistencia para

�el dolor. Era una de esas viejas de las que alguien ha dicho que &lt;&lt;presenciaron la agonía del
Cristo~. En aquellos momentos no lloraba, se
mantenía serena, y hasta puedo decir que un
si es no es extraña á los sucesos. Lo que quería
decirme y por fin me dijo, fué que moderásemos nuestras voces, pues su hija estaba peor.
Volví al puesto, cogí de nuevo el olvidado tizón. y me puse á mirar estúpidamente el juego
de las llamas. Los leños crujían como si saltasen en su interior muelles de acero, dejando escapar sus gases con un suspiro infinito, semejante á la última palabra de un moribundo; se
retorcían como seres vivos que no se resignaran á la muerte y al herirlos las llamas abriendo
sus heridas, silbaban como si realmente los espíritus del fuego se retiraran amedrentados.
Con mi espíritu puesto en el fuego, rezando sobre las leñas como acaso rezaban sobre el ara
pagana los mejores sacerdotes del viejo culto,
mecía mis ideas, cuando una explosión de júbilo
me sacó de aquel éxtasis. El motivo ocasional fué
la entrada del cabo con unas tablas.
-¡Ea, ya tenemos mesa!-gritó, y colocándolas sobre dos mesas distanciadas, armó en un periquete un tablado, transformando la cocina en
comedor. A Fieschi y á mí nos señalaron los extremos de la mesa, concediéndole á él la cabecera,
que supusieron cerca del fuego.
El comandante seguía haciendo de marino de
zarzuela, paseando por la estancia; yo permanecía en mi puesto, observando con precaución sus
movimientos, fingiendo distraerme con los leños.
Aquella situación era molesta. Para los dos no
podía sostenerse mucho tiempo, porque él seguramente sospechaba mi visita.
-¿Y cómo está usted aquí?-me preguntó parándose ante mí con las piernas separadas para
sostener un equilibrio que no hacía falta.
-Me han mandado-contesté un poco turbado-para recibir un canje que ha de efectuarse
mañana...
-Ya ...
Fieschi dió media vuelta, y poniéndose las manos en los bolsillos del pantalón para ensancharlos, volvió á pasear en su actitud favorita.
Después de un rato me levanté y me dirigí al
interior de la casa. La puerta que daba paso á las
demás habitaciones era el comienzo de un corredor, en cuyo término vi al cabo que venía con una
olla. En realidad no pude ver nada, pero me dió

asco imaginar al animal desollado, y me volví
de espalda, disimulando, haciendo sitio para
que pasara el cocinero. La vieja salió entonces de
un cuarto que daba al pasillo, y yo, resueltatamente la abordé, herido por una feliz idea.
- Perros, judios...-murmuró la mujer-.
¡Pues no querían que lo asara!. ..
Tranquilicé á la anciana, y para realizar una
aproximación que me convenía la pregunté por
por la enferma. Me miró fijamente, y volviéndose de espaldas me dijo que estaba bien.
--Si usted quiere que la vea no perderá nada.
La mujer se excusó, y yo, deseando averiguar
cuanto antes lo que necesitaba, empujándola
hacia el cuarto entré en él con ella.
-Vamos á ver, tiene usted que decirme la
verdad, toda la verdad, pero sin ocultarme nada.
La mujer cayó
de rodillas y empezó á gemir.
-Vamos, levántese usted y
hablemos.
Pareció ·comprenderme entonces y se puso en
pie, empezando á
retocar dos velas
amarillas, colocadas frente á un
crucifijo que había sobre una cómoda antigua, una
de esas cómodas de Vitoria, más semejante á
un túmulo que á un mueble para la rop.a. La
cama estaba deshecha, como si hubiesen intentado echarse en ella. Es decir, así me pareció
á mí á simple vista, pero después observé que
alguien se había acostado en verdad, pues las
almohadas y el colchón ofrecían señales inequívocas de haber soportado un peso. Las cárceles
antiguas no creo que tuviesen una capilla de
aspecto más religioso y lúgubre que aquella estancia. La habitación era pequeña y una sola
ojeada me bastó para ver cuanto había.
Me miraba la vieja de un modo tan particular, que si otro la hubiese visto habría creído ver
en ella una alegría que no había desde luego, á
mi modo de ver, en sus ojos. Me pareció, sin embargo, tan extraña é inexplicable su actitud,
que perdiendo el valor que llevaba enmudecí

unos instantes creyéndome hallar frente á una
de esas locas que tantas veces he visto en las
provincias del Norte. Reponiéndome un poco,
la dije al fin resueltamente:
-Bien; ¿han estado aquí ayer otros militares como yo, así con galones en la manga?
-Ayer... hoy...
-¿Ayer ú hoy?-le interrogué con ansiedad.
-Ayer unos y hoy también los mismos arriba.
Me contrarió la noticia. Comprendí en seguida qúe sospechando algo los tránsfugas se reunieron dos veces acaso para tomar otro acuerdo en
1a segunda entrevista. El disgusto me hizo reflexionar unos instantes, y mirando casi sin ver
el lecho del cuarto, sonriendo irónicamente mi
p.esgracia me quedé delante de la vieja.
-Es la cama de rni hija-dijo la mujer animándose de un modo incomprensible.
-¿Se ha levantado?
--Señor ...
- ¡Ibáñez, la comida!-gritó desde la sala, cocina y comedor el comandante.
Sali del cuarto y la vieja cayó de rodillas delante de la cómoda, probablemente para rezar.

f

de ataque, remedando finalmente el ladrido de
un perro.
-¡Guau! ¡Guau! ¡Guau!
La gracia hizo reir. Yo mismo no pude menos
de reirla; y tuvo tanta fortuna aquella broma,
que perdiendo los soldados la gravedad y el respeto disciplinarios, empezaron á corear al jefe'
imitando los ladridos de la víctima.
-¡Guauuu! ¡Guauuu! ¡Guau! ¡Guau!
De pronto, en una de las pausas de aquel conV
cierto canino, detrás de la puerta se oyó un ruido extraño. Se levantó el comandante furioso,
Había empezado el festín.
-Vamos, hombre, tome usted asiento-me resuelto á maltratar á quien llamaba, y al abrir
dijo el comandante con aquel aire de protec- apareció ... ¿Quién dirán ustedes? ...
¡El perro del peregrino!...
ción que sabía dispensar á sus inferiores.
-¡Señores!-prosiguió el viejo, transfigurán-Me sentaré, pero no tomaré nada.
dose al llegar á este punto del relato-; nos pu-Bueno.
-Puedo asegurarle á usted que no tengo simos todos en pie instantáneamente, como heridos por un rayo. El animal avanzó hasta el
ganas.
centro de la estancia, levantó un poco la cabe-Como usted quiera... Sabe á jamón.
za, echando atrás las orejas, que parecían dos
El cabo asintió cogiendo una costilla.
-¿Por qué le han quitado la cabeza?-pre- rizos, y arqueándose, despatarrándose, arrastranguntó el comandante, después de buscarla inútil- do el vientre por el suelo y agarrándose al piso,
empezó á ladrar con un ladrido ronco, velado,
mente en la cazuela.
como si no estuviese allí, sino lejos, muy lejos,
--Se ha quedado la vieja con ella.
-Cabo Rodríguez, pídale usted la cabeza á en una sima profunda ó en un arca de trapos...
El milagro lo vimos, lo vimos todos. Lo vimos
la vieja-gritó con furia el comandante.
sin comprenderlo, como se ven diariamente otros
La mayoría se rió del equívoco.
-Demonio-continuó Fieschi-, pues si lo milagros, como los ven los no bienaventurados,
sin entenderlos, ó entendiéndolos sin verlos.
mejor de los enemigos son las orejas...
Se levantó el cabo y fué al interior en busca como esas vistas cansadas por la lente de la inde la mujer, y el comandante, cogiendo una pier- vestigación obstinada.
na de la víctima, llevándosela á los labios como
El viejo empuñó cariñosamente su pipa, y un
si fuera una corneta, empezó á remedar un paso

�poco sugestionado por la redondez y elegancia
del depósito, la llevó con voluptuosidad á sus
labios. Aspiró con fuerza, entornando los ojos,
y se oyó ese ruido inconfundible de la pipa agotada; el producido por la entrada del aire en la
canilla del aparato.
-Al poco rato-&lt;::ontinuó, contrariado e;1. su
gusto--entró el peregrino, y llamando al perro
desapareció con él. La puerta quedó abierta, y
la luz violada de la luna, cayendo sobre el monte cubierto de nieve, daban al paisaje, comprendido entre el dintel y las jambas, el aspecto de
una elegante lápida de mármol azulado, con reflejos metálicos, y brillos de agua, como un friso
que estuviese sin secar.
Repuestos de la emoción, el comandante mandó llamar á la vieja. Dos soldados la trajeron
á rastras. La mujer vino pálida, desgreñada. Su

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~~

- -....!

postura, su abandono y el desorden de sus ropas
ofreciéronla con esa indignidad ·que transforma
á los seres en pingos descolgados, dejando adivinar la punta de donde han pendido. Intercedí en favor suyo, pero la indignación del comandante era tan grande que mis frases sirvieron
sólo para dejarla que se pusiera en pie.
He dicho - continuó - que parecía un pingo, un trapo descolgado, y esto me parece exacto. Noten ustedes que eso es lo que parecen por
lo común las personas manifiestamente débiles.
Un caído, no es otra cosa. ¡Caído! ¡Qué horriblemente hermosa es esta palabra! ¡Caído!. .. Pero
ya no la usamos en esa acepción-dijo, dirigién·d ose al joven-; las ideas nuevas hacen decir

un dérrotado .. : ¡Qué barbaridad! Un derrotado en
la lucha por la existencia. ¡Qué necedad! ¡Qué
falta de poesía y de verdad en las pafabi:as! ...
La cólera que procede del engaño es terrible
en los soberbios. Sólo ellos la sufren y la pueden
soportar. La cólera se apoderó de aquellos hombres y se animaron á sí mismos para .el más horrible de los crímenes y de las infamias.. : Pero
antes debo decirles á ustedes, aun_q ue visiblemente pierda interés mi relato, que la reo de pregunta en pregunta llegó á confesar que ni tenía hija
alguna, ni enferma, ni buena, ni habíamos comido perro sino cerdo. Sucedió que habiendo sufrido varios saqueos por las tropas de uno y otro
bando, la mujer para conservar un lechoncillo
que tenía ocultábalo en la cama del cuarto bajo;
haciéndolo pasar, merced á la obscuridad y á la
naturaleza. del engaño, por una su hija, convaa
leciente de un próximo alumbramiento. No explicó la mujer la substitución del perro ni su libertad. El interrogatorio se hizo en forma, lo
mismo que si se hubiera tratado del más terrible consejo de guerra.
. Cerramos la puerta.
La cosa iba á tomar un giro cómico, cuando
alguno de los soldados lanzó una palabra que
decidió el drama. La palabra fué: envenenamiento.
Y a saben ustedes lo fáciles que son de sugestionar las multitudes. La sospecha de un
crimen es más creíble que la de una virtud. Si el
lechoncillo no estaba envenenado, ¿por qué
substituyó al perro? Un aura pánica enfrió los
semblantes, escurrió las mejillas y dilató nuestras pupilas.
Un supremo momento de silencio reinó en la
sala.
Todos nos escuchábamos la vida, y deseábamos, por absurdo que parezca, un pequeño dolor, no para saber nuestro envenenamiento, sino
para calmarnos. Lo cierto es que nos sentimos
envenenados, y entonces, atropellando los bancos y la improvisada mesa por precipitarnos...
sí, yo también fuí bastante miserable para ello,
nos precipitamos sobre la vieja y la echamos
dentro del hogar sobre las brasas...
A sus gritos horrorosos y fuertes retemblaron
las paredes del caserío...
Y en esto ábriéndose la puerta, apareció en
ella un liom'bre con un farol en la manó y un sacerdote á caballo.:.

VI

· Calló el viejo, nos miró fijamente al joven y á
mí, y bajando la ventanilla del coche murmuró:
-Creo- que no llegaremos nunca-y volvió á
callarse.

¡- Se trata de una· cosa seria-dijo el joven des-

pués de un rato, y poniéndose grave, afectando
mayor gravedad que la que realmente tenía·,
Pasaron cinco minutos, y el comisionista, mo- continuó así: --Soy comisionista en tejidos por
lestado en su asiento y no hallando acomodo, un puro · accidente del trabajo... ~e la existense puso en pie. Después de vacilar, de mirarme cia. He sido un admirable creyente, tanto como
de hito en hito, acercándose al viejo le preguntó: usted, queridó ·coronel-dijo dirigiéndose al vie- Bien, ¿y se salvó la vieja?
·· -. t ~· : jo-, pero he· enderezado mi vida á su tiem-¿No lo habéis adivinado?-contestó:"-r~I'J po. No quiero· molestar ·á ustedes en sus creen-Oiga usted-apunté yo-. ¿Y la· substitu-· cias, pero es lo cierto que yo he tenido unos princión del perro cómo? ...
cipios muy deplorables.

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I \

- He ahi la parte final de mi historia. La piedad de la mujer fué más grande que su avaricia...
- ¿Pero... el rnilagro?-interrumpió el joven.
-¡Hombre!-dijo el viej()-. Así no se cuentan las historias. El ~'agro soy yo, porque el
milagro es la llegada de la fe, es la llegada del
Señor. Y el Señor llegó como fe á mi espíritu...
Callamos los tres un gran rato, hasta que el
joven, poniéndose en pie, apoyando sus dos
manos en los hombros del anciano, mirándole
fijamente, después de reirse, le dijo:
- Yo también soy un milagro. Vea usted cómo
yo hice de Dios hace ya unos cuantos años-.

Hijo de una humilde familia burguesa, recluído en un colegio de sacerdotes cuando me estaba formando, creo en realidad, Dios perdone
á los buenos maestros, que me han entorpecido
la vida hasta que he sabido rectificarla. Mi padre, como-todos los padres de este mundo, como
todos los padres de la generación presente, tenía
la obsesión de las leyes, del derecho, de la abogacía. Creía firmemente que todos los revolucionarios_del mundo habían sido abogados y que por
serlo Robespierre, Saint-Just y algún ot ro que
no recuerdo, la Revolución Fsancesa fué un éxito en el mundo y trazó la norma d~ los pueblos.

�En los primeros momentos, los ejemplos que la mitad de estos datos, que remití al profesor
me ofrecía eran puramente nacionales. Todos en cuestión. El agradecimiento que me testifilos hombres del 68 habían sido abogados, los có el curioso investigador de la Universidad de
hombres de la desvinculación, los de la desamor- Colombia fué muy superior, sin embargo, á la
tización, los grandes escritores, los grandes oi:aJ conciencia de mi trabajo. Entré en relaciones
dores del 68 y del año 12 hasta el-mismo 68, en con él y á él le debo la representación de una
el que se había fijado mi padre, habían sido abo- casa de tejidos ingleses á quien he logrado un
gados. Yo tenía que recibir la muceta roja. Yo gran reclamo y un excelente nombre en España.
tenía que ser abogado. Mi porvenir estaba seguNo pasé del preparatorio de derecho, porque
ramente en el foro.
me asustaron los maestros. El primer día de claCuando dejé el malísimo colegio privado de ·se, el profesor de literatura, ponderándonos la
la calle del León, me matriculó mi padre en el importancia de semejantes conocimientos para un
preparatorio de leyes. Y comencé la carrera.
abogado, concluyó recomendándonos la mayor
Recuerdo todavía con horror el primer día atención para la asignatura, asegurándonos que
de clase. Como mi padre, aunque buen hombre, constituía grupo. El de historia crítica repitió lo
era un hombre vulgar y un hombre corriente; mismo y el de metafísica diciéndolo en el fondo
había, por de contado, en el mundo muchísimos del mismo modo, lo expresó con unas palabras
ciudadanos como él, que derrotados en su exis- definitivas que recuerdo todavía:
tencia se empeñaban como él igualmente, en
-&lt;&lt;Para esta asignatura reclamo de ustedes la
rectificar su vida en sus engendros, y en hacer preferencia en el estudio. La filosofía, como veque sus hijos realizaran el programa que ellos remos durante el curso, y han de ver ustedes
no pudieron realizar. Mis compañeros de clase en las demás asignaturas de la carrera, es la vereran seiscientos setenta y cuatro. ¡Pobrecillos! dadera base del derecho. Si no pudieran ustedes
De aquella séptuple hecatombe ofrecida por los aprobarla en Junio, ni en Septiembre, en el caso
padres á la diosa Themis, sólo cuarenta y uno más lamentable, de abandono, habrían perdido el
concluyeron la carrera. Diez y seis se suicidaron, año, porque no puede estudiarse con las asigcuarenta y ocho abandonaron el estudio, ciento naturas de facultad. Constituye curso,&gt;.
veintinueve prosiguieron la de filosofía y letras, ¡· Yo me río, señores-añadió el joven con el
treinta y dos abrazaron la carrera eclesiástica, mejor humor--como se ríen ustedes, pero la versesenta entraron en las Academias militares, dad es que he encontrado otras cosas menos resuno se hizo doctor en ciencias, veinticuatro se petables al parecer que realmente constituyen
dedicaron á la música, doscientos once fueron á curso. La verdadera juventud, por ejemplo. Soy
engrosar las industrias, ciento diez y ocho pasa- mucho más viejo de lo que parezco, pues tengo
ron al periodismo y los pocos restantes se ma- cuarenta y dos años, aunque apenas si representricularon en farmacia antes de llegar al derecho to veintinueve. He representado siempre menos
romano.
edad que la justa, de tal modo que se dice en mi
Esta información inverosímil-añadió, obser- familia muy seriamente, que cuando tenía yo dos
vando nuestra risa-es completamente exacta, años, apenas si había nacido.
porque he tenido la suerte de hallarme coloca-Buena es esa, amigo mío-apuntó el viejo
do seis años en la secretaria de la Universidad. al viajante.
Me ha servido además de gran provecho, pues
-Es la más fresca que me queda-dijo el jogracias á ella he podido contar con la protección ven-entre todo lo viejo y lo muerto que llevo
que me ha puesto á las puertas de la fortuna.
todavía.
Un profesor de Norte América dirigió en mi
Mi poca ciencia, mis escasos éonocimientos me
.,,tiempo de empleado una pregunta á la U niver- precipitaron por el peor de los caminos: la cultura.
El viejo hizo un signo de regocijo y de extrasidad sobre la constancia en los estudios de nuestros alumnos. La pregunta se juzgó natural- ñeza que no puede expresarse por medio alguno,
mente como una extravagancia de los Estados y al que renuncio describir.
-Sí, señor-prosiguió el viajante-. Cuando
Unidos y por broma se me encargó que la contestase. Yo tomé el asunto en _serio, y movien- usted estaba hablando, me han dado ganas de
do y removiendo expedientes, adquirí más de asentir con usted á sus críticas contra el progre-

so, por lo que tiene esa palabra de cultura, de
-No; no me enfado.
mentalismo, de abogadismo, de artículo bara-Pues no, señor, el más beneficiado en vuesto y de á real y medio la pieza. Estoy conforme tro caso ha sido, perdone usted que lo diga, el
con usted, pero viendo la cuestión desde este perro, nada más que el perro, que se salvó y repunto. Perdónenme ustedes si digo una barba- cobró la vida amenazada por ustedes.
ridad, pero nuestro mal y el atraso de este país
-Y mi alma, señor mío-gritó desaforadaestá en la cultura. España es el país que tiene mente el viejo-. ¿Es que la purificación, la elelos pobres más ilustrados del mundo. Al viejo vación de mi alma, la nueva noción' que adquirió,
hidalgo, que todo era poner por de fuera y por la iluminación que recibió por aquellas circunsde dentro miseria, ha substituído ese bachiller por tancias no vale absolutamente nada?
de fuera que es un inútil por de dentro.
• -Vale más la conservación de una vida-dijo
-Es verdad, mucha verdad-interrumpió el reposadamente el joven.
·
militar que seguía con interés las
-¡Qué barbaridad!-añadió el
palabras del joven.
viejo.
-Lo que hace falta aquí-prosi- Y qué egoísmo el de usted.
guió el viajante-son hombres para
-Es usted un majadero-dijo
la vida, hombres para la lucha, prácfuera de sí el militar levantándose
tice&gt;s; y el porvenir de la patria está
otra vez del asiento.
en las manos de los viajantes y de
- Calma, señores- interrumpí
los hombres de negocios. Si lo pienyo-; la cosa no es para tanto; no
san ustedes un poco, me darán ustemerece la pena...
des la razón. La antigua aristocracia
-¡Usted también!-me elijo el
ha entrado en el negocio de los vianciano clavándome una mirada funos, como el burgués incipiente en
ribunda-. Vaya, vaya, déjenme usla contrata de obras y las órdenes
tedes en paz y que le cuente á usted
religiosas en la venta de chocolates.
este señor cómo ha sido el Jesús y
Es un comienzo.
el precursor de nuestra industria.
-Bien, pero hasta ahora-dijo el
¡Qué monstruosidad!. ..
viejo-usted no aparece más que
El buen viejo tomó su manta de
como un Bautista industrial. ¿Cómo ha sido us- viaje, se tapó los pies con ella, y afectando un
ted el Cristo?
insolente desdén intentó dormirse en un rincón
-Voy á eso, señor-replicó algo enojado el del coche, apretando los ojos y cruzándose de
joven-. No tengo la menor duda de que he sido brazos.
de verdad la mismísima Providencia una vez
que lo he querido ser.
VII
-Veamos.
-No creo que sea difícil demostrarlo. Y mi
--Si usted lo estima conveniente-me dijo el
milagro, señor, ha tenido además sobre el de us- comerciante bajando un poco la voz y volviendo
ted un principio de utilidad que yo no he visto la espalda al viejo-le contaré á usted mi caso.
en el suyo.
Le hice un gesto en que quise indicarle que no
-¿Cómo?
se hiciera cargo de la intemperancia del mi-Como usted lo oye-dijo exaltándose el via- litar, y adivinándolo mientras buscaba algún
jante-. Yo no sé una palabra de religión, ni de objeto en la maleta de viaje que llevaba entre
esas cosas, pero creo que sin ninguna utilidad sus piernas, me dijo:
en la acción milagrosa, el milagro no tiene razón
-Verá usted. Todo lo que acabo de decir viede ser. ¿Quién sale beneficiado en esa historia ne á cuento de que á pesar de la bondad de mi
que usted nos ha referido?
padre, y de mis años de colegio con aquellos bue-¿Qué, quién?- replicó el viejo levantándo- nos curas de la calle del León, el hecho es que yo
se-. ¡Yo! ¡Yo! Nadie más que yo. Yo que no llegué á los veinticuatro años completamente
creía y que desde entonces creí.
convencido de que toda la enseñanza religiosa no
-No se enfade usted.
es más que una simple preparación para entre-

�tener á los jóvenes hasta que
entren en el mundo de veras.
r-- - Pero, amigo mío ... ! ,
¡:;:--Sí, sé lo que me va usted
a decir; pero déjeme usted
continuar. Yo soy después de
todo un hombre religioso. Lo
quiqno creo es en la tiranía
del Papa ni en esas cosas que nos cuentan los curas. No matando, no robando y cumpliendo
exactamente nuestros compromisos con el prójimo, somos religiosos. Todo el mundo reconoce
que hay personas decentes y hombres que son
unos santos aunque no tengan religión. esa religión á que llaman religión únicamente los fanáticos. Pí y Margall ya sabe usted, como yo, que
fué una excelente persona, Figueras, Sorní y todos los grandes hombres de nuestra revolución.
-¿Y usted cree-apunté sonriendo-que esos
hombres irán al cielo?
- Usted no cree en esas cosas como yo- me
contestó también sonriendo.
-Perdone usted, pero yo creo firmemente e:i
un acto final de justicia, en una recompensa que
ha de recibirse alguna vez.
-Usted sabe que sólo nos basta con la satisfacción de la conciencia. Lo demás son cuentos.
Pero J/0y á mi asunto.
Se' puso la maleta sobre las piernas, apoyó en
ella los brazos como si estuviese asomado á un
balcón ó delante de una mesa y continuó:
-Hace años, que se estrenó el célebre drama de Echegaray El loco dios, que usted conocerá seguramente. Es un hombre que se cree
que es la propia Divina Providencia y por eso
comete una serie de locuras, incluso la de incendiar su propia casa. Hace años, digo, cuandO&lt;Se
estrenó esa obra nos impresionó de veras á va-

rios amigos quel"como tales nos tratábamos con
frecuencia y vivíamos juntos en la misma casa.
Es tan magnífica esa obra, que ya sabe usted
que no pudieron excomulgarla ·á pesar de los
esfuerzos que se dice hicieron algunos curas
para ello.
-No conocía ese detalle.
-¡Sí, hombre! Si eso lo sabe todo el mundo.
Pues bien; entusiasmados con ese drama estuvimos cerca de un año todos los amigos llamándonos según nuestras actitudes y nuestro carácter por los nombres de los principales personajes de la obra. Un pobre estudiante de farmaci~, al que llamábamos antes el co-huésped atrevido, porque sin reparo alguno recorría todos
los c11artos para arrebatarnos los cigarros, se
llamó desde entonces don Esteban, que es el personaje bipócrita de la obra, y á cuyo actor se
asemejab1 muchísimo aquel pobre muchacho.
A otro le llamábamos Paquito, por recordarnos
la tontería del que figuraba con tal nombre en
el drama; y así nos fuimos rebautizando todos
con 103 nombres de la obra. A rní por llamarme
Medina de apellido- José Medina, comisionista
en tejidos como le he dicho á usted antes- me
llamaban el loco dios, que en el dralna se llama
don Gabriel Medina.
Este pasatiempo inocente tuvo, es natural,
algunos momentos enojosos por los que extremábamos en ocasiones la realidad del drama; pero

tuyo también un episodio que es precisamente
el que quiero referir.
- Tiene gracia.
-¡Oh, no puede usted imaginarse lo que nos
ha divertido la cosa! Esto que parece y que fué
realmente una chiquillada, una broma de casa
de huéspedes, nosotros lo hicimos así, pero si
repara usted la colección de periódicos de entonces verá usted que, dos ó tres individuos, uno
creo que era Murcia, se sintió también loco dios
por lo trágico, y loco de veras incendió su casa y
hasta quiso matar á su familia, para purificarla por el fuego.
El poder sugestivo de la obra es grandísimo y
yo que lo he sufrido comprendo con claridad
que no dos ó tres, como acabo de decir, sino todos los que han presenciado ese
drama se llegaron á confundir
con el protagonista.
La locura de nuestro círculo
no llegó á esa exaltación tan tremenda, pero en mí, excepcionalmente, confieso de verdad que me
llegó á perturbar un poco, como
va usted á ver.
Para acomodarme á mi papel,
que me agradaba muchísimo, me
dejé crecer el pelo á media melena, me abrí raya á lo nazareno,
dejé mi barba como un Cristo y
quedé transformado en un remedo
de Díaz de Mendoza representando al protagonista. Una noche que entré en Fornos, con mi
gabán largo, como el que sacaba
Mendoza, atraje todas las miradas hacia mí, cuando mis compañeros me llamaron á gritos por el apellido: &lt;&lt;¡Medina! ¡Medina!&gt;&gt; Aquel antiguo templo del buen humor y
de la bulla quedó en silencio un rato y de todas
las mesas se volvieron los asistentes para contemplarme. Después cada uno comentaba mi
figura, y alguno sostuvo seriamente que yo había inspirado á Echegaray su obra y á Mendoza
el mejor desempeño del papel. Una estupidez.
Cuando en traba por la noche en Pornos ya me
llamaban el loco dios los de las m esas inmediatas
Y no pocas desventuradas de última hora, delante de un vaso de leche ó de un café promediado
me dirigían miradas magdalénicas; vamos, suplicantes de aproximación y arrepentimiento,

·como las designaba uno de nuestro círculo.
Yo llegué á sentir una verdadera embriaguez,
una pequeña locura, tranquila, sin furia, es cierto, pero firme y sostenida. Sabía yo-es claroque no tenía nada, absolutamente nada del
protagonista cuyo nombre me arrogaba, pero
desde que formé aquella actitud µiodifiqué mi
carácter como supe después, al cabo de los años,
cuando ya concluyó la broma. En aquella época
leí los Evangelios y La vida de Jesús de Renán.
Me volví más serio, un poco, porque antes no lo
fuí ni lo más mínimo, y devoré una barbaridad
de libros que hablaban del Cristo más ó menos
remotamente.
El triunfo positivo que saqué de este estado
semiloco fué una noción, una idea tan completa del esfuerzo y de la voluntaJ, que poniendo todo mi trabajo
y todo mi deseo sobre las cosas,
realizaba sobre ellas verdaderos
prodigios. Es claro que no pretendía cosas absurdas, pero el hecho es que en esa época logré los
,!
mejores resultados en el comercio de la vida.
Una noche que habíamos prolongado nuestra estancia en el
café hasta el amanecer, intenté
realizar la prueba definitiva.
- ¡Acabe usted, hombre! Acabe usted-gritó de pronto el militar levantándose de su rincón y
viniendo hacia nosotros.
Sonreí para dulcificar su actitud, y sentándose frente á nosotros, metiéndose la maleta entre
las corvas, dijo reposadamente:
- Les he qído á ustedes todo y ya tengo interés en conocer lo que dice este señor. Perdonen
ustedes mi inconveniencia anterior.
- ¡Hombre! eso no es nada-dijo el viajante.
-Pues andando-dijo el viejo, y después de
registrarse los bolsillos nos pidió un cigarro.
- Ahí va-dije ofreciéndole mi petaca.
- Aquella noche-continuó el joven-habíamos visto en el Real Fausto. La obra del diablo
me pareció excelente, aunque el artista que cantó su parte no logró los favores del público. Yo
salí impresionado del teatro, porque no había
visto nunca la ópera y conocía del Fausto lo que
todo el mundo conoce. Conocía el asunto muy

�vagamente y creí hasta entonces que pertenecía á esa obra una tontería que cantaba mi padre en los ratos de supremo aburrimiento, cuando se paseaba por el pasillo de casa con las manos en la nuca:
Pobrecita
Margarita.
Es un puro cardenal.

-¡Ja, ja!
- Tonterías---&lt;:ontinuó el joven-. Mi madre
se llama Margarita. Y mi padre era un infeliz.
Lo digo á ustedes por eso del cardenal.
-Adelante-interrumpió el viejo impaciente.
-Pues bien; aquel Fausto también me impresionó profundamente, y uniendo esa sugestión
á la que ya sufría, se me ocurrió realizar una
gran cosa. La mañana era fresca. Desde la acera
de Fornas, en Madrid, la calle de Alcalá parece,
mirando á espaldas de la Puerta del Sol, un puerto de mar. La neblina del alba grávida y transpatente parece un finísimo cendal que fuera
hundiéndose en el suelo poco á poco, como esas
gasas de magia que desaparecen por escotillón
en el teatro. Las nubes de fuego y nácar, rosa y
ópalo, mejor dicho, aseméjanse á colosales bambalinas y todo el paisaje hubiera sido para Wagner la realización de su ambicioso ideal de crear
un arte nuevo. La nueva bella arte que trató de
legarnos.
Separándome de los amigos, me dirigí hacia
la calle del Príncipe. Ustedes recordarán la antigua iglesia de San Ignacio. Hoy creo que ha sido
reconstruída y el sabor jesuítico que se ha puesto en ella, si le ha dado esa dulzona alegría que
iguala los templos de los padres á los nosocomios extranjeros, le ha quitado aquel aspecto
de terrible y tormentosa piedad que hoy sólo,
conservan algunas iglesias de pueblo y acaso el
viejo oratorio del Olivar.
Llegué á la puerta del templo y animado de
una idea diabólica entré. Me creí Fausto y Cristo
en una pieza.
- ¡Pero hombre!. ..
-Déjeme usted-dijo el joven al vteJo que
le había interrumpido- . Entre, tomé el agua
bendita con la misma devoción que la hubiera
tomado el diablo y con la torpeza del no~creyente,
del que no sabe andar en los templos, despacito,
como si anduviese en la cámara de un enfermo,
me dirigí á una de las capillas donde estaba el
Señor crucificado. Era la capilla más pobre, la

más pequeña, la más obscura. Una verdadera
cámara de conciencia.
Por via de observación me permitirán ust~des que les llame la atención sobre un particular que parece del más alto interés.
Se acomodó nuevamente en su asiento t:
joven y prosiguió:
-¿Se han fijado ustedes en todas esas capiijas
consagradas á Dios Padre? Acreditan que ne
hay esa religiosidad de que nos vanagloriamos
todos. Al pobre crucificado se le relega á un
rincón, á la parte más obscura del templo, al
sitio menos agradable, donde no hay ninguna
cosa que solicite la atención de los fieles. En
esas capillas no parece que haya nada cristiano.
A mí me parece que es otro culto, un culto que
subsiste por misericordia, por pura consideración.
-¡Hombre! ¡Hombre!-interrumpió el viejo.
-Déjeme usted seguir. Lo que quiero decir,
es que ese culto no es cristiano de verdad. Si el
Señor ha resucitado, si ha subido definitivamente á los cielos, después de redimirá los hombres, ¿por qué hemos de presentarle sangriento, martirizado y ultrajado por los hombres?
¿No creen ustedes que el mismo Dios si hubiera
de presentarse á los hombres, si se presenta alguna vez á uno de ellos, se ha de presentar glorioso, conservando sólo la huellas de su martirio, pero no ofreciéndose atormentado? La piedad infinita que atribuyo á Dios, y que ha de
tener de fijo, le ha de hacer presentarse á los
hombres hasta sin esas señales, que testifican
á quien se aparece la parte que ha tomado en
su martirio.
,
-Pero en las apariciones á los santos, á Santa Teresa, á San Francisco...
-Sí, sí; comprendido. Ahí voy. Esta aparente impiedad que ustedes vislumbran en mí, no
es más que puramente una apariencia. Yo creo
que jamás se ha presentado Dios á ningún santo, llagado, coronado de espinas, con la túnica
del escarnio ó enclavado en su cruz.
-¡Está usted loco!
- Haga usted el favor de dejarme un instante. Todos esos accidentes de la aparición, de
que nos hablan los santos y las personas piadosas, cuando refieren sus visiones, son verdaderos y son falsos. El Señor, en su infinita piedad,
en su amor por los hombres, en el divinísimo
olvido que tiene por la redención que ha hecho,

no puede presentarse á nadie así. Se presenta
sin dolor, afable, cariñoso, tierno, como se presentó á sus discípulos, después de resucitar, y
como se apareció á la misma Magdalena.
-Eso es una barbaridad.
-Déjeme usted seguir-dijo el joven en
tono suplicante al anciano-. Todos los accidentes de esas apariciones son creaciones del
sentimiento de dolor y de arrepentimiento de
las propias personas que las refieren.
La caridad de San Francisco le hizo poner al
mismo Cristo las llagas de sus heridas, unas llagas que el Señor ya no conserva en su cuerpo,
pero que podemos colocar en él cuando pensa-

mos con verdadera piedad en la parte que nos
ha tocado en su martirio. Eso es todo; y
nada más.
-Pero el caso de Santo Tomás apóstol- objetó el militar.
- ¿Quiere usted que se lo explique?
- A ver.
- Es muy sencillo. El santo, que comprendió como ninguno la gran obra de redención
del Señor, no pudo verlo primeramente, sino
libre de toda huella, de toda llaga, gloriosow
radiante como el que ha subido al cielo. Sólo
pudo verle la herida del costado, y poner sus dedos en ella, cuando, pensando en lo pasado, tomó

parte de nue,·o en la tragedia del deicidio. ¿Están ustedes conformes?
- -De ningún modo.
-Pues yo estoy convencido de todo ello; y
creo que mi religiosidad es por eso mucho más
grande que la de todos cuantos necesitan una
imagen sangrienta y ultrajada, pára recordar
una parte en el martirio que de otro modó ni
remotamente se atribuyen.
Kos miró unos instantes deseando un asentimiento á sus palabras y reanudando su relato,
continuó:
-Pues bien; ya le he explicado á ustedes el
por qué de mi repugnancia á esas capillas ,donde
más que el culto á Dios, me parece que se rinde culto á la sangre, al horror, al crimen ... Sí,
s~, no me interrumpan ustedes. Ese recuerdo
terribl~ de la crucifixión es el que se ha puesto
siempre ante los hombres para martirizarlos,
para llevarles á las hogueras del Santo· Oficw,
para subirles al patíbulo ... ¿Por qué? ¡Ah! señores, yo tengo la seguridad de que Dios mismo protesta desde el cielo- de esa exhibición
de sus dolores.
-Pero cuando un hombre muere...
~¿Cuando muere, qué? ¿Es que la muerte
de cualquier hombre, por bárbara, por atroz
que sea, puede ser igual, puede servir de comparación á la muerte de un Dios que mueré por
redimir á los hombres? Convengamos, amigos
míos, en que estamos equivocados.
- Tiene usted una religiosidad muy extraña-apuntó el viejo.
- Es verdad.
- Y o no creí que fuera usted tan religiosoañadí dirigiéndome al joven.
-Pues ahí ve usted.
-Pero hombre, ¿y esas máquinas y esos
progresos de que nos hablaba usted antes?murmuró el militar con alguna malicia.
- Todo se concilia, señor-dijo el joven- .
Vera usted. Lo que no quieren comprender muchas personas es que los progresos de la industria y de las artes tienen muchísimas cosas espirituales, aunque no lo parezca para nadie.
Lo que pasa es, que nuestra poesía estádemasiado retrasada, es demasiado vieja, y que el
poeta presente, como ei' mismo músico, no ha
logrado entrarse en la vida y extraer de ella, de
la modernidad que contiene, ese elemento de
entusiasmo que !le,:a en sus entrañas.

�El Cuento Semanal

Voy á continuar con mi caso. Entré, como he
Yo no creo que haya una máquina que no
dicho,
en la capilla del Cristo y permanecí unos
tenga espíritu, que no tenga un alma, y me painstantes
en ella, cegado por la obscuridad y
rece que todos los progresos de la relojería suipor
la
sombra
que la envolvía. Dos lamparillas
za se deben sencillamente al rígido, mecánico
é imperativo intelecto de Calvino que, influ- de aceite, dos vasos de piedad y de pobreza
yendo de veras sobre toda la vida de Suiza, ha parpadeaban inquietas, quejándose en la lladado al pueblo entero un sentido de precisión ma. La capilla se iluminaba de · cuando en
y regularidad que se traduce perfectamente en cuando, como se abre á la luz un moribundo
lo meticuloso, en lo detallado, en lo maravillo- que parpadea, con esa lentitud que nos adso del ajuste de esas piezas pequeñísimas, per- vierte una próxima quietud y un absoluto refectas, que constituyen un reloj. ¿Han podido poso...
El Señor, con sus brazos abiertos, clavado
inventarse los relojes en el Sur de Europa?
en la cruz, inclinada la cabeza, rendido por el
Desde luego que no.
dolor no podía mirar á los hombres. Yo le velé
- Pero los antiguos...
creyéndome
solo, avergonzado un momento
-Hombre, déjese usted de antiguos. Hablo
después,
animado
y repuesto, con más luz en
de esos relojes de bolsillo, como éste-y mostró
mis
ojos
escudriñé
la capilla, y vi que había
el joven el suyo-; de estos relojes mecánicos
otra
persona.
Una
pobre
mujer, anciana, rezasencillos, portátiles, que son una verdadera
maravilla, y la mejor comparación que puede ba, brillándola los ojos tanto de piedad como
de angustia. Mi resolución adquirió toda su
utilizarse cuando se habla de moral.
Si me dejan ustedes proseguir-añadió tras fuerza, y acercándome á la mujer, parándome
ante ella un instante, le entregué el dinero
una pausa-completaré mi pensamiento diciéndoles &lt;•la bomba final». ¿Saben ustedes cuál que llevaba en el bolsillo diciéndola con graes el fin principal de la mecánica, del progreso, vedad mientras señalaba trágicamente al
de todas las construcciones é invenciones del Cristo:
-En nombre de Ese, mi Padre que está en los
genio humano? Pues, realizar de verdad, del
modo más completo, la redención de la tierra, cielos, toma. El también te ha oído...
Calló el joven, nos quedamos silenciosos todos,
De la tierra, sí; no de los hombres únicamente.
y
tomando
él la palabra, añaciió:
La redención no ha podido ser para el hombre,
-Creo
que
hice de Dios en aquel instante y
sino para todas las obras que el hombre ha realizado antes, cuando estaba bajo la acción del que realicé un milagro.
-Usted cree que obró por cuenta propiapecado. Todos los productos que el hombre hadijo el viejo al viajante con cierta ironía.
bía trabajado antes de liberarse han sido ma-No le entiendo á usted.
los, perversos, estaban teñidos de falsedad, de
-Es muy sencillo-prosiguió el militar-. A
mal, como las obras de un niño, de un hombre
veces la Providencia envía ciertas ideas, sugiere
ignorante. La era de los descubrimientos y de
ciertas acciones, y siempre, créame usted joven,
las grandes invenciones es posterior á la obra
siempre obra en la vida por medio de los homdel Cristo, y sólo por su redención ha sido posible. Cuando yo elogio la mecánica y el progre- bres.
-Vamos, usted cree-dijo el joven-que yo
so material, eso que tan malamente suena á los
que viven atormentando á Dios, crucificándole fuí víctima de un engaño.
-No es eso.
á diario, no hago sino continuar la obra de
-¿Pero usted cree que á un hombre de mis
Dios, la obra de salvación, que no ha sido libeaños, á un hombre de ciencia le puede engañar
rarnos de una marcha, sino ponernos en la menadie? ¡Ni Dios!
jor situación para vivir en la gracia...

El Padrino.

1

!l

30 eéms.

@

~@@

Novela, por f. f lQRE.S Gf\RCI/\
Ilustraciones de AGUSTIN

�</text>
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                    <text>El Cuento Semanal

Voy á continuar con mi caso. Entré, como he
Yo no creo que haya una máquina que no
dicho,
en la capilla del Cristo y permanecí unos
tenga espíritu, que no tenga un alma, y me painstantes
en ella, cegado por la obscuridad y
rece que todos los progresos de la relojería suipor
la
sombra
que la envolvía. Dos lamparillas
za se deben sencillamente al rígido, mecánico
é imperativo intelecto de Calvino que, influ- de aceite, dos vasos de piedad y de pobreza
yendo de veras sobre toda la vida de Suiza, ha parpadeaban inquietas, quejándose en la lladado al pueblo entero un sentido de precisión ma. La capilla se iluminaba de · cuando en
y regularidad que se traduce perfectamente en cuando, como se abre á la luz un moribundo
lo meticuloso, en lo detallado, en lo maravillo- que parpadea, con esa lentitud que nos adso del ajuste de esas piezas pequeñísimas, per- vierte una próxima quietud y un absoluto refectas, que constituyen un reloj. ¿Han podido poso...
El Señor, con sus brazos abiertos, clavado
inventarse los relojes en el Sur de Europa?
en la cruz, inclinada la cabeza, rendido por el
Desde luego que no.
dolor no podía mirar á los hombres. Yo le velé
- Pero los antiguos...
creyéndome
solo, avergonzado un momento
-Hombre, déjese usted de antiguos. Hablo
después,
animado
y repuesto, con más luz en
de esos relojes de bolsillo, como éste-y mostró
mis
ojos
escudriñé
la capilla, y vi que había
el joven el suyo-; de estos relojes mecánicos
otra
persona.
Una
pobre
mujer, anciana, rezasencillos, portátiles, que son una verdadera
maravilla, y la mejor comparación que puede ba, brillándola los ojos tanto de piedad como
de angustia. Mi resolución adquirió toda su
utilizarse cuando se habla de moral.
Si me dejan ustedes proseguir-añadió tras fuerza, y acercándome á la mujer, parándome
ante ella un instante, le entregué el dinero
una pausa-completaré mi pensamiento diciéndoles &lt;•la bomba final». ¿Saben ustedes cuál que llevaba en el bolsillo diciéndola con graes el fin principal de la mecánica, del progreso, vedad mientras señalaba trágicamente al
de todas las construcciones é invenciones del Cristo:
-En nombre de Ese, mi Padre que está en los
genio humano? Pues, realizar de verdad, del
modo más completo, la redención de la tierra, cielos, toma. El también te ha oído...
Calló el joven, nos quedamos silenciosos todos,
De la tierra, sí; no de los hombres únicamente.
y
tomando
él la palabra, añaciió:
La redención no ha podido ser para el hombre,
-Creo
que
hice de Dios en aquel instante y
sino para todas las obras que el hombre ha realizado antes, cuando estaba bajo la acción del que realicé un milagro.
-Usted cree que obró por cuenta propiapecado. Todos los productos que el hombre hadijo el viejo al viajante con cierta ironía.
bía trabajado antes de liberarse han sido ma-No le entiendo á usted.
los, perversos, estaban teñidos de falsedad, de
-Es muy sencillo-prosiguió el militar-. A
mal, como las obras de un niño, de un hombre
veces la Providencia envía ciertas ideas, sugiere
ignorante. La era de los descubrimientos y de
ciertas acciones, y siempre, créame usted joven,
las grandes invenciones es posterior á la obra
siempre obra en la vida por medio de los homdel Cristo, y sólo por su redención ha sido posible. Cuando yo elogio la mecánica y el progre- bres.
-Vamos, usted cree-dijo el joven-que yo
so material, eso que tan malamente suena á los
que viven atormentando á Dios, crucificándole fuí víctima de un engaño.
-No es eso.
á diario, no hago sino continuar la obra de
-¿Pero usted cree que á un hombre de mis
Dios, la obra de salvación, que no ha sido libeaños, á un hombre de ciencia le puede engañar
rarnos de una marcha, sino ponernos en la menadie? ¡Ni Dios!
jor situación para vivir en la gracia...

El Padrino.

1

!l

30 eéms.

@

~@@

Novela, por f. f lQRE.S Gf\RCI/\
Ilustraciones de AGUSTIN

�.El CuBnto &amp;emallal
Se publica los viernes.
Oficinas: Fuencarral, 90. -Madrid.

~O

m. 29 Enero 1909. Núm. 109 .

fRAN C5CO F LORES GARC~

PreciosJde suscripción:
Madrid y provincias: Trimest re, 5,50 pesetas .
Semestre, 6,50 pes etas. Año, 12.
Extranjero: Semestre, 10 pesetas. Año, 18.
Anuncios á precios convencionales.

Número suelto:

Apartado de Correos núm. 40 9 .

80

céntimos.

~

Examen de manusctritos
Muy enojoso es siempre tener que destruir una
esperanza 6 que! apagar una ilusión, pero también es doloroso cauterizar una llaga... y sana.
Los jóvenes, ó viejos (que de todo hay}, autores
de novelas y cuentos, más ó menos... novelas,
más 6 m enos cuentos, que espontáneamente han
depositado en este periódico los frutos de su ingenio, son ciertamente acreedores á un examen
at ento é imparcial de sus obras y á una respuesta
decisiva á sus apremiantes anhelos de publicidad.
Contestar, una por una y privadamente, á sus
demandas sería demasiado gravoso para mis ocupaciones: darles en cambio un br eve, pero ajustado juicio de sus obras en este sitio, encubriendo
sus nombres naturalmente, y procurando ¡nada
menos! que llevar á su buen sentido el convencimiento de que EL CUENTO SE~IA..'&lt;AL rechaza su
envio con justicia, es labor que me atrae y acaso
sea de algún interés para la gentil lectora, que puede optar entre la sonrisa burlona ó el mohín comµ asivo ante estos malaventurados Icaros litera~ios y para el curioso lector q,te ~oce ¡e 5 tan humano!.. . ¡ con el espect áculo un :,o::o cmel de !
caza ae gazapos... aje;1os.
¡Pero no tembléh,. novelista..; en agraz! só,o ha
de decirse el título del manuscrito y, ni aun pol
la m ás lejana alusión, podráse percatar nadie de
quién es el autor desafortunado del cuento ó novela puesto en solfa.
Entiéndase bien que sólo se ha de tratar en este
&lt;&lt;Examen~ de obras que esp ontánea»umte se nos
hayan remitido, pues por ningún concepto se ha
de hablar aquí de las que E L CUE~TO SE~1A..."'&lt;AL
haya solicitado ó solicite directa ó indirectament e.
1, Y, por último, como pudiera ocurrir que alguno de esos colaboradores espontáneos, al leer es
tas lineas, temiese el ridículo de verse incluido en
este sección, no la comenzaremos en el presente
número á fin de que los disco1úormes ·con la idea
puedan escoger sus manuscritos durante toda las semarta que hoy empienza, quedando sentado qu;)
los que asi no lo hicie,¡en se someten de buen grado á la estrecha, pero nunca acre ni despectiva
censura, de quien, con cierto sentimiento, se ve
obligado á poner su firma al pie de esta ingrata
y antipática labor.
¿Habrá algún descontento de esta iniciativa?
No lo espero. Si, no obstante, lo hubiese, de antemano le pide perdón,

Francisco Agramonte.

Números atrasados d1l
Cuento Semanal.

º~~

~)

"~~

Resuelta las :dificultades que lo impedian, hemos puesto á ta venta ejemplares de todos los números atrasados del
El CUENTO SEMANAL dedes el t.º hasta el actual.
Participamos con este motivo ~á tos
que nos habían honrado con sus pedidos,
que los recibirán á las mayor brevedad.

PASTILLAS
CRESPO
,

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0

c.::

r r'

1

. Era un día d e los últimos del otoñ o del añ o 1, ,o . .. ,
que m á,5 parecía de crudo invierno , po r lo frío, áspero
y desapacible; un día gris, molesto, antipático, im propio de la esta ción -cosa esta última no ext rañ a ni
.d esusada e n esta villa y corte. donde reina, capri cho
samente, como niño m al educado, el clima más varia ble del Uni verso. viva imagen de la v ida política. que
aquí nace, crece, medra y se d esarrolla .
El viento, en polvor osos rem olinos, a rrastraba por los
paseos, plazas y anchas vías, las bojas secas y a m ar illentas caídas de los árboles,
(+Hoj as del árbol caídas,
.
j uguetes de l viento som)
cuyas ramas, d esn u das del vercl.or que foé s u gala y her mosura, semejaban b razos d escarnad os d e seres fant ásticos que imploran piedad , é infundían por su des
,nudez trist eza melanc-ólica, como si ofrecieran /¡ l a mi~
rad a compasiva del h ombre ben évolo y gen eroso, el

Al ilustre Doctor en Medicina D . Luis Ortega Morejón .
Por amistad y po r deber.-EL AUTOR.

cuadro asolador é imponente de una naturaleza muerta.
Grandes jirones de n ubes pardas y cenident as cruzaban y manch aban la atmósfera, ocultando á g r andes trechos el puro azul del firmamento, y el sol , nn sol
pálido, desencajado, t ristón y medroso, asomaba de
vez en cuan do y por espacir, b reve, s11 faz descolorida,
por ent re los r asgones de las n u bes, como avergonzado
de su impo t encia ...
Parecía como q ue se había entablado un a lucha titáuica ent re el viento qu e silbab a y las n ubes que int en
tab an cubrir el cielo y ahuyentar al sol. ..
Acaso fué en un día como ést e c uando preguntó Zorrilla·
t¿Qué quieren esas nubes qµe con fu ror avan zan
del_ancho firmamento por la región azul?•

'F
'

�Y de.seguro no-fué en un dfa.-semejante cuan.do dijo
Espronceda:
•Para y óyeme, ¡oh, sol! Yo te saludo
y estáticc ante ti me atrevo á hablarte.
Ardiente como tú mi.fantasía ....,

••

En lo único que habria acertado el autor de El Diablo
Mundo hubiera sido en llamar de tú al sol qne, en tal
día, no merecía ningún respeto.
Caía á cortos intervalos una lluvia menuda, que :'I
veces alternaba descaradamente con el sol, lo que prueba, como dejo anotado, que en ciertos días y en det er minadas circunstancias todo el mundo se atreve con el
astro-rey (rey constitucional en muchos casos), y todo
hacía presumir que al cerrar la noche el tiempo se metería, formalmente, en'.:agua ...
Serían las ct::1tro de la tarde. l~na buena paJte del
buen pueblo madrileño, que en toda oc;asión y momento prefiere las anchuras y expansiones de la calle al recogimiento del hogar, discurría por las at·e1udas y los
paseos de su predilección, despreciando el viento y la
lluvia, sin duda para dar á sus pulmones el aire que
tanto echa de menos en sus estrechas viviendas.
Confundido entre la multitud. como perdido en ella
y acaso más solo que si vagase á la ventura por el
paraje tnás solitario, extraño á cuanto le rodeaba, sin
paraguas ni impermeable y acaso sin percatarse del
rigor de la temperatura, bajaba la calle de Alcalá, por
la acera de las Calatravas, un hombre como de treinta y cinco á cuarenta años, de estatura regular, más
bien alto que bajo, delgado, esbelto, de aspecto sim
pático y actitud que pudiera llamarse cansada y que bien podría ser abatida. Vestia, decentemente, un terno de americana, á la última moda y hasta con cierta
elegancia; pero, con el natural descuido y desaliño del
que no pone el más 111Ínimo empeño en el adorno y atavío de su persona, triunfando, no obstante, de la desidia, la nativa distinción. Sus ojos eran grandes, negros,
expresivos, de mirada triste, soñadora y errabunda;
la nariz, aguileña; la boca, digna, por lo pequeña, de
pertenecerá una mujer bonita y coqueta; la barba, negrísima, terminada en punta; el resto de las facciones
de una perfecta corrección, y perfecto el óvalo de su
rostro moreno y pálido. En la barba brillaban ya algu~
nos hilos de plata, que hacían digno pendan/ con otros
que asomaban, imprudentes y prematuros, por entre el
ensortijado cabello.
Caminaba, como digo, á la• ventura, é iba tan abstraído en sus propios pensamientos, tan ensimismado,
que más de una yez hubo de tropezar con transeuntes
que iban en dirección contraria, sin darse cuenta, al
parecer, de tales tropezones; roas en una ocasión el
encontrón fué tan recio que, el tropezado, parósele deante, gritando:
-¿Va usted ciego?
-Usted dispe,n se.
-¡Luis!
-¡Ramón!
Y ambos amigos-porque amigos eran-se estrecharon las mano. La fisonol11Ía de Ramón reflejó satisfacción vivísima en aquel ll}Omento y. por el contrario, la
de Luis manifiesta contrariedad, como si tal encuentro
le molestase.

** *

Ramón era un sujeto de la misma edad próximamente que Luis, tal vez a lgo mayor, aunque parecía más
joven, y la más completa antitesis de su amigo, físicamente considerado. l'!Iás bien bajo que alto, metido en
carnes-por lo cual su estatura parecía aún más corta-, de abultadas facciones, de· encendido color-color
.sano, como se dice en los pasaportes y en las cédulas
personales~y, aunque lujosamente vestido, también

á la últ ima moda, de traza vulgar. Su aspecto, simpático y atractivo, era el de hombre satisfecho, de esos que
en el más apurado trance dicen: ,,Peor fuera no verlo•,
y parecía como que respiraba salud y alegría por todos
los poros de su cuerpo y hasta por el tejido de su ropa
nueva...
Después del apretón de manos y de cuatro frases vacías y banales acerca de la temperatura-tema socorrido cuando no se sabe qué decir-preguntó Ramón:
- ¿Adónde vas?
- No lo sé... á cualquier parte ... donde va la gente ...
á dar un paseo.
- ¿Con este tiempecito has salido por gusto, sin tener nada que hacer ,. sólo para disfrutar de las delicias
del paseo?
- Como casi toda esta gente que ves, por no decir
toda. Además, el tiempo cambja ... mejora...
- Con efecto, había cesado la lluvia, el viento, se había echado, era mucho menos fuerte, faltándole poco
para entrar en la categoría de céfiro suave, templaba
la atmósfera y el sol había de nuevo aparecido menos triste y medroso que anteriormente. ¡Caprichos del
clima de i\Iadrid! Contra todas las racionales predicciones, la tarde se componía y hasta er a posible que
terminara en bien y entrase la noche espléndidamente.
Luis, visiblemente molesto y contrariado, alargó la
mano á su anlÍgo, diciéndole:
-Vaya, adiós... celebro mucho ...
-¡Ca! ¡No te suelto! Tenernos que hablar seriamente;
y puesto que nada tienes que hacer ahora ni vas á un
"itio determinado, te propongo que interrumpas tu
«gra.dable paseo y que tomemos unas ostras y unas caas de manzanilla en casa de Morán. Allí hablaremos.
ñ -Vamos allá-contestó I ,uis, después de vacilar · un
momento y como el que se somete, resignado, á un sacrificio.
Ramón le cogió del brazo y emprendieron la marcha por la misma calle de Alcal á en sentido inverso al
que antes llevaba Luis, volviendo á hablar de la temperatura y de otras análogas t rivialidades.
** *
La casa de Morán era-y es-una taberna ilustrada,
de buen tono, aristocrática-aunque tales adjetivos
parezcan paradójicos, por lo cual, sin duda, la han
puesto el mote de restaurant que campea en su muestra. Entonces estaba situada en la calle de Peligros, esquina á la de la Aduana. Ahora está un poco más arriba, en la primera de dichas calles y cerca de la de J ardines.
La casa de )iorán tiene de antiguo excelente reputación y merecida fama por exhibir en su atractivo y sugestivo escaparate los mariscos más frescos y exquisitos
que recalan áMadrid; por tener en su bien provista bodega la más legítima manzanilla de Sanlítcar, y por servir
en sus cuartitos misteriosos, sencilla y cómodamente
amueblados, con la mayor equidad y aseo, callos á la
andaluza, arroz á la valenciana,. bacalao á la vizcaína,
pollos asados, pescados y mariscos de todas clas~-1·
otros platos castizos y regionales tan suculentos como
apetitosos.
A casa de Morán concurre asiduamente, por la sugeshón del escaparate y por tradición de la casa, lo más
distinguido y alegre de la sociedad masculina madrileña, buen número de hermosas mujeres del estado llano
y lo más florido y adinerado de la gente del bronce... en
el sentido más delicado que puede darse á esta clasificación. Quiero decir que, la gente del bronce que va á
casa de Morán, no es la usual y corriente, sino otra muy
distinta de la que por tal conoce el vulgo, y de sobra
me entiende el lector discreto y conocedor de la vida
madrileña.
Pasado el mostrador (hablo de la primitiva casa de
Morán), babia un largo pasillo y á uno y otro lado del
111Ísmo los cuartitos interiores de que dejo hecha mención, en número de siete ú ocho. Los llamo misteriosos,

sencillamente porque cada uno de esos cuartos tiene
su puerta correspondiente, y cerrando por dentro puede quedar en el misterio cuanto en ellos tratan la~ personas que los ocupan accidentalmente.

• **
Un cuarto de hora después del encuentro de los dos
amigos, hallábanse éstos en uno de aquellos cuartitos
misteriosos, el más apartado del ,mundanal ruido,,
sentados
~Junto á una mesa de pintado pino,,
sobre la cual había colocado simétricamente el simpático_ Antonio (primer camarero del establecimiento y sobnno de Morán), una docena de ostras y seis cañas de
manzanilla.

,

..

r

Una vez solos y apuradas, respectivamente, las dps
primeras cañas, Ramón habló de esta manera:
-Permíteme, querido Luis, que te llame á capítulo
y hasta que te reconvenga y te riña por tu extraña conducta para conmigo.
-¿En qué he podido molestarte ú ofenderte?
-En no abrirme tu corazón. confiándome _tus penas
¡porque las tienes! siendo, como somos, amigos de toda
la vida, y amigos verdaderos; al menos, por mi parte..
-¿Penas, yo? Te equivocas ... Esas son cavilaciones
tuyas .. te aseguro...
-¿También hipócrita? Veo que no tiene el diahlo por
dónde desecharte. ¡Pero, á mí no me la das!. .. Tú, hombre alegre, decidor, comunicativo y bullicioso, generalmente, desde hace seis meses te has vuelto sombrío, taciturno, misántropo, tienes aspecto de funeraria y, en
lugar de Luis Valladares, podías y debías llamarte A 1calá, 60. Huyes de los amigos y, cuando te encuentro,
por rara casualidad, te muestras reservado y procuras,
como hace poco, abreviar nuestra entrevista. ¡No frunzas el entrecejo, ya sabes que es verdad cuanto te digo!
Otra cañita... y desembucha pronto. ¿Qué te pasa? ¿Es
que no me crees digno de poseer tu secreto? ¿Es que no
me concedes talento y cariño suficientes para aconsejarte? ¿Para consolarte, si el mal no tiene remedio?
Después de una pausa breve, respondió I,uis:
-Pues bien, sí, algo me sucede: tienes razón en quejarte de mi conducta; pero Il1Í reserva no obedece á tibieza en mi amistad ni á desconfianza en la tuya. Soy,
en verdad, muy desgraciado; mas es tan raro lo que me
sucede y acusa tanta debilidad por Il1Í parte que, el te•
mor de parecerte ridículo, ha sido la causa única de mi
silencio.
. -De~echa ese pueril temor. Aunque paso por es&lt;"ép
tico y ligero, á causa de tratar en broma las ridiculeces
que muchos toman en serio por seguir la corriente vulgar, soy tolerante con las flaquezas del prójimo y, tratándose de mis amigos-y tú lo eres de verdad-voy
con ellos hasta el error y participo de sus extravíos, si
por acaso los padecen. ¡Animo, pues! Otra cañita... y
venga esa historia.

** *

-Se trata de una historia de amor...
_-M~ lo figuraba. Eres el de siempre. Por ti no pasan
anos 01 desengaños. Al paso que llevas, espero verte

representar el papel de Diego M arsilla con la cabeza
blanca y !os dientes postizos. ¡peor fuera no verlo!
Vaya, cu.Sntame esa historia novelesca, ábreme como
siempre, tu corazón, y lloremos juntos, si hay que llorar ~u desventura, ó busquemos el remedio, si hay remedio para tu mal.
Después de un momento de reflexivo silencio, pr osiguió Luis:
-Hace poco más de dos años andaba yo triste melancólico y retraído, á causa de haber terminado ~opinadamente mis relacionf's, después de cuatro meses de
dulce intimidad con una muchacha preciosa, encantadora, que bruscamente se había ausentado de Madrid
y de la cual estaba muy enamorado.
. -¡Como de todas las que ves! Lo repito, eres el de
siempre. En eso de los líos amorosos, cuando no estás
preso te andan buscando. Pero, aquéllo pasó. Esto debe
ser cosa nueva. Sigue.
-En tal estado de ánimo y vagando una noche al
acaso, por la misma calle donde esta tarde me has 'encontrado ...
-Se conoce que esa es la calle de tus amarguras.
- ... cerca del teatro de Apolo, juntó á la puerta de
San J ~sé, me ~ncontr~ con una antigua arniga 111Ía, doña
Manohta, mu¡er de cierta edad y de cierta hi storia anti~8: y modef;1a-:acompañada de una joven preciosa,
e~pmtual, distmguida... y en quien apenas fijé la aten ción.
-Si apenas te fija~te_en ~lla, ¿por dónde averiguaste que era prectosa, dishngmda y espiritual?
-Apenas fijé en ella mi atención ... aquella noche.
-Comprendo; después fué cuando .. .
. -:Mi amiga me presentó aquella joven, me dijo que
v1via ,con ella como señora de compañía, en la calle de
tal, numer~ tantos, que estaban solas casi siempre y
que tendrian mucho gusto en que yo las visitara. La

�joven expresó el mismo deseo. Después de una breve
conversación, reducida á los cumplidos usuales en tales
casos, me separé de ellas con el propósito de no aceptar
su invitación, creyendo, como era natural, que tal ofrecimiento no era otra cosa que una mera fórmula de
cortesía. Sobre todo, mi amiga no estaba en su casa; la
casa era de aquella joven á quien veía por primera vez,
y no me parecía muy airoso mi papel de visitante de la
señora de compañía. Cinco minutos después había olvidado aquel encuentro.
Transcurridas tmas dos semanas, U11a tarde volví á
encontrar á las dos amigas en la Costanilla de los Angeles, y ambas se mostraron quejosas de que no las hubiera vistado, como había pmmetfdo. Euto11ces me fijé
detenidamente en Enriqueta, que así se llamaba la joven, y quedé enc-antado.
-¡Ah, vamos! En la segunda presentación fué cuando advertiste ... Eres la exageración personificada; te
impresionas al primer golpe de vista.
-Más que su belleza, lo que me impresionó hondamente fué la singular expresión de su rostro angelical,
la mirada profunda y dulce de sus hermosos ojos azules, de un azul intenso y purísimo como el cielo de Andalucía, su sonrisa plácida y tranquila y un ne sé qué
de atrayente y fascinador en toda su gentil persona.
En vista de aquella, al parecer, cariñosa insistencia,
me excusé lo mejor que pude por no haber ido á verlas
cuando había dicho, y prometí formalmente vistarlas
al siguiente día á las cinco de la tarde. Enriqueta se ruborizó ligeramente, cambió lllla rápida y significativa
mirada con doña Manolita, y ésta se apresuró á decirme:
-El caso es que ... á esa hora ... ¿Le es á usted lo mismo á las nueve de la noche?
-Exactamente igual; para mí todas las horas son
buenas-contesté.
-Lo digo, porque ... las c-inco no es buena hora para
nosotras, y ...
-Repito que es igual, iré,..á las nueYe. Hasta mañana, pues.
-Hasta rilafiaña-me contestó Rnriqueta, alargándome la mano, que me apresuré á estrechar entre las
mías-·. Que uo falte usted- añadió, sonriendo graciosamente.
Y ambas mujeres se alejaron á buen paso con dhección á la plaza de Santo Domingo.
Yo me alejé lentamente de aquel sitio, en dirección
contraria, pensando: ~¿Por qué las cinco no ser,\ buena
hora para ellas, es decir, para ella?»
Ella, Enriqueta, era, indudablemente, la que no podía recibirme á esa hora. Cuanto á doña. ).Ianolita, ya
sabía yo que estaba fuera de cuenta y de horas... por
~ de que ella creía lo contrario.
· ¿Qué clase de persona era aquella joven, que tenía
co,mo única 'familia y como señora de compañía á una•
mujer como doña l\Ianolita? Entregado á estas cayiJaciones estuve hasta las altas horas de la noche; me dormí pensando en Emiqueta ... y soñé con ella.

* **

-

Al día siguie,.nte, á la hora convenida, me presenté
en casa de mi nueva amiga, que por tal tenía ya lt a9.ueJla joven, aguijoneado por viva• curiosidad y, -¿por
qué no decirlo?-puerilmente lisonjeado en mi vanidad
ante su insistencia por mi visita. Cuando tiré del cordón de la, campanilla, el corazón me palpitaha aceleradamente: Doña l\lanolita me abrió la puerta y me
condujo á una sala amueblada con severo lujo, gusto
exquisito y elegante sencillez, donde encontré á Enriqueta envuelta en riquísima bata de seda color grana,
que realzaba el color blanquísimo y sonrosado de su rostro encantador. Me recibió con la misma discreta familiaridad que hubiera podido recibirá un antiguo amigo, y empezamos á hablar de cosas nimias é insubstanciales, como ocurre siempre al comienzo de esa clase de
visitas, echando mano desde luego-¿y cómo no?- del

socorrido tema de la temperatura, que es el recurso de
los tímidos y de los que no tienen cosa mejor que decir.
La conversación se filé animando por grados, salimos-;gracias á Dios!-de la meteorología y abordamos otros temas más amenos é interesantes. En seguida eché de ver que Enriqueta, si bien no revelaba una
sólida instrucción ni una extensa cultura, tenía lo que
se llama trato de gentes, finura nativa, viveza de imaginación y talento natural. Era andaluza, jerezana, y
el acento de su país, unido á una voz dulce y pastosa,
era un nuevo encanto, quizás el principal que poseía...
poseyendo tantos y tan irresistibles.
-Ella, andaluza, tú, andaluz, ambos de la tierra de
::lfaría Santísima; ella, bonita y asequible, tú, inflamable y mujeriego ... preveo Ul1 idilio. Ya me interesa tu
relato. Prosigue, querido Luis.
-Yo hablé de arte, de literatura, de viajes ... y de no
sé cuántas cosas más; pero, hablé mucho, tanto que, si
no es por doña l\Janolita que me llamó la atención acer,

-Siempre te pasa lo mismo y puede decirse que tienes una abundante cosecha de moras verdes y maduras. Profesas la teoría de que el amor es subjetivo, y
cambias de sujeto con pasmo~a facilidad. Tu corazón
es manantial que no se agota. Dios te conserve el venero, y yo que lo vea. ¡Otra cañita!
*

* *
Luis y Ramón dieron fin á las ostras, apuraron la última caña y · encendieron nuevos cigarrillos. Luis prosiguió:
-Doña ~fanolita, mujer práctica y experimentada,
ducha en el cumplimiento de su obligación, nos dejaba
solos algunos ratos, y confieso que las primeras veces
que esto ocurrió me encontré turbado y confuso como
un principiante, sin saber qué de&lt;;ir ni qué actitud tomar...
- ¡Ja, ja, ja! ¡Eso tiene mucha gracia! ¿Turbarte
tú, en presencia de una mujer bonita?
-Eso te probará que estaba seriamente enamorado;
ya se sabe que el verdadero amor es vergonzoso y tímido en sus comienzos.
-Y hasta platónico en muchos caso~, según dicen;
aunque yo no lo creo.
-Una noche que Enriqueta, con pretexto de buscar
no sé qué cosa en su tocador, nos dejó solos á .doña Manolita y á mí, entablamos el siguiente diálogo:
-¿Qué clase de mujer es ésta?
-Clase extra. Una mujer de historia.
-¿Tan joYeu, y ya? ...
-Veinticuatro años. Historia corta; pero, historia,
al fin.
-¿N'o tieue familia?
-En Madrid tiene una prima; pero, 110 se tratan; su
madre y su hermana residen en Jerez.
-¿Es rica?
~No.
-¿Quién paga y sostiene este lujo?
-El Padrino ... No de bautismo, sino de ...
-¿Quién es Fl Padrino?
-Un señor muy viejo y muy rico, que la protege.
-¿Pero? ...
En esto entró Enriqueta; el diálogo quedó cortado
en el pllllto más interesante, y yo quedé sumido en tm
mar de confusiones.
LPues la cosa era bien clara; al menos Jo parecía.
,-Visto desde la parte de fuera.
~Es verdad. Por algo se ha dicho aquello de
&lt;,Porque ciega la pasión
y quita conocimiento.,,

ca de la hora, á las doce y media, tal vez me hubiera
sorprendido el alba en el uso de la palabra.
-En el abuso, querrás decir.
- Al despedirme, me dijo Enriqueta, en un tono que
no admitía réplica:
-Hasta mañana á la misma hora. Que no falte usted.
Al acompañarme doña l\Ianolita, para abrir la puerta de la calle, me dijo que había estado ameno y elocuente y que había producido gran efecto.
Vold al día siguiente y al otro y al otro ... y todos los
días, y al cabo de dos semanas comprendí la verdad de
aquel cantar que dice:
&lt;,Si tu amante te ha dejado,
no tengas pena maldita;
que la mancha de la mora,
con otra verde se quita.•&gt;
Estaba verdaderamente enamorado de Enriqueta, y
el recuerdo de la ingrata fugitiva, habíase borrado por
completo de mi memoria.

-Yo estaba apasionado y quería á todo trance ver
las cosas á medida de mi deseo y bajo un prisma de idealiqad_ incompatible con la realidad crnel y grosera... Ese
Pádrino (pensaba yo) debe ser algún pariente lejano,
protector desinteresado de esta joven. No seria el primér caso; y siendo tan viejo como dice doña )Ianolita
se explica fác-ilmente ...
-Lo que no se explica de ningún modo es que un
hombre de tus año~ y de tu experiencia, no procurase
aYe:1guar desde el primer momento quién era aquella
mu¡er, de dónde procedía, hacia dónde se encaminaba
Y qué podía dai; de sí.
-¿Con qué objeto? :Sada de eso me importaba al
P;incipio de conocerla, porque no me inspiraba interés
111 curiosidad.
-Por no importarte nada entonces, te importó luego demasiado.
. -!,o singular del caso fué que, con mis dudas y vaC1lac1011es, con el disgusto qué aquella noticia me había. ocasionado, aferrado á la explicación candorosa y
opt11nista que á iní propio._me daba, no iuteuté ahondar
más en tan desagradable cuestión... por miedo de encontr,ar una verdad que, por decoro, me hubiese alejado de-aqüella casa.

-Veo que estabas irremisiblemente perdido. A tal
altura, ya no te ibas de ningún modo.
-Tienes razón. Pocos días después y en ocasión de
encontrarnos otra vez solos doña Manolita y yo, dicha
señora me dijo rápidamente:
-Le gusta usted mucho, dice que le hace usted mucha gracia. Un capricho ... ¡Qué suerte tiene usted! Aproveche la ocasión; pero, nada serio, ¿eh? Una aventura
de ocho ó quince días... y eclipse total. De otra suerte
á carrera larga, esta mujer cuesta mucho dinero y d~
muchos disgustos. Cuando yo le hablo á us(ed de este
modo, comprenderá usted ...
Volvió Enriqueta, y el monólogo de doña l\fanolita
quedó interrumpido.
Lejos de agradecer, como era justo. aquella confi&lt;lencia, le cobré cierta antipatía á doña l\Ianolita y hasta
pensé que calumniaba á su amiga y protectora.
Después de nuevas, hondas y enmarañadas cavilaciones, hube de convencerme, con amargo pesar, de lo
que debí comprender desde el primer día, y hasta me
pareció razonable, juicioso y conveniente el consejo de
doña Manolita. Resolví, pues, aprovecharme de la ócasi6n, tener con Enriqueta una corta aventura y eclipsarme después. ¡Cuánto me engañaba!
Con la seguridad que me había dado aquella buena
mujer de que yo gustaba á Enriqueta y le hacía gracia
lo cual halagó atrozmente mi necia vanidad, perdí e~
un momento la timidez de los primeros días, y aquella
misma uoche me atreví á declararme y pude obtener
no sin la conveniente resistencia, una cita para la siguien'.
te noche, á hora avanzada de la misma, en su misma
casa y sin testigos importunos. Y o me llevaría la JJave
de la puerta de la calle, y ella, Enriqueta, me abriría
sigilosamente la de su cuarto en cuanto yo diera sobre
la misma unos golpecitos.
·
AquelJa noche apenas logré conciliar el sueño y en
los pocos momentos que dormí no hice otra co;a que
soñar con Enriqueta y en la dicha que me aguardaba ...
*

* *de las cuatro de la tarde
Al día siguiente y á cosa
me sorprendió, y aun me sobrecogió, en mi propia casa'
la presencia de doña l\Ianolita, que me llevaba segú~
dijo, un importante recado.
'
Lo primero que sospeché fué que Enriqueta se había
arre_\)~ntido de su condes~endencia 'Y se apresuraba á
partlciparme su arrepentimiento. Mi ansiedad fué de
corta du1ación. Doña Manolita se expresó en estos términos:
, -Enriqueta quiere. jugar limpio con usted y me env1a, para que yo le diga de su parte lo que ella 110 se
atrevió á decirle anoche, por razones fáciles de comprender; pero que usted debe saber para que no pueda
llamarse á engaño el día de mañana.
Sú~itan~ente me acordé del Padrino, de aquel prot~ctor m1stenoso, y el rubor, la ira y el despecho encendieron mis mejillas.
_-¿Qué es ello?- pregunté, procurando disimular
1111 emoCJ611.
-Pues ... que
-:-Pues que Enriqueta tiene unas relaciones que no
qmere romper, porque desea no serle á usted gravosa·
pero neasit~ al mismo tiempo que usted Jo sepa, par~
que en rungun caso pueda decir que ella le ha engañado
l\Ie quedé frío, y casi tartamudeando, pregunté:
·
- ¿De suerte que... ese... Padrino? ...
- Ya se _lo dije á usted ... ¿A santo de qué se iba á
ga_star el runeral que representa esta instalación y el
luJo que ostenta la individua? ...
-E_n ese caso, comprenderá usted que no es digno
por
parte ,aceptar una situación tan ... ¡vamos! tan ...
-¿Por que? ¿Qué va usted perdiendo en ello?
-La dignidad, el decoro, acaso la honra.
·
-Esa es una cavilosidad impropia de un hombre de
su talento ~ de su mundo. Suponga usted que se trata
d_e una mu¡er casada (y le he conocido á usted varios
t10s ~e esa clase) y que se la pega al m~rido. ¡He v.isto

=

•

�tantos maridos burlados por usted!. .. Figúrese que éste
es uno más.
-Eso es verdad; pero ...
--Con la circunstancia, favorable para usted, de que
en esta ocasión se trata de un marido honorario, por decirlo así, pues tiene más ele ochenta años, y es bombre
razonablt:, de buen sentido... y no les ha de estorbar
para nada. El pobre señor va á las cinco de la tarde,
charla con nosotras un cuarto de hora, media hora, á
Jo sumo, se va... y hasta el otro clia, y así sucesivamente.
Entonces me expliqué por qué las cinco de la tarde
no era buena hora para aquellas señoras y el aprieto en
que las puse cuando intenté visitarlas por primera vez
á dicha hora.
Doña Manolita prosiguió:
-Como ella dice-y esto no:deja de sorprendermeque de usted no quiere más que cariño, porque de Jo
demás no necesita nada; la situación de usted no puede ser más airosa ni más simpática. Las mujeres como
Enriqueta suelen tener dos amantes: uno para el gasto
y otro pata... Jo otro. Ella aspira á que usted sea su
amante del corazón; pero, vuelvo á decirle lo que ya
otra vez le dije: No se enamore, no se enfregue... una
aventura de un mes, á lo sumo, y desaparezca usted,
despidiéndose á la francesa. Esto me parece lo más raYazonable. ¡Y nada de escrúpulos!
Inútil es decir que me dejé convencer por doña Manolita. No deseaba otra cosa.
Antes de separarnos, convinimos en que yo pasaríapara la portera y los vecinos de la casa-por pariente
cercano· de doña Manolita, un pariente cariñoso que la
visitaría diariamente. Enriqueta gozaba de buena reputación en la vecindad, y de ese modo quedaba á salvo su reputación.

•

•••

Aquella noche comenzó la época más feliz de mi vida
Era tan dichoso que, por serlo tanto,
estaba asustado, sabiendo, por triste
experiencia, que aquello no poclia durar,

en la calle de la Madera Alta, mucho más alta (la
buhardilla) que la más alta madera conocida, y cuyo
alquiler pagaba su generosa amiga.
¿Por qué había conservado aquella mujer su miserable vivienda, no teniendo necesidad de ellaT Primeramente, para verse allí de vez en cuando con cierto sujeto aficionado á la arqueología-que hay gentes para
todo y gustos que merecen palos-y después, y con especialidad, por si llegaba el caso, como llegó, de imponer su capricho y valerse de sus puntadas.
Cuando más tranquilo estaba, me sorprenclia desagradablemente la desaparición de aquella maldita mujer.
-¿Y doña Manolita?-preguntaba yo, momentos
después de entrar en casa de Enriqueta y no ver allí á
mi antigua amiga y flamante payienta.
-Se ha ido á su casa, muy enfadada conmigo, porque he sostenido, con calor, según ella, que en materia
de colores prefiero el rosa grana al rosa pálido. Eso la
ha molestado y ofendido mucho, y se ha marchado,
decidida á no volver. ¿Cómo va á sufrir la pobre señora tales vejaciones?
Sabiendo, como sabía, que yo entraba en aquella casa
á título de pariente suyo y que al desaparecer ella mis
visitas no tenían posible justificación sin dar pasto abundante á la maledicencia de la vecindad, era evidente
que aquella infernal mujer trataba de molestarmeconociendo lo enamorado que estaba de Enriqueta-y
de p;irjudicar á la pobre joven que tanto la había favorecido.
La conducta de doña Manolita me indignaba, me
enardecía rabiosamente; pero, &lt;'Omo no quería, por nada
del mundo, romper aquellas relaciones y menos comprometer á Enriqueta, tragando bilis y haciendo de
tripas corazón me iba á la buhardilla de aquella señora,
le daba explicaciones y satisfacciones en nombre de su
amiga, le suplicaba, la adulaba, le hacía algún regalo en
efecti,,o y, por fin, la convencía y ella se resignaba á vol-

«que es la dicha mudable y transitoria,
y al dolor permanente•,
y esperaba de un momento á otro el
palo de ciego de la ciega fatalidad,
la presencia del dolor, mi antiguo y consecuente amigo ...
Enriqueta se mostraba más enamorada cada día; era celosa, exigente, absorbente, mejor dicho; pero, todo ello
en forma suave y cariñosa, por lo cual
no poclia ni debía incomodarme con
ella.
Doña Manolita estaba asombrada y
solía decir frecuentemente: &lt;•Esta chica
está desconocida, no parece la misma,
nunca la he visto tan encaprichada.• Y
parecía que estaba como perezosa ó
envidiosa de la dicha que la rodeaba.
Y así debía de ser, por cuanto los primeros disgustos que tuve con motivo
de aquellas relaciones, fueron los que
me dió doña Manolita.
Aquella buena señora, que antes de
aparecer yo en escena había vivido un
año en casa de Enriqueta en una paz octaviana, desde el comienzo de mis r elaciones formales con dicha joven, habíase
vuelto susceptible y quisquillosa hasta
un punto inconcebible. Por la cosa más
nimia reñía con su amiga y protectora,
y se marchaba, fulminando la amenaza
de no volver.
Es de advertir que doña Manolita, á
pesar de vivir en casa del Enriqueta,
tenía, además, su casa, una: buhardilla

r

r

ver; pero volvía protestando de todas veras de que lo
en medio de una calma perfecta y como por senda de
hacía únicamente por mi, porque me quería más que á
flores.
las niñas de sus ojos....
Visitaba á Enriqueta todos los días á las cinco en punA- los pocos días se repetía la misma función, y allá
to de la tarde-nunca por la noche-y su visita duraba
iba yo, heróicamente resignado, con una temperatura
de quince á treinta minutos. Si estaba enfermo ú ocude· cuarenta grados á la sombra (estábamos en el rigor
pado ó n o podía ó no quería ir por cualquier otro motide un verano riguroso), á subir ciento Y pico de escalovo, á las doce de la mañana enviaba un sirviente á casa
nes v á tomar un baño ruso en la bohardilla de la Made Enriqueta con el siguiente lacóníco y &lt;'ortés recado
dera Alta. Algunas veces me acompañaha Enriqueta,
QE\ señor no puede venir esta tarde y ruega á la seño
para que fuese mayor la satisfacción de nuestra dulce
rita que le dispense.,&gt; Cuando pensaba ir á distinta hora:
amiga. lintre los dos la convencíamos, repitiendo yo
lo cual acontecía muy rara vez, también lo avisaba de
siempre el regalo en efectivo, que era el argumento caantemano, _con prudente antelación, y, ádemás de ser
p,tal, y nos hacía el favor de volver.
puntualísimo en la hora de acudir á la cita, llamaba
Pero, doña 'l-.Ianolita no tenía enmienda. Cuando no
de un modo particular, dando tres campanillazos con
reñía c-on Enriqueta-porque ésta había tomado el parpequeños intervalos... No cabía la menor duda era él
tido de estar siempre de acuerdo con ella en todo lo huquien llamaba.
'
mano y lo divino-decía que estaba enferma, se iba á
¡Qué admirable buen sentido! Un hombre de más de
su casa y se metía en la cama por tiempo ilimitado. En
ochenta años, amante oficial de una hermosa joven de
tina de sus primeras enfermedades la envié un médico
veinticuatro, poclia encontrarse desagradablemente
amigo mío, y éste. dei;pués de vistarla, me dijo:
sorprendido presentándose inopinadamente en casa de
-Esa scflora está buena y sana: disfruta, á Dios grasu amada, si la naturaleza cumplía sus ·1e,-es, como era
cías, de una salud insolente.
de esperar. ¿Medio de evitar cualquier lógica desagraYiendo que era completamente imposible reducir á
dable sorpresa? Hacer lo que hacía El Padrino· dejar
tal mujer á términos razonables, acordamos pasarnos
libre á Enriqueta veintitrés horas y media de 1a'..i veinsin ella, y al efecto i:ne procuré una llave de la puerta
ticuatro del día y, por si en la media hora restante aún
de· la calle, conviniendo en que yo, en lugar de ir, como
subsistía algún inconveniente, que todo podía suceder,
de costumbre, á las :°~eve de ~a noche para marcharme
llamar de cu¡i&lt;e/la manera, para que el inconveniente
á las doce ó la una, 1na despues de la una de la madru- __ tuviera tiempo sobrado de ocultarse en las habitaciogada, procurando que _no me viese el sereno a~rir la~1;1es interiores, sin miedo de ser descubierto, puesto que
puerta, y me ~archana al rayar el alba. J-~rnruta, la
el, El Padrino no era curioso y jamás pasaba de la sala.
d_oncel~a de Ennqt~e!a, nna muchacha muy fiel y _muy
Se contentaba-según doña 'Manolita-con emplear
sunpática, me abnna la p~erta d~l cuarto, °?"ediante
aquella media hora en amable y sencilla conversación.
un mo?o de lla~1ar converudo. As1 no me ven_a nadie
Sus pretensiones no poclian ser más modestas.
y creenan la vecindad y_ la porte~a, como era_ )ógtco, que
De tarde en tarde convidaba á almorzar á Enriqueal ~esaparecer nu parienta hab1a yo tamb1en desapata al restaurant más caro y más de moda, ó á su· propia
recitlo.
casa, invitando también á algunos de sus íntimos amiEmpecé nuevamente á ser dichoso, sin que la más ligos, cuyos almuerzos no tenían otro objeto, al parecer,
gera nube empañara mi felicidad.
que el de exhibir á su querida. Otras veces, asimismo
A los cuatro ó cinco días de poner en práctica este
de tarde en tarde, paseaba con ella en coche descubiernuevo plan, doña 'l-.lanolita, asombrada, sin duda, de
to por la Castellana ó el Angel Caído, á la hora de manuestro retraimiento, debió decirse á sí propia: ,Na que
yor_concurrencia en dichos paseos, con el mismo prola montaña no viene á mí, iré yo á la montafia.,, Y espósito de exhibición, siendo piedra de escándalo y mapontáneamente, por propia iniciativa, volyió á casa de
teria de acerba crítica entre sus muchas relaciones. Los
Enriqueta, di·ciendo que estaba perfectamente curada
que _no 1~ conocían le tomaban por abuelo de aquella
de su última enfermedad, que no abrigaba el temor de
preciosa ¡oven...
una recaída y que nos quería más que á las niñas de sus
. Tales exhibiciones revelaban una vanidad pueril,
ojos. Esta era su muletilla obligada, tal vez por algún
1mprop1a de un hombre de sus años y de su posic-ión,
autiguo resentimiento con las mencionadas 1ii~as...
pues_ se trataba de un diplomático distinguido, muy
Tinriqueta la recibió benévola y cariñosamente, me
r elacionado en el mundo político y en la aristocracia.
comunicó la bue-na nueva, rogándome que fuese genePor su clara inteligencia y mediante su cuantiosa forroso con la pobre stñora., y todo volvió á su punto
tuna, había representado á España con dignidad y esde partida: á ir yo á las nueve, á-salir los tres la mayor
plendor en varias cortes extranjeras.
parte de las noches, unas veees al teatro, otras al café
Yo le profesaba-de reflejo y sin haber tenido el hoó á pasear en coche, Y, como doña Manolita no podía
nor de conocerle-sorda, tenaz é invencible antipatía.
ya molestarnos, se decidió, mujer práctica, como era,
Desde le¡os me molestaba aquel señor; buscaba con emá sacar el mejor partido posible de la situación, tomanpeño el lado ridículo de su conducta, para poder desdo el papel simpático de mujer amable, condescendienpreciarle, y he de confesar ingenuamente que no lo ente Y conciliadora...
• "· I[
contraba, á pesar de los almuerzos y de los paseos apa*
ratosos; por el contrario, creía que él' era quien tenía
* *
derecho á despreciarme, por ser mi conducta más cenEntre tanto El Padrino, aquel protector generoso,
surable y ridícula que la suya. Esta conclusión de una
a,mante honorario de mi amada-según me habían dilógi~a fatal é ineludible, me enloquecía, y má; de una
cho-seguía, para.mí, envuelto en las sombras del misvez intenté abcrdar con Enriqueta la cuestión de inteterio.1'i por incidencia me había hablado Enriqueta una
reses, manifestando mi ardiente deseo de que ella des◊la yez de dicho personaje Y, por yo no sé qué secreto
pendiese sólo de mí, sin necesidad de ningi&lt;na otta perpudor é instiutiva repugnancia, tampoco había yo insona. A la primera insinuación en tal sentido, me cortentado hasta eutonces tratar con ella cuestión tan
taba la palabra, diciendo:
eJpinosa; pero dolía l\Ianolita, que estaba de la parte de
-No hablemos de eso, es completamente imposible
afuera, moralmente hablando, me hablaba alguna que lo que deseas, por muchas razones; la primera y prinotra vez del personaje en cuestión, sin duda para refresC!J)al, por~ue en ese caso no podría demostrarte que te
car mi memoria, llevándome á la r ealidad.
qmero desmteresamamente, sin mira egoísta de ningu.A juzgar por aquellas referencias, E l Padrino era
na clase. De ti no quiero más que mucho cariño, lás flodiscreto y ayisaclo como pocos, filósofo convencido y
res que me mandas á diario, algún palco de teatro y
:unable hombre de mundo, poseyendo en grado máximo
e~os sen~illos obsequios que me prodigas y que prodigael sexto sentido, que es el de hacerse caYgo, por lo cual
nas de igual modo á una novia con quien te fueses á
su existencia se deslizaba plácida, tranquila y alegre,. casar. Repito que no hablemos de eso.

�'!'i no podíamos seguir hablando del asunto, porque
si intentaba la más sencilla réplica, la más leve objeción,
me cerraba la boca con un beso...

*

**

Poco después de habe,se humanizado doña Manolita,
en vista, como he dicho, de que ya no podía molestarnos,
mis visitas eran más frecuentes y más largas. Además de
ir, como de costumbre, á las nueve de la noche, para marcharme de madrugada, iba muchos días á las dos de
la tarde y me retiraba á las cuatro y media ó cinco menos
cuarto; otras veces iba á las once de la mañana y estaba
hasta la una. Aquello era un verdadero frenesí...
Más de una vez y á vivas instancias de Enriqueta, iba
á las siete de la tarde y comíamos juntos en su propia
casa, á condición, impuesta por mí, de pagar yo la comida, que mandaba llevar del hotel de Roma, que era el

día en punto, para tratar asuntos interesantes; de haberlo sabido con tiempo, habría enviado el recado de
costumbre; lo sentía mucho, mas no podía remediarlo,
por haber dado su palabra... etc., etc. Y se fué, con la
misma prisa que había venido.
Aquella situaC'ión inesperada y la forzada espera á que
hube de someterme me contrariaron grandemente: los
diez minutos me parecieron una hora mortal de indefinible angustia. Enriqueta reapareció, y con acento apasionado é infantil alegría me dijo:
-¿Ves cómo no te ha pasado nada ni te ha comido
nadie?
No contesté una palabra; pero tal disgusto debí manifestar en mi gesto y en mi actitud, que no volvió~ á
intentar repetir la suerte.
Aquello pasó como ligera nube de verano, y todo volvió á su ser y estado normal.
¡ Al verme de nuevo tranquilo y feliz volví á tener miedo, imaginando por dónde y en qué forma vendría ah&lt;:&gt;ra la desgracia. Y vino, como de costumbre, á cumplir
su triste misión cuando más daño podía causarme, en el
momento en que yo estaba más persuadido del amor sincero y desinteresado de aquella mujer encantadora.
A la entrada del invierno y al salir una noche á última
hora del teatro de Apolo, Enriqueta cogió un fuerte catarro; del cual no hizo caso al principio, que bien pronto
degeneró en pulmonía y más tarde en una tisis aguda,
que en tres meses la llevó al sepulcro ...

**•

que teníamos más cerca. De ese modo, comiendo yo allí,
estábamos m:\.s tiempo juntos.
En ocasiones, cuando iba á las dos, se empeñaba Enriqueta, secundada por doña Manolita, en que no me
fuese ya hasta la madrugada del siguiente día. pretensión á que yo me negaba resueltamente, sabiendo como
sabía que á las cinco había de ir El Padrino; y aunque
jamás estaba en la sala, por lo cual no tenía que esconderme, ni que moverme siquiera, me repugnaba coincidir allí, bajo el mismo techo, con aquel antipático personaje, á quien tanto aborrecía; mas ella, que no cejaba
en su empeño, un día se dió tales trazas y me entretuvo
y -me distrajo de tal suerte, que volando el tiempo, inadvertidamente para mí, se echó encima la hora de la cita
oficial, y de pronto hirieron mís oídos los tres consabidos campanillazos, en la forma que yo:de referencias conocía. Sentí honda y viva emoción, la sorpresa me fué muy
desagradable, y Enriqueta, satisfecha y sonriente, por haber conseguido su propósito, se dirigió á
la sala, seguida de doña Manolita. Yo permanecí en el gabinete
interior, donde me encontraba
presa de cruel ansiedad y de no
menos cruel incertidumbre. Tentado estuve de presentarme en
la sala y echarlo todo á rodar;
pero el temor de dar á Enriqueta
un tremendo disgusto, que tal vez
ocasionara la ruptura de nuestras relaciones, me contuvo.
¡Todo antes que concluir con ella!
Aquel hombre, que hasta inconscientemente era discreto y conciliador, aquel día sólo estuvo allí
diez minutos y dijo en alta voz,
que yo percibía claramente,
cuanto tenía que decir... Estaba
ocupadísimo, no podía detenerse,
le esperaba un amigo en la cervecería Inglesa, á las cinco y me-

Al llegar Luis á este punto de su relato, le interrumpió
Ramón en tono cariñoso:
-Eres de lo más original que he-conocido. No te atrevías á contarme esa historia por el temor de ponerte en
ridículo 1 ven todo eso no encuentro nada de particular.
Es una hi.storia sencilla, romántica, interesante y conmovedora; pero no veo por ninguna parte, ni aun en el
menor de sus detalles, ni la censurable debilidad.de_que
te acusas, ni la rareza de que me has hablado. !'l. 11:t.[i
-Lo raro, lo anómalo, lo excepcional viene ahora. La
debilidad no es de entonces, sino..,de estos~momentos.
Escúchame hasta el fin.
-Me maravillas. En las novelasv en los dramas, cuando muere la protagonista se acab~ la obra. Aquí, por lo
visto, sucede lo:contrario. Ahora:me interesa doblemente
te· pero, oye, Luis, «los duelos con pan sonfmenos, y la
vida hay que;"pasarla á tragos•; creo que.,debíamos.,tomar.otras ostras y:otras:'cañas.
, ..
_ ' .. ~~t:: ,~--:'
-Yo ahora no tomo nada; toma tn lo que qmeras. ,
Ramón llamó al camarero, pidió media docena~de os-

tras Y dos cañas de manzanilla, y se dispuso á escuchar
atentamente.
Luis encen_dió un nuevo cigarrillo y prosiguió:
-A_los vemte días de habt'r caído en cama y estando
ya he:1da de muerte, según el médico que la asistía, hubo
n~ces1dad de llamar á su madre, que residía, como ya he
dicho, en Jere~: La pobre anciana vino inmediatamente
al lado de su hiJa, desarrollándose una triste y conmovedora escena en el momento de su llegada.

d:ino Y abandonase á su hija en aquella tristísima situacrón. Su actitud era lógica después de todo
Enrique~a arrostró valientemente la situación. Sin
ambages ru rodeos ni ~ufemismos de ninguna clase, confesó toda la verdad; di¡o que mandaba en su casa y en su
persona; que su madre podía volverse al pueblo si lamo!estaban aquellas relaciones; que estaba resuelta á todo,
incluso á romper con El Padrino, antes que dejar de
verme, y que si yo desaparecía. ella se dejaría morir negá~dose á tomar todo alimento y toda medicina. Desp_u~s de una escena violentísima, la madre hubo de transigir: no tenía otro remedio.
Doña Manolita me contó la escena con todos sus deta~es; pero sin duda, para destruir su efecto, en su afán
mveterado de echar una de cal y otra de arena añadió
con la mayor naturalidad:
'
-Aseguro á usted que no acabo de entender á Enriqueta. Hoy le prefiere á usted s~bre todas las cosas, y
hasta.hace poco le ha estado enganando miserablemente
Quedé atónito; me zumbaban los oídos y al pronto n~
comprendí el sentido de aquellas palabras.
-:-¿Cómo? ... ¿Qué dice usted? ... ¿Que me ha engañado
Ennqueta? .. .
que usted oye. Le ha engañado á usted con el
vecrno que vivía aquí en el cuarto de al lado, que se mudó ~ace dos meses, para marcharse, según creo al extran3ero.
'
Quedé anonadado, mudo de asombro y de estupor y
de buena gana hubiera estrangulado á aquella muj~r
aun teniendo la prneba y la certeza de su delación...
'
-¿Le consta á usted... eso?
-Con toda evidencia.
-¿Y por qué no me lo dijo usted oportunamente a
su debido tiempo?
'
-Por evitar w1a desgracia. Estaba usted ciego loco
por esa mujer, habría usted provocado segurament~ una
cuestión con el vecino... y ¡Dios sabe Jo que hubiera pasado! ¿Debía yo Pº°;':_1" en ese tran_ce á un amigo á quien
qmero _com? á las runas de ll1lS o¡os? Y a dije á usted á
&gt; su deb11o tiempo que no se enamorase de Enriqueta y
que hic1~ra mutis después de una corta aventura. Con
estas mu¡eres no se puede hacer lo que usted ha hecho.
~oy recoge usted el fruto de su indisculpable imprudencia... y no puede llamarse á engaño.
Despué~ de esta cati~aria doña Manolita se separó
de mí_ radiante de alegria, con la satisfacción del deber
Era ~oña Antonia ~onzález, viuda de Sierra y madre
cumplido.
de Ennqueta, una mu¡er como de sesenta años bien conserv:ida, alta, enjuta de carnes, rubia comos~ hija y de
facciones corr;ctas y un. ta1;1to pronunciadas. A simple
VlSta se conocra que babia sido en sus tiempos una hermosa y arrogante mujer, y al cruzar con ella la palabra
notábase también en seguida, juntamente con un mar~
cadísimo acento andaluz, su falta de instrucción y de
cultura! echándose de ver al propio tiempo la malicia
c~mp_e sma, por una desconfianza invencible y una susp1cacra exagerada.
Examinando atentamente á la madre, comprendíase
claramente la posición equívoca de la hija.
Doña Manolita, que ya la conocía de haberla visto y
tratado en Madrid dos años antes con motivo de otra enfermeda~ de Enriqueta, me presentó á aquella señora
con el nusmo carácter que ya me conocía la vecindad
esto _es, como pariente suyo, al objeto de que yo pudier~
segu1r frecuentando la casa sin el menor inconveníente.
Fenómeno illexplicable: yo no la ahogué entre mis
Doña Antonia se tragó al parecer la píldora por el brazos.
~ronto! aunque noté desde luego que no le había sido
•*
simpático. ¡La suspicacia campesina! Bien pronto se
Después, analizando fríamente la conducta de dofia
puso al cabo de la calle. Al ver que yo ponía cuidadoso
Manolita, tenía que reconocer, á mi pesar, que me había
em_Peño en no coincidir allí jamás con El Pa,it-ino (persohecho un favor. Bécquer ha dicho:
na¡e á qwen nunca he visto) y al coger al vuelo algunas
palabras cambiadas rápidamente entre Enriqueta y yo.
&lt;,Cuando me 1o contaron sentí el frío
s?spechó la _verdad y tuvo con su hija y con doña Manode una hoja de acero en las entrañas·
li_ta_ una ~ena y fuerte explicación, concluyendo por exime apoyé contra el muro, y un inst~te
gtr_1mpenosamente la inmediata ruptura de nuestras rela conciencia perdí de dónde estaba.
lacrones. La buena mujer temía que se enterara El Pa-

--:-Lo

•

.................

-

••

4

.. . . . . . . ~

••••

..1

�Pasó la nube del dolor.. : con pena
logré b~lbucear breves palabr3:s... .
¿Quifa medió la noticia? Un fle~ atn1go.. :
¡Me _h acía un gran favor!. .. Le di las gracias.~
Parece pues que Jo indicado hubiera sido dar, por mi
· ' gracias
' á d oña .uano
u
lita; pero yo , menos· geneparte· las
roso que el ilustre poeta, ó acaso más conf?rme con
las leves de nuestra flaca naturaleza, cobre~ odio
profu~do á la tal señora. Verdad es que llov1a sobre

cierta responsabilidad moral al
acometer u.na empresa en la cual
llevaba todas las
de perder.
- Por usted

mojad_o.
..
- JHi ·
'
Aquella noche no pude conciliar el sueno.
pn.
roer pensamiento
fne, d esaparecer bruscamente
.
, pro.
curando en cuanto fuera posible olvidar tan desdichada aventura· pero esto me pareció .:ruel, so1:~e
todo en los mo~entos en que ella acababa de ren1r
una batalla con su madre por sostener nuestras rel_aciones. Después se me ocurrió la idea d~ despedirme atn1stosamente, pretextando la nece;idtd ~e u;eto,~ste;-"sa~ificio-me
viaje á mi país para urgentes asuntos
a;111~
ne 'dijo ral fin- ; es u11 ptfto
F.nriqueta estaba gravemente enferma; a ,1 eab ed~ v - tarde- pero yo haré cuanto
'
,
h O rrible y me parec1a co ar
,
'
1
no volvena á ver a era
,
pueda y cuanto sepa ... v
11 c·r
villano, ~ pesar de todo, aband?narla ;_~ :¿~:t:~ ~ ~
¿quién sabe? ... no hay que
cunstanc1as. Una fuerza snRenor :í
"-'· • • - ~
perder la esperanza... es
retenía al lado de aquella nm¡er.
ª •
re á
muv joven... tal YCz su
Yolda cien veces sobre el asunto, Y 1lcgaba sie:p d'
nat~iraleza
no sería el
la misma conclusión. Examinanrl.o un dí_a el
erco:
primer ~a•~ .. repito que
doña Manolita desde el comienzo &lt;le 1:11s re atc!Oll':Sper,
hav q-ue perder por
110
· ó s'1b1tamen e m1
·
1·¡
Enri queta, un ray? de luz nmm · t , R ciociné de
completo la esperan1.a.
samiento y abrí 1n1 corazón /i la esperan ª· ª
I· ,, ~Las medias palabras del
este modo:
ntos memédico indicaban clara-Esa mujer ha procurado siempre, po~ ~ 18 •
t y
mente el estado de la en.
a .1.mnqnerchó
ª
dios estuvieron
á su a ¡canee, molestarnos
.
ferma v lo que se pod'ta
.
á llll, á mí sobre todo. Habla de un vecino que se ~a . .
'
esperar...
al extranjero.
Imposible comprobar su aseve r a c1ón
. con
:ón
dl.cho su¡·eto y más imposible aún tener una exphcac1
*
' t ª .á las puer* *
de tal índole' con Enriqueta, hallá n d ose es
rJ.
I,a
madre
de Enriqueta
tas de la muerte ... Doña l\fanolita ha mentido. ha1~:~
me recibía fríamente, con
lum.niado cínicamente, procurándose-ante todo la
una rlispliccncia cTe no
completa impunidad.
.
,..,
r da
trataba de ocultar; hablay como lo que tnás conYenía :'t mt alma.,enamo :,t
ba conmigo lo menos poer a tomar por calumnia aquella tremenda acusac1tn.
sible, y no lrnda otra ro, a
busqué, Y eµcontré, toda clase de argumentos para "e
que soportarme, puesta en
gar á la eondusión que des~aba.
r. r
la terrible disyunth·a de
¡Doña l\[anólita ha me•,ttdo! ¡Qué feliddac1!
&lt;
abandonar á su hija enfer"'r!
lc.il
m a ó de transigir con mi
* **
enojosa presencia. TomÍ'
Sos echando yo que el médico que asistía á Enriqu~el partido de no darme
p
Hipócrates ni mucho menos y que habta
ta ~o erad u~ enfermedad incliqué la ecnveniencia de
por e11terado de aquella
eqmvoca o a
·
·t' 1 n robres
sorda hostilidad.
ue se celebrase una consulta, y hasta c1 e os o
fiYo iba siempre n las
de los doctores que debían componerla, e~tre ellos el de
ocho de la noche. 'A los poun ami o mío muy querido, en qmen tema Y.tengo una
cos minutos de haber llefe cieg!. Fué atendida mi indicación; celebrose la congado, doña Antonia y doulta
con efecto, mis sospechas no eran mf!111dadas
ña llfanolita se iban á ce·
~esgr·ariadamente; el métlico de cabecera no sab1a_lo que
nar al comedor y quedaba
traía entre manos h abía perdido un tiempo precioso, y
solo con la enferma como
acaso a no fuera tiempo de salvará la enferma, por ha~
cosa de una hora. Me senber si~o contraproducente cuanto había recetado. ::s1
taba á la cabecera del lese lo demostraron palmariamente sus sabios comp~necho y formulaba la oblios el hombre se marchó confuso y aturdido, pero hbre
rde toda
'y r esponsa1)1"lidad , con la música á otra parte ... tal
gada pregunta de todas
las nocl1es. Siempre rne
vez á seguir equivocándose.
decía que estaba mejor,
.
Es una suerte para los profesionales hechos '.1c la madesonriendo tristemente y como queriendo endulzar aquera
aquel médico que ciertos d elitos no esten c~mpreullas horas amargas.
.
didos en el Código penal, y es una ver dadera lástim~ ~ue
No, no estaba mejor; yo veía, por el contrano, los proe l C'ódigo adolezca de esas y de otras análogas dcflcrengresos de la terrible enfermedad y cómo aquella en~~ntadora mujer se iba lentamente demacrando y munencia~ vivas intancias é insistentes súplicas mías se encardose un poco cada día... Cuando me h ablaba de sus proó d la enferma el doctor que había llevado la voi canyectos para el porvenir, asociándome i todos ellos, me
fant: en la consulta y que á mi juicio era el más sab10
partía el corazón y tenia que hacer grandes esfuerzos para
de todos (siendo el más joven), sin que en ~ste convenco11tener las lágrimas...
.
cimient o que yo tenía entrase por na?a la ti~rn_a y can:
En aqu ellos momentos, oyendo á Ennqi:eta, me acorñosa amistad que le profesaba. Rabiase resistido á lll1
daba de la infame delación de doña Man,ohta, Y _me aft
deseo que era también el de Enriqueta y su madre, P?r
rraba tenaimente á la idea de que habla mentido. No
entender que habíamos acudido tarde y que contrata

t

1

(roce

ii

de

era posible que
aquella mujer angelical me hubiese engañado. :No
obstante, á mi
pesar y contra todo mi deseo, allú

tüicación por haber cuidado á E nriqueta hasta la llegada
de su madre. Doña l\fauolita me dió cuenta de aquella
generosidad,con el solo propósito de que yo correspondiese por mi parte, y correspondí, si no con la largueza
de El Padrino, porque yo no era rico, desgraciadamente,
con una no despreciable cantidad. F,n cuanto pescó los
cuartos, sabiendo que á Enriqueta le quedaban ya pocos
días de vida y que el filón estaba agotado, desapareció,
sin despedirse y sin cuidarse ya - ¿para qué?-de explicar ó justificar su ausencia.
'
~.. Si hubiera ~ecesida0. de simbolizar gráficamente la
maldad m~s refinada y la más refinada ingratitud, con
hacer un 1etrato al carbón de doña l\Ianolita, estaba conseguido el objeto.
::IIi situación.se hizo &lt;lificilísima en aquella casa. Doña
Antonia, la madre de Enriqueta, sabía la verdad; pero
la ¡;ortera y los Yecinos t enían que extrañar lógicamente mi asiduidad, habiendo desaparecido la persona objeto aparente de mis visitas; mas por nada del .lllllndo,
murmurasen ó no, hubiera dejado entonces de ir á ver
á Enriqueta.
Había que velará la enferma y yo la vel&amp;.ba todas las
noches. rnas veces me acompañaba doña Antonia, cuya
resistencia á sus años parecía increíble, y otras J uanita,
la doncella de Enriqueta, que en aquellas circunstancias se portó muy bien, demostrando Yerdadero cariño
á su señorita.
Bien porque agradeciera el interés que demostraba
yo por su hija, ó ya por la simpática atracción que inspira la comunidad de sentimientos, sobre todo si éstos
nacen de una profunrla tristeza, es lo cierto que la madre
de F.nriqueta modificó ostcnsib!ement,, su actitud para
conmigo, llegando hasta e l punto de tratarme, si no con
cariño, c-on amistosa consideración.
T'na uod1e, á poco de llega;r yo, me llamó aparte y me
dijo, procurando emplear el tono más dulce y cariñoso:
-Don I,uis... espero á El Pndríno .á las diez. ¿Quiere
usted que lo presente á ese señor como aruigo ó pariente
mío, y así no tiene usted necesidad de marcharse?
l\Ie apresuré á contestar:
-No, no, señora; muchas gracias. l\Je be propuesto
no conocer á ese señor. l\Je iré á las diez menos cuarto,
esperaré en la calte, y cuando lo vea salir volveré.
-En ese caso, mejor será que se esconda usted en el
gabinete interior cuando él venga; llama de un modo
particular. y jamás pasa de la sala y de la alcoba de la en
ferma.
Accedí desde luego; oí por segunda vez los tres
campaniltazos á las diez en punto, y me oculté en el ga·
binete interior.
¡Qué tristes consideraciones, qué amargos recuerdos
se agolpaban á mi memoria!. .. ¡Qué lejos estaba el día
en que también hube de permanecer oculto en aquella
misma habitación 1nientras El Padrino bacía su visita
oficial, y cómo habían cambiado los tiempos!. ..
Como en la otra ocasí6n, El Padrino estuvo allí escasamente un cuarto de hora, y de la propia manera habló
alto y en el mismo tono tranquilo é indiferente. Casi vino
á decir to misn'io. Después de informarse del estado de
la enferma, agregó que estaba ocnpadísimo,.que le esperaba un amigo para un asunto de interés, que sentía
marcharse tan pronto ... etc., etc.
Y se marchó.
Era un hombre perfectamente equilibrado y metódico

l!n et foudo'.dc mi pensamient o tomaba cuerpo la calum nia. surgía Ja duda y me
atormentaba el pu!17ante dolor de los celos, de unos celos &lt;'rueles que ni siquiera
podía manifestar . porque ...
¿cómo pedir á Enriqueta '.lll3
e:xpli cación en tal sentido,
hallándose en aquel estado?
Hacía frecuentes y rápidos
viajes de la confianza á la
du&lt;la de la e~peranza á la
desil~sión, sin saber por último á qué carta quedarme ni
qué partido toma r. ¡Cuán
cierto es que los hombres se
rngañan m/is veces á sí
pios que á tos demás! La ~1abótica máxima «Calnm 111 a,
que algo queda&gt;&gt;,Se cumplía en
mí con rigurosa exactitud ...
En esfa letal incertidumbre
pasé dos meses, al cabo de los
cuaks el médico, mi amigo,
me hizo concebir alguna esperanza diciéndome que acaso si no había nuevas complicaciones, podría salvar á
la enferma. J,a idea ele que
Enriqueta pudiera recobrar
la salud r eanimaba mi espÍ·
ritu. lleYando á mi pensamrento id e as consoladoras.
Cuando esté 'buena- pensaba-', proYocaré una expli•
cación delante de doña l\1anolita · si resulta que es ,·erdad 1~ que ésta me ha dicho,
me apartaré para siempre de
Enriqueta, ann cuan&lt;lo separarme de ella hubiera de
costarme la Yida; pero si,
como creo, ha im•entado una
calumnia, haré)!sentir át:esa despreciable mujer todo
el peso de mi justa indignación.
.
Desgraciadamente, la tímida profecía del médico no
*•
pasó de un buen deseo; surgieron las complicaciones que
~Ramón, que al principio había escuchado á Luis ton
se temían, y el est ado de la enferma llegó á ser por torlo
ciérta indiferencia, oíale ya con vivo interés y atención
extremo alarmante.
profunda, sin hacer caso de las dos últimas ostras y de
la postrera caña de manzanilla, hecho en verdad digno
***
de notarse.
Llegó e l día del santo de doña Manolita, y El Padrino,
fiiLuis encendió un nuevo cigarro y prosiguió:
hombre espléndido y generoso, que hacía las cosas en
ffl{- Dos ó tres días antes de la muerte de Enriqueta, ya
grande y de manera delicada, hizo á la tal señora, para
fué totalmente imposible mi presencia en aquella casa.
que ésta se comprase lo que fuera de su gusto, un buen
El Padrino y algunos parientes lejanos de la enferma
regalo en metálic-o. En realidad aquel r egalo era una grase inst_alaton allí para esperar los acontecimientos, y yo,

prn-

•

�que sólo era pariente de doña Manolita, habie~do ésta
desaparecido, nada te,na q1,e hacer en aquel íntimo cónclave ...
Ante la evidencia de la próxima muerte de mí amada,
estuve tentado de echar por la C"allc de en medio y presentarme en aquella casa, si?t
ningú,i titulo para ello, y
armar el escándalo con~iguiente, á trueque de permanecer á su lado y tener
-,~
el triste consuelo de recoger su última palabra y
~
cerrar sus ojos. . . Pero
pronto abandoné tan loca
idea, por no dar tan tremendo disgusto, en tal situación, á una mujer que
tanto había querido, que
tan penoso~ saC"rificios había realizado por mí y que
tan degamente a 111 a b a
desde que la habían calumniado á las puertas de
la muerte...
,
En tan desesperada si- ;
tuadón, ocurrióseme una
idea descabellada, q u e
quise, no obstante, poner
en práctica inmediatamente: ¡recurrir á doña ~fanolita!. .. tener con e-lla una
explic-nción amistosa y pedirle, suplicarle, si necesario
era, qut' v'.llviese á casa de Enriqueta, en c-uyo caso
podría yo continuar ,·iéndola sin extrañeza de nadie·
Estaba seguro de convencerla, empleando en último
extremo el argume11to capital del regalo en efectwQ.
Hasta estaba resuelto á conocer personalmente á Fl Padrino hecho inaudito al que siempre me había opuesto
tena;mente. Quería apurar todos las medios.
Mucho me repugnaba volver á cruzar mi palabra con
doña ~!anolita; pero no había otro remcclio ni quedaba
otro recurso, y á la calle de la Madera Alta me encaminé
sin perder momento. ¡Cuántos recuerdos desp~rtaba ~n
mi memoria aquella calle y la casa y la buhardilla haC'la
dondemedirigía!. .. Al penetraren el portal, salióm _al
7
paso la portera, una chula de rompe y ra~ga, y me dtJ&lt;_&gt;:
--Si busca 1,sté á la señá Manurla, no se canS&lt;.' en subir
la escalera. F,l pájaro, digo... la pájara, ha i-olao. Ya no
vive aquí ni ha defao las señas de su nue,·o domu,lio, que
put· que se, un hotel de la Castellana. Ahora, está rn mdales y se marchó diciendo que una señora como ella no debe
vivir en una inde&lt;'ente guardilla. ¡Adiós, título! ¡Miá q~e
indecente la guardilla!.. ¡,11iá qm.• ella señora! ... tanto _tié
la guardilla de indecente como la s~11á :Ma_nu~la de ~nora ... ¡Señora!. .. Yaya usted con Dios, senonto Luis, y
y que haiga salud.
_
.
No quedaba ninguna esperanza; dona Manohta, con
nuestro dinero había mejorado de vivienda, y no era empresa fflcil dar con ella.
Acostumbrado I¡ los profundos dolores y á los ¡,-andes
sacrificios me resigné á no voln:r á \'er II Enriqueta, recordando '10s ama~gos versos de un po&lt;.'ta, que ha dicho.

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•Yo aprendí después de verlo,
que en este mundo afanoso,
basta para ser dichoso
con resignarse á no serlo.•
1
• Dicha menguada por no decir negativa, la que pue'
,. no ser e1·1ch oso 1..
de ofrecer esa resignación'
¡Resignarse"
Para evitar la imprudencia que podía cometer la enferma preguntando por mí al notar mi ausencia, pregunta que podía formular en presencia d_e las personas
que rodeaban su lecho, mi amigo el méd1c-o se encargó
de decirla en un momento en que estuvo solo con ella.
que yo había recibid~ un ~&lt;'legrall1:a _urgentísimo ~e mi
pals' para el cual hab1a sahdo precrp1tadamentc, sw te-

'\

ner tiempo de despedirme de ella ni de nadie, y que esta
rfa de vuelta al cabo de cuatro ó cinco días.
Dos gruesas lágrimas brotaron de sus ojos al oir esta
noticia, y dijo tristemente y con voz alterada y algo borrosa:
-Cuatro ó cinc-o días... á ver si para entonces estoy
ya mejor.
.
¡;:.!&lt;'jor!. .. Antes del plazo fijado por ella entró la infe,
liz en el descanso eterno ...

•
••
Yo iba á casa del médico dos veces al día, á la una de
la tarde y á las nueve de la noche, á informarme del estado de Enriqueta, que siempre era desesperado...
Al tercer día de mi fingido viaje no encontré al médico
en su casa por la larde ni por la noche, creciendo con tal
motivo la horrible ansiedad que me consumía. Lo busqué inútilmente por cafés, teatros y otros sitios adonde solía concurrir... y nada! Pareda que se lo había tragado la tierra.
Cerca de las dos de la madrugada, cansado m{ls de espíritu que de cuerpo, vivamente inquieto y profundamente angustiado, me retiré á mi domicilio. i::obre mi
mesilla de noche encontré una carta cuya letra reconocí al momento: era del médico, y al contacto de aquel papel honda emoción embargó rni ánimo, se me heló la
sangre y estuve {¡ punto de sufrir un desvanecimiento.
Con mano trémula rompí el sobre y leí lo siguiente:
•~li querido Luis: Esta mañana se agravó Enriqueta
extraordinariamente. Nada ha bastado para contener
la marcha destructora de su enfermedad: ni el interés
que me inspiraba la muy querida amistacl de usted, ni la
angust.ioM situación de nuestra bella y simpática enfer-

ma, qüeesta tar.
de á las dos ha
entregado su alma á Dios. Tomo
grandísima parte
en el dolor que á
usted afligt' en estos momentos, y
le deseo resignación cristiana.
Su afectísimo,
Antonio.•
La muerte de
Enriqueta estaba
por nú descontada desde muchos
días antes; la esperaba, me la ha\
;;eJ bía anunciado el
médico repetidas
veces, y sin embargo, la lectura de aquella carta me
causó el efecto de un rayo:que hubieS(' caído á mis pies...
Si he de expresar lo que senti aquella noche, he de copiar nuevamente á mí poeta favorito, al delicadísimo
Bécquer, cuando dice:

1,2•

•Dejé la luz á un lado, y en el bord!'
de la revuelta cama me senté,
mudo, sombrío, la pupila inmóvil
clavada en la pared.
¿Qué tiempo estuve así? No sé: al dejarme
la embriaguez horrible del dolor,
expiraba la luz, y en mis balcones
reía el sol.
No sé tampoco en tan terribles horas
en qué pensaba 6 qué pasó por mí;
sólo reuerdo que lloré y maldije.
y que en aquella noche envejed.•
Indudablemente esos versos fueron escritos para pintar una situación análoga á la mía ...

.

..•

Pensando como era lógico que aquel Padrino, con
quien no querla encontrarme, iría al entierro, y deseando
al propio tiempo ir yo también, para rendir el último
tributo de mi cariño á la
memoria del ser adorado,
entablóse·nueva y dolorosa
lucha en mi agitado espíritu.
No me sentía con fuerzas
para el nuevo sacrificio¡era ya demasiado!-y re.
solví asistir al entierro.
¿Que había de encontrarme forzosamente con El
Padrino al pie de la sepultura de Enriqueta y que tal
encuentro me sería muy
desagradable? Desde luego;
pero ¿qué remedio había?
Afrontaría la situación. l\Iás
desagradable, más penoso,
más imposible era renundar
al cumplimiento del que yo
consideraba deber sagrado
é ineludible.
¿Y si El Padrino tenía
la audacia de preguntarme
quién era yo y con qué derecho asistía á aquel acto? En
ese caso, le haría yo la mis.
ma pregunta y acaso le demostrara que me asistía me.
jor derecho que áél. Al llegar

á este punto de mis reflexiones, no pude por menos que
sonreir con triste y dolorosa ironla. ¿Qué había de preguntarme el hombre correcto y pr11de11te de los tres campanillazos? Mi temor era tan infundado como pueril.
Para reforzar mí derecho á acompañar el cadá\·er de
mí amada, en las primeras horas de aquel día envié, con
un criado de confianza, una carta á doña Antonia, incluyendo en la misma la C"antidad que juzgué necesaria para
un entierro decoroso y una sepultura á perpetuidad, rogando encarecidamente á dicha señora que; emplease
aquel dinero en tales fines y que tuviera la bondad de
enyiarme á decir á qué hora se verificarla el entierro.
Volvió el criado y me notificó que el entierro era á las
dos de la tarde. Cuanto á /o demás, la señora le habla encargado me dijese que me estaba muy agradecida y que
procuraría complarerme.
¡Que lo prornrarla! ¿Por qué no afirmaba que me complacería desde luego? ¿Qué obstáculo existia? ¿Quién podía oponerse á mi justo deseo? El Padrino sin duda, el
hombre prndente y Precavido, que haría gala una vez más
de su generosidad, haciendo, como siempre, ostentación
de su riqueza. ¡Siempre El Padrfoo!

•••
Poco antes de la hora señalada tomé un coche de punto y &lt;.'ncargué al cochero que fuera á situarse en la esquina de la calle donde estaba enclavada la casa mortuo
ria. Ya estaba allí la carroza que había de c-onduc-ir el
féretro, y en seguida eché de ver que doña Antonia no
había podido complacerme. Aquella carroza no correspondía al entierro decoroso que yo habla propuesto: era
la más lujosa, y, por consiguiente, la más C"ara que pudiera encontrarse. Aquella carroza era ,·h·a muestra de
la fastuosidad de El Padti110. ¡Me sentía humillado!
,Siempre E! Padri110/...
Por una terquedad senil, que resultaba irónica y satf.
rica, aquel hombre se había empeñado, desde tiempo
atrás, en economizar mi dinero, prodigando el suyo en
todo aquello que lógicamente era de mi obligación.
Poco después de llegar yo, llegó una rica y elegante
berlina que se paró junto á la carroza mortuoria .
-Ahí sin duda está El Padrino-pensé. Y no qnise
salir de mi modesto pesetero.

�Baja1'0n el ataúd, que era riquísimo sobre toda ponderación, y la carroza y la berlina se pusieron en marcha.
En uno de los balcones estaba Juanita, la doncella de
Enriqueta, llorando amargamente. Y? dije ~ mi cochero:
-Sigue á esa berlina á prudente distancia.
Iba pensando:
-Ahora ya no hay remedio; In voy á ver ... ¿Qué traza,
qué aspecto tendrá ese hombre' singularísimo? ¿Qué efecto me producirá? Pronto saldré de dudas.
Al atr,, , ; l • , principales calles, noté que el fúnebre
cortejo llamaba la atención de los transeuntes y excitaba
su curiosidad. El caso no era para 1nenos, al ver una carroza de todo lujo, sobre la cual descansaba un ataúd no
menos lujoso, seguida únicamente por dos c?c_hes, uno
de los cuales, el que yo ocupaba, de modestistma apariencia.
-Debe ser algím•personaje extranjero-oí murmurar
cerca de mi .coche.
-Si es difunta y se llamaba Soledad, va bien servida-agregó un pollo elegante, de esos que persiguen la
frase con ensañamiento.
-Ahí sobran caba,llos y faltan peones-concluyó un
tercero, que debía de ser aficionado al ajedrez.
Realmente no se explicaba aquella riqueza de
la carroza mortuoria con
la pobreza del acompañamiento.
Al llegar al cementerio
el corazón me lat:a c, ,n
violencia. ¡Iba á ver, :í conocer á aquel Padrino misterioso, especie de esfinge,
que tanto me había preocupado durante un año!..
Aquella idea casi borró de
mi pensamiento por un
in~tante el móvil que allí
me conducía...
Antes deque parase la
berlina hice parar mi coche, del · cual descendí r:ípidamente. Paró á ·s u vez
la berlina, y con asombro,
con estupor, vi salir de
dicho carruaje un hombre
joven, decente, pero llana:itente ve~tido, de aspecto
vulgar y completamente
afeitado. Aquel hombre
no era El Padrino. ¿Quién
era aquel hombre? t;na idea sinie~tra cruzó como
abras¡¡,dor relámpago por mi atormentado cerebro, y
una ola de sangre pasó ante mis ojos. ¿f;ería aquel hombre el vecino de quien me había habhdo doña Manolita? ~¡ era /!l . . ¡que Dios tuviera piedad de uno de los
do.,!. .. Tanta fué mi impaciencia, tan grande mi ansiedad
y tan angustiosa mi incertidumbre, que sin reflexionar
que acaso cometía una grave imprudencia y que podía
equivorarme en mi sospecha temeraria, me acerqué al
desconocido y le hablé en lo-, términos siguientes:
-Caballero... perdone usted si por acaso cometo una
indiscreci6n; pero ... desearía saber... si mi curiosidad no
le molesta... si es usted amigo A pariente de... de...
En los gruesos labios de aquél hombre se dibujó una
sonrisa bonachona y contest-'i, amablemente y sin vacilar:
-Ni pariente ni amigo. Yo soy el ayuda de cámara
del señor de M . El Padrino, como le llamaba la difunta'
y he venido al entierro por orden suya y en su repre~entación ..
Con qué satisfacción respiré ante la ingenua sencillez
de aquel honrado funcionario del orden doméstico!
-:Muchas gracias y usted perdone mi curiosidad- le.
dije apartándome de su lado.

En esto llegaron unos hombres, tomaron la caja y se
internaron con ella en el cementerio. Kosotros seguimos
silenciosamente al fúnebre cortejo.
Me asombró y--¿por qué no decirlo?-me contrarió
la ausencia de rl Padrino. Antes temía encontrarme allí
con él, y luego, al no verle y al saber que había enviado
una delegación para que. le representase en acto de tal
naturaleza, sentía cierta sorda irritación contra él...
¿Qué clase de hombre era aquel Padrino, tan discreto,
tan. tolerante, tan gen¡!roso en ,·ida de Enriqueta, que
ahora confiaba la custodia de los despojos de la mujer
que tanto había querido. á su ayuda de cámara? ...
Discurriendo de es.te modo, me acerqué nuevamente
:í. aque~ hombre y le pregunté con mal disimulada ironía:
, -¿Y cómo el señor de :11.. ese I'adrino generoso y desinteresado, que tanto debía querer á su ahijada no ha
venido al entierro?
-Le ha sido completamente imposible.
-¿Está tal vez enfermo á con~ecuencia del dolor sufrido por la muerte de esa pobre joven?-vol,·í á_preguntar ron más acentuada ironía.
-No, señor. A flios gracias, goza de e:,.~dente salud
y se conse,va muy bien. Ko ha podido venir, sintiéndolo

mucho, porque está·-ocupadísimo. Esta matiana :í. las
diez íué á la casa niortuoria á rlisponer el entierro, ~ las
once ha tenido que ir al Picadero·á presenciar la prueba
de un magnífico tronco inglés que ha de llamar !a atención, y á las dos. precisamente á la hora del entierro. lo
esperaban en el hotel di' la marquesa de la Tramontana
¡;ara ultimar los detalles del baile hen~/ico que ha de verificarse uno de estos días. ¡Qué acth·idad la suya'. No
descansa 1111 m0111ento. A no ser por tan urgentes ocupa·
ciones, seguramente hubiera yenido, porque distin ,•u ía
mucho á esa pobre muchacha, como lo prueba el lujo
desplegado en el entierro. V á propósito, ¿es usted el
pariente de doña Antonia que ha enYiado esta mañana
á dicha señora una modest1&gt; cantidad para el entierro? ..
-"L señor; yo soy ese ... pariente, y me extraña que
no se baya accedido á mi deseo ... con la 111ode~ta cantidad
queendé .
- Se ha accedido e11 p~rte.
--¿C'ómo?
- El señor, qne es muy bueno y muy conciliador y
muy transigente, buscó una fórmula. Primero se negó
en redondo, alegando que aquella cantidad era insuficiente para un entierro digno, y que donde él está no paga nadie mas que él. Después reflexionó un mome'nto y

dijo: ~Transijamos: yo pagaré la carroza, que esta encargada y es la mejor que hay en Madrid y el ataúd, y que
ese caballero pague la sepultura.• Y así se acordó. Con el
dinero de usted se ha pagado una sepultura de primera
á perpetuidad.
Causóme tan inesperada noticia profunda y viva satisfacción. La carroza desaparecía concluido el entierro
para reaparecer periódicamente al servicio de otras vanidades, y ella, Enriqueta, la mujer adorable y por mí
adorada, aquel cuerpo divino que por tan breve espacio
revistió humana forma, tendría ya para siempre
~lejos del mtmdanal ruido-,
procurado por mí ¡mío! al cual podría yo ir á visitarla
libremente, á todas horas, á la luz del día, como el que
va á su propia morada, sin el cobarde recelo de oir impensadamente los tres campanillazos! ...
Tal fué mi emoción, que estreché efusivamente lamano de aquel hombre, diciéndole:
-Tenga usted la bondad de dar en mi nombre las gracias á ese señor.
-De su parte. ¿Qué nombre le digo?
-El nombre no hace al caso: el pariente de doña Antonia.
Habíamos llegado con la fúnebre comitiva al borde
de la sepultura de Enriqueta, de_mi sepultura, gracias
al espíritu transigente de El Padrino. Pnsieron la caja
en el suelo y mandé desclavar la tapa. ¡Quería verla
por última vez!
Sencillamente amortajada con hábito del Carmen y
casi cubierta de flores, apareció la adorada muerta. Clavé ávidamente la mirada en aquellos queridos despojos
y un mtmdo de recuerdos surgió en mi memoria... Creyérase dormida por la dulce serenidad de su pálido semblante... Estaba más bella qne nunca;
da muerte fué tan piadosa,
que no quiso destruir los encantos de tan angelical criatura ... El mismo gesto de bondad, qne fué su principal
atractivo, la misma ingenua expresión de su boca, en cuyos labios parecia vagar una leve sonrisa, como dándome gracias por haberla librado á última hora de la tutela
y dependencia de El Padrino, ofreciéndola aquella tranquila estancia.
&lt;,de los últimos amores...~
Yo permanecía inmóvil y aquella gente se impacientaba.
-Basta... es demasiado ...-me dijo tímidamente mi
acompañante. Y mandó cnbrir nuevamente la caja.
Los martillazos al clavar la tapa me sacaron de mi es-

/"

tupor y resonaron en mis oídos como ecos dolorosos de
funeral campana que anunciaran el fin del Universo...
Descendió el féretro, sujeto con unas cuerdas, al fondo
de la sepultura, y al chocar sobre el mismo la primera paletada de tierra, produciendo un ruido seco y estridente
sufrieron mis nervios tal sacudida, fué tan agudo t a~
intenso el dolor que sentí, que estuve á punto de ca~r en
tierra ..
Terminada la operación de llenar aquel hueco
tLa piqueta al hombro,
el sepulturero
cantando entre dientes
se perdió á lo lejos.•
Yo permanecía quieto y como alelado ...
Mi acompañante repitió:
-Basta ... es demasiado ...
Me cogió del brazo, y casi a viva fuerza me sacó de
allí.
Yo me alejé pensando:

¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!...

** *
Luis guardó silencio y apoyó la cabeza entre las manos, como abismado en tristes y dolorosos recuerdos.
Ramón, que había escuchado con suma atención, in•
teresándole vivamente aquella historia, tomó la palabra
y dijo en tono cariñoso:
-Vuelvo á repetir, concluída esa historia-y ahora
ya la doy por rematada, porque en la muerte todo concluye-, que no veo por ninguna parte ni la rareza ni la
debilidad de que hablaste al principio.
-Y yo vuelvo á decirte que me escuches hasta el fin,
porque no terminó mi calvario, como supo:qes, con la
muerte de Enriqueta.
-¿No? ¿Hay epílogo? Pero ..• ¿qué pudo pasar más de
lo que ya ha había pasado, faltando el personaje principal? En fin ... sigue tu narración: ahora !lle interesa más
que antes y no volveré á interrumpirte.
-Ya te he dicho que la infame condncta de doña Manolita, coronada con su última escapatoria, me autorizaba á creer que había calumniado á Enriqueta al contarme aquella aventura del vecino, cuando éste había
desaparecido y yo no podía humanamente pedir explicaciones /\ la snpuesta culpable.
Analizando la conduc-ta de Enriqneta en sus relacio;nes
conmigo, me afirmaba en la idea con~oladora de que me
había sido fiel. Contra la predicción de doña Manolita,
de que aquella muier me iba á costar mucho dinero y á
causarme muchos disgustos, estaba el probado desinterés de Enriqueta y su ternura inagotable. Me costó el dinero que yo
qnise gastarme con ella en obsequios
y superfluidades, bastante poco, por
cierto, y en lo tocante á disgustos,
sólo sufrí los que me proporcionó la
propia doña Manolita, y ya quedan
referidos.
Si siempre se había negado á
aceptar dinero mío, y por consiguiente, ningún provecho material
obtenía de nuestras relaciones, tenía
derecho :í creer, sin pecar de fatuo,
que me quería por mí mismo, desinteresadamente, de verdad y sin
mira egoísta de ninguna clase. Siendo esto así. ¿con qué objeto, á qué
fin engañarme? No era lógiro, no
podía ser, no me había engañado.
Firme en esta creencia, guardaba en
mi corazón y en mi pensamientodescontadas las amarguras que me
ocasionaron su larga enfermedad y
su triste fin-un recuerdo agradable

�y profundo de aquella inforttmada mujer. A los tres
meses de su muerte, conservaba su recuerdo tan vivo
como el primer día. Tan honda me había caído, que no había medio de restarla de mi existencia.
Con la misma tenacidad recordaba la calumnia de
doña Manolita, la analizaba de mil diversos modos, y
siempre llegaba al convencimiento de que Enriqueta era
inocente y de que siéndolo, yo estaba en el deber de rehabilitar su memoria, buscar las pruebas de su inocencia v con ellas confundir y anonadar á la calumniadora.
¿Pe~o cómo realizar este generoso propósito? Nada más
fácil- pensé-. Buscar á Juanita, la doncell~ de Enriqueta, é interrogarla con maña acerca del !?articular. Yo
la había gratificado frecuentemente con eterta largueza
y estaba seguro de que me diría la verdad; mas ¿dónde
encontrará Juanita?
En el cuarto que habitó Enriqueta vivía á la sazón un
afamado modisto, y la portera no sabía nada de la ~uchacha que yo perseguía. Recorrí en poco~ días vanas
agencias de sirvientes sin resultado satishctorio, y cuanto más lejos veía la posibilidad de encontrar la persona
que buscaba, más vivo era mi deseo de lograr el fin que
me había propuesto.
No negaré que mi deseo tenía alg?, y ann mucho,. de
contradictorio y de pueril. Porque s1 estaba convenci~o
de la inocencia de Enriqueta. ¿á qul- tomarme el t~a~aJo
inútil de averiguar Jo que ya sabía? Una contradicción.
¿Para confundirá doña Manolita? Una puerilidad.
Me hacía este lógico razonamiento, y sin saber por qué
persistía tenazmente en mi propósito de interrogar á
Juanita sobre tan espinosa materia.

Y era que, á pesar de los pesares, no quería confesarme
á mí propio que no estaba tan convencido como aparentaba de la fidelidad de aquella mujer ...

•••

Como todo llega, llegó delia en que sin buscarla, por
obra de la c-asualidad de la fatalidad, diré mejor, m e encontré á Juanita de ~anos á boca en una call~ solitaria.
¡Vi el cielo abierto!. .. Rlla por su parte, también se alegró mucho ele verme, me dijo que babia sabido oportu-

namente lo de mi viaje, en el cual no había creído doñ_a
Antonia, y me habló de lo~ últimos momentcs de Ennqueta en los términos siguientes:
-¡Pobre señorita! ¡tau ¡oven, t_an g1;1apa, t'.111 buena...
y morirse tan pronto!. .. La ag?°.1ª ft'.e larga, pero
servó el conocimiento hasta el último mstante, Y la última palabra que pron_uució !ué el nom~re te usted.
-¿De veras, Juamta? ¿No me enganas.
.
-¿A santo de qué? Ya sabe usted que yo,1101111ento.
-¿Y estaba allí El Padrino? ¿La oyó?
-La debió de oir, como la oímos todos.
- ¿Y qué dijo?
.
-Nada. ¡Qué hahía de decir! Como s1 tal cos~. Ya sabe
usted lo prudente que era. La se_ñ orita _lo quena á usted
con locura· bien lo sabe usted. Bien satisfecho puede usted estar de que lo ha querido más que á ?_adie.. .
Y adujo innumerables pruebas del canno que me había profesado su señorita.
.
.
Cualquiera en mi caso-~o s1~ndo u_n m_sensato-ha
bría desistido de toda eno¡osa mvest1gac16n, dá~dose
por satisfecho y considerándose feliz en las, revelaciones
de Juanita. Yo por el contrario, encontre en aquellas
halagadoras paÍabras el argumento de?siv? para tocar
sin miedo tan delicado punto. Y digo sm m1e&lt;lo, porque
á las muchas pruebas que poseía del amor de Enn_queta,
podia agregar las muy expresivas q~e acababa de oir, que
eran sin duda por su número y calidad, las más c?ncluycntes. Una mujer que me había consagrado ~u nl_ttmo
pensatniento, como deseando penetrar en ~1 nusteno de
lo eterno con la idea de mi amor, para que este fuese perdurable, no podía haberme engañado. Siemp~e y por todos los caminos llegaba á la trusma conclusión. Gallardamente apoyado en mi idea ~~ja, hablé de este modo:
-Pues esa mujer tan carmos~, tan buena,_ tan leal,
que tanto y tan de veras me que.na ... ha sido vil _Y groseramente calumniada. Me han dicho que un vecmo, que
vivía en el cuarto de al lado ...
Aquí me atajó la palabra Juanita, diciendo con sencilla ingenuidad:
-En eso no la han calumniado.
-¿Eh? ¿Cómo?
- Lo del vecino es verdad.
Quedé petrificado. P.n aqu~I momento hubiera querido que la tierra se ~briese_~ mis pies para sepu!tarme con
mi despecho y m1 verguenza, en el más msondable
abismo.
J nanita prosiguió:
_
.
-Eso se lo habrá dicho á usted dona Uanohta. ¡Buena pájara!. .. Lo que no le ha~rá dir~o seguramente es
qne ella, comprada por el vecmo, f~e. ;1men 111czt6 á la
señorita /, cometer aquella locura, d1c1endole que usted
tenía relaciones con una cómica y que debía pagar el engaño en la misma moneda. Ella fué crédula, se arrebató
y por vengarse ... Aquello fu_é una ventolera ... Sólo dos
noches entró el vecmo despues de haberse usted marchado, y fué doña :IIanolita quien le abrió la puerta. DesJ?ués,
cru¡ y raya. La señorita era muy buena, muy s1mpntica...
pero . . ¡vamos! era asi ... en 1;1n pronto: .. Y eso no se puede remediar. A usted lo quena con dchno, más que á mngrmn, eso lo sé yo y puede usted creerlo¡ pero... ¡vamos!
era así ...
Creo que J nanita dijo algo mAs qne 1_10 recuer~o, como
no recuerdo tampoco la forma en que me desped1 de ella,
ni si la dí alguna gratificación por el favor que acababa
1
de hace rme...
S61o recuerdo que al poco rato me encontraba muy
distante del lugar de aquella escena y que repetía con
insistencia:
- ¡Era así! .. ¡Ern asU ¡Y eso uo se puede remediar!. ..

:º~-

**•
y aquí entra lo anómalo, lo raro de esta historia; lo
que yo llamo mi censurable y riclicula dehilidad.
.
- ;Gracias á Dios qne al fin llegamos al punto culm111ante' Soy todo oídos.
· · --, -

-l'ilientras creí que habían calumniado á Enriqu~' su recuertado, aunque triste, como lo es siempre el del
bien perdido, era al propio tiempo agradable y consolador. J,a muerte, contr a la cual no hay posible rebeldía,
me había arrebatac1o á la mujer amada; pero aquella
mujer, joven y hermosa, generosa y sensible, simpática
y desinteresada, había sido núa, mía exclusivamente
durante un año, no sólo en lo tocante al riquísimo y codiciado tesoro de su cuerpo, sino también-y esto era
lo más esencial-en lo que se refería á la espiritualidad
de su ser. ¡Yo, yo solo había reinado-en su corazón ...
Ahora, cuando ya la duda no es posible, ante la des~arnada y brusca realidad de su impremeditada é incomprensible traición, plenamente demostrada, en vez
de odiar su memoria, como fuera natural y lógico, procurando olvidar tan desdichada aventura, su recuerdo es
más vivo, más punzante ... ¡y más amado!..
Creo sinceramente la ingenua declaración de Juanita;
pero creo también que he cometido una indignidad y una
profanación al remover, airado, los huesos de la pobre
muerta, en busca de delitos, faltas ó pecados que habían
prescrito en lo humano-que no hay juez en la tierra que
traspase los limites del sepulcro-y que acaso la justicia
divina habría ya juzgado y perdonado ...
Sobre todo, ¿con qué derecho removía yo aquellas cenizas? ¿Era mi mujer? ¿Había ddo siquiera una de esas
queridas que arruinan á sus amantes?
El hombre que recibe de una mujer los favores que yo
recibí de aquella iiúeliz Enriqueta, debe ser más benéYOlo, más generoso, más agradecido y pagar de otro modo tales favores.
Comparo mi conducta con la de El Padrino, á quien
había intentado ridiculirar más de u:;ia Yez, y me consided~ro muy inferior en todos ronceptos á dicho personaje
y bastante más ridículo que él. El, que tenía indiscutible
derecho á fiscalizar los actos de Enriqueta, porque lapagaba espléndidamente, no sólo no la vigiló jamás, sino
que la dejó en libertad completa para que procediese á
su antojo, llevando su tolerancia hasta el extremo inconcebible de poner á aquella mujer al abrigo de toda sorpresa por parte suya, mediante los tres famosos c-ampauillazos, su falta de curiosidad por conocer las inleric•ridades de la casa, sus recados pre1·io.; y la brevedad de sus
visitas. Yo, por el contrario, sin poder alegar sus derechos y aprovechándome de su tolerancia y de su generosidad para eugaiíarle, había llevado mi irracional ¡. injustificada desconfianza hasta el punto de Yigilar, para descubrir s.us faltas y encontrar sus debilidades, á aquella
mujer, que pagaba El Padrino para mi delicia, llevando
la crueldad de investigación más allá del sepulcro, cuando ya había pagado con sn vida el derecho al eterno descanso ...
Pens:indo estas rosas me desprecio á mí mismo, el despecho atiranta mis nervios y la memoria de aquella mujer, m(ls vive ahora que antes, es mi obsesión de todos
los días, mi martirio de todos los momentos, mi remordi,niento perdurable...
Confieso con rubor que amo su memoria después de conocida su falta, con más intensidad que nunca, y pienso
con espanto que si esa mujer viviese sería capaz de perdonarla, á trueque de segtúr amándola y de que ella continuase dispensándome sus favores ...
Dime ahora, querido Ramóu, imparcialmente, con la
sinceridad que debes á mi amistad probada, si esta crisis
de mi espíritu no acusa uua censurable debilidad que
pugna con la moral corriente y que me pondría en ridículo ante cualquiera que no fuese tau indulgente
como tú.
~uis guardó silencio, como esperando la respuesta de su
amigo, y éste, después de meditar unos momentos, dijo
con la mayor naturalidad y como si ya tuviera resuelta
la cuestión:
- Los acontecimientos que acabas de referirme constituyen una interesante novela romántica, tu nm·elacada uno tiene la suya- y podías y debías escribirla

para recreo de gente soñadora y enseñanza y corrección
de espíritus exaltados é impresionables. ¿Su título? El
Pad~ino. Protagonista hn-isible para el público, pasivo
en cierto modo, pero con derecho innegable á ocupar ese
primer puesto, por más de que no tiene el relieve ni la
originalidad que tú le concedes, por ser como eres juez
y parte en causa que te llega á lo vivo. Desde la parte de
afuera, el lector Jo reduciría á sus proporciones justas y
naturales.
El tipo no es nuevo ni complicado y _pudieran citarse
hasta con nombres propios muchos de sus congéneres.
Ya hubo aquí años atrás, entre otros, un duque archimillouario, muy conocido, muy popular y también muy
anciano que paseaba con La Trini (una muchacha muy
bonita, recogida del arroyo) por la Castellana en lujosa
C'arretela, siendo la tal Trini, por sus trenes soberbios y
sus joyas riquísimas, la admiración y el asombro de la villa y corte.
El duque de La Trini era tan previsor, tan prudente
tan tolerante como El Padrino de tu Enriqueta y bas-,
tante más espléndido, y La Trini, práctica como todas
las mujeres de su clase, tenía también su amante.delcorazón, el cual amante, más avisado que tú, más vivo,
como ahora se dice, se gastaba alegremente con ella viviendo á su costa, el dinero del duque, cosa que ést; no
ignoraba, según cuentan las crónicas, sin importarle
poco ni mucho el engaño de que era víctima voluntaria.
Muchos de esos grandes señores, casi todos, singularmente si son ancianos, no ponen en sus queridas oficiales, de clase inferior, cariño, pasión ni interés, ni siquiera
apetitos carnales; éstos, por la sencilla raz6n de que ya no
los tienen, ni podrían satisfacerlos, aunque los tuvieran,
por carencia absoluta de medios adecuados. Sólo ponen
en tal empeño sus intereses y una vanidac1 pueril y ridícula, igual á la que experimentan al exhibir un magnífico
tronco de caballos que no tiene semejante en el precio,
un brillante raro por su tamaño excesivo ú otra cualquier magnificencia de esas que acusan una fortuna cuantiosa.
¿ Qué sacrificio representaba para ese Padrino de tu
historia el sostener con lujo á su querida oficial, siendo
tan rico como dices, si esa querida le daba tono y servía
á maravilla su vanidad, una vanidad senil que por viril
quería él hacer pasar? Con los almuerzos á que la invitaba en presencia de sus amigos, con los paseos en coche
descubierto por los sitios más concurridos, con tenerla
instalada en buena casa y con visitarla reglameutarianzente, se cobraba con creces los desembolsos que hacía
que, romo digo, no suponían para él el menor sacrificio.
Que F.nriqueta hubiera sido fea, y á ver si obtenía la protección desinteresada de ese ni de ningún otro Pad,·ino.
¿Cariño hacia ella? El mismo que pudiera sentir por su
yegua favorita...
.
El Padrino de tu cuento, de la carrera diplomática,
seguía siendo diplomático en la vida privada: eso es
todo.
Doña l'llanolita tampo co es la excepción. Hay muchas
criattiras, muchísimas, por desgracia, de una tan grande
perversión moral, innata, que practican sistemática é
instintivamente lo que pudiéramos llamar el arte por el
arte, es decir, el mal por el mal, sin propósito, sin objeto,
sin finalidad de ninguna clase. Se es malvado como se
puede ser rubio ó moreno, y doña Manolita es perfecta
en su clase, la suma perfección. Tales seres son los borrones involuntarios del Hacedor Supremo al trazar las
páginas de la creación, aberraciones de la Naturaleza.
Cuando se topa con uno de esos monstruos se debe decir: &lt;,Borrón y cuenta nueva•, poniéndose á respetable
distancia del borrón, que es lo qne tú debiste hacer con
doña Manolita al persuadirte de su maldad .
Y ahora voy contigo y contra ti. Al juzgarte en este
caso no estoy de acuerda con tus apreciaciones. Eres
sencillamente un hombre de corazón, impresionable,
exageradamente nervioso, de viva imaginación y tierna sensibilidad, un romántico, en suma, que llega con

�retraso considerable á una sociedad decadente Y mr,der
nista, en la cual no hay ambiente apropiado para tus
pulmones.
Sentada esa base, tu conducta, mejor dicho, tu desgracia, lejos de parecerme censurable y ridícula, me parece sublime, con la sublimidad trágica de las grandes
pasiones y de los supremos infortunios. Estabas enamorado á tu manera, apasionado, y procedías con arreglo
á tu temperamento y á las circunstancias que te rodeaban. Ofuscado por esa pasión, tá mismo has agravado
tus dolores, añadiendo un número á la ya incontable
serie de ct,riosos impertfoentes que en el mundo han sido,
y esto, en un hombre de tus años y de la experiencia que
debieras tener, es imperdonable, aunque no ridículo. En
tales casos, no ya tratándose de mujeres como Enriqueta, que al fin y al cabo era una de tantas, sino de otras
más consistentes, la duda es preferible á la realidad, y tú
estabas en las mejores condiciones para mantenerte en
la duda, no sólo por tener como tenías claras pruebas
de su amor, sino también y principalmente porque aquella mujer no podía ponerte en ridículo ni manchar tu
nombre. Entre El Padrino y tú hay un término medio,
que es el justo y el que debiste adoptar.'. Ni una tol~rancia excesiva, ni una desconfianza suspicaz. Sm la
última, innecesaria y enojosa investigación, tu do~or
Se habría ya calmado y el recuerdo de tu amada se hubiera ido perdiendo poco á poco, por gradación natu~al, en
la lejanía melancólica, clara y tranquila de un honzonta
sin nubes-ahora negro y tempestuoso. No es deb1lidao
sentir lo que sientes; más bien es desgracia. Has pecado
de irreflexion, y tu error ha consistido en abultar los hechos con arreglo al cristal de tu fantasía.
4Bienaventurados los que lloran.&gt;&gt; Aún eres joven y
puedes gozar de la vida. Ya vendrán días mejores ...
Cuanto á Enriqueta, la bella, simpática y sugestiva
heroína de tu novela, ignorando, pero suponiendo su
vida anterior y en presencia de su injustificada aventura con aquel vecino, cabe preguntar: ¿Era una Manón
Lescaut? ¿Era una Margarita Gautier? ¡Quién sabe! Por
lo menos puede asegurarse que tenía su madera y¡:que tal
vez en otro escenario y en otras circunstancias..,habría
dado el mismo juego que aquéllas. Esas grandes creaciociones de la fantasía tienen semejantes en la realidad.
Por eso son grandes; y en último término, vienen á probar, por el éxito que obtienen, los sentimientos que inspiran y la poesía que derrochan, que el romanticismo, pese á la transformación de las costumbres y al influjo de cierto género literario que quiere proscribir el
sentimiento y la poesía, es de todos los tiempos, resiste
á todas las extravagancias de las modas nuevas y vivirá
tanto como el hombre. El romanticismo no es otra cosa
que la exaltación del sentimiento hacia un puro ideal,
hacia una aspiración suprema, y no se concibe al hombre sin aspiraciones y sin ideales.
Enriqueta, aunque era así ... como decía gráficamente
J uanita con cruel ingenuidad, era también al propio
tiempo, en su clase, una buena muchacha, una excelente
joven, romántica, á su modo, el tipo de la querida ideal
para un hombre de tus condiciones, y tú debes, desde
este momento, que podemos llamar solemne, poner punto final al intrincado, complicado y caviloso monólogo de tus desdichas, más imaginarias que reales, procurando encontrar cuanto antes la indispensable mora
verde que te ha de quitar la mancha de esa última mora
malograda, arrojando por la borda, á ser posible, el lastre romántico que aún te queda. Eso es todo. Corte de
cuentas, vida nueva... y aprovechar la vida, que es corta.
** *
Ramón guardó silencio un instante, cambió la expresión de su fisonomía como para indicar que cambiaba de
asunto, miró su reloj, hiw un gesto de sorpresa y exclamó alegremente:
- ¡Caramba, las ocho; no creí que fuese tan tarde!. ..
¡Cómo pasa el tiempo cuando es interesante la conver-

-sación y grata la compañía! Oye, Luis, vamos á comér
aqtú mismo, para ahogar en vino los últimos y ya desvanecidos fantasmas de tu espíritu. ¡No me digas que
no! Las ostras me han abierto el apetito. ¡Mozo! ¡Camarero! ¡Antonio!
-.y empezó á tocar las palmas como si aplaudiera el final de un largo parlamento en quintillas.
\.ntonio se presento; Luis, abismado aún en los recuerdos que acababa de evocar, no opuso la menor resistencia al deseo de su amigo, y &lt;'Ste se encargó de que
el menu fuera selecto, abundante y apetitoso, en cuya
materia estaba mucho más fuerte que en psicología,
siendo, no obstante, como era, á juzgar por las consideraciones que le hemos oido, un psicólogo consumado.
Después de una exqui~ita y bien sazonada sopa de
hierbas, lo mejor y más fresco del bien provisto escaparate de Mor{m fué trasladado á la mesa de los dos
amigos.
Aquí fuera de rigor decir, como es uso y costumbres
al pintar los enamorados de las novelas, que Luis no
probó bocado, 6 que comió poquísimo, ocupado exclusivamente en suspirar y en atender á su dolor. A creer á
esos novelistas, los tales amantes viven del aire, como
los camaleones.
El narrador de estos sucesos faltaría á la verdad si
tal dijera. La naturaleza cumplió sus leyes imperiosas,
el estómago realizó sus necesarios fines y Luis comió lo
que generalmente comía, no mucho, porque era sobrio;
pero tal vez algo más de lo ordinario, animado por la
amena y pintoresca conversacijn de su amigo, que hacía lo posible por distraerle, y estimulado por la t,,ne~adel pollo y la frescura de los langostinos. Cuanto eá Ra
món que no era de los que comen para vivir, sino de
los ~ue viven para comer, hombre que atendía más á
1a materia que al espíritu, devoró, como acostumbraba,
con verdadera delicia y en cantidad respetable. Y hablaba tanto como comía y con la misma fruición. Aquello de 40veja que bala pierde bocado,,, no rezaba con
él. Se desquitaba ampliamente del largo silencio que
había tenido que guardar escuchando la historia de su
amigo.

A los postres intentó Luis volver á tocar, tímidamente el asunto de sus desventurados amores, acaso para
aciarar alguna duda ó agregar algán detalle; pero al
primer intento Ramón le cortó la palabra, ejec':'tando
una rápida maniobra, tan cómica como expresiva, la
cual maniobra consistió en apretarse los labios con las
puntas de los dedos índice y pulgar de la man~ derecha, agitando al propio tiempo la izquierda haCJa fue·
ra, repetidamente, como si tratara de espantar una
mosca im1ortuna. ¡Y tan importuna como era la mosca que R:a.món trataba de ahuyentar! Aquella mímica
graciosa y expresiva, quería\- decir: •Punto en boca.
A qttéllo está muerto y enterrado y no hay para qué volver sobre aquéllo.•
Luis lo comprendió, adivinó el cannoso interés de
su amigo y le estrechó la mano efusivamente. Ramón
repitió la pantomima, como para remachar el clavo, se
miraron con fijeza, y en aquella mirada convinieron,
tácitamente, en que, aquéllo estaba muerto y enterra• do y no había para qué volver sobre tu¡uéll.c ...

,

.

Tornaron á hablar de política (enfermedad endémica de los españoles), de literatura, de las intrigas de
bastidores, del último estreno, de la novela próxima á
publicarse, del crimen de ayer, del proceso sensacional.
de lo divino y de lo humano, de todo ... m0nos de aquéllo. Era cosa resuelta.
*

* *

Cerca de las diez ~alieron de casa de ~Iorán, lanzando al espacio espesas y aromáticas bocanadas de humo;
lo cual quiere decir en_ buen romance que 110 tenían la
desgracia de fum ..r tabaco del estanco, por lo cual no
,·arrían el peligro de envenenarse. Ramón llevaba siem
pre la petaca bien provista de riquísimos habanos.
Los dos amigos torcieron hacia la derecha, pasaron
por delante del café de Pornos y, doblando la esquina,
entraron en la calle de .Akalá, dirigiéndose á la Puerta
del Sol.
¡Lo que ~s este didwso clima de Madrid! En cuatro
horas, próximami-nte, había cambiado el tiempo por
completo y había totalmente variado la temperatura.
Más que la noche de uno de los últimos días del otoño,
parecía una de las más bellas y apacibles del verano.
El vera11illo de San Martín quería despedirse dignamente y, con tan ostentoso alarde lucía sus ricas galas,
que casi, casi parecia un verano hecho y derecho ...
El viento, frío, polvoroso y molesto, que reinaba por
la tarde, arrastrando las hoja~ caídas é intentando cevar á los transeuntes, habíase convertido en brisa suage y acariciadora; la atmósfera era templada y transparente; babíanse disipado las nubes y lucía-más valiente y más afortunada que el sol- la luna lfena, haciendo resaltar, con su luz clara y dulce, el brillo de innúmeras y gráciles estrellas que tachonaban el puro
azul del firmamento ...
Esos cambios bruscos, repentinos, son muy frecuentes en Madrid, en todo tiempo, especialmente en las estaciones intermedias.
Con la luz de la luna, el fulgor de las estrellas y los
grandes focos eléctricos de columnas y escaparates, la
claridad era completa; pero la mezcla de los diversos y
contrapuestos luminares que concurrían á formarla,
daban á aquella claridad 1111 tono extraño, fantástico
y eu cierta manera, poético y fascinador. Un poeta tal
vez hubiera rucho que la calle de Alcalá semejaba aquella noche una ancha cinta de plata...
Numeroso y abigarrado público invadía las ar.chas
aceras, ocupadas de trecho en trecho-dejando por la
parte de afuera el necésario espacio para la circulacióncon las mesas de los· cafés, á las cuales sentábanse apresuradamente innumerables desocupados.
Ciertos transeuntes, políticos, cómicos, literatos ó
bolsistas, impacientes por conocer alguna noticia para
ellos interesante, repasaban, sin dejar de antlar, los
periódicos de la noche.
La animación á tal hora en la calle de Alcalá es siempre extraordinaria, sobre todo cuando como en aquella
noche convida á frecuentarla lo apacible de la temperatura. Desde la esquina del Siúzo hasta la esquina de
la Puerta del Sol, es, qttizás, el sitio más animado de
Madrid .
El bulle-bulle, el rnmor de las conversaciones de paseantes y estacionari~s (los que interceptan las aceras,
molestando indebidamente al público) y las voces de
los vendedores ambulantes, que ofrecían simultáneamente el Heraldo, Lt1 Correspondencia, una vara de nardos, el premio gordo de la lotería y otra porción de cosas que fuera prolijo enumerar, daban tono y color al
cuadro, que resultaba alegre y pintoresco.

•

• *
Al dar Luis y Ramón los primeros pasos en la calle
de Alcalá, gritll.ba_n varias pequeñas flori,stas ambulantes.
-¡A dos perras· gordas 1-a v.ara de nardos! ¡A dos perras gordas/
·

Una muchachuela como de doce á trece años, bastante espigada, morenilla, de grandes y e:iq&gt;resivos ojos
negros, nariz carnosa, corta y graciosamente respingada, pobremente vestida, peinada á la moda
chulesca, una golfa, et\
fin. con todas las trazas y apariencias d~
que en un porvenir
próximo esquivaría
también las miradas
de los guardias, acercóse á Luis y le ofreció, mimosamente, con
voz acariciadora, una
vara de nardos. I,uis
aceptó el ofrecimiento
y entregó una peseta
á la chicuela, indicándola que se guardase
la vuelta.
~Salud y que Dios se lo aumente-dijo la muchacha, y se alejó, corrienq~ y brincando de alegría.
Luis aspiró con delicia el penetrante aroma de la que
era su flor predilecta, paseó su mirada por la multitud
que bullía á su alrededor, la elevó después baci3: el firmamento dibuj6se en sus labios una leve sonnsa de
dulce satisfacción, acaso la primera que sentía desde
hada mucho tiempo, y dijo, casi á media YOz y como si
hablara consigo mismo:
- ¡Hay que viYir! ¡Qué hermosa es la vida!. ..
Ramón le oyó, y agregó, presuroso:
-¡Y que lo digas y que no se te olvide! No conozco
nada mejor que el vh-ir, y aun en el caso más apurado
de la existencia, siempre diré que peor fueran~ ver_lo.
Los dos amigos cruzaron á la acera de la tzqmerda
y entraron en la Central de Teléfonos, donde Ramón,
que era corresponsal de un periódico de provincias, tenía que expedir un despacho urgente, dando cuenta de
lo que en España es el pan de cada día, de unos rumores de crisis, rumores que, según los ministeriales, carecían de fundamento ...

** *
En la misma acera de la izquierda, un poco más abajo de la Central de Teléfonos y cerca de la Puerta_ del
Sol, está el Salón de actualidqdes, la cuna, puede decirse,
del género ínfimo, sicalíptico. como ahora ~e dice, por
no &lt;lecir pornográfico- que hasta el lenguaJe se ha hecho hipócrita.
.
.
En la época á que se refiere esta 11arra,c1ón, Actu~lidades estaba en todo su apogeo. Compart1a, hasta cie~to punto, su gloria y su prestigio el Sa~ótt J r:Ponés, _situado en la misma calle, junto al cafe Suizo; Y digo
hasta cierto punto, porque Actualidades l!evaha la _mejor parte en aquella compet.encia y obtema la predüección del público, por acentuar y extremar la nota sicatíptica mucho más que El Salón Japonés.
En ambos coliseos (de algún modo hay que llamarlos) se cantabah couplets verdes, se ej~cutaban bailes escandalosamente obscenos y pantotmmas de una plasticidad vergonzosa, se representaban diálogos y monólogos picarescos y se hadan otras muchas cosas. todas
ellas edificantes, cargadas de mostaza de la más fuerte
y sazonadas con sal de la más gruesa; pero, A ct11altd~des se llevaba la palma, y las palmas,. como queda _dicho, por e-xagerar hasta un grado indecible la nota sica1-íptica.
,
A la misma hora en que Luis y Ramón salí~n de c3:sa
de Morán, un gran grupo de curiosos se hab1a estacionado á la puerta del Sal6n de Actualidades, y los revendedores gritaban desaforadamente:
- ¡Tac'as! ... ¡Tacas!- (Léase butacas, que es lo que
ellos querían decir y lo que el público entendía)-. ¡Tacas! ¡Taras, para ahora!. ..

�Y añadían, enumerando parte del programa:E
puerta de Aciualida-tes, y también pararor, la atención
-¡La bella CJ,elito, Amalia la sevillana, Pepitalla
en aquel anciano que era objeto de la curiosidadfr de
granadina, La canción de la pulga, por la señorita
los comentarios del público. Luis hizo instintivamente
Cóhen!... ¡Tacas! ¡Tacas para ahora! ¡Que se va á em)' sin darse de ello exacta cuenta; un gest'! de so1&gt;pset;a,
de sorpresa desagradable, y Ramón. que ·tuvo sen· aquel
pezar'.
La canción de la pulga, una obscenidad grosera, can·
momento una como súbita revelación misteriosa,[dijó
tada y ejecutada por una ex corista del teatro C'ómico,
á su amigo:
que sin transición hahía pasado á ser estrella del plane-Ese viejo tan pulcro y tan acicalado qu~ se;dispota A ctualidades, era el clou de aquella bt·illante y provene á entrar en Actualidades, ¿será El Padrina de~t,¡ hlstoria?
; ·
c.hosa temporada.
Muchos transeuntes, de todas clase~ y condiciones
Luis, como si le molestasen el recuerdo. la-pregunta
sociales, se aprsuraban á adquirir localidades para tan
y la posibilidad de que aquél fuese el hombre que nunca
divertido espectáculo.
había querido conoc-er, rontestó, en tono displicente:
Los curiosos estacionados cerca de io~ revendedores,
-Creo que n&lt;&gt;... no ~é.. ya te he dicho que' 'no le he
pararon la ateneión en un anciano de mediana estatura, delgado, recto, 6, más bien, erguido, de facciones
finas y correctas, de sano y encendido color, con el pelo
y el bigote completamente blancos y primorosamente
rizados á fuego que S&lt;' acercó á uno de aquellos industriales voceadores y le habló en voz baja, en demanda.
sin duda, de una buena butaca. ,·
:
F,l anciano parecía vivamente contraria&lt;lo por haücr
llegado tarde, y pedía con insistencia una butaca de
primera fila, del centro, para la sección de las diez, que
pronto iba á comenzar. El revendedor no podía complacerle, porque ya sólo le quedaban butacas de filas
posteriores; lo sentía mucho porque el señor era buen
parroquiano, pero no lo po(lía. remediar. El anciano no
se conformaba con aquella explicación, y &lt;lirigiéndose
á otros revendedores y aun á las personas que le rodea
ban, dijo en alta voz:
-¡Una butaca de primera fila. del e-entro, cueste loque cueste!. ..
Al oir aquella proposición, un hombre relativamente
joven, de cara cetrina y duras facciones, con sombrero
cordobés, americana corta y pantalón ajustado, de aspecto insolente• y traza ordinaria, entre chulo apócrifo
y andaluz degenerado, acercóse al viejecito, con un papel en ,la mano y, encarándose con él, le dijo t~ano·1ilamente:
'
-¿Cueste lo que cueste?
-Cueste lo que cueste-repitió el viejo, con la seguridad del hombre á quien nada le importa el dinero.
-Tenía yo interés en ver eso de la pulga, que dicen
que es cosa de gusto; pero baza mayor quita menor, y
puesto que el señor tiene tanto interés, aqlÚ hay un,:,_
butaca de primera fila, del centro. ¡Cómo se pide!
-¿Cuánto quiere usted por esa huta.ca?
visto nunca y que sentiría encontrarle en mi cantino.
-I.o que usted crea que vale su capricho.
- --Pues si no lo es, merecía ~erlo.
El anciano, hombre fastuoso, de esos que se perecen
Los revendedores volvieron i gritar:
por atraer sobre sí la públic-a aterrción, apareció radian-¡Tacas! ¡Tacas! jLa bella Chelito Amalia la '"'' illate y satisfecho, por el doble motivo que se le presentafia, Pepita la granadina! ¡La cauci.Sn de la !n&lt;lgn.! ...
ba de realizar su capricho y de tener auditorio que ad¡Tacas, para ahora, que se va á empezar!..·
mirase su esplendidez. Tomó la butaca y puso dos du- ¿Quieres que entremos?-preguntó Ramón ,1 s,1
ros en la mano del hombre del sombrero cordobés, pr'"amigo.
guntándole:
-;No te da asco,
-¿Está bien?
-,,o, por cierto; aní se pasa el rato, y, además, p:r
-¡Pero que divinamente! ¡Me ha costado una~pe,edíamos averiguar quién es ese señor.
ta!. .. Los caprichos se pagan. Salud y que usted ·se . di - No tengo en ello el menor interés. Vámonos.
vierta.
Y apretó el paso, como si huyera de la peste.
Y se alejó á buen paso. Cuando ya,ei, anciano np ,po •
Cuando- Luis y Ramón entraron en la Puerta del Sol,
día oírle, dijo, en alta voz, alegremente, contemplandc
vendedor ambulante gritaba con toda la fuerza de
los dos duros:
sus pulmones:
¡Qué panoli es el agüelo' ... ¡Dos duros por oir La can- ¡A perra gorda, La de~esperaci61i de Espronced,ú ...
ción de la pulga á la señorita Cóhen y ver otras cosas
¡¡A perra gorda!!. ..
por el estilo!. .. Pá mi que es nn emperador disfrazao ...
Y los revendedores repetían por centésima ,•e:,,:
ú cosa parecida ... que va de indmito. ¡Dos duros!. .. ¿Se
-¡Tacas! ¡Tacas! ¡;Que se va á ~mpezar!'. ...
rán falsos?
El caballero anciano, con la alegría del glotón arte
Sonó repetidamente las monedas sobre las piedras
un plato suculento, entró radiante y satisfecho en el
de la calle :i, persuadido de que eran buenas, las metió
S11lón de A ctualidades, á oir y ver La canción de la pulen su bolsillo y se coló en una tienda de vinos, con aire
ga, por la señorita Cóhen.
&lt;lf' triunfador.
Ramón no se había equivor.ado:-~quel anciano era,
En aquel momento pasaban Luis y Ramón por la
efectivamente, El Padrúio.

=

é19IDIJ1º&gt;~eP®RIN,
P'ó f\ ..J6Al)UIN DICtNTA

---

céntimos

lLU) fRACIONt~ Df. A~U:&gt;TIN

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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Examen de manuscritos</name>
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                    <text>Y añadían, enumerando parte del programa:E
puerta de Aciualida-tes, y también pararor, la atención
-¡La bella CJ,elito, Amalia la sevillana, Pepitalla
en aquel anciano que era objeto de la curiosidadfr de
granadina, La canción de la pulga, por la señorita
los comentarios del público. Luis hizo instintivamente
Cóhen!... ¡Tacas! ¡Tacas para ahora! ¡Que se va á em)' sin darse de ello exacta cuenta; un gest'! de so1&gt;pset;a,
de sorpresa desagradable, y Ramón. que ·tuvo sen· aquel
pezar'.
La canción de la pulga, una obscenidad grosera, can·
momento una como súbita revelación misteriosa,[dijó
tada y ejecutada por una ex corista del teatro C'ómico,
á su amigo:
que sin transición hahía pasado á ser estrella del plane-Ese viejo tan pulcro y tan acicalado qu~ se;dispota A ctualidades, era el clou de aquella bt·illante y provene á entrar en Actualidades, ¿será El Padrina de~t,¡ hlstoria?
; ·
c.hosa temporada.
Muchos transeuntes, de todas clase~ y condiciones
Luis, como si le molestasen el recuerdo. la-pregunta
sociales, se aprsuraban á adquirir localidades para tan
y la posibilidad de que aquél fuese el hombre que nunca
divertido espectáculo.
había querido conoc-er, rontestó, en tono displicente:
Los curiosos estacionados cerca de io~ revendedores,
-Creo que n&lt;&gt;... no ~é.. ya te he dicho que' 'no le he
pararon la ateneión en un anciano de mediana estatura, delgado, recto, 6, más bien, erguido, de facciones
finas y correctas, de sano y encendido color, con el pelo
y el bigote completamente blancos y primorosamente
rizados á fuego que S&lt;' acercó á uno de aquellos industriales voceadores y le habló en voz baja, en demanda.
sin duda, de una buena butaca. ,·
:
F,l anciano parecía vivamente contraria&lt;lo por haücr
llegado tarde, y pedía con insistencia una butaca de
primera fila, del centro, para la sección de las diez, que
pronto iba á comenzar. El revendedor no podía complacerle, porque ya sólo le quedaban butacas de filas
posteriores; lo sentía mucho porque el señor era buen
parroquiano, pero no lo po(lía. remediar. El anciano no
se conformaba con aquella explicación, y &lt;lirigiéndose
á otros revendedores y aun á las personas que le rodea
ban, dijo en alta voz:
-¡Una butaca de primera fila. del e-entro, cueste loque cueste!. ..
Al oir aquella proposición, un hombre relativamente
joven, de cara cetrina y duras facciones, con sombrero
cordobés, americana corta y pantalón ajustado, de aspecto insolente• y traza ordinaria, entre chulo apócrifo
y andaluz degenerado, acercóse al viejecito, con un papel en ,la mano y, encarándose con él, le dijo t~ano·1ilamente:
'
-¿Cueste lo que cueste?
-Cueste lo que cueste-repitió el viejo, con la seguridad del hombre á quien nada le importa el dinero.
-Tenía yo interés en ver eso de la pulga, que dicen
que es cosa de gusto; pero baza mayor quita menor, y
puesto que el señor tiene tanto interés, aqlÚ hay un,:,_
butaca de primera fila, del centro. ¡Cómo se pide!
-¿Cuánto quiere usted por esa huta.ca?
visto nunca y que sentiría encontrarle en mi cantino.
-I.o que usted crea que vale su capricho.
- --Pues si no lo es, merecía ~erlo.
El anciano, hombre fastuoso, de esos que se perecen
Los revendedores volvieron i gritar:
por atraer sobre sí la públic-a aterrción, apareció radian-¡Tacas! ¡Tacas! jLa bella Chelito Amalia la '"'' illate y satisfecho, por el doble motivo que se le presentafia, Pepita la granadina! ¡La cauci.Sn de la !n&lt;lgn.! ...
ba de realizar su capricho y de tener auditorio que ad¡Tacas, para ahora, que se va á empezar!..·
mirase su esplendidez. Tomó la butaca y puso dos du- ¿Quieres que entremos?-preguntó Ramón ,1 s,1
ros en la mano del hombre del sombrero cordobés, pr'"amigo.
guntándole:
-;No te da asco,
-¿Está bien?
-,,o, por cierto; aní se pasa el rato, y, además, p:r
-¡Pero que divinamente! ¡Me ha costado una~pe,edíamos averiguar quién es ese señor.
ta!. .. Los caprichos se pagan. Salud y que usted ·se . di - No tengo en ello el menor interés. Vámonos.
vierta.
Y apretó el paso, como si huyera de la peste.
Y se alejó á buen paso. Cuando ya,ei, anciano np ,po •
Cuando- Luis y Ramón entraron en la Puerta del Sol,
día oírle, dijo, en alta voz, alegremente, contemplandc
vendedor ambulante gritaba con toda la fuerza de
los dos duros:
sus pulmones:
¡Qué panoli es el agüelo' ... ¡Dos duros por oir La can- ¡A perra gorda, La de~esperaci61i de Espronced,ú ...
ción de la pulga á la señorita Cóhen y ver otras cosas
¡¡A perra gorda!!. ..
por el estilo!. .. Pá mi que es nn emperador disfrazao ...
Y los revendedores repetían por centésima ,•e:,,:
ú cosa parecida ... que va de indmito. ¡Dos duros!. .. ¿Se
-¡Tacas! ¡Tacas! ¡;Que se va á ~mpezar!'. ...
rán falsos?
El caballero anciano, con la alegría del glotón arte
Sonó repetidamente las monedas sobre las piedras
un plato suculento, entró radiante y satisfecho en el
de la calle :i, persuadido de que eran buenas, las metió
S11lón de A ctualidades, á oir y ver La canción de la pulen su bolsillo y se coló en una tienda de vinos, con aire
ga, por la señorita Cóhen.
&lt;lf' triunfador.
Ramón no se había equivor.ado:-~quel anciano era,
En aquel momento pasaban Luis y Ramón por la
efectivamente, El Padrúio.

=

é19IDIJ1º&gt;~eP®RIN,
P'ó f\ ..J6Al)UIN DICtNTA

---

céntimos

lLU) fRACIONt~ Df. A~U:&gt;TIN

�El Cuento Semanal

PRECIOS DE SUSCRIPCION

22~

OFICIHJlS: Fuencarral, núm. 90.--HADRID
,.

.

l

1

.,

JOAQUfN DICENTA

--~

~ . . . , ..~ ~::--~~~~~ .....,._

~

~

LIBROS Y REVISTAS

Eugenio ~oel

Reliquias , sonetos por .\ntonio de Zay!s. ,
lle aquí un noble y Cl'lshano poeta que .,uai d~
en su ~:itro, bien cnstellaJJo y lev_antado, t~,do de
- t· .· •mo la llravura v el alhvo donan e _e
cas 1c1s , .
.
d• ,
\
odo de rel!nuestro glonoso siglo e 01 o . .' . m
, .
caJ"io consena en su retina v1s10nes p1ec11sas
ele perso11ajes V cosas que llegaron IÍ. noso .ros
sólo •í través efe los espíritus fieles del GrJco Y
de V~lúzquez, de Calderón y de Góngora. n _su
decir hay alardes ele odebre que sólo un l~x11o
de extraordinario valor cultura~ .Y un e.scr upu 0
refinado de factura. puede1~ pernuhr. Es, __en sum~_,
i\.nlonio de Zayas, el últrrno poeta quizá que a
Castilla brava quédale de su I)léyade dorada Y
«in par en las epopeyas mundiales.
.
~ Su último · libro-que, primorosamente e_dit~do
por «Paco» Beltrán y con el nombre de R ehqui~g,
acaba de ponerne á la venta-e_s una agru~aCl n
ele s-0netoK en varias partes, titul~das as1. Prólogo, catedral, Liturgia, 11antua_Carpela_na, ~arcli nes Sombras de antaiio, Geórg1cas, Soliloqmos,
~l useo, Panoplia, Plutarco, P arnaso y Arte venatoria. Todos son admi i-.allles.. Y su lectura es-~º
sólo un placer ele dioses, smo algo ed_u.catn o
v redimülor que hace pensar en 1~ unción c~n
que recibíamos en la niñez ¡ay! le¡ana, el bano
inefable y soleJ11ne de las notas que ,el órgano 90rado -de cierto plateresco coro ver~1a )os dommgos sobre nuestras cabecitas casi _virgenes de
desilusión y pletórica~ d~ fe y alegria.
.,
Reliquias ... , ,&lt;;í; reh_qu~as es su "?ombre mas
adecuado y justo. Rehqmas son ?e arte 9.ue
pirarán á los devotos de la Poe.sia éxtasis s~ 1mes y á los demás el respeto que las cosas gianclas y homadas merecen. Zayas qu~da en el troho
de Ja poesía noble, correcta y castiz~.
Alcalá de los Zegríes , novela por Ricardo Leó~.
El autor de Casta de hidalgos y Comedia senltmenlal ha lanwdo á la circulación este nuevo
fruto ele su inromparable pluma.
. Que és ,l lcalá de los Zegries? Es un cuadro
co~umbrcs locales de And~lucía que, transcrito con una fidelidad inveros1m1l y un arte de
novelar excepcional, subyuga y eonvci:ice ~e" qu:
hemos estado en Alcalá de los ~egnes cll.,und
vez y conocemos á todos sus habtlanlc.s. i:-parle
do eso-su colorido local-, la n ove~a es mler~santísima y robos.a vida, luz,. pasión S. mov1mientn. Lo;; dos ri'111jeres que sirven de e¡e á la
a&lt;Tiún so 11 ele uua belleza y un acterlo que conmuev{'n hondamente. El protagomsta está sentido y colocado ante la atención _del. lector, _d e
una manera tan real, y al propio liemp? btan
moderna y bella, que las Lres figuras por si a.starían para consagrar (, Hicardo León c.?rno une~
ct.e los primeros novelistas que hoy en d1a ~1inrd
jan la. rica lengua ele Cervai~t~s . y Lope. . a
de los Zeqríes es, á nueslro JU1~10, la me1or novela ublicada por el joven escn tor y ha_
de figurnr
las bibliotecas todas en q_ue se rmda culio
ul arte tle emocionar, reproduc1enclo bellarnen e
la vida.

Cantidades reeibidas hasla la fec ha con destino
á la suscripción abierta por EL _CU_ENTO SEMANAL,
e11 su número 166, para conlnbmr ~ los gastos
ele la edición proyectada por algunos amigos Y
admiradores de Eugenio :Noel, d,e los valientes
artículos qu_e, bajo e~ título de «~otas d_~ un voluntario», \'Jene pubnrando nuestro queudo cole-

ga Espa11a .',ueta.
,

Pf.}ctas

5
5

Sr,i. í l.ª H. S. R. .
D. F . .\ gramo11t.e . .
» .J. Lorente .... .
» .\. Herllúnclez .. . .
» E. G. Bellido... .
» \V. i\"adal. ... . .
» .\ . .\rcaya . . . . .
u C. :--:avarro . .. . .
» C. l'rimelteis. . . . . .
.
» .\níhal Díaz-\'illagaJTía ..
Ool'io ele Gt..dex .. .. .
L:110 de tantos ..... .
D. Joa_quín Dicenta . . . .. .

5
2
2
2

O25
o'.25
3

1,05
5
2
5
37,55

T OTAL . .

/ :J de _\far~o !le /MU.

~I

Sr. S. ~-

\dce, eJ oota•
a u I om ovl•
1ata 1 dice; -U■
• bio profundo de
ct.,.•cia que no d,. li-da vfa comprea•
tela por el mWldo OD
10

1f:t

.(t"neral, ~ro ~ue , .,..

,r eJl&lt;lt&gt; y predice coa
un.- .;.ertes.a cx.traordlna•

-

J,.. F .-incea.. ~..::b o oburg, de
• e j~ n ta. d ire: - Lo que me•
orcd:cbo ha salido completa•

-

ner.te ~1..)r?"or-cto ea todos 111.8 deaJlc~

c1/

,R

' '

Número sudto: 3 0 cintimos.

A partado de Corr eos 409.
~

,

Madrid y provhcias: Trimestre, 3,50 pesetas.
Semestre, 6,50 pesetas. Aiio, 12. Extra:ijero: Semestre
10 pesetas. Año, 18.
Anu:icios á precios convencionales.

SE PUBLICA LOS VIERNE~ •

~

•. ll ...

AHO íV.-JB de Hurzo tle 1910.-HUH. lSB

i~• t.Tb..1rc. ~•-&lt;••;,..e • dice: -Ua
,.abio d e ;,nme, ,~rden, M.f' Je::,6 tal
v•da , 4ánd~tn~ laa tec:Jau, 101 ea""'
descripción ~~ lá gente J de loe inr:ic"ent~:s qut me h an ocwrlc!.~: y Jo qu.@ me
n•p rcsioo;, •oM ~- ou_~ 1~0 'º qu.. m-e ~
flT~dh.: h.,, y:t -~•

::,o~••no

/tlc,j-e &amp;u..., ¡,u ¡;.ar....,. c-1, ~•nt.a,n.prft-teloe
eontra un ,s.pe¡. m:1nclemc: el hb.preao_
HR~JW con J I\ teoha, )', si e., ooalble, la bora do
~" ns1&gt;imlento; y, múo4omc eclloa de neo por v4.lor de 2 J,taa- por el Importo

--~

del ma pa, eto., que le maudar6. No oJYid=
de wa11J.ar adjunt&lt;&gt; 1111 ..ottre oon au nom

... sus ~eña."·
'

Lo daré nna ¡,1anilla d esu vld.l
tomado delma-.,a. -,ara dem--

LlBRB OB

tra,.· qUt: ::erfe&lt;;ta .,. mi otcucia,

GASTO

llprof. ZJ:!ZR.H, ~º·t8:»~?u8T·

r,

Un Proluor eac,ribe, VD.

ASOMBRA V AYUDA

EL IDILIO DE FEDRíN
Era un soñador aquel montañés. La luz, casi
siempre gris en la :\Jonlaña, las nieblas que desde el otoño á los comienzos del estío la envuelven, habían penetrado el espíritu ele Pedrín, haciéndolo vivir en plena fan1asía, en completo
desdibujó de la realidad.
:"\o solamenle lo que llamamos alma era romántica cm Peclrín; lo eran también las líneas
carnales, el dibujo total del cuerpo.
Su cabello rubio ondeaba, palideciendo hacia
las puntas, como los remates de un sol poniente;
su frente se llloldeaba en forma &lt;le torreón gótico; en sus ojos azules resplandecía el éxtasis,
acenluado por la sombra que hacían las pesla fias. La nariz era recta; la boca de finísimos
labios ; apuntada la barba; marfilefio el tono
de la piel. Tenia las manos seiioriles, el talle
juncal; el andar lánguido, apoyándose poco en
tierra, como si tratara de ser vuelo.
¿ Cómo pudieron fabricar esta criatura dos
marineros aldeanos?
Recio el padre como un trinquete, basto como
una encina, coloradote, por obra de la mucha
sangre circulante en sus venas y del mucho vino
embaulado en su estómago, no resultaba muy
capaz. para tan delicado engendro.
Cierto que la madre fué hermosa. Aun á los
cuarenta mios, con todo el mal traer de su jornalero vivir, conservaba r estos de aquella su
hermosura. Por hermosa reinó en bailes, juntas y montañesas r omerías. De muy largo llegaban á requcbrarla los galanes ; más de una
_ca'beza quedó ·rota en su obsequio; no pocas
veces oyeron suspirar por ella olas y praderías.
Pero así y lodo, no ajustaba la belleza fuerte
y opulenta de la madre á las hech uras del hijo
que parió.
Los pescadores viejos recuer dan que allá, un
año antes del nacimiento ele P cdrín, vino á la
aldea cierto sefiorito rubio y flaco, que pintaba
sobre cach os de lienzliJ las monlaüas y el ma r.
Pasába:,;' las horas muertas encima dé las rocas, sin 1ablar con nadie, puesto oído á los
r umores del Cantábrico y ojos á las variaciones
del cielo. Buen sujetó por to demás, pron to á
copear con cualquier marinero, siempre que no
charloteara mucho, y á hromcar con las mozuca.s,
siempre que ellas fuesen bonitas.
P uede que el arribo del pintor, el •donaire de
la montafiesa y el cómpu to de meses y semanas
y días, expliquen el porqué material y moral
de Pedrín.
Valga añadir que P edrJn nació á los siete meses de casados sus padr es, y q ue el pintor, antes ele aban.donar la aldea, regaló al padre de
P edrín una ba rca.

:-,.;¡ esto es murmurar, ni traer honras en lengua. Es, sencillamente, buscar motivo á las líneas físicas y espirituales de un varón.
Destacó Pcclrín, desde pequeño, entre los
mnos del lugar, como destacaría una rosa té
entre un manojo de rosas encarnadas. Y una
rosa té parecía el infante. Como flor Jo crió su
madre.
Ella, que á sus demás retofios los trataba. igual
que á los suyos las otras pescadoras, tenía para
el prunogémto delicadezas exquisitas inverosímiles ternuras. Trataba á Peclrin con ' dulce respe_to, casi cou unción religiosa; tal que si fuera
criatura celeste _regalada á ella, en noche de
amores, por un d10s.
¡ Y quién sabe, quién sabe si no sería en la
memoria de la montaüesa algo como un dios
el pmtor ele los cabellos rubios! ... ¡ Quién sabe
s1 _el paso por la :\lontafia del pintor, su requerimtento á la moza, su conjunción con ella, no
s1gn1ficarC?n para ella aventura jupileriana, de
cuya realidad era pr enda viva el chiq uillo ojos
color de cielo y pelambre color de sol!... '
Lo cierlo es que ella veneraba á su cría como
al propio :-,.;ifio-Dios los marineros en la iglesia
románka. '.\o cambiara el humano por el celeste, aunque el celesre se volviera ele carne, y
ele oro la bola que pelotea ~ntre sus dedos.
De hilo finísimo eran las mantillas del mamón·
de bayeta. suave los pafiales. El gorro con má;
cm tas. y ringorran gos fué escogido en la tienda
para el; para él la más buena capa de cris tianar. ¿ Qué más noble empico á unas onzas
15ua!-'cladas por Teresa en cierto bolsillo, cuyas
1mcrntes no eran, precisamente las del padre
oficial de Peclrín?
'
·
De limpieza no hablemos. P or nada mudaba
y remudaba á su criatura, lavándole el blanco
cucrpecillo cun jabones de olor, empolvándoselo
de alto á bajo con polvos finos, «de los que usan
para blanquearse las señoras".
Cu_anclo le ponía á su pecho, cuando Pedrín
len15ueteaba en _los carmines del pezón, era la
rnuJer toda sonrisa; toda beatitud cuando el nifio
sorbía el jugo maternal; toda silencio cuando se
dormía haciendo de la te ta almohadón. Al depositar al _111ño en la cuna quedaba en pie ju nto á
él, perdido en el a ire el mirar, en treabierta la
boca para da~· escape .á u n suspiro.
¿Dónde iba el suspiro? A trasponer el cerro
que oc111ta la estación, á viajar sob re los car riles por donde él buyó, por donde huyó el tren
que le llevaba.
Que nadie molestara á P edrín; •ni la luz en sus
suei'íos, ni el a ire del mar en sus despertares, ni
el menor disgusto en sus velas.
De pegarle no h ablemos. La ma d re nunca lo
hizo. El padre . . .

�Una vez, ya tenia Pedrín cuat:ro aiios, el padre, en justo castigo á una diablura, se fué para
el chico con las manos alzadas.
-¿Qué vas á hacer'?-dijo ella.
-Pegarle-respondió el marinero.
-¿Pegarle? ... ¿A éste?
- Como á los otros, cuando hacen cosa mala.
- A los otros ... bueno. A los otros pégales, si
quieres. ¡A Pedrín! ¡Pegar á Pedrín tú! ... Vaya,
l\lon('ho, de por fuerza que bebi,ste hoy. A éste
no le puedes pegar.
-¿Por qué'/
-l\1ejor cuenta trae pa loo dos que no diga

el porqué. Echa las manazas abajo, deja en paz
al chico y comamos, que va á enfriarse la puchera.
Mancho no pegó á Pedrín; no intentó más pegarle.
Desechen mis lectores la idea de que Teresa
era mujer excepcional, tipo de novela romántica.
No hay tal con cien leguas.
Fuera parte lo relacionado con Pedrín, igual
era á las re tantes pescadoras. Como ellas vivía,
como ellas revendía peces en los pueblos del interior, como ellas juraba, y tebín también como
ellas. Con ellas hacía corro en la plazuela los
domingos, con ellas murmuraba y con ellas limpiaba el fondo de tas cestas y la barriga de los
peces en los escalones del puerto.
Sufría resignada las palizas de Mancho cuando
el marinero estaba borracho, y aceptaba sin rernCTrnmcia sus caricias cuando estaba acariciador.
u.u al tratarse de Pedrín se transformaba,
se transfiguraba., convirtiéndose en criatura de
elecr.ión.
¿De qué suerte explicar este cambio?
A realizarse la leyenda jupiteriana, á ser cierto que un dios había pasado por Teresa para de-

leilarse con el dis[rule de su virginidad. la explic11.ción no sería difícil.
l'n beso del dios había quedado prisionero e11
aquel alma ruda. Cuando aquel alma se ponía
en contacto con la pr·encla viva que el dios la
dejara como recuerdo de su paso, el beso celeste, la divina partícula se dilataba, se extendía.,
se apoderaba de tuda la mujer hasta convertirla
en un cacho de la divinidad. Ya no era ella. Era
el mismo dios, e11carnado en ella para acariciar
y proteger la existencia de su hijo.
Y aun no siendo verdad, aun r:o habiéndose
realizado en la pescadora. la avculura jupiteria-

na, bastaba al milagro que fuera cierta la histo:rit.
del pintor.
Acaso un beso de él quedó agarrado al alma
de ella. Este beso se apoderaba de toda etia para
divinizarla cuando ponía ojos y boca ~11 el hijo
del que partió, del que no volvería nm1ca ...
II

Vivían los padres de f'eorín en una casuca
apartada de la aldea como trescientos metros.
Solitaria se alzaba entre unos peliascos donde
rompía el mar. En !o,¡; peñascos hacían nido las
gaviotas; en la rasaca revoloteaban Pedrín y los
hermanos de Pedrín. En la misma ola donde hurn~decían las gaviotas sus alas bañaban los chiquillos sus pies. Los hermanos de Pedrín tiraban
piedras á las aves cuando volaban cerca de ellos.
Pedrín las dejaba volar en paz siguiendo con
los ojos su viaje.
r.1uchas veces se alejaba hasta de sus propios
hermanos para dar vuelta á los pefi.otes y avanzar por el acantilado y tomar asiento encima de
una roca tapizada con musgos. Sobresalía esta
roca del mar durante las bajas mareas, y se hun-

�clía en él, poco á pocod, hf;t~iir~:~~:~~~i~tr~
riws de espuma, cua11 0
plt;!~u~. sitio muy peligrosodPªl'.!r~f!i~~spitt~~f:
dos. Lle aht que Tel'esu an ~v1
d . o
lunle puru cvilur tas excurstun~s de.foe ~~1drín
lle poco la valia. Al menor escm de muscro
se escurría s\lenciosamenle ptor ~s~tzde la roc°a.
l a!Ja asiento en la pun a m
f'l
to1~~a ella se purllun las olus como ~onl~! ~~r~~
de un hacha silexiun~. Rotas sefu1anl de cr~cle la piedra paru monr en una p ayue a
º

1j

jarsrot,s.. la roca pasaba largos ratos Pedrín, inu Ie
. . d en el mar con los
móvil como pi,euru, s1gu1e11 .º el es¡)a~io el de
• . 1 ·ueo·, cte las Uo'UUS, en
?¿~s;,L~t,/-,. L.~s vielltus ºrna!'iuos vulviuu sus ca!Jcllo,-; nirót1.
.
nella postura no
C11n11du ~u tnn(~re le ve1_~ en·Í1~ule á liru11uzus
lleg ti.Ju á é\ gnlu11du,. a11 u11&lt; distu11cia quedul,a.
1
&lt;l~I ,;iti,1 pel1grusu. ~u ~¿~c~ ~outra el pecho, sus
Su calJeza tata me ~11c
hu!"1edecidos por el
ujt1s se ulznlJuná S?t1udul~~~ul que su Pedrín quee,;!Jozo de dos 1 gr)mas. ,'? ' 'é
asa!Ja el pinria á la roca el pintor.. 1 am!J1 n ~
inmóvil
tor horas y hor_as encima lle la igca, TambiéJ

ftss~i~í1~~ose~/\aJ~~f~ c~~1~~~tfn ~~ ~rón su melena.1 b
J'a de su éxtasis Teresa y avanzaba.
pd; efveºrJ: {apiz. 1pa de_ pun~i~ª~•u~ºcs~ti~P[¡
nas el musgo. con os p1e\odeaba con sus braviera,
zos, y llegaba.á¡udnllo
arrurn; 11 o e áde~\l1ento' sosteniéndole en

ga. Ofrecid~ es por la bija del mar á los monstru~s guard1ines.los marineros. Por eso no lle13le11 lo sa en
. t 'á la roca· por eso no
eran con sus barcas JUn o .
' .
1
tirun desde ellab sus 6ªf~~%opsi/!f1~ªs~~ ~e el tril\Iás de una arca
á d un pescador
pulan le tor~asebá apareecnef l\yl a~ra~trado al fonfué allí cogido ruscam

e

doNdoe ,l:~1ª1ii::;;~ral quien eslr11~ l°E~~~~;ij~odee\
la marea quien trag8: al ~ez~cam~l&lt;lilo! No ha ele
mar, es su abrazo. ,AIJr ue ao'aJ'k&gt; con la vida.
ser más qu_e uno,¡ y hadya qde la "roca alfon1JJrada
Ahí tenéis la eyen
con musgos.

III
Peclrín fné ú la eRc11~lu y a pre mili? pronto y
l' ense1wr el mue:; 1o.
IJi.!11 ('l]□ nto po( 18
'
mbre de espnliolas alEra éste, rontra, co:3 1u mác;
eo 11 trn cost umclens, un bnen prof_es~lér~as 1~1.ilrables y gozaba
bre lnmb1én,. pose1a
en un lanchón de pesca.
de roRa propia y lde par~~ilían no hm:er hiucap(é
Eslos bienes e ge:
este no hacer hinca_p1é
en alrasos de sue1 01, ':/ aba á no surrir ias 1men los haberes le au ºl1tenérselas tiesos con él,
posicion_es del. crd Ylos ediles y el alcalde. De
sin eno¡o oficia b' e nos de corresponder con
algún modo abh~1 t1~r epor cobrado lo nunca resu¡elo que s a.

vilo, ponía rumbo á la c~a~~caPedrín-exclamaba
-La r·oca ~s ll')UYd n u'' huy una cueva. En
la madre-.. Deba¡u e e ~ca más mala que la
esa cueva vive uuü rnu¡~r
· namente como

1
fJ~\ri~;S P~S~ttr:

l~:

11c~a;_'iC~a1~~i~
~01~~ ell; ~~s
y sale d_e su cueva Y cogei\~c; ¡~~ r~~~~!n á salir.
lleva b1,10 el a~ua, {a:~;e~~ p~esta al alcance de
Era la _leyen a n ',
. mozo la supu entera
la inínncr_a_. Al serdI edl ri~"IO á sirrlo de generacomo ha 1uo pasan o ce o
"
'
ción en, g~1eraci~~ae~~\';1~º~nª~\~~~\odo nácaDeba,o e a r ..
, l\aclie ha podido entrar en
1
res, corales Y P~ ª";,..1 ntescos pulpos y cuatro
él. Lo isuarda!1 os o o . r 1 os pulpos chupan
hol'riJJles ara nulas. de ma . rofanar la mansión,

"¿

la sangre al que '.a11ten~~ ~arne y trituran sus
las araiiotas muer en
d él
lrnesus ;,.:do q~~~~10r~~i~a ina mujer. Es la hij~
Dentro e .P"
é no liene dos h1mala del Occ~no. ~'crqu~ e1 0 \;ndades del mur;
jas, una que smlell1zda lo:u¿:spl~~fidias. Su grandeza
otra que resume o as
la i·eparlc~ l~s d?~· la hija mala del mar. Su cuEn el paiucw ,1ve. esmerolda. De alga, resetis es blf,_nco, su PU[Hla 1 matiz de sus cabellos.
ca poi· a1l'e:; Y sol~s, es e
los ramas de coral,
Sus l•.JI.Jios so11 ro¡o~ como e con nácar de las
sus die1•tes blnncu_s, herhos
arrranta y sus
1
0 08
marinas car-ut: \ d_IJ1~ 1~18~~•n ~10 ºse v~, se enhombros. El reds o 1aua por el sombraje ~e las
trcvé. Esfuma o se
ug11as lem~lunas.
e á los marineros cuanrl?
Esta n1uJer se apa;1:e~ cuando están solos enc1ra II solos en su ba1 ca
ma ele la roca; U s llamándoles con dulce voz,
Se u parece u e o.
a En sus ojos relaropacon palabra_ reclam~do_~ . sus labios palpita el
guea el ansia de gozabr' ~natr¿ye11tes, brindando
beso Sns brnzos se a re
el di~írute lolal de\?~e~rº~astrado va al fondo del
El abruz~ es ámolr d bruzos tentadores se entreOcéano quien
os

1

f

cibido.
l'l d
pedagócricas y sus
No obstante sus a_p 1 0 e~le al pr~esor sacar
nobles deseos, érale ,mpos1
fruto de sus educandos. odían con un remo (y
En cuanlo los ch_icos P s )odres á marinear,
aun sin poder), pom~~leE;·upobre el vivir pesca.y concluyó la esbeue ·s hacen falta para. echar
dor; lodos los razo
&lt;
avante la puchera.t
toleraba sin protesta las
Filósofo el maes_ ro,
prematuras deserc10n~s. que ciencia-deda don
-Antes mantenencm
Julián.
d
mantenencia era la
Como al reclamo ~ 1
'huir su hacienda
fuga de discípulo~, rdeJáb~lol~s padres el jornal
no bastaba á sal1s acer
ía necio don Jude los chicos. No basdla_nd1r~~~ión en li:-ibunales
lián, ha~r alegatos e ms
de hambre.
t mura maternal á
Pedrín. rescatado con 1 edel remo fué para
la servidumbre del lan~hó y sin hijo;-, no su
su maestro-hombre yrndo al. acaso andando
discípulo, su cnatura mle~e u el ' maestro, sería
el tiempo, cuando _1ónu~~ la escuela de marinePedrín su prolongac1 n
rillos chur~elosos. 1 a· cípulo pagaba con esplenVale decir que e is
Era aplicado Y
O
didez los afanes del pedaR~g c'omprensión fácil
bondadoso por ~tremge aprender ganó pronto
y con voluntad rme
ron to la envidia de sus
el primer luga.rE y mfs Ro diferencian aldeus y
condiscípulos. n es ºiras al que sobresale, se
ciudades. En un¡s { 0 sere~. y hasta de las cole odia. Es ley ~ os á de~ir i Vaya usted á
sas, me atreven~ y1e las pi~ámides los guare
saber qué pensarun
dacant&lt;;&gt;nes !
p drín con sus delicadas ~paGrac1as que e
'
uñas. El vivir libre
rienc1as, era de b~en~~rl~leció sus músculos;
por rocas Y arena s día r encinares Y mael vagar á solas noch_e y . &lt; ~sible al temor.
rinas covachas, le hizo mace e softl á solo, por
De ahí que en las luchads~sª soliera. llevar la
'dia provoca n ,
razón d e env1
d le embestían en grupo,
mejor parle. Cuan o
·

ª

i

f

dábanle ayuda sus hermanos. Y éstos era11 brutos, pero fuertes lo eran lambién. Viva. imagen puros de su madre, vivió; el espectáculo que le
ofrecían á diario olas y nubes, mar y cielo, le
del Moncho que los engendró.
predispusieron á la quimera, al sonambulismo
De lectura, esrritura y cuentas estuvo al cabo en
vigilias.
pronto. A más de geografía, historia, agricultura
Pura él eran voces moduladas en garganla.'3
y su miaja de física y química, aprendió algo
de bellas arles; lodo ello en nociones. No al- de curne los rugidos del oleaje contra los peñascanzaban á más los recursos educativos del cos, los desgurros del viento en las encinas, los
suspiros de la brisa entre las hojas del maíz;
maestro.
Lo que sí aprendió cabalmente fueron el rran- seres vivos los monstruos que fingían las rucas,
cés, la 1€y de comercio y la teneduría por par- las imágenes que sobre el espacio recor1aban
las nubes ; los fantasmas que entre los árboles
tida doble.
A estas úllimas enseñanzas debió su ingreso dibujaba la noche.
Cuando tuvo veinte años y fué libre para usuen el almacén ue don Urbano.
Verdadera arca de Noé, era aquel almacén. fructuar la biblioteca del maestro, topó en ella
buen golpe de libros, favorables á su moHabía en él de todo, hasla libros y polvos de los con
nomanía.
dientes. Dos superfluidades, dos lujos, dos vaGran aficionado el maestro de romanceros y
nidad-es comerciales. No existía memoria en el
almacén de haberse despachado un libro ni una poetas, ostentaba en su librería las biblias más
purus del romanticismo literario. Habíalas en
caja de polvos.
Don Urbano, excelentísima persona, dió aco- prosa, en verso, y en las dos cosas á la. vez,
modo familiar y sueldo decoroso á Pedrín. Pron- para elección libre del neófl lo.
El neófito no escogió, leyó, devoró todos aqueto llegó éste, por méritos de su honradez y de
su entendimiento, á ser el jefe de la tienda. y á llos libros, y se hizo á vivir con la imaginación
cobrar treinta duros mensuales. Un Perú, para el mundo falso que los tales libros mostraban.
¡ .Mundo fantástico, poblado por héroes sobrelo que supone vivir de hombre solo, en aldea de
la l\lontai'ía.
na.lurales, por heroínas antihumanas ! ¡ l\Jundo
Loca estaba. Teresa con los progresos de pe,. de ficciones, donde sólo era mentira la realidad!
En ese mundo quería, necesitaba vivir siempre
drín. l\Joncho le miraba asombrado.
el mancebo.
-No paece hijo mío-exclamaba-. A mal penViviéndolo, vagaba por las cuadras del castisar, diría que no lo es.
-A cualquier cosa llama éste mal pensar- llo ruinoso, interrogando á murallas y ojivas,
trepando por las rolas escaleras de caracol á la
murmuruban socarronamente los viejos.
A lo inteligente vale a.fiadir en el mancebo sus torre del homenaje para recorrer desde ella., de
prendas físicas y la natural elegancia con que una sola ojeada, tierras, cielos y mar.
Todos los minutos de su vida diera él por ser
llevaba. la ropa, limpia y bien corlada, como
hecha en la ciudad. Los saslres aldeanos sabían un minuto siquiera duelio de aquella fortaleza
de más con sal&gt;cr de blusas y camisotes de fra- en sus· épocas de esplendor.
¡Con qué arrogancia clavaría en lo .alto de la
nela. Los panlalones se recibían hechos en el
torre el rico pendón seiioriall ¡Cómo bajar/a de
almacén de don Urbano.
Claro que, á mozo de tal mérito, le hacía re- Ja torre acompa1iado de escuderos, pajes y homclamo todo el femenino solterío. Reclamo inútil. bres de armas al recibimiento de un rey que llePedrín, como si no.
gaba á pedirle ayuda para guerra de moros!
Aquel románlico de engendtadura había acen.. ¡Qué dulcemente, allá, en la noche, terminado el
tuado con el transcurso de los años sus cuali- yantar, se recostaría colltra el sillón gótico, la
casi ella na sobre el brazo, el neblí al hombro y el·
dades privativas.
lebrel á los pies para oír los romances de algún
El aislamiento en que, por carácter y por re- viajero
trovador!...

�Marsilla fuera en los amores; en las batallas
Cid, en los torneos Quiñones, el del Paso; en los
trovares Santillana, en la privanza de monarcas
un don Alvaro sin degolladura.
Vivir tales épocas, ser uno de aquellos caballeros, y, sobre todo, poner pasión en dama más
6 menos sujeta á malicia de encantadores 6 á
hierro de tiranos, ¿qué mayor ventura para él?
El nació para vivir tales tiempos y aventuras
tamañas.
¿No era en lo físico idéntico á loo personajes
de leyenda? ¿Por qué no serlo en la realidad?
¿Por qué no contenta la suerte con equivocarle al
nacer la cuna, equivocó también la fecha de su
nacimiento?
No trato de pescadores y pescadoras quería
él, ni aun lo apeteciera de mó.s altas modernM

¿Por qué iba á ser la leyenda mentira?
¿Ha recorrido alguien el fondo de los mares
para saber Jo que en él existe? ¿No será ese
fondo otro mundo dentro d-e nuestro mundo?
¿ No habrá en este mundo seres como los que
la leyenda describe? ¿No pintan mujeres así
los poetas en sus poemas y romances?
¡ Qué saben los hombres de lo que hay en las
entrañas de la tierra, en los seno.s del mar, en
la vaporosa matriz de las nubes! ...
Y si no lo saben, ¿ por qué niegan realidad á
las criaturas legendarias? ¿ No será la pintura
que de ellas hacen los poetas algo así como el
fruto de una revelación divina? Quizás; al fin y
á la postre, los poetas cosa divina son.
Acaso los simples de espíritu, los crédulos, los
ignorantes, andan más en Jo cierto afirmando

~f:Era%~~~~e~~
!~tr/~~eoj_os. Inútil esperar. L11
gran nadado
na aparec_er.

en la aldea. Ni bu[ a.el mozi:i. Nadie lo ganaba
. sistiendo hallaba igu~tii•1i1 avanzdando, ni reCierta noche d 1
s pesca ores.
roca. Sus ojos in~er~~! eS taba en pie sobre la
paren tes, brilladoras cg~ª~nál i~~s d~gufst tr!nsel f!)ndo creyó ver una figm:a blalc! ªii llá
g~s%~• que le llamaba con los brazo~ yg~~

etit

~f~ t~1~A

~fX{i~j~~n~~sepr~~itTt~ rggi~aq~i

ag~~e~~~!~ f~~a~e~~a~on los remol_i~os que el

ªJ

pone la tradición el pJf~cµegj
s1t10 en que
1
amor con la muerte.
~
on e se paga el
Es lugar espantabl • ·
.
estrépito de las olas \i:n~~~rr;pre terrible en él el
bren peñas con forma d : espuma se descuCuando se abren las a e ocas y de garras.
aquellas rocas profundidagdueas, myestran entre
B
6 l
s asesmas
uce e nadador y entró abism b. .
.
los los ojos, puesto el ru bo h ~ a a¡o, 8:bierlesca hendedura.
m
ac1a una g1ganA. un lado y otro de ell
-6
.
verdes, amarillas ber~ yi co{tmones de algas
natu_rales, que al movi~/:,S¡ dord1ados tapices
corrrnn y descorr·
n
e as aguas se
entre ellos pasab~;i:1ta~;ié~l~e fllos pasó; por
bles, que dejaban entreve
• es iezuelas horricn forma de tijeras tentá~ ynas peludas, bocas
sudor negro y pestilente. u os que sudaban un
La rotura hace g ¡ ·
•
Lejos, muy le. os el eria _a~1erta sobre el mar.
fosforosa, brtjesca
d!Slmgmó una luz vaga,
canción llegó hasta. su
0como el eco de t1na
¿Era canción? . E
·
grietas del rocaje:¡ ra rumor de agua entre las
No lo pudo saber El · l' t
su voluntad Je hizo d ms m o, más fuerte que
peñotes pa~a. tom~r ii::;_ un talonazo contra los
m~nte á la superficie ~4s~ Y volver rápidafixiarse.
· s ª a á punto de asCuando respiró c
d
de la roca vió en ~llau!n o pudo mirar á lo allo
los cabellos y grilaba
~oad~c, que se_mesaba
-¡Pedrín!. .. ·1Hi¡·o m1·01 z ·Peeadn15us, tia:
Aqu· t
.... 1 rrn
- Q i es oy, madre- respondió
.
-¿ ué has hecho? Q é- h
·
mó la mujer cuando ·1 ¿t u
as hecho ?-excla¿ ?or qué bañarte e_? uvo entre sus brazos-.
vive la hija mala dei8h1.
mar..,¡....¿ No sabes que ahí
¡AY, madre'-repuso él
.
gañes y viva/ ·
-. i O¡alá
no te en-

de cien hombres de armas d'ó
ma, mientras huía el
' i c_ara á la morisa.rmas y Téllez muri:i,ey. L?s c1~n hombres de
mole.
on Sm ce¡ar. De ahí el
Otro Téllez inquisido t d'
herejes á Ja hoguera r, an iestro en mandar
chillar moros
• '. como sus abuelos en acudejando á sa1vl11r/:~hª~:·gre~tauró el edificio,
para lo demás el domin. d ~riosa Y decretando
bre de gusto y con bo~ e pla\eresco. Homlran_sformó la viviend
as. herélteas_ á mano,
Envidia fué ella de rey!s en Joya. arqullectónica.
es hoy ante la. cual ha y prmc1pes; .maravilla
queólogos.
cen reverencia loo arLos Téllez no cejar
t
.
se rindieron á la usui~
eb!a morisma, pero
P'.11acio al pago de unas
~ teron de ceder su
n1 el rico y antiguo mo1~i- as: NaFda se salvó ;
Téllez á vivir casa hum·ld i 1ar10. uéronse los
cautó de la solariega. 1 e, Y el usurero se in-

aªi

Con su familia la hab'tab
para alquilarla en los i a durante el invierno
!adores que no repara;e;eranos, _s1 había alquiAque1 verano t
en prec10.
jeto con trazas d~v1d~- ~nfa dalquilador. Un sumo llegó á la aldea
im_s ra or ó de mayordofirmó el contrato ':: avistó c~n. el prestamista,
«Entrégueme las' Na~ó los antteipos Y. diciendo:
Yendl'án cuando así 1 ~s, los nuevos mquilinos
taló en la fonda si~ ¡uzgluen oportunon, se insenptablar relaciones c~n~~re:3¿~~ :ignadie y sin
or la firma del c t
una.
llevaba á la fonda on rato y por _las cartas que
nos que el arrendat:~iaatro suprnron los vecidon Bruno Hernánde e mn:ueble s~ llamaba
el fondista y los criadis J~rr¡b1éd~ supieron por
:mraba á diario u
e on ista, que se raprano en el dorm1r ;
pare~ en el comer, temnes.. De ahí no pasaron ami1~ _de conversacioClerla noche o er
s no icrns.
doso de bocinas y E~nefs ald1anos ruido estruencon el camino ~ec:i
empa me de la carretera
distanciadas de dosn:A ~parecieron cuatro luces,
zaban con avance v t' _os. Aquellas luces avancinazos y acompafi!~aigmosod, precedidas por boEran dos
t
. s por etonares sordos
atravesaron ¡~u c~móvile~. Llegaron á la aldea,
casa de los TéllezU~lar.,a Y pararon frente á la
Bruno, llave.s y F~ég~l1s~ prrta aguardaba don
Del primer t
• n
mano.
señoril._ De s~ui~~~:~ ~8JJa u~a dama de porte
v~elta iba de los pies á Jo h b pudo ver. Enpllo ropón Su r tr
s om ros por un arnde encaje..
os o lo encubría un tupido velo
Tras la dama apa e .
.
Mujer vieja debía sfr ci 6. una figur!ta encorvada.
se, que también ropó~ sm qr pudiera asegurarIV
En el se11undo a t Y ye O la embozaban.
. La casa de los Télle
¡
·
dos mozas; indud~~~óv11¡ venían do~ mozos y
hrpe que tenia sus ~• so ar famoso de una es- con los mecánic
men e eran criados que
de Cantabria se a1J:aª~~esp el _los propios duques
Guiados or 1::8' co¡np?nian la servidumb-re. '
De la fábri~a . r xima al castillo.
• naron todo~ me~~ ~~eviimente encendidas, gade muralla ado!!:;_1r¡;ativa sólo restaba un lienzo rró don Br~no el
n r:uno, )a escalera. Cey con un portón
co~ tres ventanas ojivales nicos en la cocher portalón ' . metieron los mecácampeaba el blasón ói~~oT~f s puro. Sobre él nimien to único de ªci~i~;ehi1ul~s .Y ft1é enlrete8 e via¡e de las samcorona ducal En I
ez, rematado por bras que la luz r
un gavilán s~s ala~s irugaríleles del escudo abría ios balcones plafeils~~aba sobre las cortinas de
un castillo y se adel' t ª sus cuatro almenas
Pronto, ni esa dist s._6
do por el turbante
una mano sostenien- nes cerraron sus hojacct n les restó. Los baleomoro. El otro cuar
e
eza cercenada de un la lunar ni más
as Y no hubo más luz que
roto cerca del puño tek o_stentaba un mandoble por las c~rnisas en se1mblbaraós que las proyectadas
s n secular de los Téllez.
mote_: Morí; no ceii a¡o el puño se leía este
Fue este cuartel d d á
V
f~nso en memoria d~ o blun Téllez por un Alvirtud salvaron el re no l e hazaña, por cuya Laura
Que era
muy
herrn
y u
osa 1ª dama, que se llamaba
boscada de los morof Fy osásuyos de una em- los vec·iR~.e
poseía gran caudal, llegaron á saber
. ern n Téllez, al frente

°

g

1?Ji~

~!fa

ci~

personas. Damas y caballeros del XVII para
atrás debían ser sus pares.
·
A buscarlos iba tras las murallas del castillo;
evocándolas, recorría torreones y cámaras á la
hora de la muerte del sol. Puestas en cruz las
manos, pedía al astro moribundo que se las
brindara en el marco de oro formado sobre la
muralla por sus rayos postreros.
También perseguía aquellas imágenes en Ja
iglesia románica. Allí estaban aún. Sólo que eran
áe piedra.
El las revivía, ayudado por la semisombra
que proyectaban los vidrios de colores. Hablaba
á los caballeros y las dam,a s de mármol. Muchas
veces, tras de interrogarles, hada una pausa y
quedaba inmóvil, con el oído atento, aguardando
la réplica.
Pero ningún sitio más de su preferencia que
la roca alfombrada con musgos.
Desde que oyó 1a tradición y le fué descrito
el palacio habitado por la hija del mar y los
encantos de ella, su ansia consistía en que la
hlju del mar se le apareciese.
Que aquella mujer sólo era cuento, fábula de
ancianos á la luz de la lumbre, canto de nodriza
al borde de las cunas. Eso afirmaba la razón ;
pero la razón, ¿ eslá siempr-e en lo cierto?

esas tradiciones, que los sabios y los incrédulos
negándolas.
-¡ Quién sabe!... ¡ Quién sabe! - repetia el
mancebo-. Para mí, la hija del mar existe.
Esa hembra-diosa de ojos verdes y labiós coralinos-existe. Brinda su amor á los hombres,
no para matarles, para premiarles con su amor,
si son bravos, si vencen á los monstruos. Ella
es su cautiva. Quien logre libertarla, logrará
poseerla.
A la. roca iba en las noches de luna por si era,
bajo la égida poética del astro, cuando hacía la
hija del mar sus apariciones; en las obscuras
noches por si, devota del misterio, sólo en el
misterio y en la sombra s-e quería entregar.
Iba en los días de aguas serenas y de cielos
tranquilos por si en el plácido espectáculo de la
Naturaleza buscaba complicidad para sus perfidias.
Iba en los días de mar bravo y horizontes plomizos por si el disfrute de la hermosa sólo con
peligro de muerte podía conquistarse.
-¿Por qué no he de verla?-se repelía siem·
pre--. ¿ Por qué no viene á mí y me llama y me
tiende sus brazos? Yo iría á ellos, aunque ir á
ellos me costara dejar de ser...
Y esperaba, esperaba siempre que la hija del

ae?af

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era grnve,. ú nn tiempo despólira '! dnlre. Su~
Del caudnl 11teslig11abnn el 111.jo de su tren,
cabellos porerían helJras ele r·aulla, suellos, pos
lo rico y vade, de sus trajes, las ¡oyn~ qni,nrr- &lt;lían ronr1111dirse con las matas de algas reseca
día en sus orejas V en s us dedos Y os d e_ es por el •viento y el sol.
•
que don Bruno cambiaba en el almacén e1s1m. Fuera parte' su nombre, su belleza y su lu¡o,
pú.tico don ürbano.
nada más pudo saberse ~e ella.
. ·rr
Su nombre, ella lo dijo. Su hermosura, con
Don I3ru no era i11acres1ble á preguntones, 'ºua1
mostrarse la pregonaba.
.
d
la vieja sefiora, parienta pobre a~aso, tal vez
Alta sin exa,1eracio11es, esbelta. sin ílacuzi, e dama de compaiiía. Esta senora iba con una
manos blanca~ y de pies SNl}Ofll~sefect~ enª~~! de las sirvientas á la compra cliaria. A s~ ~arB~
gracia y ma¡estad á la. vez. J _un 8 d anes ni andaban los pedidos y las cuentas menu a .
líneas, ni una afectación en :sus • em
l'd
graneles se ocupaba don l3runo. .
.
?
una mancha en su c11tif• de valencianas pa J e- 1as A uién diricrirse para hacer ave11guac1ones.
ces. Sus ojos eran verdes, profun~os, so~rreg~
,X lo~ criados/'También era inútil. ¿.l'~r gne los
¿ . dns de Laura conslituían en el gremio inverodos Por negras y torcidas pcsluñus • su na dz,
.
b'
modos
ramas
ecocna
,.,
•
griego ([ibu¡o; susbl1a ius, ccºmo la espuma de las simil. excepción?
á
·u
r "l ·, sus dientes, ancos {!
.á
S
oz
No Por otra causa m s senc1 a.
""
·
olas.
su piel tenia 1os refl e¡os del n e. ar. · u. v ·--

Ir:
1

,,..."

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' . '..

1
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Los mecánicos eran alemanes y sólo hablaban
alemán; de los servidores, uno era también alemán, ingleses los reslanles.
Como en el pueblo nadie conocía estos idiomas-ni el maestro, que hablaba solamente frar1cés-, N:'Sulluba imposible todo lingüü;lico comerr-io cnl r e forasteros y aldeanos:
En íuerza de bondades y esplendideces se hizo
perdonar LauJ•a el misterio que rbdeaba á su persona.
Ya es conseguir en una aldea.
Téngnse e11 cuc11ta, á beneficio del milagro,
que Laura no regaLeó una cuenta jamás; que,
pur el servi&lt;:io más leve, duba un par de pesctu.s;
que no había chiquillo á quien no fériara golosinas, ni grande á quien se negara á proteger.
Socorría á lus pobres; era con los ricos cortés;
con todos generosa. Los mismos beatos no hincaban diente en ella. Cumplía con la Iglesia y había regalado mil pesetas al cura para que comprase un manto á la virgen. Después del regalo,
¡,qué bea ta iba ft traer á la donnnte en lenguas?
¡ 011eno se hubiese puesto el Padre! El podía no
comprar el manto; pero ¡permitir que murmurasen á la donadora! ¿Para cuándo las excomuniones?
. .
Gusl·aba Laura de pnséar junio nl Océano. Escalaba. las rocas, perseguía entre ellas los cangrejos; muchas veces se _descalzaba y remangándose IÍMlc1 mectin pierna, entraba agua adentro á
la ca pi ura de crustáceos, á la busca de percebes
y lapas.
Para sus paseos elegía los sitios solitarios.
En ,más de una o,casión pasó frente á la casuc.á 4e F.'ed(ín y_Iué á s.entarse, con un libro abierto ' enfre· llls manos, sobre la roca tapizada con
m.usgos, en el sitio dond13 la roca dibuja ancho
sfllón. de piedra.
Era este sillón el de Pedrín. Laura no ootor. baba en'tonces ·a i. mozo: el mozo fué á la ciudad

antes de venir ella. A compras y negocios del almacén le envió don Urbano. Quince días llevaba
por allá.
Otro capricho de la dama, que llamó la atenC'ión grandemente y fué mo1ivo de chismes, asombros y murmuraciones, fué su ·manera de bañarse.
No le placía ir al balneario á meterse en una
caseta y á snlir rorrienclo por In plnya pnra ser
espectáculo lascivo de hombres y chismorreo de
mujeres.
A ella le gustaba bai'iarse mar 11de'ntro, &lt;londe
el pie no halla fondo, doncle las olns son mont¡:if1as que oscilan y p11ciai1 s in romper, llla ndamente. Flolar sonre ellas, acostarse en ellas entornando los ojos, dejándose mcrer como en una
hamaca. Así es como ella quería dn r su cuerpo
á los besos del mar, no manchando la entrega
con salpicaduras fangosas.
·
Para conseguir su propó~ito había contratado
una lancha y mandado construir en su popa una
liendecita de campana.
Dentro de ella substituía el trnje usual por el
de b:ii'io. Airosa, gallarda, ceiiidu sub~ la rodilla
el corto pantalón, ajustmla la blusn, mol sujetos
sobre la nuca los cabellos, salía Laura de la
tienda, subía al borde de la ln11ehn, y, al agua,
á jugar con la espuma, .•á-"recostarse en el cojín
blando de las olas, á dejnr que una ola y otra
trajeran y llevaran su cnerro, rendido, entregado lánguidamente al abrnzo del mar.
A veces, sus manos se abrín n en el 11ire, su alto
per·ho se erguía sobre In monlai'ia verdosa, sus
cnbellos fle esparcían entre la espuma, y un grito
dulce que parecía un requerimiento de amor brotaba por los corales de su boca.
Llamaba á alguien entonces. Y si llamaba á
alguien, ¿á quién era? El nombre no se oía. Era
el grito indeterminado, coníuso.
Igual que con la voz, pasaba con el hermoso

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cuerpo; también sus lineas se €1Sfumaban, se oonfundían bajo las aguas
azulosas.
Sólo se veían, distintoo, en los labios de coral, la sonrisa, el relámpago acariciador en los grandes ojos oomereida.
VI

Fué en noche de luna cuando ocurrí? la 8 Parici6n.
Pedro llegó tarde de la ciudad, Y, sin defenerse en la aldea, hizo rumbo á
su casa.
Absorto en sus imaginaciones, pasó ~r frente á la marisma.
Había llovido hasta el obscurecer. J\~n
traía Pedro sobre los hombros el
impermeable de capucha y sobre las P1 mas las altas y ajustad8'8 botas de

�cuero. Ceüido el cuerpo por una guaynber a
azul y por una boina la cabeza, caminaba
bajo los rayos de la luna que, al aparecer sobre
~l horizonte, puso eu fuga á las nubes.
Luz de poesía y de misterio la del astro, daba
mística palidez al semblante del mozo, ensoñadora vaguedad á sus ojos azules, matices áureos
á los mechones de su pelo.
Dejó la marisma y entró en el encinar como
en una selva encantada.
Cada encina era un árbol de plata, cada rama
un joyel, cada hoja un colgante perlino. Polvo
de marfü parecían, cernidos por la:s hojas, los rayos lunares; las sombras se transparentaban; por
entre ellas se veía ir y venir fantasmas: eran arbustos balanceados por la brisa. Un ruiseñor trovó á su hembra, guardadora del nido.
Y fué por el encinar
por donde pasó ligero
á la infantina á buscar
el caballero.
Quería ser el primero
en llegar.
Así murmuró Pedro, recordando una vieja
trova, leída en la biblioteca del maestro. Y así,
imaginando ser el caballero buscador de la heI'mosa infanlina, atravesó el bosque de leyendas
y desembocó frente á los peñoles donde asentaba su casuca.
;-.;o fué á ella. '.'/i la luz que cabrilleaba en los
vidrios, ni la voz de su madre, que dentro de
la casa reía, llamaron su atención. Tomó por el
acantilado y puso pies en los arranques de la
peli.a alfombrada con musgos.
Desde su altura recorrió el panorama que enlucía el faro de la noche.
A sus espaldas, dibujándose enlre los vapores
de la ría, descubrió el ruinoso castillo, erguido
bravamente en la atmósfera, retando aún por
las bocas de sus almenas á la I ierra y al mar.
Junto al caslillo la casa de los Téllez, vuelta
acero por los reflejos de la luna, mostraba fierament.e el muro donde campea el Jforl; no c&lt;'[é.
l\lás arriba, la iglesia románica agujereaba el
cielo con sus lorres; servían de fondo á la resurreoción mediocva los Picos de Europa, las montali.as en cuyas crestas, mejor que en Covadonga, aebió e'rnpezar la Reconquista.
A la derecha de Pedro, las aguas limpias de
la ria avanzaban con marcha dormilinu, con
suave y franquilo rumor hasta tropezar con la
barra y encresparse contra ella y abrirse en
abrazos de espuma para entregarse al Océano.
A la derecha subía la montaña, esmalladn con
el verdor de las praderías, con los topacios del
maíz, con el plomo de las encinas y el bronce
de los manzaneros. Frcnle á ella aparecía el
mar, solitario, silencioso, como una rámara nupcial bajo el pabellón de los cielos á la luz del
astro cadáver.
Pedro, dando vuelta al ángulo que describe la
roca, buscó el sillón de piedra.
Recostada en él estaba la visión de sus ensoñares: la hija hermosa del mar.
Ella sólo podía ser la que se ofrecía á sus ojos,
con la. cabeza calda hacia atrás, la. cabellera
color de alga rastreando en la roca, y las verdes
pupilas fijas como retánrlola á competencias de
hermosura en la Uiana de los poetas.
Tal. como describen la hija del mar en la leyenda marinera f'ra. aquella mujer.
Su vestido blanco debió tejerse con espumas
del oleaje; su piel, con nácar de las marinas

caracolas; con parlículas de igual n§car sus
dienles, asomados á una sonrisa abierta sobre
los corales de la boca. De alga reseca era el
color de sus cabellos; robado al cóncavo de las
olas en-tempestad el color de sus ojos. Y luego
su voz, la canción que la. voz entonaba suspirando las notas:
Ven á mis brazos;
ven, que te espero;
ven. marinero;
vf'n, pescador.
- ¡. Quién soy·?-preguntas.
-Soy el amor.
Así cantaba la mujer. Las palabras, acompañadas por la música de las olas, subían al espacio, y se perdían poco á poco con dulce y suave
gradación.
-Es la hija del mar, la habitadora del palacio
que defienden los monstruos-murmuró Pedro,
avanzando hacia la mujer.
Al ruido de los pasos ést.a se alzó, prorrumpiendo en un grito.
Pedro, al verla en pie, al abarcar de un solo
golpe aquella prodigiosa hermosura, cerró los
párpados, miedoso de cegar. Sin abrirlos permaneció, inmóvil, con las manos juntas, en súplica
y en oración.
Cuando quiso mirar, la imagen había desaparecido.
A Pedro no se le ocurrió volver sobre sus
pasos y perseguir á la aparecida por el camino
de la aldea, por el único que pudo seguir.
Corrió hacia el borde de la roca, registró el mar
con la vista. En el fondo iba y venía un blanco
luminoso.
Era un rayo de luna. A Pedro se le antojó un
encaje de la túnica con que la hija del mar adornaba su cuerpo.
Por entre las aguas huyó la hija del mar. ¿ Qué
otro camino podía ser el suyo? A su palacio descendió; allí eslaba, dormida, como perla que rra,
en el hueco de una concha lapizada con a1gas.
Fuera del palacio rondaban los terribles monslruos guardianes.

1

VII

Supo al otro día el romántico monlniiés lo que
no pudo saber anles por motivos de ausencia.
Durante su viaje á la ciudad arribó á la aldea
de Laura. Don l'rbano le dijo cómo había llegado y cómo vivía en el palacio de los Téllez,
sin que nadie supiera á ciencia cierla quién
fuese y qué razones la tenían como desterrada
en aquel rinrón dr la casia.
-Por cierto-al1adió don Urbano-que anoche,
según doña Luisa, la St&gt;l1ora vieja que la acompaiia, se llevó doña Laura un susto mayúsculo.
Parece ser que estaba sen tuclá en la roca de
junto al la11goslcro, cuando se le apareció un .
hombre haciendo tan extrafios vis.ajes y · di- .
ciendo cosas tan extraflas, que lomó espanto y
apretó á correr. Creyó habérselas con un loco.
Por la cuenta, el loco hns sido tú. En lo de hacer
visajes y decir cosas estupendas no hay quien
te aventaje en el mundo.
- Yo fui-contestó Pedro.
La hija del mar se defivanecía ·olr-a.-'Vei eri'lar
realidad ; pero quedaba una hermosa mujer, toda
misterios, y quedaba en Pedro la obligación de
disculparse con ella por el sobresa!lo que la proporcionó.

•

r r

Buscó ocasión de hacerlo y hubo de hallarla aldea único para s~guir discretamente un diáel día mismo, bajo los eucaliptos que embalsa- logo y guardará una sef\ora aquellas atenciones
man un monte próximo á la aldea. Laura estaba que saben llegar al rendimiento, sin locar en la
allí, y allí condujeron á Pedro sus vagares.
servidumbre, y á la galantería, sin echar el resYa no era blanco el traje que llevaba la dama; pelo abajo.
•
azul era, de un azul sombrío, plomizo, semejante
¿Qué otro amigo podía encontrar en la aldea
ul del Océano en las calmas precursoras de sino el mozo de ojos azules y de cabellos rubios?
lempestad; un sombrerillo de paja cubría su Simpático, instruido, un mucho soñador y unas
cabeza; por detrás de él trepaba ondulando la miajas poeta, era solo en aquellos lugares para
cabellera de algas. Había lomado asiento en un tratoo de mujer educada y á las veces fantaseatronco roto por la centella y sr entretenía en clo:a como él y como él dispuesta á viaja)' por
hacer rayas sobre el césped con el regalón de la paises de ensuefío.
sombrilla.
Xo rebasaba por esto loo límites de la simGorra en mano, lle[.!óse Pedro á saludarla.
patía el afecto que hacia Pedro sentía Laura.
-Perdone usted, sei'iora-dijo-. A los objetos Distraíale su conversación; agradábanle sus maele merecer otro perdón obedece este que re- neras y su porte; Je interesaban el contrasentido
clamo.
existente entre su procedencia humilde y su conEl lenguaje del mozo y su simpática figura lla- tinente sei'íoril. Acaso llegó á sus oídos la histomaron la atención de Laura, quien, poniendo en ria del pintor, y la historia se lo hizo más simél sus ojos verdes y sonriéndose afablemente, pático. Pero de ahí no pasaba.
repuso:
En él sí; en él fué el afecto recorriendo todas
-No merece perdón un saludo. Dígame por las escalas amorosas hasta com·ertirse en delirio, en pasión desapoderada y frenética.
qué otra rnzón lo solicita.
Lógico era que acaeciera así.
-Yo, sei'iora, soy el mrntecato que anoche,
Aquella mujer hermosa, elegante, distinta á
cuando estaba usted en la roca de la hija del mar,
las que trató siempre, igual á las ensoi'í11das destuve el mal gusto de asustarla.
pués de sus lectoras y románticas imaginaciones,
-¡Usted! ...
había de cautivar su espíritu.
-Yo.
Después la forma misteriosa con que llegó á
-La verdad es que surgió usted tan de re})('nte, y fué tan rara su actitud, que le creí un la aldea, el no saberse á punto fijo de dónde venía, quién era, ni qué razón la hizo á ella, gran
aparecido.
-Una aparición fué usted para mí. Por eso dama, buscar ó cárcel ó retiro en un lugarejo
monimiés, servían de espolique á las ansias del
mi actitud, mis palabras ...
-¡Já, já!-contestó ella-. ¡Aparecida yo! ... joYen.
Si no la hija del mar, la criatura habitante en
No pensé tener hechuras de espectro ni aparienpalocio de nácar y de perlas, la matadora implacias de santa.
cable de hombres, era Laura ser de misterio,
-Pero tiene usted gran srmejanza con la hija resurrerción
plástica. de las heroínas novelescas,
del mar, según la pinla la leyenda.
aparirión romtml ica surgida de noche, romo por
-¡. La hiia del mur? ¿Alguna tradición?
. conjuro ó •mcantamiento, en la morada de los
-Sí, señora.
A inslanrios de Lanra rrpitió el mozo la le- Téllez.
sabe si por cnsligo ó por venganza
yenda. Parte por la leyenda misma, pnrte por de ¡ Qnién
algún poderoso vino fonada á rel'lniri.e en
el entusiasmo con qne el mozo la refrría, ovóla 11q11ella
YiYien&lt;ln! ... ¡Qnién sabe si llorfrndo amarL&lt;1ura con grave atención, en algunos pas·ajes
paseaba los sef\oriales nposenlos!. .. ¡Quién
ron entusiasmo, como si viviera el cuenlo po- guras
sabe si en ellos aguardaba la presencia de urt
pular.
liberludor ! ...
- ¡ Hermosa, mny hermosa leyenda! - dijo
l\lil veres pensó esto y mil veces, pensando en
ruando ella lerminó-. Ya quisieran muchos poe- e,,lo, rondó á las altas horas el solar de los Tétas haber imaginado una por el estilo. Pero, en llez, puesta la mirada en e_l heráldico blasón y en
ftn-añndió-, fuera parte el sitio donde yo me el mote gallardo.
cnconlraba, uo creo tener semejanza alguna con
Ni con palabras, ni con actos, dió el mozo á la
esa hiia del mar.
joven noticia de- su enamoramiento. ¿Por qné ni
-Muchas tiene usted. Como los de ella son para qué? El hijo de unos pesradores no tenia
sus ojos, sns cabellos como los de ella son; es- derecho á hablar de amor á tma gran señora.
toy por decir que de una misma rama de corales 13astante hacía ella con otorgarle su amistad. En
se lnbraron los labios de ella v los de usted.
el alma de él quedaría para siempre el secreto.
-Gracias por la lisonja. SirÍ duda es usted foEso decía; pero el secreto- guardado por los larastero.
bios se le escapaba por los ojos. Laura lo cono-No. seiiora. Soy aldeano.
ció, y cuando los ojos azules del mozo se fija-¡Aldeano con esa figura y con ese lenguaje!, .. bn nen ella adoradores, supli&lt;'anles, había en los
-Alde1rno; hiio de una pescadora Rldeana. He ojos verdes de Laura un relámpago de piedad.
tenido desde chicuelo afición á estudiar, ansias
de ser algo que no soy, que, desgraciadamente,
VIII
no seré nnnca ... Y ahora, le repito que me perdone, y me utiro para no molestarla.
Bajo los rayos matutinos camina la barca. Ten-¡Perdonarle! ... No huy causa. El susto de rlida en uno ele los banros mirA Lnura el ir.y
ono&lt;'he me proporciona el plarer oe su trato. venir de las gaviotas. Frente á ella hojea su anFrecuente usted el mio; no abrigue temores;
ciana compRi'\era un libro. Desde la roca alfomsoy buena persona, incapaz de matar á nadie. brada con musgos sigue Pedro el viaje de la emAdiós, amigo, hasta cuando quiera.
barcRción.
¡Incapaz de matar! ... Mttl herido de amor salió
Por la abertura de la tiendecita de campaña
Pedro de la entrevista. Y más fué la herida en- se ven todos los arreos de baJio. El traje azul
conándose según que sus relaciones amistosas prusia, la graciosa cofia de goma, la sábana turcon Laura tomaron mayor intimidad.
ca, la tina de 11gua dulce, la esponja, los peines y
Gustaba ella de hablar con Pedro por ser en la loo frascos de aguat&gt; de olor.

�el abundante cabello, era como fruto en sazón
ofreciéndose á los picotazos de un pájaro goloso.
Tras la cabeza surgió el cuerpo gentil, la maravillosa estatua de carne, mostrando por los
remates del trajeci!Jo azul la codiciable desnudez de brazos y piernas, de hombros y garganta.
Todas aquellas desnudeces, levemente teñidas

de las ondas, Laura, distraída en sus ensueños,
cayó en la vaciante.
Cuando los de la lancha quisieron avisar, ya
Laura, absorbida ppr el reflujo, era arrastrada
hacia las rocas.
Allí todo el mar es violencia, todo furioso encrespamiento, todo puntas rocáceas · pronta,s á
apuñalar. Quien da allí se apro-xima á la muerte.

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-Buen •día nos hace, Gaspar-dice al manne
.
ro 1a anciana.
-:-No es ma_Io-responde éste--; mejor está
::[r1ba que abaJo; un poco de mar de fondo hailo·
d e;ipeza~ que se empiece, la vaciante "ª á tiral
ti:n/roe. don a~ora las mareas vivas y esta ría
s emomoo en la arena.
-¿Lo. dices por la hija del mar?-pregunta
L aura r1~ndo á carcajadas.
re;::~º digo
tant-0 de que cuando dice la may ~llá/ºY·, _pocos nadadores saben sesgarla
11
dur!ºfr
la onlla; pocas lanchas, cuando viene
h b a mar, pu~den, por muchos que sean los
om rets Y por bien que remen hacer á la ma
rea con ra.
'
·
-¡ Bah! Exageraciones.
-Verdades, señ.orita.
N -¿Q~ieres decir que debo suspender el bañ.o?
ad? bien Y, como miedosa, no lo soy.
· · ··
-, Tanto que no bafiarse!. .. A la cuenta yend
al rem_a1:1s0, por mucho que tire la ma~ea n -O
1:1ay cmd1ao. Tal es el remanso que, en las ~ar;
~got:r lancha que entra en él lancha -salva
s e una yez ha ootao en él la mía como e~
~na balsa, mientras tóa la mar era un hervidero
t e es~umas. En el remanso pué usté bañarse sin
emor, alueg-0 tomamos al ras suyo, y la vaciante

éf

se queda con cuatro palmos de narices Ahor
que no yale sahse del remanso y dirse pa la ro a,
ls~rhi~~i~~l ~~\fque~lo et s malo; nadador
mideros
va.cian e escape de los su-

i:

~!

camtfa~s d~ªr~!ª;:a~e e~l r!~~ns:?io ~~~o !ª;ta
laredénl11cdo, ~~ucía Soy buena muchacha. n~ vi~
l
a consigna.
'
S?llm-iente y gallarda metióse Laura en la tien
deci a, cerrándola tras ella
·
¡Mañana hermosa del Agosto!. .. Como una as
~~f-c1!1tiaJraebspalasndelcía el sol. Desde los azul~
.
u uz en escala de rayos. t
d1da ~ar~ía á los anhelares de un místioo Su:~~
era . e aire; á sus impulsos se rizaban ias on-

ti;•c~\~1~~~ i1e
i~:~o,

g~~~~f•1~º~~~t~ ~~

f~~d:e~~T
.,,man Junto á él sus bloques esmeralda El barsueltos lo~ remQ1l y caídos los br~zos sila:
a U!Ja canción; la vieja señora leía En la
~~cPetJf;_zada con musgos se dibujaba la· silueta

Laura apareció sacando la cabeza por entre la
1ona que sus manos breves descorrían
l ~ente la boca, atrevidos los ojos encendida
a ez y repretada. la gorrilla d,e g~ma contra

~ll l

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~~:sl!!!ll¡ao--a;¡aa.;._

Allí se iba acercando Laura sin que el remero,
en rosa, se erizaban en granillos dorados al roce
temeroso de estrellar su barca en las peíías y
de la brisa.
.
En pie Laura sobre la borda, cimbreó gracio- de sucumbir él, se atreviera á ir en su socorro,
samente el cuerpo, se inclinó hacia el mar, an- sin que los gritos de la anciana sirviesen más
guló los brazos por encima de la cabeza, dejóse que á poner espanto en el corazón de la nadacaer y partió las aguas, desapareciendo bajo ellas dora.
En vano ésta braoeaba para ir sesgando la
para reaparecer á los diez metros sacudiendo la
cabellera de algas. Lentamente fué cortando las corriente y volver al remanso. Eran muy débiles
ondas. A poco rato se dejó caer pecho arriba en sus hermosos brazos de mujer para reñir con el
.
ellas, como en una cama nupcial. A medio abrir Océano y alcanzar la victoria.
Y llegaron el tironazo decisivo y el oofuerzo
los ojos, á medio dibujar la sonrisa, en cruz los
brazos, el pecho tremante, era la esposa aguar- postrero. La hermosa mujer fué vencida. Arrastrada por la corriente penetró en el ancho circo
dando al amado.
de rocas, en el trágico abismo, en los dominios
········································································ asesinos de la hija del Océano.
El barq_uero dormía en proa, haciendo de las
Pedro, que vió llegar á Laura envuelta por las
manos co¡ín; la dama leía con profunda atención;
olas, no dudó. Despojándose de aquellas prenpor junto al remanso gruñía la marea.
Sin que los de la lancha pudieran advertirlo, das que podían estorbar sus acciones, saltó desde
sin intervención voluntaria, por manso empuje la roca y, peleando á brazazo limpio con el mar,

�haciendo c.ara á la corriente, llegó donde Laura,
de Laura esquivando sus invitaciones, provencidu, su1 defensa posible, giruba y regiruba jarse
cura~do .no encoutrarse con ella; huyéndola en
entre remulii,os siniestros.
para seguirla ocultamente y poseerla
-¡Auimu!-griló lJedro-. ¡Aquí estoy yo!. .. apanenc1.a
con los o¡os y llamarla suya con los labios cerraQuédese quieltt y no me estorbe.•
de par en par abierta.
Agar~ó por el sobaco á Laura, y con un solo dos y elvióalma
aquel amor, ella peuetró la grandeza
brazo libre, allo el pecho, arrogantes los ojos, deElla
aquel amor; ella supo, sin que el joven hapresentó batalla á la mar.
q~e por un minuto de amor correspondido
Fué homérica la lucha. El mar defendía su pre- blara,
el ¡oven todos los minutos que le restaban
sa; el hombre peleaba por arrancársela, cuerpo ádiera
vivir.
á cuerpo, ue poder á poder.
Lo
supo, lo. sabía.
Tan pronto desaparecía con Laura bajo un
Al
repetirse
mentalmente que lo sabía, las pumonte de espuma como reaparecía por un boque- pilas esmeralda
de Laura se clavaban en el este ru~idor ó topaba con las garras pétreas de pacio
como un interrogante.
un peuón pronto á destrozarles. Aquí les golpeaba una ola, allí olra los tapaba, otra más lejos
los alzaba en el aire para oejarles caer en concavidades sin fiu.
X
Y trus la ola con su pelea franca, el remolino
con. .su tra,cwnero pelear, la espiral de la hoya
-¿No comprende usted que es locura?
cog1e11dolus de _prunlu, u11iéu&lt;.10:;.e á eUu.s !:Jara
-Lo será; pero no hay razón que me quite de
hrur el.e ellos é irlos !rugando poco á poco línea realizarla.
á linea, hasta no dejar rastro.
'
-¿Acaso le ama usted?
Fué bárbara la pelea entre el hombre y el
-¡Amarle!. .. Bien sabe usted, Lucía, que mi
Océano. El hombre triunfó.
amor sólo á uno pertenece.
- Entonces ...
Con decisivo brazazo de titán ganó Pedro un
-No olvide que soy artista y que soy mujer.
rei:i:1anso y llegó con Laura hasta la playa de
gmJarros.
A la mujer la enorgullece ser tan noblemente queEn ella quedó Laura tendida.
rida. Quien satisfaC&lt;! nuestro orgullo, cerca de poSu cab~za se apoyaba en una rodilla de Pedro. seernos anda. A la artista... Todo en él predispoEste, pálido, ~horreante d.e agua, de sangre y de ne á la simpatía de una artista. Es bello y de
sudor, s011re1a con sonrisa triunfal· su mirar alma ensofiadora ... Los ensofiadores se encuentodo amores caía como un beso de l~z sobre el tran. El me ha dicho que soy para sus sueñ.os
rostn;¡ de la desmayada mujer.
trasunto de esa hija del mar habitadora de la
roca. Acaso desde la noche en que me aparecí
á sus ojos en el asiento poético de musgo, no
trasunto, la propia hija del mar vengo siendo
IX
para él. ¿Por qué no realizar el ensuei10 de ese
pebedora á !='.edro de la vida, Laura quiso pre- hombre? Una sola noche de amor concede la hija
del mar á sus queredorcs. Luego ...
miarle, couced1é11dole más amistosa intimidad
-La muerte.
haciéndole compuüero de sus excursiones, sen~
-Acaso. Pero una noche de amor, ¿ no puede
tándole á su mesa, pagándole con afecto sincero
la deuda que contrajo con él.
valer toda una vida? Llámeme usted loca, si
Conocía al joven de sobra para tratar de pa- quiere. El necesita esa noche de amor. Yo se
garle con presentes más ó menos valiosos. Uno la daré.
-¿Para qué?
le hizo en recuerdo material de su hazafia. El lo
-Para dársela. Para pagar mi deuda.
cogió temblando; más pálido estaba al recibirlo
que cuando la salvó.
-¿ Y si la contrae más grande aún?
Era un retrato aquel recuerdo.
-¡ Bah!. .. No se muere de un gran amor per.En e~ aparecía Laura vistiendo vaporosa tú- dido. De él y para él se vive. Aiíos hace que yo
mea gnega que descendía hasta sus pies desde estoy viviendo de un amor que perdí.
el arranque de los desnudos hombros· un artísti-¡ Loca, más que loca! Una noche de amor;
co ceñidor sujetaba contra la cintura la tela. Suel- ¿y después?
-¡ Después! ...
to el pelo, coronada de flores erguíase la divina
cabeza; sobre eJla se elevaban los brazos desnudos, sosteniendo una guirnalda con ros~s en
-Pedro-dijo Laura, inclinándose al oído del
capullo tejida; rosas adornaban su pecho; de joven- , á media noche esté usted en la roca de
rosas eran los brazaletes que rodeaban sus mu- la hija del mar.
ñ.ecas.
-Laura...
En el fondo de la fotografía se abocetaba el al- No pregunte. Irá usted.
-Iré;
tar de Venus. La diosa del Amor dormía en su
concha de nácar.
Al pie del retrato puso Laura esta dedicatoria:
«A su salvador. La hija del mar.»
XI
¡La hija del mar!. .. Abrazado á ella salió Pedro
de entre las olas. La salvó de la muerte abraI\oche sin luna fué, esclarecida por los astros
zándola y muerte fué el abrazo para él, muerte temblantes en la atmósfera. En el tranquilo mar
de amor.
apenas se movían las olas; cuchicheo amoroso
Amarla era ir.revocable destino, condena per- era su romper en la playa.
petua de Pedro. Amarla, guardando ahora más
Son.aban las doce cuando el joven llegó al anque nunca el triste secreto de su amor. Decirlo cho asiento natural que construye la roca.
antes fuera atrevimiento no más; decirlo ahora
Medio tendida en él encontrábase Laura.
fuera como presentar un recibo usurario, como
Un vestido azul pálido ceñía las líneas de su
pretender cobrar con réditos el precio de la exis- cuerpo; la cabellera de algas descendía sobre
tencia que salvó.
su nuca; tres vueltas de corales contorneaban
Nada, por consiguiente, dijo; hasta procuró ale- su garganta; dos perlas negras traía por pen-

dientes por adorno de sus ca.brllos ancha peincja. de curcy; sus ojos venles ~sta~an puestos
eii ef rnar; ,;u boca sonreía al silencw.
-Lauro....

--No hay que pronunciar ese nom~re; no es
.hora esta dr rralidncles. ~ledia noche de ensueño¡¡ es. Ensoñemos juntos. Yo soy
la hija del mar. Tú el amante que,
por amor de la hija del mar, desafía á la muerte. ¿Verdad que tú
me amas así? ¿Verdad que me
darías la existencia por un abrazo
mío? Desde la noche que me viste
Jo. solicitas con los ojos. Pidiéndolo con el temblor de tus dedos sobre la piel, me salvaste la vida.
l\leclia noche es de ensueilos. Va•
mm; á so,-1ar juntos.
Y f11é allí. bnjo el delo e.o;trellado, sobre In ro&lt;'a tapizada &lt;'Oíl
mus,ros, 111 ·nhueten1 1 a por las ul:'s
y por· la !)risa, donde la leyenda
se convirlió en renlídad; donde la
hija del mar ciñó con sus brazos
al hijo de los hombres; donde la
poética entrega se hizo carne de
amor.
Parpadeantes las estrellas, temblorosas de envidia contemplaron
la nupcia; el Océano la cantó; la
brisa recogió, para transportarlo
á los pies de Venus, el aliento de
los amadores; besos y voces de
ellos subían como incienso al espacio; los crujires sordos de las
rocéis eran suspiros de placer;
hasta el lecho de musgo llegaban
Jos gor¡eos con que en el encinar
trovaba el ruiseiior á su hembra,
guardadora del nido ................... .

Dobló Pedro la esquina y desembocó frente l\l
. ,palacio plaleresco.
. .
r
Ccrrauas halló sus ventanas y puertas. No era
est il 'n c·11st 11rn l&gt;re. ¿ Qué pouía ocurrir para tan
·absurdo re"lurdo'?
La mano temblorosa de Pedro se. aferró al

..·~HM. ·a.~.i~t~. ei ·¡;r;;;{é~~·-· ·E~· ~i

gusto. La leyenda debe seguir
hasta que la aurora noo traiga la
realidad. Jura que no hará.s por
seguirme, por mirRrme partir. Es
preciso que lo jures y lo hagas.
-Te lo juro, y lo haré.
-Adiós.
-Adiós ahora. ¿Y mafiana? ...
-¡Mañana!... Cuando quieras
ve mafia.na al solar de los Téllez.

~

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.

XII
~__,,_},¡;;~~
Más temprano que de costumbre- fué Pedro á casa de los TéHez mordisqueándose los laJJIOS para saborear los aldabón de bronce, cuando otra mano le de-bes~s que Laura puso en ellos. Rep~tidos iban tuvo.
á ser, jnnto á las ojivas esbeltas, b"a¡o las cua- · Pertene&lt;:ía· ella á don Urbano.
-No llames- dijo el comerciante...:.... Es inútil.
les triunfaba la corona ducal y campeaba el mote
El pájaro voló.
fanfarrón.
-¿Qué? ...
l\euliund se hizo en la media noche la leyenda
-Fuése como vino. Sin que ninguno lo _pende •la hija del mar, sobre. el amplísimo sil~ún
lapizado con musgos; real iba á hacerse la o, rtt sara. Peor aún que vino se fué. I;,legar la -y1mos.
leyenda, la de la caslellana hermosa y el pasa- malamente. Marchar no hubo qmenes la vieran.
jero trovador, en aquellas estancias donde flo• Ni que fuesen personajes de fantasía;
-Pero ¿ qué dice usted?... ¡ Expllquese, por
taba la sombra de diez siglos.
··
Laura, su Laura, porque ya era suya, porque Dios! ...
-Pues, hijo, que esta madrugada, sobre las
·suya sería siempre, le aguardaria en el camarín
gótico medio tendida sobre los paños árabes, tres y media, oyeron, los que lo oyeron1 ó l~s
fraído~ por un Téllez de la conquista de Granada. que dicen que lo oyeron, ¡ vete á averiguar.,
Acaso no eslaría allí; acaso, impaciente por et ¡ taf ! ¡ taf ! de los automóviles. Que el maverle le esperuría en 111 antecámara, entre las yordomo, ó Jo que sea, ha dejado en la fonda
férre;s armaduras, y las armas lucientes, y los una carla con las llaves de la finca para el pr~tapices rapiilados en J3reda por otro Téllez, com- pietario; y que todos se. han hecho noche, sm
decir «pásenlo ustedes bien"· Del mal en menos
paii.ero de Spínola:
' ·

�XI\"

que no dejaron picos á pagar. De la casa, aún
les -sobre un mes: de un billete que en el almacén me entregaron para cobrarme de una
cuenta, treinta y ocho pesetM &lt;:on seis céntimos.
- Pero ¿ habla usted de veras?
- ¡Ta, ta, ta!. .. Corno te lo digo. ¡Volaverunt!...
Pa mi que no eran cosa de este mundo.
Recostado contra la pared, clavándose las ufias
en las palmas nerviosas de las manos, oía Pedro
al oornerciante.
-Sombras eran-grufió éste.
-¡ Sombras !...-repitió Pedro-. ¡Sombras!
¿ Dónde hallarlas? ...

I

,,
,

~

fI

la entrante donde ondularon sus caderas. En esta
saliente del musgo apoyó su cabeza.; por esa
arista se destrenzaron sus cabellos ...
Todo fué allí, y ya nada era; nada podría
nunca ser.
Mujer de leyenda, criatura real, hija del mar
ó de los hombres, Laura desaparecía para siempre. Poco importaba que desapareciese bajo las
olas ó que se perdiera en el mundo.
Lo cierto es que ya no volvería.. Abrazo asesino
fué el suyo. Corno el de la hija del mar, traía la
muerte aparejada. Gozado una vez ó gozarlo
siempre ó morir. Ser arrastrado al fondo de las
aguas ó al abismo de la separación ; ¿ qué más

,,.
•

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,·.

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.

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j/".
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--~---.
~

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.,,....,.,

. ..

-¡ Sí es buena comisión! ¿Dónde encontrar
seres del otro mundo? Habría que buscarlos allí.
-Cierto-murmuró el joven.
Y añadió, separándose de don Urbano:
-Si ese es su mundo, no tardaré mucho en
encontrarla.
XIII

Dejó llegar la media noche.
Noche era tambien estrellada, de mar tranquilo, de aire suave, de poética soledad.
Pedro abandonó cautelosamente su &lt;:aSuca y
echó á andar, con los pies descalzos, por la roca
lapizada con musgos.
Llegó frente al sillón de piedra y tomó asiento
en él, recorriéndolo con las manos, tanteando con
sus dedos los sitios ocupados por ella en la media noche anterior. Los dedos se crispaban dolorosamente en el reborde donde apoyó su nuca,
en el hoyo donde descansaron sus hombros, en

.

daba? Peores monstruos que los pulpos gigantes
y las formidables arafl.otas eran desengafio y
ausencia. Aquéllos sorben la sangre y pulverizan los huesos; éstos machacan la esperanza
y tragan la dicha.. Muerte J!Or muerte, es más
generosa la que brinda Ia hija del mar.
Pedro no vaciló. Tranquilo, sonriente, murmurando el nombre de Laura, llegó á la punta c1e
la roca y se dejó caer silendoso, sin un gesto, sin
una voz.
Pero si no su voz, otra voz vibró en el aire
con angustia:
-t Pedro!. .. ¿Qué haces? ... ¡Pedro!-gritaba
aquella voz.
-Era la madre. Oyó salir á su hijo, y temerosa, por presentimiento invencible, le siguió,
le observó, le vió cuando se lanzaba al Océano,
con cruzamiento suicida de brazos.
- ¡ Adiós, madre!... ¡ Adiós !-dijo Pedro.
-¡ Adiós, no! ...-respondió la mujer-. ¿ Quieres irte solo? ... ¡ No le irás! ... Soy buena nadadora, Pedro. ¡ O te salvo ó me voy contigo!. ..

Yo-dijo C'l viejo nrn,..slro dP_ la csrueln al:
cleana -podía morir; 1wro 11&lt;,• po&lt;ha de¡ar qu~ m1
buena madre muriese. Porque ella no muriera,
\'ÍVÍ.

- ,\hí tiene usted mi hi,doria afia&lt;hú-. Ese
rs mi idilio; el idilio ele aquel Pedrin, hoy ~arslro
de escuela, humilde e11,;ci11dor &lt;I•• rn:irmenllos

rrbrhle.-;. :\'ada ,¡uecln de cntonees. 1ligo mnl.
Queda rsto.
.
.
Sus nrn11os tc1nblorosas &lt;1bneron un rn¡ón del
armar:o, y pu::;if'roll fr-cnle á mis oj?:-- el _retrato
de 1111a mujPr r&lt;irornt1la &lt;11• flores. eu¡oye&lt;'ldn. eon
perlas ,. corales.
- Esia &lt;'S la hija ele! mur-murmuró n,n voz
dulce el anciano.
Aún huho e11 sIIs 1,j, s 11:1 ru~·o clr pasiún: nún
ruveron sus miradas Robre el retralo, como un
beso de luz...

�t

~~~€-t_C_u_c_n_t_o_S_¡manal
~

fl Cuento ·Semanal

30 céntimos

REVISTA ILUSTRADA

Redacción

Administración, Fuenc arral. 90.
NÚMEROS

,.• Jacinto Octavio Picón: Dumcanto.
a.• Jacinto Benavente: La sonrisa de GiocQt1dti,
3.• Cregorio '.\l artínez Sierra: Aventura,
4.• E&lt;luanlo Zamacois: La cita.
5. • Salvador Rueda: la guit,Jrra.
6. • Antonio Z.ozaya: La maldita culpa,
7.• Emilia Parrfo Bazáo: C,uia uno ...
8! Joaquin Dicen ta: Una ktra de cambi'o.
9: Velipe Trigo: Reveúulor«-4.
to, José f-"rancés: El alma via era.
1 1. E,luarclo :i.t arquina: La carm,ana.
r2. Juan Pére ~ Zt'tñiga: La Soltdad thl campo.
l J, Petlro de: k~µi&lt;le: Dtl RaJtro á Maravillas.
14., Manuel Rueno: Gu,♦lkrmo tl aja.nOn,u:lo.
15. Manut:I Linares Rivas: La esj&gt;uma tlelcltampagne.
16. Pedro :\lata: Ni amor ni arte.
t¡. Amado Nervo: Un sue,ú,,
18. Alcjancl ro Sawa: Historia tú una reü1n.
19. F. \'ilJacsµesa: El miLtgro d, las rouu.
20. S. y J. Álvarez Quintero: La 11u:dredta,
21. Sinesio Delgado: El.fin de una 4rnula.
23. E. Ramírez-Ángel: Dt corazón en corazón,
23. A. Larrubiera: La conqr,úta dtl iándtilo
24-. Mauricio López-Roberts: LaJ Trt, Rriua.s,
25. C.:010 10 bine: El tuoro del CtUtil/.o
26. F. Serrano de la Pedrosa: ;Por malas.
27. Pablo Parellada: Pom)a, d, a/nin.
28. Ramón Pérez de Ayala: Artemisa.
29. i1anuel Ugarte: La leyem/.,_, tÜlgauclt.o.
30. Mariano Vallejo: D11,dajagada.
3 1, Arturo Reyes: La Moruchita.
3:i. Ángel Guerra: Al «j'allo».
33, Rafael Leyda: Sanüficará.s lasfiestas,
34. Cristóbal de Castro: Luna, Lunera.•.
35. R icar&lt;lo J. Catarineu: Alma.1 errantes.
30. Francisco F. Villegas (Zeda): Conftswn.
37. Clandio Frollo: Cómo murió Arriag-a.
38. Antonio Palomero: Don Claud·io.
39. Pum pe yo Gener: (Jltünos momentos de Mi"gutl Servet,
40. Carlos Luis de Cuenca: Lo que ,on la, cosas.
4 1, J. López Pinillos: Frente al mar.
4:i. Blanca de los Rios: Las hijas de do11. Juan.
43. Julio Camba: El destierro.
44. ~ligue] Sawa: La 1.Wuiú&amp;a.
45. Luis Bello: El &amp;oruón de jesús.
46. J. l-'errándiz: El «Die.s irtu• de Sa11 Hubtrto.
47. A. R. Bonnat: Un ltomDre uri'o.
48. Alberto lns(1a: La.rs11UJrita.1.
49 J. M! Salaverría: El litera.to.
50. Apeles ~les tres: La es¡ada.
5r. 81:.tnro-Belmonte: La ciencia tkl dolor,
52. Rafael Salillas: Quiero str santo.
53. NúM.ERO-ALldANAQU1': Del &amp;ami1101 por Joaquín Dicenta.
Precio: so &amp;lntimo.r.
54. Manuel Linares Rivas: Un fitl amador ...
55. Antonio Zozaya: CJm&lt;,, deli11que1' loJ vit¡O.r.
56. Eduardo Marquina: «La Muutra».
57. Arturo Gómez-Lobo: La senda estiril.
58 Sinesio L&gt;clgado: Esjiritu ;uro.
59. Pedro de Répide: El solar d, la /Jokra.
60. Eduardo Zamacois: El Collar.
61. J. P'rancés: Mi11ttrM las horas duermen.
63, Gabriel )tiró: tVómada.
63, Ramóo A. Urbaof&gt;: El óaróero del u.sla.
64. Pascual Santacruz: Nabina obliga.
65. José M. • M atheu: lln 6onito negocio.
66. Leonardo Sherif: los &amp;Ntrno.r d e la luna.
67. Francisco~-. Villegas (Zeda): Lajáórita.
68. Blanca de los Ríos: Madrid goyesco.
69. l'elipo Sassone: Vimd, la .,;da.
70 y 7 1. Benito Pérez Galdós: G1rona.
72. Jacinto Octavio Picón: /Uvnles.
73. G . Martínez Sierra: To,.,-1 tú marfit.
74. A. Hcrnárirlc.z-Catá: Elj1eado original.
75. A r tim,Reyes: El Niño de los Cair,lts.
76. F . Garcia-Sancbiz: Hútoria romántica.
77 . Felipe Trigo: El gran simjáli&amp;o.
78. Ramón M. Tenreiro: Eml&gt;ru1amz't,ito.
79 Cristóbal de Castro: Las insadaólu.
So. Joaquín Diccnta: La gaMnia.
8 1, C..olombine: Snidcro.rtU vida.
82. SaJvacior Ruerla: El ;oema de lo.r ojo.t.
83. J osé Santos Chocano: La cruzy ti sol.
84, Claudio Frollo: Las cuairo m ujeru.

-.-

MADRID

PUBL [ OADOS
Ecluardo ~íarquina: Conula sinitura ...
~Jau ricio López•Roberts: En la cu,,rt,, pr,ma.
A. Zozaya: La pririu~ita de Pan;, Afie/ .
Peri ro &lt;le R pi&lt;le: ,Voclu perdida.
~lanud Ugarte: La sombrad" la ffuulr,.
P echo )lata: Cuesta aóaio.
F. Serrano cie la Perlrosa: El «.Em¡,u,wri,.
J oaquín l&gt;i..:enta: G,,ler11a.
93. J . Be na vente: Nuevo coloquio de l&lt;H perroJ.
94. A . '.\lartínez Olmedilla: Por dJnde vine /,, dicka.
95. Conclcsa &lt;le Par&lt;lo Bazán: Atlnuü la 11e-rdad.
96. J . Ortiz de Pinerlo: La didta lmmitde.
97. Erluar&lt;lo Zamacois: E . }rtralltico.
98, Felipe Trigo: L,i.s Pos,td,u del Amor.
99. J, :\l.• S;i. la verría: Ahwdo su6terrá1ttO,
100. A. llu111.:ilc1.-Blanco: U,i amor de provi,lf.·tll
101. J . Lóµez Pinillos: Lo, ettemi'gos.
10:i. Antonio Zuzaya: La baln fría.
103. Con&lt;tcs.a &lt;le Parrlo Bazán: Btklbú.
104. Juan Pérez Z1H1iga: El cocodrilo az"l .
105, )lanncl llueno: El b,!Q,, dt Aquik.r.
1o6. Enrique López Alarcón: la Cruz tul C,triiw
107, J. Téllcz y Lóµci: A-/Jitu admiral,i'tis.
108. R. Urhano: La .Vrmta Fe.
109. F. f-''lores García: El P,u/rino.
1 10. G. )1 artíncz Sjerra: Egloga.
u 1. Felipe Trigo: /..,,,n irrt;ara/Jk.
1 n. J. J. 1,orente: Futros dt la car,,e.
11 3. J. Bcoavente: A 11er que haet u.n lromhre
1 q . Cijes r\µaricio: la Veugan::a.
11 5. F. Periquct: Exlmu.st.t,;.
t ro. Lópcz &lt;le l laro: Vu g ,iridad.
t r7. Cristóbal &lt;le. Castro: IJ11 honitay laje11,..
118. Eugenio Sellés: En:meilos de muñecas.
r tQ, Luis Calµ1.:na: lj,, mil,1.gro del Arte..
120. Pcrlro :\lata: La Cel ,¿., fk Alo,lJo Quijm,o.
121. R. rlcl \'alle-lncláo: ll1ta tertulia de antllJlo.
1 23, José ;\I_. ;\l;i.thcu: E11trttloroy/asa11grt.
123. A lbcrto Insi'1a: C,imo cambia tl amor.
12,4.. Pedro G. '.\lagro: Hid,:lgJfi,, morisca.
125. R icarclo 1~eón: Amor d, carid,,d.
1 20. F. Serrano tJ~ la Perlrosa: la broma.
127. Emilio Carrére: Hl dolor dt llegar.
128. Etfuar&lt;to )larquina: Re.to dtoro.
1 2 0 . Guillermo Hcrnánrl z '.\lir: Peda::o.r dtvida.
130. José Francos Ro•lríguez: La ltora íe/iz.
131. Eugenio Noel: A 1ma de ,anta,
r 31. L uis de Tapia: rlsl en la Titrra...
t 33, Juan A . Ca \.'estany: La Ni,&amp;a de lo.r ruble.s.
134. L uis Antón rlel 0lmet: Por qui soy un óolw,do.
r35. E. '.\lenénilez y Pclavo: El 1lfolt.
l Jb, Bcrnar&lt;lo Herrero Oé:hoa: la esfingt de lrt'tW.
137. L uis l-l ui&lt;lobro: C,irucko.
138. Feilerico Urrecha: F.l sm'cidio de Regúle:i.
13q, J . Puus y Pagés: El l,nmhrt bueno.
140, Alfonso Ca reía rlcl Busto: Su:Ao de l,og-ar.
141 . Benigno \'arela: /,a frrrorista.
141, Anrlrés González~ Rlanco: El cmtigo.
143. Francisco \'illacspesa: El último Ahtkrramán.
q.4, E. Cómcz Carrillo: .Vue.,;tra Seiú,ra de los Oios Verda.
q ,;, ft. Fale;:ro ;\larquina: ,'ard Avis.
I 46 Felipe l'rigo: A JotÚJ lwttor.
147. Ramón Pérez &lt;le .-\yala: Seutinwital Club.
1-48. C'armen rle Burgos ( ('olombine): E11 la g,urrti.
149. Rafael Lóp'-'Z rle Ha.ro: /)1J raio t'1l la Ribtra.
15u. Eciuarrlo .\l arquina: Rosudesn.11cre.
r51 . l\Jartiocz Cuenca: Sema1ta de PaJ"i1í1t.
15~. Concepción Gimcno rlc Flaquer: Una Eva moderna.
153. Alber to lnsl,a: El crimen dt la calledt...
154-. Carlos Feruán&lt;lcz Shaw: El Poema dt Carat:ol.
155. Luis Cánuvas: El obsiticuL,,
156. Sofía Casanova: La pri,icesa del amor ltermo.ru.
157. ~l igue) Ramos Carrión. La reina de lo, ft1ag4J,"ru.
158. ~alvarlor Ruerla: El poema d la 1111~/tr.
1 5Q. Peitru ite Répicie: U,i aeenu, dt vie.-a s.
1óo. l&gt;oriu ite Gádex: Por el camillo tk lastollúrtas...
161. Arturo Reyes: /Je mi 11fmi1ir.
161. Vicente Almcla: La smda triste.
163. J•laquío Bel&lt;la: Utt bailtdetr,y·u.
164. &lt;"arios Miranda: Mi 11iiia.
165. Benigno V arela: Re'ám; igos de ml v ida.
166. Antonio ~I. Viérgol: La tragedi, p11líti'ca.
16 7. Felipe Sassone: En carne vi!Ja .
85.
86.
87.
88.
89.
go.
91.
93.

11.A. ~ECONQUIST.A
P OR

==------====

ANTONIO DE HOYOS Y VIHEHT
.. Ilustraciones de SANTAWA BO.RILLA

�</text>
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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752431&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>El Cuento Semanal, 1910, Año 4, No 168,  Marzo 18</text>
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                <text>Zamacois, Eduardo, 1873-1971, Fundador</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Imprenta de José Blass y Cía </text>
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                <text>Dicenta, Joaquín, 1862-1917, Colaborador</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Asombra y ayuda</name>
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        <name>Joaquín Dicenta</name>
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        <name>Libros y revistas</name>
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        <name>Novela El Idilio de Pedrín</name>
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                    <text>t

~~~€-t_C_u_c_n_t_o_S_¡manal
~

fl Cuento ·Semanal

30 céntimos

REVISTA ILUSTRADA

Redacción

Administración, Fuenc arral. 90.
NÚMEROS

,.• Jacinto Octavio Picón: Dumcanto.
a.• Jacinto Benavente: La sonrisa de GiocQt1dti,
3.• Cregorio '.\l artínez Sierra: Aventura,
4.• E&lt;luanlo Zamacois: La cita.
5. • Salvador Rueda: la guit,Jrra.
6. • Antonio Z.ozaya: La maldita culpa,
7.• Emilia Parrfo Bazáo: C,uia uno ...
8! Joaquin Dicen ta: Una ktra de cambi'o.
9: Velipe Trigo: Reveúulor«-4.
to, José f-"rancés: El alma via era.
1 1. E,luarclo :i.t arquina: La carm,ana.
r2. Juan Pére ~ Zt'tñiga: La Soltdad thl campo.
l J, Petlro de: k~µi&lt;le: Dtl RaJtro á Maravillas.
14., Manuel Rueno: Gu,♦lkrmo tl aja.nOn,u:lo.
15. Manut:I Linares Rivas: La esj&gt;uma tlelcltampagne.
16. Pedro :\lata: Ni amor ni arte.
t¡. Amado Nervo: Un sue,ú,,
18. Alcjancl ro Sawa: Historia tú una reü1n.
19. F. \'ilJacsµesa: El miLtgro d, las rouu.
20. S. y J. Álvarez Quintero: La 11u:dredta,
21. Sinesio Delgado: El.fin de una 4rnula.
23. E. Ramírez-Ángel: Dt corazón en corazón,
23. A. Larrubiera: La conqr,úta dtl iándtilo
24-. Mauricio López-Roberts: LaJ Trt, Rriua.s,
25. C.:010 10 bine: El tuoro del CtUtil/.o
26. F. Serrano de la Pedrosa: ;Por malas.
27. Pablo Parellada: Pom)a, d, a/nin.
28. Ramón Pérez de Ayala: Artemisa.
29. i1anuel Ugarte: La leyem/.,_, tÜlgauclt.o.
30. Mariano Vallejo: D11,dajagada.
3 1, Arturo Reyes: La Moruchita.
3:i. Ángel Guerra: Al «j'allo».
33, Rafael Leyda: Sanüficará.s lasfiestas,
34. Cristóbal de Castro: Luna, Lunera.•.
35. R icar&lt;lo J. Catarineu: Alma.1 errantes.
30. Francisco F. Villegas (Zeda): Conftswn.
37. Clandio Frollo: Cómo murió Arriag-a.
38. Antonio Palomero: Don Claud·io.
39. Pum pe yo Gener: (Jltünos momentos de Mi"gutl Servet,
40. Carlos Luis de Cuenca: Lo que ,on la, cosas.
4 1, J. López Pinillos: Frente al mar.
4:i. Blanca de los Rios: Las hijas de do11. Juan.
43. Julio Camba: El destierro.
44. ~ligue] Sawa: La 1.Wuiú&amp;a.
45. Luis Bello: El &amp;oruón de jesús.
46. J. l-'errándiz: El «Die.s irtu• de Sa11 Hubtrto.
47. A. R. Bonnat: Un ltomDre uri'o.
48. Alberto lns(1a: La.rs11UJrita.1.
49 J. M! Salaverría: El litera.to.
50. Apeles ~les tres: La es¡ada.
5r. 81:.tnro-Belmonte: La ciencia tkl dolor,
52. Rafael Salillas: Quiero str santo.
53. NúM.ERO-ALldANAQU1': Del &amp;ami1101 por Joaquín Dicenta.
Precio: so &amp;lntimo.r.
54. Manuel Linares Rivas: Un fitl amador ...
55. Antonio Zozaya: CJm&lt;,, deli11que1' loJ vit¡O.r.
56. Eduardo Marquina: «La Muutra».
57. Arturo Gómez-Lobo: La senda estiril.
58 Sinesio L&gt;clgado: Esjiritu ;uro.
59. Pedro de Répide: El solar d, la /Jokra.
60. Eduardo Zamacois: El Collar.
61. J. P'rancés: Mi11ttrM las horas duermen.
63, Gabriel )tiró: tVómada.
63, Ramóo A. Urbaof&gt;: El óaróero del u.sla.
64. Pascual Santacruz: Nabina obliga.
65. José M. • M atheu: lln 6onito negocio.
66. Leonardo Sherif: los &amp;Ntrno.r d e la luna.
67. Francisco~-. Villegas (Zeda): Lajáórita.
68. Blanca de los Ríos: Madrid goyesco.
69. l'elipo Sassone: Vimd, la .,;da.
70 y 7 1. Benito Pérez Galdós: G1rona.
72. Jacinto Octavio Picón: /Uvnles.
73. G . Martínez Sierra: To,.,-1 tú marfit.
74. A. Hcrnárirlc.z-Catá: Elj1eado original.
75. A r tim,Reyes: El Niño de los Cair,lts.
76. F . Garcia-Sancbiz: Hútoria romántica.
77 . Felipe Trigo: El gran simjáli&amp;o.
78. Ramón M. Tenreiro: Eml&gt;ru1amz't,ito.
79 Cristóbal de Castro: Las insadaólu.
So. Joaquín Diccnta: La gaMnia.
8 1, C..olombine: Snidcro.rtU vida.
82. SaJvacior Ruerla: El ;oema de lo.r ojo.t.
83. J osé Santos Chocano: La cruzy ti sol.
84, Claudio Frollo: Las cuairo m ujeru.

-.-

MADRID

PUBL [ OADOS
Ecluardo ~íarquina: Conula sinitura ...
~Jau ricio López•Roberts: En la cu,,rt,, pr,ma.
A. Zozaya: La pririu~ita de Pan;, Afie/ .
Peri ro &lt;le R pi&lt;le: ,Voclu perdida.
~lanud Ugarte: La sombrad" la ffuulr,.
P echo )lata: Cuesta aóaio.
F. Serrano cie la Perlrosa: El «.Em¡,u,wri,.
J oaquín l&gt;i..:enta: G,,ler11a.
93. J . Be na vente: Nuevo coloquio de l&lt;H perroJ.
94. A . '.\lartínez Olmedilla: Por dJnde vine /,, dicka.
95. Conclcsa &lt;le Par&lt;lo Bazán: Atlnuü la 11e-rdad.
96. J . Ortiz de Pinerlo: La didta lmmitde.
97. Erluar&lt;lo Zamacois: E . }rtralltico.
98, Felipe Trigo: L,i.s Pos,td,u del Amor.
99. J, :\l.• S;i. la verría: Ahwdo su6terrá1ttO,
100. A. llu111.:ilc1.-Blanco: U,i amor de provi,lf.·tll
101. J . Lóµez Pinillos: Lo, ettemi'gos.
10:i. Antonio Zuzaya: La baln fría.
103. Con&lt;tcs.a &lt;le Parrlo Bazán: Btklbú.
104. Juan Pérez Z1H1iga: El cocodrilo az"l .
105, )lanncl llueno: El b,!Q,, dt Aquik.r.
1o6. Enrique López Alarcón: la Cruz tul C,triiw
107, J. Téllcz y Lóµci: A-/Jitu admiral,i'tis.
108. R. Urhano: La .Vrmta Fe.
109. F. f-''lores García: El P,u/rino.
1 10. G. )1 artíncz Sjerra: Egloga.
u 1. Felipe Trigo: /..,,,n irrt;ara/Jk.
1 n. J. J. 1,orente: Futros dt la car,,e.
11 3. J. Bcoavente: A 11er que haet u.n lromhre
1 q . Cijes r\µaricio: la Veugan::a.
11 5. F. Periquct: Exlmu.st.t,;.
t ro. Lópcz &lt;le l laro: Vu g ,iridad.
t r7. Cristóbal &lt;le. Castro: IJ11 honitay laje11,..
118. Eugenio Sellés: En:meilos de muñecas.
r tQ, Luis Calµ1.:na: lj,, mil,1.gro del Arte..
120. Pcrlro :\lata: La Cel ,¿., fk Alo,lJo Quijm,o.
121. R. rlcl \'alle-lncláo: ll1ta tertulia de antllJlo.
1 23, José ;\I_. ;\l;i.thcu: E11trttloroy/asa11grt.
123. A lbcrto Insi'1a: C,imo cambia tl amor.
12,4.. Pedro G. '.\lagro: Hid,:lgJfi,, morisca.
125. R icarclo 1~eón: Amor d, carid,,d.
1 20. F. Serrano tJ~ la Perlrosa: la broma.
127. Emilio Carrére: Hl dolor dt llegar.
128. Etfuar&lt;to )larquina: Re.to dtoro.
1 2 0 . Guillermo Hcrnánrl z '.\lir: Peda::o.r dtvida.
130. José Francos Ro•lríguez: La ltora íe/iz.
131. Eugenio Noel: A 1ma de ,anta,
r 31. L uis de Tapia: rlsl en la Titrra...
t 33, Juan A . Ca \.'estany: La Ni,&amp;a de lo.r ruble.s.
134. L uis Antón rlel 0lmet: Por qui soy un óolw,do.
r35. E. '.\lenénilez y Pclavo: El 1lfolt.
l Jb, Bcrnar&lt;lo Herrero Oé:hoa: la esfingt de lrt'tW.
137. L uis l-l ui&lt;lobro: C,irucko.
138. Feilerico Urrecha: F.l sm'cidio de Regúle:i.
13q, J . Puus y Pagés: El l,nmhrt bueno.
140, Alfonso Ca reía rlcl Busto: Su:Ao de l,og-ar.
141 . Benigno \'arela: /,a frrrorista.
141, Anrlrés González~ Rlanco: El cmtigo.
143. Francisco \'illacspesa: El último Ahtkrramán.
q.4, E. Cómcz Carrillo: .Vue.,;tra Seiú,ra de los Oios Verda.
q ,;, ft. Fale;:ro ;\larquina: ,'ard Avis.
I 46 Felipe l'rigo: A JotÚJ lwttor.
147. Ramón Pérez &lt;le .-\yala: Seutinwital Club.
1-48. C'armen rle Burgos ( ('olombine): E11 la g,urrti.
149. Rafael Lóp'-'Z rle Ha.ro: /)1J raio t'1l la Ribtra.
15u. Eciuarrlo .\l arquina: Rosudesn.11cre.
r51 . l\Jartiocz Cuenca: Sema1ta de PaJ"i1í1t.
15~. Concepción Gimcno rlc Flaquer: Una Eva moderna.
153. Alber to lnsl,a: El crimen dt la calledt...
154-. Carlos Feruán&lt;lcz Shaw: El Poema dt Carat:ol.
155. Luis Cánuvas: El obsiticuL,,
156. Sofía Casanova: La pri,icesa del amor ltermo.ru.
157. ~l igue) Ramos Carrión. La reina de lo, ft1ag4J,"ru.
158. ~alvarlor Ruerla: El poema d la 1111~/tr.
1 5Q. Peitru ite Répicie: U,i aeenu, dt vie.-a s.
1óo. l&gt;oriu ite Gádex: Por el camillo tk lastollúrtas...
161. Arturo Reyes: /Je mi 11fmi1ir.
161. Vicente Almcla: La smda triste.
163. J•laquío Bel&lt;la: Utt bailtdetr,y·u.
164. &lt;"arios Miranda: Mi 11iiia.
165. Benigno V arela: Re'ám; igos de ml v ida.
166. Antonio ~I. Viérgol: La tragedi, p11líti'ca.
16 7. Felipe Sassone: En carne vi!Ja .
85.
86.
87.
88.
89.
go.
91.
93.

11.A. ~ECONQUIST.A
P OR

==------====

ANTONIO DE HOYOS Y VIHEHT
.. Ilustraciones de SANTAWA BO.RILLA

�El Cuento ·Semanal
SE PUBLICA LOS VIERNES
22~

or1c·1HAS:

Fuencarral, núm. 90.--HADRID

480 IV.-29 de Abril de 1910.-HUH. 11l
PRECIOS DE SUSCRIPCION

Madrid y provincias: Trimestre, 3,50 pesetas.
Semestre, 6,50 pesetas. Año, 12. Extranjero: Semestre
10 pesetas. Año, 18.
A.nuncios á precios convencionales.

Número sud to:

Apa rtado de Correos 409.

LIBROS Y REVISTAS

aO

céntí mos.

clil','!'lo~ el-• fülogrufíus t,omadas en distintos
¡i11111;,; d:PI ,rnr ; l'l pre{;ioso mapa á cualro tintas,
lllnpa de gmll tumaiío y que marca con trazos

su11

. España en Marruecos, crónica de la guerra del encarnados las posiciones conquistadas por nuesRif, por Augusto Riera, publicada por la Casa
1rns !ropas y la zona de influencia de España,
edilorial Maucci.-Es la obra «Espaüa en Ma- contribuyen en gran manera á dar á la obra imrruecos., una rela.oión &lt;.:ompl-cla y delallada de 1&gt;.1r.l unti t1 ~- tmie1:itlatl y ú recomendarla á cuanlas ·opcraciorn:is mililares realizadas por el cjértos la desconoc.en todavía..
r-ilo español en las inhospitalarias playas y monEl último héroe , nwravjllosa novela del portañas del Rif desde primeros de Julio á últimos
n~Ltir, esaitu pol' Hoque ele Santillana.-Es el
de '.'\oviembrn de 1909. Con.liene dalos exactos de :n·in1er lihro d,• 1111 aulor inédito, que tiene ya la
las fuerzas que entraron en ~mpaña; enumera nuiL'sl1·ía de los t•xperimentados en numerosas
y relata una por una las principales funciones ubrus, r 1rue ú ello une un gran caudal de cultura
ele guerra, detallando lodos los episodios no- 1·ienlífin1 muder-nu. Es un libro de imaginación
tables de esos coro bates encarnizados; da las y üt: peusurnicnlo; Ju Lflh' ú la primera atañe n os
,·iíras de los e;ombalienles muertos y h,"ridu.s:
tHniln cun su va r ieclad pintoresca, y lo que á
explica, con toda claridad los avances sucesivos
la sPguudu IH,s alfoclrina, por cuanto el autor
.de nuestras tropas, las posiciones ocupadas desupor!a ú m,whos problemas canden.les su obra
pués de lucha más ó menos encarnizada; analiper;c:.unnl, intensa ~- clara. No dudamos de que
za la composición y fue,rza de los contingentes
Hoque de Sanlillana conquistará desde .el primer
rifeüos que desde el principio de la carnpafla i;c
momento un pue,sto honroso en ia literatura
opusieron á l a marcha de nuestras tropas; despatria.
cribe la topografía d,e las comarcas donde operaEst" libro, primorosamente editado por la
ren los soldados ~~spaiíolcs, y evidencia la impo.rlibrería d' F. llellrán, Principe, 16, Madrid, forlancia que han tenido las operaciones realizadas.
11 Rt un volumen en 8. 0 e;on artística cubierta.
Aparccen en 11Espafia en :\Iarruecos", con todo
el relieve necesario, no solamente las figuras de
COLECCIONES ENCUADERNADAS
los general ~s, jefes y oficiales, sino también las
ele los soldados y clases que más se distinguieron en el curso de la campal1a. Así como lodos
L11-s colecciones de lo.s años 1907, 1908 y 1909,
Jior-0n su sangre con igual impetuosa generosielegantemente euc uadernadas en c uero, con indad, movidos de su amor á la patria, así también &lt;:ru:staci011es de oro y en relieve, compt.esta cada
y por igual son dignos de recordación y loa por u11u &lt;le dos Lomos, se venden al precio de
sus altos hechos. A causa de muchos de estos
25 pesetas para Madrid y provincias
36
•
para el extranjero
episodios sangrientos y heroicos, narrados con
ameno estilo, resulta la obra de ag·radabilíma
lectura. Es la única completa publicada ha.sla
ahora, pu-es no falÍa en ella uno solo de los daSe adm iten administr aciones de fincas,
1.os qu,c pueckm interesar ú. los lector.es de todas
las clases sociales, y contiene una abundancia consignaciones y t oda clase de encargos
tle dclallc.s desconocida en tal clase de obras.
á comisión. Inmejorables r eferencias.
Por lo mismo, no solamente es «Espafla rn
~farruocos» un libro de amena é inter.esanlc lcx-- Dirigirse á esta Administración
lura para toda clase de personas, sino obra de
A LOS COLECCIONISTAS
.consulta que forzosamente ha de figurar en las
b1bliol,ecas d,e los hombres instruídos, y rnuy
espccialmcnt,e en las de cuantos se dedican ú los
estudios históricos, geográficos ó políticos.
En esta Administración y en las principales librerlas
y l,ioscos de toda Espalla, se venden ejemplares de
La 'ilustración abundante, escogida y rigurosatodos los n úmeros publicados por EL CUENTO SEmente precisa, pues la mayoría de los grabudos
MANAL al precio de 30 céntimos ejemplar.

ANTONIO DE HOYOS Y VINE NT

El Cuento Semanal

PAR A MA NI LA

El Cuento Semanal

LA RECONQUISTA
A

Jacinto Benavente

Una novela es un espejo
que paseamos á lo larg o de un camino.

STENOHAL

I

-Ya an tes de casarse era una perdida.
- ¡ P ues huy que confesar que ha sido cur,seeuenlc !-subrayó irónica la voz chillona de Fernando :tl!endaro, el provincianilJo aquel, menudo
y vivaracho, con vistas á la política y a l periodismo, que od[ándoloo y riéndose de ellos en el
fondo de su buen sentido {no carecía de inteligencia), se pirraba por alternar y codearse con
los figuron.es de la elegancia. Era. listo, con, un
talento á que, mejor Ql)e genial , cuadr aría el

a&lt;ljelivo de práctico; sabía hacer su cam ino, unas
veces por los tejados, otras por los suelos, casi
nunca por ter reno rotulado, pero subiendo sietn- ·
pre ; espíritu fino, observador, sorprendía in.me-'
diatamente el lado ridículo de las cosas, '.Y la
sátira, cruel, disecadora, acudía pujante á sus
labios y batallaba con el sentido práctico, que le
aconsejaba no hacerse enemigos; de esta épica·
lucha n acían á: veces chistes feroces de antropófago-habla Lulú Acebeda-, que alzaban roflcha.s. A nte el último, el grupo entero rió. ·
Formaban la peña dos cronistas de sálóries,

�ue los de segunda ftla, postreros admiradores
del ingenio, desgail·e y donosura de la condesa
viuda de la Campanada; Ju lito Calabres, que
harto de aguantar á la embajadora del Turquestán se había sentado allí para dedicar un rato
á la disección y otro á la historia antigua, y la
dama que, gorda formidable, con no sé qué apariencia, bajo los terciopelos del traje y la magia
de las preseas (quinientas mil pesetas de perlas
y trescientas cincuenta mil de brillantes), de
ídolo indostánico, se entregaba, con la crueldad
insaciable de tales deidades, á la noble é higiénica tarea de despellejar á las gentes que pasaban al alcance de sus cansadas pupilas, en otros
tiempos los más bellos zafiroo de ·su colección.
Era una especie de dios Siva, sin rabo, y vestido de terciopelo chiftone malva, con corona
condal.
Después del comentario de Mendaro, los otros
prepararon su mejor carcajada para ovacionar el
chiste que, seguramente, se le ocurriría á la
dama; pero á la dama no se le ocurrió nada, ó,
mejor dicho, sí, se le ocurrió que había dejado
encendida, al salir, la luz del gabinete, y que de
fijo á su doncella se le olvidaría apagar, y se
estaría gastando un disparate. Y quedó inmóvil,
la cabeza menuda, una cabeza clásica de diana
cazadora, que debió ser bellísima, y que ahora,
estropeada por loo afios, tenía esa ruinosa imperfección de los mármoles hallados en Pompeya,
inclinada sobre el cuerpo, atacado de elefantiasis,
y ,en toda su persona no sé qué cansando triste
de mujer que ha vivido mucho.
Mientras los del grupo comentaban, la presunta víctima, Sofía Roldán, duquesa de la Florida, seguía su paseo triunfal del brazo de Jaime
Alcázar. Ella, rubia, alta y frondosa como una
ninfa de Rubens--una ninfa de Rubens vestida
por Worth y enjoyada por Cartier-, arrastrando con majestad d&lt;' reina la enorme cola de crespón mirto, enguirnaldada de glidnias, y luciendo la nacarada maravilla del escale estelado de
colosales esmeraldas, oompafieras de las que
fulguraban entre los cabellos rubios que aureolaban el rostro, bonito sin ser maravilla en su
borrosa expresión de pintura al pastel; e, Juime
Alcázar, marqués de Jarama y de Paracuellos,
tres veces Grande de España, Tenorio, mejor
Lovelace irresisw,,e. elegante de cartel, gallo del
corral del chic, novio soñado de todas las vírgenes en estado de merecer, amante deseado de
mundanas resbaladizas, buscado por las mujeres fáciles como un timbre de gloria, un poco
fondón ya, aunque aún apuesto, disimulando
sus cuarenta y siete años en lo fanfarrón de su
ademán y en la alliva apostura de su cuerpo,
embutido en el frac azul de dorados botones,
que hacía resallar más sobre la nítida albura
de la pechera, cerrada con gruesa perla, la banda
roja y verde d-e San Esteban. Y resultaba arrogante, igual la pareja, en una igualdad de riqu,ezas, de honores, de prestigios que eran desprf'stigios y ... de años ! ...
En la gloria luminosa que cientos de bujías
eléctricas reverberaban desde las arañas de tallado cristal de roca, destacábanse sobre los muros, tapizadoo de damasco prelado de la Embajada de Novenlandia, prodigiosos tapices, admirables pinturas, bronces y porcelanas de museo,
viviendo extraña vida de quimera entre las guírnaldas de rosas y las cortinas de jazmines, que
llenaban el aire de fragancias. Los novenlandeses h&amp;bían comenzado por decapitar á sus reyes,
y .luego se habían entregado con furor á la adoración de la majestad. Apoderáronse de. los sitios reales, de las manufacturerias de la casa
real, de los cazaderos ... Dueños del terreno, pensaron en instalar sus presidentes de República

en los regios alcázares; pero aquellos señores
\'enlrudos, prosaicos, aburguesados, desentonaban en el majestuoso ambiente, que pedía á gritos la corona y el edro, empufiado por derecho
divino; eran casi una profanación, y el buen pueblo optó por construirles un nuevo palacio, muy
moderno y muy inglés, y respetar los antiguos,
ungidos por cien generaciones de monarcas. Serían museos. Y fueron museos, más que de arte,
de la realeza, y fueron residencia temporal de
monarcas errabundos, á quienes el buen pueblo
vitoreaba y festejaba. Para Novenlandia comenzó una era de reyes; reyes que iban á divertirse
bajo la salyaguardia de la República; reyes que
iban á oonsullar especialistas, reinas que visitaban talleres modisleriles. .. Para todos hubo
aplausos y vítores; banquetes y revistas militares, en que las banderas republicanas saludaban las águilas imperiales; cacerías y pastorales en los jardines del viejo palacio de amor,
que hicieron triunfar soberanas y favoritas. Y
:\ovenlandia, no contenta aún con el egregio visiteo, quiso deslumbrar á Europa, y comenzó á
repartir por sus Embajadas las maravillas de
los irnerdnmnebleP reales. Por eso, sobre los
purpúreos muros de la mansión republicana, monarcas de amplias pelucas empolvadas y largos
mantos de terciopelo azul, eslelado de plala.,
preludiaban un ademán majestuoso, y cardenales, vistiendo talares atavíos de púrpura, sonreían con la fina mueca de su boca florentina,
mientras tejidos en las obscuras tramas de los
lapices vivían hazañas fabulosas, y diosas y
cortesanas oficiaban en el templo de Eros.
Hacía calor aquella noche, y en el aire, ca:rgado de aromas de rosas y perfumes de tocador,
vibraba el susurro de las conversaciones con
zumbido de colmena, en que fallaba aún el suspiro de los violines, silenciosos por protocole.seas
exigencias de la próxima llegada de los reyes.
En los amplios salones la mullilud se prensaba,
agitándose ansiosa en espera de la corte; sobre
las calvas de los caballeros flameaban 10$ penachos de los tocados femeniles, y el negro paño
d,e los fracs ofrecía su contraste al nacarado
terciopelo de los escotes que, irisados de joyeles,
mostraban las mujeres.
Sofía Roldán, del brazo de su amanle, seguía
el triunfal paseo al través de loo salones y la
mullitud abría calle, como si aquello fuese un
anticipo de las pompas de la realeza, con ansia
esperadas. ¡ La duquesa de la Florida y el marqués de Jarama ! ¡ La mujer más elegante de
Madrid y el hombre de más cartel! Y las gentes
se inclinaban, buscando con una frase amable
una sonrisa; las flores de lisonja y adulación
iban ce.yendo á su paso, sembrando su ca111ino
corno el de un César; pero tenían aquéllas algo
de las amarillas y rosadas del cspiuo, que alegran nueslra vista al pasar por el sendero, pero
casi siempre sus pinchos desgarran nuestras
vestiduras. Allí quedaban jirones de bonra (si
es que aún les restaba alguna); á las frases galanas, llenas de melosidad empalagosa, sucedían
comentarios sangrientos, chistes chabacanos, y
la palabra lío, seguido del burlesco adjetivo de
trasnochado, sonaba fatal.
¿ Lío? Sí; era muy antiguo aquello (diez ó dooe
afias), y aún amenazaba prolongarse indefinidamente, mientras el marido en el Senado discutía
las leyes de moral social y las niñas casaderas
envej,ecian, esperando que el buen mozo millonario cayese en sus redes. Habían empezado
cuando ella triunfaba en plenitud de belleza y
elegancia, y él era invulnerable, tormento de
beldades casquivanas, terror de maridos y maestro de conquistadores. Sus amoríos fueron un
acontecimiento en la sociedad; sus riñas lleva-

ron la consternación á los salones· sus r,enconciliaciones provocaron benéYolas ' sonrisas de
aqu~esoencia. Pasó el tiempo y la gente se fué
hacie_ndo_ á ~quello que poco á poco llegó á ser
una m.stiluc16n. ¡ Doce años ! Ya no se amaban
(tal vez ni pegaron á amarse nunca), y, sin embargo, Sofia no quería acabar. No quería, por
muchas razones; con el anhelo de un náufrago
que se: ahoga y se agarra á su úllima esperanza,
el an~ia de las cuarentonas por su último amor,
se uma la Roldán á Jaime. Amantes sabía bien
que encontr·aría muchos; pero amante como aquél.
nrnguno. Los jóve~es, los nuevos, la veían tal y
como era: ¡una v1eJa! Jaíme había envejecido junto á ella, y no podía a preciar igual aquel de..s plome
que durante doce afios había contemplado, hora
P?r hora. Pero, además, como en ,esoo matrimonios burgueses, que duran años y afias, se habían

ido acostumbrando mutuamente á sus caprichos
sus gustos, sus manías y ¡hasta á sus achaques\
Y habí1;t aún una razón más poderosa para s~
alma fnvola, despóltca y voluntariosa de mujer·
tenía una rival.
·
•i Y quién, señor, quién ! ¡ Cosa más ridícula!
V11;1da, pobre, desprestigiada... La viuda mucho
mas alegre (como le había puesto Julito Catabre'!), Carlota Fuentes, más pobre que las ratas,
11:tr1g~ntuela, entrometida, harta de sofiones ...
Y dec1an (provocaría á risa si no lo hiciese á
indignación) que aspiraba ¡á casarse con él! ,
Y, en el fond_o, muy en el fondo de su alma,
t~m1a á la n:iuier aquella, con un miedo inslinltvo que le dictaba su corazón. N"o no era tonta
Carlota. Había tenido mala suerte'· sus amores
con Alberto Rivalta habían sido Jna equivocación, pero quién sabe ...

�Desfilaban lentamente los amantes entre aro- vestidos sus muros por la magnífica colección
m as de mundano incienso y aplausos de rendido de Los argonautas. Habían cenado en la regia
vasallaje. De pronto, la Florida se detuvo, y mesa; eran ya m&amp;s de las tres, y Sofía quería
aprelando el brazo de Jaime murmuró á su oído: retirarse.
Casi siempre salían junlos, más que por afec" ¡Cuidado! n
Miró él con extrañeza, sin adivinar la causa to, por solidaridad de años, que les hacía temer
de aquella extemporánea advertencia, y entre á los dos los desairados finales de fiesta, y,
los grupos de gentes, borrosa, insignificante, vió sobre todo, la luz del amanecer, esa terrible claá Carlota Fuentes. Dije insignificante, y dije mal; ridad verdosa de la alborada, que, como algunos
insignificante no, discreta en el aniñado encanto arlislas crueles y sarcáslicos-Goya ó Tarop-,
que, pese á sus treinta y dos años, conservaba se complace en hacer resallar monstruos idades,
su persona. t-.Ienuda, pero no baja, con no sé lacerías y artificios.
Al llegar anle las arcadas que abrían sobre la
qué gracia pueril en el cuerpo, de curvas apenas
esfumadas, vestida sencillamente de raso liberly escalera, dos lacayos, de calzón corlo, casaca
rosa muy pálido, con una túnica siluel.eadora, recamada de plata y _pelo empolvado, alzaron
honestamenle escolada en cuadro y ceñida á los pesados cortinones de terciopelo, y la Flomedia pierna por un gran lazo de la misma lela, 'rida, volviéndose á su acompalianle, pregunló,
no se destacaba violentamente de la mullilud, más para cubrir las apariencias que para saber
pero no podía tampoco pasar inadvertida para aquello de que creía estar segura:
- ¿ Vienes'? Te llevo en el auto.
nadie que se preciase de conocedor de la belleza.
-Gracias. Tengo que hablar con Perico IguaSu roslro era de facciones menudas, pero correctas; un rostro cándido, á prirnei'a vi:¡;la, con lada.
Le miró con extrañeza, sorprendida de verle
no sé qué perverso encanto, sin embárgo-el
misterioso encanlo fragante de una flor oculla-, desdecirse de lo que él mismo acababa de proen el comedor. Luego lo creyó una coquer esidente tal vez en la boca de labios muy delga- poner
dos de coral pálido, labios florentinos, que son- tería de gallo mimado, una de aquellas farsas
reían siempre, moslrando una linea de nieve ó de desdén para hacerse rogar, á que lan aficiode marfil; ó tal vez en los ojos, inmensos y te- nado era, y condescendieute rogó:
-Anda, vente.
nebrosos, que, al amparo de las cejas, perfectas
-No puedo. Ya le digo que he de ver á ese.
como dos trazos de tinta, dormían bajo la frente
Creyó notar un timbre de impaciencia P.n la
abombada de virgen de Fra Filippo Lippi. Y dos
de su amante y no sé qué conato de sonrisa
bandós, no ondulosos, sino rígidos, hieráticos, voz
trazando un cuadro perfecto, completaban aque- burlona en los afeitados roslros de los mercenarios, y demasiado orgullosa para humillarse,
lla su hermosura, un poco bolicellesca.
En aquel momento hablaba con el marqués ni aun por celos, contuvo su lengua, próxima iL
de San ünofre un sesentón de conceptuosa pala- escupir el nombre de la viudita, precedido de
bra y voz premiosa, ilna verdadera persona de injurioso epíteto, y risueña le tendió una man~,
peso, y con airecito de niüa. buena parecía escu- que temblaba levemenle.
-Adiós, hasla maiiana.
charle, puestos sus cinco sentidos en sus histo-Adiós.
rias, con atención benévola y afectuosa.
Se inclinó para besar la mano que insensibleAl verá la pareja, la sonrisa, estereotipada en
sus labios, serpenteó, con esa ondulación propia mente rehuyó su caricia, sosluvo el enorme
de las llamas al ~er empujadas por el viento, abrigo de marta cibelina en que se envolvía la
como si fuese á apagarse, y luego lució impasi- ofendida beldad, y luego relroce&lt;lió.
En la galería se paró á aneglarse la corbata.
ble nuevamente, mientras Carlota parecía red-Oblar su atención á los dichos de su interlocutor. ante un espejo, y al ver reflejarse en el azogado
Intentó Jaime, sabedor de los odios, mejor cristal su rostro, joven aún, én que el fino rr,osantipatías (odio es demasiado sonoro), que alen- tacho ponia dos trazos de oró, y su figura, arrotaba el alma de Sofía hacia la viuclila, pasar de ganlísima, ennoblecida por las. cruces que estrc-largo; pero la mundana estaba demasiado can- llaban su pecho, sonrió el guapo chico, murmusada del irónico y compasivo zumbar de sus ami- rando en lre dientes : " ¡ Ahora veremos!»
La noche entera había sido una batalla silengas, y tuvo un rasgo indigno de tan alta seciosa é implacable entre Carlota y él. En un prinñora.
-i Yes !- fulminó deteniendo á su galán cerca cipio quL&lt;,o jugar á los desdeñosos y aparentó
de la rival presentida- . ¡ Por eso no quería yo _un enorme amartelamiento, no sólo con la duvenir! Estos bailes de Embajada con la muche- quesa, sino con cuantas mujeres hablaron, padtimbrc-y su voz y su ademán eran despecti- searon ó bailaron con él. Ella, ó no lo notó, ó
vos-me cargan. Luego, como son extran¡eras fingió no verlo, serena, hermética, riendo y hay no conocen bien Madrid, estas pobres diplomá- blando, graciosa, discretísima, sin aventurar un
ticas convidan una genle ...- Y remaló cruel: gesto bru.,co ni una mueca de despecho, con un
no sé gué-de recogido y púdico en su ademán,
-¡Esta noche hay hasta perdidas!
Oyó la Fuen les perfectamente el exaorupto, lleno óe gentil modestia. Los ojos, inalterables,
comprendió que iba por ella, y una desvergüenza ni le buscaban, ni le huían. Y ahí estaba justaformidable aleteó en sus labios. Dominóse, sin menle lo que á la larga exasperó al buen mozo ;
embargo, comprendiendo que ante aquellas gen- si le buscasen, sería señal de amor; si le huyetes, que sólo respetaban el dinero y la posición, sen, de miedo; pero no: las grandes pupilas,
á ella le tocaba la de perder, y apuntó aquel de angelical candor, bañadas en placidez ensoagravio con oLros agravios, en el sombrío rin- ñadora, parecían conlemplarl-0 todo con serena
ooncito de su corazón, donde guardaba lanlas alegría. de vivir, y ni siquiera reparaban en él.
Poco á poco fuése interesando en el juego de
cosas que vengar cuando le /legase su hora .
Mientras, la duquesa de la Florida seguía su aquella indiferencia y, ya perdido su desdén de
camino, alliva y desdeñosa, conlenta de su conquistador y su allivez señorial, comenzó á
hacer tonterías, entusiasmándose de modo intriunfo.
verosímil con otras mujeres, colocándose frente
á Carlota, y, por fin, acabada la cena, desfilando
ante ella del brazo de Sofía y anunciando en voz
Lentamente, del brazo siempre, erutaron la alta, para ser oído, su ·propósito de acompañarla.
galería de tapices, llamada así por hallarse re- Pero la de Fuenles, sin perder ni un momento

su empaque. de chiquilla buena, seguía comiendo
su lon¡a de ¡amó~, clavando con gestos menudos
Y g?losos sus _dientes de nieve en los rosados
trocitos, y bebiendo el champagne á pequefios
sorbos. Entonces J aime la contempló detenidamente, ~ata1_1do de p~nelrar el arcano de aquella
ex~raor~maria serenidad, y si bien los ojos segman imperturbables, parecióle un vagar la

sombra de una S(?nrisa irónica por los labios
fiorenlmos. Pensó irse, cumpliendo su amenaza
per? no pudo.. Decididamente, aquella mujer 1~
en!ª. más cogido de lo que él mismo creia, y
decidido á provocar una explicación, despidióse,
prelexta~do la pregunta á Perico Igualada, v
retrocedió en busca de la viuda.
•
SoPenetró en ~I salón de baile, desierlo ahora.
·. bre el entarimado, de peregrino mosaico yac_ian caídas flores pisoteadas, trozos de. cintas y
Jirones de arrugada gasa; las guirnaldas que

orlab&lt;!,nJas puertas pendían muslias, lastimosas •
las Sillas desordenadas, confinadas contra los
muros, denotaban la desbandada · sobre el estrado de la música\ e~ piano reía ~u irónica risa
de marfil, Y los v10lmes, silenciosoo tenían la
tnsleza añoradora de una jaula vacia'; sobre los
muebles_veianse montones de juguetes de cotillón, suc10s, destrozadoo, lamentables, e,n hórrida

o_rgía de cintajos y ca.scabeles, y en los cuatro
hbores de Sevres, que daban guardia de honor
~n los á.ngulos, morían las rosas. Bajo la crudn.
mundación de lu.z, la estancia, así, inmensa y
abandonada, lema cierta opresora tristeza que
causaba una vaga sensación de malestar. Rete~
rogéneo ol&lt;?r de flores marchitas, aromas de locador, y viandas que venían del comedor acababan de hacer la impresión más desagradable.
El elegante hallábase demasiado preocupado
para .detenerse en tales nimiedades, y así, sin

�Lratar de analizar sus sensaciones, cruzó en di- como dos enamorados ... Y si los criados dicen ...
rección al saloncito que servía de paso, y cuando ¡ que digan!
Rumió sordamente:
iba á entrar detúvose, sorprendido por la pre-Con Rivalta no andabas con tanto mesencia de Carlota Fuentes.
Avanzaba más pueril, más aérea, más dan- lindre ...
Diéronla deseos locos de plantar una bofetada
zante que nunca, envuelta en una suprema grada de juventud. Su paso, firme y ligero, hacía al imperlinenle, pero se contuvo.
-Vaya, hijo, adiós-é hizo ademán de partir.
serpentear el cuerpo andrógino, de una belleza
-Te digo que quiero hablar contigo esta noche.
casi malsana de puro infantil, con ritmo de danza
- illira, déjalo ; hoy estás nerviosillo y es tarsagrada. Las caderas, apenas delineadas en la
túnica, ontlulaban, y los senos, suavemente es- de; ya charlaremos otro día despacio-ofreció
fumados en unu curva casta, temblaban entre ella conciliadora.
- Ha de ser hoy-insistió Jaime tercamente.
las sedas como palomas prisioneras. Bajo las
:\"o le hizo caso, y &lt;lió un paso haciu. la salida.
bandas de virgen del siglo xv, la frente lucía su
La cogió brutalmente ºpor un· brazo.
albura ele magnolia, y los ojos, muy puros, muy
-¡ Te digo que llu. de ser ahora.!
grandes, abiertos en uu dulce deslumbramiento,
-Pues lo veo difícil-aseguró ella, sin perder
parecían contemplar lejano cnsueíío, mientras la
la. calma sonriente de nifla, aunque en el abismo
boc:a de enigma callaba su secreto.
Ahora .fu6 ella la que intentó zafarse del en- ti&lt;' las pupilas había no sé qué claridad malévola~
cuentro, haciéndose la distraída. El la salió al v los labios teníun un frundrniento duro, casi
imperceptible.
paso.
Pern él, irritado, perdido todo comedimiento,
- ¡ Carlota!
-¡AY! ... ¡Jesús, qué susto me has dado!- rabioso por aquella insólila resistencia, pero socl:1mó r·iendo con un gesto delicioso de chiquilla bre lodo por la serenidad risuelia de 1a nerm6lica, conlra la que iba ú estrellarse su indignaususladi7,a.
¿ Eslús enfadada ?-interrogó él, deseoso de ción, como contra. durísima roca, insistió aún:
-Bajaré contigo.
llegar ú lu explicación que anhelaba.
-Perderás el tiempo-. Había ahora en su voz
-¿ Yo? ¿Enfadada? ¿Por qué•?-Y se pintaba
una frialdad metáfüa, que parecía extraiia en
t'll su rostro pueril asombro.
•lln, loda. suave encanto, y que hacía sonar las
-Por Jo de antes - ratificó él, decidido á no depalabras cruelmente.
·jurse engaliar.
- .\Je meleré en el coche.
El asombro se acenluó aún.
-Llamaré á los críados--fué la primera ame- ¿,Lo de antes? ¿Pues que pasó?
- Porque 110 te saludé cuando iba con Sofia naza que fulminó. Y como él, perplejo, soltase
;;u brazo, tornóse mimosa, acariciadora:
Florida.
Chiquillo, no seas terco! Ahora no puede
:-:o diú ella respuesta directa, sino que con sc.r- ...¡-y
embaucadora, con mimos de niüa conhabilísimo rolleo pnsó á otra. cosa.
- ¿ Con Sofía Florida?... ¿Pero estaba aquí senlida-: ¡Hasta por coquetería! Amanecerá
Sofía.'? ¡ Cuánto sien lo no haberla visto! Hubiese en seguida, y la luz esa no favorece nada. Sé
querido saludarla--. Y luego, frívola, con la bueno, vete al comedor, y tiempo tenemos de
amable frivolidad de una conversadora munda- charlar.
Sintióse casi dominado por la ta.imada y se
na, interrogó interescida:
refugió en la brutalidad como en la última trin-¿Estaría elegantísima·? ¡ Cuenta, cuenta!
&gt;[o aceptó él, buscando siempre la explicación, i;hera.
-¡ Te digo que voy! ¡ Como que te creerás
el cambio de tema que la viudita le brindaba é
insistió, queriendo provocar una explosión de que soy el inmbécil de Alberlo Rivalta y me vas
vanidad femenil, ele despechado orgullo, y aun a cngafi.or con tus lagoterías!... i No, hija, no!
¡ Conmigo te dejas en casa esos aires de santita,
¿, quién sube-? de amor, si era necesario, por una
porque
sé que estás más corrida que una peseta
grosería.
falsa! Conque ya lo sabes, me llevas.
-Fu6 .ella la que me prohibió hablarle.
Muy pálida, los ojos fríos como dos trozos de
Tampoco pareció oir aquello la taimada, pues
hasta en aquel momento se inclinaba para reco- úgata negra, murmuró :
- ¡ Antes me llevarían muerta que contigo!
ger una rosa caída en el suelo.
El la cogió de nuevo po.r el puño.
- ¡ Pobre flor !- suspiró romántica- . ¡ Si vie- ¿Decías?
ses que pena me dan las rosas que se marchiSoltóse vivamente.
tan! ¡ Y hoy había tan las, tantas rosas! ¡ Mira
-¡ La embajadora!
c¡ue ha habido flores! La verdad es que la fiesta
\'enía la dama arrastrando la cola de su esresultó preciosa, de lo más bonito que yo he
pléndido vestido de lerciopelo amarillo, como
visto.
- ¡ X o seas falsa ni rencorosa !-apoyó él, ra- podría arrastrar un par1o de cocina, mient,ras el
bioso- . Si estás enfadada, dímelo con franque- cuerpo, indecentemente e.s-00[,ado, mostraba flacideces que hacían resallar la osamenta, y sobre
za, y perdóname.
Como si sus palabras fuesen sonidos sin ni11- las grefias, que rodeaban su rostro de pájaro
viejo, la tiara de brillantes, gentilmente incligún sentido, miró la hora.
- ¡Dios mío, qué tarde! Yo me voy. Hasta la nada.
:-/oble indignación ardía en su pecho. ¡ Ser1or,
vista- y le tendía la mano, fina y alargada, priaquellas gentes debían traer hambre atrasada de
sionera en el guante de Suecia.
s-eis meses! Habían caído sobre la cena como
-Me voy conligo.
lobos, y los suculentos jamones, las aves trufa- ¡Eso sí que no!
Declaró vehemente; luego, arrepentida de su das, los enormes pescados, desaparecían como
pronlilnd, apresuróse á reanudar el hilo de su por ensalmo entre olas de dora.do y burbujeante
champaüa. Horrorizada, hacía mentalmente los
frase.
-· Eso sí que no puede ser... ¡Pero, hijo mío, cálculos de la hecatombe. Lo que era peor era
si en el cochilranco que he venido apenas aquel jarrón de Capo di .lfonti, al que habían roto
un asa.. ¡ Un jarrón de diez mil francos! ¡ Y su
cojo yo!
marido -se había encogido de hombros desdeño-Te llevaré en mi auto.
samente cuando fué á decírselo 1 ¡ Gracias que
Lo echó á broma.
- ¡Justo! Los dos juntitos en el automóvil, era de la nación, porque lo que es si en su pisito

segu_ndo de.Novenlandia le rompen, aunque fuese
un tiesto de albahaca, le hubiesen oído!
Sonriente, como si nada sucediese, la de Fuenl~s comenzó sus zalamea.s. ¡Encantada! Había
sido una fie,sta icteal; ¡qué palacio qué cotillón
qué cena! Y con un último apretón de mano~
salió.
Tnmbi6n Jaime quiso escapar tras ella; pero la

rido. cuando era minist:rq ele _Agricultura. Al fin,
callo un mslantc, .Y él, 1mpac1ante, aprovechando
la tregua. se 111cl111ó, en saludo ele despedida.
Al verse en la galería perdió lodo comedimiento r _corrtó á la escalera; na'da. Bajó ú saltos,
y I tro sobre la. mesa la ficha de su dabán. Un
cri::ido interrogó:
º
-¿.\yi-,o el coche del señor?

dueüa de la casa se crevó en el deber de retenerle. ¡ Un marqués de Jarama, Grande de Es. p_afia !. Comenzó á contarle cosas que le teman
sm CUJdado, y de las que ni siquiera se enteraba.
i Demonio de vieja! ¡ Y la otra que se le escaI?l_lba ! Y daba cabeza.das aprobadoras mientras
t1Jaba _mir13:das ansiosas en la puerta. l\ada, aquellas historias no tenían fin. Ahora le explicaba
un canal de riego que mandó construir su ma-

:\" o, !w ; IM rny á pie. Per0 ¿. ~- ese gabán·?
Lo tr:uian, y Jaime se zambulló en él. ¡A ver,
•I bastan! '\:o parecía. Buscaron inútilmente. Cttlóse el sombrero.
- :t-fmiana mandaré por el bastón-. Y salió escapado al porlul. Ni rastro del coche de la esquin1. Corrió sm hace.r caso ele la ma de lacayo$
que ~e mir8:ban asombrados, y al llegará la calle
tendió la v1st.a en todas direcciones. Cero. Pateó

�tener una posición imposible, pasando ridículos
apuros, y hasta hambres, dispuesta, si necesario
fuese, á aconsejarla una venta ignominiosa, con
tal de seguirse codeando con la aristocracia y
no volver á caer en la mísera clase media, que
odiaba. Error craso su boda con el imbécil de
m
Ramón Sanabria (no se detenía ante el calificaA media calle de Ferraz hizo parar el tranvía. tivo), politicastro de quinto orden, más bien poEran,· próximamente, las once de la mañana, y bre que rico, pero noble, maestrante de Ronda,
el día, de invierno frío, pero bañ.ado en -sol y y persona querida en la buena sociedad.
Al caminar e\·ocaba los ocho años de vida cenalegría, invitaba á pasear. En los jardines, algu:.
nos niñ.os jugaban, vigilados por casquivanas yugal, las privaciones del quiero y no puedo,
niñ.eras, que se dejaban galantear por los sol- los esfuerzos para empujar al marido, las caídas
dados, y por severas misses inglesas, que leían vergonzosas é inútiles por un ascenso de él ó
con fruición alguna romántica historia de ~Val- por algunos miles ele pesetas para pagar cuentas
ter Sc.oll; por las aceras, cocineras, criados, ele modistas. ¡Ah! La dolorosa tristeza de aqueasistentes, dirigíanse á sus quehaceres, y entre llas dos caídas, ¡ qué rescoldo de crueldad habían
algunos coches y automóviles los tranvías cru- dejado en el fondo de su alma!
Seguía el capítulo de sus equivocaciones. El
zaban raudos el arroyo, llenos de modestas damas que volvían de misa, y de oficiales que se destino irónico hizo que muriese su marido en el
momento de llegar, cuando la Legación de Bruencaminaban á los cuarteles.
Nada de aquello distrajo, sin emba~go, la aten- selas iba á ofrecerles un refugio y una solución,
ción de Carlota Fuentes, que, tras de seguir un y sola resislió al principio en una dignidad ausrato calle arriba, colóse por la de Don Evaristo tera que le granjeaba las simpatías de todos,
San Miguel, en busca de la de Don Martín. Una hasta que Alberto Rivalla, enlonces en pleno
falda de palio azul, una chaquetilla de astrakán, esplendor, derrochando millones y asombrando
cerrada en el busto por pequeño ramo de viole- á 1ladrid con sus trenes, su elegancia y sus catas, toca de la misma piel que el gabán, y al prichos de gran selior artista, dignos de un Mélado izquierdo gran moño de las mismas flores dicis ó de un Valois, cruzóse en su camino.
que ornaban su pecho, mas espeso velo de encaje Por un momento creyó que la hora del triunfo
negro, disimulaban, sin disfrazar, su persona. había llegado y vivió victoriosa seis meses c.n
Bajo el sencillo atavío, aquella su maravillosa una perpetua apoteosis ele elegancia. Coches,
belleza infantil reverbera triunfadora, á pesar trajes, joyas, viajes, todo lo que constituye el
de la crudeza de la luz; ni una mácula en so tren ele los poderosos, lo disfrutó. Las gentes
cutis ele nieve, ni una arruga en la frente pura; aplaudían, alababan su belleza y elegancia, apaparecía, no que después de la noche de baile rentaban acatamiento á la nueva reina; pero,
hubiese pasado unas horas de insomnio, sino en realidad, entre burlonas y escandalizadas soque acabase de levantarse tras largo y prove- cavaban los cimientos endebles de su dicha, &amp;e·
choso reposo. Sólo, tal vez, en los ojos profun- gmas que aquella brillante estrella se apagaría
pronto. Y llegó la catástrofe. Alberto, arruinado,
dos había un tenue Yapor de cansancio.
Las manos en el manguito, caminaba lenta- en poder de los acreedores, se hundió, no conmente al ritmo de sus pensamientos. Los soflo- servando sino míseros jirones de su fortuna, y
nes recibidos la víspera, que eran, y su claro la de Fuentes, comprendiendo que era cuestión
talento no le permilía engaliarse, el 1in del Jin; de decoro sostenerse aún, comprometió su esla escena con Jaime Alcázar, su amor por ella, caso peculio y trató de luchar. Pero las gentes
que con tanta habilidad había atizado meses y conocían demasiado bien lo endeble de aquella
meses, y que sabia era inmensamente mayor de fortaleza para dejarla defenderse, y comenzaron
lo que el interesado creía; la escasez pecunia- los desaires, las frialdades, el vacío en derredor
ria; sus relaciones con el loco de Alberto Ri- suyo. Había llegado el fin, y solución no veía
valta, todas aquellas cosas heterogéneas y com- ninguna; mejor dicho, sí. Ella, desde hacía muplicadas, de las que podía. salir el triunfo ó la cho, al comprender el amor de Jaime, pensó en
el triunfo de aquella boda. ¡ Ser la marquesa
miseria, era preciso resolverlas.
.
Tenía que tomar una determinación. En' dos de Jarama! ¡Volver éon honores á donde salió
años se había desprestigiado por completo; con vergüenzas!
Pero un obstáculo inmenso, infranqueable, se
aquella hiperbólica posición d_e que disfrutó de
casada y aun conservó en los primeros tiempos alzaba ante ella. Alberlo, pobre, vencido, encede su viudez, se había desmoronado, arrastran- rrado siempre en aquel pisito, donde habitaba rodo de paso jirones de su escaso peculio; ya, deado de los restos de su pasado esplendor; ·solo,
como no fuese alguna diplomática, cándida como aislado, como una fiera acorralada, vivía enveneuna paloma torcaz, nadie le invitaba, y en los nándose lentamente con morfina, presa de radesaires recibidos la noche anterior en la Em- biosa pasión por ella, y amenazando con mata,r
bajada de Novenlandia estaba la medida ele su y morir al primer intento de abandono.
¡ Qué hacer! Pensó por un instante huir; esactual posición. Era preciso resolverse: ó la rea
conquista, ó huir, esconderse, vivir pobre y ol- cribirle una carla de adiós, y desaparecer. No,
no. La buscaría por el mundo entero. Era mejor
vidada. ¿La querría Jaime bastante para... ?
-En esta vida nos engañamos á nosotros mis- conv,encerle á fuerza de cariño y persuasió11.
mos. Nos hacemos creer que nos conviene lo que: ¡ No se dejaría convencer nunca! Un descorazoen realidad nos gusta, y en vez de ver las cosas namiento inmenso le invadió. Tal vez lo mejor
tal y como son en la realidad, y poner á un lado sería darse por vencida, renunciar á lodo, y
nµestro gusto y al otro la sociedad, sus leyes, dejarse ir. No. La luchadora que vivía en ella
sus prejuicios, sus caprichos, hacemos que las se alzó fuerte, pronta á la batalla. Lucharía, y
cosas sean como queremos qne sean, y nos em- sus labios murmuraron crueles :
-¡ Primero soy yo! •
peñamos en creer que los demás piensan y creen
Después, como estuviese ante la casa, penetró
como á nosotros nos conviene. Mis amores con
resuella y lanzóse escalera arriba. Al llegar al
Alberto han sido una equivocación.
Toda su vida había sido una equivocación. segundo, llamó á una puerta, que se abrió en
Equivocación, y grande, la de aquella poJ;&gt;re ge- seguida; é interrogó á la vieja, que se apartaba
nerala Fuentes, su madre, empeñándose en sos- para dejarle paso:

rabioso; luego, resignándose, sacó de la pelaca
un cigarrillo turco; encendiólo, y comenzó á caminar lentamente en la melancolía del runa,necer.

·-¿El señor?
-En el despacho.
Cruzó la antesala, y con los nudillos golpeó uua
puerta.
·
-Yo.
.
Se abrió, y _dos brazos la estrecharon, mientras unos lab10s voraces le besaban, murmurando:
-¡Nena, nena! ¡l\li vida!
Sobre el fondo, un poco á la moda del Renac~mient-0, del despacho destacábase la romántica
figura de Aurelio Rivalta. Alto, delgado, con delgadez ondulosa, de ra~a, que resaltaba más baio
el pijama de seda blanca; en el rostro nazareno
palidez de marfil translúcido que hacía moldearse
con pureza cadaYérica las sinuosidades del 1 1•1.·fil
bizantino, ennoblecía toda su persona una distinción suprema. Sus labios pálidos sonreían con
mueca casi dolorosa, y los ojos azules, mortecinos, tristes, brillaban bajo los párpados cansados, mientras la frente alta tenía una luminosidad extralia. Barba rubia, lisa, que ornaba su
rostro, y una melena entre trova romántica y
cabellera medioeval, completaban su figura.
Era la estancia no muy grande; revestía sus
muros damasco azul, sobre el que lucía, en el
testero principal, «Los pretendientes»,-firmado
Gustavo l'vloreau, enlre dos aguafuertes atribuidas á Goya-algo monstruoso: una orgía de hechiceras en torno de calderas donde se cocían restos
humanos.
Dos muebles italianos de roble tallado con herrajes de plata, algunas mesas-vitrinas conteniendo tabaqueras enriquecidas de peregrinos esmaltes y piedras preciosas, el «Mercurio" de Juan
de Bolonia surgiendo de vieja estofa recamada de
oro y una Afrodita moderna de una perversidad
sutil y alargada, completaban la decoración del
c:uarlo, uno de cuyos ángulos ocupaba un diván
inmenso revestido de pieles y almohadillado de
cojines de varias y peregrinas telas.
Sentado en el diYán, la cabeza echada hacia
atrás con ges.to romántico que hacía flotar la
trova, en los ojos entornados una luz azulada
rnmo llamita de alcohol, Aurelio le hablaba ahora teniéndola cogida de las manos.
-¡Cuánto has tardado, vida mía! ¡Si vieses
qué triste estoy cuando te te,ngo lejos! En la catústrofe de todas mis cosas, en el derrumbamiento de mi felicidad, tú eres lo único que me queda.
;'\o vivo más que de ti y para ti; mi pobre vida,
que antes era un compendio de tantas cosas bellas, ahora es una llama que alimentas tú.
l\lienlras hablaba con voz cálida, extrañamente
musical, sus manos de ícono bizantino, unas manos cadavéricas, finas, alargadas, manchadas
por el reflejo de raras gemas, accionaban lentamente.
Carlota creyó llegado el momento ele decir alero
y ~uscó. Nada. Su pensamiento vagaba lejos de
alll; su voluntad de mujer enérgica nacida para
la lucha, le llevaba á desear escapar pronto de
aquella malsana atmósfera, aun cuando fuese
pasando por cima del pobre ser miserable y triste. Fingió aún:
-Yo también he pensado en ti.
Sonrió él.
-Sí; pero tú, involuntariamente, en el barullo
del mundo, tienes que olvidarme, ¡mientras que
Y?, aquí!. .. Yo, aquí-siguió con exaltación cree1en_te-:-, solo, aislado, olvidado de todo (¡quizá
ele t~ misma!), en las largas, en las inmensas, en
\as macabables horas de dolor voy cincelando tu
imagen en mi pern:1.
~o estaba la de Fuentes de humor para tales
quintaesenciados discreteos, que aquel día despertaban en ella afán loco de decir verdades y
groserías que fuesen como una afirmación de

vida; pero dominóse, sin embargo, y se limitó á
una observación llena de buen sentido:
-¿Por qué 110 vas tú también?
Protestó vehemente:
-¿Yo? ¡Jamás! Para ver todo lo que deseo y
no tengo; para sufrir vergüenzas y humillaciones;
para que las que se arrastraban ante mis millones se den el gusto de pisotearme y digan, con
una compasió11 peor que todas las injurias: u¡Pobrecillo!»-Con ojos ele loco, exaltado, fuera de sí,
prosiguió:-¡Ja! ¡ja! ¡Qué divertido! No, no, descuida, que no se saldrán con la suya.
'
Ella iutentó calmarle:
-Hombre, no lo tomes así. Yo lo de&lt;:ía para
que te distrajeses.
-¿Distraerme? ... No, Carlota, no; sufrir, sufrir-; y con voz bafiada en llanto y una tristeza
pueril en el rootro, de Cristo agonizante:-Ni aun
me queda el consuelo de tenerte; ¡si al menos te
estuvieses lodo el tiempo conmigo!
Aquella majadería la irritó. ¡En eso pensaba
ella! ¡Para ponerse aún más en ridículo!
-¡Estaría bonito!
Casi en seguida se arrepintió de su crueldad.
Los ojos tristes, fijos en ella con extrañeza dolorida, la enternecieron.
-No seas niño, Aurelio-murmuró quedamente mientras su mano acariciaba las guedejas rubias-. Yo comprendo que para ti sea un sacrificio muy grande ir por ahí; pero me da pena
Yerte siempre encerrado.
-Siempre-gimió el desdichado--, siempre. Noche y día, meses, años ... A la puerta de esta casa
está escrito como á la puerta del infierno dante-s&lt;'o: «¡Lasciate ogni speranza!»·Ya sólo tú me
queda,s en el mundo.
Quiso ella zafarse de aquella exclusiva y animó:
-Te queda el arte.
-:\o-afirmó el cuitado-. l\li arte ~ra mi vida.
Yo no soy pintor, ni escultor, ni escritor; como
::\erón, como Heliogábalo, como Ludovico Sforza,
como Cosme de l\1édicis, yo era un cincelador
de la existe:ncia, ¡y la realidad irónica se ha
reído de mí!-Y, con safia rabiosa-: ¿Tú le irnáginas al Maynf/ico llevando las cuentas de una
casa? No, no; el arte me es indiferente'; sólo tú
me importas en la vida.
-Y, sin embargo, llegará un día-murmuró
tristemente la de Fuentes-en que tengamos que
separarnos.
-¡?\unca!-clarnó el infeliz-, ¡nunca! Sólo la
muerte no5 separará; mejor dicho, sólo mi muerte, pues sí tu murieses yo no te sobreviviría.
-¿Y la pobreza?-interrogó con melancolía.
- Tampoco. Iremos juntos al través del muudo
con nuestra miseria á cuestas; caminaremos al
sol por los campos y dormiremos al claro de luna
bajo el ci.elo estrellado.
--¿Y si yo me casase?-aventuró ella. Casi instantáneamente se arrepintió.
Aurelio, muy pálido, en las pupilas acuosas
fulgores de locura, se había alzado de un brinco,
y cogiendo de una mesilla de ébano un puñalito
florentino con el puño incrtIBtado de pedrerías,
marchó hacia ella:
-¡Te juro que el día que intentes olvidarme te
clavaré este puñal!
Ella, intensamente pálida, intentó echarlo á
broma:
-¡Justo! ¡en el corazón!-y su voz temblaba
levemente-: Vaya, no juegues con eso, que, sin
querer...-y poniéndose en pie.-: Yo me voy.
-¿Ya?-imploró con pena.
-Si; almuerzo en casa de Felisa Aldaba.
El romántico la e6trechó largamente entre sus
brazos, y sus labios bebieron su aliento en un
beso largo, largo ...
-¡Nena! ¡nena mía! ¡mi vida!

�Salió la Fuentes, y ya en la escalera se d,~l uvo un instante. Sus pupilas relampagueaban si-

niestras y en su boca había n9 sé qué rictus cr~el.
-No hay remedio. La candad y el amor b1e:n
entendidos ...
IV

.\ pesar del calor tórrido que hacía en el salón,
i\Iaría. Montaraz, acurrucada, con un no sé. qué
de mona sabia, en una butaca junto á la ch1me-

nea se tostaba á fuego lento al tiempo que se
abr~saba con una taza de te hirviendo.
.
-¡Hija ni que le hubieses hecho un voto á San
Lorenzo!_'.__murmuró tía Gertrudis (era el nombre
familiar con que su dilatada parentela y sus íntimos conodan á la marquesa de Otumba) mientras miraba sonriendo á aquella loca.
La Montaraz dió otro sorbo, chupó el cigarrillo,
y alzando con descoco un buen trozo. de f?-lda,
plantó el pie poco menos que en las m1smfs1mas
llamas, mientras explicaba:

-Es un sistema ruso para adelgazar.
La condesa viuda de la Campanada, que, cómodamente instalada ante una mesita, con su taza
de te y buen acompañamiento de cosas comestibles delante, devoraba con la noble ,serenidad de
quien de6empei1a funciones litúrgicas, fulminó
contra ella una mirada de indignadón profunda.
Todas aquellas paparruchas del adelgazamiento le irritaban. Eran cosas de tías, como el pintarse y ponense porquerías en la cara. Santo y
lrneno que una mujer tuviese un amante, ó dos,
ó media docena (¡pobrecitas, algo habían de disfrutar!); pero que se anden embadurnando la cara
y chamuscándose la barriga ... ¡uf! ¡qué asco! Ella
era espaliola de. cepa, y las cosas de extranjis
la reventaban. No comprendía las mujeres pintadas, como no la,s comprendía montando en bicicleta, ni sabias, ni librepensadoras. La mujer
debe tener mucha religión, como la tenga... Y si
no, allí eslaban sus hijais; ¡educación más libre!
Pues con que tuviesen la fe del carbonero, ¡tan ri•
camente! Y allí estaban, efectivamente, Rosaura.
languideciendo en una elegancia cocotesca, el rostro fino y pálido, devorado por el milagro de unofl
ojos inmensos que lucían sombreados por el ala
del «Rembrandt" de terciopelo negro, y Paca fumando y bebiendo con una allure muy varonil
mientras le decía chistes de granadero veterano á
.Julito Calabres, desfalleciente en ,su elegancia de
transformista de Folies Bcrgers.
Aquel salón pompeyano, en su vistosa suntuosidad, era un horror, un v-erdadero salón de
pe-&lt;iarlilla, con sus columnas de jaspes y su,s chaflanes pint-orreados; pero la tertulia era el sumun de la elegancia, algo así como lais órdenes
militares de la buena sociedad y la gente descrismada por ir. Tía Gertrudis les recibía con su me..
jor sonrisa, escandalizábase un poco de sus historias y luego dormíase beatíficamente para despertarse de vez en cuando y reanudar la conversación, no donde las damas estaban, sino donde
ella lo. dejó.
Aquella tarde, contra la costumbre establecida,
no babia ido casi nadie; además de la Campanada, sus niñas y María, no estaban allí sino Chita
Avellaneda, bullanguera y chismosuela; las de
Rosicler (tres solteronas impenitentes ~e bordeaban los abismos de las cincuenta y cinco primaveras, y siempre pudibundas, redichas y fáciles
de asnstar, no perdían fiesta ni jolgorio), y Sofía
Florida, esplendorosa en su amplia pelliza de
Chinchilla y su fieltro gris adornado de inmensas
alais blancas que le daban cierta apariencia de
Walkyria.
De un humor de todos los demonios (¡ni uno
menos!) la Florida reponía sus fuerzas con el
substanciooo tente en pie de la Otumba. Estaba
furiosa. Jaime Jarama era un sinvergüenza.
¡Ocho días sin echarle la vista encima! ¡Y si no
fuese más que eso!; pero, según parece, bebía los
vientos por aquel pendoncillo de Carlota, que (¡era
para estallar!) no le hacía maldito el caso. Y ella,
la duquesa de la Florida, se había humillado á
escribirle y ¡nada! Le había buscado y ¡tampoco!
Decididamente la huía; por no toparse con ella ni
aun en casa de su tia Gertrudis se dejaba ver.
Los demás estaban al cabo de la calle en lo de
las andanza,s amatorias de la dama, y, desde que
entrara, esperaban, entre curiosos y burlones,
la llegada de Jaime, sin perjuicio de buscar mentalmente el modo de poner á su amiga unas banderillas de fuego. Fué la Montaraz quien se encargó de tan humanitaria tarea, y para que la
cosa fuese por carambola, se encaró con la marquesa:
-¿Y Jaime, tía Gertrudis? Hace un siglo que
no le veo.
La Otumha, con aquella paradisíaca inocencia

que, según Julito, la haría parecer tonta si no lo
fuese {ella no creía en aquellos líos q_ue inventaban las malas lenguas), respondió cándidamente:
-Yo tampoco Je veo hace días-; y sonriendo
con sonrisa bonachona de abuela consentidora-:
Debe tener algún secretillo del corazón. Ya nó
es un chiquillo, y el día menos pensado se nos
casa.
ün silencio pesado gravitó sobre el salón. María murmuró para su sayo:-¡Chúpate esa!-La
de la Campanada se engulló un pastel entero y
Sofía mordióse los labios despechada.
Alzóse la cortina de terciopelo rojo que cerraba
la pu~rta y un lacayo de blasonada librea
anunció:
-El sefior marqués de Jarama.
Hablaban ahol'a de «l\lonna Vanna", la obra de
'.\Iaeterlink.
-Es una indecencia - afirmó autoritaria. la
Otumba.
-Pero, tía-se atrevió á protestar María-, si
tú te pasaste la función durmiendo.
-No importa-aseguró la vieja sin ofenderse
por lo impertinente de la observación-. En el teatro duermo con un ojo abierto. Además lo dice
Agusliuila, y ¡esa sí que no dirás que se duerme!
-Pero entiende de teatro como yo de criar ranas con biberón-protestó la incorregible.
La condesa no se &lt;lió por vencida:
-De decencia entiende todo el mundo. Una mujer que sale desnuda por todo un pueblo ... ¡Jesúis!
¡Jesús! ¡Qué horror! ¡Una cualquier cosa! ¡Una
perdidona!
-;Tía! ¡si era por patriotismo!
-¡Quita! ¡quita! ¡Qué patriotismo ni qué ocho
cuartos! Yo, aunque todoo los ejércitos del mundo estuviesen sitiando Madrid, no salía así.
La Montaraz disimuló una sonrisa pensando
que ,si la dama se ofreciese en aquel traje ante
la soldadf'sca, si no huía, á lo menos estaría curada de malos deseos para siempre.
Sofía ,se puso en pie:
-Gertrudis, yo me voy.
-¿Ya?
-Es tardísimo y corno en la Embajada rusa.
l\Iienlras se despedía, la Otumba se encaró con
su sobrino:
-Jaime, acompaña á la duquesa.
-Si me voy también, tía.
La dama le tendió su mano, siempre engúantada, que él besó respetuosamente.
-Que no seas ingrato, que vengas á contarrpe
tus cosas.
Salieron junto,s, y juntos y silendosos cruzaron
la larga fila de salonoo:----el gótico, el japonés, el•
imperio, el Lui,s XV-, atravesaron la antesala,
en que la doble fila de criados se inclinó respetuosamente, y ya en la monumental escalera de
mármol blanco, ofreció Jaime el ·brazo á su amiga. Tomólo ella y juntos bajaron algunos escalones. De improviso se detuvo la dama, y soltando el brazo, miró á su amante cara á cara:
-¿Sabes lo que te digo? ¡que eres un canalla!
Y como él, á la expectativa, pennaneciese sonriendo enigmáticamente, tornó á apostrofar:
-¡Un canalla! ¡Un miserable!
Dudó Jaime entre la ira. la indiferencia ó el
desdén. Al fin murmuró: ·
-Bueno, ¿y qué?
-¿Y qué?-clamó ella perdí1lo todo comedimiento-, ¿y qué? ¡Pues que yo no soy el monote
de ningún nh1o bonito! ¡que de mi no s,e ríe nadie!, ¿estás? ¡Y que hemos acabado!
-¡Mejor!

-¡Ah!, ¿sí? ¿de veras? ¿mejor? ¡Ya lo suponía
yo que la tía ooa andaba en danza!-, apostrofó
la ofendida beldad.

�frío, cansancio y no sé cuántas cosas rr 11s. Los
cuarenta y tantos afios que el buen humor, gallardía, acicalamiento y elegancia de su persona
disimulaban luego, mostrábanse descaradamente
en las primeras horas de la mañana. Armab¡i. un
alboroto por cualquier pequefiez; gritaba, echaba
ias cosas á rodar y metía cada zipizape que hacía
temblar la casa.
Pero si siempre, al le\'antarse, era insoporla-

- Xo insulies ~ ádYirlió él.
. -¿ IJ?SU!lar? La ye-J'clad no es insullo. ¡'Pin
y más·q~e lía! ¡truco$a!
;-entretenid?-!
.
La cogió viélenlamenle por un brazo, y hablando con ira concen- .
!rada, afirmó:
-1': o lolero que hables
asL - y asestando la
puñalada...-que hables
así de la que va á ser
mi mujer.
Alzó la dama la mano en un primer impulso
para abofetearle, y luego, arrepinti~ndose d~ su
ademán, dejóla caer, y con rab1ooa ironía, rió:
-¡Que sea enhorabuena! ¡Una marquesa de
Jarama rreé Carlota Fuentes y ex querida d,e Aurelio Rivalta! ¡Charment!
.
Y lenta, llena de majestad, comenzó á bajar
lru, escaleras. Al llegar al último descansi.llo se
detuvo, tal vez con la esperanza de que Jaime la

llamase; pero él, inmóvil, so_nriendo ~esdeños~,
no hizo ni un gesto, y la alhva, vencida, hum1llada, salió.
V

Las mañanas del buen mozo distaban mucho
ele ser triunfales. Por el contrario, despe,rlábase
de un humor infernal, con mal sabor de boca,

ble, llevaba quince días feroces en que su mal
genio se había aguzado aún.
¡Estaba enamorado! No podía engafiarse ya sobre la índole del sentimiento que Carlota Fuentes
le inspiraba. ¡La quería! Y no era, un capricho
pasajero, era una pasión honda y fuerte que absorbía todas las potencias de su alma. Su aniliado encanto, aquella gracia pueril que le plantaba en perpetuos veinte abriles, obsesionaba su
cansada naturaleza de blasse. Además ella, con
habilidad suprema, babia ido atizandg aquella
pasión para, en el momento culminante, cortar.
Con profunda sorpresa analizaba aquella mai'íana, en el calor de la cama, mientras su ayuda
de cámara le preparaba el baño, el es lado de su
espíritu.

El, que fué siempre un egoísta, él, para quien
no hubo más cu1to que el del San Yo bendito,
que jamás quiso á nadie, padres, hermanos,
amigos, novias y queri&lt;las, como no fuese á si
mismo, eslaba enamorado; y como un colegial
ó un oflcialele de tres al cuarto, andaba de zoco
en colodro, persiguiendo á la dama de sus
pensamientos. Et, que se dejó tfucret' con un
mohín desdeíioso de condescendencia por las

más excelsas bellezas del gran mundo, del arle
y de la galantería, escribía ahora cartas incen-

diarias á la viudita, aquella pobre é intr1gantuela. Y, no contenlo aún, rondaba la casa como
novio oficinesco, y aun trataba de sobornar criadas que, para mayor ridículo, resultaban insobornables.
Sen lía que la quería, que ya no podría pasarse
sin su grada andrógina y perversa y sin su
alegria reidora. ¡ La quería! Por primera vez
en su vida, una pasión seria anidaba en su alma,
y sentía que aquella era la pasión definiliva, la
verdadera, la única.
Después de la escena de la Embajada se lo
había escri lo así, tras varios intentos de verla,
en unas pobres carlas, un poco ridículas, llenas

•

�de lirismo. En ellas suplicaba, rogaba,
tonjuruba á Ju clesdeiiüc-a ú conc,cdcrle une.
entrevista; pintaba con román tico-s desplantes su amor é imploraba piedad, no
como un conquistador, sino como pobre
vencido que se entregaba á discrcción. Y
110 fueron sólo carlas : fueron flores v recados, enviados por conduelo de amigas
oomplacienles. Todo fué inútil. Desde la
memorable noche ele la Embajada, Carlota
&amp;e había cobijado en una dignidad austera,
que la redimía de pasados yerros, y así,
lo que debió ser gran contratiempo, volvía,;e en favor suyo.
Jaime comenzaba á desesperar, y aquel
obsláculo, al parecer infranqueable, le irritaba,
exasperando su pasión y mezclando en el juego
su amor propio.
Con peor talante que nunca cogió aquel día el
correo, desesperanzado de hallar ya en él la
anhelada carta. ¡ Bah, tonterías! Una cita de
Perico Igualada para una junta en el Club; carta
de Sofía, llena de reproches y ternezas, buscando
la reconciliación.
La estrujó con rabia.-¡ Imbécil! ¡Aunque no
hubiese olra mujer en el mundo !-Y siguió su
repaso anónimo, ¡ qué asco! Unos anuncios y ...

Latióle con violencia el corazón al encontrar un
sobre de papel blanco, liso, pero reoio, chic, cruzado de altas letras inglesas é impregnado de
un tenue, casi imperceptible, aroma de violeta.
De ella. Rasgó rápidamente la satinada superficie y leyó el plieguecillo que dentro venía.
«Querido Jaime: ~o quiero irme sin decirte
adiós. Salgo hoy en el rápido de las nueve de la
mafiana.. Gracias por tus ~artas. No sé cuándo
,,olveré, ni aun si volveré. Ya sabes que, esté
donde esté, tendrás siempre en mí una leal
arniga.-Carlota. »

¡Y nada más!
Salló del Jecho tornado á los veinte años por
la emoción y la impaciencia. ¿Sería verdad?
¿Se habría ido? ¿?\o la yerín más ni sentiría el
suave encanto de su belleza pueril? Todo aquel
cnsuc!'ío de vida futura, idílica y soñadora, ¿ serla una quimera? ¡Con tal que llegase á tiempo
de impedir la huí da! ¿Y cómo impedirla?
Por un instan le, vaciló; pero, rehecho pronto,
encaróse con su criado, y mientras acababa de
ataviarse con cuidados de enamorado primerizo,
ordenó :
-Que vayan en seguida por un automóvil.
Impaciente, nerviosísimo, incapaz de aguardar, descendió al portal, y apenas se detuvo el
Yehículo ante la puerta, saltó dentro.
-Cla udio Coello, diez. ¡Deprisa !
Y mientr as el artefacto corría, mejor volaba,
· con grave peligro ele los inocentes lranseuntes,
el conquistador preparaba trozos de discursos
con que rendiría el albedrío de la bella esquiva.
Olvidado por completo de su personalidad, de
su leyenda, de su habitual desdén, desconoerlado, aturdido, fuera de sí, pensaba sólo en detener á aquella mujer que sentía ahora imprescmdible para su dicha. ¡ Lo. quería! La quería

con esa ceguedad de la pasión, que borra defectos, ciega abismos y hac~ que infranqueables
montaíias semejen monlecilios de arena, fáciles
al capnch.o de un niiío; la quería con loca pasión
hecha de deseos brutales y de ternura malsana,
casi senil. El, altivo, burlón, que se reía de los
amores románticos y de las ternuras familiares,
soliaba ahora con pasear su pasión por las lagunas venecianas y los lagos suizos, y oon pasar
las largas noches del invierno al amor de la lumbre_ con aquella mujer al lado. En su exaltación
olY1dábase de su vida pasada, y es más, olvidaba que la que él soñaba, como niña llena de
candor, era una mujer de treinta años, la querida
&lt;le Aurelio Rivalta.
Paró el coch e, y Jaime, rápido, entró en el
portal.
-¿ La seuora de Fuentes?
La portera asomó complaciente su rostro de
sibila vieja por el ventanillo.
-¿La scuora de Fuentes? Pues se fué esta
ma1lana. .. pero ha perdido el tren y ya no se
marcha hasla las siete.
Respiró.
-Y ¿ eslá en casa?
-Pues creo que sí, señor.

�No escuchó más, y lanzóse escaleras arriba
con el ímpetu de un colegial que va á ver á la
novia. Ya en el piso, y conteniendo los latidos de
su corazón, tiró de la campanilla. Al cabo de dos
minutos, que para él fueron siglos, oyéronse
pasos y la puerta giró. La doncella de Carlota
mostróse á su vista.
-¿Qué deseaba?
-¿La seiiora'!
-Creo que ha salido.
-¿Está usted segura ?-interrogó anhelante.
Y como la viese vacilar, supTicó :-¡,Quiere usted verlo'!
Ella le contempló perpleja, cómo si no supiese
qué hacer con él.
-Yo esperaré aquí-ofreció bumilde.
La criada inlernóse por un pasillo, y Jaime se
apoyó en el muro, decidido á esperar.

El saloncilo, días anles alegre y coquetón, tenia ahora un aspecto desolado con sus parceles
desnudas y sus escasos muebles revueltos y
desvene.ijadas. Sobre la telilla rosa que tapizaba los muros, las pi11luras y fotografías arrancadas habían ele-jallo graneles cuadrados obscurns, y en los sofús y huluquilas, la luz, que libre
d.l obstáculos de corliuus y cslores, entraba prol'UZ, hacía resollar manchas y rozaduras. Y la
habitación entera tenia ese aire devastado que
da una quiebra ó una mudanza.
Carlola Fuentes, sentada ante la única mesauna vieja, ele tresillO-lJUC 1¡ncdaba, iba ordenando en una cajita algunas joyas (las que en
lirmpos de e::;plendor le regaló Aurelio, y que
ella, desde su bancarrota, no había vuello ú
t?sar). ).Jicnlras sus dedo:- ágiles- manejaban las
rnaravillo:::,as presem;, s11 pensamiénto, nunca
ocioso, iba tasándolas. El lulo de perlas, lo mejor que Je quedaba, yc11cli.do, podría producir á
Jo sumo cinco ó seis mil duros; los solitarios ele
las orejas otros dos rnil, pues eran ele roca unligua y ele lo mejor; el penclafü, ele zafiros y brillanles, unas tres mil pesetas; de diez á doce
mil las pulseras (pues irnnque debieron costar
el cuádruple, por algo eran de Cartier¡, y unas
quince mil, lodo lo más, las po1'lenlosas sortijas,
aquella. es11nge tallada en un ópalo y enriquecida de brillantes, y el pavo real ele la.s mismas
piedras, mús zafiros y esmeraldas. Total, unos
catorce mil duros, que puestos á interés, podíau
producirle catorce mil reales al mio, que junto
con los veintiséis mil que sus fincas en renta vitalicia Je daban, hacía un total de cuarenta mil,
con lo cual, si bien no pueden tenerse lujos, en
París 6 en· Barcelona le sería dable vivir modestamente.
Había jugado su vida á una carla, y ahora era
preciso p.revenirse por si se daba la mala. O marquesa de .J n.rama, con ochenta mil eluros de renta, ó una pobre señora desconocida; ó triunfadora, en clispo:;ición ele humillar á los que le humillaron, ú olvidada. Si la pasión de Jaime era
verdad, vencería; si no era sino un capricho,
estaba perdida.
Sintió el timbre y guanlG las joyas precipitadamente, y después esperó. La doncella, abriendo la puerta, anunció:
-Señora, ahí está el marqués de Jarama, que
quiere ver á la señora.
En un secreteo teatral (para ser oída) respondió:
-¡ l\ 1ujer ! ¿ No le dij e á usted que no recibía?
\'aya usted y dígale ...

-Inútil ya. Me colé como Pedro por su casa.
Siento darte ese disgus to...
-¿ Disgusto? ¡ Ca, hombre! ¡ Si estoy encantada !-y ofreciéndole sitio á su lado en el sofá,
mientras la criada salía cerrando la puerta, explicó :-Es que, como me voy, tengo todo patas
arriba y me da vergüenza que lo v,ean-. Y como
él callase taciturno, prosiguió con adorable ligereza :-Ya sabes lo que son los viajes, y más
cuando se levanta una casa. Parece mentira que
uua cosa que parece tan sencilla dé tanto que
h&amp;cer, 1, Yerdad?
-Yo no sé nada, nada más que una cosa, ¡ que
no quiero que te vayas!
Echólo ella á broma.
-Pur;s, i.:hico, siento darle un dis~usto, pero
á las siete me voy. No me llores, ¿eh·1
-?\o lo eches á broma-imploró el galán-;
no lo eches á broma, porque te hablo en serio,
con el corazón en la mano, con la vida enl8ru.
pendiente ele Jo que tú me vas á responder. Carlota, por lo que más quieras en el mundo, no te
vayas. Te ruego inmolando vanidades, prestigios, todo, todo, porque esloy en una hora de
mi vida en que estoy dispuesto á sacrificarlo
totlo á lu cariüo. No te rías, no bromees; Le juro
que jamás, jamás he hablado á ninguna mujer
como le estoy hablando á ti.
Y como ella aventurase un vago gesto de protesta, reanudó con voz trémula de pasión :
-Piensa, te lo suplico, por lo más sagrado,
por la memoria de tu madre, lo que me vas á
decir. l\li vida, mi feliciclad, mi alegría, lodo eslá
en lu mano.
Ella le contempló largamente como si quisiese
leer en el foudo de su pensamiento; despuéR,
romo tomando rápidamente una cletermina.ción,
se encaró con él.
-l\lira, Jaime, quiero creer que es verdad lodo
lo que dices y voy á hablarte sincera, con franqueza absoluta, sin ocultarte nada. - Hablaba
pausadamente, con un airecito doctoral de chiquilla precoz que explica á una compafiera las
maldades del novio ele su muñeca.-1\le voy por·
que no puedo seguir viviendo aquí Ya conoces
la gente de l\ladricl: unas veces nos perdonan
todo y otras la toman con nosotros, sin que sepamos por qué, y ahora la han tomarlo conmigo.
Si yo estuviese rozagante de dinero, me tendría
sin cuidado; pero yo soy pobre, más ponre ele
lo que se cree-con un creslo lleno de dignidad-,
y prefiDro irme que sufrir humillaciones y desprecios. Ya ves la verdad-añadió con melancolía-; hundida y pobre.
-¡Bah! Si quieres dinero, yo le cla.ré-ofrencló él.
- ¡Gracias! - contestó secamente. Después,
clulciflcanclo el l-Ono y con la dulzura con que podía reprender á un chico que hiciese una maldad
inconsciente, reprochó :
-¿ Ves como he hecho mal en ser leal contigo?
Yo no soy una enlrelenida, no puedo ni quiero
serlo va. No me hables a.sí. Me has hecho mucho
claiio con tus palabras, pero te perdono. Ahora,
créeme, vele; olvídame, y luego, cuando pase
mucho tiempo, vuelve á recordarme como una
amiga que murió- . Y se puso en pie.
El la cogió la mano.
- ¡ Escúchame, no me eches, no me desprecies! Estoy loco por ti, y la sola idea de perderle
me hace delirar. ¡Carlota! ¡Carlota! No me
entiendes, no me quieres entender. Yo te quiero
demasiado para ofenderle, para mí eres sagrada; pero no quiero que te alejes, que te vayas;
quiero que seas mía, mía para siempre; mía
ante Dios y los hombres. Carlota, ¿quieres que
nos casemos, que vivamos juntos, que seamos
felices?

Tuvo ella un gesto teatral de desaliento, y dejándose caer en una butaca ocultó la cara entre
las manos, y a.sí permaneció unos instantes.
Alzó, al fin, la cabeza; en sus ojos había lágrimas y por sus labios vagaba una sonrisa dolorosa. Con acento solemne comenzó á hablar :
-Yo también te quiero, J aime. Te hago esta

confesión como te la haría en la agonía. ¡Cuan
cierto es que Dios, tardeó temprano, nos castiga
siempre! Si yo no te quisiese, si mi amor por
li no estuviese por cima ele todos los deseos y
todos los anhelos, me callaría ahora y sería feliz. Mi dicha se basaría en una mentira; tendría
un remordimiento en el fondo del alma; ¡pero sería feliz!-Calló, sombría, en una pausa auguradora de tragedia-. Pero te quiero, te quiero sobre todo lo divino y humano; si en tu carifio estuviese mi condenación, me condenaría alegre,

contenta ; te quiero, y es preciso decirte la verdad : no puedo ser tu mujer porque... ¡ he sido
la querida ele Aurelio Rivalla !
Se irguió, tendidos los brazos en un bello gesto
de crucificado, y luego desplomóse, sollozante, en
su a.siento.
El caüaba, taciturno. Por un in&amp;tante, en la es-

tancia, silenciosa, sólo se oía el sollozar de la
pecadora. Al fin ella, alzándose, vino junto á él,
y serena va, aunque con tristeza infinita, habló:
-Ya 10" ves, ludo es imposible. Yo no puedo
ser una aventurera, no he nacido para eJlo, y
prefiero vegetar en la pobreza y el olvido; y tu
mujer no puedo serlo, porque no puede ser marquesa de Jarama quien fué la querida de Rivalla.
Se sintió heroico y tuvo una frase digna ele un
redentor de melodrama romántico:
- El amor te habrá redimido. Dios perdonó á

�la Magdalena porque amó mucho. Vuelvo á decirle: ¿quieres ser mi mujer?
Un chispaw de triunfo fulguró en el fondo de
Jas ·pupilas tenebrosas. Sin embargo, supo dominarse.
-¡ :'•fo puede ser, Jaime, no puede ser! ¿No
comprendes que es absurdo, imposible? Ahora,
en el momento de exaltación generosa, en un impulso de sacrificio, quieres inmolar todas tus
creencias, tus prejuicios de toda la vida en aras
de mi carifi.o; pero cuando lo pienses f1iamente,
te arrepentirás, y verás que es una locura--'-.
Y tras breve pausa imploró: -¡·Déjame, Jaime,
déjame! ¡Sigue tu camino y olvídame si puedes!
_El se dejó caer á sus pies, como en la ,oocena del sofá de una comedia pasional.
-¡Jamás! ¡Jamás! Te quiero, y serás mía.
.lúramé que no te irás, y yo te juro que antes
de ocho días, tía Gcrtrudis Olumba vendrá á pedir tu mano.
Pareció tomar una resolución:
-Bueno, ¡ sea lo que quieras! Esperaré ocho
días.
El se puso en pie.
--¿Lo juras?
-¡ Te lo juro !-y le tendió la mano.
El se inclinó y besó respetuosamente.
-Adiós.
-Adiós.
Le miró salir. Una sonrisa victoriosa florecía
en sus labios.
VII

tino cruel me ha ido r-0bnndo dinero, posición,
amigos, salud, ilusiones, ¡ no me quedas más
que tú en el vencimiento!
Ella habló enérgica, resuelta :
-En el mundo se reconquista todo. Para vencer, no ha.ce falta sino una eosa: voluntad. El
poder de los demás está, más que en su fuerza,
en nuestra cobardía. Basta querer de verdad una
cosa, quererla con todas las potencias de nuestra alma, poner en ella inteligencia y voluntad,
para que sea. No hay más que una cosa irremediable : la muerte. Lo demás tiene arreglo ; la
fortuna se rehace, la posición se reconquista;
créeme, sólo la muerle no tiene remedio.
-¡Me mataré!
-T\o te matarás-aseguró ella con firmeza-.
Y hablándole muy ce.rea, felina, mimosa :-L11cha, lurha sin lregua, piensa que los vencedores
se encuentran siempre.
Se puso en pie :
-Adiós. ¿Amigos?
El la tendió la mano, y sonriendo con werteria na tristeza, munnuró:
-¡Adiós!
-¡.Serás fuerte?
- Fuerte-contestó como un eco.
Le brindó su frente. Aurclio posó en ella los
labios con una caricia lenta, apasionada, inacabable, que hizo temblar á la luchadora y llenarSl3 de lágrimas sus ojos.
Al fin, se separaron y ella. partió. En la escalera detúvose para serenarse; secó sus ojos, y la
rlulzura entera de su roslro se fundió en un pliegue de la frente, duro, dominador :
-¡Adelante!

de aventurera rusa; la Montaraz, la Barbanzón,
Lma Monreal, Luz San Feliú y unos cuantos galan~, y entre todos ellos, destacándose con gracia msuperable, envuella en su gran pelliza de
renard archante, locada la cabeza por pequeño
fieltro y mostrnndo el pueril encanto de su ros-

1 •

¡
t
1

1

·f.
o
1.

- ¡ Nene, no seas chiquillo, no te pongas así!

Le hablaba maternal, envolviéndole en una caricia d,e dulzura in.finita. Sobre su pecho reposaba el rostro de Nazar_eno agonizante de Aurelio
Rivalta, más exangüe y livido que nunca. Los
ojos azules se alzaban hacia ella, en súplica
desesperada de piedad , y por las mejillas, dernacractas, resbalaban enormes lagrimones.
-¡ .\"o te cases, mi vida, no te cases !-tornó
á gemir el desdichado.
Carlota, oon ternura de hermana, pasó sus
m,mos en caricia consoladora por la frente de
su amante;
-¡ No te- pongas así, Aurelio ! Yo .seré una
amiga, una hermana para ti; no te olvidaré
nunca, ¡ pero es preciso que me vaya!
Y J,uego, '!reparándole un poco de ella, suavemente, trató de convencerle :
-Mira, más vale que dejemos las cosas así.
¿ Para qu.í seguir? Tarde ó temprano, habíamos
de acabar; más vale que sea ahora, guardan.do
un buen recuerdo-encontró una frase romántica-, un. recuerdo que sea como un viejo perfume que aromara nuestras vida:¡,.
-¡Ya no me quieres!-respondió trágico.
Redoblando su dulzura, murmuró ella:
- ¡ No había de quererle! ¡ Si vieses lo que sufro! Pero no hay remedi-0 ; así no podemos seguir, vamos camino de la miseria.
-¡ Contigo no me importa ser pobre!
-¡ Ay, Aurelio, qué equivocado estás!. .. Pe.ro,
si ahora mismo, que no te falta nada necesario,
.que tienes hasta lo superfluo, eres de&amp;$raciado,
¿qué harás el día que pases hambre y trío? No,
desengáñate, hay que volver al mundo, á la lucha, á vencer ó á ser vencido.
-¡ Ves! ¡ Ves como no me quieres! ~apostrofó amargamente el vencido-. Si me quisieses,
no hablarías así; yo sería para ti el fin, el único
tln ele la vida-. Y luego, tornándose pueril, gimió nuevamente :-¡No te cases! ¡No me dejes! Yo no tengo sino á ti en el mundo; el Eles-

en un hilo de enormes perlas que llevaba al cuello, explicó :
-Un regalo de Jaime. Yo no quería, pero se
empeñó en llevarme á Mellerio esta tarde ...
. Parecía feliz. Una alegría triunfal reía en sus
OJos y en sus labios y comunicaba á su persona

:

1 -

VIII

-¿Llegaremos á tiempo de despedirles?
El automóvil volaba cuesta abajo, camino de
la. estación. Reclinado en el fondo Julito Calabres, charlaba con Fernando Mendaro.
-¡ Qué casualidad haberlo averiguado! ¡Sino
llegamos á ir á casa de la de Otumba, se nos
escapan!
-La verdad es q_ue la boda se las traiei---. Y
i\Iendaro, deseoso siempre de hablar mal de sus
amigos, rió contento:
-¿ Y dónde nos dijo Gertrudis que se habían
casado? ¿En las Arrepentidas?
Pero Julilo no contestó. Iba nervioso, impaciente, consultando á cada momento el reloj de
su pulsera, temeroso d,e no llegar.
-¡ Qué suerte de mujer !-reanudó el otr-o, incapaz de ir callado-. !\lira que después del escándalo de Aurelio pescar marido, ¡ y qué marido! ¡Qué hábil! Ni una palabra para que no
se lo descompusiesen.
Julito siguió su idea:
-Y no habrá nadie en la estación.
-De seguro, que si. Hay en Madrid mucho
olfato, sobr.e todo para dos -cosas : el olor de
quema y el de la amabl,e musa alimentación.
Del primero escapan todos, al segundo acuden
como moscas á la miel-. Y añadió como moral:
- Como en casa de Carlota se ha de comer, y
bien, ya verás tú ¡ cola!
Llegaban. Rápidos cruzaron las .salas de espera y entraron en •el andén.
Junto á uno de los coches había compacto grupo
de gentes.
.
-¿No io dije?-riocordó Fernando.
Alli estaban la de la Campanada, con sus dos
niñas; Rosaura., languideciente en su silueta elegantísima, dibujada por el paño verde manzana
de su traje; Paca, varonil con su aire anarquista

tro entre las azuladas gasas de un enorme velo
Carlota Fuentes, marquesa de Jarama.
'
Co_rrieron los recién llegados al grupo.
. -, Enhorabuena, enhorabuena! ¡Traidores!
, Prófugos!
Carl&lt;7la reía gentil.
-¡ S1 no l u vimos tiempo ¡je avisar á nadie!
LuP.i;ro, como viese los ojos de sus amigos fijos

'

.

una extraña ju~enl~d. Julito sintió el prurito
de chafarla la victoria, y aprovechando un instante, en que quedaba sola, musitó en voz baja:
-¿Has v1slo qué horror?
Tuvo un gesto de sobresalto.
-¿Cuál?
-¡ El pobre Aurelio Rivalta que se ha suicidado esta tarde!--espeló á boca de jarro. Y Juego,

�remat:hando el davo: -Lo enconlruron tendido
en mí charc:o de sangre cqn un balazo en \a ·sicn.
Carlota había pulideciuo intensamente.
.
- ¡ Calla!-nrnrmuró aprelando C'l brazo de su
amigo.
Jaime ,:e acercaba á ella galante y rendido.
-Ilan llamado. ¿Subimos'?
.
-Vamos.
Dejó caer el velo sobre su rostro, en discretos
celajes, y fuése despidiendo de sus amigos.
-¡Adiós! i Adiós! ; F eliz viaje! ¡ Enhorabuena.

Subió al tr&lt;'n, ú ac¡uel lr¡rn que debía llevarle
á la gloria y el lriu11fo. Le parecía_. ,'er el cadáver

de Aurelio Hivalta•, dolonJso y· grotesco, alruYesado en su ramina. ¡Bah! Ojos que no ven, corazón que no siente..\hora Parí", r,ondrcs, \'iena, los lagos suizos, las m:be-s ilalianas, las esluciones ele moda, á vivir, á triunfar, )"· Juego el
regreso á :\lndrid, la fortuna, su palaclo, el respeto de las gentes...
·
El tren annncaba, y la de Fuentes, sinliencto ·
el brazo de su marido en torno del talle, saludó
oún una yez ú sus amigos, sonriente, vencedora.

•¡

Ei cuento semanal

AMELIA
por GUSTAVO VIVERO

=

Ilustraciones de GARCÍA GUIJO

..

30 cénumos

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                    <text>remat:hando el davo: -Lo enconlruron tendido
en mí charc:o de sangre cqn un balazo en \a ·sicn.
Carlota había pulideciuo intensamente.
.
- ¡ Calla!-nrnrmuró aprelando C'l brazo de su
amigo.
Jaime ,:e acercaba á ella galante y rendido.
-Ilan llamado. ¿Subimos'?
.
-Vamos.
Dejó caer el velo sobre su rostro, en discretos
celajes, y fuése despidiendo de sus amigos.
-¡Adiós! i Adiós! ; F eliz viaje! ¡ Enhorabuena.

Subió al tr&lt;'n, ú ac¡uel lr¡rn que debía llevarle
á la gloria y el lriu11fo. Le parecía_. ,'er el cadáver

de Aurelio Hivalta•, dolonJso y· grotesco, alruYesado en su ramina. ¡Bah! Ojos que no ven, corazón que no siente..\hora Parí", r,ondrcs, \'iena, los lagos suizos, las m:be-s ilalianas, las esluciones ele moda, á vivir, á triunfar, )"· Juego el
regreso á :\lndrid, la fortuna, su palaclo, el respeto de las gentes...
·
El tren annncaba, y la de Fuentes, sinliencto ·
el brazo de su marido en torno del talle, saludó
oún una yez ú sus amigos, sonriente, vencedora.

•¡

Ei cuento semanal

AMELIA
por GUSTAVO VIVERO

=

Ilustraciones de GARCÍA GUIJO

..

30 cénumos

�El Cuento Semanal
SE PUBLICA LOS VIERNES

222

OflCIKAS: fuencarral, núm. 90.--KADRID
Apartado de Correos 409.

AftO IV.-21 de Havo de 1910.-HUK. 118
PRECIOS DE SUSCRIPCION
!ladrid y provincias: Trimestre, 3,50 pesetas.

Semestre, 6,50 pesetas. Año, 12. Extranjero: Semestre
10 pesetas. Año, 18.
Anuncios á precios convencionales.

GUSTAVO VIVERO

1

Número suelto: 8 0 céntimos.

1

que seró.n/ sin duda ni omisión de ninguna clase,
\w;; ·que han de f.elicitarles y regocijarse }JOr tan

Á NUESTROS LECTORES
Reformas importantes en «El Cuento Semanal»
,

La empresa de csle periódico 1 d'eSeosa sicmpr&lt;:.'

'

l
l.

1isonjrro 6xilo.

,

de ocupar dignamente el allo lugllt"4uc sus favorecedores y colaboradores le han d,eparaclo en !n:s
letras espafiolas, se propone· introd1W,ir·cn la publicación reformas importantísimas, que seguramente han de merecer del público aman.le de la
bella lecturai consideración y agradrciµ1ier\lo.
Aún no es dado á esla Dirección expdner pun-

Consultorio gralotógico Grochtner
QUINTIN GARCIA

r..tt.':i dornü{anles de .50 carúctcr son el orgullo,
In pretensión ele espíritu y la complacencia en sí
mi!--mO; peró esto no obsta para que usted tenga
unu. natm~aleza amable y alegre y un trato sutualmente el deLalle &lt;lo eslas mejoras, pues, han . mamente simpátiro.
Su escritura indica una ])el\':,ona muy joven, que
de ullimar.se contratOs, autorizaciones, noV_edades de confección, ele., que, ·por causas ajenas ú aún IIO ha c'tmocido las decepci-Ones de la vida,
y ¡::u,·o &lt;::.n·itdl,et' no -está aún netamente definido.
la voluntad d-e la Empresa, no están definili\1.3,:
Su ¿~pirUu.•se afuma l)aslante acaparador. Vomente fijados .
luntad débil en genera.1 1 pero bastante pacienPero valgan estas ]íncaS de aYiso á nuestros
lectores constantes del propósito firme que nos zuda. Ternperamenlo poco vigoroso; salud re.anima de {';Onverlir EL CuE~TO SEMANAL en la. pri- sisten le.
Sincero, p0ro poto expansivo. Aclivida-0 d€Smera de las publicaciones literarias por su amenidad, mérito intrínseco y arte depurado en su igual: conciencia rstrecha. l3astanl-es aptiludes
presentación y confección generales.
oclrninislralivas.
Tendré mucho gusto en mandarle el tralado de
Esl.as reformas, qu-0 s,erán cl,elalladas en rl número próximo, comenz.arán d,enlro del mes de grafología que des-ea, y al cual tiene usted deJmüo corriente y no alterarán su precio ordina- recho.
Dr. GRACHTNER
rio de 30 céntimos ejemplar.
:\'or.,.-Escribase unu carla, en papel sin rayar,
al Dr. Grachtner, y se recibirá contestación en
el número siguiente de EL CUENTO SEMAKAL.
Precio de la consulta, cinco pesetas. Todo conCon Ja complacencia que nu.e slros lectores puesultante tiene derecho á un tratado de grafología.
den suponcri hemos leído en nuestro querido c.o--lega La Mmtana, que en el concurso de carteles
COLECCIONES ENCUADERNADAS
que había convocado la Sociedad Predsores del
Porvenir han sido premiados, respectivamente,
con un accésit de 500 pesetas, el trabajo presentado con el lema uFeu por nu,estro querido amigo
Las colecciones de los al!os 1907, 1908 y lllOi,
y dibujante Agustín López, y con una mención elegantemente encuadernadas en cuero, con ift..
honorífica de 100 pesetas el Litulado ((La. cigarra crustaciones de oro y en relieve, compllesta cada
y la hormiga)), del no menos apreciado colabora• una de dos tomos, se venden al precio de
25 pesetas para Madrid y provincia ■
dor nuestro, Luis IIuidobro. De todos nuestros
31
•
para el extranjero
lectores son sobradam,ente conocidos los méritos
A LOS COLECCIONISTAS
y la laboriosidad que ert ambos concurren.
Creyendo conlrlbuir al éxito de estos dos artistas, tan merecedores de encomio por su honradez profesfona.l ·y por su 'valer verdad, recogemos
En esta Administración y en las principales librerías
la noticia de La Mm1ana, y desde es.tas columnas
kioscos de toda Espatla, se venden ejemplafe6 de
unimos nuesLro aplauso más entusiasta y sincero yt.odos
los números publicados por EL CUENTO SEMANAL al precio de 30 céntimos ejemplar.
á los de cuantos conocen á Agustín y Huidobro 1
s

A.]Y.[ELIA.

un triunfo de nuestros dibuiontes

El Cuento Semanal

El Cuento Semanal

Todas las mañanas solía detenerme un momento ante aquel escaparate de la calle de la
Mnntera. El par de zaputilos rojos, expuesto
más á la c1iriosidad del público ocioso cual
acabada muestra de confección zapateril, que
como modelo de pies menudos 1 a trajo en un
principio mi atención, luego fué causa de que
pensase en su futura poseedora, y después, últimamente, á que inventara algo á modo de
novela, un poco romántica, que 1 por s-eüas, no
carecía de una protagonista bella y adorable 1 que
se casaría conmigo á la postre, no sólo para
tranquilidad y reposo del Cuerpo de Telégrafos,
á que yo pertenecía, sino para regalarle á mi
madre, pobre sefíora ya anciana, que vegeta.
ba pacíficamente en el lugar de mi nacimiento
una prole de media docena de hermosos moni~
gotes, mofletudos y traviesos.
Yo tuve siempre una imaginación muy acomodada á estas clases de fantasías, y sólo así

tie ne explicación que roe interesase el par de zapQ.lilos, lan tentadores, tan picaros, tan voceros.
Ellos eran la base de toda mi historia. Una
h\sloria mu:y linda, muy vaporosa, donde babia una rubia capaz de darle dentera de puros
celos á todas las princesitas de fábulas y Je.
yencla~. No so crea, sin embargo 1 que en mi
fantasrn de los zapatitos rojos hubiera nada de
P.ecaminoso. Ya he advertido que pensaba senamente en regalar á mi madre con media do•
cena de saludables mequetrefes, que dorasen
con luz alegre su vejez tranquila. Mis treinta
años me daban derecho á suspirar por un hogar, con sus dedaditas de ventura, en unión
d~ una mujer hacendosa, bella y enamorada.
S1 hasta entonce·s no babia conseguido nada de
esto, con harta pena de la autora de mis días
que perdía las esperanzas de educar cristiana~
mente y acariciar á sus nietezuelos 1 no fué mía
la culpa, ó, por mejor decir, mis recelos de
caer en manos de una mujer manirrota, que
no tuviera para alfileres con las pesetas que el

�Estaclo premiaba mis servicios, fueron la única

mzón de mi prolongada soltería.
.\las á pesar de todos mis recelos, tan pronto como vi el par de zapatitos rojos, una manana lluviosa de invierno 1 me dió el corazón que
alli estaba todo lo que apetecía y que de ellos

había de salir todo lo que buscaba. Desde la ·

primera vez que los vi en el escaparate, supn,&lt;:e, no sé por qué, que mi vida, mi porvenir, se
Iigt¿.ba á ellos estrechamente,- y cada día que

'

,1

pasaba, advertía que la impaciencia clavaba en
mí sus mil dentezuelos. Todos los días los veía
dos veces, y cuando los miraba allí, tentado-

res, pícaros, voceros, ensanchábaseme el alma,
respiraba con fuerza cual si se me quitase de
encima un peso enojoso, y tenía un recuerdo

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para mi adorable rubia desconocida. ~lis temores se funtlaban en que desaparecieran de pronto sin yo conocer á la compradora.
¡Cuántas veces quedé pensativo, con el manipulador en la mano, imaginándome haber perdido para siempre la huella de los zapatitos, sin
saber quién fuese ella, destrozada la historia
de la heroina rubia de trenzas de oro y manos
martilellas! ...
f\.Ji buen senlido á veces se imponía á las sutilezas de mi hi$t □ ria. y entonces me avergonzaba de lo puel'il de mis cavilaciones. ¿Era justo que á los treinta aii.os se hilvanasen semojallles fantasías? ¿No era una locura, una ve1·dadera locura urdir· tales patrafías romu.nticas
tuando había tanta mujer buena y bonita en
el mundo1 Y Íllé en un instante de lucidez1 lo.
lucidez de mi lJUen sentillo, cu::mdo me resolvf
á poner remute á lodos mis desvanecimientos.
Entre -dos enterados pensé y convine conmigo
mismo en que lo mejor que podía hacer era comprar el par de- zapatos rojos, pedir una licencia á
mis jefes é irme al pueblo, en donde no m,e faltaría una buena muchacha, fresca y saluduble, honrada y hace·lldosa en quien cifrar mi Yentura.
Esta decisión sú.bita 1 después de tantos rñeses
de pueril idealismo, la adopté en un arranque de
vergonzoso disguslo. En ella intervenía ¡ay! la
vergüenza. La vergüenza, si, que sentí aquella
mafiana Yiendo reflejarse en el vidrio del escaparate mi figura, alta y di.stinguida, sin grosuras prosaicas, y mi faz morena y aseriada, al•
tivecida por la noble insolencia de mis bigotes,
cuidadosu1ncnte peinados á la usanza kaiserina.
t-.Ie ruboricé, con franqueza, nnte el pulido cristal, frente á aquel seftor aistil1guido, irreprochablemente trajeado, luciendo flor olorosa en
el ojal de la americana y armada la ·diestra de
un junquillo. Aquéllo, sólo aquéllo fué lo que me
mo\'ió á poner por obra mi idea. Era necesarjo
acabar de una vez con todos los lirismos.
Hasta que no me relevaron estuve como sobre ascuas; Cuando tomé la puerta de la Central respiré con fuerza y sentí dilatarse mi alma
en una paz dulzarrona. Pero al entrar en la
calle ele la ~Iolltera 1 otra vez se apoderó de mi
la 1lojedad1 la indecisión. ~o sé por· qué causa
clavé los ojos en unu modistilla encantadora,
de rostro apicarado, que bajaba hacia la Puerta del Sol con un paquete ~n la mano. Instintivamente reparé en sus pies, que ella no ocultaba1 que dejaba ver muy al descuido en un artificioso recogido de la falda. Eran grandes, no
mucho, pero sí de sobra para calzar los z.apatitos rojos. Y proseguí adelante, deseoso de acabar la historia 1 la única que compusiera en mi
vida. Mas cuando llegué junto al escaparate,
me detuve sorprendido, quedé clavado, con la
boca abierta y mndo dt asornbro.
·
Los zapatitos rojos habían desapareciúo.

11

!\lucho más de lo que yo creía apenó mi ánimo
la misteriosa desaparición de los zapatos rojos.
Su rec;ucrdu no se borraba ni un instante de mi
11iernoriu, ~· pensé con rnús ahinco que nunca en
la bellu. pose,cdura de los menudos pies que lo~
calzuríau. Pan1 mí estulm fuera de toda duda que
tenía que ser muy hermosa, y rubia, J)C\I' contera.
Y con la base de los zapatos, coffiencé á crear á
In desconocida tunforrne á mis gustos. El rostro
era un poco pálido, muy lindo, muy simpático,
ton dos ojazos azules como dos soles 1 de mirar
man.so. Oro puro tenían que ser sus cabellos,
abundantes y un tantico rizosos. Aquel movimiento encantador de Ju mano al recogerse los
rizos que yo ponía en mi bella 1 me volvía loco,
tan loco corno las grandes peslañas que sombreaban su rostro y la arrogancia y gentileza de su
tuerpo 1 sin las exuberancias vulgares de las mujeres rollizas. Debía ser alla 1 lo era sin duda algu11a1 y adcmús gruc_ioso. 1 con una picardía inotenlc, encantadora. Cuino á pies tan chiquitilos
teniau que corresponder u11as manos de iguales
JJrüporciones, me figuré que las lindas de Santa
Teresa le senla.rian muy bien á mi hermosa, y
se las puse. ¿. Quién me impedía hacer mi ideal
ú mi gusto, á rni capricho, como yo lo soliaba
y como yo lo quería'! Hasta me pareció que debía
po1H•rle 1111 uombre agradable, como lo habían
hec:ho tudos los por!u.8 con sus ideales. ¿Locura?
Pues yo estaba gustoso de mi Iocura ufano de
t&gt;lla, y en rnis ocios mr divertía vistiéndola á mi
a11luju, poniéndole las gracius y los encantos que
veía en las demús mujeres y adornándola de
·parles y condicio11es que no notaba en ninguna.
Unos hermosos ojos, una hermosa cabellera,
un andar pícaro, lo airoso de un talle, la agradable armenia de una yoz 1 todo me hacía pensar
en mi bella, representármela con aquellos ojos 1
con aquel cabello, con aquel andar ... Para mí era
ya una obsesión recordarla ó. ladas horas, tenerla
prescrite siempre que veía á alguna mujer y darme el gustazo de poner en ella todas las perfectiones_, todo lo que más me acrradaba en las de~
más. Lo que al principio no rué más que un agradable pasaUemp,o en la ociosidad de mi soltería,
habíase trocado en una necesidad, en algo real
que ya vivía en mí, que era algo mío. Los dias
que pasaban sin que descubriese sus huellas,
eran no más que aguijones que me forzaban á
pensar mús en ella, más deseos de hallarla, 11Licw1s impaciencias.
Verdad es que á veces asallábanme crueles
pensamienlos 1 henchidos de dudas, y entonces
recordaba á la hermosa modista de faz apicarada
ele la calle de la ~dentera. Indudablemente, en
ella. estaba lada la clave del misterio. Aquel paquelilo que llevaba en las manos eran los zapatos
rujas, los pícru·os zapatos que tan lindas cosas
me sugerían .a lgunas noehes. De lo que yo estaba
s-cguro era de que sus pies no los calzaban. Eran
demasiado gran9"es 1 lo había visto bien.
¡ De cuántos errores no fueron causa es las imaginaciones mías al cursar los despachos! ¡ Y
tuántas noche!';, ya hastiado de tantas sutilezas,
de tantas fantasías, resolví no malgastar más la.."3
horas en tales devaneos! Y no obstante, cuántas otras no torné á reincidir al verme solo en
mi cuarto ho~pederil de soltero, y pensé nuevameute en mi bella rubia, en sus ojazos azules,
en su andar gracioso y en la gracia de toda su
gentil persona y me sentí enamorado de ella.
Pero mi rubia no parecía. Los zapa tos rojos no
habían dejado iras de ellos. ni un débil hilillo por
doude yo pudiese guiar mis invesl igaciones.
1

Es decir ...
Verán us!edes cómo mi burna fortuna &lt;'Sa
buena forlu.~a de los enamorados. puso c1~ mis
man&lt;?$. el hilillo q1~e apetecía é iiu'm inó un poco
las l1_nieblas- de m1 desesperanza.
Ba¡aba. l_1~a . tarde la escaJerii de hospedaje.
pensan~o u_órncament-t: en el emperezamiento
de la digestión del cocido palronil, cuando oiao
una. voz temerosa que en la obscuridad me advertia:
- -;¡Estese quieto!. .. ¡Ay!. .. ¡Có¡aio! ¡Cójalo!
Nolé. que ~lgo s,e escabullía poJ• entre mis piern~s, extend1 la mano y alcé mi diestra poderosa
mada ~e, un enorme gatazo negro, que mau~.aba que¡a:5 de desesperación y se revolvía fupose1do tal vez d~ a_Je-ves intenciones conra la mano que lo oprunia. Aproxirnóse entonces la sombra que corría tr.as el gato, y á punto estuve de no soJtarle. ¡Era mi modista que
c9n una gracia encantadora, recogía el, _e-ato'
sm ~a~se cuenl-0 al parecer, de mi extraneza:
-¡P1~roütelo! ... ¡Toma! ¡Toma! Yledaba
Jda)almad1 tas. que podían -ser cari1i.osas aun tomas en seno.
_-ituchas gracias-me dijo con gentileza-.
8 1· no es po_r usted este pícaro se escapa. y ¡sabe
1os los drns que. anda perdido! 1·GolfÚ'
h Intervine pi~ié~dole per~ón pai:a el gáto trasd umante y of~ ec1éndole mis servicio~ para aJgo
~u m~s err:ipeno que cazar á _un !\licifús. Rióse
t Y egoc1¡ada la. adorable &lt;Tia fura y vi un inshante la. blancura tenlodora de sus dientes. ¡ Era
ermosa de verdad! ... pero morena. La du-efía de
los za~al-0s -era la. que me inlercsabq 4.rní, y me

ª'

/OS-O,

1

0

dispu:'-:&gt;-C 6 udarar mis duela::; ..\ln5 una voz suan~.
Y clellco.dt_l req,.1iriú _clenlro ú 1-n hermosu trinluru:
-.\mehn .... \ni,,Jin~r·ltmu1ha la voz.
-.\! ll(·ha.9 g-r1.wia:--..\diús-..-nic rlij,J cui.i atolon&lt;_lram1-cnlu la bl'lln, ~- de:3apnrcti1·1 por una puerl
qu,, nsfeuluba ,el siguiL'llie rótulo;
u

SRA. GUTIERREZ
BORDADORA

En la r.al!e, no_ se }JtJr qul11 vino á mi mPmoria
rl recue_rdo de mi madre y 1'1 de la media cJocPw\
de_ mo_rngotes que )tJ pensaba rl'galarlr ...
1 Cuu.la_clo qu.e ent h~rmGsn, la criulura en .aquei
su~ clrsc_m.do u~s~ro ! J &gt;e Plla ó para ella 110 serfrut
1~::; zup&lt;1tilus J0J0f'i: })Pro ¡vamos! que no Je ha:iun_ falla !~mp~K:o. l.o~ pies, c.lespul•s de lodo ...
1?.e~o, .c_n.~ct,mb1D, \lOs_r1a unas manos! ... i J\lanos
dtJC .... 1 Si .)O nu i°'t' tomo tenían fue.rza para wslencr.a.l cnorrne ga!uzo! ¿Por qué no sería rubia
.\mella? ...
Y aquella _tarde, manipulador en mano me entretuve en on· los golp-ecilos de los puntos'y ra.ya.s
c~_cl nombre_ Lle Ameli~. Sonaban ó toque de gJo1_ia .... \rnelw._. ..\mella ... Era bouit-o el 11ombre.
Hasta en la mita se me antojó agradable.
llI
Ejemplo de epístola materna:
uQuel'i&lt;lo hijo rníu: Tr1.•s ~ü-Os .sin v-~rnos, bien

�'

l

Ignacia, que ya vestía de largo, diluía en ella un
tinte melancólico, muy de tono en una novela
sentimental, donde forzosamente había de hal&gt;Pr
una dama lrnrlada. Confieso con sinceridad que,
cada vez que subía ó bajaba la escalera de la
casa de hub,pedes, el corazón me latía con violencia, senlüune dcsasosegodo ante la posibilidad
de ver á A111elia ó de descubrir la clave misle1·io~a que me diese á conocer ó. la dueña de los
zapatos rojos. :\los, a pesar de toda mi solicitud,
no pude ver A la hermosa muchacha hasta una
semana después de nuestro fortuito encuentro.
Tornaba yo de la Central, alegre por saberme
libre y hnbPr hecho Ju guardia y pensando en la
gran fortuna de Olelo, que podía wr_ á su ar:na
l\ todas los horas v alcanzuba el don mmerec1do
ele sus earirias. Caía una lluvia menudita, esa
lluvia tan propicia ú la mujer madrile1io, que
parece hacerla salir de casa. para lucir el garbo,
las bolas, algo de la media y el arranque de la
puntorrilla..\1 pasar por delante del ministerio
rlc la Gobernación, oí voces que me llamaban.
Em la ;;in par Ameliu, regocijada y ~ullicíosu,
que me saludaba con el agradable trino de su
voz, armoniosa y fresca..
-¿Eh"? ¡Don Pepe! ¡Don Pepe! ... ¡Aquí!
-¡Ah! ¿Pero sabe usted mi nombre'?--la pregnnté, apn,xirnándome, extra11ado.
-•¡ Qué reparón es usted! ... ¿.:\le presto. usted
su pamguas ·! ... La mitad ... la mitad nada más.
-Y lodo, Amclio, si usted lo quiere ... Pero me
agrada. mfJ.s que sea la mitad, porque tengo que
hablarla ... ¡.Se moja usted?
- -l:sled sí quo se moja.
:-:u... Dígame usted cómo estó. Olelo.
-Bueno. l\luchas gracias.
- ¡ Ay, Amelía, que es usted una pNsonila
«La nosa tiene un becerro muy mono. L1?rro1i.r rnuv burlona!
...:...y usted.. .
está muy malilo.n
-Dígalo ... Dígalo.
- nncno. Pues ... ¡ ~luy falso! ¡ Pero múy falso!
En descargo de mis conviccione:; políticos, en--Y eso c¡ue aún ...
tre integristas y conservadoras de las más mau- ¡ Que se moja, Pepe! ¡ Que se moja!
sas, me parece oportuno advertir que el Lerroux
- - ¡ Qué me importa, si la veo á usted! Es loba
á que hacía referencia mi madre en ::;u carla,
era un manso perdiguero, con quien yo solía sa- rabiando por verla, Amelía.
Poco habrá sido. Con bajar á casa ...
lir de caza en mis cortas estadas en el pueblo.
/. Y sus padres?
Antes de Lerroux tuvimos un corredor podenco,
:-:o tenemos.
que aten01a y acudía moviendo la cola al no~\·
¡, Tenemos?
bre de Salmerón. ¡ Eran éstas venganzas pollh·
-Sí, mi herrnana Elvira y yo.
cas de mi madre contra los hombres liberales
F.11lonccs, me permite ...
del villorrio !
- Poco á poco. Con una condición.
Como puede verse por la epístola, la buena se- Aunque sean diez.
l1ora tenía decidido eml){'iiO en llevarme á su
-Que no me hable usted de amor.
lado, siempre que no me µerju&lt;licaro. en la ca-¿ Eso?
rrera. Y en cuanto á sus temores y recelos, por
. -¡ Por Ignacio, Pepe! ¡ Por Ignacia que ya
demás fundadisímos, ¿quién era el guapo mozo
que los desvanecía contándole la historia de los viste de largo y está muy mona !-Y soltando la
zapalitos rojos, la gentileza y travesura de la en- casra,lita de su risa, se lanzó escalera arriba,
cantadora Amelía y la::; andanzas del díscolo d&lt;'jándome con un palmo de boco. abierta. Todavía, untes de oirla cerrar la puerta, llegó hasta
Olelo?
¡Amelía! ¡ Otelo ! Antes estos dos nombres ya mí su úll imu broma, aguda, en-vuelta en regocijo:
-¡ Que se mejore Lerroux!
amigos, se desvanecían todos los recuerdos. La
imagen de lo preciosa criatura no se borraba de
l\'
mi imaginación y, sin pena ninguna, advertía
que me iba engo_losinando con su morene~ r olYerán
ustedes
si
tuve
razón 6 no para presuvidándome de m1 rub10. l\forena eru y codiciable
mir
que
,\melia,
á
pesar
de ser un diablillo encomo la esposa de los Cantares, y yo comenzaba
ú estar gustoso de la negrura de sus ojazos y de cantador, 110 era muy esquiva á mis requiebros
Después de las donosos burlelas resus cabellos y de la risueJ1a malicia de su cara. amorosos.
á la gentil Ignacia y al honrado Lerroux,
¡ Pobre ideal! ¡ Desventurada Ofelia · de mis no- ferentes
no me cupo duda alguna de que la carta de
ches de insomnios! Una sonrisa, la promesa aca- ya
riciadora de unos dentezuelos muy blancos y la mi madre había ido á parar á sus manos. Y Ametravesura de una modista triunfaban sobre todas Jia, que por lo que yo colegí ardía en ganas de
estrechar nuestras relaciones, se sirvió harto
los espiriluulidacles ...
de. ella para satisfacer sus deLa historia de los zapalitos no podía tener me- cumplidamente
jor comienzo, si bien la semblanza de aquella seos, para verme y hablarme á su antojo. En-

merece un permiso de tus jefes, que te permita
pasar una corta temporada al lado de tu familia.
El se1ior cura, don Ambrosio, que tanto se interesa por ti y que tanta mauo tiene en casa de
don Gubino, me dice que por mediación de éste,
!'-i fuese preciso, alranzariamos esa licencia de
tus superiores.
»El mismo don Ambrosio me asegura que de
un día á otro trasladarán al jefe de este Centro
y quiere que le pregunte si te convendrá que anduviésemos los pasos para que ye11gas tú en vez
de otro. Esperamos tu respuesta.
»En tus carlas no me dices nada de tus proyectos para lo porvenir, y como yo no puedo
pensar que quieras quedarte soltero toda la vida,
á veces creo que hay algo en l\!aclrid que le retiene y hoce oh·idadizo. Haces muy mal en no
contarnos tus cosas, Pepe, y en ocultarme tus
afectos. El se11or cura piensa lo mismo, pero
dice que tú ya .-res un hombre y puedes a11dar
sin andaderas. Yo no te censuro. Lo que quiero
es que no me ocultes nada, que me lo cuet1les
todo, ¿sabes, nene?, todo. Si tienes algún amorío, si estás enamorado, dímelo, deseo saberlo.
"¡ Por Dio.s, Pepe, sé franco y dinos lo que te
ocurre!
»Escríbenos si te conviene el traslado ó no,
pues ahora lo podemos conseguir:
»Ignacio, la hija de dv....1 Jacmla, está muy
mona. Ya la han puesto de largo. :-;os pregunta
mucho por li y es ele !ns que mús se interesan
por que vengas al pueblo. ,·e11, Pepe, ven, y no
seas tonto, que no te pesará.
»Recibe un millón de besos y abrazos de tu
madre

l011ces,. entre seriu y hu1·lo11a, pregnntábome c::i
Yl\ha_bm_ dado respu~sta á mi madre, con las iJ~p1 t »c111d1bles me111onati para Ignacia que debía
e~.!nr muy Ill?llª pisáuclnse las faldas. DecíunH',
riu1dos&lt;?, que no fue,sc 1011l0 y emprendiera la
-mnl'c-ha al pueblo, que allí me a"11ar&lt;faba la dicha.
"
l'r~isnmenle todas estos burlas de
A1_11eha me 111osti:aba11 su interés por
iu1,. no. en el ser,tHlo de su ulegre pur,ena, s1110 en el otrn. en aquel que más
grato 111c. ern: en el de c:;u afecto. Lo
que .\mella prete11dia &lt;ra ('0110&lt;'.er lllis
piunes, Sl~ber ha:-;ta qué punto mi almu·
~ermm)~CHl hbre de toda ligazón amol&lt;?SU. Srn ser un co11;;11mado psicólog,,
,u nada que lo. equivaliese, advertía rl
pl~cer de Ameha en Jrnblan 11e v oir &lt;te
1_m boca la,::; hone.stati alabanias
ue
s_us encunlos _me :mgerían. La simqput!a no.s aproximaba poco á poco, cada '
\ ez más. Y como jamás YO le decía
tQdO lo que pensaba, Jli ella fué uunca
lo bastante franca pura decirme lo que
se le ocurría, de ello debió nacer el
afán de aquellos encuentro:;, fortuitos
al parecer y muy e;;tudiados en el
fondo.
f&gt;or _e;.;o, lodos los días, al vel'!a en
Pl pasillo tenebroso, á ¡8 hura en ue
):? !·egre--.;o.b!), el corazón pm·ecín qte1én;eme salir del pecho. Enorgullecíame prnsar que aquella lincla mncha
t·ha n1e arnab_n. Bien seguro estaba el~
qne Arnehu. discurría v hallaba ¡&gt;rete ·.
los para verme
·
x
v ha)&gt;lar,'.1e, y,
en s1lenc10, ie11
lo más profundo de mi alma
se lo agradería, porque
también para mí era unu
11ece;;idad Yel'in y hublarla.
Si en mí sólo hubiese e:-slado bu,;carla, muy pO&lt;'ns
veces nos hubiéramos vis.
lo. A pesar 1le lo&lt;los mis
deseüs de admirar su::; Irave nra::; y paladear s u :;
d1_anzonetas, mi timidez, e11
1111 habitual, vencía sobre
l"ltbalas y proyectos.
l\Jas no se &lt;-rea por esto
que yo hubiese olYidudo por
ent_ero la historia de los za.
pa~1los de pies de hada. ¡.\v,
no. Tul vez más que nunca
m~ u,·ordabo de ellos y ardía e11 ganas de aclarar
mis dudas un tanto nebulosas. Celaba la oca~ión
1)e enterari:ne en toda la verdad sin herir !ns re1elos de m1 bella amiga. pues temía que .\ melio
C?noce&lt;lora de mi interés, embrollase el ·asunto·
\ llegó_ tal cual_ yo la espenibn.
·
l.,u dia, al ba¡ar, la vi en Ju. escalera. Iba muy
puesta _de bata, una _b ala d~ tela sencillísima,
que le sentaba muy bien, quizá por su holgura
''. 11• poc~ exag:e1:ada. En aquella ocasión no pudo
'tzona1 su d1s1mulo y se ruborizó cuando yo le
e 1¡e &lt;(Ue había solido por verme.
-¡'.'.:aturalmenle! Y ú preguntarle á usted ,;t
me parezco á Ignacia ... ¡Que es usted m~y rn~l
pe~~~do'. \epe, Y se van á acabar las amislocles!
ues. ) o seré mús franco, Amelia. Tenia gan~s ele verla y me alegro de este encuentro que
me la depara á usted de bala, má~ hormos~ que

1~11nca. Es d~cír, tan hermosa como la primera
¿.1\. que no se acuerda usted?
-¡c¡men no se acuenla es usted!
--\ nrnos á verlo. ílnjoba usted por la calle de
lu :\Io11tera y nos alrm:esumos en el camino. Uste~I _1bn muy de prisa. Yo la
1111rc á nsled y usted me miró
á mí. sonriéndose.
-Después me mir(&gt; usted
de.~carndamente á los pies
;,:',le acuerdo?
·· ·
- i Con10 que qnería sabér si
€ron para usted los zapatitoo
que ac11habu. de comprar!
-¿.l'crn quién le ha dicho á
u.-;led f}i-;O?--y me miró lljan 1r11t~.
- C nos zapa tilos
muy monos que usted
lle,·aba en un paquete.. • A mí me lo cuentan lodo, todo '. .. Si es
uste1l frnnea conmigo, le diré lo 1íltimo
que me han contado.
-Dé usted el ejemplo.
-Sea. :\fe han con.
todo ... ¡No se ría u1,.
lccl! Que á usted le
ngrnda verme, que le
gusta _hablar conmigo
~';-- (\o se ría! ¡:'\o se
ria! ... Y que usted me
, q~i••rc 11 11 poquito...
¿,Es verdad?
• - ¿. Y si fuese men-

'ez que_ la vi. ..

li ru '!

-E;;o no es contestar.
-RUC'llO, pues ... Lo
ltun cngaiiado ... Como
lo tle los zupalilo.s.

;Eso sí que no! Quie11 me cuenta e~as cosas
no me engai\a nunca.
~
• ·
- -¡,~i'!... Dígame quien es.
• hl corazón 1 .\melia, el corazón.
-¡,\y que bien! ¡El corazón! ·Pero ·
lo más engarioso!
'
s1 e!So es
- Para quien no le tiene, Anielia.
- ;.Justo! ¡, Y usted lo tiene·!
- -\le p~rece que sf. ¿Y usted?
- El mio se lo comió Olelo
-¡:\lenlirosu!
·
-¡Embustero!
V

.\~n cuando Amelin me dob(l. ocasión para preRun11r fundudamente qne no era esquivo. á mis
galanteos amoro;,o,;, nunca níe dijo ni me dió á

�entender que se holla.c;e dispuesta á corre~ponderme. Burla_ lJurlnmlo, sacúbame las frasetS de
amor, la derlarnción en toda regla. :\las al pretender que ella conflrmose su Cllriflo con urn1 ~ola
palabra, rehuía los respuestas cotegórica.-;, dejándome anegado en la incertidumbre de sus eu-

femismos, tal yez para que adivina-se lo que ella
1

110 quería ó no !-it! atrevía á decirme. Su ro-

,,,¡

'

queterin, su ,·olubili&lt;lad de pájaro eran por naturaleza y 110 JllH\a artifi&lt;"icisas, por cúln1lo 6 es-

11

~las, á pesar de este deleclillo, á mi me gustaba sobre todo. ponderarión la avispada criatura. Desde que cumenzamus ó. jugar con lus sen-

11

tudio.

timientos que apunt-0.ban en el fondo d-c nuestras

1

¡
1

1

ción de la portera, supe que la señorita Amelía
trabajaba aquella semana en la mansión de un.a
señora viuda cuya hija iba á matrimoniar con
un condesito 6 algo así. Y fué tanta su amobi1idnd, que llevó su galantería hasta el punto de
decirme las señas de la rosa, muy cerquita de
la Castellana 1 y la hora en que regresaba la gentil modista.
Esto quiere decir que cambié mi lugar de acecho por la Cnstellona, entre oOOo y media y nueve de la noche. Y fué ello con ton gran fortuna,
que ronseguí lo que apetecía á las primeras de
cambio. ¡Estaba de .Dios que la ventura me favoreciese en todo!
Cuando Amelio. me vió no noté en ella indicio
alguno por el cual pudiese colegir que no esperaba el encuentro.
-¡ Ya me lo figuraba !-me dijo, riéndose.
-También á mí me dicen las cosas.
-Entonces le habrán dicho á usted para qué
he Yenido á esperarla. Y sentí un leve temblor
en la.s piernas.
-Le repito á usted que lo sé todo.
~le atr-gro... Dígame usted ó. qué he venido- . Y la v1.•rdad ero.. que no sabía cómo empezar ui qué decirla.
- .\ habla1'me. Y clavó en mí -sus grandes ojazos negros.
-¡'.'\'aturalmeule! ... Y ó. \·erla, y á oirla hablar
v reir. Es usted una adivina encantadora, tan
en&lt;'m1ladoru como -ese lunar que tiene en la
barba ..
Creí que lodo daba vueltas alrededor de mf.
~le zumbaban los oídos v la vista la tenía turbia. Lo (l,~1 lunnr lo hnbül. dicho al tuntún; pPro
ú rní me crn1staba que era cierto.
-¡Déjese usted de lunares!-repuso ella tranquilarnenle-. Le he dicho que á hablarme; pero
nn de qué.
-Pero me lo dirá.
-~o. Eso es ro~a de usted. Lo que yo le digo
es que ya puede empezar.

almas, el rccu1.•nlo de .\mella no se iba dr mi
imaginación. Siempre la tenía presente, y, á vccrs, muy por lo bajo, muy pasilo, repetía sus
palubra.s, qu&lt;' para mí eran la mejor y más guslosa piucba de su cariño. Y se lo merc-cia. ~lis
bellezas, incluso mi famosa rubia de tr~uzas d1•
oro, las que por tanto ticm1&gt;0 me cornpensaron
tun liberal y largamente de la carencia d-c un
ideal de carne y hueso, rompo.rudas ton mi hl'rrnosa vt&gt;tioa, la u&lt;lorablc clueila del trashumante
Otelo, eran blN\ poquita to!:&gt;a .
.\1nelio &lt;'ra hermosa de Yerdnd. Su cuerpo, más
que nwdiano, teuía todos los encanto~ de las mujt:'re!-:i menudas y las nobles propurr101,,:"!; de las
1.luem1.c, mozas. Quiero (lt-cir que lo era. Algún
rt:1pnr6n tul vez la hubiesl' hallutlo un puco delgada; !!ero para mí, su &lt;lelgadPz era gracia y
g;•ntilcza. Su rostro, ,te una rnorene1. púlida ugrudablc, lleno de cnenntadura mulicia, mostrubu.
una frunquezu risu1•ña ..\lús que muy ht•rmoso,
('ra muy simpático. ~f'gn.•s y profuudo!-1, grande!-!
y vivos sus ojos, pare&lt;.:ían ll'ner po1lerosidaü solJracla. para impuner.se á to&lt;ln, pura profundizar
r1L las almas y !:mcnr :.enrac-irÍ1udns los sentimientos. So boca,· u11 la11li4'0 f.{rtllldt', dt· rojos labios
sm1gti:t•ntos, plegúbasl! en un mohín de ile!-3tlén.
Pero lo mú.s hcHo, lo 111ús em:untuUor de todu 8\1
¡,Prso11a, de.,..pu(•)'; de sus mau~~ peqm•11it.us, el'tt
i-;11 cabeza, l:(ntciosa, fll'I íslica. &lt;'11rouada por la neVI
grun1 de un cabt•llo ulmnda11IP. Pero- lo que ú mi
me &lt;.·aulivabu más en toda ella . . ·nl su lunar en
¡ Qné de cosas se pueden decir en media hora
lllitad tle lo. .barba y su risa franca, ingeuua, bubien aprovechada! ¡ Y qu(: modo de pegar la
llic10so, freS&lt;'a cual chorro dP agua. Entonces, ul h••bra v charlotear el mío! Todo el consumo lo
r,·il', sus C'll{'◄~ndido.s labio:-; se co11traian graciosa.. hice ~·O..\l principio, .\melia se mostró ~Jable y
mente, siniendo dt' rojo marco al núcar de sus risuefla. Aclvertia&amp;e que le agradaba. mi charla
dentezuelos, que parecían una promrsa de ten- \" tenia prevista mi declaración amorosa.. Mientación, a.somún&lt;los.c curiosos lrus la línea. san- irns que mis palabras no rebasaron_Ias fro~ter~s
g-rienta de aquel paréntegis di' púrpm·a.
del curiíio pura adentrarse en la picara. h1storm
.\1 través de :-.us encantos t\(lorables, yo &lt;·reín
de lo~ zapatos, todo fué bien, y ,estuve seguro
\"C'l' su alma purai libre de lodn mulí&lt;'ia. y --t-o1110
&lt;le qtir- lo. aclornblc criatura no me rehusaría el
ubroquelada 1•11 los m:cros inrompibles de la d&lt;·.-:.- suvo, para mí tan codiciado. ~tas desde que sagracia. Para mi, que poco á poro penetraba en qu·é de la penumbra á los dichosos zapa.titos, con
la historia de aquello. vitlu, .\rndia no t·ra sólo
mis recur-rdos para su poseedora, rubia por fuerlu muí'hadrn akgre y .enr.antandora qm• tenia unu
za, y mis deseos de matrimoniar con ella, nusonrisa para lodo, si110 algo rnús, c¡u-e llegaba blúse por entero el cielo de mi felicidad y de mis
más .al corazón y envolvía ,el alma, en tenu--cs esprronzas. ,\rnelia torció el gesto y derramó en
red1' s de simpati8. Dentro de aquel frúgíl cuer- su rm;tro unn scrirdod esquiva. Comprendí enpeC'ilo de muñeca hahia un coruzón de hombr('
tonces que había ido demasiado lejos en mi sinpru·a la. lucha, una voluntad de n&lt;'ero paru venC&lt;'r
eeri&lt;lad.
las locuras de los grandes aball1uicntm;.
¿Y quién le dice :\ usted-me interrumpió
¡ Dichosos zapalito.c, ! A ,ello..-.;, sólo ú eHus, debía
ella--que no exi~te la duefta de los zapatos que
la fortuna dC' conocer ú .-\111elia y Of' poder pensar no Jo dejan dormir tranquilo'? Todavía puede usen las allus horas dt) la noC'hP rn una dif'ha soseted casar~ con ella1 si ella cree en su cariño, Y
gada, en unión de una mujer i1wompnruble.
si usted se hace querer de ella.
Aquellos tres días qne pawron sin que lo. vieEn el tono de voz con que matizó estas palase, pareciéronme tn·s siglos que no se acababan
brus adYertíase su enojo. Yo traté de recoger
nun&lt;'a. ,\\ pronto, rreí que :;e ucullulm rehu·
yendo las charles conmigo: dt&gt;~ pués supuse que velas.
-Es usted la mujer mll.s ideosa del mundo,
tal vez lo que quería era qne baja,se á su cosa
,\melia. ¿ Quién le dice A usled que yo quiera capara eslrechar más 11uestrus hasta entonees in- ~nrme con nadi-e? He querido contárselo todo, no
fantiles reloriu11e~. Pero gl'acius á una i11disc1·e-

~ult~rle que, aun ant&lt;.'S de que usted me conoc1~~e, ya pensaba .Yº ~n usted.
v ·. ada d1~0. ,\meha. fori~ó á quedarse cavilosa,
. .)O aprovec~é. la oportunidad de su silencio paru.
enm~mdar m1 llgerer.a, rcpiti(·ndole mis cuitas.
. -(., Yb su madre, P-epe'! Se olvida uslcd de Jguucia-o servó ella.
-; Ay, Amelia! Cr('a usted que en este instante
mr- acuerdo más de Ot-0lo.
ra~tran_tet un segundo los dentezuelos de la adorar~,cri~ ura ~aron su nácar por encima del
rn e. sus labios, y una tenue sonrisa de
ªsmor Prop1ó complacido, eles floró la seriedad de
u ros 1ro.
-¿ De ve rdad ?- me preguntó incrédula.
-se lo juro ...
-¡ O~ 1 i Jurar, no !-dijo con viveza
-¿ Ni por el lunar?
·
Su senedad me contuvo.

~lire us1-ed, Pr-pc. Para ~er arnigu:; me llene
i¡ui• Pr:c&gt;n 1r.lf:r u~h•d íurnmlidad.
·i. !--=(' -cnoJa usted'?
-No.
. Los d?S quec.la1110s sil&lt;'ntiosos .•\quel cambio
ldll brus.co que había notado cu el modo de ser
dP
.\mella,
deuw
1, y solJrl'· cxtrn1\'lrme
~
'
, me cobib'1a gran11 i .
a no era la eriutura oJegre risotera
Y purk1dora de otras vccel::i la que vo' e
,
.\hora era adusta, hosca, demasiad ~
_onoc1~.
lll~ll'ha&lt;"lrn. Y lodo ello había ocur~ids:r~~1 ~~l~
mu1ul1is· .\1 vi'rnos, ella misma ron sus pal b
~p.remmnt-cs,, me pültó la d,rci'aración am:r::a_s
~ &lt;11111 ,~w:;trooe complacida. al oirme balbucir 18.
sH_rla. ~&lt;. l~1gnreR comunes cou que quise ocultar
~~~ eseasez dr doles oratorias y enmendar el ol1 o de no haber pensado lo que tenía que decirla
pura con venc.crlél de la verdad de mi cariño. 1
de repente, sm motivo alguno, sin causa que lo

�1

!

sus propósitos de trasladarme al villorrio, fué
la rotunda negativa de Amclia. Todo mi amor
propio se había sublevado y mi orgullo me aconsejaba poner tierra de por medio entre la hermosa criatura y yo. l\li resolución era firme,
adoptada después de no pocas meditaciones. Aun
cuando no amase á Amelía, me mortificaban mucho sus calabazns, sobre todo no habiéndomelas
hecho presumir, y habiéndome dado mil motivos
pnra pensar que no se mostraba esquiva á mi
cari!'io ni hacía mal rostro á mis arrumacos.
Cuando profundizaba en esto, en lo brusco y repentino de su cambio, me volvía loco, y con mil
nuevas dudas embrollaba mis pensamientos. Su
seriedad, su aire taciturno y caviloso, su negativa formal y seca, después de mostrarse tan
risueña y revoltosa momentos antes, hasta el
punto de ponerme en el disparadero para que le
espetase la declaración, eran para mí cosas incomprensibles, que tenían un misterio que yo
ignoraba.
Por más que mi afecto para ella sólo fuese
pura simpatía, me desagradó mucho su proceder y sentí gran disgusto por la burla. Nuestras amistades habían terminado. Ya no nos veríamos ni hablaríamos más. Si ella me quería,
su cariño, imponiéndose á toda otra consideraVII
ción, la forzaría á entrevistarse conmigo para
desenojarme y pedirme excusas. Su repulsa,
Otra muestra epistolar:
cruel y amarga, y mi orgullo, me mostraban el
((Querida madre mía: Xada, absolutamente camino que debía seguir en adelante : rehuir todo
nada me retiene en 1\ladrid, ni nada le oculto á encuentro con ella y alcanzar mi traslado lo más
usted. para quien nunca luye secretos. l\li ma- pronto posible. Y hasta pensé con gusto en Ig...
yor dicha sería poder estar ó. su lado y recom- nacia
Pero mis fieros propósitos duraron menos que
pensarla largamente con mi carifío de la sepala vida de una flor. Cuando oí las ocho y media,
ración forzosa en que hemos viYido.
nPara complacerla á usted he pensado con de- noté que de mi severidad para con la hermosa
tenimiento en mi traslado y no hallo en él cosa Amelía no quedaban más que muchos deseos de
alguna que se oponga á sus deseos ó que pueda verla, de oir su voz y acariciar mis ojos ert la
perjudicarme. Trabaje usted el asunto y solicite Yisla d&lt;' su pícaro lunar. Y, á pesar de todas mis
y obtenga la ayuda de don Ambrosio, nuestro prevenciones, no pude resistir á mis deseos y
excelente párroco, con quien ya tengo ganas de me lancé escalera abajo.
Esta impaciencia mía fué la que guió mi fortucharlar un ralo, á la sombra de la parra, en el
na aquella noche, porque si espero á las nueve,
patio de nuestra casa.
&gt;,Quedamos, pues, en que YO deseo, en que yo no hubiese visto á Amelia. Un poco antes de llequiero, en que yo exijo-si· es posible que inc. gar á la portería la vi que subía. La hermosa
atreviese á exigirle nada á mi madre-, se inte- criatura me sonrió graciosamente, y toda mi serese usted en mi traslado y lo obtenga. Estar a riedad desapareció como por encanto. Y fué ella
que habló primero.
su lado y wrla feliz, sería mi mejor ascenso y lo -¿Supongo
que no estará usted enojado conel más gralo íln de mi carrera.
&gt;,Dígale usted á Ignacia que no soy olvidadizo migo? ... Yo soy así, y asi hay que tomarme.
Franca, mny franca para las personas que quiey que aún recuerdo lo monísima que estaba en
traje de primera comunión y el grato sabor del ro. T.,o de anoche pasó. Ahora á ser buenos
dulce que me regaló al terminarse el solemne amigos.
-¿.\migos nada más?-Y sentí renacer mi disacto cristiano á que asistimos todos los de casa. gusto. Usted habla de su franqueza, y para
nSupongo que Lerroux, nuestro leal y honrado
J,errottx, aún me recordará, y vendrá á mi mo- rni... ¡ :\'o me diga que las de anoche fu,eron su
viendo la cola y ladrando cariñosamente cuan- última palabra!
-Ya veremos, Pepe. Las cosas hay que ganardo me vea aparecer por la puerta. Cuídelo usted
mucho, madre m1a, que bien lo merece el re- las y no pedirlas.
-i\le promete usted entonces ...
cuerdo de mí padre y su carifiosa fidelidad.
-Yo no prometo nada ... Hablemos de otra
,,y como no quiero ser ingrato ni olvidadizo
para nada de lo que pueda traernos dulces me- cosa. ¿ Ac.epta usted una prueba de confianza?
-T ,a acepto.
morias de épocas más felices, vayan allá tam-Pues, entonces, véngase conmigo.
bién mis recuerdos á la Rosa y su becel'J'ete.
.\1 ver que yo dudaba, agregó:
»De don Ambrosio no le digo nada, porque ya
-Conmigo. A mi casa. Conocerá usted á llli
sabe usted lo que quiero á ese buen viejecito, que
fué para mí segundo padre Nuestro excelente h1·rmai1a Elvlra ... Le advierto que ella ya le
párroco debe de estar muy anciano, aunque sin conoce.
¿No había para sorprenderse con esta salida
perder sus bríos de siempre.
1&gt;Consérvese usted buena y reciba un millón de la hermosa muchacha después de confirmarme nuevamente en las calabaza.s? A mí me agrade besos y abrazos de su
dó mucho complacerla en sus deseos de q.u e la
PEPE.»
acompafiase á s.u casa, porque así, al menos,
Creo innecesario advertir que la única causa aunque remota, tenía alguna esperanza donde
que me movió á escribirle á mi madre, aceptando afianzar mi amorío. Decididamente se arregla-

juslificasc, su rostro se puso serio, acaba.ron todas las sonrisas y se mostró enojada en sus respuestas. ¿Por qué•? Por más que hice no pude
sacar,nada en claro ni razonar aquel disgusto de
la hermosa criatura. Desde entonces, cuantas veces quise sacarla de su mutismo, tantas otras
no me hizo caso. Caminaba de prisa, Ull poco
abatida sobre el pecho la linda cabeza. A buen
paso, moleslo.é intrigado, yo la seguía. Sin cambiar palabra, subimos los dos la escalera, y ante
su puerta nos detuvimos. Hice un esfuerzo. Quería saber su decisión, obtener una respuesta categórica.
-;. ~o piensa usted contestarme á nada? ¿),o
me quiere decir lo qu&lt;J piensa?-le pregunté.
--Ya Jo sabe usted, Pepe-repuso ella.
-¡Yo, Amelía! ¿Pero me ha dicho usted
algo'? ... Ve usted. Ahora soy yo quien exige franqueza.
-Pues bien, Pepe; con franqueza le digo á usted que no á todo.
Y sentí cerrarse la puerta suavemente, mientras una voz, dulce y cariiiosa, le decía á Amelía:
-¡Cuánto has tardado hoy! ¿Con quién hablabas?

ba el asunto, cobrando un aspecto original lleno
de_ enc~ntadorn:, sorpresas, á lo que yo ' resum1a. Aun era hempo de ganar lo perdido p y en
ganarlo p_ondría toda mi prudencia.
'
" Pero mis cavilaciones no pudieron ser muy lar3as, no por fal~ de asunto, sino por carencia
e espaCio. Rabiamos llegado ante la puerta
Amella introdujo el llavín en la cerradura,
q_ueándome la entrada á una habitación limpísima, deco~ada ~on harta pobreza. Algunos cua~ros y vana_s sillas componían su ajuar. Amella me empu¡ó suavemente hacia una puerta por
c,uyo huec&lt;? pasaba un chorro de luz, y se adelantó á ~1. Estábamos en la sala. Junto á un
veladorc1to, que contenía menesteres de costura
sen~d~ en u~a silla. baja, con un bastidor sobr~
las 1 ?d1llas, v1 á Elvira, tan semejante á Amelia
tan igual y pareja, que quedé agradablement~
sorprendido. Amelía la saluaó con las siguientes
palabras:
-Aquí le traigo á nuestro vecino, que quería
con~certe. José... Pepe Cobos... Mi hermana
Elvira.
.-Tenía ganas ele conocerlo-me dijo ella é
hizo un ~demán de alcanzar una muleta-. Ya' ve
usted .. Tiene que dispensarme.
-¡Dispensarla! Ustedes si ...
-¡Esa ~s buena!-salló riendo Amelia-. Aho':ª cortesias, .Y á 1~ franqueza ¡que la parta un
~ ayo! Pero s1 he sido yo, Pepito, quien Je trajo
a usted á casa, para que le cuente usted á Elvira esa hermosa .historia de los zapatos.
:-Pero, Amella, ¡por Dios!-la dije confuso1
mir~ndo á la gentil cojita con el rabo del ojo.
-,Pues por eso, Pepe! ¡No ve usted que Elvira es la d~efia de los zapalitos de hada!
_Y esparció p_or el habitáculo la cascadita armornosa de su risa, regocijada y fresca.

rr~l

de encuentro conmigo, y hasta volvía más tarde
á. su casa, por la noche, sin duda para no verme
111 hablarme.
-¿ Usted la qui.ere mucho?-la pregunté sin
dari~e cuenl~, á hilo_ de mis pensamientos.
-, Querer ª. Amelm, Pepe! i Eso es poco! i· Si
us led fa conociese!
~~ supe qué decirla. Tras aquellas palabras
~dn11!1aba un ca~ifio hondo entre las dos criatu1 as, igualmente rnfelices, y descubría la história
de a.qnel~as dos vidas gemelas, frente á la existencrn, SIJ?- u_n apoyo amigo, ganándose el trozo
de pan diario en medio de los peligros de su
belleza.
Elvira, también silenciosa, continuaba en la
tarea de su ~ordaclo, inclinadísima sobre el bastidor. Y deb1a de pensar en Jo mismo que vo
porq~e la suave ondulación de su pecho era si"~
no_ bien claro de una conmoción oculta. 1•Pobfe
cn_atura! .Aquel defecto físico que la afea ba la
od10sa co¡era, era una crueldad del Destino ' y
no sé por qué recordé mi Dello ideal mi r·~bia
encantadora, dueña de los pies de hadas, que

VIII

-:ª\ª convencerme,

necesito verlos, Elvira.
-:¿Si._. .. Pues ahora le toca á usted aguardar.
P~ciencia, Pepe, paciencia. Yo también la he temdo.
-·¿Es usted rencorosa?
-A veces, sí, y mucho. Una semana justita
hace hoy que prometió usted contarme esa hist(!ria y ahora me sale usled con esas cosas ... Le
digo á usted que no me engaiía.
-Vamos-pensé yo-. Amelía le ha contado á
ésta que á Ignacia la han puesto de largo-. y
en voz alta-. Pero conste que es usted tan hermosa como yo me figuraba.
- ¡Yeso que no soy rubial-me dijo, riéndose.
-¡A pesar de eso!
-¡Ah! Vamos. Para usted es un pecado ser
murena.
-Sí Y no, Elvira. Pecado cuando no se es bastante hermosa para ·hacerle olvidar á uno el recuerdo de otra mujer que es rubia.
-- ~luchas .gracias por la lisonja. Razón tenía
:\mella en pmt~rmelo á usted como algo poeta.
i Ar.ne!1a ! La moporlunidad de aquel recuerdo
me hmo vivamente.
-A propósito de Amelia-le dije, deseoso de
aclar~r mis dudas-. Hoy tarda mucho.
-Y ayer, y anteayer. No sé lo que le pasa-observó ella.
Yo sentí como una punzadila allá en el fondo
del al~a. Era verdad. La hermosa criatura había
C&lt;;1mbiado mucho en su modo de ser en algunos
d~as. Se ocultaba ó aparentaba ocultarse de mí.
No era ya la. ~uchacha reidora y picotera de
otras veces. Di¡érase que rehusaba toda ocasión

cal,zarían los tentadores zapatitos. Ahora lo veía
all1, á dos pasos, y no era rubia, y por ser imperfecto usaba muletas. Todas sus gracias y toda.;; ~us bellezas no podían ocultar su desventura m eran gran cosa para desvanecer mis eno¡os. iQué desilusión más grande! ¿ Valía la pena
pensar en algo agradable para que la realidad
lo deformase á su gusto? ...
-¿En qué pier:sa ust~d?- me dijo, enderezan.
do el talle cual s1 estuviese incómoda.
-En que tengo ganas de verla con el cabello
suelto.
Hasta que no dije la última palabra no me di
?uenta de lo que hallía dicho. Mi atrevimiento
impensado, me azoró. Afortunadamente ella n~
lo tuvo á mal.
-;-Antes quería usted ver mis pies-y se sonreia.
-Y u_sted no, quiso que los viese-repuse yo,
due!'io ya de mi, y con el aplomo de quien sabe
rn á. obtener lo que solicita.
-¡,Para qué?
-Sea usted complaciente Elvira-la dije mimoso-. Por una vez...
'
La _vi titubear un momento.
- l;n segundo nada más-insistí.
-?ue~o... Para que vea usted... ¡Pero uno
solo .... ¿.Lo ve,ya? ... ¿Está usted contento? ...
¿Para qué quena verlo?
En su modo de hablar y hacer las preguntas
se notaba su azoramiento.

�-Pronlo le ha lomado usted el gusto á nues•
(·as.a-me dijo. Luego, •encarándose con su
hermana, añadió:
-i\o te fíes mucho de Pepe, Elvira .. Es muy
vehemente ... Toma. El hierro. ¡Ya tengo ganas
Lle perder ele vista tanta medicina!. .. Por supueslu, Pepe le habrá distraído ... ¡Uf! ... Yea usted.
Es nuestra alcoba ... ¿Cómo va eso?-Y se sentó
ul lado de Elvin.1 1 rodeándola -con el brazo la
cintura.
-Bueno. Ba.sta ya ... ¿.\ que no se queda á
cenar con nosotr-as?-me dijo con su volubilidad
de pújaro.
- Hoy, 110 1 al menos. Y me levanté.
- ¡Pero se va ya!- exclamó E\vira.
- Y á escape.
En la puerta, al cerrar, me habló Amelia.
- Es usted terrible, Pepe.
-¿.Por qué, Amelia'?
- Porque tiene usted nn corazón muy grande,
pero muy grande 1 Pepe.
t ra

IX
¡ Para hrornilas e~taba yo! Aquel alfilerazo ele
la hennosa criatura me llegó al alma. Amelía ya
no era la misma para mí. Había cambiado mu&lt;"hn ~n mu~' poro tiempo y de una manera imprrnst..1. Los e,wuentros en la escalera, acabaron. y acabaron también nuestras ,enlrevistas y
nuestros delicio~os paliques. Es más, parecía
(·omo que Amcliu tuviese el propósito de esqui\·nrmr, ele rehuir torla. oca.sión de verme y de
hnblarme. Ilm;ta por las noches, regresaba muy
larde ú su c-a~a y apenas nos veíamos. Si vo no
udver!ín tanto ~u ausencia, era por Eivira, "aquelln mnclrncha con rostro ele niflo que me intere:-;nba poro á poro y á cu?n ladu me sentía tan
Jiicn, n1irándo!a trabajar silenciosa. en Ja delicada J;-ibor· ele seclerin. El contraste entre su seriednd ~- la travesura de su he11nana, á veces modamc á recorclnr· á. la ausente, con algo de tristew, f"Oll un J)O&lt;"O del desagrado del ·amor propio herido. Y alli 1 frente á ella 1 un poco románti&lt;'O. hilHrnaba mil historias de carifio, creando
!uR más atrocos ronílirtos. Como buen impresio11able, la úllirna emoción era la base de todos
mis sentirnientos y pensamientos. Y entre burla
y burla, broma y broma 1 empezaba á tomarle
~usto á la seriedad ele Elvirfl, con el mismo fue~º que días aJH('S me dí á pensar en Amelia á
todas horas.
Y verán ustedes las cosas que me hizo pensar
el úlfimo alfilerazo de Amelia. La hermosa. muchacha me había visto con buenos ojos hasta
que supo, la pícara historia de los zapatos. Desde entonces, varió para mí del todo, sin duda
por... ¿.Qué dirán ustedes qne- se me ocurrió?
P11es 1 sí: nara dcjarlP mi C"ariño á su hermana,
á la cajita, la duefia. de loo zapatos de hada. Pnra
mí no cabía eluda de que Amelia .se desposeía de
su afecto para regalárselo á Elvira, pobre ser
enfermo y desvalido. ··_f osí, viendo que yo fre-

1
1.
1

lr

1

~i

L.·.

cuentaba su casa y Je tomaba gusto á la amis-

- ?,-le. 15areda

m e11tirn que huhie&amp;C' pie wn pe·

{[ll é!lO.

P '"':"S ya sn h e c¡11 e lo hay.- Y, al sonrcir, mos.trafr . la -pru m e~a tentadora el-e s üs clicn [cs.
· -Sí. .\h ora, sí .. Lo s de us ted ...
- ¡ c\hi es tá .\rtie!ia !- dij-o al se ntir que.se abría
la puerta.
·
,.,_ A_l -entral', rñe sonrió Amelía, .amenazándÜrn.e
carulosamente con su · mó.heCitá.
---

tad de su hermana, nos dejaba solos, hacíase la
perdidiza ... ¡ Era un rasgo bonito de la linda cbiquilla!. .. ¡O un eles-atino mío!
Lo cierto es que, al lado de Elvira, las horas
s-e me hadan cortas, muy cortas, y me olvidaba
.ele lo pasado poco á poco. Elvira, muy seria
si('mpre. muy silenciosa 1 con sus diez y ocho
arios~- aquellos ojazos suyos lan serios, lan tranquilos, era lo bastante par0;, .impresionar á un
_33eI1.orete _como yo, ya t.allucli_tb, que no había tenido amor ning'mfo. Así Corño· füas antes ffi€

agradaba mucho oir la \·nz de Amelía, su rharla
· picotera y ver la pic-ardia de -sus ojos, nhora me
sabia rriuy bien aquella tranquilidad, aquella paz
y aquella calma que sr adYertía en ElYinL Y me
daba mucha Iá::;llma sttberl.a coja, y('rla clesgrac-iada, sin usar conmigo &lt;le las coqueterías de la
rnujer, conocc-d-0rn de su def.rclo y si1í. ilusiones
de enamorarme.
t-.Ias, á pesar de esto, aún viYía el recu('rdo
de Amelia .en mi memoria \. su desvío uie lastimaba. Las noch es que lu 1:)0día ver en su casa
era tan otra, tau indiferent e, tai1 fría para mí,
que -sentía !a mortific-ac-ión ele los celos . .\o me
hablaba ya y ponín todo su ernpcfi.o -e n quP no
nos queclásem-0s so!M,. Pero una vez triun[l' sobre sus mafias y pude soa1rla d.e su ('S!udiado
mutismo .. El vira revolvía yo no sé qué cosas allá
en la cocina, y ltasta. nosotros llcgabu -el rumor
de su muleta. Amelin s-e había inclinndo sobre el
bastidor, haciéndose la muy interesada en la
obra.
-Ya era hora de que pudi ese hablar con usted, 1\melia-la elije un poco corlado.
-Ust-ecl siemp.re tien,r, que hablar algo- me
contestó, inclinando más la hermosa cabeza.
- Es que quiero que me explique ...
- :\'o siga uslefi, Pepe·... Es mu~r duro, muy terrible qúe, después de sufrir muchos mi.os, venga
á hundirnos en la cl-csrspera&lt;:ión una persona á
quien hemos querido ... Yo no quiero que usted
engañe- á Elvira.. Elln ya c-rce en su &lt;'arifio ...
-Pero 1 Amelía, ¡por'Dios! ... Elvira no puede
creer eso ...
- Sí lo cree ... ; Y quizá no se engañe!
-¡, Y usted tamhién !o c-rec?- le pregunté, sofocado.
-Sí. .. Y Unripoco me engaño.
-nemasiado sabe usted ...
-:--i i\lós bajo, Pepe! ... Ya sé lo que me va a
decir .. Que me q111ere á mí ... ¿:\'o ,es eso'? ... :\fo
se ponga así .... \migos, .':ii usted quiere·1 otra
cosa, no. Yo lampoco me pertenezco.
-~o la creo, Amelía, no In erro.
~i:itonccs me miró mu;y seria, y, con una tranqu1hdacl que me hizo &lt;laño, me dijo:
-Se lo juraré.

X
Bueno. Las cosas como salen. Quiero decir que
tan pronto como me vi en mi cuarlo de sollero
se deshizo mi rabieta en un chorro de i11terro:
gaciones, _todas _ellas encaminadas t'i pr('guntarm0 yo mismo s1 dcbia tomar muy en serio las
P?-labras ele Amrlia, co11Jinuar siendo protago111sla dr \1!10 5 a~ ores tan entonraiindos y nebulosos, ó s1 !o mtJor r,ra lomar el lren é irme tan
guapamcnte a! pueb~o, sin aun decirle acliós á
las dos muchaclrns. ,\fas estos pr-0pósitos saludables no duraron muc-ho ,en mí. Por un lado me
.heria oon violencia el recuerdo de ,\melia v sus
ú]timas palabras, y por otro la ml"'morü1 cie Elvira1 _con _su cara de ni1i.o. tan seria. siempre y
lan .s1lenc1osa, Juc.-haban en mi alma (·un })río y
me impuls~ban á aclurar aqu el embrollo. Yo nO
le habrn dicho ,nuncu á Elvüa que la amnse 1 y,
en los pocos drns que la conoría y 1rataba aúu
~? se me había ocurrido qu e la pudi ese- q~crer.
S1 verdaderamente -exislitt en mí algún afecto
para un8: de las dos llermanas, la duefía de él
era .Arn.e!ia. ¿ Había, pues, razón nlguna para. sus
palabrris para qu,e creyese que vo amaba ya a.
Elvira?
~
~
j DiGho,;os zapaUlo.s ! Lo que había comenzado
rna1 no podta ·concluir bien. -La culpa, sin em-

bnrgo, era toda mía. ¿ ,.\ quién se le ocurría parar~-e ('Omo un papanatas á mirar un par de zapalos expu,eslo en un rsc.apar.atr? ¿Que eran muy
monos·? Bueno. ¡.i\lHy peque1ii!,0s'? ri.Jejor. ¡.Que
su duc!i.a debía ser una rubia encantaelo•ra'? ¿ Y
qué'? ¿. '{ que la duelia era E1vira, una {'riatura
mn~· !inch.l 1 pero morena y coja? Pues, mejor
para ella. Lo nec,rsariD para mí era lerminar d-e
una \'CZ la historia dr- tules amoríos y enviar al
demonio los- za palos y sus recuerdos. ¡ Ya vería
,\melia ([Uién era Pcpf' !
¿ Tendría novio ,\melia? ... ¡Ca! A pesar de
su juramento, yo t&lt;'nia la seguridad de que no
&lt;. xislía la! no vio. Lo que ocurría era no más lo
que- yo me figuraba. Amelia habíase trocado
hurafia y adusla para mí de.sd-c que· le conté la
famosa historia. Desde entonces ern .su cambio.
.\nt-'.:'S había sido amable y eari!i.ósa, y hasta me
dejó entrcvrr que podía amarme. Luego, yµ fué
otra; y si Elvira, en la intimidad, le contó mis
lisonjas y mis galanterías, pintándoselas como
fin:'zas de amor1 sus palabras tenían una justificación aparente, que á mí }n{' convenía dcsvanec:er. Después d.e· to&lt;lo, para mí eran lag. Qo.s
iguales y me importabnn lü mismo. l"n pocn ·de
simpnliu que se perdiese no era nada, coinj}arad-o con la tranquilidad que disfrutaría al ver•
me libre en aquel embrollo.
i Buen berrinche se iba á llevar ElYira !
Los golpecitos que di en la puerta, secos, pausado~, debieron de sonar en PJ corazón de la
hermosa rojita. .ru.al toque ele agbllía. Tan.1biéJ1
&gt;·-o E&gt;2nli un poquito de tristeza 1;11 oir el rumor
de la mule!a. Y .se nbrió la puerta.
-¿.Qué? ¿Está usted ahora contento?-rne clljo
Elvira, sonriéndose', al -notar que reparaba en
su cabello suelto.
·
--Está usted m,uy hcrmosa--...le conteslé con
algo de sequedad, enlranclo en la snliLa.
Eh·ira lomó asiento, yo la imité, v se hizo el
silenf'io. \'crdaderamcntc, aquel ca·bello suelto
estropeaba todo mi pian y colmaba mi ira. Era
nPce.surio busrar · por otro lado otro comienzo ...
Elvira hab'ía -reanudado su lar.ea. Yo .la miraba
y scnlia pesar por lo que iba A decirla.
~orno siempre, casi debajo ele la ventana, lrn~
brqnba la encantadora cojita, s-ent3da en una
Ril~a bnja. Como siempre, la luz del quinqué-un
qumqué de gran pantalla, vencirla hacia la parle
di'. \a alcoba-daba de lleno en el ro.siro, ún pocp
pulido, de Elvira. El velador, como otros días
!'iust r- nia un _monlón de r-11caj,es 1 cintas, carrete~
~- re!aZ '. )s .. \!lá en un rincón 1 sobre una silla, el
pf' r~zo.'H1 Ote!o hacía la maniobra de siempre:
¡:-:):11use en pie, alzaba la cola, combaba,. el lomo
~- sallab-/1 al ~udo pc\n1 lnnzarsc sobr~ mis rodillas, murmuJeando su mal humor. Y1 sin embargo, aqu\lla no('he- lodo me parecía cxlraiío,
se rnc anloJabn nuevo. Allí estaba Elvi.ra muv
indinada soJH'e ln lahor con el csbello-~uellÜ
&gt;' ,\"O veía en f'Hü un no Sé qué que no- había n;
1a&lt;l? nunca: parieríame vcrli:i. por primera vez.
Como hermosa, estaba. lwrmosa la cojita. Y
µcnsé C'on p~na en mis propósitos, J)recisamente
c-twndo la. lrnda rnuelrncha sr acordaba de mi
cl r•s,:'&lt;J ... Ella era 13: única mujer ele quien yo podia
clr~·1r_ haber obt.emdo tales pruebas de amistad ...
&lt;-'&gt;-(? iba ft proceder mal? ¿No hubiera sido mejor
110 ir ft aquella casn? ... Quizá por el peso de mi
rn1racla,_ ó aca~o por la fuerza de mis•pensamien1ns , Elv1ra. alzt: la cnb,eza y fijó en mí sus grandes
v hermosos OJOS tranquilos, muy abierto$. Entone.es, me decidí.
-- ~Quier~_usted ser fra_nca y l~al conmigo, Elv;ra. ·- la d1Je en vóz baJa, smlténdome conmo·v1do. ·0

1

,1

�-Siempre lo he sido-. Y había en su voz extrañeza.
-P~ro franca de verdad ... ¿De lo que sea?
-81 ... De lo .que sea.
-¿ Le ha dicho usted á Amelía que ... yo la
quiero á usted?
-¡ Nunca, Pepe !-repuso cerno ofendida. Des-

pués, con cierta tristeza, añadió:
-;, Cr?e usted que yo puedo pensar en eso?
Para m1, usted es un amigo.
Su salida me mortificó de verdad.
-¿Nada más? ... ¿Y para complacerá un amigo se suelta usted el cabello y se pone usted

guapa?

l\li franqueza la ruborizó.

-Usted ...

-No mienta usted, Elvira ... Para mí es

us-

\cd ~orno nadie. Buena, franca, leal... No me des1lus1one usted ... ¿Amigos nada más?
-¿ Y yo que le voy á decir?
Su yoz era tembloT-osa y una lágrima velaba
sus 010s. Su azoram iento, grandísimo haJae1aba mi amor propio.
,
t:&gt;
-Que me quiere-le dije un poco conmovido
en voz: muy baja, cual si temiese que me oyeran:
-¿Yo? ... ¿Creer?
Estaba hermosa, tan inquieta, balbuceando las
palabras, sin sab-~r qué decirme.
-Sí. ~sted. Co~o es:. la más buena, la mejor.
--Y cogt su manec1ta 1 srn saber lo que me hacía,
arrastrado por el encanto de sus grandes ojos
asombrados-. ¿Sí ó no?
--¿ Y era tflnta seriedad para ·eso?
-¡Como que , no quería que pasase de esla
noche!

1

XI

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1 ....

l

-¡Ve usted! ;Ve usted como tenía razón!-me
dijo Amelia riendo 1a primera vez que me vió-.
Ya ha engafiado fü;ted á Elvira ... ¡Pero cuidado
que es usted una pe_rsonita mala! ... Dé usted gracias á que Elvira es así, tan buenola -y todo se
lo cree.
'
Y terminó su charl~ soltando la alegre cascadita de 1::ú risa, fresca .y alborotadora .
Este fué el único comentario que le sugirió la
noticia de mis amoríos con su hermana, y así
se lleshiio aqu,ella linda historia de heroísmo que
yo le colgaba· á A.meJia rara explicarme de algún modo la brusquedad y lo repentino de su
cambio. ¡Buen chasco el mío~ Como si cupiese en
cabeza humana que una chiqurna tan loca cual
Amelia, se despojara de su cariño para cedérselo á otra mujer, quizá para verla feliz. Y vo,
gran tonto, qne había llegado á componer tOdo
un drama pasional á costa de su desvío, y que
alribuí su delgadez y lo pálido de su rostro á
oculta lucha de sentimientos en su alma! Todo
para que ella fuese la primera en felicitarme y
reirse de rni infantil azoramiento ... Francamente, me avergoncé á hurtadillas de mis despropósitos.
Y la verdad era que á mí me complacía que
i\mrlia no hubiese puesto cara fosca al conocer
mi.s recientes devaneos amorosos. Desde el día
aquel en que me propuse firmemente acabar mis
relaciones amistosas con las dos hermanas y
periclité de modo tan vergonzante, indigno de un
caballerete de mis humos, tanto Elvira como yo
habíamos variado en la manera de ser, Nunca
supe ni atiné á explicarme por .qué rara casualidad se verificó en mí aquel trastrueque de s-enlimienlos1 al verme delante de Elvira, tascando
mis fierezas. Ello debió de ser por algo más que
por lá.slima y compasión. A mi que no me digan

que por eso se enamora nadie ni se conmueve
ante una muchacha bonita, que tiene unos ojos
muy hermosos y muy grandes y lleva. el cabello
suelto ... Tal v-ez buscando en mi prolongada soltería, quizá sabiendo que yo nunca había tenido
novia ni amistad con mujeres, y acaso profundizando en la emoción que me produjo aquel cabello suelto\ deseo mío que una linda muchacha
realizaba ... Probablemente, uniéndolo todo, alando cabitos y sacando consecuencias, mi trastrueque de S-C!)limien!os se hubiera explicado con
harla claridad. ¡ Pero para profundiz.ar estaba
y~ después del tremendo ridículo de mis suposietones acerca del desvío y la indiferencia de
Arnelia ! ¡ Como si la f.elicidad estuviese en otra
eosa que en la misma felicidad!
Para mí, lo único cierto era que yo estaba contento, que Elvira merecía. que se la quisiera y
aún se Yolvía un poco coqueta, y Amelia tornaba
á ser la loca criatura de siempre, tan risueña y
parladora corno otrA.s veces. Y lo cierto tambiéi:1
era, que ó. mí me gustaba mucho pasar la velada sentado junto á Elvira, solos los dos, diciéndole tonterías al oído. Poco á poco la gentil cojila se hacía duefi.a de mis pensamientos, y para
ella sola eran las agradables locuras que se me
ocurrían. Y, cosa eslupenda, ó por mejor decir,
cooa natural: el defecto de su cojera ,casi no existía para mí y me acostumbraba á pensar en Elvira con muJetas.
Como Amelia nos dejaba en completa libertad
y solía regresar muy tarde por la noche, Elvira
y yo pasábamos veladas deliciosas, á veces sin
hablar de nada. A pesar de todos mis esfue·rzos
aún no había _podido vencer su cortedad, y lo
más que obtema de ella eran palabras sueltas y
muchas sonrisas 1 y, en ocasiones, que me dejase
cogerle !a mano durante un minuto.
La seriedad y la timidez de Elvira me agradaban mucho, y me daba gozo ver sus ojazos muy
abiertos mirarme fijamente cuando envolvía en
intención y malicia mis palabras. Era una buenaza1 sin la picardía ni la travesura de Amelia.
A veces, á los dos 6 tres días, recordando cualquiera cosa que le dijese, me preguntaba las ra•
zones de mis palabras, y un asombro pueril
agrandaba sus ojos al .advertir que yo las había
olvidado y no tenía de ellas ni la memoria miis
remota. Su misma timidez me cortaba á veces,
haciéndome callar cuando hubiera querido hablar
mucho, decirle todas las cosas bonitas que se
me ocurrían y los gr;;rndes proyectos que fraguaba para lo porvenir. Desde que éramos no-vios, de lodo .se ave!'gonzab.a; su rostro Se encei:id(a por la frase más insignificante y ocultab&amp;.
cmdadnsa el defecto de su cojera. En cambio se
ernp-erejilaba más, cuidaba mucho d-e su persÜna,
y hasta en su postura para coser ó bordar notáhas-c su empeño de agradarme, de parecerme
bien. Lo que más gracia me hacía de ella eran
las precaucion,cs que tornaba para mirarme:
si.empre esperaba á que yo volviese la. cabeza,
que no la viera, una distracción mía. Y yo que
sabía esto 1 p.rocu.raba hacerme mil veces el distraído en la velada para que me mirase á su
gusto, gozoso de aquella ingenuidad.
A las 0~1ce . m~ retiraba todas las noches, y
has la el dia siguiente, ql1e se repetía todo exac•
tament.e: mis palabras, mis demoniuras 1 el rubor de Elvira, su cortedad y el silencio de los dos,
aquellos grandes silencios en los cuales ella debia pensar mucho en mí y yo pensaba mucho en
ella. Rara era la vez que Amelia aparecía antes
.de que yo me fuese. Por la noche, muy poco la
vi en las veladas. Recuerdo que sus tardanzas
n_ie intrigaron un poquito y aun le hablé de ellas

á Elvira una noche, ya en pie para marcharme.
-¿ Tiene novio tu hermana?

-No-me dijo-. Que yo sepa, no lo ha tenido nunca. Me lo hubiera dicho ... ¿Por qué? ...
-¡Ah! ¡Bah! Por nada ... ¡Corno no la veo!
-Ahora tiene mucho trabajo.. Ya no debe
tardar.
·
Yo no supe qué contestarle, y, con los pies cruzados, apoyándome en el respaldo de la silla
quedé pensativo. Y no sé por qué consorcio d~
ideas me asaltó aquel recuerdo de su heroísmo
y recordé su alegre risa al hablarme de mis nuevos amores y la ocasión en la que quiso jurarme que no se pertenecia.
Elvira, extrai'i.ada de mi silencío, alzó la cabeza y me miró largamente. Con el rabo del ojo,
yo la veia mirarme curiosa.
-~fe voy-le dije.
-Ahí está Amelia-me advirtió, al oi.r el ruido de la llave.
Amelia entró muy seria. Estaba muy pálida.
Puso sobre el velador el lío de ropa que traía y
se sentó frente á su hermana, en la sombra. Cnizóse de brazos luego, y guardó silencio. Elvira
la miraba intranquila, con un poco de sobresalto. A mí mismo me impresionaron su seriedad 1
su palidez y su abatimiento.
_-¿Estás enferrna?-le pregunlói mimosa, El-

-En nada--respondía con alguna sequedad.
-¿Ves? ... ¡Ya estás así!. .. Di que no estás
incomodado.
Para no reírme ant,e su apuro tenía que morderme los labios. Entonces, el único señor era
yo, y, como lnl seño-r, imponla mis condiciones,
que las más de las veces consislían en que me
dcjnse sns mnnecitas en rehenes un buen ralo.
Nada de crueldades. Como había conocido su carúctcr en seguida, chb.domc cuenta exacta del
cnrifi.o que existía tras su apariencia tranquila,
y como notase que no había para olla cosa más
mortificante que verme mudo y cavil060, Procu-

Vll'a.

-No sé.. l\Ie duele la cabeza.. ~fe acostaré-·
repuso el1a con voz apagada, con cariño.
-¡,Quiere usted que busque un médico?-dije
entonces, por decir algo, aunque fuese una tontería.
-¡ESo es! ¡Exagere usted!
-No, Amelia. Pero creo ...
-Usted cree muchas cosas1 Pepe-me contes•
tó secamente, con enojo.
Y esto fué todo lo que saqué en .limpio.
XII
Ni fu$ de importancia ni yo le concedí ninguna al malestar pasajero de Amelia. Por las noches continuaba volviendo tarde, de modo que
apenas la veía y la hablaba mucho menos. Toda
mi vida concentrabáse poco á poco en Elvira y
en su recuerdo. El gran milagro de su renacimiento se hacía pasito á paso.
Desde que la hermosa criatura se sintió ama•
da, su·seriedad juiciosa comenzó á aclararse con
un rayito de amable presunción, sonriéndose ya
frecuentemente con algo de ingenuo apicaramientc. La tranquilidad y calma de sus ojazos de
nifio, trocáronse en vehemencia y fuego. Además, advertíase en tnda ella el deseo de agradar,
el soiícito cuidado que ponía en sus manecítas,
en la compostura de su persona. Hasta en el ha; blar notábase más vehemencia, más pasión. En
Eldca renacía poco á poco el carácier ele Arnelia.
Yo creo que ni para ella misma existía el defeclo de su cojera. Se volvía algo orgullosa. A
pesar de -sus condescendencias y bondades para
oonmigo 1 veía apuntar en ella el pícaro amor
propio de s.entirse querida y de saberse hermosa.
Precisamente esto mismo forzábame á quererla
más. Porque en realidad, sobraba con una frase
mia, ó un ratito de hacerme el caviloso y discon•
forme para que el orgullo de la adorable criatu. ra desapareciese, para que cesara mi vasallaje
y la sei'i.ora absoluta se convirtiese en humilde
esclava.
-¿En qué estás pensando? - me preguntaba
entonces, invariablemente, alza·ndo de la labor
la hermosa cabeza.

rnbn.. sacar todo el partido posible de mis artimafias para obtener uruebas inocentes de su
afecto.
·
Elvira, después ele toJ.-0, no se mcrccia más
que car,ño. Pero yo no podía zafarme del encunlo ele verla seria y apurada, con sus ojazos
fijos en mí, sin atreverse casi á hablarme. Sólo
por el guslo de admirarla así me hice el incomo~lado vec~s innumerables. Aquella mirada suya,
intensa, interrogadora, al v-ermc entrar, tenía
para mí tal gracia 1 que jamás pude sustraerme
ni deseo el-e imaginar mil modos de presentarme
á ella p~ra que fuesen más continuas. Después 1
s-cntudo Junto ú ella, y con el perezoso y dormilón
Ot~lo _sobr:e m~s piernas, la veía trabajar, sigu1cnclo1 sllenc10s0, con la vista, las maniobras
de sus manecitas en aquella labor de bordado
tan llena de paciencia. Entonces, en los claros
del sabroso palique, lanzábame á los descubrimientos de. nuevas bellezas en la linda muchacha. Lo pálido de su rostro, con aquella ondulación que la delgadez hacía en la mejilla; la nariz,

�})Lo que sí quiero aconsejarte es que no te deguiar por la primera impresión; que consultes tus sentimientos y pie•nses bien el paso que
vas á dar. Elvira puede ser muy buena, sin
duda lo es, y su bondad y estado tal vez le hayan impresionado y creas es cariño lo que sólo
es compasión. Por mí te lo digo. Tan vivo fuiste
en el retrato de las dos hermanas, que se me
han saltado las lágrimas. Si quieres á Elvira,
cásate con ella, hazla feliz y goza con ella el
porvenir que has sabido crearte.
,1Quisiera que me enviases el retrato de las
dos hermanas. Ya creo qu-e las qniero. La juijes

la blancura del labio superior; la barba, redonda, donde propendía á indicarse un hoyuelo; los
ricitos que naturalmente se hacían en su nuca,
blanca y redornhta; la linea de la barba á lagar~anla, ondulosa, suave ... i Cuántas cosas bomtas
me hacían pensar! ¡ Qué de veces las acaricié
wn la vista! ..

Recuerdo que un día que miraba atentamente el sonrosado globito de la oreja derecha, no
pude contenerme al descubrir un lunar, hermano gemelo de aquel otro que voceaba su picardia
en la barba de Amelía.
-¡Gracias á Dios!-dije alborozado.

,,

-¿Qué te ocurre?-me preguntó ella sorprendida.

-¡Ya he encontrado lo que buscaba!

~

La malicia de mis palabras la alarmó.
-¡,Y qué buscaba.s tú? Y había en su ·voz re-

'

~

'

,:

celo.
-¿Que qué? ... ¡)Jada, fea!. .. ¡Un lunar como
un lucero! Y miraba el puntito obscuro casi
velado por el cabello.
-¡Amia á paseo!-me dijo ella, deponiendo su alarma 1 l!lBS un tanto ruborizada por

'-:

\
--~/ "".

-Bueno.. Pero oye ... Si te trasladan ahora,
le vas á ir en seguida?
-:\'os iremos, Elviru. l'\os iremos ... En plural 1
fea ...
Aforlunadamenle.. Bueno 1 si.. Afortunadamente, el traslado no venía tan ·ae carrera como
mi madre se figurara. Digo afortunadamente,
porque, la verdad, me gustaba palad-ear mi noyiazgo y mis coloquíos con Elvira, que, ya segura de mi cnriii.o, me sorprendía. con el encanto
de sus franquezas y no me ocul1aba su rimor, ni
en palabras ui C'n miradas y condescenclencins. '
.\qudla ((soledad de •f.19"~- en cornpaii.ía)) 1 jamás
¿.

.

'

'

-'
, A,,--

el descubrimie11to.

xrn
Qube darle una alegría á -Elvira le.yénUole una carla de mi madre, respuesta ú
ol ra rnin, en la cual le notificaba ,el asunto
tJ_• 1~:i:; nrnoi-íos y le exponía. mi plan de JleY:irnie las d~·s rnuchnghas al p1Jeblo.. ~iooo
se me antoJa advertir que en· mi eprntola
enumeraba una por una todas
las bueuas condicion.es ele las
dos hermanas, sus-virtudes y sus
bellezas. Adrede oculté la historia de los zapa.tilos y, prudenLeme.nte, atenué
un poco la derse n volt ura t.l l:"
.\melia.
Citaré los pá-

rrafos más sustaneio.s os de la
carta:
,iPepe, alabo
tu franqueza y
te la agradez~o.
Por mi parbe
nada ten~o que
oponer. Te veo

muy chiquita y regordeta; los ojos vislo·s de soslayo y con los párpados entornados, ca-si juntándose las hebras de las pestañas; la boca, algo
grande, sin labios abultados, pero gros-ezuelos 1
con menudas ondulaciones en ambos extremos;
la graciosa sombra de la pelusilla que obscurecía

tan entusiasmado y gustoso de tu novia, que ya deseo conocerla, á ver si es tan buena como tú la
ponderas. La JX)breza de Elvira y su hermana
no me disgusta. Así sabrán las dos lo que es la
vida y lo que cuesta ganarse en ella un huequecito.

ciosidad de Elvira, tan elogiada por ti, me hace
ver tu carácter serio y bondadoso. En cambio 1 á
juzgar por algun&amp;S palabras de tu carta 1 creo
que Amelia debe de ser un diablillo encantador.
Creo, como tú, que de efectuarse tu casamiento con Elvira, Amelia no debe separarse de vosotros.
11Don Ambrosio está contentísimo con tus proyectos y asegura muy formal que 1 aunque viejo
y achacoso, todavía le sobran bríos para irse á
[\fadrid conmigo 1 traeros al pueblo y echaros la
bendición.
uTu traslado es cosa hecha.
iilgnacia no pudo resistir por mucho tiempo los
efectos de su vestido largo y ya tiene novio.,,
Cuando terminé la lectura, vi en los ojazos de
Elvira una lágrima que pugnaba por desasirse
de sus pestafias.
-¿ Dudas ahora ?-le pregunté.
-Yo no he dudado nunca de ti-me dijo-. No
sé por qué te he creído siempre.
-Ya ves cómo no te has engafiado ... ¿,Quieres
leerle la carta á Amelía'?

turbada, nunca interrumpida, era el adorable
egoísmo, que me hacía pensar con pesadumbre
en la hora del traslado. ~las dicho sea en honor
d e la Yerr.lacl, no siempre ncontecia esto. También
pensaba con alborozo rn el día que ;Elvira me
per!e1wciera del lodo y en nuestra futura dicha
allá en el aldeorrio ...
Jlasl_a el trashumant-e Olelo, dormido en mis
piernas, debía ele pensar en todas aquellas cosas
bonitas que ft mí se me ocurrían viendo bordar
á .Elvira. Ot-elo debía imaginarse que, entre tanta
felicidad, lo menos que alcanza.ria era estar más
gord,o ~- r{'lamido.
Y allí, junio á Elvira, silencioso unas veces,
muy picotero otras, me pasaba las horas que me
dejaban libres mis quehaceres de la Central, esperando la orden de partida para ver realizados
todos mis deseos y gustar de aquella ventura que
lodos los dia.s reformaba un poco á mi capricho.
A veces 1 allí, junto á Elvira, viéndola. trabajar
en silencio, pensaba con amargura en lo que hubiera sido de las dos muchachas si en vez de dar
conmigo 1ropiezan con un hombre sin escrúpu-

�los, que, en un inslanle, hubiese hecho desgra&lt;.:iado aquel hogar. Instintivamente acudían il
m1 memoria la5 palabras de Amelia :
-Es muy duro, es muy terrible que después
de sufrir muchos allos, venga á hundirnos en
la desesperación una persona á quien hemos
qu~rido ...
-~·le parece que tarda mi traslado-le decía
entonces á Elvira, que se asombraba de mi s&lt;.1lida y me miraba con sus grandes ojos muy
abiertos.
XIV
1 '

1

Sin embargo, justo era reconocer que si el dichoso traslado se hacia aguardar más de lo que
yo quisiera, Elvira 1 con su carillo, me compensaba largamente de la tardanza en aquellas agradables veladas ele principio de invierno. Hasta
el suave calorcillo que se gozaba en la habitación parecía conspirar contra mi reposo, despertando en mí más deseos de calma, una mayor
intimidad con la hermosa criatura que bordaba.
junto á mi y que de vez en vez a~zaba la c3:beza :para mirarme con sus grandes OJOS muy abiertos. La paz rumorosa de la estancia, y el ambiente un poco cargado por nues tra respiración
y el humo de mi cigarro, me emperezaban en
recuerdos pasados, trayéndome á la memo1ia reminiscencias de otras veladas que se ligaban á
mi niflez. Y veía á. mi padre hablando con don
Ambrosio en un rincón lleno de penumbra de
la gran sala; á mi madre cosiendo en las ropas
caseras, empalidecida por el goipe ele 1~z 1 y I!1e
veía yo, muy pequelio, sentado en una silla baJa,
reclinada la cabeza sobre el regazo cte m1 madre1
endormiscado, medroso, sobresaltado á veces
por el gemir del aire enfur,ecido 1 acechando los
rumores de la madera reseca...
Después, de un pensamlet'ho pasaba á otro, ligando por una idea de recuerdo el pasaa~ con
lo futuro. Veía la misma gran sala y á mi madre y á Elvira departiendo juntas cariñosamente, con la labor interrumpida sobre el regazo; á
Amelia, cercana á la luz, picoteando con sus manecitas en un trabajo de seda, y á don Ambrosio
y á ml en la penumbra, con sendos cigarros en
la boca, cuya lumbre resaltaba como botones de
fuego en la oscurid1:1d, habla1"_1do. tal vez. de Jo
mismo que habló m1 padre, s1gu1endo qmzá su
conversación interrumpida por la muerte ...
La voz armoniosa de Elvira, preguntándome
lo que pensaba, me volvía á la realidad.
Nos ocurría á nosotros que, según aumentaba
nuestro carillo, nos hacíamos más cortos de palabras y más gustosos de silencio. ¡ Podíamos
pensar tantas cosas agradables l
.
Amelía continuaba jugando á la &lt;lesa.parecida.
Sólo nos veíamos muy de tarde en tarde. Conmigo usaba ya una familiaridad de hermanas.
Nada de bromas ni de frases de doble filo. Nada
que recordase lo pasado. Con su presencia, de
seguro, las veladas hubiesen sido rpás alegres,
más encantadoras, matizadas de risas, bromas
y burlas; pero nuestro ·cariiio probablemente- no
se hubiera arraigado tanto. Por eso yo no sentía
cosa mayor la ausencia de la perdidiza Amelia.
Además, por aquellos días, apremiada por .mí 1
Elvira había comenzado á prepararse las ropas,
y como las labores de las sábanas y otras prendas por el estilo- se prestaban á las frases de doble filo, complacíame ver encenderse el rostro de
Elvira en un sonrosado ,encantador.
, Recu.erdo perfeclamcnle que durante. unos
días la vi muy atareada en el calado y adorno de
&lt;I

:l

rierla prenda que no supe reconocer, quizá por
no poner mucha atención en ella, acaso por mantenerla Elvira lan recogid_a, plegada tan discretamente, que era dificil de todo punto conocerlll
y clasificai'la. i Qué zipizape se armó cuando por
un descuido suyo penetré el misterio de. la tal
prcpda ! Alli fueron de Yer sus ojazos muy abiertos, casi llorosos, sus mejillas encarnadas por
('l rubor y las agitadas ondulaciones de su pecho.
¡ ~o era nat.la la cosa! i La famosísima camisa
üe novia, nada. m enos que aparec ía casi ruborosa a mis ojos, pregonando agradables malicias! Después de aquel dia no volví á ver
más la encaoladora prenda, en la que debía
poner Elvira loda su alma y todo su orgullo de
mujer.
El descubrimiento produjo en mí gran complacencia. Descle aquel punto consideré á Elviru
como algo más que novia, y pensaba en ella y
la hablaba de airo modo que días antes. Era ya
una intimidad sin malicia, ír~nca, sin palabras
rebuscadas. Pero como todo tiene fin en este
mundo, las veladas iban á tenerlo muy pronto.
Mi traslado Yenía por la posta, según me aseguraba mi madre. A mí me entristeció un poco
la noticia y á Elvira le agradó mucho. Y como
no era cosa de sofi.ar más, desde aquel momento
comenzaron seriamente los preparativos para el
gran acto. Ameliu se prestó gustosa á ayudarl e
ú. su hermana, y en verdad que su ayuda no
pudo venir más a. tiempo ni fué de las menos
necrsaria. t-.Ias lo que me dalia en el alma era
la situación de las clo,s hermanas. Las ganas de
ofrecerle dinero para que saliesen ele apuros me
traían desasosegado. ¿ Cómo se lo ofrecería sin
mortificarlas en su amor propio? Yo adivinaba
los sacrificios que hacían para no recurrir á na•
die ni mostrarme su penuria. Y era para mí muy
penoso verlas á veces muy serias 1 disgustadas,
vergonzosas ... No sé los sudores y trasudores
que me costó aceptasen lo necesario para atender á lo más importante. Tuve que enojarme.
Estoy seguro de que, si no me pongo serio y me
hago el disgustado, no logro convencerlas. Pero
vencí, y se hizo lo que propuse.
A primeros de Enero recibí la fausta noticia.
l\li traslado al villorrio era una realidad tangible
y mi cese en la Central otra realidad. Cuando á
mediodía enlré en casa de Elvira, la adorable
criatura se estaba peinando y Amelia había.
salido.
-¡ Ya está aquí!-le dije gozoso, con ganas
furiosas de abrazarla, viendo su carita asombrada al través del ca.bello que le caía sobre el
rostro.
- ·¿ Tu traslado?-preguntó ella, comprendiendo mi alegría y gozosa también.
-Sí, feá .. ¡ Y el tuyo, y el de Amelía, y el de
Otelo!-Y así por los pelos dDI bigote al gato
lrashumant.e, qu-e comenzó á maullar quejas de
desespe_ración 1 mientras que 1 por vía de desquite, clavaba sus uñas at1ladas en mi mano.
-¡ No seas loco !-clamó Elvira 1 echándose el
cabello hacia atrás partido en dos mitades.
-¿Loco? ... ¡Pues ahora verás!. .. 1\le tienes
que dar lo que nunca te he pedido ... -Y antes de
que pudiera oponerse, le cogí las manos y la
besé en la boca.-¡ Eso!
- i Pepe! - Y había rubor, consentimiento y
enfado en su voz.
- Y ahora voy á hacer otra cosa .. La más importanle ...
- ¿Qué v.as á hacer?-•murmuró alarmada.
- Escribirle á mi madre para que os venga á.
busqar-. Y salí de estampía de su casa_.
·
1

XV

Pero ¡ay! que no existe ventura completa, y
la mía fué turbada por la nubecilla de la enfermedad de mi madre, que no pudo abandonar el
lecho para acudir á mi llamada. Por fortuna,
aquella desagradable impresión, de la cual le
tocó.no,. poca .parte,á Elvira, vino á disiparla en
buena hora don Ambrosio, trayéndome noticias
r ecientes de la mejoría de la enferma y muy
fü.spuesto á poner por obra mis deseos.
¡ Qué alegrón más grande me nevé cuando vi
aparecer por la menguada puerta del cuchitril
la figura ,simpática y bondadosa del venerable
sacerdote, encorvadito, con los dos mechones de

vi-ese y la juzgase sin prejuicios. Enterado por
él de que la. dolencia de mi madre no era cosa
mayor, sino achaque muy propio de su edad y
del invierno, ya sólo pensé en verle descansado
para visitar á Elvira, cuya agradable sorpresa
me figuraba . Asi, tan pron lo como vi á mi buen
párroco en estado de bajar veinte escalones, no
quise dilatar por más tiempo la entrevista y ca.si
lo arraslré. á la fuerza á casa de Elvira.
Pintar la sorpresa de ésta al verme aparecer
C'On don Ambrosio, sería tarea ardua. La vi palidecer, ruborizarse conmoverse, temblar l).n
poquilo 1 balbucir excusas que nadie le pedía y
asomarse á sus ojos una lágrima. En la atención
y el agrado con que la miraba don Ambrosio,
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blancos cabellos alrededor de la inteligente ca- juzgué que la hermosa criatura se captaba sus
beza, apoyándose en el añoso báculo! ¡ Qué simpatías y que desde aquel instante tenía un
abrazo más fuerte le dí, con toda mi alma, cual nuevo adorador.
La conv.ersación que siguió Ju.ego no pudo ser
si abrazase lo pasado 1 mis recuerdos de niüo !
ni más forzosa ni más delicada, pues aunque los
- ¡ Déjame que te mire !-:-decía respirando af1_1noso, y apoyaba su,s débiles manos sobre m1s dos parecíamos estar de acuerdo para no herir
la. timidez de Elvira, la ruborosa criatura aperobustos hombros.
-Estás hecho un hombre de verdad ... ¡ Caray, nas se atrevía á mirarnos. Le agradeci mucho
chico, y qué manera de echar bigotes! ... ¿_Y ella? á d-on Ambrosio que no hiciese alusión alguna á
Elvira ... Tengo ganas de conocer á esa .Jº)'.ª· A su misión. Mi buen párroco habló mucho y bien
tu madre la tienes embobada con la ch1qmlla ... de doña Antonia, mi madre, y como por inciden·
No creas. l\'Ji trabajo me costó hacerla desistir cia expuso los deseos de ella de conocer á las
dos hermanas.
del viaje.
Por dicha para todos, ap8l'eció Amelía, muy
-¿Pero está mejor?-le pregunté ansioso.
blanca, muy pálida, muy delgada. Después de
- ¡ Claro, hombre! Mejor, 1nucho mejor. ¿ Iba
á estar yo aquí si no? ... Pero déjame que me su natural sorpresa, soltó el registro de su risa
siente. Estas casas endemoniadas sólo lienen es- y sus bromas, é hizo reir de muy buena gan8: á
caleras.. ¿ Y dices que la muchacha vive aquí? ... don Ambrosio, encantándolo con su charla pmSupongo que este negocio acabará pronto. Te tor.esca y su volubilidad caprichosa de pájaro.
advierto que sólo tengo tres días .. . Por supuesto ¡ El demonio de la muchacha! Y á eso no más
que me quedo aquí. Dirrie algo de la. muchacha. se redujo la primera visita.
-¿ Qué?-le pregunté á ·don Arnbrosjo ·así que
No quise contestar al chorro de preguntas del
bu-en párroco acerca de Elvira. Deseaba que la hubimos dejado la casa de las dos hermanas.

,,
1

�_. cara.v con las muchachas! Elvirn vl!-le
cualquier ·cosa, pero Amelía ... ¡ Eso es un dm-

'

1

bl~~ ! qui.se saber mús, y le est rC'ché la mano
crozoso, alborozado.
b Pur la noche, abordé francamente ú Elvira ~Amelia.
.
Por la noche, abordé francamentto
á Elvira y Amelía.
-No disponemos más que de ~º1:
día·s. Es preciso arreglarlo todo. Nu,~
llcvaremn-s lo 1wincipal..
-· No tenga tanta prisa, Pepe!me \lijo .\melia-. Para lo que hay
que hacer sobra cn11 111,a hora.
-illás vale así. Pero ya ,;abe m,tcd que de pasado maiíana ...
-'i·a lo sé ... Sin apresurarnos se
'trrT·"lará lodo-r,'p11;:o rila. ·
' y t-no se habló mús. Sin embar"º no dejó de extrM1arme mucho.
f1 'clía siguiente, que sólo se preparasen las &lt;·mas de E.v11·a Y q1~e
Amelía 110 s-e· preocupara de lo Sll)O
para nada. Se des\·ivía por c011duir
el arre,rlo riel equipo de s11 he1·mm1(t,
qne 110..,se le olvi&lt;lase lo más p11eril;
ar·uclía á los m:rnores detalles Y ponía remedio ó. tnclo; pero de ella 110
se a&lt;·nrdaha. ElYirn misma se mm,tró sorprendida, aclarúrnh,;;e enlo11&lt;·es el mi!-terio.
- Pero ¡.v tú, ,\melia?-le pregun_tó.
- ¿.Yo? . .". :-So prei)("upnros de n11 clijn ella.
,. . . . .
-i\o, e;.;o no. ,\me,1a-111s1st10 .su
hermana.
- íluenn ... PneR ... l\lira, lo he pensailo..\hora os vais vosotros y rr¡ás
arlelanle iré vo... Cuando pase u1w
t.mporuda. ·
- jERtáR lo&lt;'a!-salló Elvira-. Tú
vienes c-011 110,.;olros.
- l'sted rn1 hará eso, .\rnelia-le
dije, inlervinienrl"
- Sí lo haré. Pene. Lo he pellSfHI"

ronlesló.muv senn
va 110 r, 1e1·on ltis lloros de El-

hif&gt;n- m :
,

"tt

~.,ra entonces, las admonic iones de
ro11 \mhrMio más larde, y rn1s rn r aos ,;iemnre. Nada akanzamos. E~
1M1": narecia que la irritábamos co11
n1• ·«trn «~rmoneo, y contef-taha r a,-i
,·011 malos modo'S. Elvira, des con 17nnacla afirmó ane ella no se iba
!ílm11oc·o. Pero ú ·regaiíadic&gt;úles trrminó su equipaje. ·
- ;Esa mueha,cha e;;tá loca !- me
,]i jo clnn Ambro sio -aquella noe~•"
:'P.firi{:ndose á la rahi:.;ca ele .\rnel1fl
- --,(1 lo crea usted. Ella es as!
r:uando vea ilise á su hel'rnana se
n bla11dará.
--- ,1\Iás vale asi!- mm·muró el hnf&gt; •1
0

pál'l'OC'O.

•---•Pero sabes que es bonitísimn!. ..
:Caray con las niiía:.,!- aún le oí m11 1·!!l!1jear entre diente~.

iY llegó el día tan esperado! i\1as
contra. lo que s upuse, ..-\ mel,ia ,se
mantuvo firme en s u te1·qne dad. Toilo
fué inútil. Como el lren s alía le m-

prano, hubo necesidad d~ ~aclrugar.; Y aunque
don Ambrosio y yo lo h1c1mos mucho, las dos
h&lt;'rmanas nos rngieron la delantera. Cuando baja111os ú llamnrlus, Elvira estaba ya _muy compuesta, monísüna, rogá!1clol~ á Amel1u,. _con lá¡.;rmus e11 lo,; (ljo,; y n111uos1dndes de 111110, qu~

tl

no se separase de ella. Desde la sala oímos que
le decía á su hermana, allá en la alcoba:
- ¡ Anda, Amelía!... ¿ Vas á querer que nos
separemos?... ¡ No seas mala! .. . ¡ Ya verás cómo
le pesa!... i Pero mujer, no seas así!
Ganas de perder el tiempo. Ni súplicas, ni llantos, ni consejos ablandaron á la arisca muchacha.
-¡ He dicho que 110, y no! - respondió á
lodo.
En la calle comenzó á oirse el rodar del coche,
que ya nos aguardaba. Entonces echamos el
resto. Todo en balde. Amelia se mantuvo firme
y Elvira se arrojó á su cuello llorando.
-¡ Pero si no es nada, mujer! L"nos días. Unos
&lt;lías nada más-le dijo Amelia.
Ella misma condujo á Elvira hasta la puerta,
y allí la besó y se despidió de todos.
- ¡ Que le acuerdes de mí, El vira, y que me
escribas!
Tuve que ayuda-r á Elvira á bajar la escalera.
La infeliz casi no podía valerse de la muleta y
los sollozos la conmovían profundamente. Mas
su verdadera pesadumbre fué cuando entró en

el coche. Entonces no pudo contenerse y rompió
á llorar.
-Ancla, Pepe, convéncela... Por lo que más
quieras.
--¡ Caray !-le oí murmurar á don Ambrosio,
mientras me lanzaba escalera arriba.
La puerta de la habitación estaba abierta y
entré en la sala. A la luz mortecina del quinqué
se me antojó es lancia mortuoria. ¡ Y rara casualidad! En un rincón vi olvidado el par de zapa.tilos. Estaban viejos, incoloros.'.. En la alcoba,
tirada sobre el lecho, Amelía lloraba con desesperación. ~le aproximé á ella, tocándola suavemente en el brazo.
- .\melia... Amelía ... :'.\o sea usted así. .. Oigame usled.-E hice que se incorporase-. ¿Será
usted capaz de hacer desgraciada á Elvira? ...
¿ Por qué se niega usted? ...
- ¿Por qué? - gritó en un arranque doloroso-. ¿Por qué?- repitió con rabia-. Porque te
quiero, Pepe; porque te quiero con toda mi alma, y estoy celosa.
Y se arrojó violentamente sobre la cama, llorando desesperada, convulsa...
-

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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Imprenta de José Blass y Cía </text>
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                <text>Vivero, Gustavo, Colaborador</text>
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                <text>Fondo Alfonso Reyes</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Consultorio Grafológico</name>
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        <name>Gustavo vivero</name>
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        <name>Novela Amelia</name>
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                    <text>1'

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J'{iimcro eudto: DO clntimoe,

.

NUESTRO NÚMERP PRÓXIM9.,PUBLICARA

LO QUE~ NO \71\LE Lf\ PENA
'
i

.

1

( CUENTO OR.IGINAL DE

¡'

.'

MANUEL LINARES RIVAS
.l

'1
11

...

El uulor 11•~ El nlmlr•11au e} 11110 1lr In:,; Jll11·os lo, de m•gi:lr d.c simu,_ de blun("O de nieve para
e-seritorc-s que uúu lrihulan kspcto al idioma y u&lt;lmiración y plae'er de~ bjo:;; y almas que 1'slim
habiluudos á apraéiur ert-i breve espacio las divitrabnj.nn :,:i!C'nlos ú h,wer obta literrufa con las
nus concepciont&gt;s del Giojlo, las nolus orienlnles
· Siiñ'pfos -priinerlt.~ :11ñ.f(',:;,t!-;7tl•l arle y el ingenio.
,Su ~f'usihilida&lt;l PxtrP111uda•:1c hncl' t·oloi·ur \ns de Snn ~lurcos y tfls fürftH.nticns rcmembra11zU!-ldel rol'l.ancólieo PI\Jfmle
los Suspiros.
~ fúbulus t,e :-;n~"" 1·rnfl'l'!llias··-y .novela:-1 en un amLo qut? )W l'&lt;LU!
¡,rl,1c1, es, p11es, un e1w11to
lrienle ubs11l11l1Út.lf'I1. t/' rPfriwt;irio ú In chahacaneríu ó á la "·0ncupis¡:,e11rin. En ~l-1! J"t'SJ)í'do es triste y clelicudo, l'J,Ue rebosa ingenio y poesía.
·;111izú el 1•s1·ri_tnr nhJdel'fió. 1
B•! aproxima mús.• \"w•slros lectores hnllnrhn, !,l'g11ra11u,11te, en sus
t•ll1re 110:-:,dn1:-- n esi! ~er ;rih~inJt&gt;rahlP que se, púginas el e!,pirilu• del aulür que tantn.s veces
_ll;:min,Jw!J.lliL._B "'11aF'nh·. cJmu &lt;·I, l)i'J"~iguP la: :mpo c'-OnmoverlPs y ap\uudicron e11 la Comedia,
rf'úlidUd ¡wfy;~)::,a di' ln:::; ,iliti1':i c~t.·ogióa.s, la de~~ en Lun1 y en esla mismh publi&lt;·aci{1n para honra
nuestra y contento dri Ins per$0HU~ cultas.
1.ila l'll los pn1krn~-:-; al&lt;llllhi(f.UPs de su talonlo y
¡
la. Yif'l'lí'.' c•n }¡¡.:; enarli1lus Y''ilirln d1~ clir¡ucta.
'
E:-i;lo l!UciJ q11e :--u obra h,1~·a sido cornnmla por
et é;;.Üi) · Sü~rnprc.· SuS p:--ll'&lt;'ni,s han mert• .. ido el
OBRAS PUBLICADAS
aplauso u~~milllf'
~IJS ll()Y,,.ljilns hnn !,,i{fo leídas
CUH Uc\'oc1un y lidc1le de loú&amp;5.
F'OR
·-·EL 'ccE\Tu ;,;1-:,1\,_\L prl.l~i1qr1 i11:,;t'rlarú una de
ella:;;, tilulada /.11 ,¡w• ,,o n1fr la, rw111t. En ella •
dejó su huella indeleble l'I :j11~enio de nuestro
clogiadti. -sú pec:uliarfaimo ~slilo, siempre el4'·
MARYUeS DE VILLASINDA
gnnle y lmninoso, viste el lproceso psiwl~gico
de un nmor conyugal que se tompe con el acierto
Sombras chineScas· (recuerflos áe un viaje al
máS graude y Ju 1iuelidaJ mis sugeslivu.
Celeste Im-pério) 1 dos' tomos -ert -~·º
Y al leer sus .atildados págjirrns, unu duda asalVisto y só&amp;ado (novelas cortos).
la al lcclor val critico. ¿Es; el autor dramálico
D•I anlafio quimérico (cuenl06).
t1ue novela? ~¿Es el cuentistai uclmiruble c¡ue plaalma· de Dios (nov~la).
nea. un drama hondo y subyÚgador?
El lilóS&lt;ilo y 1a· tiple (novela).
En toUos los casos Pl artCiPs 111ucho, la origiDe la muerte al amor.' (n'óvela).
nulidatl no menos, el clelcitel grandísimo y todo
C'l cuento imtt joya preciosa, i·onHJ esas delicadas
Els PRCPARAC!ON-

,! .

4c

~,lf

1

,1

.1

,i

t;

.•.

.....................~························

r

LUIS VALERA
Un

labores de Ycnecia, que la destreza dC'l orfebre
confecciona con trocitos brill4ntes de azul U.e cie-

La raíz

de

mariilrágora (novela),

EL PIAJ3LO EMJ30TELLAPO
Er&amp;Sie un hombre de la isla de Hawai, el cu.u.!
vive todavía y cuyo nombre es prOCilso guardar
secreto. Por tanto, le llarnaremos Kive, en ra•
zón de que había visto la luz no lejos de Honaunau, lugar· donde los huesos del rey Kive el
Grande yacen ocultos en una cueva.
EsLe hombre era pobre1 valiente y activo. Sabia leer y esori.bir como un maestro de escuela.
Era, además, excelente marinero; viajaba de

cuando en cuando en los vapores que recorren
las islas del Mar del Sur, y a veces servia también á bordo de un ballenero en la costa de Hamakúa.
En una ocasión entró Kirve en ganas de ve.r

más mnndo y de conocer las ciudades del exlranjero. Así, ]?UOO, se alistó en un barco qu,e iba á
San Francisco de Oalifornia..
Es San Francisco una ciudad hermosa, con su

¡
1

1

1

'

�l é innúmeros ricos pobladores. En
buen
o es_pewu
. 1,....enle
una colir:::i que está
ella espuer
de nolar
.. ,
cubierl'.1- de dpa~acl~s-,e lleno el bolsillo de dinero,
Un ella an aba "l..la'·ch' a colina y contemplando
·
b por toPaseándose so re l
gozoso las grandes casas que se a1za an
das parles._
son &lt;!Slas !-estaba pen-¡ Qué lind8;8 ca~s , ~!ices deben de ser las
san
do elque
hombre-y
cuidado
genLes
v,1ven enI qeulfa~, sin nincrún
0
ael ma~ana_ !
este nsamienlo cuando s.e

}~;;P~~~1~~1~%~~

:i

en~~-~f f~~~;}:~~ne~;~f1\ ~1
deTf!uS, pero
alones de aquella casa bl'lllaun ¡uguele.l Lolsberu~icla. las orlas y acirates ~el
ban cual P a a
'
d fl
• los cris-

f:81~:f

~iind;era:j~~~fa~~t~!i~~~na~?f
;n~f~
Kive se delf'º• e:ts~a~o~stando así parado,
de cuanto con einp
había un hombre que le
se hizo cargo du que á través de una ventana
miraba desde li-~asa, d'a verle como se ve un
t~~ ~ir~ qa!r1::i;~ 1:gda,, de un charco de la
plaE~\ombre era v,iejo; tenía la cabeza calv~
El
ar se pmlaba en su rv~
la barba negro.
pesndo amarcramenle. Y la
0
lro y estaba suspira_
b e v que el
,·cr:dad es que Kive _miraba al 11~1~ :no· de ellos
hombre miraba á K1ve y que ca
lenía envidia aJ otrob
sonrió movió la caDL'
~~~l~e~la
ht~i~:
~_que
e~lrara y fué á
be
za,
t d 1 d1fic1O
recibirle á la puer
e, e la ~ía.-dijo el hom-Es muy hermosa casa e
• :-,::
bre, y suspiró de n~evo cor amargura-. ¡, - o
gustaría usted de ve1 ! , I'ive por todo el inDicho lo ou_al,. con. u¡o ª '- cuevas hasta las
lel"ior ~el ed,ific1O11, . 00~J~s allí que no fuese
buhardillas. :\o ª ia &lt; •
edó
mado
porfocto en su géneler~J-~(¡~Tv~e-que~ herrr"io-Verdade.ramen
·
¡
e css·
viviese en una 1gua, m
sa
est~
cadsal
.
dl
yelo
d1'a
.
Cómo
es
por
tanto,
que
O
taría r1en o o
· 1,
'
' ·?
usle{I s,usprra. .
esponclió el hombre-para
-No hay razon-r
d lodo punlo jcrual
c1ue no tenga usted un_a
desea la!. .. ¿~uá ésta y aun me¡or, s1 us.
.'
pongo que trae usted algun dmer_~nos-respon-Tengo cincuenta pcsols 'a.ám~~s que eso una
dió Kive-; pero ya cos ai I
casa
como est.a.
á echar unas cuenlas menEl hombre
S€ pu5?_

.
la pelota
dicto;
pero 1a botella rebotaba dcomo
ñ
de un n.iño Y no sufrió~~~% itv~'......... Por su
-Extraña cosa ei5 bo·tella parece de cristal ...
aspe{t~i d!l c1:l;~•1-!espondióle el hom_bre, i\~s,;
pirando más musli¡=i.mente que nu?cªua..J!~ del
unfi crisla¿eiY:o ~~~ f~~~¿~~~~e e;n f~ende, trasgo
m erno.
d t 1 ente es lo que se ve
ó di~rdot lae~o~bi~~eriorª de la bo Lella .. Por lo
mov1 n ~~ , len o entendido. Ahora bien : s1
menos, ts'. JO mpfa el frasco 1 tiene desde ese
~~~~~o r:1ºdiablo p~ra
servidor,ai c~:gt~st!
1
desee, amor, fsª11A~'st~ ~1~~!¿esc~~mo la ciudad
casa, y, vamo ,
·n más que el
de San Francis_co, todo efei~Yº~ss;yó ln. botella,
trabajo de pedirlo~ ~!ii~mán ~legó á ser el rey
y, merced á tamano
, 'ctió y de ahí vmo
del mundo. Per&lt;;&gt; al fin la '~ntamb.ién un tiempo
0
su caída. El capitán ~ 0~
de ella, descubrió
due~o. de la _bolell~ Y' pél también la vendió un
l~nl1S1mascr JSla!reci~ºasesinado en Hawai._ Pord!a, y lueºo E sled que una vez vendida_ la
que ha de sa er u
' a de su protección
botella, _el vendedor no goz1e yen adelante se cony eficacia, Y, á mentos1gdae ~e sucederán terribles
tente con lo que ei •
lances.
_y á pesar de todo eso-di¡·o Kive-, ¿ habla.

~tra

1

usted de vendert la b~~¿li1~!ear y me estoy vol-Poseo cuan o pu
b
Tenga usted
viendo viejo-replicó el hom re-. tá fuera del

~,:~i~;fl;rl¡~~f:ct ~i~ t~

~~i!~ntelq~fabl~?
demás, no es ana
·ere que cabe
bolella tiene una ci~trt0 1 s~~~~mbre que la
poner unn~ef:grie ve~derla a~ tes de morirse, arpo sea, y
1 . fi rno
derá_ eternam!f1~ea enc;nt~~!; reparito !-excl~mó
:-1 y v_aya ue er con tales gajes, nad~ qmero
K1ve-. 1 Lo q. te chisme' Gracias á Dws, puesaber de seme¡an
casa. ·pero algo hay que no
do pasarme sm una
'
d
es conquisiera hacer por nada en este mun o, y
der,,::-,rme para el _otro. ted tan súbito y reflexione
-)lo se delermm_e us ombre- Piense usted
un poco-respo~di(!le e\t bolella
valerse con
en que ~~be a qu1~~r de su diablillo, después de
moderac1on del tºd.
led á otra cualquier perlo cual se la ~ená erit d~e la vendo, y concluiría
sana, como yo us e
, sto
usted su v~da. con l~~l~~~ª~!\~e goucurren dos ob·
-l3u_eno' pde:.º Kve- Es la primera que eslá
servac10nes- 1l 0 1
·.
una mucha.usted suspirando de conllnu~,a coq~e0 vende usted
lalme_nlc, Y luego di¡~~ª usloo más dinero, por- cha
enamorada,
y
la
segu~.
-Stcnto que no po ar á uste-d disgustos en lo
1
que
elloIr;puede
botella Pclº: hmuáy u~d pgtqº~é suspiro-dijo
porven
pero acarree
yo s la doy á usted en los cin- esta
-Ya le he te O
•
l
me van
el hombre-. Suspiro porque sien ~~~~ted miscuenta pesos.
ó K'
-·Me da usted la cas•a!-exclam
ive.
falta_nd&lt;? la salud Y ed vi~~;eila;ºpara cualquie;
-~o, la ca,sa, no repuso _el hombre-, p:~ mo mdicó, es ~uy e e se le lleve á uno e,
0
0
sí 1á botella. I_&gt; f~ue d~-~ ie~;z~~l~~iqfoertuna ra, eso de morrseá 1a ~~zón ele vender tan batodo lo neo Y e iz q 1 •ardín han salido de
~ebo exp~~;r Ja~st~u;~~~
~~~1:otlll~s~~e_c~ate~d~~ 1~1ás de un litro de ca- cunst~nc1a pecul1~r dfl dT!b1¿ trajo al munuo la
bida. Aquí la tiene USled.
ó de ella
El hombre abrió una alac~na y sac
. - ~~?el~:,~~~íac~;i~ in\recio !/e;~~~1~f~~~í
1
un frasco panzudo Y dfe;i;no ~;~º'ci~;~?b°¡a~:s vendida, en ~~ :füo~~~ªJ~ dollars. Ahora bien :
una porl:'B:da d 1 botella que ha de venderse
;~o~,~~!11~~ccºo~~~l l!dr~ooir~5-~ioed~rg/~nd~v{1~~! es cond1~óné
Si la vende alguien á "igual
vaaamenle algo move iz '
siem_pre
p ~ i o; 61 fué adquirida, la botella
sombría.
.
o precio en qu dp 1 endedor con la misma segu·d 1 na paloma
-Esla es la botella- di¡o el hombre. ysco,emd? torna. á manos e v
.
- d"ó. . '\o me cree u e • ridad con que reg'.esa á su _ntoªen\icrlo huya
Kive s.e riera, ana 1 -~1, '.
la botella TraPue-s pruebe us_t~d por sí mismo
.
mensajera. De ~~m qu;~L~eels~grecio de la botella
ido cay~ndo con ltt~ul1a,~ barata Yo la compré á
le ilev~ªt~~f !~t~~~s la botella y la arrojó al
suelo y la Yolvió á arrojar hasta que estuvo ren- ~niu~e ~~sr~souderosos vecino~ de este collado.

