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                    <text>• Garcia Márqucz: Apuntes de
memoria sobre el palabrero mayor

e José Vasconcelos )' la Reforma de
Córdoba. El fracaso revolucionario

• Radiografía del campo editorial
en ~tontcrrcy

J. J. IUMIELES

MARCOS DANIEL ACUILAR

1O5~ PULIDO MATA

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ESCAnURA Y~
Rocfo CERÓN

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LO DIJl:RAJU
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���Cómo, un recuerdo
Domingo de pascua, travestís / IOSÉ F. A. OLffER / 4

TOBOSO

La obstinada batalla de la memoria / YÍCTOR ■ARRERA

~A.~~

EMDERLE/91

A la letra: canción con palabras / ■ÁR■ARA IACO■s / 53
La escritura en cartas / Armas y Letras recuerda a D•LCE
MARÍA COMIÁLEZ (1958, 2014) con una selección de
entradas de su blog Ficticia, bitácora que mantuvo de 2004
a 2014, en donde la autora reflexiona en torno al acto de
escribir y la relación entre escritor,escritura,lector. / 9

CAP~~SINA

Letras al margen: Escribir en épocas de barbarie, ¿para qué?

Todo depende del cristal con que lo mires. 33 sirenas, otro
símbolo de los pájaros del deseo / MIMERYA MARCARITA

/ ED•ARDO AMTOMIO PARRA/ 59

YILLARREAL/ 95

Así lo dijera Juan Gelman / En este breve ensayo, MIC•■L
COYARR•■IAS ejemplifica cómo en la obra de Gelman
figuran la retórica y el desmembramiento, arcaísmos y
argentinismos, diminutivos y neologismos, conjugaciones
atravesadas y atipicos compuestos, la lengua de casa y la
palabra que se ruega ser sólo zumbido. / 20
Cuatro poemas / SALTADOR OLC8ÍM / 24

®

FONDO
UNIVERSITARIO

lng Rogclio G. Garza R1wra
Secretario General

DE ARTES Y ESPEJISMOS

Lic Rogdio \ illamal Elizondo
Secretario de l:xtension y Cultura

La forma indisciplinada: el arte del collage de Ari Chávez /
ROCÍO CERÓM / &amp;4

Dr Ccloo José GarzaAcui1a
Director d e Publicaciones

Apuntes sobre la serie Militarismo y represión de Melecio
Galván / Armas y Letras presenta algunas de las ilustraciones
que forman parte de esta serie realizada en 1982 por quien
es considerado el mejor dibujante mexicano del siglo XX /

l\1tro. \lip,ud Co\'arruhi,ts
mico,·as&lt;4'icloud.com
Director editorial

Lic. Jcssica '-!Kto Puente
l-&lt;litora_amuwlctras("'Yahoo.com
hlicora r~ponsable

ROCÍO CÁRDEMAS PAC■ECO / 70

1 ic \/ohcml Za\'ala
1h1:mtza,-&lt;álgmail.com
Asistente editorial

MISCELÁMEA

García Márquez: Apuntes de memoria sobre el palabrero
mayor / •• ,. ,.MIELES/ 28

8tauOTECA UNlvatSITARIA O UANL

Dr J esús Anccr Rodnguc;:
Rector

15

Tres poemas / ALEIDA ■ELEM SJJ..AliR / 17

~

UANL

USl\'ERSIDAD AUTÓSOMA DE !&lt;Uc-VO LEÓS

U nh·ersidad Autónoma de Nuc\'o León

La materia no existe: El arte del misterio / .il■ERTO C■IMAL
/&amp;2

Escritura y cuerpo: centrífugalidades / ROCÍO CERÓM /

.

Sergio Pitol: El otro ajeno y el otro propio / YÍCTOR ■•co

Lic \ erómL.t Rodngucz
, eronica. rz(álp_mail.rnm

Flotando / 11.AKAM kOMETA i:fZKAM / 35

MARTÍMEZ/74

Disei1o

Dos poemas de [Bosquejos para] Una poesía dd deseo/ [Sketchcs
for] A poetry ofdesire / ÓSCAR MASCAREÑAS/ 37

Radiografía del campo editorial en Monterrey /
¿Cómo funciona el campo editorial en la ciudad? ¿Por
qué sin importar el desalentador porvenir económico o
la inseguridad surgen cada día proyectos nuevos? IOSÉ
PULIDO MATA, editor, comparte en este breve ensayo su
reflexión en torno a la discusión sobre el panorama local de
la edición. /78

Annu1 y l.trra.~ Rm,ta de literatura. aiu vrnlrura de la Uniwnidad Auwnoma de Nucw Lco11

AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
El humarusmo en Alfonso Reyes / AL■ERTO EMRíO•H
PEREA/40

CABALLERÍA

AMDAR A LA REDOMDA
José Vasconcelos y la Reforma de Córdoba. El fracaso
revolucionario/ El sueño de Vasconcelos de romper las
barreras entre directivos y alumnos se diluyó hasta llegar
al culto por los títulos uruversitarios y a la simulación de
un poder, adquirido por el acaparamiento de los saberes
que se crean, desarrollan y mueren en las aulas. / MARCOS
DAMIEL AC.ILAR / 46

no 88 89. ocruhrc 1014 marzo 2015. l:s ur.1 publkadon rrimcstr1I c&lt;ln,u:L por la
l ru\Crsidad .\ut,&gt;noma de 1\ue,o Lcon, a tra\'C~ de la Dire,ci,1n de Puhlic.iLioncs
de la UA \. L DomKiho tk la publicarn1n- Casa llniwrsit.m.1 dd Lihro, Padre
\1icr 909 pee esquina et1n \ all.1rta. \lomcrrcv, "-uC\o Ll-ón. \léxico, C .P MOOO.
Tddono- • 5 1 SI S3294l26. hx. • 5, SI :H2941U vd1tor.1resp.1 ns.1bk:Jcss1c.1 '\1eto
Pti&lt; e Rescna Je derecho, al uso ,xdusm1 \:o 04 2009 0618175;-0J00 J02,
ISS'.'i en tramite .unbos otorg.1Jo, por el Instituto '\auonal dd DerL'Cho de \utor
1iciru I de nrulo y wntcmdo \o 1-1 918 otorgad,, por b Co1msit1n C aliíic.1dor.1 de
Puhhc.1uoncs} Rn istas llustracLs de l.1 Sccn::tana de Goherr iuon Rc~istro de
marc 1 ante d lnsmuto \ lcXJcano de la Prnp1ccbd lndustnal en tr.mutc ! ,presa
por Serna Impresos, S.A Jc C \ \ .1llirta H5 Sur ( cntro. C P 64000, \1ontc·m:y
\uehc&gt; lmn \kx1co. Fcc.ha de terumacmn de impresión ,ncrn de 2015 Tiraje
1,5úúc¡empl '"Cs Dt&lt;tribmd p.,r Lm,cr,,id.1J Aut moma de \:111.:,0 Leon,.1 tr,l\es
de I Dm.-cu,,nJc Pubhou&lt;1ncsdcl.t l \:S.:[ (,¡,a Unncrsitm. de libr;:i P.1drc
\tkr 9t\Q ptc C'Cjmna lOn \ .111.tna, \lortem:y :'\uno León \kxiw,C P 64000

Renacer con estilo en cada nuevo número / uz■n CARCÚ.
RODRÍC•EZ/ 83

1 as op111oncs cxpn.:sadas por los autol"C5 no Ill'CC5an imcntc reflcpn la p.1sturJ dd
Luitor de la pt.l:ihc,1rnm.

Raúl Rangel Frías: un hombre de su tiempo / ISA■EL

Prol;,.b1da su repwducner tut.l o p.1rL1al de lo, c.ontcmdos e l'!1ager,es de 1.i
puhhcaoon ,m prc,i.i auwn c1on &lt;ld editor

ORTEU RIDA.li / a&amp;

Reescribir un relámpago / EDUARDO CARCÍA MAMRío•n
/91

Impreso en Mexico
Todos los derechos reservados
Copyright 2015

EM PORTADA: coaUSl'O/lfllEMCIA. #fi, COLliCE
AMÁLOCO, 2013. (DWOTOMO)

�POESÍÁ

POESÍÁ

cómo la imagen en blanco y negro

Cómo, un recuerdo*

cómo él los grandes héroes
e

IOSÉ F.Á. OLIYER

cómo nosotros los grandes héroes
cómo él mí gran héroe
cómo más tarde se fue al trabajo

(Traducción del alemán al español por Ricardo Bada)

cómo él a madre todavía
cómo me revolvió el pelo
cómo de noche
cómo hoy ya no sé

cómo yo de noche adulto

cómo el combate

cómo cada golpe

cómo de largos los asaltos

cómo cada golpe un hacerse adulto

cómo él

cómo Muhamad

cómo padre aquel nombre

cómo Muhamad Ali anticipó

cómo pronunciaba aquel nombre en español

cómo terminaría el combate

cómo antes de acostarse
cómo él el despertador
cómo se levantó
cómo me despertó
cómo me hice adulto
cómo ser adulto un par de asaltos
cómo África en el cuarto
cómo madre aún dormía
cómo él su cerveza
cómo él en camiseta
cómo él con cada golpe
cómo los comentaba
cómo él a mí cada golpe
cómo cada golpe
cómo cada golpe un hacerse adulto

" Título original: "w:ie, eine erinnerung", en: José F.A. Oliver,finnischer wintervorTat, Gedichte, Suhrkamp, Frankfurt a.M.
2005.

�POHÍ.A

puertas de camarote. Por allí

domingo de pascua, travestís
[cuartetas de abril]

salen los muert os al azul / que vienen
todos juntos del mar &amp; son
completamente negros. Los jugadores

• IOSÉ F.A. OLIYER

(Traducción del alemán al español por Ana Blázquez Ubach)

humanos trapichean apresuradamente en la
mesa del conejo con el dolor de los brotes
: 1 jugador apuesta por áfrica, ese todavía quiere puntos.

chocolate vestido de papá noel la

[Demasiado tar~e]. Las maderas

cruz gotea mazapán

nobles son negociadas / las cifras de

&amp;retales

víctimas contingentes el

de nieve. Ante la ventana

exilio
es papel usado. La palabra

anida Ostara *
en tempranas flores de cerezo su

como los huevos de pascua

blanco reciente cuarteado por el tiempo el follaje

descolorido el idioma / sapos y culebras, que saltan

es joven y apuesta frases / verde

y suben a la vida. Que
saltan y se descuelgan de la vida

algodonado / un
cuarto solar hecho a mano [excéntrico como

&amp;están

abril / veraniego

echados a perder ya hace mucho tiempo. Alguien baraja

como abril] obliga

"dignidad &amp; humana". Como cartas

: [I subjuntivo de casualidad]. El agua
a las flores flor arriba / alcanza el
deseo

escupe amargura / indiferencia

de los altares de mayo. Entonces se dice uno

&amp; incluso d cielo

a gritos y feliz en casa / : feliz. Las nubes son

: barbecho. Los niños
otean nidos. El mundo

"N. de la T.: Jacob Grimm difundió este nombre como el de la diosa germánica de la p~avera (?~tera, ~ostre) y
atribuyó el origen de determinadas tradiciones como la de los huevos de Pascua (Ostereier) a r~scencias de su
fiesta. que se celebraba durante el solsticio de primavera, coincidiendo con la actual Pascua cnsnana. Su n?~bre
tiene la misma raíz que Pascua en inglés y alemán (Easter, Ostem). Sin embargo, hoy se pone en duda que exisnera
tal diosa en la mitología germánica.

no es un escondite / de la mesa del conejo cae
entonces una piedra. Desde la piedra clava sus

�POHÍÁ

ojos un bebé ángel
con su espada. la tumba / las tumbas

están en off. El día, 1 camada de
racimos de hortensia, que se evaporan
desnudos. También ellos
en imagen / surrealistamente
"qué a gusto se nada en el mediterráneo"

U. IICIUTIIRA ll!M CAlll'.ü

Porque la escrituraes unacarta, si.empre.

.
S

a], sobre la necesidad: ·
hay toda una diversidad de posibilidades de vivjr la literatura. A veces píensó que
sí pudiéramos dejar de escribir, si pudiéramos no escribir y de todos modos seguir
viviendo, lo haríamos encantados de la·vida {quizá nos dedicaríamos a ser felices sólo
por el hecho de respirar).
.,
la necesidad de escribir es lo más sencillo dcl mundo: lo hacemos porque no hay de otra.
Hacerse una vida literaria es ya demasiado. Uno vive la vida como puede. Ennuestro ca.so,
sobrellevando esta necedad de tener que estar simbolizándolo todo, el intentp de llenar ese
hueco que sa~rá Dios de dónde salió.
í,

•

aD, sobre la ética:
Ayer estuve hasta la una ,de la mañana conversando con una amiga sobre el sentido de 1a ética
en I.acan. Ahora leo to texto y no lo-puedo creer: claro que existen las leyes del azar, claro que,
sí uno se pone a buscar con disposición, encuenn:a.
~ N. dda E

Los te.xtos que col)Íonnan este articulo fueron toll!lldos del blog Ficticia, espacio que mantuviera la escritora
desde 2004 hasta 2014. la fecha de publieaciónde cada text-0 en el blog es, pororden deaparición en este artículo: ~la
escritura en cartas", 16 de septíembre de 2010; "O tal \'ez la escritura es del otro", 16 de no,iembre de 2004; ~una se
pregunta (con acuse de recibo)", 4 de díéiembre de-2004; UHola. extraño", 27 de junio de 2010; ·ta escritura en juego,
carta a la mirada que es el corazón de la nuez", 7 de nmiembre de 2004; "Narrativa ella,indisereta", 4 .de mayo de 2007,

y "Literaria", 14 de julio de 2010.

9

�Para Lacan, la única ética posible es acruar en concordancia cpn el propio deseo y hacerse
cargo de las cónsecuencias. Ser quienes deseamos ser, hacer lo que nue$trO deseo nos dicta,
acruar sin traicíonamos.
La búsqueda delpa,dre, o de la madre, o del amor, la búsqueda de ese vacío en tomo al cual
tejemos un camino: caminar nuestro'camino, el camino elegido: experimentar el trayect~ que
da forma.
Eres muy claro al decír el tejido que eres. Muy claro. Muy incapaz de traicionarte. Lo
llamamos: congruencia. N'o se trata de adoptar los estereotipos del periodist&lt;!,_o el literato, se
trata de vívir la vida haciendo lo que hemos elegido, síendo lo que hemos elegido, con todas las
presencias, :las au¡;encias, {:Oll tod? lo que nos rodéa. Vívir la vida de ciertawanera, pero saber
que esa maner,1 es la nuestra.

nos

..

a F (quefl vecesµ K),.sobre los motivos:
CÓincido contigo cuando, citando a ],¼rthes, recuerdas que la escri.rura está dírigída a alguien.
, Considero, partiendo yo misma de Derrida, que este carácter de: eítvio es prQpío de- toda
escritura: ologs, cartas, poemas y_hasta los diarios estrictamente personales.
-Escribnnos a partir de alguienkUh otro guenos intjra y a quien, en principio, nos CÜrigimos; .
aunque en el fondo·eseotro sea un lugar capaz de ser ocupado por muchos. El.deseo es caníjo.
Y mueve al mundo.
-"
En cuanto a lo que piensen los demás acerca de cómo debe de ser un escritor, de qué cosas
debe hablar, cuál debe ser su actitud o su posición, eso me tiene sin cuidado. Hay infinitas
posibilidades para1a vida cuaJ:?do está construida de escritura.
_Escribír es ord.énar símbolos en tomo a una ausencia, convocar a es~ otro que nos impulsa
a escribir, crear un lugar de.encuentro construido de palabras, mi lugar de encuentro es como
yo l-0 deseo y es para alguien. Recibír y enviar esas cartas a ese otro que toma el ~ugar de los
lectores, que los simboliza y los representa. Hablas acerca de la forma. tPor qué habríamos
de eximirnos del placer de lo estético? Escribir, acaso, por puro placer, P?r el deseo de.gozar
la belleza; en ocasiones olvidados un poco de lo que decimos, centrados en palabras que nos
seducen, ~unque nad,a digan. ,La nada es también gozosa.
El viejo sentido de la vida. Si está ahí, si casi lo tocamos y es bello, ~sfrutable y nos hace
sentir vívos, entonces que los otros digan lo que quieran. Yo, tan·campante.

ami Sócrates (quw veces as mi Platón), sobrela ésenda:

.

· "'

No sé cuando leerás esto y quizá por eso siento que ahora mísmo estribo la novela, Jo cual no es
demasiado diferent~. ya quesiempre soy la Plate&gt;na que escribe para su Sócrates. Siempre soy
la que ~cribe para ti.,,En un secreto código donde yo no s~y yoni tú eres tu, el que no conozco,
el de la vida real Ysín embargo eres éste, el mío, aquél para quien e6Cribo cen una servídumbre
que me enaltece.

..•.. •
•..

Platón siempre estuvo detrás, €SO se sabía, 'pero no
se pensaba que de·esa manera. De acuerdo con Derrida.,
Platón haee escribir a Sócrates (iqué no era al revés?), lo
hace escribir lo que él qaieie, y luego finge que todo lo
ha recibido del Otr(). "'Es el secreto de la reproducción",
dice Derrida.
Yo digo (con humildad, claro) que es también el
secreto del rizoma, cie"la escritura en (la) red: de muchas
man~ras una re~producción. _ ·
·
Posible ~omentario del lector: "Apenas se estaba
poniendo huena y sana cuando cayó de nuevo en su
desorden de siempre, la monserga del palahrerío que
me pone enfrente". Eso dirás ahora.:.
Otra ptol;,able opíníón ruya: "Ella siempre en los
extremos: sí es invi~o, ~e sea en Copenhague".
O quizá te preguntas simplemente adónde diablos se
ha ido la Mujer Loba, si acaso está de vacacion~.
lNo seré yo misma quien escribe míentras due:(tno?

M·

-•
~

:••
~•j
11,

~

"

E
11,

UMA. SE PRECUMTA (COM ACUSE

DE RECIBO)
tEl juego de la escritura un asunto de competencia? •
En'todo caso es una competenci~ en el sentido de ser
qi.paz.
responder?,¿~ p.ablar al otro desde un lugar
incierto? ¿y qué es eso que se dice cuando prescindimos
de la éarne (o de su imagen al n;ienos)?, ¿desde dónde
se escribe y a quién? l.Acaso no estamos hablando aquí
de la competencia literaria, d~ la capacidaa de co~
1
rrespondet, postear?, tno es éste un asunto relacionado
eon el género epistolar?
tAhl, lo olv1'élaba, o estaba a punto de: aquello que rus ojos dejan caer al alma son los códigos
mismos. De eso no hay duda. Y·si n~ prodnjera·alivío ver esa raya ~ectrónica o de cualquier tipo, ·
sí no deseáramos (en ocasiones con urgencia) metemos esos signos arbitrarios en el alma. o en
el espíritu, o en donde sea, entonce§ nadie anclaóa por ahí asomándose por el ojo de la ~rradnra
(electrónica o no). ¿_No es acaso un alivio jugar a la seducción? Este juego nos acerca a otros y se
lleva a cabo en lo profundo. Atraei: unos ojos, conquistar una mirada sobre este-cuerpo de signos.
Tus pupilas són el t:erritori9.
ffe parece pérdida de tiempo o es simplemente que intentas negar que existes, qu€. insist~? ,,..

me

O TAL YB LA ESCRIT•RA ES DEL OTRO
Quizá sucede que míentras duenno en la escri~ lector ~cribe. Dicho en otrás palabras: otro
escribe mientral? pretendo hacerlo en sueños. Oti:o señala acaso el canrino. Y sin embargo, escribo.
¿y para.qui,_én, o para-qué, Lector mío? lQuién escribe en realída~?, ¿yo?, ttú que me provocas

hacerlo?
Todo esto mé recuerda los Jú'egos de Jacques Derrida en La tarjeta postal: Es Sócrates quien
- escribe, Platón está detrás él.e él,JD.~trando el camino o dando una orden.

ROi.Ar EXTIUJIO

.

)

..

..

.

El dolor de una herida profunda y culpable abre de pront; una rendija ae Iµz. Sucede en
ocas1ones. Es un hueco diminutó en donde cabe~ las verdes plantas de la terraza: la música,
las vasijas humeando en la cocina. Si por cufü:isidad una se asoma a esa rendija puede verse a sí
miSllla leyendo o eseribiendo un texto en la computadora. Una se descuore viva, sostenida de.
r

.

'

J

�...

'

'
r

r

·,

una fortaleza interna que había olvidado. Quizá al perderlo todo, o casi todo, lo~que quéda es la
desnudez de nuestro cuerpo y nuestr4s emociones. Quedamos nosotros. Hay dolor, peto somos.
Estamos ahí con a:xlos nuestros sueños, nuestra carga de locura y las fallas y ~quello que rios
fastidia y signilica un peso para quienes nos rodean. Si pudiera irme de mí misma, decimos. Pero
no podemos. Hrnos ahí tal como somos. Sin remedio. O sin otro remedio que estar. Es entonces
cuaiido sucede: encontramos de pronto unos ojos capaces de iluminarnos y regresamos la
i::onfi.aijZa. Donde menos esperábamos sucede el
prodigio de la mirada dclotro que n9s ptovooa,
nos abre)as puertas, ~os lleva al descubrimiento
del alma humana que nos está mirando y
nos habla desde su acantilado personru. He
recuperado la esperanza. Y todo por una simple
mirada. Ya sé, ando cursi

LA ESCRll'IIRA EM IUECO: CARTA.
A.LAMIRADA.OUE ES ELCORilÓM
DELA.MUE%
r
Lo importante en-todo éaso es la presencia~
ten,ernos prnsentes de alguna extraña manera.
Necesito tanto tus ojos, tu lectura de pronto,
de vez en cuando, confirmando que sí, ahí
estás, ahí está el orden, la solidez del mundo. Y
entonces perder el miedo. ...
Ya está: mí Lector es la solidez del mundo.
Lector: fanta~a,cofre donde me acomodo
en sueños, donde coloco mis pedacitos de vida
sin que Lector se dé casi cuenta. Para que no
se vayan vofando, para que el-desorden no
se los coma con sus enormes dientes. Pongo
esos trozos de vida en Lector trabajando. Y se
crea el orden sin que l&amp;etor se dé casí cuenta,
co~o si Lector fuera una caja de cristal eón un
corazón adentro.
Invento una historia. Hay unas alas enormes
en el encuentro y hay magia, neurosis, sustancia humana concentrada. Imagino que lá vida se
resume en una noche y entonces llevo a Leetor al acotamíento. Le dígo: mira bien lo que está
pasando, porque sin tus ojos se desvanece la hístoría: me desvanezco.
Imagíno a Lector furioso, en.el trabajo: los ojos ardiendo, el alma entera yel cuerpo deseando
" que llegue el fin de semana. Y yo en la pantalla de la computadora, diciendo eres mi caja de
cristal, mí ~ontenedor de palabras, mí corazón. Lector piensa: tqué tipo de presenci~ es ésta
entre tanto problema de trabajo?
Para mí, ere-s tus ojo~ leyénd?me, píe:nso,escribo para Lector.
"
Cuento con tus historias, dirá él, acaso.
Lector solidez del mundo, respon~eré a mí vez.
Mientras tanto, la vida se desentiende de ambos. Ysucede...

(2

MA.RRA.TIYA ELLA., IMDISCRffA..

,.

Un píe detrás del otro al andar. las cucharas en los extremo~ y a un lado el descorchador. Todo
elude al caos, a la ausencia de sentido. Por eso me da por crear formas, secuencias, ritmos d;
objetos en el encuach:e imaginado de un, paisaje al que se le p9nen límites (mí casa, est:a página).
Los libros en el horero, la&amp; camisas en el armario y los calcetines en ovillo dentro del cajón.
Pulir, lavar, dar acomodo a las cosas y a los signos. Camino, corro, narro incansable. Del verbq:
narrar. Acpií estoy~Escribo, pongo orden en la página. Okey, listo, bye.

1

I

_ Cuando el entusiasmo nos alcance...
La escoba, el agua y ese objeto de la mwte: el ordenador.
Toco el piano ahóra mismo.
Es un teclado de sígños, una voz. ,
Ysin embargo no se'escucha ni soy yo.
Pero está y está a punto de marcharse.
Esa que narra y desaparece.
Hay que verla cuando da la espalda.
Bye.

'I

Ahora mismo camino la secuencia imaginada
(el ritmo en la mente, en los brazos, en las plantas de los pies).
ff la'hístoria?, ¿el cuento?, tia anécdota?,prcguntadla.
En primer lugar, narro, d:ígg cosas, lcre.spondo.
En segundo, continúo narrando, y asi
Uno, dos, tres (narro).
Que esto y que lo otro, que por acá y por illá (sigo narrando).
Hasta que me canso (ya me cansé).
Basta de tanto orden, de tanto hablar de una ~sim.t en el blog (teso quién lo díce?).
TuR~

I "

.

Bye.

UTIRARIA.
Es la nostalgia de lo perdido para siempre, ese hueco que nunca nadie llenará. A veces, cuando
alguien llega, se reacomoda el mundo, La cercanía contigo, este sentirte casi en la piel, me
provoca perder un mundo que nunca existió, pero en mi imaginación me sostenía. Lo que se
pierde está adentro, nada cambia en realidad y al mismo tiempo todo se transforma. Lo que
se pierde estuvo siempre perdido. tPor qué tendremos esta necesidad de imaginar por un
instante que nunca perdimos lo que perdimos desde el principio? Nadíe, nunca, nos llenará.
Nadie. Sentirte cerca es recordar que hay un hueco dentro, enorme. Que esctibo para sustituir
esa ausencia y te deseo como llenando la falta del origen. Que trabajo mis textos para satisfacer
mí necesídad de ti (de eso) por otra vía. Que nada nunca nos-salvará. Eres mi objeto petit,'e.l
que momentáneamente sustituye la completitud que perdí cuando g} fin pron,uncíé mi ,nombre
y supe que yo era yo y que jamás vo1vei;,ia a estar unida a lo que me ro_dea. Eres la belleza que
nunca poseeré, lá acttfulización de·lo imposible. Y aun así, te escribo con la esperanza de
tocarte, de tocarnos en lo profund&lt;,. Penetrarnos. Mira este cuerpo de palabras (el cuerpo del
texto que te escribo para alcanzarte) y tómalo. Es tuyo. Destrózalo. Abrázalo. Abrá;salo con la
nostalgia de lo que sucederá. •

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e ROCÍO ORÓN

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EJ. saltúhienroartistico, tallincrcihlanente ccrcam,áde lo corporal,
duu dolory pfacer, qucambosfenpmcnos rll.&gt; .son.

L

onigqr,sínoáiferciresfermasdetmamismamJSitty,venmta.
.,
RáinuMcnia Rilke

esde tiempos remotos el hombre se ha
subyugado- ante su propia fisonomía. 8
cuerpo es emblema milagroso de vida.
Es el espacio que nos dicta la salvaguarda de la
propia existe.n,da: cl dolor que padecemos es un
recordatorio de que seguimos vivos, qµe 1a muerte
-la so~tica, 1~ álmíca- áún no no~· atrapa. La
hístoría rec-oge ritos antropofágicos, como en los
de los aztecas quienes! después de sacrificar a la
víctima, arrqjaban el cuerpo del sacrificado desde
lo alto del templo hacia la muchedumbre para que
ésta cortara algunos p~dazos de carne. Sémejar1te;
en su-sentido, a la comunión cristiana, los aztecas
parecería ereyeran en.una especie c;le extrapolación
de fuerzas: al comer u~ pedazo del sacrificado se
c~nsumaba el rito, los díoses se hacían carne en lá
carne de los fervientes. El cuerpo, así, se .convertía en
una manífesta~ión de poder, de bendición..
•
Comienzo contando ~sto porque hoy, en plena
corÍtemporaneiClp.d líquida y en auge el hedonismo ~n
clara respuesta al desencanto generalizado por la caída
de las utopías), seguimos haciendo sacrificios, ahora no
con los cuerpos ajenos_sino con el propiq, [a dictadura

estética imperante en las fisonomias de las pers;nas
los ha llevado a alejarse de lo que, probablemente, es
su naturaleza anatónúca. En la actualidad, los euerpos
se encuentran sitiados por la falta de volúmenes, pocas
curvas y figuras estjJ:izadas más allá de una proporción
razonable. El cambio en la percepción del cuerpo tiene,
de igual manéra, su reflejo en las artes. Asti la mayoría
de los desnudos de la pintura contemporánea global
(con excepciones, claro está, como la obra de Lucían
Freud, quien-exaltó las imperfecciones y desgracias
de los cuerpos y, en el orden nacional, el pintor Daniel
Lez~, quien pone de manifiesto las curvaturas de la
"familia mexicana") nos relnit-en a.cuerpos delgados,
estilizadós, magros.
En la esc-ritura, la situación ha derivado
én
.
cuantiosos,estudios sobre nuestra dimensión carnal
(recordemos el ensayo de Francisco González Cursi
.

�POESÍA

Mors repentina. Ensdyos sobre la grandeza y miseria del
cuerpo humano, autor que ha recorrido, a través del
ensayo, las aristas, coyunturas y dislocaciones de
ser cuerpo y padecerlo o el estupendo paseo por los
sentidos de Diane Ackerman en Una historia natúral
de los sentidos), en los qu~ encontramos disertaciones
varias que oscilan en,tre el c~estionamiento
simplemente biológico del proceso vida~muerte,
las enfermedades o lts distintas rnanifestaciones
somáticas que existen en
ciertos sujetos que, ante una
crisis psíquica, su ·cuerpo
Gomienza a detonar un orden
de cambios y síntomas. Pero
, los escritores y artistas ven
y van más allá, las múltiples
manifestaciones de 1-o
corpóreo: kuiguidecimiento,
brutalidad, sensualidad,
postración, sólo por citar
algunas, dan pie a la transposición de pala-hras e
imágenes a un resultado que es; en realidad, de
un ámbito mayormente cetcano a un gesto, a un
movimiento. Nos reconocemos en el otro por una
manifestación espejo, es decir,_enlas posibilidades
del cuerpo ajeno, antenuestra tnirada asombrada por
los aspectos de la fealdad,la belleza o la diferencia,
encontramos una símil es~ncia, la humana derrota
que sigmfi.ca la muerte. De-cesta manera, los límites
entre uno y otro se ven reducidos al espacio existente
entre la página y el lector o entre una pieza de arte
y el e.spectador. La capacidad del autor de descubrir
en el cuetpo del otro sus propios deseos, miedos y
de-sesperación y que, al traducírlo a su obra, permite
sean dífunñnadas Ía:s fronteras.
Al hablar del cuerpo y sus sentidos; se nos es
revelada una memoria privada' que se expande
hasta hacerse colectiva. Si en tiempos ancestrales
el cuerpo era fundamental pata los ritos, como
medio, .herramienta y objeto de sacrificio, en
nuestros pías el cuerpo sigüe manteniendo dicha
disposición: nuestros cuerpos son, todo el tiempo,
trastocados por el contexto estético, somático y
· de las enfermedades que-nos aquejan. El cuerpo
es, entonces, un espacio que permite no sólo el
encuentro de _afirmaciones y cambio_s sino de

actitudes sociales que hacen de éste un ~pacio de
reinvención, basta rúírar alrededor y ver la cantidad
de individuos con cirugías plásticas. El cr~dor
atento sabe que. al apropiarse de los cuerpos ajenos,
realiza un ejercicio de suplántamiento: en la obra
quedarán los rastros de una piel, que se presenta
como lienzo o página cargados de:,. una geografía
mu1tiemocíonal, más que fisíológica.
· Esctipír el &lt;;uerpo es encontrarse, igualmente, con,,
la habítaciól\priméra (ahora
comprendo mi cuerpo
J20rque es casa cons._!rl.lida de
palabras... )r es confrontarse
con uno ~ismo y con el _
otro, con las debilidades
que eso conlleva. Fortaleza
y vuh:!-erabílidad en estado
seminal. Al hablar del
cuerpo se tocan el deseo,
la sexualidad, d horror, el
de&lt;;esó. El princ_ipio de cualquier civilízación es el
deseo, el &amp;s-eo de conocímient9. Así, el erotismo,
parte.inherente de la condicÍón humana, es un
campo de libertad desde el cual varias plumas nos
han lanzado sus prodigiosas flechas (sólo por citar
a un autor recordemos a Raym.ond Radiguet con su
novela El diablo en d cuerpo). Hay una poética de los
sentidos en la que todos nos_vemos msertos, por ello
atte y carnalidad son compañeros indisolubles. Se
unen para hablar de verdades íntimas, humanas.
La literatura y el ar-te son,· en principio,
~proximación, inclusión de una particularidad
a un todo. La antropofagia persiste. Ahora nos
apoderamos-de--los cuerpos de los otros para seguir
desmenuzando, en un rito abstracto y canial a la
vez, los horrores y la grandeza de la piel. Cuando
Proust decidió, más allá de la enfermedad, postrarse
durante años eJi su cama, sabía que las posibilidad.es
de ver el mundo y sus habitantes cksde ese rincón
era una gracia inconseguible de cualquier otra
maneh. Supo que, para disertar sobre la condición
humana, y sus cuerpos~pers-onas, tenía que .
ipfringi1se a sí mismo la desgrada provechosa de
aquietar su propio cuerpo. Entre sábanas y sudores,
descubrió el sentido vulnerable de tragarse a sí para
ahondar en lo Otro.

J6

Tres poemas
e ÁLEIDÁ BELEM SilAlill

Historia anímica
I
oigo la respiración de mi madre igual a la de un animal enfermo con los puhnones
inflamados desperté del sueño con una flecha enterrada en el centro de toda la
llaga que es también el cuerpo abriendo los puños para dejar de marcarme las uñas
en las palmas para que el recuerdo cesara

II
alguna vez alguien pensó que estábamos desperdiciando la vida inventando
padecimientos para la cabeza porque no podíamos aceptar la locura porque no
podíamos abrazar la vida sin que los pellejos de piel muerta se nos alojaran en los
huecos

III
voy a hacerme una herida que comience del vientre y me llegue hasta la cabeza
limpiar cualquier deformación interna limpiar las paredes lavarme los órganos
con agua salada limpiar toda transferencia antecesora para nacer de nuevo esta
vez sin ninguna enfermedad hereditaria sin ningún miedo patológico

�POESÍA

POESÍA

La encía es una estructura pendiendo de una garganta

Tejido

Sueño que se caen. Uno a uno. Sueño que se parten. La mandíbula tiembla y el

La miope abre muchísimo los ojos sabe que en la oscuridad la mancha que recubre

cosquilleo corno repiquete de campanas estrellándose en la sensibilidad del tacto.

la córnea transformará las siluetas en ruido.

El dedo índice golpea tres veces y después espera, golpea tres veces y después

La miope incrusta los pies en el suelo, en el mármol durísimo, agrietando la sombra

espera. Tintintintin.

que acumula.
La miope conoce del miedo a la blancura y a los colores que chorrean frente a sus

*

ojos conoce de la calidez de su cuerpo.
No mira fuera de sí, la miope sabe que todo lo que importa se contempla desde

Los oigo chocando cada vez más fuerte entre sí corno si la boca fuera un túmulo de

adentro. Desde el punto de inflexión del recuerdo.

rocas cerca del mar, un sonido topando contra un hueco.

Qué se preguntará la miope sobre la palabra degenerativo, qué se preguntará de la
palabra perder, de la palabra visión.

*

Qué siente el ojo que hipotéticamente está sumergido en ácido y que habrá de
desaparecer un día.

Tintintintin. Una canción como péndulo en mi garganta, como péndulo en el oído.

La miope sabe que en el fondo un día habrá de sepultar sus ojos, llevar flores todos
los días, elegirlas al tacto.
La vergüenza de la niña que pregunta constantemente qué dice ahí, qué debería
decir ahí, la miope ocultando la anomalía de su futuro.

Ahora soy más consciente del acto de apretar los dientes, a veces puedo controlar

Las escarnas alrededor de los ojos que alguien levantará para que el láser chamusque

los movimientos bruscos y que en vez de la encía, la lengua sangre. Ahora aprieto

la carne, para que la miope recupere la palabra desconcierto.

muy fuerte porque aprieto la férula imaginando que los dientes por fin se harán
migas. El acto de apretar. Este miedo haciendo fisuras pequeñas. La encía es una
estructura pendiendo de una grieta.

�/

ASILO
DIJERA

CUANDO LOS
EXTREMOS
SE EXTREMAN...

"Sin?l:tliéi-an-«rlq;r. ~ aelcgu;~

LOSEXTREMOSOUESEEXTREMÁM

q l_cwnor con~~ odia... .

I

Si los extremos no admiten limites en la obra de
Juan Gelman es porque en ella figuran la retórica y
el desmembramientó,, el susurro y la imprecación,·
UM POETÁ DRAMÁTICO
arcaísmos y argentinismos, lo anecdótico y lo
trascendental, cij.agonales e intérro~aciones,
•
é un poeta dramático de la clase de Juan
diminutivos y neologismos, la flgidez yla b~squedad,
Gelman podríámos esperar que se· nos
balbuceos y cru:-te&amp; de afiladisimas navajas,
apar~ciera sobre. el escenario, deslizándose_
coµjugacíones atravesadas y atípicos compuestos,Ja
por una cuerda muy resistente. _:;_y eso sólo '"si nos
épica y el lirismo,, la lengua de casa y la palabra que se
hemos apoltronado al centro, o a la orilla de l'a sala.
niega a ser sólo zumbido, ymadas y estupefacciones,
Pero también aguardariamos a que un comando
lo esperanzado y lo inconcebible, piedras palpables
integrado por. Otros llegara con decisión hasta ese
y surrealismo de primera mano, la puesta de ~ol y la
foro. Gelman y los Otros sería la confirmación de lo
cuchilla goteante, la madre y el milite, las piernas, en
egpresado por Yehuda Halevi en "El ciego": scry d&lt;Js/
camino de. ser buenas y la misma guerra/la misma
-1/ ano come/procura/el otro // cava mis huesos/grita. Luego, · hístoria, el periodismo que se sueña atemporal y la
· de inmediato, cedeóamos ante la idea de . hacer
poesía desdeñosa_de los tnalls. .
valer una-modificación 'a lo qeslizado por Rímbaucl,
mesearían sus mercec).es algo más?
aquello de yo es otro. Para él caso de Gelman
acuñaríamos yo somos otros.
~ LA 1.EMCUÁ ABUELA
De eso se trata. Se trata de dejar atrás desdoblamientos
o mutilaciones y deslizarse hasta el desnudo de la
Al exilio nada se le escapa pue~to que fue concebido
dramatizaciótry la profiletaciónüe máscara~: c-0mo
como,un todo, un universo -no como p?J:cela. Una
en el teátro ajeno a los enormes telones y a las
. especie, pues, de tautología. Universal universo, fas~
minuciosas escenografías. T~atro como el de Jeanpodríamos decirlo? De alli la lengua como tierra para
Maríe Binoche, donde "la máscara es un medio
siempre o _patria indestructible o pan inolvidable.
para hacer nacer un actor dramático, sin muecas,
Gelm.an lo atestigua cuando el desarraigo lo vivía sólo
un actor capaz de echar al escenario cíen toneladas
a trasmano, no era suyo, era territorio para la nostalgia
de sentimientos con 7todos los matices posibles.
de Boris y Teodora y de sus padres. La declaración es
Y la máscara es el medío para lograr eso, sí, que el
crucial: "el primeipoema que escuché fue un poema
actor sea el portador de un s.entirrílento llevado a sus ,. de Push.kin, en ruso. Se lo oí a mi hermano, que
extremos". fpeslinde, Monterrey, Nº 53✓56, 1997.]
record~a
algunos versqs de Pushkín. En ese
Pues algo así podríamos decir de Gelman y s.us
momento descubrí la ·poesía 'dicha'". Y,seguro seguro,
camaradas gelmáníco~, a los que admiramos en los
IaJicha de la poesía. En aquel hogar, para el más jov~n,
escenarios de la poesía dramática cuando calzan sus
la müsíta verbal de fondo se compuso tamhíén de
máscaras. Es decir, son más ellos en tanto inteipretan
yíddísh o judío&lt;alemán. Así, podía pres agiarse que /
a la perfección la respira_ción y el modo de atemperar
añQs más tardeirrunJ-piría enJa obra del autor de Com/
la rasquiña del Otro, o sea el verdadero poeta, el que
posidonés una lengua hermana antecedente ck la que
se llama Juan {&gt; Yehuda o Eliézer o Ezequiel o Isaac o
hoy hablamos y escrib~os por estos pagos: el judío✓
Abu o Salomón o Joseph ó David o Samuel o Abraham
esni:iñol
"j
r~· o sefardí o ladino.
o Emanuel o Jo~ o.::famanokuchí Ando o Dom Pero
Dice Gelman:
o José o Juti,o o Sy&lt;lney. (Formalmente debemos
declarar que esta ]fata cQmprenC:Íesólo a los OtrosEscrtbi los poemas de Dibaxu en sefardí, de 1983
que figuran en el libro Los.otros, edícíón de AlforJa y la
a 1985. Soy de origen judío pero no sefardí, y
UníveFSidad Autónoma de Nuevo León.)
·
-.supongo que flSO alguno tuvo.f{Ue ver con eI:isunto.

D

.

tcrla~

e NIC.EL COYilll■■I.A.S

f

�\
'I

Pienso, sin einbargot.que estos poemas son sobre
todo la cuhnínación o más bien el ~esemboque
..., de Citas y Comentarios, dos libros ·que co~use
en pleno exilio, en 1978 y 1979, y cuyos-textos
díalogan con el castellano del siglo XVI. Como si
buscar el sustrato de ese castellano, sustrato a su
vez del nuestro.hubiera sídolili obsesión. Como sí
la soledad extretna del exilio me empujara a buscar
taíces en la lengua, las más profundas y exiliadas
de la lengua. Yo tampoco me lo explico... Sé que la
sÍ.)ltaxis sefardí me devolvió un candor perdido y
st1s diminutivos una te,rnura de otros tiempos que
está viva y, por eso, llena de consuelo. Quizásestos
poemas sean apenas una reflexión sobre cllenguaje
desde su lugar más calcinado, la poesía. '

Un .antecedente personal. Hace años una reunión
de poet~s del mundo me permitió conocer
-auditivamente hablando- una desconoci:da peto af
mismo tiempo entrañaple voz. La experiencia removió
no sé qué en1o más profundo de los oyentes -que no
lectores, aclaramos. Un poco después-e"8cribÍlJlos:

I

•

Fui así como escuché -como escuchamos:- no

~

•

'l.

una lengua afin al español sino a nuestra misma
·lengua congelada, detenida ·hace cinco siglos a
causa del éxodo judio de España decretado por
los Reyes Católicos. La lengua de los sefardies o
judeo¿españoles llamada ladino, ha recorrido e1
camino del Mediterráneo y se localiza hoy t~ién
en algunos países de América y en Israel Oírla o
leerla significa recrbír d~ nuevo las '9ibracíones
de nuestros indudables anc~srros. la•pal~bra
poética escrita en ladino tiene la textura de lo
rugoso o primitivo, el hechizo de lo remotamente
cercano. Por otra parte, transmite el padecimiento
y la conciencia de quienes han sido arrojados de
su hogar y deambulan por el mundo, ·sírviéndolo,
cohesionados por su Dios, sus costumbres y su
-lengua. Ésta no requíe,re de traducción. ennuestr-OS
países. Basta con abandonamos al sonido y a sus
imágenes de sabor agradecídamente antiguo.
[Papdaíaentrámiti; 1997.]

.

Esta experiencia y el recuerdo de unas líneas de
Ingeborg Bachmann tomadas de su p&lt;;1ema "~o":

,

...

1í dixí qui cayara/

• &gt;

qui si sintara a la mesa cun rrú/
qui biv.iera mí vüm/ '
qui scrivie.ra ísrus versus:

Ich mit der deutschen Sprache
díeser Wolktt um mích
elie ícli halte als Haus
treibe durch _alle Sprachen

"c1Jan~o mí aya muridu '
sintíré entudavía
il. batidero
dí tu saianil vienti"/

Con él idioma alemán
esta nube a mi alrededo,r
que rengo como casa
_
navego entr~_todas las lenguas

'·

I
1

,

[Dibaxu, 1994.]
[Miguel Covarrubias, El traidor, 1993.]
XVI

·me llevó a considerar que él caso de nuesr'ro poeta
no era tan drástico-pero sí igi;ialmente inten§Q. Pero
me equivoqué. El poeta y escritor tuvo que navegar
con su idioma portavoz dela, realid;ld profunda, en '
medio d~ la_m.arafia compuesta de lenguas pérfidas,
grandÍlocuentes y cru@les. Su decír poético tuvo
-que enfrentarse al lenguaje de los- esbirros y de los
espadotas: Se escuc,haban las mismas palabras
iaunque con signili.cados totalmente opuestos! Esas
palabras/espejos eran hijas de una Babel ponzoñosa...
porque han de saberlo ustedes, nacerá otra Babet.
Y me la imagíno. Esa Babel será, aunque algunos
tremolen su escepticis:¡no, una nación de habla
cóntamíñ.adamente gelmánica.
Pero á donde quiero llegar es a es,a necesid1d de
silnplificación, candor y entroncamiento: quiero
revivir con ustedes el sabor de'. la lengua. que anticipa
la lengua de nuestros mayores, el i&lt;líoma nuestro de
cada. día.
Pongan atención.
XVI

cuandomíayamurídu
sintíré entudavía
il batidero
di tu saia nil viená/

cuando esté muerto
oiré todaVía
el temblor
de tu saya en el vi~to/ -

~

uno queleyó·estos versos
preguntó: "tcómo asl?/
tqué oirás? lqué teiiiblor?/
iqué saya1/lqué viento?"/
(

I

'

silvestres pero elegante-s , afínes a la inmediatez,
a la, cotidfanidad... pero también a la enéajadura
de una pica en ultratumba. La declaración de
la primera estrofa J!Odría ser tomada .l:Pena-s
como eso, como una simple declaración que
sin embargo inquieta a "uno qui liyera" y#que
de inmediato suelta una eadena de preguntas •
-gelmaniartas por cierto. La respuesta cargada de
a,utorídad se~ acompafü1. de la cordial y tradiciorial
hospitalidad de tiempos idos, y del ·pedido para
que se transcriban unos versos.: los mismos de la
estrofa inicial. Las cq.millas rematan y d~scubren
lo que.nunca estuvo oculto. La declaración dejó r
de ser una proclama jactanciosa para convertirse
en versos que burilan un poderoso y pudoroso
sentimiento. Ni el alma inmárcesible ni el torso de
una bellisima habrán de trasC€D.der. Queda para la
eternidad "il batíderu / di tu ~aía ní1 vienti/", es
decir, la.sáyt como agitado emblema que el poeta
y tfaduc.tor argentino conocido también como JG
prefiriera a "falda, basquiña, f ;ldellín, redonda,
;refajo, halda, regazo, polisón, hopalanda, vuelos,
enagua, vestidura, túnica": •

"
Je rnje q_ue callara/
que se sentara a mí mesa/
que bebiéra mi vino/
que escribiera estos versos:
ucuando esté muerto

Bibliografía

"'

oiré _todaVía

eltemblor de tu saya en el viento"/

[Dibaxu, 1994.]
Las di~ciséis líneas escritas por el poeti sefardíJG son
un diáfano ejemplo. de exactitud verbal. Y son lineas

GHman, Juan (2002). De palabra. Prólogo de julio Cortázar.
Segunda edición. Visor Dbcos: Madrid.
Gelman,Juan (2005). Pcsartodo.Antol~a. Seleccíón, compilación
y-prólogo de Eduardo Milán. Primera reímpresión (Colección
Tierra Firme). Fondo de Cultura Económica: Méxi.co.
Gelman,Jua-n (2008). Lost&gt;tros. Selección y prólogo (MYo poeta,
el Otro") de José-Angel leyva. Primera edícíón. La Cabra/
Alforja/Úniversidad Autónoma de Nuevo I,.eón: Monterrey.
Gelrnan,Juan (2008). Afondar. México, 20042007. Primera edición.
Ediciones. Era/Co!),sejo·Nacional par¡¡ la Cultura y las Artes:
México.
Gelman, Juan (2008). Otron111ndo. Antología 1956-2007. Selección
de Eduardo Hurtado y pr(llogo ("Juan Gel man:· ¿y sí Dios
dejara· de·preguntar?») de Carlos Monsiváis. Primera edición
(Bibliot;eea P..remios Cervant-es). Fondo.de Cultura Econóajca:
Madrid.
Gelman,Juan '(2008). "El mepos malo~, columna Al acecho,. en
Milenio. Diario de Monterrry. Monterrey, sábado 12 de julio, p. 37.

uno qui liyera istus versus
prieguntara: "lcómu ansí?/
¿qm sintir~s? lquí batideru?/
saia?/¿quívíenti?"/

¿w

23

t

�POESÍA.

Cuatro poanas

soñar con la abuela

e 'IAIY.ANltOLCIIÁI

El alcalde sale a escena acompañado por tres seres humanos. Otro animal, otra
criatura salta sobre sus dos patas traseras. Los seres humanos ahora son cinco y
bailan. Alguien deja caer una antorcha. El fuego avanza.

los niños han vuelto
Al día siguiente las mujeres lloran. El alcalde suda, no permite que nadie lo toque:
.

Los niños han vuelto a capturar un ~agonete. Atan un hilo alrededor_del cuello: lo ·

su cuerpo está hecho de cristal. Por la tarde come pasto en el jardín, en cuatro

mandan a volar. Lo pisan, parten, le clavan las patas frontales a un madero y dicen

patas: como bestia. Dos jóvenes se van de la ciudad por el camino hacia Emaús,

que es el Cristo. Van grit;mdo porla calle que es el Cristo y las madres no estárt: se

lamentando las consecuencias de soñar con la abuela.

encuentran ocupadas demoliendo la estación del tren.
- Los niños se cansan dé juga: sí hay mucho sol y la lengua se ~a. El animal respira.
PQr la tarde todo es aburrimiento. Se vuelve necesaríp matar al-~

an~es de

a

irse la casa a ver caricaturas, pero nadie quiere hacerlo. Co1!1er gelatina la risa y

el olor de la madera y el grafito. Enc~nder las luces y evitar que la noche entre por
la ventana. No dormir.

•

�POESÍÁ

POESÍÁ

retorno

casa kitsch

los niños ven

quiero luz

a Jesucristo

en mi pecera

descender

un estanque

en medio

con tortugas

de vientos

solidarias

solares
quiero un árbol
con hojas
de papel
en el centro
demí casa
una carabela
portuguesa
un tanque
donde viva
el celacanto
un nautilo
veinte zetas:
un descanso

�J

,
esde hace mucho no se rendían tal}tos
honores c;omo los que se ofrecíeron ante
su muerte. Se imprimieron · selvas de\.,
periódicos y revistas dedicadas a él, así como
millones de fotos y artículos circularon por redes·
sociales. Se oficiaron mis;s para salvar el ahna
del difunto. Los poderosos· repitieron su aburrid9
libreto oficial, echaron discursos CQil pañuelos
secos en la !llano, mientras el pueblo lo lloraba en
incontables parrandas y se reunía a leer en voz afta
sus cuentos y novélas.
,.
Mientras una senadora colombiana condenaba
aj escritor a las pailas del infierno-;-"tln astrónomo
chileno pidíó que·un &lt;rráter de ,la Luna; o por lo
menos un cometa, fuera bautizado con su nombre.
Miles de ediciones píratas de sus hbros'tomaron los
semáforos y aceras de las cíudades. Los sacerdotes,

personajes frecuentts de sus pistorias, r:egístraron
en sus libros bautismales a cientos de !llños que
hoy llevan el nombre del creador de Macondo.
Viendo todo ese carnaval, me resultaba inevitable
pensar que su muerte ya había sido contada por
él tnismo, de forma indirecta, en Los funerales de la

Mamá Grande.
En los últimos mese$ se han dicho ta9-tas .
cosas sobre su vi&lt;la obra que resulta muy fácil
llover sobre mojado, y aunque lá sensatez invita
a quedarse callado un buen tiempo después de
ese vendaval mediático, a petición de un buen
amigo intento compartir aquí algunos recuerdos,
producto de lcrs varios encuentros que tuve con él.
Junto así memorias, curiosidades y observaciones
sobre la vida y obra de uno de los éscrítores mis
interesantes de la historia de la literatura universal.

y

i
29

�•

"" CARCÍA MÁROUD, liBALA Y EL MUCHA• _ GaráaMdrquezen Cartagena,~ inicios literarios), donde se
CNO IMPIRTU~EMTE
documentaba y se compraba&amp; la relevante importancia
de Zabalá e:i;i su ap:rendizaje.
,
Nunca he tenído la imaginación suficiente pára pensar
García Usta, quien ocupó m-ás de quí~ce ·años
que tendría Ía oportunidad de conocer a Gabo, pero
en la irivestígactón de este perredo, nos díce:
la vída me ha enseñado que e~as cosas les ocurren
"desde la primera nota hasta varias qiás Zabala le "
hizo correcciones". García Má:rquez ha descrito ·
a quienes no esperan que les pasen. Siempre ando
con la cabeza en las nubes, más
·
~u primera hoja en'e-1 diario:
ocupado' viviendo, \eytmdo, o . CA.RCÍA MÁROUEZ NA "estaba absolutamente llena dé
viendo cine, que atento a lo que
,
enmendaduras por todos fados,
DESCRITO
SU
PRIMERA
hechas
por el lápiz de Zabala,
ocurre a mí alrededor, por eso me
extraña lo sucedido. En vírtud de HOIA EM EL DIARI01~ ES~ continuaron por un buen úempo.
esa buena suerte pude conversar
•
'&gt;
Todasconellápízrojo". I.amano
TABA
ABSOLUTAMENTE
vígílante ae Zabala se introduce
algunas veces con él, aunqtíe
algunos de esos encuentros ,LLENA DE EMMEMDADU• desde su prímera nota-escrita,
terminaron las.timosamenté en
RAS POR TODOS LADOS, la que pr-áct,icamente, segúri
desencuentros, y otros fueron
el_propio Gabo, reJ:yzo en su
NECIIAS POR EL LÁPIZ totálidaél, pues fue tachando aquí
fuente de µna gran satisfacción¡
En la Cartagena 'de Indias de DE liBALA, COMTIMUA■ y allá, colocando frases sobre los
1995, en un taller de periodismo
renglones originales y al final la
ROM
POR
UM
BUEM
de la FNPt~los maestros eran el
hoja parecía un campo cicatrizado
'
periodista Yamit Amat y García TIEMPO.
TODAS CON EL por el arrojo de granadas.
,.
Márquez-, los estudianres
El encuentro entre Gabo y
LÁPIZ
ROIO".
hac~os un ejerciciQ. La idea era
Zabala fue provídencial para la
suponer que García Márquez se
fo:rmaeíón del ·estilo del fundador
acababa de ganar el Nobel,simulanma rueda d~prensa,
de Macondo. La afinnaéíón d~ García Márquez de
que sus 11-otas ei-an corregí.das por Zab'rua, y en·buena
y así discutir fonnas, estilos y re~ursos períoillsticos.
parte
rnescritas por él, no-es un gracejo de dístrac_:ción
Cuando llegó mí turno le pr~gunté que en cuál de
sino apenas un indícativo de just;i.cia histórica. Quizás
sus muertos pensó en ese instante de gloría, a lo que
a él.le deba los arranques, los remates sorpresívos e
r~spondió que, al colgar el teléfono, en lo primero que
impactantes, las frases ingeniosas, las constrl;lcciones
pensó fue en su,abuelo, el coronel Nicolás Márquez,
per~onaje trascepdental de su infancia. También en
dinámicas, la adjetivación precisa y armoniosa, la
su gran amigo de lecturas y parrandas, Álvaro Cepeda
actitud sorprendída y hasta las alusiones literarias. El
Samulli.o, aquel autor del ya clásico libro de cuentos
joven de camisas escandalosas que escribía cuenros
Todos estábamos a la espera.
kafkianos había cambiado para siempre su hern;i.étlca,
-AI llegar mí segundo turno, le pregunté qué
surrealista y abstracta manera de escribir.
Ahora el lector entenderá el motivo de mi
significaba pa-ra él Clemente Manuel Zabala, quien
había sído su primer jefe de redaccíón-en el diario EÍ - pl:egunta en el taller que realizábamos, así como mí
exti:añeza cuando GabQ me responde que sin duda
Unjve:rsal, cuando no era más que un joven de 20 años,
redén llegaq.o a Cartagena de Indias, tras dej~ atrás
las enseñanzas de iabala habían sido importantes,
pues era un hombre muy inteligente, pero que él ya
la Bogota in~endiada y saqueada por.el magnicidio del
era un escríto'r-fermado para cuando lo conoció. No
líder popular Jorg6 Eliécer Gaitan. Para entonces ya
-creía que su influéncia hubiera stdo tan importante
circulaba el libro del periodista y escritotJorge García
Usta sobre la génesis periodística de García Márquez~ como se contaba en el libro de García Usta. Y aquí
viene el muchacho impertinente, majadero, el
en ~artagena, titulado Cómo aprendió a escribir García
burro queriendo ser caballo de paso. "Maestro -le
Márquez (reeditado en el 2007 por Seur Barral como

Tespondí-, ine parece que la suya es una opinión
personal, subjetiva, a la que tiene todo el derecho,
. pero qne está desvirtuada p~r la gran cantidad de
datos que comprueban la enorme importancia de su
aprendizaje, peñ.Jd:ístico, literario, y vital, al lado·de
Zabala. Una experiencia que a la luz de hoy-vendría
a ser como una maestría intensiva en periodismo
y escritura creativa. Ust&amp;i. nos ha ense:ñado,que la
vída se inventa ~obre l¡i marcha, pero hay cosas que,
cuand~ las miras-para atrás, se ven más fáciles de lo
que en realidad fueron"~
El ambiente pacifi.co del taller se alteró, unos
~ periodistas preguntaban por el titulo del libro que
hablaba de eso, y otros opinaban al tiempo sobre el ·
tema, El coro de voces se volvíó desorden, llamaron al
juicio, y los dernás parúcipantes continuaron con sus
preguntas. Sin embargo, el episodio me dejó intrigado,
me quedó una sensación incómoda, y un tanta .
desilusionada. Tal vez fue éntonces cuando empecé
a entender que los genios., como Garcia Márquez,
cuyas obras releo con placer a cada rato, tam~ién
son seres contradictorios. O quizás, sólo quizás, la

...,.
vida'nos marca con los mismos hechos de distintas
maneras, dejándonos a algunos Jiuellas imborrables,
mientras que a otros, solo rasguños que se borran con
el tiempó, y en ese sentí.do, Zabala, quien para" tantos
--fue un faro en la tormenta, para García Márquez sólo
fue un puerto más del vendaval que creó el estilo de
escribir que hoy-conocemos y admiramos.
UM.CAPÍTUUJ MEXICAMO

Muchos años después, en el 2002, nos encontramos en
un hotel, frente a la Plaza del Zócalo en México, D. F.
Un~ amplia delegación de escritores colombianos,
periodistas, y funcionarios culturales participábamos
en las conferencias y conversatorios de ].a Feria'del
Libro dt;J. Zócalo. Se programó un almuerzo en el
que García Márquez ~ra el invitado especial; esa
oportunidad de compartir con él nos ilusionó a todo~
por igual"
Al empezar -el almuerzo, hubo una rápida
presentación de ~todos los comensales, y al final
García Márquez dijo que querta saber cómo velamos
'

.

�t

SIM PENSARLO, TAL YEZ POR EL
Todo&amp; se rieron, tal vez sólo po.r lo inesperado de
la respuesta; mientras tanto, Gabo hizo un gesto con
" DESCAMO OUE SEMTÍA,,.TRAS ES•
- la mano pidiendo silencio, al tiempo que decía "por
CUCHAR T.Alffe SOBRE POLÍTI• respuestas como ésas es que no .toman en serio a
, CA, CUERRILLA Y NARCOTRÁ•· los periodistas y escritores costeños". Ante un jalón
de orejas en públieo, de tamaña propor~íón, decidí
FICO, LE RESPONDÍ OUE P4li guardar silencio, y comentarle a Alonso Sánchez que
:- MÍ LO MÁS CRAYE OUE PASABA era increíble que "un mamador de gallo" profesional
un bromista permanente como Gabo, saliera eón esas .
ERA OUE IUMIOR~ EL EOUIPO DE actitudes de pantífice.
•
Afortunadamente, a los pocos minutos pude
FUTBOL DE LA CIUDAD Dl'. BA•
RRANOUIIU, 1.LEYABA MÁS DE 'escaparme del saMn, me fui a recorrer los pasillos
de la feria del libro, a ver edicíones raras de libros, y
.
\
YEINTE, FECHAS SIN CU.AR UM conversar con gente en las esquinas, lo cual me trajo
·suerte porqqe terminé conociendo a una chica de
P~RTIDO.
~

,

a Colombia, su si?lación social y política, para ver
qué tan buenos observadores de la realidad éramos
nosotros..Mí decepción fue inmediata, se 19 comenté
al novelista Alonso Sánchez Baute, autor de la novela
Anliablo 1a maldita primavera, quien e-Staba a mi lado. La
gran mayoría de quienes nos·encoatrábamos alli_éramos.
escritores, poetas, cuentistas y novelistas, que deseaban
conversar ddo que más nos gustaba, dela creacióny sus
misterios. Además, Gabo era dueño ge la revista Cambio,
yno existia la duda de que estaba más informado sobre
el país que todos los que estábamos allí, gracias a las
decenas de periodistas que, trabajaban para él. Hablar
de política, guerra y conllict0s me resultaba t~dioso,
.sobre todo cuando pensaba que ese tiempo podíamos
invertirlo en hablar de sus experiencias creativas,
sus formas de investigar, las técnicas y_ reGurs'os de
escritura, sus modefos de composición, así como los
cijterios acerca de aquello que se deja adentro, o se
saca de las bíst:orias, para que cumplan su función, la
solución invisible que une todo eso.~ algún momento,
Hernando Cabarcas, funcionario cultural, dijo que
estaban presentes varid's escritores del Caribe, y nos
present6. Me señalaron, y entonces Gabo me pteguntó
que cuál era el hecho noticioso que más llamaba mí
atención por esos días. Sin pensarlo, tal vez por el
desgano que sentía, tras escuchar tanto sobre política,
guerrilla y narcotráfi~o. le respondí que para nú, lo más
grave que pasaba era gueJunior, el- equipo de fútbol de
la ciudad de Barqmq,uilla, llevaba más de veínte fechas
sin ganar un partido.
·

Guadalajara, GtUe hoy recuerdo con mucho cariño, y
que se con'futíó en nú lazarilla el resto de mi travesía
mexícana.
EL MUMDO, ESAADIYIMA..eli
¡

Algo que siempre rhe asombra al reie~r los libros d._e
García Márquez, es la capacidad que tuvo de prefigurar,
como en un gran mapa, toda su obra antes de escribirla, ,..
de tal manera que cadaµbro parece responder a·un gran
canto coral unitario. AsÍ' cuento tras cuento, novela
tras novela, logró cifrar en un nuevo cóp.igo-elmodo de
vivir caribeño, logrando trascenderlo, hasta responder
al misterio humano universal. Asi logró representar una
realidad paralela, a través de la ficción.
Fue cl escritor y periodista Remando Téllez quien tal
vez entendió mejor el espíritu presente en su obra. Una
vez en Cartagena, hablandosc,bre Téllez con Guillermo
Arriaga, el guionista de la peliéula Amores perros, este
me dijo que, gracias a su cuento "Espuma y nada más..,
descubrió nuevas formas de contar la realidad, más
sutiles y sugerentes. Hago esta digresión para informar
núnimamenfe de quién estamos hablando.
Y volviendo a Garcia Márquez, nos dice T~ez en
un ensayo sobre El córonel no ti.ene qµÍi11 k escriba: "Su caso
me parece que es el de una intuición, una adivirfacíón
adnúrable de la belleza y de la verdad, del horror y la
hermosura del mundo. bituicíón servida también en su
.caso por un apetito sensual del misterio de los sei:es y las
cosas. Apetito e intuición que le permiten reemplazar.
el esfuerzo del conocimiento previo y lento, conseguido

32

trabajosament~, por una súbita iluminación sobre los
hechos, las personas y la vida. Peligroso y envidiable
don que le ahorra mucho camino1 "mucha transpiración',
como decía BaJzac, pero que no obstante, sin la vigilancia
exasperada de lamteligeucia puede hacerlo caer en no
pocas trampas. La impresión que deja un escritor tan
fluido, tan ágíL tan ílnmínado,.es la de que puede hacer
con el tema y con su prosalo que quiera".
· Podría decirse ento:p.ces, tras leer a TéJ¿.ez, que la
intuición poética de García Márquez, sumada a la
capacidad obsqvadora, ejercitada en el periodismo, logra
a tra~és de la bella y fiel tenacidad de su vocación~ con
alegre pacíenc~ sembrar una sutil esencia,eon todo ~te
fe1iz y doloroso misterio de estar vivo.
ELÚLTIMOEMCUEM'l'RO

Cartage~a de Indias es un lugar especial, una ciudad
donde todaVía hay locos de 1a c.alle que tocan a 1a puerta
de.cualquier casa para pedir un vaso de agua, y donde
todavía hay mucha gente que los da, incluso hasta tienen
un vaso especial para darle esa agua que.no se puede
negar. Allí uno descubre, contra toda apariencia, que los
milagros sonc~ de la vida~ algo que nos rodea por
todas partes; como el aíre, y a veces los vivimos, pero sin
saberlo.
Hoy, como si fuera ayer, recuerdo mi último encuentro
con García Márquez en la Cartagena del 2007. Era enero
yeihpezaba la noche, me marchaba para mi casa, seguro
que pensaba en llegar a ver alguna película junto a una
buena copa de vino, o tal vez a seguir leyendo otra novela
policiaca, corno quien pone en práctica aqllellO que nos
aconseja Osear Wílde: "Adoro los placeres sencillos; son
el último refugio delos hombres comphcados".
Y fue entonces cuand9 me tropecé en la calle con el
periodista Renson Said, quien no tuvo que esforzarse
mucho para convencerme de que lo acompañara en
búsqueda de un sitio éon buena música, _pista de baile
y una que otra cervaa gratis: Así fue como llegamos a
Bazurto Social Club, UJl bar de buena música y amigos,
en el costado del Parque del Centenarjo. Ya sabemos que
el azar es más cumplido que mil citas, lo digo porque
apenas entré me encontré. con Jaime Abello y Roberto
Pombo. Jaime me ae-0mpañó hasta donde Gabo, que se
encontraba junto a su esposa Mercedes, y me presentó
como un escritor que había sidQ su al~o en los talleres

33

de la FNPI y que había nacido en San Luis de Síncé, el
pueblo donde nació el padre del Gabo, y en donde el
escritor había vivído ensu infancia P;Y)tO a sus hermanos,
algo que cuenta conmufho fervor en sus memorias.
Soy muy timído, por eso tengo que esforzarme en ser
extrovertido, lo digo porque fue gracias alas tres cervezas
que había tomado en el camino, que me atreví a saludarlo,
sentarme a su lado y conversar. Me preguntó por el
pueblo. Yo le respondí con mis comentarios de siempre,
le dije que ya la aldea era tan importante que le habían
cambiado el nombre, ahora la llamaban Sinceslovaquia,
aunque algunos también lo llamaban Sincequístán, así,
como un imperio. También, que.la única diferencia entre
Sincé y Nueva York eran las torres gemelas, y ésas ya
se habían caído. Él por fin se río, me llamó embustero,
y no me defendí. Más bien le pregunté por aquello que,
me interesaba, su relación con :Faulkner, le recordé el
"Apéndice Compson", ese capitulo que escribió Faulkner
al final de su novela El S()ntdey lafuria, y cuyo tono, ritmo
y construcción se parecen tanto a las primeras páginas de
Cien años de soledad. Fue entonces, por algún motivq que él
sólo sabrá, que me recordó aquella frase de Proust ..Mira,
muchac;ho, a los libros hay que tratarlos como un par de
lentes para rrrirar el mundo, si ellos no te sirven, entonces
roma otros".
Un buen mago no revela sus mejores trucos, pensé, o
tal vez pueda contarlos péro no tendrian el lni$mo efecto
en manos ajenas. Mejor volví al tema· del pueblo, le dije
que un amigo mío, ~tonio Hernández Gamarra, había
encontrado la partida de bautismo de un personaje real,
que, de acuerdo con muchos detalles, podóa haber síd._?.
el mcxlelo para inventarse a Melquiades, el gitano de Cien
años de soledad.
No me respondió, se tomó un trago, yme preguntó
en qué anctlba. Le dije que seguía escribiendo, cuentos
y ¡x,emas, pero que aún me faltaba aprender mucho
sobre el oficio. Me contó que días atrás había visto un
boceto en carboncillo de Francis,co de Goya, el artista
español, dibujado a la edad de 80 años. En el bocero
había un anc.iano encorvado por la edad y apoyado en
dos bastones. El anciano era el mísmo.Goya, y en la parte
.superior estaba ese.rito: "Aún aprendo". Yagregó, después
de :tomarse otro trago, "pero lo importante es ser curioso,
no lo olvides, me acuerdo que yo de ruño era tan curioso,
que cuandD me iba a doFillÍI-quería dejarlos ojos colgadosenla ventana para no perderme lo cp.ie pasaba en la calle".

I

�'

.

es nonnal que :mucho.s reconoz~su importancia como
artista, y que ottoslo lapiden o cuestiorn,ipúblicamente
por
asuntos exmiliterarios. En mi .caso s~empre estaré
· Quién cunosea el nudo aprende a soltarlo, dice el refrán
agradecido poi; sus cuentos y novelas, por habémos .
árabe, y como tock&gt; buen creador García ivt\rquez era
enseñado lo que es inventarse a sí mismo desde la nada,
sobre.tcxfo_un_ser curioso. Había, entre todos los temas,
contra viento y marea, algo que de seguro muchos
un misterio que ocupaba gran parte de~ atención, y
oMdarán hoy. Algunos-escritores nisiquíera.reconocerán
para el'qµe nunca economizó energías: el misterio dela
creación.Bmismoseinterrog~alrespecro~~alquilo queempez.arona escribirpara probar que sepodía escribir
para soñar. "Lo que más me importa en este mundo es el defoi;madiferente a García Márquez, pero buscando tener
el inísmoencanto yefecto desus obras. Su gran influencia
proceso de creación. -iQué clase de misterioes ése quehace
estética no es reconocida
que el simple deseo de contar
SU
UTIRATURA
MACE
EN
ME•
por muchos escritores
historias se convierta en una
,. pasión, que un ser h ~ DIO DI .llMA TRADIC16N DE latinoameri~ o de lengua
española; sin embaigo, los. ~capaz~ morir por ella; C•Elft'OS .~ NOfflil 08E
auto,res de lengua inglesa
morir de hambre, fnoo lo que
"""
sea. con taldehaceruna cosa NO IIIISCAIIAN CONTAR UNA y otros idiomas no dejan
de expresar su gratitud
qu~no se p,uede;,er ni tocar y
B■ENA HISTORIA LO MEIOR
para c01~ su óbra. La lista és
que, al finy al cabo, si bien se
POIIIIÍE,
SIMO
·TltM■.A.R
EL
larga, s ~ R\l.shdíe,_ Paul
mifa, no sirve para nadir.
Hay que tener presente, COBl■RMO O DEll■MCIA.R Al- Auster, John Irving, Tony
. Morrison, y muchisímos
~ la hora de valorarlo,
que García Márq,\lez CUMA INIVsrtCt.A., LO c•AL ll).ás. Todos consideran que
irrumpió como
pagano COMftllTÍA ESOS LIBROS EN el mundo literario de García
'
Márquez ayudó a construir
en la sacrosanta .literatura
FOILfflNEI
'Y
.
PA~FLETOS,
sus
propios._ mundos. Esa
nacional, era distinto en la
forma de 4:oncebírla, -como NÍENTRAS O■E LOS LECTORES vasta meditación, a través de
en tantas ~tras cooas vitales. O■EIÚAN ALCO OUE LES PRO• suspeioo~sobreelamor, ·
la soledad, la m~erte. y sobre
Su literatura nace· en medio
NRCIOM.All
PLACER:
IM
SU
la
búsquedá de sentido y
de una tradición de cueip:c;,s
y novelas que no buscab.an LECT■RA y UNA t=ORMA. DICM.A. felicidad en la vida.
Ahor-a recuerdo lo que
contar una buena bisroria lo
mejorposíble. sino tumbar el DE YERSE R•PRESENTADOS.
sobre él dijo el novelista
Norma:n Mailer~ ..En este
gobierno o denunciar alguna
momento el único gran escritor que puede manejar
ú:tjusticia, lo cual convertía esos libros en folletines y
cuarenta
o cincuentapersonajes y a:es o cuatro décadas es
yanfletos, mientras que los lectores querían algo qu~ks
Gal'cia Márquez.Cienañosdesokdad esuna obra árombrosa.
proporcionará placer en su lectura y una forma digna de
Lowahacerlo, perotómo, nolo se.
verse~tados. Toda buena novela ~una adivínanza
Yo lo evoco sobre todo por su ejemplo vital, el de aquel"
del mundo, es escribir las cosas que le pasan a la gente,
1
muchacho~ llega a Canagena con el único patrimonio
repeóa cada vez que podía: "Ami me encanta escribir, no
de sus libros leidos, duerme su primera noche en una
sé cómo se pudo inventar eso de que la literatura es un
~-del parque Bolivarpo.rque notiene un centavo para
sufrimiento. Otra cosa, cierto: es lograr que el lector me
pagar elhotel, y cincuenta afias después tiene elmundo a
crea. Esa si esurur desesperación hasta que se. ca1ienta el
sus
pies, np-por el arte del--dinero, que todo lo corrompe.
brazo y todo sale, y se mezcla, y empieza, en fin. a tomar
fdrma".
.
sinóporla gracia de sus hN.orias.IoreéUcrdo~wncido
No hay muerto malo, ni recién nacido feo, por eso . de quela vida es buena, aunquelamuette, lamuyperra, se
atreva a decir lo contrario. •
ahora que h a ~ físicamente Garáa Márquei,

PO■sb.

YNIILAllOMLAICAMPAMAI

un

Flotando

No necesitamos piernas

para volar

No necesitamos

aprender a caminar

Desplegamos

al abismo de la vida

los brazos

Es como flotar

que caemos

enel vacío
dela vida

�POESÍA

Wie schwebend
•

11.ÁKÁM IICOMnA ijzDM

POESÍA

Dos poemas de [Bosquejos para] U na poesía del deseo/
[Sketches for] A poetry of desíre *
• •se.AR MASCAREMAS

Wir brauchen keine Beine

XVIII
um zu lliegen

Wir brauchen nicht

Mañana seré niño otra vez
e iré a los brazos de mi madre

laufen lernen

Y ella entonará mi canción de cuna
Wirbreiten

Y entonces el recuerdo nunca más será tan verdadero
Y dormiré sobre su pecho

am Abgrund des Lebens

dondereposatodalatranquilidad

y mecido por sus penas antiguas y mis aflicciones nuevas
dieArmeaus

por la nostalgia que da vida a su anhelo
entre suspiros y respiros

Wie schwebend

La escucharé decir
fallen wir

in die Leere

des Lebens

" Este libro será editado por la UANL en 2016.

�POESÍÁ

XXVII

Tomorrow I will be achild again
And will go into my mother's arms
And she will sing my lullaby
And then the memory will never ever be more real

fue el deseo mismo
lo que los poetas no pudieron describir porque -en el intento- se acabaron las

And I will sleep on her chest

palabras

Where all tranquillity rests
And rocked by her sorrows old and my woesnew
By the nostalgia that gives life to her yeaming
Between sighs and breaths

it was the desire itself that thepoets
were unable to describe because -in the attempt-

I will hear her say

they exhausted words

�. .......,.
'

~

l • • o •

1

EL HUMANISMO EN

• ALIIERTO EMRfo•n PEllli

on Rafael Moreno señaló en cierta ocasión
que se ha escrito, hablado y también
reconocido que Alfonso Reyes creó una
obra literaiia, filosófica, poética, con sello americano
o hispanoamericano, pero poco, o casi nada, se ha
dicho sobre su legado humanista'. Para el maestro
y discípulo de José Gaos, Reyes es heredero de
la obra de Bartolomé de las Casas y Vasco de
Quiroga, Miguel Hidalgo y José Maria Luis Mora,
José Vasconcelos y Samuel Ramos ("El humanismo
pedagógico y moral de Alfonso Reyes", Moreno,
1958: 37). Basave Femández del Valle, por su parte,
señaló que su paisano encontró en el "humanismo
su razón de vivir. Su ideal fue siempre el mismo; su
aspiración nunca vaciló. En varias ocasiones confesó
que el escribir era para él un modo de respiración. A
punta de pluma organizaba la maraña mundanal y la
hacía cobrar sentido" (1964: 41/2).
Y el maestro Rangel Guerra, también de Monterrey,
dijo: "El humanismo de Alfonso Reyes no está presente
en su obra sólo por sus estudios sobre la antigua
retórica, la crítica de la edad ateniense o la filosofía
helenística, sino esencialmente por la proyección que
en ella cobran los más altos valores de lo humano:
el ejercicio de la inteligencia, la capacidad de
razonamiento y de crítica, el respeto a la convivencia
y el sustento moral del hombre en su hacer individual
y social, la fuerza creativa y la expresión estética, la
práctica de la voluntad" (1982: 5). Es decir, que en

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1 8 escritor colombiano Gutiérrez Girardot nos indica que Reyes
"entiende que el humanismo es no sólo el estudio y conocimiento
de las letras y de la cultura de la Antigüedad, sino, modernamente,
una acción encaminada al entrañamiento del hombre. El
patetismo con que suele hablarse de este problema en nuestro
tiempo ha quitado tocio su sentido a la expresión 'salvación del
hombre'. Pensémosla en Alfonso Reyes pura de toda estridencia,
y digamos, entonces, que su humanismo es un esfuerzo por la
salvación terrenal del hombre. La nueve especie de humanismo
difiere, sin embargo, poco de la del Renacimiento. Tiene en común
la preferencia del sentir y del obrar sobre el saber aislado; la
insistencia en el universalismo" (Gutiérre:: Girardot, 1962: 127-8).

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40

41

�el pensamiento que nos legó el regiomontano se
encuentra esa corriente tan mexicana y al mismo
tiempo tan universal que es santo y seña de su
identidad.
Mas Reyes no sólo continuó esa tradición, sino
que la renovó, la recreó, y expresó nuevas ideas
sobre el humanismo. En su prolífica obra, que ha
llegado a sumar veintiséis tomos, y que podrían
llegar a más por los inéditos que aún andan por
ahí, se pueden encontrar textos reveladores y
significativos sobre este tema tan importante,
como bien lo señaló el maestro Moreno. Veamos
un primer artículo, que no el único, que apareció en
México en la cultura, suplemento de Novedades, el
12 de junio de 1949, y se llama, "Idea elemental del
humanismo".
¿Qué nos dice Reyes en este artículo publicado
hace sesenta y seis años? En primer lugar, nos
aclara su autor, esta paginita es "el proemio de unas
divagaciones" que bien se podrían llamar "Filosofías
de un aficionado" o "La antropología a media calle".
Efectivamente, este es el primer texto, de diez, que
conforman el volumen intitulado Andrenio: perfiles del
hombre, material que sólo se conoció en su totalidad
hasta 1979, completament e recorrido y corregido y
que forma parte del tomo XX de sus Obras completas.
Libro calificado por Ernesto Mejía Sánchez de
"ensayos filosóficos que podría considerarse como
la síntesis de su pensamiento".
Reyes también dijo que las ideas que hay en su
artículo nada le dirán "al especialista, al técnico:
acaso diviertan al sabio en las artes de la vida".
Aquí peca de modesto don Alfonso. En esta
página publicada en 1949 deslinda las "muchas
cosas" a las que se les ha llamado humanismo. En
"el sentido más lato", precisa, "el término abarca
todo lo humano". En el estrecho, "el término suele
reducirse al estudio y práctica de las disciplinas
lingüísticas y las literarias, lo cual restringe
demasiado el concepto y no define suficientemente
su orientación definitiva". En "el más confuso,
se ha llegado a confundir el humanismo con el
humanitarismo, especie filantrópica que nos lleva a
terrenos diferentes".
A propósito de este último sentido, Reyes
comentaba que no hacía mucho tiempo un

escritor había acabado de publicar un libro sobre
el humanismo; este escritor le dijo que prefería
meterse entre las llamas para salvar un cuadro
de Velázquez que dar limosna a un pedigüeño.
Después de escucharlo, concluyó, ya no tenía objeto
leer el libro.
Asimismo, Reyes nos recuerda que durante la
Edad Media se llamó "humanidades" "a los estudios
consagrados a la tradición grecolatina. Mediante
ellos, se procuraba modelar otra vez al hombre
civilizado, al hombre. Y no sin una grave conciencia
de la responsabilidad, por cierto". Porque por ahí se
oía "decir a un grave doctor medieval que quienes
están profesionalmente obligados a la frecuentación
de los autores paganos deben cuidarse mucho de
que no padezca su alma".
El Renacimiento llegó y rompió "el cuadro férreo"
en que se encerró la educación del hombre. No
olvidemos, nos señala Reyes, repasar el monólogo
de La vida es sueño, de Calderón. El poeta y teólogo
recogió todavía "los ecos del diálogo entre la
dignidad natural y la dignidad sobrenatural del
hombre". Y recordemos que Reyes en sus años
madrileños (1914-1924) hizo un estudio sobre
este monólogo, con la exigencia y el rigor que
caracterizaba a los miembros del Centro de
Estudios Históricos dirigido por Menéndez Pidal.
En éste, el autor de El deslinde señalaba que para
empezar había que concentrarse en esta primera
frase: "El delito mayor del hombre es haber nacido";
y en la siguiente: "Y teniendo yo más alma tengo
menos libertad" (en Reyes, 1957: 185).
Así pues, volviendo al Renacimiento, se debe
decir que en esta época se creyó que el humanismo
era una "agencia útil y progresista". Se recomendaba
"el uso de la preciosa razón frente a los bajos
arrestos del instinto y de la pura animalidad". Y
propuso "el ideal del homo sapiens, el hombre como
sujeto de sabiduría humana". Después llegaron
las ciencias positivas que insistían en el homo
faber. "El hombre como dueño de las técnicas para
dominar el mundo físico". Y fue cuando un "buen
día", el humanismo apareció, "por eso, como un
vago y atrasado espiritualismo". No obstante este
estado de la situación, las ciencias positivas y el
humanismo llegaron a reconciliarse en la cultura.