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~~~~l~a ,~L~~!~

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Pagué por ella no más que noventa pesos. Po-¡Esto sí que va de veras!
dría, pues, venderla á usted en ochenta y nueve
A continuación, Kive oompró en una tienda un
pesos y noventa y nueve centavos de peso; pero
no en un centavo más, porque volvería á mis sacacor·chos y s,0 marchó al punto al -campo.
manos indefectiblemente. Todo eslo trae consigo Allí, en paraje solitario, intentó sacar el corcho
dos engorros, ó, si se quiere, dificultades gran- de la botella; pero, cuantas veces metió el sacaeles. Es la primera que, cuando ofrece usced una oorchos, otras tantas le sacó sin el lapón. Por lo
demás, el Lapón se quedaba Lan entero como
botella tan notable por tan poco dinero, la gente antes.
se figura que anda usted de broma. En segundo
-¡Este es un tapón de nuevo género!-exclamo
lugar ocurre que .. . pero esto no es cosa de momento, y no hay, por lanto, para qué entrar en I&lt;ive, y, de pronto, rompió á sudar y á tembleel asunto. Lo que importa es que recuerde usted quear, porque le estaba dando miedo la botella.
Al regresar hacia el puerto, vió Kive una tienque la botella sólo puede ser vendida por dinero
da cuyo dueüo ven&lt;lía conchas y maderas de las
acuñado : en moneda.
-¿Y cómo voy á saber que es verdad cuan tu islas salvajes, idolillos, monedas antiguas, pinturas de la China y del Japón y toda suerte de ¡;ousted me dice?-preguntó Kive.
-Puede usted· oomprobar en s·eguida la exadi- sas como las que suelen traer los marineros en
tud de algo de Jo que he expuest.o--=repu,50 el hom- sus arcas y baúles. Y á Kive se le ocurrió una
bre-. Deme usted los cincuenta pesos, tome la idea. Entró en la tienda y ofreció la botella al
botella y desee encontrar.se al punto con los cin- mercader por un centenar de pesos. El lendera
cuenta peso,s otra vez en el bolsillo. Doy á us- comenzó por tomar el asunto á risa y declarar
ted palabra de qu:e, si allí no los encuentra ooted, que sólo daría. cinco pesos por el frasco ; pero
luego, como el hombre se fijara en lo curíoso de
desharé el trato y le devolveré el dinero.
-¿No me está engañando usted?-pl'egunló la botella (que m&gt; parecía fabricada por manos
de hombre, Lan lindos eran lo.s colores que iriKive.
El hombre se comprometió ;ei!ltonces con unos saban su blancnra láctea, y tan extraña la sombra que se divisaba en el interior), después de
juramentos solemnes.
-Bien está--dijo Kive-. Con eso me arries- regatear un rato, según la costumbre de los mergaré á la prueba, pu,e-., de ella no puede sobreve- caderes, acabó por dar á Kive sesenta pesos,
y colocó el frn.,ro en el escaparate d'e la tienda.
n.irme perjuicio alguno.
-Ahora que he vendido la botella en szsenta
Y Kive entregó el dinero al hombre y recibió
pesos, cuando por cincuenta la compré, ahora
ele! hombre la botella.
-¡Diablo de la botella!-declaró luego Kive-. sabré la verdad acerca de otro de los puntos que
Quiero que vuelvan á mi bolsillo los cincuenta me señaló aquel hombre-dijo Kive para sus
pesos-. Y á buen seguro que, apenas hubo di- adentros-. Y á seguida se fué á su barco y en
-cho tales palabra,s, cuando tornó á sentir -en su llegando á él, abrió su baulillo. Dentro estaba la
bolsillo la misma carga que sentía antes de entre- botella, que había venido más pr.onto que Kive.
Tenía éste á bordo un compafiero llamado Logar el dinero al hombre.
-¡En verdad que es maravillosa esta botella!- paka, el cual, viendo á Kive, dijo:
-¿Qué te ocurre? ¿Por qué contemplas boquiexclamó Kive.
abierto tu baúl?
-Y ahora, amigo, ¡buenos días!-re,plicó el
Como estuviesen ambos solos sobre el castillo
hombre-, ¡y que el diablo que me deja á mí oo
de popa, Kive hizo jurar á su amigo que Je guarvaya con usted!
daría el secreto, y le puso después al tanto de
-¡Aguarde!-gritó Kive-. Basta de bromas. todo.
¡Ea, cargue ust,ed otra vez con su botella!
-Muy raro es el negocio-declaró Lopaka-,
-Ustoo la ha comprado por menos de lo que
me cootó-rep11có el hombre, restregándose las y mucho me temo que la botella te acarree almanos-. A usted, pues, pertenece ahora, y á gún disgusto serio. Ahora bien; hay algo que está
mí sólo me importa ya ver cómo s·e larga usted muy claro para mí. Del disgusto no te librarás:
pronto de aquí-. Dicho lo cual, el hombre llamó trata, por tanto, de sacar provecho á la botella.
Piensa bien qué es lo que más puedes desear y
á un chino, criado suyo, é hizo que pusiera á
ordena al frasco que te lo procure. Como tú lo
Kive de patitas en la calle.
Ahora bien, Kivc, así como s·e vió fuera, -con alcances, yo te merco la botella. Así como así
la botella debajo del brazo, se pu·so á reflexionar. ando comido de ganas de ser duefio de una go~
lela para irme en ella comerciando de isla en
-Si es verd'ad todo lo que me han dicho, he isla.
hecho un mal negocio-pensó-; pero puede que
-Yo no quiero una goleta-respondió Kive-;
el hombre haya estado burlándose de mí.
pero sí gustaría de una hermosa casa en la cosY á seguida, lo primero que hizo fué contar su
clinero, y le halló cabal. Tenia cuarenta y nueve ta de Kona, donde he nacido. Una casa con jarpe.sos en moneda americana y un peso de ChHe. dín, mucha luz y muchas flores, cristales en las
ventanas, pinturas en las paredes, alfombras
-Eslo ya me va pareciendo cosa &lt;le verasmurmuró Kive-. Hagamos ahora otra prueba µor el suelo y, en las mesas, chirimbolos lindos,
el if-erente.
de todo pun lo como en la casa donde hoy estuLa.s canes de aquella parte de la ciudad estaban ve, si bien con un piso más v una veranda iodo
limpias como la cubierta cte un barco, y, aunque alrededor, igual que en el palacio del rey. Y
era m ediodía, por ellas nq transitaba nadie. Kive habría de ser para vivir allí sm cmdados, de
colocó la botella en el arroyo y echó después á fiesta con mis amigos y parientes.
-Pues bien-dijo Lopaka-; llevémonos la boa.ndar. Dos veces volvió la cara hacia atrás, y
clo.s veces vió -etl panzudo y blanco frasco quieto tella á Hawai, y, si todo sale como tú lo indicas,
te la compraré, &lt;Xlnforme he dicho, y yo, á
en_ el m~smo lugar donde acababa de dejarle. yo
mi vez, pediré la goleta.
~.hró lueg-0 una tereera vez y dobló una esquina.
Así lo acordaron los dos amigos, quienes no
'. h~ aquí que, ap·cna.s lo había hecho, cuando
sintió algo que por detrás le golpeaba en el codo. lardaron mucho en regresará Honolulu, llevando
· 1-!.:ra el largo y saliente cuello d"el frasco, cuya consigo la botella. Apenas_ habían desembarcado,
panza aparecía embutida oe1J1 uno de los bo1sillo~ cuando toparon en la playa con un conocido suyo,
rle la· chaqueta de Kive!
el cual habló en seguida á Kive como para consolarle y tlarle pésame.
·
Y Kive dijo:
Y Kive rreguntó:

�¿Por qué me das el pésame?
-¡Pero es posible que no le hayas enteracto!respondió el amigo-. ¿.No sabes que se murió tu
fío, aquel buen viejecito, y que tu primo, tan gallardo mozo como era, se ahogó en el mar?
Kive, con esto, llenóse de aflicción y, rompien.
rlo en lloros y lamentos, se olvidó de la botella.
Pero Lopaka andaba discurriendo, y á poco, ai;í
romo se hubo mitigado un tantico In pena ele
Kive, dijo de este modo:
- He estado dando vnellas al asunto. ¿~o poseía tu tio nnas tierras en la isla de Ha wai, por
1'1 distrito de Kaú?
-En Kaú, no-rnspundió Kive-. Las tierras
están en la falda de la monlafia, un poco hacia
el Sur de Holrnna.
-Y ahora, ¿serán luyas?
-Sí que lo serán-replicó Kiw, y loruú ú lamentar la muerte de sus deudos.
-Déjate de lamentos por ahora-interpuso Lopaka-, y sigue mi pern,amienfo. ¡.Qué si 1,1 ornrrido fuese obra de la botella? Así lo creo, pnr_que ya te encuentras con terrenos donde rolo('ar la casa que deseas.
-¡ Si ello es así-exclamó KiYr-, mal me sirve la boteUa con malar á mis parientes! Pero ...
quizá sea cierto, porque yo me pintaba la casa
en tal lugar como las tierras de mi tío.
-La casa, sin embargo-añadió Lopaka-,
aún no está construida.
-No-repuso Kive-, y se me antoja que no
llegará á estarlo; pues si bien mi tío poseía unos
cafetales y unos platanares, no darán unos y
otros más que para sustentarme con relativa
holgura. El resto ele las tierras no es más que
negra Java ele los volcanes.
-Con todo-elijo Lopaka-, Yámonos á ver al
notario, porque todavía me fü,!á escarabajeando
la misma idea en el caletre.
Ahora bien, cuando llegaron los dos amigos á
casa del notario, salió á relucir que el tío de KiYe
se había vuelto monstruosamente rico en los últimos días ele su vida, y que había un buen r"Urlal á la disposición de Kive.
-¡He aqui el dinero para la casa!- exclamó
Lopaka.
-¿Está usted pensando en construir unu casn
11ueva?-pregunt9 el notario-. Pnes aquí tengo
la tarjeta ele nn arquitecto cuya pericia me han
: !abado mucho.
-¡l\-lejor que mcjor!--gritó Lopaka-. Ahora
sí que está la cosa clara. Prosigamos obooceiendo las indic&lt;.1C'iones de la botella.
Y con esto s,c fuernn Kive y J..opaka á ver aJ
n rquilecto, á (J1.ltlen hallaron delante de su mesa,
con unos dibujos de casas.
-Usted desea algo fuera ele lo corriente-dijo
el arquüecto--. Pues bien: ¿qué le parecería á
nsled ele una casa por el estilo?-y á la vez
lendía un d.ibl1jo á Kive.
Este, en echando los ojos sobre el papel, rompió en un gruto, porque alli veía su pe-nsamienlo pintado con exaclilucl pasmosa.
-Vaya por e,sla casa-pensó-. Poco gusto yo
d(IJ camino y modo por cl{mde me viene; pero,
con tocio, la tornaré, porque tonto sería de no
aceptar lo bueno con lo malo.
Así, pues, Kive exphlcó al arquitecto cuáles
eran sus deSiCos, entrando en pormenor,e_s acerca
de cómo ~e había de alhajar la casa y sobre las
pinLuras para. acJo.rno de las pa,redes y los chirimbolos y talarrcles para las mesas. Y también preguntó Kive sin ambages ni rodeos cuánto habría de costarle lodo.
El arquitecto hizo, á su vez, muchas preguntas, y lomó su pluma, echó sus cuentas y, al

fin y á la postre, pidió la misma ca,nt.idad quP
había heredado Kive. Lopaka y Kive se miraron y s,e hicieron mutuas sef1as.
-Está cla,ro-pensó Kive-. Qrniera que no
quiera, esta casa ha de ser mía. Del diablo me
viene, y mucho me temo que poco he de ganar
con semejante negot:io. De algo puedo, sin embargo, estar seguro, y es de que no volveré á
formular ningún deseo mient:11as sea mía la botella. Pero, por de pronto, como no me puedo
zafar de la oas,a, ha:ré bien on aeept.ar lo bueno
con lo ma,Jo de ella.
Kive, por tanto, oerró el !ralo con el arquitecto, firmando ambos unos papelotes. Después de
lo cual, Kive y Lo:palm tornaron á embarcars~,
yóndose á Aus1.raHa, porque habían convenido
entre sí que no intervendrían más en el asunto,
sino que dejarían al arquileot.o y al duende embotellado que allá se las compusiiesen para adornar la casa á gusto suyo.
El viaje á Aus:h,aJia fué, en verdad, muy bueno: pero Kive, durante tocio él, anduvo meLlénilosc á sí mismo el resuello para adentro, porque
había jurado no formular ningún deseo nuevo
~' no pedirle al diablo más favores.
Cuando vo.lvió K.ive á su tierra, acababa de
vencer el plazo seiíaJado para la constmcaión
ele la casa, y e&lt;l airquit.edo declaTó que ésta estaba. ya Esta para ser vivida. Kive y Lopaka
lomaron, pues, pasaje á bordo de un barco llamado el Jlall, y en él se fueron, por la costa de
Kona, á inspecdonar la casa y ver si todo se
había bocho conforme á la idea que tenía Kive
pintada en las enlrel.elas ele su mollera. Ahora
bLen, la casa se alzaba en una ladera de la. montafia y cm visible desde los buques que pasan
J}Or allí delante. Encima &lt;le ella snrgía una selva
q11e iba ú ocultarse entre las nubes. Más abajo
&lt;le ella se veía la negra lava de los acanlilndos,
donde ~,acen en sus turnb-as los royes ele ot,ros
1iempos. En dC!I"redor había primero un jMdin
ron flores de todos los matices; de un lado m,
huerto plantado ele papayas, y del olro lado
ol ro huerto plantado de bananos. Y por delante,
hacia el rnar, se JcYanlaba un rnásl-il con su bandera enarbolada. En cuanl-0 á la casa, contaba
lrcs pisos, lodos con piezas amplias y verandas
anchurosas. Las vonlanas eran de cristal, de un
1Tista1 tan claro como el agua y tan lucien le
corno el dia. Toda suerte de muebles adornaba
las habitaciones. De las pa11ecles, en marcos ele
oro, colgaba multilucl de cundros : pinturas
que representaban buques, hombres combatiendo, mujeres lindas y paisajes peregrinos. En
ninguna parle del mundo existen pinturas de
colores tan brillantt1s como las pinturas con que
1, iYe se enconliró en su rasa. Por lo que hace ll
lús chirimbolos y !ntarrclcs, no cabía que fuesen
mús lindos ni variados : relojes de sonería y cnjas de música, monigotes de los que balancean
acompa.sada.m-0nte la c&lt;:1bcza, libros llenos de ei,tampas, preciadas armas df' los más opuestos rinrones del orbe y rompecabezas ingeniosos, muy
á propósito para soJazar los ocios de un hombre
solitario. Y como á nadie le poclría gustar vivir
en tales habilacion('s sin salirse de ellas ni tener
más diviorsión que la de contemplarlas, el arquitecto se había c-uidado de haoor muy ancho:i
los balcones, de modo que en ellos cupiese A
gusto un pueblo entero. Kive no atinaba á deC'idirs.e aecrca de qué le llenaba más: si el pórtico de la fachada poslerior. rlesclc el cual se
goza ele la brisa del monte y se contemplan los
huertos floridos, ó si la. Yeranda del frente, donde
sp beben los aires del mar, se admira el acanlilndo y se ven, ora {)] Ilall pas•anclo una vez ca:da

�semana entre Hookena y los collados de Pe~é,
ora los barqll'itos qve van bordeando la cosn1
en -busca de bananas, de ava y de maderas
finas.
Cuando todo lo hubieron contemplauc bie11,
Kive y Lopaka fueron á sentarse en el pórtico.
-¿ Y qué?-preguntó Lopaka-. ¿Está todo
como tú lo imaginabas?
-No sé cómo ponderarlo-respondió Kive-.
Todo está á las mil maravillas; mejor de lo que
yo soñaba. Tengo un hartazgo de contento.
-Sólo queda, entonces, un punto por dilucidar-d'eclaró Lopaka-. Puede que todo ello sea
muy natural y haya ocurrido sin la menor in tervención del diablo embotellado. Y si yo comprara
la boteila y, no obstante, no consiguiera mi goleta, sería jugar con fuego en balde. Ya sé que
1,emgo empeliada mi palabra; pero presumo que
no repararás en que pongamos previamente á
prueba la botella.
-Y yo te digo que he jurado que no pediría
al diablo más favol'es-respondió Kive-. Con lo
hecho ya estoy bastante hundido.
-No me entiendes-repuso Lopa1rn-. No se
trata de favor ninguno. Lo que pido es no mfu~
que ve.r al propio diablillo ó duende de ese fras-co. Con ello, ¿qué vamos á ganar? No hay, pues,
por qué tener escrúpulos. Considera que, con sólo
verle, estaría al cabo de mis dudas. Anda, préstate á mi d•eseo, y déjame contemp1ar ese diablillo. Si lo ha-ces-aquí está el dinero, en mi
mano-te oompraré el frasco con Jo qu-e hay
en él.
-Sólo tengo que poner un reparo á tu ca1wicho-respondió Kive-, y es que el diablo d'e la
botella puede ser muy fe.o para visto, por donde,
si pones en él los ojos, quizá se te quiten las ganas de concluir el trato.
-Soy hombre que cumpJ.e siempre su palabra-Lopaka respondió-. Y, -en prueba de ello,
aquí pongo, entre loo dos, el dinero prometido.
-Está n1en----&lt;.:oi:J.testó Kive-. Así como a.si,
no siento yo menor curiosidad. Conque ea: s-eíior
diablo, enséñanos esa carn.
Apenas hubo hablado Kive, cuando el diablo
sacó de pronto la jeta d;eJ interior de la botella
y se volvió á colar dentro, con la presteza de un
lagarto. Kive y Lopaka se quedaron hechos unos
marmolillos; y la noche se J.e15 vino encima antes
de que ambos atina:sen á formular un pensamiento y diesen con las palabras precisas para darle
á conocer. Enton-ces fué cuando Lopaka -empujó
el dinero ha.cía Kive y tornó en cambio la botella.
-Soy hombre esclavo de mi palabra-dijo-,
y bien es mene:ster que lo sea, porque de otra
f1uerte no tocaría yo esta botella ni con la punta
del pie. Pero ya que ando metido en ,esto, veré
de conseguir la goleta y unos cuantos peoos para
mi bolsillo. He-cho lo cual, me zafaré cuanto antes de .seme¡a.nte diablo, porque en verdad que
me ha apabullado el aspecto de él.
-Lopakfu-dijo Kive-, no pienses mal de mí,
como puedas remediarlo, porque bie[l yeo que es
de noche y sé que están los caminos malos y
que bay peligro en pasar, á hora tan tardía,
cerca de la tumba c\:e los reyes; pero te confieso
que, desde que he visto esa cara de dentro del
frasco, no podría dormir, nl comer, ni rezar,
mie,ntras no esté rejos de mí. Yo te daré un farol,
y también una cesta para que metas dentro el
frasco, y t-OTna tú cu.ilquiera de las pinturas ú
otro hermoso objeto de los que más te gusten
en mi casa, oon tal de que te vaya.s e.n ,seguida
á dormir á Hookena.
-Kive-replicó Lopaka-, muchos tomarían á
mal lo que me dices, y más -cuando arabo ele hacerte favor tan grande como el de guardar mi

palabra y comprarte el frasco. Hecho est-e trato,
la noche, la obscuridad, el paso cerca de las tumbas, todo ha de ser diez veces más peligroso
para un hombre sobre cuya alma pesa pe•caúo
tan grande y que ll&amp;Va debajo del brazo tal botella. Pero estoy yo también tan espantado que
no te-ngo valor para echarte en cara tu conducta. Voyme, pues, ¡y plegue á Dios que soos dichoso en tu casa nueva y que yo alcance buena
suerte con mi goleta, y que ambos, tú y yo,
vayamos á la postre al cielo, á pesar del diablo
y la botella!
Con esto, Lopaka descendió de la momaña y
Kive se quedó en el balcón del frente, atento al
resonar de los cascos del caballo de su amigc,
y observando la luz del farol por la vereda abajo
y á lo largo del acantilado donde están las cuevas en que yacen los antiguos muertos. Y todo
el tiempo se estuvo Kive temblundo y alzando
las manás cruzadas, y rogó por su amigo, y dió
gracias á Dios por haberse librado él de tan temerosos lances.
Pero llegó el siguiente día, y era este tan luminoso y la casa nueva lan agradable para contemplada, que Kive echó sus lerrores. en olvido.
Y á un día siguió otro día, y Kive vivió en su
casa en continuo gozo. Su lugar favorito estaba
en el pórlico de atrás : allí comía, allí se pasaba
regaladamente las horas muertas, allí leía cuentos y los periódicos de Ilonolulu; pero, cuando
alguien pasaba por cerca de la casa, Kive le llevaba dentro y le enseñaba los cuartos y las pi11t uras. Y así corrió, de boca en boca, la fama de
la casa, á la que en Kona dieron en llamar KaJiale-Nui, ó sea la Casa Grande, y también, á
veces, la Casa muv lucida, porque Kive lenía un
criado chino que se pasaba los días quitando el
polvo y sacando lustre á las cosas, por donde
los dorados, y las preciadas estofas de los muebles, y las pinturas brillaban con el resplandor
de la maliana. Por lo que hace al propio Kive,
no se daba el caso de que se pasease por sus
habitaciones sin ir cantando; tanto era lo que se
le había ensanchado el corazón. Y cuando pasaban buques por el mar, Kive se apresuraba á
saludarlos, enarbolando en el mástil su bandera.
Y fué transcurriendo el tiempo, hasta que una
yez se marchó Kive de visita, no menos lejos
que Kailúa, donde residían unos amigos suyos.
Estos le trataron á cuerpo dé rey y le guardaron
con ellos hasta la mañana siguiente, en que Kive
salió de regreso, tan pronto como pudo, y cabalgó deprisa, porque estaba i~paciente d_e _gozarse de nuevo en la contemplación de su v1v1enda herniosa. Además, ocurría que la noche de
ese dia era la noche en que los muertos de otros
tiempos salen de sus tumbas para recorrer las
laderas de Kona, y como Kive había andado en
tratos con el diablo, por lo mismo le atarazaba
más el miedo de toparse con difuntos.
Y sucedió que, como estuviese un poco más
allá de Honaunau, y mirase lejos delante_ de él,
vió Kive á una mujer bañándose en la orilla del
mar. Parecióle que la mujer era una niña ya espigada; pero Kive siguió su camino sin de~~:
nerse á reparar en ella. Mas luego, á poco, v1_o
Kive cómo flameaba una camisa blanca, al 1r
á ponérsela la moza, é hirió sus ojos el. color
rojizo del hololw ó sayal de ésta. Y a\ l1emp-0
que llegó Kive donde ella estaba, la rnña, que
ya se había vestido, y venía andando y apartándose del mar, se paró en la orilla del camino.
Lucía su rojo hololw; estaba fresca y lozaneada
por el baño, y eran sus ojos tiernos y brillantes.
Y apenas la vió así Kive, cuando Kive detuvo
su caballo.
- Pensé que conocía á lodo el mundo en esta

canciones. Ya no era tan sólo Kive quien se
apartaba para llorar en los rincones, pues los
dos, marido y mujer, se alejaban mutuamente, yendo cada cual á senta.rsti en un ,ext:remo de
la veranda, con todo el ancho de la casa lucJda
ele por medio. Kive estaba t.an hundido en su
afüooión, que apenas ,si notó este cambio, y aun
hasta se alegró de t.e.ner más horas en que estar
solo y cavilar sobre su triste suerte : ya no te11ía tan á menudo que fingir una cara alegre
con el corazón rebosando de amargura.
Y una vez, así las cosas, como Kiva estuvies&lt;'
andando sin ruido por la casa, oyó una voz
cual la de un niño que se lamenta, y se encontró luego con Kokúa, tendida por el suelo de la
veranda, con la cara oculta y llorando comu
llora quien lo ha perdido todo.
.:-Bi~n haces en llorar en esta oasa, Kokúad1¡0 Jüve-. Y, sin embargo, yo daTía mi cabeza
porque siquiera tú fueses feliz.
-¡F,eliz !-exclamó ella-. Kive, cuando vivías
solo en tu mansión lucida, te enseliaban en la
isla con el dedo para muestra de hombre •afor1unado. Canciones y I'isas tenías en los labios
y era tu cara como un amanecer alegre. Dc1:;pués, te casaste con esta pobre ICokúa, y sane
Dios lo que habrá de malo en ella, pero es el
caso que desde ese dia no has vuelto á sonreírte. ¡ Ay !-gritó la pobre-, ¿. cuál es mi culpa?
Pensaba que era linda y sabia que tú me amabas. ¿ Qué hay en mí par.a qu.e mi esposo esté
como ent.re sombras?
-¡Pobre Kokúa!--dijo Kive, y fué á senlansc
al lado de _ella y tr_ató de tomarle la mano, pero
eila la retiró deprisa-. ¡ Pobre Kokúa-repil,ió
Kive-, pobrecilla mía, mi linda niña! ¡Y yo
que me estaba tan creído en que sabía disimular
y no causarte pena! Pues bien, ya que ha ocurrido lo de hoy, todo voy á revelártelo. Entonces
tendrás siquiera lástima de Kive el infeliz; entonces te harás cargo de lo mucho que te ha
amado, pues se arriesgó al infierno por gozarte,
y de lo mucho que aún te ama, ¡ oh, mísero
condenado!, pues aún sabe sonreír cuando te
mira.
Y con esto, lo refirió todo á Kokúa, desde un
principio.
-¡Has he-cho todo eso por mí!-excla.mó
ella-. ¡ Ah, entonces, qué me importa lo pasado !-y le abrezó y lloró sobre él.
-¡Ay niña !-dijo Kive-. Pero cuando me
acuerdo de las llamas del infierno, entonces no
deja de imporlmme á mí.
-¡No. me lo digas!-griló ella-. ¿Qué hombre habrá que se pierda y se oon&lt;lene sin más
culpa que la de amar á su Kokúa? Yo te digo,
Kive, que oo s,alvaré con estas manos o que me
condenaré contigo. Pues qué, ¿me amabas y
vendiste tu aJma, y piensas que yo no sabré morir para salvarte en pago de tanto amor?
-¡Ay, amada mía! Podrías morirte cien veces
y las cosas ya no mudarían, salvo en lo de dejarme solo aquí, hasta que llegara -el momento
de mi condenación.
-Sabes poco ó nada-replicó ella-. Yo he sido
e~ucada en una es-cuela de Honolulu, y no soy
ninguna moza vulgar. ¡Yo te digo que te salvaré,
oh, amado mío! Tú hablas de un centavo; pero
no con,s1deras que no todo el mundo es americano. En Inglaterra gastan cierta monedilla que
llaman tarthing y que vale la mitad de un centavo, sobre poco más ó menos. Mas, ¡ay!, que
esto no lo arregla, porque el comprador de la
botella tendría que perderse, y no be de encontrar nadie tan valiente como el Kive mío. Pero
a_hora n:ie acuerdo que existe Francia, y en Francia se s1rven de una moneda que llaman céntimo,

y con cinco de e,stos se llega al valor de un centavo escaso. ¡No podríamos -encontrar mejor salida á nuestra dificultad! ¡Vámonos, Kive, vámonos á las islas de los franceses, vámonos á Tahiti, todo lo deprisa que pueda transportarnos
el buque más ligero! Allí dispondremos de un
margen de cuatro céntimos, cie tres céntimos, de
dos y hasta de un céntimo. Cuatro cambios ó
ventas son aún posibles, y noootros somos dos
para hacer más fácil el negocio. ven, Kive, dame
un beso y sacude lus pesares. Kokúa te defiende.
-¡Oh, don del cielo!-exclaÍnó Kive-. Me resisto á creer que Dios puó.'iera castigarme por
amar y desear algo tan bueno como tú. Hagamoti
lo que dices, llévame donde quieras: pongo mi
vida y mi salvación entre tus manos.
Temprano, al día siguiente, andaba Kokúa haciendo sus preparativos. Tomó el baúl que Kive
había llevado ·en sus anci:anzas marineras. En un
rincón de él colocó cuidadosamente la botella, y,
luego, acabó de llenarle con los mejoroo trajes
suyos y de sn marido y con los más lindos chirimbolos. de la casa.-Es men~ster-pensó-que
nos con•s1deren como á gente nea, porque si no,
¿qnién creería en el poder de la botella?
Todo e-1 tiempo que el.tiraron los preparativos
anduvo Kokúa alegre como un pájaro; sólo cuando miraba á Kive se le saltaban las lágrimas á
los ojos y le era preciso interrumpir su faena
para correr á él y darle un beso.
Por lo que hace á Kive, se le había quita,do
un peso áel alma, y ahora que había compartido
su secreto y que sentía alguna esperanza de redención, le parecía ser un hombre nuevo. Sus
pisadas tornaban á ser leves, y Je ,e,ra otra vez
grato el resrfrar. Pero aún tenía el terror á sus
espaldas y, de cuando ,e'IJ cuaná'o, así como el
viento mata una candela, así moría la esperanza en él, y de nuevo veía las llamas movedizas
y el rojo fuego del infierno.
I~ive y Ko(&lt;~a dieron á entender en la isla que
se iban de vrn¡e de !'e-creo á los Estados Unidos.
La gente lo encontró extraño, pero más extraño
hubiera parecict•o la v€rclad, de haber podido adivinarla alguien.
Kive y Kokúa se mar&lt;:haron en el Hall á Honolulu, y desde allí, en el Umatilla, á San Francisco, en compañía de una multitud de haoles. En
San Francisco tomaron pasaje á bordo de un
bergantfn correo, El ave de los trópicos, que iba
á Papeete, la ciudad principal de los franceses
€n las islas del !\far d-el Sur. A Papeete llegarnn
un hermoso día, después de agradable viaje. Vieron la costa, donde rompían las olas blancas, y
Motuiti, con sus palmeras, y los barcos bailando
en la bahía, y la ciudad recostada á lo largo
de la _playa, entre la verdura de los árboles, y,
por cima, los montes y las nubes ele Tahiti, la
isla sabia.
Determinaron que lo más acer::1,10 s'1 in nlquilar una casa, y así lo hici-eron, lu111:·111d11l,, i,cnte
por frente al Consulaúo inglés, á n,, de hacer·
mucha muestra de su dinero y de lucirse con coches y caballos. Ninguna dificulta.a había ein esto
mientras estuvieran en posesión de la botella'
porque Kokúa era más osada que Kive y no s,e,
andaba ron chiquitas para evocar al duende embotellado y pedirle una veinteina ó un ,centenar
de pesos. Y, de este modo, pronto fueron notados
y ~onocidos en la ciud'ad. Loo dos extranjeros
recién vemclos de Hawai, ·sus coches y caballos,
y los hermosos holokúes de Kokúa y sus encajes
finos, t?do fué bien pronto terna para mucho comentarm y mucha conversación entre la·s gentes.
Al Cdbo ue poco tiempo, Kiv!) y Kokúa lograron componérselas con el lenguaje tahitiano, que
en verdad se asemeja por extremo al de Hawai,

�salvo en que algunas letras 'san dislinlas. Y, a:;í
como tuvieron facilidad
v dominio lmstante dl'
palabras, comenzaron iL
ofrecer su botellita. Al
llegar aquí, debe consitlerurse qul' 1111 era el 111 gocio de lo:; lJIIC !icner·
llana la enlrad·1 rn n1nleria, y que no era Uwil
q11I' Ki\·e y Kokúa wrs11arlie:-;en fl la gente 4u;:
eslahan hablando dr , ...
ras al ofrer1•1· por r11r1tro céntimos un venern
inagotable clP riquews.
Era le~, a&lt;le111ús, preciso
entrar en pnrmenor1·,
explicar las razones de
la \'Cnta y los peligros
que traía ('I frasco. Entonces, ó bien se negnban los o,·rn!Ps ú- r1•per
mm pizca· clt•I !'aso, &gt;' s.echaban á reir, ú IJil'll :,;,,
paraban mús en la parle
fea y tenebrosa del as 111110, &gt;. se ponían muy ·serios " llenos rlc gru\'cdad, y desprclían á Ki\·e
y ú Kokúa como á personas que andan en malos tratos con el diablo.
Y así, en Yez ele. ganar
terreno, eslns dos infPlires Je iban pereliend11
cada clía, y In gentr. dii',
rn ir a1rnrlán&lt;lose &lt;Ir
ellw;, y los nifios, i•11
Yi0nclolos, sn1ían grilalido y de estainpia. Eslo
úllimo era pura Kokúr
inlolerable cosa.
En cuanlo {1 los ealólicos, se persig11aban al
Yer á los cxlrunieros, ,.
ln&lt;lo el mundo, cual &lt;le•
&lt;·O1ll(in acuerdo, los dió
de lado \' l'Phu\'ó los
anrnr('s qi.1r Pllos ·1es hacían.
Y nsí se ahaliernn s11s
cspíril 11s y se llcnarn11
lll1lbos ele afli!'!'ión. Solían Sl'lllars(' j11n:os. JIOl'
In 11uehr, rn sn 1111eva
rnsn, al cubo de• cada din
(lp ~ll_f"Ca .I' 1ráfago UIIS)()~J~llTIO, , . nn cambiaba II paln bra, .,· sólo SI'
rompía ('l silrnrio cn11
a lgi'111 repen I ino sollozo
de Kokt'la .. \ wce~ r"zaban junios: ;'1 veces saca !Jan la bnl1'ili1 1· la cól&lt;H'Hbnn dcln11lp ¿le ellüs,
en el sueio, r $-~ pasaban
las horas conle1nplnndo,
fusrinados, la sonibra
que sr rebullía en el inleriur de rila. En tales
UL'H-~ioues, h•s daba lneqo
mi&lt;&gt;du de ir ú acoslnr!:'''
y ·dPs&lt;:ausar. Tardaba
111ucho el sne11O en "llP1·
snhre sus ojos, y, si se

· dormía al fin uno lle los dos cu11:;o1·lcs, era, ó
para despcrlu r:se pronlu y lwllur al olro llorando
silc11ciosumentc en lus linielJla:;, ó para encon1rarse solo y con que el otro había huido de la
tasa y de la vecindad de la botella y andaba
da1Hlo vueltas bajo los bananos del pequeüo jardín ó errante por la playa, ú In luz de la luna.
,\sí sucedió una uoche en que Kokúa desperlaru. !&lt; ive hulJíu huido La 111oza palpó la ramu.
El sitio de su esposo e:,luba frío. Ento11cPs cayó
el terror sobre Kokúa, y Kokúu se sentó en el
lecho. Entraba un poco de la luz de lu luna por
las rendijas de las conlraventanas. Eslnba rlaro
el cuarto, y Kokúa. di\'isó la botella. sobre el
suelo. Fuera, soplaba recio el aire, gemían los
grandes árboles de la calle y las hojas caídas corrían por la veranda con bullicio. En medio de
estos rumores, notó Kokúa otro sonido, un sonido del que no supo discernir SI provenía de un
hombre ó de una fiera; pero era más triste que
Ju muerte y le llegó punzante al alma. Se levantó
despacio y con cautela, abrió la puP.rta y miró

al p,tliu, il11mi1tado por la lu11u. \llí, al pie de ll!S
hu1tm1us, yada Kiw, hu11dida Ju boca en el polvo, g11uiendo cc,11 espantosa ungustia.
El primer pPn::;amicuto de Kokúa estuvo en
correr y consolar ú su lllarido; pero el segundo
la hizo purursr L'l1 tlrrne. Kive :;e había portado
siempre delante de su 111ujer c:01110 se porta uu
lwmlJrc valeroso. :-.Ju! hubiese estado en ella, en
nquel punto de flaq11l'ZH, a,;crgunzarle ron su
presencia repenliua. Hcflexionaudo en e:;to, Kokúu tornó ú eutrar en cusa.
- ¡ Ciélos ! pensó-. ¡ Qué descuidada y débil
11,r he mostrado! El es, nu yo, quien corre u11
peligl'O eterno. l!.:I es, no yo, quien tornó la maldición sobre su alma. Pur mi, por amor á una
niaturu lan ruin y que pura tan poco sirve, co11lem11lu ahora cercanas las llama:; del infierno y
olfatea el h111110, lirado ahí fuera. por la tierra,
bajo lo. luz dr ht luna. ~· el azote de los vientos.
¿. Será que tan torpe y corta soy de alcances qu,·
hasla ahora no he comprendido cuál es mi obligación'? ¿Será que, conociéndola, roe he apar-

�'i

1

tado hasta ahora &lt;le ella? Como quiera que sea,
ahora, movida de amor, empuñaré mi alma y la
haré cumplir con lo que debe; ahora me despediré
para siempre de las purrlas del cielo y de los
que allí me aguarden. Amor por amor, ¡ que al
ele Kive corresponda el mío! ¡ 1\ lma por alma,
y sea la mía quien perezca!
Kokúa era mujer diestra ae manos; pronto esluvo vestida. Tomó el cambio necesario, pues
tenían de continuo preparados los céntimos que
habían menester, ya que es moneda poco corriente y de la cual cuidaran, por lo mismo, de
proveerse en las oficinas del Gobierno. Cuando
Kokúa se encontró en la calle, el viento había
traído nubes y estaba la luna oculta. Dormía la
ciudad. La moza no sabía hacia donde volver
sus pasos, hasta que oyó á alguien tosiendo e1,tre la sombra arrojada por los árboles.
-Buen viejo-dijo Kokúa-, ¿qué hace usted
aquí, en la noche fría?
El viejo, con la tos, apenas si podía hablar;
pero ella logró averiguar que el hombre era extranjero y pobre.
-¿Quiere usted hacerme un favor?-le pregm,tó Kokúa-. Como un exlraüo ayuda á otro, como
un anciano á una moza, ¿quiere usled ayudar a.
una h1¡a de Hawai?
-¡Ah!-dijo el anciano-. ¿Con que es usted la
bruja de las ocho islas y procura usted embaucarme y robarme el alma? i✓ues sepa que yo he
oído hablar de usted, y puedo desafiar todas sus
maldades.
-Siéntese á mi lado-replicó Kokúa-, y présteme atención- . Y Kokúa refirió al viejo toda la
historia de Kive y la botella.
-Y ahora-añadió al terminar-, sepa usted
que yo soy la mujer de Kive, aquella que él compró á costa de la salvación uel alma suya. ¿Que
es, por tanto, lo que me loca hacer? Si yo luese
en persona y dijese á mi marido que quiero comprarle la botella, él se negalia á vendérmela.
Pero si usted va, él se la venderá de buena gana.
Yo aguardaré á usted en esle mismo sitio. Usted
la comprará por cuatro céntimos, y yo se la
compraré á usted por tres. ¡Dios me dé ánimo,
infeliz de mí!
- Si usted estuviera pensando en engañarmedijo el viejo--, creo qn~ J?10s heriría á usted
aquí mismo de muerte subita.
-Si que me heriría-gritó Kokúa-; sí, créalo
usted. No podría ser artera. ¡Dios no lo cansen,
tiria!
-Deme usted los cuatro céntimos y aguárdeme-dijo
hombre entonces.
Así que se hubo ido éste, y eu sintiéndose Kokúa sola, desfalleció el espíritu de ella. Mug1a
el viento entre los árboles, y la moza creyó estar
oyendo ya el rumor de las llamas infernales.
Sombras de las ramas cruzaban la luz de las farolas callejeras, y á Kokúa se le antojaron garras de los espíritus malignos. De haber temdo
fuerzas para ello, hubiese echado á correr; y, de
haber tenido alientos, hubiese prorrumpido en
gritos; pero, en verdad, no podía hacer ni lo
uno ni lo otro, y allí se estuvo queda y temblando
en el arroyo, como un medroso niüo.
Y Juego vió al anciano qne regresaba, trayendo la botella entre sus manos.
- Cumplí el encargo ue usted- dijo--. He dejado á su marido llorando romo una criaturita.
Esta noche dormirá en paz. Y tendio á Kokúa la
botella.
-Antes de estregármela - resolló Kokúa - ,
lome usted lo bueno con lo malo. Pida verse libre de la tos.
-Soy un viejecito-repuso el hombre--, y me
veo demasiado cerca de las puertas de la muer-

te para andar pidiéndole favores al demonio.
Pero, ¿qué es esto? ¿Por qué no toma la botella? ¿Ahora duda?
-¡No, no dudo!-e'xclamó Kokúa-. Es que me
apoco y que me aflijo. Aguarde nada mas que un
momentico. Mi mano se resiste, mi carne se encoge toda al contacto del maldito objeto. ¡Nada
más que un momentito, por favor!
El viejo miró á Kokúa con ternura.
-¡Pobre nifía!--dijo-. Teme usted; le falla el
ánimo. Pues bien; déjeme y me quedaré con la
botella. Viejo soy; ya no puedo ser dichoso en
este mundo, y, en cuanto al otro ...
-¡Démela!-sollozó Kokúa-. Aquí tiene el dinero. ¿Cómo ha podido usted creer que sería yo
tan cobarde y traicionera? Deme, deme el frasco.
-¡Dios la bendiga!-respondió el vieJo.
Kokúa ocultó la botella entre los pliegues de
su holoku, se despidió del anciano y echó ~ _caminar por la avenida, sin saber á dónde, m 1moortarle. Todos los caminos eran ya iguales para
ella todos conducían al infierno. A veces andaba, ~tras corría, á veces daba voces en la noche,
a veces se arrojaba al suelo y lloraba sobre el
polvo. Todo lo que ella h~bía ~ído dec_ir del Infierno volvía á su memoria: veia relucir las llamas, olfateaba el humo, sentía las carnes suyas
achicharrarse entre carbones.
Cercano el día, serenóse Kokúa un poco, Y. regresó á su casa. Alli estaba Kive :cual _el anc1a1:o
le dijera: durmiendo como una crtalunta. Kokua
s,8 estuvo un rato quedamente y mirándole la
cara.
á ·
-Ahora esposo mío-murmuró-, te toca h
dormir. C~ando te despiertes, te llegará el turno
de cantar v de reírte&lt;. En cuanto á la pobre Kokúa, ¡ay de mí, que nunca _quise ~l _mal!, para
ella no habrá ya jamás canc10nes m aeleites, así
em la tierra como en el cielo.
En diciendo lo cual se recostó en el lecho, al
lado de su esposo. Y -era tanta la congoja Y el
cansancio de su espíritu, qu,e en segmda -cayó
sobre ella un suefío profundísimo.
.
Tarde por la maflana, la desp·ertó su maflldo
y le dijo la buena nueva. Pareda atontado por la
aJ.e,&lt;1ría pues no reparó en la tristeza de Kokúa,
auiZque harto mal disimulaba ella su pes~r. Kokúo. no lograba decir ni dos palabras ¡untas,
pero importaba poco: !Uve se bastaba para la
conversación, suelta la taravilla a:e su lengua.
Ella no ,comió; pero ¿quién había allf para notarlo siendo así que Kive arrebañaba todos los
platos? Kokúa le oía y Je veía como se oven y se
ven las cosas en los sueños. Momentos había e!1
qne s•e olvidaba de lo ocurrido, y entonces reclinaba la frente entre las manos. Saberse condenada y estar oyendo la charla alegre de1l esposo,
le parecía cosa fantástica y. mon,str~ooa.
Y todo el tiempo estaba Klve comiendo y parloteando, haci{mdo proyectos para el viaje de regn:so, dando las gracias á Kokúa por haberle
,;alvad:o y nombrándola su ampara.dora y su remedio. Y se reía del viejo, que fué bastante tonto para comprarle la botella.
- Parecía en verdad un anciano r espetabledijo-- pero no se puede juzgar por las apariencias. ¿Para qué querría .ese bandido la botella?
-Esposo-murmuró Kokúa humildemente---,
puede que fuese bueno su propósito.
Kive s-e rió como un hombre que está enfadado.
-¡Música!-gritó !Uve-. Es un tuno, te lo
diao yo y además un majadero; porque ya era
11;'rto dif(cil venct·er la botella j)Or cuatro -céntimos y por tres será imposible. No hay margen
bastante para otros cambios, y ya comienza el
asunto á oler á chamusquina. ¡ Huy !-exclamó,
tiritando con el miedo-. Verdad es que yo la

compré por un centavo; cuando no sa):&gt;ía que
existen otras monede..;; de menos valor aun; pero
fui un tonto, y ya no se dará otro tonto igual.
Quien tenga ahora la botella, con la botella cargará hasta el infierno.
.
.
.
-¡Oh, marido!-gritó Kokua-._ ¿No p1~nsas
que es terrible cosa hallar la propia salvación á
costa de la condenación eterna de otro? l\le parece que yo, en tu lugar, no podría reírme en
modo alguno. M-e sentiría humilde, me sentiría
llena óe melancolía; rezaría á Dios por el poseedor de la botella.
Entonces Kive, sintiendo la verdaa de lo dicño
por Kokúa, se puso aún más enfadado.
-¡Pamplinas!-gritó Kive-. Abrúmete la melan-colía, si te place; pero I:º debería de portarse
así una esposa buena. ¡S1 pensaras en mf un
poco, te daría vergüenza lo que dices!
Y, con esto, se marchó, y se quedó sola Kokúa.
¿Qué probabilidades tenía de veno:er la botella por dos céntimos? Calcuio que ninguna habría. Y aunque la hubiera, ¿para qué ya, cuando con tanta prisa pretendía su marido irse á
Hawai, una tierra donde no hay monedas inferiores á un oentavo? Además, en la misma mañana en que ella se había sacrilicado, ya eslaba su
marido abandonándola y echándole en cara
faltas.
Y Kokúa ni siquiera intentó aprovechar eil
tiempci que aún le queá·aba de estar en la isla
de Tahiti, sino que se quedó en la casa, donde
á ratos sacaba la botella para contemplarla con
espanto, y á ratos, con espanto, la escondía apresuradamente.
Al cabo de algún tiempo pe,gresó Kive, empefíándose en sacar á su mujer de paseo en coche.
--l\larido, estoy enferma-dijo Kokúa-. Tengo mal cuerpo y poco humor. Di:spénsarn1::, pero
n-0 estoy ahora para diversiones.
Entonces sí que se enfadó de veras Kive: con
ella, porque se la imaginaba pesarosa por el viejo; consigo mismo, porque no podía menos de
pe,nsar en que no le faltaba á Kokúa la razón,
y á él le daba vergüenza su alegría prop!a.
-¡Conque esa es la fe, ese el amor que me
tienes!--gritaba Rive-. Acaba de salvaree tu
marido de la eterna condenación en que C;uyera
por lograrte, y no si-entes tú contento algune&gt;_
¡Kokúa, tu corazón es falso!
Y así prosiguió enfurecido, y se marchó y estuvo correteando por la ciudad el día entero. Topó
con unos amigos, y bebió con ,eJloo, y todos juntos alquilaron un carruaje y en él se fueron de
juerga al camr-0, y en el campo tornaron á beber.
Pero todo el tiempo anduvo Kive inquieto, asl
porque se divertía mientras estaba afligida su
mujer, como porque bien S"C le alcanzaba que la
razón -estaba de parle de Kokúa. Y el saberlo
y comprenoerlo fué causa de que Kive bebiera
más y más aquella tarde.
Ahora bien, emborrachándose oon Kive andaba un haole muy bruto y viejo, que había sido
contramaestre de un barco ballenero, y también
vagabundo, y minf!ro en una mina de oro, y luego
presidiario. Era hombre perverso y mal hablano, que gustaba de beber y de hacer que bebi•etran los demás. Y así empujaba á Kive para que
empinara má.is el codo; y, de esta suerle, pronto
se encontraron sin dinero los ó-Os y sus demás
amigos.
-Oye, ahora que recuerdo-dijo el hombre--,
siempre te- has dado pisto de ricacho. ¿No ha"blabas sin parar de una botella de raras virludes
ó de otra oosa por el estilo?
--Sí-replicó Kive-, soy rico. Iré á casa y petlil·é dinero á mi mujer, quien lo guarda para m1- ~fala costumbre es esa, amigo-contestó el

contramaestre-. No t-e fíes nunca de faldas para
guardar dinero. Las mujere,s son traio·oras como
el agua. ¡Ojo con la_ tuya!
.
Como Kive estuviese mareado por la bebida,
tales palabras causaron impresión en la mente
de él.
-¿Qué de particular tendría que Kokúa me
fuese falsa'?-pensó Kive-. ¿Por qué, si no, .eslaría ella lan triste cuando me he salvado? Pero
yo le probaré que Goy hombre que no aguanta
burlas. Ahora mismo iré á sorprenderla.
Y de acuerdo con lo dicho, en regresando á la
ciuctad, Kive indicó á su amigo que Je aguará'ase
cerca del calabozo antiguo, á la vuelta de la esquina, y se fué solo por la avenida hasta la puerta de su casa. Había caído olra vez la noche., y
se veía dentro luz; pero no se oía rumor alguno.
Kive, entonees, dió media vue_tla, dobló la esquina callandito, abrió con suavidad la puerta trasera y miró en el interior.
Allí estaba Kokúa, de rodillas sobre el suelo,
una lámpara á su laoo, y delante de ella un fras-.
co blanco cual la leche, de redonda panza y cuello 1ar&lt;10. ~Iientras le contemplaba, Kokúa retorcía ~us manos en silencio.
Largo ralo se estuvo Kive quieto y mirando
por la entornada puerta. Al principio se había
quedado hecho un tarugo; luego le entró mieoo
cte que hubiese habido algún error fatal en lo de
la venta de la botella y de que la botella hubiese
vuelto á él como volviera en San Francisco. Al
ocurrírsele esto último, flaquearon sus rodillas
y los vapores del vino s,a disip~n en su me_nte
como se disipa con el alba la mebla o·e los nos.
Más, después, se Je ofreció otra idea, ~!1ª idea.
extraña, que hizo subir fuego á sus me¡lllas.
-Tengo que poner este asunto en clar?-pensó Kive, y cerró la puerta, y dobló, d~spac10, (!tra
vez la esquina, y luego entró haciendo ruido,
por la puerta delante,ra, tal corno si acabase de
llegar. Apenas había abierto la puerla, y ya
no se veía bolella alguna. Ko1,.,úa estaba sentada
en una silla y danuo un l'elSpingo como quien
acaba de despertarse de repente.
-He estado bebie-ndo y divirtiéndome todo el
día~ijo Kive-. He andado de fiesta con unos
buenos amigos míos, y ahora sólo he vuelto -e~
busca de dinero, para irme á beber más y á divertirme tociavía.
--Eres muy duetio--respondió Kokúa- , y haces bien eu gastar Jo tuyo.
Su voz sonaba temblorosa.
-Todo lo que yo hago está. bie,n hecho- :respondió Iüve, y se fué derec~uto _al armario y
tomó dinero. Y, al tomarle, mlfó s1 estaba la botella allí, donde solfa estar guardada· pero allí
no había botella alguna.
Al percatarse de tal ausencia,. pareciól_e ~ Kive
que &amp;a le venia el armario encima, y smtió que
la casa se bamboleaba toda como si hubiese un
taremoto, porque comprendi~ lo ocurri?º• y
que ya estaba perdido para siempre y sm remedio.
-Ha pasao·o lo que me temía. Ella compró el
frasco-dijo para sí.
A poco, logró Kive repone_J1Se, y se alzó del
suelo, por donde rodara un mmu(&lt;? antes; pero, el
sudor corría por su cara más copioso que la huvia y más frío que el agua-ni·eve.
- Kokúa-dijo-, hoy te hablé y le tralé como
no debía hacerlo. Ahora voy á volve.r á la fiesta
con mis alegres compafieros, y me sabría mejor
el vino si llevara conmigo lu perdón.- Y, al decir
esto, Kive se reía con risa extrañ_a y q,uiela.
Kokúa abrazó al punto las rodillas de K1ve y
luego se las besó, con lágrimas abundantes.

�- ¡ Oh !-exclamaba la pohr&lt;' . ¡ Sólo pedía de
ti una palabra de ternura!
-Kokúa-replicó Kive-, nunca volvamos á
pensar mal el uno del otro.- Y, á seguida, se
marchó de la casa.
\hora bien; Kive no habla lomado más dinero
que unos cénl imos ele los que se proveyera á su
llegada á la isla de Tahili. No estaba él para bebidas, ni era es" zu propósito. Su mujer había
vendido su alma por salvarle; ahora le tocaba
á él vender la. suyo. para rescatar la de su esposa.
:\:o le cabía otro penso.m1enlo en lu cabeza.
En la rsquina, cerca del calabozo anlig110, estul&gt;a aguardándole et mari11cro viejo.
~fi mujer ti&lt;&gt;11e la bolella--dijo Ki\'e- , y, á
rnenos q ue me ayudes lú á re,;obrarlu, ya no podremos trnrr dinero ni bebicl,,s Psln noche.
¿~o me vas á dedr que hablas de Ju botella
e11 serio?-griló el rr,áriuo.
-Aquí estoy bajo la lm de una farola-respondió Kivc-. :\lírame cle~pacio y dime si tengo
caru de estar de broma.
-En wnlad que no-rrpuso el ronframnestre-. Tienes una jeta rnúc; lrist,! que un fantasma.
-Purc; bien, aquí lie11e;; dos céntimos. \'&lt;'le á
casa, acércate á mi mn;er y ofrécec;elos á trueque
de la botella. Seguro estoy, ó murho me engar1o,
de que le In dará r n seg11ida. Trá1•lela aquí, y yo
volveré á comprarla, cfándotr por ella un céntimo, porque has de saber que es condición de la
botella que siempre se la compre por menos dinero que antes. ¡ Ah, y hazle cargo de que, é:ualquiera cosa que se te ocurra y digas, no debes
!::&gt;ollar prenda acerca de rslos trutDs que contigo
rstoy haciendo!
-Amigo-gritó el marinero-, ¿qué monsergas
me cuentas? ¿Pretendes tomarme el pelo? ·
-);i lo pretendo ni hay por qué tomártelorespondió Kive-. ¿A qué conduciría?
- A nada, en verdad-dijo el marinero.
- P ues, entonces, no dudes de mi y haz u_na
prueba. En cuanto salgas de la casa, sólo tienes
que desear encontrurte con el bolsillo lleno de dinero, ó con una botella de ron entre las manos,
y ya conocerás lo. fuerzo. mágica de mi frasco.
-Bien, bien, Kanaka-repuso el marinero-.
Haré la prueba; pero s[ 1·esulla que te has burlado de mi, ya sabré quitarte del cuerpo el buen
humor á puñaladas.
Y el ballenero se fué por la avenida arriba, y
Kive se sentó para aguardarle. Estaba cerca del
lugar donde aguardara Kokúa al viejo la noche
antes; pero Kirn ai1daba con más resolución

que su mujer: no titubeó &lt;&gt;n su propósllo, aunque tenia el alma sumida en desconsuelo amargo.
Anlojósele que era mucho el tiempo que había
tenido que nguardar, hasta oir una YOZ que se
acercaba ca,~tando en las sombras de la calll•.
Rccunoci6 Kive la \'OZ del marinero, mas parceióle de pronto la la! voz mucho más vinosa y
rcmca que antes.
Luego, de pronto, el hombre apareció, dando
tumbos y traspiés, á la luz de las farolas.
Traía la botella del diablo metida entre su pecho y la cho.quetu bien abrochada. En la mano,
otrn botella, que alzó en llegando para echarse
al coleto un trago largo.
-¡Tienes la bolella!-dijo Kive . Ya la veo.
-i Eh, manos quietas! - gritóle el hombre,
dando un l&gt;rinco hacia atrás-. Si le arrimas á
mí de un solo paso, te machucaré el morro á
golpes. ¿. Pensabas y piensas que ibas á eng&lt;,1flarmc y ú servirte de mí para tus fines-? Pues
le equivocas de medio á medio.
- Pero ¡.qué dices?-clamó Kivc.
-¿Qué digo?--rcspondió el rnarin&lt;&gt;i:o-. ¡ Digo
que esta es una botella estupenda; digo que no
sé cómo me la hnn dado por dos céntimos, y digo
que lo que es tú, no la tendrás por uno!
-¿. PretPndes no wndérrnela '?-resolló Iüve.
-¡Quiú, hombre, quiá! - gritó el marinero-.
Pero, si gustas, le ciaré un traguilo.
-~lira dijo Kive-, mira que, el hombre que
posee esa botella, en el inflPrno ha de parar.
- ¡ Psch ! Allí he de parar de lodos modos-rrspondió el marinero-, y &lt;•sin botella es la cosa
mejor con que he toparlo nunca pura llevarmr
allí. -¡ ~o, hombre, no !-gritó otra vez-. I.a
botella. rs mía ahora, y ya puede-; ir en busPa
de otra.
-¿Pod.rá ser verdad lo que esto~• oyendo?exclamó Kive-. ;Te lo ruego, por tu propia salvación ; véndemela !
-Ea, basta de charla-repuso el marinero- .
Te figuruste que yo era un lila y un primo. Ahora
caerás &lt;&gt;n la cuenta de que no lo soy, y punto
concluido. i-:,i no quieres un trago de ron, le
tomr&gt;ré yo ú tu salud. \'aya por ti, y buenas
noches.
Dicho lo cual, el marinero clió la vuelta y se
marchó por la avenida abajo.
Y así de::;aparecr de la presente historia la
botella con su diablo embotellado.
Pero Kive corrió ú juntarse con Kokúa, ligero
como el \·iento. Grande fué la alegría esa nochl'
en la cac;a de ambos, y grande, desde entonres,
ha sido la paz de sus díoc; en la mansión Incida.

ROBERT L. STEVENSON

Traducción directa del inglés por Luis V alera y MarUn, .\Jarqués de Villasinda

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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>- ¡ Oh !-exclamaba la pohr&lt;' . ¡ Sólo pedía de
ti una palabra de ternura!
-Kokúa-replicó Kive-, nunca volvamos á
pensar mal el uno del otro.- Y, á seguida, se
marchó de la casa.
\hora bien; Kive no habla lomado más dinero
que unos cénl imos ele los que se proveyera á su
llegada á la isla de Tahili. No estaba él para bebidas, ni era es" zu propósito. Su mujer había
vendido su alma por salvarle; ahora le tocaba
á él vender la. suyo. para rescatar la de su esposa.
:\:o le cabía otro penso.m1enlo en lu cabeza.
En la rsquina, cerca del calabozo anlig110, estul&gt;a aguardándole et mari11cro viejo.
~fi mujer ti&lt;&gt;11e la bolella--dijo Ki\'e- , y, á
rnenos q ue me ayudes lú á re,;obrarlu, ya no podremos trnrr dinero ni bebicl,,s Psln noche.
¿~o me vas á dedr que hablas de Ju botella
e11 serio?-griló el rr,áriuo.
-Aquí estoy bajo la lm de una farola-respondió Kivc-. :\lírame cle~pacio y dime si tengo
caru de estar de broma.
-En wnlad que no-rrpuso el ronframnestre-. Tienes una jeta rnúc; lrist,! que un fantasma.
-Purc; bien, aquí lie11e;; dos céntimos. \'&lt;'le á
casa, acércate á mi mn;er y ofrécec;elos á trueque
de la botella. Seguro estoy, ó murho me engar1o,
de que le In dará r n seg11ida. Trá1•lela aquí, y yo
volveré á comprarla, cfándotr por ella un céntimo, porque has de saber que es condición de la
botella que siempre se la compre por menos dinero que antes. ¡ Ah, y hazle cargo de que, é:ualquiera cosa que se te ocurra y digas, no debes
!::&gt;ollar prenda acerca de rslos trutDs que contigo
rstoy haciendo!
-Amigo-gritó el marinero-, ¿qué monsergas
me cuentas? ¿Pretendes tomarme el pelo? ·
-);i lo pretendo ni hay por qué tomártelorespondió Kive-. ¿A qué conduciría?
- A nada, en verdad-dijo el marinero.
- P ues, entonces, no dudes de mi y haz u_na
prueba. En cuanto salgas de la casa, sólo tienes
que desear encontrurte con el bolsillo lleno de dinero, ó con una botella de ron entre las manos,
y ya conocerás lo. fuerzo. mágica de mi frasco.
-Bien, bien, Kanaka-repuso el marinero-.
Haré la prueba; pero s[ 1·esulla que te has burlado de mi, ya sabré quitarte del cuerpo el buen
humor á puñaladas.
Y el ballenero se fué por la avenida arriba, y
Kive se sentó para aguardarle. Estaba cerca del
lugar donde aguardara Kokúa al viejo la noche
antes; pero Kirn ai1daba con más resolución

que su mujer: no titubeó &lt;&gt;n su propósllo, aunque tenia el alma sumida en desconsuelo amargo.
Anlojósele que era mucho el tiempo que había
tenido que nguardar, hasta oir una YOZ que se
acercaba ca,~tando en las sombras de la calll•.
Rccunoci6 Kive la \'OZ del marinero, mas parceióle de pronto la la! voz mucho más vinosa y
rcmca que antes.
Luego, de pronto, el hombre apareció, dando
tumbos y traspiés, á la luz de las farolas.
Traía la botella del diablo metida entre su pecho y la cho.quetu bien abrochada. En la mano,
otrn botella, que alzó en llegando para echarse
al coleto un trago largo.
-¡Tienes la bolella!-dijo Kive . Ya la veo.
-i Eh, manos quietas! - gritóle el hombre,
dando un l&gt;rinco hacia atrás-. Si le arrimas á
mí de un solo paso, te machucaré el morro á
golpes. ¿. Pensabas y piensas que ibas á eng&lt;,1flarmc y ú servirte de mí para tus fines-? Pues
le equivocas de medio á medio.
- Pero ¡.qué dices?-clamó Kivc.
-¿Qué digo?--rcspondió el rnarin&lt;&gt;i:o-. ¡ Digo
que esta es una botella estupenda; digo que no
sé cómo me la hnn dado por dos céntimos, y digo
que lo que es tú, no la tendrás por uno!
-¿. PretPndes no wndérrnela '?-resolló Iüve.
-¡Quiú, hombre, quiá! - gritó el marinero-.
Pero, si gustas, le ciaré un traguilo.
-~lira dijo Kive-, mira que, el hombre que
posee esa botella, en el inflPrno ha de parar.
- ¡ Psch ! Allí he de parar de lodos modos-rrspondió el marinero-, y &lt;•sin botella es la cosa
mejor con que he toparlo nunca pura llevarmr
allí. -¡ ~o, hombre, no !-gritó otra vez-. I.a
botella. rs mía ahora, y ya puede-; ir en busPa
de otra.
-¿Pod.rá ser verdad lo que esto~• oyendo?exclamó Kive-. ;Te lo ruego, por tu propia salvación ; véndemela !
-Ea, basta de charla-repuso el marinero- .
Te figuruste que yo era un lila y un primo. Ahora
caerás &lt;&gt;n la cuenta de que no lo soy, y punto
concluido. i-:,i no quieres un trago de ron, le
tomr&gt;ré yo ú tu salud. \'aya por ti, y buenas
noches.
Dicho lo cual, el marinero clió la vuelta y se
marchó por la avenida abajo.
Y así de::;aparecr de la presente historia la
botella con su diablo embotellado.
Pero Kive corrió ú juntarse con Kokúa, ligero
como el \·iento. Grande fué la alegría esa nochl'
en la cac;a de ambos, y grande, desde entonres,
ha sido la paz de sus díoc; en la mansión Incida.

ROBERT L. STEVENSON

Traducción directa del inglés por Luis V alera y MarUn, .\Jarqués de Villasinda

�FEDERICO JAQUES

NUESTRO NÚMERO PRÓXIMO

PUBLICARA

TÍA FAZ

..

POR

ALEJ-AND·RO LARRUBIERA
y

TEODORO SE HA EMBORRACHADO
POR

GEORGES COURTELINE

0B~AS DE f,EOE~IC0 JR2UES
/

'

La muerte de Ba~b.a azdul,

6f/1~~~~nc(tne~o~~~~~
·

y dos cuadros; mus1ca. e
e
ción con O. Luis de Santa Ana.)
Las multas de Timoteo, _jugete

.
acto
ctm1t°
.
end;:11Sá.nta
v en prosa. (En cola.t?oraoi.ón con . UIS
\na y o

Mariano Pma.)

. mú

j}; ~!ºlfil\~11~i;º~~ ~l~or~~~J :n"61:°Mana=

,,

no• Pina.)
.
t 6 ·co en un neto
El hijo de Carranque, ll.i:fe e e ~ Luis de Sany en prosa. (En colaborac1 n con •

t,

ta L:i~!respondencia de Espada, s~teducti50 ~gº!t
to
d cuadros en verso· música e .
~e b __ y (F~ colaboración con d. Luis de Santa Ana.)
~ºNo~hebuena, _soine te encó u~ ~~ Yurin
en
Fruto amargo, 1ugue 1e
m1c

0

u~fo5°y

Los desgraciados, comedía en tres actos y en ,·erso.

La bala del riDe, zarzuela en tres actos, en prosa

y en verso; música de D. Ru~o cp~pl.

La barca nueva, juguete có~co-hnco en un acto
y en verso; música de D. GU11lermo Cereceda. (En
colaboración con D. José Jnckson Vcyán.)
Fraternidad viaje alegórico en 1:1n acto Y cuatro
cuadros, en v'erso; música de p. M1_guel Marqués.
El moro Ilusa, juguete có11uoo-lir1co. en un acto Y
en prosa~ música de D. Ruperto Chap1.
El sen.Gr barón, znrzueln cómico-l!r~ca en un acto
v dos cuadros, en prosa y verso; rnus1c.a de D. Cleto
Zavala.
.
t y en
Las literatas, juguete cómico en un o.e o
pr~f)ríncipe ruso, 1.a.rzueln cómica en un_ acto Y dos
cuadros en prosa· música de Jakobouski.
.
La raf)aza znrzdelo. cómicd. en un acto Y en pro,;
sa· música de D. Vicente Zurrón.

verso
·
en un a.do
Et iambor mayor, juguete- CÓ!fl1co-¡·n,co

E1 ángel caído, saine-te lirlco en up acto Y cuatro
cuadros, en verso; música de D. Apohnar Brull ..
La piel del diablo, opereta en un acto, música de

6t:°A~ng:inR~?/ (~~ e~:=
:!1n~~~:i~!~•si~~ti~
bor~óf\ con b. Conrado Solsona.)
d

ADVERTENCIA

, música de D Julián Romea.

Cuba libre, zanuela. en dos actos Y nueveC~~! ll~ •
. música de o Manuel Femé.naez o..ua.
•
enEre~i~lde de Stra~~t Z8\'ZUela en dos actos Y
en proso.; música do M~~:eia en dos actos y siete
c;;ut,~~ :eª~1r~~lisica. de o. Angel Rilbio Y don

J~?~ú~:~l~

JuD!n~ ; ~l con4!~tadoren,
eti úij. aclo .1 d'l' c u - ~
,
~º:O=~~~u~~Wmico-lhico ~ un acto Y en
verso, música de D. Angel Rubio.

D. Ruperto Cho.pí.

Insistimos en recordar á · nuestros f3.vorecedo-

res espontáneos, que esta empteaa ba acorda:
por ahora, no publicar mAs originales que
que ella «dlrectamen&amp;e 1011cfte,. de sus autores.
También se tia vlalo en la precls16n de acordar
qu&amp; los manuscritos que en adelante le oeaa aviados ,mo serán devueltosn.

LA ÚLTIMA JUGADA
Don Lino entró en el comedor con el gesto
adusto, Jrnlo 61 andar, crispadas las manos 1 temblorosos los labios y todos los signos, en fin, que
preceden al desbordamiento de la cólera largamrnte contenida.
Era don Lino un viejo militar, cadete allá por
el alio 60 del pasado siglo, que en la guerra de
Africa 1 por su bizarro comportamiento y una
herida grave que allí recibió 1 Iué ascendido1 por
el genrral O'Donnell, al empleo de alférez. Lentamente y sin gran fortuna, !ué siguiendo su carrero. hasta el empleo de coronel, en el cual cumplió la edad reglamentaria y tLivo que pasará la
situarión de retirado.
Sin a[erción alguna ele amistad, de lo que le
apartaba su carádcr retraído y enérg-ico 1 y sin
más familia que rm hijo de una hermana viuda,
fallC'dda d0s años antes del día en que comienza
esta, en su mayor parte, histórica narraCión 1 vivía el coronel retü·ado sin otra aspifación que el
logro del cariño y la educación de su sobrino Ricardo, á quien no conseguía apartar de la inconcrbiblc apatía que le dominaba, alejándole del estudio y de toda aspiración á labrarse un porvenir
honrado 1 ni del fatal vicio dd juego, en que le
veía enfangarse más cada día.
Tal era don Lino Gonzálvez, tíÓ y tutor del
huérfano Ricardo, qnien, amedrentado· y tembloroso, en un rincón dél comedor se hallaba cuando
de tan mal talante apareció en la habitación su
señor tío.
-Es la última vez que esto sucede. Ni yo estoy dispuesto á tolerar que faltes de casa á las
horas que tienes marcadas, ni pu6do consentir
&lt;JllC sigas haciendo ,la vida de disipación, holganza y vicio que hasta aquí has hecho.
Seis ar1os hace que comenzaste la carrera de
Derecho y todavía no has aprobado el segundo
curso; cuanto dinero da en tus manos va á caer
en eJ acto sobre el tapete verde 1 y á pesar de mis
amonestaciones 1 consejos y castigos, ni la autoridad que como hermano de tu difunta madre
debía,s reconocerme es por ti respelada1 ni siquiera has intentado una sola vez corregir tu
vergoniosa mariera de vivir.
SPis meses-te faltan para ser mayor de edad

y ... óyelo bien 1 si para entonces no ·tienes aprobado el curso y no has cambiado de vida al entregarte la herencia de tus padres me olvidaré
en absoluto de tu nombre y de que tal sobrino
me dejó en este mundo mi pobre hermana.
Siéntate á comer y ten presente que esta resoluciún es, como todas 1las mías, irnwocable.
-Si usted quisiera escucharme un momento ... - replicó tartamudeando Ricardo, quien,
realmente, uinguna razón seria tenía que· oponer
á la enérgica reprensión que su airado tío acababa de dirigirle.
-Ni W1a sola palabra te oiré ni una palabra
rnús he tle dirigirte; dos meses faltan para los
exámenes; el resullado que en ellos obtenga.s determinará la resolución definitiva que h e de tornar contigo.
1

•••

Los gritos y silbidos de los estudiantes amotinad.os á la puerta de la Universidad 6Tan la
causa de que un día, á las once de la mafiana,
obstruyeran la ~alle de San Bernardo, desde la
del Pez hasta la del Noviciado; los transeuntes
que allí se detenían, no con tanta curiosidad por
averiguar el motivo del escándalo como deseo
de presenciar las felices ocurrencias, los agudos
fhistes y los rasgos de ingenio que derrochaban
los escolares al protestar en aquella ruidosa forma contra una disposición del ministro de Instrucción Pública, que el estudio aumentaba, los
partidos de carambolas en las mesas de billar
disminuía y las dificultades para la prueba final
del curso duplicaba.
El claustro de profesores hallábase munido
en el decanato esperando al rector, á quien había
dado cuenta del suceso.
Los bedeles recorrían las galerías del edificio, cerrando las puertas de las aulas y procurando inútilmente apaciguar ilos excitados ánimos de los escolares.
Un grupo de éstos, en el que •figuraban cincuenta 6 sGsenta de los que con más ardor se
oponían al nuevo plan de estudios, dirigióse violentamente al decanato con decidido propósito de
arrojar de la Universidad á los profesores, entre
los que se hallaba un eminente. hombre púl?li~o.

�,,

Enérgicas detrrminacioncs quisieron tomar los
cnlcdrúticos con Jos autores de tan irreverente
atentado; pero su compaííero se opuso á ellas,
ofrrric1ndolcs cruc la violrnta (• irresprtuosa actit wl dP los rstndirintes crsaría ú la terminación
df'l discurso que les iba á pronunciar.
Jletuviérnnse, cfPctivamentc, los belicosos jóvenrs. al oir la voz del calerlrático crue, entusiasinaclo con el decto producido por, su peroración,
extendióse en filosóficas consideraciones; des-

InúlileR fueron las protestas del injustamente
neusaclo füC'nrdo; las malas notas que había obtrnido en casi todos los exámenes y su mala conrl11da co1110 rf'tudiante, lmstaron para que el ConRrjo dr disl'.iplina le aplicase la más dura pena:
p(•rditln dr rurso y prohibición de estudiar en Jas
l'nivc1·sirlarles del reino.
Esta SflttPnria drl tribunal universitario deter111inó el porvenir de Ricardo; al conocerla su tío
no le hizo reconvención alguna ni volvió á. diri-

no sufriera los rigorrs ron que de continuo los
amc·nazaba la falla de rernrsos En a(fuel triste y
deSalllpararlo canlinar ele la vida. La r_n~rgir·a rnl11nla&lt;I ele sn tío &lt;Ion Lino hizo
;lu_e n1cm·c~u, COlllO Dios quiso y con mediano
ex1lo, ternunara los estudios de la prime1:a v segunda (•nsrfianza. Concluída ésta, cuando el mu~
chacho habít~ rumplido ya diez y ocho afios oper~se, repenh'.1ª é inesperadamente, afort~na&lt;la.
h ansformac:wn en su casa.
La mue1·l_e ele un hermano de su madre que
solter~ y 1,'1ro, residía en Buenos Aires, y qu~
to.da ~u ~01 luna_ la de¡ó al morir, hizo que la pob1e vrnda se viera, euando menos lo esperaba
m desahogada posición.
'
y esta generosidad inesperada de la su6rte fué
&lt;·m,1~a d~
completa prr&lt;lkión de Ricardo.
n·1 pum
.
. Sin
. afwwn ui ap!itudPs 11m·a el estud1·0
•
lllnguna clasr clr trabajo, excesivamente con:cnhdo y mimado por su mad1·e, que Pn él tenía
I eri111c1•11trado todo su amor y por él tan s, 1
cu1Hpre1ul_ía la existenc-ia, bien pronto encontróº e~
fnlnl cnrnmo que Hl sufrimiento, al deshonor Y ú
la muerte le había &lt;le conducir
'
Guiaclo p~r un amigo, llegó á. una rnsn donde
aquel ti~n1po Jw1donaba una ruleta que era
&lt;'Hl&lt;n1r·es &lt;'1 JIIPgo de moda en ;\!adricl
Jugó aqud priu1fr día cuanto dine~'o consi&lt;ro
llevaba, y ú 1wsar ile haberlo ¡wrdido, sedúj~e
1lP tal -&lt;m•i·te ·1n11cll
·
•
'
... : ; 'l
a e1noc·JOJiante
é lllCOlll)li·c11sil~lc se~sa&lt;"1oi1 del azar, hasta rnt-onces por é,l des( rnu,_,·Hln, &lt;pie tm su ah na profun,Imncnte hizo
mn~igui· el vi&lt;"io del juego pnrn de él no nr-~e
ya,l1bre Pll _lo ({UC &lt;lt' vicia le quedase.
Cuauto drn1•ro eaía en sus manos pasaba i!lte"ro
desde lus cuwl 1.o.s,. 1as ¡·ill&lt;'as , los plenu ~
"
ni fondo común de la rnleta.
·
·'
Hirarclo no ganaba 11 unca.
Ja~nús ac!'rló una jnga,la, y, si11 embargo, Je
&lt;lonunaha de lal modo rl Yido qüe, para alimenlarlf', VPJH!ía &lt;·11antos ohjctos clr valor ú su maclrP podía sustraer.
. }li,'.n co~?da y lurnr.ntn ha la pobre viu,Ja la ho111bk pas1011 de su hijo; cuantos CRf11e1·zos hizo
J&gt;,~m destruirla fueron inútiles.
También Ricardo sabia que en el fopele verde
eslaha el fondo del abismo.
;\l1H"has ~eces, horrorizado, intentó de él scpa~'ars(•. ¡In_útJI propósito! Sucedíale entonces lu q1:e
,t la rnanposa
ante la luz,, lo que u.
.,1 ¡·1·¡ &lt;, uero en
.
P~'1'Rf'nc•¡¡1 de la fascinadora mirada
la set'JlU'11tr, lo que al habitante ele! llano cuando ,,¡
b1,nlc del precipicio se encuentra: irresistible 'v
fatal poder embargábalc la \"oluntacl y la rar.6;1
Y e,1_1
f?ndo _del abismo Je arrojaai:·
. . \1v1r sm el Juego cosa era que él-~nsideraba
un posible.
Su_s nnliguos amigns y cornpaiíero! \1e la. t:nivers1dad habían terminado la carrera, comenzalJau la clifídl lucha por la Yida y no volvió á salwr de ellos.
Su 111adre, virja y achacosa, 86l0 cuidar sabía
In. salll(l &lt;lPI cuerpo de su· hijo; que no se alterase Pl'a la constante prnornpaeión de aquella bue-

na se~ora, y era la idolatl'ía que al hijo de sus
eutnums prnfrsaba lo que sus fuerzas sostenía
para. continuar aquella exislenria únicamente de_rhcada ya ú satisfacer los 111rr1ores ca¡wichos de
su H1eardo y verle contento y feliz.
ERte .su afún uo conseguía Yerlo realizado; la
nw]¡¡ snerle (Jlle in\'Hl'iablemente ucompafiaba al
i11n_d1af'lio en eJ juego, le tenía siempre mohíno,
l111·1l11rno ./ mHlhumorado.
'
Y él, idlJlatm de su madre, comprendía el mal
&lt;rue la cai~aba 'este su raráeter agrio y adusto
lJlle no pó1ía mQdil1car y que los nobles impul~
sos ele s11 corazón ocullaba.
Pron lo cn111eI1zarc!u lambit'.!n ú manifestarse los

.

'

.''.i

por

arrollaclas en brillan t Pr- períodos ll enos ele inspimda y arrebatadora f'Jocnencia.
El fi11al dPI rliscnrso fu(• rlr un efcrto prrnligioso.
Entusia;;rnndos los f·ompttftPros del orador,
rompi eron en aplausos, y loi-; eslrnlinnles ... en silbidos y denuPsto;; c-on1ra rl dausti·o dr profesorPs, á qnirrn s muy poi:;o faltó para ir á terminar
en la c·nll'! la o\·1tción r1ne hac·í11n HI c-ompn11ero,
lanza.do,-; ·poi' Jo,; escolu res de;;dt' rl hnlrrin dPI
Jura! _(Jn.e. 1k1~1l .in.
" ·, El lfinlín !Í¡UÍ1Vllrgarlo
ú su npogco. El rer-lor
.
1/ J'lidiú r1xilio nl.Gohierno, y 11iw sección tle guai·dif'\ rl ·Sq.(111:iunil aparN·i(l en la calle de San
,J\n, ...,, &gt;, clh,rrn,an&lt;lo ú los c·ndosos y hariendo
~ &lt;"1''1
n·.,t•1wia q1;P los rsl11&lt;lia11tes h1rsen, poro
• º.'úpc:;,·, 1han&lt;luna•1·r10 la l 'nivcl'sidad.
·. !~t~slubkdosr, por fin, la ,·alma y dispuso rl
rrr-lor· la insl nl&lt;'&lt;"iún rlrl ror·1·rspondir.nle proceso
rlisc-;¡llinal'io.
Coi tan mala s11e1"1c llt&gt;g6 rn rste mommto ú
la (11h·t&gt;rsiüatÍ, sin 8,tb1.r lo que allí hahía ocuJ'l'i&lt;lu, !'I alumno clr lJerpd10 Ricardo Santos, que
-al aparecN C'll la galería clrl pi8o principal fué
cll'lenido por un lle&lt;lr&gt;l y p1·rsrn1ado á los profesores corno 11110 ¡Jp los pl'in&lt;"ipalrs causantes de,!
motín.

a-irle la palabra hasta el día rn que cumplió Ja
mayor edad y le entregó cuanto por herencia de
:.-ms padres Je corrc,spondía., dt&gt;spidiéndose de él
? onlenán&lt;lole que abandonase la casa y no volvi&lt;'I'a á a,·orrlnr;:;e rn su vi&lt;la rlPI que fné su tío
y tutor.
Era rlon Lino hombre incapaz ele fallar á s11
palabra, y esla Vf'Z cumplió exadamrntP lo fJlJe
ú sn sobrino hahia promrtido.
La inala snerte fué entonces, como en el reslo
d1• su dtla, la clrtcmlinante de arruélla y de todas
lus ,lemús &lt;le;:;,Uchas crur. rn rl infortunado joven
hicieron Jll'rsn, porcrue no era Hicardo un mu&lt;·haehn pPrni·so, ele condición avi6sa y malos
srnt iu1if'ntos, n o, al contrario; de carácter tímido y npocn&lt;ln, ra11M1l&gt;ale honda prna el mal del
prójimo y siernpre acdones caritativas le dictaba
s11 huPu c·on1zón, bue110 r•n se.ntido moral, por&lt;111e fisLnlógicnrnente, hacía bastante tiempo que
padrcía ar1nPI órgano pL'ofuntla y grave lesión.
Hijo dr. 1111 allo fnncinnm·io dt&gt; Hacienda, qur
había rnnrrtn df.jando á sn viuda úniramenle la
¡1rnRión qur Pn aqu0l concepto le correspondía,
no pudo, al pnder á su paclr,', por ser entonces
rlcmasiaclo nir1n, darse curnta del doloroso calvario qur, JleyúnrlolP &lt;1&lt;' la mano, recorrió su pobre
rnadrr, para ,lograr qne PI hijo de sus entrañas

&lt;l;

:1

pi·imerns síntomas de Jn afección cardíaca que
f'll no lejano plazo hnbía ele concluir 8.5
'de Ricardo.
\:,
Y esto fué lo (!IH! ya no })lldier
nt&lt;•ugnaclas furrzas de la p~r-e,
t,~11cPs _sostr11!das por el á..{~1
•
1:
dioso a su lu¡o a&lt;lora&lt;l6.
,:
~t
En pocos día:-;, sin nial, a
~,\. ·:
JlHl'a la ('iencin, pa;.;6 nl tlesc1
·, ·
rnnclt·e infeliz &lt;lll&lt;', con su am
i~
p1rclo hac-cr la fpl'ri&lt;lnd ele su
é¡:¡¡
huyó, inconscientemente, ú labrar,.~·
,tQ'.!
.• ~
aq11rl pobre ser á quien la avasallm,,i ·
· ·,Jñ ·
dl'! juego, el organismo y la razón liJ~af'f]rs~ .
trnído.
·•
Entonces se hizo cargo de 61 su lío don L1ni) 1{ 9
quien pronto conoció el Yicio fatal que le dorni: ~
naba; i11ás rumo, á pesar de su enérgico cárác- ·'
ter, no logró col'!'cgi!'lo, á su laclo le tuvo hasla
(fllt', c·11mpliflc1 In nrn~·or e&lt;lml, cles11i&lt;lióle de sn
casa, sPg1·1u IH•11111s 1i;;to.

·¡~•

f.t~ • \

�Alrededor y detrás de los diez y seis socios
Sin conocimiento alguno del mundo ni de las
necesidades de la vida, sin parientes ni amigos que por turno riguroso ocupaban, de hora en
r¡ue en aquel apurnclo trnnce le aconsejasen, al hora, los diez y seis puestos que la mesa lenía
separarse ele su tío, fué Ricardo á parar á una seüalaüos, ocho en cada tablero, á derecha é
izquierda tlel banquero, que se hallaba en el cencasa de huéspedes allá por las irnnediaciones de
tro, agru1,ábanse como un centenar de devotos
la Uni\·ersidad.
ele
aquel cullo, unos haciendo sDs puesLas por
El abigarrado y rna.ltrecho mohiliario del cuarto que le dEslinaron en el interior de la casa; encima de las cabezas de los socios que ocupala escasez y pésima cnlidad de los alimentos; ban asiento, ;;or los lluecos que enlre si dejaban
ar¡nrllos insolentes mocitos compañeros suyos de éstos ó como Dios les daba ú entender; olros,
hospedaje; el tenaz asedio que comenzó á sufrir eomplelamente ajenos al vicio de aquel recreo,
desde los primeros días por una sobrina de la como allí era llamado, presenciaban absortos la
patrona, \·indita andaluza y rubia, de provocati- di\'crsidad de sensaciones que de tan clislinlas
vas exuberancias y atreYi&lt;lm, manifestaciones si- mnnerus expresaban los jugadores.
Y no es solamente el resultado de las jugadas
ca.lipticas. bien prmilo le hic-ieron rnojoso y hasla
lo
que ofrecía interés al curioso observador, no;
insoportal.Jlc aquel alojamiento.
producíanse
allí, como consecuencia del juego,
~i él rstaba al"ost 1rn1brado ú tanto desorden
y r!Psaseo &lt;:omo en aquella e-asa imperáim, ni el es duro, olros raros incitlenles que difícil expliamor, nunqnc In \'Í\Hlitn con tan sugestivas rnani- cación lendríun pum quien no haya adquirido lu
frsln&lt;"io111•s sr lo of1·rc·iese, halJín lln111ndo ni lla- costumbre de presenciarlos.
La solicitud exlrematla de aquellos vividores
mada nunca ú sus srnticlos.
({lle
tucl1.t clase de servicios se brindnn á prestar
IÜc-ardo 110 cornprrn&lt;lía que la Yi&lt;Ll tn'viera otro
ú los que han ganuclo fuertes cantidades, para
ol;Jjeto quP PI ,lf' r-xpe1·i rnrnlar i11cPSf\1t!-emente
liis profunrlns v nr&lt;liPntr,- irnpr('simws del juego. lograr de ellos diuriamenle los lres ó cualrn duSnlió cl11 la c-asn &lt;l&lt;• l111éspedes ¡mrn i11staJarse rus, único recurso con que, lal Yez, euenlai1 para
('O!lfurl ublf•111rnl e &lt;-ll uno de los nwjores hoteles sostener su casa.
La v11Jgar y descanillu pue&amp;ta del galápago,
d,n 1111P ;\lurll'irl n1euta en las r·ercanías de la
r¡ue olrns, con gran lrunquiJ1dacl y desvergüen1&gt;1wl"f~ d!'I Sol.
za, eJec-ulun á cada instante.
1 ( :taro t'S q11r ni Hirnrclo apreriaha las rondicio¡Ualápago! -Asi llaman los j 11gudores á !ns
w•s &lt;lel alojamiento ni &lt;'1 precio de ésle estqbn f11
relacióll 1·011 Sll fm·luna; prr-o él S{' c•ucnntrabá. alH ¡rnesllls que colocan sobre el [apele los que van
!'1Ltusíns11incln ¡,orqnr ú un c·a,]Ja!lt'l"O que á su lado ulli por dinero á lotlo trance.
Consiste uc11iel nrtlill en ver rápidamente las
se sentaba en Pl c·o111Nlor, oyólG hablar con gran
elogio ele! juego del lwccarat, que numerosas :-,.· (·arlas (!lle entrega el /Ja1H¡ueru al jugador que
distinguirlas 1wrsonalitlacles había llevado, en ca- licua la manu, y cuanüu aquéllas suman un pun.li,lad clP socio:-, ú uno de los círculos más clistin- to que tenga todus las probabilidades de éxito,
guiclus de 1laclei&lt;l, donde aquel recreo ha!Iubase como el de ocho ó nueve, con gran disimulo
un'astran la ficha hnsla dejarla colocada en el
l'S1 ahlrciclo.
.\ las poc-as ~c:'sicmf•S tenidas eon aquel compla- sitio correspondiente de la mesu.
Este ingenio del galdpaao fué durnnte una
cic•ntr compañero r!P fonrla, sin haberse enterado
por completo de tocio lo que al lwcrarat concer- temporada lan clescaradamenle explolaclo por un
nía, se t'JÜU$iasmú ele la! suerte con este juego, buen seüor octogenario, que llegó ú ser la diverpara él ci!'sconociclo, que no cesó de rogar al buen sión de los jugadores y hasla de los demás sosPnur qne Pll tnn i11co1nparaLle y codiciado deJei- eios, que acudían con frecuencia á la sala ele
jnego para presenciar aquella célebre trampa
tc lr había iriirlado, le presentase como socio de
aquella espN:ie de paraíso doHclc e::! ansiado boc- del buen anciano, que, sin duela, inconscientemente, lo practicaba ya.
eara/ podía disfrutarse.
Con este motivo, un día que eslaba reunida la
Pocos elias {Í('spu(•s formaba parte Ricardo de
J unla directiva de la socie(lacl, y en la sala. de
a&lt;¡w,Jla antign,1 y prestigiosa gocieclad de recreo.
Esparioso salón, el más grande ele la casa, con- recreo se hallaba el señor de los galclpagos, fué
llamado éste por el presidente, quien le amonesfm·t11bleinenle amueblado, con potentes lámparas
ele luz eléctrica que con esplendidez lo ilumi- tó por aquella incorrección, que á diario, con
tanto descaro y sin enmienda come lía; ú lo que,
nun ele día y de noche, ern el sitio destinado ú
con gran naLuralidad, contestó el galapag·uisla,
rrndir fen·oruso culto al f'neanta&lt;lor juego que,
-Tiene usted razón, seií.or presidente; es verr·ual otro ,lm1j,1 milagroso, la fol"luna ofrece Ct
dad
que meto algunos galápagos; pero Je aseguloclo rl que r,c;n fe á él :oe dedica, á aquel idolatrnclo barcarat con que, de allende los Pirineos, ro á nsLed que, así y todo, pierdo dinero todos
nns ob5rquiaron nuestros generosos vecinos, en- los días. i Cómo serú el jucgnecito, eh !
Y tenía razón el l.Juen sef\or. Tal es, al menos
yi:'inrlonosle para har·&lt;'r nnrstra dicha y colmaren mi concepto, la índole de este mundial juego
nos de riquezas.
En el rc:nlro de la s11la dc:;tacábase sensacional del /Jaccarat, que yo creo, y en el mismo concepy prnlongatla mesa, sobre cuyo tapete verde de- to he oído expresarse á muchos jugadores de
positaban los fieles i11cesantes of1·endas á aquel toda la vida, que con él no puede ganar más que
la casa donde se halla establecido, aunr¡ne muy
idolalr:ido ídoio.

rnoc~eracla se_a la _cuota que cobre por c:atla la/la.
Tanto los mfel!&lt;:es puntos, manantial inagota~le y co!1stanle alimento de aquel i·ío de la úunca c¡ue ,Jn la cag11011c desemboca, corno el han&lt;¡ucro, ü'.Orlunarlo mortal, así considerado por
los q~1~ con la barnJu le ven quedarse después
aJcru·n
d"·1c1, pero,
,de1 flrelllda sul.Jasta, podrán Ocraw1r
&lt;
o
,1. m y ul cabo, concluyen todos por dejar sobre
el verde lapele cuanto dinero llega ú sus manos.
. Tan ~enerul es en,lrn ellos esta creencia, y abs111 do par~ce :111e as1 pcnsunclo no puedan librarse de la l1rnmn ele! vicio que de modo tan abs .
l11lo
·
&lt;,
. 1es• (l omma,
que alli,· en la mis1füt sula cled11..:a~la al_ buccaml, lle oído yu mil veces esta cupla n los Jugadores nias ca;;! igados por la suerle:

u_no:; segundos de sileucio, cerró la subasta el
su·\'lente en esta forma:
-Cualrncientos duros, el seüor Sautos.
Ya estalla Riumlo ocupando aquel puesio que
tanto había codidado.
Sacó de su l.Jicn provista e-artera dos billrll's
de Bunt:o de á mil pese las cuela lino y lc,s enl regó al crou1~ier, que en el acto pidió á \m sirviente el ca111b10 por fichas.
,
Barajadas las cm-tas, hízose la pregunlu reglmncntaria ele si algún seüor soc:io deseaba rortar, y c-01110 nadie lo solicitase, hizo el croupier

Lo~ puntos .v los lmne¡uems
ganen, nacla irn 11ortn':
lnrlos hnn de verse en euel"Os
ú la larga ó á la curla.

il unqne

\' es grnciosu c-onsidern r &lt;·&lt;'11110 lo::; niús 11 rruinn1los por el juego son los mús envidados en rl
Y los c¡ue mús repilen la c-opla, pcrfedamenle
&lt;'. .,m·en,:iclus, 111 ¡,ar&lt;:J&lt;:el', de In Yenlacl que encierni.
Por Ju tle111ú:-;, ¡qué especlú&lt;·ulo tun \'Hl"iado v
l"Ull1pleju ofreee uq11clln mes¡¡ del bacrnl"a/!
·
¡ Qué desbordamicnlo ele nlcg1·ín )" qué !"liarla
luu iJ1cesm1le y regodjmlll aquella de lus favore&lt;"iclns p111· la fol"! 111w ! ¡ (.!lit' tle ahugmlus s11:-;pirns
Y de n1u11os &lt;Tispmlus c;Jmumlu en In piel del
pecho la:-; 1!iii1s ele s11s dedos purn buscar, en el
dolor físico, lenilivo u! atroz sufrimiento ctcl
alma, los de ac¡ucllos ú quienes la suerte mallrala hasta dejm·l es, tul \"CZ, si11 el J'Hll ele sn~
hijos!
Pero siempre y en lucios los casos, ~-u sea fa.
vorable 6 adver;:;o el resulludo del juegu, la eclucuc.:ión de los socios hat:e que éstos permanezcan constanlcmen[e dentro de la más exquisita
corrección.
. E_n su casa, después, anle sus inocentes y perJ11d1caclos deudos, serú, sin duda, donde estalle
ln contenida lempeslacl.
*
**

.En el rnomento ele entrar Ricardo en el salón,
abandonaba el puesto el banquero y decía el
ct·m1pier al sirYiente encargado ele pregonar 111
subasta de la banca:

- .-lses.
-Talla para el baccaral grita cnlunces el sirvic•nle.
-Doscientos duros-contesta un soc1o.
-Doscientos duros. ¿Ilay al"gún seüor que talle
mús?
-Trescientos-exclama una voz.
-Trescientos duros. ¿Hay algún sefior que
talle más?
-Cuatrocientos- replica Ricardo.
-Cuatrocientos duros. ¿Hay algún seüor que
talle más? ¿Hay algún sefior que talle más?
Y como nadie mejorase la oferta, después de

esta pperación, colocando después la baraja so.
brc un apoyo de porcelana que para el efecto
hay sobre la mesa delante del puesto del banq 11cro.
--¡Danco!-dijo una voz.

Esto significaba que un socio hacía por sí solo
la jugada importe total de la banca.
nióle Ricardo los dos grupos de á dos carlas
cacla uno, pertenecientes á aml.Jos tableros de la
mesa, y después ele haber visto los naipes que ú.
él le corespondian, como entre los dos no sumasen ninguno de los puntos de ocho 6 nueve con
que clefinitivamcnle se gana si el contrario no
ha reunido ninguna de aquellas dos cifras (abatir llaman á esto los jugadores), exclamó Rica.rclo:
- Doy carta.
-:'\ueve- conlestó el que· hacía el banco vienclo el primer grupo de sus ca1·tas.
'
Y nueve también-repitió el mismo al ver los
otros dos naipes.
El croupier le entregó el importe tola! ele la
banca, excepción hecha de la cantidad corres-

�pundie11le ú la l'U:-w, (!lle con u1llclac-iún lwbia
sido retirada.
IUcurdo repuso al'lo seguido las dos mil pesetas.
-Eslú repuesta la uanrn-anunció el croupicr.
-Hagan juego-dijo Hical'do.
-¿. Está hecho? .:--o , a más.
Volvió á dar carlas y volvió á pet·tlcr en los
dos tableros.
Y una y otra vez, y toda la tarde y la noche
lo(la estuvo perdiendo canlidacles considernblcs,
i-etirúndose á su casa muy entrada la maiiana,

con lo. mitad menos de la herencia de sus padres, que le había entregado su tío don Lino.
El resto de su modesta fortuna no había de
tardar muchos días en Ycrlo desapar&lt;'cer.
Y curimlo eslo sueedió, ya no pudo continuur
en la fondá Uomle se hallnba hospedado, porque
al presentarle ul cobro la cuenta de una semana
-no tenia crédito pum más ele siete días-y no
e&gt;fccluar el pago, fué despedido e&gt;n forma tal, que
·aqne&gt;lla misma noche hubo ele refugiarse en umi
miserable casa de dormir.
·
De&gt;scle entonces fué su Yida un yercladero calvat·io.
En la. sociednd ú que todavía. continuaba perteneciendo, le huían los socios corno á un apestado; pero él, adosado hallábase continuamente
ú arnwlla mesa donde , ió clesaparecer su fortuita
allí ¡1e&gt;rdido Ya. el decoro, hacía toda clase ele irrcgulariclo1lcs para obtener alguna cantidad que le penniliera srguir alimentauclo su
clrsatcnlado y funesto vicio.
Esta sil uación, es claro que no podía dmar
11111cho tiempo y terminó bien pronto con la bo('homosa expulsión de la sociedad que hubo de
~ltfl'ir el desdichado.
,

v
&lt;

'

'

***
Sin carrera ni olido, sin afecciones ni aplilucl
para otra cosa que no fuese el juego, fruncido

sit&gt;111pn: t•I c1it1·ecPjo, lona In mirada, sin hrillo
las pupila1,,, co11lraí&lt;los los labios, flácidas las 111eji llns, el color arcilloso de la arrugada piel de
,;11 frl'nlc, aquel caminar lento é inseguro deteniéndose á cada. instante para opritnir con ambas nwnos su angosto pecho y hacet· de esln
modo mús fúdl la anhelosa inspiración que ú
sus pulrno11es había ele llevar el aire, aunque
sú•mpre en menos cantidad ele la que aquellos
órganos reclmnaban, demacrado el cuerpo y torllll'atlo el c:-píritu, daban á Ricardo aspecto senwjantc al ele un anciano decrépito á quien breves días fallasen para terminar su mi&lt;,;era exislencin.
Así aqnel desdichado se hallaba á !os veinliséis años sumido en espanlosa. miseria, ú
que le había conducido el Yicio
del juego, que no podía abandonar, y ({lle hasta el fin ele su
vida había de ,H.:ompañarle.
Ricardo no conocía ni fn.:' cuentnba en r-.Jadrid olrns silíos que las casas de juego. En
ellas vivía pidiendo dinero á
los jugadores aforlunudos ó
upodel'úndose de él euan&lt;lo algún deswido podía apro,·echar, y entonces, al senlir la
moneclu en su mano, inesislible fuerza le obligaba á cleposilarla sobre el la.pele para
ser en el acto recogida por el
banquero, porque Ricardo no
había logrado ganar una vez siqniera.
Quizá por esto sus compaíieros de vicio le compadecían y respetaban, aclmirando .la imperturbable tranquilidad y la amarga sonrisa con que
ú la contraria suerte, una y otra vez y siempre
1·ecibia.
Ya Ja,, casas donde el cuitado podía entrar
erun, úninunentc, las perseguidas por la ¡;olirín, u&lt;p1ellus tptc en i\ladricl llama la gente
e/tiria/as.

E11 u11u de éstas, que instalada se hallaba en
d fcrndo del llH'7.(luino y sncio palio ele una ruino;;n rasn, allú por aqurllas estrechas calles q\1e
en la de :\lesún de Purctlcs comienzan y por Jas
inme&gt;tliationes de las plazas de. la Cebada y ele
La\'npiés lerminnn, nllí, en u11a miserable hubitadútt de bajo y rPncgl'ido techo, ele pringosas
¡¡¡11•e¡lcs, rn las qne apenas se divisaban restos de
un amarillcnlo papel, mísera estancia, ú la que
por obscurn y largo pnsillo se llegaba y en la
&lt;[ilP Jan sólo. por angosta ventana al palio abierta, l'11l1,1ba. escasa lnz del día y menos aire del
HCl't•sni·io para la respiración de los veinte ó treintn 1ahmcs que ú todas horas la frecuentaban,
c-011telit•n&lt;lo en ella cuantas fullerías y desmanes pt1&lt;'fle cliclar la falta absoluta ele pudor y de
wrgücnza: allí, en aquella repugnante mansión,
lrnllúhase el clesvenluraclo Ricardo una noche en
la que el juego se liaba contrario á la banca.
En aqnella hora, cuando los puntos, con !a

hrwa cntrcalJiPl'la, la rt&gt;spirnción co11le11itla, tTis¡mdus las mauos sobl'e el bonle ele la lllcsa que
lus ~Has dei;lrozaban, dilatada la pupila y fija
la um·atlu ell los 11ai1&gt;es, true el uaw¡ucro, con
gr1111 sole11111iclatl, iba cnscüauclo, en aquel 11wlllenlo de inclesu·iptible ausieclacl turbó el sile1:do sepulcral de la estancia una , uí\ 1111e desde la
pucrla dedu:
-¡En 110111bre de Ju ley!
Como si las omlas sonoras 11ue estas ::;ds sílabas pruclujeroll lwbicnm furrnado i11111Pluoso
hurneún, así fUt•ru11 In,; efectos eausado:; 11or la
,·oz dl'l rnpre,;e11lm1le de la autoridad.
Se apagaru!l las luces, rodaron por el s11f'l11
1,1,.sus .v ;;illais, y, alropclladainen!l', lnnzúroIJsp
lus jugudnres ú la puerta JJuséando una salida
qut&gt; Hu le,; dejaron franc:a los agenfrs de policíu,
1111" habían sm·p1·p111liclo eu aquella llliscrahle
('hirlaia u11 delitu, &lt;1uc dPja dt• serlo ,·ua1tdo &lt;'ll
&lt;'Scenurio lllás lujoso y por adores con n,ás dcrnrwm i11du1nc11laria alaviadus P.e rjecuta.
Enln• los rleteIJidos hallúbase, es elarn, Hieardu San tus, y, c01110 sus corn pulit'ros, fué ll&lt;'varlu
al Juzgado dt' guardia.
Cnu pur utw fuero11 inl&lt;'rrogados los jugadodures JJUI' el juez, y cua11clo el !unto le tucó ú
Hicarelo, hallósc é!&lt;le en presencia de su antiguo
rumpafiero lle carrera, ele su querido amicro Et·uesto Sigücnza, que solamente al oü· el u6n1brc
r apellido de aquel dPsclichaclo pudo conocerle.
En el acto comprendió Ernesto la t1orrible siluarióu de su a1nigo, y olYidanclo la causa: de
ac1uel encuenfru, le estrechó cnl'ifiusa1nenle e11
sus brnzos.
-:'\o 111e cxtraiíu vet·lc así, Hicarclo... Acuértlale 11uc 111uehas veces te IH'011ostiqué este por\'('IlÍr.

-¡_Pul'... n·nir? Llegó !mee 111ucho liell!po.
¡l.)ué vida hus arrastrado!
-Lu del ho1ulJre malo. Juego y pierdo.
-¿ Y l!rorneas y sonríes en el C'Stado en (!lle le
lwllus?
-¿Qué he ele haced ... A mala suede buena
cara.
-Dien en la luya se refleja el suflfo1i&lt;'JJl0 ele
tu .ilmn.
-El del cuerpo me molesta 1nás.
Hace cuatro a,10s el corazón no rige bien; á
rnc,,s deja salir la sangre ú torrentcs, quc me
ahoga y el sentido me hace perder, y en otras
ul'asiones, estancada, la siento en el pecho, que
cu vano 111c esfuerzo en dilatar para darla salida.
Al mismo tiempo que estas palabras pl'onunciaúa, con la mano derechn, por debajo del raído
chaqué, el costado izquierdo se oprimía la respiración lornábase.le anhelosa, sus púr;a.&lt;los 1.e
. contraían, los ojos se rongeslionuban, doblúronsele las piernas, y, pertlido el conoci1niento, antes &lt;rue Ernesto pudiera socorrerle, cayó eles-.
plomado en el sucio.

***
En una alegrísima eslanda, en la que cluranle
toda 1n. maíianu entraba á LorrenLes el sol por

lljllllS il[I UZlllll HSU!-llld;;,1 11J V Uj.lJ!l[l! Ul).)IHC[ llll
Búi-btu·u, en a,¡uella lujosa habitación ele pare• des cu1Jierlas, no ,-:e podín distinguir al pronto si
de setlu ú paprl rulo!' ,·ertle pálido, donde, ade111ú,; de hermosu laYnlw adontndo ton mátrnol
1Jrnnce y amplio espejo de luna biselada, lucían'.
sP elegunle ch11i~c-/01111ue funarlu con le!'ciopelu
, e,·de y una primo1·usu lúmpara tle crisl,tl pendiente del lecho, en la ()lle 'descomponíanse los
rnyus solures, fornwndu como faulúslica ranas1illa tle piedras Jlrei·io;;n,;; allí, sobre í"n11lliclo led10, hallábase lan asc,mhrndo H.icnnlo cuando
1·e1·obrú el conoci111ienlo, &lt;¡ue no acertaba á dar
1-rétlilo á lo rrue s11s sc&gt;ntidos presenciaban, ere·' étulose llláS bien Yíl'i ima (]~ alucinaciones propias (le la tena?. y p1·oí1mclu doleticia que le mm·li:-izaba.
.
Crmw l,1 úllintn i111presiún &lt;1ue en s11 te1"elJr(1
rpiedú gndmcln fu(• lu del Juzgado de guardia, ú
d1.&gt;n&lt;lc le habían ru111J11,·iclu 1m1· el delito del juego, os dnru 1¡ué 110 poclia imaginarse que eu
ill(l1el lugm· y de aqnella fonna pudiese estttr sufrienrlu ln pena á que, segururnentc, :;egi'ln su
aee·ndn, hnbía siclo senlenciaclo. ·
' Ln vuz tle su b11en amigo Ernesto, que entrnlia en la habil1wiú11, le hizo darse cuenta de que
realidad ern lodo aquello que, como en múgico
sueflll, estaba preseneiando.
-.\:ab~t de decirme el doctor que el alw¡ue ul
roruzon que te ha tenido 1,,in conocimiento, postrado en ese lecho, hn terminado por ·coni]Jleto;
111e aseguró tmnhién &lt;¡lle, deulro de seis ú ocl10
díns, esl,mís lol11lnienle rei;!ablecido; pero que
si no cumbias de vida, en nwlquier 111omenlo
1&gt;llCcle repetirse el colupsu cardíaco V arnhar rúJ&gt;itlmnc11le ton tu cxistern;iu.
·
.\t{llí, en 11li casu, puedei; pernwuecer lodo el
tie1t1po 1¡11e sea uecesal'io para reponerte, no
sólo del intenso ataq11e (;Otl que ahora se hu nianifestado la grave eufennedatl (fue vienes. padeciendu, sino de in debilidad física v de la consundóu tnurul que le aniquila; ent/etanlu, proc111·aré yo enconlrnl'le alguna ocupación, en !u
1¡ue homadurnenle ganes el dinero uecesario
pum atender á lus necesidades y puedas aclqui1fr, al Prn11lu licrnpu, la cnhua y Ju reflexión que
tunlu fallu te hacen para lograr la curación de
esa llaga moral &lt;1ue el corazóu y el alma te dest.ruzan.
-Te reconozco, Ernesto: eres el amigo i11eontlicional y curiüoso Je siempre.
Queclóse Hicarclo un nwmenlo c:onfuso y nbs1raído; miró luego lt·istemeulc ú Ernesto y, lanzando profw1do suspil'o, rniadió :
- (!uién sube si el car-ilativo y frate!'11al cornpurlmnienlo tl LW con este desgradado has len ido, s ervirá mús bien pura sostener esa· llega de
que me halJlas, que para alcanzar la regeneración mía con &lt;¡,te tú suefias ! ~i el c_a sligo que
merecí me huLierus impuesto, Ju falla ele libertad me tendría, por fuerza, separado de lo que
ya hoy consliluye el único objetivo de mi exist.encin. La fuerza, sí, la fuerza que pueda privanne etc! libro ulbedrio, es solamenLe Jo q uc,

�mientras éste me falte, puede conseguir que no
entre mi cuerpo en las casas de juego, sólo mi
cuerpo, porque mi es1Jiritu, en tanto que se halle
Lmido á In matei-ia 1 estará siempre en el tapete
verde, sin que lus buenos ofici~s puedan evitarlo, como impedirlo no consiguieron nunca la~
súplicas y lf.!grimas de mi santa madre.
-Pero, ¿~s posible, querido Ricardo, que de
tal modo haya ese torpe vicio destruído tu cJ.ara inteHgencia? Tú
siempre fuiste uri muchacho de gene.rosas y honradas aspiraciones, y
no acierto á comprender cómo esa
repugnante pasión ha podido anular
ar¡ue\ talento que tus cornpafitros te
envidiábamos y arrojarle en esa hon-ible existencia que con tanto padecer y tan miserablemente vas o.rrastrando.
-jQue no cofnprendes mi existencia! ¡Ay, querido Ernesto! En ella,
e;omo en la de todos los seres de la
humanidad, hay algo, llámese destino, ~uerte ó como llamarlo quieras,
que nos ooncluce al término de la
vida por ramino distinto, tal vez, ·d~
aquel por nosotros elegido.
-rero cuando de •eso se tiene conciencia, como á ti te- sucede\ no creo
que s6a imposible cambiar de ruta
si á ello la •razón obliga á la vol un~
tad, es claro que á fuerza de trabajo
y teniendo valor para sllfrir .los arafiazos de los abrojos que han de encontrarse á cada paso en la nueva
senda.
-Todo es inútil. Cuantas reflexiones rné hagas, cuantos irrefutables
argumentos puedas emplear para
convencerme, me 1\os he-hecho yo á
mí mismo mil ve.ces, me los hago
constantemente, sin que con ellos
pueda dominar este vértigo que, contra mi razón y ni.i voluntad, de mí se
apodera y en el vicio me arroja.
-No importa; todavía no estás tn· ~
disposición de sal ir á la calle, y en
los días que forzosamerile has de
permanecer en mi casa, confío en poder modificar, quién sabe si curar del
lodo, esa funesta pas~ón que física
y moralmente concluye contigo. Mafiana dejarás el lecho y en seguida comenzaré
á poner en práctica el tratamiento que planeado
lengo, y con el cual, Dios mediante, he de lograr
lo que tú juzgas hoy un imposible.
Ten esperan1.a y pon de tu, parte cuanto puedas para reponer pronto tu salud. A la tarde ~olveré á verte.
Y despidiéndose cari i'\osamente' de su amigo,
salió Ernesto de la habitación 1 dejándole como
avergonzado y tristemente pensativo.
No dejaron de producir, por el momento, profunda y dolorosa impresión en el ánimo de Ri-

cardo aquellas cnril'íosas frases, aquel fraternal interés que con tanln solicitud le manifestaba su antiguo compañero de Universidad, que
muchos aiíos· antes había perdido de vista y á
quien encontraba ahora, no como juez que debía
casligarle por la falta ó delito cometido, sino
siendo su bienhechor, su ángfl bueno que, á todo
trance, de su cuerpo y de su espíritu pretendíe.

te1 sólo había de oir frases cam'íos1s1mas, sí,
pero mortificanles pura él, que bien compreÍl.día
la imposibilidad en que se haHaba de abandonar
como sn amigo queria, la deshonrosa y misera~
ble condición que tan fatalmente y tan en absoluto le dominaba.
Y así, luchando su espíritu con el carifíoso y
entrañable agradecimiento que por su generoso

♦

extirpar aquellos males que sóJo con la muerte
podrían ya tener fin.
El agradecimiento que por Ernesto sentía era
enloncrs muy grande y muy sincero, tanto como
debía serlo en aquel sensible corazón de Ricardo¡ donde no podía germinar otro pensam_ien to
que aquel de la más profunda y noble gratitud;
mas pronto vino á mezclarse con él otra sensación, que no. es extraüo experimentase : la vergüenza comenzó á apoderarse de aquel desgraciado y á hacerle imposible, desde entonces, la
permanencia en aquella casa, donde en adelan

amigo sentía y con el desasosiego y malestar que,
á los dos días después de restablecida su salud,
comenzó á producir.le la vida apacible y monótona que en aquella hospitalaria casa llevaba,
vióse impelido, fatalmente, por el frresistible afán
del juego1 á cometer una villanía que en 61 estado
&lt;le excitación en que se hallaba, ni la podía apreciar ni, mucho menos1 rechazarla, una vez concebida.

*

* * á la entrada de la
En el pasillo recibimifnto,
casa de Ernesto, había dos puertas que condu-

cían, una de ellas al despacho y la otra al cuarto
que ocupaba H.icardo, desde el día en que, acometido por repentino accid&amp;n~e cardíaco, cayó
desp.Iomado al suelo, sin conocimiento, en el despacho del juez de guardia.
Allí, en aquella confortable y lujosa habitación,
hallábase el contumaz jugador pe:qsando on la
manera de abandonar lo q}le ·él, ~ás que providencia,] asilo, consideraba ya intolerable prisión que del tapete verde
le separaba.
Espantosa era la Jucha sostenida
por los generosos impulsos del corazón de aquel dE!sdichhdo que permanecer le ordenaban en los fraternalc_s y-- abiertos brazos de Ernesto y 1a
fatal pasión, inv6ncible y dominadora, ~bligándole á rechazar aqueJ
amoroso abrazo -donde únicamente
podría ya encon trar: remedio para su
desventura.
Algunas veces, obligado por Ernesto, habío, entrado Ricardo en el
· despacho de su amigo y allí se estaba mientras éste concluia algún
trabajo urgente ó al descanso de las
cotidianas fatigas de su cargo se enlr:egaba.
U.n día en que.se hallaba de guardia Ernesto 1 tuvo éste precisión absolulu de abandonar, sólo por unos
instantes 1 el Jocal del juzgado para
ventilar en su casa, que tan ferca
se hallaba ·de la plaza d.e las Salesas,.
un asunto importantísimo de intereses.
No había transcur rido media hora
desde que entró en su despacho
cuando, por teléfono, recibió urgente
aviso para que, sin pérdida de momento, acudiese á extraviada calle
de los barrios bajos, donde se había
cometido sangriento crimen.
No podía ser, para un juez de guardia, más imperativa la llamada· así
es que no tuvo Ernesto tiempo Para
otra cosa que arrojar precipitadamente en el cajón de su escritorio
una buena cantidad de dinero que
acababa de recibir; en el acto tomó
el sombrero. y salió precipitadamente de su casa, sin cuidarse de un billete del Banco de España . de mil pesetas 1 que
dejó olvidado sobre la me.sn. •
Entretanto, Ricardo hacía extraordinarios é
inútiles esfuerzos para vencer las tortur as horrible~ que le producía su dominadora pasión por
el Juego! exigiéndole, con angustiosa necesidad,
que pusiera fin á la para él ya insoportable ausencia de aquellas miserables chirlatas donde
creía el desdichado que solamente podía hallarse su felicidad.
Ya era bien entrada la noche cuando Ricardo,
no pudiendo dominar por más tiempo la impa-

'
1

�1
►

1

; Hab1·í• l&lt;'YHHluclo st&gt;is, ocho, lrci nla IHIIICllS,
ciencia que sentía pul' di&gt;jat· arruella casa, sin
tal
vez!
ruusi!lcrur la falla de recursos y ele fnerzas en
iSt'ré rico! iI1111tcrn-m111eule rico!
q11e se hallabu, resolvió marcharse, ú lodo trnn¡Y no Yolveré á jugar nunca!
ce y para siemprr, de aquella morada donde,
¡( :orrn, r-on-o en busca de ln suerte, p11es q11c
ron tan cariñosa solirilud, la dolencia de su
cuerpo había sido atendida y el 1rnil de su espí- la suntc me llama!
Voy ú hacer la última jugada.
ritu trataban de curar.
¡ Ln úllinw jugada, porqne en ésta serú mía la
Coll aquel irrevocable propósito de la huírln
fortuna!
salió sigilosamente de su hahilarión, atravesó , 1
De un sallo llegó ú la puerta que al exterior
pasillo y, al descorrrr rl c-~rrojo ele la purria
concludn;
c&lt;m numo febril y de un solo golpe
f[U&lt;' al cxlrrior de la rasa cornl11cía, le sorprentlt&gt;sronió cerrojos y pestillos dejando libre la sadió la luz que á. torrentrs salía tl&lt;'l despacho por
la puerta que, &lt;'n su lll'N·ipitada 111archa, clcjó lida, y eo111t•11zó ú bajar las esealer-as ron vertiginosa rapidez.
abierta Ernesto.
En brcvrs inslu11t&lt;'s se c•ncuntró rn la calle lilnmefliatamente n•sol\·iú entrar allí, &lt;lonrl&lt;'
h1·c
rk toda tutela y &lt;'ll disposición de acudir :t
rnnsirleraba que estaría frabajando sn amigo,
satisfac-l'I', nntc el inpete yerclc, ar¡uel ansia clr
para exponerle con tocln franr¡ueza at1uelln su
e11HwiollPS que no gozalia desde que recluído se
inr1ue1Jnrntable rrsulutión, despidiéndose de él y
Yió en aquella e-asa qnt' allnnclonaha, y donde
&lt;lispursto, es claro, á no hacer caso de cuantas
PI i11(·11111¡ini·nblr amigo qur para siempre at"a1•pflexiones en contra tlr ella le hiciese.
hn1Jc1 ch' prnlt&gt;l' h• había C"olmaclo, es verdad, dr
,\sí pcnsaurlo r•nlró rn el despacho y se qurdó
L·uidndos y c·arifio, pero {t 1111 precio inaceptable
profunclamenlc • sorprendido al verse solo en
para Hit-arelo, que por nadie ni por na.da f'll c•I
aquella estancia donde las lurrs parecía que dernundll, era capar. tle abandonar aquella funesbían indicar la prcscnria de Ernesto.
Drsconcerlado por esta circunstancia no acer- ta pasión rlolllina(lma ele su alma, mientras ésta
t&gt;sl11virse unida al destrozado y caclueo cuerpo
taba ú darse cuenta de la contrariedad r1ue empezaba ú eausarle la falla ele su amigo, sin corn- tkl i11Ieliz j11ga&lt;loi-.
prender que esta coincicle1wia tanto p0&lt;lía favo*
**
rPcer su plan de fuga.
Y rs que Ricardo, sin darse cuenta de ello,
Con lodn la rnpidez q11e sus escasas ft11irws le
allá en el fondo de su alma, repugnaba la deler- pern1ilían, dirigióse Ricardo ú la casa rle juego
111inación que fatalmente se veía obligado á readonrle últimamente él estuvo y en la que fué delizar.
tenido por la policía.
l\1uy pensativo y nen·ioso se apoyó contra la
Grande fué su contrariedad y desnlien\o cuanmesa escritorio y allí, inconscientemente, comen- do allí, delante de aquel caserón sucio y viejo,
zó á remover con su trémula mano derechn
supo qne la autoridad había. renaclo para siemcuantos objetos y papeles había á su alcance.
pre aqt1ellu despreciable cltil'lata.
De esta manera llegó á tener ante sus asomi Y en qué momento encontraba cen-aclo aquel
brados ojos el billete de mil pesetas que Ernes- local, donde el iluso creía que, impaciente, estato dejó allí olvidado.
ba esperúndole la fortuna!
Las sensaciones que en aquel instante expePensativo y mohíno, caminaba al azar, sin
rimentó el alma del desdichado jugador fueron
darse cuenta del calvario que seguía, hasta qne
tantas y tan diversas, que imposible sería des- allá, en solitaria calle, inslintiYamente hallósi::
cribirlas.
parado frente al mugriento escaparate de una
La honradez de sus mayores heredada, y que taberna, en el que de ma nifieslo se hallaban
él no desconocía, obligábale ú dejar en su sitio
unos platos de comida tal, que con su repugnanaquel dinero perteneciente al hombre de quien te aspecto capaz era de acabar con el apetito
tantos favores acababa de recibir. La fatal paapremiante.
sión del juego, con fuerza insuperable, procura- más
Pero el pobre Ricardo se hallaba eslenuado;
ba, al propio tiempo, conducirle por distinto
desde quince horas antes no había tomado c1licamino.
menlo ulg'uno, y sus mermadas fuerzas no poY nOJ; éslp se deió llevnr, consciente Lal vez
dínn ya responder á la enérgica voluntad de
de la· ilfarnia que c~metía, pero falto ele valor y
nc¡uel desdichado que en llegar ú una casa ele
fuerza ele voluntad para rechazarla, aquel ser jnego cifraba la inclisculilile felicidad cte su vicia.
clrgenerado por el fango del maldito vicio al que
Pero allí, delnule de la Luberna, en presencin
en cuerpo y alma se hallaba entregado.
ele aquella despreciable bazofia, l1ízole compren-¡ Es la suerte, sí, la suerte que· por vez
der su estómago la imperiosa necesidad en qtie
primera á mí se acerca !-decía conlernplnndo
ya se hallaba de continuar su interrumpida funel billete con extraviados ojos- . Yo no despoción fisiológica.
jaré á. Ernesto de esta cantidad. :No.' ¡ Yo no
:No hay nada tan imperativo corno el ham"bre;
robo!
por esto, Ricardo, á pesar de las condiciones nada
Antes de que él se aperciba de la: falta de este apetitosas ele aquel ínfimo establecimiento, decidinero ya estaré yo aquí de vuelta.
. dióse á. entrar en él.
¡Habré hecho la jugada!

Se nce1-eú á lu puel'[u l·t ·1h1 ..
.. HtJuel
y nauseul.Jundu' ' .' . 'JO
. .V '•¡\ 1)]Sar
de lres clesvenciJ·achs·· in esp,1c(·w donde, ademús
'
esas no s
d.
d e 1o 'Jue eran tal . .,
· e po 1a saber
, ' 'ez ue made .. )
e l lai; acom¡)afio,1.1
' ra, cada una de
uu, 1JOr cuatro
.·
ble clasifltación .ó
asientos de im1Josi,.
.
, v1 enfrente el 1.
es¡Jec1e ele mos!ntdur tn
e ,t entrada una
fregoteando unos des1'Jo ·1'·1s1 del cuul se hallabu
· ¡no
· que puede fabric· 1 . 1 arios vasos del peor
v1c
robusto v colorado
ur se, un hombretón allo
•
, con la fre l
.
'
unos mechones rojo.
.
_n e cubierta por
sucias guedeJ·as des que Jlttrec:ian alborotadas y
una especie el
.
que le cubría to(!a l
e 1Hel de oso
.
' a cabeza.
Ld enrarecida y ,estll
,
curdo respiró al ·1b/ir l· ente utmosfern. que Rihizu retroceder ~ l . a Jlllel'!a de la taberna le
Jl'lgnunte del lo~a; ts11ect~ _desagradable y '1-eidea, que hnstn enloncee/ug1nó ní!iídamen!e la
lo difícil illeJ·o1· c1·1 1 .. no le hubm ocurido ele
. .
'
c 10, 1mpos·1 ¡
. '
ser Je Ciimbiasen en a(¡ 1 1 J Je que habia de
'
l
ue
U"ar
el
•··11
l
pese as ' único d"11l ero que l º ·,
u1 e e de mil
gusto q11e allí hiciese.
em,t para pagar el
. .o
U¡&gt;~
»cu1

que, efusivumente , .
· , es ¡rechó u! 'tS. ·' 1 cuH grnn c·u·i
' 11u, u ¡ paretuba á explicui-:e u'.11 Ji-al&lt;llo Hicanlo, que no acer. · de afecto.
aque u ex1)re si· va muni festacwn
1
-G
• racius ' t D"IUs ,¡ue vuel
·
anugo más quei-ido . !'{
vo a encuntr«r Hl
!uro, A1-Lur-ito el B. -~ o le acuerdas de mi'? Arusca comu le 1 . .
g,os en aquella inolvidalJle
, e ecw1s los ami1 sabrás que desde h
de
Ramón.
1_1rendiernn y nos ne . , '
Je en que nos sor.
.
va1011 al Juz"udo
el
0
se cerro uquello p· ..
e gumdiu
-Sí lo ac·1bo du1
volverse ú abril-.
'
'
'
e
saue1·
h
-\'aya vay"
ace un momento
·
- ?\o ,, , " con ··· J&gt;epe, ¿vu·dad?
. , ' ~ o me llnrno Ricardo
.
--.Es cicrlu, hombre es : .
la. mía! i~liru que codfundi~1~rto. ¡Qué cabeza
te encucutro rnás del tl u n,ombre! Pero,
la ullu1ta n z c1ue t
.
ga o. "\ erdad es que
., . , 1 ,
e v1, allá en el 1·
,.luc1 e as? Cuando te c1·.
uzgacto, ¿le
Harte ante el jne&gt;z no¡~ ~que! perendeque al haBai ud que huy p' . n abas mucho mejor de
t·
. . ucs nada Rica d"t
ieues, c:01110 cuando nos ' ,
r I o, a.qui me
cueHcia, sin UIJa peseta v&lt;,1amos con más freco1_1stantemen tc para. bu~~ eslruJando la sesera
gu1r el duro 6 ,los dos duros°r el modo de consePero ··1v h"
,
nuestros de cada d"
I'.' c ico! que mal a d
JU.
Ga11z·tr tJ1 . ¡·
n a hoy &lt;,sto de a1
'
u unento· con el c·
llie quedé sin los ~ni.idos ierre de aquella casa
tumbrados á n11·s
~ . ' que ya estaban acosser\'lc10s y á ya sabes, porque también
m1~--- bueno, tú
la competenci-1 có
t~ he visto hacerme
- ' , 1110 se las mgeni
viviendo; y eso &lt;Jue t.
a uno para ir
u recuerdo que
que, duro que pescabas d ,
er~ tan lila
acto. Pero ahora
, ' u_r o que perdías en el
, por lo nsto .
le111&lt;10 una buena rach 1
' parece que has
n
a, o contrario qu
- ueno, bueno, AJ"Lur·t
.
e yo...
mino, ya sabes q
I l o, no sigas por ese caue o conocemo ·
s igualmmte
l us dos. t-Jira si 11 11
'
11::
evas á un
donde haya mucha b
a casa decente
lar fuerte no pertl ~áncaly _donde se pueda apun'.
,..
'
er s e t1 6 mpo
-.1.a lo creo que te 11
.
ahora mismo. Sé yo dee~ muy_ cerca de aquí y
banqueros que tallan al a so~1edad donde hay
ele duros. ¿Vamos?
bacca, at muchos miles
eei-

u

ni:i"ª Juan

et'.~º

d11:º•-

Es!u con:;iderución le IIiz . .
por completo ele e 1[ .
,o J e11 uceder Y desistir
blecimiento done!¡ 11 ar en aquel miserable esta'
e a pro1l0 · ·,
de cambiar un biUet d
s1c1~n hecha por él
rn ocasionar dac~o eel t ~- tlal cantidad bien pudie'
"
1 IS e us1 e t
presentaba, nulural recelo , , e o_que Ricardo
nente taber-nern
al lierculeo é impo' que ya con cur· ·d
ucza en él fijaba la vista
ios1 ad y extraEncaminóse
·
.
' pues, calle arribn
•
c1 1ac10nes se dirigió
L
', Y, sm más vadían pe~ilirle sus , con oda la rapidez que pomenauarlas 1 ·
Puer-!a ele! Sol, donde L;clo lo )lemas, hacia la
mento necesitaba J)Od'
que en aquel mo"'f '
JU encontrar
" ecttvameilte en
1 .
.
mienlos, que en' aqu:iut quiera de los es!ablecibía de ser difícil l'
, ugar abundan, no le ha~
10cm por mon el
lJa y manuable aquellas mil
e a más pequepor otra parte, las men
p~setas, ele las que,
car á otro ob1·eto q
os posible pensaba dedi.
ue no fuera 1
l1ble pasión le im onia.
. e que su irresisconcurrido centro pde
al_li también, en aquel
donde aplacar su . lifiJ adnd, encontraría cafés
Jus cado ap n
mente no sería extr ~
e J o, y probablecon algún compafle1:no }ue l~eg~ra á avistarse
-Dentro de un instante·
. ' ant¡;s he de tomar, en
de juego donde
d"
q_ e le md1case una casa ¡;ualquier café ato-.
bilidad.
' "un alimento; me caigo de depu iera 1r en 1 l
'
la fortuna, que le estaba
e ac o en llusca de
i·o, espernnclo desde
' como él tenía por segu-Allí, en el Universal
donde
.
' Y estaremos á dos parosamen!e en cusa deq~~ se le an?Tició tan gene- sus ele
'_
voy a llevarte.
- \ amos pronto.
precioso billete del B· mesto~ brmdúndole aquel
Rendido de
ª1:co de España.
l\o cou la rapidez ue R.
cansanc10 llecr· á
Sol, y como en ella l '
la Puerta del ú aquella hora los c~ches icardo de~eaba, porque
en rase por ¡
1
y la aglomeración de
' automóviles, tranvías
las, pronto se encontró e .
a ca le de Carr-3difít:il
atrm
esa1·
la
JJ
gente
hacían en extrei110
cambio. En ella hi·
nf1 ente de una casa de
.
.
uerla del Sol 11
zo en seau "d I
m,
H1Cardo
y
su
d
h
·
, egaron, poi·
f
de mil pesetas, sin otra
,"'- i a ~ de su billete
esa ogaclo com ~
panero y amiconsiguiente descue11to Pªi.1 ~1eulanclad que la del go a 1 popular café
- . financiera.
su r1do en a que1la opera- dieron hallar ali, en €.l que, á duras penas puc10n
'
u en el fondo del l ¡
(le:-;ocupada donde - L
oca , una mesa
Cuando de allí salía con el .
.
ins alarse
.\
la
primera
llmnacla
·
_
.
nos, separando los billetes el d1~ero en las mnacud10 un camarero que
plata-, para en distinto b . e l~s monedas de ú petición de \i-t r
los
platos
que'
á
:qo,
~ulregó
á és!c la lista el¿
todo, hallóse con un ; . tol~rlJos u'lo guardando
8
0
uc
hora se servían en el
do Y de aspecto simpáti~~ ¡oven, no mal vesli- café.
se encaminó con los b ' que, ~l verle, l:\acia él
-¿Quieres que eJi - . ?
razos ab1erios, entre los su inesperado amigj_ª yo.-preguntó á Ricardo

~r'

ºº .

ª

�-Como quieras, pero que sea pronto.
-En seg·lida.
Pasó rápiclamenle la vista por la carla 1111e le
tlió el camarero y dijo á éstG:
- Pues sírvenos ... pero ú la canera, ¿estás?
-Sí, seüor, al Jllornenlo.
-Bueno; langostinos con mayonesa y chuletas
de foruera con patatas fritas y ...
-Ya es bastante-interrumpió Hicardo.
-Como quitTas.
-¿Desean más los seflores?-inlenogó el camarero.
- :"10-contestó; .-tul'o·--. Postres no hacen fal-

•'

ta; te ti-aes luego café con leche, con tostada,
¿sabes? ¡Ah! y vino, una botella de Rioja.
-En seguida estarán servidos los señores.
.\1 relirarse el camarero le detuvo Arturo, cliciéndo.le:
--Dos raciones ele cada cosa, ¿ch'?
-Sí, señor, sí.
-Porque supongo-dijo á Hicardo, después que
se hubo marchado el camarero--qne no pretenclerías hacerme el desaire de no convidarme.
-Pues claro, hombre, qué duda tiene.
-Ya sé yo, ya sé que tú, cuando tienes, no
desprecias á los amigos necesilados. T\o, tú no
eres como hoy son, desgraciadamente, la mayor
parte de los que uno trata y á los que uno sirve
y hasta adula uno, con la esperanza de que á uno
le den un duro cuando ellos han tenido la suerte
de ganar muchos y ...
-Uno ó dos ó más que lo necesitan y piden

suelen qucdnrse con las ganas ele que les den,
pol'quc hoy ya se·va haeiendo la gente muy dura
de pe.lar, querido .\rturo.
¡Y luego se quejan de que uno meta im galdpayo ó cobn un descuido, si ó. mano viene!
-¡Qué ha de venir!
- La vcnlad rs que lodo está muy malo y ...
lo que yo digo, si uno no se dedica ú esto, ¿á qué
se va ó. dedicar?
El tamarero, colocando en la mesa servilletas, cubiertos y platos inlcrrnuipió el diálogo.
St\guiüamenlc si1·\"Íó las tlos raciones de langostiuos, dcscorehú la IJoleHa de yino, llenó de éslc
lus copas y se retiró en espera del m01nwto en
,1uc por los co111cnsales fuese llamado.
A111bos se dedicarnn entonces, con gran fruición á saborear y éieg.lutir langostinos que, &amp;n
mu; pocos minnt¿s. quedaron reducidos al cascarón que los envolvía.
Llegaron después las chuletas y, acompañadas
ele buena canliclacl ele patatas fritas, ele vino y
de pan, desnparccicrnn del mismo modo que los
langostinos.
.
nicardo se clió por vencido, avisado siu duda
por su rstónwgn, &lt;!lte ya no podía recibir más
alimento; pt'l'o .\rturo despachó &lt;'n . un instante
un vaso tle café rnu lec!Íe, el otro que á su amigo c·o1Tc:,;p01Hlía y las tostadas de aml&gt;os.
Tan i111pttcienlc se ltallalm ya Hical'(lO, l!ltC
antes de &lt;111e su l'OIIIJ&gt;Ul1ero Cüllí'lll,Vese de Hj)UJ'HJ'
el vino &lt;1tH' en Ju botella quedal&gt;a y los restos
de café ): l(islada que delante de si tenía, llamó
al camarero, le pidió la cuenta del gasto hecho
y, cuando en el attó le fué entregada, se levantó de la silla v ,1 l sacar del IJolsillo el diuero pal'a
¡¡agai·, sufri0 un tles\·anednücnto (no causado
por la cantidad qne la cuenta representaba, que
bien pudiera serlu, :;i110 producido por la enfermedad que sufría) y cayó sobre· la silla sin perder por completo el conocimiento.
Anles de que en auxilio suyo acudieran ,\rturo y el camarero, que· bien se apercibieron de
su estado, creyóse restablecido. Se levantó, pn,.;ó
la cnenta y, seguido ele su amigo, se dirigió ú
la calle.
Con vacilante paso, pálido y descompuesto el
rostro, temblorosas las manos y anhelante la
respiración, así caminaba el infeliz Ricardo, haciendo extraordinarios csfuerzós para aligerar
la marcha y llegar cuanto antes á aquel deseado
lugnr donde, según él creía, había de salir ú recibirle la fortuna que seguramente le estaba esperando.
A1'turo, que sol'prendiclo quedó en el café al
presenciar el accidente sufrido por su compañero, le seguía intranquilo por la calle al ver f 1
cada momento más alarmante estado en que se
hallaba.
-:\1ira, Ricardo-le elijo-; yo creo que no te
encuentras del todo bien; puede ser que la comida al caer en el estómago tanto tiempo vacío,
según me dijiste, haya siclo la causa ele esa
indisposición que ahora sufres. Yo creo '!11e, ele:
bíamos tomar un coche y yo te acompanana a

tu casa. l\lañana ya estarás bien; te iré á buscar
y sólo serán unas porns horas-lo que lardes en
conocer la casa á donde yo creo que no estás
ahora en disposición de ir.
-No,_no; ele ningún modo. Yo quiero ir ahora
mismo. Cada minuto que tardo es una eterniclad que de la fortuna me separa. No, ,\rturo, no;
es preciso que llegue en segnida á esa casa.
-l\lejor estarías en la tuya; créeme á mí.
-¡En la mía! ¿Tengo yo casa, por ventura?
¡Ay, Arturo! Si conocieras la honible situación

Diez ó doce pelclalios había subido cuando, exhalando profundo suspiro, cayeron inertes sus
brazos, dobló la cabeza sobre el pecho y, á no
ser porque Arturo le sostuvo, hubiera dado en
el suelo con su menguado cuerpo, perdiclo por
completo el sentido.
La gente que en la escalera se hallaba y presenció el triste accidente, ayudó á Arturo á
transportar el cuerpo de su amigo á un coche
de punto, en el que fué llevado á la más próxima
Casa de Socorro.
Allí, tendido sobre una cama, le asistió inmediatamente el médico de guardia, que en vano
1&gt;rocurnba hacerle recobrar el conocimiento.
En vista de la gravedad en que se hallaba y
ele que Arturo manifestó que aquel desdichado
no tenía domicilio, dispuso el médico que fuese
preparada una camilla, y cuando estuvo dispuesta, en ella fué conducido Ricardo al Hospital.
*

**

en que me hallo, verías la razón que me asiste
para querer llegar al momento á ese sitio donde
me conduces.
Como si para pronunciar estas palabras hubiera hecho esfuerzo superior á sus fuerzas, se
vió obligado á detenerse y apoyarse en la pared.
-:\lucho temo, quel'irlo Ricardo, que no baste la voluntad para realizar tu deseo.
-¡Por Dios!, te suplico que me ayudes á llegar.
-Eso no es difícil, porque ya estamos á la
puerta; pero si consigues entrar en la sala, ¿qué
harás allí en la triste situación en que tu salud
se encuentra?
-¡Oh, si me veo en la sala! ¡Si me veo en la
sala donde el juego se halla establecidq, habré
conseguido mi felicidad!
l\Iás bien que por su pie, arrastrado por Arturo llegó aquel infeliz á un anchuroso portal, y
con trabajo ímprobo comenzó á subir los peldaños de amplia escalern, por la que multitud de
personas subían y bajaban.

Pronto sería la hora de la· visita de la maliana
en el Hospital Provinci&lt;ü ;· las Hermanas. de la
Caridad presenciltban con mucha alención la
limpieza que hacían los sirvientes en las -salas;
los practicantes preparaban las. curas para Jo::i
enfermos de cirugía que las necesilaban, ·:i para
todos ellos las libretas donde habían de anotar el
plan curnlivo y el ulinrnnto qne el i:nédieo pe~scribiese á cada enfermo.
En una de las salas de .\ledicina, en la q~ie ni
una s~la cama habfa desocupada, estaba Ricardo
ocupmúlo la seiíalada con el número 13 desde la
noche anterior, que, como hemos v'is-to, le· habían conducido allí desde la Casa de Socorro.
Xo llacíu mucho tiempo que la luz áe·l "i-tueyo
din iluminab·a la estantía cuanáo, de~Úmés de
profundo y prolongado suspiro, recobró el conocimiento aquel desventurado.
'
Cna I Icrniana de la Ca l'itlacl,. q-ue- ciirc·a. se hallaba de la cama, se dió cuenta al insta~te del
suceso, y solícita acudió ú la cabecera del lecho.
-¿ Cúmo se ·encuentra? Ya, gracias é. Dios,
pusú el desvanecimiento con que anoche le trajeron, y en su cara veo que no ha de ser de mucha
importancia la enfel'me&lt;lad que usted sufre. Ya
es la llora de la visita, y muy pronto vendrá el
seiíor doctor que, con la ayuda de Dios, le ha de
poner á usLed bueno en pocos días.
-¡Ay, Hermana! Mucho temo que mi enfermedad no tenga cura. Ya sé yo que los males del
corazón, como el que hace mucho tiempo vengo
padeciendo, podrán aliviarse algo y prolongar
· más ó menos la vida del que los sufre, pero curarse ... ¡ Ay, Hermana! Lo que es curarse...
-¿Por qué no se ha de curar? Usted es joven,
y en su semblante no se reflejan señales de una
enfermedad tan grave como usted piensa. Tenga,
tenga confianza en Dios, y ya verá usted cómo
sale de aquí sin mal alguno.
El sonido de una campana que allá fuera comenzó tí. repicar, hizo que la Hermana de la Caridad se alejase del lecho diciendo :

�-Ya está ahí el señor doctor. En seguida comenzará la visita.
Al quedarse solo Ricardo, contempló tristemente aquel asilo en que se hallaba, y donde la miseria entrega el dolor á la caridad.
Al ver allí, en la cabecera de su lecho, el número con que en aquellos establecimientos benéficos se sustituye el nombre del enfermo, exclamó con amarga sonrisa :
-Número trece. Estoy en el lugar que me corresponde. Aciaga me fné siempre la suerte; es
natural que, bajo este aciago número, acabe la
vida.
Con esta triste impresión se encontraba cuando entró en el local, seguido de varios esludianles de Medicina que con él praclicaban, el médi·
co encargado de la sala, y en el acto comenzó á
pasar la visita.
·
Poco tiempo le ocuparon los doce números anteriores á Ricardo; á unos les fué dada el alta
por hallarse completamente curados de las enfermedades con que habían entrado en el Hosp1tal, y otros, ó continuaban en igual ~stad?. en
que el médico los encontró en la anterwr v1S1ta,
ó estaban próximos á la curación de sus dolencias.
Llegó al núm. i3, y el practicant_e que es.tuvo
de guardia duranle la noche antenor y alll entonces le esperaba, le dijo :
- Entrado. Anoche, á las diez, vino, sin conocimiento y conuucido en una camilla, desde la
Cnsa de Socorro del distrito del Centro.
-¿ True antecedentes 6 cliagnóslico?-preguntó el doctor.
-Colapso cardíaco, nada mús, dice el pase-contestó el practicante.
Acercóse el médico á la cama y comenzó á
examinar detenidamente al enfermo, mirándole
los ojos, pulsándole en ambos brazos, auscullándole el pecho é interrogándole después en esta
forma:
-¿Respira usted bien?
_
-En este momento con ulguna dificultad, pero
con frec.uencia me cuesta mucho trabajo, Y á veces creo que voy á ahogarme.
-¿Siente usted algún dolor?
-Aquí, al lado izquierdo, siento, mús que _dolor, una opresión gran&lt;lísima y fuertes palpitaciones.
~
-¿ Hace mucho tiempo que padece usted eso.
- Si, seilor; muchos aüos. .
?
- ¿Se ha puesto usted en cura alguna vez.
- llAsla hace poco, que al sufrir un día uno de
estos ataqnes que suelen darme, y en_ los. que
pierdo el senLido, me trasladó un amigo a su
casa, donde me estnvo curando el seüo~ cloc:
n, no me había visto ningún facultativo _m
l or "1'.
había hecho remedio alguno. Ayer, por 1a mauana, saH de aquella casa y .. •
.
-Sin darle á usted de alla el médico, por supuesto.
.
.
.
- Eslaba impar1ente all1, molestando á m1

más dócil, y cumplir el tratamiento que á usted
se le ponga.
-Sí, seiior, lo ha.ré así, aunque bien sé yo que
no he de curarme nunca.
-No crea usted eso. Se curará, se curará usted pronto. No sea usted pesimista.
Y volviéndose á sus discípulos, á los que, ocultándose de Ricardo, hizo un gesto que descontento y l risleza envolvía, les elijo :
-Una lesión orgánica del corazón. Tal vez insuficiencia valvular.
Dictó al practicante el plan curativo, á la Hermana de la Caridad el alimento que debía. tle Inmar el enfermo y, después de recomendar 11
éste que tuviese confianza en su curaci?n Y obedeciese escrupulosamente el plan curativo á que
debía de ser sometido, pasó al número 14-.
Dos meses hacía que estaba Ricardo en el hospital y la impaciencia que sentía por dejar aquel
asilo hacíasE.le mayor cada día.
Cuaudo libre. se hc1llaba de los accesos, que
con frecuern;ia le acometían, era todo su afá~
clf'mostrar que gozaba de excelente salud Y_ lll
1111 momento dejaba de pedir el alta al médico,
quien al yer aquel estado de extrem~ demacr~dón y los rápidos es tragos que hacia la enfe1 medud en la menguada constitución del e~fE.Tmo,
no accedía á sus pretensiones, prometiéndole,
sin intención de cumplirlo, es claro, complacerle
en corlo plazo puesto que, según le aseguraba,
110 había de tardar mucho tiempo en restab.lecerse.
-?--;o quiero morirme aquí-murmuraba ª}
quedarse solo--. ¿Quién sabe si la suerte E.slara
ahora conmigo y por esta forzosa clausura no
puedo aprovecharla ... ?
.
.
.\tormentado con esta idea se hizo s~per10r á
sns fuerzas la permanencia en el hospital, Y E.ll
vista cte que no conseguía del médico el ~ll?- que
rn todas formas y constantemente sol'.cllaba,
adoptó extrema resolución m la ~ue .arriesgaba
la vida á cambio de recobrar Ja llb~rtad.
Ncgóse en absoluto ú tomar medicamento alauno levanté.base de la cama descalzo Y desnudo, i:echnzaba lodos los alimentos y . se_ rebeló,
en fin, contra órdenes, consejos Y_ suplicas del
médico, de las hermanas de la Cand~d y ele torlos cuantos intentaban reducirle á de¡ar aquella
conducta suicida que había adoptado. .
En vista ele tan grave situación y terr:iendo el
facultativo que aqur,l desdichado se muriese fu?ra de la sala, pues con frecuencia, cua~do podia
bmlar la vigilancia rle los enfermeros, mtent8:ba
escaparse y desnudo salía tL las galerías, patios
y hasta donde le dejaban llegar, l_e otorgó el alta
tan codkiada y que tan fatal habrn. de serle muy
pronto.
J.e fué entregarla Ja ropa que puest~ llevaba
c·1umdo le condujE.Ton al hospital y el din~ro que
rn sus bolsillos tenía, casi íntegras las rml pesetas que sustrajo á Ernesto, pues que solam:n::
le fallaban unos diez ó doce duros que le h b
costa.do el cambio del billete y el gasto hecho en
amigo...
1 a ele ser
PI café poi' él y Arturo.
- Pues aquí; si ustetl quiere curarse, 1

Al torar con sus crisparlas manos aqúel dinero, con el que contaba para conseguir la fortuna. de la que, como jamús le ocunió, ahora
no ilurlaba, á sn mente acudía el recuerdo de la
infamia que c-on su cariiiosísimo amigo había
&lt;.:ometitlo.
Y r,sfo era lo que, principalmente, motivaba su
impaciencia por llegar á la casa de juego, pues
seguro como estaba de tener la suerte propicia,
a11hrlaba ha('erla efectiva para corre!' á casa de
Ernc,sto y reintegrarle de aquella cantidad.
Después de terminada la visita de la manana,
qur es Ja hora en &lt;!UC los en ferinos dados de alta
salPn del establecimiento, ayudado por un enfer-

me.To, se vistió nicarcln y, rasi nrrastrúnclosr,
lngrú bajat· lns escaleras y verse libre ele! hospil al.
Difícilmente pudo atravesar el nrnplio espacio
&lt;[ue 11wclia entre el a.ntiguo casf'rón ele Limnpos
di' Carlos III y la ac&lt;'ra ele ,la calle de Atocha.
Al llPgai· allí, cuando ante aquella empinacln.
í'.llesfa se \'i(,, r·om rncióse &lt;le la imposibiliclarl en
f[IIP si' hnllaba de subirla ron ~n propio esfuerzo.
El l1·anYüt llegó ron 111ncha oport11nidacl para
r.-solvrr rl rnnnir-to en &lt;rnr el infrliz enfer1no se
rnc·01t11·aba.
Se m·P1•,·ó éstr, sal)(' Dios con cuúnlo trabajo,
i11tr11tú subir al ror hr, prro carecía de fueru1.
para 1·palizar s11 r!rs eo; gra cias á un pasajero
cr11r i !Ju rn la pla I a forma y al robraclor del tranvía q11r, al observar PI inútil r¡:;fncrzo &lt;le aqnrl
&lt;l&lt;'stlid1allo, ¡=;r compad&lt;'c:icron ele él y le prestaron :,;11 nyucln, ronsiguió verse instalaclo rn rl co&lt;·hp y Jlrgur así ú la Puerta del Sol.
Il&lt;'srk allí hasla la rnsa ele juPgo donde le llcYó
Arlnm y clpsr]p donde f11é l1·asJadaclo sin cono('i111iento á la C:a~a de ~ncorro, no había rnucha
distancia.

lfo1p1·e1Hlió, pues, aq11ella corta pero penosisicarninata r:on la ruano en el pecho, que in11l1lmente dilatar pre!Endía, presa de indescl'iptiüle angustia, con la respiración anhelosa y arrasl1_'U11clo los piPs r:01110 anciano decrépito y apenas
1'11l vida.

'."ª

?\Ierced á titánico y supremo esfuerzo, llegó al
lan des,,arlo lugar, objeto de lodos sus afanes y
c-au;:a ele todas sns desdichas.

*
**
l:n puesto había vacante en la mesa del baccarctt y, exlmíia coincidencia, era .el número 13,
el mismo (!ue hasta aquel día había estado ocupando Hicardo en el hospital.
Allí se sentó el incorregible jugador. Con crisparla mano sacó del bolsillo un pufiado de billetes y, sin enterarse de la ranlidad que represen-

tallan, los depositó sobre el tapete un segundo
nutes de que dijera el croupier:
-?-;o va más.
Apoyó los codos sobre la mesa, la cabeza entre an1ha~ rnanos y esperó el resultado de la ju-

gada.

- ::\ueve-dijo, ensefinndo Jus cartr1s el JlWl/o
que lle1,a ha la mano.
'
Ei·a la vez )ll'imem &lt;JU/' en su silio quedaba, d11pl,cut!u, la J/llf'S/a del hasla e11lonces desdichado
jugador.
0!1·0 J&gt;11se fir,í f']
éste.

/11111q111'1·u,

y oln1 ver. ]Jenliú

Hícarrlo no &lt;'Hlllhiaba &lt;le aditud, y dejaba en
el mismo sit io tocio el importe de su ya cuadrnplicada puesta.
•
Y olm 1111se y nlro y cliez m{1s perdió el úw,r¡uero, r·on Jo c·1m l la ~uerte colocó una. enorme
can! iclaü de clinem subl'e aquellos billetes del jugador mús desafo1ü11 wclo que hnstn. aquel momento se hnhía conoddo.
El dinel'o de la vanea se conduvó al terminar
el c1·011picr &lt;le pugm· las vuestas.
banquero se
leYantó de la silla, liró la baraja sobre la mesa
y abandonó el puesto.
- Talln para el úaccarat- -dijo tres veces el siJ-vicnle. Y como nadie c:ontestase á esta oferta
~•efüó,;e el croupier, quedando interrumpido el
¡nego hasta que nuevo banquero se presentase.
- Ya no hay quien talle dijo uno. ·

El

�-Ese afortunado mortal hizo saltar la banca-afiadió otro.
-¡ Eh, amigo! Recoja usted esa fortuna-ordenó á Ricardo el jugador que á su lado se sentaba.
Pero Ricardo no contestó.

Entonces, aquel oficioso compaf'1ero le s~cudió
los hombros con fuerza, suponiéndole d~rr_n1do.
El cuerpo de Ricardo se desplomó, ngtdo, sobre el pavimento.
i La muerte había llegado al mismo liempo q11P.
la fortuna!

r

,

,

EL PAPA SIMON
f'OR GUY DE /1'\AUFASSANT

..

IIabtan sonado las &lt;lote.
Se abrió la puerta de la .es,·11eln y los chicos
se p1·edpitarot1 fuera, alrnpellúndose, emp.ujándose unos á otros para salir ·anles.
Pero en vez de se1)urarse rúpidamente é irse
á come!' como los demás días, se detuvieron á
poca distancia de la escuela formando grupos
y cuchicheando.
Era que uquellu maiwna había ido por pl'iniem vez á clnse Simón, el hijo de lu 13lancholte.
Todos hablan oído habkH' en sus casas de la
rnanc:holte. y , aunque no la acogiesen del lodo
·mal én 1'&gt;úblico, ·Juego1 las madres de los chicos,
bablüban de ella con cierto compasirn desprecio,
que lfabíit eoncluído por ganar lnmbién á los
. chico,,, sin sab~1· por qué.
.
En ·c1rnnto ·á- Simón, ni siq11iem lo conocw.n,
po1·que no salía nunca' de su tasa, n i c;on·eteaba
con ellos por las calles del 1rnebio y por las orillas del río.
.
Por eso habían acogido con cierto jubiloso
asombro la presencia del nue,·o c;ompal1ero, y
unos ú olros se repilieron eslas palabras, dichas
por un mucha1·ho de .c:alors.;e á quince uiios, que
parecía muy ducho en picardías.
- ¿ :'\o sabéis? Simón ... Ese Simón que ... Pues
bueno; no tiene papá.
,\! fin, apareció en la puerta .e l hijo de lá
Dlanchotte.
Tenía siete ú ocho aüo:;. Paliducho, de as1)eclo
tímido y torpe, iba muy limpio.~· bien vestido.
Echó á andar .camino de su casa y delrás de él
los grupos ele. sus camaradas, siempre cuchiui1eando y mirándole con esas miradas crueles
: de los niíios cuando msd-ilan algo malo,
De pronlo, le cercuron entre tocios. Simón
quedó en medio de ellos sorprendido, azorado,
sin comprender lo que iban á hacerle.
Enlonc·es el chico que dió la noticia á. los demás, orgulloso del triunfo obtenido, le interpeló.
-¿, Cómo te llamas tú?
-Simón.
-¿Simón qué?
El nifio, cada vez ml\s confuso y azorado, repilió :
-Simón.

-¡Bah! ... Así se puede llamar cualquier cosn ...
Simón no es un apellido...
·
El h.ijo ele la 13lancholle, ya con lágrimas en los
ojos, 1·epilió por lercera vez :
-Pues yo me llamo Simón.
Los chicos se echaron á reir. El otro levantó
lú \'07. ¡;ada vez más 01·gulloso de su triunfo :
-Ya Jo ,·éis cómo no tiene papá.
1
,Hubo un gran silencio.
Los niüos estaban eslupefactos ante aquel hecho extraol'(linario, imposible, monstruoso de w1
chko que 110 tiene padre. Le miraban como á
un fenómeno y senlfan nacer en ellos aquel desprecio- hasta entonces inexplicable-de sus madres por la Blanthotte.
§lmón hnbín leniclo que apo~•arse en un árbol
pura no eue1· al suelo. ,\llí permanecía como atenado poi· 1111- desastre irreparable. Quería explical'Se, ,i11sliUc:arne, defenderse; pero no se le
ocurría nnda, no encontrnba palabras para desmentir aquell_o tan afrentoso de no tener padre.
.\1 íln, lívido, in('onscienle, gritó:
-Sí ; tengo uno.
-¿ tJónde está ?-pregunlaron los chicos.
Simón calló. Xo lo sabía.
Los m11chachos reían cada vez más con insolente regocijo. Hijos del campo, acoslumbrado.s á la convivencia animal, sentían ese impulso
c1·uel de las aves de corral á rematar entre todas
á la que está herida.
!)e pronto, Simón .vió á un vecinilo suyo, hijo
ele llnu viud&lt;1, y á quien había conocido siempre
como él, solo con su madre:
--Tú tampoco tienes, papá-Je dijo.
- Si; tengo uno.
- ¿. Y dónde eslá?
El otro nilio irguió altivamente la cabeza.
-Ha muerto. Estú en el cementerio mi papá.
t..:n munnullo de aprobación recorrió las filas,
como si el hecho de tener el padre en el cementerio le engrandeciese, para aplastar más aún :'l.
Simún, LJLie ni siquiera lo tenía enterrado.
Y aquellos granujas, cuyos padres eran casi
tocios ladrones, borrachos y crueles con sus mujeres, se unía.n, se apretaban unos contra otros,
como si quisieran ahogar con el peso •de su legitimidad al que estaba fuera de la ley.
Uno ele ellos le sacó burlonamente Ja lengua:

�Hacía calor. El sol ardía en la hierba. El agua
-¡Xo tienes papá! ¡Xo tienes papá! ...
tenía
tersuras de espejo.
Simón le cogió súbitamente por los cabellos
Simón se Rentía invadir por esa languidez, por
eon las dos rnfmos y le empezó á dar furiosos
puntapiés en las piernas mientras le mordía la esa dulce beatitud que sucede á la lágrimas, y
le acometían deseos de dormirse alli mismo. socara.
Hubo un momenlo de confusión. Luego los se- bre la hierba, bajo el sol bondadoso.
Cna rana pequeñita salló bajo sus pies. Quipararon, y Simón cayó al suelo, bu.jo los puñeso
cogerla y se le escapó por lres veces. Al fiR
tazos, las paladas, los puntapiés de unos cuantos
logró asirla por las palas &lt;le alrás y se echó á
mientras los demás aplaudían entusiasmados.
Cuando pudo levantarse y empezó á limpiarse reir Yiendo los esfuerzos que hacía el animalito
maquinalmente el delanlal sucio de pol\"O, le gri- por escaparse.
Tan pronto curvaba como estiraba rígidas las
tó uno:
palas
tle atrás, agitando al mismo tiempo las
- Ancla, Ye ú decírselo ú lu papá.
delanteras
como unas manos.
Entonces sintió una profunda amargura. Eran
Simón
recordó
cierto juguete suyo hecho con
más fuertes que él ; le liabían golpeado, le habían colmado de insultos, y él no podía defen- tablilas clavadas unas sobre otras en ziszá.s, Y
derse, no podía mentir, porque, efectivamente, que, merced á un movimiento semejante al de
la rana, llevaban y traían unos soldados de
carecía de padre.
El orgullo contuvo lweves inslanles las lágri-- lalón.
La evocación del juguete le hizo pensar en su
mas que le ahogaban ; pero no pudo detenerlas
casa,
luego en su madre, y la tristeza de momás tiempo, y empezó ú llorar sordamente granmentos antes volvió á arrancarle lágrimas Y
des sollozos que le estremecían todo el cuerpo.
Una alegría feroz conmovió á sus enemigos, é sollozos.
Quiso arrodillarse, quiso rezar, como todas
inslinlivarnente, como los salvajes en sus terrilas
noches, al acostarse. Pero no pudo. Eran tan
bles regocijos, se cogieron de la mano y empezahondos,
tan grandes los sollozos, tan i1un~nsa
ron á dar v11ellas en torno suyo, cantando.
y
profunda
su pena, que no podía coo~d1~~r
-¡Xo tienes papá! ¡~o tienes pupá!
ideas ni veía nada en Lorno suyo, nada, m v1v1a
Pero de pronto Simón reRó ele llorar. La rabia
le secó las lágrimas. Tenía piedras á sus pies, en ac~uel momento más que para las lágrimas.
Súbitamente sintió una mano pesada y fuerte
,y,. cogiéndolas, las lanzó con todas sus fuerzas
sobre
el hombro, y una voz varonil y desconocida
contra sus verdugos. Dos ó lres las recibieron á
le
preguntó
:
pleno rostro y huyeron qu ejándose.
- ¿Qué es eso, hombre? ¿Qué te pasa? ¿Por
Era tal el aspecto de Simón, que cundió el pánico entre todos. Cobardes al fin-como lo es qué tienes esa pena tan grande?
Simón Jevanló la cabeza. Delante de él había
siempre la multitud frenle á un hombre desesun obrero allo, fuerte, con la barba y los cabellos
perado-, se desbandaron en poco liempo.
negros rizados, y un gran aspecto de bondad en
Ya solo, el niño sin padre echó á correrá campo traviesa, acometido de rina violenta resolu- todo él.
- :\le... me... han... pe ... pegado porque ... n•
ción. Quería ahogarse en el río.
ten .. . ten ... tengo papá... ¡ ?,;o te~1go papá! .. .
Recordaba que ocho días 11ntes se había suiciEl obrero sonrió.
dado de aquel modo nn mendigo. Simón estaba
-Pero si eso no es posible. Todo el mundo l•
presente cuando lo sacaron del agua.; y aquel
individuo de aspecto lamentable, tan feo, tan re- tiene.
Simón sintió aumentar su angustia.
pulsivo antes, tenía entonces un aspecto plácido,
-Xo... no ... Yo ... no lo ten ... go ...
con los ojos muy abiertos y muy tranquilos, las
Entonces el obrero se puso serio. Había recomejillas muy pálidas. En torno de Simón, los
nocido al hijo de la Blanchotte, y, aunque hacía
campesinos decían: «Está muerto, está muerto"· poco tiempo que estaba en el pueblo, sabía vaY alguien aüadió : «Ahora si que es feliz".
la historia.
Por eso quería matarse también Simón. Por- "cramente
- Vamos, hombre; tranquilízate, Ven conmigo
que no tenía padre, como aquel miserable no te- á casa de tu madre ... Yerás cómo tienes u11.
nia dinero.
papá.
Llegó junto al río y se detuvo.
Echaron á andar juntos, cogidos de la mano.
El agua se deslizaba mansa y clara. Algunos El obrero volvía á sonreír, contento en el fondt,
peces ponían de cuando en cuando la brillante por aquella ocasión de ver á la Blanchoite que,
movilidad de su cuerpo y saltaban á la superfi- según decían, era una gran mujer. Después de
cie para coger insectos y mosquitos.
todo, la que había faltado una vez, podía faltar
Simón dejó de llorar interesado por aquello.
otra
más .. .
Sin embargo, de igual modo que después de una
Llegaron á una casa muy blanca y muy limpia
tormenta pasan de vez en cuando grandes ráfagas -de viento que encorvan -los árboles y se pier- de aspecto.
-Aquí es- dijo el niño.
den en el horizonte, la idea fija volvía á dolerle
Y levantando la voz, gritó :
en el cerebro y en el corazón: «Me voy á matar
- ¡Mamá! ¡Mamá!
porque no tengo papá"-

Apareció una mujer en el umbrul, é instantá1tearnente dejó de soll!'eil' el obrero. Había comprendido que aquella mujer, pálida y altiva, que
pennanecía en la puerta de su casa como impitlienclo la enlruda á los hombres, después de la
tr~ici?n ue 11110 &lt;le ellos, no era lo que pensó al
prmc1p10.
Se quilú la gorra un poco azol'ado.
.- L_e lrnigo ú usted ú su hijo que se había perdido J Lmlo al río.
Pero Simón saltó al cuello ele su madre echán
dose ú llorar de nuevo...
'
. -:\'o, mamá; no me había perdido ... Es que
quería matarme, ahogarme, porque los otros
chicos me han pegado porque dicen que yo no
tengo papá...
La joven enrojeció, y, herida eu lo más profundo de su carne y de su alma, rompió á llorar
lari1bién, besando ú su hijo con besos anchos
violentos como mordiscos.
'
El obrero permanecía de pie frente á. ambos
sinceramente emocionado, sin saber cómo des~
pedirse.
Después de un ralo, Simón, desprendiéndose
de los brazos de su madre, corrió hacia él.
-¿ Quiere usted ser mi papá?
l lubo una pausa cruel, molesta.
La manchotle, muda., llena de vergüenza, permanecía en el umbral, oprimiéndose el pecho
con las dos manos, la vis ta fija en el suelo.
.Al iin, el niño, viendo que no le contestaban,
aüadió:
- Pues si no quiere usted serlo, me vuelvo al
río, á matarme.
El obrero se echó á r·eir, lomando la situnción
á broma.
- No, hombre, no. Yo seré tu papá.
- Entonces, dime cómo te Üamas })_ara que se
lo diga yo á los chicos cuando me lo pregunten.
- Felipe- contestó el ohrero.
Simón hizo una pausa como para entrar muy
dentro de sí el nombre y luego tendió los brazos
diciendo:
-Pues lú ere:; ya mi papá, Felipe ...
El obrero lo besó bruscamente, y, sin despedin;e de la madre, echó á andar á grandes zancadas.
II
Cuando al día siguiente enlró Simón en la escuela, Je acogieron sonrisas maliciosas. Pero á
la salida, antes de que el grandullón volviera á
sus bromas de la tarde anterior, Simón le arrojó
á la cara, como una piedra, estas palabras :
-Mi papá se llama Felipe.
Grandes carcajadas y gritos le respondieron :
-¡ ¡Uy, Felipe!! ¿Felipe qué? ... ¿Felipe de
qué"? ... ¿Qué es eso de Felipe? ¿De dónde has
sacado á ese Felipe?
Simón no contestó. Inquebrantable su fe, estaba dispuesto á dejarse martirizar antes que
huir. El maestro le libró de los golpes y lo llevó
á casa de su madre.

Durnnle lres meses, Felipe pasó todos los dias
por delante de la casa de la Blanchotte, y algunas
veces se atrevió á hablarla cuando la veía cosiendo deh-ás de la ventana.
Ella le contestaba cortésmente, siempre grave
y correela, sin reir nunca, ni dejándole entrar
denlrn. Sin embargo, Felipe, fatuo como todos
los hombres, se imaginó cr11e ella se ruborizaba
en cuanto le veía.
Empezaba ú mur-murm·se en el p,ueblo acerca
de aquellas inocentes enlreYistas. Cuando una
mujer ha perdi&lt;lo In reputación, lodo el mundo se
cree con derrcho á intervenir y discutir su Yida.
En tuunto á Simón, quería mucho á HSU papú»,
.v todas las lardes daba grandes paseos con él.
,\sistía puntualmente á la escuela y ni siquiera
se moleslaba en contestar á las bromas y pullas
de sus compal1eros.
Pern un día, el g¡-andullón de otras veces, le
dijo :
- Tú mienles. Xos has dicho que lenías un
papá que se Jla111aba Felipe y no es verdad.
Simón palideció.
~¿Por qué no·!
El grandullón se íroló lus manos, sonriendo:
- Porque si tuyieses un papú, sería el marido
de tu mamú.
.
Simón no pudo menos de reconocer la ¡usteza
de esle razonamiento. :\o obstante, replicó:
-Pues es mi papá.
- j 13ah ! Eso 1:uesta poco trabajo ...- aiiadió
el ulro, encogiéndose ele hombros v volviéndole
la espalda.
·
El hijo de la Rlnnchotle se dirigió entonces á
la fragua del tío Loizon. donde trnbajaba Fe•
lipe.
La fragua eslnba corno sepultatla entre árboles. Gna gnm obscuticlad la envolvía \' á la roja
luz del !lugar se veía cinco herrero~: desnudos
de medio cuerpo, golpeando con sus martillos
sobre los yunques.
Simón entró sin ser vislo y fué silenciosamente á lirn1· del delantal de cuero ú su amigo. Felipe se ,·olvió. Tocios los demú.s interrumpieron
el trabujo y, apoyados en los martillos, miraron
llenos de cw·iosidad.
í en medio de aquel silencio inesperado, tan
opuesto al fragor hordsono de momentos antes
sonó la débil vocecita del niño.
'
-¿:\o sabes, Felipe? El chi1:o de la l\lichnnde
me u.caba de decir que tú no eres mi papá.
-¿ Y por qué?- preguntó el herrero.
El niflo, lranquilamente, ingenuamente, respondió:
-Porque no eres el ma1·ido ele mamá.
Xadie se rió.
Felipe permanecía de pie, inmóvil. Había indinado la cabeza, descansando la frente sobre
el dorso de sus manos, apoyadas en el martillo.
Sus cuatro compm1eros le miraban fijamente, y
Simón, más pequefio y más débil que nunca en
medio de aquellos gigantes, esperaba lleno de
ansiedad.

�'

De pronto, uno de los herreros se dirigió á
felipe.
-La verdaq es que, á pesar de todo, la Blan-

¡1

chotte es un8. .buena rnuchacha y muy uecente
y muv formal. Yo creo que seria una esposa
&lt;lignu y honrada.
Los otros n&amp;inlieron.

:r
1

i
1 ,,

:

f

1

-Tienes razón.
1

-.\demás - cpntinuó el qu_e habia habl8..do
prirnero-1 ¿tiene la culpa de haber sido débil'? La habían dicho que se casarian ~on ella,
y 111ús de una y de dos conozco yo á qllienes
se las respeta mucho y que; han hecho otro
tanto.
Los olros 1:1.sintiei·on.
-Tienes razón.
-Sólo Dios sabe lo que ha sufrido esa pobre
mujer para criar y educar este nilio sin amparo de nadie; lo que ha llorado sin salir nunca
mus que para ir á la iglesia.
Los otros asintieron.
___,,.Tiénes razón.
Hubo upa pausa. Solo se oia el resoplido de la
fragua:
·Felipe salió bruscurnentc de su ensimisrnai mienlo.
-\' e; y dile ú tu madre que iré esta noche a
hablar con, ella.
Luego empujó al niüo fuera de la fragua.
Volvió á su tarea y á una volvieron á caer los
•cinco martillos sobre los yunques. Hasta 1a no&amp;e golpearon el hierro, fuertes, poderosos, alegres, en una alegría casi humana. Pero así como
el bordón de una catedral domina en los. días de
:ies~a el sonido de las demás campaoas 1 así ei

martillo de Felipe caía y s.e levantaba más fuerte que el de los otros causando un estrépito ensordecedor.
Pal pitaban las estrellas en el cielo cuando fué
ú llamar á la puerta de la Blanchotte. Vestía
su blusa de los domingos, llevaba la camisa limpia y la barba recién cortada.
La joven abrió la puerta y le &lt;lijó dulcemente,
casi apenada:
-Hace usted mal en venir de noche, Felipe.
~l q\tiso contestar; pero le faltó !a voz.
~ Ya comprende usted que debo evitar el que
se murmure de mí.
Entonces, él, ele_ pronto, con lodu su. alma,
repuso:
-¿Qué intporla eso, si ~sted quie_rc ser mi
mujer?
No le contestaron; pero en la sombra de la
habitación se oyó ~nei&gt; un cuerpo.
Enh'ó inmedíatanlc~lte y Simón, desde su
cama, oyó un beso y la voz de su rnadre pronunciando palabras ~ntrecortadas.
Luego se sintió leYantaclo por los braz~s de
su amigo que le decía:
---:J\lafiana les 4ices á tus co111paüeros que tu
papá se llama Felipe nenny y que dat'á uñ. tirón de orejas .al que te moleste.
·•
_ ,\l. día siguiente, cuancl_o escuela eslqba llena
é. iba· á empeznr la _c lase, Simón _se levunló muy
púliÚo, c.;on la poca ten1bl_qrosa1 y dijo:
-Mi papá se llama Felipe R,e.m1y y ha clicho
que dará un tirón de orejas al que me mo}est~,
Esta vez no ·se rió nadie, porque_ conocian. á
Felipe Rern1y1 y sabían que erU un papá del _cual
se podía estar orgulloso.

El Cuento Semanal

'ª

Trnducción de Silvia Lago .

.. ,

¡•

MAR

ADENTRO
POR

MAURICIO LOPEZ-ROBERTS
Dulraclones de Sutua BonWa

�</text>
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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752431&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>El Cuento Semanal, 1910, Año 4, No 203,  Noviembre 18</text>
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                <text>Zamacois, Eduardo, 1873-1971, Fundador</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Imprenta de José Blass y Cía </text>
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                <text>Jaques, Florence Page, 1890-1972, Colaborador</text>
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                <text>Blanco Coris, J., Ilustraciones</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Teodoro se ha emborrachado</name>
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                    <text>'

De pronto, uno de los herreros se dirigió á
felipe.
-La verdaq es que, á pesar de todo, la Blan-

¡1

chotte es un8. .buena rnuchacha y muy uecente
y muv formal. Yo creo que seria una esposa
&lt;lignu y honrada.
Los otros n&amp;inlieron.

:r
1

i
1 ,,

:

f

1

-Tienes razón.
1

-.\demás - cpntinuó el qu_e habia habl8..do
prirnero-1 ¿tiene la culpa de haber sido débil'? La habían dicho que se casarian ~on ella,
y 111ús de una y de dos conozco yo á qllienes
se las respeta mucho y que; han hecho otro
tanto.
Los olros 1:1.sintiei·on.
-Tienes razón.
-Sólo Dios sabe lo que ha sufrido esa pobre
mujer para criar y educar este nilio sin amparo de nadie; lo que ha llorado sin salir nunca
mus que para ir á la iglesia.
Los otros asintieron.
___,,.Tiénes razón.
Hubo upa pausa. Solo se oia el resoplido de la
fragua:
·Felipe salió bruscurnentc de su ensimisrnai mienlo.
-\' e; y dile ú tu madre que iré esta noche a
hablar con, ella.
Luego empujó al niüo fuera de la fragua.
Volvió á su tarea y á una volvieron á caer los
•cinco martillos sobre los yunques. Hasta 1a no&amp;e golpearon el hierro, fuertes, poderosos, alegres, en una alegría casi humana. Pero así como
el bordón de una catedral domina en los. días de
:ies~a el sonido de las demás campaoas 1 así ei

martillo de Felipe caía y s.e levantaba más fuerte que el de los otros causando un estrépito ensordecedor.
Pal pitaban las estrellas en el cielo cuando fué
ú llamar á la puerta de la Blanchotte. Vestía
su blusa de los domingos, llevaba la camisa limpia y la barba recién cortada.
La joven abrió la puerta y le &lt;lijó dulcemente,
casi apenada:
-Hace usted mal en venir de noche, Felipe.
~l q\tiso contestar; pero le faltó !a voz.
~ Ya comprende usted que debo evitar el que
se murmure de mí.
Entonces, él, ele_ pronto, con lodu su. alma,
repuso:
-¿Qué intporla eso, si ~sted quie_rc ser mi
mujer?
No le contestaron; pero en la sombra de la
habitación se oyó ~nei&gt; un cuerpo.
Enh'ó inmedíatanlc~lte y Simón, desde su
cama, oyó un beso y la voz de su rnadre pronunciando palabras ~ntrecortadas.
Luego se sintió leYantaclo por los braz~s de
su amigo que le decía:
---:J\lafiana les 4ices á tus co111paüeros que tu
papá se llama Felipe nenny y que dat'á uñ. tirón de orejas .al que te moleste.
·•
_ ,\l. día siguiente, cuancl_o escuela eslqba llena
é. iba· á empeznr la _c lase, Simón _se levunló muy
púliÚo, c.;on la poca ten1bl_qrosa1 y dijo:
-Mi papá se llama Felipe R,e.m1y y ha clicho
que dará un tirón de orejas al que me mo}est~,
Esta vez no ·se rió nadie, porque_ conocian. á
Felipe Rern1y1 y sabían que erU un papá del _cual
se podía estar orgulloso.

El Cuento Semanal

'ª

Trnducción de Silvia Lago .

.. ,

¡•

MAR

ADENTRO
POR

MAURICIO LOPEZ-ROBERTS
Dulraclones de Sutua BonWa

�AftO IV.-9 Diciembre de 1910.-~. 206.

El Cuento Semonol
2i!

~

OFICINAS: Fuencorrol, núm. 90.-HADRID

Númuo suelt~: i10 Gintimos.

Apartado de Correos 409.

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' '
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/"\AURICIO LÓPEZ-ROBERTS

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ADENTRO

-------------i

Pl:JBLICARÁ , •.

LA RISA o ·EL FAUNO

I

POR

LUIS 1\.NTÓN DEI.J OL~IET
ADVER.'FENCiA
Insistimos en recordar á nuestros favorece1lores espontáneos, que esta e_mpre_s~ ha acordarl,,:
por abara, no publicar J:?~S ongmales que lus
que ella udirectamente solicite" d~ _sus autores.
También se ha visto en la prec1s10n de aconl.ir
que los manuscritos que en adelante le sean t'Oviados uno serán devueltos».

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nos permite anc,tnr Y. reeo:clnr cuúr,,I~- t'~ fl, ~ni_.t~
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tliaríu cí Libro de .\lemurias para 1911, que ha
J•'ll",to ,. la ,, •n':1 l:t Ca-'a E,Jitorial DaillyI?aillier0.
CnnÍiE'lll' adn11ú,.; el Jlr1or1rdndum snntnral por
, r.J •n •nlfribético y ag,,mlu én blanco. er.l~ndari0,
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Había poca luz ya para seguir cosiendo. Brígida dejó caer sobte sus rodillas el delantal que
repasaba, y, abandonando Jas manos, miró hacia adelante, reposó su vista, cansada de fijarse
en la tr ama menudn del zmcido. La amplitud
serena del mar recibió la mirada de Brígida,
halagándola con su suave tinta gris.
El mar dormía en aquel anochecer de primavera . .'\i una sola onda rizaba la inmensa exlensiún y hasta perderse á lo lejos, el matiz gris
continuaba, sedoso, trnnquilo, e,·ocador de mundos quiméricos donde la calrna fuese eterna, büjo
la cúpula &lt;le un cielo nuboso como üc¡uel que
cub1·ía entonces el dormido Océano. Cna impresión &lt;le paz, de reposo imnenso, en\'olvió ú Brígilla; la hizo suspirnr honda, felizmente. Sonrió sin saber por qué, y mientras entornábnnse
sus ojos &lt;1 w, como el mur, erun grises y estaban serenos, las nwnos resbalaron de las 10dillas hasta tocar la,; 1111:11.:etas que en el amplio
balcón saledizo rodeaban la silla de la muchacha.
Los tallos nuevos de Jas plantu,;, cargados tle
hojas, de botones hinchndos y enhiestos, acaricinron las manos de llrígicla, y entre el fresco
follaje, el dedal ele pla ta brilló como un cupullo
mura \'illoso.
.\1 contacto lle las plantas, Brígilla abl'ió los
ojos; miró otra yez al mur, qne poco á poco se
cubría de sombras. En la cúspide del monte,
la luz de un furo empezó á ¡iar¡,aclear. {¡ inter\'atos regulares, enl'Ujei:iendu momentúnenmentt!
el e!:'pa&lt;::io pum des¡mé~ ocultur,-e y tornar luego
á ludr con fulgorc:- bre,·es, ril!11irus, tJue valpitubun en el aire como ,·bibJes latidos ele un co1·azóu luminoso.
..-\&lt;¡uellns luces inte1rnile11tes parecieron traer
al cerebrn &lt;le Orígidu una itleti, una idea alegre,
•¡ue la hizo lernntarse de In silla baja, atusándose lus pelos con mano l'ó.pida : des¡més nlrnecó
la falda, pegándoln unos snuws guJpec itos; e,-liró In blusa pum t¡uilarla nnuga,-, y cuando
juzgó en punto sn tocado, se indinó sobre el
barandal del balcón y miró bacín fuera. El mnlecón estaba desierto. Junto á la escalerilla, algunos bote,; cubeeeabm1, mecido&lt;; por la tranquila rc&lt;;pin1cióll del mar. L as casas negrenhan

en irregu]nr alineación, y aqu í y allá los huecos
da las ventanas se esclarecían con el reflejo
amarillo de alguna luz. Del mar, oculto ya en la
noclle, llegaba un hálito fresco, inransc1ble, que
soplaba blandamente, trayendo aromas vigorosos ele las lejanas llanuras líquidas. E ntre la
sombra del alto cielo pasaron im·isibles aves,
croando ú compás, con salmodia triste y salvaje.
13rígida escudriüó ansiosa el malecón, y, por fin,
descubrió lo que quería. Es decir, lo entrevió,
pues las sombras disimulaban el contorno de
quien llegaba. Su voz, sin embargo, disipó toda
eluda; subió, fuerte y alegre, ni través de la
noche, y llegó hasta el balcón.
-Destle lejos le Yi-clijo el recién llegado--; la
bluncnrn t!e tu traje parece ti ue espanta la obst:uridud.
-·Pues yo, Santiago-repuso 13rigida, sonriendo el rostro, entre\'isto en Ja penuuibra-, no te
he Yislo hastn que llegaste aquí debajo. Y eso
que 1ne desojé, mirando por el malecón, Lacia
la ea,-,a de ,\lienza, para cleseubril'te en cunnto
rnlie:ses tlel escritorio. Hoy habéis concluído tarde, ¿ Yerclacl?
Sn11tiugo explicó entonces á ,;u uo,·ü1 que uquel
día eru el del correo &lt;le _\mérica y que en tal
fedIU el trubujo crecía mucho. Por eso fué el
rt!trnsu. Culllo :Santiago era el más antiguo del
e;;critorio, lwbíu tle ordenarlo todo, distribuir el
lrnlmju, ejerct)1· funciones de rigilante, ya que
.\lienza cunliabn en él.
IJuba todus estas explicaciones con gran reJJO::;u, como per::;ona que sabe le han de t.:reer,
y Brigitla Je oíu confiada, contemplando sonriente el rostro sirnpá tico del muchacho, donde
la bal'ba jo\'en ::;e r izuba, negreando junto á la
piel cmtida. Los ojos de Santiago cambiaban
francas rnirndas con Bl'igidn, y cuando concluyó
su ex¡,Iicnción, quedaron un 111omento mudos,
ab,-01·tus en su mutua Yista, mientras del lejano
mar lJegalla un soplo más fuerte ele viento, rizun&lt;lo por un instante el agua inmóvil.
-¿ Y tu madl'e'?- preguntó S&lt;llltiago.
- Igual. Hoy parece que los dolores la han
dejado un poco de re~piro ... Ya Yeremos si sigue
mejor... L a pobre ...
Y Brígida sus1Jiró, contristada ante la imagen
rle clc,fia Conrhn, infeliz mujer sujeta perenne-

�mente á su sillón por un reúma tenaz y enconado.
Deseoso de alejar aquella tristeza, Santiago
contó entonces á Brígida un encuentro que había tenido al ir al escritorio. Iba muy tranquilo 1
cuando de pronto se lopó en una esquina con
i\iliguel, con J\liguelillo Zárate, aquel Miguel que
de pequeño había corrido con ellos 1 por montes
y por valles, que después se fué á América, al
Perú, y que había vuelto para pasar una temporadila en la patria y marcharse luego otra vez.
Erigida le recordaba muy bien. Todas las remembranw.s de los novios eran comunes; se mezclaban desde la lejana niñez, creando en torno
de sus espíritus una red poderosa. Siempre habían vivido juntos. De chicos jugaban, de muchachos se quisieron y sus vidas no aparecían
aisladas en ningún instante, enlret~jiéndose
como los hilos de una trama. Erigida -se acordaba perfect_amenle d~ JVÜgllel. y su n?mbre la
hizo exhumar- mil memorias del_ tiemp~ pas_ado1
de los días felices y vacíos de_la, niñez.· Santiago
también tenía bllena memoria, 1Y · 10s _dos charlaron, rieron ~_nte aC1uellas fE:s.urrecciÜnes de· los
mios muertos, ·~hundidos entr.e ,la sombra de lo
que fué. Sus risas,sona}?an al.ta~, yig~rosas, rasgando alegr.e&amp; , el_ silencio de la expect~te noche, y sólo _de ,vez en ve~ µ.µ _s_ordo rumor llegaba de la mar, algo como tµia_ r~mota voz agorera que gruñía ¡3.llti, lejos·, _en. a_lgún lugar distante, donde J.I:).: tormenta ~cqrría veloz sobre el
mar, hendiendo .Jas _agllas. ~El vieP,to s_e hacia
más fuerte; ·no _:soplaba y8. Con intermi_tencias,
sino constante,. deci4ido. Los cabellos de Brígida
revolaban inqutetamente, las plantas del balcón
estremecían _SU$ hojas, y e_n_ la calle, Santiago
hubo de retener su •sombrero, qu~ el aire empujaba. Un soplo. más ;· enérgifO tr.ajo contra el
muelle el lomo ondulante y enhiesto. de la primera ola, y con ruido de cristal el _agua $e derrumbó junto á las piedras.
-Va. á haber _tempestad-dijo Brigida-. Y
señalando con _un dedo·•al horizonte donde, entre
lo negro, surgían las masas más obscura,s de
un nubarrón, afiadió: -Mira, por allá viene;
del mar adentro.
-Verdad-observó Santiago-; del mar adentro llega.
-Anda, vete; vete deprisa, antes de que llueva. Luego volverás y charlaremos más tranquilos en el comedor.
-BieQ, me marcho, ya que me echas-rió Santiago.
- ¡ Jesús! ¡Qué hombre más tonto!
-~I uchas gracias. ¡ Qué muchacha tan fina!
~l\Iira, lárgate. No vale la pena, de que una
se preocupe de tu salud para que luego te rías ...
-Si no me río, preciosa. Al contrario, si se
me cae la bab4- dijo el hombre, sin moverse
de bajo el balcón.
-i\IIJ,y amable, muy engañoso - repuso ella1
también sin ganas de suspender la plática.
-Bien sabes que jamás te engañaré-habló
Santiago, apasionadamente---; te quiero dema-

siudo para eso. Eres para mí lo único que hay
en el mundo. Ya lo sabes. ¿Y tú me quieres así?
-Tont.o, tontísiino-rió Brígida, inundada de
alegría-; yo te quiero más, mucho mas ... Santiago, Santiago-gritó de pronto, viendo que su
novio vacilaba, empujado por el embate tremendo de una bocanada de aire que venia del
mar ·con el ímpetu de un torrente. Al brutal empellón, las plantas de los tiestos se inclinaron
como si fueran á desgajarse ; el traje de Brigida
crujió, ferozmente sacudido, y la muchacha,
mienlras se agarraba el barandal para no caer,
cerró los ojos un instante, cegada por la ráfaga.
Cuando los abrió, Santiago gritaba, entre los
silbidos del huracán : HAdiós, adiós ; me voy ..
Hasta luego.. ¡ Maldita tempestad! u Y desapareció, mientras del mar llegaba con ruido terrible el clamor del ejército tumultuoso de las
ol~s, que mostraban entre la obscuridad la claridad lívida de sus altas cabezas, espumeantes
y _amenazadoras. Erigida estuvo un instante
má,s en el balcón viendo marchar á Santiago.
Después empe_zó á llover; el viento arremolinó
la lluvia, y la muchacha, cerrando el balcón,
entróse adentro.
Al cerrar la vidriera1 todo el tumulto exterior
se alejó; perdióse en un sordo ruido, que parecía
no poder ti:-Q.spasar la débil barrera del cristal.
La.. sala 1 donde el.1.tró Erigida, estaba en sombra;
sólQ. w1 escaso reflejo que venía del comedor por
la puerta entornada 1 esclarecía algo la estancia.
En lo ohscurp 1 la muchacha detuvo un momento
su marcha,_ junto á una consola de madera negra, que soportaba en su tablero de mármol un
reloj pélrado, dos jarrones de porcelana blanca,
Henos de flores artificiales, y tres caracolas del
,\lar de la India, que sonrosaban sus volutas,
entre cuyos repliegues el mar dejó dormido el
eco de sus furias pasadas.
Apoyando la diestra sobre uno de aquellos
mudos testigos de las tormentas de antaño, Brígida aguzó el oido para tratar de recoger Jos murmullos que venían del comedor, donde una voz
sonaba incansable, tan procelosa como la del
vienlo que silbaba en el muelle. La joven parecía
demorar su entrada en el comedor por uno de
esos sentimientos instintivos que nos delienen
antes de ejecutar un acto desagradable. Al fin
se resolvió; anduvo un poco~ abandonó los rosados caracoles, la calma tenebrosa de la salita,
donde tan bien se podía soñar 1 al compás de la
tormenla, y entró en el comedor.
Doña Concha monologueaba bajo la tranquila
luz que descendía de la lámpara. La inmovilidad
a que la obligaba el reúma, no había alcanzado
á su lengua, y cual si quisiese resarcirse de su
quietud forzada, la buena sefíora no paraba de
hablar, y sólo durante el sueño aquella incansable lengua reposaba algo, si bien no mucho,
pues á menudo la dama soñaba alto y la charla
incoherente de sus pesadillas movía ágil su lengua, ahuyentando el plácido silencio nocturno y
apurando á la infeliz Brígida, quien 1 por compartir con su madre la alcoba, se encontraba obli-

g'ada á escuchar los parlantes ensueños de ln reu mática. Y lo más triste, lo que apenaba indeciblemente á Brígida, era que esla interminable
cha rlatanería de su madre no era una conversación plácida, ni siquiera tenía las alternativas
de agrado y displicencia que se observan en la
generalidad de las pláticas. La charla de doña
Concha tampoco era insípida, ni menos maldi~ie?te, ni tampoco curiosa é invesligadora. Era
umcamenle gnu1ona, agria como el acíbar y
tan. desapa_cibJe, que sólo un santo de los ~ás
pacienzudos podría tolerarla arriba de un cuarto
de hora. Cual si el universo mundo y sus habit~ntes fuesen la causa de que el reúma considerase á doña Concha como á uno de sus domin ios preferidos, la pobre señora pasábase

el día exhalando iarnargas queja.s, encontrándolo todo mal y mezclando los ayes que el
dolor la arrancaba con perennes recriminaciones, gruñidos y otras encantadoras señales de
su pésimo humor. Lo único que podia. encontrarse tolerable en tan amenos discursos era la
entonac~ón, que no era iracunda 1 ni se subía de
t~no, sino que se recomendaba por su suave
di~pasón, gracias al cual el furor perpetuo ele
dona Concha fluía tranquilo, sereno, y tan dulce
ni oído como el rnurmuHo arrullador de una
plática de enamorados .
-_¡ _Tanto balcón, lanla charla, y una aquí,
rnuncnclose de dolor, tan so.la en este cuarto
como lo estaré en la sepultura á donde Dios
quiera. llevarme pronto!-gimió clofia Concha 1
al ver entrar á su hija y sin diricrirse á ella
.
Pues .1~s º'.ª~iones
de la reumática "presentaban'
la origmahdad de que no parecían dedicadas á

níngún ser vívíente, y cna1 fas de Snn J uan eñ
~l Desierto,. sólo tenían por auditores á obJetos
mcapaces de respuesta. A pesar de tan descon-

certt~rlora impersonalidad, Erigida tomó aquellas
palauras como dirigidas á ella, y respondió suavemente:

-Vamos, mamá; no digas esas cosas ni pienses así... ¿ Te duele más la rodilla? ~ Quieres
que te dé una friega?
S~ ª.cercó al sillón diciendo esto;· sus manos
c~ntattvas mostraron sus patmas 1 prontas á aliviar~ el U.°lor. Dofía Concha gritó, cual si su hija
h ublf'sc intentado asesinarla.
- ¡ ::--Jo, no; de ningún modo, de ninguna maner.a; no me toques! ... Tus friegas no me sirven
de nada, ni te pido que me las des .. . Además,

traerás lus manos como el hielo ... -~siguió, buscnndo ya el puente pura pasar de la negativa
absolut~ á la aceptación-y me pondrán peor ...
i Ay, D10s mío, \'irgen de la Espina! ¿ Qué hice
para pasar tanto? ¿ En qué os ofendí? No puedo
moverme, no puedo servirme ni de mis manos
1ü de mis pies.. Estoy muerta en vida, enterrada en este sillón; soy una cosa inútil, un
estorbo, . un mueble viejo ... No, si no te digo
nada. á l1. .. Anda y diviértete; diviértete mucho,
pásalo bien-siguió, mientras Brícrida
impávida
0
iba hacia un armarillo y sacaba un¡ botella d~
aceite alcanforado y un trozo de franela para
empezar las friegas . Después se arrodilló junto
á su madre y empezó á frotar suavemente la
pobre rodilla hinchada, en tanto que sobre su
cabeza el turbión de las amargas reconvenciones pasaba con furia igual é interminable.
- ¡Ay, ay, ay!-dijo doii.a Concha, cuando su

�mercaderes ricos de ;11a dn·d • dejando á las poí
bres gentes de la costa lo peor de cuanto Ira ~n
las lanchas. Antes, en los afíos de su ya re~o a
juventud, nunca vt. ó la cocinera nada
. par~c1do.
t d
·l ,
los lencruados las J11b111as, o os
La me1 uza,
"'
.'
1 ueblo
los peces exquisiloR, quedabansc en e p
. ,
.
e :1 ;1l•Hlrid fuesen unas cuantas
y grncms qu &lt; • '
,
e otro
ium1s de atún y de bacnlao, y alg~n qu
' ele sarclmas
.
barril
su1ne1as. E•i1':'erra. cm
. auguraba
ª.
randes catástrofes y creía prux1mo alºun_ te~rible suceso, tal vez el n~ del mundo, anunciado
ior a uel ictiológico apetito ele la corle.
. cr
l. l"n ~ ª" ! de &lt;lofia Concha, prolongado y lucubre co~~ una salmodia r,merana, ~ortó los pr_o·
p1eui'&gt;stieos ele Engrncia, la l11zo
ac l1vnr
• los•falda
... 1· ·os ele h cena aguijoneada por Bi º ' '
1&gt;&lt;uc1 t, ·
'
'
.
,. y porque verti(J rúpicla la sopa en la sope~a,
.
tenndo el pa nz11do re&lt;"eptáculo en
lró en el comedor, donde la reumáth:n, ya flespiertn, había reanudado
su gemir.
.
Doiía Concha acogió la com1_da
con protestas ele sn desgana ~ mapelencia. Ya no se le antoJnba
nndH, ningún plato del mundo podría aul'irle el apetito, pues en el
vastísimo dominio del arte cnlmnrio no existe manjar alguno que
haga hacer comer á un muerto.
Ella estaba semidifunta; así es que
súlo pasaría dos ó lres cucharadas
ele caldo, y eso, únicamente: por
no afligir á su hija, en gracrn de
quien se callaba la mayor ¡,ar~c
de sus penas, dejando sólo salir
al exterior aquellas que, de tener.
cruarcladas
la ahogarían antes de :iempo.
]
alcanfor, fugitivo, fresco, picante, llenaba el
asA opesar de tan
' lucluosos va t·icm1os,
· ·
dona Concuarto.
1
a
trasecró
á
su
estómago
loda
la
sopa
que la
La sensación de alivio procurada ror los fro~
;~sieron
~n
el
plato,
~
para
acompa~arla
e~
les hizo entornar algo los ojos á dona Concha,
aquel
viaje
la
envió
¡unta
con
medio
pan;
detuvo, por breve ralo, su fac_undia inlole~able.
·uo maslicado lenta y gemebunclamente. No
l\lienlras su madre dormía, nng1da fué pornendo
~~sl~nle
sus quejas, la re~.1mática conserv:!:
In mesa. 8igilosnmenle, sacó los platos_ del c~1un
apetito
muy regular, y siendo los de _l~ m
nel'O donde reposaban la vajilla y la cnstaleria,
urcle~adus en correcta formación, interr_ump1da los únicos goces que su salud la perml11a, trapor naranjas y membrillos, que amanllea~an taba de satisfacerlos, si bien sazona_dos con la
sobre fruteros de porcelana. Las manos _ágiles sal v el condimento ele su eterno plaii1r. Después
la sopa, la dama se tomó dos hu:vos, una
de la joven tendieron el mantel, lo estiraron
hasta dejarlo lerso, sin una arruga, ostentando chuleta un gran plato ele lechuga, bien ade_relos toscos n11nos que intentaban ª'.lamascar la zadita, 'y puso fin al banf1u~te con regular ración
urdimbre. Luego, andancio de punllllas, la mu- ele almendras y una naranJa.
l\Iientras su madre iba tragando tod~ esto,
chacha colocó los platos, las copas, la botella
Brígida
la contó cuanto refirió su novio : . la
del agua, uno ele los fruteros del aparado~, una
Jleaada
de
llliguel Zárale, su probable vemda
bundejilla con almendras y pasas, acerco_ un~
aq~ella
noche
á la tertulia casera del -~omedor:
. silla al sitio que había de ocupar, desp1:1-b1ló la
También
vendrían
doiia Teresa y su h1¡a Lu~e'
mecha del quinqué y, después de cerc10rars?,
así
es
que
doña
Concha
podría jugar su partida
con rápida mirada, que doña Concha dorm_ia
de
brisca.
El
amor
ú
los
naipes era un? ele lot
siempre se escurrió, ligera como un s1l_fo, hacia
azos
que
unían
con
el
mundo
al condolido_ esp l
la coci1i'a, donde la Engracía, única cnacl~ que
e •
• "d
ritu
ele
Ja
seiíora.
Oyendo
á
Rrig1
a, 1os .OJOS
. de
poseían las dos mujeres, se afanaba e~t1 e. pu0
doiía
Concha
se
animaron,
y
por
un
mov1~1ent
cheros y cawelas. Allí cuchichearon algun t ie11:1instintivo
la
reumática
agitó
sus
dedos,
mtenpo señorila y sirviente sobre la compra del d1a
próximo, sobre la carestía de todo, !~asta clel lando saber si aquellas falan_ges encorvadas y
nudosas podrían manejar fácilmente las cartas.
pescado, que se llevaban, á fuerza de dmero, los

&gt;n1pezó á frotarla-. Qué manos tan duras
t b t~
tienes, qué ásperas, qué. frias... l;las a, as ~
Déjame mujer, si Lu no sabes cuidar e1:
ni et~tiendes más que de estarte de palt1¡ue c:01~ el tontaina ele Santiago lns horas y l~s
.. . '"
1 crue no tendréis poca gana de que y o
l.,inª"···
,
•
t ·bo al
me muera, porque yo os esto1bo, yo es ot
mundo entero. i Oh! :\"o tengas cuiclaclo, ya me
it-é pronto; me iré, y tocios contentos ... i Ay, ay,
por Cristo cruc:ilicaclo ! ... no me frotes más, que
me anancas el pellejo ... ya, ya basta ... no más,
·av!-Y un último quejido salt0 de su pecho,
i'-r~P!anflo el monwnlúnro rrposo que la pro~·uraban las friegas. Brígida Yolvió ú entr_ap~Jar
In rodilla rntre las bayl'las flUe la cnvolnan, se
alzó di'! suelo y guardó la hotPlln. el trapo. Sus
manos brillaban uceitosns, )' un leve aroma de

i ...

Jllji1 t:

r:~~os

c1:

Después de hacer esto, levunló los ojos de sus
pobres manos enfermas, y viendo que Brígída
sonreía involuntariamente, volvió á gemir, extinguió la alegre luz momentánea ele sus ojos,
recriminando á su hija dos ó tres olvidos imaginarios.
i\Jienlras sonaban lo;; procelosos acentos ele
la cólera maternal, Brígida quitó la mesa, había
guardado vajilla y copas y recog.ido el mantel.
Luego que lodo estuvo en orden, cubrió el tablero con un tapete verde, donde la luz del qum&lt;rué se extendió dulcemente, y colocando en el
ce11tru 11110s naipes y una salvilla para las puestas, empezó muy lrunquila á hacer labor de gancho, mientras en el jardín, á donde daba el balcón, sobre las plantas, ya verdes, á las que el
p1·óximo sql prirnavernl llennrín. ele flores, oíase
,·aer la llnvia con un rnido constante y triste.

lI
Aquel ruido arrullador de la lluvia, lo 11abia
01do Brígida lanlas y tantas veces, que, al escucharlo una más, evocaba todos los recuerdos
tle su vida tranquila, igual y monótona. Cuando
se murió su padre, el buen don Francisco, llovía
á mares, con esa desesperante continuidad con
que cae el agua en los pueblos costel1os del Xorte
de Espaiia. Aquella lluvia inverniza, bajo la cual
se alejó el pobre muerto, entristeció los días, ya
lejanos, de la infancia. Bajo el perdurable chaparrón, B!igida se veía asistiendo á la escuela,
abrigada con una especie de hopalanda lanuda
que la cubría de arriba á abajo, y donde el agua
se cuajaba en golas, entre los largos pelos enmaraüados. De los canalones, ele los aleros, se
desprendían chorros transparentes que chascaban conlm las losas del empedrado, para correr
luego en regalos turbulentos y sucios. La silueta
de los montes vecinos se esfumaba al extremo
de las calles entre nieblas bajas, blanquísimas,
que corlaban el violeta de las sierras (;On iargas
bandas vaporosas. Y así, durante dias y días,
el agua bajaba incansable, acompafiaba la existencia de Brígicla, mezclándose con las palabras
amorosas de Santiago, con el perpetuo gruñir
de la reumática, prestando á lodos los actos de
la vida un aspecto gris, melancólico, que parecía
encalmar las pasiones, desleír igualmente en su
perpeluo caer la amargura de los sacrificios y
el dulce dejo del amor.
La serenidad triste de la vida en aquel pueblo tranquilo, hacía grata la existencia ele Brígida. Su alma reposada no aspiraba á más.
Estaba hecha al Lranquilo huir de los días que
se iban al pasado sin sucesos imprevistos, y así
no apreciaba, ni sospechaba siquiera, la perpetua caridad de sus actos, encaminados todos á
aliviar los males de clotia Concha. La absorción
de su vida por el perpetuo cuidado de la reumática, dejaba en segundo término las otras afeceiones ele su corazón, y sin imaginarlo, Brígicla
ponía antes que el afecto á sí misma, que el
amor á Santiago, la perenne abnegación inspi-

rada por dalia Concha, que sujetaba su alma,
buena y obediente, bajo el martillear_ constanle
del mal genio de la set1ora. Como casi lodos los
espíritus vcrduclerumenle altruistas, la joven
desconocía la grnnde:r.a de su conduela, la consideraba natural y justa, sin pensar por un momento que el egoísmo absorbente ele dor1a Concha pudiese la\ \'ez protlncir su tlesgi-acia, pues
la monotonía de su vidn, la repeticiqn de actos
idénticos los despojaba de significación, los hacía
tan sencillos y nnlurnles como esos moYimientos
rítmicos del cuervo, que sólrJ api•eciamos cuando
nos fallan. Pnl"a Brígida, sucrif1carse por clofü1
Concha, era como respirar. La mediocre hacienda que el clif11nto don Fmncisr:o heredó de sus
mayores y gumc\6 cuidadoso y legó á su gente,
~aslub[L para aseg1irn r los gastos modestos de
lus dos mujeres, lns daba la indepentlencio necesaria para no teuel' que ayudarse con su lrn;Jajo y poder ronlinuar la vida medio oeiosa, medio aclivn rle las semihidulgas de los pueblos.
:'\i dotia Concha ni Drígida necesitaban coser

para otras, ni asislir en las casas cuantl0, algún
suceso, monjío, boda, nacimiento, solicitaba el
auxilio ele manos mercenarias. Brígida se hacía
ella misma sus vestidos, repasaba la rop9. de la
casa. Algunas marianas, muy puesta de delanlal, limpiaba los muebles de la salita, los chirimbolos de la consola, y tlurnnte el día iba un
par de veces por la cocina para enterarse de la
marcha ele los guisos y de los 1Jrecios de las
vituallas. Pero el resto de las horas pasábalo
en el comedor, junto á su madre, cosiendo muy
tranquila, salvo aquel rato, siempre bre,·e, en
que al anochecer se ponía al balcón para charlar con Santiago. Salía muy poco. A misa, alguna vez á casa de su amiga LuJle, y durante
el Yerano, en vez de charlar desde el balcón
con su novio, hablaba con él, sentados los
dos, en el parapeto del muelle, bajo la vigilante miraJa de doiia Concha, quien desde su
butaca, instalada en el balcón, saboreaba la placidez del crepúsculo y grm1ía algo menos, alidados sns dolores por la tibieza del ambiente
eslirnl. Una vez al afio, el día de la Virgen de
Gnaclalupe, iba Brígida de jira con su amiga y
algunas otras muchachas á un huerto que la
mamá ele Lnpe poseía allá, en lo alto de la montaña. En tal fecha, se divertían mucho las chicas, jugaban como locas, brincnban vor los pe-

�Ílascales y lraínn á sus casas inocentes recuer- mucho tiempo 1 sin mnrearse, 1n. inexdnguib1e
dos con que reir Unrnnle tres meses. Esta vida charla de su amiga¡ pero esto no era verdad,
sin lances era la de Lotlas las muchaclw.s del sino que, al conlrario, la reumática gozaba
oyendo nquel hoblar si.n freno, y su perpetua
pueblo. Brígida no ansiaba olra1 y aun se creta
acritud perdía fuerza, se dulcificaba al conlaclo
muy feliz 1 pues tenía un novio bueno, gunpo y
trabajador; fénix por el que muchas de sus co- de la oratoria amable, fútil y entretenida de
doña Teresa.
nocidas suspiraban inútilmente.
La gorda la emprendió desde su entrada con
Anunciado por un fogoso repiqueteo de la campanillo, el fénix llegó aquella noche antes que los el tiempo, con la lluvia y con el próximo verano,
que traería á la ciudad su habitual contingente
otros tertulianos. \'enia chorreando ngua, pues
de baf'¡jslas y viajeros. Esla cuesti.ón del veraneo
la LormentJ, después de haber rugido un poco,
conlentóse con verter sobre la villa todas las ca- constiluía la piedrá angular de las plálicas de
ambas amigas. Doüa Concha, confmacla en su
taratas del delo, y dichosamente se guardó para
casa, no comprendía cómo las gentes se iban
otra ocasión los estragos del huracán y de la
centella. Así es. que no había. suceso alguno que de Ceca en i\Ieca por esos mundos de Dios, y
lamentar; las harcas entraron sin tropiezo, y á d011a. Teresa, que no paraba en todo el santo día,
veía en los viajes el sumo placer. de la vida,
lo. mañana siguiente el mar estaría tranquilo.
· Todas estas interesantes noticias las comunicó y. como su escasa .fortuna la impedía andar
Santiago á dofia Conchn, quien le interrogaba &lt;leambulnnclo por la tierra, se resarcía de esta
con seyer•o acento. La reumática parecía en tafos privaciú11¡ alabando extremadamente á cuantos
inslanles personificar el prototipo de la súegra., viajalmn y juran&lt;lo que ella, á la primera ocatal y como la. pinta la musa festiva, y Santiago sión, lurguríase del pueblo y rompería á andar
se atortolaba por completo anle ella, sin poder con el empuje irresistible de un nuevo judio
·
recobrar su presencia de espírilu. Dichosamente, eLTillllC, parJnnc·hín y obeso.
,\sí se Jo_ Ll.ijo &lt;H1uella noche á la re_umática,
&lt;lofin Teresa y LUpe entraron á pot:o. Doi1a
Teresa era unH seii.ora muy campedrnna, muy y sus pulabras tuvieron nún más rnlor que o\ras
gorda; muy rozagante y fresca. Eslos super- yeces, por11ue. Um'i.u Teresa Gslaba encnlnbrintula
lativos .· la hncían extrernadarnente simpática, con el regl'eso de i\liguel Zúnüe, quien, según
la hubít1 dicho doi'ia ~lareelina 1 la confllera 1 traia
pues nadie, á -no esl11r del todo ogriudo, podía Contemplar~ ~in regocijo el ¡¡ncho rostro, grandes recuerdos d~ sus viajes por América y
Europa y_ c~ntnba_ ponne~1ores inauditos y curiosonrosado y 11eno de do!1a Teresa, ni oir con
.sísirno.s
de 1a vill&lt;-\ transallántica.
disgusto su c·harl-a amenísirna, alegre, llena de
-Dire ~lnrcelinn-habló dofía Teresa con fluivida y de c:hiSt~sos- disparalones, hijos 1egíli;de;i: ciceruninna-(!lle i\liguelito empieza y no
m-o-s de su ignorancia y de su 1ocua.ddad. -Lune
•concluye.
lla visto sin fi~1 de pueblos, de gentes
habia heredcÚlo algurn1~ tle estas cualidades tle
raros, husta indi~s con plumos y taparrabos.
su 1m1u1á, y también era muy c1nimada 1 muy
-En unu villa C!ue llaman la :-./ueva York subió
ílecidifüt )· muy lozana, si bien nO hnlJln.ba tan
sin ti-no, -y ht ,juventud limilaba en .eJla la exube- ú un tren que .;in.da 1)or los. lejudos y vi~ _casas
.que se mueven de un lado a olro 1 montadas en
1-ancia algo excesinl notada eu su sefiori1...maruedas, Qomo si fuer-an coches. Luego en París,
dre1 · quiell, pura no nienlir, esluba un .poco más
obesa de lo que ordenan los cúnones e_slé~icos. ¿,snbe .. ust_ed?,. en Francia, pues allí se encaraPero: á pesar de esto, dolla Teresa, aun "c.on grq.- mó. en esa torre tan altísima que 1\aman no sé
cóm.o, y desde mT·iba dice q_uc no :5e distingue á
sas y todo, resultaba muy agradable de ver y
la genle .de á pie. ¿Qué le parece? ¡Cuánta cumás aún. de oir.
,riosidatl
y .cosa buena ha visto ese muchacho!
Besuqueó la gorda estruendosamente á. Brigicln
Y una 3:quí ra1)iando de mirar siempre lo misy á clofia Concha. Lupe también se entregó a
ruidosos transportes de cai-i1'i.o, y durante unos mo : el tejado do enfrente, la casa de enfrente,
minutos clrnscaron en el comedor sonoros óscu- la tienda cie enfrente. ¡ Ay, Dios de mi alma!
Eso es porque nací mujer ... Si nazco hombre,
los. Después, dalla Teresa se sentó, respit'ó con
me hago ma.J'inero y me voy mar adelante, como
estrépilo y empezó ú hablar ..
Oirla hablai\ dc1ba en seguida idea de lo que Colón cuando 11uso el huevo de punta.
Doña Concha se horrorizó grandemente oyenes el tumulto de un torrente alpino, la agitado
tales palabras. La otra señora defendió su
ción infmila de las aguas del n1ar, la fuerza
idea y la exlremó con grandes aspavientos,
eruptiva de un vÜlcán, todas las manifestamientras las dos muchachas y Sanliago reían,
ciones tumultuosas de las fuerzas naturales,
oyenQo la discusión. La llegada de i\liguel Zárate
pues la facundia de la gruesa seüora se ::;alía
de los estrechos lí1nites humanos y entraba en puso fln á aquel incidente.
Hada seis afios que ~Iiguel dejó el pueblo. Bríel dominio de los pocleres físicos 6 geológicos
gida y su madre le encontraron muy cambiado,
que ignoran toda traba. Dofi.a Teresa hablaba
dislinlo casi en absoluto de lo que era cuando
con el mismo ímpetu con que caen las cataratas
del Kiágara. Resistirá su empuje era tmposible; se fué.
Doüa Concha y su hija lo saludaron con granel atrevido que lo intentase, se vería derrotado
des extremos. Pasada la primera efusión, la teren absoluto.
Dalla Conclrn asegurubn que no podía. resistir tulia divicliúse en dos porciones. A un lado, algo

dislonles de la luz , San!iaao
y 8 r1g1
. •a a pegaron
l·
o

hobrn. La_s dos viejas, Lupe y i\figuel, junto
a la m~sa, JUgnron á las curtas, entreverando
la.':i partidas con fútiles charlas, en las que ¡Herrnt~an los preguntas de i\liguel con las de las
m~1Jeres. Las risas, las exclamaciones los tér
mmos del juego sonaban en la calma d~l cuarto-1
sobre ~l sqsurro continuo de los novios y fuer
cu_al s1 acompasa~e con su caer monól~no y rí~~
nuco aquellas ex1stencias tranquilas, la. lluvia
sonaiJa pcrpetuam~nle, igual, serena, ahogando
c~n _su menudo rmdo la queja del mar, de las
h1n·1cnlcs olas que venían desde una lejanía
d

,~isteriosa. para llevarse mar adentro cuanto pucliernn nrrancor de ln costu.
~o_mo comenln.rio práctico, Sanlifigo refería ú
Il1·1g1cla algunas ele las cosas que le contó 1,1iauel.
!a h_nblaba de los negocios gigantescos de :11ra~
ma_1, de ~as empresns que más allá del agua espe.1aban d l?s hornb1·es de empuje Y de corazón.
:~\guel hab,a referido ú Santiago y á su padre
1 Ramón tnles cosHs, que parecürn fábula y
n?
ern.1~, pues de aquellos enl'iquecirnien\os
subitos1 1\lwuel
o
110c.Ji·c1 d ar, fe y aun presentarse
c~m~ un ejemplo de ellos, ya que en .los seis
anos _de su permanencia en el Perú se había
~~~'.1ciaclo un _capital muy redondito. Con él volt. ta en otono otra vez á aquellas próvidas
;e:r~s remotas, Y Dlos sabe hasta dónde podría
1~bm ._ Don Ramón estaba entusiasmado.
-}.11 padre-decía Santiago á su novia- lóco

!º

'

'

chica, loco de veras. Dice que si él fuese joven
cruzaba el charro y se iba. Ya ves; cuenta. :,.,¡¡_
guel que, .sólo con el rnníz, se hacen allá fortu1~a_s m.agn1flcas, Y lo mismo con el ganado, con
lc1s fmmas,
con los Barcos ' con todo ... Cuano
d
·'
me u1 de casa, dejé al pad1·e dando paseos por
l~t. galería y co~iéndose un cigarro apagado.
Estaba como quien tiene cnlenLura. Ya sabes
1_0 que él se en.tusiasma con cualquier cosa ...
"Te_ acuerdas como se puso ·cuando' lo de los
molinos elóctricos?
~rígida asin~i? con frases vagas, síntiendo nace, en su esp1r1tu el indeciso temor que surgía

siempre al evocar Sanli~go la imagen de cion
Ra1:1ón, eterno sorlaclor unpeni!ente

cuyos

~oc10s ,d:scabe!lados llev{u·onse de c'ulle los 11~:
~~~o~~u:1~o~is ~:el tto~)ista y _de su mujer, inf:iiz
, ,
ei ª_ lfü'Ja ya tiempo. Santiago he1 edo de su madre la clocihdacl respetuos
que ar11tclla mnier se vió a1-i-uinm· .· 1 ~ con
labra y , - · .
, sin e ecn- pa' ~ ern mu1puz de oponerse á una orden
de don Hamón
e
·
·b
.
.
. ' 1u1cn I a viviendo merced al
sucldo1 no muy crecido de S t'
soslén de l
..
•
an mgo, que era. el
u ca::ia . ,\mbos !adores la
1
caso. l' los 1 b
,
ren n es. , .._.
. e e eres f1liales tenían la cul a de
1Jng1cla y Snntiílgo no se h u b"iesen casado
pe
que
a.ún
esperand~ ~acientes un aumento de sueldo, a]g~
que les ~1~cic~e posible lc.1. vida matrimonial.
~e~¡)Ucs de recordar el asunto de los molinos
d~sd1eh_ada especulación en que el arbitrista per~
d1ó el importe de tres prados y de un caser10,
.

�chicos, no os arrulléis tanto; venid aquí un poco
últimos restos del haber conyugal, Brígida preá charlar con nosotros, á darme la bienvenida.
g,ml6 á su novio :
-¿ Te ha hablado don ::--:il'.asio del aumento de Ya aprovecharéis otro día el tiempo.
Los novios abandonaron su rincón, fueron hasuelclo?-Don Xicasio eru el jefe ele la casa ele
cia la mesa. La cirnrla. se hizo entonces más anicomercio donde Santiago trabajaba, y Jos dos
mada v los naines oueclaron sobre el lapele, sin
jóvenes lo considerab::in como una especie ele
lfue n;clie Yolvi-era ~ ocuparse de ellos, seducida
ser todopoderoso, en cuyas manos yacía su porla rtención por la facw1dia ele Zúrate, que, hosvenir.
tigado por doña Teresa, no concluía ele narrar
-Le hablé hoy otra vez-explicó Santiago, memara villas, sucesos extraordinarios, historias
lancólicamente-y· me dijo que, por ahora, no
cu.·iosas y estrafalarias.
podía tratarse de eso, que ha habido muchos
Oyéndole, doña Teresa sentía calentura, y todo
gastos extraordinarios últimamente, que lo ;;ensu figurón, macizo y colosal, temblaba de entutía ... en fin, que no-. Calló un momento y dessiasmo; parecía querer huir ele aquel cuarto y
pués expresóse con más viveza.
volar
por la tiefra, sobre los mares iracundos
2Es terrible, "tenil,le ele verás; esta e.e no
poder salir adelante. Te aseguro que á veces me y los ardientes desiertos. Doña Concha gozaba
enti·an ganas ele echarlo todo á rodar y casurno_s ti~ un momento ele respiro en sus dolores y podí..L
en seg,üda ... Pero después, pienso en el poco cll- interesarse con tales relatos, y Lupe, absorta,
nerp y me asusto de la pobreza, no por mí, ~ino había fijado sus ojos en el rostro varonil y repo( ti, por ti, á quien quiero más que á nadie- suello ele i\Iiguel, y allí los detenía, cual si las
palabras del mu chacho adquiriesen más valor
Y cbncluyó á media voz-y por lo que pudiese
si se las ve!.1 0rotar de los frescos labios carven-ir.
n ·i sos del narruclor, que tmnllién la miraba de
J.3)-ígitla rió dulcemente oyendo á su novio.
continuo.
Luego, con el tono sencillo de quien trata nn
Apenas se sentaron los novios, cliéronse cuenta
a:-unlo ya concertado, elijo: -- ¡Tonto! Preocui;arse por lo que ha ele venir, cnanclo ah[ te- ele annellas ojeadas, y después de sonreír ante
nemos ya nuestra preocupación-y su índice se- e I descubrimiento, trata rnn -de ubsorlJer la atención de las mamás, pura que su vigilancia no
Iiuló cli~creto la mesa donde doíia Concha apoestol'll_:1 rn la ocular correspondencia de los otros.
, abJ sus entrapajadas manos y luego al muro,
i1-;1s el ,ual, en un paraje impreciso, vagaba don De ello se aprovecharon i\liguel y Lupe pum
Hnibún, runtiundo las nolieias 11orlentosas c:ue mimrse cunnlo quisieron, y sólo la campana del
Ja!'go reloj ele caja, que se clisimulalla rígido en
trnjeru :-.1ig11el.
un rincón, logró corlar la plá1ica, sonando las
Hemos tle lPner connanzu en nosotros, Sandiez,
hora consagntcla por la costumbre rara
lingo sig11iú la muchacha- ; no nos hemo_s de
terminar aquellas reuniones ..\1 oir el cunlo del
apti rn r. Ya yes; ¿ de qllé nos iba á servu· el
impncienlnmos·? Lu felicidad la tenemos. con reloj, doña Teresa vegó nn respingo. Sus nervios, soliviantados con el palique, lograron el
nosotros; está ahora sentada en estas dos sillas,
milagro de levantar la mole del cuerpo con ligeesperúmlonos mañana á Ju tarde, en el balcón,
reza inverosímil, y la seüoru se alzó, tambapurn yolver otra vez por la noche aquí, á este
leándose algo: -¡Jesús, parece que estoy corno
rinconcito.
-Eres mús IJuena, mús lJucna -dijo Santiago bonacha !-exclamó-. Las cosas que dice este
demonio &lt;le chico se la suben á Lma á la cabeza.
quedamente.
Se ha Jlasado la noche en 1111 ubl'ir y cerrar ele
El puelllo todo lo !te llenaclu de recuerdos
de este cariiio tan grande que le tengo. .1\o hay ojos. ¡, \'erclad, cluña Concha? ¿\'erclad, Lupe?
-\'enln.cl-af1rmó lu muchacbu, mientras sus
calle ni casa que yo no mire con agrado, porque
ojos
se posaban otra vez en los ele l\1ignel, Y enpieiíso que en todas las piedras, hasta en las
mús chicas y ocultas, se han fijado tus ojos como contrándolos 11jos en ella, turbábanse, se corrían
se hnn Hjado los míos ... Ya ves; viviendo siem- á sus manos, á la pañoleta que se cruzaba blanch
sobre su pecho, evitando la mirada del joven.
pre aquí, no hay nada que no conozcamos. ¡Oh!
-siguió Brígidu como ensimismada- , me _en- Luego, de pronto, umbos vol\"ieron á encararse
{rislcc-e pensar en a11scncias ele nquí, en camb10s. ~- enrojc&lt;.:icron ú la vez, oyendo una tosecilla ele
:\ecesilo ele lodo esto, pueblo, mur, muelle, mon- Santiago que los contemplaba sonriente.
Tornaron .:1. sonar los besos estrepitosos. Doña
tniius, flores del lJakón, pnru l!lle mi c:nrilio hacia
Teresa
puso en marcha la voluminosa máquina
1i sea como C!';, tan hondo y tan fuel"le ... A&lt;1uí es
de
su
cuerpo.
Lupe quedó citada. con Brígida
lloncle he subido que eres bueno, qne ·eres mío,
para
la
tarde
siguiente,
en la que su amiga iría
&lt;l ,1e nte quieres con toda tu alma ... Y por eso á
!ns piedras y á las plantas qne te ven pasar lo- á enscíiarla un complicado punto de encaje; se
dos los días las adoro... Sí, sei\or, las adoro, despidió :\Jiguel, dijo adiós Santiago, se fueron
aunque te rías-concluyó, sonriendo á la risa todos, haciendo sonar en el silencio ele la noche
feliz ele Santiago, que escuchaba á su novia sus- los ecos sonoros de la escalera, donde se alrne'penso. Cuando calló Brígida, los dos jóvenes se caba el sordo mielo de los pasos. Por un instante se les oyó andar en la calle ; luego el ruido
miraron profunda, intensamente.
De aquel éxtasis los sacó la voz de Miguel, del agua, que caía siempre, volvió á cantar sólo
~ue desde ~a mesa los in~errogaba riendo : -Pero su melancólica suspirona serenata.

ílajo 81 clólor &lt;1ue volvín, dolía Concha suspi l'ó hondamente. Tras el suspiro, llegaron las
quejas. Ya no podía aguantar más, no; no
podía sufrir en silencio ... Sólo por consideración ú los lerlulianles no gritó su sufrimiento
t:nando estaban allí, para que su hija no dijera
lu privaba de una distracción. Brígida, que otras
veces la oía sin chistar, aquella noche tuvo la
imprudencia de decir: -Pues creí que habías
estado bien. Como te vi tan animada.
¡ Tan anim¡¡da' ¡ Santo Dios, Santo Fuerte,
Sunlo Inmortal, \'irgen ele la Espina, Potencias
todas del cielo que tal injusticia oísteis!
D011a Concha las tomó por tesligo ele tan grande insullo hecho ú su paciencia.
-:-.Ji por un momento, ¿lo oyes?-clijo con
, acritud suma-, he dejado de rabiar con la punzada ele la rodilla y con otra nueva que se me
ha fijado en este hombro. Estoy como si me
mordiesen perros, como debió estar el bienaventurado San Bartolomé cuando le iban arrancando el pellejo á liras. Pero, claro: eslo no lo voy
á gritar por los tejados, ni ''ºY á echar un pregón para que la gen le me compadezca. ¡Oh!
Xo, no; nada de lástimas. Yo me guardaré solita
mis dolores, me los pasaré sin contárselos á
nadie ... ¿Para qué'? Cada uno tiene sus cosas,
• sus entretenimientos, sus ocupaciones ... ~n nn,
gracias á que me moriré Jlronto; entonces descnnsal'é-. Y cubriéndose con una mano los ojos,
pareció como que lloraba.
O rígida hubo ele clesagra \'iai·In ; la acostó, la
abrigó bien, y luego la clió ft-iegas largo rato.
La alcoba de la reumálirn estaba á media luz.
Del cuarto próximo venía, al través ele unos
cristales, la pálida claridad temblorosa ele una
lampal'illa. En el silenc-io, sólo sonaban los leves
SUSJ)il'OS de doJia Concha, el roce casi impercepl1ble ele las manos ele Brigitla que se movían incansables, y ú lo lejos, un reloj desgranaba ele
wz en ycz el collar de las lentas horas, que iban
pasundo purn Brígicla monótonas, iguales, llenas
, tle un rngo temor, ele una angustia imprecisa,
' mudo hernldo Lle nlgún mal tal vez vecino, y
tan rn11eclre11lmlo1· y sinicslrn cumo Ull fantasma
nocturno.

III
Du1iu Teresa ¡,useía en :;u n1sa un at'leíuclo
&lt;¡ttc ent nsumbro del pueblo y vuniducl de su
feliz propietaria. ,\un&lt;¡uc el tul mueble re::;ult111Ja a11lic11aclo y fuera de moda v ú pesar de
(file inventos recientes lo relegaban al olvido
de desvanes y buhardillas, todos los puisanos
de dotia Teresa. lo consideraban como un porlento ele Ju más refinada civilización, seguían
pasmándose ante él y creyendo que jamás, ni
en los palacios del César, ni en parle alguna,
,llbergóse prodigio tomo aquél, muestra tan cab:tl del humano ingenio. De vez en Yez, en fechas
:-,:mudas,
. cuando era preciso deslumbrará alaún
o
ex lnm¡ero ó solemnizar ele modo extraordinario
cualquier gran feslela, una comisión ele vecinos
iba ú casa ele la gol'cla para alcanzar ele su mu-

niílce-nda, .v como inefable favor, que prestase
por algún tiempo el maravilloso al"lilugio. La
senara, halagada. por esta demanda, accedía á
l,t súplica, si bien encareciendo mucho la merced que hacía y rodeando de mil precauciones,
cuidados y ceremonias la traslación del aparato
aquel, delicadísimo fruto del arle. Los comisionados, henchidos ele 1111 profundo gozo y rebosando respelo hacia la magna obra maestra,
cai·gaban con ella casi lan clevotamerrle como los
israelitas poi-tearon el An:a ele la .\lianza, y si
bien ante esle cortejo no DgurÜba ningún rey pul-1
snndo el arria al co111!1ás ele 1m litúrgico bnile,
no fultaba algún Yecino que, ejerciendo ele maes•
1ro de ccr~monins ó de heraldo proclammlor,
fuese á la cabeza ele la comitiva annnciundo ú
lodos los lranseunles que, ror tal ó cual solemne
motivo, clolia Teresa había prestado su famosa,
extraordinaria y jamás bien alabada caja ele
música.
Esta cnja ele músit:n la aclquil"ió en Francia
un abuelo de la se,iora, allá por el mio 1830. Finas maderas la revestían ron talJleros bl'illnntes,
don.de embutidas en arabescas labores fulgían
hebrns de cobre, mientras sobre la tapa, un cuadrúngulo de mela!, rezaba el nombre del fabl"icunte y !ns eorles á quienes surtía de cnjas como
1H111í•lla. Dentro ... ¡oh!, dentro se encerraban maraYillosos cantos, sublimes trinos, y al impulso
de un resorte, unos rollos, tan erizados de púas
cuma nn puerco espín. rodaban lentanienle, encomenclanclo ú una especie ele veine metúlirn la
lnrea de herir sus pinchitos cortos v desiguales, que hacían sonar angélicame;te las
púas t!el peine. Y entonces, con una lentitud majes[ uosu, casi melnncólica, la caja ele música
clesgranabn los u ires anticuados, las ronHmznic;
ele Semíramis, del ).latrimonio secreto, de la
llul innn en .\rgel, algún vals dulce y machacón,
dos J)okas sallarinaR, que parecían sonar inf'until111enle, semejanles á una múf\iea compuesta
para r¡ue la bailasen muCTecos.
~las aquellas eantilenas se les antojaban á sus
auditores las.mejores del mundo, y nadie pensaba al oírlas en lodo cuanto signincabtm, en la
tristeza ton que la vieja caja ele música Jus iba
dejando escaJ)ar, sin esperanza ele que sus sones
hiriesen alegremente ya los oídos de los bailarines de anlafio. Apal'te ele prestarla ú sus amigos, doüa Teresa también disfrutaba de su caja
Y la hada sonar en los días que estaba gozosa,
Y así, desde el descansillo de la esutlera, sabía
el visitante si la seüorn se ltallnlJa de buen humor ó no.
Cuunclo aquella tarde llegó Brígida ú. casa 1le
Lupe, y oyó el cánliL·o ele la cajn, pensó : -Hoy
está la pajarera abiel"la. J\lús vale así. Se le aiegm á una el alma.
i\ada rnús regocijador que la 1no1·ada de duna
Teresa en aquel día. La seiíora abrió en tal fecha_· todos los balcones para permitir que el sol,
rad!ante en el ciclo la vado por la tormenta de la
víspera, se colase alegremente dentro de la casa
Y saltara ele mueble en mueble, apoyando sus

�dedos de luz en las superficies pulida~ de las
1nadel'as , de las camas de broncó, ¡lucientes· sY
.
aman·11as , en las láminas tersas de os espeJo
d b n
Varios tiestos de plantas fr?ndosas ver ea a .
Sobre las cómodas, en las rinconeras, en unos
· b,ie, y eran
sustentáculos muy cucos de m1m
. cual
heraldos del verdor perenne que adornaba l~s
balcones de dofta Teresa, donde, como en bob1lónico pensil, se mostraban las mas variadas es-

traba en el cuarto, como se largaba de nuevo,
alejada de allí por su humor vagabundo.
La labor aquella era una de esas obras _complicadas inútiles y puerjles, que entretienen
los larg~s ocios de las muchachas. A fuerza de
pasar y repasar hilos, habían de formarse con
eJlos unas flores, semejantes, por lo aplastadas,
ú unos huevos fritos, y en las que sólo una
lcntul'lcnto. imaginación podía ver algo parec1co

. de aue se ufana la botánica casera. A1U
pec1es
•
n ·s infini
1 .ª I .,
había ruda, romero, salvia, mena,
tos hierbajos de uso medicinal ó culinario y, e~
medio de tan útiles plantas, que son algo a~1
como servidores vegetales, lucía..¡~ pom~a _d.ele1table de las flores tempranas: linos pu1 p~eos1
pensamientos, alelíes multicolores y, semeJante
á una reina destronada, en lo más alto de OTI
tallo se erguia una rosa blanca _Y fraga?~e.
Lupe, tarareando, salió á,. abrir á Br1gida. La
pajal'era estaba en día glorioso.
.
Las dos amigas fueron juntas á la estancia
donde dofía Teresa y Lupe estaban sie~pre. ~n
el cuarto de junto, por la puerta á med10 abrir,
se oía á la caja seguir cantando una ende_cha
apasionada, que la gracilidad de los sonidos
transformaba en chin-chín insulso. Las much_achas se pusieron á trabajar en tanto que dona
Teresa iba y venía por la coso., y tan pronto en·

~r

á. una rosa1 nornbre con que la inventora de

labor bautizó su creación.
Lnpe era bastante torpe. Sus dedos .se e.ngarabitaban. Brigida, con incansable paciencia, hab' de ir desenredando Jos terribles barullos que
laia inexperta joven armaba ca d a do s por tres ·
Estas interrupciones dejaban libres las _1enguas1
Y poco á poco, de la lnbor de gancho, i~a escu;
rriéndose la conversación á otros tópicos ta
vez más interesantes y candentes.
-Mira, ¿ves ?--dijo Brígida-,. ahora pasas f' 1
hilo por acá haces un nudo, estiras la hebra un
poco la:-vu~lves á anudar, retuerces cuatro veces ~mno si hicieras cordón y asi concluyes la
vuelta 1has comprendido?
-Si:___;cplicaba la· otra, tal vez imprudente·
mente-. Recojo el hilo, lo trenzo, lo anudo ...
·A ffos!
·Qué fastidio! No puedo entender este
1
1 Y,
• i
r wne otra
diantre de cosu ... Jesús .. , A ver, exp ,e

1

vez ... Ya me dijo Miguel anoche que yo no servía para labores de gancho ... De modo que cojo
la hebra ... -y alargaba hacia Brígida s_us manos ignorantes y torpes de donde pendían los
hilos del encaje;
-Así, así-dijo Brígida moviendo los dedos-,
¿te enteras? ... De modo que Miguel te decía anoche... ¡ Qué gracioso! ¿ Qué sabe él lo que tú
puedes hacer?
-Ya ves-rió Lupe algo Iorzadamente- ; los
hombres son ... Dueno, ahora paso el hilo y ..
Está guapo, ¿ verdad?
-¿Quién, criatura?
-Miguel... ¿quién quieres que. sea? Adiós, ya
me equivoqué otra vez.
-Y ciento, porque hablando de Miguel pie_r.
des el tino.
-Yo ... ¡Ave I\'laria: qué dis1rnrale!-proles_tú
la torpe encajera, enmarañando en su turbación
los hilos de manera terrible-; ¿cómo puedi:;s
creer?.. ¡Vamos!
-Pero, hija - repuso Erigida con calma.- 1
¿crees que soy tonta, que no vi anoclie las miradilas? De fijo que -cuando volvisteis á tu casa
ibas tú delante con i\Jigu.el, y detrás Sanliago
con tu madre. ¿ Es ó no verdad?
Lupe .se arreboló intensamente. Sus mapas
abandonaron definitivamente la lnbór y la dejaron caer sobre las rodillas, mienlras la lurbada
doncella miraba con susto ú una pnrl_e'y á otra
cual si temiese lu llegada ele un importuno.
Tranquilizóse al ver que por ningún lado surgía persona viviente, y entonces, Ucerc:únclose ú
su amiga, la confló á media voz un tremendo
arcano.
-.Como no se lo dirás á nadie, le lo voy ú
contar todo.
-¿Pero, mujer, ya 11i.ly lodo?-exdmnó 1Tn1y
o.sombrada Brígida.
-Sí, todo. Anoche se me declaró :\-ligue!, me
dijo que me quería mnl.:ho, que se iba á casar
conmjgo en cuanto yo le dijese que sL
-¡Qué atrocidad! ¡Qué entusiasmo! Y de ese
modo1 á las veinticuatro horas de haber vuelto
á Espafia.
-Dice que se fué enamorado de mi, que todo
el tiempo pensaba en rrú, que no ha visto mujer
como yo-concluyó Lupe, tratando de enrojecer
modestamente y no consiguiéndolo.
-Se fué enamorado de ti...-repitió Brígida,
sin volver de su asombro ante aquel amor.
-Ya ves ... Y Yo sin sospechar nada1 sin pensar que aquel chiquillo pudiese querer á nadie ...
¿ Te acuerclas de l\Hguel cuando se fué? Siempre
con los calzones rotos, lleno de araflazos, laván•
&lt;lose poco-porque se lavaba poco, eso no se puede negar-1 rill.endo con los otros pillos de la playa.,. ¿Quién se iba á fijar en él? A mt lo digo
por primera vez de mi vida, me resultab~ siempre simpático; estas cosas son mutuas. Cuando
á una la quieren, una se apercibe, y ... Doña Teresa entró de pronto. Lupe suspendió la máxi_ma filosófica que improvisabn, y a!anóse sobre
!a infeliz labor de gancho, donde los hilos se en,

redaban cual la inextricable vegetación de una
selva tropical.
-No he podido dormir, chica-clamó la gorda
dama, deteniéndose en medio de la estancia y
agitando como una bandera el trapo que tenía
en la. mano-, con todas las historias de Miguel.
Oyendo esas cosas se la ensancha á una el cora.
zón, parece que los pies tienen alas, y que con
un poco de arranque se va á andar el mundo entero en dos brincos. Aún me dura lá alegría, ya
lo ves-y su mano agitó el trapo hacía donde
llegaban las armonias de la caja. Después de
aquella declaración, la sei1oru sacudió el ·pol\·o ú dos ó tres muebles, y salió olra vez del
cuarlo con el andar resuelto ele un Hernán
Col'tés.
Las mu chachas In vieron p:.1rlir risneflas. Luego que el rumor de sus pasos se alejó por
19s retnolos pasillos, L11pe reanudó sus c:onfidencias.
Pues sí, J\Iiguel Se la habin declarado; la habiu
dicho tales. cOsas de amor, que tampoco la ·c"i-1irn
pudo pegur los ojos _en lada la Sfmla noche.
Y Como Con e1 ·amor llega ·casi siempre el miedo
de pCI'dcI"lo, Lup~· andaha .muy E1purncla pen-s·ando que tal
dofm ,Terc_$a. se o.nusiese ó.- ·aquc~
l!as .reJucione"s, _ó que. !\ligue! sólb la galanteara
por entretenerse, por . pasnr más. distraído la
terfl.1l□ rada que iba á permanecer en el pueblo'.
¿Qué pensaba Rrig{da ele est~s CO$U.s? ¿,Com~
pal"tia los temores de. Lupe, los creía con fu'.t}cla•
mento?
'",.,...
Brígida. hizo un ademán de duda. Ella no:subia ciertmnenle si :.\ligue] pensaba en Se)"'.io• c~nnlo ~lijo á Lu1rn.
·
·
- Ya ves, eso es Lan dificil, hay tanto de·.. casualiúad en todas ·esas · cOsns ·del. c.:1riñn, q'ue:no
se puede decir. llada.. ¿ Q-u_i{'n 10· sctb.e? :'.\l"i''tú 1nis•
ma... ¿Le has dicho que sí'?
NO. Lupe aún no· habü1 eonle.s!aclo, pues aunque el sí se ic salía· de· 1{1. boca, tuvo, sin embnrgo, bnstcmle· fúerza cie voluntad ]1élra. Callár·
selo, para decide ú :\ligtle1 que t'\'!_n•ia que pensar
en aquéllo; pei1sarlo mucho ...
-¿ Cuánto?-preguntó Brígida, interrumpiendo sonriente á Lupe 1 que hablaba con una locuacidad digna de su madre.
-~lujei\ pues ocho dias 1 una semana ... Yo primero quise un mes 1 y se puso tan pesado, tan
machacón, que tuve que ir quitando tiempo, has•
ta que reduje el plazo lo más posible. Y, ya ves,
aún le parecía demasiado. No, si yo creo que
me quiere, qtle me quiere de veras- concluyó,
volviendo á ucaricü,1.r la ·i dea de que Miguel la
adoraba sin restricción ninguna.
- También yo me inclino á creerlo-:--repuso
Brígida.
-El caso es que á :mamá la p.nrezca bien.
-¡Hija!, pues claro. ¿Qué inconveniente va
á tener?
-¡ Qué sé yo ... ! Como nos tendríamos que
marchar de aquí, irnos á América ... pues ...
Brígida se echó á reir. Ese temor no existía
con dofia Teresa. ])e fijo que_ de_ no teper ~u fu-

,;ez-

1

1

�t11ro yerno otra cmdidad que la de viajero. lo
acepta cnn los ojos cerrados.
-Pregúntaselo ... usí eumo quien no &lt;ruie1·e la
cosa.
¡ .\y, no! L11pe 110 se att·evcda jamás á tanto.
Pero si Erigida queda lanzarse ú tan arriesgada
cm1JI·m;a, su amiga se lo agradecería mucho,
pues así se la quitaría un peso de encima. Brígida prometió hacer-lo, ú la primera ocasión.
Despu&amp;s siguieron hablando, mientras la labor
de;;ransuba inerte sobre las rodillas de Lupe.
Calrnlaron cuándo caeda la fecha en que Lupe
había de dar á su novio la ansiada respuesla, y
tlesn1brieron, por más grnnde dicha, que sería
en domingo, lo cual facilitaba mucho la tramitación de aquel negocio, dado que al salir de misn
podrían reunirse las dos amigas y acercárseles
.\ligue! sin llamar la atención. Luego de resuello
tan delicado asunto, Brígicla habló algo de sus
amores, ele la pena suerte que los entorpecía
t:on obstáculos nimios, constantes ...
-Te aseguro-dijo con acento desengañado-,
que ú veces pienso que Santiago y yo no nos
casaremos jamás.
-¡ Qué tontería !-exclamó la olro.
-Xo, no lo creas, no es lonte:-ín, es como un
presentimiento, como esa especie de desasosiego
que se siente antes tle tener una enfermedad. ,\
nosotros no se nos arregla nucta. Es inútil que
Sunliago trabaje y trabnje ... Xunca vemqs luz ...
-Te apnrns sin 1·uzún-urguy(r Lupe, que queI'Ía \'er todo por el lado bueno-. Un día vendrá
en que podréis casaros, en que seréis felices.
- ¡.\y! ¿Cuúndo ser¡'1, Dio,; mío?-suspil'ó
Brígidu tristemente-, ¿euándo? Si vieses qué
falla me hace un poc-0 de confianza en el ror\'enir. Contigo me expansioTio nlgo, h~1blo sin miedo ... , pern éste e:,¡ un respiro ele nada. Tú y Santiago dais alegda ú mi vida ... Tú le n1t11'clwrú,;
pronto, y él..., él no ;;é ... , tal vez lo piel'rla tambi(•n- . !-:&gt;us ojos se bujal'On, r p11ra evilar que
Lnpc Ju.-; viese l1úmedos, ;;e detu,·iernn tenazmente en ln 1·c,·uella unlimbre del encaje, ,:ne le parecía ú llrígitla la inwgen vi~ible tle su vida. Lupe
no sabía qué decir. .\(¡iteltas \'agus ang11slias
vcnc[an las fuerzrn; de su ntletre, q11e no encontraba las palabrns ¡,recisas para disipar las
tristezas de su an1iga. Intentó consolarla, pro111111ció las frases de ritual C!lle nacen solas de
los labios cuando es preciso demostrar simpatía
por un dolor &lt;¡ue nu se colll!irencle ele modo
clnro.
.\lns ú poco, L11pc, impulsada por un sentimiento irrrsistible, había vuelto á hablm de .\liguel.
.\quella charla sin tino terniinó bruscamente al
entrar dofta Terc::m eu el cmn·Lo. Yiendo á su
mamá, la entusirn;madu joven enrojeció y se
puso tl estudiar la labor tle encaje con interés
profundísimo. Ddgitln, entonces, a¡iroYechó la
ocasión é inlenogó á doi1a Teresa sobre el vunlo
que tanto interesaba á Lupe. Principió por hablar de los viajes en general. ,\Lraída por una
conversación tan ele su gusto, la gorda se acomodó en una silla junto á las dos muchachas.

A las dos ú tres frases pl'onunt·i,Hlas ¡,or Brígicla, doña Teresa exdumó : -Tú eres de las
mías, tú com;1rendes lo bueno c:11e resulla andar
1101' ahí viendo tierras y mn1·c,::. Contigo se puede
Íwbla1· de estas cos,v•, y no con lu madre, :·ue
ni oirllle se ,,ueda corno si viese al ,\n\erristo. .
Bdgida pr~lestó de tau rotunda afirmación.
Había que perdonar á la reumática ... sus males,
sus trislezas ... La gorda interrumpió.
- Sí, sí, mujer, si lo com!wendo perfednmente.
Tu madre tiene pretextos de sobra para creerme chiflada... Pero estoy muy en mi juicio..
Ahoru, que me gosta eso de irme por el mundo,
y claro, rabio al ver que he de quedarme aquí,
hecha una sosa, sin saber nada ele nada, Y pasnnne así la vida hasta que un d[a reviente, Y
entonces ya no conoceré más tierra (!Ue la de
mi sPpullura.
Las dos muchachas gritaron, llenas de susto,
ante tan terrible suposición. Lupe se entristeció
algo, hizo un par ele pucheros, en tanto que doña
Tet·esa r¡:uedábase cejijunta, pensando en el reposo finnl é inlerminable donde yac~ría su cuerpo. Entonces Hrígicla, para conclmr con aquel
incidente, dijo: -Pero, señora, ¡,por qué ha de
pensar en eso? Usted está fuerte y sana, le quedan años por delante. Lupe se casará tal vez co_n
nlgún' fot astero y entonces tendrá uslecl que 1r
v Yetür...
· --¡ Jesús, qué tontería !-exclamó dofin Teresa.
Erigida explicó entonces sus palabras. No era
nin,n:;n disparate ... Todo es posible.
Al fin, Brígida inlenogó diredamenle á la
gonlu : -\'amos, doña Teresa; ¿ dejaría usted
c:usur á Lupe con alguien que se la llevase ele
u,¡u!?
Doiia Teresa miró fijmnenle á su interlocutora,
'tlcspués á Lupe, afanada sobre la labor. Era lo
1.mstanlc perspicaz pnru que se Ju hubiese escapado ln conduela de .\ligue[ y la lu1·bación visible de Lupe. Estuvo un momento sin hablar, Y
luego se levantó diciendo :-Si era por su bien,
¿ú qué vendría el oponerme?
..
-¿ Aunque se fuese muy lejos? ... ¿A .\n~er1ea
por caso ?- siguió Brigida, para aclarar btcn el
asunto.
--:\°o importaría el l11gnr. Yo me iría con Lupe
y con stt marido, ¡iues tnm!lOt:U sería justo que
;ne quedase aquí sola- . Se paseó un instante
por la eslnncia. Las dos muchachas guardaban
silencio y en el cuarto el sol se iba poco á poco,
permilie;ldo á las sornbrm; nacer en _los l'incones. De la caja seguían brotando cantilenas melancólicas.
La gorda detuvo su anclar junto á Lupe, apoyó
In mano en su llomb1·0 y la contempló callada,
mientras la chica intentaba trabar los hilos del
encaje. Lu!:lgo, con voz profunda, algo tremanle,
repitió:• :'\o es cosa de quedarse sola, á 1111s
aiios, con recuerdos tristes .. ¿ Verdad, Lupe?
¿ Verrlad que tú y .Miguel me llevaríais con \'OSotros?
Al oir esto Lupe salló de su asiento, rodó la
labor por tierra y la madre y la hija se abraza-

ron estrechamenle. La muchacha había apoyado
su cabeza en el ancho hombro de dofia Teresa,
y allí, sobre aquella interminable planicie, lloraba ¡rueda mente, murmurando : - ¡ Qué vergürmn, crué vergüenza!
I.1 gorda !&gt;asú !JOr su;; ojos una mano morcillucla y des!rnés hizo levantar el rostro á Lupe.
- ¡ Qué vergüenza ni qué niño muerto !-dijo
campechanamente-. Ningún hombre ni ninguna
mujer hnn de avergonzarse por quererse como
Dios manda. A ti te gusta ~ligue], él te hace
cocos ... pues casaos y que os vaya bien. ¿ Te
has ele !)Oner colorada :1or eso? ¿ Por hacer Jo
que yo hice? ¿ Lo (!Ue han hecho todos? Xo, hija
mía, no; te casará::; con él y nos iremos los tres
al Perú, y allí \'eré por fin indios, aunque, á la
verdad, os lo diré en confianza: creo que, cuando me encuentre con un salvnje cara á cara,
tendré. miedo y echaré á correr lodo cuanto me
lo permitan las carnes.
IV
.\quello misma tarde, Santiago se lo elijo á Brígida. Fu6 ú poco ele volver de casa de Lupe cuando la muchacha supo que don Ramón
se empeñaba en enviar á su hijo á
Arné1foa. Las historias de Miguel,
aquellos fantásticos ,sucedidos, seme¡antes ú ensuefios realizados, habían
revuelto el flaco ·calGlre ele don Ramón ~' lo anaslrabap con empuje de
hurnt:án. De no senl.i rse yiejo para
Lrnbajar, él, y no su hijo, hubiera
tentado· la aventura. Pero ya que él
súlo no podía, Santiago era el indicado para marcharse y don Ramón
le n&lt;.:ompaiinría gustoso, pues si sus
achaques le impedían locla labor, no
Cl'un lo baslante fuertes para privarle del gustazo de \'er ,\mérica, de pasear sus ulo¡,ías v
sus ilusiones por wruellu liel'!'a prnpicia [t lo~
;,oiíadores.
Después, cmmdo en pocos nño;; la fo1·t111w llegura rápida y estable, volverían ricos al p11eblo
para ,·ivir dichosos y tranquilos. Don Hamón
hu hía liablndo eon l\ligucl. Este duba graneles
scg1u·irlurles de t1xilo, allanarín lns pri111;ras dillrnllwles que lanto descorazonan, y pensaba
que, yendo mediunan1cntc las cosns, en unos
diez niios podría F;untiago traerse 111 p11cblo su
millón ele re,iles. Es cleeir, la llolgnra y el eles:
canso para toda la vida. Don Ramón esperaba
gozar de aquella tardía l'iqueza lo más posible,
Y lnl ye;r, s11 secreto egoísmo fuese la verdadera
razón que le movía ú acompmiar ú Santiago,
pnes así, en el primer clnro que se g,1stasc, él
tornaría su parle.
Desconfiando algo ele Jo clil'lw poi' tlon llamón,
s•1 hijo se había avistado con ~ligue] y, a1)arte
,le alguna exageracioucilla del utopista, todo
cuanto dijo, lo confirmó Zárale. En diez ó quince
arios, tal vez antes, podría labrarse Santiago
una fortunila, sin graneles apuros, ni matándose

á trabajar. .\demás, .\ligue! le confió su propósito ele casarse con Lupe; así es que ni siquiera
falla ría á Brígida el consuelo de tener con ella
ú su omiga predilecta.
Desde el muelle desierto, encarado eon el balcón, donde Hrígida eslaba entre sus plantas, envuelta en el chal, Santiago había dicho todo
esto.
Al concluir esperó la contestación de su novia
que fijamente sería entusiasta.
'
Brígida siguió silenciosa un momento. Continuaba acodada en el barandal, fija la vista en
Santiago. Detrás ele él hunclíase el sol, como
una hostia de fuego, en el inmenso cáliz del
mar. Al lucir sangriento del astro, el agua se
incendiaba, adamascándose á trechos en \'etas
de escarlata, que corlaban con ráfagas violentas
de llama, otras sábanas líquidas, donde el rielar
ele la luz se dormía en cambiantes grises y plateados de una dulzura inefable. Junto al arder
del mar la costa parecía negra. Las barcas, las
rocas manchaban ele obscuro el agua y, esfumándose en la lontananza misteriosa del Oceano, una voluta ele humo serpenteaba, lenta, maciza, al ras del agua. Sobre el resplandor del

crepúsculo, Santiago se recortaba como una silueta tenebrosa y callada, en espera de la contestación que no venia.
Brígida suspiró hondomente, se alzó algo de
la barandilla, volvió á tecoslan;e otra vez y luego, enrolviéndose en los pliegues del 111untó11
como si sintiese el frío de un viento sólo sensible para ella, preguntó á su novio, con acenlfJ
lrurnJuilo : ¿ Cuú ndo Le irás?
-Xos iretnos ú principios ele Octubre- repuso
ól, usando el pl urnl, sin fijarse en lo dicho poi·
!frígida- ; pum entonces dice r.Jiguel que es
bnanu época.
- ¡Ah!, es buena época...
repitió Brígiclu,
apretando más el c:hal contra su cuerpo. De;;pués volvió ú quedar callada. En el horizonte, el
sol moría, iban npngándose las ardientes ascuas
del crepúscnlo, El agua perdía sus reflejos, y
sobre el manto glorioso del atardecer flotaba u11
cendal ligerísimo de sombra, nuncio de la noche.
Brígida sintió que sus ojos se mojaban ele litgrimas.
-Es buena época, buena-repitió dos ó tres
veces, doblándose más sobre la barandilla-. Al
inclinarse, su rostro sintió la caricia de una ra-

�Santiago creyó oir arriba el rumor angusma de los tiestos, y corno si el roce la desperlase de un sueño, la joven se irguió, sus ojos lu- tioso de w1 gemido y preguntó cariñoso á su
cieron y las manos apresaron fuertes el áspero novia.:
-Pero .. hija ... ¿estás llorando?
hierro de.la barandilla. Santiago, que la contem-¿ Yo? No. ¡ Qué tonLerla !-replicó ella con
plaba desde la c-a1le 1 creyó verla crecer, tan
arrogante, tan ·derecha se colocó en el centro del viveza-. ~acla de eso ... no lloro ... Anda, vete ...
balcón. Así estuvo un momenlo1 y después, con Parece qu2 va á. llover .. .
Inslintivamenle, Santiago miró al cielo obsculo. voz lranquila de quien habla de algo indiferente! de algo lejano en absoluto a su vida ha- ro. Una gota ancha, fuerte, cayó en sus labios.
bilual, Brígido. dijo: -Si te vas en Octubre, Estalla a.rnarga y tibia, y cuando iba á interrogar
l\egnrús allí. .. -se del11vo un instante-llegarás ele nuevo á sn novia, oyó en lo alto un rumor de
fnltlus crujientes, y lnego, con golpe seco, se cerró
á .\mérica hacia fin &lt;le uito ...
-L1egriremos--inlerrumpiú él, e:xtrai1ado de el bnlcón. Brigicla había penetrado en la habitaoirá su novia expreirnrse en ~ingular-, &lt;1i 1 lle- r·ión. Snnlingo, pemmlivo1 echó á andar hacia
garernos. Parece como si pensases permanecer s11 casa.
11rígidu intentó ir hncia. el comedor; pero sns
aquí; dejarme ir solo ... ¿Ilc1s decidido eso?siguir), · alarmándose ni ver que Rrígidn no pro- pies negáronse á llevarla y cayó en un siUón1
teslnbá. ni parechl oir- . ¿ Te nsusta el viaje? j1111to ú la ron8ola, donde reposnbnn los ~rande,s r-,nw:oles lle color ele rosa. J ,e pesaba tanto
¿Se té lrnée tnn dificil marc-lrnr conmigo? ·
La 1Tlurbadrn calló. Sus manos apretaban el L1. cabeza, que hubo ele apoyarla en un l)razri
barandal, y sin mover lós ojos, sin a1entar 1 es- que arodú ~,'.}brc el mármol del mueble. La olr&lt;.1
cuchaba. ú Snnliago como si oyese la sentencia mano se desplomó inerte en las rodillas y la
de muerte. Abfljo 1 'entre la somlJl'a de la próxima joven quedóse inmóvil, petrificada, mien! ras el
noche, el novio se impade11laba 1 y en su nmor, }cnto llunto iba naciendo de sus ojos y goteaba
buscando disculf)ns nl silencio de Ürigida, clecía: con leve ruido mnte sobre la lana del vestido.
Llorosa, Brigida pensó en lo que pasaría si se
-Comprendo que te cxlrai'íe mi resolución y que
estés sorprendidi:1. .. pero.. dime que vendrás ib;t nm Sanl k1go. Su alma buena se encogió ante
conmigo, que n.o me dejarás ... Ya ves; nuestro la itlea. de aquel viaje 1 que suponía. el abandono
mismo amor nos imrione mard1nr ... Aqul nunca de doüa Conrha, incapaz de emprenderlo 1 ni de
encontraríamos oc.;asión de una. forluna rá1Jida ... inlenlarlo siquiero. Claro es que 13rigicla podía
Sornns jú\·cnes, hemos ele prerrnrar nuestra vida dejar á su madre, encomendarla á otros cuida•
ful Hn1 1 asegurae ~l porvenir, los afias próxi- dos 1 lomar una sirviente ele confianza que la
mos que nos verán junios, ([Ueriéndonos, que- sust.iluyese ... En el pueblo no fallaban sollel'oriendo á los hijos que Dios nos envie ... ¿~o com- nas nec.;esi1adas y hábiles, viudas piadosas y con
prendes que tengo razón'? ¿ Xo le alegras nl pen- poco peculio, que se trasladarían, medianle un
sar que el día de mafianu nuestros hijos podrti.n estipendio, á casa de la reumática y la darían
querer á quien se les anloje sin temor U esta lns friegas y la acompmlnrian y la nguantarian
el rnul humor y las quejas. En un rápido recuenescasez nuestra que nos ala de pies y manos'?
-Sí. si-munnurú Brígidn, volviendo á indi- to menlal, I3rigida pensó quién reuniría las conrntr el cuerpo, mientras sus ojos tornaban á diciones predsas ... Doüa. Tecla ... Purita Ramionenturbiarse con lágrimas cercnnas-; tienes ra- do .. 1:1 de Ilcrnándcz ... Ja viuda del carabinero ...
y, al recordarlas, las dcsechat-a. con premura,
zón, hnblas bien ..
sin encontrar en ningnnn aquel ser, probable- Entonces 1 ¿estás conforme?
Ln. mucha.cha calló. Desde el muelle1 Santiago mente único, compuesto de dulzura, paciencia y
volvió á interrogarla. La. voz del joven sub¡a ya bondad, que se necesitaba para soporlar á la
entre lo obscuro. Apenas si en la lejanía del mar pobre doña Concha.
Y luego 1 aun cuando aquel dechado pareciese
oscilaba aún una tenue luz grisácea. Toda la
pompa del sol 1 ele las aguas sunluosas, se hobía y consintiera cuidar á la reumática 1 ¿ sería basocultado con la noche. Una calma profunda, el tante? ¿ Le consagraría el cuidado de cada moreposo sin !1.n de los mundos muertos, parecia mento, preciso á la señora? ¿No tendría alguna
llegar del Océ.:mo, sumergir la muda tierra con la vez un involuntario gesto de desagrado, un mocallado. inundación de su s·ilencio. La voz de San- hín de disgusto que amargaría de fijo durante
semanas y semanas el ánimo susceptible y quistiago sonaba exl rafíamente en el aire inmóvil.
quilloso de doíí.a Concha? Pensó que aquello no
-¿Estás de acuerdo conmigo? ¿~le acampa
podía decidirse tan de súbito, pues trutábase de
ñarás?
-Te acompañaró ...~dijo al ftn Erigida eritre- cosas enredadas y difíciles. Algún medio llabría
corladamenle-. Sil iré contigo ... -aunque me que diese la solución1 y pensan:1.0 1 pensando1 ya
cuesta mucho... ¡Oh! Tú no sabes ni sabrás se daría cpn él.
l\Iás se.rena con aquella dila.ción 1 que caJ.maba
nunca lo que me costará irme de aquí.. dejar ...
algo
su alma a.tormentada, Brígida secó sus ojos.
Su voz se cortó un momento. Después siguió
con 1nás valentía: -Adiós, Santiago; vet'e ya ... Volvió á pensar en el viaje de Santiago. El buen
sentido la deda que su novio estaba lleno de
Es muy tarde ... Esta noche no vengas ... quiero
razón. En el pueblo no era posible hacer fortuestar sola con 1namá.. la he de decir ... yn ves :
na; á lo sumo podía conseguirse lo preciso para
la pobre, la pobre ...

. ' .
vivir, y gracias. El vinje era preciso, imponlase
cm~o base de todo plun ele porvenir.
Esta paJubra asustaba á Brígicla. i Porvenir!
Pensar on lo futuro equi\'alia á encararse con
un punorama sombrío y lrisle donde vagos aspect~s1 l'11 vez favorables, tal vez amenuzu.clores
rnovwnse entre ti_nieblas. La joven cerró los ojo~
J~~ra p~der dommar mejor su pensamiento, y
\ ió ~ue el cuadro ob_scu~o se ennegrecía más y
que Junto á las apariencias, ya hnbituales de la
e~c~sez, de lo.s sacrificios, de la enfermedacl, el
vrnJe d_e _Santiago hacía nacer olrns de nspeclo
mela~cólico, ~lesconsolado, que la miraban con
los OJOS lagrnneantes de las novias olvidadas,
de las amanles que se ajaron en la soledad, inconsolables l)or el silencio de los
que se fueron, prometiendo
volver. Aquellas figuras desoladas parecían e;onsiderur
""===j
á Ui·ígida con afecto fraternal. Y la joven exhumó cn1onces de su memoria el
'.·ecuerdo de una infeliz vieJa,_ cnc0f!Llimia, risible, ó.
~1111e11 conoció siendo pequena, Y que sólo guardaba,
C"Omo recuerdo de una juven! wl lejana, el nomb,·e,
grncioso c.rntes, ridículo después1 de doria Francisciui•
la, la del lunar.
i Pobre dofia Francisquita,. la del lunar! ¡Lo que
i:;e reian de ella los chicos
._".'"_______

por la distancia, después por la costumbre tal
v~z luego por un nuevo amor. ¡Oh, no; eso n~ podia suceder, era in1posible que pasara! Para evita.i: tal cat~s~rofe, Brigida sentíase capaz de cualqwer hero1c1dad.
{!n hondo suspiro que venía del comedor
arrancó
l
hh de su ensimismamiento á Br/01'd
ca,ya
muccr ac. a fuése con su madre, que en la butaca_ cerrna sordamente. Por azar extraño c .·
milagroso, doi'ía Concha no estaba aquella ~oc~1~
de tan mal humor como siempre.
. Al natural impulso de su alma, que la empuJab~ aquella noche hacia la-enferma con mayor
fue1 za que otras veces, Brígida se llegó á la gru-

il __.,_]
!

rl

..:;(.J.Lj;.J..il,_..J.J.jJ..J.L._______.J

lo _({Lle se bul'lnbnn los g~andcsi :\'i uno solo

1\onc.1,
.
.
, ¡ ln orarii.:ió
. 1 la mimó , u"'l'recrJó
::,
m1nuc·1osun r los nltnohadonl's del sillón !·
!
p1 ei:,untm a la mfel1z vieja poi· su novio J'Or J; 1s rudilln. J, .· ..
.
, a man a ne
.
. s. ,et \ ieJd se deJaba ¡¡uereJ· C"tlhda
aquel gal~ardo Amacleo que se fué ú ,\m'(,rien
:'i/11
fi
..
,inv1r
el
telln
tanto
como
oh~as
lH~::h:s cp ';.
sesenta anos '•mies • 1•
. \ Y·11 cona
,
.
1 ,. Frilnc1squilu.
Ja dns o tres ve ·e.
· u
i
a· , . .
~· s un canuto de sonrisa pareciú
del lunai.\ no sa_~ía nada de Amacleo, pues· el
¡ le~&lt;11 sus Jctbios, .Y cum1do Bl·ígicla conclu\•ó su
ausente Jamás d10 seüales de vfrlü. Anle
1
perdurable silencio cualquier hembra. se hu~f~:e tnl'~~'.' -~ª_,rem_1:1úlicn la dijo con Cono cllsi of;ble:
G, &lt;~can::;;, IUJU, ll1U&lt;·ha.s grac:ias. La \'er&lt;lad es
l~artad~, pe1·? dofia Francisquila, la del lunar, i1uc l1enes unus mnnos lnn ligeras ...
se paso la. VHla aguardando al nmable Amadeo.
Aquel ~~rada ele su ntadre fué pura el es )íriLas chanzas de sus convecinos no parecían nltetu de Ilr1g1da como un bálsamo, alivió parle! del
mr sn dulce conílérnza y sólo aJaunn e
c¡jaún
o
t
V Z 1 en
p_eso que abrumaba á la joven. Como sucede
0
. momento de desahogo, revelando un poco
siempre después de una gran tcns1·ó11 de
...
1
· '"
esprna r1steza de su corazón, decía, mientras balan- t B · ·d
ui ng1 a necesitaba encontrar algo que sir.viecenl;&gt;a su cabeza blanca : -Algún día será el d
su regreso. Ya vend.rá1 ya vendrá ·Y
t
e se de f~ndamen to pura un poco de alegria
no le
·¡.
···
en onces aqu~Ba mesperada amabilidad de dofia Con~h~
permi iré irse otra vez
. Ah
1
Enton es 1
··· 1 , no, no ....
la h1z~ ercer en un posible alivio del reúma. en
.
e
e cogeré del brazo Y le diré : No te
u~~ m1Iagrosa curación de su madre que la )ern~urchas, AmD¡deo. Te quedas aquí; pues a
1~1tiesc
aleja.rse. del pueblo1 poder marchar lean
estoy escarmentada y ninguna nilla debe dej:r
e _la y con Santiago. La sola suposición de tal
que su cortejo se vavu . Tu' !1a
ll
'
á t
• · i
s vue o pero d1cha .b~stó para hacer revivir las esperanzas
cu n os quectáronse para siempre al otr~ 1 d
'
del amargo mar¡
a o de Dr1g1da.
En alas de su alegría puso la mesa en dos lrnnLa infeliz dofia Francisquita se mu .. 6 .
al olvidad· A el
ri sm ver
cos,_ preparó los postres, avivó las tareas c~litoria
_1~0
ma eo; y recordando la triste his- narias de Engrac,·
·
,
a, qmen,
á veces, ante los pudad , Bng1da pen~ó con espanto en la posibiliche10s1_
cabeceaba
dormilona.
Durante la comide que su nov10 la olvidase también se fuedn, dona Concha siguió sin grufiir en demasía.
se mar adelante, lejos1 lejos, y se qued~se aUJ
en aquellos países remotos, retenido primer¿ S~l h~blar, fu~ auslero, pero reposado, y á Br1g a e pm ec1ó tan dulce como una música, á la
HJ)Hldc'.ibase de ella y la a 1..
, cr
• ,
.
.
o an 1)roffin · c1lll8is! ía en

i

lll(

�e ue sus oídos no estaban hecho~ . des~e hacia
!r1os y afios, y la velada transcurr10 as1, en una
placidez inusitada.
. ,
C ndo Brígida entró en su cuarto no sabia ,o
.ua, ·. -aba Je pareció que el ruunclo estaba
que e pas '· ,
·11
t ce
,··t111tJ·1aclo cine algún cataclismo tern) e si. "deri11 ú ht' portentosa llltHlanza, pnes· no e1"1
. ' pe•
sible que tales _trastornos se veri_ficas.en s1~ c~n:
secuencias exteriores. Aquella impensada a ~
biliclacl de su madre revolucionaba el alm~ ~-e
Brí«icla mucho más que la presun_ci~n del via¡e,
"'.. aún que el posible rompmnenlo de su
Y
mas . con Sanllago.
,. .
\'ºiendo. á doi1a Con1nall'imomo
.·
·ha enlrecrada á su cm mo, si-·n acibarárselo
.. con
L
"'
hbras ' Bng1cla
se
reeonvenc:iones
Y ma1as pa'
.
so1a,·i
I n·irla
senlía incapaz de a b amo
'
' ele
. dc¡ar
., 1a ..
al cuidado de manos mercenarias. Ial ,-ez s
aq11ella noche doña Concha hubiera es_tado ?muo
Drícr1da
v1e1oncle costnmbre, hecha una ílern
l
'
"' ª - "' ·nzaría su flaqueza apoyándose en _los re.,,a11~\ in. t s en las rabotadas sin motivo para e e
~~~:, ºs:1 amor y no dejarlo marchar. Per? asf,
viendo á su madre como un cordero, dócil, ca._. - "'ª resicrnada sin más amparo que el s~yo,
11110.. ,
"'
'
1 sus manos·' as1 .no
sin otras caricias que las le
·o
en posible abandonarla. Todo menos eso. De ~~
' , 1· ba un milagro y doña Concha curan se 1 ea iza
¡· · ·, se aJrro y
les por lo menos a ivwr1c1
º
se de sus ma ' h . con Santiao-o y con ella ...
e 1ltonces se marc aria
º
.
.
Dios mío! Si no, Brígicla tencln_a.
s1 no ... 1AY,
.
so se h rompen u
mucha pena, un do~or 1_1;menl :orazó~. pero no
el alma y se la har1a tnzas e e
'
se iba, no se iba.
\'
\I · . o obstante aquella última resolu~ión téll1
fü'-m~~ ~rígida dejó pasar un día y otro sm
verse á decir á Santiago que no contase. co~ e '
.
- . l· .. c1..mérica. Tales dllac10nes
para acompanar "
retextos
intenlaba justificarlas la muchach~ contpba para
.
u amor mven a
'
1
~:;\ :~.;1}:. ~~e~-;1~:~t~t: ~e su penosa explicació1u1~
, corno los consue1os 8
Ernn aquellas clemoias
¡)remos que se le dan á UI1 condenado á muerte,
t b ¡\
a •
• Brírrida
resuella ú sacn·t·icnrse ' no
. acera
.
0
)
'
l
,
·
sacnfic10
liallar momento adecua&lt; o a su
d'el
J&gt;e este modo fueron pasando los ias, y
t·e1111lo tru¡·o entre ,,ns horas las que formaban
1
conla
fecha memorable eleg1•c1a por, Lupe para
l mingo
t , : i\liguel. Era un dommgo, un e?
les ai a - .
1 ' ol radiante. La misa maalegre, ll~ c1el0 azu ) ~ ella fueron doíla Teres,\
yor ci·a a las nueve .. '
. "
. I ... lfrí,,icJa '.\J!"uel y Santiaoo.
..
y i;u UJ&lt;I,
"' '
.º , .
!ática proces1on,
Frn una misa irtu) ot con p
'
h a y
,
. !mente duraba su áb
or
música
emito. Gene1a
'
. .. 1. salida form anse
tres cuarlos. Despues, a a
.b', de paseo
•
,; y •ilgnnos se I un
grupos lle amigo.' · ' ,
mar hasta el
l ." ·ll·imeda qne bo1 rleaba el
JlOl'
"
'
'
b
r, ro otros clescernHan á la playa, useaban con.
ªh S' J·ugaban re¡an, hasta la&lt; hora de almorzar.
~
cEstas
a ' costumbres
'
,
de rigor en verano.
ernn
d En
de
. .
o se sustiiuian por paseos alrede or
mviern
·
·
d b n
la plaza, bajo los arcos que la circun a a .

ati;t~

ª-

·
Brirrida
estaba re-Cuando concluyo. la misa,
"'
ll " hablar á Santiago durante el paseo. Ba
~ll~·n
a aá la p\aya v allí, ante el mar, que los
¡a11a
' ·
· · l
e er'i'
separaría pronto, la muchacha dma o qu
preciso que dijese.
.
.
Salieron de la igle,;i.1, c¡ue quedó vac1_a, _8L 1e_n. .. lle11a del varro l1umo nzulaclo del mt1ensn.
rtoSd, · '
"'·
J 1e y
,., el 11órlico i;e detuvieron las muJeres. ,u1 .
.lSll
.
am11an t e e.0 l 1 &lt;a]rr•mas
1JrícricJa c·harlnron un ms
o·
, "'
tanto que doüa Teresa se oreaba con ~ugds, en ,
. . d
abo.meo
. , la far. sudorosa, e::;gnn1ten o un_
~~lonne, que pmecín, por lo g1·ande y &lt;llapreaclo,
h col11 de nn flllVO real.
.
·a 1
' P
.. poco ron socarronería inocente, ~11,,ue
oco d
,
¡
ele
las
\' Santiago rneum n&lt;·er&lt;'úndosr a grup 0
.
;nuchachas.
... ·eiies fuéronse las
. d acercarse 1os Ju,
'
.
.
A poco ~ ·. 1 clcspeclirse ron l'if-1tas malla1mgas, despt:s; e llenas de subentendidos. J,as
uosns Y con i ns s
.
l·:i. )risa hacia la alnpiearnelas marcl_rnba~ ~ l~1c;blm visto y crilicar
merla para referir cu&lt;ln o
.
'º Dofia Te. á las felices qnc lemnn no\l . .
de paso
.
.
leliheraron un mslante
resa se acerco ª\-g1_~\P~,n t procesionalmente, :\1 iú dónde se ibluil~ ·1le' S·u1lin«o y Bl'igida acompao-uel v T.upe le c11 ' • '
º
. l )l·1vn
"'
• . l - . Tcres·1 fuéronse harta a l ' J ' '
fiando a l on,1
'' 1 . ·e esl·1ria mús á
donde había poca gen e ) :s
. '
1

• uslo.
.
. Itas rocas
,.., 1 a phya exlendiase n1 pie de 111s a '·1
' 1
,,
,
·1lz·1b·1 En aquella wra e
donde el pueblo s_e &lt; \,:-~ndo libre una gnm
n1&lt;1 r se halJía aleJado,
J
•
donde
. . de ·1rena fina, compacta, tersa,
c:xtens1on
'
.
.1 as blancas de alde ve~ en vez lucwn la mani; i, . d
ale1a
, 1 verdoso enca¡e e un °' ·
gunm, conchas o e
'U'lVe que im·ituba
tllor~a l_a tizr~:j::~ed~'c ~~~r:r 'c1ulcemente en el
á lo::, pies
.
n ás rompía contra la
agua límpida, que a coi ple ,. frúrril de las olas.
"'
arena e 1 cuei'Pº L1·ansparen J
·d é inerte
.
el mar azuleaba, dorm1 o . .
A lo le¡os,
1 . i llegaba un viento mdebajo el sol, y ele 1~ _e¡a~ a entornar los párpados
ciso, aromoso, huc1en ~ nda paz de la mañana.
para recrearse en l~ pro, u 11 · Doña Teresa y sus
Poca gente se veia por a l.
t d el nladuvieron alrro gus an o
i·
acompaitrmles an
l 1-' li~o donde los pies
cer de pisar aquel sne º. e as
' . ñales húr
s y cleplmn leves se
caminaban tgero
, ' , lo absorbidas por
medas que desaparec,an pr on '

r

la arena.
. . . .. L en el mismo orden
\ nrlnvieron ast algun ra o,
l
San' .
1 iglesia La gon a con
que aband?~aron a
~Ji~uel delante, charlantingo y 1:lrig1da, Lup_~ y I ~s olros dos iban cado como dos desco~1 º1s. e., dot-l'' Teresa monolob.
esvuuru qu
ª
•
liados; ten . .
_
·u charla era suficLente
gueaba sin r:SJJll'O _) q~~~b;loso 'á 1111 cementerio.
para presttu aspe~to. J do que la escuchaban,
Escuchándola, 6 . ac1e·~·1b1"''. ib[tn mudos: enlos novios no tlecian p,t ' "' ..
t • aterrada
L" go en sus provee os,
simismado S nn ia
· "
do trance.
Ilriaida por la proximidad. llel ho:1len más bien
º
d - Teresa. tito un g11 o,
De pronto ona
.
•ó de Ja bue1 •do pues toda marnfestac1 n
un a an '
. m re de los límites de 1a
na señora pasaba s1e pñ t s la interrogaron.
·dad
Sus
acompa
an e ~
normal t
•
¿ Qué era? ¿ Qné sucedía?

La sefiora, bajandu rápidamente el diapasón
de su voz hasta convertirla de trompeteo escandaloso en un murmullo, dijo mostrando á un punlo:-l\lirad, callaos; mirad, ahí hay una chirla-,
y sn diestra sefialó con el gigantesco abanico un
ag11jern casi imperceptible, seíiul de qne en Jo
hondo, metida entre la arena mojada, esperando la próxima subida del mar, se escondía una
almeja. Después de realizado este descubrimiento, la seüora vió que el signo revelador se repetía e11 los alrededores. Todo aquel paraje estaba lleno, atestado de chirlas, y bajo los pies ele
!_os paseantes yacía el primer elemento ele ,.m
arroz á la marinera. La_gorda, á tal _pensamiento, no pudo resistir mús. Dejóse caer sobre ,,¡
suelo con la pesadez de una morsa que toma tierra, y allí, valiéndose de un palo recogido entre
la arena, empezó á el:lcarbur y extrajo pronto el
mnristo, una concha bivalva, de color melado,
sobre In que parliculas ele arena, se prendían
rubias y diminutas. Dofia Teresa mostró su conquista al mundo ,·isiblc, alzándola en alto, y
dCSJJUés conminó á sus amigos ú que imitasen
su maravilloso ejemplo y explotasen aquel criadero tan abundante.
Los rnuchachos no se hicirron de rogar y, cogiendo otros palitroques, fuéronsc en parejas.
,\ poco, la sociedad habíase dividido en tres.
T.11pe y '.\lignel estaban arrodillados no lejos de
dofia Teresa, y riendo iban desenterrando almejas y más almejas, que colocaban pulcramente
encima de un paiíuelo; la señora, casi yacente
sobre el suelo, extrnía las chirlas con ligereza
i1werosímil, y más lejos, junto á una roca que
i!Somaba algo entre la urena, Brígida y Santiago
se habí1111 detenido, parecían mirar con atención
al suelo, cual si b11scasen alguna cosa perdida.
Santiago sel1aló á su novia una ligera ondulación de la playa, al agujero imperceptible que
delataba al marisco escondido.
-Ahí tienes una-dijo; é inclinándose revolvió el suelo con el bastón; la arena se amontonó
en pequefias eminencias y entre ellas brotó a
luz la concha, cerrada, inmóvil, semejante á un
guijarro pulido. Dentro de aquel caparazón, el
animalejo debía estremecerse de susto, adivinando, en las brumas espesas de su instinto rudimentario, el peligro que Je acechaba al exlerior,
la muerte próxima, la boca del pez, el pico del
ave, la tenaza férrea del cangrejo. Fuera, el
hombre y la mujer, consideraron un instante su
captura; Sanliago la sopesó en la pnlma de la
nrnno, mientras el sol rielaba sobre la tersura
luciente y fresca de las valvas.
-¡Qué grande es, qué hermosa!- -dijo Santiago
con acento triunfa11te.
Brígida contempló con cierta melancolía la concha, aquel envoltorio calcáreo que parecía tan
inanimado corno una piedra. Luego, con voz triste y señalando á un poco de agua que se estancaba junto al negro pico de la roca, le elijo á Santiago:
- Echala ahí, déjala que viva. ¡Pobre bicho!
-Mujer, es lástima ... ¡Si todas las que pille-

mos las soltamos después, valiente negocio vamos á hacer!
-Anda, échaia en el agua... ¿Qué te importa?
-Como quieras, hija, hágase tu voluntad-hablú Santiago, dejando caer la t;hirla en el transparente y diminnlo lago que había junio á la
pena-, ya está libre. La verdad es que no rne
explico tu afán ... Todavía, si fuese una mariposa... un páju ro ... un uninial bonito ... Pe!"o eso ...
-y selialó á la nlmeja que había ~aí&lt;lo en el
ag1w.
Brígida suspi1·ú: -¿Enlonces sola mente liemos
de hacer algo por lo que nos resulte agradable
de ve!'"/ ... Hien. estú ... Los pújan.&gt;s, las f!o1es, 1
las 111ar-iposas, son los únicos que merecen un
poco de carifio ... á lo den1ús del mnncto que :o
parta un rayo. Pobres ele los viejof', de los que
pndecen de enfermedades ú ele Ie,1 lela el, que es
dolor perpetuo ... pobres, pobres ...
Se quedó pensa!in1 un ínstan!e. Sus mnnns
ternhlaban algo prendiendo muellemente las puntas volanclrras del velo que revoloteaban sobre
el coqJii1o. Santiago la miró atónito.
-¡Qué atroci&lt;lacl, mujer, qué seria te pone::s
pura decit" esas cosas! De fijo c¡ue á nadie se Je
oc tuTe entristecerse, ni f1losofar con menos motivo. \ Santiagó rió un poco para ver si su novia
se animaba.
Pero l3rígicla no se alegró. Al contrario. Sus
labios se estremecían como si fueran á gemir.
Sin embargo, se rehizo, y al lravés de la envoltura de su rostro se transparentó el esfuerzo del
alma, que se erguía, prnnta al sacrificio.
-l\'o soy filósofa, ni sabia, ni nada-habló serenamente, encarándose con la rubia arena pura
no mirar á Santiago-; soy una pobre m11chacha tonta que sólo tiene un poco ele caridad con
los demás. ¿.Comprendes? '.\Je compadezco de las
cosas, de los auimales, ele las gentes. Así, tal vez
encuentre consuelos el día en que sea desgraciada.
-¿Desgraciada tú ?-exclmnó Santiago-. !\'0
lo creo, no lo espero ... Es más ... me opongo. Tú
serás feliz, dichosa como una reina. Vivirás mucho, nos querremos siempre ...
-Nos querremos siempre-repitió ella como un
eco-, siempre, siempre ...
Callóse un instante, y luego, de prnnto, con
el ademán desesperado de quien se tira por un
balcón, dijo á su novio:
-Oye, Santiago mío, yo no puedo ... yo no
puedo acompaüarte ú América. Es preciso que
vayas tú solo.
-¿Eh?-preguntú el muchacho, sin acertar á
comprender-. ¿Qué dices"/ ¿,Te has vuelto loca
ó yo estoy trastornado?
-l'ii tú ni yo hemos perdido la cabeza. Estamos en nuestro juicio, hablamos sabiendo lo que
decimos y ninguno de los dos soñamos. Lo que
te he dicho es la verdad, la verdad de mi pensamiento. Yo no puedo acompañarte en tu viaje;
es imposible.
-¿,Por qué?-inlerrogó Santiago cefíudo, mirando ú Bríiicta fijamente.

�•
lf Yn lo pensó, yn lo meditó Brígí·
enen rada
lom'.'\o, no poc n.
equiYocn-~li maure replicó 1a muJer,
r,
.
o
Comprendía
que lnl yez se
h
.
ncriílcabn snbil•n c1n su no\·io, oponiendo al rclnmpae,neo nn- dn. mue ·
se . sabía que haciéndolo ns1 se s
g~abn.
C" ·ati\·o de los ojos del hombre In calma .de sus
•
. "
ero otra cosa repu
..
crincaba
á
Sanhar,o
...
P
que
In
ame~u,pilus screnus. Luego enmudeció, cual s1 aquede lal modo ú sulespíori~~r;~: ~l~n distinta ma11
1 palabras dijesen todo.
nazarnn de nrner e n
..
º~a~l~~ago callóse también. Por un mon~~nát~~~:
•
.
f ente ó. frente m11 en
, .
de todo, lo que yo mAs sicndos permanecieron r
. ' s rostros nera. .
-:\l1ra, S..rnliago, h
hacerte pasar un ralo
,· no se conocieran, romo s1 en su
t angustias al
com~ s1
nuevos facciones distintas de to es darte eslo. mula _or~, '
surglesen rasgos
,
triste, ailigirtc, porque \:CO
e ..
las que arnaron.
g da saber que vo no podré ir conl1go.:; Santiago ron
1
Alejándose por los azares de lo p~sca, a ordi-Yo tni;1poco voy- inlerrmn~t acento colériy los IlO\.·IOS s e mostraban como siluetas per

que

co de un niño
furioso-. ~o me
marcho á Arnérica, y aquí me

quedo para loda
ln ddu, aunque

no snlgn de pobre ...
-Lo que yo
más temía- habló Brígida es
iiue me llijcses
eso ... :--;-o, tú no
le i1ucdas: te vus
('011

~ligue\,

h n j a 8 allí,

ll'U-

en

aquellos pníses
tan ricos, te hat:

es

pode1·0s0 ...

y O no puedo cargnr mi cundencia con el remordi111ienlo de ha-

ber roto tu porvenir. C1·eo que has
de volYcr ú. bus-

•

t

.
' - l&gt;eru&lt;·ión &lt;lel ::;ol. En el honzon e,
11,,s bnJo la n.:\ e1
. lenbo.n, recorto.dos solos inmutables mo~les ozfue le "Sa1llia110 v Brí1 d I Cielo v r n
lH'C la cúpu a e
'~

o ,., &lt;

i:-,

•

•

ll'i

g ·,cta el mar repo5aba, toUL'iHeando .ª&lt;111uluys nola's•
c. e ra ·o de
prendiendo en. los ond~1.lan l es. l oinos. un
1 f i\gor pmm1cro Y 'lhumnnlmo de
. J
e '
á la roca íiltrámlose por las capas
luz. Junto
, 1
te! rl1a1·,·o •1·ecíu.
l
~
l·nrcl'iores de la uren_n, e agua
1,,s c·1belle1·as
,·e,·des
1
mansamente, espon1:mt o l· o'qucdades del pe1
de los al_gas _que -~r~~~~L~ 1~~ic¡~s jugaba en el agua
nasco. llf-n bd1ochceo¡ n ,,•,, movimiento imperceplib_le,
y en e un i
d' en lo. •uenn 1 iba. csrom1Iénla chirla se hun ia
•
clase sin parecerlo.
Santiago dijo:
.
pueda ir con nosotros,
- Tu madre, lal , ez
,
,. lu cuidare como si fuese su
ncumpnfiurnos ... J.O
hijo...
. . no sabes cuán re-Gracins, mu chus gl'llCLHS, mposible ~Jamá
-d t estoy
pero es i
•
conoc1. a e
..o sin fuerzas, para una traestá sin mov1m1enl '
.
1 del cuarto.
diao?,
ni para sa ir
'
vesia lllrga, ;qué
..,
...,
"bl
a.
es-Pero
impos1 noe. hay manera ... ¿..
. ~o puedes
dejar
e,
. 1e, que 1.i atienda.
algnien que la cmt

.

.

.

le esperaré siempre, hasta

l'arme. lo te espei 0 ~
.•
,
6 le vamos
,¡tic me caiga de vieJH. S1 ltUI dnlso.d..aqeu"lll ¡1ena ct~
.
Si vuelves pron o...
~
. ,.,.
a hfü•er... .
1 .. efio una pc~nd11ln ...

. . rt!cerá un rna ~u
1
11oy 11u~ 11. t1
, . a mucha ronlionzu ...
\'rll' vete. tengo con 0Mnz('
·1 l s
vJ. 1..,,,
~ ,·u'z lemhló ul repetir ª.quellnsl
e es1or",,'zªón'

que en nmo lrnlnb::m de infu_ndlr en
.
·n adf algo de su vigor.
ele la sarn ,e~ L
•
lma lut'haba el
•
ontestó En su a
Sant1aµo no e
. .
. . , de la pro. B •(T·da contra la lluSlOll
umor hurta n~1
. nu·o de su padre, que
1
bable ~01¡iun~~~ e~:~:~~ ~~~ ~e~tajns del fructuoso
c-ncomw n.i 'ci
. d combnlienles lenfnn paro.
destieno . .\quellos
os_ l a del
l onqu1s
. alma del ¡·oven, el
uym\arles en ª e
·ajes de las tierras
misterio:,;o encanto de 1
cil/dades remotas,
1
nucnls, el ~spej:sn.10 c. ~e alegria exqberante y
Jlernis de lupJ exóllcol, ltaban contra aquel po·
v todos uc ~
(lesconot'lt1a, J
.
sin novedad, y que
11 01 ba un lugar seme1,re anwr lugnreüo,
s l. senc1
dQ ocupa
en el alma de ·an Hle,.
d los montes, ó. In
¡·ante á la perpetua. Imela . er otro accidente del
l l nar 6 ó. cuu quie
h
sabana e e 1 l nde los ojos del muchnc o
,a,,orama habitual, co o
1
no descubdnn nadn ~uev .
·do á. no darles la
J'ero nunca le lrnb1esen venc1

º\;~

misma Brigida el arma más potente, cuando
pur-;o aute Santiago la posibilidad de ,·olver ú
la Jmlriu y recoger de nuevo el amor que dejaba.
Esta trcg:Ju, esta dilac-iún sin pluzo fijo, dió ul
espíritu del jo\·en el argwnento mús temible, el
urmu tn1idura &lt;le las componendas 1 de esos comprnmisos n1gos que, pareciendo at-reglar todo,
confían en que el tiempo dispondrá las cosas del
modo más desenble. Si Sanliago pensaba volYer,
aquella separación era dolorosa, terrible, pero no
ndquiríu el aspecto desolador de lo deliniliYo.
En el espiritu del muchacho existiu entonces el
deseo flrmísimo de türnur U su patria en cuanto
adquiries~ H([uella fúcil fortuna que le iluswnoba.
To&lt;l&lt;&gt;s los i.H:Cidentes de lu uusenciu, el ent1biumienlo ele! &lt;·uri!lo. necesitado ·de ver1 el oh-ido,
las posibles infidelidades, Ju enfermedad, tal vez
la muerte, el fin &lt;le todo, lejo::. 1 en el ai:slnmiento
de cuunlos se umarun 1 que ignoran la catástrofe,
las mil eYentualidades &lt;le tristeza y &lt;le dolor
que rodear1 la miserable \"idu huma11u 1 á lns que
sólo un amor firme y pre sen te puede tal \·ez ulejur, se habiun borrado ele la mem0rü:t del viajern. Sólo existía p,.11-u él un iudetinido periodo
de tiem1J01 y mienlms durara, las leyes naturale.s estariun c:umo suspendidas, sin atrernr:sl!
á herir ni ú N ni ú B1·igitla. Y ani111ado entonces
por aquella menticla seguridud, uhogundo la v0z
de su carillo con tul c:u111iunza 1 dijo :::iantiugo:
-Tienes ruzóu. Te escucho. :\le :sw.:riJioo ...
me iré ... pero me has de prometer esperurrne,
¿verdad·? ¿ :\1e e!:iperarás siemp1-e·? ...
Brígidu se sintió apresada por el destino. Inslintivrunenle miró hacia el charco. La chirla
habiu. desapurecido 1 sulvadu, Ol'Ulta en la arena.
Por un rnomento le pai•cció U Urígidn que cualquiera de las cosas cn~u&lt;lns, aun Ul!Uel humilde
animalejo, al que su inten·enciún momenl'J.nea
salvú lu Yida, ern mús feliz que ella. :"\o pudo
hahlur. !:;e le hu!Jía Jrncsto un nudo en la garganta y su.s ojos nubludos ,·eíun il. Slmtil.1gu borro~urnente, cual :;i u11u 11urno Íll\'isible se lo
hubiera llenulo muy lejos. á donde ello no había
de llcgur . .\lin10~un1entc, deseando asegurarse
más di:: que no hucía nut.lu malo al irse, el jo,·en
Yolvió á interrogur a Brigidu.
-¿lile espcral'ús'? ¿),le espernrás siempre'?
La Síl&lt;Tilicada hizo un e:-;fuerzo titánko para
hablar y, al Jln, c:ogh.&gt;ndu ú su HoYio de la mnno,
le dijo Gon voz ronca:
-Siempre, toda mi vi&lt;lu.
Luego liró de él, y sei1alundo al charco, cada
Yez mayor, (.'Ollclllyú:
-.\nda n'.unonos. Ya esto tc1-minó. El rnar
sube.
1

\]

El tiempo que faltabn para el Yiaje de Sant_iugo
pusó lentu y rápidamente á la vez. Cno á uno
fueron sucediéndose los hechos. Se casaron Lupe
y l\Jiguel, levunlú la cw;u dolla Tercsa 1 ,·endió
algunos muebles, conservó ol ros, entre ellos la
fnmo~a caja de música, que, cuidudosnmente
embalada, se il&gt;u hacia el Perú para encantar
nlli á las per:-;onus de gusto. Uon nnmón y San-

llago tamblL'n se lJrepararon. y en la ogilnción
de tales lances, los día~, las semanas sucedían~e, lle,•úndose al pasado aquellas hora!-..
El'u inútil que Sa11tiago hnbln~e {1 sn n-0,·ia de
la &lt;llegria del retorno y de lo que hal'ian. Y ¡,aru
que ni oun momentúnemne11te la sncritlcada pudiese pensar en la remota certeza ele aquel porYenir, sil•mpre esb1ha junto á ella1 invísible 1 ridiculo y conmovedo1\ el fantasma de doJia Francisquita, la del lunar, la novia que murió aneianu de:;pués de ,·ivir en la espera constunte
del 110,·io que se ful•.
Si Brígida hubiese querido ilusionarse, no se
lo pcrmiliría aquella melancólica aparición que,
corno la sombra al cuerpo, seguía Riempre ti la
!:ianinc:udu, cual si la dijese: -:\lirame, contém1ilumt&gt;, cuenta los arrugas de mi cara, examina la tristeza de mis ojos, el temblor e.le mi
cuerpo il1feliz. Piensa en todllS las lágrimas que
he vcrlidü, en la soledr1d irúlil y arnurga ,le mi
c:xisl':'nciu, en la muerte, crue me cenó los ojos
1
no sudados por la \"isla de mi uinur. La ,·ida
se repite. Trae siempre las Hlismu.s dichas y
los mismos pesa.res. Xingún dolor hurnuno e~
11ue,·o- ·- Y aquella tuntilenn melancólica sonaba
perJJetuamente en lo.s oídos de Brigida, subrayaba las frases de ~anliago, sus proyectos, como
el campaneo fúnebre de un loque de únimus.
.\l fin ,·ino el otario y con él la fecha en que
se ilJa Sai10ago. Desde el amanecer estaba levantada Brígida, sin que sus ojos se· hubiesen cerradu durante la noche entera. Aquel día último en
lJlie ,·eía ú su no,·io 1 llegó sereno, \'elmh.t_.. su !Jermos111·a !Jül' cenda.l de niebla que nudu de los
hú11wdus eu111pos, de las hojas mucrta~ 1 umuntouadus en lus cunetas de Jus curninos.
bt desvidicron en el c.:omedor. Sus adio'cie~ souarun 11Jclancólicos y \·alientes. ~inguno de IO.\:I
dos lloró; en cambio, á doiia Concila le femblequeul&gt;a algo la voz, y una \'ez ul pusar Drigida
junto ú l'lla, la acarició suavemente con la ruano.
IJc~puL·~ permitió á su hija que acornpafiara a
Santiago ha!:ita la escalera.
El corto trayecto desde el comedor á la puerta
pare&lt;.:iU iutcr•rninnble á los uovios. :-;o se decían
nada, les era imposible hablar, caminando juntos. unidas las manos1 hacia el agujero negro de
la puerta por donde Suntiugo se irío, tal vez pura
no voh"er. El ruido de los pasos re!3balando so~
hre la estera, subrayoba el silencio de los novios 1
i!Ja aconipaflundo su marcha hacia el destino,
hada el pon·enir mislerio.-;o é inquieto.nte. Al fin
llegaron ú la puerta. Alli se detuvieron un momento, pmlieton hablar. Apenas cambia.ron algunu.-; frases, llenas de la insulsez de Jos adioses.
-¿:\le escribirás todos los correos?-pregunló él.

-Todo~.
-Yo también ... Cuídate mucho, no le ajetrees
dernasiado.
. -Yete tranquilo ... Y tú haz lo mismo. \'o
enfen11es.
-Aquel es un país sano. Te rnnndaré fotografias pnra que lo c-onozeas.

�finn trnbazún de las cuerdas, las columnas macizas ele las chimeneas. El buque se aproximaba.
Ya se le oía mugir, se escuchaba el sedoso rumor con que las ondas se abrían bajo el corlnnle tajamar. La niebla prestaba á la marcha
del
barco un encanto indeciso 1 lo hacía seme-Acliós 1 adiós.. Esto parece un sueüo, no
jante á un bajel hechizado que partiese para
puede ser otra cosa.
--Si, un suelio, un suefi.o-repilió ella; y mi- ulgún viaje misterioso.
rando al novio que se iba, que se alejaba irre- · El corazón de Brjgida saltaba dentro del pemediablemente, murrhuró :-El fin de un sueño. cho. Sus manos se habían adherido á la ruda
:'\o tuvo fuerzas de ir al comedor. Entró en la piedra de la muralla y levantaban el cuerpo cual
solita, cayó en una de las butacas y allí lloró. si quisiesen acercarlo al barco que venia. Pronto
La pesadumbre de lo irremediable abrumaba estuvo tan cerca, que Bríg:ida pudo ver clarasu ulma. Ya no vería á Santiago, no le oiria mente cuanto adivinó ante3. En los flancos, los
quién sabe poi- cuánto tiempo. Cuando volviese., iguales ojos de los tragaluces la miraban con
las muerlas pupi1a.s de sus cristales redondos.
:-,i totTtaúa, los afias habrían transcurrido, cambilrndo ú las gentes, variando las almas. ¡'\i elln Sobre cubierta algunas personas se agrupaban,
ni él serían los mismos. Tal vez no armonizasen imposibles de reconocer aún, igualadas por los
sus corazunes 1 y después de haber ambicionado abrigos, por los chales que las envolvían.
Brígida sinlió que no podía respirar. Entre
la ditha de volverse á ver 1 sufririél.n el inmenso
aquellas genles estaba seguramente Santiago.
de:-engaüo de descubrir que mnaron á otros seres
_\brió mucho los ojos, concentró toda su vida en
distintos de lo que entonces serfon.
la mirada y, por un instante, el resto de su
Esta sensaciún fué tan penosa para Brigicla,
cue1'po
no existió; estuvo como si la. muerte lo
que lu hizo leyantarse, salir al pasillo, á la ese.llera, impulsada por un pensamiento. Aún po- hubiese herido.
El bRrco acercóse más, mugió sorclnmente la
día ,•er un inslante más á Santiago. El buque,
múL1uina, y en el agua los hojas muertas se
p¡_1ru salir del puerto, habia. de pasar Jw1to á
utorbellinaron, se hundieron en remolinos rápiIn .\lnmeLh1, 1•ozc:ir ~asi el alto murallón del pados para surgir de nuevo, salpicando de oro y
se rJ ,mtes ele perclerse en la mar. Desde alli, Bride sangre la blanca espuma hirviente. Brígida
güln. uh:anzariu la suprema felicidad de Yer una
yez mas al amado, ele consern.1r una última viú JH:l~ur el barco ante ella, pudo distinguir á
lo:.; viajeros, reconoció á Lupe y á dona Teresa,
iinflpen. Tul vez S&lt;.intiago iría en el puente, poú :\ligue}, á don Ramón, á lodos los que se ibah,
&lt;lrím1 grituu.;e adiós ...
á todos 1 menos á Santiago, quien tal vez llorase,
:-,..;¡1iió faern. andnvo depri:'lfl. En nqnella hora
oculto en su camarote.
lt&gt;!nprtllW nadie pa~aba pot el rnueHe ..\ lo lejos,
Fué una visión rápida. El barco se alejó antes
},J;-; 1JrlJ11le&gt;- de la ulamedn, olmos, plátano,;, chode que la enarnornda pudiese darse cuenta clara
piJ.-,;. colon'!úbanse otollales entre la neblina. Hade lo suredido . .Entonces gritó, clamó:
da ello:-; Loniü Bdgidu.
-¡~antiago! ;Santiago! ·
El 1rnseo e:-;tabn üesierto 1 silencioso. De yez
Su YúZ se alzó agmla. cnlre el tmnu\lo de las
e1i vez, niian hojns muertas 1le:-.de el alto raaguas
revueltas, Hegó hnsla el barco y Lupe
mnje y ú. Jo:-::; impulsos inderto:-; del nire rerodebió oida 1 pues 13rigida la vió correr por el
1,ibnll un poco, uuit'mlose ul fln con sus olrns
puente 1 hundirse por una escalera en busca de
h~rinauus, ~·acentes en tierra U meridns por el
Sm\liago, mientras el buque se alejaba, se perdía
ugua inquieta del mar, que colwnpiaha dukernente los anchos ahnni1'os rojizos &lt;le los pli1tu- entre la neblina.
Ya iba lejos, cuando In abandonada, fijos siemúos. el oro púlido de las bojas pequeúus. DríJlre los ojos en su dicha que partia, entrevió dos
gida se acodú en el parapeto. mirú hacia la ,·illa.
::;ornllrns, dos ,,agas é imprecisas siluetas, que
:--:a,lu se di\'i~Jba uún. Entre la niebla dormían
ugitnban sus pofiuelos, y pudo imaginar que
lus L:u:-;as 1 los montes .. \Jguna bana se iba lenta
Santiago y Lupe la decían adiós.
al mar. Subiendo entre lof; árboles, nn chopo
Luego la visión se borró, y sólo se vió en
puntiagudo te,mhlaba sobre el delo gris como
lontananza la sombría forma del barco que perunu alta llama amurilla, y bajo aquel cloro fuldíase mar adentro, dejando como única señal
p:ur !ns ulras copas enrojecian con matices arde su 1iaso la estela espumosa donde flotaban
rli,?ntes de bronce:-; y de hierros .•\" egreantlo al
las hojas muertas. Ilrigida miró entonces un
lnlYl'~ de Jos celajes, una gran marn 1\otante
in~tanle más nl Océano, se-cóse los ojos, y desaparedú lejana. El ban:o Yenia.
pués, con paso firme, echó á andar hacia el
lll'igida se inclinó rnús. Sus ojos parecían
imantarse con Rquella Yista, atrayesaban la nie- pueblo.

-Sl, mándalas·.. . Luego ella, con valor inaudito
pronunció la palabra definiliva:---,-Adiós, Santiago.
Vete. Que Dios te proteja.
Santiago suspiró hondamente 1 apretó convulso
la mano de Drigidu y después dijo:

•

,,,

li
''

:l

bln. mlh·i1rnb11n In silneta podero~a del casco, la

Spie::. ILaao de Thoune\ Sui::.ct, Agoslo 1907.

:: :: NÚ/t\éRO :: ::
fXTRI\ORDINI\RIO

Originales de Jacinto Octavlo PICÓN (d
Ramiro de lil/lEZTU, Josl! LÓPEZ SILII~ ~ R. &lt;'l. E.), lllberto'. IHSÚ/1,
MIICHIIDO, Emilio C/IRRERE e , nltonlo de ZIIYIIS, Manuel
V , ranc seo \llll.llESPES,, -

=

lluttraclonea de SIMONET MEDINA V
VÁZQUEZ"CALLEJA, AallsrfN HU1~:Rg· de MÉAEZTU, SANTA.NA BONILLA
1 GUTI
'
RREZ URRAYA y TOVAR

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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Zamacois, Eduardo, 1873-1971, Fundador</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Imprenta de José Blass y Cía </text>
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                <text>López Roberts, Mauricio, 1873- , Colaborador</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>finn trnbazún de las cuerdas, las columnas macizas ele las chimeneas. El buque se aproximaba.
Ya se le oía mugir, se escuchaba el sedoso rumor con que las ondas se abrían bajo el corlnnle tajamar. La niebla prestaba á la marcha
del
barco un encanto indeciso 1 lo hacía seme-Acliós 1 adiós.. Esto parece un sueüo, no
jante á un bajel hechizado que partiese para
puede ser otra cosa.
--Si, un suelio, un suefi.o-repilió ella; y mi- ulgún viaje misterioso.
rando al novio que se iba, que se alejaba irre- · El corazón de Brjgida saltaba dentro del pemediablemente, murrhuró :-El fin de un sueño. cho. Sus manos se habían adherido á la ruda
:'\o tuvo fuerzas de ir al comedor. Entró en la piedra de la muralla y levantaban el cuerpo cual
solita, cayó en una de las butacas y allí lloró. si quisiesen acercarlo al barco que venia. Pronto
La pesadumbre de lo irremediable abrumaba estuvo tan cerca, que Bríg:ida pudo ver clarasu ulma. Ya no vería á Santiago, no le oiria mente cuanto adivinó ante3. En los flancos, los
quién sabe poi- cuánto tiempo. Cuando volviese., iguales ojos de los tragaluces la miraban con
las muerlas pupi1a.s de sus cristales redondos.
:-,i totTtaúa, los afias habrían transcurrido, cambilrndo ú las gentes, variando las almas. ¡'\i elln Sobre cubierta algunas personas se agrupaban,
ni él serían los mismos. Tal vez no armonizasen imposibles de reconocer aún, igualadas por los
sus corazunes 1 y después de haber ambicionado abrigos, por los chales que las envolvían.
Brígida sinlió que no podía respirar. Entre
la ditha de volverse á ver 1 sufririél.n el inmenso
aquellas genles estaba seguramente Santiago.
de:-engaüo de descubrir que mnaron á otros seres
_\brió mucho los ojos, concentró toda su vida en
distintos de lo que entonces serfon.
la mirada y, por un instante, el resto de su
Esta sensaciún fué tan penosa para Brigicla,
cue1'po
no existió; estuvo como si la. muerte lo
que lu hizo leyantarse, salir al pasillo, á la ese.llera, impulsada por un pensamiento. Aún po- hubiese herido.
El bRrco acercóse más, mugió sorclnmente la
día ,•er un inslante más á Santiago. El buque,
múL1uina, y en el agua los hojas muertas se
p¡_1ru salir del puerto, habia. de pasar Jw1to á
utorbellinaron, se hundieron en remolinos rápiIn .\lnmeLh1, 1•ozc:ir ~asi el alto murallón del pados para surgir de nuevo, salpicando de oro y
se rJ ,mtes ele perclerse en la mar. Desde alli, Bride sangre la blanca espuma hirviente. Brígida
güln. uh:anzariu la suprema felicidad de Yer una
yez mas al amado, ele consern.1r una última viú JH:l~ur el barco ante ella, pudo distinguir á
lo:.; viajeros, reconoció á Lupe y á dona Teresa,
iinflpen. Tul vez S&lt;.intiago iría en el puente, poú :\ligue}, á don Ramón, á lodos los que se ibah,
&lt;lrím1 grituu.;e adiós ...
á todos 1 menos á Santiago, quien tal vez llorase,
:-,..;¡1iió faern. andnvo depri:'lfl. En nqnella hora
oculto en su camarote.
lt&gt;!nprtllW nadie pa~aba pot el rnueHe ..\ lo lejos,
Fué una visión rápida. El barco se alejó antes
},J;-; 1JrlJ11le&gt;- de la ulamedn, olmos, plátano,;, chode que la enarnornda pudiese darse cuenta clara
piJ.-,;. colon'!úbanse otollales entre la neblina. Hade lo suredido . .Entonces gritó, clamó:
da ello:-; Loniü Bdgidu.
-¡~antiago! ;Santiago! ·
El 1rnseo e:-;tabn üesierto 1 silencioso. De yez
Su YúZ se alzó agmla. cnlre el tmnu\lo de las
e1i vez, niian hojns muertas 1le:-.de el alto raaguas
revueltas, Hegó hnsla el barco y Lupe
mnje y ú. Jo:-::; impulsos inderto:-; del nire rerodebió oida 1 pues 13rigida la vió correr por el
1,ibnll un poco, uuit'mlose ul fln con sus olrns
puente 1 hundirse por una escalera en busca de
h~rinauus, ~·acentes en tierra U meridns por el
Sm\liago, mientras el buque se alejaba, se perdía
ugua inquieta del mar, que colwnpiaha dukernente los anchos ahnni1'os rojizos &lt;le los pli1tu- entre la neblina.
Ya iba lejos, cuando In abandonada, fijos siemúos. el oro púlido de las bojas pequeúus. DríJlre los ojos en su dicha que partia, entrevió dos
gida se acodú en el parapeto. mirú hacia la ,·illa.
::;ornllrns, dos ,,agas é imprecisas siluetas, que
:--:a,lu se di\'i~Jba uún. Entre la niebla dormían
ugitnban sus pofiuelos, y pudo imaginar que
lus L:u:-;as 1 los montes .. \Jguna bana se iba lenta
Santiago y Lupe la decían adiós.
al mar. Subiendo entre lof; árboles, nn chopo
Luego la visión se borró, y sólo se vió en
puntiagudo te,mhlaba sobre el delo gris como
lontananza la sombría forma del barco que perunu alta llama amurilla, y bajo aquel cloro fuldíase mar adentro, dejando como única señal
p:ur !ns ulras copas enrojecian con matices arde su 1iaso la estela espumosa donde flotaban
rli,?ntes de bronce:-; y de hierros .•\" egreantlo al
las hojas muertas. Ilrigida miró entonces un
lnlYl'~ de Jos celajes, una gran marn 1\otante
in~tanle más nl Océano, se-cóse los ojos, y desaparedú lejana. El ban:o Yenia.
pués, con paso firme, echó á andar hacia el
lll'igida se inclinó rnús. Sus ojos parecían
imantarse con Rquella Yista, atrayesaban la nie- pueblo.

-Sl, mándalas·.. . Luego ella, con valor inaudito
pronunció la palabra definiliva:---,-Adiós, Santiago.
Vete. Que Dios te proteja.
Santiago suspiró hondamente 1 apretó convulso
la mano de Drigidu y después dijo:

•

,,,

li
''

:l

bln. mlh·i1rnb11n In silneta podero~a del casco, la

Spie::. ILaao de Thoune\ Sui::.ct, Agoslo 1907.

:: :: NÚ/t\éRO :: ::
fXTRI\ORDINI\RIO

Originales de Jacinto Octavlo PICÓN (d
Ramiro de lil/lEZTU, Josl! LÓPEZ SILII~ ~ R. &lt;'l. E.), lllberto'. IHSÚ/1,
MIICHIIDO, Emilio C/IRRERE e , nltonlo de ZIIYIIS, Manuel
V , ranc seo \llll.llESPES,, -

=

lluttraclonea de SIMONET MEDINA V
VÁZQUEZ"CALLEJA, AallsrfN HU1~:Rg· de MÉAEZTU, SANTA.NA BONILLA
1 GUTI
'
RREZ URRAYA y TOVAR

�El ·tuento SemÍlnal

AIII IV.-1 Dklemlll'I de mo.-llUN. 209.
PRBCIOS DB SUSCRIPCION
lladrld J pmlnclu: Trlmealre, 3,60 pesstaa.

SB PUBLICA LOS VlJnUm8

Bemeatre, 6;60 pesetas. &amp;íio, 13. Extranjero: Samestr,
10 pesetas. &amp;íio, IS.
&amp;nuncios á precios convencionales.

lil lil lil

DFICIIIS: Fuenc11rr111, núm. 90.-KIDIID

Númno suelto: 8 0 céntimos.

Apartado de Correos 409.

~---~~~
...,......_,.__..,,.__,.., ___

-w~·

NUESTRO NÚMERO PRÓXIMO

EL GUARDA DEL /V\ONTE

PUBLICARÁ

LA VENGANZA DE AISCHA
PO~

~~s_co, 8Je111p1:c que quiero. Cuando me hastía la

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e,

U que para el cuerpo1 hago el esfuerzo de macli:ug~r, que en un rnadrJlello es casi rasgo de

grs,to de aJHéll'~ura que no predispone en favor
SU) o. En cambio cuando F,C consigue distraerle
habla mucho, es afaüle, hasta gracioso V aquel
sello. de tristeza que allen1. los linea~ d~ ~u flsonom,a, se trueca en sonrisa que respira bondud
Y franqueza.

lto~·UJsmo, tomo el tren de las siete, llego al monUna noche, después de permanecer allí el &lt;iíu
te á las ocho, paso el día procurando no acordarentero,_
al. levantar1:1e de cenar1 me dijo Ramüti:
1nc ele nada enojoso, como fiambres que llevo v
-Senori to, hay que darse prisa: se nos ha hesabrosos guisotes quP allí me hacen, ando rnuch~
.Y á la noche vuelvo por el último tren que para cho tarde; no le quedn á usted rnús éiue el tiempo tasado para bajar al Ul}{'adero y pronto
e,~ el apeadero cercano, distante de la cnsa de
porque el. último tren debe de hab;r salido
mi amigo poco más de un kilómetro.
·
del Escor1al.
Los nacidos en otras regiones de Espafia dicen
•
qt~e. el campo de los alrededores de Madrid es
rc:.sur.o; á n'.i, me gusta. El suelo pardusco, quc~e \u ~asa del monte al apeádero se tardaban
h1 udo Y du10; el arbolado verde griseo de chavcmtc.
mmulos. A buen paso1 tasi corriendo\
lUITos,
1·01,Jes
·
l . .
Y enemas; las tremendas pcJla$
prendimos
la marcha tropezando en -piedras v
cenicientas cubiei-tas de mus~o alagartado que
n'.tllczas, ponrue era obstura la no(;he; y ya ,~parecer colosales bestias dormidas en
ni~1~os ganada J~ niilad de la. cuesta que hay qur
mnwyll reposo; el c.ontorno de las montaflas
hnJ~l has~,a la via, ruawlo al salir de entre una:,;
t:ua'.ito ,abarca la vista, tiene por su forma, pm'· enemas vimos el farnlón dclantem ,Je:¡ frcn (JUP
s~t c?lo1 Y por sus proporciones un sello de gran- se
aecrl'aba á todo vapor.
,
&lt;.l1~EHlrtd .wie ~Ll':11ira y sobrecoge. J\o es un pai-Es
inútil
C'OI'l'f't', dijo Hanión; hen1os call't,8i:1JC bomto ru nente; pe.ro hay en ól cierto aspecl o ele clesol~da henno$,llra que sugiere é im- ludo .mal el tiernpo .. \dernús, yo no porque conozco bien el _piso 1 pero usted puede caerse y haP?n.c al ah~a 1~eas de tranquila y austera poe- cerse dafio.
srn .. !.os pcnsarmentos que allí se enseüorean del
Comprendi que tenia. rnzón: nos pararnos: Pl
esp1ntu ~o son alegres; mas como si se Jimptasen
tren llegó al apeadero, se drtuvo los dos rninutos
co~ la ~1vez~1 del airo, dan ú la voluntad vigor,
Y a la 11na.g1nac1ón esa ap-c'l.c-ible íllé!ancolía qTie de reglamento, Y partió. despidiendo la. locomotora nubes de ~wno y gruesas chispHs, nlgunas
sólo saben saborear los capaces de sen titla.
de las_ cual~s u1ecndiuban á trechos las matas
secas mmediatas á la vfa .
•
*.
-Volveremos despacio, elije.
-Y en ,·cz de acostarse usted en una ele \a_.,
'!'lene mi amigo en _el monte dos guarclas 1 Ra~·amas crue hay para los convMa.dos que viene11
n1~n Y ~Andrés, ~}adre é hijo; de cincuenta ó pocos
'-~ cazm·, le haré la del serinrito: es mejor porqne
lrluS u11os el primero, y de veinticinco el segundO. Lo rr~:uente de mis excursiones, y sospecho turné colrhón de muelles.
1 1
1t e lumbwn de mis propinas, me ha hecho amigo de ambos 1 pero sobre todo del padre· homJ)rc
••
r'n lo físico tan corpulenlo y de tan reci; contexEd1au1os ú andm· cuesla arl'iba, hacia la casa.
tura que parece un Hércules, y en Jo moral de Soplaba w1 airceiJlo fresco en extremo grato destan buena fnclole que, luego de conocerle, se te pu~s ~le lo ~rdoroso de~ día, y allá muy lejos, por
r~bra verdadero afecto. Sin embargo, á primera la ullrnia lmea del hor1zonlc empezó á. surgir la
1
v:slu. no atrae porque es hurallo Y tosco· ancla luna, colosal y rojiza, cuyo disco al través de
tnste, esquiva la conversación, y n~va
siem- las ramas de los árboles parecía un encaje de
pre el semblante como contraído y afeado por un fuego.

y¿

••

eJ1.

!es ~a:e

•

casi

�asPgt~~'o ú ust.ecl que CJ'&amp;Í que se me había muerto··
el chico. ,\qní, coH10 usled sabe, no Yienc

l.:111'.hw_n

i•n 111uri-_1_10

nadie

nH.'tf:

que

llJI

vi&lt;'jo íJue

!rae t'i

pan dr \ i!l~!ba. U11 a nmi'íana, en lugar del Yiejn,
que se l1abia pueslo malo, tan i~1alo_que se rnu-

(~ 1~í

m~ .~ustaba que i_ne tos_ p_uSiese ... , tolid,

' _ª) ~1 .. , d1J1n.10s, u pues casarnos .. '.)) y nos casu111ü1'. ,\ndrés
lo lkvú,
nrny
ú~mal • r 11- C¡·.lcl. 1.lclis·1·
~ , ¡ . _·
,
. 1 -;
·e ª
ª dec:inne que To masa tenia· en Ylc.l

1 C\- 16

llalba mala fan1a Y que yo estaba demasiado

mentos en que el máS receloso siente la nccesichlcl de aliviar su dolor contándoselo á quien tic11e
('t&gt;rca, sea quien fuere.
-- Si, sl'fior- repuso-una pena muy gra.ndl', ílr
lodos los días, de todas las horas ... 1 desde hace
altos.

Nos detuvimos maravillados, y yo, sacando dos
cigm'ros y dando uno á Ramón, le dije:
-,\hora no hay prisa: vamos á descansar un

ralo.
I\-fe senté en e'l suelo y Ramón hiio lo" propio;
pero en vez de seguir contemplando, como yo.
aquel grandioso espectáculo, apoyó los codós en
las rÓdillas 1 la cara entre las palmas de las manos. --y se quedó tristemente c.nsimismado. Así
perrr_¡.aneció un rato muy largo 1• y Dios sabe
cuánto hubiese estado si yo no le llamase. Su
actJ1ud no era·de cansancio ni ae·fatiga, sino &lt;le
pena: bastaba mirarle á la cara para comprender
qne sus pensamientos le hostigaban con recuerdos de pesadumbres pa_sadas ó temor de males
venideros=
-Pero .hombre ... , Ramón ... , ¿qué diablos le sucede á usted, que: siempre está tristón y cabizbajo, corno pastor á quien Re.le mueren á docenas
las ovejas? ¡Cuidado que hace tiempo que vengo
y le conozco á usted! ¡Pues aún no le he visto a.
usted un i;lia entero de buen humor! ¡Vamo~1
hombre, anímese usted, y si yo puedo servirle
de algo en remedio de sus males, eche usted por
esa bocal
~lucho rn(is de!Jí de decirle, é induda.l:)lcmente
1e conmovió la sinceridad que respiraban mis palabras; ó tal vez le sor·prendi en uno de esos mo-

- Hable usled1 ho1nbre, hable usted, y a ver
si yo le encuentro remedio.
- N1 asted. ni nadie; pero le contaré. el on·•
gen de todo para que ~e persuada de que no
exagero. De este modo me. perdonará si alguna
vez parece que peco de desatento ó de perezoso,
por andar metidQ en mis cavilaciones.
Y sin esperar á que le hiciese más protestas
del inter~s que. me inspiraba, siguió de esta manera:
-Ha de saber usted que yá enviudé hace muchos alJos, quedándome de nü Pepa, mi primern
mujer,- á quien tenga Dios en su gloria, ese hijo
que usted conoce, Andrés, más bueno que el pan
y que ya entonces era mozo. Al año de morir la
madre, el mucha.cho se enamoró de una chica
hija del administrador del solo de los Molinejos,
y Luve que dejarle qu e se cusara. El amo les dió
casa con la condición de que en vez de vivir en
esta de la parte alta del monte, que usted conoce, habitasen en la de allá abajo.
-¿La que está junto á la vía?
-La misma: yo me quedé en la de arriba, si!1
más compañía que la vieja que cuida de los puercos y las gallinas. Aquella soledad, ó aquel apartamiento de mi hijo, á. quien no veía más que
una vez al día, y menos cuando el tiempo se melfa en aguas, me hizo mucho mal. Vamos 1 le

~ió aquella semanal vino su hija) viuda de trein-

r!UJer.tantos
años, pero muy reguapa; una gran
Pregunte usted quien quiera y le d.ira
~

á

que en dos leguas á la redonda no había otra
c?mo la Tomasa. Para no cansarle á usted1 yo
viudo y solo, ella lo mismo, comenzamos á hablar
un rato, mafíana otro más largo ... entre bur~
as y veras, que si ella me ponía los ojos dulces Y

;wy

v~ejo para marido: en esto último puede que tuv1es~ razó~, per? lo otro ... , lo otro era mentira;
?ªd_je pod!a decir, con fundamento cosa fea de
fomasa.
'
Aquel afio hubo mucho robo en el monte sobre todo atlá arriba: el invierno fué 1nuy cr,udo·
los pobres y los malhechores de los pueblos cer~
canos venían á cortar leña ó poner cepos; y el

�amo nos dió orden ele que, mientras durasen loR
robos, Andrés y yo nos quedásemos por las noches en la casa alta, y las dos mujeres fuese11
ít vivir ú la casa de abajo, la de junlu á la via.
.\.si se hizo, de modo que Andl'és y yo no la~ veíamos más que de dia y por turno: unas veces bajaba yo ... , otras veces él. Aquello duró dos meses, y luego volvieron las !'osas ú quedar r-omo
antes: los ehicos, en la casa baja y nosotros en
la alla: pel'o esta sepanwión fué ro.usa rlc tocias
uuestras desdichas ..\. la mujer de rni hijo le hizo
el amor un 111020 ele Yillalba que pasaba p01· ¡c1l1í
lodos los días, y la grandísi1na infame se dPjó
querer, ab1·iéndole la puerta y rN;ihiénrlole ó 1narehándose con él por esos campos en r·1rnnto lograba burlar la vigilancia de To111asa. De allí ,í
JJOCO no había por estos contornos quien lo ignorase; el único que no lo sabía era 111i pobl'e hijo.
_.\.quella grnndbi111a si1t n •rgüPuza hu;:ta sp ihn
algunas Yeces al Escorfol ú. buscar ú su mnm1tr.
Llegó el afío del cólera, que todavía no sabíalllos
1G que era; pero ¡vaya s i vino!, se moda la gente
,g1e daba miedo . .\qui no hubo rnás q11P &lt;IOR casos, Tomasa y Pepa, qne rnurier-011 eon difer-1mi-ia di• cuareula y ocho hornR. Exr·uso de&lt;·ir!P i
usted la impresión 11l1e aqtwllo no;-; cnusn ría. Esto
es muy triste, ¿verdad? !\las nada tiPne de c•xlraurdinario que el cókra SP IIPVC dos p1•1·s01rns de
nna rnisrna familia.. Pet·o \'erA usted lo e!llf' sigue. "Cna noche de otono rni hijo se q11rclt'i á clol'mir en la casa de ahajo para tornar clf' 111acl1·11gaela el primer tren que fue:-;e hac-ia ;\Jadrid, donde tenía que hacer c·ompra;;. Hubo mm lornwn ta
horrorosa; rt agun rnín ú lol"l'Pllff's ~ los 1·,1~·0,-;
&lt;·11&lt;·1•mlí1111 el aire.
lk pt·onto &lt;·011u•11zarnn 11 apotT&lt;'Hr la p111•rln;
lllltl \'OZ pirlió SOC(l)'l'O y .\ncli·é,i Rf' asolll() {t la
\ t•!Llana. Era un emplf'ado ele la r~l ariún dd Es&lt;·orial 11ue iba ú \'illalha y al &lt;·ual la IP111ppslad
había srn·1n·endido en el n1111inn. ~li hijo lP alwiú
para (lll'' s&lt;• guareriPsf', y allí Pst11viernn fu111nudo, hablando y jugando á la hi-isea hasla rl a111a1wcer. ~i Andrés le conoda ui el al rnuchac-no;
tlO había cutre a n ,hos rcsentilllienlo alguno. l .o
que sucedió no se explica mús qne por l'Sf' clrsro
11erio qur sienten algunas ¡wrsonas rle ,-ontar ~·

repetir lodo lo que salleJL y escuchan; pero l&lt;,
rierlo es qne aquel hombrr, no sé si estúpido i",
rnalnuio, le refirió, cun drlallcs y fechas, qw·
pasuwlu por allí, 11lltl'has 1·,•1·,•s ú hrm1;; clisti11tus,
predsamenle en la época eu que Tolllasa. y Pep,1
habitaron solas la casa,. había visto entrar 1111
rnoc-etón á q11ien primero una de ellas hac-ía scflnlrs tll'sdf' las \'Cltlmias; y que rn oli-ns ocasimlf's
lrs había vislo, de lPjos, juntos por PI e-ampo \'
t'Ogiclos ele la mano, co1110 van las parejas rnamoradas que huyen de la gente cuando creen qll(•
no les mira na.die.
Andrés, según me ha. dicho, hizo todo lo posible para q 11e aqnPl homb1·r le diese algún elato,
alguna SP1ia, algún dela lle por donde colegir rnú 1
rk tas dos era, si la más joven ú la ele tnús a11C1s,
y ni fin logi-r"i ni-rmH·nt·Ji• 1111a nli1·111iwió1t: Ju d,•
11ue aquella mujer fü'\'aba :-;iernpre un corpi1-,n
rojo que se veía desde muy lejos. Es decir, la
culpable era mi nuera, port¡uc Tomasa no usabu
Pntonccs coi-¡iiiío de tal &lt;'Olc.r, por lo recirnte r¡ue
Pslalla la 111,wrtc lle s11 paclrr, y en rnmhio l'"JlH
lrnía uno.
.\. partil· &lt;Ir la i111p1·11rll'11cin. ronwlida por ,H[lll'I
lwmhl"I', lfli pubi-P hijo t·o111Pllzú ú sufrir lo i111!Pc;illl&lt;'. Yo le veía tt·isle, pPw-,nlh·o, hura no, cuino
11sled 1111' \·p ú 111í. lln:-la 11111• 1111 din, {l Ílll'l"Zil
el&lt;• oü¡,li&lt;·us y n1rgos, &lt;·011sPg11í fJll&lt;' 111r lo 1·011t&lt;:1nt loclo. Su llHHlu ctr hnbl,u·, s11 \'t'hcnwr!f'ia, sus
1,1inidas ch• hwo, lodo 1111· &lt;·on\'1•1u-ió de llllC' 111¡11,•lla i11Pa H("almi-íu i-011 (•l. l~1iloncPs ... PlilOJH"f'S yo
hic,· una t·osu &lt;!lit' no st; si t's lHIC'IIU ó si &lt;'~ 1rnd11,
pt&gt;l't&gt; 1·011 lu &lt;·ual rsloy dt•rlo el&lt;' &lt;!ll&lt;' Jp ltc salvarlo.
l.&lt;' &lt;lij1• q11c la cnlp11bll' Prn sn 111mlruslrn, q11,•
~·o lo subía rlcstle Jrlllc·ho li&lt;'lllJlO nlrús, ~- q111•
salJía larnbié11 í!ll!' pu1·a e\'ilui- sospt'dms ó pa1·a
1111c cu~·rsrn sohn• l'&lt;'lin, To1nasa le h11rlnlH1 ~
SP ponía. l'l &lt;·urpii10 n,jn. .\Hclr{•s 1111• pidic'i j11rn111P11to clt• 11ue &lt;!reía vri-dad, y juré.
Y el pobre Ilurn6n a1·abú su l'elulo &lt;liL·iéntlo111P:
- ))r Tomasa. nadie 111ahler·irá pot·r¡ue mi hijn
g11nrrla t&gt;I falso sP1·rPto dP 111i deshonrn; y yo
pt·rfiPro que cn•a qur 111L' ci111ivo4.11é al 1•legi1· ltlllj&lt;'t·, ú í[lll' SC' tn\ll'l'U de [ll'llU c-rPyendo c111e ]p 1'11·
gu,-1ú la suya.

Don Pedro franqueza
Conde de ~IJ:.LHLO)'l"GH

Este que veis con híspida cabeza
poner sobre los timbres de Franqueza
el coronel condal de Yillalonga,
de lanzas y eclesiásticos derechos
f-abe hacer en sus tratos granjería,
Y en él no más, para amañai· cohechos,
el fácil Du&lt;111e Cardenul confía.
,\coslwubra, tan grave en el pupitrn
eomo febril ante el fulgor del ai-ca,
t:un sus instintos ávidos de buitre,
acaparnr mercedes del :\Ionarca.

En sus cofres, por leyes de comercio
vil, que ejecutan sus skurios, debe
y ex¡n·illlit· su gnrniPI l'l al111oc-relJc.

.\.1 oro dúctil, su conciencia embota
e,! futuro torrente de doblones
lJttc al 13elis vienen á verter la Flota
~· del Perú los lentos Galeones.

Y lanlo, por los cúnoues que vicia,
la populm· indignación .le injuria,
que al cabo le somete la Justicia
al rigor de los limes de la curia.

.\uclaz emprende enmaraliadas sendas
por a.aecer el brillo de sus galas
y amontona, con quintos de Encomiendas,
maravedís de turbias Alcabalas.

Y cuando pl'eso l'a de torre en tone,
punza.do por las flechas del olvido
y ve la :\Iuerle r¡ue ú sn encuentro corre,
los ojos loma á Dios agrnllecido,

De :\Jontesa la Cruz luce en rubíes
sobre eJ ucgro velludo del vestido
y el zumo de garnachas y jabíes
liha en al'génteo bernegal fabricto.

porr¡ue no quiso, por \·~ngar su expol(o,
c;ondenarle aJ. escálamo entre alieres,
con la arista á romper del acrostolio
el cristal ele las ondas bereberes.

~h
,\! wli-id, iG lle _\"ovie111 bre lie 1910.

~

. . ,:;,_

~ ~-

.......

. ~~'&gt;. ,·

_· IBrlt

. ... ó

(ti'

�r-- - .

•

EL PATIO TRANQUILO
,.
I

SIIINETE COMPRIMIDO

'
• l a ¡ azul e 1 a ¡!n a.. míu:
un cr1s
¡
Era como
¡ 1 azul cnsta '
·datrasce.
•.
yu tniruba la vi
r y de poesia,
ebf'io de juventud, de amo del y un madrigal.
. e1·a un ardiente ron
mi vida
.
·sora sofiaba noche y d1~,
.Cigarra imprev1
'
·- l lie1Ttpo glucrnl.
, ero pau1 e
,
·n cuidar del g1an.
. la noche ard1a
s,
lar cuanao
'
-i'ué
dulce era can
libia v~ vernal.
p.¿
nstelada de rosa s de luz,
e-o
mor
daba en luminosa a .
~Ji corazón se
mi interior,
l'a cantar e11
.
á la vida; sen I
1 surtidor sonoro,
d
fontanas, -e
da encanta as
. ..entcreííado el pensarn'.
'
de castillos de humo,_ p
melenas a! vienta,
e, clíJ.s1co, las
bajo el chamber::,o
a nube de oro.
y el alma, viajera sobre u11
lI

- o era la soledad
Paladín del ensuen '
. erte precita,
·narada de rm su

-

la más fiel cai
. &lt;le la Casu9lidu4,
"uésped de la hoster1a
. siempre á 1a cila.
H.
•
e es anfitrión
que falta casi

1Ji

1

qu
á la negra odQDdad
b el hambre
.
Cuando llega a
azul proscnta,
~
del cielo puro Y
de mi alma1
. . mocedad
.b. le m1 loca
.
salia á rec1 1r
legría bendita.
radiante de q uimeras Y ª

(Á TELÓ, CORRIDO)

"d la bravo. risa franca;
A la miseria sórd~ ª1 , .do siempre al ancal
d la Gloria, p1end1
banal
del corcel e
·.. la suerte hosca y

(Personaje úni00_: ÜH"rJ7,
inspector de Po:1c1a
U bnnn, con nms ga Iot)e~
qie el \i1inistro de J\lnrm.:1.)

ía el secreto
si el corazón poeta pose1·0 de la vida un soneto
. 50 bre el Lec I
,
de engarzai
.b _ dos de ideal.
con 1os. catorce ve !,sos· ana

llcÜa hasta la, balcria; .
se atusa los cuatro JJ{~Jt'- que tteue en la c.uro?t d·

¡q11é importaba que fuc,a

PROLOGO

{ Sale Ortiz1 pau.socia111e11/e;

lose· adopta una ac i ~
gall~rda Y así se expli~·a

ante el público, des~ues
de hacer una corlesm ):

Señoras y caballero~ : ·
Como· no quiero que dtgtm_
que aqu í esfafamos á n&lt;1dJC,

0 por propia eniciativa,
;ai1go á decirles á ~stés
la verdaz. Esta cosita
que vamo s á hacer
. no
., vale
clos pesetas, y es mdizna
de que la oigan Y la ""."enn
.
des!i.nou1clas
per.sonas l un
b
1
como us l e··s , aum¡tie c:omprenc
.
o
&lt;¡ue eslá mal que y~ lo el ign.
El autor la hizo ant_moche
de dos palás y no t,ra,
con e lla , á que le levanten
v·
una estatua en la Gran ta.
Ahora si se la levantun,
·u .
i eso, ~llá ca uno! A 1o que I n .
Se trata de una ligera
custión entre dos vecmas

�de barrio, que no conocch
la nrbmlicln,r, ni de oídas,
y es claro, como estas gentes
11~ han itlo ú lus Ursulinas
ni tienen, como nosotros,
In educación 11ue L'S debidu,
pues suelen meter la pala,
Jlevús de su fanlesía,
y emiten .dichos que atafíen
nl padrún de la familia.
Pero, en fin, clcspnés ele tóo,
¿. 11116 persona, por m11~· fiun
qnr sea, no ln ha metido
aJcr11nn
ve,r,? ... ¡Tonterías!
o
.
,
Qnié decirse que, st ustes
oyen cm1lq11ier grosería
p~r un casunl, no hngan _(;_nsn
J1e11guno, que en esta ,·Hlu
las cosas hay que tomn rlns
según el que las emita,
porque ¿es lo mismo la coz
11ue dé una caballería
c¡ue la que dé yo, en un rnzto
de acaloro? ¡Es muy destintn!
(me ¡mee-e ú mí), porque siempre
hnrú más daiio la míu.
Y uho1·a vamos á otra cosa,
11ue es bueno qne lóo se dign.
Toman parle en el a.sunlo:
ta Filo, 1ma. cuplet_ista
c¡ue mueve los solomillos
v lmiln la danza egicia
~n los cines, con ca molla
v en 1·edondez q11e prirn.
:\lal'cos, esposo legítimo
cie la nnlerior, se· dedica
ú lus labores do111éslicus
y f11é I riple de en pilla.
1,11 moni, chula ordinaria,
pern frescachona. y limpia,
(¡ne rnnndo se descompone
, ln buscan las cosqmllus,
lié una lengua qne hny c¡uc i1~11r
lmrletc para no oirla.
Yilor, su ... conglomerao,
mixto de caballería
,. de arbafíil, que no ladra,
¡iero es porque no se estila.
un niiio, fruto inocente
de un choque de simpa.Uu
entre la Dionisia y Vitor...
en fin, ¡ cosas de la vida!
Pepa, mujer ele Manolo,
curda de primera fila,
,¡ue· tiene el campeon~l?
de resü;tiencia en la J)Itmrn,
y Orti:. (servidor), q~e está,
por si ustés .le necestlan,
en el Ramo de Limpie;as
de la Casa de la Villa.
lle de azvertir, pa que luego
110 tengamos tonterías
ni gaitas, si el espetáculo

se conr-111~,e de seguidn,
IJlle por nrnc:ho r¡ue estiremos
la cosu, no dura arriba
.
de 1in cua1·to de horn, Y que ac¡ui
110 hay Jurrueas ni machichas,
ni enseüan na las seüorns,
ni mneve nadie la tripa.
\hora, si ustés nos machacan
dcspnés de dar esta ristra
ele csplicaciones, qué le hemos
de hacer; ¡ pacencia y saliva!
Conque beso á ustés la suya,
y á ver si pa cuatro días
;1ne
uno á Yivir nos dfrn
11stés en la coronilla.
¡ ~lelilón, arriba el lrapo !
}-;eñores, hastn otra vislu.

ESCE:\:,\ 11
DICHOS

.\l 1RC.

"ª

])JO.\.

(Mu lis.)

.\l 1nc.

y

l\I.IHCUS

((Jw' view, tle lus .lloa/c'1ts1·s
con un ca/Jcio 11101/l'misla,
co11tawlo tlineru.,

Udrn11l,1
,\ treinta... ¡~Juy bueno::; clíu&gt;&lt;!
¡ \"aya usté con IJios !
Od1enla
·" treittlu de !u lejfo,
una con diez ... ¡:\'u 111c :-,;nlf !
¿),abe w;té, sefiú JJicmisiu,
~i ha ::;ubido mi se1101'11?
.\le puece &lt;¡uc no.
¡ (J11é c·hit·,1 !
¡\J11(;]10 IJlcldl'tlgil.
¡Sino
se hu acostado todavía!
¡. Pero es que no duerme en ca:-;u '!
Y a hace lres noches.
¡Atiza!
¡ Ese dichoso teatro
la está quitando lit , idil !
¡ Claro estú ! Co111u cltu es lil t'lllic.i
(rue 1·esulla en lii taquilla,
¿sab.e uslé?, porque hace lodo
lo que hace la Fornarina:
pues una~ noches con olrus
sale á tres p.iezas, y encimn

lu lineen emmynr después
de la función muchos dius.
Así es que viene la pobre
lo que se dice molida.
Dmx.
¿ Pero la deja ustó ir sola?
l\L1HC.
¡ Cómo sola! ¡ Ko, hija mía!
¡ Qué disparate! ¿ Usted cree
que ella? ... ¡Ca! ¡Sí, sí; bonita
es mi mujer! ... La acompaiíá
un abonado, bolsista,
que se ha ofrecido á ir con ella
hasta que encontremos chica.
ÜIO.\'.
¡ Tenga usté cuidao !
1'fARC.
¡Quién! ... ¡ :'\ada !
¡ Es persona correctísima!
¡ Por Dios!. .. Siempre la eslá hablando
de la Bolsa y de las Dncas
que tiene, porque es muy rico;
pero, nada : sin malicia.
Drox.
¡ Ya es de agradecer!
.\Lrnc.
¡,\y, sí!
Calcule usté si me q11ila
molestias, porque se viene
con ella todos los días.
No tardarán.
D10x.
Y usté aqní.
.\fine.
¡,\ ver! ¿Quién harre y q11it'.·11 li111pi¡¡'!
.\nles me ec:hubu 1u1a rnnuo
la cl'iuda en la cocina;
pero alturn, co111O tmnbi(·11
se hu metido ú cnplelislu,
me lu tel!gu ,¡11ü liHccr todu
.,·o S&lt;•lito. En fin, ,·e,·iuu;
vuy ú hat:el'lu el de,;c1y11110
¡ior si Yic11e.
ll!Ci\.
¡ 7\li11'ic1uil11 !
.\Í.\HC.
J)JQ\.

lJu '-'·

.\hnc.
DIO.\.

.\Í\HC.

E S C E~ A P R I l\I E R ,\
Drm;is1.1

y el

C111co.

i ,\y, ay!

-Cállate, arras! rao !
1
Que Le he de arrancar ú til'as
el pellejo pa que mi~es
olra vez ande te arr1mas.
i .\y, ay!
.
¡Toma, so cod11nol
¡ Lástima de pulmonía!

])JO\.

:\hnc.
D10x.
:\l.\ HC.

CHICO

Drox.

Cmco.

l&gt;JU\.

...

¡ Súcalc 111

l'11Í,(

i11n !

,\11 ne.

¡_ Cúuw'! ...

IJJO.\.

l lulJluba ,·u11 mi chin1.
¡ .\11 ! ... ll11m10, l1&lt;11;í,1 luego.
_\.di(,s,
1 ec.;iuu. ( ¡ 1.us h,.1) cu11 piul ns! ,

.\IIH1:.
t&gt;m,.

' li11/m l'l

1

l 11 e1ar ele la acción : Cn palio
etc ~,.tcinclud. Es de día.
.\1 empcznr el saii1ete
peina al CHICO la D!O;:&lt;;JSIA
y le introduce las puas_
ele Ju lendrera en la cnsma.

¿Elt'! ...

11111iw1

l'n .m c11ul'l11

(/(&gt;/ CUl'l'&lt;'d111' lj &lt;'11 S&lt;'ljl1Íd11

su/e di'/ ,rn!f1J /u P1•1111,
1¡111• es 111111 t'/111/a 1·c1.,/i;11.

ESCE:\:.\ J 11
D10\Js11,

el C1m,o .,·

P1-.1·1

¡ .\lunolo ! ... ,\diús, ::;eüú J&gt;ioui.
¡ Yamos, hurnbre; ít ,·er si estiras
ht u::;ndura ! ¿ O Yas á e:sla l'te

en Ju cama toit lu vida? ...
i Pel'o, Ye usté !
t )JCI.\.

.\J11jer, déj,tle
que tluen1rn la popalilw,

cJuc anoche creo c¡ue vino
cargao...
¡ ~la !dila he bidu ! ...·
¡ ~diste (Jllc la trnjo gorda
el ladi·ón ! ... ¡.\sí pen111la

�DION.
PEPA.

DroN.
PEPA.
DION .

PEPA.

DHJN.

PEPA.
DION.

PEPA.

DJON.

11

Dios que se le vuelva dentro
cardenillo!
'
i Por Dios\ hija!.
Es un vicio de la sangre.
¡ Es una ... no sé lo que ibu
á decir, porque me tiene·
muy harla, señá Dionisia!
¡Jlartu! ... ¡Ya, ya!
¡ Sí, seflora !
Siempre sales con la misma
relación, y en cuanto le hace
dos ú tres zalamerias
de las suyas 1 te derrites
igual que la manlequifü1.
¡ Sí1 sellara! Eso es lo que J. una
la pierde, señá Djonisiu;
el ser una pa los hombres
tan eso.. tan ...
Sí; nó sigus,
que aunque des con la palabra
no vas' á poder decírmeh1.
i Miá. que es usté maliciosa!
Vamos, anda; dale prisa;
no lardes, y cuando n1eh•üs,
le sacuda la polilla.
1,'ié. usté razón. Hasla luego.
Anda, con Dios, hija rnin

F1LO.
DION.

ESCENA VI
DICHAS

i\l\N.

Dl0N,

¡ V e.11 1 aquí, cebón,
y ó. ver si revientas!

(1'ira
de él y se lo lleva á rastras,
lo mismo que las mulillas
á los pencos. Por el {oro
entra un yuardia á toda prisa
y llama en el bajo f:,qiiierda;
mientras, denlro 1 la Dionisia
le pone á golpes al chico
las nalgas en carne viva. )

ÜRTIZ
ÜllTJZ.

•

GUARD.

~

¡ i\I uy buenos!
FILO.

t·

CU..\RD.

ÜllTIZ.

ÜRTIZ.
GU,\RD.
ÜRTJZ.

Porque estoy haciendo
un melóclrama á toa prisa

GUARO.

01rr1z.
ÜI\TIZ.

(Dentro, con vo; desle1nplada.)
¿ Quién llama?

GUAltü.

Soy yo : Farifüis.
(.4bren la ¡,ucrta. y Orti,

Orrriz.

sale en 1nangas de camisa,

GU,\RD.

El teniente alcalde
que vaya usted de seguida.
¡Quién! ¿Yo?.
Sí, señor.
¡Rcdiezlu !

¿Por qué?

OR.TIZ.

pa narbieri, y no me falta
más que darle la punlillu.
¿Pero usté también escribe
comedias?
i A ver quó Yidu !
¿ Pero usté'!.
Sí, ltomb!'e. ¿.Q11é pnsn?
Ya te clnré una entradila
pu el estreno.

No faltes.

CAB.

¡ Adiós, mi vida!
(Vase el aaldn. Filo sube
la esGalera de puntillas,
mientras reanuda el e:rpurao
del chiquillo la Dionisia1
y al acercarse á su cuarto,
da un grito y se pone Uvidn
por algo que ve en el suelo
q1ie la reniueve y la indigna.)

l
D10~.

y en seguida, DIO.'\l y el
¡Despidiéndose en el [oro

FILO, CAB,\Ll.ERO,

Fito.

del caballero bolsislci
que, por descansar d Jlorcns,
la SÍl'l,'(' de CDlllJHl1lir1. )

¡¡Uf!! ... ¿Pero qué redemonios
ha pasao aquí? ¡ ~Ialdila
siá la casn y el que la hizo!
¡ Oiga usté, seliá Dionisia!
¿Qué se le ha roto iL usté?
Nada.

DIO.\'.

FILO.
CHICO

,,,

Advertirle á usté que el dia
que al niño vuelva á ocurrírsele
lrncer chistes aquí arriba,
le va á quedar In frugancia
pa tóo el mes.
¡Jai, jai, qué risu!
¡ Tan poca vergüenza tiene
la madre como la cría!
¡ ~o se enfade usté, sc,Tora!
¡ Qnr a~ro de niño!
Pero 1 hij.-1,

ESCE:&lt;IA V

Dro:--.r.
FILO.
DIO'l.

J)ION.

FILO.

FrLO.

¡Ancla diez!

\'esle 1
que yo voy 11a all(L en seguirlfl.
i Este _es cribienclu ! . ¡ Sen ores,
cómo está el arle hoy en 1.Hn !

Hasta la noche.

F1w.

¡ Pues me echa una lavativa!

Yo, na&lt;!.a.
.
¡ Qué porquer1a

de gentuza!

¡Adiós! ... ¡Vete!
CAB.

con una pluma en la oreja

GUARD.

¿Qué quié uslé decir?

~IAN.

y GUARDIA

y en la mano unas cuartillas. )
¿ Qué traes?

ÜJO:'f.
FILO.

FILO .

GL.:.\Bü.

ESCENA IV

(Aso1nándose á la puerta

¡Niñas!
¿~1e hacen uslés el osequio
ele entornarse las boquitas
pa ver si puedo coger
el sueño?
La papalina
será lo que pué que· coja
usté, como tóos los días.
Ca uno coge lo que puede,
como usté sabe.
¡ Ahí le pica !

1
1

¿Otra vez? ... ¡Jesús, qué vicl1t!
¿ Qué has comido, condenao,
pa que est-és así tóo el día?
¡Ay, ay!

y MANOLO

en pa,1os menores.)

(Vase Pepa por el toro,
y el nilio lle la. JJionis ia
úcrrea como un beccrrn,
sutetá11dose lll l ripa. l
Pero, chico, ¡ qué le pasa!

Cmco.

¿es que quió usté que le amarre
del pescuezo una tomiza
y que le saque al arroyo
lo mismo que ú una perrita
de lanas?... ¡ Pues no ha cambia o
que digamos 1 su ilustrismu
desde que dejó los zOrros
pa meterse á sicalítíca !
¡ Yaya usté de ahí, so ordinaria 1
¡ Adiós ... la seffora fina!

DION .

FILO.
D10N.

Buen remedio:
tome usté la Equitativa,
y así estará usté más ancha
y más ventilá, querida.
No puedo. Estoy esperando
que construyan la Gran Vía
pa alquilar un entresuelo
de tóo lujo.
¿Es usté rica?
Con lo que tengo en el Monte,
me sobra.
¿ A ver la cartilla?

Í\[ARC.

(Saliendo.)
¡ Oiga usté !. ..

FILO.

¡ Cuidao!
(Mostrándole la reliquia
que hay en el suelo.)

¡ Jesús!

l\lARC.

¡ Qué atrocidad!
IJIO~.

l\Jás valíq
que en lugar de ir por las noches
á cantar las porquerías
que canta usté y á encitar
á lns hijos de familia
moviendo el mondongo, mientras
está fregando ese lila,
Ia\'ase usté los guifiapos
que se saca ahí pn que se . ría
la vccindaz.

•

�\'ícr.

lli:n la puerta.
¡ ,\ cnsu!

j

\'ícr.
.\l I.HC.

¡ Xo !il· l'! In c11lpa!
L1 tiene el que se denigru

¡ Qtti~iera usté mis guillup~s

])]t)'\.

pa ponh·se\os el clín

discutiendo con pelambres.
¡. Y usté, qul' es?

\-JCT.

Dro:,,.

Xo qt1iero.

Fu.o.

I•

Diu,.
F1uJ.

¡ .\y, hija!

1r,

del Corpus y dnrse lona
de ¡iersuna destingnida !
¡, Tié usl(· por· ahi unBs. gaf,1s·?
,\lrnmús ú ele rora Antigun,

:\1 \t:C.

F'JLO.

pa que el sol no tenga e1widia
de estos ojos.
¡ .\y, qué láslimn !
Pero si se nesecitan
de aumento, pongo por raso,

se husccrn.
[) [(¡\.

FILO.

Fno.

lJJO\T.

Yícr.
\I\HC.

\'icr.

¡ ~liá qué ricu !
¡ Oiga uslé 1 so cnbezoltt !
¿E!:i á mi?
¡ :\ uslé', mi vidc.1 !
¿.Su pul• suhe1· qnil-11 lin sido
el ,d111u tal'ilulin.1.
ljlle le l,a duo ú usté 1n vela

vu .este entierro'!
¡\'ele!_

l&gt;1U'\.

\'ícr.
.\I.\RC.
F!LU.

,\1 \HC.
1JIO'\.

Yícr.

¡Quila!
¡ ,\ n1í no me hn dudo umlic
Yela!
Xi h1 ncsedla,
1&gt;on1ue él la Ucne ú loü!:i horas.
¡Eso!
¡ Ya lo presurnín!

Cuando dos muje1·es d1len,
es derir, Ctwndo 11orfiun
esln duma. de at¡uí abajo
y esa golfa de ohí arribu,

CHICO .

uslé se guarda la lengua
v se mete en lu cocina
á. ver si hay que fregar algo,
¡ so animal!
¡Padl'e!

,\f \HC.

¡ Qué risa!.

Oye

~

¿ \'es

le lia Uumudo padre;
quó chico lan bromista?

(\ ºíclor trata de subir,
en m..:lilwl agrcsiea,
u SU, nwjcr le éonliellc
]Jara ci:ilatle ww rninu. )

\'il.:T.

Cmco.
D10::-..

fn.o.

; Baje uRlé aquí!
¡Padre!

¡\'ílor!
¡ So ... siégucle u_sk~ Ycéinn!

Unnz.
~Lrnc.
¡ GaJlina !

¡ ,\Jaldita r::;i;i !

FILO.

¡\·enncú!

,\hRC.

¡ No subas!

r-

¡Qui11.l!

Ernn pa. qne viera usté unos

).J \HC.

F'JLO.

que lrny nifios.
· ¡GoJfo!

1)10:--.:.

'

•

bi.ljos como· no se estilan

en la casa; sobre 1oda
en los cuartos ele nhí nnibn.
¡ .\y, á verlos!
~lujer, déjuln;
&lt;11w ahora eslá ele cnceríu
y vas ú espanlarle alguna
pieza ninyor.

-~der.

Xo quiero,

DIO.\.

\.ÍCT.

No rorre prisa.

de oido decir lóos los días.
; nepítalo uslé !

í)¡ox.
Fu.u.
:\! \HC.

'I

Call~l, Duni:,ia;
que lo que él es, ya estás lrn 1fo

\'íCT.

Pol'que yo lils gasto oscuras
Dro'\.

Entrate!

D1u.\.

ESCE:-S.\ \"JI
0JCHOS

01rnz.

y

ÜHTJZ

(Que entm como si le lrnúiemn
llamado con campanillas
cuando los nervios estallan
y los golpes se avecinan.)

'

; ¡Alto!!... ¿Qué escándalo es este?
¡ Se1lores ! ¡ Que no se diga
que cual ro personas serias
y bien educús y diznas,
por un quitame esas pajas 1
JJierclan su buenu armonía J
Ea ; ca cual á su cuarto,
y que no haiga más rencillas.
¡¡Puafl! ...

¡¡I3urro!!
¡Vamos pa adenlfü!
.i\'o te arrebates, vidita,
.r entra á descansar un rato 1
que habrás venido rendida.
Anda, saca la bayeta.
¡ Eso es lo que me fastidia!
(Entre unos y ottos se cru:.an
miradas torvas, que indican
qtte el asunto no ha tenido
solución de/inüiva;
escupe Marcos d Víctor,
y a{ recibir la saliva,
éste, sin hablar, contcsfa
de una manera expresiva:
pero cumpliendo el mandato
de Orti:., todo se termina
por el pronto, haciendo mutis
en direcciones dislinlas,
la Filo con su consorte,
1J Víctor con su costilla.
Entonces el inspector,
volviéndose d las vecinas,
que al olor de los azotes
salen lo mismo que hormious,
dice con vo; campar_nala
y en act'ilud tribunicia):

¡ Comprímase aquel que lenga
genio fuerte y sangre Yiva.
y miren qué fácilmente,

si no es por mi voz amigo,

s~ ven &lt;los hombres perdidos
y dos mujeres perdidas!
TELO!\

j
EL VICIO NI\CIONI\L
( DIALOGO)

-¡El primero que me azuce
pa jugar con él dos céntimos
ú la lotería, no hace
otra digestión á tiempo!
-No te enfades.
-¡Hombre. si es
que me ataco de los nervios!
¡l\Jiá que decisiete números
sin coger un mal reintegro!...
¡Hay que ver! ¡Permita JJios
que reviente tóo el gobierno
desde el mismo Romanones
h.asta el último portero!
-¿Llevabas mucho?
-¡'[_;na fli rna /. ..
Pon cinco duros y medio,
íiólo por mi In.o, y agrega
tres ó cuatro por lo menos,
ele mi mujer, entre picos
de aqui y de allá.
-La Remcclirn\

he notao que no se queda
sin probar ningún sorteo.
-Toma, corno que ella ha sido
la que me ha metido en estos
frcgaos, que si no ¡de dónde
me iba á ver yo con mi sueldo
gastando armilla de rede
con el frío que está haciendo!
-¡Mal sos elá!
-Yo enlodavía

suelo picar uno ó medio
de tarde en tarde, ¿pero ella? ..
Digo, tú debes saberlo
porque contigo también
ha jugao. si no padezco
un error, algunas veces.
-De dos sí que me recuerdo.
-¿Y qué sacasteis?
-Cn chico

de tres pesetas el décimo.
Total seis duros.

-¡Ah!. .. ¿Si?

¡Pues se hO. guardas el dinero!
-Fué cuando estaba soltera.
-¡Ah, vamos!
-Chico, y te arvierlo
que ahora no sé1 pero entonces
tenia una mano pa eso,
que al que jugaba con ella
le tocaba algo.
-T,o creo
porque tú me lo aseguras,
y tú eres un hombre s.erio,
Pero en tres afias y meses

,

�mi so_svresa, cuando veo
sentao junto ·á la ccunUla
1
1 unq~lamente un sug11rr1,
r[u~ ni se d1znó si&lt;:ruiern
saludar!
--¡Rediez!
.

&gt;

prro. chico, en unos térmi11os·
que de milagro patente
'
no se t1uedó zapatero.
Total: volviendo al asunto
referente á la Remedios:
es1ábamo.-;., vo ca noventa
y él cuasi Úpn;s, -cuando en e~to,
ele pronto al ·ir ú tirar
una carambola. á huevu,
me da. una J)UJJ.Zá en PI vientn•;
Y me r:one .POI' túo el cuerpo
un sndol'_ f.no, ~, me ernpiezan
unas answs v un mareo
que si no es~ pol'quc me ditcfl:

-

~-

"&gt;

- -

-¡llonibre, mélefe los dcdvs
en el lJalrrJn.1, ú estas horas
cs_loy en el Ceménterio.
-Eso fué un cólico.
·-- Puede

Q · ..

de casa 1 con el ojetq
de echarle unas carambolas
á Paco el de los Camelos,
en San Millán 1 y al marcharme
la dije:~Mira 1 Remedios:
acuéstate u no me esperes
que pué q1.tc tarde.-,\le alegro,

que hace ya que nos casemos
la estoy oservando el sino,
día por día, y me apuesto
á que entre cien mil mujeres
no hay quien lo tenga más negre:.
-¡Qué pesimista eres!
.
-Hombre,
á los resullaos me atengo:
á mí me costa, ¡figúrate!

(me dijo ella) porque 110
1ne puedo lamer de- sue,10.

Conque me fuí pián pianito
pa el billar y1 con efeto,
al verme entrar por la puerta,
Paco, que se cree lo menos
un fenómeno y que sabes
lo bruto y lo pinturero
que es, va y esclama grilflndo1
pa darse tono :-¡Te juego
Jos ca{Cs pa los presentas
con veinticinco pa cienlv.1
__._:\.luchas son.
-Le doy el tiple.
- Pues él juega.
-¡~i un pi111ie1tlu'.
La prueba es qL~e de seguida
le dije :-Me va d dar miedo,

que ella hl:!, jugao- GOn quinientos
á escondidas, porque sabe
9ue soy refrazlario al juego,
y sin "ernbargo 1 á estas fechas,
aunque digas que .e~agero, :
está por el primer duro
que yo. le baiga visto C'l Jli-.'lo.
¿Es mala pata? .. _
.......:...Y 1 no u8Üt::te.
tu casa es un juhile·o

tóo el santo día.
-la ve~.
Chíco ·es lo que uo r _o )nprendo:
¡ó la humanidaz es loca
ó yo estoy 'Como un - cencerro!
-Aberraciones.
-En fin;

pa p_robar hasta- que e_stremo
se piensan que m.i muJer
tié la suerte entre los dedos,
voy á contarte una cosa
que vas á decir que mirnlo.
!Salí yo tras ele antinorhe

f

pero, si quieres, . apúntate
cinco mds.-¡Vam.os d verlo!
En fin; que sacan las bolas,
salgo con una de mérito,
y 11;1ego Yoy ¡zás! prencipio
á hrarlr. retrocesos
y picami y feligranas,

..

•

-,¡ \'o quiei-u

decirl~ lo que. pasó ,
por nn m~nte!. ..
'I
...;...Lo ccnnprcndo .
-Pero basta con -que sepas,
pu -~!lle te hagas cargo de ello,
q11e aun_que sé que (lli mujer
i,tnles de manf'har su crf'ctilo
de honrú y ·1ie! se mataria
~
iPOI'(J,lle _no hay _nf qu~ hablar d2. es;.: ·
m.~ ~O]\'J_ lo&lt;;u, .v si 119 ~ i-.
:j
me 1lu1~!lla tan á 1iE'rnJl0
la PruvldPHCia, te- juro
Jl'?r la t~tQ que me diel'on,

•

.~
~~dt''

·

•¡

-Que le rnfria1'ias. · ·
- Bueno:
pues como n1:e puse 1nalo;
Y yo en seguida mr nienso
que. voy á diüarla-, di)e:

-Dispensarme si lo dejo,
pero en esta liesifitra
la verdá, chicos no p~wdo.
-¡Veste! (contestaron tóos).
-¡La .-~alu:; es lo prilnero!
1

(r;1e d1¡0 Pa~o). Mmiana,
st estas me¿o,\ seguiremos.
- - El, claro ..
.

-¡Co,110 r¡ne es!aba

cuasi con el agua al ruello!
Conque me marchó pa casü,
me abre la puerta rl sereno
subo, llego arriba llanto '
.V nadie contrsta; \ rurlvo
á Jl_amar y ¡q1H si c1uien•s!
1

-¿.()né, tunipoco?
,
__:_¡ld1•n1 dL~ lil'11zo!

J&lt;,nlrnH·f•s, tlt'!-::rspt&gt;rLu,
Y a!Jurl'idu. qué hago: iwgu
la boca á la cerradura
hrcho un hu1·uc·ún (ya fTPo
qu~, rnc ronocrs y sabes
í(llll~n soy ClH:l rHlu 1111' ('(ilit·11 l( 1)
Y cl1$&lt;?, echando madejas
de bilis :- ¡Pero, Rcmcdir1s.' ..
¿Quieres abril' de seguido
ó liro la puerta al suelo? '

-Te abrirían.

.,
-¡Pocas g radas!..
X ahora prencipia lo bueno:
lomo lóo el pa.&lt;.;i!lo nlante 1
cchanrlo lumbrc1 pcnetro
en la sala ... ¡y 1i't ri1rrula

BJenverndo, que_.-les .abro

en :~mal ronw _á los- ('erdo_s.
--¡Si que se las trae la e"o 8 a!

1

~'l ... ..;,_

,---¡-Cáilafo, hornllr:e!. .. Pue 8Upuc-sto 1
q.H.q nm,~trsmzamos de -risa
luego de:ft)liés la Remedios
Y yol
~n. n11n,1, l._l('OJ'dt\ndonos,

en.

purc¡ur

-¡.\b! ..
,
.

u

-tlt:ll'll'

lie mut:h(J ~-.Q.ICJ'U.

¿Sí'!
·
-Como r1ut• n1r.tvas

que me (ruaseu.

¡.\ qué cUrús tú ~ue iué

.

~- -- ·
, r..,;

ú 111! casa aquel SlH!eto
1
con tóo ~u cuajo, f _e§a~ hQ!,'.US
Y_ e!1 el ngor del ivie\1io"!~--':\o sé.
a

-Cavil'lt.
-Xo dov.
---Pues vas á queclarte . lelá:
¡~ que mi mujer le diera

c:mco reales en un décimo
que i,abía aue llevaba
'
pa la jugú i:Ie Afio nuevo!._
¿Es afición? ...
-¡Qué rarezas
tién algunos!
_ -¿H~ derecl10
pa que por una pamplina,
como esa1 te corte el sueiío
cualquier loco? .. :
-¡Vamo5\ calla!
-¿No es pa partirle los scsos 9
-¿Y qué hicistcs?
'
·.

!,

�~-~--~~~~===

¡~~~--~~~~--~-

_· fi(íff'tn
bO -.
{lj

.

. ~-..-,;, ,!

lTJIDt

/~-.,

'~~'

'

I

@,.,
¡r~,, -~

J!lLANCA NIEVE

~

.\nda en los huel'los, deRnilz,1 y si11 l'OJ
n la alborada temblando de frít,
a Princesitn, cogiendo rocío
'
)nlre sus manos en forma de ropn.

,._

,:

i

\'isle 1111 beirame que vale un teso1·0.
.,· en el fulgente sopor de las sicslos
1·a ú perseguir por las verdes florestas
las mariposas de sol y ele orn.
Entre escullurns de mármol ,. plnlu
!odas las noches su albor se 1etr-ata '
en el cristal de la clara laguna.
· corno rosas ele níveos rosales,
eogienclo brnzadus de Luna
blancura ele sus delanlales.

•
""
e'!'

•
h~;-C,,,:.
~(f

.,, w

:

-Pues nú: PI ho111bl'c
satisfació su deseo,
porque después del viage
resultaba violento
desairarle; se abrochó
la cazadora y diciendo
muy humilde :-¡Disimlllen
ustés si he sido molesto!

pilló la escalera abajo,
:;:;alió á la calle y laus deo.
-Pues mira : sí que tié grada.
-¿Lo ves cómo yo no miento?
jso sí; Ju primer cosa
/Jue le dije á la Remedios
~(l)é que desde aquella noche
se terminaban los iuegos,

purt¡ue IJILIY fádl ur11rrr
q111· &lt;'11 l11gar de ser yo PI t¡1te e11ll'u
Ps 11tt 1•»ll'mio ¡y s11po11te
In to111ad111·a de pelo! ...
¡Hu111brP, sabida la fa 111a
,1., 111 1IHljPI'. 110 lo ('l'('O!
- ¡(JuilHI&lt;' .1lt• allí! Por lo rnis1110
,¡ue es el 1w /ilís de su ~eso,
hu~· llll [lOITiÚIL de l'PZtiles
r¡111• darfu11 PI ¡&gt;Plleju
p11r pillal'la &lt;·11 un &lt;•11j11ag11c
pa dir 1·011 el d1is111e.
-Bueno;
la &lt;'11,idin rs nwv mala.

•

- Ei:;azlo.

¡¡Has tlau ctt ttiilú del hueso!!

,..;- .... ~,,.

✓-t,¡,f

~

,., ' ~. &gt;·
' , •,j

~·

II

EN PROVENZA
En los estrndos sonríe el seüor

ú la Curnle,;a de ·1·ko brial,

mientrus entona galún trovador
una fragante canción JH'ovenzal.
Dulce deslíe sus trnvas ele amor;
úurens n!Jejns su miel libarán ...
¡ Los ruiseíi.ores no trinan rniijur
bajo las lunas en flor de San Juan!
.\ sus compases enlorna el lebrel
sus casi humanas pupilas de miel;
• enamorada de su !Jandolin,
por la 001 ida ventana ojival,
entre las ramas del verdti jardín,
¡ muestra la Luna su faz de c1·islal !

�f

'

'

,~

se l1a facilitado, naluralmente, el triunfo de
la literatura de invención, la ele los deseos,
la no artística, El público ha necesitado que
se le hablase de lo que no es ni púede ser:
de folletines policiacos, de pornografías enormes y vagas, de camelancias sin senlido, de
placeres sin concreci,ón ni limites, A falla
de los misterios. del espiritu, se ha creído en
ios misleri(}s ele la carne y ba triunfado el
ese.rilar que con mayor habilidad ha guillado los ojos para prometerá sus lectores la revelación ele un Yicio nuevo 6 de los polvos
para llacer sardinas .
Ha sucedido lo que Bn Rusia al fracasar la
revolución de hace cinco años, que fracas&lt;,
también porque no eslaba bien pensada. Durante cuatro años se dieron los editores rusos á c.ditar las pornografías de ladas las lileraluras. A falla de la Rusia, ideal, las madamas franoesas de larjela postal, con música
de Viena.
Sólo que la popula.ridacl de esta literatura
inventiva pasa p1'0nto. T~mbién e·s vano el
sueño de las linries de Maholfla y el ir por
esas calles construyendo las escenas en que
uno se vería si le hicieran crrr¡:;erador ele la
Gran China y barbián de la Persia. ¿lio ha
pensado usted nunca, mi querido Agramonle, en que la moral pueda ser flor de esteroolero?
Supóngase que volvamos deliberadamenle
las espaldas á lo que hay de universal en
nuestras vidas; que nos proponga,mos no
averiguar verdades ni realizar bienes; que
nos encerremos en lo más pequeño de nosotros mismos, en cumplimiento de aquel onceno mandamiento que n·os prohibe ser Quijotes, La cuestión es pasar el ralo agradable-

~--··";··························•:«,
\

r . ~! ~cerrar los ojos .n¡

,

,.
... ......
..................................

,•♦.

~Ji ,truerido Agramonte: :\'acla de de·ses\,&lt;lfücione~. tSe adelanla algo con
dds.,i!Spel'al'se? "Csled ha inlenlado una
costt buena; en parle la ha realizado.
Ha qu~rido hacer·de EL

CcENTO SEi\lA·

1'1\L unn.

µublica.c"iún de lilel'utura artística; Jo M. conseguido en mucllos
númúfcr$ : no tiene n1_0Livos sinb para

urta.,tyfAf':cza moderacltl.
iOuc. se lla encont1,a(lo con que lo;
núnit\1'6&amp; miis leido·s de EL CuE~To Ss"'l~AL ''ñ'6 han .sido los que nstccl hubil:'rtt d./ls~o.do~ Señor, es naloral. Si los
nú¡neros ina~ leidos ele su publlcaciú □
11Jbie.ta.u &amp;i(lo )os ÍlláS al'tísUcos, ellQ

inÍpÜcaría· que ;1ueslro país atrrtves:ib:.t
11.·eriodo de.
que.es un perio'iki ~,n ,r¡ue los csp1r1lus s1enlcn las

111;¡i~tn

adé,

cn(~~-c0·;1 ·VitOr, nécesil.an cxprc~ni-1.as.
se lo1'1i.tran J.;a,ra huiScar los mrcl1ns dr
ex¡.h•estün,_11)S ('JlCllf'lllrnn y hullan lnm. hif-,J,~libl_lfo dispursto á J'C'Ci!Ji I'las; porlfLÍft. CSu°S Cosas que s?,enlcn COll fuf'rz:t

Retrato del aulor pintado por Gustavo de M~e~tu. Fotog~afia de "Nuevo Mun:lo,.
y fotograbado de Dura y Comp.

los':;;1rtislas, ¿pueder, ser algo di,slinlo.
ele. \a vida qu_e fluye en torno su¡·o Y .borboU,

denL·o

mo&gt;_a·1

'de su alma, e3 drcir. el púhhco m1sglle devu,elven, liecho expresión, lo

qu~¿rt'cilien corno nwleria hrula' Y si resulta
q~~· en un momento dado, €1 público no e3
ri&lt;Ío como materia arlíslica, t.1mpoco ha de
pt~irsele que se conlelile con el espectáculo
clef:su propia ·vida, externa é interna, que es
lo t 1ue le da el arle en los momentos de es-

pl~ndor artístico.
~o hablemos ele las clases populares, misterl\osas, inarlicu ladas, Pensemos en las clase$ medias, ele donde han de salir la inmensa :mayoria de los leclores, de los escritores
v de ]os dibujantes de su publicación. Vuel~ah1slecl los ojos en lomo suyo, mi querido
1
.\o1~ 'r;:unonlr. Usted conoce á lrescienlas\ á
cuátrocicnlr1s J){'r;--onas que ronslituyen buen
ni~nrro tle pélalos ele lo que pudiéramos lit\•
rniir la ílor de 8spaña, Cuente ii las que encid1-ran 1•n su pecho gran pasión científica,
griln pasión artística, gran pasión políiicc.~ ú
gran pusión moral. l,Llcgan á seis? RebaJem~fj¡,. talla de las pasiones; incluyamos la
gr;n ipasión ele ambición llislórica, la gran
pasión amorosa y aun la gran pasión del dinero. ¿Llegan á cliez? Apuesto á que no llegan . y si no llegan, es decir, si no se da en

la vida ,eiSn. materia prirna clr la gra11de .obrd.
arlíslica, ¿cómo quiere u,lcd que &lt;'I público
se inl,orese realmenle por el a1'ie verdad, que
es el arle expresivo de la vida?
ne ahí que pret1cra las obras de' invenciú1~
ú. las ele irnafrií\ación. lmagirn1ciúnt en rn:
vocabulario, es visión; invenci,ón es deseo.
Nuestras clases medias atraviesan un perío-

do ele cteprc~ión. Su trap-edia, ¡ka_gedia 110rríson~!, es la tragcclia del reloj, que marca
los minutos que pasan, ,· del balance, que
cüenla los ingr-esos y los gas los; la t-rageclia'. "
de las lágrimas que no se vierten, de \tts ha;.. 1
zai'Ías que nú s-e realizan, de. las verdades que _i 1
11 ~ se averiguan, de las palabras que n9 sf'
dicen. y la vi&lt;la va pasando para _nueslra.s.
clas{'s 1nesocráLicas con el \ú.ngui&lt;Jo n,iovJ!
miento ele los -rscalafon('~\ y va pasando &lt;.}il
vano.
/.
/
Hace diez aüos apuntal.Ja 1111 ideal. Se hablaba de rrgoncrarión. El ideal fué Q.e,s-Vanerié1tdose 1 porque era un 1ncro e1~seo Y' no s~o

hallaba bien pensado. Pa&amp;ó el ideal; quede
\a vida: sueld-0s exiguos, subsistencias encarecidas, impuestos Dreeidos, un hijo cada dos
años, la angustia de su educación Y de su
porvenir; tic-tac, tic-tac, ¡el reloj!
.
Al cerrar los ojos á las realidades hostiles,

mente. ¿"lo es eso? Supóngase que no logramos pasar el ralo con agrado, sino que lo pasamos desagradablemenle, en hórrida y punzante monotonía. Supóngase que tra tarnos de

pensar en otras cosas, que nos ponemos á
inventar otras cosas, montañas de diamantes
Y sicalipsis babilón icas, y que estas invenciones nos aburren y escuchamos el tiG-tac del
reloj ¡y todo en vano! ¿cío es posible que ese
fuera momento favorable para descubrir sú-

bitamenle que el sentido de nuestra vida no
cs_l!t en nosotros mismos, sino .en lo ajeno,
en lo colt'elivo, en lo universal que hay en
nosotros? ¿Y no habría florecido entonces Ja
moral en nuestra alma sobre la podredumbre, realmente como una flor de estercolero?
Hay síntomas graves de que esta conjetura va á hallar pronto confirmación en la realidad de la vid¡¡ espafiola. l\uestros «círculos
literarios», al menos los círculos de jóvenes,
se .venían declicanclo todos eslos años á degradar los verbos ele nuesLto cliccionarlo cÜn
significaciones suc ias. Ahora empiez.a

á

hÚ-

blarse en ellos ele ausleridad, de concentración, ele solidaridad, ele trabajo, de moralidad ¡y hasta de castidad!, sin que &amp; ria la
gcnt-c. Hasta hay quien habla d·e !u contingencia de una vid.a heroica,. jde- una generación he-roica!
Estas cosas no trascienden aún al púlJlieo,
Usted se va á OrienLe, y volverá ele Oriente á
Espafia y encontrará las cosas, poco más ú
menos, lo mismo que las deja, pero el movin1iento .se irá haciendo, la primera mat.eria
de . un arte fu luro se irá constituyendo y un
buen día ... Bueno; la literatura de invenciones seguirá dominando el campo duranle algunos años. Después, ¡Dios dirá!

s

1!
1

�Lulú y Hadarlá-&lt;los muchachas arnabks-eslaban en el tet'cer piso ele! hotel. al fondo de un
pasillo... Las puerla&amp; de sus habitaciones formaban ángulo y, por Jo general, no las cerraban
has la por la noche, con el fln de conversar constaute11tenle de sus cosas... .\quella tarde. era
Lulú quien llernb., la rnz. ¡.\h, cómo se había
enamorado de Pablo!
- Cn capricho, Radaclá... te digo que estoy
loca ... loca ... Es un hombre que. me entusiasma...
nacla.dá, con los brnzos al aire y el pelo, color
de oro, desmadejado sobre la blanca espalda, se
acerc:aba á la puei·La para· f"t}Sponder, cuando
Pablo apareció en el rellano ele la escalera.
-¡ Ah!

Pablo parecía encantado de la sorpresa. ¡Qué
lindos los brazos de Racladá!
_:Buenas tardes... Buenas tardes... ?\o se e&amp;conda usted ... Llego á la hora de la toilette.
Y miraba á la joven, tentadora en su media desnudez, un poco embobado... ¡,\quella Racladá! ¿Y
por qué se aneg.laba así, con la puerta de par en
par! Demonio ...
Hasta que Lulú, mal e1wuella en una bata, salió al rellano y le tiró de una manga.
-¡,Qué? ¿:\"o pasas?
-Sí, hija, .
La alcoba estaba revuelta. Xo había sitio donde
sentarse. Pablo prote&amp;tó.
-¡Yaya un desorden! Cuando se tienen diez
trajes y ocho sombreros ...
-Se alquila un hotel. ..
-Sí.
-Bueno ... Yo te haré sitio ... Quito esta caja .. .
Estos zapatos ... al suelo ... ¡Ea! aquí, en el sofá .. .
-Gracias.
Y se dejó caer en el asiento con la dejadez de
un hombre que decididamente se aburre.
Lulú fué ele u., lado á otro, como de&amp;orientacia ... Estaba 111uy linda en su sofocación. Sus
graneles ojos azules brillabt.n con algo de fiebre. Bajo el peinador de seda se marcaban las
gracias de su cuerpo admirable. Pablo lo reconocía: 11Admirable ... sí. .. pero ... ¿qué? Lulú, al fin,

f·prró la puerta y fué á ponerse al lado de Pablo,
ntimosainenle, conquistadora.
-¿Es tás enfadado?
-:\'o, hija.
-¿ Te aburres?
---Tampoco.
-Pues ... ¿qué tienes?
- ::\'ada.
- Sé franco. ¿Es que no te gusto?
-Ya sabes que sí. .. Que me encantas.
- :\Ientira...
-¡Vaya!
-:\'o lo demuestras.
-¡,Qué no? ¿Qué quieres?
-Xo sé ... Eres frío conmigo. Estás a&amp;í porque
sal.Jes que soy yo la. que te busco... Xo lo niego.
Te adoro. Yi\:iría contigo toda la vida.
-:\la! hecho. Es 1111 mal negocio para ti. Yas ú
perder el rnrano. Yo ... ¿qué más quisiera? Tengo
para e.l hotel. Lo he perdido todo en el Casino.
-¡Qué odioso eres! ¿Te pido algo? ¿Cuánto necesitas?
Pablo retorció el negro bigote, sonriendo.
-¡.\h, eso no! Xada. Tu juventud y tu belleza
por mi jm·entud...
- Y tu belleza.
-¡Bah!
-Eres un hombre hermoso.
-,\ qué discutir...
-Sobre todo si te echas el sombrero para de1rás ... Así. ..
Sonó un beso. Pablo, muy insinuante, con las
manos de Lulú entre las suyas, dijo:
-:\lira... no te enfades ... hoy no me será posible ...
Ella se apartó bruscamente.
- Bueno, vete ... ¿A qué seguir? No me quieres.
- Sí, hija... Pero tengo hoy mil asuntos y ...
-No sigas ... Hablemos de una vez, con franqueza... Prefiero la verdad á tu indiferencia.
-Habla.
-¿Por qué no me quieres? ¿Por qué no cumµIes
tu palabra y me haces esperar en vano tantas
veces? ¿Por qué no me miras en la playa, ni en el

C:asino cuando 111is ojos te devoran? ¿Qué te pasa?
Pablo cambió de postura, corno hombre decidido á ser franco y elocuente una vez.
- .\lira, Lulú ... no le enfades ... yo soy un hombre casado ...
-¡1\lentira!
-Vaya. Y tan casado ... Con dos hijos .. .
- .\Icntira... Sé quien eres... tendrás otra
amiga ...
ll111Jo una pausa.
¿Otra amiga? Puede ...

-Si; por eso en la calle le haces que no me co-

y por eso nunca quieres pasar una noche.
una noche entera conmigo ... Y sería yo tan feliz ...
l'!1a noche entera ele ilusión... l·na ,ida enlcrn,
Pablo, es una Y ida entera... Quédate hoy... 11'
lo mego... Hoy, na.da más .. .
-Si me fuere posible... ¿por qué no?
-Entonces, ¿estás casado?

no('CS

-Sí.

- No...
amiga.?

i\lira cómo te ríes...

¿Tienes oh-a.

�~Si.
-¿Y 1la quieres'!

-~o.
-Déjala. ..

-La dejaré; pero, así de ptonlo ... no conYíene ... La conozco desde que llegué ft San Srb1-1s-

11

i!
111
ti
1

tiún ... A ti te í'onozco ha('C o&lt;·ho día:'. ...
-¡Qué Jalso! Cúrno 11,r hns mrntiflo. Si yo J¡,
llidrra r·nso ú HMhHlú, ú 111i t1111ign ..
Los ojo~ de Pablo l.willaron llr11os ele c11riosidad.
-¡Tu o.miga! ¿Qué clirc tu amiga?

-Que !odas sois iguales .. Que es una loca la
qur- se encapricha..
)oca ...

Tiene razón .. Yo soy una

Pablo no r&lt;:S!) □ rnlió. Sonrcin. PPnsaba en narh.Hlá; en Jo.s brazos desnudos, que parecían tan
nmorosos; Nt rl prlo, qnr &lt;lf'bia &lt;le sc1· 1an suaYe.
snbt'r el rsl',df' so111·os&lt;Hlo.. ¿Y narladá &lt;lrcí,:1?..
J .11lú se npodcró de sus manos. Y balbuciente:

-P-ero 1 dime ... por esa mujer que dices, ¿no
podtás complacerme? ¡.Tan pnco valgo ¡rnl'a 1i"!
Pablo seguía pensativo. Ella rogó :
- Dirne ... dinic ... ¿Vendrás esta noche?
-No.
-¿Por qué?
- Ya te he dicho ...
- Pero .. Si no cs1ás casado .. si.. es 111r-n1it'il.
no tienes ningún rornpromiso .. ¿por qné errs
n,Si? .. ¿por qué no me quieres?
Pablo abandonó el sofú. y comenzó ú. dar pasos
put· la alcoba con aire de aburrido. Ella fué á su
ludo nen·iosamente; Je puso las manos en los
hombros y mirándole de un modo profundo1 con
la voz entrecortada:
-ne una vez ... Dírnclo ... ¿Por qué? .. ¿Es qur
no te gusto?
PE1blo dudó un mornento. Y al fin, separúndnla.
dr sí ron dulzura, respondió sun.vcrnenle:
- La que n1c gusla es ... tu amiga ..

FREGÓN DE FLORES
Rosas son
!a frescura de los huertos
y los labios enlreabierlos.

El oler
los jazmines
es la Noche y los jardines.

Y claveles
1los caireles
de los trajes andaluces 1
con sus luces
ele oro y plata ..

Del querer
es la pena
la azucena ...
Y los lindos
dondiegos, miramelindos
son cantares
'
con achares
y piropos ..
Y celos- los heliotropos.

De los nardos
en la mata.
La frescura
de la le,,; de Carmen pura
la blancura
,
de .su bata.

Las violetas
y mosquetas
son las gracias
que se ocultan ...
Tulipancs 1 los que exuJtan
senos llenos, de mujer.
'

¡Nii'ias ... vamos ...
con las llores de rni ramo
puesto en agua,
el crujido de la enaaua
O
y el chasquido
'
de los besos.

y colores

Mil olores

clan mis llores, que enamoran
También llevo de esas flores
que ·aevoran ...
Manuel MACHAD

1

�l\leluyas lapidarias,-chocantes y extraordinarias

¿,Es El Cuento Semanal? ...
¡Un numerito, chaval!

¡Caray¡ tiene un gran sumario!

¡Que

bien cuenta aquí Picón

¡No es caro el extraordinario!

El drama de una pasión!

Prueba, sin~una'"peseta,,
Carrere, aqui, que es poeta.

,~ Silva con:chulaperia

Nos pinta males endémicos.

Trovador ... Lebrel .. , Princesa...
"¡Reóforos .. de Villaespesa!

Maeztu. ¡Gran atracción!
Filipica de un sermón.

La "cocotte" lnsUa trata .
buen'a, bonita y barata,

-

Zayas con sus "académicos',

~

E'I [usnto Ssmanill

Cubre bien la mercancía.

~N.
l

{¡

"'EL COJO".~CAMPEÓN

V-~
En los versos de Machado

Mucha sal se ha derramado.

= = = = = POR=====

.

A estos monos de To-.,ar
No les falta más que hablar .

MANUBL ARANAZ CASTELLANOS

Pues ser'lor, con este Cuento

Me he quedado tan contento.

I

I

I

Ilustraciones de JOSÉ ARRÚE .,,

�</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>El patio tranquilo</name>
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                    <text>l\leluyas lapidarias,-chocantes y extraordinarias

¿,Es El Cuento Semanal? ...
¡Un numerito, chaval!

¡Caray¡ tiene un gran sumario!

¡Que

bien cuenta aquí Picón

¡No es caro el extraordinario!

El drama de una pasión!

Prueba, sin~una'"peseta,,
Carrere, aqui, que es poeta.

,~ Silva con:chulaperia

Nos pinta males endémicos.

Trovador ... Lebrel .. , Princesa...
"¡Reóforos .. de Villaespesa!

Maeztu. ¡Gran atracción!
Filipica de un sermón.

La "cocotte" lnsUa trata .
buen'a, bonita y barata,

-

Zayas con sus "académicos',

~

E'I [usnto Ssmanill

Cubre bien la mercancía.

~N.
l

{¡

"'EL COJO".~CAMPEÓN

V-~
En los versos de Machado

Mucha sal se ha derramado.

= = = = = POR=====

.

A estos monos de To-.,ar
No les falta más que hablar .

MANUBL ARANAZ CASTELLANOS

Pues ser'lor, con este Cuento

Me he quedado tan contento.

I

I

I

Ilustraciones de JOSÉ ARRÚE .,,

�El Cuento Semanal
SB PUBLICA LOS VIERNES
lo lo lo

-·

·•, lfltlNAS: fuencarral, nom. 90.-HABRID
Apartado de: C(lrreoa 409.

,-

IBD v.-21 de Enero de 111.-IUH. 213.

M. ARANAZ CASTELLANOS

PRECIOS DB SUSCRIPCION
lla4rld y prerillclu: Trlmealn, 3,68 peaetu.
somaatn. a.&amp;O peaetu. Aio, 12;, Bmalljen: Bom■lro
10 pa1otu. üo, IS.
~uncl■ á proclla CIDllllCIIDII■.

Nllmcro · suelto:

ao céntimos.

..,,.,.,,.,.,,.~
¡ .
. -1·

NUESTRO NÚMERO PRÓXIMO

PUBLICARÁ

''EL COJOC':, C.A.~FEÓN
-.

SANGRE GITANA
/'

•
POR

!11,~go de regatear con efüis corno si de una llur-

llllizn se trúlase 1 era lo que se Hmna 1 entre los

ARTURO REYES

REGALO DE TAPAS
PARA ENCUADERNAR LA COLECCIÓN DE

EL CUE~TO SEMANAL
bl .da en años anteriores, á todos los que
Siguiendo la costumbre esta ec1
año á esta Revista se les rese suscriban duran~fie el mes d~ Ene:~~
f:crust;ciones y reliev~s en oro,
galarán unas magm cas tapas e cu
para encuadernar la colección de 1910.
esta Administración, FuencaLas suscripciones pueden hacerse en

1::

rral, 90, Madrid.

.\ q 11el!u bJcidt&gt;\11 e:.;;1 il(, l .l!i.-; X\-, U L uiti \"YI
~egún nlg.unos, que con su.s a horros comprara
el cojo á unas pobres 1raperas de _la montmi.a,

buenos cicli::ilas, todá_ una sefiora máquina. Seflon:1 por su ,mtigüedad, por- el grosor de sus
)11ezas y por su peso enorme, por sus achaques,
por sus extraiios chirri;ires de trasto viejo, y,
!-inbre todo, por estar ex presamente fabricada
pin·,:1 damas. ¿Pero qué- más iba á pedir el b omJire por solo cuatro pesetas? ... Después qne la
1finlase, que forrara con hifodillo su manubrio
·enmohecido, que raspara con papel de lija aque1fo es pecie de musgo q ue le había nacido sobre
los níqueles, y que remoza.se bien los juegos con
un poco de aceite de coci11r1, ó de manteca, segummenle pareceria olra cosa. Ese, al menos,
era el cálculo que el cojo se había hecho al conlcmplar sobre el Cllévano de la vende dora lo que
ya era su máquina, medio enredada entre los
t1b0Uaclos ct1 ch ivaches de cien clases y los varillajes de puraguas pat r iarcales que las traperas
1,1mbién voceaban.
Había, sin embargo, que trabaja r de firme.
Purque 1 entre otr as nimiedades, un adminículo
c:-;encial1 esencialísimo, fallaba á la bicicleta para
que el hombre comenzara desde luego á usarla,
ú em1)render con ella las excursiones y carreras
que constituían el suefio dorado de to da su vida.
Lus neumáticos, los l)ícaros neumáticos. Las ratas, por lo vislo 1 habfan terminado á dentelladas

r,,n lu:-; qnL' tuviera en ti empos mej_ores, dán-

&lt;kJse con ellos los grandes ban quetes, y apenas
~¡ en las l!nntns Yacías quedaba como triste re-

t:uerclo de un pasado de esplendor alguna que
olrn tira de goma podrida. Diez afias de servicio
JHU·ticultll\ otros diez ele vida de alquiler entre
chiquillos que la trataron á pa tadas y porrazos,
.r cinco más esperando en los húmedos rincones
ele un desyán que las imperas llegasen, tenían
la culpa de todo. Pero no era cosa de arredrarse
po r detnlle tan insignificante. Ya inventaría él,
porque el comprar tu bula res no ent raba por
ahora en sus cálculos, algo con que reemplazar
aquello. Por. de pron to tenia la base. Jo esen ciial
en lodo edificio : los ci mientos.

En a quel tien1p o, y á excepción de las noches
de invierno en que, pert r echándose con el can di!
y el cedazo, se ib a por los muelles, cerca de las
desembocaduras del alcantarillado, á pescar las
angulas por que tanta idolatría tienen los bilb aínos, el cojo se dedicalla ¡:¡J pu.saje entre la grú,1
grande y el final del Campo de Volantín. Un
J1erro oflcio. :\Jelióse humildemente en su cha•
nela, el pequelio bale sin quilla con que, á cinco
céntimos por barba, se ganaba la vida pasando
gente de una á otra orilla, instaló en ella el ta•
ller de reparaciones y comenzó á laborar como
un negro. :rid en uda tarea. Sólo en desarmar la
máquina, en l impiar una por una todas sus piezns 1 en reemplazar algunas por clavos, y olras,

•

�las ntás esrnciales 1 por pcdacillos de
acero ó de hierro viejo. encon trados
en el muelle, empleó el cojo más Je
una semana.

En su garage flotante, acaso el
único de esta clase que haya habido
en el mtmdo 1 el hombre hizo vcrdacleros prodigios. Jamás mecánico alguno tral,ajó con mayor desprecio

del frío, de l viento y de los chaparrones que con...;tantemen te caianle
encima. Pero tampoco ha habido
uunca tbane.lero, á contar desde
que montara cl .establecimícnto, que~
~-ialie.se por jornal menor que el suyo.
Si le cogían los viajeros muy ensimismado ya podían ofrecerle llasla
die?. y quince céntimos porque lrs
pasara al ol ro :lado.
- ¡Ni por un rial tampoco! - re.s-

pondia, enfrascándose JTiás en la. l-0..-

,.ef
- _l.
..
' ~i"""•~:Lr-llH
t:.

bc,r-. ¡.\ntes es esto!.
Ernba.du.rnado, por fin, su armatoste con la pintura bcrn1ellón que
de rn1 barc-o de la Vasco ~Andaluza
le regalaran, resuelta la cuestión
ne.urnllti cos con dos llern1osos pe1laZq!:&gt; de ca.labrote que se ajustaba 8iL las Uanlas vacías como si los hubieron trenzado exclusiv.a rnenle con
lal objeto, y engrasada la máquina
con tanto derroche de aceite que
por ningún sitio podía rog('r~rla

sin exposición ele pringars.::, el cojo se consi
deró feliz. Tenia ya biciclelc1, y 1:1penas ':3L al
ca nznba ú nueve ao1·lfas Jo q ue en !tts r-eoaraciones. se había gastado. Ahora, ahora verían
sus colegas de chanelismo, los que tanto se le
burlaban po r sus aspiraciones ciclistas 1 siende,
cojo de las dos, lo que valia un hombre como él
monlado en aquel cmTomato, en aquel pedazo
de chatarra que haría rodar kilómetros y más
kilómetros, hasta ganar, si no por velocidad, si
por resistencia, los premios que habrían de servirle para emanciparse de aquel trabajar tan
soso y tan poco productivo.
-Esto pa el gato-decíase el hombre- . Pa los
que no puedan más con la canina.
Estaba decidido. Que pasnra olro ú la gente,
que fuera el nuncio 1 si le daba la gana, á pescar
las angulas ele marras. EJ, el cojo, halláb.ase
reservado para m ayores destinos, para labores
de más resonancia. Y por cinco duros, todos en
pesetas, un pantalón de pana, dos camisetas y
un reloj de níquel, prenda que consideraba esencial para calcular distancias y velocidades, vendió á un amigo su chanela, el cedazo para las
angulas Y el candil. :\"o quería 1 en caso de que
al comenzar su nuevo oficio tro11ezara con obstáculos, contar de ningún modo con el recurso
de volver á la ria. Había que. jugarse el todo
por el todo, quemar los barcos, corno dicen que
hizo no recordaba quó mc1rino célebre. O semos,
ó no semos.
-Una condisión na más te pongo-advirtió al
comprador de la chanela-. Que no fe hagas
· dueño hasta que yo me desembarque.
Formó luego nn lío con el pa ntnlón, las ca' ~isas, el telO{ y las veinticinc-o pesetas, y coinenzó á disponerse. Lo que ibfl · á hacer, ante
lodo, era present arse, cAballer-o en su .borrica,
á los veteranos del ciclismo bilbaiqo, á los que
manejaban todo aquel barullo de las apuestas
y los campeonalos, plira que· fueran tomando
nota de quién era él, ele lo que se proponía y del
puesto á que por encima de todos aspiraba. :Ki
m0110s que iba á quitar el hombre en cuanto le
pusieran en fiJa con aquellos que ganaban tantos
_premios.
0

- ¡Porque yo· te·ngo de ser campeón, ya. verdis!-decía el coio, empinándose sobre el único
banqu illo de la chanela..:..._. ¡ El primer campeón
de Espafia!. .:

Tuvo que agunrdnr &lt;.lún rres C1íc1s parn der,embarcar su npnrcdo. T!'CS díns de impaciencia,
lle emoción y clest1sosiego 1 1r·es dias morlflles.
Áqu ella maldita pintura no acabnba de secarse
:nunca. P ero llegó una tarde. La pintura se había
,.;eca.do, el aceite no pringaba ya tanlo 1 y no ern
posible aplazar por más tiempo la empresa en
que tenía puestos todos sus entusinsrnos.- l-Ia_bia
que lanzarse, á pesar de qt_1e aún llovía un poco 1
de que el piso estaba enlodado.
-Bueno, que os vaiga bien -dijo como despedida-. Y leáis los periódicos.
Salió por la escalerilla del campo de VolanUn,
cojeando más que nu nca á causa del peso de la
máquina, coreado por los aplausos burlones y
las risas de sus compaJieros de oficio. Pero no
le importaba. El caso es que por menos de un
duro, por cuatro cincuenta1 él tenía ya bicicleta,
una bicicleta ... que hasta andaba. De lo demás,
de lo de llega r á ser el prirne1· campeón de España, ya se encar gar ían sus piernas y sus pulrnones1 porque para lograrlo estaba dispuesto
aunque fuera á matarse.
-Conque, que os vaiaa bien-repitió por última vez.
Era el adiós definitivo Metió luego el lío con
su ajuar por entre el pech o, formándose con ello
un monumental abdumen, se sujetó á las canillas con unos· cordeles los bajos de los pa11talones, encasque.tóse bien la boina, se abrochó cuidadosamente los primeros botones de la ch aqueta, levan tó con majestad solemne su pierna derecha, la má.s coja, y rnnntó. Una carcajada formidable se alzó entonc~s en las orillas de la ria.
Porque el coio, en corvado sobre aquella máquina de sillín tan bajo 1 de forma tan especial, tan
rabiosamente pintada de bermellón, movida con
indescriptible pavoneo por sus piernas ele a1a11r bre, más que un cicl_ista parecía un bicho rar,o.
Un carram,arro, según a~inada expresión del ad·quirente de su chanela,· uno de esos vulga:res y
ridículos marisco5: que en J~ _baja mnrea paséanse torpemente por entre el suave musgo de las
pellas.

-¡Cocheee! ..-gritaba el hoin b re para que se
enterase de su paso la gente-. ¡Cocheee!. .
Era el momento de más tránsito. El cojo, r ebosante de júbilo, viéndose encaminado hacia un

�porvenir de popularidad y de ganancias, pedaleaba con las piernas extraordinariamente azambadas, porque los estribos le quedaban muy cortos, y rodaba despreocupado sobre la grava sin
apisonar que cubría entonces la carretera. No
tenia miedo ninguno, absolutamente ninguno, ele
que se le reventaran los neurnúticos. Algo había 1
sin embargo, que le hacía fruncir el ceño de
cuando en cuando. A pesar de la grasa y de los
perdigones de enza con que hahííl reemplnztHlo

mediatamente. Y allá, delante del gentío que riendo y bromeando se había amontonado en rededor del gi-11po y de los periodistas que hasta intentaron hacerle un retrato, el coio sacó á la luz
pública su nbrlomen arlificü,1, y peseta tras pesefü pagó las veinticinco en que, por no tener
más, convinieron la indemnización. Luego, dado
su nombre al municipal y á los periodistas, y
pensando en la recomendación que había hecho
á sus compaíieros ele oficio para que leyeran la
1

1
1
1

las rotas bolas de los juegos, su bicicleta sonaba como lata vacía de pelróleo atada á la cola
•&lt;le un perro loco. Aquello era un escándalo.
De pronto, una imbécil mujer, una vieja, que
llevaba en la cabeza un ceSto enorme, se interpuso en su camino deteniéndose con espanto ante
él. La facha del ciclista, y sobre todo el ruido,
la habían atolondrado.
-¡Ahí va!. .. -gritó el cojo procurando esquivar el encuentro--. ¡Ahí va!...
Pero ya era tarde. La rueda delantera tropezó con el obstáculo, y la vieja, el coio, la máquina y el enorme cesto fueron á parar cada cual
por su lado.
El tránsito se interrumpió con aquel percance
y se arremolinó gozosa la gente. Lo que el cesto
contenfa eran· huevos, una grandísima cantidad
'de huevos, los cuales, según el municipal que
intervino en la cuestión, había que valorar in-

Pr·cnsn, lnn,-;ó á. la vieja el úllimo apóslrofe y
tornó á montar en su armatoste. i\Ial, muy mal
empezaba el hombre su carrera de campeón.
-¡Cocheee!. .. -lornó á gritar á voz en cuello,
creyendo ver cestos con huevos por todas partes-. ¡Cocheee!..

En la Federación Atlética Vizcaína le recibieron más amablernente, muchísimo más de lo que
él esperaba, haciéndole pasar con bicicleta y
tnclo, poi-que de ningún modo quiso dejarla en
la puerta, al salón ele lectura y de juntas. Estaban alli el presidente y cuatro individuos más
de la directiva, todos con la insignia de la Saciedad bordada vistosamente en sns gorras. Salucláronle afectuosos, mirándole con cierta extra
fi.cza 1 y luego de obligarle á cubrirse y ofrecerle un asiento, prcguntáronle por el objeto de ~u

visila en tanto que miraban de soslayo hacia la
bic-ic-lcla que el hon1brc había dPjado apoyada
cuntl'a la pared.
El cojo dutló un niomento antes de responder.
En aquella habitación, en aquella especie de templo drl sport cuyas paredes se hallaban casi cubiertas con retratos de alletas desnudos, de ciclistas célebres, de esgrimidores, de boxeadores,
de luchadores de jiu-jitsu, de gimnastas, de andarines, de moLociclislas, de jugadores ele [ootball, ele nadadores en traje de concurso, sentíase el h0mbre cohibido por la amenazo. (olográflca
de tanto músculo y la aparatosa exhibición de
lales representaciones ele la fuerza y la agilidad.
Por fln, se repuso y habló:
- Yo, francamente-, qucllria ser campeón ...
Sus oyenles se miraron sonriendo, mirúronle
luego á él 1 no con burla, sino con amable compasión, y para animarle y darle lugar á que se
explicase, llamaron al conserje y pidiero11 de beber. ¿Unos wishlJS con soda, verdad? ... Aceptó
el cojo pensando en que ya comenzaba á soplar
algo que no era vino de pellejo, algo ele lo que
tnn sólo estaba reservndo pnra los paludures ele
los campeones, y una sonrisa de triunfo se dibujó en sus labios.
Despachado el primer toisf.:y, el h01Ylbre comenzó á explnyarse, ú conlar quién e;11 y de
dónde procedía, á detallar algunos sucesos de
su vicia para que le fuesen tomando en serio.
Ilien comprendía ól que con aquella cara tan efe!gada, con aquellos brazos lru1 largos, con a.quellas piernas de mosquilo y con aqueJla facha de
coitao, nadie le !ornaría 11or un hombre fuerle.
Pero á pesar de eso y de su cojera, estaba clispueslo á desaíiar á todos, incluso al presidente,
de quien ya subía que también tenía rota una
pala1 á quién hacía más barbar-idncles.
-¿"Ya saben ustedes la música del baile inglés?-pregunló ele pronto.
Y como le respondieran que sí, pero que no
la recordaban, api-csuróse á decir levantándose:
-Pues bien, yo mismo 11ie voy á cn ntar para
que vean ustedes.
Acto seguido, sin cuidarse del lío que llevaba
en el pecho, empezó el hombre á tararear rabiosamente, á bailar, recorriendo todo el salón con
las nalgas casi tocando al suelo, aquel baile inglés en que no só.lo )lacia adelante, sino también
haciu los lados y aun hacia atrás, estiraba y en-

cogía sus piernas con flexionar vertiginoso. Lo
qu 0 es ú r(·mos ú nadir le envidiaba. Y como Ll
presidente y los ulros nüembros ele la Junta clirrcti'"a, sorprcncliclos ante la fuerza y agilidad
de piernas que aquel danzar loco representaba,
le uplnudieron ron entusiHsmo, el tlspirnnle ú
campeón tornó á tararear y bailar para complacer-les con aquel bis, terminando por resbalar y
darse un grnn golpe contra una esquina de la
chimenea.
-:'•fo, no apurarse 1 no es nada-dijo quitándose
la boina y pasándose por la cabeza una mano
que se manchó toda de sangre-. Eslo, sicalrisando bien con cofülc se qui la.
Cortósele el pelo en el silio ele lu hei'iclJ 1 que
no era de tanta importancia como la que revelabm1 algunas grandes cicatrices vecinas, se le
administraron unas cuantas copas por fuera 1 Y
airas· cuan las por dentro, y luego de vendado
con gnsa iudoformadJ, se le ofreció acompafinrle has la su casa. ¡ De ninguna manera!. ..
El no se iba hasta que no queclal·a·n bien enterados de Lodo lo que se proponía, pcirque para eso
exclusivamente había venido 1 y poi' aquel gol11esito no iba á ucoburclarse y quedar al principio de la campaña, en la sopn, por asi decirlo 1
del banquete de triunfos que le aguardaba.
Antes de comenzar la narración de su historia,
ctescalzóse rápidamente el pie derecho1 se quitó
el calcetín y luego una larga venda de franela,
que le subía hasta cerca de la rodilla 1 y puso
todo, incluso la pierna 1 sobre la mesu de lectura.
Había que fijarse Lien en las heridilus. Tan
grancle era el t,u¡ern q11e tenía desde la planta
hasta el empeine que una pluma ó un lápiz de
aquellos que sobre la mesa habia 1 y dos juntos,
si querían apostarse algo bueno, pasaban fácilrn.enle de un lucio á otro.
- Lo l/les1no que por un tubo ...
Era uquello, sin embal'go, á pesar de la gran
catástrofe que le ocurriera por apoyarse, sin
querer, sobre un hierro candente pueslo de punta, su pierna más fuerte, la pierna .en que más
confiaba pura sus éxito~ futuros. La otra, que
no estaba más que alao torsida por causa de un
golpe, tenía el defecto de ser más gorda, un
poco más gorda, y llevar, por tanto, aparejado
el clcfeclo de la grasa. En cambio ésta, como no
tenía. más que el hueso y tres ó cuatro nervios
que parecían cuerrlas, no se Je cansaba nunca
1

�y arreaba co¡1 ella lodo cuanto quería, todo cuanto le daba la gana.

El co¡o, que había nacido en De11sto, el pintoresco pueblo donde acaso con el tiempo le elevarán una estatua 6 pondrán su nombre á una
calle, comenzó á ganarse la vida de pinche de
cocina en un barco. Ni aproximadamente podía
calcular las galletas que desde el capitán hasta el

úllimo marinero le daban todos los días. Luego,
y gracias á su buen comportamiento, había ido
poco á poco ascendiendo, h asta que una noche,
precisamente al salir de Bilbao, el limonel, que
estaba rendido de cansancio, le confió el gobierno
del barco luego de darle su capote.
-¡ Siempre proa á la luna !-le dijo, sefialando
con un dedo hacia el astro.
Tres horas después, muerto de frío y hastiado
de aquel o{isio tan poco entretenido, el cojo comenzó á cerrar los ojos y á envolverse cada vez
más carifiosamente en el capote, hasta que al
cabo de un rato se durmió. Aún ·recordaba lo

qne S-O!ló entonces, como si lo estuviera viendo.
Que hnbía alquilado una bicicleta, una Jlamanlísima bicicleta, y que por las calles de Liverpool, donde en el viaje anterior estuviera, corría
que se las pelaba, zigzagueando por enlre los
lranvías y los coches.
-¡Proa á la luna, animal!- intenurnpióle en
lo más sabroso del sueño la voz del timonel.
Antes de que pudiese hacerse cargo de la nueva
situación, sin siquiera darle· tiempo para desmontar, una lluvia de respetables bofetadas, que
seguramente no bajarían de cincuenta, cayó sobre sus dos carrillos, poniéndoselos calientrs
calientes, mucho más calientes de lo que fuera
su gust.o el tenerlos. Y no había sido suya la
culpa, sino del barco, que, por lo vislo, tenía
querencia á Bilbao. El condenado había ido poco
ó. poco dando la vuelta completa, y no solamente
no avanzaba su proa en dirección á la luna, sino
que la luna se había quedado á popa, y la enlracla del puerlo, alumbrada por las luces verde
y roja del muelle y del rompeolas, estaba otra
vez cercana. Lo menos cinco horas de tiempo
perdido y de carbón gastado en balde. ·
Se había lucido el hombre en calidad de marino. Como que si tarda el timonel media hora
más en desperLnrse, chocan contra el muelle y
naufragan.
Diéronle como castigo, además del de las bofetadas, el bajar de palero á las máquinas, y allí,
· trabajando en pelota noche y día, fué donde d
cojo se convenció, á fuerza de aguantar calor y
de vencer á todos en aquello ele echar car bón á
la caldera, de que ténía unos pulmones como
para sí los quisiera el mejor caballo. Día tuvo,
por estar enfermo otro de los paleros, de trabajar sin cansarse, cosa extraordinaria en la ruda
labor aquélla, más de diez y ocho horas seguidas.
Aburrióse luego de ser marino, de recorrer el
mundo metido siempre entre carbón y entre agua
sucia, pudiendo muy· rara vez desembarcar en
los puertos y darse el gustazo de alquilar bicicletas, y en la fábrica donde encontró empleo
comenzó por tener un percance mny serio, bastante más serio que aquel de traspasarse el pie
con un hierro, ocurrido meses más tarde. También iba á contarlo.
Acababan de poner el tejado á una casa de
cinco pisos conslruícla no muy lejos de la fábrica,
y varios compafieros de trabajo, con quienes

siempre estaba discutiendo cuestiones de agilidad, de fuerza y de r esistencia, apostáronle un
asumbre de blanco á que no subía al piso último
mientras uno de ellos contaba en voz alta hasta
v·einticinco. El cq¡o aceptó. Antes de que llegasen á contar v~inte, seguro estaba de ello, habría
alcanzado el último tramo y ganado la apuesta.
Convinieron en darle la salida en el portal, puesto un pie en el primer peldaño, y que en cuanto
llegase arriba, se asomara por la barandilla, es
decir, por la misma escalera, pues la barandilla no estaba puesta todavía, y avisase dando
una voz.
-A la una, á las dos ... ¡y á las tres!
Emprendió el co¡o la asce11sión con velocidad
pasmosa, subiendo de tres en tres los peldaüos,
y aun de cuatro en cuatro, y cuando el que abajo
contaba iba por las diez y sielc ú diez y ocho,
ciertísimo de poder contar con toda tranquilidad
lo menos hasta treinta, la cabeza del ex marino
apareció allá en lo allo, gritando c:on voz poderosa «¡Ya he Uegao!», y acto
seguido, tropezando con todas las salientes de los pisos,
rebotando como una pelota
por la caja de la escalera. y
levantando tras él nubes de
polvo y de ca,! con tan inesperado descenso, el co¡o cayó
pcsp.damente entre los e5pectaclores ele la ha:;.aña y los
que con él apostaron. El
asomarse demasiado precipit_adamente había sido la causa de aquella colosal caída.
-De entonses son estas
otras sicatrises-dijo sencillamente, ensefiando
las de la cabeza, que ya ·1e vieran antes.
Porque lo peor en aquella desdichada apuesta,
e¡ue él había dicho que ganaba, y ganó, no babia
sido el último porrazo, el recibido al llegar al
suelo, sino los porrazos más chiquitos, pero muchos, que había ido recog'ienclo durante el descenso. Después de todo, gracias á ellos no estaba
muerto. Le habían quitado tanto la velosidacl,
que, aparle del susto qne se llevaron los otros,
la cosa_ había resullado i'gual, sobre poco más
ó menos, que si sólo hubiera caído desde el piso
primero ... ó segundo.

Los de la directiva de la Federación Atlética
\'izcaína, á quienes el co¡o contó después su
oficio de chanelero y de pescador ele angulas,
dejándose decir de paso, y sin dar á la cosa importancin ninguna, que había salvado la vida,
sacándolos á nado, á tres ó cúatro individuos
que en diferentes ocasiones se habían caído, ó
se habían lirado al agua, no salían de su justill-

cado asombro. Aquel cojo de traza tan extrafía
era un hombre realmente extraordinario, un
buen ciudadano que se dejaba muy alrás ú los
más valientes socios de la entidad que dirigían,
á aquellos que aseguraban formalmen te, y hasta
lo practicaban, que el ideal de lodo buen federado debía ser la muerte por accidente deportiva.mente buscado. Pero les daba pena, una profundísima pena, que el hombre picase tan allo,
que aspirase nada menos que á cai'.npeón ciclista, precisamente donde tan veloces y tan resistentes corredores había, cuando ú. lo que el coio
debiera aspirar, á lo sumo, era al campeonato
ele inválidos, allá en Francia, ó al lítulo de recordman de los golpes, de las heridas y de las

�desventuras aquí en Espmia, ya que, por Jo que
Y ú voz en grito, para que todo el mundo se
había contado, tan grandes méritos tenía ad- enterase, desafiaba, para mejor ocasión, no á
quiridos.
diez n1ell«s en In P](]za Elíptica, sino á quinien-:'\ada, seliores, nada ... - insislió el cojo, que, tas ó mús, donde les diera la gana, á aquellog
aparte del cofiac de la cura, habíase bebido cua- ciclistas que acababan de dejarle tan en redículo.
tro ó cinco wislq¡s como si de vasos de agua se .\qnello no ero luchar en condiciones iguales.
tratara-. Campeón quiero ser ...
Celebróse luego la carrera á pie, y el coio,
Xo hubo medio de convencerle, á 11esar de al- que ya se hnbía conquistado cierta popularidad
gunas indirectas mortiflcantes para su múquina, cnll'e el públic:o, lomó parte en ella, corriendo
que él considcrnba mús pesad¡¡, por de 11ronlo, poco menos que al pin-pin, y tornando á ganarse,
que la q11e más, y por lo menos Lan fuerte como en las primeras vnellas, colosales abucheos y
la primern, y para unas caneras c:iclislas y oYaciones en guasa. Pero el clcsquilc estaba allí.
pedestres que dentro de quince días habrían de Poco á poco fueron cesando los espectadores en
cclebra:·se en la Plaza Elípiica, se Je inscl'ibió la general burla, á ponerse serios, viendo que
en Lada regla, excusándole del pago ele la cuota. el co¡o, muy cerca del que marchaba el primero,
El hombre, sín atreverse á contar su tropezón no perdía terreno, y cuando llegó á la mela, en
con la vieja del cesto, para que no fueran á el segundo lugar, galopando macabra y desafocreer que hapía siclo por guiar mal, dijo que no radamente, una ovación Yerdad, sinceramente
tenía dinero ... porque se lo había gastado en entusiasta, Je indemnizó ele los pasados malos
unos huevos. Conque, gracias, muchas grac:ias, ralos. Había ganado cuarenta pesetas.
y hastn el día de la carrera, la primera carrera
de su vi~a en que iba á tomar parle, y en la
cual se proponía demostrar, no solamente en
Por si acaso l ropezaba con algún otro cesto,
bicicleta, sino también corriendo á pie, que sus Jas dejó en casa. En realiclacl, no le hacía falta
pretensiones de Jtegur á cam1)eón ciclista de ~sdinero para el gasto de la calle. Había hecho
pafia, aun con m¡uellas piernas, eslabun razo- \'al'ins amislade,:, y cuando se lomaba algún
nadamente funclaclus. Bíen podínn haberlo apre- vaso de vino, ó algnna jarra de chacolí donde
ciado al wl'le clnnzar lan maravillosamente el J,11siano, todos se aclelanlnban á pagar para evidifícil baile inglés.
tni le el rlisgusto . .\Iercecl A. aquellos amigos se
enteró de que iban á celebrarse muy pronto en
\'ilo!'ia unas carreras con irn11orlanles premios,
Llegó el gran día, el día tan ansiosamenle y ele que ellos no concurrtrinn, porque era preciso
aguardado, y si no interviene en su favor el ju- conocer muy bien ln pist~ del paseo de la Florado de la fiesta, libet-túndole á viva fuerza ele rida si no quería uno ~rse. El cojo se fijó
las garras de los municipales, debuta yendo á en este úllimo detalle ;: comenzó á pensar. Si
la cárcel. El cojo, al ver con los brazos y con Je prestaran una buena bicicleta, alláº se iba de
los muslos al aire ú los cmrerislas de la Fede- cabeza.
ración .\llélica, quiso ponerse en condiciones
Logró su propósito, sin descubrir para lo que
iguales de luthn, y ú la vista ele lodo el público, la quería, diciendo solamente que iba á ver si se
pocos segundos anles de clispnrurse el tiro de entrenaba un poco subiendo cuestas, y un viersalidu, quitóse apresuradamente sus ropas ma- nes, ú. )as cuatro ele la mañana, ele noche aún,
yores y quedó en unos calzoncillos que apenas salió de l3ilbao l1Or la carretera ele l\liraflores.
tenían lela mits qne en la cintura. Se le obligc'.,
Aquello, aquello que montaba entonces era
á adecentarse un poco, ¡iúsosele en fila, y 11ara una bicicleta. Lo otro, lo suyo, más parecía una
cuando quiso dar marcha ú su máquina, aquella rueda de afilar. Ahora apreciaba la gran difemáquina de C!Ue lodos los espectadores se reían rencia, la enorme ventaja entre esla máquina
con sonoras carcajadas, desa1rnrecieron sus con- y aquel inútil cacliarro.
trincantes pedaleando furiosamente. Entonces,
En cuanto conociese bien la temida pista, y
sólo entonces, se convenció el coio de que, para seguramente le bastaría para ello con media docompelir con ellos, necesitaba una máquina erna ele morrallas y las vueltas que pensaba
ciar allí por la larde y durante lodo el ctía del
mejor.

súbado, no iba á haber el domingo quien le sacarn una rueda de distancia.
Ko podía ir para el viaje, para aquel viaje que
tan lleno de esperanzas emprendía, más convenientemente pertrechado. Llevaba á la espalda,
envuelto en pel'iódicos para que nadie se enternse, y cuidadosamente sujeto, un bacalao de
d peseta libra, que á fiado le habían proporcionado en una Henda donde creyeron que la biciclf'la era suya; y escondido en una esquina del
pafiuelo, que se arrolló con un fuerte nudo al
pescuezo, el úllimo duro que ele su primer triunfo, no como ciclista, sino como andarín, le quedaba todavía.

'"ª

1

Tres ó cuatro kjlómetros antes de llegar á Vitoria, allá por las orillas del poético Zadorra,
descendió cauteloso de la máquina, miró con
prevención por todas partes, y Juego ele bien asegurado ele que nadie le veía, descolgóse el equipaje ele ln espalda, y sac:ó á la luz del día el hermoso bacalao. Apl'ision6lo después fuertemente con un lnrgo cordel, crnzúfldolo ele c.:ola ú cabeza varias veces, y también por el espinazo; y
atando al otro extremo ele la cuerda una gran
piedra, calculó la profundidad en un remanso,
y ¡ zús ! f Pndeó el bacalao, el sabroso lmculno
que allí, en aquella agua tan dulce, tan transparente y tan tranquila iba á dejar á remojo.
l'n conlelilo más fino, unido por una punta ú
la cola del rico pescado en momia, y que en la
~
otra tenía un corchQ de botella, para hacer de
flotante boya, le ina~ía el sitio preciso ele la
fonclcaclu!'a, facilitándole el desancle para cuando llegara el caso.
Y así vh·ió el cojo en Vitoria hasta la mañana del domingo. Dormía en una posada donde
le cobraban dos reales, con lavabo y todo, y en
cuanto llegaban las horas de comer, de mercndm· y ele cenar, comprnba dos penas de pan
y una de queso, mús medio cuartillo de vino.
por el que le cobraban quince céntimos, á de\'O lver el casco, ~- montando en la Liciclela. ibase en un periquete hasta el remanso del Zaclona, aupaba el bacnlao, dúbale un buen corte ... y los grandes banquetes. No había en el
Hotel Quinlnnilla nadle que comiese más á
gusto.
El domingo, al mediodía, después de la carre-

rc1 ya íuó olra cosa. Por no hnbPrse presentad) ú la lucha más que ciclistas ele segunda fila,
hubia ganado el tercer premio, setenta y cinco
pE-setus, y cogido a&lt;lemás media docena de preciosas cintas bordadas por seiíorilas, por las
canles le dieron algunos pollos ele la créme vitoriana, los novios ele ellas sin duda, nada menos que diez duros. Antes de regresar á Bilbao
con aquel capitalazo, ,con aquel dineral que en
su vida había tenido, dióse en un taberna un
banquete de tripacallos y morros, bien acompafiados ele peleón, para solemnizar con toda
solemnidad aquel su hermoso triunfo. Tres raciones se despachó el hombre de cada uno de
los platos.

-¡ Ahi le pudras pa siempre !-murmuró á
media tarde, cuando al volver hacia Bilbao pasaba frente al remanso donde aún quedaban
restos ele su stock alimenticio-. i Qué salao estabas, condenao! ...

Aquel triunfo, más que po·r su importancia por
las pintorescas circunstancias que lo habían rodeado, y por la fuerza de voluntad y espí!'ilu de
sa&lt;·rificio que en el cojo revelaban, dióle al hombre cierta nombradía y conquislóle no pocos respelos aun entre los ciclistas de primera fila,
siendo entonces admitido como socio en la Federación Atlética Vizcaína. Bien alimentado y
enlrenándole con método, tal vez pudiera llegar,
para otrn aiio, á conquistar, en una carrera no
muy fuerte, un quinto ó sexto puesto entre los
corredores de empuje. Pero el cojo, á quien ya
lodos se afanaban en proteger, porque él á todos
se preciaba en agradar, desapareció á los pocos
días de Bilbao, sin despedirse de nadie, y fuése
á un pueblo, de donde más tarde llegó el notición de que acababa de hacer otra barbaridad.
Con las ciento veinlicinco pesetas que se trajera
ele Vitoria... se había casado.
Pasaron meses y meses, sabiéndose tan sólo
de él que vivía entregado á sus amores y más
fuerte que nunca, porque en los ratos que la
mujer y el trabajo le dejaban libres se daba en
bicicleta caminatas enormes, y poco á poco comenzó á olviclársele. Una mañana le hizo recordar la P1·ensa local. Un ciclista apodado el co¡o,

�y que lo era, bajando á toda velocidad una cuesLa en un pueblecillo cercano á Bilbao, había tropezado contra un perro y cla vúdose en el pecho una botella que
por entre la camiseta llevaba
·guardada. En el hospital ballú'b ase en '.estado grave, muy g·ruVe1 con m1.1y pocas e$peranz.as
dé salvar}~, porque los cascos le
·h abfan casi llegado al corazón.

-¡El cojo! ... -decían-. ¡Ei
coio! ...

Era en efeclo él, él 1 que con
todo el blanco jersey manchado
de sangre, porque en los lreinLa
kilómetros desde Bilbao habíansele abierto de nuevo algunas
herid,as del pecho, bajaba hacia
la campa á toda velocidad y no
con laS manos en el guía 1 sino
sosleniendo unu flauta con la
que alegremente tocaba un paso
doble de zarzuela.·
-¡Bravo! ... -clamaron lucios- .
¡ Rm.vo!. ..
Enardecido el cojo con aquellos vivas del alma, con aquellos
aplausos 1 quiso quedar bien, como á su categoría ele nmanle de.l
peligro correspondía. y luego de
caracolear por entre los árboles
de la campo, enderezó haciu el
río, po-r la parte más allá del
muP.lle, y, con bicicleta y todo,
como cuando se presentó por
vez primera en In Socic-dad,
e a y ó es,trepitosament.e ·en el
agua.
- ¡El coto.r .. .-tornaron á de-

El hecho, contado por él mismo con voz débil, casi agónica 1
había sido el siguiente. ~uda en

total.
Yendo de paseo una tarde, de
paseo á treinta lÚlómetros por
hora como término medio, entró
á descansar en una taberna y
pidió algo con que refrescar el
yra:,nate .
- ¡ Bonito chacolí!-exclarno,
después de beberse un gran
vaso.
Y pensando en su mujer, decidido· á llevarla ·un obse_quio,
hizo que le llenaran una botella
y se la guardó donde en otro
tiempb su ajuar.
Del tropezón con el perro,
¡:rnnque el cojo no llevaba freno, no tuvo él la culpa. El culpable fué el animal.

' Luego, lo que ocurre á veces
én.estos casos. Tanto se exageró la gravedad ele el cojo, tan
d,esesperados informes dieron de él una noche
en el hospital, no dejando verle, que corrió -la
voz de que había muerto y de que ·ni siquiera
podía asistirse á su entierro, porque estaba e,nterrado ya.
¡ Pobre cojo! ... Bequiescat in pace.
Se sintió su muerte de verdad, tan de verda;d,
que el domingo de su resurrección, dos me&amp;es
más tárde, ru·é un domingo de sana alegría, de
regocijo inmenso para los muchos y sinceros

cir-. ¡El cojo! .. .

amigos que entre sus compafieros de sport tenía
ya el hombre. Se había captado el cariño de
todos.

No escogió mal el escenario para su reaparición. Era el día en (!Ue la Federación Atlética
Vizcaína en masa, unos á pie, otros en bicicleta,
á caballo otros, en motocicletas y automóviles no
pocos, celebraban su excursión anual ú la som-

breada campa ctel castillo de Butrón. Parn más
ele cien federados se había prepurnclo allí el almuerzo.
En el momento de sentarse á la mesa, cuando
ya casi todos se habían bafiaelo en el río después
ele jugar al tug-o/-war, ele hacer esgrima, de
saltar á lo alto y á lo largo, de luchar á la grecoromnna y de ejecutar diferentes ejercicios olímpicos, oyéronse unns voces que gritaban con sorpresa y alborozo :

:'\o hnl.Jía necesidad de repelido, porque bien demostrudo·
estaba .que era él, el aspirante
á. campeón, quien medio minuto
lltlt18~u6s, cuando todos le creían
empotrado en el fango del río
ó sujeto, por las hierbas del fondo, y se di-sponían á s.aJvnrle,
asomaba risueño á la sup-erficie
.sin apartar de sus labios ia flauta y continuando el paso doble
como si na.da hubiera ocurrido.
Su naciente popularidad qued9.ba désde entonces acrecida y consolidada. De. aquella burrada hecha con lanta naturalidad, con ta1 desinterés, tan sólo por agrarlecer de un modo risuefio el recibimiento que se le dispensara, no
habí.a precedente entre los más templaos de la
Federación Atlética Vizcaína. Bueno le iban á
poner de cocido para indemnizarle del remojón.

�Subiósele entonces la gloria á la cabeza, crePasó algún tiempo. Cuando en el mes de No•
yendo que podía llegar á ser campeón en lodo
viembre se corrieron los cien kilómetros del
y ganarse quinientas pesetas allá en donde para
campeonato de Vizcaya en carretera, el coio,
disputarlas, sea como fuere, las ofreciese alguque durante las fiestas de Agosto había ganado
no, y una noche, en el Circo del Ensanche, azuun segundo premio en el concurso de natación,
zado por varios ciclistas de buen humor, que
y un primero en una curiosísima regata de chale decían que lodo aquello era mentira y que allí
nelas, demostró estar entonces tan admirable·
tenía una nueva ocasión de lucirse, el coio
mente entrenado para pedalear, que llegó, aundesafió á Rakú, el famoso japonés, profesor de
que á bastante distancia del primero, nada me¡iu-iilsu, insultándole desde el anfilealro con
nos que en cua1io lugar. Iba ya progresando,
unas cuantas palabras inglesas que sus amigos
colocándose poco á poco entre los carreristas de
le dictaron, y bajando por fin á la pista con además nombradía.
mán amenazador. Rakú tardó un segundo en
~Iás tarde, y luciendo en todas las luchas un
vencerle.
jersey á rayas amarillas y negras, que le daban
-Porque no me ha deiao engancharle á mi
cierto aspecto funerario, y un gorro de dormir,
gusto ... -decía el coi o como disculpa.
metido hasta el cuello, y con el cual parecía un
Meses después luchó con uno de los boxeadofariseo, tomó parte el coto en varias carreras res que en el mismo Circo del Ensanche traba•
ciclistas verificadas en los pueblos, y por haber jaron, con Petler Brown, y tales bofetadas y
ganado en ellas cuatro ó cinco primeros pre- tan velozmente seguidas dió el coio al inglés que,
mios, le fué regalada por una casa constructora enfadándose éste, dejó!'e de bromas y Je largó
una máquina nueva, una excelente máquina, á un formidable golpe en el vientre. El campeón
la que tomó desde el primer momento más afecto de Espaíía, á quien, por lo vislo, siempre hacían
que á las niíías ele sus ojos. Con aquella, con
daño las chuletas, cayó sin sentido.
aquella iba á ser.
-¿Este es el crue anunsian con tanto bombo?
Y fué, aunque en victoria muy discutida.
-preguntó despectivamente apenas le reaniPoco acostumbrado á comer carne, vegetamaron.
riano por desdichada obligación, creyó el homY llenando de asombro á cuantos le escucha•
bre que, atracándose de chuletas, se iba á poner ban, explicó con toda sencillez el tono de desmuchísimo más fuerte, y cuando la Federación precio con que había hecho la preguntita. En
Atlética Vizcaína le dió fondos para acudir al California, hacía ya muchos años, cuando fué
campeonato de España en Gijón, tales cantida- una vez con el barco. había él luchado con otro
des y con tanta ansia se despachó el co¡o, que boxeador, con uno muy negro y muy alto. Aquél
de Bilbao hasla allá, viaje que hizo en bicicleta sí (!Ue era fuerte, fuerte de verdad, muchísimo
para llegar j uslamenle el día de la carrera, creyó más 0.ue este otro con (!Uien acababa de pelear,
morirse por culpa de sus desarreglos de vientre.
nada más (!Ue para tener el gusto de hacer la
De ciqco en cinco kilómetros casi, y por aquella comparación. Del primer pw1etaso, cuarenta y
tontería, tenía que apearse el hombre de la má·

sinco minuto:; le de)ó acruél sin sentido. Como

guina.
De ahí, de · esa debilidad, con la que seguramente no se hubiera puesto otro en línea, el que

que ya pensaban que no volvia.

se desmayara cuando llegó el primero á la meta,
el que después de aquellos cien kilómetros, en
los que tuvo que hacer esfuerzos formidables
de voluntad r,ara no reincidir en las innumera·
bles paraclilas del viaje, recogieran como un
trapo al que por sus indiscutibles méritos, y no
por las desgracias ocurridas á sus más temibles
contrincantes, se h abía ganado el Ululo de cam·
peón de España y las quinientas pesetas del pri·
mer premio. Sobre todo, a l menos para él, el
titulo de campeón.

-

diario act'.rrucado en un recodo ele la carretera,
ád' unos seis
ú ocho Jdlómelros de donde él , ,.1,..1a,
t
is~ues ~ á hincarle el diente en las pantorrillas,
meior dicho, en los huesos, y tirarlo de la máquma. Lo menos diez ó doce veces había rodado
por ('.ulpa suya. Para matal'lo, hnsta con el reloj
de mquel que Je diera el adquirente de su chanela le habia lirado. Pero el condenado, que era
mu~ listo, supo escurrir el bulto á tiempo y el
reloJ _se e~trelló contra el suelo. De ahí el que se
dec1d1era a pescarlo como si fuera una lubina.
Preparó un gran anzuelo con el más fuerte de
los srflalrs que rncont rara, púsole de cebo un
apetitoso trozo ele came, y aminorando la marc~a de la máquina cuando llegó al recodo, deternéndose casi, sonrió al Pernales mnablemenle v
le echg la tajada. El Pernales mordió.
•
Entonces, cuando el co¡o comenzó ú lomar
marcha, dispuesto á llevarse arrustrando al animalucho, ocu:Tió una cosa imprevista, una cosa
que él no esperaba. porque no sabía hasta entonces. que el Pemales tenía talento. Yaya que lo
l~n1n. Como que en vez de resistirse, en vez de
tirar en sentido contrario, apretó el perro ú cu·
,·1·er en su misma dirección, pan1 &lt;1ue la cuerda
se. c_unse:·vase flojn, demostrúnclole no solament,~
t[IIC sabía lo que se traín entre mnnos, es decil'
en 1~1 boca, sino &lt;JilC para ser un peno tan pe~
qu_eno, tan peludo y ele tnn malísima lrnzn, tO·
IT1a bastante. Esta habilidad, por la semejanza
c.Jn ln suya, fué la que Je movió á compasión.
Desde ~que! clía, desde que le quitó el anzuelo,
eran amigos tan íntimos, que el Pernales le
acompaüaba en todas sus excursiones. Lo único
que tenía que hacer, para no dejárselo atrás en
las cues~as abajo, era cogerlo por una oreJu,
que el mismo perro le ofrecía, y llevarlo colgando. Pero en llano Y en cuestas arriba, con tal de
q11e el cojo no fuera á mnyor velocidad f!Ue el
trote de vnu. persona. siem!)re ni lado.

Ei cojo, también por unos meses, tornó á au-

sentarse de Bilbao. Cuando reapareció, una tarde que llovía á torrentes y también estaban todas
las calles encharcadas, traía un extraño campa·
ñero atado con una larga cuerda al sillin ele su
bicicleta. Erase un perro que, según expresión
suya, había pescado.
Se llamaba Pernales, y hasla hacía poco tiempo había sido un encarnizado enemigo suyo. Dur ante semanas y semanas, se lo encontraba á

al I)Urecrr , y que para
. Lín detalle insignificante
.
muchos será sm duda lo más saliente en la bre~e historia que se va haciendo de este t an extra110 campeón ciclista, estuvo por aquel tiempo á
punto ele mlerrumpir su brillante carrera. Fué
un~ bur!'ada del corazón, no ya del cuerpo, qu¡,
para evitar sensiblerías va á ir dicha en muy
pocas líneas.

l;no~ vecinos lle el co¡o, los que allá en el pueblo cuidaron de su mujer y la atendieron mirnlras él estuvo en el hospital cuando lo de la botella, .viéronse en un ocrrave eaprieto , s·1 no pagaban cmcuenla duros que debían, illan á ser PI11bargados, judicialmente despedidos de la pobre
casa que habifaban.
El coio, sm decir nada, montó en su máquina
.,·_ llol'ando por lo que iba ú llacer: pero decidido:
v~no á Dilbao á toda marcha, embalando como
s1 de ganar una carrera se lralase. Quería vender la bicicleta, negoriarla por lo que le diesen,

con tal de que no fuera Pl 11rec1·0 meuor de cü.
curnta duros. Antes que t.oclo por rncima dP
lodo, salvar á sus vecinos.
'

Llegaron por fin los días de ruidosísima gloria
para el co¡·o ' los d'ias en que rl - mundo ciclista
esp.aI1ol había ele reconocerle por su campeón
lcg1l!mo, por su campeón indiscutible, á pesar
de que para los sanos de ambas piernas resullab~ una ironía el que por encima ele todos estuv1e1'n
un
.
. cojo de las dos , .v ele qt1e la coso pareciese una cruel burla de la suerte.
Allá por el mes de l\fayo último, una maiiana
en que los antiguos compañeros uc el co¡o, los
boteros que se dedicaban al pasaje entre la grúa
grande y el fina.! del Campo de Volantín, escuchaban al más ilustrado de ellos la lectura de

�El Liberal, coloreárnnse de pronto las mejillas ele

todos, no por vergüenza ni por envidia, sino
por un sano remordimiento, al oir que el hombre leía, abt·iendo asumbmdo los ojos y 1·011
voz velada por la emoción, un lítulo que anunciaba: El triunfo de «el cojo». Tres veces hir•it'•ronle repetir la lectura, dudando todavía ele que
aquello fuese cierto, )' no eonlenlos con eso aún.
convinieron en pasan,e de mano en mano el periódico para convencerse por sí propios de aquella tan gran noticia y saborearla en silencio, sin
comentarios, á solas con el recuerdo del abucheo

de la meta, que tuvo antes de llegar al viraje
ocho pinchazos, despegándose del pelotón ele cabeza, á pesar de lle\'ar la máquina desinllada,
.v llegando á aquel jurado el 9rimero con 600 meIros de ventaja, tuvo también al regreso otros
dos pinchazos y una fuerte caícla en un paso á
nivel, de la cual resultó con erosiones en una
pierna y en un brazo. A pesar de tanto contratiempo, y esto es lo que acredita los arrestos y
la flrmísima voluntad ele Yicente Illanco, el valiente carrerista llegó á la mela tan sólo dos minntos después del primero, siendo recibido con

y un corsé, para regalarlo á su sefiora, que Je
tocó en una rifa.
En Valencia, donde el próximo domingo se correrá el campeonato de Espaíia de este afio, seguro es que Vicente Blanco, á poca suerte que
Lenga, Yolverá á ganar, revalidándolo, el título
de campeón que ya hoy ostenta, y las quinientas
pesetas que el la! lleva adjuntas. Así sea, pues
bien lo merece ese sin par monumento del ciclis-

ullú donde por entonces se celebraba una Expo:;i1·iún de la 1111c t·o11sla11lc111cnlc estaban liablantlu l"s pel'iúdieus, enl ral'on lodos cu Ju tabenm
vecina ú la grúa y pidieron la primer ronda de
chiquitos de tinto.
ílien, bien le ibnn ú obsequiar cuando el hombre, ú su regreso, apareciera por allí, anhelante,
sin duda, por eoclearse y por beber una copas,
aun1¡ue lan Hl'l'ibu estuviese al1ora, con aquellos

mo, que tan conocido es aquí por el apodo de

que tanto le' animúon, y que le despidieron, no
lo negaría él, con la· primera ovación que había
escuchado en su vida.

el cojo.

Si este hombre extraordinario tuviera las dos
bien, ni poco que se reiría de los automóviles ...
y hasta tle los aeroplanos.»
Aunque esto de los aeroplanos no lo entendiesen muy bien los boleros, y aquello de la lotería
y el corsé les oliera un poco á pitorreo, convinieron en una cosa.
que dieran al antiguo compaiiero cuando formalmente les dijo adiós.
Lo que El Libernl de la mafiana decía, no en
la. última, sino en s u primera plana, y en sitio
muy prefere nte, era lo que se copia á continuación:
«Por noticias particulares recibidas ayer en la
federación Atlé ti ca \'izcaína, á c uyo bando ciclista pertenece el discutido campeón de España
\'icente Blanco (a) el co¡o, puede juzgarse de la
importancia del triunfo que el simpá tico corre.d ar
ha obtenido en la carrera l\Jadricl-Toledo-J.Jadricl,
131 kilómetros.
El cojo, que se cayó en el momento de salir

una ovación entusiasta y aclamado como si él
hubier_a sido el vencedor, cosa que La!). al contrario ocurrió cuando su té¡n discutida victoria
del afio pasado en Gijón.
Lo ganado por el coio en. la carrera MadridToledo-Madrid es lo siguiente : doscientas cincuenta pesetas del segundo premio; una valiosa
escribanía de piula, también de este premio, y
un reloj de oro, valuado en trescientas pesetas,
por haber llegado el primero al viraje. Durante
su estancia en i\Iadricl, ha ganado además el cojo,
campeón chanelis ta de esta ría, una regala de
boles en el estanque del Retiro, cuarenta pesetas
en medio décimo que jugaba á la pasada lotería,

Aquel no era solamente un triunfo de el cojo,
su antiguo y muy querido compaí'íero de oficio :
era también un triunfo de ellos, pues quien más,
quien menos, Je había animado á . lanzarse, le
había ofrecido su incondicional apoy,o, en la seguridad de las victorias que le aguardaban y que
tanta popularidad y tanto dinero habrían de
darle. E interrumpiendo durante un larguísimo
rato el pasaje, discutiendo cada vez más acaloradamente sobre quién de ellos había sid.9_, _ó ~r¡l,
más íntimo amigo de el coio, de aquel que había
vencido nada menos que en Madrid, y que por
las trazas iba á triunfar también en Valencia,

La noticia de que la carrera del campeonato
había sido suspendida el domingo para que fué
anunciada, por causa del mal tiempo, hizo crecer la impaciencia de los chancleros y de cuantos se interesaban por el triunfo definitivo de
el cojo. Todo el pueblo 10· deseaba, lo ambicio-

naba con entusiasmo Yerdad. El lunes de la semana siguiente no publicó noticia ninguna El
Liberal, ni por la mafiana pudo saberse nada
entre los boteros de lo ocurrido en Valencia el
día anterior, y aquello les dió mala espina. Ha.bría tenido tan innumerable serie de pinchazos
en aquellos neumáticos que no eran ya los de
calabrote, habríase dado tantas caídas, que ni
siquiera habría concluido la carrera. Por eso no
hicieron aprecio de algo que por la noch'e llegó

�en rumor hasta la grúa. A última hora ele la
larde había habirlo en Bilbao ,nm·imiento inusitado, cohetes, mú8ica, escándalo, un gentío inmenso corri&lt;'ndo y alborotando por las principales calles.
El Liberal, en otro artículo que también á continuación se copia, les cUó la clave á la mmiana
siguiente. Bajo el I ít uta La llegacla ele «el co¡o»,
decía así el periódico:
1&lt;Por habérsenos traspapelado unas cuartillas dejamos de dar cuenta ayer de la victoria,
en Yalencia, del simpalicísimo campeón de la Federación Atlética Vizcaína, Vicente Blanco (a) ··l
cojo, quien después de haber corrido brillantemente la carrera de 131 kilómetros ;\1adricl-Toleclo-l\ladrid, llegando allí rn segundo lugar á pesar ele las muchas anirías y caídas, ha obtenido
ahora en \'alcncia, corriendo los 100 kilómetros
del campeonato de Espai'ía, un t riunfo colosal,
delinilivo. El co¡o, que ya el aito pasado había
conquistado en Ast urias el hon roso título de
campeón espaliol, lo ha reiterado ahora ganándolo por segunda vez, cosa dificilísima si se tiene en cuenta que á eslu carrer a concurren todos
los mejores ciclistas ele la Península, admirablemente entrenados para la prueba.
Veintiún ciclistas han corrido en Valencia sobre una carretera infernal por culpa de las lluvias, y \'icen te manco, á quien no arredra nada,
ha hecho los 100 kilómetros del recorrido en cuatro horas un minuto, sacando sobre el llegado en
segundo lugar-el campeón ele Yalencia-lreinla
y cuatro minutos ele ventaja.
La nolicia de que el co¡o llegaría á Bilbao ayer
tarde se propagó velozmente por todo el pueblo,
y al efecto de que tuviera el campeón de Espaíia un digno recibimiento, la directiva de la Federación Atlética Yizcaína acordó salir ú encontrarle en el camino para retrasar su entrada en
Bilbao y dar tiempo á los preparativos. Los automóviles de D. Francisco de Larrea y de D. Feliciano Echevarría salieron para Llodio á las
tres de la tarde y allí esperaron la llegada del
t;'en correo en que. venía e/ cojo. .uespués de pasar con él un gran rato en Llodio, y ele merendar sucule1tlamente en Arela, los dos automól'iles viuieron corriendo en competencia hasta c-1
alto de Miraflores, donde se reunieron con gran
número ele ciclistas de la Federación Atlética ú
quienes se habían encomendado los detalles ele

la organización, y que en el citado alto medio
des trozaron n. el coin ú fner-za de abrazos y efusivas felicitaciones.
Dadas las ocho, se hizo la enlrada en Bilbao.
Las bocinas de las bicicletas, las sirrnas ele los
dos cochrs, y cientos de cohetes, comenzaron ft
embarullar el espacio.
En Achuri, donde se organizó la comitirn,
aguardaba una charanga contratada por la Federación, y unos cincuenta ciclistas con antorchas y farolillos á la veneciana. El coio, que iba
de pie en el centro del primer aula, saludando
al público ccrcmoniosamenle, muy conmoYido
an te los enlusiastas YiYas y calurosos aplausos
con que su victoria se saludaba por todo el público, fué llevado lrntamente, para que el pueblo
entero ltl\"iesr ocasión ele aclamarle, hasta el
domicilio de la Federación, y allí habló el ho111bre desde el mirador principal, agarrado á 1a
bandera ele la Sociedurl y con el rostro iluminado por los farolillos que en lodos los balcones
pcn~lían. El cojo, muy parco en palabras, dijo
en su discurso que él no sabía h ablar bien, pero
que sabía correr par a poner muy alto aquel pabellón que en la mano tenía, concluyendo con un
Yiva á Bilbao, que fué respondido por lodos los
oyentes. Hasta como orador de mitin Y de balcón obtiene triunfos este hombre.
Después, el co¡o, que ha regresado ele su brillan te tournée con unos zapatos tacón Luis XV,
unos calcetines verdes, unos calzonc-illos á listas
azules y unas cuantas varas ele vendaje en ambas piernas, co111enzó á dar sus impresiones.
Las peores carreteras &lt;le \'izcaya, aun en época
ele grava, son puro es[allo (1) comparadas con
las ele Yalcncia ... Y, en fin, que cuando más ha
corrido en toda esta /011,rnée , ha sido para escapar de unos gitanos, allá por Arancla de Due~o,
cuando iba á :l\laclrid en bicicleta, que se melleron con él para robarle la máquina.
A unos ochenla por hora dice que subió un repecho.
_
Frente al domicilio de la Federación Allética
Yizcaína estuvo tocando hasta las diez la charanga, y fuó muchísi rna la gente que subió á fe(1) .\\ día sictuienle. cuanclo el co¡o leyó El Lilirtal.
hizo respecto de esta palabra una aclaración ele unpt1rtancia. El sabía ele sobra que se dec ía as[all~, pero
dijo es[allo ... porque no había cenado Loclnvm.

licitar y abrazar á el co¡o. El domingo próximo
será obsequiarlo con un gran banquete en Ibarrecolanda y concurrirá como capitán de cabeza á la excursión nocturna á Asúa, que se verificará el próximo sábado.
Sea bien venido el monumental Vicente Blanco, campeón ele Espaiía y de todos los cojos ciclistas que pueda haber en el mundo, y reciba
nuestra más cordial felicitación. Eso es un
hombre."
Había dejado El Liberal sin decir lo más importante, lo más grato para el coio en aquella
noche memorable, en aquella noche que coronaba brillantemente las ambiciones ele sus más
preciados sueflos.
l\linutos a n tes de que la bulliciosa y alegre comitiva llegase ante el domicilio de la Federación
Atlética \'izcaína, una anciana, acompafiada de
tres ó cuatro pequeíiines muy simpáticos, había
entrado allí y pedido permiso para colocarse en
el mirador principal. Eran la madre y los sobrinitos de el coio, grandes adrniradores de su tío
y de las hazafias que la voz popular contaba ele
él. Y hubo que ver las veces que la buena mujer
gdtó ¡viva mi hijo!, mientras la multitud, allá
en las calles, Je aclamaba también deliranlemente. La anciana, como los chaneleros, se había
olvidado de las mil rifias que á el coto echara
siempre por su afición desmedida á la maldita
bicicleta, y de los disgustazos que por el tal chisme se había llevado.
El triunfo, cuando llega, todo lo cambia, todo
lo justifica. Por eso es triunfo.

Ilasla los adoquines del empedrado, tanta era
ya su popularidad, se levantaban á su paso para
decirle: ¡ adiós, cojo! En los escaparates de las
principales casas folográucas veíanse sus retratos, con el jersey y el gorrito de marras, y treinta
ó cuarenta golftllos, futuros campeones acaso,
escoltábanle siempre. Los más atrevidos, sonriéndole aclmiralivamenle, hasta se permilían locarie para ver de qué era.
-¡Quitéis, hombre, quitéis un poco!-deeía et
co¡o, apartándoles suavemente.
Los obsequios llegaron ú tanto y lan expresivo5
fueron, que en la primera semana tuvo que purgarse lres veces. El día que apareció por los

muelles, no con su boina, sino con un sombrero
hongo ele especiulísima forma inglesa, fué para
él memorable. Desde las once de la mol1ona hasln
las tres de la larde, tuvo por precisión que aceptar cinco comidas, en todas lus cuales le dieron
alubias, muchas alubias.

Pasados tres meses, cuando los agasajos, los
regalos, las enhorabuenas, las invilaciones y todo
aquel clamoreo que su triunfo levantara fuéronse acallando un poco, el coio y el presidente de la
Federación Allélica Vizcaína se reunieron un día
ó. almorzar solos en el famoso chacolí de Pantaleón. Para entonces, y con el dinero ganado en
aquellas carreras y en otras tres ó cuatro más
que había corrido después, el campeón de Bspaña
tenía ya en el pueblo donde se casara. y vivía,
en el tranquilo rincón de_ sus descansos, una
vaca, un serdo ... y la mar dP. gallinas.
-1\Iás tells que l!n pájaro, muchísimo más.
Llegados los post res, aquel extrafio ciclista,
que tan alto había sabido poner el pabellón ele
la Sociedad en que entrara tímidamente, caballero en su borrica, y por cuyos salones paseábasele ahora en hombros, desaló del manubrio
ele su bicicleta un gran paquete y clesenvolviólo
cuidadosamente sobre la mesa. Su rostro había
tomado una expr esión solemne.
-.\1e he traído esto por si hay que escribir...
Erase un estuche conteniendo una escribanía
de plala, la que ganó en :l\Iadricl, y eón la cual
se proponía hilvanar su historia, como Dios le
diese á entender, cuando tuviera á quien dictar
é hiciese un tiempo tan malo, tan malo que no
pudiera salir ele paseo en bicicleta. El quería
que se enterase todo Bilbao, toda España, de
que se llamaba Vicente manco, Vicente Blanco
y no el cojo. Bastaba ya de motes.
-Porque cojos había muchos, muchos ...
-Pero como lú, ninguno. .t\inguno en el
mundo.
-Sí; eso, verdad es. '.\i habrá .. .
Luego, mientras tomaban el café y echaban
al aire el humo ele unos habanos, Vicente Blancc
sonrió picaresco, anunciando que iba á contar
algo muy interesante, aunque no podía figurar
en la historia; miró después hacia su bicicleta,
aquella adorada máquina, gracias á la cual siempre llevaba ahora cinco pesetas en el bolsillo, Y

�enrojeciendo por la natural vergüenza de confesar que, allí donde se le veía á rl, tenía su palmito entre las damas, sobre lodo siendo casadas,
empezó á decir en voz baja :

-Un día, después de ganar

1m11

carrarn, me

se acercó la seriara de un tal...
Y contó la aventura.
Enero 1910.- Bilbao.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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                    <text>El [usnto Semanal

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CORREDERA BAJA, 37

Mansión de paz
¡La casa aquella! Para el carninanle era un
hostal con una fontana de agua de cumbre, y
fresca· sombra para los ojos deslumbrados del
sol que reverbera, y arrullo para el oído, pues
susurraba el viento en los alamos del patio. Ebtaba allá e:Q. la suave y delic-iosa colina, orilla
del camina!, teniendo enfren le una rnontafia que
seguía á otra y ésta á otra, al modo que las
grandes vacos en el len to rebaiío; y detrás tenía
unos lrigo•s, un bosquete de aéreos pinos donceles, y más montai1as, calvos y g rises, con un
corral de color de manteca en una falda.
Desde que principiaba la huerta casera, una
tapia, de que rebosaban higueras y manzanos
y que agujereaba en un punto un regalo, bordeaba el sendero, ancho para la yegua de un
abad, ango-slQ en demasía para una carreta. Del
otro lado del camino, sobre la cleyación de un
ribazo, extendfase hasta el pie de la rrionlafia,

l&gt;landu y rebajado corno una playa arenosa, un
viiiedo que, mezclando sus pámpanos con las,
i-ubias espigas, podría coronar bien clásicamente la espadafia de aquella masía. En llegando ai'.
portalón, se engrandecía la tapia cual un retablo;
&lt;le altar mayor, y el canúno se remansaba en '
una plazoleta, la cual plazoleta guarnecíase de
un banco labrado en el mismo ribazo ; un co-,
1-ro de castaiios silvestres y fresnos abrigaba el;
asiento rústico; y puestos allí tan graves, pare-,
cía cuando los «principales» del pueblo a.scen-,
dían á la masada á ver al «scüor», y aguarda-'
ban, fonnando una media luna, á que éslc se
asomara al balcón y les ordenase subir. Des-·.
pués ya no se veían más que un corral con una
puerta rugosa y agrietada, y la era; y en es.to.
el camino que se hunde, y una superficie corno
el mar, y á una legua W1a puebla, collar desgranado, vellones desprendidos en la zarza, ociosas corderas en torno al pastor; el pastor era,
una torre más tostada, que una pipa Al fin de

�todo •Se. es-fumaba una serrnnia azul 1 (!ue cacln
i'lóché..,Jfoteciá. en una loquesca rosa de llamas:
in 1a sierra había cabras monleses y Ioi.Jos; por
~llí•se ponia el s0! 1 y allí, que comenzaba el misterio, nacía también la fábula: uquel dulce y
antiguo paisaje, que terminabn en _una brumu
fanlástica, hacíá' que los sentimiento,s sos-cgaclos
y apacibles que se despertaban á su vista, desvoria&amp;en al úllimo1 inventando ú creyendo leyendas de la serranía azul.
Entrar en el, patio era salir y olvidarse del
mundo. Detrás de la puerta, á la mano derecha, hallábase un monumento primitivo r ciclópeo, que al remate se resolvía en ser una
fuenle de agua ' que olía á romeros y que cuia
del cafio á una !)ila honda y redonda como un
timbal 1 y luego por un canalillo colábase adentro de cubierto con un grato murmurio que s,·
creería la risa .con que se mofaba de nueslr .. :-,
ojos, p.obres allicinados que perseguian -;us burbujas y quedaban burlados de repente, al huir
el riachuelo so ' lechado ...
!\. la mano s~niestra habfa un cobertizo, ani
p9,ro ele un montón de lefia seca y de un galrJ,l
que dormia en 'un ruedo de es-parto, cuando 11,i
lanzaba dentelladas á las moscas, y enton.;e:::
abofeteábase con sus orejas. ¡Oh, la encal:\cla
pilastra v la lnstrosa cstara en ella, de que pendían viejos, correosos y sudados arreos de ca
ba1!erias! ¡Soberbia y brava panoplia csc:rnJ,~.
ril... ! En tierra 1 las cenizas del fuego que encendió el Sancho eterno para cocer su gazp&amp;cho de migas, en a&lt;ruellas trébedes rofiosas que
ahora yacían patas arriba como un lagarto al soJ.
El patio era blanco y cui.ldrado, y sus ruuros
tenian numerosas rejas, ventanas menudas y
que hablaban d-~ amores rudos como un guil:.irri:co. ¿Y 0ué decir de IDS dos aftosos ú!arno:::.
en cada r;rha un rnUrmÚllo, como· el siglo cm
cada u-no de sus cien m'ios una historia·? Lu:s
dos gigantones, rnngn.iílcamentc barbados, UtDgían con majestad y con palriarcal condeH·cndi:liwiOht ·esa's hor·miguilas de los hombres: acaso
una rtLCha de vi-ento allcrnse su respir.acir)n y,
cre-ciendo su mn1;n1ullo, u,sustaba ul visitanle;
pero s-e apla'caiba en seguida, y 1 sonriendo, lnrí.zaba unas· hojas livianas y clornclas á la cabeza
del int1•11,so 1 y tLSi bendedaie ...
¡A la paz de Dios! La casn. c!r labranza. l'n
rd8.blo de ·•azulC' jOS. religioso, c::ulto ú ~ucsln.t
Señora del · Rooanu: mosaico morado berenje•
na, ,~ojo de puchero y u1na.riilo de yema de lrnl'Vo : -, la' cal del jalbegue invadla sus bordes; así
corno las hidalgas casonas solar-iegas muestran
en el pecho de sus fachadas sus tablel'os de armas, y al mismo cielo venden protección, que
se alaban de servirle de sostén, aquella humilde
casa labriega cuelga al pecho un escapulario y
ora pedigüeüa y desvalida. usan.to Dios, Santo
inmorla! 1 líbranos de todo mal...»
La puerta es redonda como la boca de un
horno. Ace-rcnos. En el aJféizar cantan unos jilgueros en sendas jaulas, leves como el frágil
4

est[udelo du ::;11:; l!ul;itanles. EnLrad. La almagrada puerta ln11z11 un gemido al chirriar. Ln
vaho fresr;o, clo-:· de !ierru regada. El t: g9-z..9ue

que chis-porrotcu su ladrido. Unn. voz omtnrina
que se u paga y sofc,ca en la di.stancia:
-¿Quién va'?
- Ave l\lurla ..
E! vin_iero adPlanta, y bajo sus botas surge
una gallina qnc cún su vuelo, cual un parpadeo,
y ai.Jril~IHlo !as !mtus como un diminuto avestniz, r-onc á e.-;c-aparsc; su -cacareo .es un temblm·. El pel'rillu gn10e. Sale una mujer con cara
uvinugtucla; pero nnle vuestra l)etii;:ión., ensancha !a frente y desmayo los frw1cidos labios en
una sonrisa.
-Soy un caminante. El_cansancio rne rinde.
¿No me da.rías un vaso d~ agua?
\'oso-tro-s os repanlingáis en una silla, que
cruje. Calló el gozque, un pcqueflo monstruo rabón. Se oyen los cacareos de 18.S gallinas en el
corral. En un úngulo hay un brazado de verde
y juµ, r.1 sa hierba; un momento asoma entre la
verdura la acarnerada cabeza, de enigmáticas
pupilas, largas y huecas orejas y, hocico blanco,
de un conejo; mueve la boca sin ·cesar; á lo mejor un estreinceimiento recorre su cuerpo, hecho una bola1 con la tiesa escarapela del rabo ,
La casera descuelga un jarro panzudo y lustroso; inclina una cántara, chorreosa de barniz, rn el brocal de la cantarera; llena el jai-ro'
de una sola lenguada del agua., y después srica
un larra con azúcill', una plana cuchara de palo
y un limón, de un armarito, como una caja,
empotrado en la p,flrOd. ¿Quién ha apurado tanto la infclicidu.d, que nunca gustó un refresco de
ést.os, simple, elaro, grato y risuefio como una
anacreóntica'? Lut'go C!UC ta cuchara tintineó
golpe.ando el h.tl'l'O, y a.sí que el rr20 azúcar S('
deshizo en el agua, cogéis cOñ. amiJas manos,
mús seclientns qne vues·tras fauces, el bllcuro,
y heb('is, bebéis: us descubrís para beber ... La
ensera os c:ontcrn:1la, los bra1.0,s cruz.idos en el
regazo. y con sus dcdOs, de m'ias d_uras y con
pliegues, sostiene la cuchara; cuando se termina, desparramáis las últimas gotas~en tieda Y.
lanzáis un suspiro de complacencia; lifnpic;,td · con
la lengua loo confitados labios; .devolvéiS el jarro á la mujer; ella sonríe y suelta la cuchara en
el búcaro. Se va. i\lientras, vosotros secáis con
un lienzo vuestra rociada y congestion~da . cabeza, y al fin decís esta cosa., un poco vaga,
mas elocuentísima :
-¡Ahaaa!. ..
Fuera, el sol hería con safía la albura de los
muros, el cristal del chorro en la fuente. La
blancor y el vidrio sonoro defendiaTTse con un
violenlo rebrillar. En el camino, el po.Jvo cubría
las zarzas; el moscardón bordoneaba; ardia· el·
cielo, blanquecino de luminoso; las sombras tle
los árboles, sobrias, prietas y negras, agarrábanse al suelo con desesperación .... ¡El sol batalla en a0uellas tierras como un caballero nuevo
que r&gt;ro~1ete á su dama una victoria inmortal!

Por el contrario, la casa está obscura y zumosa de frescura, igual que una cisterna. No
consigue filtrarse la luz, ni siquiera una de sus
innumerables lanzas arroja. La chimenea, de
enorme humero, aromada y sucia, con el horno
á su cobijo, está apagada: no más un rescoldo,
á cuyo tibio calor, como una caricia) un puche-

rete rc.spon.cle con un sabroso y plácido giu-glu ...
En un rincón se descubre !a artesa de amasar1 empavesada con los ntandile-s á rayas blanr·as Y azules, y encima vese un cedazo corno
un pandero 11 úngaro. Hay una mesa con una
indiana que la envuelve. En morttón varias hoces, lcgonas y unos capachos. El h~z de espa-

�claiías; la saltarina inquietud del conrjo, con sus
ojos hobos y sus !ubios de cornadre ... Paz, sosiego, beatitud...
La mujer que había desapa1w·ido torna á salir, cerrando Iras sí una puerta tlc cuarterones.
Se dirige ú. una silleta desocupada enfrente de
un poyo con una madeja de espartos, empuüa
una maza, se dis!1one á batanear; antes interroga:
-Y ¿á dónde se cmuina·?
Sin aguardar la 1·cspuesla se entrega á 11.arlillar las hebras Yerdes y e-enlosas. Aquel tantán, sordo é isócrono, es el Yenturoso latir del
corazón de la masía. ¿:\o ,-,e1tlís ansia de at:ordarlo con el Yuestrn, en aq11ella. Yentm·a, y ele
no caminar mús?

La rosa negra
En tal remanso yi\·ian un viejo, el tío Celrsliuo; su yerno, Ferlllín; la mujer de é;.;te, .\n: oniu; el netezuelo, Celeslinel, ~- unn herrno~a
hija, t odavía sollcra, que con s11 belleza ~- natnrnl te1uple llabia. rn11seg11ido &lt;!Lte la 1to111bn1sen «la Pulida».
Cuidaba el alrnrlo de la J;mel'!a. la guapa huc•1·la, pemlieule eomo u11 cubcrtor de gala ú un
lado &lt;ll'l casal. Fen1d11 rnnía con In dura brega
del unido, lrncuudu la ú1 illa costra cu espu11tosos surcos, ó bieu cavaba., y ú cada instante el
azadón relalllpagucaba en su grcfíucla tcs·a: en
tanto canl.aba, y unas yeces el aire es!)arda ú
ramalazos los sonidos, y otras, en las lardes de
paz, la canturía se diluía en el sereno ambiente.
llenándolo de armonía. A lo 11l(~jor 1i11tinea.Jm11
cla.ra.s y distintas cuatro ó cinco esquilas : era
el breve rcba.ilo de Ccll'slinct. qnr tn&lt;las las mafm11as salia con unas poeas lJon·rgas ú t n rasillo rodeado de cerezos, en donde 'Jloreeíun tiernos idilios c1uc fol'luahan la \·erdurn fresen 111•1
césped, el delo azul, los pájaros, las g11i11das,
la borrega negra de ojos rnnbarinos, la ingnrna
ruirarla dl'I pastor, su so111!Jrero engulanaclo de
hierbas...
Las mujeres se recluían rn casa, y ciaba vrnelm de su labor la cult111111n d1· liurno &lt;!llC e11so111brecía el tejado, abierto subrc los 1,1uros eo1110
una colosal y rofiosa alhanla vieja. .
Antonia, como la lllUyoría ele las eam pesinas.
en veje-ció al casarse, y c•rn u11n IJ1u·1m mujer
dulce que no lc·nía mús afc iIr' C!llC echarse el
pelo atrús cuanto podía, ali:-;arlu, al1rilhmtal'lo.
Su pecho flácido, ya co1t la ¡,ardw;r·a aureola de
u~ 11wlernidarl lal&gt;orio;;u. H!&gt;&lt;mls dc,slacaba en
el cor piüo; sus manos, rojizas y duras; el cuerpo, pobre; la expresión, sencilla; pero ¡ ern tan
blanda y agrudable ! Acaso ella presidía la ventura ele! casal...
La Pulida conlrastaba violenlarnenle con .\ntoniu. Alla, ondulante, agnilefia, pupilas moras,
reflexivas y lardas, brazo an1ucndo, seno ¡iocleroso y firme, voz resucl1a como el aclemán, color

dora&lt;lo, aguda nariz inquieta. Desde que los más
viejos eran jó\·enes no se recordaba en el pueblo
una bellezu igual. Desearla, la deseaban lodos ;
Llemo::;lrnrlo, algunos nada mús, así individual y
arrie_sgadamenle; en cuadrilla, también todos,
y si no 11ue lo digan las serenatas, nunca interrumpidas. Lo malo es que la Pulida á nadie escudwba. ¡ Carácter mús arisco! Se le creó una
leyenda de orgullo, y en fuerza de adivinurla y
de repetirla el viejo Celestino, la Pulida cayó en
ser orgullosa y altiva en verdad.
El pastor, rico entre pobrei:;; el carpintero,
úni&lt;.:o represen[¡rnte de la industria en C'l lugar; el hijo del alcalde; uno glorioso de la a.Idea, c1ue fué al servicio dl'l rey sin ninguna ca1egol'ía y tornó de leuiente, eso sí, en la reser\'a ... urnchos, y de los apersonados, pretendieron enamorar á la Pulida. A existir todavía los
úureos tiempos arcádicos, otra vez los bosques
se hubieran poblado de cabrHos poetas, amantes infelices que atronarían las quiebras con suspil'us y en los troncos de los árboles grabarían
el no:111Jre de una puslora ideal...
En dislint.a época vivimos, y los desdenes ele
In Pulida no inspirn!Jan más que despecho, y
ul pnl' una codida y una admirnción cad,l yez
muyol'es.
¿.CJ•1é ug 1urdul.la la Pulida para rendirse? C1;n
afHbilidad un 1,oco austera atendía al esmeio del
easal, sin ler11t1 rn, que sólo manifestaba en el
mimo de unas m·ecicas y en la prolijidad con
t¡t1e en días seüulados enlreteníase en el adobe
y ornato de Celeslinel, el paslorcín.
Las músicas que en el ancho tiempo bueno
menudeaban en la masía, bajo la lunaza de color de miel, si la halagaban, no bastaban á hacerla asomar á un ventano. Era la soledad dei
casedo propicia ú confesiones amatorias, y rarn
&lt;¡uien 11! pnso no entraba y, sosegada ó arrebatndamenle, no ofrecía ú la Pulida sus tesoros.
:--:o y no. ?\ing1mo la vencía, y ni fin cesaron de
i111porl111uu·la, i;omu antes, grandes y chicos.
Co1·lúronse los ¡ialit1ues ) desaparecieron aquellos caminantes que, rascándose la cabeza, procurnban sacar de su roca un hilo de agua que
clespertuse sed en la Pulida, ó no dedan nada y
pasaban de largo, ó, á Jo mús, ul cruzar junto
ú la puerta r elinchaban ¡,o&lt;leroi:;amenle; aquello
quería dedr: aqui estoy yo, que me muero de
cna1110-rndo.
Así como era perng1·i11a su belleza, su espíritu sentía auhelos in1p1·cc·isos, que la apartaban
del lermfío. Su innata elegancia gobernaba s u
vida, y desde las rnnclus que Lcjíun s us dedos
ítgiles de levantina, hasta las liguras en que se
seiíalaba cuando, á costa de un esfuerzo sobreh,mumo, lograban r11ie bailase en uno ele esos
minués campesinos tan ceremoniosos, sobresalía
un no aprendido arte, una exótica distinción que,
bien mirado, paraba más á. los preLenclienles que
la proverbial esquivez de la doncella.
La Pulida, mús que del comienzo de la sierra, parecía de a.bajo, del valle risuefio y 0orido

de alquerías y huertos: Sín conocerla casi, ai10raba la vida de los pueblos blancos, ca.raclerísticamente levantinos. Allí la JJlU]er se engalana
con brocatel y gasas constelnclas de lentejuelas.
Sus diminutas orejas florecen en arracadas
corno bajo el pámpano menudo un racimo d;
bolas de oro. El pie se descota en zapatos de
gayos e.olores, y el pelo se trenza en cestos, y
agujas que rematan piedras preciosas atra vié•s anlos. La mujer teje bolillos con sus brazos
desnudos bajo el chal lle seda, 1·enue\·a las flores
del retablo casero, confita las frutas de aquellos
lozanos huertos, engalana con rasados tapices
sus balcones pma la constante y periódica procesión. Es allí la mujer regalo, orgullo, fantasía,
grandeza...
En vez ele esta corte risuefia. v abundante 1 la
Pulida encontraba un casal mm;lesino, siem pre
solitario, y un lugarejo costroso sin ninguna rivalidad de belleza, y cuya juventud adoraba
brutalmente. En ocasiones la Pulida tajaba al
valle, un día de mercado, en una fiesta de re-

pique gurdo, y al rnlvcr sentía invencible repugnancia por la sequedad y la mansedumbre
habiluall's. En esta mansedumbre hallaba, sin
embargo, el consuelo : durante las hqras plácidas y contemplativas d~I caserío, la Pulida, con
los ojos muy abiertos y sin expresión terrena,
iba destilando los recuerdos de la excursión última. ¡Y cómo veni¡;¡. la tenlacion entonces al
compás de una inúsica callada que ensord~cía
sus oídos con voluptuosidad! '
Vivía en un país imaginario de gallardía y gracia . Le era extrm1o cuanlo le era ambiente. ¡ Oh,
si su]liesen los rústicos galanes que sus relinchos no sonaban en el alma de la P ulida á protesta viril de un contenido amor, sino á felices
imilucio11es de los auténticos relincl10s!
J&gt;orque la Pulida era la única criatura (ltJe en
aquel rincón de n10ntafia, donde el qu~ más
soflaba romo la lechera de la fábula inm01•ta1,
miraba las lejanías azules con vaguedad y suspiraba sin motivo, y sin motivo también, de
cuando en cuando, se sonreía...

EW!~

Romanee caballero-"illaneosc
A lo mejor estaba Ferrnín cavando y sentía
de improviso, en sus espaldas, el estornudo de
una. cabalgadura. Al volverse reconocía ú Juan
Pedro, con sus patillas, su chambergo ha.ldudo,

su pipa humosa, sus botones de plata en la
zamarra de panilla negra, con su aire guaJ&gt;O y
retador, en fin. Este Juan Pedro era· un buhonero
de relojes, zar cillos, sedas, collares de v idrio,

�fajas de siete y ocho vueltas, puñales, revólveres y otras muestras y refinamientos de las ciudadanas elegancia y majeza. !\Iontaba un jaco
agalgado y peludo, con su mosquero de filigrana, In. manta de borlas y con más colores que
el iris, unas alforjas de cuero, los éslribos en
forma vaquera. Encastillábase en la silla , y
desde allí miraba co11 compasión á las gentes,
y cuidaba mu~ho de agachar la cabeza cuando
pasaba bajo un árbol, aunque fuera uno de aquel)os cuya más baja rama no locarn.ni alzándose
sobre el rocin. Homances,ca jaclanda desprendíase del bravo Juan Pedr-0. Sus ojos eran puntas de daga; su nariz, un corvo pico; llevaba
melena, patillas redondas, un chambergo mosqueteril que le enfoscaba la mirada, un flotante
pañuelo al cuello, medio cubriendo la camisa,
bordada al realce; fumaba un piporro cabezón,
y como alarde guarnecían botones de plata sus
vestiduras. En las manos, anillos; en los empinados tacones, espuelas que tintineaban marcial1_plnte. ¡Vaya el señor Juan Pedro con Dios!
¡Viva el rumbo!
Mientras caminaba solo, complacíase en disparar sus pistolas al aire, y de cuando en cuando
se aliviaba de sus fatigas bebiendo á chorro,
sin refrenar el caballo, un añejo vinillo que guarda ba en una bota madura y dulce como una
breva. Si no, cantaba. Iba cargando la pipa,
atacándola con una navaja que relampagueaba
al sol, y canturreando cosas del querer y el
matar.
Arrímate á ml,
arrímate á mí,
y te contaré un cuento
que anoche aprendí...
Entraba en los pueblos de anochecida, luego
de enflacar una vara con flámulas de pañuelos,
fajas y demás !encetes. La chiquillería rodeábale
y Je aclamaba; las mozuelas asomábanse á mirarlo, y él las saludaba paternalmente. En la
plaza disponía un pregón: salía el tamborilero;
zurraba el parche; ayudánfüise con la mano,
puesta á modo de bocina junto á los labios, lanzaba á los cuatro vientos la buena nueva de la
llegada del sefior Juan Pedro, y el señor Juan
Pedro, allí muy tieso con sus flámulas. En esto
salían á buscarle los templados del lugar. Hasta
el día siguiente no comenzaba e.l comercio, precedía.le uno. noche de fausto y zambra. El seíior Juan Pedro tocaba la guilana con un primor que hacia llorar lágrimas dulces, jugaba
duros á las cartas, marchitaba los pellejos &lt;le
vino. Hablaban las gentes con su manso acento
pueblerino, y él, nerviosamente, ceceando, muy
flamenco, con la gracia de Dios. Llamaba á las
viejas «madrecitas»; á las doncellas, «chavalas»;
á los pequeños, «chipilines»; al percibir, «diquela.ru, y así por el estilo. ¡Oh, era irresistible
cuando, repentinamente atacado de un arreb_ato
de ca.riñosa rabia, revolvía.se contra la guita-

rr a, rasgueaba locamente y, de súbito, pa.rábase, no sin sollar dos zarnarraws en la ca!a del
rústico laúd'. Se quedaba erguido en la silleta,
y al cabo dr 1m rato, tierna, ínlima, gad1011amente:
Arrímate á mí,
arrímate á mí. ..
El coro se entusias111nba., y no sabiendo cómo
jalear al «torero» - le llamaban «lorei-o»- para
apagar su nerviosidad, embo1Tachábanse. Entonces se improvisaba la timba y era el ga1iar.
y los reniegos, los votos pintorescos, el hulltear
la. pipa, el ponerse serio. Por final contaba de
mujeres: Una vez...
¡Producían una inquietud en esas medio secas
colmenas serranas, donde no hay ni la más humilde representación ele Friné, los relatos, las
viciosas informaciones del amor y el placer! Tan
afrentados de su rui.udad quedaban los labriegC&gt;S y carbonerns, que ni siquiera se hubiesen
atrevido ú ofrecer al sefior Juan Pedro la florada de doncellez que en cada pueblo había,
cuanto menos las esrniniadas mujerucas prupias, tristes y miserables. Vainas á ver: ¿qué
encanto hallaría un hombre de tanta ,·isla eu
una roñosa hembra sin medias, después de haber contado con besos los agujeritos de u1w media calada, ali{. en el I\Iadrid? Y ¿qué er-a una
media calada?
En fin: el señor Juan Pedro bastante hada
con dignarse visitarlos de cuando en cuando,
y con instruirles. ¡Gn hombre corno él, que podía reírse del mundo! Pero él era así, gitano,
Joco, romántico...
Pues señor, he aquí que aniba, al pueblecillo
aquel que se divisa desde la era de la masía,
le hablan de la Pulida, de su peregrina hermosura y de su esquiYez. El señor Juan Pedro
escuchaba fingiéndose el distraído. Interrumpe
para otra cuestión. Toca la guita.l't'a sin acordarse de las insinuaciones dti antes. Be !Je, juega, gana, se despide ...
Al día siguiente estaba Fermín carnndo, y,
de pronto, sintió en sus espaldas el estornudo
de un caballo. Era el del señor Juan Pedro.
Y dijo el galán:
-Con Dios; ¿no me dirá usté si es esta la casa
del Collao?
- Sí; ¿qué quería?
-No apurarse, hombre, nada malo. Que me
guisasen de comer, y, en cambio, yo pagaría
con plata . ¿Hace'/
- .\.llí está mi mujer. Vaya y digaselo á ella...
Al trote más gallardo entró Juan Pedr o en el
patio de la masía. Et' perro se echó á ladrar.
Unos patos graznaron furiasamente. Todo se
alborotó. Al ruido, una lozana cabeza femenil
se asomó á. un ventano: era la Pulida. El señür
Juan Pedro se descubrió con cierta afectación,
desmontóse y, contoneándose al tintín de las
espuelas, se aproximó á la ventana.
- Mocila, Dios guarde á usted muchos afias ...

E11 r:=;fo ya había :=;ali&lt;lo también Antonia, v
á ella demandaba el Yiajero algo que comer : «si;,
miedo á gastar, ¿.eh? Aqní está quien pagn.»
¿Qué tal si matase un pollito de aquellos que
pululaban en el patio, y lo friese con aceite del
fino? El no se lo iba á comer todo, siempre andaba cl&lt;'~ganado. Lo que sobrase, para ellos.
El era así. ..
l\licntras Juan Pedro hablaba de esta suene
con Antonia, no quitaba ojo de I&amp; Pulida, qu~
corresponrlía mü-ándole fijamente, annque sin
intención, sólo con la curiosidad..\ ceptó la propuesta Antonia, y ambas mujeres retiráronse á
la cocina . .lnan PPdro las :=;iguió, y las entreturn
ron chistes y parrafadas. Las encantó. Avndólas ú qnebrar ramiza, Mscuartizó el pollo,· atizó
P] fnpgo. En punto de mediodía apareció el
abuelo CelPstino, y también á rl le !'eservaba
s11 n,arrullrrin: platicó 8eriamenlc del trigo ~·
lns vitic&lt;los. 1·rfirió observariQnes clr luenga.~
r11mpit'ia8. y en la! 1·ecl prendió al abuelo r al
remo. ¡ Qué hombre más extraordinario !-pensaban las pobres gen tes de la masía.
En acabando de comE&gt;r, los hombres Iuéronse

n :=;r:=;trar;

Antonia, á la artesa, y la Pulida, 'll
patio ron la fregada. llasla allí la acompañó
.J u1111 Pedro, é inf'pirándose en el murmurio del
agua, el susurro rlP los {.tamos, la brillantez del
sol, el sosiego de la hora, prrfiló un bonil,o disrnrso en torno á la Pulida y su fama de adusta
Llallló ecrri les á los rnozos, y á ella, joya exquisita, lucero, rosa de olor, ángel y arcángel,
estableciendo,, para el hatago, de la chica, lit
distinción entre ambas jerarquías celestiales. La
Pulida sonreíase, y le dejaba hablar. Despué.,
ella se a,·enturó á drcir algo, y él tan to lo crlebró, que la Pulida se animaba, y terminaron
en 1111 diálogo más confuso que el bordoneo del
cmio en la pila como un 1imbal, encresparla de
claras burbujas luminosas ...
Chirriaba su ardiente y libre estrofa la ciga 1-ra en los álamos, seguíanla cien más en el
bosque y Jns árbolrs del camino. La desbor dada
,·aba.rada del sol y el rstri_dor de las cigarrm'envolvían á Juun Pedro y la Pulida en apasionada locura, y de locura y de pasión decía Juan
Pedro al oído de la chavala, en medio de aquel
silencio abrumado de sonoridad ...

pastorela
Ha llegado el oto1io vendimiario, cuando el
segador que se coronaba de espigas tórnase I tr1
sátiro bajo la guirnalda de pámpanos, con las
carnes negruzcas por el vino y en la pelambrera
del pecho enredados los hollejos del racimo q11c
cruzó el aire en báquica fiesta
llru-la la cumbre de la montaña sube el al!.J0rozo, y turba la tranquilidad del halo. Es un
chozo de paja, con un caldero á la puerta, el trofeo de unas cuernas y abajo un serón. Están alli
un abuelo y el zagal Pablico, el cual acaba di3
enlerrar la torta, que amasó en piel de cabra,
entre unas cenizas que rojean si sopla la brisa :
con un palo cubre en seguida el ascua Pnblico.
Es una tarde diáfana y aromática, limpia como
el cristal. Hasta la cumbre asciende el bullicio,

~· pingo al Destino representar allí esta Pastorela, que copia el autor. Contemplando se hallaba el abuelo las nubes, y el za.galillo cuidaba
de la torta, cuando un grupo de vendimiadores
!-e aparece; algunos cantan:
Pin, pin;
á la loca, loca
del campanil.
En mis ,•üias
la vendimia comenzó;
toda la u va cuajó,
ni una sola se r!uedó
pura el rebaiío;
el rebaño al herbazal,
plis, plas,

�la campana del lugar,
loca, loca, llama á vendimiar ...
En medio del grupo, un hombre más alto lle\'a
un cesto colmado de uvas; dice:
-¡ .\.güelo, agüelo !
Abuelo.-iCon el siI1or San Dios! ¿Qué sus
trai?
Vendimiador 1.0 -Ka, agüelo: la gracia de Dios
vendimiador y de las vendimias: las uvas más
granás Ji llevamos, y ca aiíá güena será más
entoavía...
Vendimiadora 1.ª-Kenguno ha olvidao su racimico... de toas las vifias catará usté, como
los pájaros.
Abuelo.-Pues se agraece, y miray que vos
pagaré con amor.
Vendimiador 1.0 -¿Pus pa qué vinimos? Pa
·que no mos desampare y mus cuide bien á cadascuno su cabra que mos cría usté ... ¡El ciclo
que mos libre de la pcsla de la sarna!
Vendimiadores y .\lmeln.-¡,\111én!
Vendimiador J. 0 ---,-¡Y el agüelo y los sus rabadanes, de la zorra y del lobo!
Vendimiadorrs. -¡ Amén!
Abuelo.-Pus craro; ¡pero agora no hay lobos!
Vendimiádor 1. 0 -Ya aniharú el frío y bajarán
los lobos.
Pablico.-¡Ejadlos que s'acerquin ... ! (Tocios se
ríen.)
Abuelo.-iAY, Publico l'heroico!
Pablico.-Kon; pero Bandera y yo no perdonamos uno en sus cuevas...
Vendimiador 2. 0-\'crifico de V&lt;'rdad; y ¡qué
mal que Bandera seya un perro que no li gusten
las uvas!
Pablico.-¿Que no? ¿Es lonlo? 1 leteli el dedo
en la boca.
Vendimiador 2. 0 -¿Sí gustan? Yo li traigo un
cuevano.
Pablico.-¿Das palabra?
Vendimiador 1. 0-Y hechos damos. Y vaya,
tomi, c'aún mos queda !'otra banda del callao
que coger.
Abuelo.-Ricas; son ricas ...
Un grano tú, y un grano yo.
iAlupé, alupé, alupé!
¡Así partimos la uva yo y mi amor!
Guapas son, guapas ... ¡Ja! ¿A que no endevináis
qué pienso? ¡Ja, ja! Que si fuean cl'oro, ¡qué
pendientes ... pa la Pulida!
Vendimiadores.-¡ J a, ja, ja!
Abuelo.-¡Je, je!
Vendimiadora t.a-Sí, riiros, riiros. ¡Pa pendientes está la probe! ¿Ko sabéis?
Vendimiadores.-No; cuenta.
Vendimiadora 1.ª-Dirnpués de tanto despreciarnos á toes, ha ido y s·ha namorao d'aquel
gandul de forastero .. .
Vendimiadora 2.ª-Aquel que vino con tanta
majencia.

V cnrlimia&lt;lora 1. •-Ese ...
Vcn&lt;litniadora 2."--Pcro, (',-o ya lo sabíamos ...
Vc11di111iado1·a l.ª-Pc1·0, es c'hay más ... Es
que ele rcpenli s'ha escapao de su casa; como no
!'admitía á dél el pare de la Pulida; y agora los
dos andarán pcrclidos por la sierra...
Varios.-¡Otra! ¿Y cuándo fué?
\'endimiadora 1.ª-Ayer mesmo. ¿Sus acordáis
ele cuando enanl es m 'ha Jlamao Juslino, ese
qn'es de mi pueblo?
Vendimiador J.o. Sí, ahí en las nogueras.
Vendimiadora 1.•- Pos m'ha llmnao pa ecímelo: él subía del pueblo y se encontró la puerta
de la masía cerrá, y Capitán lndrando drenlo.
Y le elijo }.[igueln, la de mi tía ~liguela, que eslnbn por allí hit'iendo unos margujones, le elijo ...
eso: que s·lwbínn esn1pao el fornstel'o y la Pulida, y c1ue los pa!'es de la Pulidu la buscaban, Y,
en fin, un :sin 1i11 de lúslin as.
•
.\buelo.-;~í &lt;!lle es rnso! ; l'robcla'.
Yt•11tli111iadoru l.ª - Pos era pritiosa ... Pero
¿ (Jité se ni. á lHH'l'r·? Dimpués ele loo, sana dolrma. y el llllll'l'io al hoyo ...
Vendimiador 2. 0 Y el vivo al bollo...
Vendimimlor J. 0 -Güeno y adiós, que se va el
día y hay c·aprovt•r·harlo. (Se \·an.)
\'endimiarlores. - Santas y güenas lardes...
Diquiá aluego ... Con Dios.
Abuelo.-Ir con Dios.
l'ablic·o.-Tú, Hullo, la promesa de Bandera.
Ve11climiaclor Z. 0 - :\o fallará.
Pablic-o.-¡.\ n•1·! .\diós, Pepón, adiós ... Adiós .. .
Ilola, Bartolo ... Ahora vosotras, las corderas:
una. dos, tres ... c11at10... ¡.\!lo esa! ¿Le pondrás
un rtH'i1llico al reslo del Rullo, pa mí?
\'endinliaclora i.•-¡Y dos, si quieres!
Pablieo.-¡Flor de viola!
Vendimiadora 4. •-¡ Ga ,·i lún !
Pablico.-La \'irgen Pastora que t'acompañe...
¡Je, je, je! ¡Cyuyuuy la uifia!
(Desaparecen los vendimiadores entonando su
cnnción :

Ahuelo.-Pior, Pablo... C11anlimenos, la langosk1. no levanta ruido .. .
Pablico.-Pus, ¿y lo que icían de la Pulirla?
. Abuclo.-Olra crue te p&lt;'go. Güena está la Pulida.
Pablico.-Xo, pero la Pulida no tien culpa.
.\buelo.-Pero rivolvió la siena,
pa dos

.\Jrnnlo.-Si, rapnz, sí ...
Pahlico.-¡l'os cntonl't•t--! l'sté se burla, agüelo, y con pPrdón. ~·o no 1'alabo ... Quisiera que
sa tropezara usté á la Pulida ...
_\Jml'!o.-:-.lcjor sería qne te la troper.aras tú.
Por lo que te oigo, se lo ibas á agradecer al
ciclo...

afios, y entoavía no la calmao. Y enloavía la
rivuelve más. Tu eres mu chico pa entender
d'esto ...
(Pausa. Suenan las esquilas y gritos así: «Sioo
cabrra.u--«Aerri, aerri, aerri.,,-HJiira, ji ira.,,)
Pablico.-(IInciéndose el distraído, canturrea) :

Pablico.-¡Ay, agüelo, y usté al infierno!
Abuelo.-¿ Tan hermosa y. del infierno? ¿Qué?
¿Es una tenlaciónQ
Pablico.-lJna tentac·ión inesislible, sin aponderar, una tentación irrrsislible...
(Se oyen en su apogeo las esquilas y los paslo1·es. Los pastores repiten los gritos ele antes,
que se oyen con más elariclacl.)
.\buelo.-Gücno, basta de parola. Ya. están ahí
esos y queclrán comer ... ,\prepara el gazp•1cho.
Sitlro.-(.\bajo. ) ¡Pablico! ¡Pipipiohí! ¡Pablico!
Pablico.-(.\somándose al pretipicio.) ¿C'hay,
Sirll'o?
Sidro.-¿Eslá ahí l'agüclo?

"ª

Pin, pin;
á la loen, loca
del campanil...)
(\licnlras el coro se aparla con su canción, el
abuelo y Publico permanecen mudos. Publico
acaba de cocer la tortu y la saca de las cenizas,
arrojándola á la hierba rara que se enfríe. Comienza en eslo á sonnr mu:v cerca las esquilas
ele un rebalio invisible y las voces de sus pastores.)
Abuelo.- ¡Tropa del dimofio!
Pablico.-Ka más sirven d'eslorbo.
Abuelo.- Créilclo, rne entra una temblor cuando ca primavera prencipian á vendimiar.. . l\1'agínate que la rnonlafia está más quiota que una
balsa, está aclormilá ... Y allegan ellos, y loo lo
rivuelven, y qué chiflar, y qué rular las peiías,
y enfangan los abrevaeros...
Pablico.- La langosta paeccn .. .

Arriba y abajo,
abajo y arl'ibn,
subiendo y bajando
me v.aso la vida ...
Pero, agüelo ... ¿Uslé vió á la Pulida? ¿rsLé la
vió?

�Pab!i1•0.-Eslá 1 si.
Sidro.,..,-Dile que s·asome.
Pablico.-.\güelo.

Abueln.-¿Qué s'ofrece 1 Sidra'?
Sidru.-Baji un po&lt;"'o ..
Abuc!Ll . ...:,_¿Qué•! ¿Qné pasa·?
Sidro.-&lt;.)tie b,1ji u11 po&lt;.:o jle1iC'! Deseguicla su-

bimos -toos ...
Abuelo.-¿Tapues,ías C!llr s·ha en1bo1Tachao 1
y de bebio qu·eslú. ha hecho un estropicio'? No,
pos lo paga ...
Sidro.-Agüelooo ... (~ilba como á las cabras.)
Abuelo.-(Toma

~11

cayado.) ¡Tú 1 borrachón,

menos mandoso y .. .
Sidro.-¡Agüeloo ... !
Abuelo. - ¡Cristo con la rreaturn! (Sale cu-

Pablirn.-Ahi clrcnlo ..
(Entrn C'l Lhulador en el chozo y se oye un
ruido de Wbas que caen y chqcan.)
Pablico.~¡Ridiel y qué mula has venio!
(Sale el Chulad-0r, Lodo sofocado, y comienza
á arreglar el a.siento á la puerta de la caballa.)

Chulaclor.-Las volvel'emos del revés, si no
se \"a á Lanar ...

Pablico.-¿Quién.?
Chulador.-¡.\h! ¿e11la\'ia no Chas movio?
Pab!ico.-Gürnµ, h011thl'e. güeno ... Pacencia
(Coge la c'ánfara, vierte un poco de su contenido
en una cazuela 1 desmenuza un t row de la lor1a
l'e-cien!e.) Paccncin .. (Canturrea ndo):
Arriba y abajo,
abajo y arriba...

rriendo.)
Sidro.-¡Agüeloo!

(Pausa. Pablico, asomado adonde se hallaba el
abuelo 1 escudriiía la falda del monte. Se oyen las

esquilas; pero cesan los gritos de los pastores.
Los vendimiador~~ cantan en la lrjanía.)
Vendimiadores:

¡
1

Kiüa serrana,
moza galana,
moza galana
de su galán ..

Niña lozana
de la mañana.
de !a n1.a1iana
del seirnr San Juan ..
Asóniate á la \·e1itana:
mi corazón
ya toca á diana.
Dolón, dolón 1
dolón 1 dolón 1
dolón, do Ión ..
¡Jujun! ¡jun! ¡Uyuyuy!
(Pahlico y el Chulaclor, que Uega corriendo.)

Pablico.-(Apartó.ndose.) ¿Pero qué enredo e~
ese? Ha bajao l'agüelo, y de-seguida Sidra s'ha
puesto á bracear mu [urioso, y dimpués l"agüelo
iamién ha braceao más furioso 1 y de ripente,
l'agüe1o y Sidro y el Pepe las Jeringuillas se
marchan allaiquia el barranco, y el Chulador emprende una carrera pa aquí ...
Chulador.-(Desalentado.) ¡Pablico!
Pablico.-¿Qué tienes, hombre?
Chulador.-Na; oye1 de prisa, arregla ahí un
rBspaldo con .unas pieles ...
Pablico.-¿Qué, qué ... ?
Chulador.-Si no, aguarte ... Yo arreglaré las
pieles: tú, ¿tienes ahí la cántara de la leche?
Pablico.-¡Y la del vino!
Chulador.-Ejate de burlas ... Coge \orla y la
migas en la leche. •
Pablico.~Pero ¿qué pasa~
Chulador.-:-¿Onde has puesto las pieles?
Pablico.-¿.·No las ibas á poner tú?

Chulador.-Pero ¿dónde están?

-·

(En e.sto se oye sollozar allí cerca y murmullo
de una charla. Pablioo se levanta sobresaHado.)
¡ Eh, Chulador, ¿lloras? (Asomitn el abuelo, Sidro y Pepe tas Jeringuill_as con una mujer en
medio 1 que va destrozada y llorando. ) ¡La Pulida! (Pepe las Jeringuillas lleva un cabrilico reciPn narido al h(_)mbro.)

Abuelo.-\"iamos 1 httrmosa, vamos ... No llol\1agínale que yo soy tu pare y qu·éstos
son hermanos luyos ..
Pet}e.-Sí, hermanos tuyos ..
Sidro.-¡ Y te defenderemos hasta morir, leñe!
Abuelo.-Xo llores.. ,\hra tu hermanico menor ... Acércale, Pablo. ¿\"erdad que tú la quedrás mucho?
res..

Pablico.~¡Ridiel 1 qué pregunta!
(La Pulida no deja de llorar, en &amp;i.lencio.)

Abuelo. -(Acariciándola.) Lw pl'obe es muy
Ha sufría un rlernasiao sufrir pa esta
vida ... ¡Ese a.sesino de forastero que t'ha pegao!
Pegali á una 1nujer porque mos sigue y persigue d'enamorada ...
Sidro.-¡Si yo lo cazo!
Pcpe.-¡Ja, ja ... Qué corría en pelo le dábamos, Sidra!
Sidro.-¡Ja, ja ... !
Chulador.-(Acercándose.) Venga aquí,• llgüelo ... Que sa siente aquí.
(El abuelo se dirige con la Pulida al improvisado respaldo, y acomoda en él á.la "'Pulida; luego
la acaricia.)
Abueio.-No volverás á tus pares1 si no quieres ...
Pulida.-(Entre sollozos.) ~0 1 no ...
Abuelo.-Probe cordera... Tie vergüenza de
sus viejecicos.. Probe.. Pos mira, musolros te
Lcn'dremos hasta que güelvas á tu casa.. Musotroo quisiéramos que estuvieses siempre con
musot.ros ... Tú no quedrás.
Pulida.-Sí 1 sí. ..
Abuelo.-¡Ah 1 rapaza1 no lo creyas! ¿Y . qué
otra feliciá pa musotros?
Sidro.-Pero sólo ú. tus pares -te dejaremos ir ..
Chulador y Pepe.-¡Craro, era.ro!
gliena..

Abuelo.-Yo no te conocia ... Pulida ... Sí, te llamaré la Pulida, porque muy Pulida eres ... Yo
no te conocía, y agora ya te conozco, de setenta
aiios ... Con la cencia ele setenta aiios le veo resplandeciente de virtud y de hermosura ... ¡~1·acomelió una rabia cuando m'anlerao Sidro de
corno t'hallabas e11 el barranco, malhería por
aquel ladrón ... i El muy ladrón, que lo adora este
lucero, y no vale, y lo abandona! ¡ Te abandona!
(La Pulida redobla su llanto.)

Sidro.-¡Si no nos vengamos ... !
..\buelo.-Los pastores semos si!\'estres; pcru
semos de corazón. Y ascucha, niña: tú aquí es-

tarás, tú mos traís ... tú mos lraís á tú ... Vamos,
no sé finuras ... Pero ya sé que mos abocamos
á unos clía.s, sólo unos días 1 d'e.star alegres ..
.-\lida ponerte alegre á tú..

.\s('ucha, prencipio

poi' rigaln.ric cslo ... Torna ... en nombre de toos,
aqui !ienes nues,lro pan .. i\líalo qué dorao y por
drcnto qué Oranco ... i\lía!o, y ¡humea enlavía!
¡Toma tnmién estas uras nuevas! (Le cla un pedazo de torta y unas uvas, y se retira conmovido.)

(Los vendimiadores, á la sordina, y desde que
el pastor anciano está en sus . ofrecimientos y
mientras los otros imitan al anciano, cantan) :

�Lará, larú.
A una reja.
de la lorre YiPja
se asoma llli a111or.
Lará, larú.
Senor carcelero:
todo llli dinero
si suclla á rni al!lor.
Lará, lará.
.\ún lo cierro
con más fuerle hif'rTo,
mocita, á lu amor.
Lará, Iará.
Tomo una navaja
que lleva en la faja,
y mato por mi amor.
Lará, la.rá.
,\ la reja
de la torre vieja
salgo con mi amor.
¡Lará, Iat•á... !
Chulador. - Pulicla: yo l'ofrPzc·o este zurrón
n1íu, qu'es el mrjor dl'l mundo ... Está fnbrirao
de un cabrón entero ... y es rnnnchno y lié los
ojales guarnreíns y unos botoniros JH'alrnos .. .
Pcpe.--Es~r cabrilico que acaba de nnc-Pr .. .
fü,le c:holicu c·aún HO Jia ahiPrto Jns oj11s, y a(m
1•s'ú 111ojao... Lo ha pario una rabru rnía, la
Pinta ... Traíalo pa cuitlalo ~-o la noclw, -:,.· ahH'go
iba á bajar por la mar-e ... Pero ahí vu ...
Sidro.--Yo, Pulida, no tengo que orrrr·{'J'fi 111ús
que mi sangrr ... ¿Por qné kndrún c·anlinas las
masaclas? Por,!11&lt;' ellas fü•m'n cantinas no tengo
yo nada ... prro n1i sangre arde como el \'ino,
y tuya es ... ¡Lrfic y lefie!
Pablico.-(Qnc ha ido al chozo y vuelve.) Juegos de rapa;,:, juegos de rapaz... J\li caudal: estas dos cucharas de cuerna, míalas con dibujos,
y esta pastora, que hice con mi cuchillico y una
rama de sabina ... Esto es una pastora...
Pulicla.-(Que les ha escuchado, conteniendo
á duras penas el lloro.) Yo... (~o puede seguir,
y rompe de nuevo á llorar. Los pastores están
silcn&lt;'iosos en derredor, con los brazos cruzados.)
(Luego resuena esta cancioncica qne sigue. La
canta el tío Julián.)
Tío Julián.-(Se ve, cantando aún.)
Bartolo se ha ido al mercado
vender la vaca;
se la mercará el hidalgo
si la da barata.
Y el hidalgo engordará.
Y Bartola enflaquecerá.
¡Ay, ay,
cuánto te quiero, morena mía,
ay, ay,
yamos deprisa ú la \·ic-nría !
á

Y en risumcn:

Dé uslé la güella, siI1or corregior,
¡ pa que le viamos mejor!
Abuelo. - (Serenándose.) Hola, Julianico ; tú
siempre de ringo, rango... (Todos ríen, y la Pulida disimula el lloramiquear suyo.)
Tío Julián.-Pos si hay c'abrir los morros, ¿no
prifieres tú abrilos J a cantar, que pa boquear
&lt;!'hambre ó d'engnnia? (Se ríen. El tío Julián
repara en In. Pulirla y, dejando en el sucio el haz
ele hiel'bas que ll_e,·a al hombro, se acerca á mirarla. ) Pos ndrn, lú tainpoco le escuías... tamién
pillas la liebre ni bote ... (Se ríen los pastores y
la Pulida.) ¿.Dónde hns cortao esle perejilico'?
.\buelo.-D'un pnejil del obispo.
Tío Juliún.-G11losi11a pa rl papo cl'un obispo
es ... (Canlnnendo):

Abuelo.-Hapa, Julián, no ra ::-.ofoqnes, que
la quemas el rabo...
Pulida.-.\rrepúsesc, lío... ¿Quié uslé uva?
Tío .Tulián.-Güeno... El &lt;loló de qurrcr mis
gallinas no quila el doló del hambre; y en risumen...
Publico. - Dé usté una güelta, sifior corregior...
Tío Julián.--Pa que le Yiamos mejor... Conque
vengan las uvas ...
Sidro.-Ca; se las ha de ganar...

q11e li ponga 1111n amlivinanzn Puli&lt;la, y si J'an,¡,,\·i11n no eslú hPlJío..
Tío Juliún.-¡Hala!
Pulicla.-'.\o, yo no ...
Pepe.-Pos yo:
"Tam,u·,o como un r·a111ino
y ¡u:,a como un cochino» (!).
¿Qué es'?
Tío Julián.-¡Ilupa! ¡L'agua del arrnyo!

¡ ,\rrepara,
al111n eristio11a,
q11é ojo:, lii·11e la 111urrna... !
Si tiro.- ¡OJ{, ya el lío foli{m ! (TocloR sr ríen,
ú la Pulida :se lr I srnpa una rarrajada.)
.\l&gt;1wlo. -Pos Ir hacís gracin, Julián. ¿Por q11é
no te la 11&lt;'\·as al molino?
Tín Juliún. - Xo qurdrú. (Carcnjadas de los

r

J)OR(O!'('f:.)

Pulida. -(Siguicrnlo la hi'0111a.) ¿Por qué no?
.\lmP!o. E,; 11111 mozo pa tú.
Tío J11Jiún. '.\lás mozo que tú, ¿verclnd, princesa?
Pnlicln.- Yo rnr voy ron u~lé, tío Julián ...
PcpP.--¡A~·, Ir lla111a lío al novio!
Pt1li rla.-¿.\ 1 nm·io?
Si&lt;lro.-Sí: rl lío Julián te lleva !)a novia ...
Pulida.-?\C1, tío... Yo me voy con usló pa sobrina ... (Hisas del corro.) Pa hija ...
Tío .Tuliún.-~o, pa hija no... ¡:\le largo deseguía! ¡Con una hija m'ha sobrao pa aborrecerlas!
Abnelo.-1-Iombre, y ¿c'ha sío de tu l\lariuja?
Tío Juliún.-¡Pos eso! ¡Pos eso!
Chnlador.-Y usté qu'icía qu'el Caracol eru
tonto...
Sidro.-Sí, tonto en su carbonera ... Pero en
la cocina del molino ¿eh?
Prpe.-Y en rl corral... ¿ah, lío Julián?
Tío Jnlión.-¿'\'rs tú? ;Eso me duele! El ch!
rral. Porque lo otro, ¿quó? Que la borrica de
m'hija s'ampepitao con el Caracol y qu'nn día
se Yan y m 'abandonan... Pos, en risumen, de
10 suyo gastan ¡eah ! Y en risurnen:

Dé usté una güella, siñor corregior,
¡ pu q11e le viamos mejor !
PPro... ¿no es pa clerrnnu·lo en un sermón de
l'iglrsia qur 111e Yaríen el conal? ('fados se ríen.)
¡'.llis dos gallinicas s·hun llcH10, y no si lo csi11111111, y ,wisaré ú los ceviles, y ya hlincaremos,
.va, cuando le griten los ceYilcs al Cararol y á
la olrn... ! (Se ríen los pastores y la Pulida.)

Pulida.-Sí, que las gane ...
Tío .Tulián.-(Quilándose la montera.) Sefiora
hcnchicera...
Chulador y Abuelo.-¡ Ja, ja !
Pepe y Siclro.-¡Ja, ja! ...
Tío Julián.-iEh, eh!, que no estoy borracho ...
(Toma su CJl\'oHorio dr hierbas y se dispone á
marcharse.)
Abuelo.-'.\o jures en falso, tú ...
Tío Julián.-'.\o, es que lo eflendo...
Chulador.- A probalo... ¿.\ que no sabí qué es
aquello d'allá?
Tío Juliún.-¿Onde?
Chulador.- ¡Allá! (El lío Juliún se vuelve
de espaldas, y en el mismo momento gritan
lodos.)
Todos:
Dé uslé Ju güella, siüor corregior,
i pa que Je viamos mejor!

Tío Julián.-Güeno, adiós ... (Se va á ir enfadado.)
Pepe.-Asperc, tío ... Es c¡u'(,~los sí qu'cslún
bori-achaos ... Uslé no. Verúis: diga, tío J ulián,

Pepe.-'.\Iu bien ...
Chulador.-Agora yo:
«Tamaüa corno una al11'rndra
y toda la casa llrna.»

Tío Julián.-¡La luz!
Chulador.-¡ '.\lu bien, mu bien! ¡ :';o s·amborrachno del loo!
Sidro.-.\scuchc olra:
uTamafia como un aucso
y lié media ,·ara de ¿uello.»
Tío Juliú.n.-¡La sarlén!
Sirlro.-¡Leiie el tío Julián!
Tío Julián.-Lna tú, Pablico.
Pulllico.-Sí:
"Alcoba y alcoba
y en cada alcoba su dama.»
Tío Julián.-La nuez, homb1 e, la nuez ... ¡Si
eso es rnás viejo qne los moros!

�Pulida.-Ya la mía: (Riéndosr.) «Si endevinas
qué llevo en la cesta, le doy un raci1110.» (Todos
se ríen.)
Tío Julián.-¡ \'engan las uvas ct·nntes ! ¡ Jn,
ja ! ... (Le clan las uvas.)
Abuelo.- Pára el c·arro, tú, pára ... ¿Y la mía"?
«Las gallinas los punen. en la 1,arlén se 1rú&gt;n y
por la boca se comen.» ¿. Qué e"? ¡ Ja, ja, ja ! ...
Tío Julián.-Pos aBprea tu:
«Puntas delanlr,
ojos acle! rás...
¡Bnrro: las tijeras!
¿~o lo endevinarás?
¡ Je, je, je, je 1... (Se va riendo. )
Pulida.-¡Q11é clh·rrtido lío .l11!i{rn! .\!'ha ronsnlao un poco ... i\l'ha hecho riir ...

Sidro.-J\lusotros lamién sabremos hacerte rir.
r11lidn.- Y yo tamién á vusotros ... ¡ Qué güenus y r1nf de ley de Dios seis! Con v11solros
&lt;pilero vivir siempre ... Seremos familia ... Yo vos
rn idaré y vusolros me cuidaréis á mí... Beso
ci-;te 1¡an, agüelo: uslé lo lia prutío y ya veo
qu·es dorao por juera y por drentro nevao, y
.,·a sé c'hay qu'hacerlo así. .. En tu zurrón, Chulndor, yo guardaré la,; cosiluras que vos hagn:
ngora un chaleque, agora un pañolilo qu'orillo ...
Con tu c:holico, Pepe, yo m'haré pastora, y asina
podré vivir limpiamente en un halo ... Tú, Sidrn,
m'ayuarás en too, y estos sanlucos ele Pablico
a ornarán la casa nuestra ...
(Tocios sr ponen m pie.)
Abuelo.- Dcbajo su cerezal tan sagrao de cerccicas, la Devina Pastora que mos ayúe ...

Todos.-Amén.
.\buelo.-Tú serás la. mare que toos musolros
hayarnos prrdio ...
Sidro.-Si el lobo me hiPre, fú me curarás.
Pepe.-Y á mí.
Chulador.-Y á mi.
Pablic:o.-Y á mí.
Pulida.-¿Y á mí?
Sidro.-¡A ti no te herirá naide!
í.h11la&lt;lor.-Enja1rn\s 1'n liandonaremos, y si tenimos c'apartarnos 1lrl h11to, to ejaremos Bandera, que no d11rn1irú por hí, como agora no
cluarme para el ganan, allá bajo ...
Pulida.-Y me r:onlaróis rnenlos y ,·01 saréi.s ...
Pablico.-Pulida, yo arribaré á viejo contándote cuentos ... ¡C'alegria vivir con tú! ¿Quieres
que te canli una hi¡;toria? Hala, sí. .. ~lientras
s·acaba de arrrglar la yanta ... ¡Cna mu maja!
¡ Una hestoria mu guapa! ¡Como tú! (Salmodiando con la tonada monorrílmica de los romances
populares, y al 111ismo tiempo danzando en una
media danza ele anehas vuell as. El abuelo y los
olros pastores se agrnpan en torno á la sartén.)
Pastor. vela m fu majada,
hay un traidor me l1an dicho.
Corre un fantasma la sierra,
figura es rle ángel divino
y tiene ele diablo el alma
y rlrl brujo los h&lt;X'hizos.
El zagal que aquesto esrucha
alcanza su zamarrico
y &gt;'fH'a dél 11na honda
~- pone en ella un gran guijo.
Pastor, Yela en In mnjada,
hay un lrairlor me han dicho.
Pero rl pastor, de correr,
rstá. á la noche rendido,
y al asomarse la luna,
el pastor ya se ha dormido.
En pslo !Irga el traidor:
figura Ps rle ángel divino,
tiene e I J'O.S tro cte doncella,
de doncélla es su vestido.
Besa en la frente al zagal;
después le hace maleficio,
y el zagal corre tras ella,
del climonio poseído.
Al ti empo tobos y zorras
se llegaron de cantina,
.,· cholos, cabras y ovejas,
sin dejar una, han comido.
Pastor, no tornes al hato,
corre con tns amoríos:
las cabras y las ovejas
el traidor las ha comido.
Pulida.-¡Ay, cuánto m'ha gusitao, Pablico!
Pablico.- ¡Es mu maja l ' hestoria!
t&gt;ulida.- ¿(Juiés que le e-anti yo una copra? Te
cantaré, 1x1 pagarle, una copra...
Pablico. - ¡Sí, sí, qué bien! Agüelo, Sidra ...
tú ... ¡Pulida va á cantar!

Pepe.-Agüelo, que va á ranlar Pulida. (Todos la escuchan.)
Abuelo.-.\ esta hora de l'alardrda es c11andn
caut.an los jilgueros...
P•ilida:
Eslrellicas, sois llores del cielo;
floredc·as, sois esll'ellas del suelo;
y yo ele veros río y lloro,
floree-iras ele plata. y estrellas de oro.

Arriba de las montaiias
crece Ulll!, flor muy hermosa,
y es más blanca que la luna
y más fresoa que h1 aurora.
El sol se ha prendado de ella,
mas ha de secar sus hojas
si la mira; á un jilguero
también la flor enan1ora,
pero se romperá el lallo
si el jilguero allí reposa.
Y la 1lor
ve el amor
de un pastor y una pru,lora,
y llena ele envidia llora.
Eslrellicas, sois flores del cielo:
florecic:as, suis es trellas del suelo;

y yo rlP VCl'OS l'ÍO y lloro.
florrticas de plala y estrellas de oro.
.!P. jr. jr... ¡.Q11í• os paere?
Alrnrlo. QUl' si c¡ue nos ayúa la Devina Paslorn, y el scii11r San Juan Bautista se lo pagur...

1&gt;11!ida.- ¿Eh. l&gt;ablico?
Pablko.-¡ He&lt;li&lt;'I con el rediel!
E11 esto u11a voz varonil responde ~- glusa In
trova. en la sima.)

Estrellica.s, sois flores del cielo;
flore&lt;:icas, sois estrella del suelo ...
Puliua.- (Aleudiendo.) ¿Eh, respou&lt;leu? ¿Re~1JUnden, ,\güelo?
Voz:
Llegó 11n gu.lau ú lus 1uo11le;;
de la flor que es tan hermosa,
y apenas la viú el galán,
l'Cndido, la flor udol'a.
Si ha temido el sol sccarln,
el gaU111 sangre arclowsa
lie11e, y h a cogido la flor,
que ardor de sangre remoza.
En su oorazón la ha puesto ;
corazón: día es de gloria.

�De le. flor
ve el amor
de un pastor la pastora,
y !ll'11a ele en viclia Hum.
Pulida.-Agüelo, agüe lo, es él ... él... ¡Ay, agüelu, agüe lo, es él!
Sidro.•-.\goru sí que mus ayúu la IJc\'ina Pastora, AgGclo ... ¡Es l'usesiJ10. Chuluclor'
\ 'oz.-('.\ló.s cerea:)
Eslrellicu.s, sois flores del c;ielo;
florel'icas, sois estrellas del suelo;
y yo de \'el'l,s río y llurn,
flurecicas de vlala y estrellas lle orn.
Pulicla.-(Toda lí111ida.) ¡Es él, que Yieuc!
Sid!'o, Cltulatlor y Pcpc.-(TriuHfales.) Es él,
q u0 ,·ieue.
(Se descubre la airosa figura ele Juan l'eclro.
Pulida, precipiladamenle, se esconde en el chozo.)
J uan.-Buenas tardes.
l'as lores. -B ueuas.
(El Iornslero escudriiia, Jiugil'mlo LLH·ar alg ,. J
Clrnludor.-Oigu, seiwr, ¿se J'ha J)l'l'díu ulgc&gt;'!
Juun.-¿Te iiaporla 111LielJu·?
Chulador.-Es q1tc 111r presupongo qL:e se l'ha
perdía la honra, y cu111u ú 111uwtl'us 1110s sobra
honra, podrían10s Yellllerli ...
Sidro.-¡Ja, ja!
Pepe.-¡Ja, ja., ju!
(El forastero los mira con des!&gt;recio y se dirige al abuelo.)
J uan.-Es usted el jefe del halo, el palriurca
de la tribu, ¿\·erdad·)
Abuelo.-.\qui toos semos unos.
J uan.-:\Iuy bien; pero alguien lllandará .. .
Abuelo.-.\quí no manda, naicle ...
(Los demás pasto1·cs se rie11.)
Juan. - ¿:-fo 111u11da nadie·? (Los :iaslorPs redoblan la risa. ) ¡:.\lejor que rnejo1·. Eulunc:es, preparaos, que voy á mandar yo!
Sidro.-C'nc¡uí no manda naide ...
('I odos se ríen, m enos el forastero; pero, después de lllirar á unos y á otros, acaba por r eirse
también.)
Juan.- ¡Ea! Ya, veo que estáis de broma.
Pepe.-Con uslé no C:uerenios hromicas.
Juan. - Pues en serio ¡ea! Escuche usted,
abnelo.
Abuelo.-Diga.
Juan.-¿Qt1icre usted devolverme á mi mujer?
Ch11lador.-(Con sorna.) ¿ Quiel'i uslé clevolverrni á mi mujer?
Sidt·o.-¡.\ su 111ujrr! ¡Ja, ja!
Juan.-Sí, á mi mujer. ¿Qué hay? (Todos se
ríen.) Sé que está aquí. Dúrlmcla por buenas ...
Chulador.--(Con sorna.) ¡Que sabe que está
aquí!
Juan.-La he oído cantar... Conozco la voz.
Pepe.- Pos amigo, si cquirnca usté.
Juan.-?\o me equivoco: la he Yisto meterse
en ese chozo cuando yo llegaba ...

.\buelo.- '.'\o, no ...
.lim11.--Lc &lt;ligo á usted que sí.
Si&lt;lro.-¡Lcf1e! l'os sí y si. ¿Y qué?
J 11nn. -(J11e 111e la dt·,·olYáis.
Chuludor.-¡Si ella quiere!
Juan.-¡Ella quiere!
Todos.-¡Jn, ja, ja:
Sidro.-(Con aire de desafío.) ¡Pos anda á buscar-la!
Jn,rn. ·(Despurs ele unn pausa.1 ;..Jira, pastor,
lcngm11os la fiesta e11 paz, ~, ILO me sulfures, y
110 me sulfures ...
Sidro.-(Con furia.) Y no me silfures.
Jua11.-( \'ol\·iéndose. ) ¿Qué?
Chulador:

pegué... no só... porc1ue te quiero ... (La Pulida
baja la cabeza.) Porque Le quiero más que á
mi vida, porque no te puedo dejar de querer,
ni querré nunca á nadie más que á ti ¡por 111i
nombre!
P ulicla.-{:\l uy bajo.) Juan ...

pero el crnerer es el querer y con los años tiernos ... ¡ Quién los lu\'iera como tú, más que fuera
pa perderse!
Pulida. ¡ Agüelo !
.\buelo. - ¡Que la De\'inU Pastora te acompafie! (Se u¡mrla.)

J uan.-En fin .. . tú lo dices.. . Adiós ... Ahí os
la clejo ... (Cierra la navaja, la mira y la echa
al precipicio.) Ya no me hace falta. La llevaba
para defenderte. Cómo ha de ser. Adiós. (Da
unos cuantos pasos.) ¡Y que no sepas nunca
lo que es una pena como la que me llevo por li!
(\'a á salir.)
Pulicla.-(.\ rrojánclose en sus brazos.) ¡Juan,
Juan! {Llorn.)
Juan.-¿i\le perdonas, Pulida, me perdonas?
Pulida.-¡Juan!
Juan. - \'ámanos...
Pulida..- i \'ámenos! (Se aparta ele él.) .\güelo... tú... vosotros ... .todos... adiós. (Hornpe a
llorar desconsoladamente. El abuelo, perplejo,
se rasca la cabeza.)
Sidro.-¿ Te vas·!
Chulador .-¿.\diós á musolros?
Pulida.-¡ ,\güelo .. . !
Abuelo.-llija, ¿qué hi de hacer yo, prohe viejo... ? A las penas vas, que el querer te lleva ...

Juan.-(Arrastránclola suavemente.) Anda, vámonos... (Salen el forastero y su enamorada,
ella apoyada en él y llorando.)
(Los vendimiadores se acercan otra vez, cantando):

üé usté la güella, siüor corregior,
¡ pa q11e le viamos mejor!

(Todos los pastores sueltan la carcajada. El
1·a,;lero. furioso, se anoja sobre el Chulador.
El Cliularlor le repele. Se po!len en guardia los
dc!llús paslores. El forastero, indeciso á fuerza
dt: ira, se \'a al extre11w de Ju esc;e11a.)
J11a11.-¿:\le la devolvéis, sí ó 1Lo·1 ¡\'oh·&lt;&gt;d111e
llli lltUjer!
~idrn. (Con soma.) :\lira, pastor, no me silfc11 e~ y no 111e silfures...
juan.-¡Ea, se aculJó! (Swa una navaja y se
almlauza sobre ellos con la naYa]a abierta.)
Sidro.-¡Cna fucu!
Chulador.-¡Cna fa.ca! ¡Traidor!
Pepe.- ¡ Pega\ó. traidoría!
J ua11.-Los traidores sois vosotros.
Sidro.-¡Cna faca!
Juan.-¿:\Ie devoh·éis mi mujer, sí 6 no?
Sidro.-¡lJos no y pos no y pos no!
J unn.- ¡ Pues vosotros lo habéis querido! (Se
urrnja sobre ól.)
Sirlrn.-¡Lo has querido tú! (,\¡-remeten contra él todos, arniadcs con las c;ayudas, y casi
le dctTilJan. Sale Pu !ida. des!JU vorida.)
Pulida.-¡:\:o, no, no! ¡Jua11! (,:,e abraza al forastero, y todos los pastores retroceden.)
Sidrn.-¡Leiie! ¡Li clc!iendi!
Juan.- ¡Pulitla! ¡.\l fin mía, mía otra vez!
Pulida.- Xo, suella ...
Juan.-Vámonos.
Pulida.- l'\o, suelta ... déjame ...
Juan.-(Separáudose.) ¡,\h, no quieres venir
conmigo?
Pulida.-:\:o, Juan...
Juan.-¿;,,,o me quieres?
Pulicla.- :\I'has hecho muncho mal. .. Te quería ...
Pablico.-¡Eso, eso!
Pulida. - Estos han siclo buenos conmigo.. .
muy buenos...
Sidro.-Pus que lefíc, ¿que no?
Juan.- Está bien... Y para esto he pasado yo
la angustia que he pasado buscándote... ¡~lujer es!... DuscándoLe para decirte que me muero
de pena pensando en lo que he hecho... que te

Lucero-6
que a.lun11Jras en ei ciclo-6
y bl'illas-ús
ha;,:u la amanecitla-á:
te parcs-és,
sigue al sol y á la luna-á,
nunca te mai·ehes.
.\lrnelo.- ¡Tiumjoó. (Suelta un sollozo.)
Juun.-(.\lcjúndose):
Toquen las caml1anas ele oro
y las campanas &lt;le plata,
ya se ha reído 111i a1nante,
que estaba Luda enlutada.

�Pnhlirn. ¡Hidiel, lo mato! (Se dis.pone á cor1·pr; pP1·u los dmuíi-, saliendo ele su éxtasis, J.,
detiPt1t•n y e1u¡rnjan hacia el chozo.)
(l.ns ,·endimiadores !'Hnt1m 1i111y cerca):
Al carnpo-ó
111mianp1·ico salgo-6,

y al pueblo-ó
la noche entrada ,·1H'h'o-ó
La huerla-á,
lucero, me la guardes-és,
mientras yo duerma.
\lt1drill, l'(lmaval de /909.

LIBROS Y

REVISTAS

l'áisterio.-Se acaha de publical' la segunda ect1tables obras tíe_nen en prensa y preparación, por
dón de esta interesante novela de la exirniu es
tocio lo cual fehc1tamos efusivamen1e ú D. L. ~e('rilorn dol1a Emi!ia Pardo 13azán.
gnlá y C. Parpal.
~o creemos pecar de parciales si afirmamos
,¡ne su lectura es amenísima y dtilicada, llegando
algunos relatos que contiene la obra á conmover
La Teogonía de Hesiodo.-El culto é i111slrc rngrandemente nuestra alma y á deleitarnos en lo letll'útico ue la lJnive1·s1ctad cte Barcelona, "· 1.u1s
eonlernplación de lo sublime.
Sega!á Estalella, acaba de publicar una traducEl lenguaje es tan delicado y el eslilo tan purn ~1ón tle la magna obra. de Ifesiodo, muy supel'ior
que, nnido á la intensidad dramátic.a del relato a todas cuantas conocemos hasta hoy dta. En
y á las pintorescas descripciones de la é¡,o¡;¡¡, ella. maestra, á la par que su ']')rofundo conocillegan á absorber nuestra atención y á intere- miento del idioma griego, su gallardía de len!';.arnos de tal forma, que creemos estar viviend0 g,1a;e, que maneJa como 111uy ¡,ocos ue 11ui;,,,1 ""
aquellos mismos tiern1'0~ r•,p la eminente escri- literatos.
lora retrata con tanta fidelidad.
Lu uura es un dechado de perfección y b11c11
El a.rgwuen,o es, u&lt;.100 "" curuct.er histórico, de gusto, pues con muy sano crilerio ha recogido
gran interés, y su trama muy complicada, pare- varias de las ilustracione,s que para dicha obra
ciendo que eslam,os leyendo á Dumas ó á Conan hizo el eminentísimo grabador inglés Juan FluxDoyle, ó bien el diálogo es tan puro y sentimen- man, por lo que no dudamos en asegurar que es
tal, que se nos figu1·a estar ovendo las sentimen- la obra mejor editad.a en nuestros rnas.
tales poesías ele Campoamor· ó de Bécquer.
La infortunada vida del infante Carlos Luis,
Novelas cortas para jóvenes.-El bienaventuhijo del monarca Luis XVI, de triste recuerdo,
-cuyo interminable calvario y sufrimiento conti- rado Tomás, El delantal rosa y El pia11is1a,
nuo es objeto de narración escrupulo•sa rn el tres preciosas novelas en un lomo, traducidas
curso de la obra, tiene el doble car-ácter de nove- por la distinguida escritora cloñn Mnría de Echales::a. é hislórica, y de ahí su interés é impor- rri, originales de Charles Foley.
En ltLs páginas de estas novela,s, Charles Foley
tancia.
ha sabido describir con rara perfección un munEl amor de los amores.-Así se titula eJ nuevo do de sensaciones; en él juegun papel el amor,
libro de Riearclo León, castiza novela que, por la NaturaJeza con sus bellezas y los accidentes
:su interés, su fuerza y amenidad, supera á las cómicos, en forma la! que, agu LJOneanoo la cuanteriores del celebrado autor de «Casia de hi- riosidad del ledor, le hipnotizan y le obligan á
dalgos». Un crítico ilustre hace en pocas pala- no dejar la obra delante de su vista hasta lnnto
bras la apología ele uE! amor de los amores». haberla leído toda sin dejar una hoja ni !me.a,
uEste libro-dice--, es sencillamente magnífico. pues á cada paso se encuentra un incidente ó
Tiene la fe espafiola, brillante, encendida y ele- algo hermoso que subyuga.
Esta preciosa obra, editada con esmero por la
vada como un astro en sus entra11as; la visión
realista, saturada de mentalidad de nuestra raza; Cnsa editorial BaiJJy-Bailliere, se vende, al ¡n·ela magnanimidad, caballeresca y emprendedora cio de una peseta, en todas las librerías y en Ju
de la vieja patria imperecedera, y el habla ma- de su editor, Plaza de Santa Ana, 10, l\Jadrid.
jestuosa, rica, enlanada, soberanamente bella de
aquellos.' místicos maesteos de la lengua casteLa condesa Araceli de la Sierra enseña en su
Jlana. »
precfoso libro El arte de agradar, segunda ecliEs, en efecto, uEI amor de los amores" la obra ción, que acaba de poner á la venta con sumo
más vigorosa y perfecta de Ricardo León, la que gusto la Casa editorial 13ailly-13ailliere, á 1,50 pesel'íala el apogeo y madurez de sus maravillo- setas en rústica y 2 encuadernado, á hacernos
sas facultades de novelista y de poeta. Páginas graloo en las visitas, entender el valor de la
hay en este libro, como el himno á Castilla, el franqueza y de la confianza, saber salvar los escanto de Ja Primavera, los episodios trágicos y collos de la audacia y de la timidez, aprender el
las aventuras del protagonista en el campo de verdadero valor de las conversnciones, de las
Calatrava y Sierra Morena, que pasarán á las amistades, etc., etc., y, en una palabra, á esmeAntologías como dechados de emoción y de esti,lo. rarno,s en todas las ciI'Cunstancias en evila.r conEl volumen es14 _elegantemente editado por la trariedades y molestias á los demás y obtener
uBiblioteca Reuacimíenlo».
el dictado de agradables.
Biblioteca de Autores Griegos y Latinos.-Don
L. Segalá y C. Parpa! realizan una obra digna
&lt;le todo encomio y de que en ella fijen la atención lodos cuantos del arte se preocupan. ¡, Cuál
es esta obra? La publicación de una biblioteca
&lt;le autores griegos y lolinos, con la versión directa y la traducción literaria por eximios humanistas antiguos y modernos en todos los idiomas
y dialectos ibéricos, y á los módioos precios de
23 rilnlirnos cmln obrn.
Las obras publicadas ya, son : Odas I y II, de
Safo; A la Fuerza, de Erina; Amor fugitivo, de
Mosco; Teseo, de Baquilides; A noloaia de Só;rates, de J enofonte; Epodos 1-VI, de Horacio;
Olímpica I, de Píndaro, ele., etc. Otras muy no-

Entre todas las mujeres.-Novela, por Rafael
López de Raro. El género erólico realista llega
en este libro á su más afortunada expresión .v
modelo. Con absoluto dominio del idioma, López de Raro lo dice todo. El problema de la fidelidad conyugal, de la inmoralidad del matrimonio y de la monogamia, se plantean de un modo
interesantísimo y feliz. Afiádase á esto que C':
autor ha compuesto atrevidamente su complicada y sugestiva narración retratando á personas
conocidas de tocio Madrid.
Esta novela agotará muchas ediciones. "Entre
todas las mujeresu es un arierto de la ul3iblioteca Renacimiento". La portada, de Marco, inten- •
cionadfsirna, la presenta muy bíen.

�emanal

6
■

QUIE:RE USTED9
GANAD DINE:RO ■

El tiempo es oro y aprovechando el tiempo
se tiene oro.
¿Cuál es el mejor sistema de aprovecharlo?
Usando la bicicleta

ALCYON
que venden á plazos de 25 pesetas mensuales,

Arroyo y González
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38 cénUmos

LA PANTERA VIEJA======

== roR ANTONIO DE H OYOS Y

VI NENT
ILUST RA CIONES DE GUTTÉRR EZ LAR R A YA

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6
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dt l d:s faHo, y bm1ca11do, crujie n do rec h innndo
~ambo!efmduse sobl'e }u'.-; de.$iguaJ~s adoquines:
1.n te rnuse po r el segu ndo trecho de Ju calle de
?t•nan11i u111tnu.zm1do ú l'Uda bo tr dcsburalur~c
o volrar, ~llfH.lo en tierra con la damu i1ue en
é! RC r efugw r a. Yu clla (•sta ú la reulida&lt;I por el
m rerna! trn q ,.1c lC&lt;J del fementido si111rjn, miró
P.~ 1• la ,·entun,Hc:1 , ni l1·u,·é~ de la ,·0 1·tina rlc !1 11 ~

dad d e !us fucos de ,tlguna.-; tie ndas que ofreciori
L'tiC •~specto de. cl~lul'ill11 que ofrecen siemp r é
las ltendus exi·(·nt r'ic·a~, 111md rnban rápid11s u lgu11_0s lranseunlcs, mnlJigdüs en sus ob:wuros
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suC'ius coj ines del vc hkulo; hundió la nari z con
v ~a~ para uverig'u.ir Hi /legul.&gt;n al término de :-;11
fruición en el enorme 1·a1110 dt' ,·ioJelus que Jucin
VHIJC.
s~~r~ el pech o, prendido al aslrakán del abl'igo ;
~! agun_, que caía ú ruudalcs del ciclo gris, ploe...,l1ro~e el e:s JJeso ,·eJu ele enrnje con un geslo'
nuzo, &lt;:&lt;1s1 negro por Ju J\J'oximilhid &lt;le la nol'he
maquinal de mujer ekg;111h• y tuilú de reunudu r'
hacía aú~ lll(lS I ri.-;tc rl IJ'i!-ite nepús(·.ilo illYf'r~ el hilo ele sus pen~•111iit•1110~, rolo por las v·iolen nt'.I. 1_rnb1un fHl~Hdo ya 1H eal!f: de c..;uyu y Ja nni - lns s;w11Uidas del t·11clH'.
plla v1:i hacía~c 111ás melaneólico y solilaria según
\'ulviú, Jlll~'s, ú 111edilar en el prolJie n u (¡ úe
s~ all"Jaba del ('_entro. E n el arroyo, cor tado por lrnsturnaba .su ,·ida. ¡ 1;1111 ! ¿ Por qué llunwr ú'
guindes dw1·eos, e!l qup temblaba el r-e fl ejo de Ju 1..:or11pli1·nciún1 surgitb en su frívolo \·ivir, p ro~
l~ r~verlJer(;~ dt• gas, apenas ...,¡ ponía unn 11ota blcma '! En la Y ida no exi~ten ·¡noblemns; Jos1
de Vida el fnl_igo~o l'mla1· de algún nlquilún que problemas son términos de 111alemáticas q llc~
1
pasab~1, h11nd1é11do~t• en el hnrro, ó el raudo ro- poetas y no~·eJistus se hun empeilndo en aplicar
rrer d~ llll nt1tc111U,·iJ que salpicaba. de Í.U}H{l t'l ú In existenein . La ,·id11 es demasiuclo varia ..de-1
los contados peatones que se áventurnJJ:1n á ~-rnn111simlo compJeju, demnsi1:1Uo cnmnleóntica in1r~
zar la calle. P O!' In:, ncera~, y 1.f la blnncn dari&lt;fll(? ninguna cosa pueda eslablecer:se en eJla

co.1

J

�términos claros, concisos, inalterables. Uno. palabra, un gesto, un movirniento, un impul!;o
,:te ira, de lúslima-1 de amor, unos minulos de
~traso ó adelanto 1 bastan á cambiar por com;[&gt;lelo la esencia de las cosas. ¿ Pues qué 1 aquella
'misma cnláslrofe que le amagaba no había surgido conLra viento y murea 1 arrollando los cálculos mejor hechos·?
Ella, ton sus puntos y ribetes de sabihonda y
de Dlósura 1 guardó siempre una gran dosis de
senlido prúc.:lico en n1ediu de lus niayores locu_ras. Habm heeho sensatamente los 111ás grandes
disparo.Les, cuidando siempre de cubrirse las espalllns y Lencr ex1)edila fa rclirada. En los momentos en que parecia entregada ú. locos desvaríos, meditaba inanienlc el pro y el cuntrn de
cada cosa 1 c.:altulaba 1 pensaba, sabiendo dcscntrufiar et sen:ido oculto de coda gesto y cada
palabrn. En aquel ntismo lio con Gonzalo Cortezur, á P.esar de haber puesto en él todos sus
violcnt1si1uos ardores de pasional y todo el afán
de mujer madura que siente que aquel amor será
el ú.llimo, meditru·a ntuchas veces en la rnaneru
de evitarse un dolor probable: el del ronipirniento. Sentw ella ar1ucllos catorce aIi.os que le separaban de los treinta triunfales arios de su a11ügo, corno un ittanto de hielo para lodos invisible,
pero que hacia temblar su pobre corazón, aterido
de frío . ;,.,1uc:hus veces, al regresar foligadu rle
las amorosas citas, en que los placeres, llevados
hasta los bordes ue un abismo de locura, le dejaban vencida corno una flagelación, pensó en
el aún lejano rompimiento. Aquel amor sería
su Ultimo niuor. Tras él se deslizaria mansamente, callncla1nenle en la ve~ez. I\'o ucubaria en una
escena de viulentius, de celos ni de abandono,
sino que insensiblemente la pasión se dor111iriu
al arrullo de una inmensa amistad. Ella sabría
envejecer. SuS cuarenta y tantos a\los perdunarian v.chemef!.::ins á !us seis heroicos lu~:ros del
amnnto 1 y poco á poco él iría encontrandYen su
querida, en vez de pasionales arrebatos, un carino niunso, tranquilo, igual, inspirador de confianza. Lu nmjer dejaría pa5o ú la andgn; seri'l
su conlidenle, su conse~era. Reiría como una
abuela cautiva de los grw.;ias del nieto los lances afurlunados, que él contariole con donjuanesca fanfarronerio; le guiaría ·con sil' experiencia del corazón femenil en los pasds difíciles, y
seria su amparo y consuelo en las penog y desengailos. Y he uquí que, fallúndole los cálculos
rt1cjor l1echos 1 sutgía, enrarnado en su propia
hija. el cleslino implacable, despiadado y burlón
para los esfuerzo~ de los pobres humanos, deshaciendo de ~n soplo los edificios mejor hechos.
¡Nieves! ¿Cómo adivinar una rival en la dulce
nilia que vivia junto á ella cual sombra melancólicu y pensativa? ¿Có1rn? adivinar que él la
an1arín, que al borde mismo del cenagoso amor
naccria como flor de cnsuefio aquel carino?
¿Cómo pensar que á ella, tan s·util, tan hábil
adivinadora de pensamientos, escaparía el proceso de aquel amor hasta que fuese ya una gran

pasión? ¿Cómo pensar que el rompimiento vendría antes de Que los últiuws rescoldos &lt;le\ amor
se extinguiesen en su pecho? ¿Uuién podw predecirla que al soplo de los c:cl1Js se reavivaría
aquel ruego hasta tomar proporciones de vorac1sit110 incendio'!
El p1·i111er movimiento fué de sublevación, de
afán de lucha1 de ira, de despecho; luego sobrevino una tristeza inmensa, un dolor siu l1miles,
un ansia de consuelo y de abandono, una cxlrafia s1.;nsación de in1potcncia 1 preceditlcJ de enorme descurazonaJJJiento, trnído por la Julia de fe
en sí misnia, algo como una parálisis de la vulu,ntad, la impresión de vejez, de delJilidu&lt;l y,
pur tin, un furt1ddablc tlese;unciertu que le hada
vat:ilur sin salJer á dónde volver ros ojos, si á
los hot11iJres 1 en Quierws no creia 1 ó si á Dios,
en quien no creia la111poco.
Ellu 1 la deliciosa dileümlU de la literaturn; ella,
que lein á Plutón, Kunl y Desearles; que .clccia.
cutnprendcr á l\'il'lst.:he y posaba de escCplica y
hm;la casi, c:usi de cütit.:U, hubiu sen!iLl.u pur lJn
insLunte el i1Hpubo de busntr cuusuc!u en un
más allá, en algo que lo: ainpurusc é inl'i:nt'.iesc
valor á su vacilan.le VCJlunlnd. Elln, (lUC en ulros
tic111p9s ntús dkho~cs en que Juvc11 y fuerlc Caminaba firra, posando el pie vcncetlul' subr·c !a
viUa, hidcra suyu aquella múxi11;a de Schoponhaucr: c1Dio::- no es $ino In. garon'. ia puesta a
lu eternidad por el hombre que f\Q quiere 111u1·iru¡
y uquella otra, ainicn, ,de Anulule Frantc: u.La
virtud es 001110 los cuervos; sólo unida en .las ru1nus1,, y que apuntara en su librn ae 111emorias
la inquietunle interrogi¡c:ión: c1¿Pur qué el vit:io
es amable y la virtud r.un ó.ridtr?)), sintiú \'a:·ius
veces el iiupulso ele caer de rodillas é implorar
piedad &lt;le !a 1¡Listeriosa potencia en que no creia,
El úo\or nos l1a ce coburdcs cuarido nós convcnCPlllos de la i.npositlilid.ud de V}"triCer, volvemos
los ojós al 111isfcI"io con la esperanza de que él
nus saque con Uien 1 y Leonor, en uqucl n111nrgo
trunce, senliu, .no renacer su re, sino vud\ar su
csr·cplit:iSn10. Pero c:ua.núo yn, juntos las munus,
iba ú caer arroclilluda, volvía á sus lobios la sonrisa. burlona de niujcr fuerte y busc-uba en s_u
yo uquel}a-cnergiu que mo111entos antes ibct á tinp!orur de ·oct,Jltas put.cntias. ¡Re_?ar y· !l.orrtr!..
nur.no para las pcd11-e~ burguesós que l111iilan
sus hurizonks ú un humilde v.egctar en ·c1 olvido del hog;r El.om(:slico, ~in otra~ iln~innP!': r¡11e
el rnarido y los hijos; pero, pa.rn .ella, la posional,
la luch'adora, no se habia hecho la resignación
máscara de la tobardía.
Cuando · niios antes, en los comienzos de su
azaroso vivir, -bardó de su existencia !odas oqueHas extraordinarias trabas de ultroLumbn que
se conocen por premios y castigos, infierno y
cielo, salvuc:ión y condenación e1ernos, lrnhas á
que ella, en sn fuero interno, llamaba prejuicios;
y barrió también los no menos abracadabrantes
fantasmas que los hombres, ternerosos siernpre
de la amplitud de la existencia y con un timorato anhelo de limitación y encauzamiento, han al-

• a• •

•

NI LVCcS

zado ante sí mismos con los nombres de honor
deber, obligaciones mundanas, conctencia y le:
yes mo~ales'. respiró, satisfecha, convencida de
haber s1mpllficado inmensam~nte su vida. Así
sma, en un balance supremo de
valo~es p~seía Ja clave de la vida. No creía ni
en Dws, m en sí, ni en los demás·, no ten·1a1 pues,
que contar con otros factores que los hechos
concretos y su voluntad, Y. la vida era á modo
de partida de ajedrez, que 90n arte había que
,ganar. Pero ante el dolor, sus ide:as evoluciona-

~e~••~

'

ban y comenzaban á .sentir la ausencia de aquellas trabas. Los humanos, en su cobardía, han
buscado una solucióa para-cada conflicto1 un gesto con que ocultar cada dolor, y el que· sabe acatar sus leyes encuentra en ellas un misterioso
a~oyo. ·'?"demás, ¡es tan -fácil dejarse ir por el cammo. tnllado!, ¡tan cómodo aceptar los hechos
consumados á pretexto de la dignidad, del sefior~o y de otras zarandajas! No hay que luchar
ru ca:-1-sarse con fatigosos quebraderos de cabe~
za, sino sólo aceptar lo que· los otro&amp; nos dan

�h.8-ch~ en caso de que los consuelos humanos que pasaban por el mundo entre risas1 devarieo~
no~nos basten, ahí están los de la _religión. ~a y desvergonzados decires, y pronto hubb de ~?paciencia, la rcsignación 1 la fe en D10s 1 el uD10s tar que no le eran gratas, que había en su h1Ja
fl}e lo dió, El 111e lo quita. ¡Bendtto sea su nom- una dulce reserva, algo así como la exquisita senbre!)) En el libro de Job está toda ,la filosofía de sibilidad de esas flores que cierran sus pétalos ó.
IÁ vida.
la proximidad de un extraño.
l En el fondo no era sino una pasional, una criaTodo lo que tenía de fastuoso, de llamativo,
l~ra que no Yivia siuo del a111or y para el amor. de turbador y de inquietante su belleza1 teníalo
Todas aquellas filosofias, la fría máscara de es- de suave1 dulce y armónico la de Nieves. En v~z
ctpticisrno y de cínico desdén, representaban l~- de :,u aire do1I1inad01\ magnifico, evocador de la
yjsima corteza, pronla á resquebrajarse al pn- soberbia y la lujuria, tenía Nieves una serenida:d
n1er choque con la realidad. ¡ Una pasional! Y llena de rnelancólico encanto, un modesto recato
eSo era precisamente lo que hacia terrible su tra- acarici~dor, dulce, angélico. En la palidez un podo
gedia. Cuando en la vida tenemos un _ideal -~ue enfermiza' del rostro ovalado· y bajo el cabello
está más alto de la vida misma-el amor de Dws, de ébano, las enormes pupilas negras brillaban
Ja gloria, los hijos, In. redencióo humana, la gl?- con luz de paz que inspiraba confianza. Alta, el
ria de nuestra patria-el tiempo se nos antoJa pecho un poco hundido, todos sus gestos teníah
largo y con los ojos en el futuro anhel~mos que pausada gravedad no exenta de gracia. i\uncµ
pase pronto para llegar á nuestro sueno; pero1 J)l'otestaba de nada nunca se irritaba; cuando
'
en~cambio, cuando nuestro ideal es limitado-be- a,lgo Je desagradaba ,ó hería su delicadeza, a.Izaba
lleza, juventud, amor, placer-, vernos _con ho- los ojos, Henos de reprochadora extrafíezu..
rror correr las horas; cada minuto que pasa adPoco á poco la veheme:Qle naturaleza de Leoquiere un trágico misterio y quisiésemos parar nor se encontró cohibida por nquelln melanco.Jíu,
las manecillas del reloj de. la vida, porque cada presentida en su hija, y sintió el malestar de los
movimiento nos aleja más de nuestro ideal Y nos ojos que, udivinaclores 1 se íljttbun en ella, P~~,
acerca á la vejez y la muerte.
eso cuando poi· raro capl'id10 del m:ar pu recio
Era UJJa criatura loda pasión, nacida para el desperlnrse una gran simpalia en la rnudwcha
goce v el amor. La Naturaleza sabia dióla ar- poi' Gonzctlo (el amunle), sintióse lihl'e de un
mas 1;ru·a defenderse, é ig~a.~ ~¡ne da ui'las á l~s enorme peso y dedicóse con nhinco á fbmentarln.
galos y garras ú los tigres, dióle á ella astucia ¿ Qué mejor poclia suceder? Y eon su falla o.bsoy felina agilidad espiritual'. Sabia agazaparse Y lula de sentido morhl, pensó, encahlada, y lal
sabía saltar.
vez un poco irónica; én los caprichos del desElla, pues, había ido montando el tinglado de tino, que salvaba de la hecatombe justamente
su existencia a.signando un papel á cada uno de
¡á su amante!· los qUC la rodfaban, llegando sol~m.cnte ha~La
. y de pronto, sin saber por qué, presintió .la verdonde se puede llegar, cuicJ.adosa siempre de. no
dad, todo. la crue! verdad. ¡ ;'\/ieve!; amH.ba :í GOil·
quemar las na ves. Por eso iniraba ahora, sor- zalo y Gonzalo le un1a.ba ú e!Ja ! Y tthorn ...
prendida, Ja catástrofe qu~ a.menazaba desb~·aEl coche se deluvQ, y Leonor saltó al suelo.
tar todo, arrebatándole de ull golpe amor, t1 anquilidad, cariüo, hija, , an1~te...
,
.
¡Nieves! ¿Cómo imaginárselo? Ella cre1ale 1.gnorunle y feliz. Verdad qu~ la veía siempre trisII
te, grave y silenciosa, con sus gestos vago·s Y su
mirada plena de ensoñadora melancolía; pero
Se estiró, con 4n¡ gesto eleganUsimo,. milad
atribuialo á esrmcial condició;n de su carácter Y perezoso, miU1d voJuptuoso, un gesto de \1~resa1
no á ningún recóndito pensar. Creía. de buena qMe hizo destacarse, 1bajo la albura de la .piel, la
fe, en su egoísmo, haber ct.¡.mplid? OC:n su del:}er,. . elasticidad felinu de los músculos, y suspiró quePriliH.:.ro, entregándola .en manos de la~ buenas damente:
madres para que formasen su corazón; despues
-¡ Ya no me quieres!
y ya adolescente, internándola un afio en un
Toda desnuda-;' repo-saba de la hora pasional
cole&lt;TiO de Inglaterra y otro en uno francés, para sobre el diván turoo 1 á que algunas mortecinas
acabar de darle un barniz de civilización. Digu- llamuraclaS cte la chimenea dnban, en la semi•Q10S.J en honor suyo,. que cuando llegó el mo.p_enumbra. del ,saloncito 1 el 11ago prestigio de un
rrt,enlo de tenerla consigo no vaciló ni un in~fant~, oriétllaiism·o de ensueüo. Sob~e eJ obscuro· fondo
.ni sintió esos irrazonado~ celos por s·u JUveml ·ele JoS cojines destacá·base la albura n~vada ~e
.belleza que siénten algunas madres, ni 1atnp'ocu aquella ·humana estatua, esculpi~a, no en ~rio
,temor defuturas emulaciones; por el (:ontrar.10, manual, sino en carne, :earne tibia y elástica-,
.acogjóla con cordial alegria, mirándola, .más ~u1:: {J_ue tenía elegarlcias 1As_civas de ánfpra e,n _t-as
s;ofüo 5. urta hij,:i, como á una camarada. Pronto, cadeta:s; fli1os (OJ:néados en las ·piernas y ?s;J!nsin embargo, · sintió involtintririó respeto p~r Ja &lt;loras durezas -en los globos ele los senos~1 puniot:le y soyera gravedad_·ae· ~anilla~ In.consc~en..~e léúd0-s db rosa. Una .de sus piernn.s tendiase ~
,e]et _petigro, mezclóla ·con la:s gen.tes. de. su t~1~oa, .Jo larao del diván, Co1ño-· en las estatuas clás1ho1J1l&gt;res y mujeres d~ una nn)or.alidad delJc10Sa 'Gá1, ;· ~1°i. ólra, ctOblada en la l'odiHÜ, 'se~nlzaba al

aire, rompiendo la nobleza del conjunto, como
en un mármol de Clodión, y sus brazos, finos ritos, algo así como uno ele esos sutiles venenos
y redondos, se unían, paru abrirse, al llegar á de Oriente que probara en sus perversas curiolus mullecas, brindando el apoyo ele las palmas sidades de bíasse, y de cuyas borracheras salía
al mentón. El rostro, ele eucurislica blancura, enloquecida, atontada, fluctuante entre cruento
dolor y placer quimérico.
era una carútula de histrionisa, mejor de Pie¿Cómo habia podido engaliarse de aquel modo?
11tot1 mancha.do en los pómulos 1:or rojos J'Oselunes y orluelo de cnbellos bermejos, incendiados Había sido indudablemente su voluntad, su píahora por el reflejo c!el hogar, carátula en que cara voluntad que le fingía realidades donde sólo
había suellos. No tenía sino pasear los ojos en
l~t boca de fobios finos, como levísimo trazo de
dUJ•mí.n, ponia exlraúa ironín, cruel, mientras los torno á sí para adquirir la cruel certeza de su
ojos redondos, en1purpurados de sangrientos rc- engallo. Las pru·edes, ilustradas con caricaturas
11ejos, íljos y acechadores, miraban vesLirse á picarescas (ni aun siquiera libertinas), reproduG'o11zalo, que tranquilo se anudaba la corbata ciendo escenas de Café cantante; la luz blanca,
cruda, fria, sin el discreto velo de las pantallas;
ante el espejo.
' Sin hacer gran ca.so del examen de que en, los cortinajes comprados hechos en casa del traobjeto el muchacho, se arreglaba pausadamente. pero, sin misterio, vulgares, en sus pabellones
J\'i nquellas facciones inoorrectas, vulgares, ni de terciopelo; los muebtes híbridos, inexpresilos ojos azules, muy claros, cnsi grises, ni la vos1 que no denunciaban gustos ni aOciones;
frente demasin&lt;lo ancha por culpa ele las grandes hasta el pequefio refrigerio, vulgar, encargad9
entradas, ni el cabe!lo _castmi.o clnro, más bien á cualquier mercenaria, el tenteempié obligado,
escaso que abundante, hubiesen dieho nada ni que se le antojaría á la portera ó criada compraá una llrtist.a, ni á nna ehuln. Era un tipo de do1·a, digno de los mayores esplendores de Hehombre, p11ru m11je1·es de munclo, que mimn el liogábalo ó I\lesalina-los emparedados de japrestigio socinl 1 el grnn nombre, el cartrl y Ju 1nú11, .!os dulces, el Jerez, el coliac-y junto á las
clegnncin. Y espiritualmente, aún mús sencillo alimenticias magnificencias las cajas de cigarros
y vulgar. Inútil b11,scll.l' en él la~ nemóticas in- toseas, Ol'dinarias. En todo el cuarto, desde el
&lt;,tuietudes místicas de .\u1·elio Hivulln, ni las eró- allar de amor, frío y hostil como lecho de hotel,
hasta la mesa de escribi.r, donde no escribía nafü:n.s perversidades de Federico ~01·iega ni lu
1
áeTtil lascivia de JcHaro ,\rcli-rna. Calavera y die, tenia ese aspecto desabrido de los cuartos
juerguista, pero á la antigua esp;_1J!ola sin las de soltero frecuentados por mujeres galantes.
~nfermizas exquisi!eces que nos han venido de Comparó mentalmente aquel antipático nido de
~Uende eJ Pirineo, netamente castizo, cl'isliano amor con los confortables rincones donde le reviejo á machacamartillo, caballero, buenazo, cibían sus otros amantes, y evocó los transl_úciiranco y leal, para él, el amor, era una ftinción dos Cristos de marfil y las esmaltadas Vírgenes
9"atuni.l 1 necesaria para su juventud, pero en lo. que sobre el fondo de los viejos brocados bizanQue no ponía el co1·azón, que re!-;ervab;:i para el tinos contemplaban con sus ojos estático::, los
díu en que 1 un ·poco cnr1sndo yn, llegase Ju hora amatorios desvaríos de Aurelio Rivalta; sonrió
~e penSar en cosas serias y enlontes clú: selo al recuerdo del pisito de Federico Noriega, cínico
y desvergonzado como un prostíbulo pompeyapor entero á la madre de sus hijos.
L¿_CQ!no p1:1do suponerle capaz de saborear e1 no, con su media luz, filtrada al través de vidrieacre encanto de fruta madura, un poco dallada 1·as historiadas de mitológicas escenas en que
quizá, de sus nueve lustros pasaclos?-rensa.ba~· ninfas y faunos cainpaba.n por sus respetos, su'S
la dama.....,... El no l_a había amado nunca.; la tomó objetos de formas "lascivas, turbadoras y, sobre
porque encontróla atravesada en su camino, .. todo, aquella bib.lioteca secreta en que, ilustrado~
corno encontró otras y otras que acudütn, alrai- por lámina_s de un illlpudor admirable,· gullrda~
das por la vapida.d, y conservólu luego por lás- ba (lesde las obras ja_ponesaS en que musnies
tima, por incapacidaél de un gesto de cruefrlad frági~es como muflequillas se contorsionaban en
espiritual, porque ella se adhería á él con el nn- absurdas. posturas de lascivia sabia, hasta los
libros r!ue nos ofrecen en voz baja en la Puersia deses1Jernda de sus afios. Además de lodo,
él era un niño, un niño grande que, pnsaclos los ta de·t Sol; y detúvose con extrafiada complacenmomenlos de amor (aquellos en que quizú. vol- ci,;1 en el entresuelo de Jenaro Ardanñ, estrepivies-e más cruel), reía y jugaba libre de las_con- ·~'So y pintoresco1 clásico y jocundo com9 el
tlirbnüoras surnezas anímicas que Lortvraban á pua.rto de· un torero ó de una rumbqsa maja de
su amiga, libre lambién de los enfermizos sen- Lavapiés; lleno de taurinos trofeos enriquecidos
timentalismos que la sumían en &lt;;rjsis de d.escon- de joyantes capotes, feroces cabezas disecadas,
suelo y descorazonamie!}to; .;y ..á ~~ h~bía que asesinos estoques y rizadas· banderillas; con sus
rui.adir que Gonzalo para el ·.a.mor era un sér t)Ji;: carteles de hórridos colorines llenos por el presmitivo, y ella.ya no estaba pc1ra aqffellos prirni'- tigio de las figuras populares-Jás chulas y le-livo$ e'xCesOs 1 sinb que el amor pmn elln, maes- chisperos, las pintadas éalesas y léls alegres platra en er artc .. qne glosaron O\'idio y Ar'=lino, .zas-, y como remate, llcnándu!o toµo, • las - &amp;'!iera cosa exqui,sita· y quintv:esenciúda, 11ena {Je iarras y las panderetas, los pitos de Snn ISidro
misLebosos deliquios, de raros é inconfesfl.bles y las castai'íuelns y; ·por fin, .!Os mantones de Manila en orgía de colores, en loco florecer de ro1

1

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.·-11.
sas y claveles de geranios y jazmines, entre \09 •
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·
de sus Pº:
que exóticas aves
paseaban la maJeza
Jícronos plumajes, borrachera de tonos y matices manchas de sangre y vino sobre las que él
gu¡taba de verla erguirse como una Venus canalla.
.
.
·.
¡Qué lejos estaba Gonzalo, en su ¡uverul_ ll~eza de todas aquellas contrahechas comphcacione~I E l era un nifio, un niño grande q~: a~~ba
el aire libre, el campo, la caza, el e¡ercic10 flsico,
y en lo moral, la paz, el afecto reposado, res?etuoso, duradero. Por eso cuando Nieves, recién
salida de.l colegio, volvió á casa de su ~adre,
simpatizaron, y donde Leonor vió alambicadas
perversidades, no vió él sino alegría, confianza,
simpatía de camaradas. Pero poco á poco, tal
vez por la fuerza misma del contraste con aque·atmósfera en que se ahogaba, según 18: fué
conociendo, creció la atracción; de ella nació el
carilio, y un buen día sin darse cuenta, sin pen-

lla

sar en ello, se encontró con que el amor habla
hecho de las suyas y un lazo más fuerte que su
voluntad le ataba á la pobre nina tod8: d~lzura.
Leonor hubo un momento en que smtió rasgarse· eJ velo que le impedía ver, y aqu:l amor
adivinado alzóse ante ella como un castigo formidable. Demasiado inteligente para luchar con
lá«rimas y reproches, intentó hacerlo con el
pi;sligio de su belleza, con el i~pulso de su pasión. Sabía muy bien que suphc~r era confes~
su vencimiento, era acudir á la. piedad, y la piedad es la cosa más refractaria del amor que
existe. Luchó, pues, tratando de retenerle aunque no fuese más que por los lazos de eso q~e
Jos místicos llaman la carn¡¡, y redobló los rn!Ss
terios del templo de los placeres. P_ro~~o com, dió, .sm· embarcro
p1en
º , que todo era mutil, y en
supremo llamamiento á su orgullo y á su amo~
propio de mujer, hizo un esfuerzo sobre su vo
!untad, que flaqueaba, y decidió plantear el rom-

pimiento: dejarle antes de que él le dejase á ella.
Con ese propósito había acudido aquella tarde
ó. la cita. Tendría el valor de acabar, de darle
un supremo adiós, y con él, otro á la juventud,
fL ,la vida. No sería .el lento deslizarse en la vejez que ella sofí.ara, sería una caída inmensa en
cf vacío de los afias desde aquellas cumbres en
que fulguraba espléndido el ocaso de su juventud
triunfal.
Pero al verle, al sentirse junto á él, al respirar el encanto de su juvenil fuerza y alegría experimentó esa sensación de ternura enfermiza,
esa ansia de renunciamiento que nos lleva á desear convertirnos en objeto, en cosa sin energía
ni voluntad entre Jas manos de la persona amada, ese anhelo mitad psíquico, mitad sensual que
llevó al martirio ó á la tortura á los antiguos
creyentes y á las más bajas y abyectas humillaciones á reinas y emperadores de la antigüedad.
Gonzalo concluía su arreglo y clavaba al de.sgaire enorme perla en el nudo de su corbata.
Leonor tornó á suspirar:
-¡ Ya no me quieres!
El pareció no eir.
-¡ Lo ves, lo ves !-repitió ella-. ¡ Ya no soy
nada para ti! ¡ Ya no me quieres!
El encogióse de hombros con un vago gesto
de desdén.
Ella tendió la blanca garra y le cogió por un
brazo:
-¡ .:\'o seas así! ¡ :\'o me trates con ese despego! i No ves que no tengo más que á ti en
el mundo!
Gonzalo murmuró vagamente :
-i Qué tontería 1 ¡ Vaya unas chiquilladas que
se te ocurren!-y suavemente desasióse, y sacando un pitillo de argentada 11etaca, lo encendió.
Leorwr agazapóse en el diván con un gesto
magnífico de pante,ra en acecho, que hizo resaltar bajo la piel de terciopelo la acerada energía
de los músculos. Sus cabellos rojizos temblaron
en torno á la cabeza con un vaivén de tragedia,
mi«:mtras los ojos, grandes, redondos, fos_forescenles, teliidos de púrpura, seguían los gestos
pausados de Gonzalo como si esperasen el momento de caer sobre una presa. Así, lentamente,
arrastrándose sobre los almohadones, llegó al
borde del sofá. De pronto, su torso se arqueó,
sus músculos se distendieron como cuerdas demasiado tirantes de un arco que se rompen, y
de un salto se abrazó á su amnnte.
El muehacho trató de resistir la acometida,
que le in vitaba á una nueva batalla pasional;
sorprendido, descuidado, el cigarillo que sostenía en sus labios cayó sobre et hombro de la
mujer y trazó una leve mancha rojiza.
-Perdona-formuló él-. Eso por briHcar como
una gata. Anda, suéllame, no seas loca.
Pero los ·iabios de la faunosa le mordían voraces y experimentaba la sensación semivoluptuosa, semidoliente de los dientes menudos y afila-

dos que se clavaban en su cuello, en sus orejas,
en su mentón. Los duros senos se moldeaban á
su cuerpo, los áureos cabellos le azotaban, y
sentía '.a fascinación de las rojizas pupilas, que
se clavaban en él llenas de perverso anhelo. Al
mismo tiempo, entre chasquidos de besos y enlrcchocar de clientes, oía la voz de la tigresa, una
voz opaca llena de cálidas sonoridades, rota en
absurdos trémolos y de ahogadas pausas, entreco1·tada de balbuceos y suspiros, voz de espasmo
y ele transporte, que murmuraba cosas inconexas, sin otro sentido ni significación que el
desrnrío pasional:
-¡Gonzalo!. .. ¡mi vicia! ... ¡cielo!. .. ¡gitano!. ..
¡.\Iálame, rómpeme, quémame, pero quiéreme! ...
¡ Ves, vida, ves! ¡ De ti no me molesta nada!
¿ Que me quemas? ¡ l\lejor ! ¡ Es fuego!... ¡ fuego
c:umo tus besos!... ¡Vida! ¡Vida!
El, primero trató de resistirla; luego cedió ante
el huracán de pasión y la sintió en sus brazos
gemir y suspirar en un espasmo interminable,
que le hacia retorcerse, descoyuntarse y temblar
como una poseída.

III
t;na vez más se contempló en el espejo, y sus
labios se plegaron en una mueca dolorosa que
no me atrevo á llamar sonrisa. La azogada luna
le devolvía su imagen envejecida, como si en
vez de unos cuantos días hubiesen. transcurrido
alias y el tiempo nevado muchos inviernos sobre su esplendorosa belleza.
El cabello, casi blanco; el rostro, marchito,
surcado de vagas arrugas; los labios, descoloridos." De toda aquella hermosura, un poco artificiosa, sólo los ojos, las magnificas pupilas fosforescentes de tigresa, habían resistido las injurias
de las penas, y para eso yacían ahora hundidas
en un cerco de livores.
¿Fea? N'o, eso no. Avejentada, marcada por
íntimo sufrimiento. La coquetería, que, -ó. su pesar, vi vía aún en ella, movió su mano, y los
dedos, largos, ágiles, sabios, atusaron los lacios bandós sobre la frente, empolvaron las mejillas y tifieron de púrpura los labios. ¡No! ¡no!
Rabiosa, deshizo la obra casi inconsciente y
tornó ú mirarse. Quería estar fea, vieja, repulsiva á ser posible, para encontrar en el desdén
de los demás las fuerzas qne no hallaba en si
misma.
Desde la tarde de la cita había adquirido el
fatal convencimiento de (!Uc e!'a inútil luchar,
de que 110 había fuerza humana que pudiese retener á Gonzalo, de que si no se resignaba á un
suave rompimiento, rompería él violenlamente.
rur otra parle, Nieves cayó enferma. Aquella
mtlancolía que pesaba sobre la dulce niña se
hizo más amarga, más negra, más profunda.
La naturaleza física no pudo resistir el misterioso dolor moral que le minaba, y cayó en cama, postrada por la fiebre. ¿Anémica? ¿tubercu-

�losa? ¿simplemente déb il? El doctor recomendó

reposo, a usencia de pr.cocupacione.s, ahon;o ele
cualqu~er emoción. Y la pobre mujer, amenazada
de perder ele un so!o golpe á su amante y á su
hijéti se decidió al sacrificio, al renunciamiento

de todo lo que sigrliíicaba juven tud, alegría y
vida. Pero en vez de aceptar resignada los hechos, cruzarse de brazos y esperar, salió al encuen tro de los acontecimientos.

Su naturaleza ardiente, llena de apasionamientos y ve hemencias, no podía conformarse al pasivo papel Oe los resignados;- a.sí que, ve h emenLc
en el Sacrificio como en el amor, quiso que aquella· felicidad, forzosamente cimentada Pn su propia desgracia, fuese obra exclusivamente suya.
Ni por un insl.anl.c sintió escrúpulos de moral

'.

J

ni de reli_gión, Para ella, la moral era una cosa
convoncional inventada por la hipocresía del
mundo; y en cuanto á la religión, era algo altruísta, propensa á todos los bellos gestos, que
acogía· en su-s brazos los trágicos sacrificios y
los· grandes dolores 1 que amaba las cosas hipcrbóhcas y CxLrafia.s 1 significadoras de grandes catástrofes anímicas; la religion ·era Santa Teresa
y San Francisco; era nmor1 apasionamiento,
transporte y mar tirio; era algo ardiente y doloroso en que se arrojan las almas anhelosas ele
luz, como las mnripo&amp;1s en la. hoguera que las
ciega.
Así, pues, con un r,lacer rnosochiste, dedicóse
CO!l todas las potrncia.s de su alma á alzar el
edificio de aquella felicidad. Sintió protestar su
pobre corazón ensangrentado, y lo arrojó al suelo; lo sintió gemir, y anduvo sobre él. Presa
de una mística eJtaltación, complacióse en el
&amp;.acrificio, y halló un áspero placer en su martirio.
Por fin había llegado el día suprerno de su entre-vista definitiva con Gonzalo, y por eso se
prepa.I'aba ante el espejo con un renunciamienlo
de belleza precursor de un renunciamiento absoluto.· Sin poderlo- remediar, evocaba el calvario de. aquelLÓs treinta días ·m:1 que había vivido
todo el dolof de envejecer que la Naturaleza sabia rCpartc en anos. Evocó también las piadosas
1_ncnliras1 que eran un suplicio más que se infligía para despislar á Nieves... Padecía dolores Iorlísimos ele cabeza, y el médjco hahíale
aconsejado dejarse de teliir el pelo ... :El colorete
le había i rritado la cara ... La caja de afeite se
le había concluido y no acababa de llegar de
París ...
Y no ·Pra un lento descenso, era un desplome
&lt;le su · bC'lleza, que resultaba lamentable para
cua..lquiPra, trágico pri.ra quien conociese su S('-creto. Sólo Gonzalo no nolnlla el desmoronami('nto. El hacía mucho que la -veía así, mucho que
no encontraba en la querida ninguno de aquellos
atractivo$ que ostentaba la mundana, mucho
que bajo pl:-9abio estucado adivinaba las nacientes arryg8.s:
Con un.esfuerzo de ·vóluntad alzóse de su asien to, y se en~runinó al. rnueblecito Luis XV, icn;l~.

guardaba SU8 recuerdos de amor. Era precisn
deshuccrse de aquellas dulces memOrillS que l•~
ataban aún al pasado. Sacó del cajón un coJ:·~cito, y con temblorosa mano alzó la La1,a. Drr1•
tro, cnrtas, flores marchitas 1 un corazón de esmalte, retratos. Fué contemplándolos uno á uno:
eran fotografías vulgnres, la mayoría obrit d'e
aficiona&lt;los, en que aparecía Gonzalo con _atnvios de sport-de polo, de tennis 1 de caza-; Jur,go, un pretencioso retrato en traje de gala de
gentilhombre del Hey 1 y otro, ,·estido de turco.
Ante la caJ'tulina. amar illenla y deslucida sonrió
melancólicamente. En UQuella traza le vió por
VC'Z primera, cuando en el triunfo ele su bell eza.,
vestida de emperatriz legendaria, se hizo conducir en dorado palanquín por cuatro fornidos negrns al baile de trajes dado en el palacio de la
ele! Solftr ele las Victorias; en aquella fiesta murmuró él las primf'ras p.nlabra.5 galantes á su oido,
y leyó l'lla en sus ojos por VC'Z primera el deseo.
Prosiguió su inventario: cartas;· cartas arrugadt1s1 f'Stritas con muy mala letra, la mayoi-ia
rn papel del Club, del Casino 1 ele la Pella; Ci.U'las concisas, a1wrmiantrs, casi imprratiYns, lruzaclas c-on laconismo, !rus f'\ (!IIC se arlivh'iaba
lo. impacienC'!a di."! df'H'o. Cornpar6la.s con lús
rartas de .\urelio íli\"alln, :,;11tiles y extnirws,
impregnadas rn el fonclo de una inq 11irlwl 111 itad sPnsua! y mifacl rnisti(·c1 1 llt1na tle alani!Jicuclas filosofías y nu-as sensaciones espirituales,
y esrrilas, en cuanto á la forma, r n un !frico estilo, magn iílro y sonoro, á veces i~uminado de
románticos desplanles 1 otras con el fuego de una
rabiosa ironía, nacida de su escepticismo elegante
de cortcsm10 de !os .;\ léclicis . .Aquellas eran más
artificiosas, eran lileratura, mientras que en las
de Gonzalo se adivinaba una verdad, la única
verdad: el deseo.
Con un suspiro de pesar fué reuniendo todos
aquellos objetos en un paquetilo, con idea de enLregárselos en su próxima entrevista. A tólo lodo
con una cinta de seda ro ja y lo besó con pnsión.
Su volunla.d flaqueó un instante. ¿;Por qlié desprenderse de toOo aquello? ¿.Por qué no guardar
un recuerdo, uno solo, que le sirviese de consuelo en las horas de tribulación y sciledad? Desh izo
el paquete y sacó de él una carla ¡ la primera!
y el retrato de· trnje. ¡ 13ah ! , él ni aun se acordaría de nquellas prendas ele una pasión pretérita. Tornó á atar el paquete y encaminóse á la
puerta.
Ahora, á ver á su hijo., pura cobrar fucrzn:;;
1urgo. á

verle á él.

¡Valor!. ..
En la puerta ele! cunrto de Nieves lropezó de
manos á bo('a con el doctor 1\ lonc11da. En efusivo
impulso de sirnpalía le tendió ambas manos.
- ¡Queridó doctor!
Con su redonda barriga, sus piernas cortas, su
cabeza pequeña erizada de escasos pelos negros,
duros y tiesos como alambres, y sus ojillos ratoniles luciendo perspicaces trns lrn,; lentes monta-

dos en oro, resultaba altamente simpático el buen
doctor.
·
·
Alás que profunda ciencia méclica 1 poseíala deI
corazón humano, y más aún del corazón femenil.
En lo~ muchos años que llevaba de ejercer su
profesión había adquirido la, seguridad de que la
mayoría de los males de las mujeres residen en
el espíritu ó en el corazón y allí acudía con el remedio. Tenía una manera de entonación especial
pai~a aquel u¡Jlija. mía!n, que no se le caía de
los labios, inspirador de confianza. Luecro era Ju
discreción personificada; nunca atQsiaaba á s1:is
clientes con pregunlas indiscreta'.s, · ni. con pretexto de su ministerio intentaba arrancarles In
confesión de sus debiliclades 1 sino que aparentnba adrniti~ la.verdad convencional que le decían
y luego él iba enumerando los síntomas de la
v~rdadera en.(ermedacl. Rara vez equivocábase,
y con arreglo á sus convicciones recetaba, á ªran
sa[tsfacción de los pacientes, que veían e~ él
ui:i- mago extraordim1rio que, rece.tanda para dolencia~ imaginarias, cur1;1ba males verdaderos.
Y pafa remate, no se asustaba de nada ; sabín
coirfprencler y plegarse á los caprichos. Nunca
hncia aspavientos nnle la5 pretensiones de seudojuventud de sus clientes ni se m_oslraba refra.c-•
tµ.riO á._ sns exigenéias de drogns y menjurjes
para vivir en una primavera arliflcial, sino que,
praclicnnclo aquella pructenle máxima Hclel mal.
el menosu, prescribíales cosas 1nofensJvas, qu~
{:i~bslituían, si no con ventaja 1 á lo ,menos con
boq&lt;lad, los peligrosos p r oductos de la alquirr¡ía

fran~esa~

·

~

.....

.....

·

, A Le_onor conocíale ele antiguo y había siiguido
el proceso d~ .su heroiCa ·1ucha con los años y aun
~~~_ipistról~ armaS para la batalla. Cuando pre•
_sintió la derrota,. y aunque su inverosímil rapi9'ez descdncertóle por un momento, calló, adivinando. un rpi~Lerioso drama que precipitaba fli
9caso. en la vida de s1.,1 amiga.
·
-¡Doctol'! ¡Doctor! ¡Estaba ya Sobre ascuas
por lo que tardaba!
El • d9clor sónr-ió benévolamente, sacando . su
pesado re.loj de oto:
· --¡Pero, hija,." mía, sj no son más que las seis,
y nunca vengo antes1
~
-¡Estoy tan inquieta! ¡Paso tan malos ratos!
· -Hijita, no s~'l usted vehemente. Por ahora
no ha,y; cuidado.
-ND me eng'ruie. usted, docLor, por Dios; no
me engalie usted. Mire que no vivo.
El galeno tornó á Sonreir con su bonachona
sonrisa de fauno viejo:
-·-¡Cuando yo le digo!. .. Vay~ vaya, no apurarse ...
~ -;;-Pero ¿qué 1icnc? ¿lisis? ¿anemia? {nervios?
:\loncada. frun c1ó el ceiio y sumióse en profundn
meditación. Luego formuló su diagnóstico:
- Como tener, por ah·ora no tiene nada determ inado. Está . déhil.. un poco de pasión de ántrn q.. ~asa por !a edad crítica, -y como ella. no
es muy fuerte, ep eso~reside el peligra _.. AhoFa
!a levantaremos dentro de un par de días, y en

seguida al campo; .aire, luz,- ejercicio1 aus¡mcia
de preocupaciones: . _ Conque, no aplll'arse¡ que
no será nada ...
Se despedía, y Le(?nor, al verle Partir, sintió
a~mentarse su angustia; perü 1 sobreponiéndose,
11120 un esfuerzo y penetró en el cuarto de su

hija.