42

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para no agraviar a quien nos
Y ahora, lcómo se debería
M.A P.ART D LA DEFIMICIÓM lea y nos escuche rebajándole
entender el humanismo? El
al nivel de la deficiencia
humanismo no se debería
.ALF M IMA L HUMA.MISMO: mental-, sino también
considerar como "un
L
ICIO LBIEM la libertad del espíritu y
M
cuerpo determinado de
conocimientos, ni tampoco
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OS• del intelecto en el más
MAN TO
amplio y cabal sentido, la
una escuela", ni que tuviera
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YTO
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M
perfecta
independencia ante
contenidos específicos. Pero,
toda la tentación o todo
sí, una orientación. Yésta, lcuál TIYIDAD S.
intento
por subordinar la
debería ser? "La orientación
investigación de la verdad
está en poner al servicio
a cualquier otro orden de intereses que aquí, por
del bien humano todo nuestro saber y todas nuestras
contraste, resultarían bastardos" (Reyes, 1979: 404).
actividades. Para adquirir esta orientación no hace
Ahora sí hemos llegado a la idea del humanismo en
falta ser especialista en ninguna ciencia o
Alfonso Reyes. Consta de dos partes que están bien
técnica determinadas, pero sí registrar
ligadas
la una de la otra. Si en la primera nos dijo que
sus saldos. Luego es necesario contar
humanismo es poner al servicio del hombre todo nuestro saber
con una topografía general del
y
todas nuestras actividades; en la segunda nos condiciona a
saber y fijar el sitio a cada noción",
que ésta se ejercerá y fructificará plenamente en el suelo de
señaló Reyes en su artículo "Idea
la libertad. Es decir, que sólo se realizará en la democracia.
elemental del humanismo".
En uno de esos ensayos en que Reyes fue un
Hasta aquí pues, tenemos
maestro, también podemos encontrar suficientes
una parte de la definición
elementos para apreciar su humanismo. Me refiero
alfonsina del humanismo:
a su Discurso por Virgilio. Detengámonos pues en uno
poner al servicio del bien
de sus pasajes, y reflexionemos sobre estas palabras:
humano todo nuestro
"Quiero el latín para las izquierdas, porque no veo
saber y todas nuestras
la ventaja de dejar caer conquistas ya alcanzadas. Y
actividades. Pero Reyes
quiero las Humanidades como el vehículo natural para
no dejó ahí el asunto. En
todo lo autóctono" (Reyes en Enríquez Perea, 2007:
la versión definitiva de
733). E igualmente hay que hacer caso a este consejo:
este artículo que se conoce
"La
lectura de Virgilio es fermento para la noción de
como "Palabras sobre
la patria, y a la vez que modela su ancho contorno, lo
el humanismo" agregó
llena con el contenido de las ciudades y los campos, la
otra idea fundamental
guerra
y la agricultura, las dulzuras de la vida privada
para hacer posible
y los generosos entusiasmos de la plaza pública,
este humanismo
dando
así una fuerte arquitectura interior al que se ha
que nos propone.
educado en esta poesía. Llevando un Virgilio, se puede
Nos dice que
bajar sin temor a los infiernos" (738).
éste sólo se podrá
Sí, hay que acercarse a ese Discurso, y leerlo
ejercer plenamente y sólo
provechosamente. Y también aproximarse a un capítulo
fructificará en el suelo de la
de una de las obras fundamentales de Alfonso Reyes, de
libertad. Es decir: en sudo seguro.
poético título, Junta de sombras, y nos detendremos en el
Y a qué libertad se refiere don
capítulo XXVII, titulado "De cómo Grecia construyó al
Alfonso. Lo señala, como siempre,
hombre". Aquí Reyes dice que la "obra por excelencia
con todo rigor: "Y no sólo a la
del genio griego es el Hombre. Las artes plásticas
libertad política -lo cual es obvio
visuales son complemento y adorno de la función
y ni siquiera admitimos discutirlo

43

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1_:

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

M

EL

LOCli,
CO SICUI H NON

AP

XI

• ,., ALF MS

REYES

religiosa, aunque las invada el mismo ideal. Pero el ideal
se procura directamente a través de las artes acústicas o
espirituales: la música, hasta cierto punto, y más aún, la
filosofía, la poesía, la historia, la retórica, los oficios de
la palabra" (Reyes, 1965: 478).
En la Paidea será precisamente en donde se realice
esa "modulación paulatina del ideal del Hombre, y
aun de cada hombre en relación con ese ideal. Y esto
no sólo en el modesto sentido escolar o educacional,
sino entendiendo en el concepto la suma de todas
las energías sociales que obran sobre el individuo
a la largo de su vida y establecen esa posibilidad
de convivencia humana que es la Polis, el grupo
policiado. Como se ha dicho, mientras vivamos
nuestra responsabilidad está sobre el yunque" ( 478).
En este breve recorrido por las obras de Reyes,
no podemos dejar de mencionar un trabajo suyo que
siempre ha despertado interés. Se trata de la Cartilla
moral2, que ha tenido una gran difusión desde su
primera edición en 1944, pensada originalmente para
iniciar la campaña alfabética en el período de Ávíla
Camacho, siendo secretario de Educación Pública el
gran educador Jarme T arres Bodet . Sin embargo, la
Cartilla, como muchos textos de Reyes, emprendió el
camino con buena fortuna.
Pues bien, la Cartilla cuenta con un prefacio y XIII
lecciones. La Lección I inicia con estas palabras: "El
hombre debe educarse para el bien". lPor qué?, se
preguntarán. lAcaso el hombre no mantiene y sostiene
todos los días una lucha sin cuartel por ganarse la vida?
Y sin embargo, nos dice Reyes, en la siguiente lección,
"el hombre tiene algo de común con los anímales y
algo de exclusivamente humano". Y en la que continúa
señala: "La voluntad moral trabaja para humanizar
más y más al hombre levantándolo sobre la b estia
'
como un escultor que, tallando el bloque de piedra,
va poco a poco sacando de él una estatua. No todos

tenemos fuerzas para corregirnos a nosotros mismos
y procurar mejorarnos incesantemente a lo largo de
nuestra existencia, pero esto sería lo deseable. Sí ello
fuera siempre posible, el progreso humano no sufriría
esos estancamientos y retrocesos que hallamos en la
historia, esos olvidos o destrozos de las conquistas ya
obtenidas. En realida~ el progreso humano no siempre
se logra, sólo se consigue de modo aproximado. Pero
ese progreso humano es el ideal a que todos debemos
aspirar, como individuos y como pueblos".
Ahora bien, en otras lecciones de esta Cartilla
Reyes nos da esta máxima: "Todos los hombres so~
igualmente dignos, en cuanto a su condición de
hombres, así como todos deben ser iguales ante la
ley". Y la siguiente es menester siempre recordarla:
"La igualdad ante el Derecho es una de las más nobles
conquistas del hombre. El que comete una falta o un
delito debe sufrir igual pena, sea débil o poderoso,
pobre o rico. Pero, a mayor altura de la persona, toca
mayor responsabilidad, por concepto de agravante.
Por ejemplo, la traición de un soldado y de un general
sufren igual pena. Pero, ante nuestro juicio moral, la
del general es todavía peor que la del soldado".
La Lección X nos invita a meditar, a reflexionar,
a examinar nuestra conducta. Por eso dice: "La
nación, la patria, no se confunde del todo con el
Estado. El Estado mexicano desde la Independencia,
ha cambiado varías veces de forma o Constitución.
Y siempre ha sido la misma patria. El respeto a
la patria va acompañado de ese sentimiento que
todos llevamos en nuestros corazones y se llama
patriotismo: amor a nuestro país, deseo de mejorarlo,
confianza en sus futuros destinos". Y aún agrega:
"Este sentimiento debe impulsarnos a hacer de
nuestra nación todo lo que podamos, aun en casos en
que no nos lo exijan las leyes. Al procurar nuestras
legítimas ventajas personales no h emos de perder de
vista lo que debemos al país, a la socieda~ humana
en conjunto. Y en caso d e conflicto, el bien más
amplío debe triunfar sobre el bien más particular y
limitado".
Finalmente, y para concluir, en las dos últimas
lecciones tenemos una serie de principios para la
convivencia humana. Destaco los siguientes:

• Si los hombres no fuéramos capaces del bien no
habría persona humana, ni familia, ni patria, ni
sociedad.
• El bien es el conjunto de nuestros deberes morales.
Estos deberes obligan a todos los hombres de todos
los pueblos. La desobediencia de estos deberes es
el mal.
• La satisfacción de obrar bien es la felicidad más

firme y verdadera. Por eso se habla del "sueño del
justo". El que tiene la conciencia tranquila duerme
bien. Además, vive contento de sí mismo y pide
poco a los demás.
• La sociedad se funda en el bien. Es más fácil vivir

de acuerdo con sus leyes que fuera de sus leyes. Es
mejor negocio ser bueno que ser malo.
• El bien nos obliga a obrar con rectitud, a decir la
verda~ a conducirnos con buena intención. Pero
también nos obliga a ser aseados y decorosos,
corteses y benévolos, laboriosos y cumplidos en
el trabajo, respetuosos con el prójimo, solícitos
en la ayuda qu e podemos dar. El bien nos obliga
asimismo a ser discretos, cultos y educados en lo
posible.
• Todos tenemos el instinto de la bondad. Pero este
instinto debe completarse con la educación moral
y con la cultura y adquisición de conocimientos.
Pues no en todo basta la buena intención.
• El respeto a nuestro cuerpo nos enseña a ser
limpios y moderados en los apetitos naturales. El
respeto a nuestra alma resume todas las virtudes
de orden espiritual.
• El hijo y el menor necesitan ayuda y consejo del
padre y del mayor. Pero también el padre debe
respetar al hijo, dándole sólo ejemplos dignos.
• No hay que ser extravagantes. No hay que hacer
todo al revés de los demás sólo por el afán de
molestarlos.

2 D: aquí e~ adel~te véase: Reyes, Alfonso (1994). Cartilla moral.
Mexico: Alianza C1en/Conaculta [Textos completos].

44

45

• El amor patrio no es contrarío al sentimiento
solidario entre todos los pueblos.
• No hagamos a los demás lo que no queremos que
nos hagan.
• La más alta manifestación del hombre es su

trabajo. Debemos respetar los productos del
trabajo. Romper vidrios, ensuciar paredes,
destrozar jardines, tirar a la basura cosas todavía
aprovechables son actos de salvajismo o de maldad.
Estos actos también indican estupidez y falta de
nnaginación.
• La tierra y cuanto hay en ella forman la casa del

hombre. El cielo, sus nubes y sus estrellas forman
nuestro techo. Debemos observar todas estas
cosas. Debemos procurar entenderlas, y estudiar
para ese fin. Debemos cuidar las cosas, las plantas,
los animales domésticos. Toda ello es el patrimonio
natural de la especie humana. Aprendiendo a
amarlo y a estudiarlo, vamos aprendiendo de paso a
ser más felices y más sabios.

Bibliografía
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uestros utopistas fracasaron. El grupo
me qué servía comprender el conjunto social
intelectual que a comienzos del siglo
como si fuera una máquina biológica, si ésta no
XX trató de forjar una nueva ideología
podía interpretar el latido de su corazón al pensar en
ética acorde a los cambios de la Revolución
la vida o la muerte? Las ciencias con las que se forjó
mexicana no pudo consolidar una república libre
el entonces joven estudiante traían la esperanza del
con ciudadanos autónomos. No pudo abatir el
progreso humano, pero un progreso limitado que sólo
monopolio del poder en la política, ni en la esfera
departía para el lado material. José, al presentir esta
universitaria. Por su nebulosa imagen, se olvida
contradicción, escuchó las enseñanzas liberadoras
que la obra de Gabriel Zaid está ahí para explicar
del filósofo Friedrich Nietzsche, quien fue uno de
que desde los tiempos de la postrevolución, y
los primeros en criticar las ideas absolutistas de la
ahora, lo que ocurre en la academia es un reflejo
razón kantiana y comptiana, quienes creyeron que
del Estado. El sueño de José Vasconcelos de
las teorías sobre los hechos verificables eran la única
romper las barreras entre directivos universitarios
verdad, sin tomar en cuenta lo que quedaba fuera de
y alumnos se fue
lo tangible, es decir,
diluyendo a cuenta
la metafísica, esos
DURANTE LAS CONFERENCIAS OUE hechos que ocurrían
gotas hasta llegar
-como dice ZaidOFRECIÓ EN EL CENTENARIO DEL en el ser y que no
siempre se explican
al culto desbordante
INDEPENDEN•
COMIENZO
DE
LA
con el raciocinio.
por
los
títulos
lQué ocurría
universitarios y a la
CIA. DE MÉXICO, YASCONCELOS
entonces? Se preguntó
simulación de un
APLICÓ LA TÉCNICA APRENDIDA Vasconcelos. Había
poder, adquirido por el
acaparamiento de los
algo en el ambiente
DE NIETZSCHE, PARA CRITICAR Y
que escapaba a sus
saberes que se crean,
SUPERAR LAS YIEIAS ESCUELAS A
desarrollan y mueren
viejos maestros. Era
TRAYÉS DE UNA SENSIBILIDAD CASI el sentido común.
en las aulas.
Ese conocimiento
Pero en la historia
PSICOLÓCICA.
formado por las
esto no siempre fue
emociones que
así, pues el mismo
hacen que un individuo sea diferente y que
Vasconcelosparticipó en un movimiento intelectual
tome decisiones en cada bifurcación temporal y
que llevó la educación a un plano más abierto
espacial.
Sin fórmulas que seguir, no despreció
de enseñanza, con la introducción de las más
el positivismo, lo exaltó, pero con el objetivo
disímiles filosofías del momento. José acompañó a
de ponerlo en la larga fila de enseñanzas. Así, en
la construcción de la Universidad de México, de
1910, durante las conferencias que ofreció en el
la mano de Justo Sierra, y con la palabra, precedió
centenario del comienzo de la Independencia de
al cisma social de la revolución de 1910, pues años
México, Vasconcelos aplicó la técnica aprendida de
antes había comenzado el idealismo juvenil de
Nietzsche, para criticar y superar las viejas escuelas
«don" José, al rechazar lo que a su instinto no le
a través de una sensibilidad casi psicológica.
gustaba .

47

•

�1

1

Entonces ofreció una charla sobre el maestro que
colocó las teorías de Augusto Compte en el sistema
educativo y político mexicano: Gabino Barreda. Pero
el exaltado muchacho utilizó la imagen de Barreda
para dar a conocer sus propias ideas. Colocó al
maestro positivista mexicano como un promotor de
la esperanza juvenil que mejoraría la existencia. Lo
describió como un hombre con una voluntad crítica
para enseñar a partir de la renovación del intelecto
humano. José, hábilmente, aunque no conoció a
Barreda, se colocó como heredero de esta ambición
de progreso pero quitándose la rigidez metódica.
Con la sombra de Barreda, Vasconcelos introdujo ese
"sentido común nietzschiano" que, para comienzos
del siglo XX en América Latina, significó "espíritu",
un sentido basado en la libertad.
José fue claro en sus ideas, y en esta misma
conferencia se preguntó "¿seremos realmente de los
que asisten a las épocas gloriosas en que los valores
se rehacen?, lo es sólo un vigor de juventud?" José
sabía que esa razón extrema con la que fue educado
tenía que mezclarse con la emotividad, con el fin
de comprender al mexicano. Si durante el siglo
XIX algunos académicos despreciaron el mestizaje
americano al calificarlo como acto impuro y bastardo,
esta joven generación en México leyó pronto nuevas
ideas que cambiaron la concepción de América Latina
para dotarla de una herencia milenaria, con valores
provenientes de varios pueblos.
Vasconcelos quería participar en esta idea utópica,
casi romántica, de cambiar esos valores negativos
que el evolucionismo y naturalismo anglosajón les
habían impuesto a los pueblos de cultura hispana,
pa~a hacer una revolución moral, en donde la
expresión y la justicia fueran la prioridad. Con el
tiempo, esta pluralidad de ideas cumplió su objetivo
intelectual, como dice Zaid, y se abrió hacia al espacio
cívico, cuando en 1912, José y su grupo fundaron la
Universidad Popular, misión de justicia social que fue
al paralelo del conflicto de la Revolución.
Pero esta idea convertida en acción y que
Vasconcelos sintetizó en el concepto de "espíritu
juvenil", no paró ahí, sino que tuvo una segunda
oportunidad lejos de México, al otro lado del
continente. Sudamérica. Ciudad de Córdoba. 1918.

11.LLEC.ADA

Paisaje agreste. Arbustos rebeldes en la meseta ríen.
Deódoro Roca pinta. Todo está por hacerse. Es un
cuadro con marco dorado. Impresiones impresionistas
visten la tela. Una rúbrica en rojo desvela lo impensable.
El pintor es argentino. Cordobés del siglo XX. Sensible
a las emociones dela piel o el pincel. lQuiénlo creería?

48

Este pintor de paisajes montañeses fue el núsmo aquél
que redactó el Manifiesto Liminar de Córdoba de junio
de 1918, en el que los estudiantes de la Federación
exigieron libertad para la sociedad americana.
Roca fue entre otros pilar de esta reforma, que
ocurrió en Argentina y que se convirtió en el emblema
para conseguir la autonomía en las universidades
latinoamericanas y los derechos de los alumnos

49

que querían elegir sus planes de estudio y forma
de gobierno. Estos adolescentes, que pusieron su
entusiasmo, escucharon la caja de resonancia de la
revolución intelectual mexicana que creó la educación
pública justo al otro polo de la región. En el Manifiesto
cordobés se leen las palabras de los egresados de San
Ildefonso en el centro de la Ciudad de México, entre
ellas, las de José Vasconcelos, quien desde entonces
ya prefiguraba esa "hora americana juvenil" que
escribiera Roca.
El grito de los argentinos estaba liado contra el
poder de las autoridades, civiles y eclesiásticas, que
controlaban la educación en casi todo el continente;
poder unilateral que sólo enseñaba a "insensibilizar y
a crear ignorantes", idea parecida a la expresada por
Vasconcelos en su discurso "Don Gabino Barreda
y las ideas contemporáneas" (1910) en el que exigía
diversidad en la enseñanza, sin repeticiones vacías
que sólo gastan la "virtud" de los jóvenes, método de
repetición sin aprendizaje que abandona el "impulso
fecundo". En las palabras de Roca como en las del
mexicano existe una preocupación por recuperar la
sensibilidad en la educación, para que la universidad
no sea el reflejo de una "sociedad decadente que
padece inmovilidad senil".
Por eso se quejaron en 1918, por eso tomaron las
aulas, para acabar con la "burocracia" estática y con la
"tiranía". Entre líneas se oye el eco sutil del mexicano
que ocho años antes también se quejó del viejo pensar
positivista y escolástico, de la vieja dictadura militar
y política porfiriana que "nos pone en incertidumbre,
en inquietud y como nostálgicos", alejados de la
energía que es capaz de "dignificar nuestras vidas".
La Federación de Córdoba pidió también democracia
y el gobierno para los estudiantes: cambio de valores
que también asumió en cierta medida la Revolución
mexicana al paralelo del fratricidio que se cometió.
Estos escritores jóvenes en México hicieron una
crítica pensada y aliada al concepto del "espíritu",
que para Vasconcelos era también el "gusto", esa
preferencia inmaterial que diferencia los intereses
de las personas. El concepto del espíritu, con el que
escribían sus ensayos y conferencias, también fue
recuperado en el liminar de Córdoba, que ante esas
fuerzas que no dejaban respirar a los estudiantes,
reclamó que "las almas de los jóvenes deben ser

�movidas por las fuerzas EM ESTE MUEYO PROCILAMA. EDU• máxima cordobesa que
espirituales", gusto éste
significaba "igualdad",
CATIYO,
EL
MAESTRO
MO
ERA
UNA
que era la "verdad", y no la
para plantearlo como
ciencia, ya que para ellos AUTORIDAD, SIMO UM REYOLU• programa de trabajo.
ésta sólo era un camino
En el día del maestro
CIOM.A.RIO OUE DEBÍA ILUMIMAR
hacia el conocimiento,
de 1921, Vasconcelos
pero nunca la verdad A LOS CIUDADANOS PARA Al.CAN• pronunció un discurso
absoluta. Pensamiento liR LA UBERTAD, DESPUÉS DE en el que exhortó a los
nietzschiano que supieron
maestros a terminar con la
TANTO
DOLOR
OUE
IIAIIÍAM
PRO•
recuperar.
soberbia y trabajar con los
Con este movimiento YOC.A.DO LAS DICTADURAS, COI.- jóvenes para acabar con
cordobés, consiguieron
las injusticias y "maltratos
PES
DE
ESTADO
Y
LAS
BATALLAS.
para el res to del
de la vida". Conociendo
continente "una libertad
el tratado de fraternidad
más, y una vergüenza menos". A la distancia,
entre maestros y alumnos que dictaron los argentinos
Vasconcelos, al oír estas noticias desde su exilio en
tres años atrás, también pidió a los educadores
los Estados Unidos -tras sus diferencias con el
mexicanos reproducir este anhelo con firmeza para
"iluminar sus vidas".
presidente Venustiano Carranza-, pensó que su
movimiento tuvo algún efecto en Argentina, así como
Les díjo que no fueran egoístas, que repartieran
lo dictara también en su conferencia "El movimiento
sus conocimientos, ya que sólo éstos a través de la
intelectual contemporáneo en México" de 1916 en Lima.
educación podrían combatir la injusticia social. El
Los lazos a lo largo del continente estaban tensados
mensaje del entonces rector de la Universidad, y
en esta época de saltos y revoluciones. Esperanza
posterior secretario de Educación Pública ( a partir
que encontraría su buen norte nuevamente en el
de octubre de 1921), era que la revolución mexicana
puerto de donde había salido, aquél, el de las aguas
no se tenía que hacer con las armas, sino con ejércitos
de conocimiento, pues la universidad "debe mostrarse
agitadas.
servicial, si acaso no puede ser sabia". El manifiesto de
Córdoba también había predicado la lucha contra la
111.RECRESO
autoridad que no enseña la verdad y que impone un poder
mediocre.
Naveguemos, Ulises, hacia la vieja Ilión. A la ciudad
En este nuevo programa educativo, el maestro no era
lacustre amurallada por el agua laguna. Civilización
una autoridad, sino un revolucionario que debía iluminar
de presagios es la antigua México. Ahí surgieron
a los ciudadanos para alcanzar la libertad, después de
ideas de cambio. Presagio. Para aventurarse al océano
tanto dolor que habían provocado las dictaduras, golpes
en busca de otros nudos qué desatar. Presagio. El
de Estado y las batallas. Pero ¿hacia dónde se dirigía
sur acogió las palabras y los hechos revolucionarios
esta revolución educativa? Se encaminaba a motivar a
del norte de América. El sur concretó los hechos y
los jóvenes y a los espíritus entusiastas de sus mentores
le devolvió a la Ilión mexicana sus mismas palabras
a crear una nueva civilización; lo que los cordobeses
resignilicadas.
llamaron "esperanza en el destino de la raza" y que
Los cordobeses pretendieron eliminar la jerarquía
Vasconcelos entendió como "la fe en la raza" o "por mí
universitaria. Los argentinos dijeron que debía
raza hablará el espíritu", es decir, la construcción en
existir una "vinculación espiritual entre maestros
conjunto de varias sociedades en América capaces de
y alumnos, para que la enseñanza sea fecunda,
crear nuevos valores morales.
porque la educación es amor". Cuando en México
La moral fue la columna tanto del grupo del jovenJosé
triunfa la revolución de Alvaro Obregón sobre
(1910), como de los de la federación de la Universidad
Carranza, José Vasconcelos es nombrado rector de
de Córdoba (1918), asimismo del programa educativo
la Universidad Nacional en 1920; éste reprodujo la

50

ESA. ERA. LA

OL Cl6M1 ROMPIR COM IMFAMTILISMOS Y PATER•

MA.L SMO PARA TRASCIMDIR A. UMA YIDA Y EDUCA.CIÓM A.BIIRTA

Y DE A.Hf A

A. TRAM FORMACIÓN COM Y.A.LORES AHORA CLARO :
IU T CI.A., L B RT. , IC8ALDAD, C.A.RIDA.D, B LLEli Y YERDAD.

111
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de Vasconcelos (1920). Incautos moralistas éstos. La
moral es otro concepto políticamente incorrecto hoy
en día, pero que siempre destapa las entrañas de una
civilización. Como lo dice Femando Escalante Gonzalbo
(Ciudadanos imaginarios), la moral es esa reunión de valores
y costumbres que explican las conductas de las personas
en relación con los demás y que se trasladan a la política.
Durante esta campaña civílizatoria y educativa,
estos jóvenes y mentores deseaban una "salud moral" a
través del trabajo y la enseñanza, pues al luchar contra
el dictador o el maestro impositivo querían llegar a la
libertad y a la justicia, al repartir el conocimiento para
alcanzar un entendimiento. Por ello intentaron al menos
en la imaginación forjar esa raza cósmica, esa sociedad
de sociedades que pudiera llegar a la belleza, que es la
posibilidad de cada ser humano para seguir sus instintos.
Esa era la revolución: romper con infantilismos y
patemalismos para trascender a una vida y educación
abierta y de alú a una transformación con valores ahora
claros: justicia, libertad, igualdad, caridad, belleza y
verdad. José Vasconcelos conformó en su programa
a líderes espirituales que trataron de enseñar esto,
"en común a indios y blancos ... en un desarrollo de
la vieja tesis católica española de la igualdad de los
hombres ante el espíritu". Esta educación renovada,
según él, debió llevar estas virtudes humanas de la
escuela a la vida civil y política. Pero esto no ocurrió.
Tampoco entre sus pares argentinos. Ese barco de
esperanza naufragó en las aguas del intento.

IY. MAUFRACIO
Aunque Vasconcelos produjo una reforma
educativa que tuvo la posibilidad de incrustarse
en el resto de las esferas sociales, su idea de
revolución no pudo abatir los males de su época.
Él mismo, ante su decepción por las mezquindades
de la política, por las complejidades de la

51

multiculturalidad del mexicano y al enfrentarse
con los supuestos horrores que representaba la
cultura de los Estados Unidos hacia el mundo, se
acercó a las vacías virtudes del nacional socialismo
alemán, que para él simulaba una casticidad y
uniformidad utópica ante lo yanqui.
Los mismos reformistas argentinos erraron
el camino, cuando algunos de ellos apoyaron el
golpe militar lidereado por José Félix Uriburu en
1930, que acabó con el gobierno constitucional
de Hipólito Yrigoyen, con lo que lapidaron lo

�que ellos mismos propusieron 20 años atrás:
civilidad y democracia. A pesar de los fracasos
de estos jóvenes que querían las libertades para
todos, sus enseñanzas son parte de la tradición
del pensamiento latinoamericano al que se puede
recurrir para entender este siglo XXI.
Filosofía que tanto en el Liminar de Córdoba como
en los discursos y en La raza cósmica de Vasconcelos
fue parte de esta literatura utópica, imaginativa,
que pretendió clarificar y dar orden, entre los bienes
y males sociales, a los pueblos latinoamericanos
sumidos en la pobreza e ignorancia. Como dice
Ignacio Sánchez Prado, el término mestizaje y de
uunión americana" fueron los buenos deseos de
unos cuantos que querían, al menos en la retórica,
erradicar los vicios y las diferencias.
En estos tiempos de escasa certeza sobre lo
que son las virtudes o males para el ser humano y
en medio de la relatividad e individualización de
la vida que vuelven uun tanto cínico" a unuestro
tiempo", como lo &lt;liria Escalante Gonzalbo, se
podria pensar que esta lucha del siglo XX no sirvió
de nada; sin embargo, ahora, se podria recuperar y
reconsiderar aquel clásico concepto de moral que
procuraba explicar y cambiar a las sociedades.
Incluso, si se observan las estadísticas
educativas de los últimos años, parece que
hubo una regresión y que en esta materia no se

logró mucho a pesar de los intentos
reformistas. Según datos oficiales
del 2012, en México hay 32 millones
de personas mayores de 15 años que
vi ven con rezago escolar; mientras
que 5.1 millones de mexicanos son
analfabetas. Esa intentona de don José
por igualar las condiciones educativas
entre indígenas y no indígenas no
tuvieron los resultados deseados, ya
que en la actualidad el 9 por ciento de los niños
de diversas comunidades originarias no asiste a
la escuela, mientras que la mitad de los indígenas
mayores de 15 años no concluyó la primaria.
Parecería que de nada sirvió la lucha de los
utopistas de principios del XX, pues resulta que el
actual rector de la Universidad Nacional Autónoma
de México está repitiendo el mismo discurso sobre
la educación y su necesidad para el desarrollo del
país: uSólo los países que elevan el nivel educativo y
cultural, que reducen las desigualdades y hacen del
conocimiento el motor del desarrollo".
Aunque importantes, los movimientos
reformistas tanto en México como en Argentina
no lograron consolidar ese nuevo estado moral
que de la universidad llevara a la sociedad y a la
politica los valores de la educación para transitar
a la democracia, al bienestar económico social y
de derecho. Se debe aprender que los discursos
de los últimos años no son nuevos. Que ya se
dijeron. Que formaron parte del pensamiento de
los intelectuales más lúcidos del siglo pasado, y
que ahora toca retomarlos para darles nueva vida
fuera del papel, en una actuación real, para que el
"poder" no sea más la dictadura y beneplácito de
una elite sobre una masa indiferente, sino que sea
el "poder" civil de elegir lo mejor para la vida y su
constante transformación.

52

ALA LETRA:

~

CAMCIOM
con palabras

• tiRIIAllA ~cou

E

n la sesión del martes por la tarde hace meses el doctor me contó
que el sábado anterior se ~bía desmaya~o frente a la ventana
abierta de su casa en San Angel, con la camara en la mano. Por
fortuna se habia caído para atrás, digamos la espalda contra el piso de
su cocina, creo que me precisó, y el accidente no había pasado de ser
un susto y nada más, aunque de todos modos él hubiera tenido que
ser llevado al hospital en ambulancia. Por la pérdida de conocimiento,
tras los estudios le diagnosticaron algo menor, pero lo amonestaron
seriamente en el sentido de que fuera juicioso y no se asomara a la
ventana abierta que, a juzgar por la descripción que, en respuesta a sus
preguntas, el propio doctor les dio, parecía ser más bien una puerta al
vacío, pues el marco era alto y amplio, empezaba en el piso, subía casi
al techo y, a lo ancho, se extendía de sobra de punta a punta de sus

dedos con los brazos abiertos
horizontalmente en toda su
extensión. Él era un hombre
alto, de alrededor de 1.80 y, más
que fornido, algo subido de peso,
de unos 100 kilogramos más
o menos. (Salvo en una marca
inglesa y en el extranjero, en
México, su país de origen, no
encontraba zapatos de su talla.)
A partir de aquella experiencia
suya noté que empezó a adelgazar,
como si los médicos de urgencias

�TA
que lo atendieron le hubieran
dado, quizá con mayor énfasis
que otras, la receta de modificar
su estilo de vida, sobre todo, hacer
ejercicio y cu.irlar su nutrición.
Tenia setenta años cumplidos. El 6
de mayo de este 2015, el núsmo d1a
del nacirrúento de Sigmund FreucL

su mentor a distancia, el doctor
habría cumplido setenta y uno, lo
setenta y dos?
Mientras me contaba su
experiencia del fin de semana
anterior, enfrente de él yo me
retorcía las manos ansiosa. La
ventana de su consultorio, en donde

nos encontrábamos, es igual a la de
su casa, ancha y prácticamente de
piso a techo. Un pequeño vestíbulo
separa los dos apartamentos, en el
tercer y último nivel de un edificio
blanco que conecta los tres niveles
mediante una escalera de unos
veintiocho escalones de madera. La
planta baja es la sala de espera de
los pacientes de los tres inquilinos,
especialistas en la atención de
desórdenes emocionales. Abajo
está la psicóloga que trata a niños
y adolescentes; el entrepiso lo
ocupa la hermana del doctor,
psicoterapeuta y encuadernadora.
Y hasta arriba vive y trabaja, vivia
y trabajaba, el doctor, José Luis
Salinas, psicoanalista, fotógrafo
aficionado.
A lo largo de los años que fui su
paciente me refert a la ventana del
consultorio como una invitación
al abismo, con mayor razón en el
contexto en el que se encuadraba,
el consultorio de un psicoanalista.
Cuando yo me levantaba del sillón
o del diván a cerrar la ventana, por
frío o por la molestia del ruido (la
calle a la que da, aunque empedrada
y angosta, es paso continuo
hacia una vía rápida y hacia el
ITAM, el Instituto Tecnológico
Autónomo de México, que está
en la misma ubicación en donde
anteriormente estuvo el Senúnario
de los Jesuitas), él se interponía
de prisa y la cerraba él núsmo, no
tanto por caballerosidad como por
precaución. Por más calmado que
un paciente parezca, quién mejor
que su psicoanalista para estar alerta
y prevenir cualquier reacción suya
inesperada.
Aquel martes tras su relato
no le pregunté qué imagen había

AÑOS ATRÁS, ESE MISMO TEMA DE APREM•
DER A YIYIR HABÍA SIDO EL DE MI PRIMERA
SESIÓM COM EL DOCTOR, EM CALIDAD DE MI
AMNELO CEMTRAL Y LO OUE YO YEÍA EM MÍ
COMO IMPEDIMEMTOS PARA ALCAMliR ESE
ESTADO.
pretendido captar con la cámara
desde la ventana ante la que se
asomaba cuando se desmayó el
sábado anterior. Yo era testigo de
cómo había crecido y evolucionado
en él su afición por la práctica de la
fotografía. Lo apasionaba. Incluso
tomaba cursos y se graduaba de
esos cursos y no perd1a el contacto
que hubiera establecido con las
instituciones en las que estudiaba,
con los profesores, con los demás
alumnos. Uegó a entusiasmar por
la fotografía al menos a alguno de
sus pacientes al grado de inducirlo
a inscribirse en los talleres y las
excursiones que hacían en grupos
por la República. Las Cascadas
de Agua Azul, el Árbol del Tu.le, el
Cañón del Cobre. Uegó a aprender
tanto que criticaba experta y
severamente la fotografía que iba
haciendo. (Yo lo comparaba con
mi propio quehacer, cómo he ido
aprendiendo a reconocer cuando
un texto es apenas un borrador,
por muy "inspirado" que hubiera
sido su nacimiento, y atreverme
a enfrentarlo hasta convertirlo en
un escrito trabajado y acabado.) El
doctor [ue puliendo su práctica de
la fotografía figurativa, si es que así
se llama. Creo que preferia el paisaje
y la naturaleza al retrato. Regresaba
de asistir a congresos de su profesión
en México o en el extranjero cargado
de las fotografías que había hecho

en sus ratos libres, quizá más que
de las copias de las conferencias que
le hubieran interesado. Su equipo
fotográfico se fue haciendo cada vez
más extenso, más específico y más
sofisticado.
En mi última sesión, sobre el diván
de piel blanca yacían espaciadas
diferentes cámaras negras y
accesorios negros. Lentes, filtros,
medidores. El doctor pasaba de la
fotografía tradicional a la digital sin
problema También había aprendido
a revelar y a imprimir. Esa última
sesión, que era la de los jueves por
la mañana, al señalar a la especie de
maja desarmada y tendida a pedazos
a lo largo del diván, le comenté que
ésa era su paciente favorita. Sonrió.
Pero ninguno de los dos siguió el
camino por el que ese comentario
habóa podido llevamos. Por fortuna,
en esa oportunidad lo intuí como
una desviación. Lo que realmente
me urgía exponerle, en aquella que
habría de ser nuestra última sesión,
era el tema del bienestar, tan vivo en
aquellos momentos que sentía cómo
palpitaba dentro de mi.
Años atrás, ese mismo tema de
aprender a vivir había sido el de mi
primera sesión con el doctor, en
calidad de mi anhelo central y lo que
yo veía en mí como impedimentos
para alcanzar ese estado. Yla noticia
que me urgía comunicarle, la síntesis
y el resultado de mi tortuoso y largo

55

tratamiento, era que por fin me sentía
en posesión de ese ambicionado
bienestar, precisamente, que por fin
me sentía bien y contenta, ~ubre y
ligera", dije, a gusto con mi trabajo,
con mi vida, y en comunicación
con los demás, en especial con mi
pareja que, sin dejar de serlo en un
solo momento, vive de forma tan
independiente y autónoma que me
proporciona espacio y tiempo para
hacer otro tanto yo misma. Siento que
ya estoy lista para lanzarme, le dije al
doctor, a sabiendas por supuesto de
que la única respuesta es que no hay
respuesta, y de que vivir está en estar
viviendo, comprendiendo a medias,
no comprendiendo casi nada, o sólo
a medias también. iVivo!, exclamé,
iEstoy viva!
Sonrió. Me di cuenta de que mi
comunicación lo alegraba, como
si hubiera estado esperándola de
mí desde hacia tiempo. Parecía
transmitirme la sensación de logro
que yo misma experimentaba.
Después de todo, el tratamiento
-insisto, muy largo y muy
tortuoso- había sido un
compromiso, una responsabilidad y
u.na labor de los dos. Ysí, parecía que
había llegado a puerto, hasta donde
puede llegar a puerto la búsqueda del
bienestar, búsqueda que puede tener
origen, pero que no termina nunca,
que debe ser permanente.
A manera de reconocimiento,
imprevisible, no precipitable, por
primera vez me ofreció una taza de
café, que acepté encantada 8 doctor
comentó que yo había aceptado
con un entusiasmo que él no me
creía capaz de manifestar hacia
absolutamente nada que no fuera mi
trabajo. Me reí, mientraS él también
tomaba una taza de café.

�Nos despedimos hasta la sesión
del martes siguiente, del día 24 de
marzo, yo con la tarea autoimpuesta
entrelineas de poner a prueba
mí conciencia de bienestar, de
confumar durante el fin de semana si
el estado se sostenía en sí o si haberlo
percibido no había sido más que un
canto de sirenas, bien intencionado,
pero frágil y más que insostenible.
Al llegar a mi sesión el martes
siguiente, el portero policía se me
acercó con una delicadeza tan
inesperada que me inquietó, no sé
si tanto o más que la expresión de
su ceño fruncido y el prudente tono
de voz con que me in.formó que
el doctor no me podría recibir esa
tarde, pues se había sentido mal,
pero que él mismo se comunicaría
conmigo a la mañana siguiente. Lo
oí en silencio; lo miré asustada. Mi
corazón se agitó cuando el vigilante
añadió que al menos eso era lo que le
habían dicho que me dijera. Cuando
regresé a mi casa, comenté con mi
esposo la intranquilidad que me
había producido la cautelosa actitud
del portero.
Al día siguiente, en vista de que el
doctor no me llamó para plantearme
cuándo reponer la sesión cancelada
la víspera, traté de serenarme con la
certeza de que sin duda en la sesión
del jueves el doctor me aclararía la
situación. Y de hecho, la situación
se aclaró, incluso antes del jueves,
pues tuvo lugar el miércoles. Y fue
por la noche, alrededor de las ocho
y media, cuando mi esposo y yo
atravesábamos la ciudad por un
puente con el que habíamos logrado
dar. Salíamos cansados del Museo
Tamayo, en el Paseo de la Reforma,
y nos dirigiamos en medio de un
muy pesado tráfico lo más aprisa

posible a nuestra casa, en Coyoacán,
es decir, en el otro extremo de la
ciudad, la más grande del mundo y
la más poblada. De pronto, en ésas,
me llamó un amigo mío, también
paciente del doctor, con quien yo
coincidía a veces en la sala de espera,
él bajaba del consultorio y entonces
yo subía. Y fue él quien me dio la
noticia. "El doctor Salinas murió."
Acto seguido, me informó a qué hora
de la noche llegarían sus restos a la
funeraria, en donde estarían hasta
la tarde del día siguiente, el jueves
26. Por unos instantes fui incapaz
de reaccionar. Nunca me había
sorprendido la noticia de una muerte
como me sorprendió la del doctor
José Luis Salinas. Me impresionó y
me confundió intensamente. Quizá
para hacerme reaccionar, sin que
yo se lo preguntara mi interlocutor
me contó las círcu"nstancias del
accidente del que había sido vícúm.a
mortal nuestro doctor, José Luis
Salinas.
La víspera, el martes 24, el doctor
se disponía a hacer una fotografía
desde la ventana abierta de su casa,
ante la cual estaba asomado con la
cámara en la mano, cuando por lo
visto habría perdido el conocimiento
y caído al vacío, esta vez tres pisos
abajo, de frente directamente contra
la piedra del patio de la entrada a su
consultorio y casa.
Al darme cuenta de los
acontecimientos que del otro lado
de la línea mi compañero paciente
me comunicaba, entendí la razón de
la inusual delicadeza con la que la
víspera, aquel martes cuando llegaba
a mi sesión, se había acercado a mí
el portero para in.formarme que
el doctor no me podría recibir esa
tarde; que se comunicaría conmigo

a la mañana siguiente. Comprendí
la razón del paso lento hacia mí del
policía portero, como si quisiera
acercarse sin asustarme; comprendí
la razón de su ceño fruncido y la
suavidad con la que pronunció la
comunicación que le encargaron
darme; se me reveló el misterio de
su acotación, "Al menos -había
añadido-- eso fue lo que me dijeron
que le dijera."
Aunque me ha costado un
esfuerzo grande dejar de esperar
la llamada del doctor a la mañana
siguiente, y las mañanas siguientes
que le han seguido a esa mañana
siguiente, para aclararme la
situación, me ha costado un esfuerzo
aun mayor sostener el estado de
bienestar que en mi úlúma sesión
llegué a comunicarle feliz al doctor
que por fin había alcanzado. La
noticia de la muerte del doctor
Salinas es lo que de verdad ha
puesto a prueba mi logro, la síntesis
del resultado del tratamiento, la
finalidad hacia la cual habíamos
tendido y trabajado los dos, el
doctor y yo, durante muchos años,
con enormes esfuerzos de todo tipo
de parte de los dos. Ahora no era el
momento de echar abajo el trabajo de
tantos años y de tanto dolor. Por más
frágil o menos sólido que hubiera
sido el anhelado estado de bienestar,
que en nuestra insospechada última
sesión le comuniqué al doctor que
por fin había alcanzado, ahora
era el momento de solidificarlo,
de fortalecerlo, de sostenerlo, y
de sostenerme, en la tierra, como
si de verdad tuviera los pies bien
plantados en la tierra y como si de
verdad me sintiera capacitada para
aprender a vivir sin dejar el esfuerzo
de seguir aprendiendo.

"Te necesito fuerte", me consuela
mí esposo. Luego, "empiezas una

nueva vida, tu vida propia quizá por
primera vez."
Hace años, al principio de mi
tratamiento, el doctor fue ganando
tentativamente mi con.fianza al
referirse a vivencias suyas que él
sentía que de algún modo podían
resonar en mi mundo. Como
cuando nostálgicamente se refirió a
"Tachas", de Efrén Hernández, uno
de mis cuentos favoritos, que él había
leído en sus años de preparatoria y
que lo acompañaba desde entonces.
O como cuando recordó unas clases
de canto que por alguna razón creo
que Plácido Domingo tomaba en
Monterrey y que el doctor oía desde
la calle a su regreso a casa a la salida
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León, en donde entonces
estudiaba medicina En alguna otra
plática hizo alusión a lo temprano
que se levantaba en el dormitorio
de estudiantes en París para tomar
el metro al hospital en el que se
especializaba en psiquiatría. Me
habló del frío de esas mañanas, y
del coñac que desde temprano veía
tomar a los parroquianos del bar de
la esquina de su centro de estudios,
enlas afueras de París. Tambiénllegó
a contarme de cuando a principios
de los setenta dejó su ciudad natal
y se mudó al Distrito Federal, para
quedarse. No sé por qué se hizo
amigo de Pablo O'Higgi.ns, pero lo
visitaba con frecuencia en su casa
de Coyoacán. El papá del doctor,
que fue un reconocido ortopedista
regiomontano, llegó a ser Juez de
Plaza en la Plaza de Toros México.
Por aquel entonces, el doctor José
Luis fue amigo de Manolo Martinez;
llegó a acompañarlo a la Basílica de

�LETRAS AL f\1ARGEN:

. TODOS ESTOS ASOMOS AL MUMDO DEL DOCTOR OUE ÉL ME IBA OFRE•
CIEMDO COM LA IMTEMCIÓM DE OUE YO ME SIMTIERA EM CASA AL OÍR

ESCRIBIR
EN ÉPOCAS
DE BARBARIE,

SUS RECUERDOS, ME ACERCABAN A ÉL, SIM DUDA, Y ME COMFICURA•
BAN UMA IMACEM BASTANTE PRECISA DE SU YIDA.
Guadalupe, incluso uno que otro
12 de diciembre, a dar las gracias.
Alguna vez me mandó un enlace
para un concierto de guitarra y
piano, él a la guitarra clásica y
Miguel Kolteniuk Krauze al piano, el
Rondó en Do mayor de Anton Diabelli.
El doctor era maestro en el Instituto
de la Asociación Psicoanalítica
Mexicana, que en algún momento
dirigió. Fue editor de la revista de
la APM y se encargó de fundar
su página en Internet. Como
académico, creo que se especializaba
en los sueños y dejó inconcluso un
hbro que preparaba sobre la relación
de Freud y la cocaina. Atesoraba una
primera edición de La Oveja negra
y demás fábulas. Le gustaba, no sólo
comer sino preparar, plaúllos de
cocina típica internacional, cabrito,
gazpacho, pastas, arroces, humus.
Le gustaba el vino únto. Los úlúmos
meses daba largas caminatas por la
ciudad, con la cámara al hombro.
Rabia perdido peso con el ejercicio
y se veía contento al usar con
holgura la ropa que hacía poco le
quedaba estrecha. En las paredes
del consultorio había un óleo de
Julio Silva y una serie de grabados de
Vicente Rojo.
Todos estos asomos al mundo
del doctor que él me iba ofreciendo
con la intención de que yo me
sintiera en casa al oír sus recuerdos,
me acercaban a él, sin duda, y me
configuraban una imagen bastante
precisa de su vida. También me
hablaba de sus hijos y sus nietos;

llegué a deducir que llevaba
dos matrimonios y que, en esos
momentos otra vez soltero, estaba
contento con su vida, con su trabajo,
con su afición a la fotografía. Tenía
amigos y, según llegó a contarme,
gozaba las reuniones de ex alumnos
a las que lo convocaban cada
año sus compañeros de banca
de la primaria, la secundaria y la
preparatoria, en Monterrey. Ya
profesionista, hacía amigos con
facilidad. Recientemente, con
colegas suyos laúnoamericanos que
lo hospedaban cuando él viajaba
allá o a los que hospedaba cuando
eran ellos los que viajaban acá. Iba al
teatro, estaba abonado a diferentes
temporadas de conciertos en la
ciudad Cuando podía, pasaba tres
o cuatro días seguidos en su casa
de Cuernavaca, en la zona fría, en la
Colonia del Bosque. Creo que estaba
contento. Y a medida que yo misma
lograba estar más contenta, más
pesar me daba haber hecho batallar
tanto al doctor al manifestarle a
él años de mal humor contenido,
con todo y estallidos de furia. iQué
desesperante habré llegado a serle!
También por esto, durante una de
mis úlúmas sesiones, cuando la crisis
finalmente acabó de estallar y pasó,
casi corrí a informarle al doctor que
ya no estaba enoiada; que ya se me
habia acabado el enojo. Que, por lo
tanto, o precisamente por eso, podía
decirle con toda honestidad que lo
perdonaba, que ahora sí por mi parte
él quedaba plenamente perdonado.

58

No me preguntó de qué lo perdonaba
yo, pero sí por qué; me preguntó por
qué lo había perdonado (de lo que
fuera que lo hubiera perdonado).
"Lo perdoné, pronuncié pausada,
viéndolo tranquila a los ojos, porque
finalmente comprendí que usted es
humano."
El doctor contuvo la ris a,
pero dejó escapar una sonrisa
cuando entonces quiso saber en
qué concepto lo tenía yo antes de
darme cuenta de que era humano.
No le contesté, porque yo misma
no habría sabido qué contestarle.
Sé que me di cuenta de que era
humano, no sólo porque por fin lo
sabía capaz de cometer descuidos
y hasta uno que otro error, sino
más bien porque sus leves o no tan
leves equivocaciones o debilidades
ahora despertaban mi compasión,
exactamente tal y como, a lo
largo de los años que duró mi
tratamiento, me había hecho él
sentir que le habían despertado las
mias.

Quiero decir que, cuando el
paciente del doctor con el que
yo coincidía en la sala de espera
me dio la noticia de la muerte del
doctor Salinas, se me representó
mi última sesión con él y, en
silencio, celebré que precisamente
esa conversación que sostuvimos
hubiera sido el cierre de mi
tratamiento, pues fue una ofrenda
de gratitud por el bienestar que él
me había encaminado con tanto
esfuerzo a merecer y a alcanzar. •

DURANTE LAS ÚLTIMAS SEMANAS, O MESES -EN
REALIDAD, DESPUÉS DE OCURRIDOS LOS BRUTALES
SUCESOS DE A YOTZINAPA, CUERRERO-, CADA VEZ
QUE ACUDO A UNA PRESENTACIÓN HAY ALCUIEN DEL
:a
1

'N

-

PÚBLICO O ALCÚN PERIODISTA QUE PRECUNTA CUÁL ES
LA FUNCIÓN DEL ESCRITOR EN EL MÉXICO QUE ESTAMOS
PADECIENDO EN LA ACTUALIDAD. CON ALCUNAS
VARIANTES, LA PRECUNTA SE REPITE SIEMPRE CON
UNA INTENCIÓN SIMILAR: LCÓMO, O DE QUÉ ESCRIBIR

1

◄
111

u

EN EL MÉXICO DE NUESTROS DÍAS? LPARA QUÉ SIRVEN
LA LITERATURA Y LOS ESCRITORES EN UN PAÍS COMO
ÉSTE? LES VÁLIDO SECUIR ESCRIBIENDO EM UNA
SITUACIÓN NACIONAL COMO LA ACTUAL?

�A

caso las primeras veces
que escuché preguntas
semejantes
intentaba
responderlas en automático, con
los argumentos habituales: que la
misión de un escritor en situaciones
como la que nuestro país atraviesa
desde hace alrededor de una década
es la de registrar los hechos, ya sea
de manera simbólica, metafórica
o literal con el fin de combatir la
amnesia que sin remedio aqueja a
la población con el paso de los años;
que, sin recurrir al panfleto o a la
diatriba directa, el escritor realista
lleva a cabo una denuncia contra el
sistema y contra quienes detentan
los poderes en el país con el simple
hecho de plasmar la realidad tal
como es; que nuestro trabajo
es el de sacudir las conciencias
presentes y futuras de quienes se
acerquen a nuestra obra al mostrar
en ellas, de modo artístico, lo que
por lo regular la gente pretende
ignorar volviendo la vista hacia otro
sitio; que escribimos, en fin, para
cuestionar los hechos y el porqué de
ellos, para investigar acerca de las
raíces del mal, aun cuando estamos
seguros de que nunca obtendremos
respuestas claras. Frases que, si bien
son verdaderas y efectivas, poco a
poco han pasado a acomodarse en el
apartado de los lugares comunes del
oficio de escritor.
Sin embargo, conforme las
preguntas se suceden unas a otras,
he comenzado a darme cuenta que
esas respuestas, aunque lo parecen
-porque se quedan callados, pero
pensativos- no logran satisfacer a
quienes las formulan. Y, la verdad,
en ocasiones incluso dudo que me
satisfagan a mí Por ello, tras darles
varias vueltas dentro del cerebro,

SE TRATA DE REACCIONES ANTE LO INCONCE•
BIBLE, ANTE UN HORROR PROLONCADO DU•
RAMTE TANTO TIEMPO QUE CORRE EL RIESCO
DE CONYERTIRSE EN COTIDIANO, Y POR LO
TANTO EL DE IR ADORMECIENDO LOS SEN•
TIDOS Y LA CAPACIDAD DE RESISTENCIA DE
QUIENES YIYIMOS INMERSOS EM EU.OS.
he decidido que es necesario
intentar formular respuestas
nuevas, argumentos que en realidad
respondan a tales cuestionamientos;
encontrar, en lo que es la vocación
del escritor, algún aspecto o resquicio
que se adapte a una situación política
y social envuelta en el horror, como
la que en la actualidad atraviesa
México, que, sí bien no es inédita
del todo en nuestra historia, sí por
lo menos lo es para las generaciones
actuales.
Aunque lo que está ocurriendo
en nuestro país -pese a que
muchos periodistas y colegas han
querido equipararlo- de ningún
modo es comparable a las tragedias
provocadas por la Segunda Guerra
Mundial y al Holocausto, por
alguna razón es imposible dejar
de pensar en que algunas victimas
sobrevivientes de los arrebatos
de la Alemania Nazi dijeron en su
momento, no porque la situación sea
igual a aquella, ni siquiera parecida,
sino porque se trata de reacciones
ante lo inconcebible, ante un horror
prolongado durante tanto tiempo
que corre el riesgo de convertirse
en cotidiano, y por lo tanto el de
ir adormeciendo los sentidos y la
capacidad de resistencia de quienes
vivimos inmersos en ellos. El escritor
húngaro Béla Zsolt, por ejemplo,

60

quien se salvó de los campos de
concentración gracias a que su
médico le inyectó el virus del tifus
para evitar que fuera trasladado a los
trenes de la muerte, con el fin de que
algún día narrara su experiencia, nos
dejó las siguientes palabras:
Todo lo que había definido
hasta ahora al hombre europeo
había desaparecido a nuestro
alrededor. Seguíamos viviendo,
pero estábamos más muertos
que los muertos de otras épocas,
pues éstos tenían una tumba con
una lápida y su nombre escrito
en ella. Nosotros ya no tenemos
nombre.

Palabras que, a la vez, representan
un testimonio, una reflexión sobre lo
ocurrido y una suerte de explicación
de por qué se sigue practicando
el oficio después de experimentar
la barbarie de una época. Pero, al
meditar en ellas pensando en el
país actual, podríamos coincidir
en que, para la generación actual
de mexicanos, todo lo que había
definido a México y a sus habitantes
ha desaparecido. Lo que para los
jóvenes era tan sólo una historia
terrorífica con aíres de leyenda
escuchadas en un clima de relativa
libertad y paz - las matanzas de

estudiantes en octubre de 1968 y
en junio de 1971, por ejemplo-,
con lo ocurrido en Ayotzinapa
cobra una realidad irrevocable. Una
realidad cuyas víctimas, junto con
los otros miles de desaparecidos en
el territorio nacional durante los
últimos años -y siguiendo aún
las frases de Zsolt-, al no tener
"una tumba con lápida y su nombre
escrito en ella", están "más muertos
que los muertos de otras épocas".
El filósofo Theodor Adorno, por
su parte, asentó: "Escribir poesía
después de Auschwitz es un acto
de barbarie". ¿Qué pensar de estas
palabras? Si las trasladamos a nuestra
época y a nuestro país, ¿significaría
que escribir después de sucesos
como el de Ayotzinapa es un acto
bárbaro? No. Me niego a creerlo.
Eso sería como añadir el silencio a
la muerte. Sería como practicar la
negación Seria como condenar a los
desaparecidos -y seguramente ya
muertos- a expresar un testimonio,
así sea éste a través de las palabras de
los poetas o los narradores, a través
de la ficción verdadera que sabe crear
la literatura. Tal vez por eso el poeta
Paul Celan nos dejó estas palabras
-por las que me inclino más- que
son una respuesta a Adorno: "Un
poeta no puede dejar de escribir,
mucho menos si es judío y su idioma
de escritura el alemán". Afirmación
que interpreto, por supuesto, como
un llamado a ejercer la resistencia a
través de la literatura. ¿Resistencia a
qué? Alosembatesdelarealidad Una
realidad hostil, descarnada, terrible.
Una realidad creada por otros -por
quienes poseen la fuerza, el poder
político, el poder económico- con
la intención de someter a todo un
pueblo por medio del terror.

En otro contexto, y en otro país,
la gran poeta rusa Anna Ajmátova
publicó en su poemario Requiem un
texto que bien puede ayudar en
esta reflexión. lleva por título "En
lugar de un prólogo", y dice:
En los terribles años del terror de

Yezhov hice cola durante siete
meses delante de las cárceles de
Leningrado. Una vez alguien
me "reconoció". Entonces una
mujer que estaba detrás de mí,
con los labios azulados, que
naturalmente nunca había
oído mi nombre, despertó del
entumecimiento que era habitual
en todas nosotras y me susurró al
oído (allí hablábamos todas en
voz baja):
-¿y usted puede describir
eso?

Y yo dije:
-Puedo.
Entonces algo como una
sonrisa resbaló en aquello que
una vez babia sido su rostro.

De este breve texto de Ajmátova
podría deducirse que quienes
nos formulan a los escritores las
preguntas referidas al principio
de estas líneas, en el México de
nuestros días, lo hacen con cierta
esperanza que va más allá de la
simple curiosidad; que lo hacen
porque quieren escuchar una
respuesta que los satisfaga, que
les inyecte un poco de ánimo, tal
vez algo de esperanza. Y acaso las
expresan porque ven en nosotros,
"sus" escritores, a sus portavoces,
a la vanguardia en lo que se refiere
a dejar asentado el descontento
general, a quienes quizá podamos
hacer algo a través de la palabra.

61

No sé si al cambiar las respuestas
habituales, la expresión de quien
cuestiona a los escritores mexicanos
se modifique. Es posible que
ninguno de nosotros esté capacitado
para trasmitir tranquilidad ni
mucho menos para mejorar el ánimo
de otras personas. Pero, siguiendo el
ejemplo de algunos de los autores
mencionados, ahora creo saber, al
menos, para qué escribimos ciertos
escritores en medio de la barbarie
y del horror que nos ofrece como
contexto el México contemporáneo.
Sí, ahora puedo decir que
escribimos, que escribo con el fin
de impedir que desaparezca ese
México que todos añoramos, ese
México de algunos años atrás que,
si bien no era el ideal, por lo menos
era vivible, más vivible que el de
ahora. Para recordarle a quienes
detentan los poderes en esta nación
-poderes políticos, económicos
y fácticos- que sus abusos no
serán olvidados y que tal vez las
generaciones siguientes estarán
en posición de cobrarles las
cuentas pendientes. Para evitar la
desmemoria que nos aqueja. Para
resistir, para que ese contexto de
horror en que estamos inmersos no
consiga someternos del todo. Para
impedir que nos acostumbremos
a las tragedias al grado de que las
veamos como la normalidad. Para
tratar de reinventar un lenguaje
demasiado gastado, contaminado
de simulaciones y mentiras, para
obligarlo a decir la verdad otra vez.
Y, en fin, para tratar de extraer
siquiera un asomo de sonrisa en
los rostros adustos de quienes
ahora sienten que sus fuerzas y su
paciencia están por agotarse ante
los horrores cotidianos. •

�LA MATERIA NO EXISTE:

l alfabeto de ws pequeñines
macabros, que reúne 26
historias brevísimas e
ilustradas de muertes violentas.
Las viñetas de El invitado incierto,
un drama f.amiliar que nunca
se resuelve del tooo porque se
entromete en él un personaje
gracioso, inhumano, irresistible.

Los versos sin sentí.do de El libro
sin título, que acompañan a las

únágenes de criaturas místeriosas
que juegan, sufren la llegada de
algo--indescifrable--del-cielo, y desaparecen. El arpa sin encordar, historia
cómica y a la vez totalmente
exacta de los predicamentos de un
novelista, hecha por alguien que

62

jamás escribió una novela. Limericks
deliciosos y oblicuos; las travesuras
de Figbash y la Muñeca Negra, que
se pasean por mundos de peligro
constante y opciones escasas y
ambiguas.
Edward Saint-John Gorey (19252000) no es un artista marginal: lo
invocan con frecuencia, lo buscan por
igual niños, adolescentes y adultos
lectores, tí.ene libros a la venta en
Amazon.com y tiene también, al
menos, un pie en la fama mediática
como inspiración del cineasta Tim
Burton, cuyo estilo visual le debe
todo y cuyos ambientes son sólo
un poco más dulces, un poco más
inclinados a la vulgaridad a la que
Gorey -pese a que disfrutaba
la cultura popular y la televisión
tanto o más que el estadounidense
promedio- no cedió nunca.
Pero nada de esto es suficiente
para describirlo. Edward Gorey,
de hecho, es un artista fascinante
justamente porque siempre estará
un poco a un lado, debajo, arriba
de nuestras expectativas. No se le
puede comparar directamente con
nadie. Nunca podremos colocarlo
en un molde preestablecido, en uno
de los grandes territorios (géneros,
los llamamos) de las artes. Sólo
hizo un libro declaradamente para
niños y, pese a ello, la aparente
simplicidad de su estilo ha hecho
que con frecuencia se le considere
"el autor infantil inquietante" o "el
autor macabro infantil". Pese a que la
fonna de sus obras más conocidas es
casi siempre la misma -pequeños
libros ilustrados, con una viñeta y
una apoyatura en cada página- su
influencia se propaga en muchas
direcciones desde su sitio particular,
imposible de ocupar por nadie

COREY ES UM IMYEMTOR DE HISTORIAS. ME•
IOR TODAYÍAr UM CREADOR OUE IUCAIIA COM
EL ACTO DE COMTAR

que no sea él mismo, y es así que
podemos verlo como influencia de
artistas visuales, de escritores y hasta
de músicos ( óigase el espléndido
álbum The Gorey End, de The Tiger
Lillies y el Kronos Quartet, basado
íntegramente en textos de Gorey).
¿Pero él mismo? ¿Qué es? ¿Un
dibujante de cómics, un ilustrador,
un portadista, un diseñador, un
director de teatro, un escritor?
Yo creo que, sobre todo, Gorey
es un inventor de historias. Mejor
todavía, un creador que jugaba
con el acto de contar: que a veces
lo hacia, simplemente, con textos
y sobre todo con únágenes, y otras
veces lo parodiaba o lo subvertía.
Su personaje emblemático: una
caricatura de sí mismo, vestido
con los zapatos tenis y el largo
abrigo con los que solía vestirse
para pasear por las calles de Nueva
York a mediados del siglo XX, es
nombrado "escritor" en algunas de
sus apariciones desde que Gorey
comenzó a publicar en 1953 y hasta
sus últimos proyectos, que quedaron
inc-onclusos a su muerte. ¿Por qué
no hacerle caso, como han intentado
varios comentaristas que insisten
en llamarlo meramente ilustrador?
Gorey se burla, elegantemente,
de todas las convenciones de
la literatura; crea misterios que
descansan siempre, aunque sea
mínimamente (por estar en la
secuencia de las imágenes, y no
necesariamente en los textos), en el

impulso narrativo de sus historias.
Los misterios de Gorey son capaces
de quitar el sueño (desvelar) y al
mísmo tiempo de propulsar muchos
sueños al descubrir (desvelar,
aunque sea un poco, aunque sea sólo
un ángulo, un ojo, un movimiento
apenas entrevisto) caras ocultas de
la realidad que narran, en las que los
miedos de la más temprana infancia
resultan vivir lado a lado con las
convenciones de la vida adulta.
Tal vez esta mezcla es la que
intriga e incluso irrita a algunos
lectores estrechos, que preferirían
no recordar que la confusión ante
el mundo no es menor a medida
que se envejece, y lo que damos
por seguro y cierto siempre es
capaz de traicionarnos y revelar
lo desconocido: la profundidad de
todo lo que no comprendemos, ante
la que sólo son posibles el horror o
la risa.
Ésta es la razón por la que la obra
de Edward Gorey sigue vigente,
incluso, en un tiempo como éste.
No importa que se haya puesto
de moda la novela gráfica como
forma artística chic (o bien como
alimento de franquicias fílmicas).
No importa lo mucho que nos hemos
acostumbrado a la ambigüedad enla
representación de lo brutal, que se
ironiza mediante los códigos de una
falsa inocencia (como se ve en sitios
tan diversos como la subcultura de
las gothic lolitas o la novela gráfica
Maus de Art Spiegelman).

63

En nuestros días, Gorey está
cerca, por ejemplo, de un autor
como el alemán Wolf Erlbruch,
que no elude el desgarramiento
definitivo de la muerte (como en
su extraordinario cuento El pato y la
muerte) y a la vez no lo ridiculiza ni
lo aligera. Esto ocurre también en su
obra, constantemente, a pesar de su
oblicuidad y su sutileza.
Un solo ejemplo: el protagonista
de El arpa sin encordar (1953), la
primera historia publicada de
Gorey, es Frederick Earbrass, un
caballero inglés que escribe novelas
apropiadamente aburridas-pero en
las que algo místerioso asoma, asoma
siempre, aunque no termina de sacar
nunca la cabeza- y que siempre
tí.ene en la cara una expresión de
perplejidad. Es que se enfrenta,
aunque no lo desee, con el vacio
de la vida: aquello que intentamos
llenar a toda costa con lo que esté a
nuestro alrededor, creando cosas,
destruyendo cosas, desplazándonos.
Earbrass elige esta última opción:
tras completar una novela y pasar
una vez más por el "horror indecible
de la vida literaria", la última viñeta
de su existencia lo muestra a punto
de abordar un barco para cruzar el
Canal de la Mancha. No se sabe bien
a dónde irá o qué va a hacer, pero el
texto subraya lo inevitable: "Aunque
es una persona a la que no le pasan
cosas, tal vez le puedan pasar cuando
esté del otro lado".
¿No somos así todos, en nuestro
correr sin movernos por el mundo?
Gorey le habla a los pequeñines que
somos todos, perdidos en nuestra
propia existencia. Gorey no nos
mima, y tal vez no nos tí.ene piedad,
pero nos respeta: nos reconoce
humanos. •

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BERÍA CUESTIONARSE PRIMERO POR
QUÉ MIRAMOS LAS COSAS SECÚM
NOS HAN INDICADO. LA MIRADA DE
LOS NIÑOS ES ASOCIATIVA, FRAC·
MENTARIA PARA CREAR UNIDAD. LA
VIDA, EL M MDO, LA IMACINACIÓN,
SE PU BLAM DE INFINITAS ESQUIR•
LAS DE POTENCIAS VISUALES.

P

ara Ari Chávez todo lo mirado es apenas
una pequeña parte de un continente
mayor. Recorta, desprende, interviene,
resemantiza. Las piezas finales que ve el
espectador son una red que ha atrapado bajo el
olfato y el instinto visual una gran complejidad
de signilicantes. Desde las coordenadas y los
enclaves, Chávez nos muestra que el mundo
es un primer plano de una gran superficie
creada por otros planos, superficies y estancias.
El arte del collage es también el arte del
inconsciente, del poder relacional de quien,
silenciosamente, desprende capas de pieles
para rearmar el mundo. Es la indisciplina al

66

67

serviCio del enigma. Enigma creado por más
cuestionamientos que respuestas. Así, tiempos
indeterminados, personajes salidos de la realidad
y de poblados imaginarios, instrumentos de
cocina o maquinarias celestiales, entre miles
de fragmentos objetuales, sígnicos, musicales,
poéticos o meramente mundanos se abren en
su más profunda metáfora para aliarse a otras
instancias. Realidad de realidades, cartografías
multisignifícantes donde la red simbólica del
universo se abre en su dimensión más sincera.
Queda al espectador-lector develar la llave, abrir
las puertas de la percepción, caer al infinito de
sus propias cuevas y claroscuros. •

�c•&amp;'f'•IU.S / COI.LACE AMÁLOCO / 2014

68

69

�DE ÁRTES 'f l!SPEIISMOS
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ÁRTl!S 'f ESPEIISMOS

Apuntes sobre la
serie Militarismo
y represión de
Melecio Galván
• ROCÍO CÁRDEIIU.S PACNECO

70

elecío
Galván
ha
sido llamado por
algunos importantes
investigadores y críticos de arte
el mejor dibujante del siglo XX en
México. Detallista, meticuloso y
preciso, sus libretas y cuadernos lo
acompañaron a lo largo de sus viajes
desde el pueblo de San Rafael cerca
del Iztaccihuatl, hasta la ciudad de México, trayectos
que realizó con frecuencia durante casi tres décadas.
El movimiento estudiantil de 1968 fue clave para
el desarrollo de su obra. Formó parte del grupo Mira
(1977/1982), colectivo artístico que se manifestó desde
la inconformidad y la rebeldía contra el autoritarismo
y a favor de la libertad de expresión y otras
reivindicaciones democráticas. Estaba conformado por
Eduardo Garduño, Arnulfo Aquino, Rebeca Hidalgo,
Jorge Pérez Vega, Saúl Martinez, Silvia Paz Paredes,
Salvador Peleo, todos compañeros entrañables de
Melecio Galván.
La década de los setenta marcó el inicio de lo que
hoy conocemos como arte contemporáneo en México,
en especial por el desplazamiento de los artistas al
salir de los talleres e incursionar no sólo en las calles,
sino en la vida pohtica del país. El proceso de creación

71

y conceptualización cobró
importancia, y un pensamiento
crítico en tomo a los problemas
sociales comienza a generarse,
de manera que el arte pudo
acompañar a los obreros y a los
campesinos en sus demandas.
Durante esta década el discurso
conceptual o no/objetual culmina
con el proceso de desmaterialización del arte, lo que
Donald Karshan llamó arte postobjetual. En 1971 en la
Tribuna de Pintores se habla ya de arte en la calle, arte
efímero y trabajo en equipo. En 1973 Felipe Ehrenberg
presenta en la Galería José María Velasco "Chicles,
chocolates y cacahuates", donde se autoexhibe como
parte de la exposición; y en la sala Manuel M. Ponce
de Bellas Artes presenta "Variedades garapiñadas".
Ese mismo año y en este mismo espacio, Carlos Finck,
José Antonio Hernández Amezcua y Víctor Muñoz se
presentan con"A nivel informativo", arte/proceso, arte
objeto, instalaciones y acciones callejeras.
Durante 1977 a 1979, Melecio Galván, junto con el
Grupo Mira, realiza la obra gráfica tridimensional e
itinerante Comunicado gráfico número 1 que trata sobre la
violencia en la Ciudad de México, y publican el libro La

gráfica del 68. Homenaje al Movimiento Estudiantil.

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Militarismoy represión es una serie realizada por Melecio
Galván justo antes de morir, en 1982. Creada a partir de
una convocatoria lanzada ese año por la revista Proceso,
desafortunadamente nunca llegó a enviar estos trabajos.
El concurso tenía por objetivo que los dibujantes
participantes expresaran mediante sus trazos la
memoria dolorosa y trágica del rastro aún vivo de las
dictaduras latinoamericanas.
Es importante ensanchar las circunstancias de
sentido de la necropolítica explícita en sus imágenes.
La década de los ochenta fue una época plagada de
duros golpes a la población mexicana: imposición,
nacionalización de la banca, Brigadas Blancas, policías
dirigidos bajo la impunidad más rampante y total...
sobre todo el nacimiento de la clase política neoliberal
que actualmente gobierna nuestro territorio. La
serie Militarismo y represión adquiere una importancia
fundamental hoy día porque los dibujos que integran
esta serie surgieron como discrepancia frente al sistema

de represión de entonces, pero que persiste en nuestro
país bajo una cara unipartidista. Desde el pasado
resuena un perpetuo acto de violencia de Estado.
El arte como testimonio y la memoria como
campo de interacción social en los dibujos de la serie
Militarismo y represión permiten dar cuenta de nuestras
actuales heridas sociales. Un aspecto fundamental
en la obra de Galván es romper con·el silencio ante la
violencia cotidiana, a la cual nos enfrentamos no sólo
como espectadores, sino como ciudadanos. Mirar hacia
el pasado a través de estas imágenes involucra de tal
forma nuestros sentidos que experiencia, testimonio y
reconocimiento se entrecruzan. Un proceso humano,
social y cultural que propicia el reconocimiento del
dolor colectivo y la creación de espacios desde los
cuales las sociedades e individuos pueden estar mejor
equipados para reclamar verdad y justicia
Como ya lo ha mencionado Antonio Helguera,
los dibujos de Melecio Galván "eran una clara y

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sorprendente premonición de su suerte personal,
pero no sólo eso: son un relato visionario del
México de hoy: son una denuncia de la represión en
Lázaro Cárdenas y en Ateneo... Un retrato posible
de (Felipe) Calderón grotescamente disfrazado
de militar rodeado de militares". Melecio Galván,

73

de manera similar a Francisco de Goya, se inspiró
directamente en la realidad cotidiana, en el ambiente
revuelto y convulso que le rodeaba. Percibió el
elemento demoniaco en la vida misma, en lo atroz,
en la miseria humana, en la injusticia, el hambre y la
represión. •

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e 'YÍCTOR BUCO llüRTÍMD

las juzga excluyentes; va y viene entre ellas; delira con
scribí Sergio Pitol Una memoria soñada (UANL,
2015) para demostrar que Pitol soñó sus
Borges, Onetti, Carpentier o Rulfo, pero los aglutina con
recuerdos y recapituló después el exacto curso
Chéjov,James, Conrad, Austen, Cervantes o Tolstoí; 2.
Del cine, Pitol aprecia las nuevas olas transgresoras, pero
de su fantasía. ¿Es esto posible? Esa pregunta arúculó
atemporalmente Lubitsch, Lang, Bergman, Dreyer y otros
mí libro y las evidencias de esta maravillosa realidad
clásicos imantan de elegancia y también sabía y sensual
No quiero repetir aquí el expediente de pruebas, sino
maldad (d toque Lubitsch) sus escritos; 3. En 1966, luego
esbozar apenas un fresco de la magia pito/esca. Lo mío con
de
vivir un año en China y alumbrar cuentos con esa
Pitol fue amor a primera página, así que mi objetivo será
aventura, Pitol tempranamente anuncia una conciencia
persuadirles de que leerlo engrandece la vida.
política marcada por la desilusión ante el maoísmo y la
"Dudaba de la realidad que percibían sus sentidos",
expresa el protagonista del cuento Hada Occidente. Este
esperanza en un inexistente socialismo democrático y
personaje encarna un alter ego encubierto de Pitol Con esa
liberal
Sí por el desfase que aludo
clave, podemos bosquejar un
Pitol escribe a sus veintitantos
camino hacia "la reconciliación
PITOL INICIA SU ESCRITURA con la crudeza bíblica de
del sueño con lo real", como
Pitol denomina a su hechizo.
CON ESTE PRONUNCIADO Faulkner, a sus ochenta y
uno actuales lo hace como un
Abordaré esta alquimia en tres
DESFASE
ENTRE
LITERATURA
joven curioso y coqueto que
fugas del autor.
continúa abriendo sus cajones
YRE4LID.AD.
secretos. El te:rce:r personaje,
PRIMERAFUCA
su libro de 2013, dialoga
así con la obra de Aíra, Bolaño, Bellatín o Vila-Matas,
Pitol publica en 1959 y 1964 sus primeros libros de relatos:
escritores pertenecientes a la familia literaria de los raros
Tiempo cercado e Infierno de todos. Lo sorprendente de este
y
extravagantes que Pitol encabeza. "Estoy pensando
arranque, además de una forma literaria inusitadamente
volver a China una vez por año", promete ahora este joven
rigurosa, es su narrativa del México del siglo XIX. La
juventud del escritor se engarzaba así con la densidad
octogenario después de presentar en Pekín la traducción
de sus libros.
del deterioro que la Revolución significó para lugares y
Un último síntoma de este desfase. De Pítol es
sensibilidades que Pítol relataba. Pitol inicia su escritura
reconocida la cultura no pedante con la que escribe y
con este pronunciado desfase entre literatura y realidad
' Ese contratiempo, un chico contando historias de sus
enseña a amar lo que él ama. Sus muchísimas traducciones
de variados idiomas, sus ensayos de crítica literaria o la
abuelas, es un sello que evolucionará con su estilo. Esa
colección "Biblioteca del Universitario" que coordina
fisura entre su prosa y la realidad inspira su precoz
y esparce, son muestras de esta generosidad envuelta
autobiografía de 1966, enla que Pítol critica sus primeras
obras como trazos inacabados de la fusión vida-literatura
en un lenguaje prodigioso y no hermético. Pitol es un
que persigue, pero ha iniciado con una fisión. Fruto de
escritor y un intelectual formado en coordenadas que
esta hendidura, Pitol habitará el presente sin desalojar
dejaron de ser populares. Por estos signos ilustrados, su
obra está dedicada al público en general, sin que para ello
el pasado y presintiendo el futuro. Cuerpo presente, último
cuento de Infierno de todos, es un relato situado en Ro:rna;
Pitol incurra en la demagógica chapuza de procesar los
se sale del libro, rompe su ánimo, pero también acorta
contenidos, sacarles complejidad y reducirlos a una forma
los desgarros y tira un lazo hacia una fuga venidera que
deglutida. Pitol respeta demasiado al lector para cometer
reducirá las antítesis. lQué efectos dejará en Pitol escribir
esta bajeza "llegar a Conrad marca uno de los momentos
muy joven como un adulto, sobre temas gravísímos
decisivos que puede conocer el lector cultivado", indica
Ycon una estructura formal perfeccionista? Registro
en la primera línea de su traducción de El corazón de las
los siguientes síntomas: l. Pitol ejerce una literatura
tinieblas. Porque la cultura embellece la vida, Pítol protege
clasicista des-identificada de los aíres contextualmente
así la literatura y sus enigmas de la vulgata falsamente
renovadores. No opta por una u otra posibilidad, no
"democrática" para la cual habría que asimilar todos los

75

�méritos o sobajar los significados inescrutables de una
novela, una ópera, un cuadro o una película.

ESTABA YO TAN ATÓNll'O CON LA
NORMALIDAD INCREÍBLE DE LA
PROSA DE Pll'OL, OUE SÓLO UNA
MIRADA EXIE. . . ME IIEYELÓ
LA LOCURA EN LA OUE Pll'OL SE
ABISMABA AL RECONCILIAR LA
UftllATURA CON LA YIDA Y CE•
RRARASÍ SU NERIDAORICIMAIUA.
SECUMDA. FUCA.
libros de cuentos como Los climas, No hay tal lugar, Del
encuentro nupcial o Vals de Mefisto, o novelas como El tañido de
unaflauta y Juegos florales, direccionan el desfase inaugural
hacia una etapa de trabajada, pero también muy instintiva,
reconciliación entre la vida y la literatura. Resumo con un
solo ejemplo. En el relato Una mano en la nuca, el protagonista
sospecha la existencia de otra realidad oculta. Por ese sueño
de lo "irreal", este personaje elige entre fantasía y realidad,
opta por lo inasible y sobrelleva a través del arte la pulsión
demoníaca de adentrarse en sus vértigos.
Cuando un amigo mío leyó este relato, su reacción fue
preguntarme: u¿Pero es que Pitol no está loco?". Estaba
yo tan atónito con la normalidad increíble de la prosa de
PitoL que sólo una mirada externa me reveló la locura en
la que Pitol se abismaba al reconciliar la literatura con la
vida y cerrar así su herida originaria. Quería PitoL como
desp1,1és contaría en El Arte de la Fuga y El Mago de Viena,
que su nexo con la literatura fuera sanguíneo, salvaje, sin
fisuras, tcxla fusión. La advertencia de mi amigo me hizo
ver ula suspensión de la incredulidad" en la que Pitol me
había embriagado, y reparar cómo en su propia obra hubo
otros que al elegir la fantasía sí perdieron la razón. Carlos
Ibarra, de El tañido de una flauta, acabó suicidándose; Billie
Upward, de Juegos florales, terminó desquiciada y quizá
muerta. Al otro extremo, los que prefirieron la realidad
contra los sueños, casos de Daniel Guarneros o Gerardo de
los Ríos en los relatos Cuerpo presente y La noche, prolongaron
su vida a costa de convertirse en sus propios asesinos. Si
Pitol no está loco, cómo entonces consiguió el milagro de

vivir en sus propios cuentos, de volverse una criatura de
ficción, inverosímil pero real. El sortilegio pitolesco tiene
síntomas refulgentes como éstos: l. Pitol resignilica la
realidad, o como él puntualiza: uAl hablar de lo real y la
realidad me refiero a un espacio amplísimo, diferente a
lo que otros entienden por esos términos y confunden
la realidad con un aspecto deficiente y parasitario de
la existencia, alimentado por el conformismo, la mala
prensa, los discursos políúcos, los intereses creados,
las telenovelas, la literatura light, la del corazón y la de
superación personal"; 2. Pitol amalgama los contrarios
y coagula instinto y razón, abyección y gracia, ficción y
verdad, identidad e impostura. Su literatura unificó estas
oposiciones, corrigió estas anúnomias. Su autobiografía,
recúficada y desacralizada en otro de sus recientes libros,
consiguió así ser otra fonna de la mentira.

TERCERA. FUCA.

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Publicado en 1984, Vals de Mefisto es el primer trabajo
del que el muy discreto Pitol acepta senúrse confortado.
Confesar eso es el inicio de un tramo compuesto por sus
novelas de El tríptico del carnaval, sus recuerdos de La trilogía
de la manoria o sus exultantes ejercicios de critica literaria
comoPasiónporlatrama,Adicciónalosingleses,Lacasadelatribu.
En ese lapso, Pitol escribe que el desfase ha concluido, que
a golpe de disciplina espartana, pero también de desahogos
en el inconsciente, su literatura penetró la realidad y su
vida se ha hecho literaria. El sueño de la memoria ha sido
cubierto, pero aun esa conciencia no deja de asombrar al
autor, quien se declara sorprendido de ver transformada
su existencia en cuentos. Ante un aserto así, quedamos
confrontados con dos opciones: o Pitol es ya un tipo
chalado y falto de cordura, o en efecto, lo suyo ha sido un
viaje hacia la conquista de los muchos yo (yoes) en los
que su identidad fue pluralizándose para representar al
individuo como un escenario de contradicciones que no
dejan de formar un todo.
En esta úlúma etapa, la reconciliación de los contrarios
expresa las heterogéneas máscaras, arbitrios y apetitos de
la identidad individual. Los personajes de Pitol descubren
así que la personalidad comporta subterráneas capas,
de cuya confrontación no tenían noticia hasta que les
explotan en su cara. La ansiedad de esa inspección vital
se relaja, sin emhu:go, cuando el traumático momento de
admiúr los abigarrados pliegues de la identidad se impone.

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Esta imposibilidad de la verdad única es un reflejo de la
fuga, brujería totaL Pitol reconcilia el sentido absoluto y
íncompletud del mundo, de lo indecible y misterioso de
traseendente de la creación artística con la más dislocada
éste. Miguel Solar, el titular de la novela El desfile del amor,
versión de la vida. Dominar ala divina garza, novela que debe
emprende una pesquisa científica para comprender un
leerse conjuntamente con su ensayo El viaje, es una obra
hecho que no podrá reducir a una explicación causal
cumbredeestemilagro.James,Chéjov,Gombrowicz,pero
y monocorde. La búsqueda termina con la dichosa
tambiénHasek,GogoLGabrielVai:gasyotrosmaestrosdel
resignación ante la brillantez de la realidad y su carácter
esperpento y la ironía, están ahí, confluyendo, gravitando,
reacio a una visión que no excluya, sino incorpore y reúna,
oponiéndose y mezclándose a partir de sus contrapuntos.
los más disímbolos puntos de vista
uNada es lo que aparenta", máxima pitoliana, converge
Esta contingencia del
así en esta tercera fuga con el
individuo es esúmulada por
principio UTodo está en todas
el viaje permanente del que
ESTA CONTINCENCIA DEL las cosas". Leer y releer la obra
Pitol hizo un oficio pasional.
INDIYIDUO ES ESTIMULADA de Pitol me permiúó apreciar
Su contaminación virtuosa
esta única manera de narrar el
por otras lenguas, culturas y POR EL YWE PERMANENTE mundo; este arte de la fuga en
percepciones fluirá como una
DEL OUE PITOL HIZO UN el que el vacío y la contrariedad
.ta
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la
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escn·tura
son el preciso J·uebcro del revés
b1 cora e que
OFICIO
PASIONAL■
es espejo. Cuando sólo Borges
para que las oquedades, los
y otros doce eruditos leían a
claroscuros y las incongruencias
Flann O'Brien, Pitol lo traduce.
tengan pleno valor.
Cuando recién el comunismo sufrió resquicios en Polonia,
Pero todo esto, como dije antes, comenzó como un amor
Pitol conecta con Gombrowicz y Schulz. Cuando en
a primera página, un flechazo mortal propiciado por este
Praga la glasnost luce reaL Pitol compone una novela que
guiño de Pitol "Uno, me aventuro, es los libros que ha leído,
tiene por ejes a Gogol y la carga corrosiva del humor y la
la pintura que ha visto, la música escuchada y olvidada, las
relatividad como un mapa de vida. Nada habría sido de
calles recorridas. Uno es su niñez, su familia, unos cuantos
esto posible, Pitol discierne, sin los viajes que instaron el
amigos, algunos amores, bastantes fastidios. Uno es una
desplazanúento de sus propios sentidos. En esta úlúma
suma mermada por infinitas restas". •

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77

�Radiografía
del campo
editorial en

MONTERREY
•
1 campo editorial en Monterrey se mueve,
está vivo. Así lo anuncian, palabras más,
palabras menos, algunas notas en la prensa
de los últimos dos años. 1 Por ahí se ha hablado de un
renacimiento cultural, de una efervescencia; se dice
que la ciudad es un escaparate para los proyectos
editoriales, que hay ferias del libro y encuentros
de editores independientes; literatura por aquí
y por allá, se abren librerías; los nombres de las
editoriales regiomontanas se enlistan de un artículo
a otro y siempre falta mencionar alguna; también hay
programas enjundiosos de difusión de la lectura, y
por sí fuera poco, la edición universitaria pasa por un
momento inédito de proyección desde el 2011, luego
de la apertura de la Casa Universitaria del libro de
laUANL
1 Hablo en particular de una nota de La Jornada: "Primer día de
editoriales independientes en Monterrey" {17 de mayo de 2013); del
artículo de Daniel de la Fuente en El Norte: "Letras regias" y del de
Alan \'aldez en El Porvenir, "Propuestas de letras regias" (ambos del
11 de ocrubre de 2014). Me refiero también a las notas de Gustavo
Mendoza Lemus en Mi/mio: "Monterrey, la ciudad que vive entre
editoriales" {27 de julio de 2014) y "Monterrey, escaparate para las
editoriales independientes" (15 de marzo de 2015), así como al texto
de Den:isse Longoria publicado en Tic,ra Adentro: "'Renacimiento
culrural: la industria editorial independiente" (sin fecha).