Era la habitación un verdadero nido de colegiala en vacaciones. Nada de esa eiegarrciq un
poco decadente que;· aman las muchachas del
día; nada de los muebles antiguos que (\an á Ías
celdas de las modernas vírgenes aspecto de
cuarto de cortesana det siglo xvm; ni pan~udas
cómodas, ni misteriosos biombos, ni equívocos
divanes; mucho blanco y azul 1 demasiado bjanco
y azul; rp.uselinas 1 venecianas 1 muebles inconfortahles laqueados de blanco 1 butaquitas de pª'ja,
rinconeras con chirimbolos hípridamente -pueriles, y sobre una mesa con albo mantelillo una
imagen de la Concepción· y un molletudo Niño
J esús, entre fl oreros. Ni un .rincón discr~to ni
un. cálido refugio; aquella albura tenía una hostilidad de virtud demasiado Iría.
. ·.
, U
En ,el ·leoho, pPquei'ío. y sencillo, un lecho inglés de dorado bronce, yacía Nieves. La semipenumbra crepusCula.r destacaba sobre· ia holanda de las almohadas el marfil del rOStrO, ' ~imbado por P.l pelo de azabache 1 que formaba á modo
de fúnebre. coj ín de· raso negro. La enfermedad
había empalidecido aún .más la cá.rita de azu•
cena, en que se abrían al misterio los ojoS 1n:
mensos, adivinadores; había afilado la nariz corÍ
cadavérica delgadez y ,narchitado las rosas de
las meji1las y los geranios de 18 boca.
Al entrar Leonor, la enfermHa volvió á ella
sus ojos tristes, y sonríó t enuemente. · ·
· ··
La mund;,tna aproximóse al lecho de su }lija
tras contemplarla un momento, besóla larga~
mente en la.frente. .
· ._
·
-- Nena... ¡pobrecita mía!.. ¿Estás mejor?'
La pobre nena tomó á sonreir, infci"ando un
vago gesto de aquiesce ncia, y luego quedóse contemplando fijamente, con esa mirada extraiía
que pare6e fr mds _allá, una de sus ·manos lárgas;
translúcidas, esquel"ética.s, que reposaba sobre IEÍ.
seda azul de la colcha. comO un amuleto de marfil -sobre el -. forido de un estuch e.
Al verla tan pálida, tan triste, t~n Caída, pensó
la pecadora., presa de fiebre de ·sacrificio:. (;¡y
era hora!n Un afán inmenso de anulación de
renunciaffiien"to, ·casi de martirio,. hízole .pe¿sai
en el dolor de -esas !)f'rsonas que se dejá.n .Süngrar para dar salud ú ún enfermo ó arrapc8.r
un tror.o de carne !Xtra Salvar á 1:1n m.ufila.do.
¡Ya era: hora!" Hora dr- (!llC. ella renunciase. á la
vida para que Nie.V(ls· pudics9 v.ívfr; hórn.. de rc:nuncia.r al amor para qur I\irves pudiese ·amar.
La grandeza. misrria. df'I sacrilicio la electrizó .. ·
-¡Vamos! ¡no seas .mfrnoSa. ni pongas ésa
cara de nii'ia enfenri.lLa!- Quiso · rnostfarse.· ale,..
gr.e, y su alegría.sonó á falso--. ¡No se;s tontita
11..L hagas .mir:nosl ~le ha d.icho Moneada que es..t~&amp;. rr¡ucno mejor,
1

y;

a

�Y como la nena la mirase con sus inmensas
pupilas llenas de tristeza, continuó, haciendo ac0pio de ,·alor:
-iVerás1 verás qué bien! Al campo á correr 1
á saltai- como cuando eras chica, á ponerte gorda
y colorada, y cuando estés bien-hizo un esfuerzo supr_emo para que la voz no sonase desgarrada-... Y cuando estés bien, á casarte ..
Nieves inició un gesto de asombro entre alegre y curioso. Leonor lomó respiro y concluyó
diciendo:
- ... A casarte con Gonzalo Cortezar.
La nena se incorporó; fulgores de alegria en
los ojos y én los labios 1 roséLS de vid8. en las mejillas. La pobre vencida quiso aparentar alegría
ante aquella transformación, y rió con risa que
so.n aba lúgubre:
-¡ Ya sabía yo que cuando le diesen la noticia
á la señorita, los mimitos se iban como por ensalmo! Pues si Gonzalo ha pedido tu mano.
Pero ya Nieves se había dejado caer sobre la
almohada, descorazonada . .Con voz débil murmuró:
:_Tan mala estoy, qne se me da todo lo que
pido ... ¿ Me voy á morir? Di, mamá, por Dios, di,
¿me moriré?
Por un instante olvidó Leonor todos sus pesares y fué sincera, fué madre.
-¡Nena! ¡Mi vida! ¡Chiquilla! ¡Pero estás
loca! ¡Qué hablas de morirte! Te juro que estás
mejor,- mucho mejor, que es cues_tión de días,
que dentro de una semana 6 dos nos v_amos al
campo y que tu novio vendrá: con nosotras.
La enferma la miraba con desconfianza y en
el fondo de su alma se formulaba por vez primera una pregunta extraña : ¿ por qué si todo aquello era cierto y ella no estaba herida del mismo
misterioso mal que consumió á su padre como
un fuego diabólico doce años antes; por qué si
iba á ser feliz unida al hombre amado, que era,
además, bueno, noble, rico; por qué aquella extrafía turbación de su madre, aquel dolor que trataba de ocultar y que se le escapaba e.n rotos balbuceos? ¿Inquietud? ¿, Temor?
Un criado anunció :
-El señor marqués de Cortezar.
Leonor se puso en pie. Estaba livida y en sus
redondas v.upilas ardía una llama de locura.
-Voy.
En el saloncito, y sentados frente á frente, permanecieron silenciosos. Leonor se había dejado
ca,er en amplio butacón junto al fuego, y allí, al
amparo de la escasa luz que se filtraba por la
pantalla rosa de la única lámpara que ardía en
el cU.arto, permanecía encogida, escalofriada, sintiéndose morir. Gonzalo, turbado, molesto, con
aire 1amentable de torpeza, maldecía en su fuero
interno de la malhadada hora en que aceptó aquella cita 1 y diera gustoso cualquier cosa por verse
á cien leguas de distancia. Muy pálida, marchi•
ta, envejecida, con solo un lucir de vida en las
magnificas pupilas, parecla ella ungida por el

beso de la tragedia. Encogido, desconcertado, un
poco ridículo, tenía él aspecto de héroe de comedia.
El silencio se prolongaba, aumentando la angustia de la situación; la pantera, encogida sobre si misma, fijaba en su 1;U1tiguo amante los
ojos de brasa; ei muchacho, inquietísimo, jugaba con los guantes. Al fin Leonor inició un gesto
trágico y comenzó á hablar:
- Yo soy vieja ... -luego calló con loca esperanza de una réplica negativa por parte de Gonzalo; pero él, concentrado en sí mismo, seguro
de su inutilidad para aquella clase de torneos, no
dijo nada.
Defraudada en sus ilusiones 1 prosiguió :
-Yo soy vieja y tú ya no me quieres ...-tornó
á callar, acariciando una vaga ilusión de equivocarse, de ver en él un arranque de pasión. Pero
como su interlocutor callase siempre, repitió rabiosamente1 ensañándose en su propio dolor:
- ¡ Yo ya soy vieja y fea y tú no me quieres!y tras de una pausa ¡la últirña! reanudó-: Para
qué engañarnos... ¡ Tú ya no me quieres! Yo no
soy-continuó--de esas mujeres que se aferran á
un amor1 que lloran y reprochan, que espían,
persiguen, hacen escenas... Tengo demasiado
buen gusto para arrastrarme en inútiles humillaciones, para convertir la ruptura en pelea de
mujerzuelas y rufianes; estoy demasiado bien
educada para insultar, y ¡ no sé llorar l
Hubo un silencio plagado de angustias. Al
fin cogió Leonor nuevamente el hilo de su discurso:
-Cuando comprendí crue envejecía, que tú comenzabas á hastiart.e de mí, luché; cuando tuve
la certeza de que todo era inútil, renuncié á batallar. No te hubiese visto más; claro que te hubiese encontrado en el mundb que los dos frecuentamos; pero hubieses sido el marqués de
Cortezar, Gonzalo Corteza.r, no Gonzalo, mi Gonzalo, el dulce nombre que amé tanto1 el que tantas veces pronuncié con ternura, sino un comensal, conVersador ó bailarín, en que sólo se piensa
cuando se tiene delante, ~ro al que se olvida en
el momento en que se aleja. A solas, • frente á
frente, con lqs ojos por espejos "';{ los labios por
confidentes, no te hubiese visto más.
Nueva pausa, durante la que Leonor pare:ció •
hacer acopio de energías. Después 1 con los ojo:::
fijos en un punto indefinido y voz impersonal de
hipnótica, oonlinuó hablando muy despacio:
-Esto que voy á decirte ahora es algo tremen•
do, enorme; algo que no -parece de la vida real 1
sino arrancado de una de aquellas tragedias griegas en que la fatalidad jugaba con los personajes
como con müfíeoos; es algo que está ..más allá
de la esfera de las conciencias humanas, porque
la naturaleza con sus pasiones crea conflictos
que la conciencia no sabe resolver.
Hablando se exaltaba, y el sentimiento dejaba
paso ó un algo de teatral que había en ella. Y era
sincera y afectada A un tiempo mismo, sentía y
pero:raha, sufría y se escuchaba..

\

�-Ahora viene lo tremendo-hilvanó-. En esta
casa no he sido yo sola la que se enamoró de ti,
no ha siclo á mí sola á quien has robado el cora•
zón. Kieves, mi bien, mi único bien, se ha ena·
morado de ti, muere de. tu amor. Ella no tiene
mi naturaleza de acero, no tiene mi corazón en·
callecido J_)Or los desengafios, y muere de tu amor.
Y entre perderte sin perderte (pues á tal equi•
vale una banal ruptura) Yperderla á ella, ó con•
servar á mi hija, aunque entre tú y yo se abra
un abismo inmenso, más profundo que el mar.
ó se alce un obstáculo más alto que todas las
montaiías de la tierra-era patética-, prefiero
perderte para siempre, ya que de ti los afias irh·
placables habían de alejarme y de ella sólo puede separarme la muerte.
Hablase puesto en pie; con un gesto de león
sacudió sus cabellos, incendiados en las llama•
radas del hogar, y sus ojos enormes, fieros, fijá·
ronse fascinadores en su amante. Siguió:
-Nieves te ama; para su triste adolescencia tú
eras la vida, la alegria, el misterio de lo que está
por venir. Para mí eres el pasado que huye sin
que podamos detenerlo. Tú quieres á Nieves. Tú
no has nacido para la vida turbulenta de la pasión
ni para beber la voluptuosidad en viejas án[oras.
En el fondo tienes un alma de burgués, de cristia·
no viejo; eres pueril, recto, alegre, incapaz de tur·
hadaras inquietudes; has nacido para ser feliz
y hacer feliz á una mujer honrada, para vivir en
el seno de tu hogar con lu esposa y tus hijos,
pata ser hombre de orden, para ser un sostén
de la sociedad. Cásate con Nieves, hazle Jeliz y
sé dichoso tú. Yo te perdono.
._
Gonzalo aventuró un gesto de resistencia.
-¡Ah! ¿Sí? ¿Dudas ahora? ¿ Vas á tener es·
crúpulos de conciencia? ¿ Y así eres noble, bue•
no, leal? ¡ Escrúpülos de conciencia !-rió sar·
cástica-. ¡ Escrúpulos de c◊nciencia, cuando no
los has tenido para matarle á ella y herirme A.
mí!. .. ¿Pero no la quieres, di, no la quieres?
Se puso en pie y, acercándose á él, clavó su
garra en el brazo del muchacho, mientras las
pupilas de rubí le fascinaban. Repitió la pregunta:
-¿No la quieres, di, no la quieres?-Y á un
gesto de afirmación casi invisible de é'l :-¡Ves!
¡Ves-cómo· la quieres! ... ¿Pues entonces? ... ¿Es
por mí? ¿Por mí? ¡ Pero no ves que soy vieja,
vteja y fea!-Sacudió la melena con ademán
desesperado--. ¿No ves llli J)elo blanco, mis ojos
escaldados de llorar, rris labios marcliitos de ha•
ber besadb? ... ; No, Gonzalo, no! Yo estoy muer·
ta, muerta para ti y pflra todos. Cunndo me veos
junlo ú vosotros, lmngínnte que soy un cadáver
galvanizado, un cadáver que marcha y habla y
ríe. Estoy muerta; siento el frío de la lumboi
dentro de mi cabeza el vacío de la nada y en mi
corazón los gusanos que entran y salen dándose
un banquete. No, Gonzalo, no; mi traje de des•
posada es la mortaja; mi Jecho de amor el ataúd.
Soltó su presa y dejóse ir en la butaca. H.ubo
una pausa silenciosa. A lo lejos ladró un perro,

y un reloj dejó caer en el espacio siete campanadas. Al fin, Leonor alzóse lentamente. Parecín
serena ya. Con voz pausada formuló :
""
-Quedamos en eso. Has venido á pedirme la
mano de ~ieves y te la he concedido.

IV

Sobre un tapiz de blflncas rosus, entre búcó.·
ros de cristal, en que lucían la magia de su pres•
tigio cándidas azucenas, la Santa Virgen 1\Iaría
erguíase en murillesca evocación. Por l?s coloreadas vidrieras entraba ú raudales el sol, pbniendo estelas de brillantes, ele zafiros, esmera'.1das, topncios y rubíes en la blanca sinfonía, in•
cendiando en polícrona irisación de resplandores
la celeste escala por donde descendía flngélicn
procesión ele concerlanles.
El templo de ese banal seucto•gólico de lris
modernas igli!sias, era demasiado claro, demasiado alegre, con sus paredes Llancas llenas de
doradas senlencins, sus amplios ventanales por
donde penetrilha descarndamentc la claridncl del
mediodía y sus imúgenes de talla pinlaclas de colorines.
Lna mullilucl profann 1 cleguntisimn, acrecen•
luda á cada momento por gentes que blqsonados
coches y ruidosos automóviles depositaban á la
puerta, hablaba y reía, cuchicheaba, espinba A
los recién llegados, comentaba, criticaba, sin importarles gran cosa ni la santidad del lngnr ni
la gravedad de la próxima ceremonia.
Trajes elegantísimos que evocaban en sus plie·
gues la nobleza de las vestiduras clásicas; sombreros inverosímiles, que apenas dejaban adivi•
nar los rostros; modernos atavíos, moldeadores
procaces de ocultos encantos, regias preseas, lucían aprovechando la ocasión de aquella boda
sensacional.
Al fondo de la iglesia, jllnto á la pila del agua
bendita, un corro de maldicientes comentaba.
En primer término la condesa de la Campanarla,
magnífica con su collar de perlas, digno de u1vL
soberana oriental, y junto á elln i\lnria l\1onta•
raz y el imprescindible Julito.
-¡Lo que larllan! - suspiró la condesa, pen•
sanclo nostálgica en el futuro almuerzo.
-Se estará despiclienclo ... - insinuó maléYolo
María.
-Es un precedente-corroboró Ju lito con la irt•
tención de un Miurn- -. 1! ¡ Lo saben las madres! i ¡.
como en los anuncios de la Emulsión. Es la rnodn
n ueva , tomar t\ cala. los novios de h.1s hijas, com'o1
si fuesen melones.
1
-La v erdad es- saltó ,·ivaz i\laría-que no t(
nemas ni pizca ele vergü enza.
1
- Confesión de parle ... -rnlificó muy serio Jti·
lito.
-¡ ;-io seas majadero! - protestó indlgnadn lo
morena dnmn-. Lo dig_o p(!rq~e.)1,82}~9s_~1;,i~~
ver esto.

,

1

La deja Campanada creyó llegado -el momento
de legislar sobre moral social.
-En esta clase de asuntos no puede uno darse
por aludido por meras apariencias. Mientras no
hay un escándalo ó los mismos interesados ...
-¡Y quién se atreve á arrojar la primera pie•
dra!-suspiró con énfasis la pedantona de la viu-•
da de Vargas Serrano--. En muchos de los he·
chas que nos parecen á primera vista frívolos,
que nos mueven á risa ó provocan un comentario burlón, hay un drama doloroso, terrible, más
amargo por las condiciones mismas del mundo
en que estamos, que nos hace ,·ivir dos vidas:
una externa, del dominio de las gentes, en que
sólo reímos 1 y otra interna, que únicamente nos•
otros mismos alcanzamos á ver. ¡Quién sabe
cómo tendrá Leonor su pobre corazón!
Las mujestuosas notas de la marcha imperial
de Lohenarin sonaron en el órgano, primero dé·
biles, después fuertes, fastuosos, y elevándose ú
las elevadas bóvedas, tuvieron ~irtsólilns magni·
ficencias; las puertas del templo abriéronse de
pnr en pnr, y lento, pausado, en deslumbrante
lucir ele unif01•111es entró el cortejo.
Primero Nieves, más bella, mús tenue, mils
espil'itual que nnncn, con nlgo ele superilumana
abstracción, vestida de blancas seda.s enguimal•
cladus de azucenas, envuelta en nevados tules,
tras lris'"que lucían los fulgores de las inmensas
pupilas de mislerio, apoyándose en el brazo del
iluslre general don Pedro narnón Alfonso Rami•
ro Hernando Gumersindo Sinforoso Fernández
de Haro, nivalta, Pérez de las Olivas y Roncal de
TorqÜemacla, concle•duque de Frinueva, marqués
de las Olivas del Hey, conde de Torquemada y
de Jiloca, que con el rojo uniforme de la I\Jaes•
tranza, sus piernas· zambas, su rostro apoplético
y su peluquín zanahoria (última coquetería con
que pretendía fascinar al bello sexo, al cual era
harto aficionado), lenía el aspecto completo de un

cangrejo. Detrás Gonz.alo, arrogante con el blan
co uniforme de Calatrava, y apoyada en su brazo,
muy pálida á pesar del colorete, pero altiva, al
parecer serena, eleganlísima con su traje gris
bordado en plata, Leonor. Y, por último, los tes•
ligas, vistiendo uniformes de fantásticas órdenes,
cruzados lcis pechos por bandas y adornados de
exóticas cruces.
Cruzaron todos el templo, y arrodillados ya
ante el altar, comenzó la ceremonia litúrgica.
María murmuró al oído ele Julito:
-Fíjate en Leonor. Parece un reo ...
El otro rió irónico :
-En capilla.
Cruzó vacilante el saloncilo que precedía á su
alcoba; detúvose mnquinalmente ante un espejo
y retrocedió horrorizada. Los ojos estaban hundidos en cercas ele un azul tan obscuro, que pa•
recia negro; los labios, blancos, se crispaban en
mueca de amurgura, y en el centro de las meji•
llas lívidas, las dos manchas de colorete le da•
han el extrnño nspecto ele nn cadáver vestido de
mtlscara. Alejóse ele su inrngen y anduvo un momento errante por el cunrlo. ¿Qué iba á ser de
ella nhora? Perdía ú su hija y perdía á su amor,
y no para verles caer en la nnda, sino par(l mirarles vivir dichosos. Perdía paz y juvenLud.
¿ Qué hacer? ¿ Yolver ú empezar? ¡Imposible!
Aquella ruina ele su vida era la garantía de la
felicidad de su hija. Eslaba condenada á viv-ir
sola, triste, olvidada. Y la pobre mujer tembló
de arigustia. Sus ojos pasearon despavoridos por
el cuarto, que comenzaban á invadir las tinieblas nocharniegas, y detuviéronse en el crucifijo
colgado junto al ,lecho y que parecía tenderle
los brazos con supremo ademán de piedad. Dió
algunos pasos y se dejó caer á los pies del Cris•
to, sollozante.
-¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Ten piedad de mí!

SEGUNDA PARTE

Una vez mó.s a.somóse al barandal de la terra•
za y oteó la lejana ruf.a que como blanco sendero hendía la monlafla y serpenlenba sobre los
ac-an1 ilaclos que formabon la costa. Defraudada
al no ver alma viviente en el camino 1 volvió los
ojos al mar, que se lenclia á sus pies, azul, reful•
gente, inquieto, rizado por leves olas que se rompían contra las rucas en cataratas de espuma. En
aquella pequeña playa del i\lediodia francés, si•
luada á diez minutos de Biarrilz y media hora
de San Sebastián, tenia el paisaje una tosquedad
un poco hostil, un salvaje encanto primitivo, de

que gustaba su alrr;ia bravía; un bJ.rbaro encanto, acrecentado en las noches de borrasca, dormitrmte ahora bajo el cielo ele intenso azui coballo1 en que brillaba el sol como enorme disco
de fuego.
Las rocas milenarias mostraban sirn ¡)icachos
á flor ele agua como grupas de yncent.es monstruos mari.nos, trazando un semicírculo en torno
de la requefia ensenada, qne los hombres no
profanaron aún con sus feas 'construcciones modernas; riscos y pefiascales enormes, cpn fantúslico aspecto de ruinosas fortalezas, formaban
las laderas de la montafía; en las doradas are•
nas de la playa_n _o se veían esas hórridas caser

�•
1

f

tas de madera que manchan sus similares, y el
mar, perdida la quietud de que hace gala en el
Puerto Viejo de Binrrilz y en la española Concha
de San Sebastián, iba y venía, murmuraba sordamente arrastrado por la resaca ó rugía con rugidos de monstruo satisfecho al 'romper de las
olas.
Debajo de la terruza 1 que avanzaba hacia el

mar, el jardín, con algunos pmos y bojes, tenía
también un aspecto inculto que nrmonizaba á
maravilla con el paisaje. Junto á una de las tres
puertas que comunicaban con el chalet, tía Gerlrudis, _las gafas cabalgando en la punta de la
nariz, ha.cía labor. Hundida en el butacón de
puja, tenía un aspecto encogido y modesto, acrecentado- por el ~encillo traje negro y el anticuado
peinado, que partía en bandas sus argentados ca-:
belloS. En la carita, · menuda y apergaminada 1
brillaban los ojÍ.llos grises con seren¿ luz de bon-

dad. Leonor quería y estimaba á la vieja parienta tal vez por hallar en ella una absoluta antitesis de sí misma, y espantada de In idea de su soledad (aquella soledad buscada para huir de la
otra soledad en medio de las gentes que hubiese
podecido en los balnearios elegantes)i habíala
llevado (l. pasar el ver~no con ella.
Después de nflo y medio de separación, en que
no vió á ?\ieves ni á Gonzalo, y después de pasar por lerribles crisis de nervios, parecía Leonor rejuvenecida. Gonservaba el cabello blnncu,
pero en el rostro, terso, brillaban las magníficas
pupilas de ligresa, y los labios, delgados y rojos,
Sonreían cruelmente. Su cuerpo, esbelto, elástic_o, portentosamente moldeado, lucía bajo el traje de lienzo avellana, y st1s movünientos, inquietos, elegantísimos, tenían felina gracia, que prestaba bellezas de escultura á los ademanes preludiados en su, impaciente ir y venir.

Tía Gertr~dis acabó por alzar la cabeza.
-Hija--rió benévola-, qué inquieta estás.
-No lo puédo remediar. ¡ Aüo y medio· sin
verles!
La vieja la contempló risueña por encima de
las gafas y comenló:
-Estás guapa.
Halagada, rió Leonor.
-jTía, por Dios 1 qué cosas se la ocurren!
L¡i otra siguió su comentario :
-Pareces ... pareces .. . Gata no diré porque eres
demasiado fuerte y dura; te falta la melosidad.
Pareces ...
-Una pantera vieja-completó Leonor.
Ahora le tocó el turno de reir á la anciana.
-¡ Qué cosas tienes !
La pantera volvió á la baranda, y apoyando en
ella las manos 1 miró al camino.
¡ Qué impacienci~ ! No podía pasar quieta ni un
instante. Ver á. ;\ieves, la hija adorada, á quien
.en un momento de neurótica exaltación sacrificó
la felicidad de su vida. Verá Gonzalo 1 verle á él,
al único hombre que quiso y que había perdido
para siempre. Y sin querer1 evocó los pl'imeros
días después del sacrificio, cuando su sobr·eexcitación de histérica tomó la forma· de un apasioIlado mislicisrno y pasaba las horas en oración,
antojándosela en sacrílega cale11tt1l'a ver en las
facciones de los torturados Cristos las amadas
facciones de Gonzalo. Y luego los días de postración, en que la parecía flotar en el vacío sin sensibilidad ni pensamiento, y, por· fin, la larga convalecencia.
De pronto sonó la bocina de un automóvil, y
Leonor gritó :
· --Tía, ya eslán ahí.
Y como el coche subiese raudo por la vereda
del jardín 1 corrió á su encuentro.
El primero .en saltar fué Gonzalo, que 1 c'ül·dial,
le tendió la mano; después :\'.ieves, á quien se
adivinaba más delgada bajo el guard~polvo1 y
que cayó en brazos d~ su madre.
-¡ iVlamá 1 mamá! ¡ Qué guslo verte!
Leonor, mientras la estrechaba contra su pecho1 la examinó; estaba mucho más flaco, el
rosLro muy pálido, espir·ituaJizndó á la luz triste
de las enormes pupilas negras. Gonzalo también
estaba más de1ffado, afinado, ai'istocratizado, con
más inteligencia en el rostro y más serenidad en
los ojos. Parecía corno que Kieves hubiese afinado su espíritu 1 como si el trato con aquella crialura desposada con la muerte hubiese despertado su alma dormida. Dolorosamente impresionada Leonor1 murmuró:
-Os encuentro á los dos inás delgádos 1 pero
sobre Lodo á ti, Nieves .. .
-Venía muy bien- aseguró la pobre niña con
su voz tenue y su sonrisa triste de elegida-,
pero en I3 urdeos escupí un poco de sangre, muy
poca 1 unas gotas .. .
Siguió hablando, explicando su supuesta anemia, los insomnios, la los persi.stente 1 los sudores que le acometían, su iriapetencia ... Pero Leo-

nor no le escuchaba ya; sus pupilas habían sal.
tado por encima de la pobre enferma y acechaban los ojos de Gonzalo.

11 ·
Con' un gesto de cansancio inmenso desprendió de sus cabellos el gran sombrero negro 1 empenachado de plumas blancas 1 _y lo arrojó con
desdén en ona de las butacas de mimbi'es; después acodóse á la balaustrada y suspiró honda•
mente, rendida por los acontecimientos.
Había sucedido una hora antes 1 al volver del
Casino de htanüz, donde habían ido á pasar- la
ve½ada. &gt;iieves aquel día mostrábase más alegre
y locuaz que nunca. ~lientras Leonor se lanzaba
en el juego como en un río de olvido 1 la enferma,
muy mejorada al parecer, bahía reído y bromeado y hasta llegado á valsar. Luego, en el automóvil que les llevaba desde la veraniega villa á
su montaraz residencio, habló pueril, haciendo
descabe'.lados proyectos parn el otoiío y ponderando el resurgir de belleza en su madre; más
tarde, y de vuelta ya, entrelúvose comentando
las peripecias de la noche. Súbitamente había palidecido y, cerrando los ojos, llevádose las manos al pecho con un gesto de suprema_angustia,
mientras un hilillo de sangre manaba rojo 1 fino.
persistente, de sus labios. Habíase tan1baleado1
y entonces, como Gonzalo corriese á ella, desplomóse en sus brazos.
Una hora de lucha desesperada con la muerte,
que intentaba lleYarse á su presa, y al fin las palabras tranquilizadoras del médico (á quien e1
auto lrnbía ido á buscará toda prisa) y que anunció partiéndose los guantes:
-Vaya, pasó ya. Por el momento no hay peli•
gro-habían tranquilizado algo á Leonor.
Ahora, tendida en la meridiana, dormitaba Nieves b8jo la vigilancia de tía Gertrudis y de Gonzalo, y su madre, rendida por la lucha, salía á
respirar el aire fresco 1 impregnado de salinas
emanaciones.
ExU¡.tica, en una especie de doliente Nirvana,
mecíase su espíritu en densas nieblas, mientras
sus ojos vagaban por el paisaje. La noche, cálida, tenía una oriental belleza llena de voluptuosidad y de misterio. Bajo el firmamento, de heráldico azuL en que pendía la luna como enorme
per.la, más pálida en el diamantino titilar de los
luceros, dÓrmía el mar en un rítmico Yaivén. A la
escenográfica claridad lunar, la playa adquiría el
prestigio de una romántica evocación medioeval,
mientras allá lejos las luces de Biarritz temblaban en el agua.
Abstraída de la realidad, su alma turbada, trataba de leer, como los viejos astrólogos, en las
estrellas el misterioso arcano de la vida. ¡ Qué
cruel había sido con ella la Naturaleza! ¡La Naturaleza! He ahí la única verdad. Inútil que pretendamos burlar sus leyes, inútil que intentemos
·a1go si ella no quiere. ¡ Qué importa una arruga

�más 6 menos ó el color del pelo si ella no quiere
que envejezcamos y dentro de nosotros arde el
fuego sagrado de la vida! Hay gentes que 1 jóve•
nes, agonizan en precoz decrepitud, mientras que
otros se conservan jóvenes en los linderos de la
muerte. La :\faluraleza:~e había reído de ella 1 de
sus románticos sacrificios, de aquel renuncia•
miento,, diclado por -enfermizo neurotismo.
Amaba á Gonzalo. J\lienlras Nieves, en la flor
de la juventud agonizaba, ella senlinsc, en el de_clinar de la existencia, fuel'te, ,apta al amor, ar·
di-ente y fj.erá, como rúsUca faunesa.
Imploró en el silencio de la.noche piedad de las
ocullas fuerzas y murmuró CQmo maléfico con•
jur.o: u¡ Gonzalo! ¡ Amor mío! ¡ 11i amor! ¡ l\li
ún~co amor!)) Y una voz doliente contestó á -su
lamento:
-¡Se nos muere!
Volvióse rúpida, y vió junto á si á Gonzalo. So•
hre el· rostro vulgar del muchacbo gravitaba una
sombra de trisleza que empafiaba sus ojos y se•
!Jaba con doloroso rictus los labios.
Sintiendo subirle una ola de amargura inmensa
del corazón á los labios y olvidando por un mo•
mento que la mujer que .:1gonizaba el'a su hiJa,
para acordarse ton sólo de que era su rival, filo.
soló siguiendo en yor. · alla el hilo de su oculto
pensar:
. . . . . .A_sí es la vida. Unos mueren porque no son
bastanle fuertes pura i-esislir la felicidad, y otros
que tienen fuerza han• perdido Ja dicha para
siempre.
Alzó la cabeza, extrafiadÜ de . ballar aquellos
::;;uliles conceptos en unos labios donde sólo creía
encontrar apóstrofes de dolor, y como viese bri•
llar en Jas pupi-las de tigresa no sé qué lunáticos
destellos~ límilóse á repetir con un vago dejo re•
prúchador:
-¡Senos muere!
Le mfrú desafiad0ra 1 fiera. El velado reproche
y la honda pena que mo.Lizaban sus palabras 1 le
hirieron come una injuria.
. . . . ._¿Para qué mentir?- Entre el amor y la muer•
te, con el cielo por techo y el mar por horizonte,
pod~.m os ser .sinceros y poner al de'&amp;nudo la ver•
dad de nuestras-almas-. ~-Ié\b,laha teatl-~.l, trágica
y magnifica-. Te quiero, Gonzalo; le quiero c_on
toda ·1a -energía de mi. naiurn.!eza jpven, con un
amor reroz, hecho de celos y deseo, de ansia de
posesión. y de ausia de mµerte~ no con ese pálido
amoI"¡ coFl: qu,e le arria la pobre moribund~.: Te
quiero-y-te quis€; ;· ni un insiunte dejé de arharte,
y pqrque te amé, quise renunciar á . ti, y como
sin ti 1-ajuventud y la vldn me ernn inútiles, qui•
se contigo r.e nunciar á ellas. Pero la Natµ.raleza
se burla de nosotros, y al ver lo baldío .demi sacriftclo, .. s-iento, que no debí-de h9-Cerlo nunca,. que
es PfeCiSo que seamos egoístas, salvajemeflle
egoíslas 1 fuerles, q ue 1 como las fieras del de•
sie~to, .d~jemos morir á los débiles, á . Jos enfe1·n1os, á los cobardes.
Turbado, desconcetlado en su recto sentir y
en la apacibJe y burgue,s.a _serenidad de su vid,1 1

incapaz de sentir la. grandeza trágica de aq.1.J
drama, no viendo en él sino la parte desagra ln•
ble," violenta, dificilísima de resolver murmuró:
-Estás excitaclli 1 ínala. Las emociones le hacen dafi.o. Debías acostarte.
Rió sarcá:stica, con una risa que re.sonó lráJ.[ica1 escalofriante, en el silencio de la noche. Con
irania. rabiosa, habló canlurrea·ndo:
-~
-¿Por qué no me &amp;consejas una tacila rle
tila?-Y de pronto 1 sin transición, con a})ocalíp·
tico ademán. de beroina de tragedia:-¡ GOnzalo,
le quie'ro, te quiero y po,: encima d'e todas laS -Je.
·):es divinas y humui1as me Siento arrastrada ,\
li por el Destino!
El ca"Uaba, denegando suavemente con la ca•
bez8 1 esperanzado de que la crisi"s de exaltación
pasase pronto. Pero ella· sen! íase mala 1 cruel.
Una fercicidad extrafia naéía en ella, Un ansia de
hacer daño, de martirizar, de ver correr la san•
grc y oir lbs lamimtos, los riyes de~spe'rados· de
la. víctima, el crujir de huesos, el rechinar de
dien!es, el desgarrarse de las carnes, de sentir
el calor de la sangr·e y ele· las lágrimas 1 de inferir á los demás atf-oces torturas físicas y mo•
rales.
- ¡Ah! ¡Sí! ¡ De verdad !-apostrofó con VOZ
silbante-. ¿ Quieres lúnlo á esa pobre muñeca
que se muere? Entre ella, qttc no puede brindar.
te ·sino_unos labios marchitos, y yo, que le ofrez .
ca el arcano de la vida 1 ¿la prefieres á ella, di?-=-Y apasionada, loca, arrebatada en dantesco vér•
tigo:-¡Gonzalo! ¡GGnzalo! ¡Mi vida! ¡Amor
mío! ¡ Xo mé rechaées ! ¡ Xo me digas que no
me quieres!
· Y como él hiciese ademán de partir, cogióle por
los brazos, clavándole Jas uiías hasta hacerle
daño.
-¡Gonzalo! ¡ Gonzalo!-irnploró buscando sus
labios.
- Tu hija se muere-apostrofó él como un
.conjuro.
· ...:____¡Qué me iml)ortu! ¡Hija, familia, vidn, sal•
vación 6 conderiación nncja me importa a.nle tu
amorl
-¡Estás Joca! Déjame ya, pobre mújér-y procuró ·ae&amp;asfrse.
E"lla. forcejeó, tratando de guardar !u ptesn_. Al
·fin, exa'.sperado 1 la sacudió, y con un gesto brus-~
co '-OrrOjóla contra el barnndal.
En aquel momento apareció en In puerta tí;:t
Gertrudis :
-Nievecitas va mejor. La hemos acostado ~•
pregunta por ti, Gonzalo.
El muchacho se inclinó pnte Leonor:
-Hasta mañana.
1

do la noche insomne, devorada de calentura, ob•
·sesion-a da por terribles alucinaciones. Como las
poseídas de las viejas leyendas de milagro, ha•

sania ofreció su vida, su salvación 1 lodo á cam•
bio dé una liara de amor.
Saltó del lecho1 y febril; decidida, como si 9be-

-..____;

.__,___

r

!

1

',
III
Un rayo de sol que pcr;ietró en la estancia,
mediado_ ya el _día, la encontl'ó sentada en el le-

cho, los ojos dilatados1 secos, secos los labios
y abrasadas en llamas las mejillas. Hnbía pasa,

bínse retorc;:ido en el lecho, que se le antojaba de
npJienle brasa y había llamado al amante. Y
como el nrl1ante no venía, imploró· á Satanás,
conjuró al demonio de las lujurias para q-ue-tra·
jcse en su busca al deseado, y en un ansia de ve•

deqiese á oculto mandato, dirigióse, tras vestir•
~e ligera balá, al gran ar.m aria ·ae espejo: Una
vez junto á él, abrió la compuerta y comenzó á
revolver 1 buscando_algo; sus dedos torpes, im•
pacientes, tiraban las pilas de ropB. blanca, ·vol-

�caban los frascos de perfume, echaban á rodar
los estuches, que, al abrir~e: 'rriostraban las joyas de raros fulgores.· Se impacientaba. Al fin
sus manos apresaron una cajita de ébano y marfil. Trató de ubrirla. Imposible. ¡ La llave! Tornó
á buscar. l\'ada. Impacientísima, incapaz de dominarse, la arrojó al suelo, donde se hizo trizas.
¡ Al fin! De entre los rotos pedazos cogió un retrato y una carta. ¡ El primer retrato y la primera carla!
Mirólos un instante, y con ellos en la mano,
marchó hacia la puerta y, ·tras franquearla, siguió por el salón. Caminaba rectilínea, los ojos
en el espacio, las manos crispadas, guardando
contra el pecho su presa; caminaba erguida, con
ese algo misterioso de las alucinadas. Su aspecto
era trágico ; los cabellos, despeinados, cercaban
de un nimbo de locura el rostro lívido, donde los
ojos, muy abiertos, redondos y enormes, brillaban con fulgores de maleficio. Caminaba movida
por un ciego impulso de locura ó crimen. ¡ La
mataría! l\lataría á la rival odiada que le robaba
el amor del único hombre que quiso en el mundo. En su delirio, la hija había desaparecido de
escena y sólo quedaba la amante. Y su imaginación enferma le mostraba escenas de una lubricidad inmunda, en que Nieves y Gonzalo, conYertidos en dos seres monstruosos como los qne
Yernos en los cuadros de Bosco, se fundían en
abrazos absurdos. ¡ La mataría! Ya no se usa,
como en otros días más felices, el puñal ni el veneno, pero aquella carla y aquel retrato serían
el arma homicida.
Gritos que venían de la tenaza, cuyas puertas,
abiertas de par en par, dejaban entrar el aire
del mar, la despertaron. Abandonó sobre el piano los trágicos papeles y salió á ver.
El cielo, tan puro la noche anterior, estaba
gris, cubierto de opacos nubarrones. El mar, encalmado, dormía inmóril, como lago de plomo, y
en la playa, que amarilleaba, veíase un grupo de
gentes.
- ¿Qué pasa ?-preguntó Leonor á tía Gertru. dis, que, cruzadas las manos, parecía rezar.
- -¡ No ves !-advirtió la vieja, interrumpiendo
su rezo y sin volver la cabeza-. Un niño que se
ahoga y la madre que está como loca. Quería timrse al agua.
'.\1ir6 Leonor donde la indicaban. Sobre la lámina de cinc veíase aparecer un rostro cadavérico y dos manitas que, crispadas de horror, imploraban socorro. Un hombre nadaba vigorosamente hacia el moribundo, mientras en la playa
una mujer se debatía furiosamente con los que
intentaban contenerla y hasta Leonor llegó un
trágico lamento :
- ¡Hijo! ¡Hijito! ¡Vida mia!
- - Como si acabase de volver en si de una pesadílla, tuvo noción exacta del crimen que ·iba á cometer y pensó en las cartas. ¡Aquella rival
€'!'a su hija! ¡Su hija, que agonizaba! Echó á
correr.
¡ Era tarde ! Al entrar en el ~alón vió á Nieves

que, co~ los fatales documentos en la mano, se
desplomaba en tierra, como un cuerpo muerto.

IV

Oyó al médico que murmuraba á su espalda,
asediado á ansiosas preguntas por tía Gertrudis
y Gonzalo:
- ·¡ Xo hay esperanza! ... Cuestión de horas ...
Si se repite el ataque de disnea...
De rodillas; junto al lecho en que agonizaba
Nieves, sin acertar á encontrar una oración ni
una palabra de ternura ni un ruego, ahogábase
la pobre mujer en el abismo sin fin de su pena.
Arrancada por el dolor de su catástrofe de aquel
alto papel de heroína de tragedia de Sófocles, sufría horriblemente al ver morir á su hija, ¡ á su
hija, que casi inconsciente había matado ella!
Salieron Gonzalo y la vieja acompañados del
doctor. Leonor ni se movió. Ansiosamente seguía los progresos de la muerte en el rostro de
la triste niña.
Sobre la blancura de las almohadas destacábase el marfil del rostro lívido y demacrado como
el de una santa bizantina. Sobre las mejillas
marchitas, las largas pestafias tendían su sombra azulada y algunos mechones de pelo negro
caían lacios, pegados á la frente por el sudor de
la agonía. Con infinito cuidado apartó la matadora los cabellos del rostro de su víctima. Abrió
Nieves los ojos y paseólos lentamente por la estancia. Después fijólos en su madre con expresión que á la pecadora se le antojó de reproche.
Con voz que imploraba, formuló Leonor :
-¿ Te sientes mejor, mi vida?
No obtuvo respuesta. La moribunda dejó caer
lentamente el telón de los párpados, velando el
arcano de las pupilas. Luego permaneció inmóvil, más pálida aún.
La respiración de la enferma parecía haber·
cesado, y Leonor, aterrada, imploró :
-¡Nieves! ¡Nieves! ¡Mi vida! ¿Oyes? ¿Di,
me oyes?
El mismo temeroso silencio fué la respuesta.
- ¡ Nieves, mi vida-gimió la infeliz- , contéstame! ... ¿Es que no me quieres, di, es que no me
quieres?
Ansiosamente había cogido una de las manos
de la enferma y la oprimía convulsa. La manu
estaba yerta, empapada en helado sudor.
-¡Hija! ¡Hija mía! ¡Hija de mi alma! ¡No
t'l mueras, no rne dejes sola!-clamó, perdida
ya toda noción de la realidad, sacudiendo el brazo, que pendía inerte.
De pronto, la idea terrible que pesaba sobre.
su corazón como una losa de plomo, subió á sus
labios:
- ¡Perdón! ¡Perdón! ¡Nieves, piedad! ¡Yo te
h e matado! ¡Soy un asesino, peor mil veces que
una fiera!. .. ¡ No me maldigas; ten compasión
de mí!
Enloquecida, en una crisis de remordimiento~

y de horrnr, se retorcía, se arm1aba, mesábase
cabellos y golpeábase el pecho.
-¡ :\iieves ! ¡ Vida mía.! ¡ l\li bien! ¡ :\10 le mueras! ; Perdúnnme ! ¡Perdóname! ¡ :.\lírame una
vez siquiera!
lina ~1ano se posó en su hombro, y una voz
co111p&lt;1s1va murmuró á su oírlo:
-lléjnlu; le haces más dnüo-y Gonznlo avudc,Ja á levantarse •v la acom¡miió á •i.-." p uer,u.•
d , iesp11és volvió lentamente J·unlo á ,..
.,1eves. El
o 1ur le t~onsfiguraba. Hnbía en su rostro varu111 l u11'.1 ~r:sl~za tun honda, que inspirnbu miedú
1,nudllluse J.inlo ol lecho .v. , cocriendo
Ju h eJ·ud n
~
nwrio, besóla con pasión.
i\'ieve_s entreabrió los ojos y sonrió débilmente
á un leJuno ensuelio_ de vida.

Un relúmpago incendió el espncio y a I inslnnt0 rel11mbó un trueno formidable, que llizo 1em-

Ll.1 r lil _cns.a. Lermor, con los cnbellos erizndos
y los OJOS dilatados de horror, acogiúse á una
venl¡¡nn.
Fuera, el huracán silbaba siniestro, y el mar,

embravecido, erguíase como rabioso monstruo y
acometía con furiosas embestidas los acnnlilados
de. lo cosla. A la lívida luz de los _relúmpa¡zos
ve1anse las aguas alzarse en enormes monlafias
para estrellarse en calaratas de hirviente espt1mu.
Leonor siguió lentamente, con pasos de fantasma, su camino. Al fin llegó á la c;nmara mor-tuoriu, con\'erlida en capilla arc\ienle. En el suelo,
sobre un pafio de raso blanco festonr.aclo de plata, durmía, en albo ataúd, so eterno sueno, :'\ieves. Una enorme brazada de azucenas pudrínnse sobre el cadáver, y azucenas y rosas blnncas
alfombraban la estancia ..\ la amurillentu luz de
los cirios destacábase la cer-úlea transparencia
del ros:ro encuadrado, como en nimbo &lt;le santidad, en monjiles tocas. En un rincón de la estancia dormitaba. una monja.
Leonor dejúse caer de rodilJus junto á la caju
Y miró á todas partes, temerosa, como un ch~nin_nl. que no quiere ser sorprendido. nespués
mcl1nose lenlamente y posó los labios en la frente de la muer·ta. Sintió el frío del cadúver, que
le helaba los huesos y le paralizaba él corazón.
.\1 fin alzóse lentamente. Frente ú ella estaba
Gonzalo, y entre ambos, como una barrera dec
eterniclacl, se tendía el cadáver de In pobre niiia.

�números publicados de EL CUENTO SEl1AffAL
Afio 1.--:--Primer semestre.-1.• Jacinto Oclavio Picón: Desencantu.-2_. Jacinto Benavente: La sonrisa de Gioconda.3.: Gregorio Martine~ Sierra: Aventura.-4.• Eduardo Zamacois: La cita.-5.• Salvador Rueda: La guitarra.-6.• Anto-

r;i10 Zo~aya: La maldita culpa.-?.• Emi!ia Pardo Bazán: Cada uno ... -8.~ Joaquín Dicenta: Una letra de cambio.-9.· Feltpe Trigo: Reveladoras.-10. José Francés: El alma.viaiera.-11. Eduardo Ma.rquina: La caravana.-12. Juar¡. Pérez Zúñiga: La soledad del campo.-13. Pedro de Répide: Del Rastro á Maravillas.-14. l\Ianuel Bueno: Guillermo et apasionado.-15. Manu1c:I Linar~s Hivas: La espuma del champagne.-16. Pedro Mata: Ni amor ni arte.-17. Amado Nervo: Un
sue,io.-18. Ale1a_ndro Saw~: Il_istoria de una reina.-19. F. Villaespesa: m milagro de tas rosas.-20. S. y J. Alvarez Qui'ntero:_ La madrecita.-:--21. Sm~s10 Delgado: El fin de una leyenda.-22. Ram.irez-Angel: De corazón en cora-zón.--:-23. A. Larrub1era: La conqtusla dol Jándalo.-24. Mauricio López-Roberls: Las tres reinas.-25. Co!omb"ine: Et tesoro del castillu.
26. F. Serrano de la Pedrosa: ¡ Por mata!
Segundo semestre.-27. Pablo Parellada.: Pompas de jabón.-28. Ramón Pérez de Aya.la: Artemisa.-29. Manu~l Ugarte: L_a lependa del oaucho.-30. Mariano vanJ,·o: Deuda pagada.-31. Arturo Reyes: La Moruchita.-32. Angel Guerra:
Al «¡allo&gt;1.-33. I1.ah1el Leyda: Santificarás las íestas.-34. Cristó!Jal de Castro: Luna, lunera ... -35. Ricardo J. Calnrineu·.
Alma~ errantes.-3~. Francisco F. Villegas (Ze a): Confesión.-37. Claudia Frollo: Cómo murió Arriaga.-38. Antonio Palomero: JJon Claudw.-39. Pompeyo Gener: Utimos momentos de Miguel Servet.-40. Carlos Luis de Cuenca: Lo que son
l~s cosa.s.-41: J. López Pinillos:.Frenle al mar.-42. Blanca de los Ríos: Las hitas de D. Juan.-43. Julio Camba: Et destierro.~44. l\liguel Sawa: La mm1eca.-45. Luis Bello: El corazón de JesUs.----4G. J. Ferráncliz: Et «Dies ir.e" de San
lluberto.-47. A. R. BonnaL: Un hombre serio.-48. Alberto Insúa: /,as señoritas.-49. J. M." Salaverría: Et literato.-50.
Apeles Mestres: La espada.-51. Blanco-Belmonte: La ctenrJia del dolor.-52. Rafael Salillas: Quiero ser santo.
Año. 11.-Pri~er semestre.-53. NúM.ERO-ALMANAQUE: Del camino. por Joaquín Di'centa. Precio: 50 ct!ntimos.-54. Manuel Linares íllvas: Un fiel amador ... -55. Antonio Zozaya: Cómo delinquen los viejos.-5G. Eduardo r..Iarquina: «!.a
mueslTan.-57. Arturo Gómez-Lobo: La send4 esteril.-58. ~inesio Delgado: Esp1Tilu puro.-•59. Pedro de Répide: El solar
de la bolera.--60. Eduardo Zomacois: El collar.-61. J. Francés: Mientras las horas duermen.-62. Gabriel Miró: Nómada.
63. Ramón A. Urbano: El barbero del usta.-64. Pascual ~antacruz: Nobleza obli9.a.-65. José l\l." l\fatheu: Un bonito
negocio.-66. Leonardo S0etil: Los cuernos de la luna.-67. Francisco F. Villegas (Zedl:l): La fábrica.-68. Blanca de ·os
Ríos: Madrid goyesco.-69. Felipe Sassone Viendo la vida-70 y 71. Benito Pérez Galdós: Gerona.-72. Jacinto Oclavic,
Picón: Riyales.-73. G. · J\.larlínez Sierra: Torre de mar/il .-74. A. Hernández-Catá: El pecado originai.-75. Arturo Reyes: El Niño de los Caireles.-76. F. García-Sanchiz: Jiistoria romántica.-77. Felipe Trigo: El gran simpático.-78. Ramón l\l. Tenreiro: Em.bruiamienlo.
Segyndo semestre.-79. Cristóbal de Castro: Las insaciables. -SO. Joaquín Dicenta: La gañanía. -81. Colombin'!:
S~nderos de viéla.-82. S8;lvador Rueda: El poema de los otos.-83. José Santos Chocnno: La cruz y el sol.-84. Claud10 Frollo: Las cuatro muicres:-85. Eduardo Marquina: Co11teia sinieslra ... -86. l\fauricio López-íl.oberts: En la cuarta
plana..-87. A. Zozaya: La princesila de Pan y Miel.-88. Pedro de Répide: Noche perdtda.-89. Manuel Ugarte: La som/Jra
de la madre.-90. Pedro i\lala: Ctiesla abajo.-91. F. Serrr no de la Pedrosn: El itl\mperaor".-92. Joaqtún Dicen ta:
Galerna.-93. J. Benave11lc: Nuevv coloquio de los perros.-lJ4. A. Ma.rlinez Olmedilla: Por dónde viene la dicha.-95.
Condesa de Pardo llazán: Allende la verdad.-96. J. Ortiz de Pineda: La dicha humilde.-97. Eduardo Zamacois: Ti:l
paral11ico.-!J8. Felipe Trigo: Las posadas del Amor.-99. J. l\1." Salaverria: .Mundo subterráneo.-100. A. GonzálezBlanco: Un amor de provincia.-JOl. J. López Pinillos: Los en~mir,os .-!02. Antonio Zozaya: La bala /ría.-103. Condesa de Pardo Bo.zán: Belcebli.-104. Juan PCrez Zúflign: El cocodrilo a;:;ul.
Afio lll.-Primer semestre.-105. i\lanuel Bueno: El talón de Aquiles.-100. Enrique López Alarcón: La Cru;:; del Carifto.-107. J. Téllez y López: Maler a.dmirabilis.-108. R. Url nno: La Santa Fe.-J09, F. Flores García: El padrino.-110.
G. I\Jadínez Sierra: Egloga.-111. Felipe Trigo: Lo irreparvble.-112. J. J. Lorente: Fueros de la carne.-113. J. Benn\·enle: i A 'Ver que hace un hombre!-114. Cijes Aparicio: La venaan;:;a.-115. F. Pcriquet: Exhauslo.-116. López de 1-Iaro:
Vulgaridad..~1l7. Crislólml de Castro: La bonita y la /ea.-1I8. ·Eugenio Sellés: E11suefws de mm1ecas.-119. Luis Calpena: L'n mtlaaro del Arte.-120. Pedro !\tata: La celada de Alonso Quijano.-12l. R. del Valle•Inclán: Una terlul'ia de
antmio.-I22. José .\1." i\.latheu: Entre el oro y la sangre.-123. Alberto Insúa: Cómo cambia el amor.-124. Pedro G. M1:1.gro: Hfrlalr,uía 111orisca.-125. nirardo León: Amor de carirlad.-l2li. F. Serrano de la Pedrosa: La broma.--"127. Emilio Carrére: El dolor de llegar.-128. Eduardo '.\1arquino: Beso de oro.-129. Guillermo Hernández: Peda;;os de vida.130. Jasó Francos Hodrí¡;ruez: La hora [eli;;.
Segundo semestre.-131. Engenio Koel: Alma de sanla.-132. L11is de Tapia: Asi en la lierra.-133. Junn A. C:avestuny: La Ni?"'l.a de los rubies.-13ft. Luis Antón del Olmet: Por r¡ué soy un bohemio.-135. E. Menéndez y Pelayo: Rl
~o!e.-I3G. B~rnardo Herrero Ochoa: La esfinge de hielo.-137. Luis Huidobro: Carucho.-138. Federico Urrr.cba: El suicidw de Regule;:;.-139. J. Pous y Pagés: El hombre bueno.-t40. Alfonso García del Bu~to: Sue1io de honar.-141. Benigno Vareln: La Terrorisla.-142. Andrés González-Blanco: F:l castigo.-143. Francisco Villaespesa: El último .1wderram1n.-.144. E. Gómez Corrillo: Nuestra Se11ora de los Dios Verdes.-145. _F. Falero I\Iarqnino: Rara avis.~146. Felipe
Trigo: A todo honor.-147. Ramón Pérez de A.rain: Senlimenlal Club.-148. Carmen de Burgos (Colombine): En ta guerra.-14n. íl.nfael López de Tlaro: Del Tajo en la ribera.-150. Eduardo r..1arquina: Rosas de sangre.-151. Martínez Cuen•
ca: Semana de Pasión.-152 Concepción Girneno de Flaquer: U11a Eva moderna.-153. Alberto Insúa. El crimen de la
calle de ... -154. Carlos Fernández .Suaw: El poema de Cararol.-155. Luis Cánovas: El obstáculo.-156. Sofía Casanova:
La prinrpsa del amor herrnoso.-157. Miguel Ramos Carrión: La reina de los l\tadgyares.
Afio IV.-Primer semestre.-158. Salvador Rueda: El J)oema á la muter.-159. Pedro de Répide: Un cuento de. vieias.-160. Dorio de Gáclex: Por el camino de las tonlerias ... -161. Arturo neyes: De mi almiar.-162. Vicente AlfJlela:
La senda lriste.-163. Joaquin Belda: Un baile de trajés.-164. Carlos Miranda: Mi núla..-165. Benigno \.arela: Relámpagos ·de mi vida.-lGG. Antonio l\l. \'iérgol: La tragedia politica.-167. Felipe Sassonc: En carne viva.-168. Joaquín
Dicenla: El idilio de Pedrin.-169. \Valclo A. Inslla: Vida truncada.-170. Prudencio Canitrot: El seiiorito ruraL-171. Angela Barco: Fémina.-172. A. Hernández Catá: La dislancia.-173. E. Marquina: Fin de ra.:a.-174. Antoriio de Hoyos v
Vinent: La reconquista.-175. Luis Huidobro: La casa número 1s .......:.1?6. José i\laría Tenreiro: La a,qonia de Madrid.
177. Emilio Correre: Elvira la espiritual.-178. Gustavo Vivero: Amelia.-l70. Concha Espina de Serna: La ronda de
los galanes.-180. ~lark-Twain: El capitán Tormenla.-181. Anatole France: Kor111n «el Atríbala&gt;).-182. Francisco Rodríguez ~!arln: A.::ar.
Segundo semestre.-1S3. León Tolstoy: Valor.-184. Felipe Trigo: Además del frac.-1S5. Coletle \Villy: /\li alma era
callliva ... -186. Alberto Insúa: La camarera del Bar hlglés.-187. Alfonso Daudet: Calvario.-188. CharlPs Baudelaire:
La Fanfnrló.-189. Antonio de !Ioyos y Vinent: La estocada de la larde.-190. Robert L. Stevenson: El diahlo embolellado.-191. ~lnnuel Linares Rivas: Lo aue no vale la pena. -192. Emilio Carrere: Aventuras de Amber, el lu.chador.193. E¡;a de Queiroz: El difunto.-194. José ~1." SalaYerria: NicC:foro, el tirano.-195. Paul Hervieu: Los ojos verdes Y
los o¡os a.::ules.-196. Juan Tomás Salvnny: Quinientas pesetos.-197. Benigno Varela: La humilde curiosa.-198. Joa.qufn llelda: So ha11 burlas con el casero.-rn9. A. González manco: Idilio de a~tlea.-200. Emiliano Ramirez An.irel: Tuventud, Jlusión 11 Compafüa.--201. José Francés: La venganza del rto.-202. Augusto Marlinez ülmedilla: El precipicio.
203. Federico Jaques: La ültima iugada.-204. Alejandro ;.,arrubiera: na Paz.-205. Julio de Hoyos: Eva.ngelina.-206.
Manl'icio López Roherls: Mar adentro.-207. Luis Antón del Olmet: La risa cM fauno.-208. Pedro de Répide: Un conspirador rle m¡er.-209 Núi\U:ílO F.XTRAORDI:-JARIO. López Silva: El palio tranquilo
.Afio V.-Primer semestre.-210. Francisco Villaespesa: La ve.nqa.nztt de Aischa.-211. Eugenio Noel: El rny se divierte.
212. Isaac l\luñoz: Los oios de Astarlé.-213. !\.1anuel Arana1. Castellanos: El cofo, campeón.-214. Arturo Reyes: Snn_qre
tiifrrna.-215. Emilio.no Rarnirez Angel: Historia sin desenlai:e.-216. José M. Matheu: Después de la caida.-217. J. López
PinHlos: El ladron;;uelo.-218. f. García Sn.nchiz: Pastorela.-219. Vicente Pastor: Los amores de Vicente Pastor.

Todos estos números están á la venta en nuestra Administración, Foenca1ral, 90, al precio de 30 céntimos ejemplar

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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752431&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>El Cuento Semanal, 1911, Año 5, No 220,  Marzo 17</text>
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                <text>Zamacois, Eduardo, 1873-1971, Fundador</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Imprenta de José Blass y Cía </text>
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                <text>Hoyos y Vinent, Antonio de, 1885-1940, Colaborador</text>
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                <text>Gutiérrez Larraya, Ilustraciones</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Antonio de Hoyos</name>
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        <name>Libros y revistas</name>
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        <name>Novela Primera parte</name>
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        <name>Waldo A Insua</name>
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                    <text>números publicados de EL CUENTO SEl1AffAL
Afio 1.--:--Primer semestre.-1.• Jacinto Oclavio Picón: Desencantu.-2_. Jacinto Benavente: La sonrisa de Gioconda.3.: Gregorio Martine~ Sierra: Aventura.-4.• Eduardo Zamacois: La cita.-5.• Salvador Rueda: La guitarra.-6.• Anto-

r;i10 Zo~aya: La maldita culpa.-?.• Emi!ia Pardo Bazán: Cada uno ... -8.~ Joaquín Dicenta: Una letra de cambio.-9.· Feltpe Trigo: Reveladoras.-10. José Francés: El alma.viaiera.-11. Eduardo Ma.rquina: La caravana.-12. Juar¡. Pérez Zúñiga: La soledad del campo.-13. Pedro de Répide: Del Rastro á Maravillas.-14. l\Ianuel Bueno: Guillermo et apasionado.-15. Manu1c:I Linar~s Hivas: La espuma del champagne.-16. Pedro Mata: Ni amor ni arte.-17. Amado Nervo: Un
sue,io.-18. Ale1a_ndro Saw~: Il_istoria de una reina.-19. F. Villaespesa: m milagro de tas rosas.-20. S. y J. Alvarez Qui'ntero:_ La madrecita.-:--21. Sm~s10 Delgado: El fin de una leyenda.-22. Ram.irez-Angel: De corazón en cora-zón.--:-23. A. Larrub1era: La conqtusla dol Jándalo.-24. Mauricio López-Roberls: Las tres reinas.-25. Co!omb"ine: Et tesoro del castillu.
26. F. Serrano de la Pedrosa: ¡ Por mata!
Segundo semestre.-27. Pablo Parellada.: Pompas de jabón.-28. Ramón Pérez de Aya.la: Artemisa.-29. Manu~l Ugarte: L_a lependa del oaucho.-30. Mariano vanJ,·o: Deuda pagada.-31. Arturo Reyes: La Moruchita.-32. Angel Guerra:
Al «¡allo&gt;1.-33. I1.ah1el Leyda: Santificarás las íestas.-34. Cristó!Jal de Castro: Luna, lunera ... -35. Ricardo J. Calnrineu·.
Alma~ errantes.-3~. Francisco F. Villegas (Ze a): Confesión.-37. Claudia Frollo: Cómo murió Arriaga.-38. Antonio Palomero: JJon Claudw.-39. Pompeyo Gener: Utimos momentos de Miguel Servet.-40. Carlos Luis de Cuenca: Lo que son
l~s cosa.s.-41: J. López Pinillos:.Frenle al mar.-42. Blanca de los Ríos: Las hitas de D. Juan.-43. Julio Camba: Et destierro.~44. l\liguel Sawa: La mm1eca.-45. Luis Bello: El corazón de JesUs.----4G. J. Ferráncliz: Et «Dies ir.e" de San
lluberto.-47. A. R. BonnaL: Un hombre serio.-48. Alberto Insúa: /,as señoritas.-49. J. M." Salaverría: Et literato.-50.
Apeles Mestres: La espada.-51. Blanco-Belmonte: La ctenrJia del dolor.-52. Rafael Salillas: Quiero ser santo.
Año. 11.-Pri~er semestre.-53. NúM.ERO-ALMANAQUE: Del camino. por Joaquín Di'centa. Precio: 50 ct!ntimos.-54. Manuel Linares íllvas: Un fiel amador ... -55. Antonio Zozaya: Cómo delinquen los viejos.-5G. Eduardo r..Iarquina: «!.a
mueslTan.-57. Arturo Gómez-Lobo: La send4 esteril.-58. ~inesio Delgado: Esp1Tilu puro.-•59. Pedro de Répide: El solar
de la bolera.--60. Eduardo Zomacois: El collar.-61. J. Francés: Mientras las horas duermen.-62. Gabriel Miró: Nómada.
63. Ramón A. Urbano: El barbero del usta.-64. Pascual ~antacruz: Nobleza obli9.a.-65. José l\l." l\fatheu: Un bonito
negocio.-66. Leonardo S0etil: Los cuernos de la luna.-67. Francisco F. Villegas (Zedl:l): La fábrica.-68. Blanca de ·os
Ríos: Madrid goyesco.-69. Felipe Sassone Viendo la vida-70 y 71. Benito Pérez Galdós: Gerona.-72. Jacinto Oclavic,
Picón: Riyales.-73. G. · J\.larlínez Sierra: Torre de mar/il .-74. A. Hernández-Catá: El pecado originai.-75. Arturo Reyes: El Niño de los Caireles.-76. F. García-Sanchiz: Jiistoria romántica.-77. Felipe Trigo: El gran simpático.-78. Ramón l\l. Tenreiro: Em.bruiamienlo.
Segyndo semestre.-79. Cristóbal de Castro: Las insaciables. -SO. Joaquín Dicenta: La gañanía. -81. Colombin'!:
S~nderos de viéla.-82. S8;lvador Rueda: El poema de los otos.-83. José Santos Chocnno: La cruz y el sol.-84. Claud10 Frollo: Las cuatro muicres:-85. Eduardo Marquina: Co11teia sinieslra ... -86. l\fauricio López-íl.oberts: En la cuarta
plana..-87. A. Zozaya: La princesila de Pan y Miel.-88. Pedro de Répide: Noche perdtda.-89. Manuel Ugarte: La som/Jra
de la madre.-90. Pedro i\lala: Ctiesla abajo.-91. F. Serrr no de la Pedrosn: El itl\mperaor".-92. Joaqtún Dicen ta:
Galerna.-93. J. Benave11lc: Nuevv coloquio de los perros.-lJ4. A. Ma.rlinez Olmedilla: Por dónde viene la dicha.-95.
Condesa de Pardo llazán: Allende la verdad.-96. J. Ortiz de Pineda: La dicha humilde.-97. Eduardo Zamacois: Ti:l
paral11ico.-!J8. Felipe Trigo: Las posadas del Amor.-99. J. l\1." Salaverria: .Mundo subterráneo.-100. A. GonzálezBlanco: Un amor de provincia.-JOl. J. López Pinillos: Los en~mir,os .-!02. Antonio Zozaya: La bala /ría.-103. Condesa de Pardo Bo.zán: Belcebli.-104. Juan PCrez Zúflign: El cocodrilo a;:;ul.
Afio lll.-Primer semestre.-105. i\lanuel Bueno: El talón de Aquiles.-100. Enrique López Alarcón: La Cru;:; del Carifto.-107. J. Téllez y López: Maler a.dmirabilis.-108. R. Url nno: La Santa Fe.-J09, F. Flores García: El padrino.-110.
G. I\Jadínez Sierra: Egloga.-111. Felipe Trigo: Lo irreparvble.-112. J. J. Lorente: Fueros de la carne.-113. J. Benn\·enle: i A 'Ver que hace un hombre!-114. Cijes Aparicio: La venaan;:;a.-115. F. Pcriquet: Exhauslo.-116. López de 1-Iaro:
Vulgaridad..~1l7. Crislólml de Castro: La bonita y la /ea.-1I8. ·Eugenio Sellés: E11suefws de mm1ecas.-119. Luis Calpena: L'n mtlaaro del Arte.-120. Pedro !\tata: La celada de Alonso Quijano.-12l. R. del Valle•Inclán: Una terlul'ia de
antmio.-I22. José .\1." i\.latheu: Entre el oro y la sangre.-123. Alberto Insúa: Cómo cambia el amor.-124. Pedro G. M1:1.gro: Hfrlalr,uía 111orisca.-125. nirardo León: Amor de carirlad.-l2li. F. Serrano de la Pedrosa: La broma.--"127. Emilio Carrére: El dolor de llegar.-128. Eduardo '.\1arquino: Beso de oro.-129. Guillermo Hernández: Peda;;os de vida.130. Jasó Francos Hodrí¡;ruez: La hora [eli;;.
Segundo semestre.-131. Engenio Koel: Alma de sanla.-132. L11is de Tapia: Asi en la lierra.-133. Junn A. C:avestuny: La Ni?"'l.a de los rubies.-13ft. Luis Antón del Olmet: Por r¡ué soy un bohemio.-135. E. Menéndez y Pelayo: Rl
~o!e.-I3G. B~rnardo Herrero Ochoa: La esfinge de hielo.-137. Luis Huidobro: Carucho.-138. Federico Urrr.cba: El suicidw de Regule;:;.-139. J. Pous y Pagés: El hombre bueno.-t40. Alfonso García del Bu~to: Sue1io de honar.-141. Benigno Vareln: La Terrorisla.-142. Andrés González-Blanco: F:l castigo.-143. Francisco Villaespesa: El último .1wderram1n.-.144. E. Gómez Corrillo: Nuestra Se11ora de los Dios Verdes.-145. _F. Falero I\Iarqnino: Rara avis.~146. Felipe
Trigo: A todo honor.-147. Ramón Pérez de A.rain: Senlimenlal Club.-148. Carmen de Burgos (Colombine): En ta guerra.-14n. íl.nfael López de Tlaro: Del Tajo en la ribera.-150. Eduardo r..1arquina: Rosas de sangre.-151. Martínez Cuen•
ca: Semana de Pasión.-152 Concepción Girneno de Flaquer: U11a Eva moderna.-153. Alberto Insúa. El crimen de la
calle de ... -154. Carlos Fernández .Suaw: El poema de Cararol.-155. Luis Cánovas: El obstáculo.-156. Sofía Casanova:
La prinrpsa del amor herrnoso.-157. Miguel Ramos Carrión: La reina de los l\tadgyares.
Afio IV.-Primer semestre.-158. Salvador Rueda: El J)oema á la muter.-159. Pedro de Répide: Un cuento de. vieias.-160. Dorio de Gáclex: Por el camino de las tonlerias ... -161. Arturo neyes: De mi almiar.-162. Vicente AlfJlela:
La senda lriste.-163. Joaquin Belda: Un baile de trajés.-164. Carlos Miranda: Mi núla..-165. Benigno \.arela: Relámpagos ·de mi vida.-lGG. Antonio l\l. \'iérgol: La tragedia politica.-167. Felipe Sassonc: En carne viva.-168. Joaquín
Dicenla: El idilio de Pedrin.-169. \Valclo A. Inslla: Vida truncada.-170. Prudencio Canitrot: El seiiorito ruraL-171. Angela Barco: Fémina.-172. A. Hernández Catá: La dislancia.-173. E. Marquina: Fin de ra.:a.-174. Antoriio de Hoyos v
Vinent: La reconquista.-175. Luis Huidobro: La casa número 1s .......:.1?6. José i\laría Tenreiro: La a,qonia de Madrid.
177. Emilio Correre: Elvira la espiritual.-178. Gustavo Vivero: Amelia.-l70. Concha Espina de Serna: La ronda de
los galanes.-180. ~lark-Twain: El capitán Tormenla.-181. Anatole France: Kor111n «el Atríbala&gt;).-182. Francisco Rodríguez ~!arln: A.::ar.
Segundo semestre.-1S3. León Tolstoy: Valor.-184. Felipe Trigo: Además del frac.-1S5. Coletle \Villy: /\li alma era
callliva ... -186. Alberto Insúa: La camarera del Bar hlglés.-187. Alfonso Daudet: Calvario.-188. CharlPs Baudelaire:
La Fanfnrló.-189. Antonio de !Ioyos y Vinent: La estocada de la larde.-190. Robert L. Stevenson: El diahlo embolellado.-191. ~lnnuel Linares Rivas: Lo aue no vale la pena. -192. Emilio Carrere: Aventuras de Amber, el lu.chador.193. E¡;a de Queiroz: El difunto.-194. José ~1." SalaYerria: NicC:foro, el tirano.-195. Paul Hervieu: Los ojos verdes Y
los o¡os a.::ules.-196. Juan Tomás Salvnny: Quinientas pesetos.-197. Benigno Varela: La humilde curiosa.-198. Joa.qufn llelda: So ha11 burlas con el casero.-rn9. A. González manco: Idilio de a~tlea.-200. Emiliano Ramirez An.irel: Tuventud, Jlusión 11 Compafüa.--201. José Francés: La venganza del rto.-202. Augusto Marlinez ülmedilla: El precipicio.
203. Federico Jaques: La ültima iugada.-204. Alejandro ;.,arrubiera: na Paz.-205. Julio de Hoyos: Eva.ngelina.-206.
Manl'icio López Roherls: Mar adentro.-207. Luis Antón del Olmet: La risa cM fauno.-208. Pedro de Répide: Un conspirador rle m¡er.-209 Núi\U:ílO F.XTRAORDI:-JARIO. López Silva: El palio tranquilo
.Afio V.-Primer semestre.-210. Francisco Villaespesa: La ve.nqa.nztt de Aischa.-211. Eugenio Noel: El rny se divierte.
212. Isaac l\luñoz: Los oios de Astarlé.-213. !\.1anuel Arana1. Castellanos: El cofo, campeón.-214. Arturo Reyes: Snn_qre
tiifrrna.-215. Emilio.no Rarnirez Angel: Historia sin desenlai:e.-216. José M. Matheu: Después de la caida.-217. J. López
PinHlos: El ladron;;uelo.-218. f. García Sn.nchiz: Pastorela.-219. Vicente Pastor: Los amores de Vicente Pastor.

Todos estos números están á la venta en nuestra Administración, Foenca1ral, 90, al precio de 30 céntimos ejemplar

�El:cuento semanal ~ ·:!==:!~:~

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WALDO A. INSÚA

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fflCIIIS= PIIICl!HI, 181. 90,.;.MIIRII

Ndmcro suelto:

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céntimoe.

====~A~partad~~;o:&lt;d::=
e Co=rre=o:•: :4=:::
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NUESTRO NÚMERO PRÓXIMO

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El crimen de un partido político

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L a pri111nrera liabíu ~ido Uasliu1k eme! c, ,nHtigo.. \ pe~ar de S".1:; florl':- 1 de sus oro1110.s c:xtitnntcs, de su sol caliente y sun w y de !;U t1•nifi-

Se curan rápidamente con el SALJDOL
VILLA, antirreumático, de uso externo, que
calma inmediatamente lodo dolor. Es de l~cil aplicación y no mancha.

cación intenso. sobre los urg,m ismos 1 el mío

m&lt;'s1 desvanedrnicntos repcntinos y, en el cora-

I VALENTíÑS MARTÍN
I Preciados, núm. 8, teléfont)j~j/
~~P=ro=v=e=ed~o=,=~
de la Real Caaa

J\tTADmD

C'S-

Sentía cansancios agobiadores 1 fatigas enor-

rnatia VILLIGAt Plua iel .\ogel, ti J !ltalí, i!

,.
.J

·o

. ·-· - ~""
-.,¡- ~---

taba muy lrjus dt•l bicnet;lar y lle la plaf'i&lt;lez y
ponderación que suponen una salud perfed.a y
un ánin10 dispu1'Sl&lt;\ tanto para. los goces y placeres como para el traba j o y eu lrelc11i111iento.

FRASCO CON PINCEL, 2 PESETAS

Almacén de Ultramarinos

.

;f
!{;, ~/ \ ··,. t•'~tl,, ~t.~ .,
,·,~.e ,, . ' .

n 115

~::,J~ d!;.¡16enbace m68-deanta15 elaftoa
como el mejor
més agradable de
1 ~ DE LA TOS
medicamento para,,J
No cooUenen

~ quUaD la inflamación de las mucosas.

HO(l}ARD

Tónico Incomparable, -te ltOcacla lndlscullble (proba•
da durante muchos til'lS) para correg~ 18' alteraciones del sistema nervioso. Su prepo.rac160 en pildo~s
no hay NEURASTENIA que se rea1s•
facillLa e1 uso Y Roché.cese \oda caja qne: no eea de
la á su poder.
ro 1 • - lata y carezca del nombre de sus P P •--.•

zón, opresiones que paredan anunciar la hipertrofia.
Realmen te, mi estado físi&lt;:o d('jaba mucho que
dese.ar, y en cuanto al moral, cm desastroso.
Había rolo mis relaciones con la duquesa, cuyas burlas y engallas se hn&lt;'íun intolerables; y
Flora, la admirable cupletista del 1,Parafso terrenal)), mi consuelo y distracción en las anormalidades afectivas de aqúé lla, hambrienta de
g loria y de pesetas, sin hacer caso de m is f-:Úplicas, se había marchado á París.
Por otro lado, en el Casino y en varios Círculos análogos tuve que ver cómo se me escapaban de la cartera muy cerca de seis mil duros,
afanosos de duplicarse 6 triplicarse en una combinación ruletruia.
Todo, en aquel invi erno, había conspirado contra mi tranqu ilidad amorosa y económica, agr·n~

\.iJIHlo lu c.tfe1TitJ11 u:,111ütii·u 1~JCºr o1¡4-,,:..
· ¡;,¡¡;iffl,aJidad nit' a11 iq11iluha.
¿.t,J11l• haf•er·! lJt'spué~ de lurgo 1lisr11rrir1 coni-.
p1·(•111!i que 110 111c quNlaba olJ-a :,;.(ilución que eonsuJlar ul dod r H on1 y sornekrnte ú su dictan11111.

.\ si lo hice. ~le fui ú yerlc á su espléndido gabinete ele la ca ll e de PrC&lt;'iados, en donde lo hall é
pukro y elt&gt;gautc corno sien1pre 1 y como siempre dc.'St&gt;sperado por la ola de E'nfermos que dia~
1·ianH nle inHtdía su casa.
- Ya sabe usted cómo' estoy-le di je.
- Si: exceso de fatiga en los pulmones, cunsaneio articular, &lt;lolores bronquiales y tos áspera y frecuente. Todo eso moles ta, })€ro no cons~
lituye una amenaza de muerte inminentc--eontestú el insigne médiro 1 con su touill o irónico de
costumbre.
- Y bien 1 ¿qué debo haced
- Recogerse un poc~ más temprano; no hacer
tauta Yida de casino y de /oyers; no trata r ta n
d&lt;'spcclinm1enle los iulereses, que al fin pueden
tener también un crnnpleto ocaso, de continuar
por el camino que usted llera, y disminuir cuanto sea posible, de no eYi tarlos · en absoluto, los
sacrificios á Venus.
- ¡Doctor! Bien sabe usted que estoy doble•
mente viudo y que mi vida, desde hace dos semanas, nada tiene que en,·idiat á la .del mismísimo San Anton io.
1

�-Sería inúlil, sefíorito; cuanto más se seca,
más se moja-contestó.
I ntervino J ofre, á tituló de conocedor de la localidad.
-:El mar. ¿No ves el 1rnll''?-clijo-. De él viene
la humedad, en forma de evaporaciones continuas.
En efecto; el mar eslaba allí, lamiendo tos cimientos de la parte ~ol'te del palacio, defendida
medianamente por una cadena de rocas verdosas, puntiagudas, bordadas de estrías y ranuras hechas por el eterno batir del oleaje : era
el mru-, sin duda alguna, quien daba á la entrada
de mi casa aquel aspecto desolador y helado quP.
hacia pensar en las cavernas.
· Traspasamos el patio y ascend imos por la esMadrid.
-Pero ¿á dónde?-------exclamé 1 aterrado a la idea calera sefi.orial, polvorienta y matizada de ved,e abandonar el campo de mis aventuras y tas musgosas 1 signo evidente de que ningún ser
humano había pasado por alli desde tiempo intriunfos.
memorial.
-¿!\o tiene usted una cusa en Villamar?
-Juan-volví a preguntar humorísticamente al
-Sí.
viejo
sirviente-: ¿también el mar ha convertido
-¿Y no está en condiciones de habitabilidad?
esto en ptado·!
-Ya_ lo creo 1 en excelentes condiciones.
-Sefi.orito-----contcstó, confuso y avel'gonzado,
-Pues váyase usted á Viltarnar: allí enconel
criado-: como no le esperaba; como crei que
trará lo que necesita: reposo 1 aires azoados, yodos y arseniatos que, si. no le curan complela- no volvería por aqui después de tantos años, la
verdad, no hice 'e! aseo que era ele mi obligación;
mcnlc, Ie·permitirán pasar sin mucho quebranto
le pido que me perdone.
fl invierno próximo. .
-Bueno, bueno; trn.nquilíZale que no voy á
uDel cncmjgo el consejo)), dije para mi coledespedirle;
así como así tü formas parte del edito, barruntando naturaJmenle que todo médico
ficio,
estás
unido á él como la humedad á estas
es enernigo del hombre, aunque particularmente
1
piedras.
•
lo estime y aprecie. Y sin hablar una palabra
-Y
por
la
lealtad-agregó
Jofre.
más con el doctrr Roca, que era médico de mi faJ\.Iomentos después estábamos en el salón inmilia des.de tiempo in.memorial, y había enterrado
mediato
á mi alcoba; yo, tumbado en un softi.,
á m.is padres y á todos mis .hermarios, me fui
y Jofre, sentado correctamente en una butaCa. ·
á casa, aJTeglé el equip'lje y 1 en et. expreso de la
-Daniel-dije, iniciando lti conversación-: ·te
,noche que salía para Villamar, sin despedirme
encuentro
un poco viejo.
9:e amigos ni amigas, dejé á ~:Iadrid.
-Es verdad-contestó con acento marcadarnente mclancólico----1 estoy bastante viejo; ¡qué
quieres, no pude, aunque lo int-en~é~ detener los
II
ruios!
--¿Sin embargo--'--rcpli_qué- 1 no lo son en nún1er-0 que asuste.
En lri estación me e~pe!'aba ini campa.llera de
-J\lrra, aquí en lo sagrado· de la intimidad
la infancia Daniel Jofre.
_ Nos abrazamos efusivament.e, montamos en no quiero , mentir : he cumplid_&lt;): los ,cuarenta y
1
Uñ. -coche bastatlte desvencijado .y,· al troifr mo- cinco.
lestísimo· de dos· caballejos pel1;1dos, adornados . -¡Tantos! ¿Cómo puede ser eso, si yo no_ llecon gruesas cplleras cuajadas de cascabeles, que gué aú.n- á los treinta y seis? .,
~Yo soy bastante mayor· que lú; ¿no recut:rsonaban con ruido desapacible y atormentador1
atravesamos las calles de Villamar, penetrando das que Cuando ibamos al Instituto tú eras un
en el barrio de la nobleza-una especie de Acró- Hbebei1 de pantalón corto y y.o estaba frisando en
·
'
polis inal)ordable, ell la que se coilsel':va cuanto los diez y pcho?
-No 1 110 recue1·do eso, sino qu-e fuímos los ~negueda de linaJudo en aquella cilldad, que los
buceadores de la arqueología pretenden funda- j ores ·amigos y camarD.das 1 l9s que más nos :cp1_eríamos de t.oq.os los compafi.eros, Y que tú, uü
qada menos.,· por un hijo natu~·al de Júpiter,
Al poner 10-S pies en e1 zaguán de mi -ca.&lt;.:.a, buen Daniel, me ayudabas y defendías en .todas
sentí un eslremecimiento de terror. La hume- las loitas y pedreas que librábamos con los uri~
dad de las losas era tan grai:de que_podl'ía·afir- ltotesn en los altos de Santa Comba y en el campo de Platea.
marse que acababan de regarlas:
Y, sin poder domfriar mis n_ervios ni mi emoNo pude corite·nerme, y pregwllé Q.i criado que
_ción, dí un abrazo á J ofre, que1 no mer,tos conmocuidaba aquel rmtedHuvíano edilicio:
vido y con los ojos. h úmeclo.s y tierll?~• apa1eaba
-Y esto ¿no puede secarSe?..

-Ya,· ya-replicó el dador Roca-. Lleva usted unos días de tranquilidad, cierto es; pero el
invierno y parte de la primavera fueron de un
desgaste enorme, de un derroche monumental,
y... ahora tocamos los resultados.
-¿De modo que? ...
-Que debe usted refrenar.se un poco, dar menos gusto á la bestia y pensar que ésUt pued€ negarse muy pronto, por no tener fuerzas, á llevar
la excesiva carga que usted le impone.
--Entonces, ¿qué me aconseja usted?-pregunié1 un pooo alarmado del tono serio con que el
médico revistió sus últinn.s palabras.
-Lo mejor será que 1 sin olvidar él tralamie11to que le tengo ordenado, se marche usted de

1

4a,

i
l.1

1

¡

mocleraclnmonJe con su bastón hu~ puntas de sus
botas, de brillante charol.
Daniel Jofre era un tipo origillal y un poco ex~ravagantc. Hijo de una familia acomodada y de
ilustre abolengo, nunca había querido saJir de
·Villamar. Por no perder de vista su calle Impe-

rial1 ~u úoulevanl, sus jardines, su alameda1 sus

y espcc:ialn1ente su Acuario-nombre con
que era couociclo el ptincipal centro de recreo ele
la localidad-, decidió ahogar todas sus ambiciones Y no pudo darse otra carrera que la. de profeso!' rncrcanlil, única que podía estudiarse allí.

!\tl)élles1

�Em delgado, de u11a ,ldga,lcz qne recordaba

de él v vo teníamos mH:strns YiYiendas -corno en
el ce;ll;·o y en el ernmnche. Conocía á lodo el
Cl·sar: de nariz larga y a!llada. bastante inclinada
mundo v en muchas rasas había recogido hishaciu la izquierda; dp color all'zado, con vblunltorias ;n~e tanto tenían ele ridículas como de aobres obscul'Os de heno renén cortado, y ojo;: azu- Jorosa~ - y, ú nce~, trágicas. Especie de cllalnsos, de Pxpre!-ión tristona y dulcc&gt;. Las orejas, , blillo desocupado, mataba el tiempo colándos~
irn11Pusas. tras¡,an•11lubH11 de tal 11101l0 la luz. &lt;JU~ pur las · rendijas de la~ purrtas y sorpn•nclienao
¡iodin lecr:-.c á sn t nl\·(•s; parer·ínn m'Pjns ele Pn- en la al('oba, en la cocina y en el cornr&lt;lor los
c-njl'. El rostm Pru lnrgo. guanlmul1, m1 si11gular 111ús rr&lt;·ónditos sPcretus de ;;us convecinos.
¡¡¡11·1)ddo 1·on f') di' 1&gt;. C.Jnijok, sernbnulo á t l'f':\oda sc&gt; esC'apaha. ú su ojo prrspicaz y pl"llechos de P~pi1111las rd1eld1·s y granos atrofiados,
trnn!P, ni naclie podíu IPYa11tar la frente ante t'!I
qul· i111pedían PI cref'imiento &lt;le la harba. \ cr1la- sin ex¡,unrr:--e á que tuviese que bajarla. a\'&lt;'l'dcra111c11IP, .Jolre &lt;'l'U clt: un feo soberano; pero gnnzarlo y confuso.
ltahia !'11 l'! r•u11ju11lo de su per,;r,11a una expresii'm tal de hu11clacl, 1111 aire tun atractivo y simpúlico, que ~l' ltada qm•rer de cuantos le traIII
taban.
GP11Prall111·11te. e11 Yillnmur se contaba con ~I
El i'""to de aquel din-el rte 111i llegada-y los
¡mra todos los as1111los ,le nlg1111a i111porlatl&lt;'in
nl'ho snresivos los co11sagré fl recibir y pagar
1¡11e a!Pdnha11 al , ..,·indnrio.
Y bitas.
¿llabi!1 '!IIC &lt;1111· 1111 asullo 1·11 PI ,\&lt;'Uario". Pues
Era de rigor 1¡11c viniesen á Vf'l'111e los graves
era l&gt;,mi"l q11i,·11 suliciluha cl1• h1 Direcl!ya la
y 1·i 1·c11ns¡H•1·tos pt'rs,maje.,; de In .\r.1·ópolis: á
iiulis¡ll'11sahle aulorizacii',11, !'I qui• mn•glaha los
11111d1os de Pilos ¿,110 111e ligaban lazos lle parensalo11Ps, clispo11ia 1·1 /111/1'/ ~- c1111eert11ba las ¡,arrt. seo·? En 111ayur ó 111t•11or gra&lt;lu, érar11os todo!5
jas &lt;11• i'os c·◄ 1lillollf•.~, q111· 1lirigia &lt;"1111 ad,•rto 111a • 111·i111os; 110 podía, lJLll' tai1to, cxcusannc &lt;le co1·a, illoso. ¡,Se l'sp1•rnlrn ú 1111,, 111i11btrn &lt;!lll' duIT1•spo11cler ú ::;11 ate11dú11.
ra11!1· su g11hiP1·110 d1• tn•s llll'sl's hahia c1111,·Pdid11
l't•ro ¿&lt;¡ué hu sirio de su Yicln'?- 111e prcgun&lt;'I uslalludo dt&gt; 1111a an·1dda'? l &gt;anid :-1' 1•111·,11·gaba
laban las sPi1oras que le11íun l1ijas casadera.-;
de lo:-- sol1•in11es prPparatin,s dt• la \'bita. cl1•I
¿.Cuúnlos af1os 11,·,·a usted ~In n•11ir ú \'illamur··?
redl&gt;iu 1il-11to y rle i11icia1· los apla11:--o::; 1·11 la rs-.\lgunos, scfiura, algu11ós- eontl':--laha. ínvatarión: onle1111ha el cortejo. que Pll SPndos corial&gt;lelllente.
clt1•s y autos m:0111¡,afiai•ia ú S. E. ú s11 1•11lracla
- S1• c-onoce q11c le gusta á usted 1;1ás San Se1•11 la dudad: arreglalm las ltnbilal'Íones qui' dl'- bustián.
hia ocupar l'n la casa de s11 r~prcscnta11te polí- .:--:o lo crea usted.
tiro, el ho11ornhle cad1111c dl' su bm1do: el lmr1o.
-\'amos. sea usted lrai1co: co1110 allí hay más
t¡ue el ilustre liu1nhrn ,-olía 110 dnrsé para nn
rliv&lt;'rsio111·~ y nm los reyes, y hay mucho mujeperder el smtl•i p o!Yo de la moralidad curtesana,
río y se tirn ele la orf'ja á Jorge ...
~· orga11izaba "' b1mq111'1c d1• ritual, :-l'f1ala11do
;Seliorn! ;por Dios!
los orarlores qur, :--in trrnor ú 111el&lt;'r la pata, po\ a&gt;·a. no se haga ustrd el impecable.
&lt;lian l&lt;'lidtnr ni amado huésp1•tl.
:\o lo i11tento; pero...
;Qui'· udi\'i1lnd y qué aderlo desplegaba ¡,ara
Sí, y las mujeres son más guapag que aquí;
Pstas 1•11sa!&lt; Joln•'. ;:'\o t,•níu cornpf'lidor, , ni mm rausas todas por las c¡ue nos condt&gt;na ·usted al
c¡uien prctmdit&gt;se sustit11i1k!
desrl(•11 y al olvido.
.\luchas veces su~ amigos habion qtll'rido YO-Por Dios, H•tiora, no haga usted afirmaciotarle paru cor1c1•j11l ó diputado pruvi11l'ial. en
nes tan inf'xactns; 111b trahajos, mis f'Sluclios y
justa n·m1111H't1sc1 d&lt;' sus habilidadPs y de~i11telllis negol'ios, r•if'rlo Ps que 111c han alejado de
n•sados senidos ú Yilla111a1·; ¡,ero !'.·l. enamorado
\'illa111ar: pt'ro nunca he deja,lo de recordarla
de su i11l1Ppt•1tdr1t1fa y dP su libertad, negúra!:'P
con euri,-10; y en c1w11to ú sus mujeres ...
1·csup1fu111&lt;'11ll' ú rel'ibi1· tales honores, ulegando
Sí, ya conozl'O la frasp &lt;le cliché: son encan&lt;'!&lt;las &lt;',·a11gélicas 1-uzu11Ps:
tarlorag, ideales, ¿verdad'?
quiero cargos pura los qne no me con- l'slcd lo &lt;licl'.
sidero apio. que 1·1·1•m1 r&lt;•;;p011sabilidades y no clan
De este eorle y hechura, más ó menos modifisosiego :,;i se dt&gt;s1•1npcfian n•etai11t•nlc; no soy cados, eran todos los diálo~os que me veía oblitan pobre ,¡u&lt;' log 11erP:-.itc para c·on1e1', ni tan
gado á SM,lener en mis vi!-ütas á las rasas de mis
inocente que los a1·eptc para ser\·ir de escabel
parientes y comecinos.
.
•l\ los qi11111aslas y avrnt11rerns de la política. Por
En In calle habíanme ahraza!lo los amigos de
ahí ar~dan it dcntos- agrrgaba- los qur. se 111a- la niliez \" los condiscípulos del Instituto, convert an por akanzarlos.
tidos en ·rt'spetables y severos padres de famiEstus excl'lf'n!p:,; cualidades no impedían que ·lia. abogaclos sin pleitos unos. de la Comisión
.Jof1·e poseyPse, y en grado superlati\'o, los Jlf'Caprovinrial otros, médicos á caza de enfermoil
clos de la c·uriosulacl y de la 11n11·11111ración. A \'Cmuchos, y con galones de capitanes y comanl'Í"uahn con un inte1·és si11c1•rn Y profundo cuan- dantes de los dilere11 tes cuerpos de la plaza no
!;ocunía 1·11 la ,·illa, tanto c•11
\l'l'ópolis- donpocos. Ta111bi(·11 me l'slrPchaba11 las manos con

ú Casio, el COlll¡&gt;tllll'l'O de Bruto rn el asesinato de

-:--o

1;

11111cha 1•f11siún los rc¡1111 ters de la f&gt;I'• 11,;a l111·ul,
r¡111• In s11g\!slin1111lm ~• atraía 1·1111 su ruleta y su
1¡11e ll1•gai·o11 ú &lt;'Ollf•ed1•1·111e s&lt;'is lí11eas de elogios
~ocicda&lt;l f'Osrnopolila. ell'gnntr, 1nundana ,· disy liil' ll\'CHicla,; 1·n fu :--t'Cl'ió11 de 11\'it1jl'l'08 clistin- cr,,ta.
·
g11idosn, suhrdú11d11me c·11n nlgm111 d&lt;':--cuntiuuza
:\o rt'co1 daba n1e11(1s á Flora, la nclorable culos ,-,•1wdon·s y dipufadns ú Cortes. l1·111er11so,-;,
pltlisl,1, tau unw hle, tan sofíadora, tan rstupensin d11dn, d1• quP yo i11tr11t11se !ll'rlurhurll's l'l!
dunH•11tc hPcha c1ue. &lt;·11 concurso de belleza. ha••l 11,-,, ~- clisft 11!!' &lt;le ,-;us feudos político~.
_hria ar·1·1 hntado el ¡11·cmio á la mis111n Fl'iné, ó.
Estu,e \P1·&lt;1adp1·a111c•11lP &lt;'1tlt·!'lt•11ido lu pri11wr
la (JlW srguia ('11 sus midmtzas ))Of la lllOdPl'TIU
s,·111mm d1• 11,1Pstmwia111 \',llnmar. C01TPll'at11ln
llal,ilo11ia. Prwa11lnndo á parisin1,-;r•s ;y rlesplupor s11s 1·1111&lt;',; y c·111!Pjo11Ps, pur sus jnrdi11c•s &gt;lllill1do yarH¡ui,;, Hl'¡.(Prtli1ws y l1msilc:fíos.
a,·P11idas. por sus 111111•l1Ps y ¡,aseos: nyellflo 111ba
t.·11u tard,•, &lt;le:--p11és dP hal&gt;er recorrido los 111uct·n Sm1 .José y scJ 111ú1t l'll la igl,•sia de los l'all1•s, JH'e,;c nl'ia&lt;lu la snlida de dns grandes vapodrPs I lonti11i1·os: aJH'f'IHlicndn de rnr•rnüria los
l'Ps t!IJt• 111111·,·hahnn &lt;'11 demanda de Hio Janciro
110111h1·ps cl1! Indas las chicas 1111e v c,r ,u lwnnoy Burnos ,\ires, al&gt;a1Tolados de &lt;'f'hollas y alsura y elPgurwia llanwhan 111i alt-nción; usi:,;
tl1'n11os-&lt;los prodnctos dr la 111iseriu rural qnl'
tir11clu c•n 1·1 uCitll'n ¡'¡ la tanela di' las do,·" 1k
ih,111 á &lt;1frP1·r1·sr ú los estómagos pantagruélicos
l,l no&lt;'hP, r•n (1111' sP &lt;'xhihía al 11al111·nt una 11!1wa,
d,• In,; 11rhP;-: ullra111nrirw:s-, y de ciar \'aria,1k los &lt;IPs1·,·hos di'! J1al'lw ,¡,. la;: Injuria;,:, que
n1,•ltas ¡1111· ,.¡ /1r,11/r1·11nl, 1•11 c-0111p111iin d1•l i11:--Ppretendía ohspan1hlP .Jorr·f',
c11re"'l' á la
torn,~ PI alto 1·,·Fornnt·ina, llepPd1n el,• 1 ra !'O.
g11é• ít ol\ 1d11 ri'\ (1 :S ilf'l 1'rÚ111c cl1\ mi cloIJt1 l 11118 a 1 ('P1,•ucia J' ú :--allll'llf Pl'Ííl, ('lla!J·
hm't•ar llllU 1111€'do.
di' itnprnvi\'a y 11rny graso, dijl' ft llli
1 a 1•xis!Pm·i11 .
,lllti,l(o:
Tosía poc-o y
- ;.~ahes una
sin 1lolor; palrosn'!
pitáha1111i PI ro- ¡,(.&gt;116·?
rnzón orclcma- (.&gt;ne 111r· fasdanwntc; 1 os
ti1liode11111110&lt;l0
IH'n·ios, libres
PS)&gt;illilos11; q11,•
de su tensión y
re\'i1•11to si e,-fó
dureza, propor1:outiuúa, y que
cionaban á mís
no concibo cómo
n1t'tsculos una flexibilidad agradable y plúl'ida,
lú 110 le has suicHlado qui11ieJ1fas ,·cces Prt e::-11'
,-iP11du, en genei-al, mi e:,lado muy superior al
poblaehóu.
&lt;Juc en :\ladrid h11bo de produr-irmc tanta alarma.
-'\o tengo tan mal gu:;to: rl suiridio queda
Pern, quizú esto mismo, el bierl&lt;'slar físico y
purn los habilitados que desfalcan la Cnja y para
111ural que s1•ntia. el ckspcjo l'fi c¡11c entraba 111i
los tniuislro,- que pierden una,; elecciones; yo
&lt;'t'l'&lt;'bro co111pagi11arnlo JH'Usa111ie11lo,- -é hil\UIHIH- ,·i,·o aquí c-01110 el JH'Z &lt;·n rl aguu.
cln id,•n:; de cosa,; y ¡&gt;Prsoua.s u11:,;P11tes, 111e pro- Ciertarnrute. bien \'eo lo. qrrn te rclucl'n las
dujel'oll esas llHlltifPstado11e.~ sinlomúticas cl1'l l'Sl:UlllUS.
1
aburl'i111iento. que se dmt á t·onc1&lt;·er por el bo~-¿Lo dice:,; por las pt&gt;rla5 y zatlrillo.., que adorl&lt;·zo, ¡Kir el cansancio y tksahril11k11to dP lo que
1ta11 111i n1rn? Pues es nCC'P~ario quo~sepas qui'
se mim, cuyas lí'rleas y &lt;:ontomos s1• e,:f1rnw11 y
rnnslilny1•11 111i orgnllo y que á t•stas jvyas debo
piPrde11 sin 1lejar huPlla en la l'C'li11a. y por 1111
IIIÚS tic 1111 ll'i11nfo lU!lOl'OSO.
d,•:,;eo rirn y ardiPlll&lt;' d&lt;' tornar ú lo:; hahituul,•s
- ¿Srrú ¡iusibhr?
lngares y a1·1•rcm·se á los :-f'r1•s queridos.
- , tai1 posihlf'. ¿.Ha!- olvidado aquel refrán:
~le a1·orclaba, ú d1•specho ,te la rnl1111facl d,•
«La 11111jl•r· y In loba ... c!C'. 11'! Pues en Yillamar
oh·itlarln. di' la cl11c¡11c:-a .\ngt'lu. 1·uy11 ingPniu liP1w mud1ns pnrlidurins Ju sf'nlPnciu.
:sntil y burV,n Imito 111c 1•11l1·p(p11in ~- ¡•11irnaha.
- :\o 111&lt;• l'Xlnuiu, porc1111• ac¡11i la e5cuela di'
de sus 111orhideet·s de 111at1·1,11a ro111ana: d1• In Ps- 1estt'•li,·a Pstá r&lt;'111·1isP11lu&lt;la por las cargadorus d&lt;'
cncla ele las Ju.Iins y l'op(•a,; y de su arlP inf'Ol11- carbón l'II l'I 111ul'lll' cll' ~agur.
parablr parn aplut;ar los ePlus di' sus side Olt'los
- \o dir(• q,w no: l"'t'o lns hetuira:-, bailadnas
y li•ner emboba,lo y c11nte11to ·a1 d11q11e su ma- y c11plelislns que tanto ad111il'úis en \Jadrid, y
rido, comentador irn,ig11e y cC'lebrado di'! drama
por las cual!':- os nnuináis con deplorable frecalderoniauo ,1 srcre/o ayrarin, secrel&lt;I n•11rnP111·ia, son, r.usi si&lt;•111prr, lo !llÚs mulo de esa
1

aw1;a. ill

- ¿Qn(• hará'?- p('nsaha-. ¿.Estarti rn nianitz,
ó ltabr·á tonl(ldO l'I cm11i110 ele ?\iza·? Posible er·a
r.stn último, rorq11c cerca de :\iza Pstú :\lórnwo,

escuda. l11 t!ll&lt;' ya para nada 110s sin·e á no"'otros.
- ¡.Tf' has pi11ehado?
- :'\11 lll'\U allllen•s.

�-Vaya, acabemos con los chistes necios. Lo
que te digo, mi querido Daaiel 1 es que esto no
me resulta; que estoy harto de ver tanta&amp; muj(.'res cursis eri la calie Irnpe'ri.aJ, que, por llevar
unos traje§ me-clianos, ,se creen reinas de la
moda y árbilras ele la cleganda1 y tantos hombres del género chico, que no conocen más político de altura que l\law·a, ni nülitar más bravo
y aguerrido que Azciirraga, y que, por haber
visto torear á Machaco, se consideran preparados y con fuerzas para atorn1enlar novillos en

la plaza de toros.
: -Pue.s, mira, Enriquc--cste es 1~i nombr~1
siento de veras que le abwTas, porque, s1 te
tnarchas, corno presumo que lo deseas, lo qut!
habías ganado en salud y fuerz.a en los pocos
días. qué aquí llevas, lo pierdes para siempre--

dijo con acenlo de srncero afedo J ofre
, -No-respondi--; yo no quisiera irme; pero,
si tú no invenlas algo que rne entretenga1 me
veré precisado á hacerlo. El tedio \·uclve á invacUrme1 y el corazón no tardará en mostrarse
i.lgil,acLo y lutbulenlu.
-¿Quieres que visitemos los puéb!os y aldeas
rle los alrededores'? Son hermosísimos; tienen
úampifiDs csplénd1dns 1 rías de ensueflo y algunos monumentos notablf!s.
-Gracias; no prelcndu emular á He.clús, ni
hacer wéi'-itos para una plaza en la Academia
de lá-Historia: tan escasamente me interesan
los monumentos, que vamos á dar la vuelta sin
llegar al faro, no sea el diablo que se aparezca
por ahí el bruto de Gerión con su n1a.z.a y nos
dé un susto.
J ofre rió cortésmente, aunque no :-:atisfecho
del chist.e , y· a1nbos dimos la vuelta. hacia ·la
j
ciu&amp;d.
·
--Una. idea se me ocurrn-djjo de pront.o, golpeúndose suavemente la frente.
·~~Ah!-exclarné, elevando las manos al cie10-:--¡una ideal ¿Tienes una idea?
--Y eso te asombra, porque Lener una idea ..
-¿Quión lo duda.'? Es hallarse.frente á un aspecto Ue la vida.
-Y, el.aro, á ti le pai'.Cce muy lógico y razonable que en tu pueblo natal no se encuentre un
hombr-e capaz de tener una idea.
-¿Acaso se sabe aqui lo que es In, vida?
-Te diré· aunoue no tenem06 enormes boulevares1 ni p~seos de dos lcguas 1 ni jardines como
el RetirD, ni mujeres que. gasten en un día lo
que á mi me basta para un allUi vivimos la vida,
y la vivimos intensa y profundamente.
-Pero, ¿e.so es cierto?
-Y tan cierlo.

--Pruébamelo,
-:\l.aüana en• el Acuario.
--¿En el Acuario?
-Sí, á las diez en punto de la malian~.
Intrigado por la se.riedad con que se ex1wesaba
Jofre, dije:
-Iré; pero ¡infeliz de ti si me engaflas!

IV
A las diez en punto estábamos Jofre y yo en
el Acuario.
El salón, que acababan de arreglar los moms1 brillaba por su limpieza y buen orden. Los
recios y grnndt.!s c,orlinones de terciopelo rojo
qye sepnraban la tertulia del departamento de
tn.:•si\lo 1 reflejaban en las paredes, &lt;:ubiertas de
espejos 1 y los sofás y bl1tacas 1 amplios y cómoctc,s1 parecían esperar á los socios para que se
arrellanasen plácidamenl.c en sus mullidos asientos. Dos cuadros de e.sea.so valor artístico cubrían los lienzos de las paredes del fondo; una
copia de uLu rendición ele Breda)), de Velázquez,
cuyas 1.-rnws parecían chuzos de sereno, y una
rnu.rina, Lle autor sin nombre 1 en que chocaban
contra r oe.as de porcelana olas lánguidas de·
azul turouí. De estas obrns em-a.11ecíase bastante
la DirecÍiva del Acuario 1 aunque sólo conseguía.
deslumbrar &lt;"011 ellas á los que arribaban de Perrn1mbucJ y á las sefiorito..s Que concurrían á los
V$U.ltus cun helado y rigodón.
En justicia, no era dable exigi-r al casino de
Yilbni::i..r (!Ue tuviese una. galería como la del
duque de ,\ Iba.

Completa1ncntC' solos Jofre y yo1 pues !,as villrnnarinos s-on poco mn.drugadores, nos acomodainos en el gran vcnillnal de la derecha, sentados el uno frente al otro y teniendo en medio
unn. rn:f:sa ele ajedrez para apoyar los co-dos1 y
cmpezn.mo.s á nüra.r ú la gente que cruzaba por
In cnlle.
Eran chicas de vuelta del n1iercado, con sus
e-estos muy limpios y relucientes 1 a.dorna&lt;;los con
cintas de metal blanco ó dorado, y ve,slidas con
bastunlc pulc.r:itud; modistillas que pasaban en
rápida. carrera, llevando del brazo cajas forradas de hule negro, en cuyo seno misterioso iban
lus vestidos en prueba de las damas de alto copt!le; crilldos, con trazas de ordenanzas mili!Ftres con nii1os 0ue conducían al colegiv; vendedor1es de peri6di;os de l\tadrid y de la lucalidad,
que gl'itab.an dcslempludamente los títulos, y limr,iabütas aslroSüi5 y de8camisad~s, &lt;1.ue insulla1,an ira.:::undos ú los que no se sometían al tormcnlo de sus cerlillos.
-Y bien, querido Daniel,. son las diez y estarnos en el Acuario,---dije á Jofre, que fumaba susegadamLmte un cigarrillo---. ¿Cufmdo empieza~
á .demostrarme Ju verdod de tu afirmación de
ayer? ;,Quieres decirme por dónde anda aquí la
vida?
Daniel sonrió oon dulzurai pasóse suavemente
la mano por el largo mentón 1 retorció las guías
de su bigote, la joya natural de que más se
envanecía 1 y mirándome. con aire superior1
cJijo:

-¡lncr~dulo! Alza los ojos y cqntempla la galería del frcrite. ¿Qué ves?
Qbcdecl maquinalmente, dirigiendo la mirada
hacia el lugar indica.do por Jofre.
, --Voo cinco ó s?is mujeres, que unas cosen,

otras leen y una me parece que nos observa con
algún disimulo-contesté.
-Esas mujeresl que son cuatro, pues- de las
tres viejas debernos prescindir, se llaman las
ul\lelancólicasl)--dijo Daniel-~ la mayor tiene
treinta y cinco afíos 1 fué bastante guapa y tuvo
varios noYios; pero, cuando estaban corridas los
amonestaciones para C?,Sarse con el último de
ellos ...
-¿Qué?
--El •nuy tunante se n:al'chó al Paraguay, en
donde se dedicó .á la quiromu!lcia y ul noble
usportll ele mal.ar frailes y robar conventos. l.a
segunda ya cumplió lu.s lrPinta y tres, y nadie,
que yo sepa, llegó á decirle: i1íl11c.na cara tiene
usled.1i Padece de atac!ucs nerviuiR•OS, consecuencia de una afección neurótica que la domina, y
profes.u. libremente las doctrinas ferninistas. Sostiene que las mujeres sobrepujan en capacidad
rn0ntal á los hombres, y Que todos drbian ser
reducidos á la esclavitud. En cuunto á los solteros mayores de treinta afios 1 según ella, hay
que fu:-;i!arlos por imbéc:i!cs ...

está que trina contra el comercio y !p. il1dust.ria,
y afirma tfue estás factores del progreso sólo
sirven para fomentar una esclavitud nueva, consentida y amparada por los Gobiernos má~ liberalos y .dernócral-as 1 de !a cual son víctimas
~os viaj:rnlcs y sus uOvias. i\Ie figuro, que éstá,

-Corno tú.
-Chico, lo de soltero me cuadra; pero lo ele
imbécil...
-A los dos nos enertja el caltficati\'o; prosigue:
1
-Y porque 1 esos que quieren disfrutar de lós
placeres del matrimonio sin sufrir sus amargu1·as 1
son verdaderos defraudadores de la sociedad, que
tiene derecho á que ninguno de sus miembros rel1uya el deber de constituir w1a Jami!ia. El Estado
- afirma la pobrccilla f'H sus cscritos 1 pór(lue le
da por escribir-l si com1Jl'endiese los altos fines
para que- está formaclo instituiría el matrimonio obligatorio 1 y en Lodo ca.so sería justo que
castigase á esos Tenorios de ocasión 1 más daflos.os para la moralidad dolnéstica que la tubercülo.sis para los pobr'es, ron una Juc•rte contribución1 que podía be1wficiar á los matrimonios que tuviesen más de cinco hijos.
-Pues 1 mira, Daniel 1 no n1:e rarete que vaya
muy desacertada en sus teorías la rhica. Verdaderamente nosotro·s somos sf'res perjudiciales
al Estado y a la Patria, pOfi!ue les hurtamos la
formaciJn ele hombres, gastando nuestras fortunas y nuestras viriles cnergítis en fursas de
amor y borrachéras de lujuria, que son· estéri1,,s para el desarrollo de la poblaCió_n y, si acaso,
aurnentan la cofrupción y activan la decadencia. de las razas, tras lo C!Ue vieucn la anemia
y flojedad de las naciones.
-Si así lo sientes-dijo Jofrc-1 ¿por ·qué no
te asocias ca.tóltcamcilte con la feminista?
-HomLre, una coso e)'.: predicar ..
-Sí 1 y otra casarse: prosigo mi relación-agregó Daniel riendo-. La tercera se mete entre
l0s veintiocho y los lreint~ Y. le ha.ce el arnol' un
Yiajante ele comercio. Pero éste, ·como un judío
errante, no tiene punLo de reposo y aqui n unen.
puede detenerse el tiempo necesario para cambiar un apretón de mauoo con ella. La pobre
1

1

como las otru.s, rnorirá en la galería sin viajar

y sin v.iajm1le.
~¿Y la cuarta?
-¡Ah: La cuarta vive en plúoo cielo de ilusiones; corno que no ha cumplido los diez y oohv
y se co!Jsiclcra con derecho á esperar á su príil.·
cipe libertador: debe 11cgar wia tarde Eer~na del
oloüo, cuando k~s olmos y los castaños sueltan
sus hojas y los higos de San J\liguel están bien
maduros. Ella lo espera, segura de que ha de
venir, y 1 en tanto no llega, hace suertP.s y adivinaciünes con la ba1·aja de su padre.
-¿Es fabricante de naipés?
-No; los manipula con JlroYecho, que -es
mejor.
Empezaba á. inLerl:'sarrne el relato1 y la curiosidad morbosa de mi amigo transmitiase á mi es-

�t)iritu, ansioso de crmocel' los secreto~ de aql!ellas gentes, que recordaba vaga1nente de mis
aüos &lt;l!:! la infancia y que ah·ora encontraba en
toda. su plenitud pasional.·
S1; allí lUtnbién dcbian producirse las tormentas familiares, los dulores inll-rnos y esos choqncs de almas que no ha.::\?H ruido, 11ue son lnl~icos y siiellciosos porque s.on más dil.:i.c~rantcs
é incruentos; allí también habia drama. ¿Pm· qué
\!O conf:-~rlo? Deseé iniciarme en los rnistenos
\rillnmarinos, que en lofre teuían su C!oelio, y
decidí seguir cscucliúndole.
Pero aquella mafiana no pudo c011Íinuar el relato, 1&gt;-wque Lilipul del Castillo---recicnlemente
electo dipuLado proYincial--entró como una tromba en el sal6n 1 nialdiciendo de la vida y queriendo suicidarse· porque no hal&gt;ia podido hablar
con su novia rilás que cinco horas durante lu

r11ai1ana.
Jofre y yo 10· abamlonai11os á su dulor y á. sus
plnu~ibles pensa111irntos fúuebn•s 1 sC'guros de
tiue no había de rcali ✓.arlos 1 y -q_os fuimos á rnuri1}0sear po'I' la calle l mpl'rial, invacliela ya por
mujeres Jllur guapas y h&lt;Jnibrrs hastm1lC' fpos
y exóticos.
A la mitad de la \'ia, rrrca drl u1n·1acrn ele
música dP la \'itula de Pá.rga 1 Yin10s aparl'Cl'I'
un lipo cxti~a\·agunl&lt;' y cl{rn nesco, (fo larga..-; 111e[('nas cenié{cnli.1~, c1íf'il«do (·umo un fOrPro \. ck
oj1:s dirninutci" y obli&lt;:uos. \'pstía un trnjf' Z.olur
rancla, de ari&lt;:ho pirntaló11 y chaqucl de fal&lt;lonr~ enorn1es1 ·cubrit'ndo la rnbcllera mrro\·ingia
con . un sombre-r·o /l~ c.;opa coetáneo df'l 1·ry

.,

\\·a111ba.
¿ \·e:-; n;c qllé (ÍL'H" tun• so(t'i'Ümk ➔ 7 qt1c 1

c~n

gr1iuf!cxionf•s .('Q1oil'li-~ salu&lt;l--a .á tos.to el n11111clo·!
~ -dijo Daniel. _ ..•i&amp;
-Si.
T"
-¿Sahcs quién &lt;'s·?
-Lo ]wN;umo: el sacrislún (lp la (·cüedru! ó el
primer ador .di."' In í'_o111pnfiia-que udúa cu el
circo.
-Ni lo uno ni lo otro: es un en1bnja&lt;lor extraordinario q_ue su alteza el prfa1·ipc de .\lonlecristi ha r1wiado CL'rca de la Socie&lt;latl OcC'aJlOgrúfica, fundada aquí hace (los nwsrs por unos
cuantos espirilus supNiures que desean clasificar pulpos y perc\,bcs y llevar una gorra azul
aclornad.1 con galón de oro y escudo con cuarlcles ele gules y sinople.
-Es un tipo original.
-Y tanto; co1no que sus profundos conocj¡nienltJ:-i ü:Liolúgicos le ¡wrn1i l t'll c:ulctdo11or los mús
selectos Pjemplares de &lt;'st' gl•nern d&lt;' moh1sco:-.
que usan lenks y auto, para el rnuseo de su
seitor, aunque dowk 11111t'::dra \'f'l'dadC&gt;ra inteligencia y habilidad es Pn la industria del hf'lminlo intestinal.
-¿Qué clase de labor PS esa?
--¿!\o la conóces'!
-No.
.:.:..:...Pue·s consiste rn trnpczar cOn rualquier incauto que lome de la caja que tenga á su caTgo

&lt;'n calidad de lesorrro un par ele mil duros y
los enlrcgue á cambio del sPcrelo ele la extirpa-

ción de la bicha intestinal.
--Ya, ya voy cornp1;endiendo.
-81 helminto ¡qué eluda hay! no se expulsa
por el recto, porque suele no tenerlo el pacicnlc, sino &lt;1ue se dPsliza. con destreza malabáric·a
de la manga de la americana al vaso que tanto
m:aba el gran Yenclome. Llega al fin ú descubl'irse la superchería, y el i111poslor recibe· una
palizu. n1onun1ental, que tiene que ir ú c:urarsc
á Francia; pero las diez mil del ala posan al bolsillo del ilustre ictiólogo.
-Daniel, ¿sabes una cosa?
-¡,Qué?
-Que estoy encantado _de Villa.mar.
-Esto es nada. querido Enrique; ya Yerás las
rnnru.villas y sorpresas que te aguardan si te dccid('s A cstuUinr la fauna marítima y lcrrrslrc
&lt;I&lt;' l'$la ht•r1Jirn y e11c:antndorn población.
Eran ct•rcu de hu; dos, y pensamos en ir á
comer.
TtimamGs la ruta. crue colllluce á la \nópolis,
cruzando la plaza de La Heroína, en donde un
l\ lunicipio budista l'OnstruyP, dcscl.c el atio cinrurnta del pasado ~iglo, un 1·01wentu para bónzu!:-, perclit,rnlonos rn ,las lahnin.liras rúas que
!-i11ti1'ron orgullosas l'l peso 'de la hunwnidad glol'io:-;a de Carlos V.

cruenta jornada de Alcázar-Kivir ó defender las
minas de los carniceros madrilefí.os?
-.\luy bien-palmoteó I\icanor-; digo, rnuy
mal 1 porqL~c, antPS que hace r discursos hueros,
hay que tener patriofi.srno 1 (ligo yo: ¿se insulló
nuestra bandera·? ¿se han asesinado \-illunamrnte compatriotas nucstros? 1 pues hay que lavor
la ofensa, digo yo, y vengar ú nuestros aprecia-

el Acuario se fuman, me:Jevantó del asiento. rogiéndome por un brazo. y con fuerza nerYiosa
me arraslró hacía la puerta del fondo y con direcrión á la Alameda.
--Yámonos 1 por Dios~dijo-,. esto es odioso,
intolrrablC' y de una sosera mortal.
-¡.Y es hoy cunndo te clas eurnta ele ello? ¿La
fU11eiún 110 se repite tocias las tardes?

bles difuntos.
-La venganza

-Cállate, aborrezco ú ese imbécil de 7\icanor;
porque le crlebran algunos chistes de burdel y
le oyen cuentos que ruborizarían ú las peseadoras1 se considera Pl Carrelio de la \'illa1 cuarnio
110 es más que un bufón infame digno de.l gano-

es inmoral - berreó ?\ farat

Pérez.
-I3ien--rontinuó '\"icanor-; suprimamos la
palabra uvenganza)) y pongamos en su lugar

V

.\quel día no nos fu6 posihl&lt;' \·oh·er al Acuarto .
Cuando concluíamos de tbmar café apareció
lloberto Carranza, sportman muy distinguido y
admirado en \'illamar por sus bolas alias, su
gorra ele chau[leur 1 su auto y el millón de pes('tas que había heredado de su padre, un excelen te
trabajador que em¡wzó bacirndo chocolate á bL'azo y terini11ó elabo1-ruir1ulÜ ton la Diputación,
las ranetrrns y Jw letras ºprocedentes de Ultramar.
\'cnía exprcsa111f'nle á conYiclarnos á da.r un
paseo en su excelente RennUlt de :m ,·uhnllos.
¿Cómo desairar un ofrceímicnto ton espontánea y tarinosamente heeho?
A Daniel no le gustaban nada estos modernos
vel1ículos, tanto por su Yrlociclad insensata y
fuera de lo racional, corno por lo fáeilmenle que
dan el pasaporte para la eternidad al más. saludable y feliz individuo; pE&gt;ro ante e.l rurgo efe Ca~
rranza y mi conforniiclad Rr avino ó. rcaLizm· la
excursión.
-¿:\'os pcrmiles, querido Roberto, que pasemos al locador á a1Tcglarnos un poco?-in terl'ogué á Carranza.
-Ya lo creo-contestó-, no faltaba más.
Y con elegante desenfado, sin esperar fni ofrecimiento, tomó un habano de la caja que se encontraba sobre la mesa en donde se nos había
servido el café.
-Este tío-murmuró Jofre, al tiempo que nos

ucasligoj), digo yoi pero siempre habrá que- castigar á esos salvajes kabileños.
-Si; pero eso nos costará ríos de sangre y
millones ele pesC'las-dijo con voz apenas pern•plihl&lt;• 1lon Cosme, que 1{•1111.&gt;!nba por :;u:; cupones.
-Sefior Gandia-griló Trasancos-, ¿para qué
sirven el dinero y los hombres sino para ofrecer-los en holocausto de la patria.?
..--Y tú, ¿cuándo te sacrificas?
:--), l uy pronto lo verás.
Si, cuando Yayas con la Crnz Hoja, dá1ulcile
¡ii:-;to con el uniforme qul' le han hecho y {'Omif'11dote las gallinas th'slinadns pn,·a los lwridos~recalcó Nicanor.
-¡Sabandija burocráliru.! 1 cáUalC' ú no respon do 'de autopsiar mafi.ana á un burro-rugió, conü•
camente amenazador, Trasancos.
Jofre, que ya no podía resistir ni el vocerío incongruente y agrio, ni la atmósfera espesa y asl1xiante del humo ele los malos cigarros que en

tr ó de un destierro á femando Púo por &amp;'is
llll'SeS.

- Uombn\ no tanto, te ciega la pasión contra
él; el chico no es un Carrc.i'io, cirrt&lt;1mcnle pero
cli('e algunas cosas con buena sombra y es oportuno y vivo para la réplica; es Yerdad que tiene
un poco ·suelta la lengua, esa viborilla que con
tanto cuidado. guarda la Loca, µero el enlendimiento no está entumecido. Ko te molestes,
qttericlo Daniel nUIHJUe le diga una pcq11eim
1

1

ver&lt;lncl ...
-¡Habla!
-Que aquí, en dondr se piensa una :-;rmana un
chiste y se contluye por dejru· pasm· la oca~ión
sin so. ltarlo, hom b1•cs como Nicanol' rstún drstt&gt;n lraclo~,

son ele otro ph111l'la.
-Tienes razón, en ~!arte estada mejor, porque allí, según mis nnticias, los cm pleados de
•Aduanas no salen ele sus casas sin bozal.
-Eros implacablr.
-Justo, y nada más.

�VII

ti, villamarino desarraigado que ya nada conoce
de su tierra 1 la vida y mi.lagros de los que por
Entramos en 18. Alameda, un paseo largo y es- aquí pasen.
trech.o, de árboles raquíticos y enfermos, opera-l\lira, ¿ves esos dos que vienen dándose el
dos ·en su ramaje con más frecuencia de la re- brazo1 hablando quedo y con una cordi"alidad
comendada por lus leyes de la arboricultura di- emocionante?--'Continuó Jofre dirigiendo la visvidido en varias calles paraJelas: urta, la ~ás ta hacia dos caballeros que iban á. cruzar por
ancha y la que podría recrearse mirando á la nuestro frente.
bahía si no" lo hnpid"ics~m las barracas de los cines
-Sí 1 los veo muy bien.
y los cafetines y lJars de feria allí plantificados
-Cuu,lquiera diría que son intimas aniigos,
con grave leSión del ornato y de la estética, la que se aprecian y quieren entrañablemente;
disfruta, por Juro de seiioría, la aristocracin 1
pues no hay nada de eso, se aborrecen hasta el
nunca conforme con las invasiones, cada vez punto de sentit' el uno contra el otro la tentamás numerosas, que en ella vienen efectuando ción drl homi cidio, pero la pulitica los une y huhace arios las mocl istilJas guapas y bi('n arregla- rnaniza.
ditas y los dependientes do los bazares y de las
-¿Qué política?
lienclas de ultra.marinos; In~ otras cuatro son clf'I
- -La. del C'Stó111ago 1 la que se harc en esos la-.
p.ueblo y á ellas acuden también las gentes tími- boratorios culinarios que suelen llamarse Gobiei·das, que se amparan de la menguada sombra de nos civiles, Diputaciones, Ayuntamientos, Juzlos olmos pata no ser seccionadas por las acera- gados municipales, Delegaciones y demás orgadas lenguas que1 cómodamente arrellanadas en nismos de esta especie.
los sillones del paseo grande, operan sobre los
-¿~on correligionarios?
que andan, como en un hospital de sangre, des-Nada ele eso; el bizco ('S conservador, aunque
pués de un fiero oombale, operan los cirujanos. anta!lo, cuando andaba escaso de ropa, era. anarEn la cabecera principnl de la Alnmeda hav quizante, y el otro, el de los Jentcs, aunque en
una estatua, CfliC seguramente no está firma.el; 1875 le teníamos por agente y reclutador de don
por Praxiteles, de un benefa.ctor de Villamar que Carlos, ahora e~ demócrata y anticlerical conno es, seguram·ente 1 el inventor ele las patatas venc.:ido.
fri las á la inglesa1 y haciéndole pendant, al otro
-¡Qué pintor0sco!
extremo 1 un colgadizo que aspira á pasar por
- Las convirciones ('HirP nosütros han pasado
teatro.
dt• inoda; lo que' importa eR lener furrza y seguA pesar de estas ligeras deficiencias, la Ala- ra la. drspen$a; esos la. tienen, y aunque cada
meda resulta muy atractiva y pásanse allí bas- uno la quisiera. Loda para sí-y de aquí su odio
tante cnLretenidas las UJ,rdes de Agosto, y en par- oc·ullo--, con10 saben que eso no es posible, tranticular las de los domingos, que son las ¡)referi- sigen y f-e mantienen arma al brazo en sus froudas por el señorío para lucir sus elegantes ata- lcras respecli vas.
víos veraniegos.
-¡,De modo que las ideas? ...
Era temprano, y Jofre y yo pudimos sentarnos
-Ko continúes; eso de las ideas es una simp.le
en dos sillas del centro, frente al café de Pro- entelequia que no llegamos á percibir nunea
copio, que ha sabido consolidarlo allí en plena aunq'ue nos atiborremos de percebes, crustáceos
Alameda, no obstante carecer de cimientos.
sabrosí::iimos que, si no aguzan el entendimiento,
Por delante de nosotros tenía que pasar la so- afinan la picardía.
ciedad de Villamar entera, amén de los foraste-¡Diantre!
ros que van á bru'íarse ó á darse sendos atraco-No te asustes por lan poca cosa: ya verás
nes de sardinas baratas.
otras de mU.s substancia y meollo; deja pasar á
-'-Aquí estaremos admirablemente--dijo Jofre
estos que suelen l1acernos bien en senlicll:l colee•
encendiendo un cigarrill'o y lanzando al espacio tivo y que ernpiczo á creer que realmente se
espesas bocánadas de humo--1 la tarde está se- quieren y estiman.
rena, el sol no molesta y la concurrencia prom1:-¿Por qué?
le ser enorme.
-Porque ambos comulgan con nna misma hos•
-¿ Habrá películas?
tia, aunque en altares- diferentes, con la hostia
-De todos los géneros y formas; hoy es un de nuestra ignorancia y de nuestra ing6nita
día á propósito para que conozcas á Villa.mar, pereza.
sus aledafios y sus asiduos vjsitantes-contestó
-¡Daniel!1 tu chismorreo empieza á ser cocon el rostro iluminado de satisfacción el insig- rrosivo.
ne murmurador Daniel.
-Si corno yo conocieses hace treinta afiül5 á
-Conste-dije á modo de aclaración precisa-- esos dos magna.les, no te extrañarían mis paque yo no pregunto, que eres tú, villamarino por labras.
los cuatro costados, quie,n _habla y dice.
---Serían dos buenos mozos.
-Admito la reserva y te absuelvo de todo pe-Sí 1 cJe·buten.
cado; soy yo, Daniel Jofre, natural y vecino de
Pasó un caballero gigante.seo, colosal, especie
Villamar, soltero de voluntad y uDiablo cojuelo)) de Hércules con levita1 snlemne, erguido, mide ocupación, quien va á .permitirse _contarte á rando con aire de Dios protector ú derecha é 1z-

quierda1 de ojos negros y profLmdos, acariciando
su luenga y nívea barba, recibiendo y contcstm1do innumrrables saludos.
-¿Quién ese patriarca?-interrogué ú. J0fre.
-No te has equivocado; nuestro gran padre e~.
Pl $Ull!O pontífice\ el que hemos conYerlido ett
sagrado icono y al cual, sin cxrf'prión, rendimos
culto todos los villumarinos; no se sabe con certeza cuándo arribó ú estas pluyas 1 porque de
pretender fijar fechas exactas habría que remontarse á la edad de piedra ó al tiempo en que era

-¿Qué puede ser un cacique sino un hombre
de autoridad y prestigio al cual siguen muy contentas las rnasas?
-Estás equivocado, es algo más: un cacique
entre nosotros es un sefior feudal con n1esnacta 1
jug.larcs 1 peto y caldera, _alta y baja justicia." Puede atrnpel!at\ clcspojar1 ozútar y, si !e place, leYantar la horra y colgar &lt;le ella á cuantos le molesten; ¡un cacique!, ahí e"s nada, es el trasunto
de la divinidad, una Yfrgen inn1aculada con calzones, un San Antonio sin ·cerdo-porque suyo::;
son todos los del pu,ehl9_-, la qÚinta esencia de!
poder, de la. sabiduría y 9e la viveza; un cacique
es siempre un vivo qµ~ vive del no vivir de .los
demás.

·

-.\le parece, qucri~lo Daniel, que tu elocuencia nativa te lleva hasta el punlo de recargar un
poeo más de lo debido la~ tifltas· del relrato.
-Pues mr (!tlcdp con nrgro en la paleta. f;¡
te dijese que e11 pleno siglo xx ha)' caciques e11lrr nü-solros f'!ll(' !;'jrrrr1J. r-1 ctcrec-ho de pernada,
¿rne creei}us_'? ·
-¡Hornbre!, la rnrdad, se me resiste un
poco.
~Y, sin embargo, los huy, puedo probarlo
CO!l cloeumentos fehacientes, siquiera en estos
díás no vayan las üesposaclas á sus castillos por
miedo á la rechifla de los siervos.
-Pero Daniel ese noble anciano, ¿cómo
podrá? ..
-¡Alto ahí, don Enrique!: yo no he dicho que
ese llaga uso del derecho ni que lo baya hecho
nunca; desde su jU\·entud tengo entendido que
rra adversario del servicio obligatorio y partidario de la redención ú inctúlico.
l\le pareció 1'cgular el chiste y lo reí con grnn
satisfacc:iún de Jofre 1 qne t)Or distraerme y echárselas de ironista sería capaz de dejar sin pild,
no sólo á sus convecinos 1 sino á todos los habitantes del globo.
\'enían andando graciosamenlc, cimbreando
los lalles delgados y e~be,ltos y exhi_biendo las
caderas redondas y provocativas 1 dos jóvenes
hermosísimas, de ojos verdes y negros, con luz
tan intensa y vi \'a que dejaban medio ciegos a
cuanlos las miraban.
l\le incorporé en mi asiento y las contemplé
ron la cul'iosidad del amateur 1 del que sabe distinguir los brillantes l0gitirnos de los fnbrica..d.os
al rarbono.
-¿Te gustan'?-prcgun'.ó Daniel.
-Estupendamente. No se Yen mejores ejemplares en la C:istellana ni en la Carrera de San
Jcróni1no.
-Y 1 sin embargo, se puede conseguir cualqui&lt;:ra ele ellas á poco precio.
-¿Qué dices 1 Jofre'?
-Dándole el brazo hasta ta \'icaría y oyendo
á su lado, duranLe seis minutos, la abominable
epístola de San Pablo.
-Ko se me alcanza la baratura.
-1\i á mi tampoco: pero hay millones de mentecatos que parecen Jlersonas y no son más que
1

jon'n 1 gallardo y dominador de- corazones el
padre d.e nuestro ilustre dramaturgo Peláez.
--¿Procede de Ultramar?
-Ca, hombre, de Palenria; pero, aun siendo
de tierra adentro, se dió tan buena ma.lin y luyo
tanto ángel para convertirnos ú. su devoción, que
le hicimos diput.ado 1 conde, senador, y no es rurdenal porque tiene varios relollo-s crue ya son directores generales y consejeros de una porción
de organismos oficiales y particularrs.
-Muchos bienes os habrá prodigado.
-Figúrate: él dió y quitó esLanros; hizo oficiales quintos á Luliplén; 1nultiplicó las escuelas
corno Jesucristo los panes, aunque los maestro:,
sólo existían en la nómina; procligó Las secrei.arías de todas las especies; exportó 6.. Cuba y Filipinas, cuando eran 11uestras1 ,·islas (!jnspcclo-rcs
que de puro derrotados rxci1abm1 á úal'les li1nosna y hoy tienen palacetes 1 auto y cusas de campo;
construyó rn.minos y carretrras; extendió el área
de los muelles y, en suma, fué la providencia de
miles de familias que no sabían de qué át'bol
ahorcar á sus hijos.
-Preciso es que sea un poderoso taumaturgo
para obrar tales maravillas-dije interrumpiendo la verborrea de Jofre.
-O un cac-iquc-rcc:lificó éste--; por lo Yisto
tú no sabes lo que es un cacique por estas zonas.

�borricos, pant los ,·nales r11trar l'll la \'i&lt;'aría
es una brolllu. -Sí, una hrorna (!UP rlura toda la vielfl.
J&gt;a,;m·an la!i chicas rozf\ndo sm; vestidos co11
nosolroR y rnvol\"il•llClonos en mtu suaYC onda
de «.\lis delidus», l I perfume de 1110da: 111i cornz&lt;'m las sal11cló con sncudidas violPnlil;;, e!tW cle•moslrnba11 PI rfeí'lo qur &lt;'ll mí hnbíu11 prnducido.
Lo obs&lt;•rvc'J Jofrr, y c·oH sonia rk viPjo rural
prPg1nitó~
-¿Te atosigas, 111uchaf'l10·?
-El ('USO 110 es para. llH'llOS. ¡Qué andal'PS, Daniel, &lt;111é anclares! ¿Son a11claluzas? ¿tal nz se' illanw,·?
- -Sí, del barrio d&lt;' Sanla r-.largarila; pero no
te 1•11tu,üasn1t•s, porqur este afio 110 ,·an al bailr.
-¿(_)ué q11ir1·rs clrdr?
-(l11e cada una tiP1ie s11 rtO\·io, y, r·so sí. al
no, iazgo son muy fidl'S.
-¡,l&gt;l' rnoclo qw• dl•bo pcl'(l(&gt;r toda e1;;pen:rnza?
Ilu111bn&gt;, hasta e·iel"lo pn11to; si te pasas co11
11ose,tr11,:; el i11drrno, la! ,·pz consigas algo.
- ;.1'01· qu(•·?
-1'11rq11P lus 11m·-ios &lt;IP rslas chicas $OH como
las golo11dri11u,-;: IIP¡..!all en ,,erano y se rseapau
ill m1-11·1'Cf'l' los íríos dPI oloi1n.
T(;rabu t·1111 notas lall d_rstemplndas y . agudas
rl úrga11n ,!PI «Ci11l'» i111111·diato m, aria &lt;Ir J,o.~
¡1ay//.WS, q11&lt;·, no pudit•mlu l'csislirle, me levanlt\ v si11 clf'IP11rrn1e llegué al bl)t1/&lt;'1•arcl.
J;,rre me siguió cm110 u11 ¡wrro ka!.
Dimos algunas \'11( llas; Jll'l'O ú los pocos minutos yolvimos ú la. ,\ lmneda que nos llalllaba con
su ani111ació11, con su ruido, con el vaho excitador de sus encantadoras lllUjeres y con PI punzan(&lt;' deseo de Yer nueva.s películas.

VIII
El paseo, c¡uc rebosaba de gP11l&lt;', estaba en su
plenitud: mujeres preciosas, de una bellt'za incomparable, sugestivas y atrayentes, que pedían
amor v besos; hombres de todas las caladuras,
que n~ despl'rclic-iuban la nt:asión ele 11!1irlear»
con las que se prestaban iL !'llo, y niíios y niüas
que. corno botones de rosa &lt;'11 pri111nrera. se preparaban parn florecPr. Rei11aba una alegria sencilla, animada, verdadera y put'a ({UC hacía p€nsa.r en que también la felit'i&lt;lad p11Pcle un instante acar-iciar á los mortales.
Las risas rran francas, las c·om•prsacimH•ti ruidosas y la::l palabras. ro1110 sacias, hendían l'l
espacio. Oianse declaraciones amorosas, juramentos de fidelidad, reproches que engendraba
el celo y promesas de himeneo.
Las películas del .cin€matógrafo villarnarino
pasaban c011 rapidez relarnpagueanle. Apenas si
había tiempo para conserrnr.las en la retina.
El ir v vrnir confuso de tanta gente, que se
amontor{abo, que co11tinua111ente iba tropezando,
me produjo algún 111areo ~ fatiga.

-1Ja11iel- -dije ú (•sic-, estoy un poco cansado; ¿quieres que vayamos ahí enfrente á to~
111ar un Yáso de cen·rza·?
-,\ tus ó1•denes.
Derivamos hacia el cafetín de l'rocopio y perlinws una grande de dorada
Desde nuestro puesto co11tcmplúl&gt;amos aquella
1m·z&lt;'ol1111za d" ge11!Ps, bnslanlt' Pxtran1gante )
hl'leról'lita, que de IIPIIO :, l'1111 lo;, 111ás i11gcnuu"
entusiasmos ,,,, r11ln•guba ul depot•f•le las vurltas d&lt;' una pnnta ú otra de la .\la11H'da, sin que
furrn parte á ami11urar aquéllos la uube de
polvo que, ro1110 llll Yelo imnenso, las envolvía.
La fauna ,;o&lt;'ial hnhía \'l!rtido esa tarde en el
pasen villainal'ino el conjunto de sus más raras
espcdrs. El niin(l,;culo oc(•ano rslu ha rrpleto de
merluzas, s&lt;·!lo;;, ralamarl'S, y no !'se·aseahun los
pulpos y prr&lt;'ebc;,. ¡(_)ué plúeida salisfa&lt;'d{111 se
advp1•lín l'll to(los! ¡Qu(• ¡tlpgría clPnolahan sus
))J'IIS('OS lllO\"illiientus y SIIS g1·itos ner\'ÍOSOS y
l'&lt;'Jl&lt; !idos'. Por un IIHll11P11l0 ltlt' S&lt;'1_1lí lll('hlllc'Úliro y íllús11fn. ¿ Por qu(! lodos H&lt;!UCIJos srrcs,
u11idt1s por ('] m•xo llP. lugar, por las lll•tas ar111011Ío,-;as &lt;111c&gt; clt'sdc rl kiosco lanzaba al &lt;':-podo la banda 11rn11idpal. por ('I a111liie11I&lt;' tibio ~cl11l1·t&gt; d1· la ul111ú,-[t'1·a. p111· PI hálito lllislerio,;o
que de los u11us pasaha ú 111,; otros y por PI d!'!-\ya111•ri111ieJ1t11 e¡ne producia11 lns pulubras, los piropos, lr s ,·uli11ü;,, las ear,·ajadas y la;; pn,111&lt;'sas d1• gratas horns futurns, HO llu1Jíai1 dP rn11s!ilidar (•:;lt' 111i11ulo y \Í\ irlu por 1111a Plernirlad·?
¿.Por !!lié, al sali1· di' la ,\la11u•,h1, 10111aban ít
des!'o11o&lt;·er,-p, ú ('mil1•111plarsc ec,11 d1·sclP1-10:;a pn•,., 11l'i/,11. ú so11reir íaba1111'11IP y ú wonkr~e sin
piedad·?
Joín· nw distrajo de estos pe11sa111ie11los rur.sig. qnc, 1;;i11 duda, ruge111ln1ba la pésima calidad de la cerveza &lt;!lle 110s habím1 servido, para
clecirmc:
-.\hí Yil el doctor Sangrc&lt;lo, &lt;!llt' lo &lt;'lll'H locln
haC'i,•11clo 01irios de harbero y de cleuti::-tu.
Y pasó un ho111hre desgarbado, sof,olicnto,
con lu mirada perdicla f'll la ar{'11a y rl rostro
pálielo y sin expresién1 de ,·ida.
- l'ern ¿Ps cierto que ha&lt;'l' curas J11aradllosas'!
- \~i dit:t&gt;ll muchus gP11le,-;, y !'OlllO la \'esa11ia !'slít en todas las capas so&lt;:iull's, 110 es &lt;•xlrai10 c¡11e nnH'hus se deje11 11lucinnr por los nodsi111t,s proC'e&lt;limirnlos de eslr fa1111 :-ísinw clodor.
- Y tú ¿no le deja.rías !!Hilar los dientrs?
- ¿l'arn 11u(•, si me los li111pio Indos los día1;;?
- 'l PS(' q1w
ll'US t'I clodor t·1,11 uniforme de'
niaPsll'anll', gnl!al'(lo y altiro l'01110 el doll Tan&lt;'l'l'llo de la IPyell(la 111PllitH'\'al. ¿1¡11ién es'?
-¡Oli! E,-,, PS m10 de 111H•stros 111ás pintorescos v adorable;, \"illarnari11os: figúrate que le ha
dad~ por ser publiri:::;ta. y ludas las mañanas.
aun las de lluvia, nos ob¡.;r&lt;¡uia 1·ou u11a hoja ...
- -¿De bacalao?
·
--¡Quiá!, ron una ,·olante y en lt'lra del mejor
v lllás visible tama1io. ¿Fnlánez estornudó?, pu e$ ·
)'ª cslá al quite nurHlro hombre con su hoja haciPrHlo la g(•m'si~ &lt;lrl ('Slomu&lt;lo: d1111n &lt;le IH• con-

"ª

siderarse filológica y gramaticalmenle; si el gran
César estornudó ó no antes de la batalla de Farsalia y si el melón, tomado en rajas sin azúcar,
es ocasionado á producir tan destemplado mido.
-¿Y aún no le hicieron académico?
-En ese pleito anda, y acabará por srrlu, que
entre nosotros no hay como ponerse ú la grefia
con PI senticlo común para ser aca&lt;U•mi&lt;'o y hasta
Prest&lt;• Juan de las Indias.
-Tienes razón, el arquc•lipo de ,los arad(•micos
moc!Prnos lo &lt;lió aquel mar&lt;¡ués rnitacl alano, mitad snevo, que, presidiendo una vez la ,\caclemia
de la Historia, dijo:
-«nien lo sabéis, señores; los moros que venían ele las selvas occidentales de Europa, fueron los primeros iuvasores de Espa1ia, fundiéndose con los aborígenes ~· produeic11do la belia
raza greco-romana.»
-Que chistoso eslús hoy.
-r.omo &lt;le ordinario. ¡1or no pecar de inconse&lt;'ue11fr. i\lini ese olro, tan hinchado y desdeñoso,
quP pnn'cc que perdona á lodo el pas€o la vicla;
Jlllf',i t·stá 111aJyendirndo sus fincas.
- ¿.Para jugar'!
- Peor aún, para entregur;e al sport automo\'ilista.
-¿Acabará por estrellarse?
-¿Quién Jo eluda, sobre todo l&lt;'niPndo su &lt;'astillo roquero en la calle de la Estrella?

IX
-¿ Te parece que hoy uos dirijamos á la playa?-me preguntó Daniel.
-'.\o me seduce el bafio--contesté.
-Pero verás á los que se bailan; aquello es la
mar ele entretenido.
-¿Y se está cerca del mar?
- -¡Guasón!, ya te chupará!&gt; los dedos contemplando á las nereidas dr \'illamar.
-¿Todm, las villamarinas pertenecen á ese
grnpo?
-También hay focas y ballenas: aquí recalan
todos los habitantes del Atlántico.
-Entonces, ¿no os faltarán tiburones?
- Los tenemos grandes y chi!'os, mozos y
viejos.
-¿Y acometen?
-Se dan casos.
-¿l'uedes contarme uno?
- Ya lo creo; escucha:
Cierta nwliana dr Octubre y finalizando éste,
batían rurlamente las ola~ contra las prñas con
tal l111petu que parecían querer tragarsr las casetas de bailos, cuando, envuelto en una ele aquéllas, cayó sobre la arena de la playa un tilruroncillo tan joven como enamorado; al vel"Se allí,
conoció el terreno, lo bordeó no sin alguna dificultad y llegó hasta el mnlecón; ¿.y qué te figuras que enGontró?
- l\o puedo adivinar.
-Pues á la nereida ele sus pensamientos, que

daba con unu guitana, por carecer de !il'a, una
serenata al dios :'\epluno; no fué este entretenimiento cle.l agrado del tiburón y, sin considerar
lfUC se trataba. de un dio:;. y tocado del ateÍSmo
moc!C'rno, que llega hasta el fondo de los mares,
la emprendió ú tiru1;; con ella.
-¡Qué barbarida&lt;l! ¿,\ tirns?
-!..;í, ú tiros, como lo oyt&gt;s; pues qué, ¿no sa~
hías que 11ue.slrm, Sl'lacios 11sai1 la browing?
-¿Y la mató?
-.\ 111erlias; la elc·jó malherida, y sin la guitarra.
-¿Y él"?
-El pobrecillo se hundió para siemprl' en el
líquielo elemento.
-Es curioso.
-¿ \'amos ó no á la playa?
-Andando.
:\linutos elespués estábamos frente al mar. El
oknjr l'ra suave y manso, y las aguas, de un azul
pálido brillante, venían si!Pnciosas y amables tí
brsar la. playa, re1novie11do la fma ~rena en 011clas d&lt;-' plata oxidada. Perdido en el horizonte,
110 llH'llos a:rnl qnP el mar sobre el cual proyectaba sn sornh1·u, alzúbase rl histórico faro c¡ue con
Imita ansia demandan las naves· que del lado
opnPslo rrnzan el inmenso Atlántico. A derecha é
izc¡nit'l'(!a p11eblecilto:, akg1t&gt;s, plenos de luz y sntmados de belleza, en los &lt;¡ne parer,ía lloberse detenido con Indos sns rnrantos el alma helena. Un
ralordllo &lt;lulce y tentador incitaba á despojarse
&lt;Ir las ropas y, á ser posible, sin mallas, arrojarse
en aquellas aguas acariciadoras y engaJiosas.
:--;o c¡uerlaban casetas disponibles: todas estaban 01·111nulas, y de su sc11u misterioso emergían
hlPalPs y cli,·inas rnujeres, malamente envueltas
en 1x,poncs blanco,;, capas airosati y flotantes ~:
níreas sábanas, y ataYiaclas ron trajes holgados, c¡uc dejaban al deseuhierto piernas, brazos
y senos tentadores.
¡Qué ad11iirable rnriedacl!
.\11flt1·ile debía. trnrr allí toda su progenie femenina.
¡Qué líneas y qué !'ontornos! ¡Qué formas tan
Px1111isit-0s! ¡Cómo se recrPuria :\ligue! Angel ante
nq111'! subli111e espectáculo de la =-,;aturaleza YiYa
y palpitante!
Yo Pstaba. bastante conmo\"ido y sentía las
palpiladoncs del corazón que tanto me habiai
alarmado Pn la primavera.
¿.Qué·? ¿.•\&lt;'uso r&lt;'lrocedía en n1i cura? ¿Volvía•
ú 111i:- fatigas, ú mis canRaneios, á aquellos eslacios ele laxitud y de debilidad orgánica que me
habían obligado á escapar ele .\ladrid?
1
~lt• senté &lt;'n un banco para reponern,e y respil'ar libremmte el ambier.te yodado ele la playa ..
Daniel. &lt;!Ue acl\irtió mi anormalidad físic!l,
sonl'ió y con tono burlón dijo: .
- I';o ie asustes, hombre de alfeñique: el rojo
que colorea tus mejillas y los fuertes latidos que
sacuden tu corazón no los produce tu enfermedad, á mi jui&lt;'io dcfinili mm ente vend&lt;la, sino
la \"isla clr&gt; esas 1llt1jrres 1lesparnpanantes, que

�inl'i!an a:! pecado:-' que, como sirenas adorables,
están ahí chapuzándose á nu eslra ,·ista 1 para
tentarnos y reirse de nuestra formalidad.
- 1\le _parece que tien es razón, Daniel. ¡Yaya
unas mnjercilas! Te digo que ni en Biarritz, nl

en Trouville, ni en San Sebasliún. las he risto
niejores.
- ;Ah!-dijo Daniel con marcada satisfacción-.

Podernos eslar envanecidos los villamar·inoS con
nues tro ganado femenino; no sólo sirve para el

consumo interior\ sino vara la exportación. ¿lgnorabas que en estas a.guas dió tonos maravillosos á sus carnes la bella Otero, y que, tras esos
montccillos, levántase la poética cabru1a · en donde Cupido y sus Gracias guardaron la cuna de
esa moderna Tais .que nos han robado los granQes amadores de la belleza positiva?
-De lo que estoy admirado,_ mi querido Daniel, es de que permanezcas en estado honesto
c:;on mujeres 'á la vista de estas hechuras; bien
se conoce que ninguna te considera digno de su
anzuelo.
;- -Eslás en un error; he sido objeto .fo muchas
tentatiYas de pesca.
-¿Y no te has dejado coger?
-No, por cierto; he mordido el anzuelo 1 pero
sin caer en la red.
- -¡Ah, truhán!
-Quiero conservar esta feliz independencia,
que me. permite amasias á todas y no esclavizarme ú ninguna.
Sentóse también Jofre y empezanios á pasar
reyisla á todas aquellas mujeres que, como visiones de ensueño, surgían de las casetas y, alegres y vivas, mal cubiertas con sus flotantes capas1 se lanzaban, dando gritos de fingido terror,
á las olas pláddM y rumorosas.
-¿ Ves aquella rubia, de ojos verdes como el
heno 1 que da grandes manotadas al agua, ernpc·
fiada, al p~recer, en ganar el faro'l-dijo Daniel.
-Sí 1 y p0r cierto que nada admirablemente.
-Pues csa 1 desde que estuvo aquí la princesa
Estefania de Portugal, á la que acompafió dos
horas ensefiándole el Museo Antropológico, la
Granja Agrícola y el Faro, que son nuestras
tl_'.e·s principules rnaravillas, se hace llamar exce•
lencia.
_ -¿De· quién'!
-De sus criados y del _chautJeur, porque los
¡;\emás no aguantarían la tostada.
: -Tiene eso la mar de gracia.
. -No lo sabes tú bien; figúrate que se presenta por la mañana la maritornes en su al.coba
preguntándole:
. -¿Su excelencia vai á lomar el chicolate na
cama?
· -Ya le tengo dicho á usted, Simona- contesta su exoelencia.......;.1 que no se entra en mi cámara
~in pedir la venia y hablarme en puro caslel!ano.
; ·-Bueno, ¿pois da á sefiora, digo á excelencia,
sua liceilcia para traelle ó chicola:te?
,, .-No, iré al hall á tomarlo. Puede usted rallrarse y avise al chautieur que prepare el auto
para las doce, porque tengo que ir á ver á la
duquesa · del Burga que :ha llegado á su pazo,
¡ah! y déme las alpargatas, digo las zapatillas,
que·voy á levantan-ne-. Debo advertirte-sigue
murmurando implacablemente Jofre -que los
abuelos de esta excelencia hicieron una. fortuna
colosal fabricando y vendiendo alpargatas y otras
menudencias.
-Y qué, ¿eso te parece á ti un gran crimen?
-¡Hombre!, te diré.. crimen no digo que &amp;ea;

'

'

pero, la verdad 1 no es esa la mejor recomendación para darse tanto pisto.
-Estás muy equivocado, Daniel: ese es un
prejuicio tuyo, uno de los muchos de que no podéis libraros los que vivis tan en familia en estas peque.fías poblaciones. Et industrial, en esta
época, suple al guerrero de los tiempos medioevales; si éste cor1:quistó con la espada y con el
valor riquezas y blas.ones, aquél adquiere hoy
con sus esfuerzos, con su habilidad 1 con su cálculo, con su previsión y con su in!eligencia las
mismas cosas. Y &amp;i me apuras, te diré que estas
conquistas son mucho más nobles y de~de luego menos cl'uentas que las de antafio.
-¡Chico!, repara que te acercas al fuego; ¿no
han estado tus antepasados todos en cuantas
guerras sostuvo Espafia desde el siglo xv1?
-No puedo ocultarlo, ni de ese pasado me sería lícito renegar; la guerra era el vivir de entonces, y los que tal vida adoptaban eran caballeros dignísimos que cristalizaban en esos héroes
que inmortalizaron la leyenda y la historia; pero
ahora es otra la psicología de la vida y otra la
orientación de las sociedades, y no es aventurado afirmar que industriales, agricultores . y co•
merciantes son los señores del mundo, ya que de
su Jabor combinada nace cuanto es progreso, civilización y bienestar.
-Qué bi_en y qué elocuentemente defiendes á
la rubi~; si te gusta, ~nünate1 que está todavía
soltera, pues aunque frisa en los treinta y cinco
se conserva muy bien y harias ci;m ella la gran
pareja.
-No, no defiern;lo á esa mujer que no conozco
ni me interesa; rc~tifico tus errores de mentalidad que te llevan, por atávicas preocupaciones,
·tt juicios y críticas injustas que bien veo flotan
en este ambiente enrarecido é infecto. Levanta
el almR.i mira Jejos, más allá de esas rocas pe_ladas y de- esas aguas azulosas y verás que hay
un mundo grandioso, colosal, en donde se trabaja sin descanso y se transforma la vida ensanchando sus horizontes, y no se pregunta á ningún hombre de udónde viene)), sino &lt;elO que haceu .
-l\1e- has matado, Enrique, y nada tengo que
conlesl.ru\ porquE': cuanto _dices me parece el propio Evangelio. Ea, dejemos á la rubia y mire·m os
hacia aquella morena entrada en carnes que €e
da grar.ldes_ chapu~ones, ensayando saltos- de delfín. y muestra, de vez en cuando. unos ojos
negro~ · que parecen tefiidos · con sombras de
abismo.
-Poeta estás. Danfer.
-Y tú1 disef.tador y dómine, querid-0 Enrique.
-¿,Quién es la morena?
-Pues una de nuCstras más distinguidits feministas: ·µronuflcia discursos anárquicos en el Recreo Artísti('o, ni&lt;l.iendo violentamente la emancipa.cióñ tal.al de la mujer y p·roclamando su
derecho á inlen&lt;'nir en la cosa pública:·defiendt!
la escuela laica; ataca á los pobres jCsuítas;
quieFe la exclaustración -de 18s monjas, 61 Cuan~
dJ menos, que se las conceda el privileg}o de ad-

�111ihr tn ,-u,- ,•1.1111u11idn,!cs jón uc's ca::-fo,-, para,
X
huc·t•r •l&lt;' Pl111;; ho1111Jn·s rw1•feclo:-:, y hucc n•rgos
1,1t,d1•r11i,-lag !:-in mcdiua ni armonía, grnrnúlica
Fiuallznndo S.c¡,t iéu I hrc c111 pecé ú :-ellli r u11
1ti 01lc.grufía: lu1uhi{·n :-t• ,·artPa 1·011 llm·ío y
alH11·l'imicnto que lomuba lodas las Iomws del
G,1en tl ,lllll'(llC'Íl'O.
disgusto.
· 1'11&lt;•,- uie ¡ia1e,'e llll prrnligio de su srxo.
.\c¡uellu ya 110 111c rc:-ullaha. Uc pronto había
- -l'or cierto tjUt' en estos i'tllirno1- tiempos an1ln perdido para mi todos su,; alrncth·us \'illnmar;
á s11 nlredc,lor u11n J¡i,,foria •!lle liem• lnnlo dt•
y la! vez por lu fl'ccU1:1wia con c¡uc 1·ní,111 grnni'·iimit-a co111r1 &lt;.k dolol'O:-a.
tlts chulmscos, por el cvlor vhs1a1ro. y triste que
L'ué11l&lt;1ln.
to11 nlJu l.'! l'il'lo, de ordinario de un azul intenso;
- -11,we n·inli&lt;'inc:o ar11J;.:, pllC'::; t1:a, nirn,¡ue npa- por lu suciedad de ::;us ,·alle:.-:, conYerlidas en fnnl't'1ala treinta. meroou á In,; tinturas y pornac'a:a:.
gn•cs por los 1¡ue no era pns1hlc lrm1sitar, echó·
ha lrnspnsodo la eu111lJ1•e dP lu 111,·dia n•1t111ria.
,te 111emi;; ú .\ladrirl, q!lc en lnle·,- días, pasados
fu(• nO\ ia de un , asr~ que c:-;111\"o a&lt;¡uí siJTif'lld , los e,-.li\·a)e:;, rcnac1a ú esa \'ida ugiladu y febril
u11 l'l11pleo en l Inciendn. E:olos nmore,- termina- c¡11c le es pe&lt;'uliar y cpw tiene tunlos fcrYicntes
roa al =&lt;u· fra,:;lo&lt;lutJo u II u1 :::en. l'c1·0 hace unos npasionndos.
t•C'ho mr_-;;ps redbió una r·orla l'll In rual su n11- fü,lo ha IPnui11aclo dije una rnnfiana ú Dali.:!uo noyio, evocando lo ¡iasarlo, dec!nll', poc1, 11H -: ,os encantos de nuestra Yilla \'lln esfuIIIÚS ,·, liléll())i. !ll sig11i1•Jtll': «l '11n fp(iz r·ns11ul:111ú111losc ro11 la aparición del invierno, q ue aquí
tlad mr ha !)('flnitido , er tu retrato en la reYi!:&lt;lri ~e adelanta 1uús que en c,lras portes. Este llo\·c1·
d&lt;'tt11r,l ,¡11c aq11i ,:se ¡,11hlic-n. Y hL 1111 ..dado sor- rlimio fu liga el espíritu y amenaza con transp1·endid 1 v ah!&gt;OJ lo en ::;u , 011l emplación. Está, formar en rana,- á lo::: hombres; y la verdad, que11111s guapa ,¡ue nunr·n. y l11s njos 111c hn parel'ido Da11iP.l, 110 deseo ('()Jlverlirmc c11 hulracio.
cirio que miran con 11,ú;, inleusidntl y atrcicDa11icl no 1·p¡,lk¡j: comprendía mi ca11~ancio
' iú11 ,¡rw u11iaiio. Todo · 1111 a11I ig110 nnw1·, que ,11! las l'osas y de las g1•11lcs de \'illamur y deja.l'Oll,.,L'nuha i11lnl'lu, se hu desperlndo ante l11 ha de telldcn,rn m1e\·os lazo:- que me retu\'iesen
it:kal inmqrJ1: ;;b '!llC estas lil&gt;rl': y,¡ la111hié11 lu 11 ,;11 In,lo.
l'sluy: ;.r¡uit•n:;; r¡ne n•a1111L1'!111ns nw•sl1·0 iclili,1·!
~111 1•,11harg11, &lt;'Oll una \ isihle emoei1in &lt;¡uc re;Je d,•ddl',- ú i'l'111111c-io1· ú lu lihPrlacl y asoda1 le n·lnbu frum·;1111e11I" 1111 niriiH• c!Pl 1¡11l' tal n•z
;1 111i púl' medio de esa \'ieja fórlllula, de r¡nc aún ern yo muy digno, urnnturóse á decir:
no jlo&lt;lrmos pl'l;;éi111li1·. 1¡11P se llm11a n1a!t·üno-¿Por 1¡111• 110 le ,,ni11"1,; á visilnr el Ct1!=-lillo de
11io'! ¡.,¡11i1 n·,- ,¡11,· 1ws ,·as,·111os·?., E:\.1·11so dccil'lt&gt; !11 cl11r¡11esa de P11t•11te- \'en, restaurado recienleq111.• l'iln dió al trn,-le ,·011 todu-.. sus doctriuas fc1, ,,·1,I,· ~- de un eslil,i gúh·o purísimo?
mi11istas y J'l'n1l11,·1111mrias r iJIH! ar·t•pló, j111Jilo:\o tengo \ alrn·-respornlí-¡.mra ""g11ir prn:;¡1. ·la 111·0JK&gt;sieiú11 El \'i&lt;'jo a111anle hada latir si.:ll, ·in ntlo e;;ccnas mollótona~ y nr co,;as que
lllll'\'UillPlllc su ,·o ruzú11 sen,-ihle. Te ahorni ri• ahulllln11 &lt;'11 cuulq11ier lugai·; ad1•111ús, ¿rne perq1:sodio,- ii111e&lt;·csn1fo,-. , \,'Ol'ú!ll'{lll \'Cr~c y :-;e mites 1¡11t' H'a franco?
\'tl'l'{Jll: pt&gt;ro ; hnl'l'ihl,• r!,·,·Ppdún! el Yasr·o 110
- ¿l'or c¡ué no'? ¿Qué derecho tengo ú impcdírpndo n·sisli1· l'I dL!-t'llf'Hnlo de una juventud agoslclo?-cunle~ló Daniel.
ladn y d .. una 1k11tad11rn poslizn, amén de unns
-i'IIL'S bien, tus historias yo. no me interesan,
carn,:s tl,•:-1.onlanles. y, llamándose ú engoiio en
fü&gt; 1111! 1'nlretienen, no comhaten 111i Jmslín, han
pn•scncia del ol'iginal, que era muy diferente al ¡wrtlido el cfcdo sugestirn que lt1Yicr11J1 ni prinrPlntto. &lt;liJo: 11 \ '111'!\'&lt;1.n Y ... 110 \'olvi6.
cipio. QtÍicro rnh"er á :\ladrirl, á llli ra;.ino, á mis
¿Y ella?
[ouers, á mis a111ores, ú mis Yigilias 1'11 el resc
Se quedó como el que
vbiones y siendo mús tauranL bebiendo champafia y oyendo !ns carcá:' •
fc111inbl.a y enemiga de los ho111bres r¡ue 11unro.
jadas alegres y ruidosas de mis amigas.
Esla. h isloriela. viene siendo el rnanjar predilec--Eres un enfermo incurable-&lt;lijo mclancóllto, hace un trimestre, de !oda la socicclarl villa- can1f'n!e Jofrc--; nada te salrnrá: Ye, marcha, co~
mari na.
rre ó. l a muerte, que ella le espera en ese :\Ia.drid
-Pues me pmece qnc mús bien debierais com- aborrecible que ·onsume tantas Yidas y anula
padecer su clesengafio y cargar sobre el Ynsco tantas energías.
falaz y criminal toda la ridiculez de la acción
-Qué importa morir-repliqué-, si se m 'u ere
-Estás hoy por tomar la defensa de lodo el
ron el alma a.legre y el cuerpo ahilo de placeres:
mundo-dijo Daniel aJgo amoscado.
Cuatro días despurs de esta. corn·ersarión ha~
-Te rc¡uirncas; estoy por hacer justicia y des- llábame de nuevo en m i cuarto de la calle de Pevan~er vuestras preocupaciones locales.
lit{ros.
- En \"bta de lo c:ual, arnado Quijote, digo EnY cosa rara, no reco rdaba nada de las historique, renundo desde este momento al oficio de
ria; tragicómic,is r¡ue Daniel Jorre me había
Cheherazada; si quieres saber más historias vete
contado.
á Ilagdad.
Como películas de un cinematógrafo habían
Y abandonando nuestros asientos y e l encanpasado ante mis ojos s in dejar huella en el cetador espectáculo, nos volvimos á Villamar.
rebro.

no

,·e

0

Jfadrid, Xoriem bre /910.

:Po:a.

11EftSUALES

·podrá usted adlJIIIIi las

: acredttadas blclcletas :

~'B. S. l." ,
"AlCYOff,,
PEDID CATÁLOGOS

ARROYO YGOffZALEZ
Plaza de Isabel 11, nom. , (rinconada)

�Análisis de· las perlas KEPTA

lc-rl!flco: {'rn· anc1h:,1.f&lt;L'I en et fa.f.t1riil1:&gt;rÚ&gt; J~· t'.\'ll A:1•,:ut7{;1 f,u mw'.:lfra...-1
d,~¡li!rf,zs jll"l~'l,·nl,1J,,ts p,,rd ,\)'. Jtq1/.c lu1n daJa el rc-s1tllados(~fuin1/r ·

t?lNdf/.,¿,

rwút-.:.,.,

F.l ,w,ilüúpr,1dic.z,ú1.1ulm· l,1 m1UM'lnl ot,/e11i,lt1 111t·.~d,1✓1d(,. t¡¡1,•~tiri:-,u1r/4• lrrs dt• las Jurl•u rcáhdds Ita

St&lt;Í.J t'Í que,¡ 1-·tmlúuulc1'1i1 Je ~.cptn,r del awl s,• ha d,·dundv lt r,,m¡w,.,ú:iJn ,¡ul11úra ,·,,rrc,.)jUJJtdi.i!1tk ;.
t.11:,:.ü'i:,i;:, - - - - - - - - ~ ~------i..::v11Jp~=:-iá ...~1~ - - · - - - - - ~

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&lt;h:id,o_fiúrú·,,

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Auhitlri,6., su/Ji11-ic'1

l~trAutt1.lo efe ad
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Allllidri,{u 1..t1~Vorlia, ... .J.9. oS
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r.rigt' ,¡;_. ,u-igenuJutm ;¡uonnrl,t d.:! .!5'.';, dfl.JlL'JVd~ /a,maúrút~· Enda111&amp;luna ITUU!.1Íra JUlr alcullPl,.rt! ha.e.,rlrmifuuna .r116sla11d"a rr.•w""-a d.e 11njrn PrydiUCo. Purdlraltunienl.u coa dt:iá4clorlu"drü:o o· acé.ii&lt;u
,li/aido3 r¡urda Ü1J·tJlablc una .ruóslar1da dé aqzedo5eúrlúwJo, cPHUI a.ll,u,dn.a,d:e urigen or!fti,u:Co

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_ lfltlo.~ X S,mulidu.r hl.}' lllllt:rfrllJ' rt•@id.as Ül ,uáÓ11 ,Le ,;,l&lt;}.f rag&amp; re.rtdlnn Uflll cas, eflHW fa.r¡ur-

a·

tas mrlw"rtle,f.

fulU.í.\.QJl .:~ f\;o,liJtHi-.;t1

1
E.r,u11intUÚlSIÚ nuánraljl10 fiim1ru/ar ..Z.-is., p,r¿rnJan1Ulll supn:Jia"t.- NtrJua
lúit, 1,;./tlallle !/ 1t✓tt1tí1rru(a _t/il~jufnu!dri,Ítt, f/h-áá1d&lt;,n:/l(ir.f /iri.r,uiPIU'.t anáúyM a los rlr /.as ¡urla.s na·
lur11Üs. L.r s11¡ttt/i~'fr ltú1'flífl,~Jl'H.rú11,u1u·11ü fmJmlrra~w Je/,,-1prd1,.nendu-r/ T"l!.&gt;-lu,krl!tr nt.ak!/Pf'ª ~
ra. '/'tr,1/«da ,a,aped,c /,~7.i/11 n, l,ínrina di:lgarlr.i-g,,P.f1,•r1,¡tÚn ,1/"HÚ"cn1.1'-vJu"o sr t'I' 11n gran mli-letJ ,mu,.:.-P
ro,lauf&lt;' ,~- ,,,c.rúr.r l"tl/Jtt..r ,·1'1ü.'"l'l1/rirt1,r a~f/'r.;· t'.rJltd·qres nwNúku· rrprr.rni/an pro.cimnmi'11,le /4t deebn:,z. ¡uzrk d,·f,lúu1Ufn,fl"iir/ ,Ir la p,r/,r. fi1111¡w1)11Út 1·vn1.01t1¡u,{a 1url11rai, f¡-tffrulir ~·n kumúma..; cuntlú:wnu.,.
.ft' d.unu qur iisla ,:-;/tiJ,'1rmadrl 01 ft,,l,_,.,u ,~¡u...-,,r p(lr tulrn&lt;Tl'-ws a1;uu,-,ien,lr .m düpo.1icúin. mem.v req1dar
q11t· L'li ko·111·r/a.1 lti·¡d1t, rc11u1¡wí,lr t•rrst' rn f11s ,los.faú,g,"f!.lt',t..\' ¿u!J~múu.
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l,u,le !tz..r ¡urúu naá1raú•s: ,{uú11g11.µ11,l"..rcpor l,u d(/n-e1u:rn.squr. en,d e.1&lt;1~
,~un 1mt:rt.&gt;.tt,:;uct1 se lmn $naladll ,,,lemas dt1 /a,J que en .JI.U n.:flefa,·, mü,:
e 1nsarumes ¡tm-dt.•11 a.prñ-uu;rt· cen lllla jlnulu.,, t"Speaa/ en¡uedrn,1 pre-cu/fria n.1dur,cl. Ptrf,1 1/cp!n. .r~s. _ .
.
.
Á.r/e LJ!(flrmt' .rl'!f!Jf"JUU-tie/wbfuar adegril. Ypar.t querutetfa lurrrrl.1 ro,1ul,v, ?.r¡,i,{c7 /17 JlfMmÚ· l'i.-,m;{l( Jt&lt;'rc/ JI'. .Dtirdor d~ ,M{n ~·cuela,,
:.:,c. lft'Se,
r·• a.•
Jfa.tlrid,.tptf,· Dm"rm/,rc de .19/o
~ (•?!','
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-.,..-.,... . pi_,,,.__.........__

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¡w{nJ fir/lÚl lanCll comp~4'tt&lt;"UJn

,__~.,,,,.,

(l~~:,~
~~
~.,$~ .,. \~

Unica casa en Espafia:

yp,y~.-, d :¿(~
,;

2, Carrera de San J'erónimo.

�</text>
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                  <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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      <description>A resource consisting primarily of words for reading. Examples include books, letters, dissertations, poems, newspapers, articles, archives of mailing lists. Note that facsimiles or images of texts are still of the genre Text.</description>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaBasica&amp;bibId=1752431&amp;biblioteca=0&amp;fb=&amp;fm=&amp;isbn=</text>
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                <text>El Cuento Semanal, 1911, Año 5, No 221,  Marzo 24</text>
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                <text>Zamacois, Eduardo, 1873-1971, Fundador</text>
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                <text>La publicación, que aparecía semanalmente, fue fundada por Eduardo Zamacois. Fue una de las diversas colecciones que florecieron durante las décadas de 1900, 1910 y 1920, con un carácter pionero, al tratarse de la primera colección literaria de novela corta publicada en España en formato de revista.</text>
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                <text>Imprenta de José Blass y Cía </text>
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                <text>Insua, Waldo A., 1858-, Colaborador</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores.</text>
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        <name>Análisis de las perlas</name>
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                    <text>PERIODICO DE AGRICULTURA
FUNDADO EN NOVIEDRE DE 1872

POR . A.NTENOR LESO.A.NO
Antiguo al11IOU0
del Instituto .Agrícola de Gem~loux, Bélgica.-lliembro de la Sodedad A,grícola del Brabante, Socio Corresponsal
ele la Sociedad Helicllllá de Geo«r!l,lia y Estadistica
y Miembro Honorario &lt;le la Sociedad de lllstoria x,wa1 de ){~co.

-- =-

QC:

SEGUNDA EPOCA.-TOM. '2
( YOYIBllBU IIK 1876 Á OCTUBU Dll 18'1'6.)

MEXICO
SANDOV.A.L Y C0MP.!Ni.A, prPRF,SORES EDITORF.S
1

Calle del_Hospiolo de San Nicollls, 18.

~7ii á 1876

�L C
EL

CULTIVADOR

es el único periódico de Agricultura que se publica actualmente en la

República Mexicana y está consagrado á sostener los intereses de la agricultura en general y los de los agricultores en particular. Por consiguiente, se insertará en él todo
. escrito que tienda á desarrollar el amor á la agricultura, á vulgarizar los conocimientos
científicos de la industria agrícola y á mcjora.r la situacion de los agricultores.
El gobierno general protege esta publicacion, y algunos gobiernos de los Estados de
la Federacion le imparten sus auxilios en proporcion á los recursos de cada uno.
Publica el Cultivador mensualmente cuarenta páginas en folio, á dos columnas, con artículos interesantes sobre las cuestiones agrícolas, con noticias sobre el estado que guar-

Hemos aumentado la lectura del peri6ilico sin
aumentar el tamaño, por dos circunstancias: por
conveniencia del suscritor y por nuestra economía. Teniendo que comprar papel mayor, preferimos dar ménos blanco en los márgenes y ai.unentar así la lectura sin emplear mas dinero: gastamos, pues, solamente en tipografía, cuando del
otro modo gastariamos ademas en papel.
Ahora, la encuadornacion de la segunda época
será del mismo ta.maño de la encua.dernacion de
la primera.
Comenz6 á publicarse El Cultivador en Noviembt·e de °187~ y daba ent6nccs 24 páginas
mensuales; hoy, en Noviernbro de 1875, da 40 y
mas lectura. Sin embargo, la suscricion casi na-

da ha aumentado, perdiéndose los suscritores do
algunos Estados donde las discordias civiles hacen
la guerra, mas que al Gobierno, á la prosperidad
de la nacion y ií, los intereses particulares, especialmente ií, los de la Agricultura.
Hoy por hoy, al comenzar esta segunda épo·
ca, El Oultivadw toma nuevos bríos·y so propone, aumentando su lectura, aumentar su interca,
al extremo de luchar por hacerse necesario allí
don&lt;l.o toda la prosperidad del hombro reposa sobrc los frutos que deba pNd:icir la tierra y con
esas esperanzas so sostendrá. el El Cultivador on
tanto se convencen los intransigentes do que no
tendrán patria miéntras no tengan paz.
ANTENOR LESCANO.

dan las cosechas en todo el país, crónicas agrícolas, revistas de los mercados de las principales capitales de la República y del extranjero, precios conientes de los frutos nacionales

y extranjeros, fletes, cambios, crétlitos, y toda cuanto pueda interesar á la agricultura y
f.t los agricultores.-Segun lo exijan los trabajos se ilustrarán con grabados finos.
,.'Vale El Oultivado1· al año $4 80 centavos si se paga éste adelantado: $ 2 75 el seIrie$tre adelantado, y $1 38 por trimestre a.delantaclo. Las suscriciones por números
sueltos, pagado el número al recibirlo, cuestan $ 6 00 al año, ó sea 50 centavos cada
númeio .. Los agentes do los Estados tienen el l~i por ciento de comision, se les pa.gn. fo,
correspondencia indispensable, y de seis suscriciones que pidan, tienen una grú.tis. Bien
entendido que cuando no cspeciüq_uen que la suscricion que piden es adelantada y que
se puede girar por ella inmediata.mente so les girar~ cada bimestre por los fondos de las
suscriciones pedidas, :.í. razon de 50 centavos número.

.

\

BOTANIOA AGRICOLA.
EL CAFÉ,

El Oajé, género Oo..ff'ea de la familia de las
rubiaeéas tribu de las eofeaeéas, presenta varias
especies cuyo tipo es el eafé a1·ábir;o que so eleva
en su país natal hasta diez metros do altura, Su
tronco recto no pasa jamas de 15 coniímetros de
diámetro. Fuera del país de su orígen, rara vez
pasa do 7 metros. Su raiz es pivotante y fibrosa.
Las ramas se extienden horizontalmente,mPpuestas en el tronco, flexibles y están cubiertas de
una cáscara fina. Las hojas siempre verdes, están
en las ramas, como éstas en el tronco, opuestas,
son casi sexilos, ovaladas, lanceoladas, enteras, algo ondulosas; lustr9sas por la cara superior, y como de 5 centímetros de largo; las flores son blancas, monopétnlas, de un olor grato semejante al
jazmín; el fruto es una vaya verde al principio,
luego roja cuando madura, y oscuras al secarse,
con un ombligo en el vértice superior, y madura
generalmente cuatro ~eses despues de la :floracion. fo pulpa de la fruta ea almibarada y con·
tiene dos almendras ~ncerradas en una membra-

na cada una c6rnca y delgada. llama.da pergamino. Esos granos constituyen el café del comercio.
Cuando estas almendras abortan, se convierten las
dos en un solo grano, con todos los caractércs señalados, y toma el nombre do eameolillo 6 eafé
redondo.
El café debe sus propiedades excitantes á un
principio particular llamado eafeina, rico on ázoe,
cristaliznb1e y que ee conoce en el té C(•n el no bre de teina; soluble en el agua hirviendo y en
el alcohol, descubierto en 1821 por Pclletur y Robiquct.
El café exige tierra fresca, profunda, rica y sa·
na, pero no húmeda, porqu,i ent6nces ol producto
no es bueno ni larga la vida del vegetal; prefiere
exposiciones planas entre montañas, y el de mejor •
calidad de Ceylan so cultiva á 1,200 motrqs sobre
el nivel del mar. En la.América Central prefieren la
exposicion baja -Segun la altura y el clima oxi·
ge 6 no sombra y abrigo, como exige riegos 6 adrcna.je segun las condiciones do fertilidad del suelo.

�5

4
La temperatura. para el cultivo del café, debe ser
moderada. En Ceylan se cultiva hasta los 18º·
'
en el Brasil á 20°, y entre nosotros hasta. los 25º
centígrado.
Se siembra el café siempre trasplantando las
posturas de canteros preparados ad hoc; pero
.se produce tambien directamente. La siembra se
acostumbra hacer en la época de los equinoccios!
En el hemisferio Norte, en el do otoño; en el hemisferio Sur, en el de primavera; para que en el
uno 6 en el otro caso las plantas nuevas no sufran los rigores del sol. El café produce general-

mente á los cuatro años; pero se anticipa muchas
veces y produce á los tres, aunque no ~bundantemente.
Nos hemos limitado aquí (t. las noticias puramente botánicas del café; para su cultivo recomendamos especialmente la obra del Sr. D. 1fatfos Romero que es en español, lo mas completo
en su género y el i1fanuel d' Ag1·iculture des t,,opiques, por Mr. Jousseulandicre. La litografía.
que damos reprei:enta el café en todos sus detalles.

!.
r

ANTENOR LESCANO.

OBSERVACIONES SOBRE EL CULTIVO DEL TABACO
,

L

,._

r-

-

POR EL CONDE DE POZOS DULCJi:S.

Yo profeso la teoría de que las sobresalientes
cualidades del tabaco liabano son la resultante de
un gran número de causas, entre las cuales la mas
local é indispensable es la temperatura métlia ele
q~e disfruta esa planta durante los meses propic10s á. su cultivo. Si se la siembra en la misma
Isla de Cuba J en las mejores de sus vegas, des.
de ~Iarzo hasta Octubre, el producto desmejora
considerablemente. No dudo que en esto influyan
tambicn otras circunstancias; pero la mas principal y eficiente es·sin disputa alguna, que las unidades caloríficas absorbidas cnt6ncoJs por la planta, superan á las que ésta demanda para realizar
aquel justo equilibrio entre sus principios componentes que es, como creo haberlo demostrado en
otro lugar, el que constituye sus mejores cualidadc~ como tabaco ele fumar. Cu1·ioso y muy intercs:into seria el averiguar, si la. exposicion del
terreno de alguna de las vegas de la VuoltaAbajo, situadas al Mediodía. de la sierra de los
&lt;e Organos" y ocupando alguna de sus propias faldas, no realiza en los cuatro meses que dura la. cosecha una temperatura média diferente de la que
prevalece en otros puntos 6 vegas de la Isla.
Empero, miéntraB una serie no interrumpida
de observaciones termométricas no venga á demostrarnos otra cosa, debemos suponer y admitir
que en todo el resto de la Isla, con muy cortas
excepciones, reina el grado de calor mas conve·

nicnte á la elaboracion de los jugos del buen tabacO: de fumar. La química no ha encontrado
hasta la focha ningun principio en los terrenos de
la. Vuelta-Abajo, que no exi~ta en los demas del
país, y en general del mundo. En aquellos predomina por lo comun la sílice; pero esta circunstancia. se repite tambien en otras muchas localidades, sin que por c~o se logre cosechar en ellas
el buen tabaco habano. De a.quí concluyo que por
lo que respecta á la composicion química del terreno, no hay tampoco dificultad alguna para producir en toda la Tsla de Cuba el mismo excelente
tabaco. Las propiedades físicas de la tierra de
Vuelta-Ahojo, esto es, su porosid.ad combinada
con la circunstancia de un subsuelo puco distante
é impena.trable al agua, flon mas dif ícilcs, si no
imposibles de imitar; pero hay c1ue advertir que
los efectos que esas propiedades determinan en la
buena calidad de la hoja de aquella comarca,
pueden lograrse en &lt;'Ualquier terreno suelto por
media de otras combirntciones, y principalmente
por los riegos adecuados. La funcion de ese subsuelo, que es la de suministrnr por capilaridad la
humedad que necesitan las plantas en los diversos
períodos de su crecimiento, puede reemplazarso
en otras partes con la regadera, y de seguro con
man uniformidad y precision. Los riegos oportunos tendrán por efecto, regularizar la composicion de la hoja, opuniéndose al desan9llo exce-

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sivo del glúten y de otros principios orgánicos en las operaciones anteriores, sea. por exceso 6
que por su abundancia. comunican su mala ca.li- por defecto. Está en su mano darle 6 quitarle
dad á los tabacos de partido. Un terreno drena- . fortaleza y calidad{~ la hoja, adelgazarla 6 espedo y regado á voluntad, esta.ria aún en mejores sarla, segun conviniere: el tamaño, el color y hascondiciones que las vegas de la Vuelta-Abajo, ta la forma están igualmente sometidas á su acdonde basta un pequeño exceso de lluvias para al· cion. Puede, si quiere, crear nuevas variedades,
terar el justo equilibrio entre los componentes or- modificar sus propied.adcs y dominar, en fin, todas
gánicos y los minerales del tabaco, que es en don- las circunstancias de esta industria. Si á esto so
de reside su mérito para la generalidad de los fü- agrega, los abrigos con que puede guarecer sus
madores.
plantas de ·1os accidentes exteriores, la facilidad
No bastaría esto, sin embargo, para asegurar de destruir los insectos que las devoran en cambuenas y abundantes scosechas. No es solamente po raso, los exquisitos cuidados do toda clase que
en la atm6sfera en donde las plantas sa proveen pueden prodigárseles en el estreoho recinto de una
de todos sus alimentos orgánic0s. La tierra debe huerta, y otras mil consideraciones en que no decontener una porcion suficiente de humus y de bo detenerme, resulta.rá demostrado, á mi ver,
materia azoada para surtir alguna po.rto del car- que cada sitiero de la Isla de Cuba, sea cual fue.
bono y del ázoe d~uc se componen muchos de re la localidad en que se encuentre colocad0, puelos principios inmediatos de las plantas. Los abo- do dedicarse con gran provecho al cultivo del ta.nos de orígon vegetal y animal son los que des- baco, con tal que pueda d\llloncr del agua sufiempoñan esa funcion, llevando ademas los fosfa.- ciente para los riegos. Un ~arto de tierra ( 3}
tos, silicatos y sulfatos, como tambien los álcalis hectáreas pr6ximamcnte) bastaría para el trabajo
que pueden escasear en e1 terreno. Aquí es don- de una familia, dedicada exclusivamente á esa
di:) el arte del veguero encontrará las mayores di- industria en las nuevas condiciones que propongo,
ficultades, si quiere cosechar buen tabaco haba- aunque fuera conveniente que cada una poseyese
no; y la principal seri la de determinar la exacta hasta tres cuartos de tierro, espacio que conoideprop'&gt; t'cion y naturaleza de esos abonos. Er. la ro suficiente para abrazar otros ramos menores
generalidad do los cultivos se pucde'abusar de los de nuestra industria agrícola. De esta manera to·
abonJBsin riesgo alguno. En el del tabaco á mé- da Cuba podrá poblarse de vegueros, que cosechanos t1e procodet· por peso y por medida, 8e puede rían excelente tabaco sin estar sujetos á los acciostar seguro de cosechar un tabaco muy inferior dentes, alternativas y desastres que acompañan al
por lo que respecta á los caractéres que apetecen sistema actual de esa industria..
.
los fumadores. El exceso de abonos azoados, soEmpero, aun cuando yo me hiciese ilusiones,
bre tod.o, es el mas perjudicial, porque comunica q1Je no me las hago, respecto á lograr así tabaco
una actividad desmedida á la vegetacion de la tan bueno como el mejor de las vPgas de Vueltaplanta. y determina un desarrollo preponderante Abajo; aun cuanclo no se cosechasen mas que t¡de sus principios orgiloicos; pero hay que adver- bacos de partido, todavía son tan inmensas las
tir ta:nbien que si escasea el que fuero necesario, ventajas que el método hortícola le lleva.ria al
se cae en otro extremo igualmente nocivo, el de que hoy está en uso, que no solo debieran abra·
cosechar hojas sin consistencia ni calidad.
zarlo cuanto&amp; hoy se dedican á. esta granjería,
Pol' todas estas razones ho dicho, y repito tanto en la Vuelta-Abajo como en el resto de la
ahora, que el cultivo racional y entendido del ta- Isla, sino que debiera atraer á esa industria infibaco pertene~e al dominio del hortelano. Este puc- nidad de brazos que hoy no aciertan á emplearse
de disponer á su antojo de todos los elementos ne- con provecho en los demas ramos ri.grícolas del
cesarios para un completo éxito, como que du· país.
rante todo el progreso ele la vegetacion de la planAunque sean do partido, los tabacos tle 1a Isla
ta le es fácil corregir cualquiera yerro cometido alcanzan todavía un precio excepcional en todos

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1

los mercados del mundo. Si los vegueros de Cuba
no son todos ricos, es porque la cosecha do esa
:boja es muy eventual en el sistema vigente, y
tambien, y principalmente, porque la proporcion
de capa que obtienen es muy inferior relativamente 6. la do las tripas. Estas se compran por canso·
guir aquellas, y en tanto se reduce el precio de
las primeras en cuanto abundan y predominan las
segundas. La vega-huerta asegura la cosecha del
tabaco, invierte la proporcion actual entre capas
y tripas, duplica sobradamente el rendimiento del
trabajo de cada hombre y cuadruplica su recompensa. ¿ So quiere mas para considerar y proclamar esa reforma como una de las mas trascendentales que pudiera adoptarse hoy en Cuba? Yo
que no creo en la posibilid;1d allí de las liaciendasrnodelo, tomada esta expresion en su sentido genuino y general, estoy persuadido de que se puede realizar la vega.delo, porque existen ya todos los datos necesarios para su planteamiento si
solo se trata de cosechar abundante tabaco para la
exportacion. Cosechar mucha hoja y mucha capa
vendibles al extranjero, es un resultado seguro
que cualquiera puedo demostrar prácticamente
con solo emprenderlo en las condiciones de riego
y de abono que llevo indicados. Si tambien se
quisiese aspirar al máximum do efecto; si se tratase de cosechar tabaco igual en todas sus propiedades al sobresaliente de la Vuelta-Abajo, ya
entónces habria que recurrir 6. la vega experimental. La vega-modelo y la vega experimental,
pudieran estar reunidas y establecerse á inmediaciones do la capital ~onde fuera fücil verlas y

7
observarlas, sometiendo una y otra á una distinta
contabflidad y publicándose periódicamente en
los diarios todos los datos, números y resultados
que se obtuviesen.

Lo que no so ha intentado on Cuba 6. causa
de su revolucion, pudiera realizarse en México,
ahora que su gobierno general y el particular de
los Estados han entrado de lleno en las vías del
progreso agrícola. En algunas partes do su territorio se cultiva 6 puede cultivarse el tabaco con
mucho provecho. Asegurar y acrecentar la produccion de esta preciosa hoja, convirtiéndola en
materia para. una fructuosa cxportacion, es asunto que merece fijar la atencion de sus hombres
púbiicos y de las sociedades de fomento; con tanto mas razon, cuanto que ca\ranjcría agrícola
es una de las que mejor se prestan al advenimiento y oxtension del pequeño cultivo que tanto importa promover allí parn atraer inmigrantes y pobladores. El corresponsal que suscribe no es un
utopista ni veguero de gabinete. Antes tle manejar la pluma manoj6 el arado y pudo ontónces
convencerse do las grandes ventajas que puede
reportar la agricultura tropical con adoptar los
procediini~ntos científicos que tengan relacion con
la naturaleza especial de sus cultivos. Entre estos estudi6 muy especialmente las reformas do
que es susceptible la producciou del tabaco, y el
fruto de su experiencia ca el que ofrece hoy en estas correspondencias, en las que so propone tocar
todos los puntos relativos 6. esa importante industria.

CARTAS DE f ARIS.
Paris, 14 de Oat-ubre de 1875.
El problema. de la destruccion del phylloxera,
6 por lo ménos la atenuacion de los daños que
este insecto ocasiona en las vifias de Francia, continúa siendo aquí materia de discusiones y de ensayos en los círculos agricultores y en la prensa
ciontífica.-Libre la industria mexicana de aquella plaga, excuso ocupar esta revista con la rclacion de los diversos métodos indicados 6 ensaya-

dos para combatir el mal en este país, donde se
encuentra en gravo peligro, por aquella. causa,
una de las principales fuentes de la produccion
nacional; pero como quiera que entro dichos métodos se encuentra uno en que figura. como auxiliar el huano del Perú, lo consignaré aquí con
arreglo 6. lo que acaba de publicar un peri6dico
agrícola do esta capital.
El eminente químico M. Dumail, secretario per-

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.

Esta combinacion ha merecido la aprobacion de
pctuo de la Academia de Ciencias de París, fundándose en numerosos experimentos verificados muchas aut,oridades competentes, y es do espebajo su direccion por los delegados ad lwc de di· rarse que pasando al dominio de la práctica aucha Academia, considera al Sl\lfocarbonato de po- mento el consumo del }mano, ya de por sí tan
tasio 6 do sodio como el mejor agente para des- apreciado y solicitado por todos los agricultores
truir el phylloxera y do salvar las viñas, si al inteligentes.
mismo tiempo se emplea un abono enérgico para
uevolver á la planta su perdido vigor.-La apliLos diferentes concursos a.grícolas regionales
cacion de este método presentaba, sin embargo, que tienen lugar en Francia en esta época del
b dificultad de q_ue siendo líquido el sulfocarbo- aüo, acusan todos un movimiento do mejora y de
noto de potasio 6 do sodio, ora casi imposible es- progreso en todos los ramos que abraza la induspareir 100 kil6gramos de esa sustancia en una tria rural do este país.-Los concursos del preheciárea de tierra {~ ménos de diluirla en 500 ve- sente año arrojan nuevas y mas convincentes
ces su poso de agua 6 mezclarla de antemano con pruebas de que la Francia no tardará mucho en
dos veces su peso de cal apagada. Esto último ponerse al nivel de la misma Inglaterra por lo que
procedimiento era el recomendado por ñl. Du- respecta á la rápida y abundante produccion de
mas, pero babia ent6nces quo proceder á una so- carncs.-Así se explican tambion el afan prcfogumln. opcracion, la do aplicar el abono.-Los rento con quo aquí se tratan todas las cuestiones
Sres. Dreyfus y Herm:i.nos juzgaron ser mas sim - referentes á la produccion y conservacion de los
ple y racional mezclar con anticiparion el Imano forrajes verdes, y la propaganda emprendida por
con la sulfo-sal, y propusieron una combinaoion todas las publicaciones agrícolas para inculcar el
fáci l do ejecutar y que en efecto se ha ejecutado sistema del rnaiz-forraje conservado en silos.
con el mayor éxito. Consiste en mezclar 300 parEn la imposibilidad de detenerme hoy en los
tes &lt;le huano con 100 partes de yeso calcinado progresos realizados en este y otros ramos, por no
y pnlvorizaao, verter poco á. poco esta mezcla en haberse aún publicado los informes oficiales acer100 partes de sulfocarbonato &lt;le potasio y agitar- ca de estas solemnidades, me limitaré á señalar
la como so hace para la p1·eparacion.de la mezcla una enseñanza que se desprende do estos concurde a1bañi1.-En cato estado no tarda en formarse sos, por relacionarse con un principio de zootccun cuerpo s61ido que puedo pulverizarse al cabo nia que en nuestra América es desconocido 6
do !::4 horas, produciéndose uná materia pulvo· poco atendido, y que aquí mismo, en Francia, no
rule;,ta q_ue puede incorporarse en el terreno con ha recibido hasta ahora la corresponuiente atenla rn:iyor facilidad.
cion.-:Mo refiero á la mejora de las razas del cerB.istan 500 kil6grnmos de este compuesto para do por su cruzamiento con las razas inglesa.a perol tratamiento do una hectárea de tierra, toda vez feccionada.s.-Estas últimas por lo general se han
que contiene los 100 kil6gramos del sulfocarbo- mejorado en el sentido da la produccion de:ª granato inu.ícados por M. Dumas, mas 300 kil6gra, sa. A esta categona pertenecen las de 'Ymdsor,
mos ele huano que léjos de perder sus propiedades de Leicester y de :Middlcsex'. y donde qurnra q_~e
fertifaantes las ha aumentado con mayor cantidad ese sea el objeto del cruzamiento deb~n prefcnrde potasa procedente del sulfocarbonato.-En el se las que acabo de nombrar.-Pero s1 el fin que
nuevo compuesto figuran el ázoe en la proporcion se propone el ganadero es for~al' u?a rn_za ~ vade 6 (i 7 por ciento; la potasa en la de 8 ú. 9 y el riedad cruzada que co~serve a la r~~a md1ge~a
ácido fosf6rico ¿;1 la de 4 á 5 por ciento; propor- su aptitud para producir manteca firme y cons1scionrni q_ue consttiuycn un excelente abono, ú. la tente unida á una buena proporcion do magro, no
vez que hay forruaciun de ácido hidrosulfúrico y es entre las pequeñas razas blancas como aquode sulfuro de carbono, sustancias ambas que ma- Has, en donde debe escoger lo~ re.productores,
·¡ sino en las de Yorkshire y Ber.Ksb1re q_ ne á su
tan a1 pu Jgon.

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gran precocidad reunen la aptitud de producir
con elementos comparativamente mas pobres, carnes finnes y musculosas juntanwnte con una gra·
sa de mejor sabor y mas consisteute.-Los criadores franceses comienzan á hacer esa distincion
y de ello abundan las pruebas en los presentes
concursos, en donde se observa una tendencia á.
crear dos razas de ccrclos, la destinada exclusi·
vamente á la produccion de grasa y la que tiene
por objeto principal la produccion do carne.
A este respecto reproduciré aquí algunas ideas
quo en otras ocasiones he emitido relativamente
á la crianza de cerdos en Cuba, y quo son aplicables á muchas regiones de la Américn. latina.
Esto escribía yo cerca de 20 años atras al examinar las doctrinas que se enseñaban en Francia.
«En cuanto al ganado de cerdo no es posible
establecer categorías: el cerdo no tiene mas que
una aplicacion en todas partes, y eÍ mejer será
aquel que rcuna de la manera mas completa el
conjunto de cualidades mas perfectas de conformacion, de precocidad y de rendimiento útil.En. esta parte de la enseñanza de !\I. Baudement
cabo establecer una reserva que comprenderán
desde luego los criadores cubanos. Entre nosotros
puecle decirse que el cerac se aplica 6. dos fines
diferentes, cada uno de los cuales exige condiciones distintas de conformacion y de crianza. Para
representar estos dos tipos tenemos nosotros dos
razones diferentes; el puerco de monte y la raza

9

gallega, ambas dotadas de aptitudes muy especiales, puesto que el primero tiene por objeto la
produccion de la carne, y el segundo la produccion de la manteca.
Esto por otra parte se comprende muy bien: la
carne de puerco en Europa no es muy apetecida
porque carece del buen sabor que distingue á la.
de nuestros cerdos. -Tiene ademas la. reputacion
de ser malsana; reputacion que se ha hecho extensiva á la que se produce en Cuba, por los que
ignoran que nuestra gent&lt;J de campo no hace uso
de otra durante todo el año ..... »
Y en otra parte agregaba: ce Es forzoso admitir
que la raza de cerdos europeos primitivamente introducida en Cuba, se trasform6 allí en la raza
actual del cerdo de monte; trasformacion debida
á nuestro clima, al mGtodo de soltura de la crianza y á la naturaleza de los alimentos.-Lo cierto
es que esa es hoy una raza especial, muy adaptada á la vida rústicá que lleva, y muy propia
para la produccion de carne 6 del tasajo.-Todo
cruzamiento la empeoraría en lugar de mejor ar
la, y como gastr6nomo yo sentiría infinito que
desapareciera, aun cuando como economista debo
desear que se trasforme completamente 6 se des
truya y con ella todo el sistema de crianza en

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hatos y corrales. ,,
Este asunto se presta á mayores explicaciones
que reservo para mi pr6xima revista.

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c. DE P. D.

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INDUSTRIA AZUCARERA.
El método de las densidades en la invcstigacion de la riqueza
de los jugos Mcarinos.

Cuando se toma por guía la densidad de los ju·
gos sacarinos como.medio de conocer la cantidad
de azúcar en ellos contenidas, so puede incurrir en
graves inexactitudes. Vamos, pues, á dar cuenta
del método indirecto que ha imaginado M. Th.
Kuhn para determinar la riqueza do dichos jugos
sin necesidad de emplear el sacarímetro de polarjz~cion; cuyo método ha sido publicado por la.
Socied11,d técnica rusa y por varios pcri6dicos ale·
manes, trascribiendo al propio tiempo las objeciones del práctico prusiano Dr. Schcibler.

Deducicmlo M. Kuhn de sus numerosos cusayos que el precip_itado que ocasiona en los jugos
Ól extracto de Saturno se encuentra en relacion
cantitativa con los cuerpos no sacarinos, considei6 comprobado que la proporcion de estas
materias determinada de semejante manera es
casi la misma que indica la diferencia hallada
mediante el empleo del sacarímetro de polarizacion, siendo así que fueron pocos los casos en
que la falta de concordancia lleg6 á 0.1 6, cuando más, á 0.2.
M. Kuhn explica el fon6mono, creyendo que

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•

aún cuando el extracto de Saturno no ejerce su
accion sobro ciertos cuerpos no sacarinos, el precipitado, sin embargo, arrastra y retiene una can·
tidad equivalente de plomo. •
Para ponér en práctioo etoxperimento, aconseja Mr. Kuhn el uso de arc6metros pcquefios
de Brix de cincuenta y seis milímetros de largo
con escala de cuarenta, construidos dichos ins·
trumentos de manera que unos indiquen de 12°
á 22º y otros do 45° 6. 55º, acompaüados de
recipientes cilíndricos que tengan una altura de
sesenta milímetros y un diámetro de quince; pa·
raque esta disposicion del aparato de ensayo per·
mita verificar los experimentos en cortas porciones
de líquido, pues como cada cuatro milímetros cor·
responden ft un grado, se pueden observar fácilmente los cuartos de grado.
La operacion debe, pues, comenzar por la invcstigacion de la densidad de extracto de Saturno valiéndose del areómetro de Ilrix, y luego se
pes:i. el jugo sacarino. En seguida se miden cincuenta centímetros cúbicos de dicho jugo, se mezcl::m con cinco de extracto de Saturno, y se vierte la mezcla sobre un filtro. El producto filtrado
se somete despues al peso y se verifican, por último, los cálculos siguientes:
El extracto de Saturno marca, por ejemplo,
53° del areómetro de Brix: su peso específico
es de 1.2495.
El jugo sacarino marca 17 ° 25 do Bri;:.: su
peso expecífico es de 1.0710.
El producto filtrado representa 14° 75 de
Ilrix.
Entónces tenemos que:
Un centímetro cúbico de jugo sacarino do 17° 25 pesa....................... 1·.0710
Un décimo de centímetro cúbico do
extracto de Saturno de 53° pesa...... 0.1249
Peso total de la mezcla...... . .. .... •.

1.1959

El peso específico de la mezcla resultará así,
con referencia al gramo y sus fracciones, de
1.1959, ménos 0.1196 (por el exceso de un décimo del peso do la mezcla), igual á 1.0763 representacion del contenido do 18° 50 del are6metro de Brix.

En·resúmen:
La mezcla marca 18° 50 por 100 de Brix.
El producto filtrado 14.75.
El precipita'1o es de 3. 75.
Considerando esta última cantidad como la expresion cantitativa de las sustancias no sacarinas
contenidas en el jugo se tiene respecto del azúcar:
17. 25~3.75-13.50
Aunque M. Kuhn estima que su método es capaz de suministrar resultaclos que se aproximan
bastante á la exactitud, y en tal concepto lo juzga de aplicacion práctica, el Dr. Scheibler es de
contrario parecer, fundándose, con razon, en el
hecho de que el extracto de Saturno nunca precipita del toclo las sustancias no sacai·inas contenidas en los jugos, de suerte que el producto filtrado representa, apreciado con el instrumento
de Brix, un peso específico mayor que el que ver·
daderamento corresponde al contenido en azúcar
en el jugo, visto que solo se eliminan las sales insolubles que forman con los ácidos orgánicos el
extracto dCI Saturno, q ueclando disueltas en el lí·
quiclo, en estado do acetatos, las sales alcaliuas.
El D1·. Scheibler señala, ademas, otro inconveniente, aunque no tan considerable, en el método
de M. Kuhn, cual es el de que se hace caso omiso del volúmen del precipitado sólido que forma
el extracto de Saturno, puesto que el producto
filtrado no representa el volúmen del reactivo y
el del jugo juntamente; dando esto lugar á que el
peso específico calculado sea mayor que el correspondiente á la verdadera densidad del jugo fil.
trado, y por consiguiente á que se acuse una d6sis superior de azúcar á la en realidad existente.
A propósito de estas observaciones, recuerda
el infatigable experimentador M. l\1aumené haber
sido el primero en sefialar, hace algunos allos, el
error que se comete en las investigaciones pola·
risc6picas del azúcar, al no tener en cuenta la variacion del voló.roen del líquido sacarino decolorado por medio del acetato tribúsico de plomo
(que generalmente es Pt,02•• en lugar de PbOc ),
puesto que no se aprecia el p~·ecipitado plúmbico
s6lido y no azucarado, cuyo volúmen debe ser reducido de los 55 6 110 centímetros cúbicos for·
mados para la decoloracion.

To1:o r.-2.

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11

Como esta observacion fué objeto de una crítica cal y ciertas combinaciones de álcalis con ácidos
acerba en otra época por parte dol Dr. Scheibler, orgá:nicos.
M. Boyaru cnse~, que el fabricante procedey hoy este práctico hace uso de dicha observacion, con motivo del método de M. Kuhn, sin ci- rá con acierto respecto dei valor del fruto sncaritará su verdadero autor, M. Maumené manifiesta no, si conoce el cooffcientc de pureza de su jugo,
que insiste en el hecho; dcsd_c luego que su certe- entendiéndose por coeficiente de pureza la relaza queda comprobada al ser empleado como ar- cion entro la cantidad total de materias s6liJas
gumento indiscutible por un adversario que en contenidas en el jugo y la cantidad real do azúcar; pero como á este conocimiento no se llega
otro tiempo lo combati6 tan amargamente.
Al dar á conocer con el proeedimiento 6 méto· con solo el empleo del sacarímetro deBalling, por
do indireJto para investigar la riqueza de los ju- ejemplo, que no es otra cosa que un are6motro
gos sacarinos, debido á M. Kuhn, la discusion á que indica la totalidad uc matorias s6lidas clisucl·
que lo somcti6 el Di-. Schcibler, hemos tratado, tas en el jugo, do suerte que si el líquitlo marca
no de 1:cbajar el mél'it,&gt; que semejante métotlo 15 ° significa que en cien gramos de este hay quin·
puc,fa tener, sino de suministrar datos prácticos ce de materias en solucion, cuya indicacion no es
comprobantes de los errores que fücilmcnte se co- suficiente, por&lt;1ue no revela la verdadera cantidau
meten apreciar.Jo la ri11ueza de los jugos sacari- de azúcar; se concibe fücihnentc que m1éntras mas
nos por el sistema de las densidades, evitando, abundantes sean las materias no sacarinas existensin embargo, que se ponga en ejccueion, sin el cor- tes en el jugo, mas err6neas resultarán las aprerespondiente cxámcn de sus ventajas 6 inconve· ciaciones que re:;pecto del azúcar se hagan fun·
dftndose en la densidad: así se explica el fen6meno
nicntes el referido método de M. Kuhn.
En un extenso estudio neerca de la compra de que 6. menudo acontece Je ilar diversos rendimienremolacha segun su calidad determinada por el tos rnrios jugos que marcan la misma graduacion
anáiisis químico, hace constar su autor, l\L Agus- en el densímetro 6 are6metro Qmplcado al efecto.
Si hemos logrado demostrar con claridad los
tín Boyard, de Bruselas, que no basta conocer la
densidad de un jugo para poder calcular los ren- inconvenientes que resultan de ceñirse al empleo
dimientos quo es capaz de dar, toda la vez que del método de las densidades para. investigar el
In. densidad que acuse el instrumento no será de· rendimiento en azúcar de los jugos que se elabobida sola.mento al azúcar que contenga el líqui- ran en nuesfros in~enios, nos alcgrariamo¡¡ infiniclo, sino tambiou á las rnlcs y materias orgánicas to, porque cnt6nces no scri infructuosa nue~tra
on este disueltas, encontrándose entre dichos cuer- tarea.

M.facos DE J. MELERO.

pos nitrato de potasa, cloruro de potasio, sales de

ESrrUDIOS SOBRE EL TRIGO.
POR J. DOUSSING.A.uLT,

1

L

Este cereal pertenece nl género triticum que
suministrn á la n.griculturn un gran n{1mero de
especies importantes.
Pueden hacerse en ol trigo dos graneles di,,isiones; los trigos propiamente dichos, cuyo grano
se separa do su C'llvoltum por medio de golpes, y
las espeltas en que el grano queda adherido á la
envoltura.
En los trigos hay que distinguir:
19 El tl'igo ordinario sin barba [ tritituni ltibemum] de paja hueca como el trigo blanco de

Flandes y el &lt;le Ilungría; el trigo chamorro uc
Pro'vcnza; el trigo de Tala.vera; el rojo, &amp;c.
29 El trigo de espigas barbudas como el scisote de Provcnza;" el del Cabo; el barbudo de Tos·
cana, &amp;c.
39 El trigo hinchado; el gallinero; el trigo grucso ( turgidum) cuyos caractércs mns notables son:
espiga cuadrada, barbuda, paja llena como el trigo jigante.
49 Los trigos duros 6 c6rneos, como el de Po·
lonia, de espigas largas, de gran cabeza y grano

duro y casi trasparente; los trigos c6rncos del
Africa ( T. Durom) de barbas muy largas y tiesas, do grano largo como e! ti.menia de Sicilia; el
rojo de Languedoc, &amp;c.
Los espeltas comprenden:
El espelta no barbudo ( T. Spelta ); el blanco
barbudo, variedad muy temprana; el almidonuro
6 espelta de Setiembre; el almidonero rojo de Wurtcmberg; el pequeño espelta ( T. monococum ), variedad muy rústica.
El trigo se siembra, 6 bien en barbecho, 6 en
tierras que han tenido ateriormcnto plantas de
forraje. Exige un terreno consistente, fresco, y
lo bastante calc-ireo. En los terrenos arenosos no
se' produce tan bien. Para las siembras se escogen granos que p1·escnten todas las señales de buo·
na calidad, aunque no siempre basta esta prccaucion para preservar la planta del tizon, de la cirie,
uol polvillo, &amp;c.
Se acostumbra ántes· de dopositar las semillas
en la tierra, hacerlas sufrir ciertas preparaciones
c1uc tienen por objeto destruir los gérmenes de los
pahí.sitos que, segun se dice, se adhieren á su epi·
dérmis. Esta opcr~cion se ha hecho en un tiempo, dejando macerar los granos por algun tiempo
en una leche de cal que consideraban como proscrvativo.
Se recomiendan otros medios mas eficaces, tales como el empleo del alumbre, el sulfato de fierro, el sulfato de zinc, el sulfato de cobre, el sulfato de soda y el ácido arsenioso. Todos estos
medios parecen conducir al mismo resultado.
Nosotros empleamos el sulfato de cobro y podemos asegurar que nuestros campos no se infectan jamas. Se calculan 100 g;:amos de sulfato
para un hect6litro de trigo; se disuelve la sal en
la cantidad de agua necesaria para poder sumergir el grano y se deja esta en el líquido por espacio de tres cuartos de hor~ pr6ximamcnto. Se
hace escurrir el trigo en canastos y despucs S'e les
seca ántes de sembrarlo.
El empleo de sustancias t6xieas, tales como el
arsénico y el sulfato de cobre, no está excento
de peligro y por esto.M. Dombasle ha propuesto
un procedimiento de preparacion muy eficaz por
medio del sulfato de soda y de la cal. Tomando

por base un hect6litro de semilla, se opera do
la. manera siguiente: se hacen disolver 640 gramos de sulfato de soda en 9 litros de agua caliente. Se toman al mismo tiompo 2 kil6gramos de
cal viva, la. que se apaga; el mejor modo de apagarla, es colocar la cal en un canasto que se sumerge por un instante en el agua.; Ja. cal empapatla
se deposita en el suelo donde no tarda en hacerse polvo ( hidrato de cal).
.Se int,·oclucc el trigo en una gamola gmndc;
m1éntras se le riega con la disolucion de sulfato
de soda, se le revuelve con unn. pnla, á fin tlc que
todos los granos se humedezcan.
,
Se uorrama ent6nces la c,d hiurntada, prosiguiendo la agitacion para que el trigo quedo bien
impregn:.do. Terminada la oporacion se vacía la
semilla en el suelo; allí so hace secar y puede
p:mna.neccr amontonacl.i. varios días sin experimentar alteracion; p':lro vale mas cxtendcl'la en
capas poco espesas y revolverla do vez en cuando
hasta el momento Jo usarla. Estando prontos los
materiales se puede manipular tm hcct61itro de
trigo en un cuarto de hora.
La época do la siembra del trigo do Otoño, depende indudablemente del clima, y nada hay mas
útil quo esas fechas.exactas seña.ladas por lamayor parte ele los autoros. Lo que no debe pcrdc 1:.
so do vista, es que la. plant:i. ha de adquirfr cierto
desarrollo ántes de la llegada de la estacion fria,
con el objeto do que lás raicca hayan ponctraJo
ya á la bastante profundidad para. estar defendí·
das de la rigurosa temperatura del Invierno.
En cacla localidad, la experiencia. ha enseriado
el momento ma.s favorable. ~n Chile se siembra
en Marzo y Abril el trigo que debe soportar los
fríos de Junio, Julio y Agosto. La semilla varía
de un hoct6litro y medio á tres hect6Jitrós por
hectárea., y se cree que con dos hectólitros se
haco una buena siembra; pero en una misma lo·
calidad y en campos vecinos, se ve con frecuen·
cia el empleo Je cantidades de semilla en relacion
del doble unos de otros, sin que so conozca una
razon plausible para tanta prodigalidad y tanta
parsimonia. Es, ademas, cuostion do suma importancia la de saber la proporcion mns conveniente
en que debo emplearse.
·

�12
Esta cuestion se debe y se puede plantear de dos
maneras, segun se considere el producto do una
cierta superficie de terreno ó la relacion entre la
cosecha y el grano sembrado.
Es evidente que sembrando bastante tupido sa
obtendrá mas por hectárea que sembrando muy
claro; pero por la inversa, la siembra clara, produ·

13

eirá mayor número de veces la cantidad de grano
arrojado. Las razones que deben influir en la d6sis del trigo que ha de sembrarse, son numerosas
y muy complexas; se derivan indudablemente del
valor de la explotacion, do los precios del cereal,
de la paja, de los brazos y do los abonos.

( Oontinuará).

~íEDICINA VETERINARIA.
VÉRTIGO PRODUCIDO POll. EL ESTRO,

Así se llama una enfermedad ocasionada en el la. frota contra el suelo y con las manos, mira se·
ganado lanar por el gusano 6 1arva del estro del guido {L su alrededor y trata. de ocultarse entre
los surcos, en las tierras arenosas 6 en los fosos.
borrego (cestrus ovi1S.)
A consecuencia do las agresiones de las moscas
Esta especie do cst.ro es muy comuu. La mos·
y
de
las frotaciones, se desuellan y se inflaman
ca, llegada á su estado perfecto de desarrollo,
permanece en los agujeros y hendiduras de las la nariz.
Una vez depositado el gérmen en esto órgano,
paredes de los establos adonde se abriga el ga·
no
tardan en aparecer los gusanos en su primer
nado, hasta el día en que se encuentra con la ap·
titud necesaria para la reproduccion, y que la período; crecen, se desarrollan y caminan por lo.s
temperatura se haya elevado bastante para serle conductos de la nariz hasta llegar á hts cavidades
favorable. Entónces sale, vuela con viveza, sube de los senos frontales y maxilares y á. veces hasta
en pocos momentos á. grandes alturas, y va á pa- á las cavidades de los ejes huesosos de los cuer·
rarse á los puestos mas altos expuestos al sol. In- pos, fijándose en todos estos puntos por medio
mediatamente que la hembra ha sido fecundada, de sus ganchos bucales e6rneos; allí permanecen
busca con vuelo rápido á los ganados de carneros, hasta su completa madurez, época en que se deslos que, para evitar la aproximacion de la mosca, preudcn y son expulsados al exterior.
Cuando existen en número considerable y han
se echan, pegan la cabeza al suelo ó la esconden
acabado
de crecer, causan desórdenes graves por
entre las patas, manteniéndola en la primera po·
sicion, ó so reunen varios en círculo estrechándose la irritacion que producen en la membrana muco·
unos contra otros, pero siempre con la cabeza aa que reviste las cavidades y senos mencionados,
irritacion debida á los movimientos que ejecutan
agachada.
El color gris de la mosca, su pequeücz y la vi- las larvas y á la excitacion que provocan con sus
vacidad de sus movimientos, no permiten observar 6rganos bucales. Como consecuencia, la inflamaen qué punto preciso pica para depositar sus hue· cion de esta membrana obstruye la vía de comuvecillos, segun unos, 6 los gusanos (larvas) ya nicacion entre los senos y cavidadf1s de ll} nariz.
En Francia esta afcccion es mas comun por los
nacidos, segun otros, que hacen suponer vivípara
meses
de Marzo, Abril y Mayo, qut) es cuando la
á esta especie do estros; pero la actitud de los carneros indica bien que esta postura oo hace en la mosca está. bien desarrollada. Los síntomas que
nariz, siendo la parte que mas defienden y la que revelan esta enfermedad son: escurrimiento mucoso por la nariz, estornudos repetidos con ex·
la mosca busca con mas tenacidad.
Al momento en que el insecto ha tocado la na· pulsion de mucosiuades y aun de gusanos; los
riz de algun carnero, éste sacude la cabeza, pa- carneros voltean la cabeza para atras, la sacuden
tea, corre á veces en todas direcciones y entra en con frecuencia, se frotan las narices con las macontinua agitacion; teniendo la nariz agachada nos y contra los objetos que están á su alcance;

,,

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aparece la inflamacion de los ojos y lagrimeo y vacilacion del cuerpo; andan los borregos con paso
levantado como si anduvieran en el agua. Algunas
veces rnn expulsados los IYUSanos insensiblemente
o
'
y entónces disminuye y desaparece al fin esta serie de síntomas; pero si Ju enfermedad hace progresos, los carneros pierden la gana de comer, se
ponen tristes y abatidos y se enflaquecen con rapidez, rechinan los dientes, los ojos convulsan en
sus 6rbitas y aparece un escurrimiento de baba
por la boca; la respiracion se acelera, se dificulta.
mas y mas basta que los animales sucumben en
medio de grandes sufrimientos, seis ú ocho clins
despues de aparecer los primeros síntomas.
Se.puede asentar.un pronóstico favorable cuando la enfermedad es poco grave, pero será. dudoso en el caso contrario.
Abriendo la cabeza de un carnero muc·rto de
esta enfermedad, so enc~entran en las diferentes
cavidades mencionadas, numerosos gusanos vivos
cubiertos de moco y pus, y la membrana mucosa
hinchada, destruida en algunos puntos, inyectaua
y con extravasaciones do sangre; las membranas
que oovuelvcn el cerebro han pcr&lt;liuo su trasparencia.
Respecto al tratamiento 6 modo de curaresta
enfermedad, dice Roll:
«Para preservar á los carncr~s de estos paúsitos so recomienda untarles las nal'ices con aceite empireumático (aceite animal volátil) ó con
alquitran, ántcs de llevarlos al pasto en los meses
de Verano que es cuando la mosca vuela con mas
frecuencia. Si la cmfermedad es poco gt'ave se cmplean los t'stornutatorios como el polvo de raiz de
car Jina, ele cebadilla, de yerba de mejorana, de ta·
baco; se introducen estas sustancias varias veces
al din. en la nariz de los cnfermoss, sea con los dedos ó insuflándolas con un tubo. Si es grnndc el
número de enfermos, se polvorean los alimentos
con polvo de raiz de carlina. Se han recomendado tambicn las inyecciones en la nariz de aceite
empireumático desleido en agua, de una solucion
acuosa de carbonato de amoniaco pirogcnado (15
granos para médin. libra de agua) 6 de agua de·
cal. Se ha aconsejado tambicn la trepanacion
dc los senos frontales ó aserrar los cuernos cer·

ca de su base seguidas todas estas operaciones de
la inyeccion de los líquidos mencionados. Si la
enfermedaJ ha adquirido gran intensidad, la trepanacion de los dos senos frontales, la cxtr11ccion
de las lanas é inyecciones deterrivas con agua
tibia podrían ser los medios mas eficaces. La hedda de la piel sana generalmente sin supurar. 11
He examinado un cuerno de cabra y algunos
gusanos sacados de la cabeza de una oveia
de las
J
que murieron de la enfermedad que atac6 en este
año al ganado. Encuentro que estos gusanos tienen los caractéres de las larvas del estro de carnero que ocasionan en Europa la enfermedad que
describo. Los medios preventivos y curativos
que recomienda Roll, me parecen aplicables solo
en el caso en que se tengan que curar carneros
valor 6 en pequeño número; porque en ganados enteros es casi imposible practicarlos.
Aconseja.ria mejor en este caso, por vía de ensayo, el empleo de vapores de gas ácido sulforoso
que el Sr. D. Lauro María Jimenez recomienda
para hacer desprender la larva d~ los nasales en
el hombre cuando son a.tacados por la mosca, Lucilia lwminívora.
En un párrafo del artículo, Economía Agrícola, publicado en el número 1296 del Oorreo del
Oomercio, dice: K Solamente estoy en la inteligencia de que cuando mas podamos, conviene extender los plantíos de alfalfa para no dejar enflaquecer á los animales, á fin de que no se les desarrolle
el gYsano y que comiendo verde en la seca puedan
üosccharlos. ,i

de

No me parece esta medida á prop6sito ¡;ara el
caso que nos ocupa, porque la mosca no buwa de
preferencia á los carneros flacos, sino al contrario,
busca por instinto á aquellos que les presentan
mayores ventajas para fa nutricion y conserva·
cion de la prole. Solo puede servir para que el
carnero, estando bien alimentado, resista mejor á
la enfcrmcd.au; mas no para impedir el desarrollo
del gusano.
Creo que se pueden adoptar los medios preventivos siguientes: Procúres~ tener los establos limpios quitando con frecuencia las majadas y toda
causa de corupcion; blanquear las paredes y tapar los agujcl'Os y hendeduras, pues en ellas se

,

�14
abrigan las moscas ántes de focundarse; destruir
. estos cuando se pueda; separar en ol acto las cabezas do los carneros muertos de v~rtigo (produ·
cido por el estro) y quemarlas completamente,
con lo que se destruirán los gusanos que serán
otros tantos enemigos ménos para.. lo sucesivo.
Con esto se llegad, á disminuir mucho el dcsar-

15

roilo de esta enfermedad en los años siguientes.
De lo contrario, bien puede suceder que se repi·
ta con mas frecuencia y sea mas mortífera, pues
so sabe bien que esta especie de estro como los
domas de su género, se reproducen do una mane·
ra prodigiosa.

G. llIDAL.Go,
JJiédiao veterinario.

CULTIVO DE LAS VIÑAS.
Pl&gt;Il. D. DIEGO

NAVARRO Y SOLER,

LA vm.-Creco cxpontrtneamcn- que contiene en medio do un jugo mas 6 ménos
te en la region inferior tlel Cá.ucaso, en la Ar- azucarado, simientes de cutícula dura, que varían
,
menia y en la parte meridional del mar Caspio. en numero.
Los frutos están siempre situados sobre los broLos datos hist6rieos no dejan duda de la patria
tes
del año, y desde el tercero al sétimo nudo do
originaria de la especie; pero la vid cultivada
prospera en el Asia occidental templada.; dedu- cada sarmiento.
Uno do los ca.ractét·es mas notables de la vid,
ciéndose del estudio hecho en todo' el globo, que
se da mejor en los climas templados, con tal que e3 el de formar raices eri sus nudos, propiedad
se desarrolle suficientemente para madurar el fru- que se utiliza para propagarla. por estaca.
RAICES SUilTERRÁNEAS.-Si observamos con
to y sostenerle en bucnns condiciones hasta la. vendimia, y que no falte hasta esta época una tem- atencion las raices de la. vid, advertirémos que
peratura adecuadamente elevada. Prospera. en ca· unas se dirigen á buscar la profundidad, al paso
que otras recorren grandes dist:mcias en sentido
si toda la Península.
CARACTÉRES.-Es un arbusto do tallo sarmen· horizontal. Están provistas do greña 6 cabellera
toso y provisto de zarcillos, con los que trepa y y pueden insinuarse en las grietas do las rocas,
se afianza á los árboles vecinos. Cuando falta por poca tierra que encuentren, 6 al través de
apoyo, sus sarmientos flexibles se extienden por cantos calcáreos 6 silíceos.
Como en los terrenos húmedos 6 excesivamenel suelo que cubren de follaje. Sus liojas son alte
compactos, las raíces ue la vid alcanzan difí·
ternas, palmeadas, de cinco 16bulos mas 6 ménos perceptibles y de color más 6 m4nos varia- cilmente el oxígeno necesario para sus funciones,
ble; unas veces son lisas y otras rugosas y recu- se aproximan á la superficie y so esparcen y dibiertas de vello por una 6 pot· las dos caras. Las vülcn mucho. En las tierras secas, por el contra·
:flores, sostenidas por cabillos reunidos en un pe- rio, son mas largas las raíces y se dirigen con prezon comun, forman un rampa.jo mas 6 ménos ferencia á buscar la profundidad, aunque contiea.largado, que es opuesto 6, las hojas. El aáliz es nen ménos cabellera.
Se conoce la edad de las raices, como la del
una sola pieza., de cinco dientes. Se distinguen
en la aorola cinco pétalos caclucos, frecuentemen- tallo, por el número de cnpas leñosas que se van
te reunidos, los que se destacan del cáliz sin se- sobreponiendo unas á otras.
La groiia 6 cabellera. se insinúa en el tallo sarpararse. Los filamentos de los cinco estambte.~,
mentoso
6 en la ra.iz; pero mas particularmente
que corresponden á los pétalos, son tubulares y
están provistos de anteraa sencillas. En la vid, donJ.o han preexistido nudos. Las raíces do la caen fin, es nulo el estilo y sexil el estigma sobre bellera penetran siempre hasta la membrana que
un ovario de cinco 16bulos. En la época. do lama· envuelve la canal del tallo 6 de la raíz á que se
durez, el ovario se trasforma en gajo globular, refieren. En los últimos filamentos ele la cabelloÜRÍGEN DR

rase distingue el canal interior, terminando a.quellos en pequeñas trompas abiertas 6 espongiolas.
Mucre todos los años al caer la pámpana una
gran parte de la greña 6 cabellera. Estas raicecillas, que solo disfrutan h efímera existencia de
las hojas de la planta, se destacan poco á poco
Y so carbonizan formando una especie de mantillo, que sirve mas tarde para ocurrirá la nutri.
cion de la vid en sus primeros movimientos.
En el mes de Mayo, y ántes que la vid entro
en flo~, ee guarnece la cepa á poca profundidad,
especialmente las plantas j6venes, de muchos gru·
pos de cabellera, muy vigorosos generalmente.
En el período de b ve¡1etacion,
conocido con "'l
o
"
nombro de savia ele Agosto, aparecen aun pequeños crecimientos cilíndricos, cortos, carnosos, blanco-verdosos, que caen nms tarde, dejando cierto
arranque de donde parten las nuevas raicl'!s.
RAICiS AÉREAS DE LA VID.-Hay que distinguir dos clases de madera en la vid: la vieja y la
de] mismo año.

la articulacion, y una sustancia de color verde ·Y
mas organizada en la articulacion misma. A esta
parte.corresponden las expansiones que dan orígen á las radículas &lt;le los sarmientos que se plantan y á las yemas. Los zarcillos y el fruto parten
tambien del mismo punto.
El cabillo de la-hoja estú. adherido á la capa
cortical de la madera. Los puntos do partida de
las hojas descienden por debajo del nudo, y los
canales del cabillo están en comunicacion con los
espacios tubulares que existen entre lo, madora y
la eortez:t.

Las células tubulares del sarmiento están re·
11onas de un liquido
'
llamado savia y de los flúidos aeriformes que toman parte en la circulacion
vegetal. El canal medular contiene una sustancia.
blanda y elástica, compuesta Je vejiguillas aglomcrn.das, inyectadas de líquidos particulares.
IloJAS 6 PÁMPANOS.-Estú.n sostenidas por un
cabillo, son alternas y palmincrvas y corresponden ,á 1os nudos. Cuando so agosta la madera., el
El tallo sarmentoso presenta generalmente en cabillo de la hoja está aún verde en la parto susu cxtructura fibras longitudinales paralelas que períor, aunque oscuro por tlebajo. Parten del cadejan entre sí espacios celulares. Si se da un cor- billo cinco nervios principales que se ramifican y
te delgado en una seccion perpendicular ú. un ta· forman reunidos pequeños exiÍ.&lt;1onos
que encicr0
llo d~ ma dera VlOJt,
· · notarémos tantas capas con- ran el armazon de la hoja. Ca.da nervio estií. imcéntncas como años cuente, al paso que el canal · plantado sobre otro nervio de 6rclen superior del
medular. ira
. !. per d"1endo en desarrollo
.
y estrechan- mismo modo que la hoja sobre la madera.. La 'sus.
do su diámetro á medida que a.vaneo la. vejez do taocia vorde estit contenida entro dos cutículas
la made:ª· Las separaciones circulares son poco incoloras.
pronunciadas, tomando mns desarrollo el lado del
Si al brotar la vid s¿breviencn frios que detiotallo expuesto al :Mediodía, que al del Norte, y nen la vegetacion, se cubre la superficie do las
quedando por consigui1intc el canal modular fue- hojas de pequeñas eflorescencias salinas. Y conra del centro del tallo· •
· te en que no hay oqU1hbr10
· · · entre las funciones
·
sis
Cuando se iusinúa un sarmiento j6von en la do la raiz que llevan á. la circulacion los princi. planta ma.~rn, esto nuevo tallo penetra en el pun- píos inorgánicos y la absorcion por las hojas del
to de partida hasta el canal medular, del que le carbono atmosférico. Cuando se determinan estas
separa únicamente un lig~ro tabi&lt;¡ue, inflexionán- eflorescencias sobre las hojas, con preferencia. al
&lt;lose las. fibras longitudinales alrededor del brazo, tallo, la. proporcion de las sustancias minerales
de ~a misma ma~cra que se observa. en la ramifi. abunda sobre todo en los 6rganos do la vid que
cac1011 de las ra1ées.
efectúan la asimilacion.
El sarmiento de la. vid cstú. provisto de nudos
EL RAcnro.-EI pezon del racimo está im·
diversamente espaciados entre sí, segun la natu. plantado en o! sarmiento do la misma mancrn que
raleza de las cepas. Practicando un corte lonc,i- esto sobre un pulgar; se inflexionan las fibras vo.
.
o
tudmal al través de un nudo, so encontrará en el getales alrededor del ¡mnto de insercion, y el pecanal medular unñ. masa esponjosa amarilla hácia zon penetra en el tierno sermicnto hasta el canal

�16

r

I

17

La observacion demuestra. que la composicion
~edular, del que le separa un delgado tabique.
Las ramificaciones de1 pezon siguen el mismo 6r- de la ceniza de una planta esti constantemente
den, terminando estas ramificaciones en un pezon- relacionada con la del suelo en que ha vivido.
Por lo que re!lpecta al suelo, conviene examicito del que pende el gajo.
A la flor, despucs de la caitla ~o los pétalos y nar: la composicion de los elementos minerales
de la fecundacion del ovario,;sucede un gajo ver- del vegetal; la naturaleza de la tierra que le es
de en el que se reconocen los caractéres siguien- propia, y la reparacion de las pérdidas que expe·
tes: el ser oval, adheri1·se fuertemente á un pe- rimenta el suelo durante la vegetacion.
Los pi·incipios que se encuentran constantezoncito corto y grueso, el ser muy saliente el ommente
en las cenizas de la vid, son: potasa, sosa,
bligo, el ser duro y opaco, ínterin esti verde, el
ser bastante voluminosa la pepita, pero traspa· cal, magnesia, 6xidos de hierro y manganeso,
rente y tierna y el ser gruesa la piel; la carne ácido sulfúrico y fosfórico¡ silíce, cloro y ácido
del gajo parece ser la prolongacion de la mem- carb6nico. En cuanto á la cantidad, observa M.
brana carnosa del pezoncito; la pepita so destaca Ladrey, quo los álcalis y las tierras so encuen·
fácilmente de la carne que le rodea; esta carne, tran CaíÜ en iguales proporciones. Reunidas estas
por el contrario, se adhiere considerablemente al bases forman cerca de la mitad del peso de las
cenizas, y algunas veces mas¡ existe el ácido foshollejo del gajo.
f6rico en cantidad not6.ble, y es muy débil fo, proCuando este va adquiriendo trasparcncia, sin
porcion de sílice, pues no pasa generahnente do
perder su color verde, es ménos bronca la carne.
una centécima del peso total.
Las pepitas están suspendidas .por pequeños cordones laterales que tienen tambien un pczoncito;
N.a..TURALEZA DEL SUELo.-Hay que distin·
algunas pepitas embrionarias, en número de dos gui1· en el suelo dos partes muy diferentes: la pri6 tres poi· cada gajo, están afianzadas al pezon- mera es la tierra vegetal, en cuyo seno tienen lu·
cito por cordones muy delgados y cortos. Cuan- gar_ mas especialmente l_os fon6mcnos do la vegedo lleg'l. este caso, el gajo ha alcanzado ya su tac1on; la segunda constituye capa subyacente,
tamaño normaÍ y los rayos de luz le atraviesan . el sub:melo, formado de despoJOS de roc~s de na.fácilmente. Al ofrecer el ga.jo un principio de turaleza distinta que el suelo 6 de la misma.
La arena, la arcilla, el calcáreo y el humus 6
madurez, presenta caractéres nuevos en su organismo, se colora el hollejo, se oscurece el cordon mantillo, son los principios que constituyen esenumbilical, y la carne que se mantenia adherida á cialmente los terrenos en proporciones variables.
la pepita, se baña. con un líquido ácido, que se Se dice que las tierras son arcillosas,'silíceas calcáreas 6 humíferas, segun el principio que domitransforma en azúcar en contacto del hollejo.
na en su composicion.
INFLUENCIAS EN LA NATURALEZA Y CALIDAD
Los agritultores han adoptado otra clasificaEN LOS PRODUCTOS DE LA vrn.- Los fen6menos
cion mas sencilla, aunque empírica, pues solo tie·
que se producen en la vcgetacion de la vid, como
nen en cuenta las propiedades físicas. La division
cu ]a. vida de todas las pla.ntas, tienen lugar en
se reduce á dos grupos: tierras fuertes y tierras
dos medios diferentes: en el suelo y en el aire.
ligeras. Constituyen las primeras, las muy fuer·
El suelo no solo sirve para afianzar la vid, si·
tes, que contienen 80 por 100 de arcilla¡ las fuerno que Je suministra algunos de sus principios.
tes 50, y las ordin:irias 30. Entran en las segun·
Que son indispensables las sustancias minera.1es
das las tierras arenosas, calcáreas y humíferas,
para la vida de las plantas, lo demuestran las cesegun domina la arena; la piedra de cal 6 el hunizas que se obtienen como resultado de la commus 6 mantillo. •
bustion do todas sus partes; sustancias que no
· d 1 se ·e de suelos destinados a.l
pueden ir á ellas sino del suelo, penetran do en 1os . E.~amman º. a n
.
.•
te'idos por la extremidad de las radículas, en vir· cultivo de la vid, se ve que vegeta Y rmde PIO
t!d de su solubilidad en el agua.
duetos en los mas diversos, respecto á su natura·

1:

leza y composicion. Tcdos se prestan á darle neo·
gida, á no ser los absolutamente estériles 6 los
demasiado arcillosos.
Pero si puede crecer y fructificar en todos los
suelos, se conduce de un modo diferente en cada
uno de ellos. En los fuertes, arcillosos y grasos,
actquiere gr~n aparato la vegetacion, desarrolla
sus sarmientos y pámpanos con mucho vigor y
produce abundante fruto. En los ligeros, sueltos
y secos, es, por el contrario, ménos robusta y mas
delicada la cepa, exigiondo un cultivo m:i.s limitado y méuos minucioso, aunc1ue el fruto sea mas
escaso. Pero todo tiene su compensacion: la cali·
dad del producto está en razon inversa de la cantidad; de. suerte que si es muy limitado, ea muchísimo mejor el de las tierras arenosas, calizas,
casc:ijosas, &amp;c., que el do las arcillosas y demas
sustanciosas.
Si ae pasa una ligera revista á los videiios que
producen los mejores vinos del mundo, se notará
que los del Herrnitage, parte de Beaujolais y algunos de Estremadura, Andalucía y Castilla, crecen en terrenos graníticos; los de Málaga, las AJ.
pujarras, Cartagena y el Anjou, en pizarras arcillosas¡ los de J crez, en arenas cuarzosas, los del
Mlldoc y Rioja, en casc:ijo y arena¡ los do la Costa del Oro, ::!3enicarl6 y Rueda, en calcáreas; los
de Charopagne y va.rios de Estremadura, en terrenos cretáceos; los de Tokay y muchos de los de
mas celebridad de Cataluña, en suelos formados
de la Jescomposicion de basaltos¡ y los de Sicilia,
Almagro y Valdepeí1as,'en terrenos volcánicos 6
influidos por volcanes.
En igualdad de circunstancias es mas azucarada la uva, y ménos ácida por consiguiente, en
tierra seca,· con mas ·ácido libre en suelo fresco
'
'
y con mucho ácido, albumina y mucílago, y poco
azúcar, en terreno húmedo.

preferencia los terrenos graníticos, de gneis y
echisto micáceo y demas primitivos. Vienen des,
pues los de pizarra y los sustanciosos, y los calcáreos y arenosos por último.
Para completar el estucho del suelo, respecto
á las condiciones de los terrenos é influencias fa.
vorables 6 adversas en la vegetneion de la viña,
indicarémos una cfrcunstancia, que merece tenerse en cuentit. Se ha observado que los racimos
maduran mas pronto en los suelos de color rojo
Y oscuro y en los pedregosos, que en los claros;
porque absorben mayor cantidad de calor y entretienen á un mismo tiempo las piedras de la superficie la frescura y humedad de las partes subyacentes.
C1n1A.-Son mas azucara.dos los racimos á
medida que las viñas avanzan al Mediodía; aumontando por el cJntrario los ácidos en cuanto
se alejan do este punto cardinal.
En los años húmedos abunda el ácido y disminuye el azúcar, al paso que es mas considerable
la proporoion de azúcar en los años calientes y
secos.

Los límites extremos se oponen a.l cultivo do
la vid. No es cultivable mas allá de los 50º
de latitud septentrional; no es posible la vendimia
hácia el Ecuador, por ser contínua la vegetacion,
y no es tampoco posible en el Norte, donde no
puede llegar á madurez ninguna variedad; porque los hielos del Otoño detienen la vegetacion, los
grumos se reblandecen, y se descomponen los jugos ántes de experimentar las modificaciones que
caracterizr.n el fen6meno de la madurez, obto·
niéndoso agraz en vez de uva sazonada.
La existencia de los mismos principios en ol
fl'Uto y la analogía que ofrece la marcha de la
vegetacion en comarcas muy al&lt;'jadas entre sí,
permiten suponer que las diferencias provienen
principalmente
del mayor calor absorbido. La
Resumiendo los hechos observaclos respecto á
las condiciones de los terrenos, concluirémos por madurez exige una temperatura constante de 20°
asegurar, que los volcánicos son los mejores para á 25° del term6metro centígrado.
viña, y mas especialmente aquellos en que está
ExPOSICION.-Tiene grande influencia en el
formado el sub3uelo de cenizas volcánicas¡ porque cultivo de la vid. La exposicion mas favorable pa·
concurren\á la alimentacion de la cepa con ma· rec1 ser intermediaria entre el Mediodía y Levanyor cantidad de potasa, sosa y cal, combinadas te; es poco propicia la de Poniente y generalmencon la alúmina y la sílice. Siguen en 6rden de te funesta la del Norte. No obstante, prosperan
TOMO J,-3,

�.

18

l

1

muy bien en esta exposicion algunos viñeii.os bien una notable influencia en los vinos la. nproxi. de la costa de Andalucía, que no precipitan tan· macion al mar, grandes rios, lagos y montalias,
to la madurez del racimo, como en otras exposi- en que se forman nubes con frecuencia.
ciones mas calientes.
Los que viven en valles demasiado frecuenta·
La inclinaeion del terreno puede aum~ntar 6 dos por densas nieblas que oscurecen el sol por
disminuir las ventajas 6 los inconvenientes de una muchos c1ias; los que adyierten los abundantes roexposicion determinada. Por consecuencia de la cíos que se desprenden do 'un cielo limpio y soreinclinacion del terreno, los r¡i.yos del sol bañarán no cerca del mar, lagos y grandes rios; los que
de una manera mas directa y durante mas tiem· tocan los efectos de granizadas y ventiscos, que
po, y penetrarán mas fácilmente las cepas; resul· desde las cúspides de las montañas van á. desear·
tn.ndo de esta disposicion que la cantidad de ca- gar su furia sobre viñedos situados en las fal·
lor absorbida será mas considerable y podrá ob· das 6 en las llanuras; los ctue presencian los cám·
tenerse por consiguiente una madurez mas com· bios bruscos de temperatura que se suceden en
pleta.
ciertas localidades; loa que son víctimas, en fin,
ALTITUD.-No debe ser desatenuida por la del desencadenamiento de las tempestades y de
grande influencia que ejerce sobre la tempera· los vientos, saben muy bien los estrago:1 que protura médi!l. Se obtienen los mismos resultados dueen los fon6rnenos meteorol6gicos en momenelevando los viñedos en las montalias 6 n.vanzáu· tos dados. Por esto es tan interesan te su estudolos hácia el Norte. El cultivo será posible ó dio para prevenirlos, siempre que se pueda, eliimposible en determinada altura, sagun su mayor giendo terrenos po_co contingentes para plantar
l

aproximacion 6 alejamiento del Norte; pues la al·
tura límite será tanto menor cuanto mas se acerque d terreno ~l Norte.
No pasan las viñas de 550 metros de altura
sobre el nivel del mar en el Norte de Suiza; Y,
sin embargo, es posible el cultivo á 650 metros
en la vertiente meridional de los Aq,es, y á 900

una viña.
Si la experiencia aconseja se huya de altas
montañas y de valles sombríos frecuentados por
las nieblas ó por cxcesiYa humedad, la celebridad de los vinos clel Rhin, de Italia, Portugal y
costas de España está en favor de las riberas, inmediaciones de lagos y costas.

metros en la del Apenino meridional.
FEN6.MENOS Il1ETEOROL6GICOS, -Ejerce tam·

ARADO ALLEN p ARA SACAR TUBERCULOS.
(Frn. 3).

Este instrumento pesa 110 libras, y es suma.
mente fácil de tirar. Basta para ponerlo en mo:imicnto un par de bueyes 6 de caballos peque·
nos, y con un muchacho para dirigirlo: arranca
fácilmente las patatas que 20 hombres pueden
r~eoger, desenterrándolas tan eficazmente, que de
cmcuenta fanegas apénas deja una fanega sin ar·
rancar. Ln. bclorta tiene bastante elevacion para
permitir trabajar libremente la máquina, sin que
pueda entorpecer su movimiento la maleza ni las
ramas de las patatas. Esto no obstante, en caso

de procederse temprano á la cosecha, miéntras
que
J.' •
T las ramas están aún largas y verdes, se 1a
c1 itará nota.blemente la operacion cortando aquellas y removiéndolas del terreno en que so ha d
e
trabiijar.
. Los dientes de esta máquina son de hierro forJado y pueden construirse del tamaño y la forma
que sean mas apropiados para las diferentes tier·
ras. fütán ajustadas á la vertedera por medio de
pernos, y pueden quitarse con facilidad cuando
conviene.

SEl\IBRADORA "OAHOON."
(Frn. 4 ).

( Oontinuard).
.......

1

t

19

HORQUILLA PORTATIL.

1

(FIG. 2).

Ln. horquilla que representa 1o. figura 2, se
tira con caballos facilitando y economizando el
trabajo. A representa la horquilla cargada de
espigas. B representa la posicion del instrumen·
to al cargarse. Esta horquilla es uno de }os me·
jorcs instrumentos inventó.dos para recoger la
cosecha; su mecanismo está combinado de tal roo·
do que por medio de poleas deja caer la paja en
el lugar que se desee del henil y sirve lo mismo
para hacer bodoques 6 montones de heno. Puede pedirse á. los Estados-Unidos con el nombre de

Horquilla Portátil, Palmer 6 de Caballos.
B

Estn. máquina de sembrar al vuelo es la única
de su clase que se halla en nuestro comercio.
Consiste en una caja ligera de palastro, á la
parte superior de la cual se ve un saco de cañamazo que hace las veces de tolva, y contiene
como média fanega de semillas. Este saco se suspende al cuello del operario, por medio de una

correa, y lo retiene en la. posicion conveniente
otra correa pasada alrededor de la cintura de dicho operario.
Cuando la máquina funciona, las semillas van
cayendo por _una abertura, á favor de la cual se
puede graduar la cantidad de granos que se quiere
sembrar por acre, y son lanzadas á distancia de

�'

20

.

. : o· del carro 6 carreton, en el cual va cargada la semocho á, veinte piés á á.mbos lados del ope.r_au , b d
l\Iarchando al paso ordinario de caballo
r el espacio re- ra era.
h
t
d
siendo por de conta o tan o mayo
á . swmbra de 10 á 15 acres, por ora,
t mas pesados sean esta m quma, •
á .
d
corrido por los granos cuan o
boca 6
Para enviarlas al extranjero, las m qumas _e
estos. Las semillas son lanzadas por una
quetan por partidos 6 series de seis
t ñ á cuyo boque- mano se ompa
, .
d
6
boquerel con reborde p_es a a,
en una caja, midi enclo 8 piés cub1cos y pesan o
r el se hace girar rápidamente dando vuc1tas al
manubrio, (fig. 5).
, 75 libras.
Esta sembradera ofrece una grande ~~onomia
(Frn. 5).
de tiempo y de trabajo, y con su auxiho cualquier operario, por poco experimentado que sea,
uede sembrar con regularidad, y merced á la
gualdad con que distribuye la simiente, ahorra
una cuarta 6 una ter.::cra parte de los granos ~ue
generalmente se necesitan para esta' op~racion.
y como, poi· otra parte, los granos, a, salir de la
~ .
son arroiados
con mucha fuerza,sc
comm,iquma,
~
~~
apartarse unos dcJ
y
prcnderat. qu &lt;l deben ,,
, otros,
,
van cayendo separadamente sobr~, el t_eneno, cu~"
circunstancia regulariza la distr10uc1on y asegu1 ~
á la simiente la mayor facilidad para su crecimiento y desarrollo.
.
La ffr,ura
5 representa la apt1·tucl del sembra. .
0
Con la máquina do máno, un obrero, cam1:anl
,
clo
y
direcc1on
•
dor
con
este
instrumento,
y
e
'u
. · puede sembrar de 4 ,t 8
do al paso ordmano,
uel grano al sal.u. del boquerel de la sembradura.
d
acres por hora.
. .
.
sa la sombra ura
Segun
nuestros
informes
so
u
La máquina de caballos se pone en movimienEscuela de Agricultura de esta
. fi n que pasa
to á favor de una cadena sm
. alrc- &lt;e eahoon,&gt; en la
dedor de un borde ajustado con pernos á la rueda capi.ta,1 y con muy buenos resultados.

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n

EL CULTIVO DE .LA CA~A.
POR EL SEÑOR FRIAS,

En lo que yo discrepo esencialmente de la.
.
Me dices,
q_ueri'do José, que en ciertos círcu.
. r,1a~ general·, es .en e1 modo de
. aleanlos de ose país se me considera como poco afee- op1mon ... "
ue yo piense que
. azucarera, y que se observa
que
to IÍ. la industria.
.
. zar ese resultado, Yno porq
todos mis elogios y estímulos los reservo par a pudo obrarse de otro modo de l~ q~e has;a ª-~~í
"ho ni que me sienta, mclmado a ont1otros ramos de nuestra agricultura, mucho m_énos so ha hCv ,
car todo lo que se haya practicado en época~ paeficientes en el fcn6meno de nuestra prospendad.
a posicion que yo allopto es la de
acepo du . L
.
é
Error es este qUe me importa mucho desvanecer,
.
,
tar
lo
presente
con
todas
sus
consecuencias,
m•
enaO'ene
algunas
s1mpntias
no tanto porque me
º
1 d que so procure perpetuarlo 1i. todaa·cos.
deseo
conservar'
cuanto porque
.
· á nos a e
que yo aprecio y
ta
sin
tener
en
cuenta
la
diversidad
de
_con
:c10. .
mis conv1c01ones
son de todo punto contraria~
nue nos hallamos colocados; d1vers1dad
.
.
.
esas supos1e1ones, Y que mi mayor deseo . es dque ~ f f i ~
que
id,
crociendo
y
ernmnchándose
cada
dia.
.
se arraigue cada vez mas Y. mas y se ext1en
. a e1
Se quiere hoy sostener y aun f~m~ntar la. m· si· es pos1ble' socultivo de la caña y predomino,
dustria azucarera por medidfl.S artificrnlea, cuanbre todos los demas.

21
do todo nos dice que ha llegado la hora de p1·ocu- que las que les selialaron nuestros antepasados,
rar asentarla de una vez sobre sus bases 11atura- 6 las que le reservan los proyectistas del dia? ¿seJes é imperecederas, que son la conveniencia y el rá cierto que lo. raza caucásica, que asombr6 al
interes general de todo el país, considerado en mundo eon sus altos hechos en el 6rden ñsico é
sus olementos de produccion y de poblacion.
intelectual, debe cejar ante el clima de los tr6.Andamos 6. caza de expedientes, mas 6 ménos picos y confesa1·se imyotento para el cultivo y
ocasionados á peligros por no querer entender manipulacion de la caña? No indaguemos, José,
que modificando la actual organizacion de esta in- c6mo, ni cuándo ni por qué naci6, creci6 y se condustria, afluirán voluntariamente los agentes mas solid6 esa absurda cuanto funesta creencia que
propios y oportunos para su ensanche y consoli- no es peculiar de nuestro país, sino que impon
dacion. Y si fueren solamente medidas provisio- todavía en la mayor parte de las regiones pronales, las que se tomaran ínterin se logra la tranductoras de azúcar; digamos solamente que la
sicion ele un sistema á otro, es decir, del régimen
conveniencia de la raza superior influy6 mas que
actual, al de completa separacion de la industria
ninguna otra cosa en el mecanismo que se adopagrícola de b fabril, en lo que veo yo un remet6 á los principio:;¡ para producir azúcar, y que la
dio radical de todas nuestras dificultades si solo
actual organizacion de esta. industria repugna á
provisionales fuera.u, repito, las medidas emplea,.
todos los instintos y antecedentes de la raza que
das para el surtido de trabajndores, yo transigiahora se pretenderá. incorporar en olla. No es el
ria mas fácilmente con lo que hasta cierto punto
clima, es el sistemi el que es incompatible con
pudicrn justificarse como una necesidad momennuestra raza, como lo prueba superabundantetánea. Pero, no selior: nada de esto sucede: Se
mente millon de hechos contrarios á la supuesta
ha elen1.do al rango de teoría el hecho de la maninfluencia climatérica; de donde yo, 16gicamente
comuni lad de esas dos industrias, y se inmobilídeduzco, que con variar el sistema 6 con adapz6 en el color de la piel la condicion sine quanon
tarlo á las exigencias füicas y morales del trade los cperarios que han de hacerlas funcionar.
bajador blanco, se vorian caer una á una todas
Todavía consintiera yo en respetar estas opilas objeciones, y desaparecer cuantos obstáculos
niones y teorías, siempre que se fundasen en alparecen oponerse á un mejor 6rden dé co11as.
guna teutativa 6 ensayo experimental, por mucho
Cuba seria el país mas pr6spero y envidiable
que so quisiese violentar la interpretacion Je sus
de la tierra, si á la multitud y riqueza de sus inresultados; pero no siendo esto así, no pudiendo
dustrias agraria~, y susceptibles de constituir la
yo prever un término á las consecuencias prácpequeña propiedad, se agregase tambieu la do
ticas qusi emana;¡ de esas doctrinas, y sí todos
la caña de azúcar. No miles, sino millones de tra· los incoi,venientes y riesgos que tratan aparejabajadores a.guardan ese dia para. lanzarse 6. labrar
dos para el porvenir, co11fieso que no soy partidasus campos, á aumentar sus fuerzas y á. fecunrio de la industria. azucarera en esas condiciones,
dar su poblacion. Para lograr esto, bastaría quecomo quo no veo en ella asegurada la suerte y
rerlo; bastaría abrir mercados interiores á la calla
prosperitlad de nuestra patria.
de azúcar; basta.ria. fundar en los actuales cenMil y nlil veces mejor que toda ella se pueble
tros de poblacion rural blanca, la industria fabril
de pequtños propietarios, que con el tabaco, el
con entera independencia del cultivo; ba3taria reamaiz, la yuca, el afíil, la cera y otras mdustrias
lizar una média docena de ejemplos para que se
menores constituyaa una. poblacion ménos rica
propagasen y extendiesen por todo el país. Eny comercial, si se quiere, pero mas homogénea y
t6nces se crearia el estímulo, que hoy falta, para
adoptada al predomin;o de nuestra raza y de nuesque nuestros campesinos se dedicasen al cultivo
tra civilizacion.
de la carla. Trabajarian ellos y sus hijos en una
Pero ¿será verdad que nuestra industria azu- industria tan remuneradora; llamarían en su aucarera no tiene otras condiciones de existencia xilio otros brazos que ahora pueden pagar; estos

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22

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acudirian gustosos á compartir la faena con sus industria mixta en dos grangerína independientes;
iguales, teniendo por delante la fácil perspectiva fúndese por suscricion el primer ingenio destinade Ilegar á ser tambion á su turno propietarios, do (t operar ese cambio, y cnt6nces me tendrán
y tras ellos vendrian do fuera otros y otros, ha- á lado los que tal objeto se propongan; ent6nces
lagados por las mismas facilidades y esperanzas, brotarán de mi pluma simpatías y elogios para
y de esa suerte quedaria establecida y asegurada una empresa que mas que ninguna otra, y por
una corriente Je inmigracion, que hoy se dirige muchos motivos diferentes, puede consolidar y
con preferencia por otros cana.los, en cuyo tér- acrecer nuestros recursos y nuestra estabilidad.
¿Quién pudiern no entusiasmarse con la idea de
mino ve realizadas mayores promesas de indepen·
ver el territorio de Cuba pob1ado de pequeñas hedencia y do bienestar.
redades, en que si los cañaverales no formarían
A vuelta de muy pocos años, sin quebranto de
horizontes como hoy, alterarían admirablemente
ningunii. clase, respetando l~prescnte y preparancon el primoroso verde de nuestras vegas de taba·
do el porvenir, quedaria así resuelto un problema
co y con frondosidad de nuestros plátanos, anique hoy nos agobia y atribula; porque nos emmándose- el paisaje con la infinita variedad do los
peñamos en buso.ar solucion á favor de expedien·
cultivos, y mas que todo, con en el movimiento de
tes artificiales, y que cada dia se apartan mas do
una poblacion compacta., laboriosa y feliz? No soy
las verdaderas conveniencias de la época. Y cuan·
yo muy dado•á églogas, pero bajo tales apariencias
do abrigo estas convicciones, cuando veo procla·
vería desaparecer la monotonía de hoy y el demadas como dogma, y realizadas en la. práctica
sierto y la aridez de mañana, que tales son los
opiniones quo continuar.in haciendo imposibles
espectáculos que nos reserva el sistema actual.
esas pi·evisiones, ¿piensas tú, José, que pueda yo
Poro mas que todo, veria afirmada y desenvuelta
ser adicto 6 partidario de una industria, que con
nuestra agricultura, poblados nuestros campos,
sus doctrinas y su ejemplo se sobrepone á los inrobustecida nuest~·a prosperidad, alejados pan¡.·
tereses mas evidentes y trascendentales de nuessiempre la zozobra y el que, como la espada de
tro país?
Damocles, vienen siempre á turbar la serenidad
No: mi conciencia de ese sistema, y miéntras
que disfrutamos.
no vea serios conatos de una reforma en el senIlandigamos al cielo porque en Ta. caii.a de azútido de los buenos principios industriales, que
son por dicha tambien, los mas favorables á nues· car, en el tabaco y en otra porcion de frutos cotro desarrollo y prosperidad, prefiero alentar los diciados de nuestro clima, deposit6 tesoros que
demas cultivos menores del paíe, ensalzar el ta- hasta ahora hemos estado explotando, solo como
baco, elogiar la yuca, aconsejar la siembra do añil, instrumento do una riqueza fugaz y perecedera;
el fomento de la ganadería, la adopcion de otras pero hagámoslos servir en lo do adelante á fundar
mejoras agrícolas é industriales, como contrape · sobre bases mas anchas é inespugnables la pros·
so al mal que preveo del ensanche indefinido de peridad material y moral de una nueva civiliza·
nuestra espoculacion azucarera, bajo los térmi- cion. Y si te parece que estas ideas puedan to·
nos y condiciones que se le supone indispensable. ner cabida en el Correo de la Ta1·de, te autorizo
AdmJtase siquiera la necesidad de ensayar otro para su publicacion, pues no veo por r1ué deba
6rden de cosas; pruébese á realizar en pequeño, ocultarlas tu afectísimo.
#

y por vía.de experimento, la trasformacion de esa

SOCIEDAD AGRICOLA DE ACHOTAN·.
Colima está recogiendo el fruto de su buena. tan ha presentado á sus socios, al concluir el priadministracion y de su amor al trabajo. La jun· mer año de su instalacion, la Memoria que reprota directiva de la Oompafíía Agrícola de Aclw- ducimos y que deberia servir de estímulo á los

perezosos 6 abando]la.dos. Sociedades como la. de
Achotan imprimen carácter á un pueblo y esta·
blecen el crédito de un gobierno y aumentan. la
prosperidad de la nacion. He aquí la Memoria.
"Hace un afio que los infrascritos fuimos honrados por la compañía, con un voto de confianza,
siendo nombrados para formar la Junta Directi·
va que establecieron los Estatutos.
Dos razones nos hicieron aceptar y consagrarnos al cumplimiento del honroso encargo confiado á nuestra insuficiencia: primera, la gratitud á
nuestros compañeros por la confianza con que se
sirvieron distinguirnos: segunda, contribuir al
desarrollo del espfritu de empresa que felizmente
comenz6 á despertar en aquellos días; y muy
particularmente la de procurar que se realizaran
las justas esperanzas que abrigáb:i.mos al forma.r
esta co:npañfo.
Debemos confesar explícitamente que sin gran
esfuerzo d~ nuestra parte, todo ha marchado perfectamente y que hoy, al concluir el primer año
de comenzados los trabajos, la Junta no vacila en
felicitar á los partícipes en esta brillapte ner, 0 •
. .
::,
c1ac1on, poi· el feliz éxito que ha tenido y por la
seguridad que ofrece ya en la actualidad de sus
magnífico!! resultados en lo futuro.
Obligados por el carácter do nuestra mision
á inspeccionar de una manera directa, las opera-'
ciones principales de la empresa y á dar hoy un
informe de ellas, pasamos á hacerlo con gusto,
procurando la posible concision y el método mas
ordena.do que nos sea dable,
La Junta Directiva tuvo presente, que fuera.
de algun'.)S puntos secundarios que debía. tener
en cuenta. para el buen 6r&lt;len de sus trabajos, debía concretar su inspeccion y vigilancia á dos objetos muy esenciales, como lo son, la exacta percepcion &lt;le los fondos de la compañía, a~í como
su buena iuversion y en consecuencia la buena
marcha de los trabajos en la plantacion de café.
Tanto en una como en otra cosa, la compañía
debe estar satisfecha, y esta Junta declina la honr~ que por ello resulta, á la inteligeneia y actividad del Sr. director Le Ilarivel y á la actividad
Y honradez de los Sres. tesorero.a D. Gregario y
D. Antonio Alvarez.

Por el estado general y comprobantes que
acompañamos bajo el número 1, compuestos de
las cuentas mensuales de la tesorería y direccion, la compañía se impondrá de que hasta fi.
nes de Agosto último, ha entrado á la tesorería
la suma de $4,548 pesos 75 centavos: que los
gastos han importado la cantidad de $ 4,351 pe·
sos, habiendo una existencia en caja, de $ 197
posos, 75 centavos.
En la suma gastada, se comprenden algunos
gastos erogados en herramienta, casas para el
director y operarios, dos yuntas de bueyes, una
mula y un caballo; así como gastos menores de
tesorería y secretaría. Respecto á la cantidad gastada en maíz y frijol, es un valor que deberá volver á la caja de la compaiiía, puesto que solo se
ha erogado para tener provista la hacienda de
víveres indispensables para los operarios, y pro·
porcionárselos á un precio mas equitativo que en
otra parte. La corta cantidad que aparece empleada en maiz al tiempo, á. razon de seis reales
fanega, no solo es un valor que so reintegrará á
la compañía, sino que se utilizará en ella, puesto
que aquel artículo nunca baja en aquel punto
del precio do doce reales fanega.
Esta Junta. ha procurado constantemente por
medio de excitativas, el que los socios estuviesen
al corriente en sus pagos, y sobre todo, que para
el día. Je esta sesion no hubiese nin¡yunos recarº
gos; pero esto no so ha podido conseguir del todo,
sin duda á causa de la escasez general. Y aune¡ uc la Junta al principio se habia fijado en el cumplimiento riguroso de los Estatutos, respecto á
caducidad do acciones, no ha podido ménos que
acatar la opinion de la mayoría, que estuvo por
la benignidad con las personas que no pueden ser
muy exactas, como lo expres6 en la Junta general celebrada el dia 30 de Abril último.
Y para ma.yor tranquilidad en este punto, hay
que tener e:1 cuenta, que hasta hoy no han faltado fondos para los gastos y que para lo sucesivo,
continuando como hasta aquí, tampoco faltarán;
siendo no obstante necesario, por el interes de todos y el particular de cada uno, 'lue haya la mayor exactitud posible en el pago de las mensualidades respectivas.

�24
Conviene aquí agregar, que la compañía ha
sido dispensada de toda contribuí, on, no obstante
las crecidas gavclas que hay en el Estado de lYlichoacan, pues su legislacion protege de una manera directa á los cultivadores do café.
Respecto 6. los trabajos del plantío de café, la
Junta practic6 en el año las dos visitas que previene su reglamento interior: de la primera, ya
Ja compañía tuvo conocimiento ºdel resultado; y
hoy, para dar una idea del estado actual de la
plantacion, acompañamos, bajo el número 2, un
plano del terreno ocupado por la direccion, en el
cual consta la configuracion del terreno, sus tomas de agua y terreno cultivado y por cultivar·
se: y bajo el número 3, el informe circunstancia·
do de la comision que fué á visitar la plantacion
á, mediados del mes pr6ximo pasado. De ambos
documentos resulta: que hasta fin de Agosto se
habían plantado 54,000 matas de café en nueve
fanegas de tierra de moute, y 4,700 matas de
plátano en cuatro fanegas de terreno desmontado. Y por último, que el terreno sobrante cer·
cado y pendiente de cultivo, mide diez y ocho
una cuartilla fanegas de tierra que á la fecha deberá estarse desmontando.
Respecto de la plantacion de tabaco que la
compañía acord6 emprender en este a.ño, solo tenemos que infor.mar, que se tiene ya sembrado
el almácigo, pues la semilla encargada á Tepic
y Compostela se. recibi6 con oportunidad.

{
l

l·

Atendido el buen estado del primer plantío
de café, se cree casi con seguridad que pasadas
las aguas, algunas roa.tas darán producto; pero
sobre lo que llamamos fuertemente la atoncion de
la compañía, es la promesa que hace al director, de que en el año pr6ximo en°trante, cosa de
20,000 matas darán la primera cosecha; la cual
unida al producto casi iududable del tabaco, nos
ayudará á cubrir una parte considerable de nuestras exhibiciones. En los relacionados documentos que justifican este informo, la compañfa encontrará datos y pormenores dignos de saberse
y que corroboran el juicio favorable que disfruta
la plantacion, por las buenas condiciones en que
se haya bajo todos aspectos.
Para gobierno de la compafiía y de la. nueva

25

Junta directiva, adjuntamos asimismo á este in·
forme bajo el número 4, una noticia de las acciones traspasadas durante el año; y bajo el número
5, otra en que aparecen los nombres de los 65 accionistas que forman actualmente la compañía.
Asimismo adjuntamos, bajo el número 6, lista
de las personas y cantidades que adeudan á la
tesorería hasta fin de Agosto último.
Con la anterior exposicion, creemos haber in·
formado á la compañia lo bastante 1;1obre la marcha y estado actual de la ¡,lantacion de café: si
hay algunas omisiones, es culpa de nuestra insuficiencia, que podrán suplirse con el conocimiento do la contabilidad y documentos que esta Junta posee á disposicion de todos los socios.
Consideramos como un deber concluir reproduciendo la manifestacion de gratitud á que nos
obliga la confianza inmerecida con que se nos ha
honrado; solo esperamos que el voto de la Junta
designe las personas que deben sustituirnos en
este centro de confianza y representacion, para
hacerles entrega de los documentos confiados á
nuestro cuidado; y concluimos haciendo votos por
que la compañía agrícola de Achotan, sea una
fuente clJ prosperidad para el Estado y de biennestar para nuestras familias.
Colima, 11 de Setiembre de 1875.-1,figuel
Bazan, presidente.-José lrforeno.-Trinidad
Padilla, secretario.

Informe rendido á la compartía ag1'ícola de
.A.clwtan, del resultado de la segunda visita
heclta á la plantacio1(de café.
HONORABLE JUNTA:
Comisionados los que suscriben, por esa H.
Junta para pasar á visitar la plantacion de café
de Achotan, emprendimos nuestra marcha el dia
16 del actual y el dia siguiente á las nueve de la
mañana, llegamos á la. pintoresca hacienda de
Achotan.
Al dia siguiente pasamos á visitar la planta.cion, y al hablar sobre ella, por falta de conocimientos periciales para hacer apreciaciones, nos
limitarémos á hacer el fiel relato de nuestras impresiones, al encontrarnos en aquellos sitios de

exuberante vegetacion y de bellísimo aspecto.
No podemos responder de la exactitud numérica
de nuestros iaformcs, porque no era posible ni
necesario ir á hacer una cuenta exacta y rigu·
rosa de todo lo que existe, pudiendo sí. asegurar
á esa Junta que todo lo examinamos minuciosamente y que no obstante lo accidentado del terreno, recorrimos todo el que tiene hasta hoy
ocupado el director, en el que nos puso de manifiesto los trabajos emprendidos, de que en seguida
procurarémos dar idea.

y por el Norte, aunque todavía no concluida, la
del arroyo del Ahuacate. Hácia el Sur y Poniente de la colina, estli el terreno plano y sembrado
de plátano, de cuyos pormenores tambieu en se·
guida nos ocuparémos. Todo esto, que á grandes
rasgos hemos descrito, ya en la actualidad, pero
sobre todo cuando haya trascurrido algun tiempo,
presentará un conjunto encantador, en que se verá combinado no solo lo útil y necesario en un
plantío do este género, sino lo agradable y de
adorno; y demostrará que el Sr. Le Harivel no
ASPECTO GENERAL DEL.A. PL.A.NT.A.CION.-La solo ha dirigido con inteligencia la plantacio11, sipequeña casa que habita ol director se halla. cons· no que ha dado pruebas ele su amor á la belleza
truida sobre la, cima de una colina de poca eleva· y de un gusto artístico, para cultivar la tierra.
cion, desde la cual se domina gran parte del ex·
PLANT.A.CION DE CAFÉ.-Descando ser minu·
tenso valle de Achotan y se tienen á la vista los
ciosos en nuestras exploraciones, nos dirigimos á
trabajos de la plantacion de café y plátano: por
la plantacion de café, comenza.ndo por recorrer
los cuatro vientos cardinales y á partir desde la
el primer cuadro que se haya al S. E. de la casa
habitacion del director, se hallan cuatro callejo- del director, en lo que llaman potrero de la Ha·
nes perfectamente rectos y que se prolongan por cienda Vieja: contiene segun informes del directoda la plantacion: al pié de la colina existen las tor, 5,500 matas de café, las cuales son de la
viviendas de los operarios que allí residen, las cua· primera planta remitida de Colima: su tamaño
les s:m de zacate y teja: la colina on que están ea, en lo general, de media vara á dos tercias y es
agrupadas las habitaciones, está circuido. de pal- manifiesto el desarrollo y lozanía de todo este
mas de coco, recientemente plantadas y prendi- plantío. Recorrimos en seguida otros tres cuadros
das: las cuatro callecitas que sirven do entrada que se hallan á continuacion há.cia el Oriente, c:i
á la casa de la hacienda están circundadtis de na- iguales condiciones que el anterior y que confür~njos de corto tamaño pero ya prendidos; los nen, el primero, 4,000 matas, el otro 6,000; y el
cuatro callejones largos que dividen los cuadros último igual cantidad, todas procedentes de la.
de la plantacion de café, tienen en grande exten· planta de Colima. Pasamos en seguida á los cuaeion
una. cerca baja, formada de piüas de aaua
en dros 59, 69, 79, 89, 99 y 109 que se hallan en la
,
o
numero de 500 matas. Hácia el Oriente, frente misma direccion, sembrados de planta mas chica,
á las viviendas, hay un pequeño cerro mas eleva- procedente del almácigo preparado por el Sr.
do, en cuya cima hay una planicie de bastante Le Harivel, teniendo el primero 7,000 matas, el
extension en donde mas allá deberán construirse segundo 4,500; el siguiente, que es un pequeño
los edificios necem·ios para la hacienda. Por la triángulo, contiene 1,200 matas, el que sigue
falda. de esta eminencia corre el agua tomada del 6,000, el otro 1,800 matas y el último 400 maarroyo llamado «A gua Frio,i&gt; cuya zanja conduce tas café grande y una cantidad incontada de café
un manantial capaz de regar todo el plantío. A chico, en la ladera 6 falda del cerrit; situado
uno y otro lado del expresado
cerro, es decir' al frente á la hacienda. Todo este cafetal está re .
S. E. y N. E. de la hacienda existe la plantacion gado por las dos tomas mencionadas del «Agua
de café, hecha bi~o sombra de monte alto, cuyos Fria» y «Arroyo de Achotan» que la circundan
pormenores mas adelante describirémos. En au- por los extremos Norte y Sur. Pasamos en seguixilio de la toma de agua de ouc hicimos mérito da al otro lado del cerrito que se encuentra al N.
¿
'
del ext1·emo Sur parte otra caudalosa zanja que E. de la casa del director: allí ha.y otra cañada.
conduce el agua tomada del arroyo de Achotan que llaman « Rinconada del Ahua.cate, » planta·
TOMO I.-4.

�26

1

l
i

da de café, dividida por una zanja en dos partes: la. primera contiene 7,000 matas de café,
planta chica y 3,800 de planta grande, regado
todo con la zanja del «Agua Fria» que da vuelta
á media falda del cerrito, con una inclinacion
perfectamente calculada.
Aquí concluyó el reconocimiento de la plantacion de café, tomándose nota de las tablas de almácigo que hay en los puntos mas á propósito de
cada uno de los cuadros, lo cual ha facilitado la
trasplantacion instanttínca de dicho almácigo:
tambien vimos de paso cincuenta matas de vainilla,cuyas preciosas plantas, cuidadosamente conservadas, elevan sus guías en la arboleda.
Es de oportunidad manifestar aquí, que las tomas de agua aunque llenan perfectamente su objeto, habrá que reconstruirlas de una maneta BÓ·
lida en bien de la plantacion, particularmente la
del «Agua Fria,, por ser la mas central y de mayor importancia.
Como última. observacion ep. este punto, Y para mayor claridad, debemos consignar que el terreno ocupado actualmente c..on el plantío de ca.fé,
mide nueve fanegas de tierra.
PLANTIO DE PLÁTANo.-Este se encuentra. al
Sur y Poniente de Ja casa principal, en un órden
simétricamente distribuido: ocupa un terreno de
cuatro fanegas de tierra y contiene 4, 700 matas,

cuyo tamaño, generalmente, se calcula en el tercio de su tamario natural. Atendida la feracidad
del terreno, creemos que no muy tarde en este
plantío podrá plantarse café.
. .
LABOR DE MAiz.-El director ha mm1strado
algunas habilitaciones para una pequeñ~ siembra
de maiz en un teneno á propósito y no necesario por ,hoy para la empresa principal. La cant1-.
.
da á 1a comdad gastaaa en esto, será reintegra.
pañía con maiz por precio de s_eis r~ales fanega,
lo que pondrá en aptitud á la dU'ecc1on para ~roveer de este indispensable artículo á sus operanos,
á un precio equitativo, con utili&lt;lad para. ellos y
para la compañía.

27

N. de la. hacienda: el director nos informó que
muy pronto comenzará á rosar este monte y prepararlo qonvenientemente para plantar café: al
concluir la vuelta por todo este potrero, llegamos
á un terreno plano que se halla entre la casa do
la hacienda de Achotan y la del director, que mide cosa de siete fanegas de tierra: de estas se tomarán cuatro para seguir plantando plátanos; y
las otras tres, en el punto mas conveniente, se
dedicarán para la plantacion de tabaco que está
en proyecto.
RESUMEN.-Plantío de café en
de tierra.
Primer cuadro ....................
29 idem .......................... .
39 ídem ...........................
49 ídem ...........................
59 idem ......................... ..
69 idem ................. ,.......
79 idem ........ ................. .
89 idem......................... .
99 idem ......................... .
10 idem ...........................
11 idem, primera ¡;arte ........ .
11 idem, segunda parto .........
Total de matas ...

nueve fanegas

5,500 matas.
4,000
6,000
6,000
7,000
1,800
1,200
6,000
1,800
400
7,000
3,800
50,500

NOTA.-En est!l. cantidad falta que computar
el número de matas comprendidas en otros pe·
queños ¡,lantíos de que se habla en el curso de
este informe; por lo cual no creemos exagerado
el número de cincuenta y cuatro mil matas quo
el director asegura haber plantado hasta la fecha.
f
d
PLANTIO DE PLÁTA.i."{0.-En cuatro
anegas
4 700
t e
tierra .. .... .•.••• .. ....... . . .. . .. .. . '
ma as.
70
PLANTAS DE ADORNO.-NaranJOS ......
Palmas...................................... ..
64
Pifias ........................................ 500
50
Vainilla ......................................

Total de matas .......... 684
TERRENO NO CULTIV.A.Do.-Despues de reconocido el último plantío de café, recorrimos un I
EDIFICIOS.-Casa principal, de madara, con
lienzo de cerca de madera que encierra cosa de
cinco fanegas de tierra do monte alto, situado al cinco pequeños edparta.mentos y rodeada de cuatro

corredores de teja, toda de buena construccion y en buen estado ......... ~ ....... .
CASAS PARA. OPERARIOS.-De teja .. .
De zacate ...... ,.................. r···· ·..... .

1
3
6

Total de edificios .•••••

10

ANIMALES DE TRABAJO PERTENECIENTES
A LA COMP..A.ÑÍ..A..
Cabezas.

Dos yuntas do bueyc ................•....

Una mula.....................................
Un caballo...................................

4
1
1

Total de animales......

6

Con los anteriores informes, creemos haber
cumplido de la mejor manera posible, el encargo
que esa Junta tuvo á bien conferirnos, y mucha
será nuestra satisfar.cion, si 1elloe pueden dar alguna idea á la compañía, de la marcha que lleva
la plantacion de café: empresa que en nuestro
concepto, es de grandioso porvenir pam la agricultura y de lisonjeras esperanzas para todas las
personas que forman la compañía agrícola de
Achota.n.
Colima, 23 de Agosto de 187 5.- Gregorio
Alvarez.-Antonio Alvarez Rios.-Ignacio JJ.
Gutierrez.-JJionis.fo Rivas JJiaz.-Eliexer H.
lbarra.-Trinidad Padilla.

LA GACETA INTERNACIONAL DE BRUSELAS.
Este acreditado periódico nos homa mas de lo
que merecemos seguramente. En otra ocasion reprodujimos un suelto que dedicó á El Cultiva·
dor. En su número del 24 de Agosto, dice lo siguiente:
« El Cultivador, peri6dico de agricultura que
publica y dirige en México el Sr. D. Antenor
Lescano, es una especie de biblioteca. enriquecida
con multitud de dato:1 que acreditan la importancia Je México: honra á la República. El Sr.
Lescano hizo sua estudios agronómicos en Bélgica, donde ha. dejado los mas gratos recuerdos por
su aplicaci0n y su fecunda inteligencia. Cuando
en otra vez hemos tenido el gusto de citar á JJl
Cultivador, los amigos que dejó en esta tierra su
propietario nos han pedido algunos números, para deducir por ellos el progreso de la .ogricultura
mexicana. En el último que hemos recibido registramos tres importantes artículos sobre JJosificacion del ázoe en las rnaterias fertilizantes, cultivo del café y cultivo de la cafta de azúcar. Re·

produce de nuestras columnas el importante trabajo sobre ol Cocos Nucíje1'a con que laa honr6
el Sr. D. Ramon de Sil va Ferro, español laborioso cuya pluma es tan ilustrada. Periódicos
semejantes á El Cidtivador son para las Repúblicas americanas de grande utilidad en Europ:i."
El director de El Cultivador no aspira ~í otra
fortuna que á dejar rec21,e1·dos gratos donde quieraque viva: si los"dej6 en Bélgica, sus amigos de
allí pueden estar seguros de que no pasa un dia
sin que los recuerde á ellos, al calegi o donde estudió, á los maestros que lo enseñaron, y al hogar
hospitalario que le di6 asilo, deudas del corazon
que no pueden saldarse jamas y que se contaría
muy venturoso si pudiera trasladarse á Bélgica,
educar allí su hijo y decir de Bélgica y del Aur·
nó, lo que Napoleon de la Francia y del Sena:
Yo quiero que mis restos descansen en Gembloux,
á las orillas del Aurnó en medio de ese pueblo
belga que tanto amo.
ANTENOR LESCANO,

ESTADO DE LAS COSECHAS.
La lluvia está causando graves perjuicios á la corte, ú. causa de las aguas. Las mismas noticias
agricultura. Segun El Correo ele Sotavento, se dan Jo¡¡ peri6dicos de Sonora. En Cuautitlan se
• han suspendido los trabajos agrícolas en toda la han anegado todas los sementeras á causa de ha-

�28
berse derrarnado el rio· En Orizava; al contrario,
las cosechas de maiz , de caña y de tabaco, pre·
.
sentan muy buen aspecto, pues aunque las lluvias
h sido frecuentes y abundantes, no les ha hecho
an
.
b
dice nuestro
daño á las sementeras; sm em argo, .
1\í todos los frutos siguen caros,
corresponsal de a '
'
la
vida
tanto como en Vero.cruz.
11 1
y cues t a a
El café• mexicano- se vende en 1os Estados-

29

La situacion del Estado de :Michoacan es peoi·
cada día, y se necesita que el gobierno pon~a en
planta al11unos medios á prop6sito para conJurnr
los male; que pesan sobre aquella parte de la
República.
. , .
.
La agricultura, el comercio, ia mdustna, todo
·¡ . d
la n"
languidece en aquel suelo priv1 eg1a o por . .....
,
d J H'!U"
turaleza. y cuando mucre el origen e a r i : ·
za pública, no hay que esperar mas que una en·

l .b

Córtloba se sis desastrosa.
,
Uuidos tí. 21! centavos i rn y. en
O . t dos los suscritorcs que tenia alli El
a81 o
..
vemle á 18 centavos.
QY lt' ador han tenido que dejar sus suscric1ones
u iv
,
. l
~l
café
en
Córdoba
será
tan
abun~
á
causa
de
la
miseria
en
que
está
alh
la
agricu
·
l
ll
d
L a cosccna 1,
dante este afio, que probablcmento pasarán o tura.

60,000 c1uintalcs lo~~ recojan.

1

/1 ;
•rl- •

Las últimas noticias de Yuca,tan de~uestran
Las cosechas de maiz en Jojutla, Estado de
l hencr.uen tiende á recobrar su antiguo va· Morelos tienen un magnífico aspecto, pnos segun
que e
'1
•
á los
lor en los mercados extranjeros, gramas .
dice un 'periódico de aquella localidad:
d
'd
1
maquma·
·., muy bueno pa·
perfeccionamientos intro uc1 os en a
«El temporal de agua ha siuo
ra los labradores do estos rumbos, por manera
ria de raspar.
.
h
Este c6mputo curioso y significativo lo ace que las cosechas de maiz van á ser abundantes.
un peri6dico peninsular:
Buen consuelo para la clase menesterosa.
200 máquinas do vapor, unas coló!.
En cambio otras sementeras han de haberse
400,000 perdido com;letamentc en el Estado de Puebla;
otras, á $ 2,000 .... " ........ " .. ..
100,000 las heladas deben haber sido terribles, p.orque el
400 ruedas raspadoras, á $ 250 ·... "
200 edificios para las m.iquinas, á
Popocatepetl y el Itztacihuatl cst6.n cubiertos de
200,000 nievo hasta muy cerca. de la base; este es el mo·
$1,000 ............................ ..
tivo del crudo y prematuro invierno qu~ estamos
300,000 macetas de henequen au·
mentadas al cultivo Y aun no exatravesando en el Valle.
~
900,000
portables, todas á 'li' 3 · · ·.. " · ...... __ _
Total............ 1.600,000
'·

CARTA DE FILADELFIA.

. .

Solo le falta á ese país vías d.o co.mumc~c10.n,
Filadelfia, Octubre 19 de 1875.
·1 s y sobre todo, maquinaria tan mtl1s·
. · l
·
Señor director de El Oultivador.-}.~uy señor ferrocan.c ,

bl
la. a11ricultura para triplicar os pro. -Con gran placer he leido detemdamente pensa e en
º
d brazos y ca.mio.
bl' .
duetos, mejornrlos, y el ahorro e
el último número de su interesante pu icac10n
b fi . 8
dedicada á la agricultura que tanta ~alta haeo en Pita.1.
den los grandes ene c10.
Los
que
compren
ese hcrmoso pa1's, llamado á ser la mma de Améque rcp.orto.r·á at. ambas Repúblicas .el ferrocarnl
.
.
. l, la última ley de inm1grac1on y las
rica.
h . ece- mtcrna.c1ona
Una publicacion como la suya se acia n ,
S o están formando para .fomentar
d
saria para dar vida y fomentn.r esos terreno!! vir· empresas que
las riquezas que posee ese suelo, aun ignora as
gene~ y mejorar el sistema establecido en todas
por muehos, son los únicos que ven levan·
las clases del cultivo.

tarse de su letargo la hermosa tierra do los Aztecas.
Los Estados-Unidos, país esencialmente fa.
bril, competidor del inglés, demostrará al munuo
entero en su Exposicion dol 76 lo que puede un
pueblo laborioso en cien aíios de independencia..
La maquinaria ser6. su orgullo, pues en ella ha
cifrado su porvenir, su fierro el mejor que existe
y sus mecánicos los mn.s hábiles del mundo, presentarán en este cert'ámen el producto de su constancia.
La agricultura tendrá un magnífico edificio de
800 piés de largo por 540 de ancho, de hermoe~
construccion, estilo ro:nano, con ¡¡us torres y chapit~les; en él se exhibirán los adelantos de lamaquinaria agrícola, las de vapor y mano funcionarán, demostrando á los expectadores lo que puede
la inteligencia del hombre.
Las plantas del mundo entero enscíian sus galas, el tabaco de Cuba, el de semilla do Cuba, el
corrctico y Pensylvania, todos reunidos, forma.·
rú.n un precioso conjunto.

La maquinaria y aparato para hacer azúcar,
las centrífugas, los techos, la. última invencion de
la casa de Merma Fesker y 09 serán dignos de admiracion.
Los sud-americanos, los brasileños y mexicanos acudirán en masa á presenciar y tomar datos para ponerlos en operacion en sus hermosos
países.
El comercio entre esoa países se animnrá, se
estrecharán los lazos de amistad y beneficio mÚ·
tuo, cesarán las rencillas políticas, las pcqucüeces de nacionalidades, todos se darán la mano,
pues todo:i pertenecen 6. la. familia univcrsf.1.1. Paz
y Union: he aquí la riqueza de los pueblos.
Estos beneficios solo se adquieren cuando los
pueblos se unen bajo una bandera á celebrar el
adelanto de las cie,neias y las artes.
Pondr6 á ,·d., señor editor, a.1 cor riente de los
adelantos que se lle Yen ú. efecto para la apertura
de la. mas hermosa de las Expo:iic iones.

L.

DE ALRISQUETA.

CARTAS A EL CULTIVADOR,
CORRESPONDENCIA. AGRÍCOLA DE RIO JANEIRO.

Despucs de ocho años ele silencio entre nosotrcs he recibido en Mayo de esto año una carta
suya con varios números de su interesante peri6dieo de Agricultura El Cultivador y su libro
~fJ1'onomía que vionen--gratísimos rccuerdosá reanudar aquella dulce amistad, en mejores dias
contraida y no cxtcnguida por el tiempo en la distancia.-Gracias, amigo, por sus libros, y gracias
por su recuerdo.
Pídeme vJ. algunas noticias sobre la agricul·
tura brasileña para. dar mas variedad á El Uul·
tivador. No sé si acertaré á dar con sus deseos;
pero trataré de complacerlo y para el efecto, salvo la literatura; allí encontrará vd. en este papel
noticias interesantes.
En el Brasil, la mayor parte de l~ poblncion
se ocupa de agricultura, por constituir este ramo
la fuente principal de la riqueza nacional. Exis·
ten territorios donde, de 400 brazas cuadradas

J:

(19 áreas 36 cent.), se pueden recoger de 826 á
948 kil6gramos de a1godon 6 688 ki16gramos de
café, 6 3,636 litros do mandioca, 6 18 hect6iitros de maíz. En fin, el trigo y el centeno dan,
en ciertos parajes de 30 á 60 por 1, el maiz 150
por 1, los porotos 80, el arroz 1,000, y cuando
en los Estados-Unidos un ácre de terreno (36
.ireas) da 925 kil6gramos do algodon limpio, las
tierras mas pobres del Brasil dan 1,469 ki16gramos, las mejores 4,407 y las superiores 8,814
kil6gramos.
El cultivo de la viña es un nuevo ramo de inw
dustria agrícola que tiendo á desenvolverse r6,.
pidamente en las provincias del Sur, como las de
San Paulo y de Rio Grande. Se calcula en 800
las pipas de vino fabricado en la provincia de
San Paulo en el a.ño próximo pasado, vendidas
al precio de $ 65 cada una, y en la provincia de
Río Grande, isla de los marineros y en las colo-

�31

30
no remuneraba satisfactoriamente los gnstos de
nías, se fabrican anualmente mas de mil pipas de
vino, que allí se consume todo y es reconocido produccion y trasporte. S~lo dcspues de la guerra de los Estados-U nidos, el alza del precio y las
de muy buena calidad.
La tapioca, que se cultiva en las provincias de facilidades que procur6 á los hacendados la consMaranhao y del Pará, constituye otro ramo nue- truccion de algunos ferro-carriles animaron á los
vo de produccior, nacional, calculándose que en plantadores, y ese cultivo se desarroll6 en las pro·
un terreno de 5,000 metros cuadrados se pueden vincias del Sud.
La verdadera. cuestion del desarrollo de la
plantar 40,000 piés de mandioca que' producen
agricultura,
gira casi toda, en la construccion de
regularmente 36,720 kil6gramos de tapioca, los
cualefl, af precio mínimo de 60 reis la libra, dan las buenas vías de comunicacion, y esto es lo
que los Estados-Unidos comprendieron admiraun producto de 4,800 mil reis 6 pesos 2,400.
El cultivo y proparacion del café, azúcar, al· blemente.
El cuatlro siguiente demuestra el progreso exgodon y tabaco, que son los productos mas importantes del Bl'asil, han mejorado considerable- traordinario de la exportacion de ese producto
mente con la introduccion de nuevas máquinas 6 en los últimos once años:
1860-61 expotacion 9.854,933 kil6gramos ....
aplicaeion de procedimientos perfeccionados.
$2.341,070: 1871-72 exportacion 53.589,838
El café representa por sí. solo cerca de la mitad del valor total de la exportacion. Su cultivo ki\6gramos, $17 .815,458:
Aumento 443.8 por ciento 6 40.3 por ciento
se extiende desde la provincia do Amazonas hasta
al
año en la cantidad exportada, y en el valor
la de San Paulo, on una superficie de mas de
661 por ciento 6 60 por ciento al año.
653,400 kilómetros cuadrados.
La ca'ría de azúcar, cultivada en el Brasil desLa produccion de café aumenta mucho en el
Brasil, al paso que dicha produccion solo progresa de los tiempos mas remotos, constituyen su ramo
en pequeña escala on la India, Améric:1 Central, principal de industria hasta la introduccion de
Santo Domingo y otros países. El cuadro siguien- las plantas de café que le absorbi6 una gran parte de la exportacion habida con su valor respec- te de su fuerza.
Ultima.mente, esa produccion tom6 sin embartivo, formado con los documentos oficiales, á la
go
gran incl'emento, no tanto como el algodon,
vista demuestrn el aumento de esa produccion.
1,840-41 exportacion 74.294,689 kil6gramos, pero mas que el café proporcionalmente, como lo
$10.000,000, 1871-72: exportacion.......... demuestra, el siguiente cuadro de exportacion:
1869-61, exportacion 65.387,951 kil6gramos,
243.584,360 ki16gramos, $ 35.822,830.

31 aí1os, la cantidad de café exportado a'.l- $5.450,272.
1870-71, exportacion 141.994,693 kil6gramen t6 en razon de 228 por ciento 6 de 735 por
ciento al año y el valor en la do 258 por ciento mvs, $13.138,807.
Aumento en la exportacion 117 por ciento
6 8.32 por ciento al año.
La produccion anual es calculada en la ::.ctua- 10.6 por ciento al año, y en el valor 12.8 por
En

lidad en 260 millones de kil6;;rnmos, de los cuales 30 millones se consumen en el Brasil.
Se calcula que hay en el Brasil 530 millones
de plantas de Cdfé que ocupan una superficie de
574,992 hectáreas poco mas 6 ménos do 132 l?-

ciento por año.
El azúcar fabricada en el Brasil, no incluyéndose la melasa y la raspadura, puede calcularse
en 293,800,000 kíl6gra.mos; casi la mitad de esa
produccion se consumo en el país.

guas cuadradas.
El al9odon fué cultivado siempre en el Brasil,
con mas especialidad en las provincias del Norte,
pero en pequeña escala hasta hace poco tiempo1
porque el precio en los mercados importadores,

El suelo brasilero se presta maravlllosamente
al cultivo del tabaco, cuya produccion aumenta
tambien mucho, principalmente en las provincias
de Bahia, Minas Gereas, San Paulo, Pará y algunos distritos de la de ~io Janeiro.

La exportacion comparada consta del siouien0
te cuadro:
1860-61, exportacion 4 ·608,987 k'l6
1 gramos,
. $1.188,218: 1870-71, cxportacion 12.835 126
k1l6gramos, $3.374,019.
'
Aumento en la cantidad 178.5 por ciento 6
1_6.2 por ciento al año, y en el valor 184 por
ciento 6 16.8 por ciento al año.
d He aquí las ca.ntidades y valores de los prouctos exporta.dos en el año financiero de 1870-71:
Arliculos.

Exporlacion.

Valor en $

---

hechos en una existencia de 6·796,535 cabezaa
d
e ganado vacuno. Luego la industria ha de haber_ c.onsumido en el Brasil una cantida de cueros
c~s1 igual á la que resulta del estado de exportac10n que ~ntccede: como en suelas, artefactos de
talabartena, &amp;c., &amp;c.
En el .Brasil la industria se ha. desarrollado
bastante, y en Río JaI1eiro hay muchas fábricas
y talleres destinados á preparar artículos do
consumo que ántes se importaban en grande escal~, como son: fábricas do productos químicos
de t
,
ms rumentos de precision y de labranza, calzado, s_ombrero~, charoles y maroquines, vidrio,
carruaJcs, barmz, destilacion de licores vinaare
:~tsas alimenticias, de papel de todas ;lases,\s:
~ o, mármol artificial, tabaco para pitos rapé
cigarros, &amp;c.
'
'

Goma elástica. kil6g. 4.79~,921 3.754,745
Yerba mate ... .
" 9.507,086 1.137,908
3.181,471
754,647
Cacao ........ ..
621,632
Carra .......... . litros. 5.652,908
Mandioca
" 7·887,620 179,065
525,546
Merecen una mencion especial las que emplean
Jacarandá ......
1.595,274 ce.rea de 400 individuos, producen de 90 á 100
Oro diamantes.
millones de botellas do cerveza al año y consu. En tod?s eso~ productos hubo un aumento de men de 6 á 7,000 barricas de cebada.
Por último, hay aquí diferentes institutos arrrígian cons1derac1on, ménos en el oro y diamantes
colas
p~ra enseñanza de la agricultura ra~ioque presentan al contrario una. disminucion de
pesos 1.200,000.
nal y c1ent16ca y espero yo, Dios mediante, que
Se calcula que hay actualmente en el Imperio á pesar de la repugnancia con que vd. me hablaba
cerca do 15 millones de cabezas de ganado va- ~n la ~aulsaie, de mi país por tener el nombre de
c~no, cuyo valor representa un capital de 75 imperio, se habrá convencido de que no le son ni
millones de pesos.
con mucho, superiores los otros países a.mer;caSegun la apreciacion de la estadística brasile- nos con todo y sus pomposos títulos de R epúblira,_ el territorio del imperio contiene el doble de aas.-Por lo ménos, en este vecindario de Suda~1malee vacunos, en cantidad y sobre el 50 por América, en que la política de ambiciones perciento mas en valor, y si la exportacion de cue- sonales, ha dado al traste con el sistema republiros no responde á ese fuerte guarismo, es por- cano y que, suprimido el nombre yo no cambio
que el consumo de cueros es grande en el Brasil e_l .régimen, la administr~cion, el sistema, y la fopues la industria en esa materia está muy desar~ hc1dad de mi sola provincia de Jiaranliao por torollada.
das l~a América(rcpublicanas. ¡Si vd. supiera cóPor ejemplo, la exportacion que en 1060-71 mo viven estos países y c6mo se descuartizan fra.
solo alcanz6 en 18.883,216 kil6gramos de cueros ternalmente!
vacunos con el valor de 'IP
~ 3•912, 155 solo se eleEn fin, termino aquí amigo, y le prometo escriV6 en 1879-70 ~ la cantidad de 21.748,920 ki- bir algo mas para El Oultivador.
16gramos con el valor de 'W~ 5•88'&gt;·,857• Aumonto
Dios le pague sus recuerdos.
en la cantidad 1.4 por ciento al año y en el vaDE SÁ.
lor 4.6 por ciento.
Antiguo alumno de la Escuela de Agricultu·
E"
stimo que esta exportacion pueda alcanzará ra de la Saulsaic.
1:359,307 cueros de (16 kil6gramos), cuya cantidad representaría segun los cálculos que tengo

......

!ª

�33

32

CRONICA AGRICOLA.

1

1
1

t

I

i

t

Los Sres. j]forris, Tasquer y Oompañía, traLa maquinaria manufacturada por los Sres.
ducimos de un peri6dico de Filadelfia, han em· ·Morris Tasker y 09, tiene capacidad para e1abobarcado últimamente una gran ca11tidad de ma- rar 60,000 arrobas de azúcar diariamente. El
quinaria para elaborar azúcar en Luisiana, segun sistema de cultivo de la finca donde se va rí. emplear, es el de la division del trabajo: llno el culun nuevo procedimiento.
Consiste este, en rajar h caiÍa, en lajas como tivo de la caña y otra la industria de la azúcar.
de un octavo do pulgada por un corte diagonal.
Estas lajt1s, puestas en una serio de siete tanques
El periódico oficial &lt;le Puebla tratl la siguiensilíndricos cerrados y unidos cutre sí por tubos, te noticia que deseamos ver confümada en todas
extraen el jugo de la caña segun esto mecanismo. sus partes:
« El Sr. D. Francisco J. Aniaga ha descubier·
Los tanques contienen agua caliente. Los tan·
ques comunican entre sí por tubos, cuya tapa del to en las montañas de Cuctz.alan, municipalidad
uno corresponde á un boton del otro. Colocadas del distrito de Zacapoaxtla., una planta cuyo frulns tapas en el tanque primero en el esfuerzo que to v~gctal es un algotlon merino de filamentos fi.
so hace para que pasen &lt;lel uno al otro tanque nísimos y tan blanco como el conocido hasta ahoesas lajas, van dejando casi en su totalidad todo ra. La planta os vivaz, perenne, del tamaño de
el jugo de la caña, repitiéndose la operacion del uu trueno y de exquisito y simpático follaje. Ca7 al 1 de los tanques de la serie y el jugo pasa da arbusto, segun el parecer del descubridor, pro~
por una nueva serie de cuatro evaporadoras, ca- uueirá de tres á cuatro libras de capullo; este esda una de 1,250 piés cuadrndos de superficie, y tá cubierto de corteza, de cuya circunstancia rede allí pasa á la granulacion por un procedimien- sulta la ventaja de conservarse puro sin que en
nada le perjudique la intemperie. La semilla.to ya en uso.
Este sistema, segun el peri6dico citado, trae verdaderamente distinta de la que conocemoslas ventajas sobre los si1,temas conocidos, de pro- por su limpieza, pNporciono. tambien la ventaja
ducir con la misma cantidad &lt;le caña, mayor ren- de desprender de ella el algodon sin que se pier·
dimiento en materia sacarina, pues el antiguo mé· da una fibra.
« Tenemos á la vi6ta tres cadejos de este pre·
todo deja en la caña sobro un 50 por ciento de
jugo, miéntras (1ue este lo extrae todo y se obtie· cioso vegetal y no hemos podido ménos que adne do 40 á 43 por ciento mas de azúcar. El ju- mirarnos; profanos como somos en la materia, nos
go no se carga de tantas materias impuras y por concretamos por ahora á decir de él estos ligeros
consiguiente no exige tanta defecacion. Desapa- apuntes, reservándonos publicar en su oportuni·
rece el mal eabor que lleva el azúqar extraída en dad, el análisis científico que produzcan personas
cilindros donde pasa toda la sn.via aun no bien inteligentes, así como noticia del resultado que
elaborada en b caña. Hay mucho ménos caclia- se obtenga por el experimento práctico que ha de
sa, por lo mismo que no hay tantas impurezas veri6earsc en alguna de las fábricas de hilados y
en el qua.rapo y por último, la muy importante tegidos de esta capital, el mismo algodon merino.
&lt;&lt; Si los resultados fueren satisfactorios, como
de poderse usar caña vieja y úgria.
es
de esperarse, este descubrimiento augura. un
La primera maquinaria comenz6 á trabajar
el 19 de Octubre, á siete millas de Nueva-Ür· bril1ante porvenir al distrito de Zacapoaxtla y al
leans en el ingenio Luisiana, de la compañía cen- Estado, adelantándose á la vez un paso mas en
interesante ramo de la agricultura.))
tral azucarera, de la cual es vicepresidente Mr.

el

Thomas T. Tasker y los principales accionistas
El C. Joaquín Payno trajo rí. Oaxaca, de Ju:Mres. Morris Tasker y 09, Morris Whoeler y
C9, y Eduardo W. Cort de Filadelfia, los princi- quila, dice El Regenerador, para el museo, unas
muestras de liule y coroso. En el distrito que se
pales accionistas.

menciona. hay inmensos bosques que los contie- que con su sudor riegan la tierra para el bien
nen y están reclamando la explotacion de la fo. del pueblo y para enriquecer al erario.
dustria. en aquel Estado.
Algunos falsos patriotas tratan de hacer valer
el sofisma do que no se doben establecer derechos
protectores, contrariando la evidencia. de los heAlgunos agricultores del Estado de Durango chos que nos prueban cuánto han adelantado en
han hecho al jefe de la República la sigui~nte la industria las naciones que hoy vemos mas floexposicion:
recientes á merced de leyes sabias y justas con

que se les lia sabido dar impulso.

«C. PRESIDENTE DE LA REPUBLICA:

«Los que suscribimo-,, vecinos y agricultores

No caben en los extrechos límites de u; memodel Estado de Durango, ante vuestra ciudadanía rial todas las razones de conveniencia pública que
exponemos: que por varios conductos ha llegado en nuestro favor podriamos alegar, y ademas, las
ti. nuestra. noticia que algunos negociantes de es- creemos innecesarias dirigiéndonos d tan ilustre
•
ta capital, han dirigido una represontacion á la ciudadano.
presidencia &lt;le su digno cargo, solicitando se les
Por tanto, ú. vuestro. ciudadanía pedimos y supermita la importacion de algodon extranjero, con plicamos se sirva desechar la. perniciosa solicitud
una rebaja muy considerable de derechos.
ú. 'ue nos referimos, en lo qua recibirémos justiNo puede ocultarse 6. la clara inteligencia del cia y proteccion.
primer magistrado de la República., el mortal
Villa. Lerdo de Tejada, Julio 30 de 1875.
golpe que con tal coriccsion se daria á la agriJuan J. Jimenez, Manuel Hendz Herez, Jorge
cultura nacional, y solo cxpeculadores egoístas Andrade, Saturnino Avila, Roman Palacio, Cosquo no tienen en cuenta el bien público cuando me G.1.mcs, Francisco Sandoval, Antonio García,
se trata. de kcrar, pueden abrigar tales preten- Jesus Réspia, José Giano, José A. Gamifio, Hersiones.
menegildo Gonzalez, Felipe Gutierrcz, Jesus ResMas de una. tercera parte de la poblacion me- p(a, hijo; Roberto Jameron, Felipe Murillo Eli&lt;1io
xicana vivo do la industria algodonera en los Es- Zalazar, Eduardo L. Avila, Fráncisco Busuaga,
tados de Sonora, Chihuahua, Duranrro Colima Ismael Malamac, José Antonio Estens, Francisco
Guerero, Verncruz y otros, que como ellos luchan Camberos, Felipe Chavez, Albino Gutierrez, Guerhacé tiempo con escaseces y dificultades para ar- ra y Márquez, y siguen muchas firmas de los prin·
rancar :i.l extranjero mas de cuatro millones que cipales agricultores de Durango.»
lleYllba al país anualmente 011 cambio de este artícuffi, y que eon alguna proteccion por parte del
gobierno, haría en poco tiempo el principal ramo
Se est~ abriendo un camino entro Tula y Tede riqueza de la nacion.
peji del Rio, habiendo quedado conclui~os la seLos agricultores dedicados al culth·o del al- mana pasada 470 metros. No dudamos que la
godon carecen de capitales para proveerse do úti- obra. emprendida ll'egará. pronto á su término, porles y maquinarias que necesitan para. poder com- que es grande el cmpcfio que para ello tiene el
petir con el extranjero, y cuando a.soma la. pro- ciudadano jefe político del distrito, Perfecto Esbabilidad de quo la produccion suba de precio y pinosa, y los vecinos de los pueblos interesados en
pueda tener algun~ ventaja que los ponga en la la mejora.
posibilidad de hacer progresar la. industria, no
falta quienes trabajen en su dafio, quitando al la'

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b.rador la esperanza de adelantar.
El cultivo de la naranja y del limon en AmériLos expcculadoi:es lucran con sus mercancías, ca, de pocos ailos 6. esta parte, comienza á tomar
aprovechando la. subida de precio para hacer for- ta.les proporciones, que el c6nsul ingléa de San
tuna; Y parece que esto les está permitido á los Fr,ancisco de California dice á su gobierno en la
TOMO

J.-6,

•

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35

memoria general de este año, que pronto llegarán
los Estados-Unidos á surtirse de este producto
dentro de su territorio, no obstante subir á 110
millones las naranjas y á iguai cifra los limones
que solo Nueva-York importa anualmente.
Se han hecho plantaciones en grande ~scala al
Sud do la California, que ya han enviado á San
Francisco durante 1874, 4.544,000 naranjas y
500,000 limones. Los productos son ventajosíai·
mos, pues cada árbol da un valor de 37 á 75 pesetas, y cada hectárea eonticnc ( 50 por acre)
produciendo cada uno d&lt;:l ellos, á los diez años,
800, 1,000, y hasta 2,000.

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marcha del cultivo, dándose mucha cxtonsion al
de los prados á. espensas del de cereales, produccion que, segun reconoce Prusia, ha de ser siempre inferior á la mas abundante que Rusia ofrece en esta clase de productos. Del desarrollo de
los prados se ha seguido el aumento de la gana·
dcría y el incremento de la fabricacion de mantecas y quesos.
Hoy dominan los prados en todas las comarcas, habiéndose dejado únicamente un quinto de
la superficie total del territorio, para cereales.
Extiéndese mucho el uso de abonos minerales. La
sociedad quo para adquirir abonos se form6 en
1871 por el comicio central de Lituania, ha fa.
cilitado en 1872 á sus socios 554,100 kil6gra·
mos de abono, &lt;le los cuales 5,596 quintales perLa importacion en Inglaterra. de las lanas de tenecian á la clase de huesos pulverizados.
carnero y cordero de las colonias australianas, proSe multiplican las asociaciones para sostener
sentn. este año un nuevo aumento. Las importa- sementales escogidos, y los mismos mumicipios
ciones hasta. el 31 de Octubre &lt;le 1874 arrojan la facilitan á los vecinos para este objeto reses ex·
cifra considerabilísimas de 220.345,702 libras, celentes. De esta clase de asociaciones existian
contra 181.058,27 5 en el período correspondiente en 1872 treienta y ocho, á las cuales presta el
de 1873, y 166.213,345 en el mismo período de Estado tambien algunos sementales, 6 les hace
1872.
anticipos parn adquirirlos. Atiéndese con profe.
El valor de estaa dos últimas importaciones rancia la raza caballar por medio de la recria de
para los tres años, ha sido respectivamente de potros. La sociedad del Báltico es la que mas se
13.569,392 libras esterlinas y 11.483,139. Los distingue en este punto.
pagos hechos por Inglaterra para adquirir las lanas
La in&lt;lustria linera, célebre ya en los tiompos
de la Australia se aproximan á 1.400, 000 libras de Federico el Grande, sigue desarrollándose, so·
esterlinas por mes; es decir, cerca de 30 millones. bre todo, en Sajonia y Silesia. Sucede lo mismo
• con la faericacion 6 claboracion de azúcar, aguardiente, cerveza, y otras producciones deriva.das
directa.mente de los frutos de la tierra. La proSegun las últimas noticias de la is1a de Taiti, vincia. de Silesia contaba en 1872, 1,200 destilala prosperidad material iba creciendo de dia en día; durías de aguardiende, 1,161 cervecerías, 43 fálos ensayos que se han hecho con las plantaciones bricas de almidon y 44 de azúcar.
de vainilla, han dado el mas favorable resultado.
Para suplir la falta de bra.zos se extienden las
Que se preparen los prodúctores veracruzanoa máquinas de vapor, explotándose por compaüías
á la. competencia.
que las alquilan temporalmente por precios m6dicos. El arado de vapor de Howard se gencrali·
za bastante.
Son dignas do estudio las noticias que acerca
clel desarrollo agrícola de Prusia ha publicado el
Landes JEconomie Oollegium.
De cuarenta años á esta parte ha tenido lugar en aquella nacion una gran reforma en In.

Auxilian el movimiento agrícola las instituciones de crédito, y la difusion de la enseñanza completa el perfeccionamiento. El Estado aostiene y
subvenciona 31 establecimientos do enselianza
agrícola, secundaria y primaria existiendo ade-

mas profesores ambulantes que propagan los co- y todos los demas países, .,POr junto, 11.25,000,
nocimientos donde no hay escuela~ especiales.
de las cuales 256,000 produce del .Brasil.
Alemania, gracias á esta organizacion, debida
La producion total sobre la superficie del gloon grari parte á la iniciativa privada, y merced bo llega por lo tanto á 6,575 balas, equivalentes
á la extension que ha dado á la enseñanza pri- á un millon 314,900 tonela&lt;las de peso, y reprernaria, es tal voz hoy la primera nacion agrícola sentado un valor aproximado de st.1is millones.
de Europa.
1 Calcúlase que en su elaboracion se ocupan cer--ca de millon y medio de obreros, entre los cuales se reparten como salario unos 3,200 millones
Es curiosa y no deja de tener interes la si- de pesos.
guientc estadística de la prvduccion del algodon
La filatura se reparte &lt;ie la manera siguiente:
en todos los países donde se cultiva, así como del Inglaterra poseo 35 millones de puas; Norte-Améconsumo anual que de aquella materia se hace en rica, ocho millones; Francia, 5.700,000; Alemalos centros manufactureros de Europa y Norte.. nía, cuatro millones 700,000; Rusia, Alsacia, ....
América.
l. 700, OOQ; Espafia, 1,400, 000; Bélgica, ..........
Los Estados Unidos producen 3.900,000 ba- 600,000; Italia, 500,000. En totalidad, 62 mi··
las, de las cuales se exportan 2.400,000 6. Eu- llones 700,000. Seis años atrás esta cifra no lleropa; la India, 1.800,000, sin contar las que los gaba. mas que á 58 millones, lo cual viene á. dar
indígenas emplean p~ra su uso; Egipto, 47,000; cerca de un millon do aumento por arto.

REVISTA !fERCANTIL.
Aca1&gt;a de firmarse un nuevo contrato entrel os
hacendados de Tierra Caliente, para exportar
otras 450,000 @ de Azcar, en vista del buen ro·
sultado que dió la primera remesa de 150,000 @
no solo á New-York, sino tambien á Hamburgo,
para dGnde remitieron en el vapor ALilI las Haciendas de Santa Inés, Buena Vista, Santa Clara, Teuango, San Cárlo3 y Temísco, 662,000 libras d0 JJioscavado.
La c:1lma de las operaciones por la estaciofi de
aguas, se espera desaparecerá el mes presente,
luego que cese el fuerte temporal que se cree
sea parn cambiar la estacion.
El 1&lt;? de Noviembre quedará suprimida la rebaja de 10 por 100 sobt·e los derechos de importacion. Esto hace esperar que los efectos rxtran·
jeras tengan alguna subida.
Nuestra aduana de esta capital produjo en el
año económico hasta fin de Junio prúximo pasa·
do, * 2.005,736 13, contra $1.988,364 73, que
proéujo el afio anterior. En Julio, Agosto y Setiembre$ 463,476 81.

ORO.-Onzas mexicanas cambio por plata. 4
por 100: escaeas.
En New-York, el 11 del pasado, segun notas
de nuestros corresponsales, Sres. Echeverría y
Cuyás y otras, vnlian:
Afiil, 60 á 90 cs.-Café, 20t á 211 cs.-Cueros, 17 á 17! cs.-Grana, 38 á 39 cs.-Hule,
30 á 37 os.-Jeniquen, 5 á 51 cs.-Jalapa, purga, 1 Ocs.-Vainilla, $ 12.-Zarzaparrilla, 12!
á 13 cs. precios de la lb en oro.
L6ndres, libra esterlina, oro $ 4 82 á $ 4 86.
-París, por peso, oro, francos, 5 15f á 5 18¡.
-Hamburgo y Bromen, 4 reichmarks, á 95} con·
tavos.-Pesos mexicanos 96 á 97 centavos.Azogue, oro, á 75 cent:i.vos libra.-Plata pasta.
de /: / fina, $1.1636 onza Troy .-Oro pasta o
polvo de 1: fino, $ 18.60465 por onza Troy.
Nuew-York, Setiembre 11.-0ro, 115}; Bonos del gobierno, alza, t á i sobre precios de b.
última. cotizacion.
L6ndres, 7 do Setiembre.-Pesos mexicanos,
55f peniques, por onza Standar&lt;l.

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Mé!:íco, 28 &lt;le Octubre de 1875.
PLAJ.'iTAS
CEREALES.
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PRODUCTOS DE LA INDUSTRIA
Trigos.
De
Querétaro,
carga
..................
11
4
á
AGRICOLA.
Id. de Celaya, idem. .. ... . .. .. . . . ... . . . . . . 11 O á
Aceitu. De olivo mexicano, arrobo.......... 7 O á. 7 4
Id. de Irapuato, idem.. ... .. .. . . . . ........ 11 O á.
Id.
de ajonjoli, clarifico.do, idem... ... 3 7 á 4 O
Id. de San l\!artin, ídem................. O O á
Id.
de linn.za, idcm............ ......... ... 3 1 á 3 4
Id. de Contornos, idcm.. .. . .. . .. . .. . .. .. . 10 O í~
Id.
de nabo, idcm......................... O O á 3 4
Id. de Maravatfo, ídem ................... 10 4 ú.
Aguardientes. De caño., bo.nil.. .............. 13 O á. 13 2
Id. de Ixtlahuaca, idem......... ... ...... 9 4 6.
Id.
de Zacatlan, idem ............ 15 O á 16 O
Id. de Toluca, idem............... ...... ... 9 4 á
mes~al de T·equila, idem.... 20 O á. 22 O
Id.
Maiz. De Chalco, superior, carga........... O O á
Id.
Tierro.caliente, ídem .......... 12 O {~ 13 O
Id. de Contornos, idem. ...... ......... ..... O O á
Id.
Tierrafria, idem .............. . O O á 12 4
Id. de Toluca, idem... ..... . .. . .. ... ... . .... . O O á.
Añiles. Flor de Tehuantepec, libra ........ . 1 2 i 1 3
.Arroz. De la Siena, quintal... ........... : ... 10 4 ú.
Id. id. dc Apatcingrm, idem .......... .. 1 2 á 1 3
Id. de J opitla, ídem........................ 8 O á
Id. corriente, idem ...................... .. O O á 1 O
Cebada. Carga.................................... 4 2 á
Id. tintarron, idem ...................... .. O 4! á. O ó
PLANTAS INDUSTRIALES.
Azúcares. Blanca suprema, arroba ....... .. 2 O 6. 2 1
Café, de las Villas, quintal.. ................. 22 O (i
Id.
entreverada blanca segun clase,
Id. de Córdoba, ídem........................ 23 O á
arroba............................ .. 1 6 á 1 7
Cacaos. De Soconusco, libra................. . O 5 :í.
Id.
corriente, idem ................... .. 1 5 á 1 6
Id. de Tabasco, segun clase, idem ... . o l! :í.
Id.
prieta, segun clase, idem........ . 1 4 á 1 5
Chiles. Surtido, conocido por del Jaral,
p:mocha P:::ielcocirn.da, 20 (, 22
Id.
arroba ................................ . 3 4 :í.
hojas .............................. . O O por 1 O
Id. colorado lengua de pájaro.......... . 00 ú.
Id.
panocha blanca, idem ........... . 00,,10
Id. mulato de San Martin............... . 7 O :í.
Piloncillo, carga ................................ . 6 4 á 7 O
Id. pasilb f!9r delgado de Queréndal\Iicl de caüa, carga........................... .. O O O 12 O
ro, &lt;!o 1~ á 5~, arroba.,............ 6 2 ú.
Ilarfüas. Flor de los molinos pró::dmos á
Id. id. de otras Haciendas, varias clala capital, arroba................ . 1 2 á 1 3
ses, arroba ........................... . O O á
Id.
de otras procedencias............ .. O O á 1 3
Tabaco, de la Y., manojo surtido superior
PLANTAS TEXTILES.
á infimo, arroba.................... 6 2 á
.AlgodonCJ. De Sta. Rosalia, rama y quinId. de Coatepec, manojado, id. id. id. O O á
tt:.l ................................. 22 4 !l. 2l! 6
Id. plana, de Orizava... ......... ......... 4 4 á
Id.
de.No.zas, iclem................... O O á. 2 3
Id. l\!isantla y Tlapacoya, segun clase 3 4 á
Id. • de bs cos~s de Vera.cruz, id. O O á 2 4
Id. .Altotonga .. . . . . . .. .. . . . . . .. . . . . . .. . .. . . O U á
Id.
de Acapulco, idem...... ......... O O á. O O
PRODUCTOS TINTOREALES.
l'i'tas. Oaxaqucfia, segun clase, arroba.. O O á. 21 O
Grana, de O,uaca, superior, libra.......... O 4! á.
Id. de Acayúcan, idcm...... ..... .. ... . .. . .. 14 O á 15 O
Granilla, arroba................................. 6 4 á
LEGUMBRES SECA~ ..
PRODUCTOS ANIMALES.
.Arvejoncs. Semilla africana, carga......... 7 O á 7 4 Cera, arroba....................................... 20 O á
Id.
i&lt;l. i&lt;l., clase inferior, idem. ... 4 O á. 4 4 Cueros. .. . .. . .. ... . ... .. .. . .. . .. ... ... . .. .. .... .. .. . o o Ú,
I&lt;l.
cochinero, idem.. .. ... .. .. ... ... . .. O O á. 3 O Lanas, de carnero, fina, lavada, arroba... O O á
Frb'oles. Ilayo gordo superior, carga...... O O á 11 O
Id. id., hasta de año, idem............... O O á
Id.
entregordo, idcm.... ......... .. ... ... O O á 10 O
Id. id., marceña, idem............... .. ... O O á
I&lt;l.
menudo, ídem . .. .. . ......... ......... O O ú. 9 4
Id. íd..., hasta de Agosto, segun clase,
Id.
parralc!io gordo superior, ídem.. 9 O á. 10 O
nrroba..... .. .. . .. . . ... .. ••.•.. ......... O O i:.
Id.
entregor&lt;lo, idcm..................... 8 4 6. 9 O Queso, de la Barca, arroba.................... O O á
Id.
menudo, idem.. ......... ... . . . ... . . ... 7 O á 8 O
Id. de l\!orelia, ídem........................ O O á
Id.
prictito de Tierrafria, idem:...... 9 4 á 10 O
Id. de otros lugares, idcm.... ......... ... O g á
Id.
id. de Tierracaliente, idem...... .. O O ú O O
Id. fresco del día, libr:i...... . .. .. . . . . . . .. .. O O á
Id.
Acoyote, itlem. ... .. .. . .... . . . .. ...... 8 O á 9 O Sebos, blanco en bota, arroba................ 4 4 á
Id.
garrapata y amarillo, idem. .. . ... O O 6. O O
Id. mediado, ídem........................... O O ú.
Garbanzo. superior, ídem...................... 11 4 (i 12 O
Id. terciado, ídem........................... 3 7 á
Garbanzo, idem, idem .......•1................. 9 O á. 10 O
Id. en panzas, mediado, idem............ 3 7 á
Haba, carga de 108 cua1·tillos. ... . .. •... ..... O O á 6 O Espcdes. Anís, arroba.......................... 1 6 á

O O 6. 2 4
2 O á 2!

Comino, idem......... ...............
Canela, libra..........................
Cfovo, idem. ....................... ...
(James, de 1·es, segun clase en el mat:i.dcro, arroba...........................

PRECIOS CORRIENTESc

Carnes, d~ carnero, segun cl~se en el ma·

O Gi} {i O 7

tadcro, arroba...................... 1 4 á. 1 6
Cerdos, pesados, vivos, arroba......... :.... 2 4 á O O

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1\IERCADOS EXTRANJEROS.
Nueva-York, Octubre l~ de 1875.

Aceite.-De olivas, Marsella, por caja,
ldem de palma, libra......................
.Añil,-Manila, papel.......................
Idem Guatemala, oro......................
Arroz.-Carolina, por librn.. .............
Idem rangoon, oro, depósito.............
.Aiúcar.-Cnba, inferior hasta ordinarío .......................................... .
Idcm idem regular, refino................ .
Idem ídem, buen refino ................. ..
Idem idem, regular consumo............
lclcm ídem, bueno á sobresaliente consumo.........................................
Idem idem, centrifugas bocoyes números 8 ú. 13..................................
Idem ídem, melaclo.. ... ...... ....... .... ...
Idem Habana, cajas, números 7 á 9....
Idem idem idem 10 á. 12............... ...
Idem ídem idem 13 á 1ó ... . .. ... ... .. . ...
Idem idem ídem 16 á. 18 ..... . . .... .... ...
Idem idcm ídem 19 á. 20...................
Idem 1'dem 1·dem bla.neo...................
Idem ídem número 12, oro, en dep6sito...........................................
f
Idem Puerto Rico, refino................
Idem ídem consumo........................
Idem idem Brasil, námero 9 á 12......
Oacao.,-Carácas ordinario, oro por
libr.a......... ...............................
Idem maracaibo, oro.......................
Idcm guayaquil, oro.:.....................
Oafé.-Rio, por cargamentos.
Idem ordinario por libra.................
Idcm regular .. . .. . . . .. .. .....• .. .. . .... ... .•
Idcm bueno...................................
Idcm superior................................
Idcm Java, sacos...........................
Idem maracaibo....... ..... ......... ... .....
Idem la Guayra..............................
!den Jamaica. ........................: .......
Idem Puerto Rico............................
Idem Costa Rica.............................
Idcm mex.ieano de Córdoba...............
Idem sabanilla...............................
Idem Santo Domingo.......................
Idcm curazao..................................
Oái!amo-Manilo., oro, por libra........
Idem hcnequcn, idem....... ...... ..... ....

Cáñamo istle, papel.. ....................... . O

4 40
O 8! Caucho.-Nicaragua, oro .................
O 80 Idcm guayaquil, prensado, papel. .... .
1 25 Idem mexicano, ídem..................... .
7! (i O 8f Idem Cartagena, ídem .................... .
Cera.-Amarilla por libra ............... .
70 á 2 75
• Cocos.-San Blas, millar, papel. ......••
O 7¡ á o 7! Idem Baracoa, idem.. .. ............... .. . .
O 7! ú. o 8 Cueros de res.-4 meses oro, )lontcví0 8f á. O Si
deo, 20 á 22 libras .................. :,.····
O 8z á O 8! Idem Rio Grande, 20 6. 23 libras, escogidos ................................... ~·····

4:i á
O ·1,3 ú.
O 45 á
O 35 á
O 43 á
O 32 lí.

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8! á.
60 á
92} á

8} ú. 0

8f, Iclem maracaibo,

o 8! á o
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9¡
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8! ú. o 9!
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4i á. O 4t
7f á O

8!

8 á O 8
71 ú O

8!

O 14 !í. O 00
O 26 á O 30
O 11 á O 111
O
O
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O
O
O
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O
O
O
O
O
O
O
O
O

17! á. O 18
19 {¡ O 19!
19! á. O 19!
20 á O 20r
26 á O 27
21 á. O 23
21 ú. O 2!z
19 á O 20
19 á. O 21
20 á. O 21
20 á O 21
20 á O 23
17! á O 18
20 á. O 21
7! á O 8!
5 á. O 5!

secos......................
Ju.cm l\Iat:i.moros y mexicanos...........
Idcm Tampico ........................ ···:····
Idem V era.cruz ...... ···· .. · .... ···· ...... ···
Idem Puerto Cabello.......................
ldem Bogo~á. ........................
Idem Santo Domingo_y Puerto Plata,
secos.........................................
.Drogas.-Extracto &lt;le palo tinte........
Idem Jalapa oro............................
Idem opio, calidad viejo, oro, en dep6sito . .. . .. . .. . .. ....... ... .. . .. ... ... .. .... ...
Idem nuevo, Idem...... ...... .... .. ... .. . ...
Idem Zarzaparrilla., Honduras, oro....
Idcm mexicana, oro ....................... .
EspecifU,-Cancla de China, oro ........•
Idem pimienta negra, oro ............... .
Idem blanca, oro .......................... .
Idem ,clavos de especia, oro ...............
Grana.-Cochinilla, oro, Honduras,
planta primera .......................... .
Idem ídem, segunda ...................... .
Idem Tcnerife, planta .................... .
Idem mexicana. ............................. .
Lana.-Yalparai!',¡), oro, sucia ......... ..
Idem S. A. merino, papel, ídem....... .
Idem idem, mestiza, papel, idem ..... ..
Idem ídem, Córdoba oro, lavada..... ..
Idam Montevideo sobresaliente, papel.
Idem Cabo de Buena Esperanza. ídem
idem .........................................
Idem mexicana, idem. .. . ........ .. . . ......
Idem Tejas, mediana, papel..............
.Madcro.3 de ebanistería.-Caoba Santo
Domingo, horquetas, pié...............
Idem idexn tnozos ..._........................
A • .,....

O 5!
O 47
O 45!

O 37
O 43!
O 35

O 39 á. O 40
O 24 á O 25
O 22 ú. O 23
O 21! á O 221
lG 11. O 16!
16 á O 17
18! á O 19
17 á. O 17!
18 á O 19
181 á O 19

O 13! ú.. O 161
O ll} á O 12
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4
6
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O

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á.
22 á
16 11.
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37 á.

37
12
35
15

4 75
6 87
O 38

O 17
O 22¡

O 16!

o 241
O 88

04oá05o
045á055
O 47 á. O óó
O 42! ú. O 45
O 18 á O 20
O 29 á O 82
0286.030
O 28 á. O 33
O 33 á O 36
O 32 ti. O 36
O 18 á. O 23
O 30 á. O 35
O 7 ú. O 10
O 20 ú. O 80

�38
Madera&amp; de ebanistería, idem mexicana..
I&lt;lcm cedro, Manzanillo...................
Idem idem media.no........................
Idem idem me:s:ioano.......................
Mielcs.-Cuba, para refinar, nueva, 50
por ciento ................................. .
Idem idem para consumo, idem ........ .
Idem Puerto Rico ......................... ..
Idem Nueva Orlcans, calidad superior,
uneva .......................................
Idcm idcm ídem sobresaliente, idem.
Miel de ab~.ias.-Cuba, oro, depósito
galon . . .. .. .. .... . .. .... ... .. . .. . .. .. •. .. ...
Idem idem, derecho pagado, papel..,-.
Idem Santo Domingo, idem..............
Idem ídem, oro, en depósito..............
Piele8.-Seis meses, chivo, Tampico,
oro, por libra ......... ....... ... .. . .. . .. ..
Idem Matamoros, idem........ ... .•. ......
Idem Veracruz, ídem . . .. .. .. . ... .... .. .. ..
Idem Curazao, idem ... ,.. ..... ...... .....
Idem Buenos Aires, idem. ........... .....

8 á. O 12
5 á O 8

O
O
O

8 ó. O 10

O 8 á O 10

O 37 ó. O 40
0406.045
042á.055
O 00 á O 70
O 71 á O 72
O
1
1
O

82 á. O 83
15 á 1 20
05 tí. 1 08

71 á O 73

O 00
O 00
O 00
O 00
O 50

á O 50
ú. O 50
á O 50
á O 60
á O 50

Iclem venado de Veracauz, oro, por
libra ......................................... O 00 ú. O 55
Idem Honduras, idem... ........... ....... O 00 á
Idcru Guatemsla, ídem.................... O 00 á.

don de Glen Cove. ... .. ... ... ... . .. .. .. .. O 00 4 O 06
Idem superior................................ O 00 á O 9
Idem sntin Gloss ( lustre de satín)..... 9 10¡ á O lOJ
Idem maizena ............................... O 11 á O 11¡
En los precios arriba mencionados, se hará un descuento, siempre que los pedidos sean de 1,000 libras ó mas.
Cereales-Trigo Rojo y ámbar Mich.
&amp;c. Ohío.................................... 1 42 á 1 50
Avena........................................... O 58 á O 67
Cebada., nominal............................ 1 25 á. 1 60
Maíz del Oeste, blanco...................... O 86 á O 88
Idcm idem idem amarillo................ O 80 lí. O 81
Legumbru.-Frijoles, medianos......... 1 65 á. 1 90
Idem ma.rrows................................. 2 20 á 2 45
Idem Red Kiduey..... ... ......... ...... ...... 3 20 á. 3 30
Idem White Kiduey ... ..• ... .. .. .......... .. O 00 :í. 2 40
Idem Guisantes del Canadá, depósito,
bushel. ... . . .. ....... .... ...... ......... ..... 1 15 lí. 1 16
Idem partidos (split) barril, 210 libras
depósito . . .. . . . .. ... . ......... .... .. .. .. . ... O 00
Idem verdes, escasean..................... O 00
Forra/es.-Heno, 100 libras.............. O 78
Itlem afrecho, 100 ídem................... O 00

á 5 70
á 2 50
á. O 80
á 1 50
Ferretería, &amp;c.-Sorbeteras horizontales de Cirlos G.
Blatch ley, Filadelfia, de 3 á 40 botellas, descuento de 20
y 10 á 3;~¿ y 10 ~or 100.

Idem bombas ele madera Oucumber, Cárlos G. Dlatchley,
Filadelfia, descuento de 45 á 50 y 10 y 5 por ciento.
O 95
Idem molinos de café, Entcrprise )lfanufacturing Co.,
Filadelfia, número 2, para familias, $ 3, número 9 et 16,
12 ó. O 12! $16 y $ 37 para especieros y drogistas.

2¡ á. O 2f
25 á. 5 50
mun.. .... .. .. ............ .... ..• ...... ..... . . ..
Idem idem regular.........................
Idem iclem superior........................
Idem Yara.-Un corte.....................
Tintes-Nominalmente, tonelada, -Pa-

O 85 ú. O 90
O 92i á 1 00
1 10 á 1 25
O 90 á O 95

lo moral mexicano, oro,............... O 25
Idem Sabanilla, papel..................... O 28
Idem maracaibo, oro,...................... O 25
Idem Santo Domingo, oro,............... O 34
Palo Campeche, laguM, oro............. O 39
Idem Honduras, papel...................... O 35
Idem Santo Domingo, iuem.............. O 28
Idem Jamaica, oro.......................... O 23
Idem palo de Ilrasil, papel............... O 70
Idem brasilete, Rio Hachn., ídem...... O 56
ARTICULOS DE EXPORT.á.CION.
Aceites.- De linaza, galon.. .•. .. . .•.. .... O 68
Idcm de puerco, superior, de invierno. 1 03

ú. O 27

Idem campanas para haciendas, Menee! y CompaITfa,
West Troy, N. Y., 42 centavos libra: variando segun las
fluctuaciones del mercado.
Idem segadoras de césped Excelsior, número l á. 4, de
9 á. 18 pulgadas, de $ 15 á $ 80.
Idem forjas portátiles Empire, número 1, 7 pulgadas,

$ 40, número 2, 8 pulgadas, $ 155, número O, 7 pulgadas,
$ 30, número 10, 7 pulgadas, $ 27.

Idem planchas para calderas, clase superior, 5f centaá O 28
2
vos libra, W. F. Potts Son &amp; Co. Filadelfia.
á O 37
Idem válvulas de Ludlow, Troy, para obras de municiá. O 85
á
lí.
á
á
á.
á

O 40
O 36
O 29
O 26
1 80
ó7 50

á O 69
lí. 1 05

NUEVA CLASIPICAC!ON DE NUEVA-YORK.

Uplands. l\Iobila. N. Orlcans.
Ordinary ...... pr lb llJ
11~lli
Good ordinary.....
13!
13!
13!
Low middilng......
13t
14
14!
:Middilng ······•·•··· 14f
14i
14j
Good middiling..... 14f
14f
15t

39

Almidon y· Maizena de .Duryea.-almi-

pio, agua y gas, segun catú.logo.
Harina.-Genessee ........................$ 6 90 iÍ. 8 20
Idem St. Louis, reguhr... .. .. . . . . ........ 7 60 lí. 8 10
Idem sobresaliente............. .... . .... 8 20 á. 9 25

Jaúon y Velaa.-Allan Hny Company,
N. Y., Jabon primera calidad, por
libra. . .. •... . . ... . . . . . .. . .. . . . .. . .. •. .. . . . . . O 00 á 7
7g
Sebo.-Refinado blanco en cajas, ídem
idem ........................... ............ O 13 iÍ. 14 00
Idem primera calidad, prensado, A.
A. a vapor .............................. ,
Idem prensado, marca II......... .......
Velas de sebo oleag's refinadas, blandas...........................................
!de m, hldráulicnmente prens's.... ....

O 13 á 13! 00
O 12 á 12¡ 00
O 16 ú. 00 18
O 14 á. 00 16

Upulo.-1874. ......... .......... ..... ...•• O 18 á O 25
Ca., Nueva York, fabrica.tes ele mae¡uinario. en general,
Maderas, tablazones y duelaa.-De tea.
para agricultura, &amp;c.
L de Georgfa, millar ............. , .......$· 23 O á 25 O Papas y Oebollas.-Pa.pas, b!lrril nueIdem tablones de pino blanco ........... 19 O á 25 O
vas........................................... 2 20 á. 4 25
Idem hemlock y Sprucc, millar ........ 15 O ó. 17 O Cebollas, barril nuevas .......... : ......... 2 25á250
Idem teja.manis de pino blanco, millar......................................... O
Idem idem cipres ídem número 1...... O
Iclem duelas ele roble pesadas para
bocones ................................... $

o

O á 10 O
O á 5 50
O á 200 O

Idem en ristras, ristra . .. .. ............... O 2! 4 3 O
ídem manzanas, barril................... . 2 40 á 2 50
Tabaco breva.-lOs. y 12s. .............. ..
22 á O 30
Idem 4s. y 2s . .................... ··· ·•· ...... O 25 á O 32
Idem 32s ....................................... O O á O ·! 2
Idem Twist. .. . . . .. . . .. . .. . . .. . . . . . .... .. .. ..•. O 35 :t O 44
Vinagre americano, galon de ............. 20 O á O 35
Prensas paro. heno y algodon, P. K. Dederick y Cia. Albany, N. Y., de $100 á. S650, para. ladrillos de $ 400 6.

o

Idem idem idem ligeras................ .' O O á 170 O
Iclem cortes para.miel, con tapas, 32
pulga.das..................... ... .. . ... . . . .• 100 O á. 130 O
Hem idem azúcar, 36 pulgadas ........ 220 O á. 320 O
Jdem idem idem 38 idem............•... 243 O á 245 O
$600.
.
Cª F'l
Imtrumento&amp; matemáticos, James W. Queen y ., 1 a.Idem arcos 12 piés....... ....... ....• ... ... 28 O ií. 40 O
delfia y N. Y., Niveles de ingeniero con telescopios, núIdem idem 14 idem.... ..... ...... .... ... . . 37 O á 42 O
mero 1,005 $;135, para arquitectos con idem, número .....
l!fáquinas de vapor.-Ba.xter, W. D. Russell 2 caballos..... ..
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\

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100 premio.
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Campeche, 5 á 6 p~r ciento descuento.
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,
.
Colima., O ú. 4 por cie?-to dese. men., 1 u. 2 por ciento descuento fuertes 6.gmla.
Córdoba, par, O á 1 por ciento descuento.
Cuerna-vaca, 2 á 3 por ciento descuento.
Chihuahua, 8 á 9 por ciento descuento.
Durango, O 6. 5 por ciento. descuento.
Guadalajara, 4! 6. 5 por Ciento descuento.
Guanajuato, 4 á 4} por ciento descuento.
Gui.ymas1 8 á 10 por ciento descuento.
Jalapa, p!!.r, Oá 1 por ciento dtscuento.
Lcon, O á 41 por cirnto descuento.

Matamoros, 4 á 4! por ciento descuento mtnudo par fuertes águila..
Mazatlan, o á 4 por ciento des~uento menudo, 2 á 2! por
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Morelia, O á ó por cient o descuento.
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Bonos de la deuda interior consolidada del 3 y 5 por 100, refaccionados segun la última ley............... 5 á 6 por 100
Certificados expedidos po1· lás secciones liquida.ta.rías....................... O á 5 por 100
Acciones del ferrocarril de Tlnlpam. O á 5 por 100
Do nos de la Convencion inglesa...... O á. 15¡ por 100
Bonos de la Convencion española..... O á 4 por 100
Precio&amp; de flete&amp; de Mé:i:ico para los punto, gua se &lt;:¡;)!ruan.
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Celaya
,,
,,
O á
6 O
Cuerno.vaca
,,
,,
O tí. 4 O

Dura.ngo
Guadalajara
Guanajuato
Irapuato
Leon
Lagos
Morelia
Querétaro
Sombrerete
San Luis Potosi
Toluca
Zacatecas

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12 O
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9O
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12 O

'

�40

41

ECONOMIA RURAL.

"

EL TRABAJO,

Las virtud:s d2 estas admirables medicinas son especialmente eficaces para expulsar de la SANGRE toda impureza, !la.gas antiguas, enfermedades del pecho, &amp;c. En los en.sos de debilidn.d ellas son incomparables, al paso que curn.n
radicalmente las IN'DlGESTIONES y los desórdenes generales del HIGADO, delESTOl\IAGO y las erupciones de los
INTESTINOS, restn.bleciéndose como por encanto, el vigor y la salud normales. Dichas medicinas remueven asirois
mo las dolencio.s que suelen afligir ú. las IIIUJERES al llegar estas (t la edad critica.

A.VISO PUBLICO.

•

7~;

E~. Nueva-Yor~,
Maiden La.ne, se cltiboran ciertas preparaciones espurias falsamente intituladas "Píldoras y
Unguento Holloway, Y que llevan corno garantfa la marca engañosa que va al pié do estas lineas siendo los autores
de las mismas unos sugetos que adoptan el título de "Hollowny y C~" Hay en todas las partes d~ la América Espafiola vendedores poco escrupulosos que compran dichas falsificaciones ú. precios baratos y las ofrecen á. sus clientes
como los verdaderos medicamentos Holloway, aunque estos se elaboran solamente en el establecimiento de su iiivcntor, 533, 0::dord Street, Lóndres W. C.
'

e

f'.

Las perso!l~s _que fuesen en~aííacfas de dicha mo.nera debcrian ponerse en comunicacion con Tomás
Holloway, ~mg1é?dose á. las c1tn.daa s:ñas.
Oada caJa de Pildor~ Y bote de Unguento van acompañados de ampli&lt;U in:trllccion esen español relativas
al modo de usar los medicamentos.
.
,
'

~os remedios se venden en cajas y botes para todos los principales boticarios del mundo entero, y por su propietatar10 el Profesor Holloway, en su Esta.blecimiento central, 533, O.xford Street, L6ndres.

MEDICINAS.

...

En la muy acreditada casa del Sr. Gonznlcz so encucutr:i. un surtido completo de cunnto hay de mejor en el ramo
de meilicina.-Iloticas y botiquines homeopftticos, desde el ínñmo precio de $ 3.-0hras de medicina homeopática de
los a~t~res mas ~onocidos del público.-Guíu. de las familias, cuyo libro está acompañado de un botiquin utilisimo para
los V1t1Jeros, habitantes de los campos y hacien\las, que no siempre pueden recibir auxilios do los m6dicos.-Nuevo y
gran surtido de especialidades fn.rmacéuticas acreditadas por mas ele veinte años.-El imponderable antivenéreo del
DOCTOR LOPEZ, maravilloso por sus efectos infalibles en multitud de enfermedades que ha curado en esta República Y en el e:dranjero.-Chocolote, café para enfcrmos.-Azúcar de leche -Alcohol a1soluto y glóbulos inertes.Pídase el catálogo que se da grá.tis en esta casa. ·
Se garantiza. que las medicinas de esta casa son las mas baratas, siendo tambien de eficacia sorpi·endente paro. curar TODA CLASE DE ENFERMEDADES, puesto que cura lo que ningunas otra"i! medicinas habian podido curar.LOS ITECHOS COMPRUEllAN ESTA VERDAD.
Los enfermos que residen fner3. de la. capital, pueden h:rner sus consulfas por esc'l'ito, enviando el importe.
¡ ATENCION !-Esta cas3. pasee un VINO contra el clorosis que hasta ahora no ha fallado; se asegura que tal enfermedad desapareccri hn.ciendo uso de esto medicamento.
No' ~ay que ol~idar EL GRAN REFRESCANTE DE LA SANGRE del Dr. H. que se cxpcndeconfaitoy que hn dado
mnra...-11losos resultados.

CONSULTAS.
•

•

Se dan de nueve á. once de fa mnffana, y de dos á. cuatro de la tarde. Los residentes fuera de la capital, pueden
hacer sus consultas por escrito, rehc~onando en sus c\rtas los síntomas de su cnfcrmed:id.-Precio de la consulta. con
el medicamento, cuatro pesos.
La medicina y método se acompaiíar:í. con la respuesta por el correo ordinario.
U.:-UCO DEPOSITO EN MEXICO, 2~ calle dcl,Cinc((lo Mayo número 8.

El trabajo es el medio mejor de obtener, con
auxilio de las fuerzas naturales, la mayor y mejor cantidad de productos de la tierra y por consiguiente solamente por el trabajo puede llegar la
tierra á su mas perfecto estado de proJuccion, y
por lo mismo de valor.
E! beneficio de una explotacion agrícola. no es
siempre relativa !i. la extension territorial del dominio, muchas veces ni siquiera está en rclacion
con la calidad de los terrenos sino con la suma del
trabajo y del capital que se aplican, y por eeta razon el trabajo tiene su valor intrínseco, porque'
se lo da la tierra.
Ah.ora bien, como este valor no se estima en
todas partes del mismo modo, es necesario que el
agricultor conozca las circunstancias que puedan
modificar el precio del trabajo y la manera de
1·cducir este precio tanto como sea posible, al mismo tiempo que la cantidad que necesita de él y
los medios para procurárselos.
Comencemos por el precio del trabajo. Cuan·
do el obrero trabaja por salario, este salario es la
recompensa del trabajo y depende, ya de la estimacion que el propietario da á ese trabajo, ya de
las circunstancias locales 6 extrañas que influyen
sobre el valor intrínseco de la.operacion; unas VGccs es la falta 6 exceso de brazos las calamidades que afligen á los obreros 6 la naturaleza del
trabajo segun exija mayor 6 menor habilidad y
delicaueza y mas 6 ménos fuerzas.
Como os necesario que el que trabaja gane por
lo ménos y necesariamente lo que nesita para cubrir cA sus necesidades las necesiclades de su
familia, y para. sostener su vida y su salud, el
precio del trabajo se calcula por el precio del pan
generalmente, y ele allí que deben guardar cierto
equilibrio el precio de los efei.J;os de consumo y
el precio del trabajo; roto este equilibrio se pierde el centro ele gravedaa social, durante todo el
tiempo que subsista la penuria, y esa es la causa.
de los trastornos que muchas veces afligen á una
natlion. No puede durar y no dura en efecto, este estado de cosas largo tiempo; pero ántes de que

vuelvan ú. nivelarse, á equilibrarse los precios, el
malestar se ha traducido por una calamidad pública que- afect6 hondamente loa intereses generales.
Cuando el que trabaja no gana sino exactamente lo necesario, no puede educar á sus hijos;
perjuicio para la. sociedad que no llega jamas á
perfeccionarse y que se cre6 obstáculos en lugar
de crearse familias: no puede tampoco acumular,
economizar, parte de su trabajo; miseria para la
sociedad que cria mendigos 6 bandidos para los
momentos de la desesperacion por cualquier infortunio 6 por cualquier accidente ULiversal; en
fin, sucede por lo ménos, que el trabajador, cansado de luchal' estérilmente contra la pobreza, se
enerva y desespera cayendo en el cstauo de bruto. Nos rodean infinitos ejemplos de los tres ca.·
sos que acabamos de citar.
Se Lacostumbrn en algunos paíse! fijar un valor
medio entre las alzas y bajas de los efectos de
consumo y que el hacendado le dé al obrero nna
pat-te de su salario en efectos de ese género. Ese
sistema, aconsejado por algunos economistas, entre otros, por el célebre Thaer, tiende á conservar cierta uniformidad en el estado del obrero:
En México se plante6 ese sistema desde tiempo
inmemorial; pero no hay quien no sepa cuáles han
sido sus consecuencias. Tratando al principio con
gentes sencillas, sin nocion del valor, ni ideas sobre la propiedad, toda la ventaja del sistema, que
es la de uniformar el estado del jornalero, cay6
en un abuso que elev6 los precios de los efectos
y convirtió al patron en un expeculador vergonzante que demolió todo el edificio econ6mico suprimiéndole su principal carácter, su base, la del
equilibrio del precio. Desapareci6, pues, lo bueno para conservarse lo malo: el hacenuado se convirti6 en oxpeculador y el jornalero so trasform6
en esclavo. El precio del trabajo no se calculó ya
por la utilidad del hacendado ni por las exigencia9 del trabajador, sino por el precio arbitr,ario
del efecto. Con esta práctica, el operario so en·
cuentra siempre adeudado, sin6nimo de siervo. ;

TOMO I,-6.

�42
Cuando escasean los trabajadores, el precio del
gundo caso, si el ag1·icultor no está. preparado para
trabajo aumenta; porque aumenta la necesidad
esta eventualidad, puede resentir graves perjuicios
de quien trabaje. Hay ent6nces, respecto deljorIn. agricultura. Puede suceder que por una peste,
I nalero, lo que econ6micamente se llama demanda.
por la leva 6 por otras circunstancias análogas esEsta demanda puede reconocer su orígen en lu
caseen los brazos: ent6nces el cultivador no tiene
prosperidad de la industria en general, 6 bien de
otra solucion que suspender sus trabajos y dejarse
una empresa pai-ticular que so avecinde á un luar:uinar, porque el imposible es superior al es.
gar. El ferrocarril de Veracruz á México, enca- fuerzo.
reci6 los brazos en toda la línea de pueblos por
La calidad del trabajo aumenta tambien el va·
donde pas6 y de :tllí que los jornales sean en
lor: un obrero de fino gana siempre mas que uno
C6rdoba, Orizava, &amp;c., mucho mas caros· que
de trabajo aorrniete; el jardinero, por ejemplo, es
en el resto del país. Un jornalero no ganaba, en
mejor retribuido quo el gañan. Algunos econoC6rdoba, por ejemplo, mas de $ 6 al mea, ántes
mistas distinguen el precio del salario, del precio
del establecimiento del ferrocarril; dospues, pocos
del trabajo, segun la fuerza, la actividad y el buen
ganan ménos de $15, porque hubo demanda do
gusto influyen en el primero y muchas veces subrazos y la empresa ferrocarrilera se los arrebacede que de dos obreros que gánan el mismo jort6 á la agricultura: ent6nces los rancheros, para
nal, el trabajo del uno es superior, ele mas mérito,
no verse solos, equipararon los jornales á los del
de mas valor que el del otro; y el trabajo de1 mas
camino de hierro.
curioso es mas barato que el de aquei quo lo es
En el primer caso, cuando el alza de precios se ménos.
origine por la prosperidad general de la industria,
En el pr6ximo artículo tratarémos de la manera
los agricultorea ganan, como ganan todas las inde disminuir el preci~ del trabajo.
dustrias, porque el bienestar es general; en bl seANTENOR LESO.ANO.

EN.FERMEDAD DE LAS PLANTAS Y SU REMEDIO.
Siempre que so observe que una planta tire sus
hojas y cambia de color, es prueba. infalible que su
salud sufre notablemente, ya sea porqua la maseta
no es adecuada. á su organizacion 6 que ha sido
regada con abundancia, que está cerca de un lugar que hay mucho calor, 6 expuesta á las heladas
do invierno, 6 haber aplicado un estimulante muy
activo, como guano ú otro abono excesivo que ha.
afectado sus raíces mas débiles.por donde la planta
se alimenta; esto conduce á la enfermedad y aun
á la muerte. El caso no es ,tan impo1'tante que
consultemos á un botánico, y el aficionado en horticultura empieza á tratar al paciente, la práctica
es con toda probabilidad, como muchós de nuestros médicos que aplican un remedio que agrava
la emfermedad; habiendo pues, sido afectadas las
raicea que es el 6rgano nutritivo de las plantas,
el eat6mngo está repleto de alimento aplicándole

mas agua, 6 de medicina, aplicándole mas abono,
el remedio es evidente; la dieta, cuando el est6mago
sufre los efectos do una indigestion; suspéndase el
alimento hasta que venga la reaccion.
Debemos, por lo expuesto, si lasraices han sufrido por las causas que hemos mencionado, dejar
que la planta se seque en la tierra en que está;
t6meso ent6nces la planta y sáquese con la bola
de tierra que contiene las raíces y restréguese entre las manos hasta que la tierra se desmorone y
p6ngase en otra maseta con tierra seca que esta
mezclada con hojas, ecaa 6 podridas 6 tierra barrida
de la calle. La maseta no debe de tenor mas que
una pulgada entre sus raices y las paredes de ()llas;
désela agua suficiente á que se asiente la tierra y
se adhiera á sus raíces y no debe 1·egarse ya hasta
que empiece á crecer; á ménos que la atm6sfera
esté tan seca que se haya evaporado fo. humedad;

43
y ent6nces se regará poco; porque daria el efecto sacúdase la tierra, lávese la maseta, p6ngase otra
cor.trario, moriria de sed. El peligro que ~ebe
evitarse es eR toda probabilidad la que traJO la
enfermedad· esto es, saturaciom de la tierra por
'o , otras causas pue den m
. duc1r
. ar.1 a
. da a11ua·
demas1a
enfermedad de las plantas, tales como el gas qu_e
se escapa de los aposentos 6 el humo de las c~umeneas &amp;c ., &amp;c ., Pero en todo caso cuando las hoJaS
caen de las plantas, suspéndase el riego, y si hay
razon de creer que la tierra. está de.scompu_osta
por los gases 6 animales que le roen sus raices,

nueva 6 múdese de local. Hace algunos años que .
el humo del invernadero de mi jardín, de tal manera había afectado á mas de tres mil masetas de
flores, que no pudiendo cambiarlas todas, ~olo sus
pendí el agua por diez días hasta que v~lv16 á des·
arrollarse la vegetacion con exuberancia.
Colima, Setiembre de 187 5.
traducido por

G.

BARRE'IO.

PRODUCCIONES AGRICOLAS DEL SOCONUSCO.
POR DON MIGUEL :M, PONCE DE LEON.

En todo el Soconusco, en este país predilecto
de la. naturaleza, la vegetacion tropical se preeenta en sus mas variados aspectos: los mangles forman espesos bosques que cifien los esteros, los
mishuites los ébanos y otros muchos árboles, cuyos prod~ctos podrían aplicarse de ~arios modos
á las artes y 6. la industria, pueblan d1lata.do_s bosques en las llanuras 6 f:ll la falda de la cordillera..
Las ceibas seculares, rivalizando en altura, y las
palmas de corozo, entrelazan sus. ondulantes folla·
jes, formando graciosc,s arcos triunfa.les. Los arbustos y los bejucos, hacen inaccesibles los bosques;
las &lt;'ript6gamas tapizan las rocas y las barrancas
en los lu()'ares húmedos y sombríos; y las enredaderas, vi:tiendo los troncos de los árboles, 6 adornándolos con festones 6 cortinajes, presentan el
cuadro mas risueño y pintoresco que pudiera. imaginarse. En otros lugares se admiran las planta·
ciones de la caí1a de azúcar, cuyos penachos son
movidos lentamente por las brisas; los arbustos de·
los cafetales, de un verde siempre brillante, 6 en
fin, los cacaotales, cuyos árboles son todos elegantes y frondosos. Allí la. Ilaturaleza ostent~ s~s mas
preciosas galas, aquí la. natura.le~a. m~lt1pl'.ca. sus
producciones auxiliada con la mtehgencia Yel
trabajo del hombre, y en todos partes s~ ad:11ira
la prodigiosa. fecundidad de una. vegetac1on s1cmpro nueva.

HULE, -El árbol nombl'ado por Aublet, herca
de las euforbiáceas,
guyannen8,:•8, de la, familia
•
. .
produce el hule 6 caouchouc, que tantas aphcac10nes tiene en las ciencias y en las artes.
Este árbol, originario de la América, nace y se
desarrolla expontánea.mente en los terrenos húme·
dos en donde reina una temperatura elevada, su
zon~ se extiande en el Soconusco entre las líneas
isotermas de 22 y 27 grados centígrados.
.
Hechas rnrias incisiones en el tronco, destila
por ellas gota. á got~ un jugo blanco y lechoso,
que solidificándose al aire libre, forma el hule.
Este sistema, aplicado exclusivamente ~n el Soconusco durante muchos afios, ha producido las mas
fata.le~ consecuencias; en efecto, destruidos estos
eufo1·bios que necesitan para desarrollarse diez 6
doce años, por lo ménos, y no habiendo .cuidado
los cosecheros do hacer algunas plantac1~nes, se
ha destruido. un elemento agrícola tan poderoso,
que por sí solo basta.ria para formar la riqueza de
una gran parte del Departamento.
La cantidad de jugo qne en el Soconusco produce un árbol de medianas dimensiones, ~stá representada por 15 litros, en la primera picada, y
por 8, en la segunda.
.
En muchos lugares se da al hule una forma Cl·.
líndrica. aplicando varias veces el jugo sobre mol·
des en ;elieve hechos de arcilla., los cuales se rom·

�\

45

-

44
ria. A mediados de ese siglo, se llev6 á Inglaterra
pen despues, cuando el hnle adquiere un espesor
el i;roclucto de esta. malvácea, el cual no se desticonveniente. En el Soconusco se extiende con la
n6 á la fabricacion de telas, sino hasta el año ile
mano el jugo sobre esteras expuestas (i los rayos
1430. De allí se trasport6 el algodon á los Estadel sol; en seguida, cuando ha secado la primera
dos-Unidos de América: el año de 1786 se semcapa, se extiende la segunda, y así las demas. Sibr6 en Georgía, y poco despues se cultivaba en la
guiendo este procedimiento tan imperfecto, el hule
Caro1ina del Sur, en Mobila y en Alabama; la faadquiere un color negruzco y queda mezclado con
bricacion de los tejidos comenz6 .i prosperar en
innumerables materias extrañas; circunstancia por
1826, y ha tenido un gran desarrollo durante esla cual tiene el comercio poc:1 estimacion. Si so
tos últimos años. El cultivo del algodon en Mélava con a.gua el jugo, y se hace pasar &lt;lespues
xico, es tan antiguo, como el del maiz.
por un filtro fino, se obtiene un hule blanc.o, diáEn el Soconusco se conocen los algodoneros herfano y muy elástico. El hule en su estado de ma·
báceos 6 anuales, que son los únicos que se cultiyor pureza, tiene la. densidad del agua.
van, y los algodoneros arbustos, loe cuales se disPara obtener en el Soconusco un productode
tinguen en blancos y morenos 6 ixcaces, subdivi·
hule, representado por 1000 kil6gramos, se nece·
diéndose cada uno en algodon ¡;elon, y en algodon
sita la cantidad de 4000 litros de jugo, 6170 árpachon. El primero tiene las simientes lisas, vcmoboles que podria.n sembraríle en un terreno, cuya
sas y de color moreno oscuro; el segundo las tiene
cxtension superficial fuere de 0,15 de héctara.
cubiertas do una borra muy espesa. Segun la cla·
La explotacion importa 280 pesos por 1000
sificacion propuesta por M. Rohr, el algodon pe·
kil6gramos de hule, y &amp;iendo su valor de 540 pe·
lon moreno, y el pclon blanco, pertenecen á la sesos, resulta. para los cosecheros una utilidad de
gunda clase; ademas, el moreno forma la segunda.
100 por ciento sobre los gastos erogados. En Euespecie denominada, algodon liso de Siaro ( Wiesropa, el precio o,_uo conserva generalmente el hule
se~ Siam); la simiente es globulosa en su base, la
llega á una cantidad de bastante consideracion.
Son innumeraoies las aplicaciones y usos que el borra es espesa. y larga, rodea la cúspide y apehule tiene en las ciencias, en la industria y en las nas se distingue el gancho. El algodon pachon
artes: se fabrican con él sondas y barritas que se moreno, y el pachon blanco, pertenecen á la cuaremplean en la medicina: se forman los resortes de ta clase; el primero, forma la tercern especie, delos wagones, segun el sistema inventado en Fran- nominad!\ algo&lt;lon de Siam (brnunlicher filziger);
cia y difundido despues en los Estados-U:nidos; la simiente esW. cubierta u.e una borra morena; la
finalmente, empleando procedimientos muy inge- sutura, el gancho y las venas son muy poco visiniosos, los Sres. Ratbier y Guibal han conseguido bles. El algodon pachon, blanco, solo se distingue
hilar el bulo y fabricar con él telas muy elásticas del braunlicher filziger, por su color blanco, teniendo las simientes de ambos los mismos caractéres.
é impermeables.
En el Soconusco es generalmente mas estimado
ALGODON.-El algodon que Linneo clasific6
ol algodon pachon porque bajo el mismo peso concon el nombre gonypium de la clase monade\phia
tiene ménos semillas que el polon; los fil.amentos
y del 6rden polyandria, pertenece á b familia de
de este son mas finos y mas largos que los de
las malváceas. Aunque los botánicos han clasificado muchas especies y variedades del algodone- ac1uel.
Las tierras arenosas, hasta cierto punto, proro, hasta ahora no ha sido posible la determina·
fundas, y que conservan alguna humedad durante
cíon de todos.
el invierno, reunen las mejores condiciones para el
Los árabes introdujeron en España el cultivo
cultivo del algodon; en general, la accion simultádel algodoneró, formando las primeras planta.cionea del calor y de la humedad en las tierras, es
.ies en las ardientes llanuras de Valencia: las te·
indispensable para la perfecta germinacion y fruc·
las de algodon fabricadas en Granada, durante el
siglo XIV, se consideraron inferiores á las de Si· tificacion de los algodoneros.

l'

1

•

De los análisis hechos por los químicos, resulta, tida.d que presenta el cultivo es de 26 pesos por
que conteniendo las cenizas del algodon calcium, hectárea y el valor de cosecha obtenida en la mismagnesium potasium, los terrenos inmediatos al ma extension superficial, es de 46 pesosj la utilidatl
mar, son los mas convenientes para este cultivo. líquida equivale á un 80 por ciento.
Para estos c6mputos so supono que &lt;:n el ter- ·
En 1a Guyana hola~desa, se dedican p. la siem·
reno
solo so ha sembrado algodon; esta circunstan·
bra de los algodoneros, las tierras bajas cercanas
á loa mares; ejecutadas las operaciones prepara- cía aumenta los gastos para los indígenas que son
torias de cultivo, al principio de la. esta.cion de las las únicas personas deuicadas á esta. clase de cullluvfas, los algodonales ofrecen dos cosechas, ve- tivo en todo el departamento del Soconusco.
Por medio de la máquina establecida en Tapa.rificándose la primera durante los meses do Agosto
y Setiembre, y la segunda en Enero y Febrero. chula. perteneciente á la casa de Quijano, se desSe siembra ol algodon del Soconusco, al mismo poja al algodon de sus simier.tes y con esto se forman
tiempo que el maiz, en los terrenos arcillosos, 6 pacas, de las cuales ca.da. una pe3a 95,68 kil6gralos últimos días de Agosto en los terrenos que con· mos; en estas operncioncs el peso ~l algodon pa~
tienen mud10 mantillo. Desmontado y rozado el chon disminuye 70 por ciento. Este producto se
terreno, se siembran las semillas del algodon, co- trasporta. tlespues por el puCi'to de San Benito,
locando cinco 6 seis en cada agujero tí. distancias Puerto Angel y Oaxaca hnsta la ciudad de Puei_~uales á las del maíz. Si la. siembra se ha ejecu- bla, para abastecer In. fábrica de hilados nombrada
tado bnjo condiciones favorables, ocho 6 doce días el Mayorazgo de la misma casa. de Quijano. Los
despucs, comenzarán á brotar las plantitas, sien· fletes, derechos y comisiones que Jeben pagarse
do nec,:sa!·io ent6nces, destruir las yerbas adven- en esta. larga travesía, aumentan do tal manera el
ticia.a. Esta opcracion, en el Soconusco, se 113:.ma precio del algodon del Soconusco, que en la ciudad de Puebla apenas puede sostener la compelirnpin..
Los algodoneros clev::m despues sus tallos ver- tencia con el de los Estados-Unidos; en efecto,
ticales :í. la altura de om4, y de sus bases y de la.a cada paca de algodon del Soconusco tiene en Pueaxilas l!e las hojas, nacen las ramas secundarias, bla un costo de 45 á 50 pesos, miéntras que su
las cua:es contienen las flores, que deben conver- valor medio es de 48 á 50 pesos.
La máquina de vapor esta.bleciua en Tapa.chula,
t1rec c11 frutos; luego que estas ramas adquieren
lo. long:tud Je Qml, se procede á ccrtar la cima 6 perteneciente al Sr. Rodas, puede limpiar una
cantidad de algodon representatla por 4.140 kil6boton del tallo principal.
En b Georgía de los Estados-Unidos y en Ar- gramos en cada hora; con la prensa que manejan
gelia, s0 verifica la. recolcccion desde loR primeros los oporarios, se forman diariamente 15 pacas do
días de Octubre basta fines de Enero. Mi~ntras el algodon, cada una de 95,68 kil6gram'os.
Estas operaciones, así como el va.1or de las esalgodon adquiere una perfecta. madurez y brot
exteriormente, el gran c(diz se marchita y se so· toras y de los cinchos de fierro importan 4' pesos
ca; ent611ces se hace la recoleccíon, comenzando por paca.
La máquina de los Sres. Quijano, movida por
por los copos que aolo están sujetos á sus cápsulas por ilébiles filamentos. Cuando el algo&lt;l.on ha una rueda hidráulica, limpia 2,760 kilógramos
secado Cl)mpletamonte, so procede á separarlo de do algodon en cada hora, y con la prensa solo se
sus simiJntes, siendo est:i. la primera operacion in° pueden formar ocho pacas diariamente.
Estas dircrsas operaci.ones, el valor (le las esdustrial que debe sufrir.
teras
y de los cinchos de fierro, importan cinco
En el Soconusco un terreno ele una hectáre~
contiene 6,400 algodoneros que producen 1,000 pesos por cada paca, de 95,68 kil6gramos.
kil6gramos de algodon por término medio. La can-

•

( Continuará).

'

'

�46

CARTA DE PARIS.
LA ENSEÑANZA .A.GRICOL! EN FRANCIA.

La asamblea nacional ha tr~tado últimamente crédito que se pide. Es preciso favorecer al
la cuestion de si convenia 6 no crear una fa.cul· agricultura porc1ue es uno de los grandes clernen·
tad de agricultura. Esta idea es debida al Sr. tos de riqueza de Francia.
conde de Bonillé.
Como dice muy bien el Sr. DampicN en su
Con este motivo se nombr6 una comision para. informe, la industria siempre ha sido favorecida.
que emitiera
opinion acordada á esto, el Sr. Colbert la garantizaba :f&gt;Or medio do una ley de
Dampiere ha hecho un informe muy importante, la concurrencia extranjera, y si en los tiempos
La comision juzga muy oportuna la. crea· modernos por efecto do las costumbres ha habido
cion de un Instituo en París bajo el nombre de que introducir ciertas reformas en las leyes, el
Facultad de Agricultura. En él se aprenderá la Estado siempre ha prot3gido la industria; así es
teoría. de la agricultura. Por desgracia, como que dedica grandes sumas para poder hacer bue·
era de temer, la comision del presupuesto atna.l nos ingenieros que pone á d'isposiciou de nuestros
de la hacienda, no perrriitin. p'or ahora la creaciod caminos de hierro, y de nuestras minas y de
da esta facultan.
nuestros establecimientos metalúrgicos. No nos
Esta facultad clebia enseñar todas las ciencias quejamos, no mucho, no; felicitamos que el Es·
que puedan tener relacion con la agriultura..
ado preste todo su apoyo á la industria que es
Habria externos que ternlrian que pagar; todo uno de los elementos de mas prosperidad para la
el mundo que quisera pcdria asistir á estos ac· Francia. Lo que sentimos es que el Estado no
tos. Quedaria. encargado de su organizacion el ha farorecido á la agricultura como á la indusministro de agricultura y de comercio.
tria.
Los alumnos, para ser admitidos, deberán ha·
La agricultura es sin duda la industria mas
her pasado la quinta, ser bachilleres en letrae importante porque ella es la que influye en la
6 en Filosofía, 6 tener un diploma de las es· prosperidad 6 decadencia de un pafa. La agri ·
cuelas territoriales, y en uso de no poder llenar cultura es la mas ardua de todas las industrias.
estos requisitos, tendrian que pasar un cxú.men En la industria el hombre no tiene mas que cálcuun estas materias. El Estado costea.ria los estu- tos para conseguir lo que se ha propuesto. En la
dios de diez alumnos. Todos los·años los dos pri· agricultura sucede todo .lo contrario; hay que
meros alumnos podrian recibir, á costa dol Esta- contar con varios elementos que puedan destruir
do, una comieion complementaria de los estudios. todo lo que se ha. hecho en un dia-el hombre
debe conocer la influencia que pueda. ejercer el
. Esta comision durará tres afios.
Una granja que ocupará á lo sumo 50 hectú.· terreno J la atm6sfera, debe tambien hacer de su
reas, será Jestinada para los ensayos agrícolas. parte todo lo posible para, contra.restar estos maEl Estado dará el terreno para. poderlas construir les-la agricultura. es sobre todo una ciencia de
Este establecimiento necesitará para su instala- obscrvacion y requiere un estudio profundo. En
cion 300,000 frauos, y luego 200, 000 francos nuestra opinion debia compararse la industria á
anuales de_los que habrá que deducir !os dere· la cirujía y la. agricultura. á la medicina. fo industria exige como la. cirujía una gran prevision,
chos, que los remitiría. al tesoro.
Este gasto no es nada si se tiene en cuenta. los la que ha llegado á un gran grado de perfeccion:
beneficios que se sacarán con esta institucion: por la agricultura, como la medicina, requiere que se
eso abrigamos la confianza de que la asamblea no estudie cada. dia. mas; y sin embargo, no está en
tardará en aprobar, 6 mejor dicho, en votar el el grado de perfccciou que la industria, en prue·

:su

I

i

47
que envidiar á los alemanes ni á ningun otro país;
porque segun los hombres competentes á la materia, nuestras escuelas territoriales son superiores
á las academias alemanas, nuestras colecciones
son mas completas y mejor organizadas. Tampoco nos faltan hombres amantes, porque si los ale·
manes son orgullos de su eminente químico Lu·
bing, ni tenemos á los Sres. Boussin11auli
Cheo·
o
rent, Dumas, Peligot y otros hombres eminentes.
Lo que nol!I falta es la abundancia do la enset1anza
agrícola en todos sus detalles; nuestra interioridad ~n este respecto es deplorable. Véamos c6mo
se ha organizado en Francia la enseñanza agrÍ·
cola. La enseñanza agrícola bajo ol punto de
vista te6rico, data del siglo XVII, en tiempo
de Enrique IV, gracias al tratado de agricultura
publicado por Oliver de Seires, gracias tambien
al eficaz apoyo de Sully se creó la cátedra. de
agricultura. en el colegio de Godran en Dijon;
pero la prosperidad eñmera de la agrioultura
desa.pareci6 con Enrique IV. Sus sucesores tePrusi:~ da á su presupuesto de agricultura un nían otros cuidados y otros proyectos: así es que
20 por 1,000 miéntras que en Francia no se da aparte de los esfuerzos de Luis XVI para hacer
mas que 8 por 1,000: no es solamente en Prusia prosperar la escuela veterinaria de Alfort, que
que existe la enseñanza agrícola. Está. establecí· estuvo á cargo de Doubenton, amigo y colabora·
da en Baviera, Wurtemberg, Sajonia y en algu· dor de Ruff'on, nada se hizo en f11.vor de la agri·
nos gran ducados. En fin, el Imperio tiene 184 cultura hasta 1789.
Desde 1789 todos los proyectos de instrucciou
establcci:nientos agrícolas y 1,947 sociedades de
pública
contienen cursos de agricultura, pero no
agricultura. que están á cargo de particulares.
El Austria, desde algun tiempo á esta parte, se estableci6 ninguna cátedra.. La asamblea vot6
ha establ.!cido la enseñanza agrícola. Tiene 2 es· la croacion de una escuela nacional y gratúita de
cuelas superiores de economía rural; 9 escuelas agricultura, pero esta escuela no llegó á establt1·
pequeiias; 27 escuelas simples; 6 escuelas fora- ccrse. El primer emperador lo mismo que Luis
les; 18 de horticultura y de pomología; una cer· XVI tenia otras prescripciones, de una índole
muy distinta, y por lo tanto nada hizo en favor
vecería; una. licorera y una para destilar.
de
la agricultura..
¿Por qué no hacemos lo que los austriacos y
Bajo la Rcstauracion Mathfeu do Dombrale
los alerua!1es? El Sr. Dnmpiere dice con mucha
razon en su informe: Desde el dia en que los que crc6 la granja-modelo de Roville y Augusto Be·
manejan los negocios del Estado conozcan la im· lla la de Grignon.
En 1830 se creó la Grand Yona.n debida á la
portancia de la agricultura, desde el dia en que
comprendan la importancia de las ciencias y la iniciativa del Sr. Rieflel, discípulo de Mathieu
influencia quo pueden tener sobre la. riqueza del Dombrale. Habia grande ahinco en perfeccionar
país, ent6nces dirémos los mismos, los mas inte· los diversos métodos de agricultura y la aplicaligentes y los mas pr6spcros: en verdad que es co.cion de las ciencias á. la. miema, empez6 á ser
lo que nos hace falta. No será por cierto la en- estudiada.

ba de ~uo su impotencia en curar la peste bovia,
el phyllovera, las enfermedades de los gusanos de
seda, los varios insectos que destruyen las cose·
chas, las causas misteriosas que de repente hacen
improductiva á una. tierra fértil, &amp;c.
Todo cuanto llevamos dicho prueba la. necesi·
dad de la enseñanza agrícola.
Los alemanes hace tiempo que están convenci·
dos de ello. Poco favorecidos por la naturaleza,
los terrenos &lt;ie su país r.o producen. La enseñanza agrícola está establecida en grande escala.
En Prusia. hay sola.mento 4 institutos agroménicos: 4 academias que vienen á ser nuestras escue·
las territoriales; 41 escuelas pequefias y granja.modelos: 5 escuelas para los ciegos: para. el u30
que se deba hacer de las aguas; 2 para la cultu·
ra de la industria; una escuela de veterinaria; una
para la sedería; una para la piscicultura; 20 esta·
ciones agron6micas; 8 institutos p::i.ra la horticul·
tura y 12 escuelas secundarias en que se enseña
la vesticultura.

señanza, porque nuestras &lt;'scuelas no tienen nada

En 1840 se concibi6 el proyecto de crear un

�48

••

instituto agronómico.donde se daría 1:l. enseiianza
superior de la agricu1tura. Los consejos representativos de la agricultura emitieron la opinion
de que era esto muy conveniente y que se estu·
diaria este asunto. Todos los ministros se ocuparon de esta cuc3tion, espMialmente el Sr. CuninGridigni,-á la República do J 848 tocó poner
en vigor' este proyecto, estableciendo un gran
instituto agronomónieo en Versa.Hes. Esta escuela superior de agricultura que estaba á cargo ele
un distinguido agrónomo, el Sr. Gasparni, tenia
dos magníficos edificios y su parque de 1463
hect(u·cas que contenian tres granjas en abundancia para los riegos: para regar los prados y fomentar la cria de·animales: magníficos criaderos:
465 hectáreaQ en bosques y un huerto que tenia
mucha fama.
Este establecimiento poseia todo lo necesario
para su prosperidad - pero fué suprimido en
1852 por Napoleon III. 1rodo esto dice el Sr.
Dampierc como formaba parte de la dotacion de
Luis Feliee cayó en.poder del Eatado: mas tarde
· la organizacion demasiada suntuosa y los prados
cuya extension era inmensa, fué casi un pretexto
pl:i.usible para suprimir este sin igual estableci·
miento que estorbaba las caserías de Napoleon
III. La organizacion del instituto bajo este pi6
en aquellos momentos hubiera sido una locura:
fué un crímen suprimirlo, despucs de haber hecho tanto gasto y cuando la direccion del ilustre
conde de Gasparin Je prometía un porvenir tan
halagüefio.
Por eso los hombres eminentes no cesan de
pedir el restablecimiento de la cnsefianza supe·
rior agrícola. En la gran informacion de 1865 y
1869 el Sr. Monny de Mornay, comisario gene·
ral, hizo constar que por todas partes pedia á voz
en grito la creacion de una escuela central y su·
perior de agricultura. En 1868 se nombr6 una
comision para que diese su dictó.roen sobre esta
importante cuestion: el Sr. Cisserand, director
de los establecimientos agrícolas de la corona,
hizo en nombre de ilicha comision un informe que
concluye así: La ciencia moderna nos ha hecho
ver cómo se puede aumentar la fertilidad de la
tierra y evitar, como es natural, las faltas que se

cometían ántes; sin embargo, no ha. llegado á. don·
de debe. Por lo tanto es preciso ayudarla. :Para
e1lo es necesario una enseñ::nza especial, organizada bajo s6lidas y verdaderas bases é independiente de todas las instituciones hasta hoy existentes.
El país será mas rico y mas poderoso. En un
segundo informo dirigido al ministro y en que le
exponía la situacion de la agricultura extranjera
en la exposic'ion de Viena, Mr. Cisserand, que era
ya inspector general de la agricultura, insiste mas
que nunca sobre la necesidad de organizar en
Francia la ensefianza superior de agricultura.
Por su parte la sociedatl de los agricultores do
Francia desde que se establecieron, no han cesado
de clamar por la escuela superior de agricultura
é iban á fundarla cuando estalló la guerra de
1870. En fin, la proposicion del Sr. conde de Bonillé y de 138 do sus colegas, es debida á fo ini·
ciativa de la reunion libre de los agricultores de
la asamblea.
Como se ve, todo el mundo está de acuerdo en
reconocer las ventajas de esta institucion, si las
escuelas departamentales, las , granjas-modelos
deben ser conservadas; es preciso que haya una
escuela. superior en las quo los profesores mas
eminentes enseñen las ciencias que puedan apli·
carse á la agricultura y en donue los alumnos
puedan poner en práctica las lecciones que se les
dé. Es preciso que la agricultura forme parte de
todas las enseñanzas; de la instruecion primaria,
secundaria y superior: en la escuela do agricultura solamente es donde los alumnos podrán
aprender lo que se requiere para pode.: llegar un
dia 6. ser profesor. Por la cabeza es por donde
se enseña á la sociedad. Una escuela como era
el instituto agt'on6mico que diseminaba por todas
parte(hombrcs eminentes, hubiera hecho en veinte años por la agricultura lo que no ha.ria en diez
generaciones las escuelas pequeñas.
El Sr. Gasparin tiene razon. Imbuyendo 6. la
sociedad de cosas agrícolas, llegarémos un dia
que la agricultura sea tan apreciada como en Inglaterra, motiva la gran mayoría do la nacion
desdeiil\ la. agricultura. Esto explica. la. falta do
poblacion en los pueblos y por consiguiente la

49
falta de brazos para los trabajos agrícolas. Se
van todos ú. las ciudades; esta aglomeracion es
causa de la desmora1izacion que aumenta cuando
no encuentran medios do subsietencia. En Iuglaterra, por lo contrario, la única preocupacion de
los inuustria1es mas ricos es que tan pronto co·
mo han poiliclo hacer fortuna set propietarios usales, dar buenos ~jcmplos en el campo y tener
una buena reputacion como agricultores: todos
los ejemplos del Estado dependen de lo; propietarios de los condados: el vivir en la ciudad quiere decir que no tiene uno gran fortuna: los quo
tienen c1uo estar en L6ndres por sus ocupaciones

6 cargos que ejerzan, desplegan todo su lujo en
el campo. No solamente, dice Mr. La.vergnc, es
la vida rural tan anhelada por la libertad que se
goza por lo confortable por la tranquilidad apacible, ese bienestar tan apreciado por loB ingleses, sino que trae consideraciones, la influencia,
el poder, y en fin, todo lo que apetecen los hombres cuamlo sus primeras t.eceeidades han sido .
•atendidas.
Imitemos, pues, á lps ingleses, porque cuanto
mas favorezcamos á la agricultura, tanto mas contríbuirémos á la prosperidad de la Francia. Esto
es una cuestion de la mayor importancia.

ESCUELAS RURALES.
INSTRUCCION PRIMARIA.-CIRUJANOS RURALES.

( IJe la .Asotiaeion Rural de 11Iontevideo ).
Estos fueron los puntos que siempre merecie·
ron una atcncion preferente de nuestra parte,
. porque comprendimos que no se podrá cambiar
el molde en que se scguia vaciando la vida moral
de los campos, si no se allegaban los elementos
fundamentales que la enseiiacen y la practicasen.
La primera escuela primaria de este órden que
se fundó en el país fué en la Agraciada y su vecindario, aunados en una misma idea y dirigidos
por un miemo pensamiento probaron, que la suscricion voluntaria era mas que suficiente para difundir la instruccion de ambos sexos, y para hacer ciudadancs donclc no nacian mas que parias
y ciudadanas p:ira madres do familia, donde no
se conocian esos lazos suavísimos que hacen lwga1', 1·espetos de sangre que desen~uelven la afa·
bilidad y la bondad de la mujer, que son la levadura de la modestia humana.
Si nosotros felicitamos 6. los Sres. Alza, Bermudez, Devoto, Greno y Villoldo, por haber resuelto ol problema de la instruccion en los caropos• no podemos ménos de felicitar {¡, los esposos
Guticrrcz que tan brillantemente hicieron las
prácticas de la instruccion y en las que siguen
impcrturbablemente.
Las escuelas rurales son hoy numerosas en la

campiña; y los Departament(IS de Palsan&lt;lú y
San José de los Mac-Echeau y los Castellanos
han rayado alto en prestigiarlas, provocadas
y aun sostenerlas, donde la. escasez del vecindario no permitía la suscricion especial.
Pero si las cscuelils rurales han de dur toJo el
provecho que so demanda á una poblacion que recien abre los ojos 6. la luz, es necesario. no ol\'idar
ser prácticos como los vecinos de la. Agraciada,
fijando las ideas principalmente en la enseüanza
de las niñas, para jefes del hogar doméstico, para la familia; porque de la familia. bien constituida, ha de venir el buen ciudadano que señaló
el legislador de Judea.
Indudablemente las mismas consideraciones
que tuvieron y tienen los buenos vecinos de la.
Agraciada, las tuvieron y tienen las señoras y señoritas de la familia Yacksen, para. fundar, e$timular y sostener las muchas escuelas y numeroaas
niñas que aprendiendo y practicando se encuentran ramificadas en la capital y sus radios rurales.
El lamento es universal; uniforme en las ciu,
dades y los campos las desgracias que causan en
las familias las mujeres omisas y pródigas, entcramente extrañas á la vida de familia y á lo que
es economía doméstica, porque parece que por

TO)IO I.-7.

�50

51

fatalidad del género humano, cada vez es mns raEn la nifiez se le ensefia á la futura mujer
ra la raza do madres de familia que enseíian á
aquel seguro mirar, aquel tino intelectual al cual
sus hijos la honrada y necesaria profesion de gonada se esconde, aquel espíritu de atencjon que
bernadoras de casa.
abraza &lt;le una ojeada todos los pormenores, aqueEn la niñez ¿quién no ha observado con tristella saludable costumbr'e de exámen con detencion,
za, cuanto se ha propagado el lujo y las falsas ne- decidiendo con prontitud.
cesidades? El amor al fausto, á la pompa, al desLa apacibilidad, la mansedumbre, la 1·esig6rdcn, viene haciendo desaparecer las buenas cosnacion; que son las cualidades sublimes de una
tumbres é imposibilitando las uniones honestas.
mujer, se desenvuelven despues, no como signo
Y &amp;i en alguna vez i:nerecieron en el mundo
de debilidad, sino como consecuencia de un plan
moral el nombre ele virtudes, la prevision, el ahor- reflexionado severamente.
ro y la economía., es sin duda llegado hoy su granLas sencillas gentes do la Agraciada redonde y solemne momento; y si esa prevision le ~s
dearon ?US ideas en la instrnccion de las niñas
indispensable al hombre para formar capital aglodel pago, y si hay satisfaccion en sembrar y remerado, mas indispensable le es á la mujer, porcoger para llenar los trajes de reserva, ténganla
que es elfo.. la que adruinistra l:i. casa y conserva
anchísima las que como las señoras do Yacksen
aumenta con su desvelo y economía, lo que el siembren, y las que como doña Adelaida Aguilar
hombro adquiere con su sudor y afan.
de Acha, esparcen; porque al fin esos trajes de
Bajo este punto de vista apreciamos lo mismo reserva acuden en sus apuros, aquellos que se
á la mujer rural que á la urbana, porque al fin precian de pensar libremente como Juliane, 6 de
su mision es tan divina esparcida por los campos, no pensar nada como los charrúas.
como estrechada en las ciudades y lo mismo allí
como aquí, la mujer es siempre para nosotros la
D. ÜRDOÑA.
famiiía y la patr:a. _

---

1

'

INDUSTRIA AZUCARERA.
NO TIOIA acerca del rendimiento de la cari,a de cuarenta y cinco años, de la introduccion en Cuba
az-úcar y de la produccion industrial en Cuba. de apa,ratos del extranjero para mejorar la claboracion del azúcar y algun tiempo despues, muchos
Aparécor.se de vez en cuando en el mundo de
hacendados arrojaban sus mieles á los rios, así cola publicidad algunos escritores, que al ocuparse
mo hoy todavía algunos hacen lo propio con las
&lt;le la isla de Cuba lo hacen con tal pobreza de cocosechas; pero á pesar de ese atraso, el rendimiento
nocirniel\tos de cosas, que causa verdadera pena.
no fué nunca;tan exiguo como se quiere pintar con
. leerlos. Tal es uno que, refiriéndose á la producreferencia á nuestra actu11l produccion. Vamos á
cion azucarera, acaba de escribir que Cuba no ha
presentar ptuebas.
realizado ningun progreso, puesto quo en los inEn un foforme que á la Real Junta &lt;le Fomento,
genios apénas se aprovecha el uno por ciento de
do Agricultura. y Comercio de esta isla, present6
azúcar de los 18 iÍ. 20 que contiene la caña.
en 9 de Octubre do 1843 el Sr. D. Wenceslao de
Este ciudadano nos recuerda un célebre viajero
\'ma Urrutia, acerca de los resultadoe de la zafra
que, escribiendo acerca de las mujeres de Amérique en aquel año hizo su ingenio con un tren do
ca, al mencionar á la~ scfior:13 de la Habana decía Derosne, despues de una luminosa exposicion de
que estas se pasaban todo d dia en la hamaca fu. las venta.ja.s de todo género obtenidas con el nuevo
mando tabaco.
método de elaboracion, el autor remataba su tra¡Bonito observador!
bajo con unos cuadros;estadíaticos relativos al azúEs verdad que hasta el comienzo, hace uno&lt;9' car producido~ con diatincion de blanco y quebrado,

.

En 1870 de 725,505 · toneladas métricas.
en las dos épocas de 1830 á 1836 y do 1837 á
idem.
ídem.
En 1871 de 517,179
1840, en la primera con trapiche de bueyes y tren
ídem.
ídem.
En 1872 de 708,235
de pailas y tachos de reverbero, y en la segunda
idem.
idem.
En 1873 de 797,043
con máquina de vapor y trenes de Jamaica, comídem.
idcm.
En 1874 de 680,26!
parado con el producto de la. zafra de 1853 hecha
con los nuevos trenes.
En cuanto á estudios químicos hechos en el país
Hé aquí un extr~cto de dichos cuadros esta- referentes á las variedades de caña destinadas á
dísticos:
la elaboracion de la azúcar, son de mencionarse
Azúcar obteOln,es
como los primeros: de verdadero mérito científico:
nido en 100 do azúcar en !00 parto2.
19La memoria sobre las cañas:de azúcar blanca,
partes en pe- - - - - - - - · - so de caña.
Blanco.
Quebrado.
Aiíos.
cristalina y cinta, que son las que se cultivan Yse
----aprovechan en los ingen:os de esta isla, presentada
1.02
39.15 60.85
1830 .........
42.22 57.78
en 23 de Febrero de 1849 á la Real Junta de Fo·
3.97
1831 .........
,3.33
51.63 48.34
mento por D~ José Luis Casaseca, director del Ins1832 .........
3.26
41.29 58.71
tituto de investigaciones químicas de ld. Habana.
1833 .........
1234 .........
3.72
47.58 52.42
29 La memoria sobre el rendimiento en caña y
azúcar de los ingenios de esta isla y sobre el es1835 .........
4.51
38.90 61.10
ta.do actual &lt;le su elaboracion, dirigida con focha
1836 .........
4.02
35.44 64.56
3.9-1
4 do Marzo do 1851 al presidente de la antedicha
1837 .........
45.45 54.55
1838 .........
3.31
29.43 70.57
corporacion por el mismo sabio químico.
3.03
26.03 73.97
La primera de dichas memorias contiene una
1839 .•. -·····
40.91 58.09
1840 .........
3.56
introduccion al estudio de la cafla de azúcar; del
75.27 24.73
5.01
1843 .........
modo de abonar las tierras y de cuanto pueda in. ·
· aprovec
• ha·
y moJor
Hasta los que conocen muy poco la isla de Cu- teresar al mayor ron d1miento
ba saben que desde esa. última fecha se vienen in- miento de tan precioso vegetal; investigaciones útitroduciendo mejoras tanto respecto del cultivo de les para el mejor cultivo y el ma.yor rendimiento
l:1 caña como de la extraccion de su azúcar; y si en los campo&amp; de la Isla; de fo mejor elo.boracion
es cierto que el mayor número de los ingenios tra- del azúcar y la obtencion de mayor producto de sus
b:i.ja con trenes á fuego desnudo, en cambio los caldos y de mejor calidad; de 1a composicion quíü1genios que m3s nzúcar producen tienen estable- mica, término medio de las caüas de Otahiti, cristacidos tr61tes mixtos, trabajándose en las principa· lina y de cinta, en diversas clases de terrene11; modo
de operar en la u.eterminacion de la riqueza sacariles fábl'icas con trenes completos.
Con todo, o! rendimiento del azúcar no baja en na media de una caña de azúcar: conclusiones.
En la segunda. memoria trata el autor del ren·
las pequeñas fincas del 4 por 100 en peso de la
caña, miéntras que en los establecimientos de pri- dimiento en caña y azúcar, segun experimentos
verificados en diversos ingenios; del estado en aquemer 6rden llega al 8 por 100.
lla
fecha de la claboracion del azúcar, de la.a pérLas cifras representantes de la produccion total
del azúcar en el último decenio, demuestr:in que didas que padece el hacen4ado.
El Dr. D. José Luis Casaseca babia publicado
habiamos podido dar en el año de 187 5 un rendimienti:&gt; de un millon de toneladas métricas do azú- ántes en 1855, una memoria quo dirigi6 á la Academia de Ciencias de Paria, y que fué objeto de
car. La produccion fué:
toneladas métricas. un brillante informe en aquel sabio cuerpo, acerca
En 1805 de 619,780
idem. de la caña llamada criolla ó de la tierr1-, y que
En 1866 de 612,180
idcm.
ídem.
por no ser de tanto rendimiento en azúcar no se
ídem.
En 1867 de 597,145
ídem.
siembra en los ingenios y sí en las estancias para
En 1868 de 749,389
ídem.
ídem.
el consumo.-1\1. DE J. MELERO,
idem.
En 1869 de 726,237

'

•

�52

LA AGRICULTURA EN LA EXPOSICION
DE FILADELFIA.

(JOMISION de los Estados-Unidos para la 10. Las poleas deberán ser do balanza. en mi·
e:vposi.cion internacional de Filadelfia en 1876. ta.des; su diámetro no deberá exceder de 5 piés y
se asegurarán de manera que no estropeen los
DEPARTAi\IENTO DE AGRICULTURA.
ejes.
11. El modo de asegurar las poleas y regulaREGLAMESTO PARA LOS EXPOSITOltES.
dores, deberá- someterse á la aprobacion del jefe
1. Los objetos para la exposicion serán recibi- del departamento.
~os en el edificio destinndo á la a.gricult11ra desde
12. Los expositores debercÍ.u estar al cuidado
el 5 de Febrero de 1876 en adelante.
de todos los objetos quo hayan suplido, como asiLas lanas, granos, grasas, maderas~ linos, al· mi8mo proporcionarse los opera.ríos necesarios
godon, maquinaria agrícola y todos los artículos, para hacer funcionar su maquinaria respectiva.
excepto las frutas y aquellos que sean suscepti·
13. Los expositorios de máquinas agrícolas
bles de alteracion, el ganado, deberán quedar co; suministrarán el informo expresado á continualocados ántes del 19 de Abril.
cion; como ta.mbien un dibujo, cuya escala sea
2. Las frutas se admitirán 'en su estacion cor- do t de pulgada por ca.da pié, del plano y distrirespondiente. Las tropicales podrán sustituirse bue.ion de los objetos, y si so requiere fuerza de
por modelos en yeso 6 en cera.
vapor deberán expresar lo siguiente:
3. Las legumbres y ot1·os objetos sujetos :i Número de caballos que requiera ca.da mápodredumbre se admitirán tambien en su estacion quina.
corrtpondiente.
Piés cúbicos de vapor que emplee por hora á
4. Las·leches, quesos, manteca y otros, se ad- la presion de 70 libras.
mitirán.todos los miércoles de cada semana, du
Diámetro del vapor, agua 6 tubos de agua.
rdnte &amp;} período Je la exposicion.
Diámetro de los tubos de vapor ó desagi.ie.
5. A los expositores que destlen que funcionen
Difünetro, anchura do las casas, y número de
sus máquinas, se les proveerá de cilindros para revoluciones de las polcas conductoras.
las poleas, y del vapo1· correspondiente.
El fuego y la luz podrán usarse so;o con pcr·
6. Se suministrará gratúitamente el va¡,or que miso especial del jefe del departament9.,1
sea necesario para exponer la maquinaria funcio· . 14. Los fabricantes designados para competir
nando.
sobre el terreno, estarán en libertad do usar la
7. Los fabricantes do pailas para ingenios y máquina 6 máquinas que hayan presentado rn el
cortijos, que quieran exhibirla funcionando, de- departamento de agricultura de la Exposicion, 6
berán ponerlo ea conor.imiento del jefe del depar- valerse de otra de ménos costo, con tal que su
tamento, para arreglar previ:lmente el espacio construccion y trabajo sea idéntico á las otras.
que á ellas se destine.
• 15. E I espacio concedido á cada expositor den·
8. Habrá en el edificio líneas de cilindr()s gi· tro del edificio, comprenderá. el tcl'l'~no útil, exra.torios que se extenderán en toda su longitud. cluyenclo los pasos intermedios entre los objetos
Su velocidad será de 120 revoluciones por roinu- expuestos. Aquel puede utilizarse da varias ma. do ademas una que girar
· á -'&gt;40 veces neras, á saber:
to, hab1en
en el mismo espacio de tiempo.
Colocando los productos expuestos directamen·
9. Será de cuenta de los expositores el sumí- te sobre el suelo.
nistro do las poleaa de conexcion, reguladores y
Construyendo una plataforma bn.ja sobre la
demas aplicaciones necesarias.
que aquellos pueden colocarse.

53
circunstancia obtener un permiso especial para
.\.rreglando los objetos sobre mostradores.
Construyendo columnas de adorno, pirámides, el cfeoto' del jefo del departamento.
Ningun expositor tendrá derecho, sin el ante·
coros y particiones con las que se obtenga. un rerior requisito, á presentar sus productos de ma·
cinto cerrado.
Construyendo escaparates en los que se puedan nera que intercepte la luz, 6 que la circulacion
presentar los objetos de una manera agradable. ocasione dañe 6 pe1judique á la vista de los pro·
.-·:16. Nada se pagarú. por el espacio concedido; duetos de otros expositores.
péro todlts las plataformas, mostradores, divisio·
20. No se permitirá colocar tablillas con rótu·
nes, escaparates y otros adyacentes se construi- los ma.9 a.Wt del área que comprende el espacio
rn.n á expensas del expositor. No se prescribe concedido, así como tampoco que sean de lona 6
forma 6 dibujo alguno para aquellos; pero no de· papel. El departamento dccidirú. el tamaño que
berán exceder de las alturas siguientes, sin un deberán tener y la materi:l. de que estén formadas.
permiso especial del jefe del departamento:
21. Corresponde á la comision general del
Escaparates y divisiones: dos piés sobre el ni· centenario el decir c6mo deberán construirse la
vcl del suelo.
nave del edificio, aveni&lt;las, pasos para el públiM0Btra1lores: dos piés y seis pulgadas sobre el co, &amp;c., &amp;c., no permitiéndose colocarse mas trofeos, arcos, fuentes ú otro decorado que los que
suelo en el lado mas pr6ximo al paso.
el director conceda por permiso especial.
Plataformas: un pié sobre el suelo.
22. Todas las columnas del interior del edífi·
17. Con el fin de asegurar la colocacion de los
productos expuestos de la manera mas ventajosa cio estarán marcadas con letras y numeradas; los
y satisfactoria, los que deseen espacio para cons- números indicarú.n las líneas de columnas que se
truir escaparates, mostradores 6 divisiones, debe· extiendan á lo largo, de Sur á Norte, y las letras
rán suministrar á este departa.mento un diseño las líneas que crucen de Oeste á Este. C~ exque manifieste claramente la elcvacion y planta positor tendrá su localidad definida con referenbaja de los mismos, y que indique especialmente cia á la columna mas pr6xima, y el directorio
los lados de las tapas por donde las cajas deben oficial del edificio marcará la situacion de cada
expositor, segun este sistema.
abrirse para su inspcccion.
18. La maquinaria en movimiento deberá estar cercada con una balaustrada cuya altura uniforme será de dos piés y seis pulgadas. Los cxpositore3 de otros artículos tendrán el privilegio
de colocar alrededor del espacio que se les haya
concedido una ve1ja segun el diseño que se aprue·
be. Las balaustradas no deberán pasar de la altura de dos piés y eeis pulgadas sobre el nivel del
suelo, y estarán unidas al mostrador 6 escaparate
por medio de listoneo, 6 al suelo por medio de
postea. En el espacio de terreno concedido estar(t incluida el área comprendida por la verja. La
línea de la balaustrada se colocará so1:&gt;re la del
trá.nsito público, no permitiéndose bajo ningun
concepto colocar balaustrada alguna mas allá de
los escaparates 6 mostradores, de manera que interrumpa la línea del pasillo.

23. La comision del centenario proporcionará
tarjetas para que se coloquen sobre los artículos
expuestos, en las cua1es constará el nombre del
expositor, dirccciou y sitio do la manuf.actura,
clase del objeto, número del catálogo y precio.
Las ta1j etas particulares de los expositores,
circulares y muestras, deberán colc9arse bajo su
distribucion dentro del espacio de cada uno, y no
deberán exigir de los visitantes que las tomen.
· 24. Tan luego como se haga definitivamente
la concesion del espacio, se proveerá á cada expositor de un permiso en regla para dicho lugar.

25. Todos los artículos que se presenten, deberán, ante todo, conducirse d las oficinas del
jefe del departamento de Agricitltum, y ánte11
de que se proceda á desembalarlos y á colocarlos
en siis sitios re3pectivos, deberd inscribirse la en19. Los expositores que deseen exhibir sus trada del a1·tíC'lllo en el dorso del permiso conce.
productos colgados del techo, debe1·án en toda. dido para el espacio.

�54
26. Todos los productos que lleguen á las
puertas del edificio, sea cual fuere la maneta,como
se conduzcan, serán recibidos por el dopartaru~nto de trasportes y entregados en el espacio concedido.
Cada. expositor procederá ent6nces á desemba·
lar y arreglar sus artículos sin pérdida de tiempo.
Se han tomado las disposicion~s convenientes
para la traslacion á lugar seguro do las cajas, cajones y otros envases, inmediatamente despues
que los artículos contenidos en ellos hayan sido
sacados.
27. La exposicion del ganado tendrá lugar

55

durante los meses de Setiembre y Octubre de
1876, debiéndose publicará su tiempo los reglamentos y reglas especiales para el c,bjeto.
28. El jefe del departamento de Agricultura
es el encargado do la concesion de espacio para
los expositores.
29. Se reserva la comision el derecho de alterar 6 hacer alguna enmienda en este reglamento,
si lo cree conveniente.
Filadelfia, 20 de Agosto de 1875.-A. T.
Gosliorn, director general.-.Burnet Landretlt,
jefe del departamento de Agrien! tura.

CULTIVO DE LAS VIÑAS.
POR

D. DIEGO NAVARRO Y SOLER.

. 'jiJ

[ Continúa].
ELECCION DE VARIED.ADES.-Entro las causas
que influyen en la naturaleza y propiedades del
vino, atitran por mucho las especies de cepas que
so cultivan.
Las que dan vino de superior calidad son generalmente poco productivas, resultando la conve·
nioncia de asociar otras de mayor rendimiento,
siempre que no se rebaje esencialmente la calidad.
Es tan considerable la. diferencia de produccion de
las cepas en una misma. localidad, cine, segun M.
Ladrey, las hay que no rinden mas que 15 6 20
hect6litros de vino por hectárea, ínterin otras llevan 160 y hasta 240 hect61itros en igual cabida.
Si se compara la produccion de Rioja. y Aragon
con la de Benicarl6, Plana do Castellon y ciertos
puntos de la. Mancha, no será menor el contraste.
Esta diferencia tan notable de produc&lt;;ion debe,
rá entrar por mucho al destinar una plantacion
p:i.ra un objeto determinado.
Se elegirán las de escaso rendimiento para vinos delicados y las de mucha. uva y mucho costo
e.n los países en que los bebedores beben mucho
·sin cuidarse de la calidad, adonde se destinan los
vinos á la destilacion.
Debe procurarse en los viducños de corta cxtension, que todas las especies maduren en una

misma época; pero podrá ser conveniente lo contrario en los grandes, bien para practicar diferentes vendimias, bien para mezclar racimos de diverso grado de madurez, con el objeto de restablecer
el equilibrio en los principios del vino, que falta
muchas veces en los do madurez homogénea, por
exseso 6 por defecto.
Es muy variable la duracion de las cepas, siendo mas larga en igualdad de circunstancias la de las
que producen poco, que las muy abundantes; pero
puede modificarse bastante la prolongaciori de la
vida de estas plantas, buscando terrenos adecuados y sistemas do poda. que contribuyan al desarrollo de las cepas sin fatigarlas ni esquilmarlas.
La duracion de la vid varía mucho, pero decrece
la fertilidaa desde los treinta aíios por regla general; llega á perfecta y completa produccion i
los ocho.
Antes de decidirse á plantar una v~riedad do
cepa de otra localidad, conviene asegurarse de si
las condiciones de clima, suelo, exposicion, altitud,
&amp;c., del punto en que se baya de aclimatar, permitirán 6 no su desarrollo y fo. completa madurez
del fruto, sin degenerar el tipo. No deberán por
consiguiente plantarse en el Norte variedades muy
tempranas, que sean sensibles á los hielos de pri·

l

ma.vern, ni tan t11rdías que dejen de madurarán- terne (Gironda), célebre por su vino blanco, donde
tes que r€sfrien demasiado las noches en el otoño. los tintos dejan mucho que desear.
Aunque no debe estacionarse el propietario y
Las observaciones están contestes en que la uva
sí hacer constantes tentativas para repoblar sus blanca demanda imperiosamente ribazos y sitios
vidueños con las mejores especies do cepas, es ne- inclinados que faciliten el complemento de lama·
cesario observar mucho 103 cambios que experimen- durez.
tan en la aclimatacion.
Está muy admiti&lt;lo en Rioja, que la mezcla ne
Es opinion bastante generalizada que las cepas uva moscatel, que allí llaman pasera y de palopa.
ganan siempre marchando al Mediodía. Y sin em· blanca, en la escasa proporcion en que figuran en
bargo, hechos particulares se encargan de demos· los·vidueüos, contribuye á elevar la. l'iq_ueza. alcotrar lo contrario.
h6lica de los vinos de aquella localidad.
Nuestro sabio agr6nomo Rojas Clemente, cuya
Se tiene tambien por cosa muy sabida que es
fama vivirá tanto como las vides, asegur6 que el conveniente combinar dos, tres 6 mas especies ditemp1·anillo y la colgadera, importados á la costa ferentes de cepas de madurez simultánea, con el
de Andalucía. desdo Rioja, degeneraron conside- objeto de lograr el equilibrio entre los principios
rablemente en su nueva. patria meridional, per· del vino, que es muy difícil hallar en una sola vai
diendo mucho sus productos en cantidad y ca- riedad. Los vinos de garnacha, extremada.mente
lidad.
ricos en azúcar, resultan siempre ruuy dulces, por,
El moscatel, llevado desde Málaga á Rioja, ofre- que escasean el fermento, los ácidos y las matece, por el contrario, tal aparato de vegetacion, y rias mucilaginosas. Para subsanar estos defectos
presenta. uvas tan monstruosas y tantas, como nin- y hacer vinos de conservacion, los cosecheros de
guna otra variedad; pero en cambio alcanza una la Rioja Baja, Navarra y Aragon tienen dispues·
madurez incompleta, se pudre fácilmente, y suju- tos sus vidueífos para producir á la vez otra uva
go, poco azucarado, es demasiado\ico en mucílago, negra y áspera que llaman rnazuela, que presta
al vino los principios que le faltan.
ácidos y sustancias f ermentescibles.
En g~ncra.1, será prudente atemperarse á las
La. eleceion de uvas tintoreras especiales, que
costumbres del país en laeleccion de especies expe- den al vino un color intenso y fino, sin amortizar
rimentadas en la localidad; pero sin renunciará la una gran cantidad de alcohol para disolver lama·
iniciativa que conduce al progreso racional.
teria. colorante débilmente concentrada en otras
La mezcl::i. de una corta porcion de uvas blancas uvas r,egras, debe merecer fijar la.atencion del procon negras, es ventajosa para mejorar la calidad del pietario que se prpoonga a.provechar su tiempo y
vino. Esto está comprobado por la fama de los vi- prosperar.
nos de Voln ay, atribuida á la mezcla do una déy EGETACION DE LA vrn.-Cuatro son las épo·
cima parte de uva blanca. Nuestro célebre botánico cas críticas do la vegetacion de la vid. 1\l el desar·
Lagnsca era do opinion de que la superioridad de rollo de las yemas; 2ª' la aparicion do la flor y cuaja
los vinos tintos Je Cariñena procede do la costum· del fruto; 3\l el desarrollo del fruto y los cambios
bre de interpolar cepas de listan blanco, que en de dureza y opacidad en elasticidad y trasparencia;
Aragon se llama tempranillo blanco, con la ga1'· 4~ la madurez del fruto y agostamiento de los
nacha.
sarmientos.
Muchos vidueños c6lebres producen indistintamente vinos blancos y tintos de superior calidad,
al paso que hay otros en que unas mismas uvas
dan vino blanco muy mediano y buen tinto, 6 viceversa. Los racimos que rinden en los Palus y
en Medoc vinos blancos muy medianos, producen
tintos excelentes; sucediendo lo contrario en San·

SAVIA.-La composicion de los líquidos que
circulan en el sa.rmiento varía. con In. época en
que so analiza. Antes de empezar la vegotacion
coutiene mucha agua, un poco de sulfato de potasa.,
cloruro de sodio, é indicios de sales amoniacales.
Mas tarde se encuentran, ademas del agua. y de
los flúidos aeriformes disueltos en la savia, acetatos

�56
y tutratos de potasa, c:nbona.to y fosfato de cal, y Ilajo la influencia combinada del ca1or, do la huuna considerable cantidad do mucílago. En los meuad y dol oxígeno, se trasforman estas sustan·
ci1ts y se disucl ven, determinando el crecimiento
sarmientos que suispenden el fruto ya maduro, apade los tejidos por nueva asimilacion de una par·
rece mucílago en abundancia, tanino 6 principio
te de los elementos del ácido carb6nico, del agua
curtiente de las tenerías, almídon y materias colorantes y resinosas; siendo en esta época ménos y del amoniaco, y el brote no tarda en salir del
zurron que lo envolvia; des pues se dirigen á la at1·icos los jugos en principios inorgánicos ó mineram6sfcra las hojillas, que contribuyen á modificar
les. Se sabe que el tartatro y el fosfato de cal son
con su accion la naturaleza Je los fenómenos prosales muy poco solubles, y que los ácidos en exceso que contien&lt;: la s;via, favorecen su disolucion. duci&lt;los basta ent6nces.
Una vez funcionando las primeras bojas, marcha
CIRCULACION VEGETA.L.--Como todas lns plantas que viven en la zona templada, la vid ofrece con mas rapiuez el desarrollo de la planta; la savia
en invierno un período do paralizacion, que si no se enriquece de jugos; el movimiento en el interior
es completo, es no obstante suficiente para que ce- del vegetal es favorecido por la evaporacion que
sen todos los fen6menos aparentes por los que se se produce en 1a superficie tle loa 6rganos aéreos,
manifiesta á nuestra vista la actividad vegetal; no y el trabajo de elaboracion en contacto con Ias
empezando á mostrarse los primeros síntomas de partes verdes de las hojas, impulsa las reacciones
los movimientos interrumpidos hasta dcApues del que debeu dar orígen á materias tan diversas, como las que so encuentran mas tarde en la planta.
invierno.
La nueva manifestacion de fen6menos atrae á Esta importante funcicn que consiste en absorber
la inmediacion de las yemns una gran cantidad de el ácido carb6nico del aire y en reducirle parcial·
jugos que determinan su crecimiento; y les hacen mente bajo la influencia e.le la luz solar y de las
cambiar desde luego de aspecto. La ausencia de partes verdes de las hojas, constituye la respirct·
todo 6rgano exterior en el momento en que se inau- cion de las plantas, 'fijú.ndose por consiguiente las
gura la vegetacion, de:nuestra. que las primeras materias muy.ricas en carbono.
El oxígeno del aire, penetrando en la tierra basta
acciones se verifican por las raices, y especialmen·
te por la extremidad de las radículas. Bajo la in- las raices, determina la produccion de ácidos vefluencia de la humedad del suelo y de una suave getales que entran en la. composicion de esta priy apasible temperatura, las espongiolas absorben mera savia. Es, pues, indispensable que la rniz
el agua que les rodea y llevan á los 6rganos los funcione en un suelo que contenga. cierta humeprincipios minerales que el agua ha disuelto en la dad y esté convenientemente aireado por el cultitierra, asociados á una corta porcion de materias vo, y que ademas no falten ni carbono, ni sustan:
orgánicas suministradas por restos de despojos de cias minerales. El humus 6 estiércol, tiene por
anteriores vegetaciones 6 por descomposicion de objeto cuando se le pone en contacto con el aire
abonos. Los productos gaseosos, ácido carb6nico por medio de labores, suministrar.á' la planta el
y oxígeno, de que se ampara el agua, acaban por carbono que necesita; el humus mismo y las aguas
formar el conjunto de principios que deben con- de lluvia la proveen del amoniaco indispens(!.ble,
currir á la primera dilatacion de los tejidos y al y la tierra, por último, cede á la circulacion las
materias inorgánicas que acompañan á la savia y
desarrollo de las yemas.
Los jugos introducidos por la extremidad de las forma.u parte de ella.. ·
En la primera época do la vegetacion crece la
radículas se mezclan y confunden con los que con·
tenían las células, contribuyendo á modificarlos el vid y se prolonga. u! brote 6 sarmiento de un modo
oxígeno del aire, que la po(osidad del terrenc, y lento. Su rápido crecimiento está relacionado con
el desarrollo de las yemas y la extension e.le los
las labores permiten penetre hasta las raíces.
Poco á poco llegan catos jugos á la base de las pámpanos. La yema., que apénas se prolonga 2
yemas, determinando la dilatacion de las células. milímetros en vmticuatro horas en los primeros

•

..

57

dias de su desarrollo y bajo una temperatura que sus principios, siquiera aumente en sales y ácidos
yaría entre 12 y 13 grados centígrados, gano. un vegetales.
centímetro por día en las mismas veinticuatro hoPero arriba la tercera época, que es bastante
ras, con igu:11 temperatura, cuanu.o el sarmiento se pasajera, una especie de transicion al período de
prolonga de 8 á 16 centímetros. Pero cuando mide madurez, que constituye la cuarta época crítica
33 centímetros y se eleva la, temperatura á 18 6 de la vegotacion de la vid. Desde que el racimo ad20 grados, til sarmiento alarga 5 centímetros ca- quiere su desarrollo normal y los gajos present;n
da dia y hasta· 7 en circunstancias favorables.
el tamaño que les corresponde, comienzan á trasEn la segunda época, la raspa 6 rampnjo, que lucirse y á ganar en elasticidad, perdieuJo la dulleva las flores, se desarrollan á su vez, y llega la. reza y opacidad que les caracterizaba; la pepita
floracion y la fecundacion. Hasta esta época per- se endurece mas, al paso que se reblandec0 la pulmanece estacionario el crecimiento de la raspa; pa 6 carne. Al mismo tiempo el hollejo de los gapcrv á partir de este período se deS'envuelve y asi- jos se. colora por la accion de los rayos solares que
mila los principios orgánicos é inorgánicos que le penetran y las sales ácidas disueltas en el jugo
dan orígen á otras combinaciones. Las hojas exconvienen para su nutricion.
El olor de la flor de la viña indica que encierra halan mayor -cantidad de oxígeno que ántes y emun aceite esencial. Sabemos que la. flor contiene pieza un ~rabajo activo y notable, que tiende á la
ademas albúmina, mucílago, sustancias resinosas y trasformacion de los ácidos vegetales en materias
acetatos y fosfatos, en fin, y que se han observado azucaradas.
desprendimientos de ázoe do la corola de ciertas
Estamos, pues, en la cuarta y última época críflores.
tica de la vegetacion de la vid, en la de la maduLa vid está sujeta en esta época crítica á una rez. "l:r
i a. han debido aparecer los zarcillos que lo
afeccion grave, que se designa con el nombre de preceden y que tienen entre otras misiones la d
aborto, y que consiste en caerse la flor sin dar orí- desembarazar ol fruto de sustancias que· ya son
gen á gajos capaces de madurar. Otras veces se m
· úti·1 es. Eis probable tambicn, en opinion de M.
paraliza el desarrollo de los gajos del racimo, de- Vergnette-Lamotte, que en estas secreciones 1a
jan de nutrirse y se pierden por consi 0"'uiente. VH· 1 devue lva á 1a .tierra las sales de potasa que
Contribuyen á este funesto resultado los hielos están aun en exceso en el jugo de los gajos; exprimaveralos, las lluvias frias que sobrevienen en crecencias que aparecen en los racimos hácia el
el momento de la floracion, la extremada srquía mes de Agosto. Estos efectos son consecuencia de
del verano, las lluvias y los frios del otoño y las la trasformácion de los ácidos de la savia. En úlintemperies de esta época crítica.
t"1mo resu1tado, las mate1fas colorantes y el azúcar
Antes d~ la floracion aparecen en el nudo de la so depositan en el saco membranoso del gajo; el
raiz las fibras radicu1ares que deben ayudará po- mucílago, combinado con los fosfatos téneos, imner on circulacion los principios inorgánicos nece· prime dm·eza de hueso á las pepitas y se forman
sarios para la nutricion del fruto.
fib ras semi·¡ eü.osas que rodean estas pepitas, y que
1:i, savia se modifica. 6. medida que marcha la entran en estado gomoso en una gra~ proporcion
vegetacion. Ade!}1as del crecimiento .constante del en. !a carne dor gajo.
t&lt;&gt;jido vegetal, se nota en 1u. savia el aumento nroCuan /..ao se deshOJan
· por comp1eto las cepas ·en
t
gr~sivo de mayores cantidades de materias disuel- el otoño, se vuelve mas ácido y ménos denso el
tas, Y espec~almen~e.de bitartrato do potasn., que mosto de la uva. El deshoje parcial practicado en
mns. t~rdc ~·iene á Jugar un papel importante en la base del sarmiento durante la madurez ·es fa.
la v1mficac1on.
. . .
. 1 vorabl e a1 desenvolv1miento
de la materia azucaDesde que se muestra, cuaja ó liga el fruto, rada.
'
Si despues ele cuajado el racimo se suprimen
hasta que alcanza todo su desarrollo, conservando
el nombre de agraz, la savia difiere muy poco en cortando las extremidades cerca de un ter~io d;
TOMO 1.-8.

�•

58
los sarmientos, se consigue que la luz y el calor
penetren mejor la cepa y se adelante la madurez
del racimo.
La lluvia disminuye la d.ensidad del mosto, daiia al gajo y aumenta la proporcion de materias
acuosas y mucilaginosas, acreciendo tambien las
eaies ácidas y retardando la madurez.
La podredumbre destruye la materia colorante
y el azúcar y aumenta el mucilago. El mosto del
racimo podrido es mas denso qué el del sano.
El mosto de la uva atacada por el frio, ántes de
su completa madl.lrez, contiene- ácido acético 6
vinagre.

'
"

1,170 grados centígrados distribuidos en 59 dias.

Desde que termina la floracion hasta que pinta la
uva. pasan 34 dias próximamente, durante los cun·
les se elova á 828 grados centesimales la máxima
temperatura. En fin, 60 dias despues de pintar se
procede á la vendimia, y la suma de grados de la
máxima temperatura corresponde en este intervalo
á 1,293 grados centígrados. En resúmen, se cuen·
tan 15(). días, término medio, desde el 19 de Mayo hasta la vendimia en las viñas de Dorgo·
ña, correspondiendo 3,290 grados al total de
la máxima temperatura, lo que da 21 grados
30 de temperatura máxima diari:i, por tértr!iao
Comparando los mostos de uvas que proceden medio.
La composicion genera.] del racimo maduro es
de vides espaciadas convenienteniente con los de
cepas muy pr6ximas entre sí, so 1·econoce el pre· la siguiente:
dominio del mucílago y de los ácidos libres en es- • 19 Agua y materias minerales (sulfatos, clorutas últimas. En el primer 'mosto el azúcar y las ros y fosfatos).
29 Acidos veget:i,les libres y combinados con las
materias colorantes están en mas 'fuerte propor·
bases,
dominando el ácido tártrico y notándose
cion; en el último el racimo es ménos poblado de
tambien la presencia del ácido málico; ácido tánico
gajos y mas grueso su hollejo.
Los· racimos cortados de vides jóvenes ó muy 6 tanino, péctico ó pectosa, celulosa, azúcar, una
renovadas con cabezas, dan resultados análogos, materia mucilaginosa, un aceite craso, un aceite
ofreciendo poco azúcar y materias colorantos y esencial, una materia colorante.
39 Matorias azoaclas.
muchos ácidos, mucílago y agua. Ademas, el vino
Estas diferentes sustancias no est~n distribuiprocedente de las villas jóvenes será ménos rico
das
uniformemente en el gajo de la uva. Los
en tanino y de ménos conscrvacion.
En las viñas sobrecargadas de abonos animales, aceites 'esenciales se encuentr.an en la cara extese obtienen mostos que presentan los mismos ca· rior del hollejo; la materia colorante en las célu·
las de la cara interior del mismo; el tanino en el
ractéres que las vides j6venes.
Si por efecto de las lluvias de oLofio el movi· holh;jo y en la granilla ó ¡,epi tas. Estas últimas
miento ascencional de la savia lleva al gajo una contienen un aceite graso. En la parte líquida
notable cantidad de agua y sustancias mucilagi· situada en el centro del gajo se hallan el azúcar
nosas, los racimos de las cepas viejas estarán mé- y las sales.
Es muy variable la proporcion de azúcar en
nos sujetos á ~stas modificaciones orgánicas; y esto consiste en la mayor evaporacion de los líqui- el jugo de la uva. La especie de cepa y los fe.
dos de· la savi&amp; que ofrecen las viñas viejas y en nómenos que acompañan la vegotacion cada año,
que se concentran mejor los jugos que nutren el son las principales causas de estas diferencias.
La cantidad méJia de azúcar varía en los mostos
fruto.
Veamos el tiempo que se necesita para estas desde 15 á 25 por ciento, llegando á 30 los mas
trasformaciones. Tomando por punto de partida ricos y á 13 los ma!! pobres.
Se manifiestan los primeros indicios de vegetael 19 de Mayo, trascurren 37 días desde esta época hasta que el racimo entra en flor y 22 días des- cion cuando la temperatura marca 9° del centÍ·
pues hasta que cuaja el fruto. Sumando la tem- grado, empezando á abrirse las yemas; se desen·
peratura. máxima diaria, se verá que este período vuelven las hojas de 12° á 14°; sucede la floracrítico de la vegetacion de la vid ha necesitado cion á 17° próximamente, estando en toda su

59
plenitud á 18°2, y concluyendo á 19. Es neceSetiembre }' con un:.i. temperútura média do 20º
sario el calor del Estío para la madurez, que no á 25f.
llega en el centro de España hasto últimos de

[ Oontinua1·á].

LA AGRICULTURA DEL ESTADO DE !IICHOACAN,
En el va~to yexuberante territorio de este Es· bradura de esta· semilla; las abiertas á su cultivo
1

ta~o se p~·oauce~ abundantemente todos los frutos y sus productos sobre este cálculo, pueden estidc.los p~1s:s :alientes y templados, algodon, añil, marse en siete millones de fanegas anuales.
arroz, ªJºnJoh: ~afé, caña dulce, cascalote, moreEl chile, que solo en la hacienda de Querén.
ra, tabaco, va:m1lla, &amp;c.: son los principales pro· daro se estima anualmente su producto en 150
d~~tos de su tierra caliente, arbejon, cebada, chia, ó 200,000 pesos. (La cosech¡ del afio de 1871
fnJol, garbanzo, ha~a, maiz, papa, trigo, verdu- la estimó su dueño en esta segunda suma), y es
ra~ Y. legumbres de}od~s clases¡ §on los frutos de esperarse con fundamento, que en las diez 6
prmc1palcs de todas las tierras templadas y frias. doce haciendas de los distritos de Morelia ZinaFrutas de todas especies; ~lantas medicinales, pécuaro, Tlalpujahua y Maravatío, p/oduzca
entre las que hay que mencionar la zarzaparri- 400,000 pesos.
lla, guaya~an, quina,tcañafístola, purga de JaLos trigos que 'se p1·oducen eu los distritos de
lapa, valenana, bellado~a..
Morelia, Zitácuaro, Tlalpujahua. Marav.atío y
l\Iadras finas y ordmanas¡para construceion, Zinapécuaro, inferiores en calidad á los de los
de_las que enumerarémos mas de treinta. cla'Ses: Estados de Guanajuato y Puebla., son sin embar·
acebo, ~sumiate, bálsamo, ca'.note, ~aoba, co~ob~- go uno de los ramos importantísimos de la riquelo, cap1to, ébano, gateado, granadillo, gttaJe, ]¡. za del Estado, y sus productos son entre 25 6
naloé, mequilla, mezquite, moxalete, naranjo, no- 38 por uno; se siembr~n por término medio
gal, romerillo,~roea, tapicerán, tepcguaje, palo 12,000 cargas, que producen sobre 360,000.
fofo, palo de tin~e, ced1·0, jalo~~te y oyamel.
En la Costa China se cultiva el algodon en
Merecen considerarse especialmente los pro- cortas cantidades; su blancura es superior, el cad~:tos de la caña dulce que en los di.stritos de pullo robusto¡ pero lo eo_rto de sus filamentos lo
Z1tacuaro,. Tacámbaro, Huetamo, Ano y Tare- hace inferior al extranjero, y aun al que se eultan, p:oducen anual~ente sobre 500,00? panes tiva en Nazas de Durango y Río Verde: el prode azucar, una .cantidad no ménos considerable dueto anual de Coalcoman, los Reyes Ario
de piloncillo y aguardiente.
Huetaruo, en la línea del rio de las J3al;as al
~os cafeta~es plantados y cultiva~os por el in- cífico aptfoas es de 41,000 quintales en petehgente agncultor D. Ramon Fanas en Urua· pita.
pam, cuyos arbustos le proclucen de 16 y 80 liEl Ajonjolí y cascalote son artículos de mubras del mejor café conocido en el paí¡¡.
cho consumo, y generalmente se extraen para
El maiz que, en los distritos do Zamora y la las plazas de México, Gua.najuato y San Luis¡
Piedad, sus productos se calculan entre 150 y sus productos son insignificantes por el bajo pre.'
400 granos por uno, siendo en este rumbo, como cio que generalmente guardan: sin embargo, no
en el resto del Estado, ias cosechas casi seguras, bajará el monto total de su extraccion de 25,000
pues tal pueda temerse la pérdida de una en diez pesos. En el año de 1870 han sido introducides
años. Se calculan ea 28,000 las fanegas de sem, á México, por la garita de Belen, proerdentes
de Michoacan, 26,986 arrobas de cascalote, y
58,037
arrobas de ajonjolí.
1 Este trabajo está extractado de una memoria preUltimamente, las frutas son un producto consentada á la Sociedad de Geograffa y E.stndistica por el
ingenieró Sr. D. Antonio Linares.
siderable que puede calcularse, porque en el alfo

p¡.

•

•

�60

•

61

•

Del frente......... 7.205,375 40
se envían so1o 6. Guanajuato y únicamente al
pueblo de Tarétan, 45,000 cargas de plátano.. Maderas do construccion .......... 1.000,000 00
Careciendo absolutamente de datos para estl·
Total.. ................ $ 8.705,375 40
/
mar los productos de otros muchos ramos impor·
tantes, como añil, arroz, café, &amp;c., nos limitamos
á poner en seguida los totali!S que arroj~n los
Los otros productos desconocidos pueden esticálculos anteriores, para estimar _en lo posible la
marse con fun(lnmento en otros cuatro millones
riqueza de este importante Estado.
de pc&amp;os.
·
CRIA DE G.A.N.A.Dos.-Se hace de todas clases,
7 millones fanegas maiz á 50
centavos .. :: ................ ..... 3.500,000 00 vacuno, caballar, lanar y de cerda, así como la
de aves domésticas.
133,000 arrobas de chile Ct 3 pe•
El ganado vacuno en los distritos de Zamorn,
sos ......•.• •••·•• ........... ..••• 3991000 00
Jiquilpam y los Reyes, es el mejor que se conoce
300 000 anobas de azúcar á 2
'
....
600,000 00 en los Esta.d¿s del centro; la caballada es excepesos ..........•............ ······•
lente, y los cerdos tal vez los de mejo1· calidad en
360,000 cargas de trigo á 4 po•
1.440,000 00 el país.
sos •·•••• •••••• ••••·•••• •... ' .••••
Las cabezas de ganado existentes en el Esta• 26,986 arrobas do cascalote á 9
2,42 8 74 do, pueden estimarse con arreglo á rstc c&lt;t!cu1o:
centavos ........................ .
340, 71 O cabezas ganado vacuno
58,037 arrobas de ajonjolí 6. 18
10,446 66
á 7 pesos ........................ 2.38-:1:,970 00
centavos .. '''º'' ••.••• ············
150,000 caballos y mulas á 15
41,GOO quintales a1godon en pe656,000 00
pesos ............................... 2.250,000 00
pita. á 16 pesos ................. .
150,000 cabras y carneros á un
30,000 cargas de pilonciilo á 10
300,000 00
peso .......... .......... "' ......... 150' 000 00
pesos·~.. ............ , , ·· · ·· . ·····
212,183 cerdos ú. 5 pesos ......... 1.063,665 00
10,000 cargas sobron y miel á
97,500 00 89,000 burros á 3 pesos.......... 232,000 00
6} pesos ., ..........................

20,000 barriles aguardiente caüa.
á 10 pesos ........... ····, ..... ..

200,000 00

------

Al fronte ........ 7.205,375 40

,

•

.

,.

'

e6.080,415 ºº
.-

- ---

VALOR DE LA PROPIEDAD RUR.AL.
Ouadro de valores segun los datos de la offoina principal de rentas del Estado.
'

.

-

NU)!ERO DE FINC.\S,

DISTRITOS.

Rústicas,

!

Total.

.

l\Iorelia ......... ,.. ,... , .. u ,,, ..••••••.•..••••. ,...........
39
1,1aravatío.......... ........... ............................ ......
464
Puruándiro...... ...... ..••• ... ...... ..... ...... .... ... .. .... ••
405
La Piedad................ .............................. .
929
Zamora .............................................
361
. Jiquilpam ............................................. "!
247
Los Reyes................... ......... .. .. . .. .. ... .. .. .
198
Coalc"om(ln............................................. ,
114
Urnapam ...... ...... ...... ••. ...... ........ ...... ......
57
,
Pátzcuaro ...... ... .•. ..• ... ...... ....... ...... ........
303
Ario '''"''' ....... , ... , .. ..... ... ... ................ .... it, ~~•
270
·
. . Tacámbaro, ....
536
.
302
. IIuetamo ... :..... , .................................. . ...-...
" Zitácuaro ....................................... .. ......... " _ _ . ,2.A: 1 __
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1917,102 00 1
637,382 28
717,!J31
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225,476 00 1
463,925 68
908,959 90
616,749 00
847,346 93
242,458 35
1
l~.8 25,, 948 : 8=1
807 936

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1

1

'.E

OBSERVACIONES SOBRE EL CULTIVO
DEL TABACO.
POR EL CONDE DE POZOS DULCES.

•
•

II.
D:je en mi artículo anterior lo conveniente que
seria sembrar el tabaco como planta de hortaliza,
y quo combinando la tierra, los abopos y el riego
podria cosecharse á voluntad tabaco fuerte y flojo,
con n,ucha 6 poca calidad, mas ó ménos cargado
de nicotina, y con todos los caractéres esenciales
que distinguen 6. la buena hoja habana conocida
por d0 la Vuelta-Abajo. Hoy debo advertii: que
son ta.,nbien indispensables otros requisitos que vienen á ser el complemento de aquellas medidas·
Entre estos hay uno que omitido comprometería
seguramente el resulta&lt;Ío apetecido. Ese uno es la
raza 6 variedad de la semilla que se eJ:Ilplce, pues
hl pudiera ser esta por su genealogía 6 por las
persistentes propiedades de sus ascendientes1 que

no la metiera en camino toda l:i, ciencia de un Columela. Bien, así como ~si á álguien se le antojara
trasportar á una rica pradera de Inglaterra una.
de la.a reses de 1:i. pampas americanas. Ella., sus
hijos y sus nietos continuarian durante largos al1os
con todos los resabios y defectos do su orígen
montaraz.
Lo mismo sucede con la semilla del tabaco y
con la do todas las plantas. Estas llevan en su
gérmen los caractéres y las propiedades de las razas _de donde proceden; de tal suerte, que una semilla de tabaco de inferior extirpo podría burlar
la habilidad del mejor veguero, y continuaria produciendo durante varias generaciones hojas dopésima calidad, aunque para impedirlo la sembrara

�62

1.

I¡iI •

63

en la mas afamada vega de la Vuelta-Abajo. Ola· de que no cargará con semillas de malos padres,
ro es que al cabo de algun tiempo sus malas pro· como lo serian las do capacluras; pues si la buena
piedades se irían modificando y adaptando á las alcui·nia es indispensable, no lo es mét¡os la buena
nuevas condiciones ele vida de su progenie, pues constitucion y energía. de los progenitores inme·
no otra es la historia de la formacion de todas las diatos. Con simiente así escogida y producida,
razas vegetales y animales. Pero el veguero no con la buena tierra, con los abonos y riegos c;ontiene tiempo para aguardar esa lenta trasforma- venientes, yo le prometo que hará maravillas. Dicion, y su interes está en trabajar desde el primer go roas, si fuere hacendoso y 1.liligente, si tuviere
aiio con aquella variedad de tabaco que mejor pue· cuidado y constancia en escoger siempre sus mejo1·es plantas para. perpetuar la buena raza, podrá
da pagar sus desvelos.
afinarla y mejor;rla, y acabará por crear otra nue.
Puedo afir:narse, sin temor de equivocacion, que
va, superior en rendimientos y cualidadés á todas
el buen tftbaco de la Vuelta-Abajo constituye hoy
las conocidas.
una variedad distinta de la de partido. Su culti·
Yo tambien fuí veguero ccen otro tiempo cuando
vo, durante una larga serie de años bajo condicio·
Dios queria,» y lo fuí en la propia Isla de Cuba,
nes locales determinadas, ha debido comunicarl-0
y casi puedo decir en la misma Vuelta-Ah.ajo. Pues
pr0piedades y aptitudes trasmisibles por la gene·
bien, he sido testigo y víctima en algunos fiascos
racion. Esto acontece con todas las clemas plantas
ocurridos por andarnos comprando posturas aquí
y animales. ¿Por qn6 estaria el tabaco fuera del
y allí, sin cuidarnos do la madre que laa pari6.
alcance de esa lcy,nniYersal? El hombre mismo
Y era cosa de ver c6mo algunas daban en crecer
se modifica. bajo la influencia prolongada de los
jorras y cascarudas, sin que fueran parte ñ. cam·
agentes 6Xteriores, y si nadie pone en duda que
biarles la maldita índole todos los mimos del terlos habitantes de la Vuelta-Abajo se diferencian
reno y de la labranza.
en propensiones y aptitudes de los de Villac1ara
Pero ni por esas escarmientan los pr6jimos, y
y Trinidad, debemos admitir que el tabaco de aque·
así compran y siembran posturas de tabaco como
Has comarcas, que es materia mas plástica y pa·
toman mltjer en matrimonio, sin inda.garlas ten·
siva que el hombre, ha acumulado y fijado en su
dencias y costumbres de sus antepasados, con lo
organismo.un conjunto do propiedades q~e tende·
que inuy luego les salen á la cara su locura é im·
rán ú. perpetuarse ep su descendencia,
constitu·
I
prevision. A las unas y á la otra, quiero decir, ú.
yendo uno. nueva raza 6 variedad permanente.
las posturas y á la mujer hay que tomarlas de
No quiere decir esto, que la semilla do•las buepatio conocido, si no se qüiere andar mas tarde
nas vegas reproducirá inevitablemente tabaco igual
en dáres y tomáres ante el alcalde 6 con el mer·
en todas paittes, si no encuentra en el clima y en
cader. Pero lo mejor será, en cuanto á posturas
el turreno todas las condiciones favorables; pero
se entiende, no buscarlas fuera de casa, sino que
es evidente que trayendo ·conzigo todas las prediscada uno siembre y crie las que ha de necesitar,
posiciones convenientes, no será orígen de pertur•
con lo que ahorrará tiempo, dinero é incomodidabaciones como las que ocasionarin. una semilla esdes; y, lo que es mas-esencial todavía, logrará que
púrea 6 heredera do pésimos abuelos.
la cosecha no se le vuelva tripas 6 que tenga por
Emplee, pues, el veguero, si le es posible, se·
destino la cachimba (pipa).
milla producidá en las mejores vegas de la isla de
Cuba, 6 á falta do estas use de la que se cría en
los lugares mas afamados Je Colombia. Si no le
causa mucha extorsion, váyase á estos en tiempo
En esto de semlllero3 do tabaco son muchos los
de la siembra, compre tres ó cuatro surcos del rile·
jor tabaco en pié ántes que esté desboto1iado, siga llamados y pocos los escogidos. Quiero decir, que
cultivándolos y ascendiéndolos hasta que cosecha· en Cuba, y acaso en toda la América, un tiempo
da la flor en toda su madurez pueda estar seguro española, se tumban anualmente algunos millo.NS

r

1

de hectáreas de monte para echar esos semilleros, c10nan
.
~
con iacilidad
y encuentran abundancia de
Y que un centt:nar de estas á lo sumo son las aue
i
arimento· natural 6 artificial, es evidente que se
logran producir posturas. ¿Y esto por qué? Por- pro duce ent6nces un trastorno en la nutricion, y
que somos
. . duna ra3a. tenaz y rutinaria, que primero ºº. mo consecuencia última, correspondientes variacam biana e religion que de prácticas arrrícolas.
º
c10nes en la constitucion íutima y en la coloracion
o
que
h
icicron
nuestros
tatarabuelos
seguirá
haa
. en sus diversos períodos de evolucion.
L
e 1ª hºJª
ciendo la mayor parto hasta la centésima genera- p t1ra precaver este daño es que debe removerse
cion. El sol, el agua y el bicho seguirán
destru- y desmenuzarse por igual el terreno ~n toda su
~
yendo por millares de billones las tiernas posturas prof una·d
i ad&gt; á fin de uniformar su composicion,·
de tabaco así nacidas y creadas, sin qúe al ye0¡yue- hcehO 1O cual, se ¡wocoderá á incorporar en él con
ro se le ocurra que la semilla no debe arrojarse á . i·déntica
· ,proligi.dad el abono que se haya preparalª ventana, sino que deman&lt;la toda la asistencia ' do. Aqui conviene sentar un principio que no he
todos los cuidados y abrigos con que atienden los v1sto
· m
· dicado en ninguna obra 6 tratado do agri1
arte
anos
sus
canteras
de
lechugas
y
de
cebo¡
h
llino.
cu tura; pero que me parece incontrovertible, aplicado al cultivo dol tabaco de fumar. La bondad
Regla general: el que quiera loira;: semilleros de _este depende ele la homogeneidad de su compo·
.
dbe tabaco, disp6nga1os
de tal modo, que no rcci- sic1on en tod.as.las partes de la hoja, á fin de que
l .
an mas so m mas agua que los que convenga no haya vanac10n en el olor, en el sabor, en el coAun así tendrá, todavía. que lidiai: con el lor, en el arder y en las domas propiedades quo
darles.
.r
bic1w; pero claro es que en un espacio superficial apetecen los fumadores durante todo el crecimiende pocas varas, que basta y sobra pura las neco· to ele la planta, es evidente que en las distintas
sidades
de una vega, es fácil vigilar y exterminar partes de la hoja se preseutarán desigualdades de
~
u, ese temible enemigo, ya que no sea posible im·
pedir del todo sus ataques.
c~mposicio~, que tendrán por efecto correspondientes desigualdades en sus propiedaµes fumables
y depreciacion, por consiguiente, de su mérito.
Un abono, sujeto él mismo á variacion durante el
Miéntraa no se adopte y generalice el sistema proceso de la vegetacion, no debe, pues, emplearde vegas-huertas, de que no me cansaré en ser el se, Y por eso es que debe preferirse el uso de abomas convencido y constante ap6stol, hay un pun· nos,lieclios, esto es, que han recorrido ya todos los
to de vi_sta de la cuestion que no debe desatenderse periodos do su descomposicion y se han reducido
por nadie que aspire á cosechar tabaco de buena á mantillo. El estiércol á medio descomponer es
calidad. Fuerte 6 floja, la hoja debe tener un paño por lo tanto pe1judiciul: Tanto este como el guano
Y una coloracion igual en toda su superficie. Y demas sustancias fertilizantes deben reducirse
Cuando esto no sucede, es indicio claro de una _en cuanto sea posibl'o, 6, polvo, de modo que pue:
tierra mal labrada y peor abonada. Pafio igual y da efectuarse su perfecta incorporacion en el
coloracion igual, son el resultado de una alimen- terreno.
Con esta¡¡ y otras indicaciones que me propont~cion homogénea Y constante durante todo el penado de la vegetacion¡ circunstancia que no se go explan.ar .en el curso de estas correspondencias,
realiza sino cuando todas las partee 6 capas del podrá reducirse á una práctica racional el cultivo
terre~1~ en que se mueven las raíces de la planta, de una planta que hasta ahora ha estado en mason fisica Yquímicamente iguales en constitucion no~ d:1 empiris:110, y que promete grandes beneY en composicion. Si las 1·aices encuentran hoy fi01os a las regiones que se decidan á explotarla
una zona de tierra compacta y escasa 6 privada con arreglo á los buenos principios.
de abono, para pasar mañana á otra en que fun·

.'

�t. .

64

..

ESTUDIOS SOBRE EL TRIGO.
POR J. nouSSINGAULT.

(Continúa).