A estas alturas -y ahora que vivo en otra ciudad
y veo a Monterrey desde afuera- me he estado
preguntando: ¿a qué se debe tal efervescencia?, ¿cómo
funciona el campo editorial en la ciudad?, ¿qué le
falta y cuáles son sus agentes?, ¿por qué sin importar
el desalentador porvenir económico o la inseguridad
surgen cada día proyectos nuevos? En los párrafos
que siguen trataré de explicar brevemente cómo veo
el campo editorial en la ciudad y cómo lo he vivido,
desde la experiencia del agente interno que he sido y
desde la perspectiva del externo que ahora soy; pero
antes, va un escueto apunte sociohistórico sobre
el libro y su valor que espero sirva de trasfondo a la
discusión sobre el panorama local de la edición.

i.LA. CULTURA MO TIEME PRECIO?
En un mercado casi selvático, lleno de productos
fútiles, el libro aparece como una criatura mítica,
bicéfala, pues así como se parte en páginas, en
pares y nones, se dice que tiene un valor económico,
además de un valor cultural (Piedras, 2004). En tanto
medio de commúcación y soporte de información,
el libro tiene la cualidad de transformar, de ampliar

78

realidades, porque recrea en la mente del lector y lo
pone en contacto con subjetividades otras; he ahí
su valor cultural. En tanto producto, el libro está
sujeto a costos de producción, comercialización y
distribución; el libro es un bien que está sujeto a leyes
y a impuestos, con un precio de venta; he ahí su valor
económico.
Como bien económico y cultural que se reproduce
mecánicamente, el libro nació, bien se sabe, en el
Renacimiento, con la adopción en Occidente de la
imprenta ideada en China y con el desarrollo de tipos
de plomo a manos de un orfebre alemán. 2 Como la
reproducción mecánica de obras era desde luego más
rápida que la copia manual de libros, el mercado de
lectores/compradores se amplió, y entró así en escena
la figura del librero, del editor, del impresor, que en
ese entonces solían ser uno mismo; es decir, se trataba
de agentes que identificaban una demanda de lectura,
se apropiaban de las obras que necesitaban, las
intervenían y las reproducían para ponerlas a la venta;
eran personajes de dos cabezas también, como el
libro mismo, capitalistas a la vez que humanistas que
lucraban con la cultura... así nació el oficio de publicar.
¿Lucrar con la cultura? ff ransformar el capital
simbólico en capital económico? iNi pensarlo! iLa
cultura no tiene precio!, exclamaría el buen humanista,
el buen letrado; porque ya desde su formación en
la academia, cuando no desde su tierna infancia, la
relación con sus libros se volvió sagrada: el autor es ese
ser iluminado que toma nota de los ecos que le dictan
los dioses, y el lector, entonces, es nada menos que el
profeta que lo entiende, lo descifra y que extiende su
palabra a los profanos. Impensable es, pues, por más
quincenas que le haya costado al humanista retacar su
librero de ediciones de lujo, que no satanice el lucro
de la cultura. Ignora que sobre sus libros se vertió el
trabajo intelectual de otros humanistas -acaso mal
pagados-, que revisaron y formaron cada página.
Ignora también que el papel, la tinta y el pegamento
tienen un costo y que las librerías no son precisamente
el negocio más rentable en una sociedad que, según los
índices de lectura, lee poco y compra todavía menos
libros. ¿La cultura no debe tener un precio?
2 Habría que recalcar que la gran aportación de Gutenberg consistió
en usar plomo en lugar de madera para la fabricación de los tipos
móviles (Kloss, 2009).

79

PAPÁ COBIERMO Y LA. AMAROUÍA. CULTURAL
Hace unos meses quise viajar en la Ecovía: este medio
de transporte que es una mezcla de metro y autobús y
que cruza de San Nicolás a Monterrey por todo Ruiz
Cortines. Esperaba en la estación cuando de pronto me
llamó la atención un estante con los logos del gobierno
del estado. UOtro programa de difusión de la lectura",
pensé, ucomo aquel que se echó a andar en el Metro
y que fracasó hace unos años: toma un libro, léelo y
vuelve a ponerlo en el estante para que alguien más lo
lea, y que se entendió como: toma un libro, llévatelo
a tu casa y que nadie más lo vea". No contaba con
que esta vez un libro de lujo en cuya edición trabajé
en el 2010, en épocas de bonanza presupuestaria por
lo del Bicentenario -que por cierto costó muy caro y
del cual se lúcieron muchos ejemplares- estuviera allí,
abandonado, esperando a que alguien lo tomara y lo
escondiera en su casa. "¿Otro programa de difusión de
la lectura?", me pregunté. uNo, más bien una estrategia
desesperada para hacer espacio en la bodega".
Todavía hasta hace cuatro o cinco años los libros
del Estado editor eran los más. El gobierno se
encargaba de publicar la obra de los autores locales
y se encargaba también de refundirla en sus oscuras
librerías; publicaba también de vez en cuando
algún coffee table conmemorativo, algún catálogo
de exposición y todos eran felices. Pero a la fecha,
y aunque la estrategia de ueditar y publicar libros y
material electrónico elaborado por actores culturales
destacados a fin de fortalecer la cultura en el estado"3
sigue figurando en las políticas del gobierno, se tiene
la noción de que la producción editorial ha ido a la
baja.4 Claro: hay asuntos más importantes que papá
gobierno debe atender, como la crisis de seguridad, y
por ahora no tiene tiempo para leerle un libro a su hija,
la ciudadanía.
Pero eso no está del todo mal. Alejarse de la idea
de un gobierno paternalista que brinda a su pueblo
cultura ugratuita" le hace bien a las sociedades
3 Gobierno del Estado de Nuevo León, Plan Estatal de Desarrollo
201~2015, Gobierno del Estado de Nuevo Léon, Monterrey, pág.
71.
4 Dicha noción se asoma en la nota de Gustavo Mendoza Lemus:
"Monterrey, escaparate para las editoriales independientes",
mencionado en la primera nota al pie.

�contemporáneas. En el caso de la edición en
Monterrey, la desatención a la política editorial por
parte del agente hegemónico que fue el Estado ha
puesto sobre la mesa las condiciones necesarias para
una democracia cultural, en la que son los ciudadanos
quienes ejercen su derecho a la cultura como agentes
activos; ahora son ellos mismos los que producen
y consumen sus propios bienes culturales.5 Así ha
cobrado fuerza la llamada edición independiente en el
panorama actual, que más que un renacimiento parece
una especie de anarquía cultural.

teníamos menos. Así fue como muchos caímos en
el terreno de la edición; en el caso particular de los
letrados, en el oficio iniciático de la corrección de
estilo. Ya fuera en la edición universitaria, en oficinas
de servicios editoriales, en agencias de publicidad
o en instituciones y empresas (no necesariamente
editoriales) que publican o tienen un departamento
de comunicación social, ahí había un corrector, un
redactor, un coordinador editorial.
Hoy la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
ha reconocido que el trabajo editorial en la ciudad es
una opción tangible para sus egresados, al grado de
que ahora en la carrera de Letras es posible encauzarse
hacia la realidad profesional por medio de tres
acentuaciones: una en docencia, una en investigación y
otra en edición, en la que hasta donde sé hay materias
de corrección y de diseño editorial.
Además, el acercamiento a tientas al trabajo
editorial por parte de muchos egresados que no
alcanzaron estas tres áreas terminales ha contribuido
a que se gesten proyectos de edición independientes.
tQué sucederá en los próximos años, cuando los
egresados de Letras con acentuación en Edición salgan
al campo y se encuentren con profesionales empíricos?
Continuará...

EDITOR POR .A.CCIDEMTE, POR MECESID.A.D
O YOC.A.CIÓM

l

Hace pocos meses participé en el primer Concilio
Nacional de Correctores que tuvo lugar en la
Biblioteca José Vasconcelos, en la Ciudad de México.
Me sorprendió encontrarme por ahí, entre poco más
de cien correctores de varios estados del país, a cinco
estudiantes de Letras de la Universidad de Zacatecas.
Me acerqué a ellos para hacerles una entrevista y me
sorprendió todavía más enterarme de que estaban
interesados en insertarse en el campo editorial como
correctores y que a ello se debía su presencia en el
Concilio. «Eso antes no se veía", pensé. «Lo más normal
era que uno llegara a la edición por accidente o porque
no había más".
Todavía hasta hace cuatro o cinco años era bien
sabido que el campo natural de inserción para los
recién egresados de una carrera de humanidades era
la docencia. Pero de pronto las leyes universitarias
adoptaron una política de grados en cascada para
con,tratar docentes: quien quisiera dar clases de
licenciatura debía tener, cuando menos, maestría;
quien quisiera dar clases de maestría debía tener
maestría o doctorado; quien quisiera dar clases de
doctorado debía tener... Lógico, sí; pero a muchos
pasantes y recién egresados de entonces eso nos causó
una ligera opresión en el pecho. Si antes contábamos
con pocas posibilidades de inserción laboral ahora

EL SALTO DEL EDITOR IH-l'lfE.PEMDIEMTE
Al campo editorial en Monterrey le hacen
falta editoriales comerciales. Pareciera que
una formación humanista y un Estado editor,
paternalísta, hubiera insuflado en los editores
de la región un espíritu romántico, que se olvida
a ratos de la ambivalencia, cultural y económica,
del libro. El viejo tópico del elogio de las letras
prevalece en los proyectos independientes que
carecen muchas veces de inversión, de planes a
largo plazo y de un nicho específico de lectores. Es
esa idea de la pureza de las letras la que hace que
los proyectos culturales pendan de un hilo y que
vayan en declive.

5 En su libro C~ltu~ay_ciudad. Manual de política cultural munici(J&lt;ll (2000,
pp. 39-4_1), ~aki Lopez de Aguileta distingue los conceptos de
danocratizacwn cultu:al y danocracia cultural. Del primero dice que
se trata de una acción estructurada por parre del gobierno para
ac_ercar la cultura al pueblo; del segundo dice con otras palabras lo
rmsmo que señalé arriba.

80

81

Las editoriales independientes en Monterrey casi
siempre actúan de adentro hacia afuera; es decir,
piensan en un título x que está a su alcance, que les
gusta y les parece interesante, luego lo producen y
lo lanzan a un mercado que ni se lo espera. Apostar
por un criterio subjetivo de calidad no está mal y a
veces funciona, pero no vendría mal para la propia
subsistencia definir perfiles de lector, explorar el
mercado para reducir incertidumbre, costear la
producción, la distribución y la comercialización y
fijar un precio acorde con ello.
Habría que considerar que ser un poco más
comerciales y atreverse a crecer no significa
-necesariamente- prostituirse o convertirse en un
local de fotocopiado e impresión; tampoco implica
perder el sello alternativo ni dar la espalda a la
calidad de los contenidos. Se trata de subsistencia,
no de resistencia; se trata de bibliodiversidad, no
de ser locales y cerrados ( recordemos el trágico y
heroico caso de Ediciones Castillo). El compromiso
del catálogo debe apuntar hacia las profundas
transformaciones sociales. Al final, son la estabilidad
y la permanencia en los proyectos culturales las que
hacen que éstos calen más hondo en la memoria
colectiva y en los valores de una comunidad. Hay
que allanar la pendiente, aprovechar los factores
educativos, socioeconómicos, culturales y políticos
que coincidieron en nuestro espacio~tiempo.
Dicho sea todo lo anterior en favor de la plenitud y
desarrollo del campo editorial en la ciudad.

Referencias
Piedras, Ernesto (2004). iCuánto vale la cultural? Contribución de las
industrias protegidas por d dacclw de autor en México. México: Sociedad
de Autores y Compositores de Música, Sociedad General de
Esc~itores, Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, Cámara
Nacional de la Industria Editorial Mexicana.
Kloss_ ~ernán?~z del Castillo, Gerardo (2009). Entre d diseño y la

ed1c1011. Trad1c1ón cul1:11ral e m11ovació11 tecnológica en d disa1o editorial.
México: Universidad Autónoma Metropolitana-Xochimilco.
Gobierno del Estado de Nuevo León. Plan Estatal de Desarrollo
_2010--2015. G_obiem? d~ Estado de Nuevo Léon, Monterrey, s/f.
Lopez de Aguileta, In aki (2000). Cultura y ciudad. Manual de política
cultural municipal Gijón: T rea.

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Renacer
con estilo
en cada
n u e V o
numero

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/

a revista Armasy Letras habita
hoy en estanterías modernas
de la Casa Uruversitaria del
Libro, en librerías profesionales con
acervos digitalizados, en centros de
estudio; habita en Facebook y en
la web, se ha hecho de un súnbolo
de arroba en Twitter; sus páginas
pueden leerse al tiempo que se
hojean o ser vistas en la pantalla de
una tableta electrónica.
Pero hace siete décadas
-cuando nació la revista- la ciudad
y el mundo eran otros. Bien lo dice
Gísella Carmona en su artículo "Los
ciclos y las dimensiones", publicado
en el número 86-87. "Armas y Letras
aparece en un momento crucial de
la historia del mundo, cuando al
otro lado del Atlántico se peleaba
una guerra donde privaba el racismo
y la intolerancia en medio del caos

mundial".

82

Nacía también dentro de una
joven Universidad de 11 años, que
había sido fundada en 1933 para
ser, según escribió Alfonso Reyes
en su Voto por la Universidad del Norte,
"una nueva entraña, un corazón
subsidiario, un alambique de sutiles
esencias para provecho de todo el ser
mexicano".
En sus primeros meses de vida
la Universidad de Nuevo León
enfrentó una realidad inestable,
provocada por la situación política
del país. En septiembre de 1943 se
emitió la Segunda Ley Orgánica,
considerada la "segunda fundación"
y en este periodo se contó con
el peso intelectual de uno de los
personajes fundamentales de la
historia universitaria: Raúl Rangel
Frías, quien impulsó, a través del
Departamento de Acción Social
Universitaria, las actividades de la

83

TiTULO: Armas y Letras. Revista
de literatura, arte y cultura de la

Universidad Autónoma de Nuevo
León, núm. 86-87.
A.ftOREI: Varios.
EDITA.: UANL
A.M0: 2014

Escuela de Verano bajo la dirección
de Francisco M. Zertuche, la
creación del Taller de Artes Plásticas
y de la revista Armasy Letras en 1944.
A la distancia de 70 años, el
número 86-87 da cuenta de cómo
subsiste una publicación que ha
caminado junto a su Uruversidad;
que se ha nutrido de pensamiento
intelectual de alta factura en cada
tiempo que ha vivido, y que ha
llevado -como escribe en un poema
su primera directora mujer Carmen
Alardín- "la ciudad a cuestas".
Carmen Alardín, quien por cierto
nació junto con la Universidad en
1933, fue la directora editorial de fin
de siglo, entre los años 1996 y 2000.
En el pasado número es recordada
tras su muerte, en mayo de 2014,
con algunos poemas de su libro La
caída del ángel; y Minerva Margarita
Villarreal en el texto "Novia mía:

�Un recorrido por Carmen Alardin"
alude a la "gran mujer, que no hacía
disúngos para difundir poesía entre
los camiones urbanos y los museos",
que escribía siempre "en el papel y
en el viento" y la llama "un ejemplar
único, una flor de amarillo encarnado
en el fulgor desértico".
Minerva, a su vez, dirigió la revista
de 2003 a 2005 y en un diálogo con la
editora Jessica Nieto insiste en que
Armas y Letras debe ser un objeto de
arte al alcance de todo universitario
que en verdad desee formarse "con
las armas que proporcionan las
fuentes del verdadero saber, me
refiero a las letras que resplandecen
para siempre".
Otras voces de sus directores
abordan en el número anterior la
permanencia y el sentido de registro
de la publicación. Alfonso Reyes
Martínez advierte que "al pasar
70 años, la voz de Armas y Letras se
escucha limpia y se conserva fuerte";
él cuenta que le tocó la suerte de
dirigir la revista en el año de 1970.
"La Universidad atravesaba
entonces por un proceso de intensa
lucha política, y un movimiento
estudiantil y magisterial arremetía
con fuerza contra las viejas y
decadentes estructuras. Días de
cambio en que el aula universitaria
se fincaba en las asambleas , la
plaza pública, las calles. Días de un
aprendizaje intenso".
Por esos comienzos de la
década setentera nacía Víctor
Barrera Enderle, quien después de
mucho estudiar, leer y enseñar se
convirtió en director de Armas... de
2006 a 2010. Víctor recuerda la
elaboración de su primer número
(un trabajo a cuatro manos con su
otrora alumna de Letras, Jessica
Nieto), donde aprendió la necesaria
colectividad de la empresa; para

él era una "coreografía de voces
y pensamientos, armonía en lo
heterogéneo" y al mando de veinte
números durante cinco años
prevaleció una idea en la edición
de cada ejemplar: "renovar para
permanecer; crear para recordar".
Miguel Covarrubias, director
actual de la publicación, presenta un
dossier con las imágenes del número
1, del año 1, fechado en enero de 1944;
y señala cómo en las páginas del
entonces boleún mensual siempre
hubo espacio para "arte y ciencias,
filosofía y matemáticas, teodolitos
y coreografías". El nombre se deriva
del discurso de don Quijote sobre
las armas que defienden repúblicas
y las letras que ponen "en su punto
la justicia distributiva"; Covarrubias
observa cómo Rangel Frías estaba
siguiendo la pauta cervantina.,
"Además, apela a la eufonía. ¿Suena
igual Letras y Armas que Armas y
Letras? Y como remate, habíamos
quedado en que nada ni nadie
tiene primacía. Todo importa
simultáneamente".
El número del vigésimo séptimo
aniversario contiene a su vez otros
nombres a quien honrar, como
Efraín Huerta en el centenario de su
natalicio, evocado por la voz íntima
de su hija Raquel Huerta-Nava.
"Era cada vez más juguetón,
con un dominio cada vez mayor de
la palabra, ya podía hacer lo que
quisiera con la métrica, sin pensarla,
ya le salía pues de forma natural.
Era un viejo lobo de mar o, aún
mejor, como él habría dicho, un viejo
lobo de bar... Siempre jugando con
el lenguaje", responde Raquel a la
entrevista de Raúl Olvera Mijares.
Y Octavio Paz es celebrado por
Vicente Quirarte en el artículo
Libertad en su palabra, donde da
gracias por los 84 años de Paz

84

"entre nosotros", transformando
y transformándose "mediante los
plenos poderes del lenguaje".
Autores y literatura inundan las
páginas como es costumbre. Un
ensayo·de Mariana Rosetti sobre el
"Concepto problemático del letrado
en El Periquillo Sarniento" analiza el
cuestionamiento que realiza Joaquín
Fernández de Lizardi en su novela de
1816, en tomo a la visión del letrado
como guía de la población.
José Javier Villarreal examina la
poética de José Emilio Pacheco, su
retórica y su particular "forma de
respirar y contemplar el mundo": El

fin del mundo ya ha durado mucho! y todo
empeora/pero no se acaba.
Resuenan refrescantes los versos
de Daniel Calabrese: !Papá tenía una
bicicleta roja: eso es viajar/, y de Graciela
Salazar yendo tras un océano coches y
asfalto mientras nos ayuda -como
ciudad, con sus letras- a vencer

todas las mareas.
Alberto Chimal y Anuar ]alife
dejan testimonios de sus días. En
Toboso, Chimal hace una narrativa
especulativa de los zombis,
personajes tan de moda en series
televisivas e imaginario cotidiano de
la actualidad: "El zombi ha pasado
a representar al Otro: el enemigo
insidioso con el que no se puede
negociar ni siquiera razonar y ataca
cuando menos se espera, o bien se
ha convertido en el pretexto para
metaforizar las crisis económicas
globales. Podrían ser los habitantes
del Primer Mundo vistos desde
afuera, con énfasis en su voracidad
consumista".
Y]alife arremete Contra las juntas,
vertiendo su voz por el filtro de un
espejo que muchos lectores mirarán:
"Yo, por lo menos, caigo en depresión
desde el instante mismo en que soy
convocado y no logro recuperarme

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hasta un par de días después de
que la reunión ha terminado. No
es que defienda el autoritarismo,
simplemente estoy en contra de
la hipocresía democrática de las
juntas".
Juliette Bertron, traducida por
Miguel Covarrubias, habla del uso
de objetos cotidianos que rompen
la barrera entre el arte y la vida; y la
manera en que la máquina, símbolo
de la modernidad, ha sido utilizada
por los artistas a lo largo de la
historia del arte para simbolizar la
existencia humana.
Guadalupe Flores Llera entrevista
a Vasilis Vasilikós, uno de los
escritores griegos más traducidos,
quien advierte cómo la Historia
se ocupa de acontecimientos
determinados como las guerras, la

peste, las revoluciones, los asesinatos
de reyes y políticos, mientras que
la literatura se ocupa, en el caso de
tener a la Historia por tema, del
elemento humano que se encuentra
en el corazón de los sucesos.
Las fotografías del número
pertenecen a Roberto Ortiz
Giacomán, fotógrafo, curador y
editor gráfico originario de San
Pedro, Coahuila, y residente
en Monterrey desde 1968. Sus
fotografías conquistan un paisaje
casi personal: no se sabe si es cerro o
es ola, si es nube o espuma.
De su trabajo, destaca el
historiador y crítico de arte Xavier
L Moyssén la nitidez de las escenas,
el espacio que abarcan, la ausencia
de un horizonte real, "las nubes
que se abren para dejar ver la cresta

de las montañas, sus texturas, lo
caprichoso de sus formas" y subraya
la intrincada relación entre las
imágenes capturadas y los elementos
de su entorno.
Las letras ( que la editora Jessica
Nieto revisa con precisión y que
la diseñadora Verónica Rodríguez
acomoda con oficio) se escurren
por las fotos de Ortiz Giacomán
y armonizan para lograr páginas
memorables. Es una de las revistas
culturales más antiguas del país
pero renace con estilo en cada nuevo
número, hablando de poesia, zombis,
arte, frontera, símbolos o cualquier
tema que importe a los habitantes en
tumo.

Liz}xt Garáa Rodríguez

�RAÚL RANGEL FRÍAS
UN
DE

OMBRE
U TIEM O

1 filósofo José Ortega y
Gasset decía que el hombre
es uno y su circunstancia,
un producto de su tiempo y de su
historia, no de su naturaleza. Y
no hay mejor ejemplo de ello que
don Raúl Rangel Frías quien en su
ejercicio vital cumplió esta máxima
acabalidad
Nacido en 1913 en Monterrey
durante la lucha revolucionaría,
Rangel Frías creció con las
conquistas de la Revolución y
pertenece a la generación que logró
la consolidación institucional de la
misma.
Estudió en el Colegio Civil y
prosiguió su carrera de derecho en
la UNAM a mediados de los años
treinta. En la Ciudad de México
formó parte de la generación
literaria Barandal, a la que también
pertenecían Octavio Paz, Salvador
Toscano y José Alvarado, entre otros.
Desde muy joven mostró
inquietud por las letras y fue un
destacado activista en las reuniones
y discusiones que dieron origen,
en 1933, a la Universidad de Nuevo
León. Desde entonces su destino
quedó inevitablemente ligado a ésta.
En 1943 cuando se refundó la
Universidad tras el paréntesis de
la educación socialista y el Consejo
de Cultura Superior, Rangel Frías
colaooró, junto con Enrique C. Uvas
y Annando Arteaga, en la redacción
de la nueva Ley Orgánica

Después se incorporó como
catedrático y como Jefe del
Departamento de Acción Social
encargado de las tareas de difusión
cultural. Fundó en 1944 las revistas
Annasy Letras y Universidad e impulsó
la Escuela de Verano, un referente
en el florecimiento cultural de
Monterrey.
En 1949 llegó a la rectoría de
la Máxima Casa de Estudios.
Fueron muchas sus aportaciones,
entre otras, la creación en 1952 'del
Departamento de Historia cuya
dirección confió al maestro Israel
Cavazos, recién egresado de El
Colegio de México. Pero sin duda
se le recuerda por sus esfuerzos
para dotar a la Universidad de una
sede propia. La construcción de la
Ciudad Universitaria inició durante
su rectorado y continuó cuando en
1955 pasó a ocupar la gubernatura
del estado.
Como gobernador siguió
apoyando el crecimiento de la

86

Universidad pero también tuvo una
gran preocupación por mitigar las
enormes desigualdades regionales
de Nuevo León. Así, se enfocó en
crear la infraestructura necesaria
( caminos, electrificación) para
dotar a las comunidades de medíos
de subsistencia y evitar la creciente
migración del campo a la ciudad.
Su interés por el pasado y la
memoria histórica lo llevaron a crear
el Museo Regional del Obispado, la
Biblioteca Universitaria Alfonso
Reyes y el Archivo General del
Estado.
Al dejar la gubematura se dedicó
a la labor literaria, combinándola
con el desempeño de algunos cargos
públicos, entre otros, fue delegado
de la SEP en Nuevo León, Director
General de Servicios Coordinados de
Educación en el estado, Director de
la Unidad de Servicios Educativos
a Descentralizar (USED) en Nuevo
León ( organismo dependiente de la
SEP) y Director del Instituto de la
Cultura del estado.
En 1984 la Universidad
Autónoma de Nuevo León le
otorgó el doctorado honoris causa.
Su fructífera vida estuvo siempre al
servicio de la comunidad y ligada
a la educación en general y a la
Universidad de forma vital.
Sostuvo siempre que "una
Universidad lo es, primordialmente,

por sus altas funciones. Más no la Velarde, la obra de Federico Cantú o
limita, en su concepción, a la sola la descentralización educativa.
Pero lo que nos interesa resaltar
tarea de formar profesionales, sino
que la identifica como formadora de . es su visión de la historia y del
hombres, conscientes de su tiempo y hecho histórico. Pues además de un
su momento histórico, conocedores protagonista, Raúl Rangel Frías fue
de una rama del conocimiento para también un historiador. Dan cuenta
aplicarlo en el ejercicio profesíonal, de ello sus obras de corte histórico
pero también capaces de valorar entre las que destaca la vida del
el. sentido y el alcance de ese Padre Mier; Gerónimo Treviño. Héroes
conocimiento y de ese ejercicio en y epígonos, publicada en 1967 y que da
el ámbito de la cultura y la historia." nombre a esta antología; y las más
Y es que la historia fue siempre conocidas quizás, Teoría de Monterrey
un tema central de sus reflexiones (1946) y Teorema de Nuevo León (1971).
Conmemorando el 350
literarias y es el hilo conductor del
aniversario de la fundación, en
volumen que hoy reseñamos.
En el centenario de su natalicio, Teoría de Monterrey hace un recuento
la Universidad, a través de un grupo de las etapas por las que ha pasado
de catedráticos conocedores de la ciudad. En sus comienzos,
la obra de Rangel Frías, se dio a la la lucha entre "la naturaleza y
tarea de reunir en una sola colección el hombre, tiempos de grandes
las Obras completas de este prolífico desilusiones donde la primera
parece imponer su s designios.
autor.
El Volumen II. Héroes y epígonos La segunda etapa, durante el
reúne textos diversos en tiempo, siglo XIX, cuando la guerra con
espacio y temáticas pero con Estados Unidos y la pérdida de
un trasfondo común: la muy Texas hacen de Nuevo León un
particular concepción de la historia estado fronterizo vinculándolo
al destino nacional. Y la tercera
desarrollada por el autor.
Así, encontramos obras etapa -la actual (recordemos
publicadas en 1944 en los inicios que escribe a mediados del siglo
de Armas y Letras y en la revista XX)- caracterizada por el auge
Universidad, en los periódicos industrial y la proliferación de
locales como El Porvenir y El Norte establecimientos bancarios que
e incluso en medíos de circulación transformaron la estructura
nacional como El Día y la revista productiva y social de la ciudad.
Esta tercera y última edad de
Siempre! Muchos de los escritos
aquí reunidos fueron publicados en Monterrey, es la adquisición de
su columna Rumor del Tiempo en su conciencia y del sentimiento
Previsión y Seguridad y unos cuantos de su responsabilidad nacional.
en otras fuentes como Cathedra, E+a Refiere entonces a l as fuentes
(enseñanza más aprendizaje) órgano espirituales de donde se ha nutrido
de la Escuela de Graduados de la la conciencia de la ciudad y
Normal Superior y Vida Universitaria. explica cómo se fue conformando
Los textos evidencian la amplia el perfil urbano plasmando en
cultura del autor que lo mismo sus edificaciones el espíritu de las
reseña libros de temas varios como épocas:
diserta sobre la poesía de López

87

A medida que ha ido creciendo
en recursos, prosperidad y
experiencia, la ciudad ha ido
enriqueciendo su memoria (...).
La memoria de la ciudad se
halla poblada del espíritu de sus
buenos gobernantes, caudillos
militares y civiles, directores de
empresa y la innúmera multitud,
entre todos los cuales la han ido
alzando del barrizal y la choza
a la calzada de pavimento y a
la casa de cantera; del campo al
taller y a la fábrica; de la lucha
incierta contra el nómada al
espíritu del Derecho. (pp. 305306)

Y en el marco de esa gran celebración
por los 350 años de la ciudad, lanza
una pregunta que es más bien un
desafío:
lQué haremos nosotros los
contemporáneos para proseguir
esta obra que han hecho el
tiempo y los hombres? limitar
nuestro homenaje al recuerdo
y a la admiración no salda la
deuda histórica, a menos que
prescindiésemos de la idea
de perfeccionamiento de la
sociedad y del individuo. En
tanto que haya historia toda
generación recibe de otra y
entrega a la siguiente una tarea
siempre inconclusa, a la vez que
una determinada energía con
que llevar a cabo la empresa
propia de cada edad. Esta ley
de la continuidad del esfuerzo
es la base de lo que se denomina
progreso humano, aunque
la meta ideal se mantenga
inaccesible.(p.306)
Además de sus escritos de historia
propiamente dichos, es posible

�encontrar a lo largo de su obra
reflexiones sobre el sentido de ésta,
su función y el papel que juega en la
vida de los hombres y de los pueblos:
Hay quienes dicen que la historia
es sólo una recreación a base
del registro, la información y la
reproducción de elementos que
se contienen en una especie de
gran almacén de noticias que
es el pasado. Falso. La historia
tiene que valerse de los oficios de
quienes trabajan o trabajamos, si
yo fuera capaz de hacerlo, en esa
investigación ambiciosa, precisa,
para llevar la verdad hasta el
detalle último de una fecha, un
hombre, una situación.
Pero, lcuál es verdaderamente
la más grande y profunda
seducción de la historia, aparte
de esta noble tarea intelectual
que se parece a la de toda ciencia
que registra, precisa, cuantifica,
mide, compara una serie y una
colección de datos para establecer
un resumen y una deternúnación
última?
(Cuál es la gran seducción de
la historia? Detrás de toda ella
está una grave interrogación:
&lt;quiénes somos? (p. 491)

Además de buscar responder esta
trascendente pregunta, la lústoria es
a la vez una proyección al futuro:

La historia parece a veces una
función repetitiva cuando se
detiene justamente en ese límite
de reproducir el pasado; pero
la más profunda dimensión
del pensamiento histórico y de
nuestra intención está menos
que en reproducir el pasado, en
encontrar cómo diferenciarnos

del pasado. (p. 492)

será el sello distintivo de muchos de
sus textos. Lo mismo para analizar
la poesía de López V elarde como
Para reconstruir la figura del . las hazañas de Gerónimo T reviño
hecho histórico pueden seguirse o el Padre Mier. Pues "nada valen
dos líneas de investigación, una las oportunidades de la historia
que va por el contorno y se ciñe si no se encuentran con hombres
al propósito realizado, del lado por cuya energía y capacidad
en que caen las cosas y los hechos de visión se transforman en
definitivos, calca el perfil del hechos generadores de riqueza
movimiento y obtiene una visión y de bienestar para un pueblo."
objetiva.
(p. 303)
De otro lado, por una
Asimismo para referirse a sus
vertiente interior al fenómeno, amigos, tristemente, al rememorarlos
más íntima y subjetiva, que en algún homenaje póstumo. Salvador
se coordina con la anterior, se Toscano, José Alvarado, Pedro
va a dar con el propósito o la Garfias, José Benítez y otros de sus
intención que, sin cumplirse contemporáneos son desnudados
totalmente en la realidad, en sus aspectos más humanos por la
ha servido como piloto de la pluma de este autor.
acción, algo que se condensará
Una pluma por demás prolífica
vagamente en la expfesión de cuyos textos revelan las situaciones
espíritu histórico o generativo y preocupaciones de su tiempo: la
de todo proceso. (pp. 4 3-44)
dinámica urbana y el crecimiento
poblacional, los problemas
A Rangel Frías le interesa económicos, el momento político...
particularmente este último, y Pero sobre todo, muestran su lado
afirma:
humano, sus inquietudes, sus
esperanzas. Su enorme confianza en
Los motivos de la conducta que la humanidad puede redimirse, y
individual no afloran a la su fe sin ambages en los jóvenes, ese
conciencia; y ni siquiera "almácigo de cuestiones pendientes",
existe una estructura de esa generación a la cual habremos de
motivaciones personales, sino pasar la estafeta. .
que la inspiración se toma
Leer la obra de Raúl Rangel
de vertederos sociales: de los Frías hace renacer sentimientos
hábitos de trabajo o de los aletargados: el optimismo por
derivados de la agrupación el futuro y el orgullo de nuestro
social en que el joven queda pasado, de nuestra historia. Nos
s ituado por y a través de la contagia de esperanza haciéndonos
familia, la escuela y el círculo de reflexionar sobre el compromiso
sus amistades. (p. 44)
que como mexicanos tenemos
hacía nuestro pasado, con nuestro
De esta última idea deriva presente y con el legado que
su manera de comprender el dejaremos a futuro.
comportamiento humano. Su
aproximación al individuo como
sujeto históricamente determinado
Isabel Ortega Ridau.ra
Y en otro texto plantea incluso el
método a seguir:

Reescribir

TfT•Lo: Relámpago. Poesía

contanporéinea de Latinoamérica
y Estados Unidos Lightning.
Contemporary Poetry of Latin
America and the US
A•TORES: Varios. Selección
y nota de Cecilia Pavón.
EDITA: EBL Colección Cielo
Abierto UANL

uo: 2014

on el incremento en el
uso de las redes sociales,
también se ha desarrollado
un desapego a la obra literaria.
Ahora se privilegia a las personas
y sus méritos. A la cantidad de
likes y retweets, a las frases jocosas
que se asemejan a máximas de los
ciento cuarenta caracteres. Parece
importar más lo que se diga del
autor. Las obras han dejado de ser
esenciales, algunas veces pasan a
segundo plano y lo que vale es una
concatenación de favores: yo te leo si
tú me lees. Este tipo de actitud no es
de sorprender, lo lamentable es que
se siga adoptando y reproduciendo,
pues parece que para algunos la
literatura ha dejado de importar,
hoy lo interesante es gozar de fama
virtual
La inclusión de textos inéditos en
antologías que contienen a poetas
que apenas han logrado publicar,
orilla a una especie de competencia
por producir textos de manera
veloz, sin importar si se tiene algo
que decir, incentivando a quien
produzca más textos. No importa
qué se lea, sino cuántas veces hace
su aparición durante el mes el poeta
y la cantidad de fotos etiquetadas en
las redes sociales. Todo esto causa
efectos contraproducentes, ya no hay

89

tiempo para leer, escribir y esperar. La
necesidad de pertenencia y de lograr
adhesión a algún grupo es tan grande
que no importa tener que hacer cosas
que quizá van contra los ideales del
escritor en tumo.
Al recibir Relámpago, esperaba
encontrar otro libro de poetas que
traducen a sus amigos y participan
de esta danza sin fin donde todos
son compañeros y la poesía sólo sirve
para acumular amistades y favores.
Por fortuna no fue así El lector abre
el libro y se encuentra con una nota
introductoria escrita por Cecilia
Pavón, quien nos habla un poco sobre
el objetivo de éste y la existencia de un
experimento al que se arriesga; es por
esto que se puede notar que hay algo
distinto en el libro. Sabemos que hay
muchas antologías de traducciones,
quizá demasiadas, pero no todas
se jactan de ser experimentales. i.A
qué se refiere esta experimentación?
lDónde radica lo especial de este
libro?
Para hablar un poco del
experimento, habría que mencionar
los componentes. El libro nos
presenta bloques por autor y
traductor. En la página izquierda
se muestra el poema en su idioma
original y a la derecha la traducción.
Tras finalizar cada bloque inician

�los poemas de quien tradujo el original. La poesía dialoga entre lamentable no es mi intención
anterior. Se mantiene el orden de sí, se comunica, significa y traduce pero no resulta tan atractivo para'
los poemas para que al abrir las durante este libro.
nuestros fines porque no tratan de
páginas podamos ver los textos
El nombre completo del participar. Para bien del libro, hay
como reflejados en un espejo, para libro es: Relámpago. Poesía otros poetas que se arriesgan sin
que se encaren en otra lengua. contemporánea de Latinoamérica y duda.
Pod.rtamos pensar que la disposición Estados Unidos. Catorce poetas,
En contraste el poema "The
de los poemas en la página no tiene siete estadounidenses y el resto Machine", en su traducción por
tanta relevancia, pues en algunos latinoamericanos -aunque bien Marina Mariasch, además de
libros bilingües, texto original y podrían especificar que la mayoría ser interesa nte resultado del
traducción están totalmente. El son sudamericanos-, todos experimento, funciona como
objetivo en Relámpago es otro. Dejar nacidos entre 1966 y 1982. Este detonante para la llegada de más
de lado la forma en la traducción, experimento propone un diálogo traducciones que dan un giro al
que los traductores se preocupen de las obras; poemas en contacto. original. Maríasch logra traducir
más por transportar el poema Los poetas son lejanos, no sólo
un poema que se desprende y da
a otra lengua y no por hacerlo geográfica o lingüísticamente,
la sensación de que el español es
parecer idéntico al original. Por pues parece que desconocían, si su primera lengua. Empero, como
esta razón los textos se observan, no al autor, al menos los poemas ejemplo, el poema "El futuro" de la
"atraen o se repelen" -en palabras que tradujeron. La apuesta es
misma Mariana, en su traducción
de Cecilia Pavón. Podemos leerlos recibir los textos para traducirlos
por Noelle Kocot no sigue el mismo
por separado o saltar cada verso sin prejuicios, transportarlos a la
camino de la reescritura. Kocot hace
entre lenguajes, dejando así que lengua del traductor; reesoribirlos. una traducción que quizá funcione
dialoguen, se rechacen o creen un La traducción es aquí el lugar para de la forma más simple, pero dudo
poema híbrido.
establecer un diálogo. Desligándose que aporte de la misma manera a
Este libro demuestra que al de ataduras se otorga libertad
un libro experimental que busca
traducir, el texto original no se al traductor para presentar su
efectos distintos. La traducción
encuentra aislado, sino que hay traducción-reescritura. Hay quienes
más apegada al objetivo del libro es
mucha inestabilidad en la manera se arriesgaron más, otros prefirieron
de Fernanda Laguna, quien traduce
que se transmite el significado. mantenerse al margen, sin atreverse
"Is it a Murder" de Dorothea
La traducción nunca es ajena mucho hacen una traducción más
Lasky. Considero la traducción de
al original, todo lo contrarío, lo apegada a una calca y no se prestan
Fernanda como algo muy cercano a
complementa al mostrar lo que a la experimentación. La antología
la reescritura. Lo primero que hace
hay fuera de éste, en otra lengua. privilegia una labor que poco a
es no traducir literalmente el título,
Traducir es un fenómeno que poco va quedando rezagada, donde
sino que lo cambia a "Es un crimen".
ocurre en medio de las lenguas, no importa la imagen del poeta y los
Murder (asesinato) es sustituido por
donde, más allá de ser un acto en el amiguismos parecen no existir.
crimen, que en realidad cambia la
cual se recogen letras de un idioma
El bloque encargado de significación del poema al ir de un
para depositarlas en otro, existe introducirnos en el libro, con
acto en específico, a otro que en
una acción recíproca de desarrollo. CAConrad y Héctor H. Montecinos,
realidad es catalogado de acuerdo
Pensado en la traducción como una no se arriesga mucho. Los poetas
con un sistema penal
construcción mutua de desarrollo, tratan de respetar demasiado
Y no sólo cambia la forma en
ésta aporta al original, en Relámpago al texto en su lengua original
que se lee el poema, en pro de su
es palpable, pues los distintos tipos y no se atreven a ser partícipes
traducción, agrega palabras para
de lecturas que se permiten en el de este experimento colectivo.
dotar de significado en español, o
libro favorecen a una combinada, Permanecen en las periferias y sólo
incluso prescinde de versos:
secuencial o intercalada en donde "hacen su trabajo", llevan el texto
los poemas aportan hacia una a otra lengua. No son los únicos
I coming from the devil
posible resignificación del poema que lo hacen. Decir que esto sea
Living in the devil's house

90

Eating of the devil's food
Arn Idevil?
No

Vengo de donde viene el diablo
Vivo en su casa
Me alimento de lo mismo que él
Soy el diablo
No
No,no

Su traducción ya no se pregunta si
es el diablo, lo da por hecho. Nos
muestra el mismo poema en un
nuevo estado.
Relámpago intenta un experimento
que a momentos funciona, pocos
poetas entran al juego que los invita
a no respetar la forma y a privilegiar
el sentido para mostrar que la poesía
puede ir más allá de las palabras,
para trabajar como arquitectos del
lenguaje. No me parece raro, dudo
que a muchos nos guste leer una
traducción que ha dejado de lado al
texto original. No todos piensan a la
traducción como reescritura, incluso
esto puede ser arriesgado, pues en
ese intento se puede llegar a alejar
totalmente de ser una traducción.
Quienes más se aproximan a los
resultados que se podrían desear
son: Germán Carrasco, Fernanda
Laguna, Stuart Krímko y Dorothea
Lasky. Sus traducciones se
acoplan mucho a una reescritura,
gracias al reacomodo de estrofas,
sustituciones u omisiones
voluntarias y cambios sintácticos
que logran un poema autónomo, más
cercano a la lengua a que se llevan.
Como dije, otras traducciones
se sienten menos naturales, más
como calcas o reflejos idénticos
del texto original, muestras, quizá,

del desconocimiento de la lengua
a traducir, evento esperado en este
ambicioso experimento. Basados
en este libro no podemos aportar
a los debates sobre la mejor forma
de traducción, y menos juzgar
a los traductores. Además de
lo arriesgado que busca llegar a
ser el libro, celebro que se hayan
propuesto traducciones entre

s

escritores que se desconocían.
Que no estuvieran influidos por
quedar bien con el otro. Me parece
magnífica la apuesta de permitir
que la obra hable por el autor y no
sea éste quien tenga que explicar lo
que escribe e intente colocarse en el
mundo literario.

Eduardo Garáa Manríquez

ADA

ovela a voces, o voces de
la novela, El resplandor
de la memoria contiene
una prosa que surge de los
instantes en que los tiempos y
los lugares se cruzan, se fusionan
o se reinventan. Brota a través
del fulgor, de ese resplandor que
envuelve la reinvención del pasado.
Todo está ahí, precisamente,
porque todo nos falta, o tal vez
porque nuestra índole parece ser
la carencia y el diálogo con las
ausencias. Escribir para tratar de

ordenar o de propagar lo que no
puede ser ordenado. El testimonio,
ese género literario emergente
en los años setenta, da paso a la
exploración, a la indagación, pero
no en archivos o documentos, sino
en vivencias, en pesadillas, y malos
momentos. Decir lo que pasó, lno
es ya una forma de desvirtuar el
pasado? Pero, lacaso no es nuestro
único medio -el más vital, al
menos- para regresar a él? Y es
precisamente en este precario
equilibro donde se construye el

TÍT8LO: El mplcmd(ll de la

mcmo1w
A.UTORA: ( ,ral Agumc.
EDIT.A: L A.l\L
AÑO: 2014

�eje narrativo de la novela de Coral difuminaban a la figura de autor,
Aguirre: "Es de noche y atravieso con su repertorio de géneros
el mundo. Voy de sur a norte como discursivos. La omnisciencia, ese
antes fui de norte a sur lo cual me saberlo y decirlo todo, daba paso
parece lo mismo pero no lo es", a la deficiencia, el saber parcial,
dice Daniel, uno de los personajes, precario, sustentado en nuestras
al iniciar la novela, y con ello da maltrechas experiencias. Y yo,
pie al desdoblamiento constante.
ahora, no puedo evitar asociar
Norte y sur, sur y norte: he la condición coral de la novela
aquí los hemisferíos por donde que estamos presentando, con el
se desplaza la obra toda de Coral nombre de la autora, y me refiero
Aguirre. Esa cartografía movible a su nombre elegido ( a su seña de
nos remite a una memoria identidad) y no al patronímico
particular y a otra generacional. oficial, ése con el que se llenan los
Memoria múltiple que se mueve registros y las actas en los juzgados
por los meandros de la historia: la y cortes. Coral es coral, y aquí están
oficial, la contada y armada tantas sus múltiples voces, sus múltiples
veces, como se desplaza por la vivencias, pero no como testimonio
otra, la tergiversada, la historia autobiográfico, o no solamente, sino
condenada al olvido, pero que, como creación, porque El resplandor
de alguna manera, permanece, de la memoria es desdoblamiento,
transformándose incesantemente, espejeo, inquisición, sondFº·
en la memoria de los más
Dividida en cinco partes, pero
obstinados. "iAy de los que no han sin una linealidad fija, la novela se
osado descubrirse a sí mismos, estructura mientras se la lee. Somos
porque aún ignoran los dolores de nosotros, los lectores, quienes
este alumbramiento! Pero sepan le vamos añadiendo múltiples
que sólo se han de salvar los que sentidos. Porque terminamos
están dispuestos a arriesgarlo formando parte del coro de voces
todo", dice Alfonso Reyes en uno narrativas, y nuestro tiempo, el
de los ensayos que conforman su tiempo de la lectura, se fusiona con
libro Norte y sur. Y pienso en Reyes, el tiempo o los tiempos narrados.
porque como Coral, buscó en la Algunas pistas nos orientan: ahí
escritura las señas de identidad están los versos de Whitman,
de un pueblo separado por anchos o la historia latinoamericana
_mares y monumentales montañas, de la infamia, podríamos decir,
por parafrasear a Bolívar. Un parafraseando el famoso título
pueblo que es un género nuevo, de Borges. Quiebres recientes
algo por hacerse, por decirse y en nuestra peculiar formación
desdecirse: América Latina.
como habitantes de países en
Bajtín, en su clásico ensayo consolidación que nunca terminan
sobre la poética de Dostoievski, de consolidarse. Anhelos perdidos,
llamó polifónicas a las novelas encuentros, desencuentros,
heterogéneas que desafiaban el pasiones y traiciones, voces y ecos
universo racional de lo establecido, que resuenan, pero en cada ocasión
donde primaban un narrador, dicen algo diferente y al mismo
una voz y una conciencia. Estos tiempo nos traen a la memoria la
textos plurales, en contraste, condición efímera que nos define:

92

La muerte se impone en el
primer adiós. Una vez que uno
ha conocido la despedida, en
ese momento de la primera
muerte. Las que vienen ya no
son lo mismo. Salvo ésa. La
lengua percibe las partículas de
ese olor en el aire, como la de
las víboras, y las reconoce. Es
una vibración que remite a la
despedida inaugural.
La novela también es una teoría
sobre la juventud y su relación con
la historia. Una contra-lectura al
modelo generacional, en donde
cada cierto tiempo arriba un nuevo
grupo de muchachos a hacerse
cargo de los mismos anhelos y de las
mismas penurias que la generación
anterior. Aquí, sin embargo, las
generaciones se cruzan, interactúan
e intercambian fantasmas y dudas.
Una voz fantasmal, de las tantas
que pueblan la novela, resuena así:
Una célula en el mar, eso
éramos, y les voy a decir
algo espantoso, hasta nos
cambiaron el final, quiero decir,
nos cambiaron la historia, los
malos son ahora los buenos y
los buenos son ahora los malos,
ime explico? Al cambiarnos
la historia, nos cambiaron
las identidades, ni siquiera
podemos fraternizar con los que
quedan porque le desconfiamos
al otro, al antiguo cuate, al
camarada.
Porque lo que subyace a El resplandor
de la memoria es la desquiciada
historia moderna latinoamericana,
y que podríamos definir corno la
inadecuación entre la instalación
de los Estados-nacionales y las
divergentes realidades locales que

los primeros trataban de gobernar
y representar. Teatro de locos
donde cualquier relato o recuerdo
que pretendiera esbozar formas
distintas de representación o de
manifestación era reprimido y
condenado al olvido por el mismo
sistema que discursivarnente les
garantizaba a todos sus habitantes
el derecho a la expresión.
Esta imposición de recuerdos
y sensaciones, que sería la
historia oficial, se reproduce
en los individuos, en forma de
introyección, y nos orilla a ordenar
nuestro pasado con base en formas
establecidas: a cuadricularlo
con fórmulas probadas, sea para
condenarlo o para idealizarlo.
Por eso la batalla de y contra la
memoria se libra en lo público y
en lo privado, y por ello cuando
resplandece nos deja ver todas
sus posibilidades, algunas de las
cuales nos pueden hacer cambiar
radicalmente nuestra concepción
sobre el devenir del tiempo cercano,
propio:

forma de revivir la historia, de
hacerla actual, de confrontarla con
la realidad inmediata (memoria
versus vivencia). Y así vamos
explorando por los derroteros
interiores, sabiendo que el final
puede cambiar, que los actores
pueden intercambiar los roles, que
podemos pasar de protagonistas a
antagonistas, y viceversa:
Pero todavía vuelvo, regreso
a la conciencia, adiós, adiós
conciencia mía, para qué me
serviste, pinche cabrona, fíjate
la pericia con que nos han
matado día a dia, fíjate nomás
yo aquí tirada y tú tan sabia,
tan oronda, por los siglos de
los siglos anduve estropeada,
y tú sin siquiera darte cuenta,
hasta hoy, hasta ahora donde
con mi propia mano vuelven a
matarme. ¿y ahora de qué vas
a disfrazarte, tú, conciencia de
mierda?
Como obra literaria, El resplandor de
la memoria nos deja transformados,

Y entonces desgrana letra a

letra la verdad. La verdad según
él. la que yo no quiero, ni Paco,
ni nadie en este mundo. Porque
acaso las muertes pueden
desgranarse, el horror puede
desgranarse letra a letra, puede
Andrés volver para hacernos
esto. Estábamos tan contentos
con su fantasma, era tan fácil
imaginarlo en el discurrir de
los días escondiéndose por
los rincones y los atajos de
los muebles, los objetos, los
árboles, los puentes.
La experiencia, la vivencia y el
desencanto se vuelven presentes
en la escritura de esta novela: una

93

ahora somos un poco menos
nosotros y algo más del resto:
de esas voces que resuenan aun
cuando hemos cerrado el libro y
nos disponemos a reintegrarnos
a los vaivenes de la vida diaria:
otro tipo de teatro. Las certezas se
diluyen, las sombras crecen ante
la luz del resplandor y aparecen
los fantasmas, pero junto con
ellos también se muestra su
constitución retórica: fantasmas
que hacemos y deshacemos con
las palabras. Hemos presenciado
el espectáculo sublime de la
creación y la recreación de la
memoria. Las palabras han
cambiado nuestro mundo porque
alguna vez intentamos cambiar
el significado de las palabras. Ha
llegado la hora de dejar nuestra
zona de comodidad, de dejar de
ser transeúntes de lo cotidiano y
pasar a ser un poco historiadores de
nosotros mismos. ffstamos listos
para hacemos cargo del resplandor
de nuestra memoria?

Víctor Barrera Endcrle

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10

NAS, l) I R() Sl \ 1B(1 I () DI I () S P'.\J \ R() S I) El DE Sr C)

Allí donde se alborota en tomo a la
«espiritualidad", la "iluminación" o
simplemente la "puesta en onda",amenudo no
hay más que buitres bajando sobre un cadáver.
Sus me.rodeos, su vuelo circular, su descenso,
esta celebración de una victmia, enfin, no son lo
que pretende el Estudio del Zen, aunque en otro
cont.cxt.o puedan resultar ejercicios de singular
utilidad, porque enriquecen a los pájaros del
deseo.
El Zen nada enriquece. No hay cuerpo
alguno que podamos hallar. Las aves pueden
acudir y volar en círculos, d11ra11te 1111 tiempo,
sobre el lugar donde se cree está el cadáver.Pero
muy pronto se marchan hacia otros parajes.
Cuandoya no están, aparece de pronto la "nada",
el "no-cuerpo"que allí estaba. Este es el Zen Lo
que no ha cesado de estar ali~ todo el tiempo,
sin que se apercibieran las aves devoradoras de
carroña: no es el tipo de presa que ellas codician.
Thomas Menon, El zeny los pájaros
de/deseo.

a llegado la hora de ver
la luz del mundo. Entre
tanta vacua lunúnosidad,
entre los basurales de anuncios
aéreos que empañan la visión, el
camino a la luz se nos ha perdido o
nos hemos perdido en el trayecto.
El tránsito a la luz no puede ser el
mismo. No pueden servir las rutas
ya andadas. Ha llegado la hora de
encontrarnos con el prodigio del
verbo, con su desarticulación, su
desventramiento, la manufactura de
dar con el inverso modo, elirrúnar
conjunciones, pronunciar aristas,
sacarle punta a una palabra o
recargarla, a través del añadido:

94

IRES.

"asolo". Así, ya es otro el paisaje, se va
limpiando en el extrañamiento, se va
refractando la luz.
33 sirenas, de Rodrigo Guajardo,
llama desde un canto expandido
de silencios o nutrido de acentos.
La fragmentación se dispone a
arrellanarse, a veces encontramos un
solo verso en la página, tendido a lo
ancho en la blancura:
IÚ ida viva íba vida la dádiva IÚ la

[divida. (p. 27)

La disposición, como toda la
normatividad de esta poética,
obedece a reglas personales muy
precisas. Es decir, estamos ante una
voz, y las voces son como son, la voz
puede llegar a convertirse, como la
maléfica de Blanca Nieves, en una hoz
cortante y decapitadora. Y también, si
mutamos la v por la s, ésta, la voz, se
convierte en sos, el verbo ser que en
el español de Sudamérica equivale a
dar paso a la vida: sos, eres. (Lázaro,
levántate, dirta el Mesías.)
Las sirenas tientan, despiertan los
sentidos, hacen fuego del deseo, son
ardentía pura en el cielo del mar. En
realidad pareciera que la oración del
"Padre nuestro", cuando dice: "no nos
dejes caer en tentación", estuviera
apuntando al sufrimiento de Ulises,
quien tapaba con cera sus oídos para
no sucumbir ante el canto de las
sirenas. Estas son 33, treinta y tres
tentaciones para la edad de Cristo.
übranos de la tentación que no se
da, del meollo de la prohibición, de

95

la histeria sostenida de las mujeres
monstruos que carecen de sexo, y a
cambio, lucen un plumaje de pájaro
en la lejarua. Pero también libra a
Ulises de sus osadías.
De estas operaciones donde
el azar se empeña, la más pulcra
es el extrañamiento. lPor qué ha
de ser la palabra lo que estamos
acostumbrados a creer? lEs el
lenguaje una cuestión de creencia,
de costumbre, de uso y sobre uso y
abuso del desuso? lHay credibilidad

TÍTULO: 33 sirenas
Án'OR: Rodrigo Guajardo
EDITÁ: Consejo Nacional
para la Cultura y las Artes.
Programa Cultural Tierra
Adentro.
ÁÍ«O: 2014

�en lo que oímos? Recuerdo la
primera escena de Solaris, de Andréi
Tarkovsky, detenida la fotografía
en unas algas que lenta y casi
imperceptiblemente se mueven bajo
el cristal de las aguas en un lago
próximo a la casa de donde saldrá el
protagonista.
Si bien, la película es extrema
en cuanto al planteamiento de lo
peligroso que pueden llegar a ser
las relaciones humanas bajo ciertas
presiones, si es el desasosiego y el
temor quienes despliegan sus oscuras
y calladas consignas sembrando
desconfianza y egoísmo, la primera
imagen de la película me ha cautivado
por llevarnos a la contemplación.
Algas que son alas bajo el agua
translúcida, como si la calma de sus
movimientos registrara una forma de
densidad que contuviera o advirtiera
el germen de una tormenta.
Cierto es que Rodrigo Guajardo
hace poesía. Pero la originalidad de su
creación es violenta. Va destemplando
paradigmas. No es verdad que se
inscribe en la linea de David Huerta
o de José Javier Villarreal, como se
comentó un domingo en el periódico.
En primer lugar porque ni Huerta ni
Villarreal juegan en la misma cancha
poética, de hecho, bien valdría la
pena preguntarnos si hay poeta que
juegue en la misma cancha que otro,
y segundo, porque, en todo caso,
· desde un punto de vista formal,
Rodrigo estaría más cercano a José
Kozer. Es decir, tanto David como
José Javier cuentan en sus cantos
versiculares. Kozer cifra bajo una
consigna mántrica, mientras Rodrigo
jala la rienda a su caballo verde, lo
jalonea intempestivamente, lo calma
y contiene, hace cabriolas y arremete
a galope tendido y sin freno hasta
venirse la voz-el ser-amor.
Rodrigo altera el orden tradicional

de la secuencia provocándonos a los
lectores una sacudida en el mirar.
Percibimos y entramos en un terreno
de la realidad nombrada que nos
había estado vedado. Ya habiendo
abierto esta puerta, si entras, no hay
marcha atrás. La proa no será del
barco, sino del océano.
solo hubo una vez
el plazo de una gota
un dígito de lluvia
luego
la estrella continua
su premura
instala la apertura
de sedes con violencia
que surcará dulcemente
donde ya no pueda ver
mientras clara aquí
la proa del océano
"C[Uedo otra vez

y tantos cuerpos adelante

extrañamiento y nosotros, lectores.
tenemos que detenernos. El libro se
convierte entonces en una amenaza
para las campañas de "lee un libro",
porque te está jalando los pelos, te
está gritando: iEstúpido, no se trata
de leer, es mucho más profundo, es
detenerse: es ver en el poema! la
sinestesia es entonces no sólo figura
del poema sino retórica viva en el
lector que contempla y observa lo que
aparentemente es pura letra.
El agua simboliza purificación,
pero aquí, en estas islas o "aínsulas",
hay demasiados huesos: "aquí la
recomposición de los huesos genera
un mayor pájaro de números" (p.
25). El orden ha sido alterado con
plena conciencia de causa ya que
hay demasiadas paronomasias en los
versos: "ni ida viva iba vida la dádiva
ni la divida". O se adentra en la acción
posible de la imagen presentada, en
este caso:

la sombra tarde de mi isla. (p. 15)
Oasis siamés

Y"la sombra tarde de mi isla" nos hace
detenernos en un paisaje estático: al
usar dos sustantivos unidos en vez de
sustantivo y adjetivo, como hacemos
naturalmente, el lenguaje potencia su
velocidad, mas resulta, que se trata
de una velocidad casi nimia, como
las algas de la película de T arkovsky.
En la poesía de Rodrigo, los objetos
cambian su propósito, entonces te
das cuenta de que los objetos tienen
propósitos y están vivos, y aquí,
a su vez, imantados. Razón por
la cual de la velocidad el lenguaje
entra en la suspensión sin el más
mínimo aviso. El silencio también
es música. Por tanto, la suspensión
puede ser una forma de celeridad.
Y, si el poeta desarma y rearma
las palabras, las dota de un nuevo
sentido: "plenura". Así llegamos a
la detonación. El lenguaje sufre un

96

mirada deslabrarte en el espejo
puñado de aguas desnuda
por tu piel lo visto ve
y es lo visto tú
mirada desde el ojo grande que te
[mira
la transparencia por la que
[recorrida

simultaneidad y juegos de semejanzas
verbales que provocan desconcierto
porque desestabilizan, te cambian la
imagen que esperabas correspondía
con lo nombrado: "ex plaia pura vulva
sola planeadora concreta" (p. 50).
Leer este poema cuya fluidez presenta
un cuadro erótico.

las palabras son óseas, se encuentra
en médula el cuerpo del lenguaje.

(...) siendo yo postro a tu lucido
tul fosforoso estío el ojo en el
sexo (...) la magnitud océanida
de islada desterrado ya lo cielo
rojo todavía del descarne de tu
cuerpo la violencia sublunar tu
menguante curva porque está
entrando en lo obscuro y he
aquí que veo lo visto tendida la
transparencia rnás intensa la flor
ingravidísima es una burbuja
sobre todo punto polar es la
estrella del vértigo que en leves
ahítos isonos cercenados golfos
contusos (...) escucha dinamista
resonancia es por arder flor es ser
la superficie de un dentro sideral
desnudo de hondo todo sí cuerpo
más alto el aíre alrededor está
saliendo por su cóncavo es núcleo
de la flama el hilo obtuso umbral
a frente profuso en volumen es
toda materia fibrosa un estado del
temblor una substancia tentativa
o palpitada y toda esponja llama
el ojo en la daga (.. .) (pp. 50-1)

fruto de una palabra ósea que no
[sé
surco en el agua su clara intensión

icé con su nombre una escalera
para subir por ella
los besos de mi boca
la boca de mi voz

una constelación de nácar con las
[uñas
ensatinado del vidrio que crucé
por una escalera el verbo de subir
[y ser
esquirlas donde la sed es el
silencio que cayó
Un poema integrado por cinco
dísticos, diez versos paralelos que
despliegan la elevación del lenguaje
con el nombrar y su precipitación
ambigua, sea corno callar o como
caer. Fragmentaciones y cortes de
dos lineas que no se tocarán, ¿es una
alegoría de la imposibilidad de la
pareja?, ¿o se trata de la afirmación
de la individualidad que pasea y se
despliega con el otro, frente al otro,
junto al otro, más no bajo el engaño
de llegar a ser uno?
El lenguaje de este libro es un

recorrida ciego de ti
el ojo donde vives no te ve

(oh imagen que ve la imagen queve).
(p.43)
El poema permite, por la disposición
de las palabras en el verso, que
la lectura se realice a la inversa
y generalmente funciona. Hay

97

ejercicio erotizado, esa erótica verbal
de la que hablaba Octavio Paz en La
llama doble, en este caso nos conduce
a una desestabilización de la posición
pasiva y recreativa del lector, porque
la lectura se vulnerabiliza, el canto
se presenta como acto y contra acto,
como silencio que viaja y acerca
otras dimensiones, la que contempla
el verso versando e inversando y su
línea medida que puede ser recorrida
en dos direcciones posibilitando una
doble lectura, por lo menos.
¿Por qué menciono a Thomas
Merton y ese cuerpo que es la nada,
lo que estuvo y desapareció y al que
volvemos para iluminarnos? Porque,
contrario a lo que podemos suponer,
la poética de este libro apunta
hacia el no~lenguaje, trabaja por la
descomposición, hurga, escarba,
reacomoda, juega plenamente hasta
recobrar de la palabra un sentido que
despierta lo primigenio y su anidada
pureza. Anonada el nido, ahora
busquemos a las mujeres pájaro.
33 sirenas hace que el sueño
conduzca a la vida hacia la celeste
y áurea dimensión aérea y también
hacia la sombra terrena en todo el
esplendor posible, en toda su grisez,
desde la agudeza del ojo fija contra el
cristal, llámese vulva el verbo o luz en
la maleza.

Minerva Margarita Villan-eal

�Á•TORES
Á•TORES

MARCOS DANIEL AC■ ILAR

(Ciudad de México,
1982). Ensayista. Colaborador de Laberinto de Milenio
Diario, La Jornada Semanal y la revista Tierra Adentro.
Es coautor del libro José Revueltas. Un escritor en la tierra
(FCE, 2014) y autor de Un informante en el olvido: Alfonso
Reyes (Conaculta, 2013).
(Monterrey, 1972).
Ensayista y crítico literario. En 2005 obtu vo el
Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes", y en
2013 el Premio Internacional de Ensayo "'Ezequiel
Martínez Estrada". Su último libro es Nadie me dijo que

'YÍCTOR BARRERA ENDIRLE

habría días como éstos.
ROCÍO CÁRDENAS PAC■ECO

(Monterrey, 1975).
Investigadora en arte contemporáneo. Analiza las
prácticas artísticas y sus relaciones con los contextos
políticos. Actualmente recupera el archivo de tres
artistas regiomontanos: Juan Alberto Pé¡ez Ponce ( +),
Juan Caballero ( +) y Juan José González.

ED■ARDO CARCÍÁ MAMRÍO■D ( Ciudad de México,

1990). Estudió letras hispánicas en la UNAM. Ha
colaborado con el Periódico de Poesía, Radiador Magazine
y Tierra Adentro.
LIZ■ET CARCÍÁ RODRÍC■U (Holguín, Cuba, 1978).
Licenciada en periodismo por la Universidad de
Oriente, Santiago de Cuba. Editora responsable del
periódico Vida Universitaria de la UANL
D■LCE MARÍA CONZÁLEZ (Monterrey, 1958-2014).

Narradora, ensayista, crítica literaria y poeta. Fue
coordinadora del Centro de Escritores de Nuevo León
y mantuvo por años la columna Literespacio en el
periódico El Norte. En 2002 recibió el Premio Nuevo
León de Literatura por Mercedes luminosa y en 2003 el
Premio a las Artes de la UANL.

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio "'Biblos"
al Mérito 2013. Sus libros más recientes son Antología
ROCÍO CERÓN. Poeta cuya obra dialoga con otros del caos al orden Qoaquín Mortiz / Planeta, 2013) y La
lenguajes artísticos. Ha recibido el Premio Nacional Dueña del Hotel Poe (Ediciones ERA / UANL, 2014 ).
de Literatura Gilberto Owen 2000. Es miembro del
Sistema Nacional de Creadores desde 2010. Para leer/ J. 1. J■NIELES. Escritor colombiano. Entre sus
publicaciones_destacan: Metafísica de los patios (2008),
escuchar/ver su obra acceda a: rocioceron.com
Todas los locos hablan solos (2011) y Barrio Blues (2014). Ha
MIC■EL CO'YARR■BIAS (Monterrey, 1940). Poeta, obtenido el Premio Nacional de Literatura Ciudad de
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo León Bogotá (2002).
de Literatura 2013 y publicó como coordinador el
volumen Biblioteca de las Artes: Literatura (Conarte, 2013).
ALBERTO C■IMAL

(1970). Escritor, practicante y
estudioso de la escritura digital. CNN México incluyó
su cuenta de T witter en una lista de las 140 mejores del
país. Mantiene el sitio web: www.lashistorias.com.mx

BÁRBARA IACOBS

YÍCTOR ■■co MARTÍNU.

Doctor en ciencia política
por FLACSO. Profesor-Investigador en la Universidad
de la Ciudad de México. Su más reciente publicación
es "El humanismo radical de Juan Carlos Onetti", en
Revista del Colegio de San Luis No. 9.
(Monterrey). Poeta,
compositor, performer y musicólogo. Catedrático e
investigador de la Universidad de Limerick, en Irlanda.
Fundador de la Cátedra Cage-Cunningham de la
Escuela Superior de Música y Danza de Monterrey.

ÓSCAR MASCAREMAS
ALBERTO ENRÍO■ EZ PEREA.

Doctor en historia.
Miembro del SNl. Editor del Diario de Alfonso Reyes,
tomo IV, autor de Alfonso Re:yesy el nacimiento del Estado nuevo
brasileño y coorclinador de Alfonso Reyesy las ciencias sociales.

ED■ARDO ANTONIO PARRA (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
laJohn Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001. Su libro más reciente es Desterrados (2013).
IOSÉ P■LIDO MATA

(Monterrey, 1987). Es editor en
Paso de Gato. Cursó la carrera de letras hispánicas
(UANL) y es maestrante en diseño y producción
editorial (UAM-X). Tiene un libro de ensayos
publicado con una editorial artesanal de Monterrey.
Hoy vive en la Ciudad de México.

ISABEL ORTECA RIDA■RA.

Investigadora Nacional
Nivel I y catedrática de la Universidad Cristóbal
Colón. Sus trabajos giran en tomo a la historia regional
y empresarial. Ha publicado capítulos de libros y
artículos en revistas nacionales e internacionales.
HAKAN KOMETA OZliN (1972). Escritor, traductor
e investigador turco-alemán. Escribe sus poemas y
cuentos en varios idiomas a veces mezclándolos en un
solo texto. Su poesía de estilo sencillo tiende a hablar de
temas universales como la existencia, la muerte, el amor.
ALEIDA BELEM SALAZAR (Torreón,

üL'YADOR OLCUÍN (Monterrey).

Ha publicado poesía
y ensayo en México, España y los Estados Unidos. En
2010 obtuvo el premio Carmen Alardín por La carabela
portuguesa. Actualmente vive en Brooklyn, NY.
(Hausach, Alemania, 1961). Poeta.
Estudió lenguas romances y filosofía en la Universidad
de Freiburg. En 1997 recibió el Premio Adelbert-vonChamisso, el reconocimiento más importante para
escritores interculturales en Alemania.

IOSÉ F. A. OLl'YER

Coahuila, 1989).
Poeta y editora. Autora de Miedo cerval (89plus y LUMA
Foundation, Zúrich, 2014) y la plaquetteAlviento !oque
es del pájaro (La Tolvanera Ediciones, 2013). Creó el sello
editorial independiente Stillness &amp;: Blood Press.
MINER'YA MARCARITA 'YIILARREAL Catedrática de la

Facultad de Filosofía y Letras y directora de la Capilla
Alfonsina dela UANL Ha recibido, entre otros, el Premio
de Poesia del Certamen Internacional de Literatura
Letras del Bicentenario SorJuana Inés de la Cruz 2010.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Arte del collage de Ari Chávez</name>
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        <name>Cuatro poemas</name>
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                    <text>����--~A.-~

Cinco poemas de La caída del ángel1

CAPIL~SINA

~

8 1 ~ UHNCR"nARIA o

UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

(in memoriam: 1933,2014)

No hallarás tu ciudad si no transitas
una por una todas sus aceras.
No hallarás tu ciudad si no la llevas
cimentada en tu llanto y tu sonrisa.
Desde que el mundo comenzó ha nacido
una ciudad distinta en cada uno
de los escombros, y una chispa nueva
de ilusión y de asombro entre sus torres.
Ciudad ni cimentada ni bendita
que surges de Insurgentes para muchos
aunque no para todos los que buscan
la pincelada de la eternidad.
Santa o demonio, nada importa ahora,
que no eres más que piedra sentenciada
a ser agua de nuevo como fuiste
antes de ser de este planeta Tierra.

l Libro inédito, a publicarse este año por la UANL.

�~~-=---'-'- - - - POHÍÁ

No dejes que tus ángeles regresen
si no cargan el pan bajo sus alas,
diles que basta de papá gobierno,
que aprendan a moverse por el aire

y no olviden dejar sobre la mesa
el pan y el vino de los buenos dias.

Toda la noche anduve entre tus ruinas
pidiendo salvación y nadie pudo
dinanútar mi oscuro pensamiento,
remover los escombros y las piedras
y rescatar los vivos y los muertos.

Que limpien la ciudad y que la vivan
compartiendo su vuelo y sus memorias,
y las ruinas de todos los temblores.

Todo el día bailé con tus campanas,
cincuenta y dos campanas todas juntas
como juntos un día cantaremos
unidos los que fuimos siempre tuyos.
Toda la noche negra Yluminosa
fue a los ojos de Dios una sorpresa
que nunca olvidará cuando la Tierra
sea de nuevo felizmente Agua.

�Hay quienes llevan la ciudad a cuestas
como un costal en el que cargan todas
las casas que habitaron o las calles
de las que no recuerdan ni su nombre
Hay quienes llevan su ciudad secreta
cual si fueran cargando un niño muerto
que engendraron tal vez bajo la lluvia.
También existe el que dibuja un mapa
cada día distinto y que lo habita
como si no existiera otra manera
de atrapar la ciudad para sí mismo.

Es la voz lo primero que amanece
en la ciudad más muda y más sonora.
Primero es el pregón, luego el olfato
del pan que intenta dar los buenos días,
o la insistente soledad que encoge
la luz, para volver cuando anochezca.

..

Es la voz lo primero que amerita
llegar al corazón de los altares
o dar sentido a todas las carencias.

�•

1

..
ü\ MAÑANA DEL 10 DE MAYO Dt. 2014 RECIBÍ UNA LLAMADA TELEFÓNICA QUE
ME PRECIPITÓ AUN MAS t'\J LA ()RBITA DESCENDENTf EN LÁ QUE YA NOS
HABÍAN LANZADO A PRlNCIPIOS DE AÑO LAS MUER•T: s· oEJUAN GE.L\lAN
YJOSÉ EMILIO PACHECO, SIN D~}AR DE RESENTIR LA POSTERIOR PA_RTIDA

.

INTEt-.1PESTIVA DE FEDERICO CAMPBELl HABÍA MÜERTO CAR:-..1EN ALARDÍN
DE UN PARO CARDIACO. NO PODIA GRE~RLO YERA UN HECHO LA RfCORDE
JUNTO COi\.., RA~HRO GARZA, EL DOMINGO 23 DE EEBRERO EN BELLAS ARTES.
HABIA~iOS PRESE!\ífADO LOS UBROS DE HIPERIÓN en, T LA UAt'-!t EN EL MARCO
J
DE LA FERIA DEL UBRO DE-L PALAClO Df .MINF..RÍA.. Y CARME~, GE~EROSA
~

COMO ERA, HARÍA. ASISTIDO Al ACTO e\ ACQMPANARNOS. NOS DISPO'-.:ÍAMOS
A,IR A COMER PEPE GARZA, JUAN DOMINGO ARGUELLES, MARGARITO
CUÉI.LAR, HUGO GUTIHRREZ VEGA, LUCl, SU ESPOSA, Bl'.AÑGA LUZ PL'LIDO Y
YO, CUANDO DE PR01\1TO ADVERTÍ QUE CARMEN Y RAi\HRO SE HABÍAN IDO.

!i

i••
i

.!

!=

-

•

Un recorrido por
Carmen Alardín
.
• MIMIRYA MAlllilllTA. 'YILUJUlliL

'º

-------------

e

cambio, se vuelve cautiva entre sus redes, no para
establecer como prioridad una comunicación, sino
para que se genere algo más, algo que nos transporta
con su magia, una suma de plegaria y comunión. .

annen se fue sin despedirse. Lo cual le
agradezco, porque asi siento que nunca se
fue. La veo con su gorra y su sonrisa picara,
amorosa, eterna, girando siempre alrededor de este Dios:
"Ubranos, Amorn
Ubranos~ Amor, del pecado de lo preciso,
libranos del nombre.
Porque el rayo de luz que me conmueve
tiene las mismas alas y las-mismas maiianaS
en cada amanecer del horizonte.
Caricatura roja de la luna
que coqueteas lánguida de espacio,
sábete que d poeta,
fuera de toda historia y artificio,
en el pecho de Dios no ruvo nombre.

¿Hasta cuándo los dioses que inventarnos
resistirán sin que la tprtura de la realidad destroee
como un instrumento medieval sus bellos
(miembros?

•
\

iPor qué el poeta no tiene nombre para Dios? iEs
parte de su.misterio? ¿Está al margen de la utilidad
divina como en la vida del mundo? Su mirada es
critica e irónica, pues ¿qué es lo que defiende un
poeta sino su nombre? Carmen solía decir que en
un periódico nunca ibas a encontrar "Se solicitan
poetas", porque la palabra de la poesía está tocada
por un hálito que aleja a los mortales del trajín
cotidíano. La palabra si es solicita, comunica e
informa. Pero cuando es tomada por la poesía, en

11

.

¿Cuándo proclamarán su libertad
y arrojarán lejos de si las viejas frases
que en nombre del amor o de la muerte
o hasta del más allá les repetimos?
¿Cuándo la rebelión de nuestros dioses
vendrá por d sombrero del obispo,
por la reliquia de Santa Teresa, o por el manto de
San Sebastíán?
Los dioses, tíi lo sabes.algún dia,
surgírán de la vida que les dimos
a fuerza de llamarlos y pensarlos
y harán su propia institución.lejana
y con justa ven~ nos encarcelarán en lujosos
(altares.
A ti tal vez te toque la espada de San Jorge
o d séquito de San Isidro Labrador,
y en un suave intercambio con los tritones griegos,
derramaremosmuruamentenuestra savia en el mar.

�- CARMEN ALARDÍN ES UNA POffA
No sabemos si el caracol
es la ·concha que lo cubre
o el cuerpo blando
que esconde como cera litúrgica.
Un caracol si te conoce.
Él sabe dónde principia el afina
o termina su cuerpo.
Él te conduce cada primavera
por los viejos encinos.

ENAMORADA DEL UMIYERSO,
POR ESO PUEDE HABLAR DE SUS
PORMENORES, DE SU ACOB!MffE

FALLA, DE SU PROCUYIDAD A
YACIARSE DE ESPÍRITU.

Llegó entonces la verdad poética a instaurarse en
el ~u~do, porque los dioses, efectivamente, ya no
En espiral
res1s~1ernn la torturada realidad e inventaron su
te va llc.n-ando hacia tu cuerpo etérico;
prop1~ mstituci6n lejana. Así Carmen nos muestra el
mas no sabemos si darás el salto
des~J~ que padecemos al no haber sabido ni podido
antes de que en tu ascenso reconozcas
convivir con los dioses, darles su justo lugar en eI
la canción escondida_
·
mundo. Ante la falta de_visión humana derramaremos
nuestra savia. Carmen Alardín es una poeta
E "cuerpo etérico" y "la canción escondida" son claves
enamorada _del universo, por eso puede hablar de sus
, de la poética alardiniana, que se extiende más allá del
po~enores, de su agobiante falla, de su proclividad
poema, en la propia vida. Carmen escribía siempre
a \'ac1arse de espíritu.
e~ el papel y en el viento, en sus largos recorridos ;
p~e por el D_F., o por las calles de la colonia Linda
"Navajas vivas"
Vista,
en Monterrey; en las lecturas permanentes
Si tú me preguntaras por qué vivo,
a los
. .
. . textos de sus talleristas-, en sus rev1srones
y
tan sólo con vivir respondería.
cnt1cas;
en
la
desaparición
de
su
madre
cuand
.
.
,
oqmso
Dejana caer esa navaja
camb. 1arse cl nombre por Carmen M~ll
cu.u, para evarla
para matear mi espacio abierto,
• consigo. Como Marina Tsvietáieva, preguntó por el
Yolvidaría todos los quehaceres
~a, esa ~úsica ~e parece entonarse en secreto ante
que no fueran de amor
la
mcred~dad Siempre creyó en la eternidad y desde
o de silencio.
allí nos nura.
Si tú me preguntaras por qué vivo,
por vivirte otra vez,
la estrella se cambió por una hoja
desviviría.
tirada en el jardín
El jardinero en la mañana
~ tradición germana que anticipa~ búsqueda mística:
casi perdió la vista al verla.
Hildegard von Bingen y el donúnico Meister Eckhart
lQué fragmentos extraños
~tt· &amp;
,
.".1sa por nuestra poeta, Ypor sus ojos pasaron
deja caer la noche?
tamb1en los místicos españoles San Juan de la Cruz
Noche que anda buscando pistas
y sobre _todo Santa Teresa de Jesús, a quien Carmen
por
si logra encontrar esa mañana
homenaJea en sus "Navajas vivas".
• que se cuajó en rus ojos_
_Y ~e este trato y participación con la poética
mISn~a'. Carmen Alardín viaja al conocimiento
La mañana que se cuajó en sus ojos ese 10 de mayo
cabahsnco, y a~emás, se allega al tarot. Interpreta
perseguida por la noche, nos anuncia que Carme~
las cartas con rigor cáustico. Va y viene del pasado
fue
. transportada en foz , porque "Todo poema es
al futuro para plantear acertijos a la vida. Sabe leer
mcompleto
/ Sólo las formas naturales ¡ red ond eansu _
a los otros y se lee a sí misma:
·
ClC1o"_

12

Cuánta sabidurta encierran estos versos- Sin lector, esa
fonna de la naturaleza que es un ser humano, el poema
no existe_ Puede estar impreso, pero sin su circulación y
lectura, no hay vida que active la vida del poema
La poesia de Carmen Alardin es sugerente.
Entreacto es un libro de madurez, donde la fuerza
y la frescura son el binomio que determina la
contundencia. E erotismo vibra acorde a un aliento
particularmente musical. Si en algo se vincula su obra
con la de Gabriel Zaid, es en la forma conceptual de
dar con la poesia, a pesar de los tonos abismalmente
distintos. En general el súnil prepondera como figura
retórica en sus poemas, y están presentes ciertos
elementos vinculados a la atmósfera de la poesía
modernista -un modernismo decantado-, como
podemos observar en estos versos de ..Las manos
como dagas":
llegamos a la torre de la aurora,
y tú y yo como topos,
buscando en las tinieblas
el modo de acabar las desventuras
sin que llegue la torre a desmembrarse,
por estar su raiz sobre las lágrimas,
sobre lagos de púrpura y azogue.

La navaja ha logrado materializar en sus poemas
la revuelta femenina ·contra el sino de despojo, de
humillación y amargura que emana de un pequeño y
cerrado mundo donde se tasajea al amor: cuerpos que
se desencuentran, historias mutila~s entre fechorías
y asesinatos, crímeyies familiares y diarios que una
rutina enferma y degradante repite_
· "'Matamos lo que amamos, lo demás/ no ha estado
vivo nunca", dice Rosario Castellanos;1 las navajas de
Carmen Alardin rasgan las cortinas que cubren los
actos de la escena vital, rasgan y si es-posible hieren
el cuerpo amado. El .erotismo se da al rojo vivo, en
trazos violentos que suceden eti el propio poema,
- como si éste fuera una habitación en el que la poeta
abriera puertas hacia un interior más denso y oculto.
En él habitan cuerpos que se aman y fustigan, se
hieren sin que se muestre sangre. La poeta sugiere
y presenta con sutileza la noticía sin que ésta
1 Rosano Castellanos, ~~ tino", en Poo.ia no a fS tú, p. 171.