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1

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1

Así en las regiones en que la tierra no tiene ro de granos doble del que se encuentra en la
casi ningun valor, puede ser muy conveniente semilla ordinaria. Se comprende entónces que
derramar poca semilla en una gran superficie y podrá reducirse la siembra á 150 litros, puesto
ahorrar al mismo tiempo la: labores del suelo. que, segun nuestra suposicion, habrá en ese vo·
Recuerdo un campo en los alrededores de Pam- lúmen tantos granos como en los 300 litros del
plona, en que el trigo estaba plantado en grupos primer trigo: en á.mbos casos un metro cuadrado
salados, todos ellos muy vigorosos y sumamente de la superficie aembl'ada recibirá la misma cancargados de granos; la tierra. solo babia recibido tidad de granos de trigo.
El espacio que queda entre las p1antp.s no puede
una preparaoion insignificante y, no obstante, se
esperaba una cosecha de sesenta á ochenta. por servir de base al cultivador en la proporcion
uno. Este era indudablemente un cultivo venta- de semilla que debe usar, y esto por la razon de
joso, y sin embargo, tengo 1n. conviccion de que que no todos los granos salen y que hay ademas
no ha producido mas de 5 &amp; 6 hect6litros de tri- plantas jóvenes que parecen víctimas de la intemperie. Es preciso, pues, contar con las evengo por hectárea.
_
Fundados· en esto mismo, los primeros planta.- tualidades.
De los experimentos hechos, se deduce que ·la
dores en los Estados-Unidos han debido seguir
un sistema casi semejante. ce Un plantador inglés, mejor proporcion seria de dos hectólitros de tri~ice Washington en una carta dirigida á Arturo go por hectárea., ó sea próximamente 4 granos
Young, debe tener una opil)ion sumamente des· por decímetro cuadrado, pues aunque 150 litros
ventajosa de nuestro suelo, si liega á saber que ó tres gramos por decímetro cuadrado serian proun acre no produce aquí sino 8 á 10 bushels de bablemente bastantes, es prtléiso notar que en las
trigo, 7 á 9 hect6litros por hectárea; pero no siembras á mano no se puede contar con una redebe olvidar que en todos los países en que las particion lo bastante regular para fijar un mí·
tierras son baratas y los brazos caros, se prefiere mmum.
Una vez resuelto el número de granos que
cultivar mucho, á cultiv:1-r bien.»
Debe reconocerse que aun en esos casos extre· conviene extender uniformemente en un metro
mos on que lo tierra tiene un valor tan diverso, cuadrado de. tierra sembrable, se determinará la
puesto que este valor puede variar entre 1 y semilla que ha de empleal'se por hectárea., cono1,000, hay en la dósis de semillas límites qua no cido que sea el número de granos contenidos en
un litro. Se obtiene esta base, contando los gra~
conviene traspasar.
En las siembras se trata de repartir con la aos de un decílitro de trigo; cuando se puede
mayor igualdad posible cierto número de granos disponer de una balanza muy sensible, puede de- ·
en una superficie dada. de terreno. Debe existir terminarse el peso de un número conocido de grapor consiguiente relacion entre la cantidad de li- nos, y si ademas se conoce el peso del litro, se
tros de semillas que se empleen y el número de tendrá .naturalmente los elementos necesarios pagranos contenidos en un litro. Supongamos que ra calcular los gra.r.os contenidos en este litro.
Esta sencilla idea puede llevar á· una notable
en un país, en que se obtienen buenos resultiados,
desparramando en una hectárea 300 litros de economía de semillas. He visto en la Primavera.
trigo, se tengll que sembrar especialmente un tri- de 1848 un campo de tl'igo sembrado en propor·
go tal, que contenga en igual volúmen un núme- cion do dos hectólitros, crecer demasiado tupido,

65

circunstancia que s(ha. explicado al observar que
el grano cosechado en 1847, aunque hermoso y
muy denso, era, sin embargo, muého ménos voluminoso que en los años comunes; se babian arrojado ce1'ca de seis granos por decímetro cuadra·
do, creyéndose haber sembrado cuatro.
Es indispensable saber cuántos granos entra.u
en un litro do trigo, cuando se quiere esparcir en
el suelo un número determinado por metro cua·
drado, como por ejemplo, 4 granos por decímetro
cuadrado.
Despues de haber sembrado, s~ rastrilla para
enterrar la semilla; pues habria muchos inconve·
nientes en dejar los granos en la superficie del
suelo; pero, ¿cuál es la profundidad mas favorable para la germinacion del trigo? E3ta cuestion
ha sido estudiada por un agricultor frances, M,
Moreau, y haciendo experimentos en semíl!as enterradas en diversas profundidad\ls, ha obtenido
los mejores resultados de 103 granos enterrados
entre 50 y 25 milímetros de profundidad.
En Europa el trigo sembrado en Otoño ocupa
generalmente el suelo durante nueve meses. Esta duracion del cultivo varía considerablemente
, segun los ciimas; y en Chile guarda proporcion
con la tempern.tura de las localidades, variando
entre los nueve y diez· meses.
E11 América, el trigo que es actualmente un
producto mny importante de la agricultura, ha
sido llevado de Europa muy poco·tiempo despues
de la conquista. Los primeros granos fueron sembrados en ':México ántes de 1530 y habían sido en-

centrados por un negro de Reman Co.ttés, entre
el arroz destinado á racionar el ejército. Quito debe el trigo á un flamenco, el pad,e José
Vixi, de la órden de San Francisco, y se conserva en el convento de aquella ciudad el vaso de
plata que 0ontenia los granos traídos de Europa.
En México, en los .terrenos de regadío que en
igualdad de casos son los mas productivos, se riega el trigo en dos epocas, cuando salo de la tier·
ra y cuando va á esp:gar. Segur. Ilumboldt, la
riqueza de las croseehas es allí verdaderamente
sorprendente; las tierras .regadas rinden 6. menudo 4-0 y 60 por uno, y se consi_dera como prnduc~
to medio?re el de 16 por un9, y tomando un tér·
mino medio para todo México, este rendimiento
puede avaluarse en 22 ó 25.
El ~u1t.ivo del trigo es provechoso especialmente 011 las localidades tropica.les que dan una
temperatura média de 18° á 19º; empero ee pro·
cura tambicn donde se encuentran ya plantacio·
nes de cafetales y caña de azúcar; pero dudo que
sea allí muy productivo. Los últimos límites del
cultivo del trigo en las cordilléras cerresponden,
segun las observaciones de M. Boussingau:t, á las
temperaturas médias y c:i.si constantes de 12º y
13° 5'. A. Codazzi calcula en 37 por uno el pro~
cluoto medio del· trigo en Venezuela.
Se admite en término medio quEfel hect6litro
de trigo pesa 77 kilógramos; pero este peso varía
segun la calidad del grano, entre 71 y 80 kilógramos.

[ Oontinua?'á].

.

CRIANZA DEL GANADO LANAR.
TRADUCIDO DEL FRANGES POR A, J\f, Z, DE A,

Hácese cada dia mas y mas tangible la necesidad de obtener ventajas positivas y provechosas
de nuestros campos, y mucho mas en los estableci:nientos poblados originariamente, reuniendo la
crianza y apacentamiento del ganado con la labrania.
Sentado este principio, queda por resolvet ]a
cuestion de la eleccion de explotacion que pueda
\.

convenir al labrador. Seguñ mi modo de pensar,
lo mas apropiable y conveniente seria sin duda
alguna la eleccíon de la oveja con preferencia á
todo otro animal de estancia, puesto que es el
animal quo mas producto rinde en muy poco
tiempo, daudo ademas utilidades positivas sobre el
capital empleado. Aparte de esto, la oveja es un
podQroso auxilio para la labranza; por cuya ra·

TOMO 1,-9.

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zon debe el estanciero preferir este animal como

1

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•I
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el mas aceptable y adapta.ble para la union de la
crianza. con la labranza.
Pero otra cuestion surge en seguida á resolver, y es la de saber cuál raza conviene mas pa·
ra nuestras tierras.
Creo muy fundadamerite q_uc la de «Merino&gt;&gt;
por la liviamlad del vellon, por su pequ.eño tamaño, por su lentitud para alcanzar todo su desarrollo y por los cuidados que exige, no es por
cierto la raza que el estanciero deba elegir. Tampoco me pare_ce que n;nguna de las razas ingleS1ts
sea conveniente para las tan variadas condiciones
de nuestro s1:1clo, pues aunque se encuentran en
Inglaterra en diferentes distrit0s, varias razas de
carneros que se adaptan perfectamente á la loca]idad~en que so han criado, y que nadie sabe su
orígen, son indígenas del suelo que ocupan por
su clima y por otras causas; pero que sacadas
esas razas á otras localidades con distintos pastos, desmejoran y pierden gradualmente su figura simb6lica 6 típica. Por ejemplo, la raza Sau·
thdown originaria de Costwold'Halls, es muy distinta á los animales de su misma especie creada en
los campos do su orígcn, alrededor de Bright.on.
La raza do Lincoln, aunque perfectamente
adaptada á las campiñas hclaJas y á las tierras
pantanosas &amp; Lincolshire, si se lleva á los bajos
de Amspshire 6 á las montañas de Gales, cambiaría muy pronto su tipo especial. ¿ Cuán grande uo seria, pues, este cambio, cuán inmediato no
lo seria en una raza importada de un distrito helado y frio de Inglaterra, para someterlo á un
clima. do tan variables influencias como el de México?

•

67
Luego, pues, nuestra atencion no debe fijarse
sino inmediatamente en raza a1guna inglesa para
obtenerla en este país, porque si ollas medran,
prosperan y se auaptan perfectamente á sus pastos, puede suceder lo mismo en climas y condiciones que no -son las mismas.
Queda, pues, á saber, c6mo y ele dónde debemos sacar c:1rneros que puedan llenar todos nuestros deseos bajo todos respectos. Creo que la solucion de este punto es sencilla, pues que para
obten&lt;&gt;r una raza ovina que so adapte á nuestro
clima, suelo, pastos, &amp;c., debemos hacer lo que
muchos otros han hecho ántes que nosotros; esto
es, debemos desarrollarla completamente; y si no
podemos obtener que ~os dé un tipo!espocial, por
medio de la mas cuidadosa. elccion, y apartando
rigorosamcnte todo lo malo de lo bueno. ont6nces
podrémos obtenerlo por ,meJio de unJ particular
cruzamiento de dos ó m·as clases.
Sin embargo de lo que expongo, debo decir
tambicn, que hay algunas pcrsona(que creen impracticable obtener una raza especial conveniente
por medio del cruzamiento, aunque el sea hecho
lo mas cuidádoso y eistomáticamente. Pero paréceme que esto es muy contradictorio, por cuan ...
to que tenemos muchos ejemplos prácticos que
conocemos, como son los siguientes: ¿ Qué es la.
raza? « Oxford Dacon ,, sino un cruzamiento entre
los Cotswold y Atampshire Dacon, 6 la de Border
Leicester, ó la mejorada de Lincoln, sino lo mismo entro la eutigua y la. tosca. de Lincolnshire y
la de Loiccster de Bakswell?
Tan cierto y positivo es que la sangre de los
carneros Leicestcr ha contribuido mucho para
mejorat muy convenientemente la Leicester do
Bakewell, que en algunas ocasion~s ha sido casi
imposible encontrar la menor señal, en ]a raza
mejorada, de los originarios productores. Si pues,
el cruzamiento de distintas razas, se ha llevado
á cabo tan satisfactoriamente y con tan buen resultado en Inglaterra, puede asegurarse con entereza que puede llevarse i cabo
idénticamente
I
en México.

A pesar de esto, creo que no hab-ria. la menor
objecion para la aclimatacion aquí de las razas
de lana pesada or&lt;linaria de Lincoln ó de la de ligero, vellon de Lcicfrtcr-y que estas razas darían un buen resultado tomando una nueva forma
al vivir en la~ condiciones locales de tau distinto
clima, aunque hubiesen sido creadas en un tiempo bastante largo sin mezcla alguna de otra sangre importada al país. Como en seguida lo deEs por 'otra parto incuestionable que muchos
mostrarémos, la raza de Leicerter presenta posi- de loa mas ilustrados labradores y estancieros,
tivos signos de un cambio.
han cambiado recientemente el arado poi· la c1·ian-

1

'\

za de carneros; estas personas si deseasen ocuLa clase de vellon &lt;le la raza merino es, fueparse muy especialmente del asunto eligiendo ra de toda duda, de primera clase, pero ta.m·
cuidadosamente tipos puros que medran perfec- bien hay que_decir que, como muchas otras co.
tamente en sus disti:itoa ó en otros, 6 bie¡¡. mez- sas buenas, no produce lo suficiente. Sin embar·
clando dos 6 mas clases, no dttdo que llegarian go, aunque tiene mucha deficiencia esta raza en
á obtener pronto una raza especial adaptada ad- su estructura 6 formas generales, puede mejomirablemente á las circunstancias locales.·
rarse muclro en cuanto á este punto con el cruPero cualquiera no puede ser criador, es de- zamiento bien entendido entre ella y la de Leicir, obtener el adelanto y mejora de una raza. de cester, 6 con cualquiera otra que produzca una
carneros, pues que es muy probable que de mil de un cuerpo robusto y ancho y el vellon de
personas, una tenga la suma perspicacia y un ojo mayor cxtension, pues que no hay duda que si- '
certero para poder llegar á ser un criador emi- multáncamente aumenta mucho el ve1lon en su
nente. Sin embargo, aquel que posea estas cua- peso sin que por ello sufra absolutamente su ca·
lidades especiales, puede modificar perfectamente lidad.
el tipo de un animal, cuidando mucho de su elec¿Pero son necesarias las modificaciones de las
cion, lo mismo que un sastre modifica y perfec- rnzas de hebra la1·ga de Inglaterra, ó bien son los
ciona los vestidos por medio de un corte maestro cruz.amientos de estas con las de merino, sobre las
para producir una nueva y elegante moda.
cuales debemos principalmente descansar para
En resúmen, los pri~cipios de crianza son tan formar una raza ó razas que puedan perfectabien conocidos y entendidos hoy, y sus detalles mente corresponder á nuestras condiciones locason tan perfectamente aplicados en la pt·áctica, les?
que podemos o~tener de la crianza lo que obte·
Antes de entrar á describir las nuevas razas
nemos de cualquiera otro negocio.
do hebra larg'lJ debo mencionar que propongo coTul lord Somervillc, hablando de los trabajos mo tipo especial á la raza de Leicester desde que
hechos por los criadores de ovejas, ha dicho: «Pa- ella está ampliamente aparecida y ha contribuido
rece que hubieran formado un molclo perfecto de tan poderosamente al adelanto matctia1 de otras
una pared, y que de él hubiesen sacado un mo- razas sobrepujando en un todo á sus c:&gt;ngéneres-:
delo perfecto de estado vivo.» (Darwin.-Orígen y tan cierto es esto, que exceptuándose las razas
de las especies, 5l.l edicion, pág. 33 ).
de Costwold y Cheviot en su pureza, t~das las
Pero pasemos en vista. algunas de las razas dem~.s razas han sido mas 6 ménos modificaJas
mas importantes, con el fin de buscar cuál de con el auxilio especial de la raza Leicester. Así,
ellas seria la mas conveniente para dedicarla á pues, hablando con pleno conocimir.mto de causa,
formar la base de operaciones seguras.
puedo decir que las razas Leicester, Costwold, LiaLa primera que se nos presenta es la raza uMe~ coln y Romsney Marsh son los únicas cruzamien·
rino,» y aunque la. he condenado anteriormente tos incluidos en la raza conocida bajo el nombre
como raza para. el matadero, no importa, sin de largo vellon.
La ele Chevoit pertenece mas bien ú ia raza de
embargo por ello, que ella. no sea aceptable para
la cruza. con ro.za vellon largo. Tomamos para. los v~llones medianos que á las de la fama larga;
~jemplo .una venta hecha de animales del finado y la llamada e&lt; Border Leicester, » ia · cual es un
don Thomas Austin en el Parque de Barwon, cruzamiento entre las de Cheviot y la mejorada do .
que nos demuestra por cipericncia lo contrario, Leicester, tambien se aproxima mucho masá las ra·
y en cuya venta se presentaron animales cruza.· zas productoras de lanas medianas mas bien que
dos de tres cuartos y siete octavos, que quizá fue- aquellas que producen un vellon tan largo.
ron los lote~ mas baratos, á la par que mas con·
( Oontinuard).
enicntcs y útiles de los que se vendicro-0.
~

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69

ESTUDIOS J\fETEOROLOGICOS.
POR EL SEÑOR. DON ISIDORO ESPETEIN.

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El trabajo que aquí reproducimos es obra del
salio, laborioso y modesto Sr. D. IsidoroEspetein,
á quien tanto debe la estadística y las ciencias de
México. Nosotros creemos que todo comentario
es aquí 'inutil. La laboriosidad y perfeccion de los
tres diagramos meteorol6gicos, que encontrar4n
aquí nuestros lectores, son de una importancia tal
.para los agricultores, que quieran entrar por la
.a.ncha vfa de las aplicaciones científicas que nosotros creemos que es uno de los trabajos mas instructivos y dignos Je considcracion que podemos
publicar. En la parto gráfica hemos sup1·imido los
diagramas diarios, porqtre no son ele tanto interes
para el agricultor, sujetandonos solamente á lo
indispensable que representan las temperaturas
médias de los meses y conservando tambien en el
cuadro ias observaciones diarias en cada mes.
Quisiéramos no haber hecho un extracto sino
haber dado todo el traba.jo original aunque en par·
te no sea de una aplicacion inmediata ala agricultura, entre otras razones porque un agricultor debe saber &lt;le todo;pero ademas de ser costoso y ser
El Q¡¿ltivadot un peri6dico pobre, teniamos aglomeracion do materiales.
«Si .:!Onsideramos la distribucion del cal6rico en
la. superficie de la tierra solamente segun la posi-·
cion geográfica de los diversos lugares, se puede
decir en lo general, que el calor disminuye del
Ecuador hácia los polos; que cerca del primero
esti casi u·uiforme durante todo el año, desapareciendo casi completamente el carácter de las estaciones; pero que estas se hacen notar tanto mas
cuanto mayor es la distancia del Ecuador; final~
mente, que aun en los círculos polurcs puede ser
excesivo. el calor durante el verano, lo que es
tá fu.ndado en la circunstancia de que en las latitudes superiores permanece el sol durante el verano muchas horas sobre el horizonte, y esta larga
permanencia compensa la poca intensidad de los
rayos solares oblícuos. Así, v. gr., sube en San
Petersburgo el term6metro, durante el verano, á
treinta centígrados, miéntras que en el invierno

debe bajar mucho la temperatura, porque el sol
no permanece sino muy pocas horas sobre el horizonté, los rayos solares caen muy oblícua.mente
y ademas, las noches son muy largas, durante las
cua!es la superficie del sudo pierde mas calor que
el que recibe. Por consiguiente, la diferencia de
la temperatura del invierno y la del verano debe
ser tanto mayor cuanto mas se aleja del Ecuador .
«Sin embargo, es imposible juzgar con exactitud respecto de las condiciones climatéricas de un
lugor solamente por su p::isicion geográfica. La
mzon es la siguiente: Si toda la superficie, de la
tierra estuviera cubierta do agua, 6 en todas pai·tcs plana, con igual capacidad para absorber ó
irradiar los rayos solares, ent6nces la tempera.tura de un lugar dcpenderis. únicamente de su latitud geográfica, pues todos los puntos de igual latitud, debian tenor un clima igual. Mas el efecto
que puc:dan producir los rayos solares es modificado por diversas causas: el clima do una region
no depende solo de la duracion de los rayos solares, sino tambien de las circuustancias bajo las
cuales produce su efecto; depende de la configuracion del suelo y de la mar, de la direccion y altura de las cordilleras, de la direccion do los vien·
tos dominantes, de la altura del lugar sobre el ni~
vel del mar, &amp;c., &amp;c. Estas son las causas por
qué lugares de igual latitud tienen climas muy
diversos, y es fácil c0mprender que las consideraciones te6ricas, no sean suficientes para deducir
de ollas las condiciones climatéricas. La verdadera
distribucion del cal6rico sobre la superficie do la
tierra, solo se puede averiguar por modio de numerosas y combinadas observaciones. El sabio
Humboldt fué el primero que introdujo con faito
el método de induccion, el único camino que en
las ciencias naturales conduce al conocimiento de
la verdad. En sus viajes á los dos hemisferios
coleccion6 con un celo incansable numerosos datos, y por medio de combinaciones ingeniosas en
estos dato~ fund6 la meteorelogía científica.
«Para poder determinar, pues, con exactitud la

•

temperatura del aire de un lugar, Be coloca un
buen term6metro al lado Norte de un edificio, tres
6 cuatro centímetrós distan'te de la pared, y de
tal modo que no le dé el sol; tampoco debe haber
cerca una pared de color blanco, y si llueve, es
necesario secar ántes ele observar el term6metro, el
globulito, pues las gotas do agua bajarian la teroperatura del mercurio á causa de la evaporacion.
cfA fin de averiguar todos los cambios de temperatura de la atm6sfera durauto 2! horas, se debe o1.&gt;servar el term6metro en cortos intervalos,
como do hora en hora; poro esto seria muy penoso para una sola persona,.continuándole por muclto
ticrnpo; por este motivo eB de mucha importancia
p~ra la meteorología, encontrar un método por el
cua.l so pueda averiguar la temperatura média del
dia sin hacer estas observaciones cada hora. Duranto el curso del dia debe señalar el term6metro
dos veces la temperatura média; pero este método
no es muy exacto. Mojares resultados so consiguen
observande el tcrm6metro en algunas horas deter·
mir,adas, como v.g., (t Ja.s 4 y á las 10 de la ma·
ñana, ~ las 4 de la tarde y 9 d~ la noche. Tomando el término medio de observaciones, resulta
la temperatura exacta hasta un décimo de grado;
tambien se puede observar á las 7 de la mañana,
á las 2 &lt;le la tardo y á las 9 de In noche. El tér·
mino medio de estas observaciones da un resulta·
do bastante exacto. E ste méto do• es e1 que he
adoptado en mis observaciones. El máximo y mínimo se puiede observar por medio de term6metros
construidos para este objeto.
ccCernparandu la temperatura média, verdadera,
con el término medio, que resulte del máximum y
mínimum, se puede obtener un coeficiente de correccion, por medio del cual es fácil calcular do le.
. observacion diaria del máximum y mínimum, con
mucha exactitud, la temperatura médin. del dia.
«El método que adopté para. mis observaciones,
eligiendo las 7 de la m:i,ñana., 2 p. m. y 9 p. m.,
e1:a el mas c6modo á causa de mis ocupaciones
ordinarias, y me parece ha dado resulta.dos hastante exactos. En el resúmen que acompaño, he
colocado en seis columna(ve1'ticales las observa·

ciones de todo el semestre para cada una de lM
horas; siete de la mañana, dos qe la tarde y nueve
de la noche. La primera columna indica los días
del mes; de manera que resultan, pues, de e::;to
diez y ocho casillas. Despues de estas están en
otras seis, las temperaturas médias diarias do los
seis meses, tomadas de las tres observaciones tambien diarias. Para obtener ln, temperatura mé'.lia
del mes respectivo, hay dos modos: 6 se suman las
temperaturas médias diarias, dividiéndolas por el
número respectivo do los dias del mas, 6 se suman
las temperaturas de las horas de observacion, dividiéndolas por ~l número de días del mes; y lucgo se toma el término medio de las temperaturas
médias de las horas respectivas. · De los &lt;los modos están calculadas en .la tabla las tempm..tura1
médias do cada uno de los seis me ses, resultando
una pequeña diferencia de 2 décimos á 7 décimos
de grado. Como se puede ver en la tabla, la tem·
peratura média del dia. difiero muy poco de la observada á las nueve de la noche, de manera que
esta hora, 6 mejot· las diez, indica tl)mbien la tem·
peratura média del di~.
ccEn la últimn. columna. están anotadas las temperat~as médias de cada uno de los meses, sacados de la columna respectivn. anterior, los máximum y mínimum de cada mes, y finalmente, el
número de días &lt;le llu,ia. Por falta de un pluví6metro no pude observar la cantidad de lluvia correspondiente á cada mes.
Acompaño asimismo la representacion .~ráfica
del resúmen de las observaciones, habiendo adoptado para. esto, como se acostumbra, el método
del sistema de coordenadas, formando los grados
respectivos las abscisas y loa días del fles, las ordenadas. Los puntos de interseccion de estas dos
coordenadas son puntos de la curva termométrica,
que resulta. uniéndolos todos, y á la vez indican
el grado de temperatura en un dia determinado
del mes respectivo. En la Fig. 6, está contenida
la curva de las temperaturas médias de los seis
meses, y las figuras 7 y 8 representan los máximum y mínimum do cada mes, por consiguiente,
las curvas r~spectivas.

�J

73

DIAG.RAMA
METEOROLOGICO
•

•

RESUMEN de las observaciones mete~rológicas del Sr.' D. Isidoro Espetein en
el primer semestre de 1875, extract3das para el· ·'Ei Cultivador': p~r Ant~nor Lescano.

DEL PRIMER SEY.BSTRE DE 1875

•

I

TBJnperatnra media dB los meses.

TE,!PE!UTURA MÉDIA DEL D!A.

!

TElli'ERATUR,\S MÉDIAS D~ LOS ;!ESES. ·

l
1 .
t~ERO
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ABRIL.
1
, Enero. Febro. .Miuzo.¡Abril. Mayo. ¡Jumo.
•
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- - · - - - - A las 7. a.m .................... 4.031.\. las 7. a. m .................... !l.1G1
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G. R. G. R. G. R. G R, G. R, G. R. A ln.s 2. p. m .................... 16 1 A las 2. p. ro .................... ~~-~e¡
1
18 16 A. lns 9. p. m ... :................ 9.411·11 Alus O. p. m.................... 1_. ,(l.
9 ()' 11 3 19 3·14 3'".
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11.8 12.613.3317.33 17
Total..: ............. 2'J.Ol
Tota1..,. ............ 4
1
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Temperatura médrn. de Ero. ~l.~3. Tempcrat~ra rnédia~lelmes. ~~-9 .. \
9.5, 11.8, 12.6110.38 18 I 16
Idemidem deldia ........
IdQ!n Hlcmdeld1a..-:"·951

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Fig. VI.
181

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10.3 11 14.3, 11.3 13.3 14.3

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Tota l.: ............. 4~.7~,
Tcmperatt~raméd10. ~elmcs. l?·~:~'
ldem 1demdel dia ........ : ~1
Diferencia ......... 0.01

RESUMEN.

•

Enero ....................... 0.7!l
Febrero ....................11.29
Marzo ...................... 13.77
Abril ....................... 13.97
Mayo........................ 15. ::!!l
Junio .......................15.2:._

·· ,·

•

I

,.mi.A¡,,;_ ...'. ~~:~·............ i¡.•:,I

15.6
15.3
14.3
15

15.5 17 14.6
16 17 15.5
16.6 16.3 15.5
16.6 16 14,5
17.3 15 13 6
; 14 6

;1.1~

A lo, 7. ,. :.~~.'.'.:.•.••....•••
Alas 'l .p.m .................... 20.28!¡A1as2.p.m.................... 1~ .!l.,
A las 9 p m
13.0ol ,A las !l. p. m ......... ...........

13 13.5 15.3
12.5 13.6 16.6¡
•

YAYO.

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1

Total.... ..... .. .. 41.44'

14 13.31 15.3
9.5 11.8 14 1 13.6 16
9.5 11.2 14.8: 15 15.5
9.5 11.3 14.6 15 16.3

¡
1

·

•

Total. .............. 3;),!J:21
Total... ............. 40.2:2
Tcmpm.turamédiadcl_mes.11.301 Tcmperat~ramédfo.~lclmcs.1~.-11
Idem idem del dia..... 11.28
Idcru 1dcm del d1a ........ lo.3C
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--,1
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-O"
Diferencia ........ 0.0!1·
Diferencia........ 0, v

9.5¡ 12 13.6 12.3, 13.6 16.31
10 31 11 8 14 6 13 3 14 3 16 3

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·, 9.6 12 14
: 9.8:' 12.6 14

Fig. VIII •.

Diferencia ........ 0.04\

1

FEBmmo.

9.8 11.3 14.3 12.6 13.6 14.31 Tcmpcraturamidb.delmes. 13.81
10.6 11.6 15.61 13 14 14.6¡ Idem idem del día....... 13.74
9.8 11.6 14 12.6 14 15.6
,
Diferencia......... -o.Oi

Mínimum dB tBJnDeratnra.

Fjg, VII.

Diferencia .. : ..... O.lG¡

a. m .................... C.32 ,\. las a. m ....................
1
A lns 2. p. m .................... lG.87, .\. las -· p. m .................... -1.0v¡ t
A las 9. p.m .................... :0.73 .\. las !l. p. m .................... : 3.!lér

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16.3
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9.1 11.3 1g 15.6 15.5 16.3
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9 12 3 13 5 15 61

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Total... ... : ........ 'i!l.H
Temperatura m6cli:i &lt;le los G mcses ... 13.:24ºR.=16.G5 C.d ll. 70 F.
1
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Dr.IBDELLtm.,.

Euero ............ 2
febrcro ........ y0
.\lo.rzo ............2
•
Abril ............. 7
~layo .... , ...... .4 dos aguaceros.
Junio
12 dos aguaceros.
.........._.Suma 27 dins; los mas !lo
viznas, y solo cuatro ~guacc1·os.

1

•

ll.\XIY.t:.l!Hillft:,n ;v n1:T}a!PERATC1U.

ltínimum.

Máximum.

Enero ............. 17° R ........3.5º R.
Febrero ............l!l.5 ......... ,j.
.\[n.r_zo ..........22................. ~.
1
Abril.. ............. 24 ..........;.·~.\fayo .................21............. w.
· 1
!Junio .............. 23........... lbJJO

\

-

-

En los G meses. 2-!0 R ...... 3.5° R.

G. R. expresa. grados de Reamur: a. m. ántes do medio día; p. ro. parndo !-11edio dia.

�72

73

ESTADO DE LAS COSECH.AS.
toda la última quincena del mes pasado Itros corresponsales dicen que por haberse sem-

En
fueron tan fue1:tes y tan repetida~ las heladas en ; brado tarde. Tambien aquí puede el hombre concl Estado do Hidalgo, que se han perdido com· tr~restar de algun modo el mal tiempo, sembran·
pletamento las costcbas de maiz de temporal, y do á tiempo 6 temprano si es posible, Sembrar
de las de regadío apenas pourá aprovecharse la fuera ue temperatura es peor que sembrar fuera
tercera parte por falta de lluvias en tiempo opor- de tiempo: para sembrar á tiempo y en tempera·
tuno. La pérdida del maíz como base de la ali- tura es necesario preparar la tierra tambien á
mentacion de los indígenas, traerá angustiosaij tiempo, y miéntras se trabaje con el sistema im·
consecuencias para la clase menesterosa y fatales perfecto que generalmente se sigue todavía, no
resultados para el ganado que vive, una parte del es posible tener la tierra preparada para sembrar
año, del forraje de esta planta que aquí se conoce ántes de que las heladas perjudiquen las plantas
con el nombre de za.cate de maíz. Los pastos na- y muchas veces se arroja la simiente sobro un
tura.les, npeuas brotados de la tierra por lo tardío terreno á medias preparado 6 sin ninguna prepa.do Jas lluvias, á fines de Setiembre, han sido des- rirnion. El uso de instrumentos perfeccionados
truidos por las heladas. De suerte que la carestía. facilita.ria la mano de obra y abrcviaria el tiempo
será general y las pérdidas para la. agricultura del trabajo dejando un buen intervalo entre las
serán inmensas.
labores y la siembra.
El año pasado cscasc6 el maíz y fué necesario
-Respecto del maíz las mismas noticias so tie·
· que el gobierno dictara. medidas sálvadoras para nen ahora de Querétaro y para agravar el mal
la. libro introduocion de harinas, con el objeto do se está vendiendo para la capital de la República
abaratar el pan y proporcionarle alimentos á el que se conservaba allí para los días do anguolas clases menesterosas en el Estado de Guerre- tías.
ro, sobre todo. Este aüo medidas análogas ten
-Cartas de Reynosa nos dicen que pueden cal. drán que venir en ayuda de los agricultores po· cularse en 20,000 libras de a1godon _que han lebres. Nosotros creemos que todo el ma1 deponae vantado allí lo$ agricultores en la primera cose·
de las faltas de vías de comunicacion para el tr:ts· cha. Poco es, pero de allí se va allá.
porte de granos y frutos de unos á otros Estados.
-Con el título de la Agricultura en, la Sierra
El hombre no puede, muchas veces, luchar con la. publica. El Eco de .Ambos Mundos un~ carta
naturaleza como en ,este caso; pero debe estar que le han dirigido de Jilitla y cuyo contenido
prevenido para todas las eventualidades. Con es el siguiente.
buenas 6 malas vías de oomunicacion, los frutos
"Hemos visto en el núm. 842 del Eco de A'lfi·
que permanecen estancados en algunos lugares y bos Mi¿ndo·s, correspondiente al 13 del corriente,
que tienen que vende1·se á vil precio á cousccuen- unas noticias respecto ú. los adelantos de la com·
cia de encontrarse abastecidas es_as plazas, po· pañía agrícola. de Colima. Esto no11 iuduce á. dar
drian llegar basta los luga1·es donde eacascan y á eso peri6clico, como amantes de todo lo que
neutralizar los efectos del mal tiempo. Así, mién- tiende al progrm:o, algu~os apuntes respecto de
tras que en algunos Estados escasea el maiz y la ccBenefactora. sociedad agrícola» establecida en
miéntras que en otros. se han perdido totalmente Jilitla. Esta sociedad en 18 meses que tiene de
las cosechas, los hay donde el grano se está per· creada y_con solo un gasto de $616 75 centavos,
diendo por falta de consumo y por absoluta im- cuenta ya con dos casas jacales, 180 cargas do
posibilidad Je extraerlo.
maíz, 15,000 cafetos, cuya primera florescencia
Se ha perdiuo tambien la cebada en el Estado será en la pr6xima primavera, y otros 15,000 que
de Hidalgo y en toda la zona donde las heladas acaba. de-plantear. Tiene ademas varias matas de
tempranas causaron destructores efectos y nues· vainilla y de plátano, de algodon, planta peren·

ne, de naranja dulce. El plantfo de este últjmo él ines de 'Novieinbre~ '·El Estado do Óaxaca,·en
lleva la mira de hacer un regulr,r artículo de ex- cuanto á las siembras do·maiz, ha estado fatal esportacion en Ndctar Serrano, vino cuyo exquisito t~ ano: el grano lia subido notablemente de pregusto pueda rivalizar con ·el meJ'or moscatel y CJO y Jas ciases
'
·
pobres comienzan
á sufrir los efeotorino.
tos de esta escasez.'
"Estos datos los hemos tonia~o del último corte
En uno de los números ant'eriores de El (}µide caja levantado por s.u j~nta directiva, y por rivo.dor publicamos los E 3tatutos de la "Benefac·
ellos se ve que proporcionalniente ha belcho mas tora• y por cartas que recibim'Os mas tarde, de Jili.
~¡ eompafiía agrícola de Jilifla que 1a de :colima, tla, supimos los obstáculos cpie algunoS:mdiriaupuee esta para 50,000 cafet&lt;is, 5,000 platanares ponian á la constitucion.da ~iedait Se van
y algunas pillas y nnra.njos,' ha gastado $1,548, :venoiendo y la empreaa adelantut..espíritus de la
es decir, seis veces mas qúe lo que aque11a paro. ~aturaloza de loa fundadores de la Sociedad agrÍ·
30,000: y esto habiendo tenido que luc}lar cons- cola ~e Jilitla, son los que necesita el país para
trmt,me~te d6sde l!U creacion con ol carácter opo. proiresar.
aicionista de los indígenas, y mas todavía con el . -De la costá de Sotavento nos escriben· di·
de algunos egoístas que por hace:do la guerra á ciéndonos que los cultivadores tienen grandes es-esta clase· de empresas, por ignorancia 6 poi· malí· peranzas de levantar una buena cosecha de algocia, hll~ ·catado alimentando~ aquellos la discor-' don segun el aspecto que presentan las semente·
dia, con el loable fin, segun ellos, de que los ter· ras ~ á pesar do que á conseoue~ia.de las aguas
renos no sean expiotados por extriflos, e1i adju- l~s siembras debie1·on retardarse mas de lo n&amp;tu"ral.
dicacion, sino que pretenden que el pueblo los po· -En Ch~biscar, distrito 6 pueblo del Estado
sea como egidos, para tlejarlos sin culfüo. ¡Vis-. de Chihuahua, han sido destruidas .&amp;odas lu setima que en un siglo que se llama de las luces, monteras ií. causa de una fuerte granizada que 08•
haya personas que blasonando do progresistaP, y6 á fines de Setiembre. Parece que los grani,oa
opongan resistencia á empresas que como la de eran de tales dimensiones quo no lolamente nrque se hab_la debian ser i.mitadas:• .
ruinaron los cultivos, sino mataron algu.u~s 88¡.
-Las s1ei;nbras. de m:uz del d1stnto &lt;le Caix- males domésticos ó hirieron á varias personas.tlahuaca han pore('1do todas, {i consccuoneio. de las ¡' OtraS' ijiembr~ pei:&lt;li&lt;lal'I; otras ·motivos de .ea:c.a·
fuertes hola&lt;las que lian caído en esos lugares en saces.
,
.

la

CRONICA'. AGRICOLA.
El Sr. Jlion 8. Golrl li\l BrJunsville nos remite
con fecha 19 de Octubre unos magnífi~os vellones
de sus lanas do merinos para que establezcamos
una comparacion con las lanas que producen los
carneros moxicauos y hagamos notar las vcntajosas ·condiciones de sus crías. En virtud ilc cuidados especiales, Mr, Gold ha logrado perfeccionar
la crianza de sus ganados en esas comarcas, como
lo mani&amp;esta el grabado de un animal que trae la
carta á qu~ nos re(-0rimos y del cual · tratarémos
. de proporcionarnos una Í'eproduccion para El Oul~
· tivaclor. Es de lo mas pe1·fecto que hemos visto
• en su clase, y con seguridad nada tiene que envi-

diar estos animales 6. lt&gt;s famosos de Rámbouillet
aclimatados por los franceses én aquel luga'! ántes
de la decadencia do la cría española que-, como~
sabe, fué durante muchos años, la envidia 1 el ori-.
gen de todo el gana.de, lanar perfeccionado en
Europa.
En relaciones directas, como Mr; Gold, nos será
fácil proporcionar t todos los agricultores que
desean mejorar sus razas ovinas, los datos que M·
cesiten para conseguir reproductores, que á l"
facilidad y rapidez de la co1punicaciot1 por los pa·
quetes do New Orlcans, reunan las ven.tajáS de
estar mas en rolacion con el género de criahza de

Toxor.-10•

•

•
/

•

�74
esto país y por consecuencia mas tt prop6sito para
h ac1imatacion y mejoramiento de las razas mexicanas.
Los vellones do que hacemos mencion pueden
examinarse en esta redaccion donde los pondrémos
á. disposicion de los criaderos de ganadó lanar.

,,
1

En Febrero y Uarzo del año pr6.ximo;-comenzarán los hacendados &lt;le Uorelos y Puebla las mesas de azúcar para los Estados: dícese que llcga1·án hasta 150,000 arrnbas el total del frutó qu.e
deben poner en el mercado americano.
La apertura del tráfico del nuevo muelle de
Vera.cruz, facilitará mucho la oxportacion de la
azúcar y de otros frutos del país, porque el ahorro de los gastos será. de cuatro pesos por lo ménos
en cada tonelada. Si con estas y otras economías
que puedan adoptar los exportadores, se pudiere
hace1· la concurrencia al azúcar cubana en los mercados de los Estados-Unidos, de Hamburgo y 16nclres, el problema quedará resuelto en este año, y
en el · siguiente los hacendados sembrarán doble
cantidad de caña y podrán exportar con utilidad
la mitad de la zafra. El aspecto de toda la tierra
caliente cambiará y la abundancia volverá á reinar
en touas esas comarcas. Es justo decir que tanto
el señor Presidente de la República como los go·
bernadores de Puebla y l\Iorelos, se han prestado
en todo lo que les ha sido legal y posible, á obsequiar los deseos de la mayoría de los hacendados.
Lacompafifa del ferrocarril mexicano está igualmente en la mejor disposicion para hacer cuanta
rebaja sra. compatible con sus intereses en los fletes de frutos del r,aís, cuyo. exportacion se verifique como un ensayo que mas adelante puedii. ser
de permanente provecho para la agricultura y
para la misma. compañía..
Algunos pcri6dicos de la nacion vecina, hablan
con elogios de las azúcares mexicanas que conocen
y prometen con frases halagüeñas dias de prospe·
rielad para los nzucareros mexicanos.

ncs Jo busltels. }E~te ano se cree que no pasan\
de 230.000,000 de busliels, diminucion de.......
70.000,000 de bitsltels. Regularmente exportamos
la sexta parte do nuestra C_?secha, pero este aüo
es probable que el mercado doméstico consumid
la produccion entera, y á precios que redituarán
una buena utili&lt;lad los productores.
«En Europa la cosecha promete ~cr tan buena
que es probable no habrá necesidad de hacer.pedidos á cstela,ís. En._cate Estado (Nucva~Y01:k)
el rendimiento r~gular del trigo es como de ......
8.000,000 de bitshels; pero' c~te afio se teme que
la cosecha no paoe dq la mitad &lt;le esa cifra.
ccLc Press de Filadelfia ha. publicado partes re·
cibidos de dos-comarcas agrícola.3 de este Estado,
cuya exactitud garn11tiza.
«Por estos datos consto. q uc mi6utrns que las
primeras siembras del otoüo pasn.do alcanzaron
un desarrollo cxtrao1·dinal'io, ·el intenso frio del
invierno destruy6 en muchas comarcas tanto las
espigas como las raices. Pensil7ania l!a sufrido
tanto como Nueva-York. En el Est.: las heladas
y las langostas han c:rnsaclo grandes perjuicios.
En Minneseta y en Wisconsiala es pecta ti va es m;s
halagüeüa que en los domas Estados del Oeste;
pero solo en California y Orcgon es donde so puede espcra1· un:i. abun·lanto c~s'.lcha. E, posible que
los agricultores so resarzan de sus pé1·didas con
el aumento de los precios, debido iÍ. la escasez de
grano. Segun t~das las probabilidades, la cosecha
de trigo de 1875 serií. mas reducid:i de lo que l:a
siuo de muchos años atras.»

En el Congreso de Lille, de la Asociacion
francesa para el aclelant0 de las ciencias, M. Deherain, profesor en la Escue:a de Grignon, ha.
comunicado sus observaciones sobro fiJaeion del
ázoe atmosférieo en el suelo arable. Se sabe •
cuán importante es el papel que juega el ázoe en
la·vegetacion y, sin embargo, cuando parece que
no exis~c, ¿c6mo es que la fecundidad del sucio
no se moufüca? Así, una selva sometida á las
Dice el Comercial AcZverdtiser de N ucra-York: cortas r0gulares pierJe en cada. una cierta. canti«La totalidad de la cosecha. de trigo en los Es dad do ázoe; las pradera~ altas pierden ta.mbien
tados,Unidos para 1785 se calcula en 300 millo una pal'tc, porque este gas se ha fijaclo en los ·

,
75
animales que han vivido en ellas 1luruntc el Estío, y, por !(tanto, como acabamos de decirlo,
ha quedado la misma fecundidad de les suelo&amp;.
:m comercio de las aguas metéoricas es insuficiente para. llenar e! dcficit quo acabamos de indicar
y quedo. demoatrado por las experiencias de l\IM.
Bossingualt, Lawes, Gilbert y Pugh, que las
plantas no toman directamente el ázoe del airo
atmosférico. ¿Cuál es el recurso que tienen estos
vegetales por proveerse de ázoe? Las' experiencias de l\I. Dchcrnin demuestran que cuando una
materia orgánica.· se descompone en un volú1ne11

limitado de ázoe, emite el hidr6geno qui! ee une
perfecta.mente al ázoo y do. por resultado el amo·
niaco, del que está abundantemente provisto el
áz)e p:ir las raices en descomposicicn.

· Asegura el Obrero Cordobés que la azúcar do
aquc1la. localidad estú. ya considerada en Ingla·
!erra y Francia como !a mejor para refinar, lo
que lo da mayor mérito. El propio peri6dico dice que el eafé cordobés, ele la última cosecha, so
cst:i vcndicn-lo de 18 á 19 pesos quintal.

'

REVIST.A :i\IEROANTIL.
Nueva-Y01·k, Noviembre 15 de 1875.
Oo,!tinilla.-En las clos subastas que se cele·
braron el mes pasado se ofrecieron en junto 3, 108
sobornnles inclusion de 62 blancas y 55 negras,
6 sean 117 soborna1es do México, ascendiendo
las vcnl:.1s de todas clases á solo 968 sobornales,
La mayor pa.ralizacion reinó en este mercado, sobre tod·J para la de México que se retir6 completamente 1le la primera iluba3ta y toda la blanca
de la s~ ,;unda. La b!anca so retir6 de 17 á, 18
y la ncgrn se vendió en parte de 1 7 á 1 11. '
Privr. lamente desue la última subasta ha habido bum.n. demanda habiéndose realizndo sobre
250 eolnmales
Existencias 7,121 sobornales contra 7,266 en
1874, d ; los que 819 sobornales de México con·
tra 2,5-lG
Jalap 1.-Sigue abati1lo este mercado. Se han
vendido 35 tercios de Vcraeruz interior 2 por libra, y mc,iiana á. ordinQ.ria. averiada de 4~ á P
clase 4 {;.. G, buena, 7.
TTainilla.-Ifa segui,1o de boja en razon á, las
fuertes l'.egallas; se lian _vendido 13 latas en p~.
blica subasta. ú. 30 por la mohosa y pequeña, hasta 36, por la buena Y. seca, siendo la cotizacion
actual de la mejor sobre 35 á. 37 6 por libra. con
mercado flojo.

Zarzrtparrilla.- Ninguna. transacion, debido
en gran parto á las reducidas existencias. Algu·
nas buenas cor1signaciones obtendrían buenos precios, pero si llegase demasiado de olla, ent6nces los
precios pudieran bajar.
Tabaeo,_:_Ninguno do caa procedencia on el
mercadv y reina el mayor abatimiento en general para esta fruta. .
.
Fibra .lJiexicana.-Se han vendido 74 tercios
para la llega.da lÍ 34 por quintal y 160 tercios
á 34 6.
Palv Lima.-La demanda ha mojorado algo,
habiéndose vendido unas 80 toneladas de i, 9.15
á i, 10.15 por tonelada.
Fitstete.-Se han vendido 20 toneladas de Voracruz á i, 8. 7 6 por tonelada.
Palo Oampeclw.--Sigua la escasez del de La·
guna del cual se han vendido 10 toneladas á. i, 11.
10 y unas 60 toneladas ucl otro de i, 11 á 12 por
tonelada.
· Oedro.-Se han vendido 28 trozos de 3f 6, 4f
por pié cúbico.
Oaoba.-Se han vendido unos 1,537 trozos de
México, de 3f á l! por pié cúbico cou inclusion
do 179 trozos Taba.seo de 3! á 10}.

.AntirM y

'·
t

&lt;#

(ft

�76

'

77,

PRECIOS CORRIENTES,
:hl6xico, 28 do'":Novjembro de 18i5.
PLANTAS CEREALES.

PRODUCTOS DE LA !XDUSTRIA
AGRICOLJ..

~1ceites. De olivo mexicano, arroba......... 7 O
Id.
de ajonjoli, clal'ificndo, idem...... 3 90
Id.
de linaza, \dcm............ ............ 3 12
Id.
de nabo, ídem......................... O 00
At1uardientcs. De calla, ~:mil ................ 13 00

•

1

Trigos. De Quel'élaro, c::rga .................. 11 50 ú. O 00
Id. ele Celaya, iclem ..... : ................. 11 00 á. 11 2,5
á 7 50
Id. de lrapuato, idem ..................... 11 00 á' 11 2,3
á 4 00
Id. de San ;\fartin, idem........... ...... O 00 á O 00
á 3 óO
Id. de Contornos, i&lt;lem ..................~ 10 00 á 10 50
:í 3 50
Itl. de Maravatfo, i&lt;lem ..........,. ........ 10 iíO ú. O 00
á. 13 25
Id. de Ixtb.huacn, ídem.................. ll 50 á 10 00
ú. 16 00
Id. de Toluca, idem..................... ... O 50 á O 00
ú. 22 qo
Maíz.
D.o Chalco, superior, carga........... O 00 á 7 00
ú. 13 00
Id.
de
Contornos, ídem..................... () 00 á. 7 00
(1 12 50
Id.
de
Toluca, idem................. ... .. .. .. O 00 tí 12 00
á 1 37
Arroz.
3:!e
la Sierra, quintal.................. 10 50 á. 11 00
ú. 1 37
Id.
de
J
opitla, idem........................' l 8 00 á 8 50
ú. 1 00
Cebada.
Carga....................................
4 2.S á O 00
ú. O 62

Id. ,
de Zacatlan, idem~ .......... 15 00
Id.
mescal de Tequila, idem.... , 20 00
Id.
Ticrra~alientc, idem.......... 12 00
Id.
Tierra.fria, idem ... ........... : O 00
Añiles.• Flor de Tehuantepec, libra......... 1 25
Id. id. de Apatcingnn, ídem............ 1 25
Id. corriente, idem ............... .... ::.. O 00
Id. tintarron, idem... .... .. .... .. .... ..... O 5ó
PLANTAS I~DUSTRIALES.
Az1'icarcs. manca suprema, arroba......... 2 00 (~ 2 12
Id.
entrevero.da blo.nca segun clase,
Café, de las Villas, quinlal. ..........: .......
arroba.............................. 1 75 á. 1 90 Id. &lt;le Córdoba, idem ........................
Id.
corriente, ídem..................... 1 62 á 1 75 Cacaos. De Soconusco, libra..... ~.............
;;_ Id.
prieta, segun clil:;e, i,lein... ...... 1 50 á 1 62
Id. de Tabasco, segun clase, idcm....
Id.
panochn amckocha&lt;la, 20 á 22
1 Cltilu. Sul'tido, conocido por del Jaral,
hojas............................... O O por 1 00
arroba.................................
panocho. planea, .•idem............ O 00 ,, 1 00
Id. colorado lengua de pájaro...........
Id.
Id. mulato de San t\Iartin.... ............
Piloncillo, carg:1...... ........... .......... ...... 6 óO á 7 00
l\Iicl de caiin, carga.............................. O 00 á 12 00
Itl. pa.silla flor delgado de QucréndaHarinas. :Flor de los molinos prú:ximos ú.
ro, de 1~ ú. 5~, anoba..............
la capital, arroba................. 1 2ó :\ 1 37
Id. id. de otras Haciendas, mrins cl11Id.
ele otras procedencias.............. O 00 á 1 87
ses, arroba...........................
PUNTAS TEXTILES.
Tabaco, de la V., manojo surtido superio1·
Algodones. De Sta. Roso.lía., rama. y quinú. ínfimo, arroba....................
tal ................................. 22 60 í1 22 62
Id. de Coatcpec, manojo.do, id. id. id.
Id.
de N~zas, ídem................... O 00 á 2 37
Id. plana, de Orizava ................"'"
Id.
, de las costas de Yencruz, id. O 00 ú. 2 60
Id. Misanlla y Tlapacoya, segun clase
Id.
de Acapulco, idem....... ........ O 00 á. O 00
Id. Altotonga ...... ... ....... ..............
l'ilas. OaxaquMa, segun clase, arroba..
00 á 21 OÓ
PRODUCTOS TlNTOREALES.
Id. de Acayúcan, idem ...................... 14 00 IÍ l(j 00 Grana, de Oaxaca, superior, libra...........
Granilla, arroba.................................
LEGUi\IBRES SECA~.
PROD.UCTOS AXDIALES.
.Arvefones. Semilla africana, carga......... 7 00 á. 7 50

q

lcl.
Id.

id. id., clase inferior, idem....
cochinero, idcm.............. ......
I'ry'olcs. Bayo gordo superior, carga......
Id.
cntregordo, idem.... .... .... .........
Id.
menudo, idcm ........................
Id.
parraleiio gordo superior, idem.,
Id.
entrcgordo, idem .................:...
Id.
menudo, idem... .............. .... .. ..
Id.
prietito de Tierrafrin, ídem'.......
Id.
id. de Tierracaliente, idem........
Id.
Acoyote, iclem......... ...............
Id.
garrapata y amarillo, idem.......
Garbanza superior, idem ......................
Garbanzo, idem, ídem..........................
l_Iaba, c:i.rga de 108 cuartillos................

22 00
23 00
O 72
O 20

3 50 á -i 00
O 00 li O 00
7 00 á 8 00

5 2,5 á ó 50
O 00 á 5 00
6 2S
O 00
4 líO
3 40
O 00

á
á
ú.
á

á
á
1\
t\
(1

6 75
O 00
5 50
6 00
O 00

O 65 (1 O 58
6 50 á 7 00

,

4 50 Cera, arroba............................. : ......... 20 00
3 00 Cueros. . ....................... .......... ........... O 00
11 00 La11as, de carnero, fina, lavada, arroba... O 00
10 00
Id. id., hasta de año, idem............ ... O 00
á. 9 50
Id. id., marcciia, idem... ................. O 00
ú. 10 00
Id. icl.. , hasta de Agosto, segun claso,
á 9 00
arroba.................................. O 00
á 8 00 : Que,o, de la Barca, arroba.................... O 00
á 10 00
Id. de Morelin, idem................. :':..... O 00
6. O 00 · Id. de otros lugares, ídem ....... -....... O OQ
ú. 9 00
Id. fresco del dia, libra.................... O 00
'
\
á O 00 Sebos,
olanco
en bota, arrobo................ 4 50
11 50 á. 12 00 l cl. mediado, idem........................... O 30
9 00 á. 10 00
Id. terciado, idem....... .................... 8 90
O 00 á. 5 (O, Id. en panzns, mediado, idcm............ , 3 90
4 00
O 00
O 00
O 00
O 00
9 00
8 50
7 00
9 50
O 00
8 00
O 00

á. 23 00
á 23!
á O 66
ú. O 23

ú.
á.
á.
á.
á

21 00
O 00
8 00
O 00

5 25

ú. 4 7ó
ú 5 50
á. 6 25
á 4 00
á. O 25
á O 00
{, 4 30
á. 4 25
á. O 00

ESPECIES.
Anh,, arroba .................................... .. 1 57 á
Comino, idem ...................... .. OOOá
Canela, libra.. ::.................... .. 200á
Chvo, idem ........... : ... :.'......... .
66 á

º'

Camu, de res, segun clase en el mat:ulc2 00
• ro, arroba........................... 1 25 ú. l . 7;¡
250 Carnes, de carnero, segun 'clase en el ma250
.
tadero, arroba...................... 1 60 ú. 1 i :5
O 90 Cerdos, pesados, vivos; arroba.............. 2 50 á O 00
t

nIEROADOS EXTRANJEROS.
'

Nueva-York, No\'iemhre 1? de 1875.

Aceite.-De olivas, Mnrsella, por cnja,

4°

Idem de pnlm!L, libra .................... ..
Ail'il,-)fanila, papel. .................... ..
Idem Guatemala, oro ..................... .
..4rroz.-Carolinn, por libra ............ ..
ldem rangoon, oro, depósito .... :....... .
Atiícar.-Cuba, inferior hasta ordinario ...........................................
Idem idom regular, refino......... :.......
ldem idem, buen refino...................
ldem idem, regular consumo............
Idem idem, bueno i sobresaliente con-

o

sumo .........................................
I&lt;lem ídem, centrifugas bocoye~ números 8 á 13..................................
ldem ídem, melado.........................
I&lt;lcm Habana, cajas, números 7 ú.' 9....
ldem ídem ídem 1() á 12..........~.... ...
Idem idem i&lt;lem rn {~ 15 ... .. .. .. ..... ....
Idem idem idem 16 ú. 18 ...... . ....... ....
Iclem idcm idem 19 tÍ 20.............. ....
ldem ídem i&lt;lem blanco...................
Idem idem númcr@ 12, oro, en clepósilo. ... .. .. .. .. .. ................. ... .........
ldem Puerto Rico, refiuo................
ldem idem consumo ......: .................
I~em ídem Brasil, n(unero 9 ú. 12......
Cacao.,-Cal'IÍcas orclinario, oro por
libr.a......... ...............................
Idem maracaibo, oro ............ .t .........
Idcn: gunyaquil, oro ...................... .
Cajé.-Rio, po~ cargamentos.
Idem 01·dinario por libra.................
ldem regular ................. , .... .. .. .. ....
Idem bueno .. . .... ... .. .. ... . ... . .. ...... .....
ldem superior................................
ldem Java, sacos...........................
Idem maracaibo..... ............. ... .... ....
ldcm la Guayra .............................. ·
!den Jamaica................................
Idem Puerto Rico ....,........................
I&lt;lem Costa Rica.............................
Idem mexieono de Córdoba...............
I&lt;lem sabanilla...............................
. Idem Santo Domingo ................. :.....
ldem curazao..................................
Cdilamo-i\Ianila, oro, por libra........
ldcm hencquen, idem...... .... ............

35 á 4 40
s~ ií o si

060á080
O 92! á 1 2.'.í
o 1i á. o
2 70 ú. 2 75

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O 14

IÍ

O 00

026(1030
O 11 á O 11}
O
O
O
O
O
O
O
O
O
O
O
O
O
O
O
O

1i} ú. O 18
19 ú. O 19!
19} á O 19f
20 ú. O 20¡
26 á. O 27
21 á O 23
21 á O 21¡
19 á O 20
19 ú O 21
20· á O 21
20 ú. • O 21
20 á O 23

1,; .t

O 18
20 ú. O 21 .
7! á O 8!
ó á O 5~

Cáñamo istle, papel. ....................... , O 11} ú. O 5~
Cauc/io.-Nicaragua, oro................. O 4.a ú. O 4i
Idcm guayaquil, prensa.do, papel...... O 45 á. O 4:3}
Idem mexicano, idem........ ... .. ... .... ..
Idcm Cartagena, idem. ....................
Ctra.-Amarilla por libra..... .'..........
Cocos.-San Illas, millar, papel.........
ldem Barncca, ide~............ ........ ...
Cueros de res.-4 meses oro, 1\Iontevidco, 20 á 22 libras........................
Idem Río Grancle, 20 á 23 librns, escogidos .................. :......................
Idcm maracaibo, secos.....................
Itlem Mntamoros y mc:s:icanos...........
Itlcm Tampico......... ............ ...........
Idcm Verac1·uz..............................
ldem Puerto Cabello.......................
ldcm Bogotá.................................
Idem Santo Domingo y Puerto Plata,
secos .........................................
Drogas.-Rxtracto de palo ' tinte:.......
Idem Jalapa oro.,..........................
ldem opio, calidad viejo, oro, en depósito ..........................................
Idem nuevo, Idem... ........................
Idem Zarza.parrilla, Honduras, oro....
lclem mexicana, oro ....... :................
Especias.-Cancla de China, oro.........
ldcm,pimienlti negrn; oro................
Iclcm blanca, oro...........................
Idem clavos de especia, oro...............
Grana.-Cochinilla, oro, Honduras,
planta primera...........................
Idem idem, segunda.,.....................
ldem Tencl'ife, planta .....................
ldem mexicana..............................
Lana.-Valpáraiso, oro, sucia...........
ldem S. A. merino, papel, idem........
Idem idem, mestiza, papel, idcm.. .... .
Idem ídem, Córdoba oro, lavada.......
ldam Montevideo sobresaiicnte, papel.
lllem Cabo de Buena Esperanza idem
idem .. .. .. . ... .. .. .. .. . .. .. .. .. .. .. .. ... .. ...
Idem mexicana, iclem...... ..... ...........
!Mm Tejas, mediana, papel..............
Maderas de eba11istería.-Caoba. Santo
Domingo, horquetas, pié...............
Idem idem trozos...........................

..

O 35 {1 O 37
O 43 á O 4a}
O 32 á O 3.3

O 39 {~ O 4.U
O 24: ú. O 25
O 22 ú. O 23
O 21! :í, O 22I
O 16 á O ltlz

O • lG á O 17
O 18} il. O 19
O 17 á O liz
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O 1!:q ú. O 16?¡
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O ·11 :'.. ::&gt; 16

4 37 {L
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O
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O
O
O

35 á

O
O
O
O
O
O
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O
O

45
45
47
42}

o 38

15 á O 17
22 ú.

O 22!

16 ,\ O 16!
24 á O !!4f
37 á O 38

18
29
28
28
33

ú.

O óO

á O 55
á O 55
á O 4.5
ú. O 20
á O 82
á O 80
á O 33
í1 O 36

O 32 ú. O 36
O 18 á O 23
O 30 ú. O 35
O 7 lí O 10
O 20 á O 30

�'

78
Madera, de ebanittería, idem mexicana.
Idem cedro, l\Ianzanillo...................
Idem ídem mediano........................
ldcm idem mexicano.......................
,llielea.-Cuba, para. rétinar, nueva, 50
por ciento........................... ... ....
Idem ídem para consumo, ídem.........
Idem Puerto Rico...........................
Idem Nueva Orleans, calidad superior,
uucva .................................... :..
Idcm ídem idem sobresaliente, i~em.
Jfiel de ab~,ias.-Cuba, oro, depósito
gnlon .... ... .. ... ... .......... ........ ......
Hcm itlem, dorecho paga.do, papel......
ldem Sauto Domingo, ídem..............
Idem idcm, oro, en dcp63ito......... .....
Pieles.-Seis meses, chi~o, Tampico,
oro, por libra. .......... :..................
Idem llfatnmoros, idcm..... ... ... ...... ...
I,lem Vera.cruz, idem .... .. ... .. ...... .. ...
Idcm Curazao, idem...... ................
Bcm Buenos Aires, id~m............ .....

O
O
O
O

8 á.
5 á.
8 á.
8 á

O 12
O 8
O 10
O 10

O 37 á O 40
O 40 á O 45
O 42 á. O 55

O 00 {1 O 70
O 71 á O 72

O 82 á
1 15 á
1 05 á
O 71 á

O 00
O 00
O 00
O 00
O 50

O 83
1 20
1 08
O 73

ú. O 50
á O 50
{1 O 50
á O 60
á O 50

,Ickm venado de Yeracauz, oro, por
llbra ...... .. .. ...... ..... . ..... .......... .... O O:, á O 55
Idem Honduras, idem.............. ....... O 00 (1 O 55
Idem Guatemsla, idcm.................... O 00 á• O 50

79

A.lmidon y Maizma de Duryta.-a.1midon de Glen Cove............. .'. ......... O 00 á O 06
Idcm superior................................ O 00 á O 9
ldem sntin Glosa (lustre de satin )..... ll 10¡ ú. O 10~
Idem maizena .. .... .. .. .. . .. .. .. ..... .. •... . O 11 á O 11 !
En los precios a.rriba. mencionados, se hará un descuento, siempre que los pedidos sean de 1,000 libras ó mns.
Ccr.eale1-Trigo Rojo y ámbar l\llch.
&amp;c. Ohio.................................... 1 42 á 1 .30
Avena .............. , ............................ O 58 á O 67
Cebada, nominal............................ 1 25 á. 1 60
Mair. del Oeste, blanco............... :...... O S6 ú. O 88 ,
ldem ídem ídem amarillo ........,......... O 80 i O. 81
Legumóres.-Frijoles, medi3:nos......... 1 6,j ú. 1 90
ldem marrows..... .... .. ...... .. .. . ........... 2 20 úi 2 45
Iclem Red Kiduey........ ..................... 3 20 ú. 3 30
Idem White Kiduey......................... O 00 {¡ 2 40
Idem Guisantes del Canadá, depósito,
bushel....................................... 1 1:.&gt; á ·· 1 16
ldem partidos (split) barril, 210 librns
depósito . .. .. . .... .. .... .. .... ..... .... ... ..
ldem verues, escasean.....................
Forra/es.-Ileno, 100 libras..............
Idem afrecho, 100 ídem...................

O 00

5 70
O 00 á 2 .30
O 78 . á O 80
O 00 A 1 (íO
(i

Ferretería, &amp;e.-·Sorbeleras horizontales de Cúrlos G.

Blatchlcy, Filadelfia, de 3 ú 40 botellas, descuento de 20
O 00 á O 52f y 10 á 3a¿ y 10 por 100.
O 00 á O 47!
Idem bombas de madera Cucumb!r, C,írlos G. matchley,
O 00 á O!5 Filadelfia, descuento ele 45 ú. 50 y 10 y 5 por ciento.
O 90 á O 95
ldcm molinos de café, Enterprise )!nnufacturing Co.,
Filadelfia, número 2, para. famili:tl'., $ 3, número 9 et 16,
O 12 á O 12! $16 y $ 37 para especiero&amp; y drogistas. ,
ldem nitrato de Soda, oro, ................ O 2! á. O 2i
Idem cnmpanas para haciendas, Menee! y Compafün,

Idcm Sisal, ídem.............................
Idcm Puerto Cabello, idem... ..... .......
ldem Ciudad Iloliva.r, ídem..............
Idem Lotes surtidos .....................,..
Salitre.-Refinado, puro, papel, por libra. ...........................................

.

Seda.-Tsalle, número 8, por libra..... 5 25 á

5 50

Tabaco en rama.-Haba11a,, tripa comun ............................................
ldem ídem regular........................ .
Idem idcm superior..... ...................
Idem Yara..-Un corte.....................
Ti11te3-Nominalmente, tonelada,-Pa-

(

lo moral mexicano, oro, ...,...........
ldem Sabanilla., papel.....................
ldem maracaibo, oro,......................
Idem Santo Domingo, oro, ........... ,...
Palo Cn.mpeche, la.guna, ?ro.............
Idem Honduras, papel......................
• Iilem Santo Domingo, ídem..............
Idem Jamaica, oro..........................
Idem palo de Brasil, pnpel......... : ... ..
Idem brasilete, Rio Hacha, ídem......

O 85 á O 90
O 92p, 1 00
1 10 á 1 ')"
~o
O 00 á. O 95

ldem segadoras de césped Excelsior, n~mero l á 4, de ·
9 á 18 pulgadas, de $ 15 ú. $ 30.
Idcm forja.s portátiles Empirc, número 1, 7 pulgadas,

$ 40, número 2, 8 pulgada~, $ 55, número O, 7 pulgadas
$ 30, número 10, 7 pulgadas, $ 27.

O
O
O
O
O
O
O
O
O
O

2.3
28
25
34
39
35
28'
25
70
56

á. O 27
ú. O 28¡
á O 37
á O 35
á O 40
ú. O 36
á. O 29
á O 26
á 1 80
á 57 óO

ARTIOULOS DE EXPORTACIO~.
Aceites.- De linaza, gnlon................ O . 615 á O 69
I&lt;lemdepuerco, supel'ior, deinYierno. 1 O,J á. , 1 05
.NUEVA CLASIFIC.ACLON DE NU.fll'A-YOnK.

Uplands. Mobila. N. Ol'fonns. Teias,
Ordinary ...... pr lb 11J
111
1: k
llt
Good ordinary..... 13t
13!
HJ
18!
Low middilng......
13~
.14
14!
:Middilng ............
H~
14f
14j
Hj
ood iniddiling..... HS
Uf
15t
lg!

1-1¡

,,

West Troy, N'. Y., 42 centavos libra: ,nrian&lt;lo segun hs
fluctuaciones del mercado.

ldem planchas para calderas, clase superior,
vos libra, W. F. Potts Son &amp; Co. Filadelfia.

,51 ccnt:i,

ldem válvulas de Ludlow, Troy, para obr,1s de municipio, agua y gns, segun catií.logo.
Hari11a.-Genessee ........: ............ ·... $ 6 CO :'t 8 20
Idem St. Louis, regular................... 7 CO ú. 8 10
ldem sobres&amp;liente............. ...... ... 8 20 ú. 9 2-3

lípulo.-187 4..............................
Jladera,, tablazone, y duelas.-De tea

o

L ele Gcorgfa, millnr .......... ........... $23
Id ero tablones de pino blanco ... ........ 19
Itlem hemlock y Sprucc, millar........ 15
Idcm tejamanís de pino l,lanco, millar .........................................
I&lt;lem idem cipres idcm número 1......
I&lt;lem duelas de roble pesadas para.

o

o o
o o

o
o o

100

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243
28

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o á 2.3 o
o á. 2ó o

bocollcs ............... :...................$ O
I&lt;lcm idcm idcm ligeras .................
Idem cortes pnra miel, con tapa8, 32
pulgadas..................... ..............
Hem ídem nzúcar, 3G pulga.das ........
Jdcm ídem i&lt;lcm 38 idem................
lc!em nrcos 12 piés.........................
I&lt;lem ídem 14 iclem ........................

o

18 á.

á 17

o

á 10 o
á 5 50

á 170

o
o

á
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á
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o
o

á 200

130
320
245
40

o

Co., Nue\'ll. York, fu.brieates de mac1uiJULria l!n general,
para agrieultura., &amp;e.

Papa, y C'ebollaa.-Papas, barril nuevas...........................................
Cebolla.a, ba.rril nuevas ........,...........
ldem en ristras, ristra .. .. . .. ..... .. .. .. ..
ídem mn.nzanas, barril....................
Tabaco breva.-10s. y 12s.................
Idem 4s. y 2s.......... .... .. .. .... .. .. .... ...
Idem 32s..................... ..................

2 20 á 4 25
2 25 á 2 50
O 2~ á 3 O
2 40 ú. 2 50
O 22 á O 30
O 25 á O 32
O O á O 42

Idem Twist................... .. ......... .. .... O 85 (a. O 4·1
Vi11agre añ1ericano, galon de ............. 20 O á O 35
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$600.

1

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\·
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$ 1GO :i S 250; trillaaoraa de $ 70 Ci $ 270, R. II. Allen y
265 número 5,

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Tampico, 2 á 2! por ciento descuento menudo por fuertes
Colima, O á 41&gt;0\' ciento dese. men., 1 á 2 por ciento des- t águiln..
'
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Acciones del ferrocarril de Tlalpam. o á 5 por 100
Bonos de la Convencion inglesa...... o á 151 por 100
Bonos de la Convencion espatiola..... O á 4 •por 100
Prtcio, deji.ttt, de Mézieo para lo, punto, giu ,e t:zpre,an,
Águascafü.ntes, carga de 16 arrobas ........ ,$ O f. 12 O
Celaya
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60
Cuernavaca
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..

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Durango
Gua.dafaja.ra
Guanajua.to
Irapua.to
Leon
Lagos
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Queréta.ro
Sombrerete
San Luis Potosi
Toluca
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80

•

81

ECONO~IIA RURAL.

•

EL PnECIO DEL TRABA.JO.

PtLD&lt;r.lRAiS y. UNG:Ü~Nf©J , HOLLOW ~Yl, ·
1

'

•
d lo. 8-\.NGRE toJa impuN·
, .
dicia·1s son cspe~it\lmenlc eficaces para. cxpu1so.r e
.•
La, virluu.2s Je estas aJmm:i.blcs me_ '
E l
sos Jn dcbilithd ellas son incompa.ra.bles, al paso quo curan
za llacro.s o.utiguns, eufcrmedalles del pecho, &amp;o. •n os ca 1 .d l HIG'.' DO delEST01IAG0 y las erupciones de los
' º
.
O:'!E" 1 lcsórdeuea geuora es e
'-'- ,
.
. .
rndico.lmcnle las I~DIGESTI • ~ y os l ,
l .•
fa saluJ norm:i.les. Dichas me•licmas remueven aa1m1s·
' ' .., 'OS gla.bleciéndose como por eu~a.nto, e y~gor y ' .
.
1:.,¡TE.:,TIN 're
.. á. l 1IUJ'ERES·al 1lcgar estas~ la eJo.d critica.
mo hs dolencias que suelen afligir ns • •
~,
•
•
i

AYISO PDBLICOf
'
.
. . es espurio.s fali!t1mente inlituladas "Píldoras y
.
L
l boran c1ertns prepatMLon
En Nueva-York, i3, Muiden :i.ne, se e a
"oso. que va nl pié de estas línens, siendo los autores
,
omo garo.ntfa la marca engnu ·
é . E
Ungüento Ilolloway," y que 11eva.n e
d ,,.,.. 11 "Y y c~" Hay en todas las pnrtes de In Am rico. spo.d t n el titulo e ' no ow~
·
r t
de las mismas unos sugetos q uc o. op a
d' h ~ l . fic•ciones ÍI. prtcios baratos y las ofrecen &lt;• sus c ien eR
compran
ic
ns
,a
si
"
.
!iol:J. vendedores poco escrupu1osos que
t . elaboran solamente en el csln.blecimicnto &lt;le su mvcn·
como los verd,ulcros medicamentos Holloway, aunque es os se
,

,"•
9

tor 53" Oxford Strect, L6ndres W. C.
.
f
-atlas d• dicha manera. Jcbetian ponerse en comunicnciou con Tomfis
Las personas que uesen eng_r1,11, • . :;
..
Holloway,. dirigiéndose á lns citniliis s~uas.
compailados de amvlfr,.i i11i/mccio1w en tspafl.ol, ,relat11a«

Cuda ca.ia de Píldor~s y bote de Unguento van a
,

•

al modo ele usar los mcd1camentos.

•
•
1 1
·'o enlA1·0 ,.. por ~u propiett\.
botes ara totlos los principales boticn1·10!! a.e munu
• ',
.
.
•p. t
t al "'~ O:c::fo 1·J S!reet, L6ndre~.
Los remeclios se nnden en cnJaS Y
tario el Profesor llollown.y, en su Establec1mten o cen r, ' uvv, •
.

,:MEDICINAS.

,,

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"a la muy acreditada co.sa del Sr. Gonzalcz
. d $ ,, -Ob1"1S de medicino. homeop!\llco. do
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.
N
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.
e pueden recibir auxilios (le los médicos.-. uevo y
" h ·endas que nQ s1eropr
.
d l
los vinJ·eros hnbitantes de los campo~ y ac1
'
de vc1'ntc niios -El imponderable antivenéreo e
'
'
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é t'
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DOCTOR LOPEZ, maravilloso por sus e ec os i
A , • d ldie -Alcohol ai.,soluto y glóbulos 1nertes..
fl ara enfermos.- zucar e ~
lic; y en el extriinjero.-Choool oLC, c:i. e p
•
bnratas siendo tamhien de eficacia sorprendente paro. euPillnse el catálogo que se ch\ grídis en esta cnsa. l
de esta casa son as m::i.s "
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.
d'd
. ·
Se garantizo. que las med ic1nns .
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e ningunas otras metlicinns ho.brnn po i o curar.TODA CLASE DE ENFER)fEDADES, puesto que cm!\ o qu
~

,

.

I

YUDill

LOS IIEClIOS CO;,lPRUEBAN ESTA
. • . uedcn hilcer sus consultas por escrito, envit\mlo el importe.
Los enfermos que resitlen fnera de la. ca.piln.l, p l 1
.
e h•stº ahora no ha fallado; se aseguro. que tn.l en·
tro. e e 01·os1s qu «• " •
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, 1 · d u~o de este medien.mento.
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fermedad desapnrecer1.1 iac1en o • " E L ,\. S-\.NGRE (lel Di·. U. que se expende con x1 o y que a
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.
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t o de ln lttrde Los resiJenloa fuera de la. eapili1l, pueden
ií
y de os "' cun r
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·
.
lta.
Se Jan de nueve á once de 1a ma. muo.,
t 1 s sin tomas de su enferm·odad.-Prcc10 de lQ consv con
.
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•
hacer sus consultas por escrito, re1nc1ona
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i·espuesta. por el correo ordinario.
1
L_a me(liciMOySmlTétOoclEo'~:IaEcoXmlCp~!ía:2c:~~e
Cinco de Mo.yo número
U~'ICO DEP
·' " ~
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•
•

1e1

3, .

El trabajo hecho á brazos es incüestionablc- gastos inútiles ocasionan seguras pérdidas. Cun.nmente el mas perfecto, cuando es bien hecho; pe- do un cultivador cree que debe poser todo ins·
ro tambien es el mas lento y el mas ca1·0. Para trumento que se anuncie como útil y como bucabreviar y abaratar ol trabajo se recurri6, pri- no, sin estudiar sus nccesida.des y las aplicacio·
mero, á la division y distribucion del trabajo, des- ncs de estos instrumentos, se expone á estancar
pues á las máquinas. En el primer caso, repar- un capital en muebles inútiles. ran peligroso es
tiendo ol;trabajo entro los operarios, de modo que despilfarrar el dinero on gastos dr. lujo, como eco ú. cada cual toque siempre el mismo, se llega á nomizarlo con sobra de prccaucion y falta. de ta·
convertir el operario en un trabajador perfecto lento. Todo el secreto para el buen resultado de
. en aquel ramo _ú,' que cst(t. cxclul!ivamcnte detli- una negociacion agrícola, consiste en gastar lo
cado, porque llega {i, vcr,cer todos los inconve- necesario; ni mas, ni ménos.
nientes y á salvar todas las dificultades, al cxtreMuchos agl'icultorcs so anuiuan por comprar
mo de dominarlo absolutamente: hay aquí venta · . cuanto cao en sus manos para hacer ensayos; por
ja en perfeccion y en brevedad: en perfcccion, cambiar el sistema do cultivo súbitamente, y por
por las razones anteriores; en brevedad, porque emplear en sus ticr1'.as cuanta4 sustrincia·Jc venno teniendo que variar de opcracion, no tiene que den por abono. Otros, al contrario, se arruinan
variar de instrumento, y porque la habilidad en por no invertir su &lt;linero, ni aun en lo extricta·
lo, práctica facilita los medios en la ejecucion. Es mente necesario para las labores y mejornmienneccsario, pues, con este sistema que todos los to de sus tierra~. Log dos extremos son perjudi·
trabajos de una bar.ienda estén tan perfectamente cialcs.
eslabonados, que cada operario tenga el suyo,
Hemos llicho que los instrumentos perfeccioque cada trabajo se cmcadenc con el otro, y que nados abr'cvian el trabajo, pero no lo perfecciono se pierda un minuto de _tiempo entre una y nan tanto como el homb,·c; porque es un princiotra operacion. Todo esto S? consigue fácilmen- pio do rncc.í.nica ~grí.:ola que se pierde en porte, si se estudian las fuerzas é inteligencia del feccion lo que se gan:i.·en vclociJa&lt;l. Pero en una
obrero, para destinarle su trabajo, y si se calcula grande cxplotacion agrícola siémprc es prefo·ible
el tiempo para no trabar la marcha de las opera- ¡para desyerbar, por ejemplo, emplea1· cultivallo·
ciones con una mala clistribucion. Este cxúmcn res tirados por bl•stias, que hombres con a.za.das,
no solo facilita e1 trabajo, sino proporcion~ eco- porque nna cuadrilla do mujeres 6 do muchanomías. llay opera?ioncs que pueden llevarse ú. chos, va detras tlc los instrumentos arrancamlo
cabo perfectamente, por mujeres y muchachos, las yerbas que se quedan, y el tt·1bnjo queda así
que ganan ménos salario que los hombres, y se- perfecto y si&lt;"lmprc hay una economía. de la mi·
ria antieconómico emplear en ellas brazos fuertrs tad del tiempo y de la mitad del dinero, por lo
y costosos.
ménos.-Dcspucs ele esto, Jebe el agricultor bus·
Por eso se acostuu)bra en las haciendas donde car eiemprc instrumentos análogos á sug traba·
el tl'abajo está bien organizado, tcni:r opetarios j~s, y sobre todo, aquellos qno puedan servir para
de pié, destinados cada uno á sus faenas, y para mas operaciones distintas. Es indispensa.ble taro·
las épocas de cosechas aprovechar la aparicion de bien llistinguir las imitaciqncs de los originales.
obreros nómades que pasan co~ los trabajos.-Es, La causa de la rrsistoncin. quo manificst'.ln los ga·
. · pues, necesari'o distinguir los trabnjos, para dis, ñancs lle! país en aceptar el arado americano, es
tribuirlos con acierto.
que no se usa en México este instruménto sino en
Tul empleo do los instrumentos pe1'Ícccionaüos raras haciendas, sustituyéndolo con arados imi·
exige del agricultor mucho comedimiento; pues tados por constructores que ignoran absoluta·

1,

To)to 1.-ll

,

�82

83

mente. los principios de mecánica 11,grícola J sus tanto al dia segun las condicionee y exigencias del
instrumentos carecen de todas las ventajas del trabajo que dcsempei1an, y los medieros que se
instrumento perfeccionado. Generalmente, el ara- encuentran en distintns circunstancias á los des
~º de imitacion, se rompe por las manceras al pri- anteriores.
mer esfuerzo de los anima.les en el surco. ¿Por
Nos irémos ocupando de ellos sucesivamente.
qué se traba, y por qué se rompe?-Porque la
Toda hacienda necesita. un capital empleado
línea de tiro está fuera de su centro de grave- en animales domésticos, ya para los trabajos del
dad, y como el instrumento pica demasiado 6 se campo, ya como un ramo de la industria agríco·
sale qel surco, s:n llegar nunca á seguir la línea la, para la crianza, reproduccion y perfecciona·
de tiro, los animales. por una. parto y el hombre miento de las razas. Necesitan estos animales
pot otra, se esfuerzan sin lograr otra cosa quo cuidados que justifican la exigencia de empleados
de11pedazar el instrumento, si este es débil, 6 ha- especiales, los cuales se alimentan de la finca
cer un trabajo fatal si es fuerte.
y permanecen siempre en ella. So CO!lsidera
Un fabricante de arados debe tenor conoci- que un hombre es suficiente para cuidar 20 animientos de mecánica, para no exponer á la venta males estabulados y una mujer, para 15 en
instrumentos que, léjos de simplificar y perfec- las mismas condiciones. Una persona puede cuicionar el trabajo, lo multipliquen y uesvirtuen. dar hasta 30 puercos: una mujer basta para el
Estos son los medios naturales usados para pastoreo de 25 vacas, y un hombre para 10 cadisminuir el precio dol trabajo.
ballos de tiro. Cada diez personas, en una hacienEn cuanto á la natiwaleza de los trabajos, se da, necesitan una criada destinada al servicio clo·
dividen estos segun que so ejecuten por las fuer- méstico.
zas del hombre 6 por las de los animales.
La euestion de saber si es mas conveniente que
Los obreios de una hacienda. se dividen en do· haya exceso de asalariados que de jornaleros, 6
rnésticos 6 asalariados, que son aquellos que, su- viceversa, depende de los gastos que tengan que
jetos á un salario constante, ejecutan trabajos hacerse para mantenerles, pues si el precio de la
tambien constantes sin sufrir interrupcion, y de alimel"ltacion es muy cara, claro está que el costo
los cuales se encargnn para fijar en ellos to- baria el exceso antio~on6mico, y hay mayor venda su atencion y perfeccionarlos, y de los que taja en reemplazar los domésticos con jornale·
son, basta cierto "punto, responsables; tales son los ros, salvo los indispensables para la finca, siempre
caballericeros 6 caballerangos, los pastores, los que se pued~ disponer de ellos á su tiempo.
porqueros, y en gener~l todos los que cuidan los
ANTENOR LJ.'SCANO.
animales domésticos.-Los jornaleros que ganan

consiste en el justo medio, como decía San Agus- dos rayas se llama tren. La figura 10 representa
tin.

•
Figurn 10.

Para semb;·m· al vuelo, el sembrador lleva un
delantal 6 tolva pendiente del cuello, y toma la '
posicion de la figura 9.
Fignm f1.

º·

.

,,.

SIE~IBRAS. '~
Vale mas sembrar fuera de tiempo
que de temperatura.-PROVERBIO INGLliS,

Para la siembra es necesario esperar la época
Sembrar es confiar nl suelo una semilla para.
reproducir un vegetal. El grano parn sembrar ele sembrm· con el terreno bien preparado.
La. cantidail dtl la semilla y la época de la
debe ser pesado, lustroso, grueso, sano y de la
siembra
depende de la pln.nta 6 plantas que se
última coaeclta, salvo algunos exc&lt;ipciones para
esta úl,tima cualidad, pues segun fuere la simien· cultiven, y del modo de sembrar.
Se siembra al vuelo, en líneas 6 con scmbra·
te así serd el fruto.
dora mecdnica.
Grano bien sembrado, mitad cultivado. Los
* Este trabnjo es un ex.trncto ele fa obra Agronomía tenenos pobres no pueden cargarse de semillas,
publicada por Antenor Lescano.-Un volúmen en 4? con
. .
d .
d
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·
b d
$
l\Ié ;oco
·
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416 pú.gmns y 66 grn o. os.- 1. 60 en
y $ l \ y en loslt' f ért1les la abun anc1a • pro uce mue
•
é7 cs. en los Estados.
plantas, pero endebles por fo a.p1iln.do. La virtud

Un scmbra.uor llama raya á l:i. línea. que recorro cuando va sembrando. -Tren, al espacio comprendidó en_tre dos rayas, y proyeccion el tamatio de la curva que describe la semilla al caer en una. siembra simple 6 á medias puüadas. La figu·
ra 11 representa un campo sembra(tO m•uz,mdo,
el suelo.
El sembrador debe ser ambidiestro para que
Figura 11.
pueda. arrojar la semilla segun le venga á mano.
-La proyeccion no debe ha.cerso sino cada dos
pasos, uno cuando se aranza y otro cuando se
o
11
arroja la semilla.
El brazo describe un arco de cfrculo, y la semilla debe escaparse do entre los dedos cuando
la mano llega frente al sembrador. No so cierra ,
toda la mano, sino se deja el índice extendido, :
pa.ra que por allí se escape la semilla, por la tangente que forma con el arco de círculo descrito I
por el brazo.
.
1
Cuando se va á comenzar una siembra, so con'
1
sulta la. direccion del viento, y siguiendo esta tli- j
receion se arroja la semilla. Se conoce la dircccion del viento si no hubiere otro recurso, humo- 1
I
Jcciéndose un dedo con la boca y poniéndole al
aire; el v~ento viene por donde se sienta mas frio. ¡

•

1

Segun las reglas establecidas ya, las proycc·
ciones deben ser curvas laterales, figuras 9 y 10; Ies decir, sembrando unas veces rnedias y otras
las lfoeas A B, E F, &amp;c., son ias rayas, las cur- pitfiadas enteras. Las curvas, en uno y en otro
vas paralelas son las proyecciones de eemillas .1 caso, deben de ser paralelas entre sí, así como
cai1lus en el suelo. El espacio CQmprendido entre las rayas.

l

�85

84
Semb1'a1· en líneas es rajar los lomos de la Ju
bor con el arado, despues de sembrar al vuelo.
Cuando se raja ántcs de sembrar y despues va
un hombre detras del arado sembrando, se siem·
bra á chorrillo. Este método es lento, pero eco·
n6mico.

Figuro. H .

Figurn. lií

Nada lo es tanto como el uso de sembradoras
mecánicas. Estos instrumentos perfeccionan el
trabajo del hombre adroiraJ:&gt;lemente. Depositan
el grano en el suelo con seguridad, exactitud,
proporcio11, á la misma profundidad siempre y
La figura 12 r~pt·cstmta el gra110 sembrado al
siempre en la misma cantidad, de manera que no vuelo, Y la figura 13 la planta obtenida por este
perjudican á las raices ni !as heladas do los paÍ· método. La figura 14 representa un campo semses f1:íos, ni las lluvias de los cli_mas tropicales; j b.r~do con. sembradora ~ecáni~a, y la 14 el culperm1tcn la de~yerba de los cultivos aun en ple· tn o obtemdo por este s1stcma.--La representana vegetacion, con eco11omía de tiempo y do bra· cion es demasiado natural y gráfica, para que 110
zos, pues se pueden usar instrumentos tirados salte á la vista inmediatamente, y la economía
por animales; permiten que las pajas de los ce- en el grano es tanta, que para el maiz, por ejem·
reales adquieran tanta consistencia· como necesi· plo, se necesitan 120 ki16grumos de grano para
tan para resistir á los vientos y no caerse; y 80. una hectárea, sembra&lt;la á mano, miéntras que con
bre todo, las plantas se desarrollan con igualdad, sembradora solo so necesitan 70 kil6gramos.
segun puedo verse en los grabados 12, 13,· 14
En el núm. 19, figuras 4 y 5, puedo ver el lecy 15. •
tor dos gr~bados que representan, el 4, una scmFigurn. 12.
bradora ce Cahon &gt;1 que siembra al vuelo, y en el
5 una rcprescntacion material de la distribucion
material del grano, por este instru.mento.
Las figuras 16 y 17 del pr6ximo número, re·
•
presentarán &lt;los grabados de las sembradora~
Figura. 13.
I Seymou,·'s, instrumentos americanos que describirémos cnt6nces.
•
Para mas detalles, véase la obra de donde hacernos estos extr~ctos.
'

¡

1 .

ANTONIO PEREZ fü•DRIG UEZ.

EL PATO DE PEKIN.
El pato de Pekín es casi desconocido en l\Iéxico, y los siguientes informes, que tomamos del
« Register » de Napa, serán de interes para los
que se ocupan en la crianza de aves de corral.
« Una multitud do personas se agruparon el viér·
nes en el despacho del ce Express,» á examinar
una. colcccion de patos blancos de un tamaño desconocido, y que algunos tomaban por ganzos, con·
signados al coronel M. Eyre, que posee la mejor
y mas numerosa coleccion de aves de corral en

toda la _costa. Los chinos parecen ser lo&amp; mas
adelantados en la crianza de aves de gra;1 tama·
fío, y nosotros creemos que los patos de Pekin es
la variedad mas grande conocida hasta hoy, te·
ni~ndo uno de los machos el mismo tamaño de un
ganzo comun. Mr. Palmer de Connecticut, fué
el primero que introdujo esta especie en los Es.
tados-Unidos, habiendo causado un verdadero fu.
ror, y siendo mencionado por el «Courant» de
Hartford como el acontecimiento mas importante,

en la cxposicion del Estado. El coronel Eyre los ¡ 1ugar á Jokohama. LoS'Seis restl'lntes, luego que
habia encargado ya en Enero, pero encontr6 gran· · se repusieron dol estropeo del vinje, fueron emdes dificultades para conseguirlos. Nada pareci- bareados bajo el cuidado del capitan Dearborn,
&lt;lo pudo encontrarse en Honykong, ni aun en del vapor &lt;eGran República», quien los envi6 in- · ·
Sanghae, hasta que el capitan E. Coy, del vapw mediatamente á su dueño, á la llegada. del vapor.
Alaska, que hacia la carrera entre Jopoama. y Nosotros creemos que esta importacion produzca
Shanghae, cnvi6 un chino expresamente para alguna utilidad, pero al mismo tiempo debe te·
traerlos, dándole un grabado do dichos patos, uerse presento las eventualidades de muerte en
que babia.cortado de un peri6dico de agricultu· el camino, y el costo de trasporte que no baja de
ra del Este. De este modo consigui6 una do.cena, $ 25 de Pekin á Napa.
pero tuvo la desgracia de que cinco se le murie·
..
Traducido de la Paeific R1lral Press.)
sen en el viaje á Shangae, y otro do este último

ESTUDIOS SOBRE EL TRIGO.
Pon J.

BoUSINGAULT.

( Uoncluye).

cnt6nces el grano con facilidad, cae durante el
corte. Se cortan los cereales con la hoz (hecho·
na), la guadaña y las máquiuas !legadoras. La
hoz agita méuos las espigas y por esto conviene
emplearla para segar los trigos maduros, cuyos
granos se desprenden fácilmente. La hoz deja regularmente paja de un decímetro por lo ménos;
el segador tiende su gavilla sobre fajas de paja
do- centeno preparadas con este objeto; con aquel
instrumento un hombre siega por lo general 20
áreas de trigo al dia y se calcula un amarrauor
por cada cuatro segadores. Trabajando con gua·
daña se corta en uu dia una superficie de 60 áreas.
La separacion del grano de la espiga se hace,
como
se sabe, golpéandola con palos, haciéndola
Esta rclaciun es bastante variable por depender de Ynrias circunsta1\cias. Así, el trigo cosecha- pisar por yeguas 6 valiéndose de máquinas.
Una vez limpio el trigo por medio de la criba.
do dcsr nM de un año lluvioso, contiene poca sey
el
ventilador, se almacena. Los graneros en
milla y much1is tn 1los; en los alfos secos sucede
todo lo contrario. Lus siembras muy tupidas dan que se guarda deben estar perfectamente situa·
siempre mucha pnj:i. relativamente al grano, y dos y cmbaldosados 6 enladrillados cuidadosa·
por úl t:mo, el clima ejerce en los dos productos mente y con sus ventanas enrejadas para impe
de que tratamos la ma:':or influencia. Las dife- dir que penetren los animales dañinos.
rencias r1ue se observan de un año á otro, por
En los graneros el gorgojo es el que principalefecto cb condiciuurs wctcorol6gicas muy divor· mente ataca él trigo para alimentarse con la. ma·
sas, y ~ne se realizan en:la misma localidad y en teria harinosa; esto insecto se multiplica con es·
los mismos terre11os, no son ménos notables.
pantosa rapidez. Así se ha averiguadó que cuanSe sil•ga el trigo ántc:s que la. desecacion de la do la temperatura no baja á ménos de 11° bastan
espiga esté muy avanzn•la; pues des~rcndiéndose doce parejas ele gorgoj~s en un hect6litro de tri·

Los cereales, no contando con su producto
princir &lt;ll, los granos farináceos, procuran . tam·
bien al cultivo una materia muy importante parn
la ecor omía rural; esta es la paja, sin la. cual un
estable Jimiento agrícola no podria sostenerse sin
graves inconvenientes. Despucs de utilizarse co·
mo lecl10 y como a.lhnento para los animales, vuelve al suelo y contribuye poderosamente á atenuar
el agot:imiento que le hace sufrir la cosecha. del
trigo. La. cantidad de paja con que se puede con·
tar en una hacienda está naturalmente subordinada á la extension de los terrenos do percales;
es, purs, útil col}ocer la relacion que exi3te entre
el p~o de los tallos y el de 1os gra1~os.

�8G
go para. que surja una poblacion do 75,000 individuos, de los que cada uno consumo al año tres
gmnos para su subsistencia. Fuera.de la pérdida
que se sufre con·10 comido, el trigo quo queda se
·altera á consecuencia del moho y la fcrmentacion
que desa,nol1an los granos ayeriados.
' El remedio mas eficaz de alejar el gorgojo, con,siste en remover con frecuencia la masa &lt;le tl'igo
que se quiere conserYar; con este objeto se emplea de vez en cuando la. pala para hacerlo mudar de lugar; se han propuesto tambien graneros
móviles en los que con poco gasto de fuerzas se
ponen en movimiento c;rntiLlacles considerables de
trigo, favoreciendo al mismo tiempo su disecacion.
Estos ingeniosos aparatos se recomiendan para la
conservacion de los granos acumulados en los almacenes destinados iÍ. asegurar la subsistencia de
las poblacionee.
Segun Mr. Paycn, debe considerarse el grnno
de trigo fonl:lauo:
19 De la cpidl:nnt1,;

29 De la pcrisper1J1ia 6 celulosa llena de ma.terias azoadas y -grnsai;;

39 De unn, ca.pi\ de células delgaclas que contienen glúton y almidon.
49 De otro. capa de células en que el almicton
es mas voluminoso. Las tres primeras capas for·
man rn fp-an parto el afrecho y los moyuelos.
El trigo está. sujeto ii varias enfermedades ocasionndas por la invasion de ciertns plantas pa1·ásitas: algunas veces lo ennegrecen algunas partícu.
las que .se adhieren al tallo, las hojas y la semi_
lla; esto es lo que se denomina la pucein:a de las
gramíneas; con el microscopio se aperciben numerosas plantillas &lt;le pedúnculo blanco termina·
do por una cápsula oblonga.

á los fuertes rocíoi:; pero la verdad es c1ue au11
se ignoran las causas que lo determinan.
El carbon ( uredo earbo; polvillo; itstilago) es
una seta 6 callampa. microsc6pica, de forma.esférica, se adhiere á lu superficie &lt;le los granos, é
incoloro al principio, so llena de un polvillo negro.
A veces el grano está solamente manchado; se
obtiene ent6nces de él una harina de color oscuro; pero la invasion del urcdo puede ser tal que
la perispermia \!el trigo se convierta en una sustancia carbonosa sin olor ..
La· catíe (uredú ca1·ies; poltiillo). Esta seta no
se observa en la superficie del grano, sino que
se desarrolla en el interior, llenándose esto do
una. sustancia 1wgra y fétida. Los gl6bulos de
la carie son mucho mas grandes que los d~l carbo"n.
. La molienda tiene por objeto romper la perispermia y reducir e! interior del grano ú. harina.
Despues de limpiar perfüctamente el grano, se le
haca llegar ií. piedras apartadas lo suficiente pa.
ra que la sustancia leñosa no sea pulverizada;
es unn. especie de descortezamiento que se hace
sufrir al grano, y para impedir en lo posible la
separacion de la pcrispermis y de los 'tegumentos, se tiene la precaucion de humedecer el tri(l'o
o
cuando está demasiado seco.
El producto do esta primera molienda es separado por el harinero en harina flor, en harina de
segunda y su afrecho voluminoso (granzas); la
harina de segunda so pasa por piedras mas pr6ximas y se obtiene nu~vamentc harina superior y
otra harina de segnn(la; por fin de esta última se
separa harina negra y restos formados en muchas
de las partes lcüosas y duras que eatií.n inmediatas i la cáscara de los granos.

De er::tn manera se ejecuta la preparacion. de
fa. harina en casi toda la Francia. En In (l'b.terra
El rnoho (imxlo mbigo vera) se deearrolla en se tritura completamente el trigo en u~1a sola
la superficie de los 6rganos de la planta en for- operacion. Las piedras se colocan para esto muy
ma ele manchitas blancas que encubren un polvo pr6ximas, y como deben poseer una rapidez eonama,rillo sumamente ténuo formado de cápsulas siderable, razon por la cual desarrollan mucho ca·
esféricas pri;7aclas de pedúnculos•. El aire es sin l6riéo, se haw pasar el producto de Ja molienda
duda el veh1culo. que tra&amp;porta ú. la distancia los por:un refrigerante á fin de impedir los inconvenien·
.esp6rulos 6. scm11Ias clol ure~o. Se atribuye el • tes que podrían resultar de la acumulacion de
moho del trigo i lai: ncblin~s socas, á las brumas, 1 harinas recalentadas.

87

CULTIVO DE LAS VI:&amp;AS
PoR D. DIEGO N.AvARno Y SoLER.

[ Continúa].

•

PLANT.A.CION DE LA vrn.-Los sistemas do máciga en algun alcacel, en que pueda regarse
plantacion ejercen marcada influencia sobre la. cuando convenga. Dcspues de dar una cava pro·
produccion del fruto y su calidad. Es sabido que funda á la tierra, se abren zanjas de 75 en 75
la mayor exposicion de los racimos al sol contri- centímetros y do mas de 40 de profundidad, en
buyo, poderosamente á su madurez, y por consi- las que se van distanciando los sarmientos á 20
guicnto á mejorar la condicion de los vinos.
, centímetros unos de otros y enterrándolos y sen·
La plantacion se hace por medio de barbado!!, táudolos con los piés, para que no quede hueco
-0on sarmientos sencillos, con cabezudos, con ye- 1· entro las plantas y la tierra en que han ele armas y con semillas, y se renuevan las vides con raigar. Se supone ~l abono previo 6 despues de
· mugrones.
verificada la plantacion, y los riegos indispensa·
Se procurará siempre elegir plan.ta robusta, sa· bles que van escaseándose á medilla que so acerna y limpia, tomándola de cepas que se hallen en ca la época de trasplantarlos, que por lo regular
toda la plenitud do su desarrollo y vida y que no- suele ser en hoyos despues del segundo verdor 6
padezcan ni hayan padecido, si cs. posible, el oi· con barron despues del primero.
dium 1,i otras enf~rmedades contagiosas, ni hayan
Nosotros hemos hecho viveros en terrenos cersido mn.ltratados los sarmientos por el granizo.
canos de la provincia do Almería, en una rambla,
Barbado es el brote 6 renuevo de los sarmien- obteniendo planta vigorosa:que rcspondi6 do asientos enterrados en almáciga, con cabellera 6 raice- to en medio do la falta de lluvias, tan comun en
cillas cu uno 6 mas nudos, 6 el sarmiento mismo aquel país.
arraignrlo.
iL Guyot elegia terreno de hortalizas, que lo·
La estaca no es mas que el sarmiento sencillo beneficiaba con 2 kil6gramos de estiércol de cuacortado por a.robos extremos.
\ dra y 4 de buena tierra vegetal por metro lineal,
El c,tbezudo es tambien un sarmiento que cal· ¡labránclolo ó cavándolo á 30 6 40 centímetros en
za en y;ejo por el extremo inferior, 6 lleva. adhe· ·¡ Noviembre 6 en Febrero á mas tardar, y binánl'ido un trozo d&lt;'l brazo que ·10 sirvió do pié.
dolo en la primavera con el objeto de estirpar las
Mugron es un sarmiento la1·go, adherido (L l.a malas yerbas.
cc-pa m:iure, que se hunde en un hoyo 6 zanja,
Dispuesto el estiércol y situados convenicntedcja.ntlo dos 6 tres yema3 fuera de la tierra~ ú. fi11 ' mente los montones, se procedía á cortar los sarde que !.irote y crezca lo suficiente para prolon· 1mientos á 36 centímetros de longitud, limpiándogar huiiilitniento hasta el sitio en que falte la ce- los d.o tocones y zarcillos y separa.ndo los muy
pa quo :;e ha ele repo:icr. Cua~do en voz de en- \ tardí~s, los estropeados, los de co~·te ver~e los
terrar c1 hoyo 6 zanja el sarmiento, se cubre con excesivamente delgados. Los sarmientos dmdidos
un móntoa uc tierrn para prolongar su extension en trozos, forr:1aban manojos 6 hacecillos, en los
;y hundHo despues don1le falte, se llama ecltar que correspondian todas las cabezas á un lado y
cabeza. El sarmiento permanece adherido {i la ce- los piés á otro.
pu. hast,t que ha ganado suficiente arraigo y fuerDurante este tiempo, un hombre abría con la
za para vivit· por sí e~ el sitio en que ha de que· 1 azada una ~anja indefinida de 25 centímetros do
dar de asiento.
profundidad y la anchura del hierro de la azada,
VívE¡rna 6 ALll,\.CIGAS DE SARMIENTOS_.-En presentando un tauls de cerca. de 40 grados de
Rioja, donde mas predileccion se tiene á la plan- inclinacion á partir de la cuerda; un muchacho
tacion con barbados, se acostumbra formar la al· tendía los sarmientos sobre el ta.uls, de modo que

.J.

�88
sobresaliesen de 6 6. 10 centímetros por encima están demasiado consistentes las raíces y no pue,
de Ja cuerda, y quedasen á la distancia 21 t cen- den ménos de padecer con la mutilacion; razon por
tímetros cnh'e sí; otro muchacho cubría los sar- la que no se espcr:i esta época para plantar de
mientos con 24'1 3 centímetros de tierra vegetal , asiento los barbados.·
Jesde la cuerda al fondo de 13. zanja, valiéndose : Es muy sencil10 su· cultivo durn.nto los dos
de uno. paleta de hierro, ínterin un hombre iba años; se reduce el primero :i frecuentes escardas.
distribuyendo el estiércol en el fondo de la zan- Si fuesen muy frondosos los brotes, se aclararán
ja y en Jo. proporcion indbada de 3 kil6gramos en el mes de Agosto, suprimiendo los mas débiles,
por metro linea.l; en seguida se rellenaba la zanja y no dejando mas que uno 6 dos de los mas rocon la tierr~ que se sac6 al abrirla., pis~ndola bustos. En el mes de Abril se podarán á qna sobien, á' fin de c1ueclar los sarmientos en completo la yema, se les dará una bina superficial, y so
contacto con la tierra, pura atrae:r por capilaridad desfollonarán con cuidado todos los brotes, méno~ •
la humedad necesaria i su vcgetacion. Una ·vez el sarmiento principal, que debo ser despuntado
l len.a la primera zanja, se procedia á abrir otra. á la altura de 30 centímetros de tierra. Se arsegunda semejante y fparalela, á 25 centímetros rancan las malas yerbas y se vuelve á desfollonar
do la línea cJo plantas ya sentadas, valiéndose en Agosto, para que el sol curo bien los sarmionsiemprc de la cuerda parn mayor exactitud.
tos. Para el mes de ~oviembre se cuenta con una
Se scguian plantando líneas do sarmientos has- excelente planta.
ta cJ 11úmcro de cinco, )' se dejaba despues un , VENTAJAS É INCONVENIENTES DE LOS BARBA·
sc11ch:ro ele 50 centímetros cie anchura, entre la . DOS SOBRE L~S SARMIENTOS.- Es indudable que
plancha de cinco lí1kns 111~ ~armientos plantados 1os barbados ofrecen un gran recurso para.adelany la que liabia de seguir ií continuacion, y así su- 1 tat• la frnctificacion do las cepas, especialmente
cesivamentc. fatos sonderos sel'vÍan para escar· !cuando no se tiene franca la tierra en que se han de
dar, limpiar; desfollomi.r y podar los viveros.
poner de asiento, y se aspira. á ganar tiempo; es
Cuando estos median demasiada extension so mas segura tambicn la. plantacion, pues es muy
dcjabun caminos de un metro de anchura, que raro el barbado que se pierde, si se procura descruzaban pc1·pendicularmcnto los senderos de 20 echar los que no presentan buena cabellera, 6 los
en 20 metros.
: que no son suficientemente vigorosos. En cambio,
Terminada la plnntacion, se cortaban todos los no falta quien les atribuya ménos vida que á. los
sarmiontos sobre la yema pr6xima á la tierra y so sarmientos, y may~r facilidad para sor atacados
cubl'ia la parte ~que quedaba al airo con 2 centí- por el oidium, si se han criado con mucho vieio.
' metros de arena ó tierra ligera, para garantir las I Esto último puede precavérs~ en parte econo·
puntas del viento, sol, sequedad y frío.
1 mizando el riego en lo posible y cercenando broSogun M. Guyot, impo1~tn. mucho aproximar 1-os tes para que no \'egeten con demasiado aparato.
sarmientos en las plantaciones de vireros 6. dos
Como en Espafia alcanzan mayor profundidad
centímetros, en vez de 20, porque se necesita · las plantncioncs por efecto de la sequedad del cli,
ocho veces ménos gastos ele cultivo, estando la j ma, nosotros hemos dejado de mas do 30 centÍ·
ventaja tambicn en la caliuaJ por el sistema de metros los sarmientos en el sogundo afio.
aproximacion.
·
•
PLANTACIO~ DE .ASIENTo.-Conocidas las i•
Deben trasplantarse los barbados despu'es del ! fluencias que pueden ejercer el clima, el suelo,
t1egundo verdor, aunque la cabellera. ostente su- la exposicion, la altitud .Y las condiciones de la
ficicnte brío en el primero, porque las r11ices sue· planta, se procede. á escoger y preparar hi tierra
len estar todavía demasiado esponjosa., y tiernas en que se ha de verificar la plantacion.
para sufrir la trasplantacion sin estropearse. DeSe elegirá la que no haya llfvado vii1a en mu·
, be arrancarse la planta flanqueándola con una chos años, l'emoviéndola á una profundidad que
zanja profunda, y nunca á tiron. Al tercer año variará con el clima, composicion y extructura

l

...

J

l!

89
del suelo y costumbre del país; pero siempre corresponden á derecha é izquiorJa. Una voz
considerable, supuesto que la vid avanza sus rai- marcados los sulcos N. S., se cortarán estos
ces en todos sentidos y tiene que sufrir las ex· porotros per,endiculares igua1mente paralelos y
cep,cionales intemperies que se suceden en Espa· equidistant~s, c1ue seguirán la direccion E. O. En
i1!!, con tanta rapidez como insistencia. Columela , los puntos ele encuentro, 6 en que se cruzan los
aconsejaba cavar las llanuras á 70 centímetros de sulcos, se abrirán los hoyos en que ~e ~an de
profundidad, á 80 las pendientes y á lm,10 las plantar las vides. *

I

colinas mas escarpadas, para disponer el terreno
Cuando el teneno es accidentado, la plantaá la plantacion de vides. Aunque esto sea. mn.r- cic,n se acomodará. á su configura.cion, teniendo
char al optimismo, pues no siempre se presta el en cuenta la mas fácil viabilidad, el paso natural
suelo á labores prepara.todas tan hondas, ni el de las ~guas y la coutencion indispensable de las
bolsillo del propietario á gastos tan crecidos, tierras. PoJrán adoptarse la espiral entrecortada.
bueno será tener en cuenta el desarrollo que de· 6 interrumpida en los cerros que lo permitan, el
be alcanzar la vid, y las campaüas que ha de SO· : semicírculo, los escalones, &amp;c., '&amp;c. .
portar sin mas auxilio que la humedad del sueloJ' DISTANCIAS DE LAS CEPAS.-Ilay tanta vaen muchas ocasiones; humedad que se concentra . d d E ñ
t
t
é
;
·
p
,
ne
a
en
spa
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en
es
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pun
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que
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nas puono pocas veces en la reg1on del subsuelo. ero 1
.
.
den darse reglas generales que sirvan do norma.
sea la c1ue quiera la que se adopte, debo des- r· ,(
. a· .
d -,.s d ·a
: iu1cntras que cu 1as mmo iac1ones o J.Ua ri se •
echarse el consejo de plantar. superficialmente Y ¡·
d d
á
t d
t'd
.
.
.
p1anta es e 2m, 50 3m, en e os F.en I os, en
procurar que la tierra quedo muy bien mullida
l\I h d .,
L 9.m 80
l
· ·
1a anc a esue 2m, 50 .~.. , ; en as provmc1a8
.
.
para que las plantas puedan extender sus raices d V
d
2m 40
. d d
.
e a1encrn. os o 1m, 81 en oscua ra y
,
por el subsuelo tambicn.
al tresbolillo, y en Estremadur;, desdo poco mas
Cuando el ~erreno es pedregoso, se entierran de lm ú. 2m ,50; en Castilla, Galicia, Aragon,
las piedras pequeñas y se construyen cercas con _Navarra y Cataluña se espacian hasta límites
)as grand~s, 6 paredes, 6 muros, para contener la exagerados, 6 se extrechan inconvenienteme:nto.
tierra en escalones on los muy accidenta.dos. AunComo principio general, no Jeb¿n pla.ntat·se vique las.piedras son una garantía do humedad en ñas á ménos de lm,50, si no se quiere que so
el suelo, suelen estorbar tanto las labores, si abun· confundan y enma;añen las rbices de la unas con
da.n, que os mas útil quitarlas si no se les puede las otras, que se roben mútuamente los jugos nu·
enterrar mas abajo del nivel hasta donde alcanza tritivos indispensables, y que carezcan. de la ai·
la accion de la reja ú del azadon.
reacion y asoleo que tanto necesitan, especialmenSe practica generalmente la labor cu otoi1o 6 te en los críticos períodos de la floraoion, cierne,
primavera, un aiio 6 algunos meses ántes de plan- coloracion y madurez.
tar, ú. fin do quo se meteorice la tierra, se ahueEstá demostrado por repetidas experiencias, _se
que y agoste. La labor preparatoria suele variar
en &amp;pafia. desde 30 centímetros, que se da con gun M. Guyot, que una. hectárea de viña, plan·
el arado, hasta 50, que se acomete con el a.zadon tada con 10,000 cepas, produce mas y mejor fru6 algun arado de subsuelo, y aun hasta. 75 ceutí- to que otra poblada con 20,000 6 40,-000, ~ímite
hasta dondo llega
metros en Andalucía.
~ el abuso en algunas localidades
MARCAR EL TERRENO.-Se empieza por orien- francesas.
1
. .,.

Habrá, pues, que suborcu11ar la distancill al
tar la heredad, trazando la línea Norte-Sur, que
ha de servir de base á la plantacion, cuando se valor ele la tierra, á su calidad, á la clase de la·
o_pera sobre un terreno llano, y siguiendo esta di~ bores, al aparato de la cepa, tí la condicion del
reccion la almanta mas extensa. Sobre la línea
-----trazada con señales ostensibles so marca el sulco ii Mucho mas ventajosa seria en todos conccp'"~ la
base con arado, y paralelos á él los domas que plantacion en tresbolillo, en vez de escuadra.
TOMO l,-12.

�D-0
suelo, situacion, cxposicion, clima, y á la circuns·
tancia de emplear ó no abonos.
Deben plantarse á mayor distancia cuanto mas
pobres sean los terrenos, cuando se labran y cuando no se abonan, y mas cerca. unas de otras cuando
son fértiles las tierras, se trabajan las viñas con
azadon 6 arado de horcate, 6 se abonan; siquiera
nQ pueda suceder esto en el Centro-Norte y Poniente ele España, donde la fortilidau sombrea. en
&lt;lemasia y hace imp?sible l:i madurez del fruto.
Hay qne consultar Riempre las distancias que
sanciona la experiencia en cada localidad, y el
desarrollo que suc.le alcanzar la variedad de cepa que se planta, sin olvidar que ínterin no se
cambie de sistema de cultivo, no debe extrocharse
el marco en las llanuras de secano mas allá de
2m .50 de línea á línea.

•

PLANTACION EN IlOYOs ..:....Es el sistema mas
generalizado en España, si bien varían mucho las
dimensiones.
Deben ser mayores en los tel'renos compactos
duroa, para franquear la esfera de accion de las
raíces j6venes; cuando l:t plant11 que se emplea
necesita mucho espacio para su desarrollo sub·
terráneo, y cuando la escasez de lluvias aconseja
previsio11, á fin de recoger la mayor cantidad po·
sible do agua en el hoyo que se encarga de sostener la humed:id alrededor de la cepa.
Podrá.u limitarse las dimensiones de ios hoyos en
los terrenos francos y frescos, cuando so emplean
variedades de poco vigor, y cuando son frecuentes las llu vías.
Las dimensiones de los huyos se subordinan
por regla general en España, ~ las siguientes: 60
centímetros· de longitud y profundidad, y 30 de
anchura, variando en algunas localidades desde
30 á 80 centímetros la profundidad ele 40 á 80
la longitud, y de 25 á 35 la anchura, que no deja de sor bien raquítica.
Deben abrirse los hoyos en direccion al Norte,
para que conserven mrjor la laÍmedad.
:M. Nanquette, director de la Granja-escuela
pe Ilubandieres, ha dirigido en e·ste año una importante comuuicacion al Joimial ~'agriculture
pratique, sobre la conveniencia del espaciamiento
de las cepas; comunicacicn do bastante interes tra-

01
tándose de un país en quo s·e extrecha las distan·
cías de las cepas tan exageradamente.
Veamos sustancialmente los datos que aduce.
· &lt;rLas 50 hectáreas sometidas al cultivo de la
vid son conducidas por diversos sistemas; pero
nosotros, dice, hemos dado preferencia á los gi:.audes espacios que permiten á cada cepa un extraordinario desarrollo y la poda larga.
Hoy que la ex_perioncia ha confirmado en nuestra localidad los excelentes resultados que proporciona el método Guyot respecto al rendimicn·
to en vino, es oportuno aconsejar á los que so dediquen á hacer nuevas plantaciones de viuueños,
las ventajas de establecer las copas á 2 metros en
los hilos y de 3 á 6 metros entro estos. Nosotros.
tenemos ejemplos en Turena do una produccion
media de 50 hect61itros do vino por hectárea, en
viñas espaciadas á 6 metros en la almanta y 2
de cepa á cepa en los hilos
En los terrenos que no nos ofrecían dudas re¡;pecto á. aptitud del auelo y ol subsuelo, reduciamos las distancias á 3 metros entre líneas, utilizando un hilo mas.
Podrá creerse que las cepas situadas á estas
distancias no llegan á cubrir perfectamente el suelo; pero edtá experimentado que una viña con'ducida por medio de poda arborescente, guarnece
absolutamente el suelo y llega (~ los produ~toa indicados á los 7 ú 8 alios.
Yo anotaré, expresa, para poner en evidencia
la aptitud de la vid á tomar desarrollo arborescente, las dimensiones de un cepa de pineau bl~Íic,
.completamente aislada, situada en la ca.tia de campo de los illinées, en la region mas desheredada
d'Indre et Loirc, ,llamadala Ohampagne touran-

gelle.
·1a circunferencia del tallo principal es de 50
centímetros ú. 2m,50 de longitud, y 30 centímc·
tros á los 10 metros. Este ºtallo principal llcva13 ramas laterales de 20 centímetros de circunferencia en )u base y de una longitud media de
12m, 50, 6 sean una superficie general de 6 áreas
• Esta cepa. ha.' llegado á dar en la última vendimia pieza. y media de vino.
Lo que aparece mas totable en estas viüas do
dimensiones excesivas, es el estado sanitario que
se refleja en toda su vegetacion.

Aunque el autor no aduce d\tos comparntivos ] vimicnto la vegctacion; pel'o cuamlu so emplean
para hacer ver las ventajas prácticas llcl métodó : sarmientos, l1ay que seguir diferente camino.
de espaciamiento sobre las viñas
restdngidas ¡ Por regla general, no deben plantarse estos sino
distancias, que darían mucha Iui para. fijar la cuando falten pocos dias para.que mueva la savia, '
opinion en un punto que ofrece tanta discordan· , porque ont6nceg marran muy pocos; pero es concia, se nota, no obstante, la reaccion que se opera dicion indispensable que no se corten de la cepa,
Mcia nuestros métodos generalt&gt;s de plantacion, sino cuando so les lleva á enterrar, aunque no
si bien exagerando los espacios entro líneas, co· siempre se pueden relacionar las operaciones, sa.
mo en todo cambio radical de cultivo.
tisfaciendo todas las conveniencias.

de

¡

PLANT"ACION EN ZAN J As.-Solo so emplea.
Cuando se cortan con mucha. antclacion, se
cuando se plantan las vides á muy corta distancia acostumbra enterrarlos en zanjas 6 ponerlos en
unas de otras, y se abren en toda la longitud de agua embalsada 6 corriente, ú fin de que con1as líneas. Nosotros las hemos dispuesto en los serven frescos hasta la época de plantarlos.
montes de I Toledo, en una plantacion (i, lm do
Si se entierran en zanjas poco profundas, hascepa á cepa en la línea., y 2m ,50 de línea á línea, ta donde alcanza la. accion del hielo, pueden lleque tuvimos muy luego que modificar, supi:imien- gar á estallar si contienen mucha humedad, y si
do una cepa sí y otra no, para. hacer p0sible el des- está seca la tierra, inutilizarsa por compresion las
arrollo de las vides. Se ma mucho en Francia yomas enterradas.
cuando el cultivo do la vid va asoci;.i.do al de leCuando se introducen los sarmientos en aguas
gumbres y otras hortalizas, maíz, &amp;c., en que se detenidas, ao corre el riesgo de que se pudra la
dejan anchas almantas entrn hilos.
parte baüatla por el agua, si el sol la caldea deEPOCAS DE PLANT.iR.-No se nota en E~paüa mas¡ado y so prolonga mucho el estancamiento.
menor variedad en las épocas de plantar, sin que
Aunque es muy ventajoso conservar los sarmuchas veces se justifiquen estas diferencias, su- mientes en agua corriente, no deja tambicn de
puesto que, no se fundan ni en el clima, ni en las ofrecer sus quiebras, supuesto que la fll,6lrza !lo
condiciones del suelo y de la planta
corriente del agua. empobrece la médula, arreb!l.Parcce l6gico·que tratándose de barbados, se tándole principios que clebilitan la futura vid.
utilice el otoño en los países meridionales, á. fin de Siempre que se apele al agua corriente so elegí·
s~car partido &lt;le la humedad del invierno, que suc- rit algun remanso, á fin de que disfruten de los
le escasear en primavera y faitar en verano; pero ,•ventajas del curso del agua y su empobrecimien·
en el Norte y Centro de la Península, hay que to se reduzca al menor posible.
subordinar la plantacion al estado atmosférico, 1 El mejor sistema es conservii,rlos enti·c aren!!
6 muy temprano en el otofio, 6 en la prima.vera, . fresca.
cuando la vid está. próxima á brotar. En los cliSe verifica en Espaüa la plantacion con sarmas fríos debe desistirse de aprovechar el invier- mientos de Noviembre 6.. Enero en toda la costa
no para. esta clase ele trasplantaciones de asiento, del :Mediterráneo y sitios que no hiela., y desde
porque es muy fácil correr el riesgo do que S.'3 Febrero n. Mal'zo en el Centro y Norte.
hielen 6 pudran las raíces ánte3 de entrar en mo ·

se

•

I

LOS DISTRITOS DE VILLALTA Y OHOAPA~I.
Reproducimos á continuacion lo datos que soSeñor Redactor de EL CuLLIVADOR.
bre estos distritos nos da .una persona inteligente En los distritos de Villa-Alta y Choapam, se
del Estado de Oaxaca, abstoliéndouos ,de todo encuentran terrenos de la mayor fertilidad, y en
comentario por no creerlo do provechosa nccesi- · los lugares mas bajos, colindando con el E8~ndo
dad.
i de Vcracruz, gran abundancia, no sola.mento de

�02

•

plantas y animales indígenas, sino grandes plan· trabajo Rolo limpian una y media libra. al &lt;lia, á
tíos do magueyea de pita que por sus pocos po- lo sumo.
Los mozos para el corte de los magueyes, se
bladores no se usa y se conservan allí inútilmen·
" te. Estos terrenos principian desde Lachirita Vi- pagan á dos reales por din., mas por tener que vitanos del primer distrito que he nombrado, y cor· vir en despoblado y en galeras que se construya.u
riendo hácia el Norte, hasta Tuxtepec, terminan con la mor.tificar.ion del mosco, puede dárselos otro
hasta Choapam con todos los.que quedan al Orien- medio ú otro real mas.
Si vd., por los informes bervales que reciba de
te, y puede comprenderse su extension, teniendo
{i la vista un mapa particular do esto Estado.- mi hermano, á quien ya escribo al efecto, ncoge
El clima es caliente en mas 6 ménos grados gran mi proposicion con gusto, y resulta que personas
abundancia de mosco en el dia, y poco zancudo en pudientes de ese lugar de Veracruz 6 del Norto
]a noohe, allá por los terrenos mas bajos. Potlria. quieran entrar on la empres:i., creo que no ha·
aprovecharse la 'pita que siempre tiene buen va· brá mas que escribirme para dirigirme á esa ciulor, y con una máquina propia y otros recursos dad con el fin de definir el negocio, en el concepto
ma~, podriamos extraer de aquellos lugares desier- de que podré hacerlo brevemente, p11sando vdes.
tos las riquezas que encierran, y asegurar con por los gastos que en poca cantidad tendré que
ella muy pronto, una fortuna regular. Pero como hacer.
Yo no ¡1odré prestará. la compañía. la. fianzll
yo nada. de esto pudiera tener ni me eea fácil conseguir, me dirijo á. vd. para que pensando bien en que asegure los capitales que me confien, por
el negocio, hable con mi hermano Bernabé Bra- cuanto que mis pequeños intereses no bastarían
vo, quo se haya destinado en el gobierno del dis- para esto; pero t°omprenderá vd. que la observantrito, y luego con algunas otras personas que co- cia de una persona de este lugar, por quien pa·
nozca yd. sean afectas á entrar en negocios de es- sarán á mi poder, 6 el acompañamiento de una
sa naturaleza, en la inteligencia de que vale muy persona perteneciente á los de la empresa, los
tendrían á cubierto.
bien la pena acometer la empresa.
En fin, vd. se servirá decirme lo que pieuse en
Gentralmente el rumbo de mi país es riquísi·
·mo; pero desgraciado por el abandono en que so vista de todo lo expuesto, pues aunque los pocos
ha tenido; la buena vainilla, el liquidambar, la habitantes de los terrenos mencionados reéonoce11
sangre de drago, el tinte y otras plantas de valor, poco mas 6 ménos propiepad en ellos, toda dificul·:
no han podido salir Je allí. La pita., si es cierto ta.d que se nos presente, podemos vencerla fácilque la benefician y la venden en tres pueblos de mente.-Soy de vd. muy afectísimo y atento serla Chiautla de Choapam, esto es muy en pec1ucño, vidor.-JuAN BRAVO,
porque todo lo hacen á la pura mano, y en cuyo

EL HENEQUEN.
-Ten eaios á la vista, dice El Oentro Me,-cant-il, 36,331 Tercios con 14.353,60! libras y . valor
de ......................... $ 590,663 96
el estado de la cxportacion, durante el año fiscal
De henequen manufacturaque termin6 en Julio, de este precio eo filamento
do se cx,Ilortaron:
que es una de las principales riquezas de Yuca·
9,222 Tercios en 938 de costales,
tan.
223idemde hamacas, 397
En ese documento figuran:
idero de hilo, 340 idem de
jarcia, 7,251 de sogas, 73
34,033 Tercios de benequen para los Estados·
idcm de Yarios artefactos
Unidos.
2,298 ldem ídem para Europa, inclusos 4 ter·
c?n 57:,470 libras y pre-.
•
C!O de .,.,.,, •• , ........ , $ 131,104 .QO
cios para la Habana.
36,331 Al frente.

45,553 Tercios.

-----$ 721,767 !)6
•

03
Con arreglo á estos pesos y valores, la libra
tlc henequen en rama vali6 un precio de cuat1·0
centavos y el manufacturado sobre · veintidos y
medio centnYos. Nos parece muy equitativo el
peso de loa tercios de henequen en rama á razon
de 395 libras cada uno,, porque.el ordinario .que
llevan es de 300 á 450 libras el tercio. Lo mismo decimos 'de 1os tllrcios del lllanufacturado que
uno con otro representa 207 libras por tercio.

cados mas henequen que el que Y....ª ha salido y el
quo se está cargando allí hasta el 81 de Agosto.
Hay tambien que notar que el consumo aumenta cada. año} y no hay razon para creer que
en 1876 euceda lo contrario.
La alza de n!lcstro henequen es probable que
comience desde Octubre del aüo entrante, que es
cuando se notará sensiblemente Jo. insuficiencia
del de Manila para abastecer el cor.sumo, y enSi el hencquen en rama hubiera 'sido pagado á t6nces no es nada difícil que el precio que hemos
ocho centavos libra, como lo fné en época no le- calculado se eleve á mucho mayor cifra.
La consideracion que antecede es sin tener en
jana, es claro que hubiera dejado al país, 6mas
curmta la posible reaccion que puedan dar al arbien, á los hacendados, un exceso de Yalor de pe·
tículo los especuladores.
.sos de 557,624 36.
Debemos aconsejar á los explotadores del filaEstas. bajas do precios en artículos de novísi: mento que vigilen sea buena la calidatl que prema exportacion y que tienen competencia, son senten en el.mercado pa.rá afianzar en el extran·
indispensables para conquistar un nuevo merca· jcro su consumo. Creemos que ha llegado ya á
t1o. Nuestro henequen se consume, y no es deses- su ínfimo precio y que mas tarde .vendri la rencperado el precio que hoy tiene en las plazas eu- c_ion. Las existencias del l\Ianila disminuyen conropeas J americanas. En diez años ha subido su siderablementc en el mercado de Nueva-York, y
exp~rtacion en rama. á 36;331 tercios en un afio; el lugar que deje, tiene que ser ocupado por el.
y en diez mas, puede asegurarse que llegará á de Yucatan.
cien mil tercios, y cnt6nces el Manila. no podrá
.Ademas, segun yernos en los peri6dicos yucasostener la competencia en los Estados-Unidos, 1 tecos, los tres Yapores ingleses que últimamente
y habrémo~ adelantado mucho en Europa.
tocaron en Progreso llevaron corca de mil te1··
Ya. que de Manila hemos hablado, creemos cios de benequen para L6ndres1 y debemos proconveniente hacer resaltar la inmensa perspectiva meternos que la constancia en las nuevas, por el
de los que en Ja república se dedican al cultivo actual bajo precio en las plazas de la Península,
puede abrir á nuestro benequen una nueva dedel henequcn.
manda que supere á la que ha.y para.Nueva-York.
Segun el cálculo de un especulador neoyorCreemos que para ·concluir debemos insertar
quino, el 19 de Enero de 1874, la existencia del
la última revista bimensual de l\I. Echevcrría en
henequen de Manila en los Estados-Unidos era
lo c¡ue se refiere al henequen.
de 64,980 pacas, cantidad que en lugar de au"Continúa tal cual lento y poco satisfactorio
mentar ha disminuido, al grado que para el 19 generalmente el movimiento Je la plazo, por efecde Enero de 1877 ·solo habrá 4,029 pacas. De to de la cauaa que hemos seiialado en Revistas
esto so puede inferir que esa fibra tiene que su- anteriores, y cuyos resultados so hacen cada dia
•
1
b1r en precio de una manera considerable, y si- mas patentes. Los banquer0s, hemos dicho ántes,
guiendo esta alza, el henequen de Yuca.tan lle- rehusan les créditos con la liberalidad con que
g:há á. alcanzar un precio de diez reales por ar· venían haciéndolo; el comercio de posicion tamroba, puesto en Mérida.
bien se resiste á correr mas l'iesgos que los neceLos buques que ol 19 de A~osto estaban toda· sarios, y ú. su turno retira las facilidades perni· vía cargando en Manila, no pÜeden llegar fácil- ciosas de los últimos años; y por eso generalmen- •
mente á los Estados-Unidos para el 31 de Diciem- te el deta.llador y el consumidor han entrado en
bre, por lo cual creemos calcular bien al decir economías y solo compran lo indispensable y se·
que en este aiio no puede llegar á iquellos mer- gun necesitan para el surtido y con~umo. Así, los

..

�"

•

05
precios do las mercuncías son hoy, con raras cx- j c&lt;Dc Sisal han llegado por «Granada» 1,26G
cepcioues tan ~ajos ó mas, como los hemos visto ¡· tercios, y por el vapor «_City of i\1e1!da» 487; y
por muchos anos. Por efecto do todo esto, con- de todo ello se han vendido 510 á cinco centacc11trado el dine.ro en pocas marío's, resulta que vos, 277 tercies á 4J y 150 tercios, se dice que
en medio ele su abundancia, no puede conseguirlo á ·!~-. El resto ha ido á almacen, donde hoy quequien lo necesita, sin garantizarla con equivalen- · dan 1,475 tercios. Si la venta de los 150 tertcs de toda seguridad.
oios fuese cierta •no podemos considernrla como

To-

ovales oblongas, acuminaJas, sentadas; sus flores
verdes y blancas tienen el perianto ~ampanulado
con las hojuelas onduladns, acuminadas, revolti. vas en la cima, y la !abola acuminada, enderezada
en el medio por una línea desnuda, saliente; sus
cá.psula.s son cilinunfoeas y muy largas.
Respecto do las vainillas do México, la. masconocida es la vainilla de hojas planas (vainilla planifolia), cuyo tallo adquiere una gran longitud
trepando en los árboles, cuyas hojas son oblongaslancealadas, planas, ligeramente extriadas, cuyas
flores blancas vcrduzcas, tienen las hojuelas del
perianto oblongas, enderezadas, un poco obtusas
y la !abola recortada, almenada, arrugada, encorvada por ambos lados, realzada en la parte media
por una! hojuelas cortas, trasversales, dentadas.
Sus frutas son cilimlráccas y muy largas. Es la
especio que se cultiva con buen éxito en los invernáculos calientes.
' Desde el afio 1836, M. Moren de Lieja, habien•
.
do fecundado de un modo artifi.ci::il las flores de
la vainilla, obtuvo un gran número de hermosas
cápsulas llenas de una pulpa' tan perfumada como
la que viene de América.
Dcscle esta época varios horticultores rcpi tieron
esos i~terceantes experimentos y reconcpieron que
no solamente es fácil obtener así la fructificacion
do la. vainilla, sino que da unos productos do cualidad superior.

de un perfumo ~clicio~o, que, se~un l\Ir. SplitgerAsí es q. ue 1\Ir. Lintlley (historia. de las orquiber, no es otra cosa smo_los fumculos en los cua- 1 dea~, p. 434) dice con razon: crNo parece que
1:S están pegadas las semillas tan numerosas como ninguna de las vainillas del Drasil forme la sustan, pe~ueilas. ~sta pulpa constitt?~ el perfume tan cia conocida en el comercio; puede presumirse eierestimado baJo el nombre de vamilla.
tamente que el vainilla a1·omdtica 110 tiene ninguLa historia do las especies de este género quo na relacion con las frutas que están en el comersuministrnn la vainilla dol comerC'io, ha sido du- cio.&gt;&gt; Por lo clemas, esta especie tien.c las hojas

.Mr. Neumann, el director de los invernáculos
del Musee-de historia natural de París, que acaba
de morir y que se habia hecho notar por sus interesantes trabajos y su actividad, repitió los experimentos de Mr. nforren y obtuvo muy felices resultados; así es que hoy día algunos horticultores
piensan que pudiera. formarse en Europa una siembra formal de vainilla. Dejemos estos sueños á los
europeos que tratan, como lo hemos dicho ya repetidas veces, de reemplazar los productos americanos por los ele su suelo, de aclimatarlos en invernáculos á, fuerza Je trabajo y de gastos, que
sin cesar buscan todos los medios de librarse, como ellos lo dicen, del t1'iblo que pagan á la América por sus ric1uezas. Mas no pérdarnos de vista
este empeño, y tl:atemos, en los países donde estos
miflmos productos puedon obtenerse sin esfuerzos,

'

.

«Tras de las bajas recientes en los pro~luctos 1ind~oacio_n actual (U)l mer~ado, y preferimos creer
mexicanos y centro-ame1:icanos,' hay en los pre· que cst'.·1ba, Yª.en la cahuad del hencquen, ya
1
cios actuales mas firmeza y mejor aspecto para ' en las mstrucciones ~e los embarcadores, pues
los meses futuroE,&gt;&gt;
quo el henequen de Sisal bueno no vale actual•
1mente ménos de nuestra cotizacion de Revista.
«Henequen. Los precios bajos á que ha llega- Si la venta fuese así por rnzon de la. calidad roI
do ·hoy, tenemos que el Manila. ha resultado en g~mos n. los hacenuados yucatccos, por su hien
ventas de alguna importancia, induridos por nquc· , 6 ú. los embarcadores, que no envíen á esta pla:
lla :azon los c~m~radores, no, obstante que_ los za nada que no sea de lo bueno en claso, para no
pedidos de su Jarcia no son aun en proporc1on . . exponer (t, los que lo bueno acostumbran mandar
Con dichas ventas quedan reducidas hoy las exis- 1á las malas influencias.que aquí producen tan rnatencins á 61,000 tercios en primeras manos.
· las ventas.

¡

· CULTIVO DE LA VAINILLA.
PoR JULIO RoSSIGNON.

Tribu de 'las aretuseas formada ROr Swartz en nmte mucho tiempo envuelta de oscuridad, y hoy
su lll01·a de las Indias occidentales (vol. III, pág. día aun deja mucho que desear. Swartz, habiendo
1518) para las plantas herbác1rns que crecen en I observado una. especie de pulpa perfumada, babia
América y en el Asia tropical, sea en las hendc- 1supuesto que era la que daba la vainilla del coduras ele las rocas, sea sobre todo trepando muy mercio: la había llamado vainilla arorndtica; coralto en los árboles; sus hojas son oblongas; sus respondia al epiclendrnm vainilla de Linneo.
grandes flores están dispuestas en espigas, y pre- dos los antorcs de materia médica y otros han sesentan un perianto de hojuelas semejantes entre / guido Swarlz; y vemos hoy día todavía, en unas
sí, enderezadas, un poco extendidas; una labela . obras recientes, la vainilla del comercio indica coadnata á la. columna, plana, convolutina en la ci· m.o procedente del ~ain~lla aromdt~ca do Swartz.
ma; una columna bastan terecta, aptera (sin ala), Sm embargo, esta espacie no crece smo en la Amé0011 una antera terminal, opercular, que encierra rica meridional y particularmente en el Brasil,
dos masas polinicas granulosas. El fruto do estas míéntras quo el comercio saca sobre todo su vaiplantas es una cápsula muy alargada y en forma · nilla de l\Iéxico. Apénas una pequeña cantidad
de silica; de paredes espesas y carnudas. Estas do vainilla preparada de un modo partfoular llega
cápsulas, en ciertas especies, encierran una pulpa del Drasil en el Portugal.

I

.

de dedicarnos á su cultivo esmerado y á su propa·
gacioi1 en una grande escala. Ilasta ahora no so
cultiva la vainilla sino en muy pocos lugar~s y se
cosecha la que se da naturalmente C'n el monte.
Hemos recorrido en la América central n:stas regiones donde la vainilla crece natur~lmcntc y forma en algunos puntos unas verdaderas b6n•das de
bejucos trepadores. Con la mayor fo.c:iidad pu·
diérase trasformar aquellos sitios en llicmbrns regulares y obtener por la. fecu¡1dacion artificial
cuantiosos productos. Estos parajes están situa.
dos en aquella parte de la costa del Sur Oeste
que se extiende en touo el litoral de la América
C;ntral desde Panamá hasta Soconusco, lu~r donde se hace cada año una cosecha__importantc de
vainilla.
Conocemos cuatro varicclaclcs bien determinadas: la primera, análoga á la que hemos descrito
á.11tes bajo el nombre de vainilla planiforma, da la
mejor cualidad, 6 la que es mas apreciada en el
comercio, porque sus vainas son largas y delgadas.
La segunda tiene las hojas mas anchas, casi redondas y da una. vaina corta, ovalada, muy car~udn,
que lla.marémos vai?iilla rotitndifolia basta que los
botánicos le hayan encontrado un epíteto mas aMcuado. Esta especie no debe confundiri::c con el
.vainillon poco apreciado en el comercio y empleado
exclusivamente para la perfumería; pues las silicas
de esta variedad, siendo bien preparadas, tienen
un aroma exquisito y pueden ~cr cmplcadus como
las de la vainilla planifolia.•
.
La tercera variedad, vainilla angustifolia, se do;
en parajes mas elevados que la. rainilb planifolio.
y la rotundifolia; sus hojas son tlclgaclas, pequeñas, numerosas; las flores son de un blanco rosado; las vainas son pequefias, amarillentas y susceptibles de ponerse muy duras cuun&lt;lo se ucjan
secar rápidamente. Es una especie bastante aromática, pero do un aspecto poco propio para In
venta. La cuarta especie, vainilla'cobanensis 6 vainilla sin olor que hemos recogido en Coban (Vera
paz) tiene una silica larga, delgada, bien formada,
de un aspecto mercantil, pero provisto de poco
aroma: quizás por el cultivo, sus frutas se mejorarían. Sus hojas eon largas, un poco blanquecinas, y illB flores son co!oradas. Hay todavía otras

.

.

�•
9í

96
especies que no hemos examinado y cuyas frutas \ comercio á los de la precedente; son: la. vainillct
son ~as 6 menos aromáticas.
sativa, llamada en el país vainilla mansa, cuyas
La vainilla de hojas planas ha sido importada hojas son oblongas, carnudas, las fautas sin suren estos últimos años on las islas del archipiélago cos, y la vainilla sylvestris, de hojas oblongas-la.n·
indio, y es de la Inglaterra que han salido los piés oeoladas, y cuyas cápsulas están cavadas por dos
que han servido para gratificar esas comarcas con surcos; mas estas plantas son inuy iroperfectamcn·
este precioso vegetal. Es muy probable que es to· te conocidas,] la última particularmente es con·
dayfo esta especie que suministrar la mayor parte sideraua por Mr. 'Morren como un simple sin6nide la vainilla del comercio. Sin embargo,Mr. Schi mo de la vainilla do hojas planas.
de ha señalado (in Linnma, vol. IV, p. 573) otras
dos especieij cuyos frutos serian mezclados en el
\ Oontinuard).

CULTIVO DEL i\IAIZ.
Pon. D. I.

PEREZ GALLARDO,

DESCRIPCION DEL GÍlNERO.-.Flo1'e8: machos
y hembras que nacen en el mismo pié, pero en
sitios separndos: las flores machos forman un ra·
millcte 6 panoja en la ¡:arte superior del tallo, y
tienen generalmente tres estambres encerrados en
clos cscamillas; bajo la panícula y en el encuentro
de las hojas están colocadas las flores hembras,
cuyo estigma. semejante á unos filamentos largos
y capilares se terminan en una. borla sedosa de
oolor vario.
Fruto: semilla lisa y redonda por la superficie,
angular por el lado donde está unida al eje, a.pretada y colocada en las filas:rectas sobre una gruesa espiga de una especie de sustancia medular
llamada olote.
Hojas: largas, alternas, apuntadas en los extrcmos, de un verde hermoso mas 6 ménos oscuro
y algunas veces de un color morado, ásperas por
la orilla y con muchos nervios derechos y snlien·
tes.

mostrenco, como le llaman, el cual da. una planta
ruin cuyo tallo tiene las hojas apiñadas y cuyas
flores abortan 6 Jan un fruto despreciable. Este
maíz cultivado adquiere mucha frondosidad mejorándose con el cultiv_o, pero es muy propenso :'t.
degenerar si se descuida. Roz:r dice que no cre·
ce expontáncamente en parte alguna, pero nosotros lo hemos visto: el Sr. de la Rosa habla de
él en su memoria sobre el cultiro del maíz en Mé·
xico. Parece, aunque no estcí, absolutamente com·
probado, que es originario de la América. En al·
gunos de)os departamentoia de la República, se
da con tal profusion que acude a1gunas veces has·
•
ta 500 por uno.
Segun el Sr. la Rosa, lo que han considerado
los botánicos cc,mo especies, no son mas que va·
ciedades, clo las que hay mu chas en la República,
conocidas bajo diversos nombres, segun los distintos departamentos; pero las mas generalmente
conocidas son las siguientes.

I

Raíz: capilar y fibrosa.
J1Iaiz de esyigas mmosas, la cual no es otra
Porte: tallo articulado, derecho, redondo en cosa que el maiz comuu sembrado en terrenos ex..

su extremidad inferior y aplastándose hácia la ci- tremadamente abundantes en mantillo y muy exma, donde se halla guarnecido y comprimido por uberante en su vegetacion que produce espigas
las vainas de las bojas que se prolongan.
ramosas. Pero este maiz mas bien es una rareza
Sitio: el maíz puede decirse que es una plan· que una varidad.
ta cosmopolita, puesto que vegeta bien en climas • El rnaiz blanco, que rinde mucha harina, de
opuestos y en aspectos diferentes. En Asia, Afri· 1sabor dulce, y se cos•ha con abuntlancia en los
ca, Europa y América se cultiva en gran canti- departamento~ del interior, particularmente en el
dad y es el artículo mas importante de la agri de Jalisco y se cultiva de secano en muchos de
cultura de México, donde suele darse silvestre 6 ellos.

I

11Iaiz floí' de harina, que es una variedad de 1 ' Esta planta tiene cinco períodos notables, y
maiz blanco, ele grano grueso y hendido por el son: 19 Desde el tiempo tle la germiuacion hasta
medio, muy semejante al maíz fofo.
que brotan de su tallo cuatro hojas laterales y se
1lfaiz mancltado ó chinesco, conocido vulgar- desarrollan. 29 IIasta que se hacen not;r los do&amp;
mente con el nombre de pinto, cuyo grano varia aparatos ~orea les, la espiga y la. mazorca. envúeI·
ue color aunque provenga de graaos rojos, ama- . ta todavía en las hojas. 39 Desde que dichos npa·
rillos 6 blancos, y casi nunca es todo de un color. ' ratos se descubren hasta el completo desarrollo
Se cosecha. abundantemente en Jalisco donde ge· de las flores. 49 El tie1Dpo en que la fccundacion
neralmenic es azul y acude mucho.
se efectúa. Y 59 la madurez del grano.
1Jlaiz piedra de fzísil, variedad que da mazor· · La semilla tlol maíz precavida de la humedad,
cas de ocho filas de granos blancot6 amarillos, el calor y los insectos, se con~erva. por muchos
pero comunmentc amarillos, duros, tragparentcs, años en estado de ge1·minar. Sin embargo, bueno
y brillantes como pedernal, de donde ha tomado es elegir para Iu. siembra semilla nueva, pues en
su nombre. Esta variedad la he visto cultivar en igualdad de circunstancias, con respecto á la. caliOaxaca.
.
datl, prescindiendo del tier.opo que llc\'an de cortaSe cultivan otras ,•ariec1ades parecidas á esta das la mas nuera, acudirá. mas que la vieja.
})Or su dureza, brillo Y trasparcncia.
.Para la elcccion del grano debe atenderse pari1Iaiz amarillo grande Ypequeño que forma ticularmente al clima escogiendo la mas adecuados variedades que..¡c cultivan en el Mediodía. da, que es en Jo que esfriba Ja ciencia del agri·
El maíz nmarillo pequeño requiere mejores ter· cultor; teniendo siempre cuidado de que la varicrenos, se da en tallos mas bajos pero pesa mas dad que se siembre 110 se mezcle con otra. para.
que el .grantle. .
•
.
1que no degenere, pues el p6len 6 polvillo seminal
lJiaiz ~e gallinas ó de palonurs, vanedad pre· llevado por el viento se comunica de unas plantas
coz que aunque poco, se cultiva. en algunos pun- á otras.
tos del Mediodía, de granos pequtñitos, muy á
En el primer período de Ja vcgctacion la planprop6sito para la cria ele las aves domésticas.
ta está muy tierna y quebradiza. En el segundo
J.1Iaiz treniés que es el nue
llaman en España, so elova ¡iasta un tercio 1le su altura y se rob~s·1
seguQ. Roziel', cuarenteno: variedad que se cose· tece y vigoriza, y es cuando mas notablemente se
cha de secano en mayor cantidad (1ue todas las desarrollan las raíces que brotan de los nudos
1
otr~ en· la República:
-.
próximos al cuello.
1'Iaiz tardío 6 maiz de riego, que es la varíe- . El tercer pcríollv, que es el de la florescencia, •
I
dad mas fecunda y vigorosa c1ue so conoce y mas es muy notable: en él aparecen los aparatos flo·
generalmente cultivada en Durango, Zacatecas, 1 reales, so descubre la espiga y aparece la mazorI
San Luis Potosí, Querétaro y alrededores de ca toda vfa tierna ó en lecha ( á, Ja cual en tal es- .
i\Iéxico. Produce en los;rimcros de estos depar- tado llaman jilote, y dicen que la planta comienza
tamcn.tos, cuando la cstacion ha sido fayorable y á jílotear ), la que se &lt;lescub1·c solo por los estilos
bueno cultivo, hasta 500 por uno.
blancos, dorados 6 rojos. La cspigá 6 panoja crcVEGETACION DEL MAiz.-El maiz es una plan- ce úntcs quo los estilos de la mnzo11c1. ea1gan de
ta anual, puesto que en ménos de. un año get·mi· las hojas que los cubren si la cstacion no ha sido
na, 11ace,.se 1esarrolla, fructifica y muere. Su ve· favorablo ¡rnra. ht plan la ya sea por falta do culgetacion es mas 6 ménos prolongada segun la tivo 6 por rstel'ilidad.,
Yaricdad de la semilla y las circunstancias mcteoEl cuarto período es el mus crítico: casi pue·
rol6gicas á. que está sujeta. El mayor tiempo de de decirse que es el que asegura 6 destruye las
su duracion desde que germina hasta que se co- es~ranzas del labrador; en este período se ve1·i·
sccha es de siete meses y el menor tlo cuarenta fic:'la fccundacion: las flores se han perfeccionadiae.
. do y llegado el memento en que, las anteras arra . .

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'.l'oxo 1.-1:l

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09

y

jen el p6len los ovarios de la mazorc:i. se fecun- zan las plant11s y acaban do perfecciona; la madu·
dan si los estilos e!lt:fo descubiertos. Si el holote rez del fruto que ~o sazona bien sino cuando ha
se halla cubierto, no puede haber fecundacion y sufrido la. accion del hielo.
la planta no fructifica; lo que tambien acarrean
CLIMA, TERRENO y AnoÑo.-El maíz teme el
los fuertes vientos,· 1as lluvias, el granizo y los frío y ama el calor; el clima que mas le conviene
exh:emados calores. Los primeros por hacer abor- rs en el que reine u11a. cálida 6 tibia humedad.
tar las flores, y el calor porqu~ las deseca. En Cuando el clima es frío l!e pierdo por la. cosecha
í'stc peligroso período es cu~ndo mns necesita el los anticipados hielos del otoño, como sucede en
maíz de una atm6sfera templada y una tibia hu- los dcpa1tamentos del Norte. Necesita bastante
medad. Inmediatamente que se ha verificado la humeda1l, pero que no s~a cxtremacla ni constanfecundacion, el Ji2lote que csta~a. unido al tallo, te, porque tanto esta como b resequedau le perse separa quedando pendiente solo por su base. judican notablemente.
Despues de la fecundacion la espiga se marchiEn los terrenos demasiado fértiles y sustancio·
ta, y los estilos ántes tan sedosos, desecados aho- sos qao acopian grandes cantidades de matgrins
ra por los ardores del sol, se ennegrecen y pierden calcárea5 y restos org:ínicos, la co:secha se va en
su flexibilidad.
vicio, clesarrollándo1JC mucho las cañas pero dan·
El quinto período es el de la madurez: en él do p'ocas mazorcas. La tierra Cll r1ue prcclomin.;n
ya no admite desarrollo la planta, pues todo el ia arena y la arciÍla sobro la c:diza y tcng:t la
jugo se dirige á perfeccionar el grano, y modifi· cantidad uo humus conveniente, es la mejor, á.
cado· químicamente se convierte en una materia nuestro juicio, para el cultivo de esta. planta.
parecida. á la leche que forma la sustancia. hariEl maiz es una de las plantas gasta.doras y
nosa del grano. Ent6nces pierde la cana. su dul - muy exigente, · por cuyo motivo so hace preciso
zura; pero si no fructifica, la couserva. hasta que cultivarle con otra que no le sea análoga para no
se seca.
esquilmar las tierras qne ueben abonarse con esDespues de la. fccundacion se acostumbra. des- tiércol 6 restos orgánicos bien podridos, cuyos
puntar las cafias para forrajes y para acelerar la abonos deben darse en las labores u~ invierno.
madurez del grano.
En los climas muy cálidos requiere esta. planA medida que el grano se endurece, los jilotes
ta mucha agua y aun puede encharcarse. En los
•se ennegrecen y las mazorcas se inclinan; las ca·
climas templadC!J tambien se siembra de regadío,
flas y las hojas pierden su color, su flexibilidad,
pero en los fríos yo nunca la he visto regar, aun·
se ponen amarillas y se secan al parecer, pero in·
que el Sr. La Rosa dice que se riega.
teriormente conservan un jugo que se evapora al
(Oontinuará).
sol muy lentamente: vienen los hielos, desorgani~

CARTAS

A: "EL CULTI,rADOR•.. "

. Ilruselas. 5 de Octubre de 1875.

Señor Directo1· do « EL CULTIVADOR

&gt;J

de ellos, me limitaré hoy á la cuestion de nbonos.

Acaba de celebrarse en Bélgica una de nqueCit:tré en P:imer lugar una serie completa &lt;lb
llas exposiciones agrícolas de que tiene vd. noti- materias fertilizantes, se~un las .fórmulas del céoias, poi· haber presenciado algunas durante su 1 lebre experimentad~r de Vincennes ·nir. Gcorge
· larga permaneucia entre nosotros. La de este aüo Yille. Estas sustancia~. pre;,~rada_s por 1~r. Mhor
tuvo luoar
en Bruselas. A resen·a de ocuparme ue Bruselas, han vcmdo a defimr, á. fiJar para
0
en otra carta de la genern.liua.d ele los objetos ex- siempre, lo. cuestion de las tierras estériles Y á
puestos y que formarían un inmenso volúmet, si resolver el problema. de la fertilida\. Vd. sabe
fuera ú. detenerme minuciosamente en cnda uno ' cuánto le debe la agricultura á. l\Ir. :\ 1lle en este

sentido. Sus teorías y sus experiencius, e:ntrndas lucion del gobiemo clol Perú autcriza.ndo el traya. y de llene, en el dom_inio do la práctica, son una tamiento por el ácido sulfúrico de todos sus guatle las mas bellas y provechosas conquistas de la nos, ú fin ele poder vender sobre título garantido
ciencia y uno do los mas notables adelantos en la I y dar asi razon á las r¡uejas de los agricultores,
agricultura racional y cirntífica.
respecto á la venta al precio uniforme de todos
ilDf. Scltafiers y O.a ele .ilmbel'es, trojernn , los guanos en bruto.
productos fertilizantes de altísimo interes; desperLa casa de J.lf. Thumas, fabricante. ele abonos,
1
&lt;licios do lafabricacion del extracto de carne Fray- en Louvain; fué la primera que se someti6 al ro..
Bentos, fragmentos de carne y huesos, que duran· gistro de la estacio11 agrícola. de Gembloux. Sv
te largo tiempo se tiraban, y q ae llegan ahora co- ocupa. sobre todo de la fabricacion ,le superfosfamo abono al mercado europeo. La compañía para tos y del sulfato de amoniaco. :.\I. Thumas prela fabdcncion del extracto de carne déLicbig envía sent6 una colcccion de fosfatos casi todos trabaanualmcnte á Europa de 2 iÍ. 2 l /2 millones de jados en su laboratorio completados por una mueskil6gramos de estos 1esíduos. Ln. casa Schaffers tra do superfosfato, tal como sale del mezclador.
expuso, en un pomo, los resíduos en bruto, en pol· Las propiedades físicas de esto producto son excevo fino y seco; en ott·u bote estos mismos residuos, lentes, posee grande friabilida&lt;l; una ligera pre·
tratados por el ácido sulfúrico. La primera mues- sion con los dedos basta •para reducirlo á p~lvo
tra contiene: Azoe 5, 1 l p. ~- Acido fosfórico, sumamente fino. El imlfoto de amoniaco obtenido
17,74. La. 2~ muestra: Azoe, 4,09 p. c. Acido por M. Thumas es ele hermosa blancura y depufoef6ricosoluble, 11,86; Acido fosf6rico insoluble, rez3, e11 alto grado.-Jl1ll. Ouortoy y Van Roy,
1,01. El precio de 26 frs. :í. que se vendtl este comerciantes de abono.s en Brneelas, presentan
abono lle Fray-Dcntos es un poco elevado.
una bella colecciou de fosfatos, de superfosfatos,
La Esfocion .Agrícola de Gembloux, que está. &lt;le abonos completos y de sulfato de amoniaco, y
bajo 1~ direccion dol sabio profesor l\I. Scterman, 1 dos frascos conteniendo silicato de sosa, preserva
exp1;1so una serie completa de fosfatos naturales tiro contra la caitla. do los cereales. Desde largo ·
procedentes &lt;le distintos yacimientos &lt;l.cl país, co- tiempo se sabe perfectamente que la sílice no pre_ lecciones de las materias que emplean los falsifi, scrv,i la caida de los cercnks, y que, al con·
catlores para imitar 6 adulterar el ;uano del Perú, trnrio, las cosechas cai&lt;las su¡¡ mas ricas en sísales ue Stnssfurt, cimientes extraños, encontra- !ice que las otrns, así como resulta de experiendos en resíduos de ole:igiuosas, cnsay~s sobre los cias practicadas por agrónomos científicos.-.Jl.
principios nutritivos '&lt;le las plantas por medio do Barbanson, .fobrícante de abono.s en Bruselas,
la vegetacion en soluciones alimenticias; &lt;l.os eua. unÓ de los mas antiguos y mas importantes fa.
dros representando los valores r;lativos de la com· bricau tes &lt;le abonos, expuso una serio ele 1naterias
posicion nutritiva de los fornijes y de algunas plan· de cízoe, animale.~, como cuernos moli1o3, 17 p. c.
tas alimenticias, segun b composicion ccntrsimal de ázoe, 30 francos; cuero molido, !} p. c., 15
de los cq_uiralcntes de alirocntacio.n.
· francos.; sangre wolida, 12 ft l!1 p c., 22 fran ·
Esta. serie se completaba con muestras &lt;lo aLu· cos; came en poh·o, 12 :t 13 p. r, ~U francos;
nos exhibiuos por los fabricantes y los comercian· , huesos molidos, •! á 5 p. c. do ázoe, 25 p. c. do
tes sometidos al registro ue la cstacion; tales son ' 6cido fosfórico. Todos estos productos, not~blcMnI. Thumas, de L·;uvain; Leixe11s, tlo Gante; 1mc11tc la sangre, el cuerno y el cuero moh&lt;los,
Courtoy y Van Roy do Bruselas; iicuric~, de I presentan oxcelontcs propiedades físicas. Forman
Charleroi; Stbamann, de Estrasburgo; Ollenuorff 1polvos secos, muy finos, de desparrame fácil Yque
y C~ de Ambercs. Esta última casa trabaja el deben, una. vez incorporados en el suelo, entrar
guano del Pe.rú tratado por el ácido sulfú1·ico. prontamente cu tlescomposicion. Los precios de
La importancia de esta. fübricacion dice11 que va 'i estos diversos abonos no tienen nada do exagera-·
á ser considerablemente aumentada, por la. r'eso·: dos; un Jdl6gramo de ázoe orgánico llega. á costar

I

!

�100

10]

un franco 75 cr.ntmos, miéntrn.s que el abono Coi- 1 precio elevado, prcéio que aumento. todavía cu~ngnet, se paga al ménos 2.50 frs.
do ~s. preciso .ª.iiad~r el trasporte desde la fábrica
Los abonos Ooignet de Paris ofrecen interes al s1t~o de utihzae1on.
..
especial por su fubricacion. Se emplea para ella
Tomando como punto.de pa1't.iun, .un anáhsm de
cuerno, pelos, cascos de caballo, resíduos d~ pie- M. Petermann, reproducido en las circu1a~·es (~o fa
les trapos de lana, &amp;c. Todos estos restos indua· casa, ca}culamos el valor del abono Oo19net, en
tri:les, cuya. pu1verizacion y descomposicion en el 6,02 p. c. de ázoe (materia orgánica) á 2 ~rs.;
suelo bajo su forma primitiva, es muy difícil y frs.4 centmos; 0.71 p. c. de ázoo (amomaco) a
muy'ienta, son, segun.el procedimiento Coignet', 2,80 frs., 1.94 frs;14,31 p. c. de ácido [osf6rico
sometidos á. una temperatuí·a de 150 á 160 gra·' á. 0,60, 8,63 6 sea un total ele 22,65 frs. El predos. Esta c~lcínacion se hace en un horno que cio de este abono es de 30 frs.
• permite tratar 20 metros cúbicos de desperdidos
Rabia ademas otras materias fertilizantes de
-en una sola operacion. Despues de la torrefaccion, ménos interes que los precedentes, tales que las
las materias empleadas pueden ser fácilmente.re· de las casas de Steels Lamrnes de IJestelbe,·gu Y
producidas á polvo; ent6nces se mezcla con hari· de ~fr. Wcmtltier de Huy las cuales po: no est~
na de huesos no gelatinosos. El abono Coignet se suficientemente determinadas pasaré por alto. .
presentatm la form8. de polvo seco, descomponién- ] En una ~r6ximo. carta ~e ocupar~ de otros
dose fácilmente en el such El solo defecto que asuntos agncolas de alguna 1mportancrn. para la
sepuede encontra.r en los productos Coignet, álos aplica:iion de rse país.
..
,
cuales el jurado concedi6 medalla de plata, es su .
Su ufcct1s1mo, DunoIS.

~fcctuarso con ciel'ta medida y d'eterminada su- timo particular, juzgamos á prop6sito exponer a.l·
cesion, es posible observar en muchas ocasiones gunas observaciones acerca de los medios de resque las flores aparecen sucesivamente en Diciem· guardar el café de los efectos ·consiguientes á la
bre, Enero, Febrero, :Marzo, Abril y llfayo.' En . accion de los rayos solares. Hace tiempo que totodos tiempos y circunstacias no so nota la flores· dos cuantos so han dedicado á. este cultivo, recocencia sucesiva en esos meses; muchas veces hay-' nacieron que los cafetos á la sombra poseian un
interrupciones, y de todos modos se evidencia que vigoi· de vegetacion distinto de aquellos q_ue se
las flores no se ostentan en gran número en épo- encont.raban somctidoA á. la. influencia directa del
cns inmediatas; siempre existen algunas aparicio- sol. Fundándos.e en este dato, se propusieron canes intermedias de poca consideracion. Para que tableccr arbolados dentro de los cuadros de café
esa~ flores aparezcan, cuajen _Y maduren los fru· j con e~ objeto de proporcionarle los medios de &lt;lis-'
tos, es de todo punto necesario que sobrevengan minuir la cvaporacion. Varias plantas se han
lluvias oportunas: Desde Diciembre á. l\Iayo se adoptado con este fin: el plátano, el bucare, disestablece la sec¡¡, hoy en la. mayor parte de lns co· tintos piñones, las seibas, goma elástica, los guirnarcas del país, por cuyo motivo no se consiguen : santes dulces (pois doux ), el algarrobo, jagUey,
l~ cosechas que se lograban en otro tiempo. En I y en general todo árbol de elevada copa, do peaños pasados llegaban á buen término tres, cuá.- , queiias hojas, las cuales pierde en parte durantro, cinco y hasta seis apariciones de flores de ca- J te la maturacion del café. L~ sombra no debe ser
fé, mas 6 ménos abundantes; rn la actuali&lt;lad en I completa; es necesario favorecer, por otra parte,
muchos distritos no se alcauzan los beneficios ni la circulacion del aire, &amp;c. Es cierto ciue dismi·
de u1:a sola; la única; dado el caso que se muestre, nuyendo la evaporacion se ccnsigue mantener la .
que ofrece alguna prohbilidad de buen éxito, es planta ccn gran lozar.ía, mas tambien es. innega·
la flcr de Mayo. Para. suplir esta falta de lluvias ble quo ent6nces produce rnénos: la verdadera
'
.
para evitar sus funestas consecuencias, es necesa- , solucion de la. d(licultad consistr, á nuestro enten·
rio establecer el cultivo en terrenos frescos por der, no en minorar la evaporacion del agua, sino
naturaleza, 6 constituidos tales con los auxilios en mantenerla siempre ~n el grado conveniente padel a; te, y sobre todo, como medida radical; es ta que se ejecuten todas y cada una de las funcio·
preci:;o que admitamos que el café es una planta- nes de la planta, resultado que se logra por mede regadío, al ménos en climas como el nuestro. dio del riego y de la frescura del terreno. He·
No b::sta regar. A nuestro juicio seria pr~ciso re· mos observado varios cafetos que por el lado dongar por aspersion; así, .í. la vez que se humedece- de recibían los rayos solares tenian mas frutos
ria el terreno, lavaríamos las hojas, las cuales el! 1 que por aquellos en que se hallalian á la sombra.
esas circustancias desempeñarian mejor sus pecu- i 39 Por lo comuu el culth-o del café se ha lleliarcs funciones.-Hoy dia parecerá un prop6sito vado a cabo con poco discernimiento, pues ni so
bien l oco juicioso ncons~jar semejante práctica, preparan los terrenos con perfeccion por medio
mas no dudamos que en tiempos futuros los agri- de labores profundas, ni so le incorporan los abo·
cultorc·s que seriamente cultiven con economía sus nos y correctivos necesarios, ni ~uchd ménos se
_cafetales, adoptarán un sistema que les procurará atienden las plantas con el cuida.do que reclama
valios::s cosechas y á1 boles siempre bien consti- su organizacion durante todas las épocas de su
tuidos y de mas larga vida. El que haya estudia- crecimiento. Las escardas son superficiales, no se '
do con detenimiento los efectos del riego por as- arrejacan los sembrados, no se alumbran los capersio11, comprenderá bien su utilidad aplicado á fetos, los campos permar.ccen sin ser :Lbonados,
los caf.:tos.-La sombra prod~cida por los cafetos &amp;c. Por otra parte, oxiste entre el mayor númey el abono verde esparcido sobre la superficie con- ro de los )abradores tal ignorancia. con respecto
tribuyen, impidiendo la. evaporacion, á mantener á los verdaderos priucipios de la poda y acerca.
la humeclad en el suelo.-Con relacion á. esto tíl- do la manera de ejecutar juiciosamente, c1ue s3

1:

CULTIVO DEL CAFÉ EN LA ISLA DE CUBA.
El estudio detenido de todos los particulares poseían una capa vegAtal de pequeña profundidad,
relativos á nuestra. produccion agrícola nos ocupa eran secos, &amp;c.
con preferencia, y si no nos ha sido dádo sacará
29 A consecuencia. de los desmontes, y quizás
luz las distintas observaciones y experimentos que por otras causas, las lluvias, si no h:m escaseado
acerca. de ella hemos recogido é instituido, debe 6 disminuido de un modo absoluto, al ménos ae
atribuirse á la imposibilidad de realizar y comple· han repartido con bastante irregularitlad; de aquí
tar simultáneamente todas nuestras investigaciti- la falta de riegos celestes en los momentos en que
nes.
los exigía la planta. El café, por el gran número
El cultivo del café ha sido de nuestra parte ob- \ do hojas que posee, presenta en su conjunto una.
jeto do frecuentes meditaciones, y ~un~~.º bastan- I vasta supe:·ficie., la cual facilita la evap,oraci~n, p~r
te compendiadas, queremos dar prmc1p10 á nues· cuyo motivo s10mpre reclama para crecer, para
tra obra. manifestando algunas ideas respecto de mantener la integridad de su~ 6rganos,·y q~e sus
las camms que han podido motiYar la ruina de los tejidos funcionofl normalmente, cierta cantidad de
cafetales. Creemos oportun~ trata1: esta materia, agu·a, sin cuyo auxilio eufrc el vegetal. Aun
porque estamos convencidos de que muy pro11to hay mas: en ciertas y de~rminadas épocas. de su
se pensará en 1·establMer este decaído cultivo.
vida, le es tan indispensable el agua, que e1 no la
l9 Colocarémos en primera línea,· como causa recibe, cesan algunas de sus funciones; en este ~aprincipal del decaimiento de muchos cafetales, la so se encuentran aquellas relativas lí la fruct1fima.la eleccion ele los terrenos que se dedicaron al llaciou.
cultivo de la preciosa rubiácea. En efecto, esos
El café en Cuba florece desde el mes de Diciem·
terrenos, en vez de presentar la profundidad con· bre hasta el mes de Mayo inclusive. Cuando las
veniente, la frescura necesaria, &amp;c., que reclama lluvias son frecuentes, !Í la planta se halla en tal
el café. para ci·ecer y desarrollarse con lozanía, estado de desarrollo que sus funciones puedan

¡

'

•

�102

lU:3

ha confundido el destrozo caprichoso de los cafe· tiempos c~i siempre las s;embra!J se han ejecuta_
tos con la poda racional; si esta operacion se hu· do por medio de estaons.-No es de extrañar,
bi;ra siempre puesto en efecto continuo, no se hu· pues, que los cafoto9 sean méno~ robustos, oncon.
biern. ex~crimentado los desastres que han moti· trándosc mas expuestos (t Ja acóion nociva de las
vado lus ideas erróneas sostenidas por muchos scquías.-Las coseclrns, por consiguiente, serán
acerca de si1s ventajas.
\ menores, el árbol vivir(t ménos &amp;o., &amp;c.
49 El sistema. seguido en las siembras.-Las
59 A la disminucion é inseguridad de las cose·
raices del café, por su naturaleza propia, están cha por las causas c:rnmerudas, 'vinieron á agre·
destinadas á penetrar á. grandes profundidades. garso otros motivos cnlamitosos, tales como el
--Este fénomeno es útil y necesario, no solo por- encarecimiento de los brazos, fa mala auministraque ele ese modo pueden en las capas inferiores cion general de los fundos, en los cuales se invirencontrar mayor humedad, sino tambien porque tió mas capital del que juicioijamente so podia es·
así explotan para su alimontacion, mayor espacio perar que produjese un intcr~s, y fuese amortiza·
de terreno, donde por fuerza encuentran una can- uo, la aus~ncia de la:, familias de los dueños, las
tidad mas considerable de materias nutritivas:-- cuales en lo c~ital ni vigilaban sus propiedades,
Acerca ele la conveniencia del desarrollo de las ni vivian con &lt;!conomía; por fin, la baja de los pre,
ra.icce, hemos expuesto nuca tras ideas en el .En- cios por razones ccónomicas &lt;1ue no es de este lusayo sobre el cultivo de la rafla de az~cc!r.--Cuan- gnr examinar.
do ~e siembra el cafeto :i. lit mota, ~s decir, cuan· :
Presupuestas estos consideraciot:cs gcnrrales
u.o no se quiebi'an sas rnices, las cuales van e~- nos ocuparémos en desenvolrer todos los puntos
vueltas en una gran cantida&lt;l ele tierra, la .raiz relativos al cultivo del café, que iremos tratancent.ral continúa su desanollo, penetra. vertical- do, por ahora, sin 6rden alguno, á medida qua po·
mente en el suelo, y allí se divide en otras late· sea1n0s los datos suficientes para su esolareci·
l'ales-Pero si, en vez de sembrar (~ la mota, se miento.
usan posturas de eotaca, las raiccs serán solo la.·
ALVARO REYNOSO.
terales y mas superficinles.-En estos últimos

CRIANZA DEL GANADO LANAR.
•rRADUCIDO DEL FRA.NCES POR A. ll(. Z. DE A.

•

(Continúa) .
Sin embargo, loa vellones de la raza de Loicester, no tienen suficiente gratitud para que lílO deje
de sufrir los cambios de clima y el sol fuerte por
lo que se seca y enreda la hebra contribuyendo
c~ta materialmente á rebajar el valor de los Leicester, como raza especial apropiada y tipo para
otro país. Pero sin embargo, cruzada con los me·
riuos, ella ha producido resultados muy. satisfa.c·
torios.
La raza Lincoln parece mucho mas apropiada
para. nuestras zonas frias, pero los altos precios
á que se han vendido carneros de esta raza, les
coloca un tanto fuera del alcance de varios cria·
dores, exceptuándose del de aquellos que tienen

•

por objeto fcr?nar rebaíl.os de tipo, pudiendo eolo
comprar los mejores animales que pueden encontrar.
De los razas inglesas esta tiene el vellon mas
compacto y pesado, así como el animal tiene una
vigorosa estructura.
...

Los de Lincoln tenian hace algun titmpo, ma
yo1· tamañc, y tenían una inmensa cantidad de
lana larga y on1inaria,,pero en estos últimos aiics
e;ta raza ha sido sumamente mejorada por medio
de un estudiado y juicioso c1·uzamiento con la ~e
Leicester, y puedo hoy consiúorársele como una
subvariedall de esta última, aunque tomando por
base la simetrfa en general, fo de Lincoln, es in-

forior á. la de Leicestor, poro tocante á au lana,
como lucidez y largo, es la primera s)1perior á la
segunda.
Los distintivos especiales de la raza, soñ los si·
guientes: cabeza ordinaria angular; conformacion
peculiar de la boca, que da con frecuencia. á los
cordcrones la apariencia de ovejas de vientre con
, dentadura. gastada; lana corta y enredada sobre
el c{·ii,neo, la cual muchas veces se extiende hasta
los hdos de la cara; los huesos de las piernas son
grueaos, y finalmente, ~ienen el tronco del cuerpo
aplastado. Mas todos estos defectos se están ya
corrigiendo ventojosa~ente por medio de un juicioso cruzamiento y crianza.
Lvs Linct•ln se ali mentan con exceso, y por es·
ta causa pueden solo ser provechosos allí donde
haya fuertes y abundantes pastos de tal modo
que los animales no tengan mucho que caminar
pnrn encontrar su alimento.
E~gun nuestra limitada e:xporien~in, podemos
esperar nuestra. opini~n diciendo que esta raza
pro&lt;:u.ce lo! mejores reeul ta dos de cruz ami en to con
la th~merino; y 110 es aventurado decir que con to·
da ¡ :·obabilidad se encontrará que el cruzamiento
uc e;'.as producirá animales perfectamcnteadapt.1.blcs ,¡ las necesidades del criador en los fértiles
y tt mplados tlépartamentos de esta colonia.

La raza Romney Marsh, parecida á la de Lincoln por su simetría en general, produce mucha
lana ordinaria. La principal virtud de ella con·aiste en su poderosa l'esistoncia á. las lombrices,
quo muchas veces se encuentran en las entrañas
de las ovejas, y ha sido debidamente constada
por el seüor. W Lyall de Western Port, segun
muc~os experimentos que ha practicado sobre las
razas inglesas, que esta es la que ménos sufre y
mns resiste á las lombrices.
Los Cheviot, son anir:nales muy resistentes y
capo.ces por lo tanto de sufrir gr.Jindes privacio.
nes; ambos, macho y hembra, carecen ue cuernos;
s11 cabeza se a.semeja mucho á los Leicester; su
cara y piernas son blancas aunque suelen tener
puntos manchados de color gris oscuro; sus cuar·
tos uelanteros tienen uua tendencia marcada. á ser
delgados; sii vellon pesa do tres á cuatro libras y
carece singularmente de grasitud. Esta raza no
ha sido casi criad¡¡, ni reproducida en Victoria.

Los Bordor Leicestor difieren do los anterio·
res en su vcllon que os en mucho mejor, pero
que aun no puede igu~lar en este punto á los de
Leicester puros. Pocos carneros de esta clase han
siclo importados en este pafa, y fin;lmente, solo
han servido para utilizar su carne.
Hay otras razas inglesas muy importantes que
Los Costwold, nunquo mucho mejor apropia- aun no hemos nombrado, y son las diversas variados que cualesquiera otras razas, (t sus colinas dades de Down, de las cuales son las principales
origiaarias, no parecrn convenir á &lt;.ste país. El las de Sureex,.Hampshire y Shropsbire, pero to·
disti:ltivo especial de estos es: animales grandes, das ellas son bien poco importantes al objeto de
hermosos que producen vellones pesados de htna los criadores, razon por la cual .nada diré mas
ordiw.i.ria; y la seña característica. de esta rai:a es ·acerca de ellas.
una cabeza sumamente lanuda, al extremo que la
Ahora veamos y considerémos cuál es la raza
lana muchas veces les cubre la cara; su pecho alto, do todas las que dejamos descritas mas n_rriba,
anchl1, y prominente.
tí J~ los cruzamientos:que las hayan modificado, 6
Ilubiéndose practicado un cruzamiento de estos de los cruzamientos especiales con las do merino,
con los merinos, ha dado rosultados muy poco sa- ú otra. razaque pueda ser la mas beneficiosa. para
tisfactorios, po1· lo cual se cree gencraln1onte que los criadores de nuestro país.
no es una raza que puede convenirnos en esto país. : En general, yo me inclino favoroblomente on
Lo. causa de ello es difícil determinarla ni en. 1 el sentido da una modificacion de alguuos carne
O(lntrarla; pero creese que ella reside en el hecho ros puros, observando cuidadosamente to&lt;los a.que·
- do que los terrenos de sus colinas originarias, con· llos cambios quu amenazan y que tienen que sotienen por término meuio de 80 á. 85 por ciento de portar cuando se les coloca bojo condiciones de
cal, miéntras que los terrenos de esta colonia, vida distintas, y oligiendo particularmente los
éstán siugularmente excentos de este ingrediente. mejoros, para que do esto modo podamos obtener

..

�104
ttna variedad apropiada bnjo muchos conceptos; nueetros estancieras tendrán ruuy probablemente
pues que es mas fácil con11cn·al' lo existente ya, que depende muy especialmente de los.cruzamien6 mod\ficar una especie preexistente, que crear tos de estas rnzr,s p~ra llegar 6. obtener crías buenucvas.
•
n~s y provechosas, pues que las razas puras de
Y si por acaso, estos expel'imcntos especial· lana larga cuestan o.{m mucho para poder basar
mente encaminados á ese objeto, fallacen, ent6n- sobre ellas un resultado pi:ovechoso, sobre todo,,
ces tenemos quo ocurrir con plenitud entera o.l re- en pocp1cños lotes, que no son Üeatinadoaá rcbniios ·
curso de cruzamiento de razas, como único medio do tipo.
.
alternativo. Solo por uno de estos medios,. podréEs muy posible que sea remunerativo ptrn. un
.mos con toda seguridad, lleg:w 6. establecer una propietario de un crecido número de animalef'I,
cria quo sea bnjo todo punto de vista adaptable á comprar algunos carneros de sobresaliente clase,
nuestras verdaderas necesidades: aun mas, os muy y de laúa larga, para usarlos en su~ majadas, peprobable que u~a cria será formada en cada dic.. ro es indu¡lablo é incuestionable que nunca. será
trito perfectamente adaptable para cada localiuad esto provechoso ni productivo, para aquel que soespecial, pero que una vez cambiada á otra que lo posen unrt mnjadn Je 150 ovejas, porque ten·
tuviere distinto terreno distinto pasto, no pro- drá quc,pagar por cada padre, la cantidad de 35
grcse ni se sostenga mejor que los Linco1n cunn- á 50 librae por ~ada carnero padre: así pues, cual·
do los cambian á los bnjos deJ'I Sml.
quiera que deseare dar principio á un negocio de
Do todas las raza~ ing!csas, es posible que la. crianza, debe hacerlo bajo las condiciones mas ~ade Lincoln sobres9.Jgn en Lxcdcncia para nuestras zonables, comprando, sin embargo, animales de ca·
tierras dgrícolo!&gt;, porqu~ es:n raza se aclimata. sin H.dacl ayarcnte y ~xtcnder posteriormente su nogo·
violencia, rnzon por la cual, segun parece, sufre c10 segun sus primeros resultados.
tan solo un cambio gradual pero que poco le afecta\. rara. olio debe principiat· por elegir :segun sus
(segun se pudo juzgar de la majada rematada por conocimientos y capacidad, una. cantidad de ove·
6rden del finado Sr.D. Thomas Austen),-pe· j!'.c; raza merino de lana larga, y uno de los mejoro que conservándola cuidadosamente, empleando res carneros de la raza Lincoln 6 Leicester, dela mas cautelosa. cleccion de padres, puede sin du- bidamente escogido entre varios de las mejores
cla producirnos una crin. adapt~d'a muy especial· majadas c1ue se encontrasen en la localidad. Ob·
mente y bajo todo re3pecto á nuestras necesidades. tenido esto, debcl'á prestar la mas cuidadosa aten·
Bajo la influencia. del clima de Victoria los ve- cion ú. 1:i. elc~cion de los animales é impedir com·
llones de Leicestcr presentan, segun ya queda plcte que alguno de sus carneros producidos por
observado antel'iormonte, un notable cambio en con~ este cruzamiento, puedan formar una ñ1teva; has·
' tra, produciendo esto naturalmente un rechazo ta que haya f:ido pefcctamentc cstableciuo uu
general como carneros aparentes para este país. tipo nuevo bueno. De este modo puede casi ple·
Los Costwokl, son aparentes do poco valor. Los no.mente asegurarse que acelerará. los resultados
Cheviot, no han sido suficientemente ensayados. positivos .dq sn empresa obteniendo buenos pro·
Los Romnoy l\Inrsh, han dado pruebas suficientes duetos.
~e ser animales útiles para los terrenos bajos siendo
La introduccion en Victoria de la crianzil. de
muy posible que sea llamada esta crin. á ser la. ovejas, es un acontecimiento que debe reputarse
mejor para resistir 6. las lombrices. Las de .Bor· como los del mayor adelanto para esta colonia,
der Leicester, así como los de sangre pura, tienen ,pues que abre una nueve. era de progreso mate·
una sef1alada tendencia dirigida á su degcncracion ria.l digno de figurar en nuestros anales agrícolas,
en este clima.
y nado. puede ser hoy mas oportuno, por cuanto
Pero algunas de las citadas y muy particular- que teuiendo en cuenta los altos p1·ccios que ob·
mente las de Linco1n y de Lciccstcr, se cruzan tienen las lanas, y las grandes facilidades de
admirablemente con la merino; y no duuamos que trasporte de animales vivos rí. las populosas ciu·

y

¡

105
da.des europeas, los prouuctos que se puedan ob· ! Este cambio de sistema tan benéfico, una vez
tener por estos' hechos · son bastantes tanjiblea, 1que sea plenamente introducido en nu~straa esta.neontribuyendo tambien la expo1tacion de anima- ; cias, enscílará á. nuestros estancieros que deben
les en pié á alzar el valor de ellos y muy parti- ; guiarse por la. máxima tan antigua que dice:
cu\armente en los carneros.
"Cultivad ménos· tierra producid mas granos.»

PRODUCCIONES A.GRICOLAS DEL SOCONUSCO.
PoR DoN M. PoNcE

DE

LEON.

[.El Tabaco].
El tabneo pertenece á la familia de las soland· precoz. Si dominan en una lo;alidad los vientos
ceas y formaba ántes el género nicotiana [pentan- {uertes y son muy abundantes las lluvias, debe
clria monoginiit de Linneo], mas en la actualidad sembrarse el tabaco que tenga separadas las hojas,
algunas de sus ·especies son tipo de los géneros y sean estas de peciolos cortos; ademas, el pcrfupetiinia y !elzemannia y otras especies han sido me, la variedad y otras muchas circunstancias que
rofoJ,"idas á otros géner?s y aun otras familias; por hacen estimable el tabaco, depemlo de la calidad
ejemplo, el micotiana mínima de Molina se ha. co· de las tierras, y por lo mismo, es de la mayor imIocado entre _los nisembei·gia y el nicotina utens portancia elegil' convenientemente la clase ele ta.de Linneo, entro los wigcmdia de Kunth género buco que debe cultivarse en cada localidad. Los
de las hid,·ol~ceas.
·
terrenos del Soconusco1 inclinados al l\Iodiódía, y
Los antiguos americanos atribuian al tabaco los situados en medio de los bosques conteniendo
· diversas propiedades medicinales, y los grandes el mantillo en gran cantidad, son los más propios
se!iores de la c,orte1dc Moctezuma, aspiraban el para el cultivo del tabaco.
humo de esta planta, para proporcionarse uno. esEn los Estados del Norte, se forman las ::lmápecie de narcotismo despiws de las comidas. Cría- oigas, desdo Febrero hasta ¡,rincipios de Abril;
t6bal Colon envió á Europa las simientes del to.- en Bélgica, durante los meses de Febrero y Marbaco, y desde ent6nces se extendi6 su cultivo por 11:0¡ y en el Soconusco el mes de Junio, para tras·
todas parte~¡ siguiendo al principio la constumbre plantar durante la época de las fuertes lluvias.
de los 'mexicanos, los európes solo futto.ban el taUn centímetro cúbico contiene, por lo ménos,
I
buco; mns.dcspues imaginaron un nuevo modo de diez m_il semillas, que pueden sembrarse ampliausarlo, introduciéndolo en la nariz hecho polvo. menta en un terreno de diez metros cuadrados.
En muchos escritos se pint6 con los mas vivos co- Pocos dias despues de formada ia almáciga, colores la fuminosa Ínfluencia que el uso del tabaco menzarán á brotar las plantitas, manifestándose
ejercía en la salud del hombre, sin imaginarse sus por sus hojas seminales; es necesario ent6nces arautores que esta planta llegaría á ser un artículo ·rancar las piés ménos vigorosos, y destruir las
de primera nec~sidad en ambos continentes, y un yerbas que hayan aparecido.
nuevo elemento de riqueza para muchos puebloa.
Cu~ndo las plantas tienen seis 6 siete hojas
Aunque el cultivo del tabaco so extiende á las bien desarrolladas, se procedo al trasplante, para
regiones cálidas, á las templadas y aun á las frias lo cual se elige un dia. lluvioso.
' ,
no es diferente por esto la clase 6 variedad del
La distancia entre dos surcos, y la que separe
tabaco quo debo sembrarse en cada lugar: el ta- dos plantas inmediatas, dependen del grado de
baco que se desarrolla con l~ntitud, conviene á fertilidad de la tiena, y de la especie de tabaco
las regiones cilidas, miéntras que pará las tem- que debe cultivarse. En los Estados-Un\•;os del
piadas deben elegirse las plantas de·vegetacion Norte, esa distancio. llega á 1m; en la Is1a de Cu-.
To&gt;lo 1.-H

�107

lOü
b·a, c,s de 0º!8; en el Soconusco, -~iendo esa distan· se forma con las matas una hacil)a que se cubre
cia de om6; un terreno de una héctara contiene con hojas de plátano; terminada la fermentacion
27 ,500 plantas por término medio.
que experimenta el tabaco en el secadero, se desDestruidas las yerbas adventicias, pJcos días prenden de sus tallos las hojas, y se forman madespucs del trasplante, aparecen los botones que nojitos que se suspenden en cuerdas colocadas \it
·deben convertirse en flores; es necesario cnt6nces sol y al aire libre; en seguida, de varios manojicortar las de la parte superior de las plan!as, para tos, se forman marquetas, y con estas lo:'! fardos,
contener su de~irro1lo. Esta operacion se deno- que cleben tener un peso conveniente.
.mina capadura, 011 el Soconusco.
En el SocQnusco, la cosecha médía de un terTam bien se cortan los pimpollos que á poco co- reno de una h6ctara, es de 800 kil6gramos de ta·
mienzan á desarrollarse entre las hojas y el tallo, . baco, 6 200 pesos; ademas, importando el cultiy al pié.de las pl~ntas; ~-sta op~racion, :1uc en el vo y beneficio 60 pesos por héctara, la utilidad
Soconusco,llamun desa_l11Ja1·,. dcoe repetirse cuan-¡ líquida es de 230 po1· 100 sobre los gastos crotns veces eca necesaria. Fmalmentc, luego que J gados en un año.
,]as hojas adc1uieren
un color amarillo verdoso
En los d"is t n•tos coseeheros del E.s tado de y e.
durante los meses de Enero y Febrero, debe pro- racruz, en un terreno de una héctara, se obtienen
cederse al corto 6 cosecha, el cual se ejecuta cor· 820_ kil6gramos de, tabaco que se vende á 0,26
tando los tallos á flor de tierra. Pocos dias des· de peso por cada ki16gramo.
pues, al pié de cada planta rnadn', brotarán nueLos gastos por héctara representan un capital
vos retoilos, de los cuales solo debe conservarse
de 130 pesos, y por lo mismo la utilidad líquida
el mas grande y vigoroso; cuitlnndo esta planta·
es solo un 60 por ciento sobre el importe de los
ci.on como la anterior, se P'!cde obtener una segun·
referidos gasto~.
da cosecha muy abundante.
Hecha la recoleccion, la cúal se llama jarsetada
En los terrenos de l\Iapastepec, del Dcpartaen el Soconusco, se suspenden las plantas en unas ipeuto de Tonalá, en el Estado de Chiapa~, el culcucrdas colocadas á cierta distancia entre los tivo Y beneficio del tabaco importa 60 pesos por
puentes del secadero, y 80 procurn que el tabaco héctara, y siendo ele 140 pesos el vulor del pro·
participe del airti libre, para acelerar la deseca- dueto obtenido en la. misma extension superficial,
cion de las hojas.
• la utilidad representa tambien 130 por ciento so·
Doce 6 quince ilias &lt;lcspues, cuando estas ad- bre el import~ de los t~nstos erogados en uri año.

!

¡.

quieren un color de canela mas 6 ménos oscuro,

[ Uontinua,·á].

PREPARAOION DEL TABACO EN. LA VUELTA ABAJO
DE LA ISLA DE CUBA.

.

Hay dos puntos de vista en la industria del ve- del tabaco, una vez cosechadas. El método que
gucro: 1 el uno puramente agrícoln, que com- dcscribirémos, es el seguido por el Sr. D. Toriprende las operaciones del campo; el otro que : bio Quintero, veguero de la Vuelta Abajo en la ·
I
abraza las man_ipulaciones posteriores á que se Isla de Cuba, que lleg6 á levantar, con esta insometen las h~j~s de tabaco, una vez cos~chadas, 1 dustria, .u~ capital y· una reputacion, dignas de
ántes de adqumr aquel estado en que se libran al ' su la~or1os1dad y de su aplicacion.
comercfo. Vamos á referirnos hoy solamente á
Despues de sacados los cuJes 2 del secadero
la. manipulacion, á la preparacion de las hojas , 6 maduradero,-exprcsiones impropias y que de-

I

¡

Yega se 119.m~ e~ Cuba á 10 que en Mé.Iico 80 dice berian reetnplnzarso por la de primera je1'1nenta·
tal)(z~al; y ni que cultrm el tab~cal ó vegn. so Je llama ve- , 2 Cuje, Yara. delgadn, flexible, pero resistente. Un enta·
gutro.
•
rimado de cujes forma el secadero 6 maduradero.
l

I I

cion-sc c1,lrnn definitivamente en la casa de fa·
Escuso pormenorizar las muéhns precauciones
baco, donde este se seca, se prensa, se e.yooge y que tomaba Quintero para que la desecacion del ·
se entercia. 1 En cada una do estas operacio- tabaco marchase con regularidad y sin violencia
nes sobrcsalian la iuteligencm, el buen método y evitando y coliibatiendo todas lns causas exterla escrupulosidad de Quintero. Este hacia una nas q~e tí ella sé opusieran.
p1·imera eseogida en el campo, ponicnuo en cuJes
Nallic enteudi6 ni practicó mejor que él ios
sepa1·ados las hojas mas análogas por su tamaüo varios métofos para introducir la debida ventila.y calidad. En los primeros. clias de entratlo el ta ción en b c:,sa. de tabaco, remediar los graves inbaco en la casa, y miéntras los cuJe.~ ocupan la convenientes que allí produce la humedad, prin·
parte baja de ella, para que acabe el tabaco de cipalmente cuando prevalece un tiempo de lluvias
perder su agua ele vcgetacion, D.. Toribio repa· continuadas.
saba una por una todas las mancuernas, despleEn este ·último caso estaba siempre sobre la
gando, enderE;zando y estirando las hojas, y prac- brecha, encendiendo fuego, l1aciendo sahumerios
ticando una segunda escogida en que Je servia do y srparando unos de otros los cujcs y las mangu.ía, ademas dol palio y del t~maño, el color de cuemas, con el fin ele combatir el emnohecimien·
las bojas. Y esta operación se rcpctia dos ó mas , to dd las hojas. Y que lograba lo que so propo·
veces, á medida que i!clelantaba la Jcsecacion de uia, no lo podia poner en duda, quien entrando
las hojas y que se pronunciaban mas los caracté· en su casa de tabaco, viese el buen aspecto de
res que le servia11 de base para. su clasificacion; . todas las hojas, y observase lá ausencia. de todo
de tal suerte, que cu;indo la cujeria pasaba do 1, olor amoniacal, que es' indicio grave de pudrilos primeros e¡¡tantes do abajo, para ocupar su- l cion, y que generalment~ afecta el olfato en la
cesivamente todoa los estudios superiores ,lo fa r mayorfo do nuestras casas ele tabaco.
casa, ya s~ puede dccfr que la escogida era porQuintero tenia. establecidas ocho divisiones 6
fecta.
; compartimientos en su casn de tabaco. Ocupa·
Tachaban algunos tle ni.mio.dad excesiva. estas ban la primcrn, los cujes del tabaco ruas princi,
manipulaciones, pero Quintero respondía que en pnl y uniforme por su buen tamaño, calúlad y
ol cuje, como en la prensa, como en los tercios, coloracion. En la segunda. estaban colocados les
los tabacos de igual calidad y condiciones, de- cujes do 11ue· mas ta1·de saldl'iall" los injuriados
ben estar junto3, pues si no son semejantes los de 1~ La 3;i contenía. lo que inmediatamente seunos á los otros, por su contacto, se roban las guían cm 6rden de bondatl, ó séanse los inJuriabuenas propiedades que trasmiten las mdas, dos de 2\l Los in;'uriados de 3\l ocupaban la 4lil
causando, sobre todo, una heterogeneidad de co- division.
1
lores, que es el peor ckJ loa defectos de que pue·
La quinta. y soxta separacion contenían las
de a~olecer un tabaco. Pero la mejor prueba tripas de 1í;l y 2~ clase. Venían luego la libra
que podía invocar Quintero er:1 Ja de scfialar los de pié y las capadutas, cada. una en su division
varios compartimientos de su casa, y mostrar las correspondiente. Luego que llegaba la hora de
diferentes divisiones á.m er.tablecidas, donde se la p1'ensa 6 pilon, esto ·es, cuando ya completa.notaba en cada una la uniformidad mas completa mente privado ol tabaco de toda. agua de vegetada caractércs y apariencias del tabaco, que tanto cion y de interposicion, se le somete á una. segun·
halaga la vista. y facilita. la determinacion del da. fermentacion para que trasude la melaza, en·
valor do una cosecha.
t6nccs se hacian otros tantos pilones, cuantas divisiones hemos enumerado, siempre con el objeto
1 Enterciar llaman los vegueros ú. lo. opcracion que con- de evitar esa. trasmision recíproca de propieda •
siste en colocar los manojo&amp; de tabaco ~n tercias de yaguas.
des entre tabacos diferentes, quo Quintero pro·
El tercio se formn. con la yagua 6 peciolo de la hoja de la
palma. Dentro de esa cnja ó tercios se colocan los manojos curaba con razou impedir. Pero tambic:i ::;.i pro·
ponia con ello que cada. calidad no sufriese ma.s
de hojas de tnbaco.
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108 '

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fermentacion 6 calentura.que la que comporta su principales, á saber: capa. de prime1·a, de segunda,
· naturaleza, pues es bien sabido que la. duracion de tercera y de cuarta; la quinta la. constituía la
I
de esa calentura. clebe eltar en razon directa de tripa. Las basuras y lns capaduras las 1·cservaba
la calidad del tabaco, esto es, que debe ser ma· 'para venderlas por separado á los mercaderes del
yor para los de mucha calidad; menor p~ra los campo; pues todo su tabaco principal lo remitía.
que tienen poco.
directamente á una casa de la Habana, que duPor no tenerse en cuenta ninguno de estos rante muchos aii.os tuvo el privilegio &lt;le expender
principio~, por reunirse en un solo pilon tod¡s la vega mejor ~condicionada de toda la. Isla.
l1H clases de tabaco, segun es práctica ·de la inQuintero betuníeaba, cabeceaba y rwinojeabacon
mensa. mayoría de los cosecheros, por someter á mucha curiosidad y de!icadeia. Sus capas por lo
u 1 mfamo graclo de firmentacion todos los taba- ménos, nadie la11 tocaba de noche, evitnndo así esas
. cc,s de una cosecha, por falta 6 exceso de aque- veladas, ea que la fatiga y la somnolencia de los
lla, y por descuidarse en moderar el excesivo ca· operarios suelen ha.c~r mayores extragos en,el talor que suele de?arrollarse en esa fermentaciou, baco que las orugas 6 primaveras.
por todas estas causas aisladas 6 reunidas, es que
En cuanto á sus tercios, fueron aiempre modesuele bacerse mas tripa durante la preparacion los de regularidad y simetría, como que no perdel tabaco, que la- que resulta del pésimo culti- don6 jamas gastos para procurarse las yaguas mas
VJ, y de otroS" accidentes que sobrevienen duran. bellas y espaciosas de todo el pa;tido. Fué inven toi
te su permanencia. en los campos. Muy pronto de un mecanismo portátil, por medio del cual los
comprendi6 Quintero este grave mal, y lo reme- tercios salían perfectamente rectangulares, y sus
di6 de la. manera que acabamos de exponer, de- costados planos y uniformes.
biéndose atribuir en mucha parte la abundancia.
En una palabra, desde la siembra de la postuy buena calidad de capas que siempre logr6 á ra hasta la entrega de la cosecha al mercader, el
estos cuidados nimios y exquisitos que consagra- tabaco de Quintero pasaba por una serie de opeba á una de las opi¡raciones ~as importantes de racionce ejecutadas todas con la mayor inteligenla preparacion del tabaco.
cia, oportunidad y"' átencion, que le va1ieron cos~Luego que'pasaba l_a cale1!t1wa del tabaco en ehar siempre, y vender á muy subido precio un·
la prensa, calei¡tura 6 fcrmentacion que se pro- tabacCl, que adquirió grnn reputaeion en la Halonga mas 6 ménos, segun las calidad1;s del tabaco bana y en el extranjero.
y el estado higromético del aire, procedía QuinY digo que lo vendía á precio muy subido, portero á la ~!tima escogida de su tabaco, que es la que jndependientemente de este buen acondicio·
primera que hacen los demas vegueros, con todos namiento que acabo de detallar, la gran prepon·
los inconvenientes que hemos señala.do.
derancia dela capa sobre la tripa que siempre logr6
Esta. escogida se puede decir que no tenia otro
objeto que el de separar las diversas clases de capas en que ya estaba dividida la cosecha, por el
6rden de sus colores, dando por resultado dos sub-!
divisiones por lo ménos en cada clase, que se enterciaba luego por separado, y se distinguía por
marcas especificadas en los terc-ios . .Así es que la
cosecha de Quintero se vendia á los torcedores,
con la conveniente distincion de &lt;&lt;primera, oscuro
6 de color de pasa;» segundas, «amarillo subido ó
claro, &amp;c., &amp;c ..» sin que la (ripa fuera tampoco
revuelta, sino dividida en fiterte 6 floja.
Jamas pas6 Quintero de cinco clasificaciones

Quintero, bastaba á triplicar el valor de su cosecha, que por el número de sus tercios: y la bondad intrínseca do su tabaco, no era superior á la
de otras vegas de la Vuelta Abajo que se venden
en el mercado.
Ya he dicho que QuintQro, hombre pobre y tosco cuando por primera vez descmbarc6 en Cuba,
se enriqueci6 y elevó en la esca.la intelectual y
socíal, por medio del pequeño cultivo. Tambien
he descrito, aunque con la necesaria concision, la
serie de prácticas fáciles que sirvieron de fundamento á sus triunfos agrícolas y á su sostenida
prosperidad.

..

.

.

109

.

. ~ues ~ion, si es~ .lo puuJ hacer un &lt;'Xtranje1·0 cultivo racional do nuestros frutos menores; para
s~n relaciones, y .h~1ando con todos los tnconve· todos hay riqueza y posicion aseguradas, con imimentes de esa pos1c1on, ¿c6mo_ pod~íi. ningun_in~Í· . tar fa laboriosidad y honradez de que fué un tipo
~ena, por escasa qr? s~a su s1tuac10n pecumar1a, 1acabado el hombre que me ha servido de estudio
mvocai· escusas para no hacer otro tanto, en un I en este escrito. '
país d~~de a~undan los te~renos incu.ltos, y don- 1 .Mil veces dichoso yo si logro que el ejemplo
de el cilma, s1 hace excepciones, es en favor de loa de Quintero sirva de estimulo para entronizar en
que con él se connaturalizaron desde su infancia? nuestra patria la pequeii.a propiedad rural, corno
No á todos les es dado heredar 6 crear un inge· cimiento el mas seguro·para fundar el desarrollo
nio; pero p~ra todos puede haber una choza¡ un progreeivo, y la perpetuidad de sus magníficos
cuarto de tierra, para todos hay una mina en el destinos.-N. N.

CRONICA AGRICOLA.
Tomamos de un peri6dico de California l~s da.toa que á. continuacion publicamos sobre la expor·
tacion de aquella region americana. por el ferrocarril del Pacífico.
"Vino, 337,391 lib; trapos, 7,745; lana,
3.718,203; cigarros, 5,373; conservas en ·latas,
94,847; Sl!.lmon, 1.162,656 cajas y 35~,325 barriles; pieles de foca sjn adobar, 493,333 libras;
idem 11,dobada.s, 8, 777; ide:n de nutria, 3,811;
ide:n do castor, 6,595; idem de venado, 2,578;
idem de marta, 1,319; ídem de oro, 365; mercancías· de seda, ?O, 743; encurtidos, 3,833; borax
re.finado 65,559; zaleas, 43,130; té, 3.109,786;
otrospr1:ductoschinos, 11,370; trigo, 21,671; cebada, 507,821; sal, 19,496; marfil, 16,963; azo·
gue, 98,070; suela, 23, 759; lúpulo, 57,426; brandy, 13,027; autimonio, 19,240; coln, 42,925;jarabes, 42,180; cueros secos, 233,495; efectos de
lana, 16,900; miel, 65,319; caballo:, 20,000;
tahco, 1,043; mostaza, 5;392; frutas se!ae,
5,733; barba de ballena, 2,985; me1·cancías di·
versas, 86,874. Total: 10.885,919 libras."
. Abundan, cerno se ve, las producciones agríco1as, siendo la mar,or expórtacion la del té que asciende á 3.109,786 libras.
Segun el informe que acaba do publicar el Sin·
dicado de Lyon, la produccion &lt;le seda en todo el
mundo, el año de 18i4, fué en números redondós
2.0.500,000 libras. Los países incluidos en el in·
forme son: Italia, Fi-ancia, comprendidas la C6rcega y 'Argel; Espaila, Grecia, el imperio turco,
Georgia, Hersin, la India, el Japon y la C ina.

Este último país y el primero de los noxpbra_dos
auministran las cuatro quintas partes de toda la
seda que se consume en Europa. La China export6, principalmentti, por Shangai, mas de 8.000,000
de libras: la cosecha de Italia subi6 á. 6.300,000;
Francia· produjo 1.600,000, Espafia 310,000,
Grecia ménos de 30,000, el Imperio turco
1.180,000, 'Georgia y Parsia 8_80,000, ln. India
935,000, y" el Japon algo mas de 1.200,000 libras.
Un farmacéutico de Munstcr, Mr. Niemer,
pretende conservar el jugo del limon, inalterable,
usando en tres libras de jugo un cuarto de libra
de ácido salicilico. Dicen los experimentadores
que los ensayos han producido buenos resultados
impidiendo la oxidacion del ácido cítrico y que
ademas el ácido salicílico sirve para abreYiar la
fabricacion do la mantequilla. cuando la crema
presenta alguna dificultad.
Dice un periódico italiano, que un profesor de
aquel país ha inventado un instrumento, que, con
la aplicacion de la electricidad, detelmina la cali·
dad de los aceites. Llámase el aparato diag6metro, y sirve, no solo para indicar la calidad de los
aceites, sino tambien para distinguir el orígen y
aun para marcar las mezclas. Dice el autor quo
su instrumento sirve para indicar la calidad del
aceite de oliva; para distinguir este aceite del de
semillas; para descubrir si el aceite de olivas, aunque de hermosa apariencia, está. mezclado con
otros; para senalar la calidad de los aceites de se-

�••
'.1

110

111

milla; y para indicar la presencio. do algodon en REGLAl\IEN'fO DEL DECRETO NU11ERO G, EX·
los tejidos do seda. Sine para muchns coJas este
PEDIDO POlt LA H. LEGISLATURA DEL 'ESTA·
instrnmento; 'pero á todo eso y mucho mu~ alcanDO, EN 2 DE SETIE~IDRE DE 1875.
zan las ciencias y el trabajo.
Art. 19 Toda persorn,, qno Jegalmento quiera

6t'den (t le tcsororía general ¡;ara el pago de la ; l1or }3 toros se pogaro11 .25,000 pesos.
subvcnciol) señalada.
, .Las buenns Yacas alcanzan mayores precios
.Art. 69 Las personas que so avecinden en ,el I que los toros; sin embargo, en la subasto. de lord
partido do Bolouchen gozad.u de. totlas las venta- Dunmore, el toro Dul.e of Oonnauglit, se vendió
jns que conce1len á Rus rt'Cinos las leyes antcrio- en 22,350 pesos, y Tlze Tldrd ])ulce of Hilllwnt.
res, .como eou la, excepcion del
Tr·ei'nta ,·acas
.. pago. de. la contri, , en la, ro·1sma. su bas ta, ¡iab'iau prob6.c10n general y la de guura1a nac1011al: gozarán I ducido 82,325 pesos .
tambion tle toda la proteccion que les pueda dis-1' p l'é
.
.
.
.
.
m I ramos consecrmr'
las citas porquo esos
pensar el EJecut1vo en virtud de sus facultades
. .
.0
·
'
f
..
' y prec10s son los corrientes de los reproclnctorlS del
3
1 1as ranqu1cias que lo9 concedan los
uuema!, te
.
.
.
pnmero cm el Rcmo-Umdo para el gan::i.clo vacu.
.
. . .
..
ayuntam1entos, Junta~ 6 com1sar10a mumol}lales
· d
el
.
.·
d d
. •
no, Y es e compren er que 1os super10res no sa·
de Ias pobl ac1oncs en on o rcs1dan.
d
d
S .
len á la renta, guardandQ cada ganadero los mas
1
Art. 70· El
ecrcto e 2 do et1erubre de 1875, h
ormoaos paro. procrear.
esto reglamento y el acta levantada en la muni·.
cipalidad de Iturbi&lt;le, so infprimirún .. en papel
-sudto, para que circulen con profusion, segun lo
En su merecido lugar, pubÜcamos uno. « Redispone el art. 49 del mismo decreto.
vista Agrícola Mercantil 1, que nos dirige el Sr.
Publíquese para su cumplimíento. Campeche,
D. :Mariano Zá.rúte de Yanhuitlan (Oaxaca). El
Octubre 9 de 1875.-J. Baranda.-E. Salazar,
Sr. Zirate es la única persona de toda Repúblisecretario.
ca, que acudi6 á nuestro lla!l}amiento, cuando

avccinJarec, &lt;leed.e el dia 19 del ffi!'S de Noviembre
Un rospct:-blo amigo nuestro nos infomia que, pr6ximo, en• alguna de las poblaciones del partido
á consecuencia. de haber visto varios comerciantes do los Chenos, &lt;lobcrá presentarse personalmente
al ciudadano jefe político del referido partido, si
n.mericanos algunns muestras de lino tlaxcaltcca,
quisicro gozar lle hsub,,encion acordada por la Il.
enviadas á Nnem-York,'por el Sr. IIcrrerías, es·
to señor ha. recibido pedidos considerables, á los Lcgislaturn del Estado, en su decreto de 2 do Seiicmbrc de esto año.
cuales seguramente no podrá atender por ahora..
. Art. ~9 Ante dicha autoridad m:mifestarú su·
Demuestra esto que el lino mexicano es de primeresolucion do avecindarse en el partido, indicando
ra clase; y que puede llegar ·á ser uno ele los arla poblacíon que haya elegido para rcsidfr. Se
tículos mas importantes do la riqne?.a 11acional.
hará. constar este acto por escrito, en un libro destinado exclusiYamente iÍ este objeto, y firmal'á.n
El gobierno suizo ha :¡;a~ado una circulará to, la constancia, el eiudadano jefe político y el inte:
dos los gobiernos europeos; llamándo!cs la aten- resudo, si supiere escribir, ú otro vecino en su nomcion sobro la existencia de un gusauo 'roador que brc en caso contrario, autorizando el secretorio de
hace tantos ex~·agos en la patata de América co- la Jefatura.
mo ei pldlfo.ter2 los viene haciendo en la viíia. · .Art. 39 Para quo el nuevo 'l'ecino pueda reciEs el Boriplwra Resemlineata, de un désarrollo bir hsubvcncion acordada en el art. 29 del decretan poderoso, que una. sola pareja puede poner to, la primei'a autoí·iqad municipal de la poblacion
60.000,000 de huevos en uu vera.no. El insecto ' en que. resi&lt;la, certificará. al pié del recibo correscomcnz6 á desarrollarse en las montañas Pedro. ; pondicntc, que aqt1el ha permanecido, durante el
gosas, y no ha llegado á Europa; pero ha destruido mes, en el lugar que eligió y que naJa indica su rcun tcre:o de las pl:mt~ciones del Norte de Amé- , solucion de aban4onarlo.
.
rica, y el gobierno excita á'que se convonga y apli- 1 .\.rt. 4'? Cuando alguna persona, despucs de .
que escrupulosa '\,'.igilancia á. todas-hs proceden· recibidas algunas mensualidades, c1uiera dcsavocias de ac1ucl continente que por imprceaucion in- cindarae sin c:rnsa justifica&lt;la ante el jefe político,
tradujo en Europa elphilloxcra. Ya hemos dicho y este tenga motivos para. ercer que ha querido
algo á prop6sito de este insecto en algun número percibir la subvcncion, con la notoria intencion do
del año pasado:
i
gozar de las Yen tajas del decreto, sin corresponder
á 1:ts miras patri6ticas que lo han inspirado, no
podrá. salir del partido, sin que devuelva l:\ cantiEl Sl'. D. Joaquin Ilaranda, ilustrado gobernadad total que hubiese recibido, pudiendo, en caso
dor del Estado de 9ampechc, ha publicado el side resistirse ú cs!l. clevolucion, dai· parte ol jefe
guiente decreto pa1·a. In. colonizacion en aquel Espolítico á. la autoridad judicial respectiva para lo ·
tado.
que haya lugar.
JOA QUlN BARANDA, gobernador eonstiA.rt. 59 El C. jefe político do Bolonchen dad.
tueional del Estado libre y soberano de (/am- . cuenta de oficio al gobierno del Estado de calla
veelte, á sus habitantes, sa'ótd:
rpcrsoha que se a.n:cindc en Íjl partido con las fvl'· '
Que en virtud de la facultad c1ue mo concede · mn.Jidailcs prescritas en los artículos anteriot·cs, á.
el artículo 49 del t1eereto número ~ de ln. JI. Lo. fin de que en la secretaría do gobcrnacion y ha·
gisla.tura del Estado, de 2 de Setiembre del pre· cicnda so lleve una noticia oficial del aumento de
sente año, ho tenido ií bien expedir el siguiente poblacion que por este motiro se consiga y se dé

¡

Pocos de nuestros lectores sospecha\'án los pre- cr:i~os posible,~ publicar en México un periódico
cios que alcanzan en Incrlaterra los animales rles· I ongmal de Agr1culturn, con datos que nos vinie. dos ..:a Ja reprouucc1on
1 ·º
tma
del ganado ncuno, y ron de los Estados.
por esta razon creemos que no carecen de interca
El año pasado nos dirigía el Sr. Zfrate Sl~S
los siguientes datos.
«Cartas á El Cultivador» que pueden servir nlSe ven&lt;li6 el 2 de Setiembre último la ganado- : gun &lt;lia á los que coleccionen esto pori6dico, co·
ría de sir William Torr en pública subasta. Se- ' mo datos estaqísticos de la region donde so totenta y una vacas prodt~eron 189,450 pesos, sa· maron. Trabajos aislados, como estos, forman con
Hendo cada una por térmi110 medio, á. 2,670 posos; ; el tiempo preciosos volúmones. Dcsg1:nciadamenla mas barata fué de 520 pesos; por Briglit Ern- to no hay quien los quiera emprender.
press se pag6 1,050 pesos; Brigltt Sanon 1,205;
Los agricultores deben agradecer al Sr. Zárn1
Higland Flower 1,200; RiblJ illarcliioness 1,000 1 te estos trabajos, como nosotros se los agrnt1cpesos.
cernos.

REVISTA llEROANTIL.
México, Diciembre 15 de 1875.
han sufrido un ligero descuido. La carga de ma.iz
Nuestros lectores encontrarán el} los precios ha. bajado de 50 centavos, la arroba &lt;lo chilo de 25
corrientes algunas modificaciones. Muy ¡iocas ve- y la carga de frijol de $ 100 á 50 centavos segun
ces tenemos que alterar el 6rden marcado ya por clase. Los algodones han bajado do $ 200 quintalns transncciones comerciales de frutos que salvo : les y &lt;'n cambio, en el mercado ele N uevn-York el
los accidentes de las lluvias, las heladas 6 o.lgun café de C6rdoba ha subido un centavo por librn
otro trastorno mcteorol6gico permanecen siempre anunciando, ademas, bueims c~pcranzas para les
tí. un nfrel do 'precio.
azúcares mexicanos, en el extranjero.
Los granos, que como el maiz y el frijol, son l~
Nucstros trigos han bajado algo tambien, gra.bnee de la alimcntncion m nnestms clnses pobres, cias á los esfuerzos (fo los compradores en obte-

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                    <text>112
nc:¡·lo barato y de $14 00 á c1uo so vendia; el mes! en la misma época er~ .de 46,000 Yen 1873. ora
h b ·a.do á ~ J 9. 50 el de Quo,, de 54 000. Las rcm1s1ones de Vcracruz pot loi
pasado lo. carga a ªJ
iw ...
'
•
H .
· d 1. 188
rétaro, {i, 12 el de Cela.ya y á 10 el do Toluca.
vapores «Ithun.el,, y« aytmn» .asc1en e a .
El Sr. Argandar, inteligente y activo corredor ' cajas y 549 tercios; 110 de los primeros han sido
u.o esta capital, publica en El Oentro Mercantil, vendiuos.
estos párrafos quo nosotros recomendamos tí la
Cotizo los azúcares de este modo:
atencion de nuestros lectores.
Número 1, 26 chelines.
"Por segunda vez sentimos la idea en vista de
Idem 2, 24! idcm.
la baja de nuestros pesos, de que se establezcan
Idem 3, 22} idem.
relaciones cvn el Japon y la China, mandando una l Idem 4, 21! idem.
legacion de un corto personal, cuyo principal ob·
Idem 5, 20t ídem.
jeto sea arreglar cambios mercantiies de nuestra
!dom 6, 19 idem.
moneda. por efectos quo tendriamos c6modame~~e , Idem 7, 18 á 18! idem.
para nuestro-mercado, quedando así estobleciuo
Idem 8, 15! idem.
el equilibrio en el valor de nuestra plata. .
Por quint~l de 112 libras inglesas.
· "Seria tanto mas fácil llevar á cabo esta idea,
Aguardiente.-El mexicano refino y blanco,
cuanto que aquellos países desean nuestras rola· 29 peniques; osouro, de 30 á 31 peniques el
ciones, y nosotros aprovechari:unos la circunsta'n· galon.
. •
cia de que en ellos circule nuestra moneda con
Oei'a de' abejas.-La buena clase de México
pi·cferencia á la que acuñan en el Japon. Toda.a podría venderso :i St libras e11terlin.as por quintal
las operaciones se hacen con el peso fuerte me1i· de 112 libras inglesas.
.
11
cano· y hasta los presupuestos de' los gastos te
Oaft.-El café fino y escogido tiene mueha
Estado se calculan en cata. moneda."
demanda. El número 1 se cotiza 6. 117 chelines,
Abrir el país al comercio extranjero, crc~ndole y el número 2 á 97 el quintal. ,
relaciones internacionales, es aumentar su riquc·
Oacao.-Las remesas de México son de buena
za y su vitalidad. La medida propuesta.por el S~. calidad, pero está picado por un pequeño insecto.
Argandar, es patriótica, discreta y füc11. Consu· El Tabasco en buen estado vale de 45 á 50 che·
mala quien deba y pueda hacerlo. •
lines el quintal.
Para el interior, nosotros pedimos siempre lo
J:rtle.-Hay buena demanda de este producto;
mismo: vías de comimicacion, este es el único me· el ordinario se vende á 86 chelines, el superior lÍ.
dio de ciue adelanten el comcrcio'y la.agricultura. 39 por quintal.
.
Los productos mexicanos rn Inglaterra, gua.r·
Henequen.-De 26 {t 27 chelir.cs el qumtal.
dan el estado siguiente segun una corresponden·
lJiaderas. - Hay existe~cia considerable de
cía ue Liverpool, que publica el Diario Oficial. caoba. de calidad inferior; cedro hay poco.
Azúcares. -Durante la última quincena, el
De la lag~na hñ llegadQ un car~amento de pa·
mercad~ ha estado muy en calmado y se han he· lo de tinte que se vende á llt libras esterlinas.
cho pocas operaciones. Débese esto á la circuns·
Oueros.-No ha habido remisioues de México.
tancia de que en ~ste momento re_cibimos del con·
Tabacos ...:... Tampoco se l1an recibido de M€·
continente Europeo azúcar Je remolacha quemo· xico.
TTainilla.-Es escasa la de buena clase; la or·
nopoliza la atencion de los compradores.
A fines del mes, cesarán las remisiones y pode· dina.ria so vende de 35 á 5f, chelines la libra.
'mo
Pesosfitertes.-55{ penique cada uno.
mos prometernos para iirincipios de1 año pr 6xi.
1.
rr10 bre.-El de México que contiene 21 por
una alta en los precios que hoy estan
mas bOJOS
1.1
A
.,·
·
ciento
de cobre puro vale do J, 16l á. lot la to·
t
Ld
que nunca. Esto es tanto mas ex rnoruma_no,
cuanto que la existencia. de azúcares cu 1.1ver· nelada de 2,240 libras inglesae.-Frederic e •
pool es hoy de 29,000 toneladas; el niio pasado 'W01'd,
·1

'•

t'

,!

....

113

l

Co~ienzan los az~carcs mexicanos á llamar la dencia anterio1• anuncia la concurrencia del azú~tencion en el extro.nJero, y dentro de poco, cuan· car de remolacha, el consumo de estos azúcares,
do sean ~as c~nocido.s, se harán pedidos de mu- , depende de la escasez del azúcar de cai'.la.
cha cons1derac1on; porque aunque la corresponANTENOR LESCANO.

REVISTA AGRICOLA l\iIERCANTIL.
Yanhuitlan, Dici.embre 17 de 1875.-Sr. Di-1 en grande escala. Actualmente vale el tri()'o polon

•
rector: Correspondiendo á los deseos do vd. de en el Valle de Et! á $10
°
.
'I
•
• •
a, e
carga y se cree que este
publicar en El Gultwador las noticias que do es- 1precio no sufn'ráa mayor alt erac10n
· por haber su·
t~ Estado puedan interesar. á. la ag1·icultura na- ficientes existencias para esperar la nueva •
00
c10nal y al progreso mercantil de México, fuen- secha.
tes principales de su futura grandeza, doy prinLas siembras del trigo pelon han sido en lo ge·
cipio con el estado que guardan nuestros cereales neral buenas y abundantes: las lluvias se prolony otros frutos de importancia.
garon en gran parte hasta ú principios de este mes,
Sabido ~s que las Mixtccaºs oaxagueñas abra· y aunqueá mediados de Octubre hubo alaunas eszan en su vasta extcnsion siete distritos políticos carchaa con apuntes de heladas, á poco ~mbi6 el
.con poco ménos &lt;le doscientos mil habitantes. La tiempo, siendo este favorable en todo este valle de
Alta ~Iixteca, ~ la cual pertenecen los distritos de , Yanhuitlan que es uno de los mas cosecheros de
Nocluxtlan, Coixtlalmaca, Teposcoluln. y Tlax;a. •todo el Estado. Han cesado ya las lluvias y coco. es de temperamento frio, templado y la Baja menzado las heladas, y aunque por la abundancia.
!II1xt.cca, á la cual correspond~n los distr~os de &lt;le aquellas se temi6 que ios plantíos de trigo suHuaJuapam, Tu~~lahuaca Y Silncayoapam es Je friecen la plaga del chauü·tle, hoy han clesechado
tcmperarucnto canente templado. Esto nos dará I los cu! tiva.dores todo temor á, este respecto pues
á conocer la diversidad de frutos que procluc~ ca- el hielo destruyo por co.nipleto tan pernici:so inda una de estas importantes secciones.
aceto. La cosecha ue t1'i11o Jar"'o y r.ebada han
La Alta ~Iixteca, Y principalmente los distri- sido tambien buenas y abunda:tes; los distritos
tos de Noc~1xtlan Y Teposcolula, producen casi de Nochixtlan y Teposcolula, principalu.ci.te la
en su totalidad segun los datos oficiales, el trigo cebada, Ja cual se halla hoy á $1 fa~ega en Nopelon que se consume en el Essado, calculándose chixtlan, y anbuitlan y Teposcolula y á 75 cs. en
en unas veinte mil cargns. las .cosechas en años Tcpupam y Tamazulapam. El trigo largo se Irn.:
comunc.s con un valor aprox1mat1vo de $100,000. Jla hoy á S5 carga y en el Valle de Etla á $ 7
Este trigo, que constituye por sí solo la. principal 50 centavos.
ri_qu~za do la Alta Mixteca, se siembra en estos ¡ El maiz ha estado de baja por hallarnos en ple·
d1str1tos desde á mediados de Setiembre hasta fi· na cosecha. Esta ha sido vana en muchos }uO'ares
1~cs de Octubre y. las cose~ha~ ~omienzan á fines !en do~de ase~taron las primeras heladas: en~tros
ue l\Iarzo y termrnan á prmc1p10 de Uayo. En el han s:do medianas y en muy pocos ha sido buena,
presente año, los cosecha.s s~ han calculado en pues las lluvias escasearon notablemente en .}os
unas ocho 6 diez mil cargas, y su precio ha teni- meses de .Mayo y Junio, y la mayor pa.rte de las
do continuas alternativas. En Abril, Mayo y Ju· siembras se hicieron en Julio. El maiz que en
nio, estuvo valiendo desde $ 4 50 cs. á $ 6 carga. Agosto estuvo á $ 6 fanega, baj6 gradualmenkde
En Julio y A'gosto de $7 á. $9! y en S;tiembre, precio en Setiembre', Octubre y Noviembre, hasOctubre y Noviembre ha ido bajando gradualmen- ta hallarse hoy á $3 fanega, el de cosecha nueva.
te hasta quedar hoy á $ 7t carga. El principal En esta vez favoreci6 mucho para la baja del maiz
merca.do de este trigo es el Valle de EtltL en donde las fuertes introducciones hechas dcMixteca Baja,
existen los molinos do Lazo, San Agustín y San pues mientra¡ en toda la Alta Mixteca se hallaba
Gabriel, cuyos dueños son comerciantes do ha1·iI¡a'. á $ 6. fanega, en aquella estaba á $2 y con mu·

I

To:11e 1.-16

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s

. de11
cree que el precio
ma 'z ,1

::~~::·l~i::;ii:ª;;~!~,:;1::t~;!:?;;,;::

115
Como consecuencia de la carestía de la mante• f

1;::~~~:::,;;::::

:::::::~;::,~:!~:!;:i:

en doncle m siquiera. sembraron p ob
bl b d l Estado de Puebla seria un negocio bride humeuad,. mirándo'sJe daqucllos p res pue os 11::tee pues no obstante q~e el maíz ha bajado de
en la mas tnste neces1 a .
.
$ 6 . ·oba
L a cosecl1a del f[.·1J· 01 ha sido medianamente ¡. precio ' aun se halla la manteca "' · ·arrd ·· \ •
su ac:tual precio es de S~ 75 cs. fanega.
Ya comienza á animarse el comercio e pie es
b
uena
Y
·
· t.raficantes de•
Las papas Re hallan 6. $ 3 faneg~.
. , de chivo, pues han vem·do vanos

l

'

/.

Como consecuencia de la vanedad de los p1 e- ¡Tehuacan en demanda. de ellas y so han hecho ven
cios del trigo, la hariua ha sufrido igual suerte. tas de $6¡ á $7 @ de la. mejor clase.
Actualmente se halla en Oaxaca. la harina blanca
El chile cuicateco se ha vendiuo á $ 6 arroba
· en hoja, á $13 y 14 pesos carga y la. flor á 21 y hay demanda de él. El chile costelio se ha ve.n22 pesos. La harina amarilla. de 9 á 10 pesos. dido á ocho y nueve pesos ai·roba y no hay ex1sy El arroz estuvo en Setiembre y Octubre {~ llll tencias. El chi\tepin se ha vendido á ocho y nueprecio exhorbitante, pues en Oaxaca se vendi6 á ' ve pesos arroba y tampoco abunda.
.
$ 4! arroba y en esta Mixteca á 4 pesos. Iloy se ¡ El tcquesquite del Cármcn se ha. ve~d1d~ d;
halla de $ 3 25 cs. á $ 2 50 cs. @, segun clase, l 75 á 87t cs.@ segun clase, y el de V1cenc10 ,1
y hay tendencias á la baja.
$1121 cs. arroba.
El tabaco de Simopovel ha estado de a1za pues
Las transacciones mercantiles son en lo gene·
se ha vendido en Oaxaca de 7 á 8 pesos @ y el ral lentas y escasas. El comercio de la capital ~e
de Costa-Chica ele 4 á 5 pesos, segun clase.
Oaxaoa se halla cada dia en la mayor decadencia
El azúcar se ha.Ha de $ 2 50 cs. á 3 pesos ar· y camina rápidamente á su ruina. El comercio
roba, siendo muy estimada la de Matamoros Izú· de k,s distritos se halla en igual 6 peor estado.
escasea,
escasea muchísimo y con excepcion
ca.1,. de1 Estado de. Puebla. y actualmente ·11
D 1 El n•tmerario
'
lo mismo que el chile ancho y el chile pas1 a. e de los empleados públicos que disfrutan de buenos
primero se han hecho ve~tas á. 61 pesos arroba, sueldos, bien puede decirse que la miseria reina
del seaundo no hay ex1stcnc1a.
. . en todo el Estado. Entre tanto, el Congreso del
y La m~nteca ha tenido una a.Iza e;ictraordmana, mismo aumenta el sueldo de sus diputados y de'
b ·
E t es
s de tr·es pesos arroba á que se hallaba en los
pue
h t' creta. nuevas y gravosas contri umones. s o
meses de Junio y Julio, se han hecho ventas as,a bien triste para. todo aquel que desea la felicidad
. y sie
. te pesos arroba ' merced á la. carest1a.
de seis
..
del maíz, pues generalmente en todo ~ste Estado de su po.tria.
Concluyo
por
ahora,
Sr.
Director,
rep1t1éndohacen la ceba de cerdos con puro ma1z y es regla
segura que cuando el maíz encarece, la manteca me de vd. muy afmo. S. Q. B. S. M.
MARIANO ZÁRATE,
sube de precio.

CULTIVO DEL TÉ.
MODO DE PLANTARLO y SUS DIFERENTES USOS.

, .

ce conveniente comenzar por la planta mas util
t 't . ual es
Ellul1ª época en que las poter,cia.e europeas han
lo!!rado penetrar en el impel'io celeste p~r·ª· atr~er y mas extendida. en aquel vasto em ono, e
~
dd 1
¡ cion la hoja del té.
sus habita11tes á la comunida e a cm iz.a
Fiste arbusto, cuya clevacion mayor no excede E)Sta parte del globo, nos pe.rece op,ortuno mte~- de do siete piés, pues así conviene podarlo para
tar e:n nuestro peri6dico algunos art~culos. re at1- ue sea mas fácil la recoieccion de su hoja, es su·
vos á. la agricu~tura. de aquel cé:ebr:~;:;:~~:::; !amente pomposo, y sus hojas pu~tiagudas, muy
en ciertos cultivos lleva ventaJaS .
. 1
. tesá.laedenuestra.yerbaluisa, aunquemas
sistema europeo. y para ser met6d1cos, nos pare- semeJan

oscuras y estrechas y algo mas recortadas en su
extremidad. Su florescencia. se verifica. muy tem·
pra.no en la primavera, para anunciar la época de
su primera recoleccion, que se verifica á mediados de Marzo y es la. mas apreciada aunque tambien la mas costosa, y se la designa con la calificacion de té imperial. La segunda cosecha se

ventilacion y dar salida á las aguas p:::·a r ue las
1
fertilicen sin encharca.rJas.
Los chinos no usan del té hasta pasado un año
de recolectado y guarda.do en cajas hermétiC!i·
mente cenadas y cubiertas con una capa de pa·
pel plomizo. El usar áutes este producto se con·
sidera. m!!l sano.

recoge á mediados de Abril, Y la tercera á fines
Los naturales son los primeros consumidores
de Mayo. La primera recoleccion so vende en el de esta bebida, usándola. muchos ue ellos duran.
país para el emperador Y altos funcionarios, Y to la comida como nosotros el vino y el agua.
las otras dos cosechas mezcladas, son las que se Despues de los chinos los ingleses son los que
expenden para el comercio extranjero.
mas uso hacen de él. En todas partes tiene diEste arbusto se planta por semilla. 6 por es · f~rentes aplicaciones, ya sea para el uso comun
queje, en la misma forma que nuestros viñedos, y puramente de agrado,. ya tambien como mediauvque á mas distancia unas plantas de otras, camento, habiendo quien cncarezoa sus virtudes
variando aquellas segun la calidad de los ter1·e- de una manera algo exagerada. Sin embargo, la
nos. Generalmente se produce en toda la exten- generalidad de su uso corrobora en cierto modo
sion del imperio; bien que su calidad varía segun la acoptacion que en todas partes ha tenido. Las
el cuidado con quo se cultiva, la variedad de las grandes utilidades que proporciona, merecen lla·
tierras y la mayor 6 menor influencia. del clima.. mar la atencion de los labradores de otros paíExige terrenos ligeros, despejados para suma· ses, para hacer ensayos de oclimatacion, que veyor ventilacion, y limpios de malas yerbas, p.or- rificados con inteligencia y constancia, darian un
que la vecindad de otras plantas pe1judlca ú. la buen resultado, y ent6nces el cultivador aplicado,
que nos ocupa. Aunque se produce en los torre· obtondria pingiies rendimientos en remuneracion
nos compactos, cu éllos cria la hoja vasta y de de sus tareas.
mal gusto, pues una de las cualidades mas osen·
Sabemos ya que en varias provincias de Améciales del té, consiste en su finura y suavidad al rica y QJJn de Európa se ha cultiva.do, aunque no
tacto, ~n cuyo exámeu son muy diestros los na- con un éxito satisfactorio, pues solo sabemos ti. u.:
turaks.
llegó á ser un ramo de alguna importancia en un
Esta planta no está en sazou hasta la edad de territorio particular Jel actual imperio del Bratres años, en que suele dar la primera coseclia; sil, pero que al fin fué abrmdonado, porque los
si se recoge la hoja á.ntes de este período, el ar- que lo cultivaban no hallaban en dicha. plant:l
busto no se desarrolla, y el fruto, como inmaturo, un producto tan pingUe como el que les propor·
es de mala calidad. La época 6 término de su des- cionaban sus ingenios y cafetales. Sin embargo
arrollo es á. los siete aiios, y desdo aquella época do osto, nosotros no podemos ménos de recomen·
empieza á. degenerar la planta y á. dar pobres y dar, á los propietarios tanto de la península, co·
malas cosechas; aeí es que los buenos cultivado· mo de Cuba, Puerto-Rico y Filipinas, que hagan
res renuevan estas plantaciones cortando los ar· algunas plantaciones por vía de prueba en los cli·
bustos á un pié de distancia. de la tierra, ios cua- mas y terrenos que tengar. mas analogía con aqueles al cabo de un ailo suelen volver á estar en llos en que se cultiva privativamente. La. semiproducto, siendo de advertir quo est~ no es de lla de este arbusto se ha adquirido hasta ·ahora
tan buena clase como el de las plantas nuevas.
por los comerciantes de Canton; en et dia. se ob·
El cultivo de esta productiva planta requiere I tendrá con mucha mas facilidad, gracias á !ns
un exmero extraordinario, y es muy semejante al nuevas vías de comunicacion que se están estada nuestros vifledos; ap6rcanse en ciertas épocas bleciendo entre la Europa y el vasto imperio de fa
del afio, y se descubren en otras para su mayor China.-N.

¡

•

�117

116
'cames, ele res, segun clase en el matnde·

ESPECIES.
ro, arroba.......................... . 1 25 ú. 1 75 Anis, arroba...................................... 1 57
Carnes, de carnero, segun clnse en el maComino, ídem........................ O úO
tadero, arroba...................... 1 50 ú. 1 75
Canela, libra.......................... 2 00
Cerdos, pesados, vivos, arroba.............. 2 50 á. O 00
Clnvo, ídem........................... O G6

PRECIOS CORRIENTESe
l\Jéxico, 28 de Noviembre de 187 5.
PRODUCTOS DE LA INDUSTRIA
AGRICOLA.

I

l'LANTAS CEREALES.

Tri9oa. De Querélaro, cargo. .................. 12 00 á 12 50
~ r. 1 Id. deCelaya, idem ....................... 12 00 á 12 2:¡
é&gt;O
Aceitea. De olivo mexicano, arroba ........ . 7 O {1it. , ·oo
, Id. de ll'apuato, idem ......: .............. 11 00 á 11 2.3
Id.
de ajonjoli, clarificado, ideu; .... .. 3 90 á 4 "O
Id. de San Martin, ídem................. O 00 ú, o ()t)
Id. de linaza, ídem....................... . 3 12 {t' 3 ~
Id. de Contornos, ídem................... 10 00 á 10 50
3
Id. de nabo, idem ........................ . 0 00
Id. de .Maravatfo, idem................... 10 50 á O oo·
Aguardientes. De caña, barril ................ 13 00 á 13 25
Id. 'de Ixtlahuaca, ídem.................. 9 50 á 10 00
Id.
de Zacatlan, idem ............ 15 00 á 16 00
Id. de Toluca, ídem........................ 10 00 á 10 50
Id.
mescal de Tequila, idem.... 20 00 á 22 Oo
Moiz. De Chalco, superior, carga........... 6 50 IÍ 7 00
Id,
Tierracaliente, idem.......... 12 00 á 13 00
Id. de Contornos, idem..................... 6 50 {t 7 00
Id.

Tierrafrio., itlem...............
Aililu. Flor de Tehuantepec, libra.........
Id. id. de Apatcingan, idem............
Id. corriente, i d em ...... , ........ ,,,,.....
Id. lintarron, ídem........................
Azúcari:s. Blanca suprema, arroba.........
Id.
entreverada blanca. segun clase,
arroba..............................
corriente, idem......... ............
Id.
prieta, segun clase, idem.........
Id.
panocha amelcochada, 20 {t 22
Id.
hoja~.............................. .
Id.
panocho. blanca, ielem ........... .
Piloncillo, carga ................................ .
Miel de caña, carga ............................ .
Harinas. Flor de los molinos próximos á
la. capital, arroba................ .
Id.
ele otras procedencias............. .
PLANTAS TEXTILEf'.

.

Algodones. De Sta. Rosalia, ramo. y quintal .......... '. ......................
'•

O 00
1 25
•
1 2v
O 00
r.,;
O Ov
2 00

á 12 50
Id. de Toluca, idem.......................... 11 50 á 12 00
á 1 ~7
~, Arroz. De la Sierra, quintal................ .. 10 50 á 11 00
{1,- 1 3
,.
Id. de Jopitla, idem........................ 8 00 á 8 50
,i 1 00
,.
Cebada. Carga.................................... 4 25 á O 00
0 62
..
á 2 121· PLANTAS INDUSTRIALES.
Co¡¿, de las Villas, quintal.. ................. 22 00 á 2:3 00
1 75 á 1 90 Id. de Córdoba, ídem........................ 23 00 á 231
1 62 áo 1 75 i Cacaos. De Soconusco, libra.................. O 72 á O G•l
de Tabasco, segun clase, ielem.... O 20 á O 2:~
1 50 (i 1 62 Id.
Chiles. Surtido, conocido por del Jaral,
O O por 1 00
arroba................................. 3 00 á. 3 50
Itl. colorado lengua de pájaro........... O 00 á O 00
000,, 100
650á 700
Id. mulato de San 'Martín................ G 50 n 7 00
O 00 (~ 12 00
Id. pasilla flor delgado de Qucréndaro, de 1~ á 5\ arroba.............. 5 00 J1 5 2(í
1 25 á 1 37
Id. icl. de otras Haciendas, varias claO 00 á 1 37
ses, arroba........................... O 00 á 4 50
Tabaco, de la V., manojo surtido superior
á infimo, arrobá .................... 6 2.3 á 6 7.3
de
Coat~pec, manojado, icl. id. id. O 00 á O 00
Id.
20 óO á 20 62
plana,
ele Orizavn ................, .... 4 50 á 5 50
Id.
20 00 á 20 75
Misantla
y Tiapacoya, segun clase 3 40 á
Id.
20 00 á 20 50
6
Altotongn.
.............................. O 00 á o ()()
Id.
O 00 á O 00

Id.
de Nazas, idem ...................
Id.
de las costas de Veracruz, id.
Id.
de Acnpulco, idem...............
PRODUCTOS TINTOREALES.
Pitas. Oaxaq_ueña, segun clase, arroba.. O CO á 21 00
Grana,
de Oaxaca, superior, libra..........
Id. de Acn.yúcan, idem...................... 14 00 á 15 00
Granilla, nrroba ... ..............................
LEGUMBRES SECA~.
PRODUCTOS ANIMALES.
Arve¡'ones. Semilla africana, carga......... 7 00 á 7 50
Jrl.
id. id., clase inferior, idem.... 4 00 á 4 50 Cera, arroba.......................................
Id.
cochinero, ielem.................... O 00 á 3 00 Cueroa. .............................................
Frijoles. Bayo gordo superior, carga...... O 00 í 10 00 Lana8, de carnero, fina, lavada, arroba...
Id. id., hasta. do allo, idem...............
Id.
entregordo, idem.... ................. O 00 á 9 00
Id.
menudo, idem ........................
Id.
parraleiio gordo surcr'.or, iclem..
Id.
entregordo, ídem... ..................
Id.
menudo, idem.........................
Id.
priet.ito de Tierrafria, idem. ......
lll.
id. de Tierracnliente, ídem........
Id.
Acoyote, idem........................
Id.
garrapah1 y am~rillo, illem.......
Garbanza. superior, ídem ......................
Garbanzo, ídem, idem..........................
Haba, cargad\108 cuartillos................

00
Id. id., marcei'Ia, ídem....................
50
IJ. ill., hasta de Agosto, segun clase,
50
arroba...................................
60 Queso, de la. Barca, arroba....................
60
Iel. ,de Morelia, ídem................... .....
O 00 Id. de otros lugares, idem................
8 50
Id. fresco del dia, libra............. .......
O 00 &amp;/Jo.~, blnnco en bota, arroba................
12 00
Id. mediado, idem...........................
á 10 00 Id. tcrcindo, idem...........................
O 00 á 5 00 Id. en panzas, mediado, idem ............

O 00
'J CG
8 00
7 00
9 00
O 00
8 00
O 00
11 50
'J 00

á
á
á
á
á
á
á
á
á

9
'J
8
7
9

ºº .

O 55 á O 58
6 50 á 7 00

20 00
O 00
O 00
O 00

á
á
6.
á

21 00
O 00
8 00
O 00

O 00 á ¡¡ 2:i

O 00
O 00
O 00
o· 011
O 00
4 50
O 30
3 90

á 4 7,'í
á

5 60

á 5 2,'í
á

á

ú.
á
i
3 90 á

4 00
O 2=&gt;
O 00
4 30
4 25
O 00

á 2 (})
á. 2 50
á ,2 50
á , O !)()

!iERCADOS EXTRANJEROS.
Nueva-York, Diciembre l? de 1875.

Aceite.-De olivas, Marselln, por caja,
Idem de palma, libra ..................... .
Aili!,-Manils, papel. ..................... .
Idem Guatemala, oro.................... ..
Arroz.-Carolina, por libra............ ..
Idem rangoon, oro, depósito.............
AzlÍcar.-Cuba, inferior hastn ordinario ...........................................
Idem idem regular, refino.................
Idem ídem, buen refino...................
Idem ídem, regular consumo............
Idem idem,, bueno á sobresaliente con·

440á450
Cáñamo istle, papel.........................
O 8 á O 8! Oaucho.-Nicaragua, oro.................
O 60 á O iO Idem gua.yaquil, prensado, papel......
O 92 á 1 25 Idem mexicano, ídem........... :..........
O 7 á O 8 Idem Cartagena, ídem.....................
Cera.-Amarilla por libra................
2 70 á 2 75
Cocoa.-San Blns, millar, papel,........
O
O 7f Idem Baracoa, idcm.......................
O
O 8 Cucroa de res.-4 ,¿nescs oro, l\IonteviO
0 8!
deo, 20 á 22 libras........................
O
O Sf Idem Rio Grande, 20 á 23 libras, escogidos .........................................
o 8} Idem maracaibo, secos.....................
sumo... :..................................... O
ldem Matamoros y mexicanos...........
Idem idem, centrifugas bocoyes númeIclem
Tampico ................................
ros 8 á 13.............. :............. ...... O 8~ ú. O \lJ
Idem
Veracruz ..............................
Idem ídem, melado..................... .... O 4 á O 6}
dem
Pu
crto Cabello.......................
Idem Habana, cajas, números 7 á \l.... O í} (1 O 7i
Idem
Bogot.í.................................
Idem ídem ídem 10 á 12.................. O 8} á O 8~
Idem idem idem 13 á ló ................... o Si á O 9! Idem Santo Domingo y Puerto Plata,
secos .........................................
ldem idem ídem 16 á 18 .................. O 9} á O 91
ldem idem idem 19 á 20.............. ..... O 10 á O 10!- Droga.i.-Kxtracto de palo tinte........
ldem idem ídem blanco................... O 10} á O 10:!- Idem Jalapa oro............................
ldem opio, calidacl viejo, oro, en dep6·
ldem idem n(lme1·0 12, oro, en depósilo........................... .. .............
sito. .......................................... O 4i á O 4t
Idem Puerto Rico, refino .............. .. o 7l á. O Sf Idem nuevo, ldem...........................
Idem idem consumo........................ O 8 á O 8 Idem Za.rzaparrilla, Honduras, oro....
Idem idem Brasil, námero 9 á 12...... O 7} (i O si Idem mexicooa, oro........................
Especias.-Canela de China, oro.........
Cacao.,-Carácas ordinario, oro por
libr.a ...................................... .. O 15 á O 00 ldem pimienta. negrl\, oro................
Idem maracaibo, oro ....................... O 21 ó. O 40 Idem blanca, oro...........................
ldem guayaquil, oro ...................... . O 12 á O 14i Idem clavos de cspecin, oro...............
Grana.-Cochinilla, oro, Honduras ,
Café.-Rio, por cargamentos.
planta primera...... ..................... .
ldem ordinario por libra................. O 17~ á O 18
Idem
idem, segunda. ..................... ..
ldem regular ................................. O 19 á O 19}
Idem
Tenerife,
plantt1. ................... ..
Idem buenlt.................................. O 19! á O 19!
ldem superior..................... :.......... O 20 á O 20! Idem mexicana ............................ ..
Idem Java, sacos........................... O 26 á O 27 Lana.-V a.lparaiso, oro, sucia ......... ..
Idem maracaibo............................. O 21 ú. O 23 Idem S. A. merino, papel, ídem ........
Identt'a Guayra.............................. O 21 á O 21! ldem ídem, mestiza, papel, ídem ..... ..
!den Jamaica................................ O 19 á O 20 Idem idem,C6rdoba oro, lnvada...... ..
Idem Puerto Rico............................ O 19 á O 21 Ida.m Montevideo'sobres:üiente, papel.,
Idem Costa Rica............................. O 20 á. O 21 Idem Cabo de Buena Espera.ni&amp; ídem
idem ............ ,•...........................
Idem mexicano de Córdoba............... O 21 á O 22
ldem sabanilla. ............................... . O 20 6. O 28 Idem mexicana, idem ....................
Idem Santo Domingo ....................... O 171 á O 18 Idem Tejas, mediana, papel ..............
Idem curazao.................................. O 20 , O 21 Madera&amp; de ebaniJter-ía. -Caoba Santo
Domingo, horquetas, pié...............
Cáilamo-Manila, oro, por libra........ O 7! á O Sf
lclem benee¡uen, idem ...................... o 6 á O e¡ Idem ídem trozos...........................
M

O 4f á O 5t
O 43 á O 47
O 45 ti. O 4:5!
O
O
O
O

35
43
32
39
O 24

á.
ú.
ú.
á.
ú.

O 37
O 43!
O 85
O 40
O 2i&gt;

O 22 á O 2:}

O 211
O 16
O 16
O lSJ
6 li
O 18
O 181

á. O 22!
á. O 161
á O 17
ÍL

O 10

ú. O li!
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(L O 10

O 13~ á. O 16}
O 11! á O 12
O 14 ú. O 16

4
6
O
O
O
O

3i
12
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16
O 24
O 37

ú.
á.
ú.
á.
á
á.
á
á

4 7ií
6 3j
O 38
O 1i
O 22¡
O 16~

O ~4J
O 38

045á050
O 45 á. O ó;í
O 47 á O 55
O 42! á O 45
O 18 á O 20
0296.032
1
(1 28 á O 30
O 28 á O 33
O 33 ú. O 36

O 32 á O 86
O 18 á O 23
O 30 á O 85
O 7 á O 10
O 20 á O 30

�•
Jladerai de ebanistería, idem mexic:ma.

o
o
o
o

Idem cedro, Manzanillo ............... . . ..
Idem ídem media.no ....................... .
Idem idem mexicano ...................... .
Jlielea.-Cuba, para refinar, nuevn, 50
por ciento ....................... .. ........ . o
Idem ídem para consumo, ielem ........ . o
Idem Puerto Rico ............... ........... . o
Idcm Nueva Orleans, calidad superior,
uneva ...................................... . o
Idem ídem idem sobresaliente, ídem..
J/iel de abejas.-Cuba, oro, depósito
galon ...................................... . o
Idem ídem, derecho pagado, papel.. ... . 1
Idem Santo Domingo, idem ............ .. 1
Idem idem, oro, en depósito ............ .. o
Pielea.-Seis meses, chivo, Tampico,
oro, por libra ............................. o
Idem Mata.moros, idem ................... . o
Idem Vera.cruz, idem .................... .. o
Idem Curazao, idem .................... .. o
Idem Buenos Aires, ídem ................,

o

o

lllem venado de Veracauz, oro, por
libra ....................................... .. o
Idem Honcluras, idem .................... . o
Idem Guatemsl¡, idem ............. . .... .. o
Idem Sisal, ielem........................... .. o
Idem Puerto Cabello, iclem .............. . o
ldem Ciudad Bolívar, iclem ............. . o
Idem Lotes surtidos ....................... . o
Salitre.-Relinado, puro, papel, por libra ......................................... . o
dlem nitrato de Sod::.., oro, .............. .. o
Seda.-Tsatle, número 3, por libra .... . 5
Tabaco en rama.-Habana, tripa co-

8 íí. O 12
5 (~ o 8
8 ú. O 10
8 (\. O 10
37 li.
40 (t

O 40
O 45

42

O 55

ÍI

00 á O 70
71 á O 72
8:! Ú, O 83
15 Á, 1 20
05 li. 1 08
71 (11 O 73
00 lb O 50
00 á. O 5Ó
00 Ú, O 50
00 Ít O GO
50 á O 50

o 55

00
00
00
00
00
00
90

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12

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o 55
o 50

ú.
á O 52y
á o 47}
{L o 45
á. o 95

2! á O 2f
25 á 5 50

mun ............................................ O 85 á O 90
á. 1 00
á. 1 25

Idem idem regular......................... O 02i
Idem ídem superior.............. . ..... .... 1 10
I&lt;lem Yara.-Uu corte..................... O 00
Tintes-Nominalmente, tonel:i.da,-Palo moral mexicano, oro,............. .. O 25
I&lt;lem Sabanilla, papel..................... O 28
Idem maracaibo, oro,...................... O 25
Itlem Santo Domingo, oro, . .............. O 34
Palo Campeche, laguna, oro............. O 89
Idem Honduras, papel...................... O 35
Ipem Sanlo Domingo, idem... ... ... ..... O 28
Idem Jamaica, oro.......................... O 25
Jdem palo de füasil, papel.......... ..... O 70
Idem brasilete, Rio Hacha, ídem...... O 56
ARTICULOS DE EXPORTACION.
Aceite&amp;.- De linaza, galon................ O 68
Idem de puerco, superior, de invierno. 1 03

,~

O 95

á O 27

O 28i
á. O 37

Ú,

á. O 8'3
{L O 40
á O 36
á O 29
ÍI O 26
(L 1 80
á 57 50

á O 69
i

ALGODONES.

Uplands. Mobila.. N. Orle1ms.
Ordinary . ..... pr lb 11!
llt
u¡
Good ordin:i.ry.....
13!
13!
13!
Low mieldilng......
14
14i
14{ .
Middil~g .,..,...... ... 1
14j
CoGd m1dd1ling. ....
14
14t
-1~1

lil

119

ll8

1 Q5

I

Almidon y ,llaizena rü lluryea.-almidon de Glen Cove ..•.-. .................. O 00 ¡•, 00~
Idem superior ................................ OOOáOO
Idcm sntin Gloss ( lustre de sutin) ..... 9 10¡ (¡ O 10}
Idcm maizcna ............ ,.................. O 11 :í. O 11!
En los precios arriba mencionados, se hará. un de~cuento, siempr.-i que los pedidos sean de 1,000 libras 6 mas.
Cereales-Trigo Rojo y ámbar Mich.
&amp;c. Ohio.................................... 1 42 á 1 50
Avena ......... .................................. O ií8 ú O 07
Cebada, nominal............................ 1 25 .i 1 60
Mafa del Oeste, blanco...................... O S6 :í. O 88
Idem idem idem amarillo..... .......... O 80 á O 81
Le.9umbres.-Frijoles, medianos......... 1 65 á · 1 90
Idcm marrows....... .. . . . .... ... . . .. .......... 2 20 á 2 45
Idem Red Kiduey..... ... ......... ............ 3 20 á 3 30
ldem White Kiduey........ ... . .. . . . ..... ... O 00 {t ::? 40
Idem Guisantes del Cana.di, depósito,
bushel. .................... :................. 1 15 {i 1 lG ,
Idem partidos (split) barril, 210 libras
depósito . .. .. . . .. . . . . .. . ... . ................ O 00 a 5 70
Idem verdes, escnsean... ... .... ........... O 00 ít 2 50
Forrajes.-Ifono, 100 librns.............. O 78 í, O 80
Itlem afrecho, 100 idem... ... ..... ... .. ... O 00 :í. 1 ;;o
Ferretería, &amp;c.-Sorbeteras hol'izontales de Cárlos G.
Bfatchley, Filadelfia, de 3 á 40 botelks, descuenttl de 20
Y 10 ú. 33á y 10 por 100.
Ideni bombas ele maclem Cucumbcr, Cú.rlos G. Blutchley,
Filadelfia, descuento de 4.j í1 50 y 10 y 5 por ciento.
Idem molinos ele caf6, Enterprise :Manufücturing Co.,
Filadelfia, número 2, 1&gt;ara familias, $ 3, número 9 et 16,
$16 y $ 37 para especieros y drogistas.
Idem campanas para haciendas, Meneel y Compañía,
West Troy, N. Y., 42 centavos libra: variando segun las
fluctuaciones del mercado.
Iáem segadoras de césped Excclaior, número 1 á 4, d~
9 á 18 pulgadas, do $ 15 á $ 30.
Idem forjas portátiles E,npire, número 1, 7 pulgada~,
$ 40, número 2, 8 pulgadas, $ b5, número O, 7 pulgadas,
$ 80, número 10, 7 pulgadas, $ 27.
Idem planchas para calderas, clase superior, 5i cenfa,
vos libra, W. F. Potts Son &amp; Co. Filadelfia.
Idem válvulas de Ludlow, Troy, para obras de municipio, agua y gas, segun catálogo.
Harina.-Genessee ........................$ O !}Qt á 8 20
Idem St. Louis, regular................... 7 t.iO ú 8 10
Iclem sobresaliente............. ......... 8 20 {1 !'l 25

I

Jabon y Velaa.-Allan Hay Company,
N. Y., Jo.bon primera calidad, por
libra ........ .......... .....................
Sebo.-Refinado blnnco en cajas, idem
ide111 ··· ............................ .. ......
IJem primera calidad, prensa.do, A.
A. a vapor ..................... .. ....... ,
Itlem prensado, marca H ...............
Vela, de sebo oleag's rcfitw1as, blandas ...........................................
Idem, hidráulicamente prens's ........

o

00

o

13 á 14 00

o
o

13 ú 1:;k 00
12 {.l:?g 00

o
o

16 (¡ 00 18
14 á 00 16

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Idem 32s....................................... O O (i O 42
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........... 18 i 20 O
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........... 8o á. 8 O
........... o á 12 O

o

�120

121

.·
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za, llagas antiguas, enfermed:d·n del pecho, &amp;o. En los casos de debilidad ellas son incomparables, al pas~ que curan
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. Y
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8

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Hollowny, dirigiéndose á las citadas senas.
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xi canos llamaban H olquahititl, crece en abundancia en la regioíl caliente y húmeda de fo vertiente o~iental de nuestra gran cordillera: produce copiosamente un jugo lechoso que se -coagula
aj contacto del aire y forma una sustancia elástica, do grandes aplicaciones en la ipdustrin, en
la economía doméstica, y aun en la práctica mé•
wca.
Para mejor precisar los lugares en donde crc·
ce este árbol, añadiré que el Sr. Rugo Finck di• ce que so encuentra en los Estados de Veracruz,
Tabasco, Chiapas y Yucatan, en terrenos ricos
y húmedos, que no exceden de 650 á 700 me• tros de altura sobre el nivel del mar. .Mas ic,noro
o
absolutamente cuáles sean sus límites eeptentrio·
nales y cuáles los meridionales. .Existe tambien
en la isla de Cuba.
El muy afamado botánico espailol D. Vicente
Cervantes, fué el primero que hizo su descripcion
en el año de 1794 y form6 con él un género nuevo que denomin6 Oastilloa, para honrai· la memoria del benemérito profesor de farmácia D.
Juan del Castillo, á. quien la expedicion botánica
de Nueva-España quiso consagrar este recuerdo.
La Oastilloa eldstica, con cuyo nombre es hasta
hoy conocida esta planta, pertenece ú la intere·
santa familia de las artocárpeas.
«Es un árbol, dice el Sr. Cenautes, de los mas
elevados y frondosos que crecen en las costas ca·
lientes de Nueva-España; á primera vista sepa·
rece al árbbl de la Anona, A. mU1·icata, L., que
vulgarmente llaman cabeza de negro.
«El troncv es de tres á cuatro varas de circunferencia y muy derecho; tiene la eorkza. lisa,
1 Si el Sr: Finck no se refiere mas bien ú. la. costo. N.
E. del Istmo de Telmnntepec que separa los Esbdos ele
Vero.cruz y de Tabasco, seria el primer dato po3itivo que
h~ llegado á mi noticia de que la &lt;Jastilloa vegeta en la
costa S. E. de la Repflblica. No cabe duda que en esta region, y o.un avanzl!.lldo mas al Norte, existen árboles que
producen hule; mas ignoro si algunos de ellos pertenecen
á la especie de quo me ocupo.

CERVANTES].

blanda y gruesa de tres á cuatro líneas; de color
ceniciento, de sabor amargo y na'llseabuado, co·
mo la leche que arroja por donde quiera que se
parte. Produce ramos alternos, horizontales, ro·
llizos, flexuosos y poblados en su remate do pe·
los rígidos; las hojas son alternas, de pié y medio de largo y siete pulgadas de ancho; tienen
una grande escotadura on la ba!'le y las mas ve·
ces terminan en punta aguda; son vellosas en am·
bas caras y enteras, aunque parecen á primera
vista dentadas, especialmente las mas tiernas, en
cuyas márgenes se reune el vello en pequeños
flecos 6 hacecillos á iguales distancias. Por la
pa1'te superior están surcadas oblícuamento, si·
guieuao la diroccion de las venas mayores que
son reticuladas; las hojas están sostenidas por p€·
zon,s gruesos, rollizos, pelosos y de poco mas de
media. pulgadfL &lt;le largo; las estípulas se observan
á uno y otro lado de los pezones mas tiernos y
son oblongas, angostándo9e gradualmente desdQ ,
la mitad hasta la punta; su consistencia es mem·
branosa, y frecuentemente so mnrchitan y caen
¡fotes que l~ hoj;i haya llcga,do á su totn.l incl'&amp;
mento. Las flores nacen en las axilas 6 encuen·
tros do las hojas; las fcmeulnas, solitarias y sen·
ta&lt;las, y las masculinas con un pió muy corto, do
dos en clos, pocas voces tres juntas, y alternando
con las femeninas en la parto inferior de los racimos; mas en las oxtremiJarlcs sor. todas masculi·
nas, y cntónc..?s por lo comun so hallan solitarias.
Los c,ilices están apiüados ue cscamitas do color
de paja "y membranosas; su figura es ~emisférica,
aunque al tiempo &lt;le la fecunclacion suelen pro·
iongarse y aun hendirse los masculinos saliendo
fuera los estambres, y los femeninos.dilatarse 6.
medida que los frutos crecen: el pequeño piocccito que sostiene las flores, y que apénas excede
el largo de dos líneas, está apifiado con escamitas menmfos, lo mismo que los cú.lices. Los fila·
montos son blancos, y aunque los exteriores gra·
dualmente mas largos, parece que so alargan al
tiempo (ta la fccunclacion, apénas superan las úl·

To:.10 1.-16

..

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122

1f

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123

timas· escamas del cáliz; las anteras 6 borlillas familia. de las artocárpeas, publicada en los «.Anason redondas y de co¡r amarillo bajo. Los f ru- les de Ciencias Naturales, de Paris: ,, Serie III,
tos son unas drupas a adas con trcs'ángulos po- tomo VIII, y que son la interpretacion do los seco ~anifiestos, algo mas gruesos que un garban· ñaJados por el Sr. Cervantes; dice así:
Flores monoicas, las rnasculinas y las f emenizo, prendidas por au base a1 cáliz enminchado,
y por los lad9s pegadas unas 6. otras en número nas 1·rrtt,nidas en receptdculos distintos, planos 6
de quince á veinte, de color naranjado cuando c6ncavos é involitcrados. Involuco polifilv, con
las escarnas imbricadas de diversos modos. l\fAsestán maduras, insípidas y mucilaginosas.
Se&lt;1un
el Sr. Finck esta hermosa planta llega cu1,INAS: Perigonio nulo. Estambres numerosos
o
á, crecer á una altura de 15 á 20 metros, y n. me· esparcidos entre bracteas de dive1·sas formas, pudida que se desarrolla inclina sus raµias interio· bescentes, enteras, bífidas 6 lacinia&lt;J,as; filamentos
res, describiendo asi un semicírculo formado por mas ó ménos alargados, anteras terminales, erguiramos horizontales de grandes hojas y que hacen das ó pe?tadas, bil~idare.~, de lóculos opuestos,
un conjunto muy agradable á l::i. vista. Un tercio adlu:ridos d 1tn conectivo grueso y dehiscentes lon·
do la altura del árbol lo forman sus ramos y los gititdinalmente.
FEMENHUS: cerca de sesenta en el mismo 1·e·
do11 tercios restantes el tronco, que constanteceptdculo.
Perigonio tubillado, folíolos gruesos,
mente es xecto. La. corteza es blanquizca en los
unidos entre sí. Estilo terminal cilíndrico é inárboles jóvenes y mas oscura en los viejos ..
A,:,regaré tambien que la raiz es ramosa y ho- cluso: estigmas dos, filiformes, subcomprimidas,91
º
.
· rizontal; los ra.mos comprimidos cuando j6vcnes; papilosas. · Ovario semi-ínfero, itnilocular, itniola~ hojas no solament?,.alternas, sino dísticas, es volaclo, 6vulos pendientes en el vértice de los lódécir, dispuestas en los ramos sobre dos cara., culos, anatropos. Akenas persistentes en el periopuestas y el peciolo acn.nalado hácia atriba: el gonio, unidas al principio por im lado, en la mafruto está. formado de akenas y no drupas, adhe· durez libres enteramente, apergaminadas, aova·
ridas parcialmente ántes de la madurez y reuni· das. Semillas pendientes: texta membranosa osdas sobre un receptáculo plano, ligeramente c6n- cura: embrion homótropo, exvalbuminado, cotile·
dones gruesos, subclesiguales, radícula supe1'a y
cavo.
Por conformarme 6. la mayor precision de las muy cotta.
C. E. Hojas oblongas, entetísirnas 6 denticu· ·
descripciones modernas, expondré los caractéres
naturnlcs del género Oastilloa y fo diag116sis de ladas, cordiformes en la base, con el dpice casi
la especie, segun los refiere e1 ·profesor Augusto acuminado, pubescentes de ambos lados.
( Oontinuard).
MANUEL Vn,LADA,
Trecul, en su interesante Memoria acerca de la

y mas suelta que húmeda, pues de lo contrario

u.

r

CULTIVO DE LAS :VIÑAS
PoR D. Drnoo

NAVARRO Y SOLER.

Dispuesta. la tierra
con labores prcparatoriaa, que pueden consif!tir en
una cava honda, 6 en varias rejas de arado, se
procederá á colocar y sentar la planta en los ho·
yos abiertos en el otoño, (t. ser posible.
Se situarán los S!!.rmientos 6 cabezudos en la
cara interior del hoyo expuesta al Norte, encorvándolos hácia el· ángulo que forma dicha cara
con E'l suelo. En seguida se emprenderá. la opera·
SENTAR LOS SARMIEN'rOS.

cion de enterrar los sarmientos con tierra metco·
rizada de la superficie, y ií sentarlos con los piés.
Una vez igualados los hoyos con el resto del ter.
reno, se exparcirá la tierra. que se sac6 al abrir·
los, procurando que el suelo en general quede uni·
formemente llano. Ent6nces se dará una l~bor
de arado, y ee aporcará 6 amorterará la parte de
sarmiento que queda fuera, podándola 6. una yema.
Ha de procurarse que la tierra esté en sazon

se apelmazaría al sentarla en los hoyos, eqüivalientlo 6. no haberlos abierto para los efectos de
aireacion, permeabilida1i, &amp;c., y se facilitaría la
germinacion do las semillas de malas yerba.a y el
que prcnuiesC'n de nuevo las plantas dañosas arrancadas por lt labor. Tampoco han de sent:11·sc los sarmientos en tiempo de hielos ni cuando
nieva.
Cuand.o se verifica la plantacion con barbados,
se colocan sin acodar ni encorvar.
No se concibe la plantaciou con barron sin que
preceda una labor profunda, que permita la apertura. de agujeros y el mullido indii:pensable para
que puedan abrirse paso las raíces.
SIEMBRA DE YEMA'3.
Hudelot preconiz6
hace algunos años su sistema ele siembra de la vid
con yemas, suponiendo que se obtenían pbntas
mas robustas q~e por los medios comunes de propagacion. Ensayado el procedhniento en 1862 en
los montes de Toledo, tuvimos el disgusto de que
no respondiera á nuestro deseo, ni aun para dar
fé de vida; y como no creimos nunca que había
de hacer fortuna, no volvimos á insistir con nueva siembra.

r

PLANTACION CON SEMILLA. Puede ser útil
cu;indo solo so cuente con granos para propagar
la especie. Nosotros hemos ensayado en demasiado grande, escala este procedimien o con semillas
de varias especies de vid, y de~pues de un dcsar·
rollo lento y poco pujante, hemos visto mareha.1·
á la naturaleza las mejores vides, llegando la tlegeneracion de sus pámpanos hastael punto de con·
fundirse con la vid silvestre. No habiendo vuelto
por el sitio del ensayo cuando pudieron fructifi·
car, i~iora.mos los resultados que ofrecerían.
DI.RECCION DE UN PLANTÍO. En el prill!er aiio
se procurará tener siempre el suelo bien mullido
y limpio, separar las piedras que aprisionen los
brotes, y escardar 6 estirpar las malas yerbas.
Tres labores de arado 6 cuatro á lo mas, 6 una
profunda do azadon en Marzo, otra bien poco despues y un ligero refresco en Agosto, son suficien·
tes para que la planta j6ven marche á su desarrollo; pero debe mullirse con frecuencia la inme,
tlincion de la cepa.

La poda consiste en cortar el sarmiento por en·
cima de la primera yema visible, aunque es muy
general en el Mediodía el podar á dos yemas en
el primer afio. Debe procurarse que el corte no
se acerque á la yema 5 centímetros por lo ménos.
'f
Deben de11punto.rse los brotes en el verano, de·
jando intacto el de guía, sobre que ha de fundar·
se la cepa, con el fin de que el último prospere á
cesta de los domas.
En el segundo deben prodigársele los mismos
cuidados y,.ademas descalzar la cepa en la prima- ·
vera á la profundiclad de 10 6 12 centímetros.
hasta el tercer nudo, para cortar las raíces superficiales, como asimismo los brotes del primer año,
exceptuando los tres principales. Se despuntarán
en fo, época Je la floracion los renuevos que teng:m sobre 50 centímetros y se deslechugarán los
brotes pequeños que salen del centro, volviendo
á desfollonar en Juho.
En este afio so reponen tambien las plantas
que faltan.
•
La altura de la cepa será en esta época de 15
á 20 centímetros en suelo saneado y sobre 30 en
tierra húmeda.
En el tercer año se descalzará en Marzo, como
en el se.gundo, y se cortarán las raices superfi• :í una yema los ro,
ciales con tijeras, reduciell(]o
nuevos del .año anterior, tres, dos 6 uno, conver·
tidos en pulgare3. So cortará igualmente en el
verano la parte superior de todos los brotes que
midan mas de 60 centímetros.
Las mismas labores de reja 6 azadon, mullien·
do varias veces la iume1liacion de las cepas.
Al cuarto afio se acortan los últimos brotes (t.
una 6 mas yemas en las vides que han de formar
\tiñas bajas, se dejan algo mas largos para cop:is
medianas 6 se podan mas arriba para cepas altas.
Se dan iguales labores que el tercer año y se
descalzan y cortan las raíces super§cialee, mulliendo alguna voz ménos la inmediacion de la
copa.
.
Al llegar esta época en los países meridionales,
la p:anta está ya formada y provista de los me·
dios indispensables pnra la produccion; pero en el
Norte y Centro no se da por desarrollada hasta
el quinto aiio.
•

�I

124
En este queda ya formada la cabeza de la cepa cialmento en la Mancha, cuando se emplea el ara·
segun la costumbre del país 6 los buenos princi· do y se crian los majuelos.
pios del arte, y solo hay que aumentar los pulLa primera, que se llama alumb1·ar, escavar,
gares en proporcion que so robu9tezca y vigcrice abrir, ¡c., tieno lugar ántes que empiece á mover
la planta.
la vid, y se reduce á quitar la. tierra alrededor de
Las labores coritinuarán en las ~ismas épocas, las cepas, para que puedan cortarse)a~ raices susi bien se procurará, dar una ántcs de empezar la periores que roban los·principios nutritivos y la
:fl.oracion para favoreoe1· la cuaja y que ligue bien humedad á las inferiores, y para que recojan el
el fruto; pudiendo reducirse el mullido de azadon agua de las lluvias. Si esta labor está perfectaalrededor de la copa á dos solas veces en este año mente justificada en la forma que se practica en
y el anterior.
los países meridionales, donde tanta falta hace
Es indispensable despuntar los sarmientos en acumular agua para mas tarde, d1Jbe modificarse
los primeros cinco años, porque siendo demasiado en parte en la rogion central y en el Norte, pro·
tiernos se podria. correr el riesgo de no poder fun· curando hermanar al abrigo de la cnp1i con la redar convenientemente los pulgares, si el viento 6 cogida de aguas.
las yuntas los tronchasen por la inmediacion de la
La segunda labor, la bina, debe acometerse al
primera yema. Tambien es indispensable cortar tiempo de prepararse á cerner la vid, 11. fin do aclos sarmientos del año anterior á unos 25 centí- tivar In. energía de la fecundaciou y cuaja. Sirve,
metros de su nacimiento 6 cachipodarlos ántes para desmenuzar la tierra removida en la alumbra
que comiencen las labores, sin perjuicio de podar· y para estirpar las malairyerbas.
Y se da, por último, la rebina, 6 labor de Agos·
los en tiee:ipo oportuno.
Desde que empieza á dirigirse el plantío debe to, ú.ntcs do madurar el fruto, reduciéndose á des!
cuidarse de amorterar las cepas j6venes, aunque hacer tormos, refrescar un poco la tierra y allaqueden abiertas ínterin se descalzan, para cor- narla para. facilitar las operaciones de la ven·
tarles las raíces superficiales, que se opondrían al dimia.
desarrollo y ulterior vigor de las vides.
En los países en que se cruzan las labores de
CULTIVO NORMAL. DE LA VID. Despues del arado, se cavan los piés en Marzo y Abril, para
cuarto 6 quinto año, segun los climas, el cultivo subsanar el defecto de dejar intacto un cuadrito
de la vid entrará en las condiciones ordinarias, en la inmediacion de cada cepa.
normales y permanentes, njustando las operacioEs por lo general mas profunda. la labor de
nes á las prácticas dol país, 6 .t al interes que se alumbrar quo la de la bina, y esta mas que la re·
propone el propietario, dadas las circunstancias bina; C'xceptuando en Jer~z, donde ·la cava penedel merca.do.
tra ménos que l~ bina, y ménos esta que ];,. rebiLas labores pueden ser de arado 6 do azadon,
segun la.s distancias entre cepas, el estímulo de
la produccion y las prácticas loc'ales; pero deben
preferirse las últimas como mejores, cuando abundan los brazos y lo permite el valor del vino. Se
trabajan las viñas con arado en ambas Castillas,
en la Mancha, Arngon y Valencia, aunque con
el de horcate en esto. última localidad, y con el
nzadon en Andalucía., Rioja, Navarra, parte de
Aragon, Cataluña, Valencia, Extremadura, y Galicia.
Se dan tres labores fundamentales, que nlgu·
nos propietarios hacen subir á cinco 6 ma.s, espe-

na, que llega cerca de 30 centímetros.
En otros ¡,untos de España solo se practican
dos labores por Diciembre y ántes de brotar, y
en algunas localidades se contentan con una cava
al principio de la primavera; pero en ambos casos
se procura trabajar mas la inmeduicio11 de las cepas, supliendo, aunque mal, la economía de labor~s generales.
Estas deben ser profundas, siempre que se pueda, y darse en sazon.
Precediendo al período de la fioracion, nuevas
raices barbadas que vienen en auxilio del fruto,
aumentando los medios de absorcion de jugos, do-

125
be cuidarse de no co1·tarlas ºal tiempo do trabajar
la inmediacion de las cepas en Mayo 6 Junio.
En algunos países, como en las inmediaciones
de Valladolid, so acogombr~n las cepas con tanta
exagera~ion, que i¡ias que plantíos acogombrados,
se asemejan á un campo de hornagueras.
En otros *se atetillan, abriendo la pileta. alrededor, para que se detenga el agua de las lluvias.
El objeto principal &lt;le las labores es mullir la
tierra para facilitar la permeabilidad, porosidad,
aireacion y desarrollo de las raíces; repartir con
igualdad el calor y la humedad, y pon.ar la tietra
removida y volteada en condiciones de absorber
mejor los agentes· atmosféricos, y cu circuns tan·
cias:mas propicias para la descomposicion de los
abonos ·y rocae, y destruir por último los insectos
y malas yerbas.
El trabajo mecánico de la vid se resume en estos dos preceptos: No se consienta ninguna veg~·

•

de los comunes, es decir, que con la fuerza de una
mula se logra. lo que no puede conseguirse con la
de dos.
. Se aplica el cultivo de la viña en todos terre·
nos, no quedando nada por mover con un pase de
reja y volteando completamento la tierra.
Es de una solidez extremada por ser de hierro
fo1jado, y su precio no excede de 216. rs.
PoDA DE LA VID. Es una de las operaciones
mas importantes del cultivo de la vid, porque de
ella dependo en parte la mayor 6 menor duracion
de la cepa y ·la calidad y cantids.d del producto.
Como su objeto ea impedir que la savia se pierda entro los sarmientos innecesarios, se la dirige
á las partes de la planta que han de producir fru.to;
proporciona luz, cal6rico, rocío y ventilacion, y
determina aproximada.meute el número, importan·
cia y tamaño de los racimos y la calidad de sus
j~gos.

tacion ~xt1·afía afrededor de la vid, ni ninguna
So sabe que en la vid, como en los árboles fruveoetacion inútil sobre la vid.
tales, son mas vigorosos y robustos los sarmienLabores oportunas y una poda bien entendida, tos cuanto mas corta sea la poda, que1or el conpara d,jar altas las cepas en los suelo&amp; húmedos
y climas sombríos, y bajas donde la. ra.diacion de
la luz y del calor las báüa superabundantemente,
constiLiyen la. esencia del cultivo ele ln vid.
Los instrumentos qu:i tienen roas accptacion
para esta clase de labores son, el arado Bonnet,
cuya vertedera está formada de una superficie
cicloidal, que sigue inmdiata:nente á la reja para
elevar el prisma de tierrn, y que despues gana la
figura elipsoidal para que este prisma de tierra
recuesto sobre el precedentemente volteado.
La cama y el puntal son de madera, y el regu·
lador es el mismo del arado Dombarlc.
El pe so de este ara.do no pasa de 79 kil6gra·
mos y hace una labor de 30 centímetros de profundida&lt;l y 26 de l}{lchura. Con otro ara(lo &lt;fue
marche detras, se obtiene doble profundidad.
Entre los arados que hacen muy buena labor
y se recomiendan por su sencillez, figuran el de
vertedera giratoria, modificado por el Sr. Hidalgo
Tablada, y el de invcncion del mismo autor.
Tambien parece dar mny buenos resultados el
de verteilora móvil de D. Alejandro Lopez. Con
este horcate se hace mas labor que con un arado

trario, cuanto mas larga se practique, 6'iae yemas
subsistentes queden en los sarmientos del año anterior, los frutos serán mas abundantes y mas
endebles los brotes. La observacion demuestra por
otra pa1·to, que cuanto mas se elevanJas yemas
hácia la. extremidad de 103 sarmientos, es mas robusto y potente el embrion del fruto y se conserva
mucho mejor; pero siempre parti&lt;'ndo desde la
tercera á la sétima yema, en que ec localizan los
racimos.
Segun M. Guyot, las cepas finas y delicadas
contienen tanto fruto y pueden rendirlo, como las
cepas ordinarias; si bien no lo lievan en el mismo
sitio, ni lo dan sometiéndolas al mismo sistema de
poda. Aquellas arrojan los mejores embriones de
fruto en las partes mas elevadas de los sarmien·
tos, léjos del suelo y de la accion de la humedad
consiguiéndose una abundante y preciosa cosecha
sobre sarmientos podados en buena estacion.
El conde de Odart, tan entendido como práctico, sienta qúe hay algunas variedades que no
producirían nada si no se les dejase vara; pero que
está persuadido que el mayor número demanda
poda corta, por la dificultad con que llegaban á.

�126

, 1

1
1

completo desarrollo los racimos de. cepas en quo renueva la. rastra con el sarmient~ mejor confor·
dejaba. vara en sus vides; defecto que desaparecia mado, que se elige entre loa del anterior que broeon la poda corta.
tan de yemas ciegas, y se corta la que h:i. dado
Se conocen en füpaíia la poda 1·edondlt d pul: fruto. Esta poda os muy rara, hace producir un
gar; la poda d la ciega; la poda de yema y b1·a- fruto muy mediano, y solo puede ten01· lugar en
guero; la poda de va1·a, y la de espada y daga. cepas que crecen en terrenos calizos y cascajosos
PODA EN REDONDO .{ PULGAR. Es la mas ge- secos, dondo no se pudren las uvas en contacto
neralizada en Espafia, especialmente en Castilla, con el suelo.
la. M:ancha, Extremadura, Valencia, Cataluña,
PoDA DE ESPADA Y DAGA. Se ejecuta dejando
Aragon, Rioja y Navarra, y consiste en dejar uno á cada cepa. una vara casi en toda su longitud y
6 dos pulgares en cada brazo, con una yema ade- cortando todos los sarmientos, excepto uno que
mas de la pelud:i, 6 mas inmediata 6. la cepa.. El queda con clos 6"tres yeñ1as, segun la fuerza ele
número de brazos será proporciona.! al vigor de la cepa. El sarmiento largo, 6 la. espada, es el que
esta, y los pulgares estarán en relacion de los bra· produce el fruto, y los cortos arrojan los brotes
zos, sin que por regla general excedan estos de que han de servir para la espada del año siguiendos 6 tres pulgares. Es la que ofrece mejor re- te, entre los que· s:i élige el qne mejores condiciosultado para la duracion de la planta y calidad ncs r~una.
del vino.
Esta poda es muy general en Andalucía y en
PODA Á LA CIEGA. Consis~o en no &lt;lejar á ca- el partido do la Bisbal en Cataluña; se aplica ta.mela pulgar mas que la yema peluda 6 invisible, y bien en algun vidueño ele Burriana, en la provincortar las que estén 1lü mallifiesto, obligando á la I cia de Castellon; se va adoptando en la de C.icecepa á que brote por las yemas peludae que ocu- res y en otra.s comarcas meridionales, exigiendo
pan el sobito riel !armiento. Está muy poco ge- rodrigones 6 estaca9, y cañas horizontales para
neralizado este sistema en España, y lo creemos sujetar la espada y la daga,
aventurado, especialmenro en los parajes en que
Ü.A.l\rnros DE PODA. Como el buen gobierno y
sopla el viento con demasiada fuerza; poro es la mejor direccion de la cepa consisten en la intclique produce vásta,gos mas vigorosos.
gencia df'll podador, se puede pasar nccidentalPODA DE YEMA Y BRAGUERO. Se deja una ye- mente ele un sistema á otro, bien para robustecer
ma sobre la ciega, y quedan intactas cuatro en un cepas debilitadas, bien para provocar mayor frucsolo sarmiento lla.;nado braguero. So emplea muy tificacion.
rara vez.
En el primer caso se marchará. de la poda larPoD.A. D.i; VAP.A.• .Este sistema es baataute usa- ga á la corta, 6 se rebajará y cortará la cepa de
do, como el de espada. y daga en Jerez y mucha modo que quede redonda.
parte de Andalucía baja. Consiste en dejar un
En el segun&lt;lo se apelará á ~a poda de vara, 6
sarroientó largo y recoger los damas pulgares so·¡ á la de espada Y da~a, ~ se deJarán tres 6 cuatro
bre la yema casquera. La longitud de la vara va- yemas, segun la aspirac1on.
ría. desdo 50 centímetros á 1m, 25 segun la dispo·
En la marcha. normal, Y escaseando tanto el
Ricion del sarmient¿, El número de brazos es de abot'lo, como sucede generalm~nte en -España, M
cuatro 6 cinco, segun la. robustez de la planta, ei- es conveniente prodigar las yemas en loa pulgares,
tuár1&lt;lolos de modo quo rodeen perfectamente la ni dejará las cepas mas brazos que los que puecabeza de la cepa, para que se equilibren mejor de holgadamente alimentar, ni exigir mas fruto
los jugos. Es casi el método conocido por espa· que·el que buenamente puede llevar, conservar y
da y daga.
madurar, pues de lo contrario se corre el riesgo
Pertenece tambien á. este sistema la poda que de eeterilízar las cepas 6 de abreviar su vida, al
ee sigue en algunos vidueños do Castilla, de dejar ménos.
una vara on forma de rastra. Todos los años se
(Oontinuard).

127

EL lIEZCAL.
Este licor se extrae del jugo del maguey do
La primera clase produce buen mescal que per·
monte (agave) que no necesita. plantarse ni re- mariece por mucho tiempo estacionario en sus gra·
·
quiere cultivo de nmgun
género para su r epro· dos. La sebcrunda y tercera, el mescal que produduccioi1 y crecimiento, exigiéndose úniramentc jeron, baj6 en grados hasta carecer de fuerza, y
que se corte cuando esté en sazon; y se conoc.e la cuarta produce un licor que va. aumentando su
cuando están, punto de producir una espiga grue- fortaleza y buen gusto siompro que esté bren
sa (boho1'do) que en ~l Estado se llama quiote. embasado.
Hay cuatro clases;, de las cuales una. sirve para
En todas las époeas del a.ño puede cortarse el
cercai· los campos, y las otras se encuentra.u en maguey sazon y producir buen mescal, con tal de
terrenos pedregosos é incultos y que se compran que se cueza, maje, fermente y de11tile con opor·
por cientos á los dueños del terreno, teniendo el tunidad; sin embargo, la temperatura en que es.
comprador la pbligacion de buscarlos, cortarlos y tán .situados los alambiques y las cstaciot1es del
conducirlos.
año, influyen poderos~mente en los mayores 6 me·
La primera. clase la denominan los indígenas nores producidos. · Ln. templada es la mejor temmaguey mexicano (Agaveamei·icano) de hoja .lar- pera.tura, y la primavera y el otoño las estacioga, ve1 de, con pua y quu partido en pequeños gn.- · nea mas á P.rop6si to para la destilacion. Loe desjos sirva para amarrar por ser fibroso Yfuerte. tiladores mas experimentados tienen la precaucion
La seg:mda se llama Tovald y es un maguey cha- de no dejar al sol el maguey cortado que debe
parro, ceniciento, hoja cartilaginosa, con peque· hornearse para que mas les produzca.
•
ños cs¡,inos á los lados. co,1no uüaa ele g.ato. L~
Luego qu(I se corta ol maguey se trozan las
tercera Tepestate, tamb1en chaparro, hop carti· hojas cerca del tronco quo•llaman cabeza, y se
laginos:i y verde oscuro, con espinas á los '.ª~os forma una especie de piña que en número de quicomo el anterior. Estas dos clases solo se distm· nientas 6 mil, se depositan en un horno construido
guen en el color del maguoy; pero ambas fo~man en la tierra, al que le dan fuego .álües de deposila. famiiia del maguey 1'.3cco (agave liittea). Fmal· tar las piüas, y cuando el combustible grueso está
mente, la cuarta conoc1da con los nombres do To- hecho brasa 6 forman un cono truncaclo y hueco
vasiche, vicuixe y espadilla, es al to d~ tallo, con 1as mis~as piñas, colocando el combust.ible
hojas ddgadas y con pn:1, colocadas casi en es- en el centro y paredes del horno, dándole fuego
piral; so produce maravi:l~samente echando reto· despuea. Con ambos métodos hay que tapar la
ños aun separados de la tierra. Este maguey es boca del horno; y las piñas quedan cocidas Á las
el que sirve para cercar, Y en nada so parce~ al vuinticuatro horas; pero hasta los quince dia.s no
meco, a! americano, ni á la zá:ila. (agave fdtido) debe destaparse, porque et6nccs ge han enfriado,
sino es (teste últ~mo en la prontitud con quo crece :ireparando una fermentacion mas fuerte.
su bohordo 6 qu10te.
d
·~ d ¡ h
se pueden comer•
De estas diversas claees de maguey se extrae
Saca as 1as pma~ e or~o
·
'
·
d
f
to
se
n.estman
alounas
al
mercado,
porel mes.cal, que es una bebida pura, do propie a· Y en e ec '
El
0
1
•
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efniños
les
gusta
su
dulce
empa1agoso.
des t6nicas y aperitivas parecida. en su co,or Y que a. o
' a en bateas con mazos
gusto á la ginebra y se' puedo destilar con una resto de 1a hornada se maJ·
'
•
.
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·tando
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parte, con la compe1
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d 12 á 18º Ei pree10 conrnnt~ e1 e ma ma, epo8
•
01 a eza e
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i as pare. su fermen·
. con 40º esel de qu1'nco á veinte tente oant1da e agua, en ·p dp
barri·¡ de marca
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los
indírrenas
6
destila
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pesos. L~te licor tambien so vende por me 1 ~8 ac on,
&lt;&gt;
•
d que no
. .
que constan do nueve cuartillos y se conserva en tienen pipas, las sustituyen con cueros! e lrcs 8~
toda clase de vasijas, hasta en cántaros de barro cur t'ir que colgándolos frescos y con e dpe o para
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. ,
den tro&gt; les dan la. fiaura
de o1las gran es, Y a
prieto que usa mucho la raza mdigena.
e

I

�•

/

128

11 l'

depositan la parto del maguey cocido, echantlo la
agua suficiente.
Pasada la fermontacion se traslada el tepache
á los alambiques, 6 lo mas comun, á ollas de barro
que hacen sus veces entre los indígenas, quienes
colocan una olla sobro otra, soldadas con argamasa del mismo maguey [bagazo] y por capitel una
jícara de lata que les cuesta de dos á dos y medio
reales. La destilacion por este último método hace perder al b'eneficiador mas del doble de lo que
sacan en su imperfecto aparato, porc1uo la mayor
parte se evapora.
Los primeros cuartillos destilados tienen una
fortaleza de 30° y se llaman puntas, que algunos
las separan del resto &lt;le la destilacion para evitar
otra nueva. Otros hacen toda la destilacion que
nunca llega á los 20° y la repiten, que es lo que
llaman resaca1· 6 volver ,Í destilar, hasta que oh·
tienen 40°, que es la fuerza que so exige en el
mesen] de buena clase. En algunos ptmtos llaman

mescal 6. la primera deslílncion, y á la segunda
,·esacado.
...
Las operaciones de destilacion que se facilitan
en los ala~b1ques formales, y que tanta. pérdida.
y trabajo les cuesta á los pobres, tiene su ligera
compensacion y es, que el mescal que proc~de do
alambique, tiene tufo y cierto mal gusto de que
carece el sacado en ollas, y por lo mismo es pre·
ferido este último.
En el Estado hay un consumo asombroso de
esto licor que se toma con mas gusto por su pureza y cualidades medicinales, que todas las diversas misturas que con el nombro de vino, nos
vienen del extranjero.
Ignoramos si el tequila que ae fabrica en Jalisco y el comitcco do Chiapas, tengan la misma
procedencia que r1ucstro mescal; y sí su elaboracion te11ga alguna. identidad ya que tanto se parecen en el color y en el gusto.
JOSÉ S. de ANDA,

1

CULTIVO DE .LA VAINILLA.
Pon

JULIO RoSSIGNON, •

La vainilla puede cultivarse en los bosques
sombl'Íos abrigados do los vientos algo distantes
del mar donde reina constantemente un calor hú;nodo. Dcspues de haber escogido un terreno aparente se protege por un cerco vivo y se limpia de
modo á no dejar mas que los árboles fuertes y
e!tivados. Se forman unos caminos 6 calles que
facilitan la siembra y todos los trabajos relativos
al cultivo: do distancia. en distancia se cava una
· zanja poco honda, 6 reguera, por medio de la cual
se hace circular un riachuelo que mantieue la
atm6sfcra cargada de húmedo en tiempo seco. Se
arraucan todos los palos delgados, venenosos 6
inútiles y todas las enredaderas que a.b.zan los
troncos de los ·árboles destinados á la siembra, y
se man~ione el pié de dichos árboles enteramente
limpio, labrando el terreno de vez en cuando. Pue·
den utilizarse para la s:e:nbra algunos palos fru·
tales como el zapote, el mango, el níspero, el caimito y otros árboles de la costa. Despues de ha·
ber limpiado la corteza de los palos de las par~si-

tas y de los musgos se procedo á la multiplicacion de los piés de vainilla. Se escoge entr~ los
bejucos del monte la especie deoignada ántes por
vainilla planifolia y se dividen en trozos de 30
centímetros de largo. So cortan con una poda·
dera á distancia igual entre cada hoja; y S:l aplican á lo largo en la corteza del palo mirando bácia el Poniente, á la altura ele 30 centímetros arriba del suelo. Se amarra. est'.} trozo de bejuco
con pita de maguey fuerte 6 bejucos•elásticos y,
delg11dos como los hay en el monte. Se debe ti·a·
tar de no apretar mucho este lio, á fin de no lastimar el tallo de la vainilla. El mejor momento .
para la reproduccion de la vainilla es el fin de la
estacion de aguas. Es preciso escoger un tiempo
seco, y si es posible, nublado. Segun el grueso de
los pa.los pueden guarnecerse el troneo con cua·
tro, ocho, doce 6 mus bejucos. De la punta del
trozo de bejuco hasta el suelo so coloca una hoja
de maguey, la parte hueca colocada hácia dentro,
y se entierra su extremidad en el suelo, que debe

129
estar labrado y limpio. Se &lt;la á la. hoja una ligera incliuacion. La figura 1 da una i&lt;lca do esta
disposicion. La hoja de maguey sirre á proteger
la extremi&lt;la&lt;l dc:1 bejuco contra la accion desecante del aire, y 6. mantener en esto punto una humedad favorable para. el desarrollo de las ra1·
ces que se extienden hasta el suelo, lo que determina muy pronto la ascension del tallo en la su
perficie del palo.

bei· limpiado el guatal ( lugar sembrado de árboles silvestres) han quedado muchos vacíos 6
pu•tos donclo no hay palos, so pueden aprovechar para sembrar plátanos 6 palos de cacao.

El cultivo de la vainilla exige algunos instrumentos especiales. En primer lugar, es preciso
proveerse de escaleras ligeras altas, unas sueltas, otras do tijera con uoa. plataforma en la par.ta superior rodeada por una baranda: estas últiCuando la vainilla ha llegado hasta. dos metros mas sirven para la opcracion de la fructificacion,
tiende á veces 6. separarse del tronco protector la visit3i de los bejucos, el ~rreglo do los tapescos
para caer otra vez al suelo 6 trepar en un árbo ¡ 6 enramadas, y la cosecha; 2. 0 se necesitan tivecino. En este caso puede facilitarse esta propen- jeras fuertes y secadores para podar las ramas de
I
sion colocando de un árbol al otro unas varas 6 los palos que se. han vuelto estorbosas, cortar
la
bejucos fuertes, s6lídamente amarrados entre sí punta de los bejucos cuando han crecido dcruay formando una especie de enramada 6 tapesco, siado y que están dando flores, y coger las vainas
encima del cual descansan las guíaa de vainilla. sin lastimar los tallos y sin estirarlos; 3. 0 unns
•
Cuando ~l bejuco brota sus racimos de flores en lesnas delgadas y afilaclns; 4&lt;? unas esteras finas;
la axila de sua hojas alternas, se puede pellizcar 5. 0 unas piezas de bayeta fina; 6. 0 unos guantes
la punta del tallo para que la savia no suba mas suaves de cabritilla; 7. 0 ~nas mesas do cedro 6
y se reparta en las flores. Es preciso mantener pino, largas y anchas, bien acepilladas cxteriorlos bejucos con el mayor aseo, quitando á menudo mente; 89 unas cajas de lata; 9. 0 unos botes de
las parásitas que invaden los palos protectores. cristal de boca ancha; 10.0 uno 6 dos digestoTambien es preciso no dejar en estos mismos pa· res de Payon para sacar la esencia de las vailos las ramas eccas 6 rotas que pueden caer do nillas rotas, lastimadas ·6 mal venidas; 11. 0 unos
un momento á otro y romper las vainíllas. Se cuantos frascos do cristal tapados al esmeril pa·
limpian frecuentemente las calles de la p!antacion ra conservar la esencia 6 extracto de vaini:la.
y se reunen las hojas en monton al pié de los paIIemos visto por la confor:nacion singular de
los, donde se pudren lentamente y forman un ex- los 6rganos de la generacion &lt;lo las orquidáceas
celentc abono. Este ab0no no sirve directamente cuanto la fructificacion debe ser difícil. Estos 6ral desarrollo &lt;le la vainilla ya que esta planta no ganos, diferentes por su disposicion de los de las
so nutre como una verdadera parásita de la savia demas plantas, funcionan muy lentamente. Tando los pal9s en los cuales está pegada, mas estos to tiempo como la focundacion no está completa,
se mantienen mus fuertes, C11grucsi:n, su corteza la corola persiste¡ del momento que está concluida,
83 hincha, y forma unos surcos mas hondos don- la corola cae. Es una ley general que no se ap}i·
do las raíces de la vainilla encuentran mas pun- ca solamente 6, las orquidáceas; en varios arbustos &lt;lo apoyo y mas humedad; pues es preciso no tos floríferos, principalmente en las azaleas y los
perder de ':isla que las orquidáceas no sacan de rlwdodendrons, la duracion &lt;le las flores puede ser
los palos en los cuales están sembradas su alimen- prolongada de muchos dias por la extraccion do
to, sino una humedad particular, aprovechan el los 6rganos de la rcproduccion; parece ent6nces
calor suavizado por la sombra de dichos árboles que. la corola aguarde que la .fecundacion se ve·
• Y los gases húmedos que exhalan. Se ven pará- rifiquc para caer despues do esto acto importantt&gt;,
sitas vivir y desarrollarse en.árboles q;c han muer- objeto de la vcgctacion; cuando no puede cumto ya desde mucho tiempo; sin embargo, es do no· plirsc; la corola persiste hasta que al fin, cansatar que son mas hermosas y ,vigorosas encima. de da. de aguardar en vano no llegándole ya la savia,
los árboles vivo~ y robusto;, ' Si despues de ha· cae, pero mucho mas tarde que si la :flor huLicra
TOMO I.-17
•

y

�130
quedado iutacta. Todo el mundo puado verifi~ar
el hecho repitiendo el experimento que iudicamos,
en cualquiera clase de vegetales de ornato. Por
la misma razon duran mas tiempo las flores dobles, es decir, los p~talos que ae han aumentado en seguida del 9ultiro, por el nborto de los
estambres y de los pistilos. La leutitud suma con
la cual se cumple el acto de la fecundacion en las
orquidác~as, explica, pues, suficientemente la du·
racion dll la florescencia, duracion que es para el
aficionado cultivador de estas hermosa'! plantas,
una compensacion en la dificultad que se experi~
menta para hacerlas florecer. Necesaria era esta
digresion para hacer concebir lo que pasa en la
florescencia de la vainilla y en su fructificacion.
La naturaleza, ha compensado la esterilidad de las
orquidáceas por la constitucion tle los bulbos, ri·
zomas 6 tallos trepadores que sirvan para la multip1icacion de la planta. So obí:erva. que las or·
quidiceas que producen el mayor número de flo. res en su pedúnculo, dan con dificultad dos 6 tres
frutos que llegan á perfecta madurez. Las flores,
como lo decimos desde hoy, persisten en su tallo aguardando la produccion de un fen6meno
que no so verifica. sino accidentalmente. El p6-

131

len, las mas veces, preso en sus casillas, aglome·
rado, glutinoso, no est.4. puesto en contacto con el
pistilo, y la flor cae, arrastrando en su caída el
ovario atrofiado.
Hemos dicho que la fecundacion se verifica accidentalmente; en efecto, siendo todas las flores
igualmente constituidas y el p6len, hallándose encerrado sin salida posible, es preciso que la. humedad y el calor determinen la hinchazon 6 tumefaccioñ de las anteras, que se derrame y penotre en el pistilo para estar puesto en contacto
con el ovario; los insectos, y en particular los himen6pteros, abispos, abejas, etc., son frecuentemente los medios que la naturaleza. emplea para
facilitar la fecundaoion de las flores de la vainilla como la de las demas orquidáceas. Es por con·
siguiente necC'Sario deja.r en la plantacion las colmenas que se encuentran por casualidad, y aun
no seria de mas propagarlas en este sitio. Los in·
scctos en este caso son unos verdaderos ayudas 6
mozos cuyo t.rabajo no cuesta nada y es mas acertado aún que la práctica de la fecundacion artificial.

( Gontin21,a1'd).

CULTIVO DEL iIAIZ.
PoR

.

D. I.

PEREZ

CoNTRATrnMPOS y ENFER.MEDADES.-Los recios
vientos son uno do los contratiempos que sufre
el maíz, el cual se mira destrozado y encamado
por ellos cuando no está bien amurillado. El gra·
nizo asimismo Je pe1judica desgarrando sus hojas
y privándole do la gran cantidad de abonos atmosféricos que estas Je suministran, aunque no
causen mal al holote, que re~guardado con su cu·
bierta de hojas, no resiente diractamentc los estra·
gos de este.
Las abundantes lluvias le hacen ruucho daño,
poniéndolo amari!lo y lángaiJo, y si vienen acom·
pañadas de nieblas, le cáusan una enfermedad llamada hidropesía, la quo pono desabriJa y ·pálida la caña y hace arrojar muohofl tallos á la plan·
ta que cla. muy pocos frutos .
•

GALLARDO,

La raquitis es otra do las onfo1·medacles que la
atacan, originada do la mala calitlad de la simiente, 6 de haber tenido una humedad fria attnosfé.
rica continua, 6 por la esterilidad de las tierras.
El carbon es una .enfermedad que aparece en
forma de excrescencia vegetal carbonosa, en las
espigas de las plantas, la cual hace abortar las
flores y no es otra cosa que la extravasacion de·
la savia que refluye á los puntos irritados por
las picaduras de los insectos y desarrollados por
la humedad.
Ei hongo es una enfermedad muy comun en es·
ta planta: es una especie de planta parásita cu·
yo polvillo seminal so pega en los tallos del maiz
y especialmente en la.. mazorca, donde se forma
y desarrolla. Esto hongo parásito, de un azul su-

cío muy oscuro, casi negro, pulverulento y cspon·
joso, se conoce en el país con los nombres lle cuer,
t•o 6 czdtlacoclte, ol que.comen los gañanes, con
cebolla y tortillas, las que doblan en forma de quesadillas, poniéndolas al fuego. Esta enfermedad
causa mucho daño disminuyendo considerablemente el número de granos.
El grillo talpa devora las raices, la nitídula at1'a·
ta causa mucho daño y la phalcena f9icalis se po·
sa en el maiz para poner sus huevos y taladra la
planta carcomiéndola en seguida interiormente.
Pero el mas temible de todos los insectos, enemigo! del maiz., es el gusano turco que no abandona
las mices una vez apoderado de. ellas hasta ha"borlas devorado completamente.
CuLTIYO.-Una vez desmontada y di\spojada
de las malas yerbas la tierra ~ue se ha do sembrar y nivelada en cuanto sea posible de manera
que tenga. una ligern. inclinacion, conveniente para que las aguas de los riegos y de las lluvias
resbalen suavemente sin llevarse la tierra, y teniendo esta una humedad conveniente, se prorede á la primera labor, la cual se dará mas 6 ménos profunda segun el espesor de las capas r.ra·
bles, dando en seguida otra atravesada y otra ú
otras hasta que la ~iorra quede perfectamente
desmoronada y mullida para que las débiles raíces de la planta puedan extenderse y desarrollar·
se sin obstfoulo.
La si_?mbm del maíz se hace por surcos. La
distancia mas conveniente de un surco á. otro es
la de una Yara, y os de mucha importancia trn.·
zar acertadamente la primera besana, pues de su
direocion depende la buena cfüeccion en el riego,
porque si so da mal, tal voz el agua se estancará
6 correrá demasiado aprisa sin humedecer sufi·
cientemen.te la tierra.
Al hacer la .siembra se tewJrá..cuidado do que
cáda puñadito do grano compuesto Je tres hsta
sois, segun la calidad de las tierras, est6 casi á
distancia de una vara.
•
Cuando la planta. ha llegado. al primer período de su vegetacion, se le da la primera labor del
cultivo, llama.da escarda, con la cual se Jestruyen las malas yerbas, se remueve la tierra y re·
cibe nuevos abonos atmosféricos, y cayendo sobre

la planta. (r1ue no debe cubrir) la recalza. 6 amurilla.
La segunda labor se da atravesada á la prime·
rn, concluido el segundo período de vida del maíz,
cuando abulta la espiga, pero todavía se halla
cubierta con las hojas de en medio. Esta labor
debe darse estando húmeda la tierra, con el
arado de or&lt;.'jera~ p1tra recalzar lr.s planfas, y no
debo retardarse porque despues, estando muy crocidas las plantas, se rompen fácilmente al dársel,a.
En algunas partes lo dan una tercera labor en
el mismo sentido de la primera; pero llegado el
período ele la florescencia no debe clársele alguna,
tanto porque so quebrarian muchas caüas, cuan·
to porque el sacudimiento que sufrirían haria abortar muchas flores.
El riego para el primor barbecho se dartí. ba.s·
tanto copioso á fin do que humedezca profundamente la tierra. Se dará otro riego cuando so
acerque el tiempo do la escarda para quf la tierra sea fácilmente removida y calce bien las matas. El tercer riego es el mas interesante por darse en la época de la fecunclacion si la tierra no ties
ne toda la humedad necesaria.
Es muy esencial pnra el ri&lt;'go do esta vlanta
dividir los surcos en piletas, oerrandó sus extrew¿s
con bordos, para que el agua, sin llevar la tierra,
recorra la sementera, lleno los surcos ha6ta tocar
la planta y se detenga lo bastante para mojar
bien la tierra.
Dcspues do In. fecundacion se ejecuta. el despunto de las plantas, 6. lo cual llaman descabezar,
cortando el tallo por la parte superior desde arriba de la hoja inmediata á la mazorca mas alta.
D. Luis de la Rosa, al ·hablar de ello, dice así:
Parece que el despunte del maíz se debe hacer
siempre que convenga acelerar la madurez del
grano. y tambien cuando el valor del forr:ije que
da la punta del maiz, compense los gastos del
despunte y la diminuoion del grano y deje una
utilidad considerable. Donde.esta especie de forraje no tenga valor por la. abunili\ncia. de pastu·
ras, 6 por la falta. de consumo, creo que el despunte del roaiz so debe omitir, principalmento en
los climas templados en que al maíz llegue naturalmente al período de su madurez ántes u\J los

�132
hielos. Por otra parte, es tan ;oncillo y tan útil por las lluvias de invierno, 6 por las que suelen
sembrar el maiz en alcáceres para forraje, que caer en verano. La siembra del temporal, que es
esta siembra debía evitlir por lo comun el traba- una variedad del precoz, Stl hace en tiempo de
jo y el gasto del despunte.
•
aguas cuando el terreno está húmedo, 6 e1~ tierEl corte de los retoños, cuo.ntlo estos sean es- ras secas, en cuyo caso la Eiembra se llama en
tériles 6 prometan muy pocas mazorcas, es muy polvo, si hay esperanzas de que llueva.
útil en los terrenos medianos; pero en los fértiles
RECOLECCION.-La recoleccion la ejecutan las
solo se suprimirán las en.ñas que no hayan fruc- mujeres, cuando la planta ha terminado el últitificado, pues en estos terrenos algunos retoños mo período su vcgetacion y la hacen de la madn~ casi tantas mazorcas como la caña principal. nera siguiente. Se colocan en una de las cabeceLosjilotes abortivo3 tambien deben cortarse pa- ras do la tabla en una fila, quedando cada. una de
rn que la savia. r.o se reparta entre eJl03 y las las trabajadoras en direccion de cada surco, y van
buenaa mazorcas; pero en muy pocas haciendas provistas de un cuchillb de madera dura, puntialo hacen, á causa de la carestía de los jornales. . gudo, y de un ayate 6 manta.. Cada una de ellas
Es necesario tener mucho cuidado á los prin· se encarga de recoger las mazorcas de !ns plantas ·
cipios del crecimiento de la planta, con quitarle de la izquierda del surco que tiene en frente, y
las malas yerbas, arrancándolas do raiz cuando la para ello toma la mazorca con la mano surda in.
tierra esté húmeda, y cortándolas cuando no pue- troduciendo un poco el cuchillo en la cubierta de
clan arancarse para que no los quiten los jugos hojas por la parte en que la mazorca se halla uniquc le s~n tan necesarios para su nutricion y des- da. al tallo, y subiéndolo con "violencia las cortan;
arrollo y la dejen en libertad de recibir el aire, · descubren la mazorca, la arrancan, la echan en
la luz y el calor quo tanto ama.
el ayate y prosiguen la operacion basta que llePucden sembrarse aun otras semillas interca- nan la manta, en cuyo caso van al extremo de uno
ladas en las matas, como frijol, haba, papas, &amp;c., ele los surcos á depusitarlas en un costal, en que
si las tierrns son bastante fértiles qu~ puedan nu, lleno á su vez, se lleva al monton (que se forma
trirlas bien.
de todas estas recolecciones parciales) por un hom·
Las labores de escarda no solo se dan para qui- bre llamado costalero.
tar las malas yerbas y proporcionar mayor canCuando las labores son muy grnndes, el núroetidad de abonos atmosféricos, sino tambien para mero de cost:i.leros es mayor que cuando tienen
que sus articulaciones inferiores echen nuevas rai- un tamafio regular, y se ponen por cada &lt;liez muces que le proporcionen mayor caiatidad de sus- jeres uno.
tancias nutritivas: así es que por el número de
El jornal de' las mujeres es el mismo quo el de
nudos que hayan brotado raices, se puede cono- los hombres.
eer el de las labores que se le han dado.
En estos montones so dejan secar las mazorcas,
El maiz se siembra do tegadío 6 de secano, y 6 se acarrean en seguida segun las circunstancias,
esta última siembra se hace de t1·cs modos distin- pero generalmente se desecan en el campo miéntos, á. saber: de húmedo, de aventurero y de tem- :ras la gente so ocupa :n cortar 6 arrancar las ciporal. El grano que se elige para la de regadío 11as que llaman :astroJO,
es el de maiz tardío; el de liúmedo es una varíeLa desecacion de fa. mazorca se conoce en que
dad parecida al de riego, que se eiembra al co- abrazándola con las dos manos y jugándolas on
menzar la primavera en los terrenos húmedos cona- sentido inverso truena. Ent6nces se procede á
tante y moderadamente. El llamado ave'ntu1'ero desgrarrarla, lo que se hace por medio do homes una variedad del tardío que tambien se siem- brea 6 do máquinas.
bra en la primavera en las tierras humedecidas
,.
(_Continúa).

'V

I

,,....

¡

133

•

EL C0}1ERCIO DE CAFÉ.
Es de sumo interes la estadística del mercado
de café. Un escritor autorizado dirige á un peri6dico de Nueva-York la. relacion que á continuacion traducimos. Las opiniones que allí se expresan concuerdan con las generalmente aceptadas en Centro-América.
Este importante ramo de nuestro comercio de
importacion ocupa en estos momentos una posiciin
inusitadamente interesante, debida á las escasas
cosechas de este año en los principales países productores. La cosecha de Java, que el año pasado mont6 á 1.126,000 piculs ele 126 libras cada
uno, on el año corriente de 500 á 550,000 piculs.
La cosecha de café clel Rio, figur6 en el año pasado por 4.250,000 de 132 libras cada uno, y á
los que se pueden agregar 250,000 sacos quo
quedaron en el Brasil del aíio anterior; la. cosecha del presente afio es apénas de 1.q80, 000 sacos, los que agregados al sobrante del año pasa·
do, dan tan solo 2.300,000 sacos. Laa islas adyacentes á la de J'lva, tambien h:m sufrido diminucion de cosecha, estimándose la merma en un
50 por ciento, 6 sC1an 2.776,000 sacos.
El abastecimiento del té es rarae veces defi.
cielltc, porque es hoja, miéntras que el café es
fruta; y parece que los cafetos, como nuestros
manzanos, necesitan ciertos años de descanso; afortunadamente no sucede á menudo como en la ac·

tualidad, esta simultaneidad 6 coincidencia de de·
crecimiento en todos los paí~es productores de café. La cosecha de la India Oriental empieza á
llegar á _los morcados de ,Tn.va en Mayo, y está
principalmente bajo el monopolio del gobierno holandés que lo toma de los cosC'cheros á. bajo precio y lo vende principalmente en Amsterdam' en
subastas mensuales; este año, á causa do la escasez, cerrarán en NoYiombre estas ventas men·
suales.
La cosecha del Brasil se presenta on los mercados en Julio; y en épocas de cosechas deficientes, como la actual, la mayor parte de él afluye
á lo~ mercados con gran rapidez, resultando que .
en los primeros cuatto meses, el surtido es tan
grande como on años de aoundancia. El efecto
natural de una escasez esperada, ·ae ha hécho ya
sentir en nuestros mercados y en los de Europa,
subiendo en precio tanto aquí como allá~un diez
por ciento de 60 días á esta parte. Por fortuna.
la deprosion en el mercado general ha. impedi,do
especulaciones considera bles en café, y el suministro 6 surtido en perspectiva nunca ha estado
quizás tan extensamente distribuido ó des parra.·
mado en esta época del año. Es dicha inapreciable para los consumidores este desparramo, y es
de esperar quo se frustre toda tentativa para encarecerlo estancándolo.-.D. O.

EL EUC.ALYPTUS GLOBULUS.
[En inglés, bluegwm free].
Arbol origina1io de la Australia donde llega á
una al tura y corpulencia extraordinaria, elegante
· decorativo, p¡.cioso ¡ajo todos conceptos. Su hoja despide un bálsamo aromático y se emplea en
infusion para las calenturas.
En los seis primeros años crece á razon de un
centímetro por dia en todo el año y este término
medio es de quince milímetros en verano, que es
la estacion maa favorable.
Puede sembrarse directamente sobre el lugar
en que debe permanecer. El Eucalyptus hu yo de

,

todo extremo, de seca 6 de humedad; la primera
lo es mas peligrosa que la segunda, de manera
que conviene un terreno medianamente fresco
donde pueda evitarse el riego, siendo esencial que
el terreno sea bien removido y dividido. Sembrado un Eucalyptus aisladamente, con terreno re- '
gado por infiltraciones subterráneas permanentes,
á los cuatro años puede tener 16 metros de efovacion y 60 centímetros de circunferencia; colo·
ca.dos en grupos tupidos so protegen mejor contra
los vientos pero no crecen tan rápidamente como

�134
aislado;, aunq~o sí~uy derechos. Pueden sem·
brarse a. uua distancia de un metro 80 ccntímo·
tros en los terrenos regular• y muy expuestos á
los vientos, y á un metro mas en los lugares en
que el terreno y circunstancias especiales activen
la vegctacion. El Eucalyptus tiene una particula·
ridad muy notable y es que no puede vivir bien
con la proximidall de otro árbol. Las raíces clel
@ucalyptus buscan siempre la tierra sualta de la
superficie del suelo, y jamas se cncuen tra otrn, ve·
gctacion debajo de un bosque de Eucalyptus, la
extinguen por completo.
El Eucalyptus no prende de vástagos. Permite
hacerle cortes periódicos, cortCtndolo 2 ó 3 varas
del suelo para cultivarlo como el sauce mimbre
y sacar Jo él productos especiales; puede tambien
sombrarse en almácigo y en maceta 6 en cajones
que se cambian por otros mas grandes c~ando se,a
neces:n}o, Si ~s uu almácigo, cuando empiezan á

¡largut' la sexta ú octava hoja, esto es, á lo,s 4 6 5

0

meses de sembrados, cuando tienen una altura lle
15 á 20 centímetros. Al trasplantarlos del\ilmácigo, convione hacerlo con pa11 de tie1Ta en un hoyo de cuarenta centímetros.
El Eucalyptus puede sembrarse en toda estacion deí aüo, aunque parece que Agosto y Setiembre son mas favorables, dándoles un riego para
que la tierra so aplane alrededor de las raíces.
~a germinacion del Eucalyptus es de 6 á 22 días,
segun la estacion en que se siembrn..
El Eucalyptus crece muy bfen en Francia, Argel, Italia, España, Chile y otros países.
Seria, pues, conveniente que nuestro ayuntamiento pidiera semillas de tan útil planta y for·
mara plantaciqnes en grande escala en todas las
pl:i.zuelas de la capital. Tal vez esto mejoraría la
salubridad.-E.

SISTE~f A DE ENGORDAR GALLINAS.

...1

Entre las varias industrias que exigen poco capi~al y que pueden establecerse con ventaja por
la facilidad y baratura de los elementos que se
requieren para su ejercicio, debe incluirse la del
cultivo de las aves de corral, especialmente de las
{iallinas. En otra oportuniJad nos ocuparémcs
con alguna extcnsion de la cría de estos volátiles
para lo cual estamos recogiendo los datos con venientes: hoy solo queremos trasmitir un breve resúrnen del sistema empleado para engordar los
pollos, ocupacion que proporciona una subsistencía holgado. á muchas familias, tanto en Francia,
como en Inglaterra, en Italia, en España y en
otros países de Europa.
Hay tres sistemas do engordar; pero hoy, el
que está llamado á prevalecer, es el de la nutrícion forzada, que consiste en introducir el alimento, por medio de un tubo, en la garganta
del animal.
La preparacion de que se hace uso es unu. masa
muy poco espesa, formada de harina de cebada
pasada por tamis y mezclada con partes iguales,
precisamente, de leche y agua, porque la experiencía ha demostl'ado quo cuando estas dos sustnn-

cías no se ponen en cantidad igual, la gordura se
paraliza y el avo acaba por decrecer y morir.
Para suministrar el alime:1to debo hacerse uso
de un embudo de hojalata. cuya cavidad pueda
contener lo necesario para la comida de un animal. La abertura superior del embudo tendrá diez
centímetros de ancho y seis de profundidad. El
tubo 6 cuello debe medir nueve centímetros de largo: s~ parte superior, que es la que sostieno el
recipiente, debe tener 25 milímetros de ancho y
el extremo inferior 15. Este extremo, que es el
destinado á introducirse en la garganta del ave,
está cortado iliagonalmer,te y remangado de mo·
do que forma un bordo pequeño redondeado, e1
cual se puede suavizar con bailo de estaño. En el
bordo superior del embudo ~ebe fi¡rse un pequeño anillo para recibir el dedo indice de la roano
derecha que es la que debe manejar el embudo
miéntras que con la otra se sostiene la cabeza
·del p~llo.
Las personas que no estén acostumbradas á
manejar este instrumento, deben envolver en una
ligera tela de cuacho la extremidad del tubo, á
fin de no dañar la garganta del animal.

135
Cuando comienza á emplearse este.sistema, los
pollos sujetos á él hacen algunas contorsiones;
poro muy pronto se acostumbran y reciben el tu·
bo en el momento de accrcirseles. Conviene mantener alargado e~ cuello del ave á tiempo de introducirles los alimentos.
La cantidad de masa que debe contener el embudo y absorber el pollc•, debe ser una décima·
parte de litro, aproximadamente; pero en las pri·
meras comidas no conviene que se suministre sino
fa mitad, y la racion completa hastr. los tres días,
tenienao cuidado de aumentarla 6 disminuirl:i, segun la fuerza del animal. Las comidas se hacen
con regularidad tres veces cada 24 horas: á las
cuatro de la mañana, á fas doce del dia y á las
ocho de la noche, esto es, con intervalo de ocho
horas entre comida y comida.
Para facilitar la operacion de engordar los po·
llos en número considerable, es necesario mante' nerlos en jaulas y que cada una no contenga mai
de diez. Estas jaulas deben colocarse en alto y
de modo que no estén expuestas á corrientes de
aire: en el asiento debe ponerse paja fresca y eata debe renovarse.
Conviene que' los animales que se sometan {¡,

1
'

este tratamiento estén en" buen estado de salud
porque de lo contrario ea fácil que perezcan. Los'
que despues de seis dias permanezcan estaciono.ríos deben matarse 6 por lo m~nos eseluirse del
tratamiento.
Es preciso advertir que las aves engordadas po1·
la. nutricion forzaua, adquieren un volúmen y un
peso notablemente mayores de los que tienen las
aves engordadas por la nutricion expontáneu.
La duracion de este sistema de engordar, so
prolonga de quinco á veinte días, segun la natura·
leza del animal.
En Priris se encuentran aparatos completos con
cámaras 6 jaulas para encerrar cierto ñúmero de
aves y con las instrucciones nececarias para poner en planta dicho sistema. Ca.da uno cÚesta cincuenta pesos.
¡Cuántas familias en México, en donde el tra·
bajo de la mujer es casi i~productivo, pudieran
consagrarse á esta industria, que como ya hemos
dicho, deja en estas region0s pingties provechos á
personas que se ocupan en ella! En los campos,
sobre toda, seria muy ffoil establecerla en gran
escala.
CONDE DE Pozos DULCES.

LA ENSEÑANZA AGRICOLA EN FRANCIA.
Reproducimos con la mayor satisfaccion la cir. cular que el ministro de agric~ltura de la Re·
pública francesa ha dirigido á los prefectos de los
Departamentos de Fr~nein, á fin de poner en prác·
tica las disposiciones de la última ley sobro ins·
truccion agrícola.
Hemos hecho cata traducc1on creyendo que ella
servirá de estímulo á nuestros legisladores para
9.ue se preocupen algo y se decidan al fin á votar una ley que establezca la enseüanza agrícola
de una manera eficaz y definitiva.
Ningun país necesita tan~o como México e11ta
clase de estudios. Nuestro porvenir positivo está
en la agricultura. Como nacion productora, ninguna podrá rivalizarla. Los ferrocarriles podrán
trasformarli:,,, pero sin la agricultura. y la mine·
1·ía no habrá alimento suficiente para estos cetá·
ceos del comercio.

Que el gobierno general y los do los Estados
se entiendan para activar el movimiento que ha
de regenerarnos. Ya se ha organizado el sistema
de ensoñanza primaria en toda. la. República y estamos palpando sus benéficos resultadttl Que se
complemente con la gencralizacion de los conocimientos agrícolas que son la base de nuestra ri·
queza y de nuestro futuro poderío
Si la. Francia, nacion rica, populos; y grande,
se empeña en desarrollar mas su fuerza agrícola,
¿qué deberémos hacer nosotros qué disp!nemos
de un suelo mas fértil, estenso y rico, {t} cual_nada le sacamos por nuestra ignorancia ? ••.•
El ministro de agricultura y de comercio ha
dirigido á los prefectos la siguiente circular, relativa á la aplicacion oo la ley de 30 de Julio de
187 5, sobre ensefianza elemental práctica do la
agriculturo:

�136
l'nris, Agosto 12 &lt;le 1876.

137

el costo de alimentacion y servicio de los alum·
nos. El tiempo deberá dividirse en dos partes
iguales: la una consagrada á. una ensei1anza primaria superior, á la cual se agregarían las ciencias naturales y cursos especiales; la otra, empleada en los trabajos ejecutados sobre la esplo·
tacion del establecimiento. Pero la enseñanza no
deberá dictarse aegnn un programa uniforme. Se
tratará al contrario de npropiarla á las diferentes
condiciones culturales de cada comg,rca y á lo que
conviene, por decirlo así, á las particularidades de
cada una de ellas. La administracion se contrae·
ria para este efecto 1. la opinion del consejo de
vigilancia. y de perfcccion, ~stablecido por el artículo f9
La enseñanza· de las escuelas prácticas de agricultura, seguiJa con empeño, lo mismo que la de
las escuelas rurales, dará derecho á la enseñanza
gratúita por un año. Este favor, agregado á la
necesidad de imtruccion que se desenvuelve de
dia en dia entre las gente del campo, hal'á. de
sear, sin -duela, la re::i.lizaoion de las promesas de
la ley. En f'Ste caso, señor prefecto, debereis poner la cuestion al estudio, de acuerdo con el con·
sej~ general, y mi administracion apoya.ria vuestras determinaciones en cuanto estuviese á su al·
canee.

Sefior prcfecto:-Tengo el honor de dirigiros
la ley do 30 de Julio do 1875, promulgada el 4
de Agosto siguiente, la cual ha reorganizado la
cnsefianza elemental práctica de la. agricultura.
Creo deber llamar vuestra atencion á. las principales disposiciones de dicha ley. Ella autori~,
como lo vereis por el artículo l. 0 , la creacion de
un nuevo establecimiento de enseñanza profesional, al mismo tiempo que conserva las escuelas
rurales bajo el régimen de la ley do 3 do Octubre
de V:!48, salvo algunas modificaciones que dejan
intactas las bases fundamentales de la institucion.
En cuanto á las nuevas escuelas destinadas sobre todo á los hijos de los cultivadores acomoaados, arrendatarios, colonos 6 pequeños propietarios que poseen ya una buena instruccion primaria, ellas serán restablecidas con la cooperacion del Estado y de los Depa1·tamentos.
Los gastos permanentes del personal que dirige y enseña, se harán por cuenta del Estado ( la
República *); los gastos materiales de instalacion
se harán á cargo de los Departamentos (Estados),
pero esto no impedirá á muchos Departamentos
el que reunan sus recursos para fundar en comun
una escuela práctica de agricultura. Estas asocia·
ciones están prescritas por la ley (artículo 29) y
la administraciou las favorecería decididamente.
Os agradeceré me acuseis recibo de la presen·
La admision en las escuelas prácticas de agri- te carta que, os ruego, comuniqueis á la asamA
cultura no debe S(}r enteramente gratúita; el blea departamental.
precio de la pension debe calcularse de manera
Recibid, .señor- prefecto, las seguridades de mi
que represente tan exactamente como sea posible mas distingida considera~ion.
El ministro de agricultura y del comercio.
"' Sabido es que la. forma. central de lo. República franoesa, equipara el Estado 6.1&amp; Nacio11 6 gobierno general,
y los Departamentoa á. nuestros Estados.

C.

DE MEAUX.

(De la. Republique Franfaise).

ENTOJHOLOGIA AGRICOLA.
])escubrirniento de un insecto que se chupa el :ju- especie de coccus, que el pueblo designó con el
pintoresco nombre de yuagua, semejante al cocgo de las naran:jas en la misma planta.
cus dtri que en ciertos departamentos del Medio·
Los que conocen la historia de nuestras vici- día de Francia ha hecho estragos en los naranjos,
situdes agrícolas, causadas por insecto¡¡ dañinos cubriendo el tronco, las hojas y el fruto, hasta el
á las plantas, recordarán que hace mas de tt·einta punto de ocasionar á menudo la pérdida de un
años invadi6 á los naranjos, limoneros, &amp;c., de la tercio 6 la mitad de la ·cosecha, y que en Cuba
Isla, una plaga de animalillos de aquella clase, tambien revestia en su totalidad la. planta con

I

una cap~ tlo aspecto algo&lt;lonoso, dej:ímloln. sin proporcionatlo por M. E. A. Carricere, jardinero
hojas y si11 fruto; no habiéndose logrado desdo jefe de los semilleros del Museo-un artículo en
cnt6n~e, sino en muy contados casos, quo los I r1ue se señalaban las depredaciones cometidas por
nnra1üos ¡H'odujcscn frutos tan hermosos y en los Opliideres Fullcnicatafirm:mdo el autor, con
tant:~ abmHlancia como los que frecuentemente se todas las garantías ae· una obscryacion rigurosa,
rccogian en tiempos anteriores 6. la invasion del que dichas mariposas horqdaban la. corteza de las
mencionado coccus, no obstante haber este eles· naranj;v, para chupar el jugo, y quo se les po&lt;!ia
aparecido por complc-to con el huracan do 1846, sorprender en In. obra,
sm a11:andcs precauciones ,
•
i,egun consta. de escritos aquí rub1icados.
hasta dejarse coger con ln. mano en hs mismas
Pues bien; como lrnsta. ahora se sabia, por la naranjas durante In noche.
eusciiar1za Je los cntomólogos, que solo entre los
Descoso, pues, 11. IGinckel de ailquirir una
coccus s&lt;. hallaba el enemigo de las aurnnciúceaa, prueba de semejante observacion, examinaba dees de intercs conocer, con algunos ponñcnores, el tenidamente la trompa de las citadas mariposas,
descubrimiento hecho en Australia. por _un botá- y confiesa que qued6 sorprendido al descubrir un
nico francos ~l1í residente, jI. Thozet, de una hecho inesperado tlc singular adaptacion.
mariposa. fJ. ue agujerea 1as naranjas para alimenRecordando aquel hábil investiga~or que los
tarse eon su jugo, descubrimiento tanto mas inté- lepid6 ptcros e:sLitn c::ractcrizados, entre todos los
rcsante cuanto que lo es tambien bajo el punto insectos, por un rasgo de organizacion de una fitlo vista entomológico, por ignorar los naturalis- jeza absoluta, cual es el de que las piezas buen.tas de esta especialidad. que hubiese en el órden les so hallan modificadas &lt;le manera quo forman
de lo~ lcpid6ptcros-mariposas-cspecies provis- trompa, 6 mas explícitamente, segun lo ha detas do una trompa pcrforante capaz de horadar
mostrado L. de Sevigny, que las quijadas desmeuna corteza dura como la del fruto del naranjo, didamente al:trga1las constituyen un apar.ato de
y do cuyo hecho se ha dado cuenta en Europa ~ucoion; que cr,as quijadas l:ngas, delgadas, flexipor primera vez, segun las noticias que poseemos; bles, terminadas en punta afilada bastante elásen un trabajo que, con el titulo d; Les Lépidop- tica, están unidas formando un fino canal;_quo las
teres á trompe perfomnte destriwtez¿i·s des oran- mariposas, en suma, se hallan confo:·m:úl:ts para
ges, presentó l\I. J. KUnckel d'Hercula!s, ayu- chupar el néctar &lt;lu las flores abiertas, para sordante naturalista de la cátedra de Entomología ber diversos alimentos flúidos, cncontr6 que, p~r
del IIIusco de París, 6. la Academia de Ciencias, una extraña cxcepcioI), los lepitl6pteros del géen la scsion del 30 de Agosto último, por con- nero Opltideres, tle Boisduval, estiÍn provistos de
•
ducto de Thl. Blanchard.
~
una· trompa rígida, venla.dero taladro, de una
Consi¿r.a en su bello cscriro M. J. Ktinckell, pcrfoecjon iclcal, capaz de atl'aycsar la piel do los
&lt;1ue el sabio botánico ántes mc.'ncionatlo !c habia frutos, d~ perforar hasta las cubiertas mas gruol!amatlo la. atencion en 1871 acerca del lcpi,i6p- ' sas y resistentes.
tero del género ofidcres-Ophidcrcs Fullonica, 1 111. J. Künckel considera la trompa del ala.do
L:-acusado _de perforar las naranja~ para soste-1 insecto de que _se trat~, como un instrumento ~ernm!O con su Jugo; pero que convcnc1do, como la , fecto que podna. servir de excelente modelo pal"a.
totalidad de los naturalistas, de que todos los le- fab1:icar nuevos utensilios que la industria empid6pteros tenían trompas flexibles, abrigaba Ju- plearia para el horadado de diversas materias,
das {cspecto de la observacion do l\l Thozet, y puesto que viéndose reunidas en dicha trompa la
encenaba en una caja los insectos devastadores !unza en forma, de sierra, la terraja y la escofina,
para exa:ninarlos descansadamente, hasta que úl- ! puede cortar, taladrar y rasgar, permitiendo al
timamente ley6 en un peri6dico de Australia.- ' propio·tiempo el paso sin obstáculo de los líquiThe Oapicornian, tomo I, número 9, Mayo 8 de dos por un canal interior. Las quijadas uaidas,
187 5, publicado en Rockhampton, Queensland, terminan en punta. triangul,nr aguda provista. de ·

!;

TONO

J.-18

�139
&lt;loa süirrecitas, se abultan en seguida y prcsen· tul'a una rclacion estrecha entre los Lc::&gt;id6pte·
tan en fa ·cara inferior tres po1·cioncs de 'filo ele ros, los llcmíptcros y ciertos Dípteros, cuya.,
tomillo, mién tr~s que por los costados y cara su· quijadas emplearr para agujerar los tejiuos.•
" do espinas co¡'tas y M. J. KHnctcl tormina su trab:~o notiüii!wlo
pcrior se hallan revestidas
focrt~s, formando 8a1i,b en el centro t1o una .de- que los colo.10s atistralius temen á los OphiJ1,res
. prcsion de bonlcn du:·,~¡¡ abruptós, sirviendo di· l?u.llonica, 6. c~urn lle los o:.trngos que iH!C.:n en
ch+:l espinas prm. desga~Tar 1as céiuh&lt;J de b pnl- bs n:ir:mjulcs, rorqne los frutos acri 1JiHados fH,1~
1
pa de las naranjas, cowo el rallo 6 rnspa sirve el _insecto ec alterai, r;i pid:i.mcntr, C:.t)'cn&lt;lo pronpara abrir las células, ~e la,_i·cmohcL~. parn. (;X· ) to :i.l sudo y a.eabn.ndo ,le podrirse; r¡M puesto
tr~cr el jugo. La region superior do la, ttompu • que todos los Lcpid6ptcro:, del g6i.ero OyM/lul's,
csLtí. cubierta por_d~lx1jo y ,por los la~os _do es trias segun lo acn lm t~e cstal&gt;leccr, ~slfo ¡1rovi:tos &lt;le
finas y aprctndas, tl1spuestas en scm1hélice r¡uc le una. trompa penorant0, y es incontest:~te (¡uc
proporcionan las cuafülnc1es de una litr.'.l, sig~icn- tienen Mbitog s~mejantDs y tab1har; !a3 1.:arando las estría~ intcrrumpid,ts &lt;le distanc:n, en dis· j:is ú otras frutas, muy esparcirlos en fas· regio·
taMb por !mas eapinitas sln consistencia, 11ue sir~ ncs tropic:d.:s, opin'l. que &lt;le ben sor colr;Jallos en·
ven para pei·cibir las eer.s:u:iono3 Hcti!e~, hallán· tre.Jos inl:!ectoa nocivo¡¡; y por úlfrno, (¡illl si rhi·
&lt;lose el orificio del ?anal pot• don&lt;lc suben los lí-. g,·aci:ul:uncntc 1,us pri:ncro~ ts~ndos son de;;r,moquidos sítu:ido C!l la cura inferior, clebnjü &lt;le! pri- Cluos y n9 -se prl'str: te ningun iI odo 1·cnlmcntc
rncr filo del tornillo.
•
, pr1ctico do dcsttjc.::ion, u gran corpub1ci:1. y
N~ satisfecho M_. J. IGinckol co_n c:i::!m:na1· ol l vivos colores pc¡·miten conóc;rlos 6, pri~crn. vis:
Opliulerea l'ulr,,:ic1, L., tuvo emd:i.do do cstu- ta, y se les pJ.cdc con&lt;lcnar .~ muerte sm tcmc1
d;nr todos los 1-.. ¡_ ;rsontantes del género, y tles- (1c incurrir en un cri:or jt:dicial.
cubl'i6 que los ~ \. -~laterna, L., O. Salaminia
En otra oportunid;:u tcn,Jr6mos el gus to do· co·
Crnm, O. l mperr,tor, Boisduval, tsí como •lus, mun:cnr {,. los lectores do L'l Oultfrador mas daotr~s especies, tienen una potente trompa en for- . tos acerba del nucyo ir,secto destructor &lt;lti las na·
1
•
•
ma ele talauro; suministr;rnuo en consccucllcia la ranj::s, por consi,lcrn:-los de utilidad pnr.• nucG·
estructura de las quijadas u~ carácter genérico ¡ tros agricultores.
de gran valor, establ;-Oiondo ademas esa estrucI\Encos DE J. Mf:LEno.

¡

,.

V"'·

¡ '· .

GUL~rrvo DB LA CAÑA J)E ltZUC.Ait
P® F&gt;.

ANICETO ÜRTEGA.

crfia de azúcnr es iHdígena ,,he&gt;cha por Guillermo II, rey Je Sicilia, al conven·
&lt;le t!·cs p.1rt(S del prnndo. J\::;ia, Occn.nfa y
to de.S rm Benito,. de un molino p::rn moler cnfin.
rica.
do azúcar, con to,los su:; ncrccLos, obreros y lle·
-Su cultivo en la. China y la India Oriental re-! pendencias. E~ta uon:icion tiene b fecha r1e ll'W.
monfo ú tnl autigUedad, que su orígcn so pierde I El mismp Lafitnu cn.&lt;.c que In caña üe az.(1c1lr
con el orígen de la historia.. do estos países.
pudo br.bu sido tr:iida (. Chipre y á Sitilin on
Los ·egipcios y griDg.os parece quo no la cono· tiempo de !c.s Cruzadas. El rnorige .AJb12rto ,Alcieron hasta el tiempo· en que Alejandro penetró quensis, Lll !a. &lt;1':scripcion que tl~ ue los proc1..Ji·
en el·corazon de la fo&lt;lia.
mientas empleados en San Juan de Ac!·e y Trípoli
Dcspucs de Jesucristo, parece que los rfrabes parn extraer Ia. azúcar do caña, refiere que loe
la trajeron á Sicilia, donde se cu1tivabn. en gmn soldados cristianos, faltos tlo víveres, chupaban cacantidad el aí1o 1148. fofitau re-fiero la clonacion íi.a de azúcar para apaciguar el hamhre y la sed.
HISTOlUA.-La.

Am6-'I

¡'

I

j

•

En lo que sí no cabo duda, es que los árabes
la llevaron á la península Esp~ñola, y muy particularmente por la misma época. en que fu6 lle·
vada á Sicilia, pues Abu-Zacharia, escritor c6lebre de Jn. raza árabo establecida en Espaiia, pu• blic6 en el siglo XII una obrn de agricultura en
la que se extiend-0 largamente sobre la caña de
azúéa1:. Por otra parte, no cabe duda que en los
reinos de Granadn., Murcia y Vafoncin, tcnian los
moros graneles plantíos de caiia y sacaban grandes cantidades de azúcar. Tan cierto es esto, y
que eran muy hábiles en esta especie de cultivo
6 imlustria; que cuando la. raza gótica los acab6
de arrojar do España, se dispuso que permane·
cicsen !'Llgunos tlc ellos en Motril, para dirigir y
aprovechar las plantacionc!:s &lt;le cafia.
.En el siglo XV, D. E11riqu~ regente de Portugal, hizo llevar la. caña de Sicilia á Ma4cra;
aunque Herrera cree que la llev6 de España.
·· cu·ando los viajes de Crist6bal Colon, estaba
aclimatada y cultivada en Canarias, al grado c1ue
estas islas y Madera proveian casi exclusivamente toda. el azúcar que se consurnia en Europa.
Respecto á la de la caña de azúcar en Améri·
ca, h~y dos bandos entre los" naturalistas, que
disputan, los unos, que fué traída de lforopa, y
los otros, que siendo indígena do nuestro conti·
nent. lo único que trajeron los descubridores fué
el arte de cultivarla y extraer el azúcar.
De que existía naturalmente, al estado silves·
tre eij América, 'no cabe duda.
ElJJadre Labat, en una obra publicada en 1742,
. cita el testimonio del viajero inglés; Tomás Gage,
que hizo un viaje á nuestro p~ís en 1828, y que
pone la caña. de azúcar en el número de las provisiones con que lo proveyeron los indios caribes
de la Guadalupe. Tambien cita á Juan de Lery,
ministro caivinista, que OH 1556 fué en busca del
comendador de Villegngnon al fuerte Coligny,
edificado en una isla de Río Janeiro, y asegura.
haber encontrado gran cantidad de caña dulce en
varios lugares de las inmediaciones de aquel río,
en donde aun no habian pe.netrado los portugl!eses.
Francisco Jimenez, en su tratado de plantas
de América, dice que fa cail.a de azúcar crece

naturalmente tí. orillas del rio de .la Plata; donde.
adquiere considerable elevacion.
El padre :qennepen y 'b.lgunos otros vinjeros,
certifican tambie~ la existencia de la caña de azúcar en los países que se extienden á orillas y á la
embo~atlura del rio":Mississippi.
• Juan de Laet clice haberla visto silv&lt;'sh'e en la
isla de San Vicente.
Todo esto confirma c1ue la ca1ia de :riúcar es
tambien indígena de nuestro continente, iipesar de ..
la ~cspetablc opinion clel Sr. Daron de Humboldt
{J_Ue la pone entre las plantas desconocidas de los .
habitantes de este continente y de las islas veci·
nas, ántes del descubrimiento de América.
Por otra parte, PfltM(Mártir, cu el tercer libro de su década, escrita durante la segunda cxpedieion di) Crist6bal Colon, que tuvo lugar de
1492 á 1495, refiere que yn. en esta época el cul·
tivo do la caña estaba en corriente en Snnto Do·
mingo, lo que hace sospechar muy verosímilmente, c1uo habría sido trai&lt;lr. por Crist6bal Colou,
junto con otras producciones do España y de Ca·
narias en su primer viaje, puesto que ya en el
segundo se fija y llama la atencion sobre lo extendido que estn.ba este cultivo.
M. B. Edwards, conciliando todae las opinio·
nes, supone que lar caña do azúcar crecia natu·
·ralmcnte en muchos lugares del Nuevo l\Iundo;
pero quo Cristóbal Colon, que d.cbia necesaria·
mente ignorarlo, tr:ijo planta de Caunrias eu su
primer viaje. Esta. explicacion parece ser la. verdadera.
Todos los historiadom:1 de la caña de azúcar
incurren en la falta de atribuir il medio del siglo
XVII, la. época de la. introduccion de la c¡il.a en
México, lo cual comprueba. una verdad que todos
palpamos á cada paso, y es la ignorancia en que
han estado y aun están los europeos, de las cosas
relativas á este país. D. Lúcas Alaman, en la 4~
página de su VI disertacion, dice qne D. Hernando Cortés intentó cultivar en Coyoacan la ca·
fia. de azúcar traída de la isla de Cuba al trapiche que estableció en Tuxtla en la costa do Veracruz, y por la cláusula 40 del testamento, se
ve que con este objeto di6 el mismo Cortés tier·
ras en las inmediaciones de aquella villa, á su ,

�..
140
crjado Bcrnardino del Castillo, que estableció allí
un ingenio. Pe1·0 el objeto preferente de Cortés fué
siempre bs propiedades, de Cuerna.vaca y Cuautia., mucho mas desde que estableci6 su residen·
cia en la primera de estas poblaciones. Contiguo

141

so cultiva en ba~tanto cantidad una subvarietlad
que se llama vetada,jaspe da, pinta, alistonad&lt;i 6
1
de cinta, la cual des''cribiré en el artículo siguiente. ·
Estas varietlades han sido traídas de Jamaica al
continente.

á ella form6 el ingenio de Tlaltenango, siendo el
DESCRIPCION y CARACTÉRES BOTÁNICOS.-La •
primero que introduJ'o el cultivo de la caña en¡..." Calla &lt;1c,azucar,
'
· 1
anmd· o sac11arif.em
sacl1arum de
tierra caliente del Sur, como lo habia sido fam- Lineo, sacltaroforum de Necker, pertenecer.. In'
bien, en la. costa ~o Veracruz.
.
familia. do las Wim.íneas ~e Jussicu, géner; s;c3:,.
La ~ituacion d? este establecimiento en l~~ lo- rinc~s de Kunth, triand1'ia diginia en el sistema
mas que forman el descenso del valle, exponia la. sexual.
'
caíia á helarse frecuentemente, y por este motivo
D
· ~
. ',
•
..
.
.
.
e un:i. ra1z u zoca 0ucmculada y fibrosa echa
1o abandon6 su h1Jo
D. l\fortm cuando adquirió la
.
.
'
, d d A1
varios tallos de un lado y radículas ramosas. del
,
hac1en
a e t acomulco, que todavia poseen sus
·
que chupan y beben los jugos nutritivos de
descend1·entes, á la que t r.aslad6 t odos 1os :1pcros otro,
Ia t'1crra.
de Tlaltenango, en cuyo sitio aun se ven las rui.
·
.
a·fi
.
f
Sus
tallos
son
lisos,
articulados
y
divididos
por
.
as
d
l
n e osan t1guos e I c1os rente a1santuario de
nudos mas 6 ménos cercanos en parto c1ue sel laaquel nombre.
•
man cañutos 6 canutos. Do estos se cuentan ge·
En Yucatan, sí parece cierto que la caíia no ncralmcnee en una cafia madura de 40 á 60. Los
fué introducida sino hasta despues del medio del nudos que divi&lt;lnn perfectamente la caña en una
siglo XVII. El padre Cogolludo, que cscribia en &lt;lireccion perpendicular á su longitud, aislan fisio~
Campeche el año de 1655, al enumerar los di ver- lógicamente los cañutos, de manera que la vida
sos cultivoa de aquella época, no menciona. toda- ·en cada uno de ellos es indcpcndi~ntc de la de sus
vía el de la caña de azúcar. No es probable que vecinos: así es que pueden muy bien estar enforolvidara. una planta de tal importancia, por lo que mo3 6 atacados po:· insectos, dos cañutos separacs de creerse que hasta dcspues no se introdujo dos por otro ú otros que pueden estar sanos y
continuar viviendo.
allí su cultivo.
Todo esto que llevo dicho se refiere á la caña
En los nudos de la caíin. toman nacimiento dos
asidtica, generalmente llamada criolla.
6rganos de suma importa.!Jcia.. En p;·imer lgar,
En cuanto á l:i. variedad llamada caüa do Ota- las· hojas de la planta que naciendo en dicho punliiti, no fué conocida sino hasta 1778, cuando el to suben algun trecho, envainando n1 tallo Y. caen
capitan Cook, descubriendo varias islas de la Po- luego á: uno y á otro lado, pues son alternas halinesia, la encontr6 en la. isla de Taiti ú Otahiti. blando botánicamente. Estas hojas tienen doi usos
De aquí la llevaron los nn.vegantcq Bougainvillc princirndes que· son Ja rcspiracion y la proteccion
Y Bligh á Antigon::i una de· las pequeñas Antillas, do la parte tierna del vústago. La boja ya crecida
y despue.s á. Jamaica, don&lt;le se ha extendido mu- tiene otro efecto útil, y es que por su sombra ahocho. De Jamaica pas6 á la Habana y do allí á ga el desarrollo de cualquier vegetal que naciendo
nosotros: de modo que generalmente se conóco al pié do lo. caña,. le quisiera. robar parte de ¡08
por nuestros labradores con el nombre de cufia jugos que le pertenecen.
habanera.
~
de las hojas es alargada, son' de me1 a 1orma
N

Los Sres llumboldt Y Bonpland describieron
en sus viajes una variedad do color morada que
crece en Batavia, en la isla do Jaya, una de las
que componen la ~falesia en la Oceanía. Fué
traída á América en 1778, primero á las islas y
luego al continente. En el distrito de Rio Verde

dia ií. una vara de largo, con los bordes duros, ostriadas, vellosas y con un nervio longitudinal en
el centro. El vello de la hoja ya seco, forma una
espinita que llaman aquí almate y que mol('sta
mucho á. los quo la manejan, como la espinita da
la tuna.

En segundo lugar, al nivel d~ los nudos, nacen atp.arillo paja. Esta caña, á pesar de los siglos
una yemas que se llaman [J?"illos 6 pitones, que q_ue lleva d~ cultivarse aquí, jamas ha. degcneraqucdan rudimentarios miéntras vive :ª.plánta, pe- do; aunque 110 crece mucho, da un jugo muy sa·
ro que despues do cortada y puesta en las con· carino y la calidad de su producto es superior nl
diciones que adelante indic~ré, dan lugar á un uuc- Je las otras caiias. Tard:i. de quince 1 diez y seis
vo individuo,,y son las que sirven en las varícda- meses para su completa madurez, y es muy delides cultivadas para perpetuar la especie.
cáda á. la aqcion del frio y á la seca.
Los cañutos, cuyo tama~o varía de dos á ocho
2~ Oafía ele otahiti (sacliarwn otahitense) genepulgadas, están formados de un tejido reticula,r~ ralmente llamada entre nosotros caña habanera,
que visto con el rricroscopio, presenta en un cor- por haber sido traída de aquella isla: os mas al·
to el mismo aspecto de celdillas hexágonas de un ta, con cañutos. mas largos y mas gl'Uesos, es mas
pan:i.l de abejas, las cua~0s estin llenas del jugo fácil de cultivar, resiste mejor qu~ la criolla. al
sacarino. El color de esto tejido es blanco y su frío y á }a soca, da un producto mucho mayor
consistencia es mas blanda y mas esponjosa, á me· (lUe la primera, aunque d.e una calidad inferior,
dida que se estudia mns al centro &lt;lel tallo. Este y es mas precoz en su madm·ez, puea en algur.os
tejido está cubierto por una epidermis, dura, sili- terrenos, :il año y aun {~ los nueve mesei eseiosa. y como barnizada, verde, blanca, amarillos:i, . tá completamente en sazon industrial 1 • Se da
morada 6 violeta, segun las va~edades de la caña. niuy bien en los terrenos empobrecidos por larEsta epidermis tiene una gran cantidad de mate· i go; años de cultivo ele la caña criolla. Posa una
ria pegajosa, semejante á la cera que se ha llama· · tercera parte mas que esta, da un quintó mas de
do cerosina; á ella debe la caña su lustre y aspecto jugo y un l!exto mas de azúcar. Entre nosotros
barnizado. Se encuentra ademas sobro la cpidcr- se ha extendido mucho su cultivo; pero dcsgra.mis y cerca de los nudos, un vcll0, ya blanco, ya ciadamentc en muchall part0s se ha enfermado, •
negruzco, que contiene taro bien alguna cantitla~l &lt;legen.eran&lt;lo á. un gra.do que no'"sirve ni para pas· ~
de cerosina que se pega en la~ manos.
turas de animales. Vcrémos on su lugar las cauCuando la &lt;'Uiia florea, echa en la extremidad sas y los medios do combatir esta enfermedad.
un vástago recto, Ecrpemli~ular y sin nudos, que
3~ Cafút violeta (sacltarmn violacehm lle Humie !lanm jleclta y que llcr:i en la punta un puní- hol&lt;lt, Bonplaml- y Tussac), llama.da tambien ca·
culo 6 penacho ele peciu.ciias flores e:edosas y blan- ñn. do Batavia. por el lugar de donuc es originaria.
'quizcas. Cada flur tiene un zurron con dos cálices, Elia tiene la epidermis del tallo violc·ta y las ho·
'tras cst:i,mbrcs y do.s estilos, cacla. uno ·con un es- ja.s moradas. Es mas precoz que las anteriores,
tigma. plun:itso El fruto es una semilla oblonga resistente mejor al frio y á la seca. Tiene una
envuelta. en dos rniva~~ Cuando esta llega tí. su gran' cantidad de azúcar incl'Ístalizablc, lo c1uc la.
completa madurez, sirve muy bien para sembrarse hace preferir para las fermentaciones. Es mas
y reproducir la especie; poro generalmente en las dura que las anteriores, y si no 'se cort:i. á tiempo
variedad(·; cultivadas, la semilla aborta y siempre se pu.sa prontamente, secándose &amp;u médula y danse reproducen por estacas 6 rcnuc·rns.
do muy poco producto.
VATIIEDADEs.-La '"cafia presenta mucl1as va4~ • Oaña i•etada, ali.stonada, Jaspeada, pinta,
riodades, pero al cultivador solo le importa cono· cir,ta (sacliantm 1•e1·:ricolor). Subvaried11d de la
cer las ci11co siguientes:
.
anterior; tiene el tallo ya en sazon, color amariH c/,ríia criollti [sacharuni a~cfnarum] .que llo paja, con unas cintas muy hermosas ele color
es vcrdaJeramcnto la asidtica y la que se cultiva e'n mayor cai1tidad' en nuestro país. Crece de 1 Es muy diversa en !.\ cnña la m:i.durez real ó botánic~; de la industrial. En aquello. el tallo se polft ~eco y
seis á 1loco piés do altura y no engruesa muelw. propcnt.lo ít pon&lt;'rse JMuloso como en muchas ~míneas:
Cuando etiti madura, industrialmente hablando, en esta el tallo debe estnr lleno de jugo, y este jugo consu tatlo se pone pesado, quebradizo y. de un tener h m:13:or c:•mthlail posible de azúcar. ,
1

I
I

•

•

�142

..

, .,

1 ••

1·ojo violeta perfectamente recortadas; sus hojas
son verdes. Se cultiva en gran cantidad en la
Luisiana, donde se prefiere á causa de su precocidad y .de su resistencia á la accion del frío.
Introduci&lt;fu rccientcrtcnte en el distrito de Rio
V er&lt;lc, s~ cst(t propagando y extendiendo allí su
cultivo.
El Sr. Az11ar Barbachano, de Campeche, supone que puede ser una hibridacion de la ca.ña
habanera y ue la violeta; pero evidentemente no
C3 así, pues la hibrida.cion de estas dos cañas da
lugar á la ,·arjedad siguiente:
5~ Caña cristalina (sacha1·urn liibridaturn).
Segun el Sr. D. Félix Maillefert, en ltls .Antillas
se obti~ne esta 11aricdad artificial, poniendo en los
sm:cos al tiempo de sembrar, trozos superpuestos
de soillilla. violeta. ·Y do semilla µabanera. Se escogen anualmente los individuos en que se nota
.1~ayor fusiou en el colo:· y caractércs, y rcpitien(lo esui opera.cían C'n tres plantíos, es decir, durant_e tres afies, s•J llega á obtener una variedad
qno tiene los oaractéres siguientes:
En un buen terreno llega á crecer hasta cuatro
· metros y a.un !!Jas; es mas gruesa que las dos va,
riedades que la han producido. El color do las
hojas es verde oscuro, mas anchas y mas largas
que las M las otras cañas: Sus tallos son un color vcr&lt;lc-maiuana y el vello 6 bozo cercano á los
uudos, es blanco, cuyo color, sobre el verde del
tallo, le da una apariencia trasparente ó cristalina.
El .mismo Señor Maillefort ha realiza&lt;lo con
buen éxito esta hibridacioo en la tierra caliente
dol Sur uc México.
CuL'rIVO DE LA CAÑ.A.-Pocos cultivos han do
variar ,.tanto corno el de la caña &lt;le azúcar, segun
los países, climas, latitudes, terrenos y otras c)rcunstancias accidentales.
Lo que se l.mce á. orillas del Nilo no se hace en
América. En la Habana no se practica lo que en
México. En Yuca tan y Rio V crcle varía un tan·
to pl sistema, y aun en cada plantío en particulas se puede asegurar que se modifican roas 6 mé' nos los procedimientos.
Esta· gran variedad no se crea Lija del capricho; la necesidad hace nacer estas modificaciones,
lo cual lo harémos palpable con algunos ejemplos.

La caria de azúcar, planta sumamente jugosa
y por consiguiente hidr6fila, se acerca mucho por
su constitucion y cara.tf res i las plantas acuáticas. De aquí resulta que en principio general,
necesitan riegos frecu~ntes y abundantes. Así se
practica on los distritos de Cuernavaca, Moroloe
y Rio Verde, en los que por lo ménos cada quin·
ce 6 veinte días se rieg~n los'plantíos
En Cuba, poda forma alargada y angosta do
la isla, y estar roueada. do mares, el rocfo ma.tutino es tan abundante que jamas se necesita ro·
gar la caña. Entre estos dos extremos es claro
que pueden encontrarse todos los medios imaginables.
.
Por:idrémos otro ejemplo. La. caña de azúcar
es una planta vivaz, hablando en general; pero en
el Sur de México es anual, 6 cuando mas, bis·
anual, por lo qu~ aquí tieno que plantarse año por
afio, miéntras que en Cuba, Yucatan, Rio Verde
y Jalapa resi&amp;to varivs cortes. Este número va.rí:i. mucho, pues aunque genernlmcute es de tres
á siete, hay casos extraordinarios, como µno en
Yucatan, en quo el plantío llevaba veintiocho aüos
de dar la zafra anual. Este terreno tan privile·giado pcrtcnecia· á D. Wcn~cslao Al pucho, quien
lo vcndi6 despues al Sr. Duarte.
Parece, segun la opinion y observaciones del
Sr. Ma.tbieu de Fos!ley, qui! en to&lt;la la pendiente
Oeste de la cordillera de los Andes, la caña dura solamente un año, miéntras que en la pondicnte Oriental dura mucho m::is tiempo. Parece que
esto lo confirma lo que he visto y podido iovestigar de Rio Verde, Jl\).apa y Yucatan, situados .
al Este, respecto de lo que pasa en Cuautla., Cuernavaca y Sur de Morelia, situados al Oeste de
la Cordillera. Parece ser debido esto á. los rocíes \lbundantes que del Golfo se levantan, y por
el movimiento diurno da la. tierra y los vientos
alisios vienen á. bañar la falda Oriental de los An·
des, miéntras que la falda Occidental queda sin
este bl\neficio que no puede esperar por su situacioll, ni del Golfo ni del Océano Pacífico.
Por estos y otros ejemplos que podria citar, se
.ve que el cultivo de Jn. caña está bajo la in·
fluencia. de multitud de circunstancias climatéri·
cas. La temperatura, la humedad 6 sequeclad clcl

148

dima y lld t~rrono, la varic1b1 d1 caifa que se dimicnto. Obscrv.::.dorcs hábi!~s creen m10 en es·
cultiva, y mtro nosotroi hc.sta la p·:isicion que tos terrenos no prol1u~c una ca.r.tida.t.J pr.oporcio·
;;unrda 1·cspccto de· L.:. cima de h cordillorn., í:iftu: nn.1mente mayor de azÍtcn1: incrista!íznble, y ma.·
· yrn en ]a m"'11ern clü vivir de ln ple.uta y.inodifi- yor cantidau de mntcriz.s mncilaginosas y azoticn n por cor.1iguientc los procetlimit&lt;nto3 del .c.u1· zad:is ..
.
,·
tn;o.
Est:i. obs&lt;.1rvacio?1 hecha e.r. la oaíl::i, es CJCncrnl.
El ng~cultor que quiera vcrdnclcrnrr,ehte lla- • {t todk;; Ja~ ~plnntas ¿.ac:winus. La tuna
ma. ¡¡: :rs,1 m:í, ~che por tr.rito estmli~r todns cst;is gu\y ~le lo~. tencnoJ secos, s.on mns ricoa ei~ prÓ·
c,t·c1m~t.illcms_, puc de lo contrmo se expone :'i. ; duetos azuw1·ados. En el interior, durante In. es:
pa•for.er una cquivocacion, tanto mas trnsccmdcn- tacior: de las ).luvias, 83 nota· ur.a gran diminu·
,
'
,
d ' ., r r.
.
ta·, cu:1n,o que no ?Oto expon na u. 1racnsr., una cion dt:: rum1irr.i,1nto en las fAbricas d0 ,ino n1czc~:pecuh~cion, sino que sufri:mdo un tbscngafio, cal, ·r¡u,~ vu~,1:ven, (t uumentl1r en sua ·prod~ctos
propcnderia á creer 1¡ue las ínnov.,do;1es, nun las cuando edra el invierno.
.
fu:idr.das en los principios racionales y ·científicos
Ap:·oycch:rndo cata ob:1ervacion, vcrémos n.uc&lt;lc la agricultma y de !a economfo rur:il, son pe·' lí;rntc lo que importa hacer dur:rnte el éortc · do
ligros:is, y que lo mejor es no oambinr ni alterar caün. de zafN en h catacion de secas, y retirarle
· lo que se ha hecho hast.1 aquí, es Jecir, :a rutina. el ri·~go a.lgun tiempo {rntcs.
Dcsgrnciatlamentc tt esta opinion se inclinn,1 la
Pur el cont,:irio, si se planta la caiia en tcrrem:1yo1· parto de los labradorcn purnmcntc ¡ir{,c· 1 r;o: 1 muy secos y muy arenosos que Jojan rápiticis; y el qu~ escribe algo sobl'c cuo.k1ui,,ra. r;i.- damcntc e~apo1·:n· el agua, la caflo. cr~co poco, y
lM lfUO puech l!egnr á sus manos, es ncecs:uio cxprimilh cb poco guarapo. El azúcar es cristali(lPJ expliqu..) claram@tc lrnsta donde 1kga la ge· zablo, bica formada; pero se obtiene muy poca
ncralidad de ciertos prüicipios, cuáles est:;n ma3 cantitl.:i.d.
sU:, •tos tí. cxcc~oiqurs, y el mo1b do potforlaa I Et,trl! estos uos cx~remo~ J : cmos buscar hs
1 con:licioncs de un buen tcrren' . mndinácco. · •
Pr ver

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~:s necesario, r,d 3má~, &lt;, ua pl'~sento proccJ:.
Los pbitfos de cn.í'la9 deben rcn;r una tierra.
mLntos pr:ictlcos \l,.,l éultivo cu l1 atlnlc.s lugr.:·cs 1k1 en humus, arciJlo-!.arenosa, a:'1 t~les can ti. y r osicioncs climatéricas pu-s · ;Í t"J poibt tener II &lt;l:ulcs que se conserve una. mcdian:i. humedad y
á ::i. vista un ruéto,b r:,ue :i3C"ll&lt;'j0 y c~:.rhc ?~rns fücihncntc Llcsmcnu:rn.blc. Deben estar situados
:í hs circunstanci.1s í artic.:llares &lt;1u~ s·~ t:c":c11 {L de c:~ncrn. qu~ n.o Bll enchi&gt;rtiuen .. Si esto ú!ti~~o
la i.~ano.
.
: suc.i,:1\.rc, so hari:i.n obras prcYci;t1v:~s clu.dcsagnc
}ur último, rLbe !'cEm:ú en umi cspc.-ci0 te' 6 ab::.0rcion.
c6i:it1, las reglus gc1icrn.lcs J.:gun las cua!cti &lt;k
fütuJiémos In composicion indicada.
bo prcoe&lt;ll'.lr el prfotic,) c1: s:.:s mt'jo;·us, y J1.be
La ar::na si\í.cea, no Jando ninguu prindpio
gu:.:r sus pri¡n.;rc, pasos el 11J exp2r1mcr.trr(lo.
bucr.o ni malo, pura lo único que sir\'C es pura
Ti~tn marcha c.; :,~ que me propongo soguil' en Jivirlir, s-:gregar, y, poücmos decir, l1iluir los Je·
los d_;uie;.itcs p:Írrnfos.
w1s irgrcdicDtcs. llrrcc que el terreno ·sea dcaELEG,;lu~ DB TillmEXO. La;:1 tierras .:.rcillvsas mcnu;::..ble1 facilita. el crecimiento &lt;le la ycm:i.
muy cargadns &lt;le humus, bajas y muy h(ru:cdns, rnatdz y &lt;le las raiece, y facilit:i la cvaporacion
com!cnen ailmirnblcmento á la plauta, 11vrn no d\ll agua cxccclcutc. Cuando cst;;i. en t•xc~so, emal c..1ltiva.dor.
..
·
pobrccc :i,l -tcrreno y lo haco árido y seco.
L t c.i.fía creci,: con utia. lozanía cxtraordin~ri:1,
Lt, :ncillr. ó barl'O que por sus propicdullcs iísiy da unJ. grcn ca;,ti,l~d &lt;l.c jugo, pero no muy c:s¡ es como, antagonista de la aronu., une y cnli:·
sncadno, lo que hnec quo se tenga &lt;lespucs (1uc 1\ zn. los t1cmas elcmc1¡tos, co1isc·rrn hi humeuacl y
operar sobN gl'andi;s masas do líquldo, nnm~n- retil-1,e los u1atC'rialc2 alcalinos y azotiza&lt;t03 r¡uo
lárnlose en prop~rcivn lci: gastoi3, pero 110 ul ren produce el detritus vegetal nuevo. Cuando cst(i

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...

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•

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••

144
•

en exceso, retiene tambien en mayor cantidad es·
tos materiales, que se sabe por la química que
son enemigos del az'i(lar prismática 6 cristalizable.
De aquí se infiero tambien, por qu6 los terrenos
recientemente abiertos no son tan buenos para la
cana, como los que ya han sufrido varias labores.
En aquellos, la. primera fermenta.cion ·del detritus
vegetal ha produddo· amoniaco, ázoe y mate~ias
de este género; en las últimas, estos principios se
han evaporado, y solo' queda un humus vegetal,
ricQ en carbon.o, que es lo que esencialmente con·
, viene á la caña da azúcar, por su misma composi·
cion química, pues sabemos que•el azúcar es un
mterpo hidro-carbonado, cuyos enemigos son
.. lo3
-ácidos, los álcalis y el ázoe, y su princip~l abono
• es el humus vegetal viejo y carbonoso.
En algunos puntos do nuestro país, principal·
mente en Yucntau, despues del desmonte, 6 como
allí llaman, tumba 6 roza, queman todo el cam·
po; despues cercan y vuelven á .9.uémar los restos
que han escapado al primer incendio. Esto debe
tener por objeto, ademas de hacer mo1ir á. los in·
• acetos y animales noci\'os, el hacer evaporar las
partes azotiiadas y amoniacales, y carbonizar una
pa1-te de los.. vegetales s.ubterráneos, lo que es un
magnífico abono para la caiia.
En Yucatan so eligen para la caña distintos
terrenos, que so11: ,.

19 El Alcalclté, terreno bajo, .llano, de tierra
negra que conserva bien la liumedad. Anegadizo.
29 Yaxlzom, terreno bajo, llano, do tierra ne·
gra, sin piedras y cubierto de un'a vegetacion qu~
no pierd~ ni en el tiempo de secas.
39 El Kancabcl1é, terreno colo1· de ladrillo os·
curo, de tierra suelta y de bastante profundidad,
llano y sin piedras.
El Alcalclié, que segun el Sr. D. Andrés M.
España, es ol mejor terreno para la caña de azú·
car, necesita ser un poco anegadizo, y no for~1ar
una capa muy delgada como otra variedad u.el
akalché, 1lamado kattwn 6 gredoso, en el cual, á.
pocas pulgadas, se encuentra un barro blanqnizco
ó amarillento. ·
•
Hay en Yucatan otro akalché lleno de picdri·
tos rojas, como abalorios, que llaman los mayos

, 145

tacoe que no sirve para la cana y única.mente pro·
duce un bejuco, .quo los indios llaman humus.
En el distrito de Río Verde, el terreno busca·
do pa,a la caña, ee gencra1monte,il de ciénaga y
aluyion, muy rico en humus, bajo y húmedo.
En Cuernavaca. y Cuautln. so busca }r tiemtdo·
miga sustanciosa, fácil de pulverizar y ligeramente limosa.
Todos estos terrenos evidentemente se refieren
á los que hemos dicho convenir para la caña; pe·
ro es de sentirse que no hayá análisis precisos que
fijen las proporcione1' do los tres principios siguientes: arena, :i.rcilla y humus, y ol carácter hygros· .,
c6pico del terreno. Es de sentirse igualmente quo
los agricultores no examinen la fuerza sacarina
de una misma variedad de caña, segun los torre·.
nos y humedades en que se. siembra, pues como
homes 'visto al principio ru1 este párrafo, no es el
obtener una. caña extremadamente lozana y jugo·
sa lo que i!J]porta al agricultor, sino obtener la
.mayor cantidad de &amp;zúcar cristalizable, diluida
en una corta cantidad de líquidó. Rarísimo es en·
tre nosotros el labrador que comprende así la
cuestion .
En la parte siguiente pondré los procedimientos mas sencillos para estos dos anCtlisis; do manera que aun el que jamas haya tomado un reactivo en su mano, pueda hacerlo con facilidad, so·
bre todo, despues de algunos ensayos. El trabajo
del S1·. D. Luis Casaseca, que hace algun tiempo
public6 la Socicda&lt;l de Geografía y Estadística
en su Boletín, me servirá mucho para. la part?,de
sacan m(; tna.
Parn. terminar lo relativo al terreno, diré: que
los terrenos ricos y húmedos com1enen ú las varieda dos criolla y habanera. Los pobres ylnénos
jugosos, á la. morada y vetada. La cristalina ere·
ce perfectamente en los medianos y ricos. El la-·
brador debe por tanto dlegir ~al ó cua! variedad,
segur. los terrenos qu.e posca.
La capa sobre la que descansa ol terreno, 6 ol
subsuelo, como llaman los franceses, es convcnicn.·
te que sea pcpncablo á el ugua y al aire; cuando
r.o sea así, será conveniente formar zanjas de un
metro ó mns de profundidad, que le don al tcrre·
no estas cualídndes.
•

J

•

En los
., terrenos porosos y pe'rmeables puedo es·
tablecerso
un riego subterráneo 6 de traspor8, e-x·
.
tromadamente útil para. la caña.
,
Pl'ácticamonte lo he visto en el distrito de Río
Verdé, en donde cnsi todos los plantadores pnscan tan solo lós terrenos bajos y húmedos para
sus plantíos. Habiendo obsel'Yado en una 1oma un
terreno suelto y poroso, me pro.puee · experimentar allí el riego' subterráneo. Muehos práct.icos
dudaban del éxito del plantío; por ser un lugar
árido y alto. Pl'eparada la tierra, se t'stableci6 en
la cabece1·a mas alta del machuelo"Ona zanja am·
plia, que se tuvo cuido.do de mantener c~nstante·
mente con agua: filtrando esta con lenfüud hácf:i
]a parte baja, surtía de una humedad cons~anto á
• todo él pequclio plantío, que tendría unas 80 va·
ras cuadradas, y el éxito de la experiencia correspondió plenamente á lo que babia previsto. La
ca.fía se dió lo mismo que en los buenos terrenos.

.

productivos, y tendrá en su espcculaci9n un -lxi·
to mas seguro _que el que camina á ciegas se
guia solamente por el aspect~ exterior y los ca-,
ractércs aparentes de las cafias y tierrM. Estese
expone á estar obteniendo grande&amp; masas de jugo
improductivo, que aumentan los gastos y dificul·
tao la 1í1archa de la elaboracion.
•
En cuanto al mínimum do vehículo, lie dicho
que debe ser compatible con el sistema actual de
extraeeion, lo cual explicaré m:i.s. claramente.
Hasta ahora, á pesar de los adelantos de ]a. 1 ~
cánica apli7ada á. la industria azucarera, aun DO
se ha inventado un sistema perfecto para extraQI'
el jugo de ]a caiia y la. totalidad do azúcar
contiene la pbrita..
·

y

q•

Tomanuo, por ejomplo, la cañ~ de Otahiti ~
habanera, y la de ciüta 6 vetada, está fuera ~
duda que sobre 1,000 partes contienert 907 de
jugo y 93 u.e bagazo. Resulta de experiencial
ANÁLISIS DE LOS TERltENOS PÁRA. LA CAÑA Y comparativas, que con buenos trapiches no se•
SACARIJUETRÍA PRÁCTIC.A.-La manero. de proce~ cal'I, término medio, mas que 516 partes de jugo;
der para el ad.lisis ,de una tierra arablo es tan por lo que hay una pérdida de 391 por. 1,000,6
sencilla, que todo agriculto1; debe fiJar la compo· 39,1 por 100 u.e jugo qu~ queda embebido onol
, sicion de sus ' varios terrenos, y observar cuáles t bagazo.
·
son a&lt;luellos en los que se prodncc mejor tal 6. Calculada en az1icar esta pérdiila, resulta que
cual especie de semilla, taló cual varictlad de u11a se quedan on el bagazo 42k717- de :izúca.r orisplanta. En la cana dcb_c sobre todo observar, des· talizablc, y 17k 500 de azúcar incri~t~lizable, por
pues. de analizados sus terrenos! e? c._uá.l se produ- 1,000 u.e calla. Así, segun :Mr. Avcquin,-el agri·
cia la caña con ol mdximum de cantidad sacarina cultor no Qbtienc, calculando al mdximuni, mas
y el mí.nimwn de vehículo, es decir, do agua, que 56k 314 de azúcar cristalizada, en lugar de
compatible con el sistema actual de extraecion. 99 kil6gramos de la primera, y 40,595 del ,e.
Explicaré algo mas este concepto.
.gundo.
Casi todos los labradores declaran bueno un
De aquí l¡a provcuitlo que so haya querido S118·
•
terreno. donde so da una cafüi gruesa, elevada y tituir el m~todo de expresion por !}l ge maeera1
dulce; pero como no usan do medios sacarímetros cion, 6 la combinacion de ambos.
•
crxactos, no pueden snber sí no es hasta dcspues
Si se llegar~ á sustituir la maceracion, ent6n..
de algunas \aÍl':is, c1ue_tal otro terreno, eh donuo ces la,.caüa, miéntras mas azucarada, aun cuando
la caña tiene menor volúmen, les produce igual estuviese seca, seria mejor;' pero entretanto se
eantidnd d~ nzúcar, ó tal vez un poco rr.énos; pero usen las prensas y trapiches, es necesario que el
quwsta. diferencia. está compensada, por operar jugo tenga_cierta :fluidrz para poder abandonar
sobro menores cantidades de líquido, y.tener por las celdillas que lo contienen.
eonsig~iente menores gastos de fabrícacion. .
Por eso ho dicho que el mínimum de veMaalo
Por consiguiente, el que sepa analizar sus ter- debe ser compatiblo con el.sistema actual de ex•
renos, y el tanto por ciento do azúcar que en ca· traccion.
da !no lle ellos produce c~ugo tlc la _cníia, saFijado ya el punto de vista adc:iJc deben ten•
brá clegit· pnra. sus plantíos los mas !decuados y dcr los esfuerzos del labrador, pas~mos á expo~er
TOMO I,-1()

•

•

�146

147

-:~s p~oce~imientos mas scn~illos pnra nnaliznr 111 unn. corriente de ::::re. La difcl'oncii1 de peso indl~-~~~st'.tucion de un te!Tcno y la proporcio:1 llo los ca. desde luego fa canti&lt;lad de :i.gua higfoscópicn.
-.1).l ,ncipal~s componentes do la cafla. qt!e pro&lt;luccn. · que contiene, lo cual debo anotarse coa cui&lt;la.do,
~.~·,Para.
someter un terreno 6.,csto· cxámen, .es ne· 1 1nucs ficne esto una· b&lt;,1·nnclc ilonort"r
":" en 1.,,.
•
l'
Jv.lw
c~snno, tomando porciones de ticrrn en d~tintos , tierras que examinn~nos~ En el cxfo1c.n •tlp una
-Ilvgarcs Y á una p~ofundi&lt;lad &lt;le 25 6 30 cc11tÍ· tierra para la c::.fta, s:} debe p"lrticulnrmrnto pro.
m~tro~, {p1:mar un &lt;'Jempla,· q_uo ropresc¡üe.e1 tó1:- curar 1Cl :letcrminni;. !na c:u.tiilacli::s rebtiv..s de
c,_¡fomo medio. Se tocna de. Ci un pezr, conocido, :;.ren:i~ arcilla y hmuus. Par:1 ll;\;n: á este rcsuloí}'.' g., un kil6grr-,mc,. So le u€seca fL 100 gl'n.umi 1lo, o¡A·csc ~e 1r.. manc1·0. siguicntC'.
de tcmp01:attr~, poniéndolo Jvb!'c un:i. hoja mctúli.. -~ al vnpor del agu:1, y en un lng,«· rloml:i h.:.ya.
( Uon,,'nwuri).
&amp;.

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.t.U,:J

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CUL'PIVO DE{1 ltLGODON.

(&gt;ff

Pon. D. Jo3~ ANDRADE.

r, i .lmr.onuccrnx.-El ~lgodoa

ha: sido s:1:mprc en las cirnns de nnemr:.:J mcntaíhs. Esto 9 tlifo-

fueuto de rhucz:1 pr.ra todos J"os pdscs que rcutwclirr.n.s r:o puc&lt;1cn co,.vculr de la. misma
o.~c l1an 1.lc1licatio (: su cultivo. Estn, p!ant:t reuno rr:nncrn al cu1fr;o del nlgotlon;. pei'o aí cs inconli.iF.rntajas i11cornp:irabl!.'s. Ademas 111} 1&gt;er scnc:: 1a cu.~o cp10 en todos los Est:Hlo:; se cncuomrnn luk&amp;.n su cultiro, exige poco g.nto du p:ar t:::,cion y garcs que pueden uedicrtrso con vmtn.ju ú produ;•locos cuidado:1: e1 l':){pendi9 d;:., su¡: protl:ictos es cfr la preciosa p1lnta quo nos ocupa. En el cst'.1·
~~~guro é inmctliuto, rl'IDU!ierr.. de todos los trn- do de atruso que guarda. nuest:·a agricultt,r:i., tleP.jos c011 .su buen prc'cio, lo que procura ui:n. uti· liido á ln.s continuas agita:;loncs po1iticns que :1o
lidatl uiuy consiL1erablc: ml.:rnu&amp;, (l::t trnbaj9 :i bm cesado r!e conmover nl país, !10 conocq mns
JtJlª multitud do brazo.s qt'.O ¡...,r:an poco aptos ¡;a· prhcipios que b aatigu::1 rutina y 110 tienr ni.as •
.Jf otros cu] ti vos: aJÍ (.'S (!_l!L! p:ira, ln co9cí'.'ha &lt;lcl / luces que b exped :nci:-:. pa.:-ticulur tfa. cah L1~ru~iJigo¡lon, qu~ M cuaudo se necesita. m:iyor 11úmc- dor. Todos· los gobicr-:ic.s que han reiid.o ¡03 .h:sde opcr:i:·1os, se ~:crlrn rn1plca:· {~ l~s mnjeres, tinos del pr,fa, hn.~1. c1esc.uidado d'3 prc'.o6 er (. h
1
nJas nncrnno~ y los nwos, c1uc son ¡nut1lcs cunnllo mns r.oblc y mas ntil de todas las nrt.~t 011 el
•J~c trata &lt;le otras_cos~chas. ~.féxi~~· por su no.tu- , impulso y progreso do la :igric1úur,.'t, hubiera e;,.
·üpleza, ~or su clima y por su posic¡o:1 geognífica, contrnilo b riqueza, y con elb Je. fuerza, ¡:ara.
es el pnís pre.pío por cxcclrncia para el cultivo 1mi1:~o::c1· b paz; pcrn léjoG du ~so, todos los p:ir·éHf1 al godo~: este pncdt: prospernl' en t,)tlos sus , ti dos la ltun csqnilmado y anuina_do; n:n¡;;ui:o ha
-r.~stados sm_ C':&lt;:ccptuarse uno solo, y so aprove- pensado en establecer premies y recor.1pcn-;·1s p::.·
.charian con vontsja. uun r .altitud do kncnos ap· ra lo:, r1uc so han JeJ:ca~o :; mejorar la :igricnl·
-ti~~pnra su cuitivo y r1ue t\l oncu(lltr:m hoy abn.n· turn i ir,trotlucirn&lt;lo nueras especies dJ plnntas, &lt;lo
,~jgrmdos sía que prn·.!uzca!1 ningun fruto.
'. ro.rtqui11:k, y de :,!li·wikd pcrfoccionndoa;
t:J _Con csio no quercmvs uccfr c¡1.e to.los ·los ter- .
Faltan,1o los prir.cip1lc:1 clcmcnt&amp;s pi:·:i. su prot /fll0:3 lo se:1r. ign~dn:entf farcrn..l&gt;les, pues (i ~au- grcso, la proteccio·1 &lt;ld gobicnio y la paz, iio (\¡
.Jff de lo áspero y rariaiio de 1mcst~o sn~lo, tc11c· c~~trailo rp.!c hoy so encucntl'c tan poco :L\'Cmfa·
mos en un mí:m10 Estallo diferentes climas, cuyt:s j:!da.
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&lt;i~¡nus se tocn.1.;: 91~ mucJios de clio.,,. sobre uw¡ etEnt~·c·los cuHtvos que con runa cilc:i.~i:::. p~:~dcn
-::l:fnsion &lt;fo &lt;licz,léguns, ;~:) expo;iment:~ fa tcmpC'· contribuir ú. cmir1ueccr llltestro ¡'aísy hacerlo Je
ratura mas arrl:cnte du los tr6p1co:i, cu lns l:auu- gr~nJc import:i:1cfa comcrci¡.tl, cst.í en prime;·:. Jí
ras y n~llcs profundo~; b t0mplaJa, ou L,~ parLJs llL!l. el algo lon. México puede pro,focir m su te~~la~ elc.vndas, Y por t:lti1l10, Ja. fria de Jog pobs r ilOJ'ÍO lo :UL'CCSUl'ÍO ~ar:i alit11&lt;Jllfal' SU3 l'.LUrÍ~ae, .Y '

i

exportar un excedente muy considerable al ex·· rémos: 19, por hacer una. dcscripcion del algo·
tranjero, lo que aeúiría para atraer á nuestro don, clasificitndolo segun lo han hecho los .botiisuelo los capitales europeos, 6 por lo ruénos parn. · nicos que so han ocupado .Jo esta planta: 29, se
equilibrar ln. importacion extranje,ra, que hasta hará. una breve reseña his1órich. y geo~ráfica del
aliara no tiene compensacion con las produccio· algodon: 39, se describirá su moclo de vegeta·
nes que so exportan en México. Cuánto &lt;lesaLo· cio11: 49, ·so harán algunas observaciones sobre
go y bienestar proporcionarian á nuestros agri- las e'specics y variedatlcs mas provechosas: 59, se
cultores los capitales que se extraen anualmente1 trntadt sobru el clima que mas conviene para. el
para. compras de. algodon, si en vez de irlo á bus- cultivo u.el algodon: 69, se seifalarán tambien las
car al extranjero, los fabricantes lo cnco1itrarán tierra.e que son mus ú propósito: 79, se darán. a1en nuestro suelo y G: precio~ mas m~tlerados: es- gunas ideas sohrc los abo.nos que 11cben emplear·
tas riquezas so ·repartirian entre loa habitantes, · ee &lt;le preferencia para. obteucr mayor producto:
tcndrio.n ocupacion tantos brazo~ que 110 la en· 8&lt;?, so·ti:atan't de aplicnr al ::i.lgodon 1a. teoría de
cuentran en otros ramos, se propo~·cionaria alivio la, altcrnacion Jo las siembras: 99, vcrémos el mo·
á la. miseria y se evitarían los males del ocio y el-O do como debo prepararse el terreno para la plan·
1á indolencia ' c1uc llevan
consi;ro
l; desmoraliza· tacion: 10'?, se fiJ'ad. la' énocn. en que so hace la
.
o
&lt;¡ion y el gé~men de todos los vicios.
siembra: 119, sabrémos la manera de conocer las
E~ vista do este porvenir que nos espera, y ' bucu:1s semillas: 12&lt;?, se rcrCi. b preparacion fJ.uo
quo no cst6. muy lejano, todos los agricultores sufren las semillas :fotos tl,e sc1· sernbrndas: 13'?, d
deben cstuili:w con cuicln.Jo el modo de cultivar mot1o &lt;lo ejecutar las sicrnbra2: 148, se señalará la
'
el algodon, y deben hacer
ensayos y cxperienci::is cantidad que tlcbc emplearse de semilla en una
para determinar cuáltis son las variedades que cxtension' dada: 159, se indicariÍ el tiempo que
~as convienen :i nuestros ·diversos climas, y qué dilata la semilla en go{·~innr: 169, los inconveprtí.cticas· d&lt;t cultivo le son mas ventajosas, 1í. fin nicntes que resultan de la trnsplantacio,;: 179, se
de que no se desanimen por una vez que pueden tratará de los cuidados quo se tendd.11 con la
malograrse sus esperanzas, y de que tomen nue- plantacion, pa,ra nsegnrnr su producto: 18.9, so
vas precauciones para asegurnr el rei:ul_tn&lt;lo, y JariÍ.n algunas reglas para. distribuir los rit'gos en
para. quo uo abandonen una empresa que resulta caso de que sean neccs~rios: 199, e1 modo de eje~n utilidad pública, sino cuando ya estén conron· cutar la poda en diversos países: 209, se señala.. cidos de que no produce todas las ventajas que se rá la época de hacer ln. coscclm y el mollo tlc pro·
han prometido.
•
ceder: 219, se dará itlea de la importante opera.~
1

t

Al publicar la presente memoria, ha sido nuestro ánimo despertar el colo de los agricultores,
prometiéndoles buen éxito si se dedican á esta
granda empresa. En esta memoria cnco'ntrnrán
los elementos mus necesarios para comenzar á
cultivar una pianta que tal vez les es desconocr'1a á !lluchos. Estamos léjos tlc poseer todos los
datOS1f observaciones que. hubiéramos deseado
para que nuestra memoria fuera completa; pero
esperamos que la dedicacion y cooperacion de los
agricultores descosos~del progreso, y que gustan
do estudiar las cuestiones de economía y utilidad
pública, terminará.u ta obra. que solo ponemos en
·
bosc1ueJO,
Para dar algun 6nlen á cato escrito, comenzn·

•

cion de despepitar, Y do las máquinas que para
esto se empican:· 229, para terminar lo relativo
á hs operaciones de cultura, indicarémos el método quo se sigue para empacar ol algodon: 239,
se señalará)n seguida las enformetlades á que están sujetos los algodonales, y los remedios que
pueden aplicarse: 24&lt;?, so numerarán las plantas,
los agentes atmosféricos y los i~sectos que causan daño al algodon, con los remedios mas usuales y lo; animales que pueden considerarse úti·
les: 259, se hará un .cálculo aproximado del pro· dueto e.le una plantac10n por fanega do sombra.9, se ver~ la relacio.n que
&lt;lurn:
el
prodúc· to de, la. fibra 6. la wmlla: 21 ·, .,1) md1cn·

26

::ªY u.itr~

f~-

1·ú.n los usos runa comunes tlel algoüon, pa~a

�148
· mar u~a idea do su utilidad: 289, lo mismo respecto á las semillas: 299, se hará un presupuesto
do los gastos que origina la plantacion de una
cxtension dada: 30~ indicando el precio que
guarda el algodon, se hará un cálculo de la utilidad que puede resultar de su C1Jltivo: 319, para terminar, se hará una reseña del precio á que
puede venderse el algodon producido en los diversos Estados de1. país) puesto cu el puerto
mas inmediato.

noso, y los cotiledones foliác~os; están rodeados
de una pelusa blanca 6 amarillenta mas 6 ménos
larga y fina, que no es otra cosa que el algodon.
En la época de la madurez, esta. pelusa, que es~
taba humedecida por los jugos nutritivos de la
planta, so diseca y adquiere toda su elasticidad;
ent6nccs se esponja y hace abrir las cápsulas que
lo contenían en tantas casillas como tenia divisiones longitudinales, y desborda todo el rededor de
la c.'Ípsula. Este es el momento en que el algoDESCRIPCION BOTÁNICA.-Géncro de planta don debe de ser cosechado.
•
, .
monadelphia do la familia de las malvdeeas, que
llISTOitIA y GEOGRAFÍA,-EJ cultivo do! algocomprende un gran número de variedades que don es conocido desde la mas remota antigüedad.
pertenecen al género gassypium establecido por Parece que tomó su orígen en la In,lia, en donde
Lineo: Esta planta es un arbusto 6 un árbol quit segun Malte-Brun, existe al estado silvestre, y
so eleva á alturas muy variables, segun sus espe, que los egipcios le conocían mucho ·tiempo ántes
cies: sus raíces son punti:igudas y llenas de fila- do 111, venida do Jesucristo; pero en aquella ép·o.
mentos; el tronco es leñoso, compuesto de una ca, solo los sacerdotes tenian derecho de usar los
madera. blanda y esponjada, está. cubierto de ra- trajes tejidos con el algo&lt;l~n. Plinio nos enscfia
mas alternas, y estas á su vez de hojas tam. los nombres que daban loa egipcios al algodon, cubien alternas pedúnculas, cubiertas en su base de yo cultivo se habia propagado mucho ~ntre ellos;
unas orejuelas liamadas estípulas; su forma es unos le llamaban Gos.qypium, y otros Xilon; los
cord iformo (en figura de corazon), están por Jo árabes lo conocian con el nombre do. Gootl1a. Nu:
comun divididas -0n tres, cinco~y aun siete 16bu- merosos documentos establecen que há.cia la épolos de profundidad variable; las flores son tam- ca del cristianismo, pas6 á. las regiones del Medibien pedúnculas, y nacen solitarias á ~a base de terráneo, y que su cultivo se cxtendi6 mucho,
las hojas: están rodeadas de un doble cáliz: el c.,\'.- sobro todo, en tiempo de Mahoma. Esto profeta,
terior es un imolucro que está formado de tres lo mismo que sus sucesores Omar~y el califa Alí,
hojillas sexiles dentadas y mayores que el cáliz usaban los trajes tejidos con el a.lgodon.
verdadero que está en el interior, y se compone
Las guerrae del cristian~mo contra el islamisde cinco dientes cupuliformes.
mo y la. invasion de los moros en España, hicieLa corola está formada por cinco pétaloe, do ron conocer en este último lugar el cultivo dcun color amarillento 6 purpúreos, 6valos rectos algodon. En el Tratado de Agricultura. de Abuunidos 6. su base por la intcrposicion do los es- Zacari, que escribi6 en Sevilla pot· el siglo XII,
tambres ó filamentos en el tu~o cstaminal; estos se encuentra, en detalle, explicado el cultivo del
son monadelfos, es decir, agrupados en una sola algodon. De Espafia pas6 á Italia y á Grecia, y
rama. alrededor del pistilo; cada uno de los estam. mas tarde fué intl'oducido en Francia.
bres lleva en. su parte superior una antera cordiLa América, cuaudo fué Yisitada por los priforme; el pistilo está compuesto de un estilo con meros exp1oradores europeos, Colon, Bh.mucio,
tr~s 6 cinco c::.tigmas en la parte superior, y un Acosta y Oviedo, poseía ya muchas especies de
ovario ovalado por Ju. parte inferior.
aigodon, y despucs se enriqucci6 con otras que
El fruto es una cápsula ovalada de tres 6 cin- fueron iraidas de Asia y Africa; desde ent6ncos
co divisiones, con otras tantas cavidades que en- su cultivo se desarrolló mucho, y fué ol objeto
cierran las semillas de un color negro 6 verde en de una cxportacion muy importante durante si.
11úmero variable: son oyalauas, largas hácia la glo y medio; pero poco á poco fué ahandonado el
pupta, lisas 6 vellosas, el albumen es mucilagi- cultivo dd algodon por el de la ~O,a, 1 se dejó

. 149
~

el monopolio d{l este producto á los Estados-Uni- quiere solo 50 centímetros (21 pulgadas) de a.lelos en donde ha tomado una extcnsion prodigiosa. tura. Estas diferencias son muy notables, y so
'
En el día, el algodon se encuentra en casi to- explican por la. diferencia en la temperatura. que
&lt;los loe puebios de América, en los Estados-Uni- no s:i.tisface igualmente en todos los países las no-.
dos, repúblicas d'c Ccntro-Américn, Perú, Brasil, · cesidatles del algodon.
Paraguay, &amp;c.; se cncu~ntra C}l la parte baja de
El tiempo que dilata esta planta en recorrer
• Egipto, Grecia, Siria, Percia, Asia Menor, e~ la los diversos períodos do su vegctacion, tambien
Isla de I\Ialto, en Toscana y España. En Argel varía segun los climas.
se lineen esfuerzos pro&lt;ligios_os pa~·a que el cultivo
Así C3 que desdo la siembra hasta la florescon.
clcl algodon se extienda rápidamente, y á este fin cia, dilata en el
se han establecido premi0s, 6. los que pueden con·
Algodon de la. Luisiana.. ... 80 á 90 días.
currir todos los agricultores que se dediquen á
,,
,, Siam......... 90 á 1OÓ ,,
cultivarlo; estos premios son de$ 200 á 1,000, y
,,
,, Yoica ....... 100 á 110 ,,
para alcanzarlos es preciso tener una pl:mtacion
Desde la germinacion hasta la madurez.
de unn á dos fanegas en buen cultivo. Ademas,
Algodon de la Luisiana.••. 150 á 170 dias.
el Emperador do los franceses concedi6 un premio
,,
,, Siam.•...... 170 á 190 ,,
personal de $ 5,000, con el mlsmo objeto.
,,
,, Yoica....... 180 á 190 ,,
La. Inglaterra por su parte, que tiene un insVemos tambicn que el período de la oxistcncia
tinto particular para prever los acontecimientos de una planta de algodon, no es el mismo siempre;
futuros, so ocupa con celo en hacer producir en en los climas fríos es de seis tí. siete meses, en otros
Australia ¿¡ algodon que nc.cesita para alimentar de dos alios, y por último, en algunos su vi.la se
sus fábricas, previrn&lt;lo el dia en que los Estados- prolonga diez y mas aiios.
Unidos se hagan manufactureros y trasformen
Debemos.advertir, que aun euando la vegetaellos mismos en tejidos todo el algodon que ahora cien pueda prolongarse muchos años, la expericn·
producen para hi cxportacion.
cía ha probado que hay mas ventaja. en resembrar
VEGETACION.-El algodvn presenta variacio- cada año; y que de este modo los productos son
ncs muy notables en su modo de vegetacion, se- mas abundantes.
gun el clim:1 bajo el cual se cultiva. En los países
En cuanto á la cosecha del algodon tambien
muy calientes es un árbol que adquiero por lo co- encontramos diferencias muy notables, pues miénmun (j ú 8. metros de altura (7 varas y t, á 9 tras quo hay lugares en donde solo'es posible hanrns y !); en los países mas templados! es un ar- ccr una al año, en otros se obtienen dos y hasta
busto que llcgn solo ú dos metros (2 varas 13 pul- tl'cs, casi sin ir,terrupcion. Cualquiera. viajero se
gadas), y por fin, en los climas fríos, que están convencerá de la exactitud de estas diferencias,
cxpuc-stos á fos fuertes Leladas, la vegetacjon del al reconer' los diversos estados del territorio mealgodon se reduce 6, una planta herbácea. que ad- xicano.-( Continuará).

CUL~rIVO DEL CAFÉ EN COSTA-RICA.
Lo siguiente es una carta del Sr. Jesé María
Tinoco, propictorio:de uno de los grandes plantíos
&lt;le café en Costa-Rica al rector D.•Luis M. Bosco del colegio de Santa Clarn, dando un informe
de importancia respecto del cultivo del café. El
Padre Bosco ha recibido un saco de SCII!illa do café
escogido, y desea probar su cultivo en nuestros
tcrrcpos do este importante producto, y solicita

•

la cooperacion de totlos los que deseen su establecimiento en California.
•
Querido amigo: Tengo el placer de anunciará
vd. que he recibido por el último vapor un pequeño saco de semilla do café que de Colima me remitieron, segun lo babi~ pedido para vd.; la semilla no podía ser de mejor calidad, porque el Sr.
Vcga me dice haberla preparado segun inetrucciQ,

�151

150
ncs que riciLi6 de Costa-Rica. Como consitlcro quo
vd. no'sabr6. el métod~ u.e sembrar café, me toino
la libertad do ofrecer (¡; vd. las instr~ccio~es si-·
guientea:
En un pctlazo de terreno·· suave y bien prepa·
rallo, f órmcsc un cantero de 9 (i. 12 pi6s do largo,
por f varas de ancho, dcsparrií.tncsc la semilla tal
cual está. y riégucse con abundante aguo; dcspues
échcscle una poca de tierra bi~n desmenuzada, pe1·0 que no cubra la semilla enteramente; la scmiP:~"
aún visible en la superftcie, debe cubrirse con ho'jas do pl{itano 6 pequeñas ramas, y . egn.rsé todos
los días á maíhn::i, y tarde por un períotlo do 40
dias, á ménos que las lluvias le eviten á vd. cstJ
trabajo: despucs del lapso de tiempo designado, la
germinacion comienza, y las j6venes plantas deben
librarse de las hojas 6 ramas que las eubt·cn.
Quince días despucs, y á.ntes que b planta haya
tirado la. cáscara de la semilla que fo. cubre y desdoblado sus hojas, debe trnsplantarse en oh'o torl'cno m:is grande que el primero, bien cultivado
y oxpresamonte preparado para este objeto, de la
manera siguientet
•
En línea y á distancia de 9 putgadas una plantll
de otra, se coloca la plantita en hoyos de dos pulgadas d3 profundidad; ántcs &lt;lo plantarlas debe
cortarse la extremidad de la raiz principal, si esta
en la opcracion ha descubierto su raíz \lé la tierra no; si no qlt6nc?s, sin dobl~n·:Jn. miz, so' coloca.

en el agujerito y se comprimo fuertemente; hecho
esto . nada mas se tiene que hacer, sino regará
mañana y tartfo dura.nte la estaci6n de secas¡ al
fin del año la planta tendrá dos piés do alto, en·
t6nces debe tomarse, (tlespues do dar un riego
abundante el día anterior) y trasplantarse reteniomlo la tierra suficien~e en derredor de su raíz,
plantándose en koyos de ·un pié de ·ancho y dos
piés do profundidad y á dist~nci~ de seis piés uno
de otro, donde se cuidará por dos 6 tres años cuando empezari á producir fruto; no debo olvidarse
una. .circ:mstancia esencial y es, qu'o el terreno debe estar siempre limpio, porque la planta del café
n@"" no Rued~ .tolerar la proximidad de ninguna
otra. planta. ~
Probaolemente dentro de poco
tiempo t eñdré el gusto de ver á vd., y ent6nccs
le daré verbalmente mas informes si fuere necesario; miéntras tanto, si vd. tuviere a.lguna. dificultad, avíscmclo y tendré el gusto de remov~rla; no debo omitir decir á vd. que 'de cada grano nacer.in dos plantitas c1ue deben separarse al
tr,isplantar. Concluyo deseando ú. vd. buen suceso
en su experimento do cultivar café, y espero que
California podrá, dentro do poco tiempo, contar
este precioso grano entro sus productos, y honra.rá á vd. el ser el promovedor de este importante ramo de industria. agrícola. Su afectísimo.J osÉ M. Trnoco.

rRODUCCIONES AGRICOLAS DEL SOCONUSCO.
EL PLAT.A.NO,.

roR M. PoNCE DE LEON.

El pldtmw pertenece :L la fam iiia de las musáceas y a.l género bananero de Linnero. Los botá·
nicos no están de acuerdo todavía respecto de la
ospecifica.cion de e;st.a planta, pero generalmente
se adopta la propuesta por el Baron de Humboldt,
segu~1 la cual, las diversas especies de plátanos
que ee cultivan en Améria, son las siguientes: El
plátano grande 6 znpalote, es el musa paradisiaca, de Linneo; el guineo forma una variedad
tlel cambiwí 6 musa sapientum, del mismo natu-

ralista, y el dominico es el musa regia de Ruenpbias.
.
Muchos naturalistas han crcido que el plátano fué trasportado de las Islas Canarias á la América á.princípios del siglo diez y seis; otros consideran este fruto corno uno do los principales alimentos de los indígenas que babitaba.n las regiones cálidas del Perú, desde tiempos muy remotos segun el Baron de Humboldt, la tradicion cons- .
tanta manifiesta quo el plátano grande y el domi-

r,ico ya 8(; cultivnlmn en México y en 11, AmC- pn•ducír6. otrb3 b.:1tos racimos 6 32, 000 plií.tanos,
ríen tr,er"tiional, ár.t.. ~ dl'.1 la llcgntla t!c los ospnfio · · &amp;uponic:nJo ca&lt;l:-. rncimo formado &lt;le 20 frut~'.
les, y r¡uo el guineo fu6 trr.i&lt;b de la.o cu5tns do por t'.rmino·mec1io; la segunda rc.~o1c~cioa se\ft,
Arrica ii. la Am.éric'.l, c0:110 su H1ismo n'Jn,br.:: le 102,000 frutoo, y la tercera de ~40,000. Ad}:..,r
· 1a• l &lt;1e- pul'pn. vegetal que se ncc0s1• ,.
""',
l\ll,1ca.
n~n~, 1.a c:1r,.1·.
L:i zrma ilc cultiro u.1.,: pl{t!o1~0 gn1udr, -csrr, com· f lt' 1 ~rn.·.'.1Ci!11' diarhmcntc á. un indivitluo n.fo\E~
·,
e.
.
•
,
,,
·
.
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pronu,11a cu e.1 01J001mac,) en.re la cosca y !a .rnrn r¡nc. 1,1':&gt; teng:. otro ali::aento, c.&lt;ita r0pr0sentacln. en
1
isotcrmn, ~uyi. fompi;;rnLma ;u(Jia 129 de ~ 1 grr.- el S~conuseo por 12 frnto..; clo pl-:.ta.no i&gt;ra11.ic '~
&lt;l,,3 centÍ_;ra. \0s; !08 ph~tnnOS de fo.s Oil'Utl dos es~ por io !:1:.Sm\l )a c:,~,.;:in, iota! fo 8(31 00 0 lll:ít!{: r
pr.cics t-uccificnn en tJt:\ zcna, y en l¡¡s regiones .nos, 0btenhh en 21 mrncs, Lr.st-.mí. pnr:i:h·. t.'l:m.~:!.:
t·:&gt;rnplatha tlcl Suconu.;eo.•En .Tur.-;;z, en. Arg'3l, 1 kncion de 100 fl'rsonns :cdu;tus, r.-:éntras nuc,
Jif:
1
_
1
w las Lshs Oa1Jrtrin.s y on la cost:1 de if(Llugu, Ju- . la iafa d,:; Cuba. e! prollucto 11.il plitr,no en l:Í:f ~
l
· con buen 6x1-· rm~uins
·
·
· representa·
. a punas
,
•1 .t..
,. tcr.1p,a&lt;,v,
gar:.-~.,.1e c.nna
se enl t;v:i.
orcur.,;;t,mcms,
la suú,., '
·
· ~ · to..,
1 ()o· rn· 1·IVlt· 1uos :ll,U.t('S,
' 1
E· ~to::- resu:t:l·
' r'!!
gumeo,
pero no 0 l grnntle u/ 1rnrt11n. Sl;o,cr,cia
to ce' p,cts:'llli)
'
,,. .
R,~o prc:m til, do;,; v::;.riet1adc~ 011 el Soconrlsco: , doa C':l~~n cfo arncnb co.1 los rtue tlu sus c6mputoli''
1
[;""'
el e,N.IO dJ tnlh pE,'lU~iio y frutos grílr&lt;lr!:!, y c1 rJcc'·1re e! B.::~·on de Ifom1:ioldt.
. ....
,bpldt ,·rn, cu3os frutos aun en un pcrf'cc'!J. m::i.El costo d~ !ae opcra~Lrcs que c.1 el S~con1':··
clur·~z, tienen :a piel de un color rctdu. Las va- 1co cxigt ln: eit'xhra, cnltivo y recoleccion üol pl,t·¡;
ri~1la~11:s c.iel guineo s~n: el en mo, d9 frut-J3 pe- . t.ano, ~s 110 30 pcst,is pur hectárea en t1..os arios; .
&lt;{tstños, tl llaneo y d tMmÍ,r.,.
sicritt&lt;) de ·2,0-.,0 pe;;,Js el 'valor m~dio del producfü1:
La 1Jicmk::: co cfoctúa.cn el Soco::iusco c1urar:to obtenido en h '1.1is;a. c~t¿nsion superfloia.J. Tu'
h ~¡,nen.. do las 11.irías, t1csdo Abril hnr,t:,. finos &lt;le , gran difcrenci.~ de estas C..'mtiJ~dcs, rcpresentmja"-::
OctubrJ, traspianta1do d t&lt;;l'rcno los pimpol!os' 1 h utilidad líquida, si b siembra. 0.el phttan•J ¡id~
clC' pVitano sobre :íncas pr.rnlelaJ...quc tb10n ci{;l'· tiicra. co!1si kra1 so como un r:imo do ospecnl;icfon
ta &lt;lircccbn.
•
é-:1 el Dop~rtamcnto, ma3 sien,lo muy 1)cc1ucifas I~
Ji..
L:i. ct¡uHi~ta1icia do estas Hn('aS ..y lo (1nc sopn.· ' cantiJaJcz de p,~:ítn.:10 que cxirrc
el
cornmmo
i11t&lt;'
·
r
o
..r:. .....
ra dos ~.Í't pollos mrn~diatos, es .di} 2r., 5, puc.&lt;: slen- riór, y sicn1lo muy grande :a abtm.foncin con cir,&lt;rr
do n~,mor,
St' obtic!lc tnmbien ruc:nor cantidad do se pro'iucc este áfíl fcnto, los ivricnltore~
•
o
....v l,es•
~ ... };
producto. Una 6 iios Ye.ces nl nii.:,, .,e d:.!syerbn y indígenas dill Soconusco reducen sas plantaciones
ee cab'l. la tierra nircdcdor d.: lns mices uo ' :a·s I á pequeños límites y solo siembran !!lgun.:.s pbnplantas. OcLo J:1cses dospucs de sombra.do el pim-. tus ...;uc las propo,:cbn:m los frutas uec~:mrios par:i.
poi lo, comienza(, florecer, y Oil~C meses &lt;lespUC'S c1 eO!lSUffiO Je SU familin.
f
do nqnu1ln opemci.rn, el frnto está en su pcrfcc- , •Difícil sc:-b describir lns diferentes prcpn.1-fi.'.':
ta r.1ad,1r(z. Adem::s, cinco 6 fl0i~ meses dcspuen cíoncfl a.l.imentieiiis que d,el plátano so J:acen• bn ·
Je b sicmbn, Je cu ~u planta ma.dr-', brotan por ' el Soc0nusco; mezc}a&lt;ln su pulpa con fa 111:lil~ ·
lo rn6no3 ,ge:s pi6,, que fiorccon y fructifican :'i. los de mniz, ec emplea pnrn. la fabricacion ele J.b~I
ocho y once mN·~s respectivamente y fll!e r~ su tortilks; nsado el rHtano~ proporciona á 1a§I
Ytz producir{m nue,ro!i' rotofi.0s; tic estn. mnnera, c1r.sez trahnjndoras un alirncn~o.nutr~tivo y sa.t...!
{,. !03 cinco mcn.:s c:vla plant1. produce st:s mio- &lt;labk; coci lo, se usa en muchns propttracioncs ~e,
vns qne se convertirC.n en veinte rdoilos, pnr lo J¡narias; finnlm,mte, secado al sol y con!rervado
ir,foos &lt;licz mesc3 tfospues ue !a primera :::·cmbrn gun el m".'.todo dd Estado de Michoa,~an, podilfü.':
Segur, ;sto, un pht:rnnr áo una. hec,{.rcn, d0. cxtcri-, or;g¡nur u11 ramo ñu explotucion de 1a mayor ¡,;it.,
sion supc,1·ficiul, e! 1'ual contenga. 1,GOO pln.ntas1 portuncin. pare el Sccon~rnco.
L".':.
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152

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COSECHA DB LOS PIUNCIPALES PAJSES DE E lJ11üPA.

iruestras ~oticias llcgalflasta el 2?de Setiem-1 Gran Bretaü:i. é Irlanda..

1.~67,500 24,12
2.506,000 13,59
9 001 , 000 11
-·
' , 80

br'e. La produccion del trigo se estima en........ Jtalia ....... ... .. .. ..........
1
·
90:333,000 hect6litros, yariando en calidad llcs- : .1\.1 eman1a.......
.... .........
de pn~able hasta mediocre, segun las regior.es. Ha !Ruma11ía, Servia, Montcsid(, de 132.711,000 hect6!itros en 1874. Hay¡ negro.....................
837,000
una diferencia de '41.778,000 de ménos en el 41.ño Turquía Europea ... ... ... 1.142,00.0
· ... ...... ... .. .... ...
303,250
actual.-La. cosecha del centeno ha sido bucn:t; Be'I g1ca
247,000
• la de cebada pasable; la de avena y patatas e.xcc- Pv·rtuo"l
..,.. ":··· ·· .... .. .. ....
·
r
,
n
·
•
85, 200
lente; la de trigo va de mediocre n. pasable en ,uses- ªJOS. ....... ......
Francia; medioci·e en Rusia; pasable en España; Grecia ... ·· ····•· .........
151,000
mÚy bueniL en Austria, Hungría; pasable en Ingla- , Dina~arca ··· ......... .. .. ..
52,000
terra, Irlanda, Italia, en a1gunos fütados aloma- i Succrn. ...... , ..,.. .... ......
80,000
•
S
·
10
nea y en los Países Bajos; mediocre en Suiza; bue- uiza · ..... · ........ .........
, 000
na'cn Turquía, muy buena en Bélgica, Portugal Noruega..................... •
4,800
•

y F.umanía.
Dl cuadro que sigue indica, por término medio,
las hectáreas sombradas de trigo en los principalea' Esta.dos de Europa y tambicn, por término
• mei!i~, los hect6litros obtenidos por hectárea en
cada. uno de ellos:
Países.

Jlcct~r.

Uectúlitro,.

Francia ..................... 6.000,000 16,20
Rusia Europea ............ '8.000,000 9,75
España ..... -. .•.•........... 6.050,000 10,00
AuHria-IIungría ......... 3.333,500 10,90

,

15,00
9,00
18,18
8,01
22,80
10,50
17;S6
10,76
14,00
.11,00

Rcfülta do estas cifras que habiéndose sembrn.do en Europa 32.270,230 hect{treas de trigo, pro·
duce catla una, téi·mino m~dio, 12 hect6litros y
81 litros. Inglaterra, los Países Bajos y Bélgica
han dado los mas fuertes rendimientos; Rusia y
Turquía do Europa los mas débiles, comprcn~icndo t::unbion á Portugal: así nos-lo escribe un compatriota nuestro desdo Lisboa, cuya carta no insert:1mos porque ya tcniamos estampado el grupo
de notiéias con que nos ha favorecido.
(Gacela Jn:mwcional de Bru3e[a3.)

LA AGRICULTURA. EN LOS EST1\DOS-UNIDOS.
En el censo de 1870 figuran 2.660,000 hacien- kes iÍ. quo tan afectos son los americanos. Adedas [farms] en el territorio americano, pudiémlo- mas de estos productos; se cuentan 3.011,996 pase calcular die~ personas por hacienda, lo qu.e da- cas tle algodon de 400libras cada una; 27 .133,000 "'
ria un total de 26.600,000 de personas que ob- libras de lino; diez y siete mil y pico de millones
tienen sus alimentos de la Providencia y do prime- ele las cuales salieron del Esta.do tlc Ohío; 12,HG
ra mano. La extonsion territorial de estas fincas toneladas de cáílamo, mas do la mitnd, de las cua·
aula. 407.735,041 acres, de' los cna!es 188,9211 les las produjo Kentucky solo; 3,937 libras do
estli.n culfüados, repfosentando un valor de ....... 1seda y 1')0.102,387 libras do lana; lo que hace
$9,262.80i,861, y el valor total do !ns mú.qui- un total do 678,313 tonelada~ de materias téxnaa y demas útiles de labranza, asciende á $336 ti!es. 27,316 toneladas do heno, 25 millones ......
millones 878,429. En el aüo de 70, produjeron 456,669 libras do lúpulo; 73 millones 1335,000
238.000,000 de fanegas de trigo; li.000,000 de libras do arroz; y proveyeron íÍ. los tomadores,
centeno; 'f61 millones de maíz; 282.000,000 de mascadores y fumadores'&lt;lc tabaco con .......... ..
avena; 30.000,1)00 de cebada y 9.921,000 de ma- 262.735,000 libras.
~ales cntdos pa;a buekwlieat cakes y slap-eaLos animales de dichas haciendas valen ........

•

¡hasta fines del presente, es como sigue, comparán·

$1.525,276,000, y consisten en 7 millones.........
145,370 caballos; 1.225,000 mulas, 8.935,332
vacas; cerca de 14.880,000 bueyes do labor y
otros animales de la raza vacuna; 28.478,000 car.
neros y 25 millones de cerdos. Esto E:ra el esta.
do de la riqueza rústica do los Estados-Unidos
en 1870, vista á la ligera, pudiendo calcularse en
una cuarta parto mas, por azúcar, l~s papas y
otras legumbres, el vino, que pasa su produccion
de tres millones de galones, las gallináceas, &amp;c.,
&amp;c., y otras quo no numera este artículo que tengo á la vistn. ¿Verdad que esto es colosal, mara·
villoso? ·
Atiéndase á lo que era esto país, no hace tres·
cientos años, sino al principio de esto siglo; compá~
rese con lo que es hoy, y so encontrará lo suficiente para abismar al hombre, 6 para enorgullecerlo.
El movimiento de la exportacion de algodones
en los Esta.do-Unidos, desde el 19 de Setiembre
•

dolo con el habido eu ol mismo tiempo en los dos
años anteriores:
' 1,875
1,874 1,873
New-Orleans.......
Galveston............
Mob.Üe ...... .. .. .....
Snvannah .............
Charleston ...........
Wihnington............
Norfolk. .................
Baltimore..............
New York..............
Iloston...................
Philadelphia. .........
Varios.... ..............

160,329
107,972
65,984
154,617
113,570
20,368
100,006
2,973
14,406
5,126
4,171
8,935

135,940
65,321
51,992
~68,683
110,289
-J.5,068
83,134
1,983
17,004
2,556
8,838
11,689

103,342
28,012
38,863
127,070
82,021
6,439
63,746
2,271
13,085
3,267
2,764
8,624

--------.....
Total. ......... 758,457 972,594 79,5313

CRONICA AGRICOLA.

Hace cinco años Díee El Obre1'o OordoMs que
un vecino do esta ciudad, poseedor de un peque·
iio terreno, mirnndo el producto que le dieron dos
árboles que producen la lima naranja, se propuso
sembrar tantos árboles de 13. misma clase, cuantos cupieran en su posesioll,: nsí lo hizo plantan.
• do nuevamente cincuenta que fueron los quo pu• do colocar: estos en el ano anterior le produjeron
trese-ientos setenta !J siete pesos veinticinco eenta·
vos, y segun lo cargados de fruto que estin en el
prc&amp;ente, calcula que le producirán 'por lo ménos
quinientos cincuenta pesos. Sus trabajos y gastos.fueron en los dos primeros años para formar el
. plantío, despucs solo ha tenido que hacer los del
corte de fruta y algunos otros do poca monta.
Los que encontrándose en las mismas condiciones
que el individuo mencionado, no hayan hecho otro
tanto, al saber el resultado que ha tenido esa siembra, se arrepentirán de haber sido apátices y so
apre!lurarán á imitarlo.

do en el poríodo de tiempo que méJia desde la
primavera á otoño; pero el Sr. Tellics, que es el
autor del descubrimiento, á fuerza de ensayos y
perseverancia ha conseguido qué se produzca tam· •
bien en el invierno. El proceder se reduce á preparn.r el terreno c~mo de ordinario, y hacer la
siembra. á principios do Agosto con patatas de.
la cosecha del año anterior, moj:in&lt;lolas ántes con
agu¡i. salada, y cubriéndolas tfospues do ponerlas
en la tierra, con una capa muy ligera de estiércol.
La coseoha se puede recoger desdo mediados de
Enero hasta fin ele Febrero, segun se qufera que el
fruto engorde mas 6 ménos. La Sociedad de Agricultura de París ha. acogido muy bien esto descubrimiento.

En los Anales de la Ag?-icultura sieiliana se
recomienda el empleo del maiz (melgone meliga),
que entra-en el pienso del caballo en una cuarta
parte del peso de la. racion ordinaria de &amp;vena.
Bajo la. influencia de esta modific~ion, el pelo del
Se trata del cultivo permanente de la patata, caballo adquiere mucho lustre, y el animal !igue
6 sea de la manera de obtener cosechas durante trabaj:mdo sin disminuir sus carnes, presentándo' y ménos agresivo el caballo entodo el afio. Hasta ahora la pata.ta solo se ha crin- se mas tranquilo
ToMo 1.-20

•

�•
155

154
tero. Se le suministra sin preparacion cuando el
grano ostá tierno, y quebrantado si está seco. En
la Granja, escuela do Sevilla, ha dado siempre
tambien resultados análogos el maiz triturado en el
.{&gt;ienao do las caballerías de trabajo.

Cada dia vienen nuevos experimentos á descu.
brir en el incomparable árbol el Encaliptui globulos, propiedades nuevas que hacen dll él, bajo to·
dos conceptos, uno de los mas estimables de cuantos
ae producen en las diversas floras que pueblan la
tierra.

Muchas desgracias están sucediendo casi diaEl doctor Gosson ha leido en la Sociedad de
riamente por los caballos asustadizos, y bastan· .Gcograña.de Paris una curiosa monograña. sobre
tea veces so ha. pensado ya el remediar este mal; los Eucaliptus y su planta.cion en los viñedos atapero ha sido tod.o inútil.
cados por alguna enfermedad, monografía que Mr.
Se han construido frenos cortantes y riendas OX· Cortambert,
completó con al oaunas noticias ines·
.
presas: acostúmbranse tanto al ft·eno como 6, las peradas. Mr. Cortambcrt, hijo, hizo plantar Ei¿riendae, y se disparan como si tuvieran la rienua calíptus en sus propiedades, sitas en el Mediodfo
y el freno simple.
provenzal, y casi én seguida desaparecieron las
Hace algunos aílos que al húngaro, Sy. Sze- calenturas, los insectos, se saneó el aire, y cesaron
gedyn, el cual tenia en su finca. un número creci- su obra destructora los parásitos que aniquilaban
do de caballos criados en la Pussta, casi inuoma· las viñas. Hace mucho~ años qu.e uura el experi-·
bles, le ocurrió la idea de taparles los ojos en el mento, siempre con los mismos asombrosos resulmomento que se asustaban 6 querían disparar, fados, en vista de los cuelas, varios propietarios
por medio de un mecanismo practicado en el in· plantaron E1walíptiis en sus viñodos, con lo cual
terior de l~s ojeras.
uesapareeiiS inmediatamente la phyllocera.

,,
I'

Para este efecto hizo poner una coraza üe~de
la freute de la cabecera basta las narices, ponien·
M. Alejandro Hcrzen, hijo del célebre publi·
do en la que pasa sobre la nariz del caba~lo, un
cista
ruso, dospues de largas experiencias, acaba
pequeño anillo de cuero. La correa que une la
• fronte y la nariz, está hecha en forma de un tu· de descubrir una sustancia química, absolutamente
bo que tiene su apertura superior á la altura de inofensiva, en virtud de la cual, la earno puede
los ojos del caballo, y la inferior un poco mas ar· conservarse en buen estado de frescura, durante
un tiempo inclcterminatlo. Herzen ha expuesto
riba del anillo ya mencionado.
an··
o
Pc:r este tubo se pasan dos cuerdas de bihuela últimament,e los frutos de sus investi...,aciones
te
la
SocicdaJ.
de
medicina.
de
Florencia.
que se atan en el mecanismo, el cual consiste en
Vadas piezas de res sumergidas en dicha sus·
dos pedazos do caouchuc, cubiertos de franela
con peluza larga, que van colocados on el inte· tancia., y colocadas por dos me~es en un cuarto
preparado á una temperatura elevada; no han su·
rior do las ojeras.
~
Despues se sacan pór la parte interior cld tu· frido la menor alteracion. Dos bultos do carne
bo, se p:i.san por el anillo do cuero y se unen lle- preparada del mismo modo, fueron enviados de
Inglaterra á Buenos-Aires, y de allí devueltos á
vándolas hasta la mano del cochero.
Cu:i.ndo ·el peligro se presenta, el cochero no Lóndree: despues de este doble viaje por el Ecuahace mas que tirar la cuerda, y los ojos del ca- dor y los tr6picos, la carne conservaba sa color y
sabor primitivos.
ballo quedan tapados.
El ·mismo Herzen ha presentado últimamente
Esta manera de impedir que se dispare un ca·
hallo parece ser mejor que todos los medios basta _á la Sociedad de medicina un vaso de vidrio en el
nhora conocidos, porque tal pronto como so que- cual babia conservado un pedazo do carne sumer·
da sin ver, el caballo pierde la. seguridad de mo· gido hasta la. mitad en el líquido: la parte que el
líquido no alcanzaba á cubrir, segun dice un pe·
vimiento, y se para temblando.
riódico, estaba llena. de gusanos y enteramente

-- .

dañada, miéntras que la parte sumergida en nada
se babia alterado.
Los miembros de fa Sociedad que han comido
la carne así preparado., han declarado que es imposible distinguirla do la fresca, tanto por su apa·
rioncia exterior, como por su sabor y sus cuali• dades clijestivas.
Parece quo el gobierno de Italia se propone

comprar á Herzcn el método de su invcncion con
el fin de publicarlo en provecho general.
-A 14.250,300 ki16gramos asciendo la. iinportacion de té en lo ciudad de San Francisco do
California. durn.nto los últimos nueve meses, .cuyo
valor se calcula en 50.28,600 pesos.

.
REVISTA MERCANTIL.
Néxico, Entro 20 de 1875.

En nuestro anterior bolctin, dijimos que lu alza de precio que se babia 11ota10 en el a.zúcar,
debía atribuirse á la exportacion que de este ar·
tíqulo iban á hacer los hacendados del Estado de
Morelos, segun el decreto de a.quella legishtura
do fecha 15 de Diciembre último: y como en el
mismo número aparece un editorial titulado: «El
Proteccionismo puesto en práctica en el Estado
do Morelos,,, creemos opo1:tuno decir lo que sobre eilte punto nos ocurre.
•

río, fuimos lo~ primeros que, por la prensa, on El
Oo1·reo del Oomercio, aconsejamos la exportacion,
en vista del ;abatimiento del artículo y do l:.i. inevitable ruina de unas hnciem1as que cono~emos
en todoa sus detalles. Pareci6nos pues oue solo
' '
el nlza de precios podria. salvarlas y hasta recordamos un axioma demasiado sabido: no hay
país mas pobre que aquel en que los frutos no tienen valor: los antiguos decían que querían vivir
adonde un huevo valiera cinco pesos; y esto que
I,
•
•
,1 primera vista es alarmar.te, encierra una. verdad
indis~utible.

.

Lo3 hacendad&lt;JS de tierra cnlieuto hace mucho
De lo dicho sacamos estas conclusiones: que la
tiempo que están vendiendo sus frutos al precio
que d comercio de México quiere inponerles. legislatura do 1\Iorelos se ha ingerido en los asunUnos cuantos especuladores, puestos de acuerdo, tos particulares de los hacendados, por la relacion
bastan para fijar un precio bajo, J.cl cual raras que tienen con el bienestar general porquo tal
veces disfruta el público, pues que la azúcar se vez los mismos hacendados lo hayan solicitado de
menudea siempre poco uros ó méo¿3 &amp;l mismo alguna manera,_porque hayan visto la imposibi·
precio. La ruina do los distritos dl3 Cucrnavaca lidad do seguir vendiendo azúcar á menor precio
y Cusutla. .era. evidente ~i no se corregia este mal: que el que saca do costo, y porque habiendo va·
pusiéronse de acuerdo l~s interesados, y brindán- riado las circunstancias en virtud de 1a vía herdoie~ con buenos precios los increados extranje- rada de México á Veracruz, el azúcar tiene quc
ros, e!lsayaron varias haciendas.la oxportacion do concurrir á los mercados extranjeros, lo mismo
que concurre hoy el café de C6rdoba y otros arazúcal' sin refinar.
En nquel ent6nccs, bastó un compromiso es· tículos de primera necesidad, cuya exportacion
criturs 1, y en la actualidad creemos que habría á nadie ha alarmado hasta la. presento.
Creemos que tampoco debe causar alarmo. la
bastado otro semejante; pe.ro, razones quo no es·
exportacion
clel azúcar, ni mucho ménos pensartán á 1:uestro alcance, hicieron que la legisla.tura
se en que el proteccionismo so ha puesto en prácformulnse el decreto mencionado.
Sin &lt;[UO se crelf' que hay discordancia entro tiea en el Estado do Morelos.-A. ARGANDAR.
los miembros de esta redaccion, &lt;füémos que, en
En la. capital, los precios no so han alterado sunuestro concepto, ha habido por parte del autor cesiblemente. Los amagos de revolucion que no
del editorial antedicho, un interca quizá exage· existPn quizás, sin·o en el espíritu de algunos
rado en favor del público; y no negamos que el asustadizos, comienzan á dificultar las tr.anaaccioazúcar va á subir de valor; muy por el contra- nea comerciales.

..

�156

157
Carnes, de res, segun clase en el matade-

PRECIOS CORRIENTESb
México, 28 de Noviembre de 1875.
PLANTAS CEREALES.
Trigos. De Querl'.ítaro, carga .................. 12 00 á 12 50
Id. de Celaya, idem .... : .................. 12 00 tí 12 2J
Id. de lrapuato, itlcm.............. ... .. . . 11 00 á 11 2.3
Id. de San Martín, idcm..... ...... .... .. O 00 (1 O 00
Id~ de Contornos, idcm .................. ! 10 00 á 10 50
Id. de .Mn.ravatio, ídem................... 10 50 ú. O 00
Id. de Ixtlahuacn, idcm......... .... ..... !l 50 á 10 00
Id. &lt;le Toluca, idem.... .......... .... . . . ... 10 00 á 10 50
,lfaiz. De Chalco, superior, cargit..... . .'. ... 6 50 á 7 00
Id. de Contornos, ídem..................... 6 50 ú. 7 00
Id. de Toluca, ídem....... ........... ...... .. 11 50 á 12 00
Arroz. De la Sierra, quintnl................ .. 10 50 :í. 11 00
Itl. de Jopilla, idcm............ ............ 8 00 :í. 8 50
Cebada. Carga ... :................................ 4 25 á O 00

PllODUCTOS D.E LA INDUSTRIA
AGRICOLA.

.Aceites. De olivo mcxic:.mo, arroba......... 7 O á 7 óO
Id.
de ajonjoli, clarificado, ídem...... 3 !JO á 4 00
Id.
de linaza, idem... ......... ......... ... 3 12 á 3 50
Id. , de nabo, ídem. ........................ O 00 á 3 50
Aguardiente.,. De ctiña, barril... ............. 13 00 i 13 25
Id.
de Zacatlan, idem... ... ...... 15 00 á 10 00
Id.
mescal. de Tequiln, ídem.... 20 00 i 22 Oo
lll
'fierracaliente, idem.......... 12 00 ú. 13 00
Id.
Tierrafriil, idcm.. ............. O 00 á 12 50
Añiles. Flor de Tehu:mtcpec, librn......... 1 25 á 1 37
Itl. id. ele Apatci1,gan, ídem... ... ...... 1 25 ú. 1 37
Id. coniente, ídem........ ..... ......... ... O 00 á 1 00
, Id. tintar~·on, idem . ....... .......... .... .. O 55 á O 62
Azúcares. manca suprema, arroba......... 2 00 á 2 12
cutrcvcradti blanca segun clase,
arroba...................... :...... .
Id.
corriente, i.Icm......... ............
Id.
prieta, sc_gun cla,'jO, idcm... ......
Id.
panocha amckoch11tla, 20 á 22
hojas...............................
Id.
panocha blanca, ídem............
Piloncillo, c:1.rga. .. .. .. . . . .... .. . . . ... ... . . . .. ...
Miel de caña, cargo..............................
Ilarinrts. Flor tle los molinos próximos á
ln. capital, arroba.. ....... ........
Il~
de otr¡1s procedencias..............

PLANTAS INDUSTRIALES.

Id.

PL.iNTAS TEXTILES.
Algodone.,. De Sta. Ros.alia, 1·:i.mn. y quintal ....... ............... .... : ......
Id.
tle Nazas, itlem........... ........
• Jll.
de lus costas de Veracruz, id.
Id.
tle Acrrpulco, idem...... .........
Pitas. Oaxaqueña, segun cluse, arroba..
Itl. de Acayúcan, ídem............... ...... .

1 75 ú. -1 !JO
1 62 á 1 75
1 50 á 1 62
O O por 1 00
O 00 ,,. 1 00

6 50 á 7 00
O 00 á 12 00

1 25 á l 81
O 00 ú. 1 37
'·
20 50 á
20 00 á
20 00 á
O 00 á
()' 00 tí
14 00 á

20 62
20 75
20 50
O 00
21 00
15 00

Café, ele las Villas, quintal.. ........ ......... 22 00
Id. de Córdoba, itlem........................ 23 00
Cacao~. ~e Soconusco, libra.................. O 72
Id. de Tabasco, segun clase, idem .... 0 20
Cltiles. Surtido, conocido' por del Jaral,
nrrob. .. ........................ .... . . 3 00
Itl. colorndo lengua de pájaro...... .... . O 00
Icl. mula.to de San Marlin....... ........ . 6 50
])asilla flor delgado de Queréndaro, de 1~ á 5~, arroba ............. .
Id., iJ. de otras Ilacíendas, varias clases, arroba ......... ................. .
Tabaco, de la V., manojo surtido superior
á iufimo, nrroba................... .
Id. de Coatepcc, mnnojado, id. itl. id.
Id. plnna, de Orizavn. ........... ... ..... .
Itl. :Misantla y Tlapacoya, segun clase
Id. Alto tonga ............................ ..
PRODUCTOS TI~TOREA'LES.
Grana, &lt;le Oaxaca, superior, libra. ........ .
Granilla, arroba ..... ......................... .. .

tí. 23 00
á 23:l
á O Q6
(L

O 23

á 3 50
ú. O 00

á 7 00

5 00 á 5 25
0 00

(L

4 50

G 25•á
O 00 ,í
·1 50 ¡\
3 40 (L
O 00 ú.

!l 75

j

O 00

5 50

6 00
O 00

O 55 (L Q,t"S
6 50 ú. . 1 00

LEGUMBRES SECAS.
PRODUCTOS .\.NIMALES.

•

20 00 {t. 21 00
O 00 (1 O 00
O 00 {\ 8 00
O 00 ¡I, O 00
O 00 ú. 5 25

.

O 00 {¡ .4 75
O 00 {i 5 .'.íO
O 00 ú. 5 2J

O OQ
O 00
4 50
~o 30
3 !JO

á 4 00
á O 25
{¡ O 00
r,. 4 30
:í ·1 25
3 !JO á O 00

1 57 á 2 00
O 00 ú. 2 50
2 00 á 2 50
O GG {t. O !JO

•

l\IERCADOS EXTR.ANJER0S.

,..

Nueva-York, Diciembre 1~ de 1875.

Aceite.-De oliYas, :liarsella, por cnja, 4 40
Idem ele palma, libra.............. .. ...... O 8
Añíl,-Manila, papel. ........~............. O 60
Itlem Gun.temo.la, oro...................... O 85
Arroz.-Carolina, por libra.............. O
ldem rangoon, oro, depósito............. 2
Azúcar.-Cuba, inferior hasta. ordinario ................... : ·· ······ ············... O
ldem ídem regular, refino............... .. O
Idem idem, buen refino............... . ...
Idem ídem, regular consumo............ O
Idem ídem, bueno á sobrcsalien~e con-

º•

á 4 50 C,:itamo íslle, papel.........................
á O 8} Caucho.- Nicaragua, or-0 ...... ...........
tí. O 70 Idem guayaquil, prensado, papel......
ií 1 10 Idem mexicano, iclcm... ..... .. . . . .. . . . . .. .
7 tí. O 8 Idem Cnrtagena, ídem. . ...................
70 ií 2 75 Ccra.-Amarilla por libra................
Cococ.-San mas, millar, papel.........
O 8t Idem Ilaracoa, ídem....... ................
O 8 Cueros ae res.-4 meses oro, Montevi0 8}
cleo, 20 á 22 libras.......... .. ............
O 8i Idem Rio Grande, 20 tí 23 libras, esco-

sumo ....... ,................................. O s¡ á o si
Idcm idem, centrífugas bocoycs números 8 á. 13... ....................... :....... O Si á o u;
ldcm ídem, melado ......................... • O 4 á o oi
Idem Ilabana, cajas, números 7 á O.... O 7¡ á. O 7}
Idem idem ídem 10 ú. 12. ........ ......... O 8} ú. O 8~
Idem idcm idcm I3 :í 15 •. . . . . . . . .. .. . .... o 8f á
Idcm iclcm idcm lG :í. 18 .................. • O u~ á o u:¡
Idem iclcm ídem rn :í. 20....... ....... .... O 10 á O 10!
Idem idem idem blanco.,...... ........... O lOJ ú. O 10!
'\.dcm idem númcre 12, oro, en depósílo.......................... ................. O • 4t á , O 4?
Idcm Puerto Rico, refino................ O 7! ú. O 8f
Itlem idem consumo ....................... .
8 á O 8
Idcm idcm Dr~sil, nfimero !) :\ 12... .. . O 7t ú. O 8g
Cacao.,...Curácas ordlnario, oro por
libra. ........ . ..........'. ................... . 014á016
Idcm maracaibo, oro ......... .............. O ·25 á. O 27
Idem. guaynt¡uil, 01·0 ................... .. . O !l i O 10
Cajé.-Rio, por cargamentos.
Idem ordinario por libra.... ........ ..... O 17~ :í. O 18
Itlcm regufar . .. .. . .. .. . . ... ... . . . . . . .. . ... .. 't) l!l á O rn~
Idem buC'nO .................. ............ ..... O 19'z á O rnt
ldem superior .................... :........... O 20 á O 20t
Itlem Jo.va, sacos........................... O 26 á O 27
ldem marncaibo............ ......... ........ O 21 á O 28
Idcm la Guayra.... ..... ..................... O .21 ú. O 21~
Itleu Jamaica... ............................. O 19 ú. O 20
Idcin Puerto Rico..... ....................... O 19 {1 O 21
Idcm Cosla Ricn.. ... . . . . .. . .. . .. ... ... . . . ... O 20 • (t. O 21
Idem mexicano de Córdoba ............. :. O 19 á O 20
Iclem sabanilla ...................... :........ O • 20 á O 23
Idem Santo Domingo....................... O 17t :í. O 18
Idem curazao.................................. O 20 tí. O 21
Cúñamo-}fonila, oro, por libra........ O 71 ú. O 8f
Ii.lem lienequcu, itlem ••.••. ................ O 6 i O G}

o o¡

Id.

An·efo11e8. Semilla africnna, carga ........ . 7 00 (L 7 50
Id.
id. íd., clase inferior, idcm... . 4 00 á 4 50 Cera, arroba ......... ............... .........: .... .
. : Id.
coch'mero, l·l1ero................... . O 00 á 3 00 Caeros . .................... ................ '. ........
Frijolu. Da.yo go1·do ~uperior, carga ..... . OOOú.1000 Lanaa, de carnero, fina, lavada, arrobn .. r
Icl. id., hasta de año, .idcm ............. ..
Id.
entregordo, idem............... ..... . O 00 á !l 00
Itl. id., marccfia, idem ....................
Id.
menudo, ídem ..... . ................. . O 00 á !l 00
Itl. id., hasta de Agosto, segun clase,
Itl.
panaleño gordo superior, idem.. 9 00 á. 9 50
arroba......... ...................... .. .
Id.
entregor.&lt;lo, idem." ................. . 8 00 á. 8 50
7 00 6. 7 50
!l 00 á 9 50
O 00 á O 00

ESPECIES.
ro, arroba...... . ...... .............. 1 25 ú. 1 75 Anis, ni::_í·oba .. . . .. . .......... .. .. .. . ........ ......
Carnes, de carnero, segun clase en el maComino, ídem........................
tadero, arroba............. . .. ;..... 1 úO á 1 75
Canela, libra..........................
· Cerdos, pesados, vivos, nrroba....... ....... 2 50 á O 00
Clavo, ídem...........................

o

O
O
O
O
O
O
O
O

4f (1 O 5~
46 á O 48
44 tí. O 46
33 á O 36
40 á O 48
32 á O 35
30 á O 40
24 á O 25

O 22 á O 23

gidos................ .. ... ......... ........... O 21! tí. O 22!
lclem marncaibo, secos..................... O 16 á O 10!
Idem l\Iatamoros y mexicanos........... O 18 á O 18!
Idcm Tampico......... ... .... ..... ...... ..... O 16 á
Idem Veracruz .............................. • O lG :í. O 17
dem Puerto Cabello....................... O rn á O 20
I&lt;lem Dogot.í.. .......... ... . . .. . .. ...... ... ... O l!l :í. o rn¡
Idem S;nto Domingo y Puerto Plata,
secos ......................................... O 13! á O 16!
Drogas.-Extracto de palo tinte........ O 111 :í. U 12
Idcm Jalapa oro............................ O 14 :í. O 16
Idem opio, calidatl viejo, oro, en depósito . ..... ...... ....... ........... ... ...... ... 4 37 á 4 75
Idem nuevo, Idem............... ............ 6 12 á 6 37
IJem Zarzaparrilla, Honduras, oro.... O 35 á O 38
I dcm m~xicaim, oro........................ O 15 á O 17
Eapecias. 7 Canela de China, oro......... O 22 á O 22!
Idem pimienta negra, oro................ O 16 á O 16!
Idem blanc~ o.ro............................ O 24 á O 24!
Idem clavos de especia, oro............... O 87 á O 38
Graná.-Cochinilln, oro, Honduras,
planta p1·imera... .. . . ... . . . . ... . . ... . . ... . O 88 á. O 3!&gt;
Idem ídem, segunda....................... O 45 ú. O 55
Idem Tenerifc, planta .................... . O 47 i O 55
Iclem mexicana ............... A ••••••••••••• O 38 á O 39
Lana.-Valparaiso, oro, sucia. .......... . O 18 á O 20
Idem S. A. mérino, papel, idem...... .. O 29 á O 32
Idem ídem, mestiza., papel, idcm...... . O 28 á. -, O 30
Idem idem, Córdoba oro, lavado....... O 28 ú. O 33
Idem Montevideo so'brcsalicnte, papel., O 33 ú. O 36
Idem Cabo de Buena Esperanza ídem
itlcm ....................................... .. O 32 á O 36
Idem mexicnnn, itlem......... ..... .......• O 18 á O 23
Idem Tejas, mediana, papel.............. O 30 ú. O 35
Maderaa de ebanistería.-Cnoba Santo
Domingo, horquetas, pié............... O 7 ~ .. O 10
d111 idem trozos........................... O 20 á O llfl

o rn

•
/

�158
Maderas de ebanistería, idem mexican&amp;.

o

Idem cedro, Manzanillo .................. . o
Id.cm idem medi.ano ...................... .. o
Idem idem mexicano ..................... .. o
A:t'ele.s.-Cuba, para refinar, nueva, 50
por ciento ................................. . o
Idem idem parn. consumo, idem......... o
Idem Puerto Rico ......................... ..
Idcm Nueva.Orleans, calidad superior,
uneva ...................................... . o
Idem idem idem sobresaliente, idem. o
Jfiel de ab1:.,'as.-Cuba, oro, dep6sito
galon ................................. ..... , · -O
l&lt;lem idem, derecho pagado, pnpel. .... . 1
Idcm, Snnto Domingo, idem ............ .. 1
Idcm idem, oro, en dep6silo .............. o
Pieles.-Seis meses, chivo, Tampico,
oro, por libra. ................... .......... o
Idem Matamoros, idem .................. .. o
Idem Vero.cruz, idem ......... . ............ o
Idem Cunzao, idem... ... . ............. .. o
Idem Buenos Aires, idem ............... .. o

o

. ....

••

Idem venado de Veracauz, oro, por
libra. ...... .. ... .. ... .. .. .. ... .. ... ...... .....
Idem Honduras, ídem........... ..........
Ide¡n Guatemala, idem...... ..... ..... . ...
Idcm Sisal, idem:...........................~
Idem Puerto Cabello, idem...............
I&lt;lem Ciudad Bolivar, ídem..............
Idem Lotes surtidos........................
Salitre.- Refinado, puro, papel, por libra ........................ :..................
dlem niirnto de Soda, oro, ........ ........
Seda.-Tsatle, número 3, por libra.....
Tabaco en rama.-JJabana, tripa comun............................................
Idem idem regulo.r.........................

á O 12
5 ú. o 8
8 ú. O 10
8 á O 10

8

37 á, O 40
40 á 0•45
42 á ~.55
á O 70
71 á O 72
00

82 á O 83
15 á 1 20
05 {~ 1 08
73 á. O 77
00
00
00
00
50

á O 50
á O 50
'á .O 50
ú. O 60
ti. O 50

O 00
O 00
O 00
O 00
O 00
O 00
O ()O

159

Almido11 y Jlaizena ae Duryea.-almidon de Glen Cove....................... , o 00 á O 06
Idem superior ................................ o 00 á, o o
Idem sntin Gloss ( l_n stre de sat in) ..... o 10:); ú. O 10}
Idem maizena ............................... o 11 ú. o llt
En los precios arriba mencionados, se hará un clescucn-

Co., Nueva York, fabricates de mnc¡uinnria en general,
1iarn agricultura, &amp;c.
de Georgia, millar ..................... $23 O á 25 O Papas y Cebollas.-Papas, barril nueIclem tablones de pino blanco ........... 19 O ú. 25 O
vas ........ . .............................. .... 2 20 :í. 4 25
Idem hemlock y Spruce, millar........ 15 O á 17 O Cebollas, bnrril nuevas ...... , ............. 2 25 á 2 50
ldem tejo.manis de pino blanco, miIdcm en ristras, ristra .................... o 2! ú. 3 o
llar......................................... O O á 10 O idem manzanas, barril .................... 2 40 á 2 50
Iuem idem cipres ídem número 1...... O o ti. 5 50
Tabaco brC1Ja.- 10s. y 12s................. o 22 á o 30
Idem duelas de roble pcsndas para
Idem 4s. y 2s ................................. o 25 á o 32
9ocolles ............................. ; ..... $ O
ú. 200 o Idem 32s ....................................... o o 6. o 42
Idem idem idcm ligeras....... ~......... O o á 170 o Idcm Twist ............................... ..... o 35 :í. o 4-4
Vinagre amtricano, ga.lon de ............. 20 O i O SS
Idem cortes para miel, con t:ipns, 32
pulgadas........................... . ....... 100 o :í. 130 o Prensas para heno y algodon, P. K. Dederick y Cia. Albany, N. Y., de $100 á $ 650, parn ladrillos de $ 400 á
ltlem idem azúcar, 36 pulgadas ........ 220 o 6. 320 o
$600.
Jdcm idem idem 88 idero................ 243
á 245 o
Instrumentos matemáticos, J::imes W. Queen y C~, FilaIdcm arcos 12 piés...................... ... 28 o lír 40 o
delfia y N. Y., Niteles de ingeniero con telescopios, núItlem' idem 14 idem................... ..... 37 o :í. 42 o
mero 1,005 $)35, para arq~itcctos con idcm, número .....
J!tíquinas de vapor.-Baxter, W. D. Russell 2 cabailos.......
1,006 $ 75, número 1,007 $
$ 500, 3-675, 5.....875, 8-1,075, 10-1,250.
Ventiladores de presion ele B. F. Sturtcvant, 70-72
Jl[otores.-Pnra fuerza. animal do palanca. y de carriles de Sudbury Street, Boston, Mass., número 00 $25, número
$ lGO.(i $ 250; trilladoras de $ 70 6. $ 270, R. II."Allen y 265 número 5, $ 180, número 10, $ 680.

i

to, siempre que los pedidos sean de 1,020 libras ó mas.
Cereales-Trigo Rojo y ámbar Mich.
&amp;c. Ohfo .................................. .. 1 42 {l. l 50
Avena ........................................... o 58 :í. O 67
Cebada, nominnl ............................ 1 2.'&gt; :í. 1 60
Maiz del Oeste, blanco...................... o 86 á O 88
Idem iclem idem amarillo ................ o 80 á. ·o 81

Legumbres.-Frijoles, medianos ........ . 1 65 :í. 1
Idem marrows ................................. 2 20 {1 2
Idem Red Kiuuey ............................. 3 20 á 3
Idem White Kiduey ............... .......... o 00 á 2

.

o

!JO
,15

o

30
40

Idem Guisantes del Cano.dú., depósito,

co:

bushcl. ................... ................. .. 1 15 :í. 1 lG
Idem pnrtidos ( split) barril, 21-0 libras
depósito ................ ................... o 00 á 5 70
Idem verdes, escasean..................... O 00 á 2 50
Forra;'es.-Heno, 100 lib~as.............. O 78 á O 80
Iclem afrecho, 100 idem......... .......... O 00 6. 1 50
Ferretería, &amp;c.-Sorbeteras horizontales de Cárlos G.
Blatchley, Filadelfia, de~ á 40 botellas, descuento de 20

5 25 (i 5 50

Tintes-Nominalmente, tonelada,-Palo'inoral mcxieauo, oro,............... O 25 á
Idem Sabanilla, papel. ................. :.. O 28 á
Idem mnracaibo, oro, ....: ............
O 25 á
Iclcm Santo Damingo, oro,............... O 84 á
Palo Campeche, laguna, oro............. O 39 (1
Iden'l Honduras, papel...... ................ O 35 á
Idem Snnto Domingo, idem.~ ........... O 28 á,
Idem Jamaica, oro.......................... O 25 á
Idem palo de Brasil, pnpel.......... .. ... O 70 {~
Idem brnsilete, Rio !facha, hlem...... O 56 á,
ARTICULOS DE EXPORTACION.
Aceites.- De linaza, galon.. ... .. ......... O 68 á
Idem de puerco, superior, de invierno. 1 03 ú.

O !lO
1 00
1 25
O 05

Lóndrcs á 60 d. vistn 44} á 44! pen. por pe·
4
so, con plazo y aumento de réditos.
Idem á CO d. vista, al contado riguroso....... 00 á 4}
Idem i1l. letrashechas.......... .................... 00 á 44¡
Paris, Banqueros, á. francos 4 60 por peso
·
fuerte.
Nueva YOl'k, ú. 8 Jias vista. 1! y 11 por
100 premio, ú. 30 dias vista . .
6 por
Habana, oro..................... 5 á
100 premio.

,i

$ 27.

Idem plancñas para calderas, clo.se superior, 5J cenia,

O 27
O 28! vos libra, W. F. Potts Son &amp; Co. Filadelfia. •
Idem v:í.lvulas de Ludlow, Troy, pnra obras
O 37
O 35 pio, aguu. y gas, .segun catáloge.
O 40 Hari11a.-Genessee ........................$ G !lO
O 36 Idem St. Louis, regular.:..............,.. 7 60
O 20 Idem sobresaliente............. ......... 8 20
O 26
Jabon y Velas.-Allan Hay Company,
1 80
N. Y., Jo.b?n primera calidad, poi:
57 50
libra ......... .... .. .. .. ... ..... ... ... ... .. . O 00
Sebo.-Refinado blnnco en cajns, i&lt;lem
O 60
idem .................. ..................... O 13
1 05
Idom primera calidnd, prensado, A.
ALGODONES,
A. a vapor .............................. , O 18
Uplands. Uobila. N. Orlcaug,
Idem
prensado, marca H......... . ..... . O 12
niOrdinnry ...... pr lb 11}
11¡
131
Good ordinary.....
13!
13!
Velas ele sebo olcag's refinadas, blan14¡
Low middilng......
13f
14
das .............. :............................ O 16
14¡
Middih1g ............ 14f
141
Idcm,
hidráulicamente prens's........ O 14
151
CoQd middiling ... .. 14t
14.~

do munici-

:í. 8 20
á

Matnmoros, 4 á. 4J por ciento descuento m&lt;.nndo pnr fuer ·

les águiln.
·
Mazatlan, O :í. 4 por ciento descuento menudo, 2 á 2} por
cicntodescucnto fuertes águila.
Méríd llo, á 6 por ciento descuento.
Monterey, 3 á 4 por ciento descuento.
Morelia, O á 5 por ciento descuento.
Oaxaca, 4 ó. 4} por ciento descuento.
Orizava, O á 1 por ciento descuento.
Pachuca, 2 á 3 por ciento descuento.
Espn.fin, va.ris.s pl:izss...... .. 10 ~t 12 por
Puebla, O á O} por ciento descuento.
100 premio.
.
Querétaro, O á 4 por ciento descuento.
INTERIORES.-Á CORTA VISTA.
Sa.ltillo, 4 á 5 por ciento descuento.
Acapulco, O ú. 4 por IOO descuento mc:au&lt;lo par fuorlcs. San Cristóbal Chiapas, O á O por ciento dcscucr.lo.
Agnascailentes, O á 5 por ciento dcscuenlo.
San Juan Bautista de Tnbasco, 2} á 3 por ciento descuento.
Campeche, 5 ú. Gpor ciento descuento.
San Luis Potosi, 2! á 3 por ciento descuento.
·
Celnya, O á 5 por ciento descuento.
Tampico, 2 á 2} por ciento descuento menudo, por fuertes
Colima, O 4 por ciento dese. mcn., 1 á 2 por ciento deságuila.
cuento fuertes águila.
Tepic y San Blas, 4 á 5 por ciento clescuento.
Córdoba, par, O á 1 por ciento descuento.
Toluca, 2 .á 2! por ciento descuento.
Cuernayaca, 2 á 3 pol' ciento descuento.
V crncruz, O á O} por ciento premio.
Chihuahun, 8 á O por ciento desouento.
Zncatecas, 4 á 4} por ciento descuento.
· Durango, O ;l 5 por ciento descuento.
Acciones de la Compañía Aviadora de Mina., del Real
Gundnlajara, 4! n. 5 por ciento descuento.
del Monte y J&gt;acltuca ........................ , .............$ 0,000
Guanajuato, 4 á, 41 por cientll descuento.
Impo!iieiones ele dinero á intercs,
Guiymas, 8 á 10 por ciento descuento.
con buenas garnntias...... .... .. O á. 10 por 100 al affo.
Jalapa, pnr, O á 1 por ciento descuento.
Tipo de interes para negocios coLeon, O íi. 4z por ci\nto (lescuento.
merciales ........................... .
á 12 por 100 al afio

West Troy, N. Y., 42 centavos libra: vo.riando segun las
fluctut1.cio~es del mercado.
Idem segndoro.s de césped Excel3ior, número 1 {i. 4, de
9 á 18 pulgadas, de $ 15 á $ 30.
Idem forjas portátiles Bmpire, número 1, 7 pulga.das,
$ 40, número 2, 8 pulgadas, S 55, número O, 7 pulgndas,

$ 30, número 10, 7 pulgndas,

..

CA!IBIOS.

{~ O 55
n. O 55
á O 50
á O 52y y 10 á 33J y 10 por 100.
IJem bombas de madera. Cucumbcr, C.írlos G. Bhtchlcy,
á. O 47!
Filadelfia, descuento de 45 ú. 50 y 10 y 5 por ciento.
,ú, O 45
Idem molinos de Clffé, Enterprisc )In.nuf:lcturing Co.,
á O 95
Filadelfio., número 2, para familias, $ 3, número 9 et lG,
•
O 12 ~ Ó12! $16 y $ 87 para. especieros y drogistas.
Ideru
campanas
para
haeienaus,
Meneel
y
Compnñfa,
O 2! :í. O 2l

O 85 á.
O 92! á
Idem idem superior ........................ , 1 10 á
Idem Yara.-Un corte..................... O !lO ií.

M ..,

l!pulo.-1814. .......... ........ ... ... ..... O 18 (~ O . 25
ilfaderas, tablazones yauclas.-De tea •

.,

8 10

á. 9 25

ú. 7

7g

á. li 00
á 13} 00
á 12! 00

•

CREDITOS.
Ilonos de la deuda. interior consolidada del 3 y 5 por 100, refaccionndos segun la. última ley. ..............
Certificados expediclos por las sec.ciones liquidatarias.......................
Acciones del ferrocarril de Tlalpam.
Bonos de la Convcncion inglesa.. ....
Bonos de la Convencion esp::.ñola.....

5

á 6

por 100

O
O
O
O

á 5
á 5
á 151
á. 4

por 100
por 100
por 100
por 100

Precios de fletes ae México para los puntos qus se expresan.
i 00 18
á. 00 16

Aguascalitntes, cargn de 16 arrobas. ........ $ O ú. 12 O
,,
• ,, ... ........ O á 6 O
Celaya
Cuerno.vaca
,,
,,
O á 4 O

Durango
Guadalajara.
Guanajuato
Irapuato
Leon
Lagos
Morelio.
Querétaro
Sombrerete
San Luis Potosi
Toluca.
Zacatecas

..

..

,,
,,
,,
,,
,,
,,
,,
,,
,,
,,

"

"

"
"
"

o á 20 O
16 á 18 O
o á. 10 O
o á. 10 O
o

á

oá

........... 10 á

........... o

á

........... 18 ti.

8

~

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•

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o

12
12
6
20
9
3
12

O
O
O
O
O
O
O

�lGO

161

·LOS .'.rRIGOS
.
. .
n es ccialmente eficaces p:i.ra. expulsar &lt;le la SANGRE toda impm:eLas virtudes de estas n.tlm1rables meJ1c1n:is so
p.
l d b'l'd•tl ellas son incomparables, nl pa.so quo curan
d u 1 echo &amp;c En los en.sos { e e 1 i "
.
zn. lla.gn.s antiguas, enfermedn. es e P
', ·
, tl 1 IIIG \.DO del ESTO)L\.GO y lo.s erupciones tlc 1os
'
- GESTIONES y los deso1·Jcne3 genera1e, e
•
'
. .
railica1menle las INDI '
•
.•
l· . luJ norma.les. Dichas mcllicinn.s remueven nsim1s, TINOS resto.blcciéndosc como por encanto, el vigor y n. sa
.
INrES • '.
f!.' .• ~ 1 MUJERES al llegar estas i la edad c1füca. •
m·o lns dolencms que suelen a igu " as •

.A.VISO PUBLICO.
. .,
l 1 an ciertn.s prepn.racioncs e3purias fükJ.mcntc inlitulatlns «pfül(r ·p y
.
.
•
a n.1 pié de est::ts lineas, siendo los autores
En Nueva.-York, 78, Mn.itlen Lane, se e n. )Or
•
!!tbo nrantfa fa marca. cngn.ilosa que v
.
Ungüento llolloway," Y qu~ llevan c
g • ·'
II
c,1,, Hay en todas las partes de la América Espa. t •
d t n c1 titulo de " o11own.y Y ·
de las mismn.s unos sugetos que a op a
.
f ifi .
t precios bn.ratos y las ofrecen á. sus e1icn es
mprnn uichas als caciones ,i
'
.
iíola vendedores poco escrupulosos que co
.
t
l b ran solo.mente en el estn.blccimicnto uc su mvencomo los verclo.deros medicamentos llollow:1y, aunque es os se en o
•
•
•
t 533 Oxford Strcel, L6udres W. C.
or,
'
· ·
T is
n
enuaüntlas
de
clich3.
mnncrn.
dcbc1ian
ponerse
en
comumcac1on
con
oro.
Las personns que f uese ."
_
.
liollown.y dirigiéndose ú. las citadas s~~1ns.
-arios de amplias instruceioncs en e.pañol, relatwas
Oada ~aja de Píldora.¡ y bote de Unguer~o. tmn acompau
al modo de usilr los medicamentos.

8

.'
otes ar:i. toclos los princip1tles botica1·ios del mnndo culero, y por su pr1&gt;pictaLos remedios se venden en caJM y b . _P t,
t . 1 533 Oxford Strcet, Lúndrrs.
tio el Profesor Holloway, en su Establec1m1cn o con rn ' . ,

~MEDICINAS.
..

.
se encuenlr3. un surlitlo completo de cuan to hny de m&lt;'jor en el. rnmo
Eu 13. muy ncrediladti c:1.s11, clcl Sr. Gonztilez
. de $ 3 -Obras de medicina homeopfüc3, de
6.t' s de-de el infimo precio
· - '
de medicin3..-Boticas y botiquines homeop ico , • . .
l'b o está acompailado de un botiqnin utilisimo para
.
/.br
Q
lo.
de
lns
fam1has,
cuyo
1
r
.
N
los autores mas conocidos de1 P 11 ico.- u .
.
e puctlen recibir auxilios de los médicos.- uevo Y
.
d 1
s y hac1cnclas, que no s1cmpr
. é
dl
los via.jcros, habitantes e os campo
• .
.
de veinte aiíos.-El impondcrn.blc nnbvcn reo e
.
\'d
d
f ·mncéuticas aercd1t3.das po1 mas
t R /.
grnn surfülo de especia 1 a. es aI
.
lt't d de enfermedades que hn. curado en es a ep,1.
f etas infalibles en mu 1 u
.
.
DOCTOR LOPEZ, mnrnv1lloso por sus e e
'
.
Aú
de leche-Alcohol aLsolnto y glóbulos mey.cs..
Ch
1
t
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enfermos.z
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Se dnn de nueve {1 once de ln. maño.un, y e os a cua 1 ' t ns &lt;le su enfermeunl1.-Precio ele la consulta con
hacer sus consultas por escrito, rcbcionnndo en sus c'l.rüis os sm om.
.
el medicamento, cuatro_pesos.

1

t

i

1
~~~!i~;;¿S~~~~;~;~~a~2cca~~e

espucsla poi· el correo o~diunrio.

:e;

Cinco ele Mayo número 8·

'

DE .SE1\IILLA.

Ultimamente se promovi6 en Francia' una dis- Do allí el beneficio do cambiar las semillas de una
cusion en extremo interesante, sobre la eleccion localiuad á otra y do crnzar' las razas. ·.
ele semillas para 1a siembra del trigo y hemos de
Así los mas hermosos animales co~o los mas
extractar la parte esencial ele esta cuestio11 con hermosos granos, afectados interiorm"e11'to por ene! objeto do que aquellos de nuestros suscritores fcrmed::.des invisibles, puedenlle~ar y llegan á de·
á quienes pueda interesar/aprovechen de ella. to- generar efectivamente, un dia dado, encontrándos los datos del debatí:..
dose el agricultor con que habiendo scmbmlo
Publlc6 Mr. Mayrc, en el número 25 del Jow·- una magnífica: semilla, ré~oge una cosecha en tonal d'Agriculture p1·actique, ~n artículo sobre.la ra.tnente dn.ü~da. El remccÚ0 propuesto por l\Ir.
rcnovacion de los trigos de semilla, cuya parte Mayre, es fücil y poco cost~so y tat1to mas ~co:
esencial se reduce (t proponer como medio de e,·i· n6mico, cuanto. que nunca llegaría á cxcédcr el
tar lrui enfermedades inherentes ~í. esta 9creal; el gasto de !a nueva semilla, al pe1juicio de la pércambio del trigo que debe de servir do semilla, dida complutti de un~ cosecha y á la infeccion·de
por la rnzon muy conocida ya de .qne el orígen , todas las cereales venideras de esas enfermedades
de todas las enfermedades del trigo depende de parásitas que son la ruina del cu1tivador.
sembrar siempre y todos los años, la misma. semiEn ol 1i'úmero 38 del _mismo peri6dico, 11fr.
lla en el mismo terreno. Mr. Mayrc propone en Clemente, do Vicence, • dice A Mr. Mayre, que
ese trabnjo una especie de cruzamiento en la se- no es indispensable el'sistcma que aconseja Y1f!.UO
milla, trayéndola de lugares mas septentrionales nosotros llamamos cruzamiento y le hac~ obscrque aquel que cu!tivamos y de tierras ménos fér- var que él ha. adoptado, con bue? éxito, otro que
ti les .que las nuestras, porque es bien sabido que es una especie de seleccion y que consiste en es·
las .yíÍb.ntas, como los animales, ganan mucho, coger todos los años, ·~ la mario, el grano que decambiando de clima cuando la aclimatacion le es· . be servir pora sell}brar ~lla hcctrtrea de tierra, do
ventajosa y como él la propone incuestionable- trigo para iu· semil1a do to&lt;la una 'cxpiotacion:
me11te la es, y Mr. Mayrc aconseja la sustitucion Esta semilla se cultiva cui&lt;la!los::ll!'.,:mto y ~ntcs·de
de la semilla extranjera aun en el caso de obtener sembrarla,,la lava, al uire lib'rc, con una legfa claen la cosecha un hermoso grano, porque la ob- ra de ceniza, cuyo 'liquido se vierte con una re·
scrvacion ha probado hasta la cyidcncia que todo gáclcra, i-cmovicn&lt;lo la masa con un poco de cal
individuo, animal 6 vegetal, ll~va en sí el gérmon viva para destruir todos los· vegetales cript6gra·
de enfermedades particulares que deben dcscom- mos que puedan afectar el grano: despues de 'esponcrlo, tarde 6 tempmno; para quo sus sustan- ta operacion se extiendo la masa, se orea, y cuancias componentes, entren en el conjunto de mate- do ya está. seca, se almaéena hasta llegado el
rías minerales que son la. base, el punto de par· mento de la siembra.
tid; de toJo lo que existe sobre la tierra, y seA estas observaciones, responde Mr. Mayre,
•
gun que ese individuo se~, animal 6 vegetal, esos que siempre es mas c6modo hacer un gasto insiggérmenes destructores se desarrollan con mas 6 nificante en la compra que la limpia, sin contar
ménos rapidez si el individuo contiliÚa viviendo que siempre, y á la. lárga, ol contacto de unas esen el ~ismtr medio de rcproduccion. En efecto, pigas con las otras, concluirá por degenerar sus
todo el mundo sabe que muchas veces basta un trigos, pues por muy bien escogidos qu! estén,
viajo para que desaparezca una enfermedad y siempre so escaparán algunos granos dallados, loe
que una fiebre combatida inútilmente con todos cuales por pocos que sean, concluirán por infec·
los recursos do la medicina, desaparece simple~ tar t0tla la cosecha, y le llama la. 'atencion sobre
mente con hacer cambiar al enfermo de localidad. el fcn6meno siguiente: en toda planta cultivada
1

mo-

TOMO

I.-21

�162
continuamente en el mismo lugar, sin cruzarse la
semilla, el grano se alarga y se descolora, al extremo dv llegar un momento en que seria imposible
reconocer su orígcn, objecion tan poderosa, que
Mr. Clemente, ep su contostacion última, (número
43) confiesa que 110 ha podido combatir por la sclcccion, la degeneracion del grano, si bien sus cose-

163

chas n~ han sufrido, c_on su sistema, las cnfol'modades parásitas.
Parece, pues, incuestionable que es preferible
el sistema do cruzamiento al de so1occion y nosotl'os no vacilaríamos un momento en aconscj:írselo
á nuestros agriculto,res como un poderoso remedio combatir ol aliauiztle.-A. LESCANO,

el;

LOS CEREALES Y SU VALOR QÚI!UICO.
El ~rigo, ~a avena, el centono, la cebada y el \ agua, aunque se mezcle con e~la en pcc~ucflas can·
maiz, son cereales que comunican al hombre to- 1tidades. Las patatas, l.n. l~arrna de trigo Y l.a de
dos los principios do que so compone el cuerpo avena se componen prmcJ.palmcnto do alm1~0.n,
humano, miéntras que otras plantas producen y el sagú y la tapioca no son mas que alnudon
materia grasosa, y algunas los ácidos que contri- puro.
.
.
huyen á digerir los alimentos. En el número de
Para dcscubrh: In. prcscnc1_a de alm1don, p6n·
estas últimas se cuentan las diversas frutas, prin· gase ~1i. la sustancia que se quiera. probar un poco
cipalmente•las uvas, tan recomendadas á los en· de iodina_, y si a~uclla s~ pouc azul,. es serial ~~
fermos y cuyo ácido es un agente activo. Pero que contiene almi&lt;lon. Viceversa, P.ªra. dcsc~brn
on el triao y sus semejantes arriba mencionados, si hay ioc1ina, empleese una reac~1on scmeJantc
oncontr:i.:os todas las sustancias necesarias á la por medio del almidon; y aunque le hay do v~vida. Examinemos primero brevemente los cons- rias clases, com~ es fácil averiguarlo c~n el m1tituyentes de los cereales, y luego discurramos croseopio, la iodina denuncia la presencia toa]go acerca de sus propiedades.
das ellas. Tambicn se encuentran goma y a~.t~ar,
Si tomamos un grano· de trigo í1 otro cereal pero en cantidaues tan pequeñas, que no mitp,cen
cualquiera y lo quemamos al gas, ver6mos que ser mencionadas. La _alMmina. existe no solo en
solo se consume una parte de él. La que resiste el reino vegetal, sino t.ambien en el mineral, co·
á la combustion se llama. ceniza y es la porcion mo la ·clara de huevo no es útra cosa que pura
mineral 6 inorgánica; miéntras que la que se con- albúmina, y se la encucnfra en la carne y en los
sume, es el compuesto orgánico 6 combustible de músculos cuya base de formacion ea. Uno de sus
la materia vegetal: la proporcion es 94 por cien· distintivos característicos es que se coagula por
to de la última, y 6 por ciento do la primera. el fuego, pudiéndose efectuar tambicn su co~guLos ronstituyontcs orgíÍ.nicos del trigo, la avena, lacion por medio de agentes químicos, por ejem&amp;~., son: fibra loüosa, almidon, azúcar, goma y plo, el ácido nítrico; y aunque la albúmina Y el
aceite, á las cuales siguen dos sustancias azoadas, glúten son sustanrias azoadas, este último no se
la albúmina y el glúten, quo contiene gran can- coagula como aquella, á causa do su excesiva te·
tidad de nitr6geno, y que son laa que van á for- nacidaJ. El trigo contiene ambas sustanci11s. · El
mar la carne. Las demas son las que forman la aceite so encuentra especialmente en muchas se·
grasa, y las cenizas minerales encierran los cons· millas Je plant¡\S, Al preparar la harina de tritituyentes necesarios para la estfuctura humana. go, caei siempre tenemos lo que deberíamos aproExaminemos estos cuerpos en su 6rden regular. vechar, lo que sirve para el desarrolp de la es·
Si e¡amioamos un pedazo de papel, madera ú tructura huesosa, es decir, la fibra lcüosa, Y dcotra sustancia orgánica cualquiera, con pocas ex- jamos únicamente el almidon.
· gran can,
En la sustancia mineral 6 inorgánica de los
cepciones, encontrarémos que contiene
tidad de fibra leñosa. El almidon es una sustan· cereales, el agua ocupa el 14 por ciento, mién·
cia blanca y brillante que no se di~uelve en el tras que el fósforo, principal constituyente del

ª:

1

l
~

trigo, forma hasta un 90.41, la potasa 31.30 y
e! s.ílico 9. 71. Si el sílice penetra solo en el sistema, lo atraviesa sin asiruulurac, y puro lograr
su asimilacion al cuerpo humano es preciso corobinarlo con potasa 6 soda. Una vez disuelto, se
lc separa de nuevo por medio del ácido nítrico,
que lo cqnvicrte inmediatamente en pedernal.
Las cenizas del trigo contienen cerca de 10 por
ciento de sílice, y algunas plantas so componen
casi exclusivamente de este metal. El f6sf~ro y
la cal son los principales elementos con que los
cereales contribuyen para la forrnacion de loa

huesos, y por eso os que abonan los terrenos donde se siembra trigo y se hace uso do fosfatos de
cal artificiales.
Lna plantas requieren dos 'clases µe alimentos,
uno vegetal y otro mineral, 6 mas bien, uno inorgánico y otro orgánico¡ .el primero se ·lo pre.porci?nan la tierra y el airo, y del s~gundo se p1•0veen en la materia animal; pero de todos modos
debemos sumihistrar á lo¡¡ cereales nitr6geno, car·
bon, sílice y ácitlo fosf6rico, pu~ sin ellos no es
posibleJobtener buenas cosechas.
"'

PRODUCCIONES AGRICOLAS DEL '.SOCONUSCO. ·
EL CAFÉ. 1
PoR

M.

PoNCE DE LEoN.

El cafeto ea un arbusto quo pertenece iÍ la 'fa. ron.plantaciones en Acayucan, y on otros distri·
ruilia de las ,·ubiáaeas; en el sistema natural do tos del Estado do Voracruz .. Casi al mismo tiemJusicu se designa con el nombre do coffea ardbica, pose introdujo el cultivo del café en los Estados
y en el de Linnio, es una pentandria manoginia. del Sur, y en la actualidad f9rm_a un ramo agríEntre los cafetos de diversas especies que loo cola de la mayor importancia para muc~os luga·
botánicos han descrito, el de mayor calidad, de- ros de la República. Las plantaciones de café que
nominado coft'ea arábica, tuvo su orígen en la Ara· existen en el Soconusco deben su orígen á los esbia feliz, de donde fué traoportado á Batavia en · fucrzos del laborioso italiano Ger6nimo Manchi1690 y de ahí á Amsterdam en 1710. Pocos nelly, quien sembró por primera vez 1,500 arbusaiios despues, bajo el rein~do de Luis XIV, so tos en el terreno nombrado do la. Ohlí.cara, á inmescmbrnron en el jardín de plantas de Paris algu- diacionc; do Túxtla-Chico. Los piés de café fue.
nos arbusto traídos de Amstordam, de los cuales ron traidos del pueblo San Pablo, de la República
descienden todos los phntíoa que en las Antillas de Guafomala, el uí1o de 184G. La pcquefia finca ,
existen actualmente.
nombrada San Cárlos, perteneciente á ManchiA principios &lt;le esto siglo, por empeño y dedi- nclly, contiene en la actualidad mas de 70,000
cacion de D. Juan Antonio Gomez, se traslad6 el arbustos.
café de la Habana á nuestra República y se planLa zonµ. de cultivo del café está limitada por
ta.ron algunos arbustos en C6l'doba, del Estado de las líneas isotemas cuyas temperaturas médias son
Veracruz; frustrados los primer0s ensayos, iasis· de 24 y 18 grados. Esta. zona comprende la retió en 'SU empresa aquel hombre benéfico, y al fin giori templada del Depa1·tamento •.
consiguió aclimatar el café en el fürtil suolÓ de
Todos los terrenos son mas 6 ménos propios
los alrededores de C6rdoba. En 1826 se conta- para el cultivo del café¡ pero generalmente.se pre·
han quinientos mil arbustos que producían un fru- fieren los quo están situados en las faldas suaves
to superior al de Cuba, y poco despues, se hicie1 Este articulo, integro y original, lo hlL pubUcado como suyo el Sr. D. Priscili&amp;no ~fartinez, en Yarios periódicos de In. Repúbica. Nosotros mismos lo hemos rcpro,lucido en El Cultivador, hace dos aiios, 01·eycn&lt;lo aquel sefio1· era su :autor lt'gítimo. Iloy, reproduciendo de la. Ne-

moria tlel .Jíi11ist,rio de Fomsnto del o.ño do 1874 todo lo que
se refiere 6. lo. Estadistica agrfoola del pais, encontramos
que este trabo.jo, como todos los nnteriores y los que ven·
tlr!í.n despues, pertenecen al Sr. Ponce, y como un acto dt
justicia. lo Yolvemos.á publicar con su firma.

[Nota de la redaccion].

�164

1-65

I

do las colinas, conservan muy poca humedau; los
Las cantidades invertidas durante cinco aiios
arbustos prosperan mas en las tierras ligeras que en el cultivo y beneficio clel café, importan 100
en las compuestas 6 arcillosas. Durante los pri- ; pesos por hectárea, y el \'alor ele la cosecha obtc·
meros años; se dejan en las plantaciones algunos nida en la misma oxtension superficial, equivale á
,árboles, que sin impedir la oirculacion del airo li- 430 pcsofl, por consiguiente, en cinco años hay
bro, resgumla.n los :i.rbustos contra la fuerza cle una utiiidad &lt;le 330 pesos 6 de un 300 por cienlos vientos, y contra la intensidad del calor pro- . to sobre el importe &lt;le los gastos erogados an_ualducido por lós rayos del sol.
mente. En estos cálculos se supone que al bcneEn el Soconusco la siembra. del café exige va- ficiar el café, tiene una pérdida de un 15 por cicnrias operaciones: se forma la almaciguera sem· ,to y que su precio medio es de O, 17 de peso por
brando los granos á. la distancia de Om 04 en ·un kil6grnmo.
terreno preparado convenientemente. Estos graLos arbustos florecen en el Soconusco tres ve·
nos deben ser nuevos y estar despojados de la pul· ces, durante los mosca de Febrero y Marzo.
pa que los cubra. Laalmaciguern debe formarse el
Cuando los frutos han adquirido un color rojo
mes de Mayo 6 el de Abril; y un año despues, cuan· ·oscuro, se procede á la recolcccion; en Arabia se
do han brotado ele cada pié las hojitas, se puedo verifica la maa ab1mdante el mes de Mayo; en Caproceder al trasplante.
yena y en Surinan el mes de Junio; en el Socp·
Para un capital de una hectárea., se necesita una nusco se cosecha tres veces; la. primera en Setiemalmáciga de 2,73 aras que contenga 3,500 piés bre, Ja segunda en Noviembre, y la t~rcern. en
. por lo ménos, sembrados á la distancia de Om 28. Diciembre y Enero.
El .mes de Ma.yo 6 el de Abril del siguiente año,
La segunda cosecha es lo. principal y mas abunse ·trasplantan d~ nuevo dos arbustos, colocándo- dante. Cada recolector llena con los frutos una
los en los agujeros practicados convenientemente. canasta de 20 litros do capacidad y la conduce
La distancia entre dos líneas paralelas de ar- al lugar conve1:icnte.
bustos, y la que separa dos de estos, es general roenVaria.a son las opera9iones que en el Soconus·
te de 2m 5, pero &lt;lebe variarse segun la naturale- co exige el beneficio del café; despojados de su
:.ia de las tierras, y otras muchas circunstancias. pulpa los grnnos por medio de un peque~ moliLa cant~dad ele café sembrado en la almáciga, es no, quedan envueltos en un jugo viscoso y dividido 0,65 de kil6gramo, la cual equivale á un litro dos en las dos partes que los forman. Esta mczy á un quinto de otro.
cla entra dcspuea i una criba inclinada que deja
Un terreno de una hectárea contiene en el So- pasar lo. pulpa 6. travcs de los alambres, miéntras
conusco 1,600 arbustos, que clos años despues del . se deslizan los granos y caen en una canasta.
segundo trasplante, producen 25 kil6gra.mos de ca ' Preparatlo ,de esta manera el café, se coloca en
.fé. por térmmo medio: esta primera operacion so una. vasija qu~ contenga agua y se deja. nhí en la.
, llama ensaye.
noche, para que por medio de la fcrmentacion se
Al siguiente año, so obtiene la segunda, repre- desprenda de su goma.
sentada por 3,000 kil6gra.mos, y así las dcroaa
En seguida se lavan con agua los granos, se
en cuarenta. 6 cincuenta años. Comparando esta. colocan sobre esteras y se ponen á. los rayos del sol
cosecha con el número de arbustos que contiene durante seis dias; en este estado se obtiene el ca·
un terreno &lt;le una hectárea, resulta que en el So· fé en pergami~io. Se trnsporta el café ú. un alma·
conusco cada uno produce J,87 kil6gramos, mién· con bien ventilado, en donde se mueve dos 6 tres
• tras que en otros lugares de la República apénas veces al dia; se majan dentro de unos morteros
llega esa cantidad á 0,5 de kil6gramo; ademas, de madera los granos para quitarles la película
siendo solo de 0,29 de kil6gramo la cantida&lt;l de que los cubre; se acechan.despues, y por último,
café sombro.do en una hectárea, tambien resulta. reunillos los granos enteros, se obtiene el café en
que el café produce 10,300 por uno.
oro, dispuesto parA entregarse al comercio.

I

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INDUSTRIA AZlJOARERA.
•

t

E~tudios acerca de las sustancias rnelisígena; y Iga, en un peri6dico aÍeman~do .la especialidad •
de su infiiwncia bajo el puiito de vista del aná· azucarllra-Zeitselirif fu1· Zuelcerindustrie, /,1
lisis comercial de los azúoarcs.
-yun trabajo en el cual consigna hechos dignos
Las personas que se dedican al estudio de la
química. en sus aplicaciones á. la industria azuca.·
rera y está.u al corriente de sud ·progresos, sallen
que de algun tiempo acá se viene empleando por
mucros experimentadores la denominacion genérica de melisígenas-engendrndores de miel--para designar no solamente las sustancias que trasfor~nan el azúcar cristalizable en incristalizable,
sino tambien las ~ue, aun sin ocasionar semejan·
ta trasformacion, impiden, por causas aún deseonocidas la cristalizacíon del azúcar,·contribuyendo así al asunto de las mio les.
Y ¿cuáles son las sustancias comprendidas en
la denominacion 6enérica que se acaba do indicar?
Al llegar á este punto, es' donde surge el mas
completo desacuerdo entre los individuos del ramo; pues unos, partiendo de que hay sales, como
el nitrato &lt;le potasa, que disueltas en union del
azúcar cristalizan con este ein fot·mar miel, discurren que las sales cristalizables no soH mclisígenas, coi:siderando solo como poscedor~s de esta.
propieda&lt;l (i las sustancias org(micns incristaliza·
bles; miéntras que otros, miran de uno. ma;era

.de ser tomados en consideracion.
,.
Al efecto, comienza el referido e:xp·erimenta·
dor,· sentando, que está probado· de una manera
incon~establc que el cloruro de calcio, en cantidad moderada, tiene la propiedad de disminuir
la solubilidad del azúcar normal en ol agua, criataliza.ndo d_e;_ con~iguientc una. cantid~d notable
de azúcar en. una solucion saturada á la. temperatura ordinaria; pero que, por el contrario,. puesta la misma sal en exceso en una. solucion azuca.rada, ofrece tn.m}&gt;ien la propiedad de impedir de
un modo tal .la., cristalizacion del azúcar, que aun
cuando se prolongue mucho el tiempo, no se logra la formacion de cristales, á pes~ de que la
solucion conten~a un &lt;:,xcedentc do azúcar. Por
ejemplo, una solucion do 100 á. 110 partes de
azúcar y de 8 i 12 de cloruro de calcio seco e~
50 de agua, &lt;leposita, mediante, el enfriamiento y
el reposo una gran cantidnu de azúcar cristalizada;
en tanto que una solucion &lt;le 50 partes de azúcar y como 85 de cloruro de calcio seco en 100 ,
de agua, presenta muy bien cristalizada. esta. sal,
con una. suficiente baja de temperatura. ·

tan absoluta las sales como melisígenas, que fon·
dan los cá'.culos del rendimiento en la. act:ia.liclad
empleados para la estimaci,m de la riqueza. saéarina, en el principio de qu? una parte de sal tras·
forma. en t:iol cinco de azúcar; habiendo, ademas,
algunos que ven melisígcnos en touos los cuerpos
solublca si;nultlíncamentc con el azúcar,' ya sean
de ol'Ígen vrgánico 6 inorgítuico; no faltando quie·
nes dividen las sustancias extrañas al azúcar en
melisígenaF, indiferentes y antimclisígen:.3.
Con la. 1;1ira de rectificar opiniones tan d.ivcr·
.sas, conceptuando la segurnla basada en un principio que carece de toda dcmositracion científica,
puesto que respecto dol.iftlúcar de remolacha. so·
lo se aproxima ií. la verdad accidentalmente, y
teniendo n,,da mas que la tercera su raz9n do
sér, dió á luz el práctico E. F. Anthon, de Pra-

Para el citado químico, el primer ejemplo domuestra que en ciertas circnn.stancias el cloruro
do calcio no impide· la cristnlizacíon' del azúcar,
hacien&lt;lo valer el segundo, que la. mencionada sal
es susceptible de cristalizar en una solucion sacarina, y tambicn que la azúcar no es un obstáculo para. la cristalizacion del cloruro de calcio,
cuyos hechos autorizan pQr sí solos al investigador, para pensar que el cloruro de calcio no es
melisígeno.
En seguida manifiesta, que ·preparando en ca,
liento una solucion de 110 partes de azúcar con
38 6. 40 de cloruro &lt;le calcio, bien seco, en 50 de
agua, si se deja la solucion reposar y enfriar, adquiere desdo luego una consistencia siruposa, semejante iÍ. fo. do la miel, no depositando h mas
mÍllima cantidad de azúcar cristalizada, aunque

�166
trascurran años; nadie conseguirá extraer indus· en la fabricacion del azúcar soluciones que contrialmente el azúcar disuelto, á pesar de no estar tengan una sola sal cristalizable; que todos los
•
•
f
yn contacto mas que con un cuerpo "considerado cuerpos extraños en diversos grados, contribuyen
por mucbos químicos oomó no melisígeno, y por evidentemente (\ v"olver Jn, miel mas compacta,
otro!! como favorecedor do' la sei)aracion del azú· mas viscosa, aumeuündola á expensas del azúMr. El autor cree, que entre ambos extremos y car; que esta accion es ciertamente muy rara vez
contracliccio1rns en.el modo · de conducirse el clo- química, y en los casos que lo es, no se hallabaruro de ·calcio respecto ael,a:z.úcar, ó sea, entre sada en combinaciones incristalizables 6 químicas
fayorecer la cristalizacion de este cuerpo 6 impe- en general, entre el azúcar y otras sustancias, sidirla, dicha sal empleada. en cierta proporcion, no que tonsiste en la presencia del co_!'ljunto &lt;le
del:ie quedar completamente indiferente ó neutra estas, siendo un caso pnrecido al que ofrece la leen este caso.
gía.-madre en las fábricas .ele productos químicos,
Viéndose, 'pues, que la miJrria sustahcia puede viniendo ú ser así la. miel la legía-madre de las
ser melisígena, indiferente, y por último, anti- fábricas de azúcar; que In. composicion normal de
melisígena, 6 favorable' á la. separaoion del a9,Ú- la miel-50 de azúcar, 30 de producto no saca'
car, es·de opinion el químico de Prnga,
que una rino, y 20 de agua-no es la única de que se ha·
clasificacion fundada en cualquiera de las ú'es ca· bl!l en el sentido de la no existencia de las com·
tegorfas .es inadmisible,
razon de que el cuer- binaciones químicas, 6 por lo ménos de su papel
po tsalino de que se trata, debéria figurar en los secundario, sino del hecho comprobado por el
tres gmpos, puesto qnc 38 partes de cloruro de mismo observador, de que un excedente de azÚ·
calcio tr11Sforroan en mi&lt;&gt;l 110 de a2úcar, mién- car disuelto en la miel, 11cga i ser cristalizable
tras que en la miel normal, •la 'misma cantidad cuando la solucion so encuentra suficientemente
del cuerpo no sacarino 110 impide la cristalizacion líquida, puesto que ese excedente de azúcar en
sino en 73 . (i, 64 partes &lt;le azúcar; pudiéndose la_miel se halla en libertad y no en estado de
concluir que el cloruro de calcio, á pesar•de ser combinacion.
una sal cristalizable, es susceptible do convertir·
Consa.grado al propio género de itwestigacioso en las condiciones indica.das, no solamentff en nes un químico frances, ?,1. Durin, ha. dirigido á
milisígenos, sí que tambien con capacidad de po· la Academia de Ciencias de Paris un trabajo acorseer esta accion en un grado que ninguna. otra ca del análisis comercial de los azúcares y &lt;le la
sustancia alcanzaría: resultando en concepto de influencia de las sales y de la glucosa en la cris·
dich.9 autor, que no hay necesidad de otra prueba talizacion del azúcar.
para establecer que el papel que desempeñaba. el
Paitiendo del hecho do que el análisis comer·
cloruro de calcio está basado en una accion físi- cial del azúcar di~erc del químico ordinario, en
ca y no en ,una quírnica, lo cual se comprueba que en lugar· de determinar únicamente la com·
claramente, cuando se encuentra la sal en una posicion del producto analizado, tiene tambien en
cantidad tan enorme que la solucion azucarada cuenta. la influencia que pueden ejercer lns matese pone compactá, y a~tuando en menor propor- rías extraiias en la cristalizacion del azúcar al
cion no su.fro impedimento en el ejercicio do su ser sometido ú. las operaciones del refinado, confuncion, que es l.\ do disminuir la solubilidad del sidera M. Durin que es indispensable conocer
azúcar, porque la soluceion es bastante líquida exactamente la importancia de dicha influencia,
para. que se vcrifique' la cristalizacion.
so pena de atribuir al producto objeto de análisis,
En vista &lt;le lo que precedo, opina E. F. An· una riqueza exceswa 6 una pobreza. que no tiene.
thon, que las sales obran cficaz~entc como molisí-. Admitiéndose que lai,fl!Balcs impiclen la. cristagenas, lo mismo que las demas sustancias disuel- lizacion del azúcar en la proporcion de cuatro 6
tas con el azúc;ir, quo el ejemplo del nitrato de cinco veces su peso, y de aquí el fijar el coefipotasa no contradice esta asercion, porque no hay ciente 5; considerándose la. glucosa tambien como

en

167
jmpedimento de la cristalizacion, acordándose en
consecuencia el ooefi&lt;iiente 2, cuando existo en la
proporcion de mas de 1 por 100; habiéndose ob:
servatlo que la cristalizacion del azúcar en los
jarabes de remolacha se paraliza cuando la cantidad de sales respecto del azúcar es como de
1 á 14.
M. Dufranfaut indic6 3.73; dándoBe, pues, por
sentada la influencia nociva de las sales sin tener
en cuenta lo&amp; productos orgánicos y las sales delicuescentes que los jarabes do romol~cha y de
caña contienen, pregunt6se Mr. Durin: .¿A cuál
de esos productos es preciso atribuir la propietlad
de retener el azúcar en disolucion? ¿Son las sales las que impiden la cristalizacion, 6 &lt;lébcso este fon6meno á las materias y sales orgánicas delicuescentes y viscosas?
'Para. esclarecer el punto, se dedic6 M. Durin
á.estudiar la influencia particular de algunas sales en la cristalizacion del azúcar puro, y lleg6 á
comprobar que la solubilidad del azúcar y de las
sales, es en ciertos casos modificada por la mezcla
en la solucion, tanto en un sentido como en otro;
pero por lo general, de una manera _bastante
débil.
Recordando la indicacion de M. Payon, do que
el cloruro de sodio y el de potasio son mas solubles en el agua de azúcar, siendo ademas este
cuerpo un poco mas soluble en el agua salina,
obserra. M. Durin que si mediante concentraciones sucesivas se hace cristalizar la mezcla de azÚ·
car y cloruros, se ve que el primero y los segundos acaban por cristalizar simultánea· y completamente.
Segun dicho autor, los cristales presentan com·
posiciones variables, dependientes de las circuns·
tancias de la cristalizacion, y semejante variacion
aleja la idea de combinaciones definidas de azúcar y cloruro, sin embargo do que uno de los
análisis de cristales ele azúcar y cloruro de sodio
di6 89.30 del primer cuerpo, y 10.64 del segundo, encontrándose en este análisis una equivalencia. aproximada do tres partr.s de azúcar y una
de cloruro de sodio; pero que este lo considera el
experiUJcntador como un caso fortúito, porque
los cristales de azúcar y cloruro do potasio dio-

ron cifras muy diferentes y nunca equivalentes
do esta sal: 24.52; 15.21; 15.21; 14.54; 8.02.
Sin embargo,.M. Durin dice haber observado,
que al comienzo ele la cristaliza~ion se formaban
e~ la superfi~ie del jarabe. cristales gruesos, .cons·
tituycnclo quizás la combina.cion definida. estudiada por :M. Viollettc.
·
I

•

Como resultado de sus investigaciones, consigna tambien M. Durin, que el nitrato de potasa.
cristaliza simultáneamente con el azúcar y disminuye poco la soiub1liJad; que la solubilidad del
azúcar y del sulfato ele potasa es menor paro. ambas suatancias mezcla.das que aisladamente; que
el cloruro de calcio determina la cristalizacion de
una cantidad considerable do azúcar, cuando se
pone en corta proporcion en una solucion do este
dulce, simplemente saturada en frio; que esa sal
se .apodera de una parte del agua., y que una can·
tidad do azúcar proporcional al agua absorbida,
cristaliza; que una gran cantidad de cloruro de
calcio, agregada. á la solucion, produce una accion
del todo diferente, comunicando al jarabe una
consistencia viscosa. que detiene toda cristalizacion, sucediendo lo propio coñ el carbonato dé po-'
tasa y otras salrs delicuescentes.
:M. Durin cree en consecuencia poder formular, que las sales cristalizables cristalizan simul·
táneamcnte con el azúcar, siendo, pues, las ma.·
terias orgánicas y las sales delicuescentes que se
encuentran en los jarabes de remolacha y de ca·
ña los que originan la formacion de las mieles; y
que como estos productos existen en cantidades
bastante proporcionales á las sales y son difícil·
mente dosificables, se pueden dosificar ent6nces
las sales, acordár.doles un ,valor á título de teatigos proporciona.1es solamente: resumiendo que es·
to procedimiento de a.preciacion de la cantidad do
azúcar refino, que podrá dar uno en bruto, que
descansa en un error te6rico, es, no obstante, ádmisible para las necesitlades de la. práctica industrial.
En cuanto á fa glucosa, hace constar M. Du·
rin, c1uo ha. observado lo contrario de' lo que ge·
ncralmente se piensa, pues no solo no impide di·
el.ta sustancia. la. cristaliza.cion, sino que so susti·
tuyc en parte al azúcar cristalizable en la solu-

'

�...

1'28
ci~~; c?ncluyendo,quo solamente en caso de -gran
~Xfeso, respecto del azúc~r, ~ieno una influencia
física de suspension dcJt cristalizacion, á _cnusa
1e su solubili4g!1,._influencia que . se.,pueda·apreciar mediante ,un cocµcicnte de 0.70, poro que
cuando la glucosa no,Jx}ste sino en cortar canti·
dad, 6 casi en la misma que el azúcar cristalizable,
su • influencia.
no es• de tomarse en cuenta.
..
,
'
1

169

Por último, M. Durin da término á su obra
consignando que si el coefi~te 4, l!,dmitido pa·ra apreciar la influencia de l::is sales, puede 801,
considerado equitativo, el coeficiente 2 representa~te do la gl,ncosa. os, segun investigaciones, ll!UJ
exagerado.
,T. MELERO.

"

... '

Nuestro amigo el Sr. D: Jua1: do Arteaga Bor- ., de ~ner_o de 1874 y pertenece á la célebre ganarero, que hace muchos anos viene consagrando dena de A. J. Alexander. Fué vendida á Fox
su vida todo. al estudio de la l\Iedicina y de lo. en S 18,000. Esta novilla desciende por línea
Zootecnia, y que no pierde ninguna buena oco.- recta de la vaca Duquesa y del célebre tor9 Fa-'
. siop de .publicar aquellos acontecimientos que 1Jorito. Su pelo es suave, musculatura compacta
puedan cont.ribuir ni verdadero progresq de estas y espesa y su c:tbeza perfectamente delineada,
ciencias tan impo1J¡intes 6. la riqueza pública, aunque por falta de cuidado, se le han dejado cronos ·ha proporc:ovado los datos necesarios para cer los cuernos, único defecto que se le nota. La
escrébir estas líneas, r0specto .&lt;le unp venta ele Vigésima Duquesa, es hermana del toro que viegan~do vacuno, cfoctu.icla últimamente on los Es- no á. continuacion y tiene con él todas las semotailos-Unídos.
junzas que ~on la ventaja. de)a crianza de aoimaEl Dr. Artcaga sostiene relaciones en el ex-. les de sangre pura.
tranjel'o con los principales ganaderos y desea
vulgarizar, cuanto sea posib1e, esa clase de conocimientos, así como todtts las noticias que tiendan
á estimular á los criadores de ganado al perfeccionarniento de los animales.
El estímulo mas poderoso para el hombre en
toda negociacion, es el lucro; ahora bien, la mejor manera de lucrar, es perfoccion~r la. industri8.
_Por eso vamos(¡, publicar los datos que nos pro-.
porciona el Sr. Artenga. ·
· l\1r. George W. Fox, spcio en Inglaterra, del
Sr. A. T..Stcwart; de Ncw York, compró ú!timamentc en Jos Estados-Unidos y llev6 para. Inglatert'a, un lote de catorce animales de cuernos
cortos en la respdnble' suma de ciento veinticinco
mil .p,esos. Este Jote, escogido por los mas cxperimentados ganaJeros de la. República vecina, se
componía de ocho animales de New York, tres
de Kentucki, dos de Indiana y uno del Canadá.

,..
~.

-

CULTIVO DE LA CAÑA DE AZUCAR.
!IÍÁRCOS DE

ANil'fALES
PERFECCIONADOS.
.
.
'

111'•

Por el momento fíjense bien nuestros lectores: do 9,000 pesos. ¡Cuántas bncienda.s tei1cmos, que
e.ito1'ce animales perfeccionados se lian vendido pobladas de animales salvajes, no valen tanto coe1i los E.stados- Unidos en. ciento 1:einticinco rnil mo estos catorce anima.les! ·
Jlesos, es decir, quo cada animal eh poco ménos
ANTENOR LESCANO,

29 Vigésimo cuarto lJuque de Aú:drie; padres
los de la vaca anterior. Los examinadores no le
han encontrado un solo defecto, sus productos
son tambien excelentes. Mide ocho piés y dos
pulgadas do la1·go; ocho piés y cuatro pulgadas
de circunferencia, y su peso, vivo, es uc 2,300
libras. Como la yac¡¡. anterior, pertenecía. 6. la
crianza del Sr. Alexander de Woodburn. Tenia.
este animal cuando se vendi6 al Sr. Fox en
8 12,000, cuatro años, pues naci6 ol 30 de No·
viembre de 1871. '
Hay dos animales, un toro y una vaca. de la
ganadcría ,Mazurca» del Sr. Jhon George Brown,
del Canadá.
Luego viene un animal de la. célebre familia
«Darnasco.11 y el resto. de la familia t&lt;Princesa»
llamada á rivalizar con la de la familia Duquesa
oriunda, como ella, del toro «Fayorito.»

Hé a.qui la descripcion y genealogía de estos
Cuando en México nos lleguemos ú. fijar en es, animalés.
tas riquezas que dependen todas de un corto cal&lt;? Vigésima duquesa de Airdrie, novilla de pi tal y ele una g.rin suma de perse,·crancia y cuiaño y medio en los dias de su vcntai naci6 el 9 dado, serém0s felices.

PoR D. A.NICETO

[o pasa. la tierra, ya seca y desmenuzadn, por
un tamiz de corda, para separar fragmentos de
raices y porciones de leüos que pueda contener.
Se obtiene a.l mismo tiempo la ma.tatcna 6 arena
gruesa.
Se toma. en seguida 250 granos de la tiena ta·
mizada y se le.s pone en un frasco, aüadiendo un
litro de agua destiladu, caliente. Se agita fuertemente, y despues de un reposo de uno á dos minutos, se decanta. el líquido en otro vaso. Repi·
7
tiendo muchas vece~ esta levigncion hasta que el
líquido que so decanta esté perfectamente limpio,
se llega ú. arrastrar todo el barro y humus, miéntras que la arena queda en el rosí~uo . .
Se pasa esta arena á una cápsula cuyo peso se
conoce, se oxpono esta c1.psula al calor del sol, 6
á falta. do él al vapor del agua hirviendo hast~
su completa desccacion, y se pesa en seguida.
Se recoge sobre un filtro la arcilla y humus que
tiene la agua en suspension, so le deseca igualmente
á 100 g1·ados y se Je pesa tambion.
Esta materia es generalmente.arcilla pura, aso,
cintla á arena fina, á calcáreo muy dividido y al
humus. Con un poco de háhito, so llega á formar
una idea bastante exacta. de la naturaleza ele estas
especies do mezclas, por la impresion que producen al tacto. Se sabe que la arcil_la pura es muy
untuosa y agarra al tocarse con la lengua. La
presencia de materias cxtraii.as le hace perder estos caructéres. Ella se pone mas y mas rugosa á
medida que aumenta la proporcion de arena. El
calcáreo puede conocerse por lo efervescencia que
prol1ucen los úci~los.
Sin embargo, parn el objeto quo me he propuesto, basta considerar esta sustancia corno una mezcla de urcilln pura y lle humus. Para determinar
con bastante aprosi91acion fa cantid~d do este úl-

ÜRTEGA.

timo, se c11lcina. la mezcla al calor rojoJ en contacto con el aire, _hasta la ineineracion completa de
las sustancja.s orgánicas, y se pesa el rosíduo dcspucs del enfriamiento. La pér&lt;licla de peso representa. el humus, sustraycn&lt;lo un 10 por ciento del
peso de la arcilla, que es agua que está abandonada al color rojo .
El líquido, filtrado, se puede evaporar hasta sequedad, y el rosíduo pesado da las salea y materias solubles, que pueden anotarse tambien en el
análisis.

19 Antes de concluir lo relativo al análisis del
terreno, debo decir que tambienes muy útil y nada. difícil el determinar, tanto en la arena que se
ha extraído del terreno, cuan~ en la arcilla ántes de calcinarb, h c~ntidad de calcáreo que existe, pnra lo cual debo una cantidad conocida do
cada uno de estos ingredientes, perfectamente seca, tratarse con ácido nítrico, hasta que deje de
hacet· efervescencia. Se lava sobre un filtro pesado de antemano, y dcspues do bien secos filtro y
i·csíduo, se vueh-en á pesar, lo que da la pérdida,
que es el calcáreo disuelto por el ácido.
El fijar la cantidad. de sustancias calizas, es muy
útil, pues en terrenos aluno.antes en ellas, suele
la caña tener en su primera edad un cstn.clo enfermizo, que si bien en muchos casos precede á un
crecimiento yjgoroso y lozano, en otros acaba co:q
la vida do la. planta.
Como se ve, el procedimiento quo he descrito,
está al alcance de toJos, y el aplicarlo constantemente al estudio de los terrenos arundináccos, ácbo producir resultados muy út.ilcs en la práctica,
sobre todo, compar{mdolos con el análisis do la
caña, que tnmbien puede hacerse muy füeilmentc
domo vamos á ver.
D. Luis Casaseca, c1uímico distinguido de la

To~10 r.-22

�171

170

..

.... '

..1

Isla de Cuba, ha seguido en sus análisis un pro· s6lida del guarn.po, teñida uc amarillo por la. accedimiento, quo por su sencillez creo que debe cion del fuego.
adoptarse como método práctico con las fincas ca·
Al dia siguiente, es decir, á las doco horas de
fieras. Lo explic:1 de la manera siguiente:
suj eoion al calor de la estufa, se notad que los
J.1Iodo de operar la determinacion de la riqueza palitos de caña so rompen dando un chasquido sesacarina rn6dia de una caila de azúca1'.
co. Esta es una prueba segura y práctica. do que
Se _toma la ca'ha tal como se de.:carga de Jo.s ya no tiene agua; así, que si so pesa ent6nccs, se
carretas para In. molienda. Si ea recta, se mitle observará que en su exposicion sucesiva al calor
fácilmer1te con una vara, en piés, pulgadils y lí- de la estufa, pierde muy poco 6 ya no pierde naneas; si fÚno tortuosa, lo mejor será ir.aplicando da de su peso. Fijándose en esta obscrvacion, quo
en su largo, con cuidado, un hilo grueso que se el Sr. Cusaseca ha obtenido do la práctica, se abreadaptarú. porfcotnmente á todas la:i sinuosidades via tiempo y se evita el tedio consiguiente á tonor
de la caña. Cortanuo lu&lt;:go el hilo y midiéudolo, que repetir diez 6 doce veces un análisis para
so sabrá el largo exacto de la caña, y la tercera averiguat· el estado de la caña, cual seria preciso
parte del hilo medi1o, seriÍ la:que deba aplicarse ; haqerlo, si no se fijara esto límite que señala el
de un extremo á otro, señalurnlo cada tercio con : término. de la operacion.
un ouohíllo, de modo quo pueua cortarse luego la
Secada y3 la caña, esto es, cuando con el incaüa en tres trozos, que serán realmente iguales tervalo de una hora ue estufa, á una temperatu·
en su longitud, bien que á veces no lo aparezcan ra ce' lOOº á 105º centígrados, el peso no varfa
6. primera vista.
respecto del anterior notado, se echa toda ella en
Obteniendo así exactamente el tercio medio de una cápsula de poroelan1.1t 6 en una. cazuela de bar·
la caüa, que es en el que so•pucde juzgar de la ro, y acaba do llenarse con agua destilada.
riqueza sacarina. médía, se pesará y anotará su
En tal estado, se hace hervir ha!!ta que se repeso. Luego se cortará en dos 6 tres trozos sin duzca l.a agua á la mitad de su volúmen. Se de·
necesidad de igualdad, y se pondrá á secar en la canta ent6nces sobre un lienzo 6 colador para re·
estufa á. una. temperatura que nunca debe pasar de coger los pedacitos que en su descenso pudiera
105º del centígrado, 6 sean 221 ° de Farenheit. arrastrar el agua, se renueva el líquido y se pro
. Al cabo de tres horas de dcsocacion, se rajarán sigue del propio modo tantas veces como se nece·
los trocitos á lo largo, cortándolos (mtes perpen- site, hasta que , oprimiendo un poco do la c:1.ña
dícularmento á su eje, para no tener que rajar entre los dientes, sin mascarla, no dejo sabor al·
c:Lilutos de tanta. longitud, y porque In separacion guno dulce. Hecho esto, se viorto todo ello en
del azúcar con el agua hirviendo se hará luego un lienzo, se lava con agua. fria, se e2prime bien
tanto mejor cuanto mas divida. esté la. caüa..
y se hace un hatillo que ec suspende al aire libre
Ileoho esto, se ponurá la caña menuda sobre para. que se oroe. Cuando ya se ha escurrido y
un marco cubierto de una tela rala, para que sea. evaporado gran parte del agua adherente á la ca·
permeable al calor de la estufa. Allí so dejiirá. la ña, se pone á secar en la estufa con las prcoaucaiia hasta el dia siguiente, sosteniendo, todo el cio~es ya indicndas; y el último peso do la oantitie:npo quo dure el trabajo una. temperatura que datl de leñoso, despojado de t.odo el azúcar y mano vnril) mucho ele 90 ú. 100° del centígrado y terias solubles. El peso anterior á la maceracion
nunca pase de 105. Este es el último límite, pues de la cantidad de toda la materia s61ida, y por
aproximándose {t 110º o., hay como un principio sustraccion del concspondiente ~- la caña freaca,
de torrefaccion manifiesta. Si cuando esto sucede la pérdida del agua en la dosecacion.
El Sr. Casaseca hace ver que no es convese obsci·va. la caña con el microscopio, se nota que.
la celdilla que contiene el azúcar está blanca y niente dividir la caña desde el principio de la ope·
trasparente, miéntras que en su interior contiene raoion en menudos pedazos, pues demuestra con
una sustancia como ambarina, c1ue es la materia experimentos prácticos y numérico~ que la ne:

cion d;l "uchillo en el estado fresco de la planta,
En cuanto á la caüa, pondrémos tambien un
exprimo y evapórn un poco el jugo, lo que alte- ejemplo para aclarar las dudas de los poco vcrra la exactitud 1díil an:í.lisis consecutivo.
sa&lt;los en esta especie do trabajos.
Tomados bien:las pésüs, tanto en el' an(tlisis de
So ha tomado uua caña habanera. cuyo tercio
los terrenos corno on el de la caiia, no resta mus medio pesn 221 g~·amós.
que por medio de las proporciones geométricas,
Por la desecacion en la estufa con las debidas
6como generalmente se dice, por la regln. de tres, precauciones, esto pa3o se reduce á 58,5 de ma- ,
calcular el tauto~ipor ciento de cada componente. tcria s6lida, la cual; hervida y agotada con agua
Así por ejemplo, supongamos que los 150 gra- destilada, se mluce i 29 de leñoso.
mos do tierra nos han tlejado por modio 'do la Jef,ustrayenlo lo·s 58,5 de materia s61ida dd pevigacíou 6y gramos do arena seca, y quo los 84 1- so total 221,·obtendrémos .162,5 por peso de agua.
gramos rc5tantes de barro y humus mezclado, y sustrayendo los 29 de lcf1oso de los 5,58 doma,
pierden por la caloinacion 33 gramos do peso: teria s6iida, obtendrémos 29,5 que representa la
tendrémos en los 150 gramos de tierra. seca y canticlad de azú~ar.
tamizada.
'
Por lo que en los 221 gramos do caña habrá:
Arena..

Agua.

Ilnrro: • Humus.

Azúca.r.

Lc!ioso.

+

162,5 + 29,5 + 29 = 221
66 + 51
33 = 150
Y para obtener el t~1ito por c;iento de estos oom- ~ Y para obtener el tanto por ciento harémos las
ponentes, harémos las proporciones siguientes:
tres proposiciones siguientes:
1~ 150 : 109· :· : 6G : x = 44
1~ 221 : 100 : : 162,5 : x = .n,5
2~ 150 : .100 : : 51 : X = 34
2~ 221 ! 100 : : 29,5 : X = 13,4
3~ 150 : 100 : : 33 : X = 22
3~ 221 : 100 : : 29 : X = 13,1
Por lo que tcndrém9s la siguiente composícion
Por lo que ·tendrémos la siguiente composicion
sobre 100:
sobrc,100:
Agua. ....... . 73,5
Arena.:....... 44
; Azúcar ..... .. 13,4
Barro......... 34
Leüoso ..... .. 13,1
Humus:-........ 22
1

Total ........ 100
La corrcccíon del agua que pierde el barro al ·
color rojo, y que hemos dicho es un diez por cíento del barro no calcinado/la ha.rémos de la mane·
ra siguiente:
Si el barro 6.J1tes de la calcínaeion pesara 100
gramos, despucs de calcinado. dcberia pesar solamente 90: por lo que si hubiéramos obtenido nl
fin del análisis DO gramos de barro, la. pérdida
de agua hubiera sido 10: es así que hemos obte·
niuo 34 ue barro, luego podemos hacer la propor·
cion siguiente:
Grs. Cent.

90 : 34 :: 10 : :

= 3, 77
Cuya canti&lt;latl debemos sustraer do la~ 33 partes de humus, pues como este lo hemos calculado
por la pérdida en la calcinii.cion, ola.ro es que le
hemos dado do)n.a(,la: can tidad de agua quc el
barro abandona á la :temperatura del color rojo.
X

Total ........... 100
Una. obscrvacion importante en el análisis de
!a. caña, es procederá él inmedintamente despucs
de cortada pues dejando pasar algun tiempo, la
eraporncion natural del jugo produce un cambio
en las proporciones de sus componentes; de ma·
nora que míéntras mas tiempo lleva. de cortada,
mas cnntiJaJ de azúcar aparece en el análisis, lo
cual induce neceeariamente á gmves errores.
Para terminar este artículo, pondrémos las conclusiones que el Sr. Casascca ha deducido de sus
trabajos y que apoya en.treinta y seis aná.lisis
que publica en su l\iemoria 1
ll.l La caña blanca ( de Otahití 6 habanera),
degenera en los terrenos colorados y mulatos, par,
ticularmcnte si están cansados, volviéndos1 mas
leñosa y ménos azucara.da, por cuya razon seria
mas convenionto no sembrar en ellas ma!! que
caña cristalina y ciuta.
1

�173

172
2~ Que para formar cabal idea de la composicion química de la caña de azúcar, es preciso
examinarla en sus tr&lt;'S tc1·cios.
3~ Que de esto cxámcn resultan las , observaciones siguientes:
A.-En la caña blanca analizada, se ha.ya repartido el agua en proporcion aritmética creciente del pié al cogoll~, y en las otras especies, si la
proporcion no es rigoroaamente exacta, so aproxima tanto á serlo, que dt}bc suponerae ser una ley
d~ la organi;a~ion del vegetal, sémejante distribuc1c,n matem,it1ca.

destilada, y ejecutando los cálculos de p11oporcio
nes geométricas, sumamente sencillos, pues rcducen 6. multiplicaciones y üfrisioncs de decima·
les, podrá siempre el Tiacendad11 ;·econocer con so-

se

brada exactitud la riqueza sacarina média de ·
·una cafia de sus campos.
]?ara que pueda servir de término de compara.cion, pongo en seguida la compo~icion méuia de
la caña, resultado del análisis .de varios químicos.
Segun D..Luis Casaseca, de la. Habana, la caj ña habanera está. ~onipuesta sobre cien partes do
Aou"
72 6)
·

. B.-El azúcar existe en mayo: cantidad en el
pié que en el resto clo la caüa, as1 es que va en
dimii:ucion hasta concluirse el primer tercio; pero si so toma el término me_clio del segundo ter-

.····,

•

'

1,..

cio y el término medio &lt;le! to1·cero, se obtienen
cantidadés de azúcar casi iguaJos, de donde resulta que desde el nacimiento del segundo tercio hasta ol cogollo, la distribucion del azúco.r es
casi uniforme.
0.-En los dos primeros tercios do la caña
contados desde el pié, la cantidad de leñoso, término medio, es casi constant~, puc3 la misma "cantid:.d, COD corta diferencia, da el primer tercio que
el segundo; pero con el último tercio disminuye
rápidamente hast:i el cogollo, y 12or eso se encuentra una canticlad bastante menor de sustancia leñosa en el. término medio del-tercio superior, que
en los dos primeros.
D.-Por último, la cantidad de azúcar del tercio medio, es pr6xim:unento el término medio dÓ
. toda la c;i.ñ a.
4ª Si no fuera por los nudos, la ~aiia do azúcar presentaría !ns mns \'eccs una relaciou constan·
te entre el azúcar y el lefioso.
5ª Les nudos no tienen igun.l cantidad do agua
que el resto de la caña. ,
6? Que siendo la cantidad do ::~úcar del tercio
medio de la caño, la expresion casi completamen·
te exacta do la riqueza sacarina. rnédifl. de toda
ella, será preciso analizar el tercio modio, para
averiguar ol valor sacarino de la planta.
7~ Que conformindose con las reglas que so prescriben, y sin mas,que un poco de esmero, sabiendo pesar, secar y hacer hervir la. caüa con agua

º"'"······

'l

de la variedad do la caiia, dos puntos que impor- ' yucateca, esto fué debido on br;ran ¡rnrtc (t la ;::,ouerta mucho estudiar c11 la práctica. _
rn de castas, pues apénas cesó esta, cuando de
LABP..'.NZA DEL GAMPO.-Antcs tle pasará ex- nuevo ha comenzado á progresar aqu@lla, scgu11 lo
poner']a.·manera práctica de prepar~r convenien· demuestran los cuadros estadísticos publicados
teu:ente el terreno, de liaccr los barbechos, plo.n- por el Sr. Asnar Barbachano.
El Sl·. :Maillefert 1111.ce ol cálculo siguiente para
tar la c~~a, &lt;l.ar los riegos y las escardas, y hacer e~ coi-te; do describir las labores do las socas demostrar las buenas utili&lt;lades que produce esta.
y la patología do la caüa, diré que no so crea uni- industria entre nosotros, á pesar ele ser el traba·
forme al sistema labrantío en todas partes, y que · jo li.bre:
.
hay tales diferencias, q~e no es poco trabajo el J CJ1cu10.-En una. hacienda que elabora .....
dar una descripcion general que abarque todos j 40,000 panes, ósea 35,000 arrobas, que equiva·
los procedimientos. llar6 lo posible, aun cuando I len á 8,750 c1uintales, se emplean de 200 (t 300
sea con algunas digresiones, para dar una idea de • hombres, y se puede calcular por cn.ua semana un
lo que se hacé en varias pal'tes. Mucho que.dará gasto de 900 pesos, y por año ........ 46,800
tnl.v.ez sin decirse, y no poco tendrán que objetar- Sueldos de empleados.................. 5,000
me personas mas prácticas y \'ersaclas en estos
--trabajos agrícolas. Si así lo )1icieren, muy grnto
Total de gastos........... 51,800
me será, aunque me demuestren que he errado,
El producto de 351 000 arrobn.9, á 2 pesos, tércl ver que se aclara algun punto del cultivo de la mino medio .............................. 70,000
caña, y que personas mas idóneas que yo, contriLas 35,000 arrobas de azúcar produbuyen al objeto que me he propuesto.
cen, por Jo ménos, 60,000 de melaza que
lfay una cut&gt;stion humanitaria de sumo interca á 2 reales dan ......................... ·.... '15,000
en el cultivo de la caña, y que debo tocar aun
---cuando sea ligeramente, pues no deja de producir
Total de producto ........ :"· 85,000
modificaciones profundas en el sistema labrantío
Sustrayendo de esta cantidad !02 gastos 51,000
de distintos países. Quiero hablar de la C'scla--vitud.
QueJa una canti&lt;fod líquida do ......... 3-1,000
...

·
11

1

1

Azúca1· ....... : 16,6 ( 100
Leíloso. ...... 11,4)
La caña hibridacla ó cristalina, de
Agua .........., 71,7
Azúcar ....... ~17,4( 100
Leñoso .... ,.. 10,9)
La caña vetada. 6 cinta, clo
A
·· .._G9 o
gua .......:..
, \
Azúcar .......'· 18,4 100
Lcñoso .......ü 12,6.
, Segun Mr. Mac Culloh &lt;l.e los Estados-Unidos,
la. caüa contiene sobre cien:
Agua........ . 70,0¡
Azúcar....... 17,0 100
Leñoso....... 12,4
Segun 1ifr. Dupuy, In. caña en genera.!, pues
no especifica la. especie, contiene:
Agua ........ 72,00l
Azúcar ....... 18,20 ( t 100
Leiioso....... 9,80)
Segun :Mr. Peligot, 1a caña do la Martinica
contiene:

t

Ag"Ja.-........ 72,10¡
Azúcar....... 18,00 100.
Tejido y Eales 9,90

t

Segun l\fr. Dupuis, la cafla contiene:
Agua ........... 72,00
Azúcm·... ...... 17,00 lOO
• Tejillo y sales 10,20 1
Pérdida........ o:so J
No han sido estos señores los únicos que han
analizado !a cnífa; pero basta 103 resultados ante· ,
riorcs para. que el ngricultor tenga ~n punto do
co~nparacion en sus experiencias y anú.lisis. Por
elfos se Ye que la. cantidad de azúcm· oscila cn~re
16 y 20 por ciento, y que estos cambios depon·
den 'en gr~n parte de la cnlidau dQ J9a tcl'l'cnos ¡

Se ha. discutido mucho por los economistas si
era posible la. it;dustria azucarera sin el trabajo
ngrícola de los negros, y aun cuando muchos con
buenas razones han demostrado, no solo la posibilillad sino aun la conveHicncia, no por eeto se ha
abandonado la práctica de emplear neg1:oa esclavos en casi to,las las colonias europeas.
El Sr. D. Félix iiaillefort, en un opúsculo muy
i11teresant°\que aun no ha visto la luz pública y
que present6 á b comision Franco-1Icxicn.na, dirtile que México tiene el honor ele haber siJo el primer país que prú.cticn.n:ente ha resuelto la cuestion. Efoctiva.monte, hace mas de 30 años que
nuestros patlres abolieron la esclavituJ, y sin embargo, no por eso la industria azucarero. ha rctrogradaJo. Al coutrario, en los distritcs en que
ántes existía so ha sostenillo y a.un ha. progresado,
en otros ha nncil1o; y si en algunos ha tenido épo·
cas de granJe Jecadcncia, como en la península

Calculando en un gasto de 4,000 la fabricacion
de formaa, reposicion de animales muertos, y otros
extraordinarios, queda aún una utilidad de ......

30,000.
No sé yo hasta tl6nde será exacto el cálculo
anterior; pero aun cuando el Sr. Maillefert haya
dejago de cargar algunos pequeüos gastos, los
principales están bien apreciados, y hace evidente
este principio, que el trabajo libre en el cultivo
de la caña &lt;lo azúcar, es ventajoso y productivo
para los especuladores. ~ro si esto es cierto, no
&lt;leja por otra parte tambien de serlo qu.e las fuerte¡ royas y gastos en numerario que exige esto
cultivo, en ·nuestro actual sistema, hace que cualquier desequilibrio en los fondos del cxpcculador,
cualquier grav(imen ó exaccion fuerte, impuestos
iÍ. una finca de esta clase, la expone mas que á
otras Ct. una ruina irreparable y á terminar de un
golpe una industria. establecitfa por largos ailos.

�__

____,_

17:1

•

A un gobierno s:Lbio y previsor toca el consi- rnyos de un sol ardiente, es un verdadero supliderar catas circunstancias, y proteger un iw1us- cio para cst.os infelices que no han pcrditlo su cuatria que, respetando el lmmano y el glorioso prin- lidad uo hou1brcs por uo ser blancos.
cipio de la no esclavitud, continuó sin murmurar
No intentamos tratar aciuí la cucstion de la estra.bnjando, y con el éxito ue ·su trabajo hace de-, clavitm1, pero protestamos contra .todos aquellos
cir al escritor imparcial: «México tiene el honor . ctue no ,procuran dulcificar la suerte do lús tra·
do sor el primer país que ptá.cticamentc lw, de- ¡ bajadores, sin distincion do ·hombres libres 6 osmostrado no sor necesaria la esclavitud p::ra le. in- clavos, de blancos 6 de hombres de color. El homdustria azucarera. i&gt;
, •
bro verd~deramentc inteligente, sabe c11Ie obtenLa escl.i.vituil, en mi con:,epte, ha sido causa, en drá. mucho mas y mejor de aquellos quo le sirlos-,puutos donde so hn. conservado, de mantener ven, si hace su trabajo mas fácil y su condicion
un atrnso notablo en los procedimientos agrfoolas, mejor. Inútil parece añadir que ~n toneno me- '
pues la poca 6 ninguna considcrncion con que se jor cultivado con ménos fatigas y gastos, rendirá
vo a.l hombre de colo_r, h.acc que no so tome cm- mas y con menor costo á. su propietario, quo un
peño en perfeccionar lo3 medios de labranza y terreno mal cultivado á fuerza cla brazos Y. de cahacer el trabajo mas ligero y ficil.
pi tal.&gt;&gt;
iir.' Basset, en un capítulo sobre la cultura. tl: 1 Esta publicacion de Mr. Bassct, es muy }'écicnlas i,!antas sacarinas, despucs de ponderar el atra- te, del aüo de 1861.
so de las colonias en este ramo, dice:
· V crémos en lo que sigue, q\te en gcneralnucs«La preparacion del terreno con aratlo facilita- tro sistem:i labrantío arundin!Í.cco, e11 algo ma·
ria el t1·abajo do los negros y haria. su situacion perfecto quo el sistema, á que so refiere Mr.
ménos deplorable. El trabajo con ol azaclon á los :, Basset.-( Oontinuará).

' 1~ ... ).

1

CULTIVO DEL ALGODON.
PoR D. JosÉ ANDRADE.

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...

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,

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f,.,

V ARIEDADES.-Existc un gran número de vaLos algodonales varían mucho, no solo po1· el
ricdacles de algodon, que es el rc!ultado natural aspecto do la planta, sino tambicn por la abunc1ande los diversos climas, tcrrrnoa y otras circuns- , éia de su producto, por la caliJad dol algodon,
tancias que han preccc1iJo al cultivo tlc esta · por el cvlor de este, por la mayor 6 menor adheplanta.
rencia. de la fibrn á la serni\13,&gt; y últimamente, por
..,
No se sabe hoy á punto fije qué número do va- el aspecto y forma de esta.
riodades son lns que se cultivan, y cuáles son sus
En el pCtnafo anterior hem.os visto las diforen1
caractéros rnas constantes.
cias que presentan los i:lgodonales por su aspee·
Los sa.bios botánicos y los agricultores que han to y moilo de vegetar.
tratatlo de esta materia, están léjos clo ser acorde:s,
Hemos visto tambicn que el producto es muy
y reina todavía una gran oscuridad, que solo el variado: hay algunos que protluccn todo el o.tío,
celo y la cooperacion d_c los cultivailorcs inteligen· otr?S lfon dos cosechas al aüo, y muchos no dan
tes, podrá con el tiempo desvanceer.
mas ele una. El produto do estas especies 110 es
Forbes Royle, uno de los hombr~s que y¡,a.s· de la misma. caliuad: en algunos es excelente, pero
han profunilizado las cuestiones de agricultura en la cápsula que lo con tenia so abre muy pronto y
los poíscs tropicales, admite solamente cuatro ti- cae ántes de madurarse; en otros, el algodon se en1
-pos principales, de los cuales croe derivados los . sucia y pierde su color blanco ántes ck la mn.dcmas que se conocen. Lineo admite seis especies; durez.
Lamark, ocho; Decan&lt;lolle, diez y ocho; Rohr,
Muchos algodoneros por su crecimiento y el
veintinueve.
desarrollo de sus ramas, pan~co que prometen una

175
coselflia abundante; pero estas especies suelen engañar, y con frecuencia sucede, que su producto
es inferior o.1 &lt;lo otras de ménos apariencia. En
cuanto el color, sc sabe que ha.y algunas especies &lt;le un blanco brillante como la nieve, otras
do un blanco apagado color de leche, otras tiran
al amarillo, al rojo y al pardo, siendo algunas de
estas de excelente calidad.
La. adherencia que presenta In. semilla. con la
.fibra del algodon, es una de las calidades que interesan tambien al agricultor, pues el costo quo
ocasiona. su separacion, no es el mismo en todas
las especies.
En Italia, en el Perii y en otros lugares existe una variedad de algodon cuya semilla se separa solo con frotarla en las manos y sacudirla c1;;.
pues con varas.
Antes de que se conociera el uso do las máquinas inventadas en los Esta,Jos-UniJos para
despepitar el algodon, se calcubba. el precio de
este por el tiampo empicado para. separar una
libra de algodon de su semilla.
Por último, acerca del aspecto particuli:11· de la
semilla. cu las diversas especies de algodon, lo manifcstarémos al tratar de la cbEificacion hecha por
Mr. Rohr, que est,í. basada precis1mento en este
c:u·ácter, que el autor cree invariable. Los alao.
o
donalcs del::en eonsitlerarsc ilividiclos en dos clases, de los quo hau tlcrivado todos los demas·' son.,
el algodon herbáceo 6 anual y el algodon leñoso
6 vii•az: algunos autores quieren sea el primero
una de 0'cneracion
del scaundo:
0
.o
Las cuatro especies que Forbcs Royle &lt;la. como
tipo y do las cuales dimanan tollas las demas, Ron=
el gossypium iterbaceum 6 indicum, go3ypium ar·
boreum, gossypium bm·bader~ce y gossypium peru.
8
vrnnum 6 awminatum. Para distinguirlos ma
fácilmente, llamarémos al primero algodon !ter.
b1.foeo al segundo, algodon drbol; al tercero, algodon americano, y al cuarto, algodon aglomerado.
Gossypiurn lterbaceurn 6 indicum. Algodonher·
baceo. Esta especie llega á u.na altura. do 1 á 2
metros (de 3 á 6 piés). Sus hojas están divididas en cinco lóbulos poco profundos, terminados
en punta.

y están marcadn3 do punto negros hácia la parto
superior.
Las flores son de un tamaño mediano, amari·
llentas, con una. mancha pur.púrea hácia la. baso
de ca&lt;la pétalo. Las cápsulas que contienen las
semillas son de tres á cinco divisiones, y ci algodon que cncietran es de un hilo corto, que se encuentra muy adherido 6. las semillas.
Las especies que pertenecen (t este tipo, varían,
sobre todo, por la forma do las hojas, cuycs 16bulos son mas 6 ménos profundos y redondos, por
la forma del c:iliz exterior que está mas 6 ménos
descompuesto, y por el número de divisiones q uc
separan las cápsulas.

Gossypium a,·boremn. Algvdon drbol.-Esta
especie, que parece ser original de Arabia, adquiere dimensiones mayores que las domas; su po1:.
te ordinario es de 4 á 6 metros (4 y } á 7 varas) de elevacion. Las hojas tienen cinco 16bulos
profundos; las flores son purpurinas, con una mancha amarillenta Mcia la base de cacl:.1. pétalo.
Las cápsulas tienen tres 6 cuatro divisiones y.
.
'
cada una. encierra tres 6 cuatro semillas que están envueltas de un algedon, las mas veces blanco, pero algunas tambien de color.
Gossypium batbadense. Algodon americano.
-Esta. especie llega á una altura de 2 á 5 metro.s (2 Y l tí 6 varas). Las hojas están divic1idas
c.n tres lóbulos, termina.dos en punta y do figura.
de corazon. Las flores son amarilla¡¡ y cambian
luego su color por el de morado opaco. Las semillas son negras y lisas, eat.i.n rodeadas do un algoclon de hilo largo y fino que se separa con facilidad.
·
Esta es una de las especies que mas se cnlti·
van en América.

Goss¡¡pium penwianum 6 acuminatun. Algodon aglornemdo.-Esta especie se eleva do 3 á 5
metros (3 Y ! á 6 Yaras) de altura; Jns hojas sou
grandes y lisas; las flores son amarillas con una
mancha. oscura en la base do cada pétalo. Se distingue por la disposicion particular de las cápsulas, cuyas semillas, de un color aplomado, se hallan aglomeradas en una misma division y como
pegadas; en esta especie el algodon se separa con
Las ramas son rojiz~s M.cia la parte inferior, facilidad, sin que las semillas dejen de permane·

�-1

176

y¡

••···~

J.

cer unidas. Los hilos son bastante largos, finos
la punta; recobran su figura primitivtt dd,pues
de un blanco brillante. Se encuentra, sobre todo, que han sido comprimidas entre los dedos. Por
1
muy }lropagada en la parte Sur de América. , último, se llama fieltro al vello que rodea ordinaRoxbugh, al dcscribirl~, dice que crece salvaje ' riamente la semilla y que cstiÍ. mas 6 m6nos mcz. en Bengala y Ceylan.
clado con los pelos.
Mr. de Rohr, naturalista y agricultor distinLa principal ventaja que presenta este método,
1
guido, dice en su rratado del Cultivo del Algo- es que el labrador pucLle escoger mejor su semidon, que loa caractéres con que se han querido : lla, apropiamlo cada especie al clima y terreno en
establecer las diversas especies ~~ algotlones, 1:0 donde debe cultivarla, y poder estar cierto de que
pueden ser exactos, por estar sujetos ú varia- la semilla que poseo 6 va á comprar (;S de la esciones: estas son, la forma do las·hojas, las glán- Recie que desea.
dulas observauas en su superficie interior, y las
Esta clasificaeion no ha dcjauo de tener sus adestípulas; mas la experiencia ha probado que es- versarios. l\fr. de Lasteyric, en su tratado del altos caractéres no son bastante constantes y que go&lt;lon y su cultivo, dico: «Hemos procurado revarían, no solo en la misma especie, sino tambicn conocer diversas especies &lt;le algodon .segun los
en el mismo individuo.
caraetéres adoptados por l\Ir. de Rohr, y confe. En considerncion :í ostas razones, ha detcrmi- samos quo en yano hemos querido aplicarlos á un
nado rechazar los caÍ·actéres adoptados por los gran número &lt;le semillas ele este árbol, que posee' botánicos, para atenerse únicamente{~ los que pre- mos en nuestra colcccion económica. Esto es lo
scntan las semi'las.
que nos hace creer quo su método de clasificacion
Como hemos dicho ántce, esté autor ha. reco- es insuficiente, 6 al m6nos que los caractéres que
nocido 29 especies de algodon, r"partidas del mo_- ha arloptado no son bastantes sensibles, distintos y
do siguiente: 11 especies tienen la semilla áspera constantes, de manera que ofrezcan un medio de
y negra; 8 la tienen lisii, con venas y de un color reconocimiento al alcance de los cultivadores.» ,
pardo oscuro; 3 so distinguen 'por tener la semiNo es extraño encontrar esta diferencia en la
lla guarnecida de pelos raros; y por último, 7 la opinion de &lt;los naturalistas tan uistinguidos, si 'so
tiene cubierta en gran parte 6 en su totalidad de atiendo á que las observaciones practicadas por
pelos muy juntos. En consecuencia, l\fr. de Rob~, ambos no se han versado sobre sugotos que proen su nueva. clasificacion ha establecido cuatro es- venian uc un mismo punto; pues miéntras Mr. Jo
pecies principales, basadas en' los caractéres do Rohr las ha hecho en los algodonaies de América,
la semilla.
i\Ir. de Lasteyrie no ha hecho sus observaciones
Para hacer mas comprensibles estos caractéres ' mas que Robre llivorsas especies do Europa, Asia
en las diversas especies, examinémos las partes y Africa; por consiguiente, la naturaleza, que se
tle que so compone una semilla, bajo el punto de manifiesta tan infinitamente variadn en sus pro·
vista que interesa á. esta clasificacion.
1duetos, muchas Ycces se aparta do los métodos
Obscrvarémos la punta 6 la parto superior, la marcados por la ciencia, y hace vanas touas riuesbase 6 la parte redondeada opuesta á la punta, tras observacinnes.
la sutura que se extien&lt;le dceelo la. punta á la haComo quiera que sea, Mr. de Rohr seüala las
se y esti terminada po: un gancho 6 punta ele- especies siguientes entre todas las que ha conócirnda. So llama cara anterior la parte donde se do y cultivado, como siendo lns que mas ventnja
encuentra la sutura, y cara posterior el lado opues- ofrecen á los eultivo.dor_es. •
to. Estas caras son lisas 6 ásperas, limpias 6 cuALGODON A:8U.A.L.-(Ycar Rouud).-Llamado
biertas de pelusa ó de pelos. Se llama pelusa á así, porque produce todo el año. Su semilb pre·
una especie de cabellera corta, espesa. y 4e un scnta un pequeño hacecill? de pelusa alrededor
grueso igual en toda su longitud; peles son las fi. de su punta y debajo del gancho. Hay do3 variC'
bras C'~ue están mas gruesas hácia la base que en dades de cápsulas: pequeñas y grandes. Se culti-

177

•

va mucho la primera en Jamaica y en Sai1to Do~ingo. So. eleva á un metro y 60 centím~tros (6
piés), y exige para su desarrollo un terreno seco
y arenoso. Su coseeh3- que se prolonga mucho
tiempo, la distingue de todas las otras especies.
Como el algodon sale fácilmente de su cápsula
. .
'
es preciso, s1 no se quiere perderlo, recoger cada
ocho días el que está maduro; de otra manera,
cae por efecto de la lluvia 6 del viento, se ensucia.
y sufre un_ principio de putrefaccion. Este algo·
donal da siete onzas de algodon limpio, cuyo pe·
lo ca blanco, fino y largo. La variedad do cápsulas grandes es tau productiya como la otra, y su
algodon es mas fino.
'

ALGODON llamado (Sorcl Uuoge).-Su semilla
es de punta pcquefü1; está. rodeada. do mucha p'elusa muy junta y crespa, la cual desborda la punta y dtSciende á lo largo de la sutura hasta abaJ· 0
donde se encuentra' mezclada con algunos pelos.'
Este algo&lt;lon meroeo ser preferido al anterior
bien que aquel sea .una de las mejores especies'.
Mas el Sorcl da muchas cosechas 3:l afio y mucho
algod~n en cada una: cada cosecha se hace en po·
cos ~tas; su algodon resisto 6. los vientos y á la.
~luvia, no cae tan fáeilmCJ.:tc d~l árbol y aventaJª en lo blanco y en lo fino al Year Round. Su
altura es de un metro 10, á. un metro 30 centímetros (4 {t '5 pi6s), su producto ordinario de 71.onza~.
0

tan te fino. Su principal cultivo se hnco cu el Brasil, de donde lo viene el nombre.
Las c~atro especies anteriores tienen la semilla
áspera y negra.
ALGODON DE LA INDIA.-La punta do la SC·
milla se distingue P?r algunas fibras de pelusa do
q uo esti provista la cara posterior; la sutura desborda la p.unta, el gancho es casi imperceptible·
i\I. do Rohr ha dado li. este algodon el nombr;
que lleva, por ~aborlo visto por primera. vez· en
casa do un indi_o entro Santa Marta y Cartar,ena.
E ste ,ir
1. bo1 o
·rrece una irregularidad
·
· notable 0en la
convexidad do sus hojas. Abandonado 6. sí mismo, exige, en mzon elel desarrollo de sus ramas
laterales, un espacio do 2 metros 80 centímetros (10 pi6s): su altura es de 2 metros 20 centímetros (8 pi6s). Da dos cosechas al año y cosa
de 8 onzas de un a1godon muy hermoso, muy
blanco Y que sobresale Cll lo ,fino á todas las
demas especies. Este algodon s~ cói1scrva por mucho tiempo en el árbol, no está. sujeto 6. ensuciarse y se limpia fücilmente porque no se adhiere á. la semilla. ·
·

Adema~ de estas especies, se conoce otra, que
lleva el mismo nombre y que describimos mas
adclailte.
ALGODON BLANCO DE SIA:\I.-La semil!a es
cort~ de baso casi esférica; la pelusa alrededor do
la punta es muy larga, y está muy junta; se ex- '
ALGODON DE GuYAN.A.-Las semillas contcni- ticnele un po00 hácia. la bnse; el gancho apénas es
das en cada celdilla de la cápsula, se adhieren en· sensible: este algodon se cultiva en la ' i.\Iartinica
tre sí formando una pirámiue larga muy estrecha. y Santo Domingo, bajo el mismo nombre. ProEste algodon 'ocupa un espaéio de lm 60 á 3 me- duce anualmente 6 onzas ele algodon limpio, que
tros, (6 á 12 piés), cuando el terreno le es favo- es de un hermoao blanc9 sin ninguna hebra de
rablc.. Se desarrolla bien en un teri-eno húmedo color.
Y ua dos cosechas al año .. Produce comunmente'
Estas dos últimas especies pertenecen á la di12 onzas ele algodon limpio, que es blanco, de pe- vision que tienen las semillas d.e un color pardo"
lo largo Y muy fuerte.
oscµro de superficie lisa y veteada. *
ALGODON DEL BRASIL.-Las semillas están
No damos la descripcion dé las otras vointitres
fuei·t~mente adheridas entre sí como en la especie especies de que M. Roh1· ha. ho.blado, por ser deantenor·, pero en vez de eLOrmar una pmim1
· ~ ·¿e lar-' masiac
· 1o extensa para 1os limites
' · que hemos crei·
ga muy estrecha, la forman corta y anclia. Ade- . do debo guardar esta Memoria. Sin embargo
mas
.
. , estt.an ord'marrnmente
reunidas en n{1mero de harémos mencion de alguna-!3• otras que no han si-'
siete Yde nueve á lo mas, miéntras que en elalr,0 •
'k La descdpcion de estas espeéies ha sido extractado.
dona! de Guyana hay por lo'comun nueve y h:s- del curso de agricultura por los miembro, del Instituto
ta once reunidas. El algodon que produce es bas- &lt;le Francia.

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•

M

Touo r.-23

•

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1

.....

•

179

178
do ucecritas por M. de Rohr, y que presentan
alrrun interes á los labradores.
l:&gt;ALGODON DE GEORGIA (SEA IsLAND). Esta
cspecie tiene las semillas negras y lisas; se eleva
á la altura do 1 metro 30 centímetros (5 piés);
sus ramas son uclgadas, lisas, y se ramifican po·
• co. La madera es muy esponjoso.. Las cápsulas
que de ordinario se abren en tres partes'. conti~nen un algodon de hilo muy l:i.rgo, elástico, b:1·
llante, muy sedoso y de extremada finura y blan·
cura Fué introducida. á los Estados-Unidos en
178~, y su cultivo se extendi6 rápidamente'. En

los merca.dos de Inglaterra, esta. variedatl es una
de las mas estimadas y que se pagaá mejor precio.
ALGODON DE LAS INDIAS. -No debe confundirse cst::i. especie con la. descrita por Mr. de Rohr.
Esta se eleva do lm 60, á 2 metros (6 6 7 piés);
por su aspecto se nproxima. al a.lgodon de Georgía, aunque sus ramas e~tán mas ramifica.das: las
flores son de un color rojizo: el algodon que produce es do buena calidad. Tiene esta especie, así
como la a1{terior, la ventaja de prosperar en te1·renos de mala calidad.
'"
(Oontinuai·d.)

CULTIVO DE LA VAINILLA.
PoR JULIO RoSSIGNON.

;......

entusiastas de culti~ar la yainilla en
o
Esta se debe hacer con mucho tiento y precau- á alrrunos
ciones, y es bueno ensayarla al principio en unas jardines de cristal, con mucha mas razon rs pracparásitas (orquidáceas) sembradas á prop6sito en ticable en el país natal de esta interesante planunos palos vecinos de la pla.ntacion. Tambicn se ta, y desde luego aplic(tndola por mayor, la pro·
hacen los primeros experimentos en vainilla silvcs,- duccion, auU:cntando en una proporcion considetre. En efecto, es preciso estudiar bien la estruc- rable, no habr(t competencia que temer. Por lo
tura. do la flor y la posicion de sus 6rganos para 110 demas el precio do la vainilla es siempre muy sulastimarla. en vano. :Mediante la lesna quo hemos bido porque es escasa. y no corresponde al u~o quo
mentado en la. lista de los utensilios del vainillo- se hace, sin embargo que los permufistas, los lico·
ro se u11uJ· erea la parte superior de la columna 6 ristas, chocolateros, pasteleros, roposteros y tut'
o
.1
guiandro de modo á hacer reventar l~s cas1l as ti quanti no tiene reparo en reemplazarla por el
que tienen el p61en encerrado. Esta operacion no bálsamo negro y particularmente la. tintura. de
so hace sino cuando la flor tiene á lo ruénos cua- benjuí que es mucho ménos cara.
La vainilla flors}ce una sola vez al ai1o, de Ditro horas do haberse abierto, y se practica con
ciembre
á Enero generalmente. lhy especie~ que
mucha delicadeza y con la mayor prontitud, deteniendo el racimo con una mano provista de un florecen mas tarde, pero es fa excepcion: por lo
guante suave á fin de no calentarlo. Esta opera· domas es el titmpo de la florescencia de todas las
cion deberá hacerse lo mas posible por un tiempo orquidáceas epífitas. De Setiembre (t Octubre
seco y en la maiiana. temprano. Con unos simples maduran las silicas: es _época. de muchos cuidados
piquetes hemos obtenido la fructificacion de nue- y vigilancia. en la plantacion, pues es preciso no
. ve flores sobre catorce de un racimo. Cuand~ la dejar pasar el punto preciso para rccogcrlus ni
·
fecundacion artificial está bien dirigida, ninguna adelantarlo.
Los
indios
recogen
la
vainilla
siempre
ántcs quo
flor aborta. Ahora, pues, fácil será comprender
qué inmenso beneficio se logrará si un pié de vai· esté madura, porr¡uc cuando descubren unos be·
nilla que ántes hubiera. dado solamente cu:i.tro, 6 jucos cargados do silicas, las arrancan todas por
seis vainillas llegare á dar mediante la fecunda· temer que otros las aprovechen, y porque les recion artificial mas de veinte silicas. C!aro es que pugna buscar y darse mucho trabajo. Tampoco
ei esta operacion tiene buenos resultados en los so tlcsvian de su camino para entregarse á esta
invernáculos de Europa hasta haber dado la. idea cosecha. En sus viajes continuos, pues los Indios
I

""
t ' · d J
Pasan la mayor parte de su tiempo en los cami- i-c1·ment~c·o
L'
" 1 n, .womcn o critico e a· elaboracion.
nos, esco 0rren pai·a descansar 6 pasar la noche un En erecto
..¡
· t d , 'h,
L'
, ... gunas vamas o avia umedo.s so aca~ r conocido de ellos donde han reparado algu- loran mucho,y se cubren de moho; se desantan
nos píés de vainilla en flor,· y cuando las silicas los mano·aos, se enJugan
·
¡as s11cas
·1·
h,umodas con
están grandes y han llegado á su tamaño, lasco- . la bayeta, y se untan con un poco de aceito fino
gen verdes, las envuehen en unas hojas y las echan de olivas 6 de aceite de ricino blanco y preparaen su carga, aguardando que se pongan de un co- do del modo siguiente:
lor castaiio ántes de venderlas. Algunas voces se JSe toma. un litro &lt;le aceite de ricino (palmaencuentran entre esas &amp;ilicas 'algunas azas madu. crist0 puro que se vierte dentro de una cápsula
ras para poderse conservar fácilmente, mas la ex- de porcelana 6 cÚalquiera otra. vasija limpia co··
cepcion. La mayor parte se seca imperfectamenti!3, locada en un vaso lleno de agua y se pone al fuese.cubre &lt;lo verrugas, do moho y so pudren. Al- go hasta que esta empiece á hervir; se vierto engunas se abren, so retuercen y quedan inútiles, t6nces en el aceite una. tintura alcoh6lica do vaiAdemas, muchas se rompen al cogerlas, porque nilla en la proporción de una. onza ·y se mezcla
el indio las arranca con fuerza y por medio de pa- perfectamente en el aceite Je ricino, el ·cual es
los ganchuelos cuando no pueden treparen los palos. miscible con el alcohol, lo que no se verifica con
Así ea oomo se recoge la. vainilla silvestre en la cos- el de olivas. Se deja enfriar y so guarda· dentro
ta de Soconusco y de la República de Guatemala. do una botella 6 de un vaso de lata que se tapa
La vainilla debe cosecharse con todas las pre- herméticamento y so guarda para. el uso.
cauciones que hemos indicado y cuando las vaiLas vainas se untan con los dedos y se toma la
nas empiezan á colorearse de café rosado. Des- precaucion de apretarlas ligeramente en toda su
pues de este momento Jas silicas maduran muy extension para hacer circular y volver flúido el
prontamente en el bejuco y se abren: en este ca- jugo interior lleno do semillas negras y de líquido
so difícil es conservarlas aun cuantlo se tome la
aromático.'. á fin de que se·reparta igualmente...n
precaucion do atarlas en las dos extremidades con
d l
•
to a a s1bca. Esta oporacion no es necesaria paun hilo de seda.
ra todas las vainas, mas· es propia para. conscrUna vez cogidas las Yainillas se ponen dentro varlas una blandura que se busca en ol comercio.
de una cesta pequeriá, y se llevan en ·un lugar Se repiten estas operaciones hasta que las vainas
seco y oreado donde se colocan ~neima de unas hayan adquirido el color castaño oscuro y derram~sas, extendidas de modo á no toearse, y so de· mon en masa el olor de ciruelas pasas.' Ent6nces
jan en cato éatado hasta que empiezan á ponerse se guardan en un lugar seco, pero 110 caliente,
de un color castafio': se volt('an tres 6 cuatro ve- dentro do las cajas de latn, por manojos regula·
ces c1~ el dia. So er.tresacan las vainillas, ponien- ros de 70 á 80 vainillas que forman generalmente
do á un lado las que no hnn cambiado enteramen- una libra. La bayeta que se emplea en el bonete de color, y se ponen las otras encima de una ficio de la vainilla tiene por objeto abrigarlas de
estera. al sol do la mañana durante dos horas. Se la humedau y del frio exterior, el cual, despues
voltean &lt;los veces en esta. poeicion; en seguida Sfl de la exposicion al sol, las volviera duras y deter·
lle,an las esteras en el almacen, se ~ornan las' vai- mina.ria su abertura, 6 desprendimiento de las vál·
nas por veinte 6 veinticinco formando unos ma· vulas.
nojos que se igualan de tamaño y se envuelven en
No deben mezclarse las silicas de varios tamabayeta fina; se guardan dentro de un cajon de la- ños, ni las de un punto diferente de madurez, porta. donde se quedan así por espacio de doce á que las vainas verdes no madurándose de un mo·
quince horas. Durante esto tiempo el aceite per- do igual y conservando mucha humedad, deterfumado que por la accion del sol babia empezado minarían la. 'fermentacion de la totalidad.
á penetrar la cáscara, se condensa otra vez en el
Se conoce que la vainilla está bien elaborada
. guardada en los ca-'
nterior de la vaina y se verifica una especie de cuando quince días de estar

�180
joncs ~o ~at:i. ~os· manoj_os se cu~rcn do u~ polvo¡ mai1o y entresacadas, r1uedan algunas muy cortas,
blanco cristalino de ácido hcnz61co parecido á la otras hechas pedazos, y varias abiertas. Se puc·
escarcha. Llámase en el comercio vainilla con es- den tratar por alcohol puro y exccnto de todo em.
carclta la que presenta esta cristalizacion menuda pircuma en \m aparato que hemos descrito en el
y tiene un valor superior. La vainilla perfecta. .Manual de barnices, cual os el digestor Paycn.
mente elaborada tlcbc ser de un color castaño-ne- Se cortan las vainas en pedacitos y se ceban en
gruzco, flexible, regular en toda su longitud· y el aparato donde so dejan macerar durante algusin hinchazon ui verrugas; su olor debe ser suave nas horas. Se cxt1:ac así una esencia que se guar·
y penetrante á la vez. La ramilla amarillenta que da dentro do unos frasquitos tapados al esmeril
se rompo &lt;'Unndo so trata do doblarla, ha sido re- y que todavía tienen bastante valor en Europa,
cogida muy verde y mal preparada; tiene mucho si el extracto es puro y legítimo. En efecto, fa
ménos valor que la primera.
veces se cnvucl- :sencia de vainilla es de un uso c6mo:io para loa
ven los manojos dentro de unas hojas delgadas 'de confiteros y loa perfumistas.
estafio. TaÍnbien se puede guardar dentro de unos
El plantador debo conservar en su almaccn
frascos de boca ancha y largos, tapados al esme- algunas muestras de 1:is ninillas que entrega al
ril¡ mas para la oxportacion basta poner los ma- comercio dentro de unos frasees largos, provistos
nojos separados por vainas de igual tamaño den. de un r6tulo en el cual se exprese el áiio de la
tro do una caja de lata que so suelda y se pone cosecha, ln.,clase, el precio que hit/obtenido,· las
dentro de otro cajon de madera. Si la vainiila preparaciones c1uc ha ('Xperimentado á fin de ser·
no estaba perfectamente beneficiada al momento vir de guia en las operaciones sucesivas. Así es
de empacarla, está expuesta á pudrirse durante corno llega. uno á obtener productos regulares y
la trayesía,.lo que sucede á veces.
á obtener la preferencia en los mercados.

A:

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. La dificultad de la. preparacion do la vainilla
es una de las causas de su alto precio, pues son
plns las personas que Cot!)prenden este trabajo
y que tienen la paciencia de llevarlo á cabo con
todos sus requisitos é exigencias. . Sin embargo,
el producto merece bien la pena que se da uno en
prepararlo, pueeto que es una de las materias
mas caras entre todas y que paga cien veces Jos
sacrificios y los &lt;les velo(del plantador.
En la desecacion de la vainilla debe evitarse la
humedad y un calor demasiado prolongado. Algunas personas han tratado de beneficiar la vainilla echando las vainas en agua hirviendo y ha·
ci6ndolas secar en seguida dentro do una estufa;
no. pens?,mos que hayan conseguido jamas su ob.
jeto. La decoccion deb~ ser lenta, porque no solo
se trata de privar las silicas de su hum~dacl, sino
de provocar la maduracion 6 desarrollo:complcto
del aroma, pues si la silica llrga á endurecerse
por la accion del cal~r y del air(', ántes c¡uo las
semillas hayan madurado, puede contarse con que
ya está perdida y que no dará sino un producto
muy inferior.
Cuando las vainillas han sido separadas por ta·

I

La buena vainilla tiene un largo do 12 á 16
ccntím~tros; es del grueso del tledo meñique; su
olor balsámico es de los mas gratos.
Distínrtuen·
•
t,
se en el comercio tres suertes de vainilla: 19 la
vainilla pompona de vainas.muy gruesas y de un
olor pronunciauo; 29 la vainilla legítima 6 de
ley, la mas estimada de las tres. Su olor es suave, su sabor es en.tiente y algo picante. Sus vainas son delgadas, mas es·esencial que estén biim
llenas de un licor negro aceitoso y bals&lt;truico, en
el cual nadan las scmillita!I, El olor &lt;le este accito es penetrante y embriago.nte. La tercera suerte
es poco estimado. y se llaU10. bastanla. La vaini·
lla procede de la América. intertropical y de Java.
En el comercio ec distinguen varias vainillas: la
larga, In media, la corta, la ¡xana, &amp;., Estas de·
nominaciones nacen de su forma J de su din1e¡1s10n.
ce.Nadie es profeta en su país,,, dice el adagio
español. Puede aplicarse á la vainilla que no tie·
ne 01:stimacion, sino por exccpcion, en la América
cspañol_a, donde la canela de las Indias orientales
tiene la preponderancia entre los aromas y se emplea casi exclus;vamente en la preparacion del

181
chocolate, de los dulces, frescos, confites, &amp;c. Todo lo contrario sucede con la vainilla en Eu1·opa
y particularmente •en Francia donde se paga mejor, pues entra en la fabricacion del chocolate, de
las cremas, do los helados, de los confites y en la.
perfumería. Su uso tiende cada dia á tomar ma-

yor extension, por lo que se falsifica 6 se reemplaza con drogas balslí.micas como el \)enjuí, el
estorn, el bálsamo negro, &amp;c.
La vainilla es un medicamento t6nico y osti·
mulantc, al cual se atribuyen propiedades nfroclisiacas.-( Conclitye).

EL ARBOL DEL HULE.
[ Oastilloa elástica,

CERVANTES

J.

POR D. l\iA'.NUEL VILLADA,
Haciendo una incision en la corteza ele la OaB· lechoso de os tas diferentes plantas, so observa
tilloa elá~tica se escuno on grande abundancia, que el do la Oa.stilloa contiene gr(mulos mas granCO!l;O lo he indicado ya, un jugo lechoso que con- des, ménos glutinosos y mas fáciles de evaporar;
tiene en suspension, merced lí. la albumina, una mi'éntras que los de las demas especies son mas
sustancia. particular que al contacto dd air0 se pequeños, mas glutinosos y difíciles de evaporar
solidifica y adquiere una ·consistcnc'a elástica. cornplotamonte por su cxposieion al aire, lo que
Este producto, tan singular, no solo proviene de prueba. que contienen mayor cantidad de mateesta planta, sino tambien se encuentra en abuR- ria grasa.
dancia en el jugo lechoso de otras muy diversas,
Mencionaré tambicn lf Gecropia peltata, proque crecen en las regiones calientes de ambos he- bablemente do nuestra flora, y la Pl1tmeria alba
misforios, y corresponden principalmente 6. las tres y ~·ubra, vulgarmente Oacaloxocliitl, que tanto
familias siguientes: Euforbiáceas, Artocárpcas y abunda en diversas regiones calientes de la ReApocineas: las LobeMceas dan tambien una. espe· pública, y de donde se extrne hule en algunos
cie, la Lobelia eldstica de la América del Sur.
puntos de 1Iichoacan; mas sin duda de calidad inEl que produce una Euforbiácea, la Siplt0nia forior al que nos ocupa.
[Hei·eaJ guyanensis, Schreber, Jafroplta eldstica,
Dfré, por último, que en mi concepto, ce equiLinni.'o, que per~eneco á. la flora del Brasil, fué vocada la creencia de algunos escritores naciona·
el p1imero que se llev6 :í Europa en 1736; y aun les.y extranjeros, al asegurar que crece silvestre
de esta planta proviene una gran parte del que en México la Siplionia eldstica; ninguna especie
se halla en el comercio extranjero. El caoutc,c de esto génel'O, al ménos que yo sep,, lrn sido en6 ca?mclw, nombre con que se designa esta sus- contradn. mas acá. de los 8 6 10 gratlos de latitutl
tancfa elrtstica por los indios del Amazonas, di6 boreal.
orígrn ú. }a palabra cc1outclt0!ic, que es hoy de un
El St-. Cervantes hizo nlgunns experiencias con
uso tan general. .
el jugo lechoso de la Oastilloa con objeto de averiEl Sr. Cervantes creía, no sin razon, que mu· guar sue propiedades, tanto físicas como químicho.s especies de Yatrofas, t:in abundantes en cas, usando para..esto de diversos reactivos. Mas
nucstrns tierras cafü:ntes, pueden tambicn pro- si bien es cierto que oper6 sobre un jugo que
porcionarnos un producto semejante al que nos i babia sufrido ya. un principio &lt;le descompoaicion,
ocupn, y señala ademas varios Ficus m~.xicanos. ! y al que auemas se lo había agregado con anteS('gun el Sr Finck, entre C6rdoba y la orilla : riol'idad cierta cantidad do potasa, con la mira de
del n:nr, crcce1\'tto 7 {i, 8 especies de Ficus y va· ; impedir su congulacion, así como Fourcroy lo ho.rias Apocineas dÓ los géneros Oervera, Plumeria' bia observado con el jugo de la. Yatrofa del BraTabernaemontanwn, que producen caoutelioiw, l sil, creo, sin embargo, de intercs el referirlas papero ninguno lo da tan puro como nuestra. Orr.sti- ra completar el estudio hist6rico-científico do eslloa. Este señor dice que comparando el jugo ta planta, siendo por otra parto las únicas que se

�,

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....

183

182
hayan emprondid(J sobre nuestro hule bajo au for- ~ Los álcalis obran combinándose con la. parte
acuosa del jugo, tiñéudola. de negro; mas en vez
ma líquida.
Dice el Sr. Cervantes que el jugo en el estado de precipitar la. resina., queda esta sobrenadando
que he indicado, era do un blanoo opaco, formán- al álcali y se coagula al cabo de quince dias, sin
dose en él, cuando se le agitaba, líneas 6 rayas perder ninguna. de sus propiedades; cuyos resulnegruzcas, debido sin duda á la parte acuosa con ta.dos son enteramente contrarios ú. los que Four·
que naturalmente estaba mezclado. Su sabor al croy crey6 observar en el jugo do la Yatrofa cl(Ls·
principio era algo dulce, mas dejaba. despues por tica..
Se retarda, es cierto, la coagulacion, pero al
largo tiempo un sabor dcsagr11able y amargo,
siendo su peso específico, comparado con el del fin llega á verificarse, lo que tambien sucede con
agua destilada, dé 10,430. Puestas en la palma los itcidos débiles y aun por ~as tiempo con la
de la mano 5 6 (3 gotas do líquido y frotado con simple agua. Este experimento di6 á conocer que
la otra, se notaba. una sonsa.cion jabonosa, y des· el color negro que se notaba en el jugo sometido
pues de evaporada el agua de esta cmulsion ve- al exámen, era debido á la accion del álca]i sogetal, se separ~ba la sustancia elástic0; pura do- bre su parte acuosa.
El alcohol obra tambien como coagulante y se
tada. de todas sus propiedades. Al contacto del
aire, esta cmulsion se descompone, sepárandose tiñe de rojo,
La esencia de trementina disuelve porfoctamon·
la parte acuosa y sob~·enadnndo una resina, que
oxidándose se trasformaba en una resina elástica. te la reslna y toma el aspecto ele un mucílago trasEn el agua. se dilató esta materia, tiñéndola parente, quedando separada en el fondo de la va·
de un color blanco-veploso, lo que, sin embargo, sija, la parte acuosa del jugo con la coloracio1~
proviene del álcali con que estaba mezclado el negra ya señalada: con otros aceites esenciales se
jugo: este color se h~zo mas visible calentando el obtuvo un resultado semejante.
líquido, separándose á poco la eustancia resinoEl éter sulfúrico puro es tambien un buen disol·
sa y sobrenadando el agua que conservaba. la co- vente, y el mucílago espeso que resulta es de U'l
color rojo-oscuro; por el contrario, si.contiene allor acion adquirida.
El ácido acético se colora en rojo, sobrenadando go de ácido sulfuroso obra como coagulante, for·
en él la resina que permanece líquida. por mucho mú.ndoso tres capas en el jugo sometido 6. la extiempo, hasta que por último so coagula sin per- periencia: la de abajo de agua. ñe6ra, la de en
medio de resina coagulada, y la do aniba de éter
der ninguna de sus propiedades.
· El ácido clorohídrico coagula la leche con su· perfectamente trasparente y con su color natural.
Con el objeto de averiguar la cantidad de huma prontitud, separándose la sustancia elástica
le
contenida
en ol jugo de la Oastilloa, el Sr. Cer·
sin la menor alteracion y tiñendo á aquella de un
color que tira 6. verde, y cuyo resultado es debi- vantes hizo el siguiente experimento:
«Ocho onzas de resina líquida. (jugo lechoso),,
do quizá. {t su rápiua oxidaeion.
de
una botella en que habia doce dracmas de po·
Con el ácido nítrico se observa un resultado
análogo, mas CQn la diferencia capital de que el tasa, saturadas con siete onzas y media do vina·
principio elástico se descompono)nteramente per- gre destilado y puestas á evaporar á_un calor lendiendo todas sus propiedades; convirtiéndose des- to, precipitaron, despues de disminuida mas de la
pues de algunos dias de estar infundido en este mitad del licor, una porcion: de resina elástica,
vehículo en un polvo amarillento, que se disolvía. mezclada con otra materia blanquecipa muy pa·
on el ·agi:ia tiñéndola. de un color muy parecido recida. á las féculas de los vegetales; aparté el va·
so del fuego, y habiéndole· añadido dos libras do
á la gutagamba.
Con el ácido sulfúrico so obtuvo tambien un agua caliento destilada, so reuni6 toda la resina
precipitado; pero sin altcracion alguna del prin· elástica, que recogí lavándola bien y lrnciendo pa·
sar el licor por un cedazo de cerda¡ era aquel do
cipioclástico.

•

un color blanquecino opaco, como la resina líqui- contacto del aire, y especialmento exponiéndola.
da; y habiéndolo filtrado por un lienzo tupido, al sol, adquiere un color pardo, que poco á poco
pas6 con el color oscuro insinuado ya tantas ve- se pone mas subido hadta ennegrecerse; sumergí·
ces, y sobre el filtro qued6 la materia feculenta, da. en el agua conserva su color y se tilie esta de
cuyas partículas se separaban unas de otras con oscuro, tomando al mismo tiempo un sabor amargo.
la menor agitacion entre los dedos; pero á pro·
Qon los diversos reactivos se observarcm resulporcion que la humedad se disipaba, se reunían tados análogos á los scñal:dos con el jugo resinomas y mas entre sí, mudándose por grados el co- so líquido¡ así, permaneC'.e inalterable á la accion
lor blanquecino en pardo-oscuro: separé ent6nces . de los ~cidoa, ménos el nítrico que la descompotoda la materia. que estaba sobre el lienzo, y com- ne, convirtiéndola. en un polvo amarillo, soluble
priu:iéndola entre las manos para privarla del res- en el agua.
to de humedad que le babia quedado, la hallé re- . Loa álcalis á frio no tienen accion sobre ella;
tinamentc convertida en resina elástica, tan pum. mas por modio do la. ebullicion la. corroen y le dan
como la que babia conseguido de los damas ex- una consistencia c6rnea, obrando del mismo moperimentos. »
do que sobre las materias animales.
Este ensayo, repetido una segunda vez, di6 á
Los aceites grasosos ~o la alteran á la tempo·
conoccr que por término medio en un quintal de ratura ordinaria; pero á un grado de calor convejugo lechoso, existen treinta y seis libras de ma- niente la disuelven, formando barnises que resisteria elástica pura..
ten al aire, al agua y aun á los ácidos.
«Una libra de resina líquida, continú11 el Sr.
Las esencias la disuelven ~un estando frias,
Cenantes, puesta en una retorta y sometida á un pero su accion se aumenta por medio del fuego.
fuego moderado, de!!til6 priipero una agua clara,
Con el éter sulfúrico puro, sucede lo · mismo¡
que progresivamente fué tomando un color rojo: mas s.i contiene algun principio sulfuroso, obr~
mantenida despues la retorta con un fuego violen- como coagulan to.
to por veinticuatro horas, cay6 en el recipiente
Termina por último el Sr. Cervantes, manifesun aceite muy encendido de color, y habiendo de- tando y con razon, la ninguna semejanza del hujado enfriar les vasos, aparté el recipillnte, y por le, con los demas o~erpos conocidos hasta ent6n·
medio de un embudo de vidrio separé la materia ces, considerándolo como único en su género; te·
aceitosa que pes6 dos onzas y cinco dracmas, la niendo, sin embargó, segun él, cierta analogía
parte acuosa estaba. cargada de amoniaco, y mez- con el principio glutinoso de los vegetales, y mas
ciada con los ácidos produjo una. efervescencia particularmente con el g\útcn por su elasticidad,
muy sensible; su olor su parecia enteramente al l s· Y. por la cantidad considerable de aceite fétido y
pirítu de cuerno de riervo, ysu peso fué ele cinco ttmoniaco que se produce en la destilacion.
onzas y siete dracmas; el resíduo carbonoso que
Pero esta supuesta analogfa, no es de admitirqued,í en la retorta pesó tres onzas y cinco drac se en la actualidad, vista la distinta naturaleza
mas, resultando de pérdida total de la. libra que de este compuesto azoa.do, respecto de la de ac¡uel
probablemente se disiparon en algunos gases, los cuerpo hidro-carbonado; pues es de advertir que
~ue por falta de instrumentos no so pudieron re- el amoniaco que obtuvo el Sr. Cervantes en fa descoger para examinarlos. La materia carbonosa tilacion del jugo lechoso, no provenía de la sustanhcrvi1la en libra y media d~ agua filtrada, di6 por cia elástica misma, sino de la accion de la potasa
la ovaporacion seis dracmas ~e álcali fijo de un puesta allí con el objeto que se ha indicado, sobre
color ba11trinte pardo.»
la albúmina que naturalmente existe en gran can·
La materia elástica que obtuvo el Sr. Cervan· tidad en este líquido vegetal.
~'
tes en sus diversos ensayos, era de un color blan·
Mas con otro cuerpo sí tiene estrecha afinidad
co parecido al de un emplasto recientemente for- el hule, por la identidad on su composicion y almado con una sal de plomo y aceite comun; al gunas de sus propiedades, y es la guta.:.perca, 6

.

�185
goma de Sumatra, conocida y estuuiada en Euro- idéntica, cualquiera que sea la planta de donde
pa desde haco 30 años.
·proviene, val\iando tan solo en ol mayor 6 menor
Diré tam~ien, que si el Sr.. Cervantes llamaba grado en que se ma..nificstan sus propiedades, las
resina á. la sustancia que estudiaba, era á. falta que han sido estudiadas con ruucha extonsion:
do uno. denominacion adecuada con quo designar- tambien se ha analizado por Faraday el jugo iela, pues bien co.mprondin, como se ha. visto, que choso do la 8plwnia eldstica.
era un·cuerpo especial y distinto do los que lle4-1 sabio químico Payen débcnse principalmenvan aquel notnbre.
te estas investigaciones, que refiere ampliamente
Ademas del mérito intrínseco que puedan té- en su obraíntitulada: « Compendio de Química
ner los trabajos referidos de esto modesto sabio, lndustria.l.» (M edicion, 1867).
atendiendo, sobre todo, á la épooa en que fueron
Omito mencionarlas, por ser ya bastante conoejecutados, tienen ol indisputable de haber sido cidas, y por haberme propuesto escribir este arlos pr.imeros y hasta ahora los .únicos' que so ha- tículo, con solo datoi especia.les á la planta de
yan empre~dido para averiguar laa propiedades que mo ocupo.
f
del jugo lechoso de 1~uestrn Oastilloa.
Diré, sin embargo, que el caoutcl1ouc puro esEl Sr .Finck, en una corta reseña que public6 tá compuesto exciusivamcntc de ocho cqui;alenacerca &lt;le esta planta, dice que en una gota qe la tes de carbono y siete do hidr6geno; su f6rmula,
leche c¡ue produce, se perciben á la simple vista es pues, 0 6 H'I'; su color es blanco, trasparante
gránulos muy blancos nnJan~o en el agua; que y de consistencia s6liaa, siendo de 925 su peso
por su exposicion. al an\.: est~ agua se evaptira, específico. El del comci·cio, segun Gir!].rdin, es
los gránulos se precipitau y·se. unen permanecien- un producto complexo, pues ademas del hidrodo blancos miéntras no concluye la ovaporacion: carburo señalado, contiene mnterias grasas y eocuando c~la ha terminando, la masa do los gri· lorantes, un aceite esencial, tres sustancias azoa.nulos toma un color amarillo, que mas tarde se das, agua en porcion variable, y una corta porcion
vuelve negro, y al mismo tiemp~·se pone mas y &lt;le sales.
mas glutinosa hasta llegar á ser compacta, que
El líquido aceitoso fétido que obtuvo el Sr.
es el caoutclwuc puro.
Cervantes, por la destilacion yr. ~n seco del hule,
"En general, dice este señor, la leche de las es sin duda el conjunto de hidrocarburos, conociplantas que dan esta sustancia, ti~ne la misma do hoy con el nomb1:e de caoutclwucina, y cuya
tendencia á coagularse que la dé la vaca, con la gravedad específica rniéntras permanece líquida,
diforencia que los gránulos de la primera so unen es mcner que la de cualquiera otro do los }íqui·
por la simple exposicion al aire, miéntras que la dos que han sido estudiados por les químicos; pe·
última debe fermentar áutes para dar el mismo ro en el esta&lt;lo de vapor es tan pesada, que fácilresultado.
mente se puclle extravasar de una vasija á otra,
Por las análisis hechas on Europa J los Esta· como si fuese agua, siendo, ademas, el mejor didos-UnidÓs, ee ha precisa.do ya la naturaleza del solvente del caoutclwuc, seco y dividiuo.
caoutcñoiw 6 hule, el cual tieuo una composicion
(Oontinuard).

EL CULTIVO _DE LAS QUINAS.
Poa

R.AMON

P.AEz.
~

l

L

Antes de entrar en la importante materi~ que
nos proponemos tratar en este artículo, principiarémos desde luego por llamar la atencion de los
gobiernos situados en las cordilleras de montalias
intertropicales hácia. la criminal destruccion de
t&gt;

~

los quinalcs-donde los hay-sin su correspondiente reemp1azo con nuevos plantíos, lo cual ha
de privar tarde 6 te¡iprano á aquellos países de
una prod11ccion cuyo monopolio exclusivo han te·
nido hasta ahora. Preocupado con os ta idea el

elocuente autor de la Historia Popular de las vo, y conducirlas luego. á las rnontaiias de la fo.
Palmas, se expresa. en estos términos al hablar día inglesa. para.su aelimatacion y cultivo.
incidentalmente do tan lamentable descuiJo.
A pesar Je laa:dificultndes &lt;le tan árdua cmpre''Ilay 011 varios países ciertas materias primas sa, 1\Ir. l\Iarkham y sus compañeros dcsem¡icíiaq.ue no se cosechan sin destruir las plantas quo las ron su mision con el ardor do liombres comproproducen. Un ejemplo deplorable de' este mal nos metidos en una santa causa. Divitliéndoso en cualo presenta la destruccion &lt;lo los árboles de guta- drilias con destino (i los diferentes pmitos de la
percha en el archipiélago indio, y la mas deplo- cordillera que abrigan tan precioso vegetal, unos
rablc aún ele los magníficos bosques de quina de Y otros penetraron valientemente por riscos inac·
la América del Sur, los cuales desaparecerán muy cesibles Y páramos espantosos, hasta los lugares
pronto sin dejar ni semilla para nuevas plantacio- ma11 rec6nditos de los Andes Pcdt-Bolivianos y·
ncs de este importante árbol. La demanda por Ecuatorianos, en cumplimiento del deber que se
quinina y chinchonina seguirá aumentando indu- 11abian impuesto. Mas esto cm solo una pttrte
dablemente, y llegará. un momento en que el po- muy pequeña de las clificultaues quo tenían que
bre calenturiento muera miéntras el médico bus- 1vencer ántcs de llevar la empresa á feliz término.
ca, tal vez sin resultado, un sustituto del excclen- i Habiendo acopiado una cantidad considerable de
t&lt;1 t6nico con quo aliviar loa sufrimientos del pa- p!antas y semillas á pesar _de la mezquin~ oposiciente. El profesor l\Iiquel do Amsterdam, pre-¡ c1on de los ratr6gados vecmos, era preciso conviendo estos males , prcsent6
hace pocos años una 'j &lt;lucirlas á puerto de salvamento en el Pacífico,
'
mcmori~ al ministerio holand6s poniendo de ma- para desde allí darles direccion á su destino en
ni§csto 1as fatales consccuencias·que producirá la : las antípodas. La re)acion de tan aventurada emdestruccion do esos bosques, y aconsejando la J presa la enco~trarán nuestros lectores consignaadopcion de algun remedio que la contenga. El j cla en la. obra que pub:ic6 mas.tarde 1Ir. Murkgobicrno hqlandés acept6 las indicaciones del pro- . hum.con el título de Travels in Peru anil India,
fcsor, y despacb6 en el acto á Mr. Hasskarl á la en la cual ha.liarán mucho que admirar y aprenAm6rica del Sur á. recoger datos y las semillas ne- der. El siguiente pas:ije &lt;lo dicha obra ks dará.
cesarías para establecer plantaciones, como lo ha una idea de la importanci;_i que el autor tla :í. eshccho ya, en los distritos montañosos de Java, ta medida.
donJo obtendrá Holanda por siglos toda la qui«Uno de los grandes beneficios que la civilizanina que pueda necesitar. Seri:{ muy conve~ien- cion ha hecho á !a humanidad, es la distribucion
te que las dcmas naciones que poseen colonias, de los valiosos productos del reino vegetal entro
imitasen el ejemplo de Holanda, y que loe natu- las diferentes naciones de la tierra y su trasporto
ralistas del país aconsejasen al gobierno la siem- del país de 1londe son indígenas á otros distantes;
bra de quinas en gran escala en las tierras altas pero de clima y suelo iguales. Medidas como es·
de algunas de las Antillas, 6 en la India inglesn, ta, á m!ls de proporcionar ventajas inmediatas,
por lo cual recibirán, no solo la nprobacion de los producen efectos mas duraderos que los mas fac~ntemporáneos, sino las bendiciones de la poste- mosos monumentos de hábil ingeniero. Con todos
ridad por tan grandes beneficios."
sus defectos, los españoles pueden presentar coDe acuerdo con esta recomendacion y a.tondien-1 mo frutos de'la conquista do América vastas piado á las repetidas instancias del célebre botánico nicies cubiertas de trigo y cebada, valles inmcnDr. Roylo de la Compaüfa de la India Oriental, sos de caña do azúcar, y colinas sembradas de
despach6 el gobierno inglés á. fines del año de 1869 '· riñas y cafetales. La India Oriental debe á la
una comision compuesta de varios indivitluos com- América los a.loes (magucycs) que fo1·man los capetentes, bajo la ciireccion de Mr. Clemente R. minos de Mi1Sore, las deliciosas anona.s, 1 el ono
Markham, con el obieto
de acopiar plantas y se- 1 Compréndcsc bajo C$ta clcnominaoion la Guanábana
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millas del inestimable febríf~go en BU país nati- -Annona muric«ta-el Anon-.A. rettc11lata-cl füñ on-

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to, el sumac, el ají, el pimiento, la papaya, la yu- quinas son los siguientes: la existencia de pelillos
ca, que hoy constituye el ptincipal alimento del enroscados sobre el borde de la corola, el modo
pueblo de Travancorc; la papa, el tabaco, el maiz, peculiar con que se abren las cápsulas, de abajo
la pifia, el algodon americano, y finalmente lo. arriba, y los hoyitos en el arranque de las venas
chinchona, al mismo tiempo que las faldas del por la parte inferior do las hojas. Estos caracté.._
Himalaya se ven- cultivadas de té, y las colinas res distinguen las quinas de muchos otros árbode la India boreal cubiertas de magníficos ahila· les que crecen junto á olla y que se los toma.ria
dos de café."
•
6, primera vist~ por individuos de su géneao.
Venezuela debe al general Paez la introducLa primera consideracion al tratar de fundar
cion Y propagacion en su suelo ele un nuevo pas- una plantacion de quinas, como de cualquier otro
to, que bien puede competir en sus beneficios con vegetal, es Ja elcccion del terreno y su elevacion
los &lt;lemas hechos &lt;le aquel campeon de la inde- sobre el nivel del mar, para obtener con esto el
'pentlencia, tan tristemente recompensado por sus grado de ter'nperntura y demas condiciones mepaisanos; ¿no podrían estos imitar aquel ejemplo teorol6gicas tan esenciales á. la formacion del procon la crcacion de un:\ nueva industria en país cioso febrífugo; y siendo este el producto de vatail adaptable al cultivo tfo las quinas como aquel? rias especies de Oltincltona, que crecen á diferenAgrégase ú. esto la circunstancia de ser la. flora I tes 'alturas, proporcionarle á algunas de ellas en
del país rica en especies de aquella gran familia; 1 su nuevo domicilio las condiciones climatéricas
pero ninguna hay que posca his v:rtudes tcrapéu- ! que disfrutan en su país natal. Así so expresa
ticas de la Oalisaya, de l~ Ohalrnarguera, Lan- i Mr. Markham al hablar de las especies que por
cifolia 6 Cartagcna, Loxa y Orispa del comercio, su conducto se introdujeron en la India: «La vacuyos' límites geográficos se encuentran entre los riedad de arbustos O. Oalisaya (latitud 13º á
19º de látitud Sur y las alturas do Mérida y 15º S.) se encuentra en los pajonales creciendo
Santa Marta por los 8º y 10º latitud Norte. con bastan to lozanía, aunque expuesta á la in«:Mas alhí de estos límites, observa Humboldt, temperie y en alturas de 5 á. 7,000 piés sobre el
1: S~Jla de Carácas Y otras monta.fías en la pro- nivel del mar, donde por!los meses de Abril y
Ymcm de Cumaná poseen la altura Y el clima Mayo observé el term6metro á una temperatura
propios para el cultivo de lus quinas;¡¡ Y noso- media de 60!-º, siendo la mínima de 55º, la vatros podemos alfadir la Sierra de la Platilla, riacion 17º. La
Nítida ( Jat. 10º S.) crece
Nirguai Montalban Y San Luis en Coro-pero en iguales eievaciones; pero no tenemos datos •
que ninguna se encuentra. en aquellos lugares 6 exactos Ú•specto de la temperatura y humedad.
en México, dando por razcn do esta aberracion Las variedades de
Condarninea ( lat. 4o S.)
vegetal las depredaciones do la cordillera. que crece en elevaciones de 6 á 8,000 piés sobro el
ocurren en Venezuela, por una parte, Yen el ist· · nivel del mar, donde el término medio es de 45º
mo del Darien 6 do Panamá por la otra, impi- á 60º, en un clima húmedo y situaciones exdiendo así la emigracion de aquellas plantas, esen- puestas, aunque secas; y otra especie, O. Crispa,
cialmente alpinas: de otra·manera las encontra- cups semillas se l:an recibido en la India y en
ríamos en los hermosísimos bosq ucs de Jalapa, Ceylan, crece en un dep6sito de turba á 8,000
en México, cuyo suelo y clima, así como sus com- piés sobre el nivel del mar, on una t~mperatura.
pañeros de ordinario, los lwlechos arbóreos y las hasta de 27° 6, veces. La O. Lancifolia (lat. 5°
melástomas, parecen invitarlas.
N.) se encuentra á 7,000 piés y mas sobre el
Los caractéres distinfüos de las vcrdatlcrns mar, donde las variaciones delj term6metro son

o.

o.

desde el grado de congelacion hasta. los 27° de
A. squamosa-y la. deliciosr. Chirimoya del Perú-A. tri- Farenheit en un clima excesivamente húmedo.
petala que el uutor coloco. á lo. vanguanlio de bs frutas
conocidns, y que se ascgurn "reune á lo. vez el sabor ue
l:i. fresa, de lo. pifia, de b pera. y tlel bnnnno."

La. estacion de las lluvias dura nueve meses dd
a.ño, con pocas intermitencias del sol y neblinas

durante el dia. En la estacion de sequía, noches i das; error en que cayeron desgraciadamente los
frias pero claras, se siguen á dias templados por agentes del gobierno holandés en Java, y que ha
los rayos del sol al travcs de las espesas neblinas costado muy cnro on les primeros ensayos que se
que casi constantemente envuelven el húmedo fo. hicieron. Los ingleses, por el contrnrio, apartánllaje de los bosques. Mr. Cross refiere quo vi6 dese do aquel err6neo sistema, y observando cuiárboles de la O. Suaairiiba, en su viaje á Loxa, dadosamente las sabias disposiciones de la natucreciendo en alturas dcsJe 8,000 á 9,000 piés raleza, han logrado resultados que dejan muy
sobro el nivel del mar." Sin embargo, la zona de atras aun los esfuerzos de esta en favor de aquela. quina 1·oja, procedente de aquella especie es, llas plantas, y resuelto el problema. mas imporsegun aquel explorador, de 2,450 á 5,000 pi6s tante de su propagqcion, á saber, el método de
sobre el nivel del mar, altura. correspondiente 6, cultivo mas provechoso y c6modo con las aspirala del valle de Carácas y la cordillera que lo se- ciones de empresarios en menor escala.
para del Mar Caribe 6 &lt;le las Antillas.
En la primavera de 1861 di6 :Mr. Mclvc,r prinEs así como los dignos agentes de los gobier- cipio ~ sus operaciones, como director de los jarnoa de Holanda y la GraR Bretaña, ho.n logrado dines de aclimatacion en la India, plantando en
aclimatar y pr9pagar en países lejanos millones Abail por vía do experimento tr&lt;;s ó.rbolillos do
de esas útiles y delicadas plantas, observando O. succiruba, dos b:;i,jo sombra, y otro al descucuiuadosamente, no solo las alturas, grados de pifrto, rodeándolo de maleza y barbechos. El 29
temperatura y hnrnedad, como tarnbien la cxpo· del mismo mes principi6 á soplar el rnonzon del
sicion á que so encuentran, sino el terreno en que S. O. y his plantas bajo la espesa eombrn de los
crecen, á fin do proporcionarles iguales condicio- · árboles, asumieron la apariencia de débiles tre~nes allende sus límites en las montaüas del viejo doras, sufriendo ademas con la ruptura de sts
mundo,·sobro lo cual observa Mr. Markham: ccLa hojas ocasionada por las gruesas gotas de agua
experiencia de un año de cultivo convenci6 á Mr. que ca1an de los úrboles, miéntras que la otra,
MclYor de que, á pesar de la. divergencia que se protegida únicamente por el barbecho, co11tinu6
nota. en la altura y clima correspondiente á cada creciendo con lozanía y con sus hojas ilesos. En
una de las especies, todas requieren un terreno Setiembre del mismo afio, seis plantas de distinferaz, grueso y flojo.» I~ual esmero debo tenerse tas especies fueron trasplantadas á lugares desen la formacion de los almácigos, y en. la cons- cubiertos, y en las situaciones mas elev3:das y extruccion de las casas de propagacion, con el. fin · puestas en ol Neddiwuttum, todas las cuales, no
de poner las tiernas pla.ntas al abrigo de la in- solo han soportado el frío y la sequía impune·
témperie y de los cambios repentinos de la. tem- mente, sino que presentan un aspecto de lozanía
peratura tan frecuentes en las altas cordilleras de y bienestar sorprendentes, sin el menor atraso en
los tr6picos. La. semilla debo sembrarse en un su c1·ccimiento y desarrollo. Sus hojas son del
terreno arenoso, prepara.do expresamente, sin mas verde mas intenso y algunas do ollas miden 12
riego que el absolutamente necesario para man· pulgadas de largo y 9 do ancho.
tenerlo húmedo, evitando de esta manera que la
Entre los meses do Mayo y Agosto quince
tierra se apelmase alrededor de la primera. D~ plantas de casca1·illa roja fueron sembrada.s en
cate modo no solo se logrará que esta germine li- Ootacamund. El frío ordinario de Diciembre
brernente, sino que las plantas broten con vigor atras6 sensiblemente su crecimiento; péro no las
y crezcan rápidamente.
dañ6 en lo mas mínimo, conservando siempre sus
Es un error suponer que, encontrándose lama- hojas su •verdor intenso y midiendo de 7 á 9 pulyor parte de las quinas creciendo en medio de gadas de largo.
espesos bosques y en álturas casi siempre cubierConcluye de aquí :Mr. Markham que «a.buntas de espesas nieblas, ha de adoptarse el siste- dancía de luz y airo son absolutamente i:idispenma de plantarlas á la sombra de grandes arbole- sables para conseguir el completo desarrollo de

�•

\

180

. 188

a.

los alcaloides en la corteza de la
Sa.foa!Ja,» do con sus pencas barbacoas aparentes, sosteniy quo los árboles &lt;lo 'esta y otras especies análo- das por troncos do los mismos \\ otros árboles del
gas c1ue se han cortado en los bosques, cch_an de- bosque.
bido crecer en sus orillas, ó sobreponerse iÍ. los
En apoyo de estas iueas citaremos tambien otra
otros árboles que los rodean en busc:1 de la luz.» autoridad, l\fr. IIoward, autor do.la Nueva QuiDe igual opiuion es el explorador Sprncc cuan· nologia de Pavon, cuyo dictámen én favor de
do dice en su Memoria sobre las quinas del Ecua· plantar las quinas al aire libre y sin sombra, ha
dor: ''Los aires que se encuentrnn al airo libre siclo acogido por M. Markham y sus colaborado·
por campos, prndcras, cañaverales, cte., son mu- ros en la Inelia, con lo cual creen uno y otro quo
cho mas robustos y lozanos iue los que crecen en se logrnr.1, mantenerlas en forma de arbustos, po·
los bosques, en donde se encuentran npiñaeloa y dfodolas anualmente y sacando así mayor provc·
parcialmu1te sombreados por otros árboles corpu· cho de los recortes de su ramnje.
·1c11tos; y miéntras que muchos de los primeros
Plantn.tlns al airo libre las quinas crecen mas
habiau floreado libremente, los segundos eran es- vi11orosamonte producen abundante cosecha de
o
'
tériles en totalidad. Esto demuestra claramente, • semillas y forman una cortoza gruesa y de muy •
que si bien puede convcnir]e fa &amp;ombra á la cas- bum:a calidad quti, en razon do l~ libre exposiearilla roja en su tierna edad, necesita en reali- eion de los árboles á la luz y al airo fresco de las
dad-así como los dem::s úrboles-abundancia dq fnontaüas, contiene gran proporcion &lt;le alcal6ides;
aire, luz y espacio para desarrollar sus propieda- miéntras que á, la sombra de los árboles del bosdes.i,
que crecen estas plantas como estiradas, débiles
El eminente quinoiogista Dr. Weddell es tam· y sin la fuerza suficiente para producir flores y
biél de opinion que las quinas no deben plantar- fruto, mucho ménoa para elaborar quinina en su
se bajo la sombra de los bosques, en elonde á la corteza, hasta que al cabo de meelio siglo logran
larga serian ahogadas por otros árboles mas cor· algunas de ellas sobreponerse á los domas árbopulcntos, recomendando para la Irtdi~ el cultivo les y alcanzar los rn.yos del sol que en vano ha.·
alaire libre; pero cr'ec indispensable protegeraque- bian buscado en tanto tiempo.
•
Jlas plantas y el terreno con alguno. sombra du.
Habiendo señalatlo ya la situacion mas converanto los dos prim'e1·os aiios. Esto se puede obte- niente para las chinchonas, por lo que toca á clencr, segun él, plantándolas á la manera de los vacion y clima, y decielido que el mejor método
cafetales, como se practica eu ciertas partes de la de cultivo, con respe~to á exposicion, es el do
América, es decir, en ahilados trazados en ú.ngu· siembra en terreno descubierto, quetlan por disl9s rectos y alternanr1o con árboles tle rápido ere· cutir dos cuestiones íntimamente ligadas con,!ns
cimiento, los cuales pueden cort;lrso mas tarda prccetlcntes, á saber: las condiciones bajo cuya
cuando su sombra no so roi:iuiera mas, 6 plantan- influencia se fo1:ma en la corteza el mayor tanto
do las quitias poi· sí solas, pero bastante aproxi- por ciento de alcal6ides febrífugos, y el método
madamcnte para que se protejan unas (~ otras, de cultivo mas á prop6,ito para dar la mayor y
proporcionándoles gradualmente el ait'e y espucio mas productiva cantidad de corteza en el menor
necesarios por medio rlo u11a juicicsa poda y tras- ti~mpo.
planto. El primero de estos métodos seria muy
Es un hecho bien establecido y probado por
conveniente, {i. no ser por el consumo de abono universal experiencia, quo todas las o'spccics do
q uo ncccsa;·iamento extraerán del terrüno los ár· árboles de quina producen la mns gruesa cascaboles destinados á protcg0r las quinas, y quo pu- rill:t y el mayor tanto por ciento do alcalóidcs
diera reservarse con mejores resultados en pro- cuando vegetan á la mayor altura respectiva.
vccho do estas; miéntras que igual fin podria ob· Así, siendo favorables las aemas circunstancias,
to ncrso por medios artificiales en lugares donde las especies O. Ualisaya y O. Succirubra produ8b untlan tanto las palmas y los helechos, forman- cirá.n mas beneficiosa cosecha á una altura do
•

•

1

6,000 •piés que {t. una de 5,000. Las variotlútles plm}túndola en terrenos abiertos con sol y airo
de arbustos do chinchona son particularmente fresco en abundancia. Es el sistema de cultivo
buenas, cuando su pequciia talla es debida á la que de acuerdo con Mr. RowarJ y Ur. Mcivor,
elcvacion de la localidatl. :Mr. Spruce asegurn, consi&lt;le1:o mas ú. prop6sito para conelucir á. excerefirién&lt;lose á la quina ,-oja, que, miéntras mayor lentes resultados, porque es el único p(,r cuyo
es la altura :'t. que crece el árbol, ,mayor es la pro· medio pueden obtenerse anualmente rcmunerato·
pprcion de aleal6i&lt;les que contiene su corteza; y rías cosechas de cortezn. sin dvtrimc·nto de la
qu(', á pesar do ser generalment{k- mucho mas planta.
gran&lt;los los árboles que se desarrollaban cerca de
"Debemos considerar tlos cuestiones :'tntcs ele
la llanura, su corteza, comparada con fo de los adoptar esto método: primera, si la chinchóna en
que vegetan á mayor altura, no era en manera su forma. de arbusto produce anualmente•Ja can·
alguna tan gruesa en proporcion á su diámetro. tidad de alca16ides febrífugos bastante lí. hacer
Agrega que, cortando árboles en las llanuras cá- ; remunerador su cultivo; y segunda, si es posible
)idas, le sorprendió á menudo el poco espesor de i tomar a.nualmentir la cantidad de corteza requc·
la c~~teza al compararla. con la ele los que crecen 1rida, sin impedir el c1·ecimicnto de los árboleb.
en cumas templados.
''La tabla 6 corteza de tronco, proporciona naHny otras varias condiciones, poco comprendí-\ turalmcnte un tanto por cic11to de alcalóitles mutlns todavía, bajo las cuales se forma en l:.i. corte·..\ cho mayor que el fü.ñ:tto, 6. pequciia corteza. de
za de las chinchonas la mayor cantidad de alca- · las ramas; pero como una cosecha de la primera.
lúides. El Dr. Karsten die~; que el conteniuo do solo puedo obtenerse cada cuarent~ aíios, y aun
alcal6ides en una misma especie do chinchona es- así, destruyendo las plantaciones, miéntras que
ti afectado, segun los diferentes terrenos, por in- la última puede dar caJa. ~ño sin detrimento de
ce~antes nieblas en unos, 6 la constante irradia- los árboles, esto punto ne es de mucha imporcion ele! sol, en otros; impidiendo las primeras, y tnneia..
•
favoreciendo la. segunda, la formacion ele quinina.! "El hecho es quo muy per¡ncüa canti,lad de
En la region de Loja se ha not'atlo uua gran di- : talla, ó corfoza ele tronco, viene de Sur-Amérifcrencia en la corteza de la O. Oondaniinea, se-; ca,· y quo casi todo el comercio de quina Jo abns·
gun que los árboles crecen en los cóstaclos de las' tecc la. corteza Je cañuto procedente de las ra·
IJ?.OT)tafü:s mas expuestos al sol de la. mañana, 6 . mas de los arbustos. Alguna corteza t!e fJdi!saz¡a
al &lt;le la tarde; y 1'Ir. Spruce obscrrn qcerca de · de Bolivia, r.ilguna quina roja y West-coast Om··
los árboles de quina roja, que todas !ns cumbres tlwge11a. ele troncos de O. Palton, llega en forma
en que se producen, ~lesvian de !ns uirecciones &lt;le graudes trozos ele corte:za tabla; pero una gran
Este y Oeste y que abundan mucho inns en las cantitlad de la quina Ualisa¡¡a y Suecirubra, to·
pendionttS al Norte que en ]as que miran al Sur. : ela. la quina de corona (erown-bark) de Loja y
Los lados Norte y Este do !os árboles produjeron j toda la de otras procedencins, se encuentra solo
tambien d mayor número do flores; madurando bajo la forma de caíiulos de ramas pequeñas. He
apénas uua que otrn cápsula en sus lados Sur y medido vnrios cañutos de los que llegan al iMrOeste,. 6Xcepto en uno de mn.yor expansion que cado de L6ndres, y cr:cucntro que ninguno de
los demas. Se debe este frn{¡meno á la. circuns· ellos alcnnza el espesor ya. obtenido por algunas
tancio. de que, siendo regularmente nebulosas lns" de las planta.s jóvenes que cultiva i\fr. Mcivor
tardes de verano, los árboles reciben mas sol ele! en Ootacamund. Estos cañutos han sido tomados
Norte y Este en las mañanas.
evidentemente de per1ucños nrbusto~, y dan un
Respecto ií. la forma. que cm1vendria dar i los buen ta11to por ciento ele quinina. Varias mucsárbolcs, dice llír. Markham:
tras de corteza do Oolisaya en cañutos, vendidas
"Pasemos ahora á la otra altornativn: la de en 16m1rcs en Marzo de 1862, dieron cuatro por
producir la chinchona en su forma. ele arbusto, ciento de quininn,, La corteza t9nia un octavo de
•

.

1

�190
pulgada de espesor y los cañutos una pulgada.. de .
circunforencia. Cultivándolas, el producto seria
sin duda alguna mucho mayor, y Mr. Ilowar
' apoyándose en r.l rendimiento ordinario de la quina en canutos, opina que podrían realizarse anualmcnte grqndos beneficios por medio del arbusto
de chinchona.
"En el cultivo de las chinchonas por hileras en
terrenos limpios, parece conveniente dejarlas ereccr hasta una altura de diez 6 doce piés, tratando de ,que produzcan ramas tan -cerca del suelo
como sea posible, y sembrándolas á dos piés unas
de otras, do tal modo que puedan extenderse hasta alcanzar una anchura igual-á su elevacion .. Se

cortaria anualmente cierto númern de ~ll.Ulas para la cosecha de quinina, é inmediatamento apa·
recerán renuevos bajo los cortes, de los cuales se
elegiria uno 6 dos para ocupar el lugar d~ la rama cortada; al cabo de seis años, las nuevas ramas así formad.as, tcndrian suficiente desarrollo
para ser cortadas á su vez. Entre tanto podría
hacerse igual ope1·acion con otras ramas, obtenien·
do así una cosecha anual de corteza de cañutos,
por un número indefinido de años. Mr. Mcl vor
cree que este método asegura una pronta,. uniforme y constante. producciou de quina; y si la poda
se lleva con prudoncia, aprovechará léjos de da·
ñar á los árboles,_:( Concluirá).

CULTIVO DE LAS VI~AS
PoR

l1

' ';

D. Drnao

NAVARRO Y SoLER.

PoDA auroT.-Es la misma que la de espada miento largo es la rama Lle fruto, de la. que eRpera
y daga, sin mas diferencia. que emplear alambres la cosecha, y el corto el destinado á proporcionar
en vez de cañas, omitiendo entrar en mas detalles, ramas de reemplazo. En el siguiente año reduce
supuesto que hemos de tratar con alguna doten· la rama de frutos al nudo mas bajo como sarmieñto
cion do la llamada poda lai·ga adoptada en algu- corto, y toma una nueva rama de fruto de los bronos viuueiios del Mediodía. de Francia. Todo su tes del sarmiento corto del ali.o precedente.
A lo largo de la línea u.e las cepas se colocan
mecanismo estriba en dejar intacto 6 despuntado
un sarmiento, y cortar el otro hasta la inl!1edia- dos hilos de ala.robre, el primero á 50 centímetrcs
cion de la yema peluda, desapareciendo por corte del suelo y el segundo á 30 del primero. So extoda la parte del sarmiento que estaba por enci::na. tiende la rama de fruto horizontalmente en el hi·
En opinion do M. Guyot, el sarmiento de fruto, lo inferior, destinando el segundo á servir de' rola espada, resuelve por sí solo todas las dificulta- drigon á los brotes. Se pone una estaca en cada
des tle cafü1ad y cantidad reunidas en un cultivo cepa para mantener en posicion vertical la rama
uniforme, sencillo, fácil y adecuado; ?segurando, de fruto que ha de tenderse sobre los alambres.
contra el comun sentir, que la poda .corta es la Cuando los brotes de esta rn.ma son bastante larestcrilizacion de las plantas urb6reas y arbusti· gos para llegnr al segundo alambre, se les sujeta
vas, porque cada vegetal tiene su desarrollo y es- con una ligadura y so cortan dos 6 t~es hojas por
panzion pt·opios, de los que no se exceptúa la vid. encima de !ns uvas. Los brotes que salen del sar·
PoDA LARGA.- Un agricultor del Mediodía de miento corto, pr6ximos á las estacas, no tienen ne·
Francia. encomia los satisfactorios resultados que cesidad do ser cortados ntiéntras que su crecimienviene obteniendo hace algunos aflos, empleando la to no tome proporciones demasiado considerables'.
Por este Sistema, dice, obtiene productos inespoda larga en la forma que vamos á indicar.
Planta á la distancia de un metro de cepa á perados en una vifia. que le ha rendido 180 hect6·
cepa en las líneas, y deja un espacio do 1m ,30 litros por hectárea, sin que haya habido resentientre estas. Dirige las cepas con dos brazos, de miento en el ,igor de su organismo, ni disminuuno do los cuales parte un sarmiento· de un me- cion en el fruto en los ocho años que la tiene so·
tro, quedando el ~tro con solo dos yemae. El sar- metida á este tratamiento.

rn1
Despues ele exponer el prodncto oxtra.or&lt;linario comparaciones con los otros sistemas, siempt·c que
que consigue con la poda larga, lo compara con CQtén dispuestos á abonar bien.
el de la poda corta.
..
EPOCA DE PODAR.-La mas adecuada es del 15
Poda larga.
de Febrero al 15 de Marzo en los países meridio.
En 1869 obtuvo por hectárea. 160 hect6!itro~ nales, y desde esta época á Abril en el Norte y
En 1~08 ....... ~-···~·· ......... 131
centro de Espaiia, danclo tanto mejores resultados
"
En 1867 ., .•.... .. .... ......... 120
cuanto mas se aproxima el movimiento de la sa"
En 1866 ......., ...... .... .. . .. 142
via, sin que sea objecion séria el. llanto ó faario
"
meo, pues está comprobado qué el líquido que
556
sale por los cortes cuando lloran los sarmientos
6 sea 139 hect6litros por término medio.
en estácion avanzada, es solo ngua, que en naJa
En los viduoños plantados á 66 centímetros de d(;bi!ita la copa. Sin embargo, hay quien juzga
distancia en todos sentidos, no puede contarse mas que debe empezar en otofio en los países poco
que con un producto modio anual de 50 hcct6li- fríos, y despues do Ene.o cu el Centro y Norte,
tros, empleando !a poda corta; resultando una di- porque así se curten y aseguran mej&lt;'&gt;r los cortes
ferencia de 80 hect6litros por hectárea áfavor de para resistir las intemperies, y se evita el lagrila poda larga y en viñas do mayor marco.
meo que desagua y pudre las cepas.
Haciéndose cargo de las objeciones dirigiuas
Se poda generalmente en la menguante de Enecontra el sistema. de poda larga, por suponerse ro en la. 'costa del Mediterráneo, e~ Jerez y Puer·
que ocasionp, la esterilizacion prematura de la ce- to de Santa :María, sin que deje de hacerse en
pa, manifiesta que, ademas do haberle demostra· algunos vidueños de Cartagcna en la menguante
do lo contrario su experiencia. de ocho años, mili· de Noviembre y en algunos del reino ue Valencia
ta la poderosísima razon do que la vid es un a.r· en la de Octubre; &lt;le Diciembre á Febrero en Albusto de una potencia orgánica sin igual, y que bacete, Peilas de San Pedro, Tarnzona y otros
túdo vegetal de semejante naturaleza, se desen- puntos do la Mancha, mas frios que la costa; y
vuelve, crece y fructifica en razon directa de la en Marzo on Estremadura, ménos frío, sin que se
alcance la razon.
abundancia de alimento que encuentra.
Es verdad que sopone un gasto do 770 francos
So practica generalmente con podadera, aunde alambre y rodrigones por hectárea, que no tie- que algunos suelen usar tijeras.J.::
Debe elegirse tiempo sereno y apacible, abstene lugar en España por el sistema de poda. corta.
El mencionado viticultor declara ca.teg6rica· niéndose·cuando hiela y llueve, porque saltan los
mente, que con el sistema de poda larga en líneas sarmiento~ al corte, por estar quebradizos 6 bronespaciadas, se obtiene una economía de 40 por cos, empezando siempre por las viñas que se haciento en los gastos de cultivo, y una produccion llan ,en laderas y concluyendo por las de los va
l)~ y llanuras.
doble, á lo ménos, de la del cultiyo ordinario.
En todos los casos se procurará, mucha limpie·
El sistema del viticultor del Mediodfa do Fran·
za
en los cortes, que presentarán alguna oblicuicia es casi el mismo de M. Gúyot, que hemos e,s·
puesto ántes; el do espada y daga, en una. .Pª· dad, aunque 110 exagerada, á fin de que escurra
bien el agua de lluvia y no quede demasiado á
labra.
Pero no hay que perder de vista que la cues· descubierto el canal medular. No se dejará excetion de poda es demasiado compleja pnra' aventu- siva madera á la cepa y so limpiará bien u.e corrar urra opinion que no venga sancionada por una tezas esponjosas que puedan causar podredumbrr;
larga práctica sobre muchas y variadas cepas y so dejarán ménos pulgares en las tierras flojas y
tierras. Los viticultores espafioles obrarán con ligeras que en las fuertes y sustanciosas.
muy buen juicio exp.erimentando sin pasion ni preSUPRESION DE SARMIENTOS, CHUPONES, IlOJ.AS
vencion li poda largá y haciendo concienzudas Y YEM.As.-Despimpollar, deslechugar, y desfo-

�102
llonar una. cepa_, es suprimirle todos 6 parte &lt;le
los sarmientos chupones que no sirven mas que
para distraer jugos iníitilmente, contener el desarrollo de los quo han do llevar el fruto, sombrearla inconvcnientemcn te é interponerse para
oponer obst.6.culos á la circulacion del aire y del
calor en el interior de b planta. Es el complemento de la poda y requiere una mano inteligente y experimentada. que no cercene sarmientos que
puedan servir para fundar mejor las cepas 6 para.
otros destinos, ni dejo intactos 6 subsistentes los
que no tienen ninguna mision que desempeñar.

103,

En la costa del Meditcrdmeo se deslechuga á
últimos de M:iyo 6 principios de Junio, despues
de cuajar el racimo, quitando lo~ brotes que están fuera de los 1&gt;ulgaccs 6 brocadas, si no tienen
fruto. En la Mancha é inmediaciones de Madrid
se deslechuga, desbroja 6 desbroza á fines de Mayo tambien, 6 en los primeros días de Junio; al·
gunos repiten la operacion por la siega del trigc.
En los demas puntos de Espaüa se anticipa. 6 retarda segun cierne la uva ántes 6 despues de las
épocas citadas. ·
• t

nIALACATES. ·
Por medio del sistema de ruedas denta.uas interiormente y piñor:es, so obtiene la velocidad conveniente, con un mecanismo que ocu~a. un espacio mucho menor que ninguno de los malacates
que so usan actualmente; al paso que la. eleva·
cion del árbol motor y las poleas, y la facilidad
de disponerlos en un ángulo cualquiera, á fin do
trasmitir el movimiento á v::trias máquinas; sin ne·
cesidad de cambiar de posicion ni el malacate ni
las múquinas que hace funcionar, le hacen aven·
tajar á cuantos motores se conocen hoy.
Está completo en sí mismo, pues todos sus árboles y ejes estan asegurados á la máquina de mo·
do. que no puedan desviarse ni desencajarse, entorpeciéndose su movimiento al hacer asiento el
edificio en que ostá instalado el malacate.
Para funcionar, debe instalarse este malacate
en una granja 6 una bodega, 6 en el piso bajo do
un edificio, instalándose en el piso superior inmc.&lt;lía.to la máquina. que ha de recibir BU impulso.
De este modo puede ponerse en movimiento un
número cualquiera de máquinas recibiondo to~as
su fuerza. motriz del malacate: excusado es observar que se regulará el número de máquinas con
arreglo á la fuerza motriz de que se disponga.

Frn. 16.-:0!A.LACATE DE ANTIROCE, DE TRASMISION DE :MOYIMIENTO SUPERIOR.-El árbol ;11&lt;1'
tor de este aparato da 52 revoluciones en el tiempo invertido por el caballo en dar una vuelta com·
pleta alrct1edor de la múqninn, 6 sean 156 revouc ione3 por minuto, pues el caballo recorrerá
trNI veces en un minuto un círculo de 2'1 piés
de diámetro. El árbol motor tiene dos pClleas,
Cuando rstá empaquetado para. su trasporte,
unn. &lt;le 1G pulgadas de diámetro, y la otra. de 30
pulgadas, ú. las cuales pueden sustituirse otras el malacate menor mide 35 piéa cúbicos,. y pesa
mayores ó menores segun1 la. vo1001'd ad que so 1,G50 libras.
desea imprimir á In máquina que recibe la fuerEl mayor pesa. 2,450 libras, y mide 65 piés
za motriz.
cí1bicos.

'CRONIC.A 1\GRICOLA.
Yanlmitlan, .Enero 15 de 187(]. •srbo, pues esto último est:t sirvie;1do para. la fa.
Señor Director do El Oultimdoi·.- México. bricacion del primero en defecto &lt;le la segunda.
-Muy fino señor y amigo: Las heladns han con- Parece que en Tehuacc.11 y Huajuapam no pasa
ti;iuado por estos rumbos con grandísimo proyc- la manteca do tres pesos arroba y sin embargo
cho para los trigo~ pelones que hoy se hallnn en do que aquí vale el doble, no so hacen ningunas
planta; pues mucha parte de ellos estaban infes- introducciones; no obstante que la eegunda po·
tndos del insecto llamado cltaltuixtle, el cual solo blacion apénas dista de aquí diez y ocho leguas.
se destruye con el rigor del frio; i,iendo en conLa premura del tiempo me obliga 6. dar punto
secuencia bastante lisonjerns, hasta hoy, las rspe- ú la presento, quedando de vd. muy obediente y
1
ranzas de los cultivadores de fon importante ce- seguro sonidor.-Mariano Zdrate .
real. Continúa. la cosecha del trigo lnrgo, del maíz,
&lt;le la c~b:i.da. y del frijol, cuyoa precios san basSegun la relacion oficial &lt;le! Despacl10 de Agritante bajos, pues actualmente se ha.Ha el trigo cultura, la. producciou de azúcar en Luisiana én ·
fargo á $ 2.62! cvos. fanega, el mniz {¡, $ 2.25 los diez aüos que acaban de pasar ha sido como
cvos., la ceb:ida. á $ 1.12~ ovos. y el frijol ti $ 3 sigue:
fanega. El trigo pclon se ha establecido {¡, $ 8 Eu l86G-18,0i0 bocoyes. En lSi0-114,881 bocoycs.
,, 18Cl6--14,000 ,,
,, lSil-12~,461 ,,
.
carga; y en el Va11 e de On.xacn. se ha11 o. el tngo
,, H:67-37,647
,,
,, 18i2--108,520 ,,
lar0rro á $ 7.50 cvos. y el tri0rro pelon á $ 10 car- ,, 1868-8~.-·'&gt;7
"
,
s11,·i!l':, ,,
,,
,, 1~R¡,,ga. La harina amarilla en hoja, se halla en Oa- ,, 1860-Si,030 ,,
,, lSH-llG,867 ,,
xaca ,t $ 11 carga y la blanca á $ 12 carga. EsLa cantidad de ca!ia plantada en el presente
tos precios deben sostenerse por poco tiempo, pues' año ha sido muy pequeña; y como por otra. par·
la última ley expedida por el Congreso del Esta· to los trastornos políticos impidieron á los lnbm&lt;lo, sobre iguala de todo., los molinos, hasta el dores cortar y moler, gran -parte de la caña ha.
completo de treinta rrvl cnrgns de harina, tcndní sido destruida por las heladas, y J.i pérdida total
que ocasionar graves altC'raciones.en los precios se calcula en nada. ménos que en 50,000 bocoyes.
actuales, pues hay bastante ;.esi~ tencia en los dueños de de molinos, en adrr:itir h derrama que haMr. Von Crust, horticultor ~olan&lt;lés, ha. desee entre ellos la administrncion do alcabnhs, pn- cubierto reciontcmento un procedimiento ingeniora completar llenar el núl(lero a~ignllllo.
so 1,ara ,lnr ií. las flores un aapecto sombrío, emTambirn la última. ley r·xpe&lt;lida en el Estado, 1 plcanuo ci ci:rnuro de potasio originado como aboitnponicn,lo una contribuci:m directa. sobre los no y colocando las semillas de las flores en la
surcos de eañ:i do az1ícnr, se creo que alterad. tierra así preparada. Usando dos onzas de esta
los precio~ del aguardiente, la azúcar y la pano- sal, ha logrado cqnvertir las flores de colores mas
la, y aun so cree quo se cerrarán por lo pronto vivos en el negro aterciopelado mas intonso.
algunas fábricas é ingenios por no poder soportar
los impue:,tos.
Leemos ,en la cr6nica de California: si ! la ri·
La brercdan con que escribo la· presento no me q uoza mineral del Esta.do, ailadimos la cantidad
permite e11trar en mayores Jetalles sobre estos realizada por nuestra lana, cereales y otras cose·
dos importantes ramos, cuya importancia es no- chat; podemos vanagloriarnos de una renta de un
toria para el porvenir del Estado, y por lo mismo vi&lt;&gt;jo imperio, y q~e aumenta. ca4a afio en la misme reservo para hacerlo en la siguiente con mas ma proporcion del aumento de poblacion.
cxtension.
1
Sigue lu escasez del jnbon, manteca y velas de
Dice Bl C!omercio de New York: el asunto do
Toxo r.-25

�195
dcvoluciou de &lt;lercchos sobre azúcar, aun llO se
ha. arrcg1ado. La opiuion que generalmente pre·
valece, es que si se hace alguna modifi.cacitn, esta so contraerá{~ hacer una. pequeña rebaja en el
tanto por ciento devuelto al espectador. Los ro·
finadorcs consideran el actual 3! p.g ménos el
1 p.g del 3¡ poco mas 6 ménc,s confo equivale~te al derecho que se paga al presente. El gobicr·
no ha creído que esta concesion es demasiado elevada. Los espertos han da,lo ya su informe, pero
no ha sido pr~mulgado todayfo. Miéntras no se
publique formalmente la decision que dobc recaer
en ,ol asunto, todos los efectos puestos ú. bordo
para. exportacion y los ya despachados en la
Aduar.a con el mismo fin, tienen derecho á la devolucion Je 3! p.g ménos 1 p.g

•1 '
1,..,;.

'

Los iuglcses han hallado e' modo de falsificar
el guano COI\ tal habilidad, que es casi i1!1posiblc
distinguir el verdadero del falsificado. La composicion de eate fertilizador de contrabando, cuyo
color es muy moreno, es la siguicute:
Agua; rn.80; sulfato de cal, ürl,50; fosfato de
cal, 1.60; clorur; de s6dio, 3.71; materia orgánica azoada, 1.48; 6 sean 0.3 por 100 do (izoe.
En la fabricaciou de esta materia orc,ánica
ro·
l:)
side el precioso secreto. Da completamente al
conjunto de la masa la ap11riencia exterior del
guano, que los mas hábiles se equivocan. Des·
aparece quemando, y d¡,ja una ceniza. blanquiz·
ca, que les agricultorés del Norte de ·Francia y de
Bélgica, miran como uno de los caractéres mas
seguros de la purez:1 del guano. La prueba &lt;le la
incineracion es absolutamente defectuosa, por lo

Segun una relucion oficial rel:itirn (~ l_as últi- tanto, para el guano falsificado.
mas exploraciones cu Australia, se ha encontrnLa materia orgánica no es mas c1ue el producdo á 2,500 piés sobre el ni ,,el del mar un árbol to de la pulverizacion de trnpos do lana, sometique no se ha descrito a(m, cubierto de flores car· 1d~s ~or varias horas á la accion del vapor do ngua
mesies y que excede en dimensiones al Poincia· lt1rv1emlo. La Inglaterra expide anualmente un
na regia, al Colvilia raccmosa, al Logestroemic, millon do kil6gramos do este producto sin valor
regia y al Jacarimda rnimosoefefia; y á 4,400 \ á Dunkerque y á este punto van los agricultores
1
piés un helecho mayor que todos los árboles co- franceses, á abastecerse del fortilizaclor.
nocidos de esta especie. Tambien so ha visto á ' Segun sabemos,
'
ha aumentado en estos últimos
igual clevacion uno. palmera qúe puede rivalizar meses la exportacio11 de Tainpico.
por sus graciosas formas con todas l~s especies
So ha m~I}d~do al eitrnnjero miel Je abeja,
de la In&lt;lin. inglesa. En fac¡ orillas del Dintrce se :tarzaparrilla, vainilla y muchas frutas.
ha encontrado un palmero cocotero muy grande,
Nos alegramos, porque ese pu\jrto tan imporde formas elengantísimas. En fin, examinando las tanto, est{t saliendo de la decadencia en nue hace
comarcas inmediatas al Johnstone, hállase un ár- poco se encontraba.
,,
bol enorme, mucho mayor y mas grueso que los
Los Estatlos-lJni,l0s producen 3.900,(00 ha.renombrados gigantes do Califomia"y &lt;lo Victo·
ria. A tres piés del si.lelo _mide 1,59 de circunfc· las, al uilo de ias c11:1lcs se exportan 2.400,000 á.
rencia, y i 56 piés ele alto, donde arrancan sus Europa; la India, 1 800,000, sin contn1· las ftUC los
giga.ntestas ramas, la circunferencia del tronco es indígenas· emplean para su uso; Egipto 17 ,000;
de 80 piés. Aunque haya error 6 oxageracion en y todos los domas países; por junto, 11.250, 000,
estas cifras, siempre resultará. que el árbol de que de las cuales 256,000 procede del Brasil. La'
que se trata presenta uimcnsioncs' que dejan muy produccion total sobre la superficie del globo llea.tras todas la!! conocidas hasta el dio.. Los gigan- ga por lo tanto á ü,575 balas, equivalentes á
tescos eucalypttts australianos, los colosales "Trel- 1.314,900 toneladas do peso, y representando un
lingtonias de California, pierden su importancia valot aproximado de seis millones. Calcúlase r1ue
ante este nuevo Nestor de )a vegetacion. Pero en su elaboraciot1 se ocupan cercn de un millon
y medio de obreros, entre los cuales se reparten
¿'lué edad tendrá?
como salario unos 2, 200 millones de pesos. La

fitatura se distribuye de la manera siguiente: In- · expidió 11G millones; en 1872 expidió 200 mi·
glaterra posee 35 millones de puas; Norte-Amé· nones &lt;le libras. Segun la estallística oficial de
1
rica, 8 millones; Francia, 5.700,000; Alemania, ' aquella República habi:i en 1862. 67,700,000
4.700,000; Rusia, Alsacia, 1.700,000; Españn, cabezas de ganado lanar, y segun In {tlrima esta1.400,000; Bélgica, 600,000; Itnlia, ~00,000. dística, en la sola. provincia de Buenos-Aires hay
En totaliLlaJ, 62.700,000. Seis años atras esta · mas do 100.000,000. Comienza. ú desarrollarse
•
1
cifra no llega~a. mas que á 58 millones, lo cual · ademas, en aquel país, la exportacion de carne
viene á dar cerca de un millon de aumento por conservada de carnero pa.rn Europa, que puesta
aiio.
en Lóndres, se. puede vender á 6 cont:wos libra;
calculándose que de este mode so puede lle,'ar 6.
La República. Argentina expidi6 en 1862 pa· Europa la carne de un millon de cabezas de gam Europa 58 millones do libras de lana. En 1866 nado lanar.

~IERCADO DE NUEVA-YORK.
sado. De los de 1lié.cico 349 tercios vinieron
in transitu para Europa.
AR11 mexicano, libra, oro O60 á 90 GuaLas venta¡ han sido 180 tercios por vapor Ú cs.
temala, 85 á 1 10.
oro y 100 tCTcios en almacen á 4! cs. oro. CotizaCacao, Maracaibo, libra, oro 25 á. 27.
mos de 4} cs. ú. 41 cs. oro. Existencia en primeras
Caraca'!, 14 á 16.
manos 7,294 tercios.
Guayaquil, 9 á 10.
l\IIEL DE ABEJ.A.-En demanda.de 73 á 74! Cl'.
Santo Domingo 7 á 7}.
óro, galou en dep6sito, habiéndose realizado en
CAFf:.-IIay poca demanda, por cuyo motivo estos dias una partida al mayor de ellos.
PIELES DE VENADO.-llay regular demamln.
han bajado los precios. Cotizamos el mexicano de
para
este artículo, _aunque á precios bajos.-Co19} cs. 6. 20} cs. 01·0. No hay existencias.
CUEROS DE RES.-:Muy abatido el mercado y tizamos, Vera.cruz 47¡ y Sisal 45 en oro .
VAIXILLA.-Siguen grandes i.as existencias de
solo los muy superiores son solicitados á los preeste artículo y no hay &lt;p1c anunciar mas transa:
cios siguientes:
ciones desde nuest!·~ últirna.-P{·ccios normales
Tampico, 16 cs.
de la. mexicana, $3,00 á. 15,00 oro.
Veracruz, 15! ií. 16.
ZARZAPARnILL.A.-Como dijimos en nuestra
Matamoros, 18 {~ 18!, todo oro.
última,
ha bajado el precio do este artículo. La
Campeche y Tabasco, 16 cs. papel.
última ventn. B\l efectuó tL 12 cs. oro.
GRANA.-Ilonduras, oro 41 á 47.
Nuestros lectores pueden consultar el artículo
Mexicana, oro 38 á 39.
Jletcados
Extl'anferos la altcracion que ha. do en
lIULE.-Para, libra 44 á 46.
Ncw York en C!!tc mes respecto del anterior.
Guayaquil, libra 44 á 46.
MADERS.!.-MuycaJmado el mercado de caoba
Nic:irngua, libra 46 (t 48.
y ~edro .. No ha habido yc1:tas en estos dias y las
ex1~tencrns que son prmc1palmentc de madera
Guatemala, libra 35 á 38.
chica, no pueden venderse por ahora.
Uéxico, libra 32} á 36.
• PALO TINTE.-Sigue sin cambio dcstle nueshT.LE.-II~ habido algunas llegadas en estos tra última.
tlias pero sigue el precio sin cambio.
PALO MOR.A.t.-No hay cambio tampoco en esto
artículo. ·
IIENEQUEN.-Desde nuestra última ol mercaPIELES DE CABRA.-Ilay alguna demanda. p:i.·
do ha estado quieto. Las. llegadas han sido 943
ra estas, aunque es &lt;liñcil hacer vmtas sin hacer
tercios por Oity of lúel'ico y 217 tercios por concesiones cu los p~·ecios quo son on Vero.cruz,
B. J. Palmer, llegando la!! llegadas clol año (t 48 á 50 cs.-Tamp1co, 50.-;\latamoros 50, to·
40,500 tel'cios contra 28,68~ tercios ol alio pa· llo oro.
ARTICULOS DE.IMPORT,ACION

[ XueM-l'ork, Febn:,·o ;i de 1875].

�•

1

1

lüú

107
(}arms, de res, segun clase en el mn!:1..!e-

PRECIOS CORRIENTESt
t,

:.\Iéxico, 28 de No,icml11c de 18íií.

l'LAX'rAS CEREALlrn.
'lH~·os. De QucrJto.ró, carga ........ .'.. ...... .
Id. de Celuya, idem ...... ....1........ :...
Aceite;, De olivo m&lt;'xicano, nrroba ........ . 7 O :í 7 DO
Id. ne Irapua.to, idcm .....................
' · Id. &lt;le 11jonjoli, clarificado, idcm .... .. 3 90 {\
00
Itl. de San :'lfnrtin, i&lt;lcru ... .. ............
Itl. el~ Contornos, itlem ....: ..............
PROD!J'CTOS DE LA IXDUSTRL\.
AGRICOL.L

'*

12 00 ú. 1:l ;,o
12 00· {1 l:l 2,i
11 00 (1 11 2:3
O 00 ú. O 00
10 00 ú. 10 GO
10 GO (1 O CO
O GO (1 10 00
iO 00 ú. 10 50

G GO (1 7 00
(i,;jO ' á í 00
11 GO i l:l 00
10 50 á. 11 00
8 00 {1 ,8 ;j()
Cebada. Carga. ................................. .. 4 25 (, O 00

1 20 ú. 1 !J7
1 9- :í. 1 37
Id. corriente, itlem ...... .. .......... .. ... . O 00 {¡ 1 co
IJ. tinl'1rron, idcm ...... ................ .. o ¡j,j ú o 62
Azrícares. Illanca supremn, arroba ....... .. 2 00 á 2 1:l
rL:\.NTAS IXDl:STHU.LES.
I,1.
entreverada. blanca segun clase,
C,,p, de las Villas, c¡uiuhtl. .... ..............
nrroba.... ........................ .. 1 7J (1 l 'JO Id. c:Je Córdoba, idcrn ........................
IJ.
corriente, idem .................... . 1 G2 (1 1 í5 Oaraos. De Soconusco, libr,t..................
IJ.
prieta, segun clase, iJem... .. .. .. 1 50 :\ 1 G2 1 Id. de 'l'nbnsco, segun clase, itlcm....
Id.
panocha amdcochadn, 20 :í. 22
, Chiles. Sttrtido, conocido por d&lt;ll .Jaral,
L.ojas................. .......... : ... O O por 1 CO I
arroba ............................... ..
Id.
panocha blnncn., iJem ........... . O 00 ,, 1 00
Id. colorado lengua do pí,jaro.......... .
Pilo~cillo, cargt\ ............................... .. G GO ú 7 CO
Id. nmkto de Snn )fortin ............... .
Miel de cniín, cnrgn................... .. .... ... . O 00 ú i2 00
I,l. pnsilla flor clclgndo de Qucrfo&lt;l.allarilla&amp;. Flor de los molinos· próximos :í.
ro, do 1~ {1 ií\ arroha ............ ..
la capital, arrobn............... . J 2(i ;L J 37
Id. id. de otras Ifacicndas, vtn·ins clttId. · de otras p1·occdeucias........ .... .. O 00 CI 1 37
scs, arroba..... ......................

~"

PLAXTAS TEXTILES.
~'1.lgod~ncs. De Stn.. Rosalía, rama y quintal ................ .. ...............
. Id.
de Nnzns, idem ...................
Id.
de las costas de Vel':lcruz, id.
Id.
de Acapulco, iJcm...............
Pitas. Oaxnquefü1, segun clase, arrohn..
hl. de :~cnyúcnn, idem.......... .... .. .... ..

'

20 :íC ú. 20 G2
20 00 ú. 20 75
20 00 á 20 GO
C 00 (1 O 00
O 00 {1 21 00
14 00 :í. I;; 00

LEGl':.\IBRES SECJ.S.
An•tjoues. Semilla. africana, carga......... 7 00 {1 7 50
~tl. 1i~. id., clase inferior, idem .... 4 00 ;\ 4. 50
Id.
cochinero, idcm.................... O 00 ú. 3 00
Frb'olcs. Bnyo gordo superior, carga ...... , O 00 {1 10 00
It.l.
cntregort.lo, ídem..................... O 00 {L !) 00
,Id.
menudo, idem ..................... .-.. O 00 {L O 00
Id.
parraleño gordo superior, idcm.. !) 00 ú. () "iíO
Id. entr&lt;'gordo, i&lt;lcm ..................... 8 00 .í S GO
Id.
m'enudo, iucm......................... 7 00 {1 í 50
Id.
prietito de Ticrrnfriu, idem....... !) ÓO á O 50
Id.
id. do 'Iierrn.calicute, idem........ O 00 á O 00
Id.
Acoyotc, idem ............ ............ 8 00 á 8 50
Id.
garrapata y ;murillo, idem....... O 00 (i, O 00
G:u·banz:\ superior, ídem ...................... 11 50 :í 1:l 00
O:irh11nzo, idctn, idem.......................... !l 00 (1 ]{) 00
H~hs. cargn &lt;ll' 108 cuartilloa................ O 00 li ií &lt;O

.

.

Tabaco, de l,1, V., manojo S\ll'iic.lo snpcrior
á ínfimo, arrobn ..... .. .............
Id. tl() Contepcc, mnnoj:iclo, i&lt;l. id. ir!.
I&lt;l.. pl:uui, &lt;fo Oriznva.....................
Id. l\fünntlá y 'Ilapacoyn., segun clase
Id'. Altotongn ...... ..................... ...
PRODUCTOS Tl;.';TORE.\.LRS.
Grana, de Oa::rncn, superior, librn..........
Gram7la, anobn...................... ...........

22 00 ÍL 2:3 00
2,1 00 :í :!3!
O í2 á O CG
o 20 {1 O 2:l
3 00 ií. 3 50
O 00 á O 00
G 50 ú, 7 00
ó OJ

(1

5

2,j

O 00 á 4 .:iO

· G 25 {l. () ¡,j
O 00 (1 O 00
4 50 á 5 00
3 40 :í (i 00
O 00 :í O 00

[,8
6 50 :í 7 00
O .j;j (1

O

PRODUCTOS AXDL\LES.

Cera, arroba................................ .'....... 20 00 ú, 21 00
Cueros.................................. ............ O 00 (1 O 00
Lanas, de cnl'llcro, fina, lantlll, arroba .. . O 00 Ít 8 00
Id. id., hasta de niío, idcm..... ........ .. O OlHi
o
Id. id., mnreeiíu, itlcm ................... . O 00 :í 5 2,3
Id. id., has!:i de .\gosto, segun cl::se,
nnoba................................. .
4. íó
{í,
Que!o, de In Burca, nrrobn........... ... .... .. 0 {)0 ÍL ó 50
Id. de )Iorclia, idem ....................... . O 00 á. ú 2ó
Itl. dé otros lugares, idem .............. .. O 09 (~ 4 00
Id. fresco del din, lilira.................. .. O 00 á O 2ií
Sc/Jo:, bbnco en bofa, arroba............... .. ·! .íO ÍL O00
Id. mediado, idcm ......................... .. o 30 :'1 4 :Jí)
Id. !crci1ulo, i,l('m ........... ... " i " ,; ..... .. a iio í1 ·1 q!"'
f,J. en pnnzns, medi11do. i,!e01 ........... . ;l !,O r~ O 00

ºº

oºº

~.

ESPECIES.
ro, arrob::i..................... ... ... 1 2ó ú. 1 í5 Anís, al'l'obii ..................................... .
l 57 á
Camu, de carnero, segun da!c en el m:iComino, ídem ...................... .. O 00 :i
tadero, arroba...................... 1 (íQ ;L 1 j;j
Canela, libra .......... ............... . 2 00 a
CerJo~, pcs!dos, ,·ii•os, arrobt1.............. 2 ,jO á O 00
Clavo, ídem .......................... . 0Gt1{L

2 00
2 50
2 50
090

:i\IERC1\DOS ~XTRAN JEROS.
A.ccitc.-De oliras, .Mar.sella, por cnja,
Illem tle pulm:1, libra......................
..i;rit,-~faniln, papel.......................
lllcm Guatcmnla, oro ......................
Arro:.-Carolinn, por lihra..............
I&lt;lem rangoou, oro, dcp6sito ........... ..
~fahar.-Cuba, inferior hasta ordinario .......................................... .
Idn::n hlcm rcgulnr, refino............... ..
ldcm i&lt;lcm, buen refino .................. .
Idcm ídem, rcgul11r consumo ........... .
l&lt;lcm Mcm, bueno ú. sobrcsnlicntc conSUlllO.......... ...............................

Idem idcm, centrífugas bocoycs núme•
ros 8 i'í. 13............. .....................
Idcm idem, mcludo .................. ::.....
Idcm Jfabnnn, cajJ,, números 7 ú D....
IJem itlcm i&lt;lcm 10 ÍL 1:l..................
I!lcm idem i&lt;l~m L1 á 1.3 ......... .........
ldcm idcm idem 16 (i 18 ............... ...
Iuem idem idcm 10 á 20...................
Idem idem itlcm hlaneo...................
Idem ídem númcró l:?, oro, en depósito ...........................................
It!em Puerto llico, reS.no...... .. ........
Idcm ídem consumo ........................
Idcm idem .Brasil, :iámcro () í1 12... ...
Cacao..--C':n·ácns onlinnrio, oro por
Ebrn .................... ................... ..
•Idcm mnracn.ibo, oro ..................... :.
Icl~ guaync¡uil, oro ...................... .
Ot;!/i.-füo, pol' cargamentos.
ltlem onlinario por libra ............ .... .
I\lcm rcgulni· .... .................. .. ...... ..
I&lt;lcm lrneno ................................. ..
l,km superior ............................... .
ltfom Jrwn, sacos ......................... ..
l,.lcm L"lnracn.ibo .............................
I 1lcm ln. Gunyril ..............................
Idcn Jumuica .............................. ..
Iclcm l'ucrto Rico ................... .... .....
I,!cm Costa Ricu .......................... . ..
Idcm mexicano tlc Cór,loba.............. .
Idcm ~aha'nilln. .............: ............... ..
Itlcu¡ Santo Domingo ..................... ..
IJcm cn1·a1.ao ................................. .
t',íiiumo-:.\fanih, oro, por lit1·a........
ldem hcn~c¡uen, i•lem ........... ...........

4 40 :í 4

GO

O 8 {L O 8~
O GO :í O 70
O 85 Ít 1 10
O 7 á O 8

2 70 á. 2 7i5
O _8 ú. O 8t
O 7! :í O 8
O Sf á O 8}

O 82 á. O 8~
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4 ú. O G!
O í} á O 7i
O 8g- á O 8j
o 8f á O Dl
O o¡ á O o¡
O 10 á O 101
O 10! {L O 10~

O
O

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7.} {, O 8}
8 ii O 8
7! á O 8!

014{L01G
O 2,J á. O 27
O O á O 10
O 17! ú.
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O lD} á
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O 2G :í
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O 10¡
O 201
O 2i
O 23

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OHlú.020
o rn :í. o 21
o· :W ú. O 21
O 10 á O 20
O 20 :í O 2:3
O 17} .'í. O 18
O 20 á O 21
O 7! ¡\ 'O 8y
O G 'á O G~

Nucvn-York, Diciembre 1? de 1&amp;7,j.
O,íi!!!mo btlc, papel. ...................... .. 0 48¡ ÍL O ó!
Oauclio,-Xicurngun, oro ............... .. O 4G {1 O 48
Idem gnnynquil, prensndo, pupel. ... .. O 4-! ,í, O 41l
ldcm mexicano, idcm..................... . O :i:1 {t O 86
Idem Curtagena, ídem ................... .. O 4G ú. O 48
Cera.-Amarilla por libra..... ......... .. O 32 á O 35
Cocos.-Snn Blns, millar, papel......... O :J'.J :í. O ·10
ldem fü.rucoa, hlem ..................... .. O 21 á O 25
Cucros de ru.-4 meses oro, :.\Iontevideo, 20 :í 22 libras........................ O 22 ú.• O 23
Idcm Río Grande, 20 ÍL 23 libras, escogidos.......... ........................ ....... O 21~ {L O 22:}
Iclcm mnrncnibo, secos..................... O l(l {1 O lG}
Idem :.\latamoros y mexicanos........... O 18 (1 O 18}
Idem Tnm¡lico ................................ O lG ú. O HJ
Idem Veracrnz .. , ........................... O 16 á. O 17
dem Pue.to Cabello .................... ... O 10 ú. O 20
Idem Dogotá................................. O rn {1 O Hti
Idcm Sauto Domingo y Puerto Plntn,
secos............... .......................... O I:J! {L O lü!
.Drogas.-Extrnclo de palo tinte........ O 11~- {1 O 12
Iclem J:1.lapa oro............... ............. O U á. O lG
Idcm opio, c.alidad ,·iejo, oro, en clcpósito .......................................... ·1 :Ji i 4 7ú
Ideru nuevo, Itl._om........................... O 12 á G 3i
Iuem Zarznparr)lla, Uonclurns, oro.... O 3(i i O :38
Idem mexicnna., oro........................ O 15 á O 17
Especias.-Cancla de Ch,iM, oro......... O 22 í1 O 22J
Itlcm pimienlt\ negra, oro................ O 16 (1 O IGt
Itlcm blanca, oro............................ Q_ 24 ~ O 24~
Itlcro cfo.vos de especia, oro............... O 3í 6, O 88
Gl'ana.-Cochinilla, oro, Ilondurns,
planta pl'imera:.......................... O as ú. O 39
Itlem idem, segunda ........ , ............. O 15 6. O 55
Itlcm Tcnerifc, planta .................... . O 47 á O ó¡j
Idem mexicana ....... ...................... . O 38 á O 3!)
La11a.-Yalp:1.raiso, oro, sucia ........... O 18 á O 20
Idcxn S. A. merino, papel, ídem........ O 20 ii. O 32
Idcm idcm, mestiza, papel, idem....... O 28 ú. O :JO
Idcm iden1,Córdobu oro, bvada.......
O 28 á O 83
Idcm ~Iontcvideo sobresaliente, pn.pel., O 33 á O 36
Idcm Cnlio de Buena Espcrnnza idcm
idcm ................ ....................... .. O 32 á O 36
Idem ruexicanu, idem ...................... O 18 :í. O ~3
Iclem Tejas, mediana, papel ............ .. Ü
tL O 35
Jladera~ de ebanislcría.-Caobn. Santo
Domingo, borquclas, piL.... ...... .. O 7 {L O 10
,!cm itJcm irvzo~..................... ...... O 20 ~ () ;10

;o

�199

198

..

,1Iacleras ele cbanistetí,r. i,lcm mexicana.
Idem cedro, MnnMnillo ... . ... .. . . .... . . ..
Idcm idem medi~no......... ....... ..... ...
Idem idem me:tioono....... .. .. . . . . . .... . ..

O
O
O
O

8 (L O 12
5 ÍI Ü 8
8 á O 10
8 á O 10

Almitlvn y J[.iizena d~ Duryea.-a11uidon de Glcn Covc. .............. ......... O 00 ,1 O CG
ll1CID superior......... .............. ......... O 00 :L O ~
Idcm sn!in Gloss (lustre tle sa1iu )..... 9 10! {i. O 10!
Idem maizcno. ..... .......................... O 11 {, O llt
En los precios arriba menciono.dos, se har(t un descuci1to, siempre que los pedidos sean ele 1,000 libras ó mas.
Cercales-'rl'igo Bojo y:ámbar '.\Iich.
0
&amp;c. Ohío ................................. ... 1 4~ .L 1 10
1i8 ÍL o Gi
Ascua .................. .........................
25 (i 1 GO
1
Cebada, nominal ............................

Co., Xuevti York, fabricatcs de ma&lt;¡uinnria en general,
par:i. agricultura, &amp;c.
)f,drra~, t,1i!/IZOJICS !/ dur/as.-De lC,\
J., Je Gcorgí:1, millar .................... 8:.!3 O [1 :n O l'upas y Ccbollas.-Papa~, lmnil nuevas ........ ...........................:....... 2 20 {~ 4 ~.5
Mcru tablones de ·pino blanco ........... 19 O íL 23 O
Cebollas,
banil nueyns. .............. ..... 2 2,j ,í. 2 50
Hcm hcmlock y f:prucc, millar........ 1'3 O í1 17 O
Idcm
en
ristras,
ristra . . . . .. .. .... .. . . . .. . O 2~ i 3 O
hlem tcja10unís ele pino l&gt;hnco, ,'1iiclcm
manzanas,
barril....................
2 40 (t 2 50
(l
JO
o
o
lhr......................................... O
lclcm idcm ciprcs iucm número 1...... o o ÍL .r¡ iíO 'l'afaro úrcva.-lOs. y 12~....... .. ........ O 22 ú. O 30
Idcm 4s. y 2s......... ............... ...... ... O 23 (t O 32
l&lt;km &lt;lnclas de roble pc~acl,ls l)nm
hocollcs ......... .......................... $ O o (. 200 o Idem ::l2s ......................................: O O á O 42
Idcm Twist. ............. ....... ......... ...... O 3;¡ i O 1-l
l,lm1 ide1:1 itlcm ligerns. .... ...... .. . ... O o .(. 170 o
• l'i110.9re americano, galon ele ............. 20 O á O 33
ltlcm cortes pnru miel, con tnpus, 32
Prensas para heno algodon, P. K. Dcdcrick y Cia. Alpulg,1das................................... 100 O (, 130 o
bany, N. Y., de $100 ÍL $ 650, par!\ ladrillos do$ -100 ú.
Hcm iucm azúcar, 36 pulgadas ........ 2:W O ú. 320 o
$ú00.
.
H.cm ídem idcm 38 idem ................ 243 O (¡ 245 o
Instrumentos matemáticos, Jnmes W. Quecn y C;, FihJ,lem nrcos 12 piés... .. .................... 28 O á 40 O delfüi y N. Y., Xivelcs tle ingcnici·o con telescopios, núJ,len1 idcnt 14 ide!ll................. .. ..... 37 O á 42 O mero 1,005 $,13\ para arquitectos con idcm, número .....
.lltITuinas de vopo,·.-Ilnter, W. D. Russ~ll 2 caballos ...... . l,OOü $ 7:3, número 1,007 $ 60.
::;
ºUU , i,-v1v,
'' ~-- i.J'" 3-s
~- 10-1,250.
' ·•
&lt;&lt;&gt;, 8--1,01,1,
Ventiladores ele prcsion ele n. F. Sturtevant, 70-7~
.lfolores.-l'iua ~ucrz11 animn.l de palanca y de car1•ilcs ele Sudbury Strcct, Boston, Mnss., número 00 $2.j, número
$ lGO í, $ 200; trillauoras lle $ 70 {, $ 2i0, ll. H. .Allcn y 265 número ;;, $ 180, nÍlm~ro 10, $ 580.
ljJUlo.-1871 • ......... ......... :..... ..... O 18 ,í. O 25

o

2'fab del Oeste, blanco ...................... o SG '{l, o 88
Idcm idem idem amarillo ..... ,.......... o 80 {" o 81
Le.9umbres.-J.'rijoles, ll!edianos .... ..... 1 füí ií 1 90
Idcm iucm, derecho p:igaelo, papel...... 1 1~ {t
,
Idem marrows ................................. 2 20 :t 2 4.3
Ielem Santo Domingo, ídem ............ .. 1 05
O 77 Idem RCll Ki.Jucy ............................. 3 20 {¡. 3 30
Idem idem, oro, en depósito ...... ........ O 73
Idem Whitc füduey ....... ........ .......... o 00 (~ 2 40
Pieles.- Seis meses, chivo, Tampico,
oro, por librn . . . .. •. . . ...... ... . ... . . . . ... O 00 {, O óO Idem Guisantes del Cunadá, depósito,
bushcl. ......... ............................. 1 13 ;Í 1 lli
Idem Matamoros, idem......... .. ... ...... O _00 á O 50
Idcm
partidos (split) banil, :!10 libras
Iuem Yeracruz, idem ...................... O OO. ít O 50
elepósilo
....... .. ........................... o 00 á ¡¡ 70
Idcm Cu:nzao, iuem...... ..... ...... ..... O 00 {i O 60
Idem
Yerdcs,
escasean ..................... o 00 ÍI 2 50
Idem Duenos Aires, itlmn....... ..... ..... O, óO {i O 50
78 ;Í o 80
Forrojes.-Hcno, 100 libras ..............
.Jdem venado de Verncauz, oro, por
00 (i 1 50
o
Idem
afrecho,
100
illcm
...............
....
libra . .. . . .. ... ... . . . .. . . . .. .... .. ... . . .. ..... O 00 í, O 55
Ferretcrí«; &amp;c.-Sorbeteras horizontales de Cíulos O.
Idem Honduras, iclem... ........ ...... .... O 00 {i O 55
Blatchley,
Filadelfia, ele' 3 :í. 40 botellas, descuento de 20
It.l.em Gnatcmsla, idcm... ......... . ....... O 00 {i O 50
1
y 10 í1 3,l¿ y 10 por 100.
Idcm Sisal, idem................. ... ... . .. ... O 00 {1.
52í
Iclem bombas de mndcra Cucumúcr, Cárlos G. Bbtchley,
Idem Puerto Cabello, idem...... ......... O 00 ÍL O 4i}
descuento ele 45 :í. 50 y 10 y 5 por ciento.
Filadelfia,
Idem Ciudad Bolivar, idem .... :......... O 00 á O 45
Iucm n:olinos tlc café, Bnterprise ),Io.nufücturing Co.,
Iclom Lotes surtidos......... ............... O' !JO l\ O 95
Filnclclfia, número 2, p:m1 fauüiias, $ 3, número !) et l(i,
Salitre.- Relinado, puro, papel, por li$ 1G y $ 37 pnra especieros y drogistas.
brn... .. .... . ... . . .. ... .. .. .. ... . . . .... . . . ... . . O 12 Ít O 12~ltlem campanas parn hncienllas, :Mcncel y Compniíhr,
cllem nitrato ele Soeln, oro, ........ ........ O 2z í. O 2:}
·wcst Troy, N. Y., 42 centt1vos librn: "variando segun las
Seda.-Tsatle, número 3, por libra..... ó 25 í, 5 óO
fluctuaciones del me1·cado.
Tabaco en rama.-Ilabana, tripa coluem scgncloras ele cé~ped Excclsior, número 1 t\ ,1, ele
mun...... . ...................... ... ....... .. ... o· 85 .t ff no
1
!J (1 18 pulgadas, de $15 á. $ 30.
Idem iclem regular ...... ............ ...... . ·0 92! {~ 1 00
ltlem forjas pol'lá.tiles Empirc, número 1, 7 pnlgatlus,
Idem idem ·superior. ....................... 1 10 6. 1 25
$ 40, número 2, 8 pulgada9, $ 5~, número O, 7 ¡mlga&lt;lr.s,
Idem Yara.-Un corte.................. ... O 90 ú. O 95
$ 30, número 10, 7 pulg,1das, $ 27.
TinleB-;-Nominalmente, toneluclu,-P11.Idem planchas para. calderas, clase superior, 51 ccnt:i:
O
27
O
25
(t
lo moral mexicano, oro, ............. ..
vos
libra, 'iY. F . •rotts Son &amp; Co. Filaelelfia.
Idem Sabunilla, papel.. ... .. ............ .. O 28 á o 2st
Idcm
válvulas ele Ludlow, Troy, paril. obras de munici'Ielem maracnibo, oro, ..................... . O 25 :l O 37 .
Illcm Santo Domingo, oro, ............. .. O 34 ú. O 35 ' pio, agua y gas, segun catálogo.
.llarina.-Gcncssec ..... : ..... ..... ........$ (l !JO á 8 20
Palo Campeche, laguna, oro ............ . O 39 (i O 10
Idcm Honeluras, ·pnpel. .................... . O 35 Ít O 36 Idcm SI. Louis, regular........... ........ 7 GO (1 8 10
Idcm Santo Dºomiugo, idcm ... ... ... .. . .. O 28 {\ O 2!) ldem sobresaliente. ....... .. ... ........ . 8 20 á 9 2:,

y

º-

·º

Iuem Jnmniea, oro .................. ........ O 23
lllem pnlo ele Brasil, papel. ............. O 70
Idcm brasilete, Rio Hacha, idem...... O 5G
ARTICULOS DE EXPORTACION.
.,tceiteB.- De linaza, galon. ........ .. .. ... O li8
Ielcm de puerco, superior, de invierno. 1 03
ALGODONES.

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O 26

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Uphmds. '.\Iobiln.. N. Orlcun~.
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Or&lt;lina1·y ......pr lb lli
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1::l.\Goo&lt;l oruinnry..... 13!
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Low mitluilng...... 13!
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Midililng ............ Hi
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Coo'1 mi,lel1ling..... Wi
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Jabony Vcl&lt;ls.-Allan II:ty Compnny,
N. Y., J abon primera. calidad, por
libra ................. ......................
&amp;bo.-Rcfinado blanco' en cnjas, hlcm
ielcm ..................... ............... ...
Idcm primera cn.lidad, prensado, A.
A. a. v:lpor ....... ....................... ,
Ielcm prensatlo, marca. JI .. ..............
Ve/a3 de sebo olcag's refinadas, bltln-

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C.A~IBIOS.
Lóntlrcs
60 d. yvistn.
4-Jl_ á de
4.-1}réditos.
pen. por pe¡;o, con(1plazo
aumento
'·l
,
.. .... 00 á 41"
111,l cm ·,t¡ tiO d. vistn,¡ al contnc.lo ri,.uroso.
0
,.cm h · 1et rus1ioc ias. ·· ....... · .. :................ 00 (i 44&amp;·
l'aris, Banqueros, á francos 4 GO por ¡&gt;eso
•N f UCl' ty
C.
orl~, .í 8 di:is v:s(a. 1~ Y 11 por
1 ueva
JI 100
b premio, tí :30 dias vista.
" r,na, oro ....... .. .. ···· ...... · 5 (, 6 por
• 100 premio.
varias phzns... ..... 10 (1 12 por
1,spaña,
100 premio.

-'.\Int amoros, 4 Í1 ,1¡ por ciento descuento mtnutlo p:ir fucrtes úguiln.
:\I
• a~utlim, O á 4 por ciento descuento menuuo, ':.l á. :.l.~ por
c1entodescuento fuertes (, rruila
.,'I,crl·el \\, á G por ciento descuento.
·o
•
'l
•' ont ercy, ''v "&lt; ..,,&lt; por ciento descuento.
:Morclin, O á 5 por ciento descuento.
Ouxacn, 4 á 1! por ciento descuento.
Oriznva, O :t l por ciento ucscucnto.
l'r.chucn, 2 ·,' :' por· c1·ento de~ctiento.
º
Puebln, Oú "O~, por ciento descuento.
Querétnro, O (~ 4 por ciento descuento.
INTERIORJ~S.-Á CORTA YISTJ\.,
· Snltillo, 4 á ó por ciento descuento.
,\capulc~. O á 4 por lüO c1cscucnto menudo par fuertes. San Crist6bul Chiapa~, O {i O por ciento descuenlo.
,\gua.sca1lcntc~,
á ií ciento
por ciento
descuenfo. ·
R Ju~n Bautista de Tnbnsco, 2! (13 por ciento clcscucnlo.
t':1mpcch&lt;', 5 .í GOpor
de~cucnto.
,.11n
Cdnyo, o iÍ. 5 por ciento tle~cuento.
San Lms Potosí, 2} á a por ciento descuento.
Colima, O (L ·1 por ciento c1c c. m~n., (i por ciento des- Tamp~co, 2 (1 2:\- por ciento descuento mcmulo, por fuertes
3
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ágtlllR.
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e~ agm a.
•repic Y "'ªª
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Cucn t o fpar,
Cúrdohn,
:í. 1 I, • ciento defcucnto.
Bl:ls,
á 5 por
ciento descuento.
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Toluca, 2 iÍ. 2.}_
por4ciento
descuento
.
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l .u~rnaYaca, 2 (\ 3 por ciento dcscucntÓ.
lh1hua.hua, 8 ,í,_!.l por ciento descuento.
llurango, o {L 5 por ciento descuento.
lfunelillnjnrn, 4z ,~ 5 por ciento .(lescueu!o..
Guanajuato, 4 i 'el _J",por ciento &lt;lcscucnto.

Ycrncruz, O á O! por ciento premio.
Zricdec,1s, -1 á 4z l)Or ciento elescuento.
..1crionu de la C'ompai1fa Aviadora de Jli!lat del Real
1 del Jlo11~ y PacJ111ca ................. ..................... ~ 0,000
ImposicionªS de d1·11"ro ', 1º11te1·e~,
~ gnrnntfos.......
' "
- !l á 10 por 100 nl arro.
con buenas
.....
Tipo
de
interca
para
negocios
coá 12 por 100 al año
merciales ..... ....... ....... ........ .

, m,yu1ils,
8 {1,O10
G
Jr.lap:1,
~ar,
ít-1por
porciento
cientodescuento.
cltscuento.
Leon, o ,L ·i~ por ci~nto descuento.

CREDITOS.
Bonos de la lkutla interior consoliDurango
tl,ufa del a y 5 por 100, rcfaccionaGundalnjarn
&lt;lo~ segun l.t última ley............... 5 á. 6 por 100 Guana,iunto
Cort1fic~do~ expedidos por fas scccioIrnpuato
\ n:s hqmdatnrhs......... .............. O (, 5 por 100 Leon
ccioncs del ferrocarril de '.i'lalpnm. O (1 5 por 100 · Lngo,~
;onos ele la Com·encion inglesa...... O {i 15} por 100 Morelia
1'?,ººª. ele la Comcncion c~p:iiioli1...... O ú. 4 poi· 100 Querét:uo
( recio., 1'-flete: de }léxico para los p1111tos qu., se exprew11. Sombrerete
"gunscakntc~, curgr¡ ,fo 16 :irrolms
,; O
1·) O Snn Lnis Potosi
Cell\ya
,,
. ' ,, ......... , O ~ G O Toluca
Cuernavaca
,,
,,
O á 4 O Zacatecas

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•

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201

200

CONSIDERACIONES
SOBRE NUESTRA INDUSTRIA AZUCARERA.

Las virtu les de estas o.tl::nir:1.bles mcJicinas son especialmente eficaces p:1.ra expulsnr e.le h SAXGRE toda impure·
za, llngas antiguas, enfermedades del pecho, &amp;c. En lof casos ele debilida·l ellas son incomparables, o.l 1):\so que curan
radicalmente ln.s INDIGESTIO~ES y los dcsói·dcncs gencl\\les clel IIIGADO, del EST01L\.GO y las erupciones de los
IXTESTIXOS, restableei.éu&lt;lose _como por encanto, el vigor y la salurl norm:1.les.. Dichas medicinas rcmuc\·cn asimis·
mo lns dolencias qu~ suelen o!ligir á. las MU.JERES al llegar cst~s 6. l:1, eda,l critica. •

I

•

AVIOS PUBLICO.

En S:1eYa-York, 78, l\faiden Luuc, se elaboran ciertas preparacionr~ espurias falsamente intitulo.das "Píldor&gt;~ y
UngLimlo Holloway," y rÍue llcYan como garantfa l.\ n¡arco. engai!osn. qnc ,;,, :11 pié de csbs líneas, siendo los ,mtorcs
de las mismas unos sugctos qne adoptan el título de "llollowny y C~" Hay en loJns las partes de h Améric:J. Esptiñola vendedores poco escrupulosos que compr"an dichas falsificaciones ú. precios baratos y la.s ofrecen {i sus clientes
como los verdaderos medicamentos Rollow::y, aunque estos se elabornn solamente en el establecimiento de su imentor, 533, Oxford Strect, Lóndrcs W. C.
•

9

.

Las personas que fuesen engañadas de dicha manera. deberían ponerse en comunicacion con Tomíts
Holloway, dirigiéndose ú. las citadas sei1as.
Cada caja de Píldoras y bote de Cngiienlo i•an acompañados de amplia., instruccionesen c,i1iaiíol, rrlatit·as
al modu de usar los medicamentos.

Los remedios oe venden en c,1jns y botes para todos los principnles boticarios del mundo entero, y por su propietario el Profesor llollo,ray, en su Establecimiento central, 533, Oxford Strect, Lóndres.

.

:MEDICINAS.
-

' .;,.•.

,. ...

En la muy ncreuilada casa del Sr. Gonznlez se encuentro. un surtido c.ompleto de cunuto h:iy de n1l'jor en el rumo
de mediciua.-Doticas y botiquines homeop,t!icoR, 1.lesde el ínfimo precio do $ 3.-0b,ns de medicina. homcopíllic:i. de
los n.t1torcs mns conocidos &lt;lel público.-Gufo de lns fümilias, cuyo libro esti ncompañ:1do de u~ l;ioliquin utilísimo pnrn
los vinjcros, hnbitante.s de los campos y hnciendns, que no siempre pueden recibir auxilios de los médicos.-~ueyo y
gran surtido de especialidades f,irmacéuiico.s ncrcdilndns por mns de veinte nITos.-El imponderable nntiyenérco del
DOCTOR LOPEZ, mnravilloso por sus efectos infalibles en multitud de .enfermedades que hi\ curado en estn llcpúblic:i. y en el exlmnjcro.-Chocolote, café paro. cnfermos.-Azúcnr de leche -Alcohol ni,soluto y glóbulos inertes.Pídase el catálogo que se dn grú.tis cu esta cusa.
· Se gnrnutizn que lns medi~i~ns de cstn caso. son lns mns baratas, siendo tambien de eficncia sorprenjente para cu·
rnr TOD.\. CLASE DE ENFER~IEDADES, puesto qnc cura. lo que ningunas otras medicinns hnbitm podido curar.LOS HECHOS CO:MPRUEB.AN ESTA íERDAD.
.
Los enfermos que rcsit.len fncra &lt;le l:\ cnpitnl) pueden hnccr sus consultas por escrito, enviando el importe.
¡ ATENCION !-Esl:i. casa posee nu VINO contrn el clorosis que basto. ahora. no ha follado¡ se asegura que lal en·
fermcdn&lt;l dcsapareccr[1 haciendo uso de este medicamento.
No hay que olvidar EL GRAN REFRESCANTE DE LA SANGRE del Dr. II. que se expefülecon éxito y que h:i 1.lndo
maravillosos resultados.

CONSULTAS.
Se dan de nueve á once de 11. maiíaua, y ele dos á cuatro de la. tnrde. Los residentes fuero. &lt;le 1::. capital, pueden
hacer sus consultas por e5crito, relnciono.ntlo en ·sus c11rtns los s1utomas de su cnfermcdatl.-Precio tlc In conrnlta con.
el medicamento, cuatro pesos.
'
.
Lo. medicina y mótodo se acompniíar(1 con la respuesta por el correo ordinnrio.
U~ICO DEPOSITO EN )lEXICO, ~2callc del C;inco de Mnyo n&lt;imcro 2.

Uno de los C'lcmentos de nuestra riqueza, que sobrante para irse reintegrando de lo invertido en
hn comenzado ii. dearrollarse favorablemente, y su compra y en la construccion &lt;le fábricas neccque si continúa con el notable impulso que pre- sarias para su plantea.miento.
sen ta, ha de ser de resultados inmensos, es la inA 11riori podemos demostrar que semejante esdustria azucarera.. -El cultivo de la caña de azú- pecio no pasa de ser una cquivocacion lamentable,
car que en la vecina isla de Cuba puede decirse un error qu(} conviene desvnnecer en bien de los
que constituye la principal causa. de su prosperi· ' mismos hacendados y del fomento de nuestra in·
dad material, hallará en época tal vez ne, leja1,a dustrfa azucarera.
su competidor en México.-Los mercados extnm·
Ilasta. solo considerar que la razon que contra
jcros, y sobre todo, el de los Estados-Unidos, se el uso de las máquinas se aduce, hablando de la
proveen ya de nuestra azúcar, y en nuestro inte- fobricacion del az{1car, podría alegarso contra. tores está dirigir nuestra actividad y el empleo de das ó la mayor parte de laa industrias. Todas,
tanto capital como por desgracia teuemos inacti-· pudiéramos decir, á. mc~ida que han ido;&gt;erfec·
vo, al fomento do tan lucrativa é importante in- cionáudosc han. necesi,tado aparatos, maquinarias
uustria.
é instrumont~s do produccion mas costosos co11
Con sentimiento notamos, sin embargo, que mucho á. los que se empleaban en el nacimiento
uespues de las importantes mejoras~que se han de cada industria. Y si se han ido dejando losanhccho parn la fabricacion del azúcar y que nos· tiguos medios do fabricacion, sustituyéndose por
otros debiomos aprovechar y utilizar, estemos en los que poco á poco ha ido inventando el genio
el mayor número de los ingenios de azúcar de del hombre, ha sido porque so ha demostrado con
nue!tro país empleando el antiquísimo sistema, hechos evidentes y palpables, que e\ mayor costo
el que se usaba en fa infancia de lo. industria azu- de las máquinas, al facilita.r la fabricacion del
caicra.
producto, numeuta ademas la produccion, y el fa.
Nos referimos á que, segun las noticias que b;icantc, al conseguir en ménos tiempo mayor pro·
sobro el particttlar hemos podido adquirir, es un dueto, y ailcmas un prouucto mejor y mas pcr·
hecho que con cxcepcion ele muy contados inge· fccto, obtiene un rendimiento tal que compensa.
nios, casi todos emplean los antiguos trapiches con notoria utilidau lo quo h~yn. invertido en el
movidos por fuerza animal, y los llamados trenes empleo do unos instrume~s de produccion que
jamaiquinos. Y lo mas sensible es que sobre este pudieran parecerle costosos.
punto y para no dejar eso atrasado sistema do
Nosotros llevamos sobre los países que ioiciaclaboracion, existe la extendida y equivocada opi· ron la industria del azúcar de caña, una ventaja
nion de que así el hacendado obtiene la. misma inmensa, que es imperdonable no utilicemos. Nos
utilidad con ménos gastos de produccion. No se encontramos hecho por otros el trabajo, y en vez
crea que exageramos ni suponemos al cxprcsnrnoi, de tomar ese ramo de industria en el estado de
así. Hace 'pocos dias que en un viaje que hicimos adelanto que hoy alcanza, desdeñamos esds adcá Veracruz, tuvimos ocasion do hablar con un ha- ¡Jan tos, y cual si nada so hubiera progresado en
condado, ducüo de un ingenio, en que se trabaja j la gran mayoría. do nuestros ingenios el mismo
con trapiche movido por bueyes, y nos sostuvo ' 6rden de claboracion que usaban los iniciadores
que no cambiaría ese sistema, porque las máqui- tlo esa valiosísima industria.
nas y aparatos eran costosos, y que la produccion
Desechen nuestros hacendados azucareros el
no podia alcanzar nunca. á tanto que rindiese el infundado concepto que combatimos, concepto
intC'r&lt;'s del capital empleado en adc1uirirlas y un basado en un error ccon6rn1co. Empleen sus ca·

I

TO)IO I.-2fj

�202
pitalcs en montar la. claboracion ucl azúcar, utilizando las máquinas y aparatos que on otros países, y sobro todo, en Cuba, se usan en tan notable
industria, y elevarán la produccion del azúcar {~
fo. al tura que está llamada á tener en nuestro país.
Prescindiendo de toda co11sideracion en el terreno de los principios de. la ciencia econ6mica,
emplearémos un raciocinio de suyo sencillo y elocuente. En·la vecina Antilla la industria del azÚ·
car ha llegado al grado de prosperiiad asombro·
so que hoy alcanza, desde que se han empleado
las má.quinas y apar&amp;.t~s que se han inventado
para el perfeccionamiento de la elaboracion. Los
hacenclados de aquel país introducen continuamente en sus fábricas de azúcar las mejoras que
de día en día Ynn dando á. conocer cada nuevo
invento; Y si así lo hacen, no será porque faltos
de c:ílcblo inviertan sus capitales improductivamente, sino porque al emplearlos obtienen ganan·
cías, Ypingi.i.cs por cierto.
1

•

'

:Ji_'

~

Iconsideracion. de los menores gastos de proJuc·

Nuestros hacendados deben, purn, inspirarse
en el ejemplo do los hacendados cubanos, si desean que los productos ele nuestra industria azucarera figuren, como no poclrian ménos de fiaura.r
.
o
un dia, en los mercados del munuo, en el mismo
grado á que ya alcanzan los azúcares cubanos.
S~bre otro particular de suma importancia lla·
marémos la atoncion de nuestros fabricantes de
azúcar. Nos referimos á que en México no podrá
tropezarse, como ya se tropieza en Cuba, con Ja
escasez de trabajadores, ni tampoco con la dificultad de la alza de los j!hrnlea que disminuyen en
una gran parte en aquel país ·la utilidad líquida
que obtiene cad!L afio el propietario de un ingenio.
Obsérvese que en la grande Antilla los jornaies
de trabajadores alquilados alcanzan hasta veinti·
cinco y treinta petos al mes, ademas de los gastos ele alimentacion, y de otras condiciones exígidas en los contratos de esos trabajadores, que
son ta.les, que casi puede decirse que importan en
conjunto lo ménos cuarcuta pesos al mes.
Y si á pesar de tan enormes gastos, indiapensables para la produccion, no desdeñan aquellos
hacendados invertir sus capitales en la adquisicion de máquinas y aparatos para la elaboracion

¡'

,,

203

condiciones nos hallamoa en México para &lt;1uc podamos, ni por un momento dudar, do seguir el ejemplo que nos dan los prácticos y experimentados
industriales de azítcar de la. isla vecina.
Antes de que el estado de guerra en que se ha.lla la isla de Cuba hubiese trnido sobre los propietarios do ingenios los desembolsos de nuevas y
crecidas contribuciones, se calculaba que al hacendado le quedaba de utilidad, de&lt;l.ucidos todos
los gastos de cultivo y fabricacion y dcruas do la
finca, el cincuenta por ciento líqui,lo del precio
de la venta de su fruto en el morcado, lo que ve·
nia {L ser el interes de un ocho á un diez por ciento anual sobre el capital representado por el in·
genio.
Aunque carecemos de datos estadísticos para
comprobar nuestro juicio, podemos uscgurar que
ese tanto por ciento del precio tle la zafra tiene
que ser en México mucl.10 m_ayor que en Cuba,
bastando para afirmarnos en este concepto la sola

üol fruto, calcúlcso en cuantas mas favorables

ciOn, aunque solo fuese en el capítulo de salarios
de los trabajadores.
México podrá por tanto con mayor provecho
que Cuba, establecer &lt;'n las tierras fcracísimas
que tiene apropiadas para el cultivo do la caña,
valiosos ingenios como los de la vecina Antilla,
empleando en la elaboracion las máquinas y apa·
ratos modernos que allí están cni.t1so.
Si así lo hicieren, nuestros hacendados darán
impulso á tan importante industria, y obtendrán,
no lo duden, positi,·aa utilidades en el empleo de
sus capitales, pues nadie podrá desconocer que,
en concurrencia u.e productos do igual calidad, el
azúcar mexicana sostendrá con ventaja la coro·
pct9ncia á los azúcares cubanos, si se fija. la aten·
cion en que el hacenclado mexicano podrcí. ofrecer
la misma clase de fruto ú. mas bajo precio, dado
que siempre obten:lr{i la zafra de su ingenio con
mucho ménos gastos de produccion que el hacen·
dado cubano.
En nuestro pr6ximo número ofroccmos entrar
en otro 6rclcn do consideraciones dirigidas al sis·
tema de explotacion de los haccndado3 de azúcar,
bajo el punto do vista de la &lt;livision del trabajo.

I

MÁXIMO Du BoucnET y MENDIVE.

CULTJ:VO DE LAS VIÑAS
PoR D. DIEGO NAVARRO Y SoLER.

Suelen tambien despuntar los sarmientos que
quctlan subsistentes clcspues de deslechugar, con
el objeto u.e detener el desarrollo de su madera
y á fin de que so concentren las jugos Mcia el'
racimo. Se aplica :i las vides que tienen muy espnrcidas las uvas, y al tiempo de cerner, y en las
vides nuevas y poco robustas; operacion que se
suprime en las frondosas y de uvas apretadas,
porque conspiraría contra la madurez.
La castracion 6 supresion do pámpanos inútiles, debe practicarse con mucha. parsimonia, supuesto que estos 6rganos aéreos ejercen funciones fisio16gicas demasiado interesantes. Sin embargo, puede ser conveniente despampanar parcialmente en vides muy robustas y pobladas del
N., O. y Centro do España, para exponer mejor
al sol los racimes y faci_litar su airoacion y madurez, 6 cuando se a&lt;l.optan sistemas do poda larga; pero es muy aventurado despampanar en los
países meridionales, donde sobra luz, calor y ven·
tilacion, y tanta falta hace mo&lt;l.crar la accion de
los rayos solares con el preservativo del follaje,
que se opone á que se acelere el período de la
madure~ en pc1juicio de In. calidad del racimo.
Cuando se crea conveniente verificarlo por excepcion, ha de ser dcspucs que los gajos hayan adquirido todo su desarrollo.
liemos visto ya que cuando se dcshoj:i. 6 dcspampaua por completo un sarmiento en el otoño,
resulta mas ácido y ménos denso el mosto de los
racimos que contiene. El deshoje parcial practica&lt;l.o en la base ele la cepa en la époc:1 de la madurez, es fa.orable al desenvolvimiento del azúcar; pero es preciso no olvidar que el aarmioLto
nece5ita suficiente número de hojas para la asimilacion del alimento atmosférico indispensable
al crecimiento del fruto, y para curar su madera;
a,lemas de otro papel no ménos importante que
desempeñan las hojas, el do proveer {L la planta
ele humedad, creándole una atm6sfcra. protecto·
ra, cuanclo la sequía del suelo no la suministra. en
la p1·oporcion conveniente.

M. Guyot establece las siguientes reglas para
el despampano de las viñas podadas seguu su sis·
tema:

1? Contener toda espansion de madera en el
sarmiento largo de fruto, cortando 6 retorcienclo
la extremidad de In. yema dos hojas por encima
del racimo mas alto.
•

2~ Erguir 6 empinar las yemas del sarmien·
to para madera, es decir, favorecer el desarrollo
man tcm'éndolas vcrtica.les en la longitud de los'
alambres 6 cañas, y absteniéndose de cortar 6 re·
torcerlas ántcs de pasar la línea.
3? Echar abajo todas las yemas estériles, los
pámpanos y todo lo que no pueda servir para la
cosecha del aíio ni para madera en el siguicnt.c,
no solo en la longitud del sarmiento de fruto si·
'
no tambien en el ele madera.
En algunos puntos se quitan ántes de deslechugar las yemas laterales del sarmiento, dejan&lt;l.o
solo la principal en ciertas variedades &lt;le copas,
pues así cuaja y medra. mas el fruto.
Se emplea tambien la compresion y la incision
anular para acelerar la madurez del fruto y con·
tener la circulacion. Cuando se quiere impedir la
subida do la savia á un punto del sarmiento, no
hay mas que desprender las yemas, 6 hacer una
incisi~n anular, que penetre hasta la albura por
debajo del trozo que se quiero aislar. Ent6nces
es fácil llamar la savia al punto que queremos ro·
bustecer, y detener por esto medio la circulacion
algun tiempo, efecto de la interceptacion de los
vasos y células.
Si por el e0ntra.rio, deseawos contener la savia
descc11dente para acelerar la madurez del racimo,
bastará comprimir la corteza contra la albura ligárnlofo, hacerle una incision anular, 6 encorvar
un poco el sarmiento para. establecer la compresion.
So apela rara vez á este recurso, y solo por vía
de curiosidad.
La supresion de yemas y pámpanos so practi·

•

�1
~

L

204
ca con gran minuciosi&lt;lad en el cultivo forzado
de la vid vor medio del Tormosifon.
INGERTOS DE LA YID.-Aunque el ingerto tiene muy poca inportáncia tratándose de una planta que so multiplica con tanta facilidad por otros
medios, h,U'émos algunas ligeras indica.iones por
si conviene practicarlo alguna vez, para adquirir
alguna variedad rara de vid.
b°GERTo DE PUA.-Se ejecuta. como todos los
de cuña, con dos yemas bajo tierra4 al abrir las
cepas, cortando y hendiendo el patron. Se preparan loe sarmientos 6 puas como para el ingerto
ordinario; pero solo se deja cobre tierra una yema, que se tiene cuidado do proteger con dos sarmientos 6 vástagos flexibles en arcos que se cruz:m.

,,..

&gt;,

' los propietarios con
po"co las viñas, contentándose

darles mas 6 ménos labores, segun su posibilidad.
Ade,!llas, ef bajo precio quo alcanzan los vinos y
el no haber costumbre do explotar los intermedios
con otras plantas pasajeras, contribuyen tambien
mucho ú que los cosecheros economicen las materias fertilizantes para otros cultivos mas exigentes. Sin embargo, cxpon&lt;lrémos los principios en
que se funda el abono en otros países. .
Siendo generalmente trasportado muy l,éjos del
suelo que lo suministr6, el producto de la recoleccion de la ,·iña, y debiendo neccsaria::nentc experimentar estas pérdidas considerables de princi·
pios fertilizantes, por consecuencia de esta conti·
nua sustraccion, es indispensable reparar estas
pérdidas en aquella parto á que 110 alc;,tncc la ncEsta clase de ingertos ofrece alguna diferen- cion de la atm6sfera y de las labores, si la vegccia respecto ú. los demas, pues la hendidura se tacion no se ha de resentir en su marcha y en sus
abre á un costado en la alburn, y no en la médu- productos.
la, y se descubre la planta hasta la profundidad
Se sabe que el agua de lluvia no es perfectade 20 centímetros de la super6cie si es en empar- mente pura, pues deja sobt'e 25 ki16gra.mos de marado, 6 doble si es en cepas, cortando estas hori· terias s6lidas por millon de kil6gramos de lluvia
zontalmente en el sitio en que salen las raices su- que cae.
perficiales. Despucs so cubre la tien a hasta la
1\I. Barral valúa en 31 kil6gramos el mÍni·
altura de una planta nueva y se dirige en la mis- mum de ázoe que llevan anualmente {t. una hecma forma. Si prendiesen los dos sarmientos 6 tárea. de tierra. las aguas pluviales recogidas en
puas que se colocan cscéntricameute en los costa- París.
dos de la hendidura, se inutilizari el mas endeble,
El predominio tlo la sal marina 6 cloruro de sodejando solo el otro.
dio, en el resíduo de las aguas pluviales que caen
Se verifica comunmentc en Abril 6 Mayo. Es cerca de las costas, repara en gran parte las pér·
lento en prender, y no es raro quede estacionario didas de álcalis que experimentan las viñas en el
uno, dos y mas meses, 6 que no broto hasta 1\fa. curso do la vegotacion .
•
yo del año siguiente.
La. lluvia, pues, puede suministrar al suelo
lNGERTO POR .APROXDIACION.- Se corta é cierta cantidad do materias minerales, que no so
igual:i. la cabeza de la cepa y se abre á un costa- ha podido todavía evaluar con pre'cision, pero que
do una ranura en la albura; se descubre esta en no puedo ser suficiente para compensar el consulos dos lados de un sarmiento de 5 á 7 yemas, mo hecho por la vegotacion. Y sin embargo, se
que se introduce en la ranura do la cepa, quedando .dice que Za vifia no necesita abono, Y. la práctica
dos yemo.s por encima. y dos 6 cuatro dent;o de constante demuestra que puede pasar sin él, sua tiel'ra, para al'raigar y ayudar al !ngorto. So puesto que la vemos producir una lnrga serio do
practica en Marzo, Abril 6 i\Iayo, segun el clima. años sin resentirse, siquiera. sea á costa del cau·
ABoNos.-En nuestro país, donde se plantan dal de abonos que atesora la tierra en que está
generalmente á ~an distancia las copas, y la tem· plantada, 6 á cspensas de menor producto del que
poratura elevada, permite por otm parte mayor rendiría ayudándole con abonos.
meteorizacion de la tierra que en Francia y otros
Pero es conveniente no perder de vista quo
países mas nl Norte, so abonan muy rara vez y una vegetaciou vigorosa puede aumentar la pro·
1

205
duccion &lt;le vino, ejerciendo una·i~fluoncia funos· 1 trozos y aplastados por medio de una máquina,
ta en su calidad. La savia es mas abundante con los despojos de la vendimia y las cenizas de los
abonos que sin ellos, pero ménos ela.borada; y si sarmientos, los que mezclados con tierra y algo do .
suministra. copioso alimento para el dcsai:rollo do cal para neu~ralizar los ácijos, han ele ser regalos frutos, los principios que se acumulan no se dos con las hecee y vinazas; no· olvidando nunca
·encuentran en la relacion y condiciones mas con· que el elemento mineral r¡uc entra en esta comporcnieotes para ln coofeccioo del vino.
sicion debe ser adecuad() iÍ. la naturaleza del sºuelo.
Ademas de la influencia sobre la calidad del
Deben emplearse siempre que se pueda, restos
producto, que parece ser consecuencia del empleo de tierras volcánicas, por su riqueza en potasa,
excesÍYo del esliercol, hay que tener~presente el rocas feldsp:iticas y otras que la contienen en can.
mal gusto que imprimen al vino ciertos abonos. tidad considerable, así como cetlizas vegetales.
Los fétidos, quo dan lugar á desprendimientos
Pero siempre c1.mstituirán la mejor alimentacion
amoniacales, sea por su composicion, sea poi· su de laivifla, los estiércoles bien pasados, reducidos
mala preparacion, comunican al vino un sabor des- á mantillo, si es posible, y mezclados con margas,
agradable.
arena 6 arcilla, segun la naturaleza del iorreno.
Se aconseja con preferencia el estiercol de vaM. Georges Ville aconseja como el mejor aboca, porque es ménos activo y porque contiene no químico para las vi~as, el siguiente:
mas potasa que los demas. Se puedo hacer uso
Abono de wla/tectdrea para dos años.
do estiércoles de caballo y do carnero en las tier,
Fosfato t.ac'd
I o de cal .•. •.. .. . 400 k'16
1 gramos.
ras fuertes; pero conviene mejor el de vaca en las
Nitro......... ............. ... 500 idem
viiias de suelo seco y ligero. La palomina y la
Y eso......... .. .. .. . . . . .. .. .. .. 400 idem
gallinaza son considerad11s como muy dañosas
Se esparcen uniformemente estas sustan~ias á
para las villas.
.
voleo, despucs de mezcladas con dos 6 tres veces
Pueden emplearse como abonos otras materias su volúroen de marg¡i, y se envuelven con la úlazoadas, que no han ~ido rc'cbazadas en lo absoluto timo. labor, pero ántcs de pasar el rastro. 1 ~
por los que proscriben el estier~ol ordinario: son
UM. Ladrey, el conde de Odart Y. Guyot creen
loe restos de telas de lana; pieles; cuernos, .pez u· en la.. conveniencia de estercolar las viñas con csiias, &amp;c. Se recomienda tambien mucho el negro tiercol de cuadra: sin temor á su influencia ~n· la.
animal y los huesos. So opera muy lentamente calidad del vino, pues en los vidueños mas impor'la descomposicion do estas materias, y la presen· . tantcs de Champagne obtienen 'vinos fino~ quo se
1
••
cía del ázoe continúa ejerciendo por mucho tiem- • pagan un 10 6 20 por ciento mas que los procepo una saludable influencia sobre la vegetacion. dcutr~ de heredades ménos abonadas 6 no aboSiempre que se empleen estiércoles en las vi- nadas.
flas, convendrá. mezclarlos con margas, arenas 6
Para economizar jornales, se estercola. ele tres
arcillas, s~gun sean fuert&lt;'s 6 ligeros los terrenos. en tres años,' empleando 1 y medio kil9gramos
Dospucs de los abonos azoados deben obtener por cepa en los mejores terrenos, 3 en los suelos
la preferencia los de orígen exclusivamente vege- medianos y 6 en los malos; lo que equivale á 15,000
tal. Estos pueden aplicarse de !los modos: 6 sem· kil6gramos, 30 y 60,000 por hectárea p~rJdres
brando habas, altramuces, trébol encarnado, &amp;c., años.•
y envolviéndolos en la tierra al aparecer la flor,
En algunos puntos de la provincia de Valencia
6 trasportando restos veg&lt;.:tales de otra parto y se emplea el estiercol, enterrándolo al pié de las
cnterrán&lt;lolos en laa villas para que ee descom· copas á 30 centímetros de profundidad; pero, aun·
pongan allí.
que sus productos son mucho mayores, sÚele desSe ha rropuesto igualmcnto hacer entrar en la merecer algo la calidad del vino.
composicion de los abonos artificiales dcsti~ados á
En los términos de Tarazona. y Madriguqras
la vifia, k,3 pámpanos, los sarmientos divididos en (Albacete) se abonan las villas con estiercol de

•

�206
cuadra, aplicando (t voluntad media espuerta, mas en los años que abundan lluvias, ruro uc ningun
6 méoos, por cepa. En las p:.i!ias de San Pcc1ro, efecto, y aun fatales en los secos.
En los dcmas de España se abona poco é insu• de la misma provincia, so abona tambien con estiercol de cuadra, aplicand'o una r.Bpuerta terrera, ficientemente; pero en algunos puntos do la propoco mas 6 ménos, por cepa: En Belmome, Cuen- vinci(de Valencia, como Cuatretontla, Ootenienca, y algunos otros puc1Jlos de la. misma provin- te y varios pueblos del valle de Albaida, solo se
cia, se abona con media arroba de estiercol por abona para criar majuelos con rapidez y frondocepa. Se abre la tierra alrededor do la cepa á la sidad, empleando estiei·col do cuallra, trapos y la
profundidad de 20 centímetros, se limpia de las basura que se recoge ·en los pinares. Otros neos·
cortozás que tiene, so envuelve el cstiercol y se tumbran sembrar ántos alfalfa, melones ú otras
empareja la. til'rra, procurando hacer esta opera· plantas poco esr1uilmadorM, abonando, para preparar la tierra que se ha de poner de viña, y alcion en invierno.
En algunos vidueños de la p1·ovincia de Cáce- guno lo coloca en loE hoyos en que se hunue · el
sarmiento y siembra ademas el primer año una
l'CS so abona cou cstiorcol en muy escasa cantidad.
Tambien so apfü~n los superfosfa,tos ·muy buenos mata de melon eu cada uno.-( Oontimwrd).

CULTIVO DEL ALGODON.

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PoR D. JosÉ ANDRADE.

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ALGODON i&gt;E IsLA. BoRBON.~ \. pesar de ele· niente de. adherirse mucho á. la semilla, lo que
va~se esta especie á muy poca altura, debe ser hace la scpMacion di_fícil.
considerada como muy Ycntajosa, pues ademas de i ALGODON DE S.!~TORIN,-Lleva el nombre de
dar un produ~to abundante, no teme los viento~, 1una do las islas del Archipiélago en doncle se cuila lluvia ni el frio: sus frutos no se desprenden ~iva.. ~sta·e;peci~ vive muchos aüos, pero es prcde las cápsulas, si no es en la perfecto. madurez, ciso cortar su tallo cerca. de tierra á l::i. llegada
·que se verifica en la misma 6poca para todos, por del i¿vier11~.
lo que es preciso apresurarse á recogerlos. E3 la
ALGODON DE Y01c.A.-Las semillas son de un
especie mas pre~'.lz y la que fruetific~ primero: color aplomado oscuro, y c~biertas de vello; las
el algodon que produce es m.uy fino. En Am6rica flores son amaóllas con una mancha acastañada
se cultiva desde mucho tiempo hace, y fué tras· en la base de los p6talos. Es unn especie bastai1·
portada de la isla de Borbon á las Lucayas.
tfl rústica que r~siste bien las heladas. El a1go~LGODON SALPICADo.-Es ,fücil distinguir es- don que produce es largo y fino, y la cosecha
ta especie á primera vista, pues como _lo_indica abundante.
su nombre, se ven unas mauchas ó salpicadas de
ALGODON DE :\l.A.LTA..-Especio anual que se
puntos negros en la base de las hojas; ·estas, ade- cultiva en Malta y en Italia, habiendo sido lleYa·
" en tres 16bulos poco profun- da de la ..'\rabia á esos lugares. Su producto es
mas, están divididas
dos. Presenta &lt;'Sta especie la ventaja de prospt'· de muy buena calidad.
rar en terr.enos compactos en donde otras perece· ' ALGODON DE LuISIANA.-Las semillas son
rian; se debe esta propiedad á la estructura de verdes y cubiertas de vello. ' Las c6.psulas, que ·
las raíces que tionen pocus fibras. Los. troncos so~ ~ruesaa y ovaladas, cn~ierran un algodon,
están muy ramificados y se elevan de 111130, á que á pesar de ser de pelo corto se reputan como
P60 (5 6 6 piés). Las flores son amarillas hácia de primera clase, por ser muy fino y muy blanco.
arriba, y rojizas en la parte inferior. El algodon ·. ALGODON DE ·NANKIN.-Produce un algodon
• es b~~~nco' y de buena clase, pero tiene el ~convc- amarillo de hebra corta, y que se adhiere 6. la

207
semilla:
esta. es do uu color que tira al PªJ'izo) y I CLnIA QUI!! )!AS co~vrnN ' 1
,
cuhrnrta do vello. Da dos cosechas "1 año 1
•
•
• B PJ.ItA EL cu1·r1vo
"
·'
DEL ALGODON -N0 t 0 d 1
·
ALGODON VELLUDO.-Se cultiva en Ja . .
.
:·
as as especies de algoLlon
ma1ca, ex1rren
el mismo clim
0
es anual.
•
ª para madurar sus frutos;
hay algunos que prospe,
·
,
.ALGODON JUMEL 6 MAKO DE E
o
.
Ian en ciertos pa1scs, en
.
GYPTO.- r1- los que otros no pOd.·
.
.
gmal de la Florida; es algo tardío Las se .
, d
uan reeoirer los diferentes
11
.
m1 as peno os de su veO'etacion
El 1 d 1
0
son negras y lisas, y el nlgodon de pelo largo y or e·e 1 .·
'
a go on 10rbácco,
•
bastante fino.
p ~ mp o, exige ménos calor que el !i.lgodon
árb~l. Pero en general el cliurn. propio para el
.ALGODON DE CARTAGEN.A..-El producto de cultivo de esta planta, es el de las partes elevaesta. especie es muy esc:iso, debido al tamaño de d.as de la zona tro1)ical, que por esta circuRstanl~s cápsulas, que son muy pcqueüas y que en· cm es mas templado.
CJorran_ poco algodon. A pesar de esta desventaja,
La temperatura média que dobe reinar dcdde
su cultivo es productivo, por compensar la menor
!~ germinacion hasta la florescencia en 16º ~
cantidaJ el precio de la calidad, que es de una 90º
d
'
••
- , Y esde la florescencia hasta la completa
cxtrcmadt1. finura.
madurez, de 20º á 25º, lo que hace una suma
En México se estima por mejor algodon el de
de 3.,600º para obtener una completa madurez.
la costa del Sur; igualmente el de Nazns (Est&lt;1do
Siendo tantas las especies de alrrodon que se
de Durango).
'.J
cultivan hoy, no ea extrafio que se ;ncuentren en
Existen, ademas, una infinidad de variedades
ellas
diferencias tan notables, no solo en su forma
.
'
que no mencionamos porque seria enteramente
Y tamaño, desarrollo del fruto, fine:i'a de la fibra,
inútil dar una descripcion de todas, y fuera de
&amp;c., sino tambien en las cantidades de temperalos .límites que debe guardar esta Memoria, pues
tura Y humedad que necesitan: hay unas mas
nuestro principal objeto ha sido dar algunas reprecoces que otras, y que por lo mismo nacesitan
glas y métodos prácticos, para hacer popular el
ménos cantidad de calor; esto puede explicar c6cultivo de la preciosa p¡anta del ~lgodou entre
mo ~a podido suceder, que una planta de orígen
los agricultores mexicanos .
tropical ha pasado á. climas templados, bastante
De la eleccion de la especie que debe cu{úvar- retirados de su clima primitivo.
s~, depc·nde en gran parte el éxito de ona plantaLos límites extremos' adonde puede extenderc1on: pnra que esta. eleccion sea. acertada, debe se este cultivo, son á. los 42° de latitud Norte y
atenderr;e al. clima y á lu exposicion del lucrar
en á. los 35º de latitud Sur; y ya en estos últimos
o
que s~ !:abita; á la. naturaleza del terreno en que límites es preciso que medien circunstancias esse ~u1ere sembrar la planta, y á los medios que pcria1es para que el cultivo sea posible.
se t1enea de fertilizarla, por los 1·iegos y los abo.AdtJmas de la temperntura, debe buscarse ciernos. ToJas estas circunstnncias locales deben ser. ta humedad en la atm6sfera; la combinaeion de
e~tucliatbs; y se debe tornar por guía la experien· un clima caHente y húmedo es el mas á propósiY Ju obse.rvacion. Si se emprende la planta- to. l'or esta raz.on el clima de México conviene
cion en un país en donde el cultivo del algodon perfectamente á )a vegetacion 'del algodon, por:
s~a Yª, nr,tiguo, la eleccion recaerá sobre la espe- que precisamente en la época en que esta comiencie que prospere con mejor éxito. Pero si se tra· za, principia la estacion do las aguas que so pro·
ta de establecer C!!te cultivo en un país en donde longa todo el tiempo que dura el crecimiento de
se~ dcsc0nocido, ent6nccs será preciso hacer en- la. ~lanta, y van cesando hácia. la época de la masayos do Jiferentes especies, y comparar los re- durez, cuando ya. no son necesarias, para que la.
sultados que se o_btenga~, para decidirse por la cosecha pueda ser levantada. con facilidad y sin
mas ventnjosa.
riesg~de perderse; de manera que se encuentran
reunHros, el calor de la estacion del estío, y la·
1 Sed.a el nombre de Nnnkin al filnmenfo que produ·
humedad, de la atmósfera.
ce la. variedad llamada GossypÍ&gt;!!ñ'religiosum.

º'.ª

�209

208
'\

En los lugares en donde son escasas las lluvias, 1 necesita mas ilicernimicnto en la ckccion del tcrdeberán ser reemplazadas con los riegos, para I reno para la. pla.ntacion de algo&lt;lonalcs. Do ma\
mantener siempre la humedad necesaria.
nera, que siempre quo el clima ofrezca esta parEl gasto ocasionado por estos nuevos cuidados ticuln.ridad, deberá procurarse una tierra algo
1
y que no producen ventaja alguna sobre el algo- mas compacta que conserve mas tiempo la humedon cosechado en climas mas húmedos, hace na- cla&lt;l; pero que sin embargo no Jo
en exceso,
turalmente qu~ en estos últimos el cultivador en- porque retendría el agua en su superficie y no
cuentre mas utilidad, y que pueda vender sus podría ser fácilmente penetrada. .
productos á precios mas moderados.
Las tierras arenosas que están mezcladas con
En las playas del mar y en donde la atm6sfe- partes variables de arcilla y de cal, convienen
ra está. siempre cargada de humedad, se observa perfectamente, aunque no todas ]ns combin:icioque se produce el algoclon de mejor calidad, oo· nes de esos elementos prodi;cen iguales resultamo en Georgm que se halla en estas condiciones. dos. Los mejores algoncs cosechados en los EsAlgunos han querido explicar esta superioridad, tndos-Unidos, son los que provienen de tierra
att~buyéndola á los elementos químicos (las s:iles) que contiene cuatro quintos 6 nueve décimos de
contenidos en los vapores de agua do la atmósfe- arena.
ra; pero los análisis praoti'ciulos sobre dos algoEsta predileccion del algodon por las tierras
dones, el primero de pelo lnrgo, producido en ter- arenosas, se explica perfectamente.
renos salad~s de la costa Jel ,•,ar, y el segundo
Hecho el análisis de esta planta, se encuentra
de pelo corto, cosechado en el interior, han de· que contiene una proporcion muy considerable Je
mostrado que el primero no absorbia mayor can· sales alcalinas, cuya abundancia en la , tierra es
tidad de sal ql!e el segundo.
por consi~uiento muy favorable.

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...

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~

Deben ~onsiderarse impropios pata. el algodon
Jackson ha encontrado en sus análisis veintiloa lugares en donde las lluvias son muy tempra- cinco por ciento do álcalis y diez por ciento de
4
nas, sucediéndose casi sin interrup,cion á los hie- ácido fosfórico. Ahora bion; la mayor parte de
los del invierno.
1~~ ti~ltras arenosas que se han formado por la sePor último, debe observarse
,. tambien que en el gré'gábión de las rocas, rnica, feldespato, albita,
clima propio para el algodon, es necesario encon- lab'rador, if'c., enciérrnn las sales alcalinas nocetrar tiempo suficiente para hacct· la cosecha, sin sariaa á la vegctacion. No e~, pues, extraño, que
que las aguas estorben esta importante operacion las tierras arenosas sean las mas ricas en álcalis
que dura de tres á cuatro meses.
y por consiguien~e las mas favorables para el alTERRENO MAS Á PROP6SITo.-Puet1o uecirse gcdón. Sin embargo, no debe hacerse de esto una
con verdad que el algodon no es delicado para la regla general, porque hay tambien tierras arenoeleccion del terreno que debe llevarlo, pues pros- sas que no .proYiencn de las rocas~ mencionadas,
pera bien en tierras do mediana calida;d, en las sino de otras cuarz ,~as que son poco abundantes
que · seria difícil obtener ·otra clase de cose'mias. en sales alcalinas.
Sin embargo, esta, como las demas plantas, ticDespues de los terrenos que acabamos de clcsne predileccion por cierta clase de terrenos, en cribir, debe darse la preferencia á las tierras vellos que sus productos son mas abundantes.
cánicas, que encierran taro bien bastante cantidad
Las condiciones físicas que deben procurarse de álcalis.
en la tierra destinada. ai algodon, son las sigu~onEn seguida se colocan las tierras en las que los
tes: que sea suave, ligera, profunda, ni muy hú- tres elementos, arena, arcilla y cal, se encuentran
meda ni muy seca, pero que sin embargo se en- . repa1·tidos en proporciones diferentes. Las ticr·
cuentre fresca y que se mantenga dividí~. por ras arcillo-calizas 6 calizo-arcillozas, son roéno!l
medio de las labores. En lo3 lugares doñ!c las á prop6sito para el algodon, aunque las labores
lluvias son escaeas, es clondc principa1mo:11to so y los abonos puodal,\!,hacerlas mns pruductivas.

Pero si la tierra fuera cxclu¡¡iyamcnte caliza ó alcalinas, fosfatos, &amp;o., sin! embargo, la mayor
arcillosa, ser(~ ontoramcnto impropia parn el cu1- parto do estos principios quedan en las ramas, ·
tivo de1 algodon.
.
hojas secas y en el res:du(' que dejan las semillas,
Ademas de la riqueza mineral, dobe atenderse despues que se ha. extraido de ellas el aceite; y
:í la riqueza orgfoica do la tierra; esto es, {~ la solo una parto muy pcqueila, la que contiene el
cantidad de despojos vegetales y animales que ; hilo y el aceite, es la única que debo considorarcontiene. Algunos autores pretenden que las tier- se pc1·dida. Esta parte es insignificante en proporras demasin.uo ricns en materias orgánicas son cion de la que puedo ser devuelta á la tierra; de
poco á prop6sito pam el algodon, pues en ellas, manera que en una cosecha que haya obsorbido
dicen, eo vicia la vcgetacion herbácea} 6 con de- 194 partes do ákalis y 77 de ácido fosf6rico, so·
trimcnto de la fructificacion. Pero nosotros creo· lo se encuentran en el hilo y el aceito 15} de á.1mos que la causa d~ ese detrimento no proviene • calis y 2 do ácido fosf6rico (Jackson). Todas las
de la abundancia d,o materias alimenticias, sino clemas se e:icuentran en las ramas, las hojas y en
mas bien del exceso de humeuail. en la tierra don· el residuo do las semillas. Hecha esta observa·
de se hcn observado esos fen6menos, y creemos cion, claro es que el mejor abono pnra la tierra
que si esas tierras fueran desecadas por los mé- que debe llevar algodon, os el que proviene de los
todos que enseña la ciencia agrícola, se obtendría . mismos despojos de esta planta. En todos los luuna buena floreséencia y cosechas abundantes.
gares donde el cultivo está bien dirigido, acos1
Conooidoa ya los terrenos mas favorables para tumbran recoger todas las rarrias y hojas secas
el a1g'tdon, resta la parte mas importante, que es que se encuentran en el campo despues de la cola aplicacion en la práctica de estos conocimientos. seeha: estos despojos son quemados, y las cenizas
Debe recordar el cultivador que no todas las , empleadas para abonar la tierra. Tarobien cm·
espocies11o algodon tienen iguales exigencias, y j p1ean con buen resultado los residuos que quedan
por consiguiente, se.ria Lle grande interes el que 1 en las fábricas, despues de haber extraído el acci·
conociese la constitucion fisio16gica de las divcr- te de las semillas del algodon.
aas especies, puuiera fijar su elcccion en aq_uella
Todas las especies de abonos que se usan en
que prometiera mejor resi¡ltado segun la natura- agricultura, pueden emplearse tambien: los exoreleza del terreno en que va á ser cultivada. Por mentas animales, los estiércole~, y ue estos, los
ejemplo: eu aquellos cuya composicion es com· uc carnero son preferibles por su mayor riq.ueza;
pacta, deberán preferirse las e~pccies lel1osns de pero 80 empleanín con especialidad en las tierras
raíces mas resistentes, por ramificarse con mayor frias y arcillosas, dejando para las tierras calienfacilidad, miéntras que para. las tierras ligeras se tee, a:·enosas, los clcl ganado vacuno. Los excrcprefcrirán las especies herbáceas, por tener sus montos humanos se usan en la costa de :Malabar,
raíces ménos resistentes; 6 las que tuvieron n~co- clespue:i que l('s han mezclado con arena. y tierra
sidad de v~'ilar con mas celeridad pnra adelan- ligera, parn que se puedan reducir á polvo con
tar la madurez &lt;lo sus frutos.
· facilidad. El guano y los excrementos de aves
ABONOS. QUE SON MAS PROPIOS.-El algodon caseras, se pueden emplear de la misma manera.
se coloca en la categoría de las plantas esquilTodas estas sustancias son muy ricas en ázoo
ruantes y que arruinaría la mejor tierra, si no se y son á propósito para loa terrenos pobres en maprocurase · restablecer por medio ele los abonos, ' terias orgánicas-.
los principios nutritivos que el vegetal extrae de
Los abonos ca.lizos, marga y cal, no parecen
olla. En un sistema do cultivo bien establecido, convenir mas que á las tierras arcillosas, produléjos do ser ol algodcn una planto. esquilmanto, 1 ciendo en ellas el resulta.do de hacer una potasa.
se convierte por el contrario en planto. casi mejo- \ asimilable á las plantas. Los egipcios emplean
radora; porque aunque es cierto que extrae .do para el algoc1on la raspadura. ó caliche de las pala tiGrrra. tma cantidad muy considerable de sales [ .edes &lt;lo los establos.
To:110 1.-27 '

�:no
La costumbre uo inuu&lt;lar las tierras pura en·
lumarlas,,cs tumbicn muy útil al algodon; so &lt;lebcn preferir las aguas que estén mas turbias, por·
que son las que forman dcp6sitos mas ricos y mas
abundantes. Los fangos que so extraen de las zan·
jas y canales, son considerados como abonos cxcekntes.
Por ~ltimo, aun cuando los análisis. químicos
hayan probado la poca influencia que la sal de
mar ~jerce sobro la vegetacion de los algodonales, sm embargo, cata creencia nos parece err6nca,
Yla Exposicion Uniycrsi:.l que tuvo lugar en 16ndn del año do 1862, ha desvanecido completamente las dudas que pudiera haber sobre este punto: en esta gran cxposicion figuraban muestras de
ª'.godon de todas las.partes del globo que pueden
producirlo: se veian especies tan finas y do pelo
tan largo, cosechadas en el interior de los continentes como en lns playas pcl mar. Uno de los
mejores algodones que se presentaron fué el de
M. Nowlan, cuyas plantaciones se encuentran en
Australia, cerca de Maitland, á 70 millas del
mar.

,.
1

211

Pero cua.lt1~iora q uc sua cota, llega tiempo en c¡uc
se ogotcn ciertos principios que oran propios para el desarrollo de una planta, quedando sin embargo otros que convendrían á un vegetal diferente. Esta teoría, que es admitida por los agr6mono~ m~ distinguidos, debería ser puesta en
práctica. con tanta mas razon, cuanto que ha]arra
el interca del labrador, que en lugar de abana:.
nar sus tierras á un descanso improductivo, puede levantar todos los años pingties cosechas, cui&lt;l_ando solamente de variar las plantas que cultive.

En el algodon, como en todos los ve(Tetalcs
que
b
mteresan á la agricultura, debe practicarse la alternacion de las siembras par:1 obtener las ventajas que proporciona.. En la India acostumbran •
alternar una 6 dos cosechas de mijo pot· una do
algodon. Los chinos siembran el algodon en campos sembrados de trigo, en la época que ya está
pr6xirna b cosccta·do este. En Egipto arrancan
l~s matas de algodon el segundo 6 tercer año, y
siembran trébol 6 algun cereal, y continúan miéntras juzgan que la tierra ha adquirido ctc nuevo
la faculta.el de producir el algodon. Segun Forbes, el algoelon se cultiva. en la provincia' do Guzarate (Indostan) en líneas paralelas entre las
cuales se siembra arroz. Se hace primero la cosecha del arroz, el que no necesita mas de tres
meses para madurar, y en seguida se hace la del
algodon.
•

Queda, pues, demostrado que la cercanía del
mar y una ntm6sfcra. cargada de partículas salinas, no son condiciones indispensables para 9btoner .buenos resultados en el cultivo del aJ&lt;Todon
o
'
como han querido establecerlo n.lgunos aut~res.
ALTERACiqN EN LAS. SI!iillJJRAS.-Desgraciadamentc el arto de alternar las cosechas es casi
desconocido en México. Vemos con frecuencia en
En los Estados-Unidos varían las cosechas,
las haciendas que ~na tabla de labor destinada sobre todo en las tierras que han sido reciente:
desdo tiempo inmemorial á llevar lo misma plan- mente desmontadas: en ellas sierobnm.maiz los
ta, sea maiz, trigo ú otra cuaiquiera, continuar dos ptimcros años; on seguida cultivan el algodon
sin intenupcion el mismo sistema, sembrando por tres 6 cuatro aiios consecutiros siu abono do
.
.. '
siempre la misma, aun cuando so advierto. que l;s nrnguna
clase; despues,• sirruen
dos
años de trirro
o
o
cosechas disiminuyan afto por afio; quo la ve,r0• 6 cebada, y por último, dejan
á
la,
tierra
dos nfios
. d
b
tac1on e la planta es cada vez ménos robusta, y de descanso para volverá comenzar co~ el maíz.
que una multitud de plantas extrníias invaélen ,la En la Louisiana alternan. dos siembras de maíz y
labor. Todos estos efectos no tienen otra causa
una. de al godon, consiguiendo por este medio que
sino la a.gotacion de los principios alimenticios que la tierra se mantenga limpia. El Dr. Cloud re,
eran propios para el desarrollo de la planta que
dactor del &lt;líario del (Jotton Planter, recomienda
se cultiv6 mucho tiempo sobre la misma tierra:
el sistema de ·cuatro años, repetidos de esta ma·
este tiempo p1:1ede ser como se concibe fácilmen- nera:
te, mas 6 ménos dilatado, segun la riqueza MtuPrimer afio ............ algodon.
ral del terreno y los abonos que se le suministren.
Serrundo
··
e
l'dem ....
mn1z.

.

u

, ,,

'rcrccl'O ai1o ........... trigo 6 ccba&lt;la. 1 buscarse: este arado debiera ser reemplazado por
Cuarto idcm ....... ~... tlc descanso.
otros que ejecutan las Ja,borcs con mucha pcrfcc·
En algunos lugares do .i\Iéxico se practica tam- cion y limpieza. Se ha introducido de algun tiem1
bien una especie de altcrnacion, que consiste en : po aci uno llam¡.do ele los Estados-Unidos, que
Bembrar un año maiz_y otro algodon, y tarnbien es sencillo, bastante p~rfecto y de un precio mocn sembrar maíz 6 cebaJ.a entre las líneas de los derado. En la mayor parte de las haciendas ve·
algodonales. Este sistema, q~e ha sido puesto en cinas á. la capital, se comienza á reemplazar el
práctira por algunos cultivadores inteligentes, ha arnJ.o criollo por otro ·que con el modelo del de
dado muy buenos resultados. Seria de desear fue- los Estados-Unidos se fabl'ica en ~léxico y en
se udc,ptado generalmente, y que se hicieran en- Puebla. Esperamos que convencidos de la supe·
sayos para investigar el l'CS'}1tado de la alkrna· rioriJ.ad de estos instrumentos, sean o.doptados
cion con otras plantas.
por todps los agricultores progresistas.
PREPARA.CION DEL TERRENo.-En el cultivo
Se necesitan dar dos fierros de 5trado 6 barbe·
del algodou como en otras muchas plantas, unn. cho por Jo ménos, para preparar la tierra destide las condiciones indispensables para su buen na.da. á recibir Ja semilla de a! godon. Pero si los
éxito, es la preparacion del terreno en que debe dcmas trabajos lo permiten, deberán darse tres
producirse. ComQ su raiz principal penctrn á una fierros: el primero al fin del Otoño, el segumlo al
profundidad considerable y sus raices laterales fin del Invierno, y el tercero inmediatamente ántienden fÍ extenderse con libertat1, es necesario tes de sembrar. Lo3 dos primeros presentan el
que la tierra esté suave y removida profundainon· seno de la tierra ú. la benéfica nccion de la atmós·
to por meclio de las labores. De todos los instru· fera; el último la dispone á, recibir la semilla. Si¡
montos empleados con este objeto, el arado reun_c el terreno que se destina a.l plantío de algodon ha.
6. la prontitud y economía en la ejecucion, la estado por mucho tiempo baldío y se encuentra
propiedad &lt;le remover la tierra. {i u~a ,gran pro· cubierto de yllrbas 6 de maleza@, es necesario repetir las labores. hasta que quede completamente
fundidad.
La co1,struccion de los m·ados es muy variable limpio. Cuando la. accion del arado no es sufien todos los países, y aun sufren modificaciones ciente para dividir el terreno por ser de natura·
pasando de un lugu á otro en un mismo país: es- leza. muy compacto, conviene para que lo. labor
t.as variedades y modificaciones están en rnzon de quede bien ejecutada. y destruir los terroñcs que
la naturaleza particuiar del terreno de cada co- se encuentran en la-superficie, pasar un rodillo si
marca; los hay construidos expresamente para la tierra est(L seca, 6 una rastra de púas si es do
labrar tierras ligeras, y no pl'odueirian buen efec- natuleza húmeda. La profundidad á que debe
to si se empleaeen en te1 renos firmes y de gran penetrar el arado es de om 20 (8 pulgadas), y si
consistencia. Por esta razon el labrador inteli· se puede mas, scr(L mejor. Despues del arado, la
gente estudiará la nnturalezu ,y necosida·des de pala de fierro es el instrumento q_ue mas conviesus tierras, parn aplicar los instrumentos que de- ne para remover la tierra; pero lo lento Je su
ben ejecutar las labores con mas porfcccion. En trabajo, comparativamente al .que se obtiene con
México, generalmente no se con~ee mas que el el arado, debo ser motivo pocl~roso para que se
aratlo criollo, que mas bien que arado·es solamen- prefiera este último, siempre que la exte1:sion del
te un rayador, pues no hace mas que rasguüar la terreno y los medios de quo se dispone lo permiúontimutrá.)
tierra. sin voltearla, que es el resultado que debe tan.-(
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212

CULTIVO DE LA C.AÑ.A DE AZUCAn..
POR D. ANICETO ÜRTEGA.

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PREPARAC~ON DEL TEit1~_
1rn.o.-Elegido u~ tor· \ per el ~erre~o, comionce desdo luego á desmororeno qu~ se Juzga. á prop6s1to para la caua, lo nar. S1 la tierrn estú. fangosa, el surco se va ccrprimcro quo debe hacerse es medirse, parn cal- raudo, y puede decirse que el barbcc~ar en este
cular segun la cantidad de tareas que vayan ! estado, es tiempo perdido. Si al contrario, está
plantarse, el espacio que so ha de preparar 1 • La muy seca, no penetra bien el arado y levanta ·
prcparo.cion consiste en tres operaciones, que son: terron.
el desmonte, el vallado y los barbechos. En YuCuando se supone que la tiorra está en un tércatan se procede n.l desmonte, ó como allí lla- mino medio de humedad, de manera que faciliman, i'OZct 6 tumba, en Octubre 6 Noviembre. En tando la cnt~·ada de la reja, no impida el desmoAbril se quema y se cerca con los leños gruesos ronamiento del terreno, la víspera de quo entre
para evitar la entrada de animales. Luego que el grupo de yuntas necesarias 6 disponibles para
está. cercado el campo, se vuelve tí. quemar, á cu- 91 efecto, se mandan algunas á cortar las vesaya opcracion llaman en lengua maya molr!Yii; y nas, 6 melgas; es decir, so manJan scna1ar con el
por último, so procede ú. destroncar y des~cpar arado los· espacios de terreno, quo po1· el co11oci·
lo que ha resistído á las operaciones anteriores. miento práctico se sabe q_uo pueden servir de taEn ol Sur de México, todo el desmonte se ha- rea á la yunta y al gañan.
ce (t mano, y la leña se conuuce para la hornalla,
Al cortar las vesanas se obserrará extrictapucs aunque comel1zada la molienda, el bagazo mente que si hay surcada 6 tronconacla do caña
de la caña sirve de combustible; para los prime- vieja, se ponga la direccion de la raya diagonal
1·os dias se necesita siempre alguno. leña. Ademas, al surco antiguo, pues osto facilita. la accion gel
el último punto 6 conocimiento del azúcar, lo dan arado.
con leüa, y la ceniza de esta la prefieren para
Despues de esto se procede á dar la. p1'imera
las lejías.
1Juelta 6 el ptimer fierto. Al entrar las yuntas á
La oplicacion del fuego para completar el des- esta operacion se tcndi(t mucho cuidado do que
monte me pareco de grande utilidad, pues ade· la tierra se vaya volteando hácia el punto de donmas de exterminar insectos y animales 'nocivos, de recibe agua la suerte. Explicaré esto mas cla·
produc~ una mejora en el torren~.
ramente. En todo terreno la accion lenta de los
El vallado 6 cerca en el Sur de México, varía riegos proponde á arrastrai· la tierra arable háci:i.
segun las circunstancias y materiales ron que las partes inferiores y 6. desnudar el subsuelo,
cuentan los hacendados; pero la mayor parte son por cuya razon todas las labores qu~ se ejecuten
tapias que llamlitn teaotrales, formadas de piedras para prepararlo al plantío de caña, deben tener
sobrepuestas, y las cuales tienen la ventaja de una tendencia contraria. Esto se consigue haquo aunque se derrumben, el material queda en ciendo que la primera roya que se abra en cada
el sitio y no hay ~as que volver á levantar 6 so- ves~na aea h mas alta y mas cercana. al punto
breponcr las piedFas.
por donde bebe agua la suerte. Las siguientes
Cercado y descepado el terreno para que obre rayas, que bebrn precisamente CII.Cr en el labio
bien el arado, debe tomars~ la tierra en buen pun- mas bajo de la anteriormente abierta, dan neccto do humedad, es decir, que no est6 fangosa 6 sariamcntc pcr resultado, que la tierra cae á la
encharcada, ni reseca, parn que el arado, al roro- raya ya abierta, y al fin de la operncion en todo
el terreno, ha habido una. traslacion Mcia arrib!l,
1 La t:u-ea puede reputarse, término medio, de 25 surde la capa movida por ol arado.
cos, de 25 vnrns. En Yucntan se mide el campo por mecaEn toda esta operacion se debe procurar c1uc
tes, cuya medida tiene 42 vnr¡¡s de longitud .

•

el barbecho vaya tan delgado, que el arado troce hechos es mover !a tierra vegetal, batirla y des·
exactamente el labio de la ta.ya sin que queden m~nuzarla. en una profundidad suficiente, para
medioe, 6 sean espacios sin romper, 1·e&lt;londeando c1ue las labores posteriores sean fáciles, para que
la yunta las piedras, peñascos 6 troncon;s que la atm6sfera ventile y mejore el terreno, y. sobre
haya en las s~crtes 6 mochuelo3, sin permitir todo, para quo la caña pueda sin' dificultad distrique el g:ifüm pase ú. otra melga sin que el ape- buir y multiplicar sus raíces, y que sus yemas,
rador 6 capitan la revise y vea que está labrada tiernas y d6biles en el principio, no encuentren
obstáculo á su crecimiento en un terreno duro y
6, toda su safo,faccion.
Debe proc~rarse igualmente que el arado vaya mal preparado; por lo que toca a.1 cmpcüo y gasto
limpio, quitándolo las raices, varas y basuras que invertido en estas primeras operaciones, es sufiatascan la reja, pues esto impide quo penetre y cientemente compensado por la multiplicidad y
desentrañe el terreno. Esta limpia del arado de- vigor ele los hijos, que nacen con desa.hogo y en
be hacerse fuera de la suerte, para irla limpiando condiciones favorables para su crecimiento y ro·
bustcz.
tlc basura.
Por estos moti'vos es tambicn importante quo
Concluida de labrar se deja prudentemente
pasar unos dias para que el barbecho pudra y despues ele dados loa siete fierros, todo el terron
que qu~clo sin desmoronar, se desmenuce y puldesfleme.
Dcspucs, tomando siempre el terreno en buen verice con cuidado, de manera que al fin ae estas
punto, sin dejar endurecer, 6 como llaman, cla- operncioncs quede la suerte con una. superficio
var el barbecho para que no leyante trrron el igual, y la tierra batida y finalmente dividida.
Despucs de esto se procede 6. abrir los surcos
arado y penetre con facilidad, se comienza la seque
han de scrYÍl' para plantar la cafüt. Entre
gunda vuelta 6 el segundo fie~-ro, mandando las
yuntas un dia ántes á resanar, es decir, á trazar nosotros estos surcos se hacen con el arado de la
nuevas vesanas en una dire.~cion oblícua á las an- m.ancra siguiente:
teriores, para que la tierra vaya quedando bien
So tra~a el primero en la mitad de la suerte,
batida. Se tendrá el mismo cuidado de comenzar para lo cual se estudia la inclinacion del terreno,
en cada vesana por la raya mas alta, para quo la de manera que el surco no quede ni muy penticrra, al ir volteando; sufra un movimiento aseen- diente, ni tan horizontal quo la agua no pueda
.dente, .como queda dicho anterion:~1entc.
correr en los riegos. A uno y otro lado de ese
Del mismo modo y con las mismas reglas se surco central se siguen abrientlo lns dcmas, en·
dará una tercera, cUat'ta y qidnta vueltas, abricn- trando on cada uno tres yuntas, la primera quo
do cada vez mas el arado para que desentrañe se llama rayadora, con 1lJ1 atravcsaüo·de yerbas
mas pl'ofundamcnte el terreno. Pero no es bas- ,6 palitos de média vara de longitud, que sale una
tantc con cato: se tiene que dar por último otras cuarta de vara por cada laclo; la segunda que va
dos vueltas, sel·ta y sétima, siendo la sexta pre- inmt'diatamente detras y que se llama repaso, llecisamentc dirigida del lado donde bebo agua la va una orejera, y la tercera 6 fi.nal, que lleva
. suerte al extremo opuesto, la cual vuelta llaman ta.mbicn orejera y un muchacho'sentado para auYulgarmcntc largii, y poi· último, ia sétima, que mentar el peso, la cual sirve para igualar bien ol
llaman pareja, en una direccion perpendicular 6 surco, y formar bien el camellon á. uno y otro laformando C!'UZ con la anterior, y en la cual se do. Despues de surcada fa suerte se pasa al rcprocura a.l cerrar la vcsa.na. tapar la. última raya dondco, es decir, á establecer en la cabecera por
con la cabeza. del arado, a.costada, para que no donde bebe agua la suerte, un par de caños pa·
queden putltos bajos y desigualdades que doten· rnlclos entro sí y masó ménos perpendiculares á
gan y encharquen la agua.
los surcos. Estos caños toman 012 el Sur de MéComo se puede inferir por la descripcion de xico los nombres de apantle y aonira-apantle, y
las operaciones anteriores, el objeto lle los bar- se hacen entro nosot1·os tamhien con las mismas

�•

215
yuntas quo llevan las mismas distancias. Se pro- ras; y una vez ·conociclo esto, truco el surco ele en
cura dejar en los costados de la suerte un carril medio que ha de servir de norma, sirviéndose tfo
de tres varas 6 mas para que puedan circular las un nivel y un csfada1 y no do la simple vista cocarretas, animales y peones indispensables para : mo generalmente se ha~e, pues esto, poi: habililas labores siguientes, y tambicn para y,oder ais· &lt;lad y pr,fotica que ec tenga, da lugar á equivo·
la1· mas fácilmcn~e las suertes en caso de inccn· caciones muy notables, y no poco onerosas para
dio, el cual no os raro acontezca cuando la caña el bolsillo dd especulador.
est(L en sazon y se encuentra cubierta do tlazol ú
En cuanto tí. 1n. distancia que deben guardar
hoja seca. Tambien con el arado abren en la par· los surcos entre sí, gencrnlmento se admite como
te inferior de los surcos caños de desagi.ic llama· suficiente, vara y cuarta. Pero si esto es bu~no
dos aclwloleras paralelos con los apantles y casi en nuestros plantíos de caiia criolla, 'la cual como
perpendiculares tí los surcos.
hemos visto, es la mas péqueña y ménos desenTodos estos caños 6 regaderas para recibir la vuelta, no lo es igualmcnté en los plantíos de ca,
agua y paro. darle salida, aunque se trazan con üa de Otaltiti, caüa 11etada y caña cristalina, las
las yuntas, se les da siempre una roano de coa cuales, teniendo un uesarroilo mas considerable,
para que queden perfectamente. hechos y regula· necesitan mayor espacio para extender sus hojas
res; pues importa mucho ser .tlueüo de la agua y tallos, y ~ener lugar Bufieiente para la ventila·
en e1 mo!nento de los riegos. Deben ponerse ade· cion y respiracion¡ pues son estas circunstancias
mas con la corriente necesaria para que no res- indispensables para el crecimiento, salud y ma·
bale la. agua ni se encharquen las cabeceras de durez, no solo de la caiia, sino de todo vegetal.
los surcos, pues esto perjudicaria á la planta.
Tan cierto es esto, que ~Df. Casscaux, Basset,
La corriente que debe darse r~ los eurcos y re· Zocga, Bbchcte, Fontencllc y los .autores del
gaderas no puede fijarse de una manera general. Diccionario Madrilci1o de Agricultura, establee sabe que en un cana1 adema(1o basta 1 por cen como &lt;listancia necesaria do surco tí. surco do

.........

s

1,000 de nivel para que la agua. tenga una. cor·

r
1

1

J
1

1

l'Íente notable; pero en los surcos y regaderas
formadas de tierra desmenuzada y porosa, se coroprende muy bien que el desnivel debe ser un po·
co mayor, pues de lo 'contrario las primeras por·
ciones del terreno que reciben la agua, absorbe·
rian una gran cantidad y aun se formarian filtra·
ciones en :Jos surcos vecinos ántes que el fin do
ellos 6 las colas, como se llama, hubiesen recibído la porcion necesaria de agua. Por otra parte,
en el plantío de caiia, como una capa muyº delgada de terreno ha de cubrir las estacas 6 semilla, se necesita q~c ia agua. marche con lentitud
en los surcos, pues c,lc lo contrario, muchas porcioncs de la planta serian &lt;lesnudadas por la corriente, y todas ollas se perderian si no se tomaba
ele nuevo el trabajo de cubrirlas. Es por tanto
indispensable que el agricultor, estudiando lo po·
roso y absorbente de sus terrenos, ya por imaJo.
gía eon otros igua.\es que posca; 6 ya rxpcrimcntalmente, fije ol tanto por ciento quo debe darse
do drs11i\'Cl en _sus suertes á los surcos· y rcgadc·

}m 30

á lm 60.
El Sr. Barbachano di0e quo en Yucatan, en la
extensión ele un mecate, que debemos recordar
tiene :?4 varas, se abren 12 surcos para h caiin
vetada y 10 para la Habanera, y si el terreno es
fértil, solamente 8 6 9.
El Sr: Saury Mondez dice que generalmente
se ponen 1Osurcos al mecate, lo que di un espacio de 2 varas t del cent1·0 de un surco al
otro, y nue los que por capricho 6 malos infor·
mes han puesto 14 6 16 surcos, han eufrido un
quebranto grande, pues desde la 2~ 6 3~ cosecha
adelgaza tanto la caña, que parece zacate.
Do todo esto, lo que debemos inferir es, que
la distancia de surco á surco debo ser proporcio·
nada al desarrollo de la caña y adecuada á su
vcntilacion, sin excederso mas allá de lo necean.·
rio, pues en este caso habria desperdicio &lt;le' ter·
reno, y gasto eupérfluo en preparar, barbechar,
escardar, &amp;c., una superficie mucho mayor quo
la realmente empleada. En este último caso, hay ·
tambicn otl'O inconveniente, y es ol que conti-

nunndo la accion solar en los cntl'esurcos, In. for·
macion de la yerba que hace necesarias las escar·
das, es interminable, miéutras que en una suerte
convcnicnternonto labrada y en la que la distancia Je los surcos está. bien calculada, llega un
momento en que b. scmhrn de las hojas de la cafla y su cxtension, impidan en ¡0 sucesivo la. formacion de yerba, y evitan los gastos de escardas
posteriores.
En los países privilegiadcs para la caña, en
que el rocío matutino es suficiente para sus riegos Y no se necesita. estudiar la inclinacion del
terreno para trazar los surcos, la direccion de
ellos esttÍ sometida á consideraciones útiles para
la planta. Así, el Sr. Mcnclez Ojecla, de Yucatnn, establece que la &lt;lireccion de los surcos debe
ser de Norte á. Sur, Y el Sr. Asnar Barbachano
l'rce fundada esta opinion, pues los vientos frescos Y húmedos quo en Yucatan reinan desde Octubre hnsta Marzo, son muy benéficos para la
planta en un clima de fuego.
En o! Sur de niéxico, y sobre todo, en el dis·
trito de Rio Vcrrle, donde los vientos de Norte
son arrasantes y congolan no pocas veces la caña, la dircccion de Jo3 surcos, si estuviera en
nuestra mano elegir, probablemente seria lo contrario tí. lo que so prefiere en la península yucatcca Y en algunas de las colonias, lo que prueba
mas y,mas lo que influyen las circunstancias climatéricas en los procedimientos de cu] tivo. Se
P_uede decir, sin embargo, por regla gdneral, que
si_endo fa vcntilacion una de las circunstancias in·
d1spcnsablcs á 1a vida, desarrollo y salud de la
caña' so C8 t uuiaran
.1 •
~
1os vientos
·
reinantes, para
que en lo posible la dircccion de los surcos faro·
r~zca la cfrculacion de los aires benéficos, 6 impida al contrario la de los dañosos y c.rrasantes.

El plantío &lt;l~la caria en surcos longitudinales,
como llevo explicado1 no es general en toda¡¡ pnrtcs. En muchas, como en la Huasteea, se hacen
hoyos sofamente para recibir la caña. En NucvaGrana.da, y varias colonias segun Mil. Casseaux,
Basset, Hcuzé, el Abate Raynal, los autores dol
Diccionario :Madrileño, y otros que he consultado, la primera operacion que 80 hace parn. p1antar un campo de cañas, consiste en c:war fosne
de 489 mclímctros (18 pulgadas) de ionr,itu&lt;l
3~~ milímetros (12 pulgadas) &lt;le latitud, ; 16 ~
m1lunctros (6 pulgadas) de profundidad; esto es
segun el ahate Raynal, pues segun M. Casseaux
Y la mayor parte de-los autores cita&lt;lo.s, se da á
las fosas una latitud de 487 milímetros (l8 pulgadas) y una profunuidau de 217 á 271 milírnc·
tros (8 ú. 1 O pulg~tlas) · La tierra. que sa~a el
ª_zadon so coloca sobre el borde; para que despucs
Sirva para tapar la 'planta. El centro &lt;le una fosa
dista del de la. contigua de 1 m 30 á 1 m 62. Se
consona esa distancia para que el aire pueda circular entro las cañas y favorecer su madurez.
Por un lado lns fosas están separadas por un intervalo_ desnudo, y por otro por la tierra quo ha
producido la cava. Esta disposicion, cuando la.
suerte está. labrada por entero, forma especies de
surcos cuya elcvacion presenta una profundidad
de 4.06 tí. 487 milímetros (15 á 18 pulgadas),
aunqu~ ~o se haya p~netrado realmente mas que
217 m1hrnetros (8 pulgadas). Abiertas !ns fosas
como he dicho, so deja algun tiempo la tierra
cxpuest.1 al sol y al aire, para hacerla mas Jii•era
·1 l
b
y vent1,ar a. Un campo de cañas plantado do
esta manera, debe presentar el aspecto de matas
aisladas, como las de un campo labrado en tablero 6 ajedrezado, como dicen nuestros agri~ultores

(Oontinuárd).

LA CABRA DE ANGORA.
Los pe-'
",li,..
·
. 11o~os
amnncanos
so ocupan mucho
actualmente do una uucYa aclimatacion dostinada
: tornar aún una importancia considcfable: la cría
e las cabras Angora en la isla Gundalupe En
1873 L G··uac.l zupe Island
·
•
Oampanv se entre·

bras cubiertas do vellon como los carneros, tanto
po:· la.. cría ~o la raza purn. u.e Angora, cuanto por
el lllCJOrauucnto de la~ razas indígenas cruzadas.
Tan pronto como la compañía posey6 la. isla, importó en ella un rebaño do cnhras Angora: la isla
g6 casi exclusiramente 6. Ja. pl'olluccion de ca· contenía un númoro considerable de indígenas¡ en

' .ª

ª

�217
cualidades prolíficas en el c1ima ca1ifornio, donJe
los cinco años -prcceJcntes, habian sido matadas
se multiplico. tan robustá como en su pa.ía ori·
32,000, solo para explotar las pieles, y el sobo
que daban aún unas 20,000, cuya mitad, do ma- gin al.
Calculando que1la multiplicacion de esos anichos, debo haber sido ya exterminada para impe·
males sea de un 25 \por ciento sobre lo3 anterio·
dir que se produzcan mas individuos sin vellon.
res, cifrnmenor tle la que so ha obtenido en GuaLas lÓ,000 hembras h:i.n sido comiervadas para
dalupe, so encuentra que 500 cabras indígenas y
cruzarlas con chivos Angora tle superior caliuad.
algunos centenares de chivos Angora, represenLa experiencia. ha demostrado ya que los mestitaran al eabo de dieza. ños, tanto en carne, sebo, rezos se mejoran con rapidez, puea es tercer cruza·
producioncs, como en vellones preciosos, un capi·
miento de cabras de magnífico vellon, que tienen
tal do $11.350,000. Ahora bien, hay actualmenya ¡ de Angora. Al cuarto, el tipo indígena deste en la ish, no 500 sino 10,000 cabras; se les ha
aparece po1· completo. Pued~ ya considerarse coafl.adido un millar de cabras Angora, todas de sanmo realizada la completa sustitucion de unn variegre pura; y desde el principio de la explotn.cion
da(l á otra.
se reciben sin cesar grandes cantidades de machos
Hace largo tiempo que esta conquista es objeeacogiilos. La ompreaa..no puede importar ahora
to de inteligentes esfuerzos. Mr. Laudrun, hoy
ménos do $200.000,0001 fo, isla Guadalupe ofredirector del ranclio Guadalupe, h~biu.1ogrado ha·
ce inmensas praderías cubiertas de excelentes pas·
ccr producir el Angora en los Estados-Unidos,
tos: 80,000 hectfaeas, por lo ménos; los america·
y desde entónces procuraba su cría en las costas
nos l!ls han bautizado con efnombre de Paraíso
La isla Guadalupe .está situada ¡í, unos 250
del Pacífico. Ahí pueden vivir cómodamente......
kilómetros do la costa occitlental de la Califor75,000 cabras. La crfa del Angora no cuesta mu·
nia mexicana. Fué comprada, no sabemos~ quién,
cho: este tipo es hermoso, grano.e, vigoroso, se re·
por una compañía formada en los Estados-Unidos
é islas del Pacífico: ademas del gran valor de que produce bien, y su piel tiene un incomparable
..
le da su vello11, esa especie no pierde nada de sus valor, respecto t1e la de sus congéneres.

LA AGRICULTURA EN LA REPUBLICA ARGENTINA.

r
ri

Creemos ao nuestro deber reproducir en El
Oultivado1· todos los trabajos que puedan poner
al corriente á los agricultores mexicanos, de los
adelantos que hace en el mundo la agricultura,
especialmente en América, y con ese objeto to·
roamos de~ Gaceta Internacional, los siguientes

El departamento topográfico asignó á la provincia 7,820 leguas cuadradas, sin contar los cam·
pos del Sud de :Bahía Blanca, que se calculan en
quince mil leguas mas, lo quo daría un total do

9,320.
La Fuente (censo do 1869) calcula esa super·
ficie hábil en 8,320, iguales á 25.251,325 hec·

curiosos datos.
táreas.
Al decir de Los Anales de Agricultura de
.Atendiendo á este dato, resulta c1ue, segun
Buenos Aires, la provincia de· este nombre cuenaquella estadística, hay en la provincia:
ta, segun el último censo mandado hacer por el
0.63 hoc. por cada lanar.
ex-gobernador Sr . .Barros:
cada vacuno.
4.86 »
39.806,499 cabezas ganado lanar.
cada ycf'l.crizo.
18.85 )1
))
vacuno.
5.199,871
)J
cada caballar.
118.50
))
yegiforizo.
1.346,463 ))
)J
cada cer1lo.
caballar.
152.74 ll
212,627 &gt;&gt; '
))
cerdos.
caua mular.
165,312 )J
343.39
"
))
mular.
7,652
Suponiendo quo la. provincia no cuente mas do
550,000 almas, tcndrémos por cada. habitante:
En totlo, ·10.738,424 auimnlcs.
.
,
I
))

)1

)1

)1

))

))

--

))

72.38 de lanar.
9.44 de vacuno.
2.45 de yegtierizo.
0.39 de caballar.
0.38 do cerdos.
0.14 de mular.

to puede tener su cxplicacion en hechos citados
por L:m.rgne.
La._matanza para abasto en Francia es do cuatro .millones c'.o vacuno anualmGntc, que solo pro·
• duccn •100 millone~ tlc kilógramos de carne, p0r-

Si el término medio de consumo anual de I que ofr~cen ~00 ktlógramos cada uno por .térmicapital puedo calcu1arse e 950 OOO b
da no medio, miéntras que en Inrrlaterra matando
ca ozas e 1
°
,
11 ... ,
vacuno, y 2.000,000 de lanar y 7 000 ·d ¡ so_ amente dos ú1illones do vacunos, obtiene 500
'
coi os, ¡millones de k"l6
d
1
segun l os datos que hemos tenido tí. l . t
.
gramos e carne, porque sus va.
ª
vis Yque i cunos se e l "l t:
ª cu an' a razond' de 250 kilórrramos
ca·
d•ebcmos ' considerar probables! á falta (1o es t ad',
J:,¡• da uno por té
O
tlC'a exacta, la proporcion del consu
l .
'
rmmo me io. Nosotros h,:¡mos cal.
mo en e ies- culado l 10
.d t
·1·
to de la provincia será como sigue
. d
e P uc o mee 10 del vacuno de 100 'Í.
.
, supomen o 120 kil6!!1.·
t d
'
tamb1on 230,000 a1mas en Buenos A"
390
º amos y o as nuestras deducciones se
ires Y ... han basado e l d
,
en el resto de la provincia.
.
n os atos estad1sticos que arriba
hemo~ citado, porque son los mas recientemente
Lanares..... .. . ......... 2.000 000
'
2.782,000 recor11d :N b
Vacunos .................. · ~;;O OOO
• o os. l o o stante, debemos confesar que no
- v 7, 000
347,800 pueden ser considerados exactos, por cuanto no
Cerdos. ..................
'
9,700 tenemos seguridad do que sean exactos loa cenConsuqio anual total:
sos. Hemos hecho este trabajo lo mas aproxima·
Lanares ............. . 4.782,000 do á la verdad que nos ha sido posible, tanto pa·
Vacunos ........... .'
597,800 ra ofrecer datos mas útiles que los que anterior·
Cerdos...............
16,700 mente se poseían, como para dejar demostr~do
Dados estos cálculos, mas ó ménos aproxima· con un ensayo, la urgente necesidad de levantar
dos á la verdad, el consumo por habitante será con prolijidad el censo ganadero y aO'rÍCola. del
, . No queremos engolfamos en elº fastidioso
pa1s.
como sigue:
estud10 de la estadística de productos de la ga·
Lanares .................. 8.70 cabezas.
nadería, como cardes, lanas, cueros sebos etc
.
'
' .,
Vacuno9...... ........ .... 1.09· »
porque de fiJO nos echaríamos en un mar de duCerdos ... . .. ...... .. .. . . O.OB ,,
das.t: Nuestros c(dculos econ6micos sobre el pa1s
,
Si tenemos en cuénta el peso medio de cada ser9 bien fundados, cunndo tengamos censo co·
animal vacuno, lanar y do cerda, en carne, r~sul- mo el inglés, que nos Jo dice año por año.
tnrá que cada habitante consume una libra y tres
Censo &lt;le los "'Estados-Unidos de 1870, que 110
cuartas de aquellas tres especies juntas: necesitando el hombre adulto una libra de carne diaria solo da las cifras del n{\mero de animales de cad;
cuando ménos para i·eponcr las fuerzas que pier· especie, sino tambien el valor en pesos de la ride con· su trabajo, fácilmente se comprenclent la queza quo representan:
salud del labriego aunque no ~me otro alimento Ganad,o vivo ............... 1,525.275,457 pesos.
que el indicado.
Ganado muerto y vcnuido
para matar ........ :.. .. 398.956,375 ,,
Segun rayen, basad? en la estadística &lt;le 1862

ª

T

cada habitante en Francia consume 'de aquelh~
tres especies,
anualmente, 53,60 kilógrnmos.
.
L08
d
.
e Pans, considerados especialmente, consumen
cada uno 80.18 ki16gramos, segun Maxime du
Camp. En el British Statisticals do John Ilowlcr, s: calcula que cada habitante de la Gran
Bretaua consume anualmente 89 kil6grnmos. Es-

Estadísticn:
L:marcs..
Cerdos ....................... ..... .
Vacunos......................... .
Caballar........................ ..
Mular y asnal.. ................. .
Otros ganados.................. ,

To~10 r.-28

I• •• 1J,c IU

tt • • • t t tt •• • •••

28.477,951 cab.
25.134,560 »
10.314,603 ,,
7.125,370 »
1.126,415 »
13.366,005 11

�218

219

O como la estadística crítica y comparr.tiía do ;·nunca, ni los tonchémos ,en largo t.ie~po.--Posa
Francia en 1862, 1852 y 1840.
s0bre este desgraciado pa1s l:i. mald1c1on de lapo·
Zítica.-Nuestra raza turbulenta y enredadora,
c~ballar en 1840 ........ , ...... ...... 2, 8l 8,493
.
· d
en 1852 ......... ........ .... 2.855,0M quiere 6. la fuerza cambiarlo todo,. rmen en
en l860 ......... ...... ...... 2.914,412 juego las pasiones, en lugar del estu io Y e t~o.787,360 baJ'o quiero cambiar los hombres por 1a rovo_ u:Mular en 1840 .............. · ···"
l
721,224
cion
y
no
podrá
hacerlo
sino
por
l:i.
evo
en 1872......... ...... ......
l 1, • uc1on;

i°

Bovina en 1840 .................. ;.

""'-·

,.
i

l
1

9.936,538 quiel'e hacer ú. cañonazos lo que no iar:_smo con
en 1852......... ...... ...... 10.093,727 escuelas; !tambres: quiso hacer en un 1a1nueve
é
1
O
9 ~ 5 º7 3 millones de ciudadanos, donue babia por o m '·
en1862.....................
· n ,...
l 'd' d
Ovina en 1840 .......... .. ... . .. . .. 211514')0
· ,· '-' nos siete millones do ilotas, y se o v1 o . o
2156rJ 0"6 crear escuelas para que saliera una generacion
en 1852 ...... ... ....... ... .. "~· 09~' 6;8 digna de su prop6sito. Los resabios de la dcmoon 1862 ....................... · .;. ,
b ,
Solamente cuando tengamos datos oficiales &lt;lb· cracia, encarnados en un pueblo que no sa e Jecr
tenidos con la prolijidad j esperialidad de deta- ni escribir y generalmente ni hablar el español,
Bes con que los presentan, por ojemplo, lM esta- han croado un antagonismo entre la barbarie
. , y1.
dísticas cranaderas oficiales de los países rnencio- la. civilizacion, lucha terrible ,que no tcr~m~ra ;
i::,
nados, podremos
esta.blec~r con con fi anza cat.¡ culos balazos, como se dice gencrnlmen te. aqm, smo ,t
• 1,
econ6micos sobre lo que por ahora, y qmz,t
por librazos, cuando ~e halla creado flntre to.dos los
1
·
hombres un vínculo de intcres que los una fratermucho tiempo será la principal fuente uc nque.
d
,
' ·
nnlmente. Cuando en el país no qwera ser co. a
.
.
,
.
za del pa1s argentino.
Esta misma circunstancia obliga no solo (i le- : hombre un diputado o un sen:iuor, smo que se
, 1a, smo
. ,.a l'. e- 1dedique á trabajar para
vantar el censo ganadero y agnco
. crearse una fortuna, .se
de bar6mctl'O cons· tendrá buen cuiuauo tlo no fomentar revoluc10·
·
cuantos anua1es que sirvan
1 . t 1
tienden á. destruir en un
tanto para. las operaciones mercantiles. Por otra nes como a ac ua' que .
b ..
ente
el
censo
nrrrícola
Jo
que
uia,
jntcrcses
creados
on
diez
años
de
tra
.
.aJo, por·
1
parte, no es so aro
l . d' ºb , . l . t . \ que una. rcvolucion no está. bien justificada sino
necesita el país para que e sirva. o l'llJU a, a,n·
.
·
.
h
.
de pastoreo y mas prudencia en en ca.sos extremos de opres1on, que oy no ex1s·
.
.
, .
b1en mas campo
la matanza prematura de anima.les y mas garan- \ ten en Mex1co.
,
,.
".
tía. á 1: ro iedad en los campos. Precisar¡,nte . C~mo no trat.amos .aquí da poht1ca nOS' cen:·
sunto debe anarecer pronto,un mos á estas cons1derac1ones generales en ,obsequio
p p
sobre est e grave a
•
· d' d
'b
'to por persona que ha.~edicado un es- de la. clase agricultora, la mas pcrJU 1ca a en esl1 ro osen
l ·
· D
1.~ese el
·.
· 1, st" materia y que esperamos tos movimientos revo uc10nar1os. csellgau
tud10 especia1 ,t e ...
,
l
b'
llamará ln, atencion de los que se preocupen do pueblo: cambinnd.o de hombros que o.~º iernen:
.
d1 '
cambiará. de dcstmo, pero no do dolot. unos na
los mtereses ganaderos e pa1s.
, t.
cen para diente y otros para yerba. Y as1 eer,L
1·

Trabajos de esta. naturaleza hacen fülta. en !l:é· eterna.mente.
xico, no. los tonemos aún, no los hemos tenido
'

'

•
...'\.NTENOR LESCANO,

CULTIVO DEL CAltÉ.
POR JULIO RoSSIGNON.

Hemos dicho ya que el cafeto es un pequeño \lo; particu~aridad que se debe tener presente pab l 6 arbusto siempre verde, que crece bas- ra lt1, elecc1on de un terreno cua~do se forma un
::n~e do risa. 'su ra.iz es perpendic~lar, fibro- cafetal. Dicen que en lo. Arabia el ~~feto se
s~, r~iza~ y se hunde profundamente en el sue· eleva hasta 40 piés (12 metros, 989 m1hmetros)
t.

\

en un tronco recto, cuyo diámetro no excede de
4 6. 5 pulgndas (108 á 135 111ilímetros). El ca·
feto no se eleva á mas de 15 tí. 18 piés de alto
en el continente amedcano, y tampoco se deja
subir tan alto porque la cosecha seria dificultosa.
El tronco brota de espacio en espacio, en la
parte superior, unas ramas algo horizontales,
siempre opuestas dos á dos, y colocadas de modo
que ·un par cruza la otra. Para explicar el desarrollo del arbusto en los cafetales dícese que tiene una, dos, tres 6 cuatro cruces; el palo es tierno y flexible. Estas ramas, casi cilíndricas, eon
nuclosas por interválos, y cubjertas así como el
tronco, de una corteza. fina y parduzca que se
resquebraja al desecarse. La epidermis es blanquecina y algo áspera; la cubierta celular es de
un rerde ligero. Las ramas inferiores son simples
y se extienden mas horizontalmente que las superiores.

por ejemplo, la época en la. cual los cafetos son
mas abundantemente cargados de flores, son los
meses· de Octubre y de Noviembre. Parece que
la florescencia de la primavera, tanto en Arabia
como en las Antillas, . en Cayena y Surinam, es
decir, tanto al Norte como al Sur del Ecuador,
es ordinariamente mas llena que la florescencia •
del otoüo. En Centro-América, la época de la
florescencia. varía con la elevacion de los terrenos
encima del nivel dol mar. Es mas precoz en la
costa y mas tardío. proporcionalmente en la bocacosta y la~ tierras templadas. En estas últimas
el café florece do l\Iayo á Junio, en la costa de
Febrero (i Marzo. Es de notar que esta florescencia. corresponde en todos osos lugares con el
principio de la cst:\Cion de las lluvias.
Se pasa cerca de un afio entre la expansion do
las flores y la madurez de los frutos que las reemplazan. Este fruto que está eucorra~o dentro de
un
cáliz de cuatro puntas, no es otra cosa sino el
Las flores del café son, como los del jazmín,
blancas y de un olor suave y agradable, mas pistilo.
no duran sino dos ó tres dias en toda su herLa especie de baya que reemplaza la flor, es
mosura, y guarnecen de guirnaldas cada nado de un fruto de un color verde claro, llevando una
las ramas de este precioso arbusto. Nada mas pequeña cola muy pcg:ida al nudo de su rama.
•
vistoso que un cafetal cubierto de flores. Cuan- Estos frutos se hallan algunas veces muy apredo la florescencia se verifica por un tiomp¿ seco tados unos contra otros; tal es el número que esse puede contar con una cosecha abundante y se- tá pegado en cada nudo: de ahí proviene que no
gura; mas ~10 sucede 11iempro así, pues á veces pueden madurar todos juntos y que siempre conlas lluvias lavan las flor&lt;:iil y muchas abortan; es viene dividir la cosecha en varios tiempos á fin
la principal causa de Jn. diferencia que se nota en- de no' coger mas que las cerezas maduras, eonditre las cosechas sobre todo en los países muy hú- cion sine qua non para obtener una cualidad buemedos como Costa-Rica.
na. á la par que·homogénea.
En la Arabia, su país nato.], y en las Antillas,
Estas frutae blanquean, dcspues se ponen
los cafetos florecen casi todo el afio, 6 para ha- amarillentas, rojizas, ele un rojo vivo y en seguiblar mas exactamente, florecen dos veces al año; da de un rojo oscuro, indicio de su perfecta ma. en la primavera y en el otoUo. El tiempo de ca- ~lurez. Adquieren el grueso de una guinda. me·
da florescencia dura muchas veces cerca de seis diana; presentan en su parte superior un pequemeses consecutivos; sin embargo, en tiempo de fio umbilico. Su pulpa, 'que csttí. cubierta por un
catla floresccñcia, hay un mes 6 dos mas abun- pellt&gt;_w muy delgado y blando, es llena de jugo
dantes en flores que los otros.
como l:i. cereza, mas mucilaginosa, blanqueciEn la Martinica, la florescencia del verano co- na, viscosa, de un sabor soso y dulzarro·n. Esto
mienza en Enero.
eabol' se cambia eii el de la. ciruela pasa cuando
En Santo Domingo, en la parte del Cabo, los la pulpa está deAecada.
meses de la primavera, durante los cuales la fió·
La pulpa nueva del café es daiiina cuando se
resconcia es mas completa, son Mario y .Abril, come en gran cantidad, causa la disenteria, y se
miéntras que en la Guyana. francesa, en Cayena refiere que algunas personll.B han muerto por ha·
'

.

.

�221
220

...

T'
y de la Reunion, en las colonias holan~esas de b .
be; hecho un uso excesivo de estas frutas. iene India en todas las antillas, en el Brasil, en toda
como el grano la propiedad do agitar el cuerpo la. A;érica. central y meridional. Cada dia esto
. t' de á cxtende"SC en razon Jcl consumo
y de quitar el suefro.
.
Llámase café en cáscara 6 en pergamino el fru.- cu1t1vo ion .
•
,f'
ndo 6 en horro que hace incesantes progresos,. á p~sar ~e los
to entero y desecado, y caJ e mo
. detractores que tiene aun hoy d1a, entre ciertos
el que está despojado de la cáscara. y de la piel. médicos los unos ignorantes y el número de cs'
d
.• ,
La materia cornuda que forma el fruto llamai
tos es respetable, los otros apasiona. os y s1s"c~:.i.l
do cereza de café sirve de cubierta á los e: psu- ticos. Como el café, particularmente en Francia,
las &lt;lelgadas, duras, ovaladas, unidas'. una en la es la. base lle los desayunos y la bebida que s~
otra por el la.do plano. Estas cápsulas. son las tom:i. habitualmente despues ele comer, los méth·
que forman lo que se llama el pergamino; des- cos ven en este grano la causa de todas las en·
p~jado del pergamino, 6 café en gt~iw, es ov;la- fermedadcs y naturalmente proscribe1í su uso á
da 6 redondeado, convexo encima, p ano por enf ,os Cuando no so conocia el ca.fé, la;
raya bastante sus en cm, .
. .
.
d
tro surcado en el me io por una
\ .
enfermedades ·no deiaban tlc ex1st1r; mas
,
á
d
cásca,·a 6 membrana , m!sroas
•
•
J
.
,
honda, y posee, ro.as e su
• . l!
d '\ los médicos sabían encontrar otras causas gene6 túnica iorma ª . les Voltaire contcst6 un dia
· ,.1 F ontene11e quc
coriácea, una segunda cubierta
.
rn .
l
.
~· persuadirle que el café es un veneno: «muy
Por una película muy igera.
. · t borta.·la. que que.ia
d
. Cuando una de las os sim1cn es a
l . l to por cierto puesto que hace como sesenta
.
1'
yocupasolae m· en '
'
.
.
'I
ueda
adquiere
mas
vo
umen
.
lo estoy tomando todos los drns.» 1, as
q
.
,
o tiene mas que anos que
terior de la fruta que entonces r.
l
.
anticipemos una cuesticn que trutarémos desb
t
es
mas
comun
en
os
ca\
no
&lt;
f
1
O
una casilla. Este a or
puc-s y volvimos al cultivo del ca eto.
•
• d
d A bia que en los amencanos Y prn u- .
'
fetos e 1a ra
racolillo muy estima- \ Todos los terrenos convienen al café, con ta1
ce un grano lla~ado de ca
'
aue sus raices penetren fácilmente en el suelo.
do en el comere10.
\ •
d
·
s que
. · d 1 fé es amarillo verde 6 Una tierra ligera pero hon a, conv1cnc ma
El grano hmp10 e ca
'
6 ·11
E lounas par·
u olor difieren se· una tierra compacta a.1·ci osa. na o
bl co · su color su f orma Y s
'
t
pean . ,
' . l han producido, su culti\'o, tes hemos visto el café prosperar en crrenos
gun los pa1ses ;;:u:l ha sido preparado y lós di- . drcgosos que no hubieran servido para m~chos
el modo se_gun
h odido sufrir.
1otros culfr.o&amp;. Hemos observado que los .erre·
nrsos acf~id~dntes q:~m: ;emplado. No prospera nos volcánicos, los qúe se componen de feldesp~·
El ca 1: p1 e un
d
·t
· d n. pomez moh·
, 8 donde no hace frio, donde no to descompuesto, e angi a, pie r 1
sino en oscl pinse . l Cordillera de ln. América da y revueltos con abono do hojas 6 destrozos
caen hela as; Y en ª
· 1 t · l tes El
·
hasta una cierta eleva.cion; mas vegetales, eran part1cu armen e cxce en ·
0
no pros:::::: lado es el clima donde el café punto importante es la profundidad de 1~ capa
cuanto .
p t
. r e• su cualidad. Ver- arable pues las raices del café crecen casi cons·
de cultivarse tan o meJO "
'
' '
·
u d 1t •
pue
d
, 11 O es mén~s pronto mas tante·mcnte y parecen seguir el desarro o e a
dad es que su esano
f
d
l bode
'
l f uto elaborado mas lenta- ,no. Hemos visto ca ctos cgenerar a ca
·
por compensacion, e r
·a t l t d s en un ter·
· un:i. densidad y una fineza que no cinco años de huber s1 o rasp a.o a o
d
mente a quiere
•
d ó
·
detenian demafé costeño pues esto tiene un gra- reno poco hon o en tierras que
presenta e1 ca
'
d E1 l ·
las raíces en·
. d mas poroso y no produce tanto siada humeda . 11 e primer cas 0
no mas gran e,
é ·1 é ·
t ble pere·
t ·efaccion Se cultiva con el me- centrando una toba est n ' impone ra
l
aroma por a orr
·
..
d 1·
t 1 extremidad del
.
.
. .
1 Arabia I en las islas de Mauricio cían por falta e a 1men o Y a .
JOr éxito en a
,
tallo se volvia amarillo y se dcspoJaba de hoJas,
.
. . l
t en el reino de Y cmcn, Mcb los en el segundo exceso de humedad determinaba
1 Es prmc1pa mcn e
.
\
.
.
.
te
distritos de Aden Y de Moka que se hallan las grandes ·. la pudricion de las ra1ccs Y bien pronto ln muer
plantacion~s de cafetos.• La Arabia produce todavía In so apoderaba del tallo. Es lle notar que estos ac·

I

mejor cualidad de cnfé.

.

·

cidcntcs se manifiestan do repente en un cafetal
que habia prosperado hasta ent6nces, dand.:, muy
buenos frutos, y se atribuye á otras causas que
la verdadera, la degeneracion de la plantacion.
Para evitar una tamaña pérdida, el fruto de muchos sacrificios de tiempo y de din::?ro, es preciso
estudiar á.ntes, detenidamente, la composicion del
sucio: cavarlo profundamente para conocer la. naturaleza de la toba 6 capa mineral, evitar el estnneamicnto de las aguas y busc:i.r par:t la plantaoion un lugar abrigado contra los vientos mas
fuertes y mas helados 6 secos del país, como lo
son generalmente los nones.
El cafeto prospera sobre todo en las colinas
y los cerros expuestos al Levante y en los luga·
res donde la .tierra, regada por unas lluvias sua-

quitar á cada instante ei se quiere evitar la invasion completa del campo. Son preferibles ciertos
árboles de la familia de las leguminosas cuyo
nombro varía segun la localidad, que producen
una vaina larga y anch:i. llena. de semillas 6 habas envueltas en una pulpa dulce y algodonosa
(en Centro-América: patema, cuajunquil, cu·
•
cldn, etc.). E: ricino 6 higuerilla, higuera infcrnal, etc., se emplea tambien para dar sombra. al
café, y tiene la ventaja de no elevarse mucho 3
do no engrosar demasiado; es tambien mas fácil
quitarlo cuando el cafetal, habiendo llegado á
tres 6 cuatro años de cJad, so juzga que puede
p:ts~rse sin sombra.
' Se sicm"bra el café de des modos: fijamente 6
en alrná(Jigo.

ves, goza de la frescura del rocío y donde el gra·
L:i. estacion mas favorable para las siembras es
no está madurado por u~ calor templado. Un la de los equinoccios y de los dos meses siguionterreno &lt;lemasiado húmr.do no le conviene.
tes; así se empieza en el equinoccio de Setiembre
A pesar de que el reino de Yemen esté en una en los países del laJ.o Norte del Ecuador, como
temperatura muy caliente, lns montaüas que en- la Martinica, Ja Habana, Centro-América; y en
cierra son frias, y los árboles que llevan el café el equinoccio de Marzo en los países del lado Sur
están or,linariamcnto plantados á media cuesta y como las islas de Mauricio, Madagascar, de la
en línea.
Reunion, etc. Los plantíos tiernos no tendrán
Cuamlo se establece un cafetal en un llano, se que aguantar el calor del sol del invierno de esos
siembran otros palos cerca de los cafetos para .climas, y serán bastante vigorosos cuando el sol
preservados del ardor excesivo del sol que dcee- del verano se hará sentir. Sembrando en una escaria loJ frutos ántes de su ,madurez. Los ára- tacion contraria se expusiera los cafetos á perecer
bes áuteJ de trasplantar el café echan en el fon- desde su nacimiento. Sin embargo pueden hacer· ,
uo do-la zanja unas piedrrrs para mantener el sue- se almácigos en todo tiempo, tomando el cuidado
lo MmeJo, sobre todo cuando hay alguna. ver- tk c)ocarlos á ls sombra y de regarlos cuando
tiente en la recindad: dejan los árboles crecer no ltuc\'c. Encuéntrase al pié de los cafetales
naturalrr.cnto sin desmocharlos,· como se usa en una O'ran cantidad de semillas que se han sem"
.
América.
brado por sí mismas y que han nacido. Estos
Un ca1or excesivo perjadica al café: exige mu- plantíos son los mejores.
chas precauciones cuando se trasplanta. Al cfoc·
El ca.fé está sembrado fiiamente en el lugar
to S(l sietnbran algunos palos que conservan sus donde debe quedarse en los lugares lluviosos y
hojas durautc todo el año. Algunos cultivadores expuestos á los huracanes; por éste método ah6r·
lo sicmbrnn á la sombra (le los bananos (pláta· ranse muchos embarazos; el cafetal está mas pronnoa), mas es mal método. El banano mantiene el to establecido, y los árboles, no trasplantados,
suelo muy húmedo, sac:1.. todos los jugos de la son mas s6litlos en sus raices, y resisten mejor á
tierra, y de repente, si el cultivador so descuida, la violencia de los vientos.
los tallos •le banano derrilados por el -riento caen
Para establecer un cafetal en puesto fiio, . siémenciina de los arbustos y los rompen. Tambieu branse unas estacas en quinpunces, y espaciados
es difícil di;igir.esta planta caprichosa que b1·ota· convenientemente; al pié de cada estaca se hace
una infini·lad de renuevos, los .éuales es preciso un agujero en el cual se depositan algunas semi·

�223
llas de café que se cubren con tierra. Cuando los
plantíos tienen de 12 á 15 pulgadas de alto se
arrancan, no d~iando en cada agujero sino el mas
vigoroso.
En general es preciso que el café esté resguardado de los rayos demasiado vivos del sol y de
los vientos violentos; mas deben combinarse loe
abrigos de modo que no estorben de ninguna manera el desarrollo de los árboles, no los ahoguen
por su masa, dejen circular libremente el aire al
rededor &lt;le la plantacion, y que el sol no hiera
las frutas ántes de madurarlas.

do se traspl:mtan. Los 1ucjores riegos en los cli·
mas calientes son los &lt;le la ts1rde.
Despucs de un mes el cafeto empieza (L nacer, y ocho ó diez meses clespues pue~le trasplantarse.

La trasplantacion se verifica al principio de la
estacion de las lluvias. Es un b"i·ave error el creer
que se debe podar la raíz para refrescarla; esta
mutilacion es digna de la rutina y de la ignorancia. Antes debe tomarse mucho cuida~o para no
lastimar las raíces y trasplantar cada. arbolito en
el agujero qu'e estiÍ. listo con toda la tierra adhc·
En la Martinica, los cafetales están divididos rente. Despues se comprime ligeramente la tierpor unos grandes setos que sirven para romper ra al rededor sin enterrar demasiado el tallo.
La distancia entre cada pié y la profundidad
los vientos. Crecen orJinariarncr.te á la altura de
de los agujeros varía segun los lugares. Si la
4 á 5 metros; se podan cada cuatro 6 cinco años.
Muchas plantaciones contienen grandes árboles planta~ion está situada en una co1itm al;;o declicomo el maraiion (anaeardínm oeeidentale), ba.· ve el sembrado debe ser mas tupido: al contra·
nano, anonal, etc., que no subsisten sino hasta que rio serán mas ralos en los terrenos planos y frelos cafeteros hayan adquirido sufi~iente fuerza. cuentemente regados . . Cuando el terreno es re·
cien desmontado, importa mucho sacar todas las
Se fiembrn el café en almácigo en los lugares
raíces y revolver frecuentemente el suelo á fin
donde no llueve todo el año. Se escoge para esde no dejar ningun alimento ú. la gallina-ciega
tablecerlo un lugar bastante descubierto y un
(larva de escarabajo), el enemigo mas temible de
suelo mediano. Prepárese el terreno con varios
los cafetales. Convendría revolver con la tierra
labores. Se dispone despues por tablones cuyos
en los lurrercs
donde este insecto se halla. comun·
e
surcos tienen me.día pulgada de hondo y están
mente, una cierta cantidad de naftalina impura
espaciados de siete :í. ocho.
que se consigue á un precio muy c6modo en EuLas simientes despojadas do s.u pulpa y reves· ropa, 6 colocar de llistanqia en distancia cr.tre
tidas de su túnica coriácea están sembradas á tres los surcos de cafote:ros unos alambres mojad?s en
6 cuatro pulgadas do distancia una de la. otra. benzina. Hace muchos ailos que hemos anunciaSe escogen para la siembra las cereza~ bien ma· do á la Academia de ciencias de París las propieduras. Las semillas desecadas 6 viejas no nacen. dades inoccticidas &lt;le la naftalina, y h~y dia la
Para hacer las 'semillas mas manejables, se cu- experiencia lia. r .•? ido ú. confirmar 'nuestro dellCU·
bren con un poco de ceniza ántes de sembrarlas, brimiento.
mas no se debe aguardar mas de quince dias des·
Para la formacion de un cafetal, deben prefe, pues de la cosecha para ponerlas en tierra: hasta rirse los plantíos de su almácigo á los que so to·
este momento se dejan siempre en la. ceniza, ex· man en las plantaciones vecinas, sobre todo cuan·
tendidas en un local cubierto y oreado.
do se ha elegido para formarlo las cerezas bien
El almácigo debe ser regado, sea á la mano, maduras de una buena especie.
Aconsejamos á los plantadores tratar de p1·0·
sea por filtracion 6 por irrigacion, sobre todo tanto tiempo como los cafetos est~n tiernos; mas pagar las especiee de la is1a de la Reunion y de
es preciso no repetir esta operacion demasiado y Java, y si fuere posible las del reino de Yemen.
Para la plantacion conviene que cada pié ten·
no sumergir las plantas, porque los cafeteros demasiado regados y que crecen en un terreno de- ga de doce ú. quince piés de altura para resistir
masiado húmedo, no tienen bastante vigor cuan- fácilmente á los accidentes inhe1·entes de este
'

r

,.1

t

cambio de sitio. Durante quince á vcjntc dias se ras: esta opcracion tiene sin duda sus inconvc·
abrigan los cafetos tiernos con una enramada y nientes; segun algunos autores, es la causa. do la
se dejan en el pié unas hojas par:i. mantenerlos inferioridad del café americano; el árbol que se
húmedos y abonar el suelo. El terreno destinado dejara. crecer libremente diera frutos do mejor
al cafetal se halla pr~visto de los abrigos natura- cualidad.
les que 1e han sembrado coi: anticipacion; hemos
El primer inconveniente que resulta del desea·
dicho que el higuerillo 6 ricino es muy propio bezamiento es que las ramas inferiores so encorpara el caso.
van M.cia. la tierra, son sujetas á entremezclarse,
El cuadro de tierra, en la isla de Guadalupe, que las flores y las frutas reciben ménos direc·
plantado de café, contiene comunmcnte 2,500 tamente las influencias del sol de la·atm6sfcra y
piés y produce veinticinco quintales ( medida. están constantemente empapadas de la humedad
francesa) do grano.
y de los gases que exhala el suolo. Coneíbese que
El cuadro de terreno vale diez mil piés cua- en los países calientes donde la lluvia sucede á
drados.
una temperatura muy elevada, sale de tierra u.o
Sea que se cric el café de semillas sembradas vapor que perjudica á l::i. planta. Otro inconvecn lugar fijo, sea que se trasplante, r.o se debe niente resulta de los daüos que determina la he.
sembrar alguna otra plant:i. entre los piés sino rida de un:i. poda continua; el aire y el agua pe- ¡.
durante los dos primeros años, y lo mi?jor es no , netran en las ramas y facilitan su desecacion;
sembrar nada. Es necesario tener on reserva unos prontó¡Ia cáries se apodera de las ramas y del
plantíos para reemplazar los que perecen por ex- tronco, las ramas se ponen amarillas, el fruto no
ceso &lt;le sol, por los huracanes 6 cualquier otro ac- llega ú su madurez y hay necesidad de cortar el
1
cidentc.
.
árbol en el pjé.
Hasta el tiempo de la cosecha, es fácil cuidar
un cafetal. Se escarda ilos 6 tres veces y mas si
es nccl'sario; se arrancan con la mano 6 con , un
cuchillo las malos ye1·bas, y en lugar de quemarlas se disponen por camas al rededor de los
piés de café que ahogan las otras, se pudren y
formau un excelente abono. '.l;'reinta peones ba~tan pa:·a cuidar veinte cuadros de cafetal de diez
mil pí(s cuadrados cada uno.
En los puntos secos, en las Anti11as, se quita!)
las ran as chuponas; se tlrjan subsistir en los puntos húmedos á fin de dejar derramarse la· savia
superahundan te. Las rnmas rotas deben cortarse
limpiamente y la llaga se cubre con un poco de
barro 1:umedecido. Cuando las ramas están muy
cargad:1s de fruta es preciso aplicarlas un tentemozo ó sustentáculo. Si el viento hubiese botado algun cafetero se debe enderezar desde luego
con p}.'ccaucion y afianzar el pié.
Con el objeto de facÚitar la cosecha y tambien
para. guarecer los cafetos de la violencia de los
vientos, se tiene la costumbre en América y en
las islas do Mauricio y de la Reunion de descoparlos cuando han llogauo á fa altura de clos va·

Verdad es que retoña con vigor, mas acaba por
perecer bajo los efectos de la poda. El café es un
arbusto muy delicado y quo no ádmite la poda.
Es, pues, un inconveniente grande el tener que
acortar los cafetos para facilitar la cosecha, y
seria preciso para hacer la comparacion dejar
unos cafetos crecer libremente y tratar de recoger los frutos por medio de esca.leras m6viles
6 ,lr cualquier otro medio c6modo. Hemos visto
cafetos que. no habían sido nunca podados y
que podian tener doce años. Eran hermosísimos
y cada afio se cubrían de frutos que daban un
grano exquisito.
Si el cafetal está bien cuidado y limpiado de
monte, al cabo de dos años despues de la trasplantacion empieza á dar un pequefl.o producto;
el árbol presenta ent6nces una hermosa. pirámide
de ci_gco piés. Ordinariamente los cafetos dan
todo su rendimiento en el cuarto año; producen
frutos durante quince á veinte aiios, y algunas
vecc.s mas segun e~ suelo.
A veces los cafetos proaucen ménos de una
libra. de café por año; mas cuando el terreno es
fértil produc~ de seis á ocho libras. Hemos cose-

-

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225

...

1

chado hasta doce libras lle café en unn. mata; y
Algunas veces tmnbien el cafeto cst(t atacado
un hacendado do Costa-Ricn. nos ha asegurado por un pequeño insecto blanco llamado pulgon.
que en ei~l"tos años hay muchos piés de café que Se p;rece ú un copo do nieve. So sirvo de una
d:tn esta cantidad y á veces mas. En Cayena. ha- especie de trompa de que está armado p~ra agu·
se visto cafetos abandonados 1 que desde la edad jereqr los tallos tiernos de los cafetos. Refieren
de 'cinco años tenían diez y ocho piés de a1tura Q.lgunos autores que sembrando entre lo¡ árboles
y producian cada uno hasta siete libras de café · unas matas de piña (ananas) el insecto abandona
:il año.
los cafetos para nutrilse en las pifias, donde no
Los palos viejos producen ménos fruto; mas el tarda en morir. El medio mas sencillo es destruir
café que dan es siempre mas maduro y mas per- !os pulgones con humo de tabaco 6 raspando con
fumado, obserYacion que hemos hecho en Guate· cuidado las ro.mas en las cuales se hallan pegados.
mala. Cuando un cafetal es viejo y no rinde suEn las Antillas las rntas hacen muchos estraficientemente se renueva cortando los palos al gos en los cafetales, destruyendo la fruta. Se capié y no reservando despues sino los dos renuc- zan esto5 animales por medio de perritos de hovos mas hermosos que ·deben brotar de las raices cico alargado, de patas cortas que so introducen
6 del tronco muy cerca del suC'lo.
fácilmente en las madrigueras de las ratas cogiér.La. duracion de un cafetal es mas ó ménos dolas con facilidad. Algunos viajeros cuentan que
larga segun que se hQ. cultiva1;0 con mas 6 mé- m ciertoa lugares las ratas eirven para el aliinennos esmero é inteligencia. .
to de los negros. Mr. Tussac refiere que un planFrecuentemente se ve sin 11inguna causa apa- . tador que queria vender un cafetal, alababa dcrente decaer. los cafetos y algunas veces un ca- lan te del adquiridor la' canti&lt;lad de ratas que confetal entero; este daño está ocasionado por un in- tenia y que hacían el principal alimento de sus
aceto llamado mosca del C(Jjé. Este pequeño nni- esclavos.
ma1, q~e es muy largo, lleva en la cabeza dos
( Continuará).
sierras de que-se sirve para escoplear los cafetos
hasta en lo vivo.

EL ARBOL DEL IIULE.
[ Castilloa elastiea; CERVANTES].
P9R D. l\IANUEL VILLADA.

Réstame ahora para concluir, señalar las apli·caciones que se hacen t1e la &lt;Jastilloa elastica; es:
tas solo se limitan !Í. la exp1otacion del hule, que
por sí sola constituye un:1 verdadera fuente de
riqueza.
En una. memoria que public6 el Sr. D. i\Iatías
Romero, intitulada: «Importancia. del cultivo del
hule en el porvenir de la República,» hace na.lpn.ble lo que ~cabo de decir, exponiendo interesantes é instructivas noticias, que merecen ser consultadas por las personas que ~escen dedicarse á
este ramo do la industria ag.-ícola.
Respecto de la ma~era de dicho árbol, diré que
no tiene una cualidad especial, que haga preferir

su uso al de otras muchas que abundan en los
mismos parajes: e~ de un color blanco, medianamente pesada, poco elástica y de fibra gruesa.
Segun el Sr. Cervantes, la. manera. de extraer
el jugo lechoso do la. áastilloa, en algunos puntos de la costa de Veracruz, se reduce á prncticar con un instrumento cortante, incisiones cspi·
rales, de una pulgada de ancho y otra de profun·
dida.d, com~nzando desdo la base del tronco hast:J.
la altura á que pueda. alcanzar la. mano del operador; con 3:nticipacion so practica en la tierra y
· al pié del árbol, una oquedad que corresponda
exactamente (L la. extremidad inferior de la primera incision. Cuando el tronco no tiene una forma.

cilíndrica, las incisiones se trazan do distinto mo- to que se sigue en el :Brasil por los indígenas, y
do, procurañdo siempre que el líquido escurra que continuaron usando los portugueses de Para.
h6.cia el lugai· que de antemano se ha fijado. Una Queda ahora por averiguar cada cuándo deben
vez recogido todo el jugo que puede dar de sí el hacerse las inciJ¡iones, y en qué época del año.
árbol, se pasa por medio de }foara.g de la cavidad Siendo muchas las opiniones que se tienen acerca
donde estiÍ. depositado, 6. corambres 6 botas de rle esto, diré con el Sr. Finck do una manera gccuero que tambien se hacen de lienzo barnizado neral: ccque si se practican sobre el.mismo árbol
con el mismo hule, y con el que so adhieren sus y en el mismo año varias incisiones, se agotaria
bbrdes sin necesidad de costura.
y acabaría. por morir; miéntras que economizánAn la !Iuasteca, generalmente se hace una in· dolas, so les explota.ria por una larga serie de
cision vertical, y iÍ sus lados otras oblicuas mas años.» Se cree tambicn que la época de las llupcqueñas, conio las barbas do una pluma respoc- vias os la mas á prop6sito para extraer el jugo:
to de su tallo, 6 bien incisiones cortas, unas arri- no cabe duda. que en ella escurre con mayor fo.ciba de otras, formando ángulos con el vértice, ya lidad y abundancia, pero debe preferirse el ticmú. la derecha, ya ú. la izquierda. El Sr. Romero, po do secas de Marzo á Mayo, por contener endicc: que en el Soconusco, Estado de Chiapas, · t6nces mayor cantidad do principios sólidos. No
se comienza. por derribar el árbol, y pna vez en podré seüalar de una manera. precisa. la cantidad
tierra, se le hacen varias incisiones, recogiendo de jugo que rinde anualmente cada árbol pues
. '
el jugo en hojas puestas por dcbaj?: como es fá.- se comprende que debe ser muy variable segun
cil do comprender, ~stc procedimiento debo ser su edad y el terreno en que vive. Un árbol bien
del todo proscrito. El mismo seüor hace observar desarrollado y en buenas condiciones, se cree que
juiciosamente, quo una sola incision de una exten- no da ménos de seis libras de jugo al año, del que
sion regular, serin. quizá suficiente para. que por se obtiene, segun el Sr. Cervantes, un 35 por
c~l~ sal_ga .todo el j~go( en virtud de la pesantez, ciento, poco mas de un tercio de su peso, de cao'l.bt·
s1~ perJudicar sensiblemente al árbol, como suco- cliouc puro: mas este cálculo habiendo sido he·
de cuando se practica mayor número. Sea cual cho en el fabo1·n.torio, en una explotacion intlusfuere el procedimiento que se adopte, se debe in- trial, llcha proporcion debe bajar, por lo ménos,
tcresar solo la corteza, y eritnr su completa so· á un cuarto 6 sea un 25 por ciento de producto.
lucion de continuidad, pues de otra. manera que- La planta.j6ven es muy delicada, y p~ra que puedaria expuesto á. perecer el vegetal. LM heridas, da resistir á una sangría anual, es preciso que
en fin, que se han causado por las incisiones, se- tenga por lo mónos doce años de edad: si esturá.n curadas con:venicntemente para apresurar su viere en bue~ terreno, y si se lo sangra mas de
cicatrizacion.
tarde en)arde en tarde, estl\ cifra podria. quizá
El método ele extraccion del hule verdadera· reducirse á seis.
mente 'primitivo, que refiere el Sr. Cervantes, es
Una vez acopiado el jugo, se le puede remitir
muy posible que en la actualidad esté ya moclifi- á los lugares de consumo en un estado líquido,
cado; pues desde luego cicur~e la idea de que es tal como sale del árbol, teniendo cuidado de ta.mejor recibir el jugo directamente en una vasija par herméticame1itellas vasijas, tan luego como
á prop6sito, colocando en la. parte mas baja de la so hayan llenado. El Sr. E. Norris, de Nuevaincision un pedazo de hojalata acanalado, por York, aconseja que se filtre primero el jugo y se
ejemplo, para. dirigir la corriente del líquido. Si- le mézcle en seguida una. décima octava parte de
guiendo este método, el producto se desperdicia- amoniaco concentrado: este álcali impide la acria muy poco, no contendría casi ninguna mate· cion del oxígeno del aire, y no solo no altera el
ria extraña, y de con&amp;iguiente tendría mayor es· producto, sino que lo conserva en mejor estado;
timacion en el mercado. Esta idea que·aquí indi- ademas por una. cvaporacion de 80 ·, 100º Fahco, no es nueva, en lo sustancial es el procedimicn· renhcit, fácilmente se le desembaraza de este ngre¡

Tono x.-2!1

�22G
gatlo. Pero cicrtamcnto es mas ventajoso prcpa·
rar inmediatamente el hule bajo su forma s6lida,
para. lo cual, una vez coagulado el jugo por en
simple exposicion al aire, se le somete á la. aceion del humo pot varios días, para que de glutinoso se vuelva compacto y poderlo así manejar:
cs~a operacion se puede practic~r de la misma
maner¡i. que en el :Brasil, extendiendo sobre un
molde do barro de figura variable, una capa de
líquido sobre otra una vez seca, hasta darle un
c~pesor conveniente; se rompe en seguida el molth·, y se ·hacen salir los fragmentos por fa aber·
tura que se forma, dejando sin cubrir una parte
do aquel. Mas esta manera de obtener el hule
sólido, entiendo quo se ha abandonado y con razon, casi por completo: el humo qlle sirve para
endurecerlo, perjudica notablemente esta mate·
ria, haciendo mas dificil en las artes su elabora·
CJOn.

......

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1

!'

El proeetlimiento que mas comunmente se sigue ahora, es cuajar la leche con el jugo de un
bejuco: en Tehuantcpec es el que los zapotecos
llaman joarnole, y que crece en los mismos luga·
res que el hule; se consigue así un producto enteramente blanco: esto mismo se puede hacer
tambien con alumbre, y'en general con toda sustancia ácida. Una vez f¿rmada la crema~se so·
mete á la prensa para privarla del sue1'o, y se
asolea despues: este procedimiento se hace hasta
ahora do una manera imperfecta, pues el hule al
principio queda seco, pero mas .tarde arroja una
agua negr~ quo tiñe de este color, y cuya com·
posicion es desconocida, siendo la merma de 10
á 15 por ciento.
.Un método expedito para obtener el hule, con·
siste en denamar el jugo sobre cojones do un cen·
tímetro de fondo y exponerlo al sol: la tela quo
so forma tiene medio centímetro de espesor, y:fü·
cilmente se desprende. .
Con objeto de conseguir un artículo casi tan
superior como el del Brasil! se opera de este modo: se di~pone un recipiente de suficiente capacidad) un barril, por ejemplo, provisto en el fondo
de una llave horizontal; se le coloca verticalmen·
te sobre un sustentáculo, se llena hasta la mitad
de agua, en la que se ha disuelto cloruro de so-

dio (cinco libras en el caso cit:úlo), 6 bien subcarbonato de sosa, el resto se comprota. con el jugo, se agita fuertemente para mezclarlo con el
agua, se tapa el recipiente y se deja en reposo por
24 horas. Se abre despues la llave y se deja CE·
currir miéntras sale negro el líquido, y se cierra
inmediatamente que el hule se presenta y que fá.
cilmente se reconoce po1· su color blanco: so repite la lavadura dos 6 tres veces, y se concluye por
secarlo como en el caso anterior, 6 mas bien sometiéndolo íi. la prensa, para conseguir mejor este resultado.
Cualquiera que sea la manera do proceder, es
importante privar al hule de su pa1·te líc1uida,
pues esta al descomponerse lo altera y demerita
por consiguiente, haciéndolo bajar de precio.
Vuelvo á repetir, por ser de importancia, quo
el Sr. Romero hace valer con muy buenas razones, lo ventajoso que es el emprender el cultivo
del hule. Hasta ahora, con excepcion de algunos
cortos plantíos en el Estado de Veracruz y Chiapas, esto producto se obtiene de árboles silvestres.
Mas es fácil comprender lo mucho quo mejora.ria,
si se cultivase esta. planta. .
Por no salir de los límites que me he fijado al
escribir esto artículo, pero mas particularmente
por no existir datos prácticos suficientes, para
exponer la mejor manorn de llevar á cabo un plantío de esta clase, omito entrar en pormenores relativos á dicho asunto. Diré, sin embargo, con el
Sr. Romero, .que se propaga muy bien por granos y por estacas que prenden con facilidad: se
puede intentar tambien con éxito, el trasplanto
de árboles j6venes de la selva, y quo no resienten
sensiblemente esta operacion. El terreno en que
se siembre, ademas ele estar bien .expuesto al sol,
debo ser bastante húmedo y de corta altura sobre el nivel del mar, como lo indica el límite na·
tural en quo crece el Castilloa: 13: distancia mas
conveniente para colocar una planta de otra, es
de 5 metros, y nunca ménos do 21, pues se estor.harían. al desarrollarse, no queriendo, en fin,
el plántío, beneficio alguno especial, sino solo des·
embarazarlo de vez en cuando de toda vecretacion
o
extraña.
I
Para dar una idea de la. riqueza que tiene Mé-

,

xico en hule, copiaré lo 'luc refiere la Coi.uision
Los antiguos mexicanos conocían bien el hule;
Americana en su Informe acerca de la. Explora.· y, como dijo al principio, llamaban al árbol oz.
cion del Istmo de Tehuantepec, Oct. 1854. «To- qualmitl, y al producto Olli ú Ollin, cuyo signima.ndo, dice, la mitad del número de árboles en- ficado me es cleseonocido: lo empleaban especialcontrados en una área de un cuarto de milla cua· mente en la mediciua y como combustible: en el
drada, sobre el rio Uspana, como base de un cál- primer cnso usabnn del jugo solo ó asociado al
culo y admitiendo que no crezca el Hule en las cocimiento de las hojas 6 de la corteza, que adllanuras del Pacífico, no se encontrarían ménos ministraban interior y exteriormente en las ende 2.000,000 de árboles en Ios límites del Istmo, fermedades en que so emplean hoy los astringenalgunos ~e los cuales pueden dar de 4 á 5 libras tes y los amargos. En la. terapéutica moderna se
do hule por año. Suponiendo que solo la mitad recomienda por algunos prácticos el caoutchouc
de esto prodigioso número do plantas sean pro- puro disuelto en la esencia .~e trementina, bajo
ductoras, y quo cada una solo produzca. una li- forma de píldoras, en cierto período de la. tísis
bra por año, el total seria 1.000,000, quo al ín- pulmonar; mas en la eirujía, como se sabe, sus
1
fimo precio de 40 centavos libra valdrían 400,000 usos son mas extensos y variudos.
pesos.&gt;, Este ejemplo, tomado de una sola locali·
En la. industria es donde las aplicaciones del
dad, so puedo aplicará otras Ínuchai; que aun no : hule 6 goma e1ástica, (nombre impuesto en Franhan sido explotadas.
cia y que aun se conserva entre nosotros), so¡1
Tocando ahora otra cuestion, diré que en mi . verdaderamente numerosas é importantes. Al
concepto, es de utilidad práctica, saber cuál es- principio fueron muy limita.da~, pues este cuerpó
1
pccie de las que se conocen produce hule de me- se endurece mucho á 0° y se reblandece excesijor calidad; no seria extraño que el de 'Para sea vamente de + 30 i 40°, perdiemlo en ambos ca
superior al nuestro, no tanto por su elaboracion, sos su propiedad elástica y su extensibilidad, no
sino por el árbol de donde se extrae, que como pudiéndose emplear por consiguiente, eu las loca,
he dicho es la. Syplionia elastica. Los primeros lidades que disfrutan una muy alta 6 muy baja
ensayos que se intentasen para averiguarlo serian temperatura. Pero desde que Goodyear, de Nuecostcsos, pero quizá las ventojas obtenidas mas va-Yo,k, descubri6 en 1839 que por su corubitarde, compensarian ampliamente los gastos ero- nacion en ciertas proporciones con el azufre, 6
gados. El mismo hule mexicanv varía de clase, vulcanismo como se ha llamado á esta operacion,
segun el lugar de la produccion; el de la Huaste- conserva dichas propiedades, sus aplicaciones en
ca, por !.1jemplo, l~eputan algunos superior al las artes han aumcnta~o y aumentan cada dia
de la coita de Vcracruz: e,l modo de prepararlo, roas, como lo demuestran los numerosos artefac·
Ylo mar; 6 ménos agotados que estén los árboles, tos que nos vienen de Europa y de los Estadosno cabe duda que tiene gran influencia; mas en Unidos; y llegará la vez, como dice el Sr. Romela pl'imera localidad se dice, que varía segun pro- ro, que esta importante materia prima sustituya
viene de árboles maclto3 6 liembras, lo que iudica en gran parte al fierro. De solo la provincia de
. especies diversas, pues In. Castilloa no es planta Para en el Brasil, Ia exportacion ha sido en un
clioica, sino monoica.
año (1869) do 363,487 arrobas de 32 libras paEs una prueba de esta opiuion, aunque ignoro rn. el consumo de la segunda de estas naciones
si realmente sea cierto, lo que asienta. un autor principalmente, de Inglaterra y Francia, ademas
respetable, Plauchon, de que el hule ele México de otras cantidades cuyo destino se ignora.
proviene, no solo do la Castilloa, sino tambien
A muy poco est6. reducida en l\Ié::cico la indusclel Artocarpus integ1'ifolia, planta de la misma tria manufacturera del hule, á pesar de tener tí.
familia, originaria de las indias Orientales é islas la mano este producto que hasta ~l dia vemos con
dd Océano Pacífico, introducida para. su cultivo desprecio. Es tan poco estimado su valor en el
en la Isla de Cuba'.
'País, que en el mismo Tehuantepcc solo so rcco-

I

�2:!S
ge para fabricar zuelas con que los indígenas sol perfecto estado do puroza; mas por desgracia es·
1
protegen los piés, fuern do otros usos en la medí· ¡ ta industria duró muy poco.
cina, verdaderamente insignificantes. En otros Ju. ; Aun la'exportacion ele nuestro hule se hace e~
gares, como en Orizava, desde la época. del Sr. : corta escala, al grado de no tener un precio corCervantes, se emplea solo para barnizar lienzos, i riente soñaluclo en el mercado de los Estadoscon objeto de hacerlos impermeables, pero de una ! Unidos; siendode la mentar que aquella, en vez do
maneru. imperfecta. Esto seiior, con la mira de , ascender, disminuya cada dia mas, á causa de la
extender en México el campo do las aplicacíones I destruccion de los árboles por su mal didgi&lt;la
ucl hule, hizo algunas tentativas con mediano éxi- explotacio~y la incuria de no reemplazarlos con
to, para preparar sondas y candelillas que rnn de otros.
tanto uso en cirujía; mas ninguno, que yo sepa, • Ha(l'o,
en fin, como el Sr. Romero, patente mi
o
ha seguido su ejemplo.
deseo de que la•empresa lucrativa ~el cultivo del
llace un corto número de años quo el Sr. Hule y el establecimiento en México de una nuc·
D. Ildefonso Bros, persona muy laboriosa y en- va industria, sean llevadas á. cabo por especulatendida en trabajos mecánicos, estableci6 en esta dores entendidos, que beneficiándose á sí mismos,
capital una pequeña fábrica de artículos de bula, contribuirían á hacer feliz á nuestra. patria, dan·
empleándolo e11 su forma líquida, y logr6 hacer do en que ocuparse {i, millares de brazos, y lleexcelentes manufacturas, como telas impermea- vando la abundancia al par que la ciyilizacion, :i
bles, resortes para calzado, etc., que rivalizaban esos lejanos distritos huleros, cuyos desgraciados
con las cxtrnnjeras, consiguiendo tambien por un habitantes cubren con d'fficultad sus mas precisas
método especial, obtener aquel producto en un necesidados.-México, Setiembre 30 de 187 5.
1

LA TIERRA Y LA VEGETACION.

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•

Se ha dado á la tierra que cubre la sup"erficie na no está exenta de necesitar el socorro del ardo nuestro globo el nombre de suelo vegetal, y en te, pues puede estar cansada y exhausta por las
ella se supuso algun tiempo que residía el gér- exigencias excesirns del labrador que la cultiva.
men de la v:cgeta.cion 6 el poder de desarrollarla.
A pesar de los diferentes¿spcctos que presen·
En su seno germinn.n las semillas, florecen las fa el terreno, se compone solo de cuatro tierras
plantas, y crecen los árboles; así es que en todos simples y primitivas; arcilla, arena, cal y magtiempos la imaginacion del hombre le conduce á nesia. De la acertada combinacion cle ellas decreer que este suelo constituye el principal ali- , pende lo. fertilidad de un suelo. La arcilla. 6 alúmento del reino vegetal. Sin embargo, por medio mina, como suele llamarse, ae distingue fácilmen·
de observaciones científicas ha llegado el caso de te; es una sustancia dura y compacta que· retiene
poder ascgur::.r que esta suposicion no es exacta. la humedad y retarda eficazmente la putrefaccion.
E.l suelo vegetal se compone &lt;lo 'una variedad de A no hallarso mezclada. con otras mas sueltas y
jngredientes totalmente distintos en su especie, y quebradizas, es perniciosísima al desarrollo ue la
cada uno do los cuales tiene propiedades diversas vegetacion. La arena, llamada tnmbicn sílice 6
y aun opuestas á los domas. De esta diYcrsidad silex, se distingue por propiedades totalmente
nace el que algunos terrenos sean fértiles y otros distintas. Tiene poca 6 ninguna colision entro
estériles. Uno do los principales objetos de la sus partes; no retiene la humedad y favorece
agricultura es corregir los defectos naturales de considerablemente la putrefaccion permitiendo á
un mal terreno y hacerle productivo por medio los gases que se volatilicen. La arena, por con·
úe mezclas extrañas. Aun la tierra ferai y bue- secuencia, conige á la alúmina: estas dos tierras

229
pueden colocarse en el número de los elementos
opuestos, cuya combinacion realza sus virtudes
comunes, rectificando sus defectos. La cal, comunmen te llarnacla tierra c~lcárca, rara wz se
encuentra en estado de pureza, aino combinada
con los ácidos, cspccia!mcnte el carb6nico, con el
cual tiene tal uünitlad que le atr:.i.c de la atm6sfcra. El quemar la piedra do cal tiene por objeto
expeler dicho gas por medio del calor y reducir
su base á un polvo cM.istico en cuyo estado tiene
uoa tendencia marcada á absorber primero la humedad y en seguida el mismo ácido carb6nico do
que ha sido ?espejada. L:i. cal modifica las propiedades de b arcilla y arena, y puede considerarse corno un término medio entre ambas. En el
estado de causticidad promueve considerablemente la putrcfoccion, descomponiendo las sustancias
animales 6 vegetales, ú cuya. circunstancia so debe su eficacia como abono. Sirve tambicn para
· fijar el ácido carb6nico que se forma de la putrofaccioli de dichas sustancias; 6 el que fluctúa sobro la superficie de la tierra á fin de que en union
con el agua. contribuya al alimento de las plan·
tas. Es, pues, la cal un ingre&lt;licnte inestimable
para el labrador, así es que donde se atiendo á
la agricultura. con calor y actividad se le bus.ca
::unque ú. precios elcva&lt;los. La {1ltima tierra que
se ha halla.do en el suelo vegetal y en menor proporcion que las otras tres es rnagne~ia, la sustancia cuyas propiedades son pr6ximamcnto análo·
gas á las de la cal, pero cuyo valor es dudoso, al
paso que se la reconoce como pt\1judicial cuando
se halla en abundancia.
I

,

1w.alizados varios su,olos vegetales se ha visto
.. todos se resuelven en una 6 mas de estas tier,
ras primitivas, dependiendo su feracidad 6 1mproduccion de la proporcion de la mezcla. La
marga no es en manera alguna un cuerpo distinto, sino una combinacion do arcilla, arllna y ma·
teria calcárea. Llámansc gredosas algunas tier·
ras por la cantidad de arcilla que contienen, y
otras sueltas y ligeras por la. preponderancia de la
arena. En realidad estos dos ingredientes primitivos pucucn combinarse con tal val'icdad que bas·
•
tan á constituir la. diversa textura que so obse:rva.
en los krrcnos de toclos los países y situaciones.
flUO

Ademas do estas cuatro tierras primitivas que
constituyen el suelo vegetal, contiene éste en la
parte superior los restos pútridos de sustancias
orgánicas que han crecido 6 muerto sobre ella, 6
han sido cÓnducidos allí cluranto el procedimiento del cultivo. Su descomposiciou es la causa inmediata do la fertilidad, y la riqueza &lt;lcl terreno
está en proporcion con la cantidad que do ellas
cont\enc. La tierra que queda despu(·s de verifi·
cada la clisolucion es muy ligera y Je un color
negruzco. Hé aquí la razon por qué la tierra. de
un jardin cultivado con esmero toma uu color oscuro, tanto m~ fuerte cuanto rnayor~s la abundancia de esta materia. V cn!!e tambi~ en cusi
todos los terrenos varias composiciones químicas,
sales minerales y 6xitlos ~etálicos, algunos ele los
cuales son ventajosos, otros indiferentes y pocos
perju2icialcs á la vegotacion, y que 6 existían ya
en las capas do que se ha. formado la superficie,
6 han sido comlucidos á ellas por manantiales
subterráneos 6 causas facticias. Los mas comunes de estos cuerpos son sulfato de m!l.gnesia, sal
comun, combin~cioncs de potasa, sotla, sal y magnesia, con los á.citlos y 6xidos de hierro, formado
este último por el orin que produce la cxposicion
del metal nl aire libro. Este 6xido es el que da
á la~ ticrrn.s el color rojo y pardo, así como las
tintas intermedias.
Habiendo ya dado á conocer las sustancias de
que se compone el terreno, tratarémos ahora de
los elementos de la vegetacion que S'() desenvuelven por medio do él. La vegotacion 6 crecimie~to do las plantas es producida por la accion do
ciertos gases elementales sobre sus raices, vásta·
gos y hojas, pudiendo decirse que la tiena es el
agente por medio del cual se hace la :iplicacion.
Los elementos que conatituyen la mayor parte de
los cuerpos orgánicos vegetales sJn oxígeno, hidr6geno y carbon, á los que se agrega en algunos productos algo de ázoe. El cloro, azufre, f ósforo, cal, magnesia, sílice, alúmina, potasa y so·
da,. con pequeñas porciones de hierro y manganeso, entran tambien, ya sea en su estado simple
6 en sus mas complicadas combinaciones, en la
fibra y textura do las plantas 6 en los agentes
que oporan .obre ellas. Estos quinco elementos,

�231

230
combinándose entre sí pvr medio de la. atraccion cauciones para asegurarse de que el agua emplea.
química, forman en m:a inmensa varieclad de sus- clu, no con tenia materias extrnñas en solucion cotancias el armonioso y bello conjunto ele cuerpos roo pmlo verificarse. Ademas, en otro experimcnorganizados quo con sus raíces, tallos, hojas y I to hecho por .Dubamel, se obs~rvó. que un castaflores constituyen la verde y matizada alfombra ño y una encina expuestos al aire libre y regados
que fa primavera extiende bajo nuestro3 piés, y : con agua destilada, el primero por tres años Yel
que el verano realza y decora con los colores mas irngundo por nueve, se conservaron vivos, es ver·
vivos y animados. Antes de que su combinacion dad, pero muy apocados en su crecimiento, tle
haya dado orígen á los cuerpos mas complicados donde podía colegirse que sacab~n poca 6 ninguna·
de plantas, matas y árboles, ha produc1'do los e1e- na nutricion de dicha a0aua~ Pruebas de foual
mentas do la naturaleza formando el aire, agua, turnlcza se hicieron por otros con el mismo re·
ácidos, álcalis y diversas sales. Estos elementos sultado.
son de nuevo sujetos ú. la influencia. de la. vegeta· ' Pero el agua de que provee la naturaleza á los
cion, y despues de ent~ar con la sávia en el sistc- órganos vegetale~ no es nunca perfectamente pu·
ma, se asimilan á los 6rganos y toman el cará.c- ra, pues ademas de contener aire en el cua.l siemter de la vida. El agua y el aire, que son ambos pre so halla. combinada una porcion ue ácido car·
importantísimos para favorecer el crecimiento de b6nico, recoge al filtrarse por la tierra varias parlas plantas, son ellos mismos cuerpos compuestos. tículas téneas y salinas, en union con }as que so
El agua se compone de hidrógeno y oxígeno, y derivan de restos putrefactos, tanto animales co-.
el aire de oxígeno, ázoe y ácido carb6nico: nota- mo vegetales. La mayor parte de estas sustancias
mos esto al paso, para manifestar . cuán compli- son solubles en el agua y otras reducidas á polvo
cada es fa mezcla de los cuerpos. element:i.les que finísimo quedan suspendidas en el fluido y arrasproducen la vbgetacion.
tradas con él hasta combinarse con el sist3m1
La clase de nutricion ma3 sencilla es la que vegetal. Parece, sin embargo, que el carbono
nos presenta el reino vegetal, en que el agua puro no es admitido jamas, pues el químico Da·
puede considerarse como el vehículo general del vy, habiendo mezclado carbon cuidadosamente
alimento 6 nutricion recibida. Antes de los des· pulverizado cu el agua que· contenía la raiz do
cubrimientos do la química moderna, se creía ge- una planta de yerba-buena, no pudo observar
ncralmente que las plantas podian subsistir con que !\'iubiese ·sido absorbida b menor porcion fte
agua sola, y Boyle y Van Helmont se es~orzaron dicha sustancia; pero en la forma de ácido oarbócn establecer pór medio de experimentos la ver- nico os admitida con abundancia por medio del
dad de esta opinion. El segundo de estos fisiolo· agua que la absorbe inmediatamente, iutroducién·
~istas p1ant6 un sauce en cierta cantidad de tier- dosc asimismo en los fluidos de la planta una
ra cuyo peso babia reconocido de antemano con porcion de carbono emanado de la dcscomposicion
esmero, y durante cinco años 1o mantuvo hume- de materias animales y vegetales que el agua lledecido con solo agua llovodiza que él consideraba va siempre consigo.
,perfectamente pura. Al cabo de 'este tiem1o haLos animales y vegetales so componen escnlló que la tierra apenas habia perdiJo de su pe· cialmentc Je los mismos principios elementales,
so, siendo así que el sauce era ya un árbol de los cuales entran en su sistema por medio del ali·
buen tamaño, con un peso adicional de 150 Ji- monto, agua y aire que de continuo consumen, y
bras, do donde dedujo que el agua babia sido su que favorecen su crecimiento y aumentan su voúnico a1imento: pero no se sabia ent6nces que el lúmon. Miéntras conse;·van el principio de vida,
' llovediza. contiene
·
·
· at mos11.:r1
r~ 'co se sostienen en accion estas propiedades clemen·
aO'ua
srnmpre
aire
/ con bastanto frecuencia otras sustancias,·y que talea; pero tan luego &lt;;orno dejaa de existir cono puedo por consecuencia ser considera.da como miem~a un nuevo procedimiento. Despucs de b
perfectamente pura: ni aparece se tomasen pre- muerto viene la putrofaccion 6 cUsolucion tlc fos

propiedades elementales do que se componia la j tiene á las plantas, éstas ~ los animales y ambas
planta del animal, las cuales escapan en jugos, . al hombro, hasta que vuelve el suelo á absorbcrproductos aeriformes, 6 residuos indisolubles. Es- · lo todo para proseguir como ántes su eterno protas partes componentes, puestas en libertad, no cedimiento.
•
permanecen mucho tiempo sin accion, sino que se
El suelo, como queda dicho, no es sin embarpreoipitan en nuevas combinaciones. El oxígeno go otra cosa que un agente extraordinariamente
que escapa de la flor moribunda se mezcla con el útil: forma la cama en que las raices se internan
aire, y tal vez un minuto despues entra en el pul- y extiende1,, tanto para hallar alimento, cuanto
mon del hombre que la contempla hacien5.o re- con el fin do sostener la planta (;11 posicion basflcxiones sobr~ la corib, Juracion de su efímera tante firme para que no la derribe la agitucion
hermosura y lozanía. De este modo sirven las del viento. La tierra es tambien el laboratorio
sustancias putrefactas animales y vegetales para . en el cual se efectúa la putrefoccion. Algunas do
nbonar las tierras, pues disolviéndose y separán, j las tierras primitivas son mas á .prop6sito que
dosc sus principios elemen.tales, pasan, con arre·, otras para. resolver los cuerpos ammales y vegc·
glo (~ la ::.dmirable y misteriosa. economía de la 1tale,s on sus principios elementales. En la arcilla
naturaleza, á alimentar y sostener los diferentes la putrefaccion es muy lenta. En arena ó cascajo
6rdenes de séres organizados actualmente dota· es mas rápida, y en cal· ó magn.esia mucho mas.
dos cie existencia.
• Sin embargo, todas ellas poseen esta calidad en
No es posible contemplar el procedimier.to de cierto grado. No solo posee la tierra la propicla putrefüecion y la extraordinaria influencia que dad de descomponer las sustancias animales y Ye·
tiene en el reino vegetal, sin adm~rar la. profunda. gotales, sino, lo que es ª?n mas esencial, retiene
sabiduría del Omnipotente que la ha destinado á las partículas putrefactas que emanan do ellas.
hacer desaparecer de nuestra vista los ·restos de Si los gases en que se disuelven los cuerpos es.
cuerpos animales y vegotales, trasformándolos ·capasen en el momento de desunirse, serian cncn sustancias 11Uevas y nutritivas. La hermosura teramente inútiles. 6. la. vegetacion, pero absor·
de la. naturaleza se hubiera marchitado ya y nues; bi6ndolos y distribuyéndolos con arreglo á las
tras sentidos serían continuamente molestados, sin afinidades químicas, la vemos dotada. de admira·
el expediento de la putrcfaccion que destruye los bles cualidades para el sosten de la vida vegetal.
restos de los cuerpos organizados que dejaron de La tierra, no solo absorbe las emanaciones do los
existir, convirtiéndose en gases puros y pravo- cuerpos corruptos depositados en ella, sino que
chosos. Del mismo modo se utiliza la materia ex- atrae estas mismas emanaciones cuando dejadas
crementicia de los animales. En la forma de abo- en libertad se combinan y flotan en la. atm6sfera.
no es depositada en la tierra que absorbo todas La. tierra recientemente movida llama bácia sí
sus emanaciones nocivas, y en lugar de producir todos los vapores pútridos que pueden hallarse
en nosotros sensaciones repugnantes, viene á ser diseminados eh la. a.tm6sfera, y cuanto mas se
el restaurativo mas poderoso do nuestras oampi· agite el terreno mas poderosa es la absorcion. De
iias exhaustas. Allí se Jcscomponc por el poder aquí naco la circunstancia de ser la atm6sfcra
disolvente del calor y del agua, 6 proporciona tan pura y saludable en el campo y tan robustos
abun&lt;lantc nutrioion :i las plantas y mieses que los ' que se dedican ú. guiar el arado 6 cavar la
germinan sobre ella. De este modo la tierra sos- tierra.

¡

f. '

•

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233

EL CULTIVO DE LAS QUINAS.
POR RAllON

r

...

PAEZ.

"Cultivando _la. cl1inchona, prosigue el autor, por interes pcruonal, debo todo plantador tlc café,
segun los prin9ipios de formacion de plantíos en como ya dije, cultivar algunas hileras de chinchotcrrcnos abiertos y limpios, abundancia de aire na. en la parte superior ele sus terrenos. Aun presy !uz, y cosechas anuales do corteza de los ar- cind~rndo del cÚ,lculo comcrciu.1, esta. meuida so
bustos, 13. quinina producida por la corteza de recomienda. (í. sí misma c~o un deber, para tener·
chinchona, llega.ria á ser artículo de comercio constantemente á mano una provision de este inesdentro de los ocho primeros años de la intro- · timable febrífugo para. el uso de los empleados en
duccion de la planta en la India. Despucs de la las plantaciones."
primera. cosecha, el nbasto aumentaría rápidamenPresintiendo el autor la anim:idversion do las
te. Extensas plantacion(;S de las distintas espe- repúblicas undinas por su ingerencia en la propacies, hechas por el gobierno en Neddiwuttum y gacion de un don tan precioso para la hu~anidnd
Dodabetta, en los Neilgherries, podrán suminis- y cuyo monopolio exclusivo han tenido hasta ahotrar á las empresas privadas el número suficiente ra, se expresa en estos términos:
de chinchonas, y ca de esperar que el mismo es"Al o~tcncr plantas y ~emillas de estas valiotablezca nuevos plantíos en las colinas do Pulney, sas chinchonas do Sud América, habria sido para
en Coorg, y aun en los Anamallays.
mí fuente de profundo pesar, el q"Ge la medida
"Como la corteza que suministra la quinina es pudiern causar un darlo cualquiera al pueblo 6
un producto de mayor precio que el caf6, hay al comercio del Perú 6 el Ecuador, países, en cufundada razon para creer que, tan luego como ya prosperidad he tomado por muchos años q
las plantaciones del gobierno den pr6speros resul- mayor interes. Pero no abrigo temor a1guno de
tados, muchos agricultores emprende1·án su cul- ¡ue tal pueda ser el resultado del cultivo de estivo. Yo he sabido por :Mr. Mcivor, que varias tas plantas en otras partes del mundo. La doman·
personas han expresado ya el deseo de hacer el da de quil!iua excederá siempre á su produccion
ensayo, y que espera poder distribuir plantas den- en Sur América; y iiu beneficio en Java y en la.
tro de breve tiempo. Así, á los recursos de la In- India traerá la reduccion del precio, poniendo csdia se habrá añadido otro importante producto, te inestimable febrífugo al alcance do gran númey el gobierno por su parte, tendrá un suministro ro de personas, s\n daña.r en modo alguno al co-'
anual y abundante de la medicina mas indispon- mercio del Perú y el Ecuador. 'Jrco que esta
sable á lós europeos en los climas tropicales, y medida, léjos de pe1judicar á los sur-americau~s,
que so1o se obtiene á inmenso costo y en cantida- les será mas tarde provechosa, así como al resto
des del todo insuficientes á satisfacer la demanda. del género humano. Ilasta. ahora han destruido
"Bajo el punto de vista comercial la introduc- los árbo1es t1c chinchona. con la mas lastimosa im·
cion de la chinchona en la India será probable- prevision, causando así mayor pe1juicio á sus pro·
mente muy beneficiosa, pues agrega un nuevo ar· píos intereses, que los que podrían provenirles de
tículo de exportacion á las numerosas produccio- cualquiera competencia mercantil; pero acaso la
nes de aquella. tiena favorecida. Otro igual, si influencia. de la. paz y la educacion inauguro un
no mayor resultado, que !iC derivará de esta. im- nuevo sistema en lo futuro, cuanuo miras mas
portante medida, es la. naturalizacion de la sa.lu- ilustradas provalczoa1i, y por sí mismos empren·
dablo planta en un país cuyos habitantes sufren dan el cultivo de una planta, silvestre en sus mon·
tanto y tan constantemente de la. fiebre intermi- tañas, pero tan locamente descuida(la. hasta ahotentc y otras. Por motivos' tlo humanidatl, como ra. Entónccs les serán suministrados con placer

I

los informes recogidos por la experiencia tle los
cultivadores en la India, ayudá.ndoles de este mo&lt;lo en el establecimiento de plantíos en las faldas
de los Andes Orientales."

provisiones; y si fo. permanencia all1'
.
anuncia
pro1
ongarse, no &lt;luda en sembrar maiz y legumbres
para uso de la partida; enti·etanto los cascarille-

Para que vean' nuestr~s lectores las' desventa- . ~os cruz~n hi espesura, aisladamente 6 en peque
.
nas partidas, envueltos e'n sus ponchos con
•
J::IS con quo t~en~n que luchar los colectores de
..
,
proq~ina, 6 cas~arille,-os, en los países de su p~duc-, v.1s1ones para varios dias y las frazadas que conse1on, traducimos (í. continuacion pa1·t." de la 1'11te- ~1tuyc1~ sus lechos. Vagan por el bosque, hacha.
'"
6 cuclullo en man 0
.
rl'sante relacion de :,.ions Weddell sobr
..
, para separar los mnumerata tí. los quinalcs de In provincia
C .ebs~I v1s1- bles obstáculoa que detienen su progreso á cada
el Perú':
.
i.
arn a a en paso, expu~stos á peligros que á menudo amena·
.

a:

"Hácia fi11es de Junio de i847 em
d'
zan su vida. Rara vez están los bosques entera. pren i una mente formados &lt;le chinchona::i; pero estos arbus&lt;'XCl~r~i~n por la provincia de Caraballa. Está. es- tos forman gru1)0S
., é
ta t r\'ld1da por la cordillera en do d'D
.
..
mas o. m •nos numerosos es.
f
..
s i crentes re- ;Pªrf1dos aquí y allí en sus profund'd d . '10
gioncs,
omrnrla .Ju una de llanuras, y com p1.en- nas veces y es el.. cas .
,.
· I a es, a 11u.
llll'lll1o la otra una larga serie de valles paralelos·
'
o mas comun, se encuentran
est
1
, completamente aislados. Si la posicion es f"vo1·a.os son os que suministran la. r:iayor pin-to de bl
..
la. quina del Perú. Difícil seria dar idc &lt;l t d . h ~' una leve oste~t~cion de color, pe~uliar á las
los tesoros de vegetacion oscondid;s o11a oseas ºv·a.Osª- . OJas, y de un 1:1~t1z especial, Y. el aspecto presentado por una
d
·
tas soledades. Pobl6las al principio la sed do oro
gran masa e eflorescencia repcro la salvajez ha recobrado su impc .
h ' vela á primera vista, desde gran distancia, 1:s rasolo_in,tcrrumpe _su silencio Ía seg·ur ;:;,c~ca:[ m.as de
n.ianchas, como llaman al conjunto do
lloró. •1
,
, .! • ,
'
,
• á1 boles los, peruanos. En otras cil'cunstancias dc"S
ben contentarse 'con una¡
· d1
e da ol nombre de cascarillcros á los hom- el cual la ,
. nspeco10~ e tronco, en
brrs que cortan la quina. en los bo~ques· ded'
h.
. Pª:tc extcnor de la corteza-y aun las
dos desde su infancia á esta o~ i • ' • ica.- OJas c¡udas solamente-es lo bastante para d-0jar ·
upac1on, oncuen- conocer la variedad d l Ob, t .:i
•
'
tran instistivamentc, pudiéiamos
decir, el cammo
.. • Esco111'&lt;lo , rrrupo d e ue· o..uo ,sus pesquisas.
.
01
que conduce·al. centro de los bo'sq
.
b
•
b
'
an pnnc1p10 a los trabajos
·
ur.s, poi en me· por dernbar 1 á b 1
·
dio do inextl'icablea labci-intos 'com6 si e{'¡ t. d " ;d d
e r o poco mas arriba de la raiz,
,
,
o an e e cu1 an o con el obJ' eto de
d
·
e11,os estuviese abierto el horizonte
·:
o
,, ! .
no por er nada. de la
"Estos cascarilleros no recoaen. b
. "
hcortczu, de desnudarlo de ella. en el lugar en que
'
••
b
qurna por a de trabaJ· ar el ha h
1
cue¡1 tn, propia; rrencra lru~11te e'stl.11 J
•• • d
C a; y como a parte mas
, o
·
,. a serv1c10 e grucs· '-'tá 10
·d 1
nlgun traficante 6 peaueña coÍn ~, ,•
" ª c.. '
,cata por la mayor cantidad do
•
pama, que envia cnscarilla y po ,
· ·
¡
una especie de su erinte d • J
• • •
' ,
I consiguiente a mas beneficiosa,
trnb· . D
P
n e~üc p~ra vigilar el es costnmbre cavar In tiena al pié del tr
¡
:•••hlccido! On un pultO del ra que opcracion sea complot&amp;. . onco pa·
avo1.. o.1 sus. prop6s1tos
la partida p.,ro"1as cune
1· l
,
cede 'Í. ' consfrui.
1 11 • ', • .
ionas se encuentran
á veces ente,
I cammos a
uoar que debe
t . . b'
'
, .
.
el centro de sus o . .
º
sor ramen e cu iertas c~n lianas 6 bejucos que van
to todo el bese u:.e::c1onc~ Desde. este momen- extendiéndose de árb'oi en árbol. Recuerdo h:i.cnmino se
1. '. ya :1. . ta domma el nuevo bor cor~ado un gran árbol, esperando a oderardaJ.d;I, :::;~" te pr:vmonalmente en própie- me de !ns flores, y ain embargo de hab! derriria. explot;1:lo. ' y nmºun otro cascanllero osa- hado. otros tres que lo rodeaban, permaneci6 aún

t:~

b;sq!:·

"r.~;·.~'

~

"El suporintc1ia'cntc establecid
. . . en pié, sostenido en esa posicion por las lianas
to, procede i construí/ un hangar ~s\cam~ª!1\cn· quo se enredaban en sus i:a.mas, manteniéndolo
der
1
c oza e ma· como onvuel to en una mortaja
a, en a cual puede abrigarse y guardar' sus
.
(CY.ontuiuará)
.
.
f

TOMO I.-30

�I

235
,-,

CRONICA AGRICOLA.
· Altura do los principales lugares do la República, segun el Sr. D. Angol Anguian:&gt;.
'
LONGITUDES.
LATI'.rUDES.

LUGARES.

Jalapa ........................... ,...........
V cracruz ........... .................

.

~

....

San Juan .de Ulúu ........................_.
Tlacotnlpam.................................
Tlaliscoyan .................................
Alvarado ....................................
Hacienda de San Nicolás ................ .'.
Idem de San Simon ........................
San Andrés Tuxtla ...... .. ' •••••• 1.' ••
Cutemaco ........................... ········
Puerto de .Santecomapam .................
Bodegas ue 'rotoltepec............. :.......
Acul::t. ............. ,.........................
Paso de San Juan ..........................

r

19° ql' 33'' 00
rn 12 7 70
19 12 38 30
18 36 38 10
18 48 10 50
18 45 48 78
18 15 7 22
18 15 49 04
18 26 43 82
18 2,1 ii8 17
18 30 32 66
18 '19 10 24
18 30 15 813
17 15 12 80

uc 1Iéxico.

O. t1c Grcenwich .

oh sm 54• 35

6 27 34 22
6 24 28 92
6 24 27 33

.-\.1 E.

O 11 59 65

1 24
55 25
27 28
35 00
43 03
o 14 55 69
O 15 38 88
o 1G O 46
O 16 12 49
O 15 31 93
O 18 37 63
O 15 •57 35

O12
O 13
O 12
O13
O 14

6 22 33 32
6 24 1 29
G 22 53 57
6 21 45 54
6 21 33 88
6 20 49 69
6 20 28 11
6 20 16 8
G 20 56 64
6 22 50 94
6 20 31 22

· NoTICIAS' YARI.AS.-:Mr. Gcorgo Vi\lQ, el céle- 1· El Sl'. D. Alvaro Reynoso, cubano, célebre ya
bre experimentador de Vinccnnce, acaba de pu· por muchos 6 importantes trabajos de química.
r
,
blicar en Paris un libro con el título ele: Los abo· agrícola, por su libro sobre el cultivo de la eañ::i
nos qufoiicos, el estiércol '!} el ganado, continuo.· de azúcar y por muchas otras publicaciones agrí·
cion de otros trabajos publicados ya, y en cuyo colas, ha presentado á la. Academia de Ciencias
libro se desarrollan estas tres leyes de Economía. de ..Paris, una comunicacion relativa á un proceagrícola: El p?'in~ipio de las fuerzas colectivas: di miento especial, por él invcntntlo, s9bre la con·
La ley de los dominantes: La nuti·icion sobre- sorvacion de las materias alimenticia?.. Descausa
abundante, leyes que Mr. Vi11e deduce de la pro- el proceuimiento del Sr. Reynoso, en el empleo
duccion de la sustancia vegetal.
de los gases comprimidos. Segun leemos en un
peri6dico frunces, el Sr. Reynoso ha logrado con·
servar, hasta tres meses, un pedazo de carne de
En Diciembré del aüo pasado muri6 en Fran·
63 kil6gramos, fresca y con sangre. Lo esencial
cia :Mr. de Moutaugé, célebre agricultor práctide este procedimiento, es que, retirada. Ta. carne
co, miembro do las principales sociedades agríco·
de los aparatos do conservacion, se seca !entamen·
las francesas, autor de algunas obras de. ngricul·
tura y de muchos · tra~ajos hortícolas y ampilo· te y no se descompone.
,_
gráficos, que le granjearon una bien mereciua ro·
En uno de nuestros números pasados hablamos
p_utacion.
de otr.o proceui,niento para la conservacion de la
carne, adoptado por Mr. Herzen, de Buenos AiDel 11 al 13 de Febrero so celebr6 en Bourg
res. Mr. Emilio .Ardo, de Génova, ha remitido
(Francia), un concurso de animales cebados y de
tambicn á la misma academia, diferentes muestras
instrumentos de agricultura de los departamcn·
de carne fresca, llegadas de la República Argen·
tos del Jura, del Ain, del Donbs, dol lla.ut Su8·
tina, preparadas por e\ Sr. Ilorzc11, quien para
ne, del Costa de Oro y' del Snonc et Loire.
carla 100 partes lle carne u::a una solucion que

conti¡e 8 de biborato de soda, 2 &lt;le ácido bórico
3 do nitrato de potasa y una de sal comun. 1 ;
carne so embarrila añadiéndole cierta cantidad do
esta solucion.
.
--

en la &lt;lcstilacion &lt;le oguanlicntc; pc1:o .el Sr. D.
Juan José Duartc, uno do 1os· prop1etanos
· . rumies de la. Sierra que con mas ahinco y &lt;lecision
procura el adelanto y me;orn de los tr·ab . .
d ·
;¡
3JOS 111·
ustriales
/ r l
Ha honrado nuestra rcdaccion un nuevo, para estudios y ;gnco as, la conseguido, despues do
nosotros, periódico de arrricultura que se bl'
. . á Y P ucbas que ha hecho al volver do su
•
b
pu 1ca Vl8JO 1os EstalOf! U ·a d 1
cn l\Iadrid y se llama CRÓNICAS DE LA A
t
- lll os e, Norte, extraer
GRICUL· exce1ente azúc d 1 1
TURA ESPAÑOLA. Es una publicac1·0· t. • d I
ar e a me aza, merced li nuevos
n a ..o as u- aparatos que ha
t
b .
ces notable en su fondo y en su 11~or
s·
f
lS
. , pues o en tra ªJº· Felicita.m0s
ma. 1 ucra a 1· Duartc
l ~ 1.
posible que en México hubicr . . . .
b ·.
por os ie ices resultados que ha
a s1qu1e1a una do- o tenido y deseam
¡
.
cena dosusoritores la recomenda.
D
os quo a meJora so p1·opa()'uc
ciaJamento nosotr;s no nos oc r1amo~. dcsgra- ' pronto entro los &lt;lemas agricultores.
º
upamos amo e ma·
tamos y de hacer :fi 1· ¡ ,
.
-Jcstruccion.
e ¡z e pa1s por el cammo de la .La .ceniza de leiia se usa para acelerar lo gerContienen I d
,
mrnacion de las semillas porque contiene varias
•
os os numeras que hemos recibido sales solubles. Remoiándola ~ t d 1 .
(lo l83 CR6NICAS 't' 1 d
.
J'
an 08 o a SJCmbm
.
'ar 1cu.os e palpitante interca, se por.e en el suelo y se notart.1 . d.
.
escritos ¡:or pe
, mme iatamcnto
.
rsonas que saben lo que escriben y un efecto muy visible p;rque l1ast 1 .
much h d
d
'
a os rnsectos
el e.quienes
0 a o apren er El Cultivador. la atacarán difícilmento Por medi' d ¡
.
.
ropr
d
,.
·
·é
.
·
o
e
a
cemza
P r.6x1mamento
_
o Uvll mos algunos de los tra· , en la pnmavera so dtxosiD'ena el suel
. '
d , .
·
u
o, y poi CS·
1 las CR6NIC.AS
b.a.¡os ue
.
, quo sean e util aplica- to debe adoptarse su empleo para los á ·b 1 f
01011 en México
r o es ruta1cs. En este caso se de"beria usar la ceniza
.
ántes del
'trasplante; se puede mns tarde remediar, haeionEn el año de 1875 entraron.en Francia ~or do, no demasiado cerca del tronco, hoyos con una
l\forstna, 6.orn,320 hcct6litros do trigo; L2so bar:·eta, en los cuales se echan unas manos de
do ce1:teno y 203,679 de Cübada: total, 6.221 279 cemza y en SEguida se rellena el hoyo con agua.
hcct6.itros de cereales, la, mayor parto imp~rta- Este método . es principalmente recomendable
cuando el .1.rbol tiene poco desarrollo en la par·
dos de Oriente.
- - ,,
te Jefiosa. En vez del agua se puede naturalmen·
El consum.o del café en Europa, que en 1835·1te us~r el agua del estiércol (purin) diluida..
ora de ~n m11lon de l¡uintale3, asciende hoy á Tamb:cn se usa poner en estos hoyos tubos de
ocho rn1llones y medio. Bélgica es el país donde ilr,:nnJ&lt;'i para tenerlos siempre abiertos y para
so toma mas café; allí el consumo es de nueve Ji~ndorloll, se c~brcn con un pedazo de césped.
bras r,or cabeza; en Ifolnnda de siete ]'b .
a1a lal dest~·ucmon de los insectos, la ceniza
·
1 ras, er. presta os me1ores se , · ·
A b 1.
.
u1za
tle
seis
y
tres
cuartos·
en
Aloman·
d
que
suf·
J h
l v1c1os.
r o illos J6venes
S
tro
. .
. ,
ia e cu a.r en mue o con los gusanos, se res uary
mcdrn,
en
Francia
de
tres
y
cuarto·
en
Ita
dan
meJor
esparciéndoles ceniza g1· hacemosg una
Ji d
.
'
.
a e una hbra, poco mas 6 ménos; en Inglater- masa. iqmda con ceniza, arena, agua y cal, y si
ra de poco mas de tres cuarterones y en R . . un:~~s con esta el tronco de los árboles, no se
de un cuarteron apenas
,
ueia pl . esconocor el efecto benéfico; no solo ve•,
~· mos una corteza sana sino que destruirémos loa
msectos, los líquenes y los musgos. Esto último
pu.ed~ ~btencrs'3 tambien con una lejía de ceniza,
U_nn mejora importaute, dice-El ltlensa;'ero de prmcipiando á untar los arbolillos desde el primer
Mérida, se h,i introducido en la olaboracion de n!io. ~ncontrándoso en a1g1m árbol viejo un tron·
la a~úcar ent1·e los laboriosos a(Jricultorcs del º? en putrefaccion (cuyo orígen un buen arbopartido de Tekax. Antes de aho~a no se sabia r1sta destruye desde el prfcipio), despues de ha·
her cortado la parto enferma se rellena con una
q~é clrstino dar á la gran cantidad de melaza 6 masa d~ Precla y ceniza y no dejar:t. seguir la. des·
nucl de purga, que um
, ·camente podda. emplearse coropos1c1on.

ief

r .

.

�236

237
('ame-', ,le res, seguu clase en el

PRECIOS CORRIEN'l1ES~
i\Iéxico, 23 .de Novic11tbrc de 18i:i. .

rRODUCTOS DE U

I PLANTAS CEREALES.

IXDUSTRL\.

.I..GilICOL.\:

.1ceitca. De olivo mexicn.no, arroba........ . i
9
· · l'1, el ar1'fica,¡ o,~·1(1
re.I le
l llJOnJo
em......
0
.
· ¡ cm..................... .. . º,,
I ,1.
d e l maza,
ll

O

7 50 •
"".0 r.w 4 00
{L

Tri9os. De Querétaro, carga .................. 1:2 00 Íl 12 ,30
Id. ele Cclnya, itlem ....................... 1:2 00 á 1~ :2,j
Itl.
Id.

l?
_ • r.w

tlc !rapuato, idem ........... ........,: 11 00 ,1 11 ;2.j
de San i\fartin, itlcm... .....
... . .....
O 00 ú. O 00
•
"'

3 ,,v 0
Id.
de n:tbo, idem. ........ .... .. .......... 0 00 (t 3 iíO l Id. de Contornos, idem ................... 10 00 á
. · De caua,
- b n.rr1·¡....... .........
•
Id. de )foravatío, idem .... .'.............. 10 [iQ (1
••19uard1rnt1;s.
-iJ 1
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1.,., 00 ti, 13• ,,.
O
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Id. de Ixtlahunca, ídem.................. !) 50 ,1
Id .
de aan nn, 1 cm ............ fo 00 tL 16 O
Id.
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Id. ele Tolucn, idcm ........................ 10 00 á
mesen e eqm a, 1t cm ... . :..
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•r·1erraca
. ¡·1ent e, H· 1em.... . ... . . 12 00 a, 13 1 Jfaiz. De Chalco, s11pcrior,, carga...........
G, ,&gt;O .í,
Id
·

z

o·o ,

. - f na,
· ·ll¡ cm...............
T1errn
Id.
.1itilc$. Flor de Tchuantepce, libra.........
·
·H¡ em. .... .. .....
Id. 1'd . d e Apa t cingan,

0•. oo wr. 12_

1 25 (i
1 2;:;~ r.w
Id. corr1en
· t e, ·H1em . ......... .. .. . .. . . .. .. 0 00 .•~,
"" .w1
Id. tintarron, ídem . ....................... O v~
A.zúcarea. Blanca suprema, arroba . ....... . 2 00 ú.
IJ.
entreYcrada blanc,1. s•)gnn clitsc,
•
arrob,i............................. .
1 75 et
IJ.
corriente, hlcm.~ ................. . 1 G2 :,
•
Id. '" prjeta, segun cl:lse, iJcm ...... ...
1 50 ú.
Id.
panocha amelcochudn, 20 á 22

1

00

;;o

6
v
37 Id. ele Toluca, i&lt;lcin .......................... 11
3~, 1 Arroz. De. la Sierra, quintal... ........ . ...... 10
Id. ·de Jopitla, ídem ....................... . • 8
00
Cebada.
· Carga.... .. .... ........ .. . . .. .. . .. . .. .. . 4
_
62
Id.

1
1
0
2 12

de Contornos, idem......
..........
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00 .í
2-3 ú.

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,
1:.2 00
11 00
8 50
O 00

PLAXTAS INDUSTRIALES.

, Café, de las Villus, r¡uintal.. ........ ~........ 2:.2 00
1 !lO . Id. ele C6rckb1, idem ...................... :. 23 00
1 75 . vacaoa. De S oconusco, l'b
• ..... 1. .. (l ~.,
1 ra..........
,~
1 62 · Id. ele Tnbasco, segun clnse, idom'. ... O 20
C'hila. Surtido, conocido ·por de! Jaral, .
hojas ............ .................. .
O O por 1 00
•
nrroba ......... ........................ :i 00
Id.
panocha blanca, iclem ........ ... .
O 00 ,, 1 00
I•l. colorado lengua de pájaro... :....... O 00
Piloncillo, carga .... : ............. .............. .
G iíO {L 7 00
Id. mulato ele San )Inrtin....... ...... .. . 6 50
l\licl de caña, carga ................ ......... ... .
O 00 á 12 00
Id. pasill:i. flor delgado· ele QueréndaHarinas. Flor de los molinos próximos ,í,
ro, ele 1~ .í. 5~, arroba.......... ... . ,j 00
la capital, arroba............... .. 1 25 :\
3í
Id. i,1. de otras Uacicnc1ns, va.rias chId.
de otra~ procedencias ............ .. 0 00 ÍL
, • ses, arroha................ ... .. ...... O 00
PLANTAS TEXTILES.
Tabaco, ue la. V., manojo surti,lo superior
Algotlo11cs. De Stn. Rosn.lía, 1·ama. y quin·
á ínfimo. arroba ................... .
tal ......................... : ....... 20 iiü ú. 20 G2
Itl. de Goatcpec, m11,nojado, id. id. id. 0 00
Id.
de X:ms, idem ......... : ......... 20 00 á 20 75
Id. plana, de OrizaYa .................... . ,1 ;,o
Id.·
~e l:ts co,¡ti1s de V eracruz, id. 20 00 ÍL 20 50
Id. ~Iisanth y Tlap:tcoya, segun chse ,} 40
Id.
de Acapulco, idcm ...... ....... :. O 00 ú. O 00
Itl. Altotonga ............................ .. Ü 00
l'ita8. Oa:xaqucí'ía, segun clase, arroba.. O 00 á 21 00
PRODUCTOS TIXTORJULES.
Id. de Acayítc.an, iuem...................... 14 00 á li5 00 Grana, de Oaxacn, Superior, lil&gt;ra......... .
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Granilla, arroba ..................... : ....... . .. . C50:L 700

LEGUMBRES SECAS.

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An•eJone8. Semilla nfricann, cargn...... . .. 7 00

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7 50

rnODUCTOS .' "'DIALES.

id. id., clase inferior, itlem. ... 4 00 á 4 50 Cera, arroba ..................... .................. 20 00 .í. :.?l 00
cochinero, idem.... .. .............. O 00 á 3 00 C11eros. ... ... ...... ...... ....... ... .... .. ........... O 00 {t O 00
FriJolu. Bayo gordo superior, carga...... O 00 á 10 00 Lana!, de carnel'o, fina, lavada, arrobn... O 00 .í. S 00
I1l.
Id.

Id.

entregordo, ídem.....................

O 00 (t

9 00

Id.
Id.
Id.
Id.

menudo, ídem .................... :...
parra.leíio gordo superior, idem..
entregordo, iclcm... ~........... .'.....
menudo, idem... .. ... . . . ... . . . .. .. . . ..

O 00
9 00
8 00
7 00

Id.

prietito de Tierrafria, ideu1...... ~ !l 00

Id.
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id. de Tierracaliente, ídem........
Acoyote, iclem. ... .... . . .. . . . . . . ... .. .

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8 50

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ít. 7 50
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O 00 .fi. O 00
8 00 ú. 8 50

Id.

id., hasta de año, ídem...............

id., marceña, ídem.................... O 00 á 5
id., hasfa. ele Agosto, segun clase,
arroba ......... .......... .............. . O 00 :í 4
Queso, de h Barcñ, arroba................... . O 00 6. 5
Ju. de Morelia, idcm....................... . O 00 (i 5
Iu. de otros lugares, ídem............... . O OQ :í,
·1
Id. fresco del din, libra.................. .. O 00 {¡

Id.
garrapata y am:,.rillo, ídem....... O 00 á O 00 Sebos, blnnco en bota, a.rr~ba ....... ....... ..
Garbanza.s~perior, idcm .•1...... .. . . ........ 11 50 ú. 12 OQ
Id. m~diado, ídem ......................... ..
Garbanzo, idem, idem.. ... .. . .. .. .. . . ... . . .. . .. !) 00 á 10 00
Haba, carga. ele 108 c{ia1·tillos................ · O 00 .í G CO

O 00 .í O 00

Id.
Iu.

Ill. terciatlo, ídem .......... ................ .
Id. t&gt;n pnnza$, mediarlo, idcm .......... ..

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ESI'EC\ES.

ro, :irroba . ......................... .
C11r11es, ele CUl'UC'ro, segun cla~e en e] ma·

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3 90. (¡
3 !lO {t O 00

tadero, nrrobn ..................... .
Cerdo~, pesados, vh-os, nrx oba............. .

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Ani~, arroba ..................................... .

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,157 á 2 00
o \)() á 2 50
2 00 á 2 50
ClnYo, idem .......................... . O Gü á o ro
Comino, ídem ....................... .
Canela, libra ......................... .

1 5Q {L 1 70
2 50 ú. o 00

1

•

nlERCADOS EXTRANJEROS.
Nueva-York, Diciembre 1? ele 1875.

Aceile.-Dc olivas, )far~elhl, poi· caj:,,
ldcm de palma, lilJra.......... ............
.1i1il,-Mnniln, pnpcl.......................
l&lt;lcm Guatemala, oro......................

4
O
O
O
Arroz.-Carolina, por libra..... ......... O
I&lt;lcm rangoon, oro, dep6sit-0.. ........ ... 2
Azúcar.-Cuba, inferior hash ordinarío........................................... O
Illem ·idem regular, refino................. O
Idem i,lem, buen refino ......... .......... O
Idcm idcm, regular consumo............ O

·10 á ·1 i50
8 Ít. O 8J
60 {t O 70
85 ú. 1 10
7 {L O 8
70 {¡, 2 7:3
8

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81
8
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Itlem Hem, bueno Íl sobresnliente consumo............ .................. . .......... O
Iclcm ídem, centrifugas bocoyes números SÍ\ 13............ . ..................... O
Idcm idcm, melt\do. ... .. . . .......• ... . .. .. .

O

Idcm Habana, cnjns, números 7 :1 !L. O
Idem ídem idem 10 {, 12.................. O
ldcm idcm i&lt;lem J:1 :í ¡,:¡ .... ...... ........ 0

8}

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4

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¡ Cáñamo istle, papel......................... O ·!}

,í, O 5~
. Om1cho.-Nicaragua, oro................. O ·113 á O 48
' Idem guayaquil, prensado, papel. .... : O H {¡ O 4G
Idem mexicano, ídem: ........ ,. . .'......... O 33 á O :lG
Idom Cartagena, ülem............. ........ O 40 á O 48
Cei·a.-Amarilla por libra................. O 32 ¡¡, o 35
Coeos.-San Bias, millar, papel......... O 39 {¡, O 40
Iuem Ilaracoa, idcm.. ....... .. ............ O 24 á O :.25
Cueros de res.-4 meses oro, llontevideo, 20 á 22 libras.. ...................... O 22 á O :28
Idem Río Grande, 20 ;\ 23 libras, cscogidos ............... .................t........ O 212 á O 22!
Idem maracaibo, secos..................... O lG (1 O 16!
lucro )fatamoros y mexicanos........... O 18 á O 18~
Idem Tampico......... ...... ................. O 16 á, O HJ
Idcm Veracruz...... . ... . . . . . . . ... . . .. . .. .. . O 16 á O 17

íi et o 71
8g {i

dem Puerto Cabello ....................... O 1!) (i. O :10
Idcm Bogotá. ................................ O
ll' O Hlf
9¡ Illem Santo Domingo y Puerto Plata,

rn

O 8§

8! :\ o
ldcm idem idem lG {, 18 ............... ... O !JJ á O 9!
secos......................................... O 13;} á O 16~
Illem idem idem 19 :t 20....... ..... .. .... O 10 á O 10} Drogas.-Rxtrncto de palo tinte........ O 111 ÍL O 12
Idem iclen1 idem blanco................... O lOJ :í O 10 Idem Jn!apa oro........ . ...................
1
IJcm idem número 12, oro, en dcp6Idcm opio, calidad Yiejo, oro, en depósito................ . ...... .................... O 4g á O ,1 ¡
sito ......... .................. .............. .

O 'it ít O 81 Idcm nueYo1 Idem ........................ .. .
O • 8 :í o 8 Idem Zarzaparrilln, Honduras, oro ... .
O f} á O 81 I&lt;lc1111ncxicaua., oro ....................... .
H
E$pcria~·-:-Canela de China, oro ........ .
O 14 ú. O lG , Idcm p1m1enh1 negro, oro ............... .
'O '.!:j á O 27 Idem Nanea, oro ........................... .
Idcn; guayaquil, oro................. ...... O ~ á O 10 Idem clavos ele especia, oro...............
C'ajl.-füo, por cargnmcntos.
Grana.-Cochinil!n, oro, Honduras,
Idcm ordinario por libra........ . . . .. .... O li:} á O 18
planta primera........... ............... .
Idem regulnr ...... .... ............... ....... O l!) (t O 19! Idcm idem, segunda ...................... .
ldem bueno................. . ................. o rn~ :í. o 19f Itlem Tenerife, planta .................... .
Idem superior................................ O 20 :í O 20} ldem mcxica~a ............................. .

Idcm Puerto Rico, refino................
Idcm idem consumo........................
LJcn1 i&lt;lcn1 Ilrasil, núinero 9 (1. 12:.....
Cacao.,-C11r{lcn~ ordinurio,. oro por
lihrn. ......... ............... ................
ldem maracail&gt;o, lll'O ............. , .........

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O 14 :í. O 16
4 37 á. 4 75
G 12 á G 37
O 35 á O 38
O 15 {i O 17
O 2:l á O 22!
O 16 á
16z
O 24 á O 24,!
O 37 á O 38

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O 38 ú. O 3!l
O 45 á O 55
O 47 {i O 55
O 38 á O 39

Idem Jnva, sacos............. .............. O 2G (i
Idcm mnracaibo....... ..... ......... ... ..... O 21 á

O 27 Lana.-Vnlparaiso, oro, sucia ....... .... O 18 ú. O 20
O :23 : Idem S. A. merino, pnpcl, ídem ........ O 29 ú. O 32
ldcm h Guayrn ........ :......... ............ O 21 á O 21} Idcm ídem, mestiza, papel, ídem... .... O 28 ú. O 30
Idcn Jamaica ... ....................... . ..... O l!J á O 20 Idcm iclcm,Córdoba. oro, lavo.da...... .
O 28 :1 O 33
Idem Puerto Rico...................... ...... O 19 {t O 21
Iuem 1'Iontevideo sobresaliente, papel., O 33 á O 3G
Idem Costa Rica............................. O. 20 (i O 21 Iclem Cabo de Iluenn Esperanzo. ídem
Itlcm mexicano ele Córdoba...............
Idem Sl!banilla .. ................. .... :.......
ldem Snnto Domingo.......................
Idem curazao..................................

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I&lt;lem hener¡ncn, idcm .......... ............ O

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20
17}
20
C'áüamo-)Innila, oro, poi· librn........ O í}

:í. O 20
ídem ..................... ....................
ú. O 2:J Idem mexicana, idem ......................
á O 18 Idem Tejas, mediana, papel ..............
á O 21 Jladera$ de eb(l11Í!lerÍtl.-Cnoba Santo
et O 8f j Do~ingo, horqueta~, pié...............
(t. O G~ ¡ dcm 1dem trozos...........................

á O 36
O 18 :L O 2:J'

O 32

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Nadctdt de ebanislería, ídem lll~:z:ict\na. O 8 ~ O 12 .:ll mido11 !J .Jfoizwa d1J n,rry,:,1,-nlmidon de Glen Covc...... ......... ......... O UO í1 U 06
Itlem cedro, Monianillo................... O 5 :\. O S
ldem idem mediano........................ O 8 á O 10 I dem superior................................ O 00 {1 O u
Idem idem me¡¡icnno ....................... O 8 (1 O 10 Idcm sntin Gloss (luslrcdc sntin) ..... O lOJ (1 O 10~
,llielcs.-Cuba, pura refinar, nuem, 50
Idem mnizena .................. ............. O 11 ú. O lU
1-itir ciento.................................. O 3i ú. O 40
En los precios arriba mencionados, se hnr,í un (lescuen:
' Idem idem para. consumo, idcm ......:.. O 40 (1 O 45
to, siempre que los pedhlos se(ln de 1,000 libras ó mus.
Idcm Puerto Rico............................ O 42 {1 O 55
Cereales-Trigo Rojo y ámbar füch.
Idem Xuevn Orlean~, calidad superior,
&amp;c. Obto............ ........................ 1 42 á 1 :jQ
uneva ............... ... ..................... O 00 ú O íO Avena ......................................... :. O 58 :"I O (Ji
Idcm'idcm idem sobresaliente, ídem. O íl (1 O 72 Cebada, nominnl....... ........... .......... 1 2;, ú. 1 GO
Miel de abi:,i!ls.-Cuba, oro, depósito
1'faiz del Oeste, blanco...................... O SG {1 O 88
gnlon .............. :........................ O 82 í1 O S:3 Idem idem ídem anmrillo................ O 80 á O 81
l&lt;l~;n i•lem, derecho pagado, papel...... 1 l.'i á 1 20 Legurnbres.-Frijnles, medianos......... 1 6.'i ú. l !JO
1,:,1,t Santo Domingo, ídem.............. 1 05 ú. 1 08 Idcm marrow~..................... ............ 2 20 {L 2 4,i
Idcm idcm, oro, en dep6sito.............. O 73 á O 77
Idem Red Kiduey........ ......... ............ 3 20 {L 3 !}O
Pi~les.-Seis meses, chivo, T:1mpico,
Idem White Kiduey......................... O 00 Íl. 2 40
oro, por libra............................. O 00 á. O 50 Idem Guisantes del Cauadi, depósito,
Idem )fatnmoros, illcm... ..... .... ........ O 00 (• O 50
bushel...... ................... ........ ...... 1 1;; á 1 rn
Idem Vcrncruz, iclem ...................... O 00 {1 O 50
Iclcm partidos (split) barril, 210 libras
Idcm Curo za o, idcm...... .. .. . .. .. .. .. ... O 00 ú. O 60
dep6sito .. .. .. ... ... ... .. ... .. ..... .... ... .. O 00 i ¡; 70
ldem Buenos Aires, idci¡i................. O 50 (1 O 50 Idem YCrdes, escasenn..................... O 00 á. 2 50
ldem venado de Verncauz, oro, por
ForraJet.-Hcno, 100 libms.............. O 78 á. O 80
libra......................................... o 00 Íl. o 55
Itlcm nfrccho, 100 idcm............... .... O 00 {¡ l 50
Ferretería, &amp;c.-Sorbetcrns horizontales de Cárlos G.
Itlrm Honduras, idem.............. ....... O 00 Íl. O 55
ldem Guatemala, idcm.. .................. O 00 ú. O 50
lllntchley, Filadelfio, de 3 ú. 40 botella~. descuento de 20
Itlem Sisal, ídem............................. O 00 ú. O 52f I Y 10 ú. 33t Y 10 por 100.
Idem Pnerto Cabello, ídem............... O 00 {~' O ,i'i! ¡ Idcm bombas de madera Cucumber, C,frlos G. Blatchlcy,
!dom Ciudad Bolivar, ídem.............. O 00 á O 45 ' Filadelfia, descuento de 4,3 ú. 50 y 10 y 5 por ciento.
Illcm Lotes surtidos........................ O 90 {1 O Ofi
Idem molinos de café, Enterprise )lturnfA;turing Co.,
Salilre.-Rcfinado, puro, papel, por liFiladelfia, número 2, para familia~, $ 3, número 9 et lG,
br~......................... .................. o· 12 ú. O 12! $ IG Y $37 para. especieros y drogistns.
dlem nitra.to de Soda, oro, ................ , O 2~ á O 21
Iclem cnmpanas parn haciendas, Menccl y Conipañía,
Scda.-Tso.tle, número 3, por libro...... 5 2.'i á 5 50 Wcst Troy, N. Y., 42 centavos libra: varinnclo segun bs
Tabaco m rama.-1Iaba12a, tripa cofluctuaciones del mercado.
Idem segadoras de césped Exce!1ior, número l á 4, de
mun.................... ........................ O 85 ú. O 90
Idcm idem regular......................... O 02! ú. 1 00 O á 18 pulgadas, de $ 15 á $ 30.
Iclem fol'jns portátiles Em¡iire, número 1, 7 pulgadtls,
lllem idem superior........................ 1 10 :1, 1 25
Idem Yora.-Un corte..................... O ()O á O 9ii $ 40, número 2, 8 pulgo.dag, $ 5(i, número O, 7 pulgadas,
$ 30, número 10, 7 pulgndns, $ 27.
7'intes-Nominnlmente, tonelnda,-PaIdem planchas para calt.leras, clase superior, 5~ cenia,
lo mornl mexicano, oro,............... O 2.'i ú. O 2i
Idem Sabnnilln, papel..................... O 28 {i O 28! vos libra, W. F. Potts Son &amp; Co. Filadelfia.
Idem válvulas ele Ludlow, Troy, para ¿bras de munici·
Idem maracaibo, oro,...................... O 25 á O 37
ogun y gas, segun cntMogo.
pio,
Iclem Santo Domingo, oro,............... O 34: á O 3,3
Harina.-Genessce
........................ $ G 90 á 8 20
Palo Campeche, lagunn, oro............. O 39 ú. O 40
Idem Honduras, papel...................... O :n á O 36 Idem St. Louis, regu1o.r................... 7 GO ú 8 10
Idcm Santo Domingo, it.lem...... ... ..... O 28 á O 20 Idem sobresaliente............. ......... 8 20 á 9 2:;
Idem Jamaica, 01·0.......................... O 2-5 á O 26
Jabon y Vclas.-Allan Hny Company,
Idem palo de Brasil, papel............... O 70 ú. ¡' 80 I N. Y., Jo.bon primern caliclad, por
Idcm brasilete, Rio Ifochn, idem... ... O iíG á 57 GO
libra ..................................... .. O 00 ú. 7
ARTICULOS DE EXPORT.A.CION.
&amp;bo.-Refinado blanco en cnjns, hl~m
Aceita.- De linaza, galon................ O G8 ú. O GG
j ídem .......... ............................. O 1:3 (1 1·1 00
Idem de puerco, superior, ele invierno. 1 03 á 1 05
. Idem primera. calidad, prensado, A.
ALOODO)(ES,
A. a vapor .............................. , O 13 (1 13~ 00
Uplnncls. Mobiln. N. Orleans. Tejas.
Idem
prensado, marcí\ II ............... . O 12 (1 12~ 00
Ordinary ...... pr lb 11¡
11!
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Good ordino.ry.....
13~
13g
13!
13!
Velas de sebo oleag's refino.das, blnn14¡
Low middilng......
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das............ .... ....... .................... O 16 (1 00 18
Middilng ............ 14~
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Illern,
llit.lr(rnlicamcnte prcns·s......... O l1 ú. 00 1(1
15¡
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Coo•lmidtliling ..... 14?
1-J~1

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OAl\IBIOS.

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Lóndres {1 60 &lt;l. vi~b ·H\ á 4H pen. por pe4 :u t
,
.
so, con plazo y numcnto de i·éditc·s.
·
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Irlem .(1 GO d. vista, al contado l'iguroso....... 00 {, 4!t :u es agmlo.,
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Bonos tlc la. deucln inferior cousoliclnda del :1 y 5 por 100, refttccionn·
Durango
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do_s segun In última ley............... ó :i G por 100 Guadnlnjurn
"
Ccrl1ficn.tlo.s expecliclos por las seccioGuannjuato
"
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Irapunto
,\, n~s 1qu11lntarius.... ..... ...... ........ o tÍ. 5 por 100 Leon
",,
Bcciones del ferrocarril do Tlalpam. O á 5 por 100 Lngos
nonos ele lo. Convencion inglesa...... O ii. rn~ por 100 l\forelin.
,,
J,nos. !le In Convcncion c~i•niiola..... O á. 4 por 100 Querétnro
3
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A :ccw &lt;?fJleta de Jléxico para los ¡¡¡111/os qu., se (Xp raan.
Sombrerete
C~!~;.\cah~ntc~. cnrgr1 de lG al'l'ohns ......... S O (i. 12 O Sun Luis Potosi ,,
Cuer~avar.a
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O ú. li O Tolucn.
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�241

LA GUERRA CIVIL Y LOS AGRICULTORES.
Las v~·tuJcs de estas a,hnira.bles mcdicinns son cspccfo.lmente clic.ices par,1 expulsar de l:i. SAXGRE lo tla inipurc1.n., lln.gns antiguas, cnfermcdacles tlcl pecho, &amp;c. En los casos de ucbilit.livl cllns son incompa.rn1ilcs, al paso qne curan
raclicalmente las INDIGESTIOXES y los &lt;lcsórdcne~ gener,ilcs elcl IITGa\.DO, tic! ESTmL\.GO y !ns erupcione:; de los
I~TESTIN0.3, rcstableci6ndose como por encanto, el vigor y l:i snlucl norm:1lc3. Dichas mNlicinas remueven nsimi,mo !!is elolencias que suelen afligir !Í las :IIUJERES al llrgar estas h edad crítica.

,t

AVISO PL'"BLICO.
En Nueva-York, í8, l\faiclcn Lnnc, se elaboran ciertas preparaciones espurias füli:imente intituL&lt;l.das "PíUoris y
Ungüento IIolloway," y que llevan como garantin. ln marca engaíiosa que va nl piií de esfas líneas, sienclo los autore9
de las mismas unos sugelos que adoptan el lílulo de "IIollowny' y C~1 " Huy en todas fas p,utcs de 1:1 América. Espn!Ioln vendedores poco escrupulosos que comprnn dichas fülsificncioMs ií. precios bnrntos y las ofrecen (1 sus cliente~
como los verdaderos mepjcnmentos Hollowny, nunque estos se elaboran solnmcnte en el cstahlccimiento de su inventor, 533, Oxford Street, Lúndres W. C.

·8
!

I!

Lns personas que fuesen engn.üadas de diebn mnnera dcbc1inn ponerse en comunicncion con Tomás
1 llolloway,
dirigiéndose ií. las citadas sel'!as.
Cada caja de Ptldoras y bote de lln9iiento i-an acompañado., d.~ amplfo,! i11~truccio11r., rn e,:paiíol, relatira8
al modo de usar los medicamentos.

·

Los remedios se venden en cajas y botes para todos los pl'incipalcs boticarios elcl mundo cnte1·0, y por su pro1ü('tario el Profesor Holloway, en su Establecimiento central, 533, Oxfor,l Strcct, Lómlrcs.

1IEDICINAS.
En ln muy ncredilndn. cnsa del Sr. Gonzalcz se encuentra un surtido completo de cun11lo hny de mejor en el ramo
de medicinn.-Boticns y botiquines homeopáticos, desde el ínfimo precio &lt;le $ 3.-0hrns &lt;le mcclicina homcop.í.ticn de
los autores mas conocidos clel público.-Guin de las familias, cuyo libro csttÍ. acompaíiatlo de un botiquh1 utilísimo pn.ra
los viajeros, lmbitnntes de los campos y haciendas, que no siempre pueden recibir auxilios de los IJlétlicos.-Xuero y
gran surtido de especialidades farmn.céulicas acredito.das por mas de veinte aiios.-.El impondcrabte nutivenérco del
DOCTOR LOPEZ, marn.villoso por sus efectos i~falibles en multitud de enfermedacles que ho. enmelo en esin. Repúblic3, y en el extranjcro.-Cbocolote, ca.té para cnfermos.-Azúcar &lt;le leche -Alcohol ai,soluto y glóbulos incrtcs.Pídns~ el cat(1logo que se da gl'ális en esto. casa.
Se gal'antíza. que las medicinus d_e esta casa son las mas bnl'atas, siendo tambicn de eficacia sorprell(lenie para curar TODA. CL.\.SE DE ENFER)!EDADES, puesto que cura lo que ningunas otras mc&lt;licinus'hnbi,in podido curar.LOS HECHOS CO:MPRUEBA~ ESTA VERDAD.
Los enfermos que residen fnern de ln capital, ;pueden hacer sus consultas por escrito, c11vínndo el importe.
¡ ATEXCION !-Esta casii posee un VINO contra el clorosis que hasta. ahora no ha füllauo; se asegura que tnl enfcrmedacl desaparecerá haciendo uso ele este meclicnmento.
No hoy que olvidar EL GRAN REFRESC.\.XTE DE LA SANGRE del Dr. II. que se cxpcmlecon éxito y que hadn,lo
maravillosos rcsultadoF.
·

C01'SULT.AS.
Se do.u.de nueve ií. once de la maiinnn, y ele dos ií. cuatl'o ele la tarde. 103 residen!es ft.cra de In capi!nl, ¡1ueden
ho.cer sus consultas por escrito, relacionando en sus c·ntas los síntomas ele su cufermc,ln\l.-frecio de In con$nltn con
el medicamento, cuatro pesos.
·
La medicin:i. y m6todo se acompaiíar{i con In 1·cspucsfn por el correo or,linnl'io.
U~ICO DEPO~l1'0 EN l\IEXICO, ~2calle el..! Cinco ele )fayo número 2.

No quiere EL CULTIVADOR hab1ar de política, por hombres!-¿Por qué no peleal!lOS por la. paz?
1ú debe, ni le conviene. Espectado~· impasible, en -¡Qué guerra tan hermosa la de la inteligencia.
cuanto puede, de los acontecimientos que se están Fundemos socieJades, establezcamos muchas cstlosarrollando á su vista, no Je toca otra suerte cuelas para esa pobre generncion indígena, semiquc la. de admirar In. Iocurn de un pueblo que pu· salvaje que es el instrumento de locos y ambiciodiendo ser el mas rico y el mas feliz de la tierra, sos. Abramos vías do comunicacion que son las
se ha propuesto ser el mas desgraciado y mas po- arterias de la sociedad, y fomentemos la agriculbre.-Este pueblo que pele6 her6icamente once tura para que el pueblo pobre no padezca. escaseaiios por hacerse independiente y que arrastr6 se- ces y la nacion sea positivamente rica. Estamos
scnta y tantos de guerra civil para conquistar her- hoy, sembrando vientos, y no tardarémos en comosos principios políticos, que ha pasado por to- sachar abundantísimas tempestades. En estas
das las viscisitudes sociales y administrativas po- guerras civiles se pierde todo, rnéme l'lwnneur, y
sibles, terminará por entregarse, atado de piés y ojalá que por querer regenerar el país á sangro
manos al enemigo que mas temo, al colóso ameri- y fuego, talando sus campos y destruyéndolo tocano. El dia · en que ese pueblo frio., egoísta y do, no tengamos que grabar algun dia, nuevos
desapiadado, comprenda que la República Mexi- judíos, despues de la ruina de nuestra Jerusalen,
cana ha perdido toda su '1iergía y toda su virili- una medalla donde lean nuestros hjjos esta signi·
&lt;lad en las ,guérrns intestinas que promueve, por ficativa inscripcion.-Mé'xico cautivo.-Catilina esquítamo allá esas pajas, ent6nces ¡ay! vendrá tá á las puertas de Roma. Convirtámonos de esaquí con el carácter de mediador, de apacigua- parta.no$ en atenienses, si no queremos degenerar
dor, de amigo, invocará la necesidad y utilidad en ilotas, porque las generaciones presentes no
de corregir una situacion que no le permite esta- producen Esparta.coa.
blcccr rel!f,cioncs comerciales, pretextará que se.
EL CULTIVADOR aconseja. á los agricultores
cometen abusos en sus fronteras. Vendrá, deci- que no abandonen el arado por el fusil, ni husmos, tí intervenir en las cuestiones del país, como quen la solucion de las cuestiones socialee, en el
el vecino pacífico interviene, con el derecho de la sacrificio de sus hermanos.-Nuestra época emiley, en o! hogar del que á la otra puerta de su nentemeutc regeneradora, está oncargada de llecaso, promueve escándalos y no lo deja trabajar var ella misma, á término, pacíficamen~e, el ¡;erni le permite el descanso, y vendrá, sobre todo, fcccionamiento de la sociedad. Llegará un dia
con el derecho implacable del poderoso,"del fuer- en que los pueblos se gobiernen positivamente
te, del avasallador, del soberbio, á imponer con· por sí mismos. Cuando conozcan eus derechos.
tliciones de vitalidad 6. una naturaleza gastada, á Procurarlo ántes, es querer precipitar los acon·
una. gencracion desorganizada, que hará el últi- tecimientos que deben venir porque están en el
mo y her6ico sacrificio, en una lucha estéril por 6rden natural de las cosas.-Traerlos ántes de
conservar su autonomía.
. tiempo, es cambiar de amo y no de situacion. Edu.
j Pobre herencia la de nuestra raza, falta, tanto quemos el pueblo y la. regeneracion social vendrá:
de circunspeccion y de juicio, como exuberante caerd. Miéntras el pueblo no se eduque, será csdc talentos! Son, con la mala educacion de nues- clavo, porque la peor de las esclavitudes es la de
tro carúcter y la violencia de nuestras pasiones, la ignorancia.
los talcr,tos y la inteligencia, armas temibles en
Estas reflexiones se nos han venido á la imagimanos de gentes locas.
na.cion en horas de tristísima soledad, cuando ne
So pelea en México por todo: ya no hay prin· ec leen en los pcri6dicos sino noticias de la gucrcipios políticos que conquistar, se pelea, pues, ! ra. Todo se destruye en los campos, todo se ar·
TOMO

1.-01

..

�242
rasa, todo Be tala, todo se aniquila, todo se arrui- los destinos públicos; pero uo se pcrfcceionaria el
na. ¿Para qué y por qué? Para .suprimir un go· sistema ni se mejorarian los individuos.-Miéntras
bierno y;traer otro.-¿Seria mejor el que viniera? tanto, cuántas desgracias y cuántas miserias!
-Quién sabe!-Traeria su séquito de servidores
y de aspirantes. Se cambiarían los hombres de
ANTENOR. LESGANO.

ESTADISTICA DEL CAFÉ.
Siempre hemos creido, y visto confirmada por En 1871 comparaclocon 1870,
los hechos nuestra creencia, que el café constituhubo un aumento do......... 35.698,093 füs.
ye la mayor riqueza de los países donde se pro· En 1870 comparado con 1869. 37.470,555 ii
duce. De fácil cultivo la preciosa planta, relati- En 1869 comparado con 1868. 20.240,180 »
vamento fácil el beneficio del fruto, fácil su con·
-----duccion á los puertos de consumo, y en aumento Aumento total en tres aüos... 93.408,228 lbs.
este, aüo tras año, el porvenir del café está tan
Los tres.millones. de quintales ~ue consumie- .
asegurado , si no mas que el del algodon y ot.ros ron los, Estados-Unidos
on 1871, procedieron de
. .
1os paise~ siguientes: •
productos agrícolas de primera necesidad.
.
1 Del Brasil....... .. .. ... .. .. .. ..
2·14.809,600 lbs.
.aAl
.. so¡·1c1·tado grano debe e1 Bras1.1 su nqueza:
él es la explicaeion natural del fen6meno que De Java, Sumatra Y Si!gapresenta la república de Venezuela, que con una
pore ..... "' " .... ·" ... ·.... .. 27.776.000 ))
poblacion de dos millones escasos de almas, ex- Do Maracaibo ...... .'....... .. 14.784,000 ))
porta por valor de muchos millones de peflos al De La Guaira. " .. · .. · •.... .. -8.064,000 »
5.824,000 »
año; y á él deberá algun dia México la solucion De Ceilan.......... · .... :· .... ·
4.144,000 »
del problema que actualmente ocupa la imagina- De Santo Domingo.· ....... ..
4.480,000 ,
cion de sus hombres pensadores, la prosperidad De las otras Antillas, ...... ··
de la clas(;} trabajadora, si los agricultores se con· De México, Centro-América
• vencen de que el café debe 11er objeto predilecto
Yotros puertos .. :..........
ü.728,165 ii
de sus esfuerzos.
316.609,765 lbs.
Como prueba de que no exageramos al decir
Entre todos los paíse&amp; americanos, el Brasil es
que el porvenir del café está asegurado, vamos á el mayor productor de café, pues de solo los puerponer á. la vista de nuestros lectores datos esta· tos de Rio Janeiro y Santos salieron en 1871 á
dísticos fehacientes y demostrativos de la verdad 1872:
•
do nuestro aserto.
Para los Estados-Unidos..... 185.630,400 lbs.
En los Estados-Unidos, cuya poblacion era en Eara Europa................... 130.994,240 »
su mayor parte consumidora de té, y donde por J;&gt;arn otros puntos............. 10.701,440 »
consecueecia el café ha tenido que luchar contra
hábitos arraigados, se consumieron en 1857, 184
327.326,080 lbs.
millones 225, 700 libras de café: en 1859 subi6
La Gran Bretaña,. cuyo consumo en 1780 fué
ya el consumo á 226.610,300 libras, y en 1871 de 930,141 libras, lo aument6 gradualmente, de
alcanz6 á 316.609, 765, es decir, casi el doble en suerte que en 1820 import6 siete millones, en
veinte años. Mas notable aún es el aumento si so 1840 veintiocho millones, y en 1871 cuarenta.
comparan únicamente los tres últimos a.ñoa de
Veamos ahora los derechos de importacion que
los comprendidos en la estadística que examina- el café tiene que pagar en las diversas naciones
mos; pues así tendrémos que:
que lo consumen.

243
Los Estados-Unidos han variado muchas vc·
ces su tarifa, segun las necesidades de su erario,
do modo que desde 1789 impusieron al grano un
derecho de 2} centavos por libra, que abolieron
en 1830, dejándolo completamente libre. En
1861, á causa de la guerra de rebelion, volvieron
á gravarlo con 5 cs. que redujeron á 3 en 1870,
y que abolieron del todo el año siguiente. lloy
día, por decreto reciente del Congreso americano,
paga el café 4 cs. por libra, segun las últimas no.
ticias.
En Inglaterra, el derecho actual es de 6 cs. el
galon do café crudo y 8 el tostado y molido.
Francia, en buques franceses, 4! cs., y en bu·
ques extranjeros, 5}.
España, importado directamente de posesiones
españolas, li cs.
De países extranjeros, 2l cs.
Portugal, café en cáscara, l! cs.: limpio, 2}.
Italia, café de todas clases, 4.43 cs .
Alemania, 3! cs.
Austria, 3! cs.
Suiza, 3 cs.
Bélgica, 1l cs.
Dinamarca, 3! cs.
Noruega, 4! cs.

Suecia, 2t cs.
Rusia, 3 cs.
Turquía, 8 por ciento ad valorem.
Austria, 4 cs.
Nueva Gales del Sur, 4 es.
Nueva Zelandia, 6 cs.
Colombia inglesa, 3 os.
Islas Sandwich, 3 cs.
Hondura británica, 3 cs. ,
Santa. Cruz, (isla)-12! por ciento ad valorem.
República Argentina, 25 por ciento ad valo·
rem.
China y Japon, libre.
Ceilañ, libre.
Por último, hé aquí los precios medios que obtienen en Nueva-York los cafés de diversas pro·
cedencias:
Del Brasil.. ................... 15,91 cs. la libra.
De Jaya ......
21,29 ,,
,,
De Maracaibo y la Guaira... 15,22 ,,
,,
De Santo Domingo. . .. ••••••• 13,55 ,,
,,
Ojalá. que las anteriores noticias sean de algu·
na utilidad nl comercio y á la. ag.icultura. de l\fé.
xico, cuyos inte1·eses desea promover el Oentro
9 •••••

•••••••• ,

• ••

lJ.lercantil.
M. M.

ZARZAMENDI.

EL LINO.
Nada mas bollo que ver un campo cuya su·
pcrficie ondula en olas de azul al menor soplo de
viento. Mirado aisladamente, el lino comun es
una planta anual que crece espontáneamente en
nuestros campos: su tallo es de seis 6 siete decÍ·
metros de alto; es delgado, recto, cilíndrico, con
-ramas solamente en la cima: ias hojas, colocadas
alternativamente á lo largo de su tallo, son pro·
longadas, estrechas y puntiagudas. Sus flores, de
un bello azul, nacen en la cima del tallo; comp6nense de cinco hojas 6 pétalos dispuestos en forma do clavel, en un cáliz de cinco hojas agudas.
Estas flores, muy fugaces, se abren en los meaes
de Mayo y Junio. A la flor eucede un fruto ca·
si esférico, del tamaño de un garbanzo, dividido
en diez chocillas, cada una ele las cuales encier·

ra un grano oblongo, aplanado, luciente, de color
purpurino. El lino. es objeto de muy importantes
cultivos, sobre todo en el Norte de Fr51ncia y en
Bélgica. Su cultivo ofrece pocas dificultades; requiere, no obstante, una tierra ligera bien prepa·
rada: siémbrasela al vuelo, caiü siempre en p1·i·
mavera, en Marzo, algunas veces en ~etiembre;
pero las dos recolecciones se hacen casi al mismo
tiempo: arráncase el lino de Otoño á principios
de J uoio, y"quinco dias despues el lino ele Primavera. Esto se efectúa cuanclo la planta, despues
do haber verificado las diversas fases de la vegetacion, comienza á cp.durecersc; cnt6nces adquiere un tinte parecido al color de limon; desarráiga.se en tiempo seco, y se depositan los tallos en
la tierra, en paquetitos, pa1·a que so sequen en·

•

�244
teramentc; despucs se extrae el grano con un
mazo, 6 frotando simplemente el extremo de los
granos con la mano.
El lino es precioso, no solamente por los pro·
duetos que se sacan do sus fibras, sino tambien
por los que dan sus granos. De éstos se hace en
medicina un uso muy frecuente y un enorme con-:.
sumo. En efecto, ademag tlel aceite cráso que
contiene en abundancia, y que se emplea en multitud de usos en Ju.a artes y en la industria, en.
cierra cantidad considerable de mucilago, y su
~lecoccion en el agua se emplea con el mayor éxi·
to en todos los casos de infl.amacion. Los resíduos
de estos granos, de que se extrae el aceite, sirven tambien para cebar el ganado vacuno.
Vése con frecuencia mencionado el lino en la
Sagrada Escritura, y Moisés nos enseiia que se
cultivaba on el Egipto desde tiempo inmemorial;
así nos lo demuestran, por otra parte, las fajas
de lino con que se hallan envueltas !ns momias
ogipcias. Por s~u parte Herodoto, este verídico

245

observador, nos dice que los asirios y loa egipcios llevan una túnico. de lino debajo de una capa de lana. Cu:i.ndo los romanos conquistaron el
Egipto, adoptaron muchas tle sus costumbres, y
se difundieron en Italia Ja¡¡ telas de lino. Plinio
refiere que los germanos cultivaban el lino y hacian con él hermosas telas. Su cultivo y su preparacion eran obra de las mujeres. Sin embargo,
las telas de lino fueron mucho tiempo rarns y cos·
tosas, sobre todo, en Francia, puesto que so sabo
que la. reina Isabel de Baviera fué la primera
que, no contentándose con las camisas de sarga
que se usaban en su tiempo, se permiti6 el lujo
de poseer dos camisas de tela do lino, lo cual so
le censura como prodigalidad inaudita. IIá.cia la •
misma época se ofrecin ú los emperadores y á. los
reyes servilletas fabricadas en Roims, á título de
objetos raros y preciosos.
,
El nombre 1gricgo linon proviene, segun se dice, de la palabra céltic:i. llin, hilo.

J. PrzzETTA.

INDUSTRIA AZUCARERA.
Datos acerca de la cornposicion química de la
caña ele azl1car y del ,·endimiento industrial
de este fruto en la isla de Cuba.
Hemos leido en mas de un libro, que la calfn,
contiene de 16 á 20 por 100 de azúcar, 6 Bfla
por término medio 18. Veamos hasta qué punto
puede ser err6neo partir de semejante dato para
calcular el r~ndimiento y las pérdidas de azúcar
en una localidad determinada, por ejemplo, en la
isla de Cuba.
l\I. Avequin ha dado á conocer Jo¡¡ siguientes
resultados de los análisis químicos que verific6
en caiias de Otahití y de cinta cultivadas en Luisiana.
Cornposicion de la caria, de Otaltití.
Agua de vegetacion.......... ...... ...... 76.080
Azúcar cristalizable...................... 10.120
Azúcar incristalizable y mat. ext ......
4.160
Otras mate1·ias....... ...... ...... ... ......
O. 773
Lcüoso ..••.•...........•............ ,.....
8.867

100.000

Composicion de la caf'fa de cinta.
Agua do vegetacion ......................
Azúcar cristalizable .. .. .. ...... ... .. .. ..
Azúcar incristnlizable y mat. ext... ...
Otras materias............................
Leñoso ..... ,,.... ....... ...... ...... .....•

76,729
9.850
3.542
0.808
9.071

100.000
Jugo de la caña de Otahid.-En un lit1·0.
Agua de vegctucion ... . .. ... ....... ...... 894.98
Azúcar cristalizable ........ .... .. . .. . .. . 119.05
Azúcar incristalizable y mat. ext......
48.95
Otras:materias..... ..... ...... ...... ... ...
4.02

tJugo &lt;J,e la carta de cinta.-En itn
Agua de vegetaci0n ...... .... ......... ...
Azúcar cristalizable......................
Azúcar incristalizable y ma.t. ex.t... ...
Otras materias ............. ,.. ,,,.........

1067.00
litro.
898.03
113,55
46.34
4.08
-----..

1002.00

M. Dupuy publicó el sigui(:mte análisis, sin Je.
terminar la clase do caüa. en que opcr6:
.Agua........................................ 72.00
Materias solubles.....................·...... 17.80
Sales..........................................
0.40
Leñoso ... ... ... ... ... ... ... ... ...... ..... ...
9.80

100.00
Composicion de un guarapo de la Martinica,
sin determinar la cafia de que se extrajo conserra&lt;lo por el método de Appet, segun análisis químico verificado en Paria por U. Péligot:
.\.zúca1· . . . ... ...... ................. ... ...... 209.0
Sales minerales..............................
l. 7
Productos orgánicos ...... .. .. .. ........ ...
2.3
t\gua ... ...... ... ... .......... ... ... ... ... ... 787.0

..

Composicion del guarapo fresco Je calla criollct 6 de la tierra, segun análisis hecho en la Habana por el Dr. D. Jos6 Luis Casa.seca:
Azúcar ................................................ 209.4
Sales mincralcsu,..................................
1.4
Productos org4l1icos .......................... .
1.2
Agua ............................................. . 788.0

Composicion do la caña criolla 6 de la
en estado fresco, segun el mismo profesor:
.r\..gua ... ..... '.., ... . ..................................
Azúcar.................................... .......
Leñoso . .. .. . . .. . .. . ... .. .. .. .. .. ... . . . . . .....

100.0
tierra
65.9

17.7
16.4

100.0

100.0

Diversos análisis practi~ados por el Dr. CasaAnáliai3 de M.J)upuis, sin dotc:rminacion de seca cu las tres clases de caña llamadas blanca 6
la clase &lt;le caña:
de Otahití, cristaliua y cinta, que se cultivan en
Agua ........................ .. :............ 72.00 los ingenios de la isla ele Cuba para la elabora.Azúcar...................... .... ...... ...... 17.00 cion del azúcar.
Sales y küoso...... ...... ...... ...... ...... 11.00
Caña blanca ó de Otaltití.

100.00 Agua........................................... 74.0
Anális;a practicado por M. Plague en 4000 Azúcar y materias solubles.............:.. 15.4
grainos de jugo:
Leñoso .................................. ,..... 10.6
Agua de vegetacion......... ...... ... ...... 3,133
100.0
Azúcar c:·istalizablo...... ...... ... ... ... .. 0,832
Caña
e1·istalína.
Azúcar i1.cristalizable...... ..... .. .... ... 0,030
Otras mat cll3
······ ······ ········•········· ······ ,..... 72.0
' .. s ····•···• •········ ·• · ··· .....• O, 005 A2:ua
....,
- - - , Azúcnr y materias solublos ................ . 16.6
4,0CO Lcñuso ............•••......................... 11.4

Análisi3 verificado por l\I. Paye~ en caiia de
Otahití en su cstatlo de m:ulurcz y al tercio de
su desarrollo:

I.

100.0
Caña de cinta.

Agua ........•............... ·······~·····...... 70.0
Agua ...... ,................. , ............ ··· 71.04 Azúcar y materia.a solubles................. 17.6
·Azúcar ................ ..... , .............. . 18.02 Leñoso........................................ 12.4
Otras maturias .......... , ............. ,. ... . 10.94
100.0
Estas
caiias
procedían
del
ingenio
Bagacs,
si100.00
tuado en el partido de los Palos, cultivadas junII.
tas y mezcladas eR tierra colorada y cansa.da:
.t\gua .•.....•. ...... ...... .... ......... ...... 79.70
oran
de seis cortes y tenían once meses. El Dr.
Az(tcar ...... ... ... ...... ... .. .. ...... ....... 9.06
Otras mat,rias ... .. :....... ... ........ ... ... 11.24 Casaseca oper6 sobre quinientos gramos, partiendo de ia raíz hácia el medio, de cada una de las
100.00 tres especie&amp;.

�247

246

•

Composícion de la caña blanca y de cinta cul- Lc11oso ................ 19.4 .............. 17.0
tivadas en un terreno mulato nuovo, siendo la ca·
100.0
100.0
ña de once meses y de seis cortes.
Composicion del primer canuto del pié sin nu·
Análisis de la parte inferior.
dos
y del canuto su.Perior sin nudos.
Blanca.
Ointa.

Oanut-0 inferior. Canuto superior.

..~gua...........................
Azúcar........................
Leñoso ...................... ,...

72.6 ...... ... 70.4

17.6 ......... 18.6 Agua ........ . ........ 70.6 .............. 75.8
10.4 ... ,....• 11.0 Azúcar ............... 15.7 .............. 14.0

Bajo. llledio. Superiot. car, que dl)mueatra la iospeccion de estos aná.li·
sis, y es que en dos cañas de Otahití, cultivadas

--Agua ..................... 69.3 ... 70.7 ...... 71.6
Azúcar.................. 17.2 ... 15.9 ...... 15.7
Leñoso ...... ,............ 13.5 ... 13.4 ...... 12. 7
---, 100.0 100.0 100.0
El Dr. Casaseca llama. la. atencion acerca del
hecho curioso para la historia de la caña do azú-

Leñoso .. ,.............. 13.7 .............. 10.2

100.0

100.0

100.0
100.0
Cornposicion do una. caña blanca de tres cortes
y de un año de edad, procedente do tierra nueva
Agua... ...... ... . ... .. ... .. .. . . 72.6 ......... 72.0 negra con tres afios de cultivo.
Parte inferior. 'Parte superior.
Azúcar........................ 16.0 ......... 15.5
Lefioso... ... ............. ... ... 11.4 ........ 12.5
Agua .................. 69.6 ... v .........74.0
100.0
100.0 Azúcar ............... 19.0 .............. 16.0
Comparacion de dos análisis de la caña blanca Leñoso ................ 11.4 .............. 10.0

EL CULlIVO DE LAS QUINAS.

Análisis de la parte superior.
Blanca.
Cinta.

1

,t . u·

en distintos ingenios y en tienas tambien muy
•distintas, la una mulata y la otra negra, el agua
se hallaba distribuida en proporcion aritmética
creciente del pié al cogollo, de suerte que el término medio es justamente el término medio de
los dos extremos.
MÁRCOS DE J. MELERO.

cultivada en el mismo terreno mulato, ejecutados
100.0
100.0
sobre distintas partes del pié de dos cafias pr6·
Composicion de la caña. blanca cultivada en el
ximas una á otra, operando en tres canutos in·
terreno
mulato del ingenio Bagaes, considcrándo·
completos con dos nudos y con cinco canutos inla en sus tres tercios.
completos con cuah o nudos.
Bajo. Medio. S1tperior.
Agua............................ 73.3 .......... 72.0
Azúcar ........................ . 19.0 ......... 17.6
7.7 ..........10.4 Agua...................... 70.4 ... 71.3 ...... 72.2
Leñoso .......................... .
Azúcar ................. 18.4 ... 17.7 ...... 17.7
100.0
100.0 Leño¡;o.................. 11.2 ... 11.0 ...... 10.1
---- '
Composicion de los extremos inferior y supe100.0 100.0 100.0
rior de una caña blanca, despojados de sus nudos:
Composicion
de
la
misma
clase de caüa, de tres
\
PM. Parte superior.
1
cortes, cultivarlo. en tierra negra nueva. dol ingenio Union, consider.índola en sus tres tercios.
72.6 ......... 77.0
Agua ................. .

, Azúcar...................... 18.7 ....... ~15.4
Lef1oso. ...... ...... .....•.. 9.2 ...... ... 7.6

Bajo. Medio. Supe,-ior.

Agua ..................... 70.4 ... 71.3 ...... 72.2
Azúcar . .-............. ; .. 18.4 ... 17.7 ...... 17.7
100.0
100.0
Composicion de dos nudos de la misma caña, Lefioso ................... 11.2 ... 11.0 ...... 10.1
uno del primer canuto del pié y el otro del extre100.0 100.0 100.0 •
mo superior de la planta cortado el cogollo.
Composicion de una cafia de cinta qe cuarto
Nudo inferior. Nudo superior.
corte, procedente de tierra. colorada de treinta
años de cultivo del ingenio Union, considerándo·
Agua .... .. ....•• ...... 66 .8 .............. 72.2
· Azúcar .....•......... 13.8 ........ ...... 10.8
la en sus tres tercios.

Poa

RAll.loN PAEZ.

''Caido el árbol se lo despoja de b corteza ru- 1dificultad·. atraves6 sin ella. He visto mas de un
gosa exterior, valiéndose para ello de un marti- distrito en que la cascarilla tenia que ser condullo de mallera 6 del lomo de una hacha; luego se ' cida ~ trnves del.bosque durante quince 6 veinte
limpia la parte así desnutla y se le hacen incisio- días; es difícil concebir e6mo podría. remunerarse
ncs uniformes en todo su contorno. La corteza so debidamente tanto trabajo.
separa dJl tronco por medio de un cuchillo con
"El cuidado de empacar la corteza, que toca
cuya pm,ta se aparta de la ~dera. La corteza al superintendente, no es una parte poco imporde las ram~s se obtiene poco mas 6 ménos como tante de las tareas. Acomoda en líos las distintas
la del tronco. ~Los detalles de preparacion varfan cargae á proporcion que van llegando al campa·
un poco on los dos casos¡ efectivamente las cas- mento, y luego las introduce en embalajes de la.carillas inas delgadas, proYcnientcs de las ramas, na, bien cosidos y asegurados."
y que forman la quina en rollos llamada cafí,uto,
Respecto al cultivo de las quinas en las posesa ponen 3encillamente al sol y toman por sí mis- siones holandesas de la India, informa el profesor
mas la forma apetecida, que es la de un cilindro Hasskarl, que el cultivo de la chinchona en Java
hueco; al paso que á las &amp;uministratlas por el continúa favorable, y el desarrollo de las plantas
tronco, qae constituyen la quina ordinaria llama· no drja nada. que desear. El número de ellas nada tabla, se las sujeta durante su secamiento, á eidti ,1e semillas y pimpollos pasa de millon y meuna gran presion, sin la cnal tomarían la forma dio, perteneciente la mayor parte á las especies
de las otr:is. Despucs de su primera cxposicion (J. Oalisaya, un buen número á las C. Ojficinaal sol, se rolocan los trozos unos sobre otros, exac· les y Succirubra, y muy pocas {~ las O. Laiicifotamente como las tablas en un dep6sito de made- lía y Mi&lt;fantlia. Ademas, se han trasplantado
ras, y se 1:1antienen planas por medio de grandes 870,000 matas, presentando la totalidad un au·
pesos colocados ~nciJ.1n, Al siguiente dia se po- mento de cerca de 200,000 plantas desde el prinncn de nuevo al. sol ios cuadrángulos de corteza cipio del aiio. En Diciembre de 1869 se enviaron
por un corto rato, luego se vuelven á. someter á á Ilolantla 460 kil6gramos de corteza seca, que
presion, y así sucesivamente, hasta que por últi- fueron vendidos al precio de dos 6 tres florines
mo se les deja en este esta,lo.
p(1r kil6gramo; despues se han exportado 900 ki"Pero la obra del cascarillero está léjos de con- 16gramos, y para la fecha del despacho estaban
cluir, aun terminada la prc·paracion de la ccrte· listos mas de 1,000. El profesor Hasekarl estima
za~ su botín ha de ser trasportado al campamen· el producto de 1870 en no ménos de 4,000 kilóto. Con u1i::i. pesada carga. sobre sus espaldas tie- gra.mos de corteza seca pap la 'export;:icion, fuene que reiiasar las intrincadas veredas que con ra de algunos centenares para el consumo interiór
\

�248
de la isla; La operacion de separar la corteza del
árbol, cortarla, secarla, distribuirla y empaquetarla, constituye hoy un importante ramo de industri:i. en la colonia.-(Nature, L6ndrcs, Diciembre 8 de 1870).

Iluanuco en el Alto Perú, J su Q1dna Gri:;; la
de la Oalisaya en Bolivia y el bajo Perú.
"Las raices, flores y cápsulas de los árboles
de chinchona tienen un sabor amargo -:; propiedades t6nica.s; pero la corteza es la {mica parte
que tiene un valor comercial. La corteza. de los
árboles se compone de cuatro capas: la epidermis,
.la peridermis, el tejido celular y el líber 6 tejido
fibroso, compuesto de celdillas exagonales llenas
de materia resinosa y tejido leñoso. Al crecer el
árbol ensancha la corteza, y como la parto exterior cesa do crecer, se separa en capas y forma
la parte muerta 6 poridermis, que en las chinchonas so encuentra parcialmente destruida y con·
fundida con el tliallus de los musgos. Así, pues,
In corteza se compone de la parte viva 6 dermis.
En las ramas nuev.as no hay parte muerta, pues
!as capas exteriores permanecen enteras miéntras
las interio-res 110 han tenido tiempo de desarrollarse; en las gruesas y viejas, por el contrario,' la
peridermis 6 parte muerta es considerable, estando completamentai desarrollada. In capa fibrosa
del derr;.1is. Para preparar la corteza so quita la
peridermis golpeando el tronco con un mazo, y
so separa dcspues el dermis por incisiones uniformes.

Terminarétnos esta corta re1acion sobre las quinas y su cultivo, con la lista de las especies mas
recomendables por sus propiedades terapéuticas
y el análisis de sus respectivas cortezas, á cuyo
fin insertamos los siguientes párrafos de la citada
obra de ~Ir. Markham;
"El Dr. Weddell ha fijado el número de las
especies de- chinchona en diez y nueve, y dos dudosas; pero aun la. clasificacion tic esta eminente
autoridad, publicada en 1849, requiere ya muchas alteraciones y revision. Pot· ejemplo, el Di·.
Wed&lt;lell no seflala lugar á la. especie quina roja,
la mas rica en alcal~ides, y un:i de las mas importantes, que á. causa de las recientes investigaciones do Mr. Spruc&amp;, será. ahora probablemente
admitida por los botánicos como una especie distinta, la (J, 8uccirubra (Pavon). Una nueva quina gris introducida. ahora en la India como O.
Peruviana, (Howard), y la O. Paltudiana (IIoward), clase sin mérito, cultivada por los holandeses en Java, serán tambien recibida~ como especies adiciona.les. Parece probable igualmente
" ...... Et aspecto de la fractura trasvrrsal proque la. Q. Oondaminea necesite ser dividida en
porciona un importante criterio sobro ia calidad
dos 6 tres especies distintas; miéntras que la O.
de la quina. El tejido celular presenta una fracBoliviana (Weddell) quedará como mera varietura corta y suave, el leiioso una fractura fibrodad de la O. Oalis(!ya.
sa, como sucede con la quina Oalisaya. Los prin"Las especies do valor en el comercio, sin emcipales caractéres para distinguir la corteza que
bargo, no comprenden sino una poquoila parte
contiene mucha quinina, son, la pequeñez de las
del conjunto; y como todas estas han sido nuevafibras que cubren b fractura trasversal, y la fa.
mente introducidas en la India, solo ellas mere.
cilidad con que puerlen separarse, en lugar do ser
cen nuestra. atencion: son las siguien~s:
·
flexibles y adherentes como en las de mala cali,.
c. Sucdrubra
(ravon¡
quo produce Qu1,1a roja.
dad. Así, cuando se manosea la corteza Oalisaya
.,, ,¡ { C. ChaJmaruuere1 (Pa von
}
c. Crupa
(Tafalla)
Quina &lt;lt Corona.
8.§ C.
Urlt1441nuri
(Pavon)
seca,
gran número de pequefias agujas so pegan
c. Mn&lt;lfoUa
(llu!Js)
Q11Cna ,i. C&lt;1rta~'1ia.
C. NU1da
(Ruii v Pavon)}
c. Mkrantha
¡Rulz i· Pavon)
ouma (lrlt.
de la piel, lo cual constituye una de sus sefialcs
C. Peru•lt111a
Howatd)
c. CaUsava
Weddell)
JJuCna amarilla.
distintivas (Weddell).
"Estas especies producen cinco diferentes cla"Hasta el presente siglo se us6 la quina en su
ses de quina medicinal, que se obtienen de cinco estado nativo, y numerosas tentativas se hicieron
distintas regiones de Sur América. Dichas regio- en diferentes épocas para descubrir su verdadero
nes son: la d&lt;, Loja y sus Quinas de Oo1·!na; la principio medicinal, ántes de alcanzar un éxito
de la Quina roja en las vertientes occidentales definitivo. El primer ensayo digno de atencion se
del Chimborazo; la de Nneva-Gran:ida; la do debe á. los químicos .Buguet y Cornette, quienes
"

Q

,;, A

249

I

en 1779 reconocieron la c-xistoncia. de una sal pecies do quina, y llamaJo quinina y c!tinehona,
cscnciai y materias resinosas y terrosas en la cor- con las mismas virtuues, mucho mas poderosas
toza. do quinquina. En 1790 Fourcroy dcscubri6 1 sin embargo en la primera. Se creía que en la
fa existencia de _una materia colorante, dospucs mayor parto do las quinas, la chinchona existía
llamada eliinclwna 1·0Ja, y en 1800 un doctor en la capa celular, y la quinina en el líber 6 casueco, do nombre Westring, crey6 haber encon- pa fibrosa: pero Mr. IIoward demostr6 despucs
trado su principio activo. En 1802 el químico que esto era entera~cnte orr6neo. En 1829 Pofrances Armand Soguin cmprendi6 el comercio llotier closoubri6 un tercer alcalóido, al que lla.·
do quina en grande escala, y lo fué necesario es- m6 aricina, sin aplicacion médica, y obtenido do
tudiar el medio de descubrir buenas cortezas y una especio de chinchona sin mérito, llamada O.
distinguirlas de las malas. Encontr6 quo ol tani- Pubescens que se produce en la mayor parto do
no precipitaba la mejor corteza de quinquina, al los bosques del Perú."
poso que las de mala calidad no tenían esta proLos costituycntes orgánicos do las cortezas do
piedad. En 1803 otro químico encontr6 en la cor· chinchona son, segun estas autoridades, los si·
tczn. una sustancia cristalina, á la que Ilam6 sal guientes:
esencial febrífuga; pero resultó no ser mas que Quina,
Aciuo quiuóvico,
uua combinacion do cal y un ácido, al cual se di6 Chiuchonia,
Chinchona roja,
el nombre do deido químico. Reuss, químico ru- Aricina,
Una ijUStnncfa colorn.nlc amnrilla,
.
Quinülia,
Una sustancia vcr&lt;lc unltiosa,
eo, f u6 ol pl'lmero
que di6, en 181 5, un mediocre Chinchonidia,
Almidon,
Jlllálisis de la corteza de quinquina; y por el mis· Acido quínico,
Goma.
roo tiempo el Dr. Duncan, de Edimburgo, indic6 Acitlo táuico,
que una sustancia real existía en ella como prin·
Estos principios se encuentran 011 distintas procipio febrífugo. El Dr. Gomez, cirujano en la ar- porciones, segun las quinas. La gris, contiene sornada portuguesa, en 1816, fué el primero que bre todo chinchonina y tanino; la calisaya, 6 quiaisl6 este principio febrífugo insjnuado por el Dr. na amari!Ja, mucha quinina y un poco do chinDuncan, y le di6 el nombre de ch.inclionina.
chonina; la quina roja, quinina. y cbinrhonina en
"Pero el descubrimiento fiual de la. quinina so casi iguales proporciones; miéntras que la quina
clcbe á los químicos franceses Polletier y Caven· de Nueva-Granada tiene principalmente chinchoton, en 1820. Estos imaginaron que un alcal6ide nidia y quinidina.
vegetal, análogo á la morfina 6 estricnina, existia
IIé aquí una tabla del precio en los mercados
en la corteza de quinquina; y descubrieron dos- londoncaes, y de la mayor cantidad ele alcal6idcs
pues que el principio febrífugo rosidia en dos al- extraída de la corteza de las o~pecics introducical6ides, juntos 6 separados en las diferentes es- das en la. India:

--=-====:::;::===========================================================::-,1
l
e! t ¡
lú,\XUIUJ\I
DE
.ALCALOIDES
EXTRAIDOS
J
!~ 1
ESPECIES,
t:: '::J

¡

;

~ í: :-l
¡; É: ~eM ~

DE SU CORTEZA,
•

"- -----------s-"I~::..'---------------------'--.¡.,_8.__
.. I

11 C. Uritusinga .............. .
C. Chahuarguera ...........
C. Crispa.... 1•••&amp; ••••••••••••
11
. bt'a... { tabla
,:• e, sUCC!l'U
ñ t
,.
ca u o.
tabla
·. . alisa.ya...... cañ uto.
C. Nitida............... : .. ..
C. Micrantha ............. ..
C. Peruviana .............. .
C. Lancifolia. ...............

:e e .

¡

{

I

¡

en.

p.

3.8 por ciento de quinina y chinchonidía ................. .
3.5 por ciento......• .......... ,. .. , ........ , ................•
2 6
3.5 por cic11to. ................... •.............•.....•..........
8.5 por ciento, de los cuales 5 por ciento ora quinina.. ..
5 por ciento d_e quinina y chincbouina ................... .. } 8 O
5 po-r ciento do quinina ...................................... .
4 6
3.5 por ciento de quinina .......................... .,...... ..
2.2 por ciento de chinchonina...............................
2. 7 por ciento de chinchonina.............................. ..
3 por ciento de chinchonina ............................... ..
5 por ciento de quinina y chinchonina..................... .

¡

16
16

Precio do la quinina.............. .. 8 ch. la onza.} en L6ndres,
»
i,
chinchonina.......... 1 ch. »
Marzo, 1862.

Es ele esperarse que por medio del cultivo, las cortezas produzcan un tanto por ciento ~ucho ma
yor de alcal6ides, que en su estado silvestl'e.
TOMO I.-32

�250

CULTIVO DE LA C.AÑA DE .AZUCAR.
Pon D. ANICETO ÜRTEG.A..

•
Cualesquiera. que sean las ventajas de este sis-

tema do plantío, se comprende desde luego que
no puede realizarse por medio del arado, y que
nuestro sistema le aventaja mucho, tanto por lo
econ6wico, cuanto por el desahogo y descanso
que procura á los trabajadores.
La economía del uso del arado es tan notable,
que on Yucatan, á pesar do ser el trabajo del indio mayo tan barato, el Sr. Asnar Ba.rbaohano
pmienta el cálculo y comparacion siguientes:
Cien mecates cuadrados, á razon de 12 surcos
p~r mecate, _contienen 1,200 surcos. El indio
mayo, con la coa, los labra á razon de ! surco,
lo que· da un total de 3,600 cuartillas, 6 sean
$112 50 centavos, por surcar los cien mecat&lt;'s
cuadrados. Usando del arado, dos hombres con
una yunta,, hacen cinco mecates diarios. Cada
hombre gana 18 centavos, lo que hace un gasto
diario de 36 centavos. Haciendo cinco mecates
diarios, claro es que en 20 días harán cien meca.tes, lo que da un gasto de 36 20=720 centavos, 6 sean $7 '20 centavos; pero como el surco
en Yucatan, despues de rayado se repasa, debeE1ºs duplicar esta partida. para tener el gasto to·
tal, el cual será por consiguiente de $14 40 cen·
ta.vos, que restado de 112 50, da. un resíduo dé
$ 98 10 que se economizan usando del arado.
' Este sistema de surcos continuos para plantar
la caña, y que llaman en Yuca.tan Oliacltil1ium,
ha. sustituido casi completa.mente al sistema antiguo de la península llamado XtaccM, y que
consistia en ir abriendo una seire de agujeros
oblícuos, para colocar las estacas de caña casi
verticalmente. Se ve la analogía que tiene este
sistema. con el modo acostumbrado en muchos
puntos de la Huasteca., y que ha visto ensayar
en el Distrito de Rio Vrede. Produce buenos resultados, y puede tener su aplicacion en los ter·
renos ásperos y quebrados donde no pueda obrar
el arado.
Todas las operaciones preparatorias de la siem-

bra de ca.i'ia, que acabo de describir, pueden y
deben hacerse con mas facilidad y perfeccion sustituyendo á nuestros instrumentos antiguos de labranza, otros de mas reciente invencion y de un
efecto mas pronto y eficaz.
El arado americano, cuyo uso se va extendiendo de dia. en dia entre los agricultores de las haciendas cercanas á la capital, tendria muy bue1\
efecto para. barbechar las suertes situadas en terrenos planos y casi horizontales. En los terrenos
inclinados, convendría nno de doble vert_era, par:
que, tanto en la ida como en la vuelta, la tierra
fuese cayendo en la raya. superior y el sub-su~lo
no se desnudase. Usando cualquiera de los dos,
siempre convendria, al romper un terreno nuevo
6 de tronconada. vieja, el que llevase el arado delante una. cuchilla vertical que, abriéndolo paso,
facilitase su accion y disminuyese en proporciou
el trabajo de los bueyes, mulas 6 cualquier :mima] de tiro que se emplee.
Los surcos, efidentemente, pueden hacerse con
muy buenos ara.dos de doble vertedera, entrando
primero uno estrecho para que profundice, y luego otro mas ancho para. que forme bien el ca.·
mellon.
En cuanto al &lt;l!smoronamiento del terron qutJt
todavía. en muchas fincas se ejecuta. á. porrazos,
no puede caber la menor duda que se hará mucho mejor y mas econ6micamente por medio de
rodillos. De estos se puede recomendar el inventa.do por Mr. Croskill y que lleva su nombre, el
cual consiste en una serié de discos de fierro ensarta.dos en un eje, los cuales tienen puntas como
una. estrella en la circunferencia, y que al ir rodando pulverizan y desbar11.tan todo el terron que
puede haber escapa.do al arado.
Abiertos los surcos se procede entre nosotros
á plantar 6 asentar la. calla., de la manera que indicaré despues; pero ántes de pasar á tratar este
punto, diré algo sobre los abonos que mas con· ·
vienen á. la caña., y que deben distribuirse en los

251
surcos mismos tlondc se han de plantar las esLa 1uema raya I produciendo algunas cenizas,
tacas.
destruyendo los insectos y animales nocivos, y deAnoNos.-Se dice erradamente para defender jando algun ca1·bon en lns capas superficiales del
un:i mala causa, que la extension de terreno que terreno, se puede considerar á la. vez como una
se siembra es tau considerable, que sel'i:i. casi im· mejora y como un abono. ,
posible el poder abonarlo.
Segun Mr. Heuzé, la cai!a. de azúcar consume
En los Distritos de Moreios y Cuernavuca, en mucho y necesita para se1· productiva del uso de
douc!c niio por año tienen que sembrar, se puede abonos muy ricos. Señala como los !J)ejoree, ade• conceder que seria costoso y tal vez impracti0a.· mas de los que he mencionado, el guano, la carble él abonar cada vez que se planta; pero en Rio ne de caballo en polvo, el polvo de excremento,
Verde, Jalapa, Coalcoman, Tuxtla y Yucatan, el estiércol de paloma y los estiércoles descomen donde los cailales duran 5, 7, 10 y aun 20 puestos por la fermentacion.
años, me párece que nada. tie~e de dificil el ir
El bagazo fresco de la caña es muy estimado.
distribuyendo en el fondo de los surcos el a.bono Se le emplea á la d61Jis de 20,000 kil6gramos
acopiatio y preparado de antemano.
por hcctara..
El mejor abono para la caüa y para todos los
En Ca.lcuta se abonan los ·campos do caña con
vegetales sacaríferos, consiste en el detritus de la planta del añil 6 la yerba de Guinea.
plantas priv~das do las materias amoniacales por
Los egipcios é indios orientales, usan del limo
fermentacion. Las materias salinas y azotizadas, de los ríos.
'
la sangre, loa restos animales, son dañosos para
En Jamaica se ha recurrido frecuentemente al
la produccion saca1·ina, no obstante las nuevas agostadero del ganado vacuno y dol mular. Ca.·
teorías sobre el papel del azoe en vida vegetal. da h';lctara se fertiliza por' medio de 5,000 cabeLas hojas secas de la caña 6 tlasol, los vege- zns de ganado mayor.
tales carboniza.dos y los estiércoles bien podridos,
Cuando se cultiva la caña en terrenos quo no
ya pajosos, ya ordinarios, so11 muy buenos abo· · contienen nada 6 muy poco carbonato de cal, se
nos para la planta. En donde se usa del carbon aplican margas, cal, yeso ó polvo ele huesos.
animal para clarificar y filtrar los melados, se
No se debe en principio general perder de vis·
emplea el que ya ha servido varias veces para ta, que la azúcar, y con mas razon la caña, son
distribuirse en los surcos.
sustancias eminente::nente carbonadas, quo se nuEn algunas colonias donde se emplea el baca.- tren de carbon sobro todo, y que el azoe no es ni
lao en gran cantidad para alimentará los negros, puede ser mas que un accesorio. Por esta razon
alguna parto del que queda ya alterado é inca- los abonos muy" amoniacales, como las orinas y
paz de servir como alimento, se ha ensaya.do co· los estiércoles frescos de los establos y corra.les,
mo abono: pero ademas do que en mi concepto no son favorables á la ~aña de azúcar. La expe·
If ha sido esto conforme con la naturaleza de. la riencia ha demostrado que el jugo dado por ca• planta sacarífera, ha venido un i·esultado funesto ñas abonadas abundantemente con materias muy
para el plantador: el pescado podrido ha sido un ricas en amoniaco, dan una mayor proporcion de
cebo que ha hecho inundar las suertes, de ratas melaza á expensas de las partes aaca.rinas crista•
. animales
que atacan constantemente á la calla aun' lizables.
·sin ncceeidad de este atractivo. Mr. Fa.yen en su
química tecnol6gica, refiére que ha sucedido lo 1 Véase adelante esta palabra.
·mismo con la. sangre seca, usa.da como abono en
•
los plantíos de calla.
( Oontinuard).

la

•

�959
..,
~

253 ..

CULTIVO DEL ALGODON.
PoR D. Josí: ANnnAnE.
ErocA EN QU~ DEBE SEM.BRARSE.-No se puo- la. hace podrir muy pronto. Si falta la lluvia,
do do terminar 6. punto fijo la época en ·que &lt;lobo puedo conservarse enterrada la semilla muchos
hacerse b siembra del algodon, pues esta es re- meses.

..

Iativa al clima y circunstancias especiales de ca·
ua paír; pero se tendrá por regla general que no
es prudente emprender una siembra sino cuando
ya no so temo el rigor de las heladas; lo contl'ario, seria exponerse á verla perecer. Si el clima
del luga,· fuero muy caliento, se debe anticipar
la siembra. para que la planta tonga tiempo do
crocor y adquiera fuerza suficiente para resistir
(i, los ardores del s:il.
En los países situados en nuestro hemisferio,
acostumbran sembrar de Marzo á Junio. En los
Estados-UniLlos se hace la. siembra. on el mes do
Abril, teniendo que retardarla algunas veces hasta l\Iay¿, ,Í. causa del mal tiempo.
Para. ol clima de México, la época favorable
es la misma en CJ.Ue so siembra el ruaiz, que varía
S()gun las localidades, pero es la que hemos in·
dicadó.
Acabamos do yer que la época para_la siembra
es cuando ya la atm6sfcra. anuncia la vuelta de
las aguas; poro puede suceder que el cultivador
tenga que sembrar una extension muy considerable, y en este caso, no esperará que llegue el
tiempo fijado, sino que al contrario, debe adelan·
tarse, depositando la. semilla en la tierra algunas
semanas 4ntes del primer aguacero, quo basta
muchas voces para hacer germinar las semillas
del algodon; y en todo caso vale mas que espere
el grano, y no el labra~or.
Ademas de la oleccion de la. época en que ha.rá. la siembra, os preciso que el cultivador observe el tiempo en que va á cor.fiar su semilla á la
tierra, porque si este no fuera favorable, tendría
tal vez que comenzarla de nuevo. El tiempo mas
conveniente, es cuando el estado d~ la atm6sfera
anuncia que debe llover.
Una lluvia ligera apresura. l~ gcrminacion; pe·
ro si la lluvia se prolonga mucho, la destruyo y

EtECCION DE LA sEMILLA.-Esta operacion l
exige un cuidado minucioso por parto del cultivador, pues de la clcccion que haga depende en
gran parte el éxito de su' plantacion. No todas
las semillas son igualmente buenas; so desccharán las que provienen de cápsulas quo se cosecharon á.ntes que estuvieran completamente abiortas, 6 que se han hecho secar al sol 6 en el horno. Para obtener buenas semillas, deben apartar.
so todos los aüos las cápsulas que encierran or·
dinariamonte; las mejores son las que se cncuen·
'tran en las ramas laterales: las hojas, en estas ramas, son mas pequeñas y están mas recortadas;
el rabi to de la hoja es blanco hácia. su base, ll'liéntras que es oscuro en las domas ramas.
Estas semillas estarán bien llenas, duras y posaclas; las que tienen un color ceniciento 6 que
están manchadas de bl~nco, y las que son dema·
siado pequeñas, serán desecha.das. Algunas parsonas creen que es regla. infalible para apreciar
la bondad do una semilla, el sumergirlas en el
agua, desechando todas ]as que sobrenadan; poro
esta regla no es siempre segura, porque puede
estar la. semilla muy seca 6 conservar adherida
cierta pelusa, y en estos casos no se sumerge aun
cuando posca todas las buenas cualidades que se
requieren.
Por otra parte, deberá atenderse á la edad de •
la semilla; generalmente conserva su facultad
germinati'va durante dos 6 tres ai1os, aunque_ en
los países mas calientes In. pierde pasados algu·
nos meses, y aun al cabo de muy pocos dias. Son
preferibles, siempre quo·sea posible, las semillas
del año anterior á las que acaban de ser cosecha· .
das. Con el objeto de conservar en buen estado
las semillas de algodon, se colocarán c-n un lugar
seco, dejándolas cubiertas de su vestidura DI\"
tural.

PREPAnAcros DE LA SEMILLA.-Se siembra
generalmente el algodon sin preparar la semilla
do ninguna manera: sin embargo, en a.lgunas capecics 6 variedades, las semillas se encuentran
do tal modo unidas á. la fibra, que es preciso frotarlas bien con tierra seca para separarlas, y que
la siembra se ejecute con facilidad.
.Algunos autores aconsejan que so humedezca
la semilla, teniéndola sumergida veinticuatro horas ántes do sembrarla, sea. en agua clara 6 mezclada ceniza-. Esta opcracion os útil cuando la.
siembra se hace en tiempo soco, 6 que la tierra
está. demasiado seca.; pero si la tierra estuviere
muy hl'.imeda 6 sobreviniesr.n lluvias frecuentes
dcspuos do la siembra, la oporacion seria ·porju&lt;licia!, pues haría podrir mas pronto la semilla.
En el caso de que la siembra se haga con mucha
nnticipacion á, la época de las aguas, no deberán

en las tierras pobres, gu,rclnndo un término mo.
dio. en las de mediana calidad. Para ejecutar la.
siembra con prontitud, se necesitan clos.operaciones; el primero toma una estaca de 1m50 (rara
y dos tercias) do largo, una coa, pala ú otro ins·
trumento, y ·no tiene mas que hacer que lcvantarla y dejarla caer perpendicularmente para haccr un agujero en el punto &lt;lende so cortan los
surcos; estos agujeros no deben tener mas de
Om 05 á Om 08 (dos IÍ, tres puigut1as), si ·el tiempo es soc0, y Om 03 á Om 05 (una 6 dos pulga.das), si es húmedo: di esta manera continúa,
miéntras que el seg~mdo operario que lleva los
granos &lt;lcl algodo11, v~ depositando cuatro 6 cin·
co en cada ngltjoro, cubriéndolos en seguida lige·
ramente con una poca clo tierra, que arrastra. con
el pié~ Este método es muy expedito y el mas
seguro de los tres.

empicarse granos romojaJos, porque esto aceleraLa siembra en surco se practica trazando á la
ria la gcrminacion de las plantas, á las que fa!- distancia que hemos indicado, lo3 surcos que cl,etando des pues el jugo necesario, se sccarian, á no ben d1•1.1·rr¡' ,. al opei· · é t
d
·t d 1
0 • ,
ano; s e va epos1 an o os
ser que se suplieran lss lluvias por medio do los granos do 1·~t · e d' t ·
( 1.:. anc1a n is ancrn; en scgu1 a so
riegos. Tambien pudieran prepararse las semillas ¡ cubre!' li'gci·am nt
l
·é 6
·
,
e e, sea con os p1 •s con una
por un método que consisto en formar un caldo i·astra. que se hace e
t 1 l
t ·
, r correr por oc a a ex cns1on
espeso con excrementos animales ú otras mate- &lt;lol cam o.
•rias fertilizantes disueltas en aaua: las.semillas
La ·pmb
t d
1 ét l
s1e ra man ea a es e m oc o mas cxpcson puo~tas. por un momento en es~c liquido, Y ditivo, pero presenta varios inconvenientes, por
1:11 segmda se ponen á secar, &lt;le manera que se lo que no aconsejamos sea adoptado. So usa en
forme una costra alrededor de cada grano: el ob- China y en las Indias Orientales.

·a

•

..,

L

,

•

jeto do ,e~ta o~e~acion es de dar ~~81, vigo~ ,Í. la
planta en su tierna edad, Y ele alcJal ,t los msoctos nociv6s r1ue con frecuencia devoran las semi·
llas án~cs qu~ germinen.
MoDo DE EJECUTAR LA SIEMDRA.-Dc tres
m:meras diferentes se siembra el algodon: en agujcro, en_surco 6 manteada.
· Para. la siembra en agujero, despues de emparejar la. superficie del terreno, so trazan rayas 6

Expondrémos sus principales incomrcnientcs.
En primer lugar, las semillas no quedan cubiertas con uniformidad, lo que hace que muchas so
pierdan; las distancias entre las plantas son dcsiguales, lo que dificulta las escardas, la cosecha y
&lt;lemas operaciones subsecuentes; por último, si el
terreno necesita riego, no se puede conducir éste,
ni" distribuit- de una manera conYCnionte y eco·
n6mica.

surcos poco profundos que se crucen formando
ángulos rectos. Estos surcos, que sirven so1amento par11, inilicar la dircccion que han de llevar las
tíneas do los algodonales, deben distar entre sí
de 1"-' 50 á 2ni (vara y &lt;los tercias 6. dos varas y
teroia), en las tierras de buena. clase, donde ol
algo&lt;lon adquiere gran desarrollo, y de Om 50 á
Om 80 (veintiuna {¡, trrinta y cuut.ro pulgn.&lt;laii)'

Por lo domas, se practica-con•poca diferencia
lo mismo que la del trigo, solamente cuidando do
que los granos queden mas distantes; en seguil!a,
so cÚbre con el arado 6 con una rastra formada
·de ramas do espino, y se empareja. el terreno, tcnicndo cuidado do romper los terrones.
Se conocen otros métodos de siembra, de que n~
hacemos mcncion, por no prirecernos ventajosos.

�255
CANTIDAD QU~ DEBE EMPLEARSE DE SB:MI- 1 Si el tiempo fuero muy húmedo, suele perd~rLLA.-Aun cuando no puedo darse un dato se- se la siembra, si no en totalidatl al ménos en parguro acerca de la cantidad que debe emplearse te, y es preciso comenzar do nucyo, Otras veces
de semilla para sembrar una cxtension dada. de sucede que los vientos fuertes secan de tal modo
terreno, porque ésta puedo variar segun su peso la superficie de la tierra, que forman una costra
y segun que las plantas se coloquen á mayor 6 · impenetrable al gérmen de las semillas, las que
menor distancia; sin embargo, indicarémos una no pueden nacer: en este caso conviene arrastrar
cantidad que puede tomarse como término medio por el campo una enramada de espinas para romy que podrá servir de guía para los agricultores poi· ligeramente esta costra y abrir salida al tierque se dediquen por primera vez á este cultivo. no gérmen.
Suponiendo que se coloquen las matas á dis·
INCONVENIENTES DE LA TRASPLANT.A.CION.taucia de 1 metro (vara s~te pulga.das), so nece· Sucede·con la siembra del algodon lo mismo que
sitan de 2 á. 3 arrobas para sembrar una exten· con la del maiz, muchas veces por una causa forsion de una. fanega de tierra. Esto es en el 11u- túita. se forman en la plantacion vacíos mas 6 mépuesto de que se depositen 4 6 5 granos por cada nos considerables que es preciso llenar de nuevo:
mata, porque si solo se ponen dos, ta.staria una si en estos vacíos so colocan plantas arrancadas
arroba de semilla para la siembra de una fanega do otros lugares donde han nacido con exceso, 6.
de sembradura; sien.do el peso de la semilla del de alguna almáciga. form:i.da expresamente para
algodon, aproximativamcntc de 7 libras el almud, el objeto, las mas veces éstas no prenden; pero si
6 de 3} arrobas la fanega.
por una casualidad se llegan(~ lograr, sufren por
GERMINACION.-Cuaudo la semilla está. colo· largo tiempo, sus hojas se marchit.an, y padecen
cada en condiciones favorables de calor y de hu- un r.etardo considerable. Por consiguiente, es mas
medad, brotan las nuevas plantas á los siete ú expedito sembrar de nuevo los vacíos que hayan
ocho días; pero si el tiempo es muy seco y la tem· quedado en una plantacion de algodon, consiperatura. muy fria, no será raro verlas aparecer guiéndose por este medio plantas mas robustas.
hasta los quince 6 diez y siete días despues de
sembradas.
(Oontinuard).

CULTIVO DE LAS VI~AS
PoR D. DtEGO NAVARRO

Y SoLER..

ACCIDENTES QUE PUEDEN OCURRIR EN LA VE·
Los cosecheros han estudia(lO las circunstan·
GETACION DE LA vrn.-Hielos.-Aunque .la, vid cias locales que mas influyen en los efectos del
es ménos sensible al frío que otros muchos vege- l:ielo, señaland~ entre otras la aproximacion, á
tales, no obstante, en inviernos muy crudos y los ríos, lagos y tierras incultas, la exces~va hu·
largos suelen estallar las partes mas delicadas medad del suelo y la falta de ventilacion. En es· '
de las cepas y aun perderse muchas: pero estos tos casos particulares, es necesario hacer desapa·
accidentes son poco comunes por fortuna.
recer, ó atenuar por lo ménos en lo posible, las
No puede decirse lo mismo de los r.ielos pri- causas permanentes que· dañan las viñas.
maverales, que en momentos suelen hacer desapa· , En las tierras en que la experiencia ha demos·
recer todo el porvenir de la cosecha. .Unas veces.' trado que las viñas están expuestas á la accion
atacan~ las yemas envueltas toJ.avía en sus cu- del hielo, podrá. disminuirse algo esta infl.uoncia
biertas preservadoras; otras, cuando ya está en por una eleccion conveniente de variedades de
movimiento el desarrollo de las yemas y empie- cepas, supuesto que todas no son igualmente sen·
zan á circular los jugos.
sibles al frio. Deben buscarso .con prcfei'cncia las

tJdías y las de sarmientos de poca médula 6 corazon, porque hay m6nos peligro á que estallen
los jugos.
So aconseja t?mbien retardar 'la época de la
labor en los sitios mas expuestod á los hielos
porque las viñas están mas sensibles cuando aca-'
ba do trabajárseles. El saneamiento puede ser
tambien un preservativo eficaz en las tierras do
subsuelo compacto y que conservan por consiguiente mucha humedad.
•
Pero estos recursos parciales dejan en pié la
dificultad principal, que es lo que reclama mas
eficaces remedios. La observacion do los hechos
ha conJ.ucido á un procedimiento, que puesto en
práctica hace muchos años, se ha mejorado en
estos últimos, dando resultados satisfactorios.
Este procedimiento consiste en la produccion de
nieblas artificiales.
Para obtener esto resultado, se quemaban en
la direc~ion del vionto reinante algunas yerbas,
juncos 6 paja mojada, siempre que babia temor
de una helada inminente en la primavera: el humo se extendía. en forma de niebla por la supcrfi·
'cie de la vifia, y p;oducia el mismo efecto que
las nubes cuando el cielo está cubierto.
La Sociedad de Agricultura de Francia cele·
br6 en 1878 un congreso vitícola. en Lion, donde
se hicieron curiosísimos experimentos para provenir los hielos. Los concurrentes vieron quemar
materias combustibles en una treintena. de tarros
de barro, colocados en tres líneas paralelas. Inmediatamente salia un humo espeso de estos diferentes lugares para formar una &lt;I¡insa. nube á
tres ó cuatro metros sobre la tierra, que no de·
•
jaba Yer la luz del din. Pero luego, la nube ficti·
c~a iba cubriendo poco á poco el campo, espar·
c1éndose por el rio, al impulso de una ligera brisa, para desaparecer de la vista do los espectadores.
M. Dclecre expuso dcspues la teoría de la di·
fuaion, expJicando que la tierra,.así como los demas cuerpos, experimenta la. ley del equilibrio
~6vil de la temperatura. La pérdida. de cal6rieo ocasionada por 1a difusion, produce el fen6me~o ~el hielo. Este y el deshielo consiguiente, perJud1can igualmente á las yemas, á los brotes trer·

nos y á las Sores. Las nubes, que como es sabido
for~an una especie de velo sobro la superficie d~
la tierra, se oponen á la difusion y por consecuencia al hie~o. De aquí la. idea. de combatir este por
la f?rmac1on de nubes ficticias, que pueden producirse P.ºr una abundante emiaion do v~por de
agua, 6 simplemente por un considerablé desprendimiento de humo.
El :izconde de La ~oyere ha aüadido que la
mater.a empleada en sus experimentos no os otra
cosa que un aceite tosco y breoso, que se encuentra en las fábricas de ladrillos de hulla, y alcanza
un P:ecio insigniµcant~, con el cual llegó ú. conseguir envolver un ceutenar de hectáreas de tierra, sin exceder de cinco francos el costo total de
la operacion, y con solo colocar en cada uno do
los tarros medio litro de líquido.
ESCALDA 6 LLAMPA.-Es una enfer~edad muy
comun en la provincia de Valencia, y cuyos desastrosos efectos consisten en Recar súbitamente
las cepas, para no volver á brotar mas.
ABORTo.-Muchos viticultores croen que la
causa del aborto del racimo en liga, procedo de
la falta de fccundacion en tiempo desfavorable;
pero M. Ladrey juzga que este fenómeno es frecuentemente debido á una serie de accidentes anteriores á la época de la f.ecundacion. En efecto,
no es raro ver desenvolverse el fruto durante
algun tiempo, y desprenderse espontánea.mento
despues.
No cabe duda que el aborto del fruto es un
accidente . provocado no solamente por las malas
condiciones en que se produco la securídacion, sino tambien por sufrimi~ntes debidos á fen6menos
anteriores.
Se comprende cuán variadas deben s~r las circunstancias que acompañan á este aborto: así se
suele atribuir 6 á una nutricioil incompleta del
fruto, porque la savia no es suficiente para el entretenimiento de todos los 6rganos eu vía de desarrollo, 6 por el contrario á una vegetacion de·
masiado pujante, á una savia muy copiosa, llamada con fuerza hácia. el nueyo fruto para producir su destruccion.
Otros viticultores lo atribuyen: 19, á un súbito descen~o de temperatura; 29,· á, variaciones

�..
257

256
bruscas en la atmósfera; 39, á abundancia ele llu· 1 do si sus funciones, quitándoles la elasticidad in•
vias durante la íltlrn.r.ion, que arrebatan é impi· ; dispensable para su ulterior desarrollo, y conclu·
den la fccundacion ele los gajos.
yendo al fin por modificarlos y desorganizarlos.
Segun un horticultor de Dordognc, el aborto Impidiendo las condiciones normaics de su vegees debido directamente al empobrecimiento de la tti.cion, haQe imposible la absorcion y traspiracíon
savia, proceden to de debilidad orgánica y ~ la que se verifica poi: l!l superficie de las hojas, fruconfusion do los racimos y do las hojas en el mo- tos y domas partes verdes.
mento de la fecundacion, para impedir la circu·
Se ceba el oidium sobro las cepas altas y los
la.cien del airo.
parrales, sobre las vide!! de fruto, cuyo hollejo es
La incision anular y la poun. u.e las raíces, pa· fino y su jugo azucarado, sobre las quo tienen
ra acortar la. ailuencia de savia, son remedios á poca 6 ninguna. aspereza en el hollejo, como los
que so ha llegado á. recurrir; poro se toca con el moscateles y &lt;lemas uvas de mesa, y sobre las
grave inconveniente do que b. cepa so debilita so· blancas generalmente.
bremanera.
Se i:econoco la enfcrmonad por los signos siLa práctica seguida por los viticultores repo- guientoE': La cepa atacada rresenta dospucs do
I
sa en un principio un poco diferente. Consiste algunos dias cierta aspecto tk languidez; el color
en cortar la. extremidacl de las yemas algunos de las hojas pierde su frescura y brillo, volvién·
dias :1.ntcs de la. floracion, impidiendo por este dose amarillo lívido; los brotes del afio se cubren
meuio que la s:i.via afluya con fuerza hácia dicha en su superficie do uno. especie de poh 0 blanqu~extremi&lt;lad, obligándola á dirigirse en cantidad ~ino que huelo ú. humedatl y que se asemeja á
suficiente {t la flor.
una lepra que acomete primero á los brotes, desEl hortolano de Dordogne, á.ntcs citado, em- pues tí. los p1.mpanos, y mas tarclo al fruto.
plea el siguiente procedimiento, quo recomienda
Los remedios son eficaces, ~rinéipalmento en
el Journal d' au.riculture pmctique en 1874.
1 el primor período de la invasion do la enferme·
Cuando está á punto de manifestarse la flora- dad; pero ninguno. sustancia es capaz de volver
cion, se airean los .racimos nacientes, quitando la vitalidad á los tejidos que la han perdido.
con conocimiento las hojas que les rodean; prinSo lo combate mas especialmente c~n el azu·
cipalmente las que miran al Norte, á fin de no , fre, que tiene la propiedacl de ser insecticida, es·
exponerlos muy directamente á los rayos del sol. · polvoreándolo sobre las vides despues de la bina.
I
IIccho esto so toma una parte de guano y so
Como ol azufre es insoluble en el agua é inal·
mezcla íntimamente con tres partes de yeso, es- tora.ble en el aire ordiuari9, es necesario utilizar
parciendo en seguida esta mezcla sobre los raci- una circunstancia favorable para que produzca.
mos en muestra algunos días despues de deshojar el mayor efecto posible, azufrando con buen tiem·
y dos 6 tres dias ántes de la floracion, y pre- po, seco y tempestuoso á la vez, que .esté cargafiricndo tiempo húmedo 6 las madrugadas con da do electricidad. Hay que abstenerse de azu·
' .
fre en tiempo lluvioso&gt; porque se perdería. el
rOCIO,
Despues del deshoje y espolvoreo, no tardan azufro, que arrastraría el agua sin haber produ·
muchos días en sentirse los efectos del guano y cido resultado. Es preciso comprender muy bien
del yeso, y en aparecer mas hermosos los raci- que el azufro es inerte, ínterin no se trasforme
mos, quedando asegurada la fecundacion.
por la. electricidad en gas sulfuroso 6 ácido sulÜIDIUM.-Esta désastrosa enfermedad de la fúrico.
. vid, que so conoce vulgarmente con los nombres
M. Guyot aconsejaba poner dos granos de cado cenicilla, ceniza, ne9ra, negrilla, y polvllo de parrosa verde al pié de cada cepa, al tiempo do ,
la vid, procedo del desarrollo de un lwnguillo so- azufrar 6 regar la inmediacion de las cepas con
bro las partes verdes do la vid, pero que no pe· caparrosa disuelta on agua.
netrn dentro de los tejidos ni del fruto, alteran·
(Uontimwrá).
1

ª

SE]IBRADOR,AS ]IECANICAS.

~

j

Frn. 17.-P1rnc10, $90.
Constrúyense dos tama!fos de esta máquina, á saber: el dril de nueve dientes, sembrando en uua
anchura de 6 piés; y el do 11 dientes, que siembra en una anchura do 7 piés y 4 pulgadas. El primero pesa 550 libras, y cuestn. $ 90; el segundo pesa 700 libras, y cuesta $100.
- El cajon destinado á recibir la simiente puede contener de dos á tres busltels, sembrando las máquinas de l 5 á 20 acres por dia.
•
Con la añadidura de un receptáculo para abonos, el cual es muy poco dispendioso, esta sembra·
dora sirve para la distribticion de abonos en polvo 6 desmenuzados como argamason, cal, cenizas,
guano, &amp;c., ya' secos, ya húmedos.

I

Frn. 18.-Pn.Ecro, $ 75.

.

Puede sombrarse con esta máquina toda clase de semillas 6 granos, 6 echarse cualquier abono 6
estiércol en polvo 6 desmenuzado, regulando la. cantiuad que se quiera distribuir por acre.-Allen
y compañía.-Nueva-York.
TOMO I.-33

/

�259

258

EXPORTACION POR EL PUERrro .DE VERACRtJZ
DE EFECTOS NACIONALES EN LOS MESES DE FEBRERO I 11IARZO.

. .......... ...............

Febrero. Azúcar ........... ~···•· ...... ki16gs. 175,962 $14,532 65 kil6gs.
36(3,209 $32,655 41
190,247 18,122 76 :,
Marzo. Idem .................·..........
150 00
1,400
Febrero. Aza.franillo , ,...••. , ......... "
...........
1,026 00 "
,,
6,279
_l\_lpiste •••••••.•.••• •.......... "
lucro.
14,102 1,851 00
825 00 "
7,823
Marzo. Idem .............• , ........... !)
1,390 1,800 00
, ......... ................ "
... Febrero. Añil ..........................
523,713 193,341 00 "
Café .... ...................... "
Idcm.
936,022 345,697 20
412,309 152,356 20 "
Marzo. ldem ....... . .................. "
"
"
15 00
218
... , ........ ············ ...
Feb1&gt;ero. Cascalote ............. :.......
"
"
1,550 00
4,51G
Cacao .•...•...................
Idem.
Il,944 4,195 00
2,645 00 "
7,428
Marzo. ldcn1 .......................... ,,"
"
...... ........
248 00
8313
Febrero. Cerda ........ .................
"
"
l,586
453 00
700
165 00
Mafzo. Idem ... ........................
"
"
24,000
·
350 00
Cedro .........................
Llem.
"
"
8 00
10
Febrero. Cara.coles......................
······
"
15
12
00
'
:Marzo. Cigarros ...................... "
"
"
60
48
12
••••••••. t.'
Idem.
Cobro """ ...................
20 00
50
Chicle ......................... " ............ ···········:······ ",.
Idem.
"
20 00
24
,,
Chocolate .....................
Idem.
...
"
.............
6,611 21,345 77
Febrero. Cueros de res ·. ... .. .........
130,276 32,670 39
53,665 11,324 62 "
Marzo. Iclem .......................... "
"
"
752
450 00
Febrero. Cueros curtidos ..................
852
495 00
45 00 "
100
Marzo. Iden1 ............ ~·· .............. "
"
"
11,883
82.4
00
Febrero. Cueros de res ................
19,246 - 1,929 00
1,105 00 "
7,363
:Marzo. IUem .......................... "
"
"
100
40
00
Febrero. Curiosidades del país........
90 00
200
100
50 00 "
Marzo. Idem ........... ,........... .... "
"
............
138
415
00
Febrero. Dulce ... ......................
484
143 00
69
5 00 "
Marzo. Idem ...... ,. ................... ",,
"
150
1,800
00
Febrero. Espartó .......................
152 00
2 80 "
2,500
700
Marzo. Idem .......................... "
"
"
35,309
770
00
Febrero. Frijol ..........................
···············
791 00
21 00 "
35,454
145
Marzo. Itle1n .......................... "
"
"
200
225 00
Idcm.
Figuras de ceras.... , ......
... "
"
55
200
00
de
trapo
............
Figuras
Febrero.
"
347
205 00
147
150 00 "
Marzo. Idem ................... ,. .....
"
"
92
envenenadas
.........
Frutas
Febrero.
....
··········
·····
898 00 "
1,604
Idem.
Grana ....... .................. "
4,044 3,038 00
2,1!0 00 "
2,440
Marzo. !11cm ........ .................. "
"
"
13,000
230 00
Febrero. Guayacan
······
"
100 00
350
Goma .•.................. , .. .. "
Idem.
" 22,328 1,400 00
Garbanzo ........... , ......... " .' ............
Idem.
"
788 00 ,,"
2,307
Ilule ... .............
Idem.
"
3,342 1,238 00
450 00
l,035
Marzo. I&lt;lcm .............•............
400
98 00 "
Febrero. 11ármol ....................... "
240 00 "
338 00
7,754
7,355
Marzo. Idem .. ......................... "
"
933,500 13,470 00 "
Febrero. Palo moral...... .. ...........
" 796,000 12,910 00 " ~.729,500 26,380 00
Marzo. Idem ........... ,
"
"
30 00
1,000
Idem.
Palo Brasil ...................

............ ............... .

............ .

..

...... ······

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............

............

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...........
11e1t11t,1••••••11

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• 1( • • • • • • ' • •

Al frente,. .. " ..........

..............
................
...............

.................

" ---- ----- "
3.189,812 448,871 80

............
............
............

---- ---

3.327,937 456,423 60

3.327,937 456,423 60
3.189,812 448,871 80
Del frente ..... : .........
..
................
kil6gs.
15,000
200 00
kil6gs
............
Palo
caoba
........
,
...........
Marzo,
12 00
1,000
Palo
c6pito
....................
ldem.
"
"
,,
55
200
00
,
Pájaros
disecados
............
,,
Febrero.
28'
00
Plantas
vivas
...........
70
Idem.
830
378 00
760
350 00 "
Marzo. Idem ........ ................... "
"
5,158 44 "
24,077
Febrero. Piedra mineral ...............
'
24,296 5,208 44
219
50 00 "
Marzo. Idem .......................... "
...........
1,425
2,210 00 "
Febrero. Puros .......................... "
"
3,231 5,040 00
2,830 00 "
1,806
Marzo. Idem ..........................
4,284
700 00 "
Febrero. Purga ........................ "
384 Ou "
7,856 1,084 00
3,072
Marzo. Llem .......................... "
"
"
120,680 80,512 00
Febrero . . Pieles de chivo ...................
131,248 86,905 00
6,393 00 "
10,568
Marzo. Idem ................................ "
"
............
1,526
1,249 10 "
Febrero. Pieles de venado ..... .,..........
"
"
1,932
1,514 10
265
00
406
Marzo. Idcm .................................. ,.
"
..............
966
100 00
Febrero. Plumas de palo ..................
160 00
60 00 "
1,099
133
Marzo. Idem idem ........................ "
"
"
600
60 00
Raiz de selva ................
Idem.
"
"
13.5
00
300
Febrero. Sillas para. montar..........
"
"
3,780
272
00
Tabaco en rama.. , ...........
•Idem.
9,265 2,772 00
2,500 00 "
5,485
Marzo. Idem .......................... "
"
826
20 00
"
,
Febrero. Tequesquite ..................
..."
"
1,100
200
00
,,
Marzo. Trapos ........................
"
460
00
41
Febrero. Vn.inilla .....•.................
614 9,607 00
9,147 00 "
573
Marzo. Idem ............ ··~·· ......... "
"
"
15 00
1,000
.,
Zacate
............
....
.
Iuem.
20 00 "
200
Febrero. Zarzaparrilla ........... ...... "
250 ·
38 00
50
18 00 "
Marzo. Idem ................. ... ,..... "

............ ..................
........ .........
• ••••••••

...

............
.····· .....
............
............

1 ••

............

············ ................
................
•• •

••• •••

............

1 ••

··········· ....... .........
... ..........
············ .....

. ....

............

........ ...... ..................

............

"

"

---

----

3.527,950 570,20! 14

EL INSTITUTO AGRICOLA DE BÉLGICA.
Este importante establecimiento fundado en
1861 á costa del Estado, ha venido satisfaciendo
del modo mas lisonjero los fines que el gobierno se
propuso al decretar su fundacion. Proporcionar
á los j6venes llamados á ser cultivadores los conocimientc~ necesarios sobre la. agricultura, y los
ramos•con que est6, rdncionadn, para poder administrar 6 explotar cualquiera empresa rural con
buen éxito, ·fué la principal mira del gobierno.
Sus esfuerzos no han sido infructuosos, ni sus esperanzas burla.das. El Instituto Agrícola dol Eetado ha dado ya fu instruccion á corco. de 400 j6ven&lt;'s, del país y del extranjero, que so encuentran hoy entregados al cultivo de la tierra y á
toda suerte de industria agrícola, en las diversas
naciones del Viejo y Nuevo-Mundo.
· La prevision é inteligencia con que este establecimiento fué organizado, el tino y esmero con

.

que es dirigido, el poderoso apoyo con que cuenta para asegurar: su estabilidud; en fin, la multitud de medios de que dispone para llenar su objeto, son títulos recomendables que lo elevan á la
a.Hura de las mejores escuelas de agricultura de
Francia y Alemania, pudiendo rivalizar con mu·
chas de ellas por la seriedad y método de la enseñanza. Como una prueba elocuente ele nuestra
asercion, presentamos el número de j6".enes ex·
tranjeros que han sid.o admitidos en el Instituto
Agrícola del Estado durante los 15 años de su
existencia. D'3 estos, 167 pertenecientes á Europa, á. saber: 27 á Francia, 12 á Espafia, 20 á.
Italia, 9 al Austria, 17 á la Alemania, 45 á Rusia, Gulitzia, Polonia y Füilandia, 4 á Turquía,
9 á Romania, 1 á Servia, 3 á Grecia. á Islas Irónicas, 5 á Suiza, 3 al Gran ducado de Luxemburgo, 1 á Noruega, 2 á Dinamarca, 7 á Holanda y

�260
2 á Inglaterra.-62 pertenecientes á la A·m~rica, ; se multipliquen b:ijo el imperio de principios ciená saber: 30 á Cuba, 17 al Braeil; 4 tí. Chile, 1 al'. tíficos y experimentales (1).
Uruguay, 1 nl Ecuador, 1 fÍ Nueva-Granada, 5 j El pro~pecto que estamparémos no es sino un
á la Isla. de l¡i Trinidad, 1 á Nicaragua, 1 á. nfé- : extracto del gran programa del cstablecimion.to
xico y 1 á Puerto Rico.-2 pertenecientes á la j pero basta recorrerlo rápidamente para juzgar do
Isla de Jara (Malesia).-Es decir, un total tle ~ !a importancia del Instituto, y para convencerse
331 en los 15 alios, 6 sea un 15,4 poi· auo.
¡ do que la enseñanza que allí se recibe es gcnoral,
El número de j6venes belgas admitidos en c-1 · por consiguiente, aplicable al cultivo de cualquic·
Instituto, desde su fundacion, es de 208, 6 sea ra region del globo.-Nos permitimos afia&lt;lir alun 13,8 por aüo.-Estas cifras tienen una doble gunos detalks, por ampliar un poco mas los da·
significacion: pruebnn que el Instituto Agrícolw tos que dicho prospecto encierra. Ello~ nos serdel Estado ha inspirado la confianzr. necesarb á virán tambien para confirmar la alta idea que nos
todas esas naciones. que le han encargado la en- hemos formado del I~stituto Ag1·ícola del Estaseñanza de mas de uno de sus hijos, y prueban do, y justificarnos del cutusiasmo con que lo retambien que por todas partes se ha comprendido comendamos á las sociedades progresistas.
que la agricultura, si bien es un don de la natuPocos establecimientos de instru9cion agrícola
raleza, no deja por eso do estar sometida al influ- presentan las ventaj::s y comodidades que el Insjo de la ciencia, de quien en cstoa {lltirnos tiem· tituto de Gcmbloux. Su situaeion en UM rcgion
pos est'á recibiendo importantísimos servicios. En sana, rica é industriosa de Bélgica¡ su establecí·
realidad, la agricultura no es un ramo puramcn· miento en un local en que se prometo dar ií la en·
te empírico; es una ciencia relaciona.da con casi sefianza el mayor desarrollo imúgina.ble, son unas
todas las del saber. humano, y por consiguiente, do las ventajas quo lo hacan superior á muchas
su estudio está íntimamente ligado con In. mayor de las escuelas do su especie. -Los edificios que
parte de las carreras sociales. De manera, que los ocupa el establecimiento son vastos, en la cxtencstabl:cimientos de agricultura son de utilidad sion de la palabra; componen una superficie de
ir.contestable. En nuestrn opinion, es tambien un cerca do 7 hectáreas; abrasando eljardin botánideber de los gl&gt;biernos contribuir para que lo~ co Y la pequeiia huerta destinada á las operaciopadrcs de familia dediquen á sus hijos al estudio ncs de agricultura prúctiéa (fuera del gran cultide la agricultura, con mas ompeüo y con mas cs· vo que comprendo 04:t hcct,íreas, explotada por
pero.nzas de acierto que con el que los consagrán el Iustituto.)-Por lo que toca á la instruccion,
á. tantos otros ramos de menor utilidad general. justo es rendfr homenaje'al colo del gobierno, quo
Abrigando la halagüeña conviccion de propor· ha encarga~() la ensefianza á hombres aptos é in·
cionar un servicio al mundo i_ndustrial, dándole á tcligcnt~s. Cada profesor posee á fondo la cicnconocer la existencia de un establecimiento tan cía que enseua, tomau&lt;lo por su propia cuenta el
interesante como el Instituto Acrrícola
del Esta- método mas claro en las explicaciones,, como la
o
do, nos hemos impucato la tarea &lt;le trnducfr sU'. ruta mas recta en el campo do las demoatraciones.
prospecto, que insertarémos otro dia. No ocultaré-! · El Instituto está. ampHarncute pl'ovisto do to·
moa que nuestras esperanzas se fijan principal- ' do lo necesario, á fin de r¡ue los profesores en sus
men~o en América, en esa tierra dotada por la lcccion.::s no afirmen nada sin que no muestren un
mano del Criador de una tan asombrosa como ejemplo palpable á su nuditorio.-Así, para. ll\S
extraordinaria fcrtilida&lt;l.-Es do desearse, y nos. l\I~temáticas el establecimiento poseo uua.colecotros lo deseamos vivamente, que los iiabitantes I cion completa do instrumentos y aparatos in&lt;lisde la tierra de Colon sigan el ejemplo de Cuba, pensables a.l estudio' do la mecánica, &lt;le agrimen~
de Chile y del Brasil; que manden j6venes á ro.
En el próximo número publicarémos los reglamen-.
coger conocimientos sobro la agricultura, á fin tos(1)
del Instituto.
·
de que los productos do sus tierra~ privilegiadas,
N. &lt;le la R.
1

•

261

sura, &amp;c.-Para. la Fhica, un exce~ento gabi-. afirmamos sin temor de equivocarnos, que no. de.
nete que comprende mas do 600 instrumentos Y ja que desear. Tenemos á la vista los .regla.roen·
aparatos, des1e los mas antigu~s, hasta lo~ ma~ tos ministeriales y privados &lt;lol establecimiento,
Ncientes.-Para la. Quí:nica, se1s laboratorios es· quo están sabiamente concebidos1 y no dudamos
peciales, bien surtidos, eirvcn' á las propara~iones de su extricta observancia, en virtud de los sa·
y á los análisis químicos. Para la.. Tccnolog1a, un tisfactorios informes que la comision inspectori
vastd gabinet? conteniend? colecciones numerosas diri11e al ministro del interior. En ellos se con-·
de modelos do toda especie.
sag:'an mil elogios al dir~ctor y sub-director del
La Historia natural está. rcspresentada por ·establecimiento por el celo y el esmero con qu!\
diversos herbarios de plantas disecadas, conto- ambos desempeñan 'Sus cargos respcctivo's.-No
nier,do mas do 7,000 vegetales¡ por numerosos faltan en Bélgica quienes guindos por un sen·
cuadros sin6pticos; por preparaciones naturales y timionto retr6ga&lt;lo, difonden por medio do la
artificiales; para el estudio do la organografía y prensa, que el instituto agtícola del Estado os
fisiolorrb vegetales. Cartas geol6gicas, muestras nociro á la sociedad; que los j6vcnes, léjos de
de mi~erales y r~cas, multitud .de animales dise- instruirse, so desmoraliza.u; porque este establo-,
cados de toda especie sirven i las demostraciones cimiento es un gérmcn de corrupcion. ¡-~~tas
g(3ol6gicas, mincral6gicaI1 y zool6gicna. Para la apreciaciones nos parecen ~~ extrem.o g~atmtas
Zootecnia existe una ,scrio de piezas elásticas, de y exageradas. Aunque la m1s10n ~el mst1tuto no
esqueleto: y do aparatos ~ien mont~dos, para. las . es de educar á l.os j6venes que recibe.~ su cargo;
demostr:iciones anat6micas y fisiol6g1cas y para las porque por el mismo hecho de no adm1t1r a\umno
operaciones de cirujía. vcterinaria.-Para. el cul- de ménos do 18 años supone que esto~ llegan con
tivo el Ínstituto posee colocioncs complotas de todos los principios de buena educac1on q~e le.s
los ;rin~ipales graX:os del comercio, preparaoio- fueran inculcados en lo~ liceos y. en las umycrs~nes arfüciales producto3 naturales y fabricados, Jades, no por eso descuida las buenas .costumbre.'
indí&lt;1cnas y :x6ticos, y, sobre todo, un rico y ui tolera las malas. Tiene, c~mo todo est~b~o~~abas~cci lo museo agrícofo., conteniendo los mejo· miento de instruccion, un r~g1m:n Y una discip i·
res instumento 11 que componían el antiguo Mu- na para mantener el ór&lt;len mtonor. IIa. estab.le·
seo bel, a de la industria aumentado con las má- cido consideraciones para los que so conducen bien
'
.
·
· les t.ª la falta
quinas 6.., instrumentos ar·rícolas
de la actualidad.
y castigos,
proporciona
,', para
. el .quo
.
Adema!! la finca anex: al instituto, explotada· se conduce mal. Si á pesar de esto pudiera~ citar· t't
observado
con una' mira científica al mismo tiempo que fi. se alumnos del ms
I ut o qu e hayan
,
.
•
t. .
.1
t
s'b\c
tonemos
la
segundad
nancior~, sirve de aplicaci@, de escuda pr&lt;ict1ca, ~na conuuc a ropren i . , .
.
a cor·
al futuro ingeniero. Allí encuentran loa j6venes de que no es el establec1m1ento q~en los h.
. constituyen
.
scu;11la no
todos los elementos que
una empresa romp1'do. ¿p or ventura esa, dcSO'raC1ada
o
rul·al Ll :amero con quu esta finca está cultivada se halla germinando actualmente en Eu~opa, aun
· t:íbia direccion del Sr. Lejeune, Director
'
· · aun en el .centro
bajo la
bajo el techo do
sem1~anos,.
del instituto le ha granJ· cado el epíteto de Fer· mismo de las familias? ~1, sensible es decirlo, Y
· ªl m~
· t't
un
1 ut ~ el. gérmen docon
me-mod~le, 'en lugar del modesto nombre que lle- no hay que ntr1'bwr
va de Fame-école. Poi· fin, como complemento mal de quien él es mas bien v1ct1ma. Para . •
. e1 c1mr,
. d',.é
}c,o sobro el precio 'do la pens1on
de las importantes colecciones de que so sirve
i. mos a 1:1
establecimiento para confirmar toda la enseñan- y do la ensefianza. No queremos que la pequefia
za cientl1ica, citarémos una hermosa biblioteca retribucion exigida 6. los alumnos dé. lugar á. co~-,
compues~a de obras e;peciales en número do sidcrnciones poco favorables ~l ménto ~el msti5,000 ve.lúmenes, que se pono á horas señaladas tuto, juzgando por ella de la import~ncia del es·
1. l cli
· · de 1os al uumos.
tablecimiento. Los gastos
" a spos1c1on
. que oca.siOna
. d por
f año
Pasando al 1·égimen y disciplina del instituto, todo el servicio del inst1tutr, no baJan e rancos

!~s

•

�262

263

100,000. , y su man· t emm1ento,
· ·
la
con el producto ele
T1
a es son los detalles que hemos podido reco.
s pensiones y del minerva], que no sube do francos
30 000 (té ·
d
ger. Los consideramos sufic1'e11tos pai·a recom
&gt;
rm:no me io) seria imposibl · l
d
en.
. .
to de a· h
'
e, si e res· ar e1 mstituto agrícola. del Estado como Ut'o de
,
. ic os gastos no pesara sobro el Estado.
'
El gob
h
los establecimientos mas von~aJ'osos en m t .
iorno a querido do esa manera proporcio· d
,
.
.,
a er1a
nar la. enseñanza de la aoriculturn s'n
á e enseuauza a.gr1cóla. 81 los pa1ses donde la ngri
o
, 1 gravar
cultura no }¡
t d
,
·
1
a presen a o todavrn, el desarrollo de
1os que llamados á ser cultivadores
· ·
, cou os cono· que es suscept'bl
i' l
el
cmuentos que ofrllce el instituto
I l
I e por ia ta e principios se apro' no o ograsen vechasen d
t d
'
por.escasez de recursos. Ha hech
. h
., .
e nues ros atos, tomándolos como eso mas. a crea· t1mulo pa
· .6
d
ra enviar J venes al instituto agrícola
do fondos especiales para favorecer t. 1 'ó
a as J venos e Gembloux
'd é
, cons1 erar mos nuestros esfuerzos
bcIgas, que, habiendo concluido s
u carrora. con satisfactori
t
. · ·
amen e recompensados.
distmc1on, careciesen do to r tuna para comenzar á
emprender.

jas, unida á las lluvias y vapores del aire, produ· que conservo una temperatura igual, que ndfdebe
ce humedad ~astante para causar la germinacion. ser mas baja que Oº y mas alta. que 15° Reau·

JOSÉ ANTONIO

RoMAN.

SIE!IBRA Y CULTIVO.
LA SEMILLA.-Lo. semilla nace dul acto do la I El , .
.

fecundacion que se opera en las flores d 1 1
ta. Tiene en su interior un embrion ue ereª; ;n·
ce la planta primitiva, pero rara ve; las ~- o uvariedades.
ismas
La semilla puede ser comp d t.
h
ara ª .\ un uevo
cuy~ envoltura cnlcárea y 1 bl
'
e aneo, corresponde
las
carpetas
que
cubren
l
b
.
d
.
á
.
e em non, ebiendo
considerarse éste como la yema.
.
.
6 pa1 te amarilla
del huevo.

d l umco medio que da, poco mas 6 ménos, idea
.e a bne~a. ~ mala calidad de una. semilla, cons1ste ~n d1V1d1r~as por el medio y examinar si el
:m~non está bie~ confor~ado, y si no está seco
s1 su color no tiene un tmte oscuro 6 brumoso.
Respecto d
11
·1
e aque as semi las que por su tamaño es i
ºbl d' 'd' 1
mpos1 e 1v1 ir as, se toma un plato y se
le echa agu h t l · d .
ª as ª a mita ; se mtroduce en él un
tr~po sobre el que se esparce un número deter.
m1~ado de los granos que se. quiera ensayar, CU·
br1éndolo con ~n ti:ozo de lana, y se coloca el pla·
to en un~ hab1tacion caliont~; como dcspucs do
alg_unos dias germinan los granos, so apreciará la.
calidad de la simiente por el n,umero de granos
que hayan germinado.

!oda semilla bien formada. debe tener en su inter1:r un embrion que conste de cuatro partes:
. 1. Del cuerpo radicular, que es la parte des·
tmada á penetrar en la tierra y producir las raices·
2~ . Del cuerpo cotidelona1·io, que constituy;
los primeros. 6rga.nos llamados cotiledones. CuanLA GERMIN.ACION.-La germinaciones el fenó·
do el e~bnon tiene un solo cotiledon se llama meno que se prodnce en las semillas al trasformar·
m.onocotiledóneo, y cuando consta do dos 6 mas se el embrion m1 una planta,
dicottledóneo·
'
Para que una semilla germine, debe po~érsele
'
3~ Del tallito, que se trasforma en el tallo y ~n ~ontacto con los a.gentes que le son para ello
'
indispensables: la sombra, la humedad y ol ca lor.
. mas tarde en el tronco•'
4~ D~. la ;'émula, que es compuesta de una
Vemos con facilidad cómo se produce espontáagrupac1on de hojas muy pequefias.
neamente la germinacion en los vegetales. Cuando
Las semillas varían mucho por sus tamai'i.
una
planta ha producido frutos, y estos han lle·
H
I
os.
ªY. ~ gunas tan pequeñas que casi es imposible g~do al estado de madurez, caen al suelo las scperc1b1rlas.
m11la9, donde permanecen abrigadas contra el vien·
Es ~uy difícil juzgar de la buena calidad. de to y los ~rd~res del sol por la planta madre. Al
las semillas. Las experiencias con el agua nunca entrar el mvierno esta pierde sus hojas 6 una par·
son seguras, porque tanto las alteradas como las te de ellas, las cuales cubren las semillas y laá
buenas caen á veces al fondo.
preservan del frio. La descomposicion de las ho·

•

Así, bajo la proteccion de la planta madre, el mur; y en caso de haber sido trasportadas, do la
cinbrion crece, se trasforma. en pequeña planta, manera como fueron envasadas y del local' en que que se desarrolla y toma fuerza; notándose muchas se las coloc6 en el bu.que. ,
En general las semillas que pierden con rapiveces en los bosques salvajes, que las nuevas plan·
tas, mas vigorosas y fuertes que la madre, la SO· dez el poder gorminativo deben ser sembradas in·
focan y le causan la muerte, para que, al descero· mediatamente Jespues de la. cosecha, y las que lo
ponerse 6 podrirse, les procure nuevos elementos conservan mucho tiempo, como las do duraznos,
.Aesculos (castaños), GHglans (nogal), Orataegus,
que faciliten su nutricion y crecimiento.
En las siembras artificiales conviene, pues, imi· que necesitan con frecuencia un año para germitaren lv posible la naturaleza, perfeccionando sus nar, deben ser estratificadas en arena.
Estratificar es u_n procedimieeto usado para'an·
medios con el conocimiento que dan los estudios
y la práctica, no solo en lo que se refiere á la ticipar la germinacion de las semillas, procurando
preparacion del terreno y épocas de hacer los artificialmente el rest:i.blecimiento de las capas
plantíos, sino ta.mbien en fo que respecta. á la COI!· que cubren el ernbrion.
Se toma una maseta grande 6 un cajon dt ma·
servac:on de las simientes y á preservarlas contra
dera, en cuyo fondo se extiende una capa de car·
los rigores del frio 6 del calor, segun el caso.
LA SIEMBRA.-Casi todas las especies de plan- bonilla y otra de arena, para impedir la entrada
tas sr. reproducen por las semillas; pero la mayor de los gusanos; despues se extiende una capa de
parte de sus variedades recobran 6 vuelven así el semilla, y así sucesivamente por capas, hasta que
tipo primitivo 6 selvático de que provienen, por lo el cajon queda llenó, debiendo cuidarse que la.
que el hombre ha buscado otro medio de reproduc· última. capa sea taro.bien carbonilla, para: que no
cion_ que las conserva inalterables, tales como las entren tampoco por arriba los insectos dañosos.
Si el tiempo está muy seco y la arena tambien,
estaca ,~ y los ingertos, que se usan para propagar
riega. ligeramente el cajon, enterr{rndose en se·
los perales, duraznos, ciruelos, &amp;c.
Las semillas de la última cosecha, recogidas en guida en un paraje donde esté al abrigo del frio,
de la mucha humedad y de los fuertes calores .
ol mor,:ento de su perfecta. madurez, deben siemLas semillas que pierden pronto el poder gcrpre preferirse para sembrar.
Hay algunas que conservan largo tiempo el po- minativo, si no son sembradas inmediatamente, deder gcrminativo, otrae que lo pierden rápida.men· brn ser estratificadas del mismo modo.
Las semillas estratificadas se siembran por lo
te, como las de arce (acer), magnolias, &amp;c., otras
que necesitan uno, dos, y hasta tres años para general en la primavera, y como en esta estaeion
cmpez:,r la germioacion, y vari:is que germinan en en la mayor parte de ollas, se ha desarrollado la
radícula, es siempre menester pincharlas en la.
muy pocos dias.
Gen ::ralmente para las plantas de flores dobles extremidad, á fin de impedir que la raíz se intro·
·y para cierto número de las de hortaliza, c,:,mo duzca perpendicula~mente en tie1Ta, lo que hace
melones, coles, nabos, &amp;c.; se prefieren semillas de muy difícil el trasplante.
Es conveniente sembrar en otono las plantas
do!! 6 tres aiios, porque muchas veces la buena
calidad de los frutos adc1uiridos en estas especies, que pueden soportar los fríos del invierno; es do·
cir, desde la. segu~da quincena de· Marzo ha1ta.
se debe á que la planta no sea muy vigorosa.
fines
de Abril. Las .sembradas roas temprano son
.La facultad de la germinacion depende mucho
del estr.do del tiempo en que s'e ha hecho la cose· las mas seguras y que mejor soportan los rigores
cha de las semillas, de la estacion mas 6 ménos del invierno.
En la primavera, desde Setiembre á Novie!}l·
fa\"ora'Lle, del lugar en que se hayan conservr.do,
q_uo siempre debe ser un sitio soco, bien aireado, bre, se siembran bs plantos que no pueden sufrir

st

�264
losjrios del invierno . .Muchas plantas ~nuales se t
1 d
rasp anta as en en:s 6 en tablones bien prepara.,
encuentran en este caso.
1 as planbs de-invernaderos se siembran todo el tdosbl con algunas labores 6 cavas, dividiéndoae los
a . onea por caminitos 6 sendas. Las especies mas
ªfi º'. desde que ellas no están suietas
á las dife- d ¡ 1
.,
e icac as se ponen en macetas chicas, en unn mczrencias de temperatul'a, humedad ú seca.
"'
L
·11
cla de tierra en conexion con la clase del vcºl1etal,
as semi as de árboles y arbustos, exceptuand 1
'f
Y se les conserva bajo de vi&lt;lriel'as para asegul'ar
b o as com eras, recibidas de. Europa, es siempre que no se pierdan.
ueno, ánt~s de sembrarlas, ponerlas en aaua de .
D
.
.
de 12 á 36 horas, arrreaando al acr
(\' º
s
ur~nte los prime1·os chas del trasplante, es
. tas de ácido sulf~ri; e: varias cºoua al1ºundas go· ntcesai·10 protegerlas del sol y del viento. Al ra·
' mo as e ro- so se les cub ·
,
sas y crataegus.
·
.
re con macetas vac1as, con pajas, 6
Esto mismo' se hace con las alm~ . h h cua:qu1er otra cosa semejante. En las vidrieras
'
acigas ec as se tienen los ca.
d
0
-;~:~1;!r:~t?ea~c:~:ses:ec:::spd;m~i:~m~cion,. las
repican
en otr.o sitio, en tierra especialmente preparada á
ur.a distancia que guarde proporcion con el crecimiente, de ellas.
·

;::::s ::~ª :t

0
~intándose los
/::bi:~~::~:sd!:~
1ienzos para darles sombr h t
la lantita ].¡ • •
a, as a asegu.rarse que
ª
a prendido, qne se le da. aire y luz
el ualmente, á fin de acostumbrarlas á la tem-

!

Para hacer el trasplante &lt;lcµe11 de&lt;tirse di~s nu- peratura exter~or, e.n cuyo caso _se colocan al ra·
blados, 6 las horas de la mañr.na ó ,; la tarde
so, ien un lugar abrigado de los vientos.
.
cuando se ha ter~inadb, regar ligeramente y a ;~ ra1~n general,. los árboles que pierden las hojas,
tar la tierra alrededor de las plant't
p 1
~ vez necesitan, salvo quo sean especies muy
J .as, que a rarns ser puestús en m e t
R
entresacar las otras han quedado desnubie1
b '
•
ª e a~. especto de ellos,
E
e
"ªª· asta
hacer el trasplante · ·
6
s tambien esencial verificar el clareo 6.ntcs que
. ., . l
en mv1erno, lo quo es
las plantas se hayan desarrollado dom s· d
meJ~r aun, en a primavera 6 el otoño. Al cona ia 0 , pues trario los árboles y b t d h ·
.
de lo contrario todas crecerán muy débiles
el te ' .
ar us os. e OJtlS persisten·
. s, necesitan mucho mas cmdado, porque están
producto que den, será escaso 6 medioc1·e ' ~
· •ra- srnmpre en estad d
·
'
tándoae de las legumbres, como br6culis (e 0l )
.
.
o o vegetac1on, por lo que es
es , preciso cult1varloa en macetas h t
b
r ábanos, &amp; c., para obtener buen resultado e8
f
.
.
as a que, astan•
,
pre- te uertes ya pued 11
I d
c1so hacer el clareo en tiempo op ·t . .
'
ª ser co oca os en el sitio á
01 uno, s1 se re- que se le 1 t'
E
tarda un poco, el éxito serii, malo
s ~ es me. ntre estos últimos, se cucnL
.
·
tan las comferas ma,,noJ'
·
as especies sembradas al r:iso tan pront
.
. !'
'
º rns, aca01as y hasta los
mo han desarrollado dos 6 tres h '.
d o co euc,t ,_ptus, que sufren la trasplantacion con mu.
OJas, pue en ser cha. di:ficultad.-Oontinuará.
,L

..

265
r&lt;'sa ha producido tambien muchas otras varie- rán mejor las plantas, al fin de otoño, y tambien
dades ·como la blanca simple, la blanca doble,
la rosada simple, la rosada doble, la. violeta. doble ó azul y la variedad llamada violeta de Parma. Esta última que se distingue de la violeta
olorosa por tener hojas mas pequeñas y mas claras, pedúnculos largos y flores grandes muy dobles do un color claro, 6 de un azul delicado, con
un poco de fondo blanco, se considera ser, sin embargo, nacla mas que una variedad de la misma
planta. Es casí la única variedad que se cultiva
pa¡a hacer ramilletes. La Violeta de las cuatro estaciones.
\

CULTIVO

1

LA VIOLETA OLOROSA,

Esta fior encantadora. está cultivada extensamente en ciertos distritos do los contornos de Pa·
ria, á menudo cerca de los fresales, y en Marzo
cuando está en el gra.do mas alto de florescencia,
forma vastos campvs azules, crece bien en casi
cualquiera clase de terreno, pero mas bien en
aquel q'U.13 ni es demasiado seco ni demasiado húmedo, y que es 6 pedregoso, arenoso ó calcáreo
-6 mejor todavía, compuesto de todos los tre~. La
arena especialmente mantiene la tierra ligeramente húmeda. y .fresca durante el verano.
Ademas, si estas plantas so cultivan para ven•
der es mejor escoger, cuanto posible eea, una si·
tuacion abrigada de Norte á Oeste, y que sesgue
hacia el Sud; pues bajo tales condiciones, florece-

LA SERRADELLA.

JARDINERIA.
Et CULTIVO DE LA VIOLETA.-Los -0ue com'1
cuyo motivo ha sillo nombrada «Violeta de la::i
p~an 6 1os que reciben de regalo ramilletes
de
~
violetas, tienen poca idea, por lo l1eneral del tra- cuatro estaciones.» Es una variedad de la violeta.
bajo y cui4ado necesario para pr;ducir ;sta her- olorosa silvestre (viola odorata) que haya sido
sembrada naturalmente 6 haya brotado de sem1·mosa. fl or y prepararla. para el mercado. Piensan
b bl
lla recogida. y sembrada por algun cultivador i'npro a amente que son produciclas en los bosques,
l
tento en pro.ducir variedades.
os sotoa y 1as praderas, las i11mensas cantidades
E
.
que se ven en Paris, en la primavera en cantid el n todo caso la variedad no es muy bien fija.des mas 6 ménos considerables duran;e el
a- a, hpues en algunos casos produce que vaÍ'Ían
verano, mue o Las plantas
d
e1 otoiio y aun en invierno seg 1 f
,
·
que reunen to as estas cali'
un a rescura 61 dades en mayor ·t ·
.
la. clemencia de las tres últimas est . . .
. .
pe1 ecc1on son prefendas, por
ac1anes. por cons1gmente, por los cultivadores. La violeta olo-

DE

en el invierno; dos estaciones en que se obtienen
los precios mas altos. Antes de sembrar, la tierra debe ser bien tratada con una pala 6 azadon,
y aunque las raíces de la violeta no penetren muy
hondo, crecerán las plantas mejor, y·con mas fuerza. á proporcion que 1:\ tierra haya sido bien reyuelta.
·
Los pedazos graneles 6 terrones, deben ser qncbrant&amp;dos y pulverizados lo mas posible, con un
rastrillo de hierro 6 con una horca.
Habiendo sido preparado el terreno de este
modo, fila~ 6 taladros deben ser señaiados á una
•
distancia de un pié uno de otro, y las plantas metidas á la misma ~ist:rncia, una de otra, en las filas; cada cuatro filas ueben formar un cuadro, así
que .se puede recoger las flores de dos filas desdo
la callejuela de cada fo.do, sin pisar el terreno 6
las plantas mismas. ' ·
Estas callejuelas deben tener veinte pulgadas
de ancho.
Las plantas est:ln escogidas de los vástagos
mas fértiles que producen en cantidades las plantas mayores, como fresas, 6 esas plantas mismas
se pueden divisar si no son demasiado viejas 6
gastadas. Las plantas se ingertan generalmente
con un plantador. La estacion mas favorable para plantarlas, es la primavera cuando ya acaban
de florecer, es decir, en Marzo 6 á principios de
Abril.
N. dcN.

llaco algunos años publicó el ingeniero agrónomo frances, Mr. Grand, en el peri6dico La Re,
fornüi Agrícola, un interesante artículo sobre la
serradella 6 pié de pdjaro, planta que crece cepont.i.nca en mu.chas puntos de Espalla, y que me·
rece fijar la atencion de nuesti·os agricultores. Con
razon docia. Mr. Grand que las plantas por excelencia., y que merecen mejor recomendacion, son
precisamente las que se acomodan á vegetar en
malos terrenos, por lo mismo de ser escasa y dig·
ne. del mayor aprecio la. indicada sebriedad que
dispensa de cuidados y trabajos de cultivo. De
'

tales observaciones resulta que es do los mejores
servicios que se pueden hacer á los cultivadores
el tlarles á conocer el mérito quo tienen ciertas
pltmtas que desprecian 6 miran sin atencion, cuando pueden encontrar en su cultivo recursos ele
inestimable valor, especialmente para alimentar
sus ganados.
La serradella, Ornithopus sertivvs de Brot, es
una planta de ln. familia de las leguminosas, que
recibe el nombre de pié de pdjaro, por la disposicion particular de sus legumbres 6 vainas, y cu·
yos caractéres l:&gt;otánicos la aproximan mucho á

Toxo 1.-34

/

�266
la esparceta 6 pipirigallo. Es anu-al, y puede sem·
brarse en primavera 6 en otoño, segun los climas.
En Frnncia se siembra del 15 de Abril al 25 de
Mayo, á razon de 28 kil6gramos poi· hectirea, su
-semilla pesa unos 45 kil6gramos el hect6litro.
En muchos puntos de España puede sembrarse
de Octubre 6. Noviembre con las primeras lluvias
de la otoñada.

·'

La serradella es un excelente forraje para toda clase de ganados, pues todos indistintamente
la comen con avidez: su olor es fuerte y ag1:~dable. Se le puede emplear bien dando esta yerba
reezclada con la pala en el pienso del ganado.
Los campos de serradella .son bastante apeteciEl terreno debe ser fresco y profundo, aunque dos pbr las liebl'es y otros varios animales mon·
una sola labor de preparacion basta para tiro.r á votañeses, lo cual bueno es que lo tengan presento
• leo la semilla, cubriéndola con la grada. Solo en los cultivadores.
el caso de ser la tierra muy yerbuda, podrán ser
Para sacar el mejor partido do esta plahta,
necesarias mas numerosas labores. De todos moaconseja Mr. Grand sembrar primero un centeno
dos, el vigoroso desarrollo de la serradella favo·
para cortarlo verde en Abril; ántes que su espi., rece mucho, pues crece con prontitud y sofoca figa deje el rastrójo de dicho forraje, se puede
cilmente las malas obras que le disputan el suelo.
sembrar la serradella, á razon de 28 kil6gramos
De este forraje dos cortes: el primero hácia el de semilla por hectárea, sobre medio hect6litro.
15 de Agosto las de sementera de Mayo, y el se- Un pase de grada basta para cubrir la semilla.
gundo M.cia San Martin. Sembrada en Octubre Dando el primer corte á. la serradella en Agosto,
6 Noviembre, el período de vegetacion es mas se podrán sembrar nabos, en cultivo asociado; obvariable, segun fuere la templanza invernal, pu- teniéndose despues segundo corte del forraje en
diendo hallarse en disposicion del primer corte Octubre, y la recoleccion de nabos como final.
desde Febrero á. Abril, y aprovechándose el se- Así se consiguen tres cosechas de forraje y una
gundo de Mayo á fin de Junio. Las plantas del de raices en ménos de un año; pero en Espaüa,
primer corte alcanzaban 1 m. 40 de altura j las no siendo en las zonas frescas del Norte, ha de
del segundo Om. 50 solamente. Pierde al con ver· ser muy difícil llegar á tan completo resultado.
tirse en heno una mitad de su peso. El rendiLo mas general en nuestro clima de secos es·
miento de yerba, pesada fresca, ha variado entre tíos podrá ser obtener un forraje de invierno con
50.000 y 60.000 kil6gramos ¡,or hectárea. De- la serradella, y semb1·ar despnes del primer corte
jada madurar puede recolectarse 400 á 450 ki- una cosecha de primavera con la de garbanzos 6
l6gramos de semilla, 6 sean 10 hcct61itros por mas.-En algunos puntos se acostumbra tambien,
hectárea.
y puede ser muy conveniente en nuestro país,
El primer corte tlebe hacerse cualquiera que fue- el enterrar como abono el segundo corte de la ser·
se la estacion, cuando la florescencia de la planta radella. Cualesquiera que fuesen los procedimien·
se halla bastante marcada y empiezan á formar- tos que los ensayos locales hagan preferibles, es
se las legumbres; los piés que se reserven para de la mayor conveniencia que se explote esta inrecoger la semilla, se deben dejar hasta que las teresante planta, aprovechando los útiles recursos
legumbres ó vainas vayan mostrándose de color que puedo proporcionar.
blanquizeo: no conviene esperar á moa tarde,

METODO PARA BEÑEFICIA.R
EL HULE .O CAOUTCHOUCH.
.
'

La leche del hule es un líquido que se extrae za de arriba abajo, procurando que terminen en
de un árbol conocido en estas costas con el mis· un punto para reunir dicho líquido.
mo nombre, haciéndole incisiones sobre la corte·
La manera primitiva de preparar el hule ó

•

207

por muy dehiscerite el fruto y desprender pronto
las semillas.

1

caoutchoueh co_nsistia en tender la leche 6 líquido sobre barro, y despues de secada arrancarla;
pero ~l eaoutchoueh en e~te estado contiene ma·
terias ,impuras que lo desmejoran, y )o hacen im·
propio para los diferentes usos que hoy tiene en
el mundo; así es que se pensó en obtener la ma·
nera de purificarlo, y en efecto se obtuvieron tan
buenos resultados como se deseaba, y el que sus·
cribe se ha ocupado en :la república do Nicara·
, gua del beneficio del hule, pudiendo asegurar,
con franqueza, que ha logrado muchas utilidades
en la negociacion; pues en los Estados-U~idos
del Norte ha sido clasificado el caoutchouch de
estos países á la par que del de «Pará» del imperio del Brasil.
Las costas de la república del Salvador sobl'o
el Océano del Pacífico, están pobladas de este ár·
bol precíoso del hule, por consiguiente encierran
una riqueza superior á todos los frutos de m~yor
importancia que produce la república.
Ha sido una lástima que ántcs de ahora no se
hubiese perfeccionado la manipulacion del caout.
chouch y que los especuladores se hubiesen limi·
ta.do á ensayos imperfectos, reculando á la vista
de los malo~ resultados que obteni!\n,
Yo me prometo que el establecimiento de beneficio que organizaré mediante el privilegio que
me ha concedido el supremo gobierno, va á causar una verdadera revolucion comercial, que,
dentro de po,co, estando al alcance de todos, la
manera de b~neficiar con perfeccion el hule, lo
extraerán hasta las gentes mas infelices, de las
costa.s y montañas del Salvador, siendo evidente
que todos estos productos harán una masa de ri·
queza que influirá en la prosperidad del país.
MÉTODO DEL BENEFICIO.-La leche que se
puede recaudar, se deposita en su estado natural
en una gran vasija 6 pila de madera, teniendo
' cuidado de colarla ántes sobre un colador de lata
para despojarla &lt;le las partes leñosas y otras suciedades que trae. Despues se pasa á otra vasija
con el fin de colocarla por medio de una manta
para aumentar su pureza, en cuyo caso es nece·
sario mezc1arlc una doble cantidad de agua limpia con el objeto de facilitar el colado, pues la.
leche, estando espesa, no pasaría por sí sola•

Hecha·esta segunda operacion que ha purificado
mas la leche del hule, se traslada á otra vasija 6
pila. de beneficio para su completa purificacion.
En esta pila deben agregarse tres cuartas partes
de agua limpia sobre la cantidad que se ha puesto en operacion, de modo que haya cuatro tan·
tos de agua sobre uno de leche.
Esta mezcla do leche y agua se deja reposar
por 24 horas, al fin de las c1,1al~ se sube la 1~che, como mas ligera, sobre la superficie del agua;
se sacará por medio de unos bitoques 6 conductos, que tendrá la. pila en la parte inferior, quita~do poco á poco los tapones y observando el
desagüe para que no 5alga el hule; ·suspendien.do
la decantacion 6 &lt;l-0sagiie, cuando se advierta
que con el agua, quo será negra y sucia, salen
unas hilachas delgadas y largas que son partÍCu·
las del caoutchouch.
Contenido el desagtie, se vuelven á poner en
la misma, cuatro tantos de agua limpia que es
la misma cantidad de )a anterior, dándole el mismo reposo de 24 hofas y volviendo á la opera·
cion de desaguar por medio de los bitoques. Se
observarán las mismas reglas tanto mas fáciles,
que el agua saldrá en esta vez clara y limpia;
pero si aun so notare suciedad en ella, se puede
repetir la opcracion hasta obtener ~l agua pura y
limpia.
Del vaso de beneficio posa la leche ii otros pequeños, de forma redonda 6 cuadrada, con conductos para acabar de extraer el agua que con·
tiene, lo que se verificará despues de 24 horas
de reposo; para dcspues cuajar dicha leche de la
manera. siguiente.
Se disuelve en agua caliente (media botella)
una onza de alumbre bien molido por cada quintal de leche, de la que se puso ~n beneficio en la
primera vasija en su estado naturál: se mezcla la
composieion con l~ leche lavada removiéndola
varias veces con..una espátula 6 paleta; por mo·
mentos se notará que comienza el cuajado, en
cuyo caso se reune la masa de la. misma manera
que se hace con el queso de le~he do vaca; formándose una bola, la que va á una prensa ele
compreaion parn compactarla, y extraerle toda
el agua que aun le hubiese quedadó.

�2G8
.Saliendo de la prensa~el caoutchouch quedará estoy con el supremo gobierno'á. cnaeii.ar el heno·
en la sombra, en donde cada interesado lo empaficio' á todos los que quieran aprenderlo, y pueden
queta_rá del mejor modo que le parezca para el ocurrir los interesados por explicaciones verbales,
mercado.
que estoy pronto. á darlas, lo mismo que á ver
lle procurado dar este mé50do con la clal'Ídad en el establecimiento que ponga, ol beneficio
posible, sin embargo de estar comprometido como práctico,-LOUIS SCIILES_INGER.

CRONICA AGRICOLA.
Eurnpa importó, en 1875, eobre 1.520,000 da que tiene el accice extra.ido tlc él, y que en. muquintales de café mas que en 1874 y los Estados- chos casos se emplea como sustituto del aceite de
Unidos importaron sobre 850,000 quintales mas oliva 6 almendras, y tiene la. ventaja de conseren 75 que en 74 no obstante que en la última varse largo tiempo en buen estado. [La cantidad
mitad del prim~r año el comercio americano ha- de aceite suministrada por el maní varía segun la
1\ia sufrido mucho. Todo este cafó se lleva á los latitud y terreno en que se cosecha, pero siemEstados-Unidos q~l Brasil, y la América impro- pre es relativamente grande. Ademas, el residuo
piamente llamada latina. El café es, indudable- se emplea, tost11do y molido como café y chocomente, una de las grandes riquezas de los agri· late, produciendo uua bebida, si no grr.ta al palacultores que hablamos, en América, el idioma es- dar, por lo ménos tolerable. Se emplea tambien
pafiol. La produceion de este cultivo es fabulosa el residuo para alimentar ganado y como abono.
y si se empleara en cultivar esmeradamente el
Segun los datos estadísticos oficiales existentes
café, la mitad del dinero que ne empleara en irá en la materia, la totalidad de la cosecha americabuscar al se:io de l:t tierra filones y vetas que re- na de maní ~ntes de 1860 era solo 150 000 bussultan generalmente improductivos, se obtendrian liels al afio, los,.cuales se producian en 'su mayor
mejores resultados que puesta la misma cantidad parte en la Carolina del· Norte; pero al presente
en !a accion de una mina en bonanza.
es nada. ménos que 2.000,000 de busliels, como
El Brasil ha comprendido esta verdad, y sin fué la del afio anterior y cuyo valor se calcul~
ruido está haciendo este género do negocio con los en$ 3.000,000. Y como quiera que comercialEstados-Unidos.-Mas de la mitad del café que mente hablando, el aceite es mas importante que
se consume a11í es brasileii.o, la otra mitad va de el fruto, este aumento da á comprender cómo ha
otros países, especialmente de la Guaira y Mara· ido creciendo la demanda de aceite de mání, que
caibo. México podía inundar de café á los Esta- empieza á extraerse en tiempo de la guerra, épodos-Unidos; pero México no quiere ser feliz sino ca en que sustituyó en las mesas de los Estados •
haciendo política. El mejor café del mundo es el del Sur al de oliva, que era muy difícil cntónccs
del pe.9.ucflo Estado ele Colima; y si no es el me- de obtener.
,.
jor es 'tan bueno como el mejor. Hasta. hoy es el
En Francia se hace tambien un extenso comerque se vende con mas estimacion en el mercado cio de aceite de maní. De Alegría se exporta en
americano, que llega á vender l1asta á $ 26 quin- grandes cantidades para Marsella, donde se extal; el do Venezuela á $ 20 00, el del Brasil á trae y se le destina probablemente á aumentar el
$18. 00, el de México á $18 y el de Santo Do- abastecimiento de aceite de oliva.
mingo á $17 OO.
La causa principal de la considerable extension con que hoy se cultiva maní en los Estados
de la Carolina del Norte, Virginia, Tonnessee,
Georgía y la Carolina del Sur, es la gran deman-

Respondiendo á una excitacion del despacho
Federal de Agricultura, el Superintendente del
ramo de azúcar en el Valle de Sacramento, extiendo un informe, que condensamos del modo
siguiente: Poseyendo conocimientos. prácticos de

·269
Europa, el Sr. Orthman, el mencionado Superin- 6 sea. 34} por ciento del capital para el dividen.
tendente, declara que California está. dotado de Jo anual. Una compallía da. seguridad de quo el
•
,entajas particulares para e1aborar azúcar de re· capital invertido en nuevas obras de esta clase
molacha. Los resultados actuales son como sigue: puede confiar en las cifras arriba expuestas. PeEl rendimiento usual de un acre sembrado de re- ro la. gente de Sacramento, no haciendo las con·
molachas és diez toneladas de estas. El agricul- cesiones prudentes para. el caso de sequía exceptor puede producirlas con un costo de $ 3, de ma- cional, no plantaron suficiente romolaclia y la conera. que al venderlas á $ 6 en la fábrica de azú- secha fué 12,000 t{!neladas ménos de lo que se
car gana ciento por cionto.-Un quintal de re- esperaba, lo que impidió pagar el dividendo do
molacha da 7-k libras de azúcar, de las cuales 5 1875.
son de azúcar de pan; lf de segunda calidad y 1
libra de tercera. Si al valor de esta azúcar así
Los productos agrícolas de los Estndos-Unidos
distribuida se a!'lade el de la miel extra.ida, pro· se calculan en el año de 75, de 2,500.000,000
pia únicamepte para destilacion y el del bagazo, de pesos. Hay ademas.en todo el país sobre 1,200
ciue sirve para alimento de ganado, resulta que fábricas- de tejidos de todas clases.
el quintal do remolacha produce 0,92 de azúcar
y 10 toneladas $18,40. Una fábrica completa
Los horticultores de California, enviarán diade azúcar, que trabaje 12,000 toneladas de re- riamente frutas á la Exposicion de Filadelfia, pamolachas por afio, requiere un capital de $250, 000 ra cuyo efecto han hecho preparar carros provisy puede quedarle libre tlna utilidad de $ 86,615 tos de neveras.
\

REVISTA ~IERCANTIL.
ARTIOULOS DE IMPORTACION.

Nueva-Yorlc, Mano 19 de 1876.
AR1t.-La existencia es algo grande y bien po·
cns ventas se han verificado durante el mes.
Desde fines del afio pasado se encuentra. este artículo muy abatido en nuestra plaza, y las esperanzas de que mejore son ahora menores que las
que habia el mes pasado. No hay constancia de
venta alguna del de ·Nicaragua, no obstante que
se han hecho algunas ofertas: 1
Azuc.AR.-A causa de la disminucion de existencia, los tipos avanzaron 11~ c. á ! c.; pero despues
so han verificado cuantiosas entradas, y los comprndores están aguardando, en consecuencia, ofer·
tas mas liberales. Los precios con que principió
esta !emana se sostienen pobremente.
ÜÁÑAMo.-El mercado muy en calma cualquiera que sea la clase. Anotamos la venta de
1,585 balas del fino de Manila, por «Ilelcion,»
para'cuaudo arribe á 7 { cents, y la de 1,000 balas do la misma clase y procedencia, que llegaran
por •Creterfon,. á. 7 J cents, oró á, 90 dias. Han

entrado 795 balas do Sisal y 324. del mismo
punto.
CA.cAo.-Abastecimiento pequeño y el mercado firme.
CocÍIINILLA.-No se han efectuado ventas recientemente. La existencia ea bien regular y los
negocios muy pesados.
I

ÜAOUTCHO UCH.-Laexistfüc'.i 1clua.1 es: ~orno..
1,000,000 de libras de Pára. y 200,000 de Ccntro-Amél'ica. Las ventas efectuadas durante el
mes no han sido de considoracion, pues la doman·
da para el consumo interior permanece tan .desanimada como la que anunciamos el mes pasado
·y por las mismas razones; y á no haber sido por
lo favorable del mercado inglés, muy pocas ven.
tas, y solo á bajos precios, podrían haberse efcc.
tuado en esta. plaza en este año. Las últimas
ventas del Nicaragua fueron á 47 ~ por planchas
y 43 por burrucba, á 4 meses.
CAF.É.-La plaza se muestra. pesada para. negociar por facturas; pero para. lae yentas en sogundas manos parece maa activa. Los precios
continúan como ántes, pues el telégrama. recibí-

�270
do el lúnes pasado de Rio Janeiro ha tenido un
efecto animador en la p!:iza, despues . del cual se
han vendido 6,500 sacos de Rio por «Argos» en
términos privados; no se sabe, sin embargo, de
transaccion alguna de primeras manos en la fecha.
Las entradas durante la semana. pasada alcanzaron á 10,572 sacos y las ventas en la misma 6.
26,211 sacos. Existencia ayer: en Nueva-York
186,150 sacos; en Galveston 6,000; en NuevaOrleans 9,216; en Mobile 5,100; en Hampton
Roads 4,034; y en Baltimorc 59, 738. Existencia total en todos los puertos, 270,233 sacos. A
la carga y en camino para los Estados-Unidos
hasta. el 27 de Enero, 18,870 sacos; comprados
hasta el 11 del corriente para los Estadofj,-Unidos 160,500 sacos. Los cafés suaves se mantienen quietos y firmes. Se ha.u vendido 500 sacos
del de Maracaibo bajo condiciones privadas.
LANAs.-Es verdaderamente desagradable no
poder dar cuenta de la menor mejora en las condiciones del mercado de este artículo; no es tampoco fácil columbrar cuándo podrá verificarse una
reaccion favorable en los intereses de este ramo

M.A.DER.!s.-Oaoba.-Despues de nuestras cotizaciones anteriores algunas clases de esta madera han descendido un poquito en precio. Oe.
dro.-Loa de buena clase han subido de 1 á. 2
cents. Guayaean.-Permanece en el mismo esta.
do que el mes pasado. Palo de Rosa.-Lo mis,.
mo que la anterior; no ha sufrido variacion algu·
na. No ha habido ventas dignas de mencion especial.
l\l.A.DERAB DE TINTE.-Muy poca ha sido la
variacion en los precios respecto de los expuestoa
en los meses recientes. No se encuentra actualmente palo de Brasil en la plaza; tampoco se en·
cucntra fustete de Jamaica 6 Tampico; el do Sa·
vanilla hay como 50 toneladas y del de Maracai·
bo como 100. La. demanda de este último es pe·
queña; y la de Campeche muy regular.
PIELES DE VEN.A.Do.-La plaza sumamente
quieta y las cotizaciones nominales. Las ventas
hechas recientemente han sido insignificantes, especialmente de las de Nicaragua, por las cuales
no 1e pudo obtener mas de 35 c. ménos 3! por
ciento, al contado.
_

I

de nuestras manufacturas y comercio.
Con motivo de la respuesta del procurador
general al ministro tesorero sobre impuesto adicional de le. por lb. en lanas de 3d clase, se cree
con fundamento se derogue la 6rden del llegund~
sobre dicho impuesto, que ha sido puesta. en vigor recientemente.
MIELES.- La. plaza ha estado mas animada
despues de nuestro número precedente. Se han
negociado cuatro cargamentos procedente de Cu·
ba una parte para. trabajarse en las cercanías,
la caal se vendi6 á 33 cents.; y el resto se embarc6 para Boston y el Canadá~ Las ventas -para
detallar en las bodega~, han sido on su mayor
parte en pequefios lotes á los tipos cotizados.
Las mieles del país han estado ménos activas y
los precios en favor de los compradores. Véase
la lista.
Existencia: De Cuba; Centrífuga, 1Mezclado,
«Clayed))' Mascabado para refinar, y Mascabado
para. bodegas, 5,869 bocoyes; . do Puer~o-Rico,
528 bocoyes; do las islas inglesas, 821 bocoyes,
y de Nuevn-Orleans 8,000 barriles.

Entradas: De Para 46 balas por «A, G. Short·
land» de Puerto Cabello, 45 balas por «Carondelet; » de Veracruz 1, por «Pride of tbe Ea.st ;» de
Ciudad Bolívar 3, por la. b;i.rea «Magdalena;» de
Nueva-Orleans, 3 poi· «füaahear; » y de Aspinwall
4, por «Atlas.»
Ventas: 5,000 lbs. de Centro-América; 3,700
lbs. de Matamoros; 1,000 lbs. de Payta.
PIELES DE C.A.BRA.-La demanda para lotes
pequeños es favorable; gran.des lotes se están ,en·
diendo solamente en. cort~ cantidades. No hay
cambiamiento que anunciarr espeeto á.cotizaciones.
Entradas: De Pnerto Cabello, 303 balas por
«Carondeiet» y «Roanoke; » do Curazao 21, y de
Rio Hacha 41, por «Curacoa;» de Matamo1·os 481,
vía Nqova-Orleans por «Brashear;» de Veracruz
59, por «Pride of tho ~ast;» de Maracaibo 2.7,
por ,,E. H. King.»
Ventas.-100 balas do México; 200 de Cnra.zao; 30 ~e Maracaibo; 10 de Tejas y 110 de
Payta.
ZA:azAP.A.RRILLA.-Tanto de la de Honduras
como de la de México la existencia. es gra11de.

271
ARTICULOS DE. EXPORTACION.

de decirse que la demanda en el comercio 6 en
los molinos haya sido especialmente activa; no '
,t
AzucAR REFIN.A.Do.-Las negociaciones so obstante, las transacciones efectuadas hacen una
mantienen en buen pié y los precios generalm·ente suma respetable y dejan el mercado en predicafirmes. Cotizamos: blanca amarilla. de 8! c. á 9i mento muy favorable. Las ventas de tres dias
c. lb.; blanca 9! c. á 9~ c.; en terrones 101 c.; en solamente suman casi 325,000 bushels, $ l. 05 á.
polvo 10! c.; granulada lOJ c.; en panes 11 c.
$1. 10 por el Spring no-clasificado; $1. 07 por
AVE~A.-El mercado tiene continuamente sus el Chicago en almacen No. 3; $1. 10 á $1. 13
altas y bajas, pero cierra mostrando una. a.Iza. por el Milvaukee en a.lmacen y en en.mino No. 3;
Se han vendido 150,000 b-itskels No. 3 Mixed . $ ~· 2 á $1. 25 por el mismo No. 2; $ l. 33 á
· Western á 44c.; 46!l c. á. 47 c. por el No. 2 de $1 34 por el mismo No. 1.
la misma; 461 c. á 48 c. por Mixed State; y 49 c.
lIENO.-Las clases para emba1·car continúan
á 52 o. por White Sta.te.
vendiéndose muy despacio; pero las para. detallar
ALGODON.-Se han recibido despachos de Li- están muy solicitadas á. precios firmes. Cotizaverpool que demuestran la nctividad y fuerza de mos: North River Shipping, 75 c. á 80 c.; clases
esa plaza, y la impresion aquí desde luegQ era para el detal, 90c. á. $1. 05; Clover, 65c. á 75 c.
que el mercado se pondría en buen pi~. Sin em- y Salt, 60c. á 70 c. Las entradas de paja contibargo, la. demanda de algodon manchado para ex- núan limitadas; y como se solicitan los precios
portacion ha sido poco importante. Muy poco se están firmes. Cotizamos: La larga de Centeno
hace, por otra otra parte, en las otras clases del $ l. 05 á $1. 15; la. corta del mismo 7Oc. á 75 c.;
artículo, aunque los precios sean mas moderados. y la de Avena á. 70 c. al contado.
CUEROS DE REs.-Existencia: 154,900 entre
MANTEQUILLA.-La plaza se mantiene firme
cueros de novillo y de becerro.-EI mercado se y los precios han subido un centavo por libra
ha mantenido durante el mes bastante. deprimido. despues de las cotizaciones de los últimos meses.
Las ventas verificadas de Centro-América han
HARINAs.-Harinas «State» y« Western.» Las
sido muy pequefl.as y las de Nicaragua. del todo negociaciones son favorables y activas y los pre
insignificantes.
cios firmes en la mayor parte de los casos. Los
CENTENo.-Continúa pesado y no habiendo
negocios, cotizatJ?oS nominalmente: Sta te 80 c. á
85c.; del Canadá en dep6sito 83 c. á 85 c.
CEBAD.A..-lla estado quieta, y los precios en
favor de los compradores, excepto la escogida, la
cual no estci muy abundante. Se han vendido
15,000 busltels State de 72{ c. á 80 c.; y 10,000
bushels de o,nadá Bay No. 2 en términos privados, cotizable pr6ximamente á $ l. 17.
GRANos.-Trigo.-Aunque el tráfico de la
exporta.cien ha. permanecido comparativamente
pesado hace ·algun tiempo, los datos estadísticos
obtenidos durante el mes demuestran que el mo·
vimiento de t-rigo hácia el exterior, es mayor del
que muchos suponen, La exi~tencia. se ha. cercenado en consecuencia; y los tenedores de trigo
~e muestran necesariamente ménos ansiosos de
deshacerse de los granos mejores que tienen á
loe precios bajos orrientea en la plaza. No pue-

•

lotes para emb~rcar se retienen con fuerza, muchas
veces tardando el curso de las transacciones. La.
superfina se ha negociado poco comparativamen·
te. Se han vendido 13,800 barriles, incluyendo
5,400 para embarques, una gran parto de los
cuales son de harina Western extra, y Minnesota. extra. Cotizamos: Sta.te de la misma ordinaria
á la. superfina, $ 4. 10 á $4. 60; State de la co·
mun á la regular extra, $ 4. 90 á $ 5. 10; la bue·
na extra, $ 5. 15 á $ 5. 25; la fancy, $ 5. 30 á
$ 5. 60; y la escogida extra, $ 5. 65 á $ 7.
MAIZ.-Los precios están un poquito mas reducidos á causa de las muchas entradas y moderadas salidas para el extranjero. Se han vendido
80,000busltels Mixed Western de 62} c. á 63 c.;
Cotizamos: El blanco y amarillo del Surá 63J e.
el' amarillo de Jersey, 58 c. á 631 c.; ncw ?tfixed
Western, 63 c. á. 63! c.; el clasificado, y el no
clasificado, 62 c. á 631 c.

�•

272

Carntt, de res, !egun clase en el matadeI

'

...

México, 25 do Abril de 18í.
PLANTAS CEREALES.

PRODUCTO) DE LA INDUSTRIA.

Id.
Id.
Id

8 !)5
3 15
O 00
13 10

!!5

lí. 4 00
á. 3 50
1í. 3 50
á 13 25
á 16 00
á 22 Oo
á, 13 00
á 12 60
á 1 45
á 1 37
á 1 00
á O 02
ú. 2 55

de Zacntlan, idem .•. ~·······
10
mezcal de Tequila., idem.... 20 10
Tierracaliente, idem.......... 12 10
Id.
Tierrafria, idem.. ........ ..... O 10
Aflilu. Flor de Tehuantepec, libra ......... · 1 30
Id. id. de Apatcingan, idem............ 1 25
• Id. corriente, idem........... ..... ........ O 00
Id. tintarron, idem... .. . ............ ....•• O 55
Azúcares. Blanca suprema, arroba.......... 2 50
Id.
entreverada. blanca segun cla.s~,
arroba.."........................... 1 80 ú.
corriente, idem. .......•. .... .. ... . . 1 65 '
Id.
prieta, segun clase, idem ........ .' 1 50 á
ld.
panocha amelcochada, 20 á 22
Id.
hojas........ ....................... o o por

Id.
Id.
Id.
' Id.
Id.

de Celo.ya., idem...... •.. ..•.••...... .•
de Jrapuato, idem.....................
de San l\Io.rtin, idem........... . :....
de Contornos, idem.. .. . ... .•. ... .....
de Marava.tfo, idem. ........ .... .....•

12 00
11 00
O 00
10 00
10 60

á 12 25

lí.
lí.
á
á
Id. de Ixtlahua.ca., ídem.................. 9 50 á
Id. de Toluca, idem.,................... •. : 10 00 á
Maiz. De Cho.leo, superior, carga............ 6 60 á
Id. de Contornos, idem...... .•......•. .. •.• 6 60 á
Id. de Toluca, ídem .......................... 11 60 á
Arr:Z. De la Sierra, quintal................. 10 60 á
· Id. de Jopitla, idem......... ... .......••..• 8 10 á
Cebada. Carga..................................., 4 35 á

11 25
O 00
10 50
O 00
10 00
10 50
7 00
7 00
12 00
11 00
8 50
O 00

PLANTAS INDUSTRIALES.

1 !)5 Café. De las Villas., quintal................... 23 00 á. 24. 00
1 75 Id. lie C6rdoba., idem..•........•..........•• 24 00 á ·24!
1 62 Cae~,. De Soconusco, libra.................. O 72 á O 66
Id. de Te.be.seo, segun clase, idem.... O 20 á. O 23
1 25 Chile,. Surtido, conocido por del J ara.l,.
Id.
panocha. blanca, iclem...... ..•. .. O 00 ,. 1 25
arroba.·······•· ....... ·•···••••·•·····• 3 10 á 3 60
Piloncillo, c~rga.................. .....•... ...... 8 OO•á 8 00
Id. colorado lengua de pájaro.. .'..•.•.•• O 00 lí. O 00
Miel de ca.fía., carga............................. O 00 á 13 oo
Id. mulato de San Ma.rtin: ... ...••....••• 6 60 á 7 10
Harina,. Flor de los molinos pr6ximos ú.
Id. pasilla. flor delgado de Queréndala. capital, arroba............. .... 1 25 á 1 37
1·0, de 1~ ú. ó~, arroba. ............. . 5 00 á ¡¡ 2;;
de otras procedencias.............. O 00 á 1 37
Id. id. de otras haciendas, varias cla.Id.
ses, arroba .......................... . O 00 lí. 4 50
PLANTAS TEXTILES.
Tabaco, de la. V., manojo surtido superior
á inñmo, arroba..••..••.•.•.• "r·• O 25 á 6 76
.Algodone,. De Sta.. Rosalia, rama. y quin-

.

• tal .................................
Id.
de Nnzas, idem .... ;....•.....•...
Id.
de las costas de Vero.cruz, id.
Id.
de Acapulco, idem...... •.......•
Pita,. Oa.xaquefia., segun clase, arroba...
Id. de Acayúcnn, idem ..... :................
LEGUMBRES SECAS.

20 50
20 00
20 00
O 00

á 20 62

Id.

de Coa.tepec, ma.noja.do, id. id. id.

Id. ' plana, de Orizava..................... .
lí. 20 75
Id. Misantla y Tlapa.coya., segun clase
á 20 50
Id. Altotonga. .•...•••.•.••..•....•• " .•...•
á O 00
PRODUCTOS TINTOREA.LES.
O 00 á 21 00
14. 00 á 15 00 Grana. De Oa.xa.ca, superior, libra........ .
Gra,1illa, arroba ......................•...•...•.•

Arvrjone,. Semilla africana, carga......... 7 10

{i

7 00

~

O 00
4 50
3 40
O 00

..

lí. O 00
á 5 50
á 6 00

á

o()(}

O ÓÓ {L O 58
6 50 lí. 7 ()(}

PRODUCTOS ANIMALES.

id. id., clnse inferior, idem. ... 4 10 á. 4 50 Oera, arroba........................'...............
cochinero, idem.............. ...... O 10 á 3 00 Cuero&amp;. .............................................
Frijolea. Bayo gordo superior, cargn.. .... O 10 á io 00 Lanas, de carnero, fina, lava.da., arroba. ...
Id. id., hasta de a.ño, idem.... ...........
Id.
entregordo, idem..................... O 00 ú. 9 00
Id. id., ma.rc'eiia, idem•...................
Id.
menudo, idcm ... . . . . .. . . . ....... .. .. . O 00 á 9 00
Id. id., h~sta. de Agosto, segun clase,
pa.rralefio gordo superior, idem.. 9 10 á 9 50
Id.
arroba ..................................
Id.
entre gordo, idem..... ........ ... ... . . 8 10 á 8 50
Id.
menudo, idem.. .. ....•.. .. .. . . ...•. ..• 7 10 á 7 50 Quuo, de la Da.roa., arroba....,...............
Id. de Morelia, ídem........................
Id.
prietito de TierraMa, idem. ...... 9 10 á 9 50
Id. de otros lugares, idem................
Id.
id. de Tierraca.liente, idem...... .. O 00 !l. O 00
Id.' fresco del dia, libra.....................
Id.
Acoyote, idem......... ... .•.......... 8 10 á 8 5q
0
Id.
garrapato. y amarillo, idem.. ..... O 00 á ~ O 00 Sebo,, blanc? en bota, arroba .••.......•....•
Id. mediado, idem••••..••••.••••..•.•..•••.•
Ga.rbanza superior, idem .......•..•.....•..... 11 60 á 12 00
Id. tercia.do, ídem..•... ......... , ...........
Garbanzo idem, ídem........................... 9 10 á 10 00
Haha cargo. de 108 cut\rtillos............ .... O 00 á. 6 10 Id. en panzas, mediado, idem •.••..•••.•.
Id.
Id.

1 75 Anis, 1arroba ........................ .............. 1 57 á 2 00
1 75

o' oo

Comino, idem .... ...... ... ... . .. ... ..
Canela, libra..........................
Clavo, idem...........................

O 00 á 2 50
2 00 á 2 50
O 66 á O 90

1.'rigoa. De Queréto.ro, cargo. •...-:-............. 12 00 lí. 12 50

AGRICOLA..

Aceite,. De olivo mexicano, arrobo.......... 7 10 á 7 50
Id.
de ajonjolí, clarificado, iden,......
Id.
ele linaza, idem............ ......... ..•
Id.
de nabo, idem. •.•. ..•.• •....... .......
Agttardientu. De caiia., barril................

ESPECIAS.

ro, arroba ........... .......... :..... i 25 á
(Jamt$, de carnero, segun clase en el matadero, a.rroba...................... 1 50 á
Cerdos, pesados, viws, anoba .........: ...• 1 2 50 {~

PRECIOS CORRIENTESe

..-

273

20 00
O 00
O 00
O00
O 00

á 21 00
á O 00
á 8 00
á O 00

á 6 ~6

O 00 ú. 4
5
5
4

O 00 á
O 00 á
O OQ á
o()(} lí.
4 50 á

76
56
35
10 .

O Só
o()(}
O 30.á 4 80
3 90 á 4 25
3 90 á o 00

)IERCADOS EXTRANJEROS.

.

Aceitt.-D~ olivas, !lfarselh\, por c~ja, 4 40 Úi
ldem de palma, libra ...................... o 8 á o
Añil.-Bengaln, oro, libra ................. o 95 ú.
Idem Guatemala, oro .......... ............ o 85 lí.
Arroz.-C1uolina, por libra............. : o 7 á
Idem rangoon, oro, depósito ............. 2 70 (¡
Aatícar.-Cuba, inferior hasta. ordinario ........................................... o 8
o
ldem i&lt;lem xegular, refino................. o 7i 6. o
Idem idem, buen refino ................... o' 8! ¡¡ o
Idem ídem, regular consumo ............ o 8! {1 o
ldcm idem, bueno á sobresaliente con·
sumo......................................... O 8~ í~
ldem idem, centrifugas bocoyes números 8 á 13.. : .............................. . o sp.
Idem idcm, melado ....................... :. o 4 6.
Idem Habana, cnjas, números 7 á 9... . o 6i á
ldem ídem idem 10 á 12................. . o 7~ Í\
ldem ídem idem I3 á. 15 .......... :...... . o s¡
ldem ídem ídem 10 á 18 ................ .. o 9} Ú,
Idem idcm ídem l!) á 20 .............. ..... o 9{ ú.
' 9¡ á
Idem ídem ídem blanco.................. .
Idem ídem número 12, oro .............. . o 4i 6.
Iuem Puerto Rico, refino ............... . o 8 á O Si
Idem ideni consumo ............ ........... . o . i! á O 8
7 á O s¡
Idem idem Brasil, número 9 {¡ 12. ... ..
l'acao.-Cnrácns ordinario, oró por
libro. nominal. .......... .............. .... . O 50 ú. O 55
ldem !\Iaracaibo, oro ................... :.. . O 23 ú. O 2&amp;
ldem Guayaquil, oro ...................... . O 10 á O 11

,~

r,

o

oa

o

Oafé.-Rio, por cargamentos.
ldem ordinn1·io por librn,......... ........
Idem regular ....... ................ .........
ldem b11eno ...................................
ldem superior....... .'........................
Idem Jo.va, sacos...........................
Idem Maracaibo ......... :......... . .... .....
ldem fa Güayra .....................~ .. ··· ·;·
Idem Ja.ma.ica . ............... ................
Idem Puerto Rico ........................... .
Idem Costa Rica:........................... .
ldem mexicano .............................. .
ldem Sab,a.nillo.•.................•...........
Idem Santo Domingo ...............•......•
Idem Curazao .................................
Cáfiam~Manila., oro, por libra ..... .
Idem h~uen, idem .................. , ...
Callámo.-Sisal, papel.....................

.

O
O
O
O
O
O

O
O
O

o
O
O·
O
O

15

Nueva-York, Abril l~ de 18i6.

4 50 · Oáiiamo.-Tnmpico........................ .. O G á O 6t
8} Oauclw.-Nicarn.gun, oro................. O 41 á O 42
1 50 Idem Guayaquil, prensndo,·pnpel...... O 43 á O 4(
O 90 Idem mexicano, ídem..................... : O 35 :í. O 36
o 8 . ldem Cnrtngena, ídem..................... O 41 á. O 42
Ocra.-Amarilln. por libra................ O 32 ii. O 34
2 75
Coco,.-San Illas, millar, papel......... O 38 á. O 39
8¡ Idem Barncoa, ídem..................... . . O 23 ó. O 24
Cuero, de re$.-0r?, Montevideo, 20 á.
8
22 libras . . . . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . . . .... . . . . . . O 20 á. O 21
8}
r
8! Idem Rio Grande, 20 6. 23 libras, escogidos ...... ........ ................. : ......... O 18 á O ;
Idem
llara.caibo, secos ...... , ............. . O 11 á O 13
O 09
ldem Matamoros y mexicanos ... ........ O 10 á O 18
O 09 Idem Ta.mpico ......... ................... .... O 16 á O 17
O G! Idem Vero.cruz ............... .............. . O 15 ·á, O 16
O 7! Id°em Puerto Cabello ..................... .. O 15 á O 16
O 8! Idem Dogotá................................ . O 18 á O 10
O 8g I&lt;lem Santo Doming? y Puerto Plata,
O
secos ......................................... O 13t á O 16!
O lOg Droga!.-1':xtre.cto de palo de tinte ... .. O 11t á O 12
O lOl Idem Jalapa, oro, libra. ........ ...... ..... . O 10 6. O 10!
O 4t Idem opio, calidad viejo, oro, en dep6-

{1 •

O 15¡

16 á O 16z
l7z á
17!
18 ó. O 1!)
22 á O 23
16 á. O 18
17 á. 1 018!
16 ú. O 18
17 ú. O 18

.,o

sito.
Iuem nuevo, idem. ·
Idem zarzaparrilla, Honduriis, oro .... o 32 á. O 34
10 á
101
ldem mexicana, oro ....................... .
Especia,.-Cauela de Ohinn., ·oro ........ , o 20 á O 21¡
15
151
Idem pimientt\ negrt\, oro ............... .
23
231
Idem blanca, oro......... : ................. .
35 á O 3(i
Idem clavos de especia, oro ...............
Grana.-Cochinilla, oro, Il?nduras,
48 á O 50.
planta primera ..........................:
42
44
Idem ídem, segunda .......................
O
53 45
á
Idcm Tencrife, planta .................... .
O
38
35
á
ldem mexicana . ........ ............... ..... .
{¡,
O
20
19
La11a.-Valparaiso, oro, sucia ......... ..
I&lt;lem S. A. merino, pnpel, ídem ........ O 2ó á O 30 ,
Ide~ idem, meetizn, papel, ídem ..... .. 0286.030
ldem iclem, Córdoba, oro, lnvaclt\ ..... . o 2s á' Q a&amp;:

o

o

o
o
o

'' oo

o
o
o
o
o

'

o

11 á o is¡ Idem Monte,ideo sob1·esalí:enle, po.pel., ó M A O M
17 á O 18 ldem Cabo de Buena Esperanza, ídem
idem ......................•.....•.•.......... O 32 á O. 3G
16 á O 18

15 á O 15t Idem mexicana., idem .......,..............
16 á. O 18 Idem Tejas, media.na, papel. ........... ..
O 7f á O Si Madtra, dt eb,mi,terfa.-Cnoba. Santo
Domingo, horquetas, pié .............. .
O 4f á O 5! ldem ídem trozos ...................... : .. ..
Tollo 1.-35.

O 17 , O 18
O 20 á O 34

O

7 á O 13

O 10 '

O~

�Maderas de ebani,ttría, idem mexicana.

•

o
o
o
o

274

•

275

4 á O 13
4 á o 6
7 á o 9
6 á. o 8

Al111ido11 y maiwia de Duryea.-Almi·
Idem cedro, Manzanillo ........ ; ..........
don de Glen Cove...... ......... ...... ... O 03 á O 06
Idem idem mediano ........................
Idem superior ....,. ..............'............. O 08 {¡ o 9
Idem ídem me:ticano .......................
Idcm se.tin Gloss (lustre de sal in)..... n lOi ú. O lOf
Mielea.-Cuba, para refin:ir, nueva, 50
ltlem ma.izena ....... ........... ......... .... O 12 Í\ O 12}
por galon ................................... o 20 á O 2-!
Eu los precios arriba mencionados, se harí1 un dcgcuen! clero ídem parn. consumo, idem......... o 40 (t O 4;¡ to, siempre que los pcclidos sean de 1,000 libras ó mas.
Idem Puerto Rico ........................... o 33 ,í. O 65
Cercale$.-Trigo rojo y ámbar ?,Iich.
Idem Nuevn.--Orlenua, calidad superior,
&amp; Ohio ...................................... 1 42 ,\ 1 50
nueva ...................................... . o
á O 60 Avena ........................................... o 58 6. o 67
.Idem idem ídem sobresaliente, idem. o 70 ÍL O 71 Cebada, nominal. ........................... 1 9·
-0 {¡ 1 Gú
.Miel de abrja3.-Cuba, oro, de11ósito
~(a.fa del Oeste, blanco...................... o 86 í~ o 88
galon ..................................... .. o 80 á O 82 Idem idem idem, amarillo ............... o 80 á: o 81
Idem idem, derecho pagndo, papel. ..... 1 lJ á. 1 20 Legumbru.-r'djoles, medianos ......... 1 65 ÍI 1 GO
Idem Santo Domingo, idem ............. . o 73 á O 75 ldem marrows ................................. 2 20 ¡¡, 2 45
Idem idem, oro, en depósito ............ .. o 70 ú. O 71 Idem Red Kiduey ............................. •n 20 á 3 30
"
Pielea.-Seis meses, chivo, Tampico,
lclem White Kiduey ............. : ........... o 00 6. 2 40
por librn., papel. ......................... o 00 ú. O JO Idem guisantes del Canadá., depósito,
Idem Matamoros, idom .................. .. o 00 á. O 50
bushel. .................... .................. 1 15 tÍ, 1 1G
Idem Veracruz, ídem ...................... o 00 á. O 50 !clero partidos (split) barril, 210 libras
Idem Curazao, ídem ... .' ................ .. o 00 á O 60
depósito ...... .............................. o 00 á 5 70
Iilem Buenos Aires, ídem ................. o 50 á. O 50 Idem verdes, escasean ..................... o 00 á 2 50
Idem venado de Yeracrui, oro, por
Forrajes.-Hcno, 100 libras .............. o 78 á o 80
libra ....................................... .. o 00 tÍ, O 55 Idem afrecho, 100 ídem ................... o 00 á 1 50
Idem Honduras, idcm ........ :........... . o 00 · 6. O 55 Harina, St. Louis, regular ................ 7 60 á 8 10
Idem Guatemala, idem .................. .. o 00 á O 50 Illem sobresaliente .............
8 21 á 9 33
Idem Sisal, ídem............................ . o 00 á O 52! Jabo11 y velas.-Allan Hay Company,
Idem Puerto Cabello, idcm .............. . o 00 á O 47!
N. Y., Jabon primera. calidad, por
Idem Ciudad Bolívar, idem ............. . o 00 lí. O 45
libra ......................................... o 00 i .7 7!
llpulo.-1874................................. o 18 á. o 2i&gt;
Id em Lotes surtido! ...................... ~ o 90 á. O ()5
Maderas,
tablazones y duelas.-Dc tea
Salilre.-Refinado, puro, papel, por li·
de
Georgia,
millar ................ : .....$ 23 O á 2,5 O
O
12¡
bra .......................................... . o 12 á
Idem
tablones
de pino blanco............ l!J O á 2J O
Idem nitrato de Soda, oro................ o 2; á. o 2i
ldem
hemlock
y Sprucc, millar ......... l:'S O á 17 O
(í
5
50
2S
ii.
Seda.-Tsalle, número 3, por librn ... ..
Idem
tejamaniles
de pino blanco, mi·
Tabaco en rama.-Ilaba11a, tripa co·
llar........................................... O O . ¡í 10 O
mun................................... ......... O 83 6. O 90
Idcm idem ciprés idero número 1.... ... O O á 5 50
Idem idem regular......................... O \l2 á 1 00
Idem idem superior........................ 1 10 á 1 25 Idem duelas de roble pesadas, para
bocoy es .....................................$ O O {\ 260 O
Idem Yara.-Un corte..................... O 8ó á O 94
Til)tes.-Juslete do Tampico, oro ....... 25 00 6. O 00 Idem ídem ídem ligeras................... O O á liO O
Palo Campeche, Lnguna, oro ............. 3G 00 á. O 00 Idem cories para miel, con tupas, 32
pulgadas.................................... 100 O {1 130 O
ldl'm Tabasco . .. .. . .... .. . .. .... .. ...... ..... O 33 á O 00
Hcm
iclem azúcar, .30 pulgadas ......... 2'..!0 O á 320 O
Palo de Brasil, papel....................... O 70 á 1 80
Jdem
ídem
idem 38 ídem.................. 243 O (t. 24.S O
Idem brasilel e, Rio !focha, ídem...... O 00 á 40 00
Idcm arcos 12 piés....... ... ......... ........ 28 O (1 40 O
Idem iclem 14 ídem......................... 37 O á 42 O
: JI1íqui11as de vapor.-Baxter, W. D. Russcll 2 caballos .......
ARTICULOS DE EXPORTACION.

'

CA!fBIOS DE LA CAPITAL.
EXTERIORES.

.oo

..

...........

1

$ 500, 3-676, 5-8i3, 8-1,0iii, 10-1,2ó0. • .

.Aceite,.- Do linaza, golon. ............... O llR § O l\!l · J~""oú,rc,.-1':u:~i facrza animal U\.: pala.uca y tic Cül-r...lcs &lt;le
Idem de puer&lt;.:o, superior, de invierno. 1 03 á l 05
$ lGO á. $ 2;i0; trilladoras de $ 70 {L $ 270, B. II. Allcn y
Co., Nueva York, fabricantes de m11.quinaria en general,
ALGOI&gt;OllEft.

Tejae.
Uplands. Mobila. N. Orlenns.
llf
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Low middling... ...
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:Middilng . ........... 141
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141

para agricultura, &amp;c.

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por 100

á 5
ÍL 5
6. 15!
á 4

por
por
por
por

100
100
100
100

· Precwa deftctea de .Jlézico para los p1mtos qus s.s expresa11.

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Cuernavnca
Durango
"
Guadalajara
"
Guanajuato
Irapul\to
"
Leon
Lagos
l\Iorelia
"
Quer6taro
Sombrerete
Snn Luis Potosí ,,

Aguascalientes, carga de 16 arrobas ........ :$ O á 12 O Toluca
Cela1a
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20 O
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10 O
10 O
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12 O

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20 O
9 O

3 O

12 O

�'

276

273

1;1m,r,1aiut·1~11·m1
.
·nv..