13

U POESÍA DE CAbEM ALARDÍM
ES IMPLÍCITA Y POTENCIALMEMTE FEMIMISTA.
amedrente. Allí radica su potencia. El modernismo
decantado que se señaló antes ofrece una noche
cerrada en.la cual no son piedras preciosas las que
brillan·, sino la concha de una ostra que encierra la
perla del dese0 y el hastío.
La poesía de Carmen Alardin es implicita y
potencialmente feminista. En ella el resentimiento
contra la inmovilidad histórica de las mujeres apunta
con el arma masculina en la mano; apunta contra la
violación, contra el atentado social que pesa sobre la
creación, contra la violencia y la dominación que
devalúan la maternidad. Y desde ese espacio único,
a la vez privilegiado e íntimo que es la maternidad,
revela, en ..La navaja imposible", que quien ha escrito
la historia no ha rescatado el origen: "sin descubrir
que al fondo de su vientre, / se ha quedado olvidada
una palabra/ que un hombre ya jamás rescatará". Algo acontece siempre y es mortal, pero no lo
sabemos. El misterio cierra drásticamente la cortina
sobre lo sucedido: Es el nústerío del silencio (en "Pilar
de sombra"):
iDónde vas a guardar ese silencio
que llevas en las manos;
ese verdugo huésped de tus dedos
y el principio de dudas y caídas?
iDónde vas a guardar ese silencio
disperso en los papeles
como el pájaro hambriento que conoce
la jaula de sus dias?
Ave de eternidad muerta en ·sus labios_
Y ese místerio tiene una aureola de sordidez y

pesadumbre, de lo que como pacto secreto se calla.
El erotismo está presente y se.le encierra como un
ideal. Por ello fa poesía de Carmen Alardín guarda
una riqueza esencial: la sugerencia, la magia del
desconocido y siempre trazado desúno que atraviesa
el círculo de nuestros días. En su libro póstumo,
La caída del dngel, la posibilidad de regeneración y
resurgimiento de un cosmos actualmente abatido

�EL ESTADO DE MUEVO LEÓN DEBE MUCHO EM MATERI~ DE C•LTURA
A EST• CRAM MUJER,, OUE MO BACÍA DISTIMCOS PARA DIFUNDIR
POESÍA ENTRE LOS·CAMIOMES URBANOS Y I.OS MUSEOS.
gravita sobre la tiniebla que se extiende en los
acontecimientos sociales, como una esperanzá
definitiva. Tal visión es el legado de nuesti;¡t poeta.
Aunque Capnen nació en Tampico, en 1933, buena
parte de su vida radicó en Nuevo León, entre su casa
que tenía en la Colonia Linda Vista y una maravillosa y
antigua casona de arquitectura norestense en Villa de
García, donde solía quedarse los fines de semana. Allí
invitaba amigos. En el tapanco de esa prodigiosa casa
mis hijos fueron dichosos. En el comedor rectangular
disfrutamos comidas y hablamos mucho. García Lorca
solía estar cerca, quizá lo atraía la blancura de los
muros y la oscuridad de la madera, parecidos a su casa
de la Huerta de San Vicente. En el patio de esa casona,
entre mesas de azulejos y geranios, gozamos el calor,
cerca de una acequia por donde corría el agua hacia los
árboles de la huerta.
Carmen estudió Letras Alemanas en la UNAM
y fue becada para cursar una especialización en el
Goethe~Institut de Munich. Después ingresó a la
maestría en Letras Mexicanas, también en la UNAM.
Su primer lil;&gt;ro, El canto fr«gil, se lo publicó a la edad
de dieciséis años Ramiro Garza, quien siempre alentó
y procuró su vocación poénca. Ramiro; su esposo,
siempre creyó en ella como en una sacerdotisa que
había irrumpido en nuestros días para bendecirlos.
Desde que se casaron su actividad fue ininterrumpida;
a esa primera publicación le siguieron: Pórtico labriego
(1953), Celda de viento (1957), De,spués del sueño (1960),

Todo se dqa así (1964), No pude detener los elefantes (1971),
,Canto para un amor sin fe (1977), Entreacto (1982), La

violencia del otoño (1984), La libertad inútil y Algunas
noches (1992), Caracol de río (2000) y Miradas paralelas

(2004). Su obra ha sido compendiada en numerosas
publicaciones. Entre las más recientes se pueden
destacar: Estrellas de musgo errante, editado en conjunto
por Conarte y El Tucán de Virginia en 2012 en la
colección Ráfagas de poesía; Para que las estrellas te
recuerden, publicado por la UANL en 2013, y La caída
del ángel, que también editó la UANL este año. En
reconocimiento a su labor como poeta, tallerista y
difusora cultural, Carmen Alardín recibió numerosos
galardones. Entre ellos, la Medalla al Mérito Cívico,
que le otorgó el gobierno del Estado de Nuevo León
en 1989; el Premio a las Artes, concedido por la
Universidad Autónoma de Nuevo León en 1999; el
Premio Xavier Villaurrutia, que recibió en 1984; y una
beca del Sistema Nacional de Creadores, qu€ obtuvo
en el año 2000. En reconocimiento a su destacada
trayectoria poética, el Consejo para la Cultura y las
Artes de Nuevo León instituyó el Premio literario
Carmen Alard1n, que desde el año 2004 busca
esti~ular la creación poética de la región noreste.
El estado de Nuevo León debe mucho en materia
de cultura a esta gran mujer, que no hacía distingos
para difundir poesía entre los camiones urbanos y los
museos. Alguna vez le preguntaron cómo se veía a sí
misma y respondió que como una señora que lavaba
y planchaba ajeno. Bajo este paradigma de encontrar
el hallazgo donde menos lo esperas, Carmen Alardín,
con su vida, es un ejemplar único, una flor de amarillo
encarnado en el fulgor desértico. •

---- --. -. ----

,.
\_

��n ágil recuento de la porrada nos permite
advertir el texto "Annas y Letras" suscrito por
Raúl Rangel Frtas, incompleto, ya que su final
lo encontraremos en la postrera página, la número cuatro.
Enfrente de ese escrito, enmarcado, uno de los sonetos
enúnentes de la lengua espaiiola ("Su cuerpo dejarán, no
su cuidado; / Serán-ceniza, mas tendrá sentido, / Polvo
serán. mas polvo enamorado."). Su autor: Francisco de
Quevedo y Villegas (1580~1645). Por úlómo, en la parte
inferior, a la derecha, una transcripción con la finna de
Cervantes: "Del famoso discUl'SO sobre las armas y Jas
letras que hizo Don Quijote".
En la cara posterior de esa página inicial, un ensayo
de Roberto Hinojosa titulado "El derecho y la paz'\
Abajo, a la derecha, el programa de la "Semana de
· Historia del arte en México" a cargo del Departamento
de Acción Social Universitaria.
En la tercera plana, un detallado informe de la
"Tercera asamblea nacional de rectores". Abajo, al
centro, el directorio del bolean que no indica el nombre
de su director o responsable.
Por último, en la página cuatro, "Creación de la
Universidad de Nuevo León" y "Programa de trabajos que
desattollará el Instituto de Investigaciones Científicas"; al
final de esa tercera columna, el nombre del ti~ de ese
Instituto, el doctor Eduardo Aguirre Pequeño.
,

11
la importancia de la primera página en cualquierpeáódico
o revista tampoco podrá ser rebajada en esta ocasión. En la
página matriz del mundo editorial universitario del noreste,
las pruebas están sobre la mesa. El articulo de Rangel Fñas,
sobriamente titulado y prácticamente pleonástico, equivale
a un editorial con toda la mano. Y por lo tanto, traza el
rumbo que habría de seguir no sólo el boletín -después
revista- sino la institución universitaria en su totalidad
Sin titubeos ni alambicamientos cerebrales. El boletln
iñcipiente y la universidad en vías de restablecimiento
deberán asumir no el ensalzanúento de las dualidades:
su prédica busca la integración y no la segmentación.
Pero rampoco se trata de sucumbir al pragmatismo. A
semejanza del cuerpo humano, unos ói:ganos se ocuparán
de la manutención primaria y otros de la búsqueda de
algo así como del destino superior y trascendente. Todo
será vital Las annas apoyarán alas letras -y viceversa. Al
unisono, sin jerarquías ávidas de marañas y parálisis.

PfNGii:~:::t~~~~:A~

Una nota sustancial y pequeñisima. Alpie de la primera
columna de ese que hemos calificado editorial y no articulo
a secas, se lee "lPor qué no, siquiera, Letrasy Annas? -Nota
epjstolar de don Alfonso Reyes." Al hijo del general -y
gobernador de nuestro estado durante casi veinte añosno se le acomodaba enviar por delante a las anuas en lugar
de las letras. Pero aquí Rangel estaba siguiendo la pauta
cervantina. Taneo que, para borrar cualquier duda, agrega
algunas líneas del discurso que al respecto incluye el más
entrañable novelista de todos los tiempos en su ~ijotc.
Además, apela a la eufonía. lSuena igual Letras y Armas
que Armas y Laras? Y como remate, habíamos quedado
en que nada ni nadie tiene primacía. Todo importa
simultáneamente o d orden dt los[actores no altera elproducto.

LAS SIGUIENTES
El PRIMER BOLETI
PUBLICADO EL 31 DE ENERO DE 1944. l

Urmu4 ~ebrIJ
_J/

'

Bolctln Mciuual de la Universidad de Nuevo Lc6n

111

Muy crueles y violentos eran aquellos tiempos. El
infausto desenlace de la guerra intestina española
favoreció -paradójicamente- la vida intelectual
de México. Y desde luego también la Universidad de
Nuevo León acogió a esos sabio_s, artistas, pensadores-y
poetas exiliados. Uno de ellos fungió como secretario del
departamento que capitaneaba Rangel Frías. El poeta
Garfias apuntalaba las sucesivas ediciones de Armas y
Letras, al igual que lo hiciera con munificencia el profesor
oriundo de San Pedro de las Colonias, Francisco M.
Zertuche. Por eso y por muchas razones más, el apone
ibérico fue constante en la Escuela de Verano y en -por
supuesto- el boletín mensual que nacía en los albores
de 1944.
Pero en el Departamento de Acción Social no
había barruntos de sectarismo ideológico alguno. El
anuncio de la página dos detallaba que la "Historia del
arte en México" incluía, para empezar esa semana de
conferencias, ula estética precolombina de México", "Las
artes de los pueblos mayas" y "Las artes de las culturas
de la meseta gran-mexicana". Las disertaciones correrian
por cuenta de Salvador Toscano, investigador altamente
reconocido y amigo personal del licenciado Raúl Rangel
.Frías.
En las breves páginas del boletín Armas y Letras
hubo pues siempre espacio para los complementarios:
arte y ciencias, filosofía y mátemátícas, teodolitos
y coreografías. Y una vez más, ahora en esa edición
primigenia, el arte de los antiguos mexicanos se trenzaría
· con la lírica hispánica de los siglos de oro.
18

ENERO 1944.

ir

ASO I . NUM. 1

D.A.S.t;.

Q.~9ía Poítica

5 O

N

E T O

~RRAR podrtÍll mis oj/)$ la po$1rera .
Sombro. qu, me 1/euare _el blanco d,a;
y podrá desalar ula a/11111 m,a .

l.,

Horo. a su

afán anai0$0 l1son~ra.

illas no dt e$C/ra 1,arte tn la "":';'
Dejará la memoria ,n donde arf1ª•
~a&lt;iar sabe mi llama la agua fr a
perder ti res~to a /tlJ severa;
'
D·
isión
hadado,
sido,
Alma, a quien lodo un 10$ pr
han
\ 'enQ,, que humor a 10f110 f,ugo rdid

i·

glo11osamtnle a
o.
Su cuer¡,o dtjarán, no su cui~a~o;
Strán uniza, mas tmdro sentido,
Polvo S(nín. más polvo t110morado.
Q~'EPO

Médulas, que hl,n

•

Del Famoso Discurso Sobre las A~_mas
Y las Letras que Hizo Don Ou1¡ote
"
s;,ndo. ¡,u,., ctn&lt;Í qu, las
armas ·;~quiutn npirilu, romo las

eslá sujda a ellas y que las ley n caen
dtbajo de lo qut 30n letra.s II letra1/os."

lel~as, ... ·Ha;lo de los le/ros huma·e uu /in poner en su punto

las leyes no se podrían mlslenlar _s,n

na:s: · ~;

la ju~icia dislribulioa., !J dar " roda
UIIO lo que es su110,

mtendtr II hn~r

ue las btunas t,¡¡a u guard~n. Fm.
q r cierÍo, ~neroso Y al/o Y digno dt
"::indt alaban.a; /H!ro no d, tanta
!f.omo meru• aquel " q1i, las ar~••
(1/iendtn, las cuales tienen por_obJelo
fin la pat. que ,s ,t ma¡¡or bi,n qat

fos hombrts pu«ten d ~ en esta
vida .• •·• "
~

I

da

Esta ¡ia= que ,. ' ~r -

d~"¡i,; de la guerra: que lo m'!"'o
es decir armas que guerra ... '.·.
..

:--...., ; ; --., ~ . _ lfflll

,.,...,"'"""""

'r ,...,.._.,_. . . . . , •

0..

1, en/re la.. qu, h, dicho.

die;~·¡,;; klra.• q11, sin e/In., "" :
¡,&lt;,&lt;lrinn s,1sltnlar ,,,~ armns. ¡1&lt;1rq
, /,r ,,urrra lnmbiin fit'l-U- s,r., ,,.,,n U
, .
,

"A ,sto

rtsl)ondtn la$...f1rma&lt;. q~e

ellos. porque ron las armas se defttn•
den las rt¡níblicas. u CMMll'&lt;ln los
reinos. se guardan las ciudadu.. u
aoeguron /03 caminos. se despo¡an
l~s m,,res de rorsarios; 11 final!"''!'''•
.; ¡,or ella., no fu=. 1~ repub~ilos nin0$. la;s monorqu1a.,, !as c11ufadts. los &lt;W11inas de mar II fterra ~?·
rían sujrlo., al rigor !J a la con~usum

ut /roe ronsigo la guerra el tiempo
:~ue dura II tiene l1"uncia de usar de

s,is l)rii•ilegios y de tus fuenas: 11 n
razón OIÑriguada, que aquello . que

mñ• cuma se edima g debe

n/11TUU

,n má:t.....
CEav.&amp;NftS

�El DERECHO y LA PAZ
L

Adoc!Ma jo,icbde Hans ~-ru¡,,,
~..,..,.debsÑSffrtde,
,por-.,,d,...,.... ip,a .. Qnl)Od,

.. ow,, del Det,m, ~ - -.. f&lt;anlo la

~ ,,...,,,donde.e

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.. ~ d e l a a&gt;rcñdod ~ "'"'"P'Oar.c,..~ha) do la teoría juródoc., ~ - " ' " ' ~

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flo;o. "'501,n,;1)"' ,J,.,.,., de los ca,os.., ,...,.
-onler&amp;&lt;nel-deli.m.-delo..ed!o; ...
por Qailo ~ o,n ..
,_,, fonN de p1,n....., el pd,l,rn, y oon el
ISlnCIO- de _,.hglción q. apio, lego

eras.

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""-•--e1....._,,.bisioode.
cP!"' y cáno .. ti llndo
&amp;.su_d&gt;Jo_n&gt;llrvob,,,.....,ellOf"
Oe,l!d,o y Paz ,n los ~ lot"""""""°
,,...._po:,ltle,,úde r. paz """~ de - - cuordo .. · - de.,.......
~ del !,,ya _ . . LI cwo.&gt;stanc,o
de&lt;i"' la.,., íur,,,, de,póetl,, )'8 tq, ...... -

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~ - Slf\&gt;-lW'I asmmenro tC01tCQ &lt;ó.1Ct,\io o,,,

d!ndir de i. ~ de b
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·~la~.,~,~

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Por cu,nlO . . . , . . , , . _ de ~
~otorgodo,enel ..,_,...,, las

Un.......i.des =tiruri&gt;

""""""° amor-

..... ..... y reglamentos, " ' :
"""',. ' ' - . cabo la ~ - la
loo.artóelhJ&gt;y-4"Con&lt;t,~ •
Of&gt;dno Cenmt1 de lníormoc:iM Y ú,orcinao6o r,rqi. as IJnl,N,i&lt;!ades"' •..,.,
de todo
Y, en lo""'-"&gt;, elabtrar&gt;
11' pro,«IO de~ Naóon,I dt &amp;.se,'\onza
-

lo..,,....,

PUHlOS USOLUTJVOS

t)Menitana

~decide..,.,,.,

VI - Ü
.. Dúecp6n Gon,ql de _UN
_pcnencá de

~

deGuan&gt;JU'lto,:.cl&gt;rela~de~

:an&gt; ....-•"'~t
~.~u:,,
todo&lt;looúntro&gt;Uni,,:,,,-delp,,s

t,r.lc"" y .. pena\lldo1

Escuelo P-•tono• ~ -

•~ ul.~ Ar~d!, to,; P,,. ! -~
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AIMASYLET1AS 7r....,2

,v.......i.i.~,."'

""""-"',•""""'dernoll,la,elPOllO

~ "l)Oftaci6n",.,,,., """"'"'
XJ-~!&gt;&lt;l-•todosla.~&lt;in&gt;II•

_ . . . . . . ,.. delll""la"""""""°'
de o,gll1izJz ~ M e,t-a,rn,$ en ~f,oo

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deCcA-~~• ..,a,moi..~
ha,. dong,6 • 1a P,...ienc,. de la R,¡,ública en ~ utS,."''• de a¡,,do ea,r,o,
roa, od, l~•tucim podo a los gd,iemos

de .\n:1ón Soci-tJ

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\l•J~H.IHI...Y. ~ . l .

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LI Q.i,.J ~- A,11,c " (..'&gt;tVZ&lt;O..
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JUS1JNO fDNANOEZ : ~ ~ t 5.ibodo de Ir, ,1

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&lt;1olaOhc.,,del~yCoortinacit',,

F..dilorlo ¡,or el De¡,artam('tllo

Gr-..~
UC, SALVAC()l TOSCAN0;-4' - . ~a,¡.,, r v..._ de ... r;; .... Z}I,¡
ll /\~:..-..
.a · .a t.
·t'O,N. A~..

-eolabor&lt;no,nS"iOm,_.....,•P"1..p,,• e l ~

_,,..,seg:r, i..anbns .... """"'

MAGH _A

S.:mana Je lli,t&lt;¡ria del Arle en )léxico
&lt;lcl Zi el~ frhrt'ro al 4 d~ 111ario
E.teto Pr.cobrtr~ ¿, w. a,,

"":""•--

X..-.Se a'!Ylt.t ~ Lts t ' I S t ~ ~t.ariasa

lczcan en c.adi c:zo. pero Slt'fflPf~ ~ awas

DEJ&gt;.\HT.\)~,O DE ACC10:,: SOCIAL l':-,1\'EIISIT
AULA

IX-Se O'ICMeCe .a. las ~ttlutoles ~t\arias
del p&gt;ós focit,len l'I lntt&lt;canóo d o ~

. .-

, -en t,i,ertod de tlevorl, a la pra,;nca,
ya 9flí1 ~ CXWl"'8ic..a&amp; u 0O0$-proOe•

1

_,,,.,. r,mc.,.,._..,.O~(ltr~
depr,do,a, bu.ni fode las ,,.,...

... p,¡,,1-...i.;,.,,.,,,._,.,_

~ pe,o,.,.,.

,.,....,derec!,odeeáglr•~.,n tiltJlo pro/OSIONI., - ,m ,n
5U SL"'l0 lll ~ de ~ -

, _ -.... el,¡.: ~dela,,.. ~

se,-·""

po,.. el f,IC&lt;OO de la l,ga de los ~ . _
- cloée,.. tralldode,de.., _&lt;'&lt;' ..... _

~ los -

RS\lfta ~~ qJ!' St ~ pasa. pee
y
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lapoza1""1ien¡btano6fo•~
q.ie ~ d,~
ro1., ..... ,.,..,,.....,.., ....... , . ~

-

-,-.enlabm,y_de_ba,,
~ ...-..,,.¡,,. .. bos,'c!,...,s,nc&lt;Q
OOOl)efac,tin .... aal, loo a,n!J,cto,-

.,.,. .no.. pueda,, · - paó(a, ~
Mas la paz " - • no d!l,e ,.. 10mod, ..., solo
amo.., l)l'Cblm,o.,,;.. ~ """66n bislo . _

Cullur• - de ... E'swdos d,ri, f.cdid&gt;de\P''" ,. ,.,
~ d e . ,...... ~ les o ~ ll"lf~linc)5. naoo...i.,, ~ ,n esle ~ • l o s
tes. la Unn,enidod N,cc,nol tamboén

. . , , _ y úi,t,os de

""'ª·
~ aih(J) i, ~

-"""°"""-•,
y"""""' .........,..

logror .. ~

.,.,ocacm c1o p1,nes de esnño. ~~

torm.1o,;,.......,..,.,
-1as-....,_,.....a,nlo:iJ....,..tud•su

°""""·

te,l,zártdooe par•

, -

°'-·

... el Clered,o N.ioo,,.i todo &gt;&lt;lo do ...._.., "'
....,prohibd,y,;,m1,,.,....,•
¡e,.. Por d o.,.,.¡,. 1»&lt;• ~ la ~
del ha,o,, • Mde'-Jo-de"""&lt;b

roel(t,

y-(oroa,n,ecue,,c¡adelose,tuer,,,sqlO

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"""'°"''""-IOdos'91Estocl:Js.-1»,o

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11V se,_.

aones - el NaclONI, • """' p , _ lo cm,,.
,end, paella de los at,&gt; Olnll.octa estj
~ Por las ,.,ac.,. .., ., !eXIO y
(¡jlamo Gll)&lt;ndo- la forma d e _..... paz
_,. loo &amp;udos dM•io del 1N10&gt; y .., v.rtud de
los de la t&amp;,,o e,¡,oci(,a CÍOl !lored,o
,,,,.,,_,.,_ ~ pr)&lt; ,. O'Noón de,.. T......., ln•emooon,1 o,n junsd,c.c¡6n
d&gt;liga1clria, ""las M&gt;lodld,s.,,_de rul,u, u,
mno pc,1;1,co deltnTW\ldo, """ ..... y ....,.._

- - - . ........... dol(le,,d,o¡,Cd,s.
po¡"1a de testmnos """"""•• valorai,,o., b
--.:.... rlef rnetafisia, &lt;n dorde vale el
para sitw,lo _, un cienll/ico ci&gt;jo.
en cbdo . _ . el mnocer, . . _ a.,
fllo un aw:,p!O del den,cho estnciarnM•e lclgc

•

de Facutades do llMc!-o, ta-.tt
u,,ren~v., en-•odel1N$1"10

~ notas Oferenc.acb,15 entre
el ~ Nocionol y &lt;I fot...-... Po, úl~
lN ~~se hl esmer.d&gt; en·demos1r,1r 4Je ~
ruf y f,~

llOr• OlrW!Yir
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lnOl&gt;lepo,ai..c.,,1..,._yeha,;gi.,a,nlloc,a, ' " ' ~ • ....,.,,,,..,.,..dentn,
del Oer&lt;d,o •n•&lt;m&gt;CIONI r al rrile&gt;ciona, !libre ,u
de .., &amp;..do d)Od-.. . . . . doftlo,td,, •
odtal, -c..no ~., ~ t o de
pon SOU&gt;cnar &lt;X&gt;nfloctos m,.,.,t,taJes) He ~
fil TrbNI
a,r, tuñ,4,ctión ot,1,g,.
laa.l!Stldnl,miaq.,o .... ~~
feria hbia de Oln&lt;t,tuor una ""'°tooón """""".,
des«mN, en lo d&gt;ra •""' nos ,sfomos refonend,,
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lo OJII no&lt;nns••h')'O,_un __,de laso,nr,,;
,_... dietados Por"• ' - i..,,,,.,. en r.
sldad de HaMod
q.ie los Eslacl,;,. ,....,.,, &lt;X&gt;n faolidod •
un,,..._.,_ q.,o• un Goben, l111er.
&amp;, ,1 apólUlo de..rrola, .., _ , los ..... a, ...i,¡.,.;. """ ""-trad:&gt;
oent'l\co ~ del Pered&gt;o_ arocteriÚ&gt;doló por
,,,,.. ........ ~ •íicóca. ,,.,.... ,eh¡ negado
!t6 ..................
lrlEstadoa..«utMlacl!6,i6,,clefll•rbNlq,r
lwbóosicb-m...-•..•OlhA,,....-de
T ~ 1U• d!l Clered,o y &lt;n. ,u T..,,_, Gene,,r del
loilo,~OJelad!odelo...i.,-Est,d,, __..,de,....., - - mk ... _
.... 1u... ..., "-""'- - idoolo9io de pode,~
a6n lég,co.mn.físt, del
el ~apótulo, • .., ~ .....
&amp;, ......, Kd,en, &lt;0"0 bu,n ....ta. _ Ett
.. ....,.,...,del_llamod,llll'ocl,o
unosoliJCl;oo;,.oaa,""""""'delaPIZ...,.
ln•~--fflésll!,spoobl,
soluo6, ~ de Wlt,grac,dn de fil Ufflba&gt;
de
o,n
los """""" ......,,.,. q.,o 6'"'-1 al
!:i.rocho Nocion.l, eslQ ~ SI el ~ t o
•lego! r .. san loo
funclomm,unckao""'delrnnmo,edel';l&gt;les del Dnd,o, en el ln•emaoona, la v,oloc;én
~ loo ........ et. "!11 ~
,1
Por &lt;11 Est«b ... a,ni,, de 9"0 Es.-

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1

Tercera Asamblea Nacional de Rectores

"F\IIJ&gt;

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h¡g.nrcn-.inc;gnl(."Se\deant~ ~

1.-&gt; do ~ c l . r , I' ~ . r,:,r rrdo
~ b Of&amp;."!i!'\J CeqrQf ~ ' ~ " ' - )'
( ~ .¿ h; :le!'\l, " " ' ' ~ "

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Programa de Trabajos que
Desarrollarc, el Instituto de
Investigaciones Científicas •

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A rmas y Letras .
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lo ~ - ~ u n r , de l,,s , . , . . ...,.,.._
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~ . N l, ~ J•d, 1913
El Oarector ci-i J~htuto d.- lt'M!'S~
(.;,,nr;IQ,.de a. ' " " - l de ,-._¡...,.
O.. Edlanlo "'""-, .....

s

e tocó en suerte dirigir la revista Armas y
Letras en el año de 1970. La Universidad
atravesaba entonces· por un proceso der•
intensa lucha pplitica, y un movimiento estudianúl
y magisterial arremetía con fue~a contra las viejas
y decadentes estructuras. Días de cambio en que
el aula universitaria se fincaba en las asambleas,
la plaza pública, las calles. Días de un aprendizaje
intenso para quienes defendían la libertad de la
cultura y el derecho que tenían a recibirla los más
desprotegidos sectores de la sociedad. En el óempo
quedaban inscritos ya aquellos heroicos quehaceres
del espíritu que Raúl Rangel Frias éncabezara
con el entusiasmo de jóvenes universitarios que
se unieron a su pasión. En ~quella Universidad
de los años cuarenta, su presencia dimensionó

23

nuevos perfiles, cosmopolitas y modernos. Nació '
la Escuela de Verano, aula abierta a la cultura
universal; la Facultad de Filosofía, Ciencias y Letras;
las 'Escuel~ de Teatro, Danza y Música, el Taller
de Artes Plásticas; también nació Armás y Letras,
que primero bajo el rubro de "Boletín mensual de
la Universidad de Nuevo León" y de$pués con el
atuendo y la cobertura de una revista, ha recorrido
venturosamente los dfas y los años.
Imaginábamos en los sueños juveniles de 1960
aquellos esfuerzos empeñados en construir; a
aquellos maestros que siguieron sin equivocarse, la
inalterable vocacióntransformadora en su Universidad
Analizábamos sus ideas, su cátedra, sus libros. Y
marginados, confinados a publicaciones las más de las
veces efímeras, volteábamos siempre a Annas y Letras,

�AL LLECil EL MOYIMIENTO
•NIYERSffillO EN 19&amp;9, SE IN•
CORPORÓ OTRA IDEA .DE LA
UNIYERSIDAD Y SE PLA.MTliRON
MUEYAS COMOUISTAS CULTU•
RALES. AIDU$ Y &amp;Erll..U INICIÓ
OTRA ÉPOCA Y ABRIÓ SUS
PÁCINAS
A IÓYEMES
POETAS,
.
.
IN.ESTICADORES, PINTOR.ES Y
ARTISTAS.

a su trayectoria, su presencia única en una Casa de
fsmdios que ya despegaba en la provincia mexicana;
' recorríamos con avidez el estadio generoso de
una publicación en cuyas páginas campeaban con
singular frescura el ensayo filosófico, literario,
fustórko, y la poesía, la pintura, la reseña de los
nuevos libros. Veíamos cómo su estilo editorial y su
imagen gráfica tomaron equilibrio y madurez.
Cuando Rangel Frías dejó la rectoría de la
Universidad de Nuevo León, en 1955, la J:&gt;rimera
época de Armas y Letras llegó a su fin. Jóvenes alumnos
de aquellos primeros maestros: Hugo Padilla, Arturo
Cantú, José Ángel Rendón, Ario Garza Mercado,
Hemero Garza, Salomón González Almazán, entre
otros, asumieron su encomienda con pasión y talento
indiscutibles. Nuevas voces fµeron invitadas para
enriquecer sus contenidos, y la hicieron permanecer
a la vanguardia entre las publicaciones universitarias
mexicanas.
Al llegar el movimiento universitario en 1969,se
incorporó otra idea de la U Diversidad y se plantearon
nuevas conquistas culturales. Armas y Letras inició
otra época y abrió sus páginas a jóvenes poetas,
investigadores, pintores y artistas: Horado Salazar
Ortiz, Miguel Covarrubias, Jorge Cantú, Andrés
Huerta, Gerardo Cantú, Armando López, fueron
algunos, y volvió a nutrirse eón la obra ~e destacados

intelecmales mexicanos y de otras partes del nrnndo.
Qué fácil hubiera sido, en aras de un cambio en la
política universitaria, arilbarla, sustimirla con una
publicación panfletaria y demagógica, sectaria y
adocenada. Triste empresa editorial que hubiera
derrumbado est'e edificio construido con el
enmsiasmo y el sueño de universitarios que hoy viven
en un recuerdo insoslayable. No fue así. La corriente
renovadora que dirigió la Universidad en aquellos
años, estimuló la revista, definió sus políticas con
respeto a las ideas universales en el arte, la filosofía y
la literatura: de plena libertad y respeto a todos, que
habían sembrado aquellos maestros primigenios.
Años después veríamo_s cómo se res_istió al
perderse entre las aguas turbias de la b_ur_ocracia
y la incomprensión de quienes condujeron una
nave universitaria sin darle rumbo ni orientación
filosófica. Para' fortuna de la institución, Armas y
Letras inició una nueva época en su vida en 1996,
misma que ha continuado hasta nuestra actualidad.
Así lo señaló con precisión el entonces rector Reyes
Tamcz Guerra en su página inicial:
Su nombre no es mera recreación nostálgica,
ni deseo de cobijarnos bajo la clara sombra ~el

humanismo de antaño. Es deseo de continuidad,
sí, pues nuestra Casa de Estudios es dueña de una
tradición cultural de más de scis décadas, pero es
también compromiso de búsqueda de un nuevo
humanismo acorde a Jo·s tiempos presurosos que
nos toca vivir.

Mencionamos algunos nombres de los má~ jóvenes
colaboradores entre muchos otros: Humbeno
Salazar, Armando Joel Dávila, Héctor Alvarado,
Margarito Ciiéllar, Arnulfo Vigíl, Hugo Valdés,José
Garza.
Hoy, al pasar 70 años, la voz de Armas y Letras
se escucha límpia y se conserva fuerte; es una voz
acrisolada por la pasión y por la luz del pensamiento.
Circula entre las más altas presencias intelecruales
de lvfrxico, valorada siempre entre los claros
.testimonios de la cultura. Pertenece, -quién lo
duda-, a los universitarios de este tiempo. •

,
•

24

�'
I

,..SENTÍ OUE HABÍA OUE CREAR SECCIONES OUE TÜ•
YIE~M OUE YER CON El. PRÓPIO OOIIOl'E, OUE SE
DESPRENDIERAN DE LA PROPIA INYENTIYA DE CER•
YANTES, Y OUE ADEMÁS TUYIERAN OUE YER CON
·a.os PROCESOS ARTÍSTICOS CONTEMPORÁNEOS."
MINERYA
,,. MARCARIU YII.I.ARREAI.

IESSICA NIETO (IN)1 En 2004, cuando asumiste la

Dirección de Publicaciones, y c-0n ella, la responsabilidad
de dar continuidad al proyecto editorial de la revista, le
otorgaste a ésta un formato, una imagen y un reordenamiento
de los contenidos muy significativos. ¿~é fue lo que sentiste
que le hacía falta a la revista?

,u POESÍA ES FUMDAMEMTAI.,
PARA AID4U Y' IEl'ILU y PARA
CIIALOUIER REYISTA OUE PRETEM•
DA NACER y SER LITERATURA■"
MINERYAMARCAIIIIA Yll&amp;AIUIEAL

mucho para alumbrar este mundo cada vez más
tecnulogizado y distante del verdadero quehacer de
• una Universidad con mayús~ulas.

y de qué manera tu vocación poética influyó en el mo~ento de

IN: Una de las aportadones máS evidentes para mí en cuanto

MMY: Siempre la poesía es fundamental, para Armas
y Letras y para cualquier revista que _pretenda _hacer y
ser literatura. La poesía es el corazon que oxigena la
sangre que corre en sus páginas. La cuestión ~s que lo
que se.presenta como tal sí sea poesía, he aqu1 todo.

al contenido de la revista fue d introducir conversaciones,
entrevistas. Darle cabida a un género periodístico como la
eritrevista, de la forma en que se hizo mientras estuviste acargo
de Armas y Letras.Jue un aporte que hasta ahora se mantiene.
¿~ué importancia tenía entonces el incluir en la revista diálogos
entre artistas, entre escritores, entre pensadores?

MINERYA MAilCAllffA YIII.A.llllliL (Mllff)1
Mi intención fue hacer de Armas y Letras en si un
objeto de arte. Recuerdo que invité a Salvador Díaz
a colaborar ilustrando el primer número que me tocó
hacer; él estaba empezando, era muy joven, y sí resultó
novedoso el llenar la portada con un cuadro suyo.
MMY: La entrevista es un género periodístico del
Sentí que había que crear secciones que tuvieran que
cual puede sacarse partido para hacer literatura en
ver con el propio ~ijote, que se desprendieran de la
varios niveles. Y mi intención fue inyectarle vida a
propia inventiva de Cervantes, y que además tuvieran
· las páginas desde el tono conversacional, en el cual la
que ver con los procesos artísticos contemporáneos,
cotidianidad emerge como fuente del proceso creativo,
cosa que hicimos.
así vemos cómo el arte nace en el seno del día, del
día de todos los días, porque así se enmarca lo que
IN: Hubo un replanteamiento de las secciones. Si bien se
trasciende y dura. Escritoras como Elena Poniatowska
cons~rvaron algunas ya establecidas, como la sección de
me han dado mucho, me han enseñado a bucear en las
reseñas -la_cual desde 01tonces se 'denomina "Caballeria"-,
hondas profundídades de las mentes pensantes. Un
se le dio una identidad quijotesca a la revista, partiendo
artista es un cosmos por explorar no sólo en su arte
del concepto de "Armas y Letras" -tomado tambien del
sino en su vida que es ese arte y algo más... En este algo
Quijote-, con la introducción de las secciones "Andar a
más hay enigmas, misterios, contradicciones, puentes
la redonda", "De artes y espqismos" y "Caballería~. lPuedes
_y laberintos muy apetecibles para alguien curioso, y
com01tarnos algo sobre esto?
la curiosidad no sólo mató al gato sino que dio pie
a que Cervantes escribiera la novela más bella que
MM-.1 Si, quise andar los pasos de Rangel l;rías sobre
conozco. No nos podemos imaginar a don Quijote sin
La Mancha en pleno corazón de Ciudad Universitaria,
su extraña perplejidad ante su indomable curiqsídad
conectarme con él, con sus inquietudes humanistas.
Recordemos que él bautizó la revista. Había que volver
IN: Abrir cada ntímcro con un poema, omás bien., con poesía,
al Ingenioso Hidalgo como luz del camino por recorrer.
es algo que empezó a usarse hace tiempo. Desde tu punto de
Esa locura siempre es prodigiosa y la necesitamos

vista comopoeta, lCómo veías el papel de la poesí.a en la revista,

26 ·

darle continuidad a la marca de la poesía en un med,o como
una revista, una revista como Armas Y Letras?

IM: A lo largo de su historia, la revt.Sta ha sido d1ri~da por
diversas personas, pero me gustaría destacar los pc~odos en
donde ha estado a cargo de mujeres. Carmen Alardm fue su
primera directora ed,tona1 y después tú, desde la Dirección de
Publicaciones. i~é puedes comentarnos sobre el papel de las
m11jeres en la dirección de empresas editoriales como esta?
MMY: Carmen Alardin fue ejemplar, tenía un amplio
nivel de convocatoria Y consiguió plumas muy
relevantes. Carmen tenía un don angélico, convocaba
para sumar, sabía valorar la calidad de los trabajos
presentad os. Para m1, fu e uno de los momentos
,
más brillantes de Armas Y Letras. Por lo demas, yo
confío mucho en el trabajo de las mujeres. Siempre
me rodeo de mujeres para trabajar porque c~~fío,
como Borges, en nuestro sentido de responsabilida~
y misterio a un tiempo. El "continente negro
de Freud, ese enigma inexplorado, ha resulta~o
paradigma de vocac;ión Y entrega. Ya ~os~~o
Castellanos señalaba a la cultura como el e1ercicio
ideal para las mujeres. Entonces, no me que~~ ~ás
que augurar la bienvenida de las mujeres ª dingrr Y
formar parte de estas empresas editoriales. No hago
proselitismo, son.datos de la realidad.

un

27

IM: La- revista ha cumplid; 70 años desde su primera
aparición como boletín. Forma parte fundamental de la
historia de los medios culturales impresos del estado 'J del
país. ¿podrias compartirnos una reflexión en torno a la
relevancia de la revista, y el sentido de que se mantenga como
una de las publicaciones emblemáticas de la ~niverstdad?
MMY: Creo que es importantísimo que una revista
fundó nuestro prócer más querido como rector
que
lF'
y como pensador, me refiero a Raúl R~nge . nas,
no pierda de vista su compromiso en salir ~ ~empo,
en estar en los estantes donde pueda adqmnrse, en
ser foco de conocimiento y comprensión de nuestra
realidad y nuestro arte. Para que Armas y Letras
continúe siendo emblemática tiene que aparecer y
convivir con sus lectores día con día, tiene que llenar
la mente de los universitarios, formarlos y acercarlos,
desde sus páginas, al mundo que trasciende y
revela, al mundo que nos muestra la riquez_a de
todo aquello que la sociedad contemporan~a
desdeña y aleja. Creo que la Unive~si~ad debena
hacer un magno esfuerzo por imprurur un ma~or
número de ejemplares a un precio menor, ~aJar
los costos, digitalizar la revista, y de ser posible,
que abundarltn ejemplares en las bibliotecas y en
los pasillos de las facultades. Armas y L~tras debe
ser un objeto de- arte alcanzable a la mano de todo
universitario que en verdad desee formarse como
tal, con el azul y oro, pero sobre todo, con las
armas que proporcionan las fuentes del verdadero
saber, me refiero a las letras que resplandecen para
siempre, de Miguel de Cervantes aJuan_Rulfo, de
Góngora y Quevedo a Octavio Paz. Ese Jardín del
verbo bajo el cuidado de nuestras Armas y Letras. •

��LA LECT~RA DE ■MA REYISTA SE NACE
SIEMPRE ENTRE LÍMliSI LAS MOYEDADES

Con el número que el lector /
la lectora tiene en sus manos,
principiamos un nuevo capitulo
MOi ■A■LAM DE LA RELACl6M COM EL
en la lústoria de Annas y Letras.
PASADOp LAS REYISIOMES DEL PASADO
Es nuestro ferviente deseo
celebrar con él los logros
MOi~ENSEÑAN SOBRE _EL PRESENTE.
Y conquistas obtenidos en
las etapas anteriores de la
revista ( victorias colectivas e individuales: de
refle~ón sob~e la propia reflexión: un asunto que me
sus múltiples colaboradores, de sus anteriores
parecia y me parece fundamental. Mí primer número
directores y directoras). Pero también es nuestro
el 54, salió en marzo de 2006. Una ojeada a su índic~
compronúso mantener e incrementar el espacio
me señala ahora el ..espíritu de la hora": Salvador
ganado: aportar, en la medida de lo posible,
Elizondo había muerto recientemente y conseguimos
un ~nfoque más amp~o Y, más critico, que dé
una nota de Carlos Monsíváis sobre el legado del
cuenta del devenir actual desde una perspectiva
a~tor de Farabeuf'. la obra de la pintora regiomontana
~utónoma y sólo comprometida con sus principios
Barbara Fuentes ilustró el número y yo me hice cargo
mtelectuales y estéticos. Así, nuestra búsqueda
del ensayo sobre su trabajo plástico; presentamos
final .se concentra en la concreción de un equilibrio
el poema .. Franz Joseph", del incendiaría escritor
entre tradición (continuidad) y renovación
austriac~ Karl Kraus, en una versión de Miguel
(reflexión continua). Sólo en el cumplimiento
Covarrub1as; Tomás SegO\ia c9mentó ..Las quimeras"
de ese ideal seremos dignos depositarios de la
de Nerval, Coral Aguirre escribió sobre Virginia
gran responsabilidad que conlleva la dirección
\Voolf; Alfonso Rangel Guerra habló sobre la obra
de una institución cultural de honda presencia e
crítica ~e Antonio Gandido; y Leonardo Iglesias sobre
influencia, como lo es Annas y Letras.
lá relación entre globalización y cultura.

En reálidad, lo pienso ahora, no incluí esa nota
por~ue, en el fondo, creí q~e era mejor cumplir con
ese ideal vía la misma edición de la revista, es decir:
hablar corr los hechos: aunque estos hechos estu,1.eran
const~tuidos por palabras. En esos días, la revista
e~penmentaba un nue\lO perioi::lo de redefinición. el
. diseño y la periodicidad habían cambiado, era ahora
una publicación mucho más visual, y más bella en
cuanto a su manufactura. Sin embargo, consideré que,
a pesar de las transformaciones, era preciso mantener
el centro de su identidad: su carácter dialógico y
reflexivo, Ypor lo tanto: textual.
Me concentré en los contenidos. Ya José Garza
que se había hecho cargo, desde la Dirección d~
Publica~i~nes, del número doble anterior ( el 5253), ~abia mtroducido algunas secciones y las había
baut1zado con nombres y referencias cervantinos
(para seguir con el ideal de la intención original):
"Toboso", UMiscelánea". Yo creé la sección ''Anatomla
de la crítica"' de cuño alfonsino, para incluir la

. ~o~ textos presentaban su propia consistencia
md~v1~ual, pero en conjunto (y soportados por
las imagenes y el diseño editorial) cobraban una
s~gníficación_ extra. La lectura de una re,1.sta se hace
siempre entre lineas: las novedades nos hablan de la
relación con el pasado; las revisiones del pasado nos
enseñan sobre el presente. Las modas muestran su
sistema de valoración, el cual es, invariablement~
coyuntural. Hay en ella, en la revista, anhelos d~
pertenencia y deseos de singularidad. Ser de un modo
y ~o de otr~. M~rcar distancia y entablar diálogos
mas ail_á del mevitable cerco espacial y temporal
Me Interesaba, desde la confección de ese primer
n~mero, establecer lineas de comunicación en
diversas direcciones. Consideraba fundamental dar
cue~ta de_lo que estaba pasando en el exterior (a nivel
nac10nal, mternacional y trasnacional), pero también
me parecía muy importante testimoniar lo que pasaba
en nuestro suelo ( en esos días se ex-perimentaba un
auge en las creaciones literarias regiomontanas). Así
que tratamos no sólo de abrir las páginas a autores

.,

Esto mantiene en
REMO•
ME PARECE OUE
locales sino de reseñar sus
contante riesgo a
obras, esto, claro, sin caer
DEBE
COMSTITUIR
las publicaciones
YACl6M
en un inútil afán ch~winista.
periódicas· todos
EL SINO DE LAS REYISTAS
los criterios de publicación
hemos sido testigos
•
siempre fueron muy exigentes.
de excesos que
CULTURAi.ES, AUMOUE ÉSTA
La relación (la distancia)
han terminado por
DEBE SER EOUILIBRADA Y
con lo ..institucional" fue otro
aniquilar o tergíversar
MO DESTRUIR. AOUELLO OUE
aspecto constante. Ármasy Letras
tradiciones editoriales
pertenece a la Universidad
de larga data. I:.a idea,
SE P•EDE Y SE DEBE APRO•
Autónoma cl.e Nuevo León, pero
stría, más o menos
YECHA.RI LA EXPERIENCIA■
en su elaboración, al menos
así: renovar para
durante mi periodo como
permanecer; crear para recordar. Al menos, así lo
director, jamás dejé que esto ..afectaran la índole
creí mientras estuve en Armas y Letras y, como parte
- plural y crítica de la revista. Y confieso aquí que nunca
de esa lectura, realicé en 2009 una antología (que
padecí ningún tipo de censura ni de restricciones.
titulé precisamente Renovada compañía) de trabajos
Desde el momento en que acepté el cargo manífesté
publicados en la revista entre 1944 y 1957. Con la
la necesidad de trabajar libremente de acuerdo con
antología buscaba hacer claro el vínculo de nuestra
las demandas y necesidades de la misma publicación.
revista con su propio pasado. fue un trabajo muy
Nuestros problemas ·se resumi,m, como suele suceder
enriquecedor leer todos los números anteriores. En
en este tipo de ediciones, a cuestiones de presupuesto:
ese proceso constaté cómo la revista se convierte casi
nunca a los contenidos. El asunto de la difusión y el
inmediatamente ep documento polifónico, y sus ecos
soporte nos ocupó y demandó nuestra atención de
resuenan hasta la actualidad.
manera permanente. Exploramos las posibilidades
Otra conclusión: saber lidiar con las limitaciones
de Internet y siempre mvimos dos tipos de ediciones,
temporales y de espacio. Es imposible incluir todo
una ímpresa y la otra, digital. lo fundamental era que
lo que uno quisiera en un solo número: la selección
la revista se leyese. La distribucién física presentaba
y el recorte son partes fundamentales en lé\.,edición
algunas dificultades, la mayoría relacionada con los
de revistas. De ahí que las revistas sean un punto
trámites que imponían las librenas y establecimientos
intcnnedio entre los lihros y los lectores. No aspiran a la
afines. Existía una inadecuación entré las publicaciones
unidad, sino a_la diversidad. No agotan los temas, sino
universitarias y las demandas comerciales. Y tengo
que los dejan abiertos para que el diálogo y el debate
la impresión de que esa distancia sigue mediando y
continúen, porque de ellos precisamente se alimenta
distanciando a la reflexión surgida o apoyada dentro
y se nutre. He ahí una de sus principales funciones al
del ámbito académico (Armas y Letras no es una revista
interior de los campos literarios: son íntermediapas,
académica, sino cultural, pero su ..aura" sí lo es) Hasta
aspiran a equilibrar fuerzas, reducir distancias y
el día de hoy, uno de ]os retos sigue siendo ése: instalar
contrarrestar hegemonías. Mi esfuerzo principal se
y mantener a la revista en la ..esfera pública", sin perder
~ncamínó hacia ese objetivo.
por ello su carácter crítico y dialógico.
Al rememorar esta vivencia caigo en la cuenta de
En total me hice cargo de ,·cinte números y estuve
que he escrito esto no sólo para otorgar un testimonio
al mando de la revista por cinco años. Números
sobre mi paso por la revista, sino para remarcar la
redondos para envolver una experiencia de suyo
trascendencia de Armasy Letras en la historia y la cultura
• enriquecedora. Varias han sido las conclusiones que
de la región (y de la nación). Mis palabras, al final,
obtuve de esos años de constante acthi.dad ed.ítof!al.
van dirigidas hacia ella, pues mientras los directores,
Comentaré algimas aquí. Me parece que la renovación
los colaboradores y los temas pasan, la publicación
debe constituir el sino de las revistas culturales,
pennanece. Somos eslabones de una lectura que seguirá
aunque ésta debe ser equilibrada y no destruir a({l)ello
por mucho tiempo.•
que se puede y se debe aprovechar: la experiencia.