· PROGRESO DEL CULTIVO DE CAFE EN SOCONUSCO.
(,

Las virtudes de esta admirable medicina
son ~pecialmente eficaces para expulsar. de
la SANGRE toda impureza. En los casos de
debilidad, ella es incomparable, al paso que
cura radicalmente las INDIGESTIONES, y
.los desórdenes generales del Hígado, del
Estómarro, y de los INTESTINOS, restableciéndos;, como por eueanto, el \'Ígor y la salud
normales. Dichas Píldoras remueven asímismo
las dolencias que suelen afligir á lns :M.UGERES
al llegar estas á la. edad crítica.

'

•

Este htcomparable Bálsamo sana los MALES de PIERNAS y de
;
'
.
las Llagas Anfü¡uas, y a1m esas Ulceras cuyo origen no conviene
mencionar en un anuncio -público. Paro. todas las ERUPCIONES cutáneas
no hay remedio is'l1n.l al UNGÜENTO ROLLOWA.Y, al que. mill~res deben
la salvacion tanto de sus Drazos y Piernas col.G.o de su ex1stenc10..

PECHO,

r,'SBl'lfiM:ifB·I ·
'H·

En Nueva York, 78. Maiden LaM, se elaboran ciertas preparaciones espurias,
. UugüentoHollowayt y quellevuncomo
íalsa¡pente intitulad11.'l, "Píldora.~ y
garaifüa fin!rida la marca en&lt;'lliío,;a do ·
siendo los autores de las mismas unos
sugetos qu~ adoptan el titulo de
"Holloway y 0 1.~" • Hay en todas las
z dedores poco escrupulos?i que compran
partes de la. Am6rica Espnñoh ven-,, '-lil°
cichnl! falsificacione¡ á precios baratos 1,j · ·
y las ofrecen á sus clientes como los
.
aunque estos se elaborun eolamente
Terdaderos medicamentos Hollowny;
en el establecimiento de sn inventor, 53:3, Oxford Street, L6ndres, W.O.
Las penona.s que fuestln cn~ailadn.s de dicha. manera. deberia.n. ponerse en comunicacion
.
.'
con 'l'oma.s Holloway, dirigiéndose á las cita.das señas.
Oada, caja, de Píldoras 11 lJ,;ce de l!n,1üe1,t&lt;&gt; ván aconipaiiadoJ. de amplüu inJtruccwnes en
upa110; relativas al modo de 1ucir los meclicamentos.
Los remeaios se venden Pn cajas y botes por todos los principn.les boticarios del mundo entero
y por &amp;u propietario, el Profesor Holloway, en su esta.blecilt!ento centra~
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;i . : ;

•
11

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podido curar.-LOS HECHOS CO?IIPRUEBAN ESTA'\ ERDAD.
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de la capitnl, pueden hacer sus consultas por escrito, relacionando en sus c~rtas los sintomas de su enferme- t
da.d.-Precio de la. consulta con el medicamento, cuatro pesos.
·
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UNICO DEPOSITO EN MEXICO, 2~ calle del Cinco ele Mayo número 3.

I

1

:t

Nada mas h'alagüefio para el que desea sinceramente el progreso de Soconusco, que ver el es-indo que guardan las fincas de café establecidas
nuevamente en este Departamento. Hace apénas
/
tres años que el pueblo de Cacahuatlan era de
los mas pequeños y miserables del Soconusco, y
los terrenos adyacentes que se llamaban sus egidos, eran un vcrdadoro desierto inaccesible, por
falta de caminos 6 serid~ros, y por lo vigoroso de
su vegetacion; y en consecuencia casi desconocidos. En Julio de 1873, D. Manuel Colon, D.
Leon Saenz y otras pocas personas, solicitaron
terrenos 'del municipio de Cacahuatlan para sem·
brar café, y comenzaron 6. establecer en ellos fincas &lt;le café .. Con una energía digna de elogio, y
una perseverancia que siempre les hará honor,!obreponiéndolos á todo género de obstáculos y
¡levando las privaciones y los sacrificios personales, hasta un grado qu&lt;, solamente pueden apre,
ciar !Qs que se han es~ablecido en el desierto, en
dondo se carece aun de lo mas necesario para la
subsisbencia,-Jograron hacer sus plantíos, y han
tenido la fortuna de ver coronados sus esfuerzos
con el buen éxito, y de encontrarse propietarios
de fincas valiosas, que á la vez que aseguran su
porvenir, contribuirán grandemente al progreso -y
bienestar de esta region.
Nada dará mejor idea de los adelantos que se
ha~ obtenido en Cacahuatlan, que comparar lo
que ese lugar ern hace tres ailos con lo que es
ahora. Ent6nces no babia probablemente cien
cuerdas de café en todo el terreno que se consideraba como egido del pueblo; y ahora hay ya
varias fincas, algunas de ellas, de valor. Omitiendo las que tienen sembradas ménos de cincuenta
cuerdas de café, enumeraré las principales de las
de mayor importancia de que tengo noticia, que
son las siguientes:
La Victoria, de los Sres. Tomás Herrera. y
hermano, tienen sembradas 435 cuerdas de café,
Y terreno preparado para sembrar 150 cuerdas
mas en este año.
TOMO

La Espetanza, de D. Mariano Erraste, tiene .
400 cuerdas de café, sembradas.
La Magdalena, de D. Cárlos Gris, tiene 275
cuerdñs sembradas y terreno preparado para sombrar 100 cuerdas mas en este aüo.
San Oayetano, de D. Leon Saenz, tiene 275
cuerdas sembradas y terreno¡reparado para 100
cuerdas mas en este año.
La Noria, de D. José Ma1'tinez, tiene 17 O
cuerdas sembradas y 400 cuerdas de terreno rre·
parado l\ara sembrarse en este alfo.
Letal Oolon, de D. Manuel Colon, tiene 27 5
cuerdas y 50 mas para sembrar en este año.
El Angel, de D~ Angela Cisneros, tiene 200
cuerdas sembradas.
,.
·~a Plata, de D. Casimiro Gándara, tiene 100
cuerdas sembradas y terreno preparado para. sem·
brar otras 150 cuerdas.
La Alianza, de los Sres. C. Gándara y O~.,
800 cuerdas preparadas para sembrar en la esta·
cion de lluvias en este año.
La Bohemia, de D. Cárlos Halla, 200 cuerdas preparadas p~ra sembrar en este año.
Santa Bá1'bara, de D. Emilio Silva, 150 ouer·
das.
La Primave1'a, de D. Nicolás Vietri, 100 cuer·
das.
Ixtal Mo-unt, de D. Cárlos Webster, 60 cuerdas.
El ])esierto, de D. LuiPYaeggy, terreno preparado para sembrar 100 cuerdas en este a~o.
La A1·boleda, de D. Tomás Herrera y bermn.no, terreno preparado para sembrar en este año
150 cuerdas.
La Libe1'tad, de D. Pedro New y O~, tiene
terreno preparado para sembrar 100 cuerdas de
café en este afio.
Hay otras fincas cuyos nombres no he podido
averiguar, de la propiedad de D. Pablo Callas
con 60 cuerdas, de D. Manuel Rosales con 160
cuerdas, de D. Antonio de Lcon con 200 ido
D. Abraham Este con 55 Clierdas. Esta. última
tiene la peculiaridad de que su duelio la ha for·
x.-35

�•
•

274
mado por sí solo y sin haber dispuesto de un solo
mozo, y ella demuestra hasta d6nde puedo !legar
el trabajo y la perseverancia de un hombre.
En las inmediaciones de los terrenos de .Cacahuatlan, están ademas otras dos fincas nacientes:
la Soledad, de D. Estanislao Ortiz, con terreno
preparado para sembrar 200 cuerdas en esto aiio,
y Los Ande.~, de D. Leon Saenz, con terreno
dispuesto para sembrar 100 cuerdas.
Esto hace ua total de 5,415 cuerdas de torre·
no, que ántes de mucho darán por Jo ménos igual
número de quintale~e café, lo cual constituye
una buena renta para. el terreno sembrado, y una
fuento de recursos para los propietarios de esos
terrenos.

ll¡

)

1

La extraordinaria fertilidad del terreno do Cacnhuatlan, que causa admiracion aun á los que
han visto las comarcas mas fértiles de Guatcma·
la, está ocasioºnando una verdadera inmigracion
de personas trabajadoras que vienen á establecerse en esos ricos terrenos. Esta se facilita mucho
con las prevenciones do las leyes mexicanas, sobre adquision de terrenos y con la cornbinacion
que han formado las personas encargadas do repartir los de Ca.cahua~lan. Es pues, de esperarse, que lo que ahora se ve en Cacahuatlan, no
sea mas que el preludio de lo quo pasará ántes
de mucho en todo Soconusco.
El terreno ocupado por las nuevas fincas, es de
lo mas rico que se conoce; el estado de los cafetos plantados en ellas, muy satisfactorio; el clima
fresco, Bll.no y muy agradable¡ el agua. abundante
y cristalina; el aire ci~ado de oxígeno¡ el paisaje sublime y el aspecto del país extraordinaria·
mente bello.
Las fincas de Cacahuatlan empiezan ya á tener un valor efectivo. La Noria se rendi6 hace
poco en $ 4,000, cuyo precio nunca. habían teni·
do los terrenos de Soconusco. Para que se vea el
costo que tienen aquí los cafetales, diré que el
Sr. Colon ha gastado en el suyo $ 3, 700 y que
en este año ha obtenido un primer ensayo de 30
quintales de café.
Ademas de los de Cacahuatlan, se han estable.
cido nuevos cafetales en otros puntos de este departamento, que indican su progreso. En los muy

ricos terrenos de la Union Juarez, ha sombrado
D. Manuel Diaz 100 cuerdas de café. D. Luis
do Leon estableci6 una finca llamada Santa Ro·
sa Miramar, en la loma de Malá, tambien con 100
cuerdas de café. D. Mannel y D. Bernardo Ma·
llen, tienen preparado terreno en «La S.inaloense,»
para sembrar 200 cuerdas de café en este afio.
D. Dionisio IIerrera. se propone sembrar en este
año tambien, 100 cuerdas de café, y tiene ya lis·
to el terreno. Dn. Federico Baker y D. Fermin
Romero, duell.os de la Vega del Vargel, van á hacer tambien un plantío regular en este afio. En
Tonintaná se sembrnron 90 euerdas de café en el
año pasado.
En San Gerdnimo, que es ah.ora de D. Esta·
nislao Ráfales, se ha aumentado el plantío hasta
700 cuerdas, y en el año pasado so obtuvo un
ensayo de cosa de 100 quintales de café.
Santo Domingo, de la propiedad de D. Isidro
de Leon, tiene sembrndas 150 cuerdas, y Mixcum,
de D. Alejandro Areola, 100 cu.erdas do café.
En el Manacal han sembrado D. Sebastian
Escobar y D. José Mora, 200 cuerdas de café.
En el Cafetal Juarez, hay ,embradas, 400
cuerdas y preparativos para sembrar otras 400
en este año.
Se asegura que en Oandelaria, terreno perta·
naciente al .Malacate, de In. propiedad del Sr. D.
José Rufino Barrios, se van i sembrar 1, 000 cuer·
das de cnfé en este afio. Es muy probable que esto sea así, vistas las demas mejoras que el dueno
de dicha finca. le ha hecho recientemente.
Uno de los inconvenientes capitales con que
tendrán que tropezar los cultivn.dores de café en
Soconusco, es la falta de brazos. Los trabajadores de Guatemala están expuestos á muchas con·
tingencias que es necesario indicar. Me parece
que los dueños de cafeta.les no pueden considerar
asegurado su capital miéntras no hagan venir mo·
zos del centro de este Estado 6 del vecino Estado
de Oaxaca. Si todos los interesados se pusieran
de acuerdo en este punto, les seria fácil hacer un
ensayo, al qu~ pudieran seguir otros en mayor
escala, si el primero daba buen resultado. La
apertura del camino de Tapachula á. Comitan, de
cuya utilísimn obra se ocupa co~ loable empello

275
el nuevo jefe político, podría facilitar mucho ]a
venida de trabajadores del centro del Estado.
Estos hechos forman la demostra.cion mas elo·
cuente que puede presentarse del progreso de So·
conusco. Podemos asegurar que ninguna otra parte de nuestro país adelanta en proporcion lo que

esta. Pocos años mas bastarán para verla. tras·
formada y enriquecida. Estos resultados son la.
mejor recompensa á que pueden aspirar, los que
han trabajado por el engrandecimiento de este
rico país.
Tapachula, Feórero 24 de1876.-M. ROMERO.
}¡

PRODUCCION DEt TRIGO EN lNGLATERRA, EN 1875.
Segun el conjunto de datos recibidos de toda.a
partes, la reco1eccion de 1875, contando con to·
das las partes del globo que producen trigo, trAS·
pasa sensiblemente la cantidad necesaria para la.
alimentacion humana hasta la pr6xima recolec·
cion. En Inglaterra, á consecuencia de importa·
ciones muy considerables, los precios de los tri·
gos han bajado mucho, con tanta mas razon cuan·
to que la calidad es defectuosa. y se emplea. este
ceréll.l para el alimento del ganado y de los caballos. Así, pues, dado este nuevo consumo y la
mala cosecha ingle3a, será preciso que este,tni.ís
recurra todavía ampliamente á, la importaciQJ\; ·y
de una manera aún mayor que el año 74. Segun
M. Lawe, hé aquí el rendimiento do trigo por
hectárea desde 1865 en los mismos lotes de tierra:

1873 ...... ......
1874 ............
1875 ............

10,73
10,50
7,30

24,68
35,85
26,26

26,03
36,08
26,26

---·---- ---

Término medio 10,84
31,55
31,97
Segun este cuadro, se ve que el rendimiento
de 187 5 se aproxima mucho al de los afios de
1867 y 1873. En los lotes sin ~bonos no ha descendido nunca tanto. Adviértese tambien que los
efectos de los abonos artificiales no sobrepujan á.
menudo á los del estercolado, y que en 1875 el
rendimiento ha sido exactamente igual.
El peso del hect6litro de trigo es, segun lqs Jo.
tes, en 1875:
Kil6gramos.

Sin abonos............. ........ 74,55
Estercolado...................... 74,98
RENDI111IENTO.S EN HECT6LITROS POR HECT.ÁREA.
Con abonos artificiales......... 72,72
De las veinticuatro clases de trigo que se culCon abonos
AÑOS.
Sin aboDos. Estercolado. artificiales. tivan en Inglaterra, el que mas ha producido en
-----·--los tres últimos años es el trigo Rivctt.
1865 ............ 12,10
33,90
39,56
La importancia del consumo de'trigo en Ingla1866 ............ 11,08
29,78
28,77 terra aumenta sin cesar. Hace veinte años la im·
1867 ...........
25,12
7,39
24,89 portacion equivalía al 32 por ciento del consu1868 ............ 15,16
38,13
40,87 mo: diez años despues, era de 45 por ciento, y
1869 .......... ,. 13,02
31,16 estos tres últimos años ha pasado del 90.
34,94
1870 ............ 13,70
33,34
39,96
El rendimiento de Inglaterra. en 187 5 ha sido
1871 ............
8,44
35,62
25,69 un 18 poi· ciento ménos del término medio.
1872 ...........
32,40
9,82
29,50
J. DE ARDILA.

FABRICACION DE AZUCAR.
Publica La Lealtad de Granada una interesan· gunoe de los datos y observaciones que contiene,
te Memoria sobre el progreso de la fabricacion de tratándose de una industria que ha adquirido en
azúcares, escrita por Mr. Luis Jouve Rey, quí- los últimos tiempos tan consiclerable desarrollo.
mico frances residente en aquella capital. Creemos que nuestros suscritores lee1·án con gusto, al·
Los adelantos principiaron á seiialarse tlesde

�..

276

que la remolacha vino á compdir con la calia do
azúcar. La primera fábrica de esta clase se esta·
bleci6 en Berlin el ano de 1790, sin que aus resultados fueran tan satisfactorios como se esperaba. Establecida la nueva industria en Francia y
protegida por el gobierno, estaba todavía tan atrasada en 1811, que el kil6gramo de azúcar de remola.cha salia. á cinco francos. Solo los precios
exorbitantes que alcanzaban ent6nces todos los
géneros coloniales pudieron sostener una fabricacion tan costosa, y la paz de 1815, restablcciendo la lib1Jrtad de los mares, hizo sucumbir á todas las fábricas establecidas. Las dificultades para aclimatarla cu Francia continuaron durante la
restauracion: pero vencidas á fuerza de constancía y con el auxilio de la ciencia, lleg6 á producirse tanta azúcar de remolacha y á tal precio,
que las colonias francesas, viendo amenazada su
prosperidad, pidieron proteccion, obteniendo que
se coartara la fabricacion, del azúcar indígena.
El progréso, no obstante, ha continuado. La
fabricacion u.el azúcar de remolacha ha llegado
así á dotar para siempre los países templados Y
frios de Europa de una produccion considerable
(en 1867 Payen ln avalu6 á 580 millones de ki·
16gramos) de azúcar, ántes producto privilegiado
de las fértiles tierl'as de la zona t6rrida, cuya alta. temperatura necesita el cultivo de la cafia, y
ha. contribuido poderosamente áaumentar el bien·
estar de muchas provincias de Francia, su segunda. patria, y de las naciones que ta.mbien la.
han adoptado.
Ln fabricacion del azúcar de ca.ña hubiera debido seguir mas de cerca la progresiva marcha de
ki. de remolacha, aprobándose sus procedimientos
y aparatos. En Andalucía, donde el cultivo de la
cai'1a viene en continuo aumento, los antiguos inge·
nios han sido reemplazados por grandes fábricas
montadas con todos los adelantos do la época, poro en Cuba, fuente principal de la produccion azucarera de España, hasta 1843 no se había introducido ninguno de los nuevos aparatos, y en 1860,
es decir, ocho aiioit ántee que estallase la in·
surreccion que con su tea incendiaria ha destruido tantos ingenios, de los 1,360 que contaba
lo. perla de 11\S Antillas, 65 solamente, es deeir, 5

..

277

pol' 100 eran de aparatos perfeccionados. Desdo
ent6nces, -~u empleo se ha hecho un poco mns ge·
neral, y á eso se debe que su departamento Occidental que hasta hoy dichosamente no ha teni·
do la triste' suerte de los departamentos Central
y Oriental, cuyos fértiles campos han sido convertidos en desierto y donde mas de 500 ingenios
han sido quemados, produzca ahora tanta azúcar
como la isla. entera producía ántes de la rebolion.
Salvo demasiado pocas excepciones, las fábricas 6 ingenios, en casi todos los países donde so
cultiva. la caña, cst(tn todavía en su lamentable y
viciosa rutina. Sin embargo, en ninguna industria el progreso es mas necesat·io que en la fabricacion del azúcar de caña, pues no hay quizá
industria que haga mas pérdidas del producto que
procura obtener.
Se sabe en efecto, que dicha fabricacion es to·
davía tan imperfecta, que de los 18º de azffcar
cristalizable por 100, de cañas maduras contienen
en tqrmiuo medio en América, lo demas siendo 10
det~ido leñoso, y 72 de agua (Peligot, Payen, &amp;c.),
Log~ntiguos ingenios de Ultramar obtienen, á lo
mas, seis de azúcar de mala condicion, es decir,
urra tercera parte solamente de la que tiene la caña, perdiendo las otras dos terceras.
En las grandes fábricas, montadas con todos
los nuevos aparatos, esta pérdida no es sin duda
tan considerable; pero admitiendo que saquen
9 á 10 de azúcar (y ninguna llega á este último
rendimiento) por 100 de cañas, pierden todavía
cerca de una mitad, 6 sea, si se quiere, mas de
una tercera parte de azúcar cristalizable que con·
tiene la caña.
En algunos de los grandes establecimientos fa.·
briles andaluces que compran carias del país, so
extrae de ollas, á costa de gran trabajo, hasta el
75 por 100 de jugo, baciéi1dolas pasar segunda
vez por los~ilindros. Los molinos perfeccionados
han hecho, pues, un progreso evidente, aunque
todavía quedará algo que desear miéntras no se
evite toda pérdida.
La pérdida que por el concepto de la melaza
tiene la fabricacion actual, es, en los antiguos in·
genios, igual á la mitad del azúcar que obtiene
del ciento de call.as. Aunque en las grandes fá·

de

bricas es mucho menor, llega todavía á una sexta
parte del azúcar cristalizable que 9btienen de di·
oha cantidad de cañas. El informe que Monsieur
Grand, ingeniero frances, acaba do presentar á la
Sociedad de ingenieros civiles do Compiegne (Francia) sobre la industria. azucarera en España, valúa en efecto su produccion de melaza de 2, 5 á
3 por 100 de callas y se sabe que tienen una mitad de azúcar. Esta diferencia i.Pdica uno de los
progresos obtenidos por los nuevos aparatos y procedimientos de fabricacion sobre los antiguos.
Como la melaza, 1·esiduo 6 agua madre de las
cristalizaciones sucesivas del azúcar contiene, término medio, un 50 por ciento de azúcar de su peso, han siclo 'muchos los ·ensayos hechos para su
aprovechamiento. El éxito no ha sido hasta ahora.
completo, pero sí bastante satisfactorio para continuarlos. La importancia del procedimiento que
llegue á suprimir la melaza en la elaboracion y
refino del azúcal' es extraordinaria. Solo la fa.

Primer bote: Azúcar de cañas, (012 Hll 011
que llamo do Rey para que se recuerde quién
la inventó, directamente blanca y refinada, sin necesidad de purga siquiera, en hermosos cristales,
fabricada. por mí sin produccion de melaza.
Segundo bote: Azúcar de cuñas, obtenida tambien sin melaza por el mi!tmo procedimiento de
mi invencion, pero algo colora.da por ven1r de jugo que no he querido filtrar sobre negro animal
para dejarle su grato sabor sui gcueris. (Mr. Doureau, en su excelente peri6dico especial, Journal
des Fdbricantes de Sucre, ha expresado varias veces este deseo: que se pudiese conservar en el
azúcar de cañas el sabor que recuerda el de su
jugo).
Sh1 embargo, claro es 1ue mi fabricacion habrá
de ser principalmente de la primera clnse para
que pueda obtener de toda mi azúcar el precio de
la refinada..

Mi rendimiento, añade el Sr. Jouve Rey, ha
bricacion francesa y ae sus colonias, que es casi en sido siempre, en mas de 100 ensayos, de toda la
todas de r.paratos perfeccionados, representa una
· h1
'd
riqueza sacarina del jugo .sm a 1er tem o nunca
pét·dida para el consumo de 100 millones de ki.
,
una gota de melaza; asi, estas muestras que pro·
16gramos tle azúcar cristalizable cada año. Segun vienen de jugo de 9o 5 Baumé, me han dado 17
los cálculos de ~fr. Payen,. se puede valua: en de azúcar cristalizada por ciento de su peso. Camas de 1, 000 millones de kil6gramos el azucar da ia
J! b .
ncan te po drn( ver 1o que hub'1era sacado 1.:~1
cristalizable que pasa anualmente en la melaza, do semeJan
. te Jugo,
.
· as'1 de cuáilto
mi
y apreciar
·
tomando en cuenta la fabricacion de todos
. t o es superior
·
. los paí- 1 proce d'1mien
al suyo, y de cuánto ,
ses productores. Por otra parte, el mismo autor,
•
t ·
oduccion de
por esto concep.o, aumen aria su pr
que ha sido, como el ilustre Dumas, o! creador
,
t
b fi ·
t 1
azucar, y por 1o anto su ene 010 ac ua .
de la química industrial en Francia, indica en
T . é
ñ
d · d los
ürrnmar mos esta rese a repro ucien o
1867 que en todo el mundo se producen 1,950
sigui1:11tcs cletalles que el inventor consigna en su
millones de kil6gramos de azúcar de calia: hoy
Memoria, y oreemos oportuno reproducir.
esta produccion llegará á mas de 2,000 millones.
«Mi azúcar, siendo directamente blanca, aun
La pérdida total que hace su fabricacion actual
ántes de la. purga, para ella los trabajos de barro,
en el bagazo (y e!la. es sin llinguna utilidad mas
turbinacion, clarizaie y cualquier otro modo de
que las conizas), puede evaluarse á mas de 3,000
purga, como los de refinacion, son inútiles, puesmillones de la azúcar cristalizable anuales!!
El autor de la Memoria á. que uos referimos to que no tiene ni color que a.clarar, ni melaza
cree haber descubierto un nuevo método que da- interpuesta. en sus cristales que expuleat:,
«Me es tan fácil presentarla al mercado en forrá resuitados muy superiores á cuantos se han venido ensayando hasta ahora. Dice que lo dará á co- ma de panes 6 pilones por cristalizacion lenta y
nocer tan luego como todas las naciones produc- regular en forma de cristales aislados, iguales á
toras le concedan los oportunos privilegios de in· los que expongo, 6 bien molida en polvo tan blan· ,
vencion quo le aseguren su uso exclusivo; pero en- co como la nieve.
«Por mi si!ltema, simplifico, pues, la fabricacion,
tretanto, ha presentado á la Expoaicion de Granada laa siguientes muestras:
economizo trabajo, tiempo, gastos de negro ani-

/

�279

278
mal y de combustible, 6. la vez que obtengo mas
y mejor azúcar.
,,En cuanto al primer establecimiento 6 maquinaria de las fábricas que usen mi modo de fabricacion, me parece inútil decir que en ellas se
ahorrarán el costo de los aparatos de destilacion
de la melaza y rectificacion de su alcohol. Dichas
operaciones, que utilizan el azúcar que hoy se
~ombina químicamente con sales alcalinas y materias orgánica!! quo impiden su completa crista.
lizacion son ya inútiles. Eu mi fabricacion no habrá tal combinacion, puesto que todo el azúcar
del jugo cristaliz'a y de una sola vez: eso me per·
mitirá. vender como azúcar de primera clase y
directamente sin osmoso, ni procedimiento barí.
tico toda la que hoy pasa y se moviliza en la me.
laza.
«Los bellos, pero tan costosos aparatos de tri·

ple efecto, como los do cochura en el vacío y en
granos, que han probado que no pueden hacer
llegar la fabricacion y la refinacion del azúcar
mas que á una perfeccion relativa, los reompJazo
por los mios, que son muchísimo mas sencillos, de
mejor efecto para obtener la. verdadera perfeccion, y que no costar6.n ni la décima parto do dichos aparatos.
«Resumiéndome mi invencion, hará, como lo he
dicho, una compl~ta revolucion on la industria
azucarera. Cada una de sus partes sola hubiere.
sido un progreso considerable entre los muchos
que ilustran ya esta grande industria (hoy no he podido indicar mas que los resultados do la par·
te, por cierto muy importante, que no hace melaza durante la fabricacion); pero su conjunto ha
de llevarla á. su mas alto grado de perfcccion.»
LUIS JouVE REY,.

ESTADO_DE LAS COSECHAS.
Las. noticias que recibimos de nuestros conesponsaloe de tierra caliente, respecto de las cose·
chas, sou satisfactorias para los agricultores; el
maiz, base de la alimentacion de los pueblos indígenas, ha producido lo suficiente para el consumo
y es cuanto puede desearse, allí donde no hay
vías de comunicacion para hacer al comercio los
prodnctos de la tierra. En otros lugares han caído los pronunciados como verdaderas plagas y
han arrasado las cosechas é incendiado las trojes.
En el Estado de Oaxaca, las cosechas de trigo
han perecido á consecuencia do la guerra. Para
colmo de miserias, encontramos en un colega que
en Marzo han caido seis heladas sin interrupcion
en el distrito de Tulancingo, y segun parece, seguirán,/ Con pocas excepciones, en las tierras situadas en puntos altos, se ha helado la mayor parte del maíz que estaba ya nacido. Los trigos y
cebadas de riego, casi en general se han perdido,
pues los ha cogido espigando; y, aunque ya no es
tiempo, muchas personas están sembrando de nuevo maíz en las mismas tierras en que se ha per·
dido lo sembrado: como las aguas se consumieron

cuando se prepararon las tierras de riego para
sembrarlas, aquellos á quienes no les ha queda·
do agua, no pueden volverá sembrar, por no tener jugo la tierra para que o! maíz nazca. En las
tierras de temporal nada se ha sembrado porque
nada ha llovido. Lo,s ganados en muchas partes
están muriéndose do hambre por la sequía del
afio pasado, quo fué general, ly la que en el presente se está sufriendo.
Por tales razones, b pérdida es de mucha consideracion, y como h~ heladas mencionadas han
caído en muchas partes, sufren aquellos habitan·
tes las tres plagas, de guerra, peste y ham'llre,
pues ya el maíz ha subido de precio y lo mi11mo
el trigo, cebada y demas semillas. La generalidad
de la gente no encuentra donde trabajar, y en consecuencia está hambrienta y desnuda. En muchas partes, los caminos están plagados de ladrones. La felicidad es compleb.. Conspiran contra
la República sus hijos y la. naturaleza. Hambre
y guerra.-Dios nos tenga de su mano.
ANTENOR LESCANO.

CULTIVO DE LAS VIÑAS
PoR D. Drnao NAv..A.RRo Y SoLER.
'

Todos los.sulfuros solubles que destruyen l~s J sencillez. Al marchar el que azufra, imprime á
hongos y m1codermas, los sulfitos y los álcalis, la brocha un movimiento circular altemativo po·
son aplicables para atacar el odium.
co desenvuelto, que puedo reducirse á ligeras saDebe emplearse el azufre desde que se notan cudidas, quo depositen la flor de azufre sobre las
los primeros síntomas, que no suelen declararse plantas. La alimontacion se hace del modo sihasta Mayo. ~e procede á azutrar hácia fin de guicnte: el operador lleva por delante la provieste mes durante la quincena que precede á la aion de flor de azufre en una bolsa grande, y lo
fioracion, pero como no siempre se contiene la va echando sucesivamente en una especie de emenfermedad con el primer azufrado, hay que repe· budo largo, que está adherido al mango de labrotirlo por segunda 6 tercera vez.
cha. En la base de este embudo existe un 6rden
La flor de azufre que se emplea debe ser seca de agujeros redondos de ocho á diez milímetros
y sin grumos. Una mujer puede azufrar unas de diámetro, por los cuales se desliza el polvo de
2,000 cepas, 6 media. hectárea, invirtiendo en es- azufre, que no tiene otro apoyo que un cono de
te azufrnd_o de Mayo, unos 15 kil6gra.mos de flor hojalata. Repartido despues por una bien pobla.por hectfi.rea.
da brochn..ide cerdas, y agitado por las sacudidas
Debe renovarse el azufrado tres semanas des- que se le imprimen con el mango, la flor de ozupues del efectuado en Ma3 o, 6 en la segunda fre es proyecta.da circularmente en una nube uniquincena de Junio. Como en esta época está mas forme, que se distribuye por todos los puntos de
adelantada. la vegetacion, será mayor ol consumo la cepa. que se ha de azufrar.
de azufre. Se necesitan 50 ki16gramos por hecPara las cepas medianas y altas es indisponeatárea para este segundo azufrado, en el que una ble el fuelle. El mas recomendado es el de M. de
mujer invierto su jornal en 1,000 cepas, en voz la Vergne.
do lns 2,000 del anterior.
So usa como auxiliar un morral de lienzo cru·
El tercer azufrado se efectúa. en todo el mes do muy tupido, que lleva el obrero á la espalda
de Julio en aquellas vifias en que se advierte quo con la provision de azufre, y sirve para cebar el
no ha desaparecido por · comfleto el odium des· fucllC'. íi medida que se vacía, haciendo uso de un
pues del segundo. Debiendo verificarse este azu· tubo c61.ico que tiene en un costado y cerca del
frado sobre los sarmientos, pámpanos y uvas y fondo del morral.
estando mas desarrollada la. vegetacion, se necePu100N. Es uno de los insectos mas dafiinos
sita mucha mayor cantidad de azufre que para que atacan la vid, pues no solo come las hojas,
las operaciones de Mayo y Junio. Una mujer so- yemas, fruto y hasta la corteza de los sarmienlo podrá azufrar en un dia do 600 á 800 cepas, tos tiernos, en estado de larva. 6 de gusano, sino
hvirtiendo 70 kil6gra.mos de azufre.
que continúa su obra de dostruccion despues de
Se usa para azufrar ol azufrador de M. Lafor- l!.rribar á insecto perfecto. Este es de color vergue, que consiste en un bote de hoja.lata. ligera· de-oscuro y lustroso.
mento cónico, de 20 centímetros de anchura en
Se presenta sobre los tallos, quedando mochas
la base y 9 en el extremo opuesto, un poco ahue- las cepas cuando llega á enseñorearse, llevando
va.da y atravesada de agujeros pequeños su tapa. su voracidad hasta tal punt-0, que á veces deatruPara las viiias bajas pueden emplearse varias ye hasta las yemas bajas que debieran arrojar al
brochas mas 6 ménos poblados: la de M. Marzal, año siguiente.
de Jouquieres (Herault), se recomienda por su
El insecto se alberga entre las grietas de la

�280
corteza de la.a cepas y entre las piedras, 6 es tras·
portado por los vientos cuando ménos se piensa;
pero su poder reproductor. es tal que muy pocos
individuos son bastantes para infectar un vi·
ñedo.
Se atribuye en la Mancha 6. la basura con que
se abonan las viüas, no obstante presentarse en
donde no se emplea ni un átomo de estiércol.
Se le conoce en Francia con el nombre de altisa, con el de sapo en Rioja, con el cuquillo en las
inmediaciones de Madrid, con el de esea1·abajo y
escaraba}uelo en la Mancha y con el de pulgon
en el reino de Valencia y Andalucía.
. La naturaleza, tan rica en recursoa para crear
y destruir, emplea grandes medios de extincion,
como las nubes tempestuosas, los pájaros, &amp;c.;
pero el hombre solo acude á medios ineficaces las

'1

l

~

.

mas veces, Y costosos e11 demasía
· El azufrado de las vides, cu~ndo están invadidas del odittrn, contribuye á su destvuecion; porque es sabido que una de las p1·opiedades del nzufre os ser insecticida.
Generalmente se le destruye á mano, prncticamlo esta operacion muy de madrugada, pues
&lt;lespucs do calcntaí· el sol despierta la oruga, se
extiendo y recorre con rapidez la cepa en busca
d0 alimento.
Se destruye tambien, valiéndo&amp;e de embudos
do hojabtn. colocados en saquitos. Apl'oximando
los embudos á las cepas y dándoles una ligera sacudida, cae en la parte ancha del embudo, reco·
giéndosele on el saco; ent6nces se le mata y en·
tierra á. la mayor profundidad. Deben elegirse
las madrugadas, como cuando se les mata á ma·
no, ántes que levanten el vuelo con el calor.
La Sociedad Valenciana do Agricultura hizo
ensayar en 1872 en el jardín de aclimatacion un
líquido que le romiti6 de Grecia el Sr. D. M.
Flaqucr, vertiéndolo en los hormigueros y peraciendo en ellos las hormigas, segun se comprob6
al cavar dcspues el sitio que ocupaban, donde se
les encontr6 muertas, así como las larvas y buevos.
Ménos eficaz en la. destruccion del pulgon, ha
dado, sin embargo, satisfactorios resultados en el
que los labradores llaman pulgon verde, perecien-,

. 281.

do al simple contacto con el líquido; pero ha resistido á su accion insecticida otra variedad de
pulgon, que se reviste de una especie de borra
blanca, á causa sir. duda de servirle de proteccion
'
la indicada borra.
El líquido se denomina destructor de las lwrmigas y- del pulgon.
Gus.ANO BLANCO. Es el conocido con el nombre de abejorro en estado de insecto imperfecto.
En este estado ha~e grandes daños en lQíl viñedos, atacando 111s larvas las raíces, al paso que
otras variedades lo hacon de las raíces y los tallo3
y otra.a de estos solamente.
Se busca para destruirlo en el cuello ele las ce·
pas; vive en la tierra, en las raíces, en que hace
galerías.

.

DESTRUCCION DE LAS AVISPAS Y OTROS INSEC·
TOS ALADOS. Se aconseja para la destruccion de
las avispas, abejorros y otros insectos alados el
siguiente procedimiento, que ha dado muy buenos resultados en los parrales.
Se toman algunas botellas de vidrio blanco, de
las que se desechan en las fábricas por defectuosas, se llenan &lt;le agua como un tercio, agua en
que se han machacado trozos de ciruelas 6 peras
y se suspenden con la boca abierta en las parras
y cepas. Al olor que despide el líquido, a~uden
los insectos, empiezan á. revolotear cerca de laa
bocas de las botellas y concluyen por penetrar y
ahogarse. Cuando el agua contiene gran número
de insectos, se vacían las botellas y so vuelven á
llenar.
CAR.ACOLES y BABOSAS. So cuentan entre los
animales mas devom1ores de la creacion, pues no
respetan ni hojas, ni vástagos, ni flores, ni frutos,
ni gérmenes.
El mejor sistema de desttuirlos consiste en 1·io-.
gos con orinas de ganado y con el agua que destilan los estercoleros; pudiendo emplearse la cal,
el yeso y las cenizas que dificultan la marcha,
seca su baba, y á veces les hacen perecer en el
sitio.
Un agr6nomo aconséja. colocar, en diferentes
puntos, haces pcqueitos de rames verdes, de re·
tama, con preferencia; los caracoles se escol}&lt;l9n
debajo en las horas del sol, y se les coge.

1

ORUGA 6 PIRAL DEL.A VID. Es un insecto de raíces de la vid, produce en los rigores del ('Stío
color verde-claro de dos centímetros de longitud crecido número de individuos que se proveen de
en su completo desarrollo, de dos milímetros de alas y llevan muy léjos la devastaciQn. En cicrgruoso, redondo vertebrado, con la cabeza ente· tas épocas del año la philloxera alada recorre la
1:amente negra, algun tanto ménos abultada que superficie, como las hormigas pequeñas, y nada
lo demas do su cuerpo, y de una vivaó'iJad sor- es mas fácil que utilizar 'esta fase de su vida paprendente.
·
ra destruir al insecto.
Las observaciones demuestran su aversion á la
So la combate en Francia, inundando los vitierra, hasta el pu11to do dejarse morir sobre la ñedos ántes que la philloxera tome vuelo; recurcepa, despues de devorar los tallos y pámpanos, so ineficaz en la mayoría de esta clase de plantaántes que pasará alimentarse en otra copa inme- ciones en secanos bastante accidentados.
&lt;liata aún intacta.
Acaba de darse cuenta á la .lemia franceEste insecto ofrece cuatro estados: el de larva sa de Cienci,p.s, del informe de ::M. Marés, sobre
· ó gusano, el de oruga completa, el do crisálida y los resultados obtenidos en los experimentos he·
el do mariposa.
chos en las viñas de Herault, del quo resulta que
Se le ataca con éxito seguro y fácilmente en el único medio eficaz de los ensayados, os la apliol primer período. Desde los primeros días de cacion de los estiércoles y demas abonos, especial·
Julio basta los últimos de l\Iarzo 6 primeros de mente los ricos en potasa y materias azo.a.das.
Abril, la oruga permanece á nuestra disposicion
Treinta y cuatro procedimientos han respondi\n el ouello de la copa entre sus cáscaras ó cor- do ele una manera apreciable en las viñas ataca.tezas, pues es s:ibido que rara vez sube á la me- das, y en todos ellos han figurado abonos 6 agcnsota que forma la vid en su cabeza.
tes considerados como abonos.
Se abrirá. con la asada un hoyo al rededor de
Ocupan el primer lugar el sulfuro de potasio
la cepa atacada, hoyo que medirá de 50 á 70 cHsuelto en agua do estiércol 6 en orinas; la mez,
centímetros de diámetro y unos 25 de profundi- cla de sales alcalinas de las salinas del Mediodía,
dad, y con la mano, 6 con una herramienta sin sulfatadas con caparrosa verde, y huesillo de la
p~nta ni corto, so derribarán las cortezas q.espren- extraccion del aceite do colza; e~ sulfuro de po·
dirlas de la cepa, dejando solamente la maa inme- tasio on panes 6 disuelto en agua; ·el hollin, el
diata. á la alburo 6 madera blanca, que es lisa. y jabon de potasa, la mezcla de estiércol, cenizas,
. de color de castaña. En estos despojos dcscende- sal amoniaco, orinas, huesillo de colza, &amp;c.
rán al hoyo los insectos adheridos, y no hay mas
Nueve procedimientos han do.do re3ultados da-~
que envolverlos bajo tierra, donde perecerán án· üosos para la viña. Los agentes empicados han
tes do un mes. Con la tierra sobrante se formará sido la esencia de trementina, el pctr6leo, los acciun monten c6nico alrededor de la cepa y por en- tes espesos del gas, el sulfuro de carbono y el
cima do las cáscaras envueltas, que alcanzará ·25 ácido fénico concentrado.
centímetros de altura.
Los insecticidas, como la. brea del gas y el áciLas aguas, el calor y la falta de aire matan y do fénico, adicionados á las orinas y al agua do
d('struyen los insectos, produciendo un abono pa- estiércol, no han aumentado los buenos efectos.
ra la vid.
~
Los venenos, como los compuestos de arsénico,
LA PilILLOXERA AL.ADA, Aunque afortunada- no han da.do ningun resultado.
mente no se ha presentado aún en España este
M. Marés deduce que los abonos y los buenos
insecto devorador, quo tantos estragos eai¡sa en procedimientos de cultivo son los que hasta el pro·
Francia, lo enunciarémos para que se le estudie sente han producido satisfactorios resultados, y
oportunamente si _llegase á extenderse por la Pe- que deben abandonarse los insecticidas.
nínsula.
'
Se conocen ademas otros muchos iuscctos, que
Se sabe que este insecto, viviendo sobre las seria prolijo cnnumerar en un tratado de estas
·

Tollo r.-36

�283

282
proporciones; la. rosquilla, que hay que buscarla
al pié de la cepa entre dos tierras; el go?'gojo, en
las hojas cortadas y suspendidas, que contienen
los gérmenes; el taladro que forma galería en el
tronco; la cochinilla, la langosta, la cigarra y
otros demasiado conocidos, así como los medios
poco eficaces para destruirlos fundamentalmente.

La. cuestion queda. casi intacta á la Entomolo·
gía a9rícola, cuyos pasos son tan lentos é incier·
tos. Tal vez camine en lo sucesivo con mas velo·
cidad y con mas fortuna, y á. e!O tienden las exposiciones entomol6gicas que empiezan á celebrarse, 'tj la tan completa que va á. verificarse en

Pnris.-Ooncliiyó.

EXPOSICION DE FILADELFIA.
Los produ• agrícolas no serán colocados en
la Exposicionde Filadelfia. por 6rden de países
productores sino. por clases. Todos'los artículos
do la misma clase de todas las naciones estarán
juntos, lo cual hará posible una comparacion in·

fletes.
U no de los caractéres prominentes de la Expo·
sicion, será la. representacion en miniatura do la
topografía y otros accidentes de Jerusalen, Paria,
teresinte.
En cada. uno de los edificios erigidos por los México y Nápoles, y de Suiza é Italia. Las exEstados, se llevará un registro de visitant,es y se hibiciones parn segar en al condado de Rucks en
hallarán ejemplares de todos los peri6dicos publi· Junio y Julio; en el mismo lugar se verificará"n
cados en dicho Estado.
ensayos de arados por vapor é implementos do
Ilabrá ocho grandes restaurants, ademas de agricultura en los meses de Setiembre y Octubre;
los que se hallan al interior de los edificios, y los exhibicion de caballos, mulas y burros del 1&lt;? al
sirvientes que los atiendan hablarán varios idio· 15 de Setiembre; exhibicion de gana.di) vacuno,
mas. En el «Restaurant of the South» habrá una del 20 de Setiembre al 5 de Octubre; de ovejas,
banda de música de negros del Sur que ejecutará. chivos, marranos y perros, del 10 al 25 de Octu·
piezas referentes á «los buenos viejos tiempos.» bre; de aves de corral tendrán lugar del 28 de
El edificio de la compañía «Empire transpor· Octubre al 11 de Noviembre. La exhibicion gene·
tation,» contendrá una numerosa colcccion de mo· 1·al se cerrará en esta última fecha, y todos los
delos, formas, &amp;c., ilustra.torias del sistema ame· objetos se deberán remove1· para el 31 de Di·
ricano de fletes por ferrocarril y por vapores en
ciembre.-***
los grandes lagos, así como la conduccion de a.cei·

1 1

INSTITUTO AGRICOLA DE GE1\1BLOUX.

·'
I

•

tes por líneas de tubos en las comarcas explota·
doras de aceite de petr6leo en Pensylvania. Allí
se darán tambien informes generales acerca do

ro que la pone en comunicacion fácil con todas

Ley de 18 de Julio de 1860, decretando su fun· las diversas partes del reino. En cuanto á los !odacion; Decreto Real del 30 de .Agosto de cales del instituto, son muy vastos, y están dis·
1860 maiiifestando sii organizaeion.
tribuidos de manera á dar todo el desarrollo de-

l

..

Este instituto agrícola. está establecido en Gem· sead.o á los varios ramos de la enseñanza, permi·
bloux, en la antigua. Abadía del mismo nombro. tiendo al mismo tiempo establecer conveniente·
El sitio escogido por el gobierno ofrece venta· mente la pension y el régimen intrrior del Esta·
jas que no se pueden desconocer. La comuna blecimiento.-Pa.ra. la enseifauza. práctica de la
de Gembloux, admirablemente situada en medio agricultura, de la horticultura y de la arboricul·
de la!! grandes labranzas de Bélgica, en una re· tura, el instituto cuenta. con vastos jardines y
gion sana y rica, á poca distancia. de Bruselas y cultivos especiales, que mantiene á sus costas
de Na.mur, está atravesada por un camino de hier·

c1t una propiedad inmediata de mas de 60 hectáreas.
Los importantes
ingenios que se encuen tran en
.
la localidad
permiten
..
en
.
. á los alumnos .m1cmrse
los diversos trabaJoS de la fabricacion del azúcar
de• la· dcstilacion
y de la. cervecería • El es t abl ec1,.'
1,
m10nto
· esta, pues, colocado, en todos conceptos
bajo las
. condiciones mas favorables Pª"ª ,asegurar'
el éxito de los estudios.
.
liistruccion.-La
enseñanza dad a en e1.mstitu.
to es tc6nca y práctica; la. enselianza te6rica abra·
za les ramos siguientes:
-~Iatemát-icas,
.
._comprendiendo el ál gebra el e·
mc~tal, la geometría plana, la estereometría, la
agr1m~ns~ra,. levanta.miento de planos, ni velacio·
ncs, ~1buJo l.meal, elementos de mecánica, construcc1on
de mstrumentos aratorios , de má qumas
.
,
~gncolas; de rutas y edificios rurales, de deseca·
c10nes y de riegos.
Oi~ncias Físicas y Químicas, comprendiendo
la física,, la
. morg
.
ámea,
.
. meteorología, la qu'1m1ca
y 1a qu1m1ca orgánica aplicadas á la auricultura
jos aná.lisis y la tecnología agrícola. º
'
, Historia natural, comprendiendo la mineralogia, la. geología, la botánica y la zoología aplica·
das á la agriculturn.
. comprendicildo las nociones de la.
ootecnia,
a~atomía y fisiología anima.lea, el exterior la hº.1
g1ene
·
'
, ' .la pro ducc10n,
crianza, mejoramiento
y
eaucacion de los animales domésticos
Cultivo
· do 1a agncultura
. '
. , comprendien
general
y especial, la selvicultura la ho t' lt
arboricultura.
'
r icu ura y la

z

~conomía 1·ural '!! sewática, comprendiendo las
nocionel! de econom1a
, socia
. 1, los sistemas de cul
tura' las am
.
· e1gas, los capitales
agrícolas, &amp;c. •
Dere~ho rural.-Oontabilidad agrfoola.-Microscopia
. •I .-La enseñanza práctica comprende
1
,_ns abphcac1ones de todos los cursos que preceden
il, l!!a er:
'

~atemdticas.-Ejercicios de dibujo lineal de
:::1mens~ra, levantamiento de planos, nivel:cio' cubaJes, aforamiento de las aguas, proyectos,
1 En el mes de Octubre 6 .
curso: el do Selv' l'
pr x1mo se dará un nuevo
1ou ,ura.

pr~_supucstos y ejecucion de los trabaios de d .
.
,1
es
º y d.e riegos,
proyectos y presupuestos de
construcciones rurale:3.
químicas,
·
. Qitímica.-Manipulaciones
d
prcparamon e algunos cuerpos ensayos y álº . d
tierra
'
an is1s e
.
á
m. s y·. de abonos, recetas orgánicas é morg,.
cas,
visitas
á
las
fábricas
de
tubos
d
d
.
d ¡d·
e esecac1on
y e a rillos, á los hornos de cal, á las fábricas
de fécula, de :ilmidon, de cerveza, do azúcar
establecimientos destilatorios.
y
Hi~toria natuml.-Herborizaciones, excursio·
nea mmeral6gicas y geol6gicns.
_zoot;cnia.-Demostraciones de anatomía y do
fis1olo111a
·
.
º .sobre piezas
ann.t6m1cas,
enjaezamien·
tos, c.urac1ones, visitas sanitarias á los establos
maneJo
. ,
. de. los animales, operaciones de me d'1cma.
vetermaria, exámen de animales en venta, visitas
de llegadas de establos, de rebaños, de ferias de
concursos, &amp;c.
'
Oultivo.-Empleo de las herramientas é instrumentos, de loa vehículos y de las ro.e . .
t· b . d
c1,qumas,
ra
e preparacion del suelo, labores, rnstrilleos y _cn~ret~jes; empleo de los abonos; siembras
y mult1plicac1ones artificiales; trabajos de culti·
vo, de escardadura, de rendas, de aporques de riede podas; siegas y cosechas diversas; ensila·
Jes,
muelas,
trillo do los granos, &amp;c .,. v1's't
,
•
1 as de
cult1v~s especiales, de jardines, de bosques, de
almá.c1gos y de trabajos de agricultura..
.
• .-Orgn.mza·
. Economia 1'Ural "11 administrat;va
01on. d_e los trabajos agrícolas é informes sobre los
serv~c1os de la explotacion que está bajo la vigi·
lanc~a de _l?s alumnos; tasaciones, proyectos do
cultivo, v1s1ta á las labranzas, &amp;c.
Oontabilidad.-Teneduría de libros agrícola.
para. ~na explotacion; apertura, teneduría y can·
celac1on de las cuentas; balances, inventarios estados, &amp;c.
'
Microscopia.-Aplicaciones do este ramo; exámen_ de la.s partes que constituyen el microscopio.
Siete profesores, asistidos por cuatro pasantes
y por un jardinero demostrador, están encarga·
dos de toda. la ensefianza. Los cursos son dados
en lengua francesa. La duracion de los estudios
es de tres años, y los alumnos son distribuidos en
tres secciones, conformo á. la division de la enso·
3,0'UeS

ªJºª

?ºª'

�284

•
285

¡

iianza.-Los cursos, conferencias, repeticiones,
éstudios, traoojos prácticos y exámenes son obli·
gatorios.
Colecciones ampliamente provistas de todos los
objetos requeridos sirven á los estudios. Una bi·
blioteca, compuesta de obras especiales, está á la
disposicion de los alumnos. Un gabinete de lec·
tura, donde se encuentran los diarios agrícola.a y
las revistas científicas, está abierto á hor:is sefla·
ladas.

tro.-Los candidatos admitidos deben estar pre.
tituto. ~~te diploma menciona el número de pun·
29 Una caja para lierborizar.
sentes en el instituto el dia 19 de Octubre.
t bte idos en el cu so d 1
t a·
os o n
r e os es u 1os y en un
39 Una sierra de mano y un cuchillo de in·
Régimeni nterior.-Disdplina.-Los alumnos exámen p~rfecto.-A los candidatos que hayan gertar.
del instituto son internos. Sin embargo, el mi· pasado con la mayor distincion el exámen de saU
.
.
40· na sene de libros 6 cuadernos ra d
·
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mstro e mtenor pue e autorizar un cierto núida, pueden acordarseles aubs1d1os especiales des- b .
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1os m elos del mst1tuto para la ten d '
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mero e externos seguir los cursos y partici- tinados á p erm1t1rlcs que completen sus estudios d l'b.
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e una
·
p ara poder f recuentar el por me d'10 de VHlJCfl
. . al extranjero.
.. e 1 tos.
par de los trabaJOS.instituto, como externo, el candidato debe tener
Precio de la pension.-/11inerval. El precio de
59 .Pa~el Ytodo .l~ necesario para ol escritorio.
al ménos 18 años, debe sufrir los exámenes gene· la pension y &lt;le la enseñanza es de francos 700
El mstituto sum101stra á los alumnos los ins·
ralt:s y conformarse á las otras condiciones pre. para los alumnos belgas, y de francos 1000 .para trumentos nec1.es.arios á las ~p~icaciones de los curCondiciones de admúion.-Los CAndidatos pa· cedentemente indicadas.-Los cxtcrn0s son some- los alumnos extranjeros; ambos pagaderos por sos de matema.t1cas, de quumca, de zootecnia, de
cultura, &amp;c.
ra ser admitidos en el instituto deben tener 16 tidos á. las obligaciones indicadas en el reglamen· trimestre y -con anticipacion.
años cumplidos, el día de la inscripcion, y probar to de 6rden interior, y obligados como los ínter· .
St3 paga por entero un trimestre comenzado,
Los alumnos deben po&amp;eer á la entrada en el
que poseen conocimientos suficientes para poder nos á sufrir los exámenes generales, á asistir á
La pension comprende la alimentacion, el alo· instituto un atado, compuesto de. las piezas siseguir los cursos con provecho. La inscripcion los cursos, ensayos, conferencias, estuuios y tra· · jamiento y los cuidados medicinales.
guientcs: 19 12 camisas de tela de algodon, mar- •
· debe hacerse en casa del director del instituto en bajos prácticos.-Los internos son hospedados en ;
El minerva! para los externo11 del país es de cada~ con sus iniciales; 29 4 blusae de tela azul,
Gembloux ántes del 15 de Julio, donde deben comun 6 en cuartos separados. Estos se ponen I francos 300, y para los dél extranjero de fran· tamb1cn marcadas; 39 3 pantalones de cutí gris;
depositarse: 1° la fé de bautismo; 29 una certifi- de preferencia á la. disposicion de los alumnos de • coa 400. Esto se paga con las mismas condicio- 49 2 pantalones y 2 chalecos de paño gris; 59 2
nes que el precio de la pension.
corbatas negras; 6912'pares de escarpines; 79 un
cacion del director del último establecimiento en mayor edad 6 que tengan mayor mérito.
que ha.n hecho sus estudios. Despues de la recep.
Se toman las medidas necesarias á fin de quo . ObJetos necesarios d los alumnos.-Los alum. sombrero de fieltro bajo el modelo adoptado; 89
los
alumnos puedan cumplir regularmente con sus nos deben proveerse á propia costa de los objetos 2 pares de calzados; 99 6 toallas.-Los dcmas
cion de estas piezas, se da aviso al candidato del
dia en que puede presentarse á exámen, si este deberes religiosos.--Un médico csti agregado al siguientes: 19 Un estuche do matemáticas, una vestidos quedan á la eleccion de los alumnos.
fuese necesario. Los exámenes de admision se ha· instituto. En caso de enfermedad de algun alum. plomada, un doble decímetro, un decámetro, una
Trad. por J. A. Ro:MAN.
con ante un jurado nombrado por el ministro del no, el director informa, bajo previo aviso del mé· salserilla., tinta de china, papel Y demas objetos
interior.-El exámen comprende una p.rueba oral dico, á los padres, tutores 6 corresponsales de . indispensables para dibujar.
y una prueba escrita. La prueba oral versa sobre dicho alumno.
las materias siguientes:
Vigilancia.--Inspeccion.--U na. comision, com·
Aritmética.-Las operaciones sobre los núme- puesta de 5 miembros, está encargada de ejercer
ros enteros; las fracciones ordina.rias y frl!cciones la alta vigilancia sobre el instituto. La comision
decimales; el sistema decimal de pesos y medidas; visita el instituto una vez por semestre, y da cuen·
Es una necesidad manifestada. en muchas oca· disolucion de guano del Perú, dilatada en un hcclas proporciones y las reglas que de ellas dependen. ta al ministro del estado en que ha. cnco_ntrado siones, el tratar los granos en el momento de la
t6litro de agua, se obtiene un líquido que puede
Geometría elemental.--Los cuatro primeros li- los diversos servicios.-Independientemente de siembra. con ingredientes que sean susceptibles
sustituir econ6micamente al sulfato de cobre 6
esta inspeccion, el ministro hace visitar el insti· de hacer desaparecer todos los gérmenes dañosos
bro¡ de la geometría de Légendre.
al encalado con cal y sal de sosa, empleado 'ge·
tuto por un inspector de agricultura, cada vez quo á la cosecha y trasmisibles por la simiente. A es.
Geografía.-La. geografía física del globo.
neralmente. ~e deja el grano en inmersion por
La prueba escrita se compone de un dictado el interes del establecimiento lo exige.
ta operacion se da el nombre de encalado, por el espacio de 24 horas, despues de las cuales se le
Exdmen. -Oertificados de capaci,dad. -Los empleo de cal y de sal, de cal y sulfato de sosa pone on disposicion que escurra el a.gua y se la
sobre las reglas de la gramática (francesa) y de
la sintáxis de una composicion sobre una materia exámenes generales destinados á hacer apreciar 6 de sulfatar con una disolucion de sulfato de co·
espolvorea con guano seco, del llamado disuelto
dada y de la resolucion de &lt;los preguntas sobre la si los alumnos de la primera y segunda seccion brn 6 de ácido sulfúrico muy diluido. Cuando M.
sembrándolo á las pocas horas. Esto procedimien·'
aritmética y la geometría.-Se dispensa de su- poseen los conocimientos•necesarios para ser ad· Barral di6 á conocer la fabricacion del guano del
to tiene la ventaja de prevenir la cáries y la ne·
frir este exámen á'Ias personas provietas de un mitidos en los cursos superiores, tienen lugar ca· Perú, tratado por el ácido sulfúrico en el proce·
grilla. i, Los resultados de este género son mas
certificado en que conste que han satisfecho las da año del 15 al 20 de Agosto. Cada año, en la dimiento Ohtendorff, que produce guano disuelto,
de temer en el porvenir, segun M. Barral, cuan·
pruebas exigidas por la ley para obtener un gra· época fijada. por el ministro del interior, uñ jura· cx~uso que existia un nuevo ingrediente que po- do se verifica la siega con tiempo húmedo. De
do académico, 6 que han sido admitidas á frecuen· do procede al exámen de los alumnos que, ha.bien· dr1a .servir para encalar y sulfatar los granos, y consiguiente, recomendamos sulfatar por este pro·
tar los cursos de alguna de las escuelas especia, do concluido sus estudios, desean hacer constar al mismo tiempo como abono. La sociedad de cedimiento desde Octubre p1·6ximo, pero con mas
les instituidas por el Estado.
sus conocimientos y obtener un diploma de inge- Agricultura do Allier no ech6 en olvido la idea y esmero que de ordinario.
Las admisibnes son pronunciadas por el minis· niero agrícola, el único título que extiende eljnt' hoy aconseja la aplicacion. «Con 4 kil6gramos de
G. I. de B.
1

EL GUANO.

�286

CUL'11IVO DE LAS FLORES.-BIBLIOGRAFIA.
La aficion y gusto por el cultivo de las flores sus volúmenes y del rico colorido de sus láminas.
es bien genero.l entre nosotros, y esto gusto se re- La otra mas poéo valiosa, manual, Ilustrada con
vela en las personas de todas condiciones. No infinitas láminas en negro, sumamente útil á toda
hay casi propiedad alguna donde no se vea un persona que tenga un jaruin 6 que ame el cultijardin mas 6 ménos grande, y en todas nuestras ca· vo de las flores. Imposible nos parece pueda ha·
sas, cualquiera. que sea- su cxtension, se reserva cerse algo mejor que estas dos magníficas obras
siempre un espacio destinado á ser ornamentado en las que él rico como el pobre hallarán cuanto
por algunas flores. De todos los goces tle la vi· puedan desear.
Desgraciadamente no se halla en nuestras lida muy pocos hay que dejan una satisfaccion mas
íntima que la que sienten las plantas. En todos brerías ni la una ni la ott·a; ambas están escritas
los países ilustro.dos so ha procurado siempre fo. en frances.
Para que se las pueda hacer venir por quien
mentar este gusto por los medios posibles, portenga interes, vamos á darle todas las indicacio·
que se ha observado que cuanto mas se generali·
za mes se morigeran las costumbres del pueblo. nea necesarias.
Es la primera, Flora. de los oonse1'vat01·ios y de
Gran número de sociedades de horticultura. tien·
los jardines de .Europa.-Anales generales de
den á aqud fin por medio de premios y mil otros
horticultura comprendiendo todo lo que concier·
recursos, como las Axposiciones peri6dicas de fJ.o.
ne á la jardinería de utilidad 6 de adorno; el cul·
res 6 plantas de diversos géneros. Eu estas ox·
tivo de las plantas de conservatorio, 6 de airo li·
posiciones es donde se puede admirar hasta qué
bre; el de las plantas leguminosas, de los árboles
punto se ha perfeccionado el modo de cultivar,
frutales, forestales y de adorno. La descripcion
multiplicar y mejorar las plantas de flores frutos.
do las plantas mas recientemente introducidas en
Si es verdaLl que entre nosotros hay gusto y afi·
los jardines, la arquitectura horticultural, apara·
cion por el cultivo de las flores, faltan completa·
tos hidráulioos, calíferos, instrumentos de jardi·
mente los conocimientos aun los mea elementales,
nería, &amp;c. El exámen de las cuestiones de hiato·
para obtener resultados satisfactorios, y sin em·
ria natural de meteorelogía, de geología y de fí.
bargo, con las ventajas que procura nuestro c1ima,
sica general que interesan mas directamente al
la horticultura llegará á ser aquí un ramo muy
grande 6 pequeño cultivo. Relaciones de viaje,
importante de industria tan luego como so ad·
quieran algunos conocimientos por aquellas per- &amp;c., &amp;c.
La obra está adornada con 2,038 láminas su·
sonas aficionadas, 6 bien cuando se hallen jardiperiormente coloreadas al pincel, cerca de 2,150
neros inteligentes, y en.número suficiente para
láminas negras, y 4,100 artículos hortícolas, y
las necesidades que se experimentan, de hombres
llegn. hasta el volúmen vigésimo, siendo su pre·
que poseen eota industria.
cio 668 francos tomada en Gante (Bélgica), en
Entretanto, queremos indicar á las personas
el establecimiento del Sr. Luis Van Houtle. Ca·
que tienen un jardi:1 y que deirnen conocer el me·
da año aparece un nuevo volúmen. Imposible se·
jor modo do cultivar mil clases de plantas, ya de
ria hacer una nueva edicion de semejante obra;
aquellas que requieren un conservatorio caliente
y quedando muy pocos ejemplares de ella acon·
6 frio, ya de aquelll\s otras bien numerosas para
sajamos su adquisicion á nuestros agricultores.
nuestro clima que prosperan á toda. tierra, dos
Tal es la obra del mas célebre horticultor,
obras importantísimas, una de ellas, que si bien
es valiosa por la suma. que demanda su adquisi· quizá del mundo entero.
La segunda obra que 1·ecomendamos lleva por
cion, no lo es en modo alguno por su gran méri·
título: Las.Elo1·es de plena tierra, comprendiendo
to, y por la. riqueza do su edicion, del número de

287
la descripcion y el cultivo de las flores anuales
vivaces y bulbosas, do aire libre, seguidas de d/
versas clasificaciones, indicando el empleo de estas plantas y In época de su florescéncia; su mul·
tiplicacion, &amp;c. Planos de jardines con ejemplos
de ornamentacion de diversos géneros por Víluto
do Arnlrieux y compaflía, ilustrada con 3,000 grn·
hados en negro.-Fiives 4 Quai de la Magissorie.
El reducido valor de esta interes:mte obra la
llnul titud de láminas que la ilustran, que pc:mi-

ten formar juicio del facies ó aspecto general de
una ~la~ta que no se conoce; ademas, luego la
descr1pc1on de está planta, su cultivo, el medio
de e~plcarla mas ventajosamente, los mil datos
que mdican los medios de ornamentar los jardi·
nes y de asociar las plantas segun sus colores, su
. persona
altura' &amp;c , &amp;c ·, perm1'ten at. cua1quiera
por poco intcli¿ente que sea, formar un jRnli~
con todo gusto en el que las plantas tendrán to·
do su realce.-***

- LA ALFALFA AJ\fARILLA.
La alfalfa amat'illa produce un forraje tan
bueno como el mejor tréool, en mas abundancia
y tiene ademas la ventaja. de ser una planta tan
rústica que vegeta hasta en las tierras arcillosas
~as húmedas. Cuando el terreno es seco puede
i~u~darso el campo, hasta. dos semanas, á la con·
d1c1on de que el subsuelo sea permeable. Puede
se~brarse e~ta variedad de alfalfa con otra gra·
mmea: 30 kil6gramos por hectárea de la una y
16 de la otra: tiene el inconveniente de la soro·
b ra en este caso, y por eso se recomienda sembrarla mas bien con camelina.

Es un excelente pasto verde para. los carneros, si se llevan, sobre todo, á pastorear sobre el
campo.
A.l primer corte se recoge el grano que ha de
servir de semilla. Una hectárea produce 350 ki·
l6gra~os de semillas sobre 8,000 ki16gramos de
forraJe seco en el primer corte y sobre 4,000 en
el segundo. Es mejor no dar sino un corto el pri·
mar año. Los cuidados son los mismos que para
la alfalfa comun.
Antiguo alumno do llonhcim.-KoLTZ.

SIEMBRAi Y CULTIVO.
ÁRBOLES Y .ARBUSTOS.

Los TILos.-Se siembran en la ¡mmavera y
el otoño; en almácigas y al raso, trasplantándose
al afio clespues. ·
Son árboles de gran tamaiio y dan una flor
muy fragante que se usa. en la medicina. La cor·
teza se utiliza en hacer cuerdas y ligaduras para
las plantas. Despucs de cosechadas las semillas
deben estratificarse en arena.
'
Los ALNus.-Se siembran en Abril y Agosto
on ªl maciga
1, •
Y en tierra bien preparada; se tras·'
plantan al afio despues.
~s un árbol muy propio para plantaciones en
las islas. Crece en las márgenes de los rios, y su
madera es excelente para leña. En los países del
Norte de Europa, estos árboles sirven de abrigo
oontra. el viento.
Los FRESNos.-Se siembran desde Febrero

hasta la primavera, en almáciga, y se trasplantan
un año despues.
Las semillas pierden el poder germinativo con
mucha. rapidez. Algunos de estos árbo1es llegan
6. un gran crecimiento, y su madera se usa con
ventaja en las obras de carpintería.
Los ACERES.-Se siembran eu la primavera y
el otoño, en a.lmácigaa al raso, y se trasplantan
al afio despues.
.Su~ semillas pierden muy pronto el poder germ'.nat1vo. Son árboles hermosos, de rápido creci·
miento Y buena madera.
Los PINos.-El mejor mes para sembrarlos es
Febrero, en almácigas abrigadas; se trasplantan
en macetas, y al segundo afio se les puede poner
al raso.
Para la. siembra ele este !irbol es necesario mez

�•

288
Este árbol, de la misma familia &lt;le los olmos,
clar la tierm con arena, polvo de ceniza 6 ca,·
crece
muy bien en este país, y su madera es basbon. Al trasplantarlos debe igualmente preparar·
tante apreciada.
se bien el terreno.
·
GLEDISCHIA TRIAGANTHUS.-Se siembra en
Los ouros.-El mejor mes para sembrarlos
es Febrero, en almácigas á .la sombra. y al r:¡so Abril, en almáciga, al raso, trasplantándose en '
otoño y duran_te todo el invierno.
se trasplantan al aüo despues.
Existe en el país con el nombre de acacia neLos olmos parece que crecen con mucho vigor
en este país, plantauos en terrenos húmedos. En gra, y ¡;_¡irve para hacer cercos en terreno¡¡ un pa.·
Santa Catalina (Provincia de Buenos Aires), hay co húmedos y arcillosos.
ULEX EUROPEus·-Se siembran en el otoño,
olmos que se desarrollan y crecen espontáneamenen almácigas, al raso, y se trasplantan en la prite de la semilla caida. en el suelo.
AILANTHUS GLANDULOSo.-Se siembran en el mavera despues do haber crecido bastante.
Es mas un arbusto que un árbol, usándose mu·
otoño y prima.vera, en almácigas al raso, y se
cho en España para hacer cercos impenetrables.
trasplantan en el otoño.
•
Es árbol que durante su desarrollo crece con Da flores amarillas en abundancia.
ROBINIA PSEUDO .ACACIA.-Se siembran en el
mucho vigor; su madera no es de gran mérito.
Se uen. en Europa. para el cultivo de una espe- otoiio y prinmvera, en a\mácigas al raso, y so
cie de gusanos de seda, y se reproduce con faci· trasplantan en el otoño.
Este árbol crece muy bien en este país,_y relida.d por sus raíces, que se extienden por debajo de tierra, y son dañosas á las otras plantas siste á la seca, pero se cubre ele bichos.
C.A.RPINUS B.ETULUS.- Se siembran en el otoño,
que estén á su alcanca; es árbol de mucha someñ almácigas, al raso, y se trasplantan al año
bra y propio para el plantío de los bosques.
CR.ATAEGUS.-Se siembran en la primavera despues.
Este árbol de crecimiento moroso, no parece
en almácigas, al raso, y se trasplantan al segunconvenir eu la Provincia de Buenos Aires. En
do año.
Deben ponerse las semillas en agua con algu- Europa se cria sobre las laderas de las sierras
nas gotas de áciao sulfúrico durante 36 horas, y poco al~as.
Los BETULOS.-Se siembran en el otollo y
estratificarse en arena. Son árboles cuyo desarprimavera,
en almácigas bien preparadae, al raso,
rollo es lento en este país. En Europa se usa para
y se trasplantan al. año dcspues en el Qtoño.
cercos.
.
Este árbol prefiere para su mejor desarrollo
BIGNONIA. CATALPA.-Se siembra en el otoño,
en almácigas y macetas bajo vidrieras, y se tras· un terreno húmedo; se multi~lica. con gran facilidad y se adapta para las plantaciones en las
plantan al año despucs.
Es un árbol que crece bien en este país y que islas.
P1ATANUS.-Se siembran en Agosto, siendo
adorna mucho. Sus hojas son grandes y de un
mejor
inmediatamente despues de haber sido re·
lindo verde. Se cubro de racimos de flores blancas amarillentas, $al picadas por dentro con peque- cogida la semilla, en almácigas, al raso, y se trasplantan al año siguiente durante el invierno.
ñas manchas de color púrpuro..
Es árbol muy hermoso y diñcil de conseguirse
SPARTIUMSCOPARIUM.-Se siembra en el otoño, en almáciga¡¡, al raso y se trasplantan en la en este país de semilla, por la rapidez con que
esta pierde su poder germina.tivo. Su multiplicaprimavera y en el otoño.
Roporta los calores y las secas mas fuertes, y cion se obtiene fácilmente por estacas.
En Europa e!! muy apreciado y se usa en las
da muchas flores en la primavera.
CELTIS OccIDEN'rALIS y AuSTRALIS.--Se siem- calles y paseos, pudiendo aquí utilizarse con venbra. en Abril en almáciga, al raso, y se tra.splan· taja para el mismo fin.
EL EucA.LYPTUS.-Se siembra en' Agosto, en
tu. d1 ano despues.

'

289
Et E UCALYPTUS.-Se siembra en Agosto, en
almácigas bajo viurieras, cubr.:.endo muy poco las
semillas. Se trasplantan en macetas tan pronto
como hayan aparecido las dos primeras bojas,
despues do las cotiled6neas.
Los Eucalyptos crecen con gran vigor y rapi·
dcz :Y pueden ponerse al raso dos 6 tres me!l_es
despues de sembrados. El gl6bulos es el que crece con mas fuerza, pero hay otras variedades que
merecen, po, su hermoso y bello follaje, ser especialmente cultivadas en los jardines y casas de
recreo, donde la variedad de color en las hojas
hace siempre un agradable efecto.
Entre las variedades mas propias para. este último objeto, pueden citarse los siguientes:
El Amygdalina.
» Sideroxylon.
,1 Piperita.
» Purpúrea.
" Stringy-bark.
» Oppositifolia.
» Citriodora.
» Diversicolor.

ALTHEA ROSEA FL::PL:-(Perenne).-Se siembra en almácigas, en Marzo.
Se plantan en tierra un poco húmeda y bien
abrigada,, y· soporta difícilmente los calores del
verano.
AMARANTHUS BICOLOR, (Ala de loro).-(Anual).
-Se siembra en almácigas en Setiemb1·e.
Hace gran efecto en las platabandas y es de
fácil cultivo.
ANTIRRllINUl\I MAJUS-NANUS-TOM-IlUMB
( Oone.fos).-(Bisanual).-Se siembra en almácigas al raso, en la prima.vero..

Planta qui) se da. perfecta.mente en esto país, y
&amp;oporta bien el calor.
AQUILEGIA CALIFORNICA.- ((J[¿rigo bocaaba·
.fo).-(Perenne).-Se siembran al raso, en Marzo.
Florece al comenza1· la primavera.
AimISIA CRENULATA.-(Peronne).-Se siembra en Marzo, en almácigas bajo vidrieras.
Esta planta es de invernáculo; al raso se hiela.
AsTER CHINENSIS. (lJfargarita).-(Anual).-Se
siembra en almácigas, en Marzo.
Se logra bien, aunque con mucha dificultad, y
necesita. abundancia de agua cu el vera.no.
FLORA,
BELLIS PERENNlS FL: PL.-(Perenne).-Se
CIIEIRANTIIUS ANNUUS-INC.ANA-CIIEIBI (Alelí). -Planta anual; se siembra en Marzo y en la siembra al raso, en Marzo y en la primavera.
Con esta. planta se hacen borduras que no suprimavera en almácigas.
S'e trasplanta durante el inrierno en el sitio fren con la seca.
BRISA :MJXIMA. ·- GR.A.CILIS.-( Ti·igo de adorque se les ha destinado.
DIANTllUS CORYOPIIILLUS. (Olavel).-(Percn- no).-·(Anual).-Sc siembra en Setiembre, al raso.
Es una gramínea. cuyas flores se usan mucho
ne).-Se siembran en Marzo 6 en la primavera,
en
los ramos.
'
en almácigas.
CANNA INDICA.-(P('rennc).-Se siembra baLas buenas variedades 81 multiplican despues
jo vidrieras en Marzo 6 en.la primavera.
por esqueje de (gaj(ls), que se hacen al raso.
Las variedades de hojas coloradas se propagan
AcROCLINIUl\IROSEUN.-(Anual). Se siembran
por la division do los piés.
en almácigas en Setiembre.
CELOSIA CRESTATA.--(Oresta de gallo).
Se trasplantan cuando han deearrollado las
(Anual).-Se
siembra'en almácigas en Octubre.
dos primeras hojas.
Resiste bien la. seca y florece en l'a mitad del
AGERATUM LASSEAUXI-MEXICANUM-ALBIDUG-(Perenne).-Se siembra en almácigas en otoño.
CENTRATIIUS N.ACROSIPIION. - FL: ALDA-Setiembre.
•
Florece todo el año, y son plantas sumamente CARNEO.-(Anua.l).
Se siembran al raso, en Mari.
útjles para el adorno de los ramos ..
Florece al empezar la primavera.
AGROSTEMMA ATRCSANGUINEUM.-(Perenne).
GINERARIA HIBRIDA.-(Bisanual).-Se siem·
-Se siembran en almácigas, en Setiembre.
bra en almácigas bajo vidricrns en Febr~ro.
Es planta usada para borduras.
TOMO I.-37

�290
Se cultiva siempre en macetas en sitios bien
Muy sensibles á la seca.
abrigados del sol.
CoREOPSIS TINTO RE.A. (Anual).--Sa siembra al
CL.ARKIA ELEGANS-PULCHELLA-INTERGRIPE· raso, en Setiembre.
T.AL.A.-(Anual).-Sc siembran on .Marzo 6 en
Excelente planta para los grupos; da en gran
la prima,era, en almácigas.
c:mtidad flores amarillas, con manchas ·casi ne.
Excelentes plantas para el adorno de los grup~s gras.
que se desean conservar continuamente floridos.
CoB.iEA SCANDENS.-(Pcre1:rne).-Sc siembra
en Marzo, 6 en la primavera, en almli.cigas bajo
vidrieras.
Planta enredadera quo crece muy bien, y da
flores ele un rojo subido.
COLLINSIA B!COLOR-GR.ANDIFLOR.A-MULTICOLOR.-(Anual).-Se siembran en almácigas al
raso.
Plantas que necesitan mucha agua para poder
crecer con ventaja.
CoN V o LV u Lu s PURPUREA.--( Campanilla).
(Anual).-Sc siembran en Agosto, al raso.

. D.ALIIIA V.ARI.ABILIT. (Percnne).--Se siembran
en almácigas, en Setiembre.
Se propagan separando sus tubérculos en in,
vierno.
DATURA .ATROVIOLAcEA. (Floripon). (Bisnual).--Se siembra en almácigas, en Agosto.
Es planta que resist~ per(ectamenfo la. seca y
da flores muy fragantes.
DELPIIINIUM AJ.AOIS-NANU:il lIIAcINTHI-FLO·
RA..:.·CONSOLA).-{Espuefo de caóallero)-(Anual).
--Se siembran en almácigae, en Marzo 6 en la
primavera

CULTIVO DEL ALGODON.
PoR D. Josii: ANDRADE.
CUIDADOS SUCESIVOS.- Los algodonales exigen en su tierna edad ciertos cuidados mi:mcíosos
que es preciso prodigarles. A los ocho 6 doce
dias despues de nacidos, se encuentran las plantaciones amagadas de una multitud de yerbas,
cuyo crecimiento debe estorbarse á toda costa,
porque si dejan de crecer al principio, estorbarán
el desarrollo de las plantas útiles, privándolas de
la benéfica influencia del sol, y consumirán el alimento que debe nutrirlas; sin este cuidado, la
plantita del algodon se marchitará y permanecerá siempre débil por mas cuidados que se le pro·
diguen despucs. La primera. escarda puede ha·
cerse á mano 6 con el arado; pero en este último
caso es indispensable para terminar bien la operacion, arrancar á mano y con precaucion las
yerbas que estén muy inmediatas 6. los algodona·
les. Todas las ,-erbas que se arranquen, deben
ser trasportadas fuera del campo para ser quema·
das. En algunos lugares acostumbran amontonar·
las al pié de los algodonales; pero esta práctica

ca nociva, pues ademas de mantener una humedad constante al pié do las plantas, lo que hace
que se pudra su corteza, sirven tambicn de a'bri·
go (~ los insectos dañosos. Hemos dicho que las
escardas pueden darse con ol arado, y así eo practica en los Estados del Sur de la Union; pero de·
ben darse estos fierros á poca pl'ofundidad, pues
la. experiencia ha dem¡strado en el Senegal, que
las labores profundas y repetidas, dañan mas
que aprovechan á los algodonales; solo en las
tierras muy húmedas 6 en las muy arcilloaas po·
drán profundizarse un poco mas las labores. Do
manera que el trabajo debe reducirse á arrancar
las plantas inútiles.
En los países donde la agricultura está mas
aventajada, usan para esta labor un instrumento
llamado aza de caballo, que se compone de tres ó
mas cuchillos colocados horizontalmente y fijos á
un, armazon de madera, dispuestos de modo quo
rocen por la superficie del terreno, cortando to·
das las yerbas quo se encuentran en su camino:

291
este instrumento es estirado por un caballo, mién· sables para el perfecto desarrollo de ciertas !'BPe·
tras un operario, apoyado en la. mance.ra, lo diri, cíes de algodones, miéntras que para otras son
ge entre las líneas de la plantacion.
inútiles. El algodon de Siam, por ejemplo, neceSo repito la segunda escarda. cuando los algo- sita ser regado, miéntras el do Yoica y el de las
donales tienen ya tres ó cuatro hoj~s -arriba de Indias que resisten perfectamente á las secas,
los cotiledones; 6 ántes si fuese necesario, tenien- pueden privarse de este cuidado.
do los mismos cuidados y precauéiones que en la
En las plantaciones que existen en México, geprimera. Al dar la segunda escarda es {mantlo neralmente no se acostumbra regar: seria útil se
deberán entresacarse las plantaciones, arrancan· ensayasen, sobre todo en los lugares mas secos,
do las matas que haya demas en un mismo lugar, porque es evidente que la humedad combinada
para dejar sola una 6 dos de las mas robustas. · con el calor, activan el crecimiento y la flo!es·
Esta operacion es delicada, y se encargará á obre- cencia de las plantas.
ros inteligentes que tengan cuidado de no aflojar
Para distribuir los riegos con facilidad y ecolas plantas que queden, y en caso do que esto nomía de gastos, debe elegirse para la plantacion
suceda, las apretarán ele nuevo inmediatamente. un terreno que tenga el declive necesario para la
No es prudente demostrar esta operacion, porque corriente de las aguas.
si se dilata mas tiempo, las raíces de los algodoDespues de haber nivelado y emparejado la sunales se habrán desarr~llado mucho, y se encon· perficie del terreno, se construyen las zanjas 6
trarán enlazadas de manera que al hacer la su· regaderas para distribuir las aguas por toda la
presion de las plantas superfluas, ao lastimarían plantacion; estas zanjas se abren con el arado, á
á. las que deben quedar.
·
la distancia que deben guardar las líneas de los
algodonales,
que como hemos dicho ántes, serán
Siempre.que el estado de la tierra lo pida, ya
sea porque se encuentre muy endurecida 6 por- de Om 50 á 2m (dos tercias á dos varas y tercia).
que se halle invadida por plantas extrañas, se Luego que estén trasadas las :regaderae, se hará
pasar por ellas una ligera corriente de agua quo
repetirán las escardas segun dejamos dicho.
Hay la costumbre en algunos lugares de Amé· sea bastante para humedecerlas; cuando esté ya
rica y de Europa, de aterrar 6 amontonar la tier· la tierra un poco ·oreada, se nivela el fondo do
ra al pié de los algodonales, con el objeto do ha· estos surcos y se rompen cuidadosamente los tercer desarrollar nuevas raíces que den mas vigor rones que pudieran estorbar el curso de las aguas,
y lozanía. á lus plantas. Esta costumbre que tie- lo mismo que cualquiera otro cuerpo oxtrafio quo
ne la misma razon de ser que el monton que so encontrase. En seguida se ejecuta la siembra
acostumbramos dar al maíz, creemos será venta· por medio de la estaca, con las precauciones que
josa, porque ademas de p~oporcionar nuevos me· quedan indicadas.
En este método de siembra deben depositarse
dios de subsistencia á la planta, preserva sus railas
semillas á Om 30 (una tercia) de distancia de
ces contra la sequedad del aire y conserva la hu·
medad al pié, evitando tambien que el agua se los surcos regadores.
Si la estacion continúa seca, se repite el riego
encharque haciendo podrir las plantas. Algunos
cuando
ya las nuevas plantas han brotado fuera.
autores la condenan como perjudicial, entre otros
do la tierra.
Mr. de Rohr.
El tercer riego se da despues de la. primera
Deben suspenderse las escardas cuando se acercosecha,
y desde esta época se continúa. sin interca la florescencia do las plantas, que sucede á los
ochenta. 6 cien dias despues de la. siembra; si se rupcion cada vez que la tierra lo necesite, hasta
tjecutasen en esta época se pe1judicaria la fccun· la época de la florescencia, desde cuyo tiempo
dacion de las flores y se harían caer gran núme- no se 1·epetirán aunque sobrevengan secas muy
fuertes.
ro do estas.
Generalmente cuatro 6 seis riegos.son su6cion·
Rrnoos.-So cree que los riegos son_inclispen·

�\

292
tes todo este período ele tiempo. Cada riego I en atencion á que los productos de la. segunJa.
00
absorberá. aproximativamento 3,000 metros cúbi- • poda son m~y mezquinos; por consiguiente, da
cos (5100 v. c.) ·de a.gua por fanega de sembrn.~ mejor resultado preparar el terreno y sembrar de
d~ra.
nuevo. No se puede fijar de una manera precisa
á los cuántos años debe hacerse esta operacion;
Los riegos muy abundantes y repetidos tienen
pero es fácil conocerlo por el aspecto del árbol.
grandes inconvenientes para las plantaciones de
Sus ramas y el tronco tienen una. corteza morealgodon, porque una excesiva humedad ocasiona
na. y arrugada, la vegctacion se aleja de la parte
una superabundancia de jugos que hacen crecer
euporior, abandonando las ramas socas. En _algu,
extraoruinariamente las hojas y las ramas, lo cual
nos lugares se usa de esta especie de poda comimpide el perfecto desarrollo de las flores y la
pleta con todos los algodones, aunque sean de pomadurez del fruto, Por tanto se distribuirán los
ca edad, y la repiten cada año. La poda del alriogos con discernimiento, evitando hacer pc1jugodon herbáceo, que r::olo debe vivir un aiío, es
dicial una pr{~ctica. que lleve el símbolo de la rimas delicada; luego qu-0 la. planta ha llegado á
queza ;grícola.
una altura de Om 50.(21 pulgadas), so suprime la
PoDA.-Todos los autores que han escrito
guía superior, do manera que el corte se haga en
acerca del algodon, dan multitud de reglas y
la parte donde la madera comienza. á endurecerprocedimientos para. la poua de los algodonales;
se; esta poda hace brotar con mas fuerza las ro.pero generalmente estos métodos son demasiado
mas laterales, cuyas extremiuacles deberá.u podar·
minuciosos, exigen mucho tiempo y cuidado, y
se tambicn, luego que se hayan formado dos cáppor consiguiente son difícles de practicarse en el
sulas en cada rama, con el fin de que sé aumencultivo en grande.
ten las ramitas secundarias y obtener mayor núExpondrémos únicamente los mas sencillos y mero de flores y de fruto. En los ensayos pracque están al alcance de todos los labradores.
ticados en Argelina por Mr. Sibour en 1845, rcConsiderando el algodon por la manera. como sult6 que los algodones sometidos á la poda aJedebe podarse, so hace distincion entre el arb6rco lantaron su madurez veinte días á los que no hay el herbáceo. La pocla del primero consiste en
bian siuo poclados.
suprimir todas las ramas muertas, luego que ha
En los Estados-Unidos se practican rara voz
ya. pasa.do el invierno, y recortar las demas cerlas operaciones que acabamos ele describir, mién tras
ca. de su base, dejando á la planta que tome su
que son muy usadas en China, Grecia y la Ihdia.
natural desarrollo. Al cabo de un tiempo mas 6
CoSECHA.-Despues de la. florescencia do los
ménos dihüado, pierden los algodones parte de
algodones, se forman en el lugar de cada flor
su vigor y perecen las extremidades de las ramas.
unos glóbulos en forma do limones y en núme1·0
Se remcclia este inconveniente, que es el resulmas 6 ménos considerable, de un color verde al
tn.&lt;lo de la edad, cortando los·troncos á Om 11, 6
principio y que va convirtiéndose en amarillo á
oro 13 (5 6 6 pulgadas) sobre tierra. La opera·
medida q_ue se acerca la madurez. Cuando el fruclon se hace ántes ,del invierno, se cubre en seguito está completamente maduro se abren las cápda el tronco que ha quedado, con tierra que
sulas que lo contienen, y dejan asomar las madeamontona un operario ayudado de una pala. 6
jas de algodon uniclo á sus semillas. Eata es la
azadon. Al llegar la primavera. brotan una mulépoca en que so debe hacer la cosecha, que getitud de renuevos, que es preciso no tocar hasta
neralmente es á los dos meses despuos de la floque hayan crecido para poder elegir dos &lt;le los
rescencia, y (~ los seis 6 siete despues do la siem·
mas robustos, y en seguida se cortan les de~as.
bra. Al ejecutar esta operacion es cuando mas
Los algodone~ rejuvenecidos así pueden dar una
se aprecian las ventajas de la siembra. en líneas,
6 dos cosechas mas, y despues conviene arranporque estando plantado el algodon de esta macarlos, aunque algunos labradores orcen que denera, la cosecha es fácil, no se olvida ni se roa!be rcpotilse la poda, lo que nos parece un error

293

I

trat~ ningun árbol, miéntras que si la sie.mbrn las iliversas especies do algodones, hl cosecha so
se hizo manteada, las plantas se encuentran sin pl'Olonga mas 6 ménos tiempo; en algunas, sobro
órden, unas muy aglomeradas, otras muy distan- ; todo, si se cultivan en climas muy calientes, so
tes, y no se puede evitar el _que se quiebren al- hace la cosecha en todas estaciones, pero lo gegunas ramas•y que se oly¡den a}gunos árboles neral es que dure de dos á. tres meses. A los ocho
sin recoger su fruto.
.
dias despues de la primera cosecha, se encuentran
Un punto de suma importancia y que debe te, ya una multitud de copos que se han abierto posn_erse presente al hacer la cosecha, es elegir el -teriormcnte; es preciso apresurarse para. rocogert1cmpo mas favorable. El algodon mas que nin- los á.ntes que caigan al suelo 6 sean llevados por
g~n otro producto del reino vegetal, tiene la pro- el viento: la operacion se repite á metlida. que se
piedad de absorber y retener la humedad de la va auvirtiendo la madure~ del fruto. De aquí reatro6sfera. Segun Mr. Rohr, una libra de algo- sulta una economía. inmensa. para el cultivador
don secad~ al sol y guarda.da. dcspues en un cuar- que con un corto número de operarios, relativa:
to muy humedo, _absorbe en una sola noche cua- mente, puede levantar la cosecha de una plantatro. 011zas ~ media . de vapor de agua, que no es cion considerable, con tal que cuide que la opofácll apreciar al simple tacto. Importa mucho racion se ejecute alternando los campos do Ja.
por esta razon aguardar para hacer la cosecha, plantacion consecutivamente.
Nunca sera' po r demas recomen dar un cu1'd ado
.que el sol haya desecado perfectamente las made3as do!
algodon
de
la
humedad
que
hubiera
ab
sumo
· &lt;le 1,os pro ductos, porque
.
,
, en la e1as1'ficac1on
sorbido durante el roc10 de la noche, porque es- no todos tienen el 001s
· mo va1or. L a pnmera
·
ca- •
ta humedad lo baria fermentar; por la misma ra· lidad proviene de la cosecha. que se hace en la
z~n se suspenderá c~ando haya llovido 6 que el mitad del pei'íodo, y·es el algodon que se da en
tiempo esté á la lluvia.
1as ramas ¡a.torales; la segunda calmad
.,
proviene
Esto. operacion en sí es muy sencilla; los ope- de la cosecha. que se hace primero, y es eJ algorarios, provistos de un saco 6 de un pedazo de don que se recoge de las ramas mas inferiores·'
tela en cuadro, la cual se dobla en forma de bol- por último, la tercera. calidad os la de la última
sa, van recorriendo las líneas de la plantacion. cosecha recogida de las ramas mas elevadas.
Despues de terminada la cosecha, sobre todo
Al anancar el algodon, deben dejar pegada al
1
cuando
el tiempo se ha enfriado mucho, quedan
árbol la cápsula que lo contenia, y quitar con
los tres primeros dedos los copos que salen fuera todavía en el árbol un cierto número do cápsude las válvulas, teniendo cuida.do de sacudirlos las mas 6 ménos adelantadas que no tienen ticrc.ántes de echarlo3 en el saco, si se nota que tie- po Je completar su madurez; para no perder el
nen basura 6 algun insecto; tambien se cuidará producto que encierran, se deben cortar y coloal hacer la cosecha de iº mezclar el algodon bue- car en un aposento abrigado, 6 al sol para que
no cou el quo pudiera encontrarse manchado 6 acaben de madurar, y abriéndose dejen libro el
uetcriornclo de alguna manera. Luego que se ha algodon.
Por mas precauciones quo se hayan tomado
• llenado de algodon el lienzo que cada operario
lleva suspendido al cuello, va á vaciar el conte· para hacer la cosecha, sucede generalmente quo
nido á los sacos que habrá en el campo prepara.- el algodon conserva todavía cierta cantidad de
humedad que es preciso pierda: para conseguir
dos al efecto.
Se emplean con V_!lntaja para hacer la cosecha esto se extiende al sol durante cuatro 6 seis ho·
del algodon toda clase de brazos, tanto de muje· ras, y no se guardará en los almacenes·hasta que
res como de ancianos y de niiies, por la sencillez so noto que las semillas están enteramente secas.
Y facilidad de la operacion; esta utilizacion gene· Sin este cuidado, el algodon que so guarda hú·
ral de brazcs redunda en bien de las familias de medo se altera y toma un color amarillento, perlos oif!.rarios y en economía del cultivador. En diemlo de su fuerza y de su brillo.

�205

294
Muchas especies de algodonales no llegan al
máximum de su producto sino hasta el tercero 6
cuarto año: de estas es el algodon salpicado.
No se debe calcular de su producto p9r las pri·
ras cosechas.
Se ha calculado en los Estados-Unidos que
un operario j6ven y robusto puede cosechar en
un dia de 150 á 200 libras de algodon, y un niño do 80 á 100; estos números, aunque algo exagerados, pueden dar una idea aproxitnada para

calcula1· los gastos de cosecha y las tareas quo
pueden darse á los operarios. Para vigilar mejor
el plantío y aplicar á tiempo los cuidados que
deben darse, escaruas, riegos, podas, &amp;c., es un
método excelente nombrar capata.ccs 6 cultiva·
dores que encargándose del plantío de media fa.
nega, construyen su casa en ella misma y son
como responsables de su éxito. Ellos dirigen á
los operarios en los trabajos que so ocupen.
(Oontinua.rd).

CO~IO ABSORBEN NITROGENO LAS PLANTAS.
En los últimos tiempos se han hecho descubri·
mientos notables respecto de la manera de apode·
rarso las plantas del nitr6geno que contienen.
Creíase como cosa cierta ciue no. lo absorben de
la atm6sfera por medio de las hojas; pero Mr.
Darwin ha demostrauo que, á lo ménos ciertas
plantas lo toman induuablemente así. El Dr. Gilbert, químico agrícola inglés, ha publicado un tratado de la fuente de donde sacan nitr6geno algunos hongos. Los hongos abundan generalmente en
nitr6gcno; y como e\los se dan muy bien en ter·
renos cargados de abono nitrogenado, nada mas

1\

natural que la suposicion de que la familia de los
honoos se alimenta con l'Btiércol. Mas los crxperiº
mentos del Dr. Gilbert, demuestran quo no solo algunos individuos de esa familia crecen en terreno!
completamente privados de nitr6geno, sino que la
salud y vigor de los hongos están en relacion
con la ausencia. de dicho nitr6geno. Resta resolver la interesante cuestion de c6mo obtiene el nitr6geno los hongos; y probablemente la solucion
será, como en ol caso delas plantas observadas por
Mr. Darwin, que lo to?lan de la atm6sfcra.

CULTIVO DE LA CA~A DE AZUCA~.
POR D.

ANICETO ORTEGA,

SIE~1BRA DE LA CAÑA,-Lo primero que debe
hacerse ántes de sembrar, es elegir la variedad
de cafia que mas conviene al terreno y demas
circunstancias que se poseen. Debemos recordar
las principales cualidades de las cinco variedades
de caña que pueden cultivarse.
19 La caña criolla da el mejo1· azúcar que tenemos; pero es delicada y prorluce poco. Necesita terreuos ricos y jugosos.
29 La caña habenera. da mayor producto y es
ménoa delicada; pero degenera. Se da bien en
terrenos empobrecidos por la caña criolla.
39 La calia vetada es mas precoz que las anterio1·es, y resiste bien al frio y á la seca.
49 La calla. morada es aun mas resistente que

la. anterior, al frío y á la seca; pero da un gua·
rapo de color.
59 La caña cr:s':¡lina parece rcuuh· las cualidades de riqueza y resisttncia al frio y á la seca.
de las dos variedades que la pi:oducen.
Como ya hemos dicho, la caiia puede reproducirse igualmente por semillas que por estacas;
pero como es raro que aquellas lleguen á madurar, pues generalmente abortan, se usa en toias
partes la siembra por estacas.
Comunmente se toma para plantar, la punta 6
cabeza de la caña, llamada tambien cabo, ragua
d cogollo, que es la parte mas á prop6sito para.
este objeto, por tener mayor número de yemas
en menor espacio, porque siendo tierna y j11gosa.

prende y echa raices con facilidad, y por no ser
útil para molerse. Algunas veces se toma en No·
viembre para planta, la zoca 6 renuevo del plantío cortado en Febrero, que reune tambien las
condiciones antedichas, de multiplicidad de yemas, por tener cañutos pequcí1os.
En Yucatan por lo comun prefieren la caña
nuevamcmtc retoñada; pero algunos siombran neliuecli (caña vieja) por tener los cañutos pcqueilos y dar por consiguiente mayor número de hijos. ¿Poro no será esto con detrimento de su salud y lozanía?
Evidentemente así es, y la planta debo tomarse de la punta, 6 de la caña nueva y tierna, pues
nacen mas pronto los hijos y son mas robustos y
lozanos.
En Río Verde siempre se usa do la punta de
la caña para semilla.
Cualquie1·a que sea la. cafla que se haya elegido, se uebc limpiar quitándole todo el tlasol, y
los trozos largos y curvos se dividen en el centro
para que puedan asentar bien en el fondo del
surco.
Preparada. de este modo la semilla, que así llaman generalmente á las estacas que se plantan,
se procedo á colocarla en el fondo do los surcos,
teniendo cuidado de que las yemas vayan quedando á uno y otro lado y no unas arriba y otras
abajo, y de que la punta &lt;le ollas so dirija hácia
la parte de donde bebo agua la suerte.
Hay varios modos de colocacion de las estacas,
los cuales pueden reducirse á los siguie11tes:

Cordoncillo.
C'adenillti 6 chacbiluwm de los mayos.
Petatillo.
Por estacas 6 ~acché de los mayos.
En clavo 6 sistema. huasteco.
Obliciw 6 sistema de las colonias.
Alterno y
En diagonales.
Describiré un. plantío ele cordonc-illo, que es el
mas usado, y dospues haré ver la diferencia y caractéres que tienen los dcmas.
Limpia. y escogida. la semilla que tenga el gri·
llo sano y en buen estado, se comienza. á poner
en el surc,J, empezando poi· la. parte alta de la

suerte: so tiene cuidado de que el trozo siguicn·
te quedo sobrepuesto en la extension de dos ca,
f!.utos al anterior, y así sucesivamente, por lo quo
toca. la líno!l 6 cordon de caña puesta en un surco debe presentarse una. disposicior. imbricada.
Al hacer esta operacion debo cuidarse de quo
la. caña vaya quedando bien asentada, es decir,
que no le falte tierra. por abajo y los lados, por
lo que el guarda-siembra 6 capitan, ántes do ·ta:
parse la planta, debe recogerla y examinar si es·
tá. birn puesta, si las yemas tienen la posicion y
dircccion ántcs · dicha, pues ent6nces todavía ca
tiempo do corregir los uefectos que se noten.
Despues de esto se procede á tapar, tomando
tierra do los lados, y procurando que sea. de la
parte inferior para no desbaratar los camellopcs
6 entresurcos.
En cuanto á la cantidad de tierra que ha &lt;le
cubrir la planta, casi todos los labradores están
de acuerdo quo apénas ha de ser de dos á tres
pulgadas, y esto lo apoyan en el justo razonamiento de que es preciso oponer la. menor resistencia posible al nacimiento de las yemas.
Sin embargo, el Sr. Espsiia dice que debe cubrirse la caña. hasta llegar el surco, pues segun
su opinion, las lluvias aplanan la tierra, y la cafia se encuentra á cubierto del calor del sol que
la seca y fermenta. El mismo señor añado que
algunos, por falta de esta precaucion, han perdido parte de sus siembras por seguir la antigua
costumbre de cubrir apénas la semilla con dos
pulgadas &lt;lo tierra.
Esta opinion contradictoria. del Sr. España,
pudiera explicarse, por sor de temporal los terrenos á que se refiere, y por ser excesivamente
cálido el clima en el cual ha hecho sus obsorva.cionea.
Entre nosotros, la. regla general es cubrir muy
poco la semilla, é inmedis.tamente dcspues de tapada se procede á regar. Es tan importante el
riego inmediato al plantío, que por eso se comienzan á poner las estacas por la parte superior de
la suerte, pues apénas concluida la. tarea debe seguirse el riego en el mismo día; y si una tarea.
qued6 á medias por concluirse la luz, se le da
agua á la. parte hecha, que debe ser la superior.

�29G
Al regarse, debe tenerse en gran cuidado de que se crÚcen ó pasen uno 6 dos cañutos, ~poro
que la agua no destape la planta, y con la pala no imbricados como en el cordoncillo, sino alter·
sembraclora se debe ir siguiendo la agua, para nos, como so ven pintadas las láminas de una
macana.
cubrir las partes do semilla que se desnuden.
Por último, el de diagonales, empleado tamLos capitanes deben cuitlar mucho de esto, de
que la agua no forme acliololes, es decir, que no bicn en Yucatan por D. Juan Dondé, consiste en
pase de un surco á otro, y de que no queden sin ir poniendo, casi atravesados al surco, trozos de
caña que no se tocan en ningun punto, pero que
regar las colas 6 el fin de los surcos.
A los ocho, diez 6 doce días de asentada la ca- tienen la oblicuidl{d necesaria, para que nacida
lla, se da otro rieg(l, segun sea el terreno y tem- la planta y visto el surco de frente, no se perciperatura, aunque haya humedad, pues importa. ba ningun claro.
Conocidos ya, por lo que he dicho, los distinmucho refrescar la planta.
· Como he dicho, este sistema de cordoncillo es tos modos que hay de colocar la caña. en el fon·
el mas generalmente empleado en nuestras tier- do del surco y la manera de cubrirla y darlo sus
ras cañeras; pero explicaré en qué consisten los dos primeros riegos, pasaré á tratar de un punto
otros, que pueden t:il vez tener sus aplicaciones interesante, á saber: en qué época del año se ha·
ce el plantío en distintas partes, y en cuál es la
segun las circunstancias y localidades.
·
El de cadenilla 6 chacbiluum, consiste en ir mas conveniente y racional hacerlo.
En
el
Sur
de
México,
y
en
Yuca.tan
general·
colocando en el fondo del surco dos líneas de cañas paralelas y juntas, toc~ndose los extremos de mente, se planta en la segunda mitad del año, os
las estacas sin imbricarse, como suceJe en el s:s· decir, de Agosto en adelante.
tema anterior.
En el Distrito de Rio Verde y la Louisiana,
El de petatillo, consiste en tres líneas de caña, se planta en los primeros meses, siempre ántes
las doi! externas continuas y en contacto los ex· de Agosto, para poderla cosechar al año.
Es fácil darse cuenta de esta variedad. En
tremos de las caüas como en la cadenilla. La in·
terna 6 intermedia no continúa sino formada de Yucatan, Cuerna.vaca y Cuautla, la caña está
trozos de caña, puestos solamente en los lugares en el campo 18 meses, sin que el invierno le haen que corresponde un contacto de las cañas ex- ga impresion ni daiio alguno, por lo que el agri·
ternas, á las cuales vienen á servir como de em· cultor, calculando la época de la safra 6 corte,
que debe ser en la. estacion de secas, no del año
palme.
El Xtacché 6 por estacas, consiste c:n la siem· siguiente, sino del posterior al siguiente, tieno
bra. de trozos de caña, que so colocan casi per· que hacer su plantío 18 meses ántes, es decir, en
pendicularmente al horizonte, en hoyos vertica· Setiembre poco mas 6 méoos del aílo ante-anterior á la aafrn.
les un poco oblicuos.
Ademas, en Yucatan, como casi todos los ter·
El de clavo 6 H uasteco, consiste en poner verticales las estacas, ya en hoyos aislados, ya en renos son de temporal, se elige para el plantío el
tiempo de las lluvias 6 el de los nortes. Puede
surcos profundos.
El oblicuü 6 sistema de las colonias, consiste decirse que allí es posible plantarla desde el mes
en colocar, en las fosas que hemos dicho se acos· de Junio hasta Noviembre. Entre estos extremos
tumbra abrir en las colonias, trozos de caña ba· varía la costumbre segun la localidad, y el Sr.
jo un ángulo de 45° poco mas 6 ménos, de ma· España advierte que la época mas propia. para
nera que un extremo de la. caiía; queda en el fon· la siembra de la. caña en la península yuca.teca,
do de la fosa, y el otro toca la superficie del es en Agosto si el terreno es kancabclié, y en Se·
tiembre si es akalclié 6 yaxliom, porque tarda
terreno.
El alterno, omplcaclo en Yuca.tan por D. Juan mas la vegetacion de la caña en el primero que
Mendez, consisto en ir poniendo trozos de caña en los segundos. Algunos, añade el mismo señor,

297
acostumbran sembrará la caída de fas lluvias con nor el B8'Xto 6 quinto del plantío, segun lo que
buen éxito; pero la expariencia demuestra que dura la caña en tal 6 cual lugar.
las plantas sembradas en esta época, son de méPor todo esto se ve que no hay mes del año
nos duracion; lo cual lo atribuye al estado de la en el que no se plante caña en alguna parte; pesemilla, que ha pasado toda la esta~ion del vera· ro creo que so pueden establecer dos categorías
no sin sembrarse.
de lugarea cañeros, y son los de secano y los de
La costumbre de Rio Verde y de la Louisiana regadío. En aquellos dob~ subordinarse la época
de sembrar á principios del año, es hija de la ne· del plantío á la cstacion de lluvias, y en estos
cesidad. Siendo en estos puntos el invierno bas· debe procurarse que se haga el plantío á princi·
tante riguroso para no permitir la permanencia pios del año, pues si es cierta la opinion de Mr.
de la caña en el campo&gt; hay precision de ganar Caseaux, de que pasado el duodécimo mes, la ca.
tiempo, para que en el año mismo llegue la plan- ña ya no medra, 6 medra muy poco, conviene
ta al mayor grado posible de madurez. Por esto evidentemente plantar la caña en los meses de
se elige de preferencia semilla precoz, y se siem· seca, para cortarla en los mismos meses del aiio
bra lo mas temprano que se puede. Se compren· siguiente.
dcrá tambien que esto plantíot en los meses de
Convendría mucho que los agricultores 'del Sur
mayor sequedad, solamente puede tener lugar de México Y de Yucatan, despojados de toda pre·
en los terrenos de regadío.
vencion estudiasen el punto, pues si es exacta esMr. Caseaux, cultivador de caña muy instruí· ta opinion, podrian duplicar sus productos, ha·
do, y que fué largo tiempo habitanto y p1·opieta.- cicndo una zafra anual de dos terceras partes do
rio de Nueva-Granada, hace observaciones muy sus campos, y no tener, como a.hora sucede, tan
juiciosa! sobre el plantío de la caña, las cuales solo una tercera parte on corte, pues las otras dos
concuerdan en gran parte con la. práctica obser· est{m ocupadas, In. una por la caña plantada en
vada en el Distrito de Rio Verde y la Louisiana. el año anterior, ·y que ha ele cortarse el año si·
Segun él, los seis primeros meses se empican guiente, y la otra, en prcpara.tivos clcl plantío
en todos los trabajos de fabricacion y de campo, que se hace en Setiembre.
inclusive el plantío. Los trozos 6 estacas corta·
En los países donde se sufre un invierno rigudas en Febrero, se plantan en Mayo 6 Junio, lo roso no puede haber duda de que el plantío, pa·
que trae la necesidad de cosechar la aoca á los ra lograrse, debe hacerse en los primeros meses
once meses do nacida, y la plantilla 6 prin:era del año, Y debe escogerse una semilla precoz y
caña {~ los doce meses, en voz de cosecharla 6. los· resistente ú. la intemperie. Aun así sucede no poquinco 6 diez y ocho. En tres razones pl'incipa- cas veces, que cae una he,ada destructora, y el
les funda su sistema:
agricultor ve en una noche destruidos todos sus
1&lt;;\ En que las cañas, pasado el duouécimo mes, planes y esperanzas. Para estos casos conviene
si bien maduran algo por la punta, en la base de- mucho tener un trapiche poderoso y un número
generan, pudren 6 secan, lo cual, segun él, está considerable de calderos de eva.porocion, pues
compensado.
•
moliendo rápidamente la c:iña helada ú.ntcs que
2éJ. En que la estacion de lluvias, que comien· se avinagre, produce un guarapo de buena cuali·
za a.l tiempo do nacer la planta, va creciendo de dad que puede, despues de hecho piloncillo ser·
Agosto en adelante lo mismo que-la caña, la cual vir para fabricar azúcar 6 para fermentaciones.
puede resistir las fuertes lluvias de Setiembre Y Pero no quiero anticipar lo que pertenece rcalOctubre, por ser ya crecida y vigorosa, llegando mente á la parte fabril. '
"
por fin á buena. madurez de Febrero en adelante,
Sembrada la caña en la. 6poca que conviene
que es cuando reina una estacion mas seca y mas segun la localidad, y dados los dos riegM de que
á prop6sito para la safra. 6 corte.
he hablado, el primero en el mismo dia. que se
3&lt;J. Que de esta manern, afio por año so corta planta y el segundo á los ocho, diez 6 doce dias, se
todo el campo, y únicamente se tiene que ropo· p1·ocedeá dar laslaboresdecultivo.-Oontinuard.
Tollo 1.-88

�•

290

208
•

LA ADORl\IIDERA (PAPAVER SOl\1NIFERUl\D,
Es natural de Pcrsia, y probablemente tambien las cuales se cubre con una capa de rheum 6 so:
del Sur de Europa y del Asia Menor, en cuyos
países, como tambien en Egipto, Arabia y la In.
día ingles::,, se la. cultiva cu grande escah para extraer de olla el opio. El Dr. José Hooker descri.
bi6 así el procedimiento de extraccion. En los
meses de Febrero y Marzo se hacen á las cápsu.
las incisiones con un instrnmcnto ú. prop6sito,
compuesto de tres hojas de acero uniJ.as y dentadas como sierras. De dichas incisiones fluye el
opio semejante á un jugo lechoso, que al secarse
l!IC convierte en una pasta oscura y pegajosa. Todas las maiianas se arranca esa pasta. de la cápsula. y se la deposita en botes, para hacer despues
con ella bolitas de á media onza, mas 6 ménos, á

millas de ruibarbo.
El opio se produce en g1·andes cantidades en la
India, para abastecer el consumo que de él se
hace en China, á pesar de todas las prohibiciones.
Las naciones orientales, por lo general, son muy
afectas al opio, que fuman mezclado con tabaco,
6 solo, tomándolo tambien on píldoras. Entre
nosotros lo emplea la medicina con anodino, especialmente bajo la forma llamada láudano; y á
la verdad que va tomando proporcionas alarmantes la costumbre de tomarlo para conseguir el
reposo momentáneo y engañador del sistema ncr·
vioso.

LA GRANA.
Los principales ramos de industria del distrito
de Oaxaca son el cultivo de la grana, cochinilla
fina, la elaboracion del vino mezcal, y la cría de
ganados. Hay tambien en algunos pueblos mu,
chos bra:lloS destinados á la agricultura y á las
artes, especialmente en la cabecera.
Se han hecho en todos tiempos diverni.s apreciaciones acerca del cultivo de la grana que forma todavía la principal riqueza de nuestro Estado, y por esto nos apresuramos á dar una idea
de los inconvenientes con que tienen que luchar
los cosecheros para obtener algunas ventajas en
est industria peligrosa pnra sus fortunas.
Tambien es muy poco conocida en el resto
de la República y en el extrnnjero, la planta
de donde se saca el vino mezcal, y aun el procedimiento que tienen que usar los indígenas
para extraerlo y darle ol grado de fortaleza que
necesita para su expendio en el mercado, siendo
este licor el que mas se consume por su buen gusto, sus)ropiedades tónicas y por la imposibilidad
de falsificarlo haciendo uso de otros ingredientes.
Respecto de la cría de ganados, se encontrará
en la tabla adjunta las poblaciones que se dedi-

can á esto ramo, bastándonos hacer p1·esente on
este lugar, que desdo 1856 hasta la fecha, ha
bajado la existencia del gana.Jo y por consecuen°
cia, sus productos á una cuarta parte, ya corno
resultado de la nacionalizacion de bienes, porque
la mayor parte de las haciendas tenian capitales
de la mano muerta que pasaron á terceras perso·
nas que vendieron la m~yor parte, procurando
únicamente sacar ventajas del momento, ya por
causa de las dos visitas que hizo al distrito el
guerrillero Cobos, en que mand6 sacar hasta las
aves domésticas de las principales poblaciones,
reduciendo á la mendicidad á un crecido número
de habitantes de la cabecera y.al her6ico pueblo
de San Martin de los Cansecos, que con sus ele- ·
mentos naturales tuvieron el patri6tico valor de
resistirlo.
Con el temor propio de personas poco compe·
tentes en la materia por su poca instru ceion, in"
tentarémos dar una. idea lo mas exacto que nos
sea posible de los dos ramos importantes que hemos indicado, el cultivo do la cochinilla y la ex·
traccion dol mezcal, suplicando á nuestros lccto·
res mejor informados, roctillquen las inexacfüu-

des 011 que podamos incurrir al publicar estos nopal, son: primero. La colorada arenosa situa·
apuntes, que no llevan otro objeto que el de dar da en las laderas y quo recibe su beneficio ele
á conocer algunas de la.s producciones de nues· los vegetales desprendidos de las alturas. Segundo. La colorada de llano con abono animal; y
tro suelo privilegiado.
Hay va1·ias clases de nopales 6 cactus, y to- tercero, la prieta. arcillosa. Los mayores rendidos son susceptibles de crear la cochinilla, pero mientos se- obtienen tle. las tierras vírgenes, no ya
solo se hace uso de dos, ya por la facilidad de su por lo frondoso y desarrollado de la planta, sino
plantacion y sus mayores rendimientos, como por faltn. de dano.
porque las otras clases son ménos abundantes y
Los dañeros de la cochinilla. son: Primero. El
roas tardas.en su desarrollo. El mayor de los no· zurron, que es un gusano que se cria. en una conpales es el que produce la tuna blanca, cuyas cha blanca y membranosa que se come la cochipencas lustrosas de un vorc1e claro tienen hasta. nilla tierna y que el baron de Humboldt llama
media vara de largo y dos pulgadas de grueso, arma.dillo. Segundo. El cabestro á quien el misllegando el vegetal á la altura. do tres 6 cuatro mo autor llama culebrita, que es gusano negro
metros. Hay otro nopal un poco menor en di· bolluelo y listo, que tambien se como la grana
mensiones, pero muy espinoso y se cria en el chica. Tercero. La abuja, otro gusano peque·
monte, sirviendo alguna vez para criar la grana üo y el mas pe1judicial por su abundancia. Cuar·
silvestr(quo le lleva la casualidad. Tambien hay to. El toro, un animalito gordo, verde, con procactus 6 nopales pequeños llamados lengüitas, minencias en la cabeza en forma ele pequeños
porque tienen la figura de una. lengua, y forman cuernos, de donde ha tomado su nombre. Quinto.
parte del .alimento de los indígenas, cocidos al La jicarílla, que es un insecto de color oscuro
fuego con sal y picante. Finalmente, hay otros con alitas trasparentes que pliega bajo su pequeconocidos con los nombres de nopal de Castilla y ña concha. Sexto. Los teleros que son unas ara·
de Sn.n Gabriel que se distinguen en el color de la üas chicas que cubren el cactus con su tola Y se
penca, porque el de Castilla es mas claro y lusti·o- comen la cochinilla recien naci~a. Sétimo. La
so y el de San Gabriel mas verde, espinoso, ménos silvestre, un animalito cubierto de algodon quo
.tersa su superficie, ma:1 pequeñas las pencas y mas se asemeja en el color á la cochinilla ántes de la
abundante y fácil su plantacion, por lo que tie- primera muda y que tambien produce tinte rojo;
ne la preferencia en lae grandes -0mpresas de este y octavo, el arador, insecto microsc6pico que caugénero. Estos dos últimos sirven para asemillar sa graves males por su abundancia cuando las
la cochinilla.
nopaleras están poco limpias de otra yerba, es·
.
Todos los cactus de quo hemos hecho referen- pecialmente al pié del cactus.
los
gastos
que
hay
que
hacer
para
el
Entre
cia producen flor colorada en forma. de salerillo
en la parte superior de la~ últimas pencas, y to- cultivo de la cochinilla despues de limpiar muy
das igualmente dan tunas por fruto, siendo blan- bien la nopalcra de toda clase de yerbas y colocas las do la primera especie y rojas 6 rosadas cacion de los nidos, se cuenta la persecucion del
las restantes, mas 6 ménos chicas segun la altu- dañero en que se contratan los trabajadores por
ra y clase de la planta. Tal vez la primera ha tarea para quitarlo del cactus, y por familias' lo
sido designada por cactus, tuna. que describe van prendiendo con agudas espinas en una penca
Ulloa. La segunda, cactus silvestre de Thierry que presentan al dueño 6 mayordomo para que
de Menonville. La tercera cactus preskia y la de les pague su importe y los maten á su vista. La
castilla cactus coccinollifer de Lineo, no hallán- tarea 6 jornal vale uno y medio reales y el dadose aún clasificado el nopal de San Gabriel del ñoro prendido en cada una, asciende á noventa
que se ha hecho mas uso en estos últimos tiem· docenas cuando hay abundancia, 6 ménos si no
la. hay; pero no bajan -ae treinta docenas de da.pos.
Las tierras mas á prop6sito para el plantío del ñero poi· real y medio. En esta. faena ª.º ocupan

�rogularmente m~jeres y niños que hacen al dia
mas do una tarea.
Ademas de los mencionados, tiene la cochinilla otros enemigos que no es posible combatirlos.
El nublado, cuando el insecto está en la primera
6 segunda muda, lo chamuzca, destruyéndolo en
su mayor parte. En el mismo período tambien lo
mata la agua llovida. El granizo destruye hasta
el nopal, á pesar de la procaucion do los tapoz.
cos que se le hacen de acahual 6 zacate. Hay
~gunos cosecheros quo tapan el nopal oon petate (e~tera de palma) construyéndole una especie
de b6veda; pero esta oporacion es muy costosa,
y solo so puede emprender cuando tiene la grana
un precio subido.

1.·

El ú~timo y mas peligroso enemigo de ia gra·
na y que ca.usa la desespcracion do los cosechoros es el chorreo, que tiene lugar cuando hay
una notable transicion en la temperatura pasando del frío al calor, 6 al contrario, y tambien por
la humedad u.e la atm6sfera, porque este cambio
violento produce en el insecto una hemorragia
que lo disuelve completamente. Ocurre este fon6meno en el último perÍOdl}, cuando está. para
cogerse la cosecha y se han hecho todos los gastos de limpia, eBpulga, asemilladura y otros previoe; y tanto por esto, como porque no se coge
ni la semilla, impresiona en gran manera á los
dueños quo de la noche á la mañana se ven arruinados.
Hemos mencionado los enemigos de este precioso insecto; ahora nos resta analizar su vida y
reproduccion, fijando los períodos por que tiene
que pasar para su perfecto desarrollo.
Cuando la nopalera est~ bien limpia de toda
clase de yerba, distribuidos los cactus tlesde su
plantacion en hileras do anchos surcos, se tornan
de sesenta hasta cien cochinillas vivas y se colocan en una petaca de palma 6 tola trasparente de
palmero, atando esta última en sus extremos,
para que no salga la grana madre y á estos pequeños dep6sitos se les llama nidos. Preparando
el competente número de nidos, so van prendiendo con un espino en el centro de cada penca del
cactus por ambos lados 6 en las junturas de las
pencas, y los infinitos hijos que salen poi· los pe·

queños huecos de la poto.ca 6 de la. tela se van
extendiendo en el nopal como puntos negros microsc6picos que desarrollándose poco á poco, van
tomando un color blanco calizo. Cuando el C')SO·
chero nota suficiente número de hijuelo~, en uno
6 mas surcos, pasa á otros los nidos de aquullos
hasta concluir la asemilladura. Es prudente no
cargar el cactuR de mu~hos hijos, para que la
grana se crie grande y robusta.
Al mes exacto del nacimiento det la cochinilla, tira el blanco calizo de que se ha ido revistiendo y vuelve á quedar oscura, pero mas grande, y este cambio de color es lo que so llama
primera muda. Entrando los dias del segundo
mes, vuelve á adquirir el color blanco calizo que
tira támbien en un p~ríodo igual al anterior, y
ea su segunda muda; por manera, que cumpliendo dos meses de exister:.cia ha :mudado dos veces
ol color de su piel y entra en la pubertad.
A los quince dias siguientes á la segunda muda.
se separa el macho de la penca, adquiriendo unas
pequeñas ali tas blancas de cuatro hojas y se acerca
á la hembra que qued6 pegada y la fecundiza. A
este período le llaman entrar la grana en paloma.
El macho, segun opinion de algunos, muere, y
segun otros desaparece; pero las últimas observaciones que hemos tenido el gusto de hacer, nos han
demostrado que la paloma 6 grana macho sufro
una nueva metam6rfosis tirando las alitas_y convirtiéndose en silvestre que es uno de los enemigos de la grana fina; pero que la mayor parte se
disemina en el monte buscanuo el cactus tuna y
el espinoso en los cuales creco y se desarrolla
adquiriendo uoos pelos bastante blancos ralos.
Pasados quince días de haber entrado en paloma, la grana hembra apunta á parir, y se conoce
en que la valva se prolonga y adquiere un color
rojo. Diez dias despues comienza á producir un
incalculable número de hijuelos y hay necesidad
de bajarla para que no continúe al infinito, degenere el insecto y se inutilice la cosecha. Estas
recolecciones que llevan el nombre de cosechas,
tienen que repetirse tres 6 cuatro veces on el aüo
para conservar_ lo que se denomina grana semilla;
pero la cosecha natural es la ascmilladura de
mediados de Setiembre á Diciembre.

'

301

300

Hay otro medio de asemillar la grana que no horas do calor para que no muera ó se estropee.
está sujeto á 'tantos enemigos; pero no puede co· Para la semilla se elige la;,, grana mas grncsa y
secharsc en gran cantidad ni rinde tanto como en sana y por lo mismo vale mas.
La gran:t seca se divide en zacatillo y engor·
la planta viva; y consiste en cortar el cactus y
da.dura.
Zacatillo, es la grana madre que despucs
asemillar en las habitaciones 6 cercados de las
casas 6 jacales que es lo que llaman º"solear. de producir todos sus hijuelos queda muerta en los .
Para esta operac'ion es mas á prop6sito el cactus nidos. Es la mas valiosa y estimada. donde pueden
de Castilla 6 coccinellifor, porque tiene mas jugo aprovecharse do sus ventajas, porque ~u tinte es
y consistencio.. En ambos procedimientos son unos mas fino y eBccndido. La engorda.dura, es la grn~
mismos los períodos de lo. vida de la cocl!inilla. na que no ha parido y se subdivide 01{ tres cla·
La cantidad de este insecto que no se reserva ses: Blanca, que conserva el mismo color de lo.
para semilla, hay necesidad de matarla para po· grana viva, porque la mataron con cuidado al sol
dcr exportarla 6 almacenarla. Para esta opern· 6 en reverbero. Roseta, que tiene un color mocion se hace uso tle uno de estos tres procedimien- rado claro tirando á rosa, que lo toma de la agua
tos; 6 se expone al sol varios días hasta que mue- teñida con que la mataron; y negra que perdi6 su
re, y ent6nccs conserva muy buen color; pero color por el poco cuidado del cosechero al mofarcuesta mas trabajo y demanda mas tiempo y cui- la 6 por haber sido estropeada y muerta en los
dado, 6 se mata con agua hirviendo, si es poca viajes 6 á tiempo de bajarla. De esta cngordadufo cantidad, cambiando la agua en cada operacion ra tiene mejor precio la blanca que la roseta, y
para que con el mismo tinte que despide no se esta mejor que la prieta.
Hay cochinilla que á tiempo do bajarse la gratiña la demas y quede roseta y de ménos mérito,
6 finalmente, se mata en horno 6 reverbero que na fecundada aun no habia llegado al período ele
ca ol modo mas general y adoptado, porque en paloma y tambicn la bajan porque con una espepoco tiempo mueren sin detener grandes cantida- cie de brocha consistente, raspan el cactus y todo
des de grana. El horno 6 reverbero se construye lo recogen sin perdonar el polvo y la basura, que
formando una pieza sin vontilacion, con puerta con el nombre de tlasola lo cousumen los indígebaja que apriete bien, y una amplia hornilla, de· nas para teñir sus tejidos. Esta cochinilla que
bajo, en la pieza para que con el fuego que de poco mas 6 ménos tiene la mitad del volúmcn de
ella se eche, se le dé el grado de calor que baste la fecundada, se llama media grana y produce
buen tin~e, por lo que se agro~ á la engordadutí. que muera la grana sofocada.
Tanto la grana muerta como la viva, son obje- ra segun su clase.
llay otra mucho menor que no llog6 á la se·
to do un comercio activo en las plazas de Mia.
huatlan, Ejutla, Ocotlan y Villa-Alvarez (Zima. gunda muda, y por su volúmen pequeño, se llatlan). La viva es conducida á los mercados en ma granilla y aunque produce tinte, se excluye
cestones de otate comun que llaman chiquihuites de lo domas y se ventle por separado.
El polvo os la cochinilla rccien nacida y las
y son de una á una y media varas de alto y tres
partículas
glomosas del cactus, y tambien se y~n·
cuartos de diámetro, formando en su cavidad
tres 6 cuatro divisiones con esteras de palma y den por separado porque producen tinte.
estacas atravesadas eu el ceston para que no se
sofoque el insecto, evitando trasportarlo en las

Josi

s. DE ANDA,

(Continuará.)

DISTRIBUCION GEOGRAFICA DE LAS PLAi~TAS AGRICOLAS.
Los cereales encuentran en los climas extremos les, porque es necesario para que sean anualea,
. su límite de vegetacion. Seria imposible cul- que el frío las haga perecer todos los ailoa sotiyarlos, por ejemplo, en las zonas intertropica· lamente la extrema sequedad de algunos climiis

,

�303

302

!

permite su cultivo fuC'ra. do la zono. marcada por latitud; el arroz no pasa de 1,000 metros Je elela naturaleza; y et~ 1¡ue la extrema sequía. produ· vacion, en tanto que la cebada y la avena llegan
ce los efectos del invierno; tle otro modo se con· hasta. 4,000. Cuando la a.ltur~ pasa de'2,000 mevierten en vivaces y ent6nces no producen ni OB· tros, en América, el ip.aíz produce n.pénas, si pro·
duce. Sembrarlo en el Valle de México, es aventupigas ni granos.
L3 cebada.y la ayenc no pueden cu1tinm,e en rar pues, el dinero. Las papas vegetan bien hasEuropa, por ejemplo, sino en In. zona comprendí· ta 3,500 metros de altura.
Hasta los 30° de latitud Norte, crecen en Amé·
da. entro l?s 70° y 52 °. El centeno raras veces
llega. hasta los 68°, pues ordinariamente no pasa ric3 infinidad de plantas lelloeas arborescentes y
&lt;le 48°. El trigo rara vez llega hasta los 57° de adorno: á las primeras corresponden el pino,
pues ordinariamente se detiene á los 48° Norte, el abeto, el ginebro, la encina, ol meple, los olmo,,
no apareciendo de nuevo sino 6. los 23° tle lo.ti· los fresnos y otros árboles europeos; á las plantas
de adorno, correspond~n algunas plantas de la fa.
tud austral.
En los climas cálidos, el arroz y el maíz vienen mili::. de las enriacéa, como la. andr6meda y los
en lugar de los cereales de Europa, no pasando mas bellos géneros de las compuestas 6 sinanté·
jamas de los 40º do latitud Norte, y en algunos ,·eas, como el centauro, h dalia, el girasol camo·
lugares, como el Brasil, se detiene á los 30°. Lt\ milla, lechuga, &amp;c. Esta. es la region que puede
viña crece espontáneamente . en muchos lugares, llamarse septentrional.
Entre los 30° y 36°, se comprende la region mepero no pasa, al Norte de los 32°, al Sud de los
ridional
donde crecen el nogal, el castaf'lo, las mag36°; en el hemisferio austral, llega hasta los 40°,
nolias, los tulipanes, la. caflia de azacar, el índiy en Europa alcanza haRta los 51 °.
Para estos conocimientos, es necesario calcular go, el algodo-n, el tabaco, y por lo que respecta ti.
que no es lo mismo un clima geogrdfico que un México, las zonas agrícolas deben ser por lo ménos
clima' agrícola; ni una zona geogtáfica, que una. tres; la region del café, la del algodon, y la de las
zona agrícola: la altura modifica la l:.ititud; cada palme?'as, de lB caña y del índigo; hasta los 1,000
diez varas de altura, equivalen á una legua que metros sobre el nivel del mar; la segunda de los
avnnzáramos del Ecuador al Polo; asi se explica 1,000 hasta los 2,500 metros y la tercera, que
que haya. lugares, como México, en que en una ya es fria donde rivcn los manzanos, cerezos, pe·
corta distancia ee cultiven vegetales de latitudes 1·ales y papas.
geográficas distint,11.
Loe cereales tienen, en altura, límites como en

A. LESC~O.

CRONICA AGRICOLA.
Messrs. Moní\lefort y Millot han sido nombrados profesores de la Escuela de Agricultura
de Grignon: el primero do Agricultura, y el 1e·
gundo do Tecnología.

do vacuno, 17.000,000 de carneros y 3.500,000
puercos. Las haciendas inglesas, como se ve, so
han convertido en verdaderas manufacturas do
carne.

Segun los últimos cálculos de 1fr. Howard,
de L6ndree, el consumo de carne en Inglaterra
produce anualmente noventa y ocho millones Je
libras esterlinas, 6 eean, aproxima.do.mento, cuatrocientos noventa millones de pesos!-La Agri·
cultura inglesa, segun el mismo estadista, produce para este consumo 2.600,000 cabezas de gana·

En Francia acaban de ser nombrados caballe·
ros de la Legion de Honor eeis agricultores distin·
guidos.-Todacondecoracion tieM su valor cuan·
do significa un mérito. Entre los agraciados se
cuenta 1fr. August9 Goffart, consagrado, dice el
decreto, hace treinta. aflos, á resolver cueetionof!l
agrícolas y propagador de un procedimiento pa·

ra la conservacion del maíz, y do1 profesores de d' agriatlltu,·e practiqite curiosas observaciones so·
Agricultura. No queremos hacer comparaciones bre el insecto riñicida.
ni comentarios.
Segun el infatigable experimentador, laPhyllo·
cem no perece on el 1cno de la tierra, á pesar de
Segun un cuadro csti,.dístico recientemente los rigores del invierno, puesto que habiendo so·
4 dias á un frio de 9º
publicado en Inglaterra, hay en el Reino-Unido metido el insecto, durante
.
'
J\fr.
Rohart,
examin6
una
raiz phyllocorada el
972,836 propietarios de fincas rúralee. Los domi·
nios de los cien propietarios mas ricos ocupan una 9 de Enero, y observó que todos los insectos esfaban vivos. Esta raiz fué cntem.1.da el mismo
superficie de 3.852,000 acres.
día á 5 centímetros de profundidad, al aire libro
de su patio, j examinada á los dos dias, despucs
Un amigo nuestro, residente en Omitlan (Hi· de haber notn.do una temperatura que vari6 de dalgo), nos esc1ibe con fecha 15, una carta cuyos 4' á--8º segun las horas, eo_ encontró que los in·
párrafos, relativos á la. situacion de aquellos Ju. sectos que quedaron en la superficie de la raíz
gares, trasladamos sin comentarios.
habían muerto; pero que los que so abrigaban en
«Amigo muy estimado.-Por aquí tenemos que el interior estaban en perfecto est'lldo de vitalidad.
lamentar dos plagas terribles con sus accesorios Repitió, con la misma raíz, la experiencia del 11
que están envolviendo á estos pueblos en la mas al 13 y le di6 el mismo resultado. No son, pues,
espantosa miseria: la gnerm civ'il, y las heladaq; el hielo y la nieve remedios para destruir la Phyla primera, raro es el tlia que dejamoa de ver si llocera.-Los investigadores contin1.1aban trabajan·
no algun hecho de armas, al ménos excursiones do, con teson hasta descubrir un ingrediente phyde ambos beligerantes, hasta tr• 6 cuatro veces lloccricida.
al dia; las segundas, despues de unas heladas
que cayeron del 18 de Abril en adelante, que
La exportacion do lanas durante los últimos
perjudicaron mucho las sementeras' del maíz á cuatro años en la República Argentina ha sido:
'
la focha. ya \'an tres heladas que están concluMESES.
1872
1873
18H ' 18i5
yendo con lo poco que las otras deja.ron, agre¡ando á esto la escasez do agua, pues la que ha caí- Enero ........ . 37,502 18,294 34,462 31,548
do ha sido tan poca que las vertientes se están Febrero..... .. 27,285 15,074 23,300 24,662
secando y ya no alcanza bien para las necesida· ~'larzo ....... .. 33,440 25,694 18,961 34,851
des ordinarias; esta es nuestra situacion p_or esAbril ....... .. 24,984 18,696 16,469 20,495
tos rumbos, caro amigo, me parece que no puede Mayo ........ .
8,138 16,033 15,766 16,785
sor peor.»
6,994 14,532 13,023 8,555
Junio ....... ..
Teninmos en Omitlan diez euscritoree, pocos Julio . ...... ..
4,049 18,407 9,680 5,278
podrán pagar su afio, á pesar de haberles hecho Agosto ..... ..
4,169 19,618 5,477 2,093
concesiones de todo género: con el uirémos, sin em- Setiembre ... ..
3,774 12,627 2,629
545
bargo, por regalar á los que no pueden pagarnos Octubre ..... .
2,153 7,752 1,351 3,6~0
el per¡dico. Lo que no hacen los gobiernos de Noviembre ... . 10,200 22,026 7,940
los Estados rn beneficio de fa Agricultura, lo ha, Diciembre..... 27,719 26,890 26,370
rémos nosotros, que si somos mas pobres, no estamos tan embadm·nados en la política.
Si las naciones civilizadas tuyiesen que caer
en la adoracion ele animales, su mas digna diosa
Mr. J. Rohart, uno do los agrónomo; que seria sin duda la vaca. ¡Qué inagotable fuente de
mas ha. trabajado en Francia, para resolver la dones! Ella es la madre del buey, la productora.
c~estion palpitante del enemigo de las viñas, pu- do la mantequilla, la causa original del queso;
blica en uno de los últimos númcroe del Jo1wnal sin contar con que nos provee de peines para. el

I

�•

305

304
pelo, de suela para lüs piés. Criaima mansa,
amable, conclcscenuic11t,1 c1ue hace al hombre partícipe en todos sus goces domésticos. Nosotros
le robamos sus hijos, para poderle robar la leche,
y solo nos cuidamos do hacer perpetuo el robo.

Jo últimamente cuatro millones de árboles en to·
da la línea del camino y se calcula que ascien·
de :i veinte rnillones de árboles el número de to·
dos los plantados on eso Estado solamente.

~

1 !

1

'

México, 25 de )In.yo de 187C.
PLANTs\.S CEREALES.

PRODUCTOS DE LA Il\DUSTRU
AGRICOLA.

Trigos. De Querétn.ro, cargo. .................. 12 00 á 12 50

Aceitea. De olivo mexicano, arroba ....... .. 7 10 lí 7 50

El agave americano so llama vulgarmente, en
·PROVERDIOS.-El agua en·Mayo enrir1ucc&lt;.; si Francia, abcedare, y se usa para hacer cercas all~
donde se produce.
no empobrece.

..

PRECIOS CORRIENTESe

No hará en Setiembre gran frío-si en Mayo
Los peri6q_icos franceses publican el método de
abunda el rocío.
preservar las maderas por medio do la cal, segun
Como Mayo brumas llcyo-hieln. mucho y mu·
lo practica Mr. Stoval, á saber: Amontona en un
cho llueve.
estanque los trozos de madera, y encima extienDel mes lle 1\Iayo el c~lor-ua ú. todo el año
de una capa de cal viva, que apaga gradualmenvalor.
te con ngua. Las maderas destinadas á las minas
Si el 3 de :Mayo es sereno tcndrémos un año
requieren generalmente una semana para impregbueno. Pero si ¡fuere lluvioso-aüo pobre é in·
narse completamente, y las otras mas 6 ménos
fructuoso.
tiempo, segun el grueso. Un procedimiento tan
Si llueve en la Trinidad-la cosecha eiiila mitad.
sencillo, comunica á la madera. notable dureza é
Una ley francesa, que dobiamos seguir no80· impide que se pudra. La hulla preparada así,
tros, impide que, bajo ningun concepto, ni aun adquiere la solidez del roble, sin perder nada de
en el caso de embargo, pueda. inquietarse á las su tan apreciable elast,icidad, y dura mucho mas
abejas en el curso de sus trabajos. Solo puede tiempo que en su estado natura.l.
cambiarse de lugar una colmena, de Diciembre á
Para sor buf\n agricultor se necesita estudiar:
Febrcro.-El propietario de un emjambre tiene
MATEMATICAS.-Aritmética, Álgebra, •
derecho (L él, miéntras el enjambre lo sigue, en
caso contrario pcrtcm¡ce al dueño del terreno Geometría plana y del espacio, Trigonometría,
donde se pase.-El dueño de un enjambre está Mecánica en general, Mecánica agrícola, Agriobli&lt;6ado á pagar los pe1juicios que este haga, y mensura, Topografía, Arquitectura rural, Conssolamente en caso de negativa por parte del due- truccion de instrumentos, Caminos, drenage é irño de las abejas de resarcir los pc1juicios puede rigaciones.
CIENCIAS FISICAS.-Física general, Quídestruir el dañado, el enjambre; en su misma promica.
inorgánica, orgánica; Análisis, Tecnología.
piedad (Dalloz). En caso de ser molesto un colmenar á los vecinos, la policía local debe fijar el agrícola.
HISTORIA NATURAL.-Zool6gica, Botiisitio donde se colocan las abejas.-Se castiga el
nica,
Mineral6gica, Geología, Paleontología.
envenenamiento de las abejas, intoxicando las fl.o·
CIENCIAS SOOIALES.-Economfa rural,
res donde liban.
Legislacion agraria, Contabilidad agrícola..
CIENCIAS MEDICAS.-.Anatomía f.FisioSetenta mil individuos hay en los Estados-Unidos, dedicados ú. la agricultura y enrian al mer- logía comparadas. Exterior, educacion y mejoramiento de los animales domésticos materia mé·
cado ¡qitince rnillones de libl'as de cera y miel!
El valor de la cera se calcula·cn cerca de cuat?-o dica veterinaria.
AGi,ICULTURA.-Historia general de la Agriculmillones de pesos y el de miel en doscientos mil
tura.-Agronomía.-Instrumentos aarícolas.pr6ximamcnte.
Labores.-Abonos.-Cultivo
los° vegetales
herbáceos. -Horticultura. -Jardinería. -Viti·
En el Estado de l\Iincsota, la compañía del cultura.-Sericultura. -Selvicultura y prictica
ferxocal'l'ril de San Pablo al Pacífico ha serobra- de las siembras y labores.

de

Id.
de ajonjoli, clarificado, idem..... .
Id. · uc linaw, idem ................... : .. ..
Id.
de nabo, idem........................ .
Aguardientes. De carra, barril.. ..............
Id.
de Zacntlnn, ídem ............
Id.
mczcal de Tequila, ídem....
Id
Tierracnlicnte, idcm ......... :
Id.
Tierrnfria, idem. .. .. .. ..... .. .

3 95 (~
3 15 ' ú.
O 00 á
1:3 10 {1

4 00
3 1í0
3 50

13 25
15 10 6, 16 00
20 10 {i 22 Oo
12 10 á 13 00
O 10 á 12 50
Affiles. Flor de Tehuantepcc, li~ra ........ . 1 80 (t 1 45
Id. id. de Apatcingan, idem ........... . 1 25 á 1 37
Id. corriente, ideru ............... , .......• O 00 !\, 1 00
0'2
Id. tintarron, idem ...................... .. O 55 á
Azúcares. Dlanca supremo., a1·roba ........ . 2 50 Í\ 2 5¡; '

o

entrnverada. blanca segun clase,
arroba............................. .
Id.
corriente, idcm .................... .
Id. • prieta, segun clase, idem ........ .
Id.
panocha amelcochada, 20 á 22
hojas...............................
Id.
panocha blanca, idem...... ......
Piloncillo, carga ............................. :...
Miel de caíia, carga.............................
Harinas. Flor ele los molinos próximos í~
la capital, arroba................ :
Id.
de otras procedencias..............
Id.

de Celnya, idem ....................... 12 00 ú. 12 25
de lrapnato, ídem ..................... 11 00 á 11 25
de San 1\Jartin, idem........ ... ...... O 00 á O 00
Id. de Contornos, ídem ................... 10 00 {. 10 50
Id. de l\Iaravn.tío, idem........ ... . . . . .. .. . 10 50 {¡, O 00
Id. de Ixtlahuaca, idem ........... :...... 9 50 {, 10 00
Id. de Toluca, idem ........................ 10 00 á 10 50
Afaiz. De Cha.leo, superior, carga........... G 60 (\ 7 00
Iu. de Contornos, idem............... ...... G 60 á. 7 00
Id. de Toluca, idem .......................... 11 GO fl. 12 00,
.Arroz. De la Sierra, quintal.................. 10 60 á 11 00
Id. de Jopitla, ídem........................ 8 10 ú. 8 50
Cebada. Carga.................................... 4 35 á O 00
Icl.

Icl.
Id.

PLANTAS INDUSTRIALES.

1 80 {~ 1 !l5 Café. De las Villas, quintal ................... 23 00 á 24 00
1 65 {¡, 1 75 Iu. de C61·clobo., idem......... : .............. 24 00 á. 24!
1 50 á 1 G2 Cacaoa. De Soconusco, libra.................. O 72 á O 66
Id. de Tabasco, segun clase, idem. ... O 20 á. O 23
Chilca.
Surtido, conocido por del Jaral,
O O por 1 25
arroba ................................. 3 10 á. 3 60
O 00 ,, 1 25
Id. colorado lengua de pájaro........... O 00 ú. O 00
8 00 ú. 8 00
Id. mulo.to de S!m 'Martín................ 6 60 á 7 10
O 06' ú. 13 00
Id. pasilla flor delgMlo de Querénuaro, de 1~ á ó~, arroba............... 5 00 á. 5 25
1 25 ú. 1 37
Id.
id.
de otras haciendas, varias cla·
O 00 fl. 1 37
ses, o.rroba........................... . O 00 á 4 50

Tabaco, de la. V., manojo surtido superior
ít ínfimo, n.rroba................... . G 2ó á
Algor!ones. De Sta. Rosalía, rama y quinId.
de
Coatepec, manojado, id. id. id. O 00 á
tal ................................. 20 50 ú. 20 62
Id.
plana,
de Ori10.va..................... . 4 50 á
ue Nazas, idem ................... 20 00 á. 20 75
Id.
Misantla
y Tlapacoya, segun clo.se 3 40 á
Id.
Id.
de las costas de V eracruz, id. 20 00 (i 20 50
!el.
Altoto:tiga
...... .. :................... .. O 00 á
Id.
de Acapulco, idem. ...... .. . ... . • O 00 {i. O 00
PRODUCTOS
TINTOREALES.
Pita,. Oaxaquefia, segun cl11se, arroba.. O 00 á 21 00
Id. de Acayúcan, illem ...................... 14 00 ú. 15 00 Grana. De Oaxncl\, superior, libra......... O 55 á
Granilla, arroba................................. 6 50 á
PLANTAS TEXTILES.

6 75
O 00
5 50
6 00

O 00
O 58
7 00

LEGUMBRES SECAS.

Arve.fones. Semilla africana, carga ........ . 7 10 á 7 50
Id.
Id.

id. id., clase inferior, idém ... .
cochinero, idem ................... .
Frijole,. Bayo gordo superior, carga. .... ..
Id.
entregordo, idem.................... .
Id.
menudo, idem ....................... .
Id.
parraleíio gordo superior, idem ..
Id.
entregordo, idem.................... .
Id.
menudo, idem... ,.................... .
Id.
prietito de Tierrafria, idem ...... .
Id.
id. do Tierraealiente, hlem....... .
Id.
Acoyote, idem ....................... .
Id.
garrapata y nmuillo, idem.... ...
Garbanza superior, ídem ......................
Garbanzo idem, ídem...........................
Raba, carga. de 108 cuartillos...~............

4 10 á. 4 50
O 10 á 3 00
O 10 á 10 00
OOOá 900
O 00 6. 9 00
9 10 ú. 9 50
8 10 {1 8 50
7 10 á 7 50
9 10 á. 9 50
O 00 á O 00
8 10 á 8 50
O 00 ú. O 00
11 GO :i 12 00
9 10 á 10 00
O 00 ú. 5 10

PRODUCTOS ANIMALES.

Oera, arroba....................................... 20 00 á.
Oueros . .~.................................... ,...... O 00 á
Lanas, de carnero, fina, lavo.do., arroba... O 00 á
Id. id.,'hasto. de aíio, idem............... O 00 á.
Id. itl., marceíia., idem.................... O 00 á
id., hasta. de Agosto, segun clase,
arroba ................................. .
Queso, de la. Barca, arroba." ................. .
Id. de Morelia, idcm................ , ...... .
Id. de otros lugares, idem............... .
Id. fresco del dia, libra.................. ..
Sebo•, blanco en bota, arroba............... .
Id. mediado, idem ......................... ..
Id. tercfado, ídem .......................... .
Id. en pomas, m.ediado, idem........... .

21 00
O 00
8 00
O 00

5 25

Id.

Tolllo x.-88*

O 00 á 4 75
O 00 á 5 56
O 00 á 5 35
á 410
O 00 á. O 85
4 50 á O 00
O 30 á. 4 80
6. 4 25
3 90 á

o og

so~

oºº

�306
Oarnea, de res, segun clase en el matadero, arroba........................... 1 25 á
Oarnes, de carnero, segun clase en el matadero, arroba...................... 1 50 á
Cerdos, pesados, vi;vos, arroba....... :...... 2 50 ú.

307

ESPECIAS.
1 75 Anís, arroba......................................
Comino, idem......... ... .. .. .. . .. .. .
1 75
Canela, libra..........................
O 00
Clavo, idem ................. ;.........

1 57
O 00
2 00
O 66

á
á
á
á.

2 00
2 óO
2 50
O 90

1\IERCADOS EXTRANJEROS.
Nueva-York, Mayo 1? de 1876.

'1
1

..
l

Acdte.-De olivas, Marsella, por caja, 4 40 á
Idem de palma, libra...................... O 8 á
Añil.-Bengala, oro, libro.................. O 05 á
Idem Guatemala, oro...................... O 85 á
Arroz.-Carolina, por libra.............. O 7 á.
Idem r&amp;ngoon, oro, depósito............. 2 70 ú.
Azúcar.-Cuba, inferior hasta ordinario ........................................... O 8 ú.
Idem idem regular, refino................. O
Idem idem, buen 1·efino............ ... .... O
Idem idem, regula1· consumo............ O
Idem ídem, bueno á sobresaliente consumo......................................... O si ú.
Idem ídem, centrifugas bocoy es números 8 á 13.................................. O 8! á
Idem ídem, melado......................... O 4 á
Idem Habana, cajas, números 7 á 9.... O 6t á
ldem idem idem 10 á. 12.................. O 71 ~
Idem idem idem 13 á 15 ... .. . .. . . .... .... o S}á
Idem idem idem 16 (1 18 ............... ... O 9tú.
Idem idem idcm 19 á 20................... O 9¡. á
ldem idem idem blanco................... O 9r á
ldem idem númere 12, oro............... O 4¡ á
ldem Puerto Rico, refino................ O s á.
Idem ídem consumo........................ O 7! á
Idem idem Brasil, número 9 á 12...... O 1 á
Oacao.-Carácas ordinario, oro por
libra nominal........... .. . .. .. .. .. .. . .. ... O 50 á
Idem Maracaibo, oro....................... O 23 á
!den. Guayaquil, oro....................... O 10 á
Oaji.-Rio, por cargamentos.
ldem ordinario por libra.................. O 15 á
ldem regular ..:............................. O 16 á
Idem bueno ................................... O 17! á
Idem superior................................ O 18 • á
Idem Java, sacos........................... O 22 ú.
Idem Maracaibo ................. :........... O 16 á.
Idem la Guayra.............................. O 17 ú.
Ideni Jamaica................................ O 1G á
1
Idem Pn"r~o Rico............................ O 17 á
Idem Costa Rica............................. O 17 á
Idem mexicano............................... O 17 6,
Idem Sabanilla.............................. O 16 á
Idem Santo Domfogo...... ............ ..... O ló á
Idem Curazao................................. O 16 á
Oáñamo.-Maniln, oro, por libra...... O 71 ií
Idem henequen, itlem ......................
Oañámo.-Sisal, papel..................... O 41 á

4 60
O 8!
1 50
O 90
O 8
2 75
O

St

O 8
O 81

o sg.

o oo
O 09

O 6i
O 7t
O Si
O St
O 9t
O lOt

o 101O 4i

o si
O 8

o s¡.
O 65
O 25

O 11
O 15!
O 16!

O 17!
O 19
O 23
O 18
O 18!
O 18
O 18
O 18!
O 18
O 18

O lól
O 18
O 8},
O

ól

Oáiíamo.-Tampico......,...................
Oaucho.-Nicaragua, 01·0.................
Idem Guayaquil, prensado,·papel......
Idem mexicano, idem ..................... .
Idem Cartagena, idem................... ..
Oera.-Amn.rilla por libra .............. ..
Oocoa.-San Blas, millar, papel. ....... .
Idem Baracoa, ídem ...................... .
Cueros de rea.-Oro, Montevideo, 20 á
22 libras .................................. ..
Idem Rio Grande, 20 á 23 libtas, escogidos ....................................... ..
Idem l\Iaracaibo, secos .................... .
Idem Matamoros y mexicanos ......... ..
Idem Tampico .............................. ..
ldem Veracruz ............................. .
Idem Puerto Ca.bello ...................... .
Idem Bogotií ................................ .
Idem Sa.nto Domingo y Puerto Plata,
secos ....................................... ..
Droga,.-Extracto de palo de tinte ... ..
Idem Jalapa, oro, libra ................... .
Idem opio, calidad viejo, oro, en depósito.
Idem nuevo, idem.
Idem zarzaparrilla, Honduras, oro....
Idem mexicana, oro........................
Eapeciaa.-Canela de China,, oro.........
Idem pimienta negra, oro................
Idem blanca, oro............................
Idem clo.Tos de especia, oro...............
Grana.-Cochinilla, oro, Honduras ,
planta primera ......................... ..
Idem idem, segunda.: ................. ~.. .
Idem Tenerife, planta .................... .
Idem mexicana ............................. .
La11a.-Valparaiso, oro, sucia ...........
Idem S. A. merino, papel, ídem ...... ..
Idem idem, mestiza, papel, iclem...... .
Idem ídem, Córdoba, oro, lavada ..... .
Idem .l\1onleviueo sobresaliente, papel,
Idem Cabo de Buena Espern.nzn., idem
idem ....................................... ..
Iiiem mexicana, idem......................
Idem Tejas, mediana, papel.. .......... ..
Madtra&amp; ele cb,rni&amp;ter!a. -Cnohn Snnto
Domingo, horquetn.s, pié...............
Idem idem trozos...........................

O

6 á

O Gi

O 41 á O 42
O 43 á O 44·
O 35 á O 8G
O 41 i O 42
O 32 ú. O 31
O 38 ú. O 39
O 23 á O 24
O 20 á. O 21
O
O
O
O
O
O
O

18
11
16
16
15
15
18

á O
á O 13
ú. O 18
á O 17
á O 16
á O 16
á o Hl

O 13} á O 16!
O 11} á. O 12
O 10 á O 10¡

O 32 á O 34

O 10 á
O 20 á
O 15 á
O 23 á
O 35 :1

O lOf ,
O 21!
O 15!
O 231
O 36

O 48 á O 50
042á044
045á053
O 35 á. O 38
O 19 á O 20
025á030
028á030
O 28 ú. O 33
O 33 á O 36
O 32 á. O 36
O 17 á. O 18

030ií034
O 7 á O 13
O 16 á O 20

J/11:1lera1 de eóaniatería, idem mexicann.
It!om cedro, Manzanillo...................
Idem idem mciliano......... ............ ...
ldcm idem mexicano.......................
J{Úlee.-Cuba, para refinar, nuevl!., 60
por galon .................................:.
Idem idem para consumo, idem .........
Idem Puerto Rico ......................... ..
IdemNueva-Orlean~, calidad superior,
nueva .. . .. .. . .. .. .. • .. . ... .. .. .. .. . .. .. .. .. .
Idem idem idem sobresaliente, idem.
Jlúl de abejas.-Cuba, oro, depósito
gnlon ....... ... .. . .. ............ ...... .... ..
Idem idem, derecho po.gado, papel......
Idem Santo Domingo, idem..............
Idem idem, oro, en depósito..............
Pieles.-Seis meses, chivo, Tampico,
por libra, pnpel..........................
Idem ~latamoros, ídem....................
Idem Veracrnz, idem . ................. ....
Idem CurnzaJJ, idem...... ...... .... ... ...
Idem Buenos Aires, ídem.................
Idem venado ile Veracruz, oro, por
libra.........................................
Idem Honduras, ídem.....................
Idem Guatemala, ídem....................
Idem·sisal, ídem.............................
Idem Puerto Cabello, idem...............
Idem Ciudad Bolivar, idem .........·. ....
Id em Lotes surtidos .. ... .. .. .. .. ..... .. .. ..
Sa!itre.-Refinado, puro, papel, por libra...........................................
Idem niirato de Soda, oro. . ....... .......
Stda.-Tsatle, número 3, por libra.....
Tabaco en rama.-Habana, tripa comun. .... ............... ...... ... .... .. ... ... ...
l&lt;!JD,l ídem regular.........................
• ldem idem superior........................
Idem Yaro..-Un corte.....................
1Vn1u.-Justete de Tampico, oro .......
Palo Campeche, Laguna, oro............
ldem Tabasco·................................
Palo de Brasil, papel.......................
ldem brasilete, Rio Hacha, idem ... ...

O
O
O
O

4
4
7
6

á
á
ú.
á.

O 13
O 6
O 9
O 8

O~Oú.024
040(t045
O 33 á O 65
O 00 ú. O 60
O 70 ú. O 71

O 80 á O 82
1 15 ú. 1 20
O '73 (1 O 75
O 70 á O 71

O 00 ú. O 50
O 00 á
O 00 á
O 00 á
O . 50 á

O 00
O 00
O 00
O 00
O 00
O 00
O 90

O óO
O 50
O 60
O 50

O 55
1 O 55
ú. O 50
á O 52f
á O 47!
á O 45
á O 9.3

(t

O 12 á O 12!
O 2¡ ú. O 2¡
5 25 ú. 5 óO
O 85 IÍ
O 92 ií.
1 10 á
O 85 ú.
25 00 á
36 00 :í.
O 33 {t
O 70 á
O 00 it

O 90
1 00

1 2.3
O 94
O 00
O 00
O 00
1 80
46 00

ARTICULOS DE EXPORTACION.
AceiltB.- De linaza, galon................ O 68 ú. O 69
.Idem de puerco, superior, de invierno. 1 03 ú. 1 05

•
.lLQO:DONU.

Uplands. Mobila. N. Orleans. Tejas.
Ordinary ...... pr lb 11{
lli
llt
ltf
Good ordinary ..... 13t
13¡
131
13¡
Lo'!f midt!ling...... ' 1!}}
14
14!
14!
Middiln¡ ............ 14J
14}
14.¡
14§
Goed middling...... 14¡
14{
151 15l-

.4.'.mido11 y maizena rle Duryea.-Almidon de Glen Cove·.. ... .. . .. .... . .... .. ... O 05 á O 06
ldem superior................................ O 08 , á O \1
Idem satin Gloss ( lustre de satin) ..... 9 10! á O 10!
Itlem maizena ...... .... ... .. . .. . ..... ...... . O 12 á O 12~
En los precios arriba mencionaclos, se hará un descuento, siempre que los pedidos sean de 1,000 libras ó mas.
Oereales.-Trigo rojo y ámbar Mich.
&amp; Ohio ..... .. ......... ............... ....... 1 42 á 1 50
Avena ........................................... O 58 á O 67
Cebada, nominal............................ 1 25 ú. 1 60
.l\1aii del Oeste, blanco...................... O 86 á O 88
Idem idem i&lt;lem, amarillo..... ......... O 80 á O 81
Legumóres.-Frijolea, medianos......... 1 65 á 1 90
ldem m:rrrows .. .,........ ........ ............. 2 20 á 2 45
Idem Red Kiduey................. ............ 3 20 á a 30
Idem White Kiduey... ...... .. .... .......... O 00 á 2 40
Idem guisantes del !anadá, depósito,
bushel....................................... 1 15 á 1 16
Idem partidos (split) barril, 210 libras
depósito . .. .. . .. ... ...... . .. .. .. . .. .... .. . .. O 00 11. 5 70
Idem verucs, escasean..................... O 00 á 2 50
Forrajes.-Hcno, 100 libras.............. O ~ á O 80
ldem afrecho, 100 idem...... ........ ..... O 00 á 1 50
Harina, St. Louis, regular................ 7 60 á · 8 10
Id.em sobresaliente ....... ,_... ........... 8 21 á 9 33
Jabon y vtlas.-Allan Hay Company,
N. Y., Jabon primera. calidad, por
libra......................................... O 00 á 7 7;
Upulo.-1874. ................................ O 18 á O 25
Madera:, tablazo11e&amp; y duelaa.-De tea
de Georgia, millar ......................$ 28 O (~25 O
Iilem tablones ele pino blanco............ rn O á 25 O
Idem hcmlock y Spruce, millar......... 15 O á 17 O
Idem tejn.maniles de pino blanco, millar........................................... O O á 10 O
ldem iclem ciprés idem número 1.... ... O O á 5 50
Idem duelas de roble pesadas, para.
bocoyes .....................................$ O O á 200 o
ldem idem idem ligeras................... O O á 170 O
ldem cortes para miel, con tapas, 82
pulgadas.................................... 100 O á 130 O
Idem idem azúcn.r, 36 pulgad11.s ......... 220 O á 320 O
Jdem ídem ídem 88 idem............. ~ ... 243 O á 245 O
ldem arcos 12 piés........................... 28 O á 40 O
Iuem idem' 14 idem......................... 37 O á 42 O
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265 número 5, $ 180, número 10, $ 580.

�308

309

l:Jl~•Xíl~~;t,JIUl•Y.mri

EXPORTACION DE AZUCAR 1\IEXICANA.

Las virtudes de esta admirable medicina
son especi,tlmento eficaces para expulsar. de
la SANG-Rll toda. impureza. En los casos &lt;le
debilidad, ella es incomparable, al paso que
cura radicalmente las INDIGESTIONES, y

los des6ruenr.s generales del Hígado, del
Estómago, y de ·los INTESTINOS, restal1le-

ciéndose, como por encanto, el ,,igor y la salud
normales. Dichas Píldoras remueven asímismo
las dolencias que suelen afligir íi. las MUGERES
" al llegar estas á 1a ecld
,.
a critica.

..

En Nueva York, 78. 1foiden Lane, 1.1e elaboran cicrbs preparaciones espurias,
.
UnglientoHolloway," y que llevan como
falsamente intitularl:i.•, "Píl,lomi y
garanli&amp; fingida. lll. mar~ en;::iiíos.'\ de .
siendo los autores &lt;le las mismas uno3
sugetos que adoptan el lítulo dc~H&lt; ..,.J'.H "Holloway y 0 1.~" Hay en todas las
partes de, la AmGrica E,paíl.oh vendedores poco escrupulosos que .compran
dichas falsificaciones i precios baratos " · ~ y las ofrecen i sus clientes como loe
verdaderos medicamentos Holloway; · ·, ·,.e·•·
aunque esto3 se elaboran solamente
en el establecimient-0 de su inventor, 533, Oxford Strect, L6ndres, W.C.
Las personas que fuosen engaüa.dris de dicha m11,nera deberian ponerse en comunicacion
con Tomu Hollow11y, dirigiéndose á las cita.das señas.

'.l .~, ·,

·u·trm~

..,,

Cada caja ele PUcloi·a, y b,le de UnJii.t¡¡to t!án acoinpañados de amplias i11stl'ucciones en
cspa,~ relatfoas al modJJ de usar los m«licaincnio8.
Los remedios se venden en cajas y botes por todos los principales boticarios del mundo entero
y por s11 propietario, el Profesor Holloway, en su establecimiento centra~
No, 2.
533, Oxford Street, L6udres.

MEDICINA.S.

!

1'

•

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Se garantiza. que las medicinas &lt;le esta ca.so. son las nns baratas, siendo ta.J.ñbien de eficacia sorprendente
para curar TODA CLASE D~; E~FER:~IEDADES, puesto que cura lo que ningunas otras medicinas ho.bia.n
podido cura1·.-LOS HECH0::5 CO)IPRUEBAN ESTA VERDAD.
Los enfermos que residen fncl':\ de la capital, pueden hacer sus consultas por escrito, envinnclo el importe.
¡ATENCION!-Esta. casn posee un VINO conti·a el clorosis que hasta ahora no ha. fallado; se ásegura. que
tal enfermedad desaparecerá haciendo uso de este medicamento.
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de la capital, pueden ho.cer sus consultas por escrito, relacionando en sus c-irtas los síntomas de su enferme·
do.d.-Precio de la. consulta con el medicamento, eua.tro pesos.
La medicina. y método se acompa.fia.rá con la respuesta. por el correo ordinario.
UNICO DEPOSITO EN MEXICO, 2! calle del Cinco de Mayo número 3.

El porvenir de la industria azucarera en Mé
xico, es ca.da dia mas ha.lagti.eño. L1t produccion
de la isla de Cuba sigue bajando not::iblcr.iente
'de :ii'lo en año, y se ha iniciado en los EstadosU11itlos, que e2 el mercado principal do la azÚ·
car cubana, una medida que si se lleva á cabo,
permitirá á nuestra azúcar competir ventajosamente con !a· de la isla. do Cuba.
Esta importante medida es el establecimiento
de derechos diferenciales en contra. del azúcar
producida en países donde hay:i. esclavitud.
Es conveniente recordar lo que ha sido en México el cultivo de la caña do azúcar, ver lo que
es ahora y considerar lo que puede sor. Eso cultivo es casi contemporáneo do la conquista.
En el testamento de Hernan Cortés se refiere
que había plantaciones de azúcar cerca de Coyoac:m. IIernan Cortés mismo estableci6 en Ata·
jomulco, cerca de Cuerna.vaca, cuyo c1ima 011 mas
favorable para eso cultivo, una hacienda do cafia..
El afio de 1543 so fabricaba ya tanta azúcar
en la Nueva-España, que se exportaba por Vera.cruz y Acapulco, para España y el Perú.
Este cultivo füé, pues, de los primeros qua se
ensayaron en este país, que tie:ic tantos terrenos
, á prop6sito para él, y lleg6 á alcanzar un grado
do prosperidad considerable, ·extendiéndose (L terrenos de las intendcncüis de México, Puebla, Verncruz, Oaxaca, Guanajuato, Valladolid y Guadalajara.
El mayor progreso dd cultivo de la cafia en
Nucva-Espafia, tuvo por causa la guerra civil
en la isla de Santo Domingo, que destruy6 los
trapiches franccses.
Cuando el barcn de Humboldt escribía respecto
de la Nueva-España, In exportacion de azúcar,
por el puerto do Vcracruz, era de mas do me&lt;lio
millon de arrobas, que al precio de tres posos arroba que ent6nces tenia, hacian millon y medio
do pesos.
En solo el arzobispado do México, casi se du·
plic6 la produccion en pocos años, pues en el
qtlinquenio de 1786 á. 1789 se manufacturaron
TOJIO

471,970 panes;. en el de 1790 á 1794 se fabricaron 515,488 panes, y en el de 1800 á 1804,
772,793 panes, segun las constancias de la cont~durfa de di~zmos de este arzobispado.
La produccion do azúcar en las dem11s intendencias de la Nueva-España so calculn.ba en una
cantidad igual á la del arzobispado de México.
El costo efectivo de cada arroba de azúcar, s¡;
calculaba ent6nces, en tlos pesos cinco octavos
do real.
Esta fuerte produccion empez6 á poco á bajar, con mayor celeridad de la que había subido;
y del año de 1812 al do 1822, apénas lleg6 á
una tercera. parte de la. que había sido, segun
aparece de un notable opúsculo an6nimo impreso en 1822 é intitulado «Apuntamientos sobre la.
necesidad de promover el cultivo del azúcar y
otros frutos por modio de providencias que faciliten su extraccion, y haga necesarios y útiles en
los mismos frutos los retornos del comercio ex·
terior.
El motivo de esta baja en la produccion y exportacion, fué que el azúcar de las Indias Orien·
tales, so producía (~ tan bajo precio, que podia
venderse por una tercera parto ménos que el de
las In.días Occidentales.
La causa de esta diferencia de precios, era en
concepto del baron de Humboldt, que la produccion do la. tierra era dos rcccs mayor en la fo.
din, que en las Antillas; al paso que el jornal del
indio libro, era casi tres veces ménos que el del
negro esclavo de la isla. de Cuba. Esta diferencia
de costo, compensaba suficientemente la diferen·
ciado fletes: así era que en Nueva-York se vendía mas bar:o.to el azúear exportado por Calcuta,
que dista 5,200 leguas, que el de Jamaica, que
apénas dista 860 leguas.
Las ca.usas que preceden convirtieron, de lucrativa, que hasta ent6nces habia. sido lo. expor·
ta.cion de la azúcar, en una empresa ruinosa.
Segun los cálculos detallados, con quo acaba
el opúsculo citado «Apuntamientos sobre la. necesidad de promover ol cultivo de la azúcar,» un

J.-39

..

�310
ingenio que elaboraba anualmente 32,000 panes
Se ve, pues, cuáles eran las medidas radicales
de azúcar de 22 libras cada uno, tenia un valor á que 'recurrió el gobierno de la Habana para
real de $250,000 y el gasto efectivo del cultivo salv11r de la ruina una de las principales fuentea
y fabricacion, incluyendo el rédito del capital que de riqueza de la isla de Cuba. Merced á esas
representa el ingenio, al 5 por ciento anual, era medidas y á pesar de las desfavorables cÍl'cunsde $ 70,500, miéntras que el producto de 28,160 tancias do aquella produccion, en vez de dismiarrobas de azúcar, y 32,000 arrobas de miel, nuir esta, sigui6 en aumento de una manera proapénas ascendía á $ 52,000; habiendo una pér- digiosa, hasta que hace poco ha vuelto ú declinar,
dida anual de $18,500.
á causa de la guerra que ensangrienta el suelo
, Natural era, pues, que siguiera bajando la ex- cubano.
•
portacion del azúcar hasta que llegara á concluir
Nosotros, sea por causa de las guerras civiles
del todo, pues nosotros, ademas de los gastos del que han asolado tí nuestra patria, sen porque en
cultivo y produccion, teniamos los muy fuertes materia de reformas económicas nos hemos quede los fletes al puerto, que no eran de ménos de dado atras, aun respecto do la. isla de Cuba, no
8 pesos por carga de 16 arrobas. La produccion adoptamos ninguna medida para evitar la ruina
del azúcar quedó, pues, limitada al consumo in- de nuestra industria azucarera, y el resultado
fué que ~imos su destruccion completa y absolu·
terior de la nacion.
La isla de Cuba se hallaba en una situacion ta; pues aun cuando ahora se empieza de nuevo
muy sefuejante á la nuestra; pero por fortuna pa- á exportn.r alguna azúcar mexicana, su exporta·
ra ella, tuvo la prevision que á nosotros nos fol. cion data de una época muy reciente.
tó, para no ver impasible la ruina de uno de los
El autor del erudito opúaculo ya citado, aconprincipales ramos de riqueza pública, y con fe. sejaba desde el año de 1822, que imitásemos el
cha 9 de Mayo do 1809, expidió el gobierno de ejemplo do la IIahana y proponía que se empe·
la Habana una disposicion llamada «Reglamento zase por libertar de todo impuesto el azúcnr Jespara el establecimiento del comercio provisional tinado á la exportacion. Decia á este respecto !o
con extranjeros,• que importaba una revolucion que sigue:
mdical en el sistema. económico colonial, cuyos
«Por consiguiente es una de las medidas mas
principales artículos conducentes dicen así:
importantes, la absolutn exencion de derecho y
«Art. 12. Considerando la necesidad urgente aun del diezmo de todos los azúcares que se conque hny de promover por todos medios la extrae- duzcan de lo interior con escala hasta los puer·
cion de azúcar, café y aguardiente que produce tos, y se extraigan efectivamente de ellos.»
la Colonia, en deseo de evitar el extremo do su
Entónces debería parecet· una herejfa er,te saruina empezada á sentir sensiblemente, se decla· ·no principio, supuesto que todavía ahora hay dora que estas producciones deben continuar ex- fensores de los derechos de exportacion á los frutrayéndose libres de todos derechos reales y mu- tos nacionales y aun se sostienen varios do estos.
nicipales (excepto la subvencion) por españoles y El autor del opúsculo no se limitó, pues, á cnun,
extranjtYros, á reserva de hacer y recibir en su ciar su principio, sino que se encarg6 de demoscaso las observaciones que estimulen á la innova- trar su conveniencia, haciendo ver que tanto ol
cion.»
erario como la masa decimal sacarían ventajas do
,,Número 14. Debiendo no perder de vista lo esa. oxencion.
importante que es facilitar la extraccion de los
Hace ya cerca de un año que publiqué en
frutos de la isla, se establece que el retorno del El Cultivador un artículo sobre este mismo asunimporte de los cargamentos introducidos por neu· to, en el que procuré. demostrar, que á pesar
ro.les, consista precisamente en aquellos, con res- de las dificultades y recargos de nuestra propecto á. lo ménos en las tres cuartas partes de lo duccion, seria lucrativa la exportacion del azú·
que hayan irr.portado las introducciones,ll
car mexicana, sieIDpre que pudiese ponerse en el

•

/

311
puerto con un costo que no pase de cuatro pesos
quintal. La exactitud de este cálculo está com·
probada con los hechos. La exportacion de los
azúcares fabricados en fincas inmediatas á la costa, en donde la. producciC1n es ma11 barata. y no
hay el recargo de los fletes, como de Jicalango,
en fo Laguna de Términos y otras, e11 un~ ope·
racion lucrativa. y está llamada á tener un grande incremento; miéntras que los ensayos de exportacion, hechos por los productores de More.
los, no obstante la prima que se les concedió, han
resultado ruinosos.
Pero se anuncia ahora un cambio, que si llega
1i. realizarse, dará un grande impulso á nuestra
industria. azucarera y de él me propongo hablar
especialmente en este artículo. Este cambio con·
eiste en establecer derechos diferenciales en favor
del azúca1· producido. en países donde no hay esclnvitud, y con perjuicio do aquellos en que oxis·
te esta funesta institucion. Como el mercado norte-a.merica!1o se surte ahora, casi exclusivamente
de azúcar cubana, y en Cuba subsiste la esclavitud, el resultado natural de esa medida seria que
el azúcar cubana tendría que venderse á mayor
precio del que ahora se vende y que nuestra. azúcar se aprovecharía de esa alza. Pol' el interes
que este asunto tiene para los productores de
azúcnr mexicana, y para el porvenir de este importante ramo de la riqueza pública, inso1·to en
se~da la traduccion de una importante nota
del Sr. Sanford, ministro de los Estados-Unidos
en Bruselas, que se refiere á aquella medida y de
otra del H. Hamilton Físh, secretario de Estado de los Estados-Unidos, al secretario del Te·
soro, sobre el mismo asunto.
La idea de establecer derechos diferenciales c.n
perjuicio de los efectoa producidos en países don·
de hay esclavitud, fué iniciada por primera vez
al Congreso de los Estados-Unidos en uno de los
mensajes anuales del presidente Ulises S. Grant.
El Sr. Sanford la amplificó en la cc,municacion
que dirigi6 desde Bruselas, al presidente de los
Estados-Unidos, el 18 de Febrero último y que
ha dado á luz recientemente la prensa de Nueva.York. 1 Esa indicacion debió recibirse con favor

por el gobierno norte-americano, cuando el secre·
tario del Tesoro pregunt6 al de Estado, si podrían
decretarse los derechos Jiferencia.les propuestos
sin faltar á las estipulaciones de los tratados celebrado3 con las naciones, en donde subsiste la es·
clavitud. La respuesta del secretario de Estado,
fechada. el 28 de ~farzo si~uiente, es bastante significativa. 1 Asegura que los tratados celebrados
con España y el Brasil, que son los dos países
productores en primer término de los artículos

•

escribi una nota al senador Conkling, sugiriéndole la con·
-veniencfa de establecer derecho¡ diferenci11les sobre productos cosechados por esclavos, no solamente por los efectos politicos que esa medida. tendria en nuestro pata, sino
en ventaja clel Sur, y para. asegurar nuestra. influencia en
el exterior .
Los gastos de la guerra en Cuba., son pago.dos por los
duenos de esclavos, quienes en realidad los cobran de no·
sotros en cambio de azúcar. Una medida práctica. de est,
género, no pucl1e ser llamada un acto poco a.mistoao contra. Espalla., y seria un golpe legal y efica.z, 4 la guerra 1
á la esclavitud en Cuba.
Por otra pai·te, promoviera. y en verdad estimula1·ia.
granllemente el cultivo de azúcar en Louiaiana, Texas 1
Florida; atra.eria ca.pital y empresa, y aument:i.ri&amp; en su·
mo gn.(lo la, prosperidad de aquellos Estados, para. gloria.
de vuestra :i.dministraoion y ventaja del partido republi·
cano.
Respecto del cifé, el füasil se es!~ aprovechando de
nosotros inmediatamente con la. venta de cate producto
que :mmenta. rápidamente, y con cuyo precio va. principalmente !í. compra1· mercuncias britinicas. ¿Por qué no
o.nim&amp;r su cuitivo por nuestros vecinos republicanos da
l\[éxico y Estados Centro- americanos, donde todo aeria.
cambiado por nuestros productos y donde nuevae fuente,
de riqueza se a.briria.n en' uuesh'o provecho ulterior, en
proporcion que el destino maniíl.esto extienda. nuestros limites?
El mundo eu generalidad veria con gusto esta política.
como el complemento natural del gran acto de emancipa·
cion ele nuestros csclayos: olla, :ulemas, protegeria nuestros esclavos tra.baj&amp;dores libres contr(l. el trabajo mal paga.do de exlrunje1·os. Tenemos una tarifa p(l.r a proteger &amp;
nuestro pueblo contra ol trabajo extranjero, en el c:xte·
rior; pero lo que nosotros necesitamos es uno. alta y mo.s
cxtensn. filantr opía, una medida. que proteja. ó. nuestros últimamente emancipaclos esclavos, de lo. competencio. de
aquellos cuyos ducííos son los que hacen la. gucl'l'o. con las
armas á. Cuba libre.
Perdonad l:i. libertad que me t omo y creedme que 1oy
respetuosamente vuestro obediente aervidor.-Firmado.
1 Bruselas Febrero 18 de 1876.-Al presidente: En los - H. S. Sanford.
1 Departamento de Estado.-Waahington1 D. C. Mano
momentos d; darme ~ la nla el 26 del próximo pasado,

•

�,

313

312

I

que consu~e~ los Estados-Unidos, no impedirán
Es de clesenrs e que es11 impo1 tan te medi&lt;la,lle
el cstiblec1miento de derechos diferenciales. Por guc 1i. realizarse, pues de ella resultará una gran·
1
lo demas, el secretario de Estado recomienda al- ventaja para la azúcar mexicana.
tamente esa medida, y recuerda que el presidente
mismo la inició.
M6xico, :Mayo ·20 de 1875.-M. Ro:MERO.

28 de 1875.-Selior: Tengo el honor de ncusnr recibo de
su car!&amp; de 17 del corriente. Est:í. ncompníiada de una dirigid:i. nl pregidentc por el Sr. li. S. Snnforcl, sngirienJo
la conveniencia de establecer derechos diferenciales sobre
los productos tlc aquellos pnises doncle In escl,ivitutl, está
tolerada.
Eu contestaciou (1 fa pregunta de v~l., respecto de. las
idens de e.ste depnrtamento sobre ese asunto, tengo que
hacer presente que no existo trntado entre los EstadosUnidos y el Ilrnsil, y no hay estipulncion en el tratado
ele 1705, con España, que cliern fundamento (1 esln. p_otcncia pilra quejarse contra tnl impuesto.
Estas naciones pu~clen ser consideraclns como los países
mns importantes que ahora toleran ln esclavitud. Está.
tambien al presente tolerau:i. en Portugal, aunque se cree
estar pr¡ícticamente restringicla á sus posiciones ele .if;¡.
en. El tratado ele 1840 con Portugal, prometin. {i st¡s productos los mismos derechos que (t los &lt;le cnrtlquicr otro
pa!s. Si por lo mismo se expidiese unn mcuid,i !Pgisl:l.tin,
Portugal :1 lo ménos csturia exento de los tlcrcého8 tlifc-

rencinles que se establecieran contra otros países que ticn en esclavos.
Seri:, en todo caso preferible que la cxccpcion fuera general en fovor de t:i.1es ptt!ses, loH cuales potlrinn pedi~· ser
protcgitlos por sus tratados.
Esto lrnrin posible incluir al imperio Otomano, lo mi~mo
que al Egipto; ó l::t mediun potlia tomarse especificnnJo
ciertos arlteulos, por .t'jcm111o: azúcar, miel, tabaco, purog, cafó, é incluycmlo en b list3, los princip:11es arliculos que son el resultnclo de] trabajo del cscl:tvo, con la
reserv:i. en favor de los países :1. quienes puetlan nprovechnr hts estipulaciones de los tratados.
Es la opinion de este Departamento que por lo ménos,
tod11.s las ventajas de este derecho, sciíaln.&lt;ln.s por )Ir. Snn- ;
ford, se rca.liznrinn y quizás otras ilc un carácter prí1ctico
importante, ¡1odi[t1t hunbien resultar tle elln.
Et pre.&lt;iidcnte h:i. recomcmfado h mcllida por lo ménos
en uno de sus mcnsnjes.
Tengo el honor lle ser, señor, vuestro obediente scl'Vidor.-Firmado.-llamillo11 Fish,

sor el vientre muy abultado, y el encuentro mas
ancho que el do los híbridos de esta ~lasc; la Jí.
• nea. del dorso es mas bien cóncava que convexa:
salvo estas pequefias })articularidadcs, el animal
que tenemos á fa vista ~s una mula vci•dadora.
Dicen que hace cinco aüos que ha sido comprada, y la suponen do siete años de odad lo ménos:
he examinado con atencion los dientes inferiores
y no corresponden con catos datos, pues son parecidos á los ele un caballo de cuatro y medio á
r.inco años; tal vez tenga aquí una anomalía en
rclacion con el extraño fenómeno que se presenta
en la3 ubres. Estos 6rganos son en forma de
ahuacat.o, negros y no se les nota pezon; 1m Ion·
gítud es ele unos doce centímetros sin contar la
base &lt;iue está como oculta debajo de la piel del
abd6men: parecen mas bien un par do testículos
que uo unas tetas. Segun los informes que nos
• dieron, esta mula no habia parido ni babia sido
entregada á caballo ni asno cualquiera: parece
que hace dus años, un empleado de la hacienda
fJ.Uc Je vi6 las ubres algo notables, trató de ordciiarla, y que la continuaeion do estas excitaciones
mann,1.Jes cs la que ha lletorminado el estado en

(1ue la encontramos hoy. En un momento, y 1
nuestra vista, se le sacaron mas de cuatrocientos
gramos de leche, y este líquido salia con tanb
fuerza que hizo mucha espuma. Cuando la deja·
mos dcsenturbiarse, lo vimos un color blanco-mate
como de orchata; el olor poco perceptible, y no
recordando en nada ol del animal; su sabor mo
pareció algo grasoso y poco azucarado; pero como la probé con cierta repugnancia, no la pude
calificar con exactitud. En cuanto á los domas
caractércs véase la concienzuda y curiosísimo. no·
ta de mi amigo Fernandez.
Tales son los datos mas importantes que puedo suministrar sobre el híbrido en cuestion, y
todo Guanajuato puede afirmar la. verdad clel
hecho.
Si fuera este un artículo de pura. ciencia, podríamos citar casos averiguados de mulas paridas,
y tambicn otros de mujeres, que han tenido lecho
fuera del estado de preñez (y hasta de hombres);
pero nos limitarémos á la simple rolacion· del ca·
so curioso que hemos presenciado, para no alargar demasiado esta verídica historia.
ALFREDO

DUGES.

\

NO~I1ICIA. SOBRE UNA l\IULA LECIIERA.

•

Si bien es cierto que son cxcepcionn.lcs los ca:sos de animales suministrando leche sin liabcr
pasado por ql estado ele preñez, no por esto dejan de citarse uno que otro aun en la. especie humana. Sin embargo, son tan raros estos acontecimientos, que me ha. parecido de mucho intcres el
hecho que presento hoy en union de mi excelente 6 ilustrado amigo D. Vicente Fcrnandez.
El día 11 de Mayo de este afio de 1870, habiendo s~bido que existía un:i. mula gue daba le1 El Repertorio, periódico de Gu:inajuato, c¡ue tlehicra
tener mas circulacion eu el país de la que tiene, y que debiera ser mas conocido de lo que es, publica los dos nrlículos que reproducimo,s (1 propósito de un caso r:1.ro lle
lactn.cion. Las personas que refieren los hecl1os son harto
conocidas y de significn.cion; no entra, pues, en discusion
lo que se o.firma: nsi los cousigunxno~ en El (.,'ullivador, tom;indolos del Rc¡iertorio.

1

che en la Ifocienda de San Pedro de Rocha, &amp;a·
!]1h10 do i\Iarfil, r~ un cuarto de legua do Guana~
juato, fuí 6. &lt;!icho establecimiento con el amigc,
ya citado, y grneins iÍ la buena vuluntad ele loa
dcpendicutes del Sr. D. Bernardo López, dueño
de la hacienda, pudimos observar el animal fcn6mcno I que en ese momento estab:i. trabnjando
en un arrastre.
·
Es una mula alazann, con el .hocico, vientre,
partes inferiores de los miembros, cola y crin,
blancos: su altura os &lt;le metro y me&lt;lio, poco mas
6 ménos, y sus formas serian muy perfectas 6. no
1 Tanto nqni como mas nclelnnte, el lector encontr:ll'á
la paln.hrn. fen6meno aplicn.dn. (L oste caso excepcional. La.
rcdn.ceion no se ha creido con el derecho de v1friar ni 1 u.
primir ln frase;, bien que entiende, que por lo mismo que
el caso es ra.ro, e~ todo lo contrario de Jen6mmo.-A. L.

..

EXPORrfACION.
Durante el aüo do 1875 se exportaron de Ta-¡ de res; su valor $25,000; 1,500 quintales de ca·
busco los artículos siguientes:
f6, $ 21,000; 80,000 arrobas azúcar, su precio
Cacao, 200,000 cargas, cuyo producto os &lt;le · B100,000; 150 quintales de pieles de venado,
$ 36,000; cedro y caoba, 25,000 toneladas, as- 1 pot· $ 4,500, y 100,000 quintales de palo de tinte
ccn&lt;licllllo su valo1· á $ 300,000; diez mil cueros\ y moral, á$75,000. Total exportado:$1.035,500

LECHE DE lTNA MULA.
El hecho de que una mula conciba, llama siempre la atencion. Ahora, ol que esta hembra híbri&lt;la, sin estar focundaua. ni parida, produzca leche, ll'.) puede ménos de ser un caso imposible
para ('\ comun de las personas; extraordinario
para k; naturalistas.
Este.i circunstancias me han hecho creer que
ca un uso que no debo dejar pasa,1· desapercibí·

do, sino que merece la publicidad. El domingo
30 de Abril del presente año, me dijo el j6ven D.
Leopoldo Espinosa, quo al Sr. D. Alfredo Duges
y á mí nos iba ~ proporcionar leche de una mula
que está. desde hace cerca. de cinco años en la.
hacienda de beneficio de San Pedro de· Rocha, á
la •cual los operarios llaman la vaca, porque cona
tantemente produce aquella secrecion.

�314:
Mostrándole el iutcres que al Doctor le pro·
duciria y el que en mí había despertado ya, este
j6ven trajo ol mártes ucos 120cc.
En el acto comencé su estudio: su aspecto era
el de una lecho delgada; sin olor sensible; de sa·
bor un poco dulce; ligeramente alcalin:i. respecto
al tornasol y mucho ménos blanca que la leche
de vaca. Det.erminada su de~idad con cuidado,
result6 de 1.0270, lo cual la aproxima á la de
mujer que por término medie es 1.0203 y la retira de las de los demaB animales, vaca, cabra,
yegua, burra y oveja, que la tienen mayor.
En seguida proseguí á ver si poseía los carac·
téres de leche: al efecto remití una poca á mi ami·
go aprecia.ble el St-. Dr. Dugcs para que buscase
los histol6gicos, que encontr6; y yo me consagré
á los ñsicos y químicos.
Son estos:
El calor solo no la coagula, cuyo carácter in.
dica que no contiene mucha albumina como los
calostros, pero los ácidos sí; ol acético y el clorhídrico haciendo reunirse los g16bulos grasos so·
bre un filtro; el sulfúrico dando un precipita.do
blanco por su combinacion insoluble que forma
con el caseurn 6 caseeina.
Se ve que si aquellos dos ácidos precipitan
grasa y este casecina, la leche en cuestion contiene dos de los principios constitutivos de la leche
real.
Poniendo en un tubo de reaccion 80 gotas de
ácido sulfúrico pul'o, un grano de polvo de bezoardo do res y una gota de leche, di6 al calentarlos á
60° ú 80° la coloracion rojo-púrpura, semejante
á la disolucion de permanganato de potasa, que
acus6 que contenia glucosa, forriu,.da por el ácido
sulfúrico á expensas de la lactosa: otro principio
de la leche.
Para confirmar la existencia de la mantequilla
y del caseum, acusados por los ácidos acético,
clorhídrico y sulfúrico, mezclé 2occ de la leche
con su volúmen de una diaolucion saturada de sulfato de sosa y añadida de un gramo de carbonato
de la· misma base, y filtré. Pas6 un licor comple·
tamente claro y en el filtro qued6 el coágulo, es
decir, la mantequilla. Neutralizado el carbo~to
por ácido acético, di6 el licor un precipitado

...

315

blanco formado del cascum que estaba disuelto á
favor del carbonato.
Una vez hallados estos principios, mas los caractéros citados arriba que me mostraban que en
efecto era lcch', pasé con el mayor cuidado á
investigar sus cantidades.
Para el efecto, evaporé 2occ á 100° en la. estu·
fa, y al cabo de 10 horas produjeron un residuo
duro, con peso de 1Gr. 830, lo cual di6 á sabor
que habian perdido de agua 18Gr. 17, ó que por
litro contenia 908.5 de este licor.
Ese residuo de 1º'· 830 fué tratado por éter y
por sulfuro de carbono hasta agotamiento do la
grasa que result6 0°'· 34 y se redujo el peso del
residuo á 1°'· 49. Un litro, segun este resultado
de grasa contenía 17 gramos.
El 1º'· 49 calcinado hasta la incineracion porfecta se redujo á Oº'· 075 const.ituido por las
sales contenidas en 2o•c de leche, 6 senn 3º'· 75
por cada litro.
Este mismo !Gr. 49 perdi6 por la calcinacion
1Gr. 415 que representa casi en totalidad el cascum y el azúcar de leclle•
Para determinar esta, desgrasé por medio de
unas gotas de ácido clorhídrico otros 20 ce de le·
che y filtré despues de 18 horas. El licor contcnia la lactosa 6 azúcar de leche trasformada en
gliwosa. Usando ent6nces el licor de Fehling diluido en cuatro veces eu peso de agua y repetida
la experiencia tres ocasioneS', resultó uniforme·
mente en todas quo contenian 1Gr. 026 de lactosa. Este peso, quitado de lGr. 415 (caseum y
lactosa) di6 oar. 389 para el caseum. Por consiguiente para un litrn, re11ult6 51Gr. 3 do azúcar
de leche (el licor de Fchling representando 57°t ·
01 de glucosa) y 19°'· 45 do caeeum.
La composicion de la leche, incluyendo en o!
peso del caeeum el de la albumina y lactoprotcina, es, pues, como sigue:
1 LITRO,

100 PA.B.TES,

908.50.
19.45.
17.00.
51.30.
3.75.

90.850.
1.945.
1.700.
5.130.
0.375.

1000.00.

100.000.

Agua.................
Casoum...... .. .. .. ..
Mantequilla.........
Azúcar de leche.....
Salesfijas ...... . ...

.,
/

Estos resultados nos muestran que en efecto el\ ro equus de las quo solamente difiere por ser un
licor estudiado es una leche. Comparándola á las peco mai¡ rica en grasa á cuya circunstancia debo
que el cuadro adjunto representa de otros anima-¡ atribuirse su poca densidad.
¡es, se encuentra que corresponde á las del géncAgua.

.-J

:Mujer.............
Mula.............
Yegua ..........
Burra ......... ,....
Burra ..., ...........
Cabra .............
Oveja . ...........
Carnero .. . . . ... .
-vaca .............
Perra .............
Puerca ....... . ..
Chivo ............

Caseína. Azúcar.

Sales,

Residuo.

Autor.

Densidad de
Brisaon.

---- --- 1.0203
Simon.
88.36 3.43 4.82 2.53 0.23 11.01
i.0270
V. F.
90.85 1.945 5.13 1.70 0.375 9.15
Luisc. Blondt y
1.0346
89.68 1.600 8.75 poca c~:~t:r. 10.35
StiprilUli.
Henry y
1.0355
91.65 1.82 6.08 0.11 0.34 8.35
Chcvallicr.
10.94 Pelligot. 1.0355
89.06 2.97 6.45 1.52
18.00 Boussing. 1.0341
82.00 9.00 4.50 4.50
85.62 4.50 5.00 4.20 0.86 14.38 H. y Ch. 1.0409
Fremy.
81.00 7.14 3.06 8.31 0.80
86.28 3.80 5.27 4.38 0.27 13.72 Poggialle. 1.0324
azúDumas.
75.95 12.17 5.04 6.84 encar,
Scheven. 1.0300
85.49 8.45 3.03 1.93 1.09
Schlosberger.
85.00 9.66 2.60 2.65

En efecto, tanto por la cantidad de agua,- como por las de caseeina y do grasa, es á. las lrches
de yegua y de burra á las quo se asemeja. Digo
que solo difiere por contener un poco mas grasa,
y ciertamente, se ve que, salvo la que aparece
en este cuadro, analizada por Pelligot, en las
otus cuyas composiciones fueron determinadas
por Luiscius, Blondt, Stipriani, Henry y Cheva·
llier, las del género equus son mas pobres en gra·
sa, y aun comparándola con la de Pelligot resulta
mas rica.
So sabo que el caseum abandonado al tiempo
se trasforma en gran parte en grasa: que esta
tiene la misma composicion que la -de la leche: y
so ha preguntado si la existencia de esta deberia
su orígcn como en el queso á la trasformacion de
caseeina en grasa. Parece que la fisiología lo ha
resuelto afirmativamente y que así lo acepta.
Ahora bien, !a permanencia de la leche en las
mamas siendQ mas prolongada que lo que nor·
malmcnte es cuando las crias 6 los ordeñadores
la extraen, puede originar esa. metam6rfosis re·
gresiva quJ explico.ria el aumento de grasa; úni·
nica. a.nom~: '.ía que presenta con sus congéneres.
Quiero 1.0 dejar pasar desapercibidas otras dos
observacior es.

..

Gras:i..

La. graaa qúe le extraje, no directamente á la.
leche, sino á su residuo obtenido per enporacion
á 100º, result6 líquida. Como la que se extrao
de las leches está formada de margarina1 y oleína.
y es de consistencia blanda.;i es de llamar la
atencion que esta esté casi constituida por oleina;
se puedo ver en esto un trabajo inteligente de la
economía, una. prevision; es decir, que en la metam6rfosis no elabora una grasa e6lida como la.
estearina y palmitina, sino fluida á fin de que so
facilito el trasporte y pueda entrar en combustiones fisiológicas en caso de que no haya quien desempeñe el papel de la cria. de descargar las chi·
ches de la leche que están constantemente ela.bo·
randa.
Observando una gota en el microscopio, de otra
porcion que el j6ven Espino!la. extra.jo personal·
mente y que era de 380•• y procedia. de una sola
teta, se veían muchos g16bulos de diversos tamaños, unos muy grandes y otros muy pequel1os,
siendo aquellos casi perfecta.mente esféricos, y
todos, pero principalmente los mas chicos, dotados
I Se supone que la margarina. es una meicla. de estea.·
rino. y po.lmitino. y no una grasa particular.
1! Margarina, 68.-0leina. 30,-Glicerideos, 2.
(M. Brcmeit.-Schiittemótrgtr.)

�316
de movimiento aun dcspucs ele 16 horas. Este
movimiento seri&amp; otro carácter mas de que posee
el estado histológico normal de· 1a leche.
Hasta aquí, lo expuesto confirma que el licor
que el jóven citado nos trajo, ea evidentemente
loche. Pero, ¿y ciertamente la produce una mu·
la? Para esto remito al lector al adjunto artículo
del Sr. Dr. D. Alfredo Duges, profesor de Histo·
ria natural, demasiado conocido en muchas socio·
dades científic~ nacionales y extranjeras de las
cuales es miembro.
Una vez leido lo quo este señor dice, el lector
quedará informado de que es cierto quo una mu·
la no fécunrlada ni parida, da leche y en ab_un·
dancia; y quedará grata.mente sorprendido, salvo
que sea supersticioso y en el hecho vea el amago
vulgar del fin del mundo.

317

Pero puedo cesal' su iuquictml si reflexiona.
quo en el cuadro adjunto so consignan· laf! análisis de dos leches; una de un chivo y otra dQ un
borrego que la estuvo secretando mucho tiempo
en el Jardin de Plantas ele París y que analiz6
el muy conocido químico ~Ir. E. Fremy; y no
obstante estos y otr-0s ca!os igualmente raros, el
mundo ha quedado tranquilo, y solo han producido la admiracion há.cia la naturaleza, que cier·
tamente encanta con sus prodigios,. que ejecuta
sin separarse de aq11ellas inmutables leyes que le
impuso el Criador.
Colegio do Guanajuato, 12 do Mayo de 1H76.

VICENTE FERNANDEZ,

ANALISIS DEL VINO ~IEZCAL.

'¡.

.''

¡'

POR

D. VICENTE FERNANDEZ.

Como no conozco ningun trabajo que so haya.
hecho para averiguar la composicion del vino
mezcal, ni tampoco se me indicara qué especie,
qué clase siquiera, de sustancia tóxica debia yo
buscarles, me encontré en una situacion verdaderamente difícil, pues no sabia en qué sentido debía dirigir el estudio. En efecto, so me obligaba
á indaga.r todos los principios orgánicos é inorgá·
nicos que contuvieran cada uno de los ocho vinos, cuyo trabajo indispensable para la consecu·
cion de tal fin no pudo ménos que arredrar mis
fuerzas. Si la composicion del vino hubiese sido
conocida de antémano, el trabajo y el tiempo
habria.n disminuido considerablemente; pues me
·habria bastado determinar sus principios consti·
tuyentes, para, á cualquier otro 3jeno que le hu·
hiera. encontrado, declararlo sospechoso y hacer
recaer en él la ateucion y un especial estudio.
Tambien, si se me hubiera. dicho qué clase de
materia t6xica se sospechaba, el estudio se me

habría limitado reduciéndome á solo buscar la
especie.
Parecería que estos dos razonamientos indican
por sí mismos Ja, vfo que yo debia seguir, e~to
es: 19, averiguar In coroposicion natural del vino,
y 29, investig:ir qué sustancia extraña á esta
cotnposicion contcoia alguno 6 algunos de los vi·
nos. Pero mu"'y ,tijos de ser MÍ, léjos de expcdi·
tarme el camino, solo me sirvieron para pintai;mo
lo complicado de la situacion. En efecto, ¿á cuál.
de los ocho vinos reputaría puro para hacer el
primer estudio, cuando en todos se temía el fraude? ¿Y de dónde tomaría un vino puro, cuando
no se sabia si el mal lo t.raian ó no desde sus fü.
bricas? '
Llamo la atcncion sobre estas dificulta.des, no
para acarrearme mérito, sioo para que so me
justifique el tiempo impendido que sin esta expli
cacion pudiera haberse atribuido á un efecto do
morosidad.

Apelé, pues, no habiendo oti·o romctlio, al tra.·
Nún1. 1..
b,1jo y al ticIJ1po, y{~ que experiencias centuplicadas me proporcionnr,in un camino para resolver Números ordinales de los
1 2 3 4 5 6 7 8
por lo ménos la principal cuestion¡ esto es, cuál vinos.
ora la sustancia venenosa, lo cual qucd6 conse- - - - - - - - - - - - - - - , t;rj t;I t-t
....- - ag-p., 2!¡"&amp;
'°
0

t"1 t:·tt:;l t;rj
~ ~
8 t:::l ~ a

·u

gu1 o.
Emprendidos los tr11.baios
en eso !le, ntido, logr6
J
adquirir conocimientos do tal naturaleza, que hoy
•
1
permiten cxponc1·los en un 6rden tal que fücili·
.
tan el de la composicion del vino y la posibilidad
de encontrar sin dificultad~s los fraudes quo so
hicieren en lo sucesivo.
Tambien se encontrará una sustancia que en
mi concepto es desconocida de la Química: como
tal, sus propiedades son desconocidas; y como en·
tro ellas las fisiológicas no es de mi mmo indagarlas, no puedo con seguridad afirma!' qu'c sea in·
ofensiva.

et,

§n-'§
i:: (?\ ~- :::= ~ u; '"1
¿do -.~M-' ~·
Nombres do las tiendas ~ (.) e. · ~ g ~ ~
de donde P.rocodian... o· ~ ~
~ a, r'
00
¡:, ~ •
"'! · •
t.,!
1

goa,

·
Densidad tomada á la o
tom~cratura de 20 éo
C.7l
g1:a&lt; os cen,tesimalcs.. g
- - -- - - Grados
en
el Arc6metro ......
.
'
~
de Carthier.
.o

_______ J~

-

g.
o
!"

o o o o o o o
éo éo ~ éo f.c&gt; éo éo

C.7l C.7l
gC.7l gC.7l °'
g ;::
g

C.7l Ct

~

t;

...... ...... ...... ......
...... . . .,. ......
O"l. ~ O) O)

~ ~ ~

o o o N&gt; o c:.n :.....
o · o o en: o en

Estoy léjos de ercer que estos trabajos sean Alcohol en 100 partes~. ~ ~ ~ ~ ~ ~ ~ t
en ~ i:r, 01 o:,
o:. o:. en
lJorfcctos y completos; pero sí creo que constitu· Agua en 100 par tcs.. .. 00
00 00 00 ...... 0 0 &lt;e
yen un paso avanzado para obtener el conoci·
miento químico del vino mezcal.
2: Atonuicndo á. esta diferencia de densidades
Como de estos trabajos debo resultar algun
que,
aunque corta, podría atribuirse en los mas
pi·ovocho, me he propuesto consigna}' ?n este informe todos los resultados; y como quiero que se densos, no solamente á la mezcla do agua sil'lo á la
sepa hasta dónde debo dárselo crédito y hasta de cualquiera otra sustancia que contuviera en
&lt;l6nde ncgársc:lo, los acompaüo de fa dcscripcion disolucion, so pusieron en vidrios de reloj á eva·
detallada de lo mas sustancial de los estudios, porar, cuatro centímetros c{1bicos de cada uno de
para que so vea en d6ndc he errado y en dónde los vinos para ver el residuo y por la cantidad
he acertado; así poddt saberse cuáles" de mis con- apre-ciar si ol aumento de densidad lo debían á la
materi:i. quo lo formara. Esta observacion señal6
clnsioncs deben aceptarse y cuales no.
no era así: el v}no que dejó mas residuo fué el
Ilé ac1uí el 6n1en de los estudios:
Oarac.téres físicos.-1. Marcado cada uno de núm. 3, y sin embargo, no correspondió con el do
los mezcales con los números del 1 al 8, como se mayor densidad que fué el núrn. 5 (cuadro nÚ·
ve en el cuadro siguiente, sucesivamc11te se deter· mero 1).
Estos mismos residuos se sujetaron á varios tra·
minaron sus respectivas densidades, grados aleo·
tamientos
como se verá adelante: todos mostraron
hométricos en el areómetro de Carthier y el tan,
' to plr ciento de alcohol y agua que -0ada uno contener los mismos principios, excepto el número 2; é incluso este, en tau pequefia cantidad que
contenia.
Do estas determinaciones result6 que próxi- no infl.uia en las densidades.
mamen te tuvieron la misma densidad, aun cuan·
Determinacion de los dcidos.- 3. Se dice ge·
do do entre ellos d mas rebajado fu6 el núm. 5 neralmentc en el público que se añade al mezcal
Esta diferencia no parece provenga do fraude, un poco de ácido clorhídrico (muriático, hidro·
pues seria muy mezquino, supuesto que, como clórico) y tambien alumbre (sulfato de alumina
lo muestra el cuadro, solo representa la adicion y potasa); como ambos ejercen sobre el tornase
de 3 cuartillo8 de agua á 100 de mezcal.
una reacc1on ác1d11, se probaron con este reactivo
To¡,¡o 1.-4.0

�319

318
en presencia, al contrario, todos los p1·ecipitados
se coloraron en violeta, indicando sor formados
por cloruro de plata producido por el ácido clor·
hídrico que tenían.
6. No debía conformarme con esta manera de
operai·: lo conveniente y segul'O ora destruir toda
clase de sustancias orgánicas para despues recti·
ficar la presencia del ácido ~n cuestion. En los
párrafos 18 y 21 se verá c6mo se hizo por distintas vías la rectificacion.
7. Queda dicho que todos tienen reaccion ácida; y como todos acusaron contener ácido clorhí·
drico, temí que esto cuerpo fuese el nocivo, y
suponiéndole libre, me dediqué á averiguar en
qué relaciones lo contendrían. Para este objeto
hice una disoluoion de sosa y la repartí en can4. Mas, como se ignoraba ent6nces, si el meztidades iguales muy exactas, en ocho vásos de
cal, por su naturaleza, contenia algun principio
experi-Oncias, á los que añadí un mismo volúmcn
que, como el ácido clorhídrico, precipitara por el
de tintura. de tornasol.
nitrato de plata, no se pudo concluir que contenía
En seguida, con una pipeta finamente graduaácido clorhídrico; así como tampoco, de no precipitar el núm. 5 por el mismo nitrato de plata, se da, investigué el número de centímctroa cúbicos
podría decir que no había sido adulterado, aña- que de cada mezcal so invcrtian en neutralizar
diéndole este ácido; pues muy sabido es que prin· el mismo peso de sosa, cosa que como se sabe, se
cipalmente con las sustancias orgánicas, puede el consigue dejando de añadir licor ácido en el mocloro formar combinaciones de las que ese reac· mento que el color azul del tornasoi se cambia
en roJO,
tivo no lo precipita.
Esta exploracion no me di6 la cantidad do áci- ·
5. Poniéndome en el caso de que el ácido pre·
cipitara aún su cloro por el nitrato de plata, y do que cada uno contenia, porque la sosa no tenia
de que ademas, hubiera en los vinos otra sustan· una composicion conocida, pero sí la relacion de
cia que tambien precipitara, procuré impedir que la acidez d~ los mezcales. En el cuadro núm. 2
esta última lo hiciese y no ocultara al primero. se ve que los números de centímetros cúbicos
A 5.00 de cada vino, lo añadí l:º de ácido azó- empleados son: 24, 20, 26, 15, 15, 25, 13 y 13,
tico puro (privado de sulfúrico, clorhídrico, &amp;c.), correspondiendo á. los números 1, 2, 3, 4, 5, 6,
y en seguida á cada vino tambien una gota de 7, 8, lo cual da para la relacion ácida do estos,
nitrato de plata: ont6nces todos precipitaron mé· las cantidades 1.083: 1.300: 1.000: 1.733: 1.733:
1.040: 2.000: 2.000. Lo que quiere decir que,
nos que ántes, y el núm. 5 casi nada.
No solamente me manifest6 esto que contenían si las cantidades de los números 1, 3 y 6 iO reácido clorhídrico, sino tambien que babia otra putan por 1, la del núm. 2 es q, las de los núsustancia precipitable como él, que el ácido ní- meros 4 y 5 son 1!, y las de 1011 números 7 y 8
trico le impidi6 precipitarse en esta vez. Esta son como 2.
Se ve en este resultado cuánta prudencia exí·
creencia la demostr6 el modo diferente de conducirse de los precipitados con la luz, obtenidos gia tenerse al hacer los estudios: el vino núm. 3,
en presencia 6 ausencia del ácido nítrico. Efecti- con el nitrato de plata indic6 ser el mas rico de
vamente, en ausencia, como lo muestra el cuadro todos en ácido clorhídrico, y el ensaye acidiménúm. 2, tomaron coloraciones diversas entre sí y trico que acabo de describir, aclar6 que precisadiversas del que produciría el ácido clorhídrico: mente era el vino rnénos dcido: el mezcal núm. 5

y todos mdl!traron sor fuortemente ácidos. Para.
explorar si en efecto contenían estos cuerpos, fueron sucesivamente tratados por nitra.to de barita
y por nitrato de plata; y como por el primer reactivo no acusaron absolutamente nada de ácido sulfúrico, fué excusado buscar el alumbre que, por
otra parte, tampoco se habia visto en los residuos
con el microscopio con un aumento de 700 cliámetros, que debió revelarlo por sus forma3 cristalinas, octáedricas 6 cúbicas, en que cristaliza. En
cuanto al nitrato de plata, con él se vi6 que todos,
con exeepcion del núm. 5, precipitaron sensiblemente, indicando que todos contenían ácido clorhídrico, pero que el [, lo contenía en menbr cantidad, como se ve en el cuadro núm. 2.

,

con el nitrato de plata, indicó no Cf.llltenia casl

'

-·

Núm.

•:&gt;

nada de ácido clorhídrico, y ol ensaye acidimé • Números de loninos ... 1
1234 5678
trico descubri6 que contenía ! mas acidez que e1 Contienen ácidos en li- 1
núm. 3 reputado el mas rico en ácido clorhídrico • bertad los números... 1 1 2 3 4 5 6 7 8
~ts:~ts:1-d~I=::~
1 ;.,QO¡::D&gt;gs=s=o.,
. Tantas divergencias deberían depender forzosa
ci ci '&lt;1 ci ? '&lt;! '&lt;1 ci
mento de que en el núm. 3, una parte del ácido• Precipitan por el nitra· ~~!3~ !3!3P
to do plata.
"'s "'a e;º "'s "'ci ¡¡.,ci ~
s
clorhídrico estaba combinado y empleaba poca
"'"°
:, ::, ¡::¡,, ::,
¡::¡,, ¡::¡,, :,

!

(!)

sosa para neutralizarse, y en el núm. 5 debia exis.

1

tir otro ácido quo no siendo el clorhídrico, no lo

circunstancias.

núm. 2 que reasume los resultados referidos en

.

.. .

lzj
1%.J ~,P%j ~
...,_ .,_
o ....... o

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¡\.&gt;

11)

(!)

(!)

'2,

"I

aa~a
??13?

a~

(!)

::,

1

Número de centímetros I
los últimos párrafos, y en seguida continúo el es· cúbicos que saturan I
una cantidad constantudio.
te de sosa.
Rolacion de la acidez, 1
tomando el 3 por unidad.
1

¡

l Pelouze ha. dicho que el alcohol oculla la o.ccion del
Í!.chlo acético sobre el tornasol.

(!)

(!)

'1'1?'1o,;-°r:,,(D
o.¡:¡.
¡::¡,,• &lt;+' &lt;+

1

En presencia del ácido
nítrico precipitan por
este ácido el que les daba parte de su acidez 1 y el nitrato do plata y
· se coloran (exc~pto el
me propuse buscarlo. Antes de decir c6mo se 5) en violado por la
hizo esta investigacion, intercalo aquí el cuadro luz.
del aire y so trasforma en ácido acético, podia sor

..

a,p&lt;+
•
•
(!)

o o

" acusaba el nitrato de plata. Esto hacia presumir So coloran con la luz di·
fusa.
que en los demas mezcales ocurrieran anmogas
8. Sabiendo que ol alcohol se oxida al contacto

(!)

&lt;+&lt;+¡p&lt;+
(!) (1) •
(!)

?"'
~ ~ ~ ,_. ,_. ~ ,_. 1-'
.¡:..OO)CJl~CJlto~

1-' ,_. ..... ,_. 1-' ,_.

~

t.:)

oc.oo:..:i:..:iooo
OOOO~Ci:&gt;000

~ºº~~ººº

.

(Oontiniiará) .

SOCIEDAD ZACATECANA DE .ARBORICULTURA.
Con este título publica ol Periódico Oficial de
Zacatecas el artículo que reproducimos á continuacion, no sin felicitar cordialmente, ántes al
Sr. Carrillo, ror el espíritu levantado que manifiesta, ocupándoae de la felicidad de l" patria por
el único medio posible y seguro; el tr_abajo, en medio de una sociedad que se derrumba por las ambiciones bastardas de muchos de sus miembros.
Dice así el artículo.
«Tenemos .el gusto de poner en conocimiento
de nuestros lectores haberse instala.do en esta. capital una sociedad que Ilev~ por título el que
sirve de cpígrafo á este párrafo.»
l{El Sr.Diputado D. Prisciliano Carrillo, es el

autor de tal pensamiento, y damos por consegui·
do el objeto que se propone, puesto que entre los
socios figuran personas respotables y capaces de
prestar una eficaz ayuda. en esa empresa, por su
ilustracion, ·por su influencia y por sus recursos.
De esto se podrá juzgar con la lectura de la acta
que publicamos en seguida, levantada con motivo
de la inauguracion de la sociedad.
Sesion del día 2' de Abril ele 1876.
!(Reunidos en la casa del Sr. D. Manuel Darqui, los Sres. D. Ponciano Hernandez, D. Antonio Gomez Gonzalez, D. Joaquín I. Ibargüengoytia, D. Antonio M. Kimball, D. Joaquin M.
Ramos, D. Manuel Darqui y D. Prisciliano Car·

�321

320
i!lo, expuso el último lo que sigue: «Seüoros.- blo urgoncia respecto de aquellos puntos que no
El asunto do esta reunion es invitaros para que están ú. las malas condiciones que esto.
acepteis ol pensamiento de establecer en esta ca«Una vez formaua esta sociedad, olla podrá.
pital una sociedad que tenga por único y exclusi· establecer sucursales foráneos y atender venta· ·
vo objeto la multiplicacion de los ái·boles.
josamente á l_a arboricultura del ~stado.
«Ifa existido la costumbro de que la adminis«Cualesquiera que _sean las clificult~d~s quo
1
tracion pública sea la que 80 entienda con todo; haya que vencer, es, sm embargo, ~~n füc1l abar1
poro dl3sdo que aparcci6 el espíritu di) asociacíon car do una sola mirada su grande ut1hda_d, y sobre
so ha visto que, sin quo los gobiernos so descn- . todo, los ~e~ores qu.e me escuchan, re~ito, s~n do
tiendan do sus muchos delicados deberes, las aso- tan .notona ilustracion que c1:co de mi deber caciaciones imprimen á los pueblos su impulso mo- llar, una vez expuesto el obJeto de esta Junta.
ral y físico cuyos resultados son t:i,nto mas bené- Agregaré solamente que he formula~lo un proficos cuanto que estimulan y casi engendran una yecto de Reglamento, el que me pcrm1to.la l1-0nra
competencia entro sus esfuerzos y los del poder. de.presentar, sin m:-s dos~o que economizar tm· _
y 0 creo por lo mismo, que forma.da una sociedad baJos, pues él, podra servir c~ando ménos do.núdc ·arboricultura, tal vez primera. en su género, oleo al nuev~ que se form.e, .~1 se acep~a la 1uca.
pücs no sé de otra, ella servid. de ejemplo, y den- quo he man~fcstado.-Pr1sc1hano Ca.mil~:»
tro do poco abundarán on nuestro país, alcanzán·
«En seguida el s.r. Gomez Gonzalez d1JO qu~
doso así aumentar el empeño do las autoridades aceptaba ol pensamiento en todas sus partes, po~locales tan desarrollado ya en favor de la crea~ que últimamcutc babia leido que en una locah·
cion d~ bollos jardines en el centro de las ciuda· dad inmediata. al Itsm? de Suez, do~de nunca llo·
des, y que este empef1o se haga extensivo al plan- via, se había~ regularizado l:ts lluvias despues de
tío de árboks.
.haber formado una. arboleda.
«El Sr. D. Ponciano Hcrnandez_ expuso ctuc el
«En un círculo tan ilustrado como el presente,
pensamiento no sola.monte le parecia bueno sino
no osaré demostrar la urgencia de roponor la tala
grande y digno de ponerse en práctica inmediade nuestros bosques; y digo tala, porque el corto
ta.mento, para lo cual deseaba que se le diese lecde maderas para los distintos usos i que se le
tura al proyecto de Reglamento presentado, á fin
destina, lo practican hombres rudos sin guía, de
de instalar la juuta directiva en los té1·minos que
ningun género, de manera que los árboles secula indique; y tomada en considcra.cion esta pro·
lares son derribados y los bosques desaparecen.
posicion, se di6 lectura al referido Reglamento y
Cumple, es cierto, á las autoridades reglamentar
segun su artículo 59 se procedió á la elcccion, la
y vigilar el corte de maderas; pero toca á cada
cual recay6 en los sef1ores siguientes:
hombre devolver en lo posible á la naturaleza
D. Poncia.no Ilernandez............... Presidente.
aquello que le prest6 para cubrir sus necesid~,i Joaquín Mi.t Ramos..............Vicepreaidente.
. des en su paso por el mundo.
»
i\lanucl Darqui ............ .........Secretario.
«Por otra parte, todas las razones que pudie·
» Antonio F. Fenoll .............Prosecretario:
l'a aducir en apoyo de las sociedades arboriculto·
Antonio M. Kimball ..................Tesorero:
ras, suben de punto tratándose de lugares como
« Prisciliano Carrillo .................. Cronista.
el nuestro en donde la ve crctacion es absolu tamento
'.
o
«A continuacion la junta nombr6 á lós Sres.
escasa, pues na.die ignora que los árboles mejoran
la atm6sfera cargándola. !e oxígeno, que la hi· D. Antonio Gomez Gonzalcz y D. Joa.quin I.
groscopicidad de uu follaje atrae las lluvias y lbargüengoytia para que estudiasen el repetido
que su sombra conserva la humedad de la tiel'l'a: reglamento y propusiesen las reformas que crean
de manera que siendo nuestra atmósfera impura necesarias.
«A propuesta. del Sr. Ibargüengoyiia la junta
por causas que todos conocen; la localidad seca
y escasa. de lluvias, el plantío de arboledas es do· comision6 á ca.da uno de sus miembros para que

,i

invitasen nuevos socios y termin6 la sesion aoor- con benevolencia por todas las personas amante!!
dando remitfr á. cada uno de los quo
forman la del bien público y del engrandecimiento de ésta
1
directiva, su título correspondiente.
j fraccion de la p~tria. Sabemos que los sen.ores
Aprobada el 11 de Mayo de 1876.»
que han sido invitados hasta hoy, se han aso«Aeontecimientos como el que acabamos de ciado con gusto, designando cada uno la. cuota
dar cuenta al público, no necesitan elogios; en sí mensual con que desea contribuir, y varioo, adctracn toda su importancia y valimiento. Si ese cír- mas, haciendo un donativo para crear el fondo;
culo logra extenderse llevando á su seno un gran por lo que entendemos que el pensamiento de
número de asociados, cnt6nces con un fondo de nuestro amigo el Sr. Carrillo, va á tomar en el
considcracion destinado 6, un solo objeto, podrá terreno de la práctica, las dimensiones que esvencer las djficultades que se le presenten y pro· presa en su exposicion á la primera J untn.
tlucir incalculables beneficios al Estado.
«Sa~udamos á In. nue\'a Sociedad y deseamos
«Como el asunto es tan noble, debo acogcrilo ·áyamentc no desmaye on sus trabajos.»
' r

LA GRANA.
De todas estas clases tenemos el honor de remitir una muestra á esa sccrotáría, para que la.
Sociellad de Geografía y Estadística, á quien dedicamos estos pequeiios trabajos, como una débil
muestra de gratitud, pueda mandarlas analizar
rectificando nuee.tras observaciones.
La separucion de t:L media grana, granilla, pol·
vo, basura, bodoques (que es la rounion de tres
6 mas granos en ~n solo cuerpo), se practica por
medio de harneros mas 6 ménos gruesos; y la de
la grana falsa, piedras de hormiguero y otros
cuerpos extraños, se hace espulgando la cochin_i·
lla, por manera que no su.lo una libra de gra.na
par~ otros Estados 6 para el extranjero, si no. se
ha sujet:ido á exámen en el registro de granas,
para evitar los fraudes á que se presta esta clase
de efecto.
·
La oficina del regif:tro fué restablecida última.mente por el C. general Porfirio :piaz, en uso de
facultades extraordinarias, por su decreto de 28
de Noyicmbrc de 1866, y la planta de sus em·
pleados que consta en el mismo decreto, se reduce
á un administrallor depositario, con el sueldo de
ochocientos pesos anuales. Dos veedores con quinientos cada uno. Un portero, mozo de 3:500, con
cien. [Gastos menores, doscientos, y cuatrocientos
de renta de casa, aunque.en la actualidad se gastan seiscientos.
Hasta. hoy no existo ningun reglamento aproLado, q11e norme los procccfüuientos do la oficina;

pero estamos ü1formados do que el actual admimistrador ha formado uno que presentará á la
legislatura on su pr6ximo período de sesiones,
por conducto del gobierno. El que suele resolver
on lo privado algunas dificultades, es el expedido
en tiempo del Imperio por el Ministerio de Fo·
mento, en 11 Je Julio de 18G5.
Esta oficina se hace necesaria para el fomento
del comercio de buena fé, porque sicnuo la grana
efecto susceptible de adulteraciones, es necesa1·io
tener siempre peritos autorizados que eviten el
fraude, que seria un pretoxto para.nuestros enemigos de Ultramar, para que deshonraran á la
nacion entera y al Estado en particular, si fueran
al extranjero los sobornales sin registro y la gra.
na en el esta.do en que la venden los trapicheros ..
Estos que se ocupan en comprar pequellas cantidades á los cosecheros indígenas en las plazas que
hemos mencionado, y que á su vez venden en el
comercio de esta ciudad, no siempre, ni todos,
han tenido la buena fé de entregar puro el efecto,
sino que algunas veces ha sido mezclado con piedras de hormiguero, semilla de cebollas, polvo de
sal, margajita. 6 arenilla, tierra, goma, almidon,
tizaa, greta, ceniza y grana falsa que se prepara.
con polvo de gran:i,, barro seco y goma.
No dirémos que solo los que hacen este comercio en pequeño hayan cometido estos abusos, quo
tambien pueden provenir de cosecheros 6 comer·
ciantes en grande. Nueatro 6.nimo no es ineuJpar

�323

322
á determinadas pereonns, sino se!l.alar el mal para
justificar el remeuio que se ha. puesto, y que alguna vez se ha combatido como contraria á la
libertad del comercio. La oficina, hasta hoy, ha
desempeflado su cometido á satisfaccion de la
generalidad.
Este ramo do industria ha daca.ido notablemente, y es fácil predecir que dentro de algunos
al'los desaparecerá completamente en el Estado,
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y que solo los ancianos rutineros, por no ª an O· ·
nar su antiguo ejercicio, 6 los ricoa ilusos Y sin
experiencia expondrán sus capitales á todas las
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eventualidades y peligros que hemos eta a 0 ,
con la esperanza de una m6dica ganancia. en caso
de que se logre lo cosecha.
Para que á primera vista. no aparezca aventurado nuestro aserto, expondrémos, aunque someramente, algunas razones en que lo apoyamos,
concluyendo esta materia con un estado comparativo entre los producidos de las cosechas de 1803,
1827 y el pasado de 1869.
Hace muy pocos ai1os que solo México expor·
taba la grana cochinilla, y por esta causa, aten·
didos sus gastos, trabajo y contratiempos, fijaba
el precio á sus efectos, compensando los ai1os malos con los buenos, sin que por causa del precio
dejara de tener salida.
En la actualidad en algunas de las Antillas y
sobre todo, en las repúblicaa del Sur, han comen·
zado á explotar esta i•dustria. con mejor éxito;
primero: porque sus terrenos son vírgenes; segundo: porque carecen de la abundancia de da.fiero que se multiplica con las cosechas: y tercero, porque las estaciones son mas benignas y por
lo tanto tiene el insecto ménos enemigos vivientes
y atmosféricos, ménos gastos y pérdidas, el cosechero mayores rendimientos, y por consecuencia,

mayor facilidad para dar barato. ¿Y ent6nces
podrá sostenerse la competencia? Vetimos el estado comparativo.
En la balanza de Veracruz, referente al año
de 1803 en la parte relativa á la exportacion de
México para España se lee:
Grana..................... 27,651 @, valol': $2.191,39Q
En lo. tablo. cstadlstica for·
madaeulacomisaríagenc·
rat de Oaxaca, en Febre·
ro de 1828 que tenemos i
la vista, refiriéndose al afio
anterior, dice: Grano. c.x·
portada para Espaiía.... 15,172 @ 22 !: s1.oas,m 5 rs.
En el registro actual consta
que se exportaron el alío
pMado á $14 arroba, que
era su precio.. .. · ...... · 18,217 @ fl.. ... $ 255,038
Diferencia de mas á favor
del último año en cuanto
al peso.................. 3,03! @ 3 !,
Diferencia en contra del úl·
timo año, en cuanto al pre·
cio de lo, venta.......................... . $ 810,38G 5 rs.

Se ve que de 1803 á 1827 casi no hay diferencia en los precios, y la razon es que no
habia competencia; pero de 1827 á la fechi, que
en estos últimos años han cosechado las Antillas
y repúblicas del Sur, el precio poco mas 6 ménos
se ha reducido á la quinta parte.
Para oorrobora.1· nuestro cálculo traerémos á la
vista la noticia de caudales invertidos en grana,
segun la Memoria estadística publicada en Vera·
cruz en 1821 por D. Cárlos María Bustamanto,
que dice entraron al Estado de Oaxaca para com·
pra de granas, desde 1758 á 1820, $ 95.93'7,509
4! reales, sin incluir el dinero introducido por
contrabando para evitar el pago de d_erechos,
con lo que se justifica plenamente que miéntras
no hubo competencia se mantuvieron los precios.
JOSÉ

S.

DE ANDA,

ESTUDIOS l\IETEOROLOGICOS.
Como -se ve, la temperatura média del año pa·
Con los datos contenidos en el resúmen que va.
, verse de las observacione11 termométricas de ra México resultó de 16° 07 centígrados: este
todo el afio de 1875, hechas en esta capital, ya importante dato formará la base de mis deduces fácil hacer algunas comparaciones muy intere· ciones.
Es un hecho conocido que no todos los luga·
11antes, lo que Berá objeto de esta pequeña. diser·
res de una misma latitud geográfica tienen taw·
tacion.
;

bien una misma temperatura média. En el caso
presente forman línea isotérmica (es decir, tienen
igual temperatura média) con México aproxima.tivamente: Ndpoles (16° 4 C, 6 40° 51' Lat.
N. y 55 metros sobro el nivel del mar): Lisboa
(16º 4 C, 38º 42' Lat. N., altura 72 metros);
y Buenos-Aires (16° 9 C.; 34° 37' L. N. al nivel del mar. México tiene una latitud de 19°
26' N. La distancia. de un lugar del Ecuador
al polo del Norte, no es proporcional á la ditninucion del calor, 6 mejor dicho, no está en proporcion de latitud geográfica. creciente; habiendo
su diferencia respecto del antiguo y nuevo conti·
nonte, así, v. gr., de 0° ú. 20° Lat. N. disminuye
J:i. temperatura média. dos grados en ambos mundos; de 20° á 30° disminuye en el antiguo conti·
ncnte 4°, y en el nuevo 6° C.; por término medio de 0° á 60° en el antiguo 22°, 5 C. y en el
nuevo 31°, 4 C. Hay, pues, una diferencia notable entro ambos continentes, la que se necesita
tener 'presente, por estar situados los lugares que
forman línea isotét-rnica con l\féxfoo en diversos
continentes. A pesar de la gran diferencia entre
México y Buenos-Aires, forman ambos puntos
línea. isoténnica; la causa de esto se debe buscar
en circunstancias locales, principalmente en la
enorme altura de México sobre el nivel del mar.
En las regiones de la mesa central de México,
disminuye la temperatura média, subiendo del
mar á puntos de una altura de 1,950 metros, una
cantidad de seis centígrados, de manera que reduciendo la temperatura média de Uéxico al ni....
vel del mar, 6 con otras palabras, si México es·
tuviera situada á la orilla del mar, tendría una
temperatura média anual de 25º 40 C. pues por
cada 243 metros de elevacion baja la tempera.tu·
ra un centígrado; para reducir, pues, la tempo·
ratura méclia de México al nivel del mar, tenemoa que aumentarla por la cantidad de~H{=9º
34, por consiguiente 16º 06 X 9º 34=25º 40
C., que es la temperatura média do México reducida al nivel del mar, y que en efecto es aproximativamente la de Veracrus y la de la Habana.
En el Ecuador es la t~mperatura média al nivel del mar 27° 5; en la parte oriental de América y África un poco m6nos; en el interior de

ambos continentes, principalmente en Africa, e11
mas subida que en las costas, porque en el inte·
rior de este continente sube á. 29 C.
En el Ecuador termométrico, es decir, la línea
que resulta uniendo todos los puntos ma.s cálidos
de los diversos meridianos, no coincide con el
ecuador terrest1·e, por este motivo los lugares si·
tuados en el ecuador no son siempre los mas calientes. La. línea isotérmica del hemisferio del
Norte de 25° C. pasa por Veracruz, toca el extremo Sur de la Florida, sube despues un poco
al Norte, para bajar á la costa boreal del Mar
Rojo y al golfo de Persia, &amp;c.
Para conocer las circunstancias termométricas
do un país no es suficiente conocer su tempera· ·
tura média del año, sino que es necesario saber
tambien de qué modo está distribuida. la tempe·
ro.tura entre las diversas estaciones. Así vemos
v. gr. en nuestro caso, que México forma una línea isotérmica con Nápoles, Lisboa. y BuenosAires, pero mié11tras la temperatura. média de
México en el invierno (Diciembre, Enero y Fe·
brcro) es de 12° ·8, es la de Nápoles 9° 9 C., la
de Lisboa 11 ° 3 y la de Buenos-Aires 11 ° 4;
por consiguiente, entro estos cuatro lugares tiene
Nápoles un invierno mas riguroso que los demas
y México el mas benigno. Asimismo es la tem·
peratura média de México en el verano do 18º
46 y las de Nápoles, Lisboa y Buenos-Aires respectivamente, 23º 6; 20º 7 y 22º 8, por lo que
se ve que en Nápoles el verano es el mas cálido
y que en México es el calor durante el verano el
ménos intenso. En cambio, es la. temperatura. mé,
dia de la primavera en México la mas elevada;
es decir; 17º 97; miéntras la de los otros tres
lugares respectivamente, 15º 6; 15º 2 y 15 2.
Finalmente, ei otoño de México es ménos caluro·
so que el de Nápoles, Lisboa y Buenos-Aires,
porque la temperatura. média en nuestra capital
en la eatacion mencionada asciende á. 15° Oy.la.
de los otros puntos respectivamente á 17º 13;
17º 6 y 18º 1 C.; siendo, pues, el otoño de Buenos-Aires igual al verano de México, y el del úl,
timo punto igual á la primavera de los tres luga.res menciona.dos.
La capital de México form11, una línea isotérmi·

�325

324
ca (es decir, tiene igunl temperatura médio. de¡ peratura média en Jus diversas l'staciones; por su
invierno) con A:gel y C:mea(12º 4); así como lí- eituacion geográfica debía tener un clim~ muy
nea isoquiménica (es decir, igual temperatura c{dido1 pero su aituacion topogrCtfica y principal_'
médiade verano) conMafra (18º 2) París (18° 1) mente-su considerable altura sobro el nivel de1
Burdeos (18º 2) Estrasburgo (18° 1) Francfort mar, la Cl'rcanía do altas montañas, cubiertas de
sobro el Main (18º 3) Innspruck (18° 3) .Bruso- nieve eterna, y 13 de los lagos, modifica sobremalaa (18° 2) Fraga (18º 9) Fulda (18° 7) WHrz- nera el calor y hace de México un país como uno
burgo (18º 7).
Igual temperatura média de primavera tiene
México con el Oabo ele Bitlna E_speranza (18º ~
y 33° 55 Lat. Sur) y J.lontevideo (18º 1 con
34 54 Lat Sur.) ambos al nivel clel mar. Final·
mente, -igual tempern.turn mé&lt;lia del otoño tiene
México con Mafra (15º 1 38º 56 Lat. Norte.
Florencfo (15º 7 y 43º 47º Lat. Norte y Constantinopla (15º 8 y 41° O Lat. Norte.)
Por todas estas comparaciones se ve que Mé
:xico forma un caso exccpcionn.l respecto de tcm·

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Máximum de tempera.tura.

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Fig. XIX.

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do los mas benignos climas del mundo.
En México puede propagnrso toda clase de
frutos,. tanto tropicales .como los qe la tierra llamada templaLla, por consiguie11te se dan los ce.
reales, el nopal, el maguey, junto-al naranjo, ~l
chirimoyo y otras fl'Utas de tierra ca.liento, porque su temperatura média del año, así como de
las diversas estaciones, no difieren mucho unas
de otras; por consiguiente el clima do México no
es excesivo bajo ningun aspecto.
I. EPSTEIN.

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POR ISIDORO EPSTEIX.

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DUS DE LLCn.l EN TODOS LOS ll!SES

TE7i1PE~ATURA MEDI[ DEL DIA.

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DEL AÑO.

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Agosto, "~bre. Octubre.

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213.70\15.00\13.67\12.6712.83 9.00 Marzo..., ... 22. =27.30
3\14.34\14.00\14.06\ll.50\13.G6111.84 Abril ........ U. =30.00
1
4\14.33 13.6613.6612.3413.13 11.17 Mayo ........ u. =30.00
dl14.00\114.07 13.3411.66 ;2.67 11.001Junio ....... 23. =28.75
1
614.3414.6713.6712.8313.0011.00
.Julio......... 22. =27.50
7•13.3314.00 14.00\12.67 12.66 8.6G1Agosto ...... 22. =~.:·:~
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19
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8114.6713.6713.3312.6612.84 8.171 Sotiem re. . =2-a?,?2
8 83 Octnhre 1~. = -·....
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D1c1emhre. 17.3 =2 · 1
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1114.0015.3313.67¡11.00 8. 67 8.·34
.

2

.5. =G.22

Pebrero ...... ..... ·..

O

G. =7.50

Marzo ...............

2

5. =G.22

Ahril ... . · ···· ·· ···· ·

7

7.5. =9.37

Mayo...............

4

10.=12.22

Junio ..... ·· ......... 12

9.=11.25

Julio ...... · .. · · ·· · · 19

Agosto .. ... .'...... · .. 20

l0.=12.22
S.=10.00

Setiemh:e.... · ..... · .. 22

Octubre .... ·;- .... ····
3· = 3·75
3. =3.'i5 ! No,iem~re ...... .. - ..

5

2. =2.50

O

Diciembre .. . ·........

\

·

3

Total...... 96

12114.3315.3413.00\11.17 10.lG 7.50
13113.3414.5013.66 10.83 11.00 8.26
r ¡mt~pm llifü DE TODOS LOS MESES DtL 110 DE lm.
14\4,33 14.83 13.34 11,50 12,17 8·171-~~~~~---Gr-.R-.--G-r.-C.~Gr-=.fa=hr:=,n=hel~I.
1514.00\14.6613.5011.67 12.00 8.16
9.79 = 12.24 = 54.03
14.11 = 67.39
16!13.5014.67H.3310.5011.50 8.16 . ~~~:-~~~:::::·:.·: ::·.::::::: 11.29 =
13 77 = 17.21 = G2.98
'. = 17.4G = 63.43
·~~:rt:::::::::·::::-:::::::- 15.39
13.97
1715.00114•0014.67 9.3212.17 8.61
= 19.24 = GG·79:.
Iri.23 = 19.04 = 66.21
r.
9.0013.16
9.16
~~~?;~·::::.'
:
'
.
::·.::·::::::~:
714.00¡13.33
1811 6
1449 = 18.11 = 64.78
±
Julio .... · .. ····"···· .... · 1Ú8 = 18.23 = 6·1,ll!
..67 8.33 11.67 9.50 Setiembre
Agosto ....... · .. ·· .... ·· .. 13.32 = 1G.G5 = ~l.9i
1915.3415.e;o·¡lP
v
o
...... .. · ...... ..
11.22 = 14.02 = 07.23
50
9
50
Octnh1'e
· .. · ...... · • """ 1151 = 14.39 = 57.90
0
9
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5
2015.66 15.84 13.50 ·
·
·
NoYiembre ..... · · .... · .. · ·
9:69 =

12.11 = 53.79

2114.67\16.3313.00 9.17 9.5010.34
l)icierobre....;~~~;.-.·.·::::::
154.25 = 192.81 = 731. 37
. 22'15.33 14.67 13. 00 9.66 9.66 10.10¡ _ _ _ _
Día mas frio el 12 de Diciembre.
23 15.8315.34 12.33 10.67 10.67 10 ·16 mPERUCRA WEDI! DE TODO E~., AÑO.
1
Dins mas calientes en el año, el l.~
1. 2-1 15.5015.0014.00 11,50 ll.OO 1 34
'Ir. ;·«hrcnh,11.
1 :1: j
Gr o.
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y 3 de Mayo.
66 a n
25-14.6715.00 13.$4 11.16 10.83 11.
1i.s: = 1i:o7 = G0.9!
mxnnrn. 2.1. º R.
26115.34\Ú.3310.6 1.17 11.50 11.841- - - - - ~ media. del mes mas
~713.7014,t;Q 12.6711.5012.17 11. 8~1 mPER.\TfüS MEDIAS DE LAS EST!t!ONES. . Temp~ratnra
caliente.
O
~
0
(MUO) lS.3!lR = 19.24 ..
Gr. n.
~ Temperae médiadel me,mas/pº·
2814.16 14.34 13.00 12.00 12.00 10.o3I
(DIC!EllllRE) 9,69Jt = 12.1 .
1
------2915 .00 14.33 13.00\12.66 12.00 10.40 Invierno. (Dbre. 114 3410 6613.3410.1710.34 EucroyFeb) . 10,26 = 12·82
.A.BREVIATl:JRAS.
3015.00 ··
'
U.38 = 17.97
16.07 Primave1·a .. · .. ·
Ll ........... Lluv)a.
11 33
"3114 ' 67 13' 66 _" _ _'_ -"- -· - \ Verano.: ..... ·· 14.7G = 18·46 Llo
..... ... · .Llo~zna.
Ll. f ......... Lluv(a fuerte ..
- -.- .
311·50 \ 9·711
• 14.4814.5713.30\ll.2,
· Otofio .......... 12.01 = 15·01 LJ. g........ .Lluvia y gran120.

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327

1

•

.

Oorte 6 coseelta y eleccion de la lioja.-Oómo se das unns ~le otras por una distancia do cuatro 6
hacen los manojos en la Isla de &lt;Juba.
cinco varas, y de modo que puedan colocarse so·
Para cortar el tabaco 11e escogerá un dia en bro ellas los cujes, unos junto á otros horízontalque haga buen sol, y se tendrán preparados los mente y asentados por sus extremos, con las mancujes suficientes para colocarlo en la forma que cuernas de hojas en la misma disposicion en que
so dirá despues. (Cujes se llaman unas varas 6 sa traen del plantío. Colocado así el tabaco, se Je
palos delgados de cuatro 6 cinco varas de largo). dejará por tres 6 cuatro dias, despues de los cua •
Se comenzará cortando las mancuernas comen- les y cuando ya esté ::\marillo, se van eeparando
zando por arriba en donde regularmente hay algo mas los cujes, poniéndolos á distancia de metros hojas, las cuales se cortan juntas, y cuidan, dia cuarta unos de otros, poco mas 6 ménos. De
do de que no se desgajen las hojas, 6 mejor dicho, este modo se tendrán otros tres días; al cabo de
que no se deshagan las mancuernas; es decir, que este tiempo, se sacarán al sol por tiies dias consedeben cortarse con un pedazo del tallo- 6 vástago cu ti vos cuidando de entrarlos por la noche, y evi·
de la mata. A medida que se van cortando se tando .::i3mpre que sufra el tabaco una fuerte imvan poniendo en el camellon colocándolas de modo presion del frio, y de una. excesiva humedad y
que las hojas queden con el derecho, anverso 6 mucho mas que lo llueva. Esta. circunstancia del
cara superior, pegada al suelo á. fin de que so . as0leo, aunque no es necesaria, influye mucho en
marchiten con el sol; pero se tendrá cuidado · de que ~l tabaco tome un buen color. Despues de es·
no dejarlas así por mucho tiempo, sino el nccesa.- tos tres días de eol, se entra y se suben los cujes
rio solamente para que se marchiten: de lo con- á la última bandera de arriba, en caso de que estrario se qucmaria y se perdería. Despues se van té enteramente seco el tabaco, poniéndolos algo
montando las mancuernas en los cujes con una ho- separados, de modo que no se compriman las hoja de cada lado, y cuando la mancuerna sea de jas entre sí. Por Jo dicho se Cllmprenderá que la
tres hojas, se pone una do un lado y dos de otro. casa del tabaco debe hacerse proporcionada á la.
So debe cuidar, al colocarlas, de que no estén muy extension de la siembra, y pueden coloc:irec en
separadas, ni tampoco muy apelmazadas, sino tan ella varios ,6t·dones 6 tramos de b:...nderas hasta
solo las que naturalmente quedan en el cuje, unas llegar al techo, distantes dichos tramos entre· sí
junto á las otras: por regla general, puede calcu- de una y media varas.
lnrsc qu~ el número de mancuernas que caben,
El taoaco deberá permanecer del modo últibien colocadas en cada cuje, es de 80 á 100. mamente dicho: unos quince Ó veinte dias mas,
Para hacer esta operacion de poner el tabaco en si necesario fuere, hasta que se seque; y ent6nlos cujea, se colocan estos en unas horquetillas ces se podrán ya juntar los cujes y dejarlo así
de una vara de alto que se incan 6 entierran en hasta. que sobrevengan 1as segundas 6 terceras
· el camellon por el extremo opuesto á la horque- lluvias.

ta. Se debe procurar, como hemos indicado ya,
que el tabaco, puesto así en los cujes, no esté
mucho tiempo expuesto a.l sol, cuidando de en·
trarlos á la casa del tabaco luego que se hayan
llenado diez da dichos cujes.
La casa del tabaco, llamada así por estar destinada al beneficio y dep1sito de la hoja cosecha,
da, tiene en su interior unas varas atravesadas
que se lla.mnn bandcrns1 las cuales están separa·

Luego 'que, por haber llovido lo suficiente, el
tabaco haya percibido alguna h11medad del aire
atmosférico, lo que se conoce en que se suaviza
y adquiere una gran flexibilidad al comprimil'lo
con las manos, se baja para apilonarlo. Por api·
lonarlo se entiende ponerlo formando una pila
con todo él, colocando las hojas punta con punta.
hácia adentro, y por consiguiente todos los tron·
coa pnrn afuera y procurando tapar bien el pilon

�•
328
aquella hoja, que ya por rota, por pequeña 6 por
no tenér absolutamente cali&lt;lacl, no sirve para ca·
pa. Dicha separaciim se practica del modo sigufon·
•
te: se comienza escogiendo las hojas mas hermo·
sas por su tamaño, color mas limpio y mas parejo,
que por lo regular son tambien mas suaves y tle
mas" calida~l bajo todos aspectos; cuando ya 1~0
se encuentran mas hojas do las mismas circunstancias de la F1, 2? y 3? escogida, se forma la 4?
clase y así sucesivamente.
Fácilmente se comprenderá por lo dicho, que
rogularmcnto la bondad 6 calidad del tabaco lla·
mado de capa, estriba en el tamaño, colo1· y sua,
vidad de sus hojas.
Habiendo concluido de hacer estas aeparacio·
l J
nrs
se tendrá cuidado de poner cada clase en ·su
Se
, tendrá presciife que es una necesidad que
sea. de este modo, pues estando reseco no pueden lugar, separadas; pero bien cubierto siempre el
hacerse bien las separaciones por la ~alta &lt;le fl.exi- tabaco, evitando como ántes so ha dicho, que
bilidacl . que tan indispensable es para extender esté demasiado expuesto al aire, hasta que se con·
sidera que hay la cantidad necesaria para hacer
y examinar
la calidad de la hoja sin maltratarla.
¡
•
Cuando la temp~ratura. de la noch~ no sq acomo· un tercio, que es cuando se procede á1 formar las
de bien 6 no ~ontribnya á que el tabaco se hume- gavillas, betunear y manojear para enterciarlo
dezca ,ó suavice, se le rociará con un poco de be- inmediatamente.
Gavillas.-Las gavillas de la clase formada
tun del que dcspues hablarémos; pero se entiende
que debe sor¡ tan tenue y con tal precaucion, que con las 1~, 2~ y 3?, deben contener 28 hojas; las
no sirva mas que para suplir la humedad que la Jo la 4? 30; las de la 5? 35 y las de la 6? 40;
temperatura le ha negado; practicándose todo esto las de la 7~, así como las de ínfima clase, no se
dentro de la misma casa del tabaco. En seguida cuentan sino que se forman á bulto considerando
· se colocan en abrigo hasta que llegue el momento el tamaño de los demas. Estas gavillas se forman
do escogerlo, lo que se verifica. tomando de la pila amarrando las hojas por el pié con una hoja de
por pequeñas cantidades parciales, evitando así las de la última clase.
Betun.-füta composicion, que es uno de los·
que tenga mayor contacto con el aire, sino cuan·
do lo cxiga la. neoosidad. Como el pilou del ta- puntos mas importantes- del beneficio del tabaco,
b~co ni puede ni debe despolillarse dol to&lt;lo á la se prepara. tomando las hojas rotM 6 ménos úti·
vez, se cuidará &lt;l.e observar siempre lo antedicho, les entre la última clase en cantidad de libra y
y media para cada tinaja de 18 botellas de agua
hasta qÚe se concluya la e!~ogida.
En Cuba se hace la scparacion dividiendo el ta· y se ponen en infusion por cuatro dias: al quinto
~aco en siote clases,'aunque.en realidad no rcsui· es probable que esté bueno el betun, lo que seco·
tar. m·as que cinco, pues que la. 1?, 2:.i y 3~ se di· noce en que tiene color de vino seco, y cuando ya
ferencfon poco ,entre sí, y las reunen tlespues ~e se va á hacer uso de él, se saca toda la hoja, se
hecha la scparacion para formar una sola que as exprime y se tira, y al líquido que es el que va
la primera. Entre la. 4?, 5?, 6? y 7~ hdy mayor á servir para betunear, se cuela. El bctun sale
diferencia. y so distinguen en que forman nota· mejor, aunque no es necesario, si á la parte ya
blemente escala, siendo la 4? grande y de mas cali- colada se le mezcla un poco de vino tinto desti·
dad que la 5~, esta que la 6? y la 6~ que la 7~, nándolo para el tabaco de las primeras clases.
hnst~ venir ií pn.ra.r en tripa á q~e se destina toda A falta de hojas para hacer el bctun, pueden

para que no sufr3wos efectos del aire. Do este
modo se tendrá bien abrigado hasta que se hagan
bs separaciones de las clases, que es lo que se
llama escogerlo. A;-ntes Je estas operaciones, .debo
estar el tabaco apilonado lo ménos quince días,
•
sin tocarlo para nada y sin queJo pe1:judique estar de esto modo hasta trP,S més'ef
La escogida se principia, quitando los troncos
6 pedazos &lt;lcl vástago de que dependen las hojas,
que equivale ,á d~shacer las mancuernas, separan·
cÍo las hojas. Esta óperacion se ejecutn. regu1ar·
mente de noc11e por razon ele la humedad, teniendo, sin embargo, cuidado de tenderlo en donde le
dé el sereno para que amanezca suave al dia siguiente sin estar mojado.

.

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320
servir l?S palitos ó venas de las hojas del fobaco,
aunque sean guardados de un año para otro; pero
· en caso de hacer uso de las yanas de tabaco, debe
triplicarse la cantidad de estas respecto de lo. de
hojas: es decir, que se pondrán cuatro y media
libras para 18 botellas de agua. La razon de esto
es, que la hoja es mucho mas fuerte y en todo caso
es mejor.
'
Para betunear el tabaco se forma un circulo 6
cuadro de regular tamaüo con las gavillas puestas
con el tronco para abajo y las hojas dispersas ó alborotad11s para arriba; Juego, con una esponja mojada
en el betun, se rocía. el tabaco de una manera re·
gular, que ni sea mucho, ni poco, sino lo necera1·1·0
para que todas las hojas, aproximadamente, cojari
bctun: hecho esto, se ponen otras gavillas sobre la!
primeras en la misma forma, y se hace lo mismo
con el betun; y así sucesivamente se van poniendo
6rdenes de gavillas y se van bctuneaudo hasta
formar una pira, digamoslo así, de medi~ vara de
alto, mas 6 ménos, que concluida se deja tapada
- por término de doce horas nada mas, pues que si
pasa do ellas se pudre infaliblemente el tabaco.
Es de advertir que este riesgo do que se pudra
despucs de doce horas de betuneado, es cuando
.Ja pira se hace sobre la tierra; pues que si se
forma sobre tablas 110 hay tal riesgo y puedo estarso hasta tres y cuatto dias si se quiero.
Despues de pasadas las doce horas de betuneado se comienza el manojeo. Se cogen cuatro ga·
villas Yjuntas se amarran por el tronco con el
extremo de un cordel (llamado en Cuba majagua
Y parecido á nueetryflque), luego se le dan
unas tantas vueltas por el medio, sin apartarlo
Y cuidando do que las ltojas queden bien puestas;
se llcg,t con las vueltas del cordel en diminucion
h t ¡
as a :1 punta en donde se hace un retorcidito
Y se le dan otras vueltas opuestas á las anterio·
res hasta venir á arrancar el otro extremo del
COJ,'~lel al medio del m~nojo 6 donrle está el prin·
cipio dol amarrado.
.
Des;iues se hacen lof! tercios de ochenta mano·
jos oad;. uno, teniendo cuidado de colocarlos bien.
En Cuba, las palmas reales son muv abundantes
Y. esta:; arrojan de sí cnLla luna nue~a. una espe·

cie de corteza del extrrmo de su tronco continuo

á su ramaje; esta corteza, que es como &lt;le vara
Y. media ó dos varas de largo por unit de ancho,
.mas 6 ménof!, so llama yagua, y en dos 6 tres de
ellas se hacen ¡03 tercios, que apretados los manojos y bien colocados, quedan cuadrados como
de una vara. Hay tambie~ otro modo quizá me•30. r tle guardar el tahneo,. y esto lo observan ·en
cuba 1os particulares, es decir, los que cosechan

I

el tabaco para su uso personal: se guarda en barriles, pero para esto no se manojea, si~o que las
gavillas sueltas se van •colocando con 1~ punt~
do las hojas para el centro del baril y los troncos
I1ác1a
· las pare des del mi8mo. Consiste la mejoria.
de este modo de guardar el tabaco, en que as1, so
le preservíl, mas bien de los daños que le hace el
airt'. Aquí me acuerclo do atlvc;tir que cuando
· do el tabaco, se cuide de quo esté
so es té cscog1en
lo ménos posible junto á la tierra; para esto 80
hacen unas casitas con petates y un entarimado
6 tapesco á una cuarta de vara arriba del suelo·
y en estas casitas, que serán tantas, cuantas clase;
se hayan aumentado de tabaco, se irá colocando
el que se haya encogido y no se haya engavillado.
El tabaco, despues de enterciado 6 guardado en
baniles, se debe procurar no tocarlo hasta pasados
algunos meses, principalmente despues de un mes
que hayan rompido los Nortcs, 6 mas si se puedo
6 se quiere.

Advertencia necesaria.-Cuando se está cor·
tando el tabaco se va teniendo cuidado de dejar
en el tronco dos hijos 6 retoño!! que siempre tic·
uc Ja mata al pié, llamados mamones. Con estos,
como crocen lo mismo, aunque mas pronto que el
tabaco principal, se debe procurar desbotonarlos
á tiempo y dejarle cuatro 6 sois hojas á. cada
mata. Despues de cortado este segundo· tabaco
vuelve la mata á echar varios retoños, todos ellos'
so _desbotonan y se deja que crezcan como las dos
pr·1me1·as veces·, poro el tabaco que es t a u'Jt"1ma. ·
ve~ se corta, ya no puede ser capa nunca, y se
deJa para capadura 6 tripa, teniendo cuidado de.
no mezclarlo con el primero y segundo t::tbaco
que se ha cortado.
'"
. Est~ es lo que se practica en la isla de Cuba para
el c~lt1v? ~el tabaco sin 1·ival. Yo desea.ria que
la mmuc1os1dad de aquellos vegueros fuera imitada por los nuestros, porque no dudo que nuestro
tabaco mejoraría muchísimo, beneficiándolo como
lo hacen on Cuba.-JosÉ M. GARCÍA 8.AL.A.S. '

..

�~30

•

BIBLIOGRAFIA AGRICOLA.
Apuntamol! aquí algunas de las últimas obras
· publicadas recientemente en Francia., con el objeto
de que nuestros lectores conozcan el movimiento
agrícola y puedan adquirir las obras que necesiten 6 deseen. En agricultura hay que estudiar
todos loe dias obras nuevas para saber algo, porque experimentos r~cientes, destruyen preocupaciones afiejas.
L. GRANDEAu.-Instruetion prattique su1· le

caleul des rationes alirnentaires des animaux de
la ferme; folleto do 52 páginas con 19 cuadros.
Contiene este volúmen las materias siguientes:
-Composicion del cuerpo ,le los animales.-Bases de la alimcntacion raciornil. - Composicion
centeílimal &lt;le los principios nntritivos.-Raciones normales do los animales domésticos.-Valor
nutritivo, comparado, de los fonajes: composicion
centesimal de los forrajes verdes; digestibilidad
media de los elementos de los forrajes; cantidad
de los elementos l'Calmcnte digestibles en los forrajes al estado natural.-Precio, 2 francos.
L. GRANDEAu.-Les engrais inditstriels et la
contrale des engrais éconornique8.-82 páginas
f. 1.50.
G. IIEuzf:.-Le Porc.-Historia, cara1.:wres,
razas, ceba, utilizacion y estudios económicos del
puerco.-324 páginas y 50 grabados, en 3 fran·
cos 50 céntimos.
L. H. DE MARTIN .-Tributo á la Viticultztra;
lo esencial de este estudio, que consta. de 60 páginas y cuesta un franco 50 céntimos, es la accion
del sulfato de cal en la vendimia y el vino.

H. DE LA BLANCilERE.-Les C'hienB de Olia,se;
un volúmen grande con M6 p,íginas y 57 grabados, 6 francos á la rústica y 10 empastado: con·
tiene las materias siguientes:-Razas francesa1
é inglesas.- Perseras.- Educacion.-Enfermedades.-Tratamiento alopático y homeopático.

G. HEUZÉ.-L' .Agricult1tre de l' Italie ,ep·
tentrionale: un volúmen con 418 páginas y 22
grabados, 5· francos. Contiene las materias siguientes:-La. region del maíz. -1:i, region del
olivo.-Explotacion del Vercellais sometida á la
irrigacion.-Los prados y las irrigaciones.-El
queso de Parmesan.-El cultivo del arroz.-Cul,
tivo de la paja para eombreros.-Las pastas de
Italia.-El maíz.-EI pelagre.-El cáfln.mo ele
Bolonia.- Cultivo de las plantas p:mi escobas.
-Los árboles frutales.-El colmotajc.-Las la·
guoas Pontinas.-Loi!! jardines.
H. DE LA BLANCilERE.-Les Oisseaux de gi·
bier.- Caza. - Costumbren. -Aclimatacion: un
volúmen en folio, con 45, grabados, cromolitógra.·
ficos y numerosas viñetas.-Precio á la rlÍstica,
50 francos y 60 empastado con lujo.

II. GERVAIS ET R. RouLART.-Les poissona.
-Sinouimia.-Deacripcion.-Costumbres.--Pes·
ca.-Acaba de publicarse el primer volúmen que
se refiere á los peces de agua dulce.-Pn volúmen
grande, c9n 258 páginas, 60 planchas comolito·
gráficas y 56 viñetas, ifrancos.
ANTENOR LESCANO,

TORTILLAS DE l\1AGUEY.
Hoy que las clasee menesterosas sienten en sue
pobres hogares los efectos del a carestía del maíz,
nos parece oportuno reproducir aquí las líneas siguientes que trae el Diccionario de Historia y
Geografía á prop6sito de las tortillas de maguey, con el objeto de que las personas que leen
.este periódico, ensenen á, los indios residentes en

los distritos donde se cultiva el ágave la práctica
aconsejada por aquel libro. Dice así:
«Hace cerca do cincuenta afl.os se public6 en la
Gaceta de j}féxieo la noticia. que di6 un religioso
del Colegio de Nuestra Seíiora do Zacatecas, sobre
las tortillas de maguey con que lo obl!!equiaron
los habitantes de un ranoho llamado « San Pedro,,

cercano á, aquella ciudad. Esto alimento parece
er~ comun en todas aquellas cercanías, si1·viendo
de recurso en la escasez de trigo y de maíz que
cntónces se experimentaba. Deseando el referido
religioso dar á conocer tan útil descubrimiento,
lo puso en notioia del capitan D. Joaquín de Medina y Torres, quien sin pérdida de tiempo procedió á hacer el primer ensayo, y logró un éxito
tan feliz, que di6 parte do todo oficialmente al go·
bierno, creyendo, con sobrada razon, que en ello
hacia un beneficio singular á la humanidad. Pero
por desgracia, desdo ent6nces hasta nuestros dias
ha. permanecido este descubrimiento sepultado en
el olvido mas profundo, á que lo redujo sin duda.
la ignorancia, la insensibilidad 6 el interes. Persuadidos nosotros de la importancia de semejante
hallazgo, y creyéndonos obligados á no privar al
género humano de ninguna. indicacion ó noticia
que pueda contribuir al olivio de sus miserias, ineertamod á continuacion la receta 6 método de
hacer las tortillas de maguey.

«Se toma el corazon y toda la sustancia blan

da que tiene el maguey, inmediata al lugar en
donde so raspa 6 debe rasparse, quitándole ' la
hojilla delgada á manera de papel; se pica muy
menudamente toda aquella penca 6 todo aquel
trozo que se ha. extraído, y se pone ú. hervir con
una poca do cal (del mismo modo que se practica
con la preparacion del maíz conocida con el nombre del nixtarnal)¡ despues de haber hervido, se
saca de aquella primera agua, y lavándolo bien
en otra limpia, sa vuc.~lve á.ib.ervir sin cal: on se·
guida, volviendo /1 enjugarlo, se exprime bien, se
muele, y con la masa que resulta sé hacen la~
tortillas lo .:nismo que las de maíz. El color de
las tortillas es un amarillo bastante subido; pero
si se quiere obtenerlas mas b~ancas y aun mas
suaves, basta mezclar á tres partes de masa de
maguey, una de maíz (nixtamal) bien limpia. '
&lt;e La experiencia ha ma11ifostado que este ali·
mento no solamente es saludable, eino en gran
man01:a nutritivo.&gt;,
•

j

CULTIVO DEL CAFÉ.
G.ÉNEno.-Esta planta per-1
tenace á la clase 11~, familia de las rubiáceas de
Jussieu y á la pentandria monoginia de Linneo.
El género comprende árboles y arbustos de
hojas opuestas y sencillas, on cuyo encuentro na·
ccn generalmente las .flores, aunque tambicn al·
gunas veces nacen en el cogollo de las ramillas.
Estas flores se componen de un pequeño cáliz
con cuatro ó cinco dientes, de una corola monopétala,.embuda.da, con cuatro 6 cinco divisiones,
y cuatro ó cinco estambl'es, y de un estilo con dos
estigmas; el fruto es una baya oval, con un om·
bligo; y contiene ordinariamente dos semillas pla.·
nas, _asurcadas por un lado y convexas por otro.
Las hojas del cafetero 6 ca.feto tienen en la base
unos puntos glandulosos, y entre sus peciolos,
sobre la fuz desnuda de los ramitos, se encuen·
tran sierr.pre dos estípulas opuestas.
Hay en el númel'o de especies que encierra este
género, u:1a muy célebre c¡ue constituye la riqueza de los _países en que se produce. Los botánicos
DESCRIPCION DEL

Ia llaman cafetero ardbigo, por sospechar que es
originario de Arabia, 6 mas bien por venir de allí
los primeros individuos de donde han provenido
todos loa cafeteros cultivados en los dos mundos.
El cafetero arábigo eojfea arábica de Linnco,
ea mus Lien un arbusto que un árbol; siempre
verde, de rápido crecimiento y que se eleva á. la
altura de quince á veinticinco pi6s, de tronco derecho de tres á cuatro pulgadas de diámetro, de
raíz central y fibrosa, de color rojizo. El tronco
arroja de trecho en trecho ramas de dos en dos,
y situadas de ma¡;iem que un par cruza al ante·
rior perpendicularmente; son muy abiertas, casi
cilíndricas, nudosas de trecho en trecho, flexibles
y cubiertas de una corteza delgada y rojiza como
el tronco, que al secarse so agrieta. La opidérmis
es blanquecina, y comunmente la cubierta, do un
verde claro. Las ramas inferiores, ordinariamente
sencillas, so extienden mas al&gt;iertas que laf! otras
casi horizontalmente, pero ambas siempre se hallan vestidas de hojas verdes opuestas, ovales,
•

\¡

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333

332
largas, lisas, relucientes por arriba y opacas por
abajo, agudas en las extremidades y esti·echas
por la base, entel'ísimas, sosteni&lt;.las por cortos pe·
c:olos. En ca.da nudo hay dos estípulas cortas,
anchas y terminadas en punta.
En la mayor parte de los encuentros de las hojas salen racimitos de cuatro 6 cinco flores, sos·
tenida cada una de ellas por un pedúnculo corto;
son blancas, formadas de un solo péta.lo con es·
trechas escotaduras, ¡ tubo co1·to con ·cinco es·
tambres quo sobresalen de él, con las anteras
lineales y amarillentas. De entre los hilitos de
los estambres ia.le un estilo ahorquillado, tan
.
largo como la corola. Estas flores tienen un olor
suave, se pasan pronto y son reemplazadas por
una baya parecida á una cereza., mas 6 ménos
oval 6 redonda y de un color oscuro en su madurez, la. cual tiene un o~bligo en la parte superior,
y encierra una pulpa pegajosa y un poco dulce
que cubre dos habitas 6 semilla¡ de consistencia
c6rnea, unidas una á otra y cubiertas de una
membrana coriácea.. Estas habitas son los granos
del ca.feto, el café, los cuales sufren algunas modificaciones, segun las variedadef!.

.

1

.1

La siembra debe hacerse todos los años para
reemplazar los piés que destruyan los gusanos,
las ara.fias y los ardores del sol, particularmente
en los primeros años. Es muy conveniente tener
en los criaderos grandes cantidades de piés para
que nunca falten al hacer la trasplantacion, y pa.·
ra reemplazar.
La estacion mas favorable para la trasplanta·
cion, es en los meses de Junio, Julio y Agosto;
ent6nces generalmente tiene ménos savia el cafeto
que en la estacion de las.lluvias.
De dos maneras se trasplanta el cafetero. El
· CULTIVO.-La siembra debe hacerde al &lt;lescam·
primero es mas seguro y mas útil, aunque mas
pado, despucs de haber volteado y abonado bien
prolijo y dispendioso, y consiste en trasplantarlo
la tierra con mantillo.
con su cepollon. Es mas seguro, porque así pros·
El terreno debe dividirse en tablas, en las que peran casi todas las plantas, y mas útil porque so
se practicarán surcos de media pulgada de pro· r.ccesita un número menor• do ellas, puesto que
fundidad, y distantes unos de otros siete ú ocho perecen ménoa: á mas de esto, no padeciendo al
pulgadas. En ellos se echará el fruto despojado trasplantarlas, &amp;u vogctacion es mucho mas pronde su pulpa, pero no de su cubierta coriáce·a.
ta. Esta opcracion se hace con el trasplantador,
Cada haba deberá quedar distante de la otra coque arranca fá1:iL11ente con su cepollon la planta, á
sa de tres pulgadas, y todas ellas cubiertas de
la cual se corta la mitad de la raiz central cuan·
buena tierra 6 mantillo.
do sale fuera de él.
Para que nazcan bien las habas, deben estar
Para arran:Ja.r las plantas debe estar. húmeda
bien maduras y frescas, porquo si falta alguna la tierra del criadero, y si no lo está se le dará
do estas circunstancias, no germinan; y las que nn buen riego.
se destinen para la siembra no deben estar mucho
Las hoyas doncle se vayan trasplantando los .
tiempo amontonadas, á causa do la fermentacion cafetos, se llenarán con mantillo 6 buena tierra.
de la pulpa que daña al gérmen.
El segundo método consiste en arrancar las
La estacion mejor para. la siembra es por Mar· plantas sin cuidarse de conservar su cepollon.
Las tierras fuertes, pantanosas, margosas y
zo, Abril, Mayo y Junio; porque sola.mente tie·
nen que sufrir las plantas el calor del sol de in· arcillosas, son malas para estas plantaciones, por·
vierno, y se hallan ~recidas ya para resistir el del que los cafeteros aman los terrenos ligeros~ cas·

Cuando so hallarcú los árboles, madera soca
6 ramas modio quebradas, deben cortarse por lo
vivo, aplicando tierra húmeda á la herida.
Cuando los cafetos amarillean, es porque pa·
decen, ent6nces debe cavarse la tierra para ver
si su raiz central so encuentra atacada por algun
insecto, como por ejemplo, los piojos blancos q_uo
devoran sus raíces, los cuales se matan ostregán·
los con lodo. Si la raíz so encuentra atacada, debe
sustituírselo la tierra mezclándolo ceniza 6 mantillo, y regar el torreno si está seco.
Si por este medio no se corta el mal, debe dos·
mocharse el árbol; y ent6nces arrojará nuevos y
muchos renuevos, los que se cortarán despues,
deja.ndo solamente el mas fuerte, y haciendo este
La distancia á quo se deben trasplantar los corte parcialmente con algunos días de intcrme·
cafeteros unos de otros, es la do siete á ocho dio. Si á pesar de esto no sana el {trbol, so arranpiés en trcsbolillo, modificada segun las circuns- cará dejando abierta la hoya.
Cuand,.o se vieren los piojos en las hojas 6 ra·
tancias.
mas
de los cafeteros, se cavará y so practicará lo
Cuando ménos, deben tener las plantas que se
van á trasplantar, de cinco á seis pulgadas, y !aa arriba dicho, frotando tambicu con lodo las bojas
hoyas donde deben colocarse se abrfrán cuaHdo y las ramas.
esté la ·tÍúrra húmeda, haciéndolas anticipada·
Esta planta padece una enfermedad rara, y so
mento para que reciban los abonos atmosféricos cubren (cual)do la ataca) sus hojas, sus ramas, y
sus paredes, y haciéndolas ménos grandes en los aun frecuentemente sus frutos1 de una materia.
terrenos húmedos que en los secos.
·
nogrn que se pega á ellos y se seca, interceptanTres cosas esenciales hay (1ue hacer en ia tras, do la eYaporacion de la savia, y á la cual están
pla.ntacion, y son; arrancar las plantas con todas mas expuestos los árboles viejos que los nuevos.
Los árboles deben desmocharse á los tres años,
las raices que sea posible, cortar la cabeza do la
planta y la raiz de esta última en forma de pico y cortar dcspues anualmente los renuevos que
do flauta, en el mismo punto donde se trasplanta, partan perp~ndieul~rmonte del tronco, para fijar
y ponerla en la hoya, la cual se llenará ~oco á los árboles á una misma altura; y la época mejor
poco, no con la tierra que se le sac6, sino con la para esta poda. es en los meses de 1\Iayo y Junio.
La. madurez del café se conoce t'Il que el color
de la surpoficie del terreno circunvecino, que: es
de
los frutos toma un rojo oscuro y comienza á
la mejor, apretándola blandamente con la ruano,
negrear. Ent6nces se cogen las habas y se tienconforme se vaya echando.
Cuando despues de la trasplantacion sobreviene den en eras para que so sequen al aire y al sol,
un sol fuerte que dura muchos dias, se hacen ne- amontonándolas de noche y cubriéndolas para.
que no las humedezca el rocío; pero toda.vía es
cesarios los riegos.
Dcspues de la plantacion, los cuidados que re· mejor no amontonarlas, á causa do la fermenta·
quieren los cafeteros, basta la época de la reco- cion, y cubriéndolas extendidas. Tambion puede
leccion, consisten principalmente eu escardas he- hacerse la desecacion en estufas, la cual no tiene
chas á mano y en tener particularmente bien estos inconvenientes, y es mas rápida.
Ya que ~l fruto está seco, P.S preciso mondar·
limpio el pié de la planta.
lo,
para. lo cual se emplean muchos medios. Unos
Los dep6sitos de los ríos y la arcilla pura, son
lo machacan en un mortero de madera, y otro&amp;
los mejores abonos para los terrenos secos.

cajosos, pedregosos y calientes. Necesitan calor
y vcntilacion para quo sean las cosechas abundantes y delicados los frutos.
En los parajes secos es conveniente dar á los
cafetales la figura de un paralel6gramo estrecho,
largo y encerrado en el monte, que se extienda
de Norte á Sur, dividiendo estos grandes paralo·
16gramos á distancias convenientes, por pequeñas
calles que dh·idieson en muchos el cuadrilongo
para la mejor ventilacion. Si se temen los efectos de los vientos del Norte y u.el Sur, debon
plantarse árboles en todas estas calles, haciéndolas ent6ncos anchas, cuyas arboledas tambien
abrigarán á los pequeños cafeteros de las fue1·tes
lluvias.

verano, que hace peroce1· muchas de las nacidas
en Diciembre.
Esta planta necesita un terreno enteraménte
despejado; así es que debe tenerse sumo cuidado
de quitar las yerbas que nazcan en las almácigas,
con pico 6 á. mano.
.
La planta del café ama la humedad, pero no
continua ni extremada; porque siendo así, la pone
amarilla y la. enferma. Los riegos que se le dan
por la noche le son mas benéficos que los de por
la mañana y por la tarde, y debe tenerse cuida-:
do que no sean tan abundantes que inunden 6
sume1jan las plantas.

•

TOMO I.-42

y

�334:

¡

cmplcun los molinos. Quita&lt;l.as las pulpas so laDcspucs do esta operacion es preciso aún se·
van las habas, y se ponen á secar al sol: se les car el café ántes de meterlo en los costalos, para
hace soltar su cubierta coriácea, machacándolas, \ lo cual es excelente la estufa.
y se avientan para limpiarlas.
EL MEXICANO,

CULTIVO DE LA CAÑA DE AZUCAR.
Pon D.

A.N1cETO ORTEGA.

Labores del cultivo.-A los ocho dias del riego antedicho, se da con coas la prill!era escarda,
procurando en ella batir el camellon 6 cntreB'llrco; es uccir, aflojarlo, conserv{mdolc su forma, y
á la planta quitarle toda la yerba, dejándole la
misma tierra que tenia por ambos lados, y cuidando mucho de no tirar ni lastimar el piton, que
así se llama al grillo algo crecido 6 reventado.
Cuando se considera aterrada la semilla, se da
á. la vez un recorte por ambos lados _para que
afloge.
Las escardas, que generalmente son cinco, conviene darlas cada quince dias, interpolando dos
riegos, de la manera siguiente: uno inmediatamen·
te despues de terminada la labor, á cuyo riego
llaman asentadura, y el otro á los ocho dias.
En estos riegos so hace correr ya el agua en
dos surcos seguidos, es decir, por 50 varas, y no
por 25 como en el plantío. Para esto, el regador
tiene que borrar 0011 la coa. un apantle intermedio, y á esta operaeion llaman mancornar dos
apantles.
Si á la segunda 6 tercera escarda. so nota que
no ha nacido alguna. semilla, debe 1·esernbrarse
muy cuidanosamente remendan~o todas las fa.
llas. A esta operc.cion llaman en las coloniRs 1·ecorre1" el plantío.
A los quince dias do la quiuta escarda, y despues de los dos riegos consiguientes, so dan los
primeros arados. La caífa debe tener ent6nces
cerca de una vara. El arado entra llevando un
atravesaño de varitas do medio jeme por donde
va mas cercano á la caña, y un jcmo del lado
contrario, si está chica la caña; pero si ya está
de buen porte, deben ir los arados abriendo e:x:ac·
tamente en medio al camellon y el travesaño sa·
saliendo una porcion igual por ambos lados.

Esta operacion, que sin duda puedo hacerse
mejor con arados do doble vertedera, tiene por
objeto batir el camellon, arrimar ticrrn á la. cana, sepultar la yerba existente, y destruir los insectos y sus madrigueras. En algunas partes llaman á esta labor tapapié.
Despues do terminada, se dan como en las escardas, dos riegos, uno de asiento y el otro á los
ocho dias, y ya, en estos riegos se hace correr el
agua por tres surcos seguidos, es decir, por 75
varas, para lo -0ual el regador tiene que borrar
otro apantle intermedio.
A los quince dias de los primeros arados se da
una quitatierra con coa, cuya opcracion consisto
en volver á formar el oamollon intermedio á. los
surcos, casi como estaba ántes do los primeros
arados, y se dan despues tres riegos, la asonta·
dura inclusivo.
Si durante este tiempo se forma yerba, so da
una escarda 6 raspadilla, que es lo mis~o, y ú.
los veinte dias se procedo á dar los segundos
arados.
Estos segundos arados se dan lo mismo que
los primeros, dividiendo el cameilon medio á me·
dio con el arado que lleva un atravesaño, 6 me·
jor, doble vertedera, para cubrir el pié do lo. ca·
ña. Este beneficio tiene por último resultado,
ademas de lo que he dicho hablando de los primeros arados, el de dar urt apoyo s6lido á. la
planta, que puede resistir los vientos y crecimiento sin caerse, y ademas produce el desarrollo de algunas yemas del pié, lo que aumenta. el
número de hijos, y por consiguiente el rendimien·
to del ter reno.
Despues de esta labor 1:e riego. la suerte con
solo un apantlo intermedio, y cuando la planta
ha encañado, se endereza la suerte; es decir, S3

335
hace el riogo corrido do punta tí punta, borrando
el único a.pantlo intcrmeaio que había quedado.
Para enderezar la suerte, se recortan y rocom·
ponen el apantle y contra-apnntle, se alza y apla·
na el camellon divisorio y se establecen acltacuales 6 subdivisiones. que surtan de cinco en cinco
surcoa, La achololcra (caüo de desagüe) tambien
se recompone y aplana, é igualment~ los surcos.
·':Estos tan solo en una extension de cuatro varas
por el lado de los apaotles y en una extension do
dos 6 tres varas por el lado de la achololera. Como he dicho, se borra tambien el apa.ntle intermedio para que la· agua no encuentre tropiezo
y corra libremente de un extremo á otro de la
suerte.
~

Terminada esta disposicion del plantío, ya uo
se deja ele regar constantemente, pues terminado
el riego de la última suerte, so vuelve á comen·
zar por la primera, y en algunas partes á. tarde
y á maüana se tiende la agua, teniendo solamen·
te cuidado de no recomenzar, sino hasta que ha
salido por la achololern toda la agua tendida.
Al dar estos riegos de pimta á punta, so tendrá cuidado de que el ende?"ezador vaya guiando
la agua, para que no salte de un surco á otro.
:Y no se crea bastante el observar su salida (~ la
achololera por los cinco surcos del aohacurl que
eotá funcionando, pues muy bien puede suceder
que en medio del plantío sa.lga ele un surco, siguiendo un11. falsa ruta, para volver á entrar al
mismo en un punto maa bajo, u.ejando porciOIIOB
sin)egar, que se secaria.n infaliblemente si no se
remcj.liara esto defecto. Por esta razon, debe ha·
cerse un registro escrupuloso u.espues de cada riego, para asegurarse del curso regular de la agua.
Esta serie u.e riego~e continúa por lo comun
sin interrupcion, hasta que se juzga estar la oaüa
en sazon para cortarse, en cuyo tiempo se retira
el agua por 8,. 15, 20 días, un mes, y aun dos,
para obtener un guarapo mas sacarino.
Cuando la planta ha encañado y tomado tal
desarrollo, que sus hojas é~hijos cubren y quitan
toda accion solar al terreno, ya no se forma yerba, y las escardas son inútiles. Sin embargo,
cuando por cualquier circunstancia, estando ya la
suerte enderezada, so observa que ~mee alguna.

yerba, se procedo á dar una escai·tla 6 limpia á
mano, la cual llaman tlamateca, y es ejecutada
por muchachos, los cuales descomponen ménos,
con los piés, los surcos ya establecidos, y por es·
ta razoo hay ménos peligro de hacer defectuoso
el curso del riegc. La escarda, ejecutada por hom:
brea y con coas, en cierto tamaño do la caña, seria verdaderamente imposible.
Todo el sistema do riMos de que ho hablado,
debe, como es de suponerse, modificarse mucho
segun el terreno, el clima. y las circunstancias me·
teorol6gicas. Recordaré que en Cuba y algunas
otras colonias 110 se riega jamas la caña por la
mano del hombre, y la naturaleza se encarga de
hacerlo suficientemente por medio del rocío matutino. En Rio Verde, tambien he dicho ántos,
que en los terrenos que reciben humedad do tras·
pore 6 filtrado, no se necesita otra. especie de riego. En Cuerna.vaca y Cuautla se puede asegurai·
que á pesar de ser la regla general lo que llevo
descrito, ha. de haber terrenos que necesiten ménos agua que otros, por lo que en esto punto, como en casi todos los &lt;lemas que he tratado, la regla general es estudiar la necesidad local y satisfacerla con oportunidad. Esto toca al labrador
instruido y práctico.

Oo1·te de la caña.-Lo primero quo debe hacerse para. cortar un campo de cañas, es retirarle el riego desde ocho hasta sesenta clias, segun
el estado &lt;lo humedad que guardo la planta. y el
terreno. Esta abstinencia de agua, toma en tierra caliente el nombre de desflemo.
Para conocer si la. cafla está en aazon, so oxa·
mina su tamaño, color, estado do la hoja y consistencia. Cuánto mas valdría aplicar un proce·
dimiento sacarímetro q~ diera á, conocer el máximum posible de saturacion de aquella variedad
en el terreno dado.
Un procedimiento empírico, poro muy generalmente empleado, consiste en tomar una caña
bien limpia y tirarla lo mas alto posible: si al
caer se rompe en pedazos, se considera que está
tierna, y si no se rompe, se declara en sazon.
Mr. Caseau.,: opina, que por lo que respecta á
la. madurez de la caña, los mejores indicios son
el secarse y caerse las hojas. Ya. hemos dicho

�336
que, 14egun el mismo autor, pasado ol duodécimo del cual'to. Cortada{J á los catorce ó &lt;tuince tne6 decimo tercero mes, la caña deja do medrar, ses, podrá entro ellas habc1• muchas podridas ó
•por lo que establece como principio general el secas, segun la estacion.
corte anual, calculando siempre que venga á caer
«Plantadas en terreno seco, aunque bueno, sin
en la estacion de secas, pues si cayese en la de estiércol pero bien trabajado, y suponiendo que
lluvias, no podría haber un desflemo convenien~c, l venga el tiempo muy b~en, habrá cañas que licy la caña se cortaría. muy acuosa.
guon á la altura de lm, ó lm 30, con tr&lt;linta ó
Las observaciones de este agricultor son tan treinta y cuátro nudos, de los. cuales los primejn tcresantes para el cor~e de la caüa, que no pue- ros se dejarán verá los cuatro meses ó cuati;o
do ménos de copi~i·las. Dice así:
meses y medio, y 6, estas cañas perjudicará la
((La formacion de los cañutos de la caña es falta ele agua., si para cortarlas se aguarda á. quintanto mas pronta, y su grueso y largo tanto mas ce meses.
considerables, cuanto mas favorable es la cstacion
«En un terreno mas seco, ·mas á.rido, sobre to·
y mas adecuado el terreno ú. su cultivo. El pri- do, cuando el trabajo y la. estacion no compensan
mer cañuto que en razon de las circunstancias las desventajas del terreno, las cañas tienen apéque acabamos de citar se deja ver, tres, cuatro 6 nas de veinticuatro á veintiocho nudos, repartidos
cinco meses despues del plantío, conserva. siem- á. veces en una longitud de sesenta y cinco centípro su lugar cerca del suelo. Do él nace el so- metros. Lon nudos de estas cañas no se forman
gundo, del ecgundo el tercero, y así sucesiva- hasta los cinco mes~s, y á veces mas tarde, y so
mente. Cada semana poco mas ó ménos dando su desecan á los quince.»
nudo, se ve tambien cada semana. caer un.'.l. hoja
Lo importante de estas observaciones es, que
seca. Una caña do treinta y dos cañutos, buena calculando el número de semanas por el númc1·0
para cortarse, tiene de veinticinco á veintiocho de cañutos quo se forman en la caña segun los
nudos despojados naturalmente de sus hojas, en terrenos, y añadiendo las semanas que tarda en
tanto que aunque próximas á caer ya, las con- aparecer el primer cafiuto, se llega al resultado
servan aún los cinco 6 seis cañutos que les siguen; de que casi siempre al año, poc.o mas ó ménos,
lc,s domas, guarnecidos de sus hojas verdes, for- está la caña. completa en su desarrollo y buena
man el cogollo, el cual so tiene quo col'tar por ya para cortarse.
encima de la última hoja seca. En una caiia de
Otra. obsel'vaciou de l\fr. Caseaux es, que la
dos metros y medio á tres metros, nacida en tel'- sequedad de la estacion, quo va aumentando dcsrcno húmedo pero no anegado, es decir, en el d~ Enero hasta Abril, y no la edad de la caña,
terreno mas favorable al mas pronto y mas rá.· es la única causa por la cual en Enero, 1,490 lipido nacimiento. de la caña, puede el número de tros de jugo dan comunmente 186 litros d,p nzúlos nudos útiles subirá cuarenta y hasta cincuen- cal' y melaza; en Febrero, ele 214 á. 242; en Marta. En un terreno de esta especie, el primer nu- zo, de 242 á 280, y en Abril algunas veces 298.
do está formado al fin qcl tercer mes, y á veces Se ve claramente por esf8s obsenaciones, lo que
quince días ántes, si favorece la. cstacion. En es- influye tener algun tiempo á la caña privada de
tos terrenos las cañas que no se cortan hasta los la agua para obtener un guarapo mas concentra.trece 6 catorce meses, suelen podrirse 6 agostar- do y de mas fácil elaboracion. Do tquí la g!anse segun el afio, si es lluvioso 6 seco en extremo. de importancia del desflemo.
((En buen terreno bien expuesto, poco húmedo
Decidido ya el corte y desflemada. la suerte,
y metido en labor con algunos años de antcriori· llebe tener el guardacorte especial cuidado de que
dad, las callas tendrán de treinta y ocho á cua- los machotes cañeros sean delgados para que no
renta nudos en una altura de metro y medio, y pesen, y que estén bien afilados para que no as
favoreciéndolas el tiempo, fácilmente echarán nu- tillen la tronconada.
dos á los tres meses, ~! mas tarda~ á principios
Previa esta precaucion, hará que cada megue-

337
tero se haga cargo de dioz stltcos. .De estos so j minos de dejarla como un otate: porque el tlasol
van col'tando seis del centro, y en los dos qu~ mancha el azúcar.
quedan en catla orilla se va reuniendo y forman·
Las suertes una vez comenzadas á. cortar, dedo camellon con el tlasol.
ben seguirse hasta el fin, pues dejándolas á. lo.
Debe cortarse la caña al ras de la tierra, se- mitad, .se ventea In caña. Es deeir, que ponjén·
pararle el cogollo r,in dejarle á éste dulce, lo cual dose á descubierto una porcion del terreno y de
seria. pérdida, ni á la caña cogollo, lo cual podía la planta ántes cubierta, sobreviene una. r6-pidn.
muy bien alterar el ptoducto y hacer difíciles y evaporacion y desecacion que naturalmellte altclnboriosas las operaciones de fabricacion.
ran ei resto que está en pié, y lo hacen, por do·
La caña debe limpiarse perfectamente, en tér- cirlo así, pasarse ele sazon.-( Oontimwrd).

t

CULTIVO DEL A.LGODON.
'

II

', ...

PoR

D.

JosÉ ANDRADE.

Alijar y limpia1·.-Dospues de cosechado el
algodon se procede !i, la opcracion de despepitarlo 6 alijarlo, que consiste en separar el plumion
clo las semillas. Para que esta operacion se ejecute con faciiidad, es necesario que se encuentre
porfcctamentc seco; de lo contrario, los granos
estarían muy adheridos y la operacion so baria
con dificultad. A.utiguamente, y todavía. en el
dia, en los países mas atrasados se practica. esta
operacion á. la mano, lo cual exige un gasto considerable y mucha pérdida de tiempo, por la lentitud con que se ejecuta.
Las máquinas .para despepitar algodon invcn·
tadas en los Estados-ünidos, han dado un im·
pulso inmenso (~ esta preciosa produccion, alla·
nando el obstáculo quo se oponía á su cultivo en
grande. Los filame11tos del algodon se adhieren
á su somiln'a con mas ó ménos tenacidad, segun
las especies. En algunas, para desprenderlas, se
necesita hacer cierto esfuerzo, miéntras que en
otras se desprenden casi por sí solas.
El.método de sepa.racion á la roano es perfec·
to, pero su lentitud ha hecho que se abandone
generalmente. Se ha calculado que un hombre,
trabajando todo el dia, apénas puede desgranar
á la mano diez libras, obteniendo tres de algodon
limpio.
Este tmb:i.jo á la mano se reemplazó despues
por medio de un instrumento llamado Molino de
cilindros, que en los Estados-Unidos se conoce
con el nombre de Roller-u.in. Está. formado de

dos cilindros de madera, dispuestos horizontal·
mento uno encima del otro; se mueven con jgual
velocidad y en sentido opuesto por la accion del ·
pié, sobre un manubrio de pedal; una rueda volante está. colocaua sobre el eje del manubrio pa·
ra dar al instrumento mayor velocidad y hacer
su movimiento.uniformo. Se &lt;la á los cilindros un
diámetro proporcionado lÍ. su longitud y o.1 tama·
ño del molino. Deben tene1· ranuras longitudinales y poco profundas, con el ohjeto de estfrar los
hilos que pudieran enr-0llarse á su rededor en vez
de pasar, si su superficie fuera lisa. Se procurará que los lomos do las ranuras estén bien re·
dondeados; de no ser así, so cortarán los hilos
del algodon al pasar. Se fijan los cilindros sobre
una mesa, en la cual el operario dispone el algodon, y va presentándolo á medida que es arras·
trado por el instrumento. La poca•separacion de
los cilindros no permite que pasen las semillas,
y caen por una abertura. practicada· en la cxtre•
midad y á lo largo de la. mesa, miéntrns•cl algo·
don, saliendo por el lado opuesto, se dirige tí. un
saco 6 cajon que se ha colocado debajo. La sen·
cillez y el bajo precio de este molino, permiten
que lo posean todos los cultivadores. Pueclen ser
reemplazados los cilindros de madera. por otros
de fierro ó acero, que aunque son mas costosos,
~ienen la ventaja. de ser mas s61idos y duraderos,
s~ montan con mas precision y clan al algodon
cierto lustre que le es favorable. Cón esto ins•

trumento, un operarió limpia al dia de veinte 11.

�339

338

.
treinta libras do nlgodon, lo cual es ya un pro·

movimiento asce!lional se encuentra el algodo~
comprimido ligeramenne entre los dos peinee, las
semillas se· separan cayendo por un plano inoli·
nado, y las fibras pasan alrededor de un cilindro
que las atrae, separándolas despues un cepillo
formado de hojas de pergamino.
El trabajo de estti. máquina es perfecto; la fi.
bra se separa íntegra y ninguna semilla so encuentra machacada. Un hombre y un niño la sir·
ven, limpiando al dia sesenta libras.

greso sobre el mé:oilo antiguo.
En 1792, un norte-americano lllamado Eli Whit·
ney, invent6 una máquina que se conoce en los
Estados-Unidos con el nombro de Saio-gin. En
los primeros tiempos de eu invencion, el trabajo
de esta máquina era de cien libras, cuyo número
parece insignificante si se compara á lo que ha
ll~gado en el día, con las modificaciones c1ue ha
experimentado; se encuentl'an hoy de estas máquinas que se mueven por medio del vapor, con
Despues que se ha terminado el desgrane del
una fuerza de un caballo-vapor, y servidas por a.lgodon, se encuentra siempre mezclado de una
nueve operarios; limp.ian al día de mil- doscientas cierta cantidad de basura, fragmentos de semiá dos mil libras.
llas, de hojas y cápsulas; es necesario limpiarlo, ·
Las máquinas de despepitar se dividen en dos si se quiero que no pierda su blancura y buena
seccionos; unas son propias parn. el algodon do calidad. Se conoce una máquina compuesta de
hilo corto, y otras para el de hilo lal'go.
un rodillo armado de dientes ele acero, que ejeLas mas perfectas de la primera seccion, son cuta el trabajo con toda perfeccion; pero puede
las de Whitney, de Carver, de Taylor, la Eagle- hacerse con mas sencillez extendiendo el algodon
9in, de PrattB y Ilydes, la Ratteville-gin de Au- sobre una tela 6 en una ora limpia para varearlo;
tango, &amp;c. Todas estas máquinas se encucntrnn se dispone por capas y se varea perfectamente:
1
en los Estados-Unidos á. precios ~6dicos.
la basura se separa por sí sola, y si alguna queSeria imposible hacer comprender su construc- dare muy adherida, se quitará á la mano. Esta
cion sin hacer una larga descripcion, y sin el au· operacion da mayor lustre á la fibra y ]a deja
xilio de las figuras. Dirémos solamente, que es· enteramente limpia.
tá.n basadas en este principio: un cilindl'O cubior·
Empacar.-Antes de librar el a]godon al co·
to de láminas en forma de sierra circular, gira mercio sufre otra preparacion, que es el empaque.
inmediato á una reja metálica, cuyas separacio- Por su grande elasticidad este producto ocupa
nes son insuficientes para dejar pasar los granos: mucho volúmen con poco peso: en tal virtud, su
los dientes de la sierra se introducen á traves de trasporte seria bromoso y molesto si no se redula reja y atraen el plumion del algodon, separán- jese su volúmen. Esta opera.cion se practica de
dolo de sus semillas; en seguida se encuentran la. manera siguiente: se suspende por cuatro cuer·
unos cepillos que recogen el algodon ya separado. das un saco de tela de cáñamo, linp 6 algodon
Las máquinas de la segunda seccion son mas ordinario; un operario se introduce en él y va
modernas que las anteriores. Antiguamente no se apretando con los piés y las manos, lo mas fuer·
habia podido encontrar un medio para despepitar te que puede, el algodon que otro le presenta.
el algodon de hilo largo sin romperlo 6 anudarlo. De cuando en cuando se humedece ei saco por
Las mas perfectas son las do Me. Carthy, de la parte exterior con el objeto de que dé mas de
Pratts, de Carver, de Chincester, &amp;c. La accion sí y el algodoµ quede mas oprimido. La práctica
de estas máquinas consiste en presentar el algo· do humedecer los sacos al tiempo de empacar,
clon entre dos peines, uno oblicuo fijo, y el otro tiene el inconveniente de que el algodon que par·
horizontal, que se mueve de arriba abajo; en el ticipa de esta humedad no se carda bien, se quie·
1 El precio de bs máquinas de despepitar algodon, pro·
vish.s ele cilindro y pl11ca. de refüccion, M d~ 86 pesos 111
de m11no, y de 117 la de motor, á cuyos precios debe agregarse un 50 poi· ciento de gastos de comision, embnrcR.cion y flete.

bra y sufre una merma considerable.
Es necesario la vigilancia en la operacion de
empn.car, para asegurarse de la calidad y limpie·
ia del algodon que contiene cada tercio.

Con el fin de violentar la operacion y hacer la
roduccion de volúmenes mas enérgica, se han in·
ventado prensas á prop6sito en los Estados-Unidos. Las mas estimadas son las de Newell, Ingersoil y Bulloc. 1 Se hacen tercios de forma
cúbica del poso do doscientas tí. cuatrocientas li·
bras. Para dar mayor resistencia á los sacos, se
lian con cuatro 6 seis cuerdas. La reduccion del
volúmen es tan considerable, que una paca de
quince pulgadas de largo, sobre diez do ancho,
puede contener un quintal de a.1godon. Las pa·
cas se bacon generalmente de 7 á 16 arrobas.
Enfe1·medades á que está sujeto el algodon.Dc las muchas enfermedades que son propias á
los algodonales, citarémos las mas peligl'Osas.
La principal es un rnolio 6 clial1,uistle, que atacando á las hojas las pone amarillas, cubriéndo·
las de machas rojas; este color rojo se va encen·
rliendo hasta ponerse carmin, y despues pasa á
ser oscuro; cnt6nces caen las hojas. Si esta enfermedad ataca tambien las cápsulas, se pierden
entera.mente. La causa de este mal so ha querido atribuir ú. diferentes causas; sean á una pro·
porcion muy considerable de cal que se encuen·
tra en la tiorrat á los cambios repentinos de tem·
pcra~ura y humedad, 6 ú. la presencia de la plan·
ta llamada yerba-mora (solanum nigrum). Sea
cual fuere la causa, no so conoce un remedio pa·
ra atacar esta enformedad= algunos cultivadores
han croido encontrnrlo en ¡iluso de sal, empleada
1 Los p,recios de lns prenaas para nlgodon,
guientes:

á la d6sís de cien cuartillos por fouega. de sem·
bradura; pero Mr. Tounend Glover, historiador
de las enfermedades del algodon, lo cree ineficaz.
Otra especie de molio ataca á. los algodonales;
este se anuncia; por una coloracion blanca que ca·
si de improviso cubre las hojas haciéndolas caer
.
'
at. t'1crra, 1o nusmo
que 1as capsulas,
y la planta
perece en pocos días. En esta enfermeda•l, si se
corta el tronco cerca del suelo, se verá. que est,í
la médula negra como si se hubiera podrido.
Algunas veces sucede que despues de permanecer así algunos días, suelen brota.,.· nuevos reto·
ños, y la planta rejuvenece. Lo mismo se consigue cortando los troncos al ras del suelo: poco
tiempo despues brotan nuevos retoños de las raíces, de los que solo se deja dcspues uno. Mr.
Glover ha notado que esta enfermedad se declara en las tierras que han llevado durante muchos
aflos consecutivos el algodon.
La morriña ó pu{refaccion de los cápsulas co·
mienza por un puntito oscuro que apnreco en las
cápsulas; en poco tiempo se extiende por todo el
exterior y luego penetra al interior, do(Ulompo·
niendo la sustancia que contienGn. Se atribuye
esta enfermedad al piquete de un insecto.
La otra enfermedad llamadn sarna, se manifiesta por la hinchazon do la epidermis de la planta, debida al derramamiento de los vasos que en·
cierran la savia: los insectos ent6nced se introducen y causan graves daños. Puedo ser ocasionada esta enfermedad por las heridas causadas con
son los silos instrumentos de labranza, 6 por los cambios
bruscos de temperatura cuttndo las plantas son
80
todavía muy tiernas.
100
182
Et remedio mas eficaz consiste en dar monto•
200
á. los pi6s que han sido atacados.

Para 150 ó. 200 libras... '. ... . .$
,, .250 á 300 ídem. .. . . •. . . . .
,,, 600 ó. 600 idem. . . : . . . . . .
,, 600 (~ 800 itlem. . . . . . . . . .
A estos preci~s. se agrega. un 50 por ciento de gastos de
comision, embarcaeion y fle te.

( O&lt;fntinitard.)

CRONICA AGRICOLA.
Mr. Birt, de Birminghan, ha imaginado un
procedimiento notable por lo sencillo, para desem·
ba.razar el ngua de las materias orgánicas. Basta
preparar una disolucion neutra de trisulfato de
... alumina, y afladfr esta disolucion al agua que se
ha do purificar, en la proporcion do una parte

por siete mil, 6 sea una cucharada comun en un
cubo de proporciones ordinarias para hacer potable el agua. Hecho esto, se nota una especie de
nubo en el líquido y copos que descienden rápi·
damente al fondo, arrastrando todas las materias
orgitnicms, y despejando al ngua de toda colora.

�341
340
cion, de todo sabor dosngradable y de todo olor. 1 En cuanto á las aguas que lfamamos go1·das,
A lns seis ú ocho hor:is de reposo so halla tormi· por estar demasiado cargadas do materias calcá·
nada la operacion, lo mismo para mil litros que reas, basta agregarlos una pequella d6sis de hipara uno solo.
carbonato de sosa para separarlos el exceso de
cal.
El principio científico do esta oporacion reposa
en esta too.ría: toda agua contiene bicarbonato de
cal, disuelto en mayor 6 menor proporcion. El
ácido sulfúrico del trisulfato de alnmina se apodera de la cal para formar un sulfato casi insoluble, el cual se precipita. El hidrato de alumina,
que queda libre, forma con la materia orgánica
un producto que so precipita igualmente. El ácido carbónico del bicarbonato clo cal queda libre,
y comunica al agua un sabor agradable.

La capital de Francia. invita de nuevo á los
productores del mundo, segun ha anunciado el
.Diario Oficial de la República francesa, en decreto inserto en 5 de Abril. Se abrirá la exposi·
cion en 19 de l\Iayo de 1878, cerrándose el 31
de Octubre siguiente. So destina á fa exhibicion
de toda clase de productos agrícolas é industriales.
t•

'
•

l

I

REVISTA !\IERCANTIL. .
Las transacciones comerciales, difíciles en los
tiempos normales por falta de buenas vías de comunicacion,' comienzan á ser punto ménos que imposible por la situacion anormal que ha creado al
país la.guerra civil.
La carestía de los fletes, por una parto, y la
subida que ha determinado, por otra, la depre·
ciacion de la plata nacional en los mercados extranjeros, ha aumentado los precios de todos los
efectos, de tal modo, que el país guarda esta po·
sicion casi imposible: ca1·os los efectos y caro el
dinero; de suerte, que tras ser difícil do ganar
y conseguir con que comer, la comida es cara y
escasa, dos escaceses que constituyen toda una
ruina y determinan para no muy remotos dine
horrorosísimas miserias.
El tipo de los {i¡timos fletes es como sigue:
Durango y Sombrerete, carga
de 16 1mobas ............... $ 24
Guadalojara, ídem:...... .• .••• 20
Lagos, idom........ ..... . ..•• 14
Agua'soalientos, Guanaj uato,
Irapuato, Leon y Zacate·
C3S •..••. ••••• ••• . .......... ,, 12

00
00
00

-00

San Luis........................ . 10 00
Morelia. ....................... . 8 00
Celaya y Querétaro ........... 6 00
Cuernavaca y Toluca ........ . 4 00

Si á esto se allad0, las operaciones mercantiles
casi paralizadas, es fácil concebir que, con poco
mas que se prolongue este estado de cosas, la vida
será difícil de sostener. Caro el dinero, caros los
artículos esenciales para vivir, imposibilidad material de trabajar y arruinada la agricultura por
la guerra, las consecuencias tienen que ser fu.
nestas.
Los algodones se mantienen firmes; pues los
que hay en el puerto de Veracruz suben con dificultad. Mas próximas á la capital, las azúcares,
la plaza está surtida, pel'o los precios- tienden
al alza mas que á. la baja. El aguardiente ha
bajado; pero elfri.jol y el maíz que son, por decir
así, la base de la alimentacion de nuestro pueblo,
se mantienen firmes despucs de haber encarecido.
El arroz y los tri.gos escasean, sobre todo, los
trigos ordinarios. El cacao de Soconusco se ha
agostado, y el de Tabasco ha tenido salida, aunque no alza. El queso es ya un verdadero artículo
de lujo. La mantequilla se mantiene á 0.37 li·
bra, la panela ha bajado un tanto; pero siempre
está ú. doble precio que el que tenia á principio
de este año.
Este es el estado de nuestra situacion al terminar el mes de Junio. ¡ Quiera. el cielo quo no
esté peor al terminar el próximo Julio.

PRECIOS CORRIENTES.
:México, 25 de Jlmío de 18i6.

PLANTAS CEREALES.

PRODUCTOS DE L.\. INDUSTRIA
AGRICOL,\.

Trigot. De Querétaro, carga.................. 12 00 á. 12 50
Id. de Celnya, ídem ....................... 11 óO á 11 75
4 00
Id. de lrapuato, itlem..................... 11 75 á O 00
3 50
Id. tlc San Martín, ídem................. O 00 á. O 00
3 50
Id. de Contornos, ídem................... 1,5 00 á. 15 50
11 50 1 Id: de )lo.ravat.io, idem.-8. O......... 10 60 á. O 00
1G 10
Id. de Ixtlahu:i.ca, idcm.-S. 0 ........ 11 00 á O 00
00 00
Id. &lt;le Toluca, ídem ........................ 10 50 á. 10 75 ,
11 10 Jftliz. De Cho.leo, superior, carga~......... O oo· á. 7 2.j
12 00 lt1. rle Contornos, ídem .......... :.......... O 00 §. 7 25
O 00 Id. de Toluca, idem.......................... O 00 t 7 2ó
1 3i Arroz. De l:l. Sierra, quintal.................. \l GO ·á, 9 50
O .,,,4 lI I tl • &lt;l e J op1t
· l :i, 1·dcm........................ 6 Í·&gt; á 7 00
O GG ¡ Cebada. Cnrgn.................. ................. 3 i5 6. O 00

.4.etitu. De olivo mexicauo, arroba......... 7 60 :1 8 00

de ajonjolí, clarificado, illem...... :l óO á
de linaza, itlcm..................... ... 3 25 ti.
de nnho, ídem......................... 3 25 ú.
1
.Aguardim:es. De co.iin, hnrril................ 11 25 ú.
Jd.
&lt;le Zacntlo.n, i&lt;lem ............ 16 10 ft
)d.
mezcal de Tequila, hlem .... 18 10 {L
Id
'riem,c:iliente, idem.......... 11 00 {L
Id.
Ticno.fría, ídem............... O 11 {L
.Añilu. Flor tlo Tehu:mtepec, librn......... 1 31 {L
Id. id. tle .Apateingnn, idl'm............ O 00 i
. t e, 1'd em............... .... .... O 81 iít
Id. . corrien
Id. tint.anon, ídem........... .. ........... O G2 ÍL
_4zúcarcs. manca suprema, n1:roba......... 2 00 á o 00 ·,:
Id.
entrevera'1a 1lancti segun clnse,
arroba. ............................. . 1 8i ú 1 !l5
corriente, ídem ................... .. 1 62 á o oo
Id.
Id.
priet~, segun clase, i&lt;lem........ . 1 f&gt;O ú. O 00
,
Id.
panocha amelcochada, 20 ú. 22
O
o
por
1 oo
hojns.-N. 11 .................... .
Id.
Id.
Id.

Id.
11anocha blanca, iuem.-~. II..
Pilondllo, carga ................................ .
Miel de caña, carga............. : ............. ..
Harinas. Flor de los molinos próximos á
};\ capit:tl, arroba................
de otrns procedencias..............
Id.

000,,

8 ¡5 á
O 00

{t

1 :a .í.
O 00 í1

PLANTAS TEXTILES.

.419odones. De Sto.. Rosnlín, rnma y ,1uintal .................................
de Kazas, ídem...................
de las costos de Veracruz, id.
Id.
&lt;le Acapulco, ídem...............
PiltU. Oaxaquei'ia, segun clase; arrobn..
Id. de Acayúcan, ídem ......................
Id.
Id.

1!l 2í
20 00
20 00
O 00
O 20
12 00

á
á
:í.
(L
(1

á

LEGfüIBllf.S SECAS.
Arvf&gt;J011es. Semill:l afrícnnn, carga.........
Id.
id. itl.,' C;lase inferior, idem. ...
Id.
cochinero, ídem....................
¡.¡.;joleR. Bnyo gordo superior, cnrgn ......
lll.
entregorclo, i&lt;lem.... ........... ......
'Id.
menudo, itlem .................,......
Id.
parraleño gortlo superior, ídem ..
Id.
entregordo, idem.................. :..
Id.
menu,lo, idem. ......... ...... .........
Id.
príetito de Tierrnfria, idem ....'.'..
Id.
id. de Tierrncaliente, itlem ...... :.
Id.
Acoyotc, idem......... ......... ......
l&lt;l.
gnnapata y amarillo, ídem.......
Garbanza superior, ídem ......................
Garba.nzo idem, ídem...........................
llabe, carga de 108 cuartillos.................
0

11
5
2
10
9
!l
10

60
10
40
00

00

á
á
á.

00 ú

00
!) 50
8 10
ll 50
· O 00
n 50
O 00
10 00
8 10
7 00

Cafi. De las Yillns, quintal.. ................. 18 50 á. O 00
I,l. rse Córdoba, idem ........................ 10 00 á O 00
Caca1J1. De Soconusco, lillra.-N. H...... O 72 á O G6
Id. de Tabasco, segun clase, ídem.... O 20 á O 21
Cl,ilu. Surtido, conocido por· del Jaral,
arroba .............. ,.................. 4 00 á O 00
125
!) oo
Id. coloraclo lengua de pájaro........... O 00 6. O 00
Id. ·mulato de San :\fartin.. .-.. .. ......... 4 50 á. • O 00
1:! 00
Id. pnsilla flor delgado de Qneréndaro, 1le 1~ á. ií~, arrobo............... 4 00 á. O 00
i n¡
Id: id. de otras hacienclas, vndns cla1 :n
ses, arroba............. .............. O 00 á. 4 50
• Tclbaco, de la. V., manojo surtido superior
ú. ínfimo, arroba.................. .. 6 í.3 á 7 00
20 00
Id. ,Je Coatepce, manojaclo, id. id. itt O 00 A O 00
20 60
Id. plnna, do Ol'izava .................... . 5 50 ú. ó 75
20 50 Id. )Iisantla y Tlapaeoyn, segun clase 6 00 á. 6 50
O 00
Id. Altotonga ............................. . 3 50 ú. 4 ()()
21 00
PRODUCTOS TISTORE.\.U:S.
13 00 . Grana. De Oaxaco., superior, libra ........ . O 50 á O 52
Granilla, arroba ................................ . 6 00 á o()()

á 10 00
á

á.
á

:í
(i

á
á
á
á
·~
:1.

PLANTAS· INDUSTRIALES. •

5 50
3 40
O 00
!l 50
!l 00
10 50
10 00
8 50
O 00
O 00
10 00
O 00
O 00
O 00
O 10
TOMO

PRODUCTOS ANDB.Ll~S.
Cera, arroba....................................... 18 00 ú.
Cueros. . .. .. ..... .. .......... ........ .... •. ... . .. . .. O 62 á
Lana~, de cnrnero, tina, lava.da, nrroba.... O 00 á
Id. id., hasti¡ de afio, ídem............... O 00 á
lu. ill., marcefü\, ídem................... . 4 00 á

id., hasta de Agosto, segun clnsl',
nrroba................................. .
Qurso, de la Barca, arroba .................. ..
Id. &lt;le Morelia, itlem ..................... . ..
I,l. de otros lugnres, idcm:............. ..
Id. fresco del dfa, libra................... ..
Sebos, blanco en bota, arroba .............. ..
Id. mediado, ídem ........................, ..
J&lt;l. terciado, ídem .......................... .
J
Id. en ranzas, mediado, ídem........... .

18 50
O 75
8 ()()
O ()()

4 25

111.

J.-42*

:3 50 á 3 76
6 25 á 6 60
O 00 ú. 5 35
o og á 4 10
o()() á O 35
4 óO á O 00
O 30 á 4 30
3 00 á 4 2i;
3 00 ti o()()

�342
Oar11es, de res, sogun clo.se en el mn tade-

343
ESPECIAS.

ro, arroba........................... 1 25 á
Carnes, de carnero, segun clo.se en el matadero, arroba...................... 1 60 á
c~rdos, pesados, vivos, artoba.............. 1 81 :í

1 76 Anis, arroba ............ .... . .... .. .... ... .. ......
Comino, idcm......... ...............
1 75
Canela, libra..........................
O 00
Clavo, hlem...........................

O 00
1 13
2 00
O 66

á 2 00
á 2 50
á 2 50
á O 90

iIERCADOS EXTRANJEROS.
Nueva-York, Junio l? de 1876. ·
O 6 á O 6t
Omicho.-Nicaragua, oro................. O 41 ú. O 42
Idem Guayaquil, prensado, papel...... O 43 á O 44
Idem mexicano, ídem...................... . O 35 á O 3H
ldem Curta.gena, ídem..................... O 41 á O 42
Cera.-Am:uílla por libra................ O 32 ¡¡ O 34
Cocos.-San Blas, millar, papel......... O 38 á O 39
Idcm Daracoa, idem........... ............ O 23 á. O 24
Cueros de res.-Oro, :Montevideo, 20 á.
22 libras.................................... O 20 á O í!l
Idem Río G1·añde, 20 á 23 libras, esco·
gidos ......................... : ..... '. ......... O 18 á O
Idcm Maracaibo, secos ..... :............... O 11 ú. O 13
Iucm Matamoros y mexicanos........... O rn á O 18
ldem Tampico................................ O 16 :í. O 17
Idem Veracru............................... O 15 á O 16
Jdem Puerto Cabello ............... ··u···· O 15 á. O 16
Idem Bogotá................................. O 18 (t O
Idem S».nto Jlomingo y Puerto Plata,
sooos ....................................... .. O 13~ á O 16}
Drogas.-Extracto de palo de tinte ... .. o llf á O 12
ltlem Jalapa, oro, libra .................. .. O 10 ú.
O 10!
ldem opio, calidad viejo, oro, en depósito.

! Cáñamo.-Tampico.........................

Aceitc.-D_o olivas, Marsella, por caja, 4 40 á 4 50
ldem do palma, libra......................
Aflil.-Bengala, oro, libra.................
ldem Guatemala, oro......................
Arroz.-Carolina, por libra..............
Idem rangoon, oro, depósito."";:"'""
Azúcar.-Cuba, inferior hasta ordina-

O S á O 81
O !Jó :í 1 50
O 85 á O 90
O 7 á O 8
•· 'iO á 2 ió

río...........................................

O

ldem idem regular, refino ........ :........
Idem ídem, buen refino...................
Id.em 1'dem, regu1ar consumo............
ldem itlem, bueno á sobresali~nte consumo.........................................
Ide;n idem, centrífugas bocoyes números 8 á 13..................................
Idem ídem, mclo.do ... :.....................

O
O

8! :1 O 8:}

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8! á. O 09

8 á O 8}
7! :í O 8
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O 8¡ ít O O!l
Ít,

O 6l

O 6,t á
O 7~ :í.
o Si (i
O !Jk á
O 9i á
Idem ídem ídem blanco................... O 9.l á.
ldem ídem númere 12, oro............... O 4~ á.

O 7f
O Si
O 8!
O !l{
O 101
O 10}
O 4f

O

4

Idem Habana, cajas, números 7 á. 9....
Idem idem i~em 10 á 12 .. ,...............
Idem idem ídem 13 ú. ló ... .. ...... ... ....
Id~m iucm ídem 16 á 18 ..................
Idem idem ídem 19 á 20...... ........ ....

Idem Puerto Rico, refino................

O

8 á O

rn

s¡

Idem idem consumo........................ O
Idem idem Brasil, número !) ú. 12......
Cacao.-Carácas ordimi.rio, oro por
libra nominal..............................
Idem Maracaibo, oro.......................
Idem Guayaquil, oro.......................
Cajé.-Rio, por cargamentos.
Idem ordinario por librn.................
Idem regular ...... .... .. ............... .....
Idem bueno...................................
Idem superior................................
Idem Java, sacos...........................
Idem Moracaibo..................... ... .....
Idem l!t G::~y:·,1..............................
Idem Jamaica................................
Idem Puerto Rico............................
!den Costa Rica.............................
Idem mexic:mo......................... ......
Idem Sabanilla..............................
Idem Santo Domingo.......................
Idcm Curazao.................................
Cállamo,-M!UÚla, oro, por libra.......
Idem henequen, idem .......... ............
CaU111t.-Sieal, p;pel......... ........ ....

7!· á. O 8 Idcm nuevo, ídem.
7 á O Si ldem zarzaparrilla, Honduras, oro.... O
Idem mexicana, oro........................ O
O 50 á. O ó5 E8pecias.-Canela de China, oro......... O
O 23 á. O 211 Idem pimienta negra, oro................ O
O

O 10 á, O 11

O 15 á
O 16 á
O 17} á
O 18 á
O 22 á
O 16 á
O 17 u.
O 16 á.
O 1i á
O 17 á
O 17 á.
O 16 á
O 15 á.
O 16 á.
O 7{ á

O

4l

O 15!
O 16}
O 17j

O 19
O 2:3
O 18
O"lSJ
O 18
O 18
O 18~

O 18
O 18
O 15!
O 18

O 81

á O 5!

32 !Í. O 34
10 á O 10}
20 á o 21r
15 á
O 15!
Idem blanca, oro....... ,.................... O 2:3 á
o 231
Idem clavos de especia., oro............... O 85 á O 36
Grana.-Cochinilla, oro, Honduras,
planta. primera ......................... .. 048á.050
I&lt;lem idem, segunda ...................... . 042á044
Idem Tenerife, planta ................... .. O 45 á. O 53
Idem mexicana........................... :.. O 35 á O 38
Lana.-Valparaiso, oro, sucio............ O l!l á O 20
hicm S. A. merino, pupel, idem ........ O 25 á. O 30
Idem idem, mestiza, papel, idem....... O 28 á O 30
I&lt;lem idcm, Córdo~a, oro, lavada...... O 28 á O 88
Idcm MonteTideo sobresaliente, papel., O 33 á O 36
Idem Cnbo de Buena Esperanza, idem
ídem ........................................ .
O 32 á O 36
ldcm mexic1mst, ide1!1 .................... .. O 17 á. O 18
Idem Tejas, media.na, papel ............ ..
O 30 ú. O 34
11/aderaa cú eó«ni!tuía.-Caoba Santo
Domingo, horquetas, pié............... O 7 4. O 13
Idem idem trozos........................... O 16 á O 20

¡

l

I/IJ.rferirs de e~anitfaía, ídem me.ticann. O 4 á O 13
.-4.lmidon y ·maizena de Duryea.-Almi·
ldcm cedro, Manzanillo .........., ........ O 4 'ti O 6
don de Glen Cove................ ..... ... O 03 (1 O O!J
{Jem idem mediano........................ O
O • 9'I ldem superior .... ~ .... :..................... O 08 á O !J
Idem idem mexieano............ ... ........ O 6 ,Í O 8
Idem ~ali~ Gloss(lus¡re de sntin )..... () 10~ ú. O 10¡
Jfiele,.-Cuba, para. refinar, nueva, 50
Idem maizena ............ ....... ..... ... .... O 12 ú O 12!
por galon ............................. ! .... , O 20 á O 24
En los precios arriba mencionados, se hará un descuenldem i&lt;lem para consumo, itlem......... O 40 á O ,15
:!o, siempre que los pedidos sean de 1,000 libras ó m:is.
f&lt;lem Puerto Rico........................... O 33 ú. O G5
Cercales.-Trigo rojo y ámbar !Iich.
fdem N'ttevn-Ol'lcnns, calidad superior,
&amp; Ohio . .. .. ...... .... .... ..... . .. ... . .. .. . .. 1 4:.! á 1 50
nueva .... .. ........ .... ... .. . .... .. . .. .. . ... O 00 'lí. O 60
Avena .......................... :................ O 58 á O 6i
ldim i&lt;lem ídem sobresaliente, idem. O, 70 ú. O 71'
Cebada, nominal............................
2;í á 1 60
Jtkt de ab,jirs.-Cuba, oro, depósito'
)fofa del Oeste, blanco...................... O SG (t O 83
6alou ...... .. . .. . .. . ......... •. ...... .... ... O 80 á O 82
Idem illem idem, amarillo..... . .. .. .. .. O 80 á O 81
Idem idem, derecho pagado, papel...... 1 lú á. 1 20
Legumbres.-Frijolcs, medianos .......:. 1 G,3 á 1 90
Idem Santo Domingo, idem.............. O 73 i O iií
ldem mnrrows. ........... .... ... . . ............ 2 20 i1 2 45
Idem idem, oro, en ,lepósito... ...... .. ... O iO á O 71
Idem Recl Kiduey............................. 3 20 á 3 30
Piele8.-Seis mese8, chivo, Tnmpico,
Idem White Kiduey ...... '................... O 00 {t 2 40
por libra, papel.......................... O 00 á O 30
•
Idem guisnntcs del Canadá, depósito.
Idem Matnmoros, itlem.................... O 00 á O 30
bushel.......................................
1;; á 1 16
.Idem Veracruz, id.cm...................... O 00 á. O 50
l1em partidos (split) barril, 210 librns
ldem Curazao, idem...... ............ .... O 00 í~ O
'depósito....................................
00 á 5 70
Idem Iluenos Aires, idem................. O 50 á O óO_
Idem verdes, escasean..................... o 00 :1 2 50
ldem venado de Veracruz, oro, por
FomrJes.-Hcno, 100 librns...... ........ O i8 IÍ O 8J
libr3 .. .. .. .. . . .. .. .. .. . .. .... . . .. . .... . . .. ... O 00 ú. O 55
ldem afrecho, 100 idcm.... ... ..... ... .... O 00 á 1 50
Idem Ilonduras, i&lt;lem.............. ....... O 00 á. O 55
Harina, St. Louis, regular................ 7 60 á 8 10
Idem Gua.temaln, idem... .......... ... .. .. O 00 á. O 50
Idem sobresaliente............. ........... 8 21 á O :.'3
Idom Sisal, ídem............................. O 00 :í. O 52!
Jaópn y iielas.-Atln.n Huy Company,
Tdem Puerto Cabello, idem............... O 00 :l O 47!
N. Y., Jabon primera calidad, por
Idcm Ciudad Bolivar, ídem.............. O 00 á O 45
libra......................................... O 00 á i 71
I\l. cm Lotes surtido~ . ... ... ... ... ... .... . . .. O 90 á O 95
Upulo.-1874 . ................ :.......... ..... O 18 {1 O 2;;
Salitrc.-Refmado. puro, papel, por liNaderru, tablirzo11es y duelas.-De ten
bra........................................... O 12 á. O 12~
de Georgia, millar ...................... $ 23 O á 23 O
IJem nitrato de Soda, oro. ........ .... ... O 21 ú. O 2¡ ldem tablones de pino blanco ............ 1!)
O {. 2,&gt;
Stll'a.-Tsalle, número 3, por libra..... 6 25• íi 6 50 Idem hemlock y Spruce, millar ......... 15
o á li o
Tabaco m rama.-Hab~;a, tripa. co·
ldem tejamaniles de pino blanco, mimun............................................ O 85 á O !JO
llar........................................... O O :í. 10 O
Idem ídem regular......................... O 9:? á. 1 00 Idem idcm ciprés idem número l....... O
O á 5 50
Idem idem superior........................ 1 10 :í. 1 2,j lclcm duelns ele roble pesaclns, para
l&lt;lem Yarn.-Un cort~..................... O 85 ú. O 94
bocoyes ..................................... $ O O á 200 O
Tíntes.-Justetc de '.f1w1pico. oro ....... 25 00 • á O 00 Idem idem idem ligeras. . . ....... ... .. .. . . O
O i1 170 O
Palo Cumpecile, Laguna, oro ............ 36 00 :í. O 00 Idem cortes para. miel, con tapas, 32
Idem T~basco .. .. . . ... .. .. .. . .... . ........... O 33 á O 00
pulgadas .................................... 100 O á 130 O
Palo de Brasil, papel....................... O 70 á 1 80 Hcm ídem nzúc:ir, 36 pulgadas ......... 220
0 (L 320 0
Idem brasilete, Rio Hacha, ídem...... O 00 á 46 00 I dcm idem ídem 38 idem... ... . . .. ........ 243
O á 24;í O
Ideru arcos 12 piés................... ........ 28 O ú 40 O
Idero iclem 14 ídem......................... 3i O á . 42 O
ARTICULOS DE EXPORTACION.
.Jlá']ui11a1 de vapor.-Ba.:tter, W. D. Russell 2 caballos .......
$ 500, 3-6i5, 5-875, 8-l,07ó, 10-1,250.
A.C&lt;Jifrs.- De liua.ia, gnlon................ O 68 á O 69
Id.cm tle pueroo, superior, de invierno. 1 03 ú. 1 05 Alotorea.-Pf'.ra fuerza animal de polnncn y de carriles de
$160 ú. $ ::50; trilladoras de $ 70 á $ 270, R. H. Allen y
Co., Nnev,1 York, fabricantes de maciuinaria. en general,
tl.LGODONl!S,
para agrk:1lturn, &amp;c.

·to '

o.

·º

Imtrume11 1os matemáticos.-James W. Queen y C~, FilaUplande. Mobila. N. Orlean~. Tejas.
delfia y N. Y., niveles de ingeniero con telescopios, núOrdinary ...... pr lb 11{
11{
11¡
u¡ mero 1,()().3 S 135, pnra arquitectos con idem, número .....
Good ordinary .. , .. - U~
13!
13f
13!
1,006 $ 75, número 1,007 $ 60.
Low middling... ... 18¡
14
14J
14}
Vent,iladores de presion de B. F. Sturtevant, 70-72
Middilng ............ 14}
1 14¡
14-¡
\ Sudbury Street, Boston, Mass., número 00 $ 25, número
Gttd IWddling...... 14f
15}
14i·
151
2(i5 número 5, $180, número 10, $580.

1,t

�345

t

EXPORT1CION DE AZUCAR DEL ESTADO DE MOUELOS.

Estas famosas plldoras ej.crcen una. intlaencia tan benéfica en el ESTO'.\IAGO, el HIGADO, los intestinos y
los riiiones y pu1·i6.can tan completo.mente la SA:iGRE, que han llegado á clisfrutar (le mayor venta. que nin.
.
gun oh-o medicamento.
Los que padecen DEBILIDAD ó pérdida de apetito recobrarán pronto la salud normal, tomando unt, cuantas (lósis de este ex\·,·knte remedio.
Las MUJERES &lt;¡uc h,m llegado :i la edad ~rítica deb~rian npeln i fas píldoraf! HOLLOWAY.

No hay herida, úlcera ni llago. que dejen de ceder ·ÍI; lns propiedades sanativas de este incomparable ungüento, .el cual es especi:ilmente eficaz en los casos de MALES de PIER.'H.S y de Pl-~CHO. ,
Frotándose el CU.ELLO y el PECHO dos veces al dio. con dicho b:'Llsnmo, los constipados, las loses y la BRONQUITIS no tnrdarán en de!aparecer, con tal que se tomen simultáneamente las pildoras con arreglo é. ll\1 instrucciones impre!as de que ellas rnn siempre acompniiadas.
PRECAVERSE Dl~ LAS VILES F.\LSIFICACIONES EN NUEVA-YORK DE L\S PILDORAS Y EL
UNGUENTO DE HOLLOWAY.
Viles imitaciones contrahechas ue ~'Las Píldo-eras y el Ungüento uc HollQwo.y" se fabrican y :re
venden bi.jo el nombre de "lfolloway y C~,"
por J. F. Henry, Curran y C~, Dtoguistas de t
Nueva-York, con una supuesto. marca de paten·
te u.si-Mercaderes sin escrúpulos fas obtienen á
precfos muy infimos, de la. denominada casa.
l&lt;:~las composiciones de ningun valor se expenden
a.l Público como mis legHimns Pildoras y Ungüento.
·.

1 f

·¡

Apelo, pues, muy encarecidamente ú. los Amigos y los demaa en las Repúblicas Hispano-Americanas, 6. cuyas
manos ésta llegare, y mas espeeialmente á las madres de Familia y otras sciioras, par&amp; que se sirvan preetJlrme su auxilio, en cuanto puedan, en denunciar este descarado Fraude fraguado en NUEVA- YORK, precaviendo
á sus amigos, !l fin de que no se les engaiie :í, comprar estos c~mpuestos despreciables, titulados 11Pildorns. y
Ungüento de Holloway" que lleven al¡un rótulo de NMva-York en ellos.

M~:

A.ntes de comi;rAr, examínese con mucha cautela el Rótnlo en el bote 6 la coja, para cerciorarse si
está la dh·eccion de 533, Oxford Street, Lomlon, pues si no está, cntónces se trata deper11etrar un des•
carado engaño.
il
Cada Bote y Caja tlc las )le(licinas Legítimas, lleva. el Timbre del Gobierno Brit1í11ico, con las p3lnbras ·• Píl- j
&lt;loras y Ungiicnto de Holloway London," grabatlas en -él. En el rótulo esl(1 la direccion, 5U3, Oxfortl Street, !
London, en domle únicamente se fabrican.
·
·
~ Se invitan á. las persona e que acan defraudadas por los vendedores que expenden "Las Píldoras y el I
Ungüento de Holloway" fül.Jiificados, para que se airun comunicarme los pormenores, é inmediatamente haré I
formalizar procesos legales contra los OfenMrcs, y recompensaré liberalmente á. los Deb.tores por el trnbajo I
que se tomen, comprometiéndome {1 que no haya trascendencia de sus nombres.-Firmnclo, TOll.\8 IIOLLOWA.Y.-Lóndm, Jlarzo 15 d,: 18it.i.-Véndense estas medicinas en la casa de los Sres. L. Canilobio &lt;le )laza- j
~~

_¡1

MEDICIN.AS.

•·

I

EnN un artículo s~bre la ~portacion_ de azúcar nacional, que publiqué en el número XI del tercer ~no de El 01tltivad01:, corresp?ndiente ~l 19 de Setiembre de 187 5, manifesté que solamente
podr1a c~st~r ~a exportac1on del ~zncar II_!ex1caua,que pudiera situarse en el-puerto, con un costo que
no excediera, ~nclu_YCndo el v~lo1 de; ~zuca1·, de cu.at~o pesos por quintal.
De ~sto se ~nfona que no ~1end? fac1l, y_tal vez m posible, que llegara á tener ese valor el azúcar
producida en i:is fin.cas del mten?r Y. prmcipalmente en el Estado de l\forelos, 6, causa del fuerte
costo do su ¡,r~ducc1_on que en el ;nter1or es 1;11ayor que on la costa y del recargo tod~vía mayor do
los fletes, no ern posible q~e el azucar produc1da en Morelos, pudiese exportarse con alguna utilidad.
Desdo ent6nces, y e:1 virtud de una ley de_ aquel Estado, que concedi6 una prima al azúcar de
sus fincas iue se expo1 _t~se, so han hecho vanos ensayos de oxportacion por casi todos los produc·
tores. del i:stado, y entiendo que el resultado de esas exportaciones ha sido para todos una fuerte
pérdida.
. Deseando obten~r datos exactos respecto del resultado que hubieran dado algunas de las operac1?nes d.e ~xpo~·tac1on, hechas por.. hacendado3 de Morelos, supliqué al Sr. Roberto Gorsuch, ingeniero d1stmgmdo que lleva dos anos de cst.ar al frente de una de las principales haciendas de cafla
de _la callada ~~ Cuernavaca, y que ha temdo oportunidad do ver varias de dichas cuentas de cxportac10n, me famhtase algunas. El Sr. Gorsuch sa tom6 el trabajo de reunir varias y de hacer de
todas. ella~ u~. rcsúmen, ~acand~ el tér~ino medio do los gastos, y en esta forma m; present6 ya su
traba.Jo dtge~ tdo por d_ec1rlo as1, ~utomándome para. hacer de él el uso que estimase conveniente.
Ea esta Vll'tud publico en seguida el rnernorandimi del Sr. Gorsuch cuyos rc-snltados to.tales son

·¡

En lo. muy ac1·ellitada casa del Sr. Gonzalez se encuenlra un surtido completo de cu,,nto hay de mejor en el
rnmc, de medicimi.-Boticas y botiquines homeopáticos, desde el ínfimo precio lle $ il.-Obrus de medicina ho- 1
meopático. de los autores mas conocidos del público.-Gufa tle las fnmilia8, cuyo libro estí, acomparín&lt;lo de un ,
botiquín utilísimo para los viajeros, habitantes de los campos y haciend11s, que 110 siempre pueden recibir 1111- •
xilios de los médicos.-Nuevo y gmn surtido de el!)ecialid:ules farmacéuticas acreditadas por mas tlc veinte !
aiios.'.....El impond~rable antivenéreo del DOCTOR LOPEZ, maravilloso por sus efectos infalibles en multitud
de enfermedades que ha curado en esta República y en el extranjcro.-Chocolote, café par&amp; enfermos.-Azúcar de leche. -Alcohol ai,soluto y glóbnlos incrtes.-Pí&lt;lase el catálogo que se da grátis en esta cnsa.
Se garantiza que las medicinM de cst::. casa son las mas baratas, sienllo' tambien de eficacia sorprendente
para curar TODA. CLASE DE EK}'ERMEDADJ;S, pnesto que cura Jo que ningunas otra!! medicinas habían
podido curar.-LOS HECHOS CO~iPRUEllAN ESTA YERDAD.
Los' enfermos que residen fncm de la capital, pueden hacer sus consultus por escrito, enviando el importe.
¡ ATENCIO'N' !-Esta ra",1 posee un VINO contrn el clorosis que hasta ahora no ha fallado; se nsegura que
tal enfermedad desaparecer:~ haciendo uso ele este medicamento.
No hay que olvidar EL Gi~.\S REFRESC.\NTE m~ LA SAXGIU~ tlel Dr. H. que se expende con éxito y que
ha. dade mal'IITillosos resultados.
CONSULTAS.-Se d:111 u.e nueve á once de h maiian~. y d~ do~ .í. cuatro de la tn1·tle. Dos l'Csidentes fuera·
de la. capital, pueden hacer sus consull:is por escrito, rclncionanllo cu sus C'lrtns los sintomus ie su enfermedad.-Precio de la consulta con el medicamento, cnntro pesos.
:
Li, m-edicina. y mét.odo se acompaiiará con la respuesta por el correo ordinario.
{!NICO DEPOSITO EN MEXICO, ~ calle .del Cinco de ~Iayo número :.' .

'

Costo efectivo en la finca de 250 quintales do moscabado de 7Oá 75 centavos por arroba; término medio 72! centavo!! por arroba 6 $2 90 cen·
ta vos por quintal-250 quintales cuestan ....................... , ......... $
Gastos en la hacienda. y en México hasta poner el moscabado en la. esta·
cion de Veracruz...
r: 39 53
· '
Gastos en Veracruz "···' .. "·"' · .. · .. "'," .. " · .. · .. · .. " · .... " · " .. · ...... 0
....... ., ................ ,.................. , ,........ ........ 82 57

725 00
622 10

-~--- ~----

Costo total á bordo .................. •:... ............ ............... ..
$ 1,347 10
Et producto total de los 250 quintales, os en Livcrpool de .............. ,-e 236 11 11
Los gastos de Liverpool son de ...................................... ..
37 00 00

lo cual da un producto líquido en Livcrpool.. ........................ ..!, 199 11 11
que reducidas á pesos mexicanos al tipo de 40 peniques por un peso
Y deducido el interes correspondiente á los cuatro meses del plazo de
la venta hacen.~ ........... , .......................................~ ....... .... .
Pérdida ....................... ,........................................ $
Que equivale casi á 60 centavos por quintal 6 poco ménos de 15 con·
tavo! por arroba.
Los gastos del envío son los siguientes:
~n ~éxico...... ...... ...... ......
•.... : ...... ...........~ ................ $
n oracrnz ...... ................................................. , ............. .
En Liverpool ,.J!, 37. O. 10, que reducidas ú. pesos á rnzon de 40 peni·
ques por un peso hacen ................ _. .......... ,. .......................... .

1,197 52
149 78

539 53
82 57

222 25
844 35

O mas del ciento por ciento sobre el costo de produceion del azúcar.
De c11tos gastos représentan flotes las partidas siguientes:
De lo. hacienda á 1,féxico ....... ............ , ......................•............ $
De México á Veracruz, ....................................... , . .. . .. .. , .... , .. .
D-0 Verucruz á Liverpvol i, 23. 5. 2, {t 40 peniques por un peso ....... ..
To)to I,-43

323 12
121 88
139 50

�347

.
y son

Hay ademas otros gastos que pueden considerarse como fletes
estos ..............: .........,. .......... . .......................................... $

584 50

Concluccion de la aduana á la estacion .......... : .............................. .
Recibo y condu9cion á la estacion en Vera.cruz ............ .. .................. .
Conduccion al muelle ................................................... ................ .
Conduccion á bo1·do ... ......... ,................................ ..•...... ....... •.....

10 50
11 00
17 00
17 00

Dese0tque personas con mejores datos de los que yo he podido procurarme, ilustren esta impor·
ta.nte c~stiou, que tanto afecta á. uno de los ramos principales de riqueza de·nuestra patria.
México, Junio 26 de 1876.--M. RoMno.

GASTOS PARA LA EXPORTACION DE AZUCAR MOSCABADO.

61 50
Las siguientes partidas representan derechos ;:igados á la Fedcracion y
los Estados, incluyendo el timbre.
Timbre del pase 6 gufa en Cuerna.vaca .......................................$ O 50
Recibo y pesada en la Aduana de México ..................................... 8 50
Almacena.je en la Aduana de !\léxico .............................................. .. 1 36
Timbre para. el pedimento de despacho en la Aduana de México ...........
50
Timbro para el pedimento de despacho en la Aduana de Vcracruz ..... ..
50
Derechos de seguridad y contribucion federal.. .................................... 14 39
Documentos de embarque .......................................................... . 2 18
'·

Basados sobre el embarque de una partida con peso neto en la hacienda de 1,000 arrobas, 6 sean
136 bultos de 7. 35 arrobas cada uno.
El petate y fardos pesarán para cada bulto t de arroba, lo que hace en los 136 bultos, arrobas
34...Que unidas al peso neto del azúcar 1,000, hacen por todas peso bruto en la. hacienda 1,034.
Costo del empaque en la hacienda, petate, hilo, costura, lazo y mano de
obra de los 136 bultos á 30 cs. cada uno .............................. ..
Estampilla para el pase 6 guía ...........•............ , ...................... .
Flete por conduccion á. México á 2t reales arroba. (peso bruto) ........... .
Recibo, peso y almacenaje en la aduana á t real por bulto .. .... ........ .
Conduccion de la aduana y repeso á t real por bulto ....................... .
Derecho de almacenaje en la aduana si los bultos no permanecen mas de
un mes, 1 centavo por bulto ....................................:............
Compostura y lazo para reparar bultos rotos ............ ,.. .. . ...... .. .. .. ..
Conduccion en carros á la cstacion del ferrocarril $1 50 cs. por carga de
carro do 150 arrobas, 6 sean 7 carros, inclusa la mano do obra á $1.
50 por carro...... . . . . . . . . . . .. . . . . .. . . .. . . . . . . . . . . .. .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . .. .•
..Estampilla para el reconocimiento y lJCdimento... ......... ......... ...... ...
Flete á Vero.cruz con 50 por ciento de descuento sobre el flete de tercera
clase, descontando una pérdida en el peso de 3! pol' ciento desde la ea·
lida de la hacienda, es decir, sobte el peso bruto de 1,000 arrobas que
tenia en almacen, reducidas á toneladas de 1,000 kil6metros (6 sea
86. 19 arrobas), pagadas á razon de $10 86 cs ..........................

•

---

$27 93

EL RESUMEN DE LOS GASTOS ES ESTE:

Fletes .... :.~········ ................. . ......... :......................... ..... $ 584 50
Recargos do fletes·. ................................ ...... ... . .. . .. . ........ ..... .... ül 50
Derechos .................... .......... ~····· ........................... .......... .
Gastos comision contados m. f. t ............................................ ..
Total ........'.......... .... ,,'"'!''

.................. ....•........••••....

$ 646 00

.

27 93
170 52

$ 844 45

La publicacion de esos apuntes demuestra cuáilcs son los verdaderos gastos que tiene la exporta·
cion de azúcar de Morelos. Partiendo de esta base, se puede hacer un estudio de las economías
que puedan introducir11c, ya en el costo de la fabricacion del azúcar moscabado, ya en los gastos
que ocasione su envío al pucrt.o, ú. fi:1 de lograr que sea. lucrativa. 6 por lo ménos costeablo, la exportacion de dichos frutos.
Del memorar.d1tm del Sr. Gorsuch, se deducen las siguientes importantes C(lnsecucncias:
H No debe exportarse sino ·azúcar trigueña de la calidad mas ordinaria, que es la que en el mercado inglés se llama azúcar bruta 6 cruda.
2~ El mejor mercado para el azúcar mexicana, es por ahora el do Inglaterra.
8~ :Miéntras los productores de azúcar de l\.Iorelos no logren situar su azúcar en el puerto, con
uri costo total de produccion, fletes, &amp;c., que no paso de cuatro pesos por quintal, no será lucrativa.
la exportacion de sus frutos.
4~ Estos resultados se obtienen. sin embargo, de la gran ventaja que presenta el tipo actual del
cambio sobre Europa, que se calcula al 20 por ciento do premio, y que no parece probable se puedo conservar por mucho tiempo.
El Sr. Gorsuch no tuvo .á b vista ninguna cuentn. de venta. de azúcar en Il:imburgo. PUlliera.
ser que en aquel mercado alcance ese fruto tnn buen precio como en el de Livcrpool.
Algunos hacendados de Morelos creen que aun cuando pierdan en rns operaciones de exportacion, les conviene llevnrlas á cabo, para que disminuida la existencia en el morcado nacional, puedaa obtener mejores precios por el resto de sus cosechas. Creo que seria. mas cucrJo disminuir la
produccion á lo necesario para el consumo interior, ántes que producir frutos cuya exportacion tie·
ne que ser ruinosa.
El Sr. Gorsuch termina sus obser\'a.ciones con la indicacion de que convendría hacer azúcar concreta. En el Salvador, cuyos terrenos son muy favorables para el cultivo do la caña. de azúcar y en
donde los fletes de mar para Europa son fuertes por tenet· q_uo pasar el cabo de Hornos, si se hacen
en buques de vela, 6 el istmo de Panarntí. y entiendo que no di6 ese sistema muy buen resultado.
Los aparatos para fabricar esa clase do azúcar son complicados y costosos, y rcquiel·en necesaria·
mente el uso del vnpor.

l
J

40 80
50

823 12
8 50
8 50

1 36
87

1O 50
50
'
121 88

Gustos en México .......... ..
Interca sobre esta cantidad en 3 meses á 1 por ciento.. .'.................. .
Cornision sobro el valor del azúcar calculándolo á 75 centavos por arroba, 6 sean $ 750 en las mil arrobas, al 1 por cíen to ......................

516 53
15 50

Gastos hasta poner la azúcar en el almacen del ferrocarril de Veracruz.

$539 53

7 50

NoTA.-Si puede recibirse el n.zúcnr en la. cstncion del ferrocarril y mandarse desde luego, se ahori:aria.n $19 de
gasto~ al pnsfl.r el efecto por la ndunnn; pero si hubie1·e de permfl.necer nlli, los ga~los por n.lmacen11Je y vela.dores
ascenderún (i lo mismo próximfl.mente.
'
GASTOS EN VERACRUl

136 bultos, pesan bruto, en México 1,000 arrob11S 6 sean en
libr~ ....9... .. .•.... ... . ........ , . . .. . . .. .. .. . . . . . . ....•• 25,000
Merma en el ferrocarril :í 2 lb por bulto.... lb 272
Tara t@ por bulto.... .. ...... ...... ........
850 1,122

•

"

Valor estimativo.

955 12'

Peso neto en lb............ .. .. .. ...... . 23,878 á 4 centavos.
GASTOS,

Estampilla para la hoja de despacho........................... ..

50

A la vuelta ..........,... ,!•········

50

•

�;348

,

D
. •
De la vuelta ..................... .
er.eeho &lt;le segundad y cuota federal que equivale á 1 t por
ciento sobre el va)or de las estampillas............. ... :... ,. ..
Despacho y·conduccion á la casa, un real por bulto .......... ..

..

50

li

14 39
17 00

Documento de ,embarque, certificado y conocimiento, mas las
estamfillas coi-respondientes ................................... .
~on;ucc10n en carro al muelle, un real por buito .............. .
!lm arque . ................ ,..... ...... ... '"
Compostur:i de bultos y lazos ........ .'.'.'.'.".'.'.'.'.':".'.'.'.':.':.'.'.~'.'.'.'.'.'

2 18
17 00
17 00
1 38

31 89

..
37 56

Comision_ sobre el· valor del azúcar como se oxpre·
s6 arnba........................................ ... :.: $ 955 12
Mas ol costo de embarque que es do.................
37 56
J

- - -

1 por.ciento sobre_ el total de .......................... $ 992 68
Cambio al ~ por c10nto. sobro Vcracruz en tiempos normales,
~atando. hbro ele peligro el forrocurril [actualmente es de
v por e1e12to] ...... ·········:·· ................................... .

9 93 ,

• 80 17
2 40

Gastos totales en Verncruz. ... •• •'. 1.. '. '. ' .••..•••
·
,. •••..•......•

82 57

~

Capa á razon de 5 por ciento ............ :....................... ..
Derechos de muelle, faro y anclaje á cosa do 2 ! peniques por
bulto .................................. ,., ................................ .
Comisiones de banco sobre los productos brutos, mas el üete
y los derechos á razon de t por ciento ........................ .
Intcres sobre el fleto y derechos.............. ..................... .
Gastos en el muelle y de desembarque y entrega, muestras,
papel, vigilantes, almacenaje, seguros contra. incendio, por·
tes de correo, &amp;c., cosa. de 4 peniques por bulto ............. .
Corretaje sobro !, 243 16 11 á t por ciento .................. .
Comisiones
id.
id. . á 2 por ciento.................. .

24, 728 libra!.

68
qq. @.lb.

24, 796

libra&amp; ln¡lctaa,

--- -

Peso bruto equivalento en Livcrpool en quintale.q ingleses...... 221 1 16
Ménot la tara iÍ. rnzon dll 7 lb ror fardo....... . .. .. . . .. .. • .. •.. . 8 2 00
•
212 3 16
1

o 24

------2-13 16 11

Peso neto en quintales ingleses ..........: ............ i ............ 211 2 20

=: ---~

Quedando un valor ........
Por seguros marítimos sobre J!, 260 á razon de 25 chelines
por cada 100 libms esterlinas ................................. .
Por una estampilla de la rento. del timbre ....................... :
Fle'to ele mnr sobre toneladas 11. 1. 2 á 40 chelines por tonelada · .. , ,•..... ,.......•................... , ,......•....... ,. •• ,,,

1 84
13 7
10 O
2 5 4

,1 4 5
4 17. 8
37 O 10

Productos libres pagadero~ á loa cuat1·0 meses 6 al contado
con un descuento de 2} por ciento ........................... ..

109 11 1

Productos líquidos en la hacienda. .........

Dcducienclo las p_érdida~ por ac~rrco y mermo, pero tomando
?n cuenta la d1ferencrn, á fllvor elel poso mexicano !obre el .
mglés que esm en proporcion de 0,4602455:- O4535688
tcndrémos lo siguiente: '
'
Peso .bruto en ·veracruz (25.000,272) ......................... ..
Pérdida ántes mencionada y diferencia en los pesos ciuc un
aumento do cosa do i lb por bulto 130 mas f ............... .

A 22 chelines por quintal inglés ....................................
Se deduce un 2!- por 6ento...................... .. J!, 6 12 00
Y la conduccion de carros descontada al vendedor.
13 00

1 2 2 •

Totales gastos .......... ..

GASTOS Y CtiENTA DE VENTA EN LIYERPOOL (INGL~TERRA).

Dcscuento hecho con el nombro ele draft (i. razon de una ~ por
bulto ....... , .... ,.. ............. , ...... ...... ....... .... ........

.

Girándose aquí uno. letra. tí. 60 días, dará los cuatro meses, es decir, un mes que se pio1·de para •
recibir el aviso y otro que trascurre ántes de la accptacion.
•
El tipo del cambio puede ahora calcularse en 40 peniques por un peso; pero puede ser mas alto
y llegar probableménte á 29 6 38 peniques por un pe3o.
A 40 peniques la suma anterior se conrcrtirá en.................................... $1,197 32
l\Iénos los gastos hechos desdo la hacienda. á Veracruz que son $ 539 53 ccnta.·
vos y $ 82 57 centrlvos ................................................ ·:· .•. ... ... ..
622 10

79

lntercs en p1·es meses al 1 por ciellto....................... ~......

349 ·

•

7 5 00

3 5O
6

22 3 O

236 11 11

575 22

Qué corresponden á 57 t cs. por arroba, siendo el costo efectivo do la produccion de 70 á 75 cs.
eio contar con ol interes sobro el capital invertido.
He tenido conocimiento de solo una-partida de azúcar moscabado ma!ldada á Livorpool el año
anterior, c1ue se vendi6 á. 23 chelines el quintal inglés, lo que excede en un chelin al anterior cál·
culo. Las domas ventas se hicieron á 22 chelines segun se calcula. El tipo del cambio era ent6nces
do 44 ! peniques por un peso.
..
.
Una partida de azúcar moscabado que se rem1t16 á Nueva-York por aquellos ~1as (Octubre)
do 1875, se vendi6 á 7 tes. libra en papel moneda, pagando 2 cs. de derechos por bbra en oro con
el 25 por ciento adicional ~le costumbre, ee rcaliz6 a.l precio ~íquido de 7 i. cs.,por arr~ba, pagadero
en aquelia ciudad cuotizá:ldose cnt6nces el oro al 14 por 01ento de premio, y deducidos todos los
gastos desde la hacienda, (t lo cual se debe agregar el cambio 6 situaoion aquí.
Otra partida do cosa dü 17,000 libras azúcar n:c,c·,_:~:i.do que so r_emiti6 á Nueva-York como
experimento, siendo por partes iguales de las claecs. &lt;&lt;Ull:dia~ia.» y «comente,»_ pag6 por derecho~ do
importacion 4 ·cs. por libra. en oro, mas el 25 por ciento ad1c1ona.l, y se vcnd16 á 8 l y 8 f c11. hbra
en papel inoneda, dejando la partida entera solamente 38 cs. para 11u dueño.
Una partida de azúcar moscabado que se mand6 á Burdeos (Francia), so vondi6 á &amp;42~ francos
• por 100 kil6gramos lo que hizo que produjera, deduciendo loa gastos, 23 { cs. por arroba, á lo que
debe agre •arse el premio tle situacion aquí.
.
·
Una pn~tida mandadá á Cádiz (España), no di6 resultado tan satisfactorio como los que ántC!I
se mcncic..nan pero no debo confiarse on este ejemplo, porque á causa de una tempestad, el buque
'
sufrió per;uicios y se averió el cargamento.
.
Se ver(;, pues, que Inglaterra es ol mejor mercado, y que aun allí se sufren pér~das; pero solidificando 'a clase mas baja de materia sacarina, reduciéndola á lo que se llama nzuca1· concreta en
los merca ios extranjeros, pudiera. obtenerse la ventaja de reducir la extraccion do azúcar y miel en •
el mercad i nacional, lo que daría i los productores mejores precios para sus frutos.
México; Junio 8 de 1816.

.

••

�351

350

INDUSTRIA AZUCARERA.
lnvestigacion acerca de la influencia del agua
destilada hfrviendo en el re.activo sacarirnétrico de Feltling.-JJosificacion de la glucosa en
presencia de la azúcar.
Habiendo observado repetidas veces los Srcl!.
E. Boivin y D. Loiseau, que el reactivo sacarimétrico de Fehling bastante diluido en agua destilada, samioistra con la. ebullicion un dop6sito
do 6xido de cobre, desapareciendo al mismo tiempo mas 6 ménos 6 completamente el color azul
del líquido, y que este fen6meno de decoloracion
· no se verifica cuarnlo se emplea agua comun, por
ejemplo, la del Sena, quisieron comprobar el hecho con mayor exactitud, y )i,s investigaciones
que al efecto rracticaron fucn,11 objeto do un tu.bajo presentado á la Academia do Ciencias de
Pari1 por conducto del célebre químico M. Cahours.
Los mencionados experimentadores hicieron
ensayos con agua destilada de dos maneras: pri·
mera, so~etiendo á la ebullicion en una cápsula
de porcelana cincuenta centímetros cúbicos de
una solucion que contenio. veinte centímetros cúbicos_ de reactivo de Fehling por litro de agua.
destilada pura; segundo, poniendo un centímetro
cúbico · de dicho reactivo en cincuenta centíme. tros cúbicos de agua deatilada ~ura, hervida de
antemano. En el primer caso, vieron apaNcer,
al romper el hervor, un dop6sito adherente en el
fondo de la cápsula, el cual iba en aumento al
mismo tiempo que se decoloraba el líquido; en el
segundo caso, se produjo tambien la• p1·ecipita·
cion, pero quedando cu gran parte el precipitado
en suspension en el líquido, y verificándose igual·
mente la decoloracion del reactivo.
Repetidos los precedentes ensayos con agua
del Sena, observa1·on loa experimentadores 4uo
se podían concentrar los líquidos hirvientes hasta. la sequedad, sin que desapareciese el color azul
caraote~ístico del reactivo de Fehling.
Los Sres. Boivin y Loiseau encarecen la importancia de conocer estos hechos, sobre todo
cuando se requieren dosificar con exactitud cor·

tas cantidades de glucosa siguiendo el método de
Barrcswill, porque entónces hay que diluir en
agua el reactivo cúprico destinado 6. e~c uso.
En cuanto á las causas productoras 6 que impiden la. decoloracion y precipito.cion del reactivo, segun que la diluicion ee haga con agua del!·
tilada 6 del Sena, dichos autores han pensado
que pueden estar ligados á los fenómenos de dosasociacion descubiertos por 1\1. A. Sainte-Claire
Deville; en cuyo caso la decoloracion del reactivo
se deberia á una desnsociacion del tratado cupropotásico, bajo la influencia del agua pura hirviendo.
Con objeto de comprobar la hip6tesis que an·
tecede, y tambieif de averiguar si el poder de
desasociacion dol agua destilada hirviendo sobre
el reactivo cupropotásico so neutralizaría en pro- ·
sencia de cuerpos solubles diferentes de los que
se enc~entran en el agua del Sena, los Sre;. Boivin y Loiseau pusieron en práctica los correspondientes experimentos.
Observando que el poder de desasociacion que
el agua destilada hirviendo ejerce en el reactivo
de Fehling aumentaba con la pureza de aquel líquido, y teniendo presente que, por lo general,
el agua destilada del comercio no es químicamente pura, sometieron los referidos experimen- ,
ta.dores á dos destilaciones sucesivas el agua del
Sena, tomando todas las precauciones que creyeron del caso, y cou cuyos productos verificaron
los ensayos que di 1. ron luego á. conocer en un breve resúmen estatlíst.ico que figura en el trabajo
de quo damos cuenta y del cual resulta: prime- .
ro, que cincuenta centímétros cúbicos de un agua
destilada que en el hidrotímetro acusaba de t á
! grado, decoloraba fácilmente un centímetro cúbico del reactivo de Fehling; segundo, que la dcco1oracion e1·a. débil con la misma cantidad do
reactivo en cuarenta centímetros cúbicos de agua,
cuando.ésta marcaba dos grados en el hidrotíme·
tro; tercero, que la decoloracion no se verificaba
en las mismas cantidades de reactivo y agua cuando esta llegaba á señalar 5° 5 hidrotimétricocr.

.

Considerando despues, que una corta cantidad
de sal ca.Icárea pudiera ser suficiente para neutralizar la causa productora de la decoloracion
del reactivo de Fehling, los referidos investigadores llegaron á adquirir la certeza deseada, asogurá.ndo9e tambien de que el mil!mo resultado se
alcanzaba empleando las siguientes disoluciones:
1ª De clo~uro de calcio, conteniendo un gra·
mo y cinco décimos de esta sal por litro do agua.
2ª De cloruro de bario, conteniendo dos gra·
mos do esta sal por litro de agua.
3ª De cloruro de sódio, conteniendo ciento
v.cintic:nco gramos de esta sal por litro de agua.
4ª De clorhidrato de amoniaco, conteniendo
veinticinco gramos de esta ~al por litro de agua.
. 5~ De nitrato de R1;lloniaco, conteniendo sesenta gramos de cata sal por litro de agua.
6ª De tartrato neutro do potasa, conteniendo
ciento veinte gramos de esta sal por litro de
agua.
7ª De' potasa, conteniendo ciento cincuenta
gramos de esta base por litro de agua.
Desdo la primera disolucion hasta la sexta, se
emplean en el ensayo dos centímetros cúbicos de
cada una de ellas y diez dé la sétima; y estas cantidades se aplican á un líquido compuesto de un
centímetro cúbico de reactivo de Fchling, diluido
en cincuenta centímetros cúbicos de agua destilada pura.

•

Loa Sres. Boivin y Loiseau observan que si ac
decolora cierto volúmen de reactiva cupropotásico, veinte centímetros cúbicos, por ejemplo, di·
luidos en un litro de agua destilada, la colora·
cion reaparece reconceHtrando el líquido hasta
dejarlo reducido á veinte centímetros cúbicos.
Resumiendo, pues, dtjan dichos autores sentu.·
do: que un agua destilalla pura á la cual se ailada11 vcii,te centímetros cúbicos del reactivo saca·
rimétri-:o de Fehliug por litro, ocasiona la deco ·
loracion del líquido al cabo de algunos minutos
de ebul::cion; pero que en las mismas circunsta.n·
cias el ~ gua pura no pro.luce la decoloracion si
se le al51de previamente algun cuerpo soluble•
La ccmprobacion de estos hechos permite aplicar con seguridad el. método de Barreswill1 para
dosificar mínimas cantidades de azúcar incrista·

füable, aun cuando el operador solo tenga. á sh
disposicion aguas muy purns; resultantlo ademas
un medio expedito do averiguar la pureza de una
agua destilada, desde luego que basta un centímetro cúbico del reactivo do Fehliug sometido á
la ebullicion en cincuenta centímetros cúbicos do
agua.
Las investigaciones de los Sres. Boivin y Loiseau han sido confirmadas en un trabajo acerca.
])e la descornposicion del reactivo de Fehling, y
la dosificacíon de la glucosa en p1·esencia del azú
car; trabajo suscrito por los Sres. P. Champion
y H. "Pellot, y presentado á la ya mencionada
Academia por el distinguido químico M. :Balard.
Los citados autores comienzan manifestando
que el reactivo di Fehling, aplicado á la dosifi.
cacion do la glucosa en presencia del azúcar, da
orígen á frecuentes errores, que varían con la
composicion del re.activo, su concentracion y la
manera como se emplea.
En seguida recuerdan que, segun las interesantes investigaciones de M. Feltz respecto del
asunto, el azúcar puro sometido durante al~un
tiempo á la ebullioion, en presencia del líquido
cupropotásico, actúa como la glucosa; y que ademas de la accion señalada por ese químico, existe el hecho de que el reactivo de Fehling es sus·
ceptible de descomposicion en otros casos que pa· •
san á examinar, tomando por punto de partida
de sus experimentos el líquido preparado segun
1ri f,írmula indicada por M. Ch .•Viollette y ge·
noralmcute adoptada. Que en cuanto á la dosifi·
cacion del cobre, reducido al estado de bióxido,
han empleado el l'.Ilétodo de M. Well, cuya deli·
cadeza permite apreciar las mas mínimas cantidades de metal, y de cuyo método aplicado á la
doaificacion de la glucosa en presencia del azúcar tratan maa adelante.
'
Los Sres. Champion y Pellet se detienen luego en la oxposiQion de los resultados do sus in·
vestigaciones, encaminadas á ·comprobar los hechos precedentemente indicados, y concluyen esta parte de su trabajo resumiendo que el reacti·
vo de Fehling diluido se descompone: primero,
gradualmente con el tiempo do la cbullioion; segundo, segun la cantidad de agua agregada y las

�353
proporcio»cs de azúcar y de potasa; tercero, que
la sosa en solucion, calentada en presencia del
azúcar, modifica esta sustancia, pero sin for·
maci9n ele glucosa; cuarto, que el azúcar puro,
agregado al reactivo de Fehling y sometido á la
e~ullicion, da nacimiento á cuerpos reductores
(glucosa ú otros). Por último, que las diversas
fórmulas del reactivo de Fehling, que contienen
sosa 6 potasa libre, dan en totalidaJ resultados
análogos á los que so acaban do indicar.
Haciéndose cargo los Sres. Champion y Pellet de los coneeptos de los Sres. Boivin y Loiseau, re!pecto de la tfoscomposicion del reactivo
de Fehling en presencia del agua destilada pura
sometida á·la cbullicion, proceden á su análisis,
agregando sns investigaciones •personales, en vía
de explica1· los fon6menos obsHvaclos.
Los Sr.es. Champion y Pciid han observado
tambion que el rcnctivo de Fchling se descompone por la ebullicion en el agua destilada, y han
podido comprobar que el cobro precipitado se encuentra en estado de bi6xido; agregando que si
al.agua destilada se sustituye un3 carga.da de sa·
les calcáreas, el líquido conserva el color azul,
debido en parto á la presencia do un precipitado
en suspension, y que la rolacion entro la cantidad
do cobre precipitado y de azúcar no cambia nunca. Que si so aumenta. la sal calcárea y dcspues
del hervor se filtra la solucion, esta pasa incolora
y no contiene cobre; pudiéndose suponer que esta aecion es debida á la forma.cion ele un tartrato
doble de cal y cobre, 6 que este metal es precipitado por la sosa conservando su color azul en
presencia del tartrato de cal. Por último, que
cuando se emplea el cloruro de sodio 6 de potasio en proporcion conveniente, el reactivo de .Fehling adquiere una tinta verde, que resulta de la
formacion de clo1·uro de cobre; hecho que so com·
prueba por otra parte sometiendo á la ebullicion
una solucion de sulfato de cobre adicionada de
los mismos cloruros, solo que ·en estos ensayos
es necesario emplear cierta cantidad de cloruro,
pues si en efecto ise prepara directamente el líquido de Fehling reemplazando el sulfato do co·
bre por el cloruro, en las -condiciones en que so
colocaron los Sres. :Soivin y Loiseau, el reactivo

ec descompone por la cbullicion, pvro agregando
un dccígramo de cloruro de s'odio no s~'ccdc lo
mismo. La formacion dol cloruro ele cobre es tambicn manifiesta, cmploanuo clorhidrato de amoniaco con el líquido de Fchling; con una ebullicion
suficiente se expulaa el amoniaco, y el líquido se
vuelve verde y sin accion en la glucosa. La. adicion de la sosa aumenta. la estabilidad del tartra·
to y so opone á la decoloracion del líquido; y si
recíprocamente se satura en parte con los ácidos
sulfúrico, az6ico, &amp;c., la sosa conteni&lt;fa en el
reactivo diluido, cntúnccs no se descompone por
la ebullicion y adquiere un color amarillo verdoso. Si se sustituye á los cloruros sales como el
clorato y azoato do potasa, el sulfato, el fosfato,
el acetato y el sulfovinato de sosa, &amp;c., á la dosis do un gramo, que, en estas condiciones, 110
actúan sobre el. sulfato do cobre, la descomposicion del líquido se verificará como en el agua
destilada en estado de pureza.
En cuanto á la observacion de )os Sres. Boi·
vin y Loiseau, referente á que si se concentra
convenientemente el líquido reactivo descompucs·
to por el agua destilada la coloracion reaparece,
este hecho lo atribuyen los Sres. Champion y
Pcllct á la redisolucion del bi6xido de cobro en
el ta.rtrato de potasa con exceso de sosa, como
se observa tambien en la preparo.cien del reactivo de l\fr. Lagrangc.
'
Tocante á !a dosificacion de la glucosa en presencia del azúcar, los Sres. Champion y Pellet
consideran que el reactivo de Fehling ha sido
acertadamente modificado por M. Poesoz, y que
preparado segun f.~!s indicaciones, está lib1·e de
los inconvenientes arriba señalados; sin embargo,
dichos autores manifiestan en seguida que con
este reactivo no so, puede dosificar la glucosa. en
presencia de una gran cantidad de azúcar, en razon do que esta sustancia se colora bajo la in·
fluencia del ácido clorhídrico concentrndo y del
calor, y se opone á la dosificacion del cobre por
el método de l\l. Weil, que consiste, como se sa·
be, en decolorar el bicloruro de cobre mediante
una solucion graduada de protocloruro de estaño; en vista do lo cual recomiendan el método
sigui en te:
i

.

A un lÍltuido que coRtcnga azúcar y uua proporcion cualquiera do glucosa, so le agrega un
exceso del líquido de Possoz y se mantienen á la
temperatura de 75° al baño maría, durante uno~
tres cuartes de hora; despues se recoge sobro un
filtro el oxídulo formado, se lava y en seguida se
intl'od ucc el filtro todavía húmedo en una. cápsula, y s lo agrega. ácido clorhídrico diluido para
trasformat· el cobre en subcloruro. Se recoge el
1íquidoy se somete á. la ebullicion agregándole

poco á poco algunos cristales do clorato de po·
tasa: de este modo el líqui~o se colora y el cobre
pasa al estado de bicloruro, que se gradúa mediante el cloruro de estallo.
Este procedimiento, segun aseveran lqs Sres.
Champion y Pcllct, ,permito dosificar con exactitud hasta unos cuti.ntos milígramos de glucosa en
cien gramos de azúcar.

M.{RCCS DE J. l\IELEno.

.

¡

!

" CONOCil\lIENTOS NECESARIOS AL AGRICULTOR.
Necesidad de itna perfecta contabilidad eii las otra parte, cuenta. con un suelo rico hasta. lo fa·
'
·· fincas de carnpo.
buloso, fértil hasta lo infinito casi?
Dejando ti. un lado el estado d~. efervescencia
Omnium mum ex quibu, ali,zuid
política, por desgracia casi habitual en México y
ad,zuirilur, nihil est agricultura meque cie1·tamcnto 1 es una poderosa rémora para el
liu8, ,iihil 11berius, nihil dulcius, nihil homine l!bero dignius.

CwERo,

n11

orr Lxn. I;

N~

151.

Entro las numerosas fuentes de inagotable riqucza que e!cicrra México, cate hermoso y pri.
vilegiado país, con tan justa razon llamado «la
perla de las Américas,&gt; una de las principales es,
sin duda, la agricultura.
Sin embargo, muchos capitalistas, notando la
poca utilidad que sacan de la parte de sus caudales invertidos en fincas de campo, so inclinan
á abandonar tan noble género de cspeculacion,
cspeculacion que en tan alto coqccpto so tenia
ya desde el tiempo de los romanos, como lo indica el epígrafe que figura á la cabeza de este
pcq ueño artículo.
En efecto, dispensadora do las riquezas y de
la felicidad, amiga ínt~ma de la libertad verdade·
ra, la agricultura eujendra el comercio y la industria, que, á su vez, dan vida á las bellas artes: agricultura, industria, bollas artes, tres fuentes preciosas de las cuales se derrama toda la
s.uma de felicidad material que pueda gozar el
hombre; trinidad completa, la cual se reasumo
en una sola palabra «civilizacion.»
¿Cuál es, pues, la causa del poco desarrollo
que, relativamente hablando ha tenido la agricultura en ese bello país, donde, cual en ninguna
·

agricultor, existe, en nuestro concepto, otra. cau•
samas poderosa. todavía.
_
Uno de los mas sabios y hábiles agric~ltoros
franceses, el conde de Gaspa.rin, antiguo ministro do agricultura. en Francia, dice en una. de sus
obras (Guía da los propietarios de fincas rústicas):
«La administracion es la fuente del buen 6 mal
éxito en agricultura, y mas vale una. mala finca
con una administracion inteligente, que la mejor;
con una administracion torpe.» Pues bien, salvas
muy honrosas excepciones, la administracion 6
direccion de las empresas agrícolas de mas importancia, se encaentra generalmente en el país
confiada á pereonós tan solo prácticas en la parte
material del arte, por decirlo así, sin que tengan
ninguna ilustra.cion te6l'ica. El ejercicio do esta
parto material les enseña, es cierto, las operacio·
nos mecánicas de la agricultura, el conocimiento
práctico do los trabajos, del suelo, del clima, to·
do, en fin, lo que es·e1 resultado de la. experiencia,
mas esto no basta, pues la experiencia., natura.1mente limitada. por Jo que sÓ ha hecho, no ensena.
el modo de hacer mejor, ni por lo mismo el de
safao de una trillada rutina.
El director de una explotacion rural, como el
do cualquiera empresa industrial, debe, segun
creemos, ser á la vez práctico y te6rico, y, si somos de los primeros en convenir que la teoría

Toxo 1.-44

�354
sola y sin práctica. alguna no puede caminar con
acierto, tambicn aseguramos que la sola práctica,
sin ir acompañada por la· teoría correspondiente,
nunca dará brillantes resultados.
No sin razon entro los pueblos reconocidos
como los primeros agrioultore3 del mundo, los in,.glcses y los belgas, vemos establecidas escuelas
de agricultura, sociedades agrícolas y de agromomía rural, pubiicaciones y memoria~ consagra·
das al mismo objeto, escuelas, sociedades, peri6clicos cuyo único objeto es difundir entre los agricultores los conocimientos te6ricos.
So debe, pues, reconocer como un hecho, que
ol buen agricultor debe, á una práctica cencienzuda, unir una teoría ilustrada; siendo tanto ma1
necesaria esta segunda en un director do explo·
tacion, cuanto que genera.lmcnto la primera está
en las haciendas del país, ventajosamente representada por un buen mayordomo do campo.

Debe tambien el .administrador tener conocí.
mientos del arte veterinario, conocimientos tanto
mas ·esenciales en el país, cuanto que son mas
raros en él los profesores en ese ramo; ademas,
debe tener los que ensefian á criar, mantener y
engordar cualquiera clase de ganado, de la mane·
ra mas ventajosa posible.
A loa ya indicados debo juntar nociones de
historia natural y botánica, que le enseñen á conocer los animales y las plantas; de mecánica,
hi°dráulicit y arquitectura, que le servirán para
dirigir la construccion de instrumentos a()'rícolas
o
'
presas, aparatos de irrig:icion, y las ooustruccio·
nea todas que pueda necesitar; en fin, do geometría y topografía, que le facilitarán el medio de
tener siempre medidas exactas de la finca toda 6
de tal 6 cual fragmento do ella. Como bien se
comprende, esas ciencias todas son un importante
auxilio para él.

Y no so orca que ea poca. cosa Jo que entendemos por la teoría que debe poseer un agricul·
tor ilustrado. Inútil es decir que ántes que todo
tiene que poseer un conocimiento te6rico perfecto
do las varias especies de suelos arabli!s; de los
abonos, do las diferentes siembras y de su cultivo,
de las diversas maneras de cultivar, alterna, y
otras, con BUS correspondientes variaciones; de
los instrumentos agrícolas; de la economía de los
ganados, &amp;c., &amp;c., mas eso no basta: el buen
director de una explotacion rural debe, ademas,
conocer Ja química que le enséfiará el modo de
analizar ]os terrenos confiados á su cuidado, fa.
cilitándole así el modo do variar su naturaleza,
eliminando de ellos las sales nocivas que puedan
contener, é introduciendo en los mismos las sustancias favorables á. la vegetacion que les puedan
hacer falta (Arnenolement, de los franceses). La
química tambi~n le facilitará el conocimiento de
los efectos que pueda. tener sobre la economía.
animal tal 6 cual sustancia, así como el modo de
utilizar tal 6 cual despojo animii.l ó vegetal que,
sin ella, hubiera tenido que abandonar; en fin,
ella. tambien se dirigirá. si encuentra nece!idad
6 ventaja en establecer en su explota.cion alguna
oficina industrial, tal como de destilacion ú otra
cualquiera.

En fin, y con esto llegamos á la segunda parte
de este art.ículo, debiendo estar siempre ol director ele una finca rústica perfectamente al tanto
del estado de BUS negocios, encontr:rá para e110
auxiliares de primera necesidad en la aritmética.
y la teneduría de libros.
·
Precisamente la falta ele una buena contabili·
dad es uno do los vicios mas inveterados on lo.
mayol' parte de nuestras fincas de campo. Unos
apuntes, mas 6 ménos exactos, y generalmente
conocidos con el nombre de li!ta. semanaria, apuntes que no proporcionan datos ningunos para
guiarse en lo sucesivo, formau generalmente la
única contabilidad de una finca rústica.
En la industria y el comercio, es decir, entre
los productores y los comerciantes, se ha sentido
desde hace tiempo, la necesidad de comprobar
todas las operaciones por una buena contabilidad
y se ha podido apreciar las inmensas ventajás do
ese sistema.
¿Acaso no c11 el agric~ltor á la vez productor
y comerciante? Siendo mas complicadas sus ope·
raciones, tienen un interca mas poderoso ·y mas
dfrecto en darse una cuenta exacta de cada una
de ellas.
Y, sin embargo, ¡cuántos de nuestros cultiva·
dores, aun los mas inteligentes, se verian en gran·

355
de apuro para indicar, en un momento dado, la
situacion ele sua negocios I casi nunca podrian
determinar de una manera exacta la cxtension
de terreno destinado á tal 6 cual plantaeion, el
producto obtenido por fanega de sembradura,
la medida 6 la fertilidad de tal 6 cual tierrn, los
productos 6 gas.tos de tal 6 cual cultivo, de tal
6 cual ganado. En sus fincas, en fin, todo camina al a&lt;'aso y sin guía alguna.
Y, úuánto¡¡ de ellos, al leer esas líneas, tal
vez dirán: «¿y para qué tantos pormenores, para
qué tanto escribir que no nos hará mas que per·
der el tiempo?»
A eso contestarémos: en toda. industria, para
obrar con esperanza de ganancia, debe uno infor·
marso doi precio de costo de los productos, precio
que nos indica inmediatamente el valor de una
empresa, eso precio, en efecto, dobc siempre ser
inferior ul precio normal ele venta sobre la plaza,
y ademas, la diferencia á favor del productol'
debe dar un interes proporci1Jnal á. los capitales
empleados.

i.

..

Pues bien, solo con una contabilidad bien lle·
vada se hará ol cultivador de los datos necesarios
para llegar al conocimiento exacto del precio de
costo de cada uno &lt;le sus productos.
Otros tal vez noe dirán: «cada afio tengo utiliclacles; eso mo basta.» No, eso no basta; el caso
es saber si se tiene la mayor utilidad posible, y
á ese conocimiento tambicn solo se llegará con el
uso de una buena contabilidad.
Tal especulacion, en efecto, que puede ser
productiva para un hacendado cuya finca reune
ciertas circunstancias, puede eer completamente
contraproducente para•el que tiene la suya en
circunstancias opuestas 6 simplemente distintas¡
y siempre la contabilidad y solamente elfo., impe·
dirá perseverar en un error gravoso para quien
lo sufra.
Supongamos, por un instante, á un propietario
cuyos ganados vacuno, caballar y de lana, pro·
ducen anualmente una utilidad de $10,000. De
esos ganado~, el va.cuno le da $ 8,000 de utili·
dad, el de lana$ 4,000: suma $12,900. Mas ol
caballar le hace perder$ 2,000. Esa pérdida seria comprobada por unos libros en 6rden; no loe

tiene el hacendado y, pol' falta de ellos, sigue una
cspeculacion onerosa, cuya sola eupresion ilevaria
su utilidad á $ 12,000, sin contar la oxtension
que podría dar á las que le prometen un benefi·
cío cierto.
No basta, pues, conseguir el producir abun·
dantes cosechas y hermosos ganados, lo que im·
porta es saber lo que cuesta la procluccion de
unos y otros, y .solo una conta.biliclaJ en 6rden
dará esos útiles é indispensables datos.
Por lo domas, no es nuestro objeto el hacer
aquí un ti·atado .de teneduría ele libros, ciencia
bastante conocida y que cuenta. en México con
tantos y tan distinguidos profesores.
Aeabarémos, pues, indicando tan ,olo á gran·
eles rasgos, la manera do aplicar esa ciencia á la
contabilidad de una hacienda de campo.
Los dos 'libros principales, como en todo despacho, deben ser en una finca rústica el diario y
el libro mayor.
En el diario se tendrá clia por dia, un apunte
Jo todas las operaciones verificadas en el dia,
apunte redactado con concision y claridad¡ so tomarán los elementos de esos apuntes en los libros
auxiliares, de los cuales hablarémos en seguida.
En el mayor se abrirán, como de; costumbre,
las cuentas: capital, caja, efectos por pagar, efec·
tos por cobrar, pérdidas y ganancias. .
La cuenta &lt;(MERCANCÍAS GENERALES,» abierta
en las mayores ca.sas do comercio, será en el caso
presento reemplazada. por varias cuentas estando
cada una de ellas afectada á cada uno de los ramos
de la. explotacion.
Así, por ejemplo, so podrá abl'ir cuentas: á
ganado vacuno, ganado caballar, ganado de lana,
siembra de maíz, de cobada, maguoyes, &amp;c., &amp;c.
Ademas, como cuentas secundarias, so abrirán:
CUENTA MOBILIARIA, trojes, gastos generales, &amp;c.,
así como las cuentas particulal'OB que sean necosarias. En fin, como libros auxiliares, podrán
tener libro de caja, da ray8, de trojes, de tinacal,
de quesería, de inventario, &amp;o.; en el de caja so
cuidará de llevar e~enta especial á cada. género
de cultivo.
No es necesario indicar que, en el caso de que
á la hacienda estuviera. agregada una tienda, una

�356

'

fábl'ica. do destilacion 6 cualquiera otra oficina es- que posea los conocimientos que hemos indic~do
pecial, so tendrá que llevarle contabilidad aparte. y los emplee on sus trabajos, on combinacion con
Con el método quo acabamos do indicar á gran- las indicaciones que le daría. una buena práctica
des rasgos se corregiri~ uno do los vicios mas y apoyándose en los datos que lo proporcionarla
'comunes en nuestras fincas rústicas, vicio de tanta una contabilidad como la que acabamos de dolitrascendencia, que se puede asegurar que la pros- , noar, llevaria la finca confiada á sus cuidados, al
peridad de los diferentes 1·amos do una explota- ma.s alto grado de prosperidad, proporcionando
cion es debida, las mas veces, á una contabilidn.d al dueño de ella pingües utilidades y consiguienbicn llevada. Y estam'os íntimamente persuadí- do para sí miamo honra y provecho.
dos de que el director do una empresa agrícola,
ALBERTO HuART,

REGLAl\IENTO PROVISIONAL
'
DE LA SOCIEDAD ZACATECANA DE ARBORICULTURA.

CAPITULO 19

Denominacion y ob;'eto de esta sociedad.
Art·. 19 Esta sociedad so denomina, «Sociedad
Zacatecaua de Arboricultura,» y su objeto único
es hacer plantíos de árboles en el Estado.
CAPITULO 29

De los socios.
Art. 29 La sociedad so compondrá de tres
clases de socios: activos, honorarios y corresponsales, cuyo número será indeterminado y en el
6rden quo sigue:
·
I. Son socios activos los que ademas de serví~
cios pecuniarios prestan los personales dosempeiiando los oficios de la. mesa y las comisiones.
II. Son socios corresponsales los que residiendo fuera de esta capital desempelien las comisio·
nea que se les encomienden y paguen la cuota
con que se suscriban.
III. Son socios honorarios todos los que fuera
y dentro de esta c11.pital contribuyan mensualmente 6 por un11. sola vez ya 11ea con donativo
pecuniario 6 bien de árboles 6 útiles de cultivo.
Art. 49 Para ser socio se necesita suscribirse
en el registro de la secretaría con lo que desee
contribuir mensualmente, ser propuesto á la Jun·
ta por el presidente y aprobado el nombramiento
por mayoría. do votos.
CAPITULO 39

])e la ;'unta directiva.
Art. 59 La sociedad, para facilitar sus tra·
bajos, nombrará de su seno una junta directiva

compuesta do seis miembros, en e&amp;te 6r?en: Pre·
sidente, Vicepresidente, Secretario, P1·osccreta·
rio, Tesorero y Cronista, la que durará cinco
años en sus funciones.
Art. 6° Son obligaciones de la junta directiva:
l. A fin de evitar juntas gcnernles, nombrar
de entro los miembros do esta sociedad quienes
deban cubrir las vacantes que por cualquier mo·
tivo hubiere.,
II. Acordar todas las disposiciones relativas
al plantío de árboles y su consorvacion.
III. Aprobar 6 no el nombramiento de los so- •
cios que se lo propongan segun el artículo 49
!(
i1
IV. Cwdar quo las comisiones deocmpeücn
"
1
su cometido.
V. Examinar las cuentas &lt;le la. Tesorería.
VI. Informar anualmente en impreso suelto
á cada uno de los socios y al público de los tra·
bajos de la sociedad.
VII. Disponer las solemnidades.
VIII. Firmar las actaf.
Art. 79 Para que esta junta pueda ejercer
sus funciones, se necesita que estén reunidos por
lo ménos cuatro de los seis miembros que la com ·
ponen.
Art. 89 Concluido el período de cinco años y
hecha la renovacion de oficios por la junta gene·
ral, la directiva saliente convocará á los indivi·
duos nuevamente electos para hacerles entrega
formal, previo inventario, de aus respectivos car·
gos.
1

CAPITULO 49

CA PI TUL O 59

De las comi3iones. ,

Del Presidente.

.Art. 99 A mas de las comisiones accidentales
Art. 13. Son at1·ibuciónes del Presillente:
habrá lttB permnnentee que siguen:
I. Cumplir y hacer cumplir este reglamento
I. Revision lle cuentas.
en todas sus partes.
II. Plantíos.
II. Nombrar las comisior.es permnnentes y
III. Conservaciones diversas.
las accidentales.
Art. 10. Es obligacion de la comision de reIII. Abrir y cerrar las sesiones.
vision de cuentas: revisar todas las cuentas inIV. Dictar los trámites.
clusas las del Tesorero, y presentar dictámen.
VI. Convocar á sesiones extraordinarias.
V. Mantener el 6rden en la discuaion.,
Art. 11. Son obligaciones de la comision . do
VII.
Autorizar con su firma las comunicacio·
plantíos:
I. Asociada de la accidental que en caso pre· nes y documentos de la sociedad.
VIII. Poner el dóse {i los recibos. 1
ciso y por su indicacion nombre el presidente de
IX. Firmar los diplomas con el secretario.
entre los otros miembros do la. sociedad, disponer
el número necesario de trab1J.jadores para abrir
las excavaciones, hacer el abono, plantío Y' prlmer rieO'o,
o así como sembrar almácigas.
.
II. Presentar la. cuenta de gastos que cause
cada plantío para quo aprobado por la junta directiva se cubra por la Tesorería.
Art. 12. Son obligaciones de la comision de
conservaciones diversas:
I. Asoci:ida de la accidental que por su indi·
cacion nombrará el Presidente, sobrevigilar la
' avisan
· do a.t. 1a
conservacion do todos los plantlos
junta directiva los perjuicios que haga ol público, para dar parte á la autoridad política de los
casos y suplicarle su proteccion á fin de evitarlos.
II. Vigilar los riegos, podas y limpieza; tanto
t. .
de las arboledas como da las a1m,t01gas.
III. Cuidar la conservaeion de los árboles
que se donen á la sociedad, para que permanezcan en buenas .condiciones miéntrn.s se hace e1
plantío.
IV. Cuidar la conservacion y compostura de
los instrumentos, útiles, semillas y abonos, teniéndolos en almacen á prop6sito. Si hubiere ca·
ballos ó bestias de carga atenderá á su Jnantencion, seguridad y aseo.
V. A 1·cserva de rendir los informes que en la
junta directiva se le pidan, presentar cada seis
meses un cuadro general de todo lo que esté á
tu cargo.

CAPITULO 69

Del Vicepresidente.
Art. 14. El Vicepresidente sustituirá al Presidente previo aviso de este.
CAPITULO 79
Del Secretario.
Art. 15. Son obligaciones del Secretario:
I. Firmar con el Presidente los diplomas y cou1unicaciones oficiales.
II. Cuidar el archivo.
III. Computar los votos.
IV. Dar cuenta con los ~gocios. •
V. Redactar las actas y leerlas.
VI. Llevar los libros siguientes: de actas, re·
gistro de socios, copiador de comunicaciones, registro de plantíos con expresion del lugar y clase
de árboles y de instrumentos, útiles, semillas y
abonos.
VII. Llevar la correspondencia.
CAPITULO 8°
])el Prosec1·etado.
Art. 16. El Prosecretario ayudará al Secretario on sus·trabajos, sustituyéndole en los casos
que faltare.

�359

358
CAPITÚLO 91)

D.?! Tesorero.
Art. 17. Son deberes del Tesorero:
I. Nombrar los cmpleado.i de la recauclacion
y recibir y conservar los fondos de la soci.eda.d.
II. Llevar en un libro cuento. justificada. de
la _inversion de los fondos, y presentar en caga
sesion un corte de caja.
III. Presentar al fin del período un corte ge·
neral á mas del que rendirá anualmente.
IV. Dar á la junta directiva los datos que le
pida.
...
CAPITULO 10.
])el Cronista.

Art. 18. La obligacion del C1·onista es ayudar al Secretario 6 Prosecrctnrio en todas las
labores de redaccion que le encomiende y llevar
la. historia de la Sociedad, abriendo para esto un
libro especial.
CAPITULO 11.

De las sesiones.
Art. 19. Habrá dos clases de sesiones: ordinarias y extraordinarias. Las ordinarias se veri·
ficarán cada dia último del mes y lns extraordi·
nari~s cuando las cite el Presidente, por sí 6 á
pedimento de dos miembros de la junta.
Art. 20.. La Secretaría, por 6rden tlel Presidente extenderá la circular citando á los miembros de la junta. directiva. á sesion extraordinaria.

1
r,
1

CAPITULO 12.
1

'. 1, 1

¡

])el d1·den·de la disaitsion.
Art. 21. Las proposiciones deberán ser pro·
se~tadas por escrito.
"
Art. 22. Si &lt;.'l asunto que está á discusion
consta de varias proposicic·nes se aprobará primero en lo general y despues cacla una de ellas
en lo particular. En el caso de ser reprobado y
tratándose de un dictámen, el secretario preguntará si vuelve á 'la comision para que lo reforme.
Art. 23. Para hablar se pedirá la. palabra al
Presidente, quien la concederá por su 6rclen hasta

'

por tres veces á cada vocal, excepto al autor de
la proposicion al cual se le concederá las veces
rlue b pida.
A1-t. 24. Para retirar un dictámen 6 una. pro·
posicion, se necesita que la Junta directiva lo
permita.
Art. 25. Para recoger la votacion el secretario preguntará primero ai el asunto se considera
suficientemente discutido y publicará on voz alta
el resultado de ella.

CAPITULO 15.t

C .\.PITULO 16.

JJe las suc-ursales fordneas.

Del 1·eglamento.

Art. 31. El Presidente de la Junta directiva
Art. 33. El reglamento solo podrá. ser refornombrará comisionados, de entre los individuos mado 6 ndicionado en plena Junta directiva.
de la sociedad, para que organicen sucursales foráArtículo transitorio. Este reglamento so man·
•
nens en los puntos que acuerue la misma junta· dar:í. imprimir por cuenta de los señores que for·
..
Art. 32. Las sucursales de que habla el nrtí. men la primera jubta que lo discuta y apruebe.
culo anterior se regirá.u por el. presente regla·
mento y estarán subordinadas á est-a Junta direcZacatecas, Abril 25 de 1876.
tiva. general.

CAPITULO 13.

De las votaaiones •

r

CULTIVO DE LA CARA DE AZUCA.R.

Art. 26. Las votaciones serán econ6micas, no·
minales 6 por escrutinio secreto. La primera for·
ma, que consiste en inclinarse 6 pararse los que
aprueban, será la votacion general en todos los
asuntos discutidos. Se hn.rá uso de la segunda.
cuando algun miembro de lo.junta lo solicite. La
votacion por c6dula.s en escrutinio servirá para
elegir personas.

..

CAPITULO 14.

])e los protectores.
Art. 27. La sociedad Zacatecana &lt;!e Arboricultura. tendrá tres protectores y este honroso
título recaerá en aquellos tres consocios que en
el aiio hayan prestado mayor cooperacion.
Art. 28. El Presidente de la Junta directiva
en vista del iriforme general de las comisiones,
del Tesorero, Secretario, Prosecretario y Cronis·
ta, propondrá en la. penúltima sesion de Diciembre
cinco socios con la nota de sus servicios, para
que en la última declare de entre ellos la junto,
quiénes son los tres protectores en los gro.dos 19,

•

{

\

29 y 3º
·
Art. 29. Los protectores tienen voz y voto I
en las sesiones de la. Junta. directiva y derecho
de presidir toua scsion: en ausencia del primero
presidirá el segundo y en la de estos el tercero.
Art. 30 .. En el informe anual que tanto á los
socios como al público tiene que rendir la Junta
directiva, deben figurar en el lugar de distincion
los eeilores que hayan sido declarados protecto·
res de esta sociedad.

Pon D.

ANIOETO ORTEGA,

Soeas.-Llámanse así los retoños que dan lns \ Siendo las socas mas prontas en su c1·ccimiensuertes despues &lt;le cortada la cana, y cuyo nú- to, debe tenerse presente esto en los cortes si·
mero hemos visto que varía segun los climas, los guientes, para comenzar por ellas y dejar a1 fin
terrenos y otras circunstancias accidentales.
la plantilla.
En donde ol plantío dura varios afios, se lla·
ma á la primera caña planta 6 plantilla, á la seENFER~IEDADES y ENEMIGOS DE LA CAÑA.
gunda soea, á la tercera resoaa, y á las demas,
soca de cuatro, ainco, seis d rnas años.
1~ Ala1·garniento vicioso.-Si se observa este
Para favorecer el uesa.rrollo de estos renuevos, vicio en la caña despues de dar los segundos ara·
concluido el corte de la cafia, á los tres 6 cuatro dos, se procura no quitar complctamcnt~ la tierdias, se prende fuego á todo el tlasol que ha. que- ra del pié de la. caña, sino únicamente dar una
dado en el campo, á cuya operacion se llama raspadilla, dejando por lo ménos la mitad de la
quema-1·aya.
tierra que ha arrimado el arado. De esta manera
Terminado el incendio, debe inmediatamente se consigue prestar un apoyo á la caña, que por
regarse la suerte de punta á punta; es decir, sin su crecimiento prematuro propende á acostarse
npantles intermedios, y al mes so dan los prime- en los entresurcos, lo cual la arruina y pudre.
ros arados, subdividiendo la suerte en porciones Cuando á pesar de esta. precaucion cae alguna,
de 25 varas, como estaba al principio de sem- se le debe levantar, y amarrándole algunas va·
brada la planta. Se lo dan sus ~os riegos corres· ras trasversa.les, fijarla por medio de tutores. Im·
pondientcs, y quita-tie1·m á los quince dias de porta mucho esto, pues aun cuando sea muy,po· •·
los arauos.
ca la que ha caído, basta para entorpecer los ricLuego que comienza á brotar alguna yerba, se gos é impedir que la vista recorra libremente
da una escardada 6 raspadilla y riego consecuti· los entresurcos y so pueda vigilar el curso de la
vo, para preparar la suerte á los segundos arados. agua.
Despues de estos, se quita tiena á los quince
Para. evitar que siga el mal, lo mejor es castidiaa, y se sigue en todo lo demas la misma mar- gar la planta retirando el riego, 6 retardándolo
cha que hemos dicho respecto de la plantilla, mas 6 ménos tiempo, segun se observa la fuerza
hasta en1lcrezar la suerte; época en la cual cesan a.normal del crecimiento.
"
las labores y solo quetla la necesidad de los rie·
2~ .El calzon de s,quedad.-Esta eñfo1·medad
gos.
, parece consistir en una. madurez prematul'a de

�360

3Gl

\.

los primeros ca1iutos tlc la cat1a; de manera que lrn.bian cambiado algo de color, desechando las
apénas comienza(. vrl'Cer, empieza á secnr el tia· puramente violetas y las de Otiihití. Entónces
sol del pié, y le forma un boton 6 nudo que le la fu5ion fué mas marcada.
impide desarrolltll'se.
Repetida. del mismo mouo la siembra., al ter·
Todos convienen en que el mejor remedio es ccr aüo habia cambiado enteramente la naturale-,
darle un riego pesado, y estando la tierra en pui:: za de la caña: er3. una variedad n~eva.
to · darle dos arados y lueO'o un par de riegos taro·
En cuanto á los caractéres de la nueva cana
'
e
•
'
'b
'1
bien abundantes, con intervn,lo de ocho dias.
comparada con l~ antigua, trascri o aqm o que
En cuanto al bien que repo1'ta la caün. de este dice el Sr. Maillefert:
beneficio no todos lo estiman de la misma mar La calla de O~ahití crece 2m 50 á 3ro 00,
nera. L~s qu~ simplemente atribuyen el calzon gruesa de Qm 05 de diámetro..En cada n~do
á una sequedad de la hoja, creen que los riegos tiene un círculo de hojas, y debaJO de estas, JUn·
y el tapapié tienen por 0bjeto remojar el tlasol, to al nudo, hay u~ polvo ~egro como de m~rfil
para arrancarlo desptles en la quita-tierra. Los que pasa con el Jugo y dificulta la de~ecac10~.
que consideran la cnfermellad como una madurez Ya madura, tiene Ja caña un color amarillo PªJª.
anticipada del pié de la. caña, creen que con es· subido.
tos beneficios lo que se hace, enterrando y regan·
«La cafia nueva 6 cruzada, tiene los caractédo abundn.ntcmente el pié de la caña, es poner la res siguientes: En un buen terreno crece ~ la alpn.rte madura en las mismas condiciones que la tura de cuatro metros y aun mas. Es mas gruesemilla 6 estaca. En efecto; la parte cubierta sa que las dos especies quo la. han producido. Su
por la tierra echa ratlículas y se convierte en ca· color es verde-manzana y sus hojas verde-oscupa subterránea.
ro, mas anchas y mas largas que las de las otras
Sª Oalzon de agua.-Se llama así ur.a enfor- especies, y en los nudos, en vez del polvo negro
medau de la cafla en la que se pone el pié encar· que se encuentra en la habanera, existo un bozo
nadQ y parece depender de. exceso de humedad, 6 vellito blanco que sobre el verde da la aparien·
por lo que debe estudiarse mucho en ciertos ter· cia trasparente.
renos la inclinacion del surco para que 110 se de, Este cambio de color en el vellito, u.e negro
tenga el aguo. sino que corra libremente.
Ablanco, es, para Mr. Maillefe1·t, un signo tan
Se aconseja para remediar este mal dar dos cierto del cambio operado en la variedad, como
arados, y sin regar, quitar tierra en seco, cuyas el color del tallo y su mayor crecimiento. ·
operaciones deben violentarse para que quede
r El polvo negro de la caña habanera, no es el
tiompo de dar las demas labores ordinarias.
producto del polvo de la. tierra y del ag~a, pues
4~ Degeneracion de la caña.-Esta enferme· que la nueva variedad, sometida á ~ás mismas in·
dad observada. por Mr. :Maillefert en el Sur de temperies, no le tiene.
México, y que atac6 á la caña de Ot3-hití, ln. com·
«Esta variedad resiste al frio y á la seca, co·
para. este señor á la que ha sufrido la viña en Fran· roo la calla .violeta: siendo mas larga Y mas grue·
cia. La degeneracion llega á tal grado, que última- so. que la caña habanera, produce mayor cantidad
mente ya no servia ni para pasturas de animales. tle jugo de muy buena calidad, y su melaza fer.
Muchos labradores volvieron á plantar caña mentada da un aguardiente de primera clase.»
criolla, pero Mr. Maillefo·t se propuso mejorar
Como se ve, el cr.uzamiento es el mejor reme·
Ja planta, de la misma manera que las especies dio contra la degeneracion de lo. caiia, al grao.o
animales, por el cruzamiento.
que Mr. Maillefert, durante la epidemia, habien·
Con este objeto sembr6 en un mismo surco ca· do puesto juntamente en un campo caña habane·
fia violeta y de Otahití, alternando las eBtacasr ra y caña cruzada 6 cristalina, aquella se perdi6
pero bien en· contacto.
del todo, miéntrns que esta creci6 y madur6 sin
M

, 1,'
,1

1,
'

Volvi6 el segundo afio á sembrar laa canas que accidente.

•

En cuauto á. los enemigos tle la enria, ademas se ven aparecer 'en el horizonte nubarror,es, los
1lc les hielos, del fuego, los huracanes, descuido labradores descansan tranquilos y no temen la
en el cultivo, V&lt;'jez y dccauencia natural, se cucn- helada. Pero si pasada la. media. noche observan.-....
tan el conejo, el venado, la tuza, la rata, el zor· , el horizonte limpio y raso, se preparan {i dar el
ro, el coyote, el puerco do monte, el gusa110 nis·, lmmazo (mtes ,de despuntar la aurora, que es
tirmili 6 gallina ciegn, el gusano clalamite 6 za- f cuando el abatimiento de tempÚatura es mas con·
ratan, el pulgon y las hormigas.
, 1iderable, y cuando se congela la sávia de las
Mq ocuparé especialmente de aquellos masco- itPlantas.
muncs, y que requieran artificio para combatirlos. ¡ Se sab0 tambicn que la irradiacion &lt;lel calor
19 Ilielos.-En Morelos, Cuernavaca y Yu- " terrestre durante la noche, es ·mayor al traves
catan, es rnro quo los hielos sean bastante fuer· ele una atm6sfcra libre que al traves de una car·
tes para dcatrui1· un campo de cailas. No sucede gada de nubes, y ménos perrr:'eable por tanto. ,Se
nsí en Rio Verde y los Distritos cafieros del Nor- sabe ademas, que un cuerpo, cambiando de esta.·
Íl', en donde no es rnro ver acabar en una noche do, al dilatarse, l'Obn. cal6rico, y al condensarse lo
un plantío considerable.
: abandona.
El modio mejor de combatir este accidente ce · De todos estos fcn6mcnos físicos bien estable·
dar hmnazos.
. cidos, creo que puede tlerivarse una. explicacion
Explicaré en lo que consiste esta operacion.¡ muy natural del benéfico r~eultaclo que produce
Luego que In. estacion .enfría al grado de te- el humazo.
roerse una helada, se dispone al lado de la suer· 1 Situatlo el combustible en el lado bien c~noci·
te de donde vienen lo3 vi~ntos ~rrasantes, un cor- do por la práctica, de donde vienen los vientos
uon de ramas, basura, hoJas secas, &amp;c., para que . arrasantes, el humo que produce la combustion,
los vigilantes, en el momento oportuno, le prendan i en vez de elevarse verticalmente, se extiende ho·
fuego. Por supuesto quo este combustible debe . rizontalmente, formando un mnnto sobre el plancstar bastante retirado del plantío, parn. no ex- tío y dando los dos resultados siguientes:
ponerlo ú. un incendio.
19 Evitar la irradiacion terrestre, como ío ha·
El resultado de esto. práctica, que ú. primera cen las nubes.
vista parece insuficiente é hija mas bien de la ru29 Dcspues de oalir de la hoguera muy dila.·
tina, es bueno {i no dudarlo. Los hortelanos lo tado el calor, se va condousando {¡, medida que se
usan, muy comumncnte con buen éxito, para de- aleja del foco de produccion, io cual debe 'ser orí·
fcnder del hielo sus árboles frutales.
gen de cmision de calor latente. '
Pero, ¿c6mo explicnr su benéfica influencia?
Estas creo que son las principales causas del&amp;
El calor que
. irradia de aquella hoguera lon¡;itu· a.ccion de los humazos, sin'que deje de contribufr
dinal, por intenso que se le suponga, no es posi· algo el calor que comunique lo. hogue·m al aire
ble que ale.anee hasta los confines de una suerte· que corre sobre ella, y la irratliacion que debe
un poco grande, y sea la.causa de libertarla del haber, aunque muy d9bil, á larga distancia.
hielo.
'
29 I ncendio.-Una suerte en sazon es un aliEl hecho, sin embargo, es cierto, y lo he visto mento sustancioso para el fuego. El tlasol y la
confirmado en un tratado europeo de horticultura. azúcar del jugo eon. dos grandes elementos de
Aventuraré una cxplicncion que me parece l'll,· combustion; tlc manera que una vez come11zado
cional. Por poca práctica que se tenga en la oh· el incendio, no es po~ible apa.garlo. Lo único que
servacion de los fcn6menos meteoro16gicos, se ha- ¡puede y debe hacerse es aislar la parto que se
brá. notado que los hiolos sobrevienen siempre estú. quemando, abriendo prontamente un carril
con un ciclo limpio y raso, y nunca con nieblas. • amplio ú. c:ierta distancia, y dejar que consuman
Es tan conociqo esto de las gentes del campo, que' las llamas la parte segregada.
durante !ns no,ches mas frias de invierno, cuando f Previendo esto, se separan en muchas partes
1

.

TOMO I,-4/í

�363

3G2

':

.

1';

lns suertes 6 machuelos con caniles de ciarta am·
plitud; pero á los vigilantes sobre todo toca el te·
ner sumo cuidauo en no hacer lumbre cerca del
plantío, y no dar lugar á 11n accidente, que mas
que medios de combatirlo, lo que necesita es evitarse con precauciones cuidadosas.
39 Ouadrúpedos.-Entre loa cuadrúpedos que.
dañan las suertes, podemos distinguir los de gran
tamafio, como el venado, el zorro, el coyote y el
puerco do monte; y los pequeños, como el cone·
jo, la tuza y la rata.
fara los primeros, basta observar en las cer·
cas y tocorrnles el punto por donde generalmente entran, 6 los b1·in,caderos, como dice la gente
de campo, y acecharlos con un buen rifle, 6 disponerles ll!la trampa, estacas, lazos matreros, ú
otros medios de estos para. que caigan y dejen de
hacer mal.
En cuanto á los cuadrúpedos pequenos, cuyo
tamaiio 1011 pone mas al abrigo de la vigilancia,
son por consiguiente mas dañinos, y necesitan de
mayor artificio para destruirse. Hablo, sobre todo, do la rata, pues el conejo y la tuza no perjudiCAn tanto, ni abundan como aquella. Debe, sin
embargo, ac~cMrseles junto á las cercas, que es
generalmente donde se abrigan y viven, saliendo
con cierta regularidad á la salida y puesta del
sol• Una escopeto. y un buen perro son suficientes para ahuyentarlos.
.
No sucede así con la rata, animal difícil de
perseguirse, y que hace mucho destrozo en los
plantíos, royendo el pié de las caiias y clisponién·
dolas á la fcrmcntacion ácida.
Se les hace perseguir en las colonias por ne·
gros. Se adiestran perros de cif,rta raza para ca·
zarlas. Se llevan culebras á. las suertes infesta·
tlas, pues estos reptiles les hacen una guerra en·
carnizada. Pero el mejor medio de destruirlas, si
no en totalidad, en su mayor parto, consiste en

quemar el tlasol, despues del cortP, de la circunferencia al centro, habiendo tenido la precaucion
de dejar en medio un haz de caiias para que allí
se refugien y reunan la mayor parte.
4q Larvas.-Existen clos que atacan la cafia,
una es el gusano nizte01.tile 6 gallina ciega, la cual
se cria en la tierra y ataca la. raíz ele la caña.
Para evitar esta plaga, se debe tener cuidado de
no sembrar maíz en las suertes. Cuando ya existe, un buen riego la hace desaparecer. La otra es
el gusano clalainite 6 zaratan, el cual taladra 1011
cañutos de 13. caña y penetra hasta su médula.
Lo mejor para evitar su desarrollo, es la ventila·
cion y el asco.
5q Insectos.-Los insectos que atacan la ca·
fia son dos, el pulgon y la hormiga.
El primero, del 61·dcn de los hemípteros, ata·
ca á veces en gran número &lt;lurante la primera
edad do In, planta. Riegos y escardas cuidadosas
eon el mejor remedio.
En cuanto á las hormigas, quo á veces suelen
ser una terrible plaga en las suertes, hay una
manera de destruirlas, y es la siguiente:
Se toma un poco de yerba de la Puebla (sene·
cío canitida), bien seca, y so pulveriza en un
mortero juntamente con piloncillo 6 azúcar. Se
espolvorea la mezcla alrededor del hormiguero.
Al din siguiente no aparece una sola hormiga. A
poco tiempo las larvas existentes producen una
nueva cl'ia, que debe atacarse de la misma ma·
nera. Dos ó tres veces de la aplicacion del autí·
doto, son suficientes para que no vuelva á moa·
trarse lo. plaga.
Este procedimiento, muy conocido en San Luis
Potosí, lo he empleado yo mismo, y mo he con·
vencido de su eficacia, por lo que me atrevo á re·
comendarlo á loe agricultores prácticos.

(Oontinitard).

CULTIVO DEL ALGODON.
PoR

D.

Jo3i ANDRADE.

Plantas, agentes atmosféricos é insectos per;'it· dona!, le son pe1judicialcs, y se debe tenc1· mudiciales.-En general todas las plantas que in- cho cuido.do en destruirla.e. Algunas, con cepeciavndcn la tiena en donde está plautado el algo· lidad, son mas nocivas por BU tenncidnrl en volver

á la tierra y por ser &lt;~ naturaleza vivaces; tales
son por ejemplo el ( Oonvulvulus a,-vensis) la campanilla, y el (Oinadon dactybn) la grama. 101
agentes atmosféricos causan algunas veces estra·
gos irreparables en una plantncion, y son tanto
mas de temerse cuanto que no hay medio para
evitarloe.
Los huracaneta suelen destruir en un momento
todo un plantío; son mas 6 ménos temibles, segun el ímpetu con que se desatan. Se minoran
en gran parte sus estragos en las plantaciones
que han sido bien dirigidas: las plantas tiernas
sufren ménos que los árboles viejos; las primeras
vuelven tí enderezarse, miéntras que los árboles
ya leñosos quedan doblados para siempre y sus
ramas Sú quiebran. Cuando suceden 011tos accidentes en gran número, se quitan las ramas quebradae, dejando las que prometen espera11za. de
dar fnito, y despues de la cosecha se cortan al
nivel del suelo, cuya operacion produce una mul·
titud de renuevos, de 1011 que solo se dejarán des·
pues uno 6 dos.

Las helauas son tambien el nzote de 1011 algo·
dona.les; por esta razon hemos recomendado, al
trate.r del clima que mas conviene al algoclon,
que no debe aventurarse un plantío on los luga·
rea donde las heladas son muy fuertes. Con frecuencia se verán perecer los nuevos retoños en
la primavera, y suspenderse la madurez de los
frutos en el otoño: 11i los inviernos son fuertes,
110 secan las ramas del algodon vivaz, y no será
raro ver perecer toda. la plantacion.
La excesiva sequedad causa tambien grandes
estragos á loo plantíos, aunque este mal puede
atenuarse si la tierra ha sido bien prepara.da.
Por otra. parte, siempre que se pueda disponer
de agua para regar, se remediará fácilmente este
inconveniente. Las fuertes lluvias, el granizo y
las tempestadea, ocasionan grandes estragos en
los algodonales. Si en la época de las siembras
las lluvias son muy prolongadas, pudren la semi·
lla, en la florescencia hacen caer las flores, y mas
tarde el fruto tierno: por último, las cápsulas ya
está.n abiertas, se mancha el plumion 6 la arras·
tran y hacen podrir, Este último mal se puedo atenuar adelantando la cosecha si se preve la lluvia.

Ademas de los insectos comunes que at~can
todas las plantas, hay algunos que con especiali·
dad se dedican ú. causar dafio al algodon. En los
diversoe períodos del crecimiento de esta planta,
desde que se siembra hasta que se guarda el fru·
to en las bodegas, es perseguido por muchos in·
sectos.
Citarémos solamente los que son propios tí. loe
climas de América, selialando la época en que oca·
siona sus destrozos.
El grillo campestre (g1·illu, ritsticus) so pre·
senta por los meses de Abril y Mayo, roe las hojas y muerde los tallos. El modo do libertar las
plantas de estos animales, que si no es del todo
eficaz, al ménos los minora mucho, consiste en llovar fuera del plantío las yerbas quo han provenido de lae escardas -:y que sirven de abrigo á es·
tos insectos perjuiciosos.

El piojo del algodon ( especie de a:plds) apa.·
rece de Mayo tí. Junio y es mas temible que el
anterior; se establece en número considerable sobre una misma planta, y no cena de chuparla. dia
y noche: esta continua succion hace derramar la
e6.via de tal mouo¡ que envu¡lve á los insectos
formando una especie de celdilla, en donde se nu·
tren con abundancia. El remedio que se ha pro·
puesto es el mismo que para el anterior, cuidan·
do de que el plantío so mantenga limpio de yerbas extrañas.
La hormiga (fo1'miga) causa sus principales
dcatrozos en el mes de Junio. No se conoce con·
tr11. estos insectos otro remedio mas eficaz que sacar el hormiguero.
En el Sema,w?'io de la lndttstria JJlexicana,
tomo 1&lt;], página 271, encontramos un.procedimiento para destruir los hormigueros, que á la.
letra dice así:
,cSabido es ol dallo que reciben las labores, de
la hormiga, por las plantas que ataca y destruye
y la dificultad de extirparía. Esto nos hace pu·
blicar el siguiente medio, que es infalible al efec·
to, como está experimeutado en la isla de Cuba
y en esta República, donde quiera que ha sido
practicado.
((Tóme1e de a.guarras cuatro cuutillos, de cal
viva hecha polvo fino media libra, de bol armé-

..

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,.

3G4

3G5

nico una onza. Mezcla4o totlo, p6ngasc on un
En Pl Interior emplcan#os agricultores un pro·
embudo colocado dontro del cuello de un' garra- ccdimicnto sencillo y que pareca eficaz para. t.lesfon 6 botija vidriada, échense doce cuartiiios de truir prontamente los hormigueros. Para conseagua &lt;lulce, con la cunl debe pas,n· la mezcla nl guir esto, se muelen cantidades iguales de pilon·
garrafon. Introducido todo en él, tápese tambien cillo y de la planta conocida con el nombre de
y déjese nlgun tiempo hasta que la. composicion yerba de la Pueblo. (Senecio canfrida). El polvo
esté &lt;lisuclta. Esta..mezcla se usa do la manera si· se mezcla bien, y so tira en la cercanfa del horguiente: So pone en la entrada del hormiguero• miguero; las hormigas lo comen con avidez y
un embudo de la capacidad necesaria. Introdúz. pronto mueren envenenadas; pero como esta goc~se por él 3 6 4 botijas de agua, la que sea bas- neracion que ha muerto deja en el hormiguero
tanto para humedecer la tierra. Echensc luego 4 una crin. que no prob6 de la planta venenosa, os
cuartillos de la composicion y en seguida mucha preciso repct:r la operacion luego que aparezca
agua clara para que sirva de conductor de la otra. y cuantas veces se note' que vuelven á. aparecer.
1
'
Tápese &lt;lospues con tierra el agttjero; y si al dia Por lo comun, tres ocasiones que se ropita la opesiguientc apareciere abierto, repítase la operacion racion, son ,bastantes para destruil' couipletamon·
con el agua comun y con la de fo compooicion; te un hormiguero.
pero bastará un solo cuartiUo de esta en lugar do
La langosta (loe-usta). En los meses de Junio
'
los cuatro. Si el hormiguero fuere muy ramifi- á. Noviembre es cuando suelen pre~entarse estos
cado, !erá menester otros ataques, ha:it&amp; que' que· insecto~, que son una plaga para las plantacioclc completamente extinguido. La hora de operar nes. Su número es á veces tan considerable, quo
ca diversa segun la estacion, par&amp; sorprender á forman una nubo en el aire: a-lgunos minutos basJas hormigas ántce que salgan de su madriguera. .tan para que destruyan todo vestigio de vegeta.
En el verano ha de ser de las nueve en adelante, cion, dejando huella por donde han pasado. So
y en in"ie~·no ú.nte¡.de esta hora. L~ composicion evitan los estragos de estos · iueoctos, estorbando
so ha de mover ántcs de ser fch:\da en el embu- que hagan pié en la plantacion; para esto la redo, pa.ra que sus ingredientes asentados ao incor- corren varias personas golpeando instrumentos so·
poren en el líquido.
noros, disparando tiros de fusil en gran número
«El bol arménico es una tierra colorada por para ahuyen.tarlos con el ruido.
efecto del óxido de fierro que contiene, Y d,e ella
ho.y vetas 6 minas.
«El aguarras se encuentra en el comercio, y se
propnra de la manera que vamos á. indicar.
«Es la esencia de la trementina. Esta se extrae de los árboles de pino, de cata manera. Se
derriba el árbol que parezca mas ocotoso, y se le
ponc fuego para que arda por la parte opuesta al
tronco 6 raiz; por la otra. llorará la trementina,
la cual so recoge. Tarnbicn se acostumbra sacar·
la del árbol sin derribarlo, cabando el tr?nco. Eu
la cavidad destila lentamente, y se ni &lt;le cuando
en cuando á sacarla. La trementina se pone en
un alambique con agua comun, y lo quo destila
es el aguam1s. Es menester que la cabeza del
aTarnbique so mantenga muy fiia, y que al momento de hecha la destilaciou, so guarde el lí ·
quido en botellas 6 botellones, 6 en frascos bien
cerrados.»

El insecto de las cápsulas (lieliotlies). Este insecto, quo aparece por el mes de Julio, causa
bastantes GStragos, destruye los 6rganos de la
fructificacion, disminuye el número de las cápsu·
las, y por lo mismo el producto.
La oruga del algodon (Noctua goMypiis). Este animal es, sin contradiccion, el que mas daílo
caua~ á las plantaciones del algodon. So observa
de Agosto á Octubre. Su uúmcro es á veces tan
consfüerable, quo se han llegado á contar 800 á
1,000 sobre un solo pié. So arrojan con tal vo·
racidad, que bastan uno 6 dos días para que todo el verdor de las hojas, las cápsulas y rctcl1os
tiernos desaparezcan. Este insecto recone sus
diferentes metam6rfosis en el espacio de un me&amp;,
y vuelve {1, comenzar, dispuesto siempre á causar nuevos destrozos. Se destruyen rocogiéndoloa 6. mauo; en el Brnl!il los esclavos ejec~tan os·

'

I

ta operacion, y son sevéramente castigados por que esté invadido por las cltinches 1·0Ja3; los ani·
Jas negligencias. Tambicn se ha dado como ro· les son atraidos por la miel, y al dia siguiente se
medio coñtra la 01'uga del algodon, ol rociar !al! encuentran las caflas cubiei-tas de ellos; se qui·
matas con una disolucion de cal en agua, porr¡ue tan para ser quemadas, y f!C reemplazan con
se ha notado que perecen cuando el líquido les otra1. Algunos agricultores han observado q~e
toca al abd6men.
la cercanía del l:i.urel-roaa·es un preservativo pa·
Las chinche, ,·ojas d neg1·as (ligreus). So pre· ¡;:¡. la~ plantaciones del algodon, contra el. ataque
sentan á hacer sus destrozos por el mes de Octu-. do los insectos. La Piecha (Melia azadarach) 1 ,
bre. No tocan las hojas ni las ramae, y se dedi- tiene la. propiedad particular de alejar al grillo.
·can á. chupar lM soinilla11 tiernas, apéna8 so han
Despucs de haber conocido á los animales que
abierto las cápsulas. Las semillas así ntacad:is causan daüo al a.lgodon, no debemos olvidará loe
quedan privadas de su sustancia interior, conser· que Je eon útiles destruyendo á los primeros. Uno
vando su corteza; esta, al pasar por los cilindros de los mas útiles es una especie de manakin (pion la operacion de despepitar, se aplasta junta· pra aureola), por eer el destructor de la orug~
mente con los excrementos de los insectos que del algodon, que como hemos visto es el mayor
contenía, y ensucian el producto, haciéndolo por- enemigo que tiene esta planta. Atacan á la misdcr su mérito. Para evital' este mal, se deben ron. oruga otros dos ins~ctos1 el icnemnon, peque.
sacudir los copos al hacer la cosecha, si se nota fio insecto parecido á la abeja, y fo. cliinche de
que contienen estos animalitos; con esta prec~\I~ · madera (Reduvius novenarius).
.
cion se consigue separarlo!! fácilmente.
Al in~ccto de las cápsulas (heliothos) lo pe1·111·
Las ratas no dejan de ser'bastante perjudicia- guen dos pájaros, el (orpheus l~y¡opterus). espc·
t. 'das de 111.•
· do muy av1
1es a1 algo don, porque sien
" cie de tordo, y el (aleedo) especie de Ma1'tm pes·
·
·
¡
l
d
d
sem1llaA, roen y en1uc1~n e a go on cuan o ya cador. Las arañas tambien hacen la caza á este
1t
so ha guardado en las bo&lt;legas. Este mal se re· insecto.
La Sansanita, que es un insecto pequeno, vo·
media drpositando la cosecha. sobre unas grandee
látil,
colorado, con motas negras en el lomo, so
mesos formadBs de vigas 6 tablones, cuyos píé11
derechos están armados du un embudo de boja de alimenta del piojo del :ilgodon (apltis). De la mis·
lata pucato al revea, de manera que las ratas no ma manera lo hacen otros dos insectos, el heme,
robius, especie de caballo del diablo, y el Syrpuedan subir.
Ademns de los remedios sc!ialados contra cada phus, especie de mosc'o. Por último, algunos ani·
insecto. en particular, los cultivadore~ emplean males atacan indiferentemente á. todos los' enemi·
otros, que aunque no sea11 del todo eficaces, puo g0~ ,ld algodon; entro estos están: la Oicindela,
den contribuir para de!truir á estos pequeños (Jlegauephela carolinea), dos e&amp;pecics de escara·
enemigoA. Se puede libertar la. plantacion de una bajos (zabriu gibbus) y (l1arpalus). En fin, los
multitud' do gusanos, so:tando en ella algunos Mpos y las lagartijas prestan servicios de consipuercos .í aves ele corral, que sin causar daño al dcracion por el gran número de insectos que des·
algodor; :·.aben buscar en la tierra los insectos, truyon.
P1'oducto por fanega de sembradura.-No
queoeom, n con avidez. Todos los insectos noc·
turnos J :1cden ser destruidos fücihncnte, encen- puede darse sino una idea aproximada del pro·
diendo h; ninarios en diferentes puntos del plan· dueto que ca-da agricultor puede esperar do su
tío: atra: los los insectos por la luz, vienen á que· plantacion, porque esto depende do infinidad do
marso en las llamas. En los Estados-Unidos se circunstancias que·hacen que varíe en cada lugar.
construy n hornillos especiales destinados á cito El clima, el terreno, la exposicion, la especie de
obje~o. l'ara atraer á los helíotlies so emplea una algodon y los cui~_a&lt;los que se Je prodiguen, ha·
1

mezcla &lt;lJ miel y vinagre. Con el mismo objeto
se coloci: 1 algunas cafüis dulces en un plantío

1 liS!ll planta ha sido clasificada por los Sres. Alfomo
Herrera y Gumesinclo illendoza.

�3G7

:mu

,,
I'

rán variar el producto; por lo mismo no será igual
en loe lugar~&amp; calientes de América, en donde se
obtienen dos y hasta tres cosechas, á los templados de Europa que producen solo una. .
En los climas do América se calcula que en
una fanega_de sembradura caben 24,750 plantas
de algodon, estando colocadas á la distancia de
lm 39 (una vara y dos torcías). Suponiendo el
producto bruto, es decir, ántes de ser despepitado, de cada mata por lo bo.jo, en 15 onzas, resulta un producto total, nproximativamente, de
371,250 onzas, 6 de 23,203 libras.
En comprobacion de esto, citarémos los pro·
duetos de otros países, segun los datos mas recientes. En la Carolina del Sur es de 1,750 libras ya limpio, dividido de cate modo:
54 por ciento, calidad ordinaria.
25 por ciento, calidad fi rni.
21 poi· ciento, calidad cxtrafina.
· En Vcnezuela se coaechan 8, 000 libras por
fanega: on las Antilla.a 4,200 libras: en la Mar•
tinica 700 libras: en 13, Guadalupe 2,400 libras,
y en la Reunion 3,100 libras.
Relacion de la .fibra d la ;emilla.-La relacion que hay entre el peso del algodon á las semillas que contienen, es de 33 á 66; os decir,
que en 100 librae de algodon en bruto, resultarán, despues de despcpitarlo, 33 libras de fibra y
66 de semillas. En vista do esto, el producto medio de las plantaciones de América se reduce á.
7,657 libras por fanega. Esta apreciaciones tambien aproximada, por variar la relacion del producto neto segun las variedades de algodon que
se cultivan. 'M. Ilardy ha obtenido en Argelia
las proporciones que siguen, del producto neto
al bruto:

,

Usos del algodon.-En el estado actual de la.
civilizacion, se reputa el algodon como producto
de primera necesidad, y no ha podido ser reemplatado hasta el dia con ningun otro, 6. pesar do
los multiplicados esfuerzos hechos por los europeos.
Encont1:amos en el inmer.so rrino vrgeta.l multitud de plantas destinadas al ·alimento del hom-·
bre, y la falta. de una puede sustituirse con otra;
pero entro los productos tcstiles, ninguno os do
un uso tan universal como el algodon. El lino, el
düamo y otras plantas que so cultivan en los
países templados con ol mismo objeto, exigt'n
manipulaciones difíciles y penosas para preparar
la. fibra natural y separarla de la corteza. gomosa
que la envuelve, miéntras que el algodon se en,
cuentra. preparado por la naturaleza y en dispo·
sicion de ser inmediatamente aprovechado en la
infinidad de empleos á que la industria del hom·
bre ha sabido destinarlo.

La extremada finura á. que puede ser reducido

el algodon, hace que so preste para ser mezclado
á la seda, la lana, el lino y el cáñamo. Tiene
ademas la ventaja de recibir fácilmente y retener
el tinte que se le quiera dar. Las telas fabrica·
das con algodon son reputadas como saludables,
y bajo este concepto pueden reemplazará la fra·
nela; son ademas duraderas, ligeras, calientes, y
de un precio moderado.
Los tejidos do algodon varían hasta lo infinito.
So fabrican las diversas tolas para vestidos de
clases y colores variados; la muselina, que es la
mas ligera, suave y suelta de todas las telas; el
piqué, los obj etos do rebocería, el mahon, el pa·
ño y la. pana que se fabrican con el algodon, son
tambien objetos muy estimados y de mucho con·
Algodon de Georgia, 20 por ciento.
sumo. Los géneros para el servicio de la mesa,
Idem de Jumel, 22 por ciento.
manteles y servilletas que se fabrican en Francia
Idem de Yoica, 29 por ciento.
con el algodon, igualan en finura y en hermosura
Idem de Louisiana, 30 por ciento.
~ los de lino de Sajonia.
Idem de Nankin, 30 por ciento.
En la bonetería no seria fácil sustituir el algo·
Por término medio, 26 por ciento.
don para la confcccion de gorros, medias, calce·
Por lo comun, el algodon de buena calidad rin· tinos, camisas exteriores y de abrigo, &amp;c., tede ménos que el de peor clase; pero el precio del niendo estas últimas la propiedad de absorber el
primero, que es mas elevado, compensa la dimi- sudor y abrir los poros de la piel, siendo por lo
nucion de la cantidad.
mismo un objeto do higiene.

que se conocen y eon muy estimadas, y de las
que se hace un comercio universal.
Por último, despues de aprovechar las telas
de algodon en la infinidad do usos que so cono·
cen, toda.vía se encuentra en los trapos viejos un
material útil para la fabricacion del papel; este,
aunque un poco ménos blanco y fino, llena per·
fectamente los usos á quo se le destina; recibe
bien la tinta, 11e aprovecha para la pintura, la escritura, la imprenta y el papel tapiz para el adorno do los aposeutos. Los persas y los chino!I fue·
ron los primeros on usar el papel de o.lgodon, por
el siglo IX; y durante mas de dos mil años no
tuvieron imitadores en Europa; pero en el dia se
La fabricacion de telas ordinarias, la manta
ha generalizado esta industria, especialmente en
de distintas clases que os de un uso tan general
entro la gente pebre de nueetl'os campos, les su- Inglaterra.
Ademas del uso tan goneral que so hace de los
ministra para cubrirse un abrigo duradero y de
tejidos de algodon, no e11 do deipreciarse el que
poco costo.
Los sacos para. empacar, que son do una tela tiene la hebra; se emplea en la. costura, el bordagrosera, los costales para el trasporto de harina!!, do, y para las mechas de velas y lámparas.
El espíritu do industria. del siglo XIX que
&amp;c., el velámen de los buques y los cobertores,
anima hoy á todos los pueblos, irá descubriendo
so fabrican tambien de algodon.
Los chinos hacen un con11umo inmenso, y tie- diariamente nuevos usos en que aprovechar tan
nen la. industria especial do fabricar alfombras preciosa produccion.-( Oontinuard.)

Aprovechan en los países frios la propiedad
que tiene el algodon de con11ervar el calor del
cuerpo, sustituyendo los trajes de pieles con los
de algodon; con tal objeto, colocan una capa de
esta materia entre do!I telas, de modo que se forma una especie de cojín; aun entre nosotros 11e
usan algunos trajes acolchonados para la. estacion del invierno. Para los cojines, asientos de
sofá y sillas, y aun los colchones, el algodon suple perfectamente la falta de otros materiales.
• Los forros de muebles que usan en las tapicerías
son estimados por su duracion y por los hermosos colores que reciben.

A.NALI~IS DEL VINO !fEZCAL.
PoR

D.

VrcENTE FERNANDEZ,

Oonfirmacion cualitativa de lo, dcidos.--9. Ja.· dcspues destilé fraccionando los productos que
mas se babia tenido por venenoso el vino mezcal,
hasta principios &lt;lo cete año. Como esa fecha
coinciJi6 con la aparicion de la tienda que vendía el vino número 7, las sospechas recayeron
sobre él, y yo tambien creí darle preferencia en
el estdio.
Con el fin de averiguar qué clase do ácido!!
conten:a, destilé un poco; pero como, tanto el
producto de la destilacion como el residuo que
quedaJ.a en la retorta resultaban ácidos y temia
perder el ácido mas vo'.átil, cambié de modo de
operar. Tomé una bote'. la del vino y lo neutralicé
con ca1bona tos de plomo y do sosa muy puros,
es decir, privados de c;oruros y de sulfato!, y

sirvieron para otros estudios que se verán adelante,
(pár. 36.)
El residuo quo me qued6 en la retorta íué acabado do evaporar en una cápsula de porcelana
en donde crista1iz6; y como di6 una 1·eaccion fuer·
temente alcalina, mo persuadí do que toda la
cantidad do ácidos babia sido retenida por las ba·
!les do los carbonatos, pues esa reaccion indicaba
un exceso de carbonato de sosa. Una porcion do
este residuo, disuelta en agua, fué tratada por
percloruro de fierro; la disolucion de esto, que
ora amarillo-naranjada. pas6 á roja. Este cará.c·
ter me sefial6, en efecto, como Jo deseaba, la existen cía del ácido acético; pero por desgracia tam·

�bien indicaba la do los áciJos sulfocianhíJrico, ¡1:i mira de simular su poder embriagante en mafórrnico, mcc6nico, coménico, pirocoménico, para- : yor grado, so le bubicso puesto, no opio prccisacoménico y comená.mico.
mente, que ni costcaria al falsificador usarlo ni
Yo ostabn, pues, obligado 6, determinar cuá.l podría quizá conseguirlo, pero sí nlgunns cabcz:i.s
ácido crn; principalmente &amp;i era de lea &lt;le! opio de adormidera 6 do chicalotc. Ahora, para riuc
que indicab::m en el vino p1:incipios narcóticos estos ácidos rovelaraú su pre~encia con el pcrvenenosos: morfina, codeína, &amp;c., &amp;c.
cloruro de fierro, ér:i. preciso· qne la cantidad de
Ilé aríuí e.x-pu~stos someramente los estudios morfina, narcotina, &amp;c., fuese grande; mas CO!llO
do esos ácid.fs para no c:msar al lector.
por lo que se verá en el párrafo 56, ni los reai.Aci4o .ac1t_ico.-10. Una porcion de residuo duos de este vino ni de los demaf:I, obtenidos por
fu6 trata.do ~or ltcido sulfúrico en exceso, par&amp; evaporacion espontánea, mostraron niuguna 'otra •
desalojar a.l}céLieo; el olor fuerto do vinagt·e se sustancia que las que allá se refiero, se aclar6
mostr6 en el acto: luego ahí babia áci&lt;lo acético. que no e:dstian los áeidos del opio. En efecto,
A esta nusiµa n1ezclc. se lo nüa.di6 un poco ele. al- los residuos tratados i:or ácido nítrico, no acusa~
cohol y se le cale~t6¡ el olor agradable del éter ·on nada de morfina y acompa.flanclo á este ácido
acético se mostró on el acto: Jnego era,. induda- el sulfúrico, no apareci6 el color rojo que daria,
ble que liab!a ácido acético.
casó de contener narcotina.
'
ÁrJidojJrmieo.-11. Si este ':.ci,lo existía to.mAcido 11ale1·idnico.-14. Este cuerpo fué desbien, debia contribuir por el Qfor (¡ hacer apare- cubierto, sin buscarlo, debido i su olor. Cuando
cer m;yor la dósis del acético: para descubrirlo buscaba. al acético por medio dol sulfúrico (§ 10),
fué tratada. otra parte del, residuo por nitrato de á esa mezcla se le afiadi6 6xido de plomo con el
plata y otra por cloruro de mercurio: ambos fin de ver si ree:ulta.bn. una. sal azuleando ol tor·
reactivos precipitaron en bl~nco, pero por la cbu- naso! rojo, cimíctet· del ácido acético. El 6xido
llicion no hubo rcduccion do plata ni de mercu- absorbió los 1.cidos acético y sulfúrico y por surio metálicos ni aun por un exceso del supueito 'puesto el olor del primero, y cnt6nces se not6 o]
fort~ato. Temiendo que la presencia del carbo- del valeriánico. Para mí este olor es c:uacteríatinato de plomo impidiese estas reacciones, ec des- co; pero como mis discípulos de maa confianza
tiló otro poco ele vino con solo carbonato de eosa, estaban discordes on opiniones respecto del olor,
y en el residuo se buac:i,ron y como tampoco quise ponerlo en evidencia: para el efocto tomé
aparecieron, se dedujo que no contenía dcido todo el residuo que había obtenido ci1 la retorta. .

fórmico.
(§ 9) y lo traté en un tubo estrecho por ácido
Acido sulfocianltídrico.-12. En una parte del sulfúrico: no tard6 en aparecer bajo la forma do
residuo (párrafo anterior), so añadi6 sub-sulfato
de cobre, teniendo cuidado de acidularlo para
destmir el carbonato de sosa excedente; y como
no hubo el ~recipitado blanco insoluble en ácido
clorhídrico de sulfocianuro de este metal, ee con·
cluy6 q~o tampoco con tenia ácido sulfoci:mhídri·
co. Ademas, esto cuerpo, libre, con el percloruro
de fierro, 'da la coloracion roja de sangre y en los
casos presentes es necesario saturar por una base,
luego no existe dcido rlwdanliídrico en el vino
número 7. (Ni en ninguno, v. párrafo 25 el tr~tamionto por percloru1·0 do fierro.)
Acidos
opio.-13. Estos ácidos podrían'
existir en el vino porque fraudulentamente y con

dd

gotitas oleaginosae en las paredes que poco á po"
co fueron desprenrliéndose y subiendo á rcunirso
á la superficie, en dundo con su aspecto y olor
pronuncia.do, y no obstante estar mezclado con
el del acético, qued6 especificado perfectamente.
Dosimacia de lo, ácidos.-15. Hasta aquí
quéda determinada la existencia en el mezcal número 7, do los ácidos acético y valeriánico y
tambien la probabilidad muy fundada de la del
clorhídrico.
Vamos ahora á
que en efeqto este á.cido
existía allí y que á él se debió el precipitado
blanco obtenido pór el nitrato de plata en pre·
sencia del ácido nítrico, "1ª la lu!'i color6 en vio· ,

~ver

3Gfl
lado; y no á a1gunn. suµt'llncia orgánica como ae tarlo todo, pero se puedo reputar en 5 centÍ[l1'a·
temía qu.o Pltliera simularlo.
mos por litro de iiirto. u
16. Se pusieron á dostilar en una retorta do
El licor en que flotaba el ácido valeriánico di6
cristal, 640cc del vino núme~o 7 con un poco do las reacciones del acético y no otras. Temiendo
bicarbonato de sosa. puro; en cantidad suficiente que una patte do este cuerpo, bien hubiese quepara que desapareciera la reaccion ácida y npa· dado dentro do la 1:ctorta, ó lo quo cí·a mas prorcciera. la alcalina de un ligero exceso do esta sal. bable, se hubiese d~struido, no se intentó dcter,
Se obtnvieron . alcohol y agua, y qued6 dentro minar directamente su d6sis, sino que se prefiri?
de la retorta un residuo. El alcohol y el agua hacerlo por cáloulo como mas abnjo (párrafo 20),
,.•
rcsultnron completamente neutros indicando .esto se dice.
que la. sosa. del bicarbonato babia sido suficiente
Aeido clodiídrico.-19. El residuo de la repr,rn retener por completo á los ácidos.
torta, colocado en un vaso de reacciones, fu6 privado del ácido sulfúrico quo se le habia puesto
(párrafo 1G) por.nitrato u.o barita, y despucs adi·
cionado de nitrato Jo plata que solo precipitaría
al clorhídrico en forma de cloruro do pli:.ta. Esto
fué tratado en caliento por ácido nítrico diluido,
y luego bien lavado y secado; despucs se le pcs6,
0
El primer producto consistía en un líquido in- El peso qua rcsult6 di6 0. '·0127 de ácido clorsuponiendo
coloro con olor de ácido acético; el s¿gundo en hídrico anhidro, que, pr6ximamcnto,
..
un líquido opalescente ·ae olor de acético y vaga- que el ,de las boticas sea de un 50 por ciento,
corresponde entre ! 6 i de gota por botella
monto de valeriánico. Se mezclaron ambos.
(0°•·0202 de ácido il, ·/ 0 0 .)
17. Reconocido el conjunto de loa dos pro.
Aciclo acético.-20. 11•0 de mezcal son saturaduetos ncus6 que no contenia ni la mas leve traza de ácido clorhídrico ni ifün favoreciendo la dos cxactam.ente por 0°'· 01806 de potasa anhireaceion por el ficido níti-ico en caliente. Era, dra (calculada).
Al residuo so le añndi6 por medio de un tubo
en la misma retorta, un poco de ácido eulfúrico
en cantidatl algo preponderante á la equivalente
de sosa; se destil6 de nuevo y se recogi6 el producto: aüadi6sc mas agua á h retorta y so volvi6
á destilar.

°

pues, seguro que todo ol ácido clorhídrico ·J1abia
Si euponémos que el ácido que lo satura es
quedado en la retorta.
todo acétiéó; resulta que do este ácido hay· en

Acido valeridnico.-18. Lo lechoso del licor
Io atribuí a.l ácido valeriánico c¡uo estaría en suspension, y queriendo aislarlo del acético, lo afiadí éter para quo lo disolviera y arrastrara. al subirse á la. superficie. Decantando este y dejándolo e.vapor¡rac, me quedaría el ácido. Mas esta
tentativa fu6 infructuosa, pues el éter subi6 ofectivamente, pero el licor qued6 siempre opalino
mostrando quo UO 80 había despojado del ácido

los 17•-0 do vimi la cantidad de 0º'01951 (do la.
f6rmula C4 II3 0 3 ), 6 sea 1or.14 en un litro,
y exigiendo este último peso l. º'·062 de potasa
anhidra para neutralizarse.
'
Por otra pa1lré'; 0º'·0127 do ácido clorhídrico
encontrados en 640cºde vino, representan 0~'·0108
del mismo cuerpo por litro. Estos 0°'·0198 do
ácido, necesitan o.cr·0256 de potasa, luego dejan
de baso para el adético 1Or. 0364,

val&lt;·riánico.
Al día siguiente habin, dcsaparccicto ol ailpecto
Iechoso, quedando el licor perfectamente limpio,
y en la superficie estaban flotando varias getitas
oloagiuosas, casi incoloras: del ácido en cueation.
En esta· vez, como en la anterior en que se oper6
directa.mento sobro ol residuo (párrafo 14) se
mostr6 en la misma cantidad; no fué posible jun-

Poro como he dicho que un litro contiene 0°'·05
dev~cjdo valeriánic9 (monohidra.tado) y oata cantid~d exige 0°\ 0231 do pota~a, resulta que pa·
ra el acético queda de esta qáse lg'·Ol33. Ahora
bien, .esta cantidad representa 1Gr.288 de ácido
acético do la composicion C. 4 H. 3 O. 3 IIO.
Rosulta, pues, quo un litro del mezcal número
7 contiene:

1

Toxo 1.-!6

�370
'
. anh'd
A.cido
clorh1'd neo
1 ro ....... .. 0°'·0198
valeriánico monohidratad o O 0500
",, acético monohidrnt.ado....... 1 2880
Peso de loa ácidos ......... 1 Gr.3578

1
,, I

!
•e

ij
11

~

1

\:

Despues de purificar á este como en el caso anterior (§ 19), so puso en una copela, mezclado con
dos gramos de plomo gra.nulado, y en otra dos
gramos del mismo plomo, solo. La primera dió
la plata del cloruro con la de los dos gramos de
plomo: la segunda dió la del plomo contenida en
dos gramos. Como la plata del clol'UrO resultó
con el peso de 0º'·0225, la proporcion
1350: 455,7 : : 0º'·0225: x=0º'·0076
dió la cantidad 0º'·0076 de ácido clorhíJrico an·
hidro, contenido en los 500•• del mezcal número 3, que corresponde á 0°'·0152 por litro.

Se ve que, la eantidad de dcido clorhídrico es
iti8Í!Jni.ficant, y que no puede se1· la causa que
haga al vino pe1-judicial 1ii ménos venmoso.
Invettigacion de los ácidos en los 8 vinos.21. Acaba de verse que el vino número 7 con·
tiene tres (icidos: acético, valeriánico y clorhí·
drico.
Este resultado mue&amp;tra, en efecto, que es ácido
22. Inspeccionando el cuadro número 2, resulclorhídrico el que hace que el vino mezclado con
ta q1.1e segun su&amp; indicaciones, el vino número 3
ácido nítrico precipite por el nitra.to de plata en
es el que aparece mas rico en ácido clorhídrico.
blanco que se pinta. do violado por la luz, tam·
No obstante que por esta apariencia resultó cuan·
bien muestra que la cantidad es inofensiva, pues
do mas ser doble la cantidad de la Jel número 7,
es un peso menor que la del núm. 7; y ademas,
quise dcacngañarmo valorizándola cuantitativa·
resuelve el asunto propuesto, puesto que el premente por medios y precauciones mas eficaces.
cipitado que da el nitrato de plata es de cloruro
Por el modo anterior, temí que por reaccione!l im·
y todos lo dan, todos contienen dcido clorhídrico,
previstas, parte del cloro del ácido clorhídrico
exceptuándose el núm. 5 que precipita apénas.
se escapara, por ejemplo, en la forma de ácido
23. Como el cuadro número 2 no revela que
cloracético, y que, como se sabe, no lo precipita·
haya otro vino que lo contenga en mayor cantil'ia el nitrato de plata. Para evitar un error sedad que los dos estudiados hasta aquí, fué super·
mejante, cambié el modo de operar por el que
fluo investigar las cantidades en los domas.
sigue:
24. El dcido valeriánico no lo he buscado on
23. A 500:º del mezcal n{1mero 3, los neutra·
los
otros ,inos, solo so le aisló como he dicho en el
licé por bicarbonato de sosa puro y los de,tilé
núm. 9. En las seis botellas mas quo de esta mishasta sequedad.
Los primeros productos de la deetilacion rcsul· ma casa me remitió á peticion mia el I. Aynnta·
ta.ron neutros: el último, aunque neutro por de miento, despues de varios meses que mo remitió
pronto, es decir, aunque los tornasoles azul y ro· la primera botella, en todas se contenía. Esto, Y
jo no se alteraban, el rojo se azuleaba despues el que evaporando los otros dejan un residuo
do algunos minutos. Este carácter señaló quo ol oliendo algfJ á valeriana, me hace creer que todos lo contienen.
producto contenía una base volá.til (v. § 61.)
No lo confirmé por no ser necesario parn el
El residuo seco quo babia quedado en la re·
torta, fué extraído por agua destilada y evapora· objeto de esa. I. Corporacion. Efectivamente, eete
da en una cápusla de porcelana y calcinado allí cuerpo no sola.mento no es venenoso, sino que
mismo. Una vez carbonizadas las sustancias or- puede creerse benéfico.
25. Para resolver si todos contenian dcido
gánicas, volví á tratar por agua. Esta agua que
resultó con alg~n color, fué trata.da. por ácido ní· ac¿tico, he puesto á 15cc de cada uno una gota
trico puro que produjo un desprendimiento abun- de dísolucion de pcrclo¡uro de fierro, y he obscr·
danto da ácido carb6nico, y luego filtrado y vado atentamente el color ama1'illo quo les co·
lavado el filtro. Reunidas todas las aguas se municó; deepucs les ailadí dósis iguales de una
adicionaron do nitrato de plata que precipitó el disolucion débil de carbonato de potasa, insu·
ácido clorhídrico en la forma de cloruro de plata. ficiente para destruir el percloruro, pero bastante

371
para que sé formara acetato &lt;lo potasa. El colo1·
amarillo que habían tomado todos subi6 á rojizo
claramente, en esta y en otra!! variadas cxpcrien·
cias; y fué bastante en mi concepto para demostrar que todos contienen ácido acético.
Como los mezcales mas ácidos son, segun el
cuadro 2, el 8 y el 7, y esto suponiendo que
todl!. su acidez la deba al ácido acético, resulta
que la cantidad total es (§ 20), de 1º'·14 en litro;
es claro que en todoe los domas es menor y por
consiguiente superfluo determinar -las cantidades
quo contienen.
Resúmen.-26. Por todo lo expuesto haeta
cata parte del estudio, se viene en conocimiento
de que todos los vinos tienen una. composicion
inofensiva., si no igual, al ménoa, muy análo¡a..
En efecto, véanse aquí las deducciones.
27. 1~ La cantidad de alcohol en 5 de olios
es de 42 por ciento, en el mas pobre do 39 por
ciento, y en los otros dos, cantidades intermedias,
pues en uno es de 40 y en el otro 011 de 41.
2~ El hecho anterior y el no contener sustan- cías disueltas en cantidad notable, les deja una
misma densidad y casi iguales grados areomé·
tricoe.
3? Todos, con cxcepcion probable del núm. 5,
contienen ácido clorhídrico.
4? Todos deben contener ácido valeriánico,
pues así Jo indica el olor y el sabor dulce propio
do los valerianatos.
5~ Todos contienen ácido acético.
6? Ninguna. do e,tas sustancias es vcncnoea,
puca las cantidades son tan cortas que ni al ácido clorhídrico puedo atribuirse efecto pernicioso.
l)eterminacion de las bases.-28. Para buscar
alguna luz que se!!.alara qué serian los cuerpos
sólidos que los mezcales pudieran contener, se
pusieron 4:°º de cada uno en vidrios de reloj y
se dejaron evaporar espontáneamente.
Al dia inmediato se examinaron los residuos
viéndolos en el microscopio, y se descubrió que
todos, ménos el núm. 2, contenían la mayor parte
de los cristales representados en las figuras 1? y 2~
29. Las formas de los marcados con las letras
a y b, me indujeron á creer que serian de clor·
hidrato de amoniaco formado á expensas del áci·

da. clorhídrico que los rnezcales contenian, y del
amoniaco que el aire contiene ó del producido
por los frascos del laboratorio.
30. l\Iuy fastidioso para el lector seria citarle
todos los estudios, todas la experiencias que ejecuté para Hogar, dcspues de sois meirns, á saber
que no eran do sal amoniaco, y la sustancia que
los constituye. Diré solamente los experimentos
claros y concluyentes que hacen ver que son de
dos salea, clorhidrato y acetato de una base que
por ser desconocida para mí he nombrado agavina.
En cuanto al núm. 2, no obstante tener la misma baso, se verá que el plomo que este vino tuvo,
la ocultaba en el microscopio así como en sus reacciones químicae.
31. Ya he dicho quo el vino mas 1o!!pecho110
era el de Bledos, marcado con el núm. 7; por 0110
motivo se continúa el estudio ahora en el mismo.
Cuando trataba de saber qué ácido ó ácidos
que ha.cían que el mezcal.enrojeciera el tornasol
(§ 9), entre otras muchas experiencias ejecuté
las siguiente• quo no puedo di11pen!larme de roforir.
31 bis. Ana.dí al mczca.l de Bledos, un gramo
do carbonato de plomo puro por botella, con el
fin de 1·etener con él el ácido ó ácidos que contuviera, en la forma de sale11 de plomo. No so neutralizó; le añadí roas, mas y mas, y sin embargo,
continu6 muy ácido.
De este resultado deduje: que el ácido no era
clorhídrico, ni sulfúrico, ni azótico, pues cualquiera de estos se habria combinado y dejado de dar
reaccion ~cida al tornasol, 6 que si babia estos
ácidos los acompat1aba otro ú otros que en pre·
sencia del alcohol disminuian sus afinidades d
grado de no poder desalojar al carb6nico del car·
bona.to de plomo.
S.2. En aquellos dias suponia. que los cristales citados atrae, fuellen de ese ácido que podría
ser un ácido orgánico, ¡;or ejemplo, tártrico,
cítrico, &amp;c., &amp;c., &amp;c. Ahora bien, como no 110
habia combina.do, supuesto que enrejecia el tornasol con la mi1ma energía que ántcs de pone~
el carbonato de plomo, era ola.ro que estaba libre,
y ba.staria evaporar un poco en 1.n vidrio, y apa·

�373

372
recerian los &amp;usodichos cristales viendo el residuo plomo. (Ensayando el mezcal puro no contuvo
plomo).
en el microscopio. .
Ejecutando la segunda opcracion no aparecie·
Para. c'ato dejé reposar el mezca.l veinticuatro
horas para. privarlo del carbonato, filtré un poco, ron los cristales. Temiendo que la. sustancia quo
evaporé espontáneamente algunas gotas en un los formaba no tuvio~a la necesaria movilidad movidrio de reloj, y observando el residuo en el mi· lecular para formarse por estar aprisionada dentro ·
· croscopio, no tenia ni un solo ~ristal en ninguna de del sulfuro de plomo negro acabado de formarse,
muchas experiencias que repetí. Se ve, pues, que para dársela, añadí una gota do agua destilada y
.loa cristales no eran de ese.ácido, porque como se al evaporarse aparecieron los cristales. Luego,
dijo arriba, csta.ndo libre, debían aparecer, y sin en efecto, esa sustancia se combina con el 6xjdo
embargo, este ácido existía en el residuo, pues do plomo dando otn. soluble en todo 6 en p11rtc
bastaba tocarln con papel tornasol húmédo para en el alcohol débil.
35. En este resultado ví la manera de aisloda.
que se enrojeciera.
3'3, Como ent6nces me preocupaba saber c1ué del vino para estudiarla c6modamonte.
En efecto, basta filtrar el mczcal, destilnrlo,
ácido era, fumigué el Í.'csitluo con amoniaco, con
la. mira de que 11i contra toda. probabilidad, ora recoger el residuo y descomponerlo por el gas
ácido clorhídrico, sulfúrico 6 nz6tico, me produ- sulfhídrico, para separar ol plomo en estado de
jera cristales de clorhidrato, sulfato 6 azotato de sulfuro y obtener la sustancia disuelta en el agua,
amoniaco que vería bien con el microscopio. No do donde por cvaporacion quedaria aislo.da.
Operé m1í, esto e1, filtré y destilé; pero el úllos obtuve y esto me moatr6 que el ácido no absorbido, no combina.do con el 6xido del carbonato, timo producto de la dcstilacion (el acuoso) con teno era ninguno do estos.· En esta fumigacion noté nia la sustancia cristalina y ol ácido tambion.
Preciso fué cambiar de medios de operar.
que el amoniaco enturbi6 el residuo y c9mprcndí
36. Resolví retener el ácido en la. retorta por
que la sustancia de los cristales babia producido
una combinacion sensiblemente soluble C?n parte medio de un carbonato alcalino y para esto tomé
del plomo y por esto hnbia desaparecido y este otra botella de vino con cuatro gramos de bicar·
era el que al precipitarse producin el enturbia· bonato de so!a y uno do carbonato de plomo:
marc6 rcaccion alcalin~, destilé 17 5º" que á 20.5cc
miento por el amoniaco.
34. Si esta deduccion era. exacta, debian pro· marcaron 30º Carthier. Continué la dcstilacion
y obtuve 150cc marcando 21º Carthier. Prolonducirme dos circunstaucias.
P Las manchas que di6 el amoniaco se enno- gué aún la destilacion y di6 15occ de 1 de densi·
dad. En la retorta quedó otro licoi· tnmbion mi·
grecerian por el gas sulfhídrico.
2~ Despues de tratadas por el sulfhídrico, on diendo 150ºº.
Vamo1 á describir cada uno do estos líquidos
el microscopio debían verse los cristales, puesto
y á estudiarlos si fuere necesario.
que oste los separaba del plomo.
De hecho, ejecutando la primera opcracion en
(Oontimwrá.)
el acto, se cnncgreci6,
probando quo contenían
.,,

EL EUCALYPTUS.
TiempQ hace que, tanto en _algunos periódicos,
como en cJnvcrsacioncs particulares, hemos visto
y oido oxprc~do el temor do que nuestros grnn·
des bosques, talados sin piedad é incesantemente
vayan desapareciendo, y que esa tala produzca
no muy tarqc los desastrosos resultados q~e sou

su consecuencia, como la modificacion desfavorable del estado higrométrico, la~ perturbaciones
inopinadas en el climatérico y la carestía del com·
bustible.
Verdad os que ese temor es infundado 6 por
lo ménos demasiado prematuro, hablando en ge-

nora! de todo .Michoacan, país donde !ns sieri.·os
son tan extensas y están tan pobladas de una
gran vái1ednd de árboles... giirnntcscos
y seculares·
,q
'
pero no sucede lo mismo fratándose de al11una3
e
localidades, en donde la fnlta do prevision 6 la
avidez, 6 ambas si:nultánenmente, han convertido en eriales .Jas no ha mucl~os aiios ricas y fer·
tilísimas florestas.
•
Morelia, ofrece uno de estos ejemplos: desde
ántes de que se establecieran en esta ciudad las
dos fábricas de hilados y teji.dos y los hornos de
fundicion de fierro de los Sres. Backhausen, ya
se1 hac'.a sentir aquí la carestía el~ la leña y no
so.o, srno que las enfermcda.d()S ,rernantes, acaso
no t~ngan por ~nica causa los pantanos del Nor-.
te, s1 que tamb1en f.:ls páramos que nos rodean.
Pero si 6.ntes se habi~n hecho estas obscrvacio·
ncs; desde la fundac1on de los establecimientos
de q~ic hablamos, ~ la par que ha aumentado muy
cons1dcrablemente ol consumo del combustible por
las mfi.quinas de vapor, so han ido alejando los
cortes de lefía y por mas cuidado que se haya
tenido en asegurar en los contratos respectivos
una º:áusula por l~ que se prohibe cortar' los árboles J6vcnes, lo cierto es que los bosques cerca·
nos se van destruyendo á gran prisa, sin que se
hagan en ellos las debidas replantaciones.

La replantacion de los bosqut:s con inLlividuo11
&lt;l.o los existentes en la actualidad, tiene sérias dificultades, ya porque el cultivo de la encina y
del pino, por ejemplo, desésperaria á los propio·
tarios por su desarr?llo tardío; ya porque, segun
los descubrimientos de la ciencia agrícola, la tierra ú no produce 6 produce mal los mismos vegeta.les 6. que por largo tiempo ha estado destina·
da, siendo preciso variarlos por completo, segun
el sistema de rotacion.
Si ademas de lo expuesto recordamos que en·
tre nosotros es de todo punto desconocida é inapreciada la selvicultura, las uificultades del pro- .
yccto de ley subirán de punto, atendida la índo·
le de nuestra gente que no se entregaria jamas i
una industria que le fuese impuesta por la fuerza.
Pero tal vez la cuestion se resuelva mejor, indicanclo un sistema sencillo, realizable y cuyos
resultados no se hagan esperar muchos af1os.
El Eucalyptus está llamado á. cumplir esta
mision. Ese árbol, cuyas propiedades higiénicas
y terapéuticas le han valiuo el nombre de árbol
bienhechor, que sirve para hermosear los paseos,
para desecar las tierras pantanosas y para purificar el ambiente, presta tambion sus útiles ser·
vicios para la produceion de un abundante y ba.·
rato combustible.

Desde hace muchos años tambJn, hemos oído
entre personas caracterizadas de esta ciudad !a
opinion de quo el gobierno debía intervenir en
cste asunto, bien reglamentanuo el corte de ma·
deras, bien imponiendo ú. los propietarios ele los
bosques la obligacion de sustituir con un número
mayor de plantas nuevas, las que se vayan destruyendo. Esta opinion lleg6 á tomar tal consistencia
·que en una de las legislaturas pasadas se present6
un proyecto de ley que tendia á ese resultado.
Por loabla que sea el pensamiento que entra·
lla semejante iniciativa, yo creo que pugna con
los principios que nos rigen, principios que san·
cionan el derecho de propiedad que se menoacaha, cuando el prolilietario no tiene de ella todo el
libre arbitrio, el uti y abuti de los juri~consultos,
el pleno ejercicio que lo concede la. filosoña del
de1·echo. Ilay pues, que buscar de otro modo el
remedio del mal.

A este prop6sito hemos creído oportuno ex.
tractar un estudio que sobre el Eucalyptus public6 no hace un año todavía el Joumal d'Agricultu?'e p1·atique, peri6ilico que se publica en
París.
/
Ilabla ese peri6dico &lt;lo las ventajas que ha
ofrecido el Eucalyptus en Argelia y entre otra!!
cosas, S;,) ocupa del rendimiento en m"adcra. que
da un terreno sembrado de esos árboles en un
período de veinte aüos, concluido el cual la tiorra se ha mejorado y queda apta para cualquier
otro cultivo.
Toma. por mcctiua una hectá~ea, 09 decir, ,un
terreno cuadrado cuyos lados son' de cien metros
cada uno. En ese corto espacio de tierra caben
seiscientos cincuenta. árboles: la plantacion per·
manece improductiva durante solo siete ailos: el
primer. corte se hace en el octavo aüo, no cortán·
dosc mas que cincuenta á rbolrs, en~a uno do los

�376

374
cuales vale seis francos, producicnuo entr~ tollos \ que la l~li~ ti~ne_ ~n precio elevad~, Es claro
metros 08 centímet r:·a cúbicos de madera, cu- que a.qui chsmmuma mucho el valor d~ _esa ma7
yo valor tota.1 es de 500 francos (100 pesos). Los ' clera, pero cualquie.rn ~ue f~ese la utilidad que
seiscientos árbol~s restantes, estimados al mismo produjera, es preferible a. deJ~r despoblados los
·
t
·t· l .de 3 600 francos montes y los bosques, y traena ademas 1a venta·
precio represen an un capi ,\
•,
.
6 sea$ 700 y por el desarrollo siempre creciente jade preparar los terrenos para otros cul~1vos,
de los eucalyptus 6 gigantes, ese capital aumenPor otra. parte, el c~rto valor de l~ ~rop1eda~
., ñ
üo hasta el punto de que á los y la extension df3 las tierras que pudiernn dest1·
ta ue a o en a , ,
•
, d
veinte años, es decir {~ los doce de explotacion narse ú. estas plantaci~ncs aumentar'.~n aqu1 e
desde el octavo en adelante, el capital ascende, una manera muy considerable las u~1hdades. .
La semilla del E~calyptus se obtiene con :ac1·
ria á. 11,568 frances ($2,313); bien que hay
que tener en cuenta los cortes sucesivos que se lidad, y aunque recien sc~brau~ y en los pr1me~
ros meses despues de nacido exige este árbol al· d van ha.cien o auo por ano.
Poro el producto de estos curtes aumenta á. su gun cuidado, dcspues vegeta, y se desarrolla con
vez en las mismas proporciones. Los que del 8&lt;? asombrosa. facilidad. Trasplantados al campo al
al 13&lt;? ali.o han sido de cincuenta individuos, des· principio de ln. estacion de aguas en un terreno
de esa época en adelante 80 reducen á. cuarenta; resguardado de las .1·cses, pu~de asegurara.e q~o
y el árbol que á los ocho años se estima en seis los árboles no necesitan do mngun otro traba.Jo
, francos, á los nueve se estimaba en ocho francos
1, 1
cuarenta céntimos; á 'los diez en 11, a os once
'&gt;O
en 14 francos 40, á los doce en 18 francos ... Y
á los veinte años en 72 francos 30.
·
En resúmen, los cortes sucesivos de los se1scientos cincuenta árboles plantados en una hectárea ofrecerán un rendimiento total de 405 metros 48 centímetros cúbicos de madera, y en los
veinte años un producto de 23 ,399.:.. francos, es
decir, de$ 4,678.
Es tos cálculos están hechos para un país en

especial.
Creemos lrn.cer un servicio á los propietarios
de los terrenos desiertos que rodean á Morelia,
comunicándoles estos datoe. Para obligar á los
desidiosos é incrédulos, podrían algunos hacen·
dados benéficos que nunca faltan, crear algunos
mill:ms de eucalyptus y regalarlos á los peones
de los ranchos y cua.drillas, seguros de que serl.an pr6cligamente 1'ndemnizados á la vuelta de
algunos anos.

EDUARDO

Ru1z.

LAS ESQUILAS.
La importante publicacion Anales de agricultura que ve la luz en Buenos Aires, contiene en
su último número un interesante artículo dedicado á hacer ver á los estancieros lo urgente que
para. ellos se hace modificar el sistema. ha~ta hoy
seguido para esquilar sus rebaños. De dicho artículo reproducimos en seguida. algunos p(mafos
que recomendamos á nuestros lectores. .

alterar el c6mo esquilan hoy y que no variánrlolo
es positivo que ellos mismos so perjudican seria·

mente.»
Pero señor, ¿qué quiere vd. que yo haga.? ten·
go 100,000 ovejas y tengo que apurarme mucho
para pelarlas, no digo que vd. no tiene 1·azon,
que seria mejor esquilar con mas esmero, .pero
mire vJ., esto es muy bueno para los que tienen
pocas ovejas, yo necesito esquiladores que me
'
saquen de 80 á 100 ovejas por día, ,y ademas,
... :E~t~;~~·~~~~cncidos de que si nuestros ha·
yo no quiero ser zonzo y sacrificarme para ~uo
condados quieren tan solo reflexionar un poco Y
otros se aprovechen de mis experiencias que me
juzgarnos con imparcialidad, dirán que te~em~s
han de costar caro; no señor, yo no.»
razon, al decir «que es urgentemente necesario

...... .............................

Esta será poco mas 6 ménos nos figuramos la pel; se paga ahora 50 pesos por trasquilar mala1

i

contestaeion de la mayor parte de nuestros grandes hacendados.
Pues señores, ántcs de continuar vamos tí. contarles un cuento verídico y luego empczarémos
con los argumentos.
Conocemos un hacendado bastante nombrado
por 111. exlielento clase de ovejas que tiene y que
desde muchos años ha dedicado todos su11 desve·
los á aumentar el rendimiento de sus rebanes introduciendo al efecto á gran costo los mejores tipos reproductores, pues comprendía perfectamente
bien, que unas ovejas que daban 6 libras de lana,
no comían mas que ovejas que tan solo alcanza·
ban á qarle 4 libras y q•e los gastos de cuidar las
primera~ no eran mayores que para cuiuar ovejas
inferiores: verdados que creemos incontrovertibles.
Nuestro amigo tiene como 25,000 ovejas y
despues de haber esquilado los dos 6 tres primeros anos de haber poblado su estancia. segun costumbre del país, se disgustó y se dijo: ¿qué va.le
que haga todo lo posible para aumentar el rendimiento do mis animales, si anualmente los esquilaclorcs me dejan lo mejor y mas pesado del
vellon sobre los animales? ¿y c6mo puedo condicionar la lana de manera que luzca si los esqui·
ladorcs mo tiran los vellones en 4, 5 y mas pe·
dazos?
Resolvi6 introducir ent6nces otro sistema, es.
quilar haciendo al efecto ol 1iguiento ensayo.
Tom6 durante la. esquila en diferentes ocasiones diez ovejas ya esquiladas, sacadas al barrer
del chiquero, y las entregó á dos de sus mejores
esquiladores, dando cinco á. cada uno de ellos y
lea ordenó sacar cuidadosamente de los animales
ya esquilados toda la lana que se habia dejado.
-Sabido es que uo es tan fácil esquilar una ovej11.
mal esquilo.da por segundo. vez, que pelarla desdo un principio con el debido esmero; no obstan·
te esta desventaja, jamas bajaba do 1 hasta ll
libra de lana lo que sacaban los dos esquiladores
de una. oveja con otra.-Ent6nces nuestro amigo
empez6 á sacar cuenta del modo siguiente:
Una libra de lana va.le, término modio (sin cal·
cular la mejor condicion del vellon), 2 peaoii pa·

mente 100 ovejas en lns cuales se deja, poco mas,
doco ménos, 100 libras do lana.; pérdida segura
200 pesos m2c,; pues ent6nces pagarémos por
cada oveja.da bien pelada 4 reales mas, es decir,
en lugar de 50 pesos mzc. por cien, pagaré 150
pesos m2c., 6 en otras palabras, calculando el
costo de esquilar, en lugar de perder en catla
100 ovejas 200 pesos mzc. ganaré 100 pesos mzc.
Hizo conocer ent6nees á sus esquilauorcs su
resolucion de pagar por cada oveja bien esquilada
1 S mzc (&lt;los latas) y que bajo ningun concepto,
queria ovejas mal esquiladas, que no lo hacia
cuenta pagar tan solo una lata por animal.
Tenia en esos momentos como 27 esquiladores
en el galpon, y como no se querían sujetar al nuevo sistema se fueron hasta que nuestro amigo 11e
qued6 con 12 esquiladores--Llegaron nuevos,
mas casi ninguno quería adoptar ac1ucllas condiciones. Sin embargo queda firme en su propósito
y en aquel año recien el 21 do Febrero concluyó
la esquila habiendo empezado el primero de Noviembre.
·
Los esquiladores que se habían quedado hasta
la conclusion se habían convencido que con ménos apuro y ménos esfuerzos podían sacar un
buen jornal y en lug:ir de esquilar 80 ovejas á.
razon de cuatro reales cada una matándose cal!i,
esquila-han sin apuro 40 animales á 1 $ m. c. cada una ganando lo mismo.
El año siguiente nuestro amigo resolvi6 firmemente seguir el sistema un'.l. vez adoptado y apro·
hado, mas se asombr6 que ya meses ántes de empezar la esquila se presentara mucha gente, hom·
bres y mujeres, pidiendo les permita venir para
la esquila.
A todos se comunicaron las condiciones, m:ie la
contestacion de todos fué.-J!Ya las sabemos, patron, fulano 6 sutano nos han dicho que en estan·
cia. una puede sacar buen jornal sin matarse, . y
como no somos muy ligeros para esquilar, ma1
vale así.»
Empezó nuestro amigo en aquel año la esquila
el 15 de Octubre con 32 esquiladores: el ailo fué
muy llovedor y sin embargo el 15 de Diciembre
concluyó la esquila, y del!de ent6nces hasta hoy

�:37G
sigue el mismo si~tc1na.-Jamas necesita mas quo j Y yamos un poco mas léjos:-de 5 (i, 5!- ovejas parn hacer una arroba de lan;i.~
La lana siempre' ee vende ~l mas alto precio
por su linda contlicion, y nos acordarémos que el
mismo caballero nos ha rnostra.do cartas de Ambercs, habiendo exp?rtaLlo en diferentes ocasiones su !nin á aquel ri1ercado, pot lo flojo del
. nuestro, en que los agentes decían que los coroprn.dores no quisieron creer que era lana ilel Rio
de la Pla.ta, por la buena. condicion en que f~é.
Ahora señor, de las 100,0-00 ovejas comparo·
mos cuentas.
100,000 ovejas mal esquiladas,
gasto de esquilar á. lt2$ .....$ · mzc 50,000
Pérdidtt, 100,000 libras de lana
·6 4,000 arrobas 50 $ ro2c, ....
200,000
--Coato total ...... ....... S m2c 350,000
Gananci11, de 100,0GO librns do
lana, 4,000 arrobas i mzc... .
" 200,000
100,000 ovejas esr1uiladas debidamente tí. $1 mzc poi· cabeza.
2_00,000
)1

)1

,
Calcularémos en suma. redonua quu solo en Ir.
provincia do Buenos Aires cxist@ 50.500,000
ovejas, en las cuales se pierdo anualmente por
el modo dejado con que se esquilan nada. mé·
nos que 50.500,000 de libras tle lann. á $ 2 'mlC
la libra. (50 $ m2c la arroba) 100.000,000 $ m2c
6 4.C00,000 de $ fuertes.

¿Estos giut1'ismo.s no dan que pensar?
En la Australia tambien hay liacenuados que
poseen 10,000 y mas ovrjas, pero el modo de e11quilar es completamente &lt;liferente. Allí tambien
hay escasez de manos; para ca.da esquilador tit!no
un chiquero y no puede largar ni un animal sin
que lo haya visto e1"1y)atron y se haya convencido
do que cstl~ esquilado debidamente y aHí ;o dejan
lo mcjoi· y lo mas pesado sobre el animal, y por
tan to 1a. 1ana de n.que1pa1s
, 11ega en mcJor
· cona·1cion !il n;iercado, y es tambicn una do las razones
•
porque so paga 1.,t precios
mas a1tos quc la nuestra.
¿No qucremoa aprender algo y aprovechar lai
exporie11cia11 de los hacendados ue Australia?

G:manciancta ............ $ mzc 200,000

CRONICA AGRICOLA.

·i

d
1

***

"
De hortalizas do otorio, 10 á 23 de Setiembre.
-Han empczatlo en el palacio de agriculturn,
De cereales, 25 á 30 do Setiembre.
Je la Exposicion de Filadelfia, los certámenes par·
De patatas y tubérculos alimenticios, 2 (i 7
cialcs. El primer paso, dauo por Michigan, ha
sido la exhibicion de ma~1Z11.nas, o.certadísimo pen- do Octubre.
De uv0as, á 16 de Octubre.
samiento, porque con esta fruta so celebr6 allá
De manteca y qucso, .17 á 21 do Octubre.
en el Paraíso, )a prirñera,exposicion universal de
que la. historia h:i. guardadotpoticia. Las dernas · Do nueces 23 de Octubre ,á 19. do ~ovicm·
exhibiciones do aquel dep:E-tamento so celebrarán_ bro. ·
en las feclias siguientoa.
De miel de otoiio y cero., 23 do Octubre á 19
De flesas, 7 á 15 de Junio.
do Noviembre.
De manteca de vuca y queso, 13 6. 17 de Junio.
Los expositores deberán dirigirse 6. Mr. BurDe hortalizas de verano tempranas 20 á 24 de net Landroth, jefe de la seccion de agricultura.
Los productos de las lecherías y queserías se
Julio. ,
.
De miel &lt;le abeja, 20 á 24 de Junio.
exhibir{tn todos los miércoles.
De frambuesas y moras, 3 Ct 8 do Julio.
Los ensayos de segadoras, de máquinas para
De productos pomol6gicos del Sur, 18 á 22
esparcir el heno y la yerba á fin de que ee so·
de Julio.
quen, y de rastrillos mecánicos, tendrán lugar
De molones, 22 {i 26 de Agosto.
en ol campo inmediato á Schenckis Station, ·del
J?o melocotone~, 4 á 9 de Setiembre.
ferrocarril de Pcneilvania, entre Filadelfia y TrcnDe productos pomo16gicos llcl Norte, 11 á 16
ton, dcs•lc cl 15 hasta el 30 ele Junio.
de Seti~mbre.

377

PRECIOS CORRIENTES.
::iJéxico, 25 tle Junio tle 1876.
PLANTAS CEREALES.

PRODUCTOS •
L.\. INDUSTRIA
,\.GRICOLA.

Trigos. De Querétaro, carga.................. 12 00 á 12 óO
~{ceitcs. De• olivo mexicano, arroba......... 7 50 á 8 00
Itl • &lt;le Ce1aya, idem ....................... 11 50 (i. 11 76
Id. de ajonjolí, cla.rificado,iclem......
3 50 (i. 4 00
Id, el e I rapuat o, 1ºdem ..................... 11 75 á O 00
,
Id. &lt;le linaza, ídem .......... .'............. 3 25 á 3 50. ·' Id. de San 1!
• arf m, 1'd em........... ...... o oo :i o 00
3 25 i 3 50
lel. &lt;le Contornos·, itlem ................... 15 ()() a, 15 •o
J 1&lt;l. ,. &lt;le nal.Jo, ídem.........................
• .
,t
o
• g11ar,,1cntes. De caiia, barril. ............... 11 25 !i. 11 50
Id. de i.\la.ravatio, idcm.-S. o......... 10 50 á O 00
Id.
de Zacatlan, idem ....... ..... 113 io :1. lG 10
Id. • de htlalrnaca, idem.-S. o........ 11 00 á o 00
Id.
mezcal de Tequila,
I&lt;l . de Toluca, itlem .......... .............. 10 :;o á. 10 ¡¡¡
• ídem.... ,.18 10 (t 00 00
Id
Tierraealienle, idcm......... : 1(00 ·.~• 11 10 .u,a1z.
"· De Cha.leo, superior, carga....... ..... O 00 á 7 25
Id.
Tierrafria, i&lt;lem ..... : . ..... ... · O 11 á 12 00 Id , de Con t ornos, 1'd em...... ............... O 00 á 7 25
A ií.iles. Flor ue Tehuantepec, libra......... 1 31 á O 00 I d . te
¡ T o1uca, idem............. ........... .. O 00 ;'l. 7 25
I d. id. &lt;le Apatcingañ, ielem. :..... .. .. . O 00 á 1 37 A rroz. De ¡ a Sierra, quintal ................ .. !) ()0 á 9 50
Id. corriente, ídem.~........... :. ........ O 81 á O 34
Id• de •Jopitla, 1"elcm ....................... . G 75 á 7 00
Il
1
t.
tinfarron, i,lem ....... :. ....... ........ O 62 :í. O 66 Cebada. Carga................................... . 3 75 á O 00
Azúcares. Blanca suprema, arroba......... 2 00 :S. o oo
Id.
enu·everacla blanca segun clase,
, PLANTAS INDUSTRIALES.
arroba.............................. 1 87 (t 1 !)5 Café. De las Villas, quintal.. ...............~· 18 50 [i. o oo
Ju.
corriente, ídem ........ .'. .'.. ........ 1 62 {i o 00 Id. lle Córdoba, ídem ........................ 10 00 ií o oo
Id.
prita, segun' clase, i&lt;lem......... 1 50 á o ()O , Cacaos. De Soconusco, libra.-N. H...... o 72 á o 66
Id.
p:mocha amelcochada, 20 {i 22
1 . Id. tle Tabasco, segun clase, idcm.... O 20 (t o 21
.hojas.-~ H........... .'..... : ... . O O por 1 oo Chiles. Surtido, éonocido por del Jaral,
Id.
panocha bluricn, itlém.-N. H.. O 00,, 1 25
arroba ................................. 4 00 .\ O 00
P'l
•
I onc1'llo, carga.................................
8 ¡5. (t :¡ oo. I&lt;l. colorado lengua &lt;le pájaro........... O 00 á o 00
i\liel de caiia, carga...... : .... ::: .. ; .......... :. O 00 á. 12 00
Icl. mulato ele San ifortin .... ............ 4 50 á O 00
Jlarinas. Flor ,le los molinos próximos á
Itl. pasilla flor delgado de Queréndaro, ele 1~ á. 6!, u.rroba..... ......... 4 00 lí. O 00
ll\ capital, afrobn .. .'.. , ... . : .... : 1 31 ¡( 1 3í
Id.
dc} tras procedencias.............. O· 00 ít 1 31
Id. id. de otras haciendas, varias chses, arroba .......... ................ . O 00 á. 4 50
PL.\NTAS TEXTILES. • ,
Tabaco, de la V., manojo surtido superior
Algodones. De Sta. Rosalfa, rama y quin' :i ínfimo, u.rroba.. ............ .... .. G 75 á 7 00
tal ................................. 19 25 1í 20 00
Id. Je C'oatepec, manoju.do, icl. id. itl. O 00 i'.L O 00
Id.
de Nazas, iuem............... :... 20 00 á. 20 50'
Id. plana, de Orizava ......... .......... .. i 50 á 5 75
Id.
ele las costas de Veracruz, id. 20 OÓ á 20 50
Id. J\Iisantla y Tlapacoya, segun clase' (j 00 ;Í. 6 50
ll1.
de Acapulco, ídem... ............ O 00 á . O 00
Id. Altotong:i ...... ......... :............. . !1 50 á 4 00
'PRODUCTOS TrnTOREALES. '
Pita3. Oaxaquciia, segun clase, arroba.. O 20 á 21 00
Id. tle Acayúcan, iclem........ ............. .. 12 00 á 13 00 Grana. De Oaxa.ca, superior, libra......... O 50 (1 O 52
Granilla, arroba.. .............................. .' 6 00 r~ O 00

l

"'\,;..

1

LEGfüIBRES SECAS.

PRODUCTOS ANDIALES.
ií 10 00
á 5 50 Cera, arroba.............. ........ '. ................ 18 00 á 18 50
á 3 40 Cueros . .....................................,....... O 62 ú. o 75
á O 00 Lanas, de carnero, fina, lava.da, arrobt1.... O 00 á 8 00
Id. id., hasta &lt;le año, ídem............... O 00 á O 00
:t 9 50
Itl. id., marceña, idem............. ....... 4 00 ú. 4 25
á !) 00
Iu. id., hasta de Agosto, segun clase,
ú. 10 50
. arroba................. .. ............... 3 50 ií 3 76
á 10 00
Queso,
de la Barca., arroba................... . 6 25 ;t. 6 50
Id.
menudo; idem.......... ............... · 10 [i. ' 8 50
Icl.
de
l\lorelia, ídem .................. ... .. . OOOá ó35
Id.
prietilo de Tierrafl'in, illem ....... 11 50 (1 O 00
l
Id.
id. de Tierracaliente, ídem ..... : .. ·• o·oo ;\ o 00
I d. de otros lugares, idem.............. :. 009ú. 410
Id. fresco del dia, libra..... .............. . OOOá. 03
Id.
..\coyote, i&lt;lem. ................ .. ..... O 50 :í. 10 00
Id.
ga1·rnpnta y amarillo, idem....... O 00 {1 O 00 Sebos, ble.neo en bota7 arroba............... . 450ú. 000
I,l. mediado, idem .... : ..................... . 030á 430
Garba~a superior, ídem ...................... 10 00 {t O 00
I .l. terci?,&lt;lo, iclem............ : ............ .. 3!)0á 42ó
Garbanzo idem, idem............. .............. 8' JO (1 o 00
Iil. en panzas, media.do; ídem... ........ . 3!10ú. 003
Haba, carga ele 108 cuartillos ........... : .... 7 00 á. O 10

Arvrjones. SemiJla africana, carga......... 9 50
Id.
id. id., clase inferior, ídem.... 5 10
Id.
cochinero, idem .................... ' 2 40
Fr&amp;'oles. Bayo gordo superior, carga ...... ·10 00
Id.
entregordo, ídem....... .............. O 00
Id.
menudo, idem ........................ !) 00
Id.
parraleño gordo superior, ídem .• 10 00
Id.
entregorllo, ídem..... .. ............. . 9 óO

·s

Tollo 1.-46*

�378
Oar1ies, do res, segun cla&amp;e en el ma tade·
arroba........................... 1 25 á
Citmes, de carnero, segun clase cu el ma·
tadero, arroba...................... 1 50 á
Cerdos, pcsndos, vivos, arroba.............. 1 81 á
10,

379

ESPECIAS.
(
'
1 í5 Auis, arroba.,... ~............................... . 000:í. 200
Comino, ídem ....................... . 1 15 {1 2 50
Canela, libra ......................... . 2 00 á 2 50
1 75
Clavo, ídem ............ : ......... .. o'r,o ~ o no
O 00

I\IERCADOS EXTRANJEROS.
Nueva-York, Junio l? de 1876.
4 50 j Oáña¡¡10.-~nmpico. ...................... ...
O 8! · Oaucho.-:~hcaragua, oro.,................
1 50 Idem Guayaquil, prensado, pnpel......
ó 90 Iclem mexicano, ídem......................
O 8 Idem Cartagena, ídem.....................
Cera.-Amarilla por libra.............. ..
Idem rnngoon, oro, depósito............. 2 70 á 2 75
Oocoi.-San Blas, millar, papel.., .... ..
Azúcai·.-Cuba, inferior hasta ordina·
rio ........................................... O 8 (1 o 81 Idem Baraooa, idem ...... :............... .
O 8 Oueroa de res.-Oro, Montevideo, 20 á
Idcm idem regular, refino................. O
O 8J
22 libras •..... ..............................
Idem idem, buen refino................... O
O
Bi
Idem
Rio Grande, 20 á 23 libras, esco·
Idem idem, regulu consumo............ O
gidos .........................................
Idem ídem, bueno á. sobresaliente con·
sumo ......................................... O 8 2 á O 09 Idem l\faracaibo, secos.....................
ldem l\Iatamoros y mexicanos...........
Idem idem, centrifugns bocoyes números 8 á 13.................................. O 8! á O 09 Iclem Tampico .......................... ~....
Iclem ídem, mela.do......................... O 4 :í. O 6} ldem Veracruz..............................
Idem Habana, cajas, números 7 Ít 9.... O G} á O 7t ldem Puerto Cabello.......................
Idem ídem idem 10 á 12.................. O 7i á. O 8! Idem Bogotá.................................
Idem idem idem 13 á 15 ... . .. ... . ........ o 8~ á. o s¡ Idem Santo Domingo y Puerto Plata,
secos .........................................
Idem idem iclem 16 á 18 •. .. .. ...... ..• ... O llfá O
Idem iclem idem 19 á. 20........ .. . . .. .... O lJ¡. á. O 10! .Drogaa.-Kxtracto de palo de tinte .....
Idem ídem ic\em blanco................... O 9t á O 10} Idcm Jalapa, oro, libra .................. ..

Accite.-Dc olivas, l\Iarsella, por caja, 4 40 (~
Idcm de palma, libra...................... () 8 á
Añil.-Bengala, oro, libra................. O lló á
Idem Guatemala, oro...................... O 85 á
Arroz.-Carolina, por librn. ...... ..... .. O 7 á

9f

'l

Idem idem númere 12, oro...............
Idem Puerto Rico, refino................
Idem idem consumo........................
Idem idem Brasil, número 9 á 12......
Oacao.-Carácas ordinario, oro por
libra nominal..............................
Idem l\Iaraeaibo, oro.......................
Idem Guayaquil, ore.......................
Oafé.-Rio, por cargamentos.
Idcm ordinario por libra.................
Idem regular . .. . .. •... .. ....... .... .. ... . ...
ldem bueno ...................... :............
Idem superior................................
Idem Java, sacos...........................
Ic\em Maracaibo............ .................
Idem fa Guayra. ... .. .. . . .... .... . .. . . .... ...
lcl,!llll Jam~ku ... ........................ .....
Idem Puerto Rico............................
Idem Costa Rica.............................
Idem.mexicano...............................
ltlom Sabanilla..............................
Idem Sanlo Domingo.......................
Idem Cnrnzno.. .... ......... ..................
Oáiíamo.-1\Ianila, oro, por libra......
Idem henequen, idem .................... ..
Oailámo.-Siaal, papel.....................

O.
O
O
O

8
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O 50
O 23
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O
O
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O 20 á O 21
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á
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O 13
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O 16
O 16
á O 19

o 131 á O 16!
O 11{ á O 12
O 10 á O 10!

o

41 Idem opio, calidad viejo, oro, en depó·
sito.
á O 8!
ldem
nuevo, hlem.
á O 8
Idem
zarzaparrilla,
Honduras, oro... .
á O Si
Idem mexicana, oro ....................... .
á O á5 Especia&amp;.-Canela de China, oro ....... ..
á O 26 !dom pimienta negra, oro ............... .
á. O 11 Idem blanca, oro.......................... ..
Idem clavos de especia, oro...............
á O 15t Grana.-Cochinilla, oro, Honduras ,
planta primera......................... ..
:í. O 16!
Idem
idem, segunda .......................
á O líf
á O 19 Idem Tenerife, planta. .................... .
Idem mexicana ............................. .
(1 O 23
á O 18 Lana.-Valparaiso, oro, sucia ...........
Irlem S. A. merino, pnpcl, ídem ........
ri
Idem ídem, mestiza, papel, idcm ...... .
Ít O 18
ií. O 18 Idem idem, Córdoba, oro, l.~vada..... .
á O 18} Idem Montevideo sobresaliente, papel.,
á O 18 Idem Cabo do Buena Esperanza, ídem
á O 18
. id~m ....................................... ..
á O 15! Idem mexicana, idem.......... .. .• .. ......
á O 18 Llcm Tejas, mediana, papel..............
á O 8} .Madera&amp; de eh«niatería.-Caoba Santo
Domingo, horquetas, pié...............
á . O ói- Idem ídem trozos...........................

41 á

O 6 á O ül
O 41 á O 42
O 43 á O 44
O 35 :í. O 36
O 41 :1 O 42
O 32 á O 34
O 38 á O 39
023á024

O 32 á. O 34
O 10 á O 10!
O 20 á O 21!

O 1.; á O 15!
O 23
O

á O 23!
O 36

048á060
042á044
0456.053
O 35 á O 38
0196.020
025á030
028á030
O 28 á. O 33
O .33 á O 36

O 17 á O 18
O 30 á O 34
O 7 á O rn
O 16 á O 20

t

)

.Jladuas &lt;k~lll!Í.l!lttía, idem mexicana. O
Idem cedro, :\fonzanillo. .. . ... . . . .. . .. . . .. O
Idem idem mediano ............... : ..... ,.. O
Idem idem mexicano.......................
.Mieles.-Cuba, para refinar, nueva, 50
por galon...................... .............
Idem ídem para consumo, ídem.........
Idem Puerto Rico...........................
Idcm :N'ueva-Orleans, calidad superior,
.nueva ...................................... .
ldem idem idem sobresaliente, idetn.
Jliel de aó~,ias.- Cuba, oro, depósito
galon ...................................... .
ldem ídem, derecho pagado, papel. .....
ldem Santo Domingo, idem ........ : .....
ldem iúem, oro, en depósito .. .'.......... .
Pieles.-Seis meses, chivo, Tampico,
por libra, papel..........................
ldem Matamoros. ídem....................
Idem Veracruz, idcm .................... ,.
ldem Curazao, idcm. •. ... ...... ...... ....
ldem Buenos Aires, idem. ..• .... . . .. ... ..
ldem venado de Veracruz, oro, por
Fbra .........................................
ldem Honduras, ídem.....................

O

4 6. O 13

4 á O G
7 (~ O
6 á O

!)

8

A.lmidon y maiJé1w de l)uryw.-Almi·
don de Glen Cove......... ... . .. . .. .. .. ..

o 03 :í U 06
Iden1 supetio'""r. ... .. ... . ... . . . .. . .. . .. ... . . ... O OS á O n
Ídem satín Gloss (lustre de satín)..... !l 10:} á O 10~ ·

Jdem maizena ............ ....... .... .... .... O 12 ít O 12!
En los precios arriba mencionaclos, se hará uu descuen•
to, siempre que los pedidos se:i.n de 1,000 librns ó mas.
Oereales.-Trígo rojo y ámbar :Mich.
&amp; Ohio . .. ... ......... .. ... .. . . .. .. .. .. . .. . .. 1 42 á. 1 50
O 00 á O 60 Avena .............., ............................ O ií8 á O 67
o íO Ú, oíl Cebada, nominal. .................. ........ . 1 2;; a 1 GO
:\Iab clel Oeste, blanco................: ... .. O SG á O 88
O 80 á O 82 ldem idem idem, amarillo ............ .. O 80 fi, O 81
115ál20 Legumbres.-Frijoles, medinnos.........
63 a 1 90
O 7&amp;11 ú O íó Iclem marrows.. .. . . . .. ........ ..• . .. .......... 2 20 Ít 2 45
070[t0íl
Idcm Rctl Kiclucy... ..... ......... ... ......... 3 20 á. 3 30
Iclcm White Kiduey ....................... .. O 00 :\ 2 40
O 00 á O 50 Idem guisantes del Canadi1, tkpósito,
O 00 á O 50
bushel. ..................................... .
15 á 1 16
O 00 á O 50 ldem partidos (split) bari·il, 210 libras
O 00 á O 60
depósito ................................... . O 00 .1 5 70
O 50 á O 50 Ipcm verdes, cscascnn .................... . 000á250
Fom¡fu.-Heno, 100 libras .............. O iS á O 80
O 00 :l O ¡y.; ¡· Idcm afrecho, 100 ídem .................. . 000(1150
O 00 ÍL O 55 Harina, St. Louis, regular .............. .. 7 60 á 8 10
ldem Guatemala, ídem.................... O 00 ú. O 50 Idem sobresaliente............. .......... . 8 21 á 9 33
Idem Sisal, iclcm................. ............ O 00 á O 52} 1 Jabon y vela!.-Allan Hay Compo.ny,
Idem Puerto Cabello, ídem............... O 00 á O 4i} , N. Y., Jabon primera calidad, por
IJem Ciudad Bolívar, ídem.............. O 00 {¡, O 45 1 r.libra.......................................... O 00 á 7 7¡
Idem Lotes surtidos........................ O 90 (t O ().3
Vpulo.-1874. ................................ O 18 á O 2~
I Naderas, tablazones y d11elas.-De tea
Safüre.-Refinado, puro, papel, por li·
de Georgia, millar................. .....$ 23 O á 2-&gt; O
bra................................ ............ O 12 {i. O 12!
Idem nitrato de Soda, oro. . . ....... ... ... O 2:} ú O 2{ Idem tablones de pino blanco ............ 19 O íi 25 O
Seda.-Tsatlc, número 3, por libra..... 5 2.3 á 5 50 Idem hemlock y Spruce, millar......... 15 O (¡ 17 O
ldem tejamaniles de pino blanco, mi·
Tabaco m rama.-Habana, tripa co·
llar:.......................................... O O á 10 O
mun.................... ..................... ... O 85 tÍ. • O 90
Iclcm
idcm ciprés idem número 1.... •.. O O tt 5 50
Idem ídem regular......................... O tl2 á 1 00
Idem duelas ele roble pesadas, para
Idem iclem superior........................ 1 10 i1. 1 2,;
bocoyes ........................ ;.............$ O O á 200 O
Idem Yara.-Un corte ................... _ O 85 :l O 94
Tintu.-JU3tete de Ta.mpico, oro ....... 25 00 á. O 00 Idem idem ídem ligeras................... O O á , 170 O
Palo Campeche, Laguna, oro ............ 36 00 á O 00 ldem cortes para miel, con tapas, 32
pulgadas.................................... 100 O á 130 O
ldcm Tnbusco .............. .......... ........ O 33 á ·o 00
Palo de Brasil, pnpel....................... O íO á 1 80 Idem idem azúcar, 36 pulgadns ......... 220 O á 3:20 O
Jclem idem ídem 38 iclem.................. 243 O á 245 O
Idem brasilete, Rio Hacha, itlem...... O 00 tÍ. 46 00
ldem arcos 12 piés...... ............. ... ..... 28 O ít 40 O
Irlem idem 14 ídem ... :..................... 37 O á 42 O
ARTICULOS DE EXPORTACION.
,llá9.uinas de vapor.-Baxter, W. D. Russell 2 caballos.......
$ 500, 3-675, 5-875, 8-1,075, 10-1,250.
Aceites.- De linaza, galon................ O 68 :l O 69 Jlotort1.-1'nrn. füerza. animal de palanca y de carriles &lt;le
Idem de puerco, superior, de invierno. 1 03 á 1 05
$160 ú. $ 250; trilladoras de $ 70 á $ 270, R. H. Allen y
Co., Nul'Yl\ York, fabricantes ele mac¡uínuía en general,
para a.g:'icultura, &amp;c.
ALGODONES.
Imtrumrntos matemáticos.-James W. Queen y C~, Fila,
Uplands. Mobila. N. Orlcans. Tejas. delfia y N. Y., niveles de ingeniero con telescopios, nú·
11¡ mero 1,00,'&gt; $13ii, para nrquitecfos con iilem, número ...
Ordinary ...... pr lb llt
11¡
Oood ordinary .. ... 13!
13}
1,006 $ í5, número 1,007 $ 60.
.
13}
13~
Ventiladores de presion de ll. F. Sturtevant, í0-í2
Low middling......
13!
14
14f.,. 14!
Middilng . ... . . •• . .. . 14'}
14§
14{
141 Sudbnry Street, Boston, l\Iass., número 00 $ 2J, número
26J número ¡;, $ 180, número 10, $ 580.
Godemicldling .... .. 14i
14¡
lót
15l

llt

O 20 á O 24
O 40 tí O 45
O 3:l ú O 65

M

�381
380

EXPORTAOION DE AZUOAR l\f_EXIOANA.

r
1

Estas famosas píldoras ejercen una influencia tan benéfica en el ESTO)IA.GO, el HIGs\.00, los intestinos y
los riñones y purifican tnn completamente l:l, S.\.:XGRE, que hnn llegado íi. disfrutar de mayor vcnt1.1 qne nin11un
otro medicamClit,,.
. .
•.
O
Los que po.clecen v::!!ILIDAD 6 pérdida de apetito recobrarán pronto fa salud normal, lomando uu~s cuantas d6sis de este excc·l 1111 e remedio.
'
•
·
Las )IU,JERES r¡ue han llegado ¡¡, la ctlatl crítica debcriau a.pelar (~ las p!ldoras HOLLOWAY.

·~

i

l!I~GUJgNJf@ frtJ@lL~WiYl' .

!

~~;!¡ay herida, úlcera ui llaga que tlojeu de cederá l~s propiedn.tl~s sanativa; de este incomp:n·able uugüer.- (
to1 el cual es especialmente eficaz en los casos de :MALES de PIERNAS y de PECHO.
i
frot,Lllllose el CUELLO y el l'ECIIO dos ,,eces a! dia con d~cho ~·mo, los constipa.dos, las l?ses y!?' BR?NQUITIS no trtrdar.í.n en desaparecer, con tal que se tomen s1multaneamente las píldoras con u,rr~glo a las mstrncciones impresas de que ellas van siempl'e o.compaiíadas.
•
'
PREC.\.VEr.SE DE J,.\S VILES F.1LSIFICACIONES EN" NUEVA-YORK DE LAS PILDORAS Y EL
UNGU.E~TO DE JIOLLOWAY.
.
.
Viles imitaciones conlro.hechas de •·Las r n d o - e l ' R S y el Ungüento de Hollowa.y'' se fabl'icau y SI,)
venden bajo el nombre de ''HoUoway y C\"
por !, F. Henry, C~rran y C~, ~rogui~tas
Nueva-York, con una supuesta marc~ de patcn·
e as1-Merc~d~res sm c~crúpl}los ,as obhenen, u.
nredos muy iufimos, de l:l. denounnada. cusa.
!&lt;:stas compos1c1oncs ue mngun valor·se cxpencfeu
~¡ Público como mis legítimas Pfüloras y Ungüento. ·

d;

J f

.

.

\pelo, pues, muy cncn.reciuamentc á. los Amigos y los ciernas en las Repúblicas llispano-Amcri~anas, á cuyas
0
manos ésta llegare, y mas especialmente {t las madres de Familia y otras sciíorus,.pTara qu~ se sirvan pr~starme su auxilio, en cuanto puedan, en denunciar este descarado Fraude fragnadq en _N UEV A;-1 ORK, pr~cav1endo
ú. sus amigo~, ú. fin de que no se les .engañe ú. comprar estos compuestos despreciables,. \ttulados "Plldoras y
Ungüento ele Hollowuy'"que lleven _a.lgun rótulo de Nueva -York en ellos. .
l

'

•

Antes 1le comp}'Ul' cxanúuese con muclu1. cautela el Rótulo en el bote 6 la c.1ja, 11ara cereiora1·se si
está la diJ.·eccio!t &lt;le ',J33, Oxfo1;~1 ~treet, London, ¡mes si no está, entónces se.trafa de 1ierpetrar uu d~scarado cugaiío.
Cadu Bote y Caja de las ;\Iedicinas Legítimas, lleva el Timbre del C1oiier1w Brittínico, con las palabri!-S.:·l'íldoras y Ungüento de IIolloway Lonclon," grabadas en él. En el rótulo ~stá la. dircccion, 53!.l, Oxford Street,
~ Lonclon, en don&lt;le úilicamcnte se fabrican.
· '
.
, , ..
"flijf" Se invitan Ct las persona.e que sell.Il ucfraudadns por los vendedores que expende~ "La~ Ptluorns Y ~
Unaiiento de Ilollowny" falsificr.&lt;los, para que se sirvan comunicarme los pormenores, é mmedlatamente h~·e
for~alizar procesos legales contra los Ofensores, y recompen~a.ré liberalmente il lo~ Dchi.tores por ~1 trabo.Jo
que se tomen, coraprometiéndome (i. que no haya. trascen?~ncu1. de sus nombres.-F1rm:tdo, T?)L~S HOLLOWAY.-L611dre..1, Jlarzo l,i de 1876.-Véndense csl;1s melhcmas en lu casa. ¡le los Sres. L. Cam1ob10 &lt;le )frtzntlan.
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ME~CIN A.S.

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En fa muy acreditada casa del Sr. Gonzalez se encuentra un surtido comp!eto d~ ~nanto hay lle meJo.r en el
ramo de medicinu.-Boticas y boliquines homeopáticos, &lt;lesde el in_fim? precio de ~ ,,.-O~ras ue mcdlcrna ho- 1
meopaí.Licn de los uulores mas conocidos del público.-Guía de las fam1hns, cuyo ltb~·o eslu. acompañad.o ~le un j
botiquin utilísimo para los viajeros, hubitnntes de los c~mpos y haciendas, ~ue no s1e~pre pueden rec1b11• .au- ,
xilios de los médicos.-Nuevo y grnn surtido de espcc1ahdndes fayma.céuhcas ncrecl1tn~as p_or mas de ve!nte
años.=-El impondernble antivenéreo del D~&gt;CTqR LOrEZ, mara_v1lloso por sus cfccloJ mfühbles .en multituu
de enfermedades que ha curado en esto. República y en el extran.1cro.-Chocolote, caf~ pn.ra enfc1mqs.-Azúcar de leche. -Alcohol ai,soluto y glóbulos inertes.-Pídasc el cutálog? que se da. gráhs e~ est_a. cnsn.
Se garantiza que lrts medicinas de esta c:isa son !ns mns baratas, siendo b1mb1cn de eficacia ~~rprende!1te
para curar TODA CLASE _D~ ENFER~I~DADES: ,Pu~st.i, que cura lo que ningunaB otras med1cmas habian
podido curnr.-LOS HECitOS COMPR\; EBAN ESIA' .El.DAD.
.
.
.
Los enfermos que residen fnera. de In cnpitrtl, pueden hacer sus consultas poi· escrito, envmn,lo el importe.
¡ ATENCION" !-Esta casa, ¡:os~~ un VINO contra el c~orosis que ha~t.\ :1hora uo l1a. fallado; R~ asegura que
tal enfermedad desapareceru hamcndo uso de este med1camcnlo.
.
No liay que olvidar EL GRAN REFRESC,\NTE DE LA SANGRE del Dr. Il. que se expende con éutoy que
ha dado mo.rnvillol!os resultados.
.
.
CONSULTAS.-Se dan de nueve {1 once de la. maiianu, y de dos {L cuatro de la l8l'&lt;le. Los res1(lentel fuera
de lo. capital, pueden hacer sus consult~s por escrito, relacionando en sus cut~s los sintomas de su enfe1·medad.-P1·ecio de la. consulta con el mcdicnmento, cuatro pesos.
,
.
.
La medicina y método se acompaiiar{~ :on la respuesta por el correo ordmnr10.
UNICO DEPOSITO }~N )lEXICO, ~ crtlle del Cinco de ;\la.yo número 3.

Creo que loa artículos que he publicado hasta
ahora respecto de fa oxportucion del azúcar mexicana, demuestran fuera de toda duda, que en
el estado que guarda actualmente el mercado extranjero de ese importante fruto, no nos seria posible exportar mas azúcar que la que pueda situarse en el puerto, con un costo qua no paso do
cua.tro pesos por quintal. Como por regla geno·
ral, solamente las fincas que están en la Costa 6
muy cerca del lugar del embarque, podrán situar
sus frutos á ese precio, el resultado forzoso es
que la exportacion quedará reducida á una zona
de terreno muy limitada, pues á causa de lo despoblado de nuestras costas, son pocas las fincas
ostablccidns 6 que puedan establecerse en ollas,
y que no podrán exportarse los productos de las
fincas de caña situadas en el interior del país,
quq son las mas numerosas, las que representan
capitales mas fuertes y las que tienen elementos
para una grande produccion.
Dudo mucho que aun int~oduciendo todas las
economías posibles, lograrán estas fincas situar
sus frutos -en los puertos á ese costo: y en ose ca·
so es indispensable buscar otros arbitrios para logr.exportacion de nuestra azúcar. Uno de
est~odt·ia ser lª' medida recomendada por el
Presidente Grant, al Congreso do los EstadosUnidos, de establecer derechos diferenciales en
fovor de los frutos producidos en países donde
no hay esclavitud, lo cual por los motivos que
indiqué en uno de mis artículos anteriores sobre
este asunto, baria subir el precio de nuestra azúcar en el mercado de Nueva-York. Pero esa me·
dida es tardía· y no tenemos nosotros manera de
procurar que se lleve ú. cabo, por lo cual no debemos confiar solamente en ella.
Hay otro arbitrio que en mi concepto seria enteramente eficaz para alcanzar este importante
objeto, y que creo está en nuestras manos realizarlo. Este arbitrio co.nsistc en celebrar un tratado do reciprocidad con los Estados-Unidos, en
virtud ele! cual se admita libre de derechos el azúenr mexicana en aquel país n.dmitiondo nosotros

en cambio libre de derechoe tambien algun fruto
equivalente de la industria norte-americana.
Esto equivaltlria á conceder una prima del va·
lor de los derechos en favor de 11ucstra azúcar,
cuya prima en la última clase do azúcar seria de
mas de dos pesos por quintal en oro americano,
y ella bastaria par:i. volver lucrativas la3 cxportaciones que ahora son ruinosas.
Para proceder sobre bases equitativas deberiamos eoncedcr nosotros la importacion libro de de·
rechos á algun fruto de la industria norte-ame·
ric:ma, cuyos d~rechos nos produzcan ahora. una
cantidad equivalente á lo que produciria al tesoro de los Estados-Unidos nuestrti. azúci¡.r quo se
importara en la nacion vecina. Esto en último
caso vendría tí. ser una prima concedida por el
erario mexicano á la exportacion de azúcar me·
xicana.
Juzgo de fácil realizacion el tratado de 1·eciprocidad· con los Estados-Unidos, porque el gobierno de Washington form6 el 30 de Enero de
1875 uno con el rey de las Islas Sandwiche, en
que precisamente se enumera el moscab.ado y el
azúcar sin refinar,- entre los frutos de aquellas
Islas que so admiten libres de derechos en los
Estados-Unidos. Es verdad quo este tratado encontr6 alguna oposicion en la Cámara de diputa.dos de los Estados-Unidos; pero segun esto¡ informado esto se debi6 á que se consideraba, por.
motivos que no es del caso enumerar ~quí, que
pocos especuladores eran ios únicos que iban á
sacar provecho de ese tratado. A pesar de todo,
el tratado, 6 mas bien la ley necesaria para su
cjecucion, fué aprobada por la Cámara de diputados, aunque por una pequ13fla mayoría. Es probiible que el Senado que habia ratificado el tra·
tado desde el 18 de Marzo de 1875, apruebe la
ley CQmplementaria, necesaria para su cjecucion.
Por algunos atl.os no seri~ muy considerable la
exportacion de azúcar mexicana á los EstadosUnidos, por lo cual el quebranto que por esa
franquicia sufriera el tesoro norte-americano,
tampoco seria de mucha cuantía. Cuando se vio.

To~rn r.-47

1

�..

382
ran los buenos resultados do ese tráfico, es pro- ¡tratado de reciprocidau comercial con el Canadá,
bable que se aumentara la produccion Jo azúcar el general Ward, diputado por Nue·va-York, lopara poder aprovecharse tle las utilit1ades que él gr6 que la Cá.mnra consintiera en fijar su atnn·
produjera, y hastn. ent6nces podría tomnr· mayo- cion en ·este asunto.
res proporciones.
En un telégrama. fechado en Washington el 15
En 1859 cclcbr6 el gobierno de los Estados- ue 1foyo último, que public6 el World de N uevnU nidos un tratado de reciprocidad con el gobier- York, del qut1 insor to una. trnduccion, se da nono constitucional de México, que entón~cs residia ticia de los procedimientos de la CXtmara de dien Veracruz, ,,que aunque fué clesaproba&lt;lo por el putados do los Estados-Unidos reepecto del traSonado de los Estados-Unidos, esto se dcbi6 á ta.do de reciprocidad con México.
algunas otras de sus estipulaciones y no á la reMiéntrns que han pasado esos hechos. en la.
feronte á la reciprocidad comercial.
Cámara de Representantes de los Estados-Uni· ·
Es de creerse que el Honoralile John W. Fos· dos, la prensa de Nueva-York que va siempre :í
ter, ministro de los Estados-Unidos en México, la v~nguardia del· progreso, se ha. ocupado con
que ha hecho un estudio muy extenso sobre la interca de este mismo asunto. El Wol'ld, 61•gano
manera. do aumentar las relaciones comerciales del partido democrático do l'f ueva-York, publicJ
entre los dos países, segun se demuestra con su un editoria.l sobre este asunto, en su número. de
discurso ·pronunciado en Nucva-Orleans el 18 de 21 de Mayo últi¡:no, r¡ue es notable por mas de
Noviembre de 187 5, se habrtí. ocupado do esta un título. El redactor principal de ese periódico,
importante cuestion y estaría dispuesto á rcco· el St-. Henry W. Ilurlburt, que es uno de los es- •
mondar (t, su gobierno un arreglo igualmente yen- cl'itorcs mas profundos y amenos de la prensa
tajoso á p.mbos país~s.
neoyorquina, estuvo en México en 1871 y desEl Congreso y la prensa de los Estados-Uni- pues visitó la All}érica Central y la del Sur. Es.
dos, se estin ocupm~do ahora de este importante cribe, pues, sobre un asunto que conoce y su ar;isunto. El general Gibson diputado por Luisia· tículo respecto del tratado do reciprocidad con.
na, prcsent6 ú. la C!tmara. de representantes, un México es verdaderamente notable. Aunque alproyecto de ley cuyo objeto ulterior es la cele- gun periódico de esta capital lo reprodujo ya tra·
·
ºdad con 11.Ié
br·a"io
"" n de un t rataelo de rec1proc1
1, • ducido, yo creo conveniente insertarlo en s''da.
· No he potli&lt;l o conseguir el texto do ese pro·
Deseo sinceramente que personas mas
ces
x1co.
yecto; pero segun se me ha informado, en él 'se que yo, se ocupen de esto as1mto que tan o puoproponc que el presidente do los Estados-Unidos de influir en promov~1 el progreso de nuestra pam,mbre tres comisionados é invite al presi&lt;len~e tria y el desarrollo de sus elementos de riqueza,
México, Junio 30 ae 1876.-JI. Romero.
Je México ¡'Í, nombrar otros tres, que reunidos
propongan las bases de un tratado do reciproci·
dad. Este proyecto pasó á la cogiision de comer·
cío, y el Sr. Rcagan, á quien se cncomend6 su
despacho, ofreció presentar un dictámen favorable.
. Adell}as, el Sr. Lutroil, diputado por Califor·
nía, present6 otro proyecto de ley respecto del
mismo asunto que se considera como el complemento del proyecto del general Gibson. El asunto se consider6 de tal importancia en la Cámara
do representantes de Washington, que sin embargo do que la comision do comercio había. presentado un dict6.men contrario á la ronovacion del

RECIPROCIDAD CON MÉXICO.
Tclégrama publicado por el World do NuovaYork el 16 de Mayo de 1876.
Washington, i\Iayo 15.
Hace o.Jgun tiompo se hizo mencion en el
Worlcl de un proyecto de ley presentado por el
general Gibson, diputado de Luisiana, proponien·
do una reciprocidad con México; el proyecto de
ley se pas6 á la comision · de comercio de la. Cámara de diputados, y Mr. Rengan, al cual fué sometido, presentará un dictámen favorable sobre
él. No hace mucho Mr. Lutrell, diputado de Ca·

383

"
lifo'rnia, tn.mbien propuso un proyecto de ley el
'cual es casi el complemento del presentado por
el general Gibson para un tratado ele comercio
recíproco oon México. Esto muestra que el pueblo de California está deseoso do unirse al movimiento en favor do un sistema. de comercie recíproco internacional. La atencion do la Cámara
se ha llamado hácia. él, y sin embargo do que se
h~ pre11entado un dictámcn aJ.verso ele la comision de comercio sobro el tratado de reciprocidad
con el Cana&lt;lá, el genera.] Ward, diputad1J de
Nueva-York, ~onsigui6 fácilmente que lo prestase su atcncion la. Cámara.. El general G:bson
fué el primel'o en Ycr la importancia para el Sur
y principalmente para su propio Estado de.un
trata.do de reciprocidad con México. Es este un
país que posee una poblacion de 9.000,000 6 una
quinta parte de la poblacion total de los Estados·
Unidos. Su plata acuüa.da importa aproximada.
mente $ 80.000,000 por año, y será de algun
valor para este país en el caso de reasuncion de
los pagos en especie. La mayor parte de esta
plata se vende en 'Francia y en Inglaterra. El
valor de la3 exportaciones de México os de cerca de $ 60.Q00,000 al año, de los cuales recibí·
mos apénas una cuarta parte.
•

, .i

RECIPROCIDAD CON MÉXICO.

i·

Traducido del World de Nueva-York, correspondiente al 28 de Mayo de 1876.
El proyecto de ley present:i.do á la C,ímara
por Mr. Gibson de Luisiana, relativo á un tra·
tado de reciprocidad con :México, podrá sorprender como inoportuno á lvs irreflexivos que solo
tomen en cuenta los trastornos políticos consi·
guientes á las actuales elecciones de presidente
en México. Pero los que conocen mejor la condicion do aquel paÍ'3, cstú.n enteramente seguros
de que estos trastornos serán sucedidos de nuevo
por la tranquilidad áotes de mucho; y por otra
parte no puede haber duda ele que el establecí·
miento de relaciones amistosas y comerciales con
México, es do la mayor importancia no solo par:i.
Luisiana, sino pam toda la Union.
México es uno de los países del globo mas
rico por sus 1·ccursos naturales, consistentes en

sus minas, en los prouuctos de sus bosques y en
la fertilidad y varicda.d de su suelo. Se ha. calculado que puede con facilidad mantener una po·
blacion tan numerosa. como la China, h cual en
los puntos del Este se supone que excede (L la
cifra de 300 habitantes por milla cuadrada. Sin
embargo, la actual poblacion de México es solo
&lt;le 9.275,000 habitantes, en una superficie de
725,000 millas cuadradas 6 sean ménos de 13
habitantes por cada milla cuadrada, y el país
prosperaría infinitamente mas; si su poblucion
fuete diez veces mayor. El Estado do Tamaulipas, colindante con el Sur de Texas, contiene solamente 140,000 almas ó ménos de 6 por milla,
miéntras que en Sonora viene á resultar ménos
ele dos en igual superficie. En Vera.cruz hay co·
sa de 25 por cada milla, en Yuca.tan 18, en Gua·
najuato 70, en IIiclalgo 60 y en Tlaxcala 90. La,
necesidad de animar la inmigra.cion se despierta
ahora en México, y precisamente se halla en prensa en la impronta del gobierno mexicano, un libro salido de la pluma del Sr. D. Manuel AzpÍ·
1·oz, en el cual se explican las leyes mexicanas
relativas á la inmigra.oion, y se manifiestan detalladamente los atractivos y ~onveniencias para
los colonos.
Bajo otros muchos puntos de vista, esa hermosa República ha progresado considerablemente
dcspucs de la oc~pa.cion francesa, y 6. pesar del
malestar crónico causado por la revolucion y la
pobreza, pueden señalarse en ella pruebas efectivas de adelanto. Existen ya en México 10,000
kilómetros (6,200 millas) de líneas telegráficas,
con 194 estaciones y oficinas, de las cuales tres
octavas partes pertenecen al gobierno, y el resto
á empresas particulares. .Los fcrrocarri'lee tic·
nen 37 5 millas en explotacion y muchas mas en
contrata. Por lo que hace al comercio de cabotaje, México tiene ya una pequeña. marina propia, aproximándose la entrada. y salida de efectos en este tráfico durante el año de 1873 á 1874
á medio millon de toneladas. Los ferrocarriles
sin duda promoverán la rlqueza en el país, desarrollando los recursos del interior, y facilitando
al pueblo la compra do efectos extranjeros, á la
vc1. que al gobierno la reforma del arancel. Tal

•

..

�384

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1

1

cual este se hallo. en lo. actualidad, México rccau·
da $10.000,000 por derechos en una importa·
cion total de 29.000,000, y ademas cobra fuertes impuestos á la exportacion.
Los metales en pasta pagan al exportarae un
derecho de 3! por ciento, las maderas el 8.y• Ja
orchilla el 4 por ciento. Esto no obstante, bajo
algunos puntos de vista el arancel mexicano es,
con mucho, mas racional que el nuestro, y nunca
ha estado bajo la influencia de un Morrill 6 un
Dawes. El ganado y varios efectos como barras
de acero, mástiles de buque y anclas, herramientas de agricultura, maquinaria, rieles, carbon,
duelas, vasijas, fruta, grano, libros, mapas, semi·
llas, plantas, sal, &amp;c., se admiten libres de derechos y el arancel mexicano ahora. intenta ahogar
la naciente industria, comenzando por imponer
derechos onerosos A las materias primas, para
proteger sus productos luego manufacturados.

de México, el com.ercio del mundo so aprosuraria
6. tomar mucha mayor cantidad de lo que ahora
puede procurarse de artículos tan preciosos como
son el palo de tinte, la cochinilla, la vainilla, la
zarznparrillii, la raíz do Jalapa, el cacao, el hule,
la gutta percha, el añil, la pimienta, el anis, el ca- '
rey, la resina y las maclcrtS preciosas do ebanistería. La caoba de Campeche, en otro tiempo do
tanta fama, llega hoy raras veces al mercado, pero debe existir todavía en el interior del país. La
e.speculacion de la pesca de la tortuga verde en
Guaymas, podria hacer producir tanta riqueza
como la pesca do ostiones en la bahía do Chesa·
peake. Pueden asimismo sacarse millones de la
cosecha de las piüaa y el cultivo de la vainilla.
Los inteligentes pagan 6, peso la libra del rico
café de Uruaparo, y sin embargo, no se encuentra
en el mercado; el árbol de }a quina pudiera plantarse con gran provecho.

Los Estados-UnidQs toman algo mas ue una
tercera parte de las totales exportaciones do Mé·
xico, y le venden en cambio, ménos de una cuar·
ta parte de lo que México importa. Francia, por
el contra.río, vende mas á México de Jo que com·
pra, y Alemania le vende el quíntuplo do lo que
compra. En el año de 1873 á 1874, las exportaciones de México consistieron en veinticinco mi·
llones de pesos de plata pasta, $ 1.500,000 de
pieles, 1.000,000 do cáñamo y otro tanto de ma·
deras preciosas; $ 500,000 de café, $ 400,000
de vainilla, $200,000 de animales vivos y.......
$130,000 de tabaco. Las exportaciones de Mé·
xico son sin embargo de poca importancia en
comparacion de lo que debieran ser. Una gran
porcion de las tierras calientes se adaptan lran·
demente ú la procluccion de café y azúcar, de
que cada año hay tanta mas demanda en el mun·
do, cuanto mas se extiende el círculo do la civi·
lizacion. Las minas de metales preciosas serian
capaces probablemente de cuadruplicar sus ac·
tuales productos, si se trabajaran en toda su capacidad y por métodos perfeccionados. La cose·
chn. de tabacos es susceptible de aumentarse indefinidamente, así como la dol cállamo, con la
ventaja. de que este último se pi·oduce silvesti·e.
En cuanto ú. los prorluctos indígenas peculiares

En Mazatlan so produce un algodon, propio
del lugar, vendiéndose al precio do tres 6 cinco
centavos por libra. La cosecha de frijol se limita
solamente á los podidos que se hacen de este artículo, y el queso, así como el mezcal, pueden
hacerse en las cantidades que se deseen. En es·
tos momentos se halla en camino de Tlacotalpn.m
para Nuovn.-York, un cargamento do azúcar.
Tuxpam tiene carbon y ademas allí la caii12. do
azúcar produce 6,000 libras por acre, el maíz
puedo plantarse todos los meses del año, el algodon crece como un verdadero árbol, y la vainilla,
el cedrc, la caoba, el palo de tinte, la zarzapn.rrilla, el tabaco, el hule, la raiz do Jalapa, el ana·
cahuitn, el café, los plátano!!, las piñas, las naranjas, los mangos, &amp;c., son productos espontáneos de este suelo incomparable. El bejuco que
produce la vainilla, verdadera planta parásita,
crece con tanta exuberancia que cuando est(i
bien sembrada, conservándola con el macltete li·
bre de las yerbas, produce un plantío al cabo de
tres años de $ 400 á $1, 000 por acre. Niogun
otro cultivo se necesita mas que la limpia de las
yerbas con el machete. El fruto se seca al sol
despues de cortado, y su beneficio no es tau difí·
cil como el del té 6 el tabaco: sin embargo, un
millar de vainilla con peso do diez libras, y que

•

385
solo tienen el volúmcn do una docena de paquc··
tes '1e hoja de tabaco, vale do 130 á 180 pesos
en el lugar que se produce esto fruto. Un acre
do plátanos que no necesitan r_oplantarso, produ·
eirá de 100 á 125 pesos, y las piñas que so plan;.
tan una vez cada doce aüos, producen $4,000
por acre y valen seis centavos cada una. Tanto
el tabaco como la miel de Tuxpam son enteramonte iguales á los de Cuba y existen en el vccinda·
rio centenares do manantiqle~ ,quo producen pe-

•

LANGOSTA O CHAPULIN .
._,¡ ! [ ',)") •:l. '
'

.

"'

tróleo, asfalto do una calidad muy estimada y
que sirve para pisos.
Teniendo Méxi~o paz, y aumentando su po·
blacion con individuos que eopan apreciar la ne·
cesidad de buenos caminos, el desarrollo de la
República será :idmirablomente rápido. Nada,
puede acelerar este desarrollo de. una ma110r~
mas eficaz, que un tratado convemente de rec1·
prociclad con aquel país.

-¡¡;[ l"

MEDIO DE EXTINGUIRLA,
r

Comienza la langósta á destruir las semente· bol, y el jiquite (6 arbusto &lt;lo nñil), pot· ser su
ras y á sembrar el espanto entre los agricultores hoja muy amarga.
En Guatemala y el Salvador, donde abundan
del Estado do Voracruz, y no es inoportuno dar
al&lt;runos
detalles sobre eshi insecto dattino, dota· tanto los cereales, se hizo sentir el hambre: ¿qué
o
Bes en su mayor parte muy poco conocidos, y no seria en Honduras y en Nicaragua, donde no
se dedican á las siembras como en estos lugares?
que se refieren á tierras cercanas á la nuestra.
El gobierno de Guatemala. ent6nccs, no solo
Apareció la langosta en el año do 1852, en
Costa-Rica (Centro-A~érica). Vcnia de la Nue- eximi6 los derechos á la harin12. extranjoi:a, sino
va-Granada, por lo que casi se puede asegurar que tuvo necesidad de traerla por su cuenta. para
.
• que su marcha es de E. á O. En el mismo afio repartir ú. las gentes menesterosas.
Desde luego a·o trat6 de ver el modo de extin- .
invadió el territorio de Nicaragua, parto del de
guir
el insecto: al efecto, aquel gobierno -0onsult6
Ilonduras y el Salvador, y al siguiente, 1853, la
república ,de Guatemala; comenzand~ por el De- con los hombres ancianos que pudieron recordar
lo que se habia practicado hacia medio siglo,
partamento de Chiquimula.
La lan 6osta so presenta en bandadas inmen· cuando este insecto había aparecido. Los Sres.
sas, al extremo ,que hay Yecos que cubre ol sol D. iF:rnstino Padilla, Joaquín Valdés y el ilustre
on una área do mas do media legúa cuadrada. Sr. Larrava, hombres ya septuagenarios, despüüs
El espeso:· do estas banda(;.,:is os de veinte á troin· de varios sistemas acordaron el que babia produta varas. En su marcha descansa, y en su sesteo, cido mejor resultado que fué el que sq adopt6.
Hé aquí el modo de extinguirlo: ..
que así S" puede llamar, en ménos de media hora.
Como dije, la langosta. so sienta, devasta la.
consumo cuanta. seme!1tera existe or¡ el área que
~embra
y á la vez procrea. Como seí'ia imposiocupa: al plátano no soló le come Jas hojas, sino
parto del l}Orvio de ollas~ :1.l arroz y al trigo los ble por su gran número acabar con olla, no se lo
densta por·complet~, y al maíz le·deja so1amon· toca ni so Je molesta; al levantar su vuelo se deto la cafü!; las hojas de los.árboles, exceptuando marca el área que ocup6; cada langosta pone
el tamari1;.uo, que es para ella un veneno, los des· desdo ciento diez y ocho á ciQnto veintidos huc·
trnye por c&amp;mpleto; la píüuela., la. tuna 6 nopal vos, quedando la madre vacía enteramente y trastos acaba como si fueran hojas do maíz 6 cual- parento: mucre en el acto. • ·
A los catorce dias el chapulin está salton, do
. quiera otra hoj:i. tjernn, de modo que no respeta
,á mi ver u1as que el tamarindo, por serle tan no· modo que aun no puede emprender el·vuelo; en·
civo, ¡uo cae inmediatamente muerta junto al ár- t6nces se abren zanjas de media á tres Aarta&amp;

�387

3:--iü
Cuaudo vienen· los últimos viajeros, que así
de vara, y con ramas se van espantando hasta
les
debemos llamar, vienen t1·as ellos inmensidad
arrojarlos en la. zanja que luego se cubre con la.
misma tiena. Esto es lo que ~6 practic6 en Gua- de aves blancas, do la familia 6 parccid:i.s á las
temala en aquella época y así se impidi6 que so palomas que las persiguen y las devoran. Esta
cstucionara; pero jamas puede cortarse la direc- s la sciial fija do la desapariciou de la langosta.
l\Iéxico, Agosto 2 &lt;l.o 1876,
cion en la marcha por la multitUtl de millones de
insectos que solo son do tránsito, pero que consiLUIS ADELA.
ga traen el hambre y la miseria.

.

.

CULTIVO DE LA CAÑA DE AZUCAR.
POR

D.

ANICETO ÜRTEGA.

(Ooncluyú.)

..

Oultura de la caña de azúcar en el anti9uo real (a.jedreza&lt;l.a). En estas hoyas se colocan seis
continente.-To&lt;lo lo c1uo hasta. aquí he dicho ú ochg pedazos do caña, tau largos como la hoya,
sobre el cultivo tlo la caüa, se habrá observado y se cubren con tres dc&lt;l.os de tierra menuda.
que se refiere {¡, &lt;latos tom:H1os de Cuornavaca,
La distancia que debe haber entre las hoyas
Cuautlu, Tuxtla, Rio-V cr&lt;l.e, Yuc:i l:rn, Habana, de una misma melga, ha de ser de una tercia.
Luisiana, Nueva-Granada y colonias americanas,
Nacidas las cañaa, cuando tienen como una
to&lt;l.os puntos del nuovo continente. Para no de· cuarta &lt;lo alturn, so les da un ligero riego, y
jar ningun vacío, en' los párrafos siguientes ex- oreada la tierra, se labran las melgas con una
pondré lo que se encuentra en 1os libro!! europeos cava de dos golpes do azada de hondo, rompien·
sobre el cultivo do la caña. en el antiguo mundo, do sus entredoses 6 distancias do una hoya á otra.
con especialidad en España, Francia, Egipto, ~n- Como solo se labran las melgaa y no las hoyus,
dostan y China.
·
• quedan las cañas desahoga.das y la tierra que les
Espafla.-En el Diccionario Madrilcfio de rodea formando caballones 6 canrnllones. A los
Agricultura, publicado en 1855, so cnC:Uentran veinte diae se binan las melgas (es decir, se les
los &lt;latos siguientes sobre el cultivo de la, caña da una segunda labor), dejando siempre levanta.en la península española. Están tomados de dos da la. tierra y libres las cañitas para que puedan
Memorias, la una de D. José Medina, vecino de ahijar.
Motril, y la otra de :p. Antonio Rivas, vecino de
Quince días despues so hacen cante1·os, es dcAlmuñ'ifoar.
cir, se dividen las melgas con unos maclio, de
Para la caila (dice la Memoria del Sr. Medí- tierra, de manera que cada uno riegue de por sí,
na), so escoge la mejor tierra. ele riego que haya. con cinco socat 6 ruata:, cada caballon. · A los ocho
Se principia á labrar por Noviembre, y so dan dias de acanterada la tierra se le da un rieO'o
o li·
ocho rejas basta fines de Marzo. En este tiempo gero y una cava de un golpe de azada, cuando el
150 da una bue1,1a reja con arado de orejera, á fin terreno está oreado.
do que divida la suerte en melgas de un buen
Al mes, 6 cuando lo pida la tierra, so lo da
paso de anchura de una á otra, y buscando la otro riego mas abundante y una cava ligera, y
corriente para el riego natural, se hagan surcos se prosigue regando y labrando hasta Octubre,
de una tercia de hondo y otra de ancho. En las tiempo en que se principia á. dar á la tierra toda
melgaa que hay entre los surcos, se abren unas el agua que se quiera. De este modo so crian y
hoyas de media vara en cuadro; estas hoyas for· medran las cañas, si el invierno es templado, por:
man hilera á lo largo de la melga, y con las ho- que si no, suelen helarse. Hay tierras que para
yas laterales, de manera que resultan unas filas el a1imento de las cañas necesitan mas agua que
c~mo•s de las viñas 6 una pla.ntacion en marca otras.

A fines tlo Abril y en todo Mayo se cortan las
cañas nuevas, que son de laa que hemos hablado
hasta aquí, y se conducen á los ingenios. La
brosa ú liojarasca (tlasol) que queda, se quem~
• en la misma suerte. Entónces so dan dos rejas á
!a tiorra, cruzándoln. de parte á parto c.in lastimar las socas, y despues una cava de tres golpes
de hondo, dejando la soca franca y mullidn. la
tierra, para que los rctofios puedan brotar con
mas facilidad.
Al mes de nacidas las caiias de retoño (soca),
se binan con una cava de dos golpes de hondo, y
á las tres semanas so tercian con un golpe de
azaua. A los pocos dias se forman los machos y
regaderas, y se da una semana. de¿¡pues el primer
riego y la primera labor, prosiguiendo como el
año anterior hasta que se corta la cafia en el mes
do Marzo. En ol tercer año se dan las mismas
labores y riegos que en el primero y el segundo,
advirtiendo quo en el prime1· año, la tierra, si no
acaba de 15ervir para este cultivo, no necesita esti6rcolcs, pero sí en el caso cóntrario. Del agua
debe hacerse tanto ménos uso cuanto mejor sea
la tierra. Las labores, por el contrario, multiplíquense, que nunca serán demasiadas.
Cada postura sirve para tres 6 cuatro años,
durante los cuales da otras tantas cosechas, porque en esta vega (motril), no se dejan alifas (con
este nombro de designan las cañas que se dejan
de cortar de un aüo para otro).
A estas noticias del Sr. Medina, añade el Sr.
Rivas en su Memoria las siguientes observacion~s:
«Bueno e:&gt;, despues de oren&lt;lo ol suelo, arañar·
lo con el almocafre rara levnntnr la costra.»
La caiia. para plantar debe cortarse en Abril,
si pucJe ser; cuando hace fa] ta el agua, sus hojas se arrugan, y cuando le sobra so ponen ama·
rillas, en cuyo ciso debe escardarse con el almo·
cafre y suspenderse los riegos.
En Setien1bre y Octubre se les da toda el agua
posible, dejimdo siempre qu0 corra esta por las
regaderas. En Noviembre se riega solo de ocho
en echo días, y se suspende eJJteramento esta opcracion durante los meses de Diciembre, Enero y
Febrero, por11ue la caña y la soca so pasman con
la humedad y el frío. Antes {lo cortar la caña se

&lt;lan dos 11cgos diarios, y despucs de cortada st
abona el terreno con cuarenta 6 cincuenta car- ·
gas de estiércol por cada rna1·Jal. Las cabezas 6
cabos ele la caña se dan á. comer al ganado.
Fmncia y A1·gel.-Del Diccionario Madrileño
tomo tambicn lo siguiente:
«En Francia se ha probado varias veces c~n
buen éxito la introduccion de la caña ele azúcar;
y si Olivier de Serres hubiese encontrado apoyo
en el gobierno, es probable que la caña de azÚ·
car hubiera sido, hace mucho tiempo, un producto indígena ele aquel país. El suelo de Francia
es tan variado en ciertos puntos, y su clima en
algunos de ellos se acerca tanto al de España y
al de Italia, que casi todos los cultivos propios á
uno de estos países prosperan igualmente en los
otros &lt;les. El mismo Olivier ele Serres cultiv6 la
caña con muy buen éxito en el Pradel, provincia
del Langi.iodoc. En C6rcega tuvieron el mismo
resultado satisfactorio algunos experimentos que
se hicieron. Lns salinas inmediatas á Aj accio son
buenas para ol cultivo del café y de la caña de
azúcar; es cosa probada, y de esta circunstan.cia
me proponía sacar partido, decía Napokon I.
Acerca del cu1tivo de la caiia en Francia, existen varias Memorias, y una particularmente de
1830, en que el autor, valido de los conocimientos que adquiri6 en doce años de permanencia en
las Antillas, da como incontestable que esta planta, no tan solo prosperaria en varios puntos do
Francia, sino que su plantacion seria fácil y da.ria vcntajosoa productos, sobre todo en los terr&lt;inos fértiles do Tolosa, Narbona, Castelnaudary
y Salanca, on varios punt-0s del Departamento de
Herault, del de las bocas del R6dano, en Provenza, en el condado ele Avignon, eu las islas
Hycres, &amp;c. Y mayores todavía que las ventajas que en las provincias meridionales de Francia puede ofrecer este cultivo, dice el mis:no autor, esta persuadiao y con'IJencido en vista de sus
observaciones, que serian las qu,3 ofreciese en las
provincias del Norte, como Flandes, Alsacia, Normandía, &amp;c.; siendo mucho mas favornbles para
la vegotacion y.el pronto desarrollo do tsta clase
de caña, la. mayor hu1;1edad y la mayor fürtilida~l
do las provincias mencionadas. El maíz oriundo

. .

�'

388

410 los clima.!! ~áliuos, por sus muchas variedades

t

una buena rastra, y se clispondrá. en caballones
y su r{tpida. vogetacion, prospera en Francia; mu· distantes en su vértice de 1m 50 á 2ru 00 Y de
cho mas seguro será, por consiguiente, el éxito ele uno. altura total do Om 25 á Om 30. El arado
la. caña de azúcar, la cual es mucho mas robus- subsu.olo 6 el sitbsoil plongh de los ingleses, todo
t&amp;, mas vivaz, nace de estaca, no tiene espiga ni de hierro, será. muy conveniente para la }&gt;rimel'8, •
grano que haya de madurar, y puede por lo tan- labor, En el intérvalo de los caballones se abrí·
to emplear, y de hecho emplea, toda su fuerza rán fosas de 30 á 40 centímetros de longitud Y
vegetativa en format· y desarrollar su tallo, el á 70 centímetros las unas do las otras.
cual, s:n duda alguna, alcanzaría su perfecta roaMr. Choppin aconseja el plantío al fin do Abril,
durez en todo el Mediodía. do ia Francia, y par- ,cuando la tierra está. jugosa. y aun mojada. Tres
ticularmente bnjo el hermoso cielo de Provenza, semanas 6 un II!CB despuos aparecen las yemas,
así como en las riberas do Génova y Niza.»
quo á medida que crecen ae les debo ir calzando
ccNo participamos completamente de la opinior: con tierra. So harán !ns escarda!! necesarias para.
del autor do eeta Memoria, cuyas pulabras, por quitar la yerba mala.
lo que de nuevo tienen, hemos citado sin embar·
El autor cree que las cañas podrán llegar así
go. En Mar~olla, Génova y Niza, no eludamos á una altura de metro y modio ántes ele los fríos
que, buscando exposiciones 6. prop6sito, so diere del fin de Octubre y ele Noviembre, Y que ellas
y hasta prosperase l:i, caña de az(icar. Pero los habrán ecbat1o raices bastante profundas para
fríos do los países del Norte deben sor mortales resistir á. los vientos y {~ la. intemperie de la ma·
para este vegetal. El ejemplo que se cita del la estacion, y segun su opinion las plantas sopor·
maíz no prueba nada en el caso presente, pues tarian el invierno. Despues de una 1ogund~ la·
su vegetacion dura solo algunos meses, en tanto bor dada en seguida de las lluvias do Marzo, sg
que la cai1a (segun los autores del Diccionario) debería proceder 6. despajar, es decir, suprimir
tienen por neéosidad que pasnr el invierno en las hojas latcralc5, hasta la cosecha que tendría
tierra.)&gt;
.. • ,
lugar á mediados de Abril. La madurez comple·
ta de la caña, no debiendo tener lugar en Argel
, En Argel, donde no cabe duda que puedo pro·
duéir ¡3 caña do azúcar, Mr. Choppin propone sino hasta los quince 6 diez y ocho meses, pareco inevitable perder un invierno sobro dos, para
que s~ hagan plantíos conformo á las indicacio·
. .
volver á plantar en la primavera del año sigui~nnes s1gmentes: .
.
, .
.,
«So escoge1·á la variedad de Otahití, 'quo con· te al del ultimo corte.
t. .
sidera cómo mas robusta que sus congénoros, y
Despues do la cosecha, las cepas ser,m mmc·
rnuclio ménos sen&amp;,ble al frío.» Esta es la vario~ diatamente cubiertas de una capa de tierra seca.
dad que le parece llamada á progresar en Argel, Se podrá dar á esta capa un grueso de 15 á 20
sobre todo en los llanos del litoral, bien quo no centímetros duran t.: los fríos fuertes; y mediante
aconseja la vecindad inmediata del mar, cuyas esta prccaucion, á ménod de que haya heladas
emanaciones salinas podrían ser dañosas.
muy fuertes, las cepas podrán pasar el invierno
•
El terreno destinado á. recibir la caña, debe sanas y salvas, y dar nuevos tallos en la prima·
sor ante todo abrigado del Norte y del Oeste, vera eiguiente.
compuesto de buena tierra jugosa 6 irrigable,
Mr. Choppin aconseja el plantío al fin de Abril,
pero sin humedad permanente. Los terrenos ar- para evitar las heladaíl blancas, frocuent¡s al prin·
cillo-calcáreos 6 sílico-calcáreos, son muy favo· cipio de la primavern, y considera el cavar l11s
rables para la caña.
hoyas en el fondo de los surcos, como necesario
So deberá desentrañar el tcneno á 40 centí- on Africa., por se1· rara1 é insuficientes las lluvias.
metros, y abonar 5ntes del invierpo, !Í se pr08U·
Creo con Mr. Basset, que las opiniones de
me agotado por cosechas anteriores. En Abril el Choppin y sus consejos para el cultivo del&amp; caterreno recibirá un11, nueva labor mas superficial, ña son muy raciona.les y venta.josas.

1

J

Egipto.-En una grande extonsion de este país
so cultiva la. caña do azúcar, llamada allí kassa·
binas, no solamente p:mt el consumo del país, sino para exportar tambien azúcar refinadn. á Turquía y·algunas voces a! ,fnosc~rndo ·ae Liorna y
á Venecia.
\
Todas las cañaa que eo cultivan en las inmc"
diacioncs••de las ciudades so venden para chuparlas, y de ollas, p~ra cate Óbjoto, están llenos los
mercados durante casi todo el año, y en par~icular desde Noviembre pasta ~Iarzo.
Mr. Bruce, en su viaje al nacimiento del Nilo,
dice haber visto grand~s plantaciones de caña en
las iumedinciones de ZizoJit, y muchos barcos
cargados de cañas y dispuestos á salir "p.ara el
Cairo: Las cañas dc .EgiÍ)to son muy grandos y
muy altas y 1011 habitantes del país las cortan en
tl'?ZOS de tres pulgadas do largo, y las echan en
agua para hacer una bebida agradable.

.

1

,Cada aüo so renuevan allí lo! plantíos. ·La
tierra que prefiei·en para ello es la que llaman
essonecl, que es la tierra negra que deja el Nilo
dcspues d~.'-sus inun.daciones. Estos plantios e~igen mas gastos "que los otros cultiv9s, p-0rque es
nccesario levantar vallados considerables alredcdor do los campos, ~nra preservarlo¡ de las inund;Lciones y establecer los modio¡ de .poderlos regar en el 1·osto del afio.
.,, . , . ,1 r
Se procede á. plantar ú. mediados do l\Iarzo,
despues do tres labores, teniendo ·las caños osco·
gidas en surcos poco hondos, y poco distantes
éntro sí. Cada canuto echa su tallo, ol cual, en
el Saidy se elev~ á. nueve 6 diez p\és, y á la mitad 6 algo ma~ en la~ i~mediaciol!es del Cairo y
sobre el Delta. En el Saidy, que es donde está
mas extendido est9 cultivo, so haco la cosecha d,
fines de Febi·ero.
',
lndostan.-En el Indostan se escoge una tierra vegetal muy rica, flituada de manera que puo.:
da ser regada por un rio.
·
llácia al fin do Mayo, .se plantan por hileras
los trozos de caña, dejando. entre cada. uno do
ellos 15 pulgadas do distancia, y entre las hiloras una distancia de cosa. de tres piés y pulga-

das. Cuando la planta tiene corca de dos pulga•
. das, so afloja ·1a tierra á su rododo1·; cuando Uega á. mayor altura, so Onvuelvc la parte del pié
con las hojas inferiores, y so lo ponen tutores do
eaña bambú.
En el mes de Agosto se hacen regatloras para
derramar las aguas si la ostacion es muy húmeda,
6. ,l)ar:t regar las plantas ~j. la. ostacion es muy
soca.
Cada cst:1ca produce de tres á seis cañas. Se
les corta en Enero y Febrero, nueve meses dospues uol plantío.
t

Oltina.-La caiia do azúcar se cultiva en la
Corca. Presenta dos variedades. Una muy gruesa y muy alta, tiO[lO nudos fuertes y kjanos unos
de otros, un color siempre verde, y contiene una
gran abundancia do jug~. 1 L:i. otr:i. tiene el tallo
mas dolg~~o, ·mas pequeño y los nudos mas cercanos: cuando madura tiene un color amarillo,
~a ménos jugo quda'primera, pero mas carga.do
do azúcar.
Cuando los Tong-Kinos quic1·cn cultivar la
caña, comienzan por batir la tierra ú. dos piés de
profoodidad. En seguida plantan dos ó tres cstaoa:1 dc:caüa un poco inclinadas, como !e planta
la vifia 011 algunas partes do Italia. ·Estas estacas
se.introducen· á cosa de 18 pulgadas on la tierra,
formando tablero, y á distancia do 6 piés unos
gx:up·os do otros.
'
Se escoge para esta qperacion 'o1 fin de la esta·
cion do lluvias.
Do.ce 6 quince meses clespues del plantío !e ha.ce la coaecha. •
.Aquí termina lo que tengo .que decir sobre
el cultivo do la caña do • azúcar. .Muy distan·
te estoy do creer que he agotadó la materia.,
y mucho ménos que la he tratado con habilidad y
conocimientos que requiero. Sírvam(l do excusa
quo mi objeto no os otro que el de indica.r los
primeros pasos del cultivador y llamar la atcucion dc los labradores mexicanos sob1;e un ramo
do agricultura que, juntamente con otros p1:opioa
do nucatro suolo, serán dentro de poco un mnnan·
tial copioso de riqueia pública y privada.

Toxo 1.-4:8

•

.

1

�300

LA YERBA DE GUINEA.
A continuacion publicamos un análisis químico
do la yerba de Guinea, sobre el cual llamamos la
atoncion ele nuestro3 ganaderos.
Sorprende desde luego en el análisis la. enorme
cantidad &lt;.l e agua quo•contienc la yerba de Guinea. Esa cantidad sube á 8~ por ciento, siendo
así que en los forrajes mas acuosos, como son el
trébol, la alfalfa, el maíz, el sorhgo, &amp;c., t~c., 111.
proporcion de agua solo varía entre 70 y 76 por
ciento. No en baltlo so observa en los animales
eometidos al régimen de la yerba uo Guinea una
copioeísima traspiracion tan luego como ejecutan
el menor trabajo 6 movimento. Este inconvenien·
te se remediaría con administrar la yerba do Guinea al ganado al estado socq 6 do lieno: pero por
su mucha aspereza, cuando pierde el agua, eea
gramínea es la ménos 6, propósito para formar un
buen heno y la que mas rechazan los animales en
eso estado.

)

Si de esta consideracion pasamos i otra no ménos importante, verémos que la ye1-b.a de Guinea
es pobrísima respecto del elemento que ee considera como el mas ventajoso para. la. alimentacion
animal. Nos referimos á la pequeñísima proporcion de materias azoadas quo contiene. En efecto, si se calcula el ázoe, de la materia 11.lbuminosa
que acusa el análisis á que nos contraemos, se
verá que la yerba do Guine:i solo representa
0,21 por ciento de ázoe, proporcion muy inferior
á la que contienen los bueno9 forrajes, y muy
particularmente los que pertenecen á la familia.
de las leguminosas. Estos acusan una proporcio11
de ázoe dos y tres voces ma.yor. Lo notable es
que ol millo, quo es tambien una gramínea, con·
tiene O, 78 por ciento del mismo principio.
La teoría, pues, lo mismo que la práctica, es·
tán de acuerdo en considerar la yerba de Guinea
como uno de los alimentos ménos ventajosos para
el ganado. No queremos decir con esto que deba
desecharse en nuestros campos. Esto seria ir muy
Mjo11. La yerba. do Guinea tiene entre otras propiedades, la de ser muy rústica y la de producir·
se abundantemente, aunque no en la época en
~

1

1

. 301

•

que mas se necesitaria.n sus servicios. ~ero sin
salil' de nuestras gramíneas, tonemos la grama,
la yerba fina, la pata de gallina y otras varias
que le son muy superiores, y que proJ&gt;iamente
cultivo.das constituirían excelentes prados artifi·
cia.les, prestándose infinitamente mejor á la prcparacion del heno. Si con estas últimas eo sembrasen igualmente algunas le¡:;uminosas, ya indí¡enas, ya. ex6ticas, no vemos razon alguna pan
que no pudiésemos aspirar á trasformar por com·
pleto nuestra industria ganadera.
Y no nos cansarémos de repetirlo: tenemos en
nuestro clima y en nuestras producciones una
ventaja inmensa sob1·e otros pafses. La yuca
(guacamote) y el buniato (camote), son producciones legítimas de la est~cion de la seca: la tier·
ra les sirve de almacen, y así es que ningun ga·
nado del mundo estaría mejor alimentado quo el
nuestro, si juntamente con los forrajes propios
para fabricar el heno, cultivásemos esos tubérculos con el objeto de preparar una racion compuesta de sustancias secas y acuosas quo los animales
comerian con el mayor gusto. Menudamente pi
ca.dos y mezclados estos alimentos, realizarian el
máximum de efecto á que se puede aspirar en la
produccion pecuaria.
CoNDE DE Pozos DutcEs.

Andlisis químico de la yerba de Guinea,
copiado de la «Revue Ooloniale.,,
Agua ..................................... .
Albúmina. soluble en el agua............
Idem idem en ácido acético ......... .. ..
Ilasorina 6 cola vegetal.. .............. ..

83,036
0,993
0,336
0,284
Goma ...... . .... .. ........••••, .·...... . 0,021
Extractivo, azúcar, ácido málico y tán1co ~ ....•. .......... . ........ ........•.• 3,021
~latería. resinosa ...................... ... .
0,129
Clor661a y materia grasa.....º••· .. :•••
0,556
Al frente. ...... ... ......

88,376

Del fl'ente ............. ..
Acido péctico ...... ...... ... ...... ....... .
Celulosa .............. ............... ......
A.oído fosf6rico ... :.. .................. .. ..
Fosfato do cal .. .... .................. .... .
Idem do magnesia ....................... ..
Sulfato du cal ........... ........ ......... ..

88,376
0,408
8,791
1,295
0,064
0,057
0,098

Al frente. ...... .........

9_9,089

•

Del frente .............. . 99,089
Idem &lt;le magnesia .. . ... : .. .............. .
0,057
Iden1 de potasa..... .. . .. . .. .. .. ..... ,.... ..
0,117
Cloruro de potasio ....................... . 0,163
Ide1n de s6dio ......... .. .... .................. .. 0,188
Potasa .. , .. , ... .......... .... .............. . 0,386
100,000

ANALISIS DEL VINO l [EZCAL.
PoR

D.

VICENTE FERNANDEz.

(Concluye).

Primer ptoditcto.-37. Ncutro: en el micros·
copio el residuo de algunas gotas evaporadas no
cc,ntuvo cristales sino trazas do una eu!!tanoia
amorfa insoluble on agua y pareciendo una 6raea; era infinitesimal. Alcohol.
S egundo producto.-38; Los miemos caracté·
res del primero, y dudosamente ácido. Alcohol.
Tercer producto.-39. Licor acuoso; sin olor
alcoh6Jico, pero recordando el del mezcal á la vez
que el de la. Rosa. cocida; neutro, do sabor dulce
aunque muy débil; precipitablc por el acetato
básico do plomo y cuyo precipitado se disolvia.
en ácido acético (v. § 34); en el microscopio, el
residuo de una gota manifest6 algunos cristales.
Vamos á estudiar este licor.
Una voz obtenida la sustancia., al parecer ais·
lada, me propus~ privarla del agua en que cstabJ.
disuelta. para poder calificarla, es decir, para saber
lo que era.
Pero atendiendo á que so volatilizaba á la temperatura del agua hirviendo y á que s~ ignorabl'
si estando mucho tiempo ·disuelta so destruida,
no so putlo hacer esta. evaporacion ni por ebullicion ni por evaporacion espontánea, y fué preciso
recurrir á la máquina neumática. favorecfondo la
·oporacion con ácido sulfúrico.
Despues ,dc algunos dias qued6 un insignificante residuo (0°r·25) de color amarillo débil y claro
que azuleaba fuertemente el tornasol rojo (v.
mezcal, número 3, § 23.)

Tomando un poquito disuelto en agua, y visto
despues do seco en el microscopio, mostr6 do nuo·
vo los cristales del precipitado obtenido con er
acetato básico do plomo en mueha abundancia
como era de esperarse, ademas otros en gran can·
tidad y otros en número menor.
40. Todo1 eetos crista.les, en mi concepto, eran ·
formados de una misma. sustancia. Su movilidatl
molecular, granue do por sí 6 favorecida por eu
poder higroscópico, me han dado luz para ercer·
lo así. Observándolos atentamente en el microscopio se les vi6 constantemente cambiar de formas; así es que, una tabla exagonal so trasformaba en un rombal, en una cruz., &amp;c., 6 á la
inversa. Arrojándoles el aliento se les vi6 cam·
biarse las formas de la figura 5.
41. Fácilmente ae conciben estos cambios ei
so reflexiona. en la influencia que para ellos tiene
la cantidad del líquido en que se forman, pues
esta trae consigo una cristalizacion lenta 6 tumultuosa. que aunque no produce cambio en el sistema.
cristalino, sí a.ltem de tal manera. las formas, que
se dificulta eaber el tipo á que pertenecen.
Las formas de que he estado ha.blando, paro·
cen claramente pertenecer al sietema rombal. Ahora bien; ho visto cristales que cualquiera creeria
eran tetraedros y quo por consiguiente pertenecorian al siet.ema regular, y sin embargo no fué
aeí. Al lado de éstos cristales reputados tetrao·.
dros, aparecían los que son tres láminas cxago·

�302
nales, y estas por acrecimiento de eus caras, era
"como se ti·a!!formaban en ,los quo afectaban tetraedros.
4!:?. Se nota fácilmente en los cristales todos
del residuo que me ocupa quo derivan de uu tipo
comun; ademas, aparte clei tipo, el aspecto que
muestran en el microscopio, las coloraciones (¡ue
tom~n segun la oblicuida,d de la luz con que 10 le
ilumina, &amp;c., les dan constantemente propiedades
comunes que me han hecho consiclerarlos forma·
dos de una misma sustancia.
43. Esas propiedades que les da una fisonomía
distinta y á la que dí mucho interes, y que cotno
so verá fué de mucha utilidad, me indic6 que la
sustancia en cuestion, la que constituye los crist:i.lcs es la misma que, por simple evaporacion
espontánea dejaban los mezcales con excepcion
del núme1·0 2 (§ 28 y 29). Es muy interesante
llam_ar la ateneion sobre este punto pues indica
que no se form6 en los trat¡\mientos dados al vino
sino que la contiene formada.
44. Las propiedades que esta sustancia posee,
indagadas con objeto de clasificarla, son: A azutea el tornaso1 rojo-B es polarizante-C prcci·
pita en blanco por el nitrato do plata, y el preci·
pitado se colora en rojo por la luz svlar terminando por enncgrccerse-D 110 precipita por el
bicloruro do mercurio-F no precipita por el bicloruro de platino; lo que prueba que no es una
sal amoniacal, como su volatilidad pudiera. hacer
creedo-G 'precipita en blanco por el acetato básico de plomo que se disuelve en ácido acéticoII con ácido sulfúrico produce hermosos cristales
en formas de agujas y tablas rombales que difieren
do los descritos por sor completamente incoloros,
de gran tamaño, de aristas vivísimas y tle formas
muy bien terlllinadas.
:&lt;49avina.-45. La propieda&lt;l de azulear fuer·
tomento el tornnsol y la de proclucir con el ácido
sulfúrico una sustancia definida, me inclinaron á.
estudiarla como alcaloide.
46. Para esto comencé por ver el efecto que
cu ella. producía el ácido sulfúrico, esto es, por
averiguar cuál de estas dos acciones producía:
l~ ¿La desnaturalizaba descomponiéndola y dando un producto en el cual no ee volviera á. en·

393

•

coútrar? 2~ ¿O sin destruirla. directamente !e
combinaba con ella lo cual le daba ol carácter de
alcaloide si ademas separándola de esta combina.cien conservaba sus propiedades de baso?
47. Para resolver estas cuestiones tom6 todo
el residuo y le añadí una cantidad de ácido sulfúrico corta, calculando.que dominara el alcaloide
y evaporé en el vacío de la máquina neumática. .
Re~isuelto de nuevo en agua, puse una, gota
en un vidrio y despues de seca la ví en el micros·
copio: allí present6 una masa Cll$i amorfa en la
cual se veían diseminadas una mezcla do formas
cristalinas afectando unas la forma do lanzas,
otras do agujitas muy finas y otras de láminas
cuadradas y triangulares de naturaleza igual pe·
ro muy confusas.
La presencia de las dos últimas formas que
ent6ncel! creía eran del o.lcaloide libre y quo no
fué así como pronto se verá sino do acetato, mo
hicieron creer que el ácido culfúrico habiendo sido
insuficiente estaba formando una sal neutra diferente de la rcprcsent~~a por la cristalizacion y
que-este alcaloide formaba dos sales, una ácida de
formas cri11talinas muy netas, y esta neutra· de
formas confusas.
Sin quitar el residuo del microscopio, le aüadí
mas ácido sulfúrico: por lo pronto disolvi6 lo que
encontr6 á su paso, pero despues reprodujo lea
cristales do formas de tablas rombales muy ngu·
das y agujas figuradas por el ácido sulfúrico con
lo cual qued6 confirmada tal i&lt;loa.
48. A todo el residuo le añadí ácido sulfúrico
en exceso para producir el supuesto bisulfato pa·
ra tenerlo en cantidad suficionte en· que experimentar.
Una vez obtenido este bisulfato le aüadí agua
y lo aban?oné en digo11tion por muchos días con
carbonato de barita hasta que so scc6. Al cabo
do este tiempo, se trat6 por agua que se color6
en amarillo débil. Ent6nccs so evaporaron una¡
gotas que en el microscopio y á 260.d mostraron
granitos cristalinos sin ninguna forma. geométrica
visible pero quo humedeciéndolos con el aliento
inmediatamente aparecieron los cristales triangulares.
Tal resultado prob6 que el icido sulfú\·ico 110

l
f

1

babia desnaturalizado la sustancia, sino que sim-1 forman cristales muy amarillos, mas granues que
plemente so ct&gt;mbin6 con ella y que de esta com· los anteriores y todos sus tetraedros.
binacion fué desalojada por el carbonato de barita.
3° Pero el mismo reactivo con el alcaloide,
Se ve, pues, que este modo de conducirse y ln produce, sin precipitar (al ménos claram.inte)
propiedau de azulear el tornasol rojo le dan las magníficos cubo-octaedroll grandes de aristas
. muy vivas, caras muy plana!!
' y de 'color de oro
calidades de ::ikiloide.
No conformo con esta prueba, volví á tratarla naranjado.
por ácid-0 sulfúrico, y como reprodujo los crista·
Cuyas diferencias dan motivo muy fundado en
les do bisulfato (figura 7~) rectifiqué que en efecto mi concepto para deducir:
aquella !lustancia contenía un alcaloide.
19 La sustl\ncia en cucstiou no e!l amoniacal,
49. ¿Pero ciertamente es del mezcal?-¿:No es como su volatilidad y las formas crietalinas semeun compuesto amoniacal?
jantes á las del clorhidrato (figura 2~) hacittn
Para resolver la primera. cueetion, examiné, presumirlo.
29 Es un alcaloide volátil que entre otraii pro·
!liempro en el microscopio, algunas gotas del vino
tle Bledos número 7 despues de socas, y ví los piedades tiene la de otros alcaloides do forma.r
cristales de las figuras primeramente obtenidas y con el cloruro de plo.tino un cloruro doble.
51. Al dar esta última conclusion se me pre·
una vez bien encargado de todo lo que el rosiduo
sentaron
varios puntos que resolver, que por ser
con tenia le añadí ácido sulfúrico en exceso; un ro.to
despues que se comenz6 áev:iporar, aparecieron en interesantes voy á exponer:
el contorno de la gota de ácido las agujal! y liminas
producidas por el á.cido sulfúrico, esto es, el bisulfato del alcaloide buscado, y cuyas agujas, vistas
con mayor aumento, resultaron ser tamb_ien lámi·
nas rombales muy agudas como las otras. Esta ex·
periencia que fué ejecutada con sumo cuida.do y re·
petida varias veces prob6 plenamente que ei alcaloide no fué hecho en los tratamientos da.dos al vino número 7, sino que lo contiene ya formado.
50. Para resolver la segunda cuestion, tomé
tres vidrios á I• cua.les puse una gota á cada
uno de bicloruro de platino. A uno le añadí una
gota de disolucion de alcaloide, 6. otro una de
amoniaco muy débil y al otro lo dejé solo.
A medid!\ que se craporaban los observaba en
el microscopio, y de muchas repeticiones de esta
experiencia en las cuales se cambi6 la cantidad
de los ingredientes y se sustituy6 el amoniaco
por compuestos amoniacales, vine en conocimien·
to de que en efecto, no es un compuesto amo·
niacal.
Hé aquí de d6nde lo deduje:
1&lt;? El cloruro de platino solo, deja al secarse
cristalitos sumame11te pequeños caei siempre cúbicos y muy pálidos.
29 El mismo cloruro compuesto con amoniaco
6 un compuesto amoniacal, da. precipitn.do y lo

19 ¿Qué alcaloide os?
29 ¿Es nuevo?
\W ¿Es venenoso?
49 ¿Lo contienen todo~ los mezcalc11?
59 ¿Le es puesto á los mezcales, 6 su fabric&amp;·
cion se lo! proporciona?
69 ¿La elaboracion del vino lo produce 6 lo
contiene el ma,guey con que se hace el ,ino?
Vamos á tratar de resolver estos puntos. ·
52. Qué alcaloide es? Dando el crédito merecido á 1011 Sres. Pelouze y Freroy, no hay, segun
su dicho, alcaloide sóliclo y vold.til mas que uno,
lo. cinconina. He buscado inmediatamente si este
seria cinconina, y no tiene ninguno de los carac·
téres de tal. Si el dicho de esto, eminentes químicos es exacto, baeta saber que el alca)oide en
problema no es el que la ciencia conoce.
Sin embargo, hay varios que son volátiles; y
no obstante que esta propiedad la tienen á temperaturas mas elevadas que 100°, cireunstancin.
que los distingue de este, me parcci6 pl'Udente
y necesario indagar si era alguno de ellos y todos
los resultados salieron negativos.
53. ¿Es nuevo? Po~ lo que se acaba de decir
resulta que es nuevo; y p:na. entendernos en lo
que falta. que hablar do él y partiendo del su·
pttesto do que provonga del maguey (Agave ame•

....

�,, ,·

394

395

ricana) Jo doy el uombrc ele Agavina: nombre
Co~o yo había ~otado que !0e cristale!l desque i11ualmentl' ),· cnnvienc ya proceda del Acrave
apa~ec1~n
de los re~1cluos e1~ que o_tras vecee lo!l
0
0
. .
•
t.
.
hab1a visto y que SJCndo ácidos primero, algunos
6 ya del 'lmo mczcal, pues u. este bien puede lla-1 eran básicos despues, supuse que los cristales semársele viuo ag(wico.
rin.n sales de Agavina instables qua al destrnirsc
54. ¿Es venenoso? La contestacíon á esta pre- dejarían libre á esta l_a ~ua.l azuleaba. el t0rnasol.
c,unta no es de mi incumbencia. Es verdad que
Ent6n_ces á c~da v1dr10 le p~se !lepar;id~mentc,
0
.
.
.
t.
á uno ácido acético, {L otro ácido clo1-hidnco y á
la profes10n de farmncéntico me obliga ,t sabor otro ácido valeriánico, y despues que se secaron
cuiles sustancias son venenosas; pero como esta los examiné con el microscopio: el primero di6
es nueva, sus propiedades fisiol6giuas son deseo- cristales así coroo el 11egundo, y el tercero nada.
nocidas y por consiouiente no tcn110 fuente donde
Se v_en, pnes, dos cosas: U?ªi que la. ~ase que
"' .
~
.
yo hab1a aislado es la. que ex1stia. en el vmo; otra,
aprenderlas. Ahorá s1 yo pretencliorn indagarlas I que los cristales que el vino tenia son: unos ace·
I
seria un temerario afrontando dificult:ules que tato de Agavina, y otros clorhidrato, supuesto
pn.ra vencerse exigen conocimientos fisiológicos que haciendo obrar los ácidos acético y clorhíde médico que yo no tengo.
drico (que el mezcal tiene) eobre la Agavina (que
se le había extra.ido) so reprodujeron aquellos.
Adelante se verá que uno de los vinos, el núYo tenia, ¡:roes, un recurso. mas, otro carácter
mero 2, contiene plomo, y como las sa1cs de este mas de la. Aga.vina para. buscarlo. en todos los vimetal son notoriamente venenosas, parece super- nos: las formas cristalinas de su acetato y su clorhidrato. Luego bastaba observar en el microscopio
fluo buscarle á la Agavina (que he encontrado los residuos de todos, evaporándolos espontáneanun en los mezcalcs mas acreditados quo yo me mente para saber si todos la contenían.
56. Evaporando 2ce de cada vino mostraron,
he proporcionado en lo particular) propiedades
que
todos, ménos el número 2, la contienen. (Vée.·
tales. Sin embargo, queda ya dicho el modo de
se el cuadro número 3).
obtenerla, y en caso necesario el médico puede
Las abreviaturas significan: ab. abundante: m.
procurársela y hacer u~ estudio conveniente.
ab., muy. abundante.
55. ¿La contienen todos los mezcales? Antes,
.o
.o
.o
:
1
00 ~00
00 ':
00 ~00
00
¡¡
.
a
a
1
mucho ántes de que yo encontrnra en el vino
1 :
t--;!ttttnúmero 2 el plomo r1ue ni siquiera busqué, por1 t.o
que segun informes particulares, que me desviaco
co
co
1 co"'¡¡ .
ron completamente en el estudio, no lo habian
:
1
:
:
lO
lO
lO
:
:
.
:
1
ncusado los síntomas en los casos de envenena'tji 1
'&lt;:ji
'&lt;:ji 'tji ~-.:11
miento, mi creencia fué que el tóxico seria orgá·
-,jiª ::
1 :
nico (Adormideras, Argémona, Mariguana, Pe~
C(I ~
co 1 : coi co :
:
1 :
yota, &amp;c., &amp;c.); así es que necesitaba indagar
~
1
: :
.
qué principios contenian por naturaleza los ocho
o c-1 1 : : : : : : :
,-1 -;! ,-1
~
,-¡ 1
,-1
,-1
:
vinos para, al errcontrar alguno anormal, hacer de
:
:
1
~
.
.
,.:. :
,...1-&lt;'
él un especial estudio.
:::,
~
1-&lt;
o
:
:
Tal necesidad me obligaba, pues, i estudiar, á
~
:
o
al
l&gt;'I
l&gt;'I
l&gt;'I .
u:i
.
10
:
&lt;1l
o
·Z
d
G'l
ro
¡.,
s
......
buscar la Agavina cr. todos; y para, esto necesité
...z&gt; .....o ¡::::d "ÓdC&lt;! "Ó..... 'ce¡:::: : "ÓC&lt;!c,s : .B1-&lt;
415
A
ampliar los conocimientos sobre las propiedades
o r-,
o .; 1-&lt; :

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55. bis. En tres vidrios de reloj puse á. cvaA
c,'l:d
d m
e: d d
d
......
al
Ul
i::
i:: ¡::::
1
e""'
A Q
d
.....
o
o
porar unas gotas de disoiucion de Agavina y las
º§ "§ ob.O o::s s o º§ ol:)j) ""'
~
~,.o
¡-.;¡
.._.,¡
¡.,
... ~ ¡.,
ví en el microscopio y j 0083. notable! no apareo
H
o H
~
H H
p
'--1'---y---'
cforon los cristales reputados de Agavina sino
z
·oi·CJpppo¡o
1 ·o~'8iaov
una sustancia amorfa, dividida en estrellas que
representaban mn! que formas gco~étric:is figu57. Ademas de este resultado tan concluyenras clo hojas ele col.
·
te, como noté que los rcaiduos mostrnban una

il

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Q)

Q

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•

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(

eustaneia que me pareció Agavina libre proveni- fabricacion? El hecho de contenerla todos los
da quiz(~ de la descomposicion que sufría el ace- ocho y aun otros que últimamente me ho protnto durante la evaporacion de los vinos, le! aíiadí pore1011ado, hace probable que sen, natural. En.
ácido clorhídrico pam ver si aparecian en rn11yor cargué ºá una fábrica de confianz1t. mezcal puro
cantidad, y todos, con excepeion del número 2, para resolver este punto, pero no ha llegado aún.
los produjeron tales como los que obtuve directa·
63. ¿La fabricacion del vino la;produce 6 Y'l!.
mente tratando la Agavina por ese ácido; lo cual la contiene el maguey? No tenienclo intcres esta
no dejaba eluda (hasta ahí) de que todos, con ex- cuestion para el objeto de esa I. Corporacion,
cepcion del número 2, la cqntiencn.
no la he tocado.
58. Todavía. se hicieron otras pruebas que
Ouarto p1'oducto.-64. El cuarto iicor que
consistieron en tratar separadnme11te los residuos qucd6 dentro de la retorta, midiendo 150º~ (§ 36)
de los vinos por percloruro de platino, ácido sul- fué examinado atentamente. Most1•6 un residuo
fúrico, ácido nítrico y amoniaco.
insoluble y un licor. Aun~1ue el estudio se hizo
El primero tuvo por objeto producir los cubo- escrupulosamente, lo cual me consumi6 mucho
octaedros de 0Ioroplatinato de Agavina (§ 50). tiempo, result6 sin interes. El residuo contenill.
El segundo, obtener los cristales del bisulfato una buenn. d6sis dn Agavina combinada ni plomo;
(§ 48.)
el resto del carbonato de este metal y un poco
El tercero, ver si todos se conducían de igual de cloruro; detritus vegetales, algunos va.sos, fimanera con él ó si al contrario, daban difei·encias, bras y tráqueas. El licor contuvo el resto dol
lo cual indicaba diferencia de principio.
bicarbonato de sosa y combinados con esa misma
Y el cuarto, que como base poderosa se des:ilo- base los .icidos acético, ¿clorhídrico?, y valeriájara para que puesta en el microscopio se revelase I nico. Con ácido litofélico y sulfúrico dió colora·
por su aspecto y por su poder polarizantc (§ 44). 1 cion roja que en mi concepto manifest6 trazas de
59. El primero y segundo rencti,os respondie· · azúcar glucosa. El polari,rnopio de Soleil se ma·
ron que todos, ménos el número 2, la contenían. nifest6 insensible.
El tercero lo puso en duda respecto del núm. 2.
Oxido de plomo.-65. Hemos visto en el cun.·
Y el cuarto confirmó que todos contienen.
dro número 4 que el vino número 2 (nl ser trata·
Se ven los efectos de los tres primeros en los dos los ocho vinos) con el percloruro de platino,
resultados qua manifiestn. el cuadro número 4.
el ácido sulfúrico y el ácido nítrico, no di6 con
60. En cuantv al efecto del amoniaco qued6 ol primero los cristales q:ue dieron todoe los domas;
confirmado que todos, incluso el número 2, la con el ácido sulfúrico no dió los cristales de bisulcontienen, pues de hecho la pu!lo en libertad y fato de Agavina y con el ácido nítrico ni se cose veía en sus formas de hojas de col circuyendo loró en amarillo como los _otros y produjo crista·
• al residuo: ademas, usanfo en el microscopio el les esencialmente diferentes de los que dieron los
polarizador, en el acto se revistió de magníficos siete restantes.
CJlorcs y _mostró catar cristalizada. en agujas irTanta diferencia, pues, nrgüia diferencia de
radiando de un cent1·0. La. Agavina que conservo composieion, y p{tsome en el caso inpreacindible
en mi poder 11e conduce en todo igna.lmC!nte.
de estudiarlo en particular.
61.--No me conformé con esto aunque era con·
66. Este vino, como los mas, despues de evacluyente, y recordando que el número 3 fué el que porado daba reaccion básica con el trascurso de
dejaba mas residuo (§ 2) y el que precipitaba mas algunos dias. Aunque los nút~1ei·os 1 y 3 la daponiéndose rojo (i. la luz (§ 5, cuadro 29) y que ban tambien, en vil'tud do que el acetato de Aga·
este carácter pertenece á la .\.gavina,(§ 44) tra- vina. se destruía dejando al alcaloide libre, que
té á este vino como quecla dicho en el párrafo era quien azuleaba el tornasoi, pero no podía ser
33 y la obtuve á razon de 0°•·66 por litro.
éste alcaloide, supuesto que no se mostraba con
02. ¿Le es puestn á los vinos 6 la deben á la todas las propied11,cles que le corresponclinn.

•

�397

39G
·La primera 11e confirm6 porque e! mezéal de
las dos botellas número 2 de «Espíritu Sapto,1
con un carbonato 11.lcalino di6 albayalde; con ácido sulfúrico, sulfato de plomo; y con _{Leido sul·
fídrico, sulfuro negro do plomo. Quinientos ccn(imetros c11bicos de vino tratados por este último
1·eactivo, produjeron oGr.og do sulfuro conteniendo Oºr·078 de plomo metálico. Un litro de vino,
pues, contieno 0º''·156 del , mismo metal en diso·
liwion.
'
Aparte de eetas rectificaciones hay que añadir
•f
las pirogn6sticas de mi amigo el inteligente sopletista Sr. D. Severo Navia que 6. su satisfac·
cion las confirm6.
En cuanto á. los domas vino!!, aplicando los mismos reactivos, result6 quo ninguno contenía ese
venmo.
En mi oficio de 25 de Noviembre del presento
Evaporándolo á seq_uedad en una cápsula do
porcelana á la temperatura del ambiente, di6 un alio avisé á esa I. Corporacion que este vino esta·
pcc1ueño residuo, pegajol!o, ácido, pardo-verdoso, ba envenenado y los domas no. En cuanto ú. la can·
do sabor dulco al principio y estíptico despues. tidad de plomo hasta. ahora queda dada la noticia ..
Resúmen·.-De los estudios expuestos en esta
68. Esta última cireunstanoi!t me 11am6 fuerte·
mente la atencion, pues me rccord6 el sabor de segunda parte del estudio.resulta:
19 Que los ocho vinos tienen la misma. base,
la azúcar de Saturno. Puse un:i. pequeñísima
pol'cion dol residuo en un vidrio y le deslicé UD!\ pues en tod-011 ellos (así como en otros que me he
gota de disolucion de yoduro de potasio, y en el proporcionado) existe el alcaloide que se ha deno·
acto apareci6 el precipita.do amarillo manifesta.11- minado Agavina., sea libre 6 en forma de aceta.to
6 de clorhidrato.
do clara.mento que contenía plomo.
29 Que el vino número 2 contiene aparto de
69. Esto hallazgo present6 dos puntos intero·
11antes: el químico veria en él la explicacion de esta base, 6xido de plomo, unida á. la Agavina y
las anomalías del vino, porque no acusaba. la Aga.· probablemente al ácido acético. (No me explico
vina; pues estaba combinada con el plomo, y los por qué el 6.cido clorhídrico no la precipita.)
Otros cuerpos.-70. Durimto todo el estudio
ácidos clorhídrico y acético no formaban sales
no
se ht\ podido encontrar otros cuerpos veneno·
visibles con el microscopio: el cloruro de platino,
J
el ácido sulfúrico y el nítrico no daban los cris· sos. Los detritus vegetales ú 6rganos probable·
ta.les que los otros vinos, y que la reaccion fuer· mente proceden dol mismo quiote.
El mezcal número 3 parece contener algo de
tcmente alcalina, era. producida. por ol acetato de
ácido
tánico; 6 se le ha guardado en barriles do
plomo que resultaba. básica. dcspues de un dia.
Yo, yo ví un veneno, y cuidé en ol acto de cua- donde lo ha tomado, 6 so le puso nguardiente que
lo contenía.
tro cosas:
Algunos parece contienen trazas de azúcar;
1~ Confirmar que era plomo.
r
2~ Ver en lá botella que me queda de este pero todo esto en cantidades aun mas microsc6·
vino (y quo para nada so había tocado) si lo con- pica.a que la Agavina y sus sales, y no les puede
uno atribuir calidades insalubres.
tenia, lo mismo qu~ el rQsto do la otra.
Oonclusiones.-Reuniendo,los resultados de to· '
3? Buscar si los otros vinos lo contenían; y
do el estudio concluye que:
.
4~ Determinar la cantidad.

Buscando si·en efecto era tnmbien Agavina la
qua obraba así, h: n.:ia&lt;lí clorhídrico al residuo
do este vino para ver si daba los cristales de
clorhidrato (§ 55 bis.) y no los produjo sino mu·
chísimas láminas y agujas como las de bisulfato,
Estas, aun cuando desaparecieron para. el dia si·
guicntc, no dieron con el bicloruro de platino
cristales de clo~o-platinato ni en cubo-octaedros
como cuando está pura, ni en las formas del cuadro 49 como cuando es impura.
07. Destilé 37 5cc: ol primer producto consis·
ti6 en alcohol con rcaccion ácida., y el segundo
en agua. Ninguno de los dos contuvo Agavina,
acetato ni clorhidrato.
En la. retorta qucd6 un líquido do un sabor
ogl'io, algo parecido al sabor del quiote y cante·
nia. ácidos clorhídrico y acético.
II

se

+

,.

1~ El vino mezcal marca 17° Carthier quo
corresponde á la densidad de 0,95 (á 20c .)
2~ Contiene 41 por 100 de alcohol y 59 de
agua.
3? Su reaccion al tornasol es ácida.
4? Contiene ácido acético que debo o.tribuirse
á. que la fcrmentacion alcoh6lica pasa ú la acé·
iica.
5? Contiene ácido valeriánico, al cual debe en
gro.n parto su sabor y olor; cuyo ácido proviene
tal vez do la. oxidacion de a.1go de alcohol amílico
formado en la fcrmentacion.
6~ Ninguno de estos principios son reconocido!! venenosos, pues ni aun en la Agavina. caben
sospechas formales.
7~ Contionon 6.cido clorhídrico siete vinos de

los estudiados; pero esto no clebe ser inherente
al mezcal, pu.es uno no lo contiene segun parece,
y en mezcales que yo me he proporcionado tam·
poco existo.
8? La. cantidad de este ácido es inofensiva..
9~ El mczcal número 2 quo en doa botellas
rotuladas ((Tienda de la. Buen·a Fé,» esquina do
la calle de Alonso y «Puente Nuevo" costaron l:is
dos botellas $ 0,87 cs. con sus ::cascos» esti envenenado, pues cada litro de vino contiene Oºr-156
de plomo metálico en combinaciones solubles que
le hacen propio para producir el envenenamiento.
Colegio del Esto.do. Guanajuato, 16 de Diciem·
bre de mil ochocientos setenta y cinco.- V:icen·
te Fmiandcz.-0. Secretario del I. Ayuntamiento ele Guanajuato.

CULTIVO DEL .ALGODON.

..

POR

D.

JOSÉ ANDRADE.

(Concluye.)
Usos de los granos.-So saca gran partido de yes, y parcco que do esta manera les aprovecha
los granos del algodcm, empleándolos para el ali· mas.
monto do los anima.les, 6 para extraer de ellos el • Segun lo indica el análisis, las semillas de alacoite que contienen. Los análisis químicos he- godon contienen 31 por ciento de aceite; poro
chos por Anderson prueb~n en efecto que poseen hasta ahora no so ha podido sacar por los méto·
las cualidades necesarias para los usos á que so dos de fabricacion ordinaria, mas de 20 por cien·
les destina.
to. De manera que en cien libras de semillas
Cien partes de semilla privadas tlc su corteza. descortezadas se obtienen:
exterior, han dado:
20 de aceite.
Materias azoadas......... 31,86
5 de residuo grasoso.
Aceite......... •••••• ... .. . 31,28
75 de torta 6 pasta.
Goma. y azúcar........... 14,82
El a.coito es de un color , muy negro, y por su
:Pibra. leliosa.. ............
7,30
aspecto físico se asemeja al alquitran. Las proCenizas ....... ...... ...... 8,17
piedades mucilaginosas que posee lo hacen apreAgua. ......... ••. ••• ......... 6,57
ciable para cierta clase tlc enfermedades, la tos
--or6nica entre otras: al mismo tiempo es 1·efres·
100,00
cante y se aplica con buen éxito para la. fiebre
--inflamatoria.. A causa de su sabor acre y de sus
Para destinarlas al alime1to de los ganados y .propiedades purgantes, es impropio para el seraves do corral, es necesario dcscortozarlas de la vicio de la mesa; pero pu8'lo a.provecharse en
cubierta. exterior, porque segun Mr. Voolkcr, muchos usos, para el alumbrado, en la untura de
químico' do la Sociedad de Agricultura de Ingla· máquinas y carruajes y en la pintura, pudiendo
torra, el uso de las semillas sin descortezar, oca· reemplazar para eate último objeto ~1 aceito de
siona. graves daños con el tiempo; la digcstion so lina~a, por ser tan secante como él.
hace con dificultad, miéntras que si se tiene la
En ol artículo concerniente á los n:bonos, diji·
precaucion de descorteza.rlas, son un alimento ex- mos quo eran muy· estimados Eara abonar los alcelente para la engorda de toda clase de anima· godonales, los residuos que quedan despues de la
les, especialmente de .los puercos. En la isla de oxtraccion del aceite, y se comprenderá la. razon
Chypre tioneo la costumbre de hacer germinar de esto si se considera. que estos residuos contie·
¡as semillas en el agua, ántcs de darlns á les bue· nen de 4 á 6 por ciento de ázoe. Para. el alimen·
Tollo r.-49

�308
to do los ganadoi puoden tener el mismo empleo
que ia pasta de ajonjolí 6 de linaza.
Por último, el' rcsiduo grasoso encuentra destino en las pailas de jabon.
Gastos de cultivo.-Para dar una idea de la
utilidad que pueden esperar los agricultores que
se dediquen á producir el algodon, exponemos á
contimiacion una cuenta detallada de los gastos
que exige la plantacion de una fanega de sembradura. Estos datos son aproximados y deben variar en cada localidad, lo mismo que para cualquiera otro cultivo. Ponemos, por ejemplo, el costo de una labor $ 16 por fanega, á razon de un
peso por alquiler de una yunta, siendo $10 6
ménos en las localidades donde por la abundancia de animales se alquilan las yuntas á ménos
precio; lo mismo es respecto de los jornales, por
ser tan variablo su precto, desde un real hasta 4
6 Greales diarios. En nuestro presupuesto hemos
considerado el precio de jornal á 3 reales, por
cuya razon so aumentará 6 disminuirá el importo total, segun que se pague mas 6 ménos. Resulta que no debe tomarse este costo como regla
general para todas las localidades.
Por tres labores á diez y seis pesos..$ 48 00
Siembra .............•••••......••• , ..... , 62 00
Escardas ...••......••.•••••.••••...., ...... . 150 oe
Riegos (en caso do ser necesarios) ...... 40 00
Cosecha de 7,657 libras á razon de
quince centavos por arroba......... ..
45 90
Por limpiar y separar las clases, á razon de cinco centavos por arroba ...
15 30
Gastos de vigilancia á razon &lt;le un centavo por dos libras .................. ..
38 28
Rédito del capital empleado, estimado
aproximativamonte en., ............ ..
20 00
Suma total de gastos ... $ 419 48
Aproximativamente ..... $ 420 00
Estos gastos representan el costo de 7,657 libras do algodon cosechado en una fanega de sembradura; deduciendo 57 libras de merma, restan
7,600 libras 6 304 arrobas, y ademas 15,546 liLras 6 622 arrobas de semilla. ·
Haciendo abstraeeion del valor de las semillas,
resulta que el costo de una arroba de algodon es
de 1 peso 38 centavos. En los Estados-Unidos
so estima en 2 pesos 25 centavos el costo de una
arroba.
· Precio clel algodon;-La industria y la agricultura son dos aliadas inseparables. Están uná·
nimes todos los economistas en la igualdad de importancia de estos dos ramos: de la proeperidad
de una depende el adelanto de la otra; esto se ve
palpablemente en el precio á que ha subido el algodon. El adelanto ele la industria ha proporcio-

nado riqueza y bienestar á loa agricultores. En
los principios, cuando todavía no se introducían
en el país las máquinas de hilados y tejidos, los
pocos algodones que so cosochabqn eran vendidos
á. precios muy mezquinos, se realizaban en Ve·
racruz á seis reales arroba (sin despepitar); este
precio no podia remunerar los gastos do cultivo;
los labradores se lamentaban, y con razon. Dcspucs, cuando la industria fabril comenzaba ya 6.
extenderse en el país, el precio á que subi6 el algodon fué un estímulo para los productore11: por
mucho tiempo se mantuvo á. 3 y 4 pesos. La
prohibicion quo había ent6nces do introducir algodon del extranjero, cvit6 la competencia que
hubiera podido estorbar nuestro adelanto, arruinando á loa fabricantes y agrioultore11. Las fü.
bricas aumentaban diariamente el número de sus
malacates, y la agricultura, encontrando el expendio seguro para sus productos, aumentaba
tambien las plantaciones. Algunos aíl.os ha habido en que la escasez ocasionada por la pérdida.
de las cosechas ha sido tal, que se ha visto subir
el algodon al precio do 62 pesos quintal, redun- .
dando naturalmente en perjuicio del consumidor.
En el día, ol precio del algodon es de 25 pesos quintal cuando la cosecha ea mediana, de 22
cuando es buena, y do 28 cuando so da mal.
El precio corriente de las semillas de algodon
es de 2 pesos arroba; y pudiera ser mayor si se
aprovecharan para todos los usos en que pueden
ser utilizadas.
En el cuadro econ6mico que se halla á continuaclon, se ba hecho un cálculo del precio de fleto de una arroba de algodon, producido en los diversos Estados, y puesta en el punto mas inmediato. Conocemos yn. aproximadamente el costo
do producciones (algo exagerado) de la misma.
arroba; sabemos el precio comun á. que so realizan los algodones vendidos en el puerto, y por
consiguiente surft fácil hacer el cálculo de la utilidad que puede prometerse el agricultor que se
dedique á cultivar el utilísimo producto que ha
sido materia de esta Memoria.
Oonclusion.-Solamente el deseo de ser útiles
de algun modo al país, nos ha. decidido á publi·
car estos apuntes, deseando despertar el cel&lt;1 de
todos aquellos que pueden cooperar al engrande·
cimiento do México, enriqueciéndose ellos mismos.
Léjos estamos do creer que en los diversos
puntos que se han tratado, no se halle algun error; tal vez habrá muchos; pero confiamos en la
indulgencia de los agricultores, esperando que su
dedicacion y experiencia, podrán proporcionar
nuevas luces en esta interesante materia, y nos
atrevemos á pedirles so sirvan comunicarnos el
resultado de sus ensayos, deseando desvanecer
algunas dudas, 6 ilustrar nuestro conocimiento
en este asunto.

399
1

'
CUADRO ECONOMICO

\1

Imlicando el costo que tiene una arroba de algodon cosechada en los dircrsos Est~dos del suelo
mexicano, y puesta en el puerto mas inmediato. .
UTILIDAD QUE OBTF.XDRÁ EL CULTIVADOR.

3.
EL ALGODON'

PARA SER TRASPOU,T.!DO

COSECHADO E~ EL ESTADO DE :

AL PUERTO DE:
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Tehuantepcc ............. {
Tlaxcala ••..••. , ............ .
Veracruz ................... .
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Za.catecas ................. ..

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Ps.

Aguascaliontes ... :. .. ..... .
Baja-California .......... ..
Chiapas .•••..••........•.•••
Chihuahua ................. .
Coal1uila ........... , ••.. ...••
Colima ••••••.........••..•..•
Dw"ango ............•.....••.
Guanajuato ............... ..
Guerrero .................... .
Isla del Cármen .......... ..
Jalisco ....••.•...•••.........
México ...................... .
Michoacan ................. .
Nuevo-Leon .• ,,u,,,, ••••••
Oaxaca ..............••••••••
PuebM ••..•• ••..•••••.......
Querétaro ................. ..
San Luis Potosí.. .... ..... .
Sierra-Gorda ............. ..
Sinaloa ................ ..... .
Sonora ..........•.....•.....•
Tabasco .................... .
Tamaulipas ..................

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Pesos.

San Blas..................... 2 251 38 3 G3 4 50 O
Cualquiera do los suyos ... O 37 " 1 75 " 2
Tonalá ...................... O 55 ,, 1 93 " ~ 57
62 781
188
Altata ........................ 2 50 " 3 88 " 1 50 456
Matamoros .................. 1 62 ,, 3 00 ,,
Manzanillo .................. O 37 ,, 1 75 ,, 2' 75 836
Mazatlan .................... 1 12 ,, 2 50 ,, 2 00 608
Tampico ................, .... 1 37 ,, 2 75 ,, 1 75 532
Acapulco .................... O 62 s, 2 00 ,, 2 50 760
Cú.rmen...................... O 25 ,, 1 63 ,, 2 87 872
San Blas..................... 1 50 ,, 2 88 ,, 1 62 492
Vcracruz .................... 1 25 ,, 2 63 ,, 1 87 568
Zacatula. ..................... 1 70 ,, 3 08 ,, 1 42 431
Matamoros .................. 1 25 ,, 2 63 ,, 1 87 568
Huatulco .................... O 84 ,, 2 22 ,, 2 28 693
Veracruz .................... O 87 ,, 2 25 ,, 2 25 684
Tampico ..................... 1 10 ,, 2 48 ,, 2 02 614
Tampico ..................... 1 37 ,, 2 75 ,, 1 75 532
Tampico ..................... 1 10 ,, 2 48 ,, 2 02 614
Altata........................ O 87 ,, 2 25 ,, 2 25 684
Guaymas .. ...... ............ O 62 ,, 2 0_0 ,, 2 50 760
Frontera ..................... O 50 ,, 1 88 ,, 2 62 79'6
Tampico ..................... O 52 ,, 1 90 ,, 2 60 790
Tehua.ntepec 6
} o 24 ,, 1 62 ,, 2 88 875
Minatitlan.............. ..
Vera.cruz .................... O 87 ,, 2 25 ,, 2 25 684
Veracruz .................... O 37 ,, 1 75 ,, 2 75 836
Campeche ................... O 45 ,, 1 83 ,, 2 67 811
San Blas..................... 2 00 ,, 3 38 ,, 1 12 340

63
200
186
45
108
200
145
127
181
207
117
135
102
135
165
163
146
127
146
163
181
189
188
208
163
200
191
81

No so ha hecho mencion en este cuadro del valor de las semillas que, por insigniücantc que
quiera suponerse aumentará la utilidad que indica la octava columna.
b . d
Se ha calculado el precio de venta en cuatro pesos cincuenta centavos
~ sie; ~tayor
hoy por la escasez de este artículo, con motivo de la guerra. actual do loa sta os- DI os.

ªjIº

�,101

4QO

ECONOl\iIA RURAL.
Un pro.fildctico de la cangrina.-Noticias refe·
rentes d esta epizootfa.
El distinguido hacendado Sr. D. Juan Poey,
ha tenido la bondad de comunicarnos para su pu·
blicacion én el El Genio &lt;:ientífico, la siguiente no·
ticia recibida de un amigo suyo, antiguo hacendado de esta isla, residente hoy en París, cuya noticia nos apresuramos á insertar en el Diario en
beneficio del mayor número de propietarios ru·
ralea, ganaderos y agricultores, á reserva de con·
signarla luego en las páginas del peri6diro científico que dirigimos:
«Oan91·ina.-Hay aquí, en Francia, en ciertas
localidades, una enfermedad gangrenosa llamada
.~ang de 1·ate, que todos los aiios hace mucho estrago on las razas bovina y ovina durante la estacion calurosa. Un cultivador distinguido ha observado en su finca que, cuando reinaba la epidemia, de todos los bueyes que tenia atados en
ballerizas, ocupando cada uno el mismo puesto
siempre, no se enfermaban nunca los pr6ximos á.
una pnred á la cual á menudo 1e le daba lechada
y la orinaban los bueyes; miéntrns que por el
contrario, sucumbían de la epidemia los animales
que se encontraban atados en el extremo opues·
to, donde no babia pared. Creyendo el referido
cultivador que la cal pudiera ser el presenativo
de la enfermedad, puso panes de creta (blanco de
Espai1a) al alcance de toda su boyada, y de esta
manera consigui6. no p!;!rder ni un solo buey, á
pesar ele la gran mortandad ocurrida en el ganado de la vecindad de la finca, obteniendo tambien
idéntico favorable resultado en sus rebafl.oe.Mc parece, que si usted aplica el remedio, podria
utilizar la piedra de coc6, empleando la mas blan·
da y remojándola con agua de sal para incitará
los animales á comerla. Deseo qúe pruebe bien
esto sencillo remedio á su boya.da, tan castigada
todos los aflos por la cangrina.»
La interesante noticia que acaba de trasmitirnos el ilustrado Sr. D. Juan Poey y por la cual
lo damos las gracias, nos mueve á acompai1arla
de otros datos al propio asunto coJJcemientcs, y

ca-

\

cuyo conocimiento creemo!fútil difundir por este
medio entre los modernos propietarios, agriculto•
res y ganaderos de Cuba, que no han tenido ocasion de experimentar los desastrosos efectos de la
precitada epizootía.
La terrible enfermedad del ganado lanar, conocida en la Península con los nombres vulgares
ele bazo, bacera, basquilla, en Francia con el de
sang de rate, y en esta isla con el de cangrina, ·
llamada boba por los campesinos cuando permite
salvar los enfermos, y brava cuando á pesar do
los remedios hace perecer á los animales, invade
al ganado en la época de los calores, por lo comun en los meses desde Junio hasta Setiembre,
aunque ee han dado casos de presentarse el mal
en el mes de Abril, como acon teci6 en ol afl.o de
1863 en Mántua, ocasioi:iantlo estragos de considcracion hasta en el ganado de cerda.
Esta epizootia que llega á veces á. diezmar y
aun á quinta1' el ganauo en este país, es tan con·
tagiosa, quo se trasmite hasta. á la misma especie
humana, segun han podido comprobar el hecho
varios observadores.
Véase c6mo se expresaba on cartas dirigidas
desde su ingenio Triángulo á un :nnigo suyo residente en la Ilabana, con motivo de la mencionada epidemia, un entendido hacendado, el Sr.
D. Agustín Ba.r6:
«La epizootía de Mántua no es otu. cosa que
lo que en la Vuelta Arriba conocemos desgraciadamente por cang1ina. Las pústulas que desarro·
lla la inoculacion en el hombre, son casi siempre
mortales; suelen curarse con aplicaciones de sulfato de cobre 6 .de caruenillo, y tomando la opia·
ta de Ctuerrero.»
«Lo que es ciertísimo es, que nunca hay agua.
en las hinchazones con qae se dcclarn Ja cangri.
na llamada boba, que se cura quemando con el
filo de un machete enrojecido ·toda la superficie
de la hinchazon y rodeándola con este cauterio: .
esta curacion es casi segura, siempre que la hinchazon no haya invadido toq,a la region del pe·
cho. 111. llúmnda cangrina brav~, es ia que tienen

que el enfermo presonta abultamiento, :iplioando
dcspues. cataplasmas detersivas.
Para adminístrar al interior, se indican como
remedios las tinturas alcoh6licas do quina y do
valeriana, el cocimiento do quina, la opiata de
Masdoval. Tambien se aconseja. que cuando Ja
enfermedad principia., se practique una sangría.
copiosa, se administren purgantes salinos y enemas emolientes, recurriendo, por último, á los
cauterios si el mal no cede.
Como medios profilácticos 6 preservativos del
preindicado mal, se recomiendan los baños diarú:&gt;&amp; .durante la estacion de los calores, la moderacion de los trabajos y dar á beber agua de sa~
á. los animales una 6 dos veces al dia.
Esta utilidad del cloruro de sodio 6 sal comun,
la encontramos preconizada en libros franceses
desde 1832, en la entrega de Abril del Joztrnal
des connaissances usuelles, en cuya publicacion
se lee lo siguiente:
« Utilidad del cfo1•,uro de sodio en la disentt·
·La cangrina se presenta en la mayoría de los
casos, violenta en su invasion y mortal, revelán- ria del hombre y en la ltincliazon de los animadose en el animal por una convulsion repentina, les.-Un fabricante de las inmediaciones de Blois
c1ue·al repetirle mata al enfermo en medio do las nos comunica los hechos siguientes acerca de la
mayores angustias, arrojando sangre ennegrecida eficacia de este remedio. Hacia tiempo que rei-por la boca y la nariz, hinchándose, por último, naba en el país una disenteria que llegaba. hasta
hasta reventar. Cuando la invasion no es violen- á ocasionar la muerto; y casi todos loe operarios
.ta, los animales empiezan por demostrar cierta de los talleres se encontraban invadidos por la
inquie:tud, doblando su cola sobre el bijar, pier· enfermedad. Habiendo echado cloruro do e.odio
den cl _~petito unas veces y otras 80 inclinan á en rl agua de arro.z que se admi~nistraba ~ los
comer; pero no pueden lograrlo: se ponen tristes, . C'uforrnos,
remedio obr6 con t~nta pron~tud
camin!W despacio y tambaleándose; vienen luego como eficacia, curándose los pacientes radica:·
temblores repentinos do c~ta dura.cion, y al ter· mente.-Los buenos efectos del cloruro de sodio
coro ó cuarto de estos, el animal deja de existir en el hombre, sugirieron la idea de e~s~yarlo en
arroj:i ndo sangre por la boca y la nariz. En el los animales hinchados por la f~r~enf~cion de los
cureo de la enfei·meda.d se presentan los tumores alimentos en el est6mago (méteorizatíon). A un
en dtt".·rentes pMtes del cuerpo, dando al princi- buey, al cual ~e)~ habían a~licado los recursos
pio un pus amarillo y luego sangro enneg1·ecida. del arte voterma~10, se lo d16 á beber agua de
Como tratamiento terapéutico de la cangrina, sal, y al poco tiempo se hallab~ entera~entc
se usa generalmente el fuego, y al efecto aplican bueno. Tambien se han consegu1~0 los ~ismos
los prácticos al animal un hierro enrojecido en efectos en la disenteria de los ammales domés-.
varios puntos de su cuerpo, y con preferencia ticos.»
sobro los tumores. En vez de esta operacion que
Juzgamos conveniente divuJgar,la obeorvacio~
llaman en el campo barretear, algunos inteligen- que antecedo, porque tambien en nuestros camtce recomiendan el eu1pleo del ácido sulfúrico pos es muy frecuento en el ganado vacuno la~º:
· t.t·1cos en todo•ª los paraJ'e•., en teorizacion, timpanitis 6 aventazon, como dicen
puro y 1os ep1sp,t

ah-Ora en Mántua. Arubas son endfmicas en esta
parte do la isla donde resido; y, por Íni mal, tengo la l1xperiencia que puede dar el haber perdido
mas de ciento · cincuenta. yuntas de bueyes, ha·
.biéndoseme muerto en una ocasion, en solo cua.·
tro meses, .ochenta y dos yuntas.-Esta enferme·
dad es eminentemente contagiosa. y ataca, que así
me consta haber sucedido en una finca. colindante, no solo á las reses, sino tambier. al ganado ca·
. .
ballar y á las aves domésticas.»
La cangrina está. considerada como una enfer·
medad inflamatoria que ataca principalmente á
los buoyos, cebándose en los mas robustos y lle.nos de vida; es, como se sabe, el mismo mal que
invado al ganado lanar en Europa, en los aiios
secos y calurosos, durante los meses de Junio,
Julio y Agosto, conocido entre los veterinarios
como una fiebre maligna, pútrida 6 gangrenosa,
el carbunco de la carta bovina, el antlirax maligno 6 pestilencial de la medicina humana.

.

(

e:

�,J03
los campesinos, y ooya onfcrmedau debe ten~rse ¡atacados; y tan pronto como mueren debo ~ntcrcuidado de no confundir con la cangrina; porque rárseles en fusas de dos varas de ;rofundi&lt;latl,
la aventazon no es otra. cosa quo una indigestion por lo ménos, echándolos cal encima, 6 mejor·toque sufren las roses cuando comen con ~xceso 6 davía, quemárscles por completo, á fin de evitar
se _a~imontan con ciertas sustancias do difícil di- así el contagio no solo de los miamos :mi.males,
gest1on.
sino la 1·cpeticion dé casos do inoculacion habidos
Volviendo á la cangrina, conospondc agregar, desgraciadamente en individuos do la cspe~io huquo para evitar la propagacion del mal, debe pro· mana.
cederse ul aielaroicnto completo de los animales
MÁRCOS DE J. MELERO,

YUCATAN .Y EL HENEQU~N.
Juatamontc alarmados se muestran los comerciantes y hac~nclados de Yucatan con la baja que
ha sufrido en el mercado extranjero el precio del
hcnequen. No los desalienta, sin embargo, la situacion revolucionaria. por que atravieea. aquel
importante Estado, lo mismo que los otros de la
República.
Desdo algunos ailos ,tras ol filamento yucateco ha entrado en una marcada competencia con
el de la Nueva-Zelandia, pero especialmente con
el filamento &lt;lo l\fa~i!a, que ha alcanzado una
gran supremacía.
A fin de vencer todos estos inconveniente!!, se
han reunido varios CQmerciantes y hacendados de
Yuca.tan á mediados del mes pasado en juntae
sucesivas, donde se han excogitado medios adecuados para mejorar el precio del henequcn.
En la que tuvo lugar el 11 de Julio, so' prescnt6 un proyecto del Sr. Eduardo Bolio, a.con·
sejando el envío de una comision investigadora
á la!l ialas Filipinas, con objeto de hacer estudios
sobre el h~nequon de aquellas localidades, dando
cuenta con el resultado de sus investigaciones.
Al efecto, debían colectarse fondos entre los co·
merciantes y hacendados quo aceptasen el proyecto, cuyo monto total seria el do ocho mil pe·
soe como máximum y cuatro mil como mínimum.
Se dió cuenta tambicn con otro proyecto in
extenso del Sr. Juan Miguel Castro, cuya base
principal descansa en un préstamo do doscientos

mil pesos c1uo llobia hacerse en el extranjero, hipotecando al efecto las fincas de los que aceptasen el proyecto, á fin do comprar con aquella cantidad hencquen, el cual elaborado cuidadosamente, haría 1·enacer su prestigio en el mercado do
Nueva-York y Liverpool.
La Revista de Mérida, con generosa solicitud,
brind6 sus columnas para que se dioso publicidad
á los menciona.dos proyectos, ofreciendo hacer lo
mismo con otros datos que &amp;o le ministren sobro el
mismo asunto, ocupando, si es posible, la secoion
econ6mica del peri6dico en el desarrollo de un
negocio do tan vital importancia.
Se nombr0 una comision que dictaminase sobre los proyectos presentados, compuesta de los
Sres. Pedro de Rogil y Peon, Camilo Cámara,
José Font, Manuel Zapata Bolio y Jacinto Lizárraga. La comision debía dar cuenta con el re·
sultado de BUS trabajos en la junta general aplazada para el 29 dol mea pasado. Despues hemos
visto que la rcunion fué diferida, á. causa do no
ltaber terminaJo sus tareas la. comision dictaminadora.
Son muy loables estos esfuerzos, porque resalta en ello1 la _idea dominante do mejorar un
producto natural, quo es fuente do riqueza. y
bienestar para lo! yucatecos. La miseria cunde
en todas las clases sociales, y por eso es do de·
searso que un resultado satisfactorio corone la
noble iniciativa de los comerciantes y hacenda·
dos de Yucatan.

PROGRESO AGRICOLA DE LOS ESTADOS-UNIDOS.
La colebracion del centenario de esta RopÚ· nalmcnte do 800,000 milla!'! cuadradas, se ha exblica es algo mas quo un acontecimiento ordina· tendido hasta 3.603,844 millas cuadradas que
rio. No significa. simplemente que ha pasado el tiene hoy, aiendo una mitad terrenos públicos;
primer siglo de su existencia: tiene otra !ignifica- Las tierras de labor constituyen una décima par
oion mas elevada y trascendental. Es la primera te del área total. Los primeros colonos fueron
meseta que encuentra este pueblo en la escala necesariamente labradores expcri:::nentales. Nece·
del tiempo, donde podor detenerse un instante á sitaban estudiar la climatología y condiciones es·
echar una mirada retrospectiva y cobrar aliento pocialos del terreno, ántes de poder trazar las repara. seguir adelanto.
,f.J
•
glas científicas de tan importante ramo. El misRazon tiene esto pueblo para enorgullecerse mo Washington se dedicaba á las faenas del campo
del primer libro de BU historia. Este libro con- y reconocía. la importancia de la. agricultura pa·
tiene capítulos sorprendentes. Las trece colonias ra desarrollar los recursos del país. En aquellos
quo se separaron de Inglaterra contaban en 1776 tiempos los mismos labradores, ó á lo sumo, lo
nada mas que 2.750,000 habitantes incluso medio herreros de las aldeas, hacian los aperos de la·
millon do esclavos. Aquellas colonias son hoy 38 branza: en 1870 babia 2,000 fábricas de instruEstados, sin contar los territorios, con una. pobla· montos agrícolas, en las que estaban invertidos
cion total de 44.675,000 almas. Este aumento in· $ 50.000,000. Al terminar la revolucion no pa·
compara.ble de pobla.cion es debido principalmente eaba. de 100 pacas la cosecha de algodon del Sur:
á. las acertadas leyes que se dictaron para fornen· en 1870 pasaba de 5.000,000. En dicho año la.
tar la inmigracion, puesto que la anexion de Lui· produccion de los seis cereales, maíz, trigo, cen·
siana, Florida, California, Nuevo-México, Texas teno, avena, cebada y trigo sarraceno fué de ......
y Oregon solo produjo un aumento de 150,000 1,287.299,153 bushels. El valor total de los pro· ·
almas.
duetos agrícolas y forestales (incluso la matanza
Del gran núcleo de poblacion de los Estados- de ganado) era á la sazon de 2.974,781,069 po·
Unhlos, 10.000,000 son extranjeros 6 hijos de sos. El área total do las granjas 6 haciendas de
padres extranjeros. So calcula que si la mezcla labranza era de 407.753,041 acres, 6 sea un 21
de nacionalidad fuese completa y proporcionada, por ciento del área. del país. El valor de dichas
de cada cien gotas de sangre n¡p.cricana habría 25 . .;rnnjas era 9.262,803,861 posos, el de los ins·
anglo-sajonei!, 27 alemanes, 2 holandeses 6 escau- trumontos do labranzas 336.878,429; el de toda.
dinnYas, 30! celtas, 3 romanas y 12i inciertas. clase de ganado 1.525,276,475 pesos.
.
En rsta gran mezcla están representadas las ra·
En 1870 habia. en los Estados-Unidos ......
zas Llancas 6 caucásica, roja 6 india, negra 6 afri- 252,148 establecimientos fabriles, con un capicanr., y amarilla 6 asiática. Segundo: el último tal de 2,118.208,769. Estas fábricas producían
C&lt;.'nso (1870), 6.000,000 de personas se dedica- manufacturas por valor de 4,232.325,442 pesos;
ban (.. la agricultura; un millon doscientos mil á pagaban jornales por valor de 77 5.584,343 pesos:
negocios y tráficos; dos millones setecientos mil y daban de beneficio líquido 1,743.898,260 pe·
á miaería y monufacturas; dos millono!! seiscien- sos. Las principalc!I industrias de los Estadostos ·J.!1il á carreras y profesiones. Ilabia on dicha Unidos son: cuero, maderas, algodon, lana, pa.época. 43,000 clérigo;, 40,000 abogados, 62,000 pe!, ropa, harinas, hierro en lingotes y en barras,
médicos, , 126,822 maestros, 2,000 actores dra· instrumentos de labranza, carruajes y carros,
máti1::os, 5,200 periol1ista!, 1.000,000 de jorna- azúcar refinada y tabaco. El capital invertido en
loros y 975,000 Hmulos.
'
la fabricaciou do cuero y on lui mismas t&lt;;norías,
E: área de la Repúblic~ que en 1776 era nomi· es de 134.000,000 de pesos.

�105
La explotacion de miHn.! ha sido obra do la segunda mitad del primor siglo do la República.
La extension de las cuencas carboníferas 110 cal, oula hoy en 125,000 millas cuadradas. En 1874
la extraccion ae·carbon fué de 45.413,340 tonola'das. La produccion del petróleo e~ di9ho año
fué de 10.500,000 barriles. En 1870 produjeron
16 Estados mas do 3.000,000 de toneladas de
hierro. En 187 4 las minas do cobre rindieron
19,000 toneladas. La produccion total de oro en
1873 fué de 36.000,000 do pesos, y el gran total de oro ·y plata, desde 1874 á 1875 fué do
1,500.000,000 do pesos.
En 1776 no habia un solo banco en todas las
colonias, hoy exis-ten mas de 6,000 en toda la
Union. Ilay mas de 9,000 millas de canales y
H,658 millas de ferrocarriles en operacion, con
un capital de 4,658.208,630 pesos y llevando

anualmente 200.000,000 de toneladas de fleto.
El servicio do telégrafos está en manos de siete
empresas que tienen 80,000 millas do alamb1·ea y
trasmiten anualmente 14.000,000 de telégramas.
En 187 Ola. asistencia 6. las escuelas era de .....•
14.000,000. Loo gastos del sistema de instruc·
cion pública 75.000, 000 de pcaos anuales. lla·
bia. cuatro millones cuatrocientas mil personas
de mas do diez años que no Sibian leer y cinco
millones seiscientas mil quo no sabían e11cribir:
la mayor parte eran negros libertos é inmigrantes.
Al repasar estas cifras, al ver el estado de paz
y prosperidad en que se halla. el país, y al poder
enseñar el vapor y la electricidad como resulta·
dos de la inventiva yankeo, bien puede el pueblo
americano estar satisfecho do eu obra y exclamar
con orgullo: «¡Hé aquí un siglo bien aprovechado!»

APUNTES SOBRE EL CULTIVO DEL CAFE EN VENEZUELA,
escritos por D. Martin ele Sanabria, cónsul de aquella república en Hamburgo.
En Venezuela se ha ensayado cultivar el café
á la sombra de otros árbolos y al raso. El primer
sistema ha prevalecido, porque el arbusto vive
así mas tiempo y produce cosechas mas regulares.
Se han empleado para sombra el guano y el
bucaire (no sé sus nombres botánicos). El primero
se planta generalmente en la11 colinas y el segundo
en las vegas 6 tierras píanas; pero los cultivadores
de café aspiran á utilizar la madera de los árboles
de sombra, y para ello tratan do 11ustituir el guano
y el bucaire, que producen maderas inaplicables
á la construccion, con ol cedro y ol caoba, de manera. que cuando el plantío de café esté tan viejo
que nada produzca, pueda explotarse la. madera
de la sombra.
La manera de p1·oceder á la siembra es la siguiente: un allo ántos de emprender una plantacion, se hacen las almácigas de café y de sombra,
eligiendo un terreno arcilloso par:¡, que puedan
sacarse las matas con pilon, es decir, en el mismo
terron en que han vivido, y no arrancarlas. Se
calcula que las almácigas quedon en un punto
equidistante de los extremos del terreno que se

desea plantar, para ·economizar tiempo y gasto
en la operacion de la siembra.
La almáciga de café se hace do matitaa que .
tengan cuatro 6 seis hÓjas, sembrándolas á la.
distancia de 0,15 metros. Se acostumbra cubrir
el terreno en que se hace la almáciga, y ántes
de sembrarlo, con una especie de tinglado ligero
formado de cañas y paja, para evitar la fuerza ,
dol sol. Este cobertizo se destruye en el mes de
Mayo del afio siguiente y se deja libre la almáciga hasta Junio y Julio en que se trasplanta.
La almáciga de los árboles para dar sombra so
ha.ce depositando la semilla en un terreno preparado y á. una distancia de 0,25 6 de 0,30 metros.
Esta almáciga necesita protegerse de los rayos
del eol.
El aifo en que se emprendo la plantacion y
durante la sequía, se tala el bosque y se quema,
luego se marca todo el terrono con estacas que
indican el lugar en que se ha de sembrar el café.
Estas estacas se colocan en líneas paralelas y ti
distancia de tres metros.
Cuando comienzan las lluvias se siembra en el

terreno maíz, frijol, &amp;c., y en el mes tlo Junio se
lineen hoyos en el lugar marcado con las estacas,
y á medida que se van haciendo estos hoyos, se
v_!ln sacando de la almáciga. lae matas de café
con pilon, y so van sembrando, teniendo cuidado
do apretarlas bien.
La sombra se planta á distancia de seis metros,
do wancra que no se hace mas que, duplicar la
distancia. á que está icmbrado ol café y para que
no se estorben una y otra planta, la sombra so
coloca en el centro de la. calle do café.
Todos los años es necesario reponer las plantas
de café que so sequen, y tambien las do sombra
para lo cual debe haber siempre uua provision
en las almácigas.
Del tercer nño en adelante, comienz11 á pro·
ducir la plantacion,
pero no alcanza todo su des·
1
arrollo sino hasta los sois 6 siete años. Ent6nces
el prod;icto varía mucho, pudiendo fija1·se como
mínimum 250 gramas y como máximum 1 kil6·
gramo y medio por mata. El éxito de una empresa dependo principalmente do la eleccion del terreno y del clima. Una plantacion de cien mil
árboles en ma.l terreno, produce por término medio 25,000 ki16gramos miéntras que la misma
arboleda en buen terreno puode producir 100 y
150,000 ki16gramos y siendo el costo do cultivo
igual en una y otra, el beneficio ea desproporcionadamente mayor en la segunda.
Un árbol de café á la edad de tres años puede
calcularse que cuesta 1 franco 50 céntimos; desdo esa. edad ya da productos para. su cultivo y
del cuarto año en adelanto ya produce ganancias.
Aaí, pues, una plantacion do café de 100,000
árboles, poseyondo el terreno, cuesta 150,000
francos, y calculando que se inviertan 50,000
francos en cagas y oficinas, son 200,000 francos
de capital, mas el valor del terreno. Por consiguiente debe calcularse así:
19 Capital empleado........... fr. 200,000
29 Intereses en cuatro años, cálculos sobro las sumas que se
emplean cada año ........... ..

39 Valor del terreno.............. .
Suma........
Del quinto año en adelanto.
P1·oducto de 100,000 árboles de café á Okil.
400 por mata, 40,000.
•
A un franco son 40,000 fr.
Gastos de cultivo y beneficio 20,000 francos.
De aquí se deduce mas ó ménos ol interca que
da un capital emplea.do en el cultivo del café.
Si la produccion es mayor y ta.mbien el precio,
el resultado seri mas lucrativo, pero todo cálculo sobre un precio y un rendimiento mayor es
aventurado.
Una plantacion de café debo considcra1lso mas .
bien como una caja de ahoncs en la que el labra~
dor va depositando su capital poco á poco para
sacar de él un interes mayor 6 menor, segun su
inteligencia, el terreno de qilo disponga y las oscilaciones del precio en el morcado. Por Mrmin~
medio y en muy buenas condiciones no puede calcularse mas de un 8 6 9 por ciento al año como
renta del capital y remuneracion del trabajo personal.
Teniendo terrenos propios, el mejor sistema
es contratar con colonos trabajadores y de numerosa. familia el cultivo de un terreno limitado á
sus brazoa y capaz de contener desdo tr~s hasta.
diez mil árboles. El colono no pagará. al propietario por el terreno durante los 1tres primeros
años y del cuarto en adelanto lo dará la mitad
del producto bruto.
El dueilo del terreno establecerá una oficina
central para que cada colono lleve á ella diariamente durante la cosecha ol café do su pla.ntacion.
El dueli.o del terreno y de la oficina, beneficia el
café y toma. la mitad por la utilidad de su terreno,
entregando la otra mitad á cada colono con doduocion de un precio fijo por el beneficio do cada
50 kil6gramos para. cubrir el costo del trabajo de
oficina.
La troduccion do café en los valles do Cara·
cas durante el año do 1875 fué de cérea de.......
700,000 quintales.

TOMO I.-50

�407

40G
NOTICIA SOBRE LA SEDA SILVESTRE DE MEXICO yDESCRIPCION DEL nmrnYX QUE
PoR

M. A.

L\ PRODUCE.

•

SALLE.

•

(Anales de la Sociedad entomoló9ica de F1·ancia, Junio de 1856.)

..

liabia leido en la notable obra del baron de blanquizco: la segunda línea es mas arqueada.
Humboldt, intitulada: «Ensayo político sobre el Las aln.s inferiores son algo mas claras. Lo do
reino do la Nueva-Espaila» el pasaje siguiente, abajo es mas claro y con una línea arqueada en
que llam6 mi atencion, sobre la soda indígena de los dos tercios de cada una de las alas, corresl\léxico. Dice así: «La Nueva-España posee va- pondiendo á la segunda do las alas superiores.
La hembra es mas grande y tiene el abd6men
rias espacies do orugas indígenas que hilan seda
semejante á la del Bornbyx mori de la China, mucho mas largo y mas grueso; es de -un color
pero que no han sido suficientemente examinadas mas claro 6 mas gris; las líneas trasversa.lea son
• por loa entomologistas. De uno de estos insectos mas anchas, pero dispuestas como en el macho;
proviene la seda de la :Mixteca-, que desdo en el punto, en fin, es ménos visible.
Las orugas viven sobro el guayabo y tambicm
tiempo d.e Moctezuma era ya un objeto de co·
mercio. Se fabricr,n aun hoy dia en la intenden- sobre una especie de encino. Son velludas y achocia. do Oaxaca, mascadas de esta seda mexioana, colatadas; los pelos poco gruesos, no muy largos,
y que hemos comprado en el camino de .A.capul- rojizos, sedosos y suaves al tacto, penetrando sin
co á Chilpancingo. La tela es áspera al tacto co· embargo algunas veces en la piel y causando una
mo la de ciertas sedas do la India, que son igual- gran comezon. Habiondo destruido con mis promente el producto de insectos muy diferentes del pias manos un nido, en el cual las orugas habian
sufrido su metam6rfosis, estos pelos, despuos do
gusano de seda de nuestras moreras.
En los alrededores de C6rdoba (Estado de Ve- haberme causado una comezon insoportable, me
racruz), en la region templada y al pié de la cor- produjeron una crupcion papuÍosa en los dedos.
dillera, casi á una altura. de 900 metros sobro el Son nocturnas y permanecen todo ol día en el
nivel del mar, encontré por la primera vez sobre nido que casi contiene cien orugas, saliendo al
el guayabo (Psidiurn py1·ijerurn), en el mes de caer la tarde en busca de alimento. Fijan su ni:Marzo, los capu11os, 6 ma11 bien, los nidos objeto do en la extremidad de las ramas y comienzan á
de esta noticia; en consecuencia propongo llamar formarlo desde ol dia en que nacen, y continúan
trabajando cu sociedad hasta la época de su tras·
al insecto que loa produce
f ormacion en crisálida.
El capullo 6 nido adquiere dimensiones enor·
BOMBYX PSIDII
mes, basta 80 centímetros de 'largo: es de una
.Sub rufa, alis anticis lineis duabus a?'cuatis blancura brillante, sobre todo ántes de las llu ·
vias; tiene una abertura hácia abajo por donde
pMncto medio, albidis posticis concoloribus.
caen los excrementos y las orugas que mueren
Expansion alar: mas 62 mil., f emina 8ó mil. ántes de trasformarse. Las orugas salen y entran
Porte y talla dei B. 1·ubi de Europa, do un al nido á travos de los hilos; para metamorfosearamarillo agrisado con largos pelos sobre el cuer- se en crisálida permanecen en el centro del nido
po; las alas superiores mas oscuras con reflejos y agrupan sus capullos los unos al lado de los
violados vistas de perfil, y divididas en tres par- otros, lo cual se verifica á. fines de Marzo; per·
tes iguales por dos líneas trasversales blanquiz- manccen en aquel estado hasta Junio, época en
cas; la parte média es mas oscura, y arriba, cer· que nacen las mariposas; estas salen hácia las
ca de la primera líne.a, so encuentra un punto cuatro 6 cinco de la tarde y no vuelan sino dps·

..

pues do siete horas y ya en la noche: durante los
primeros dias nacen solo machos, y dcspuea hcmbr?s; cuando estas ha~ sido fecundadas y han
efectuado su puesta, Jo que se verifica en seguida, los dos sexos mueren, no habiendo vivido sino cinco 6 seis días. Los huevecillos se abren á
los diez y seis dias de su postura. Las pequeñas
orugas comen inmediatamente hojas do guayabo
6 de encino, segun que los huovecifüis han sido
depositados en uno 6 en otro do estos vegeta.les.
Mi inteligente amigo el Sr. D. J. Apolinario Nieto, mo ha comunicado que las orugas desdo que
nacen hasta su trasformacion en crisálidas, viven
y deben nutrirse un poco mas do ocho meses y
c1ue seria muy difícil domesticarlas.
Estas orugas son muy abunclantcs en muchas
localidades 4el Estado de Veracruz, y pongo 6.
continuacion los da.tos siguientes, que he cxtract~do do la «Estadística del Estado libre y soberano de Vera.cruz,,, obra. impresa en Jalapa en
1831. So lec en ella, que en Acayucan so podria
establecer muy bien una fübrica para los tejidos
de seda silvestre, que ea tan abundante on sus

cercanías; do esto modo so ovitaria que la rccoleccion de este precioso filamento Üo so perdiese
anualmonto, y que ol grano no llegase á escasearse en los Jugares donde naturalmente se encuentran hasta 500 bolsas que llevan cada .arlo
los oaxaqueños, disminuyéndose á \ausa de esto
las recolecciones subsecuentes: la tela que se fa.
bricase con esta materia llegaría á ser tan estimada como fa del Kien-Chcu entro los Chinoa.•
En la misma obra so leo: «que en Jalacingo, á 7
leguas de Peroto y á di&lt;:iz y seis do Jalapa, no
se conoce el gusano do seda propiamente dicho,
sino otra especie distinta, diferente en sus metam6rfosis, su manera do formar el nido y el resultado de la mat(lria que· produce. Una. multitud do estas orugas se agrupan en una especie
de bolsa suave que forman sobre los encinos y
de la que se saca una seda bastante fina, quo so
llama eilvestre 6 del monto. No es ~n hilo que
so pueda devanar, sino mas bien una borra 6 mo·
ta que so hiia en malacate, y con la r1uo se hacen tejidos muy regulares, pero que so han abandonado sin saber el motivo.

NO~rICIA SOBRE EL CAPULLO DEL l\fADROÑO.
POR

!L A.

SALLE.

(Anales de la Sociedad entornológica de .Fra~cia, Junio de 1856.)
Había leido on el «Ensayo político sobre el
reino do la Nueva-España» del ha.ron do Humbolclt, -que «en la provincia do 1fichoacan y en
las montaí'ias de Santa Rosa, al Norte de Guanajua~o, se ven suspendidos en diferentes espe·
cies de árboles, sobro todo en las ramas del Arbuetue rnadrogno, sacos de forma oval semejantes
6. los nidos de los tordos y caciques. Estos sacos
llamii.dos Capullos de madroño, son fabricados
por un gran número de orugas del género Bombyx, de Fabricius, insectos que viven en sociodad Y que hilan juntos. Cada capullo tiene 18 á
20 centímetros do largo y 10 de ancho. Son de
una. blancura brillante y formados do capas que
se pueden separar unas de otras. Las capas intcriores son mas delgadas y de una trasparencia.

extraordinaria. La materia de que están formadas estas gran.des bolsas se parece al papel de
China; el tejido es tan tupido, que casi no se dcscubren los hilos que están pegados trasversalmcnte unos sobre otros. Ho encontrado un gran número de capulloa de madroño descendiendo del
Cofre de Perote hácia Las Vigas, á, una altura.
absoluta de 3,200 metros. Se puede escribir en
las capas interiores de estos capullos, sin recibir
ántes ninguna preparacion; es un verdadero pa.pel natural, del que los antiguos mexicanos ea.bian sacar partido pegando muchas capas para
formar un carton blanco lustroso. Las orugas son
de un color a.ceitunado, tirando sobre el negro y
provistas de pelos. Su largo es de 25 á. 28 milímetros. No hemos visto sus metam6rfosip, pero

�,108
hemos observauo que á pesar de la belleza y el ocasionando graves pc1juicios en los árboles y
lustre extrao'rdina1·io do esta seda, seria casi im- que no compensan con la utilidad que pucclo ob·
posible sacar partido de ella á causa do la. diíi· tenerse de la seda de sus capullos. Las orugas
cultad de devanarla, pues como muchas orugas todas que pertenecen á esto grupo, ticMn instin·
trabajan jtmtas, sus hilos so cruzan y se entrela- tos do sociabilidad bastante nofablcs, hilan juntas un capullo comun que encierra otros mas pezan mutuatlente.,1
Tuve el gusto el 2 de Junio de 1855, descen- queños, en donde cada una. sufre su trasforma.·
diendo de la vertiente oriental de la Cordillera, cion en crisálida.
De la especie mexicana podemos decir que es
entre el pueblo do Maltrata y la vfüa de Oriza·
tan
hermosa y abundanto la' seda de sus capullos,
va, á una altura de casi 300 metros, de encontrar sobre un pequciio árbol de madroño, cinco 6 que su oxplotacion en grande escala daria rcsul·
seis do estas bolsas de que habla Humboldt. Ví tados muy satisfactorios; bastando solo dirigir
por la abertura que está abajo, que contenian un prudentemente su recoleccion on los lugares mis·
gran número de crisálidas de lepid6pteros diur· mos donde naturalmente se procrea este lcpid6p·
nos, peg11.das al derredor de las paredes interiores; tero, pues en los dilatadoo bosques ·en quo vivo
segun su aspecto pensé que podian pertenecer á encuentra siempre un alimento abundnntc y las
una. especie de Hespéride, por sus antenas en ma· mejores condiciones para desarrollarse: por otra
sa, no siendo Bombyx como pensaba Humboldt. parte, no cabo duda que se c11contrarian medios
El Dr . .Boisduval me hizo notar mas tarde, que fáciles y expeditos para vencer ol inconveniente
pcrtcnccian á su género Euterpe y que el hecho que presenta para. su preparacion industrial, la
de mariposas de México, viviendo en sociedad, construccion especial del capullo y los que dependan de la materia misma de que está formado.
babia sido ya sofialado por M. Westwooel.
Respecto de la. especie que procrea. on el ma·
Efectivamente, esto señor public6 en, 1834, en
droño
á la inversa de la anterior, solo he tenido
las ccTransaocioncs de 1n. Sociedad entomol6gioa
do L6ndros,)) vol. I, pág. 38, la historia detalla- en las mano~ el insecto perfecto y sus caractéres:
da de semejante capullo, bajo el título: On a gre· como lo indic6 Boisduval, cort'Osponden á su gé·
901·iou&amp; species of Butterfly from Mexico, acom- nero Eitterpe.
C. G.-Ca.beza de tamaño mediano, erizada
pañada. de una lámina, y segun la. diseccion que
hizo cuidadosamente de una crisálida seca, vi6 de largos pelos sedosos, rígidos, poco apr!ltados;
bastante bien la mariposa. para. bace1· la dcscrip- palpos largos, separados, sobrepasando mucho á
cion de un género nuevo que 1lam6 Eucheira los ojos y abundantemente provistos de pelos rí·
socialis, pero parece que no tuvo conocimiento gidos bastante largos; su último artículo delgade la observadon del venerable· y sabio viajero do, acicular, casi desnudo, notablemente mas 001··
to que el segundo, que es muy largo; antenas
que he citado mas arriba.
largas de articulaciones bien marcadas, termina·
Hasta ahora solo he tenido ooasion de cxami· das por una masa ovoide y algo comprimida;· a.b·
nar las orugas del ,B. psidii, y he creido recono· d6men de un largo mediano y tambien comprimicer en ellas los caraetércs de un género mas mo· do ligeramente, .no sobrepasando á las alas infederno que el Bombyx 6 si so quiero una simple riores; alas medianamente robustas, de celdilla
subdivision de él, y que lleva el nombre de Onet· discoidal cerrada, las inferiores abrazando muy
liocampa, aludiendo á la propiedad urticante de poco el abd6mcn por debajo.-Boisduval.
C. E.-Cuerpo casi negro por encima y blan·
los pelos, de que tan abundantemente están pro·
vistas las orugas de sus diversas especies. Las quizco por deba.jo: ojos y pasta pardo-oscuro:
que pertenecen á la fauna europea, con particu- alas en la cara superior de un pardo casi negro,
laridad la O. p1'ocessionea y O. pityocampa, se con dos series do manchas blancas trasversales:
propagan en grande abundancia. en los bosques, unas submarginales y mas pequeñas y las otras

40Q

l

un poco mas a.tras de la mitad de las alas; en la
cara infeáor el color es mucho mas claro y las
manchas ménos aparentes. La forma de las su·
poriores- es subtriangular con el ángulo apical ar·
redondado; las inforioros obovalcs y pestaíiosas
cspecialmento en su bortle interior: envergadura
5 centímetros. Macho.

Boisduvn.J, E. cha,·ops, y E. nymbice, croemos
que la. del madroño correspondo á. esta segunda,
mas si como parece, el nombre do Euclteira so·
cialis impuesto por Westwooel, es anterior, tiene
sobr~ aquel derecho do priorirlad para ser pre·
ferido.
Febrero 15 de 1876.

De las dos especies de México descritas por

MANUEL M. VILI.ADA.

CRONICA AGRICOLA.
Sigue prepartí.ndose en Francia, una Exposicion hortícola. 108 proyectos relativos se han
presentado ya ni exámen de fa snbcomision que
la dirige, se han considerado dignos de at~ncion
una docena. Seis de ellos han obtenido primeros
premios, que consisten en 3,000 francos y los seis
restantes solo han recibido 1,000. Entre los seis
proyectos primados, el de los arquitectos Davioud
y Bourdais es, segun el Jurado, el que reune to·
das las condiciones apetecibles. La Comision ge·
neral de la Exposicion ha ratificado unánimemente
esta opinion. Vamos, pues, á describir rápidamente este proyecto, que, segun todas las probabilidades, servirá. de base definitiva par&amp; la Exposicion.
Conviene recordar que, segun el programa del
ccrtámcn, los arquitectos debían partir del principio do que la Exposicion tendrá lugar en el
Campo do Marte y on la Colina del Trocadero
que está en frente del otro lado clel Sena, y que'
ambos locales serian reunidos por un puente.
MM. Davwud y Bourda.is proponen se construya
en el Campo de Marte, á 100 metros de la Es·
cuela Militar, un edificio rectangular, cuyos costados para.lelos al ¡jo, tendrian 300 metros de
largo sobre 700 que medirían los perpendiculares
al Sena. Los espacios de 100 metros que quedan
entre esto Palacio y el perímetro del Campo tal
como hoy existe, serian conve1·tidos en jardines.
Delante de la fachada, que claria frente al Sena
.
'
se extencloria un vasto jardin de 100 metros de
profundidad por 500 de longitud, y entre este
jardin y el malecon que orilla el rio so construiria un murallon, interrumpido por tres anchísimos p6rticos. Estos tres p6rticos corresponderian
respectivamente á las tres. gmndes puertas prin·

cipales del palacio do fa Expo.9icion. La puerta
del centro daria paso á la galería de Bcllag Artes, do 20 metros de anchura.. Las dos laterales
á las dos galerías do máquinas, quo tendrian 30
metros de anchura cada una. Tambien quedaría
destinada. á las máquinas la galería del fondo
por el lado de la Escuelo. Militar, que unirá las
dos galerías laterales.
Doce galerías, perpendiculares á las tres principales, unirian, seis de cada lado, la galería central á las colatera.les. En, cacla una do estas se
colocarian, por 6rden alfabético, siguiendo el
nombre de las naciones productormi, todos los
productos referentes á uno de los grandes ramos
de la industria. En suma, todos los productos
expuestos por cae.la nacion so encontrarán dividi·
dos en doce secciones que estarán situadas, 'unas
detras ele otras, en fila perpendicular al Sena.,
seis á cada lado del espacio comprendido entre
la galería central de Bellas Artes y las laterales
de máquinas. De la puerta centrt\l de la Exposicion arrancará una pendiente suave que llcvaria
insensiblemente al grandioso puente que sa.lvari:,.
el Sena con un solo arco de 150 metros de luz,
pasando un tablero de seis metros por encima
del actual puente del Sena, que es el que allí se
encuentra en el dia; pero la sub-comision ha desechado este plan, y decidido la construccion do
un puente ordinario, situado aguas·abaft&gt; del Sena, que enlace el Trocadoro con el Campo de
Marte, fundándose en que, teniendo por esto lado
el trocadero una pendiento média. do 4,50 metroR, pueden ejecutarse cuantos trabajos sean necesarios con mayor economía, y sin luchar con
las inmensas dificültades quo hubiera prescnt~do

�411

410

«Una vez que está. demostrada cuál puede ser
la riqueza algodonera do Guanajuato, bastará,
ademas do la paz, el impartir una ilustrada p;o.
tecc;on á las mn.nufacturas de aquel téxtil y facilitar s11 exportacion, para dar impulso (i las
siembras y extender en aque}la parte del país ol
elemento regenerador del trabajo.
«En esta. redaccion se hallarán pronto muestras
del algodon de la Noria, y tendrémos mucho
gusto en mostrarlas á las personas que deseen
verlas.»
·

El temperamento ue Tapachu1a, siendo calien·
el puente de un solo arco. Los dos grandes cdi·
te,
es muy sano; y aunque Tuxtla Chico, lugar
I
:licios debian ser ilumi11:1.k,s por 16 faros eléctrimuy
pintoresco,
está
á
cuatro
leguas
de
la
cabe·
cos, segun el proyecto; pero la sub-comision de
la Exposicion, creyendo, con razon, que le sobra cora de su distrito, esa poblacion tiene un clima
tiempo para resolver estos detalles, miéntras que mas templado. En esta demarcacion municipal
le falta para decitlir cosas de grande importancia, se hallan los nuevos pueblos de Cacahuatan y
no ha tomado rcsolucion alguna sobre el particu- y Union Juarez, en cúyos terrenos se está ela·
lar. Al final del puente se alzará una. gran roton- borando mucho café, dirigidos estos trabajos por
da, destinada á servir de salon de conciertos. En varios mexic~nos y guatemaltecos, propietarios
lns dos alas de la gran galería que so alzar(i. SO· que se están avecindando allí.
Los usos, costumbres, carácter afable, hospita·
bro el trocadero so reunirán y colocarán, segun
determinado 6rden, las exposiciones especiales !ario, pacífico y laborioso de aquellos habitante1
do, todo género. Del pié mismo de la rotonda son dignos de estimarse.
Entre las familias do Tapachula y Tuxtla Chi·
brotará una gran masa de agua que a.e despeñará
en cascada por la escalinata actual dol trocadero. co, tributo mis 1·ecuerdos á todas con q~ieijes llevo
A ambos lados de la. ca15cada, y cercados de mu· amistad, sin olvidarme del digno párroco D. Apo·
ros que llegarán hasta la avenida del Rey de Ro· linario Navas, elj6ven Alfredo Delarbre, los her·
ma, se dispondrán, en medio do elegantes jiu-di. manos Diaz y Aparicio, Sres. C6rdoba, Canciuó•
ncs, lns fondas, cafés, teatros, conciertos, &amp;.; en y Anepeita, p1·esidente del ayuntamiento.
' i
Dignos
de
elogio
son
tambicn
los
adelántos
quo
i
una. palabra, lns mil y una construcciones acce·
I·
en
marina
hay
en
el
puerto
de
San
Bonito,
por
sorias y complementarias do la Exposicion. Este
1
, es el proyecto en su conjunto. En sus detalles, la inteligencia que el Sr. Tcodosio Reinoso tieno
aun en los mas importantes, podrá aún sor modi- como agente de la Compaiifa independiente de
ficado; parece que, en suma, lo que queda dicho lanchas, propiedad del Sr. Pananá, que cierta·
es cuanto, respecto á proyecto, interesarñ. saber mente son muy útiles para el servicio público y
do aquí á fines del corriente año. A los seis au· engrandecimiento de Soconusco.

No bastan todos los males qua la guerra clvil
ha hecho á la agricultura y han aparecido la langosta en unos Estados, los temporales en otrosYucatan y Campeche han sufrido consiJerable·
monte con estos últimos: Veraeruz está sufriendo
con la primera; en el Estado de Hidalgo las heladas han destruido las miescs.-Baja el henequcn ! encarecen los artículos de primera necesidad, al extremo de quo el hambre quo comienza
á. sentirse en las capas densas de la sociedad, no
tardará, en subir á las capas superiores.-La na·
turaleza obra de consuno con la voluntad de los
hombres y ambos doatruyc:n lo que alguna piadosa
y humilde deposita en el seno de la tierra.-Los
que debieran estar llevando un arado, cargan
con w1 fusil; los que debieran cuidar de su pro·
pia subsistencia, atendiendo ú. la subsistencia de
los qtros, se están aniquilando mutuamente. ¿Po·
drá prolongarse mucho tiempo esta &amp;ituacion?
¡Imposible! Cuando se agoten todas las fuentes
de riquezas, pr6ximas ya á su fin; cuando el
hombre honrado no encuentre donde trabajar para ganar la vitla, el edificio se desplomará ....... .

toros de los proyectos que han merecido prime·
ros premios se les dará la direccion especial do
una parte de las construcciones. Mr. du Somme·
rard dirigirá en jefe la Exposicion: Mr. Krantz,
eenador é inspector general de caminos, la construccion; M. Alphand, inspector general de caminos é ingeniero en jefe de la villa. de Pa.ris, las
disposiciones exteriores y los jardines. Los tra·
bajos darán principio en cuanto las Cámaras ha·
yan n.probado definitivamente el conjunto de me·
didas quo les propondrá la comision central de la
Exposicion universal.

])ice la Revolucion Econ6mfoa: Sr. D. José
M. Vazquez, dueño de la. hacienda de la Noria,
en el distrito de Dolores Hidalgo, Guanajuato,
so propuso ensayar en aquellos terrenos siembra
de algodon, y tenemos el gwsto de anunciar que
ha obtenido el resultado mo.s satisfactorio quo
pudiera desearse. Obtuvo un algodon tan blanco
·Y fino, que las 30 6 40 pacas que se han recibido
en México, se han vendido á 12 reales mas, por
q~intal, q_ue el algodon americano.
«Las circunstancias por que atraviesa el país
son muy críticas; el consumo es muy escaso, y á
Dice una carta de Soconusco-He observado esto se debe que las mantas del país hay1.m sufrido
dot;nidamento. en ese distrito del Estado de Chia- últimamente una depreciacion, sogun ae noa infor·
pas sus pingües frutos agrícolas, cuyas calidades ma, de 2 reales en pieza. No obstante esto, el
del café que está enbonanza actualmente, como Sr. Arzumendi ha pagado el algodon de la Noria
elemento principal, sus ricos cacaos, vainilla, al· al precio que hemos dicho, y todos los fabrican·
godon, tabaco y maderas finas, le hacen ser ricos, tes que lo han visto, lo declaran superior al quo
de los Estados-Unidos importamos.
ocupándose ba.atantes brazos para el beneficio.

-Nuestra Revista Mercantil de frutos agrí·
colas queda reducida en e.ate número á esta. lac6nica cxprcsion:-NADA.

l

Los objetos que exhibe el J3rasil¡en la Galería
do agricultura, son tantos y tan va1·iados que
apénas podemos ocuparnos do los mas interesantes. Hay una infinidad de cfoees de café que de·
muestran lo mucho que abunda este producto en
el imperio.

Se dice que el füasil exporta la mitad dol ca·
f é que se consume on el mundo y que en calidad
no tieno superior. A jueces competentes hemos
oído Jecir en In. exposicion, sin embargo, que es·
to café es inferior al de C6rdoba. La exportacion
dol año antepasado' ascendi6 á 370.448,064 libras
y eu válor á S60.589,394: De algodon tiene el
Brasil excelentes muestras en su departamento:
todo un pabellon está cubierto con al11odon
en
o
rama.
El cultivo &lt;le este producto recibi6 en el Bra·
sil un gran estímulo durante la rebelion amori·
cana y es ahora uno de los.principales elementos
del país. Su última exportacion anual fué de
119.843,077 libras, y su valor de $12.997,324.
Se ven muchas muestras de azúcar de cuyo pro·
dueto mas do la mitad se consume en los EstadoeUnidos. Asciende su exportacion anüal á ........
340.593,327 libras, y su valor, á $ 9.767,106.
Entre los objetos principales se notan las diferentes clases de cueros y vaquetas. Se calcula
en veinte millones el número de cabezas de gana·
do vacuno que hay en el imperio, y ·ademas del
mucho consumo de cuero que hay en el p~ís, se
exportaron el año pasado 47.602,143 libras cuyo valor lleg6 á $ 6.357,447.
El tabaco que se exhibe compito con el do Cuba, segun los entendidos, y se han exportado el
último año 29~190,825 libras por valor do.......
2.954,083.
Entre las muchas gomas de loa árboles del Bra·
sil se distinguen las del bulo, que se da con tan·
ta abundancia en los valles de Amazonas.
La lana de California obtiene precios inferiores
á los de la lana del Esto en los mercados, y no
deja por lo tanto de ser do interes el saber las
razones que existen pai:_a ello. En aquel Estado
se trasquilan las ovejas dos veces al aüo por re·
gla genoi:al, y esto hace que el vellon sea muy
corto y de ménos valor que cuando crece por un
afio. La mayor parte de la lana que se trasquila
una vez al ano tiene una parte débil, que ocasiona la insuficiencia de alimento on el Otoño é Invierno, por lo que se quiebra. fácilmente al ser
cardada. ((Nuestras ovojas, tienen pastos en abun·

.

�412
da.ncia durante el verano, y engordan; pero cuan· apreciables riquezas; trigo, café, arrnz, maíz, ta·
do sobrevienen los fri:,s, uice un colega., las llu- baco; plantas utilísimas, las famosas fibras de ·
vias y los vientos, se encuentran desprovistas de henequen, plantas medicinales. Aquí muestran
la clase propia de alimentos y les faltan lugares los variados usos de la planta llamado. ágavos,
adonde cobijarse, y naturalmente desmerecen rá· maguey 6 pita, muy curiosa: pertenecen al génepidamente en carnes. Si se les preparan á los reba· ro de las lináceas, desde la raíz arroja un cono
il.os buenos y calientes Jugares donde abrigal'l!e puntiagudo compuesto en hojas rolladas ú. lo an·
en la noche, mejorarían de condicion. De aquí, cho quo sucesivamente se desenvuelven y son de
hechura de cuña, puntiagudas, acanaladas, armapues, que el poco cuidado que mostramos en este das de pico~ en su extremidad y bordes, muy
particular, y el descuido con que dejamos nues- crasas, de color verde claro, y llenas de fibras
tros rebailos expuestos á todas las inclemem:ias largas, fuertes y blancas. Desenvueltas las hojas,
del tiempo, influyan en la calidad de la fo.na y nace del centro de ellas un vástago que se llama
lisero 6 pistaco, y on la extremidad de ésta echa
condicion de la borregada. No es raro que algun las flores. Las hebras de las hojas se hacen cuer·
borreguero, como aquí se dice, so afane por con- das, papel y aun tejidos. De ella se hace tambicn
seguir una buena clase de lana; pero por grandes una bebida que se llama pulque.
La exhibicion de tejidos os buena; mencionaré
que sean sus esfuerzos so ve confundido con la
algodon ordinario, géneros de lana, pafios y sedas,
generalidad, que no toman igual cuidado por me· México expone sombreros de hoja de palma, y
jorar la. clase de lana que sacan de sus rebaiios. una variada y vistosa coleccion de sillas de mon·
Do aqu{ que sea necesaria ta accion de todos los tar, frenos, espuelas, &amp;c. Por último, no olvidaré
borregueros en general para conseguir una. mejo- decir que se exhiben tambien vasijas y otros ar·
tículos hechos de barro, que imitan el antiguo
ra en la calidad de la lana, y por Jo mism.o una alza
arte de los Aztecas.
en los precios de la misma, pues todos los esfuer·
Es notable la. ignorancia. de este corresponsal.
zos que so hagan aislada.mente serán estériles.» Dice que el agave (maguey) pertenece al género
de las lindceas. Las lináceas no son un género,
Segun la Oficina Estadística de Washington, forman una f arnilia, y el agave pertenece á la
durante el mes do Mayo último, llegaron al puer· tribu de las agaveas de la familia de las .Aman·
lideas. Segura.mente lo que quiso decir este seto do Nueva-York 13,310 inmigl'ante!!, 7,758 ñor, fué que el Uno y el maguey son plantas texhombres, y 5,522 mujeres. Procedencias ele In- tiles.
glaterra, 2, 085; de Escocia, 397; de Gales, 29;
ccEn Nueva-York, segun la. Revolucion Eco·
de Irlanda, 2,230; de Alema.nia, '1,252; de Di·
nómica, los artículos de primera. necesidad son
namarca, 274; de Noruega, 450; de Suecia, mas baratos que en México, á pesar del pro·
1,013; de Austria, 867; de Francia, 298; de Sui· teccionismo exagerado de 1011 Estados-Unidos.
za, 172; de Espaila, 43; de Portugal, 6; de Ita- Oacao: en Nueva-York, Guayaquil, lib. 15 6.
lia, 458; do Holanda, 107; de Bélgica, 40; de 16; en México, lbs. 22¡ Maracaivo, lbs. 25 á.
28; en México de 65 á 68, lib. Oafé: en Nue·
Rusia, 250; ·do Polonia, 117; de Hungría, 91; va-York, mexicano, lib. 16 á 18, (encarecido, en
de China, 9; de Canadá, 16; de Nueva-Escocia, Vero.cruz, 17 cts. lib. (Lo mismo que en Nueva21; de México, 5; de Colombia, 13; de Cuba., 23; York). Canela: allá de 70 á 75 cts. lib.; aquí,
de San Thomas, 4; de Be1·mudas, 3; do India, $ 2 á 2 37. Pimienta: allá de 9 á 9! cts. lib.;
aquí, de 32 6. 33 cts. A,·roz: en Nueva-York,
8;.de Puerto-Rico, 2; de Jamaica, 2;- de Hayti, importado de la. India, de 3i á 4 cts. lib., aquí,
2; de Asiria, 2; nacidos en el mar, 2; do Japon, ar1·oz mexicano, 9 á. 9i diferencia; 5 cts., contra
Vcnczuela, Chile, Argentina, Barbadas, Bahamas el precio de México. Manteca: allá, de 12} ú.
Asia, Australia, Gibraltar, 'Malta y Laponia, uno 13!; acá de 16 á 17 cts. lib . .Azúcar: allá de
de H á 7{ lib.; acá, de 6 á 8 cts. Maíz: allá
por ca(h punto nombrado.
3 ·cta. lib.; aquí, tomando el precio medio de
tiempos normales, $ 4 carga de 96 cuartillos, 3t;
El corresponsal de un peri6dico do esta capital pero ahora, estando á $ 7, resulta á 7 cts. lib.
on la Exposicion de Filadelfia dice lo siguiente: Hay, sin embargo, que atender á que el maíz es
«En una scccion agrícola México presenta in· la semilla que mas se cult¡a en México.»

..

413

PRECIOS CORRIENTES&amp;

O 81 á O 34
O 62 á O 66
Azúcares. Blanca suprem11, arroba ....... .. 2 00 6. O 00
PLANTAS INDUSTRIALES.
Id.
enlrever11da blanca segun clase,
Café. De las Villas, quintal.. ................. 18 50 6.
arroba............................ .. l 87 ú. 1 95
Id. de Córdoba, idem........................ 10 00 á
Id.
corriente, idem .................... . 1 62 á O 00
Cacaos.
De Soconusco, libra.-N. H...... O 72 á
Id.
prieta, segun clase, idem....... .. 1 50 á O 00
Id. de Tabasco, segun clase, idem. ... O 20 á
Id.
panocha. amelcochada, 20 á 22
hojas.-N. H ..................... O O por 1 00 Chiles. Surtido, conocido por del .Tara!,
arroba ............................... .. 4 00 á.
Id.
panocha blanca, idem.-N. H.. 000,, 125
Id.
colorado
lengua de pájaro .......... . O 00 á
Piloncillo, carga.................. ............. .. 8 75 ú. 9 00
Id.
mulato
de
San 'Martín .............. .. 4 50 (~
Miel de caña, carga ........................... .. O 00 á 12 00
Id.
pasilla
fl.or
delgado de Querénda·
Harina,. Flor de los molinos próximos á
ro,
de
1~
á
5!, :irroba ............. . 4 00 á
la capital, arroba................ . 1 31 á l 37
Id.
id.
de
otras
haciendas,
varias cla·
de otras procedencias.............. O 00 6. 1 31
Id.
ses, arroba ......................... .. O 00 á
PLANTAS TEXTILES.
Tabaco, de la V., manojo surtido superior
ó. intimo, arroba.................. .. 6 7.1 á
Algodones. De Sta. Rosalia, rama y quinId.
de
Coatepec, manojn.do, id. id, id. O 00 á.
tal .... ...... ........... ...... ...... 19 25 á 20 00
Ill.
plana,
de Orizava....... .'............ . 5 50 á
Id..
de Nazas, idem .................... 20 00 á. 20 50
Id.
Misanllay
Tlapacoya, segun clase 6 00 á
Id.
de las costas de Vero.cruz, id. 20 00 C. 20 50
Id.
Altotonga
............................
.. 8 50 á
Id.
de Acapulco, idem... ... ......... O 00 á O 00
PRODUCTOS
TINTOREALES.
Pitas. Oa.xaqueiia, segun clase, arroba.. O 20 á 21 00
Id. de Acayúcan, idem ...................... 12 00 á 13 00 (),rana. De Oaxnca, superior, libra.......... O 50 á
Granilla, arroba................................. 6 00 á
LEGUMBRES SECAS.
PRODUCTOS ANIMALES.
A rvejones. Semilla africana, carga......... 9 50 á. 10 00
Id.
id. id., clase inferior, idem.... ó 10 á 5 50 Cera, arroba ....................................... 18 00 á.
Id.
cochinero, idem.................... 2 40 á 8 40 Cueros. ............................................. O 62 á
Frijolu. Bayo gordo superior, carga...... 10 00 á O 00 Lanaa, de carnero, fina, lavada, arroba... O 00 á
Id.
entrcgordo, idem...... ... ......... ... 9 00 á. 9 óO
Id. id., hasta de aiio, idem.............. . O 00 á
Id.
menudo, idem .................. ...... 9 00 á 9 00
Id. id., marcciía, idem.................. .. 4 00 á
Id. parraleño gordo superior, idem.. 10 00 á. 10 50
Id. i~ hasta de Agosto, segun clase,
Id.
entregordo, idem............. ... ... .. 9 50 6. 10 00
arroba................................ ..
Id. menudo, idem......................... 8 10 á 8 50 Queso, de la Barcá, arroba ...............: ... .
Id. prietito de Tierrafria., idem.... ... 11 50 6. O 00 Id. de Morelia, idem...................... ..
Id. id. de Tierro.ca.liente, idem......... O 00 á. O 00 Id. de otros lugares, idem............... .
Id. Acoyote, idem.......... .............. 9 óO á. 10 00 Id. fresco del dia, libra.....................
Id. garrapata y amarillo, idem....... O 00 á O 00 Sebos, blanco en bota, arroba .... ........... .
Garbania superior, idem ...................... 10 00 1i, O 00 Id. mediado, idem .......................... .
Garbanzo idem, idem.. ............. ..... .. .. ... 8 10 á. O 00 Id. terciado, idem......................... ..
Ilaba, carga de 108 cua.rtillos.. ... .. ......... 7 00 tí. O 10 Id. en panzas, mediado, idem ......... ...
Toxoi.-60*

3 50
6 25
O 00
O 09

ú.
á
á
á
o á
4 50 á
O 80 á
3 90 6.
3 90 á

oo

•

O 00
O 00
O 66
O 21

O 00
O 00
O 00
O 00

4 50
7 00

O 00
5 75
6 50
4 00
O 52
O 00

18 50
O 75
8 00
O 00
4 25

3 75
6 50
5 31&gt;
4 10
O3
O 00
4 30
4 25
O 00

�414
(}arma, de res, segun clase en el matadero, arroba........................... 1 25 á.
Oarnea, de carnero, segun clase en el matadero, arroba...................... 1 50 á.
Cerdos, pesados, -vivos, arroba. ............. 1 81 á.

415

ESPECIAS.
l 75 Anís, arroba ......... "...........................
Comino, idem........................
1 75
Canela, libra..........................
O 00
Cla-vo, idem. ........ .••... ..... ...• .••

O 00
1 ló
2 00
O 66

6.
á.
á.
á.

Jladeras de tbanisterfo, idem mexicana.
Idem cedro, Manzanillo...................
Idem idem mediano........................
Idem idem mexicano.......................
Mieles.-Cubo., para refinar, nueva, óO
por galon... ...... ... .......... ... ..........
Idem idem para consumo, idem..... ....
Idem Puerto Rico...........................
Idem Nuev11r-Orleans, calidad superior,
nueva ... . . . ............ ...... ... .. •.. . ... ...
Idem idem idem sobresaliente, idem.
Miel de abe/as.-Cuba, oro, depósito
ga.lon •.. .. .. . . . .• . . . .... ... .. .. .. .. .. .. .. . . .
Idem idem, derecho pagado, papel......
Idem Santo Domingo, idem..............
Idem idem, oro, en depósito..............
Pítles.-Seis meses, chivo, Tampico,
por libra, papel. ..... ,...................
Idcm Matamoros, idem........ ............
Idem Veracruz, idem ......................
ldem Curazao, idem...... ....... ... . .. ...
Idem Buenos Aires, ídem.................
Idetn venado de Vera.cruz, oro, por
libra .........................................
Idem Honduras, idem... ........ ..........
Idem Guatemala, idem... ............. ....
Idem Sisal, idem.......................... ...
Idem Puerto Cabello, idem...............
Idem Ciudad Bolivar, idem..............
Id em Lotes surtidos . •..... . .. . .. ... ........
Salilre.-Refinado, puro, papel, por libra...........................................
Idem nitrato de Soda, oro. ...... .. . ......
Seda.-Tsatle, nfunero 3, por libra.....
Tabaco en rama ..l!1Iaba11a, tripa comun. .. ................. ......... ....... ... ... ..
Idem ídem regular............. ........ ....
Idem idem superior........................
Idem Yara.-Un corte.....................
Tinte8.-J'ustete de Tampioo, oro.......
Palo Campeche, Laguna, oro............
Idem Tabasco .. . . .. . . ... .. . •.... .... ...... ...
Palo de Brasil, papel.......................
Idem brasilete, Rio Hacha, idem. .....

2 00
2 50
2 50
O 90

MERCADOS EXTRANJEROS.
Nueva-York, Agosto 1? de 1876.

Aceite.-De olivas, :Marsella, por caja, 4 40 á 4 50

Oái'l'amo.-Tampico.........................
Id'em de palma, libra..................... . O 8 á O 8t Oaucho.-NicaragO.a, oro.................
.Míil.-Ilcngafa, oro, libra ................ . O 95 á 1 50 Idem Guayaquil, prensado,·papel......
Ideo Gu:i.temala, oro.................... .. O 85 á. O 90 Idcm mexicano, idem. ........... ....... ...
Arroz.-Carolina, por libra.............. O 7 á. O 8 Idcm Cartagena, idem.. .... .. .. .. .. .. .. ...
Idcm rangoon, oro, depósito............. 2 70 á. 2 75
Oerd.-Amarilla por libra................
Azúcar.-Cubn, inferior hasta ordinaOocoa.-San Blas, millar, papel.........
:río ........................................... O
O 8! Idem liara.coa, ídem.......................
Idem idcm regular, refino................. O
O 8 Oueros de res.-Oro, Monte-video, 20 á
Idem ídem, buen refino................... O
O 8!
22 libras . .. .. . . . . . .. . .. ... . . . . . . . . . .. . . .. . . .
Idem ídem, regular consumo............ O
O 8t Idem Rio Grande, 20 á 23 libras, escoIdcm idem, bueno á sobresaliente congidos ....................................... ..
sumo ......................................... O 8~ á O 09 Idem Maracaibo, secos .................... .
ldem idom, ccntrifug11.s bocoyes númeldem Matamoros y mexiéanos ...........
ros 8 á 13.................................. O 8! á O 09 Idem Tampico .............................. ..
Idem idcm, mela.do ......,.................. O 4 á. O 6t ldem Veracruz ........................ ~.·; ;
ldem Habana, cajas, números 7 á 9.... O 6t á. O 7t Idem Puerto Cabello ................ : ......
Idem Bogotá................................. .
1clem idem idem 10 á 12......... ......... O 7! á
Idem idem idem 13 á 15 ... . .. ............ o Si á O 8! Idem Santo Domingo y Puerto Plata,
Idem idem ídem 16 á 18 ...... .... ..••• ... O 9!á O 9t
secos ..............., .........................
Idem idem ídem 19 á 20...... ........ ..... O 9i á O 10! .Drogas.-Extracto de palo de tinte .... .
Idem idem idem blanco................... O 9¡ á O 10! Idem Jalapa, oro, libra .................. ..
Idem idem número 12, oro............... O 41 á o 4{ Idem opio, calidad viejo, oro, en depóIdem Puerto Rico, refino................ O 8 á. O 8t
sito.
Idem idem consumo........................ O 7! á O 8 Idem nuevo, ídem.
ldem idem Brasil, número 9 á 12..... , O 7 á O 8} Idem zarzapa.rrilla, Honduras, &amp;ro....
Oacao.-Carácas ordinario, oro por
Idem mexicana, oro ....................... .
libra. nominal..,........................... O 50 H, O 65 · Especiaa.-Canela. de China, oro ........ .
Idem Ma.racaibo, oro....................... O 23 á O 25 Idem pimienta negra, oro ............... .
ldem Guayaquil, oro....................... O 10 á O 11 Idem blanca, oro ........................... .
Café.-Rio, por cargamentos.
Idem clavos de especia, oro ...............
ldem ordinario por libra................. O 1ó á. O 15! Grana.-Cochinilla, oro, Hondu~s ,
Idem regular ............ ........... ......... O le á O 16!
planta p.r imera .......................... .
Itiem bueno ................................... O 17! á O 17f Idem ídem, segunda.......................
Idem superior................................ O 18 á O 19 Idem Tenerife, planta. ................... ..
Idem Java, sacos .......................... . 0226.023 Idem mexicana............................. .
Idem Maracaibo ............................ . O 16 á O 18 Lana.-Vnlparaiso, oro, sucia...........
Idem la. Guayra.............................. O 17 á O 18! Idem S. A. merino, papel, idem ...... ..
Idem Jamaica ............................... . O 16 á. O 18 Idem idcm, mestiza, papel, idem...... .
Idem Puerto Rico............................ O 17 á O 18 Idem idem, Córdoba, oro, lavada ..•...
Idem Costa Rica............................. O 17 {~ O 18! Idem Montevideo sobresaliente, papel.,
Idem mexicano............................... O 17 á O 18 Idem Cabo de Iluena Esp~rania, ídem
Idem Sabanil111.. ... . ... .. .. .. .... ... . . . . .. .. . O 16 á O 18
idem ....................................... ..
Idem Santo Domingo.................. ..... O 15 t O lót ldem mexicana, ídem......................
ldem Oura.zao .~............. ........ .......... O 16 á. O 18 Idem Tejas, mediana, papel..............
Oáí'tamo.-Manila, oro, por libra...... O 7f á O 8¡ Maderas de ebaniatería.-Caoba · Santo
Idem henequen, idem ......................
Domingo, horquetas, pié...............
Caffámg.-Sisal, papel..................... O 4f á O 5! Idem idem trozos...........................

o s¡

O 6 6. O 6{
O ~l á O 42
O 43 á. O 44
.O 35 á O 36
O 41 á O 42
O 32 á O 34
O 38 á. O 39
O 23 á O 24
O 20 :í. O 21

O
O
O
O
O

18
11
16
16
15
O 15
O 18

O
O 13
O 18
O 17
O 16

O 16
O 19

O 18J á O 16!
á O 12
O 10 á O 10!

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O 32
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á
á
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O 10!
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O 15t

O 23!
O 36

048á0ó0
O 42 á O44
045á053
085á038
O 19 á O 20
0256.080
028á080
O 28 á. O 33
O 33 á. 0 36

4 á O 18
4 6. O 6
7 á. O 9
6 á. O 8

O 20 á. O 24
O 40 á O 45
O 38 á O 6ó
O 00 á O 60
O 70 á O 71

O 80
1 15
O 73
O 70

á
á
á
á

O 82
1 20
O 75
O 7l

O 00 á
O 00 á.
O 00 á
O 00 á.
O 50 á

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O óO
O óO
O 60
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O 00 á.
O 00 á.
O 00 á
O 00 á
O 00 á
O 00 á.

O 55

O 55
O óO
O 52!
O 47!
O 45
O 90 á O 95

O 12 á O 12!
O 2! á O 2i
5 26 á. 5 50
O
O
1
O
25
36
O
O
O

8ó
92
10
85
00
00
33
70
00

á O 90
á 1 00
á. 1 25
á
á
á
á
f.
á

O 94
O 00
O 00
O 00
1 80
46 00

ARTICULOS DE EXPORTACION.

4'.ceites.- De linaza, galon................ O 68 á. O 69
Idem de puerco, superior, de invierno.

1

•

1 08

á 1 05

ALGODONBS •

1,

O 82 á O 36
O 17 á O 18
O 80 á O 84
O 7 á O 18
O 16 á. O 20

.,

•

á
á
á
á
á.
á
á.

O

O
O
O

Uplands. :Mobila. N. Orleans. Tejas.
u¡.
Ordinary ......pr lb llf
11¡.
n¡
Geod ordinary. ... . 13!
13}
13!
Low middling... ... 18i
14
141 14!
Middilng .... ........ u¡
14i 14!
Godgmiddling .... .. 14!
14-¡15,
15t

13t

14f

Almidon y maizena de .Duryea.-Almidon de Glen Cove................ ........ O 05 á. O OG
Idem superior................................ O 08 á. O 9
Idem satín Gloss (lustre de satin )..... 9 lOJ á O 10!
Idem maizcna ........ .. ........... ..... .... . O 12 á. O 12!
En los precios arriba mencionados, se ho.rá un descuento, siempre que los pedidos sean de 1,000 librae ó mas.
Oereales.-Trigo rojo y ámbo.r Mich.
&amp; Ohio .... . . . . ................. .... . . ... .... l 42 á 1 50
Avena ........................................... O 58 á 067
Ceba.do., nomina.l....... •. ................ ... 1 25 á 1 60
Mai~ del Oeste, blanco............. :........ O 86 á O 88
Idem ídem idem, amarillo............... O 80 á O 81
Legumbrea.-Frijoles, medianos......... 1 65 á 1 90
Idem marrows.. .......... ......... ............ 2 20 á 2 45
Idem Red Kiduey..... ......... ... . .. ...... ... 3 20 á 8 30
Idem White Kiduey......................... O 00 á. 2 40
Idem guisantes del Canadá, dep6sito,
bushel....................................... 1 15 á 1 16
Idem partidos ( split) barril, 210 libras
depósito . . .. . .. .. •.. .. .. .. .. .. . .. .. . . .•. .. .. O 00 á 5 70
Idem verdes, escasean..................... O 00 ·á 2 50
Forra/es.-Heno, 100 libra.e.............. O 78 6. O 80
Idem afrecho, 100 idem. ..... ........ ..... O 00 á. 1 50
Harina, St. Louis, regular .... ,........... 7 60 á 8 10
Idem sobresaliente............. ........... 8 21 á 9 83
Jabon y vcla:.-Allan Hay Company,
N. Y., Jabon primera calidad, por
libra......................................... O 00 tí. 7 7j
Upulo.-1874. ........ ................ ........ O 18 á O 25
Maderas, tablazones y duelas.-De tea
de Georgia, millar......................$ 23 O á. 25 O
Idem tablones de pino blanco............ 19 O á 26 O
Idem hemlock y Spruce, millar......... 15 O á 17 O
Idem tejamaniles de pino t.lanco, millar........................................... O O á 10 O
Idem idem ciprés idem número 1.... ... O O á 5 50
Idem duelas de roble pesadas, para
bocoyes .....................................$ O O á2000
Idem idem idem ligeras................... O O á 170 O
Idem cortes para miel, con tapas, 32
pulgadas.................................... 100 O á. 130 O
Idem idem azúcar, 36 pulgadas......... 220 O á 320 O
J dem idem idem 38 idem....... .... ....... 243 O á 245 O
Idem a.reos 12 piés........................... 28 O á 40 O
1dem idem 14 idem........ :....... ......... 87 O á 42 O
Máquinas de vapor.-Bo.xter, W. D. Russell 2 caballos.......
$ 500, 3-675, 5-875, 8-1,075, 10-1,250.
Motores.-Para fuerza. animal de palanca y de carriles de
$160 á $ 250; trilladoras de $ 70 á $ 270, R. JI. Allen y
Co., Nueva York, fabricantes de maquina.ria en general,
para. agricultura, &amp;c.
Instrumtntos matemdticos.-James W. Queen y C~, Filadelfia y N. Y., niveles de ingeniero con telescopios, nimero 1,005 $135, para arquitectos con idem, ntunero .....
1,006 $ 76, número 1,007 $ 60.
Ventiladores de presion de B. F. Sturtevant, 70-72
Sudbury Street, Boston, Mass., número 00 $25, ntunero
265 número 5, $180, número 10, $ 580.

�417

416
11
Estas famosas pildoras ejercen una influencia tan benéfica en el ESTO~IA~O, el HIGADO, los intestino~ Y
los riñones y purifican tan completamente la SANGRE, que han llegado á disfrutar de mayor venta que Dln·
gun otro medicamento.
Los que padecen DEBILIDAD ó pérdida do apetito recobrarin rronto la salud normal, tomando unas cuantas dósis de este excelente remedio.
•
..
Las MUJERES que han llegndo :i la edad critica deberian apelar M. las pildoras HOLLOWAI ·

No hay herida, úlcera ni llaga que dejen de cederá las propiedades sanativas de este incomparable ungüen- , .
to, el cual es especialmente eficaz en los casos de MA:LES. d~ PIERNAS Y de PEC~O.
Frot:í..ndose el CUELLO y el PECHO dos veces al d1a con dicho Mlsamo, los constipa.dos, las toses Y fo BR~NQUITIS no tardarin en deso.parecer, c_on tal que se to!°en simulláneamente las pildoras con arreglo á las mstrucciones impresas de que ellas van srnmprc acompauadas.
PRECAVERSE DE LAS VILES FALSIFICACIONES EN NUEVA- YORK DE LAS PILDOBAS Y EL
UNGUENTO DE HOLLOWAY.

H'

Viles imitaciones contrahechas de '. 'Las P í l d o - 9 r a s y el Ungüento de Holloway•: se fabri~an y se
venden bajo el nombre do "Hollow'ay y C\"
por J. F. Henry, C?rran y C., D10gu1~tas de
Nueva-York, con una supuesta marca de patenlt te asi-1\Ierc~d~res sm e~crúpulos las obtienen á
precios muy infimos, de la denominada casa. I!
1 E.~tas compos1c1ones de.nmgun valor se expenden
al Público como mis legitimas Píldoras y Unguento.

.!

Apelo, pues, muy encarecidamente á. los-Amigos y los demas. e_n l:is Repúblicas Hispano-Ameri~anas, á. cuya~
manos ésto. llegare, y mas especialmente á. las madres de Familia y otras señoras, para qu~ se sirvan pr~star
me su auxilio, en cuanto puedan, en denunciar este descarado Fraude fraguado en .NUEVA:-1' ORK, r.r:cimendo
ii sus amigos, á fin de que no se les engalle á comprar estos compuestos despreciables, titulados P1lcloras Y
Ungüento de Holloway" que lleven algun rótulo de Nueva-York en ellos.

Antes de comprar examínese con mucha cautela el Rótulo en e1 bote ó la caja, para cerciorarse si
está la direccion de '533 Oxford Street, London, pues si no está, entónces se trata de porpetrnr un des•
~
'
carado engano.

..
1

1.

Ca.da Bote y Caja. de lo.s Medicinas Legitimas, lleva el Timbre del ,Gobierno Brif1nico,. con l:ls palabras "Píldoras y Ungüento de Holloway London," graba.das en él. En el rotulo está la d1recc1on, 533, Oxford Street,
London en donde únicamente se fabrican.
Píl
l
~ Se invitan á. las persono.e que sean defraudadas por los vendedores que expende~ " 1 a~
e1oras Y e
Ungüento de Holloway" falsificados, para que se sirvan comunicarme los pormenores, é m~_iatamente ha:é
formalizar procesos legales contra los Ofensores, y recompensaré liberalmente á los Delatores por el trabaJO
que se tomen, comprometiéndome á que no haya trascen~~nci11o de sus nombres.-Firmado, TOM~S HOLLOWAY.-L6tidrcs, bfarzo 15 de 1876.-Véndense estas medicmas en la casa. de los Sres. L. Canobbio de i.\Iazatlan.

I

En la mut acreditada casa del S ~ n ! ~!~!~!.:::mp~eto de cuanto hay de meJ~r en el
· ramo de medicina.-Boticas y botiquines homeopáticos, desde el infim? _precio de ~ 3.-0bras de medicma homeo ática do los autores mas conocidos del público.-Guia. de la.s familias, cuyo hb~o está acompa!iad.o ~e un
bot/uinutillsimo para los viajeros, habitantes de los campos y haciendas, ~ue no sie!°"pre pueden rec1b1r .auxilio; de los médicos.-Nue,o y gran surtido de espedalidades farmacéuticas aored1ta~11s p_or mas de ve!nte
años.-El imponderable antivenéreo del DOCTOR LOPEZ, mare..villoso por sus efectos mfahbles en multitud
de enfermedades que ha curado en esta República. y en el extranJero.-Chocolote, caf~ para enfermos.-Azúcar de loche.-.AlcohQl a1,so1uto y glóbulos inertes.-Pida,se el co.tUog? que se da.grátis en est!l' casa.
Se arantiza ue las medicinas de esta casa son las mas baratas, siendo ta~b1en de eficacia ~~rprende~te
para !urar TOJA CLASE DE ENFERMEDADES, puesto que cura lo que nmgunas otras mediomas habui.n
odido curar.-LOS HECHOS COMPRUEBAN ESTA VERDAD.
.
.
.
p Le'3 ~~'.'}!"mo~ que resiue~l fnc-ra. ue la c.. pitai, putddl h.1c~1· sus consultas por escrito, enviando el importe.
ATENCION !-Esta casa pose.e un V:(NO contra el c!oros1s que hasta ahora no ha fallado; se asegura que
I
tal enfermedad desaparecer{¡, haciendo uso de esto medicamento._
.
. No hay que olvidar EL GRAN REFRESCANTE DE LA SANGRE del Dr. H. que se expende con éxito y que
ha. dado ma.ravillosos resultados.
d L
'd t f
CONSULTAS. - Se dan de nueve ti. once de la. ~añana, y _de dos á cuatro de la tar e. os res1 en es uera.
de la capital, pueden hacer sus consult!s por escrito, relacionando en sus c~rt:i.s los sintomas de su enfermedad.-Precio de la consulta con el medicamento, cuatro pesos.
. •
La mP.d icina y método so a.compaiia.rá con la. respuesta por el correo ordinario.
UMC,0 DEPOSITO EN MEXlCO, 2~ calle del Cinco de Mayo número a.

. EL CULTIVADOR.
Nuestra publicncion cumple con cate número
cuatro años.-Para un peri6dico que vivo do sus
propios esfuerzos y que no so ocupa absolutamente de política, en M6xico, esta existoMia raya
casi en longcvidad.-Existcncia laboriosamente
cumplida. en medio de infiuitas penalidades y va·
cilacionos, en cato año, sobre todo, en que la guerra civil destruye cuanto 'toca y lo toca todo~ y en
que la subsistencia encarece por la falta misma
do produccion.-No es nuestro propósito culpar
6. nadie por esta situacion creada, más que por
los intereses generales del país, podos muy in·
dividuo.les do los hombres políticos. La nacion
quim·c paz venga do donde viniere; porque el pueblo ha Uegado á comprender 'que solo á la sombra de una paz sólida y estable pueden desarrollarsc los infinitos tesoros do la riqueza pública,
?Ua!lUO la adrninistracion cao CR manos proviso·
ras y atinadas.
Hay en la viJa do los pueblos ose período de
la infancia, semejante al período de la infancia en
la vida del hombre, en que las ideas l!o van desportando lentamente y en quo á voces es nccesario que choquen con las preocupaciones arraigadas en el espíritu secular de las costumbres, para establecer los principios nuevos, quo son como
la razon .en el hombro, y que, como en este, tienen
. que luchar y chocar con las mismas creencias
para establecer en el alma un espfritu recto de
justicia. Do allí nacen esas guerras civiles quo son
por decirlo así, Z' enfanatement laborioso de las
ideas que deben ser mas adelante la baso del edi ·
ficio socinl.-Pcro cuando esta obra do reconatruc· cion mancomuna} so ha terminado, la guerra civil es un crímcn Lle lesa. humanidad, de lesa aociedad, do lesa patria y de lesa dig~idad; po1·quo
!odo lo que se discute no vale el ea.orificio
la
vida do un hombre trabajador, por oscuro y humildo que cate sea y vale mucho ménos que los in·
tercscs de un pucbÍo; que la subsistencia do mi·
llares de familias, víctimas do una causa para
ellas desconocida y mucho ménos quo las glorias y

de

Iel honor de uña nacion que cambia, en la opinion
do los juiciosos países extranjeros, sus. títulos de
civilizacion por los de impertinente y batalladora.
Quieren los hombres organizar la sociedad, ca·
&lt;la uno segun su· humana organizacion, y meter
así su mano sacrílega en ln obra de Dios, invocando las leyes humanas como infalibles, cuando, prohado está. que, ai contrario, está.n sujetos á. e,ons·
tanto discusion. Así violentan las leyes etornns
de la justicia universal, con la misma tenacidad
y la misma locura que un insensato quisiera acelerar el movimiento de los astros cayéndole ú pun.
tapiés al Universo.-Cuando le llega á. una socicdad ol momento de levantar una bandera, Dios
elige las manos fuertes y vigorosas que en su infinita pcnetracion crc6 con eso objeto; miéntras
tanto, t6calo solainonto al hombre acudir con su
poqueüa inteligencia á la mamvillosa combinacion
de los elementos generadores con un plan infinitamento sabio.-No se crea.destruycndo.-Los vo·
nonos matan desorganizando lo creado por la M·
turaleza. Las combinacionee químicas se forman
con dos 6 mas sustancias que absorbiéndose mu·
tua.mcntc pierden sus propiodadc~ particulares pa·
ra crear una su~tanci1.1. 1listintn con un nuevo ca.·
1·áctor general. Así es la sociedad, la guerra ci·
vil la desorganiza, la mat:.i.: la. política debe ser
1
una com binacion de intereses ércado!'i que den por
resultado la paz.
Ya hemos dicho otra vez quo es una locura dol
hombre querer precipitar los acontecimientos; y
esto que &lt;lecimos po.r los que han provocado Jn
guerra civil actual, lo decirnos tambi~n por el go·
bicrno.-No cabe en nuestrll.8 entraiias sino el
amor á los hombres y á, la. socicdaJ en quo vivi·
mos. Cualquiera que sea el gobicrnor es para nos·
otros' una entidad r&lt;'spctablc, sin ser sus aduladores. Vo1ver6mos á repetirnos: lo que está. escrito, cst(~ escrito, dice el proverbio árabe; lo quo
está decretado en los designios do la Providencia,
sucederá sin quo se maten los hombree y nunquo
los hombres so opongan tí ollo; porquo pr(ltcnder

TOMO 1.-ól

f

�418
contrarestar la fuerza del clestino, equivale á querer ab~igarse de una lluvia torrencial con la pun,
ta de un ba.ston.
Decidida y resuelta.mento estamos locos J ciegos.-Se matan nuestros hermanos sin saber por
qué; se agotan las' riquezas, sin poder engendrar
nuevos capitales, se siegan las fuentes del trabajo
privando á l:l-tierra de los escasísimos brazos que
pudieran cultivarla; se consumen en un dia. de
despilfarro las mieses de un año do cosechas y
se lJeva la gabela de un momento lo que pudiera
110r ef recurso del Estado en un año.-¿Cuál se.
rá resultado de estas locuras? La raina, la de·
solacion y el hambre. ¡El hambre que toca ya
{i. nuestras puertas y arroja en el platillo de la
baanza la espada de l3renol ¡Y quién sabe lo que
vendrá dcspucs! ¡Gloriosa seria el hambre si viniera con ella la resi11nacion!
Pero con el hambre
o
vienen todos los crímenes y todas las desgracias;

i

419

y oon esta situacion angustiosa vendrá el último
sonrojo, la tranquilidad impuesta al país por el
enemigo extranjero.-Nos estamo!! perdiendo gr~
túita y voluntariamente: estamos locos y ciegos.
-¿Por qué no buscan los hombres de cornzon y
de influencias alguna ~olucion legal y pacífica á
tantas calanúdados y á tanta muerte .... ? ¿Por
qué no se avienen los partidos y trabajan por
la. paz y por el 11onor de la Repúblioo?-¡Qué
se dirá en el extranjero do los mexic~nosl se dirá que son. unos ínsensatos.-Hay por encima·
de todas las vanidades cl~l hombre algo superior
á los odios y á las miserables pasiones que mueren con él: el honor de la patria. Trabajen todos
los hombres de buena voluntad por honrarla. ha·
ciéndola grande y feliz y no In sacrifiquen por
mezquinos intereses do política.-¡Scamos cuer·
dos si no queremos ser csclavosl--ANTENOR LES·
CANO.

ce, pues es raro que en tan corta edatl se tenga
un desarrollo tan asombroso; sin embargó, estos
fcn6menos se encuentran eÍ1 todas las plantacionc;i. Este último sistema es el que me parece mas
útil, y el que seguiré, siempre qua@o conozca
otro mejor.
El objeto do cstll. carta, es que t;nga vd. la
bondad de publicarla, pues no dudo quo el Sr.
D. ~latías Romero que tanto empello ha tomado
por las plantaciones do café, así como otras por. sonas que se han dedicado á esto importan té rn·
rilo de agricultura, haga~ el B&lt;'rvicio de publicar
llUS observaciones ó práctica en la cducacion y
poda del cafeto, siendo, como ho dicho ántes, la
parte mas interesante y en que mas debe fija1· su
atencion el culti,ador.

CARTAS A ''EL CULTIVADOR."
EL

CULTIVO DEL CAFÉ,

CoLIMA, AGOSTO 15 DE 1876.-81'. D. Ante- miento y he observado lo siguiente: he dejado
r
110 Lescano.-MÉxICo.-Muy Sr. mio: Mucho diez cafetos crecer libremente sin quitar sus re·
se ha escrito sobre el cultivo del café, pues
parece que en todo el mundo se ocupan los
agricultores de este productivo arbusto, y las
plantaciones aumentan en grande escala: se conoce casi á, la perfcccioJ.1 la manera de plantar dicho
arbusto; la tierm propia para él, sombra, riegos,
cosecha y trabajos posteriores hasta empacar el
grano; pero en el intermedio, es decir, en el cultivo, hay mucho que saber aún, pues no basta
conocer los riegos, limpias, sombra, ventHacion y
otras pequeñeces cuando lo principal, que es la
oducacion del sugeto casi no se conoce; hasta
hoy no he visto en lo que se ha escrito sobre el
café que se trate de la poda de una manera pre·
cisa, y extraño que esta parte tan interesante no
se haya estudiado debidamente; porque no basta
(mltivarlo y hacerlo crecer, sino que ese crecimiento sea do una manera que no perjudique á la
misma planta: yo he separado un número de ar·
bustos con el objeto do estudiarlos en su creci·

toiio~, y he notado que si dichos retoños son muy
abundantes, carga poco fruto y es do corta vida:
otros diez cafetos he quitado los hijos del pié, y
solo Iie dejado los retoños de las ramas; creciertdo
en todas direcciones estos han dado mejor resultado que los anteriores; l!in embargo, como dichos
retoños son mas abundantes en las ramas inferio·
res, en estas no hay bastanto savia para alimen·
tar.los referidos retoños y el fruto, y en tal caso
estas ramas, aunque se cubran de botones, estos
no tienen fuerza para desarrollarse, y 11e uiarchi- ·
tan y secan ántes de reventar, y solo en las su· ,·
periores es donde carga el fruto: en otros cafctoll
he cuidaclo ele que los arbustos no crezcan arriba
de t¡es metros; tle esta manera he conseguido
una florescencia igual en tod:m sus rnmas y una.
carga 6. los tres años de edad, mas 6 m6nos de
media libra por cafeto; estos mismos cafetos han
produl}ido de una á tres libras, siendo la mayor
parto de una que es lo que debo tomarse por ba·

•

f

'

\

Tengo otro punto de suma. importancia sobre
las cosechas: yo creo que es un defecto y bastante
perjudicial el que nucstl'Os cafetos est6n en flo·
· rescenci~ caBi todo el aiio, porque la cosecha es
dilatada, imperfecta, costosa, y se pierde mucho
• grnno; seria muy conveniente estudiar el modo
de conseguir sujetar el cafeto á una sola flores·
cencia, á lo sumo de Julio á Setiembre: en Costa-Rica se tiene sujeto este arbusto á una llOla
cosecha sin mas trabajo que no regar, segun me
dij~ el Sr. Tinoco, uno de los primeros cultivadores do aquella tierra; pero no sé si para ello con·
tribuirá la diversidad &lt;le clima, clase de terreno
y situacion topográfica do las planta0iones: y yo
· voy á estudiar este punto separando unos cien
cafés manteniéndolos con la humedad suficiente
solo para quo no mueran, para. que al comenzar
el temporal de aguas se repongan y desarrollen
bien sus flores, 6 invito á otros cultivadores á
· que hagan este estudio, pues será do 'mucha uti•
lidad conocer ~l resultado; repito que C! muy
molesto, costo~o y pc1judicial el que la. cosecha
sea. interminable, pues sucede con frecuencia, que
cuando en un cafetal so ven algunos granos maduros, generalmente no se hace caso de olios y
estos son perdi&lt;los, porque se caen 6 los tumban
algunos de tantos animales que gustan de comer
au'pulpa.
Para concluir, lo diré á vd. c6mo estamos por
nquí de plantaciones ele café.

.

.

Plantado y comenzando á dar fruto.
• Cuastccomatan, D. Christian Flor, 200,000
cafés.--Achotan, «CompañíaAgrícola,» 100,000.
-Platanarillo, D. José María Gonzalez, 30,000.
-Serano, Ilaspe y Compañía, 10,000.-Rotribueion, Compañía, 5,000.--Tonilá, D. Ramon
R. do la Vega, 10,000.--C6bano, D. Arcadio
de la Vega, 10,000.-Montiilan, D. Ignacio Ro·
manos, 50,000.-Montitlan, D. Julio Berna.rd ...
8,000.-Colima, D. Jos6 Moreno, 10,000.-Co·
lima, D. Roberto Barnoy, 6,000.-Colima, D.
Romualdo Zamora, . 10,000.-Colima, Varias
Huertas, 20,000.-Cañada, Tcstamenta.rfa · de
D. Eduardo Grcgüa.r, 10,.000.-Tonil{t, Varias
Huertas, 10,000.
En plantacion: ·
Cuastecomatan, D. Christian Flor, 300,000.Achotan, CompañíaAgrícola, 100,000.-Serano,
Ilaspe y Compañía, 40,000.-Retrihucion, Compañía, 45,000.-C6bano, D. Arcadio-de la Vega,
30,000.-Montitlan, D. Ignacio Romanos ........ .
50,000.-Colima, D. José Moreno, 10,000.-Scrano, Rivns Diaz y Compañía, 50,000.
A mas de lo que está en plantacion, hay varios
proyectos realizables que no bajarán de 500,000
cafés; así es que en el término de tres anos 6
cuatro, á lo sumo, tendrémos seguramente........
2.000,000 de cafés que ocuparán una superficie
de terreno de 500 fanegas, medida agraria; se
emplearán en su cultivo 1,000 hombres diarios
mas 6 m6nos, .que ganarán ;n el aüo, incluso los
mayordomos y administradores de las fincas, de
$19,000 á 20,000 en fincas, máquinas y otros
gastos imprevistos, de $10,000 á. 11,000: con
estos datos se puedo calcular que dentro de cin·
co á seis años habrá un derrame de $ 30,000
anuales en la gente tmbajadora; y teniendo ana.
cosecha de una libra por planta, serán 20,000
quintales de ca.fé, que su precio mas ínfimo nunca
bajad de $ 15, lo que producirá un beneficio pa.1·a este pequeño Egtado de$ 300,000 anuales, ro·
partidos en muchas personas, con lo que tendrán
asegurado una decento subsistencia.
No dudo accederá vd. á publicar esta carta
por creer que los asuntos de que se trata sean
de interes general, por lo que ant¡ciptda.mente le
d~ las gracias !u afectísimo amigo y eeg1no aerv1dor.-J. MORENO,

�420

NUESTRA AGRICULTURA.

11

cadencia progresiva c1uo irremisiblemente la conduce ií. una ruina compl9ta.
Nos tlirán que estos males los palpa hoy todo
el mundo y que son tales y tan inveterados ya,
que es imposible remediarlos. ¿Por qué pregun·
tamos nosotros, si realmente hay aptitud en nuestros legisla.dores y patriotismo en las masas laboriosas y productoras ele nuestro pueblo?
La rovolucion hacendaría que ha producido
la baja repentina de las entradas ordinarias de
la agricultura, ¿no indica olla misma que ol rometlio se encuentra en parte en una forma radical
de nuestro sistema rentístico? Siendo así que
cua.ndo la riqueza agrícola. disminuyo 6 se nulifi·
ca, todos los ramos de la riqueza pública sufren
proporcionalmente las consecuencias de esto esta·
do do cosas, ¿no se debe procurar aliviar á todo
trance lasituacion do aquella y abrir respiraderos
al agricultor, para que pueda luchar con mas valor y ventaja contra las dificultades de su posi·
cion?

1

Ilomos asentado en uno do nnestros artículos de sus frutos y productos se expenden con mayor
antcl"ioros, que la situacion precaria que aflige á facilidad y (i, precios mas ventajosos; pero, ¿no
la agricultura en Tabasco, proviene en gran parte estará bien compensada cata leve diferencia, con
de la~ cargas inmoderadas que tiene que sopor- la escasez de brazos que reciente el hacendado
tar, siendo las principales de · ellas los diversos vecino d~l Centro, con los gastos mas crecidos
impuestos con que está gravada. Un simple exá· que eroga y con las pérdidas extraortlinarias que
mcn .de la cuestion bajo el punto de vista eoon6- reporta él solo, en los momentos en que ol gobierno ha menester con urgencia del auxilio de la
mic~os convencerá de ello.
•
El principal impuesto quo afecta la propiedad agricultura?
Estú. probado que el precio de los jornaleo en
raíz en general y la. rústica en particular, es el
que últimamente se decret6 para suplir el extin- las fincas do campo del interior del Estado, es
guido impuesto de 6 al millar, y que consisto inferior al que se reconoce como tipo normal Cll
hoy en un derramo de $ 23,000. do.los cuales las fincas de la capital. Se sabe tambien que el
$10,000 afectan la propiedad rústica y urbana. hacendado foráneo puedo en momentos de apuro,
del partido del centro y 13,000 la de los domas conseguir los brazos que le hacen falta, sin que
le cueste hacer un sacrificio, miéntras que ú. in, partirlos.
• •
Los cálculos hechos por la junta calificadora mediaciones de la capital, contados son los trn·
do la capital, imponen como tipo do esta contri- bnjadores que aceptan contratas para las fac~s
bucion ú. las fincas urbanas y de campo de este del campo. ¿No es esta. una uesvcntaja quo equipartido un poco ménos do 1t por ciento anua· libra la condicion do los hacendados foráneos con
les sobre el capital; carga enorme quo no pueele }3, de los elcl eentl'O; y será justo que exista enménos que se1· considerada como excesiva por los tre las imposiciones que sobre estos y aquellos
propietarios que, precisamente por la condicion pesan, una diferencia que puede valuarse en un
,
ci1pecial de sus fincas, tienen que enterar al teso- 100 pol' 100?
Pocas
son
las
fincas,
exceptuando
las
de
cafia
ro otras varias contribuciones indirectas que de
cualquiera manera que se consideren, siempre son de azúcar y las que se dedican con especialid~d
al cultivo de otros productos no grava.dos, tales
un nuevo grávamen sobre el capital.
Sin embargo de lo excesivo del i¿:npucsto¡ el como el maíz, frijol, tabaco, yuca, &amp;c., &amp;c., que
patriotismo &lt;le nuestro pueblo, unido al deseo puedan producir anualmente Jespues de cubrir
vehemente que tiene de robustecer por todos los todas sus cargas, un tanto por ciento igual al im·
medios posibles nuestra nac:ente ~dministracion, puesto que sobro ellas pesa. Si tambicn so con- · "
le haría aceptar sin murmurar la nueva contribu- sidcra quo las do cacao, ademas del impuc&gt;sto. 80·
ciou, si reconociese que en todo el Estado se ha bre fincas rústicas, tienen que ver disminuir sus
puesto en planta su cobro en la misma proporoion. probabilidades ele ganancia en el tanto que• indiConvenimos fioilmcnte en que algunas venta- rectamente les coneapondc en el Ú_!)rccho sobro
jas pecuniarias reportan los dueños de las fincas extrnccion de cacao y en las otras alcabalas que
rústicas ubicadas en el partido del centro, por la fuera del pafa tienen que soporta1· nuestros fru·
proximidad de ellas á la capital del Estado don- tos, causas que mantienen ol decaimiento do los
precios normales de plaza y los. hace disminuir
1 Un nmigo de Tabasco noi escribe supliclindonos la, en U]} 15 por ciento al ménos del valor que dercprocluccion de este articulo publicado en El lndepc11- bieran tener, so comprenderá fú.cilmonto que
dienta lle nquelll ciuuMl.-Accedemos con fanto mo.yor
nuestra agricultura, gravada como está por mu·
placer, cuanto que el' articuló cst(L bien y cuidndosnmcnto
chos y en mucho, solo tiene en perspoc.tha la de&lt;'scrito.-Qucll:\ complt\cit1o nuestro runigo.

•

!

¿Por qué ha wteportar solo un ramo de nuestra
agricult~rn la ca1'.ga que en justicia dcbiora repartirse entre todos los domas?
Los granos y frutos ménos nobles que el cacao,
no estáu sujetos á las contribuciones fijas, es cierto, pues la. naturaleza misma de su cultivo impide
c1uo puethn serlo. Pero, ¿no eon aquellos suseep·
tibles de sufrir un impuesto indirecto por medio
de los brazos empleados en su cultivo? ¿No puede el gobierno iniciar un nuevo plan de impuestos
c1uo eom;wcnela á los habit:mtcs todos del Estado,
y en vez Je tantas contribuciones indireo"tas que
so cobrai, mal y dan lugar á tan odiosas fiscali·
zacioncs, abrir los ojos al fin y apelar á un sistema mixto de contribuciones directas sabiamente
combinatl .. s y robuste~idas con algunas indirectas,
teniendo unas y otras la ventaja do repartirse con
mas oqui~.1d entre tódos los ciudadanos y de cobrarse con mayor facili&lt;hd y por consiguiente
con mas economía?
La oolitribucion personal tan c~mbatida por
los partidr.•!J que en tiempo3 a.tras so disputaban
el triunfo en nuestras luchas políticas, ora sin
embargo l., ménos inicua de cuantas se han establecido dupues para llen:lt' las atenciones pre·
0

.

'

cisas de la administracion pública. Ella sola.
producia para cubrir la tercera parto del presu·
puesto de gastos y no gravaba. á la. agricultura.'
en particular, sino que so ropartia entre todos Jog
que siendo ciudadanos, debian reportar del gobierno garantías y proteccion en el uso de sus legítimos derechos políticos y sociales en cambio del
auxilio·dirocto que le proporcionaba con el exacto
pago de la contribucion personal. Ofrecía tambicn
otra ventaja, la. do gravar mas al habitante que
al productor, paos 6 que á lo ménos unas tres
cuartas partee de la poblacion dal Estado, que
hoy están exentas do hecho del pago do toda
contribucion al erario, estaban cntóuoes comprendidas en ella. Ahora bien, si 6. un impuesto m6·
dico, personal y uniforme, que es moral bast:i.
donde pueda serlo un impuesto, por sor iguales
las vc&gt;ntajas administrativas que por él está on el
derecho de exigir tanto el ,rico como el pobre, so
unen otros impuestos leves que afecten mas bien
la renta probable del capital, que el capital mismo, y pesen proporoicnalmente sobro los graneles
propietarios del país que inconcusámente tienen
necesidad de mas eficacia en el legítimo apoyo
que esperan do la administraoion,. sirviendo do
coronamiento á ese edificio rentistico la contribucion sobre giros mercantiles y algunos otros impuesto•s eventuales cuyo rendimiento no es de
desdeñar, tendrémos nuestro presupuesto cubierto sin esfuerzo ni 'murmuraciones y sin que su
pes'.) recaiga casi entero 6 en una enorme dospro·
porcion sobre el agricultor que es sin contesto,
el que mas trabaja, mas expone, y el que ménoa
goza del producto lícito de su trabajo.
En otra ocasion darémos á conocer nuestras
ideas sobre la aplicaoion de estas reglas ocon6micas á nuestro sistema rentíatico, y nos clodica.rémos con mas ext~nsion y cuidado á la diluci1fa·
cion do tan grave cuestion. IIoy tan solo e::rn.Q.:
nomos como 1·egla general que, la agricultura de·
bo sor atendida de preferencia en Ta reparticion
de las cargas pecuniarias c~n que todoa deben contribuir á lo. butina. administracion del país; y
easumiendo, sostenemos que los primeros y primordiales medios do galvanizar su triste situacion
actual, consiste en fo, adopcion del sistema mixto

�1.'"

' .C..&gt;

-

de co1,1tribucioucs directas é inJfrcctas quo Ltcmos
indicado, en la cxencion do las alcabalas y gabc·
las que sobro sus frutos mas nobles pesan do una
manera inicua, y en la. proteccion decidida y efi·
caz_impartida á la agricultura. en general po~r un
gobierno moralizado, por medio de buenas leyes
agrarias y do una administracion política adecua1~ á las necesidades y á las inspirncione~ de cada
·localidad.

Todo el Sücrcto de la prosperidad do los Esta·
dos consiste en tener á su frente horubrcs de hon·
radez, aptitud y experiencia que sopan apreciar
los malee dol país y remediarlos ucbiua y oportu·
namente. · Semejante tarea no es tal vez. tan ar·
uua como á primera vista parece, y bastan casi
siempre para emprenllcrl.a con proyccho, un pqco
de energía. y mucho patriotismo.

G. F. DE B.

_FLORA IN.DIGENA.-LA NIETOA J\IEXICANA.
En el mes de Agosto de 1854 el Sr. D. Gui·
111.'rmo Schafl'ner encontr6 cerca de Cordobo., po·
blacion situada en la region caliento del Este de
México, una planta. de In familia. de las Cucurbitáceas cuyo fruto tenia el mismo aspecto que .el
Chayote comun 6 Ohayotl 1lc los mexicanos (8ecltium eduZe·Jacq:) y á. In quo se designa. en aquel
lugar, á causa sin duda do esta semejanza, con el
nombre de Ohayotillo.
Sus semillas eran planas de forma casi orbicular y de 2 pulgadas de cfo~metro, revestidas de
una epidermis membranosa bastan to delgada. Eran
ton semejantes á las de una FevillMf, que me pa·
reci6 que muy bien podrion pertenecer á una es·
J
pecie de este género.
•
El Sr. Schoff'ner á quien comuniqué esta opinion
no la admiti6 de ninguna manero, sino por el con·
tmrio, con el cxámen de ejemplares mas comple·
tos do que podia disponer, so afirm6 en'.la creencia
de que el Ohayotülo era e1 representante de un
género nuevo bastante notable, distinto de la Fe·
villea, por sus frutos cerdoso-erizados, ademas de
otros caractéres.
Con objeto do convence~me do lo q• hubiese
de cierto sobre el particular, acompaité, en una
carta que dirigí á nuestro amigo Mr. Scheer, de
Northfleet, un fragmento de la planta en cues·
tion, el que despues fué ofrecido en mi nombre,
al herbario de Mr. W. J. Hooker. Este frogmen·

1

to, del que Mr. Fitch hizo un dibujo para ser pu·
bli,cado en la «Bonplandia, » fué cuidadosamente
examinado y comparado con todas la~ Cucurbi·
táceos del citado he1 bario y de otros tambien bas·
tante extensos; pero ni ellas ni on las dcscripcio·
nea 6 figuras publicadas, encontré un tipo que so
iiproximaso á la notable planta ,romitida por el
Sr. Schaffuer. Satis~echo enteramente de que era
un genéro nuevo, aproveché la oportunidad de
honrar 4 mi estimado amigo B,niel Ilanbury,.do·
signá.ndola con el nombre do Hanburia en un trn·
bajo que leí ante la Sociedad Lir.oana de L6ndres,
en 19 de Julio de 1858 y publicado en 15 de
Agosto del mismo ano eñ lo «Bonplandia» (vol.
VI, pág. 293): los caractéros genéricos queuaron
ent6ne«s incompletos, á. causa de los imperfectos
materiales de que solo podia disponer. En parto
puedo ahora remediar este defecto, pues poco despucs de publicado mi trabajo, fueron encontrados
en el jardin real de Kew dos dibujos y una rolacion acerca de esta planta, que desde el allo do
1850 babia remitido el Sr. Hugo Fink, de C6r·
doba, al Sr. W. J. Hooker, quien generosamente
los puso á mi disposicion: la descripcion que apa
roce en dicho documento, aunquo su estilo no es
rigoroaamento botánico, ee como sigue:
r Planta perenne: las raíces aun no han sido
examinadas. Tallo pentágono, s6lido y muy fi.
broso: las fibras muy resistentes, pudiendo sorvir
para fabric~r cuerdas; trepando por medio do

¡. Reproducimos este artículo de La ..Valuraltza, órgano
Es la dcsc1·ipcion de la La Nie/oa ,llexicana publicada. en
de nuestra Societlad do l!Lstorfa Natural, por creerlo des
mo interea para los agricultores que van formando un los anales de Historia Natural ele Lóndres con el nombre
c&amp;udal de conocimientos cientl.ficos con nuestro C1tllwador. genérico de Hanburia.

•

zarcillos tt una altura de 60 ú 80 piés, cubriendo
enteramente los ~rbolos. Tan luego como llega
á la extre.midad de las ramas de estos, sigue ero·
ciendo Mcia abajo, exactamente como la Vaini·
lla 6 la Begonia acandens. Hojas acorazonadas
lisas, lustrosas, con un· iargo peciolo flexuoso.
Flores blancas, axilares y terminales; corola quin·
que partida en forma do campana; cáliz de cinco
divisiones cubriendo la mitad del tubo de la co·
rola y terminando ~n cada interseccion de esta
en 1ln pequello diente. Estambres unidos, ~rman·
do un tubo que termina en una masa pentagonal
casi redonda de la forma de un badajo de campa·
na: osta masa, formada por las anteras, está divi·
dida en cinco partes, cada una. de las cÚales so divide interiormente en tres aurcos dobles longitu·
. dina.les para dar salida al ¡,6lcn: este último está
cubierto de un frá.gil tegumento que se abre á lo
largo. Flores masculinas y femeninas. (En mas
de veinte ocasiones que he estado en loe lagares
donde crece esta planta, j~mas babia visto una
flor fomenina, miéntras las masculinas son muy
abundantes en todas las estaciones. Habia perdido
casi la esperanza de hallar alguna, cuando la última
• semana, casualmente, descubrí unos frutos madu·
ros eu el momento de abrirse, de los cuals temé
cinco 6 seis para examinarlos.detenidamente. Al
presente no he encontrado ninguna flor femenina,
pero Laré lo posible para obtenerlas). Fruto oval,
agudo en el ápice y coronado por la cicatriz· del
c~li1 (ó la de corola), cu bicrto con numerosas espi·
nas, de una 6 dos pulgadas de largo. Ovario ad·
hercnte, solitario, de cuatro celdillas; 6vulos solitarios, adheridos á. una placenta en forma de
columua que termina en cuat1·0 ui1uclas, parecidos á las de un animal; en la extremidad de cada
una d~ ellas está detenido un 6vulo, de los cuale1
uno 6 dos raras veces llegan á la madurez. Se.
millas planas con la texta c6rnea; la membrana
interna delgada y provista de venas; perisperma
muy abundante, amargo y dotado de propiedades
purgar1tes, pero teniendo el sabor de nuez despuos
de coci,fo; embrion muy pequeño y plano tambien;
cotiled Jnes foliáceos y mucilaginosos; radícula da.
recha ,1irigiéndose al hi!o: desapareciendo, en fin,
el saco embrionario cuando madura la semilla.

•Todas aquellas partes do la planta que no ce·
tán bien expuesta! al sol, sus frutos no llegan 4
madurar. La parte carnosa del epicarpo exuda
una goma tan clara como el cristal.
«El mesocarpo C;Btá formado de numerosas fi.
bras entretejidas, de un color blanco.
rEsta planta se encuentra únicamente en las
montallas de Mactlactleahuatl, 6 en los lugaroe
inmediatos. Florece todo el al1o, pero solo á. fine1
de Agosto y Setiembre maduran sus frutos •.

.

rLas ardillas comen con avidez las almendras,
mas las espinas do que están cubiertos los frutos
les impiden el podorl!ti tomar; pero familiarizadas
con su modo de abrirse, cinco 6 seis de ellas per·
manecen en acecho todas las mallanas y tan pronto •
como revientan los frutos se apresuran á devorar
las semilla1. Es de notar quo este {en6meno se
verifica solamente en los frutos maduros cuando
son heridos por loe rayos del sol y que el choque
es tan fuerte que se desprenden por su pié y caen
en tierra, miéntraa las semillas eon arrojadas en
distintas direcciones. Es ta.mbien muy curioso el
mecanismo de la dehiscencia: tiene lugar por lo
comun á las siete de la mal1ana en un dia de buen
sol comenzando en punto de la superficie del fru·
to, y extendiéndose de ahí la incision dando vuel·
ta hasta llegar á su punto de partida; fas.dos mi·
ta.Jea, una vez separadas, giran una aobre otra y
hacen que se encorve la columna placentaria, al
mismo tiempo que las semillas son despedidas ~on
ful·rza. á algunas varas de distancia: do esta pri·
mera seccion circular parten otras que ~ividen el
fruto en varias porciones. El primer tiempo de la
operacion dura medio minuto y el segundo un
minuto.»
Los earactéres principales de la Hanburi.a, son
corola campanulada, estambres monadelfos, ante·
ras eoloeadae longitudinalmente, estigmas soste·
ni~os por un largo estilo, 6vulos solitarios y pen·
dientes, frutos, en fin, cerdoso-erizados, y dehis·
oentes como los de la Momordica. Por ~ns es·
tambres monadelfos y frutos cerdoso-erizados se
aproxima á la &lt;Jyalanthera; pero la eorola en esto
género es hemisférica, las anteras están dispuestas trasver11almente, el estigma es sentado y lo1
óvulos son horizontalOi é indefinidos. Por sus

�6vulos tlefiuidos y forma lle las semillas, tiene
cierta rclacion con la Fevillea; mas los frutos de
esta no Don dcslúcentes ni{están cubiert,oa do espina.a. En un nuevo ;i.rreglo de las Cucurbitáceas,
problamente la Hanbm·ia formará el tipo de una
tribu tlistiuta.
IlANBURI.A. Secm in ccllonplandia,&gt;1 vol. VI,
p. 203 (1858); et,c,Bonplanuia,» vol. VII, p. 2
1859). Char gen. emcnd.-Florea monoici. Maso
Uali:c campanulatus, · 5-dentatus. Corolla caro·
panulnta calyci aunatin ins~rta 5-füla, lobis triangularibus u.cutis.' Staminun.columna elongata in
tliseumpcltatum orbicularc~ margine anteriforum
dcinous; anterm longituumatcr adnatnc. Foern.
Oalyx tubo oblongo cum ovario connato, limbo
5-partito, Uorol~a maria. Ovarinm infcrum, 4-

loculare, loculis 1-ovalatis. Ovulit pemlula axí
centra1c adnata. StyliGs olongatus. Sti9ma pd·
tatum, Bacca ovata, pulpooa, sotoso-ochina.ta,
natul'itate olasticc irrcgulnritor ruptñ. Sernina
pauca, plana sub-01·biculata., margine incra~sato
cincta. Embryonis cxalbuminosi, cotylouoncs fo.
liacere .............. Hcrba mexicana, glabro, rhizo·
mate percnnanic, cau!c 5-angulato, foliis longo
potiolatis, cordatis, acuminatis intcgerimis, cirrhis
simplicibus spirnlitcr tortis, floribus axilaribus
v. terminalibus pcnduncu1atis albis, masculis 1·a·
cemosis faemincis solituriis.
Specics unica.-IJ.mburia Mexicana.
Nomen vernaculum mexicam1m, Olwyotlllo,
Propo C6rdoba, roipubl, Mexican. (W. Schaff·
nor) .-BERTO~D. S~EMANN.

I

a11Lro so ejerza. por igunl cu to&lt;lo el fntto. De
uocho se cubren con un encerado. para preservar·
los &lt;lol sereno, y lo mismo so hace cuando vi.me
lluvia á fin do que no so humedezcan. Así que
la cáscara so va poniendo nogra, se coloca encima
una tabla para prensarlos suavcmonto, cuya ope·
racion se ejecuta do noche para poder aprovechar
al dia siguiente todo. el sol. Cuando est(m ya pa·
sados, se colocan en cnjonci tos 6 en estoras dobles
para: guardarlos 6 vem1el'lo3.
'·
Otro modo de conservar los plátanos durante
mucho tiempo sin que so maduren ni se pudran
consistc, .segun el monciona&lt;lo práctico, on tomar
los plátanos, ya sean machos 6 hembras, y en
cortarlos en tajadas ohlic~as de un tercio do pul·
gada do gr~eso, tendiéndolos en seguida sobre
un tablero al sol, y empicando los mismos cuida·
doa quo en el caso procodontc. Tau luego como
las susodichas tajadas han Jlcgaclo á su perfecta
dcsécacion, so ;ocogen y so guardan en cajones
á prop6sito, echándolas, cuanclo so quieran vendor en sacos 6 esteras. Cuando el plátano así
preparado se quiero come1· frito, se pone previa·
monte en remojo, afondo innecesaria esta operacion tratándose do guisados que llevan caldo.

,.

\

.l

CULTIVOS !1ENORES.-EL PLATANO.
El pldtano so siembr~ do fíarnes 6 ele hijos.- vegetales y basuras, y tambien con &lt;lcycccionet!
El ñame, 6 sea la pp.rt9 inferior de la r !anta de humanas.
En el pintoresco lenguaje do nuestras gentes
donde salen las raices y los hijos, tarda mas que
estos en dar fruto: el plátano sombrado de ílamo de campo so llaman plátanos machos los gran~ea,
paro ú. los trcco meseP.; do hijos, á. los nuevo, y hembras los chicos; consi~erando mejores los
cuando so siembran grandes con sus hojas 6 sin segundos, en razon de que cada racimo vale por '
ellas, 6 bien ~rozando la cepa por el medio. Co- dos 6 mas de los otros, prefiriéndolos para la venta
mo el plí~tano necesita &lt;le l¡\ humedad, se puede por esto motivo, puesto que un 1~acimo do ma·
sembrar cada vez qi;t.o lluevo, en la. estacion de chos es do veinte á veinticinco plátanos, en tanto
las lluvias sobre. todo,_y particularmente en el que uno de hembras da hasta sesenta; sin contar
mc·s ele Mayo, que es la mejor siembra; y para con que los tales machos se rajan y se pudren
verificar esta, yu sea de fiamos 6 de hijos, se abren pronto, lo mismo en la mata que en cualquier
los correspondientes hoyos de nuevo pulgadas de otro paraje.
Segun se expresa un entendido labrador, cuyo
profundi&lt;lad por doce de diámetro pQg!) mas 6 mé·
escrito
tenemos á 111 vista, el plátano puedo con·
nos, guardando en todas direcciones la distancia
de unas cuatro varas. Los principales cuidados ecrvarse pasado como los higos, las uvas, las ci·
que exige un platanar consisten en que siempre ruolas y otras frutas de Europa. Para llevar ii.
esté libre do yerbas y en regarlo durante los ca· cabo esta operacion, se eligen loe plátanos 'hemlores excesivos 6 las grandes sequías, á fin de bras, cortando el racimo así que ha llegado el
que no lo falte el agua que requiero para su ere· fruto á su madurez, y so van separando lós plátanos del tallo con un cuchillo, teniendo el cuidado
cimiento y desarrollo.
de
no herirlos, ni quitarles la punta ni ol pezon;
Los terrenos mas á. prop6sito para el cultivo
do esta rica planta son los que llaman en el cam- &lt;1n seguida se colocan en hileras, con alguna se·
po sueltos y húmedos, preparándolos para. la siem- paracion, sobre un tablero montado sobre ltorcon·
bra con una. 6 dos labores; y si necesitan abono, tito$ untados de liga para que no subti.n las horpuede emplearse como tal el estiércol do establos, migas, manteniéndolos constantomento al sol y
caballerizas y chiqueros, mezclado con residuos virándolos diaria.mente para que la influencia del

•

Nueatro simpático labrador opina c¡ue estas
operaciones deberían practicarse en to&lt;los los ·
tiempos de abundancia de plátanos, para no ca·
recer de alimento cuando los huracanes derriban
los platanares, como ha suceclitlo con bastante
frecuencia.
El plátano verde desecado de la manera que
so ha cxp1·csado anteriormente, es quebradizo y
se puedo reducir muy bien 6. polvo, que so pasa
por un tamiz, rc.sultando una h:uina blanca suB·
ceptiblc de úlilcs aplicaciones á la alimentacion,
puesto que llicho fruto está. mirauo co:.o el alimento mas general, mas agradable y sano del
país en clase do vianda.
Con un platanar de seiscientas cepas se puede
mantener todo el año una familia do diez pcrsonaa.
, Los plátanos maduros cru&lt;los y los lwoltos 6
verdes convonie~tcmcnto cocidos, sirven para la
ceba do puercos y caballos, y tambicn para el
mantouimiento lle toua clase dC" aves.
En el próximo :ntículo nos ocuparémos do la
yuca.
MARCOS DE

J. MELERO,

1f

LA LANGOSTA.
Las disensiones políticas, la guerra, la peilte y
la miseria, como hambrientas fieras tienen sujeto
tí. México entre sus garras. Pa.i·cco que ol genio
del mal, porsonificado en las diversas formas de
las calamidades; airado contra México, trata do
aniquilar por cuantofl_ medios le sea posible á nucatra querida patria; y no contento aún, elabora
otro elemento mas do destruccion, capaz de pro· ducir por sí solo, aun mas graves males do los
que hoy tenemos: este nuevo enemigo es ahora
débil: concluyamos con él; un dia mas y él con·
cluirá con nosotros. Millones do millones do lan·
gosta.s talarán nuestros campos, dejándonos como
recuerdo do su paso,· hambre, miseria y pesto.
Los siguientes renglones están escritos única
y exclusivamente para manifestar quo mi pro·
n6stico no es exagerado, y aconsejar los medios
c~n que debemos defendernos hoy que es tiempo

..

aún, de grandes males, que dcspuos no tendrán
remedio.
El estado do 1·ov0lucion ppr r1ue atravesamos,
ha hecho imposible, por falta do noticias, quo
podamo;; hacer la reseña hist6rica y el itinerario
de las langostas que, en estos últimos dias, han
invadido algunos do los cantones del Estado do
Veracruz. Se nos ha hablado do su existencia en
Tehuacan y en las cercanías de C6rdoba. Se a.tri·
buyo al fuerte hum.can que sopl6 hace pocos dias
s~parentc dcstruccion; pero pronto volverán,
ya no solo en estos cantones en que han hecho
su aovacion, sino en algunos puntos del Estado
do Puebla, adonde el viento debo haberlas con·
ducido.
El aiio do 1855, fucl'on comisionados por la
Escuela do Agricultura para cstuuiar esta plaga,
los Sres. Lavorricre, Varola y Bustamanto, quic·

TOMO I.-52

�n(;il dicen que la langosta americana &lt;:S una variedad enteramente divorsa del 91·yllus mi9rato·
rius 6 ag1·idiuni núg?'ato1"iurn quo D'Orvigny
describe en su diccionario; pues si esta iguala en
voracidad á la especie americana, no así en tamaño, color y hábitos, en que .ambas difieren extraordinariamente. La. langosta es original de los
países calientes y so reproduce con regularidad
en gran número en los lugares cuya temperatura
es bastante elevada durante varios meses.
La aparicion de la langosta del antiguo continente no está sujeta á las leyes conocidas, mién,
tras que las grandes cmigra&lt;liones de la americana ee propagan, segun la tra.dicion quo existe en
ol Sur de la República, cada 50 años, lo que
basta cierto punto es probable por la experiencia
de 1755, .1804 y 1855. Sin embargo, por el año
do 62, aunque en menor esca.la, se verific6 una
oxccpcion: el presente ha sido verdaderamente
focundo en insectos, y es probable que continúe
la plaga si no viene una causa contraria, bien sea
do b, naturaleza, bien do la mano del hombre.
Esto insecto no es propio de la República; nos
viene do Céntro-América: cuando, por su inmenso número, no puede ya alimentarse allí, pasa á
Chiapas, y, por los valles que comunican á este
Estado con el de Oaxaca por una parte, y con el
do Tabasco por otra, verifica su entrada en el corazon del país. Describiré ambas,. comenzando
por la langosta del antiguo continente.

• 7, Continuacion de la vida. ~cspucs de la novacion.
Estos caractérc3 la. hacen mas nociva que, la
• europea, pu:is los períodos en que puedo destruirse son mas cortos, y los destrozos de los nuevos
insectos no tardan OR unirse con los que sus pa·
drcs han causado y aun puetlen causar.
Ambns variedades, sin embargo, están sujetas
á In humedad c1uc les ent~rpeco las alas, al frío
que las adormece, al calor que produce el fon6mcno contrario; el humo y las fumigaciones _con
plantas aromáticas les hace caer inertes; el agua
las atrae y en olla se abogan; los truenos, las lla·
. maradas las hacen huir, mas no en la época. do
la. fccundacion; los grajos, tordos, pavos, quebran·
talmesos, •cuervos y los puercos les hacen una
guerra exterminadora.
· Los enjambres suelen sor tan espesos, que aparecen como nubes cubriendo la luz solal' en una
cxtcnsion hasta do 6 leguas cuadradas. Rompen
loa árboles bajo su peso, y devoran basta la. cor·
tezs. de ellos. La especie americana solamente
respeta el tabaco y el tomate y, cuando levanta
su vuelo, quedan los campos completamente talados.

de espesor, compuesta de multitud do animalillos
quo parecen mosquJ.tos, salta.nto unos sobro otros,
para beber el rocío que les· sirve do alimento; este período se designa con el nombre do torta 6
mosquito. A los 25 dias los 6rganos ya están
bastante desarrollados y los insectos comienzan
á roer los sembrados mas cercanos hasta el mo·
mento do su completo desarrollo. A finca do Julio, principia la langosta el tercer período do su
vida: en él es verdaderamente nociva, tiene gran
semejanza con el chapulín: la cabeza del tamaño
do un garbanzo, la faz anterior dirigida háeia el
suelo, lós ojos negros y saltones, la boca grande
y abierta con mandíbulas con cuatro incisivos
que se cruzan como tijeras; seis patas, las cuatro
delanteras propias para la aprehe.nsion do los alimentos y las dos posteriores para la locomocion;
las alas con un tinto rosado; el est6mago contiene un jugo que desorganiza la lana, el lino, 1~ seda y extrae do estas sustancias los principios nutritivos.

En esta época, el hambre y los instintos de la
reproduccion la obligan á abandona1· el campo en
quo nació, y ayudada por los vientos reinantes,
emprende el vuelo on busca do tiernas mieses.
Las hembras huyen de los machos hasta que la
baja temperatura les advierto que ha llegado la
época de la fecundacion.
La langosta americana difiero, segun Lavcrriere, de la del antiguo mundo que hemos descriIlácia fines de estío y prin~i¡;ios de otoño so to, por los caractéres siguientes:
hace el ayunt11.miento de los sexos para la fecundacion do los huevos. La hembra elige un tenel. Su tamaño, que es mucho mayor, pues lleno inculto y compacto al Oriento 6 al Mediodía ga á tener hasta un decímel!·o.
para depositar los gérmenes do la gencracion fu.
2. Su color quo varía segun las edades.
tura, perfora la tierra por medio do un aguijon
3. Aovacion precoz y jloblc, poniendo en cada
colocado en su parte posterior, de 16 milímetros una mayor cantidad de huevos, que suelen llede longitud por 6 de grueso; la mezcla con un gar hasta 80.
jugo viscoso que por él secreta, construye un pe4. La aglomcra.cion de los huevos es en forma
do
espiga.
queño tubo que resisto á. la intompcrie y en él
5. La vivificacion da catos tiene lugar en el
deposita 40 6 50 huevos: esta operación durn. 8
horas y goneralmcnto mucre de fatiga. El macho mismo ailo en el espacio do 38 dias, miéntras
se suicida arrojándose al agua mus cercana. A que en la europea se verifica h~sta.la primavera
la primavera siguiente, nacen los nuevos insectos, siguiente.
permanecen aglomerados formando una torta de
6. Desarrollo violento del insecto, que pronto
cosa de un metro de diámetro y 5 centímetros llega al período de voladora.
·

~

1
1

•

tos por donde ha paf!atlo tan graves males como
a.costumbra.
29 Los an6malos vientos de esto año han influido considerablemente en la dircccion y velocidad ~o su camino.
39 El estado actual de México y los ánimos
preocupados con otras cuestiones, no han permitido que nos lleguen noticias sobro el particular.
Por lo tanto, la langosta no ha nacido en el
Estado do Veracruz como algunos orcen, por no
haberse observado su peregrinncion; sino que debe haber seguido, con ligeras modifica.cion~s, el
mismo itinerario que ya indicamos y que fué invariable en las invasiones anteriores.
Ocupémonos ahora de los medios quo deben
emplearse para la dcstruccion de la langosta.
La naturaleza procura establecer el equilibrio
entre los séres y evitar el predominio de loa animales destructores. En cuanto 6. la langosta, muchas de las avos concluyen casi completamente
con ella. En la. antigua Libia, segun 1·cfioro la
historia, una tribu de pajarillos oriundos de la
Porsia y llamados zen.arme1'8, h~cian 6. la. langoa·
ta una guerra crnel.
So ha observado quo la especie amel'icana suo·
le ser destruida por unos animalitos muy pequeños, como do 2 centímetros, que agrupados en
las ca.bozaa tle las langostas las matan con sus
mordeduras._
Poro esto no es bastante. Es preciso que ol
hombre ponga algo do su parte.
Incliqucmos, pues, los remedios que se deben ·
poner en práctica para contener la plaga.
Hemos citado cuatro períodos 6 mctam6rfosis
incompletas ,que se verifican en la vida do las lan·
gostas.

El primer punto que atacan es el do Chiapas;
pues salen, como dije ántcs, de Centro-Américo.,
allí se di vidieron el año de 55 en do! grandes
bandas, una al Esto que, extendiénd_pse por las
costas de Voracruz se dirigi6 luego i Aeulcingo,
C6rdoba, Orizava y pasando á Puebla y San
tfartin, llegaron en 56 á San Juan del Rio.
La del Oeste, que hizo en Oaxaca varias aova.ciones, l1og6 hasta Colima. En esta época, bajo
•
la diroccion del Sr. Rio de la Loza, se form6 un
plano del itinei;ario de este animal, en México,
por la comision ántes citada y con los dato! que
19 El do huevo (espiga.)
suministr6 el :Ministerio de Fomer1to.
29
Aquel on que ya tienen el aspecto do po·
Hoy, acerca de la. súbita aparicion de la langosta en el Estado do Verncruz, y del corto nú- queños moscos, y permanecen aglomeradas en
mero on que se ha presentado, se puedo decir lo to1·ta (mosquito.)
39 El estado en que comienzan á separarse del
siguiente: .
lugar on quo nacieron, pues, aunque sin alas, sus
19 No desarrollándose .aún este dcstructo1· in· miembros están cercanos á su perfcccion (salta·
aceto en el número casi infinito á c1uc eri otras dora 6 cliapulin.)
49. El último estado ya perfectas en que, doépocas ha llegado, no causa tddavía en los pan-

..

�·12S
tadas tlo alas y fuertes m(!ndíbulas, son vcr&lt;ladoramen to nocivas (voladora.)
En los cantonee de Voracruz debe encontrarse
hoy la futura langosta en los dos primeros períodos de su vida (espiga y mosquito.) En estos dos
estados, no tienen aún medios para. huir de la per·
!ocucion del hombre; están concentrados·millonC's
do estos animales en un solo punto, que las aves
denuncian, por su permanencia en él. Nada es
tan fácil como su dcstruc:}ion. Para ello, en el
lugar en donde están depositados los huevos, se
afloja la tierra nor medio del arado ó del rastri·
llo, segun sea conveniente, y sacados los huevos,
se les tritura por modio do pisones 6 rodillos; 6
bien no les quema, 6 so les aprovecha llevando
allí cerdos 6 aves domésticas para. quienes son un
magnífico alimento.
Las naciones civilizadas tienen establecidos premios para la persona que entrega uba cantidad
de huevos de esto animal. En un Jugar ele Marsella inutilizó el gobierno do esta manera., en un
solo afio, 3,000 quintales ele huevos, que habrían
producido al a.fío siguiente 250.000,000 do lan·
gostaa.

.

.

En el segundo período (torta ó mosq1dto) están reunidos millones de animalillos, iguales en la
apariencia á los mosquitos y forman tortas de cosa de un metro de diámetro; no tiene~ alns y su
movimiento es torpe; por lo tanto,. se les puede
aplastar fácil:nente por medio do una tabla cir·
cular provista de un mango vertical, 6 bien, poi·
el paso frecuente de los ganados en el terreno infestado.
A las sociedades científicas y á. las peri6dicas,
toca, pues, pedir {L sus corresponsales noticias
exactas sobte los lugares que han sido invadidos
y hacer saber á los habitantes los madios de ope·
rar la destruccion, y al gobierno y á. los hacen·
dados, hacer que se verifique esta, ahora que es
fácil y ccon6mica.
En ol tercer período (cltapuli11. ó saitadora) su
dostruccioru:cs costosa, pesada ~ incompleta. Hay
que ocupar multitud de hombres en abrir profundas zanjas; y1 en la madrugada. 6 en lao noches de luna, hu?canuo siempre la hora en quo
la temperatura sea mas baja, pues entónces es-

429

tos animales están torpes, se procura espanta1~os
por cualquiera meclio pa~a qu_o caigan on las zanjas; ántes de q_ue estas so llenen á tal grado que,
saltando ol chapulín, so escapo, se cubren las zan·
jas con tierra y se apisona bion' para evita1· que
la infestacion Jel airo, por la putrefaccion do tantos séres orgú.nicos produzcan la peste. En el Mediodía do la España, se ~sa. para osta Óporaeion
grandes sacos de lona (llamados buitrones 6 garavitos), abiertos por un extremo, y entre varios
homb1·cs se pasan sobro los semb1·ados espantan·
do al mismo tiempo á las langostas, las que co.cn
en el intoriot de este saco, de donde luego se les
extrae para arrojarlas á las zanjas c1uc ántcs se
han abierto.
Por lo dicho, ee comprenderá cuán difícil es en
este período, tener que combatir con un número
casi infinito de pequeños anima.les, que, con sus
rápidos saltos, se escapan de nuestras manos, y
cuán gran cantidatl de ellos Jibrllnclose de la por·
secuoion, quedarán en el terreno·para establecer
su gcnoracion futura.
En algunos casos, para. evitar esto, es absolutamente necesario sacrificar el terreno invadido,
para salvar los domas, cercánuolo y prendiéndolo
fuego.
·
En el último período (voladora) la dificultad
de destrnil'la es mucho mayor: dosnues de la 11uvia, 6 en I.ts mañanas, cuando sus alas están mo·
jadas por el rocío, no puede volar, y entónces es
cuando para su pcrsecucion, se emplean los mis·
mos medios que hemos indicado para l~ saltadora, pero con mucho ménos éxito aún.
Como las langostas cae~ á manera do nubes
sobre los campos y es tal su número quo en al.
gunas épocas no han bastado on Europa 30, 000
hombrea reunidos para destruirlas en un solo
punto de su invasion, se comprcndertí. que esto
último remedio es casi ilusorio. So emplean tam·
bien los truenos, las llamaradas para hacerlas
huir, el humo y las fumigaciones con p1nntas
aromáticas que la11 embriagan y facilitan su pcrsecucion; pero generalmente lo único que se con·
sigue es nrrojar ·el mal,á los campos vecinos: esto
nos explica. por qué, 9uando los árabes temen esta invasion, colocan en el centro clcl campo aem·
'.

..

brado y en la extrcmiJad de una grnnde estaca,
escrita una oracion de Mahoma, y al rededor tlol
campo del lado de los vientos reinantes q.ueman
plantas aromáticas, y creen 9.ue bs langostas ata&lt;!'an los campos cercanos porque no están escuda·
&lt;los por l:.i. oracion del Profeta.
Ahora, que conocemos ya los diversos moLlos
de destruir este ortiJptero segun sus períodos de
vi~a, compremlerémos cuán fácil son en los dos
primeros, y cuán difíciles en los últimos.

En el a.üo do 56, México se lamentaba amarga é inútilmente ele no haber puesto coto en su
principio al horrible mal que irremediablemente
1:i. aquejaba.
¡Ojalá y nuestro a.r~ículo haga que aprovechemos la cxperie~cia antigua y no veamos á l~ República en el mayor de los conflictos, por no ha·
ber puesto, ahora que nos es snmamcutc fácil,
remedio á un mal que, despucs, nos será impoRible combntir !-M. lcAzA.

DE LAS VA.OAS LEOI-IÉRAS.
Es indisputablo la importancia del ganado va· meneas 6 do Holanda; algunas inglesas y !:is sui·
cuno; si quisiera hMcr comparaciones, probaria zas &lt;le Shuizt son tambicn aprcciabilísimas.
que os el que la tiene mayor do todas las e3poLas vacas que se crian on o1 fªÍS de los friso,
cies. Sirvo para el tiro y la. labranza; proveo nes y en los poldcrs de Ifolanda son, puede decir·
con su carne y su lecho á nuestras necesidades -se, el proto-tipo de la raza. lechera.
primeras, y sus despojos se utilizan para. prosorSu aspecto no es agradable á. la vista: tienon
vamos del frio y para la construccion de ciertos el cuerpo huesoso; son extraordinariamente SQ·
artículos de i111lustria. ¿Qué mas puede pedír- dentarias, y su mirar es en extremo apacible.
sele? 1
•
Pasan la vida en el parque 6 en el establo, y pa·
Esto explica la razon del predominio del ganatlo rece que no experimentan necesidad de moverse.
vacuno para los trabajos rurales en el extranje1·0, Si sionten algana inquietud, solo l:1, demuestran
y yo aconsejaría, sin titubear, á los labradores os- por medio clo frecuentes rugidos qUl'jumbrosos.
pañoles su preferencia. sobre el caballar, Mnal y Casi touM enferman ele tísis.
mular, si estuviesen mejor aprovechados nuestros
La raza haco mucho para. que una vaca sen
terrenos para pastos y prados artificiales.
lechera; pero no puetle desconocerse que influyen
En España existo unn. mn.gnfüca raza vacuna tambion á ello extraordinariamente los alimentos
do trabajo: la salamanquina. Es vigorosa, s6bria y el clima. Una atmósfera. nebulosa, un aire hú·
y ligera en lo que cabe. En Santanclcr, en Astu: medo y templado, yerbas ;cuosas y legumbres co·
rías y en las provincias Vascongadas ha.y vacas oídas para alimento, y un reposo inalterable, pa·
c1ue dan bastante lccI,e, y la misma raza so dedica rece que son las condiciones que mas favorecen
al trabajo y clespuee al cebo; peM bi~n puode aquella cualidad; nuestro cielo abrasado~· en ve·
asegurarse quo no tiene la península razas do las rano, ol pienso seco de que casi únicamente disllamadas propiamente de cobo y lecheras. Las ponemos, son circunstancias tan á prop6sito para
que de Estremadura vienen al mata~&lt;'ro de Ma· desarrollar en loa anim~les los sistemas nervioso
, drid llegan á tener gran número de libras; pero y sanguíneo y dar fuerza al muscular,. como poco
no son precoces, que es una cmLlidad esencial en adecuadas para la secrecion láctea. y el prcdomilae reses de engN'd&lt;', y se dice que las vacas nio de la linfa.
montaüesas dan.mucha lecho, e!! sin duda con reOpino quo on las provincias centrales y merilacion 6. las del país, pues su crédito no seria dionales de España es excusado aspirará que las
tanto si se comparasen con las quo tienen esto vacas produzcan la· cantidad do leche quo en
destino en el extranjero.
Flandes: son muchas las quo dan en aquol país
Lns vncas lecheras por excelencia con lae fla· cuarenta cuartillos; las hay que dan mn!!, y do
,.

'

�430
veinte y cuatro bajan pocas. Pues en España es ' vedall, ¿qué he de hacer, que han de hacct· cuan·
muy rara la quo llega (4 tanto: la. que pl'oducc la tos so interesen por el fomento do la. ganadería,
mitad, es decir, de doce á quince cuartillos dia- por la pro3peridad de la agricultura, por el bien
rios, se tiene por buena. No txccdcn de ahí las de la poblacion rural sino aconsejar á. los que so
que yo poseo, conocidas con el nombre de rnocltas, consagrar. al cultivo de los camros que adquieran
en la quinta La Chinela, paseo de la Fuente 6 aumenten el ganado do consumo? ¿Qué hemos
Castellana, y eso que son justámente tenidas por de hacer sino aconsejar á los mas ilustrados, á
superiores.
aquellos á. quie!1es corresponde tomar la ioicia·
Pero no es necesario llegar al límite de la por- tiva en las reformas, quo den ejemplo 6. los ma~
feccion en el ganado vacuno destinado á la pro- incrédulos y desconfiados, comprando algunn. va·
duccion de la leche para que tenga cuenta ~oste- ca de leche y utilizando para su a1imento la yer·
nerlo. No titubeo en afirmar que si las márgenes ba de las lindes, la arrojada. al tiempo de la esde los rios se dedicasen al cultivo de semillas de carda á los caminos, y la criada btijo la. copa de
prados artificiales; si se hiciese mejor 'uso do la las olivas estercoladas y al pié de los árboles do
yerba que nace espontáneamente en los campos, sombra y ornato?
y si los labradores se decidiesen á sostener una
Ocasion es esta oportuna para ncometcr tan
6 mas reses vacunas segun sus facultades, la cla· importante reforma: por la ley de desamortizase proletaria mejorada notablemente de condicion cion está mandado que se deje á los pueblos do
y la media vería aumentados en alto grado 21us los bienes enajenables, una dehesa destinada al
uctuales recursos.
pasto del ganado de labor, llamada boyal en al·
))e ello nos ofrecen una prueba palpable loa gunas partes; pues bien, que los pueblos formen
campesinos de las provincias del Norte; dos 6 tres el oportuno expediente; que so muestren activas
vacas constituyen allí un patrimonio suficiente las autoridades para obtener la concesion y que
para el sosten de una familia. Tiene con ellas despues utilicen con reses bien escogidas.los ve·
casi todo ol afio la leche que necesita; encuentra cinos necesitados esa pequeña propiedad comunal
en el producto de la venta de las terneras un a.u- que el Estado les concede, y de este modo irá
xilio para vestirse, y halla en el de la venta de poco á poco disminuyendo el número de los que
las reses de edad una parte dol arrendamiento por no tener una parte do la .tierra que pisan que
debido al propietario dol terrufio.
poder llamar suya, se conocen en algunas obras
En vista do esto y movido por otra porcion de modernas con el nombro de desheredad~s.-AN·
co11sideraciones que omito en obsequio de labre· DRÉS DE ARANao.

.
TRASPLANTACION DE LOS ARBOLES CRECIDOS.
Si es cierto que los particulares no pueden recurrir para trasplantar los árboles grandes ii los
dificultosos medios empleados por el municipfo de
Paria, existe, sin embargo, un procedimiento acre·
ditado por la experiencia que permite alcanzar
igual resultado con tan notable economía, poro
tiene el inconveniente do ser largo: con él hay que
tomar· sus medidas con dos afios de anticipacion
para reemplazar ántes de su m1;1orte aquellos umbrosos árboles que son el encanto do las casas de
recreo.
Hé aquí m qué consiste:

Dos aüos 6.ntcs de intentar el tra~plante de un
árbol muy viejo se circunda con un foso, distan·
to como 'una vara y méd.ia del tronco y destinado
á descubrir todas las raíces gruesas del árbol• .
C6rtansc estas con cuidado, y so llena el hoyo
con mantillo de buena calidad. Debe practicarse
esta opcracion cuando la naturaleza parece querer despertar de su sueño invernal, y es bueno
que sea precedida por una poda esmerada. Si el
árbol no es muy.viejo, 6 que no pertenezca ú una
clase dificil do trasplantar, puede cnmbiarsc en
la primavera siguiente, do lo contra1·io debe aguar·

·131
darse uñ año mas. El arrancamiento ha de hacerse 1 idénticas condiciones. A nuestro modo de ver,
con cuidado, y todas l~s precauciones serán pocas dos razones pueden explicar esto misterio: cuanpara perseverar las raíces que se hayan formado do un árbol ha tomado vilh en un terreno rosen los cortes de las principales enterradas en el guardado de ciertos vientos cálidos 6 frios, su
mantillo.
· temperamento so ha desarrollado conforme á las
En cuanto 6. su colocacion debe ser inme&lt;liata necesidades de su situacion. Trasplantado en un
y hacerse en hoyo ancho y profundo abierto con punto expuesto á todos los vientos 6 sif1uiera :í.
varios meses de antolacion Y.relleno de buena tior· uno solo de los que no recibía, debe por lo ménos
ra, cuya composicion será. propicia á la natura· enfermar, si no sucumbe en la lucha que se trnb:l
loza del árbol. Es muy importaute que la tic~ra entre la vida y la muerte.
sea mas bien seca que húmeda con el fin do. quo
Existe otro caso todavía mas grave. Cuando se
forme pasta. Se termina la operacion por un rie- trasplanta un árbol, si se vuelve há.cia el Norte
go regular que se remueva en caso de necesidad. la pai·te que ántes miraba al Sur, hay casi cor·
En fin, os llecesario sostener al ú.rbol trasplantan, tidumbre de que ol árbol perecerá porr1ue la condo con tres 6 cuatro eucr"da:1 bastante tendi&lt;las testura de su albura y de su corteza se había mo·
para que el viento no sacuda el tronco con de- dificado de tal modo, q~e no las afectaban ni los
masiada violencia y pc1judique por las oscilacio- ardientes rayos dol sol ni los aquilones glaciales
nea al trabajo de las raíces.
·
del Norte. Esta circunstanci:i. os tanto mas escnEntro los árboles gruesos condenados á vegetar cial, que pocas personas prcstarian atcneion para.
en un suelo extraño, los ha.y que parecen, no obs- orientar el árbol como en el lugar tle donde se
tanto los mayores cuidados y sin cambiar do la- arranc6.
titud, miéntras otros se desarrollan con vigor en

ACEITE DE CACAI-IUETE.
Entre las semillas que producen un aceite, ca·
lidad bastante parecida y superior al de la oliva,
figura el oxtraido del cacalmete, nombrado por
Lineo m·aclds liypojea en muchas partes de América rnani, y por D. Casimiro Ortega, cacahuete.
Esta legumbre se cria en toda la América meridional, habiendo sido trasládada 6. España hace
unos 60 años por el Exmo. é Illmo. Sr. D. Fab\an
de Tuero, arzobispo de Valencia, quien autoriza·
do por el Rey C~·los III, form6 en Puzol un
jardín botá~ico para conocer las plantas y sus
virtudes.
El descubrimiento de la propiedad oleaginosa
de esta semilla se debi6 á un a casualiuad, pues
habiendo querido tostarla un aficionado para v~r
si se podía hacer con ella chocolate, not6 que al
examinar si ln. pasta estaba en disposicion de usar·
se, el papel en que se coloc6 estaba lleno de aceite
6 manteca. Trat6se de averiguar si efectivamcnte
contcnia aceite, y la operacion di6 por resultado
res onzas de esto líquido poi· cuatro Üe fruto;"ele

las domas pruebas que se hicieron, (1798), result6 que daba una luz clara sin tufo, y que los
huevos que se frieron en el estaban tan su:wes v
"
mantecosos, quo aventnjabn.n á los compuestos
con el de oliva.
Los químicos y principales personas de Valen·
ci!l. han reconocido que el cacahuete puede dar
las tres enartas partes de aceito del peso de la
legumbre.
El uso do este aceite para comestible estuvo
prohibido en Francia muchos años; pero dcspucs
fueron consultadas varias corporaciones científi·
la.!! que declararon que no con tenia nada narc6tico
ni nocivo á la sn.lud, j que debía permitirse su
uso: en ol dia se distingu~ en el comercio del mis·
mo modo que el de la oliva, en combustibles y de
fábricas de dorado; sin embargo, el mayor consu.
mo quo se hace del aceite de adormideras, es para.
las fábricas y otros usos industt·ialcs, pues su va·
lor ordinariamontc es la mitad ménos que "el do
oliva,

.

.

"

�432
La rccoleccion &lt;le la semilla la hacen sacuclicndo las cabezas sol&gt;,·,~ unos lienzos, y cuiuando
mucho de que no c1~ode entre el grano ningun
pedazo de cajilla, porque cuando se moliese ab·

sorberia inútilmente una cantidad considerable
de aceite, y ademas estas cabozas tienen su us1
en la. medicina.
,

· CASTRACION DE LA.S VACAS.
En la antigiieJacl se castraba la camella para
hacerla ménos pesada y mas apta para el tru.ba·
jo; y á. la yegua, cuyo ardor la hacia indómita ó
peligrosa; á la vaca, en fin, para aumentar su
disposicion á engordar y m('jorar la calidad do
su carne.
En nuestros tiempos se.aplica este sistem~ tan
solo á 1a vaca, especialmente con el prop6sito de
prolongar la secrecion continua de lo. leche mucho mas allá del término ordinario y sin tener
•
que recurrir á gestaciones sucesi,as para manto·
ncrla. ¿Cuáles son las ventajas que la cnstracion
presenta á la agricultura con respecto á la. produccion de leche y á. la de carne?
Esta cucstion ha sido muy bien estudiada por
Mr. Charlier; sin embargo, ni el tiempo ni la ex·
periencia han decidido aún sobre el mérito do la
opcmcion, por lo ménos en lo qu? toca lÍ. su gene·
ralizacion.
Primeramente no debe exigírselo la c1cvacfon
Jo la facultad lechera; mantiene sí la !ecrccion
do la lecho en la misma proporcion que tenia en
los primeros tiempos del parto, durante doce,
quince y diez y ocho y mas meses seg~n las aptitudes de cada animal, atenuicndo el régimen que
so le hace seguir, pero no cje1·co influencia alguna
en el desarrollo natural do esa facultad. Súpri·
me necesidades, extingue una funcion que ocupa
cierta cantidad de fuerzas productivas y quo~se
encuentra en su mayor parte dirigiua á la funcion
inmediata, la cual es activad::i. y prolongacla ha!ta
el momento en que otra actitud la absorbo por
completo en provecho suyo.
Ent6nccs.cs cuando sobreponiéndose la produccion de la carne, distrae de su primero. dircccion
las fuerzas vitales que el organismo utilizaba de
una manera diversa; ent6nces es cuando la secrc·
cion Mctca so· agota proporcionalmente con la

formacion de las carnes y la acumulncion do la
grasa.
En ciertas circunstancias, que no es. do este
lugar determinar, la. produccion do locho 03 casi la única cepeculacion que el criador de vacas
tenga intoros en buscar. En tal caso se obtiene
C!!O fin 6. mucha costa,· traHndolas conformo lo
exige la naturaleza, es decir, dedicándolas ú. gestaciones &amp;ucesivas: así no son en realidad cxce·
lentes lecheras'Sino de tardo en tarde.
Las fuerzas vitales distribuiuas entre la tarea
de partir un ternero cada año y las exigencias
do una socrocion constante do leche, no pueden
bnstar ú. ambos fines al mismo tiempo, sino en
cierta proporcion. En una palabra, el destino de
la vaca es doble, la primera que da recicn naci·
dos á la poblacion, la renta anual de leche no al·
canza á una suma tan subida como en las otras.
Esto es el motivo, el intcres de la castracion,
pues el valor del terreno no compensa la pérdida
que resulta do la diminucion progresiva do la
leche hasta su completo agotamiento, durante un
~eríouo mas 6 ménos largo. Efcctivnmento, esto.
clase de crianza no procura peneficio alguno y
apé~as paga sus gastos. Suprimirla es una ven·
taja en las circunstancias económicas en que la.
crianza no produzca provecho:J!-ay roas aún, la ,
vaca sujeta 6. la l'oproduceion debe envejecerse
en eso/por lo mismo que ha sitlo.mejo~{)scogida.
Al envejecer pierde cada año algo do su valor¡
el doblo destino 6. ql)o se la uedica, la fatiga y
gasta, basta el oxtrcmo de perder sus formas, y
disminuir mucho su actividad vital para cuando
llegue el tiempo do su retiro; ent6nccs es muy
difícil ponerla en estado de venta y la carne que
produce en el matadero es do clase inferior.
Ademas, la hembra del toro es a1·diento en sus
instintos genéricos; estos así cxaltauos, perjudican

•

433

á la par lÍ. la calidad y á la cantidad de la. leche,
en este caso, los 61·ganos se enferman y el con·
tacto con el macho, no remedia un estado que
deprecia mucho 6. las bestias. Encuéntransc muchas de estas vacas infecundas, continua y violentamente inquietas, que no dan ningun producto
satisfactorio en leche y en carne y que acaban
por morir de consuncion.
La castracion impide ó cura este mal y facilita
con la influencia del mismo régimen, una produccion de leche abundante y prolongada, y una
diminucion de este producto, compensada ent6nces por aumento de peso debido á una rápida.
nutricion.
Una vaca. castrada en buenas condiciones, dice
Mr. Charlior, es decir, seis semanas 6 dos meses
despues de la paricion, si es nueva todavía, si po·
seo algunas cualiuadcs lecheras y si es bien man·
tenida, puede dar el doblo del rendimiento anual
de la vaca que paro todos los años y suminstra,
por término medio, 1,300 á 1,400 litros de leche
mas que las que están en algo molestadas por el
celo, aun cuando se encuentren privadas del toro.
No obstante, se extrae do est,as últimas la mas
leche posible, tratando de darles gordura para
destinarlas á In. matanza una vez que las ubres
110 suministren lo bastante para pagar el alimento.
Así no es muy raro ver vacas castradas que
producen en su primer aiio de castracion 400,
,500 y aun 600 litros de leche.
Esto no se opone á lo que hemos dicho ántes¡
el aumento del producto depende do la secrecion
igual y prolongada de la. leche y no do la mejora
en las aptitudes naturales.
Es una consecuencia de la castracion que tledi. ca por completo la vaca á desarrollar toda su
füerza lactífera. Veamos ahora. en lo que la práctica racional y generalizada de la operacion au·
mentaría segun Mr. Charlier, el rendimiento de
leche do todas las vacas muertas anualmente por
el carnicero, suponiendo que la hayan sufrido tan
solo un año ántes de la matanza.
·
Suponiendo que se maten al aiio un millon de
vacas, y que un 73 por ciento &lt;le ellas se consitleren mas ó ménos lecheras, de las 770,000 sometidas ú. la opcracion y alimentacfas como ucben

serlo animales dispuestos paro. ser muertos, se
obtenarin. un aumento do mil cuarenta millvneil
do litros próximamente. Esto. os, sin eluda, una ·
crecida cifra; representa un plus valor do 135
francos (27 centavos) por cabeza, calculando
la leche solo á 10 céntimos (2 centavos) el litro.
Sin embargo, hay mas.
La leche de las castradas es la mas rica, mas
nutritiva que la de las vacas comunes; contiene
mas crema, mas cisca, mas azúcar do loche, comolo han probado los experimentos de hábiles químicos de Reims y de los profesores de Grignen.
Esta leche, agrega Mr. Charlicr, rinde hasta un
tercio mas de mantequilla y tl.e cásea. Esto se
explicn. con la lejanía del po.rto,. la tranquilidad
de las'vacas, su buena digestion y el buen estadq
en que se encuentran despues de la opcra.cion.
La. diferencia entre esta leche y la que hoy se •
consume es, pues, considerable; no sufriendo yn,
otras alteraciones que las resultantes de la clase
de aliroentacion, es siempre ele unn, composicion
uniforme Y que varía. tan solo para mejorar de
calidad á medida que se aleja del parto y de la
opera~ion. La otra, por el contrario, viniendo de
todas partes, es siempre una mezcl,t11 de leche
de vacas recien paridas ó en celo ó llenas, 6 vic.jas gastadas. Mas aún, la leche que se consume
en las grandes ciudades proviene 6. menudo de
vacas atacadas de enfermedades del pecho 6 tí·
sicas ...... Esta es indudablemente la mas mala y
mas pobre; contiene sales calc(ircns en abundan·
cia, las que la hacen pe1judicinl 6. la salud do ,
los niños, especialmente á la de los predispuestos
á la tísis:
•
Inútil seria discutir la. utilidad de la castracion como medio de engordar; todos la admiten
sin objecion alguna, y uno de sus efectos mas
notables es scgummente la mejora do la carne en
los anima.les que la han sufrido. Por el contrario,
la dificultad de engordar las vacas lecheras no
castradas, es .tal, que es costumbre entregar al
macho hasta que hayan sido fecundadas, las que
se destinan al consumo. Pero se sabe tambicn
hasta qué punto la carne puedo _ser durn, seca,
desprovista de graso. 6 jugo y sin tener, por de·
cirlo así, mas que h)lesos y tendones; ó bien amo·

To~ro 1.-53

�435

•

...

rentes partes, alejá.ndolas 6 aproximá.ndolas de
t.al modo que las quo eran indife1·entes aisladrui,
tienden á combinarse reunidas cori otras; las que
se hallaban combirradas se separan y resulta nuevo estado do equilibro. No es, pueA, el sencillo
fcn6mcno del morcurio, uonde los elementos cam·
bian solo do lugar, y siempre igual grado de tem·
pera.tura produce análoga dilatacion; la influencia del calor en las células, modificando su esta·
do interior y en diferentes momentos, determina·
rá en intensidades análogas resultados muy di·
versos.

ratada, sanguinolenta y con un gusto semejante mas considerable de este alimento tan ·escaso ya
{t, la carne de toro, cspeci.almente en las..infecun· y de primera necesidaLl sin embargo.
Estas son las razones que militan en pro de la
das de que hemos hablado iÍ.ntea; 6 bien filamen·
tosa, hueca, imposible de conservarse y p1·odu- práctica usual de la ca.stracion de las vacas; ellas
lograrían distribuir b existencia de esta en tres
cienuo un mal caldo.
períodos distintos y especificar en cada uno de
A estas divcrfoas clases de un producto infcrio1'
ellos la clase do productos que mna beneficios
por su calidad, la castracion sustituye una carne
produjeran al criador; el primero, consagrad.o á
abundante, tierna, suculenta, convenientemente
la multiplicacion clo la especie podria. detenerse
mezclada con jugos grasosos.
entro los sois y ocho atios: el segundo, caractori ·
Mas para que esto suceda, es preciso que la zado por el estado neutro, dedica.ria 1as vao'-13 n.
opcracion se verifique mucho tiempo ántes de la produccion exclusiva de la lecho y cesaría en
la matanza, para que la vaca tenga lugar de tras· el momento en que la actividad de las ubres, do·
formarse, do cambiar de naturaleza y de olor.
minada por la propension á engordar, no deba. ser
No de otra manera el toro debe conservarse
mucho tiempo uespues de la cnstracion1 para con·
vertirse en buey. En cuanto á la vncu, la cosa
es fücil, puesto que su producto eR leche compen·
• sa ampliamente los gastos de mantencion.

ya impulsada 6. fin de dejar los animales entrega.·
dos por completo á la fabrica.cion do la carne.
Léjos;cnt6nces de contrariarse, eetas divors~!
aptitudes se desarroUar~íln útilmente á. su tiempo
y juntamente con dar productos en todo superio·
A la ventaja do la c.asttacion de las vacas para res y por consiguiente do mas precio, la máquina
la buena cnli&lt;lad de la carne tan notable ya do animal no sufriría altcracion ni dallo alguno.
(Boletin de la Sociedacl Riiral de la Repú·
por sí, es menester agregar la del aumento en el
blica
A1'gentina).
peso, lo cual daria al consumo una masa mucho

\.

¡

.

FISIOLOGIA VEGETAL.
INFLUENCIA DEL CALOR SOBRE LA. VEGETACION,

.,

..

La viila. c1o las célu1ns reposa sobro loa moví· fi.an, la posicion respectiva ele los átomos y de las
micntos do las pequeñas partículas atraídas de moléculas ~uisgrogacion segun Clnusius) se mo·
fuera ú su interior; los átomos do diferente valor difica, aumentando 6 disminuyendo los intervaloe
químico se unen y so separan sucesivamente en que los separan; pero estos cambios en la posi·
momentos y sitios diversos; los ss.Slidos se disuel· cio!} de los elemo11tos deben tender á roodificnr
ven en los líquidos; las moléculas disueltas vuel- bastante la influencia do su atraccion relativa,
ven á precipitarse; en generti.1 toilas las sustan· porque la energía de esta fuerza so halla en ·fun·
cías contenidas en los líquidos penetran por cli- cion de la distancia. Bnjo la influencia Llcl calor
fusiones en los intersticios moleculares do las ocurre en la célula lo mismo que suoedc en el
partes constituyentes do la célula, el protoplas- mercurio de un torm6roetro; pero con un nuevo
ma y la. mombrana. Cada uno do estos movi- elemento de complicacion: en el mercurio las pnrmientos de los átomos y de las moléculas dopen- tes son semejantee y se hallan semejantemor1to
den de la temperatura, segun una ley que es im- dispu_estas, alejándose 6 aproximándose uniformeposible determinar en cada cu.so particular; poro mente unas á otras; pero en las célulo.s existen
la teoría mecánica del calor permite al ménos in· átomos dotados de propiedades quJmicas difcrcn·
dicar el plan general do esta relacion: por calen- tes y moléculas cuya posicion relativa es variatamiento 6 enfriamiento do las partes organiza· ble (solucion, órganos empapados en líquidos): la
das de las células y do los líquidos que las ba· accion del calor pone on movimiento estas dife·

1

vegetativas, pero no existe proporcion simpfo pa·
ra. expresttr las 1·elaciones entro el aumento de

temperatura y la rapidez do los fen6menos.
3::i No es solo la elovacion de temperatura, supuesta constante, sino tambien sus fluctuaciones
las que influyen sobro la energía. de los fcn6me·
nos en el interior de las células.

JJe las causas que determinan la temperatum
interior de las plantas.

Aunque en en.da planta se produzca incesantemente una cierta cantidad de calor por la ab·
Para estudiar seriamente la influencia. del ca- sorcion de oxígeno y produccion do á_cido carb6·
lor sobre la. vogctacion no basta observar un caso nico, contribuyendo esta circunstancia á elevar
determinado, como el do cierto grado de tempo· la temperatura do los tejidos (lo que on efecto
ratura sobre la 1·ida de una especie de planta puede en ciertos casos comprobarse) en general,
cualquiera: precisa al fisiólogo el dirigir sus in- la influencia de esta fuente calorífcra juega in·
vestigaciones aislando ciertos grupos de fcn6me· significante 6 corto papel en presencia do las otras
nos análogos entre sí, comprobando sus relacio- causas que determinan la temperatura interior de
nes con la temperatura. Se tendrá un ccmoci- las plantas, por lo cual puedo despreciarse la in·
mionto bastante profundo, cuando habiendo de· dicn.da accion química. Tres son las circunstanterminado el grado de calentamiento 6 de enfria- cias que importa considerár principalmente: la
miento debido á la conductibilidad, á la irradia· conductibilidad, la irradiacion y el enfriamiento
cion y á los cambios de volúmen que correspon· producido por la eliminacion de oxígeno; ademas,
dnn, se examinen al par, en sus rolacionca con el para las plantas aéreas precisa tener en cuenta
calor, las diferentes fa ses del crecimiento de cada una cuarta circunstancia, que consiste en la foruna de las partes de la célula, (por ejemplo, la macion do vapor de agua por la traspiracion: del
division del protoplasma y sus movimientos) las interior c1e las células recibe el a.gua el calor ne·
operaciones químicas fáciles de r.econocer (como cosario para trasformarse en vapor.
No se poseen observaciones fisiol6gicas concluel enverdecimiento de la clorofila, eliminacion de
oxígeno, forma.cien c1el ácido cnrb6nico, produc- yentes acerca de la irradiacion (poder de absorcion del almidon, &amp;c.,) la imbibicion, la diosm6· cion y de emision de las partes de las plantas); y
sis y demas fcn6menos; pero estos estudios no so respecto 6. la influencia que ejercen la elimina.han hecho hasta el presente mas que ocasional- cion de oxígeno y la. traspiracion, las cuales puemente y de un modo bastante incompleto. Se den ser calculadas segun otros datos, tampoco
puedo, sin embargo, sacar de los datos existentes han sido mejor estudiadas hasta. el presente. Re·
sulta, pues, ~ue solo hay algun mayor conoci· cierto número de deducciones generales:
W Cada fen6meno particular do vegetacicn se miento sobro la con&lt;luctibilidaLl y temperaturas
halla comprendido entre límites fijos de tempera· de las partes firmes 6 s61icl11s, como los troncos
tura. Pasados tales límites la vida parece suspen- de los árboles.
La influencia. de la conductibilidad sobre los
derse, 6 tempornlmento solo, 6 par~ siempre, &amp;i
la colocacion de las moléculas en los teji&lt;loivor- pequeños vegetales, como la. mayorfa de lns nl·
gas, los líquenes, los hongos, los musgos, &amp;c.,
ganiza.dos se modifica profundamente.
2~ Entre dichos límites de temperatura la cner· puede expresarse bastante sencill:imcnto y de un
, •ide la vegetacion aument::i. á un múximo gra· modo mas elemental que para las plantas vascu·
gia
do do oolor, que abrevia la duracion de lln f r.ses lares. Los primores de estos vegctalcit, gracias :i.l

¿'

�·137

436
desenvolvimiento de las superficies con rc1acion á
1
su volúmcn, tenderán siempre á ponerse en oquilibrio de temperatura con el medio ambiente, sobro todo siendo este el agua, aun suponiendo muy
débil su conductibilidad. Se podrá, pues, casi
siempre atribuir á estas plantas la misma temperatura pr6ximamonto del medio en que habitan,
si dicho medio no experimentase qambios demasía.do bruscos, viniendo á la irradiacion á modificar el resultado. La climinacion de oxígeno y la
traspiracion tienden á. producir en las hojas verde!! de las plantas terrestres una temperatura inferior á las del aire ambiente; este resultado, especialmente sensible bajo la influencia directa del
sol, es acaso f:worable á la vida de las hojas. Su
desenvolvimiento en superficie, su cpidérmis desnuda 6 pelosa juegan tambien evidentemente un
gran papel, puesto que estos carnctércs cambian
con los sitios de habitacion de las plantas; pero
fa influencia de dichos factores es todavía desconocida.

•

pcrntura diurna 08 mas alto, y mas bajo el míni- es mas baja, y la de las part&lt;.&gt;s próximas.al vél'tico mas elevada que las del aire. Las ramas mas
mum que en las ramM mas gruesas.
La temperatura do un árbol depende de la del delga.das deben ofrecer casi la misma temperatuairo y de la que ofrezca el terreno; las dos in- ra aérea, ya en puntos mus elevados ó mas bajos
fluencias son igualme)fte activas á corta distan- de su longitud. La temperatura. diaria sigue un
cia de.} cuello de la raíz, ó sea por cima y por curso próximamente análogo en las raíces y en
bajo de Jl'supcrficie del suelo; mientras que las la tierra; pero la temperatura media mensual de
partes superioi:es del tallo dependen solamente las raíces es siempre algo inferior á lo. del 'suelo;
de la temperatura del aire, y las partes inferio· lo que so explica en Estío por la entrada ele savia
res radiculares guardan directn relacion con la flúida sacada de capas mas profundas, y en Intemperatura de la capa de tierra vegetal ocupa· vierno por la influencia del tallo. Si se compara
da por la planta. No es posible determinar lími- la. parte inferior del tronco con las ramas, se ente!! precisos á la accion do estas influencias fís_i- cuentra que durante el día estas se calientan mas
cas del airo y de la tierra. sobre el eje vegetal. pronto y·se mantienen á. temperatura mas eleva·
En general, los árboles se hallan mas frios que da, llegando el máximum de diferencia húcia la
et aire ambiente dul'antc el dia y mas calientes tarde; pero por la&amp; noches el tronco permanece
. durante la noche; en invierno ofrecen mayor tem- mas caliente. La misma rclacion existe entre las
peratura que el ail'e uor las mruianns, y ménos partes exterio1·es é interiores que entre las e.upotemperatura en las demas estaciones; al Mediodía ríores y las inferiores. Las oscilaciones de temel to.llo y las ramas están siempre mas frios que peratura so hacen sentir mas rápidamente en el
el aire en todas las estaciones; por las tardes las Pino que en el Arce 6 Sicomoro (Acer): la conramas se encuentran siempre mas caiientes, y ductibilidad del primero es dos veces mas consilas partes pr6ximas al suelo mas frias cu Estío y derable que la del segundo.

La conductibilidad en las diferentes partes de
las plantas, vivas y llenas de savia ó muertas, en
los bulbos, las !aíccs, los brotes de las patatas,
&amp;c., ha sido estudiada por Gopper.-Knoblanch
determina la velocidad de la conductibilidad en
los cortes lorigitudinales y trasversales de las fi.
bras lcñosaa secas: hé aquí las relaciones obset'·
vadas para cierto número de iuboles:
Acacia, Ciprés, &amp;e ............... .. 1,25 : 1.
Nogal, Olmo, Encina, Haya....... . 1,45: l.
Abridor 6 Albaricoquero, &amp;c ..... . 1,60 : l.
Castaño, Sauce, Abeto, Pino, &amp;c. 1.80 : 1.
Tyndall reconocb tambien que la direccion de
mayor conductibilidad corresponde (t b longitud
de las fibras.
Augusto de la Il.ive y Alfonso de Candollc
han deducido del exámen de diversas maderas
que las mas densas conducen el calor mejor que
las ligerns. Establecen la serie siguiente, comen·
zando por lns mas favorables:

La formacion del rocío y de la escarcha sobre
1. Cru.tregus Aria.
las plantas, muestra la potencia de la irratliacion
2. Juglans régia.
y sus consecuencias. La emision de rayos calorí-1
3. Quercus Robur.
foros que se efectúa en este caso no supera á la
4. Pinus Abies.
absorcion que; en otras circunstancias, tienen lu5. Populus itálica.
gar de una manera tan decisiva. Investigaciones
6. Quercus sµber.
fisio16gicas hechas en esta dircccion, comparando
la distribucion geográfica de las plantas, darian . Todos estos resultatloa obtenidos en las madeevidentemente buenos resultados para esclarecer ras secas serán probablemente diferentes en las
esto mmnto.
maderas húmedas y verdes. ·
En las partes de las plantas que ofrecen un voMuchos observadores se han ocupado de la tom·
lúmen mas considerable (troncos de árboles, al- peratura de los árboles con rclacion á la del aire
gunos frutos) 111. conductibilidatl, bajo la influen- y del terreno. De los trabajos de Krutzsch se
cia de las variaciones exteriores, ocasiona tempe- pueden hacer las coi.clusiones siguientes: En caraturas variables á diferentes profundidades.
da insoonte, la temperatura de un árbol puede
Para la madera todavía hay necesidad de con- ser difermte, en dos ~e sus capas leñosas 6 en
siderar diferencias de conductibilidad, segun la varias, aumentando en unas, disminuyendo en
longitud de las fibras, 6 trasversal y perpendicu· (,tras; la. rapidez de variaciones difiere de unos iÍ.
larmentc 6. dicha direccion; ha.y, pues, puntos di- otros sitios. En resúmen, las capas del lolio pro·
v~rsos que examinar, cada uno &lt;le los cun.lcs re- sentan temperaturas diversas, sin obedecer á una
clama prolongadas observaciones. Las dilatacio- ley general constante. Dos partes do un árbol
nes y contradicciones resultantes en las grandes suelen ofrecer, tambien en el mismo momento,
masas de tejidos de los cambios de temperatura, temperaturas distintas, tanto mas divergc:1tcs
rara vez son muy perceptibles, y sus consecuen- cuanto mayor fuere la diferencia de diámoti·os.
cias fisiol6gicas no hnn sido nunca. consideradas. En las ramas mas delgadas el má.ximum do tcm·

Dovc ha notado que el exceso do calor absor·
Primavera y mas calientes en.Invierno y Otoño .
La temperatura do un árbol no desciendo núnca bido por las plantas durante ol día, no se halla
al mínimum de temperatura nocturna; pero su compensado por la irradiacion nocturna, y por
aproximacion á este límite os tanto mas marcado consecuencia, que la temperatura L'lédia do las
cuanto menor es el diámetro do los tallos 6 ra- plantas terrestres es mas · elevada quo la del
mas: siempre las ramas mas delgadas sufren mas , nirc .
considorablementc la influencio. del descenso ,k
Los cambios de volúmen debidos á las oscila·
ciones
de la temperatura, ó al ménos, la dilata·
temperatura. Tampoco alcanzan nunca los árboles el 'káximum de temperatura diurna, tanto cion en un sentido, no es del todo conocida para
ménos, cuanto mayor fuese el ~iámetro de sus las partes homogéneas cómo fo. celulo.sa. Para las
ramas; las mas delgadas son las que mas experi- masas de tejidos complejos, como el leño ó durámentan la influencia de. los rayos caloríferos del men, los datos que so poseen son insuficientes.
sol. En las capas Jeiiosas se presenta el notable El solo hecho positivo es la formacion de grietas
fenómeno de ser ménoa sensible la osoilacion en los árboles por efecto de las heladas, lo que
diurna de temp~ratura que en las capas.intorio· so explica mas frecuentemente por una contrae res. En la region inferior del tallo las partes
cion mas consid~rable en la direccion tangoncial
dias del leño ofrecen, probablemente á causa de que en la radial. Las cifras dadas por Caspary,
la temperatura del suelo, un mínimum inferior al como cooficientrs de dilatacion de las maderas á
del aire, límite al que nunca llegan las capas e&gt;;:- dÍferentes temperaturas,no merecen este nombre,
teriores. En fin, las temperaturas medias, diarias porque sus observaciones se refieren á tempera··
y mensuales do las diferentes partes de un árbol turas dol airo ambiento y no propiamente á la~
varían entre sí y con las dol aire. En Estío la tem- experimentadas por la madera. Estas ob:1erva •
peratura métlia de las partes próxima~ al suelo ciones merecen ser rectificadas por un buenJísico·
\

me-

•

1

�438

Cuando el almendro se hace viejo y destila mu- del tronco para que arroje rctofios nuevos que al
cha. goma, couvicnc rejuven&lt;:Cerlo; ent6nccs so cor- ailo siguiente comenzar(ut á tlar fruto. La poun.
tan todas .sus ramas á lit altura de uno 6 dos piés del· almendro se hace en el Otoilo.

Eu cua•1to ú. los descensos do tcn1pC'ratura que ches serenas, se enfria (~ 7 y 8 ¡;rallos por &lt;lcbnjo
sufren las plantas bujo la inilucncia de la'irradia· de la. temperatura del .aire.-Por trauucciou y
cion, Ilousingau\t afirma que la yerba, CQ las no· extracto, A. EcHARRY,

'

.

CRONICA AGRICOLA.
CULTIYO DEL A.11\iENDRO.•

' 1

ingertar en su tronco otros frutales.
El almendro es un á1·bol tan parecido al du·
razno, así en su porte como e~ su follaje Y en SUB
flores, que, en la práctica ue la horticultura, casi

*

No conviene podar mucho el almendro, porque ar·
roja goma en tanta abundancia,. que cslrl cxceaiva secre·
c:on le perjudica.

.

Bn un peri6tlico oxtmnjoro encor,tramoa la siEn el Estado de Morelos los fabricantes de
azúcar pagan 50 centavos de derecho por la ex· guiente receta para prcscrvai· la madera de los
, portacion de un pan de azúcar que vale $ 1,25. agentes atmosféricos. Tiene esta prescripcion la
ventaja sobre todas las muchas: « En un tanque
El señor Ministro de los Estados-Unidos en Mé· donde quepan las tablas 6 matlcras que se deseen
xico, ha escrito una Memoria recomendando ú su preservar de las influencias de la atm6sfora, se
país el café mexicano muJ superior al Jcl fünsil, echarán 88 granos de cu.l viva, por cada 'g;lon
manteniéndose eumerrri1hs
las maderas
que es el que mas se co:1sume allí. Tiene rnzon &lt;le agua,
•
o
el'scño1: Ministro.-No necesita México para ser de dos á seis horas, segun sean mas 6 ménos po· verdadcr~ment&lt;il f~liz sino paz. -Desgraciad~· rosas ó eompaetu.s. Despucs de este bu.üo, so dejan secar á la sombra, y usadas en cc1·cas 6 temente no la quiero tener.
·
chos, resisten por .muchos afl.os sin podrirse, soEn el Estado de Chiapas se ha organizado una bre todo si ademas se los da una lechada con
socioda1l de hombres de buena voluntnd con el pintura.i)

•

Pocos árboles habrá cuyo fruto sea tan apre· \ no se pueden distinguir el uno del otro sino po1·
eiablc, y cuyo cu1tivo sea tan difícil como el de su fruto, quo en el almcnc1ro es vcrdo, duro, y de
el almendro. No es de cxtrnfl.ar por lo mismo un sabor muy acre. Para. la siembra del ahncn·
que sea tan raro enconfrar árboles do almendro dro se prefieren los frutos que han caido por sí
en M6xico. L:i. extraordinaria precocidad con que solos de\ árbol, despues de haber llegado á. 11u ma·
florece el almendro al llegar la Primavera, es la durez; de estos son preferibles los mas gl'andes
causa do que sus flores se marchiten comunmen· y de hueso muy duro; los de hueso blando comun·
to por los hielos tnrdíos, y así es que aun en los mento dan árboles débiles, pequeños y do fruto
países do Europa en quo mas se ha aclimatado, muy mezquino. El almendro requiero un terreno
apénas da una buena cosecha cada cinco ai!os, ligero y que no sea húmedo, ni ménos pantanoso.
perdiéndose las otras) 6 siendo por lo ménos muy En terrenos húmedos da ipucba madera, pero muy
escasas. En vano so ha procurado hacer porque poca flor. En lo general el almendro es un árbol
el almendro retarde su fioracion, no so ha logra· de las colinas secas y áridas; solamente en ellas
do conseguirlo ni descubriendo las raiccs del ár· dé un fruto abundante y do calidad; solamente
bol durante el invierno, ni ingertándolo en el ci- en ellas se le cultiva por cspccub.ciou.
ruelo, cuya floracion es mas tardía, ni por otros
Al sembrar el almendro se debo procurar que
medios igualmente ineficaces. El almendro pier- la tietra que cubre ol hueso no pase del grueso
do sus flores ántes de la fccundacion bajo los cli · de una á. dos pulg.adas. Se facilita mas la germirnas frios, y las pie1·ue tambien en climas muy nacion sembrando la semilla con la punta hácit~
templados; requiere, pues un cie:rto grado de tcm· arriba. La trasplantacion dol almendro se hace
peratura., que no puedo faltar en muchas regiones en el Otoño aun cuando no haya perdido totlas
de nuestro país, cuyo clima se diversifica tanto sus hojas. Algunas especies de almendro princi·
segun la situacion geográfica de cada lugar, su palmcnto las de almenclra. amarga, conservan su
clovacion sobre el nivel del mar, los abrigos que follaje durante el invierno.
lo roJean, los vientos dominantes y otras circuneLa poda del almendro debe reducirse á quitar
tancias. A pesar de sor tan raro que el almendro las ramas que ío cruzan y las que so han secado
dé buenas cosechas, se le cultiva con empeño por· y (t arrnncar los musgos y partí.sitos que se ad·
quo su fruto ~s uno de los mas apreciables; sien hiercu (t la corteza y ramas *. Se debe labrar
do al mismo tiempo de muy grato sabor, medici- la tierra del pié del árbol, por lo méoos una voz
nal y alimenticio. Debemos, pues, desear que el al afio, durante ol Invierno.
almendro se llegue á aclimatar en México y á cul·
El almendro se puede iugertar on el albarico·
tivarso con la mayor extension posible.
que, en durazno y eo ciruelo. Este último ingerHablamos solamente de la especie que da la to no se haco sino cuaudo ao quiero poner el al·
almendra dulce, las demas casi no so cultivan si- mendro en un terreno arcilloso y húmedo, por no
no para aprovechar la madera del árbol, 6 para haber el que le conviene.

~

1 .

objeto &lt;le dedicarse al cultiro del caf6.

T

Mr. J. I. Case, ele Racinc, Estado do WisconEl Sr. D. J. P. do Corralvo, nos escribe pi· sin, ha pagado por un troton de cinco ailos· de
diéndonos consejos pora hacer entrar al yiigo edad, la suma de$ 27,500, .al contado. En Ocdos toretes de los cuales no puedo sacar partido tubre de 1874 líu.bia sido vendido por $ 1,500,
para el aradQ.-Comienco ol Sr. P. por suprimir ~u el Estado de Illinois. Es un troton, digá.mosol yugo; mancu6rnelos por los cue1:nos como 6. lo así, d'aprts nature, educado poT el c6lebrc
un metro de distancia. el uno del otro; átelos tam· Daniel Price de Rhode Island. Su trote, á razon
bien poi· el i-abo y hágalos camimn sobro tcrre~o · ilc ·2.21t por milla uo ha encontrado aún rival.
arado h:1stri. quo se rindan, un dia despU1:s :Íe r Su.'dueüo lo exhibirá. en el meeting que tcnclrá.
otro; {L loa cinco días outrarán perfecta.mente al lugar este m&lt;ls cu Fibdelfia, donde {i la vez en
u\•ado.
el parque de Suffolk tcndt·tí. cerca un ce~tenario
,
1
- ··- -· d:i los mas afamados cabnlloa del país.

.
.REVISTA ~1:ERCANTIL.
"

1

La cuestion política pena fatalm{)nto sobre el
mercado. El comercio, lo. agricultura y la indus•
tria van arruinándose poco á poco. La inseguridad de los caminos, la. falta de comunicaciones,
el aso.lto do las propiedad.es á mano armada, los
dobles impuestos extraordinarios cobro.dos por el
gobierno y por los revolucionarios, impuestos que
ya han consumido en muchas partes el cinco por
ciento de los capitales, en otras el diez y en al-

•

gunas el noventa; todo esto contribuyo (L cspar·
cir el temor entre las clases productoras y trabaja·
doras á la. vez que se esperan muchas quiebras, varias casas extranjeras liquidan form::il:ncnte sus
negicios para retirarse en los prioicrus meaos del •
año próximo.
' Los últimos telégramas de L6ndres asignan
á. la plata el precio de 54 peniques onza. Supo·
nen algunos comerciantes de nuestra plaza, que

•

,

�•

.140
al Ilegal' á Europa los fondos do la últiu1a conducta volveri á declinar el metal; pero &lt;lobo te·
ncrsc en cuenta que nuestra úJ tim~ cxportacion
fué de ménos de dos millones de pesos, miéntras
que de Inglaterra han salido nueve millones pa·
ra conjurar la orísis monetaria de Portugal.
La depreciacion do la plata no es, en nuestro
concepto, asunto peligroso para México, sobre to·
do en las actuales cireuustancias. Ningun país ha
prescindido todavía do la plata, como moneda; y
aunque alguno 6 algunos llegaran á desecharla,
pronto volveria á reconquistar su valor, porque
siendo el oro insuficiente, y poco aceptable para
la circulacion el cobre, el bronco y sus compues·
to~, solo la plata puede r,rcforirso á los domas me·
ta ks. Por lo pronto, la tlcpreciacion de la plata
ha trnido y puede tpH' I' iÍ l\Iéxico los siguientes
beneficios:
19-Si la plata estuviese en alza, el dinero,
que como dice un eminente poeta espaiiol, es rnw¡¡
cobatde, habria salido de este país en grandes
cantidades. Pero ningun capitalista so aventura
á perder la cuarta parte de su c:::pital en el cambio, y por esta razon, únicamente, el dinero no
sale do México.

De cualquier modo y conocido cotno nos es el te·
son del espccula&lt;lor, debemos augurar para el
artículo quo nos ocupa, un porvenir mas halagt-ie·
no que el que tuvieron lns iafras del 75 y 76.
El/ azúcar moscabado no tiene precio en los
mercados interiores porque la espcculacion do
exportar este dulce ha si&lt;lo exclusiva de nuestros
hacendados. A la puerta do los Ingenios se ven·
de á 5! y 6 rs. @ segun su clase.
CAFE.-El café escasea en la plaza y se Co·
tiza de $17t á $18 en escala, $184- en Vcracruz
y de $14f á $16 en los puntos cosecheros.
COCHINILLA.-La cochinilla vale en Oa·
xaca de 37 á 38 centavos libra; aquí y en Vera·
cruz 44 centavos en escala con G ú 8 por ciento
descuento segun la importanoia de la venta.
TABACO.-Los tabacos varían en clase y
gusto; y hay por lo mismo que hacer algunas dis·
tinciones. Procedentes de Orizava, C6r&lt;loba y
Coatepcc, valen aquí sin pagar derechos, de $4!
á 5}, pero se consumen todos en el país y son po·
co apreciados para. la cxportacion. Los de Tia·
pacoyan, Misantla y S. Andrés Tuxtlo, constitu,
yen una, buena espcculacion cú su cnvJo á los
mercados extranjeros, donde son justamente csti·
madas sus clasei, El precio aquí varía desde $4!
á $6 clases finas.
CACAO.-El cacao Tabasco declina, mas quo
por la nccion de grandes arribos, pQr lo adiciona·
do que generalmente llega este grano á nuestros
mcrCD.dos. Sabido es &lt;1ue cuando permanece en el
punto de procedencia 6 en Vera.cruz, hasta Agos·
go, viene yr., si no picado, sí muy pr6ximo á pi

-Hl

PRECIOS CORRIENTESc
Trigos. De Qucrét:J.ro, carga .................. 12 00

Aceites. De olivo mexicano, arroba.........
ld.
ltl.
Id.

7 50 {t 8 00
elo ajonjolí, clnrificado, iuem...... 3 50 :í. 4 00

de linaza, idcm.... ...... .. .. .... .. ....
de nabo, idem. . ...... .. . .. .. .. . .......
A9uardientes. De caíia, barril...... ..........
Id.
de Zacatlan, idcm...... .... ..
Iel.
mezcal de Tequila, idem....
Id
Tierra.caliente, ideru..... .... .
Id.
Tierraf1fa, idcm.... ... ........
Aiíiles. Flor de Tchuantepec, libra.........
Id. id. de Apatcingan, idem...... ......
Iel. corl'icnte, illcm ............... , ... .. ...
Id. linta.rron, idem.......... ...... ... .....

11

'\

3 25 á 3 50
3 25 ú. 3 50
11 25 ú. 11 50
16 10 tt lG 10
18 10 ú. 00 00
11 00 ú. 11 10
O 11 á 12 00
1 31 á O 00
O 00 ú. 1 37
O 81 á O 34
O 62 :í. O 66

Az,1carcs. Blanca. suprema, arroba......... 2 00 ú. O 00

'1

t

1

29-CJaro es que bajando la plata bajan las
conductos y disminuyen las importaciones, pero
' como el dinero busca siempre natural salida, no
seria difícil, si la crísis se prolongara, que en lugar do traer géneros extranjeros, se trajeran obreros y máquinas para establecer en el país nuevas
industrias, •lo cual Jrncc mucha falta por todos
conceptos.
Reflexionen los timoratos i;i.ccrca do lo que aca· Cal'Sl',
ba.mos de indicar, y no olviden el proverbio que
VAINILLA.-La de primera clase, está á
dice: no ltay rnal que por bien no venga.
$150 millar.
Pasemos ahora una ligera revista á los artÍCu·
los ruas importantes del mercado.
CAMBIOS EXTERIORES.
. AZUCAR.-El mercado de azúcares se rea'
L6ndrcs, á 60 dias vista, plazo, á 40 peniques.
nima. Un respetable y rico hacondudo clo la TierParis, á 60 dias vista, plazo, á 4 francos.
ra Caliento se ha. propuesto comprar toda cxis·
Nueva-York, á corto plazo, 22 á 24 por cien·
• toncia que se ofrezca en venta á, precio vil, y.has·
to premio.
ta. hoy sabemos que tiene adquiridas todas las
Habana, oro, de 14 á 15 por ciento.
partidas que so daban ele once reales para abo.jo,
Varias plazas de Espaüa, do 20 á 25 por ciento.
ya por lo mediano de sus clases, ya por la esca!ez y necesidad de metálico en los vendcclortJs . .
[El Notieiero de México.]

rJ6xíco, 25 de Setiembre de 187ü.
rLAXTAS CEREALES.

l'RODUCTOS DE LA INDUSTRIA
AGRICOLA.

Itl.

en!reverad:i blancii segun clase,
arroba..............................
Id.
· ., m ...... .. .... .. .... ..
corr1·ent e, 1ue=,
Id.
prieta, sogun clase, idem.........
Id.
panoehd. amelcochada, 20 :í. 22
hojas.-N. H.....................
IJ.
panocha blanca, ielem.-N. H..
Piloncillo, corga.......... ........ ................
Miel de caña, carga.............................
Ilarinaa. Flor ele los molinos próximos ó.
la. capital, arroba................ .
Id.
ele otras procedencias..............
PLJ.N'rAS TEXTILES.

Al9odoncs. De Sta. Rosalfa, rama y quin·
i.al .. .. .. .. ... .. .. .. .. .. .. .. .. . .. .. .
Id .
de Naza.s, iclem ...................
Id.
de las costas de Veracrnz, id.
I&lt;l.
de Acapulco, iuem. ...... ........
Pitas. Oo.xaqueña, segun clase, arroba..
Id. de Acayúcan, idem ......................

•
LEGfülBRES
SECAS.

de Celayu, idcm ..... , .................
de lmpuato, iuem .....................
U de San i\farliu, _idem....... ..... .... .
Id. de Contornos, idcm........ ...... .. .. .
Id. do Mara vatio, idcm.-S. 0 .........
Id. de Ixtlahuaca, idem.-S. O........
Id. ele Tolucn, iclcm ........................
Naiz. De Chuleo, superior, carga...........
Id. de Contornos, idem ................... ..
Id. de Toluca., iclcm........................ ..
A iroz. De fa Siorra, quintal.. ............... .
Id. de Jopitla, illem...................... ..
Cebada. Carga ................................... .
PLANl'AS INDUSTTIIALES.

lÍ.

12 50

11 iíO ,\ 11 75
11 75 ú. O 00

O 00
15 00
10 50
11 00
10 50
O 00
O 00
O 00
9 60

(l.

O 00

{t

15 50

O 00
O 00
ú. 10 75
ú. ~ 25
á 7 25
á 7 25.
ú. 9 50
6 75 ú. 7 00
3 7¡¡ á O 00

,
1 87 ú. 1 05 Café. De las Villas, quintal.. ................. 18 50
lon2 r.w o 00 Id. de Córdoba, idem............. ... .. .. . ... 10 00
1 50 ú. o oo Cacao.j, De Soconusco, libru.-N. ll...... O 72
Id. de Tabasco, segun clase, idem.... O 20
O O por 1 00 Ol1iles. Surtido, conocido por del Jaral, .
:i.rroba ................................. • 4 00
O 00 ,, 1 25
Id. colo1·ado lengua de p(tjaro.. ......... O 00
8 75 á !) 00
O 00 {1 12 00
Id. muhito &lt;le San i\fartin...... .......... 4 50
Id. pasilla flor dclgauo u.e Querénda·
1 31 á 1 37
• ro, del~ :l. 5~, arroba. ............. . 4 00
O 00 ú. • 1 31
Iel. id. de otras haciendas, varias clases, arroba ......................... .. O 00
Tab11co, de la V., manojo sui·tido superior
íí. ínfimo, arroba.. ................. .. 6 76
1O 23 á. 20 00
Id. de Coatepec, ma.no.Íado, id. id. id. O 00
20 00 ú. 20 50
ld. plana, do Orízava ................... .. 5 óO
20 00 á. 20 óO
Iel. l\.Iisnnlla y Tlnpacoyn, segu'n c1nsc 6 00
O 00 :í O 00
Id. Altotonga ............................. . 3 50
O 20 {1 21 00
PRODUCTOS TINTOREALES.
12 00 á 18 00 Grana. De Oa.xaca, superior, libra.... .... . O 50
Granilla, arroba ................................ . 6 00

PRODUCTOS ANii\IALES.
50 ú. 10 00
Id.
id. id., clase inferior, ielem.... 5 10 á 5 50 Ctra, arroba .......................................
Id.
cochinero, iclem... .... .. ... .. .. ... • 2 40 (1 3 40 Cueros. .. .. .. .. .. .. .. .. ... .. ... . .. .. .. ... .. .. .... .. .
J,'rijole$. Ilayo gordo superior, carga...... 10 00 :1 O 00 Lanas, de carnero, fina, la.vuela, arroba...
Id.
enlrcgordo, ídem..................... 9 00 á. 9 50 . Id. id., hasta do año, idem.... ...........
Id. iel., marceña, idcm................. ...
Id.
menudo, idem ........................ 9 00 á. !) 00
Id.
p:nralciío gordo superior, idem.. ·10 00 ú. 10 50
Id. id., hasta do Agosto, segun clase,
Id.
entrcgordo, idem............ ......... O 50 á 10 00
, arroba, ................................ .
Id.
menudo, idem......................... 8 10 !í. 8 50 Queso, de la Darc:i, al'roba......... · ......... ..
Id.
prietilo ele Tierrafria, i«em.. .... . 11 50 á. O 00
Iel. de )Iorelia., idcm....................... .
Id.
id. de Tierracaliente, iclcm........ O 00 á O 00
Id. de otros lugares, idem ............. , ..
Id.- Acoyote, iJcm......... ....... ........ 9 50 ú. 10 00 · Id. fresco del dia, libro.................... .
Id.
garrapata y amarillo, itlem .. :.... O 00 á. O 00 Sebos, blanco en bota, arroba.......... .... ..
Ga.rbanza superior, ídem...................... 10 00 {L O 00
Icl. mediado, idem .......................... .
Garbanzo idem, iuem............... :........... 8 10 á O 00
Id. terciado, idcm......................... ..
Ha.bu, c:,,rga
108 cuartillos................ 7 00 {L O 10
Id. en panzas, mediado, i&lt;lcm ........... .
TO)IOI.-54

Arvcjones. SemiU_a. iifr1c:i.na, carga.........

•

Id.
Id.

(i
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ú. O 21

(. O 00
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7 00

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6 75
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ó. 4 00

ú. O ó2
ú. O 00

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,J

'

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O 62
O 00
O 00
4 00

18 50
á. O 75
íí. 8 00
(1

á O 00
á 4 25

3 50 á. 3 75
lí, 6 50
O 00 á. 5 35
O 0() á 4 10
O 00 á o :.l'
4 óO á. O 00
O 30 lí. 4. 30
3 00 ú. 4 25
3 90 á O 00

6 25

�li

•
ESPECIAS.
Oa11m, de res, segun cln.sc en el mt\!adcAnis, urrob:.1, ...... . ................ ...... ......... O 00 ú. 2 00
ro, t\rrobo........ ........ ............ 1 25 ú. • 1 75
Comino, idem ......... """;"'""' 1 15 .6. 2 50
C'arne&amp;, de carnero, seg.uh clase en el ma·
Canelo., libm... .......... .... ...... ... 2 00 ú. 2 50
tadcro, o.rrob:.1,.............. .. .. .. .. 1 50 ú. 1 75
C10,vo, idem........................... O ()6 .í. O QO
Oordos, pcs:idos, vivos, arroba.............. 1 81 ú. O 00

'
1

1

~IERCADOS EXTRANJEROS.
'

Nueva-York, Setiembre 1? de 18i6.

.1ctite.-l&gt;o olivns, )farsella, por caja, 4 40 6. 4 50
8 :í O 8!
O !l5 ú. 1 fiO •
O 85 ú. O 90
O 7 ú. O 8
2 70 ú. 2 75

Idem de palmn, libra......................
• ..tñil.-Bongu.lo., oro, libra.................
hlem Guatemala, ero ....... ,..............
Arroz.-Caroliun, por libra..............
ldom'rangoon, oro, tkpúdto. ......... ...
Azúcar. -Cuba, inferior hnstllo ordina·

O

• _;,rio ...........................................

o

o

ldetn idcm regular, refino................. O
Id. . ídem, buen refino................... O

o

8\
8

O

si

o 8!

Jldem idem, regula1· consumo............ O
Idem ídem, bueno á sobresulicnte con·
sumo ......................................... O 8! á O O!l
Idcm ídom, centrifugas bocoycs númo1·os 8 á 13............................ ......
!(lcm idcm, melado.........................
Iclem Ifabann, cajas, númo,;oe 7 á \l....
Iclem idcm idcm 10 {1 12......... .........
Idem idem idem I3 ú. ló ......... .........
Id;m idcm iclcm 16 á 18 .... .. ......... ...
Idem idcm idcm 10 ú. 20............. , ....
Idcm idem idem blanco...................
Idcm ídem número 12, oro...............
Idem Pucho Rico, refino................
Idcm idem consumo........................
Idem idem Brasil, número 9 á 12.. ....
Oacao,-Carflcas ordinario, 01·0 por

8} ú. O O\l
4 ú. O 6!

O

o

O G;l:

Cáfl'amo.-T:impico. .... . ... ............... O ü
Oaucho.-Nico.ragun, oro................. O 4l
Idem Guayaquil, ¡n·cnti:1\lo, 11apel... ... O 43
Iclem mexicano, idcm....... ..... .. .. ... ... O 35
!dom C:irto.gena, idcm... .... .. .. .. . ... .. .. O 41
Cera.-Amarillo. por libra,................ O 32
Oocos.-San mas, millar, po.pcl......... O 38
Idem Ilaracoa, idcm.. .......... .... ... .. .. O 23
Cue1'as de res.-Oro, lllontevídeo, 20 á
22 libras ..................................... . O 20
ldem Río Grande, 20 á 23 libras, esco·
gidos ....................................... .. O 18
!dom i\faracaibo, secos ..................... O 11
lullm l\Iatamoros y mexicanos ........... · O 1()
Idem Tampico ............................... . O lG
Idom Vero.cruz ............................. . O 15
Idcrn Puerto Cabello ........................ O 16
ldem Bogot6. ..... .......................... .. O 18

ú.
(~
á
á
ú.

{1 O 7f
7g ÍI O 8~
8! á O Sg Idcm Santo Domingo y Puerlo Plnla,
llg ú. o !)~ secos ......................................... O 13!

O

O
O
O ,!)-~ ÍI
O 9¡ 6.
O 4~ Ú,
O 8 á
O 71 ú.
O 7 á

libra nominal....................... ,...... O 50 :l
Idem Marnoaibo, oro................ ....... O 23 ú.
Idcm Guayaquil, oro .............. ,........ O 10 ú.

O ·H
O 86

O 42

á O 3•1
{~ O 3\l
ú. O 2-1

ú. . O 21
(¡,

o

ú. O 1~
á 0 , 18
ó. O 17
ú. O 1()
ú. O 1ü
ú. O l\J

(1 O 16!
0 11{ (1 O 12
Droga:.-Extro.cto
do
palo
do
tinte
...
..
O 10~
O 10 á O 10}
O 10} Idom Jal(l.pa, 01·0, libra ................... .
Idem
opio,
calidad
viejo,
oro,
en
dcp6o 41

síto.
O 8!
!dom
nuevo, idcm.
O 8
Iclcm
zarzapa.rrilla,
IIondm·as, oro ... .
O St

o

5!

1·

O

32 6. O S-1
O
10 ú. O 10!
Idem mexicana, oro ...................... ..
O
20 á O 2l!
O 55 EJpecias,-.Co.nel:i. de China, oro ........ ,
O
15 ú. o lói
Id~m pimienta negra, oro .............. ..
O 25
O
23 (J. O 23!
Idcm blanca, oro........................... .
O 11
Idem cla.vos de especia, oro............... O 35 (1 O 86
Grana.-Cochinilla, oro, lloucluras ,
O lót
plnnta primera ............................ o· 48 á O 60
O 16!
lllom iclem, segunda....................... O 42 ú. O 44
O 17f
!dom Tcncrífc, plantó. ...... .. .. .. ... .... .. O 45 á O 58 •
O 10
o 23 I&lt;lem mexicana ..................... ,........ O 35 ú. O 38
o 18 Lana.-Vo.lpo.raiso, oro, sucia............ O 10 6. O 20
!dom S. A. merino, papel, id~m ....... .' ·O 25 ú. O 30
O 18!
!dom idcm, mestiza, papel, idom....... e' 28 ú. O 30
O 18
!dom ídem, Córdoba, oro, lavada...... O 28 ú. O 33
O 18
Idem Montevideo sobresaliente, papel., O 33 á O 36
O 18!
O 18 ldem Cabo de Buena Esperanzo., idem
idem •.. .. .. .. .. ...... .. .. .. .. .. .. • ... .. ...... O 32 ú. O 36
18
O 15! Idem mexicana, idem.............. ........ O 17 {1 O 18
O 18 ldl)Ul Tejos, mcdiaha, papel.............. O 80 á O 84
O Si ltfadera&amp; de eba11istería. -Caoba Santo
Domingo, horquetas, pi6............... O 7 á O 13

Café.-Rio, por ~'l.rgan1entos.
Idem ortlinario por libra.................. O 15 {1
ltlem l'Cgular .. ... .. .. .. .. .. .. .. . .. .. . .. .. ... O 16 á
Idem bueno................................... O 17! á
lclcm superí01·............................... . O 18 á
·Idem Java, sacos ......................... .. o 22 (1
Idem }!arucaibo........................... .. o 16 (1
Itlem la Guayr:i....................... .... ... O 17 á
ldem Jqmaioo .................. .... ..... ..... O 16 á
Idem Puerto Rico .......................,.... O 17 ú.
Idtm Coela Rica............................. · O 17 6.
Idem mexicano ............ , .............. , .. . O 17 (i.
16 (1
ldem &amp;ba.nilla ........•...............•.....
Idem Santo Domingo....................... O 15 á
Idem Curo.za.o .... ... .... .... ... ..... .......... O rn 6.
Oáilamo.-Mo.nila, oro, por libra...... O 7! á
Idcm hcnequen, iclem .................... ..
4t á O
"Oaflámo.-Si~al, papel..................... O

o

O l3f
O '12

Idem ídem trozos........................... O 16 á

O 20

•

}laderas de cbanist&amp;rta, idcm mcxico.nu.
ldem cedro, :Mo.nzanillo... ................
Itlem idem metliano ................... ,....
ldem idcm mexicano ......... .,............
Mieles.-Cuba, pam 1·ofinar, nueva, úO
por galon......................... ..........
ltlem idcm para consumo, ídem.........
I&lt;lcm Puerto llico............ ............ ...
ldem Nucvn.-01·.leans, calidad superior,
nueva.......................................
ldcm idem idem sobresaliente, ídem.
Miel d6 abi;,ias.-Cuba, 01·0, depósito
galou .. . .. .. .. .. . .. . .. .. . .. .. . .. .. .. .. .. .. ..
!dom idem, derecho pagado, papel......
lclem Santo Domingo, iclcm..............
IJem ídem, oro, en depósito..............
Pieles..:..Seis meses, chivo, To.mpico,
por libra, papel..........................
Idem l\Ia.tamol'os, idcm........ ............
Iclem Veracruz, ídem .............: .......:
IJem Curazao, idcm..... .' .. '. ..... ........
Itlem Buenos Aires, idom...... .... .. .....
Idem venado de Veracruz, oro, por
libra . .. .. .. .. .. .. ... .. .. .. . .. .. .... .. .. . .. ...
Idem Ilonduras, idom ........ :.. ..........
Idem Guatemala, idem... .... . ..... .. .. ...
Idem Sisal, idem.. ........ ....... ... .... . .. ..
Idcm Puerto Ca,bcllo, idcm...............
ldem Ciuclad Bolivar, iclcm........... ...
Id cm Lotes surtidos........................
SaWrc.-Rcfino.clo, puro, papel, por libra...........................................
J;¡lem nitrato de Soda, oro. ......... ......
Seda.-Tsatlc, número 8, por libr¡¡,.....
7'abaco en rama.-Habana, tripa. comun.............................. ........... ...
Idem idem regular.........................
Idcm ídem superior........................
ltlem Yara.-Un corte.....................
Tilitu.-Justete de Tampico, oro .......
Palo Campeche, Lagunn, oro............
ldem l'abasco . .. .. . .. .. .. .. .. .. .. .. .. ........
Pulo de Btnsil, papel.. .........:...........
lclem brasilete, Rio Ilacha, idom .... ..

O

o
O
O

4 ú. O 13
4 á O !&gt;
7 .í o"' 9
6 á O 8

Almidon !J tnaizcna de D11ryei1.-Almidon de Olcn Covc. ...... ........ ......... O 05 á. O Oi3
lllem.eupcrior................................ O 08 í1 O !)

Idem satin Gloss ( lustre do s1tlin )..... 9 10~ í1 O 10!
Idcm maizena ... . .. . .. . .. .. .. .. .... .. ...... . O 1'.l 6. O 1:l!
O 20 ú. O 24
En los precios 11rriba mencionados, so hará. un dcacucuO 40 .í. O 45 to, siempre que los pedidos sean do 1,000 libras 6 mas.
O 83 á O G5 Oerealcs.-Trigo rojo y imbar l\Iích.
&amp; Ohio ...... ..... .... .... .. .. .. .. . .. .. .. .. .. 1 42 ,\ 1 50
O 00 {1 0 60 Avena........................................... O 58 :í O Gt
O 70 á O 71
Cebada, nominal............................ 1 25 {1 1 60
l\fai:1 del Oeste, blanco...................... O 86 á O 88
O 80 {1 O 82 Idcm idem idcm, amarillo............... O 80 á. O 81
1 15 á 1 20 Legumbm.-Frijoles, medianos......... 1 65 tÍ 1 !JO
O 73 ií O 75
Ic!em Il!4l'l'OWs............ ... .. ... • .. .......... 2 20 á. 2 ~5
O 70 á O 71 Iclem Red Kiduey.................. ..... ...... 3 20 á 8 30
Iclcm White Kiducy...... ..... .. .. . .... .. ... O 00 á 2 40
O 00 ú. O 50 Idem guisantes del Canadá, 11,.)pósito,
O 00 á O 50
bushel............. ........ ............ ... ... 1 15 á 1 16
O 00 ú. O fiO · Idcm partidos (split) barril, 210 librns
O 00 á O 60
depósito .... .. .... .. ..... .. .. ..... .. .. .. .. .. O 00 ú. ó 70
O óO á O 50 lllem verdea, esonseau..................... O 00 ú. 2 50
Foifqfes.-Heno, 100 libras.............. O 78 , O 80
O 00 á O 55 Idem afrecho, 100 itlcm....... ............ O 00 ú. 1 GO
O 00 ~ O 55 IIarina, St. Louis, regulur................ 7 60 á 8 10
O 00 ' á O 50 Idem sobresaliente............. .. .. . .. . .. . 8 21 á () 33
O 00' á O 52:} Jaban y velas.-Allnn Iln.y Company,
O 00 á O 47!
N. Y., Jnbou primero. calidad, por
O QO {1 O 45
libra......................................... O 00 ú. 7 7i
Upulo.-1874. ......... ............... ........ O 18 á. O 25
O !JO ú. O 95
Maderas, tablazones y duelas.-Do tco.
de Georgfa, millar ......................$ 23 O ú. 25 !l
O 12 á . O 12;\O. 2~ í1 O :li Idcm tablones tlc pino blnnco........ .... 10 O á 25 O
5 25 (1 5 50 Idem henilock y Spruce, millar......... 15 O ú. 17 O
Idcm tejnm:rniles de pino blanco, millar........................................... O O ú. 10 O
O 85 ú. O \lO
O !l2 á 1 00 Idcm idem ciprés itlcm número 1.... ... O O á 5 50
1 10 á 1 25 Idcm duelas de roble pesadas, para
bocoyes .....................................$ O O á 200 O
O 85 á f) 94
Idem
idem idem ligeras................... O O á. 170 O
25 00 á O 00
Idem
cortes
para miel, con lapos, 32
36 00 á O 00
....................................
100 O ú. 130 O
pulgadas
O :J3 ú. O 00
Itlcm
idem
azúcar,
36
pulgadas.........
220 O ú. 820 O
O 70 ú. 1 80
Jclem
ídem
idcm
38
idem
..................
243 O á 245 O
O 00 ú. 46 00
Idcm arcos 12 piés.. ........ ......... ........ 2a O á 40 O
Idem ídem U ídem......................... 87 O ú. 42 O
ARTICULOS DE EXPORTACION.
Máq~inas de VJ'Ipor.-Ilaxtcr, W. D. Russell 2 co.1:iallos.......
$ 500, 3--G75, 5-875, 8-1,075, 10-1,250.
Actites.- De linaza, galon.... ... •.... .. .. O GS á. O G9 Jfotores.-Pa.ra. fuerzo. nnimal de palanca y de caniles de
Idem ele puerco, superior, de invierno. 1 03 á 1 05
$ 160 :í, $ 250; trillo.doras de $ 70 ú. $ 270, R. JI. Allen y
Co., Nuevo. York, fabricantes de maquinaria en general,
· para o.grícultum, &amp;c.
ALGODONES.
Instrumentos matcmáticas.-James W. Qucen y C\ FilaUplands. 1\Iobila. N. Orleans. Tejns. delfia y N. Y., niveles de ingeniero con telescopios, número 1,005 $135, par:i arquitectos con idcm, n&lt;imcro .....
11¡
Ordino.l'y ...... pr lb 11¡
llJ
11{
$ 75, número 1,007 $ GO.
1,006
Geod ordinn.ry.....
13J
13!
13~
13!
' Ventilo.dores de prosion de B. F. Sturtevant, 70-72
14
13!
14!
H!
Low middling... ...
Sndbury Strcet, 'BostonJ l\Inss., número 00 $ 25, número
Middilng . .. ... ...... 14j
Hi
· Hi
14~
::!65 número 5, $ 180, número 10, $ 580.
151
151
God11middbz ...... lH
141

�11
1

Estas fümosns pfüloro.s ejercen uno. iniluencia. tnn benéfica en el ESTO~IAGO, el JUGADO, los intestinos y
' los rifioncs y purifican tnn completamente!.~ S.\SGll E, que han llegado á. disfrutar de mayor ycnta que nin·
gun olro medica.menlo.
Los que padecen DEBILIDAD 6 pérdi,fa d() apetito rccobrnrú.n pronto'la salud normal, tomando unas cuantas dó~is do este cxcelcnlo remedio.
Las }IU'JERES que hnn llcg~do (¡, la edad crítico. deberían apelar {I las pildoms IWLLOWAY.

,.

No hny herida, úlcera ui ,1n¡;.\ que dejen lle ceder (l lnS propicdntlcs-san~li',:1s ,le ctle incompnrablo ungiicnto, ol cual es cspccinlmcuto cficnz cu los ca.sos de MALES do PIERNAS y uh i'IWHO.
I·'ro!ándo~c el CUELLO y el PECHO dos veces nl din.'con dicho bálsamo, los conslip:vlos, las toses y la. BIWNQUITIS no tnrdarÍln en llcs:i.pnrecer, con tal l!¡uo so lomen simult{rnc:uuente lns pildoras con ari•eglo ú. fas instrucc.ioncs impres~s de que ellt1s van siem111·0 acompailndns.

"·

SUMARIO

PREC.\.YRRSE DE LAS- VILES F.lLSIFIC.\.CIONES EN NUEVA-YORK DE L.\S PILDORAS Y EL
UNGUENTO DE IIOLLOW A.Y.

DE LAS l\IATEIUAS CONTENIDAS EN ESTE VOLUMEN.

ViÍcs imitnciones contrnhoch!ts do "Lo.s Plldo-eras y el Uniiicnto do IIollo~vay" se fabrlcnn y so
venden hnjo d nombre do "liollowny y C~,"
por ,J. F. Henry, Curran y C~, D?oguistas uo
Nueva-York, con un:i supuesta mnrcn. de pnten· ;
¡ te nsi-1\Icrcadcros sin cscrCipulos los ol&gt;tiencu n.
precio~ muy !nfimog, de la ucnominndn cnsn. fl
~ Estns composiciones de ningun .nlor se expenden
111 Público como mis lcgfümns l'ililoras y Ungüonto.

.

• e,

Apelo, pues, muy cacn1·ccitlnmentc (t los Amigos y los dcmns en lus Uepúblicns Hispnno-Amcricanns, (i. cuyns
manos ÚEtn llegare, y mas cspccialmcn~ Í\ lns madres de Familia y otras señoras, parn que se sirvan prestarme su nuxilio, en cuanto puou1m, en dcn'!ffncinr e,;lc descarado Fr:i.ude frngumlo cu NUEVA-YORK, precaYiendo
(i eus nmigo~, ,. fin de que no se los engaño 1\ comprar estos compuestos i.lcsprcciablcs, titulados "Píltloras y
Ungiieato do Hollow:iy" que lleven algun rótulo de Nueva.-York cu ellos.

llAl'ERI,\~.

l

l'1XTE~Oil LESCAXO.. .• . . El Cttllitado;· ..... •.....

Ar.te, &lt;le comprar, ex:uníncsc con nmclm cautela el Rótulo en el bote 6 la coja, para ccrcio1·.u-sc si
c~t.í la di.rcc&lt;:_ion &lt;lo 633, Oxfor,l Strcet, Lontlou, pues si no csti,, cntóaccr. se trata &lt;lo 1&gt;erp&lt;&gt;ti·a1· un des·
~~~~p~
.

1'1:EDICIN.A.S.

3
3

tOXDl~ DE POZOS DULCEB 011.~crvaciones solJre el culliro del tabaco .... , ............................... .

4

"

••

:En la muy acreditada casa. del Sr. Gonz:i.lcz se encuentro. un surtido completo de·euanto lmy de mejor en el
rnmo de medicinn.-lloticas y botiquines homeopáticos, desde el !nfimo precio de$ 3.- 0bras de.medicina. homeopática de los autores mas conocidos del público.-Guia de las familias, cuyo libro est(t acompañado de un
boliquin milfaimo p:ir:i. los viajeros, habito.ntcs de los campos y haciendas, que no siempre pueden recibir nuxi1ios de los médicos.-Nucvo y gran surticlo do especialidades farmncéulicns acreditadas por mas de veinte
ailos.-El imponderable n.nfüenérco del DOCTOR LOPEZ, maravilloso por sus efectos infalibles en multitud
do enfermedades que ho. curiuo 011 esto. República y en el extranjcro.-Cbocolote, cnfé paro. enfermos.-Azúcar de lecha. -Alcohol o.i,soluto y glóbulos inertes.-Pidaso el catálogo que se dn. grMis en esta casa.
Se garantiza. que las medicinas do esto. casa son las m:i.s baratas, siendo tnmbien do eficacia sorprenden! e
para curar TOD.\ CLASE DE ENFER)IEDADES, puesto que cura. lo quo uingunns otrns meilicinas haliian
podido CUl'ar.-LOS HECHOS CO)IPRUEBAN ESTA VERDAD.
Los enfermos que residen fuera do la co.pitnl, pueden hacer sus consultas por escl'ito, enviando el impol'te.
¡.A.TE:SCIO:N' !-Esta. cnsn. posee un VL'íü contra. el clorosis que haslo. nho1·a no ha füllndo; ac asegura. que
tal enfermedad desnparecerá haciendo uso de este meclicamento.
,
.
No hny quo olvidar EL GRAN REFRESC.\.NTE DE LA S.lliGRE del Dr. JI. que se expende con fa1lo y que
hn dado maritvillosos resultados.
CONSULTAS.-Sc dnn uo nueve á. once de la mailann, y tlc dos 1\ cuatro ele la tarde. Los residentes fuera.
ele ln. cnpitnl, pueden hnccr sus consultas por escrilo, 1·c1lciona11clo en sus ciirl::.s los sintomas de su cnfcrmodarl.-Prccio de In consulta con el medicamento, cuatro pesos.
L:i. medicina y método se ncompañart~ con l:i. re;,-pue.tn por el correo ordinario.
UNIGO DEPOSlTO EN MEXlCO, 2~ cnllc del Cinco ele Mayo número 2.

Bot,ínicn Arícola .-El café. ............................................... .

C',1rlas 1le i:aris.-J,a Phyllocc,·a.-Co111:1lrs11s ag,·ícolas ......... ..: .......•.
G
:;IL\TIC'OS DE ,J. MELF..IlO .. J nrlu$h'ia Awcm·c1·a .. ......, ...... _. ..................................... .
3
,J. BOUS.SIXGAULT ....... . E•t1«itos sobre d-trigo . .................................................... . 10
O. llTn.\LGO .............. . Jtleclici,uz l'elcti11aria.- rtrligo pr01l11ciclo por el e!'/1·u .•. .•....•......•.••..• l'.!
D. X.A.Y.\IlRO Y SOLER ... . Culliw ele las 1Jiiias....................................................... . H
Jlurquílla po,·t~ílil . .. : ...........................•.....................•.... 18
.,frado Allenprira an·aiwad11bfrc1tins .................... ................. . 10
&amp;111IJraclo1·a "C'alw1i" ........... ......................... ~ ............... . l!)
V. FRIAS ................ .. El cullioo de la caiía y la in&lt;l11sll'ia del azúcai·. . . . . .. .. . . . . . ................ . 20
8ocie,Jll(l agr¡coza de Achohrn ................................ ............. . 22
A. LESC..\.X~ ............ .. La Oacela Intrmacional de IJ;-usdas y el Oullivaclor..•..................... 2i
E..tailo de las cosecha~.....................•...........................•.... 2i
L. DE lllUSQUETA ....... . C'a,·la de Filad&lt;'(fia 1í propúsilo de la agricullu,·a en la E¡:posic'ion.. . . . . . ..... 28
DE S.\. ................... . (itria de Rio ,J1111eil'O.'""La agricullura en el JJ,·(lsi/ ......................•..• 29
.A. LESCAXO ............. . Or.;,u.ca Ag;·ícola . ........................................................ . 32
Rer,ii1/a .Jierca,1/il ...... .'..................................... . ............ . 35
Precio.'! cor,·ic11/es de losf111tos ayr,rol1u en esta capital . ..........•.......... 3G
Precios col'l'ieiil&lt;•s ele Xeic-I"Oi'I:.. . . . . . . ............... .. ............. ,. •. , . 37
Cambios .. .' ............ ............................................... '. . .. . 3.~
u

C,1dn. Doto y Cnja. do las 1'ícdicinns LegHi.mas, llevn c1 Timbre del Gobi~i-no 1Jrit1foico, con las pn.labras "llíluoras y Un¡;ücnto lle IIolloway London, '' grabadas en 61. En• el l'ótulo cstú. lo. dircccion, 533, Oxford Strcet,
London, en donde únicamente se fab1·ic11n.
¡;e¡r So invitan ú. las personoe que sean defraudadas por los vendedores ,que expenden "Las Pilcloras y el
Ungüento uc Holloway" falsificados, pnru. que se sirvan comunicarme los pormenores, 6 imnedinlamonte haré
form:ilizar procesos legales contra los Ofensores, y recompcnsn.ró libcrn.1mentd (i. los Dcfo.torcs por el trabajo
que se lomen, colllpromctiéndomo {i que no llnyn. trascendencia de sus nombrcs.-Firmitdo, 'l'O:\IAS IIOLLO.. W.\Y.-L6ndm, .JI11rzo ló ele 1876.-Véndcnse estas medicinos en la caen de lQs Sres. L. Cauobbio do MazaLlan.
,
•
•

•
,,
1•

•

PÁGS.

,,

Cddifos ............. ...................................................... .

A:-íTEXOP. LP,SC..\XO .... ..

mmnonro n \RRETO .... .
M. 1'0.XCE DE LEO~ ..... .
.u, ........................
D. ORDOX.\ .............. .
M. ])E J. MEI.ErtO ........ .
,¡.t,

*" "" .... "" ..... " ...

D. N.(Y.\RRO Y SOLER ... .
A~TOXIO LIXARES ...... .
C'OXDB DE POZOS DULCES
J. IlOUS.'&gt;IXG.\ULT ...... ..
.\. M. Z. DE.\ ............ .

Fletes .. .... ... .. .. .................. ....... . ............................. ..
.Eco;.omia Rural .. ................................... .
E,¡fmMtlad &lt;1e las 11lantas y si~ remedio ................. ::::·.::::.:::::::~-: :
Producciones ag;·ículas o.e! Soco1111sco.-Hule y algodOII •. ..............•.•..•
Cada 1le I'm·is.-La enseiíanza agrícola en }/rancia ............•...........
.F.'sc,udns Rurales ....... ..............•.•.... : .................•.......•...
I111b1st,·ia azuoa,·ei·a
La ag1·ic,tll11ra e1./a E~~~l~i~
C11Uivo el,• las viiías .................. .... , ................................~.
E._&lt;ta1lí.&lt;lica ag1·ícola de .illieltoacmi .. ...................................... .
Olise,·vaciones sol.we el cultivo c!cl tabaco .................................... .
E.&lt;i!ndios .'l()b,·e el trigo ............. , .................... , .................. .
Or~ama ckl ganado /1rnar •• , ....... , ...... : ........................ . .... , •.

dc°Fj;,;¡;,¡~::::::: :·.·.:: :~·.·.:::: ·. ~::: ::: :·.::

•

39
39

41
(2

4G
4!1

50 _

52
51
5!1

Gl
C1
G.;

�SUMARIO

SUMAR·I O
1

aE~o.nr.s.
~

ISIDORO ESPTEIN ........ . E.,ti1Ji(,s meleOí·olúgicos . ........... : ....... . ...................'°';..•........
A. LESCAXO .......... .. . . D ',,!lo de las cosechas . ..... . .•.......... : ......... . ......•........••• , ....

(',·,:,,.ca Agrícola .•..•.. .......... . ..... . ............................ . .....

GS

·I

"AUTThfE Y C~ .............. . l!evi.,1a 11fercanlll . ............................................... .'... :. ... . ~'~,

P,·ccios corri.enles de losfmtos agrí~olris en esta capital .............. ....... . 7G
1lfercados c:r:tranjeros ...................................................•.. • 77
Cambios ................... . ..... .............. . ......................... . 79
Cré&lt;lilos ................. ...... . . . .............. ................. . ........ . 79
Fletes ..................... . , .......... : ................................... . T9
ANTEXOR LESCANO ..... . Ecotioinía Rural.-Elp;-ecio del trabajo ............... . .................... . 81
AXTONTO P. RODRTGUEZ .. Sicml.was .................................... . .......... .................. . 82
P ACIFJC RUR,U, PP.ESS . , . .El Pato ele Pekin ...........•.... .•.........................•. . ............ 8-t
J. ROUSSINGAULT ....... . .Estudios sobre el trigo ...... . ............................•.................. 85
D. NAVARRO Y SOLER ... . Oulli'vo ele las tii1as . . ..................................... . ................ . 87
• JU,rn IlRA YO ........ . ... . Los clislt·ilos de T'illa!i&lt;i y Oltoapam ............ . ... ........................ . 91
, CEXTUO MERCANTIL .•.... El Ilenequen ............ . ............... . ............ . .................... . !)2
JULIO ROSSIGXOR. ...... . Cultivo ae la uainüla ... ................................ ................... . 9!
J. PEREZ GALLARDO .... . Cultivo del maíz .................................. , ....................... . !)6
Mr. DUBOIS............... . Correspondencia agrícola de Bruselas ........ .................... . . .. ....•.. 98
ALVARO REIXOSO ....... . C111livo del café. ........................................................... . 100
A.M.Z. DE A ............. . Crianza del ganado lanar .......... : ...................................... . 102
M. POXCE DE LEO~ ...... . Producciones agi-kolas del Soconusco.-El tabaco ........... . ...... . ....... . 105
N.DEN................... . Prcpa;·acion elel tabaco e• la Isla de Cuba . ......... . ...................... . 106
A::-i'TENOR LESO AX O... : .. Cr6,iica Ágl'ícola . .. . ....................................... . ............. . 109
Revista Mercantil ................. . ..................... . .... . ........... . . lll
MARIANO ZARA"TE... ..... Revista agrícola mercantil del Estado de Oawca .. .. . ............... . ...... . 113
ANÓNB[O . . . .. . . . . . . . . . . • . Cultivo del té............... . ............... . .......... . ................... . 115
Precios c01rientes en la capital...... .. . .. .................................. . '116
Mei·cad.o de Nucva-rorl•................ ............................... . .. 118
Cam1Jios ..... ............................. . ............................... . 119
Créditos .................................. ... .......... ".'................ . . . ll!l
MANUEL VILLA.DA..... . .. El árbol c1el hule .......................................... .. .............. . 121
D. NA.VARROYSOLER .... Ou!tivode las viñas ..... . ................. •......................•....... .. 122
J. S. DE ANDA,........ . .... El mezcal .................. .•........ .-. ..... ~ ....... . .. : .................. . 121
JULIO ROSSIGNOR........ C'ltltico de la vainilla ................................ ..... ....... . . ... .... . 128
Oullivo del maíz .................................... ... ..... .. .. ; ........ . . . 130
I I. PEREZ GALLARDO ... . .
D.O ............ . ......... . Comerci.o del café........ ......................... : ................. ...... . l:33
E~'ª ..................... .. El eucalyptus . . .................................................. ... ...... . 133
CO:SDE DE POZOS DULCES Sistema para engo1·da1· gallinas ........ . .... . ........... . .................. . 134
t·M., .••.••••... , ••••..•. , , La enseñanza agrícola en Ftancia .. ......... . ............................ . 135
M.\.RCOS DE J. MELERO .. .E'ntomoligía agrícola... .................................................. . 13G
ANICETO ORTEGA ....... . Cultivo ele la caña de RZÚC'm' .. ....................................... .. . .. . . 138
J . ANDRADE .. ........... . Ot1Uivo del algod.on ............. .... .. ... .. ... .......... ...... , ........ , ... · HG
J. M. TIN'OCO ............ . Otdfivo del café en Costa- Rica ....................... . ................ , .. · · . 149
M. PONCE DE LEO:{.... . . . Producciones agrtcolas del Socom1sco . .. ..... •.. .. ...................... . ... 150
GACETA INTERNACIONAL Cosecha de los principales países de Europa .. ........... : .................. . 152
La agricullum en los Eslados-V'ní.dos ................ ........ . ............. . 152
~~:t. .•.•.•.•••.••.••.•••••••
.ANTENOR LESCANO ..... . Cr6nicc, Agrícola. ...................................... .................. . 153
Revista .Jfercanlü......... ..... . ............................... . ........ , . . 155
tt
. ,,
P,·ccios con·ienLes en la capitel! . ......................... . ....... . .. , .... , .. . 157
J,fercados e:;;ti'anJc,ros ..... . ............. ............................ . ..... . 157

ANTENOR LESC.AXO.. . . . .
A)l'ÓNillO . . . • •. . . . . .. . . . . .
M. PONCE DE LEOX......
I l[. DE J. MELERO.........
ANTE.i.°'\OR LESCAXO. . ....
A'N'ICETO ORTEGA........
J. A~DRADE..............
J. ROSSIGNOR..... . .......
M. VILLADA......... . .....
Il.\~JON PABZ ...... . ... . ..

Cambios ............................. . ................................. . .. . 159
159
159
161
1G2
163
165
160
169

C,·éditos ....................................... .. ......................... .
Fletes .......... ~-................................................... ·······
Los t,·igos ele se¡¡iilla ... ....... . . ........... '. ............................... .
l,os cereales y sn valor qiúmico ... ..................... , ............ ....... ,
Productos ag;·ícolas d_el Soconusco.-El café...... , ......................... .
In&lt;luslria az11carera .................................. ................... ..
.Animale~ pe;feccionados ..... ........... ~ ........................... . ... .
011tlivo de ta caña de azúca,· ..... : . ........ : ............................... .
Cultivo del algodon ........................ . ......... . ............... . ..... .
Cultivo ele la vaiuiUa ....... :...... ...... .. ............ . . . ........... . ..... .
El á.1·bol dctlmle . . ..... .. ............................... . ............ , . , .. .
CWli 90 &lt;le lcts 111d11as. .•.. ...• ...

•

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178
181
184.

D. DF. lUY.\TIRO Y SÓLEil. Cultivo de lat riñas . . .... .................. , .... · ....... · · · · · · · , · · · .. · · · · · · ·
ANÓNIMO ................ . .Malacates ............ ~· .... ;... . . ,,.······ . · · · · · · · · · · · · · · · '. · · · · · · · · · · · · · ·
AUEXOR LESC,\NO .. ... . C';·6nica agrícola . ........... , .•. , ........ · · .... · · · · · .. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·•
nei:isl.a .íllrrcantil .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .. . . . . . . .. . . .. . . . . . . . . . . . . . . .. .

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:UATERIAS.

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Precios con·ieníes en la capital.: · · · .. · · · · · · .. · · · · · · · · · · · · · .. " · · .. · · · · · · · · ·
Me;-cad.os &lt;rXtranjel'os . ... : ......... , .... · · · · · · · · · ·· · · · · · • · · ·· · · · · · · · · · · · · · · ·
Chmbios ............... . ............ ·. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Ci·éditos ..................... . ............... · · · · ..... · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Fieles .................................... ·· .. ························· · ····
MA:!illO DU BOUCIIET . . . C'onsi.deracionos sobre nuestra in.cluslria amcm-era. · · · · • · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
J). DE NAVARRO Y SOLER. Cultivo dt las viffas ........... , · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

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ANÓ::mto . .. . . . . . . . . . . . . .
ANTENOR LESCANO .. : . . .
JULIO ROSSIG~OR.... . . . .
M. YILLADA.... .. . . . . . . . . .
ANÓ~IMO . . . . .. . . . . . . . . . . .
RA1lON P.AEZ...... ... . . . ..
.A.NTE~OR LF.SCANO......

La Cabra de Angora . .... ·. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·· · · · ............ ' . . .
La Ag;-icuUw·a en la República Argentina· .. ···· .... ·········· .. ·· .. ·······
Oultiuo del café···· · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·· · · · .. · ........ ·: .. . . .. . . . . . . . . .. . .
El á1·bol del hule ...... .'.............. . ............................ . . . . . . . . . .
La tierra y la 11egdacwi1 .. · · · · · · · · · · · · · · · · · .. · · · · · · · · · · · · · · ·,· · · · · · · · .. · · · · ·
El cultivo de las q1,tinas ................ · · · · · · · · · · · · · .. · · · · .. · · · · · · · · · · · · · · •

ZlG
218

224
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232
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Ql'ónica agr,co.a

Precios co1Tienles en la cctp'ilal.. .......... •... · ... · .. · · · · · · · · · · •· · · · · · · · 23G
23i
],Ie,·cados e:rlrai,je¡·os ......... · .. · · . · · · · · · · .. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ' · · · · · · · · · · ·

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239
Cl'édilO! ........... ................................................ . . ..... . 239
23!)
Fletes ............. ... ·····················"····" ........................ .
2H
ANTENOR L'ESCANO ..... . La guei·ra civil y los ag¡·iculJ.ores . .......... ·. · .. · · · · · · .... · .. · · · · · · · · · · .. · · 242
M. M. ZA.RZAMEXDI. ..... . Esl.adística del café. ... , ... · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · .. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
J. PJZZET'l'A .............. . Ellfao .. ..................... . ...... · · · .. . , · ·· · ... · ·· ·· · .... · · · ·· ·· ·· · · · ·· 243
24.4
1[ARCIB DE J. MELERO .. . Industria awcarera ............ ....... · · · · · · · · · · · · ·; · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
2H
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· · · .· · · · · · ·· · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
RAMON PAEZ ............ . El cultivo d,c las qu~ias .......................
2.íO
ANICETO ORTEGA ....... . Onttivo de la cana de azúcar . .............. , .. · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · • · · · · · 262
J. Am)R.rn.C ............. . Oullito del algod.oii. .. .... . .............. .. .. . · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·

Cambios .............. ·. · ......... · · ······· .. ·······························

254.

D. DENAVARRO Y SOLER. Oullivo de las o¡;ifías. . ... ..• . .•...... , , , , · · , · · · • · · · · · · · · · · · · · • · · · · ·: • 25i
Sembradotas mecánicas. .. , ... , • , , , · · · · · · · · · · · · · • · · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
2j8
Ex1101·taG-i'on por el puerto de reracruz. . .... . . , , , . , , · . , · · .. · · · · · · · · · • · · ·
259
J. A. ROMA~ ...... . ...... . El Instituto Agrícola d,e Gem.bloux. , , , . , , , , · · , · · · , • · · · · · · · · · · · · · · • · · · · ·
262
Sicmhra y culti~o. .... . · ... , , .. , ... , , · , .. · · · • · · , · · · · · · · • · · · · · · • • • • • ·
264.
N. DEN .................. . ,Tarrlinería . ... ... .• .. .•..•...• . .• , , •..•. , , , , , , • • , , • · • • · • · • • • · • · · ·
2
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·
·
•
·
·
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•
•
·
•
·
G5
X ........................ ..
L. SCHT,ÉSJNGER......... . J,[étodo para benetlciar el hule. ............ : ........ , , , , · · · , · · · · · , · • · · 206

ANTF,NOR LESCAKO ..... .

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Aflt··'Lcola , , ·,, • • • • • • • • • • • • • • • • ' • '• • ' ' ' ' .•. • .. · · · · · · · · • · • · · · · "
Revista ,lfei·cantil. •...•...••.•• , ....•..•. .. ... . . , , . , · · · · · · · · · • · · · · · ·
P,·ecios corrientes e1i la capital.• . . •. , ... , , , . , · · · • · · • · · · · · · · · · · · · · · · · · ·
Mei'ca.dos 1;.ctranje1·os .......•.... .. , . , . , , , , , , · · · ,: · · · • · · · · · · · · · · • · · •
Cctmbios . . . ................ , . , , · · ·, · · · · · · • · · · · • · · · • · · · · · · · · •· · · · · ·
Crédito~ .•............ . ..•..•..•.. . ••... ..• , , , , , · ., , • · • · · · · · · · · · · ·

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Flete.•. , . • . , . , . . , , , , , ...•.•. , ••.••••• .• • , • . . , , •. , , , · · ·, · · · · • • • · · · • iw
MATIAS IlO)IBRO ..... .. . . P,·ograsos del cultivo del c(l/é en Soconusco......................................... 273
.T. DE .ARDILLA .......... . Proclucto del tri.go en Inglaterra, en 1Si5.. ................ ......... ................ 275
275
L. J. REY................. . Fabricacion ele azúcai· .......................... .................. "" ..... ··... ··· .........
ANTEXOR LESCANO ..... . Estado ele las cosechas ........................... ...............................~............ 278
D. NAV,UlRO Y SOLER .. .. CttUivo de las tn11as .. ........ .... .... .. ..... .. ......... ......... ... .. ....... ......... .... ..... 279
*~* .......... . ............ . Eryo1i~io¡; ele Filadelfia,.............................................................. .. .... 2$2
Et In3tiluto Agrícolc, ele Gemblcux... . . . ......... ......... ......... ......... ......... 282
J. A . R01IAN .... , .... , . · · ·
285
G. I. DE B .... . ........ ~.. . El Chtano ...... .................. ............ ............... ..................... ................. .

Cultivo ele las j!01'e$ .............................................. ... ........ ........... ·•··••
KOLTZ.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . La aljalfa amarilla................... ..................................................... .
Bici,i.bra y enltivo ...................................................... ·· .... ......... .........
J. ,\~RADE,... . . . ... . .... Cultivo del algorlon .......................................................~ ......... .........
()51110 absorben nitrOgeiw las planta&amp;.............................. ....................
AXI,!.'ETO onTE!!A . . .. .... C'itUi1,o ele la caii.a ele aztícar............... ........... ...................................
La aclormiclaa ...... ............................................................................ ..
,T. ~. DB ,\ND.:\ ,
La gran.a ......
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:
298

�SUMARIO
sr.;::o~Es.

ll.\TF.RIA~.

PÁGS.

A~TEXOR LESCANO ..... . Di.sftibu.cion geogi'ájlca de las plantas................................................ 301
,,
r'nínica agr1colct ............. ,.... ... .. ... .. ... .. .•.. ... . .. ....... ... .. .... .. .. .. .. ..... .. .... 302
l'tccios corrientes en la ,apita
305
Mercudos extranjel'os ..... ... .. . .. ... . .. .. .. ...... .... ..... ...... .. .... .. .. .. .. .. .. ......... 30G
MATIAS ROMERO ........ . E.t.po1·tctcio1i de aztlca1· ........................................................... , ... ... .. .... ::,09
ALFEDRO DUGtR ..... : .. . Noticia sob1·e nna mula lechera......................................................... 312
Exportacü&gt;n poi· Taba.~co...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... ...... 313
VICENTE FERNANDEZ .... Lcclte de mula................................................................................... 313
,,
AnCilisis del vino mezcal.................................................................... 316
8ocicclad Zflcateccina ele al'borícultw·a............ ................................... 31!)
JOSt S. DE ANDA ....... . La grana.................................................................................................. S21
ISIDORO EPSTETN........ . Est1,dios mete01·ológicos..................................................... ..................... 322
,,
Cuadl'o de obsei·vaciones ineteo1·ológicas............... ...................................... ... 326
JOS°t G. SALAS .......... . Mcmipulacion del tabaco en Cuba.................. ..... ...... ... ...... ... ...... ...... 327
ANTENOR LESCANO.;:··· Bibliograf1aagrícola............................................ ,.................................. 310
Tortillas de maguey. • • • • • • • • •.•• , •• , ••••.. ~ ••• , , 320
"EL MEXICANO"......... Citltivo del café, •• , •• , •• , •• , •• , • , , • , . , , •. , , • , • • 330
ANICETO ORTEGA........ Cultivo de la ca11a de ~acm·.. • , • , • , , •• , • , , •• , •• , , , , . 534
J. ANDRADE ............... C1iltivo del algodon• • • , ••• , , ••••••••••••••• , , , •• , 337
ANTENOR LESCANO ..... . Ot6nica agrícola. , . . , , . , , , . , , , . , . , , . . . . . . . , . , . . , 339
Rmiista Mercantil. • • , , •• , •• , ••• , •• , , •• , ••••• , •• , 3t0
"
Precios corr-ientes en la capital • , ••• , , • , • , , •••• , , ••• , lHl
Mercados extranjeros. , , , , , •• , • , , •• , • , .•••• , •• , , • • 34l:l
MATIAS ROMERO . . . . . . . . . Expertacion de azacal' del Estado de Mo,·elos , , , • . • • • • • • • • • 345
GORSUCH.. . . . . . . . . . . . . . . . . Gastos para la exportacion de azacar ,noscaba,la , •••• , , •••• , 347
M. DE J. MELERO......... I11dustria azucarera.-Saca1·i11!.étrico de Fehling • • , , •• , • , • , • • 350
ALBERTO HUART......... Conocimientos necesarios al ag1·iculto1·. ••• , ••.• , •• , •••• : • 353
Reglamento pi·ovisional de la Sociedad Zacateccma de ai·boricultw·a • 356
· ANICETO ORTEGA . . . . . . . . OitUi'/10 de la calla de azacal', • , , , , , •• , • , ••• , ••• , •••• , 350
J. ANDRADE............... Cultivo del algodon, ••••••••••. , ••• , , .•• , , •• , • , . • 3&lt;i2
VICENTE FERNANDEZ.... .Andlisis del vino m.ezcal, , , , .• , , , •• , ••• , . , , ••• , , , • , 3G7
EDUARDO RUIZ .......... , El Eticalyptu,s . .• , . . . . . . . . , . . . . . . . . . . • , . . . . . . . , 372
, ....................... . Las .&amp;quilas .. , . . . . . . . . . . , . . . . . . . . • . . . . . . . . . , . 374
ANTENOR LESCANO ..... . Or6nica agl'tcola •• , • ~ , • • , • , • , • • • •••. , , ••.•. , , , , 376
Pl'ecios corriente.s e1i la capital , • • , • • • • • • . • • • , • . , , , , , • 376
Mc1·cados extranje,·os . •••••• , ••.••• , • • • • , , , • , . , . • • 378
1.IATIAS RO.llERO ......... . Expo1·tacion de azacm· • •. , • , , .••• , ••• , . , •• , •••• , • • 381
LUIS ABELA ............ .. LangDsta 6 chapuli&gt;i • , , • • , , , • • , • • • • • • • . • • • • • , , , • • 385
ANICETO ORTEGA........ . Gitltivo de la caña de azaca1·. • , , , • • , • • • • . , • • , , • • , • . , • 386
C. DE POZOS DULCES ... . La yerba de Guinea • . • • , • , . • • • • , , • • , • • . . • , • • • • • • S90
VICENTE FERNANDEZ ... . Andlisis del vino tnezcal • , ••• , • , • , • , . . . • • • • .• , , •.• , 391
J. ANDR!DE.............. . Ottltivo del al,f¡odon. • • • • , • • • • , • • , • • • , , • • .. • • , • . • • • S9i
AL DE J. MELERO ........ . Econ..011l11.a ru1·al. • . • . 4 • • • • • • , , , • , • , • • , , , , , • • • • • • 400
ANONThlO ................ . Y1icatan y ,l lLencquen • • • . . • • • . • • • • , , • • • . • • • , , • • • , 402
Progreso agr1cola de los Estados- Unidos , • • • • • • , • , • • , • , , • 403
"
MARTIN SANABRIA ...... . Cultivo del café en Venezuela . • , , ••••.•.•••.•••.•• , •• 404
}f. A. SALLE ............. . Noticias sobre la &amp;eda silvestre de México • , • • • • . • • • , • , 1 , • • 400
l'toticias soln·e el capullo del tnadroño • • • • • , . . . , • • , • , • • • , 407
Or6nica ag,·1cola• •••• , .••• , ••• , •.••..••• , •• ~. , • , 409
Precios corrientes en la capital . • • • • . • , • . .. • • , • , , . , . . . . 413
Jt
,,.
!ffercados extranjei·os. .•. , .•••.•• , •••• , •• , • • • • • • . . 414.
El Cultivador . . • • • • • . • . . • • . • • . • . . • • • • . . • . . • . . • . • . . • 417
"
,,
J. MORENO . . . . . . . . . . Cartas á "Et CULTIVADOR."-El café.. ..................... . 4.18
F. F. DE B. . . . . · .. ·. l{uest,·a agricultura. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 420
BERTOLD $EEMANN...•. Flor indígena.-La Kieloa .Mericana. ...................... . 423
Mal)E J. llELERO . . . . . . Oultivos numol'es.-Bl Plátano . ... r • • • • • • • • • • • _. • • • • • • • • • , • 424
lllUAZA., ........ ,. La langosta . .......... , .......................... . 425
ANDUES ARANGO . . . . . , ])e las vacas !Rcheras. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 429

l...........................................................

..

•••...............

T,·asplantacion ele los tíl'boles c,·rcidos. .••..••.. , .•.•.•....••
Aceile de cacahuete. ........ · • . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . .
Oaslracion de lú.~ vaca., . .•. , • . . • . . . . • . . . • . . . • . . ••.•.•.•
A, ECHARRY• . . . . . . . . Fisiología vegetal.-Injlucncia del calor sobre la vegctacio11 . . . . . . . . . . .
del .Abnendro.. .. .........• .............. .. ....
................... OuUi'llO
ANTF,.',WR LESCANO .... Orónira .Agrícola. ..........................•..... ..
.Revista
Jlerca11til . . . . . . . . . . . . . . . . . . . , ....... , ...... .
NOTICIERO DE lrEXTCO ..
Pt'ecio~ corriente.~. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . • . . . . . .
NercatJ~! 1:.t11·011¡ei·os. . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • .

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�</text>
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Precios corrientes, Miscelánea, Mercados extranjeros y Correspondencia de El Cultivador."</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�353

CARRETON DE MA~O

FIGT'.RA.

La figura representa un carreton de mano propio para conducir el bagazo de la caña
del trapiclte á los secaderos, y puede emplearse en otros usos domésticos; pesa 150
libras y cuesta 300 pesos. La caja tiene
cuatro piés de largo, dos.piés diez pulgadas
dr. ancho y uno de alto; las ruedas tieneu
cuatro piés de diámetro, y las barras pueden

..

14.

quitarse y ponerse á voluntad. Por su ligereza se comprende que puedo manejarlo un
hombre con facilidad, y por su precio pucde ser de mucha economía en una fábrica.
R. H. Allen y &lt;ft, de New York, pueden
facilitar este carreton á los hacendados que
quieran hacerles los pedidos.

•

DEL TABACO
:Muchas veces se ha inculcado la conveniencia de cmplea_r nuestros terrenos en el
cultivo y explotacion del tabaco, presentando ~ la conside1·acion de los agricultores
varias teorías mas 6 menos fundadas y practicables.
Toxo IIJ.-45.

•

�355
do que mi deseo es que esto sea conocido manifrstacion para c¡ue se creyera ser pro·
del mayor número de personas, á fin de que dueto de esta hacienda.
El resultado de la cosecha y su producse popularice la idea de cultivar el tabaco
to
al realizarlo, ha, sido de la manera sien estas cof&gt;tas.
Fuera de toda duda está la magnífica guiente:
fertilidad de nuestras tierras para la pro120 arrobas cernido.
duccion del tabaco, y hasta hoy solo se ba60 ,,
manojado.
bia tropezado con dos dificultades: primera,
31
»
de sarta para tripa..
la manera mas á prop6sito de cultivarlo
supuestas las condici0t1cs especiales del ter211 arrobas vendidas en el Plan y en
reno; segunda, la adquisicion de una buena
Colima
ú los precios siguientes:
semilla que no degenerara, sino que prcdujera el artículcr de la mejor calidad po120 arrobas. C&lt;'rnido, á $ 2 ...... $ 240
sible.
60 iuem manojado, á 4 ... .. .. . 240
Algunos ensayos hechos por otros agri31 idem de tripa, á. 3 .. .......
93
cultores en terrenos inmediatos á Tecoman .
y en otros puntos, tengo informes de que :
Suma .............. $ 5i3
dieron mal resultado, pues la exuberancia 1
del terreno desarrolla rápidamente la mata I
Tuvo de costo la plantacion hasy no da tiempo para los beneficios, no ha·
ta embodegar el tabaco ya
hiendo sido posible ademas aclimatar la se,
cernido y cmpaca(lo .......... S 184
milla de la Habana, que prcducia un tabaco
de muy inferior calidad.
Utilillatl líquida ..'....... $ 389
En Achotan, cuya feracidad es bien conocida, me propuse hacer é hice una pequeña plantacion en un terreno de media fanega
de sembradura de maíz. Para ello me proSi pue~ un pc~ueí:io ensay~ e? media .faporcioné semilla de Compostela, Ilabana y nega ~e tierra, .sm los conoc~~1en.tos 111 la
de La Orilla, punto inmediato á Acalpica, prftc,tic,a necesaria pa.ra s~ cult1vo, sm laº?ºdonde se hacen pequeñas.plantaciones.
'no~10 ~¡ue}~ expcnenc:a. p_ucdc li.conseJar
Desde Octubre comenz6 (i desarrollar la I Y sm e, creil1to que se reqmere para la adplanta, recibiendo constantemente un riego · mi:iion d.el artíc'.110 en el mercado, l!~ podido
moderado hasta el mes da Fébrcro, en c¡uo obtenerse en siete' meses una ut111daJ. de
se madur6 la mata ele una manera satisfac. un 200 por J 09, ¿qué poJ~i cspera.rse cuantoria y perfecta. Toda la hoja result6 de do allanauos todos. esos mconvemcntes, se
proporciones regulares; pero la que produjo emprenuan plantaciones en grande escala?
la semilla del punto de La Orilla, r¡ue seNo tiene duJa: el tabaco, si los airicul·
aun entiendo su orígen es de la semill!l. de toros tomamos el-debido empeño en cultiVirginia, creci6 no,tablcmente, dando hojas , varlo, está llamado ú. ser un a.rtíc~lo impor·
del tamafio de una~·ara.
1 tante de nuestro consumo mtenor, y un
~ Tos;trabajos asíduos y de costo prod.ucto de ex?lotacion que nos puede p~o, ...~J·iJq~iére'cel fabaco, es la limpia. del ~u- . porc1o~ar u.na mcalculable demanda, ten~e/ \sano que cría; en sol'prendente ubundancm; do la ,entaJ:i. sobre el algodon, que su 1e'pu~s bien, este gastó to ?v_itaron la multitud sulta~o e~ mas pronto y seg~ro, y scgu~ la
l ~ de sanates rttie parec"e vm1eron de exprofeso e~penenc1a ~os lo ~a dcmostra~do, n~ ~1ene
~ :, {L desempeiiar esta faena,, proporcion{rndomc 111 el costo, m !~s l\1ficultades, m los peligros
\: una inesperaJ.a economia.
1 que el otro art1cUio.
(; El tabaco ya. cosechado y pcrfectamei,te
El algodon~ por ejemplo, necesita catorce
\~mpacado ha podido pasar por legítimo de meses para su beneficio y cultivo, y ¡euán0,ri~aba e~1tro los e}aboradores del puro y tas veces, al cabo do ese largo período, el
el cigarro, y ha sido neces:iria mi insistente agricultor, lejos de recojer el valor de sus

I

¡J:

crecidos gastos y del intercs consiguiente, ve
solamente desaparecer todas sus esperanzas
á causa. de U}'l accidente cualesquiera!. .....
No hay que dudarlo: el cultivo del tabaco es un ramo que debemos aprovechar con
entusiasmo y sin pérdida de tiempo.
Los terrenos de Achotan son magníficos
para el caso, y todos los laboriosos agricultores q'\,le quisieren ocup.arlos, les obtendrán
conmigo bajo condiciones á toda luz venta•

josas. Por mas que en esto pueda considerárseme particularmente interesado, no creo
hay:¡. persona de criterio que deje de comprender la utilidad general que resultará de
impulsar, bajo este aspecto, nuestra. agricultura, así como el bien particular de los
hombres emprendedores que se dediquen á
olla.
Achotan, Mayo 20 de 1875.-José Maria

Solorio.

.

ENSAYO
~OBRE EL
1

J

CULTIVO DE L.t\. CA~A- DE AZ-UOAR

1

1
1

POR

J

D.

ALVARO

DOCTOR DE LA FACULTAD DE CIEXCIAS

REYNOSO,

pfP.mrs, LAl'READO l'OR EL l~ST!'rrto I!.IPERIA!, fil~

l'i.UXCIA ( ACADEillA DE CIEXCIAS) 1 DIRECTOR POR S. lI.
DEL IXSTITl'-TO DE IX\'ESTIGACIOXF.S' QtÍmC.\S DE L\ i!.\D.\XA,

&amp;c.'

&amp;c.

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'
1
~

1

[ Coniíwía.]

•

Las materias t1uc sirren para fabricar planta. cultivada, á la frecuencia del uso "
los abonos líquidos son los exc1;ementos só- que de él iie piensa ha~er, &amp;c.-Rc,spccto
lidos y líquidos do hombres y animales, y de las aguas de las cloacas, aunq_uo estas
las contenidas en las cloacas de las grauues contienen los mismos clcmcnto1 fortiliz:mpoblacioncs.-Estas matórias, para Si:r em- tes, y por tanto, debieran t:!mbicn txperiplcadas con beneficio, deben ser sometidas, mentm· una formentacion anterior (1 su uso
convenientemente diluidas en agua, á una sin embargo, se aplica:1 en el estado en qu;
fermentacion prévia, la cual da orígen á t se hallan, por manera c¡ue consenan, si no
determinados productos solubles, trastor- , en totalidad, al menos en gran parte, l::: na- ·
nando el 6rden &lt;l.e combinacion de los cuer- 1 turnleza química que posci:m al ser arrojapos generndores.-Una· yei que se h:t con- das del cuerpo del animal.-Aletunos afYriscguido este fin, se le mezcla con agua en I cultores, al aplicar las aguas de f.,s c:oa;us
proporciones relativas á la naturaleza de la J han notado que :os rercales y a.un las planta;

•
•

�357

356
forrajeras, se encaman 6 tienden; efecto á.
nuestro entender no especial á semejantes
aguas ni á los abonos líquidos, sino resultado de la falta de armonía. de todos los elementos que deben concurrir en clase y número á la alimentacion de las plantas.Todas las materias que contengan un exceso
de sales amoniacales, dado el caso de que
el terreno no suministre sales minerales en
la. cantidad suficiente, notablemente sílice y
fosfatos, producirán iguales resultados.
Para distribuir los abonos líquidos de un
modo uniforme se emplean eliversos métodos, los cuales, en último resultado, son los
mismos que si se tratase de regar con agua.
-Vamos ligeramente á enumerarlos, rcserYándonos presentar mas tarde un exámen
detallado de cada uno, y entonces seilalarémos sus ventajas respectivas!
19 Se usan todos los procedimient6s
practicados para lleYar á cabo el regadío
por canales descubiertos 6 zanjas, á. cuyo
efecto es preciso comenzar por mezclar á
las aguas destinadas al riego las sustancias
fertilizantes que nos proponemos aprovechar.
29 Por medio de palas particulares se
toma el líquido contenido en un medio tonel y se arroja con violencia en todas direcciones, de modo que con un poco de maiia
caiga dividido en gotas bajo la forma de
lluvia: para ejecutar esta operacion se trasporta el abono en una gran pipa, de cuyo
recipiente se vierte en el medio tonel, el
cual se va cambiando de lugar, llenando y
vaciando hasta que todo el terreno quede
• regado por completo y con uniformielad, al
punto que cabe hac;_erlo por los midios puestos en accion.
·
3° Empleanelo pipas particulare"s coloca·
das en carros ele cuya capacidad pasan á
mecanismos distintos que los hacen caer 6
derramar en el terreno á mediela que recorre el carro la superficie: este procedimiento
es del todo semejante al que se emplea para
regar las calles.-Estos carros distribuidores de abonos líquidos pueden arreglarse de
manera que la reparticion sea uniforme y
mas 6 menos abundante, segun se desee.Los aparatos que merecen especial meucion

son los de Thompson, Stratton, Chandler'
Vidalin, &amp;c.
49 Por fin, se establece un sistema tubular subterráneo, así'se puede hacer circular
el líquido en cañerías dispuestas al intento
y á impulso de la presion necesaria, natu·
ral 6 creada, de tal suerte, que por medio
de llaves colocadas á las distancias oportunas, á las cuales se "adapten tubos flexibles
6 mangueras, sea fácil regar toda la superficie del campo.
SEQUÍAS,-REGADÍO. -FRESCURA DE

LOS TERRENOS.-La. caña, por BU propia
naruraleza, por las circunstancias que requieren las funciones encomendadas á sus
órganos, reclama constantemente cierto grado de humedad en el suelo para mantener
sus tejidos en un estado sano, y que así se
desarrollen con lozanía, elaborando el azúcar en la cantidad deseada por el a¡.(ricultor. -Vamos á demostrar cuán necesario es
el concurso del agua. en todos los períodos
del desarrollo ele las cañas, para que recorran todas las evoluciones_por las cuales tienen que pasar antes de llegar á su apogeo
de crecimiento.
'-uando se deposita en una tierra seca
un trozo de caña, si no sobrevienen lluvias
oportunas 6 no se efectúan riegos á prop6sito, la yema, lejos de desarrollarse, se deseca, y puede perecer con tanta mas facilidad cuanto mas tierno sea el tallo, mas
dividido se encuentre, menos cubierto por
la tierra, &amp;c. No hay, pues, germinacion
posible sin el auxilio de la humedad.-Una
vez que la yema ha pasado por todas las
fases de -su desarrollo subterráneo, cuando
aparece la planta sobre In superficie de la
tierra, si no recibe oportunamente los beneficios del agua, se disuelve mal, sus hojas
se marchitan, se secan, y al cabo de cierto
tiempo la vida cesa de animar al vegetal.Si en la époea en que comienza la gramínea
á encañar ó entallcner, Je faltan las lluvias
indispensables, los cañutos se forman y ere·
cen mal; son mas cortoe; los nudos se hallan
mas aproximados, por consiguiente el leiioso
se encuentra en ma.yor proporcion; las hojas se sostienen unas á otras, 110 se despren·
den con facilidad; el retoño aparece forrado
en paja, efecto que tambieft se produce

cuando no se desyerba. bien el campo en el I ai1os en que llueve en los momentos opormomento oportuno; el tamaño total del
tunos, las cañas llegan á su apogeo de desllo es menor, se queda la cafla, es:decir, se arrollo, maduran, sus jugos encierran mudetiene en su crecimiento, pues no solo le cho azúcar, de donde con facilidad se exfaltan los alimentos extraídos del suelo por trae.-Estos fenómenos se evidencian en los
las raices, sino que, · ademas, no se verifi- terrenos colorados de polvillo y de piedras,
can las reacciones que deben tener lugar en por lo comun muy calcáreoe.-No hacemos
las hojas y al travez de la corteza; los 6r- mencion de los males originados por las seganos foliáceos se desecan en mayor 6 me- quías despues de la siega. 6 corte de las
nor grado, y al fin el mismo tallo se enfer- cafias, porque de ellos nos ocuparémos mas
ma 6 perece. Ademas, las cañas 1¡0 matean adelante con todo el detenimiento necesario.
en su oportunidad ni en el grado convenien- Sin embargo, manifestarémos aquí que los
te, y dado el caso que ahíjen, los renuevos retoños se desarrollan mal; sus cañutos son
son raquíticos.-De todas maneras, si mas cortos, leliosos; las hojas se desprenden con
tarde, cambiando las circunstancias, renace dificultad; los tallos se hallan forrail,os en
la planta y adquiere nuevo vigor, se nota. pa;"a, no maduran, &amp;c. Bajo estos requisiuna. diferencia marcada entre los cañutos tos, cuando sobrevienen las lluvias pueden
formados durante el período de seca y los producirse retoños aéreos: entonces convieque se desarrollan luego que han variado ne despajar ecam po, á fin de eTitar el felas condiciones meteorol6gicas: aquellos son n6meno.
siempro mas cortos, y estos presentan diLoR grandes males que acarrean las semensiones mas considerables.-En los mo- quías hacen desear naturalmente poseer los
mentos de llegar la caña casi al .apogeo de medios de contrarestarlos, y por fuerza se
su desarrollo, cuando comienza á torcer la acude al remedio, al parecer mas inmediagabia, es decir, cuando se prepara á arrojar to, cual es el de proporcionar agua. merced
el güin, que sostendrá la flor, si no sobre- á riegoe, 6 conservar Ja regularidad en la
vienen lluvias, este 6rgano no coronará con distribucion de las lluvias durante todos los
su hermoso penacho el tallo de la caña.- meses del afio, en cuanto esté al alcance
En resúmen: las cañas que durante su ere· del poder húmano. 'Nosotros, sin perder de
cimiento han sufrido grandes sequías, se vista ni un instante .la importancia de esos
desarrollan mezquinamente, contienen me- medios, creemos que debemos hacer valer
nos jugos, y estos encierran menos azúcar otros auxilios, á nuestro modo de ver mas
y mayor proporcion de principios extraños; fáciles de conseguir inmediatamente en la
fen6menos en parte depcnelientes de la va- , mayor parte de los casos.
ried~d de caña cultivada y ele otras circuns·
El obse1·vador mas superficial habrá notancias.
tado que en todos los terrenos no sufren
Aclaremos aun mas uno. de esos puntos. igualmente las plantas los efectos de las
-La serie de trasformaciones que tienen ¡ sequías: fácil le habrá sido convencerse de
lugar en el organismo de las caiias, las cua- · que segun la clase de terreno cambia la inles concurren al aumento de la cantiil.ad Je ¡ fluencia ejercida por la falta de agua. Exisazúcnr por ellas originada, á la vez que de- ¡ ten naturalmente terrenos que conservan
puran los jugos, se detiene 6 se desvía de I una d6sis tal de humedad, que en ellos, á
su curso normal: de todas maneras, el ren-1 primera vista, se juzgaría que reciben los
dimienw es menor y los jugos se elaboran vegetales riegos continuos, á pe!lar de en·
con dificultad.-Por este motivo, en los ter- contrarse bajo la accion de una seca dilatarenos expuestos á sufrir todos los efectos da. Hemos tenido ocasion de admirar, duconsiguien tes i las sequías, se nota que en rante la seca. que acabamos de sufrir, plan·
los años en que los riegos celestes no tienen tíos de calla tan frondosos, que con dificultad
lugar con frecuencia, la&amp; caiias no maduran, hubiéramos admitido que atravesaban cirsus jugos contienen poco azúcar y son de cunstancias tan desastrosas. La causa de
difícil elaboracion; por el contrario, en los este fenómeno sorprendente se explica re·

ta-1

\

•
•

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369

358
cardando la propiedad c1ue poseen ciertos I por completo en dos ocasiones el intervalo
terrenos de conservar en todas las estaciones , q_ue mediaba entre las líneas, usando al efecla cantidad tle agua necesaria para que ten- l _to UH arndo pequeño tirado por una sola
gan lugar cumplidamente todas las fuucio- bestia. Sobrevino la seca, que dur6 cinco
nes de la economía. vegetal: propiedad eseu- meses, y entonces, col,llparando ese pequeño
cial .conociua bajo el nombre de .frescura de campo con los inmediatos, que no habian
la tterra, de la cual nos ocuparéi:nos con sido sembrados en terrenos tan bien prepagran extemion en nuestras notas aceri:a de rudos ni sus plantíos habian sido tan bien
la agrología cubana.
atendidos, se notó que la caüa no solo se
Presupuesto este punto, demostrada en babia conservado sin ofrecer marchitas ni
ciertos terrenos lo. existencia normal de un aun las ~xtrcmidades de sus hojas, sino que
conjunto de circunstancias, que aunadas le ademas, se hallaba crecila á un grado al
disponen á contrarestar las sequías, ¿no es cual las otras se encontraban muy lejos de
evidente que todos los cuidados del agricul- alcanzar: ademas, la primera habia ahijado
tor deben propenderá crear, en cuanto sea 6 mateado ~on fuerza, mientras que la. se·
posible, ese estado ele cosas; empleamlo to- gunda ofre~ia hijuelos &lt;le poca consideracion
dos los artificios requ~ridos para acercal'se y mal nutndos; ~us cañutos eran mayores
el tipo de terreno fresco? ¿No es mas ra- y mas iguales unos iÍ. otros.
cional que en vez de consumirnos en deseos
De todo lo éxpuesto resulta que en un
de riegos celestes ya que no podemos pro- , buen sistema do cultiYo reside en parte el
curamos los beneficios del regadío, tratemos secreto de conserrnr ó hacer nacer la fresde prepararnos para combatir en parte los cura en los terrenos, en el grado que commales que pudiesen originarnos las secas? porta su naturaleza y al punto á que exEsto se consigue por medio del dronnge, ¡ tendamos los medios de pro&lt;lucir los efectos
practicando labores profundas, rompiendo 6 deseados. Si los lectores recuerdan lo que
desagregando el sub-suelo, bonificando el hemos manifestado en otras ocasiones, se
terreno merced á los abonos y correctivos, convencerán de que al hacer adquirir fresarrejacando los plantíos, sembrando ú In. cura al terreno, nos proporcionamos otras
profundidad conveniente, aporcando los piés, ventajas de no pequeña consideracio11.-En
escardantlo las siembras, eligiendo la varic- cuanto á la explicac:on racional de estos
dad de caüa mas adoptable ú. lae circunstan· hechos, tenemos que referirnos tambien á
cías del ~erreno, y en esta. la mejor caiia nuestras anteriores publicaciones, pues de
para sem11la, sembrando en sazon y en la lo contrario, tendríamos que repetir ahora
época del ailo mas conveniente, &amp;c. Segun todo lo que en esos lugares hemos presenla. naturaleza de los terrenos, será preciso tado.
·
asociar, variar ó extender la aplicacion de
Suponiendo que el agi·ieultor fC cnconesos medios, obteniéndose, por fin, en mayor trare en condiciones propicias para estableó menor escala los beneficios deseados. En cer el regadío, preciso ser(t llevarlo á cabo
cuanto á nuestra propia experiencia, pode- . y regar los plantíos tantas veces como lo
mos citar un hecho bastante notable. Un, reclamen pam crecer con virror, no debiencnarto de caballería de tierra fué alza.do cou do nunca olv1da1· el hacendado que la caña
toda perfeccion, y 6. bastante profundidad, 1es una planta á. la cual Je es igualmente
empleando el arado de una sola vertedera; 1perjudicial la extremada humedad ó una
mas tarde, antes rle proct'der á la siembra, falta absoluta de agua: le es necesario un
se cruz6 con un arado ~el país, y acto con- 1
· grado de fres~ura. permanentc.-Los motinuo fué surcado, poniendo en obra un ; mentos oportunos de regar se determinan
arn.do de doblo vertedera: en el fondo del I atendiendo á la Mturaleza de la planta, á
surco se colocó lo. semilla, y sobre ella. se las propiedades dol tE:rreno .y á las circunsarroj6 un poco de abono ames de cubrirla 1tancias meteorol6gicas.-En cuanto (t todo ,
con la tierra. Nacida la planta mas tarde, lo que atañe á. la regular reparticion de las
se arrimó tierra á. sus piés, y se arrejacó lluvias durante las diferentes estaciones del
I

..

año, nos ocuparémos, á prop6sito de los bo.g- en relacion con la integridad, 6 mejor diques, en discurrir los medios de alcanzar cho, buena organizacion de los 6rganos fo.
ese resultado.
liáceos.-Dependiendo la buena organizaH umedad producida por los i•apo?'es acuo- cion de las circunstancias del terreno y resos condensados defecto de la radiacion noc- r¡uit'itos del cultivo, se decluce que uno de
tzmut.-Eú;te u.ia. fueute de hume&lt;la1l, lle , los modos de aumentar' en i&lt;rualdad
de cono
frescura diaria, que debe tomarse en consi· diciones, la cantidad ne agua "depositada
deracion cuando se examina todo lo relativo sobre las bojas, consiste precisamente en
á este punto con respecto á la caña de azú- disponer todas esas circunstancias de terre·
car.-Todas las personas que hayan tenido no y cultivo, á. fin de que la caña. se desnr· .
oeasio~ de penetrar en un caü~veral dura1~te ¡rol.le con vigor, y que sus bien formados
las pnmeras horas de la mañana, habrnn 6rganos Jesempeiien por completo sus ~spenotado la cantidad considerable de agua de- cía.les encargos. - Las personas que con
positada sobre las hojas de las callas; algu- atencion hayn examinado y comparado dinas veces el líquido acuoso se encuentra en versos campos de caña, habrán notado estos
tan gran proporcion, que sus goticas se reu- hechos.
nen y caen lentamente en el suelo, formanideas ac~ca del rega_dío considerado con
do una verdadera lluvia.-Los trabajadores respecto d la preparacion de las tierras.que cortan y chapean los campos de caña Repetidas veces hemos tra.tado de poner en
por la mañana, ofrecen siempre sus vestidos evidencia la necesidad de riego, como práccompletamente mojados.-¡ Cuántas veces tica fundamental é indispensable de nuestra
he-::nos tomado un verdadero baño al recor- ngricultura.-En todas esas ocasiones he·
rer un plantío de cañn. durante los primeros mos tan solo considerado sus benéficos efec·
albores del dia !
tos bojo el punto de vista de su utilidad
El fenómeno que nos ocupa.es producido I para que se desenvolviesen las plantas, y
por lu radi¡¡cion nocturna: las hojas de las así, recorriendo sin interrupcion y normalcaflas se enfrían de algunos grados debajo mente .todas las fa.ces de su desari~ollo, se
de la temperatura del aire ambiente.-Esas encamrnase el conJunto de las func1011es al
hojas enfric.nas, al travcs do las cuales cir- fin que nos propQnemos al emprender sus
cut11 y so renueva sin cesar el aire van to- cultivos. En otros mas concisos términos
mando de las sucesivas masas gase~sas que hemos colocado el riego entre los cuidados
con ellas están en contacto la humedad que reclaman los vegetales durante los pe·
que contienen, la cual condc~sada, se depo· l"Íodo~ &lt;le su de~arrollo. Nos proponemos,
sita bajo la forma líquida,-Esta cantid~d exammándolo baJO otro aspecto, ~empren·
"de agua así obtenida debe por sus benefi- derlo r.ntre una de las mas esen&lt;;rn.es ope'
.
cios diversos, ser bien' apreciada.-Ademas
raciones
para preparar l o~ terrenos á. las
1
de suministrar en realidad cierta propor· siembras.-Comcnzamo_s desde luego por
cion de agua. útil al terreno, baña y Java j recon~cer. qu? nue~tra idea no es mas que
las hojas de las cañas, manteniéndolas Jim- , la aphcac10n mm~d1ata de un hecho natural
pias y en buen estado para que desempeñen . por &lt;lemas c_onoc1do, y de otro fenómen~,
sus particulares é importantes funciones.- ¡cuyos complicados efoc.tos no se han an_ah·
Debemos tanto mr.s considerar estos hechos, zado con la escrupulosidad q\le mcrec1an.
cu~nto que el follaje de la. caña es vasto en
Nadie ignora que las lluvias son en exsu reunion superficial; por otra parte, las tremo convenientes para que !ns labores
funciones generales y especiales de la planta realicen por completo sus fines; el papel que
reclaman que las hojas llenen por completo desempeila el agua es mecánico, físico y
todos los encargos á que están por la natu- químico, pues á la vez que concune como
raleza destinadas.
requisito para ciertas reacciones, interviene
El enfriamiento producido por la ratlia· en otras como elemento necesario, siendo
cion noctqrna, y por consiguiente, la can ti- uno de los cuerpos que entran en conflicto.
dad de agua conrlensada. sobre las hojas, e~tá -Pues bien, ·si tan útil es el concurso del

y

�360

!

agua cuando so trata de disponer aislada- las sitimbras. El riego es el complemento
mente el terreno por sí solo, ¿cuánto mas de todas las mejoras encaminadas á mullir
urgente no será su presencia cuando se de- 1y bonificar el suelo.-Solo merced .i él es
sea ~ncorporar íntimamente abonos y cor- posible esperar una incorporacion perfecta
rectivos, los cuales tienen que obrar sobre ; á. todas las materias contenidas en el tertodaa las partículas del terreno, debiendo reno.
así sufrir y engendrar modificaciones? ¿Es
Todos sabemos que las inundaciones proposible esperar íntima mezcla sin que haya &lt;lucidas por las crecientes de los ríos han
pulverizacion en los terrenos? ¿Nq,son el originado grandes beneficios en algunas ciragua y el sol los dos metlios que completan cunstancias, siendo en determinadas comarla aecion de los rodillos, rastras y amelos? cas el requisito fertilizante por excelencia.
El beneficio procurado por las lluvias La mayor parte dd bien se ha atribuido á
oportunas es tan conocido, que en verdad los servicios consiguientes ú. los abonos desorprentle cómo artificialmente, á falta de positaclos en el suelo; mas siempre so ha
riegos c~lestes, no se ha procurado tan in- olvidado mencionar el papel sencillo del
menso bien al terreno.-Nosotros, por los , agua, cualquiera que en último término sea
resultados que hemos obtenido on nuestra su accion.
pr~ctica en pequeña escala, colocamos el
nego entre los trabajos preparatorios p'ara
[ Oontinuard.]

I

CULTIVO

DEL TABACO EN, LA ISLA DE CUBA

.•

POR D. JO SE MARI A DA U.

( Co nclllye.)
Diríase, en vista de lo atestado por Mr.
Gruet, que el cultivo del tabaco es una excepcion; por la teoría de este agr6nomo, es
aplicable á toda labranza; luego debe proscribirse el riego. Esto seria cometer un error, seria desmentir lo que la experiencia
nos ha enseitado hasta ahora desde la mas
remota antigüedad; pretenderiamos probar
que e11 incierta la decantada fertilidad de
las orillas del Nilo y las 4e·tantos 1·ios que
enriquecen al mundo, y que han evitado
muchas veces que muera de hambre la gente. A nuestra. propia vista tenemos ejem-

plos incontrovertibles; nuestro ferrocarril
de Gi.iines nos trae la abundar.cia cuando
la seca borra en los campos hasta el mas
mínimo rastro de vcgetacion: ¿y esta abundancia de dónde nos viene si no dé las tierras que riegan las aguas del rio de Güir1cs?
Salimos para el campo en la estacion de la
,seca; so presenta á nuestra Tista tockl. la. lozanía de la vegetacion en los terrenos de
la Ciénaga que riegan con esmero; mas así
que pasa!llOB de Puentes-Grandes, no vemos ni seital de vcgetacion.
Paso á probar con hechos, con ejemplos

3fü
que se han repetido á nuestr:i. Yista, que el I largo, con el ancho col'l'espomli,~ntc, y cada
riego es circunstancia casi precisa en el cul-1 mata tenia catorce. Esi:. riego lo siguió
tivo del tabaco. Años pasados, el dueño de hacientlo C'.lda dos &lt;lias hasta que llovi6.
la vega do la Lima, en Paso-Viejo, se &lt;lisDon N. Val&lt;lrich, vecino do Guajaibon,
ponia á hacer una gran siembra do tabaco; , tenia buenos semilleros conseguidos por meya habia sembrado 70,000 matas, y notan- dio del riego; la seca. era tremenda, y veía
do que iba á perder su trabajo á causa tle que se pasaban las posturas: determinó,
la extremada seca, suspendió la siembra y pues, sembrará riego y seguir regando; el
se dispuso á regar el to.bao~; lo cjecut6 tabaco prosper6 bien, y ninguno de los vemientras la. seca lo exigia, y el resultado cinoa de aquel cuarton tuvo ese año ni sefué sacar 5,000 pesos de las 70,000 ma.- milleros ni tabaco á causa de la secn, y no
tas, quo caben en un poco mas de un octa- quisieron ampararse dol riego a.legando que
vo de caballería de tierra. Los vecinos de era mucho trabajar. Valdrich consiguió el
esta vega, que sembraron en la. misma sa- premio do su laboriosidad, pues sus mismos
zon, sacaron un producto muy escaso. Aun vecinos le compraron el tabaco: y él era
vfre el dueño de esa vega.
solo, y pudo vencerlo todo con método y
Bueno será que sepamos cómo efectuó constancia. ce Mientras haya agua. que echarel riego este laborioso agricultor. Su torre-, le á la tierra, no hay seca,» decia este indo es alto, y el medio que le ocurri6 fué el dustl'ioso catalau.
de traer pipas de ag~a; cuatro pipas coloSi el riego endurece la tierra, tnmbien la
cadas sobre r_astras tirada~ por bueye~ fué endurece la lluvia: y aunque así suceda, el
lo q~e adopto; doce trabaJadores prov1s~os 1 terreno en que está sembrado el tabaco red~ JlCa~as grandes derramaban ~uatro, cm· cibe tres manos d~ guataca lo menos para
co 6 seis botellas de agua al p;é de cada I desyerbar, y otros tantos aporcados: esto
ma:a: hoy regaba tantos 6 cuanto~ surc?s, demuestr~ que si el agua. endurece la tierma~ana o,tr.os, de modo qu? cada cmco d1as ra, la guataca la. afloja convenientemente
hab1a rec1b1do este beneficio toda la vega. para que la penetren el aire y el calor.
Algo mas eficaz pudo haber hecho este
Si el riGgo pone tierna la planta, tambien
agricultor, y durante la misma seca hubiera la pon.drá así la lluvia;, y esta es circunsaumentado considerablemente el número de tancia favorable para que se desarrollen con
matas. En el rio debió establecer una faja lozanía .todas las plantas de diferentes eshidráulica de esponjas, cuya. descripcion pecies que se cultivan en todas partes del
pondré al fin de esto manual, y por medio mundo, y no puedo admitir que las solaneas ,
de una canal de tea de palma sobre hor- á que p9rtencce el tabaco, tengan priYile- •
quotas hubiera corrido el agua hasta der- gio de prosperar privadas de la. humedad
ramarse en la. parte mas alta del terreno, conveniente que las ~antenga tiernas para
desde donde pasaria á los surcos, procedien- que sus 1asos absorbentes y descendentes
do en todo co!llo en las tienas de regadío: conserven la elasticidad necesaria para que
dos hombres habriim bastado para regar los líquidos suban y bajen por ellos con la
convenientemente toda la vega en dos dias, libertad que deben hacerlo. No ~onozco la
y el resto de la dotacion empleada en seguir planta que pueda mantenerse !ozana si Je falla siembra, aumentaría los _productos.
ta la humedatl conveniente.
Don Andrés Perez, vech10 notable del
Si el riego hace sensible al tabaco á la
pueblo tle Guanajay, sembró de tabaco al- menor seca, entonces se vuelvo {1 :·t&gt;gar;
gunos solares en dicho pueblo á orillas del porque, ¿para cuándo se reserva el riego
rio, y notando que las plantas ae mantenían , si no para cuando sufre el plantío por la
pequeñas á causa de la seca, hizo regar al seca?
plantío!!\ derramando como doce libras ~e 1:'. El rieg?..á ma~o por medio ~~ regaderas,
agua al pié de cada. mata: y puede deduc1r- 1JÍCaras, gmros u otros utensilios, ni hay
se fácilmente cuál seria el producto, pues duda que pide muchos brazos; no obstante,
las hojas eran casi todas de mas de vara de so puede usar en los plantíos p~quefios, y
46

'

�362
siempre compensariÍ. con usura creci&lt;la. la Otra. cuarta parte tercera clase, u;o
laboriosidad del {'cguero'que la ejecute, aunhojas manojo, á un real y medio
que tenga que p3gar algunos jornales. 1
(mínimum), importan ........... ..
510
Para las siembras grandes pueden em- Qtra cuarta parte, cuarta clase, 200
plearse ruedas hid!'áulicas (norias) 6 la faja
hojas manojo, son 2,040 mano•
l. real (mm1mu:c1
' .
), importan.
.
hidráulica con esponjas; pero si solo se cuenJOS,
,t
ta con pozos de agua, potable, po hay roas
que atenerse á dicha faja, la que estando
Son .............. $ · 4,335
provista de esponjas extraerá el agua aunque esté muy profunda: este es el aparato
hiuráulico mas c6modo, mas manej:tblc y
CO)IPARACIO~.
mas efectivo.
Costos do produccion ... $ 1,102
Producto....... ..... .... .. 4,335

Presupuesto de costos y producto de im octwo de caballei'ía de tiei'ra dedicado al
cultfro del tabaco, y capital necesario.

363
roo tiempo muy sencillas, nos las figuramos j trado con el premio de su laboriosidad: los
como unos fantasmas &lt;le que d.ebemos huir; ejemplos de esto están estampados en estas
y no obstante, nada se encuentra en todo páginas, que aunque pocas, prueban de un
este escrito que no sea muy hacedero, y modo victorioso que: ce No Ita.y labr_a~ores
,ulemas, tenemos la conviccion de que cada pobres m el país donde está penmti.do el
wz que ahuuo de nuestros labradores ha cultivo del tabaco, sob/'e todo cuando siguen
adopta&lt;lo cualquiera mejora, se ha encon- un método bueno.»

..

•

PROCEDllfIENTO DE TONNO~I

Renta libre ........$ 3,233

PA.RA. }IEJOR1R LOS TRIGOS
CAPITAL NECESARIO.

COSTbS DE PRODUCCIO~.

Renta de un octavo do c;i.ballcrfo de
tierra .............................. $
Renta ele metlia caballería mas para
viandas y producir abonos ....... .
Seis mozos, por seis meses, á $1 O
mensuales cada uno .............. .
Un colectador de abono todo el año,
á S10 mensuales ................. .
Un gañan todo el aüo, á S 10 mensuales , ........................... ..
Comida para todos, en un año .... ..

Una yunta de bueyes .............. $
Fuja hidráulica con esponjas y todo
34
su aparato ......................... .
Utensilios ele labor ................. ..
G8 Para hacer la casa de tabaco ..... ..
Para. gastos antes de la cosecha y
360
comprar dos yeguas y sus ape·
ros y otros animales ............. ..
120
Son ............... $
120
400

Son ............... $ 1,102

PRODUCTO PROBABLE,

6,800 matas caben en el octavo de
tierra, y dando cada una 12 hojas (y no 14) en cada uno &lt;le los

I
I

dos cortes, suman todas ellas ....
1.632,000 hojas. Una cuarta
parte ae primera. clase, á 100 hojas cada manojo, form~ 4,080
mar.ojos, que á cuatro reales (mí·
nimum) importan ................ $
Ot~ cuarta parte de segunda claso,
álOO hojas el manojo, forman
4,080 manojos, que á tres reales
(mínimum) importan............. .

100
300
50
150
300
900

COXCLUSIOX,

Este pequeño cuadro, esta cuenta sencilla, demuestra hasta la última evidencia lo
útil, lo muy productivo c¡uo es el cultivo
del tabacó en la Isla Je Cuba; en nada puo·
dei1 emplearse 900 pesos que ofrezcan tnas
ventajas ni con tanta seguridad: en efecto:
es muy mcz(¡uino este capital comparado
c~n la suma que proporciona; si todos no
dan con estos mismos resultados, es porque
emplean métodos viciosos en el cultivo; los
' &lt;los métodos principales son el abono y el
riego, y estos cabalmente son los que me2,0'10 nos se ponen en pr_áctica: no sucedo así en
otras partes; acá nos hemos arrojado en los
brazos de la casualidad; todo nos parece
imposible cuando salimos de la rutina; aque1,530 llas prácticas que son mas eficaces y al mis-

En el momento tle cosechar y antes de milla, deben separarso perfectamente las
principiar la trilla, u.che escogerse en el distintas especies, para evitar que la época
campo &lt;lomle se encuentran las gavillas, las de la madurez sea tambicn distinta Y que
espicrns de trír,o mas hermosas y mejor for- la recoleccion se haga bajo circunstancias
o
o
.
e
b
madas, teniendo cuidado de no tomar smo dcs1avora les.
las que hayan llegado á, la madurez mas
En se(l'uida se trilla. con el trillo á. mano,
completa sin haber experimentado enfer- se sepa.r~ l:i. paja y las barbillas y se deja
meda&lt;l.
amontonado dos 6 tres clias con su capotiPor lo demas, ln. cosecha debe hacerse lla, lo que da al trigo cierto brillo on for·?1a
cuando la mayor parte de las sementeras regular y corriente. En segui~a se 1e 11mtengan un color bien amarillo ( el trigo so , pia y se lo deja secar algun tiempo al sol,
seca de abajo para arriba, contrariamente y antes de entrado ~n la bodega se Jo. pasa
á otros muchos vegetales y de consicruiente por un::t ceiba rottona con mollas regulares
el trigo no puede sacar 'ya del suelo mas para .separar los grnno~ nacidos do las ex. sustancias nutritivas.) Las gavillas y espi- trem1dades de las espigas,. porque nu~cil
gas rescryadas para la semilla, lo mismo dejan de ser un poco mas chicos, ~enos bien
que todas las otra3, deben colocarse on pila formados y mas duros. Se_ le cxt1?nde desponiéndoso la parte superior M.cia el c~n-. pues y se m_ezcla con cal VI.~ª molida, .tí. ratro, y se les deja así durante algunos d1as zo1! de un kil6gram_o y mcc.li~ por qu_m~al,
con el propósito de provocar una ligera. fer- rogándolo con un litro de v1~agrc diluido
ment:.icion, la cual retiene los granos en las en un poco de agua. En seguida debe trasespigas.
palearse todo y extenderse al sol par~ seo.ar
La maduracion completa del grano pue- perfcctam~nte el _gran?; esta operac10n tiedc en cierto modo efectuarse artificialmen- ne por obJe4o prevcmr. las en~ermeda~es,
te· do consi(l'uiente debe preferirse hacer la destruyendo las formaciones s1ptogám1cas
c;secha alg~ temp~ano, sin dejar &lt;le sacarse · adheridas al grano.
el grano en el campo, sobre todo si fuese de . En algunas pa~'tes se acostumbr~ tamaquellas variedades que espárcen el grano ~1en con buen éxito derramar azufrti mocon el mas ligero viento. Escogiendo la se-1 hdo.

•

�364
Empleándose mi sistema se e.itarán to- que se quiera preparar. Diez 6 doce horas
das estas operaciones.
despues de la inmersion se obserrará si el
trigo se calienta; en este caso seria preciso
manejarlo y agitarlo todo hasta el fondo, á
fin de volver á la temperatura primitiva de
14 á 15 grados~ Despues se recoge el triDESCIUPCIOX DEL PROCF.IJ!mEXTO TOX.S-0.S-I.
go, se le estruja durante algun tiempo y se
sacan de dentro los hazes, salpicándolos de
Cuando llegue esta época será menester ceniza á razon,de dos kil6gramos por quin·
someter la semilla á una temperatura harto tal, de cal vírgen en polvo á razon de un
elernda ( 45 á 50 grados Reaumur) en un ki16gramo y medio, y se le moja hasta el
compart~miento·calent~do por un brasero y fondo, con objeto de que estos in&lt;1redientes
por medio de la cal virgen, que atraen la se adhieran al grano, y se pasa ásembrar.
humedad; esta operacion tiene por fin sacar El trigo cuyos tegumentos son del erados,
el grano, sacándole una parte, 10 por 100 particularmente los trigos tiernos, el d~ Conmas 6 menos, del agua que contiene y de t? la Fourelle blanca, deben quedar menos
volverle así mas apto á absorber las s~stan· tiempo en el baño.
cias que yo empleo.
Si despucs de fuertes lluvias 6 de una
Esta operacion no ~eberá, pues, tener grnn seca hubiese impedimento de sembrar;
lugar sino antes de bañar la semilla en un seria menester tenderlos y hacerlos que se
baño preparado como sigue:
•
secasen lentamente, y entonces' se podd
Es necesario· formar un bai1o en el cual sembrar mas tarde, cuando Jas condiciones
solo se emplea 4 6 5 kil6gramos do harina sean favorables, sin que este retardo sea
no cernida, de trigo, centeno 6 avena, por pe1judicial.
q.uintal métrico de semill~, mojada esta ha·
El trigo, para brotar, necesita calor y
rma con agua pura y c~hente, en l~ cual se humedad; la germinacion que empieza bajo
habrá. hecho antes hervir oblon, 6 s1 ~o solo esta doble influencia, so aniquila si la hu·
con agua pura. Cuando la fermentac1on de medad llega á faltade, y solo germina de
la masa fuere, compacta, lo que se reconoce nuevo cuando esta le es devuelta. sin que
por el auri:ento del volúmen ~ ampollas en la s?stancia de la planta haya sido comprola superficie, y por un olor ácido que exho.- metida.
la, así como cuando se prepara la levadura
Con este baflo el trigo aumenta un tercio
para hacer el pnn, es menester revolver esta de volúmon y de peso, y por consiouiente
ma~~ en una cantid~d de agua. suficiente hay nec~sidaJ de emplear solo la mitad po·
p~1~ contener un qumtal de trigo y 145 co mas o menos de la cantidad de semilla
kilogramos de agun: esta agua deberá estar habitual, tanto por el aumento de volúmen
en la temperatura de 14 615 grados Iteau- y de peso como po1· causa de la fecundidad
mur, seis horas despues de la preparacion prodigiosa que adquiere 'el grano. Sin exde este baño ( este tiempo basta para que cepcion brota mucho, si se le siembra á la
entre en ferment~cion) se sumerge allí el profundidad conveniente.
trigo contenido en un gran saco de lona bien
blanco, lleno solamente hasta dos tercios, se
le sacude con fuerz:,. para que este líquido
se concentre en todas partes, y se le deja
R.~ZONF.i&gt; EX Al'Oro DEI. l'HUOEDl\lrnNTO
prolongar la inmersion de 36 á 40 bofaa; 6
TOXNOX!.
entonces se echa el trig~ en el líquido sin
saco y se lo agita. Por cons~cuencia, si la
Todas las preparacioneg de semillas acontemperatura del líquido se elevase de 18 á sejadas por los agrónomos antiguos y mo20 grados Reaumur, bastará una inm.ersion dernos, no se componm en su fondo sino de
de 30 horas. Es menester, pues, un caldero sales y ocalis, que ejercen en el gérmen una
grande para contener la cantidad de semilla accion estimulante, haciéndolo desarrollar

365

I

'

:11uy pronto. Por eso es que se ha aconse- tenido tipos nuevos, y como lu demuestran
Jado sucesivamente sumergir la semilla du todavía los resultados del ingerto en los árrante algunas horas, en lejía, en agua de boles frutales, cuyos productos se trasforcal, en rcsíduos de aceite, en amoniaco, en · man de tal suerte, que npenas se pueden
ácido nítrico, en el~alitre, en el alumbre y '¡ descubrir los tipos primitivos.
~tras sustancias semejantes, que casi todas
ptóducen el mismo efecto, (~ excepcion de ·
los resíduos de aceite, que tcndrian por reco.s-crxsrox.
sultado apartar los insectos de la semilla,
pero retardando la. ~erminacion; sin embarEn doce años de estudios he hecho cnsagv, segun Tillet l\Ialpigbi, Ginnani, :Ser· yos variadísimos y numerosos; he plantado
trand, Boudin y . muchos otros que seria mas de cincuenta. especies y variedades de
largo enumerar, las semillas inmersas serian granos, pero todos no mo han dado los remuy fecundas, y eso fué Jo que oblig6 á sultados que he esperado, y que obtuve en
Virgilio á decir:
fin por el sistema tan simple y tan econ6miGrandior utfactus siliquisfallacilrus esset. coque acabo do describir. Si los célebres
Mi baño es mucho mas eficaz, puesto que hermanos Mallet de Brightol en Sussex,
las sustancias que empleo son las mismas Inglaterra, han llegado por el sistema de
que las contenidas en el cotiledo11 del grano seleccion á mejorar sus especies de granos
de trigo, y que vueltas de algun modo 80• hasta el punto de vender la semilla misma
lubles, asimilables por una iermentacion ar· fuera de Inglaterra, á. un franco el litro,
tificial, penetran por todos lados en ei grano como lo decia el director tlo Glembaur, Bélde trigo, aumentan y fortifican la masa nu- gieá, repitiendo .anualmente y con cuidado
tritiva que contiene, y lo preparan así á el sistema nuevo que yo indico, se llegará
una germinacion mas fií.cil. Gracias á este á los resultados mas satisfactorios. El trigo
sistema, el prii:ner período de la vida ( des- producido será mas grande, se perderá mearrollo del e~brion) que se efectuaría en nos fácilmente, y las &lt;lemas averías serán
el ~uelo bajo la influencia del calor y de la mucho mas difíciles; se aumentará mucho
humedad, tiene lugar en el baiio ( especie en circunstancias iguales la masa de sustande circulacion) por U1cdio d~¡.gentes horno- cias alimenticias y se economizará. mucha
géneos, &lt;le modo que d trigo, cuando se semilla.
halla en tierra, se 1ksanollu luego en sus
Solo queda el ponerse en práctica este
ramas y raíces sin ser retanlado por causts sistema, á fin de persuadirá la totalidad de
ajenas. Empero. cuH11&lt;!0 una planta al nacer !os agricultores; esa es cosa de los gobierse desarl'Olla en buenas cowliciones, se que- nos, quienes solo pueden y deben velar por ,
da del mismo modo hasta su madurez, así el bien de la agricultura, madre y reina de
como el niño criado con la leche dé su ma- las artes y ciencias, que solo puede produdre. La planta desde 1111 principio es exclu- cir el bienestar .de los puebl~s. No olvi~esivamente nna sustaucia contenida en coti- ¡mos ·que la Italia y la Francia por sí solas,
leJon que.la diástasis vuelve soluble y asi- eonsu~1en !Wl y 780 hect61itros de trigo
milable. En mi sistema, do alcrun
modo Sd I por dia.
O
ayuda á la naturaleza, perfeccionando y fa.
N01'
~ El t · d b
1 d á
1
1
cilitando el embrion.
·:ngo e e s~r P anta o
La naturaleza tiene muchas veces nece- la proEfun&lt;li&lt;lad de 6 á 8 c~ntlmetros, Y no
sidad d I
d h b
t
mas. 11 los terrenos movibles y muy per.
e ª mano e1 om re para per te- meables, bastará sembrarlo en la superficie
e1onarse, como lo demuestran claramente I1 1 t'
t t
1 ,
d. d l
los pro~i;es(,s considerables operados en el e i,crra Yen re ener O ª51 por me 10 e
·
·
del ganado, don de se han ob- ras.n 1 o.
meJoranucmo
r

.° .

,

�366

367

INDUSTRIA AZUCARERA.
Estudios de sncarimetría, óptica y &lt;tnímica.-El pohlristrobómetro
&lt;lel ¡n·of{'sOr Wilcl.

;

Algunas estimables personas qucee mues- 1 lJosage du suc}·e au rnc,yen des liqueut1i
trnn deseosas de adquirir las nociones mas ¡"titrées, ai•eq .instruction pmtique, por M.
precisas de sacarimetría; óptica. y química I Ch. Violette.
en sus aplicaciones á las transacciones ooSaceharimet1'ie optique, eliimique et mémercialcs do los frutos sacarinos, nos han las simétrique, por :M. F. Molgno.
dirigido atentas cartas en demanda de que
Gnide pow· l'essai et l'ana7yse des sules informemos acerca de la posibilidad de eres, por :\I. E. :Monier. .
conseguir en breve tiemp&lt;1 el objeto que se
.Analyse des sub$tance8 sucrees. Théorie
proponen sin 11ecesidad do hacer estudios des sacc:ltarimétres Soleíl et Ventzlr. lJes
especiales de física y química1 y que en caso précautio11~ a prendre pour assurer l 'exaede afürnativa les facilitemos lr.s instruccio- 'títude des dósages, por l\J. L. Chevron.
nes necesarias.
lJ'un 1io1weau polaristrobornétre, por el
Si la enseñanza te6rico-práctica que profesor Wil&lt;l, de Berna. "" ~
nuestros comunicantes necesitan pu die, a en·
Pratique cfo polarisirobométre, pot el
cent:rs~ en los extrechos límites de una car· miamo autor.
ta 6 de un artículo de peri6dico, desde luego
Pratique
polaristrobométre de 1lI.
procuraríamos satisfacer sus nobles deseos. 1Vild [saccharimétre, diabetométre], dans
l\Ias ya que esto no es posible, y tenien- 11q nouvella forme perfectionnée, construit
do por otra parte presento que para el que por Ilerrmann &amp; Pfister, do Berna,
desea saber totlos los obstáculos, se salvan
ÜQn la me:icion que acabamos ele hacer
mediante una buena dúsis de persererancia del polal'istrob6metro del sabio profesor suien el estudio, vamos cÍ. señalarles, entre las zo )I. Wihl y lle los eecritos referentes §.
ni;merosas obras de aplicaciones do las cien- dicho instrumento, nos creemos en el caso
cias físico-químicas ií, la industria azucare-, de \'ulgarizo.r algunas noticias que, {¡, nuesrn, laa siguientes de que pueden sacar pro- tro juicio, no carecen de intercs para la gcvecho:
ncrafülítd &lt;le las per2onns tledic~das (L las
Guide pmtique die Jabrieant file suc;·e, im•estigaciones sncarimétricns, visto que el
; uso frecuente en la is1a de Cuba está Iimipor N. Bassct.
Fabrieatfrn du 8uere, por Ch. Stammer. tado á los sacarímetr-0s llamados rnl!)'arTraité complet de fabrication et ,raffinage mente .frawes y alernan, 6 sean, ~l sac~rídzt s1wre, por L. Walkhoff.
metro de Solcil modificado en .Francia por
illanuel du fab1'ieant et i·a.Oineur d:1. su- J. Duboscq, y el mismo de Soleil reformado
ere, por )l. Zuega.
en Alemania por Ycntzke.
})¡¿ sucres, por l\I. Naquet.
A juzgar pór los diversos informes razoP1'atiqite, et tltéotie clit 8(1cclta1'Í1!16tre na&lt;los de profesores conceptuados como auSoleil, por M. F. Molgno.
torida&lt;lcs en las ciencias físico-químicas, el

!u·

sacarímetro suizo ofrece ventajas de senci- 1 carímetro suizo, por lo mucho que les fa.
Hez y exactitud respecto de los instrumen- cilita el aprendizaje.
tos &lt;le la misma clase conocidos hasta el día.
En las publicaciones referentes al menEl sacarímetro del profesor Wild se di- cionado instrumento señaladas en' fo corta
ferencía esencia~mente de los de Soleil- noticia bibliográfica que en este. artículo
Duboscq y Soleil-V entzke, en la ausencia estampamos, se encuentran cuantas inclicacompleta de los colores, puesto que en ve~ , cienes pueden necesitarse; y tocante á la
de tomar por punto de partida de las me- adquisieion del aparato, ignoramos si el
didas la uniformidad de tintas de los dos constructor tiene en la Habanaalgun arrensemidiscos del objetivo, segun se procede te con quien pudieran entenderse los f:ite·
con estos instrumentos, en el polaristrob6- resados en ponerlo en uso; pero sí podemcs
metro el punto de partida es la desaparieion decir que actualmente se halla. entre nosodo las líneas negras de interferencia sobro '¡ tl'os una persona entendida en la eapecialiun fonao claro.
dad, el aventajado ingeniero civil belga Sr.
Estas grandísimas ventajas estamos se· D. Bernardo Rodrigüez Collette, que tiene
guros de que la apreciarán en todo su valor su morada en Marianao, calle de Torrecillas
los prácticos en el manejo de este género núm. -!, que posee un ejempl1!.[ del polarisde aparatos, desde Juego que se evitan los trob6metro del profesor Wild," cuyo señor
fatigosos tantec,s para la fijacion uniforme , acaso pudiera suministrar las correspondiendcl matiz y los considerables errores que tes instrucciones.
pueJen surgir de los diferencias de vista de
Entre las obrns de consulta que hemos
di\'ersos observadores dependientes do aero- enumerado, hay la interesante del profesor
matop3ia, daltonismo, &amp;c., 6 i:!ea de la per- del instituto agrí~ola éie Gembloux, M. L.
ceptibilide.d normal 6 anormal del ojo res- Chevron, Analyse eles substanee.s sucrées.
})ecto do los colores.
Théorie de.s sacharimétres Soleil et v·entzOtra particularidad que hace sumamente ke. lJes préeautions a prendre pour a8S!t·
recomendable ci polaristrob6rnetro clel pro- rer l 'exactitucle des dosage'il, cuyri adquisifesor Wild, es la de no ser preciso decolorar cion recomendamos especialmente á los prindel todo los soluciones sacarinas impuras , cipiantes.
destinadas al análisis 6ptico, como es ~ece·
Las leyes de óptica 1le que se ha hecho
sario verificarlo cuando se emplean los otros tan útil y fecunda aplicacion nl sacarím~sacarímetros, si no se quieren obtene~ re- tro, sqn obra de multitud de físicos; pero
sultados inexactos.
los descubrimientos de estos sabios se enPor último, In. precision que ofrece el cuentran csparcitlos en los tratados de físiaparato sacarímetro suizo es tal, segun se ca; y aunque el manejo del sacarímetro sea
consigna en trabnjos científicos qut; tenemos posible sin conocer la teoría, 111. L. Chevron
{L la vista, que con los instrumento.s Solcil- ha crcido hacer una cosa útil reuniendo en
Dahoscq, Soleíl-V entzke, y aun este mismo cuerpo de doctrina las leyes de 6ptica que
mejorado por el Dr. Seheibler, se obtienen han presillido (t. la conslruccion del instrudiferencias de uno á uno y medio por c:e11, mento, evitando así á los j6rcncs deseosos
to observando la solucíon normal, mientras &lt;le conocer la marcha y las modificaciones
c¡ue el sacarímetro de Wild, con un poco de de la luz en el aparato de que se sirYcn, las
Mbito, no da mas que medio por ciento.
inrcstigaciones en los tratn.dos generales dePor todo lo expuesto se ve, que liasta l la ciencia.
parn los mismos principiantes que solo pos,cn escasos conocimientos en lns ciencias
.Jlá1·co~ ele J. Jlfcle,·o.
físico-químicas, es de suma utilidail el sa-

I

•

�368

369

APUSTES PAR.A. L.A. HISTORIA
DEI, Ell~AYO DE ,lCLDHTACION

DEL ARBOL DE LA QUINA EN 1IÉXIGO
.,
A. consecuencia de la última desastrosa de las defunciones de los que fueron, era de
guerra ocurrida en ]os Estados-Unidos del 3.66 por 100, en el dia puede calcularse en
Norte, lleg6 expatriado al suelo mexicano solo 1 por 100.
el distinguido marino conocido generalmen·
« Sabido es que el árbol de la Cinchona es
te bajo el nombre de« Comandante Maury, » indíaena en el hemisferio meriodional; mas
y fijando su residencia en la ciudad de Mé- cuaido lleg6 á hacerse general el concimicnxico, la Sociedad de Geografía y Estadís- to de sus particulares virturles como planta
tica, que ya tenia conocimiento de su rele- medicinal, algunos hombres filantr6picos,
vante mérito personal y científico, se apre- así en Holanda como en Inglaterra, empesur6 á recibirlo en su seno, nombrándolo zaron (¡, recomendar vivamente la importan·
miembro honorario de la misma Sociedad. cia de introducirla en el hemisferio ScptenNo fueron vanas las previsiones de útil trional, y de trasplantarla en las posesiones
cooperacion quo prestaría tan digno socio, de ambas naciones en la India Oriental; mas,
quien comprendiendo los deberes que le im- 6 bien pasaron desapercibidas por entonces
ponia su honroso nombramiento, present6 á. estas excitaciones, 6 aun otendidas que fuela Sociedad, en 3 de Enero de 1866, la co- sen despues cuando ya los holandeses habían
municacion siguiente:
.
dado los primeros pasos á consecuencia de
« Largo tiempo ha quo es conocido entre ellas, el hecho es que ningun resultado fa.
los farmacéuticos el gran valor del árbol de vorable produjeron hasta hace como cinco
la Cinchona del Perú,'especialmente de la 6 seis años, que fué enviado de Inglaterra
Cinchona Calisaya quo es la mejor de todas, D. CltJmente R. Markchan para formar en
usada al principio bajo el nombre de Oorteza el Perú una coleccion de semillas y p!anJesuita 6 Quina, y en tiempos If!ªS recientes tas con el fin de trasportarlas á la India.
preferida la quinina descubierta en 1820 Tuvo tan buen éxito esa mision suya, que
por los químicos franceses Pelletier y Ca- en el día hay ahí huertas que contienen c&lt;;:nventon. Fué un gran don para el mundo. tcnares do millares de árboles, 9.Jgunos de
Desde que en la India se ha generalizado el ellos en estado ya de cortarse. Acostumbrá·
uso de ia quinina segun lo escribia,cl Dr. base en el Perú arrancar la corteza del árMarphearson, de Calcuta, en 1856, ha ido bol tlcj,tudolo así en pié, y el tronco desnudisminuyendo constantemente la mortandad do era atacado por gusanos é insec~os de
de tropa europea en Bengala;, y .siendo a~í varia~ especies que ca~saban s.u prop;a des:
&lt;1ue en el afio de 1830, el tcrmmo medio I trucc1on y la de las ra1ces tamb1en; mas si

se corta el árbol, brotarán de las raices un11 proposicion para la aclimatacion da ellos en
porcion de renuevos que á los cinco 6 seis I México.
años estarán en estado do cortarse. En los
« Escribí á mi amigo l\larkam pidiéndolo
jardines de Kew en Inglaterra. se producen informes sobre el árbol de la Cinchona, y
actualmente muchas plantas de Cinchona mi carta. lleg6 á sus manos estando en caq ue sirven para distribufrsc. La Cinchona mino para la India, donde iba á presenciar
crece con mas abundancia que en ninguna la primera cosecha del árbol que él mismo
otra parte, entre los paralelos da l 2 y 19º había plantado. Por el último paquete inSur en los declives orientales do los Andes, glés me ha venido su contestacion, que es
donde los vientos generales del S. O. soplan como sigue:
con invariable constancia.
ce Recibí la carta de v&lt;l. de 28 de Agosto,
.
en Suez, estando
« Una parte cons1derable del terreno mou- á e
,
den··camino
c 1parn· la dIndia,
·
M, ·
·
]'
, uyo pa 1s me lrlJO on a mJJ'a o ms·
1
tuoso de • exico, entre ª tH:n::i ca iente Y. peccionar los plantíos de Cinchona, y de
11
I~ altura de la !esa, se halla situada en 1~ poner en planta las mctlidas que convengan
t1tudcs Septentrionales que c~rresponden '~ para la fabricacion de un febrífugo barato
los P?rnlclos del Sur d~ la Cmchona .. Alll y dicaz, c¡uu por su precio c6modo pueda
tamb1cn es llevado el riego por l~s vientos estar al alcance del mas humilde labrador.
genrales procedc.ntcs rkl Atlántico, Y su El asunto á. que se refiero vd. en su carta,
altur.a sobre el. mvel dúl mar correspondo~ es tlccir, á. la introduccion &lt;lel cultivo de la
la faJa de la Cmchona en los Antle~. ¿Q,ue Cinchona en México, ha ocupado seriamcnrazon hay, ~ues, para. que este pn:cJOSú :u·- te mi aténcion. No puede dudarse que hay
bol no flo~ecrnse ta.mbici~ en l\Iéxico com-0 muchas porciones de terreno mexicano aden el Pcru'. La existencia de 6) en uuest:08 mirablemente adecuado á ese cultivo y que
campos sena un don p~ra lo~ l'lcos, un bien cualquiera medida. por la cual se Íograso
para los pobres, Y &lt;lar~'I gloria al gobernan- asegurar al pueblo de :México la abundante
te que lo plantase aqui.
provision del febrífugo rle Cinchona á pre&lt;c Viniendo de Yeracruz á la capital en cio c6modo, seria muy digna de la a ten ta
)layo último, pasé por Córdoba y Orizaba, consi&lt;leracion de su gobierno.
y me acordé de las pendientes orientales
"Humboldt ha dicho que las floras de las
de los Andes en la América del Sur. He- tierras altas on las inmediaciones de Jalaflcxionando entonces de qué manera podria pa, es tan sumamente sem~jante á las de
yo, desterrado, hacer algo en beneficio del las regiones de Cinchona. en los Andes, que
país á cuyas playas babia renido en busca él á cada paso esperaba encontrar al!í el
de un asilo 'Y una mansion, me entregué á árbol de la Quina del Perú. El aJvierte
vagar en mi imaginacion por los reinos ani- que la gran deprcsion del camino extrecho 6
mal y regctal, especialmente los deJ Sur, y itsmo de Panamá, dontle los collados son
csco(Jí entre la fauna y fiera del Perú unas mas bajos que el límite de la zona de la
cuantas muestras para que me sirvieran mas Cinchona, ha. impedido que estas plantas se
adelante de investi11acion y de estudio. En hubieran extendido hácia el Norte, como
lo concerniente á. J°a. primera, las cúspides naturalmente hubiera sucedido. Toca al
nevadas de nuestros magestuosos montos me hombre civilizado ayudar á la naturaleza
sugirieron dcsrle luego la Llama y la Alpa· en su trabajo, y el gobierno hará un beneca del Perú por su fina lana y sabrosa car- ficio inestinable á su pueblo introduciendo
ne; así como las alturas de C6rdoba, la idea en México las plantas de Cinchona. Es pro·
de enriquecer la flora de México y su opu- bable que para ol al'lo de 1867 tengamos
lencia comercial con el árbol de la Quina una cantidad de buena. semilla dt&gt; las espe• del Perú. Posible es que dichos animales cies mas apreciadas de Cinchona en la fo.
estén ya habituados á nuestras montaflas dia, y habremos ya logrado á la vez tanta
• mexicanas; de no ser así, yo procuraré en experiencia. lln cultivar las plantas, quepootra ocasion presentar á la Sociedad una dremoa obtener de la corteza toda la quin:i
47
(

•

�370

11
1

posible. Yo dasearia entonces pasar á Mé- dad la humedad necesaria para favorecer
xico y escoger sitios propios para los plan- eficazmente la germinacion de esas delicadas
tíos, hacermtJ de una buena provision de semillas: el resto de las que recibí, calculasemilla, y extender las instrucciones conve- &lt;lo en la tercera parte, lo distribuí entre los
nientes para su cultivo. Entretanto, seria Sres. D. Rugo Finek, del Potrero, D. Tomuy de desearse que el g(lbierno mexicano más Graudisson, de Orizaba, D. Cárlos
contratase los servicios de un inteligente Sartorius, del Mirador, y D. Martin San·
jardinero escosés, para que yendo á la In- chez Bárcena, yecino de Jalapa, personas
dia á. nuestro plantío de Cinchona, se ins- todas de notoria instruccion y aptitud para
truya allí de nuestro método de cultivo·que procurar el buen éxito; pero desgraciadatan buenos resultados está produciendo, &amp;c. mente ee perdieron en lo general todas esas
-Clemente R. Jllarkhan.»
semillas, sin haber obtenido una sola planta
Pido se me permita presentar en este Ju- esos señores.
gar la siguiente proposicion:
En cuanto á las siembras que con las
« Se nombrará una comision que á nom- s~millas restantes hice en esta ciudad, fuebre de esta sociedad manifieste al Gobierno l'On objeto de las mas constantes y asíduas
ser de gra11de interes é importancia que se atenciones, recibiendo diariamente las almáaüada á la flora de México el árbol de la cigas la sombra y riegos que el estado atCinchona, y que respetuosamente se le su- mosférico exigia, y con la mas viva satis·
plique mande señalar los fondos necesarios. faccion observé, que á excepcion de la Cin-M. F. lJfaurv.»
chona Officinalis, la mayor parte de la
La Sociedad mexicana Je Geografía y semilla de Succirubra y Calisaya germin6
Estadística,· acogiendo con vivo interes el desde el día 6 hasta el 23 de Noviembre de
pensamiento de su digno socio el Sr. Maury, 1866. Tan luego como esas delicadas plauy deseando por lo pronto la cjecucion del , titas produjeron sus primeras cuatro hojas,
ensayo de aclimatacion del árbol de la Qui- se trasplantaron cuidadosamente en pequena, nombr6 en comision al que suscribe para llas macetas con buena tierra vegetal, y en
encargarse de verificarlo, haciendo· desde Marzo del año siguiente todas las plantas
Juego los preparativos neces~rios para se~- habían adquirido desde 35 hasta. 50 cen!íbrar las semillas que el Sr. i,Iaury ofrcc16 metros de altura. El mes de Jumo dal rr.1sctnseguir de las que 'ya producian los pri- mo año ya hubieran debido comenzar á
meros árboles aclimatados en las posesiones plantarse para continuar definitivamente su
inalesas de la India. Mientras tantc, el re- cultivo segun lo exigían las dimensiones que
petiJo Sr. Maury sali6 para Inglaterra, y las plantas habian a&lt;l&lt;1uirido; pero las cirsin ol viJar sus filantr6picas i&lt;lcas, interpo- cunstancias en que se hallaba el país no
niendo ~nte el gobicrr.o inglé:1 su merecida permitieron por falta de brazos hacer planinfluencia, logr6 la remision á México de tíos en las fincas del campo, y tomando en
120,000 semillas de Cinchona Succirubra, consicleracion la conveniencia de popularizar
de 25,000 de Cinchona Officinalis, y de hasta donde fuera posible el interes por tan
90 000 de Cinchona Calisaya. Estas semi- feliz elll!ayo, comencé á distribuir la mayor
Ha; recientemente colectadas de los árboles parte de esas plantas entre varios vecino~
de Ootacamund, salieron de Inglaterra por de esta poblacion, así como de Orizaba,
el buque de vapor « Tasmania,» y fueron lluatusco, Coscomatepec y otros puntos.
recibidas en C6rdoba el 14 de ~tubre de
Las referidas plantas distribuidas en esta
1866. En los dos dias siauientes
se
verific6
ciudad,
y las que me reservé para su ob·
0
la siembra de su mayor parte en cajas de servacion, se continúan cultivando con todo
madera, provistas de la mejor tierra de hu- el interes que inspira la confianza. de habermus inezclada con arena en proporcion de se ya realizado uria conquista que no solo
una 'tercera. parte, y cubiertas con cortinas será de la mayor importancia para nuestra
de lienzo movibles sobre hilos metálicos que abatida agricultura y comercio, sino tampermitian medir y conservar con regulal'Í· bien de inestimable beneficio para la huma-

371
nidad. Esas plantas, ya convertidas hoy en
muy preciosos y elegantes árboles que pre·
sentan hasta mas de 5 metros de altura, se
ven Henos de vida, y tanto por su expléndida vegetacion cuanto por la sorprendente
abundancia con que hace tres años están
floreciendo y fructificando muchos de ellos,
no dejan la menor duda sobre ser un hecho
irrefutable la naturalizacion de ese importante vegetal en esta parte de nuestra República.
Las muy abundantes semillas colecta.das
{ll año pr6ximo pasa.do, han poseido cumplidamente la facultad germinativa de que
earecieron casi todas las de la primera flo·
rescencia del año de 71, seguramente por
ser demasiado j6venes los arbolitos que fructificaron en esa vez; mas mis propios experimentos y los de algunos otros individuos,
me permiten afirmar que la superabundante
florescencia actual y la considerable canti·
dad de semillas que deberá consecharse en
el pr6ximo verano, facilitará. por sus perfectas condiciones, verificar con seguridad
del mejor éxito la siembra de algunos planteles que podrán contener un gran número
de plantas.
comprobacion de las satisfactorias
condiciones en que ya se producen las semillas, citaré el caso de la siembra hecha
recientemente por D. Hugo Finck con semillas procedentes de las plantas que cedí
á D. Vicente Rodríguez en 1868, habiendo
nacido con tal profusion, que por esto el
citado Sr. Finck ha propuesto últimamente
á la Sociedad de Geografía sembrar en el
resto de este afio 10,000 plantas, é igual
· número en el venidero.
C6rdoba, Setiembre 19 de 1873.-J.

Noticia de las semillas y plantas del árbol
de la Quina, que con la mira de extender
su cultivo, distribuy6 gratuitamente el
suscrito, desde Setiembre de 1867 hasta
Julio de 1868.
SEIDLLJ.S,

Sr. D. J. Martin Sanchez
Bárcena, de Jalapa ....... . 3 paquetes.
»
Sr. D. Hugo Finck ........... 2
» » Cárlos Sartorius, del
•»
~Iirador .................. .'.. 3
Sr. D. Tomás Grandisson,
)1
Orizaba .................... . 2

10 paquetes.

En

A:¡

Ni&amp;'..

A D. Hugo Finck, para el Potrero ......................... ..
42
Al mismo, para el rancho de los
Pilares........................ .
60
A D. Vicente Rodríguez, C6rdoba .......................... ..
41
A D. Cárlos Sartorius, Mira·
dor............................ .. 65
A D. Tomás Grandisson, Orizaba... ....................... ..
40
A D. Francisco Vargas, Coscomatcpec. ...... ....... . .......
58
Al Lic. D. José María Mena,
26
C6rdoba ..................... ..
A D. Prudencio Solleiro, Hua·
12
tusco........................... .
AD~ Josefa Ramirez, Córdoba.
8
A D. Joaquín Diaz, ídem ..... .
6
Al hospital de mujeres, ídem .. .
4
A D. Luis Galindo, gefe político de Orizaba, para distri·
buirlas........... '.............. . 200
1
A D. Tomás Gardida v D. Juan
20
Tonel, 1:Iéxico ..... ~ .......... .
50
A varios colonos de Túxpau .. ..

¡

Total de plantas distribuid:is...

632

Las plantas del hospital .de mujeres fueron trasladadas á México por D. Francisco
Talavera, quien las regaló (L la espesa del
finado Sr. Juarez.

�372

373

florcciJ.o el 24 de Noviembre de 1869, á
los veintisiete meses de sembrada en un terreno de Córdoba. De hoy mas cuenta :Oiéxico con ese eficaz antídota de las enfermedades que serpean por nuestro e~pléndido
Córdoba, Setiembre 27 de 1871.-J. A.
suelo.
Esta Sociedad, anticipándose al coNieto.
mercio, á la ciencia y á la humanidt\d, presenta un voto de gracias al Sr. D. José
Apolinario Nieto por su plausible conquista.
Eaas quinas que han brotado rogadas por
La Socicda&lt;l mexicana de Geografía y su sudor, adornan hoy su frente, y en el
Estadística, aprobando la proposicion de porvenir protejeráa su sepulcro.
uno de sus socios, obtuvo las preciosas semillas de las quinas propagadas en la India
Salon ele sesiones de la SocicdaJ en l'IIéOriental, y las coufi6 á la pericia y dcdica- xico, á. 31 de l\larzo de 1870.-Leopoldo
cion de su socio el Sr. D. José Apolinºario Río de la Loza, vicepresidente.-ManueZ
Nieto. Los afanes de este benemérito agri- Payno, secretario 19-Eligio Ancona, sec11ltor han conseguido la naturalizacion en cretario 29-Albino Jl,fagaría, secretario 39
México de la Cinchona Calisaya, habiendo -Luis 11lalanco, secretario 49

variedad de objetes útiles y curiosos.-' de pencas a1 día. Dicha máquina es emiEl desarrollo que ha teniuo el cultivo del 1 nentemente sencilla en su construccion, y
jeniquen durante los últimos años, puede &lt;le módico precio. Asegúrase que á mas de
apreciarse mejor en vista de los datos que estas ventajas, la máquina, movida por va.sobre el particular presenta uno de los dia- 1por, puede dar de 250 á 300 libras de filarios mercantiles de Inglaterra, suministra- montos; movida con fuerza de caballos, pro&lt;los por uno de sus corresponsales do Yu- duce 200 libras en las diez horas de traba.catan.
jo; y cou fuerza de hombres, de 125 á 150
Hasta el año 18GO el cu1tivo &lt;leljeniquen libras diarias.
estaba reducido á algunos 65,000 «mecaMas no paran aquí las ventajas que brintes » de tierra (cerca do 6,124 acrea), y su da la máquina raspadora: no solo las pencas
producto, en una considerable extension, de todas las plantas que arriba hemos enuse manufacturaba para la isla de Cuba y la merado se pueden raspar y desbrozar del
costa de la República. Habiendo aumentado mismo modo, sino los tallos del plátano, del
su exportacion en fibra á TºPª y los Ee- banano y del famoso Abacá de Manilatados-Unidos, y sosteniéndose su precio al- 1llusa textilis de los botánicos,-especie de
ternativame¡te entre 7 y 11 centavos, los plátano silvestre, ,oriundo de las Filipinas,
plantadores se han visto en la necesidad de cuyos filamentos forman un extenso artículo
perfeccionar su cultivo y aumentarlo hasta de comercio con la:1 naciones marítim3s del
una extension de cerca de 50,000 acres, mundo.
de los cuales hay actualmente como una
Entro los diversos sustitutos &lt;lel cáñamo,
tercera parte produciendo fibra, y el resto pocos han llamado tanto la atencion como
dará gradualmente sus cosechas cada ai'io el 11Ianila, así por su bella. aparieJ)cia,
hasta 1876, en que toda la área arriba men- unida á la propiedad que tiene de resistir
cionuda estará en activa produccíon, la que gran tirantez, como por ser muy duradeser,t actualmente á razon do 625 librll"il por ro, mas liviano y barato que ol cáñamo de
acre, 33.750,000 libras de fibra.
Rusia. El Abacá abunda en la region volSe comprende el gran interes que toman cánica de las islas Filipinas, desde Luzon,
en nquel Estado por el cultivo deljeniqucn, en la provincia septentrional de Camarines,
si co'nsideramos que hasta el ailo' de 1861 hasta Mindanao; igualmente en las islas ciruu millar do pequeñas plantas listas para cunvecinas, aun en las Molucas, situadas
plantarse, costaba $5, mientras que ahora mas al Sur. De donde se colije que esta
va~en de $28 á. $SO, siendo difícil conse- , planta crece natul'al~ente desde el Ecuad~r
gmrlas aun á este precio. La planta toma hasta los 20° de latitud Norte. Por cons1por lo regular tres aiios antef! de alcanzar guiente, puede cultivarse fácilmente en
su completo desarrallo, sin mas trabajo que otros países que participen de iguales conel de atender al desverbo
durante su ere- ¡1 diciones ñsicas en cuanto á. suelo, tempera~
,
crecimiento, en b estacion de las lluvias ! tura y humedacl de clima.
equinocciales. ·
. El eminente autor de la obrn. intitulada
Durante muchos aiios se ha ejercitado, PlantaiJ Filamentoaas de la India, Dr. J.
con muy poco suceso, el ingenio me~ánico , Forbes ltyle, nos dice que Mr.. Leycestc~,
&lt;le Europa y los Esta.dos-Unidos en mven- , uno de los fundadores do la Sociedad Agr1tar máquinas aparentes para desbrozar la • cola de la India, fué tambien uno ele los
penca del mafYuey en vez del lento y penoso primeros en llamar la atencion de sus miemtrabnjo de ra~paria á la mano, como se ha broa Mcia los filame~tos de! Abacá en 1822,
practicado en Yucatan y otras po.rtcs de presentán~oles al mismo tiempo la fibra.. de
América desde tiempo inmemorial: está.bale tres especies de Musa, 6. sab~r: ]!. sapienrcservado este honor á dos yucatecos, Solís timn, 6 banano comun, M. ornata, natural
y Patrullo, que han logrado al fin perfec- 1d~ Chitta~o_ng en l~.p~nínsula de_ Malaya,
cionar la de su in".cncion hasta el punto de y ])f. textilis de Filipmas. Descnbe la de
potler desbrozar con ella una gran cantidad la última como formada de una capa que

Otro c~nsiderablc número de plantas se
distribuyó entre varias personas de esta
poblacion, y de las cuales no se formó
apunte.

PLANTAS FILAiIEl\ilTOSAS DE LOS TROPICOS

De grande importancia seria para los paíSabido es que Yucatan &lt;lopcnde excluses de la América tropical el cultivo de c1er- sivamente de su jeniquen-conocido en el
tas plantas cuyos productos constituyen comercio bajo la denominacion &lt;le cáfiamo
hoy un ramo de comercio muy activo entre de Sisal,-pues su árido suelo no permite
los pueblos que loe producen y los que lo el cultivo de otras plantas en erran escala; y
consumen; tales son las diferentes especies á tal grado ha llegado esa industria en el
de maguey conocidas bajo los nombres de país, que hoy sostiene aquella península vacocuiza, cocui, }eniquen, istle, etc., y sus rins líneas de vapores, y se pone en comunialiados el cañamo de Nueva Zelandia-¡ caeion tel~gráficn con Europa y los EstaPliormÍ1f1n tenax-la ,pit:i. de las diferentes dos- Unidos. Segun datos auténticos que
especies de piña silvestre-Bromelia !cara- 1 hemos obtenido respecto al consumo de ese
tae, pengiiin, etc., y la de las plantas que artículo en el último de estos países se imse conocen en varios países de América b• · portaron en el año de 1869 2, 700 to~eladas
jo ~l n?mbre de bayonetJ-Yuca gloriosa, 1 de jeni~uen, 6_ sean 6.000,000 de libras, q_ue
aloifolia, etc.,-todas las cuales, con excep- · al precio comente de 11 cs. libra acen la
cion del Phor mium tenax, que requiere un suma de 660,000 pesos en oro. La isla de
clima templado y un suelo fértil, creccm ex- Cuba y otras Antillas consumen iaualmcntc
pontáneamente en los trópicos, las mas ve- gran cantidad d.e ese artículo, sabemos
ces en terrenos donde no se produce otra que en Francia y en Inglaterra tiene tam·
cosa.
bien mucha demanda para cordelería y gran

I

y

1 ;

I

�S75

374
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1

;

1,

,•

fué cortada aquel.día tnuy de ma.flana y se como todos ~ben, abunda igualmente e~
la tra.jo , la casa como 4. las diez ffll que &amp;br., y , la :verdad qqe todas eaa p-,r.
le hubiese dado el aol ni blanqueAdose de 1ea p\le.den.c.onside.-arse útiles bajo este rea· ·
ningqn modo: hizo totcer una cuerda_ la peetQ,.
cual resultcS tan bieoa como 1JD gll$1'&amp;1..inDe la misma manera que el maoil~ eo
glés. Concluye Mr. Leycester congratu· el p1'tano COD}un lo fibra ea ordinaria y
141idose con los miembros dé la Soeiedad fuerte en 118 ~ exteriores de los tallos.
por los buenos resqltados obtenidos, con el fina y sedosa en el interior, y de calidad replátandl\lo Manila y por las ventajas que guiar en laa intermediM. Los natur~ea de
de él se aacarán para la eordelerf,..
~ :¡ qtro&amp; puntos, Sép&amp;ra.n estell fibra&amp; y
El abacd ae corta al alo y JQedio, preci· las e~pleap ecmio cuerd,.., ·J M'r. Leyceaaamente antes de fl'oreeer ó ~ctificar,. ter, al llamar la atencion á :l,I fibra del Nupues se cree que deap1ies las fij&gt;ras son lll8' ,a temlia de Calouta, la llama tambien ,
débiles. 8i se Je oos.eeha mas tlQIPl'atW, la las del Jt. ,apiemium y Jf. Of'Mf4~ oon..e&gt;
ü~ra.sñ.mas cona y mas &amp;a, Oór•le propias p~a wer lu cuerdaa·que ae
cerca-de la raiz i bajo la bifwcaoien de las plean ep loa j~es. Ur. Crawfor~ ea d•
hojas. Abreaelt l11ego lo11gitudiwJJ!lent.e, y opüµon que el p1'i.no CJC?D)111l j&gt;l'OpOrciOD&amp;el pedúacalO'-.ctacral •• le separa AA._~ J&gt;,. á l()J habita~ ie muc.hallalu elprin. pae exterioree, que &amp;1&gt;11 en "'1idad Ii,e pe- cipal 1D1terial c:on qllt hacian 8118 vestidoé.
ciolos de las hojas. Dt' es~as capas, las de ooino lo hacen 108lin&lt;ijgen8' en }8f Filipinas.
mas afuera.son mu claras y fuertes, y .for- El arte de hacer vestidoa con. estas állrae
man la llamada bandala, que ea 1, que,ae p~ece haberse con®ido tambien en -Ma.daemplea en la fabricaoion ~ la ctrdelerí,.. gaaca., y ~ hay dllda que el pan pl4~o
Las interiores estA.n fonuda,a de JUainent()e que -cultj,a~ en la In&lt;Ua, ~tiene na ~·
finos, y producen lo que se ll.wa Z~, tida4 COD8iderable de fibras fuertes, de la
con lo cual • teje Ql nipe y llt~ te,ii4oa 1niema Jil&amp;P8f&amp; que el plátano amarillo de
mu 6ooe; miéllkas que las cap19 medias Jamaica. P~ro parece muy digno de inves·
produeedel tupoz,.con lo cual se fabrican tigaoion si el p1'ta~ ailveatre,_ybaeta ahotejidos de otras clases. U819ele para la fá- ra inú~J, q11.e crece al pié del HiJPal~a en
brica • vestidos interiores, algunos de ellos loa moa~ Nilghmis, no produce una:-fil&gt;n
tan fiooe, que un vestido entero cabe en el mas fuerte que cualquiera.de )~ cul~,aaaa.
pafio sm ajane.
l,a ~ra puede se~me fúilmen" r_on
Las capas ñbrosaa, despues dQ abiertl!oS, 110 cuchillo de madera, ~ &amp; la cortesa
se ponen , secar en la ~mbra, y luego ~ sobre una piedra lisa 6 una \ablat e;1pique , •
dividen en tiras longitJdinales de tres plll· veces ae 1J1&amp; coa este objeto de un cuohillo
gadas de a11cho; en ae&amp;!Jida. ee raepan con de hierro, tiene el inconveniente de ~
un instru¡pento hecno de ba.mb6 ~ui) lora# la fibra.
•
hasta que. queden solo ,las fibras. Caan~Q El Dr. H~nter, de ll&amp;dt-ás, en ea pr:é
ha sido e•entemente raspado, &amp;&amp;_dividen racion de la. fibr• del P.látáno, desecha
en manojos y se aacuden \lien en el ~ ; capas extenorea marcbitM, y aeparandp ae
pónell8e , secar, y ya eeces,' se aepltari lae ·interiores, laa Pone '- la aombr,a por&amp; lim·
diferenua claees. Las que se CHJtillJUI á la piarlae, tao luego como ae corta. -1 úbol.
cordelería. no necesitan otra operacio1-.; pe;o Para eato se echa l• cortea eobt.e Q.lla t.
las que han de servir para tejidos, ae ml.- bla lar~ f plaoa, poni~q.o ~ arri~ la
· vizan formando ]&gt;tquelaa bql111ylueg&lt;&gt;.dán- auperfioi,e 1Qterior, y ae le q~ta ~ 1&gt;'1\p•
doles con un ~ de madera; ~neea 1t con uu pedQo de arco de barril .romo fijaponen.juntaa y ae atan en el extremo, 6 81) do en up pedaso de Qladera, ele uaodo q•
engoman lae pautas para fol'IDU los ,nudo, ambqefot!menu•eQ&amp;eie decuchillo. Cau·
invisibles , como ae hace eon 1,. ñbra 4.e la do J• pa,rte interior •"· lilJlpia, ae nelvt
pilla. '
·
·1, oort.esa, y se limpia de- la misma ~
El tallo del plátano (Mma paraaiai(Jea) .-a por el otro ~· Hecho esto, se me·,

•in·

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mu

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J,

ten las &amp;bru en Q.D8o. ,iupja gande de ~a na p&lt;1r la superior. calidad de la ñbra, comol se ~ d,i\~men~ hasta qa\ q,11,ede~ lo (lUe plieda ~?dérie por no flCat86 pro·
oompletamente librea la parte gl'!tino~ ve~o del frito.
q1Je pueda quedar todávfa, la cual podr1a Si ~a *!p&amp;rlf las fib~ se aan 1ás mtr
~ fkiba-.te48}l~ J&gt;~dopaa ,her- na de un ~piche, d~ dividirse los íron·'rir en legta ó en una solQcion de Jabon al· 008 longitadmalmen~ en co,.tro partes: el
~no,--9Pn ~ :de que uo ~ de los que se CJOraZ.on se deja part ab9nol y el resto se
~ tle P.f,l en la h~ P;ue• e.atQe aon de- lle11 al traWohe• Deb6 tp~f86 cuidado ~é
~o~vos. En septda ~e 800lP.l }aa aeppar lu &amp;b,aa tie~nu de las r~~tes al
~ ~ ~ o " 8 al q-e ljbre cU&gt;1ep pasarlas ~r _el trapiche. 1!, ~on debe
~~ )\9~~lm~~ Débe ad.ver· ser lmifof.llle ·á. &amp;n deno dallar •fibras, lo
. M,;fe ~u\• ai ~tas dbras ae ~o.nen al sol cual • conaig11.e con cilíndricos h.orizoir
~ ~ ' ~ m a n un color parclu~eo ·tales.
amariij._ iqe G~ ae l• p~ede ~q.~$,r al
Ce.da Atbol prorl®e cuatro .librl'I de
·~qú.N~ ~b1en se ob9'1rva que .ex- ilbra, y obdrvaeo que Ioa,~ulos de lae
wPJ.~W.. a1 ~reno ~e p}anqu~ pero hoju J&gt;lOduoen ta mejor y .uas ab111\dante
.· ~~ J&gt;tttf pe &amp;D {~~··
cantidad de ella· pues ~ncienJ~a,ob~ lM ~IM. ~ 19 , . e_ el Dr. ÜjllQD quince 6~ fibra. En .ge~l, de las ·
"'1~ü •n e11 ob.~ ~e.. l&lt;&gt;!l Pr&lt;&gt;lw• ~tro li'-8 que pa,&gt;dti,t ~ ~ una
~~ '1-1 Qa~ "'9~ Jaa fibl'AS del se saca de los pedáncul09, y COJD&lt;, e•toa son
rPWaP.o te •ra~, bien pa8'.lldolas por las ID-8 fuél'tes, deben: molerse pór separado.
~ de 1in trap!che para ar~nearlea ~ En un día pueden molerse treJ, mil troncos
palpa, 6 ~ pon1éndolas:f. .fermentar. 81 en un trapiche. ·
·.
se ajfp~élúltjmo_procednmento,ae~btenLa estopa ó rezago que qaeda despues
dri un ahon-o notable en . el acarreo, p11C8 d r .&amp;da t. fib ae em"'lea muy bien
loa t?o~ ~aes de cort&amp;aoa W3 amon- e impl
· r&amp;t
}'f;
tonf.'Q cerca de donde E!Staban y ~e protejen p!Lra rellen~r c.olchonea, .almohadas, etc., y
~Al
l
· las h ·ª" T• 8' Jnnto con el qorazon machacado hace muy
.,.. ao1poµ1ov"º ea enc1µ1a . OJ~· ~ •• b
1-.: ·
f: b · t. pel
,ia.g~ Jptonces, pero con la !l~ventaJa uen ~awr1a1 para a .r1car l'a •
I u q.uade .su pol9r propio , las piezas ~e Es ind!ldable el IP,.ér1to de la fibra del pláab,üo y comunicarl~ otro. Se n~tan al- tano p~ra hacer p~l. ~lguno, no _bfangm:»ai , ~ para ~ue la o~racion com- q~eado, ~ero ex~len~ en cuanto á r~1aten~ - se, ~qv.e y se se_parc,n laa fib.-aa del cia y caijdad, fo~ enviado di la India por
-*-to (le la m~ vegetal. Eate proc~mi· el Dr. Húnter , Inglaterra en. 1851, En
~ ¡ -.Dlll de ges®J,orar .las 6br~ las 1846 Mi. May Q)OlttiS 111 Dr. Ryle alpas
~~ili~ ~o ~os que eucede en la muestras de p~l h~ho de fibras de plá:
linlia.cuaudo,se ponen los tron.coa en el agu!lo tano¡1, y de ~ Jlt1'JD&amp; tQ&amp;Dera "8 ,hu pr~
~ · f,.e~lit~ la 4680:0mpoeicion de los te- t{ca.do loa µwores '8$111~ en Ji eoloma
ji(es.
.
. .
· inglesa do ~~L :Mr. ltoüg~ lo ha
Se .._• . , ~~1)1.Jlen.te cortar el beqbo ta."1bt~n e;~en~, aaí de:Mti~ or·
p~o d~puea q,ue Jia.4t!lo frtto; primecovia ~ y .deMJ.e hfte ~~ t1em·
ro sPIIM '-"'r ~ ~échó do este y ~n s~un- po lo. cstá.n fabriCllndo en la lncli'a ~glesa
do •p.iqu}M . . q~eed~ren· de cordeles de ~npa qíe ya no 11rven.
den de ~ \ll11l9 ~an ~pJo , ,, .QQm· To~ estoB hech~ p~eban que '¡&gt;.llede con·
~lPIM.il~~ no l6Wl ~ ~n_.. $in ~m· seguirse un mater11l 11$~ }\&amp;taiiacer
.h,rgq, éQ tu F ~.lf8
.to4,) lo papei con solo q- ~· J~doe ~oien
· ~ ~o--coa •l--'t 09N~~d~ con las médidás necelin~ .p i$ ~1)9Ulonár~
:, - -~ caUW. fk ~.. :.S.n. ~ seto.
~we,a,~ ¡or ~~e
1Con ~ t o ( I-. ftu,tQ de 1' ibra del
~
·e~ pl4t-.i9-dice el "f)r. Bót!e-p11,edo asedo entnr e».Joa cmtonlQ, tintó !ó que~ p- gurar q11e he heé)f¡Q ~°'enwe, ele loa

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cuales resulta que la de Ma&lt;lrás soporta un I una libra de buena fi.
peso de 190 libras; la de Singa.pero no mebra, á 6 peniques.......
17 ch. 6 p.
nos de 390, mientras que una &lt;le cáñamo
de Petersburgh, del mismo largo y peso, se
Total............ l21 15 ch. O p.
rompía con 160 libras. Un cordel de doce
'hilos, hecho en la India con fibra de plátano, so rompi6 con 864 libras, mientras que
«Puetlen cultivarse jgualmente en el mis·
otro cordel semejante, hecho. con la fibra de mo terreno, junto con el plátano Jurante
piña, no vino :í romperse sino con un poso el primer año, ñames, maiz, frijoles y pa·
de 924 libras. La fibra de plátano tiene, tatas dulces, por valor de 20 libras mas, reapues, suficiente tenacidad para aplicarse á lizando así de la primer cosecha 41 libras
muchos, JlOr lo menos, de los diferentes 15 ch. El segundo año cada planta de plá.propósitos del cordela.je, y es probable que tano brotará tres 6 mas retoiios, que trilas plantas de un clima mas húmedo que el plicarán la cantidaJ de fibm, la. cual irá en
de Madrás tendrán:rnayor grado ele fuerza. aumento rada. a.ilo; y si los i•d.~tagos se corLas fibras exteriores pueden tambien servir tan antes de fructificar, la cantidad de fibr¡i
para cañamazo ordinario, como lo ha hecho serd de mejor calidad y ima tercera parte
el Dr. Ilunter; y las intol'iores mas deli- mayol'. Debo observa1· aquí que el banano
cadas para cañamazo fino, como es el que es mucho mas resistente que el plátano,
se saca del Abacá ó .fllusa textilis, cuando adaptándose perfectamente iÍ :i.lturas en que
las fibras se soparan y preparan con cuida- el último 110 puede existir. Grnn cuidado
do, y se tiene alguna experiencia en tejer- debe ponerse on la oleccion de la especie d
las. Con esto concluimos nuestras observa· :1\Iusa que convenga cultivar, pues de ello
cioncs sobre el particular, que acaso pare- depende mas 6 menos el éxito de la em
cerá que ocupan demasiado espacio; pero presa.»
es SUffiamente importante para los habitanPlionninrn tenax ó cáñamo &lt;le Nueva
tes de los trópi,:os utilizar tan va.lioso pro- Zelandia.- Reconocida la superioridad de
ducto, que ahorn dejan perder por comple- esta liliaca sobre las &lt;lemas especies .de su
to, y cuyo cultivo proporciono. el doble ob· género para los usos de la cordelería, ha
jeto de servir para alimentar el cuerpo, y entrado á competir con las plantas :filamende aumentar al U1ismo tiempo los materiales tosas, mas afamadas en los mercados europara difondir los conocimientos.»
peos, y aunque de reciente introdudcion en
Sumamente satisfactorios son tambien los Estados-Unidos, se nos asegura por los
los experimentos practicados en Jnmaica. fabricantes que es igual, si no preferible, á
con el plátano por Mr. Nathaniel Wilson, las que están hoy mas en voga. Igual opidirector del jardín botánico en aquella is- nion parece haber formado de ella su desla. En una i\Iemoria quo tuvimos el gusto cubridor, el famoso capitan Cook, cuando
de recibir de manos do aquel hábil y celo· dict': &lt;cEI país (Nueva ZJlandia) produce
so horticultor hace algunos años, encontra- una planta herbácea, muy parecida á la
mos el siguiente pasaje respecto ú. los pro- enea, pero de la naturaleza. del cáñamo 6
ductos del p1átano, y costo de su cultivo en del lino, y superior á, ambos en calidad, con
Jamaica:
la cual fabrican los naturales sus vestidos,
cuerdas, redes, etc., etc:» Para obtener l~
Uri acre planta,Io con re·
fibra se cortan las hojas sazonadas, y dcjántoños á 10 piés de disdolas·rnaeerar en el agua durante algunos
tancia, contendrá. 435
. dias, ae pasan por entre dos cilindricos apreplantas, que produci: tados, con Jo cual se desprende gran pi¡te
rán el primer año otros
· dela epidérmis y sustancia celulnr dela hoja;
tantos racimos de fruel resto de la operacion se reduce á, raspar
to por valor de..........no 17 ch. 6 p. y lavar la. fibra como se pmctica con el phi·
C:1da tronco producirá
tan o.

no

•

,

377
En 1844 l\lr. J. Wood llamó la atcncion I mos que se adptnria muy bien á los valles
de la Sociedad Agrícola de la India hácin de la América del Sur que tienen alguna
esta planta, en comunicacion que le pasó elevacion sobre el nivel del mar, v muy
al intento: en ella dice que el cáñamo de particularmente á la confederacion ~\.rgenNueva. Zelandia es tan.resistente que puede tina. Por vía. de expirimento, Venezuela y
adaptarse á toda especie de clima y terreno, Colombia. pueden procurarse la semilla. del
pero que prefiere un sueio anegadizo, ha- jardin botánico de Jamaica, donde se culbiéndola observado en su país natal crecien- tirn tan útil planta.
•
do ú. veces en tres 6 cuatro piés de agua, y ,
{¡, veces m.uy retirada de las orillas del mar. ,
R.AMON p .A.EZ.
Siendo oriunda de un clima templado, ~roe-

APUNTES SOBRE EL CULTIVO DE ALGUKAS PLAKTAS.

CEREA.LES.
(co:mx(·A).
CEBAD A ( IIORDEUM.)
La ccbaaa es cel'eal que vive fácilmente en todos los terrenos con tal de que sean sanos, pero prefiere los que sean ligeros y calientes. La cebada crece bien en distintas
latitudes, desde la. Escandinavia hasta la Guinea, y se aplica á usos diferente3, segun
la latitud. Al Norte se cultiva para la fabricacion do la cerveza. y la alimentacion de los
caballos, y en los climas meridionales no solamente se usa para la cerveza., sino para
alimento del hombre. La. paja de fa cebada se usa como alimento de los caballos y para la
cama. de los animales domésticos. En Francia y en Bélgica se siembra mezcla.da con el
trigo, y es Jo que se llam:i. en castellano inorcajo. Como no ahija tanto como el trigo,
puede aumentarse la cantitlüd del grano en la siembra, y SE RIEGAN DE 130 f,.. 150 KI·
t6GR.AMOS POR IIECTJREA.
CEBADA CUADRAD.A DE rnvrnnNo,

alcacel de inviemo, [ll. l1exasticlmm]. Gr::i1,o de
mediana calidad, muy estimado para cerveza; la cspig:i. tiene seis líneas de granos; paja
mediana; muy precoz, y puede usarse como forraje Yerde. Se siembra en Setiembre. El
hectólitro pesa de 55 !i, 60 kil6gra.mos.
CEBADA CL"ADRADA DE PRIMAYERA [H. lterasticlmm, var] conocido p'or ceóaaa de
arenales,- grano largo, paja. elevada, precoz; puede sembrarse en :Mayo, y produce bas·
tante en tierras pobres, sobre todo para forraje verde. Pesa el hect6litro de 60 á 65
kil6gramos.
48

•

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378

3¡9

CEB.U&gt;A cuAD~A?A PELONA, de pri~avera; como la. anterior, [H. areleste]; grano per·
la, desnudo, depnm1do y muy productivo; PªJª gruesa. Pesa de 70 á. 75 kil6gramos el
hect61itro.
..
C;BADA N~GRA DE PRDIAVER.\ [vulgare nigrum]; grano eon envoltorio oscuro; muy
tard10, y se tiene que sembrar en :Marzo: 55 á 70 kil6gramos el hect6litro.
CEBADA BLANCA [Destiahun var]; grano blanco, grueso y corto, propio para cervecería; paja muy alta, muy productiva. 65 á 70 kil6gramos el hect6litro.
CEBADA TRIPERCADA [triperaatum]; grano corto, desnudo, tripercado; paja gruesa.
75 á 80 kil6gramos el hect6Jitro.

.fnteiwr Lescatw.

LA PRODUCCION DE LA LAij A EN FRANCIA

Este impo~tante ramo de la industria
francesa- produce un movimiento de comercio que asciende á eesenta millones de pesos
por año.
La cabaña de Rambouillet existe desde
1786, y fué creada con los merinos mas
finos de España. Esta lana, sin contar los
primeros años que siguieron á la creacion
de dicha cabaña, cuyo precio fué cubierto
en distintos plazos, llcg6 á pagarse desde
1797 hasta 1826, á razon de 4 hasta 6
francos 75 centímos la libra. Desde 1826
á 1840, vari6 entre 2 50 á 4 francos. Antes de 1826, el precio sufri6 muchas altas
y bajas; pero desde 1840 se han sostenido
con cierta igualdad, y desde aquella época
han ido disminuyendo.
Respecto á las lanas ordinarias, no existen documentos tan antiguos; pero segun lo
que arrojan los relativos á la explotacion
de los dominios superiores, se puede calcu, lar que los precios han sido los siguientes,
por término medio:
·
Merimos puros, 2 francos 21 céntimos.
Merinos mestizos, 2 51.
Southdowns puros, 2 22.
Sololia pura, 1 98.

Southdowns saloña, 2 6.
Carmosinos soloña, 2 16.
Southdown-limosinos, 2 32.
La"!)deses puros, 1 87.
Estos precios medios indican que la dis·
minucion de valor pesa mas bien sobre }as
lanas extrafü1s finas importadas en Francia,
que sobre las lanas indígenas.
Las causas que han contribuido á produ ·
cir la baja que se ha sostenido en 1840 en
las lanas indígenas, es debido en gran parte
al aumento y mejora de las vías de comuni·
cacion pcr la apertura de caminos vecinales,
de canales y caminos de hierro, pero muy
particularmente por la concurrencia é importacion de las lanas de la Australia y de
La plat!l..
Mientras que Luis XVI creaba en 1786
la cabaña de Rambouillet para aclimatar
la raza merina en Francia, el ca.pitan Jhon
Mac Arthur, uno de loe primeros emigrantes á Australia, introducía en aquel continente, en 1787, tres pares de merinos que
habfa comprado en' el Cabo de Buena Espe·
ranza, y de estas tres parejas se formaron
bien pronto numerosos ,rebaños, á los que
vinieron á añadirse otros nuevos merinos

trasportados de Europa; de modo que la
Australia, al cabo de algunos años, se hall6
en situacion de poder enviar á Europa gran·
des cantidades de lana: en 1825 envi6 3,000
sacas del peso de 140 kil6gramos; 29,000
en 18-:1:0; 350,000 en 1866, y 450,000 en
1869.
La América. del Sur sigui6 el ejemplo de
la Australia, sobre todo en las llanuras del
Rio de Plata, y la. importacion de este país
fué de 4,000 toneladas en 1850; de 69,000
en 1866, y en 1869 un número casi dupli·
cado.
.
La Francia, así como otros países de
Europa, han sido invadidos por estas lanas,
y estas invasiones han modificado extraordinariamente los mercados lanares y ha da~o lugar á hacer cálculos é hip6tesis tal vez
exagerados. Se ha calculado que antes de
187 5 la Europa recibiría 400 millones de

libras de lanas extranjeras lavadas, y que
los precios llegarían á ser tan bajos, que á
consecuencia de esta depreciacion no po·
drian sostenerse ya en Europa los rebaiios.
Felizmente hay mucho de exagerado en es·
tos cálcu1os, porque los ~astos de la produccion en Australia son mas costosos de
lo que ,l!e cree, en razon de las grandes con·
tingencias á. que están expuestas las reses
lanares, de las que se mueren muchos millares de resultas de la gran sequía. de algunos años: desput:s hay el costo de los
jornales, que es muy elevado; el trasporte
desde los esquiladeros al punto del embar·
que; el flete, el trasborde, los gastos de almacenaje, comision y otros muchos gastos
que hacen subir el precio de la lana á cierta cantidad, á la que hay que añadir 'al
costo bruto de ella, el cual nunca. podrá rebajarse.

CULTIVO DEL "COCOS NUCIFERA"
Y BRNEFICIO DE SUS PRODüCTOS
POR DON RAMON :::OE

SILVA FERRO

[ Gontiuúa.]
.lRl'ÍCtLO PRIMERO.

La eatructura uel coco es la siguiente:
El epicarpio 6 película externa, es uelgado, seco y muy resistente; entre el epi·
carpio y el hueso que ocupa el centro de la
fruta, se encuentran unos filamentos piuy
duros, entrelazados entre sí en todas d1rccciones, y rellenos los inmersticios por una
medulina 6 pulpa esponjosa saturada de jugos, los cuales desaparecen cuando el coco
está maduro, quedando solamente el tejido

celular de la mcdulina, que es muy parecido
al serrín de madera, adherido fuertemente
á los filamentos.
El hueso es mas 6 menos voluminoso, desde cuatro á seis pulgadas en longitud y tres
á cuatro pulgadas en diámetro; su espesor
es de un octavo á. un sexto do pulgada, y
sumamente duro. Tiene tres filoncitos salientes longitudinalmente, y en la extremi·
dad de su base tres ojos pequeños cubiertos

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380 .

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por cierta membrana negra, y por uno de Ial cual los naturales atribuyen propiedades
cuyos ojos se desarrolla el cmbrion.
' medicina1cs. En la India llaman Oalappa
En el interior del hueso, que es unilocii- á estos bezoares vegetales, y los venden á
lar? se encuentra un solo grano, hueco in- los chinos, que los lle:van como amuletos
ter1ormente, que es el endospermo, y está cr~yendo que los preservan de multitud de
cubierto de un tegumento propio, delgado enfermedades.
y sembrado de vasos ramificados, cuyo te- El embrion es diminuto y est.1. colocado
gumento se separa fácilmente cuando la fru- en una segunda cavidad muy pequeila que
ta está madura y fresca. El endospermo 6 ocupa la parto inferior del endospermo. El
almendra tiene de espesor entre su parte endospermo 6 almendra es la parte mas preinterna y el ~egumento externo en contacto ciosa del coco; sirve de alimento á los puecon el hueso, unos dos tercios de pulgada blos que habitan los países donde se cría
cuando llega á su completo desarrollo; su este árbol, bien para tomarlo en su estado
color es blanco de nieve, y su cavidad in- natural como fruta, bien preparado en"dulce
terna contiene un líquido un tanto azuca- de diversas maneras. So consume igua1rado, un poco acidulado y muy agradable mente como fruta en !os Estados-Unidos y
al paladar.
en Europa, á. donde se exporta y so emplea
Cuando el coco está tlesarrollado en su como un excelente sustituto de la. almendra
tamaíio, pero verde todavía, el interior del en la confeccion de dulces de varias clases.
hueso se halla casi completamente llcnu con Su gusto es muy parecido al de las almenese líquido, y apenas empieza á formarse el dras y nueces frescas. Pero su mayor utiendospcrmo. Entonces el coco se usa para lidad la ofrece en el aceito que contiene, y
utilizar el líquido que contiene como un I en la aplicaciou de los resíduos, despues de
magnífico y saludable refresco. Ese líquido extraido el aceite, para engordar animales.
es cristalino, bastante parecido en su gusto
Antes del desarrollo de las flores, si se •
á. una horchata. ligera., nutritivo y muy corta la parte superior de las espatas, sale
fresco. En las Antlllas algunas señoras sue- con abundancia un líquido acuoso y azucalen lavarse el rostro y busto con agua de rado que se recoge con cuidado; dcspues de
coco; las j6venes porque les di;lcifica y con· algunas horas toma un gusto especial que
serva el cutis; las que pasan de seis lustros, lo convierte en deliciosa bebida, conocida
porque creen que las rejuvenece, restauran- con el nombre de «Vino de Palmera» 6
do á su prístino estado de tersidad la deli- 8o"JJa. Por destilacion se puede obtener un
cada e¡;idermis, surcada cruelmente por la a.lcohol bastante bueno, y tambien se conimpía mano del poco galante y adusto sigue hacer una especie de jarabe, concen1trando el líquido al fuego y añadiéndole un
tiempo.
Conforme va madurando el coco y cua- 1poco de creta.
jándose el endospermo, se consume ese lí· j Se desarrolla. y cría el cocotero perfectaquido poco á poco, espesando y volviéndose, mente á orillas del mar, en playas bajas y
Ul3S opalino el que queda, hasta que en la ¡húmedas, en terrenos áridos y areni~cos en
~omplcta madurez del coco casi desaparece donde otras plantas no pueden vegetar. Muy
&lt;le! todo.
al intérior do las costas y en países montaEn Ceilan usan los estucadores ese licor ñosos, es menos expontáneo el desarrollo de
opalino, que llaman «leche de coco,» para este árbol.
mezclarlo con la lechada. de blanquear, en
La mejor manera de sembrar un cocota.l
razon (\ la propiedades que tiene de adhe- es la siguiente: se eligen éocos perfectamenrirse al estucado.
te ¡iaduros, los cuales, Sqcudiéndolos, se
Algunas veces en el corazon del endoa· conozca, por el sónido que producen, quo
permo ocupado por la. horchata opalina. 6 contienen ya muy poco líquido en la cavilecht' de coco,-se forma una sustancia ovoide dad interna del endospermo. Se despojan
-0asi petrificada, una especie de bezoan ve- del epicarpio y de todos los filamentos y
getal, de color blanco azulado de porcelana, medulina, cuyo todo vulgarmente ée llama

I

carapacho, hasta que queda descubierto el dades, cuya seccion llegue próximamente
hueso. Este es el que se planta á una pro- al hueso, y luego hacer un pequeño ag11jero
fundidad de menos de media vara, cuidando con el propio cuchillo, que penetre hasta la
de q11e los tres ojos que tiene en una de sus cavidad en donde está encerrado el líquido,
extremidades queden colocados W,cia a.bajo, para poder servirlo como refresco.
si bien él eje mayor del coco debl-á. situarse La almendra 6 endospermo del coco, es
un tanto diagonal. El objeto de poner los sum~mente nutritiva y bastante olaeginosa.,
tres ojos hácia abajo, es porque el embrion, y da lugar á. varias industrias y consideraque se encuentra en la parto intnior del ble comercio. Se emplea en la manufactura
endospermo al lado de dichos ojos, se des- de una porcion de .dulces finos, ya secos, ya.
arrolla mucho mejor y nace por uno de en almíbar, y ca.si siempre rallada; pero es
ellos, fecundado por el resto del líquillo que necesario consumir frescos los dulces hechos
baJ todavía dentro del endosp, rinc y que con ella, particularmente los secos, pues
tiene cu contacto en esa posiciou. Algunos trascurridos algunos días empieza la destiagricultores aseguran que favorece y forta.· la.cion expontánea del aceite, el cual se ranlece el nacimiento del cocotero una pequeña. cía fácilmente en contacto con sustancias
cantidad de sal comun, puesta al lado de extraiias. En Ceilan se prepara el célebre
cada coco al plantarlo.
plato llamado «Curry,» introducido hace
En los terrenos mas aprop6sito á. orrillas algunos años en Europa en el arte culinadel m.el cocotera.: produce cocos á los rio \lx6tico, rallando el endospermo del coco
cinco
·s años; en otros terrenos con me- y luego haciendo una horchata, en cuyo
uos co iones favor&amp;bles, empiezan á parir líquido se cocina el arroz para sazonarlo
los cocoteros entre los siete y doce,años.
con la pinante salsa «Curry.» Pero la prin·
Cuando se pl:i.nta de nuevo un cocotal, cipal utiliza.cion es la extraccion del aceite,
deben sembrarse los cocos á una llistancia llamado ta.mbien manteca de coco, empleande diez varas unos de otros, y volverá sem- do los resíduos que quedan, despues de la
brar nuevamente en los lugares en donde el extraccion en la ceba de animales, especialcoco no haya nacido 6 se presente raquítico mente lechones, los cuales en cincuenta 6
su desarrollo.
sesenta din.a cebados con esos resíduos del
Produce ca.da cocotero auualmcnte desde coco, adquieren una gordura admirable.
treita. .hasta mas de cien cocos, y puede cal· ' . El extraordinario volúmen del coco entecularee que un.buen cocotal da por término ro, segun viene del árbol, es una gran desmedio anualmente ele sesenta á ochenta co- ventaja que ofrece para su beneficio econ6cos por cada mata. *
mico; por esto se necesita emplear cierto
Si los cocos se ilestiuan al mercado para sistema para disminuir en lo posible ese inosar el líquido que contienen como refres- , conveniente.
.
co, es necesario que un hombre suba al co- • Despucs que el coco ha llegado á suma- ·
cótero para elegir los 1¡uc están en saion. i durez, se desprende naturalmente del cocoesto es, los que están completamente f'or- i tero, y á este acto llaman los agricultores
mados y en princi.pio de madurar. Entonces I gotear. Los cocos goteados en un cocttal
Sé llaman «Cocos dE: a&lt;1ua. » En esa época \ 1lur:mte un par de semanas, por ejemplo, se
epicarpio, filamentos y°modulina que com- reunen en un lugar á. prop6sito e~ el mismo
ponen el capa.racho, y el mismo hueso que cocotal, y allí un hombre práctico, 6 mas
encierra el líquido, no han adquirido la con- si son necesarios, les sacan bruscamente el
sisteneia. y dureza que adquieren despues caparacho con un machete, quedando el coco
de maduro el coco, y es muy fácil cortar reducido á, menos de la mitad en volúmen
al coco un casquete cu una de sus extremi- y pes01 en cuyo estado se llama coco pelado.
·
Así se trasportan al almacen 6 tí. la hacien- ·
* En Ceilan se siembran en un acre de tierrt. 90 CO· da en unas redes tejidas al efecto, que puecoteros. Cada cocotero produce anualmente por ~nnino
~
medio 30 cocos, resultan.lo que cada acre de tierra pro· den contener de 150 á 200 eocos, y 1orman
duce 2,700 cocos, q11e don unos 10 quintales de copra la carga de una mula.
tieea.

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Si se destinan los cocos á. la extraccion
dc su aceite en el mismo lugar de la produccion, se rompen por medio del machete
en cuatro 6 mas fragmentos cada uno, en
un lugar preparado de modo que pueda recogerse el líquido que contienen dentro, que
es alimento nutritivo para los lechones; de
los fragmentos del hueso se separa. el endospe:rmo para luego molerlo 6 rallarlo para'
la extraccion dei aceite. Los huesos de coco
sirven para fabricar botones; tambien se
fabrican con ellos unas tazas, que montadas
con un pié de plata, sirven en la América
del Sur para tomar la infusion de yerba
mate; en Nueva Granada se construyen otra
clase de tazas, adornadas exteriormente con

muy curiosos relieves, y que se llevan Yiajando como utensilios que sirven de vasos
de camino; pero este empleo industrial del
hueso~del coco es insignificante comparado
con la prodl,ccion; así que tanto los huesos
como el carapacho, se emplean como combustible cuando hay escasez de leila, particularmcnte para alimentar las calderas de
alguna máquina do vapor. Sin quemar otro
combustible que los huesos y carapachos de
los cocos que beneficie un establecimiento
pa:ra. extraer su aceite, tiene el bastante para
producir laiuerza de vapor que consume la
máquina de moler, y el vapor para calentar
y saturar la molienda antes de meterla en
la prensa hidráulica.

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CRIBA, O LlnIPIADORA DE GRANOS

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Varios son los procedimientos empleados
Es bastante ingenioso, y aunque sabemos
hasta el dia para cribar y limpiar el grano, que su inventor lo ha modificado ventajosaantes de someterlo á la accion del molino en mente, vamos á dar una idea de él tal como
la fabricacion de harinas.
hoy existe.
Este problema ofrece algunas dificultades, J Presenta exteriormente el aspecto de un
si su resolucion ha de ser tan completa cual cojon cerrado, y por su tapa superior sobrelo exigen todas las condiciones á que debe sale una tolva, cuyo fondo se halla inclinado,
satisfacer, tratándose de una buena limpia, y dispuesto de tal modo que el grano deespecialmente en el trigo. Así pues, todos positado en la misma resbale hácia una
los medios y aparatos propuestos hasta el abertura, cuya seccion se regula por medio
tlia han dejado bastante que desear.
de una pequeña compuerta, movida con el
Sin embargo, entre todos ellos existe uno, auxilio de una palanca, que se sostiene á la
invencion de un estudioso y entendido me- altura deseada, fijándola en la misma tolva.
nestral de Madrid, D. Vicente García CaüiA continuacion ele esta abertura, y como
zares, maestro carpintero: ouyo nombre con- prolongacion de dicho fondo, existe una casignamos con gusto, por mas.que su excesiva nal en pendiente, fija en la. parte interior de
modestia se resienta; '
la to.pa lateral posterior, por donde cae el
Poco tiempo hace que obtuvo privilegio grano en el canto de una rueda vertical,
de invencion, y ya se halla funcionando su compuesta de doce cangilones 6 cajones alaaparato con muy buen éxito en varias taho- beados, que lo vierten en el interior de un
nas de Madrid y de provincias.
cilindro ,6 tambor formado por una tela

383
metálica, convenientemente calculada en rectas hasta cerca del extremo izquierdo,
cuanto á la espesura de la malla, segun el en que se encorvan para producir el efecto
grano ds que se trate.
que se dirá despues.
Esta parte del aparato desempeña. las
Este tambor se halla ligeramente inclinado, y se depositan en él las piedrecillas funciones de una batidera, pulverizando los
y cuerpos extrailos de mayor volúmen que cuerpos extrailos que tengan las mismas diel grano, precipitándose despues por otra mensiones que el grano, y que por consicanal en pediente, que se halla fija en la guiente hayan escapado á la accion de las
parte exterior de la cara lateral anterior; dos cribas anteriores, cerniéndose ahora en
fasando el grano á traves de la. tela metáli- pequeños fragmantos á traves de l0s orifica. á otro cilíndrico concéntrico al primero cios de este cilindro.
Las mencionadas paletas recojen al misy exterior á el, que es de chapa de hierro
agujereada; pero de tal modo, que desem- mo tiempo el grano, y despues de batido lo
peñando las funciones de una criba, deje arrojan por una abertura contra una tabla
solo pasar por sus orificios á. los cuerpos de 6 fi:ete forrado de chapa y con un tope, formenor volúmen que el grano, el cual, por mando una canal, por donde cae aquel mezla inclinacion de dicho cilindro y por efecto clado con una parte de polvo y algunos pe·
de la fuerza centrífuga que se desarrolla queños fragmentos de cuerpos extraños, de
en..el movimientl) giratorio de este, cae á queda completamente limpio por la accion
una canal en pendiente, sujeta á la parte de un ventilador, que dirigiendo la corrien·
interior de la tapa lateral anterior, para. pre- te de aire por un conducto especial, lo purcipitarse en un nuevo cilindro por una aber- ga de impurezás, cayendo el gaano por una
canal c.n el interior de otro cilindro giratotura practicada en el mismo.
Tambien este es de chapa de hierro agu- rio 6 criba, donde queda el grano definiti·
jereada, pero fijo, y su superficie interior vamente limpio y cae por la base anterior,
está surcada de asperezas formadn.s por los qu~ es abierta, á un dep6sito 6 al suelo, para
ser r.icogido y sometido á la moliei:.da.
rebordes de los orificios.
Tal es el curioso mecanismo de esto ap:iEn su eje se hallan asegurados, y giran
con él, dos anillos 6 cubos, de cada uno do rato que, sin presentarlo su modesto autor
los cuales parten hácia la superficie cilín- como una perfeccion sobre los ,lemas conodrica; perpendicularmente al eje, cuatro ra- cidos, ofrece, sin embargo, grandes ventajas
dios 6 cruceros dispuestos de tal modo, que sobre estos por su sencillez, por sus efectos
los correspondientes al primer cubo no se mas completos y por su ma,Yor aprovechahallan respectivamente en un plano perpen· miento en el grano, así como por el poco
dicular á los del s~gundo. Finalmente, los espacio que ocupa, por la facilidad en las
extremos do los raJios del primer anillo es- reparaciones y por su bajo precio, pues aun
tán unidos con los corresooll,dientes del se- los qua están mejor construidos no exceden
gundo por medio de unas· barras de hierro ni llegan á 150 pesos.
En cuanto á su manera de funcionar y
de poco espesor y do 0,05 pr6ximamente de
á
la
traEmision do los movimientos, depende
latitud, haciendo las veces de paletas en
del
motor
disponible 6 del de la misma tahoforma elizoidal. Claro es que estas, en virna,
mediante
una sensilla disposicion.
tud de la disposicion expresada, no son paralelas á la directriz del cilindro, si bien son

,

•

�384

•

CARTAS A '"EL CULTIVADOR"
1

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1

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Yanhuillan, I 1 de Julio de 1815.-Scñor se ha vendido última.mente de 8 50 á 9 pe·
director de Bt Cttltii:ador.
sos carga, el de superior calicl:id. El trigo
largo ha escaseado bastante, pues su corto
:\Iny señor mio:
culti rn en toda la Alta :Mixteca no permite
La situaciou agrícola de estos distritos ba el que halla. grandes existencias¡ su precio
mejorado muy poco en el trascurso de Junio es actualmente igual al del trigo pelon, y cu
y parte del presente mes. Desde mediados algunos mercados, comocCoixtlahuaca, ha
(lel mes anterior comenzaron á sentirse las imperado en precio, aunque esta alza es mo·
benéficas lluvias, aunque no con la. regula· mentánea, por ser este mes en el que se ha·
1·idad de otros años; y como multitud de la· cen las siembr:i.s de dicha planta., segun tenbradores no habiau hecho sus siembras por go dicho. La. cebada se halla á 2 pesos ~;i
la sequedad de los terrenos, contra toda la cs. fanega en Tamazulapam, 'l'eposcolula y
regla establecida se han resuelto á sembrar 'l'laxiaco; á 3 pesos en Yauhuistlan y Xo·
maiz en el presente mes, y ademas, trigo chixtlan, y tí l peso 81 ! es. eu Coixtlahualargo y cebada. Es comun en estas :M:ixte~ ca. El fnjol continúa á. 7 pesos 50 cent a vos
. cas la siembra ele b. cebada y el trigo largo fanega. En el valle de Oaxaca el trigo pelon
cm el mes de Julio, para cosechar ambos se halla á 10 pei::os carga¡ el largo, segun
frutos en Diciembre y Enero; de manera es clase, de 1 {L 8 pesos; el rnaiz, ú. 3 pesos fa·
que la inuov.aciou ha sido únicamente en el nega, y en la capital, la. harina blanca cu
maiz, por lo tardía de las lluvias. Sin em· greña, :í. 14 pesos carga ele 14 arrobas. La
bar~o, fuerza es advertir que las siembras harina blancajlor, segun clttse, de 24 (i 26
apenas constituyen una tercera parte de las pesos carga de 1G arrobas. Ya comienza á
que hay comunmente, pues muchos agricul· l1aber introduccion del chile co~teño de la
tores no han querido hacerlo por juzgar muy nueva cosecha, y su precio ha bajado un
aveturado el éxito, principalmente en el ciento por ciento, pues las últimas ventas
maiz, pues como ya tengo manifestado á vd. han sido ele 4: á 6 pesos arroba. El chittepin
en una de mis anteriores, cu estos lugares aun permanece ele 1O á 12 ps. arroba, pero
son muy pocos los terrenos de regadío, de sin ningunas operaciones por estar lti cose·
&lt;loude resulta que cuando no hay llUYias cha muy inmediata. El chile i:uicateco aun
abundantes en los meses de Abril y :Mayo, permau.ece de 7 á. 8 pesos arroba, pues ht
sufrimos una gran cnrestía ele maiz, como cosecha ele este es hasta el mes ele Diciem·
bre. Bl chile ancho se halht de 6 ú. 1 pe::&lt;os
se ve en el presente 1üio.
Como consecueoci:i. ele 1.,, mula estacion, arroba, y el pasilla á 9 pesos, en cortas cauel maiz ha tenido alza en los mercados de tictades.
Las mantas de Pnebli. tienen bastante de·
Tla.xiaco y Coixtlahuaca, pues en,cl prime·
ro se halla ú. 5 pesos 25 cs. fanega, y eu el manda, y las pocas introducciones que ha
segundo á 6 pesos. Eu N ochixtbn y Y au- habido se han realizado á buen precio y al
huitlan está á 4 peoos 87i cs. fanega., y eu contado. Abundan las pieles de chivo, de 20
Teposcolula. y Tamazulapa.m, á. 4 pesos 50 á 25 cs. libra, segun clase y tamaño. Hay
cs. El trigo pelon permanece estacionario hasta a.hora poca demanda de este artículo,
cu los mercados de X ochixtlan y Yanhui· y por eso se cree que no sufrirá. por lo pron·
tlan, al precio ele 1 á 7 pesos 50 cs. carga, to mayor alteracion. Las lanas tambie~ tie· y solamente en Teposcolula y Tama.zulapam nen poca demanda, y como no tienen mas

385
mercado que el de Oa:x:aca, 11ns precios son
actualmente de 2 pesos 25 cs. á. 2 75 arro·
ha, y solo la de suprema clase se ha vendi·
do tí. 3 pesos arroba.
Las operaciones mercantiles en lo general
se hallan enteramente encalmadas; la. po·
breza es comun en todos estos distritos, y la
ca.restia. de semillas y escasez de lluvias vie·
nen á. coronar t:i.n pésima situaeion. El es·
tablecimiento del ferrocarril proyectado de
Oaxaca :l. un punto de la. línea del que con·
duce de Ycracrnz {~ México, daría á. eetos

•

pueblos un grande impulso, pues á. la. vez
de proporcionar trabajo á. los pob.es, po·
drian exportarse con ventaja. los ricos frutos de ambas Mixtecas. ¡Dios quiera. y se
logre ta.u benéfica. empresa, pues ella. mar·
cará una grande era. de progreso y prosperidad para 'este rico y populo~o Esta.do.
Quedo de vd., señor director, muy obe·
diente .servidor y amigo Q. B. S. M.
MAtUNO ZÁRATE.

CRONICA AGRICOLA.

SF.GAOORAI.

PlllLOiiRA C!NIBALTS.

Hace poco tiempo que el gobierno fra.n·
ces ofreció un premio de 300, 000 francos
( $ 60,000) á la. persona que descubriera. un
remedio eficaz para destruir la. '' Philoxera
vasta.trix," insecto parásito que tanto daño
está ca.usando en las viñas, tanto en el sur
de Francia como en los ¡Jstados-Unidos y
otros puntos. Hasta. aquí todos los remedios
para. combatir el mal han fracasado, pero
se dice que últimamente se ha. descubierto
en el Norte América una especie de "Philoxera." que es contraria á. la vastatrix, y
que tan pronto se forman los insectos, ero·
pieza.u 1i. comerse á. sus adversarios hasta
dejar completa.mente limpia.~las plantas. Es
por esta. circunstancia. que se le ha clado el
nombre de '' Phiioxera. Canibalis,'' y actua.lmGntc se están enviando á. Jfra.ucia can·
tidadcs considerlbles, pues se espera. que
los ensayos nllí sean igualmente favorables.
Esperamos en breve mas detalles sobre
t:i.n notable cuan extraño asunto, pues parece que fuera un ejemplo mas de •que ~a.
naturaleza conserva para. todo su propio
equilibrio, y que solo falta. el progreso de
la ciencia. práctica. para aprovecharlo.

Rabia. mas de seis mil máquinas de todo
género en el Mncurso de Bedfor. Ha. sido
notado el progreso continuo de las máquinas
de arar al vapor, que tienden 1i. abolir los
caballos en los trabajos de labra,, así co·
mo las batidoras reempl:i.zan el
orcador
aparato
6 trillo. Hemos visto maniobrar
ingenioso de M. How:i.rd, gracias al cual se
puede labrar, ro.strillar; en una. pala.br~,
hacer todos los trabajos del suelo con una.
locomovil de diez caballos. Se trata ele un
cabrestante monta.do sobre cuatro ruedas,
que se cambia. sin dificulto.d para. p:i.sa.r de
un surco :i otro. Un aparato semejante exis·
te en Francia. )l. .A vcling lo ha. hecho ver
hace algunos dias á ~!. Luis Hervé; esta
semana lo harlt maniobrar ante una reuuion
numerosa ele agricultores en las cerea.nías
de .Amicns. Entretanto que no tengamos la
perfecta descripcion, nos limitamos á. decir
que la. máquina locomovil de diez caballos
que da la fuerza. motriz, sirve para todas
las operaciones agrícolas: para. batir los ce·
reales, para. trasporte de los a.bonos y para.
grandes cargamentos en las carreteras ordi·
na.rías ..Para la labor y demas operaciones

49

..

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1
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1

387

380
A~IT. Y COCHIKILLA.

\

•
..

del suelo, se adapta llll cabrestant~ moutM~O
- sobre un ca.rreton, que se muda sm traba.Jo
Los prorrresos de la quimica'hau causado
. ninguno para. pasar de un surco á. oti:o· Se
rea.liza así, con notable economía de tiempo la decadm~cia creciente •del comercio que
y de mano de obra, u~a suma. total de 1~ {L tanto producio. á Guatemala y á. México.
20 000 francos. Esta rnnovacion, de un m- Del carbou mineral, dice un químico fran·
te;es capital, no es desconocida en Fr:i.ucia i ces, se saca actna.lmeute, ademas del gas
solamente ensaya. sus primeros pasos cuan- que sirve para el alumbrado, uno de los mas
do está ya en uso en grande esca.l~ en In- poderosos desiufectantes que se c?nocen ( es
de notar, en una
escala
un antipútrido eficacísimo) ¡ tambien s~ saca
glaterra1 y 1 es di!!llo
o
A
•
tres veces mas amplia aún en Alema.ma, una sustancia que cura radicalmente ciertas
segun se ha probado en el concurs~ de Bed· enfermedades de la piel; otra que es el m~·
for, donde se encontraban gran numero de jor desengrasador que se conoce, en térmiingenieros y agricultores alemanes. _Ante nos que aun las gotas de sebo que caen en
" las ventajas económicas del vapor. a_Phcado el papel, desaparecen completamente cuaná los trabajos del suelo, no es perm1tido c~r- do se usa.ese producto químico, finalmente, se
rar largo tiempo los ojos. La pr~duccion extraen del carbon mineral, ademas de otros
agrícola es en el suelo una rev~lucion aná· muchos compuestos químicos útiles, sustanloga 6. la que el vapor ha. operado en la pro· cias que dan varios colores; el mismo azul
duccion industrial y en los tr~sportes te~- que produce el añil; el eltlarnado que, d~ la.
restres y madtimos. He.sta. ahora se hab1a cochinilla· el verde y el negro. Este ultimo
logrado segar los trigos rectos, y a ~n los no necesit~ de mordente si se aplicii á. maregularmente volcados, pero no !e podi:i, de· terias textaes animales, como la lana y la
cir que el problema de las segadoras mec~- seda. La tinta de escribir, tan en uso hoy,
nicas quedase resuelto, porq~e no se p~dia sea negra 6 morada, tiene por padre :l car·
seo-ar de una manera convemente los trigos bon mineral. Es para nlgunos extra.no que
m~l volcados ó haciendo remolinos; era pre- esos productos del carbon ( encerrados cu
ciso segarlos con la hoz ó con la zapa, y ~e estado líquido en vasos de cristal) tengan
quedaba. á merced de los obreros cuyas exi- una apariencia enteramente diáfana y que
gencias se aumeutn.ban con su descontento esos sean precisamente los que producen los
de ver á la máquina. segar los gra~os ,que mas bellos colores. En 1869, el compuesto
les daba.u mas utilidades. Iloy, gracias u. los químico sacaclo del añil que sen;a para dar
'· releveurs," pu~de decirs~ ql~e el prable-. color azul á. infinidad de telas de la.no., al·
roa está resuelto por la aphcacion de un pe· rrodon y seda, costo.ha 1, 200 francos cada
-queño apara.to en los d~entes de g~artla- kilógramo; hoy ese ~ismo azul, sa_cado .del
tierrás y en su prolongacion de manera para carbon, no cuesta smo 59 francos el k1l6·
reeorre.espirras del trigo antes que sea.u gramo. _
.
.
Se dice que li' tmtes producidos por el
tocada
la tierra. Gracias á. estos aparatos simples é ingeniosos que arrastran por carbon son efimeros ( excepto el negro sobre
el suelo y que están provistos de una. vanlla lana. y seda), tales como los llamados "Mo.·
de qierro elevándose oblícnamente de ade- gento. 11 y "Solferino;" pero esos colores,
lante á atras hasta encima de l_a tierra, l:i.s como las telas, corresponden perfectamente
espigas se presentan :.\. esta, si no en. ~na á los tiempos que atravesamos. Si uoo mu·
posicion vertical, al menos cu una pos1c1on jer no se pont! un traje mas de tres ·reces,
que se aproxima. suficientemente para que ¿qué importa que la. tela y el color de él '!1º
la corta sea fácil y regular. M ..Bella, an- sean duraderOl\? Si esa poca firmeza pndie·
tirrno director de Grignon, lrn visto cortar r:i ser una mediana razou contra. el uso ele
pir una segadora., provista de este recoge- los colores saca.dos del carbon mineral cuanrerrularmente volcados, que do se emplean sobre telas de seda, cuando
dor I los trio-os
O
O
d • t
hubieran sido muy mal sega os sm es e ap3:- se usan para pintar zarafas y muselinas, no
rato, al cual se ha dado el nombre de Apa- queda ni aun ese pretexto en contra de co·
lores tan bellos y baratos. Muchas ~ustan·
rato Samuelson.
cías extraídas del carbon estin suJet:i:s 6.
cvapcfrarse con facilidad, y entre ellas .e~t6.
la que sirve para hacer tinta de esci:1b1r.
Falta ahora que las grandes plantaciones
que han hecho los ingleses de los árboles que

-

puntas, tales como es preciso construirlas;
se ocupa de los parara.yos para. iglesias, molinos de viento, chimeneas de fábricas, pol·
vorincs, buque·s, de la manera de aislar los·
pararayos de l::i.s partes metálicas de los edi·
ficios, del conductor, de la seccion que deben
tener los cables metálicos, de su fabricacion,
colocaeiou y preservacion. En resúmen, la
obra de M. Callaud es un excelente guía.
práctico para los arquitectos que tienen que
preservar casas, monumentos ó fábricas de
la accion del rayo.
Digamos una palabra solamente de los
conductores de paja que M. Callaud recomienda. á los agricultores para las fincas aisladas y situadas en parajes elevados. lgnórase genencralmentc que se puede construir
un para.rayos bastante bueno con una. vara
de madera, una aguja engastada en su exEL PARAR.\\"OS ECONÓMICO.
tremidii.d y uña cuerda de· paja. Colóquese
sobre la cabaña ó en el punto mas elevado
Nuestros lectores recordar in que en el de la finca. dicha Yara de madera armada
número IV de, El Cultii:ador dimos, en la con su punta metálica j átese fuertemente á
Crónica .Agrícola, la noticia de un pararayos
punta una cuerda de paja, la cual debe
económico de que halilaba el Nouveai1, Jour- esta
llegar~hasta el suelo terminando· con un manal d' Agriculture. Apropósito de este útil nojo, tambien· de paja, enterrado it cierta. descubrimiento, dice Mr. M. A. Vernier
profundidad. De esta °:1ª.uera se tend~~ 1111
en una. Causerie ScientifaJ.ue lo que á couti· pnrarayos, pero á coud1c1on de que lp. cu~ruuacion traducimos y rogamos á nuestros da de pnja 110 toque en ningun puut9 un ?blectores emprendan Riquiera' por vía do en- jeto combustible, y que, cuando mas, se
sayo:
aproxime á las tejas y á. las piedras. Con
"Tratado de los poratayos, pot M. A. Ca· este sencillo aparato podrá. preservarse del
llaud.-N o hace mucho tiempo que tuvimos rayo, sin gastos, hasta la mas pobre ca.baña.
oca.siou de hablar de las instrucciones da·
da.s por los miembros de la. Academia de
Ciencias acerca de los pararayos y sn cous·
'COSECHAS.
truccion. Esto no impide que señalemos una
obra enteramente técnica debida. {~ M. CaLa cosecha. de ttiba.co ha. sido pequeña. y
llaud, de Nantes, quien habiendo cow;trui·
do y colocado numerosos parara.yos, y es- son muchos los pedidos que se ha.o hecho y
tando consagrado durante muchos níios al continúan haciéndose de fan importante arestudio de la electricidad, ba querido que tículo, cuyo precio tendrá q~e s.ubir en proel público se aproveche de sus experimen- porcion al aumento de compradores.
Ultima.mente la. arrob:1 de tabaco ha. vatos. M. Callaud es un ingeniero que ha. dado
á todas laR piezas del pararayos, desde 1:i. lido cuatro pesos cincuenta centavos; y respunta. hasta las ram:\S que penetran en la pecto á café, el precio del quintal ha sido de
tierra, las nuevas formas que cree mas apro- diez y seis pesos ciucuenta cent.Avos.
En Coscomatepec hubo tres carreras de
piadas á. su destino.
Encuéntranse en el libro de dicho autor caballos jugadas los dias 29.-30 y 31 del paindicaciones precisas acerca de la utilidad sa.do, y fueron ganadas por los cordobeses
de cada pieza, diseñ¡,s minuciosos de todo con una. yegua del Sr. Coutolenn~ _contra un
lo descrito, é instrucci9nes que pueden ser famoso caballo de raza inglesa.:.
útiles á los obreros encargados de construir
y colocar pararayos.
Despues de un c;,c{1mo~hist6rico que alcanza hasta la inveucion
los para.rayos,
:M. Callaud determina las reglas de su situacion y altura; describe prolijamente las

d~ la quina, hagan decaer el comercio de
las quinas, para demostrarnos que el hombre de Sud América. debe contar mas bien
con sus propias fuerzits intelectuales que con
las de la naturaleza. int~rtropical, porque el
hombre europeo sabe anear del carbon mil
sustancias preciosas. En corroboraciou de
lo dicho cita.l'emos un caso: el azufre de que
se proveía. Europa le venia ca.si todo de Sicilia.; el alza. de_ precio del articulo indujo á.
muchos 6. buscarlo en otra parte. Hay una.
¡Jirila sulfnrosa. cu mucha abundancia, y de
ahí sacan hoy 6. precios muy bajos los fabricantes de á.eido sulfúrico la sustancilL de que
nec~itan, en tórmiuos en que ya no va casi
un grano de azufre de Sicilia. á Francia. "

no

�389

388
SOCIEDAD EXPORTADOR..\.,

En Ga.lveston se ha. formado una sociedad
cuyo capital es de $100,000, 'con el objeto
de llevar á. los Estados-Unidos las frutas
tropicales que se producen con abundancia
en las costas de México.
La compañía. cuenta con dos vapores, que
harán en ochenta. horas el via.j.e entre dicha.
ciudad y el puerto de V eracruz.
YÉTODO P.4.RA CONSERV.4.B LA CARXi EN YiUXO.

\
1

\

campos, e11. dondi no toda vez se ofrece 11
oportunidad de conseguir remedios cientf
ficos.
El remedio consiste en untar bien la parte
lastima.da con grasa, y cubrirla. luego con
ceniza. de carbon ds leña bien pulveriiadn.
La explicacion que nos hace el Sr. Leeube
de la aficacia del remedio, es, que la grasa
combate los fríos y humedades nocturnas,
evitando la. snpuracion de la. herida, y la
ceniza de leña, como posee calidades elec·
trizantes, cura en poco tiempo la. lastima·
dura, debiendo desistir de ensillar 6 de usar
el a.nima!que se esté curando, hasta tanto
esté oompleto.mente sa.no.

Los japoneses la. ponen en un platon de
porcelana., ecMndole agua muy caliente hasta cubrirla. del todo. Encima. del agua. po·
nen aceite, impidiendo de este modo el acEl, CAFÉ ~'s Gt:ATEYALA.
ceso del i.ire_, y la carne queda. fresca. L:i.
coagulacion de la albumina en la superficie
Dice El Progreso, importante publicn.cion
de la. carne, a.cti vada por el agua caliente,
guatemalteca,
que el gobierno de aquella.
ta.mbien parece tener influencia.
república hermana ha. dispuesto que en ca.da
uno de los departamentos del país se siemREllEDIO PAB.4. LAS JoíAT..I.DUR.4.S,
bren diez quintales de café, haciéndose el
El Sr. D. Joaquin Lecube nos ha indica.· gasto por cuenta. de la. naeion, para. propor·
do un remedio eficaz para la cura.cion de las eiona.r un estímulo al cultivo de ese valioso
heridas en los caballos causadas por la mon· producto, ofreciendo gratis á los pobres que
tura ó guarnicion, y nos agra.da ofrecer la posean tierras aparentes, la cantida.d de plan·
receta. 6. nuestros lectores, pues la sencillez tas que necesiten pam formar almácigoi;;; y
de los ingredientes y su' fa.cil aplica•ion es por su costo, :\. los que no carezcan de re
una. gran .ventaja., especialmente en nuestros cursos para ha.cer el gasto.

..

1

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CA!IBIOS
EXTERIORES.

OB81m\~ACIO!i1'.S

Lóndres 6. 60 d. vista 00 á. 43 á. 43! pen. por peso, con plazo y aumento de réditos.
ldem á. 60 d. vista., al contado riguroso. . . .. . • . • . . . . . . . . . . . . . . 43 á. 43!
ldem id. letras hechas .........•............ :.· ........·..·.... 43! á 43!
París. . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . 50 4 á 4 55 . : ........................ .
Nueya-York, á. 8 dias vista..
O á
9 porlOO premio............. ..
Habana, oro....... . . . . . . . . .
5 á.
7b ,,
,, ..............•
Eij¡iaña., varias plazas . . . .. ..
O á.
10
,,
,, ............. ..

u. o.
' • '1
•

u. o.

N. · :,

PRECIOS CORRIENTES
DE ALGuNOS FRL'TOS AGRÍCOLAS Y XACIOXALES.

:MERO.A.DO DE LA CAPITAL.

..

REVISTA !1ERCANTIL
Continúa. la. calma en las operaciones
por la. estacion, por el pánico producido por
quiebras en Zacatecas y Guadalajara, y por
la. baja de los pesos mexicanos en Lóndres,
los cuales, segun telégra.mas de fin de Junio,
corrían á 54 5zl6 peniques por onza., bajo
~ la. base de que nn millar de pesos produce
al pié de 866 onzas Standard. Poco convie·
nen, pues, las wemesas de pesos á lnglater·
ra.; y creo, por lo tanto, llegado el caso de
que el gobierno piense sériamente en quitar
el derecho de 5 por 100 de exportacion, que
si mal no recuerdo, debió haber quedado
abolido, á, la. publicacion del Arancel del
Sr. D. Matías Romero. Siendo esta. una.
•cuestion tan grave, seria de desear que los
ilustrados escritores de la. capital la tratasen con la. a.tencion que merece, una vez

que, nuestra moneda, considerada hoy en
Europa como mercancía, vale allá menos
que aquí. Supuosto que $1,000 se reducen
á cosa. de $ 978 91 menos los gastos de fletes,
seguros, empaque, comisionei:, &amp;c., y el ci·
tado 5 por 100 de exportacion. Creo, ade·
mas, que teniendo nuestra moneda. 'tan buena
aceptacion en el J a.pon y en China, a pesar
del peso de tráfico americano, seria. oportu·
no para impulsar la venta de nuestros pesos
y para traer á la Repiblica. aquellos colo·
nos, nombrar un agente diplomá.tico empe·
ñoso que se ocupara de tan vitales negocios
para nuestra patria.
Nuestra aduanlllllle esta capital produjo en
el afio económico hasta fin de Junio próximo
pasado, $ 2. 005, 136 13, contra$ l. 988,364
73 1 que produjo el aiío anterior.

México, JuUo 30 de 1815 .
Aceite de olivo mcocicano, arroba ... : .... : ................. , . , , .• · .
Aceite de ajonjolí clarificado, ídem ....... : ................. · · , , . • .
Aceite de linaza, ídem .................. , ........ · .. , · · . · · · · · · · · ·
Aceite de nabo, ídem ................ : .......... ,,,.···.· . ·, · ·, · ·
Aceite de ajonjolí, ídem ............•.... , ... , · · , · , · · , · · · · · · · · · · · ·
Aguardiente de caña, barril .............. : .... · . · , · . · · · · · · · · · · · · · ·
Idem de Za.catlan, idem ..................... ·, ..... · . ·. ·, . · . ; . , . ·
Idem mezcal de Teq,úla, legítimo, ídem ........... , .... , , ......... ,
lclem idem de tierra caliente, ídem .......... , .... , ...... • · .. · ... · ..
ldem iclem de tierra fria, idem ...... ·............. , ..... · · · , .... · ..
Algodon Santa Rosalfa, en rama, al contado, quintal .............. , ..
Idcm de No.zas, ídem superior, idem ídem .......................... .
ldem' de las costas de V era.cruz, idem ídem .......... ; ..... , ..... , .. .
Idem de Acapulco, idem ídem ................... : ................ .
Alpiste, a.rrol:ia ................ ·. · ... · · · · · · · · · · · · · ·•· · · · · · · · · · · · · · ·
Anís, ídem ...................... , ... ···.······,················
Aiíil flor de Tehuantepec y .A patzingan, libra ...................... .
Idem corriente, ídem idem iclem ......................... , ........ .
Idem tintarron, ídem idem ídem ................................. . .
Arvejon, semilla africana, carga .......................••.........

oo

á

oo

37 á 4O
31 á 34

OO á 3 4
36:í.40
14 O á. 14 2
15 O á. 16 O
22 O á. 24 O
12 O á. 13 O
O O á 12 4
O O á. 22 2
O O á 22 4
O O á. 23 O
oo á oo
1 2! á ' 1 3
1 5 :í. 1 6
1 2~ ,t 1 3
O O :í. 1 O
03:1,04
5O i 54

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Arvejon, semilla africana, ménos clase, carga.........•.............
ldem verdín ó cochinero, idem .•••••................••.............
Arroz de la. Sierra, quintal ...........................•...........
Idem de Jojutla., idem .....•••••.........................•..•.•...
Azúcar blanca. suprema, arroba. .......•............•.•...........•
Idem entreverada. blanca, segun clase, idem ......•............•....•
Idem corriente, idem ..................•....•......••....... , .....
Azúcar prieta, segun clase, idem ........•.........••..............
Caoao Soconusco, libra ...........................•...............
Idem Tabasco, segun clase, idem ...............................•..
Café de las Villas, contado y plazo, quintal •........................
Cascalote, arroba ......•...•.................•.........•.........
Cebada, carga •...............•.• , .......... , .................. .
Cera marqueta, arroba ........•.....•..........•.................
Cerdos pesados vivos, idem.................. . ..................•
I hile surtido, conocido por del Jaral, idem ..........•..............
ldem colorado, lengua de pájaro, ídem .................... , ....... .
Idem mulato de San Martín, idem ................................ .
Jdem pasilla, flor delgado, de Queréndaro, de 1i á 5ª, ídem.. . ...... .
dem·ídem de otras haciendas, varias cl:i.ses, idem................ . .
Comino, idem ......•..........••..••.......................•....
Cueros de toros y novillos, al pelo, docena ......•...................
Frijol bayo gordo, superior, carga ..............................••.
Idem entregordo, idcnr ...................•... ·,· .......•.......•..
Idem menudo, iden1 ....•....•.•..•.........••.......•............
Idem parra.leño gordo superior, idem .............................. .
Idem entregord1:1, idem ......••................•.............••....
Idem menudo, idem ....................••.••..........•..........
Idcm prictito de tierra fria, ídem ................................. .
Idem ídem de tierra caliente, ídem .... . ............. . . . .•..........
Idem Ayocote, ídem ......................•..................•.•.
Idem garrapata y amarillo, ídem ...•............ . ................•
Ga.rba.nza superior, idem ....•....................................
Garbanzo ídem idem ..............•...............••.•...•..•....
Grana oa.'xaqueña, superior 6 blanca, libra ..............•...........
Granilla, arroba..........•...........•..........................
Harina flor do los molinos próximos á México, idem................. .
Idem ídem de otras procedencias, idem ............. . , ............. .
Haba, carga de 108 cuartillos, carga ....................... , ..... , .
Jabon blanco, tabla limpia, arroba ................................ .
Idem mexicano, idem .....•......................................
Lana de carnero fina, lavada, arroba ......•......... , ... .' .. ........ .
Idem de carnero, basta de año, idem .................... : ......... .
Idem ídem ídem marceña, iclem ............•. , ............... . ... .
Idem idem basta · de Agosto, segun clase, ídem ...... . .............. .
Maiz de Clialco s nperior, carga . : ............................. . .. .
Idem de.contornos, ídem ........................ . ................ .
Idem de Toluca, id em .......................... , .....•...........
Miel de caña, carg 9o ••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••••
Panocha. amelcochada, 20 á. 22 hojas .............................. .
Idem blanca grande, 20 á 22 idem . . . . •........ . ..............•....
Piloncillo, carga ............................................... .
Pita oaxaquefia legítima, segun clase, arroba ....................... .
Idem de Acayucan, ídem ............ . .................•... . ......
Queso de l:_i. Barca, idem ....... . ................................ .
Idem moreliano, ídem ........................................... .
Idem de otras procepencia!l, ídem ..................... . ........... .

40á.44
OOá.30
80á.84
4 4 á 5 O
21:í.22
17á.20
16á.17
15:í.16
O 5 á O 5!
O 1¡ :\. O 2
22 O á. 22 4
O 6 á O 5!
3 7 á 4 O
20 O á. 21 ,(1
17á.20
34á40

oo

á.

oo

OO á 7 O
526.54.

OOá.50
OO á 2 O
O O á 40 O
OOá.86
80á.84
OOá.70
9 O á 10 O
84á.90

70á.80
8 4 á 9 O
OOá.00
60á.70
OOá.00
84á.90
54á.64
O 4~ á. O 4!
O O á. 5 4
1 3 á 1 3!
OOú.13
OOá.50
OOá.24
OOá.42
OOá.80
OOáOO
OOá.52
OO á 4 6
o o· á. 7 4
OOá.72
00{L70
O O :í. 12 O
O O por 1 O
O O icl. 1 O
64{L70
O O á. 21 O
14 O á 15 O
OOá.44
OOá.42
OOá.40

f

391
Sebo blanco en bota, arroba ......•..... . ................. , ....•...
Idem mediado, ídem .............. . ..................•...........
Idem terciado, idem ....................•...•...............••...
Idem en panzas, mediado, ídem ..•••..................•............
Tabaco de la V., manojo surtido, superior á. ínfimo, arroba ........... .
Idem de Coatepec, manojado, ídem idem idem .. . ......•............•
ldem plana. de Orizava, idem ...................................•.
Tabaco MiBantla y 'flapacoya, segun clase, ídem ................... .
Idem Altotonga, idem .....•.•..•..•.............•................
Trigo de Querétaro, carga ......... , ............................. .
Idem de Cela.ya, ídem ....................................•.......
Idem de Irapuato, idem ...•.•...................................•
Idem de San Martín, ídem ........... , .......••....•..............
Id.cm de contornos, idem ........................ , ... . ........... .
ldem de Maravatío, idem .....•...•.. . ....• , ........•••.......•...
Idem de Ixtlahuaca, idem ............... , .••.........••.•..•.....
Idem de 'foluca, idcm ........................•......... . ........•

4 2 á, o o
á 4 O
3 7 á. o o
3 7 á. o o
6 2 á. 6 6
o o á. o o
4 4 á. 5 4
34 á 6 O
o o á ro o
11 4 á. 12 O
11 O á. 11 2
11 O á. 11 2
o o á. o o
10 O á 10 4
10 4 á. o o
9 4 á oo
9 O ú. o o

oo

CREDITOS
Bonos de la deuda interior consolidada del 3 y .5 por 100 refaccionados segun la última ley ............................
Certificados expedidos por las secciones Liquidatarias . . . • • . .
Acciones del ferrocarril de Tlalpam ...•..•... , . . . . . . • . . . . .
Bonos de la Convencion inglesa .....•.•.................• ,
Idom idem española. . . . . • . . . • • • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

5 á Gpor 100
5 á ,6
,,
Oá 5

O á. 15~ "11
O á ·4

N".
U. O.

,,

•
PRECIOS DE FLETES DE ~IÉXICO PARA LOS P UNTOS QUE SE EXPRESAN.
Agnascalien,tes, carga ele 16 arrobas ................. $
Celaya.
,,
,,
,, ................. 11
Cuernavaca
11
,,
" "
Durango
"
" .... ............. ,,
"
Guadalajara
"
" " ................. ,,
Guanajuato .
"
"
lrapuato
" ................. .,,
"
"
"
Leon
,,
"
"
"
Lagos
''
"
Morelia
,,"
,,"
, ... ,,
"
Querétaro
............ ',
"
"
" ................. ,,
Sombrerete
"
"
San Luis Potosí ",,
,,
"
"
Toluca
,
,
"
"
Zacateeas
"
,
,,

.................
•••••••••

1

••••••• ,,

.................
................
.............
....
.................
~

"

"

"

.................
......... .......

O ií. 1 2
O tí. 6 O
Oá 6 O
14 á 16 O

16 :~ 18 O
10 á 12 O
7á 8 O
10 á 12 O '

14 á. 16 O
10 á. 12 O
O ÍL

6 0

13 á.
12 á
O á.
12 á.

15 O

14 O
5 O
16 O

�392

PILDORAS · HOLLOWAY
----·,---

Las virtudes de esta admirable medicina son especialmente eficaces pnra
expulsar de la. SANGitE'toda impureza. En los casos de debilidad, ella es
incomparable, al paso que cura radicalmente las INDIGESTIONES y los
desórdenes generales del HIGADO, del ESTOMAGO y de los INTESTINOS,
restableciéndose, como por encanto, el vigor y la salud normales. Dichas Píldoras remueven asimismo las dolencias que suelen afligir á las MUJERES al
llegar estas á la edad crítica.

1

1
1

••
UNGUENTO
HOLLO-WAY º

Este incomparable Bálsamo sa~a los MALES de PIERNAS y de PECHO,
las Llagas Antiguas y aun esas Ulceras cuyo orígen no conviene mencionar
en un anuncio público. Para todas las ERUPCIONES cutáneas no hay ro ·
medio igual al Ungüento Holloway, al que millares deben la salvacion tanto
de sus Brazos y Piernas como de su existencia.

1

\
1

l

AVISO PUBLICO .
En Nueva-York, 78, Maiden La.ne, se elaboran ciertas preparaciones espurias falsamente intituladas «Píldoras y Ungüento Holloway,» y que llevan
como garantía. la marca engañosa que va. al pié de estas líneas, sien;do los autores de las mismas unos sugetos que adoptan el título de «Hollowo.y y C~ »
Hay en todas las partes de la América Española vendedores poco escrupulosos
que compran dichas falsificaciones á precios baratos y las ofrecen á sus clientes como los verdaderos medicamentos Holloway, aunque estos se elaboran
solamente en el Establecimiento de su inventor, 533, Oxford Street, Lóndres,

- 1
1

w.c.

•

:

1

I

"

Las pel'sonas que fuesen engañadas de dicha manera deberían ponerse en
comunicacion con Tomás Holloway, dirigiéndose á las citadas señas.
Oada cafa de Píldoras y bote de Ungüento van acompañados de amplias insfrucciones en español, relativas al modo de usar los medicamentos.
Los remedios se venden en cajas y botes para todos los principales boticarios del mundo entero, y por su propietario el Profesor IIolloway, en su Establecimiento central, 533, Oxford Street, L6ndres.

��</text>
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          <description>The Dublin Core metadata element set is common to all Omeka records, including items, files, and collections. For more information see, http://dublincore.org/documents/dces/.</description>
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Precios corrientes, Miscelánea, Mercados extranjeros y Correspondencia de El Cultivador."</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>�81

MAQUINA PARA, SACAR FIBRA.

,, E~ CuLTiv.m?R es el (mico periódico de su índole en la ReP;tbhca, y p~1blicará con gusto cuantos elatos se le proporcionen relativos á la agricultura nacional.

SUlIARIO DEL NU~IERO 3.
I. Máquina «Patrullo&gt;&gt; para extraer las fibras de las plantas, con u~ grabado.-Allen y Compañía, de N neva-York.
II. Cultivos alter119s, por D. Antenor Lescano.
III. Extraccion del almiclon ele yuca, por el Sr. Moreno,
ele Colima.
IV. El Maguey, por D. Gaspar Sanchez Ochoa. ~
V.. Noticia sobre un nuevo aparato para filtrar los jugos
sacarrnos, por el Sr. Melero, de la Habana.
YI. Arados ele vapor, por el Sr. Wallran.
YII. Consideraciones generales sobre el estudio de algunas enfermedades epizoóticas, por el Dr. D........
. VIII. Fabricacion del Yinao-re.
o , IJOr el Sr. Barreto ) de Col ima.
IX. Industrias agrícolas, por el Conde de Pozos Dulces.
X. Cultivo del café en el Soconusco, por D. }ifatías Romero.
XI. Cultivo del tabaco en la Isla de Cuba, por D. José
:María Dan.
XII. CultiYo de la caña de azúcar, por D. Al raro Revnoso.
XIII. Crónica agrícola, por D. Antenor Lescano. "
XIV. Revista mercantil de Nueva-York.
XY. Precios corrientes de los frutos nacionales en los mercados de México, Y eracruz y Mérida.
. XVI. Noticia co~parativa de la Importaciou y Exportac10n del Estado de Yucatan en los años ele 73, y 74, estractado de La Revista de Jféricla.
XVI. .Anuncios.

,.!

flGUIU

5.

1•

MÁQUINA. «PATB.ULL0.11, PARA SEPARAR U. FIBRA DE LAS PLANTAS,
1

!

1

Al cabo de mucho tiempo·de infruc-: atribuia, y por medio de corresponden- ·
tuc,sos ensayos con el objeto de c,btener \ cia con ellos, indujimos al Sr. Patrullo
una buena máquina para saca.1' del Ma- ~ á traer sus dibujos y modelo5ry,consguey, piña, plátano, penca, y otras truir en nuestra fábrica, uua roa.quina
plantas, las varias clases de fibra co-1tal cual se representaba en las patens
nocidas en la América tropical respec- tes que habia obtenido ry con todas lafo'amcnte con los nombres de istle, pi- condiciones que habia logrado· combita, henecrucn, maya, cabu~a, cocuiza, nar' en el largo tiempo consagrado al
pilion, manila, &amp;c., &amp;c., tuvimos re- perfeccionamiento de su inYento. Esa
cientemente noticia de una inventada• máquilla mejorada, el exclu&amp;ivo derepor el Sr. D. Eduardo Patrullo, de Yu- 1cho á. cuya fabricacion tenemos adquic~tan, y_que él h~1.hia pues~ en o_pera- frido, f~é lleva~a á Siial por su in , c10n en Nassau, Nueva Providencia, en tor, qmen la lleno en uso all
A_'I-JP,
el astillero de los Sres. llowoll y Sar- En vi~tud de lo que pre
. ,,. - .
gent.
1pcrsuac1011 de que puedeN .
~1":X \\?' ·~
Estos seilorcs nos aseguraron que la ; ~xactos los cómputos heé~.'. ~ , 9·\ '\'i.,ÍV\-•
máquina estaba dando todos los 1·esul- ¡mventor, creemos poder~\yp ot .. --1?/\!'2, .
tadus, que su ingenioso inventor le tmar la atcncion de las p~~~~ ' ~~:;.. \ :., 1¡
,· \'· l~. 1r-,..
-/.'·~~&lt;-~\.'~~
. .,, .
TOMO

I

~q.V

. -&gt;~·'!/!/.};.~.~
tl[';..j\~~
-."·~~ __\\

'

�•

82
. .
.
· L
sola pesa unas 050 1ines interese, hacia esta 1mp?rtante Y
ª mfviuina
rn.cada &gt;ec:.a unas 1350 libras,
económica máquina, de cuyo :mnple.re- hras.-d Emr~s íú Ipiós Ctíbicos. Empacanismo ,ae_póede forma&amp; alguna 1 ea' rá~dol~ desarmarla pesa y mide cons;por el grabado.
á . 1 d blemente mén~;s. pero tal economia
Segun el Sr. Patrullo, e~ta m quma era :
rudeute solo cuando
trabaja bien con una molf.l~ de fuerza la ct~ns1de;~~·~1~i&lt;fo competente que la
de cuatro caballos para.arriba, con c~t- se 1ene
~&lt; •
a otencia puede 4ar' limpias de 2501 arme donde com enga.
. o L~·
3b0 libras de fibra al di~; y es i~ual- Precio, $ 300. Empaque, &amp;c., "' ü.
menle adaptablé &amp; potenCI~ll).OÜ'lZ de
A/len y Couipaftía, Neic-l'ork.
agua, viento ó -yc\P()r. ~
~ .

I

I

L
LOS CDLT.IVOS ALTERNOS.
POR

ANTENOR LESCANO.
(Oontúuía).

, 1o ant e- t e. del suelo, ha
clarocónu"enza
está. queú. cmpobredesde la
Hemos ,vist.o ya en el articu
.
.
d 1 ultiv 8 alternos. pnmera cosec
.
r10r el origen ,&amp;.,e os ~
condicio-: cerlo de sustancias alíbilas, y que al
Ahora vamos:a-~ammar as
cabo de algunos aiios, habiéndolo a.punes de este s1s~a.
..
.1 .._ rado a la lanta vegeta lingnidamenC_ada planltt t1e11e ~u¿~~ª!1&gt;::0e~; te
teneiw pobl'e~ sobre _una
pec1ales, _de ~1Te.no,
. , . ar-· tierra cansada y apém1s se sostiene
moí!o de cultivo. Estas engenci~s p .
d. f cultad
ticularcs, indiYi~uale5 por dtecir ªi81' co~a \;emos ,~sto que desde hace siestán ~11 anta~omsm? CrlS~an
C
glos esta &lt;lificultad,hil'ió1la agricultu1
IlCCes1dades .oel agr1cu .t~ , que e ¡~o- ra y qne como las ciencias naturales
escoger entre las e~pecie::; gue s
' b ntónces en mantillas, el hommodan con las cü·cu~1s~anc1~s loe~~:~ b~~a tt~~oe que apelar al único recurso
las _qne t~ngan m~s facil_ .:ahd!tfvarlas que la ciencia lo proporcionaba. (}ande mmediato cons~_mo pa1~ 1u ada es sada la tierra nada mas natural qne de•en su c~mpo. A pnmera ,1s, a 11 cir- jarla desca,1sa;·: de allí el Barbeclw: Ha
mas fácil, cuando se conocen as.
asado a la época del a.bsurdo s1sfecunstancias favorables ·de la l?cahd;r1~
'del aescanso; porque ·1~ cierto. es
que en~ran en una ~~PJc1l~c101\di~io- que no se cansa la tierra, smo que se
cola. 81 hemos estu 1t\ o a::; cm
ota se empobi'ece; como se agota Y
. nes del clima y ·del terre!-lo y conoc~er,/ obl'ece una bolsa, por muy repleroos las exigencias del tng?, y e~c~e= ta qufesté de dinero, si cont~n!lamente
tramos que •podemos sule~?1ª~ses tra- se le extrae del contiuento sm reponer
real, entramos en el e tn o. ¿ e~
el contenido -Si á la tierra se le saca
.,.'1:_~é-nJ.OS todo~ los aiíos. sobre. .e~ r;sdo~ p~1· conduct~ de las cosechas, los ele~)_\. c.ai;1rp~qa:m1sma planta? Los I?::,U ~ el mentos que contiene y·uo se le rcp?'-J =· r-~. • seriaB·,fatales, püNUe nrcesil~nd nu- nen con abonos esos elementos, cla10
! ,' . : ~yegetal cierta suma de
?s ·on está que al cabo tienen que agotarse
1
. . ' tritivos, para su desa~ro _0 1, ? aª~en: aqu~llos y estnilizarse. El gran pro1 •
&amp;c., y tomándolos casi exc us1v.

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sobr~ mi

Cd~~~!

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p

\i°mnn

\:

.. _

• 1

83
hlema de la agricultura moderna con- [ te, por otra, como durante este ültimo
siste en po(lcr sombrar ete,·¡wmente so- ( período de la Yida vegetal, todos los
Ól'e un ·,niSiiW calllpo, la"Mis,na planta elomentc,s nuh'itiyos concurren al gray siempl'e' con let i1wyo1· SlWlet de bene- ¡ 110, y este se levanta· del campo para
jicios. Tocamos ya casi en la resolu- ¡ el cousum9 de la vida, resulta. que,se
cion con los abonos. Un estudio de Mr. ha sacado de la 1ierra una gran parle
Ville, acompafütdo de experiencias qiie de sustancias nutritiYas que seria una
se ha hecho célebre en el mundo de. temeridad quer,ir encontrar en la co·
la ciencia agronómica, y que publica- secha próxima, si no se ponen abonos
mos con nuevo grabados, en el número en el campo. A estos. cultivos csquil1º del 2° ailo del (Julticador, pruefo ·madores üeben suceder plantas fei'ti;
hasta la evidencia que no hay tierras ·lizantes ó repaNtdO}'(tS; es &lt;lecir, aquecstériles, 11i causadas y que siendo el llos que se cortan ánt_es de la fructifisuelo un elemento pasivo de la Ycgeta- cacion, tales son el trébol; el pipirigacion, su medio, su recoptá.culo; basta ' no, la alfalfa, las gramínea~ vivaces y ·
poner en este receptáculo, en este me- en gehc·ra.l ladas aquellas. qu~ no exidio, los alimentos que necesita el ve-' gicndo mucho del terreno en que viven
getal para desarrollarse y viYir; y la dejan gran cantidad de despojos que ss
planta se desarrollará y vivirá.
entierran en las labores. Así se expliAntes de entrar en consideraciones ca la razon de los abonos·verde.,, y escientíficas, hagamos algunas explica- . te género de cultivo tiene mucho de
ciones prácticas como principios gene-¡ ese sisten:a de abonos.• · ·
·
·rales.
·
2° (Joiwiene generabnente que d mia
1º Es necesai'io proceder y seguir los planta de.ciedo género, de cierta especultivos de plantas esquilmadoras de cíe y aun de cierta fanúlia, suceda ofra
otJ-os cultivos r¡_1te dejen reposaí' al sue- 1de género, especie '!/ familia distintt~s,
lo sus propiedades /'eczendantes. Y es para no desflorar la tier~a, es decir,
necesario no dar á esta clasificacion para no agotarla de una misma sustanpráctica, que no científica, de plantas cia. Es cie1·to que se'prcsentau exccpnpamdotas y plantas esquiltnadoras ciones en este sentido. En Cuba ~ecouna extension muy lata.-Toda planta nacen caiia'!Jemles que han visto pasar
:á la larga, esquilma el suelo.-Las le- un~ tr~s. otra, hasta tr~s 1ge!lerac!0!1CS
guminosas que toman la mayor parte de mdrviduos en un nusmo mgemo, y
-de sus alimentos de la atmósfera, están Mr. de Gasparin cita el ejemplo de una
consideradas como reparadoras, por lo tierra que, sembrada veinticinco veces,
poco que piden al suelo para vivir y los sin interrnpcion, daba trigo á los cuamuchos despojos que en 61 dejan, en renta aiios todavía, sin recibir ningun
calidad de abonos. Sin embargo, poco abono, quince vo?es el grano_. Vemos,
á poco y aiio tras afio, las leguminosas pues, que hay ciertas_locahdades en
ac•olan tambien la tierra: la cuestiones que lll.s plantas parecen sustraerse á la
de tiempo; pero la esterilidad llega si alternativa de las cosechas, y otras en
el suelo no se- abona.
'
·
las cuales pueden suc~ders.e á cortos
Los cultivos mas esquilma.dores, los intervalos, y de csle mímero son l;s
que mas agotan el suelo son las cerea- cereal~s. Otras plailtas !'6 re~isten á
les, el.lino, el cáñamo, &amp;c.J y en gene- volver sobre el m1s1;110 t~rr911.o smo ~esral todos aquellos cuyos granos marlu- pues de una larga mlerrupc1on:. as1? el
ran sobre el terreno; porque hácia la azafran _no se sucede con ve.ntaJa. ~mo
época de Ía maduracion del fruto, las cada qnmce·aiio~, l_as pla~tas oleagrnohojas secas nada pueden a~sorber de sas cada cu~tro o CI,11CO auos y algunas
la atmósfera y quedan las raiocs en_car- veces mas tiempo.
..
gadas exclusivamente del acto fis10l6.. Y no es solamente; por-'la e$ter1~dad
gico de la nutricion. Eso por una par- que producen en la twrra que conviene

�85

84
alternar las planta~., sino por ht precocidad con que se Jcsarrollan las plantas parásitas: por ejemplo, se ha o1JserYado que en los campos sembrados frccuente mente de taLaco, azafran y leguminosas, se reproducen y multiplican con gran facilidad los criplogamos,
y en los campos de echada el cardo y
el·jaramago. Por otra pai'te, ~stá fuera de duda que unas plantas viven mejor ó mas mal despues de otras: el t_rébol y , las leO'uminosas preparan bien
el suelo par: el trigo y la.cebada, y la
aYe na ,iene mejor que el tl'igo sobre
un campo de donde se ha levantado
una cosecha de papas.
• .
3° A los cultioos que conw 1el trigo
y la cebada, pumiten la multi11licacion

TO(.la. h.acienda &lt;lebe considcr.arse como drnd1Lla en .:los parles desiguale~:
una re.servadc1: al pastoreo de lo~ ammales ó al cultivo .de J;lantas•fori:n.Jeras:
la segun&lt;la, somel1&lt;.la a una ~'otac1011 mas
ó m~nos regu~ar. Esta última p~rle.se
cons1~era div1d11~a en. tantas hoJas. como numero de ~uos tt~ne la rotac1011.
Así en la ¡•otaci9n t1:1~nal con bad)cch9, el terrcn~ se div~&lt;le anu~lmente
en tres P.artes igu~ks, o en te~·cws. En
la 1·otac20Ji Clfali'ienal se obtienen ca.da añ? cuatro cosechas. De. man.era,
que mi~ntras mas latgo térmmo licue
la rotac1on, mas .variados son los produetos anuales. .
.
Sucede muchas :veces que en.da flºJª
se subdivide ei~ partes que pc:van code las plantas vcmJ.sita~.· e~ necesai'io sec~1as d.e la m1s1~a natur:,,.leza auuq~e
·h.acer suceder otros r¡ue wtpulan sii des- no idénticas, y as1 se ve que en una 10etNollo. Todo cultrro ele plantas que tacion cuatrienal en, la lwja de la? cetoman absolutamenle puscsiou de~ ler reales haya cebada y avena qne en otra
reno y no pe1·mite que se clcsarr9lle hoja haya papas y rcmol.acha~ (que
ninguna otra, como el t J'ébo~ y el Pam aquí llaman algunos 11:1propiaq1enlc b~así como aquel que necesita. muchM tabe'l); y suce&lt;l~ tamh1en que se le ~cJa
labores duraute sn ,·egclacion, puede á algunas h~;qs tocla su exten~ion,
preceder á la siembra de cerea\es; en [ otras se subdividen segun las .exigcnel primer CJSO, porque d1mmle el pe- cias del consumo y del•COlll:ercW local,
ríodo de la vegetacion auterior no !1ª y ?oLre todo .• segun. la cantidad de forpermitido el trébol q ne se levante nm- raJes que ~ebe:1 cu~ll ,·ars~. Por eso) en
guna parasila, pues que s?lo Lom? p~ una rolac10_n bien entcnd1da, sue~en las
sesion del terreno y ahogo !,oda rivah- cereales 1epr su lugar en l~arte, a plandad; y en el segundo, porque l?,s dife- ta~ economi~as como el 1!10; que l~s
rentes labores que llevó la plant~ e~~ raices y tuberculos_ se ~t1;ltivan en lucardada, binada y aporcada, remov10 $ªr de~. como forraJeras, ~º1?~ plantas
la tier1·a, de manera que todas sus.par- mdustriale~, C\rnn~~ hay proximaip.entes se pusieron al contacto de la a~mós- te uua dest1le;'1a. o mgemo dJ a.mea~,
fera y el teneno ha llevado l~s mismas de remolach~ o bien (1ue la ?aua de azulabores que si hubiera permaneciJo en car. se cnlt1ve pam ~orrnJc,. como ~l
barbecho.
. maiz, &lt;m lugar de dcdicarln. a la falm40 Extension relatica ele cada cut- .cae.ion del azücar.
tivo. Deslmcs de encontr~r la !otacion . En la rotacion de w7.o y i:e:, ó sea
que conviene encontrar a la tierra, al bienal como se, usa en Mé.xico, y en
clima.y álalocalida&lt;l, es neccsarin con- la rotacioh tri~nal que es mas perfecta
sultarlo con la posihili&lt;la(l de coi1snmir, y méuos pra.cti~aJa e:1~r~ nosotros. los
con beneficio los diferentes trabajos del barbechos vienen pcrw~1cm~ente ca&lt;la
aiio. .Es necesario establecer el equi- dos ó tr~s aiios y se &lt;l&lt;'Ja siempre ~m
librio entre el p1;oduclo, de cada lwja año la tierra en descanso, con el ~hJedel cultivo y los animales que de ella to de que reP.onga las fuerza~ per&lt;l~das
se han de alimentar y del abono que y pam trabaJarla durante ese .Period~
han de producir para fertilizar el cam- de descanso. Todo esto e~ erroneo: s1
po. DesenYolvamos esta idea.
en el año del barbecho crecen plantas

'1

cxponlaneas, pero inútiles ~l cultiva-' en fin, que aprovecha esas labores que
dor, es claro que &lt;lel spelo Yn-en, y n_o. ellas exigen para su desarrollo, y quo
c_ompr~n~lemo? por que haya d~ permi- dejan el .suelo purgado de malas yertirse vn·11· tnCJOr al cardo y al Jarama- has,.y Lien preparado para una próxig.o que á. otra plan~a litil cualquiera, y ma cosecha.
si s~ hace para mcJor prepara! e~e aílo _Di~ho esto, y fijadas ya estas presla t.1crra? y sembrar en el s1gmente, cnpc1ones generales, nos ocuparémos
ma1z por ejemplo, tampoco se nos al-' en el próximo mí mero de la manera de
canza por qué en su lugar no se siem-, establecer los culticos alternos.
Lran papas, remolachas, tupinambours,
·
nabos ó cun1quier planta tuberculosa,
A11teno1· Lescano.

EXTRACCION DEL ALMIDON
DE YUCA.
.
Antes de tratar del almidon, tengo
que hacet' alguna observacion sobre el
c~1ltivo, como resultado de la e~perienc1a.
·
La _yuca necesita un terreno ligero
y bien abonado, pero que dicho abono
no sea de los que hacen criar un gt,.sano que vulgarmente se llama «Nisticuil, » porque este tiene la propiedad
de comer las raices tiernas, y el camote do yuca e~ tan delicado, que la mas
ligera. picadura hasta para que en pocos d1as se pudra todo: téngase esto
muy presente al elegir el terreno para
la plantacion; hay otra observacion que
he hecho de mucha importancia, y es,
que para nutrirse el camote, extrae todos los jugos de la tierra que le son
prnpios, y si se vuelve á sembrar en el
mismo lugar, no produce mas de un
camote tan raquítico, que no costea sacarlo; es preciso cada año hacer plantacion en terreno nuevo1 á riesgo de
que si no se hace así, se perderá la cosecha.
·

no, puede dejarse mas tiempo y el camole engruesa, y es mejor su producto; para esto se reconocen algunas matas de tiempo en tiempo para ver si no
hay gusano: si se liéne la felicidad de
buena tierra -S falta de gusano, se puede cosechar de ocho á. diez matas para
un quintal de camote; yo he tenido muchas matas que me han dado de treinta
á cuarenta libras de camote cada una.
El día ántes de la extraccion.del ca·
mote, se da un riego,· con el objeto de
ablandar la tierra; entónces se comienza á escardar con mucho cuidado y con
coa 6 hari;eta, á una vara de distancia
del pié, siguiendo la escavacion de la.
circunferencia al centro, y cuando se
comienzan á descubrir los camotes, se
siguen limpiando con mucho cuidado
para no romperlos: la mata se arranca
por completo y solo se separan las ramas que se necesiten para semilla.
Luego que el camote está fuera de la
tierra, se lava y se lleva al obrador: si
la raspadura no se hace luego, hay que
poner el camote en agua, que guede
ExrnAccroN DEL CAYOTE.
bien cubierto, pues de lo contrario, se
Esto se hace cuando la planta ha da- pone I:'eto en pocas horas y produce
do por y esla sazona la semilla; entón- ~al
idon.
ces el ca.mofo está en buen ·punto para
ELABorui.cxoN DEL ALlCIDoN.
sacarlo, pues si esta operac10n so hace
cuanclo está tierno, produce muy poco El camote tiene dos cortezas;·1a prialmitlon, si en el terreno no hay gusa- mera es una pe~cula oscura y muy del-

ª

-~--~-~-~---

'

�86
gada,. y fa. segunda es mas gruesa y pequeños, donde se dejarán pasar toda
amanlla: se raya el camote cou un cu- la noche.
chillo 'en tut~a "'su longitud, y por esta
abcrtma. se mtro&lt;lucc la punla y so va
SEGt'NDA COLADURA.
levantando la corteza con mucha facilidad, saliendo las dos á la vez; se larn Para esta operacion se necesitan &lt;lec~ camote y se pone en agua muy liln- pó~itos, á lo mas, de c1pa:cirlad de cuapia. ·
rent~ cuartillos de agua., con el fondo
P~ra raspar el camote, lo hago por en figura cónica; lo mejor para esto es
mcd10 de un raspador ó rayo cilíndri- usar ollas de barro vidriado hechas á
co, colocado en un .bastidor y movido propósito con la forma indicada: la sopor una polea; estas máquinas se cons- gunda colada es muy interesante para .
truycn en los Estados-Unidos con el sacar un buen almidon, y se hace de la
1,ombre de !aspadores de fécula, pero , manera siguiente: se decanta con mues .muy fácil su construcciou en este cho cuidado, y sin.tocar el fondo, el
pais, como lo he_ hecho con los mios: v..gua que está en los depósitos; lo mas
p~r~ esta operacion _se puede adoptar cómodo para esto es que dichos depócl sistema que ~e. q~nera, con tal que el sitos tengan espitas á varias alturas par~sultado sea d1v1dir e~ camot~ en par- ra ir dando salida al líquido, sin alboticubs, lo mas pequeno posible: tan rotar el fondo: cuando se descubre la
luego que esta operacion esté concluí- plancha. de almidon, tiene una capa mas
da, se ponen estas rasraduras con 1!1U- 6 méno~ gruesa de almidon prieto; este
cha agua. y muy limpia, en depósitos se saca con cuida.do y se pone en olro
mas ó ménos grandes, segun la canti- depósito; se sigue lavando con suavi~ad dq raspadura que ~e tenga y se ~e- ·dad hasta que la plancha quede perfec- Jª tod~ _la noche al abrigo de cualqme- tamenle blaaca: como esta plancha está
ra suciedad1que pi.:eda caerle.
muy dura, se saca en pedazos ó se disuelve eu el mismo depósito en una canPROIERA COLADCRA.
tidad de ag11a igual á la que tenia, y
cuando esta bien disuelto este líquido,
Se tiene un gran depósito cuadrilon- como leche, se pone en las ollas, pasángo de,~up~rficie muy lisa, .Y el fondo en dolo al través de un lienzo fino: los paplano ~nclmado; .sobre dicho depósi Lo iluelos blancos de muselina son muy
s_e extiende y snJeta por la hó,~eda un propios; una vez concluida la colada,
lienzo de m.anta que no sea muy,grue- se. baten las ollas hasta que no halla
sa, la americana es buena, y soLre es- aSiento; se tapan y se dejan hasta-el
ta y á una média·va.ra de altura, una dia siguiente.
pieza de jarcia como de una. vara de
ancho, y. un poco mas largo que la lonAL11IDOY.
gitud del depósito; se saca la raspadura, despues de menearla bien, y se po- Se decanta el agua de las ollas con
ne ~obre la jar?ia, y se le echa agua cuidado hasta que se descubra el almiencima, removiéndola continuamente don prieto: se lava este y se pone en dehasta que. escurra aaua limpia, y &lt;le pósito separado: la plancha del blanco
esta manera se sigue la coladura hasta sa lava muy bien hasta que no haya
concluir, teniendo cuidado de hacerlo puntos oscuros, se escurre y luego se
en pequcí1as porciones 6 ir sacando el sac~ en pequeñas porciones, que se van
·vagazo que esté liquidado, para tirarlo P.omendo en una manta muy limpia;
ó dárselo á los animales como un oxee siempre en el fondo hay alguna sucielente alimento: ·cuando el &lt;lepósito se dacli c~ta se r_aspa con un cuchillo y va
llena, se levanta la manta, se bate mu- al alm1don prieto: se cuelga el lienzo á
cho y se traspasa á otros depósitos m·as que escurra la poca agua que haya con-

87
servado, y al dia siguiente se pone al
sol sobre tablas 6 mantas, hasta que esté perfectamente seco.
Todos los resídúos y almidon prieto
s~ Ill:ezclan batiéndolos mucho, y al dia
sigme1!te se decanta el agua; el almi~
d.on prieto se ~ne en mantas á escurnr y se extrae el blanco que se ha deposltado en .el fond~.
Este almidon prieto se usa mucho
p~ra engrudo y para la ropa de color,
swndo un excelente pegamento para
zapateros y papeleros.
, El almidon b10n lavado es el arrowrrot de mejor clase que se conoce, y tambien sirve para almidonar.
Si l~ operacion se ha hecho con cui-

dado y economía, se tendrá un rendimiento de 20 por ciento sobre el peso
del camote; rero cualesquiera descuido
hace perder 3 ó 4 por ciento.
El c9razon de la plancha es lo' mas
limpio, y esto se aparta como arrowrroi,
y lo_que pega á la.superficie de la olla
lo vendo como almidon; el primero á
?inc~1e~t&lt;!- cintavos libra, y el segundo
a vemticmco centavos.
El camot~ d~ .yuca tiene en su cáscara un prmc1p10 purgante, pero este
queda enterammite disuelto en el' agua
y se tira con . esta; así es que no liay
peligro alguno en su uso como alimento.
Colima, Noviembre 19 de 1874.

.

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...

.. EL MAGUEY ;
•

J. MoRE~c.

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POR D. GAS PAR SAN V ll E Z ¡ 'OV BOA. ,
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(CONTIN ÚA) . "

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El monarca recibió el presente, gus- que regresó sola á la habitácion de la
tó del licor y &lt;lió las gracias á su noble doncella.
pariente, pero con un embarazo y tur- . Durante mas de un año, el amor y
bacion tal que desde luego se notaba las delicias coronar&lt;m la ardiente paque algo pasaba en su alma. Xocltilt sion del monarca, que de su union espo1· su parte pudorosa, inocente y cas- trecha con Xochilt resultó un niño herta bajaoa los ojos; el color encendía sus moso como los padres que lé dieron el
· mejillas y sus miradas no se atrevían sér. Se le puso J?Or nombre Mecolneá encontrarse con las de. su soberano. zin, es decir, (hijo del maguey), aluDesde este momento su suerte quedó diendo á que esta planta fué el origen
decidida. A los pocos dias 1'epancalt- de tan afortunados amores.
zin, rogó á su pariente enviase á su hi- El padre de la jóven que habia conja. con una nueva provision de agua- cebido ya sospechas, y que sobre tomiel, y como en esto hacia grande ho- do, deseaba Yer á su hija, de la cual
nor el soberano á la familia Xocltilt se babia ya estado separado cerca de dos
encaminó al palacio acompañada de su años, se disfrazó de mercader, y logró
nodriza, y presentó de nuevo un teco- introducirse al palacio de Pall!an hasrnalt con el sabroso licor.
ta llegar á la presencia de su hija á la
El rey le dijo que una doncella tan que encontró con un niño en los hranoble y hermosa debía ser educada y zos.
·
servida como una princesa en la casa Las costumbres puras y sencillas de
real, y en·consecuencia, Ja envió á su los primeros toltecas, no podian ménos
palacio de Palpan partiéipando á su de conrnrtir tales lances amorosos en
pa.rienle esta resolucion con la nodriza motivo de escándalo y aun de crimen;

�•
88
así es q uc Papantzin no contuvo su tente de lo adelantado que estaba la
cólera é indignaciou, sino por el rcs- 1 agricultura entre los toltecas y mexipeto profundo y tradicional que los slÍb- 1 canos, como el exmerado cultivo del
ditos profesaban á sus reyes; pero con . maguey; el estudio minucioso qtie hala conciencia y er derecho de un padre Ibian hecho de todas sus propiedado3~
engaiiado y oi'endido, se presentó á re- y al utilísimo empleo y aplicacion de
clamar al rey la honra de su hija. ' El,1sus productos á las necesidades y álos
rey, · mas con el lenguaje de nn ena- placeres de la. vida.' Los espauolcs eu
morado que con el tono altivo de un general hablaban del vino que prod.n- ·
monarca, procuró disculparse y pro- cia la planta del maguey, y de la emmetió distinguir á su noble 1uerida, y briaguez de los indios; pero no obse-rfijar en su hijo la sucesion de a corona. vahan el. arte y exmero con que se:
Colmó de presentes al ofendido vie- 1 aprovechaban de ella, y que era para
jo, prometiéndole que cuidaría de re- los nobles un objelo de riqueza inagoparar su honor, en la primera oportu- 1table, y en la mayor parte de los señonidad.
1ríos y reinos tJiilhuas tecpanecas y 1neEl monarca era. casado; pero en efcc- :cicanos, la base de la subsistencia de
to, tan luego como falleció la reina, se las familias en la clase ínfima del puellevó á Xocltilt y á su hijo á su resi- blo.
dencia, y poco despues se casó con I El histori~dor Molina, hablarido del
ella.
uso que hacian del maguey los pueblos
En pocos aiíos des pues, el hijo del primitiYos, dice: como es sabido, la inma,quey, fué un jóven gallardo, e11ten- 1 dustria entre los mexicanos tenia un
dido, inclinado al gobierno del reino y¡ adelanto raro y pecufiar; los artistas
á la ~uerra. Habiendo concluido su pa- se servian del maguey para confccciodre ctel período de su reinado que de- nar las bellas y singulares obras de
bia ser de 52 aiios, mandó que fuese mosaico y plumas que trabajaban.
reconocido como sucesor su hijo, que De estas pencas hechas pedazos, se
se llamó mas tarde Topilzin 6 el j usti- senrian mucho los maestros que llamaciero, y reinó largos años, teniendo el ban·amentecalt; y que labraban de plucariño, admiracion y respeto dq los ré- ma y oro, colocando encima de estas
gulas ó sefiores de la corte.
pencas un papel fipísimo de algodon,
Esta poética é. histórica leyenda in- y tan delgado como una toca, labrando
día, parece sin "duda al{;una, marcar sobre 61 sus dibujos. Los pintores tamcou exactitud el descubrimiento ú orí-1 bien se aprovechaban mucho de estas
gen que tuvo la 'bebida del pulque en Ihojas ó pencas, y hasta los qu; hacían
aquellos· remotos tiempos de los tol- casas tomn.bau un pedazo y en ella
tecas.
·
echaban el barro. '
Hernan Cortés en las difusas rclacio-1 .El mismo historiador hace notar que
nes que escribió á Cárlos V, arénas desdo el tiempo d~ los toltecas, se exconsagró unas cuanta.s líneas a ma-ltraia la_ fibra fina del maguey, para
guey.
.
constrmr con ella telas gruesas y delEn la segunda de sus cartas, hablan- gadas con las que se -restian los toltedo &lt;lel mercado de México, dice: ven- cas y mexicanos, é igualmente consden miel de ~hejas y cera, y miel de'¡ trui~n con dichas fibras una especie de
cañas de ma1z, que son tan melosas papire delgado y trasparente; de gran
como las de azlÍcar, y miel dé unas consistencrn, duracion y flexibilidad,
plantas .que llaman ?1Utg1tey, que · es Iy en ~l que_ imprin;iian aquellos p1_ieb~os
muy meJor q?e arrop~, y de est~s r.lan- sus_ s1mbóhcos,, pmtorescós y sigmfitas hacen azucar y vmo que as1 mismo cativos geroglíficos.
venden.
\ La planta del maguey es hasta el
Nada podria dar testimonio mas pu- día ignorn.do el orí~en de SIJ. n.oinbf'C,

I

89
y tanto en el idioma. de los toll~ca~ co-¡ flor, o.ice lo siguienlc: cáliz ninguno,
mo en el de los ~nex1canos y chiclume- 1 corola de un pétalo en forma de emlm-

cas, es desconocida del todo esta pala-' clo, bordo parlido en seis lacinias i(l'uahra; St~ etimología en los autores anti- : les lanceoladas y derechas, estambres
guos no se encuentra absolutamente seis, teniendo los filifa.roncs derechos
sino en tau solo la. referencia_ que se y mas _largos qt1e la corola con las anhacc de que en las islas conocidas hoy teras lmeai.·es mas cortas que los filacon el nombre do las Antillas, los na- mentos y rodadizas.
turales de aquellos tiempos daban este Pistilo: gérmon oblongo adelgazado
n~mbre á los A loes, el maguey en r~e- por u~a ~ ~ilra parle, y bajo de la corox1cano ~e llama metl: pero los espauo- la estilo hl1formc del largo de los estamles continuaron llamandolo maguey, y hres, de tres lados con el esti,Tma en
así ha' qucda&lt;lo hasta el dia~ lo mismo cabezuela y tambien de tres la~os.
que la palabr~ pulque qu~ en azteca . Pericarpio: cápsula oblonga de tres
se llama n~utlt, 1,10 enc~nt.randoso tam~ angulos, adelgazada por una y otra pai:poco la ehf!i?log1a de dicha palabra, m te, de tres celdillas y tres ventallas.
aun en los tl~mpos de los toltecas, pues, Semillas: numerosas.
como es sa.bido, en aquella época re- Especies: ,agavus americana.
n~ota rrue fné su doscuurim~enlo, reci- · Oa 1't~c~éresespec/jlcos: hojas con &lt;lienh16 el nombr~ de 11leconet::in, y no se te.s espmosos y cscaporamoso. El missabe_de la m1Sma ]!l,.mera p~r crt:é los mo célebre botánico Linnertus, pam de. espauole~ cuando p1saro~1 por. pnmer_a mostrar el grave error cn·qne han caivez el Nuevo Mundo, dieron a este h- do algunos naturalistas, marca la difccor el nombre d~ pulque.
.
roncia due existe entre el género Agc,, ~or l~s narraciones. ~e los ~ro111~tas ·vu~·y el género 11 lves, y dice: la planc l11storiadores que vm1eron a la Nue- ta a que pertenecen estos últimos da
va-Espaíla, despucs. de la con~1ujsta, una flor Lüiacict monopeta.ta tn.bul;cla,
se_ desp~rtó ~1aturalmenLe la cur10:'nda~i cor~ando en sois partes en algunas es6 mvestigacion de los hombres cienti- pe?10s. e~ cúliz, y en otras el pistilo, paficos q~e procuraron conocer los carac:. sa md1stm tamente ft tubo largo ü oblon. téros propios y eslrnctura especial de go, las mas veces cilíndrico dividido en
la planta del mat)ucy; ya que sa~)ian tres locu~a1:nentos ó células, y su g&lt;?sns raras producciones, por el test1mo- l nero se d1Y1de en distintas variedades
nio de c_uantas personas venian á la tior- especies Afré Ojlcinalis, A lvé Vu lgara mexicana, y encontraba ~n las _lla- 1·i?, Alt~ Americanr~~ ,.1[u;·icata y A.lnuras y faldas do las montanas millo- ·ve Amencana Jí'londa, y observa el
nes de aqu~ll~s plantas y á juzgar por mismo Linneaus que no ohstante de
lo que escribió Alzate en los años de ser ele grande utilidad el género A zvé
1770 el maguey y sus numerosas y va- por sus gomas y otras peculiaridades
riadas clases, cst~ba. confuI?-dido con }os está muy lój?s, sin rmhargo, de la~
A loes. y_ rsta misma ha si el.o .tamb1.en 91·an&lt;lcs 1n·opieLlades que caracterizan
la opm10¡1 del c~lebre hotmuco Lin- a la .(.1.gavus _AJil,e,·icana, y distingue
neaits qne al clasificar la pla!ll~ del ma- tambien el mismo naturalista que aun
guey cuando llegó al conocimiento de el Agavus que brota sobl'e las tierras
aquel sabio naturalista, seguramente de las Antillas, perteneciente tambien
tuyo noticias muy exactas de lns cua- al Agavus A 1nericana, parece ser &lt;le
lidade? peculiares y sinsulares qub ca- una esvecie muy distinta, por lo que
racterizan aquella prec10sa planta, y I clasifico aquel botánico á la planta del
marcó desde entónces una gran divi- maguey que naco en dichas islas como
sion botánica Hei'andl'ia 1Jfono.r;.11nia, pertenecientes á la especie Agavus Oual género A.r¡arus 6 Aga1:e, y á. la ,fa- bences, y hace notar á la vez r1ue aunmilia Ama rillidicie, y al describir su que el filamento de sus hojas os tle gran-

•

12·

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�90
de utilidad para los naturales de &lt;\.que-[ de que el gran botanico Linneaus esllas islas, él no obstante difiere mucho cribió sus obras.
de la:; cualidades raras que caracteri- En las noticias que el Dr. Hernandez
zan al verdn.dero Agavus Americana y trasmitia á. España en aquellos tiempos,
mas alÍu todavía al que nace y se def.- se notan tambien graves inexactitudes
arrolla en el suelo azteca.
en sus distintas clasificaciones y muy
El gran naturalista Humboldt, al cla- particularmente se percibe que hacia •
sificar el maguey, comete tambien un poco caso de las etimologías de los nomgrave er1·or, pues lo hace pertenecer bres toltecas, chichimecas y mexica-:
indebidamente al género de las .B1·01w- 'nos; describiendo el maguey amarillo,
liaceas, y el botánico ])ecandolle co- dice: Jíelt Ooxtle, siendo así que lapamete igualmente el error de hacer per- labra que se usa on mexicano para, detenecer el maguey al género de las 8i- nominar el color amarillo de Oo:,;tic; lo
liaceas, y otros naturalistas lo hacen mismo sucede con el nombre de Mexop~rtenecer mas erradamente todavía al colt, maguey de ~ír?ulos y que.viene
genero Oaetus.
á ser una coutradiccion de Melt, palaCuando el Dr. Hernandez vino á Mé- bra muy conocida en mexicano y que
xico en el afio de 1ti70, eirviado por Fe- determina el nombre del maguey.
lipe II para estudiar la .historia natural Es indudable que el cultivo de esta
de este país y principalmente la rica y preciosa planta ha Yenido siendo de
variada Flora mexicana, cometió tam- grande importancia para los pueblos
bien grnves errores con respecto á la primitivos, y principalmente en las époclasificacion exacta de la planta del cas prósperas que tuvieron los imperios
maguey, y tuvo necesariamente q_ue de J'ollan México y Texcoco, que no
hacer sus estudios, análisis y descr1p- solamente fué considerado como la priciones á la manera en que las hacían mera produccion agrícola de aquellos
"los naturalista~ de aquella época,. que tiempos, sino c1ue fué clasificad~ el Melt
muy poco habian adelantado del s1ste- ó maguey como una planta social.
ma usado por Plinio, tan atrasado respecto del muy claro analítico, exacto ·
[ Oontinuará].
y clasificalivo que vien? usándose des-

INDUSTRIA AZUCARERA.
NOTICIA .ACERCA DE UN NUEVO . .APARATO DE FILTRACION DE
LOS JUGOS SACARINOS,

Entre las di versas operaciones que
se practican en la industria azucarera,
hay una de tal importancia y tan sumamente indispensable, como que hasta la fecha no ha sido posible encontrar otra capaz de sustituirla convenientemente, á pesar de las investigaciones que en esta. ,·ía se han dirigido.
Nos referimos á la ftlfracion, ó sea
la operacion que tiene por ohjeto des-

pojar un líquido de las partículas que
tiene en suspension, haciéndolo pasar
á través de cuerpos cuyos poros sean
tan menudos que solo permitan la salida del líquido, dejando en la superficie filtrante las sustancias extrañas ó
no disueltas 9.ue alteraban su limpidez
ó trn.sparencia.
No obstante la multitud de medios
puestos en práctica, desde la aplicacion

91
del sencillo ·filtro de lino, algodon, la- do y señalamos precedentemente, el
n_a, &amp;c.! hasta lo~ aparatós de filtra- cual consiste en la precision de interc~on meJor con9ebidos, no se habia po- rumpir, de tiempo en tiempo, la marcha
&lt;lid?, l_1asta aqm, en~outrar ningun pro- de esla.operacion, para limpiar el apaced1m10nto que sat1sfaciese, por com- ra~o tci.n pronto como se cubre la superpleto, las necesidades de la mdustria ficw filtrante con las sustancias en susazucarera, en razon de que todos los pension en los líquidos, impidiendo,
aparatos, unos mas temprano otros mas así, el paso de estas.
tarde, concluían por innutilizarse, á · ~ ~ste útil aparato se compone de un
causa de que obstruyéndose poco á po- cilmdro formado de plancha de hierro
co con las materias extraiia.s en sus- ó de col1re lleno do agujeros, cuyos expen~ion en el líri:u~do l~s poros del cucr- tremos del cilindro estan cerrados con
po f~ltr~nte, se parahz.éiba, como era chapas que llevan en su centro un eje
cons1gmente, la filtrac!~n, .Y esto da- ?ºr.to, de suerte que el todo se aseme·
~a por res~ltado,. la P?rdida de .un Jª a las mazas de los molinos de azú·
ü_empo prcc10so, mvcrlid? en la hm- car, y de un recipiente en el cual se
p~e~a del aparato, pa~a deJarl? e11 con- coloca el cili11;dro, quedando este sujcd1c10nes de que contmuase s11·nendo. Lo, por sus mismos ejes, álos extremos
qr~~~1os &lt;rne }llles.lros hace_n~ados de cli?ho recipiente. Uno de los referircci~u au con est1mac10n la ~o!i~ia co- clo~ eJes es hueco para dar salida allí- ·
~mncada en ~tci!la carta~ gm_g1da al q~lldú ya filtrado., y el otro, c¡ue es mad1rector ?el ])wrio d~ la J!a,·uw por c1_zo, está woYislo de dos poleas, una
Mr. Eugene Chcnot, mgemei·o de las fiJa y otra libre, para pasar por h prifincas del Sr. l\fa~([Ués de Montel~~ acer- mera u1;1a _correa que sirya para. poner
ca ~e un nuevo aparato de filtrac10n ex- en movimiento el cilindro, con una Yep.eri~ncntado rec10nle~nente en .la gran lo?idad de 25 á 28. revoluciones por
fabrica central de a~car de Villenoy- ~muto. La superficie filtrante del ciles-~eanx en Francia, y_de cuyos ex- lmdro la constituye una tela metálica
per1mentos, que presenció una nume- mas ó ménos fina segun las aplica'
rosa concurrencia, en la cual se encúll- ciones.
traban los ir:genieros de la bien repu- M;ontado ya el aparato en sentido hot~d~ casa ,Cail Y, comra~ía., los de la So- rizontal, el líquido destinado á la cla·
c~Cttad Fices-Lille, e dn:ector del acre- rific~cion, entra en el recipiente por
&lt;litado Joumal des fabJ'zcants de Su- med10 de un tubo lateral llenándolo
c~·e y nrios fa~ricai~tes de azúcar del solamente hasta un poco m;s arriba de
No~te de Fr~n~ia, drnro~ cuenta el .Bo- los ejes, de modo que no llegue á culetm de la Sociedad amiga de los ex- brir la totalidad del cilindro que sirve
alumnos d~ !as Escuelas.nacionales de ~e ~ltro, e? cuyo interior penetra el
1\-:'t~s y Ofic10s de Francia y otros pe- hqmdo, saliendo luego por el eje hueco.
r10dicos.
. .
.
.Miéntras está en movimiento el apaSegun la comumcac10n del ilustrado rato, se mantiene limpia la superficie
ingeniero Mr .. Eugéne Chcnot, el apa- filtr~nt~; pero tan pronto como cesa el
rato de filtr~c1011 mvel:1t~do .por hl. de mov1m1e?-to, se_ ipterrumpe la filtracion
Loyn~s, soc10. y. admmistrador de la que :·ema hac1cndose con suma rapi~encion~da f~brica de ~eaux y Mr. dez a causa de hallarse la superficie
Lmar&lt;l, mgemero conocido ya como filtrante cubierta de una costra mas ó
inventor del sistema de conduccion sub- ménos gruesa del resíduo que va det?rránea d~ los jugos de remolacha, ~s- jand? ~l líquido. Puesto de nuevo en
ta _constrm~o de manera que se evita 1;IlOV1miento el aparato, queda limpia
el mc~nvemente que . todos los que se a l_as ~os ó tres revoluciones la superhau visto en la necesidad de hacer fil- ficie filtrante y la filtraci~n continúa
tracioncs en gran~e escala, han toca~ sin tropiezo. El resíduo acumulado en

•

'

-

�92
el recipiente se exlt•ae por intervalos bricants de 8ucre, despues de hacer

J

'

93
sultado de las operaciones prácticas en es una. superficie de 13 hectáreas y una
algunos &lt;lo los inrrenios do Cuba, donde fraccion, miénlras que en México llese trabaja la tier~a con arados de va- ga á cerca de 49 hoctáro&lt;'.s. Así podrá!!
por.
fijar mejor sus cálculos nuestros agr1Dehemos advertir á nuestros lecto- cultores.
res que la caballería de tierra de Cuba

mecliante una disposicion apropiada á una resefía de los.ensayos practicados
cada caso.
en la gran fábrica azucarera de VilleSegun refiere en su comunicacion n9y-les-l:Icaux, y de apreciar los resul11fr. Eugéno Chonot, el aparato que sir- tados satisfactorws obtenidos, concluia
vió para los oxperimenLos, producia manifestando que el nuevo filtro rcscis metros cúbicos de jugo de remo- suelve un problema do los mas imporlacha fillra1lo por hora~ siendo poca la , tantos para numerosas industrias, cual
fuerza qne so necesita para hacer fun- es el de la separacion de las materias
ciouar el aparato, por cuyos motivos 1. sólidas no disueltas en los líquidos, y
lo considera aplicable en cua1r¡uier es- que son tan evidentes las ventajas que
cala, partiqularmente á los jngos azu- cslá llamada á proporcionar la aplicacarados en el momento do su extrae- cion del mencionado aparato, que el
cion, con ventaja sobre todos los pro- mismo &lt;lia d3 las pruebas fueron nuce&lt;limientos de filtracion conocidos.
merosos los pedidos que se les hicicMr. Eugene ,Chcnot termina su car- ron á los inventores; habiéndose fijado
ta con algunas consideraciones refo- el precio del instrnmo1ito en t,600 franrontcs á las Yentajas que á la higiene cos, cuando su capacidad llega á ·1,oOO
plÍblica y á la agricultura proporciona- hoctólitros, y en 2,oOO, si pasa de es• ria la aplicacion del apa,rato á las aguas ía cantidad.
inmundas de las poblaciones y sus cer- Si en otros países constituye un vorcanfas, mencionando las tentativas he- &lt;ladero adelanto el nuevo aparato de
chas en Eur0pa, y exponiendo su creen- filtracion de los Sres. do Loines y Licia do que el mismo estudio podría nard, con mas motivo creemos que domojorar las condiciones sanitarias de be mirarse como l"al en la isla de Cula Habana, cuyo puerto es un Yerda- ba, donde el viejo sis lema de clarifica.doro foco de infeccion.
cion por reposo &lt;lo los jugos sacarinos
Por nue:,Lra parte podemos agregar presenta, entro otros, el grayo inconque las relaciones r1uo hemos leido en Ycniente, de abandonar, durante mu-varios periódicos acerca de los expori- cho tiempo, estos líquidos en co'ntacto
mentos verificados con el nuevo apa- con las sustancias extrafías que arrasrato de filtracion de los señores do Loy- tran, bajo la accion perniciosa de las
nos y Linard, y de la~ indiscutibles influencias meteóricas que nos rodean
Ycntajas que presenta, eslán en un to- constantemente; así os c1uo no vacilado conformes con lo expuesto por el Sr. mos un momento en recomendar la adingo11iero de las fincas del Sr. 111:nlqués qnisicion del nuevo instrumento, para
de Montclo.
emplearlo en la filtracion de nuestros
Un periódico de la especialidad, cruc jugos azucarados en el monfonto ,do su
ve la luz con general aceptacion en la e~traccion.
·
capital Jo Francia, el Jo1mial des faMAncos DE J. 111EL,ERO.

OUA.DRO de un apm·ato de dos md~ui11as de 1:1 c_alJallos de (uer.·a cada ww,
e,i te;·;·enos oi'Clina1·ios, llanos y sin francos o pted,·a en Masa.
.
1.
YESDX 28 DIAS.

Arar con arado de 3 rejas á 16}
pulcritdas de profundidad...
.Arar ~on arado ele 4 rejas á. 10}
ó 12 pulgadas ele prof'u~1clicbd.
.Arar con nrndo de 6 rc.1as á. 1}
pulgadas de profundidad...
Cultivar b primera vez con P.ul·
tivador de 9 dientes á. S pul·
gndas . . . . . . · · · '. · : · · ·
.Ct~ltivar segunda wz con idemJ
á. 12 pulgadas .. ·... : · · · · f
Pasar rastrillo ordmar,o. i'i ., ,
Pasar ra~trillo de patente. . . .
P:isar cilindro. . . . . . . . . . .
Romper á 30 phlg:ulas de ·pro-}
furnlichd con 1111 arn1lo de cuc•hillo¡¡ . . . . . .".! .. .'' .. : ·

e

l· d'

1

!

~ti~

CARUO)i rOR
CABALLERÍA.

------ - - 50!

10 idem . .

ÍO)lS.

• 4 días 6 horns.

8 tOll~.

.
15 idem.

33! idem.

2 dia¿ Ohorns.

3 id. .7 qs.

25¡ idcm.

1 dia 10 horas.

1 id. 13 id .

15! ídem.

25! ídem. • l dia 9 horns.

1 id. 12 id.

15l ídem.

25! ídem.

1 dia 9 horas.

1 id. 12 id.

'7} i&lt;lcm.
7{ ídem.
7! idem.

10 horas,
10 horns.
9 horas.

11 id.
10 id.
!) id.

3 ~} ~&lt;dlc~1 ·
3t) 2 J cm.
40 ídem.

1

84 .idcm.

3~ idem. ·

9 clins 3 horas. 25 id.

4 id.

....,
so entiende que sea de j mismo los pesos del carb~n, siendo e~,

12 h~:as

l'NA CADALLERÍA
l:li

CARBQN.

61 cal)a11 es.
2

t'

¡

ARADOS DE VAPOR.

(

EXTEli~ION EN l'li

CLASE DE TRABAJO.

'

trabajo: po~üendp, -para
cvitar las mradas durante las, h?ras
de almuérzb y descanso, dos cuadrillas
de gente 6 dos 6 tres individuos de
,
rclevo · '
La · rofuudidad de trabajo se mide
de la ·lor de tierra no conta11(lo el rñonton que ecÍia la ~ertedora del arado,
como hacen generalmente los labradorcs del campo. (Véase Rcinoso, sobre
. ·t·1cu1ar).
e1 p:n
.
.
Las medidas son todas mglesas, as1•

1

tos úll~mos los de las ca?tldacles máx1ma~, sie~pre _que el ca1~on sea ~o la
meJor calidad; lo ct~al .Jamas deJa de
resultar lo ~as economico.. .
.
La·cuadrilla
ha
de
consistir
de
cmd
· ·l
co personas, ~s maqmms as, uno para cada máqmna, un arado~ ~on su
compañero, que hhceh los via3es co~
el arado y un mue ac o 1~ara e1 ca1_I
reton que trae el agua r,ara las madq:u:nas
b .de la cual
d. se necesitan como 1ez
arr11es a1 m.

,

.

El Sr. D. V. "\Yallran vaá publicar, en
la Habana, un método completo sobre
el sistema do Oultiros al mpo;·, segun
hemos visto en uno &lt;le los periódicos
do la grande Antilla. Anticipándose á

esa publicaciou;' y para satisfacer algunas indicaciones y-ue le han hecho,
ha publicado en el .Diario de la Marina, el Sr. Wallran, los datos que veráu nuestros lectores y que son el re~

.,

'CONSIDERACIONES GENERALES

J

SOBRE LAS ENFERMEDADES EPIZOO'l'IqA.S.
1

.

l

püstula maligna .de la len~na ó glosanII.
1
trax por ser a nu parecer la verdadera
Me limitaré, pues, á tratar sobre la enfermedad 4ue atacó á nuestros ganaIL ' 1

'

'

�96
rivalizaria México por la inmensidad arriba que llamamos distribuidor, corde sus productos.
,
ra uniformemente á caer en un medio,
Voh·amos á nucstro,,·inagrc. Existe tonel en que se recibe. y de donde puc11na ley química que dice: &lt;¡uc comhi- de extraerse por una.llave de made1a
naudo el alcohol con cuatro equiYalen- para volver á subirse al distrilmido1·
tes de oxígeno, se convierte en ácido por una bomba de madera.
ac?ti~o ó vinagre. De los sistemas que El deseo de dar mas importancia á.
pra?tl?ame11t~ l_wmo~ ensallado, el pro- nuestm ~p~rato para producir vina~
cad1m1cnto 1·apulocs mcontestablcmen- grc mas rap1d.amcute, nos hizo c1'.Cer,
t~ mejor en su esencia, que el ordiua- que la fa1Jricacion del oxígeno en el misr10 ó lento, mas econ9miso y ~arato 1110 aparato seria fácil, pero el costo
que el_ segm~do, porque en el primero del manganeso ó clorato &lt;le polnsa era
se ?bttene vmagrc blanco y do buena muy caro~ y el uso de las retortas dicahdad en 36_horas; miéntras que en fíeil junto al tonel' de la graduacion.
el segundo, cmco 6 seis mes~s son ne- . Hoy, clcspues de muchas investigacesar10s para obtener el mismo pro- Cioncs, estamos construyendo un pe~ucto,. dai~do coi~ esto una econon.1ía en queiio modelo para la exposicion, del
e~ capital 1~1YcrL1do de gran cons11cr~- apara~o de que hemos· obtenido ya hric10n. Calculase que un g~lou &lt;le hqm- llantos resultados, y al qüe hemos &lt;lado, atravesando por las v1rulas de ha- do el nombre de «GENERADOR MEXICAya del toue~ de graduacion, presénta :,.;o,» creemos que ·uadio nos disputará
1ma superficie de ·10~ 1:1elrus cuadra- en ser los primeros en haber aplicado
dos, y en el proccdumeuto ordinario la electricidad á la fabricacion del vi11?, o(rece mas superficie ··que el del nagrc; su claboracion por este sistema
d1ameti·o del ton•:l; esto hará compren- no os ya problemático y se opera ele
dcr como es posible produ'cir vinagre la. manera siguiente:
en 36 horas. Kucstro clima y produc- ; Sábese la propiedad que ticme la electos se prestan ele una manera. asom- tricidad de acidificar el aaua, descom. brosa a su elahoracion. 1
•
• '
poniéndola en sus dos el~mentos, · hiToclo fab~icantc e~ grande habrá ob- drógeno y oxígeno, y en este caso, el
servado e_l mconyemc1ite de este apa- oxígeno es mas' poderoso, supuesto que
rato tan perfecto. como parece, y es, se haya en su estado naciente, y la
que la8 mechas &lt;le~ cedazo superior, aceti{icacion se efectlía mas rúpidadcspues de algun tiempo_ de trabajo, mente, mrn 1Jatería de Daniells ó Bunse embotan por la formac1011 de lama- sen puede construirse fácilmente· codrc ó micoderma aceti, descubierta lóqucse esta fuera del cuarto del tonel
r~or hl. Pasteur,. lD: lluyia no es ya uni- para evitar que el calor que en este &lt;leiormc, y la acc1on ox1danlc del aleo- .he ser de 86 á 90 grados F'ahrcnheit
hol cesa de efcctu3:rsc 'con regularidad haga que la acion de la batería sea muy
y el tonel se enfría.
· rápida, pásense los alambres de la La. Despues &lt;le cuatl'o años de un cslu- tcría por los agujeros &lt;le Yenlilacion
cho constante, hemos formago un nue- del tonel, y póngase en coneccion con
YO aparato en forma de una torre de dos rayos de alambres &lt;le plata ó plaplatill~s ~e madera,· con canales en la tj~ia que estarán en el vinagre que conmmediac10n de sus bordes para que el llene el fondo luego que el líquido ó
líquido caiga en el centro de unos ta- mezcla preparada desciende en forma de
pones pcrforados;cada platillo tiene una lluvia tíLia por los platillos, ó gota á
suma de agujeritos· con unos palillos gota se pone en accion la batería; esto
cuadrados para sustituir á las mechas es, se conecta el polo positivo y ncgay virutas &lt;le haya, los que p~lCdcn a pre- tivo de la batería; el gas oxígeno astarse, ó no, segun se desea para que ciende, encuentra el líquido muy divial recibir el líquido en el ¡mmero do dido lo oxida rápidamente, y es · tras-

..

·I

97
'
formado en ,·ina~re; .si la accion es La hora de nuestra regenerac1on so·
muy rápida, se anren las puertas pa- cial no llega aún, y siem~ verémos
ra que penetre aire frio.
el triste espectáculo del indio abyecto
Cuanao no es necesario su pronta atravesar eentenareB de. leguas para
venta, debe hacerse débil, .dejarlo re. -venimos á vender con una ,canasta ·ó
posar en grandes toneles con una po- costalillo en la espalda, el miserable
ca de miel en el fondo ter pasa su fruto de su trabajo; y el ceo· moné.tomo
segunda fermentacion acética, pues re- del arriero se oir6. en las. sinuosidadse
cien fabricado, está turbio y de mal sa- de la.s barrancas recordándonos que
bor, ~lo el tie~P? _puede clarificarlo. aun ~vimos en la -época del süi~me.
Los filtros son múbles.
colomal; nuestros puertos no seran· de
México, como ninguu país del mun- depósito, ni tendrémos faros ni mueyes,
do, necesita do vías fflciies y baratas pero en cambio, estarémos resguarda·
para sus exportaciones industriales. dos en los caminos por los agentes del
Por desgracia la constrnccion del fer- fisco y las garitas serán un monun:tenrocarril interocéanico que terminará to que atestiguará á las geñeracomes
en nuestro puerto, ha encontr3:do con futuras la·indolencia•y mala fé de nuesuna oposicion injustificable en los hoin- tros gobernantes.· ,
bres que rigm los destinos del país.
GREG0R10 BARRETÓ.

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)

INDUSTRIAS AGRICOL.A:S. .
Entre las varias industrias agrícolas mis anteriores correspondencias, es la
propias de la. clase pobre y del labra- base fundamental de fa atraccion para
dor en pequeña escala, ocupa un lugar la inmigracion extranjera, y de crecienimportanle la que tiene por objeto la te prosperidad para esas interesantes
·produccion de la seda. Son muy nume- egirones.
rosas en Europa las familias poco aco- No es mi propósito insistir hoy en
modadas ·que en sus pequeñas suertes una verdad Y,ª ge!leralmente ~clmilida,
de tierra asocian la cna de los gusanos ni mucho menos a descender a detalles
de seda á sus demas ocupaciones rura- técnicos acerca de la produccion de la
les, obteniendo con ella un empleo lü- seda por medio de las di~tintas razas
crativo del tiempo que les deja libre la de gusanos y de las especies vegetales
labranza, y tarea igualmente ~~mune- e!1 que se cr1~n. Cabe en ~s.to gran varada para las escasas fuerzas fis1cas de r~edad y parbcu.lares _motn~s de elecla mujer y de los niños que constitu- c1on fundados en la. d1ferenc1a ~e conyen el hogar doméstico. Bajo este pun- diciones climatológicas y agr~r1~ que
to devista,asícomoeldenoménosa!en- se pr~sentan ,de.ntro ~e ;os huutes de
.
dible del interes general de la nac1on, un m1sm~ pa1s o rrovmc1a.
los gobiernos y las sociedades de fo- . La India, la Chma, el. Japon, el H1. mento rural que funcionan en las repú- malaya Y. 11:un la Amé!1ca del Norte,
blica.'3 latino-americanas, no deben es- ofrecen distmtas especies de gusanos
cusar esfuerzos y sacrificios para intrq- de seda, c~Y.ª propiedad oom_un ~s la
&lt;lucir 6 fomentar la industna sericola de poder vivir y p~sperar al aire_hbre,
en sus respectivos países. Con ella se y que to?as· 6 casi todas han sido ya
aumentará la importancia de la {lroduc- mtroduc1das y en~ayad11:s en las reg~ocion agrícola, que, com~ he dicho en nes de Sud-Aménca. Mi punto de vis·
13

..

�/

98
ta actual se encamina·mas especialmen- se refina, da luz en el qitinr¡ué del rite á señalar aquella r,aza ? variedad de oo suaviza el j Qego de. los J?~sort~s Y
gusanos dé seda: que meJor pu~a. fa- figura en la oficina, f~el fa_r.ma~u_t1co.
vorecer-los. interos-,s do 1la peq_ueua lk J:lay., pues, -aQum1uac10n de serv.ic10s Y
dustriata.-gricola, ·y con!e~ fi:ii ~lam.o la de: gananei~s, para · el culli\·ador que
arencien do·loscriadooes hacia el gusa-. asocie la higuetilla asua lal&gt;ra~zas Ye.l
no del 1·ici1w, que ~e alimentarco1~·las gusano del 1·icino á la.:; Ílldu~~1'.1s sos~hojas di la higuerilla ó Palr,ia~Olwzsti. gadas del h.og~r Y ~º. la farrulrn ..Ser~a
Esta-planta me parece ,preferibl-0 para por.lo tanto. de a~ti~ma convemenc1a
aquel ohjeto ,por su g~n rusticida~, pr~pagar ~l con~cume.nto de ~stas v.e~por la faciliJai de su S1omhl'a y ·culti- taJas y .beneficios,. J. tódav1~ me30~.'
v-o, por la rapidez de su crecimiento, y ?frocer .eJcmplos prac.ticos de }ª nue, a
mas marcadamente por' los productos ·mdustr1a, cncomendundo;os .t la.~ soaccesorios que bri~da al labrador. . 1 !, cied~de&amp; .de fomento: agncola, .Y a los
En Europa, y mas particular)!lcnte particulares quJ ~sten ~~ a.p\itt1&lt;l d~
en su parte setentri?nal, el _gusano del prestar ese sen 1c10 a~ b;.c:1 p1ocomu
-r.icino no ha producido buenos resulta- nal.. . ·
. . , t
•
dos á causa ae una circunstancia que Sigmendo el mismo urden ~le ideas
lo hace altamento recomendable para endereza~as ó. promoyer los m~c~eses
los países ·tropicales en que abundan de la agr1cultur~ m~n01:, doy actm. calos sitios de temperatura mas favora- bida á algm~as md1ca.c10nes practicas
bleparala propagaciondeesa raza. Es- sobro el cultivo. del 1~latano, que es l~1~a
ta presenta en Europa. el gmn incom:e- verdadera providenc1~ par::i. la. fa.m1ha
ni ente de reproducirse constante.meI?,t~, del .labrador,en 1!os 111.a1s~s tropicales~ Y.
aun durante el invierno, y de ex1g~r qu~ por _descrracia., o meJor &lt;l1c~o,, .por
por consicruicnte una educacion contt-- la- mcuria y la rutma, suele com c1 luse
nua en ll;bitaciones artifici:11.mentc ?ª- en planta de P:l~'o aparato en _las_ herclentadas y con plantas cultrrndas en dados mal cultnadas y atendida:,..
invernaderos. A ese precio la industria .Hay una Ye~·daj qu~ debe .rcpellrs~
es ruinosa. . · ! ·, 1 1 •1 •
é m~ulcars? din. ~r d1a y
~ocios los
tEn América• en-todos los lu"'ares de mochos posibles,. s1 se 9.u1~rc, que el latemperatura t!opic¡.i.l, esos inco~yeni.01;1- 1 ~rador ~ur-americano e~1cucntre e~1 su
tes se truecan en ventajas y·houefic1os. mdustr1a la remuner~c\mwde ~u~ esEa •hi uerilla encuentra allí sn patria fuerz;os y de su trabaJ?··· Pu~·a plalan_os,
de pr&lt;fdilecci0n, en donde'desufrolla to- como para ttab~co, maiz~ l~1~0, :y ttl~
da sut exple'ndidez vegetaliYa y •toda o~asc . do •c~llrvos, ~s .mu_tü e?1p.e:u
su precocidad y .'c6i1s\anto rer.~~d~t~- tiempo¡y cuidados, si se s1e.mhr.ni\den
cion. ...Tiene allí · el· gusano do ricmo terrenos ~-a. exhaustos ó ~1:11popiec1 os
mesa -comida todo 'el a.ñ:o;·habit°!cion ..por anterw~s,cosechas. q1eii cQpa.s_d~
-en·tod~s parles, cnlofy ag~~e~ favora- aquella pr-0mo,~a. planta;_iü.té1 abqnada~
tles para·tód:is 1sus'CYóluc1ones 1 y, tr~~- :y,.atendidas¡ 1 ~n&lt;l.~n ma:•pro~uctos. ~1ue
formaciolies. El lf.6mlh'é disi10ne en es- -tod~ una ,pro-rmcHlí.de.d1cadtb a~ m1:;mo
raza:de mi soryidoqí~~1mcmente á c1?3-!1vo e~ aquellas des:f..n-oraLl~s .conla obra y que rcmttuera coµ •usura' sus d1c1ones. · h
J'' ...
1·1J
. .
ocos ·astbs y su' redncida :vigil~ncia. . 1Pa.ra·~lcanz~r ,ese.~n ~ ,se nec~~~;n
~ ,)fas gno paran acfuí1fo¡ 1ben~licr.osíde ¡-p:r~1~des esturl10s, lll dol\cad~ 13:uuh~1s
fa industria setífera ·por' ellgusano del 1do tierras Y,t do susta.nc1as ·QQ1Í1 ficadoticino. La planta quo ·lo nutrc,gnard:,1 .,,._
as,: Ba?~~.mcorporar.en-.el ~erreno alpara·ellabradór otra; cosecha' ·~dem~s gun e~t1ercol,de. fJ ,·a,~1a~ 1-,ar.~ tcnt'~
tlél roducto' de sus hojas. ·Sú scmi_lla, segm:1d.nd1de 1:e~nll'egrar eu el todo~ Q~
si 'si enciende, bujía qué alnmbra; 1prmc1p1os fc_rhlizanle~ do. quo cia,rece o
.si ae' es primo es aceite,qtrn 1 (Urra.; y ,si 1quo ha.perdulo, y par~ que l~ cos~cha

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9.9
ele plátanos sea ª.~un.dante y r~i!mne- 1p1:acticar con el mejo_r éxito en mi paradora. L1amo estlncol de gfanJa aq~l rt!IL;-, y 1? q.ue recomrn~d?}e .m1evo á
alJouo 111é ~e p1·epara con las deyecc10- tlos ·cultIYadores que c¡me;ran emancines' sóhcla~ y %.¡uitlas que so. 1'Cco_gen t parse ac la rutina y de la cstéiilidad
en los establos, caballerizas' y chique- aersistcmá antigüo y de,!.astador deJ.a
ro.s, mezclándolas con toda cl:i.~·tlc de- .agricultura extensiva y 1tráshumante
t1•1fus Yegetales, y con alguna trnrra pa- que tl\lltas ftm~stas huellas v;t dejando
ra moderar la· fermentacion 1v reten~r ÍC11 toda la América latiná. Al princicn la. masa los gases que de otro modo '¡,io se' sembró el plfttanÓ: lo'mismo que
se escapárian en la atmósfera. E~ta as demas especies veg~tales, &lt;'ri terreclase de abono es la mas convenidnte nos vírgenes. La cosecha fué así abun• pafa él plátano, co!no qü generaL para ~imite; p~ro hoy s~ acabaron ó se aletoda ~ue.1;t~ de énlllYoS. No haJ uu so- J~r~n1 mucho las .t1err11;s de CM ca.tegolo pnnc1p10 de los &lt;1ne ncces1fau las 11a, y en cuanto al otro elemento dis¡ilautas para su ·nutricion que uó.se en- tintivo del sistema~ el de numerosos
cuentre,~n ese compuesto: i1ue es por _brazos para. grandes explotaciones ruexcelenc1a la hase Je toda oxplotac10n ralcs, tamb1en s~ ha agotado y escasea
rural b,m dirigida. ·:Aquí en Enropa 110 ya cu ac1uellas regiones. Persistir ',)n
seria posible la agricnltma si1i"esc cous-· sembrar muchos plátmws: mucho tl:.tailte recurso para renornr fas gasta-· haco v otras plantas eu las tiohas ya
das fuerzas productiYaS aol terreno, y beneflciadas y depauperadas, equiyale
los que en nuestra Américt1. pretenden á continuar perdiendo el tiempo, el diestar exentos . de esa necesidad, ó no nero, eltrabajo y)a reputacion. Lanuesaben lp que dicen, '6 dan por encon- va gene1'acion agrícola la acertará si se
trada la hasta ahora inútilmente ,bus- aparta de tan hlinoso sistema, y adopcada piedra filosofal.
'
· ta el' mas racional y fecundo de concen- .
Pero cúide el labrador de no sembrar trar en pequefíus y liien cultivfülon essus Ii.latan~s en hoyos como pa_r~ yu- racios esa inútil 6 perniciosa prodiga·
ca, m persista en el crror'de apmarlos ·lidad.
"
•
como si fueran planta-s para forraje.
Una de las cosas que mas se admi·
Las hilei•as deben estar separadas unas ran en la agricultura. europea, es la
de otras por un intervalo de diez va- \asbciacion de l~ labranza con fa crianras, v cada monlon débe distar cuatro za, que s01i los 'dos .pechos alimentiva:as ae su vecino en lá mism.~ hilcra.1~i~s. &lt;l~l ~st.adb, : ~eg'uri fa 'gráfiéa cxAsi es qomo se logran cepas ngorosas- pregjo~ d~~ 1\lHst~o·.~ully. Aquí sp ha
i[UC aprovechen dcsahogadameuto los ·comprendülo•que po(su estrecha y so·
jugos deJ terreno y pongan mejor á con- lidária uniori las'&lt;los industrias sé fatribucion los agentes atmosféricos. An- , vorecen mutuamente y se fecundan,
tes de semlJrarlos prcpitreles un hoyo · lo que por otra parte era facilísimo de
ancho y profundo. cou cuya tierra re- demostrar. La produccion vegetal nemovida se hahg¡í dr iucorpora1~una ~qe- ocyit~ 1C(P,J1Uir crnstantemente á los
na cantidad di! esti~rcot á m~dic cmi- aH'on~s an~nhllizrrdoi. La produccion
sumir. Mantenga el platanal siempre peCl!aria los facilita desde luego de la
limpio de verbas. y cuide de uo a.cu- mejor. calidad. Pero la crianza á su
mufar !ittsi'u·as ai' r;ié de las' cepas}• pór turnd ha·mcnester, para prosperar meser ellas crin.deros constantes &lt;lo_hor- jor, &lt;le buenos pastos y prados mturamigas y otras iaLandijas ·perjucUciales. les y artificiales que solo la agricultu. Ko. consient~ mas qc, cuatro hijos 6 ~ro- ra le p,ucdc ~l~mÜJist~'ar. Imcgo, sre.uni. tes en c~~ª. mpnton, .rrocuran&lt;l,o que &lt;las ·a~1bps ¡ndusLp~s. C1! un m~smo
sean ae· &lt;lrntmta edad a fin de escalonar funrlo o lieredad,¡const1tuycn la s1luaªfÍ la prÓduccioÍl en \~poca~ sucesh:as: cio11 m~s favo~le para ~l p~O{l'!'eso ·
, Esto 9s l? qu?. he aco.nseJado y visto 1de entramLa~~. Su .separac10µ .o m~e1

..

�100

101

pendencia colocan á la una y á la otra glo-sajona se vendió, no hace mucho,
en coudiciones evidentes de msuficien- una ternera de la misma raza, en la
ciay de inferioridad. La demostracion cantidadJabulosa de 223,000 ,francos,
palpable de estas verdades, la encon- ó sean 4i&gt;,600 pesos.
tramos en la agricultura y ganadería Cómo se
formado esas magnífieuropeas comP.aradas á la agricultura cas razas y por qné se pagan á prey ganadería· sur-americanas. En can- cios tan enormes, lo diró otro dia. Por
tidad y calidad de productos vegetales hoy gueda satisfecho mi propósito con
. y pecuarios por hectárea, asombra la aniic1par que los principales a,qentes
· soperioridad de produccion europea so- en la formacion de esos admirables tibre la produccion ultramárina. ~upe- pos y en el crecido valor que alca.nza:1
riori,lad principal, si no únicamente de- en los mercados europeos: son la 1mbida á esa asociacion de ámbas indus- vilegiada alimentacion á que han estado
trias que mutuamente se completan y somelidos sus ascendientes en el sistese perfeccionan. En mas de una oca- ma de agricultura asociada y perfccsion habré de presentar en estas cor- cionada, y la no ménos benehciosa inrespondencias las cifras que abonan fluencia que á su turno . ejercen en el
mi aserlo. Por lioy me lirmlo á llamar desenvolmiento y en los progresos de
la atenciou de los ganaderos colombia- la produccion vegelal. En Inglaterra,
nos sobre ciertos he.chas recientes que sobre todo, criar y cebar ganados, se
comprueban el grado' de perfeccion a considera como el esponente de la perque han llegado las razas pecuarias fcccion en agricultura, y como la gaingl~sas dentro del sistema de asocia- rantía dé los mayores rendimiel).tos
cion que vengo aconsejando.
agrarios- de lt1:s tierras ele pan llevar.
Los señores Howard, de Berford Proclamar estas verdades y procurar
· (Inglaterra) acaban de vender un ver- su adopcion en los países que aspiran
raco de la raza blanca de cerdos ·de á regenerar sü agricnltnra, es empresa
Yorkhire, en la cantidad de 2.500 fran- patriótica á que mucho puede contricce, 6 sean 500 pesos fuertes de mane- huir el periodismo local, y a cuya reada española. Se han hecho ~llí muy lizacion en Colombia está dispuesto á
~omunes.las ventas de móruecos de colaborar el que tiene la honra de dilas razas de JJiskley y de Soutlidon;n rigir sus correspondencias al JJiario
en 1,000, 2,000 y 3,000 pesos. Los to- de Oundinamarca.
ros de la raza Durham suelen alcanEL Co::rnE DE Pozos DrLCEs.
zar precios de 5 y de 6,000 pesos. En
París, 1874.
los Estados Unidos de la América an-

fºr

han

CULTIVO DEL CAFE
POR

D. l\lATIAS ROMERO.
[ Oontiniía].

Mas adelante sea tal vez fácil tráer
gente del interior de este Estado y de
otros puntos de la.República; pero esto no se hará probablemente, sino despues de haber establecido algunos plan -

tíos, y entretanto, hay que depender
de los trabajadores de Guatemala.
.
Tampoco esta exento de gastos y
pérdidas el trabajo CJue se haga con
gente de la tierra fria de Gua~emala.

Para hacerlos salir de sus pueblos, es motivo para que dejara de venir á esnecesario &lt;iarles alguna cantidad que tos climas saludables y benignos.
llaman liabilitacion, y que es, por tér- El jornal es, en las fincas 9e café,
mino medio, de cinco pesos por cabe- desde real y medio, hasta dos y meJi·za, cuya 1antida.d, no siempre desqui- dio diarios,
lo que·puede considetan. La desmpralizacion ha empezado rarse, que e término medio~ es tle &lt;los
ya ó cundir en la tierra fria de Guate- reales.
mala, y los indios de esa zona se hu- CONDICIONES DEL BURX TERRENO PAycn tambie?; pero como deben cau,li- RA. CAFÉ.-P~ra empre~der con bu~n
dades relativamente pequeuas, las per- éxito el cultivo del cafe, es necesario
didas no son tan fuertes. Los males de que concurran en el terreno en que se
este sistema de trabajo se hacen sentir siembra, una reunion de circunslanen las fincas. grandes de Guatemal~, cias que se indicará? ~quí con breveque apénas cuenta con gente muy h- dad, y que son, prmc1palmente, las
mitada para las labores mas indispen- siguientes:
·
sables; que tienen grandes caµitales 1° Naturaleza del terreno y su coninvertidos en mozos, y necesidad de figuracion.
.
mantener varios dependientes, visitan- 2° Temperatura.· .
.
do los pueblos para contratar nuevos 3° Altura sobre el nrvel del mar.
mozos y buscar los prófugos.
4º Exposicion al sol.
Como lós jndio~ de la tierra fria de oº Proteccion contra los viento!' rei- ·
Guatemala dejan á sus familias, sus nantes.
labores y sus ovejas·cn sus respectivos 6° Humedad.
pueblos, no v.ueden separar~e de ellos .7°' Corrientes de ~gu.a.
por mucho tiempo, y apénas duran en 8° Lu(J'ar para ed1fic1os.
las fincas uno 6 dos meses, por térmi- Se hablara suscint-amente de cada
no medio, cuando se regresan'· á sus una de esta.a circunstancias.
casas á cuidar de sus siembras. Es- NATl;RALEZA DEL TltRRENO Y su co~to hace que no se les pued~ conside- FIGURAqox.-Aquí se consi~er~rán de
rar como trabajadores perr~i.an~nte;s, lo ~n modo somero, l?s pu1;1tos s1gu:enles:
cual constituvc otro grande mconve- A. Clase de terreno a propósito pa,.
J
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nienle.
·
1
ra Ci.Ue.
El único remedio para estos males, B. Capa de. ti~rra vegetal.
.
es á mi juicio hacer venir á estas C. Profundidad de la.capa det1ena.
· fé;tiles comarca's, trabajadores de otros D. Terrenos de formacion volcánica.
lu(Tares de •la República, en d(Jilde la E. Montaña vírgcn y terreno ya cul.
'
ge~te pobre languidece en una vida tivado.
miserable. ' El café aa ocupacion á lat F. Configurac101;1 del terreno..
mujeres y los hijos dé los trabajado- Se Jiacc nece.sar10 hablar tambien de
res, y se siembra en climas temp~ados, un modo especial de cada uno de estos
sanos y hasta agradables. La d1Í!cul- puntos.
,
•
tad esta en los primeros ensayos: si CLASE DE TERR~O A PRO.P?SITO PAcomo es de esperarse, estos dieren buen RA CAFÉ.-No te~nendo n~ti.c1.a de ,qu_e
resultado, me párece seguro que ven- se haya he?ho nmgun anah_s1s qu~m1dria mucha gente del interior. de la. co del terreno mas. á propósito par~ el
República á establecerse aquí, 6 á lo café, para .delcrmm::tr , con exactitud
ménos, a trabajar por estacíones, a-pe- las sustancias que conti~ne, no e? po.. sarde la distancia. Si de los Vdlles de sible sino dar sobre este asunto 1_deas
Oaxaca va mucha ~nte •atravesando muy su~erficiales, expuestas á 1mil ercaminos fragosos y distancias no p~- rores, sm ~mb~rgo ,de estar l:lasadas.
quefias á la costa mal sana de Yera- en la exper1enc1a.. , .
cruz .en la cosecha' del algodon, no veo Se ha .notado que los terrenos que

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109

102
~icnen, u.~ subsuelo h~rroso, s~n ·~·as rqu~ cslo,fuusc posible;: préfcrir los q~e
ª. propo~ito ,para el c~fe que los que lo esteu ~11 los volcanes ó las inmediac10Uencn arenoso. Entro los tcl'l'enos bar-i nes, s1 reúnen las domas circunstancias
r~sos del Soconu§co, há:¡ uno·~: y Sflll: q~e se e'slb.n cuumcran'do.
los mn.s abundantes, de un co16i' roji-1 :Mo~fa~;\ víRGE-s,'' y, TÉRRE~O. 'n.
zo, mas 6 'ménos criceudiiio, otro de C'CLTivAno.-:-Es muy notable la &lt;lifc
un color amari¿ie~1,to, _que son a,lg~ és- re?,cia' qu~! presdntap, en dislritos fé¡'casos. Est~s ultimo,$,, son. ~fer~blcs Dtíl:~s co1~0 el,de Soc01~usc~, .lqs teq'c~
para ~l .c~tlt1v,o,&lt;lel ,caff·. A cs~a cl~se 1nos, que riunca han s1qp cultivados, o
pertenecen lo? de la ll}UOil J uarez, de .·que Il&lt;l,Cf 1riuchos ;tilos flUC no lo~ l9.ca
este deHaytan;iento, y los _de ;a c91,tf ~~;llr~q~ del 11oq1brc, llam~dos 1~oútaquca ~e Crun.temala.
,
. ua ;virgen, y los qqe han sido reciente·
CAI?. DE TIERRA YEG~TAL.,;1, Po.st,qr-i 11ient~ CD;lhvado¡; 9 s~lo "des1~onta&lt;los.
renos de~ Soconusco, tienen?. -ge11e.~al- . E~ ~~s pmncros h,ay arboles s.ccularcs,
mente, (a.no ser que hayan.s1d9 lava- cuya sombra cubre todo el tcrréno, 110
• dOJ P,61' lás' lluvia~), una capá J,Ua~~ó cµal ¡hacQ,,([µ~ .iió'p{11&lt;1a!i gcrmip.ar y
n~eno~ gruesa de tierra, formada prm- crecer. eµ el, smo . cu hm1tado .numero
c1pal~ent~,.de ~es~ojof de ,s~~t~ctas d9c P.l~ü!t\f-aquel.la.s que, pafa vivir,
vegetales, y que es_ de un color ,negm no neccsllau md1s1icnsablcmenLe del
• c~1ando esta,Iuimqga .Y alg?:9eniEie1no s9,1. , ; .• • . ~ . ..
. - r
1crc1i ·se vA11 pues
cuando está seca,· m1éntras mas b(l'ruc~1 ,, En
la• moutaií~
ví1'"..O
.,.
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...,,..,.,
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sa sea esta capa, tanto .Vl.?JO,fCS ··Set'&amp;n árlfolés colosªJes 1 arho!es peqneiíos; arl?s terrenos, qu?. ~c. ~e~gq.n p~ró\ el cul- h:1st~s, 1pi\rú-ti~os,. !,cjucos ). oLrywprotlvo del cafe; siempre que baJo de .ellas du.cc1ones del remo vcrrétal · pero no
se encnentr~ Mrn. capa.~e tie~ri ba~;r.o- e~t~t 1~ •suverfigic 1de 1aqticr1!a cnterasa, de la profundidad conveil1ente, se- mento cubierta de YÓO"etacion. Si la
g_un se exprésalen segúidá.. ' .' .. ' r scn;i.illa efe cardos,~malc~as\i'otras planPRó~U);Dll)AD ?E L~ t.,~l.\. DE T!'Jm- t~s 'Rc~judiciales,,'llciá á caer e1í la
R,\..~Como la raiz prmc1pal d~l cafeló. mont~fia v~rgen, ó, no germina, ó, si
crece mu?ho y desarrolla verlicalmqn: g__qrrrnn~ no crece por falta de sot
te, necesita d~ un ~errcno en que se. Es muy diferente el aspecto del ter-·
p~eda profm1d1za;r,sm d~blarse .. Si la reno que ha sido una vez desmontado
raJz encontrase. ,un fo~do dp piedra· ó y" que aquí se llama huatal y liuam'il.
de otra sust,aucia que no pueda peijo- I..:1. feracidad de' la tierra, que habfü
f!Lf, se enfe1:ma el C,:f.ct9, se p.01;¡e,a1?a.-1 esta40 como d?l'lllÍda p~r muchos aíios.
rlllento;. n.o 4a fruto, y al fm muere.,¡ clespiert·ª. con una fuerzc.ª cxtráordinaEs; pues, ~ndispe~~able, que haya una -r~~)uego.,que queda cxpuc~ta á_la acca~a ~o 1t10rra. HU.B__la. ra1z del cp.fc~o 1 c1n1; v11'.ificadora . del,sol. Al año, ó á
pueja profund1zí1~ sm encorvarse, é~¡¡ los dos aüos de desmonto.Jo, se cubre
to es: que tenga mi espesor de
ó 1 el tp'freno ele ta1 manéra de verretación
dos va:ra?,., 1;Es:r pues., ~ein;e~ü~n.~e ·i\li~ y-· p~·Jn~ipalmentc de I maleza° y :otra~
t~s de qcJar ~1 lcrreno 1 hactt ~~av~-, phmta:s cuya, utilidad nq 9c conoce, por
c~ol\~s, en ._v~p9s.td? ,Sllf ,puntos~ para lQ.,cual son perjudiciales, qqe no se1-ve.
ce1:c~ora;~e· .cI9 , &amp;1, t~enqr.o H9, Q~tf.r~- siq oll,a, uu sol.o punto de la tierra, ;y
qms1~0 .. ,, . .
. . •. j , , .:~ nor?~posi~le.dar.unsolopi',sosinaprír\.IE~RAS ~-~rJ;'OfüIAc,I.6;-; v~LC.pirC:.\.. se. ,,1it~s cammo. Esta prodig\osa fqr-~ot,mdo~e .q~~ los. terrenos ,cn·donde tilidad def terreno, coHstitUY.e el' costo ..
meJOf Se da ~} ~~fé,: ~on_l~~·quq es~µ, prÍucip:+r del c¡¡J~i\:.9 '_pjl~e~,l,&lt;)S lugares.
solire 19~ vo!cane~ 611!,med1~tos a e~t~i, L_a ~al~za .creoe con,taüta abundancia
puc.de mfer1rs'3 que lo.~ l]lCJOt'es. \er.re- .y. tan.¡pr9nlo,,que es Ü}Aispensable es~os p~ra café, son, l.os de for~ac1on tarla c?rtando jycesantemente, y esta
,olcarnca. ·Oonvendria, pues, siempre operac1on, á la que se llama aquí lim.,

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·una

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Via d~l ter\\'0110, hay que repetirla en ; del cafoto;, terreno quebrado, que no lD.
~~gunos ;pm~tos hasta ocho v~ces al año sea en cxtr~mo, comprcndid-0 en lo mas
~1 no. se &lt;¡mere que l:L ~aleza ahogue: ondula.t~te que1corráu. de Norte á .Sur.
a. la siembra ó la per.1ud1quo muy se- •. - Tfürf~n:ATCR1&gt;-Es'muy orrtoa -la.
riamcnt~.
illea g~1d ·tód,wja '1)te~rminá respecto
La cxpem;ncia dcmucst.ra quo e~ ca;. dql clnna ·m.'as a1 proposito -para el cnlfoto crece y ~csa!rolla me.1~r en terre-&gt;frro del- café. Se ci•ee' geooraltnonte
~10 ~~ m~nta11a .\1riei;) q~1~ e~ el·que ci~1e el cafeto: es arb~sío -~e la ticrr~
1rn..~1do Jíl :ult1~. acto\ La rnzon de eg. hcutc, y en corisecuencrti., que m1énta~ ent~Jª C.:i ob,rn.:. hl terreno de mo11- , tras mas cálida sea· la tempei'atura tde
t~n.ta y11·ge1~. reqmere. ademas, en l~s un ltirrar. faüto mas ·com·cniente será
pr!rneros auos del.a Sl~mbra del Cafe, lmra il"chfé,-: siempre quo concurran
D:1eno3 numero de limpia que el ya.cul- i !éls domas circunstancias convenientes
trrnclo.
para este cultivo.
Cú)iFIG'CRACIO); DEL TERRE);O.-Es
. .
punto cuest~onable si 1ebe preferirse, , La :xp.cr\cnc,ia ~1~ dcin.ostrado ~ que
para el cultiYo del cafc, el terreno pla- l~. 7..011~1 ma.s a rnopo~ilo Pª.~ª el cafc, es110 ó el quebrado: las ventajas del tér- ta limitada por las lme~s 1:,otermas CJ~
réno plano,. r~poctg del c¡nel&gt;r2-do, son ~:as. tem.pera~uras ~edrns~ son de 1,
las siguientes: .¡;,1 Mb.yor faeiiidad pa..... ..&gt;O i~.Oigrád,os'tcé!1lfü!f~~: fl\tcros¡ma
ra usar maquinas é instrumentos C[UC tempep~ura templada, e10 en dond~
ccono.micen tiempo y br'azós, yo'n cen-· n_!!D;Ca ln~~c ~ptflite las 1cladas arrm·
secuencia, mayor facilidad y baratur~ narian la planta.
, .
en el cultivo, y 2"' Mayor duracion
,La temperatura media de los. lugala capa de .tierra 1~~gra ó v~getal que res. _del Soconusco ,c\ue se co1;1s1deran
no se ~eslaY~ P?r 1as )luvias t~to, co- m~Jorcs parª'' el cafe, e~ c~nfo_rme &amp;~ las
mo e1l'los to.rrenos ·q\iebfndos, '. que se obse~,,ac1ones,delionlendiqo, mgcmer.o
aflojan con las labores "qti.e recíben yJD. M1guahM. P_once de.I:.eoD;,' como s1se-larnu con lás lluvias.
r ·" 'i gne: Gacalnuitan} 21, 65 granos ceulí·Las ,·enlajás c\e~ t~1:reno t¡u~brado, gr&lt;1;dos; Santo 12ºi:;i?go'; -2Q,: '1~, .y la
respecto 'del plano, son las sim:rientcs: Umon Juare~ 'l I a1._ • ¡1 • • ,
lª Imposibilidad deque el t~rfeno, aun ·:ALTURA SOBRE EL·);IVEL DEI~ '.\!AR.cuando sea,luímedo se convierta en~La temperatura de un terreno timieuna
fan"'oso, llamado ag1~í ckahuitoso por-' r~lacioídntima cÓ~1 su altura sobre el
que° la inclinacion Impide ·que so es· mvcl 1del mar, 1Jorque por ~egla genetanque la agua_:.miéntras I que ~n ·~er- ral mi~~itras mayor sea::ia altura tanto .,
renos planos, sm desagüe y con una mas baJa1~erá. la tempe1atura.
c.-i.pa de·barro impermeable, aun á'pó~ IIastá
poco se preferian para la
ca pr~fundida:d hay ése' 1leligro, que siembra del café los terrenós bajos. La
es de t~·~s.~e~dencin. _Para ép cafeto, y_ 1 expc1:1e1!ci.~ha dem?strado que los me2º Consegmr:mas facilmente ~ue el sol¡ jorcs para este cult1Yo son los que esno caliente al cafeto todo el d1a, pues tan de tres á cuatro mil piés soore el
cuando las lomas éohen de Norte á Sur nirnl del mar. Se ha observado que el
qne la1 dit:eccion 1 ~én~ral cr,uc tienenj' c~fcto ap?nas prod1~~~.' en terrenos sien esta cordillera, el lado de ellas, que tuados hasta MO v1es der.allura sobre
ve ul Oriente, recibe el sol hasta me:- el niYel del m.ar, media libra de café
dio dia; y·el q_ue ve al Poniente,' des:. por inata; cuando se s_iembra,de aOO á.
• ,pues del medio dia.
' '• ·. . .
-1,000 piés, da una: libra por mata; de' .
Esta última ~:enraja:'cs tanimpórfan.: -1,000·á 2;600,· dos libras pqr mata; de
te_. se~~1~1• se verá de~p,ues~:él~c· hace ;QQOr~·3,000 piés: trqs ~br~s-p&lt;Ír~
ercer ¡dnuchos, de cuya ornnon par- ta; y ·!e 3,000 á 4,000 p1~s, hásta c)laticlpo ttue es preferible para el culti'VQ tto libras por mata, en %se terrenos, en..

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igualdad de circunstancias y bajo el¡ 1os cafetales, se engaña fácilmente con
eultivo mas oxmerado.
. el aspecto que presentan los cafetos en
La experiencia de otros lugares de- lugareshajos, pues algunas veces yso·
muestra la exactitud de estas observa- hre todo, cuándo son nuevos, tienen
ciones. El café de Moka se da en la sus' hojas de un ve1·de lozano y ofrece
serranía de la Arabia Feliz; el de me- muy buena apariencia; pero á poco
jor calidad de Colima, es el que sé da cambian ese aspecto y sus ramas queen la altura del Platanillo; los distritos dan reducidas á varejones, y en ·todo
de C?rdoba y Orizav~, ~uyo cafó es caso la ~antidad de fruto que producen
tambien afamado, estan a una altura es relativamente pequeña.
considerable sobre el nivel del mar.
Una persona poco familiarizada cou
(Oontinuaí'd).

y esta extension de terreno bien culti- . y las plantas no parecían tan lozanas

CULTIVO

.

J)EL T~.\BACO :EN ·LA ISLA DE CUBA

.

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.

~

POR D. JOSE MARIA DAU.
( Continúa):

Para abonar uu terreno que empieza venda los ab01ws ó el compuesto, y poi .d.esvirtúarse, bastan tres libras, de der comprarlos supone un ca~ital; ·¡ luecompuesto /'ei'tilfrante para cada vara go llegará el cultivo del tabaco á no
plana; aplicán&lt;lolo ántes de la primera ser un recursr, para los pobres!
labor, y, si posible es, la tarde del dia Cuando la necesidad, este latigo que
anterior en que deba esta practicarse; despierta á los dormidos, obligue á amde otro modo, se .deseca el compuesto pararse y generalizar ,la rráclica de
referido perdiendo sus mejores cuali- abonár las tierras ó no cosechar, no falda&lt;le.s; cinco libras .son necesarias para taran trabajadores' que no hagan mas
la tierra. que no .produce ya sino liojas qtie colectar abonos y preparar el commuy elucas y tallos delgados; y desde puesto para venderlo; y este llegará á
seis hasta ocho libras para aquella que ser un ramo tan importante, que emá duras penas produce un La.baco ente- pleará muchos brazos, y al cual ss,poramenre ruin. Para los semilleros debe drá dédicar parte de aquellos labraclo3:plicarse el máximum qu~ es &lt;le ocho res qu~ no tengan capital proporcionahbras por capa yara plana:; pero se do para arrendar terrenos: sin el capimezcla bien con la ·tierra que tenia el tal necesario, se reducirá todo a métoterreno.
dos.imperfectos de cultivos, aumentánLo prime1·0 {fUC le,ocurre á cualquie- dosc cada día mas la mi~eria del rentera que no h.aya visto abonar la. tierra, ro, y el propietal'io pade.eerá lambien
es calcula1·el µúmero de libras necesa;. J caeria en descrédito este ramo pririo. para una ..caltallería de tierra e!1te- vilegiado de nuestra agi·icultnra, por
ramente desvirtuada, Yrse asustara de cuyo fomento debemos hacer. cuantas
· encqntrar que la suma llega. á......... ¡ sacrific~owsean necl}sarios: ', .
:l.49~,992.libr~ de co1u¡me,sto. ¿De qóµ~ Un octavo de &lt;¿1~allcrí~ de tierra'. que
.sacará los abono~ pua1forma~lo? so pfetenqa,cultn:ar, n9 pjde un capi/JuJép ~_los vendera? , Ilaher qme~ lalqJ.J~ gM, muv raro.poseer e~ el país;

e.e

vado, produce bastante tabaco para en- como las &lt;lemas, que Solo habían reciriquecer no muy á la larga á un vegue- hido abonos puramente vegetales: y las
ro instruido y laborioso; y he aquí co- hojas de aquellas cien matas eran grue
fil() no nece5ita mas que la octava par- 1sas y broncas, veuudas, y su color &lt;leste de la cantidad de abonos calcula.da; pues de la fermentacion, resultó ser
y puede tal vez reunirla en la media muy pardo; el demas tabaco cosechacaballería mas que debe agregar para do en la contigüedad, tenia las hojas
destinarla a siembras de viandas, le- delgadas, sedosas, y su eolorido amagumbres, granos, &amp;c.; y sobre el ter- rillo &lt;les1mes ' de preparado. Hay una
reno de samLrar tabaco, podrá tener verdad que nadie ignora y que corroatados constantemente en tiempo muer- Lora mi opinion ele un modo victorioso,
to las yuntas de bueyes, la vaca con y es, que la tierra vírgenes la mas fér·
su ternero, las dos yeguas de acarrear til, la mejor.de todas; y no es mas quo
rib&lt;Jnos, la ca1&gt;ra, y lo ménos dos puer- un compuesto formado en el trascurso
cas madres; distribuyendo sobre este de los siglos '1.e la descomposicion de
mismo terreno forraje para nutrirá es- los despojos de los árboles y malezas
tos animales; y el estiércol de los orí· de los bosques.
:
nes y los resíduos del forraje de cinco No obstante, seria muy útil que otros
animales grandes y cuatro medianos, practicasen estos mismos ensayos, y
son una cantidad de abo1ws de bastan- nos dijesen sus resultados, porque mute consideracion; y aun restan muchas cha fuerza hace la autoridad de Mr.
sustancias vegetales que colectar en el Gruet. Por ahora, bástenos saber que
predio y fuera &lt;le él, las cuales. quedan el compuesto futilizante que he ensaya mencionadas: y tal vez no se nece- yado, es excelente y facil de formar~
sitará. el máximum ~el compuesto, 1.si y que segun lodos l.os agrónomos mas·
cuando se ha arrendado el terreno no célebres, todo cultiio supo~ie abonos
estaba' enteramente desvirtuado. En 1sepatados ó formando un .compuesto,
Francia emplean el estiércol de tres· que el que quiei-e obteliet 1;iuclw de la
,reses vacunas para aLouar convcnien- tieNa, debe tainbien darla mucho pam
temente• una hectárea. Y este es el conseg2tii'lo, que los abonos p(t¡'a /01·máximum que aplican. Una caballería' 1;1a;• los compuestos los pl'oduce la tiernuestra tiene lrece hectáreas, cada hec- 1i'U, y que esta los ;·eclama despues JJi'etárea, es pues, menor que un octavo dc f paraclos y aplicados con inteligencia.
caballería; pero este puede recibir· los PREPAHACIOX DEL TERREXO. La tierdespojos de cinco animales grandes, y rase comienza a preparar desde Julio.
los de cuatt'O· medianos, y todo lo de- Lo priJilero es traer. el compuesto formas que queda referido; luego si se ne- tilizante y extenderlo sobre el terreno,
cesita comprar abOíWS, sel'á tal vez muy cuyas malezas (maniguas), se habrán
?orta. la cantidad; y he aquí red~1cido cortado a flo,r d~ tierr:i, y ~e habrau
a una pulga,lo que ántes , parec1a un quemado alh mismo; mmed1atamente
elefante. ;
·
,1
se practica la primcl'a labor (romper la
La ianálisis que repetidas veces he tierra con el arado); despues se da la
hecho de las tierras de las vegas me.jo- segunda (cruzar), y. en seguida la lerres situadas en las márgenes rde los cera, (tolver á c,·1u1u). Deben darse ·
ríos mas reputados, hasta para conven- tres, cuatro y ha?ta mas labores, secerme que no es necesario comzmesto gun que la tierra sea mas 6 ménos suel• formado· con despojos animales ipara ta. La última labor, que es surcar paproducir execlente'tabaco; noob&amp;tante, ra sembrar, debe darse ~or. la"tarde,
aboné cien matas con estiércol de car; la -vísper~ de la :siembra o tr~splante;
neros mezclado con bastante paj~,f se- y lo tnejqr es surcar. y sembrar casi á
gun aconsejan los agrónomor; europeo11, 1µn mismo tie~po, para q~e las postu-

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106
ras encueritrcn la tierra, como dice lfr.'{timamente'rnezclado úo qliedará el comOruet «ft\c~ca, sudta, y para destruir ptteSto de la tiena.
· . , ., . l
ó desalojar los insectos que dañan á las - La preparacion del terreno se hace
plantas tiernas, miéntras 'brotan raices1con la mayo1· perfccoioi\ ,en nuestt•as
nuevas• y a&lt;lquie~n. la: fncrz~!su,ficten-·¡ vegas; levantan I!1otas enín·mes .en la
te para poder·resistir sus,atar1uos. )) J,• 1 primer~ labor, y para desbaratarlas pa- El corte y _qnema &lt;le las mafor,as me-, san ·loliruc llaman plmw, que no es m~s
joran el terrollo, .fJorq1ic' la ceniza que j que 11rn roclillo ó. cilindro impcdecto
resulta Uo la combuslion abona la tier- que ni siquiera voltea·sobro su oje; así
ra, y mueren hnuchos insectos que se es que es inefic.az ·para.· desbaratar las
ref.ugian en los, montones miérrtrmi sej' motas, ~'· ademas, aprieta ollterreno.
desecan?1. ~ ··•· &lt;' •• . . ·• ' •. 1 , ,, ~ De~m~uzar. bien la tJerra es opcraL~ pri_mcrc1.. lalJor roqmcro ' líaccrso c!on mchspensabl.e, -Y ~n cuya e1ecu~011:1:1teh¡5encra:.~l arado no ha do pr-0- c1011 debe ponerse l9do ·cxmoro, u? sofunfüzar., mas ·de cuati,:o nnlg&lt;}d~$, y ~os-¡ lan~eQte pOr&lt;F,1:e ras~ absorbe la.. ticrr_a
~urcos han·do hacerse nrfty -umdo~; el meJor las lluvias, ·smo porque las ra1fin que. se :C.:leho proponer, el gauari.•en ces de las plantas SQ extienden con mas
esta p_rimera ~ahor~ es romper_mhy·s;1Ji facil~daü; o!i~uentrau maf; alimento, y .
pel'ficialmente la ·t1etré', .y:ma:s •super· 1se dañan menos con -la.i s~ca, ·por .dos
iicial a médidaq fllO _es 'mM comr.acta•, razon?i 2 una porque1crccigndo con mas··
(dnrah· por q.os mot1Yos·poJerosos: ("cl· leaaiua la tplanw., cubre con.tsus gran-·
primero cvitár 1los.escospes 6 ,terrones;, dcs!-lwjas:1ln •tieiTa ;1,la: otra, ' i)Orquo
1
(mola.s) ,.tpor_q~e',una
vez:-do/lovanta.-' miéntras ip.~s desmenn~ada' está 1~.sta,
dos son1 d1~c\lcs de· a~·sbaratal', 1y , ~0Í1•¡ m~·con~eiwa l~ l:umedad. ~· .'· • •
un1 yerdader,o estorbo 1P.ara las su1Jse-1. -· Un ganan actlYo y hu:en!praclJco deschen t_cs' labores; segunfio~ porque1pro::- émpcfíaré.\·cstas fáenas eon perfecciorl; .
fumlizando demasiado con la reja ha.: y á este gañan es ~reciso ·halagarlo y
cen esfuerzos cxtraó1'dinarios los·'buc- _conscrvm'lo', rues dc•su trabajo depenycs y se rompen los arados.
~ _, de todo el éxito.
En la segunlla labo~ se practicara to-· - En 1las lomas y en la~ tumbas uucdo ·como en la primera:, porque aun yas, donde no puede andar el arado,
pueden levantarse motas. De esto mo- rdespues de cortar y quemar todas;las •
do quedará l.a primera capa'·del terre- malezas y los fragmentos de los árho110 muy desmenuzada y lnen 'mezclada· les, so prepara la tierra por 1p.edio del
Cull eJ C01i1Jntesfo fei'filfrante. 1 - '1
azadOIJ, •formando .hOJOS Ó Slll'C?S de
Despu&lt;)s ·dctla segunda -labor sera- ¡d9cc pulgadas de ancho, y lo ménos
sara por toda 1~ tierra, arada un rástri-' s~is.de profundidaq; en es.los surcos se
llo dentado, que ll;imarémos (J1'ada: es- siembran las pasluras. ,
·
te instrumento, que está· descrito des- Las·twubas nuevas no nec.esitan 'ser
1
menuza h~.sta lás motas más pequeiíi-1anonadas, porque allí· 1a tierra es , írtas reduciéndolo' todo'·á polvos muy fi- gen, y por, consiguiente,.está ·en todo
nos . . Hecho, estó ~ l~ da l~ t~rcera la.:, su vigor vegetativo. Las tierras viejas
l)o r profund1zando algo mas con el ara- ¡ de·las. lomas üeh~n.
abonarse; pero codo; 1despues pasa. la g1·ada,'en seguida· mono so aran po11 estar muy pcndicnse da la cüa~ta · bboy, lüego•la g,·ada; tes, se•harán-los ~t}l'cos ~on azo.don, y
y queda la tleri'a perfedta~eri.te prepa- cada doce 1pu1gadas.set pondrá dentro.
rada. · , , 11
·1. 111 t.1 • '. J.. . del sm•co una hbrti: d'e c()mpuesto ó mas
- Qa•la -vez que se da untP-lábor ·ó se \ se~un lo' oxija la iiccesidad. 1 El compasa ' la,' givukl, ~e recoieH. las raice!r'. puesto, ~dom~ dd dsta~·liicu p~&gt;d~ido,
que l'I.Franea este eficaz rnstl'Uln·ento~ yj so me2:clará: l:hen con tier.ra desmenuse quema.n;·la tierra'na. "de'. qüei!at en-.\zando to~o bieh
el azadon, órcon
toramente limpia:.:consi'déro'se cuán irt- 1m,..tenedor de ·hierro de un· tamaño

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~ la~ 9Q o mas, y ~\lS d1en· ,n1ieA_Lras m:u; c&gt;,nt'iguas sou las vea:as'
i;s c,uco_r~ ª··os. 91 ~l ~onurne~to "19 $C.iJ)l)r p:wjorcs ~e rcpl).tan: y no es ·allí u~
. }C?~Pr~ h.1c11 c011. l~ _t1ctrt1:, Pl\C¡:lc.d~- .Il}ibg1:o ,:ei:, vcn&lt;l~r .UJ.Ul.¡ hecú~ca ;ele
u~t1. ,t i°'· ~¡l;uw.?.,1&gt;?J lJq~ L\~- qtro. ~odo tierra aut1~ua p~·odw::torl). &lt;le' tab"o en
e~ E1mur··a w.:masw.1
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Ouliw·e
ele-tan ,os paisc_s r onc,c c~t~ ,mu;r actq¡. bac):. ¡iS20 pcsus qni&gt;, caballería' '., . ·,
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l~n t :.1.13í: 1.ª agnci11tura, 'Ilunca deseanSall las tierra~ destinad.as [\l CUlti'l·o'del
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no;. que se h ,a i1 apr9surado ~1. a_&lt;lortar ~l9s motiyos que yam'os"lcxpFesa'r. p ,..
e.l ~1ste;11:1 del cultu:o en.Z11¡~as, lle- .lº~El sist0ma 'gencrál del cultito en
\O.Ud~ et cahont9(~as ,las ,o.p9r~ClOlleS y lineas: aplicado por [&gt;timcrá yez a los
empleando lo:s l~tilcs cons1gmqntcs, es- ccreales;no fué imaginado en la :Luitam~s conv~nc1do,s .de que dentro. de siana; 1nfas abajo indicamos dónde' túvo
muy~ cort.o,tie~pq se ha!&gt;rá geD¡er~hza- or!g~n y quiél! ló iuvehtó. ·,
·
do ustc OI~&lt;m d_e tra~aJOS, al pu~to de 2° El siste~é.).I df2 cultivo. en líneas
que. solo cxccpc1onalrp.ente se conser-&gt;,J no fuó. extendldo por primera ycz nl
"\""aran en alg,una.s firic~s· 'los~métb'do? clÍltivp de )a. cai1a en la Luisia.na·. Se.def~ctuo~qs que tan~o t.1~mpo lp\ m~p- gun tcnen'los eut~ihlido, se comeuzó á
• t011.~~º-y1g;entes la rutma .en 111i;re~t1·a usar en las'!co1oniüs francesas é iño'leag,i'1cultura.
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Creem'o~. n1uy qportµno, el rp.ópl~!l? __3° ~n l~ L1;1isia_1~a, 'cn.º razon de sus
de d~~uostrarJo.
gue es aph~ar , é.1, ciounstancias especiales la adopcion .
.esas srnm~~ª: ~.n \Crtl~d.~yl., ' nójn~r~; ~ d_e e~e sistema qs ,ma:s ~ecbhl'io· que
pues qi~s !&lt;ud. ~. ~_qrrn g;,flC}l ..\l~arrm-1 en otros puptos, 110 so1o por sus congay l~ .~el:Ollllll~flbn y1c10?a) que se l~s diciones econonicas;'sino ~orqne ade"[)l'lllC·lWª· ª·ªN:}br Jo comm~,
CO·\ l~~s, sin él ta caiia íio"se desarrtna.ria
Jt?CE\ e s1stcp1~~a,qJ.1C ~.1os coµtr~cmos ~en .e~ corto t,\0111P.O f~urantc el ct1al 1gocu!1. e~,nompr~,lf~ qulttco (tl ?Jsy d~ la · z.~. d.e·!a temlfcr~tnra'füdispensablé,'pá'Ltt1.s1.ana, o S}mp~em~nt~ c11?tiro a ~ ras~ creci!l}Jento.: Y íÍ p~sa.r de ser ta~
Lu1stana. EncontrnmossemeJantester- 1preciso, es un· error el Juzgar rp1e el
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sistema se halla en ese país tan pro- ni~ntes para que puedan alcanzar su
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completo desenvolvimiento sin peiju·
4° Lu único que justificaria el nom- dicarse mutuamente. Aunque estos rebre de siembra al uso de la Luisiana sultadosseacapazdeobtenerlos elhomseria que nos hubiesen veuido de allí bre empleando su mafia.• sin embargo,
las primeras ideas sobre el sistema del la siembra en líneas, cuando se trata
cultrvo en' líneas. Existe gran núme,;. de granos implica el uso de un instruro de personas que así lo afirman, mas mento especial para realizar el traba-_
nosotl'Os sabemos que el primero que jo el cual muchas veces es preciso pertraló de introducir este método en Cu- feecionar con la: ayuda directa de la
ha, fué ttÍl frances que no tomó por ejem- fuerza humana, á ménos de no poseer
plo á la Luisiana.-Pt)r otra parte, el unasembtadera que esté di~puestaalin_nombre de siembra al uso de la Lui- tento. Como las líneas son rectas y pasiana implica ideas relativas á los cui- ralelas, es claro que con facilidad se
dados establecidos en el país, los cua- pueden disponer de suerte que medien
les ni son los mas perfectos de una ma- entre ellas distancias mas ó ménos conne.ra absoluta con referencia á sus cir- siderahles, segun la naturaleza de la
cunstancias, ni mucho ménos aún, en planta ó el sistema de cultivo que se
el caso de ser bueno, puede aplicarse adopte. Esa regularidd en las distaná todos nuestros terrenos.-Permíta- cías permite el uso de las máquinas
senos aún agregar que el conjunto de aratorias tiradas por animales. -El
prácticas que vemmos aconsejando, cultiro de las plantas sembradas en líes obra nuestra, fruto de una contínua neas, ó con mas breYedaJ, el cultico
observacion y de variadas experiencias. en lz'neas ó á cordel, supone el uso de
5° Siembra al ,uso de la Luisiana no esos instrumentos, aunque, como se
recuerda absolutamente idea alguna á concibe y desgraciadamente se pracla inteligencia, y la persona que por tica en muchos casos, se puede scmprimera vez oiga semejante expresion, brar en líneas y cultivar las plantas que
por muy entendida que sea en agri- resulten de las semillas así depositacultura, necesita pedir explicaciones das en la tierra con solo la fuerza del
homlJre.
,
acerca del particular.
Para desenvolver con claridad este . Existe otro término idéntico en su
· quinto argumento, que opone1nos 'al verJadera acepcion al de cultfro en lí- ·
empleo de la· expresion que tratamos neas:' es el de cultivo de1las cose'cltas
de hacer caer en desuso, necesitamos eacai'dadas.
·
entrar en algunas explicaciones: y deSe conoce con el -nombre de cosefinir ciertos términos, que al principio ella$ escardadas un conjunto de planse ~licaron solo al cultiYo de los ce- ~ diferentes, que es preciso sembrar
reales, y que mas tarde se han adopta- a grai1des distancias unas de otras,
do cii el cultivo de ótrc:,s vegetales, para que así puedan disponer de kt
esencialmente diferentes por su uso y superficie de terreno convéniente, y
naturaleza, pero que tienen mucha se- reciban las influencias atmosférica.sinmejanza en ,cuauto á las operaciones dispensables para su deseuvolvimienque es preciso ejecutar para que se de.&amp;'. to.-Eh los intervalos que median enenvuelvan con lozanía.
,
tre esas plantas aparecen végetales adBajo el nombre 'de siembras eJJ, U- venticios, que 'por su presencia sé
neas se comprenden. aquellas que ·SO opondrían precisamente á los fines que
ejecutan en hileras paralelas., en ' lás deseamosl ver realizados al sembrai·
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cuales las semillas se encuentran de- áquellas eón la scparac;ion juzgada
posit.ada~ ála,misma p1'0fundidad;_que- ventajosa; es necesario, pues, extirdando, 'por otra'J&gt;arte, las plantas en el par esas plantas !adventicias para lo
surco situadas á las distancias conve- cual, con gran utilidad 'económica, . se
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emplean máquinas aratorias tirM;as miendo toda_ la exposicion, nos diria:
por animales, que á la vez que venfi- Luego la cana es una planta que p~rtecan con perfeccion las escardas, re- nece á la cllLSe que se conoce baJO el
mue...-en el terreno y lo mantienen nombre de cosecha escardada, y
siempre desagregado.
.
hacerla creer .con ven,taJa se u_sa e s1sComo el uso de esas máquinas ara- tema del cultioo en luieas. » 81 tal restorias supone la alineacion eu las siem- puesUi le hubiéramos dado d~sde el
bras, y como, por otra parte, en todos principio, el ~grónomo entendido, al
los casos es conveniente depositar ,las .momento, temendo en cuei~ta la na~~semillas en los surcos á una prof~ndi · raleza de la cafi~, _las pr_op~eJades flSldad igual, Y. separadas. en l~ direc- cas y ~a compos1c1o_n qmnnc~ del suelo
cion de la línea por las d1~ta~1c1as cc~n- y el cl~ma, nos hub1er~ r~fer1Jo al punvc.nicntes, todas cir.cunstancms y;ma- .to, aphca1~do los conocrnuentos generables y que son deterininadas p~r la les, dedn~1&lt;los de los hechos observados
naturaleza de la planta, las. propieda- en el cnlt~vo de otras pl~~tas, el denocles del suelo y las condiciones clima- ~inado sistema de la Luis~ana en to~os
téricas, es claro ·que al ejecutar el cul- sus pormenore_s. Lo repetnnos: cultivo
tiyo &lt;le las coseckas escai·daclas, es pre- en Zfneas despierta en la mente un co_nciso semb;·a i' en líneas ó ri: cordel, en juµt9 de idea§,' recuerdil. las op~raciotíltimo l'esultado.,_los cuidados que re- nes n9c~s,n:ias, Y. el género de ~nstruclama el cultivo do esas ~osechª's son m3ntos md1~pensahles p~ra real_1~arlas
los mismos que los que se aplican •al con econo~ia y .vorfecc.1011-: mic~tr.as
cultivo de las sie;nbi'lls en l/ileas, pues-. que aladesignac_10ncu7~u~a la Luis!ato _que, lo _repet~mos, existe i~cn~idad ifa no ~e asocrn.n 1Jeas. tecmeas de muen la sigmficac1on de esos tcrmmos, gun gen~ro. , . ,
.
Las siembi'Cts en linea~ se puso en
aunque yarien alao los medios de ejecutar las operacitnes.
,
plant~ en Europa por primera, vez en
Ahora bien; el agricultor que estu- Austria; pero dond~ se lleYó _a afecto .
die con atencion el conjunto de las en mayor escala, ~uo en Espan,a, en el
operaciones que se practi_can en el. año de 166J. Su ~nv.ontor Jose Leo?acultivo en llneas, y que se forme :un~ telo, ensayo la se111b, acler~, q~e al midea exacta del objeto de cada una de tento co~struy_ó en los J~rdmes., d~l
ellas, de las modi11caciones que es Bueu Retiro b_aJ? la protecc10n ~e Felipreciso hacerles sufrir, segun el clima, pe IV, y publico su obra en Sevilla, en
el terreno y la naturaleza de· plaÍlta, casa de D. Juan Go~ez de Blas, en el
con seguridad podra ind~car inmedia- aii? de 1664.,-Posterwrmente se !epromente el género de cultivo mas .pro- duJo ese op.usculo en !as. Memorias _de
vechoso para la caña teniendo pre- la Real So~iedad Econom1ca d~ Madrid,
sente la naturaleza de' esa gramínea, t. 1, p. 1, impresas en esa ci~dad, en
la clase de terreno en que se opera, y el año_ 1780, por el célebr~ tlpóg~o
las condiciones climatéricas.que pre- Antomo ~ancha_. En es~a ~1mpres1on,
siden al cultivo.
.
D. Joaqum Marm presento alg~m?s coSi al preguntarnos algun agricul_tor mentari~s ac~rca del ~escubrim1ento,
extranjero acer~ del sistema de cult~vo ?e?lostro su 1~port_anc1a, y recor~ó el
de la caiia segmdo en las fincas bien exito que. habia tem1o en otros ~1ses.
diri.,idas de la isla de Cuba, lecontes- El cultivo de las siembras en lineas
táse~os: «Se practica el cultiv? al flso fué propagado e!! Inglaterra por ;Tull,
de la Luisiana,)) al punto nos mterro- queannq~~ partiendo deh~eserrone~s
garia. de nuevo par~ saber en qu~ con- y rropomendose un fin dif~rent,e,. sm
siste el tal sislema.~omenzariamos embargo, ha logrado hacer ms~nb1r su
nuestro relato, y des pues de l¡i.rgas e_x- nombre en_ los anales de la ~gncultur~,
plicaciones, nuestointerlocutor, resu- por haber mventado las-primeras ma-

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quinas arator~as tiradas por ,u~tn~ale,s, por la experiencia, y .r1ue tJUeden aplique. pcrfecc10nadas v mofühcadai, ~arse, Yariaudolas se~un ¡is circuns·'const\tü\·cn hoyrlos ütilcs qüc se . cm- tancias: 3.l culth10 de UiYersas plantas.
plcan e11 el cúltit6'cn línea.°s. AdcmM, . •'l. Y·IRx'l'ÓS, ABRIGOS, ELEVACIOX.-Pa' puso fuera de :d~d~ las ''.~litajas•qc ar· -J.'a 'í)O(ler apreciar con todo' ,juicio la inrejacar los campos semLr~dos. . :, fl.ucucia ejercida fió~ la ag1tacio~ del
. ' 'rha~r asegura que tanto el sistema arre sobre el crec11mC'nto de la cana. es
de las sicml&gt;ras en ' líneas, como 'su üecesario tener cu cuenta 1a velocidad
cultivo, ..se practica1mn desde tiem¡ios del \-ienlo y las· propiedades del {ltíido
inmemoriales en la Pl'rsia y en· el In- que rnueYé.' .. , ' .
dostan, donde, 110 solo liis seméúteras Lbs Yientos fuertes,· cuando olmrn
en líneas ·~e ejecutaban co1í múqnü_1as sohre las cailas aun ·pe11uciias, cuyos
éspeciales; sino que ademas el cultivo tallos se encuentran rotleados por las
-de' las· plantas se lleYaba á efecto ·por hojás, les·hacen sufrir inuvconmocion
máquinas tiradas por caballos y lme- mas ó mélios ,iolcnta,' pudiendo cksar-y_es. Seg.un tcncm~senJcnJido,_este cul- raiga das por co111pleto. En algunas ocat1vo eu !mea tamb1cn era conocido eull'e sioncs hemos cxaminadd el pié de ma•los chinos.
.
·
· collas mecidas á. impulsos desordenados
En Francia los dos priip.eros p~opa- del viento, y hemos encontrado que ¡,or
-gá.dores. de este sistema fnei'on Duha- la agilacion á un,o y otro lado se hal!ian
· mel•y Chateauvicux. En España tuvo abierto verdaderos. hoyos, producidos
el honor de dcsenvohcr el m&amp;odo y de p&lt;n' el choque del tallo contra las pareaplicárlo D. Agustin Cordero, cuyas in- des que lo contenian.-Cuando las ca-yestigaciones se encuentran esla_m¡la- ñas han ~lcanzad? mayor grado ~le des· das cu las Memorias de la Real Sociedad arrollo, si sobrevienen fu~rtes uenlos,
Económica de Madrid.
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puedpn sufrir, al puuto de quebrarse ó
¡ Hoy. dia, donde mas perfecc~onauo¡ &lt;le ser tau fuer1.eme11_tc. movidas, 'tecol-v popularizado se encuentra el sisleqia c~das, que al c_aer h,~crn. un lado, lo hail. «1uc nos referimos, es en Inglater~a, •ga_n con tanta violencia, crue sean desar·adonde tieilen que ir todos 1os·que qme- .\·aigada.B/ y qttecl~n tendidas en.el cam• ran estndiá1'· se.1riamentc las !r,rácticasif po, en cl!uta_cto directo.c~n la ti~rra, lo
• do la a,;. 1-icúltura moderna .. De' cuanto renal dete1·mma la formac10n de numeI
ac.abaníos de exponc1· resulta ~¡uc'si, se ; rosas' _raíces, y por. tanto; 'origil;a un
le qtiisiose 'dar al cun~co en Z:neas 1~11 ·cai;n~10 profunJ? en·hi. co!?posic1.0n de
nombro~que reco11dase el pnc~l'd que ·s.ns Jugos,.-:-L.os tle~ord~~ia~os é iqipc. mas ·habla' contí'ihuido a~u'l\esa1•rollo, ··tuosos mov1m1entos del au·c. pueden ser
"'dcl:ieriamos llamat-le éhltii·ó ~} Za'iíi,qle-, ch extremo p~rjudi'eialcs'.' l .i : •
• sci:1frru~fno.mhre se '{1ari~ ql ·si~t~a·1·1 1El aire ?:gita,lo coií1ci~i-ta vclo~1d_ad
1
)eón ~lacióli·á•hTéafí.'a~1p'llCStólque 1lod1'C'gnlal', lejos de §er U0C1''0
.es: el~ eX•
•lingleses'ftí~·otíId9 los·1'1~ni~f9s qtic: 11.o:I· tr~~~b '.litil, co_n10··ra.ny:,~ q&lt;)~m6st{arkl,
aplicáron' en gb1I{do' escétfü~al. ctfü.1yo t ~~p01~1cn~o á~t~s·lo que s~ con~,{e acertíde ta•p!aiitó.' ;'sac~r~f~f~!t a~~J).qué haJ_U"~'C~ ele ~ste asunlo·rcfer~i:,,tf
·ª~?tri.\: 11lan~
~ sido'ifü frarlccs- el m1cmrl0i1 !tlc'lal·af&gt;11- tas.-:-foalJo fné el pi.11mero r¡ue :-sehalo
,tcaciofi;"quizás· qtferiMtto · ~p_ü~~r' aun· l~s ef~ctos ~a,l~ra~Jle~J'.HJdffcidos por el
• mas las•üi&amp;icúcio,rfos'. dc ,la Justrc1~)· de-' , 11ento sobre IJro;I fupCI~:iés \: cgct~les,
at})crfa dárscle otro nombré COIÍ i'CSliecto' 'de\nostrnndo 1cófuoJestmrnln: ífo. ·yegcta~ al'eulti\·o de la caña. hal deno1tiinácion· cion -por ol á.Ú'níénto qúe 'shfren las se•fsetia·•ju.sta·, ffi~S·l1b 1~ CÍ'eomos·rcon,~-· ·c~1CÍ?UCS Y.1~ a?tiYld:td C(}n:1UllÍ_?á.~a á
(~frente, y si_!)mpre usatléf:ilO~; al h.ablar la ic!rc~la.c10n:7 )fas ,1tardc; ,Kmglü,
l• rle ése métó&lt;lo, el riomlJt-e'de cult1t.o en· graetas a C'xpenmento~_de~ todo conc!ur Utte«s · él 'cüal récder&lt;la nu ~oujutito· y~fitcs! puso· fuera chhludá qtie la agi·'oe 1tcdl10s y de prácticas smíciónadtts· tacion del aire propende al mayo1· &lt;les•
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arrpyQ, aul)lcntando la cvaporacion, y Lrccibfr los bcucíicios de.l~ U~yia, es
pot· tanlo,1 Jaudo origen á 1.ma circula- !agitada ligeramente por los vientos, c;;cion mas aeliYa. Un úrbol que se man- tos quiebran .Jas extremidades &lt;le las
tenga en reposo, por medio de cuerdas raíces, y dt) los puntos lacerados L1·0Hm
hicn dispuesta~, cree~rá mucho ménds inlinidad elle nuevas ·raicecmas alimenq_ne otro q\1c pueda moy&lt;!~-se sin 0!;1- t~doras.' E~tas explicaciones son sufita.culo al¡;uno .. qt_éo ~rfüil., _al .cual solo , c1en!cs p_artt J.1.0n~r f~icra de Uud~ el
se le hah1a p(;rm1tldo cxpcnmc.ntar mo- ~benefico mfluJo CJerc1do por los -yicn.vimientos en un solo plano, de. Korte á I tos a.gitaclos en fa medida con vcmcnte
, Sm por ejemplo, couc1uyó
a~quirir y 01i d,ct~rminada.s · circunstancias, so- .
un tallo dí¡jtico. pues había crccülomas hre el crecimiento de la caüa.
por los dos lados en movimiento que . Con respecto á las circunstancias de
en la otra direccion. Convencido de la temperatura y de humedad que pueden
importancia de las aiitaciones ohteni- reunirse en el aire en mqvimie1ito, de• das poi: mcLliodclo~v1~utos;·necandollc •bem~s manife~tar: 1° En el Indostan
aconse¡aha &lt;rue se evitase el poner sos- los vientos calientes y secos, que sobretenes a. los al'boles tiernos, á ménos ele Yiencn en el mes ele Marzo ó á princino set en ültimo punto necesario, y á pios de Aln·il, queman 1jor compfeto los
los jardineros les recomendaba: qu~ no plantíos de caña, los cuales pcr:mau~despojascndemasiadotcmpranolos tier- cen en ese estado, segun el testimomo
nos ád;oles ·de sus ramas: estas, al pa- &lt;le '\Yray,. hasta que se presenta la nucrecer imítili?s I&gt; perjudiciales .. son con- \el, eslaciou_ de las lluvias.-2° Po~ forYcnientes. a mas de otros ofoctos. pm•a tuna. en la isla de Cuba no soplan con
,dctcrmiuaii el moyimie11to tlqseado. (De- frecuencia vientos susceptibles de procandolle, Fisiqlogi(~ regetal, p. 1i78). ¡ &lt;lucir tamaños males, mas en lo'? perío-Adiilitimos los experimentos mencio- dos de seca se Jw. notado en muchos
na.dos, v aceptamos la manera de expli- • .puntos el influjo del azote que pos ocucar el orí,rJn de los· fonómcnos; mas 1pa....!..Aunque en muy pequeña escala,
creemos c¡~w'sl.' ha clr:-conocidó una de hemos tenido •oca.5io11do experimental'
las causits t¡uc maYOt' influencia ejercen Jµ.,accio.n producida. v.or el viento _Sur
soLre 'la ap'n.riéibii d,i los efectos.-Los ~ohre lás caiias en plona yegetac1on;
vientos, al [igitar los itrbolc's, quiebr~n .it e~lé éfecto .trn.sladarrio~. á 2ma ~zote.a
Jas cxt1·crpitlttdcs ele las,raicea., y c~e ~as una,h..ormo;~ macoya de cu.un. c:istahllcridas~ así p.roducitlas, parte.nen .se- na) que hahia yegetado en ml'CnJon llegnida inliniJad de mteYas fibrillas sus· vno de tierra:· expuesta la ca.ua eu. el luleutt1doras; de sue1'Lc· tiue por meJi'o de I gar .conveniente dt,iranCe tod? el tiempo
, lds Yicntos·tonscrrui.mos lo~ mismos re- ¡·que s9plo el c/tlido y seco vrcnto Sur,
sultaÜM que olJté~os cuan.do füi,ridi'rp.os (Pr0scnló;&lt;lcspr(es
Íl:,&lt;\I;cJjitá~ 1stÍS' hoj_as,
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C0!1 vn}tl'strum9n~o·c~~'till\~C las ?Xt:,e- ,)af 9'u~lcs éll ~pgtpd~¡
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noticias tomamo~ las que se refiere.u .:l. nro,
1 El :Gotnerci.o de San Luis nubliea algunas , ducciones agl'icolas, seguro~.&lt;!e .9.ue cumpli. noticiaf estadfsiic'as del'oantonrcuyo nom- ~moa cou uu deber. 1, , 0 ... , ·I
,iT)
.

�llS

112
La Huasteca potosina. es la parte mas fér- cantones de San Emilio, Branne Castillon,
til del Estado de San Luis, y en ella se pro- Pujo), Fronsac y Santa l'é. Del de Branne,
ducen frutos abundantes, pero el mas a pre- atacado desde 1!!71 en las siete décimas parciable es el café, que se cosecha de excelen- . te11 de sus viñas, una décima. está perdida.
te calidad. El maiz, la. caña de azúcar, ar- Los terrenos enteramente arenosos son los
roz, piña, frijol, vainilla, tabaco, algodon solos preservados. Los ,;iñeros están consy demas producciones del clima tropical. Sus I teru iclos.'' Para mayor desgracia, la plamaderas son finísimas, habiendo mas de cin- ga ha alcanzado á Borgoíía; se señala en
cuenta clases superiores, entre las que figu- los distr~tos de Yilliers, Morgon y Y aux:ran, el ébano, chijol, (madera que humede- Renards; presenta ménos intensidad que en
ciéndose se petrifica), caobá., cedro, pulo de el Mediodfo., lo que se atribuye 6. los frios
rosa, moral, ceron, gateado, seiva, zapote, mas largos y lluvias mas frecuentes. En rebrasil y tia u. •En su parte metalífera no es- súmen: hasta a.hora los esfuerzos de la cientá explotada, aunque posee ricos criaderos. cia. ,son impotentes. Es una de esas plagas
La cria. de ganados, vacuno, caballar, mu- de que Dios se resen-a el secreto, sea que
lar, ~e pelo, l~na y ~rda, constitnn tam- quiera confundir el orgullo clel hombre, sea
bien en gran parte su riqueza. La i1!dustria que quiera éastigarlo.
_
es ejercida en beneficia.r añil, , coc!1inilla 1
azúcar, pilo_ncillo, tejidos corrientes, aguarEL GU.ANO.
diente de 'cuña y mescul. .
·
En una nota consagrada al estudio de los
r L.\ FIL.\XERA.
elementos tan sumamente complejos del guano, l\.I. Chevreul anuncia. que ha encontraLos periódicos de Europa publican un in- do un produc.to nuern encerrando soditon en
1
tere~ante informe de ~1. Lichtenstein sobre proporcion definida, junto•cou el cloro, adela generacion de e!Jte insecto. Bl emineüte mas, con el cloridrato &lt;le amoniaco. Lo que
entomólogo, bablanclo de sus emigraciones Jo ha decidido á proseguir la. determinacion
sobre la. encina Kérmes, a.eonsejaba á los de la.s especies químicas que constituyen el
Yiticultores el aprovecharse del momento guano, es que esta materia es un excelente
p::mi ponerles fnego. ~las ay! parece que a.bono. Ha. ensayado establecer la equivase h3.n descubierto cuatro especies de phi- lente c1e otros abonos, segun la itlentidad •e
loxera, de las cuales tres inofen.~ú:as, y uua proporcion ele su ázoe, de su ácido fosfórico
de ellas, la de la encina Kérmes, una sola y ele su potasa. Pero hay desigualdnd en los
es temible, 1a que ataca la viña; :M. Bal- efectos; la. cansa de fa diferencia reside en
biani declara que edre esta y las otras no el arreglo molecular, -así dos materias comexiste ninguna identidad esp"ecífica. No es- plejas, formadas ele principios inmediatos,
tamos, pues, mas adelantados q\tC el primer cuyas proporciones de ciertos elementos son
dia, y miéntras que la c~encin bu~ca, y 110 las mismas, pueden presentar propiedades
encuentra, la plaga marcha. Del distrito de muy diferentes. -M. Chevreul dice 'lUe no
Liburue, atacado de ]a manera mas grnve, comprende que ciertos consumidores exijan
se ha lanzado !Jobre ]a · Charenta Inferior. que se altere esta admirable constitucion
Está. á la puerta de Angulema y álcanza. á molecular del guano por el tratamiento del
Cha.tea.uneuf. En la parroquia. ele V aux, 25 ácido sulfúrico ptua convertirle en gran
nue,'Us focos de infecciou se seiia.lan ha.ce parte en sulfato de amoniaco. Seria mas
tres semanas. La gran Champaña, lugar simple y mas económico recurrir al sulfato
de produccion de esto!! vino!!, y de los me- de amoniaco, a.l superfosfato de cal y al suljores brandys, preservada l1asta a.hora, aca- fato 6 cloruro de potasa.
ba de ser atacada. Se han descubierto 12
puntos en el cautou de Segonzac. Lll.s parARBORICULTt:RA.
roquias de Gensa.c-la-Pallue, Sallce, de
.A.ngle y Gondeville, están invadidas. En
·un hábil arboricultor belga acaba de ver
esta última se ve distintamente á los insec- coronados sus largÓs trabajos y multiplir.a. toir cubrir los mas heJ"mosos pámpan.os. En &lt;ros ensayos, por el mas sorprendente re,mlfin, los distritos de Saint-Jeau-d' .A.ngély tado. En sus investigaciones sobre lu. proy de los alrededores han corrido la D!isma piedad de la. e11encia del jugo de los árboles
frutales, l1a llegado á dar á.Jas frutas, no sosuerte.
''En el Livunés, escribé M. !fnurice lo el mas exquisito sabor, sino á inbroducir
Gira.rd, la plaga ha invadido todo; los 1eis artificialmente en el cu"erpo de toda fruta,

Este ramo, como vd. verá, ha. contribuido en gran parte á la pro~perida.d ~e Chi~a.,
el Japou, Italia, Francia y Espana, y como las cou&lt;licio~s de clima y feracidad de
nuestro territorio se prestan á su cnlti vo,
me apresuro á. poner eu manos de vd. ese
libro que considero un hueri elemento para •
que vd. lo estudie y dé {i la idea del desarrollo que mas convenga á la riqueza de ese
Estado.
Estoy informado de que para su cultivo
seria muy útil enganchar algunas de la~ fapülias, que siendo sericultoras se dedican
á la vez al cultivo de la. Yiña, que es otra
de las industrias que cu España y Fnrncia
han dado 1011 mejores resultados, coutribuvendo á elevar poderosamente la riqueza
¡&gt;ública.. ·
.
A esta clase de In.boros se clediCan generalmente las mujeres y hasta los niños, y
por Jo .mismo creo que se pueden _co~t~a~ar '
familias enteras . .A. este fin contnbuira. mcor.o:sJZACto~.
directamente pa ra que se facilite el engan·_
El E 1 d S L · Potosí ha dado che, h circuustancia ele que ~on motivo de
,sta.&lt; o . e :rn m~ .
'
d
Ja. «ucri:ii en que por desgracia hoy se cnun ejemplo digno &lt;le ser !n11tado po~ 1os e- cue"utra com rometida España y las quinma~ Es. taclosdela R epúb~1ca: se lleqmere dtar Itas q11e "on f.recue•icin !Je decretan, los la.
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{¡ l
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O' á yuu ll•
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•
1mpn so l ~- co omzac , J
,,
•
boriosos hi jos ele este paf:-1 estin emigrando
mientos dn aqnel E:;t:Hllo han delcl·larad~ con J)erfectam~ute contratados á. las repúblicas
ese objeto que ca.da co ono qne egne u. es- d 1 A , . d 1 S
·
· f
li&lt;hdes 1 e a menea e ur.
table~erse en sus re:1Pº? ~va~ 1oca. '
Ademas de la obra que remito á vd., se
teudra derecho :í ~o s1gu~ente. t.f
deter- están publicando otras muchas de Viticultul'! Poseer por cmco anos, gr,t 15 •
.., Ganadería \oricultura &amp;c. del roen1 .-, .r
. l
· d t eno de hbor
' , ., o
•
'
m11uu :i porc1011 e crr.
' .·
cionado autor , 'que juzgo ae útil &amp;])licacion
· · ,0, ,, 'y que con facilidad 1mede vd. ·
d 2'! El terreno necesan~para edificar ca- en M
• exu,
ll casa.
.
h
pedir pÓr medio de los muchos correspon3º Los materiales para constrmr su aa]l-' tienen todos ]os editores de
b" ·
sa1es que
"'
1tac1on.
Europa
1
Al término de los cinco añ?s, el co ono
Con ~l ma or usto concluyo ofreciéndole

creciendo en el árbol, un líquido que tta.sforma enteramente el gusto. He aq~í la e~plicacion, despojada de términos técnicos,
de manera que pueda comprenderse por todo el mundo. Es, como todo gran descubrimiento sumamente fácil, y nuestros lectores
no doj~ráu de hacer la experiencia. Yamos
á. la demostracion sobre una manzana, por
ejemplo: practiquesele, por ipedio de una
aguja gruesa, varios agujeros profundos,
sumérjasela inmediatamenre en un Yaso que
conteuoa el licor que se quiera, segun el
gusto que se desee comnnicarlc¡ al cabo de
alaunos serrundos, los agujeros absorben el
o
o
.
. de l ~ f ru·
licor,
que se
a.loJará
en e1·rntenor
ta: repítase dos ó tres veces hi operac1on en
el intervalo ele diez dias; déjesela madurar.
Por este medio se obtieueu; sobre toda especie de frntas, efect~s verdacle1:amente maravillosos por l:i. vanedad de sabores, desconocidos hasta hoy.

l

••

•

pagará _:Ll municipio la pequena renta que mis servicio;en Í,do Jo que h11.ga. relacion
se le senale.
&amp;l bien del Estado que vd. gobierna, y reEL SR. ot:o;ER.\L D. R..rnos CoROSA..
pititfodole muy en lo particular, que con sa: d d
tisfaccion recibir~ las 'ó rdenes de vd. su
Ha dirioido
desde Madrid al cm a ano
Q B S M
O
G
.afectísimo amigo y S. S. . · ·
gobernador del Estado de uerrero 1a .car- RAMOM CoRos A.,,
t&amp; que á. contiuuaciou insertamos.
¡Hay! con cuánta razon tememos que tan
"1tfodrid, 16 de Setiembre d·e 1874.- laudables deseos no •engan resultados•
Señor gobernador del Est.nclo. de ~uerr~ro.
-Muy señor mio y ll.prec1:\ble amigo: 'IeuPARARAYOS,
go el «nsto de remitir ~ vd. una o]mta de
"Seri~ultnm" por D., Uamon ~farin. &lt;le J&lt;~sDice el Nov~au Journal de Agricttlture:
pejo v Becerra en la cunl encontnmí. la.
•
•
L
ciencia de la cr'ia del gusano de scua y del
''Está. demostrado que ~ma .l&gt;?tella de eyculti vo &lt;le las distintas moreras, Jo mi:,mo , den, cargada con una elertr1c1da.d ba!ta~te
ue la noticia del empleo. como alimento l fuerte para mat~r un. buey, se. desear"'ª· m·
Jel refcritlo insecl O del roble ( Quercu:i r o- u}ediatamente srn c~1spn y sm cxplosion,
bur) y de In higu¿rilla, (Palma Christi) , por una l)Un!a de p~Jª de unos tres centlme·
1tros de l~ng1tu_d;
que taÚ abundantes son ou nuestro país.
~

15

1

f

•

�B.4
·"Teniendo presente este principio, es fá.·
cil construir un pe'.rarayos universal hasta.
para la. casa del pobre. Para. esto, es sufi·
ciente fijar con un hilo de lo.ton un · cordon
de paja á lo largo de un verja. 6 esta.ca de
madera blanca, al extremo de la cual se
clava. una ptmta. de cobre.

"E~te apara.to ha. sido colocado, uno por
cada sesenta fanegas de tierra, en 18 con·
cejos de los alrededores de Tarbes, y dichos
concejos lulll' sido preserva.dos, no solamen·
te de las chispas eléctricas, sino tambieri
del grano.

115
qmas.
ue no habrán' de b ªJar,
·
81· acaso, mueho e~ primeras manos y solo se a.guardan otras
ClllCO.

Zatzaparrüla.-Sobre 600tercios de la de ,
Honduras han llegado recientemente y pa·
ain! a.-¡\ o .hay demanda actualmente sarán en seguida á segundas manos á bue·
para. ecüt esencia; pero los tenedores se -nos precios. Tambien ha habido al!runa.
pe·
0
mantienen firmes, pues solo hay 32 cajas queña. venta. de la de México.
fir;~~~co.-Los precios se mantienen muy

p¡ . 'll

,,

REVISTA MERCANTIL.

.
Nueva-York, JJicieml,re 1? de 1874.

T

NOTJC'IA GENERAL de la exportacion por el puerto ele Progreso, Esta•
do.de J('ucatán, ?n todo el año fiscal de 1873 á 1874, comparada con la ún·
zJodacion del mismo año .
•

I

• ,

No hay variacion especial en el moví· vos oro en vista de que las existencias son
miento general del mercado, que hemos ve· reducidísimas.
Jeniqtten.-El Manila sigue aún vendién·
nido consignando de algun tiempo á esta
dose muy dificilmcnte y deducidas ventas é
parte. '
.Algodon.-Regular demanda. y á precios importaciones, por cpenta. de los mismos con·
firmes, segun la. lista.. Esto es, tanto para sumidores, quedan hoy existentes en prime·
entregas inmediatas como para futuras. ,, ras manos 9i,500 tercios.
i!fliles.-Muy activa la. plaza con precios El Sisal se mantiene activo lí favor de los
tendiendo á subida. K o hay existencias en mocler11dos precios á que babia bajado. Se
primeras manos y en segundas solo se limi · han efectuado, pues, ventas del cargamento
tan á unos 450 zurrones. Esto en Honduras, recibido ya de la "R. :t\furray'' 1,549 ter·
pues del mexicano no hay actualmente nin· cios y de la "C.i.rclenas'' unos l,OOOporlle·
guno en plaza. y vendrán á. bueu mercado gar (~ 5! centavos, oro ele 408 tercios que
llega.ron por "City of México" á N e,11 Orlas buenas clases de aquellos puntos.
Oacaó,.-Sigue moderada la demanda pa· leans y de alli á esta. desde 51 á 5f, precios
ra el Guayag_uü, cuyas existencia.a ascien· á que, tambien se colocaron unos liO de al·
den á unos 1,400 sacos. Las noticias de oira macen, quedando hoy solamente una exis·
revolucionen Venezuela. imparte a.lguna fir· tencia de 960 tercios en esto. plaza.
Lanas.-Buena elemanda para las' clases
meza mas entre los tenedores del Maracaibo:
de
Texas, vendiénclose prontamente los réci ·
r Oafés.-N o ha habido cambio especial re·
ciente en los preci~s de este ,grano y la pla.· bos 'ele la reéiente esquifo'.;" hay esperanzas
za. sigue firme, y si no muy , activa de mo· de que se mantenga. esta actividad.
Maderas.-Sigue muy abundante e~ Cemento, parece iumediata. la animacion para
surtir uueva.mente"bs necesidades.del inte· qro relntivame~te,á la demanda que. es mo·
rior' üel'país. 1'
-~ • ., •,. , , - dc:rada ménos de someterse á precios lJa·
Oaucho.-Bastante firme ha estado últr, jos. Sucede lo mismo con las fJaobas, cuya.
roa.mente¡• pero los l'ecibos hace 2 6 3 dia.s, demanda, lo ' rep'etimós, se limita á tozas de
por último vapor de Colon, .lo m1mtienen de buen' t'ámaño 1 lle•calidau finas. ·.De"Palo
momento un poco quieto, aunque sin varia· Rosa~no'•ha lÍabido llegadas recientemente.
Bíiena demandá'pau el Lig,umicitre de 12x8
ciou en precios.
• ••
.
Cueros de res.-Los precios no mejoran, pulgaclas.
· )'alos de t-inte..:_Muy en demanda y podrá.
pero continúa. regular la d~ma.nda.
. '
_ Gran~s.-Ha q1l~dado l.a plaza entera.· venderse bien el primer cargamento de büe·
clase de Sisal, Campeche, Laguna ó Ta.·
• mente quieta, no so hacen ventas.
basco,
que llegue ll·este puerto. Lo mismo
Istle.-No ha habido llega.da,ini tampoco
por consigÚiente op,era.~iones de primeras decimos del Palo Moral.
manos; pero de segundas se han h~cho com· · Pieles de' venado.-Ha.n seguido siendo re~
pras de alguna. importancia. hasta 6l oro: gularcs los recibos de esta piel y loe precios
JalaJJa.-Los tenedores piden 15 centa· flojos y mas bajos; pero, ya considera.roo~

a

na

.

TOTAL EXPORT.A.CION.
.

NO lIEN" CL.A.TURA.

A~~s en grano .............. , ........... , .

.
.A. llll . . . • • • • • • ..........................

Azúcar
Al
. .. . ............................. .

.A. m.1don ................ , ........ . .... .

J

cluotc ............................... .
Bagazo de hencquen ....... . ............ .
~aules vacíos ...... ,"; .... , .•.... : .. _... .
Dtia
.
es s mu1ares ..............
, .......... .
gueros de res al pelo .... : ........... : ... .
cerdas ....................•......... ·•..
erdos en pié .......................... .
Caballos. rosiues........ ·..... , .•••. . .....
Cabullcria. ...... ·..
acao de Tabasco ..... .
gostales de henequen ... : : : : : : : : : : : : : : : : : ·
aoba : • ......................
· -.........·
eConchas de carey·. . . .. .. ...............
.e·ancho .....•.......... ................ .
C 1garros de papel .. , , , , , , ...... , ... , .... .
'F af.é en grano ....................... . .. .
nJoles .._.....•...... ·~· ............... .
ioma ................ , .......... . ...... .
~nado vacuno .................... _. ·. ·.. ·
~110 de heneq_uen. , .............. . ...... .
Hamacas de 1dem......... . • : \ ........... .
ule., .... , ........... , ...... . ....• : . . .
Ilencquen filamento ............ . .
~ue~os.. , .. : ...........•........ : : : : ·.:: :
y anua. de trigo ....... . ....... ·.......... .
eso ................................. , .
Jarcia de henequen .....• , .........•.....
tentcjas ....•.•........... : ........... .
ibros ,impresos ........................ .

e

..................... .

L1~~,1.s.'

BCLTOS.

6
9'3
140
311
1
12
13
36
4,688
63
6'í
. 1
312
'

71
707
29
1
.. 2
2
51

lH
15
-2, 792

'rol
· · 243
44
32,226
7
300
10
1,255
20
1
66
no .•........... ,...... ·......... .
2
' ' ..·
mexicano .. ...............
26
IOro acuñado
. .
;1at~ ac~iia4a. ídem ... ; -: .'.......... : .... : ,' '
.. 1
palo de tinte .... , .. , ......•... ·...... , ... .
1 4,193
escado salado .................•........ -

~fr:r:a· ......... :.......... ;;, .... ·.... '

•

: ,' 900
11,055
29, 026
25,735
47
2,952
1, 54.4
00
464,210
24,478
00
1
00
46,800
11, 739
158, 382
17,400
10

•

385
234
7,668
22,500
2,950
00
~33,4J5
1
51,633
8,725
11. H9,622
756
30,414
2, 4i3
141,145
1,671
263
13, 200
425
00
1
00
893,056
!0,250

no ·

'

'V.lLOBES.

1

54 00
6,293 00
1,618 00
2,93'í 00
3 00
29 52
'í6 00
900 00
6'í,201 19
'í,212 l'r
759 00
10 00
3,144 00
1, 961 00
15,163 63
116 00
21 00
115 50
81. 44
1,82'í 00
763 00
95 00
24,302 00
25, 'í4 'l 88
13,565 00
2,069 0()
698,5!9 68
12 00
3,500 00
323 00
13,562 73
200 00
150 00
132 00
80 00
~0,453 00
1,864 00
'6,195 13
... 110 00

..,

�116

117

TOTAL EXPORTACIOX.
BULTOS.

NOMENCLATURA.

¡

LIBRAS.

Ascienden los valores de factura de la importacion en 18'13 á 187l. $ 864, 184 69
.Ascienden los de exportarion, con el aumento ~e 20% en 1873 á. 18'14. 11 1.502, 975 81

BALCRES.

-----

Pieles de venado ....................... .
Polvillo ó cascarilla.. , ................... .
Sogas de henequen ...................... .
Sacos de idem ......•................... :
Suela curtida ........................... .
Sombreros ordinarios.................... .
Sal en grano ..... : ..... , i .. ·, · ·, • • · · · · · ·
Sombreros finos •.......' ... : ............. .
Tabaco labrado en pur'os ................ , .
Tabaco en rama ........................ .
Tortugas vivas ...... : ........ . ......... .
Tasajo ..............•.................. .
Tipos ................... ~ ............. .
Venados vivos ................... •...... .
Vaquetas ........ ·.· ............... , ... .
Zarzaparrilla........................... .

389
159
5,860
37
1,250
233
9,2b5
5

29(i
122
50
771
7
3
10
2.

145,926
19,588
1.071,033
7,500
220,2.W
35,830
1.591, 725
500
7,207
11,200
00
154, 361
569
300
3,200

60,891 45
1,918 25
111,(\21 75
141 73
68,410 00
8,35-1 25
4, iH3 64
250"00
8, 742 12
2, i86 00
160 00
9,425 48
56 70
30 00
2, 971 00

200

19 ·ºº
------

6'1,39'1 .17.210,514

..

',.,

..

Diferencia en favor de fo exportacion ............ ,. $

Progrnso, Octubre 28 de 18'14.
Estractado del.infor~e publicad~ en La.RevW~ .de Merida, por José A. Rosado Vega.

'

P.RECIOS CORRIENTES.
DE LOS P'RCTOS

NOTA.-La exportacion en el citAdo año, se·subdividi en la forma. siguiente:

p

d t d 1E t d
ro uc os e
s 0•

ª

.

~~- ~?~c.i~:

Idem ~e otros Estados .• E[:i~ss.

1

843.413 04:
321,135 30
71,81 i 00

• ~: · · ·
68 0
751513
61,397

..

V°ALOllES.

f

n.210,514.

16,114 50
1..252,4¡9 84

..

NUESTRO COMERCIO.

Bu1.ros. ·
Con los Estados· U nidos. Nueva-York ..... .
,
· { Liberpool ....... .
· B e1ice
. .......... .
Con · I ngl o.t errA .......
,
Con España . . . . . . . . . . . Habana ......... .
Con Francia .......... Havre ........... .

· · Lrmus. ·

VALORES.

39, 7'61 12'. 862, 01:0 ·
946 · · '310,354
· 782 · · 174,989
3. 795,804
25, 731
177
67,35'7

'820,617
29, 968
1,266
396, 751
· 3,880

40
74
70
31
69

67,397 l~i.210,514' · · 1.252,479 84

1.

'

.

f

.ADVERTEXCIA.. . .

.

1
•

•

Los datos que sirvieron para la formacíon de la anterior noticia ·general, fueron toma·
1
dos de las pólizas presentadas' por los exportadores, ·quienes con algunas excepciones,
, manifiestan los pesos y valorep con demasiada reduccíon, no S!lbemos por qué temor, y
bien puede calculo.rse.. sobre los totales, el aumento de un 20 por ciento de que resnltaria.
que la 'exportacion debe ascender á 20.652,61'1 libras, con valor de $1.502,975 81.
Tenemos la mas grata satisfaccion en hacer notar, que por la estadística formada de la
iniportacion y exportacion, ó sea. del comercio extranjero con nuestro Estado, obtenemos
el siguiente resultado:
0

,

•

•

AGRÍCOLAS

~1CIONALtS E!&lt; LA CAPITAL.

Diciembre 15 de 1874.

1.252,479 84

~C'LTOS.
LIBRAS.
Henequen filamento - - - - - - - - - y manufacturado..
40,469 13:147,434
Efectos no específi.·
·
l cados.. . . • .. . .. .
26, 293
3. 98'1, ó67
~ Plata y oro acuñado
· · · 27· ·
· 00

649, '191 21

Aceite de olivo mexicano, ai·i·obu.:: ·....... . ...... : : ... : : . .'. . . . . . . . . . O O á O O
Aceite de ajonjolí'ofarific:tclo, idc'm '.'....... . .. ,..................... 3 7 á 4 O
Aceite de linaza, idem ........ ·. , ·. ·.. ·. ·.. ·. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 1 á. 3 4
Aceite de nabo, ídem ... ·..... ·. ·. ·........ ·.......................... : , O O á 3 4
.Aguardiente de cáfüi, barril.. : . : . : .. : .............. : .... ." .. : .. : .... 15 4 á 16 O
Ideru de Zacatlan,· ideni ... : : .. .' . .' : . ........ . ............ ·. . . . . . . . . . 15 Oá 16 O
Idem mescal de Tcqniln:, legítimo, idéin .' ........... .': . .............. •22 O á 24 O
Iclem ídem de' Tie~rac:i.liente; iuéin ... : : . ............ .'. : . ............. 12 O á.13 O
Idem idem de Tieri-afria, 'ídem :: : : . :: ........ : ........ : : . : .:........ O Oá 12 4
Algodon de Santa' Rosalía, en rári1a; :ar contado, quintal. ..... : . . . . . . . . O O á O O
IdemdeNaza~, iclcm' stiperic.r, ídem ......................... ~: ..... ,2 Oá 7 5
Idem de las costas de· Y eracri1í 1 'idem . .' . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 20 2 á 20 O
1
Idem de Acapulco, idem. : . ...... : . ... .'....... : : .. ............... . . 19 5 á 19 ~7
Alpiste, arroba ......... : ... : .': . ........ , . • . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • 1 2 á 1 3
.A nis, ide'm ...... : . .' ................... ~. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 5 á 1 6
.Añil flor de 'fehúañtepec y A patzingan, liura. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 2 á 1 3
Idem corriente, i'dem ídem ídem .............. : : ........ : : ....... ·.. : O Óá . 1 O
Idcm tinta.rrou, ídem ídem idem ............... : ........ : : . ·......... ·o 3 á O 4
Arvejon, semilla"africana, ca:rga:: . .' .. .' .' .......·....... , .. '. ........ , . 5 O á 5 4
Idem, ide":1 ide!ll m_énos c~ase, ~~e~ .. .-· . : : : : ..... : .. . .. . . . .. .. . . . .. .. 4 Oá 4 !
Idem verdm 6 cochmero, 1dem. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O á 3 O
.Arr9z de la Sierra, quintal ..•. : ..•... .' .. : ..... , . .'. . . . . . . . . . . . . . . . . 8 O á 8 4
Idem de Jojutla, idem ........ : . : .: ... : : ........................... 4 4 á. 5 O
.Azúcar blanca suprema., a.rrolJa ............... , ............. : . . . . . . 2 2 á 2 4
Idcm entreverada Llanca, segun clase, idem ....... : . : : • : .. ·. . . . . . . . . . . 2 1 á. 2 2
~ Idem corriente, ídem........, . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 O á. 2 1
Idem prieta, segun clase, ídem ......... "; . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 5 á. 2 O
Cacao Soconusco, libra. ................................ : . . . . . . . . . . . O 4 á O 5
Cascalote, arroba.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O 5 á. O 5¡
Cebada, cargu. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 3 5 ií 3 6
Cera marqueta, arroba ......................... . ..•............ , . . 20 O á 21 O
Cerdos pesados viYos, ídem ... : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 2 á. 1 3
Chile surtido, conocido por del Jaral, idem .....................•..... 2 6 á. 3 O
Idem colorado, leIJgua de pájaro, ídem ........•....•......•...... .'. . 2 O á 2 2
Idem Mulato de San Martin, · ídem. . . . . • . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ,4 O á 4 4.
Idem pasillá, flor delgado, de Queréndaro, de lª á óª, ídem... . . . . . . . . 4 4 á 5 4
Idem idem de otras haciendas, v.arias clases, ídem .••• , ..... : ..... .'. . 3 4 á 4 4

�}19

...

1

' 118·
0

Cueros de toros y novillos, al pelo, docena ..................... . ... ·. • ' o O·á 40 O
Frijol bayo gordo: superior, carga ..... . .......... .' ....... ·.....• . . . . O O á · 8 5
Idem cntregordo, idem·. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 O á 8 4
Idem menudo, idem ....... . ........•...... :....................... O O á 7 O·
Idem prietito de Tierrafria, idem. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 4 á 9 O
Idem idem de Tierraealiente, idem ................................•.. O O á O O
Idem Ayocate, idem.... . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 6 O {\ 7 O
Idem garrapata y amarillo .......... ~ ...... ! ........ ! .... ·~..... . . . O O á .O O
Garbanza superior, idem........................ . . . . . . . . . . . . . . . . . . 8 4 á 9 O
Garbanzo idem idem. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . 5 4 á 6 4
Grana oaxaqueña., superior 6 blanca, libra. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O 3 ú. •O 4
Granilla, arroba. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O á 5 4
Ho.rina. flor de lo, mofy.ios próximos á México, idem. . . . . . . . . . . . • . . . . . . 1 2 á 1 3
Idem idem de otras proceden~ias, idem ................. !'........ . . . . O O á 1 3 ,
Ho.ba, c.arga de 108 cuartillos, carga. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O á 5 O
Lana de carnero fina, lavada, arroba.................... . . . . . . . . . . . . O O á 8 O
Iclem ele carnero, basta ele año, ide¡n. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .O O á O O
Idem ídem idem marceña, idem ..........•.•. : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O Oá 5 2
Idem idem basta de Agosto, segun clase, ídem . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O á 4 6
Maiz de Cha.leo superior, carga . . . . . . .. . . . • . . • . . . . . . . . . .. . . . .. . . . . . O O{1 5 2
, Idem de contornos, idem ........................................ , . . O O á 5 2
Idem de Toluca, ídem ............................... : . . . . . . . . . . . . . O Oá 5 2
Panocha. amelcochada, · 20 á 22 hojas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O Opor 1 O
Idem blanca grande, 20 á 22 . ; .... : : ............ : : : . ; . . . . . . . . . . . . . . . O Oid. 1 O
Piloncillo, carga ..... : : : .................. : . ; . : ........ : . . .. . . . . . . O O (1 7 O
Pita. oajaqueña legítima; segun clase,· arroba ....... : . ...... : . . . . . . . . . O O á. 21' O
Idem de Acay-ucan, ídem ...... ,............................. :.: .... 14 O á 15 O
• Queso de la Barca, idem .....·........ : ::.......................... O O á. 4 4
Idem moreliano, :dem ............. : .. : . : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . • O O á. 4 2
Idem de otras procedencias, ide'Ill •... : ....... ; . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O á. 4 O
Tabaco de la V., monojo surtido, superior á ínfimo, arroba... . . . . . . . . . . ' 4 ~ 6. ( 'í
Idem de Coate pee manojado, ídem idem· idem : . : ...1•• : • • • • . • • • . • • . . • . 3, 6.á 4 O
Idem plano. de Orizava, idetn: ........... : : . : .... •.. . . . . . . . .. . .. .. .. O O·f. O O
Idem ~~isantla y Tlapacoya, Ségun cla.sé, idem. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . S O á. 4 2
Idem Altotonga, idem ............• : .......... : ........ : . : ..... : ... t 2 2 4. 2 O
Trigos de Quététaro, ca.rga .......... : ................... : ....... : .• • O O á 12 6
Idem do Cela.ya, ídem ....... : ............ ·............... '...........' 11 O á. 12 O
Idem de Irapuato, ídem ........................ . .................. Il 4 lí. 12 2
Idem do San Martín, idetn ............... : . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . O O á O O
Idem de Contornos, idetn ... : ......... : ............................ 10 4 á. 11 O
Idem de Marávatio, idem ......•............ ; ...................... 10 4 á 11 O
Idem de Ixtlahuaca, idem ......•...........•............. ::....... 9 6 6. 10 O
Idem de Toluca, ' idem ....... : : ................... : ....... : ..... : . . 9 O&amp;• 9 4
•

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· Diciel~iore 15' de}814.

.

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..

15

MERCADO' DE MERIDA.

.

HHíO á 15 00
12--00 á 12 50
3 50 á 4 00
12 QP á 14 00
4¡ 25 á 4 50
5 00
14· 00
10 00
6 00
4 00
4 00
4 00
·2 00

.

r.

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á.
á
á
á
á
á

6 00
16 00:
12 oo"
8 00
5 00
4 50
{1,. 4 25
á 2 25

'

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Diciembre 12 de 1874.
LOS PRECIOS SIGUIEXTES SO:S- DE ESTA JECHA, Y DE VENTAS HECHAS l'OR l!AYOR.
•

•

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...

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•
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A JOS1 segun tamaño,-millar. ;'- ........ ·. .'... •.' ...... ·' · .....•.. .!... ! . . .

á 4 ps.
á. 12 ps.
{L 16 p!;.
á, 5 ps.
á 1O ps.
á. 15 ,rs ..
:i 24 PS.
á 10 rs.
{L 25 rs.
a 20 rs.
{i 16 rs.
~i~~t::~~t:do, arroba ... : ..i'J''{ ' ii;i"l: ~',fi "i ; ···lii ~
• · ......... 10 ~11 rs.
• ,,
1
• • • • • • • • • • • • • . . . • • . . • . • • • • . • • • . • ·• . • . . • • • • • . . . • • • • • •
9 it o¡ rs.
Achi..ite en pasta, segun clase, libra.. . . . . . . . . . .. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 9 á 10 rs.
Idcm cu gi·auo, almud .... : .•....•.......... •, ............ ,L .......... ' 312 á. ··4 rs
· ......... ........•.. ·:: . . . . . . . . . . . .·. . . 17 á 18
•
a asco_, ·carga, nommal
ps.·
e,acao 'rb
Cebolla~ do Ix1l, c:u:g:i... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
no hay.
Cerdas, arroba. : : ....... : .. , ....... !'.~ :........ f . ! ....• :t... : ... '. . . . 5! á g
Cera blanca, segun clas.at :u·1•oba . . .. ~ ....' .. : .... , ... : . , .. , . . . . . . . . . 14 á 18 ps.
Idc~ 1,1.mari}Ja,. de ll)ontc, libra ............ . .....,. . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2¡ á 3 1·s.
I"id~m de col~ena, libra .......•..... :.· .......... ,•.
{L 4 rs.
Clulc seco, ·eeeurre, carga' ......................•.•. .t• ..•.•• : • . • . . •
á G rs,
Frijol, ~zami1 cnrgn~ nominal, con demasia. ! .......... .' .. ·........ ·... '
á 18 • rs.
Idém menudo ~e milpa, idcmidcm ....•..... ! ...... :: . .'........ :....
ií 18 rs
~.em
hé, do vara, nuevo, i,lem ..................... . ....... , . . . .
á 18 rs:
1guen a. en grauo, carga ........•.••.•.......................... 14 á 15 1·s.
Henequen suelto, segun clase, arroba ..•..... ·................ , . . . . . .
á. G rs.
. Idem empacado, arroua ....•.. ,. ...•...............•.............. :
á 6! rs.
Idem, hijos, millar, segun tamtLño ..... , . .. • • • .. . . . • . . . . . . . . • • . . . . . . 5~ á 25 ps.
3!
A ceitc de higuerilla .............. .'·...... ~ ....... .' ... , :. i ......... 11!
1..... . . . . . U
I dem idom, blanco, escaso, quintal. ........: ...............
Idcm de ti'b urou, . qumta
· l .. ..............
·
- 1 ..
: ........................
:•.. 4!
±guar&lt;liente, comnn, barril ! ....· ...... •..... '. . . . . . . . . . . . . . : ... ~ . . . . i
lmidí)ll' de •Yuca., nrroba. ....... '!1.....•,. : . : . : : . . . . . • . . . . . . . . . . . • . . 14
Id:~n el~ sagú, arroba,· escaso .................. : . ....... : ........ •':"IN'
An1l 1 libra . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . ... . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O
24
Alzúcar blan_¡:o ..l?;r¡or,
I { cm qucbrldo SllfleriGr, Jaem •.•.•••..•••.••• : ._,.,.. . . . '.l .t'!'..... .'. 18
Idcm iuem inferior, ídem ......................................... . 14

rVºrª,·................. ,...... ·¡·...........

ps.

50
00
50
00

•

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75
00
00
00
00

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LAS PRODUCCIONES NACIONALEI SIG'C;ES ABATIDAS, POR LA POCA DJUlA.'.0.A.•.

.... ·.·
Í50
·
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1,, 1
A rroz, arrob a ...•......••..... , ...............•.•...... , , •.. , . ,
Almidon, arroba ....•...... , ....................•..•.. : ...•.•.•. , S 00 ~. a
:A.lgo~on, .quintal. ................................ ; •..... ·....... 16 O~ ,á ~ 1
Azúcar blanca superior, en pilones, arroba, ••... • •• :, •. ,. : .,; .. ·,. 2 2ó .á. 2
ldem mediana blanca ........••......·..... : .... , • , ..•..••. , .. , · ·, 1 1!&gt;, á. 2

i,

50 á 1
26 00 á 27
á 19
á. 00
16"00 á 18

t ..... '. .........

MERCADO DE VERA.CRUZ.

.- -

et~:º :1. .. :... ;.. '. ....................................... . 1.8i' 00
O.O UI

idcm trJgneiia .. \ ... : •......... , ..........................••.. •..
~be.seo, 16 lióras ........... , ........................... .
c:e;o;'r1
G
e r s, hbra •.•. : ..........•.•••..•.•.... ; ....•.••••.....
ar banzo limpio, carga de ló arrobas .• , , ..................... ~ .•.
ira7:1-a blanca y zacatillo sin operacion "'¡ • • • • • • • • • ~ • • • • • • : ; . . . . . . . .. . . .
J ar1nas, segun marcas ....•..•...•...• , • : ...•....•• , ........... .
!lbon, panes y barras, quintal. .... , ............ ~·........•..•. ~ ..
amo~ de la Sierra., arroba ...•••.....••..•.. , .................. .
MenteJa, carga de 15 arroba.e................. ! .... : . : ........... .
ante_ca, arroba. ..................... ·..•....·...........• ~ •... , ~
Purga, sin operacion ... : .............. : . ........... .'... : : ~ ..... .
Queso añejo arroba
'' •
•
•
., • .··
Taba.e.o, ca;a de pri~;;¡,·:s: ·Á~d~é~ A~~~.~~; ·¡r~b~::: :: : : : : : ::
Idcm 1dem de segunda, idem ................ _ ........... , • , • , ..•.
Idem Tl_apacoyam, primera .................. • ............•..•...
~dem tripa ............. , ...................... ,. ....•...........
cd~m picadura para cigarros .......•.••...... J •.• • • • • • • • • • • • • • • • • •
hile ancho del Jaral, arroba .... , ............... . .............. .
Alpiste fresco ... :............••..... : .......... ~. ·... '. ... ' . ~ ...... .

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Sumario de la entrega del 1~ ck Noviembre de 1874.
I. Americano, ilu,tm:-D. Vicente Roce.fuerte por D. Pedro Carb6.-II. Boaqu,,lo hiatórico sobre Bartolomé de las Casas, por·D. Francisco de P. Vigil.-III. La, lnstit11eionea, por D. Cecilio Acosta.-IV.
Lo, trabajadorea, por D. Rafael r.I. l'ifarchan.-V. Hi,toria dela uclavitud [pr6logo ], por D. Jos6 Antonio Saco.-VI. Deicttbrimiento de .América por lo, Normanioa, por D. V. Magariilo Cervantes.-VII. La
&amp;publique de Costa-Rica, por D. Manuel V. Peralta.-VIII. Reviata ck Europa, por S.-lX. Reui.ata de
l11glaterra, por D. Victoriano Carriae.-X. Reviata de Alemania, por D. Guillermo E. 1fortin.-XI. Revista de lt11lia, por D. Próspero P~rcirn Gamba.-XII. Revi,ta literaria y cimtíjica de E,pafta, por D. Antonio Gomcz Elisando.-XIII. Carta, ,entimentalu, por D. Federico de la Veg!l..-XIV. Poe1ia:.-XV.
Rcvue amnicaine, por D. Adriano Paez.-XIV. Reviata de la pren1a.
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Son agent¡s en 1IL República, de la Reviata Latino-Americaña: en México, Sres. RilJera é lliJo; en Veracruz, se!Iora viuda de Carredano; en Guanajuato D. Ignacio H. Zamudio.
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•

�'\

27
Malacates ó máquinas para utilizar la fuerza motriz de los caballos.

Donde quiera que para trabajos fuertes se necesite un malacate á la. vez fuerte, duradero y de
movimientQ suave, recomendamos
el de Antiroce con Privilegio, ya
de trasmision de movimiento su, pcrior, ya do trasmision de movimiento inferior.
Estos malacates se construyen
en nuestros talleres de los mejores materiales y del mejor modo,
y los garantizamos bajo todos conceptos.
Están dispuestos para un número de caballos variando desde
uno hastñ. ocho, y necesitan tan
poca fuerza de tiro, que un solo
ca ba1lo puede ponerlos en movi·miento y hacerlos obrar eficazmente. Esto no obstante, cuando
han de servir para trabajos fuertes, es bastante sólido su meca.nismo, para recibir sin inconveniente la fuerza motriz de ocho
caballos. Merced á lo. combinacion peculiar de engranajes de que se compone, puede obtenerse una gran velocidad, aplicándose la fuerza que convenga
directamente al malacate, evitándose así los gastos que ocasionaría un mecanismo complicado, y economizando la fuerza motriz que seria necesaria para
hacerlo funcionar.

•

•

•

•

..

4

1

'

�Arra.nea-Cepas.
1

Esta máquina, sumamente sencilla y con una sola palanca, está p~ovista de
cadenas dis¡,uestas de tal modo, que la resistencia que la máquina puede vencer no depende de la fuerza de traccion de los animales empleados, y sí del
espacio de tiempo durante el cual se aplique la potencia. Por ejemplo, un par
de caballerías capaces de vencer una resistencia de 10 toneladas en un minuto, vencerán en 10 minutos una resistencia de 100 toneladas. .
Con esta máquina, la operacion de Encar las cepas está basada en el conocido principio mecánico de que, se continúa la aplicacion de la potencia por un
espacio de tiempo proporcionado al aumento de resistencia; es decir, para arrancar con una yunta de bueyes una cepa de H pié de diámetro, se necesitan de 2 {¡, 3 minutos; de 5 á 6 minutos para arrancar una &lt;le 3 piés do diámetro, y para las cepas mas grandes, de 10 á 15 minutos.
El modo de servirse de este arranca-cepas, es como sigue: Se le asegura
primero {¡, una cepa cualquiera, qne se halle en un punto céntrico y sirva de
ancla para la máquina; y no hay necesidad ele cambiar de ancla hasta que se
ha limpiado un espacio grande do teri-eno, lo que puede ejecutarse en muy
.poco tiempo comparativamente al trabajo que se ha llevado Ít cabo. Puede
·emplearse tambien con mucha venfajo. esta máquina para sacar pi~dras gran. des, las que arranen. de su asiento, levantándola.s á una altura basta.ut~ considerable para.que se pueda introducir por debajo µe clla.s un cano para ll.evarlas al sitio en que quiera echárselas. Puede prestar asim~smo grnndes
·servicios, usándola p~ra remover edificios, en la construccion de carreteras, en
cuyos casos son de gran utilidad para. arrancar árboles, cepas, piedras y otras •
obstrucciones.
,
No·se emplea en su constmccion sino el mejor hieno fo1jado; y pesan desde
1200 á 1900 libras segun los tamaños. De estos últimos hay 3 que se distinguen
entre sí por las dimensiones de la varilla &lt;le hierro, siendo la del núm. 1 'de t de
pulgada, la del núm. 2 de k de pulgada, y la del núm. 3 de una pulgada de diámetro.
'"

Trapiche Horizontal.
Es uno de nuestros Trapiches Horizontales, visto de costado. Debe advertirse que estos trapiches son mucho mas pesados que Ios·Verticales, y en los
soportes, así como las demas partes, presentan una fuerza extraordinaria.
Constrúyense con tres rodillos, cuyo diámetro puede variar desde 1 pié á
3 piés, y su longitud desde 18 pulgadas á 7 piés. Las chumaceras son de
bronce con embutidos de antiroce; y las a,rmazones son todas.de hierro. Los
rodillos son muchó mas pesados que los de otros trapiches, y estos se construyen sobre modelos los mas elegantes;y con arreglo á los 1irincipios mas mo·
dernos
- '
l ' ....

.

r

. .

'

1

I

'"

Estos trapiches pesan desde 2,950 libras á 115,000, segun'los tama.ñ~s, y
enpaquetados para su trasporte, miden desde 70 á 300 pjés cúbicos, respectivamente.
t ••

•
&gt;'

•

I

•

�MEDICINAS.

La máquina ,:Pati·ullo" para separar la fibra de las plantas.
Al _cabo de mucho tiempo de infructuosos ensayos con el objeto de obtener u~a b
máqnma para. sacar del masu:y, piíi::, plátano, penca y otras plantas, las varias el::~:
de fibra conocidas en I:i Amen~a tropical respeetivamente con los nombres de istle ·t
~e~equeu, m~ya, cabuya, cocmza, piñon," manila, &amp;c., &amp;c., tuvimos recientement/~~:
tlcia de una m,·entncla. por el Sr. D. Eduardo Patrullo de Yucat-in y que e'l b b"
t
·
N
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I
.
.
,
' ,
a ia puesº en operac10n
en assau, ,., ue,·a &gt;rondcncrn., en el astillero de los señor 8 H
n
Sargent.
e
owe Y
l!Jstos ~eño:es nos asegnr~ro~ qne la máq~ina estaba &lt;lanclo todos los resultados que
~u mgemoso mventor le atr1burn., y por medio de correspondencias con ell
· d •·
al Sr. p a t ru11o á. t raer sus d'b
. y mode1os, y construir en nuestra fábrica
os,una
m UJimos
i UJOS
máquina. tal cual se representaba en las patentes nue había obtenido y~ co'n todas l
d' ·
h b' 1
d
b'
·,.
as con 1c10nes. que a ta ogra o. coro 1~rn.r en el largo tiempo consagrado al perfeccionamiento de
su .1~vento. Esa máqum.a meJorada, el exclusivo derecho á. cuya fabricacion tenemos ad·
qumdo,. fué llevada á. Sisal por su inven~or, quien la tiene en uso allá.
En virtud de lo que prec~de, y en la persuacion de que pueden tenerse por exactos los
cómputos .hec~os po_r dicho 1nve~tor, cr~emos poder muy bien llamar la atencion de las
• personas ª. qmenes mtercse, há.c1~ esta importante y económica máquina., de cu O sim·
ple mecamsmo se puede form~r alguna idea por el grabado.
y
Segun el Sr. Patrullo, esta máquina trabaja bien con una motriz de fiterza de cu t
.
·b
.
. .
a ro
cab ~11 os pat~ a.rn :i., con cuya potencia p~ede da~ limpias de 250 á 300 libras de fibra
al dm, y es_ igualmente adaptable lÍ potencia motnz de ngµa, viento 6 vapor.
La .~áq?1?a sola pesa ~nas 950 libras. Empacada pesa unas 1350 libras, y mide unos
115 pies cub1cos. Emp:.candola desarmada pesa y mide considerablemente ménos·
tal economía la consideramos prudent,i splo cuando se tiene mecánico competente q'
arme donde convenga.
•
a
Precio, $ 300. Empaque, &amp;c., $ 15.

!:Iº

•

En Ia muy acreditada. ca~a del Sr. Gouzalez, se encuentra
un surtido completo de cuauto hay de mejor en el ramo de
meclicina.-Bot.icas y botiquiues homeopáticos, desde el ínfi. mo precio de $ 3.-0bras de medicina homeopática de los
'l autores mas conocidos del público.-Guía de las familias, cu1 yo libro está acompañado de un botiquín utilísimo 1Jara los
I viajeros, habitantes de los campos y haciendas, que no siemi pre pueden recibir auxilio~... d~ los médicms.: -Nu-evo y gran
·-surtido de especialidades farmaceúticas acreditadas por mas
de veinte años.-El imponderable antivenéreo DOCTOR LOj PEZ, maraYilloso por sus efectos infalibles en multitud de en. .....fermedades que ha curado en esta República y en el extran·;, jero.-Chocolate, café para enfermos.-Azúcar de leche.!, Alcohol absoluto y glóbulos inertes.-Pídase el catálogo que
· _ se. da grátis en esta casa.
.
Se garantiza que las medicinas ele esta casa son las mas
~~ratas; siendo tambien de eficacia sorprendente para curar
1~ lJ.'OD.A CLASE DE ENFERMEDADES, puesto que cura lo
) ,;.;:Aue ningunas otras medicinas habiau podido curar.- LOS
:~ EDHOS COMPRUEBAN ESTA YERDAD.
Los enfermos que residen fuera de la capital, pueden ha,t , cer sus consultas por escrito, enviando el importe.
}
¡ATENCIONI-Esta casa posee un VINO contra la clorof::'SÍs que hasta ahora no ha fallado; se asegura que tal enferf-,u.i.e.drul desaparecerá haciendo uso de este medicamento.
No h:ay-&lt;tue.i_lvidar EL GRAN RFiFRESCA.NTE DE LA
SA:NGRE del D2i.I. que se expende con gran éxito y que
ado maravillosos resultados.
1

UNICO DEPOSITO EN MEXICO, CALLE DEL CINCO
DE :MAYO NUMERO 3.

�"EL~CULTIVADOR.'
.
. .,
Pcriúdico mensiml de agricnltnrn.: cuarcutu y ocho páginas en folio, á. dos co·
)umna~, y 11nmcrosos grabados intercal:i.dos en el texto.
Precio en México y cu lós Estados:

1

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1

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1

I Las personas de los E::;tados y:uc quieran ser agentes ele

EL CULTI- J

tienen el 12 por ciento de comision y se lc.s paga la corres- ¡
I pondencia. En reuniendo mas de cinco suscriciones, se les dará una
g.rátis. Al hacer los pcdid?s,. ?º explicara si deh.e cobra~sc la. ~us~.ric10n adelantada, en no ad·nrtiendolo se le cobrara cada numero a O.i&gt;O. 1·
Dirigirse á ,4 ntenor Lescano.-llix1co.
VADOR,

Los S1·e.::;. Ruiz Loaeza y Comp., de :MIHU.A.TL.A.N y
el 81'. JJ. J. Bustamante de CIUDAD DEL :MAIZ, han cú- ··1
, bierto dos giros que les hicimos en Julio y Agosto de este, 1
y nos han acreditado el pago con las respectivas tiras de ¡
I sus libranzas; y como á esta admiuistracion general no ha ,
llegado el aviso que debieron mandar esas administraciones subalternas, y por consecuencia, no podemos cobrar
nuestro dinfro. En vista de. esta demora, establecemos
nuestra queja ante quien corre.sponda.
I

I
1

Teníamos en CIIAMACUERO un suscritor, D. JJomingo 1 ·
Jiolina, que ha fallecido: el agente de correos de ese lu-.
gar nos da la noticia respaldándonos la letra del giro; pe- j
ro no nos ha devuelto los números que enviábamos al Sr.
Molina, por lo que sos1lechamos que debe aprovecharlos
de alguu modo sin nuestro consentimiento.

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Precios corrientes, Miscelánea, Mercados extranjeros y Correspondencia de El Cultivador."</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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.

,

'

La fig. 6 es un arado de mucho uso en las Antillas, México, y la América der
Sud. Tiene la.· belprta
bastante elevada J)ara que nada pueda estorbar su paso
1
por entre lo mas espeso de lás rastrojeras, y las g randes acuinulaéiJnes de ma_
teria vegetal, que suelei1 obstruir la superficie de las tierras nuevas.1 fértiles.
Es muy.propio para la)ahranza de tierras arcillosas tep.aces; a~re surcos hondl}s
y angostos, si bien puede graduars~ la ~nchura y prpfundidad a voluntad del
labrador.
t .- ·
,,
. .
..
...
,
·
·
• Tirado por dos Cll;ba.llos ó una Y.U}lta d~ bu~y~-~ fu~rtes, abre, en lá.s tierra¡
mas tenaces, un ~m:co de seis pu~gadas 4e hond,o,Y d~ catorce pulgadas de ancho.
, , . ,
,
· ·

.

.
.

.

l

LISTA DE LOS ARADOS DE ESTA SERIE.

Núinero.

Aurbura "! Oondnra del
~urea en pulg&amp;&lt;l.111.

.-

,

'

1

FuenL

t:on nea.
y ea:cbUlL

'

11eceurl1.

Sonclllo.

u 13- 3 ...... 4 i 6x·L2 á. f4 .~ .... 2 á 3 cab .. , ...
U G 4 ...... 4 á 6Xl4 á 16 ...... 2 á 3 ,, ......
u o 5 ...... 4 a BxH á 16 ...... i á 3 ,, ......
W B 2.... .. : 7+IO
...... 2 á 3 n ......
x 6~ ...... 6 a rnxrn á 1s ...... 4
,, ......

1

Cou cuch1llL

$2i 00 ....... 26 50 ...... 28 50
$ 24 00 .: .... 26 5Ó ...... 28 50
24 oo ...... Sl6 50·...... 2s 50
$ 24 00 ...... 26 50 ...... 28 50
$ 30 oo ...... 32 tso ...... 34 tso

s

Con vara de tiro;t 1 adicional; con la cuchilla« Peacock » ó circular,$ :S adiciona.1.
•

•

'

L

4

.

Toxo ITI.-16.

�\

122

...

\\

\

, . X B t para arrastrarlo un
d
de nueve
La figura 7 es un modelo pequeño de la serie . as
solo caballo; abre un surco de cuatro á seis pulgadas de ho ~ ura, y
á. diez pulgadas de ancho.
.
·.
ien las cuA estos .instrumentos se les adaptan las cuc?1llas mreulares, .
chillas comunes, que se ajustan al arado U G 5 de ~a figura a~ter1?r.
Dichas cuchillas se ponen 6 quitan segun conviene. Prec10? 5 pesos ~~w~-.&amp;
cional.

, 123

t(

•

l

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. ir').
;:,

~

/'

1

-~~[És SOBRE EL CULTIVO DE ALGUNAS PLANTAS.
.

I

.

CEREALES.
TRIGOS BARBUDOS D~ OTOXO.

(PAJA HUECA);

•

(Triticum sativmn aristatum).
· ( co:im~ C-A).

XI.

,1

PBEC!O, $13.-FIGUBA

Los trigos barbudos pasan por ·mas rús¡ticos y resistentes a los rigores del
1rio y de la sequedad, que los trigos pelones; pero generalmente son nriedades
locales que aunque gozan de esas Yentajas no son tan cultivados como los pelones, á causa de los inconvenientes que presentan en la· práctica.
TRIGO BARBUDO DEL CADO (de Otoiio, ?J de Febret·o- 1/ Mar:o); grano dorado, largo, de buena calidad y pesado, espiga larga, paja alta y fina.
TRIGO DEL CAUCASO (de Otoño y de Febrero); grano blanco, corto., producti"º y delicado para el InYierno.
.•
.
• .

'i.

!

TRIGOS BARBUDOS DE PRIMAVERA.

LISTA COMPLETA Y,.pETALLADA DE LOS ARADOS D~ ESIA SERIE:
Nú.;,ero.

•

~rhur&amp; y Bcndm1, &lt;lol
surco, en pulgadas.

•

Fuerr.a.

. XOO ...... 4 a 6X á 9 ... :.. 1 caballo
XO
4 á 6X 8 á 10 ., .... 1 ·,,
...... 4 · 6X 9 :, ·10
1
X-1 ...... 4 a· · 8Xl0 ""},. 1'&gt; · · · · · · G&gt; "
X1}
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u - • .. • • • "
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x1 ······ 6 á 9x12 á 14 ...... 2ó3,,
X8 ...... 5 á 10Xl0 á 12 ...... 2 "
•
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X9 ...... ·" a ·1 X a· -12'... .. . . .· q. . ·· ''

i!&lt;DCU\0• •

con cuch~a.

Cc,n rne:&lt;lay

(Triticum satitum aristatuni).

yruchU!~.

... .'.. ,8 9 ~O...... - ....... .. :... t0 50...... - ....... 13 OO...... HS OO ....... '16 50
· '17 00...... 18 50
H&gt; 00......
G)
,. O
20 00 ...... 22 00... , ....3 ü
2'' 1;·0
21 00...... 23 50....... iJ v
6 50
22 00 ...... 24 50 ..... :. 2
·
..... :' 2:t'OO...... 25 50
....... 2~- ,.~o.
3 00
2·· ~·o
2. ~ O
21s oo...... 2~
2~ ;o
,
······
~ ....... ,; .
...•• : · rn oo ...... ~1 50 .. ;;;; ....3 50
·
.
3 ·o
.. ·.·- .. i9 00...... 21 oO..... :. 2 5

~º., .....

Con vara de tiro., .'1 peso adici~naÍ; co¡ la cuchilla «Eeacpck» r/ qü:cular'
pesos adicional. ·
'! ·'
R. Il. ALLEN Y CO:\IP., NUEVA-YORK,
NEGOCIANTES y FABRICANTES DE INSTRfüIENTOS DE AGRICULTURA • •

•

•

o

Los trigos de Primavera Ahijan generalmente muy poco, y generalmente no
lleYan sino una·paja, debiendo, por consiguiente, sembrarse mas espeso que
los de Otoiio.
··
·~
• ,
,
THIG0 D.\RDUDO DEL C~n·o; con los mismos caracléres del de Otoño.
:· T~IGO BARBUDO DE MARzo· (trigo ordinario); gran9 amarillo y corto, pro&lt;luctlyo v precoz. ·
..
.
TRI_Go" DARBCDO DE M,\ YO: grano rojiz?, bastante bueno y el mas prec,oz de
los trigos de Marzo, por cuva razon se siembra algo tarde. · ,
. TRIGO BAUiluDO DE Tosci~A; granb rojo claro, notable'por SU précocidad. en
cuyo cultivo se sacrifica el grano á la paja para la industaia de lós sombreros
de paja de Italia.
·1
• ,
TRIGO BARilrDo YICTORl,~ (trigo de la Trinidad); grano rojiz0, largo y de
Luena calida~; paja corta y.firme, espiga amarilla_oscura., aunque m1_1y -prc~coz,
poco productivo.

.

TRIGO DE GALLINAS,

(PAJA LLE~A).

(Ttiticum Tiírgidum).
Los trigos de gallina, en inglés· Godelles, y en francos Poulards, se conocen
prácticamente con el nombre de hinchados, porque tienen los granos muchas
veces groseros y siempce redondos y gruesos. Son muy rústicos, pues Yienen

�,

•

.

·

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124:

/

..,
.
1 t' ~ nos fuertes y f n os

1
[~~el loS_granos d ¿ , en dos. Esta :~·iedad degenera fácilmente, pero ¡,rose sie;ebn en l~·~~nos delgados. Es mii;y buci10 para forraje Yerde y cntónces
_r"1 en ;utoii.o.
,.
·,•
1 •
, :1',

, .
en cualquier terreno y se acomodan foc1~meute en os c11-""
y aun en los muy húmedos para otr?.s trig~s.
, s t.ri~os. GeneralCuando s_c siembran en Oloño, ah1J~? menos quei:: 10~ oli O 1~ ...de los t1'igos
mente contienen mas salvado Y la haima es ~as oucma qu?·f os j muy. prodescritos q\1~·se: llaman trigos finot'
can~i~~rl~{:tira~~aicen: p~J¿i.~_y sé·ductivós, y cultivados con esmero pue e em1,
• ~·
1
,,_
moas.
b
o 6 Liso· grano rrrosero harina oscura, peso
TRIGO DE GALLINAS, CUA RAD
'
'
º1t . { dad buena v rústica:
d b
r dad. paja llena firme dura y muY. a a, ca i "
"
i
eTl~~~ªn~~\I1L~.\.GRO ó DE )S~Úl.l~~ (t. (J-0111,pónfimi); grano grueso, redol1l o,
· .
. tente· e~pirra ramosa y muchas veces mouscenizo y~ierno; PªJª 11end y resisen rrr~n;s. ~xiae tier;a fresca y sana; es delitruosa, siempre ~uy pro uc rva r: º·imente E; alcrunas
partes se le conoce
0
ca-lo para el Invierno y de(renera a.ci
·
E 1 llama
co~ el ~ombre de tl'igo de ~nomias y tl'igo 1iwnstí'zwso; en 'spaua se e '

Ed

TRIGOS DURO.S (PAJA
1

•

"

/

1

)

' TRITICml SPEL'l'AS. •
(

son

cuti;!~str~!!d!~so~ii~!~:eJ{j~!Ji/i!:
~5;ª~11fg~!:Sy
·am~ite ;r~:

Las espelt~s
trigos 've~tidos.~
son caracterizados tºr su col~r roJ1zobien pequeño que mediano; espigas aplas1
i:Ja~0~t~~~~t::
pequeñ~~F~í~~~Jºcº;uig~~
e~~:~
no de tHgo, produce m~s harma ~ue este Y.
i
r~slicas y cultivo
lente forraje para ca?allos. ¡L~ es~eli:i~:~do:xce}rios como Querétaro. Para
pre~ioso para los p_aisels montan1º.:'u?eio 1.70 ldlóg~amos por hectárea,' equivalenla. siembra deben emp earse, a v
,
•
te &lt;le 400 litros. 1
d :hero de los trigos: la cascara está de tal manera
La espelta es e sel)un o ~~ c ltad se lim ian con la trilla comun. Por esa
adherida al grano, quell??nd ifi :1 eJ· e'vertic~ que constituye la espiga, se romrazon son tan poco cu . n ª· os. .
pe fácilmente por cada art1cula.c1~n. . blanco sin barbas de Otoño y de PriESPELTA ~RDI~AHI? (?etta vf:i¡d )~ontaño~, c1Ímas frios y suelos compacmavcra, l~arma eb~xce en e "c~ :a,e {erde Hay otra variedad de esta espelta,
•
,
.
tos. Conviene tam i~n para 1011 J
ba,·buda, precoz Y vigorosa.
. d F b ro vicrorosa y productiva.
ESPELTA. ~EGHA espelta val r ....)..\e dedfc:! 1~ industria del almidon, grano
(1

(am:Y e1vm'
·
·
duro. cereal de terrenos hgerost. dico ·uní). grano tierno generalmente la espiESPELT.\. DE MARZO

EsPELTA DOBLE (11W1WCOCllli/, •

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La canela, del italiano ca;iella, tubo, &lt;;oronahañ. á' los poetas y,a.les· artistas
es el pr~ducto ~e, un .árbol ,o.~igiñ~rio con la~~~l:, ~.O~.rc ',tod,o) en los' grados
de las cosJa~ .~qentale~: d~ ·A_s1a, .cµy9 de. cioclor1 , y &lt;le allí ~l .nppi,~re de_ba:.
nombre botamco es la1t1';1/S cmnammn- cltiller¡lJaccre laurea::,. 11oyf ya casi no
mu;n. La,palabra Oannis, laure(vié~ se usa en medicina, y sirye solo como
ne del celta lawr que qÜiere 1dccir\.er- condimento'; por el ai;oma y' ¡Íor el accide. La antigüedf\d att'!buia propieda- te.vplátil 'qúe co1itié11e. : ' .. '!
des divinas á las diferentes especies de El laureI):es el lipo'&lt;le la familia de
laureles , conocido·s : El laurel estaba las,laitrineas ó lauráceas. Esta famiconsagrado al, Dios de la Poesía. Da.- lia encierra distintos' géneros á los cuaphne rtié éonvertida ¡en laúrel por 'nó le's E.Jertenece.el law:e,,comun '(la10·us
querei· acepta~ laj/c!}.ricias de .Apolo. nobilis) gue '. es.el que se emplea cm el
Se pretendía gue qo,municaba á los hom- uso de la cocina; el laurel .de alcanfoí'
bros. el entuS,Ia!?IDO pi:ofé!iqc de,la,poe- (lau1·1ts camphqra) que PfOduce ' el alsía, y de allí el orígen de coronar a los canfor; el laül'el . culila1cam, law·us
poetas con hojas de l~ure!. •L~s dict¡a-; citlilaba1~, qhe se' ~mpléa'. e~i medicina
dores y los cónsules romanos iban co- como cxcelenle tómco; el laurel ele f,· uronados d&lt;: laurel, cua;ndo.í sé ' l1abian tas (laiirus pel'sea); el la1trel sasafras
&lt;l}stinguido pqr alguna .accism he:róica. {lq.u,;us s~ssa/i·r~s); ,que,se}.ernplea _en
El laurel se pla\1Laba 011 los alrededo- ebamstcria para el uso &lt;le guardaropas·
res de los palacios de los~Césares y y muy corri.un, en la pa1·le Sur de los
Pontífices, y de allí la frase de Plinio Estados-'Cnidos;1·y el lau}el canelero
r¡¡·atissima domib¡ts janitri..c, qure sola (laurus cinnam,01¡iu-1n) f{uc produce la
'domos exoruat et ante limina Oresa- cane{a', y dcl'éual 1~os vamo~ á ocupar
¡•u;n e.rcubat. Tenian tambien los anLa canela, tal como la conocemos
ti r•uos la prcocupaciou de que el lau- en el comercio, e:; distinta al estado
rc1 nrcserYaba del rayo á los hombres, bt'1ito: ya no es sino la segun,Ja cortey Tiberio en tiempo borrascoso, se co- za de las ramas nuevas del CC!nelei·o.
ronaba de laureles para prescrvarso de Distintas opiniones hay sobre el orígen
los efectos de la "cfoctricidacl. En las de la mejor cancln.; t:nos creen que la
fiestas religiosas, el laurel era conside- _de Ccilan es mejor que la de China,
rado como atributo de adiYinacion y otros viceversa; otros atribuyen la cacntra1Ja en to,las las ceremonias; en las lidad Je la .una y Je la otra á la edad
consultas sibilíticas, en los sueños, &amp;c. ,·de.las ramas clowfo se extrae la corTod1.1xía en la Edad :llédia se, aplicá- teza. .
ha á usos _mas ó ménos alegóricos y se 1 • E!1 estos tíllirnos tiempos los tl'ab.a(

•

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~~ B~~i~, l:~~ fri~~\Fi~ 1~l~~JJ~~~

l'.. ESPELTÁS'. '

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.Los t~ºeªii1~~:1!ssa~1!i! :ª:i:::~
1
cunas
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d di
: , olas pastas y macarrones.
&lt;lucen las l:ann;: t~i~~¡
Co~.esta d~nominacion se con~~en los
_TRIGO m;R°. b. b d de diferentes razas. y variedades; que se cultn an en
tn(Tos duros J ar u os
.
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·
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Argel, especialmente en el Setif.
· 1 ••••
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?RDI~AR}A~IEXTE ~LE~A).
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1

• ..,¡. ~ ·

ti-~¡
g~ !lt!~~A
gr~~ vidrio~o y g~ueso, paja gruesa, llec1\t' ~lta;
espiga larg~, c~rnckaca, rojiza y peluda. En tierras buenas muy pro u no.
1

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126

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...,

jos de los Sres.. Vees d'Essenbeck y\ ocho á los doc~ pif~ª ob~ener buen~:
Bonac nos permiten roder·enseüar al- productos. Esta exp~tamon dura ~a
go mas serio sobre e particular.
ta treinta años. Se hac~t dos cosec as,
Tanto la canela de Ceylan como la una desde Abril hasta A.o&gt;b:1 sto; yEla se:
de China, provienen de diferentes g6- segunda de Noviembre 11al~ _nero~
neros de ~aureles: así, la primera es un \ pero es mas considerable la pi'l."ime~Zam·us ciw,ia¡;wmwni, y la segunda un que la segunda. Para obtener la caud\.
la!t1·.us cossia, lla~ado en China ])dr- la buena, se cortan las rnmas que pa--.
Sini. Ya hemos dicho que el canele- recen tener mejor calidad; se levanta ..
ro es originario de las costas orienta- con un cuchillo la epidérmis gris que
les del Asia y de la Isla de Ceylan, la recubre; se abre lon 9itudinalmente
aiiada~os. que se cultiva tam~ien en 1 la segunda cascara, se 1e separa de la
Conclunchma, el Japon, en las islas de 1 parte leüosa y des pues de ponerlos al
Francia y de Borbon, en las Antillas, : sol y_ enroscarse, se insertan los tubien la América Meridional y principal- tos de.cáscara unos en 0tros. Entón~cs
mente en Cayena, en A.frica, y sobre toman el color rojizo que se les ve destodo, en Egipto, dQnde dos piés pedi- p~es. ·
dos á Europa por el pachá Mehemed- Para librarla al comercio por mayor,
Alí, se han multiplicado al extremo .de se encajona bien, rellenando los intershabcr ya ,mímerosas plantaciones de licios con pimienta negra.
· ,
canelero á las orillas,del Cafro. "·
compañía 'inglesa tiene en exploEl canelero es'un árbol de los cTim'a.s tacion las mejores regiones caneleras
tropicales, y la mejor calidad dc'la cá- de·la India. Tiene esta compañía en
nela depende de esta circunstancia. Ceylan un inspector y dos subinspecA medida que el cultivo se aproxim'a; 1tores para vigilar este comercio, y se
á los polos ó1• que sale simplemente' de divide segun 'clase en p,·ime,•a, segun1
las zonas templfl.das, pierde mucho de da y tercera calidad.
sus cualidades aromáticas; así que no La inferior se dedica ala destilacion
hay que hacerse ilusiones porque el de aceites esenciales.
árbol se· dé bien bajo un clima; es ne· En el comercio se encuentran mulcesario, ademas, que produzca la esen- titudde especies diferentes, cuyas princia que caracteri~a su mérito.
' dpales son cinco. ·
·
El canelero llega a tener hasta ochq' - Cáncla de'Oeylan. . · ·,
metros de alto, y su tronco es general- · Canela de· Cayena:
mente de 36 á 43 centímetros de diá- · Canela' má.te.
metro. Cuando se encuentra el cano- · Canela de Sumatra:
1ero en todas las condiciones fayora- ' Carrcla de China.
bles de cultivo, puede comenzarse á
\
(Oonti,mará).
explotar desde la edad de cinco años;
pero generalmente se comienza d.e ~os

·La

.

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1

1

...
EL GU~NO DEL PERU:
,

•

. M.Barral,ilustradodirectortlelJ01~i'- \ como tipo regulador de los abonos co
nal. de l' Ag¡•icult.ur~ que se publica en I merciales, contra los que pretenden
Par1s, se haconshtmdo en defensor del \que este abono se ve.nda en las P.l~zas
guano del Perú, en su estado bruto, de Europa con garantia de compos1c10n.
4

/

.
·

127

A qste efecto ubr ~n
.
del periódico fos a~; .ei:i cada entrega lor del ázoe-El gualio no se vende po-r
tras de guano qu ,..,.a11s1s ~e las mues- mayor mas que á 31 francos 89 y por
ratorio. En el p·fJ s~ env1a a su ~abo- consiguierite, el método de venta que
al 26 de Seticf:··hbme!o ~orrespond1en~e se propone tendria por · efecto compoe! rubro 11, ~~.::m re ultimo, ~e lee, baJo ner un suplemento de gasto al a ricull~ses¿"'· :f·-:! f/1t~1w del P_e,•,u Y el anci- tor y un aumento de ganancia :ara el
t
,,, ·,,wc os abo,~~ el art_1culo que ver- vendedor.-Importa es verdad que el
_s~ 1) a muestro 1d1om~ dice así:
cultivador sepa lo que compr~ · J)Cro
. «El guano del Pern, por la abundan- esto lo sabe por los análisis que ~e han
c1a de ~u~ remesa~ á Europa y por su publi.cado y se r~ficren a la tnezcla de
c,oi;:ipos1.c10n en ex~remo favorable á la l las diversas pormones del cargamento.
'e,:,etac10n,,es _el tipo regulador de los ·-Se ha demostrado experimentalmen~Lo1;os c.omerc1ales. Divagaciones mas te, gue si se encuentra unacomposicion
·o menos mteresadas no pueden destruir YariaLle en los Jiferentes lugares en
este hecho. La iµayor ó menor riqueza q11e se cogen las nuestras se obtiene
de~ eJle gua~o. es la que .mantiene en uq conjunto de riqueza U:édia por la
su~ JUstos. l~mltes el prec10 de las ma- mezcla de tres ó cuatro toneladas.terias f~rhl~zantes., que tendria una·al: Por lo tanto, la compra ele esta caiitiza con~1de.rhble. s1 este abono por ex- da4 present~ toda~ las garantías nececelcnc1a, c9mo lo llama M. Chevrcul sar1as. Es 1mpos1ble e,1:igir que una
llegase á faltar, 6 si su composicio~ muestr~ cualquiera tomada al acaso en
l~egase á desmerecer en realidad ó fic- un saco, sirva de base de garantía Lo
ticialJ!,ente, comolse consiguió que su- mismo debé decirse de todo otro.abono
ced~r1a,h~e dos nñ~s:•.c~tinuamos, que no·~ea UJ.?. ~puesto químico 'de
pues1·P~Ihhca11do lo~ ~náhs1s del gua.no. p_ropo.rc1ones definidas, ó que' no haya
He aqm la c:o~posicion de la muestra sido antes sometido a un trabajo ae
que se ha enviado esta semana anues- mezcla íntima i. especial.-Todos los
tro labora~orio, perteneciente al carga- fabricantes de abonos conocen las difimento traidq de Macabí á St. Nazaue cultades que presenta la toma de muespor el buque «La Garonne:»
tras, y conviene que sobre este parAgua..:······)r!.{...'.... : .; •.:.~·.:-·:..:./ ••... ;~26 2i&gt; ~cular no se enga~en !'!.s,. cultivadoMo.terias org.'\mcas y sales amoniacales.... 42 86
S. J , · · • .. ·
' J
Ae1clo fosf6r1co............................. .. ..... 12 20
E~te articulo puede hasta. cierto punto
Col, potasa y otras materias minerales soservrr de respueita á lo que se lee en
lubles .............................. ·
lG 84 otro J&gt;er''d"
' l 8
:Materias minerales insolubles ..".".".::.::::::::: 11 !JO
• 10 lCO. agnco a. egun este, la
__- «A.r¡1·1cultoral Gazette que se publica
Total. .......... , ...•............ , ............ 110 oo en Inglaterra, ha dado á. luz un infor~~º: total por 100 :1e guano bruto·...•.....• · ; 2 02 me ¡~fri~ido al ministro de 1:e~ios exEqu)vnlcnte del ú7:oe en nmoniaco............ 17 59 tranJeros de. la Gran-Bretana, llamanEqu1val~nte _del iic1do fosfórico en fosfato de
,
do SU alenc1on SOLre el contrasentido ....
cal tribásieo ..........•...; ···· .. ················ 26 63 que consiste en exigir el mismo precio
-::. .
.
..
.
por un artículo de comercio de Yalor y
• ...J por esta compos1c10n hubiesen de de una composicion diferente, lohabe'. end~rse los guanos: &lt;11 de La e.aron.ne cho hasta a_hora el gobierno del Perú. •
,~ldr1~ 41 fran.c~s, Hluaf~o el azoe a 2 La rea~ sociedad de agricultura, autofrnr~co::; 58, el ac1do fosfórico y la pota- ra del mforme ruega al ministro que
sa a Ofran~os .so y el resto por nada iusist~ cerca de este gobierno sobre la
(l?, que es meX1clo).-Toqana ?~ten- n~es1&lt;lad de establecer un análisis tí&lt;lnamos 38 fran~os 40. por '100 k1logr~- p~co (Standard analysis) que pudo sermos. de ~~ano s1 reduJés~~os,~l precio .vir ~e base al comercio, es decir, gad;l ~zoe a s?lo 2 francos 2i&gt; y 3iJ francos rantrr u_na composicion média en ázoe
3iJ s. reducimos hasta 2 francos el Ya· y en ácido fosfórico, y de regular con-

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128

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forme $.. este ánalisis-tipócl'prc~ib del \ pueden presenta~.pi·opiedades difer~ng~ano·.'~ Esfo i~f~r!?e sé. apoyá pn l.a tes.
.' · · "\,
~, • · nudifercnte composic1on que P.t·esentan I Al tratarse de los·"-f_quirale,des ntl
'análisis h1ééhós 1poi· ~I: Thicn~y dé , los tJ..itfros. en'lás raciones'J~r~ ~l gan." ~,
• ·fde..]1as,
· 1.· s1as,.. p auc
l.·11 on'I'.de 1se· ms1::,
. ·1-1 té en 1···
" . &gt;lelosprmc1tres~.
guanos
a analogra
.... 1. 1 011
Pica, Pnntá1 de ·Lobos 'v Huanillog. ·; tíos inmeéliatb's de lanuern ..1·~c º :c 50
•¡..' " 1
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l &lt;lltC
En• deiensa
''del ·iguano
clel .Peru én a antlgna; a' m e JUst1 1car o t 1 ·aco'n. cliren.'cia'corí'los... compuustos ahifi!. , propoue cómo· equivalente ele ·una
ciales coji, que se ~retenae rc~mplazar- cio~ CU)'OS bu~r:os·efectbs S?IHJ.1UY de
lo, acauaicle publicar el errnnente M. 1antiguo conocidog;,--¿Por que. no suceChevPchfhd artículo, alcrunas lle cuyas· deria lo mismo cuando so trata d~ aboconsiliJracione,s·merecefi renrod';LCÍl'SC 111,0S que son lo:; YCi'didefl?S alimeuto_s
aquí. . . • 1 • •r 1 r ·
· do,las plantas? Ua analog1a de consl1Pa'rtiendo'
lieclw incontesthlile de tucion moleculat· deLe oLserva~e en los
la ~x:ce1én~i~1 ~~l gú~iic~·poíno. aHtn:o:·y compü~stos con quese;quierásusti~~tiral
del no ménqs real, !que mttclips de los guano para que pro1uzcan los mi:,mos
lifüíós q~e· ~añ, sid9 1 .rrop~e~tos·9on1q. efectos. ~~a necesaria. aualof$ía ~lesapaequh, alentes I por' la tdentüintl1 de 1-;us rece.por completo euando, por eJemplo,
pró'póréit&gt;~.4r.~ ~zqe' y ~n· ác\do fosfó- s~·altera laadmira~!e.co~stitücion morico distan mneho de . serlo;-•:M: Che- leculardel guano convirt10ndo,una gran
vre~I'cledlicc la'consec'tleitciá~de que la parte ~ · él en sulfato J de~tarooniaco.
diferencia' resiM' étl1 la compQsicion ó _:¿No séria mucho mas sencillo ~ecuéstrnctura molé~l'a.r1fü~ uhas'•y',otras rirdire~tainente al sulfato dc·amomaco,
matérias;"o en'ótrijsltérminos; .qné ffos al superfosfato . de cal .y ·al· sulfato ó
~o~pleja.c,'; c~ritpu,e~~as ;· d.e cloruro .de pot3:5io eú l~~nrid.el guano
prmoip1oslmmediatos, con iguales rJfo-· alterado por·ác1do sulfur1co? º
porciones en.. algmws de fius'elenle.ntos
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Sv11A11.10-~a. lucha e~t~e _los !r.~ndat~ri?s ! ~lo~ \ ~ -M los vívidos tórminos que van á
obr.eros ngríoolas br1.~umc,os.-;PnJnb1:as 1!1Cl~IY!l~
verse en SAfrUida··
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ilel Timu.~Cómo l n,en y ' de c¡1.16 viven d1ch~s ; ,
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&lt;Jbretos.-El'alzo. de lo&amp; ERlnrios en•lo11 fil.timos
«A menudo ha sido observado que
n~os.~P~~ qu~ ~en nhJl ~11. sitio ilusori.3. "Sltun- jamas lleo·aria el· pueblo
conocer la

a

cion entaJosa $O}l!Pllrnhv~ de,\9s.,ob1~ero,s ul'ba;
f' ºd l
d · h' to,·
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,nos:- v'un puntt&gt;ICltpitnl de la lttchn.-Brcve n: g~ogra ia. ~ ~Un O, Ill SU l~ na, 111
• trntodehgi.tador Josc Arch.~La.oonstitucion de SUS maneras o L costumbres, a IlO sel'
• la p1:flpie&lt;l,id agraria bEit¿inic,.-;De~allc!\ ~ntci:c¡ nor los marcados .relieyes con que sus
• 811 ntes.-Lo~ p9te11tatl((S ~err1to~·1alcs clo ~scosm.

-Lnsleycsi obrc la C!lZ!l ylos nrremlnta1:1.o:!c, (/armera).c.!..Gro.vM inconvenientes CCOllÓll'lléOS que
aquellas prouupeu. 'I~· • I r· .. , 1 l ~1 !"

, • ~·· , l ! l ¡.... •
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- A propó?ito de l.x rt1idosa colis\op. en~
tre arrenliata:ri,os y .opret·o.s ·~gi·icolas,
el sesudo-Times se expresaba bace po;
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u11cientes i eg~ones son a terna 1' amen,
tO mostradas el causa•de lastguerras U
otras calamidades. Asr puede tambicn
decirse que mucho , bueno se encuentra en la deplorábfo lncha de la. [/ .;i ion
de Zabi'~t~ores y los arrendatarios.. , .
Gáda d1a que ·tr~scurre aprendemos
mas ' en ' efecto acerca de•ese pueb~o

12:

. p_rod~gioso, qu:' i)arte~ grande Yme- mas,bellas Y produclirns secciones 01\
r1tor1a ha tem&lt;lo' .fii la foiímacim~ de esta isla. donde lll: agricultura es prac ·
este p::iJs.•\igo ~.; saber que en cier- ticada conitod0; .la perfeccion de que
~os lu~~~9s' ? 1:1glatcna '.&lt;1ne ~haü go-: e? un noble• arl~ susceptfbJ&lt;'., no hay
z~lo la. IC ., ~c10il de lugal'es1füv_o1:~ :;rno u~a' .solairneza ael s1s~-ema que
ci os, h ,,..\' milhu·es· de labradm·es· on n&lt;i meJ01-a.:· los;lalJ1·adores . ... » ·
hue '.,~,l qiie se contentan cou-'}a, parca I Se ha visto lo cjue S~ll 'POf regla gel
sfotcncfa que 'puoElen'·smninish\1.r- neral lais ·habitac1011es de :estos. El sales lós ochó c11eli;1es •semá.'nales ·quú la laho ¡no cs.inas coufortablo. · \',
ünion les paga !t canS'a tle la es¡1~1·.u1:. . En el. Norte de ~glá.teri'a cs·de 16 á
za que ellos alJrigan Je a.canzar ;, por 22 chelines por semana; pero con&lt;laese medio', ¡'iosicion mejor'. Es algo así dos del Med10día no. ~xcede de 8 á 10.
mism&lt;) encontrados·sometidos a orga- En las épocas Je siega y de cosecha
niza~ioh y1dispue5!~s, á. ~ntm1¡ .T:Or- el ~av; les v~r&lt;lad;icie!·to au.m~nto! de 8
cammo de uuti. pohticnhndnstrial. Es a ,{O chelmes;lpero est.o sucede cuando
algo, ,repeti~os de ; imé-vo, tleséUl:if~l' so apro~iína la. focha de , pa.~'.:·el arque despues 1dé todo ·lo que ·~e µa ha· rénda~icrltomnua~ Je la• c~aua,· qt~c
hablado acerca de tales materias du- mas bien que as1 llamarse., fdebcr1a
rante el últirrio medio sigló, aludímos recibir.el nomtJm!~Q· Imtro:,1 Y ,dicho
a las s'ociedailes p~l'9.. el adelanto del pago representa un'. ias~ ~ l d_e
obrero' agrícola; Jqúe despucs de to~o u~o;'de ,uno y ..medio y de .,l.?s- chehlo que aceréa. de Ci()l sé ha1 habla.dé, nes} seglm ·-el ,caso, ,que· el lal&gt;rador
decimos~ reshlta quo . á uná1 dista:i:1éia Llchc ~acer .de un solo. gólpe. , .
de dos horas de la. nietrópoli,' tle ,ma ··A propt,sllo ldel. nombre ! do antros
universidad .y eomo 'd~ tloCG 1 f)oredert- -que he, dado ú Has. eabaiia.~;t1 a.grcgaré
tes ciudades 1y lugares · ele fiesta, lttr.y que ·cfüas·~o ts011 ' solarn~nte 'estre~lrn.s
toda una '[J&lt;!blacion alojada 1?1/ll.1/ [JOCO e~ clemasia, c2~no Jo fice~~ u~iculo
mejor que los'Ts'ah'&gt;((jes !/ ,,mclw peo1· ~1tado del :f.'¿11ftes,,:.mmque sen su ~naque los rebañós." ··, ' · . 1 , ~
Y.01: parte so!1. hum¿das. y 1_dcsahr1gaEl''Times •s(frefiere•patti~ularmente tl~sJ~ 1Loic~:~~p1e1·, en un '. d1scur~o s9a_ las de~cripctOllCS '.C{l~e sobte \a. mal~!. bre fo'&lt;tOl}~~b~on,d_el cult1vador,_mgles
ria le ha· liecho 'reciente:nente up . cor- que pronuuc16 hace,unos dos ~nos en
respohsal enviado 'con el encargo de Plymonth, demostró, la nece~.ida~ de
informarse de la'verdarl de la'situaciont rehacer 700,000 de 1 esas· habitaciones
y pregunta:
'
· _i •• • • á causa del ~c¡ilorable estado en que
«¿Estarán nue$lros lectores.realmen- ~Has se e!lcontraba~; pero como semete preJ)arados para la pintm:i 1¡nc' nos Jan te obra d.e ~efaccron. demanda ~l
hace ele las · cabañas nuestro• correa; ga.s~o de 7,m1.llon~s de libra~ osterhponsal, ep carta fec~~tl.a en'. Ipswieh? nas, _los prop1elar1os de la , tierra: en«¿Saben ellos positm:1.me~te que en eu~ntr,a;n m:1s cómodo ~l aplazar 1~~lecstos' tiempos padamenlar10s .en que fim~lamente la necesaria y aua , ital
no se permite á los· niu.o.s ' pe.r~an~cgr meJora. .
, ..
por dos horas en un cuarto'a ·Ine!los Recuerdo de un_o de los ru~ticos oraque liaya allí 80 pié~ ctibi~s d~ aire; dores ae 1.m ,meeti.~y rd~. o~oros · rurasab~1~ ellos que cu estos tiempos hay lcs, 1ocurr~::Io _muy·~ prmc~pios .del prefam1has enteras compuestas d~ .·una scute mo,1m~epto, recu~rao, digo, que
docena de personas, hombres, muJere~, uno de eSQs ·eazadore~ se lame~itaba
mozos, v 1 mozas~ &lt;pie pasan todas sus de te_ner q~~ proyeer . a la.'.~ubs1stennoches en un apqsento de i3 piés de ciad~ una e~posa y ~meo lnJ?S con un
larl!:o; 12 ae ancho y 8 de alto? . · · salario de drnz l ch~lme.s por semana.
&lt;¡y eso es, sin em'hargo, agrega, de· Recucrao· quo ?tro clecia -encontrarse
ma:;ia'do cieÍ'lo .. ·.. Eiialgunas de las en el caso de alunentar ocho ' personas
17

•

�•
!130
&lt;'OH un salario de once chelines, de I Hasta el año ~ 1870 el carbon ·y el
manera qt:e en ~a dist~'ib~ciou ;'Dl? to- hier~o, á despechü\., de _sn ~x.~ed~on6caba medio pemque diario (6 centimos creciente consumo, hl~b~an a¡a año
de franco!) á cada uno de sus seis hijos. tablemente; pero á parlt·\t de dicho ovi'Cn tercero hacia saber que ganaba ha ocurrido, como se san~{u un, ~s de
doce chelines por semana, de los cua- miento contrario que acaba. ~~n ...
les tenia _que deducir sesenta al afio detenerse.
- -~~
(3 libras) por er alquiler de su cabaña; Y, para resumirlo todo, la monedalJ7
y frecuentemente, ag1:egó, no podia esto es, el medio de adquirir-se endar á su prole otro cosa que pan seco. cuentra en la lista de las co~as despreciadas.
· II.
El aumento de los salarios ha sido,
t·
por tanto, ilusorio.
Es cierto que .durante los· últimos Y lJ ha sidó .no solamente á causa
aiios el salario de los obreros rurales de lQ que acaba de verse, sino tambien
ha aumentado ·en Inglaterra como en porque las necesidades han en su totael resto de Europa, y,aun del' múudo lid!id crecidQ con el.des~rrallo de la cipodria decir; 1 • 1
•
,•
vilizacion.
Hacia fines de 1.853, por ~jemplo, el El contr~ste entre la suerte del obremáximo de,esos Salarios no excedía en ro fabril y el obrero rural de que me
este país de f 8 chelines semanales. . ocupo, hace resaltár mas todavía la péEn 1870 ese máximo se habia ele- sima condicion de este último. EntreYado hasta 22 chelines.
tanto, en efecto, que el labrador bri"Cn esta&lt;listá de mérito calcula que tánico.ocupa C!).si el mas bajo punto
•
en·Alemania, el alza, durante los últi- de la escala en Europa, el obrero ·famos Yeinte años, ha sido de un 50 á uh bril britanico es el mas afortunádo de
100 por 100. ~ , • ·
· 1 ··, 1', todos los de sn clase.,
'
Otro, fija en 40 por 100 el alzaocur- Este obrero fabril ha progresado aun
rida en Bélgica. .
•,
mas,-toda proporcion guardada,-que
Y otro, en fin; fija eri 201mr -100 la el ncgocjante, el médico y el letrado.
ocurrida en Frá.ncia entre 18füí y 186t:í. La ganancia de aquel solo es mas conDe ·1865 á la ·fecha ha habido proba- siderable de lo que fué para los obreblemente un aumento adicional.
ros fabriles de la generacio1i precedenPero este es el am·e1•so de la meda- te, sino que su bienestar bajo todos
lla. Veamos el reverso.
los demas respectos es incuestionable
.Los salarios han crecido, es Yerdad, y casi incomparablemente mayor. El
pero el precio de las cosas de necesa- no ha obtenido todavía todo lo que derio consumo ha crecido tambicu, ;y en sea, pero muchos Yehementes indicios
proporcion mayor.
·
,
le,permiten suponer que no se encuenEl ~lza de la propiedad agraria se tra distante de la realizaciou de este
estima por .término medio en USO por dístico, que resume sus as_pÜ'aciones:
·100.
«Eicrlit hours work; eight hours play;
El de los alimentos vegetales se es- Eigth hours sleep, andeight shillings
tima en 30 por 100, aunr¡ue ,el trigo á &lt;lay,)) (Ocho horas de trabajo; ocho
haya mas bien bajado y el arroz tam- 1horas de recreo; ocho horas de,suefio y
bien, y muého relativamente.
1 ocho chelines diarios.)
El de los alimentos animales se es- El ejemplo de sus colegas &lt;le las fátima eri fOO por 100.
fricas ha iluminado a\ cabo á los ohreEl del Yino es de 40 a 45 por '100. ros rurales el camino de la emancipaLos tejidos, los productos químicos, cion, (esta es la palabra, porque entre
los artículos coloniales y los traspor- estos obreros y los sir.rvos de la gleba
tes han en lo general bajado.
no ha.y casi diferencia .sustancial). Y
v

r

•

'

I

131
la lucha de hoy ~·err~ mas sobre el, de los dias posteriores la incorpora~ion
punto de la organ~7}.icion permanente'\ de un delegado de los _obreros agr1code los. labrado~r-;:_orgamzacion que' las. En la segu~da ses1•m, est~ d~lega~
~n:o bien ha ,.echo á los arlesauos;- · do apareció ~xc1t~ndo una cur10sidad a
~er~a mas
re ese punto, repito~ que la cual la s1mpatia s~ mczc!aba...
~obie1 el ..,.~ lm; salarios. Es, en efecto, grupo de labraaores vmo con el hac1encon • . . mira de desbaratar la Union dole cortejo, y en el aspecto rudo de sus
.! los labmdotes que los patrones de fisonomías, podía bien reconoce1·se que
estos-es decir, los arrendatarios de la aquellos hombres estaban consa~ra,dos
tierra,-se agitan principalmente. en la á tareas agrícolas. El delegado l1a.Dlo ~n
actualidad.
· .
nombre de ellos y en el suyo propio,
Opresores y oprimidos saben muy y concluyó_ por deci~ quién er~:-:-~os.é
bien que en d1fimliva es en e¡,e punto Arch, ya bien conocido por la nuciatidonde el to be oj' not to be de unos y ya que había tomado .e~ Leami°:gto~ y
otros se encuentra. en cierto modo en- como promotor notorio de l~ ag1tac10n
cerrado; porque en tales ~nat~rias pu~- de las c_ampapas. Nada hab~a, empero.
de decirse que la orgamzac10n eqm- en su aire, m en su lengua.1e, qu~ devale al punto de apoyo que demanda- notase el agitador. _En _la ~uerz~ de la
ba .Arquímedes para levaIJtar el mundo. edad, de talla mediana, &lt;JJos. vivos y
·
cabellos negros, José Arcli tiene una
\ IJI.' · s ,
'
de esas fisonomías abiertas que atraen,
·
. ; · ·· . y un 'acento simple que .encanta por
La organizacion á que me refiero data el buen sentido y la claridad.. _Pocas
de los primeros meses de 1871. Ella se fueron las palabras. que pro°:uncio;l?ero
debe, como todos los ~ucesos de algu- ellas, ademas de bien escpgidas, bnllana importancia que hacen parte-del mo- ron tanto en el fondo como en la forma
·yimiento social; á lalóO'~cadel progr_eso. por una elocuencia particular.. ,su suLa multiplicaciou de ~os fer1:ocamles, ceso en el Co~g~~.~~~ Leeds,fucpronto
de los telécrrafos de los diar10s, de las y completo sm nmgun esfuerzo de su
escuelas, ~c.; ijo' puede !llé)_lOS que pro- parle. El don de mando se mostraba
&lt;lucir un resultado de ilummacion mas en él expontáneamente como por natuy mas intenso; ex~nso y profn~&lt;lo ca- ral vocaciou. » ~:
· ·
da dia. Los rayos del sol tambi.en , se ,,
: e
propagan mas y ma?, m.e~ida, que)os
,
IV.
.
obstáculos intermedia.nos d1smmuyen. '• '!
•
•
El alma Yisible, por.decirlo así, de la Pe;ro l~ lucha, aunque concretada en
orcranizacion de que m~ ocupo y de los apari~ncia á los lab1:adores y los arrendiferentes trabajo~ é incidentes con ella· datar10s ((arm~l's) tiene alcances mu. relacionados, ha sido un hombre llama- cho mas 'ast_os. .
. dd
do José Arch natural de uno de los Es la constituc10.n de la prop~e a rucondados (Wa~wickshire) en que la con- rallo que se ~ncu~nlra s~1stanc1almenJe
dicion de los labradores es mas infeliz. en tela de d1sc~~1on, sm Ímhargd de
Eu una memoria recientemente pre- que los labradores no se. 1ayat a¿°
sentada en la t\.cademia de ciencias probablemente cuenta bien c a~o e
políticas morales, á propósito del Con- ella asta ahora. El lt?mb1·e se (!,o ita ?/
greso rle obreros, fabriles celebrado en IJios lo conduce, h~ dicho propiamente
i.eeds (Inglaterra)' encuentro. las si- alguno.
d t ,.
di tirnruen
guientes H1:1eas que darán una idea so- LlosO'ªe~;::ia_t pª~~º~nnispsfritusde ~quib1·e este agitador·
en o ?,
,
•
Se ha Yisto ~e al rincipiar sus se- dad excesivo, ni por larg~eza de muas,
si;~es el Con(T~so [i Secretario del Ini ménos aún por tendend1fj5 ~~nero a~;
comité perma~cnto' anunció para uno pero ellos no son en e 1m 1va, ªJº

Yn

ª·

y

1

•
•

•

�\
\:

1

132
1

133

1;nuchos con~eptos, sino ,los servidores F¡scocia en rn0~\ 284 y pic'o .de ;nillo~:recjó una mañana e spectáculo de la \. 3° Q_ue _á uno y otro [en?meno debe
o age,~~t~s ·10 los propict~rios terriioria- nes de franco1s por'ttño.
·
~(n:10n 1 ~u solo ~m to de un hostfU3 s~r prmcipult~rnute atr1bu~da la careslcs. 01 _est9~ 1n.o,se hal.l~p. di~p,1ie_sfos'ó 2º Idcm cii iSí~: 1429 · Y, pico de
.e Lics m. camo , cienos y otras hes- tia de los articnlos de primera nececompehdos a hacerles conces10nes los iiiehi. ,' • ·,
.-:· ~ · ·· i
tias sa1Y~Jcs. · tcepisodif) ticnc mucha !Jidad.
arreudat~Nos ti~neii acasd.cónsigriici'i! .• ~ O· '.lumen to 011 el tra ~J''lfSO de 18
elocuencia.
s pares esooceses sub re(y~ no lcreo q{ie la care~ía provenga
1emepte ~llla buena rá.ioñ,'
no Jia- ailot 'cerca de 14i'&gt; Ínilloie~·. ·• ··~
S~;~
SU f&gt;~SlOll por la caza, pasi~n dieecta.ment~ d&lt;\eSO solo; pero SÍ Cl'CO
cerlas ~q!IlPº.~-º e\ ,l9s l~brB;~OrCS; , :
• •En la estadística de ']a a~ric'u~Eª
u - s mduce_ a ab~ndonar en ohseq~no que_ eso la agi·ava). .
. La ?onceptraq1qn de la tierra ha lle- b~itái\.ica corres iondicnte á.·0 18_3~~
~ e esta el cultivo. El área de ocupac10n Y en la misma Rev1eil), )1. Beesly,
ga&lt;lo 1a'tal P.UU~O. el\1e~~~ pafa, que Íné- cue,ntro nneYOS detalles CU '!a f / · len: ~ de l~s O?reros mrales Se estrecha así qi.l~ es un &lt;listin~uido economista iunos d,c, 1.80 farrphas p-oseeu la mitad del cidn •comentada níc par"c~ e1 roe uc
consigu1enlementc.
~le$, demuestra a su turno lJUC los dos
suel~ bfilánicp;~ ~;;, ~- ··
1 ~ , 1 tuna:
' '
1;;
uy o¡iorEn Ingla~erra.eJ sentimiento -públicó t~n6menos aludi,d~s·sc rclac10nan ínti~.l:1;)n~1.1,~erta ,r.ropiamente,dich'a •el •1 • ' • , ,. : :
•
no es favorable a los arrendatarios: . \ mamente en Escocia·con' el desarrollo
:50 J)91',1U9 He toda la 'sitiici·ñéie te'triISGLATFJ?R,\, ;
,.
«Se les reprocha, dice Ull, con tempo- -del gustó poda caza. y profundizando
torial·sb encuentra erí fas mauos'de ·160 ~ú , \ ·{
h. . • d
.
ráneo, ser á"vidos, duros, brutales, an- mas v mas en las cntraílas del asunto,
pers91H1S. '
I ;1 '• • • J
lfa IJ?CI&lt;l O ~1, e aCl~ll as, 40Ü,000.
siOSOS de hacer fortuna á todo trance y ¡'· demuestra USÍ mismo la deplorable inLa}iitá4 de Escocia pertéñcce~á ~hh ~ ,e c21i
l{lf~ : 1tP, CJCedeg ,de 20
de explotar hasta lo iml)osible
al qcs- fluencia que ese gusto ej_crce hasta en
doceRa de'sefiores. 11 • ,' ·, ,,. 1•1 ci~s
'· ,, · .
. ..
graciado labr:ioor con 1 c fin indicado. el crecimiento de -la poblacion.
He, ac1i1i Ún dato Cltrios~q'r¡e tómo dé - ,( ~.decir,. el 54 .P?r 100):__ ' ,
Pero la verdad es que tódo 110 es color de . Para llegar a esta conclusion exhibe
Una }illp1ip._a,Gj~1¡ r·9~i~nt~ SODfe'clmíme- 1 l · • l l , GALES ••• ' 1
rosa en l~ suerte de los ~rrendatarios, l el CUa~rO siguiente &lt;le ]a pülJlacion de ·
ro ae he~t,!r~n.s P9.~e1a.as, y)a rénta ciú.e N",
porqu~ si. lo~ labradores so~1 con· fre- ~os Hil1Ma1'tds en los respectivos años,
de .elli~ dem·an ·estos doce pótMitado's .. mr.1.ero total de Jrncien&lt;las, t&gt;0,9í8.
cucncia -r1ctunas ele surapaclllad, ar¡uc- a saber: ..
. .
i ·1 • Hu ,
Haciendas que no escoden de 20
llos sufren tamhien á su turno acausal ·
•
rurales: ·¡' - ·•, )' , :, .
·• •. : ' · · ' 1 ·~ if,1,
:r 1,; acrcs,2i,-18~.
,
deloshábitosfeudalesdelosµropieta- 1
{801
1871.
Iht t• d 1',fhm 11 '' I _.., ,J1J.~11~iA. ' R~iT1.J, ;_· (E~. dq~ir, cl;48 po~ 100). .
rios del suelo. En virtud de las 1cyes
1 ...............~ -l'W,630 i4·)867q -rr_l,, ·1·
que . 0 8 u eran
. 1es Inverners.. . . . . 71.)~, 892 a1mas s-1,8~0
- ii!, '" • , •
Conde.cléBi;eatiñlb'ane
.. :,.~..'., .. .' s ,i
', •
que reglam~nt an 1a caza, 1os' amma
\
1 3 44 1 157 300
D_uque de Buc¡:leug_b·... !.!i:... '. U I72,Q40 úoa'.556 ~'•r r tt • , J
Esoo91.1.; ,,.., , 1 r, .
á que ella sir-re de objeto pululan y ha- Argyle ......... 88,966• ,, ' 87 ,635
1

para

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i.:, · .. '·

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~~rn~~ ~~ª:!sJ;;¡;i::~'.:}:::~~:::' i;~;::'iJ~~·f~
1

· Nün:i~ro totai ,déJi'aciendas 79.603.

Hacie1!,&lt;las que no exceden· d~ 20
009
Conde de P1fe ....................... 101,126 1.807 soo acres . 4. . . 4.3~.
l · ,
::\1· A: lddªth cgon ..........- .........
, ~ r89,065
·
J 560,650
'
v, -r,el i.&gt;7. ,p',or,·100)
D
-., (Es'' decir
'.ti • J
uque e Athole................... r 771!l!l0 J 018 950
•
'
•
Duque de Argyll. ~... :.. : ..: ...... : 10,04 ún'
hay qiie notar qii-e el área total
5
075 'déPero
::u. Bnillie de Docltfour........... 66,259 · 489:526
las háctendas qtie no exceden de 2o
LonlLovat .................... ; ...... 64,630 703,700 aqrés;'apénas ascienden ,~
1 9 por'lOO
'
,
üel' territorio cultivado miéntras
que
II aqm como comp1emento 1o que l h · · d d ªO . to'0
corresponde
as por
acien
as ale 28
z. ·a
· -100
acres
ascien, , catorcé
f , que. si guen · ·d~n
1'unto'
por
y las
q11e
. 1·. d ..á los
1
oce.
,
dic,1os
. , ;·
·
.
. ' : pasan de•100 acres alcanzan' á 6~ por'
,. 1
1 I ,.
J {,'
\l.
1
. millones. de, ací•es. ·
Duque cl'Ifomilton ...... .'..... .'..... ••
1 o.
O6 sean:• dos
.
591176 2 851 825
1
_couie de Da~housie............. :.. p,5,200 l!47ú 75 -• ' (El acreequivale'a cuatro décimos de ·
Conde ele $tmr.L'. ... ,: .1•.'.:.....L 46,500 1.121,150 una: ltectcÍí'ea)'. 1, .,
,
·
,
M. Gordon de Cluny ..~ .• ,......... 48,013 · 685 025
-u . d .
1
Duqu~ ~e Piu:tlu~cl., ...: ;""""".' 42,682 J.03Ú75 · . x 1a' ten en~ia subpistente es ffiél;S
Con•lcsa de Home .... &lt;.;;.... ·;·... • 41,56_
3 1.431,125 -bien ~n el sentido del ensanche de las
Duque de Montro~e. ............... 41,.r,04 . 627,475 ·haciendas· que en el de la r ,· · . 1
~farques tle llute....d: ......... :. • Bi,268 J.194,800 · ' l
l d .
,
&lt; l\lSlO?,, O
:ir. )lnlcolm de Potalloch......... 33,032 455,0® cua resu la emostrado en los mfor)I:n·c¡u~s/Ais!ª ..... ;;;· ....·. ~.. : .. ''3~,406 S95,!i2~ mes _de las au~oridades seccionales resM. :\Ior~is_on.cl Islay............... 2u,soo 41-0,97-.&gt; pectr\'aS á. qmenes la direccion oficial
Conde d A1rltc....................... 26,236 541 000 d 1
'd',
·
'
Conde de Wemyss.................. 22,803 1.270' o¡¡o e ramo p1 10 rec1entementr, tales in1
,Dúquc de Ilo;xburgh ..~ . .-.......... 20,172 l'.O!J5:5oo formes sobre el asunto. · ' 1
_ 1 .' ·
.'
. •· •
! No sé si cllector recúr&lt;lárá que cuanEn la ,misma; pubhcac1on· encuentro :do-hace unos dos ailos-el príncipe y
est~s otros elatos:
. ' . , la priücesa de Gales hicieron una visita
1 Total de las rentas terr1tor1ales en al duque de Athole (Escocia), este les
Duqu~

Ri&lt;;h.ni~id ............. :..:." 101,101 1.

;450

º

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L}

•

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•, • ,.

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1 j

'

'

V

•
..

cen daüo notable ·~ la~ si~~.b,ras .. El
zorro, que es un obJ~to de. diver?1011,
no hace mal á las plantas, pero si sustrae las aves, si el cultivador es bastan·
•
·
te temerario
para ensayar
su cna;
y
he aquí por qué las aves ysus productos deben.ser traiclos ál_nglatcrradesde el contmente en cantidad tan considerable )).
·
' · no .es todo.
Pero.esto
En un muy e1aboraaoar tícu1o que pu11·~ca bªJº.
. 1a respons~
.
ble fi rm.a. de M.
Chffe Leshe la Fortnightly Rw1e1v, se
demuestra con buenas razones:
iº L di's 1·uuc1'on del stock de gana
ª m
_
. .
do en la .clran ~re~na.
. .,
2° La msufic1enc1a de la producc1on
a.a 'cola
1

cl'l

·

1

•

Ross y Gromarty M,327
Sutherland: ..•.. 99,127

,, 80,900
,, 23,666 .
l

Como se :ve, con una sola excepciou
1a pobl
· ha ¿·1smmm
·· 'do 611a aumen· aCion
tado poco en el trascurso &lt;le 70 aüos.
Y es á partir de 1807 que el gusto de
la caza comenzó á seducir
la alta noble1
za de Es,:ocia.
Repito, pues, paradartérn:ino áest a car ta, ·que, aunque l a 1ucha de que
. .
se t rat a se encuent ra en apariencia
concretada á labradores y arrendatarios, es la constitucion económica de la
t1'erra lo' que se encuentra sustanc1'al
mente en tela de discusion. ·
RAFAEL NUÑEZ,

�134:

\

~

. . ..,
ELABORACION DEL AZUCA~,,
EL

SISTEMA •CONCRETOR» DE F~YER.

. Mr. Alberto Codá, ingeniero q~e re- sale de la váh·ula reO'uladora
á 14º BaiiO
s1de en la colonia francesa de la Gua- é 11
1 'l
dalupe, explica el sistema Trycr de esega a u timo tray con el grado de
te modo.
·
_En las fábricas comunes no se olJtieLa fo?ricacion se d_ivide en 3 parles: ne. este resulta~o, sino dcspues de la
de(ecacwn, ecapo,·acwn y coclmra.
primera filtracrnn, de la evaporacion
1º DEFECACIO~.
en el tacho d~l triple efecto, de una,segu~d~ filtrac10n y de un principio de
El jugo de la caiia al salir del moli- coc1m1~nto. Este trabajo dura ti-es Jwno se eleva por uu aparato especial á ras, rn1éntras que en el concretor se
las defecadoras. Aquí. como en la de- efecttia en dos 1ninutos.
fecacim~ comun, se emplea la cal para lle aquí ahora el trayecto de la Ha, neu.tra!1zar .los ácidos organicos que ma qu~ h~ de ce~e~·.. sns caloríos á los
perJnd1can a la cristalizac1on del azú- trays o caJaS metálicas.
car;·operaci&lt;Jll•deliéada. y muy impor- Un fuego muy vivo, alimentado por
~a1;1tc, ~oda vez que. s1 el guarapo es el. ~agaz&lt;J, entretiene una fuerte ebuac1d?, tiene lu?ar muy pronto la cou- lhs1~11 e!1 los primerns trays. El calor
ver::non del azucar de. caña en aztícar va· d1smn:uyendo .en intensidad hasta
incristalizable: v l:i es alcalino se efec- lle~a~· al 1;11t1m? tray, mediante una distúa con mucha., rapidez un· c~mbio de .pos1c10u mter10r del hogar que mezcla
?olor. P~ra obviará estos dos graves completamente los g~ses y la fuerza á
mconv~mcntes hay que verificar cada lamer las paredesiuferiores&lt;lelos trays.
defecac1011 cou ayuda del hidrotímetro. ;.,os prodn?tos de la. c~mbustion pasan
,
a un c~lonfet'? mult1tnbulario antes de
. 2º E'\'APORACIO~ • j .
llegar a la chimenea. E_l ?bjcto de este
- · .El,.it{go defecado se derrama por'una cal?rifero es el de sumnustrar el aire
va!vula rcg1;1ladora sobre tres grandes cahente para la cochura.
. a1:t.e~as 6 .ca1as rectangul:ires de hierro · '
· 3º COCHliRA.
funq1do, a las que s.c ha dado el nom- ,
X.
_bre de t,,ays, y. c}1yo fondo. p1:escnta ·El Sirope á 300 Baumé se derfama en
u?-as nen'1urn;~ "o. caqalitos pa1•alelos, mi -gran· recipiente desde donde pasa
dispuestos cu el 'sentido del curso del por una segunda válvula al concl'eto,·.
líc¡uido; .por mp.&lt;lio de estos. canales el Este ~s mt eilindró de hierro provisto
gu~rapo corre· f?rmando -r1u-z~gs si- el~ paletas ó tímpanos en su mterior.
g~1endo el declrre de los ¡mmeros G1_ra le~1~amcnte entre dos cubiertas set1 ays.
.
m1-esfcr1cas _por medio de dientes que
D,e estos p~sa l_uego ao~ros tl'ays ~~s lleva en su c11·ctmferencia y que engrafuertemcntc mclma&lt;l?s, a fin de iac1h-:.. nan con los de un pequeflo pü1on. '-Esta1~ ~l derrame del SB'?PC que ha ad- te tí.ltimo és movido por una pequeña
qumdo ya mayor dcns1da~. _L0s frays máqnina. de vapor de fuerza de cuatro
prese~1tan una ,gran supcrhc1e de eva- caballoiii, que es la ünica que se enFllea
1
poracron, y as1 es que el guarapo que en la fábrica.

30.'

-

135

,'

Un venlilador color;ado en uno de los \ en dos minutos á. favor de una corrienexlremos del cilinQfro aspira el aire que te continua del gua.rapo en vasos &lt;le puse ha calentado,,..al pasar alrededor de ca profundidad; al calor que disminul?s tubos del.rualorít'ero. Este aire ca- ye constantemente á medida que crece
hente que .l~enetra en el concretut' es el la densidad del jugo; al cocimiento que
que opep&lt;l el cocimiento del sirope, que solo dura quince minutos; y por fin, al
se IIJ.~ve en sentido contrario. En cfec- aire caliente que obra. con separacion
1
gracias al movimiento de rotacion del jarahe á. la. parle exterior de los tudel aparato, la!'i laminas 1e las paletas bos metalicos .
se cubren completamente de una masa Si· se estlldia el concr~tor bajo el punde jarabe, y el aire caliente, que sigue to de vista. de la economía, no son méuna m.archa inversa, acaba · por espul- nos admirables sus resultados. Con
sar todo el agua de disolucion. El lí- 100,000 francos puede montarse una
quillo va tt·asformado en azúcar sale· fabrica que produzca la misma cantipor uua abertura practicada. en el ex- dad de azúcar y en el mismo tiempo
tremo inferior del cilind1·0. Todas estas que una fábrica comun que cuesta
operaciones duran solo quince minutos. 800,000 francos. La economía de comEl azücar así obtenido es de color bustihle es igualmente considerable,
amarillo claro y se endurece rápida· pues 110 se necesita carbon mas queparnente al aire, p('rdiendo tQdo rastro de ra la dcfccacion, lo que produce un
miel. El sabor es exqui;.,ito y revela la ahono diario de t&gt;OO francos. El pcrso. presencia del principio a1·omático que nal de la fá~ri~a se reduce á ,t0 ?,ln·etanto :;e apetece en la caua. Pasado por res. El 1·end1m1enlo es do 14 y fo por
la centrífuga tiene la apariencia.de aztí.- ciento.
c.1r refino {)orla blancura y pequefiez Segun !fr. Coda·, un tren pequeño
de sus cristalc~.
·
costaría de 20 á 30,000 francos, es deEn restí.men, este magnílico resulta- !cir, i&gt; 6 6,000 pesos.
do se debe á la cvaporacion efectuada
~ .

~o:

I

EL ij~IAGUEY
,

¡.

1

'1

.

POR D, t. ! S P ! R S 1.N CU ! Z Ot HO.\,
~

•

¡.

.,

r

--

:

.,

·' .
J

(Continúa ). ··
f

.

- I'

.....

.

'En los tie1npos modernos se ha es- 1riedades, conociéndose. mas de treinta
crito mucho sobre el género ..:lgltVltS ! en las regiones de los Llanos·do Apa.m,
ame-ricana, ·su familia é infinitas va- Puebla y Tla.xcala. Entre las pripcipariedades; i)ero tiene qnc cstudiar5e mu-¡ les están el 1'1aco1netl cuya etimología
cho toda.na sobre las distinta.:i y útiles Yiene de la palabra mexicana.' Tlaca,
p1·oduccioncs del metl mexicano; y no I que significa; 8ei"io,· ó Regulo, 'y de la.
putlicndo salir estn. descripcion &lt;le sus. otra metl por lo que podria decfrse maestrcchos límites, al hablar de una plan- : guey de primera clase.
tn. que sin duda. alguna merece la con- El Tecometl ,¡ue vieue de la palabra
sagracion de grandes obras, darémos Teo que significa Dios y de la otra. metl
tan solo la descripcion de algunas va- -viniendo it ser el significado exacto de

�136

\
l1 , l análisis c¡uímico que
estas.dos. palabras: el de maguey de l ve:.un osJa
\üct el Sr. Rio dela.
Dios.
1
• •
r- 1
' · \1rn. 1lcp110 , e1 a~ll&lt;·. ,, la cantidad de
El Jstacmetl ó macrney blanco y el Loz_íl.J p~1a detcr_mina: , ~ posee el neuro.1·oe~tic ma,ruev ve~de· limon, y el I suslancrns .:'{?ce, !'ti;as, q1 ~ "ion. v em""1
".
·
de ne:-, tie ·u'ntes de su te.
1ermeuta
" .
Tletmetl quee.
s1crmfica
maguey
, ti . os' come~
' pleapdo los agen . ~ y ie1a \l.; ' ·encia
goSeO'~n )os' di¿tiutos análiíieS quími- niente~ ha de\ermmado. pi~.., i&gt;,.la.
, t&gt;
, han hecho de la Lchida d~l del-azucar en e agu~mie' mezc &lt; l l . . ~
1
~,~ jq\~~ •;o,ult~ quo él. co~tieu~ un~
1
-ran cantidad de alco10?,,(ec~lr_1_. u1usl1- p . . ics c1uJ caracterizan aquellas
. '
.. .
fi/tgo azúcar agua, acuw acetico y a - , reacc101_
'' '
'
1 .d
t 5
· suslaucw.s.
·
.
gunas
e po 8: &lt;lªo·, Pº''• la&lt;t llª'-Ítluo
de la evai)o1·acion
. El p sales
lque dhea c~J.J·
s1 o reconom
" ~
•
h v
~, deseca,e
· ~ · u édi·ca.l como ,m licor altamen- cion en cien partes, ~a oc o o nue, ·
, - ' ·i .
··
· ·
·
Oí26
·c1enc1a m
te higiénico,y medici~al, g1end? el re- • , Res1duo:de la i~1smera~10!1 , ·
l' duo que se fol'ma de él un se&lt;l1melllo , Goma y albumrna precipitada por el
s
· ' se ha, c011s1'd erado Cl}~_o .un alcoltol abso
· · 1uto O,:&gt;&lt;1l O•
·blanco
quc1
•
ª"ente' podet'OSij, .ó mas ~1ue el hel'l'o, · . Materias resinosas obtemda~ por. el
·p~ra reponer fo.,san~te_,,s1end? en con- . éthu Y. solubles al calor, cantidad msccuencia,: una mect1cn~a activa.y efi- determil)ada..
· ·.
caz para curar la an.em 1_a. , .
En las cemzas 'Se encontro potasa en
El pulque es una bebida to.mea, e~- cantidad notable! sosa poca,, ,c_al poca,
briagaD;te, operat~va; a~aléctlca y dn~- 'magyiesia, a~u~iin«, ~l?~º, aczdos carrélica, 110 produciendo J~~as los terr1- bónico, fosfon~o_y sil_icw.
bles efectos que los. med1cos . llaman Pudiera adrrutirse, y~zgando por la
-delii•izi;n tre,nens y que es tan C?mun cantidad de lo~ precipitados y P?r iªs
los cine aco$tumbran beber licores afinidades relativas, que esos radica es
~~crtes, como el agnardi~n_te.
existen combinados al ~R.taJo de sul(aEs una excelente med1cma para cu- to y fosfato de cal, s1ltcatos de po~a, , las enfermedades del estomago Y sa de sod(t y de clo,·uro de magnesia.
~f:as varias como la lasitud _de_ ~er- En vista de to~~s. esto.s !'Csullados
.· s &amp;c Para los pueblos primitivos obtenidos en el anahs1s qmm1co, hecho
'~ºe liabÚar¿n la tierra m.cxi.cana, la 00 el aguamiel del .ma.guey, se ,enqlanta del metl era una especie .ci~ pa- ·cuentran de nueve ~ diez oe az~car
P ., con la que curaban casi todas pura go 11u6 y albumina soluble 0,540.
naceo
l.
ó
'
sus enfermedades~ un~s con e J';i:,
Sales dichas, 0,726.
neutle, otras ~o~ las hops asadas
Acrua libre y combinada, materias
paradas de dis.1_n~a manera, ate dud; resiiosas y albuminoide con gases .y
en fin con la ra1z, pero no c
é d'd 89 131
'
l"dad
ha· enferme- p r i a ,
·
qne en la actua 1 &lt; , mue ::.
Se ve. por lo expuesto, que e1 aguadades son rc~l~en~e curadas con aque- miel da ·suficiente azúcar para emprenántes de. der su beneficio, utilizando ~~s demas
lla planta priv1!egiada.
De el aguamiel del m_a~ey, ..
es sustancias que tambien contiene.
fermentarse ó conver~use en vmo,
suscepti~le la ela?orac1on de una e~~= Goma que produce el agiia,miel del
. lente azucai·, ~s1 _cdomob se dext:egoma
.·
1netl ó maguey. ·
bien de aquel hgm o un ~ .
:
se(Tnn.·hc&gt;mos visto por las d1stmtas re
Esta sustancia es muy abund~~te en
o. ieo históricas y entre ellas las del
1amor
·
'
h
bla
de
la
a
ucl líquido. Es rica, a.r~matica. y
conquistador Cortés, que a
d
ailicable
á diversas industri.as y prm. :l del maauey que en el ~ercado e
cipalmente
para. la preparac1on de las
~z!uelolco ;endian los mexicanos.
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tintas, ya sea sola ó mezclándola con regiones antes mencionadas de los Llala de otros árboles frutales, y aun con nos de Apam.
la muy abundante que producen los ár- El maguey mescal crece y se desarboles del género igna circinales.
rolla en los terrenos templados, cálidos
Lago~ del mag\tey es muy, semc- c9,!ootTos, 1,c:\'r'eg~s,tf tnjasjieiras
jante a·1a d'e los guind~s, ciruelos y calientes p~se~ infinita:s 1arfedades"cootros árboles de esa familia; su dens1- mo el metl que prod11ce el neutle; su
dad es variabfe, lo misma que su solu- crecimiento es m:1.s rapido y no llega
bilidad que está sujeta á _las variacio- mas que á la altura de ochenta centínes ó cambios atmosféricos. ·
·
metrós; 1 sus hójas son de un verde osSegun el análisis químico que se ha curo pi:esentando en su nacimiento un
hecho de la goma ya diluida, su líqui- color ceniciento, y en algunas'variedado es Gefatini(orme tembloso, cristáli- des se nota que están listadas de r.µlor
zando en .glóbulos su, l'ésíduo 6',parte de pu11mra: y en· general sus hojas ó
no disuelta. Materia glutinosa forma~ pencas,'están pobládás 1 de. pmizantes
da por varios cuerpecíllos angulosos 6 espinas.
:'
·
•
esfer'l)iaeseon mucho luminoso, y otros El princiJ)á.l 'fu11guey bon que se bede forma y tamaño. Ya1&gt;iabfofeutre)los nefieia ó elabora' el ·Ht1ó mescal, es el
que se descubren fibras leñosa$. .· ~ : que ilcva el nombre de lúhcalmetl,
Reacciones. Trat:ída la solucibn'he- de cuya ~timología 'li:i venido et nomcha e1l' frlo; da con el Yodo el hermoso hre de a.qucl vino guc· tambien lo 1proasul dé Prusia. Con el Oxalto, de·amo- duce'mtiy excelente JI 1'e:e.emdxcall ó
niaco produ~e'el precipitado blthc?·: 1_ se~ ~ag~ey_ monfd!z.a' ó 11~~nl¡1;10; su
. Con el alc7wZ produe~ el bla,1co no- ctlmologia v1en~ de t~p~{l montey jJ/e:r;table, y con' el proto asotato da un calla que tamfoen s1gt11fica m'f~s_cal; se
• · '. , ·, · ' ben.éficia igualment_e ,de\ ·?1.aguey coblanco enturbiado.
El percloruro · de /lerro, ·solo· deter- nocido entre los fabncantes con el nommina la coloracion del·líquido, ·sin dar bre de' Uui1so, coh' el de Chino y otros
,,, 1
como e} 3Ietomelt ó sea el maauef de
precipitado al..,.nno~ · '
La goma. ileY Agú.ttM :4mericána, la lechirguilla é¡uc prbdúce ·un fifamehto
produce· 'tambien en ' abunda'neia su sem~ja11té al lienéquen. · :,
:
tronco y hojas, 'y tiene• granaé anal~ ' El ñeneficio .ó procedimiento á que se
gía con la·vaficdlldconocida'deJa~mí- sujeta el' metl, mescal~· par'a· la eiahomosas. Co~prendiendo 1&lt;&gt; 'seécioñ. de ' racion "de- su vino, es· enteramente dilas ingas, lá roja d_el S&amp;iit!gal. y con fo·¡' versó dél que se enipfoa para la'e:rtracdas las 1el ~é1_1ero /l.caii? ~'4~0;ttsa1t!,~, ciol}. ~~l pul9ue, .. . .
, , '. •
1 los
y las démas de· eolor ,osouro,'que vie- ·.El ,lino mescal 'pu1·0, e3 1 úno efe
nen mezcladas·ii las dem'itS qu·eiconsti- licores eispirifüosds mas es'limados, tetuyen eT' .:rM tráfico 1 ó ' 'tomeAfo tlel nienifo tamHiW·un'gran'po'n-cnif para
mundo, bajédti denominadon gé1iéfica lá''exp6rfcí'cio'1i:. f:ra en''los,nierc.ilios ~
de uoma
Arli!Jiga 1y "de goma d'el se.: de. l.os Estados:.Unidos y Btir_apa, ~s co: ·
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negal. • J _· .
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· • '· _- • ·r, noc1do,'}en~rídolo 1éh :ffeán~e ~stj~a y·
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Ln igotii~ del .tltt.fl :c~rf?omzád~;· ~ ch~~11t~and~e1: ~~~ . gusto.. 1,;~ej9res
emple~ ~n alguA~ m~d1cmas1y atacft ctr~h~acl~slfü~iém~s: quo/ ,el;,Gnl!j~ra,
el ·esc6I'li11to, s1eniio' muy.. eficaz tlkra de·Hóia;fda, gue harlenrdo !fanta~fe.
la cicalrrtacion~de Ias·:fíérídtts'. '.l. ii·r • rcneiát'•y, átfrecio"én el••co'níerbih'r:del
Por 1ó ~fpueslo sefve, icuántos r¡ifu-: mun~o.
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dticms tf~ne I~ úfif p~anta detm~qli~y;: ·JJo cfú~.~~~oeé •d~'Méx1~(
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Y'll.IDO~·'!fróra•a ex!&amp;m1nar el·prec1osopP. no'iñffte ifü-iKio mes{fal, no ~S.~eng.) qO'e.S'e:~treR ~~.otÍ'ilS Varleilttdes•, t tc:un f\ino' ~no''tm li.có:, ' . ., 1
&lt;iue produce e11 vmo me~al·· ellas dli'
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fieren inucho del que se cultiva en la-s - ·
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ESTUDIOS DE FISIOLOGIA VEGETAL.
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NUEVA CLASIFICACION BOTANICA.
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Ba~o el ~~mbreté de : La t,!~pir~~ cedió, prim~rameute á condJ~sar dicho
cimi de los végetales ségun la 1·iquezf! vapor paratas~rlo, tlegán~ose despues
del ~uelo. ó de los abonos, aca~a de pu- á un procedimiento mas simp!e pesanblica.r el Dr.. Va.uréal un artículo· en do la cantidad de ;:i.gna f&gt;Crd1da cada.
el acreditado Jou,tnal rl Agricultui'e dia por la p~~n~ y su suelo cont~nido
practique de M. E. Lecoutew, á pro- en una vas1Ja. impeq~eable, temeudo
pósito de un trabajo de MaTie Davi, ti- en cuenta la. evaporac1on por la super~
tulado: lJel agua en, la 'Oegetacion, q'ue ficie del suelo. . , . 1
ha visto la luz eu el A miuaire mété.o- • Ij:l, Dr. Vauréal so sirvió al efecto de
,rologiqu1 et agricole de 1874, en .el pot~s de. barro perfectamente csmalcual presénta este autor el siguiente lados, puestos.sobre 1ma plan~ha aguprobleina, doblemente interesante. ba- jer~ada al abrigo 'de la lluvia, y en corJO el punto de·vista de la fisiología ve- respondencia, mediante un tubo de
getal y de la agricultura. · .
goma elástica, con un frasco do M~riot«La riqueza de la sávia en materias te. En el agujero del fondo.del pote_ se
salina!', cambia con el gi·ado de hume- colocaba un tapon , de goma elastica
dadi con'la naturaleza y la riqueza del provisto de ún tubo de vidrio de siete
,
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ceiitímetros; terminando en el pote
suelo. l&gt;
«La relacion entre la cantida~ de. ~A una pequeñ_a éapu~ha . de lienzo
agua consumida por el trigo y eJ peso para que no ,pudiera obstmirse, ycnde los productos obtenidos e1~ paja · y do ¡por debajo. de la. planch~ el tubo
en grano, ?es com,tante ó variable con de goma elástica á a.1ustarse a la tubuel suelo; el agua, los abonos ,·y tani- lura inferior del frasco de Jµari~t_te por
hien con;las circunstancias-atmosféri- medio de una llav:e, El tu~~ mterno
cas?» ·
. ,, \
· del.frasco se hallaba ':W 1~odo qµ? la
El Dr. ,Vauréal manifiesta, que ha- salida del agua, , contemda en dicho
biéndose \isl(&gt; obligádo á interrumpir frasco, representase ~JnO una cara de
sus eiperimen!os el!,rosta .vi~ y no es~ líqui~o de un centímetro en~ fonsiéndole pos.ihle ~ontinua.~lo~ eu..m~01· do,~el pote deJbarro. do~de foµ&gt;1a ,una
esca!~, se li~ta por. , ahora á !nd.ícar. ca~ de aren~ fina .~e cmco. cenh~ela,s condicion~H~xperim~n~!es que;.le tros de grueso, que.ª. manera de. d1apar~cen mas sencillas, á ~ . d~ que fra.cqia P9roso perm1tia ~l agua elevarlos que deseen seguir tan interesantes se pór capilaridad. Todo lo_s potes, lo
iqvfs\ig'~iones; puedan co!oca.rse ~n· mismo _lo~ que,,!levaban sJembl'a; que
las mejores y mas uniformes circuns- el que no la te~1a y qne se ~estmaba
tancias. '
· • · , á. s~rvir de patron para observar la canTratándose de apreciar, segug' µuet- tidad de agua e,·aporada por l~ super- ·
tard, Deherá.in, ~awes y Marie Da.vi, ficie del s~olo, co~teniau la., ~1sma cala cant!da.d de vapor de agua pro4u- pa qe arena de ~meo cenbmetros do
cida d1ar1amente por la traspirac1on grueso y , luego iban llenos con una
-0.e la parte aérea del vegetal, se pro- mezcla de tres partes de arena y una

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~e _tierra· lab~antía,. agregándose por &amp;c., estando segur~ de la dorificacion
ultimo la cantidad d~ sal ó de abono por haber él mismo racticado el anáqu~ se ddese~bad~xper1mentar. Despues lisis _der agente fertifizante· y obtuvo
se mtro uc1_a 1~na.mente_ en _los fras- como Lawes, •los si ientes · resulta:
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~is
' otte. una cantidad .de ~gua dos: 'traspiracion sin atno 2· con aboIi:,ua_ et a perdida, Y se med!~. dicha no completo, 1; peso sin abó;o t · con
can:1dad de agua e~ una vasiJa pesa- abono completo 2.
'
da antes y des pues, o con una probeta N h. b" d . d.. ·
.
graduada.
·
? a 1en o po ,_do este práctico
La cantidad de agua aiiadida to&lt;lós conLmuar los e.xperime1_1tos hasta la
los días en cada frasco de Mariotte, mé- madurez del trigo, adnert~ ,qu~ los
nos la perdida en el pote que sirve de re¡ultado~ que preceden-lo~ co11S1dera
p~tron, da la. canlidad de agua consu- 50 amente com~ una.tentativa; ,que no
mida por la perspiracion de las plan-· habla de la accio;11 _del f~sfato, por patas en Yeinlicuatro horas de suerte ,r~cetJe de ~ma debil acc1on en la tras~
que, sumando la cantidad' perspirada , r1r.a91on ;.gue en cuanto al nitrato, prodiariamento miéntras dura la ewlu.: ftUJO este c~erpo µn aumento ~e ag_uecion de la. planta, se llega á una cifra a, n~tándose en.la~ p~rlos v~rdes de
total que se puede comparar al peso to- l~s 1antas puntos ªIl!ªrillentqs, }o cual
ro aba en. SU. CODCC[)~ &lt;{UC ~&lt;lemas
tal de la planta Ó de SUS partes.
~l Dr. Vauréal hace presente., que . el~ p~rsp1_racion hab1a tamln~n exbaJo el punto de vista fisiolóo'ico de-; crecion. debida á un exceso de mtrato.
mu~stra la experiencia que
traspi_j . Cons1derand~ el ~r. Vauréal la cuesrac10n de_ la planta tiene por objeto la. tlon d~ la trasp1~acion de las pla~Las de
mtroducc10n en su organismo de todas sumo mteres_fi~JO el punto de vista de
b.s sustancias minerales que necesita· ¡los abonos, concluyo manifestando ¡,u
que traspira tanto mas, cuanto mé~ deseo. de que _este género tan facil de
nos rica es en sustancias asimilables el I expenmentac1on se practique en granagua. que toma del suelo; que para de ese.ala:, por lo mucho que import3: ~
traspirar la planta necesita convertir la agricultur~ s3:b~r el grado de utlhel c_alor que r~cihe en calor de vapori- dad de los prmc1p10s componentes de
z_ac1on; que b~Jo el punto. de vista prác- los abonos.
. .
tic~ de lalagn.cnltura., trnne un gran- Mr. A. Decanddlle .ha ideado una
de m~ere~ esta cuestion, porque si la n~eva clasificacion de las plantas, en ·
tras_p1racio~ de la planta, varia segun vista de sus relaciones fisiológicas con
la r1que~a o P?h~eza del s_uelo, impor- la te~peratura y la humedad, formanta apreciar la mt1ma relacion que exis- do seis grupos con las denominaciote entre la cantidad de agua traspirada nes de rnegaternos, xene(Uos 1nesoy la de elementos fijos,"SObre. tod&amp;••si tertios~ 'l&gt;tit1'&lt;Jtetmos, heltistot;1·mos y
está probado que cuando la planla no ·megistotermos.
traspir3: mucho 1rtili~a ?íW~ el calo,: ·En el primer.grupo entran los vegeque recibe V se 1iu!te llleJqr. ·y he aqm tales que necesitan una elevada tempor lo tanto una piedra de toque ,para peratura y mucha humedad· ._que viven
eJ empleo de los abonos.
Qajo los trópicos hasta. los '30 grados
El Dr. Vauréal ~a .cuenta de l~a~er por ambos fados del Ecuador en valles
l~ev~do á ~abo est_ud1os comparahv~i, húmedos y éálidos, en paraje~ donde la
s1rv1éndose del trigo, entre la .a.cc1on temperatura nunca baja de 20 grados
tlel fosfato de e.al neutro, la del mtrato d&lt;:l .centígrado ni deja de Uo,·er. Las fade rot~a y l~ de ~n. abono. Cf)mpleto mtlias prmcipales de este ~rupo son: las
graduado cu azoe, acido fosfor1?0 s?lu- meuisr.crmáce~, ~ittner1áceas, ternsble y pota~a, cuyo ~h?no c~~tema? ade- t~0&lt;em1áceas, gutbferas, sapindáceas,
mas, cal, sosa, alumma, sílice, hierro, d1pterocárpeas, sapotoceas, apociná-

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regionales queson: Grand Jouan, cer- ¡ labrantía y seis mil consagradas a hosca de Nosay, Grignon en Versalles y ques.
la Escuela de Montpelier. Existen En Bcrlin y en el IIanovre hay dos
igualmente, sostenidas ó subvenciona- f?yuelas de v~teriuari.a; en la. Un~ver&lt;las por el Estado, varias haciendas es· sidad de .Soteiguc existe un msl1lulo
et_iel~s, como aquí se lla¡man ,á las flU~ superior de zootécnicar ~ EI país pos~e
distr1I&gt;nyen,nna cl1seií.mza 'inhs ~ adfunas, 41 esdclas de1agr1cwlnra. tcotica que teórica. Como fundaciones li- rico y práctica; 3 institutos superiores
hres se mencionan: El instituto\agrí- ·ae horticultura y ·12 escucla5 sccuudacola de Bcauvais, la Escuela Agronó- rías y prác~icas etc la misma enseñanmica de Lillc y la quinta escuela de z~ y de Yih?ultura. Las ~scuelas espe·
S. Remi. Entre las primeras,. de~e fi- c!al~s son cmco; .de praticultura Y. regurar la gran Escuela Vetermaria de gad10, una de apicultura, una de pisaAlfort que ha servido de modelo á casi cultur.eros, ':ºª de s~·icul~ura, u~1a de
todas las que posteriormente se han·es drenaJe y dos de cultivos mdustriales.
1
tablecído eri Éuropa· y entre las segun- En total, 79 establecimien~os de insdas varias· escuelas' menorés de horti- truccio.n airícola.
¡ ~·
. .
cultura y de sericultura que estan en Desgraciadam,mte, la mf~r1or1dad de
proyecto ó en ejercicio. ,La totalidad la Francia respecto. a enseñanza :nral
de estos' establecirqichtos
'de enseñan- q_ue revela1~ esta~ C}fras comparativas,
za de la agricultttra1es de 45. .
tiene su otígen, pnmero,, en otra ?efiColl utta poblacion' in~nor, cuenta el ciencia de ip.as universales y ?,OC1vas
Austna propiamente d1chq, 27 escue- oonsecµencias, que es la de la mslruclas ~imples ~e ag~icultura;
7 escue~as .oion prim~ria! objeto. hoy de gran~es,
méd1as de ecbnomia 1 rural; 2 ~uper10- pr_eqcupac1ones en eslc país. Han s1?0
res de la misttla. categoría; 6 escuelas precisos los grandes desasl!es ele su úlde bo~ues · 18 de horticultura.Y P,omo- tima guerra con la Prusia para que
logía;·6. éte\.eterinaria;: 1 de h~icullu- Francia abrier~.a! !in.los ojos y conra y una. de dis.telerl,a. En ~d9, 70 es- templara el:p~ec1p1c10 a q~e la ha contab1ecimientps. '
, . .'!
· , duc190 1Sl!,, ciega ,confianza en el saber
En Hungría hay ya 4 · escuelas su- de los pocos, cuando la palma pertelleperiores de 1a~onomía;, 4 de enseñan:. ce ~n definitiva al:Saher de los -nwchos.
za· média.; 6 ~i~fas escuelas y una·de E.speramos que la ~ecc1on ~o será P.erYiticultura. · .JJ . 1. .. ., 1
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d1da, y.H\~C.~vulgari~ada l~ ,1Ustrucc1on
·En Prusia· la enseñanza.
está
much-0
en
todas las cla&amp;esrde la sociedad, puemas extendida. 1'Cnéntanse aUí.4 in~ da al fin la agricultura francesa, al la·
litntos ele aaronomía '{ni.e for'man facu}: ,do dé los nuenos' defensores de su tertadcs distitfta.s err·Ia:s 'cuatro universi- ritorio, preBeutar tamb~en la ,erdadcdadcs de Bcrlin, Ilalle,1 ereiingµ(} y :ra malicia de;las ti~mpos ·modcrn0s,
Kocenis})érg! .~n .caria1,qn~ dé .~tos tnst laP,t Jll?,S~S. ~µtclig~n~~ y 1mol'igerad11:s
litutos háy; ife 16 á 20 J.)rofcsorc-s para que cultiycn sus campos. r Como lo d1los-alurnno~ aé agricy.ltürá,1 que le~,eP.¡ jo M: •Dro~n, de ~huys .pn ol reciente
señan Jodas ·I~s ciénci~(.~~iliarcs: :9?~purso agq~a\a_¡ _~orijeol3: &lt;le BayeExisren agemás~ tre# ~c~dém1t1s l'e1ales .n?, ,':~n la eau~.W?PP. de la mñez y en
üe agronom.íá
~n Sepa, l&gt;qppelsdorf .e1 ~eno de la ,·Jefa ,futa.l e~ en dond_e
1
y Pro~éá.u: • Está.~iti.tna .~see u~· 40- .res1~e el ~é~,.tne~ ~q los .futuros destiminio "'"Tnral de m1l 'fiectáréas
de tierra nos ~ 1 lá Francia.
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:81 modo mas comun de ,h~_ce¡ ~os sé- _í)ara' asistir!o"~ 90JI10 es debido',. sori sem11lerq~ 4e.tab~c~.~~ e! p~s es regar gpro~, tanto por la, asiste11cia que se
las semiµas . a. puno ,~n terren,9 rec~en ·1~s dispensa, cuanto pqrijue estaado al
desmon.tado, y ~ay ta~.1&gt;.i;e9cupa~~on _lado de las ClJ.Sas no -pueaen dcsaparesobre q~e ~sto es!º .meJ?r,. que et,que cer las po~turas, ni i:ecibir otros'daños
en ~u pr&lt;tÜ]o·no tien.e• monte que aes- de animales &amp;c.· en los canteros adc~iaJar con ~~t~ objeto~ ya :ez a rp.é- qt~iercnJa$
';\ier~as, lozanta y
. dra ~egua y aun m:is leJo~ a eJ~c,ut~rl~ írysc~ra:~·t-ló~,
lados
y los testeros de
para .echar su semillero; y como no'•lo los 'canteros 11sehformau con tablas de
tie_ne inm~diato~ rio es P.0~1ble ''.qu~.'. lo palÍha.:.re~ ó palo~ acos~dos.: ñtsta que
asista ~on ~! ~~mero ft~fodo; y cuando tengan cmco .o seis pulgadas de altura
en ~ed1.o 4e,e,ste.descmq? h~n luch~do -~obr~.ei _n~v'e\ ·~~:1a ~1ti&gt;erft.c~~ fa~,1 terIas::;etp1l~~s,,. y_. J7;uego las p~antas h_e f }~A~ Sé conpei;iza.. por1pica¡ bien el
n~ co::.toaaJcla?~ de eneWi1gps, y han terreno dentro de los canteros,.y lib:i:e
prosperaa,or p9c~·ó ~ucn~s, yiene ~.l Y.ª de rraices, piedras ú otros. estorbos,
vegn.ero que no ha sido ta!! dichoso y lós cant9ros se relle.nan con el compüesse las róba togas 16 la mayor parte, to&gt; a(J're(J'ándole' dos tercios de tierra
Eºrqu~~ta1 )cr ~~ . e~cas~.~df,m~hº recog1aaº ae 1a: ~upérficie de1. terreno,
as past~r~s·aqqel.año·a ~ausa ~e est~ ,Pa:s~da por ~.m Ui!~ A.fiq
sepa.r~rla
1;0étodo 1~perfectq .de echar serwll~ros, i:le mota&amp;, piedras; ra1ces y olras cosas.
o porque .no tte;ne ~on que compr~r lá.s "Si la tierra es 'nfüy areriosa. será mucho
que pud1e~n. :ventlerle. El labrador -mejor. Hecho estó ~ se siembra la' se'que sm'éa~1t~l 11ec,esari~'sc.mete:~.reri- miii, q1e~andola ,~~¡. sobr~:c1 cantero
tero, obrara s1emp~e.~rJu.d1cando,á. los p9r mea10 ,de ',un give; .fino ,apropiado,
de~as. N~ debe1:an dár terr~no en ren- la cual debe hah~rse mezcla.do con areta al l~br~or qu~ no p~o~ase 1po~eer p.~,~e su misth~ gr~eso; esta ÍJ?,ezclá 6
el sap1!_al nec~sar19 par~ . su ,~_mp~~~a: l_9:,c1.ó se .C?~1&gt;9ne, de «tpia parte de seeJ?,tonce$ ~a~1a ll}&amp;s lapf:1:dore~ J9rna;- rµ1µa~ y nueve de a.rena ó tierra areleros; l~s·c¡ue ªJ:!~ando á los'!Jl!ttie- ~osa'.&gt;&gt; Gr.11,et. J)ésP,ues secúbre la senen cap1~I, reumr,1an al .Jin lo ~nficien- ~iµ~ coh uña capa . del grueso 'de un
te para pas~r á ren~eros., :Respeto l_a P.eso tu.e:te. del ~ercio de. cmnpieesto y
grande maxu!la que reconuendit la h- tierra, s1rv1éndose para esto del'mismo
~ertad en la mdustria; m1s al mismo give.
tiempo creo que hay casos excepcio- En un cantero de diez varas de larO'o
nales, y la experiencia me ha demos- yuna y média de ancho caben 4 860
trado que este deberia ser uno de ellos. postura&amp;, ocupando cad~ una cu'atro
-

. ,SEMILLEROS.

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_p\ant;~
1

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pulgadas planas; y no es útil re~ar mas ser muy sencillos: no obstante, 1no se .
semilla de fa necesaria, pues s1 se rie- ha notado tanta escasez de posturas
ga mucha,· nacerán mu,Y, apiñadas, las estos últimos años. Por no baoer picaposturas &amp;erán muy debiles, y no a.d- do el fondo de los canteros, por no haquirirán jamas la fuerza sufic1enté pa- ber pr~arado bien :el compuesto y no
ra llegar á ser liermosas matas' de ta- haberlo terciado con tierra arenosa pabaco. Yo mismo he contado sobre un sada por gfr:e ha resultado que los m_.
pliego de papel blanco las semillas que sectos que so placen en ,·iv1r envnel. entraban en una medida pequeña, y es- tos en una materia que no ha llegado al .
to me ha servido de repla para saber conveniente grado de fermentacion, ele-exactamente el número ae semillas que vorarán muchas posturas.
deposito en la tierra, agregando siem- La experiencia ha venido luego á enpre un quinto mas para compensar el seílarnos á precaver los semilleros de
número que resulte de las inútiles: losinscctos; esto se consigue haciendo.
Preparar una medida fija para Iás se- ·que·los canteros estén separados de la
millas~ es trabajo que se hace una .vez .superficie del t_erren~. :Un anciano lapara sICrµP,re, s1 se gµard~ la medida. brador de las mmed1ac10nes del Gua.Adhpt~ÓJ el~i..ten¡a áe. plan.tás_ uh1.! ¡,tao,• llQÍ &lt;ll~hel i je,bpI( eJ. ¡ño) p~a90
dres, muy rara será la semilla que es-¡' de 4~. Notando que los msectos acuté imítil. Con la misma medida se mi-· dian á sus canteros por estar formados
de la arena que se incorpQfa. con· !as sobr~ tel t~rre?o, plantó horquetas de
semillas. Muy estúpido es el horle- madern de vemte pulgadas de alto, y
lano que' eche semilleros de I hortali- sobre ellas con palos y tablas formó taza, de modo que lai postur.as nazea.n bleros. de seis pulgadas de profundidad7
muy apiiladas; muy. raro será el que, que rellenó COil tierrp. bu,ena,1y obtuvo
. ignore que empleaH.do la semilla nece- Eucnas posturas y muchas.
saria melclada con arena ó tierra_. ahor: - Facilísimo es ampararnos de un mera semilla y consigu~ mejores posturas, dio tan sencillo que pudo ejecutar un
Y.pued~ extraerlas que estén mas 'cre- anc'iaho y pobre, y com? una mej~ra
c1das sm dañará las &lt;lemas.. De.este trae otras que la ,perfeccionan1 pud1émodo se. logran lo's ·¡~mm.eros; ;y,' c,ste ramos 'ad6p ~~:-i1_p.s ide~s·que por si ~0es un objeto tan im:dortante, que ide él las'se presentan á. la.1razon;y ~uya·e.ie:depende casi tod9et é~ito ,aél pla11-tfo; 4tlcfon·
sénci}~~ l~l :Yá!itador
y puede: es~c~larse ~obre· él, .pór&lt;Jl!e qu.e ·. ~0!11os'-c1t~~d. tq~o qu.e tli'é!iar al
como los seI,Ílilleros
ecba~os'por el otro prmcrp10 sin tléseimsb ~ra·inl\ar ,una
1
m~to1f&gt;'po: es wi
niilagro'q~e·a~sapa;
por,cíop¡ de~cijefs'(cqchniticlój) i¡úe fue-rezcan áungue 1 la cásualidacl!les :li~a ron con la tlerr&amp;Nt ·sm·c~terós ·altos;
permitido .p~Ó~perar,:se .v~k, iµfini,tds1 i&gt;}i,e~ 'bt~n,,lst.e~·gfa~e· ~!1~n!0tiiente
vegue.l'Os ohhg{ldos á'comp#r posturas; p,;ie&lt;lc remediarse eHealment~ y ~n la
y ~ menudo es 'tal la escaséz, que sé málor séncffiez: la. tierta)'et
'ffá•calen1 én ~~ r.3:ldero1 d~fi~o puesto
pasan buen~ S~OU~S
'
.
sin•qu.
~
P.Ueda'IÍ
~a~&lt;io
encontr~r plantás 1 que sembrar. En sobre ~l fue~,. y oél ~eró! 'f&gt;a!ará á.
tiempo aé, ~it_m~fa sl ':(iµl ,cnl~Jnbre I~s @i.n~e~s;·el g~adó1 8é -~!or'qúe ha
de vegi!eros en .cad4 ~p1~\11a ~ P,ttr..!1 ~~·',~~1b1r bí t1efra ·set'a.J. fil, súlíciefite
tido, ~ªcando hcencJa para ir' ! ' tre~, para mr.,tartos tnse'clos iqne se encuénocµo,y has41! ,qu;.,én aabe c1!án~s legu.~ tren,en 'e'V,a!r ~~ 'ch1~.ífo '\l'ayan ~ los
á comP,r~ post~ras~ y.m,\lcµos v~elveu·
~!pleró~:. ~~1 ~h ~to~ot;a ven'laJ&amp;; y
1
con los serones vac1os.es, ·l~ ije comumcár buenas'cú.a1ldades
·
1
Él primer,mánu~l que¡_Rub,líque 9!ó ~ lfl,tfofra~:m~f sabJdo ~ qtie los:ter!.
9casiop aq!le-11 ma~ i!.vJ.~ad~s Jorm~-. r~n~s~~hy cansa&lt;i?s tne~ sen~1bles'eu ca~teros;·~as µo lían seg_mdo exac-: m~nt~' cuan~a reciben :el té_ne~c101 d_e
tamente' toaos los- preceptós á. pesar de la ikéinet'acioli;Ids•lafióriosoe~ 111sttu11

:~s:~~i.·

..

�144
. dos lahr~~~res de Cataluña .conocen to- jbaco sobre cl,terrE&gt;no donde se ha he·
do el. mer1tiJ de es,ta operac1orí. 'Todos. cho carbon ;vegetal, y allí ha sufrido la
lo:i dias notamos en~nuestros c~mpos. tierra un grado de cal?r muy elevado.
que en aquellos puntos donde se;haI;l. 'El,cl\lor que lleva la tierra á ]os cantequemad.0110~ montones de malezas, se i ros bast4 p~ra matar los insectos· que
os~ntan las :plantas con .mucha lóianí~ ·ueve 'el co1111Yuesto fe;•f:ilfraute, si mezmientras. que las que la,rodean presen· 1 cl#ln ambas cosas el); el actQ.
tan·un mezquino aspecto., A cada paso ·.~
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.encontramos buen~s ,semilleros de ta.; 1 ~ ' • , • 1 , 1
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ALVARO REYNOSO,

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DOCTOR DE L.l F.lCULTAD DE CIENCIAS DE PARIS," LAUREADO POR EL IS'STITCTO IMPF.RIAL DE

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fRA.:SCIA (ACADEllIA DE ClENCI.&amp;S), DIRECTOR POR S.

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Cuando en • ~l.gr~'do'~ri~~lniente s~ 1~tstentes en 'eÍ terreno.-Propende al
quema li -arcilla., todos
caractéres escurrimiento dé las arias al desarca.mbia.n; ,modí.ficasé_su color, qué es' rollo .de las lrafoes ..!.:..1&gt;or· todos estos
e~tón~es rojo ~as Ó. Jll~JlQ,S Ín\enso; JD?th:o~ ~li!JlÜl~ ,la absorci~n 1de los
p1erd~ ~ f~tad ~~et.e1~erp! agqa; y ppn~1p1ós ali~entosos CO!}t&lt;:mdos en el
tamb1~n d~aparece.su P:1m1~,:4 y,na- ~u~l~.-En suina,,hace fértll, en grado
tural tenac1dad.-La·3tc1Ua calcmada.} emmente, terrenos en los cuales con ,
de.spues p~ h,ab~r exp~j~~nt~~o: \wi ápf~ri?rfdad quiza(rí9. ~~· ~ubiesen reprofuµda alterac1on., co~titl]Y.ep.dp ~ ~i1do 9o~echas1a~1 nep~s~no val.~r p~ra
i.erdadel'~,wfoo d~ la~r!ltó,Jtes.mez, r~co~pensar el tra'b~J9 y el cr,p1tal mc!ada e!! ilf~gl,áda é 11Hi~fµie propor.- ':erti.~oS:ep 1~empre~a._ ,., . '
CI&lt;J~ á:, U\l , 1~J;fell0 l~OIDP.:lCt~t ¡ya. ,sea , :V~amq~ CtJafes ~On en ~U ~sencialas
caic~reo, 6 arcilloso, modifica por com- mod1fioac1ot1es que expenmenta la arplelO·Aqs W,-Opiedade~ físicai:J lo.liace
sdllietida.·~.tá ~c~ioti del fu~g?: ,pamas J).OI'OSO "3, :AArm~ble.;-~erced r,al ra 1?9d'er mejor apre.eiarlas, cotnenzaaume~to de su_¡~ros1da~, co~densa Yi réJ?,~S pór,, reeord~t. q~e 'la ar~ill~ es
g11;ard~ el_a~o~1aco y el l}l~}llt~ &lt;Je 3:m~ s~~e~llamente. up. ,sihcat~. de alumma,
nja.co almosfencos; absorbe los e!emen- en el cual el aeido y la base so encuentos del air.e, los col~ en ~ir~sta~cias lf~n en prop.~rc~o1i ,·ar~abl~s·. ~~ e~te
de ;cQmbm~se entre s1, .y I al npsmo ~1hc~to de alumma se lia.llan asociados,
tiempq,cqn :ellos, determina 6 acelera en' m3.s ó ménos éantidád/ cilfoatos de
lade&amp;cO!JlP-&lt;)Sicjonde~u~rpos in~?lúbles p~tasa, sósa, c~, magnesia, m~ng:ane-

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1'45
so Yde'hierro.-El conjunto es un cuér- un ticmr;o mas ó mé~os dilatado.-La •
po insoluble, y solo ine1'Ced álas accio- quema de 1á arcllla'ltace asimilables de
1~e~ atmosfér~cas en que interYienen el momérito los cuérpos qúé de otra maac1do carbóm_co y el' ~rrua, r y tambien nera habrian permanecido muchó ti~má efecto d6 ciertos eucrpoS"" existentes po eri el forretlo en un 'estado impropio
en e_l SUelo,te1S CO!IlO 'se Ios'rahacer SO- para 'ser .aosórbidos porlás Í'a.ices.lub}es, y, por tanto ahsorluhles por las Por la acc10n del fuego, esos complexos
raíces de las planta~, los elementos silicatos stffren trasformaciones moleconteni~os e_n !a arcill,~, los cu~cs son culares, que \o? .dis'ponen á ser .ataca- .
neccsar10s, a fin derque se verifique el dos con mas fac1hdaa·por determmados
completo desarrollo de 1los vegetalesr. ! agentes en circnnstauéias especiales.
Antes de pasar adelante, creemos :.:...En' efecto, fo. arcilla, que en su estanecesário manifestar que lá·"SUice y sa. dó natural no 'c3 mi notable ·grado atal~s alcalinas y térreas son cuerpos pre- cada por •los ácidos, tan luego como es
c1sos,,no tan solu para la formacionde fundida con carbonato de sosa, potasa
los órganos de la caua: sino truhoien ó cal, 6 sencillamente éalcntada hasta
son indispensábles, á fin de qúe estós la iucandescencia, adquiere entónces
desempeñen sus funciones. , .
lapropiedadclepe.rmitiractúesobre ella
La experiencia enseña'cómo los ve- elácidosulfúricoóelclorhídrico.-Pues
getales que crecen en terrenos arcillo- bien; sobre la arcilla ca.lciuada obra con
sos proporcioriau cenizas mas· ricas en mas facilidad el ácido carbónico húmeálcalis que aquellos que han crecido en do, la cal y el bicarbonato de ,cal, prosuelos calcáreos: así las cenizás de1os porcionando todas y cada una de estas
primeros colitienen en mayor caútidad reacciones, en último resultado, sales
partes solubles. (Traitéde (Jñim. pén·. alcalinas solubles y sílice soluble; cuel'analyt. ~ in'd. : agri~., 1 por Peló~ze: ~t pos qufe11:tonces púedc1!, 11º ~an solo
Fremy, t. 1v. p. · 8,4).-La presencia ser absorbidos por las ra1ces, smo tamde los álcalis. en' las tiérras arcillósás, bien difundirse por todas las partículas
y el conjunto de las'dema.s própiódades del suelo, las cuales se apoderan de
físidas y químicas, que: caracterizan· ellos lós absorben 'y guardan; pára su-·
esos suelos, bastad para haéer cóm'- mihistrárselos'il'!as raíces dé las planpren.der por qué los .ter~:rí~s·algé,a~- 'tí.ts e.n mom!nt~s'oport~n?s--:-La prellosos son los mas convemcntcs; ad&amp;- sénc1a. de esas sales alcalmas favorece
cuadós Y. probios' para'dedicarlos al1 éul- ·Ia nitrificacion y 'determina ótras reac1
th-o· de la c&amp;.fta. UJ U -&gt;/ ,' 1 •1 :': ' 'ciones. ' : 1 • 1 'lJÍ - . ~
: Si. t~ñ n¡ecesatios, so~ jfatii~~ ~id~ y . 'Pafál' es~larecer' a.~n ·.ma~ ~as .ideas
funciones pceuhares'de lla eaua. los~~1- ·que acabamos de manifestar, c1t3¡rémos
_lic~tos'.ale~l,ínós·. ~ ·.t~rfo~s,. s~~n· se un _
hech&lt;l referido ~or ,el ilu~tre Liebig
comprueba pór'· cHnas ligero examen (Léttre9 su&gt;- la O!iir¡i., PaMs, t874, p.
d8' sus cenizas, 'es evidente qv.e tlebe- i50).~EnFlandes, donde casi tod'as la&amp;
mos cuidar, no tan ·solo d~ re~it~ir' al c¿as·están cortstrúidits con ladrillos,
suelo lns mencionadas sttles qb~ ' vaya se muestran eflore~cenéias én la supel'perdiendo, sino tamb1en aw 1\ünmntá:r ircie 'de los i:hüfos.!!:.!.\~nas las·disuelIas cantidades que·en él sé eneuéfü~n lv~n Iás llm,; i,s¡ CÍlaÚ~o'ij"e iíuevo apadispo~ib.l&lt;·_s?
él'es,tadÓ q~e feelafü,a!l 'ieee~, y . estó!rS~ 'óoS'etv~'.á1::1n"~obre
las ra1ccs rara absorberla~ ....!..Esos si- muros' eonstrmdos1iat!e muchos siglos.
lieatoi existen:· heinos dielfo, en ·los -Lta influencia de la ·ca1 en la produc- ·
suelos areiltosbs~ mas tambien liemos cion ael fenómeno es ciertay evidente:
·manifestádo t¡ue'paro volvérsésolubles, b8i3ta ;J)ára demostrarla, m~r que
y por tanto asimilables, hltrl ménester 'ésás efló\-eséencias se notan -sohte todo
experiincn'tnr' eiertas prev1asl reaeeio- ·en ac:r.uetlós puntos ~n lós 'cualei los
nes, las cuáles para cumplirse exigen matériales calizos tocan el ladrillo.

en,

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�146

147

A fin de apreciar por completo todos miento, produce lo_s mejore;S, resultados
los efectos de la areilla. calcinada sobre para meJorar .las tierras fuertes, «las
el suelo, debemos recordar que no ·se cu~le.s, ~ªPLd~spuestas, ab~r~en mas
encuentra. del todo desprovista de ma· calor1co Y.-reciben mejor la accion del
terias exirañas:,,las ~a!es ¡producid_a~ a.ife; la .v~getacion se estµnula, y adepor los cuerpos orgámcos en ella ex1s- mas adqmcre el suelo un r,oder consiteiit~s, y las que pr!)porciona .~l ~iin} deraLJ.e, pa~ atraer y ret~n~r la¡s sales
bustible . empleado en la calcmac1on, amomacales contenidas en ' la atmóscontribuven á fertilizar· el terreno.' , } fcra,)}; . ,1
•, '
A pesar de réconocer todas las ion- ·. El sistema áctüalm~nte.en uso pnra
t~jas de-la práctica que venimos :estu- q1;1_em3:1\ )á árcilla }uó acónsejádo por
d~~d?, ~ebemo.s ~nfes~r gue , la:1.oal- pq~e~; ,:cz por Qa.rtwrigl}t, el ~ual,
cmac1,on _de. l~ arc~l.a u1ucM11!nta no e,n ~a.meIJ19r1a ~n qµe ,expon~ su propue~e const~~ir .u!!- s1ptema reg~ar. y cedrrl!ienl9,1 pos afil'ma que por lo mé?ontin~9 de, c~lllYO?; p~es_con r~wq~;9 nos~un · ~_igl~ ~te~. qe haber 1puh1icado
a la alimentac10n ,vegetal, no sUimws- su,tráhaJo Beatson, ya se·empl.eaba
con
1
traudo (las pla~t~s, sitio.baj9 o~fa:fÓr~ óx..tto' li,arc!ll~ ~alcmada en Irlapda, y
ma ffiéJ.S ap.t.:i,, P.ª!~1 ~er .ap~rJ?¡?~ de nos~tros:agrcgar~m9s qtw 1&amp;,~Il in.tes,
momcn.to,;!OS PJ-'.~~~:1p1os ijUe,!-'!}ntl~lf~ et Ja 1lnstopa,df\ l~ )agncultm:a menciona
s~1elo, se co~clu~ra ll;l cábo Ae ~i~rto ~sa. practica: ~n;9tros país~s. }?ar~ éfectiempp por agotar¡esos,cue~s susten- tuar.la calc.maciou de.la arcilla , secotadóre~. Baj?.el a~pé,goo 1físJ09 qct~ lqs zp.icµ#a. 1,por' ~brfr e( t~rrcno, cxcor~ec~r,o?, 1~sto es ~·e~no.f9r 9.u~ lle;- cavapion ,en for.rp.~ ele, z~nja,.Ja 2ual,
~ara~!}; dJ~ en. el c~Llfts prop1~da~~ ~~ ~as 6 ,ménos, debc.tqncr,veinte
fis1ca~ s,t~allqn 11!0J1íif3.d~s ~n.~lin:~ P!~ !1e;~_argo, tres. d~ anp~10,,y .tres de
do convemeute.; sr,se p.ros1guiese q_ue-1 profw1didad. En ella .se mtroduce el
mandO:¡el terreno,. eh véz dch'eúcfic10s , coro.nustiblei y_ sobre ,él 'sé dis'pqne la
sé Úos originá.rian' perjuiciQ;s:-En SU· árcilla.Qh AAdazos' separados;.Ios cuama,
usp "de lál~r.cílla c~1~ii{?,d~ ~s 1és, ¡iiia,.~á.yór soµaéi, i&gt;µ~dCll d_es·~uy, U\í! ef}.H~~rip.\nadas c1rcu_ns~- ~~r,,~o}j.\'e.,una . Mve~ ,oe. la.dr~llo
c1as: ~ro;)l1 ~Jf,~nlpl~9 d~be 1~0~1c\~- ,cq~tp1~d~ ~ 1~~cto, cnJa,que~de3ai1
rarse ,íic~ d~. '!!na m.yi~~a ~~~nµ~ ~uJero$, para gu_e l~ llama puep~ ~e·
y peJ;J:Wl_
nen\~, P,.I , ~m~ excluye ÍJ ar_ l}a~ la ~rcilla•. Es un· r~guisito
hace :ménos .n ~.sanas las otras -mejo:- .fud.iH?&lt;msable para el buen é:uto del
ras agrícolas.::..:Al con'trario:'cuándo
trabaJO, . que al 'quemar ' la . arGilla se
aplique aJ terreno la arcilla calcinÍ\da, emplee.humeda, pues de ro contrario
convenqra,. ~Q sus ~qui~itos, in~r- se :oh~ria.j1~ ver~~dero l;drillo, diporarle aijmqs, ,1añadir!~ 1~1.l, ~g~ fíc~¡Cle pajver1zar, .IIlléntras que en el
&amp;c. ,1 &amp;c:-Pº. e~te modo se perc~bµ-án ~ de oper~r sob!e ~azos·~umedemejor las utihda.des,.que .,nos !procura c1~ se consiguen cuerpos que se J&amp;stan po~,e~sq m~qiq de ,hoñJficár los -~ ~Í!.al~~µor ch9qué. .' t· .
suelos .~m~tps.,. ,
, , r, • • Uso de 'la &lt;XJl C()IJW !1001!º 'U correcti,.~ .uso·.de ~ a.r~a quemada ~ia: ~':' .1'~,"=""'Jid!señe la ~xpene~c1a.que la cal
.do .expe.nmentai:lo .con J&gt;uen·~C?: ep .es1~P-teleme»t0, nece~ar10
el! la.consti·
Franc\~,p,or.~sc¡y ]?iub1~, y :.ángla.- ,tuc1on d:e lO;S tcrrenos 1m~ aprqpiados
terra . s~ :~~zac1gn.. es apr~ ·_ a por .para el Cl!l~vo d~ la cap~; en. I'?s sue. gran numero
{le 1a_gr1cultores: En este los algo cá.llios, no &amp;alo se obtienen las
1
ú~tiinq ,P,ajs li~,:v1~to la. luz p.'P)lic~. re.- mas rolfo~tas ~~,-~no~· adema~,
Cien~ u~.~lle4&gt;, red~do,-PQr es~,~ntianen pig95 mas neos en azuMecbi,1eu ~cual se recomiendallé\ prác- .car, ).o~ cuale~ fácilmente se .el~ora~.
tic~ d.#;;1que Il'?l' 1ocupaµios; ,y ~l au~r ~~~ terrenos SQn «.de much!) rend1aseg~ai que efecluada,tcon 1d1scerm- µuento» Y..«~uy buenos azucare!()S.»

Pero es preciso no olvidar que la cal es civa de esos principios sobre las plansolo un requisito favorable, que, asócia- .tas, sino que ademas puede segun
do á otros, constituye el buen terreno. _su naíuraleza, 'convertirlos en ele-La ral en excéso es un defecto, 'pues mentos ,bene.ficiosos. Favoréce la cal
~stablece 'circ}lllstancias·e1~)as ·cu,aie~ Ja. Rº~iiiaé~o~ ~el oxígeno y ázoe at1mperan propiedades ,parllc~1lares; en mosferJcos, y as1 se enriquece el terese caso s~ria me~1e;st-er in~irpo_r~rle r~ q01~.pi;ratos;' actúa sobre el marlos correqtivps adecuados Yr aiiad1rle tillo y engenara ulmatos. de cal soluabonos, p~ra· crear así el tem~uo mas -bles, los cuales; ora se asimilen direc·
t
•
·_ • • ·,
tan:enlé, 6 sufran· ánte's trasforrnáciofértil.
La cal ca'.rbonatadn I un ~lem~nto .nes, siempre són absorbidos·. por las
n~cesario para con~ti~p.ir, l~ has~,.él ci- P,l~nt~~ 6 lei proéúr~n otr9s cuerpos
Il!-!ento,, Ql fondo mmera_log1~0, po~ de- utiles.1 Las .IP.~terias azoadas exjstenmrlo .as1, d~l t.crreno: u~1da alos ~en:1;as _t~~ en el terr~no ~an or~gen, e_n concuerpo~ mmerales que a ella se asQc1an fhcto con la cal; a amomaco ómtratos.
en justas propqr?i91~es,.coii\rí~uy~, e~ 'Alg~ños silicát?~z!Y ':n\fy e~os la arcíla parte quc,.sus acc10nes le m.arcil,n,.a. lla, que en las circunstancia.si Ol'Jinaest~l&gt;lecer l~:pfopieda~cs· físjca~ 1 que riaSJ1C~'I]'ial}CC~n ii~~i'tCS 'y rosist~Jl á
deseamos se encuentre e1} el terreno. toda suerte de ,acc1uncs atmosféricas,
Las. c~nifaS.l:lOS~l~Uest~~n,
su ~q~- -y ·a~n A aguellas que YCr~fiqu~n ,en
pos1Cion, qµe la cal 1ex1sto en·los orga- el seno ffilsmo del,terreno.cn vutud de
nos de todas las "plá1ttás 'y' en' algunas SU$ c11ro'pios e1emeulos, se dc~comr,ola caij.tidad ~s mu~notable,.:-De.suerte nen' bajo fe.tí influjo,' 'producici1do silique, co~sidetau~o, l_~
icpades fisk 'c'i\o ,de fi!-l y ál~a.lis ~i~r.es, l~s •c~ales
cas q~~ c¡rep.,. lJ.t~nd1en!3R a :sq PP.-?;~~ d1- soµ 01r~~ t¿l;nta_s su.s~~GtasJ¡qqe coµt_r~recto e mmedi.ato como w.atcr1aaliiricn- huyen a .la meJor I vegetac¡on. .El s1hticia, 'l pOf;fiU~,' Üo perdiéndo de J}'ÍSta. :cªlo de 'cal:·: po~ible ,CS séa disuelto' en
su accio\l g:~íll¡lic; sobre·qf:i:o:S cu~~pps,.•ú~ ,ex9~ de .á~i4q_c~pónico:i q~e a~í
debemos ¡is~gur~r ,que su1pre~~?~ en P.e.n.etr~.e~1 lP,~1 esP.op.g1,olo~ i!_e__¿las r~1el terr~~.s1~~pre es,.,nece~1~,.Y fllU¡- .g~s; tap:)bie11 pódJ}ª_~contec.er q~ic fuec~c).S v.e~es ,;tray~µ.~ose d~ d~t~~rp1 uáp.# _s~ ·9;e_sc~ mp-qesto, ¡d,eJ and9 A' en I l!b ertad
p1a.utas, nor 10JC,P.P'º la.; caña;, os :tm1re- la &amp;licc, la ,cual1en ese estado;¡en parquisifP. ·esenciá.l 'de lafertilictad dehoo- te se disue1):e el 1agua;y. por tanto
lo. Deben encalarse todos los terrenos je encúc1itra bajo~los requisitos indisen lo~ ctia.Ie~ ;1º. e,ajsVL parh?ñ'.ato ~ pe~s~bles .nsira ser"'a~sorbi4~:--F,or ma1 ,
cal.
,
J 'd I J•)i, nera¡que.la. fªl contr1büye,.ya que 1no
1
Desenvol:vámo.s ,.estas ideas, y, mos- _seá ,una circunstancia. hécesaria, ' para
trem~ .~1 ~uad~o ~~ todosJ?S b~~µg_iqs qufél11}foq1en~ S~CÍ~ ·~_los, alcalis,
que puedq proporcionarnos el ~ acer- ta.n 1mP,ortantes enJsus a.cc1ooes, penetado..)7. opprt.ilno de 1a 'cal. ~Este á.lcáli fréu J lá economía ~egetal; quizás
obra. co~o abono. :(cuál ~orrqcétii(~~ .por·~S~ .m itif o ~S·UHl ~ecesario en el
las propiedad.es fls1cas. l}ese¡µp~ii.asus cultrvo de la caña. ta cal descompone
oficios y .ajcrce s~s '~cione,s 'trAel'.f's~· :lo~ ~ulfat~~ de hie.rro, II!~sia, .?,re.,
do de calli~r.e, y ~u~.desp~~r &lt;!é ~a· f~rmando_e~~c~s ~u~fato de eal,.y poberse trasf~rma.dp e?- carl!onato y otrOI! ,men~o e!1 ~1ber~.•ó~dos .que 4esemcompuesLos. Obra di.rectá.qie.nte, ~.ta.pi- :peñ~n oficios pat¡iculares. ,· 1 •
bien deter~'ad,o ó fájorecien.do ; cier- r Combinada la c;u con el·
cartas reacciones, las ·cualés, una Y0Z ¡(JU6 bónico, COUSlituyiindo carbonato de éal,
se encuentran realizall.ás, son benéi· se. disuelve e1trun' exceso .de e~e i\cHo,
casá..la ve~lacion. La cal en los tetre- .P.enetrandqb'ajolafórnia~bicarbonato
nosque oo~tienen ilciqos linre.s lós, ~~ en los órganós dé la p]AAta.,
tura, y ?1º tan solo,impide 1á a~ió~ nQ- r Por ful, es un correitivo ~e 1~ pro-

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�148
piedades 'físicas; deben eiícalarse los diYersas sustancias fertilizantes, consterrenos csericialmente arcillosos Y. are- tituyendo verda.deroscompuestos ó me:nosos, así como aquellos· en que ilomi- clas: Pará emplear la cal aisladamente,
ne:ii los prpdu_ctós vegeta1e'~· En lqs'dos unn;"~véées 'se."apaga 'fu~r.il del campo,
pr1me~3~ c1s?s, la,cal es!ablcce ~n el ,en otras o~asi~nes s~ tr~sporta t~r:a al
suelo_ M!Il pacto .Y. en_el t~i:rcno •ligero te.~rcn~ donde. s~ depo_s1!a, ora ,sm culas c1rcunstanc1as que concurren en los hrir, b1bn,cubnéndola hgeramente, paterrenos1calcareos; hace , mas perrhea- ra imp'cdir fa accion desordenada de las
bl~s _á lo:; ¡ifim~to~: y da.mayor cons1s- 'llin-iii.s·._:De todos modos, se deposita
tenc1a á los· s~gundos.
.
en pequeños montones en el terreno, y
La cal se prepara; como nadie igno, ·déspucs ' se distribuye con lá posible
· ra; de?cornponienrlo'¡'~ot· medio ~el ~a}.or -e~aclitt~d· por rrí~qio de 'palas._1 Para
el carbonato ile ca : Este ·cuerpo no ·confecc10nar los compuestos calizos, se
siempre se encuentra puro eri la natu- mezcla la cal ·con tierra, yerbas, &amp;c.;
raleza; y de aquí que fa. cal óriginada se· alternan las capas, y despues de
púéda contener arcilla, magnesia, ~íli- 'cierto tiempo ie rcvuel ve toda1a masa
ce, óxidos melalicos y materias carho- aglomerada para incorporar sus distin nosas. Es inconcuso que cuando se de- tos elementos. En seguida se trasporta
see emplear solo la _cal; lo mas 'conve- al r-terreno y sé disemina.-Se podria
niente seria disporicr rle ese'álcali en ventajósamente.. para, distribuir con
su mayor estádo .de pureza; mas por uniformidad la car~ emplear el repartifortuna no siempre 1es perjudicial usar- dor ó distribuidor de abono.s de Chamlo;aun mezclado á otras materias. En bers.~Sea cual fuere el procedimiento
efectó, la _cal unida á. la arcilla, arena ú que se adopte! es necésario ipcorporar
óxidos, aunque como correctivo no des- la eal,al terreno por medio de los araempeñe por completo el mismo papel, dos y rast.ras en :ejerci~io.
&lt;le una maner~ general se · puede ase~ ~a can_t1d~d de cal:que reclaman los
gurar que, aphcadá en· grande escala, terren9s vana se!!Un su naturaleza esse consiguen igualesrcsultados, siquie- pécial, e1 método 8e cultivo que se adopra estos ,·aria.n algún tanto en su ¡arií- l'e,fjr la plañta que'sé cultive. Los terplitud, y hay,an_mene~te~ para ori~- re!'~s que mén9s cal contengan, séra.!1
narse de mayores proP.orc1ones de álca- ·aguellos a. los" cuales. habrá que sum1li. !:{o diré~o'S lÓ mismo respecto de la hI~trarles mi(yor c'a~tidad; siguiendo
·cal magnesiana:·; al~nos agrónomos las ~glas deun•culbvo altamente propreten'de que agota t:1emásiádo el· t-er: gresivo, en el éual se prodigue1;1 á la
réno,' y qu.e,,. Pº! lo.tanto, és prec~so He:~ª labor~s P,rofnndas, abonos, coraumeiitar 11~ C~,;thdad de a~o:ios lil,C~f- recb~'?S', rega&lt;;ifo, ~C.?, se~ i:aenes~er
por~dos ·al .suel9; oti:c,,s sostienen. qu~ es ~~:ror ~añtidad d.e .~al; .~T fip, t:ntannoc1n. ala veg-etácwn; pero nmguna dose.\le plantas cuya orgamzac10n y
de las dos'opimones se ha1discutido por ~eioíre5 háyan' menestér d~'esOíé.lcameJio ' dé i~xP,erithentos bien institui- 'ni~yor ~r~ 1a' dósis qué'f•deba~os
do$.1. · ·': . ".I' 1 :: ~:
' ; . r, '! 1 meórp_o~r.~ te!J:Cno.~~~á,~rlas ttert~ cond1c1on.esenc1al,Paraqnelac~l ·fds~tfiln.'s?lo U!}a,de la~ µi~J~.r~s que
'procure !odos s~s frene,.fieto~os. efectos ~n ·debén ~aliza_r5~; para q?c :li.ro.du~ca
·el mayor-' gra~o, .~~ .\~ue se le mezcle to19~. su§' bueno;'i . é!eG\os, es pr~c1so
con el terreno mttmamente, de tal suer- ·~oe1atla y comb1na~lp. con las demas;
te,' que toda$ las· pattículas 1 del stjelo dé otró modo, Mjos de ffeóciu:ar' granse encuenfre'n'é~ ~lla. en P,erfe~to,e~n- d,es hen~ficios,.fJiuéd_c a~árrear pérdi: · '
~
.
tacto· de' otro 'Diodo las:reacc1ones 'qne das~
debe~ vérifiearse ehtre 'todas ella.A· no - !tá cal incorporadá al telTéno tiismipodrán r~aliz~rse. ' .' · '·, ·. : · ·, n~r,e -?~da año, e~ virttia de la propor• Empléase la cal1 sola 'ó a-soclada con eión'que absorben las plantas, y ·tam-

140
bien por las cantidades q_ue, disueltas pacio de tiempo. Pqr fJtra parte, :co~o

.,

á favor' del ácido ca,liórnco, penetran algunos de lo~ efectos ,de CS;a operac1.on
hasta las 'cá.pas ,mas 1frofu1;1das Jel s4e- dcbei1 1·e~rirac. á.la. pre~uciµ. dei la c~l

lo. Esto uos. indica' ql\e, 5i bien no es' libW, fiCrá útil~ muclios caso5, r~p~l1r
preciso ni co1iyeui,entc.renovar la~ e~~- , sq :uso,.1mcs mas ó móuo~ pronto pasa
ca.la&lt;luras todos los ailos, siem~re ~pra,1 al c::.tlcJ.o &lt;le c~rbolfatc, ~e ~al. ,
necesario hacerlo al"' cabo dé a aun es- , . , .,.
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150

151

e~tuvierae~puestoálo~Nortesqueaquí jun~o á algun arroyo ó manantial, no
,,enen del la_do de la tierra y so~ sere- solo porque tl agua es elemento indis-.
n?s, se secanan los cafet:qs, 'y s1 estu- pensable para la ,ida de los trabajadov1era .expuest.o á los del Suaeste'que res y de los animales que se ocupen
es· aquí el vien~. ·reinante' que: ,·iene sino. tambien para aprovecharse de la~
del mar, perder1an la flor·y dar1an co- corrientes de ac,ua como fuerza motriz
s~chas escas~s ó nulas. Pero es tam- en la maquinaria que hay que establebien _c.onv~mente para el desarrollo y cer pasa el benefic10 del café, segun se
fructi_ficac1on del cafeto, que se encuen- verá m~s adelante. Los cafetales de alt~e s1tu~do en. un lugar en donde el guna consideracion, necesitan, indisviento circule hbremente.
pensablemente, de una fuerza motriz
Es probable gue beneficia m\Ícho al ··ae agüa de alguna· importancia
cafeto el viento' del mar. ó la almósfe-¿ LUGAR PARA EDIFICIOS.-Es ·convera sa~ada, por lo cual conviene que el niente que el terreno que se deja para
plan.ti? ~e haga en terreno que ,tenga ~afetal t~nga un lugar á propósito para
expos1c1on al mar, aunque resguarda- poner los edificios de fa finca. Si el
do siempre de los vientos dominantes. terreno fuere plano no ·habrá dificulLos principale? plantíos d~ ~oconúsco tad ninguna respecto de esto. En ter- Y, Guatemala tienen expos1c1on al Pa- reno quebrado deberá elegirse un pec1fico.
&lt;lazo plano.para poner los asoleaderos.
La fuerz!1 de los No1'les que soplan de si no se quiere emprender el gasto dé
Tehuantepec á Tonalá, que resecan.la hacer excavaciones conside1ables para
almósfera y hasta queman la vegeta-· forma1· plantíos artificiales.
cio~,. iµipedirá que Pl!-eda sembr.1.rse . En un terreno plano, deberán colocafe en esa parte de fa costa.
carse los edificios en el centro del cafe. La proximida.q. del cafeta~ al mar, tal para que sus puntos mas retirados
tiene, ademas, la gran ventaJa de que no queden muy distantes del-lugar del
no recarga mucho el flete de la fincá beneficio. En terreno iuebrado deberá
al puertor. ,
procurarse que los editiéios qúeden. en
HmitEDAD.-El cafeto requiere ter- la· parte mas baja, · para que los vehíreno húmedo pero no cenegoso. La agua cúlos ó animales que se empleen en la
contenida en sú raiz le pe1judiea gran- rpndqccion de los frutos de1 campo al
demente.
• .
beneficio, bájen cargados y suban des·. Aun c~do la eostra ·exterior de la cargados, lo cual facilitará. ' el trapajo,
ti.erra se ponga reseca, en la esta.cíoµ con ahorro de tiempo y. dinero. ·
· de secas, el terreno ijerá á. proMsito.pa- La colocacion de los edificios depenra e.l café, si escarvan.do ,uu poco se' de de l.as. cireun
. stancias ee·ecia.les de
encuen.lra la tierra hümeda pero no" cada localidad; J.)(!fO ~ re . a ~neml.
mojada.• ,
., ' · t •
• deberá determinarse por
s1tuaeion
&amp;. necesaria b!1~cai .lain.bien Ia'. liü- del _agµ,-, ~ n~·s~r¡ qqe,e15t~ pueaa con- ·
medad en la almpsfera, porque el ca- &lt;!:uc1.rise fácil~te á algua otro.lugar
feto necesita de ñumedad,c110 SQlmnen-. maa á j&gt;ro~to.' . .
té en sus raices, sino.'tambien en .sus CULTIYO nÉí..c".\FJé.-Me propongo fihojas. Esta es otra df:' las razones que jar ~uí, .con ·~9a la., clariclad,y concilia.cen .conveniente l~ proxi~da4 aeI ~~on·que·me f1,1ereµ posjble~, ios princi.
pros mndamentales del colüvo moderno
cafetal al mar. : . ,
CóRIUE~i'.ff .DE AGIJA.-Aunqu~ ni en iiel café, con el .objelo de qqe aun las
Soconuseo ru e,i Gqa.temala h4y ~eoo- pe?$0nas que nunca ha¡an visoo un casidad de regar el café, pues el agua.de feto, puedan emprender la plantaeion de
l~ lluvias' !lasta' para aesarrollarlo y tiú.ea.fetal ségúros del buen éxite. Conconservarlo en mui buen estado, es sideraré de un modo especial, por el
siempre indispensafüe situar el cafetal interes que tiene su acertada resolu1

•

•

'

~ion, las cuestiones de si los' ciletos
deben pno sembrarse á la sbmbra, 'y
de la distancia á .que deban colocarse,
hablando en segmda de los demas asuntos relacionados direclamente· con el
cultivo.
.
,
.
~e tra,a aquí, pues, de lo~ puntos siguientes:,
'
·•
' ·
·
L Cuestion de sombra.,
,
2. Distapcia entre los ·cafetos.
1
3. Almáciga.
'
,
4. Prcparacion del terreno para la
siembra del café. '
5. Trasplante. ·
6. C~ltivo del café.
7. ·Recoleccjon de los frutos.
8. Beneficio de los frutos.
Hablaré separadamente de cada uno
de estos asuntos.
CuESTION DE SO'.\IBRA.-Por mucho
tiempo ha prevalcci~o..l~ idea
que
el café necesitaba de sombra para alcanzar su completo desarrollo, y que
un plan Lío que se hiciese· sin sombra,
no podria dar buenos resultados. Hasta cierto punto puede considerarse fundada esta opinion respecto de los plantíos hechos en terrenos bajos. Por lo
demas, cs. claro que siendo el' calor y
la luz del sol un elemento indispensable para la yegetacion,.no puede decirse do uu modo absoluto que haya planlas que prosperen mejor á la sombra
que al sol.
1
La sombra puede ser, sin embargo;
una manera de reducir la tem~tura
y !flhtlatar así, en ciertas zonas mas
cahe~tes, ·pl~µtas que al sol no prósbiiµ .eu.lMluellos lugare~~ Necesi
o e tiré para su µiejor desarrollo ~~a temperatura, por eJernplo, de
18 ·~rados centígrados,. es claro que si
la siembra en un lugar cuya temperatura sea de i3- ó i4 grados, están .fl.Íera de su elemento, y que si entónces
se le p_one sombra, prosperará·mejOT"á
la S&lt;.&gt;nihra qu~ al $01, no porque indispensablemente necesite sombra, sino
porque esta.reduce l:J. temperatura,. y
el cafeto que esté á la sombra, disfru-

ae

pe~~l

tara entónces de u~a temperatura mas
baja,,y que ¡&gt;or lo1 mismo congenia mas
con él que el qu e ~s~é al sol.
.
De estos hechos se desprenden las
siguientes con..:ie'cuencia¡: 1•, !:lembrando el café en su propia zona, esto es, á
una altura de 3,000 a4,000 pié~ sobre
el nivel del mar y bajo una temperatura de 17 ,50 á ·18,50 grados centígrados, no se le debe poner sombra alguna; y 2•, sembrando en lugarés mas
bajos y una temperatura mas elevada,
'será. conveniénte ponerle sombra, que
deberá ser tanto mas densa cuanto mas
se descienda en allura. y se ascienda
en temperatura. ·
Mas sin embargo, algunos lugares
que estando ala altura de 3,000 á 4,000
piés sobre el nivel del mar y, disfrutando una temperatura de -17 á 18 grados centígrados, tienen un terreno tan
reseco que hace necesario que se deje
algo de sombra al cafeto; á lo ménos durante el primer año de su siembra. quitándole esta del todo el segundo año
cuando ya han pegado .bien los arbustos. Esta es la peculiaridad del terre·
uo de la Uuion,Juuez, que es sin disputa de los mejores para café que se
conocen en Soconusco.
.
. Estas consideradones hacen necesarfo proceder con gran discrecion en cada casq, consultando la experiencia de
los hombres conocedores del terreno y
hacie11do observaciones que darán á
conocer las peculiaridades de cada lo·calidad.
·
.
Res~to de la clase de.árboles q.ue
deban úsarsc como sombra, en cada
lugarse prefiere alguno.especial usán-·
dose mucho del plUano. Esta somb1'8.
es densa y tiene la ventaja de que generalm1mte conserva el terreno húmedo; p~o tiene,-· en cambio, la tlesventaja de que absorbe muchos elementos
nutritivos dé la tierra, algun,os'de los'
cuales necesitará probablemente el caféto para '. su•nutricion y cr.ecimieuto. .
La sombra tiene uo solo el inconveniente qu~ se ha indicado.ya, de impe-,
dir la accion directa de la luz y el calor del sol sobre el cafeto, smo que

•

�152

153

l

tambicn dificulta la libre c.ircuhtcion DISTASCIA E:STRE , LOS CAFETOS.~cl afr~, y mas. que todo, e~trae .de' la. Hay gr~n varieqad de 0piniones entre
~icrra, por medio, de .1.~s :a1ccs de lqs ¡!º.s c1:.lt~vadores del c~fé~ respeto de la.
arboles que la form~n, Jugos q~e deben _dfstanc1a á que conviene sembrar los
consagr~rse excl1!s1v.amente a: cafetos. c~fe~os. La práctica mas ge,1erali;mda
En caso de ser md1spensable la som- e~ la de ponerlos á dos varas de distanbra, lo que debe.considerase ya cómo qia de mata i mata y de surco á surco,
un mal gra\:e,.eI-'1:11ejor modo dt C$la- esto. cs'átres ,·aras por·c:1.d~ lado . Ha~
blece.rla sera deJar }os árbo}es m~s .:°'1. · ce tie~npo se empezo ~ consider~r _muy
t?s y de m~nos cop~, ?e la ~91:1,taua, 1 reduc.ida. es~a distancia y se hicieron
que den la que. se considere md1.spen- plant10s pomendo los cafetos á tres vasablc, coli objeto de e'ónseguir la ·ma- ras y rnédia; a cuatro y hasta cuatro y
·:yor circulacio1,1- ros~.bl~ d~ airg _en el ca; ~édi.a. Des pues ha venido una reacfelal. Puede usarse tambien como som- c1011 y se nota ahora tendencia á acorbra de altnácigas de ...café ó dé cafeta- tar esas distancias.
les en lugafos altos: en·q~e la sombra
no debe durar mas .de un' año; do hi(Oontin1tÓ.1·d).
guerilla. u ,,
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.... • producen ,no llued~n removerse, no ocurre
.
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, gtro que el ~e .la. competencia, medio usull.l
de ~fe· y sencillísimo
y ~icm¡lre focuuclo cu· re~11l·
Dice con este cp1grafe laf flR1n-istp,
1
f
ru ª·.
. .. ~
.
• tado,s,faYorables p:i.rn .el.comcr~10. ¿Quiéu
. Y,i t?d~s sabe.u la cous1dera~le baja ,qne duda, m~·efccto, qn5l . s1 nuestro lieucquen
hn st~fr1do este ~mportauto artu:mlo _de. co· se urceilitara en diversos mercados, logran·
mereto; pero qmza pocos se han _fiJado lo I do cñ ellos un rcgúlnr consumo, !lcriuu mu·
bastnnt~ en las cansas de esta ,cr!~lS Y en cho ínénos c01,sidcmhlés los perjuicios , que
lo~ me_d1os m~s cficn.ces par:i. remc41a.rl~. . las cnsis de tal ó cual lugar nos ocasiona·
La mr~nst.na fa~nl· qn? us_:¡. com? _pri~c- riari? En muchos casos' pudieran rccupe·
r¿'l. ~atcrrn..el lie,ncquen, a mas ge l~~ evcn: rarsc todas fas pérd_idas, lográndose una
tu~hd:~d~s rnherentes :\ todo negocio, .~sta.. :9r~d!J:a.compcnsacion. Por lo mismo que
SUJCta. d1re~!amcntc á, liLS huelgas d~ , }OS S()fl ,mu1 UOtoriQS los principio, que CUUll•
operarios y :i l:i. ballcnr~ta de l?_s fl\b~ich· ! cJamos1,cau.ss. /" b verdatl cxtr¡i.ñcza !Jlle
t~s, que ~o suc'ldcn . coll bastan'to frecnen-. nnestro c~n\crcio, entendido y emprcu'ft.e·
linyJ sujetado exclusi,·ameute has· '
cia, grae1a~ al esca~ii~oso ll~uso. que se hA: dor,
ce del crédito !y. al rap1do Pl"?9rt'SO , de • las ta nqnhl ~e X ueva-Yórk, para el •'éonsu·
pe~ver,a.s doctna~s ,obre la Mer-lad def tra· mo de su héneqt:ien/ resultándo de e!ito 'que
baJO. * t
ii l
;.1
,
• •, .
reporte 1de lleno·y sin alivio tasi bajas de
Toqo •esto que ,ªº1?erapieµte 1~1dica~?S s9lo !'4lt1el .mereado como éetá sucediendo
acerca de l:i.s fluctuac1onl}s ae , la mdustr1a al presente .
. . ,
C~bril,'· t~as~i.cnde 'nat1!ralfncn~ ~,l comer; ., ... 1 t . ·' .' '•
•
_
c10 de las primeras materrns que consume
~ ues ros ~~gociant~s de henequeu, obran
y como nn1t~de tantas al lierteqn'en. Ahorá. i do con iire,·iaion, _de~erob. aprovechar. las
bien: ¿eunl será el mejor h ñódo ~ de iili viat! g:¡.~nc1a.s d~l bµe~ tiempo que cutendomoa
este mal?, Toda.vez &lt;pte las 1 cau,ns que ?Jo 11..&lt;? ~uero~ d~i:ip:eciables!, para., afrouta.i· los
.
•
. , J! ,
; , ; . ti,,· : g~s~os q}1e pudiese oc;as10Rar\es , ~l e~t.~)&gt;lc·
1
* f:n este punto
d1Benhmos . de Ja ,op1nion del c1m1011to1 de nuevos mcrc1tdos; y qmza ya
ilustrado escritor;
·1 1 '
hÓy- podrían re'co1Ycr ~l frhfo de sus sacrifi, :
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cios, viéndose libres é imlcpcmlicntes de da.danos tlc una República como la nues·
las fluctuaciones del mercado de Xucva tra..
York.
¡ Cuántos males ~e concgiriau y uuu se
evitarían con solo el espíritu de asocia·
Tenemos notici:i de tiue cu J&lt;Jnero lle 1872, cionl "Unidos, avauzu.rémos: divididos ¡pe·
los Sres. lbarra, Doudé y e~ del comercio re_cerémos!" es el lema sapientísimo de
de esta ciudad, agentes de la Compañía de une ~e los Estados de la Uuiou o.mericana.
vo.pores iuglescs, invitaron á nuestros ha·
)lé111du., :Noviembre 23 de 18H.
condados y comerci:.mt-0s para contribuii-

.,

G. A. P.
durautc uu nño á forma1· el pié de carga pa·
ra dichos vapores. fijado en 300 pacas de
14 á 16 arrobas: el r~sultado de la invita· CARTAS .A. "EL CUL'rIYADOR. "
cion fué que solo se lograron 75 pacas, de
las cuales apénas se llegaron :\. embarcar
Yanhuillan, Diciembre 19 de 18H.-Sr.
unas veinte 6 veinticinco, durante pocos me· Director de El Cullfrador.-México.
ses, por las personas· que cumplieron.
)luy señor mio Y amigo:
Aunque profanos en los asuntos mercan·
tiles, de veras que nos sorprende esto, por
Nos hallamos en plena. cosecha de maiz,
mas pcrsuo.didos que estemos, como úntes trigo largo, ceba.da y frijol, y no obstante el
hemos dicho, que nuestro comercio es inte· mo.lísimo esta.do que guardaron las semente·
ligeute y emprendedor. ¡Pero qué! ¿nova· ras en el presente o.ño, el precio de las se·
lía la pena resolverse á. cxperimentnr al· millas ha bajado considerablemente en todos
gnnos quebrantos, á prorata, durante alguu los mercados de estas :Mixtecas, y en lo ge·
tiempo, para establecer la competencia. en· ucral cu la mayor parte de este Estndo. El
tre los consumidores del hcucquen y eman· maiz nuevo de superior clase se halla :\. $ 2
cipar así l:i. exportacion de este precioso fi· 25 cs. fanega, -y de menor cali~atl que es el
lamento? Solo podemos explicarnos esta in· que llaman de temporal á $1 81 cs. y :\. $ 2
diferencia, por lo nulo que es entre nos· fanega, tanto en esta poblacion como en los
otros el cspfritu de :i.sociacion, porque no mercados &lt;le :N' ochitlnu, 'fepescolula, Ta·
hay clucla que solo con ella puede ser firme m:i.zulapam y Tlaxiaco, pues solamente e!l
y eficaz el esfuerzo de que hablamos y oca· Coixtlahuaca y sus inmediaciones se halla.
sionar pocos quebrantos á. los empresarios. á, $ 3 fanega. Elf,.ijol se halla á $ 3 y 3! fa·
Bmpero, nunca es tarde para aprovechn1· ne11a; la cebada, á. $ 1 50 y ! 15 cs., y el tri·
las lecciones de la experiencia y puesto go la1·go, á. $ 3. No es de creerse que estos
que los vapores ingleses siguen tocando á pret'ios se conserven por mucho tiempo, pues
nuestro Puerto de "El Progreso" con re· ellos solo marcan un estado de ab11udauci1t
gularidad, hace mas de un año, y que el momentáneo, y c11 probable que desde el mes
comercio de Inglaterra, segun aparece por cntrñnte se advierta. una. altcracion mejora.·
sus últimas revistas, estimula al de aquí ble, pues las coscclrns han sido tan v.anas
{L que haga sus remesas de heuequen, pare· principalmente en el maíz, que las meJores
ce propicia. la ocasion para rcaliznr la cm· siembras han producitlo una cuarta parte de
presa frustrada hace dos años, comprome· lo que producen en años comunes. Aunque
tiéndose hacendados y comerciantes á remi· ya. tengo manifestado á. vd. que, la existen·
tiren cada viaje, no solo 300 sino 500 pa· cia de tri110 vclon es escasa, y que este a.r·
cas que se distribuyen cu los mercados de tículo obt~udria una alza considerable eu el
lugl:i.terra., Francia y Alemania. Sabemos precio, no ha; sido así; pues la abundancia
que solo el Sr. Dondé, embarcó nada rué· de otros artículos equivalentes lo han hecho
nos que 600 pacas en el vapor ele la línea bajar hasta :\. $ 1 carga, á lo cual tambien
inglesa que tocó últimamente en el "Pro· ha contribuido el que la mayor parte de los
greso."
ª'"'ricultores ya han trillado un hacinas que
U na. razon mas darémos para concluir y h~bian reservado cu espera de mejor precio.
es la siguiente: estas eJnpresas realizadas Las nuevas siembras de esta preciosa. plan·
entre muchos, para obtener mas 6 méuos ta, siguen bien hasta hoy y esto hace presu·
tarde, ú. co~ts de algunos ¡¡ncrificios, un mir una abundante &lt;!osecba pa1·a los meses
provecho coruun :í. todos, son las mas pro· de Abril y Mayo próximos.
pias para formar el espíritu de nsociacion,
Continúo extractand~ los datos agrícolas
tan necesario en tódo y para todo á los ciu· que contiene In Memona del gobernador de
20

�155

154

1 •
1'

este Estado :í. que me he referido en mis nn-¡ Las batatas y las patatas, que cu este Es.
teriorcs, y co~enznndo por el arroz, esta im- tado 11.an_iamos camotes y guacamotes, bajo
portante g1·ammea solo se produce hasta hoy , cuyos ultimos nombres figuran en la Mem~en los distritos de Jamiltepec, Juchitan y ria, aparecen los primeros con un producto
'flaxiaco: el primero aparece eri la Memo- de 6, 108 cargas~ uu valor de $1,405, y las
ria con un producto de $ 5 arroba, y un va- segunda~ con l, 642 cargas y un valor de
!or de $ 850; el segundo, con 3, 003 arrobas $ 621; s1enclo de sentirse que ta.u preciosas
y un valor ele $ 2,504, y el tercero con 100 plantas solo se cnlth-en en los distritos del
arrobas y un valor de $ 100; haciendo un Centro, Yilla-.A.lvarez, Juquila, Jamiltctotal de 3, 953 a~robas ~ nu valor.ele$ 3,4-54-, pee, _Tehuantcpec, J uchitau, Villa-Alta y
dando por térmmo med10 el prcc10 ele 87 cs. Tcotitlan; ngur~nd? en primer lugar paro.
arroba. • .
.
. los camotes el d1stnto de Ja.miltepec, y paEl café cuyo porvemr debe ser fan bn- ra los guacamotes el de J uquila. La abunllante para México, atendido su inmenso dancia del maiz hace que estos dos producc.onsumo y el buen precio que actualmente tos solo {i~ usen co1"?0 fruta mas bien que cotiene en los mercados de Europa y los E's- mo un obJeto de alimenta.cion.
tados:-Ui:illos, solo.se cultiva ha~~a. hoy cu . El_jiquilite, aunque se produce en varioi
los distntos d~ V11la-Juarcz, "'hll:i.-.A.lta, d1~tntos, en la :.\Iemoria solo iigum el disChoapam y Cmcatlan; dando un producto tri to del Centro con 400 arrobas y un valor
total de 4, 352 arrobas, y un valor de..... de $ 400.
3~ 938; siendo los distritos mas productores
El achiote se produce en los distritos de
Villa-Alta y Choapam, pues cada uno figu- Ejutla, Choapamy Cnicatlan en número de
ra con 2,000 arrobas, Juchitan con 232 y 588 libras, y uu valor de $364.
Cuico.dan con 1_20; dando por término medio
El chilhuacle !lC produce abundantemente
el precio de 90 cs. arroba. Ultimamcnte se en el distrito de Cuicatlan en número de 500
ha vendido el café en la plaza de Oaxaca tí. cargas, en Ocotlan 15 y en Nochixtlan 3.
12 y 14 pesos quintal para la exportaciou. haciendo nu total de 518 car"as y un va.lo;
El cacao figura hasta hoy en muy peque- de $ 4-, 164,; lo que da por tér~i~o medio el
ña escala y se cultiva en losdis¡rito::ide Yi- precio de $8 10 cs. carga.
lla Juarez, Choapam, Yilla-Alui, PochuLa cera blanqa ya comienza á fümrar cotla y J uquila; siendo el total producto de mo un pro?ueto importante, pues aparece en
104 arro?as, y t~n valor ~e $1, 155, !1a.ndo la. .:..\!emona con 215 arrobas, y un valor de
por térmmo m~10 el pre cm ele $ ll arroba. $ 4, 052; dando un precio medio de $ 19 arEn este artículo figura Villa-Alta con 50 roba. Figuran cu primera linea Silacayoaarro~as, Pochnt19: con 34; Choapnm con 1O; p~m,. Ejutla. y 'rJaxiaco, pues solo estos tres
Juqmla cou 8 y V1lla-Juarez con 2 arrolias. distritos aparecen con 182 arrobas.
Rep_ito á vd. mi agradecimiento por l&amp; de·
,El cultivo ?el c~cao es muy_ reciente en. eJ
Estado y si se sigue extendiendo llegarn a ferenc1a con que se sirva vd. dar Iu"ar en
ser con el tiempo un importante ramo de ri- las colnmnas del Oultii:ador tí. esta.s n~ticias
que darán -alguna idea aproximativa de lo ·
que:za p~tblica.
•.
El chile es abnndantlsu~o ~n el Estac~o, ~~e es y de lo que puede ser el importante
pues figuran en la ltlemona diez y ocho d1s- Estado de Oaxaca; y concluyo por hoy rcpitritos con un producto total de 8,4-95 fane- tiénclome de vd. siempre afectísimo icnidor
gas, y un valor de $1,214-; dando por térmi- y amigo Q. B. S. }I.
no medio el precio de 85 cs. fanega. En primera. línea se halla Cuicatlau con 2, 150 fallf.\RL~xo Z.íRATF:.
negas, Vilfo.-.A.lvarez con 1,385 y "Villa .Alta con 1,000. Los tlemas distritos figuran
Fnuros AGnfooLAS . •
progresivameut-0 eu méuos escala..
El cacahuale del que se hace un gran conLa cámara del comercio ele )léxico ha
sumo pai:a , la. extracciou del aceite de este diri~ido á. varias personas de. :m ramo y
nombre y que en Onxaca se vende _ro1: ele agricultura, la siguiente circular.
al.mendra,;11 solo se produce en los &lt;listntos 1 "Cámara de comercio de )l1lxico.-Hadel Centro y Yilla-.A.lvarez, . on número de hiendo acordado la junta d.irecti,·a de esta
928 car~as, y ~ valor ~e $1, 138; dando cámara que_se procediera :í. la formacion de
por térnuno medio el prec10 de $1 81 ccnta- uua memorw. de los frutos y efectos uacionales exportables, creyó conveniente para
tavo carga.

I

¡

..

el mejor éxito ele aquel trabajo, cncomcn4:i Con qué derechos ó impuestos están
darlo ÍL una comision especial del seno de gravadas la circnlacion y exportacion de
ei;tn asamblea, compuesta de cinco micm- las producciones ele ese Estado.
5~ Qué causas impiden la exportacion de
bros, bn.jo l:i presidencia clcl Sr. D. Estéban Bcnecke, como presidcnfe de ella.
aquellas producciones, y cuáles serian los
En cst~ virtud, dicha comi~ion ha comen- medios para hacerlas desaparecer.
zado va sus trnbajos, procurando tener á la
6ª Qué juicio han formado las sefiores co
-vista·con. cuanta exactituu fu~se posible, merciantcs sobre el arnncel vigente, y cuál
1
diYCrsos da.tos sohre determinados puntos sobre la couveniencia 6 incouvenicneia. de
que la misma. comisiou ha creido fundamen- la zona libre para. los intereses del comertalcs para que el desempeño de su encargo cío cu general.
Con qué motivo, y esperauclo que vd. so
corresponda á la. importancia que envuelve
el bien general y r:i.rticularmcnte para. los servirá cooperar á la rea.liza.cion de un tra.intereses del comercio.
bajo benéfico bajo cualquier aspecto que se
Sin embargo, par:i. obtener aquellas noti- considere, para los grandes intereses ?e) cocías, la cámara de comercio ele )léxico so- mcrcio, ruego á vd. acepte fas segunda.des
lo cuenta por ahora, con la coopcraciou de de mi distinguida cousiclcra.cion y ?precio.
las personas á. quienes snpono ligadas con
Oj:il.í. esta resoluciou nos dé buenos re·
ella, cou los vínculos de la profesion y de sultados.
la comunidad de intereses; por cuya razon
y comprendiendo á vd. cu el número de
ESPÁRRAGOS.
aquellas, tengo la. honra. de dirigir á vd.
esta comuuicacion por a.cuerdo de la exprePara poder aprovechar los espárragos ya.
sa.cla junta, para. que si lo tiene :í. bien, se en el segundo a.ño, los nuevos vástagos desirva contestar las cuestiones siguientes:
ben torcerse hácia abajo, y clavarse con
lª Cuáles son las producciones de ese Es- ganchos al suelo, y alcanzan tal ~ur~za
taclo que se exportan en la actualidad, y 1 que no se rompen. ~e este m9do. se impide
cuáles podrian exportarse; expresando con . la m:i.rcha de la sá.via. y el espigon tiene
la exactitud posible la. cantidad de unas
que echar nuevos brotes fuertes. Por este
otras.
..
.
, tratamiento la ,planta se robustece ~rema2ª Cuil es el pi:ecib medio de aquellas, tura.mente, y in:.oduce segun hemos oido ya
producciones.
·
en el s~guudo ano, _br~tcs buenos ~ara. cor3ª Cuál es el costo de concluccion a.l pucr· tar, nuéntras que s1gmendo la ruhua. couoto ma.s inmediato· y cuál á la capital de la cida, esto sucederá solo cu el tercer 6 r.uar- ,
'
~
Repúblicii.
to auo.

y¡

.

REVISTA MERCANTIL.
/

/

Jflxico, Enero 15 de 1875.
La aduana de esta. capital, cu el a.ño fis- · uajnato, vinieron en pesos fuertes y plata
cal que concluyó en 30 de Junio próximo pasta $1.311,029 39. .
~
pasado, produjo $ l. 988, 364 73, de los c~aEn trece conductas s~hdas para ' c;acruz
les pertenecen :i.l ayuntamiento $421, 794 14. ~.n Enero, Marz~, .Abril, Mayo, J 111110:. JuDe Julio á Diciembre $ 948 853 4-5, con lto, Agosto, Setiembre, Oc~ubrc, No,1cm$209,421 ll para. el ayuntamiento.
bre y Diciembre, h;n s~hdo para" ª!luel
En cuatro conductas venidas en Enero, puerto $ 8. 990,4-38 4-o, casi en su totalidad
1'1ayq1 Agosto y Octubre, han venido de San para export_arse.
Luis Potosí $ 824, 918 50, y de Zacatccas
Exportacwn:-Creo llegad? el caso de
$1.462,483 03.
•
que e~ comcr&lt;"10 se ocupe scnamente ~e la
En la contlncti~ úllima que llegó ele Gua- remis1on ,\. la Habana y los Estados-Unidos.

•

�157

156
del Norte, de varios artículos que comien·
zan á. exportarse en una escala considern.·
ble. En el mes de Octubre llevó (~ N uern.York el vapor "Cuba," azúcar y 1,000 sacos de café; y eu Noviembre el vapor ame·
rica.no de la línea 4, 000 sacos de café y 400
cajas de á. 20 arrobas de azúcar.
En Túxpam lrn.y 16 barcas ocupadas continuamente en llevar fruta, la cmil produce
buenos resultados.
Para. l¡ Habana se exporta con frecuencia, harina., ganado vacuno y fruta..
En mi opiuion cleberia mandarse á. los
Estados-Unidos, piloncillo, panocha. 6 cuan·
. do mas azúcar de la. mas prieta para que la
refinasen las grandes fábricas que alli hay,
y de las cuales apenas tenemos idea. La. de
Filadelfia refina. 600 toneladas diarias y una
cola de las oficinas anexas á. la. refinería. que
es un verdadero pueblo, es una fábrica de
barriles por vapor que hace 3,000 barriles
diarios.
Algodones.-Los precios fijados, se en·
tienden con los derechos pagados por cuenta. del comprador.

Cacao Tabasco.-En el lugar respectivo
aparece el precio de plaza: {dos comprado·
res foráneos les importa saber que en la.
aduana piden hoy ele 28 i 29 cs. libra. En
Tabasco valia $ 11 25 carga de 60 libra8,
y en Y eracruz pretenden $ 30 fanega &lt;le 110
libras.
A los precios fija.dos se les ha calcul:i.do
el aumento por los plazos de 8 Ineses á, los
efectos extranjeros, y de 4 meses á. los na·
cionales.
Café. -De Teocelo y ,Jalapa vale ele
$ 19 50 á. $ 20 cu la aduana y 2~ ¡Í, 22 50
contado en la plaza, y verde superior de
Orizava y Córdoba de$ 20~ á. $ 21, cont:i.·
do en la aduana, y $ 23 á. $ 23 50 contn&lt;lo
en la plaza.
Azúcar baja en sus precios y tendencias
á seguir bnja.ndo.
Trigos.-Pocas operaciones de alguna im·
portancia, en aguarda de noticias exnctas
sobre las nue,·as cosechas.
A. ARGA::,.DAR.

PRECIOS CORRIENTES.
DE ALGUNOS FRL'TOS AGRÍCOUS Y ::,...lCION.iLES.

..

MERCADO DE LA CAPITAL .
Jl!éxico, En.ero 15 de 1875.
Aceite de olivo mexicano, arroba ................................. .
Aceite de ajonjolí clarificado, ídem .......•...•....................
Aceite de linaza, idem .....•...............•. , .................. .
Aceite de nabo, idem ..•••.........................•............. ;
Aceite de ajonjolí, idem .......•.•.•...•.....••...................
Aguardiente de caña, barril. ....................•..... , . , •........
Idem de Zacatlan, idem ......................................... .
Idem mescal de Tequila, legítimo, iclem ......•.....................
Idem idem de Tierra.caliente, idem ........••.......................
Idem idem de Tierra.fria., idem .••.................................
Algodon Santa. Rosalía, en rama, al contado, quintal. ............... .
ldem de Na.zas, idem superi&lt;&gt;r, idem ídem ......................... .
Idem de las costas de V era.cruz, idem idem ........................ .
ldem de Acapnlco, iclem idem ..........•..........................
Alpiste, arroba .............••••••••. ·••••••••. , .................•

oo

á oo
3 7 á 4 O

3 1 :\. 3 4
OO á 3 4
3 6 á 4 O
15 4 á 16 O

15 O á. 16 O

22 O á. 24 O
12 O á. 13 O
O O á 12 4

OOá.00
2 O á 7 5

20 2 á. 20 6
19 5 :\. 19 7

1 2!

~

13

•

.Anís, ídem .................................... . ............... .
Añil flor de Tehuantepec y A patzingau, liura ...................... .
ldem corriente, idem idem idem .................................. .
ldem tintn.rron, idem idem idem .................................. .
Arvejon, semilfo. africana, carga ................................. .
ldem, ídem ídem ménos cl:i.se, ídem ............................... .
Idem verdin ó cochinero, idem .................................... .
Arroz de la Sierra, qÜiutaJ .•......................................
Id01n de J ojutla, idem ........................................... .
Azúcar blanca suprema, an-oba ................................... •
ldem entreverada blanca., segun clase, idem ........................ .
Iclem corriente, iclcm .............. : ............................. .
ldem prieta, segun clase, idem ...............................•....
Cacao Soconusco, libra ........................................ ~· .
ldem Tabasco, segun clase, idem ................................. .
Café de las Villas, contado y plazo, quintal. ....................... .
Cascalote, arroba ............................................... .
Ceba.da, carga ................................................. .
Cera marqueta, arroba .......................................... .
Cerdos pesados vi vos, idem. . . . . . . . . . . . . . . . . . . .................. .
Chile surtido, conocido por del Jaral, ídem ........................ .
ldem colorado, lengua de pájaro, iclem ............................ .
Idem 1folato de San ~fortín, idem ................................ .
ldem pasilla, flor delga.do, de Queréndaro, de 11 tí 5\ idem .......... .
Iclem ídem de otras h:i.cíendas, varias cln.scs, ídem. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Comino, ídem ......................•............................
Cueros de toros y novillos, al pelo, docemi ......................... .
Frijol bayo gordo, superior, carga .......... :- ............... . .....•
Idem eutregordo, idem .......................................... .
Ide1n menudo, idem .............................................. .
Iclem parra.leño ~ordo superior, idem ............................... .
Idem entregorclo, iaen1 ........................................... .
Ide1u menuclo, iclem ...... : ....................................... .
Idem prietito ele Tierrafria, íclem ................................. .
ldem idem de 'fierra.caliente, ídem ................................ .
Iclem Ayocote, idem ............................................ .
Idem garrapata y amarillo, idem ................................. .
Garbanza superior, idem ........................................ .
Garbanzo idem ídem ............................................ .
Grana. oaxaqueña, superior 6 blanca, libra ......................... .
Granilla, arroba ................................................ .
Harina flor ele los molinos próximos á México, ídem ................. .
Idem ide~ &lt;le otras procedencias, idem ............................ .
Haba., carga. de 108 cuartillos, carga ............................ : . .
Jabon blanco, tabla limpia, arrobo. ................................ .
lden1 mexicano, idem ............................ , . , ... · ........ .
Lana de carnero fina, lavada, arroba .. : .......... : ................ .
Idem de carnero, basta ele año, ídem ................. : ............ .
Iclem idem idem marceña, ídem .................................. .
Idem idem basta. de Agosto, segun clase, iclem ..................... .
Maiz de Cha.leo superior, carga ............................... . .. .
Idem de contornos, idem ...... : ................................. , .
Idem de 'foluca, idem ........................................... .
Miel de caña, carga ...........•..................................
Panocha amelcochada, 20 á 22 hojas .............................. .
Idem blanca grande, 20 :l. 22 ídem ...................... ~.... ·..... .
Piloncillo, carga ......................................... , ..... .
Pita oaxaqueña legítima, segun clase, arroba ....................... .

•

•

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1158

1

Ictem de Acayucau, ídem ............................ ......... ... .
Queso de la. Barca, ídem .................... ................. .. . .
Idem moreliano, idem ........................................... .
Idem de otras procedencias, idem ................................. .
Sebo blanco en bota, arroba .....................................•.
Idem ·mediado, iclem ............... , ............................ .
ldem terciado, ídem ............................................ .
Idem en panzas, mediado, ídem ........................, ...• ~ ...... .
'l'abaco de la Y., manojo surtido, superior ií. ínfimo, arroba ........... .
Idetn de Coa.tepee manojado, idem ídem idem ..•....................
I dem plana de O riza va, idem .................... ~ ................ .
Idem Misautla y Tlapacoya, segun clase, ídem ............. ........ .
Idem Altotouga, ídem ........................................... .
Trigos de Queréiaro, carga ......... : ............................ .
Idem de Cela.ya., ídem........................................... .
Idem de Irapuato, ídem ......................................... .
Idem de San )fortín, ídem ........................•...............
Idem de Contornos, ídem ........................................ .
Idem de Maravatío, ídem ........................................ .
Idem de Ixtlahuaca, ídem .................•......................
Idem de 'l'oluca, ídem ........................................... .

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:Mérida ....................
iioutcrey ..................
~Iorelia .............. : ....
Oaxaca ....................
Orizava ...••...........•..
Pachuca •..••........•.....
Puebla ....................
Querétaro .................
Saltillo .............. ......
San Crist6bal Chiapas ......
San Juan B. de Tabasco ....
San Luis Potosí. ...........
Tampico ......•...........
Tepic y San Bias ...........
Toluca ....................
Veracruz ..................
Za.catecas .................

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4~ p g descuento . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . U. O.

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6 p g descuento ..................... N. H.

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1 p g descuento ................•.... U. O.
3 p g descuento ...............•.....

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O! ·p·g descuento ... : .............. , ..
5

p g descnento ...•.................

O p g descuento..... . . . . . . . . . . . . . . . . S. O.
O p g descuento .................... .

2¡ á. 3 p g descuento.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . U. O.

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2 á
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4

2!
2!

pg
pg
8 pg
2! p g
O¡ p g
pg

descuento ............. •....... .
descuento menudo par $águila... S O.
clescuonto .................... .
descuento ..................... U. O.
premio ..................•.....
descuento .................... .

Acciones de la Compaf'lia Aviadora de llfinas del Real, deU[onte y Pachuca.$ 0,000 S. O.
Imposiciones de dinero á interes, con buenas garautfas, 8 tL 9 p g al año.

CAMBIOS.

•

EXTERIORES.
OBSKR\"ACJON\'.8,

...

L6ndrcs á. 60 d. vista 00 á. 45l á 451 peu. por peso, con plazo y aumento de r6ditos.
Idem á 60 d. vista, a.l contado riguroso. . . . . • . . . • . . . . . . . . . . . . . 45! á. 45.i
Idem id. letras hechas. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 451 n. 46
París........ . . . . . . . . . . . . . . 4 i5 á 4 i6 ........................... .
N neva-York1 á. 8 dias vista . .
612 ií.
i p g premio
..,
• ................. .
Habana, oro.. . . . . . . . . . . . . . .
5 á
, ! p g premio................. .
España, varias plazas . . . . . . .
10 á. 12 p g premio ............••.. ..

INTERIORES.-A. CORTA VISTA.
.Aca¡mlco ............. , ....
.Aguascalientcs. . . . . . . . . . . . •
Campeche . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cela.ya . . . . . • . . . . . . . . . . . . . .
Colima, O á 4 p g dese. mén.:
C6rdoba
par. . . . . . . . . .
·Cuernavaca...... . . .. . . . . ..
Chihuahua . . . . . . . . . . . . . . . .
Duraugo.. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Guadala.jarn . . . . . . . . . . . . . . .
Guanajuato ................
Guaymas ..................
Jalapa ............. "&lt;CJ" ..
Leon .....................
l\fotamoros . •...............
i\foz'!i.tlan, O{L 4 p g dese. mén.

4

{L

u. o.

u. o.
:N.

•

p g descuento ..................•.•
descuento •.. , .•...............
descuento $ águila ............•
dccuento ........... ... ....... .
des~uento .................... .
descuento ....•................
descuento ....................•
descuento . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . .
descuento .....................
descuento ....... ,..............
descuento.....................
descueuto .....................
descuento menudo par $ águila . .
descuento $ águil:i. . . . . . . . . . . . . .

8 á. !) p g
i á 8pg

S.
U.
S.
S.
U.
S.
U.

O.
O.
O.
O.
O.
O.
O.

N.

Oú 5p g
O :\. 15 p g U. O.
O 6. 4 pg U. O.

PRECIOS DE FLETES DE 11ÉXICO PARA LOS PUNTOS QUE SE EXPRESAN.
Aguascalieutes, carga de 16 arrobas ................. $
8 á OO
Celaya
,,
11
11
.. • ...... • .... • .. ,,
5á 6O
Cuerna vaca
................. ,,
11
á
11
11
Durango
................. ,, 14 á 16 O
11
11
11
Guadalnjara
. ................ ,, 8 :\. 10 O
11
11
11
Guanajuato
. ................ ,, O á 6 O
11
11
11
Irapuato
,, ............... .,, O á 6 O
11
11
Lcon
. ................ ,, O :í. 8 O
11
11
11
Lagos
. . ................ ,, O á G O
11
11
11
i\Iorelia
. ................ ,, O á 4 O
11
11
11
Querétaro
. ...... .......... ,, O á. 6 O
11
11
11
Sombrerete
. ................ ,, 14 á 16 O
11
11
11
Sau Luis Potosí I I
. ................ ,, 8 {L 6 0
11
11
Toluea
,, O á 2 O
11
11
Zacatecas
.
i á 8 O
11
11
11

.

p g 'descuento ..........•.......•••
pg
pg
pg
pg
pg
pg
pg
pg
pg
pg
pg
pg
pg

Bonos de la deuda interior consolidada &lt;lel 3 y 5 p g refa.ccionados
segun la última ley ................... ......... . ...... ... ..
Certificados expedidos por las secciones Liquidatarias . . . . . . . . . . .
Acciones del ferrocarril de Tblpnm ..........................
Bonos de la. Convencion inglesa ........... .... ...... . .........
Idem i&lt;lem española ............................ -.............

o

5 p g descuento menudo, par fuertes..• . U. O.

4 á 41
O á G
4 á 4~
1 á 2
O á 1
2 á 3
8 á, 9
O ,í 5
3 á 4
3 á. 4
8 :\. 10
O á 2
4 :L H
O :\. 6 ~
1 á, 11

CREDITOS.

,,

io

~

..... ....... ..... .
......... ....... ,,

A los seiiores administradores do eon-eos de )[IJIUATLAN y CIUDAD DEL )LUZ les suplicamo~.
nl primero, se sirva decirnos qué sucede con rlo&amp; giro&amp; quo hemos hecho {1 los Sres. Ruiz l,oaeza Hermano de ese lugnr, uno en Julio del pnsado, de $ 9 60, y otro en Octubre de 10 60 que hnn sido nllí pngndos por esos señores, y al segundo la misma pregunta con un pago de$ 9 50 que por giro nuestro de
Agosto, le hizo el Sr. Ilustamante de e~e lugar Esta conducta re/ardutaria de nueslro dinero nos obligará li reclamar (1 la ndministracion ele correos.

�;, 1

lüO

¡:
1

"POR ANTENOR LESCANO.

Un volúmen con 416 páginas en cuarto y 64 grabados, 1 peso 50 centavos en México, y 1 peso 75 centavos en los Estn.clos. Dirigir los
pedidos á In. calle de San Jiutn de Letran núm. 6.-1\IÉXICO.
AoRONO:MÍA.

1

1

"~

WJM~WJglf@ lrtJ@LllJ1líWlt\Ym.
Este bálsamo curará }as heridas, llagas y úlceras, tn.nto recientes como las
que cuenten veinte años de durncion-aun cuando se hay:i. apelado infructuo·
samente á todos los demas recursos. Véndese por todos los principales farmacéuticos del mundo, y por su propietario el profesor Holloway, 533, Oxfordstreet, L6ndres.

PILDORAS HOLLOvVAY.
Este mn.ravilloso remedio, conocido en el mundo entero, cura. infaliblemente todos los desórdenes del hígado y del estómago, hace desaparecer l:i. debilidad física, y purifica la sangre con mayor eficacia que todas las medicinas
hasta ahora conocidas. Véndense dichas píldoras por todos los farmacéuticos
principales del mundo, y por su propietario el profesor Holloway, 533, Oxfordstreet, L6n&lt;lres.

CORRESPONDENCIA. DE "EL CULTIVADOR,"

.
Sr. D. T. de la G.-Jlontenwrelos.-Tomé nota de su carta fecha 31 de Di1 '

ciembre.
Sr. D. I. N.-Oalvülo.-Cuando llegó su carta focha !S, ya estaba en el correo el giro liquidando suscricioncs do dos años anteriores: sino ha colocado vd.
suscric1on del que falleció, devuélvala y en la liquidacion salvaremos error.
Sr. D. A. J. P.-8aliua1'iJJa.-Si no ha cubierto vd. mi giro, respáldclo, pues
no tengo 2° año que mandarle. A su tiempo se lo remití; culpa es del correo
que de algun tiempo á esta parle se cxlra,ien los periódicos.
Sr. D. B. E.-Agiwscalientes.-Suplico á vd. se haga cargo, cobre y deposite el dinero de las seis suscricioncs que toma el Sr. Chavez, a quien en mi
nombre dará vd. las gracias.
Giraré el mes próximo y haré la cuenta. Si le es á -vd. posible recoger del
Sr. D, 1lntonio Balas, dos colecciones qne le mandó del primer año, y de las
cuales nunca he tenido noticias ni una letra de ese scüor, le agradeceré que me
las envié, pues me hacen suma falla.

��</text>
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Precios corrientes, Miscelánea, Mercados extranjeros y Correspondencia de El Cultivador."</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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/

SEGADORA DE ~íANO PARA JARDINES.

.'-..

..

'

El gr,1.baJb que damos hoy, nos ha. siclo remiLido &lt;l_e New-York por la acl'8ditada casa de Allen y Oomp. Es una segadora de césped propia para el ejercicio de los caballeros en los jardines. La simple inspecciou de la figura, manifiesta la faciliaad. con que se maneja y da una idea bastante exacta de su
mecanismo.

...

�•.

•

202 .

•

LA ENSEÑAN ZA AGRICOLA
EN EUROPA,
POR

EL CONDE DE POZOS DULCES.
· En mi última correspondencia hablé¡ nicales, llamadas allí escuelas de perdel gran desarrollo que habían alean- feccionamienlo: Los jóvenes del camzado en el Norte de Europa las escue- , po siguen los cursos de estos establecilas y los institutos agronómicos de to- j mientos á su salida de la escuela prída clase, enumeré los establecimientos• maria, y adquieren en ellos nociones
&lt;l~ esa categoría que funcionan en Pru- 1 fundamentales de historia natural y los
s1a, ell- Austria y Hungría, reservando.1principios· de agricultura. Para los
para la presente, igual noticia respec- adultos se dan tambien cursos Y canto de otros Estados de Alemania del ferencias fundadas por los comicios
Norte.'"' La pequefi.ez relativa de estos, agrícolas. Desde 1872 se ha hecho oblicomp~rados ?ºn aquell?s, pondrá mas gatoria la asistencia á estas lecciones
en relieve _la HI\po~tanc1a que allí se_ha }Jara los jóvenes del campo, durante
dado á l~ 111:strucc10n agrícola.
os dos ó tres primeros días que prece~n Sa;oma forma parte &lt;le la célebre den á su ingreso en el ejército. Las soUmv~rsidad de Leipzig una facultad ciedades argícolas, que disponen de rede_ agronomía en que cursan veinle cursos propios, suben en Sajonia á.832,
a~igna:turas de esta ciencia. Depen- y el rey sostiene con sus fondos privadien~es ~e la misI?a ü~ire~sidad hay dos varias haciendas experimentales,
tres mslltulos de mvestigac10nes, uno ademas de la célebre pastoría de Ospara las cuestiones químico-agrícolas, chatx.
otro pai:a las de fisiología animal y de En Baviera se cuentan 269 sociedaZ?Otccm.a,. y l~ tercera para los estu- des ó comicios de &lt;)-gricultura, ,nueve
~ios de. ~1s10logrn veget~l. El estado ha¡ inspectores, tres profesores nómades y
11npei1d1do en. estas fundaciones ·soLre veintiseis establecimientos de ense300,090 _francos. Existen igualmente ¡fianza agrícola, qhe son: la Escuela
en ~a3oma cuatro grn~d~s e?cuelas d.e R~al de_ Weyshenstephan, cerüa deMuagr1cultura, q_ue son: El mstituto agr1- mch; siete escuelas recrionales de agri~ll-B,ertman, en Burgsted: _la ~s- cultura en diversos distritos provincia,(..é)l?ra de -Pla~e.yetz, cerca de L.cipzig; les, una escuela de praticultura en
la de Doepeln 'Y' la escuela a~r1cola y Oberpfal, otra en Triesford una·escuefor.estal ·de JharnndL. En pre~de se! !a p1·actica de ag_ricultura 'para los hi- ,
:.·
c~enta u~a escuela de veterm~ria, y~-1Jos delos campesmos en \Vrslmry, nue1
1
nas estaciones de ensayos y cierto nu- ¡ Ye escuelas de horticultura v arbori• ~· mero de profesores nómades de agri-: cultura, t~es _escuelas de ,ast"ores, dos
.. • cultura.
. .
1 cursos practicos de •desti acion y una
'\ Lo que mas d1stmgue la enseñanza enscfíanza práctica de fabricacion de,
agrícola de este paí.s es el considerable quesos.
·
número de escuelas ~-e noche y domi- En la Escuela Politécnica de :Munich

(
j

j.
1

J

203 _
hay una di"rision especial para la en- En resümen, toda la Alemania c1:cnsefi.anza superior agrícola.
ta cerca de ·2~000 sociedades de agriEn Wurtembcrg, que escasamente cultura, '149 establecimientos de cnsecuenla dos millones rle habitantes, exis- . fianza agraria, hor-ticultur~ y Yitic~üten setenta y seis sociedades de agri- tura, treinta y cinco c~tac1011es de 111.
cultura y diez y seis e_slahlecimientos v_esligacioncs agronómicas y ~aboratode enseñanza de la mISma, entre los nos de ensayos, cerca de .cmcueuta
que sobresale' en primera línea el cé- profesores nómades de agricultura y
lehre Jnstituto aoTonómico de Itohcn-1un número considerable de escuela$ de
hcim, cerca de Shuttgord. De este es- ¡perfeccionamiento en las que los j~velablecimiento dependen, m~a hacienda· n_es que. salen d~ las escuela~ pr1macscuela, una escuela practica de hor- rias reciben lecc10nes _de agricultura,
ticultura, una de drenaje y regadío, por la noche ó los clommgos, con a~reuna escuela práctica de pastores, una glo á las .lle~esidades de c~1ª _region,
albeitaría y una estacion de ensayos ántes de su mgr~s~ en el c~crc1,to. La
agronómicos. Cuéntanse ademas tres alta enseñanza agr1cola esta alh rcprehaciendas escuela~ en Ellwangen, ·en senta~a ror m1c-ve facu~tades ? por
Och~cnhanfen y_ en Kir('hLcrs; una trece mslltutos agro!1óm1cos análpgos
escuela de Yitieulturacn \Yeinste1', cin- h las escuelas de Grignon, de G~andco escuelas menores do ilwiemo y dos ~ouan Y. de Montpellie~ en Francia.
profesoi'es nómades.
La aridez de estas cifras desaparece
En el gran rluca.do de Baden, que es por completo cuando el pensamieI?-to
mucho ménos co11siderable que el \Yur- se elcrn á. las altísimas co~secucnc1~s
temherg, existen setenta y 1.;icte so: 1agrícolas; económicas y sociales que se
ciedades acrdcolas, la escuela rnperior desprenden de una enseñanza tanpr~de agrouofnía de Heidelberg, quince ·fusamente esparcida por todo el terr1escuelas menores de agricultura, cua- 1torio aleman. Bien, es Yerdad~ que ese
tro de horticultura., siete de arboricul:. Iprogreso tiene allí por base y por conLma, una escuela riráctica de drenaje· dicion, upa difusio1~ n? ménos s?rpr~ny regULlío, una de albeilaría y dos es- 1dente de los. conocumcntos primar10s
taciones agronómicas, así como yarios q~w se adqmeren e1} l~s !1umcroso_s y
profe.sores nómades. La poblac10n de I h1en montados estab1cc1mientos de msestc ducado no pasa '1.400,000 lrabi- ,truccion püblica de que. está d?1ada_ la
tanles.r ·
'. Alemania. Si JJien se mira y si se tiePara 110 alargar mas estas noticias, ne en cuenta que las tres cuart~s parpasaré por alto los numerosos estable- 1 ws, por lo ménos, 1e. l_a po1)lac1on tocimientos de enseiianza agrícola. que t~l de los esta.dos c_lVlhzados, las consexisten en el aran ducado de Ilesse, htuyen las poblaciones agricolas. ~e
en los de Olde~lJOurg, de Saxe-Wei- comprcnderil la trascendental m~gmmar y de Bl'uns"i,ck, para. fijarme úni- 1 lud de esta doble enseñanza, sm la ·.
ca.mente en d de )lecklcmbourg, que cual seguirá siendo estéril, en gr~n
con una poblacion que no pasa .de .... parte, la que _solo se propon~ por ob.iet;0,000 almas mantiene una escuela de to el couocimi~nto d~ las _pr1;11~ras leurrricultura, nna estacion de compro- tras. Instrucc10n pr1mar1a e mslrucL1cion para el comercio de semillas, cion agrícola tienen que ser !a~ ~os ~aforrajes y aLonos en Rostock, una so- ses fundamentales de la civ1hza.c10n
ciedad central de agricultura, veinti- del porvenir.
.
.
dos comjcios agrícolas, una sociedad La América lati!ia hará h1en en mede sericultura! una idem de horticul- &lt;litar sobre estos c.iemplos y enend~re;
tura y mas de treinta asociaciones lo- ~ar por. igual rumbo toda fo e11erg1a e
cales de campesinos para el fomento llnstrac10n ae·su&amp; hombres de Estado Y.
de la instruccion de los nifios. ·
¡ cuantos aspiren á la cultura y engran-

l

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1

1·
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•

1

•

1

...

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204

205

decimiento de esas hermosas regio- · agrícola. y quien á ellos haya podido
nes. /
asistir, ó estudie las relaciones que de
. C?mprcn~iendo la Francia su infc- los mismos han Yisto la luz püblica,
r10ndad baJo ambo_s concepto~, procu- podrá. formarse una idea. aproximada
ra hoy ponerse al mvel de su rrval, pro- de la mmensa y rica variedad- ele culmoYiendo~ no sin éxito, cuantas medí- Livos y de industrias rurales que endas son conducentes ala extension de cierra e3te. priYilegiado suelo, de los
la ~nseílanza primaria y a la. vulgari- adelantos alcanzados hasta el dia y de
zac1on de los conocimientos agrícolas. los que quedan aún por verificar. La:
Dejando á un lado J?Or hoy lo referente Francia marcha con paso lento en este
al ramo de instrucc1on general y á las género de conquistas, pero las que haescuelas de agricultura , consignaré ce súyas se arraigan y se perpetran con
aqtú, que durante el próximo pasado em·iclia de las &lt;lemas naciones.-Su
mes han menudeado en esto pais los horticultura es hoy la primera del munconc ursos que anualmente celebran do y la gran proyeedora de los mercasus sociedades agrícolas, hoy bastan- dos ingleses, belgas y aun alemanes.
t~ numerosos. En ~llos se apre.nde tam- -En las últimas exposiciones en este
b1en por comparac10n los medios de fo-· ramo se han podido admirar grandes
mento y se ponen de manifiesto los re- elementos. · Las secciones de flores, de
s~lltados de la;3 buenas práct~cas .agra- frutas y de hortalizas nada han dejado
nas.-Este mctodQ de vulgarizac1on es que desear bajo el punto de Yista de
otro de los que con gran pro,echo se las nuevas variedades y de la mejora
han puesto en planta en toda Europa de formas y de calidades.-Verdad es
y debe adoptarse en todos los países que cuando se dispone á Yoluntad de
que aspiran al pro.greso el~ su industria ªB'ua, de calor l de abonos, la Yegetar-ural.-Cada secc10n regional ha cele- c10n se presta a todos los mandatos v
~
bradr; aqtú su certámen .ó concurso c~prichos de la inteligencia.

.'
CULTIVO

DEL T.A.BACO :EN ºLA ISLA DE CUBA
·POR ·D. JOSE MARIA DAU.
[ OontinúaJ.
Ct;ID.\.DOS QUE EXIGEN LAS PLA~TAS I la llm·ia Ó el riego,"J tambien si el día
DURAXTE su CRECDIIE~TO y COSECIL.\. está nublado; de lo contl'ario. no se arDE L \S nous.--;--A~i que tienen las rimará tiena á las matas síno .por l:l

plantas de ocho.a che~ pulgada~,de al- mail~na hasta las nuern, hora cu que
tura, se les arrima tierra al pie -:,· se empieza el sol í~ calentar la tierra, la
destruye la yerb~ para que tenga mas que estando cahcnte no debe arrimarfrescura y se alimente mejor; esto se . se a~ pié de las plantas porque la~ daña.
~mee 9on la gzwtaca (azada);. eslc cal- 81 13: yerb~ apur.a, puede. destruirse
zado o aporcado puede pract1car;:;c en con pemes sm arrimar la L1crra ú las
cualquiera)10ra del di::i si está la tier- 1 plantas, cuidando de no dailar fas raiJa humedecida conYenicnt~mente por ces del tabaco.

. Despues de concluir el aporcado y de zan á brotar ó asomar; pues si se dejan
repetirlo cuantas yeces lo exijan las 1:recer pierden las hojas su calidad y la
circunstancias, se espera á que asome tercera parte de su peso. Esta opera·
el boton que anuncia la flor, entónces cion es útil hacerla con mucha d~licase detiene el crecimiento del tallo; es- deza, porque suele dañarse el tallo de
ta oncracion demanda mucho cuid:.1do. la planta ó el pié de fas hojas: las mu·
Se corta la cabeza ó boton de la plan- jeres deberían practicar esta operacion
ta con la .uña del dedo pulgar; ya para y otras anitlogas, miéntras los homcntónces tendrá la mata de once á tre· bres manejan -la guataCCt ó la rcgadecc hojas, sin contar las tres primeras ra, &amp;c.
·
,
del pié, por todo •catorce ó diez y seis Cuando el terreno es sobradamente
hojas: á las plantas que no asomen el rico en abono animal, particularmente
boton, no se les cortarán las cabezas, cuando en el compuesto ha entrado el
pues no crecen todas igualmente; esta estiércol de cameros, convendrá dejar
desigualdad, y el no tener cada mata crecer los retoños referidos desde cuadicz y seis hojas, son defectos muy po- tro hasta nucye pulgadas de largo. De
co sensibles, ó nulos del todo, si no se este modo se consigue que las hoj1.1.S
descuida el abonar, preparar. bien la que se han de cosechar sean delgadas,
tierra, la desyerba, aporcado y riego pues de lo contra.río, resultarán grueá tiempo; por no practicar con la debí-¡ sas, ásperas y amargas: Cuanto á la
da exactitud todas estas operaciones, calidad ,' fortaleza 'Ó a·roma, 110 (lejará
resultan muchos trastornos, unas ma- 1de quedar lo si1ficien!e á las hojas, á
tas crecen ménos que otras; así es que f,pesar de permitir á los .retoños que
al(l'unas tienen diez y seis•bojas sin crezcan hasta cierlo término, pues In.
as~mar el boton, cuando otras que se tierra demasiada rica.en estiércol Licue
trasplantaron e.l mismo dia que aquc- s~bradó Yigor .. ~sta_operacion exi ge
llas y de una misma edad, solo tcndran tacto )' una practica consumada.
ocho 6 tliez hojas, y asoman el boton; Así que empieza á madurar, el t.abaesta dcsiirnaldad es un obstáculo para co Jebe comenzar la cosecha o pmner
calcular aproximadam?nte el produc~o I corte, c~1y9 pro&lt;11;cto se nombrará tade una vega, y de aqm nace el descre- baco JJ,'l(ZCipal. l\o ha_falt_ac~o ve;uero
dito en que estan entre nosotros l~s en el pa;s qu.e haya p_rmc1piarlo el corcalculos de los pr0ductos de la agn- 1te por las hoJas del pié, porque son las
cultura: si se pusieran ~n .moYimicnto que maduran primero) y porque seyuexacto los mcJios muy fac1les que pro- drcn d~ tanto como se desecan s1. se
pongo, nos enconlmri~mos con que dos I csp;,ra a cogerlas cu.ando las ~e arr1.ba
y dos son czudi'O, ámenos que un caso esten en sazon, perdiéndose as1b qumexliaordinario.'lo destruyese todo ó 'la la parte do la coseclur aunque 110 se
mayor parte. El boton debe corla'.se puJran dichas hojas por h?,ber. lenido
a~í qu~ a~oma, á fin ele que contemdo su corte,. dan un .t,al!aco. !nf~r10r que
el crec1micuto del tallo, se nutran las llaman ltbm de zne o 1Hf.JW'i'W, como
hojas y adquier~m las mayores dimen- &lt;1ué han permanecido en la mata musioncs; ·no obstante, para desbotonar cho mn.s tiempo del que es regular~ y
es conYeniente que las tres primeras a~emas, acostadas sobre el suelo á cauhojas de arriba tengan cicrlo Lama:ilo sa del peso que la madurez les co~uy consistcncig, p01:quc si no pueden nica. Par~ aproyecliarlas en ~l meJor
daila.rse y aun monr.
estad~ posible, se mTancmh o lo que
Despucs de desbotonado es menester les meJor, se cortan por el JHC con unas
cuidar mucho .de ir ro'mpicndo los re- 1tijeras .cuando empiczm1 á madurar,
toños llue·na.con entre la hoja y el ta- (así lo •bacon en Europa), y se m~ullo, y los que vicncu del pié (ladrone?), cucrnan de dos en dos con un.as m~Jay esto debe hacerse desde que cmp1e- ¡guas para colgarbs en los CUJC$: o se
1

•

. ~.

�,20B
ensarta~ por la costilla hacia el p~é con¡ ti cando de a!Jajo há~ia arriba á medida
unn. ~gup de coser sacos de hemquen que van madurando las hojas, por eso
·p1'ov1st..1. de u1: cordel, y así que se ha no pueJeu cortarlas maricomadas de
llenado de hoJas ~n pedazo: de cordel dos· en dos ó de tres en tres, . unida.:;
del largo de un CUJ~, se amarra por los por un fragmento ilel tallo cómo se
dos extremos como una te:::.:.dedera en practica acá.
la ca~a de tabaco en el ·lugar 'corres- La duda prudente que debe aco'mpaponchente. Tod~.esto es muy _sei:cillo, ñar á tpda inovacion, me impele á. proY., n~ faltara qmen pon~a obJec1011os . . P?TICI' que se hagan repetidos ·y bien
bl t1e~po en que dehe eJecutarse esta I eJecufados ensayos, y en p·equeilo~ del
operac1on es m~1y deso?upado, pue~ á método de cosechar las hojas del tabano ser mata~ h1chos 1 s1 los hay,, nm- ¡ cocomenz_ando por el pié de la planta,
gu~ olro cmdado exige el ~lantio por· para averiguará punto fijo sus ventacnto1;ces; y se salva la qumta pa~te, 1jas, haciendo comparaciones exactas
lo menos d_e la ~osecha, cuya porc10n tanto en los trabajos como en la cali~r h . p~rd1clo siempre por el método dad; continuando con las ~el medio, y
urJmar10~ resultaI_11fo que las tres pri- luego con las últimas de arriba, y obmeras hoJas del pié quedan aba~1on~- serv~ndo los ü~terva}os que indique?das en el campo, 6 producen paJunza las circunstancias. Nuestro tabaco dique 1:ad_a vale. Tambi~n resu~~a. del rán, es el mejor del universo, ¿para qué
corte a tie¡¡.iz~o de las h?JªS del p1e, que pues innovar nuestras patrias? Este
las de ll;rnba, Y. p~rt1cularm~nte las modo de argüir parece convencer; pedel med10, adq1;1ieren mas calidad; y ro, ¿no será prudente averi&lt;ruar si eseslo es muy útil tenerlo presente en te ramo es susceptible de aámitir me·
los .~errenos pobres. .
. joras que. hagan resaltar sus aprecia81 las cosl1llas (palitos) de las ho,1as bles cuahdades, haciendo que su proson. gr1:1esas, se l~s. hace ':1!1ahendedu- dueto sea.mas uniforme y mas consira .ª 1o largo y hacia el rie co~ un cu- derable, sm aumento exagerad.o de cosclullo corto_, y por este OJal ~e mtrodu- 1tos de produccion, alejando así cada
ccn en, cu1es delgados; as1 seca~ en vez mas la competencia que quizá pueotros pa1ses la cose~~a, por(¡ue comien- de suscitársele algun dia?
za el C )rte por el pie, y lo siguen prac- ¡1
[Continuará].
1

CULTIVO DEL CAFE
POR

D. I'IIA TIAS ROMERO. ··
(Continúa).

¡

.\.L)ÜClG,~ DE )L\.TITAS,--:Para ha~ar en los primaros días &lt;le Mayo, esto es,
esta almic1ga se observa1•an las mis- cuando se hayan establecido ya las
mas regla.~ que se acaLan d~ dar. para. aguas, guiaudose siempre por fas llnla de scmill~, con las modificaciones . v1as. Los hoyos paea colocar las matique en. se~mdtt se expresan. 1 .
tas, se hacen á una cuarta de distancia.
La s10mnra se hace en este clima•. 1. con un palo con punta que tendrá me-

207
dia pulgada de gr\1eso. A cuatro pul- ¡haber sufrido las tres operaciones llagadas de distancia de la pun~a de ese . madas ac11ú ;·os(l(/a, harlwda y picada.
palo, se colocará otro palo delgado de ¡ Muchos acostumbran aclarar la monmeclia vara de largo, poniéndose el pri- ¡ taña por medio de la -;·osada 1¡ hachada
mero en el centro del segundo. Este en la cstacion de secas, y una vez seru&lt;lo instrumento.tiene dos objetos: , cos los fragmentos, quemarlos para
1° Quélos hoyos no queden nm~l pro- '. cortarse los obstáculos que su acumufundos, pues si las raíces tiernas "delas lacion ocasiona en el terreno. La canplantas quedasen en h?,eco moriria es- . tid~cl ~e ceniza, ~~1e ent6nces _queda,
ta; y 2°, que es~ando ÍlJado el palo del- 1perJudic8: al cafc, al paso que. s1 se &lt;legad? en e_l centro de la punta, marca , Jan podnr los restos de los arhol~s y
la distancia de una cuarta por cada uno •arbustos de la montaña, s~ convertmín
de sus lados~ lo cí.1al que con una sola en un abono muy convemente para el
operacion se haga un hoyo y se mar- café, enriqueciendo el terreno.
quen los puntos para otros dos.
• Los troncos de árboles y í·amas que
Para hacer la almácirra de malitas, . no se pudran, desde luego se acumuse necesita indispensablemente del se- larán entre surco y surco para que no
millero, á no set' que haya algun ca.fe- impidan la siembra.
tal inmediato poco atendido que pro- sm~mRAS snrnLT.\.NEAS.-IIay la
porcione las que se necesiten. Cuando práctica en el Soconusco de cpie acla110 se recoge todo el fruto de los cafe- rada y quemada la montaña, se siemtos, las pepitas que caen al suelo, se bran milpas al entrar la estacion de
conYierten en otras tantas matitas que aguas, y á poco de sembrada la milpa.
á su debido tiémpo aparecen bajo los; se pone el café en su lugar. Es cierto
cafetos, y cuando no se limpian crecen' que de esto resulta la pequeiía econolas matitas, y pueden trasladarse á la¡ mía de utilizar desde luego un terreno
almaciga. Es sm embargo mejor hacer preparado ya para el cultivo; pero en
un semillero, porque las plantitas se cambio la milpa extrae algunos de los
desarrollan en él mas pronto y mas ro- 1elementos de la tierra que el café relmstas que bajo de los arboles.
1quiere para su desarl'ollo, por lo cual
PREPARAC1o'x DEL TEHRE:SO PAHA LA es preferible no sembrarla en el terreSIE)IBHA DEL CAFÉ.-Aquí se hablará , no, destinado al café, dejando á benefi1cío exclusivo de este, todos los elemende los puntos siguientes:
,
A. Derribar la montaiía.
1tos que cont~nga l~ ~ierra ..
B. Siembr~s simultáneas.
. FOtü~.'i.CI?;'\¡ ~E ;c:s PLA~O 1D~t\FEc.
Formacrnn de u1 plano del ca- ,TAL. El ti baJ~ _:le la reco ec on _de
fetal
l
los frutos se facilita grandemente si el
D · E-l e :l
cafetal se divide en cuadros de cosa de
1
\ps ; tr a. de ho ·os.
cincuei~ta cnerJas cada uno. y ha~ién. ruª
J
,
! dolos siempre que esto fuere posible,
Se tratará de cada uno con la sepa- raccesibles por todos lados:
racion debida.
\ En algunas fincas se cli\·ide el cafe. DEHRIB.\.R 11 )IO~TAXA.-Dehiendo I tal en cuadrns de menores dimensiones;
preferirse como se ha dicho :ya, mon- ¡pero la. extension expresada satisface
tafia vírgen para hacer el plantío de todas las neccsidacles. Entre cuadto y
café se comenzará por derribar la mon- cuadro deberá dejarse un camino de
taiia á principios de Diciemhre, que es diez nras de ancho. y haciéndolo siem~quí la estacion de secas, y se harán rpre que fuere posible, transitable para
pednos los troncos de los árboles y sus 1carretas.
ramas grandes tan lue2:o como.se dcr-. · . En terrenos planos es muy sencilla
riben. El terreno debcrú quedar lim- testa operacion, y aun entónces convenpio para fines de Febrero, despues de tlria formar de antem~.no un cróquis,ó
J

E:

1

�208
plano de la situacion de los trozos del t APERTURA. DE norns.-Despues de
cafetal, caminos, &amp;c.; pero esto es in- haber puesto en su lugar todas la? esdispensable tratandose de terreno que- taca_s; se harán los hoyos en la tie~Ta
brado.
· . al pie de ca~la ·~stac!'-, cuya operac10u
ESTACADA..-11 es~acada tiene por ' se hace ª'Jlll en Al:r~l, al com~nzar l~s
objeto log1:ar q~e los arbustos quedeu aguas:. ~1 la almaciga estuYie~e aun
_sembrados en hncas rectas, pues cada I pcquelllt o corno se le llama aqm fuere
octava representa el lugar e11:. donde se¡ de dos ó tres cl'uces, ~sto e~nrue tenga
solamelite cuatro 6 seis ramas que por
ha de colocar un c;:ieto.
Para estacar un terreno se toman dos estar cncdiilradás parece que forman
varas derechas de algun palo 'f.uerte; 1cruz, los hoyos no _lendrán mas de u~:ª
se cortan d~ un tamaiio que eqmrnlga cual'la do profnnchd_a&lt;l y otra de chaá la distancia á' que han de sembrarse metro .•\.1 sacar la tierra se amontónalos cafetos y se poncil én m~nbs 'de tres rá en la parte mas baja del hoyo, con
hombres. Lás &lt;los primeras líneas, que objeto de que las lluvias no la Yuelran
serYirán de base á las &lt;lemas, so tra- ·á meter en •él.
zaran á flscuadra, de manera que' for- Cuando la tierra de la almiciga fucmen un ángulo recto, y se marcar~ por re ne~ra ó cuando las matas sean de
medio de dos cordeles. Trazadas estas m:i.s '&lt;le f,·es ctuce5'; los hoyos &lt;l0be1'án
dos líneas se estacarán cuidadosariicn- ser ma.yore.::;: p11cs siendo iuuy delczte: en s?·guida, uno ele los tres honíl:res nalJlc lt~ LiCt'f&lt;~ n~gr~, los z,i~ones ó tiercolocara un extremo de su ·rnra en el ra 11.gregada a la raiz del cafeto, del:ieluO'ar en donde está la primera estaca rán ser ma;; grandes que cuando el tcrde0una de las dos líneas que sirwn de reno sea' arcilloso.
base y que hai1 sido ya e?,t;acn.9as~ y el ,J,a tier~'ª &lt;le hoyo~ pequeños es do
segn:gdo hom]Jl'(} colocara up exLr~.mo 2,JÜ por d1a. ,
;
de su Yara a b estaca de la otra )m9~ 1 Lo:; 1 hoyos se abren generalmente
marcada con cordel, de motló que los t con el machete. Hay un barreno do
dos extremos do amLas yaras., se unan j-tierra nortc'.-·h.~1erica1_10 lfUC los ¡n~ede
formando taml,ien un ángulo recto: el ¡.hacer con mas pro;ititud Y. regnbnda&lt;l
tercer hombre 'cuitlal'á de unir estos , en terreno que no tenga piedra.
dos extremos de las clos;ral'as, y de cla- 1 : La exposicio1f al'airc~ al sol. ú la luz
var una estaca én· el punto c11 donde y á la agua de lo, ticÍ.'ra ·que sale de los
se unan los 'extremos de las do~ váras, hoyos, mejora en mucho la ,calidad de
1 •
"procurando que la e.slaca quelle' dere- C5ta.
,
cha. Cuando se quiere poner mucha TR.(srL.\STE.-El trasplante llcl. café
(Tente tá estacar, se di \'ide esta 'en
frac- 6h siernhra del café en su lui:?:ar se ha~
.
_ciones :le tres hombres y se procede ce de dos maneras:
·
co~formc se deja dicho, encargando al A. Trasplante en pilon.
primero 31' segundo que llevlcnl las _es- B. Trasplante en escoba.
tacas, va tercero que arreg o a muon
.
, . .
de_ las \aras y ponga las estacas. El . So ~01~siderat:U e::;pecmlmente cada
prime~'º y ,el segu~1do ele_ los eBlr..~~dú- uno dt. e::.tos do::. motlos. ..,
res. cuidaran al mismo t10mpo de que . TR.\.SPLA~TE E~ PILO~.-:::&gt;c llama en
las líneas de.csL~cas queden rectas, )' Soco LUsco -:,¡ en Guatem~la tl\lS¡,laulc
cuando noten que alguna estaca d-cba en p1lou. cuando al sacar el admsto de
colocarse de nueYó, lo indicar[~n al ter- la almáciga, se tiene cuidado 1k sacar
cero para quü l&lt;J haga así. Sin estas con l'l la tierr~ que eslá adherida á sus
precauciones no es fácil trazar líneas ráiccs.
El trasplante debe hacerse siempre
rectas.
.
La tarea de 'cada uno de los estaéa- que se P.neda en pilon, pues yc1·ifica1lo
dores puede ser de ít&gt;O estacas por dia. de ~sa manera, casi no resiente el arfl

V

209 .
busto el trastorno consiguiénto a esa funa rñano, miéntras que con la otra se
operacion.. Se ha notado que tr~\splan- l~enará el hoyo de tierra. Al echarse la
ta&lt;los en pilon, cafetos que teman ya ¡tierra en el hoyo se apretará esta bien
a~gun fruto, ni i;._iquiera esto han per- al rededor del· pilan, cuidando de no
&lt;lulo cuando se han sembrado.
, deshacer este. Cuando se haya rellePara poder seml:irar en pilan, se ha- nado bien todo el hoyo se apretará fuer
ce necesario 'tener la almaciga muy temen te la tierra 'con el P!é.
·
ce.rea. pues ele otra manera, la conduc- Al rellenar el pilan se preferirá pacion de los ai·busLos seria dilatada y .ra ello, no la tierra que ~e sacó del hocostosa, y la tierra se desmoronaría yo, sino la que esté· en la superficie del
destruy6ndos~ el pilon. El modo :11as -terre_no qae es siemrre mejor.· Esta prcseguro esl?r lo,m1smo, formar prime- cauc10n es necesana en terrenos poro la a.Jmttciga, y cuando los . arbustos bres.
·
estén ya del tamaño conYeniento para Si el cafeto que se trasplar1ta tm·iese
ponerlós-011 su lugar. .lo que es aquí al mas &lt;le un tronco, se le dejará uno soafío y medio ó dos do estar en almaci- ' lo que será el mas robusto.
~a., trasplantarlos en pilon. En este ca- . El trasplante deberá comenzar cuanso~ es segn~·o que. al a.pó, siguie~te del do el torre.no fuere quebrado en la partrasplante tiene su primer ensayo, es- te mas'baJa del cafolal, y de allí se seto e5. da su primera cosecha.
guirá para arriLa.
, .
Cuando las matas de cafú que Yan á Se vigilará mucho á los que hacen
trasplantarse de la almáciga u. sus luga- . el trasplante para cerciorar.se de que
l'es son pec1ueñ~s, que es como deben ~se·haga bien, pues si e1"cafeto fuese
tra~plantarse siempre que se . ·pueda / mal trasplantado~ ó se seca 6 por lo
conservar el cafetal limíJio, y si la tier- 1 ménos se atrasa un año. En 11in~m1
ra de h almáciga fuese 1l(igra' que tio- caso Se lli.l.l'U. el trasplante por tarea.
ne p~ca consistoncin., podrán. corlarse Ko se pocla!ú.n los cafetos al tfasplanlos pilones ele cosa,de cuaLro pulgadas tarlos.
por cada lado; la raiz principal del ar- :Algunos creen que cuando se corta
busto delJerá corfarsc al ras con el pi- la raiz principal del cafclo, no crece ya
lon, y en caso ele é¡ue este se deshaga ~n clireccion vertical, sino que echa
y queden las raíces sin·tierra, se col'- ¡pcqueilas raíces que se extienden por
tará la raíz pfo1cipal hasta donde esté los lados. No estoy seguro do la cxacsuficientementc gmcsa part1. q_ue no se titud ~o est~ opinion. Si.ella (uera cier-'
d.oble, potque, como se ha · dicho ya, ·ta scrrn. meJor no cortar la rmz, porqttt:'
si llega á doblarse el árbol, muere ó no profundizando esta, 1fae&lt;le resistir me .
da fruto.
·
·
, jor la estacion de secas.
. En caso ·de que el piZon no tuviere TR.\.SPLA:'ITE E~ ESCOBA. Cuando por
nu_iguna consistencia, se cubrirá con la distancia á que se oucucntrau los cal1?Jas graneles que se amarraran, te- fetos que se Yan á trasplantar del luméndose cni(lndo de quitarlas al sem- gar cu donde se van a semLrar ' ó por
1
Jirar el cafeto.
1 no estar sembrados en almáciga, no es
Los arhustos.clebcran trasladarse del posible ó fácil sacarlos; del JJilon, y se
almáciga al lugar en qt101se siembren sacan sin dejarles sin nada de la licrft mano 6 en hombros, acoínodánclolos ra adherida á las raices, se dice aquí
en caJone:; form ados &lt;le ramas, llamá- que se siembran ótras·plantan c'n esdos acruí car:a:,rt7es 1 ponien&lt;lo en cada coba.
•
u~o _&lt;le 10 ti. 30 segun el ,tamauo del ¡· Cuando la sieml.1ra se hace cn•c.:;copil1Jn.
:
·, ·
·
ba, el arbusto resiente mucho el tras.Al hacer el trasplante sc'coloca.rit el torno que le ocasiona el trasplante, y
¡;zlon en me1lio del hoyo abierto de an- . generalmente trascurl'c un año únle;:;
temano, teniendo h. mata derecha con de que vneh·a f.t verse en e~ ostadd que
2í

•

,..&gt;

�210

,.

guarJaba ·al trasplantarse; desde lue- C. Poda.
r,
go se comprende que ese ai'io de atraso Se hablará ele. cada una'. separada.es preferible q9-e lo pase el cafeto en mente.
·, . ·
almáciga qüe en su lugar, por la razon LnIPIAS. El trabajo principal del
de q~e las limpias costaran ménos en , cultivo del café, consiste en las limpias
el pmncr caso que en el segundo, y frecuQntes que se del&gt;cn dar al terreno
qne al fin del afio· potlrá hacerse el tras- para matar toda la Yegetacion que salpbnte ya cu pilon.
ga en él. El secreto del buen éxito de
Acontece con frecuencia que con el este cnllivo, consiste en no permitir
deseo de o.horrar el año y1medio ó dos que haya en el terreüo mas planta que
años qüe el cafeto perinanece en almá- el cafeto.
.¡
'
.
ciga, muchos siembran en su lnga.r ar- En el primer año ·de trasplante tiehustos que bien están en almáciga, nen que ser muy frecuentes las limpias,
bien han crecido en los cafetales aban- porque no dando los.cafetos por su pedonauos, sembrándolos en escoba por- quellez casi ninguna sombra, el terre11ne la distancia á que se encuentran -no esta expuesto al sol en su totalidad
&lt;lel lugar en donde se hace el cafetal y esto lo hace producir en abundancia
uo permtlc otra cosa. Esta es una eco- todo género de maleza. A medida que
nomía de tiempo mal entendld.a, pues I el cafeto se desarrolla, ·va dando mas
por a.horrar algunos meses de cuidar sombra, y miéntras mayor es esta, mela almáciga se pierde un auo que se nor es la área del terreno que queda
atrasa el cafeto sembrado en escoba, y expuesta á la escasez fecuudante del
se eroga el fuerte gasto de cuatro ó seis sol, y por lo mismo, ménos el desarlimpias, en toda la extension que rollo de la ~aleza.
ocupe. .
\· El número de las limpias que debe
En la siembra del cafeto en escoba darse ~l cafetal en el primer afio y en
se observarán las mismas reglas para los sigÚientes, depende de yarias cirla siembra eu pilon, advirtiéndose que cunstancias, como ,la altura del terrela siembra en escoba requiere que la no, su temperatura, ,el que haya sido
tierra se apriete mucho mas que cuan- montaña virgen ó terreno ya cultivado se siembra en pilon, quedando muy do, &amp;c., y se determinara. en cada cabien comprimida, de manera que el ar- so segun las circunstancias especiales
busto no puecla arrancarse sino con su- del lugar. Generalmente se dan cuama dificultad.
tro limpias al auo y en muchos lugaAlgunos simplifican la siembra en res seis; y atm mas. Desde luego se
escoba, omitiendo la apertura de hoyos ·comprende que esta es la operacion
clavarnlo una vara larga y puntiaguda mas costosa del cafetal. ,
con fuerza en el lugar eu doude debe Hecho el trasplante en :Marzo y Jusembrarse el cafeto, poniendo a esle' nio, que son aquí los meses mas aproen ese hoyo, y haciendo en seguida Eósito porque el cafeto aproYecha toda
otro inmediato al primero con la mis- a cstacion de aguas, los arbustos dama vani, con objeto de que la tierra rán su primera cosócha ó ensayo en
del primero que&lt;le bien comprimido. SeticmlJre del afio siguiente, siempre
Dudo de la eficacia de este sistema. que el cafeto no ha.ya sido muy peque,
ño al trasplantarse de la almáciga á su
CULTIVO DEL CAFÉ.
lugar y haya sido bien atendido con
•
las limpias. El tiempo, pues, del cultiLas operacionea del cultivó del café vo cu eI sentido que entiendo aqní esta
son:
· palabra sera de diez y seis a diez y sie.
1te meses, durante los cuales las labores
A. Limpias.
principales serán las limpias.
B. Resiembra.
Hasta ahora no se ha usado de nin-

!.:211

1I:1ª ! stru~ ed1~to fiue faci'"; pasaran debajo de ellas sin lastimarlas
~f~ t:r;tpias,
sm perJu 1c.ar al cafe- ' mucho, las acémilas ó bue es ue 'ticr

,

1

.

, .

0 11

1

to. En iªt_lgudna.s fincas de· Guatemala raren el arado. Por las razlnes1xp.reusan cuias··
1va ores ó arado~ ,pa1'ª l
, d
·
'
· ·
laslim
~ · :-;
' rncer Isa as, se usa ta.mbien poco del azadon
c;tos t ' p~rot presctdiendo de que para hacer las limpias, pues ademas &lt;le
&lt;len usá.~ rumen os so amente. se pue- ?Orlar las ra.ices tiernt\~ del cafeto, aflo11 terreno plano,_. en. conc~p- Jª mucho la superficie del terreno que
to do
11
nas .
corta~l 1:1-nas .rmc~S' tter; se desl~va.ria con las lluvin.'s, cuyo in1 ~ºJª muy cerca de convemenle es muy serio en los tcrrela q fi .
' super 1c1e e 1a tierra, por lo cual no:&amp; quebrados Por c~tas r""On.fls e·11la
son, muy
u~ado s. Ad emas, u.J. 1os 1·1mpra
· ele los cafetales,
·
" generalmente
=·
t.
, . ¡Joco _...
1es o cuatro auos ele trasplantados se se usa solo del machete.
,· .
'
desarrollan de tal manera las ramas de
,,
los cafetos, que no seria po~ible qt~e
(Oontinuard).

ig
!/~1 i:rJlº ª

J

J

,,

.

·. ENS.A YO
SOBRE J;L

., CULTIVÓ l!E LA )CAÑA DE AZUCAR

.

PO!l

~·

ALVARO REYNOSO,

DE C!EX
•
. DOCTún DE L.l. nOUITAD
•
'
" cus DE P.rnrs, LAtlRE.\DO POR l::L IXSTITL'TO BIPER!AL
Dt:
FRANCIA ( A~ADE)ll.\ DE CIEXC!AS), DIRECTOR

ron s.

M.

:

D~L IXSTITUTO DE IXn:sTIGACIOXES .QUÚHCAS DE L.l IIABA~H, &amp;c.' &amp;c.

( Continúa.)

la {;~~_ceni~as que l~oy- se_ amontonan á fosas deben ya.ria.r segun la cantidad
da tem~eue en los mgemos., conserva- de abono que se quiera fabricar, la su.s en e~as fosas, IJO perder1an, por las ma que eu ellas &lt;:e pueda inYerlir y
qu~ las 1:afüm, las sales solubles e~ tiempo que se quiera tener en dep6mpói:ta.nte e~ C?I~seryar en s1to,:el abono para que mejor se pudra:
Jnas
bles · d ~ ema.s1 sus .1mnc1p10s msolu- pero de todos modos, por mucho qué
tos/º rian, nbsor~1~ndo los produc- se crea cuesten esas fosa~, el capital
zas ?~~ descompos1c1on de las ca.cha- empleado seria prontamente recmbolbl, 'Jd &lt;ldm~s cuerpos, hacerse sol u- sa&lt;lo, no solo por el aumento de cosecha
:: t e1 to o o en parte,:-~l bagazo, true se obtendria, abonando los cam¿ondi;1~to tard~ e:i ~o~mse, e.n esas I!ú~, sino tambien por la mayor saluc
.n_es entra.ria ÍtlC1~mcnte en des- br1dad de que gozarían los habitantes
0 mp.os1c1on, y .sus pr~c1oso~ despojos de ]_
as fincas. ·
1:~-!~r ut~hzados mmediatamente Ni es esta sola la única fuente de
La.&lt;. d :¡:,etac!on.
,
.
1~bono~ que puede beneficiarse en los
s 1mens1onos y el numero de las mgemos. El &lt;lia que adoptemos un cul-

~fi~ª~ª\
1

~~11

1

�212

.•
1

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.'~

tivo racional, e1n¡ne se trabaje una ex-, merlio de su trabajo y de las fuerzas
tension de tcncno mucho mc11or. cu- químicas y mecámcas.
tónces será posibk di~minuir d mímc- · Con relacional plan gene~al que hero de bneyc::; q ne se &lt;.Jin piPan pal'a ha- mos propuesto para co~~ecc1onar mezcer laszafras, y por el cuuLru.riu, se au- clas ó compuestos fertll~za~tes, tem~mentará el que pertenece en la finca mos se puedan ofrecer ·a ciertos esp1durante el tiempo mue1·Lo. En ese mo- ritus algunos reparos, á los cuales de
mento sera posible establecer gran&lt;les antemano juzgamos op.01·tuno oponer
establos, donde no solo estará mejor las razones llUe militan á faror de nuescuidada la·boyada, sino que aun p~- tras ideas.
•
drémos aprovechttt' para abono sus on- En efecto, al notar que proponemos
nes y excrementos. El establccimien- 1se depositen mc1.cladas materias al cato de los estahlos naturalmente traeria·1 linas, junto, con I cuerpos, ?u~~eptibles
la formacion de prados, que se sega-! de hacer pe_nsal' en la po~1hi'hdad del
rian, y así tcndria la hoyíl:~ª siempre ; desprendimwn~') &lt;l,e au:iomaco .. muchas
un alimento abundanlc; mientras que J personas crccran a primera y1sta que
hoy, en los ingenios en que se alimen- pueden originars~ pérdidas, ya eT~ Yirtan los bueyes con el c0gollo, si se in- tud de la exha1ac1011 del gas amomaco,
terrumpe la molienda, así como tam- ó á consecuencia del carbonato de amobien en los casos de incendios 6 cuau- níaco formado.
do4e corta caña agüinacla, pueden es- ·Aclmilamos momentúneamenle que
taf-"expuestos á morir ~e hambre ó á t~l hecho tenga lugar; d~mo_s _aún por
padecer cruelmcnte.,Sm coutar que bien probado, gue es p~rJnd1c1al mczel cogollo no es alimento bastante nu- clar. las mat~rias al calmas. ~on otro~
triti-ro para restaurar las fuerzas.
cuerpos.-Ba¡o tales suposic10nes, el
Las personas que no quisiesen ó 110 partido inas prudente consistiI:ü1. en inpudiesen establece!' estos depósitps de corporur fn~1mamenle los residuos. de
materias fertilizantes, podnan hacer la combusllon del bagazo y las ccmzas
conducir á sus campos, labrados ó por que pro,·cngan de la ~adora: esa i-i:ezla~)l'ª!', todos estos. cuerpos, y allí. dis- cla, ?on~er:·a~la al alm_go de_ las lluvia.s,
tnbmrlos lo mas igualmente posible. se d1stnbmra con un!form1tla&lt;l P?l' el
.\sí se acarrearían las cachazas, ceni- 1campo, empleando al mtento, el d1slri·zas, barreduras, &amp;c. En el caso de os- b~idor d~ aLonos.-De esta manera _se
parcir las mieles, cachazas ó residuos d1spoudr1a desde luego de m~ prcG10de alambique, bueno sera, si el terre- so abono v excelente c~rrecilY?.-En
no no es muy cali1.o, emplear los cor- cua~lto á fas ot~'as materias, seria conrectivos que lo sean, para saturar los vemeut~ depositarlas s~gun l~s reglas
· ácidos que puedan formarse.-A.clemas , es.tablcc1das, y Juego 9.ue lmL1esen_sucle las fosas &lt;le abono dé que a~abamos ,frido tod~s. las altetac1ones nece'3~rias,
de ocuparnos, se podrian aun eslable- · se repartman en el campo.-E~ &lt;ha en
cer depósitos mas considerables, en los que se establ~zca en nuestras fm.cas el
cuales se indroducirian ·los cadaveres JroYe~lwso siste~a de. estabulac1on de .
de los numerosos animales que pere- os ammalcs, sera posible re,coger tocen anualinenle en el dia,· en nue:itrns dos sus ex:cremontos, y entonces 1)0fincas. Esós 1mdí·idetos suministra- drémos disponer i fosas al efecto consrian toda la ·canlidad de abono reéla- · truidas para depositar los estiércoles.
·mada por los cultivos' del fondo. En- l-Creemos tan unportallte este punto,
tónces habriamos ent_rado por comple- cn~e nos propone~os tratarlo con am• to en el sistema autosttico (que se ali- [phtm~ m,1. el lugar º~?i'llmo. _·
.
menta por sí mismo)J perteneciente al r ~l mmcar nnestr?·. método para faperíodo and¡•dcticfJ en el cual el hom- }mear mezcl~s fcrt1-hzantes, no.~ probrc trata ele ayúda; á la naturaleza por tpusimos·hacer conocer un medio á pro-

1

213
pósf to para facilitar la descomposicion Ise reunan allí malas yerbas, pajas,
rec1proc~ de todos y cada uno de los, residuos de los mataderos, animales
cuerpos mcorporados, con el fin, no tan : muertos. orines, &amp;c.. en ninrrun tiemsolo do obtener un producto ünico y: po me páreció lÍ.til, pÍ.ies creí~ que mufinal? ,:erdadero abono completo, en ichos de esos cuerpos podían aproYeque ml1mamente s~ hallan _mez,~lados charse con mas prontitud, ó imaginatodos lo~ cue1'pos_. smo tambien fip~os , ba que fuesen susceptibles de perder
nuestra atenc1on en ~l apr~v?cham1en- l~ mayor parte de los principios fertito ele 1od~ti las ma.tei:ias or1g111adas por hzautes, solubles ó volatiles. Durante
las reacciones f1mm1cas, las cuales, á I veinticinco años confiesa el célebre
su ·yez, determinan _otras reacciones: profesor, criticó 'esos ' procedimientos:
de este modo se c011s1gue que todo~ los p_ero durante ellos permitió que se pu:
cuerp_os, entrando con s11~mltane1dad ' siesen en uso semejantes prácticas,
y rec1rro?amente en conflicto, se ha- 1porque ·los resultados obtemdos eran
gan ~s1m1lables por las. plantas en ma- por completo sati_sfactorios! y «masque
;yor o meno!' grado y ilell!-po.-Va?-1os todo, porque creia que cu este particua proliar co1;10 l~s ma~cmas. alcalmas lar, esencialmente práctico, respecto
agrega~a~, o meJer dicho, mterpues- , de un hecho cuya eficacia eslaba cantas r~etod1_caII:en10 en e~ montan! lé.ios. sa$r~daJ)or la experiencia s~cular, la
de .Prnduc~r P.erdidas, s1rycn para fiJar op1111011 e todos los campesmo$ -ralia
el azo~, s1qu!era_ sea hrtJO .otra nueva; mas que las ideas de un académico.»
forma o comLmac1011, pero srnmpre con- Posteri6l'mente los estudios cletcniveuiente para. la alimentacion de las dos del mismo sabio acerca do la tierplaut~s.-9011 el obj~t~ 1e dar mayor ra vegetal, le hicieron comprender la
aut?ml~d a nuestro:i Jtuc10s, y demos- in:~ort~nci'.l de los ~enómenos, de la nitrar cuan acerW;dos nos encontramos lrihcac1on en el cultivo, y entonces pual sostener.estas 1de~~,' nos par,ec~ opo1 do a1ircc1a.r la analogía que existe cntuno poner de rnamhesto ac¡m algunas tre los hwarcs donde se forma el niob_scrvacir~nos J. experimentos de_bido_s tro~ y un 1ue,lo abonado y fuertemente
ahlustre Briussmgault (.'1'qi·onomie chi- encalado o eumargaufi. Desde entónmie agr~cole et phis_iolog'ie, t. II, p. 1). ces pr,incipió á creer que todos los cuerBoussmgault comwnza por declarar pos mezclado:3 para producir el mautiq~rn en la mayor parte ~e las explota- llo 'constituían una gran nit,•e!'/{I, en
c10ncs rurales de ·Pr,tncrn, se reserva la cual a,11 ¡niriau los principios fertili..'.'
un lugar para aCl~mular en él las har- zanles azoados, una estabilidad que
rcJums de los pall?s y do los graner0·5, 111u1~·a liahrian tenido, si siempre se
el lodo de los cammo:3, laa malM yer- ]¡ uli1esen couseryado ]Jajo la forma de
bas. los escomhros ,k las demolicioues, amoniaco.
·
·
h:s cenizas de la turba, del carbon de B0ussingault, des pues de muchas inp1edra y &lt;le la rnaclsrn., los tallos de dis- wstigacionc:3, ha encontrado que siemt~11la.s plantas, los residuos de la des- pre la tieri'a: Yeg-ctal contiene los mist~laciou ...... en una p~lab!a, ese lagar mos principios fertilizantes, lr)s cuales
8ll've de dc~cargn ó lunpwza general. se encuentrnn cu dósis mas elevadas
de basurero, donde se coloca· todo el en el mantillo, ,e ese residuo de lo que
que no se lleva al estercolero. Al ca.:. ha vegetado, de 10 que ha vivido: n •
· fro de uno ó dos afios, el mantillo se amoniaco ó ácido nítrico, mas comun~ncuenL1·a fur_mado á punto d~ emplear- mente sales amoniacales y nitratos;
se con vet!laJa.. Que se &lt;lestmou, aña- fosfatos mezclados con sales alcalinas
de B?ussingault, ii. la confeccion del y térreas, y siempre mate1·ias orgit11iman~11lo! los escombros, barredura, lo- cas azoadas, materias complexa:-:, que
d.o, tierra d~ las zanjas~ cenizas, &amp;c.: poseen la propiedad de producir_, bajo
siempre lo Juzgué oportuno; ~pero que ciertos requisitos,. las cuales obran en
1
-

•

�215.

214 ·

• 1

las circunstancias normales de la tier- ,tacion e11 extremo activa, la temperara labrantía. ácido nítrico y amoniaco, ¡tura era tan elevada, que apenas podia.
es decir. las dos C\)mbinaciones, Lajo ser tolerada por la mano, y á pe~ar de
las cuales asimilan las plantas ~el azoe. i todo. nació la caña y se descnYolYió con
Gorríparanclo los requisitos que presi- \ gran :·igor.- En el guano del. Perü,
den á la nitrificacion en general, y los I puro sm mezcla alguua, depo~itamos
que se reunen en la formacion uel man- 1 cailas, pero tod~s, por la. exceS}-"ª hu.
tillo, a11alizánJo los prot.luctos, Bous- 1mcdad, se pudrieron.
singault h~ p~1csl~) de, manifies~o! en 1 · O(tiquuos.-Los e~cla.vos cu los mm mayor evrnenc1a, como se origman 1 gemos ce_ban gran numer? ~e cerdos.
los nitratos y cuán yentajoso es fijar Eslos. anunale5, como nadie ign~raJ se
así los comI1uestos az?ados. En los mon-~ m.mlicncn e.nccrrados en pequc11a.s catones que 1emos pro pues lo se formen, . sas. Los alunentos de qu~ se nutren
precisamente se logra el 1~ismo fin; ?e s~n: bledos! calabazas, l1eJnco ~le bomanera que léjos de experimentar per- ¡mato, palI?iche, cogollos &lt;l~ caua. cadidas de ázoe, podemos estar seguros · cha~as, miel de purga, mmi crudo y
de que le obligamos á entrar en otra cocido, &amp;c. La natura~c~a &lt;l_c los a~1combinacion que lo fija y le &lt;la esta- mentos y su abumlaucw. md1can cuan
1rico en materiasfortilizantes deben Ee.r
bilidad.
'
Y puesto que tratamos de los abo- lqs excrementos de los pucrcos.-P,a1:a
nos, bueno sera que inscribamos en ¡recoger Pº:' completo todo .e~ henehc10
este luga1· la rclaciou de alg~mos e~pe- de ~sos rcs1dl~os excre~enllciales, l~asrimcntos dcslinaios a aycr1guar s1 en tal'la couslrmr los chiqueros con c1erel cultiYo de lu ca~a se podriá. e~plcar I to 9rden .Y guar~ando ~lgu!lfü, r~glas.
el abono fresco,. sm haber exper~men- .\si, sena pr~c1s~ almr una. fosa ~e
tado previa fermentacion; p~rticular c1erla profundidad;. en ella. se colocarm
importante, pues muchos podrian ercer bagazo y a.lg11~1~ tierra; sobre este lcque esa fcrmenlacion, por s~s produc- cho se co~1struma la zahurda.-Todas
tos ó por la temperatura, pocha. ser pcr- las materias. que pasa.sen al traYes. del
judicial á la geqniuacion de la serna y l tablado, senan recogidas y absorbidas
al desarrollo del retoño.-A este efecto por el lecho preparado.-hlas tarde se
hicimos recoger estiércol fresco de ca- \ ahrir~a ese rccept.áculo, y de él se exhallo, y en 61 depositamos las caií~s;· tracma gran .cantidad.de ahouo.-Iloy
cuhriémlolas qon una capa &lt;le la nus- se puede. ?ªJº cua.h¡mer pr~texto, :11uma materia.'.-A pesar de la fermenta- \ dar los clnqueros ~a(~a dos o tres anos,
cion. de 11\ tempera.tura, &amp;c., la cañ.a ' y extraer de sus cmucntos to&lt;lo c.1 aLonació, se dcsenYolvió con ba.stante vi- no, el cual nos podemos prororc1011a1·,
gor; mas posteriormente, por haber \ ó a.raudo el terreno ó ca.vitndolo con
disminuido en grado notable el Yohí.- azadas_. ,
.
, .
men y ln cantidad del medio en que se Ge,ii:as. Impol'ta11cw de los f1lcal1s.
hallaba, 1¡ucdaron 9csc_ubiertas las rai- \Proponiéndonos tratar ~rnplia1~1c111e toces y se secó la cepa. Podemos, p,ncs, dos los puntos ~onc~~mentes a los ahoestar segm·os de que en el esttei·col nos, ~emos ~.rc1uo util y oportuno defrcsco nace y se desarrolla la caiía: no \ t~rm11H\r y hJar el v~rdac~ero val?r de
es perjudicial mezclar ese abono fres- cierto? h~chos,. relatiyos a.los.residuos
coJ, sin fcrI?cutacion _alguna, con la de la. rncmerac10~, pues b.ien mter¡~re·tierra al Yerificar las siembras. Reco- I, ta.dos conducen a be11efic10sas aphcaµimos grau cantidad de un residuo que . cioncs,. mié!itra.s c,1uc de _lo•.c?ntra.rio
queda en las clal'ificadora.s, compuesto Iencamma.n a pr~cticas per3udiciales.
de tierra, restos de bagazo de la caüa. , Supongamos a un hacendado poseeallnímina coagulada, &amp;c .. y en él sem- dor d.e .un terreno q.ue reu,n~ todas las
bramos caila: se promoYió una formen- · cond1c1ones neccsanas al rapido y com-

¡

ple to' desarrollo d~ la caii.a, y quo tra- gauos, siuo aun para el ejercicio de sus
te &lt;ID sostened~ .siempre e:1 el mis1_no : funciones, pod~·íase creer que bastaba
estado de fc1't1hdad: ¿que sustancias cünoccr la cantidnd y naturaleza de las
agregará al suelo para mantener la ! sale'&gt; minerales extraidas del terreno
Cüll~p.osi~ion inicial, restableciendo el por las plantas, para poder desde lueeqmllbr10,. altera&lt;~o por la.s sucesivas go indicar. sin rieli~ro de incurrir en
cosecha.s ! Ate~ch~ndo tan solo a la errores, la composiciou que debia tccomposic1ou qmm1ca de las sales mi- ncr el ·a.bono propio par0; cada. uuo de
ncrales que.extraen las.plantas del suc- 11los Yegetales cultirndos ..
lo en que crecen, sustancias 11uc no so- i
lo son necesaria.s .pura form~r sus Ól'· •
(0.?nt inurw{I').

INDUSTRIA AZUCARERA..
SACARBIETllÍA ÓPTICA: ;\lÉTODO Y TABLA PARA LOS E:NSAYOS POLARilIÉTP.ICOS.
VI,;~T.!.JAS DE E~TI,; SISTE)IA

DE INVESTIGA.C~ON D~ LA RIQUEZA. DE LOS JUGOS SACARI~OS
,.

¡

Las personas dedicadas ú los estudios ; miento, cuya Gxactitrnl dice habet· comde sacarimetría, saben que, cuando se probado en trescieri:tos ensayos.
quiere .::wcl'iguar la riqueza de los ju-1 En Yez de los cien centímetros cübigos sacarinos mediante la aplicacion I cos de jugo1 se ponen en el matra~ ciendel método óptico, es preciso comcnz~r , to se8enta y se le agrCgt~i1 yeint'e ceupor clarificar el líquido, poniendo en un \ tímctros c1ibicos &lt;le uiía solucifJn re~atraz gradu~do, cien. centímetros cú-, cieule de taliino;. &lt;[ne co11ten:.rn diez
]JlCOS y awegandole diez de ~cetato de Í gra1~0S de este Ú.C~Ür? por litr(j d6. '.1gu.a
¡ilomo trl!Jásico, cuya operacion da por destilada, y por ultuno·; YCllite cénhr~sullado la precip1tacion de las mute- metros cúbicos de lu solncion de aceta.nas colorantes, que se separan ei1 se- to de plomo·tribasico. · En estas coacliguida por medio &lt;le la filtracion.
, ciones se forma un precipitado ·cómplcPero, como á mcuudo sucedo que jo con h,s sales de plomo pw,enientes
ciertos jugos quedan todaYía oscuros de lo! cicidos del ·yecrctal· v el exceso
&lt;l_espucs de filtrados, á causa. de que de plomo en estado d~ Lana.to. Procrsiendo excesiva. la cantidad de acetato diéndose seguidamente a la· filtracion,
triplúmhico empleada. se disuehe ei.1 1 se obticne·un ·jugo del ·todo incoloro y
el cx?eS? ~e reactivo ,el ¡n·ecipil~do que de una trasparencia n.ota.Lle, cuj·o real prmc1¡no se formo, y esta c1rcuns- sultado no se logra siempre, al· decir
tancia obliga. entónccs al operador á re- del auto1· ele este procedimiento~ con
currir al negro animal para Yerificar otros métodos.
por completo la decoloraciou; á. fi11 de , Bnscaudo entónces en el cuadro si?vitar este inconveniente; aconseja un ! guiente, el grado sacarimétrico ohsermgeuiero químico experimentado, .Jfr. vado, s~ obtiene al instante la cantillad
Eugenio Perrot, el siguiente procedi- : de azúcar correspondiente á cien ·cen\

'

•

�216
tímetros cúbicos de jugo; advirtiendo 1
que esta tabla ha sido formada espe-,
~ialmenle para el sacal'Ímetro de Soleil. ¡
Azúcar en 100
Grado~ del
sacarímetro.

30
31
32
3~
34
35
36
37

cml. cúb. de

.......... ...... .. ... ......
...... ........ ...... ......
............... ...... ......
......... ...... ...... ......
...... ...... ...... .........
......... ...... ...... ......
............ ········ ......
... ...... ...... ... ........

ju:¡o.

6
6
6
6
6
7
7
7

38 ......... ................. 7
39 ................ ············ 7

40 ........• .:.... ...... ......
41 ...... ...... ......... ......
42 ......... ...... ...... ......
43 ...... ...... ...............
44 ...... ............... ......
45 ...... ...... ... ...... ......
46 ... ... ...... ... ... .....• ...
47 ... .....• ...... ...... ......
48 ......... ..................
49 .............................
50 ............................
51 ............................
52 ............................
53. .............................
54 .............................
55 ............................
56 ................... ·····•···

57 ...............................
58 ............... : ..........

59
60
61
62
63
64
65
66
67
68
69

...........................
...........................
...... . :: ...... ............
..............................
..............................
.................................
.................................
............................
...........................
...... ········· ............
.................. ·········

8
8
8
8
8
9
9
9
9
10
10
10
10
10
11
11
11
11
11
12
12
12
12
13
12
13
13
13
13
14

12
32
53
73
93
15
La cfrcunslancia de estar todavía en
35 uso entre nosotros los areómctros ó
55
densímetros para _apreciar la riqu~za
76
&lt;le los jug_os sacarmo~, ~1os ha monc~o
96
rreneralizar el couocimie11lo de la aph17
ctcion
del método óptico en este g-énc37
Tr1 de pesquisas, desde luego qt~e, .á pe57
l sar &lt;le su ya demostrada super10r1dad.
78 I solo ge emplea en las trarlsacciones de
98 ! nuestros azlÍcarcs comerciales.
18 J Numerosos expefimentos han pucs40 1to en evidencia~ que la aplicaci01~ de
60 1los areómetros de Beaumé. Cart1er,
80
Guvton de Moryeau y en el mismo den01
s!métro centesi!Ilal, para 1;1 detcr~nina21
cion del~ cantidad de azucar existen41
te en lli1 líquido, &lt;la resultados exactos
62
cuando se trata de soluciones de azúcar
82
candi ó cristalizado pu~o en agua ?e.sti02
lada, toda la yez que dichas s~luc1011cs
23
han servido .de punto de J)art1da¡ var~
43
la graduacion de los instrumentos, te63
niendo en.cuenta los grados do tempe83
ratura y de presion haromútrica., y que
05
e¡ta exactitud no se alcanza con el em213
pleo de este mismo sistema de inYesti46
gacion en los jugos sacarinos, aunque
66 • hayan sido defecados d~ !,Ulleman?.
87
El hacendado qu,c qmsicre 3:veriguar
07
la riqueza de sus jugos sacarmos, va27, liéndose cxclusiva,nente de los areóme48
tros, se verin. expuesto á cálculos er68
róneos en perjuicio suyo, por el aum~nto de densidad que encontraria debido
88
á la albúmina, sales alca.lin~s y otra.s
10

7cJ ........................... 14 36

71 ................................ 14 50
72 ............................... 14 71
73 ........................... 14 01

217"

74 ............................ 15 11'
75 ................................. 15 32
i6 .................................... 15 52
77 .......................... 15 73
78 ........................... 15 93
79 ........................... 16 13
80 ............................ 16 ,8,5
81 ........................... 16 55
82 ........................... 16 75
83 ........................... 16 96
84 .. ......................... 17 16
35 ........................... 17 36

a

materias extrañas en solumou en dichos jugos, y si á esto se agrega que
los instrumentos usados. comunmente
no presentan la misma exactitud de

graduacion, ni ol ·operador se col9ca en dustria europea, que hasta los mas m~las condiciones de temperatura y de destos cultivadores de plantas sacar1presion barométrica requeridas, ó las nas lo emplean para conocerá ciencia
· toma en consideracion para verificar cierta el rendimiento de azúcar de sus
. .
, .
..
las oportunas deducciones, ~e compren- jug?s,
de fácilmente toda la ventaJa que ofre-· 81 semeJante practica se hiciese exce el método de investigac1on seguido tensiva entre nosotros, de fijo que no
hoy, en to(los los países que .se distin- serian pocos los beneficios que de ella
guen por los , adelantos científicos de habrían de reportar nuestros hacenque es objeto la industria azucarera. 1 dados azucareros.
El uso ·del sacarímetro y de los procedimicl').tos que·con este instrumento [
MÁRCOS DE J. MELERO.
se relacionan es tan comun en la in-

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OB"(tEJlOs· AGRICOLAS.·.

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En el número de El Oultü:adó'r, ¡1·es ag i¡(c~lqs en J_1~g Zate1'J'(t»: pare9ifl,
·. · ·
,
· ; , . ,_ , , que l~.op1mon em1t1da por eJ gran d1apubhcamos un arhculo,dol Sr· Nunez, rio eraeiindicio de un mo-vimiento genetitulado O,bservaciones Económicas, no- ral ya cumplido en. el dominio industrial
table por 1a enseñanza. que encierra y y próximo á cumplii~sc en el agrícola.
del cual se puede, entre nosotros, hacer Ko se errgnii.aba en sus previsiones.
inmediatas aplic~ciones por la semejan- Un es4ritor de 1a Po,·~nigh_tly rev.ie1v,
, •nos habla de una em1grac10n posible,
za e~ qu~ se encuentra, e~ obrero ~gri- de un E.xodo ("rnliérnlonos de sus excola mgles y el de llfex1co. Decnnos presiones), do los obreros agrícolas del
semejanza, pero siempre es cierto que Reino Unido: los obreros han enviado
aquellos eslan en mejor estado que es- á América á uno ~e sus campeones,
tos. Hoy reproducimos de la Gaceta Mr: Are~, con el ohJeto de preparar la
.
.
. em1grac1on en basta escala; se trata1nternacwnal de Bruselas un trabaJo ria de cien mil hombres, y proporciode bastante interes qnc recomendamos nalrnente, mujeres y niños. ¿Qué país
á nuestros lectores por los datos esta- de la ~érica Sept_entrioual ~cria cap~z
dísticos que en él se encuentran y por- , de a~oJ~r y proporcionar _medios de ex1s_
tencia a esa masa de em1grantes? ¿Cuaque puede ensenamos á resolver algn- les. serian sus recmsos de trasporte? ·
nos problemas.
¿Qué efectos causaría en el estado agríEl artículo que lleYa el nomhre que cola d~ la Gran Bretafia? I~é aquí las
esta á la cabeza. de estas líneas dice reflexiones de M. Curley y a .las cuales
'
contesta de •la manera s1gmcnte, haasí:
blando d~l Canadá, pimto m.as próX!1Ilo
« Hace meses que el J'imes do Lón- de Inglaterra. L~s _superfi~1cs cult1vadres se ocupaba &lt;le un meeting cele- bles que•el 'JJomrnwn cnmaTa se calbtado en Leamington (condado de War- culan en dos mjllones do lo~uas cuadrah1ck) por bs delegados de la asociacion das; su poblac1011 en 4.00v,.000. de al«.[,rt Union nacional de los tmbaJado- mas; es admirable su orgamzac1on ad-

¡

28

•

•

�218
ministrativa; todo esto provoca y faci-,jamiento~, vestidosy a~imentacion. M.
lita la inmigracion.»
Arch estima en 100 hbras el ahorro
((En 1872 han ido á buscar fortuna al que puede hacer un hombye. solo e!1
Canadá 40,000 personas: aunque esta tres años, con lo que lo es fa~il adq~cifra parezca exagerada, no solamente rir una propiedad en l~s reg~unes mno lo es, sino que es susceptible de un cultas de\ Far West.
.•
aumento de 185,000 inmigrantes, que uLos cuatro Estados centrales, Newa~n puede cont~ner. Delos datosreco- York, New-Jersey. Pe!lsylvania y D~g1dos por los directores de correos y laware, tienen diez millones de hab1agentes oficiales, resulta que sehaofre- tantes: podrian acoger cada año á ......
c~do _utilizar 27 ,336 brazos en la pro- 400,000 emigrados, sin q~1e la remunevmc1a de Quebec, 9 l ,621 en la de On- racion del trabajo cambiase en nada.
ta~io, 13,176 en la del Nuevo BruJ!-S· Los salarios varían de 35 á45libras;·
w1ck, 13,870 ~n ~a de Nue_va-E~cocia! para los labradores y ~os doméstico_s
3'12 en el terrltor10 de hlamta!Ja. en!?- propiamente dichos 20 libras: no _se d1do forman un to~al de 146,615 trabaJa- ce nada de lo que ganan las muJeres, ·
dor.es ó d~mésbcos.. E~ los Estados- pero en el Norte son remuneradas con
Umdosla_cifraapro~!mativaentre hom- las dos terceras partes de la ganancia
bres, muJeres y muos, es de 225,000 de los hombres: deducimos que en lf)s
almas: que se ~edD:zcan _los 40,000 que Estados centrales ganaran y tendrán
representan la mm~gracion an~1a~, Y se mas ventajas, puesto que de 44 que
verá que el Canada pued~ recibir .. ·.. · habia en Massachussetts y 347 en to180,000 mas, en la seguridad de que la da Nueva-Inglaterra en 1870, hay hoy
deman~a de ge!lte ha de aumentarse 2,398. Reasumiendo: de todos estos da-.
cad~ ano á medida de que los ~uevo? tos, resulta que en 18W podria darse
capitales q~e se fo~men se destme~ asilo y trabajo á .780,000 emigrantes
la explotac10n ago.cola. Los salarios mas
·
,
varían segun las localidad.es: muy al· .
:
.
.
tos en la provincia de Ontario y parte ((En el Ganada 180,000, Nue,a-Inde la de Quebec· muy bajos relativa- glaterra, 200,000, Y. en los Estados del
mente en la dcÍ Nuevo Brunswick y Centro, 400,000., Cifras en las cuales
Nueva-Escocia. Los hombres ganan M. Curley, fundando_.se en hechos obde 41 á 82 chelines por mes, las muje- servados, calcula 315,000 hol!lbres,
resde16a42: unos yotr?stienen_buen 8~,000 muchachos, 231,~0.0 muJeres:
alojamiento, buen?s vestidos y alimen- 8.),000 muchachas. Se ,e q~e el P!º_
tos sustanciales· tienen ademas la ven- yccto de M. Arc~1 no. es en s1 de n~n
taja de contar t~do el año con trabajo guna m~nera qmm~rico.
,·
seguro. En suma, los solteros con bue- · .tdlabna plaza, dice, en los P.a1ses_ de
na salud y constitucion fuerte pu~~e?, ql~e nos ocupamos para una em1grac1on
hacer economías, lo que es muy dific!l tri1)le de la que ?e tem~ en la Gran B~eá los casados si cuentan mucha farrn- taua; quedan aun las mmensas reg10lia. Los Est~dos llamados Nueva-In- nes qu~ se extiend~n al Oesle de renglaterra tienen una poblacion de cua- sylvama, las Co}o:nas de Austra~a! y
tro millones de almas; se aumenta ca- los E~tados mendi?nale~ de la ümon
da año con 200,000 emigrantes. sin que 1Americana. La em1grac10n rued~ ser
esto afecte para na.d.a los s~lar1os. De Itan numerosa qu~ com~rend1cse a
estos seis Estados los meJor pagados dos los labradores de la Gran. Breta~ia,
son los de Massachussett; allí los la- en es_e caso todo~ encontraria_n ~silo,
bradores ordinarios rranan 40 libras es- trabajo, la seguridad de reumr cierto
terlinas por año, y_ l~s experimen~ados capital cu época mas ó ménos larga,
· 52 y .18 cheline,; las mujeres 23 hbras lo que no ~uedcn lograr ~n su pais:
14 chelines; todos tienen buenos alo- ¿La gran dificultad no sena trasporta1

ª

~

1

Jº:

219
2l0,000 personas·entre hombres, mu- beneficio incre_ibl,e, fabuloso y, sobre"
jeres y niños?
todo, de la meJona de la clase pobre,
((Tal operador, dice M. Curley, ne- vendria la extension del comercio gecesita mucho dinero y muchos buques. neral de las Islas Británicas; no podria '
Estima los gastos de camino de hierro venir ma~ consecuencia que la que los
y pasaje á bordo de los vapores en sie- propietarios tuviesen ménos dinero pate librcs'·diez cheJines po~· adult~, (M. ra poblar de ~statu!ls y de cuadros ~us
Curley cuenta 181,000), o sean ......... suntuosas residencias; ménos tamb1en
·1.372 000 lib., admitiendo que, gracias para desplegar su lujo en continuos viaa. co~binaciones dh~ersas, pudieran jes, y sus jóvenes herederos os halladeducirse 82,350 lib. por los gastos ori- rian mas dificultad pa~a. ha~er locos
ºcrinados en Inglaterra y por el costo de gastos y escandalosas d1sipac1?nes. El
fa travesía marítima: lY 1os buques de artículo de M. Curley fué escrito antes
trasporte? Supo1;1ga1:1os que esta emi- que estallas~ en los Condados d~ Soffolk
gracion extraordmaria fuese toda al Ca- y de Cambridge la huelga agr1cola, de
iíadá: , los buques actuales del JJomi- ~a cual se lía ocup~do t~nto la pren~
nion, segun cálculos, no pueden llevar mglesa, y los propietar10s rurales re- .
mas de 40,000 adultos, haciendo parte solvieron despedirá todos los inscritos
del E:t.odo proyectado. Seria posible en la Union Nacional. Los cantones
que el gobierno canadiense y las socie- rurales de Inglaterra, hasta ahora tan
dadesº1ocales de iJ!-~igraciones paga- tranquilos, casi apaticos, empezaron .á
·sen los gastos de v1aJe.
ser el teatro de la lucha entre el cap1-.
((Entre los emigrantes habria mu- tal y el trabajó, que han visto ya tanchos que prefiriesen ir áAustralia ó los tos centros manufactureros y que no
Estados-Unidos; pueden calcularse en han tenido otro fin que la ruma de los
. 23,000 los que fueran gratúitameute, patronos ó la de las sociedades obreras.
fuese por la: ayuda de los iobiernos lo- Esperamos que la moderacion de los
cales, fuera por compromisos ,contrai- unos, los intereses Y. el patriotismo de
dos ántes de partirse .. En fin, con los los ot!os, podrán ~ tiempo dar ~:menos
fondos de la union nacional de los tra- conseJOS y prevemr contmgencias:
bajadoi'es podrian muy bien emigrar (&lt;Entre tanto, 1,500 á 2,000 agr1cullo5 que faltasen. Veamos los resulta- lores estuvieron en huelga ó fuero~
&lt;los económicos de la emigracion anun- despedidos por sus amos. El punto 1ruciada. Suponiendo, es probable, que cial de la crísis fué, segun e~ Times,
25 por ciento de los emigrantes todavía la demanda hecha por 340 c1:1lt1vad'Ores
no hayan salido, hoy los salarios de de Exning y de Alderton, miembros de
los obreros agrícolas estim rep_réscnta- la U~iion, á !in de obtener aumento de
dos, hebdomadariamente, por la suma salarro; habiendo rehusado los amos
de doce chelines en los Condados del darles trece ó catorce chelines cfue reSud y Sud Oe.ste; catorce en los del clamaban, se declararon.en hue ga ha.centro; de catorce á diez y ocho en cia fines de Febrero y el 10 de Marzo
el Norte; veinte en algunos cantones los rurales del distrito de Newmarket
próximos á centros, manufactúreros. se reunieron: despues de liabcr decidí:
Esto es, catorce chelines, término mé- do que la minoría se adheriría a. lamadio, y para la primavera de 1.876 p&amp;.sa- yo ría, resolvieron: 1º, que no consenria probablemente de veinte chelines. tirian en disminucion ninguna de las
Esta perspecti rn no espanta á M. Cur- horas de trabajo ni aumento n!i1;guno
· ley. Sin duda, dice él, el alza de los en los salarios; 2°, que despedman á
sa1arios arrastrará á grandes sufrimien- los afiliados ala Union en tanto que la
tos á la clase propietaria, pero tambien huelga persistiese. En otra 1·e.nnion celas ventajas de los trabajos agrícolas, lebrada el 24 de .Marz~ sostuvieron deslos frutos de la tierra les reportarán un de luego estas resoluciones. Los traba-

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jadores siguieron inclinados á conti- les hechos, y exclamó: ¿los propietanuar la lucha, percibiero~ nu3ve ch~- rios d.e Inglaterra se han vuelto locp~?
lines por semana y ~e abrier~~ suscr1- ·~l ?hispo ~e Manc~:ster, en cart~ d1ciones para ayudar a las fam1has mas ' rigida al Times. DiJo: «Van ellos a dar
numerosas. Todo parece indi~ar, dijo la r~on una vez mas á aquel anti~uo
el Times, que estas gentes se sosten- adagio: Quos .Deus roult perdere, pnus
drán hasta que los amos decidan ot~a dementat? Pu~den .esp ~rar .r~z?nablecosa, ó has~a que ~ncuentren traba:10 ment~ los pr~pietar10s s~ smcid10; cuaen los distritos vecmos. Ya muchos de tro mil trabaJadores estan acargo de la
ellos han ido á los Condados de York Union Agrfcola y nos amenazan con
y de Nothincrham, donde la. mano de repartirse en los Condados del Este.
obra parece nque es muy necesar~a y Los hom~res que interpretan los sigretribuida a tres chelines, cuatro dme· nos del hempo pueden mecerse en la
ros y á cuatro chelines por día. Hubo esperanza de que con tales medios les
ademas una grande manifestacion en será posible retardar un poco mas la
:t,¡ewmarket; áunque el tiempo no la fa- solucion inev}table de es~e Eroblema,
voreció la concurrencia fué muy nu- la remuneracion mas eqmtativa de los
merosa; llevaban todos una cinta azul, hombres que cavan SQ.S tierr~s, cuidan
q_ue es la insignia de la Union, recor- sus ganados, levantan .sus mies~s. Tal
rieron procesionalmente las calle~, con conducta Pª!ece al obispo tan 1mpru·
música y acompañados de sus muJeres. d~nte como m~portuna, y est~ persuaDespues de la procesion ~u~o una reu- dido que tendria por efecto, s1 se pronion pública á la que asistieron 5,000 longara, .c~mprome.J.er ~a _cosecha futupersonas, 1-tn meeting rn?nstr?fO, segun ra, precipitar el _mov1mien~o que ya
{ll Times. Debemes decir en Justa ala- amenaza, y empuiar las clase~ rurales
banza que consintieron en oír aun pro- de Inglaterra ha.cm la ot~a rib~ra d~l
ietario de los que acordaran las reso- Atlánttco; hay' que ~vitar la·mas temuciones ya dichas el nombrado Am- ble de las eventualidades: una gnerra
broseque expuso lo~ hechos en su punto de los campesino!. «Pero, añade eJ ~rede vista y en el de sus c~mpañ.ei'?S; lado, no ~s al temor á _lo _que qmsiera
M. Jay que presidia la reumon, suplico apelar, smo a l_os sentm_uentos que la
á los obreros que no accedieran. ha~ta r~zon y la eq:ndad sugi~ren.)) A sus
que los sal~rios no se pagasen a diez OJOS, los sa~ario~ que reciben hoy Jos
y seis chelmes por semana. Los a~os, obreros agricolas n? pue_den, á ca~sa
segun él, habían hecho un desprecio y de lo caro de la ~xistencia? .proporciono tarclarian en sufrir las consecuen- narles lo necesar10 para v1v1r con sus
cías; los Trajes' Unions industriaJes f~milias .. Es pr~ciso elevar á quince ó
estaban decididos á. apoyarle? y habian di~z Y. seis chelmes por sema!1a las rehecho suscriciones que debian produ- tribuc1ones, y esto no es ex.c~s1Yo cuancir la suma de 25,000 libras, M. Jay do en lo~ Condados s?ptentr_1onales_lleacusó alos amos de p~~eza é intempe- gan á diez y ocho y a una libra. S1 los
rancia contra. sus auxiliares. Des pues colonos, en razon de la6 rentas quepatomó la palabra M. Ball, delegado de gau hoy_, no están en el caso de hacer
Leaminaton y desenvolvió las mismas aumento de gastos, que lo prueben:
teorías, t&gt;'flerd con mas acritud, de~ lujo entónces se necesi_taria ~ismn1;uir .las
de los amos, proviniendo de l~ nnseria rentas. ccP~rspect1va, anade 1rómcade los trabajadores, y declaro que es- mente el obispo, m~y desagrable p~ra
tos eran peor tratado8 que los caba- gentes que gastan a veces en un baile
llos. &gt;)
. ó en la compra de ~os caballos de r'.12ª
Un hombre que por su posici?n y su el producto de tre?c1e?-tas.áreas de t1~rcaracter debe pertenecer al partido con- ¡ra, pero perspectiva mevlla?le: ». Auaservador, se sintió conmovido con ta- de que no le agradan los prmcipios de

f

221
los Trades Unions, pero tampoco un
empleo abusivo del capital, que es la
sola causa de tales a!Zociaciones. Termina conjurando á los colonos, ·tanto
, por su buen sentido como por sus propios intereses, á que dejen una vía en
que es dificil encontrar mas que calástrofes. El T'imes se asocia alas reflexio-

nes del obispo. El lector verá lo que
siempre hemos dicho: si los ricos no
camfüan de sistema, la cuestion social
se complicará con la religio~a, con la
política, y los obreros triunfarán porque tienen justicia. Pero ¡.cómo trnmfarán? ¡Ay de los culpables!»
·

LA PHYLLOCERA Y EL DORYPHORAr

I

La comision encargada de estudiar tos, las hojas y las raíces de las vides
en la Academia de Ciencias de París la arrancadas en el centro mismo de la vienfermedad del «phylloxera, » sin ha-, ñ.a; no consentir la replantacion de la
her encontrado aún remedio para las de- vid en el terreno en que se hubiese
vastaciones del terrible insecto, acába hecho el arranque, hasta que en los inde publicar un informe sobre las dis- mediatos se hubiese recogido una coposiciones administrativas que debe- secha y a ser posible destJ:?-1ándolo ánrian adoptarse en los territorios in-va- tes á otra clase de cultivo; y prohibir,
didos por ·la enfermedad. Hé aquí, en eu fin, de la manera ~a~ absoluta la
resúínen, cuáles deberían de ser, se- exportacion fuera de los territorios ingun las ideas de los autores del infor- fectados, de todo cuanto pudiese servir
me, las disposiciones que deberían to- de :vehículo al contagio, ó sea de las
marse. Obhgacion por parte de los pro- cepa.5, sarmientos, raice~, liojas, rodripietarios de manifestar inmediatamen- gones, estiércol, &amp;c., &amp;c. ·
te que la notaran, la aparicion del Olro parásito existe del cual Europa
«phylloxera )&gt; en sus viñas; nombra- se halla aún libre, pero cuyos destromiento de peritos que se aseguraran de zos podria experimentar en plazo mas
la·existencia del mal y vieran los daños ó ménos lejano. Nos referimos al «doque causa; destrucc1on por decision ryphora decemlineata&gt;&gt;ó cinclta de la
ministerial,., de las viñas infestadas, patente del Colorado. Los agricultores
cuan~o s~:creyese que por e~te medio americanos no sab~n q~é medios ado¡h
· podr11i· evitarse la propagacion ie la tar contra este terr~ble myaJor que, exenfennedad; apreciacion en , este caso tiende sus devastac10nes sobre una porpor los peritos, del producto de las vi- cion considerable de la l"nion. Desde
ñas cuya destrucciop. hubiese d~ reali- unos cuarenta aiíos es conocido aquel
.zar~e 6 inder;mizac~on al dueño; apli- insecto como indígen~ d~ ~as :Montañas
camon del m.1smo sistema en todas las Rocallosas, en donde v1y1a sobre una
l?c~lidades aisladas, en I do~de la apa- especie de patata silvestre ó '.csolanum
r1c10n del «phylloxera» este ya proba- rostratum.)) Cuando el cultrYo de la
da y hasta los sitios en donde se noten patata comun empezó en aquellas reindícios de' su existencia. . Ademas, de- giones, el «dorypbora» se apod~ró de
heríase desinfectar el terreno en toda ella y pasando de un campo á otro llesu ext~n~ion pof medio de procedimie~- gó en 18;59 a cien mill~s de _Ornaba en
tos qmm1co~, ántes de arrancar las vi- ¡ el Nehraska; en¡1861; 11.~va~i? el Iowa;
des; destrmr en seguida los sarmien- en 1864--60 paso el Miss1ss1p1 entrando

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222
en él Illinois: de este punto va adelan- no de la serpiente de cascabel; periódiI tando hácia el Atlántico, en la propor- cos de medicina american~s han refecion de unos cien kilómetros por año; rido casos de muerte ocll!ridos en per~fo suerte qu~ siguiendo este cálculo, sonas que habían recogido l~rvas del
·l1a. ,de alcanzar las orillas del Océano «doryphora&gt;) de entre las hoJas de la
en el añó 1878. Los destrozos del «do- patata. Estos hechos, sin embargo, han
ryphora» se extienden, pues, sobre in- de aceptarse á beneficio de inventarios;
mensas regiones, sin que se haya to- pero séase lo que fuere de la enfermedavía encontrado medio algu'!'.10 para dad, bueno ~ería que se p~nsara. en tocontenerlos. El temor que inclma á las mar precauc10nes para evitar la unporexageraciones, lo ha convertid? en un tacion de un insecto ~ue des~ruye uno
insecto venenoso. Las emanaciones de de nuestros mas preciosos alimentos. *·
su cuerpo, una vez aplastado, se dice
ANTENOR LESCANO.
que han traído síntomas de envenenamiento parecidosálos efectos del vene"

UNA CARTA INTERESANTE.
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• Damos en seguida lugar' á una nue- ¡ es un. ~esarrollo 1e l~ ideas que _me he
va. y muy importante carta que el Sr. permitid? comumc~r a vd. e~1 m1s carLic. D. Manuel M. de Zamacona, dirige tas anteriores. La mdulgencia con que
al Sr. Hernandez, gobernador del Esta- vd. se ha servido acoierlas;-me ha hedo' de San Luis tratando otra vez de las cho creer que no esta por ,demas trasmejoras que d;ben introducirse en los mitirle esta especie de ampliacion..
ramos de agricultura y de instrnccion Dice así:
pública en la República. El laudable empeño y el patriótico celo que el Sr. Za- · «Miéntras mas me extiendo y alion·
macona manifiesta por los adelantos de do mis investigaciones sobre la agriculla nacion, son dignas del mayor elogio, tura americana, me penetro mas con el
y ojalá que todos los mexicanos ~e P!º- convencimiento de que el estudio prácpongan secundarlo,_Para su prop10 b1e!1 tico de los métodos y procedimientos
y para. la prospe1·1dad y engrandeci- agrícolas en los_ Estados-U~idos y en
miento de la patria.
E_uropa~ acompanados ~on cie~La.s meWasliingtm, Ene¡·o 23 de 1875.- d1das simultáneas y :s1stemat1cas ¡x.ir
Sr. Lic. ,P. Pascual M. Heniandez.- parte de nuestros gobiernos.locales.aa·
San Litis Potosí.-Muy querido com- rían un impulso iucalcu~able al desarpañcro y amigo:
. - r?llo de n~cs~ra md~stria ru~al. Hay
La acogida que vd. se ha sen11do dar ciert~ practicas y ciertas meJOl'a5 qtlC
ii. mis indicaciones sobre mejora~ en la 110 pueden ménos qu~ propagarse tan
agricultura de nuestro país, me 1nduc.e luego co~o. s_ean conocidas; de 11:1~º'
á comunicará vd. una carta que he d1- qu~ á m13uic10, despues del e_stud.10.Ul·
rígido últimamente al .gob,ernador de tehBente de lo que la experien~1a h~
Campeche en contestac1on a otra. carta acr1sola,lo como bueno en la agr100Uu
suya.
.
.
. ra práctica de este país de .Inglaterra
La que voy {l. copiar á. contmuacion y de algunos otr?s, lo que viene en se-

*

Escrito lo anterior hemos leido en La Naturaleza, un trab:ijo muy interesante de los Sre.s. S ~
y Cordero ~ pr(lp6sito
esta plaga. No tenemos tiempo de reproducirlo e.hora; pero nuestrbs leinortl
lo encontrarán en el próximo número.
•

de

223
!
guida como iuteresante y eficaz, son Gtangers reuniendo sus recursos y emlos medios.de propagar las nociones re- pleándolos con cordura, comprar las
lativas á esos adelantos. Por eso no me mejores patentes de invencion en macanso de recomendará todos mis ami- ter1a de ip.strumentos y máquinas y
gos qne influyen en la adm_ini:stracion poder adqui1:ir estos ar~ículo~ por la mide los Estados ,el establecimiento· ~e. tad del pr~cio que costaban antes. Nauna escuela modesta y esencialmente da digamos de la facilidad que esta orpractica de agricultura en que nuestros gani~acion presenta para propagarse
labradores pueden ver al natural los re- con una rapidez eléctrica por todas sus
. sultados-de un buen,sistema de abonos, ramificaciones todo~ los inventos y me•de la rotacion de los cultivos; de las joras útiles para la agricultura, así cop~ueñas industrias rurales como au- mo para promover los intereses legítixihares de la explotacion principal, y mos de ese ramo. Una de las ventajas
conocer al mismo tiempo el material inmediatas que podrían realizar nuesperfcccionado de la agricultura moder- tras asociaciones agrícolas es la de pona. el ·modo de conservarlo y manejar- nerse en contacto con las de este país,
lo, las buenas razas de gana.do y lama- para lo cual se me hacen invitaciones
nera de,propagarlas y mejorarlas.
por todos lados. El espíritu comunicaEsto puede lograrse en establecí- tivo y el instinto de asociacion, llega
mientos poco dispendiosos, de los cua- aquí hasta el grado de que literalmenles por lo ménos desearía yo ver fun- te se me importuna brindándome con
dado uno en cada Estado. Pero á falla pl~ntas, semillas y otros objetos cuya
•de ello, podría procurarse inm~diata- adquisicion seria muy útil a nuestros
mente la organizacion de sociedades agricultores y que poctrian_obtener·por
agrícola~ en todos los lugares donde .-vja de cambios nada onerosos. Pero la
~ese posible, y la circulacion de esos yentaja principal de esta correspondenfocos, de alguna publicacion en, forma. cia seria el cambio de ideas, en el cual
vulgar y p;qpula1:, enc~minad~ 4incul- seriamós noraotros los mas aprovechacaf cual ·es el fundamento ramqnal del dos.
,
sistema agrícola,.moderno, y por qué Por este medio las memorias de agrimedios se pone en práctíca. Me parece cultura y las r.ublicaciones populares
que la ejecucion de esta idea no presen- del ramo que ven la lm: aquí y en Euta granel.es dificultade.s, sobre todo, si ropa serán conocidas en México, y trase ll~ar~ á establecerse cierta acciwi &lt;luciéndolas y poniéndolas al alcance de
acorde y cooperativa por los gobiernos nuestros labradores, fructificarían tan
de algunos Estadós. Despues de este abundantemente como aquí y en lngla- •
impulso inicial, las sociedades agríco- terra. Si se organizara por los gobierlas funcionarán por sí solas, dahdo la nos de a}gunos Esta.dos este gran mogigantescaasociacion delos Grmipers. vimiento, yo pondría inmediatamente ·
Estoy pasmado al ver las proporciones en contacto a nuestras sociedades agríque en ,poco tiempo ha adguiddo esta colas con las principales de este país,
organizacion; pero mas aun al ooser- Y. ,aún con el departamento oficial del
var cuáles son sus benéficos fruto:"· En ramo de agriculturai y les designaria
un corto período se han organizado en ¡ unas cuantas publicaciones periodicas
los Estados-Unidos veintido~ mil y tan- de aquí y de Europa, que compendian
tas Gran,gers ó asociaciones agrícolas toda la estadística de esa indust1·ia, así
y por medio de su inteligencia recípro- como los adelantos que va haciendo día- -.
ca y de su accion acorde han comenza- riamente, y comunicaría el resultado
do á .contrabalancear la influencia co- . á que he venido despues de un estudio
losal del monopolio en materia de fer- 1.casi completo,sobre el material agrícorocarriles y construccion de máquinas.' la aquí y en Inglaterra, indicando ?UáEn este último punto han logrado los las son los instrumentos y máqumas
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225

224
que están acrisoladas por la' experien- cion de un solo Estado, perderian mucia yla manera con que pueden adqui- cho de ese cara.cter con la especie ·de
~ rirs~.~)lreci~s mpy cómodos.
coop~r~cion de qu~ h'ablé hac~ poro á
. ' Este a~unto es magotable y excede p.roposlto de la agricultura/ M1s.ex:plo. á los limites de una simple carta. La raciones en cuanto á la enseñanza me
- perspicacia de vd."comprenderá las tras-' hicieron :tropezar en Nueva-York con
cendencias t{ue tendria la organizacion lás'huellas de los·esf-qerzos tque estan
de .'q~e hab o.; R~úcese. á poner en haciendo .no ;so~o 'algunos· ~stados. de
practica la accion cooperativa de los go- nuestra Repubhca~ smo. vanos gob1erbiernos de los.Estados y de los agricul- nos de Sud-América por utilizar los pr0:tores·de México para trasplantar ánues- gresos de los Estados-Unidos en la entro país todas las. ideas y todas' las me- seiíanza popular; pero esos esfuerzos
joras materiales á que en otras nacio-· aislados y con m~dios reducidos dan renes mas prósperas debe la ~ricultura sultados•'ruinosísimos, como es el ensu esta.do flore.ciente. No quiero cerrar vio de unas cuantas cartillas algunas
esta'carta sin hacer á vd. alguna indi- de nuestras escuelas, 6 el de uno ó dos
cacion sobre un asunto conexo en cier- profesores de capacidad problemática
to modo con lo que llevo dicho en que á alguna república del Sur. :La obserpudieran obtener·se, resultados ll!men- Yacion de ese movimiento simultáneo
sos. po~ los mismos medios que acabo é instructivo que se. nota en los países
de md1car. ·
' ·
i
his:pano.!americanos por mejorar la eduHace poco
encargó· el ministerio cac1on popular, la analogía del interes
de in~truccion pública1,; algunos útiles que tpdos ellos , sienten en esta matepara.mtrodncir el Ibistema de enseñan- ria, •la identidad de los medios que tieza obje~i:"a ~n. la~ escu,elas primarias nen que poner en práctica, .como es la
de Méx~co. No quise desemp~ñar el e1;1- redaccion de aJg,unos- t~xtos•en castecargo sm hacer una explorac19n pre-na llano, y sobre todo, 'la' idea de .lo que
de los establecimientos del mismo ramo sé ·centuplicarian los resultados .si huen este país, y procuré estudiar en ·efec-. hiera en esto alguna aécion acorde, me
to la organizacion~ programa., regla- ha inducido á: sugerir á algunos funmentos y procedimientos prácticos de cionarios de nuestro gobierno general,
l~s escuelas ~as 11:famadas en esta ca- que se ensaye el establecer esa accion
pltal,.e:u ~ens1lvan:~ y e~ Nueva-York. hnsta donde practicabl~ ?ea, ~o solo
Ese estud1~ me traJO al resultado de que entre, los Estados de Mex1co, smo enno es prec1sa~ente el matci:ial ~e .es- tre l~s repúblicas h~spano-americanas,
c~elas el que 1;1os hace falta en Mexico, aprovechándo.se la oportunidad que pr.esmo los buenos·profesores y los buenos sents, Ia próxima exposicion internaciotextos, que hast~ cierto punto los su- nal de Chile, en ®ª !31 ramo de la enP!en. A estos el~ment~s,· mas que_álos señanza pública figura.dignamente ála
d1agr~mas coloridos y a las colecciones e3:bez4 del programa: )Ie ha'parecido
de obJetos, ~eben sus progresos las es- qu~ un pensamiento encaminado á procuelas americanas y alemanas. ·De mo- mover enérgicamente por me0.io·de esdo que el método natural de· proceder fuerzos combinados la enseñanza en
para alcanzar ese mis~o progreso, es tod?s los paÍS"eR.,de América que hablan
comenzar por,~a·,fundac1?n ~e escuelas· el español., ser1~ ·aco(Tido con •aplauso
norm~~es.y l~_propagac10n de bue~os en .la .r~posicion'drctile P9r todas las
textos d~ en~euanza. Los haY. admi!a- notabilidades de nuestra raza qüe ~onbles en mgles y en aleman y •lo nece-, curran· á aquella solemnidad. Sea·de
sario seri~ tra:d~cirlos á nuestro idioma ' esto lo que fuere, 1a1ídea que acabo ,de
· y adapta!los: á nues~r~s, ~s~uélas.· ~s- ex¡xmer pqclria.tener una aplicacion en
tos tra~aJos q:ue q~u~a ~erian l~orio- escálamasr~ucida respe,cto delosl~usos y dispend10sos ·para la'adm1mstra·· dables, pero madecuados esfuerzos que

a

y

varios gobiernos de nüestra .fe~e.racion que se echan _!Il~nos en las escuel~s de
, están hacien&lt;\o por m~jorar la ~nseñan- nuestras repu~hcas. En este mismo
za püblica. · Yo ,recibiría co11 .mucho sentido he escrito hoy a algunos .ot~s
aplauso la iniciativa .de;~ualquiera de ami_gos que desemp.eñan .el gobier1;10 en
elfos pa~a,, reunir con l~s ~emas 1sus e.s- vanos Est,adqs de nuestra fed.era2ion. n
fuerzos .y sus rec-µrsos, á fin µe fundar No quiero molestará v~. por h~y con
la institucion cos-tosa de una escuela mas de lo que encontrara en la msernormaf digni}. .'de este nombre, ó y~ que cion que prec~~' y co~cluyo repi~iénest9 no f~ese posible, á fui de 3:rreglar ·dome su afect1S1mo aµugo y servidor.
la ru,lo¡.icion, la:. trad~ccion · y la pul,li· , t:
cacion de ciertos ,textos de enseñanza,
MANUEL M. DE ZAMACONA.

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AL SR. D. VICTORIA~O ARÉVALo.· titulo de Ojeada M~re e~ Estado de Mi·
~ clwacan, conservo mooitos.
• Apenas salido del estrecho recinto
del Instituto Literario, dopde adquirí
_,: .,,, Pablo Garcz'a Abai'ca.
mis primeras nociones científicas, bajo
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la sal)ia diNccion de los Sres. D. An- ~ r
PLÁTANO.
tonio ~rias, D. Lázaro Perez y Leo-_ 1
•
•
•
nardo Oliva, me interné en el Estado. ' En los Reyes Salgado, particul~rde :Michoacan, a estudiar en esLe ma- _mente en el ex-:FlCbl? de San ~abr1el
gestuoso liliro, qlle , se llama la Na~it-. qu~. ahora e~ uu ~n.rri~ ~e esa VilJa, se
raleza cuantos fenómenos puedan m- cultiva ~l platano domuuco Jlf1tsa, Reteresa;. al hombre, estimulado, por el gia, el Manzano 1lfztsa pir1ts Mall-us,
honroso nombramie~to que:hizo de mí el guineo, llíusa sapientimi, el enano
la S~iedad,de,Geogtafía y E~tadfstica Musapetit, el flor, Mu~ajl,os, yelmocomo el último de sus consocios.
rado, que son de la familia de las Mi1,No me croo cap13.z de consumar una saceas, orígen ·poético, porque la prialt.a empresa; escribp _solamente, para mera declina~ion .qe. loi, n~mbres que
reunir y proporcionar datos gue pue- todo Escolás\1co encuentr~ ~ la vu~lta
dan utilizar ¡pe:rsonas ma: cpmpeten- de la .carálula: .d.c. la gramatica latma,
tes que :yo en el·, estudiQ de;la ci~ncia escrita por J?.',Anto~io de NeQrija, sig. agrícola.i ,He, vivid&lt;hen ,el s~no .. de la nifica cancimi: ,'J ,, ,1 ', 1 , ; 1 ,/ •
Naturaleza,itr á. ella he,servido,al mis- El idio[fla que1})!?f , lo lco~un 'usan
mo tiempo, que he utilizado la· parte. Ios indígenas de M1qhoaca;n ,os ;¡?urepe,
· q~1e me cotrespondia .pata: lléu;lr,la mi· cuando. al_guno ,se expresaicomo ellos,
sion9-ue me. estaba reserva_da ~n la hu- entre s1 dlcen¡R,urepe~1~. (Cha es hommanidad. Fmto de este traba30 son los bre, y Pu~epe( Taras~o, &lt;le suerte que
artículos presentes y otros,_ qne·con el_ la tradl!cc10n hbre, es: Este 4ompre es

n:

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226

227

Tarasco. Los españoles amantes &lt;le la tre Xiquilpan y Huaninban que hace
Autonomasía, cuando estrechaban la sinónimos el Sr. Lejaria. Xiquilpanfué
mano ?e los. Ca~tzontzih oyeron decir, el plÍntó céntrico di}, esa jurisdiccion, y
Taracu relatrvo a yerno y suegra; y co- á los encargados de admiµistrar los ra~o los franceses_,n.?,mbraron-Zaragozas mos de ~u incumbencia nombraron ~ea_ los que les pareeio, y los Norte-Ame- yes Valientes cuando eran esclavos, y
ncanos Margaritas á las prostitutas, así ya hubieran los que tal noµiliramienellos desde entónces' denominaron Ta- to dieron haber ellos llevado•1ese título
rasc~s á !os indios qrie de?pues de la pe- reservado entónces ~olo á su soberano,
regr~acion, formaron alianza con los· de suerte que era una burla con que
ch1ch1mecas para fundar el imperio que engañaban á los creyentes.
·
aq~el~os _de~q~iciaron. dej~nd~ la ceni- Ex?~ico e~ el territorio ele Tenoh y
za ª· mmediac1on de Pnruandiro donde de Izmacuri, el plátano estuvo sujeto
mm'ló el último rey de Michoacan. Des- á igual caprich-0. En Iziracuaritiro le
?e ~ntónces se dice Tarasco no solo al dió hospitalidad el Estado, fijó allí sus
mdio del país sino tamhien al' idioma raices, vegetó, y distribuyó su descenque habla. Este vicio ya lo habian prac- deneia a los diversos puntos donde ahotic~o d_esde el principio de la invasion. ra se ostenta. En terrenos cálidos coMalmtzm nombraban á Doña Marina, mo Apatzingan, se da muy bien el granla que al lado de Cortés cooperó tanto de 6 gordo Musa Paradisiaca y abunpara enlazar nuestra Perla Occidental dantomente los demas. ·
ó Americana, á la cororia del tronó hoy Tal vez en Mcl9-rid se habria generade D. Alfonso XII.
tizado el nombre de Silicua, con que la
Despues. di~·id~e~do el terreno Mi?hoa- ciencia denomina al . fruto en vaina, y
cano en JUrisd~cciones, establecieron como e~ tallo del plátano es en vaina á
una que extendida hasta una protnbe- la cubierta., externa, que espontanearancia del cerro de los Pe_rivanes, nom- mente se separa·de él, todo el mundo
brada esta loma de Iluammban y ahora le conoco con •el nombre de 8icita de- •
es de Huanimbanxuato que significa ,generacion. de ,Silicua. ·
'
:xuato cerro, y Iluanimban maiz reven- ·Jamas se designa á un tubérculo que
tado . por el fuego l_ento (vulgarmente- forma el centro de la raíz: ..
,csq_mte), algunos dicen quo por la se- Abunda ,particularmente en·el tallo
meJan..za de esta cereal. así, con la flor un líquido fuerte, mancha con firme1.a
de ID?- árbol par~i~ular que lla'm? la l~~ telas, sobre todo, de algodon, al conatenc1on á los relig10sos de aquel tiem-- tacto con el fierro (Fc-3o0,00) se pone
po, queqespues le observa~on en Urua- n?gro, po!que abun~a en tanino, prinp~m y le nombraron '.Huanita Urapen- c1p10 curtiente, propio de los astrin O'enf lS, creyéndole ~l üniC?, pero que se tes. •. A: mi juicio, porque en Bretañ~ se
q?te~ta~ ~esde tie;11po lil_!llemorial va- usa mucho para·la conservacion y buen
r~os mdmduos de este genero y espe- gusto de la mantequilla y el queso,
cie en Acahuato y en San Gabriel, que una sal nombrada gP,eratidina muy ficn. estos l~timos ap.os h_an dado de sus na y b_ien purificada, la elaboran en
raices á_ ci~~~as dIStancias del tronC?, las salma~ ne la: gneranda que están
nueyos mdiv1d~os, lo que no se habia en la embocadura del Loire, es fácil que
podido consegwr, y yo·poseo uno que porlasensacionqueestelíquidolescauc~ido para ~ace! un obsequio, á la So- s~ en leJ!gua, ha¡arr ~nc~ntrado analoc1edaq d_e Historia Natural cuapdo haya gia, y por esto dich9 hqmdo se nombra
oportumdru} de su trasl?orte. 'Y a en otra giieMndf!,.
, . ,
parte hable mas detemdamente de este • La hoJa del ,Plátano es oblonga irreobjeto _botarµ~, disimtileseme por aho- gularmente ehptica, de un vero~ herr~ lad1stracc1on! y vol:amos al asunto. moso. deslabado·_por la parte superior.
Bien: Esta es la relacion que hay en- Infer10rmente, tierna, es blanca amari-

lienta,· .muy tersa, muchos sustituyen Al tallo le nombran vástago, el incon ella á la tela de salud para tratar dividuo dura bien cultivado diez y ocho
e\ resultado de los' vejigatorios una vez meses tiempo en que concluye su frucsepar~a. la cásc~ra. Los nervi?s están tificacion, y se cae dejando nuevos inadher1dos lateralmente á. la costilla cen- dividuos. En el centro el vástago tiene
tral, y.se dirigen rectamente ·á la cir- una fibra muy resistente que nombran
cunferencia del disco ó lii:nbo, tanto es- cuerda.
tos• C?Jflº la costiµ~ ·, dicha se _no~r~n El fruto aquí, y en Colima sobre to;zirf?UWS, y _Tzirin, es tambien el pe- do, le usan asado para asoci~rle á la leciolo que sost~ene ~ la flor, despue~ los che de vaca, y desayunarse con ambas
fru~os, adhendos imperfectamente en sustancias; bien maduro se toma por
~sp1ra~, á cuyo grupo 1;1oml.Jran racimo, gusto. En San µabriel le cortan verde,
a medid!l- que se ~ructifica se despren- le acomodan en grandísimos canastoden \os,pétalos foliáceos, que ~onde.un nes de otate, envuelto en sicua desmorádo oscuro, estáµ formando capas pues de rosearle. Sujetándole á la inc_oncéntricas, y 1cmbt1¡~lven Jos estam- s?lacion se madura para aguardar, ar~res blancos de anteras amarillas, ácior- rieros que no escasean y vienen á este
nados de un repliegue donde se fijan, lugár desde el Bajío, hacenalgunas carlleno por lo c,)mun de _un líquido almi- gas iquí de él; de maméy ( Lacwia
barad?, á ~?nde el colibrí, la abeja, y 1naniosa) y en Tarasco Giíacits. (Aunotros mqmlinos de las ~ores le buscan, . que Fray Crisóstomo Nájera dice que
y le recogen. La flor siempre queda en nunca comienza palabra alO'una en ese
par~e, en el extremo libre del Tziriti ó idioma con G, la voz · viva enseña
pec,wlo, es _de figura convexa ?ónica lo contr,ari~; P.óng~sP. mucho. cuidado
por el ex!er10r, y se nombra perilla. cuando los mdios dicen Guari que con
Las hoJas, ántes de su completo des- frecuencia le repiten y significa mujer,
arrollo, están arrolladas sobre s'í m~ y siempre con mucha claridad se per11:as; por lo regular en la parte supe- cibe la G; á. ninguno, aunque esté menor del tallo se encuentra m1a así, y á dianamente ilustrado, le he oido decir
esta le no!Ilb~an Candela, en Tarasco Hitari), de Huicamo Litwraa fructus
candela sigm~ca. vela rara proporcio- au,ri, las dejan, se pasan á Apatzingan
narse luz artificial! y hay semejanza por San Juan, ó San Francisco Cerivan
en que parece serv~rle ~l ~allo de can- dond~ quedan otras de grana.da de china
,
delabro.
Passijlota cerulea y en ese lugar, ó
1
Candela, como se ,:e, es Ta~asco, pc-;.)?arácuaro cargan arroz Oriza 8ati1:a.
ro no fue.ron los indígenas·del ~stado Chico Actiras Zapote, y otros efectos
los.que dieron este llOI!).llre á la hoja que á su vuelta recogen para llevarles
ú}.t1mft del plátano, sino los .E.spañoles al interior de la Repúblicl)., entre ellos
,no~brándole vela, y },lasta ahora wtoda zapote prieto, J)y_osp_irus nigra.
.
hoJa fina:tersa y ~rrollada.sobr~ sí mis- En Spn ,Juan de los plátanos dejan
males dicen vel!tas. , . ,:
pa§ar el fruw del plátano, le cubren
Esta_planta de orígen arabig.q vejeta de ijgurai de sicua, y así les llev·an á.
muy biqn en terrenos cálidos, deman- otr~ ¡&gt;9bla9iones para su consumo.
da.abono, humed~d y aseo, de suerte Algunos las hacen con curiQsidad.
que se le debe despo3ar de las cubier- Este fruto, sobre todo, en tierra catas secas, y de los _individuos de otra liente, se digi_ere con dificultad, pero
clase que ·nven junto a él, con excep- está sujeto á idiosincrasia.
·
• cion del café á qui~n par~ce,abriga, y I En los Reyes de Salgado, se.cree vulcon su sombra ~e p~esenta loz~~o, mu-_ garmente que por el agua potable, en
chas veces el café sm esle auxilio toma particular la de Santa Rosa, que·es la
. en. sus hojas un 90~~r amarillo, se mar- de mayor consumo, contraen enfcrmechlta, y concluye sm ªªr fruto.
da.des del híg~do, efectivamente muchí-

•

I

J

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la

�228
simas personas están allí afectadas de ··sando á la fermentacion acética: . en
ese órgan? y s-q.s anexos, y se observa segui9a se fermenta y se sujeta á la
e1:1 ese lugar la H~patalgia biliosa ~ri- cohoba.cio~.: Ya que to~o·_este pu_nto
gmad~ y entre,~mda por un~. exce.s1va. recorqaré que en.la Rep~hca Mex1casecrec1on de b1hs que se detr~ne en los na' donde se ha generalizado tanto el
~onductos cí~tico, ~eyátic6, ó coledóco, uso del lic~r q_ue. causa ebriedád, se hao en la -yencula billar, y uno que otro ce necesario imitar ·a B9ston, que en · •
caso de mfa.rto de ese órgano. ·
f813 se ocupó enérgicamente de aboEl agtta_po~able dicen,, porque rosa lir ese uso. Europa, Asia, ·_África, ysocon }as ra1ce's._ del plátano. llevándose bre todo los Estados-Unidos é Inglaterparti~ulas nocivas; pero a eso debe ra han formado sociedades en que ha~achrse la temperatura caliente y hú- cen un compromiso solen:ine de no usarmeda del lugar que favorece mucho le, sin mas que la razon y el honoran'
te las sociedades que respetan, cuyos
tales afecciones.
.Baanan 8cke1'oert, le nombran los resultados han sido de mucha utilidad
Egipcios á un delicioso néctar que ex- al pueblo, y de consiíl'uiente al en(J'rantrae1;1 del fruto de e~te veget~ . . Como decimiento de las n:ciones en qJe no
contiene mucha azucar es rico en al- pierden este punto de vista.
cohol, para preparar éste, se escoge el ·
muy maduro pero con u.na sola parte
(Oontinuará.)
de un fruto alterado se pierde
todo
pa··
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pARA GRANIZO.
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229 ..
p~ra acudiy ~ este remedio y ~a preve-¡ p~ciadas entre sí de treinta á treinta y
mdo~los,agpcultores del ~r~mz?· Mr. ?meo varas; en Francia hemos visto,
Rougier. a.firma, y esta. anrmacion no antes de este aparato, que es al que se
car~_ce de fllD;dameÍlto, que la falta de refiere _al Sr. Alvarez, pone.r como paabrigo y d~ arboles ~le-yados arrastra ragramzos, perc~as de Ii.lad&amp;l,3, que lleesta calam1dad. Conviene, pues, no des- van en su extrem1da4 una punta aguda
montar, y al contrario, abrigar con ár- de laton y en cuya percha corre desde ·
bole_s elevados, como ~l Eu~alyptus.. la insercion del metal con la p~rcha una
Dice Mr. de Gasparm que él ha vis- cadena delgada de alambre ó de cobre
to en el canton Suizo de Vaud, á todo que viene á depositar la electricidad en
l? largo de la,costa del lago Lé~an, las el su~lo. Estas perchas. como de quinsiembras armadas de para.gramzos, pe- .. ce metros de largo, abrigan un espacio
ro sin resu_ltooo'sati~factor_io, y Mr. ~ra- como d~ treinta y 1;111 metros. Es, pues,
go aconse1a al sentu vernr la graniza- converuente espac1arlos á esa distancia
da, despedir globos con puntas hácia en el campo.
las n?hes electrizaq.as para destruir el Como diJimos al principio, la eficacia
gramzo al formarse en la nube.
de estos aparatos no esta aún bien deHecha est~ exc~r~ion 'e~ el estudio termi?,ada. Cree~os, sin embargo, que
del paragramzo, digamos como pueden estudiando el articulo de El ú1tltivahacerse y distribuirse estos aparatos. do1· y combinando la práctica en él ex·
En_ los puntos culmi~arites .vecinos á puesta con lo que aquí decimos, puede
las srnml&gt;ras, se levantan barras de llegarse11á buen término.
hierro untada;; de brea pa.ra atraer el
·
ciímulus de granizo. Cada barra ha de
ANTENOR LESCANO.
tener sobre quince varas de largo y ~s-

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En el número 5 d~l ·~º año de EL CUL-' versal. Puede que sí: toda-~xperiencia
TIVADOR corresp.ond1ente al me~ de Mar- ex~g~ estudio para concluir en descuzo de 1874, pu~lic.amos un articulo Me- br1m1enlo y poco 6 i:iada se riierde con
teorolog_ía ~gricola, del Sr. D. ~· Alva- hac~r ensayos que si tocan al extremo
rez .Alv1stur, en el cµal se aconseja el' deseado, serán una gran cónquista en
uso del ·p_aragraniw para prevenir los la agricultura•.
t
' ·
efectos }evastadores de este -~uésped El paragranizo de que habla el Sr.
~tmo~fe~1co. El Sr; ~lvarei ~o ~etana· Alvarez no es fa,' primera tentativa que
la practlC!:l,, y los agr1culto~s qu~ ~eeu se haya hecho para conjurar' el graniEL CULTIVADOR y viven. en la~ r~~wnes zo. M~. _Bose·en su Oóiirs u:ag_ricidtuam.enazadas por el gr~mzo;~os J1eneu, ,.,.e! ed1cion de 1809, aconsejaba ya el
desd~ aqu~lla époc~, 9ue~t1onand? s~- us~rd~-'/?untas metálicas para atraer la
bre la m~ne~a de col?Car Y, distribmr· electr1e1dad atmosférica' y tdestruir el
so~re,~l ~err~no las ~arr~s. que desem- origen del granizo. 1:Mr. Graud .A.ussy
penan el 'Papel de prescnb1dores.
• observó á principios de este siglo que
~utes de ~nt!ar' eh fa;s explicaciones el granizo devastaba todos los años'
• pedid~!, advirtamos á ~ucstros ~ct?r~s· las:eosechas de la ~ldéa de 8ayat cer·que.e. cola.bora.dor de nuestro· p~r16d1- oá·de Clermont Ferrand á cau~a de lo¡
co.~~ refiere 3. ~nsayós rr~ctjtaa~s en: m~chos·parara.y.?s 1que }a do;inaban,
Inglaterra con algun éxito; pero · que m1éntras' que los :pueblos·vecinos 'esta. nosotrollno asegurantos .cp,10 sea µn han e:xae:ntos de e$ta'*eálamidad. En Ba. remedio definitivo, una panacea uni- viera, el I gobierno "tomó la iniciativa

.

CULTIVO DEL TE. EN LOS ESTADOS-UNIDOS.
•

'

11

(TRADUCIDO DEL INGLÉS POR

D. R.

¡t.

VEGA).

Por las experiencias hechas, aunque Se hacen generalmente dos cosechas
en pequeña escala. en la Carolina del de hojas al año, una en la Primavera
Sur, Tcnnessee y California, se ha co- y otra en el Otoño, siendo mejor la prinócido que el clima de muchas partes mera. Las plantas se siembran en lo!
de los Estados-Unidos se adopta bien caballones 6 lomas de los zureos, á disel cultivo de la planta del té de China tancia de cuatro piés, unas de otras, y
(Thea viridis). En Chiná se produce en solo se les pei·mitc crecer á la altura de
la parte comprendida entre los grados tres piés. Una plantacion dura diez 6
20 y 40 de latitud Norte. La planta no doce años en buen estado, llegando á.
n~~e~ita u~a temperatura.cálida, es de los dos ó tres años a.su completo desd1ficil cultivo,. y_ le com1ene algunas arrollo, cuando ya puede producir nna
helada~ en el mviemo. El terreno mas regular cosecha. Despues de establecipropio es el ligero y que no sea cena- da así una plantacion, se requiere pogoso. En China crece frecuenLemente co trabajo para mantenerla en una consin cultivo en algunas colinas y tam- 1 dicion floreciente.
bien en los planos secos, y no muy ri- j El té fué introducido a la isla de Jacos en tierra vegetal.
·
va por los holandeses, y hasta hoy se

r

�231 ·

230 ,.

•

cultiva con bue~· resultado'. TamLien
se produce en el Bra$il.
.
,
Enormes cantidades de té se cqns_uroen en las diferentes partes del mundó. El mej~r consum~ se hace en la
Gran ·Bretaua ascendiendo á sesenta
millones ·de libras anualmente:· El año'
de 1661 se introdujo á Inglaterra, se
vendía al precio de 30' á 50 pesos. la libra. ·En 1862 se importaron ciento nueve millones de libras. Lo usan mucho
los holandeses y los rusos. Las i.mportaciones ·en los Esta.dos-Unidos, en los
últimos diez años, hasta Junio de 1868,
fueron las siguientes:

dos, iio có~siguie~do mas qu~ l~rr precio de ~O ~ 75 ~entctvos, y C?n el ~lto
Yalpr 1a.el Jorn.al, pa_rcce ap~~s Posible
al presente competir con Chma, ,donde
el_tra~~j? manual es de 3 á. ~esos al
mes.
.
Los chinos están' ahora inmigrando
en gran número á nuestro paí~ en lá
costa del Pacífico: cuya oportum~ad 4eb~ :ap_rqvecharse para p_rosegmr ~ste
ne~oc10,_y establecerlo si remunera el
tranajo. El~cultivo ~el.té deben co~e_n- '
zarlo los chm9~, qmenes e~tá~ fam1harizados y posee11 los conocmuentos e~pecialcs 'respecto de la planta y _manipulaciones del té, y ellos vencenan fálln 185ll librns. 2ll.268,i57 $ · 7.388,Hl '· cilmente las dificultades que nuestro
5
8·915•3271 ' ~ueblo necesitaria de años para enten1800 ,,,, 31.6ll6,6
",, 1861
26.4lll,9567 ",, 7.056,lll9,
dº
·
,, 1862 ,, 24. 795,983 ,, a.560,~oy. er y r~me iar_. , .
.· .
,, 18&amp;3 ,, 29.761,037 ,,'• 8.013,,73 ·.
Cada mdustr1a util que'Pueda ser ih- ·
49 •8~ · 'troducida y añadida á la industria na,," 1864
37.229,176 ",, ' 1º·~
1865 ,, 18.59ó,314
4.102,806
.
ib' . d 1
. '
,, 1866 ;: 42.978,576 ,, 11.116,623 , cional, rec ira to a a prote~c1on que
,, 1867 ,, 39.8!l2,656 ,, 12.415,037 el gobierno rueda darle; y si los pro" 1868 , .~ 37.843,612 · ,, 11.111,66
gresos en e cul~ivo _del té, ahora c?La diferencia entre el té negro y el menzado. en C~hforma con el tra~aJO
verde, depende principalmente de la de los ch~n~s Y. Japonese_s probéJ:ra bien,
manera de beneficiarlo y de la edad de no tendra li~1tes esta mdustr1a en la
las hojas. Para hacer el té verde se de- costa del ~ac1fico: .
..
jan secar las hojas sin exponerlas ála Un escritor califormo, .tratando de la
humedad, despue~'de cosechada. Para introduccion de_ las plant.as·.del ~é e?,
el té nearo se deJan al raso por la no- a~uel Estado, d1~e que la meJo1' expos1che, par~ que reciban e! sereno. Tam- c1on para el crecimient~ del arbuslo. JS
bien se usa colorar el to verde con al- el terreno alto y suficientemente fno
,runas sustancias para darle un verde para que haya algunas heladas en el In~as fino.
,
vierno. Las lade_ras ó f~ldas de n~1estras
El Doña Junios Smeth de Grensville, montañas son ciertamente propia~. El
en la 1 Carolina del Norte, ha logrado mimero de plant~s qu~ se han_cultivado
cultivar del té en las partes montai1o- dan un~ ev~dencia sa~1sfactorrn. de q~rn
sas de aquel Estado, expuesto alas he- medraran, Y.quedaran tan ~uenos 1eladas del I1wieruo y á. la nieve de ocho sultad.os aqm com? en las caidas d~ los
ó nueve pulgadas de espesor, sin que montes ~clados IInnalayas e1;1 el Norte
las plantas sufriesen dap.o alguno. Ko ~e la I_nd1a, d_onde las .Plantac1one_s han
hay pues inco1weniente para el culti- 1mpe1'hdo las 1mportac1?~es de Cluna.
vo del té ~n los Estados-Unidos, pro- l~err Sclme~, admm1strador de una
curando adoptarloe.J.l suelo y tempera- hacienda exper1me_ntal en «El Dorado,»
tura de propias localidades.
. donde l~s colono,s Japoneses se ocupan
Segun la Memoria de 1868, ~obre C?- del c~tr'i'_O del te y de otras plantas _de
mercio y navegacion, el prec10 medio su pais, mfo;ma que todas las nue, as
del té es de 50 centavos, al que se au- plantas de t9 cultivadas_ en sus terrementan 25 por derecho~, gastos de tras- nos,, son n,acidas de semillas ¡:i~antadas
porte y ganancia del importador; en- eu lín~as o surcos, CO?J-O el friJol.
,
tónces el producto en los Estados-Uní- El tiempo mas propio para hacer una

º

~

1

plautacion en el Estado, es el de los me- cüJ.l; pero no .consiguió. darles el gusto
ses de Noviembre ó~Diciembre. Los delicado y la fragancia del té importabrotes comienzan á. a_parecer á. los trein- do, pero en sus efecto;; el mismo. .
ta dias, y para el siguiente Mayo ha- Un escritor de la Carolina del Norte,
brán llegado las.plantas á la altura de 1asegura que en aquel Estado se ha cul14 pulgadas. Entónces se'cortan las h0;- tivadó ~l té por cerca de 30 años, y que
jas tiernas y comienza la ma11ipulacion:· lo línicp que se necesita ;para el buen
primero, poniéndolas á calentar~n una .éxito es el conocimiento que poseen los
cazuela ó pala de cobre, luego pasán- chinos en el cultiYo de la planta1 y bedolas á un canasto, que se agita violen- ne.licio de las hojas. Añade que las
tamente al aire libre hasta que se eva- plantas son fuertes y prolíficas, y que
pora la humedad producida por el calor despues de ser plantadas se propagaen la pala; en seguida se ponen de nue- rán espontáneamente. Florecen a la
vo á calentar y se enrollan en las pal- luz del sol y á. h. sombra, en suelos de
mas de las manos, ouidando*de no. rom- marga, arciUa y aun en los pedregosos,
perlas; otra vez se pasan al canasto pa- s~n cultivo. Se leva!ltan _anualmem_e
ra agitarlas hasta que queden secas~ y cinco cosechas de hoJas, siendo la pri·
ültimamente se empacanJ~n ivasijas ó mera para el té verde-y las otras para
cajas para mandarlas al mercado. , ;· el negro.
Cuando los arbustos. hayan llegado á 1
, •
una grande altúra, S&lt;n.~cortan p~ra que - CULTNO y PREPARACION DEL TÉ.
ll':leden á la de tr~s. pies, rep1t1éndose
anualmente esta operacion, y así pu~- Se ha recibido ~n'a comunicacion de
den continuar rindiendo buenas cose- H. A. Shipp, plantador 'de té en Cachas hasta los treinta años.
char, India, comprendiendo una Lreve
Es conveniente que las plantas dis- noticia de la manera como los indios
fruten' el sol de la mañana, y para l~ cultivan y preparan el té. Se re~ere á
grar esta e~posicion s~ hará el plantío los _tées verde Y. negro del com~rc~o obal lado Sur de una colina; de lo contra- temdo 1de la misma planta, difiriendo
rio se volver.ian las hojas amarillas, y el lás élases solo por la edad. de las hojas
té será ae una calidad inferior. Mr. y su manijmlacion, y clasificando en- '
Schnell posee un terreno de 120 acres tre los primeros Jwaµkay, Hy~on, 9clisto parwhacer el plantío, y 400 acres long, C?ngo y_ Bohca. _AconseJa l.~ 1mmas q:úe se propone ·prepar~r p~ra el p_ortancia de obsetvar ciertas part1culami?1!1 fin. Creo que en Califorrua se · ridades en el cultrYo y manufactura del
puede producir el té tan bien, como en té, sin las cuales jamas podrá olJten_er- r
China y el Japon, y que la {mica enes- se buen resultado, como son la_ cle~c10n
tion que se presenta• respecto de 'este adecuada del terreno para el plantio, la
cultivo en el Estado, es·si se puede con- facilidad del'trasporte, la clase de traseguir el trabajo aun precio que haga bajo, la experiencia teóric~ y práctica •
lucrativo este nei~ocio.
.
, del cultivador, y la adquis1c1011 del s~Un 'correspons%i en Mississippi escri- ficiente capital. J?emuestta que hay
he que él recibió del departamento de una grande extens1on de tierra en este
ao-ricultura, un nümero 4e plantas del país, propia para la produccion del té,
tó de China, en la Primavera de '1809, entre 1os paralelos de 29° y 3tlº de lay que han crecido á la altura de cuatro titud Norte; que c?mprcnden á los Esa seis piés, y de tres á cuatro de diame- tados de 13:s Carolinas del _N~rt~ y _del
tro el follaje. Dichas plantas comenza- Sur, Georgia, Alahama, M1ssiss1pp1, y
ron á florecer en Setiembre, y conti- porciones de California, todos dentro de
nuaron así hasta que llegaron las fuer- la línea llama.da 8itm1nu-,·ain y con
tes heladas de Diciembre. Secó las ho- ríos para la irrigacion en caso que fal- .
jas a la sombra, al sol y al calor artifi- taren las lluvias.
..

�SITUA.'CION'

2S~
TBRRB~O y t.EliPERA'l'YRii.l' ~e'ape de su tfe~a:v~~tá.l ~ !lás COP..

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• .·
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1 · ,: ·
nentes da las apas difichltatxd.ó".el cul-Mr. ~ipp tecom~nda como l&amp;" m~ tivo. Es de sum~ ,wmtaj1::ta :pro'Ximi·
jor situa.oion pa~ un plá.ntio •'i~ té_. un dad del agúa-'l?ara tégat"taatd 1ós crialuga-r inmedia~ ·á;'una, vía de traspor: deros ó' a.Imáe1gas; ·oo~i!!S pl~n~ jó:
te, plano ó ligera~en~e ondulado~ álg-0 ven~ dt,1t!tnte los pritt1el'Ó$ años ·de:· su
~levado pa'i'a· dar s ~ á las agn~ .. creeimiénto~r ·· , . ·;:··
··
Las localidadés·demasiado escarpadas
.• . •.. · ' 1• •.
deberan Érrita:rse, por estar sujetas· ~l
· i- (Oont,m,uorá.) •
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El !Ooloo.ial Standard·,I; Jam4ica Despatch, icía, ias cafi&amp;s ·ést&amp;n oo»,.tratW&amp;s f. 14' &amp;eli•
que se publica. en Kingston, ha. dado :á luz :nes y 6:peniq11es1por-toamlad&amp;" · ,l, · .
un articulo que contiene muy intere¡¡"ntes· ''En Saiita,·~P4J1'; r.,:iJJ.íum»¡ ~ntrales
datos para nuestros agricultores. Tdtase de;ltp. _~-sla;~e Cll~~ ;1o, ~~tts, 4~1f.~on
en las Antillas inglesas, _siguiendo el ejem- los primero11 .en é~~v~r 1; ,v¡qadei, cañas á.
plo dé las francesas y el ·nuestro, de' plan- es.a s ~br~ca&amp;,
reci~n S ~
- por_-cada 80
1
tear en grande esc~la l.a~ fá~riel),s,c~n~r~les ari:~~as,, _6 sé.án .9, ~.~ IÍbriLf ~e caña, lo qµe
de azfica.r, sepat'ando esta. 1Mustna de. la, eqmvále i 'U chell:µea ~·~filques ,or ·toneagrfoultura; y el éxpresado '. periódico, des~. lada/'
, • ' 1n · • ' ·. 1r, ,
. .
pues :de anunciar qué el proyecto de Mr. • jjEn la centrlll _S an l Vicente,· en:Pae~
Burton·paTa funda11 . tniafactvria ce#itrat en Rico!, se páp)el 6' por ciento d•l•pésó'de.la
Jamaica, habia sido fa\'orable~ente :acogi· cañá., con.al'!eglo al precio medio. clel11u:ú·
do en Inglatena~ recopila. da.t(&gt;~ -muy inte- :car:: el pre11io va.ría, per.&lt;i ~puede_,,alea-la,se
resantes, y hace observaciones muy dignas ,en su término mecij.o en 16-che\i1'es-J&gt;~ tode ser.tomadás en couaideracion por. los po- nelada." .
. ·.
.
seed,ores del principal elemento de nues.tra
"En las de Marthµca, de '13 á 18 cheliriqueza.
nes 8 peniques, segun las 1luctuacioues del
])ice el Standard que se arraiga. en Ja.- precio del azúcar, término medio, 16 cheli·
·
'
maica la opinion de ser los ingenios centra- nes tonelada."
les el único medio df(extender el cultivo de
"En las de Guadalupe, lo mism!), 16 che ..
la cafia y la prodaccion del azúcar e11 la co- lines tonelada." ·
·
A
lonia, puesto qu~ solo as( se fomentará. la
"A .Mr. S. G. Cha.pman, haeenda1'ó de
inclinacion que conserva~ aquellos braseros Cuba, le ofrecen cafias eq graµdes cantidapor el citado ramo de la agricultura, junto des, entrega.das en el molino, inc~nyend.o el
con una preocupacion insuperable por los acarreo por espacio de una 1_ media millas,
trabajos en. comun de las haciendas. Y des- á.' 9 chelines, 2 peniques tonelada.''
• pues de insistir en la necesidad de no dejar
"Los Sres. Cail y Oomp\ de Pa.ris, asede,la. mano tan vital cuestion, publica lo si- guran que se les han ofrecido ca.ñas en Cuguiente: En relacion con esta materia, nos b:l, si esta.blecen una central, a.l precio de 8
ha escrito Mr. Burton una carta que cree- á. 10 chelines ton~lada." '
m9s digna de publicacion por los datos que
"Mr. Bogen, de San SalT'ador, tuvo oca.contiene. Dice Mr. Biirton:
sion de comprar una gran extension de ca"Un punto interesante á los cultivadores fías á $1¡ por 1,500 libras, y cree que fácilde cañas, que deseen contribuir ú. las fábri- mente puede contratarse al precio de 9 checas centrales, ha de ser siempre el valor de lines 4 peniques tonelada.
aquellas. El conocimiento del precio en que
"l!r. Aifredo Fryer, cuando reunia case compran y venden en otros países, ayu- ñas de varios puntos y en varias islas de las
dará considerablemente á satisfacer sus de- Indias Occidentales, dice que podia comseos."
,
prarlas á 10 chelines- tonelada.''
"En la. factoría establecida en Santa Lu"En Antigua, 30 acres de plantacion de

�234
••

11

·1

Hubo quieu se acordase de emplear la pa· 1 puso uu i1orlic:ultor de Gaud uua Aroideu
ja. como medio de evitar todos los peligros . que llo.mó muy especialmente. la atencion
.
de los visitantes por su extraordinaria. her·
que de la caida del rayo resultan.
Quedó demostrado que una. botelb de mosm·a.-Esta magnífic11. planta fné lleva·
Leyden, cargada con electricidad suficiente dt1. tí. Europa cou otrus plantas tropicales
para matar un buey, es inmediatamente des· por el celebrado viajero, Dr. Y ou Schatzer
cargado. sin chispa ni explosion con un pe· quien la encontró en las selvas de Guate·
dazo de puja de tres centímetros de ancho. mala, hace. como veinte aiíos.-La· plaut:i,
Segun este principio, es fó.cil construir pa· füé entregada cntónces al Director clel jar·
rn.r:i.yos en cualquier lugar, aun en la casa din de nclimatacion de Viena, quien . des·
del pobre. Para ello ba¡..tará. fijar una cuer· pues cle haberla. cuidado y cultivado cou el
da de paja con un alambre de la.ton, metién· mayor esmero durante siete afios, al fin con·
clole en la extremidad una punta de cobre. siguió que floreciera y hts flores son de
Este aparato fué colocado de 60 en GO fa. una hermosura tal y formas tan elegantes,
negas de distancia en los alrededores de Tar· que la Aroidca ha adquirido una gran fa·
les, y todos los scmbrudos fueron preserva· ma entre los horticultores y aficionii.dos.
dos, no solo de r:i.yo, sino tambien del gra·
En honor del distinguido viajero el Sr.
nizo.
Schott, director del jardin de aclimatacion,
Si este nuevo aparato produce efoctivn.· la denomina Antehurimn Schestcjeriana, y
• mente los buenos resultados que annucia. el se encuentra hoy esta hermosa. planta cu lit
Noui:eau journal d' Ágricullure, constituye mayor parte de los jardines botánicos. Sin
sin duda un importantísimo descubrimiento. embargo de haberse generalizado tanto, la
planta se tiene en alta estima, así que el
EL LINO DE TLAXCAL:,.
dueño de la misma, hoy expuesta. en Viena,
pide la friolera de 2,500 francos ($ 300), y
Segun algnn colega ele la capital, el se· es mas que probable que los conscguir:l..ñor presidentn de la República ha iuflnido El pi~ madre ele la cual descieuclexi todas
particular y directamente en la compra de lar1 plantas ele esta especie que se hallan en
una mnquinaria que debe servir para el Europa, toclu.vfa existe cu eljardin ele acli·
beneficio del lino que cou tau buen éxito cul· matl\ciou en Viclll\.
,
tiya en el Estado de Tlaxcala el Sr. Camp·
bell Smith.
r.•\ CASTRACION DE LAS G,\LWiAS.
F.X OAXAC,\.

' '

Esta operacion, ~as sencilla que la de los
gallos, i;e ejecuta 11010 en algunas pocas lo·
Y a. tí. decretarse una prima para d que CAlidades, vecinas de grandes ciudades don·
tenga en explotacion 20, 000 cafetos ó ex· &lt;le las aves gordas obtienen un precio ele·
porte determinada cantidad de azúcar al vado.
año, y nna sum:i; de 100,000 pesos para el
'l'ieue por objeto impedir la fecuudacion
desarrollo de la lnstruccion pública en aquel de hs gallinas, y 111. fonnacion de huevos
Estado.
para facilitar así l:i 'engorda.
.
La •!aStracion de Íurn gallina consist~ en
LA YAIXJLLA DE PAP,INTLJ..
quitarle los ovario~, cuya operacion no es •
.
-,ÍJeligrosa
en mancrn a.lgnna.
P arecc que e1 gobierno
de , ero.cruz va
~
~
á. imponer ó h:i. impuesto ya uno. coutribuLos O\'arios ele las gallinas son dos pe·
cion á la vainilla en aquel Estado, y el Sr. queño~ cuerpos redondos, reunidos por u11
D. Arrapito Fontecilla, aventajado cultiYa· h~~m1~uto, y parecen s~r formados por un
&lt;lor
ci,ta planta en el canton de Papan·, tcJ1do hgamcnto:;o, aman_Ilento y algo clm·o;
tln. se queja cu la Iberia ' de los incon\'c· en c.l cc.nta·o de cada ornno s~ nota unn. con·
ni:ntes que esta medida t~aerá al desatro· C~\VHfad Ctl~'fiS pnred~:5 SOU 11Sl1.Sj SC h:i.llan
llo de ese cultivo. En cn.mbio, en Campe· s!tnada;; baJo la r~bad1lla sobre una cnuneuche ha sido declarado libre de derecho mu· cu~ fuera del abdorneu.
nicipal el comercio del azúcar.
Rl modo ele operar cousisté en anuucar
las plumas euti:c la cxtremidu,d del cuerpo
y el boton, hac)endo con un cuchillo afilado
t;XA PRECIOSA PLANTA TROPICAL.
una incisiou trasv~rsnl atras y abajo del
En la exposiciou de flores, en Yieua; ex· mismo botou. Esta incisiou pone en de8cu·,

c1:

235
hierto los dos cuerpos redondos amarillentos estar guardada sin inconveniente du~·antc

y reunidos, se les separa dcha.jo del hueso dos meses, con la condicion ele hacer hen-ir
s:1cro y se les cojo cqu una tenaza ó ganchi· por segnuda vez la. salmuera espumándola.
to de fierro, y se l~s separa del boton donde de nuevo. Se ha procurado conservar ele fo.
se h:~llan¡ concluiclu. esta oper:ioion sencilla, . mism:i. manera jamones de carnero: lo;; re·
dos pu11tos de .c.q¡;tura con una aguja eucor· ! sultaclos obtenidos aprueban el m6to&lt;lo . .Pro·
Yacla y con hilo fino, deben reunir los bor· , duce ti. la vez un alimento eco116míco parn
des de la herida.
las familias numerosas y un modo de variar
Se ha practicado fa castracion de las ga· los platos: este procedimiento es igualmen·
llinns durante los grandes calores del vera· te adaptable paro. la conservacion de h~s
no y durante los frios ~el iuvierpo sin sufrir lenguas.
accidente u.lgnno.
• PAP.\S DE CALIFORNIA.
Las heridas de las a.ves como todas las
de la carne blnnca, son algo expuestas it fa
Scgun lc,s ensayos hechos por el Dr. Hcu·
gangrena, la. que se evita untando las heri·
ser recomiéndansc para el cultivo las dife·
du.s dos veces con nngiiento alcanforado.
Las gallinas castradas continúan ponieu· rentes clases de papas ele ,aquel país, 110 tan
clo los huevos que y:i. son formados, pero siu solo por la lozanfa. y precocidad con que eré·
poder formar otros nuevo:;;; las P9llouas cas· con, sino por el rendimiento que dan, pe·
t radas no alcanzan íi poner; 'SU engorda es sanclo muchas vec"e s hasta dos libras por
r.ípida y la cam~ toma un gusto exquisito, papn., conteniendo una gran cantidad de
porque las sustancias nutritivas en lugar de snstancia farinácea, couscrvúndose en buen
convcrtir~e en huevo~ se trasforman en car· esta.do por mucho tiempo, :i.sí, que segun di·
ce otro señor, son preferibles á todas las va·
ne abuuclante y buen:i..
riedades de papas hasta hoy conocidas.
CONSF.RYACIO~ DF. CARNES SALADAS.

Para fa conscrvncion de las c:i.rnes, algu·
nas personas componen una salmera de agua,
salitre, s:ll y azúcar, lo cual se hace hervir
en juuto. Cuando esté enfriado se sumergen
las ca.roes que se quieren saJar sin ninguna
11rcparacion previa. Este· método es ex:cc·
len~e para conscryar el tociu~, carnero' y
.buey. Iltí aquí la. fórmula: diez y seis litros.
ele agua dulce, un litro de azúcar na.tura!,
salitre veinte media
1,csenta gramps
libras &lt;le· sal comun. Se hace hervir toclo:
se c~puma con• cuiuado ·y se deja, teniendo'
el cuid:i.do ele sacarlas bien al enjugarlas.
La. carne debe estar reci1bierta por esta
imlmuera, y el depósito que la 'eu'vuelrn debe estar bien cerrado. Al cabo ele diez dias
111;. sala'zon es buena. p:m&lt;éo.cer: poro puc~c

de

y

y

•

EXPOSicro~ PECUARIA.

El príncipe de Gales inauguró fa cxposicion de ganados, grnnos y cuanto {i labran·
za ~e rcnét·e, que .todos los afios tiene lugar
en el edificio de Agricultum Hall en ln!&gt;ling·
to·n, uno de los lojanos b:irrios ele la inmen·
sa mctr6poli. Es bello yer {L los príncipes de
Inglaterra, di~ereuciámlose en esto de casi
todos los de Eur~pa, pasar mrista á magní·
ficas vacadas, rebaños de !!arncros de hermosas lanas, y yeguachis incomparables, así
como á. multitud de máquinas agrícolas, en
vez de asistir á maniobras de inmensos ejércitos, ruina de las naciones del continente.
El heredero de la corona de Inglaterra es
él mismo, como la Reina, criador ele ga·
nudos.

REVISTA· MERCANTIL.
Marzo 30 de 18iií.

' 63, con
La ad nana de esta capital; en el afio ·11s- De Jnlio {L Febre1:o $1.286,004
cnl que concluyú en 30 de Junio próximo p:1- $279,391 Gl para el ayuntamiento.
,
sarlo, produjo $1. !l88,364 73, de los cualcil
Conducta ele San Luis y Zacateca.~.-En
pertenecen al ayuntamiento $421, 7!l4 U,-=- las cu~tro do Enero, l\foyo, Agosto y Octu•

•

�237

236
bre, hau venido de 8:tu Luis Polosí..... conductas salidas &lt;le Eucro [~ la. fcclw, un '
$824, 918 59, y de Zacatecas $1.462,483 03. tottil' de $10.4,89,882 \JO, casi en su totali·
Para. el 4 de Abril se anuncia,· segun men- dad para cxportar!C, ·
1
saje de ayer, la salida de la couducta de Za- , lfaiz.-Baja de IlrcciQ. Ultimas ventas
a $.:i carga.
catccaR para esta capital.
Conducta de Guanajuato.-La que, entró
Azúcar.-Tambien baja en precios, auucl &lt;lía. 18 de Enero trajo $1. 485, 00~. y la que los tenedores di; las búeuns clases no
anterior $1.3ll,029 39 en fuertes y plaht 110.n malbaratado.
pasta.
.Algodo 11. -;-Los precios se entienden con
,C~nducta d~ Gua1alujara.-L1cgó ,ol 30 los derechos .U~qados por cuenta del vende·
de Enero con ~405,4 ,5. Pagaron los tondo~ i dor. .
tres cuartos por ciento de flete, y cinco poi: 1 .Azogue.~UlHroa venta á $180 quintal,
con seis meses plazo. Tendencias :\. bajar.
ciento de derechos &lt;le exportaciou.
Conducta de 'Veracncz. -En las quiucc
·
·
'
1

,1

't
1

.1

l

PRECIOS . CORR IENTES.
1

'

DE ALGUXOS FRt:TOS .\GRÍCOUS Y NACION,U,ES.
1

.\

)lERCADO DB L..A CAPITAL.
ilféxica, Jlatzo SO de 18'i5.
,1,

.Aceite de olivo mexicano, arrobn. ......... . ............. ·. ·..... .&lt; . • • • O O · ú. O O

Aceito de ajonjolí clnrifica.do, idcn1

•

1

•••••••••••••••• ........

!.... .... 3 1

{t.

4 O

Aceite de linaza, ídem ...... !. '. ... : ............................ :.' ',3 1 :í. 3 4
"Aceite de nabo, ídem .~ . ~ .... . ........... : ......... ~: ... ! : .'... / ..• ' O O á. 3 O
.A:ceite de ajonjolí, ídem .............................. .'.... . . . . • . . 8 6 {i. 4 4 ·
.Aguardiente ele cn.fi:i., hanil. ...................... . . '.......... '.. . . 15 4 :í 16 O
Idem de Z:i.catlan, itlem ........................ r. : . . : ......' . . . . • .. 15 O ,:\ 16 O
Idem mczcal de Tequiln, legítimo, idcm ....... ! ... : ....... .'.. . . . . . . 22 o' á. 24 O
Itlem idem de Tierrncaliente, ídem ...........1•••• : • • . • . . • • . • • • . • . . • 12 O ~ 13 O
Idem idem d~ Tierra.fria, idem ..•.. : ... : .... 1• • • • • • • • ! , . . . . . . • . . . . • O O tí. 12 4
Algodon Santa. Rosa.lía, en rama, nl contado, quintal'. ..... : . . . . . . . . . 21 O {i 21 2
Idcm de :N' r,zas, ídem snpJric.r, idem ídem ................. ·\ .'.' ..... 21 2 á. 21 4
Idcm de ln.s costas de V era.cruz, idem id ero ....... .' ..... '... !: . . . . . . . 20 2 :\ 20 6
Idcm de .Acapnlco, idem idem ..... ·.. '..................... .'.. . . . . . O O á. O O
Al piste, arroba... . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 2! á 1 3
Anís, ídem ........ . ..............................•.......... ·... l 5 á 1 6
.Añil flor de Tehna.utcpec y Apat:t.ingan, libra. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 2 á 1 3

lde1n corriente, iclcm i&lt;lem ídem·.. .... , ...... ....... : ............ , :-- . . . . .

O O {1, 1 O
O3 á O4
5 O :í. 5 4
4 O á 4 4
O O á. 3 O
8 O á. 8 4
Idem,de Jojutln., ide1n ... . ............................ . 1. . . . . . . . . . . . . 4 4 á 5 O
Azúcar blau.c a suprema, arroba . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . 2 O :í. 2 2
Idcm entrevera.da bhnca, segun clase, idem ............. ,........... l 7 á 2 O
Idem corriente, ídem......•..... . . .. ............... . . . , .... : . . . . . . 1 i ú. 1 i

Idcm tintarron, iclem hlcm iclcm. : .~ .. { ............ i ...·..· . . . . . . . . .
Arvejou, semilla. africana, carga . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Idem, idem ídem ménos cbsc, idem. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Idem verdín ó cochinero, idcm.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Arroz de la. Sierra, quintal.. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .

Aziicnr prieta, segun cl:i.sc, idcm. . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cacao Soconusco, libra .... ·: ......,. ........... , . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Iclem Tabasco, segun cl~se, ,1dem .... , . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cnfé de las iVillas, cont,a~o. y plazo, quintal.. . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . .
Cascalote, arroba ......•. ,,.,., .... , .. ,..........................
Cebada, carga ...... , , ...•....... , , . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Ccrn marqueta, n.rrobn. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Cerdos pesados vivos, iqc1~1.. ,. . .. . . . . . . . . . . . . . . . .................. ,
Chile surtido, cpnocido p,o r clel Jaral, idem ..... : . ,. . . . . . . . . . . . . . . . . .
Idem colorado, lc11g11;i. &lt;}E} ,p ájaro, idem. , ...................... ,.·. . . . .

Iden1 n1nlato de San Martín, iden1 . ........ : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . .
Idcm pa.silla, flor delgado, de Qneréndaro, de 1il i 5ª, ídem. . . . . . . . . .

1 5 á. 1 6
O 5 á O 5~
O 2~ á O 2!
21 4· á. 22 4
O 6 á. O 5!
3 5 á. 3
20 O á 21
1 2} á. 1
2 6 á 3
2 O á. 2
4 O {1, 4
4 4 {t 5
3 4 á 4
O O ú. 2
O O á. 40

6
{I

3
O

2
4
4

I&lt;lcm idcm de otras haciendas, varias clases, idem ........ ·. . . . . . . . . .
4
Comino, idem. . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . • . .
O
Cueros de toros y novillos, al pelo, docena .................... , . . . . .
O
Frijol bayo gordo, superior, carga ... F......... l. t................. O O á, 8 6
Idem cutregordo, idem ...... :t............... '!': . . . • • . . • • . . . . • • • • • • 8 O á. 8 4
Idcm n1enn&lt;lo, idcm. . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O (~ 7 O
Idcm pa.mi.leiío gordo superior, idem., ...... , ~..................... 9 O á 10 O
Idem cntregordo, idem ................ : . .. . . . .. . .. .. . . . . .. . . • . . . .. 8 4 {i 9 O
Idcm menudo, ídem. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • • . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • 7 O á 8 O
' . t" d h,·
~.
"d .
.
8 4 ;í, 9 O
Idcm prie 1to e .L1crr:ur1a, 1 cm ....... ·. .. . . . . . . . . .. .. . . . . . . . . . . ..
Iclem ídem de 'fierfacalientc, ídem .............. . ...... : . . . . . . . . . . . O O i O O
Idem Ayocote, ' idein ..·.·...·.·.. . ..".........·...·..................... 6 O á. 7 O
Idcm garrapata y amarillo, idem ..........,.... ~ ...............•.. , O O á O O
Ga.rbauz!l. superior, ídem. .. . . . . . .. . . . . . . . . . . .. . . . . .. . . . . . . . .. . . . . · 8 4 á. 9' 4
Gai·bamo i4m idem ........ ~ . . ·. • . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . . . . . . . . . . 5 4 :í. G 4
Gra.ll!l. oaxaqucñn, supci·ior ó blttnca, libr:t ....... '... . ..... . . . . . . . . . . O 4~ á O 4!
Grnnilla, arroba. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O a. 5 3
Harina flor de l~s molinos próximos á México, iclcm. . . . . . . . . . . . . . . . . . 1 3 :í. 1 3~
Idcm ídem de otras procedencias, idelll · ................. ·. . . . . . . . . . . O O á. l 3
Haba, carga de 108 cua.rtillos, carga. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . O O :í. 5 O
Jabon ,blanco, tabh limpia, arroba. ..... . .............. . ........... O O á. 2 4
Idcm mexicn.no,• ídem .. :'.. '..1 • • • • .1. !1: • ... : . . . . . . . . . . . . . . . . . : •• •• • • • O O á 4 O
La.uu. de carnero fina; la vn.da, arroba.. : ................ . : : . . . : . . . . . . O O á 8 O
Idem de carnero, basta de año, idcm. : . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O {L O O
1
Idem idem idcm marceña, idem •...........•........ • • • • • • • • • • • • • • ·: O O · tí 5 2
Iclem idem·bast:t de Agosto, segun clase, idem..... . ................ O O á. 4 6
!foiz de Chalco superior, carga ............................... . .. : O O á. 5 4
Iclem de contornos, idem: .. : .. : ....................... . ·. ·. . . . . . . . . . O O á. 5 2
Idcm de 1oluca, idcm ......•. •....•. : . .•........ , . . . . . . . . . . . . . . . . . O O i 5 2
:\fiel de caña¡ carga;:: ....... : ..... : ..•..•....... ·....... ·.... . .. ·.... · O O á 12 O
Panocha· amelcochada, 20 :í. 22 hojas ...... : ...... i'. , . . . . . . . .. . . . .. . O O por 1 O
Idem blanca grnnde,· 20 á 22 idem ............... ·.................. O O id. 1 O
Piloncillo, carga; ........... : . . ... : ................. ; .: •.. : ...... O O ú. 7 O
Pita oaxaqueña legítima, segun clase,·tU·roba' .... : .........·. : . : . . : . . . O O :i 21 o'
" Iclem de Acayucu.n, idcm .... ·..... :.: .............•... : : ·.. :: ...... 14 O á 15 O
Queso de la Barca, idem ................................ ·..... ,... ,O O :.i. 4 4
1
I4em morelian.o; idem ... • !1••• : • • • • • • • • • • ·.;- ••• • •• • •: • : • •• '. . . . . . . . . . O O á. 4 2
Idem de otras procedencias, idcm .................... : . .. . . .. . . . . . . O O á 4 O
Sebo blanco en bota, arroba ................... . .... : .. : . ·.....•... , · O O á. O O
ldem mediado, idem .. ·............. : .... , ........... : ; •.. : •..... ·. · O O á 4 O
Idem terciado; iclcm .. : ....................... . .. . ..........•.. : . O O á O O
Idcm en panzas, mediado; idcm. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . O O !t O O
'l'a.baco de b Y., manojo surtido, superior á ínfimo, arrob:)...... . . . • . . . 4 4 á. ,4 7
Iclem de Coa.topee manojado, i&lt;lem idem ídem ............... : ·. . . • . . • 3 G á 4 O
rdem plana de Orizava, idmn .. , ....... ... ........... ·... .......... O O á O O

•

~

�1
I•

1

239

238

Ii
1

%
%

Sau Cristóbal Chiapas ...... O :í o
San J mm B. de 'l'abusco . • . . 2! á. 3
Sau Luis PQtosi ............. 2 . ;í. 2} %
. . •....... ; 1; ... .. ... • 2 .u, .
Tamp1co
2! %
1
rrcpic y San Blas .. ,., ... ·. ,.... r O :i 8 , %
Toluca ..... .., .. : ....... ,, .•• ~ {L
%,
Ycracruz ............ .' ..... .' O {~ O¡%
Zacutccas . . . . . . . . . . . . . . . . . 4~ á 05 %

Tabaco )Iisn.uth\ y Tll\pacoy1t, segun clase, i&lt;lem ....... · · •, · -' · · ·. ., .. · 30á.42
,..
2 á. 2 6
I tlcm
.Altotonrra,
ídem.
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
·
•
·
·
·
·
·
·
·
·
·
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...
·
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·
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·
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·
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11 ·,.(
Tn"O
de Qnercta.ro, cargo.· · · · · · · · · · · · · · · · · · ·' · · · · · · · · · · ·1 · · · · · · · · ·
¡ . ~
0
'&lt;l
,
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., ... (, ·1 •
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Idein de 0 elaya, 1 cm .... , , · · · · · • · · · · · '· · • · · · · · · '· · · · · · · · · · · · · · · ·
á. l2 2
Idem de Ir:i.pnato, idcm ..... , . · · · · · · · · · · ' ' · • ' · ' · · · · '· · · • '·' · · · · : · U ~ 1í.
0 0
ldem de San )fo.rtin, ídem ......•........... , , • , ·, · · , · · · • • · · · · · • · '
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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