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30

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31

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E

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n en~r9 de 1944, en el entonces
la bibliografía, en un entorno que" pretendía impulsar
Departamento de Acción Social Universitaria
la paz sobre la guerra. Este primer órgano editorial
_
de la ~níversidad Autónoma de Nuevo Le6n,
constituía uno de los elementos generados en el proceso
veia la luz pnmera un modesto tabloíde de cuatro
de cxp:insión de la cultura pueyoleonesa, que buscaba
páginas, _impreso en blanco y negro, ostentando el
_c~nsoli~rse Y afirmar su identidad, arraigándose, al •
nombre de Armas y Letras, en alusión al.discurso sobre
mismo tlempo, en la literatura clásica.
"L¡is letras }' las armas" que hiciera Cervantes a través
Annas y Letras aparece en un momento crucial de la
de don Quijote, del cual, por cierto, se reproduce un
historia del mundo, cuando al otro lado del Atlántico
fra~ent? en el número inaugural del que sería por . ~e peleab~ una guerra donde privaba el racismo y la
mucho nempo Boletín mensual de la Universidad
mtolerancia en medio del caos mundial.
Autónoma de Nuevo León.
Annas y L~tras_ ~epresentó un canal de expresión
En el ~ditorial del primer número Raúl Rangel Frías
de la expenenc1a vital que perfiló al humanismo
daba_razo~ Y fundamento a la creación del boletín que
en la Universidad como 1a posibilidad más alta de
~r_nnpeno~a e ineludible necesidad" tuvo un carácter
reflexión y consolidación de un pensamiento crítico.
casi exclusivamente informativo para transmit" l
El
Departamento de Acción Social (DASU) se creó en
. . d l
u a
noticia e nacimiento de la Universidad de Nu
L - ., .
evo
l943 con el objetivo de llevar la cultura universitaria
eon_ ; s~ embargo, perfilaba los primeros pasos de la
exrr_amuros, ya fuera a través de conferencias,
publicación de crítica literaria, de crítica de arte de
cursillos, talleres, exposiciones o simples charlas con
poesía, de ensayo filosófico e histórico, la biografia y
la participación de prestigiados humanistas y hombres

AlflUS ,. lll'IUJ EXPONE LA5 DiMENSIONES DE LAS CIEMCIAi y LAS
ARIES COMO •NA MAMIFEST.A.CIÓM OUE ÚSNMDE .A. L.A. EXICENCI.A.
:EL SER PAR.A. ENTENDER L.A. caLTIHI.A.r COMO EXICEMCI.A. OIUEYIY.A.DEL
~ U . O DEL ■OMBIIE y .Y.A.LOR FIIMD.A.MEMY.A.L DE s• RE4U9.A.D.
32

I

la Universidad Autónoma pe Nuevo León, en los que
de ciencia de la época. Su directór, Raúl Rangel Fóas,
se ponderó el aspecto pedagógico, y la producción
humanista en esencia, impulsó la tradición cultural
editorial-se hizo profusa y más especializada. Con el
universitaria de manera férrea. Annas y Laras pasó a ser
fortalecimiento de su estructura orgánica, más adaptada a
un proyecto fundamental, el pilar de nuestra tradición.
las exigencias de la modernidad,
Annas y Letras dedicó, durante
el antiguo Departamento de
SUS
DIRECTORES
N.A.~
su primera época, un espacio
importante a la difusión de SIDO DESY.A.C.A.DOS HU• Acción Social Universitaria
fue ampliando sus funciones
las actividades cµlturales de
M.A.MISY.A.S,
IMYESYIC.A.•
y
la posibilidad de retomar la
la Universidad, identificando
'
de esta forma)a presencia DORES E INTELECTUALES creación editorial
Sus directores han sido
universitaria con la comunidad Lle.A.DOS ..A. LA YID.A. DE
destacados humanistas, invesnuevoleonesa, haciendo desfilar
tigadores e intelectuales liga
por sus páginas a autores locales, LA UMIYERSID.A.D.
dos
a la vida de la Universidad.
nacionales e internacionales, a
Desde su primer director, Raúl Rangel Ftias, quien fijó el
través de una selección de textos o con la reproducción
rumbo del boletín de 1944 a 1950. De este año a 1957
de aquéllos que dieron origen a conferencias, cursos
se editó bajo la dirección de Fidencio de la Fuente.
e investigaciones También se publicaron ensayos
Posteriormente participan Alfonso Rangel Guerra
hechos ex profeso para el boletín, donde la literatura, el
(1958~59);Juan A!itonio Ayala (1959 62);José Ángel
derecho, la filosofía y el arte desplegaban ante el lector
Rendón
(1963,66); Héctor Javier Mora Salazar (1967
mundos hasta entonces revelados o de difícil acceso.
a 1969); Alfonso Reyes :tviartínez (1970); Salvador
Durante sus cinco épocas, Armas y Le:cras ha sido
Pérez Chávez (1971); Héctor González y González
una herramienta de valiosas referencias en el quehacer
(1974 75);Jorge PedrazaSa,wias (1975~77); Carmen
intelectual de la Universidad de 1944 a 2014, al
Alardín (]996 2000), y·nuevamente, Alfonso Ran•publicar ensu primer.a ~poca (1944 1957), 168 números
gel Guerra (2001-2003); Minerva Margarita Villarmensuales, agrupados en 14 volúmenes; en la segunda
real (2003,2005); Gabriel Contreras (2004); Víetor
{1958-1962), 18 números trimestrales en 5 ,·olúmenes;
Barrera Enderle (2906 2010) y Miguel Covarrubias
en la tercera (1963-1971), 8_números trimestrales y 4
(desde 2011).
semestrales en 4 volúmenes; en la quinta (1996 2014),
8 esfuerzo que se ha desarrollado desde 1944 ha
45 númei;os bimestrales en 7 volúmenes. De 2004 a·
consolidado una actividad; editorial y una publicación
2014, 33 números -algunos números dobles- han
que revela, recuerda y reúne la memoria cultural
dado cuenta ac la poesía, literatura, arte, filosofía,
de nuestras instituciones sociales y académicas,
sociología y tantos temas que se convierten en las
contando hasta hoy con la participación de más de
mejores armas para enfrentar los peores males de la
600 autores, entre los cuales vale la pena destacar a
humanidaa' manifestados en intolerancia, racismo,
José Ortega y Gasset,José Gaos,Juan David García
ignorancia...
Bacca, Raymundo Uda, Daniel Cossío Villegas,José
En estos ciclos, Annasy Letras expone las dimensiones
Gorostiza, Octavio Paz, Antonio Alatorre, Luis Astey,
de las ciencias y las artes como una marufestación que
Eugenio Montejo, Tomás Segovia y Gabriel Zaid.
responde a la exigencia del ser para entender la cultura,
A catorce años de iniciado otro milenio; nos honra
como exigencia objetiva del desarrollo del hombre y
, la existencia de publícaciones,como Armas y Letras
valor fundamental de su realidad.
que dignifican el pensamiento en nuestra sociedad
A lo largo de setenta años, Annasy Letras ha tenido
y forjan, con su permanencia, toda una tradición
etapas de receso, la primera entre 1972-1974, en una
dentro de las letras, para converúrse en un-arma
década de ~ndes movimientos y cambios sociales, y
hacia la comprensión de lo humano. •
de 1978 a 1996, años de consolidación y expansión ~e

33

�Cuatro poemas de Ruta Dos
e

DA.MIEL C.AlillRESE

Prodigio
El trabajo de este día consiste
en llevar una piedra de aquí para allá.
Es una roca muy pesada,
más que un buey,
más que una bolsa cargada de lluvia.
Es un agujero prehistórico,
un espejo negro
a punto de tragarse el mundo.
El trabajo de este día consiste
en alzar esa piedra con los ojos y depositarla
suavemente en el medio del camino
para que se detengan los ciclistas,
se detenga la música de fondo,
se detenga la Ruta Dos
a la hora señalada por las arterias rojas.
Y cuando todo esté detenido,
entorpecido por la piedra,
detenidas las generaciones ilustradas y piadosas,
detenido el amor entre las cosas naturales
y las cosas manifiestas,
el trabajo, entonces,
consistirá en sacarla de ese lugar,

�POESÍA

POESÍA

levantar la piedra nuevamente con los ojos cansados

El ahogado

y enterrarla por ahí, en la nada,
en ese lago de cerrada indiferencia

Deseo aclarar que no fue en un río

donde cruje la cama, alumbra el televisor,

sino en la misma tierra donde me ahogué.

brillan los motores,
cae el vino adentro de la luz,

8 único río que llevo en la memoria

se pudren la memoria y las conversaciones tristes,

es un estremecinúento

y se hunden, con la piedra,

donde las pequeñas cosas se hunden

en la más completa extinción.

aunque nunca llegan a desaparecer.
A veces,
se hunden antes de que pase el río.
Y su pedido de auxilio
siempre
llega tarde.

�-------- - ~--------

- ---------

--------

Una carrera con Platón

Las diferencias entre mi padre y Kerouac

Antes de hablar alzaba una mano

Mí padre nació un año después,

para sujetarse el pecho,

muy lejos, casi a la orilla de esta ruta.

a riesgo de hacerlo en un estilo trágico.
Siete pitadas: un cigarrillo.

Kerouac no tuvo, a su vez, un padre
nacido en altamar, como mí abuelo.

Esa tarde encendió el motor
de su viejo automóvil

Y para qué iba a escribir poesía, mí padre.

y se acostó en el pasto a escucharlo una y otra vez.

En cambio Kerouac, entre católico y budista,
excedía las fronteras.

Un alambre coincidía con el horizonte
donde se posaban unos pájaros enormes

Papá tenia una bicicleta roja: eso es viajar.

y el hilo de la tierra se encorvaba.
Cuando alzaban vuelo, de repente,

Uf ambos odiaron el comunismo.
'

el alambre subía y bajaba, entre el cielo y el suelo,
en eso que llaman la marcha dialéctica.

Creo que si un cruce misterioso

Y nadie era capaz de seguirlo.

los hubiese reunido en la mesa de algún bar

Siete pitadas feroces: otro cigarrillo.

se habrían reído mucho.

El motor hablaba espesamente del silencio,

Pero mí padre se emborrachó

como si lo más oscuro del ser

una sola vez en toda su vida.

encendiera con una llave de contacto.
Su viejo automóvil
detenido en el mejor momento de la vida.

�POHÍ.A

POll!IÍ.A

Hay una marea...

pleamar de incógnitas
salpican las velas

[invocada por Patricia Laurent]

preguntan a la luna sí quiere
coger la noche por algún lado

e

CR.A.CIELA SAI.Alill

anticiparse al que sabe
de conquistas

Con la nave del cha empujándonos sin protocolo ni delicadeza irrumpe

resaca y noctambulez

una oleada de grillos que se levantan a cantar desde el borde de la cama

otear azules amontañados

al píe del árbol que cuidamos de la inclemencia inescrupulosamente

en besos

hasta la punta de aquella rama de cantar predilecto

esperando encontrar

que nos sorprende sin falta

a quien dibuja destinos

cuando despertó la casa

�más de una quizá
dos cien invasiones harán suya

alguien inadvertido

la noche de los días y caerán

aguarda fuera del mar

artificiales fuegos canje de colores

a la orilla del olvido

plazas por tomar o prometer

y olvida

quemándose al tum tum de una tambora

cae en terrones al desierto

corazón enmarismado

somos en él para concebir

de alegrar arcos en sus violines y

multiplicar

la mar

azahares que hacen puerto

desató la vida en la marea

detrás del olvido

�POHfA

desarma lo que sientes
abisma como al reloj las horas
asiéndose vida y muerte en unos pasos
deprimidos elevados cortos
o largos a quién importa
si van tras un océano coches y asfalto
es nuestro el mar con sus sirenas abiertas
ruido para nosotros solos desde que se desbocan
dos a una
vencieron todas las mareas

l nacimíento de un poeta mayor es uno de
los hechos IJláS' notables para las raíces
milenarias de la tribu. Tarde o temprano,
cuando el tiempo lo dispone, su combate con
la{, nubes se resolv~rá en lluvia que otorga sus
bondades y excesos, sus calamidades y milagros.
Escribir un poema en tiempos de miseria es una
necesidad :i:_rnnca suficientemente recompensada.
Tránsformatse y transformar a los otros mediante
los plenos poderes del lenguaje, es un hecho tan

E

· estremecedor y. secreto como la aparición de una
nueva galaxia o el drama desatado en el fondo
de los mares. Actividad sustentada en todos
para que sus alucinados la descifren, la poesía es
tan necesaria que olvidamos agradecerla como
debíamos agradecer la nube, la ola y la caricia.
Gracias demos a los 84 años que Octavio Paz
estuvo entre nosotros. Gracias demos a esa energía
pasmosa, siempre en proceso de transformación,
que supo tocar fibras decisivas de nuestro saber.
y nuestro acontecer. Niño de la
Revolución, hijo ·sentimental de la
guerra civil española, militante de
la parte más noble y rebelde de la
vanguardia artística, hombre público
que no transigió ante la ceguera y
mezquindad de los mandarines, su
vida estuvo dedicada al combate por la
verdad y la belleza, esos dos principios
-que John Keats supo fundir en un solo
anhelo. Se impuso la tarea de hacer
de ·la poesía una h_e rramíenta para
obtener la libertad, no a través de la
prédica superficial, sino mediante la
lenta y segura conquista de si mismo,

Visita de Gctavio Paz a la U ANL, febre:ro de 1955 (Rn:ografia cortesía de Vida
UaiverSítaria y Centro de Difusión y Archivo Histórico de la UANL)

�'
y el diálogo apasionado y lúcido con los otros. La
sonrisa de. barro de una carita veracruzana o la noche
estrellada que vuelve -insistente- a plantearnos
el enigma de nuestra existencia, eran móviles que
despertaban igualmente su curiosidad y ponían en
funcionanúento su capacidad dialéctica, su don para
traducir el mundo mediante una arquitectura verbal
donde la belleza se hizo poderosa y el pensamiento
,_ennobleció sus formas.
Octavio Paz nació dotado de las más altas
capacidades que puede poseer un hombre de palabra.
Antes de saberse joven, ya era consciente de que no
bastaba ocupar el aire con esculturas perfectas o notas
impecables. Era imperioso, además, animarlas en el
escenario de la Historia; darles carne, huesos, vísceras,
para que no cedieran ante el Apocalipsis que, una vez
más, desbocaba sus potros en el mundo. Por eso su
poesía está formada por varios sistemas planetarios,
enriquecidos en la medida en que sus inquietudes iban
en aumento.
Ante los que consideraba actos de barbarie o aquéllos
que conducían a cualquier clase de totalitarismo,

•

,

OCT.A.YIO ~~ ERA MÁS OUE UN
POETA, PERO SOBRE SU ESTA•
TURA PÚBLICA Y SU ENORME
INFLUENCIA IN!ELECTUAL, ERA
UN POETA MAYOR OUE 'MODI•
FICÓ LA MAMERA
DE LEER EL
•
MUNDO.

•
:1

siempre supo hacerse de escuchar, aunque sus juicios
contradijeran la opinión generalizada, o aquello que
conviene decir para que las buenas maneras óo se
pierdan y el intelectual continúe siendo cómodo bufón
del rey. No fue un hombre del sistema, porque el poeta
auténtico debe ser, como quena Saínt~John Perse, la
mala conciencia de su tiempo. Amaba, sobre todas las
cosas, la libertad, aunque para obtenerla hubiera que
explorar horizontes inéditos. Por eso podía admirar
tanto al marqués de Sade como al soldado caído en
el frente de Aragón. Ambos buscaban, por diferentes
vias, una forma más amplia de ser, de sofiar y de sentir.

E
:1
1....

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i-

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~:ó~~:i fu ~~¾~gel

Frias en la U~L, febrero de 1955. (Fotografia corcesla de Vida Uwversitaiia y Centro de Difusión y Atclúvo

No deja de fortalecernos y de~lvernos la fe en nuestra
especie, qtte la muerte del poeta haya ocupado las
ocho columnas de los periódicos. Por un instante, los
medíos de información dejaron de lado la conducta
lamentable, vulgar y patética de algunos de nuestros
políticos para centrarse en la partida de alguíen que,
con sus palabras, nos volvia más dignos y más fuertes.
Naturalmente, Octavio Paz era más que un poeta,
pero sobre su estatura pública y su enorme influencia
intelectual, era un poeta mayor que modificó la
manera de leer el mundo. Para circunscribirlo en
el ámbito nacional, Octayio Paz, al.igual que en su
momento Altamirano, Gutíérrez Nájera, Alfonso
Reyes o los Contemporáneos, hizo de la escritura un
oficio respetable y dificil, una actividad que exigía el
conocimiento de la tradición
y la fuerza individual para
transformarla. En la patria
más -g rande del planeta,
Octavio Paz fue nuestro más
alto embajador, una garantla
de que el lenguaje ligaba y
religaba a los hombres, ya en
la comunión secreta con la
poesía, ya en la estimulante
lid de la polémica.
Octavio Paz escribió
algunos de los libros
fundamentales del idioma
y nos legó versos que ya
forman parte no sólo de
nuestra literatura, sino de
nuestra vida. En algunos
de sus poemas logró el
infrecuente privilegio de
enfrentar la totalidad del
ser y compartir ese vértigo
y esa plenitud Pero además
nos enseñó a leer poesía,
a vivir la poesía, a ser en la
poesia. Ningún otro escritor ,
mexicano de nuestro
siglo ha meditado tan
hondamente sobre la palabra
y su· reaµzación concreta en la vida del hombre. El
arco y la lira, Los hijos dd limo y La otra voz son títulos

46

47

I

dedicados al análisis de las distintas mant;.ras en que
el hombre ha establecido alianzas con el lenguaje en
su más alta íntensida&lt;:}; más profundamente, son libros
que quíeren convencernos de la urgencia por hacer de
la poesía una necesidad como respirar o rendirse a la
llama doble del amor.
Como escritor que renovó y ~loró las formas de
decir, Octavío Paz experimentó diversos nacimientos.
¿En qué instante decisivo el poeta se plantó bajo
el árbol revelador de los misterios, ése que lo llevó
a comprender la dimensión de sus labores, la
responsabilidad de su talento? Por consciente que el
poeta sea de su trabajo, y Octavio Paz fue el primer y
más exigente crítico de su obra, existe una zona cuyo
conocimiento le está vedado. Y porque nos ha dejado
el privilegio de descifrar
misterios, conviene poner
a prueba a nuestro poeta,
situándolo frente al espejo
del joven que habría de
ser el padre de todo lo que
vendrt?.
Me refiero al hombre
de 25 años de edad q~e
firma en la revista Tallcr,
de abril de 1939, el.ensayo
"Razón de ser". Se trata de
un manifiesto generacional
de alguien que anhelaba
ardíentement6 "llevar a sus
últimas consecuencias la
Revolución, dotándola de
un esqueleto, de coherencia
lírica, humana ymetafisica".
Pasa luego a hacer una
afirmación demoledora y
conmovedora: "La herencia
no es un sillón sino un hacha
para abrirse paso". Eran
los tiempos heroicos de la
guerra civil española y es la
etapa decisiva en la obra de ·
Octavío Paz, cuando sale de
México para comprenderlo
mejor. Cuando mi generaaón daba sus pasos iniciales
y pronunciaba sus primeras palabras, en la década

�J-

ser distinto, aunque fueran
EM ESA CAPACIDAD DE CAM• independientes desde el
instante en que el poeta las
BIAR Y EXPLORAR, DE BUS• lanzó en desbandada para
hacerlas nuestras.
laberinto de la sofedad, La hija de C~R Y LUCHAR, SE HALLA EL
Una de las grandes
Rappaccim y Piedra de soJ, todas SECRETO DE LA PERPETUA
lecciones de Octavio Paz
ellas obras provocadoras
IUYEMTUD DE OCTAYIO Pil, fue enseñarnos á desconfiar
y tran_sforrnadoras. No
de las hipérboles. Tengamos
conforme con la fama TRADUCIDA EM UN &gt;.MORO•
mucho cuidado de no
merecida, seguro de que los SO AFÁM POR DiYORAR EL
aplicárselas, y de verlo
laureles reverdecen sólo con
en la dimensión justa,
la constancia transformadora, MUM~O, EN REBELDÍA AMTE
en su estatura de poeta
dio inicio a la exploración de LOS LUCARES COMUNES,
y hombre de su tiempo.
sus otras vidas, consciente
LA ME"TIRA Y OTROS EME• Leámosle apasionadamente,
de que la realidad es más
lúcidamente. La mejor
vasta que el tiempo que se MICOS OUE RETRASAN LA
riqueza que ya en vida
nos concede estar, atónitos
EYOLUCIÓN DEL HOMáRE.
nos había legado es
y plenos, frente a ellá. En
estremecernos cada uno de
esa capacidad de cambiar y
los instantes de nuestra existencia ante el milagro de
explorar, de buscar y luchar, se halla el secreto de la
nacer cotidianamente al misterio. Mientras nos sea
perperua juventud de Octavío Paz, traducida en un
concedido, sigamos dándole a la vida los múltiples
amoroso afán por devorar el mundo, en rebeldía ante
sentidos inaugurados por su palabra, inextinguible
los lugares comunes, la mentira y otros enemigos que
como su siempre clara y siempre rebelde juventud.
retrasan la evolución del hombre.
~ Un Octavio Paz aún más joven que el citado
Ante la orfandad de su partida, habremos de
anteriormente, escribió: "Yo quizá no haga nada, quizá
m_ultiplícar los disfraces que maquillen, sin éxito,
fracase,
pero quizá me realice en la poesía interior, en
la realidad nunca agradable de la muerte. Pensemos
esa que apenas necesita escribirse, y en tí, soledad, que
mejor. en que asistimos al nuc_vo nacimiento de
me irás revelando la forma de mi espíritu y la lenta
Octavio Paz. Silenciada su voz por las leyes del tiempo,
maduración de mi ser"¡
nos queda el privilegio de su espacio. Basta abrir el
Gracias demos a Octavío Paz por haber sido
libro para dialogar con él, para purificar nuestra voz
fiel a este muchacho lleno de dudas y apetitos.
en el caudal rico y variado de la suya. Ahora, cada
Gracias por enseñarn~s a distinguir la realidad de
uno de nosotros leerá de otra manera el fragmento
la apariencia, la pasión del capricho. Gracias por su
que lo estremeció en la adolescencia, o el libro que lo
lección ~anente de resistencia y vocación. Por
formó en otra etapa decisiva y necesaria de su vida.
esa conjunción privilegiada, la voz del poeta es una
Olas enamoradas, sauces de cristal y chopos de agua,
herencia que el tiempo habrá de pulir con perfección
palabras que se inflaman en la noch~ para desembocar
y fuerza diamantinas. •
en la blancura, mariposas de obsidiana incrustadas en

de los cincuenta, Octavio
Paz estaba en la plenirud de
su madurez intelectual. Son
los años de El arco y 1a lira, El

la carne del lenguaje, en el alma del cuerpo, tendrán un

48

�LA INDEPENDENCIA, ADEMÁS DE UNA CUERRA, FUE UNA REYOLU•
CIÓN INTELECTUAL, UN ASUNTO DE IDEAS Y LENCUAIES POLÍTICOS:
ERA PRECISO ABANDONAR EL MODO ANTICUO DE PENSAR LA CO•

icha irreversibilidad temporal trae aparejada la necesidad de conformar
una cultura americana capaz de generar un constructo discursivocultural que la legalice, la instaure en la comunicación diaria y en el
imaginario colectivo. Lo particular de este conflictivo periodo es, sin duda, la
conciencia de estar asistiendo al nacimiento de una nueva era sumamente
compleja y multiforme por los diversos factores, actores y espacios que se
entrelazan. Por ello, este nacimiento se presenta de forma turbulenta y no
ligado, en términos generales y a diferencia de lo que pudo parecer el comienzo
del siglo XVIII, a la claridad, el orden y la armonía que organizan un cosmos
cerrado, o al menos, cognoscible.

D

Esto no sólo será para Latinoamérica un contexto
repentinamente vertiginoso e irreversible, sino
también, aunque con diferencias reconocibles,
significará la fractura con su propio orden y
realidad colonial. Este cambio político acaecido ha
sido conflictivo para la investigación posterior en
torno a su nominación y definición. Al respecto,
son sumamente productivas las diferencias que ha
generado Franc;:ois-Xavier Guerra (1992) en torno
a los conceptos de revolución e independencia al definir
al primero de estos fenómenos como una mutación
cultural con carácter pedagógico y al s egundo
concepto como un hecho de carácter político que
suele verse absorbido por el primer fenómeno. Esta
perspectiva semántica-cultural en tomo al fenómeno
revolucionario se ve reforzada por Reinhart Koselleck
(1993) que analiza al fenómeno revolucionario como

concepto universal elástico y producto lingüístico de nuestra
modernidad. Al igual que Hannah Arendt (1965), ambos
autores estudian el concepto de revolución moderna
como consecuencia de dos momentos: la aceleración de
la historia y su carácter desconocido que le otorgan al
fenómeno un carácter de dirección sin retorno.1
Sin duda alguna, este periodo histórico condensa un
momento de cambio impensable hasta ese entonces por
las elites criollas.2 Si bien son innegables los factores
1 En tomo al análisis del proceso de emancipación complejo y
multiforme acaecido en Latinoamérica y la importancia de los
factores en juego serán imprescindibles los estudios de José Luis
Romero (1985), David Brading (1991), Robert Harvey (2009),
Emest Guellner (1991), Eric Hobsbawn (1991),John Lynch (1985),
Emest Renan (1987), Ricaute Soler (1980), Rafael Rojas (2010),
Halperín Donghi (1985 y 2000), Noeml Goldman (1998,2008),
Elías Palti (2002), enae otros.
2 El carácter innovador de dicho cambio es matizado por varios
historiadores, como es el caso de Lynch que sostiene: "La
independencia fue una fuerza poderosa, pero finita que se abatió

políticos y económicos que impulsan y sostienen el
deseo de cambio en manos de los criollos, también
es fundamental no dejar de lado la conformación
incipjente de un nuevo tipo de conciencia de sí
que articula este sector como forma de sustentar
culturalmente la separación con respecto a España
y a su dominio transoceánico: "La independencia,
aunque precipitada por un choque externo, fue la
culminación de un largo proceso de enajenación en
el cual Hispanoamérica se dio cuenta de su propia
identidad, tomó conciencia de su cultura, se hizo
celosa de sus recursos" (Lynch, 1985: 9).
El hecho de tomar conciencia de su cultura
se ve ligado inextricablemente a la usurpación
violenta del trono Borbón en manos de Bonaparte
y la respuesta subsiguiente y veloz por parte de los
pueblos hisp anoamericanos. 3 La violencia externa
se ve aplacada a través del acto de tomar la palabra:
"Una multitud de habitantes de la Monarquía, de los
más altos a los más bajos, como particulares o como
cuerpos, incluidas ínfimas comunidades indígenas,
toman la palabra al mismo tiempo" (Guerra, 2002:
358). La resistencia deviene en palabras y en el uso
de diversos géneros literarios que se entremezclan,
dialogan y, fundamentalmente, se publican generando
un quiebre en el esquema de la "publicación" vigente
en las sociedades del Antiguo Régimen:

MUNIDAD PARA ORCANlliRLA REPUBLICANAMENTE.
La circulación de t odos est os text os y su
publicación en muy diversos lugares refuerzan
lo que ya existía, aunque en menor grado,
anteriormente: la Monarquía no es sólo un único
espacio político y un espacio humano estructurado
por densas redes familiares, sino también un
espacio de comunicación muy unificado [ ...]
Este sentimiento de comunidad que llevó a toda
América en 1807 a festejar el heroísmo de los
defensores de Buenos Aires se manifiesta ahora
con una fuerza aún mayor y hace posible lo que
pronto veremos, la constitución de un espacio
global de opinión (Guerra, 2002: 360).

Lo que se presenta a primera vista como un espacio
global deopinión, esconde detrás (de manera subrepticia
en algunos casos, de forma ost ensible, en otros) el
armado y la construcción por parte de los grupos
letrados criollos. Estos grupos asumen el cambio como
una posibilidad de reposicionarse dentro de las redes

•..

1

sobre Hispanoamérica corno una gran tormenta, barriendo los
vínculos con España y la fábrica del gobierno colonial, pero
dejando intactas las profundamente arraigadas bases de la
sociedad colonial" (Lynch, 1985: 386).
3 "Por primera vez en la historia de una Monarquía occidental una
dinasúa reinante es reemplazada por la violencia; por primera vez,
también, la usurpación es rechazada por unos levantamientos
que, sea cual sea el papel que en ellos jugaron las elites, tienen un
carácter marcadamente popular" (Guerra, 2002: 358).

50

51

de interacción social asumiendo el papel de publicistas
o escritores públicos (Palti, 2008),4 o, como lo present a
de forma categórica Rafael Rojas, traductores de la
patria (2010).5 Al respecto, Palti sostiene en su obra
El tiempo de la política. El siglo XIX reconsiderado (2007)
que la independencia, además de una guerra, fue una
revolución intelectual, un asunto de ideas y lenguajes
políticos: era preciso abandonar el modo antiguo de
4 Palti retoma la definición realizada por Gu erra quien habla
del surgimiento de un "publicista": "supuesto p_ortavoz _de una
opinión que él mismo se empeña en crear y movilizar mediante el
recurso de géneros literarios híbridos, en los cuales los argumentos
racionales de la filosofía política coexisten con la sátira, la burla y
la caricatura, arbitrios propios de los pasquines y libelos" (1998:16).
5 Jorge Myers (2008) considera que en vísperas de la crisis definitiva
del orden colonial surgen dos tipos de letrados: el letrado patno!a y el
publicista ilustrado. Ambos experimentan un brusco desplazanuento
del lugar que ocupaban en el interior de las socieda?es amencan_as
como consecuencia del derrumbe español baJo la mvas1on
napoleónica.
Nuestro presente trabajo se va a focaliz ar sobre el letrado
publicista qu e posee una relación directa con el desarrollo del
periodismo como fuente de ingreso económico y con el t1p? de
escritura política que s e va configurando a lo largo del penodo
independentista.

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

pensar la comunidad
que se está forjando. 6
LO OUE PARECE SER UM SERYICIO A
para organizarla
Esta suerte de entrega
republicanamente. LA PATRIA, UNA EMTRECA DESME• conlleva la producción
Como sostiene Rama
DIDA, MO ES OTRA COSA OUE EL PRO• de modelos culturales
en su obra La ciudad
que se pretenden
letrada (1984 ): la DUCTO DE LA RECOMFICURACl6M homogéneos y capaces
organización de un DEL ESPACIO SOCIAL Y LAS MODI• de educar y encauzar
discurso unánime,
el accionar del pueblo
homogéneo (que FICACIOMES IDEOL6clCAS OUE SE que es tematizada
prefiguraría lo que PERCEÑAROM EM TORMO AL PAPEL como portador de
luego sería considerado
una multiplicidad de
A OCUPAR EM LA SOCIEDAD NR LAS
bajo el concepto de
saberes heterogéneos
nación) queda en manos EUTES ILUSTRADAS■
y tradicionales
de los letrados que
imbricados con una
manejan los signos escriturarios y que conforman a
cultura oral y peligrosa que prioriza las pasiones por
través de la cultura escrita una visión de lo que se
sobre la razón (Franco, 1983).7
quiere para América y para sus respectivos pueblos.
Lo que parece ser un servicio a la patria, una entrega
En coincidencia con la postura de Rama, Altamirano
desmedida, no es otra cosa que el producto de la
afirma:
reconfiguración del espacio social y las modificaciones
ideológicas que se pergeñaron en torno al papel a ocupar
las elites culturales han sido actores importantes
en la sociedad por las elites ilustradas. Al respecto, y si
de la historia de América Latina. Procediendo
bien su artículo se aboca a la figura del letrado patriota,
como bisagras entre los centros que obraban
Myers analiza la situación forzada en la que se vio ínserto
como metrópolis culturales y las condiciones y
el hombre de letras que tuvo que reacomodarse de
tradiciones locales, ellas desempeñaron un papel
manera vertiginosa: ucada uno de estos escritores, con los
decisivo no sólo en el dominio de las ideas, del
mayores o menores recursos culturales que pudo haber
arte o de la literatura del subcontinente, es decir,
obtenido de su formación bajo la colonia, debió definir
en las actividades y las producciones reconocidas
su identidad ideológica en el marco de un universo
como culturales, sino también en el dominio de
sociocultural y político cuyos contornos se habían
la historia política (...] Según las circunstancias,
vuelto de pronto imprevisibles e ínciertos" (2008:122).
juristas y escritores pusieron sus conocimientos
En otras palabras, sí bien este reacomodamiento trajo
y sus competencias literarias al servicio de los
aparejada cierta autonomía y reconocimiento para con
combates políticos, tanto en las polémicas como
estos hombres portadores del saber, también implicó
en el curso de las guerras, a la hora de redactar
un ~ortuoso juego entre las ideas recibidas en América
proclamas o de concebir constituciones, actuar de
y las cambiantes formas que adoptó la realidad social y
consejeros de quienes ejercían el poder político o
política en los países que luchaban por su índependencia
ejercerlo en persona (2008: 9).
[...]" (Romero, 1985: XXXVIII).
Las palabras de Altamirano resultan esclarecedoras
para entender el lugar en el que gravitan estos
letrados dentro de las estructuras de poder que se
inician y permanecen dentro del ámbito urbano:
más allá de tener que procurarse una subsistencia
económica, estos hombres criollos se amparan en la
imagen de apóstoles seculares que ceden su servicio de
intérpretes del saber a la nueva organización política

6 «la representación del hombre de !erras como apóStol y visionario,
que honra a su país con sus obras y lo inspira con su pensamiento
y su acción cívica, cristalizó muy tempranamente" (Altamirano,
2008:16).
7 En consonancia con la postura de Jean Franco, Rojas retorna las
postura de Antonello Gerbi (La disputa del Nuevo Mundo) y afuma:
'1.os reflujos de tantas lecturas ilustradas, que reproduclan el
tópico de la "inferioridad" americana, generaron en las élites
criollas que encabezaron los procesos de independencia una
relación compleja con sus propias comunidades, a las que veían,
a la vez, como sujeto y como obstáculo para la edificación de
Estados nacionales" (Rojas, 2010, 319).

52

Frente al panorama cambiante y novedoso tanto a
nivel político como social, el proceso de emancipación
requiere para consolidarse de la conformación de
una visión cultural americana (de una perspectiva
americanista) como herramienta par a sostener y
vehiculizar a los sectores heterogéneos que conforman
las poblaciones. Esta visión será la que legitime el
proceso de independencia a través del armado de
comunidades imaginadas (Anderson, 1989) creadas y
generadas gracias a la escritura cívica (Palti, 2008) que
es divulgada por la prensa al público. Así, los sectores
ilustrados criollos tienen la función tanto de crear,
producir, conocimientos para la comunidad como
de divulgarlos, publicarlos, a través de la prensa. Los
lectores devienen en lectores-compatriotas gracias al hecho
de una escritura performativa que realizan los letrados
criollos como poetas fundacionales de un estado que sólo
se articula a través de su escritura pública: uLa carencia
inscrita en el cuerpo político se compensa así por un
acto de lectura compartido por millares de índividuos,
los cuales, sín que necesariamente se conozcan entre sí,
ganan su propia subjetividad de lectores-compatriotas
justamente en el acto de esa lectura especular" (Leopold,
2010:10).
Teniendo en cuenta el nuevo papel signado a las elites
culturales criollas, aquí analizaré el funcionamiento del
concepto de letrado que configura Joaquín Fernández
de lizardi en su novela El periquillo Sarniento (1816). Este
análisis va de la mano de un cuestionamiento profundo
que realiza el autor en torno a la visión del letrado
como guía de la población. En la novela el protagonista
letrado desenmascara a sus pares que se erigen en
íntérpretes de la letra escrita y etérea ( alejada del
mundo de los oficios y del desgaste físico). Esta primera
novela hispanoamericana se pregunta por el lugar a
ocupar por un letrado que no se contenta con atarse al
molde prefigurado de un accionar simulado (como lo
es el representado por los letrados que imitan la letra
colonial), pero tampoco accede a dedicarse a una vida
manual propia de un oficio alejado del uso de la razón.
Para desentrañar el concepto de letrado, se trabajará con
el marco conceptual instaurado por Koselleck (1993)
en relación con la noción que no existe un tiempo lineal
síno una multiplicidad de tiempos superpuestos unos en
otros que habilitan distintas experiencias con respecto a
los mismos. En particular, estas experiencias se verán en

53

la novela a través de la autobiografía de Pedro Sarmiento
y de los testimonios de sus interlocutores (tanto de sus
"padres" sustitutos, como sus pares bachilleres o léperos

decentes [Franco, 1983]).
Todas estas experiencias dialogan y confluyen en
el relato de Pedro Sarmiento, un letrado enmendado, que
concibe su escritura como dadora de un sentido moral
y performativo en la vida de sus hijos. Así, su escritura
deviene pura expectativa para con un lector que pueda
transformar en acciones aquellas experiencias que el
escritor plasmó en palabras. El concepto a trabajar
es concebido como polívoco por Llzardi ya que desea
representar la confluencia de distintas significaciones
y distintos procederes para aquellos que toman la
ínvestidura de letrados. En particular, se presentan tres
tipos de letrado: el letrado formado en la colonia que
abusa de su posición social y se corrompe aprovechando
los beneficios que obtiene de su papel, el letrado colonial
que denuncia y desenmascara al letrado corrupto y, por
último, el letrado desviado que se consolida en la etapa
pre-independentista ( durante la crisis del sistema
colonial) y que transforma el saber en mercancía para
un público heterogéneo. Los dos últimos modelos
de letrado trabajan en conjunto dentro de la novela
(Pedro Sarmiento,lizardi) estableciendo una suerte de
dualidad o continuidad: el letrado colonial le cede su
voz al letrado pre,índependentista para que asuma su
labor como un legado. Sín embargo, este último escritor
no solamente se concentra en interpretar y transmitir la
escritura sagrada (plasmada en la experiencia de vida de
Pedro Sarmiento), síno que también amplía el público
lector ya que traslada una escritura del recínto familiar
al ámbito público. Llzardi actúa como un editor que
no solamente se concentra en el discurso escrito, síno
que también prioriza el armado de ese discurso y la
recepción del mismo.

DEL MECEMAS MOBLE AL MECEMAS P9BLI•
CO: EL SURCIMIEMTO Y LA MECESIDAD DE
MUEYAS PRÁCTICAS DE LECTURA PARA
UMA SOCIEDAD EM CRISIS
En la novela de Llzardi se observa el uso de distintos
conceptos propios del Antiguo Régimen (como son
el de letrado, el de público y el de pueblo) con nuevas
significaciones demostrando la necesidad de cambio

�.¡
ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

por parte de la sociedad hispanoamericana que
vislumbra al sistema colonial como un entramado
de poder que no logra contener ni dar respuesta a las
inquietudes sociales.8 En relación con lo dicho, Mabel
Maraña sostiene que esta novela presenta el imaginario
colectivo como materialización simbólica tanto del
sistema hegemónico como de los proyectos alternativos
que se gestan en el interior de éste pergeñando un
desmontaje ideológico de las redes de poder (1997:16). Esta
obra plantea el problema que posee un letrado para
transmitir su experiencia de vida sin quedar atrapado
en las redes de poder colonial, sin ser confundido con
los otros funcionarios fraudulentos o simuladores. En
otras palabras, en esta novela se tematizan las dudas
sobre cómo apropiarse y resignificar los conceptos del
Antiguo Régimen sin perder el aspecto homogéneo y
de cohesión de los mismos,9 pero planteando aristas
y actualizaciones que abran el juego, que movilicen al
escritor público y lo conecten con los lectores desde
otro lugar.
Lizardi publica esta novela en 1816, época en la cual
ya había logrado pergeñar la manera de proclamarse
representante de la opinión pública considerando a la
misma como "[...] una doxa o saber social compartido
en que se encarna el conjunto de principios y valores
morales sobre los que descansa la convivencia social"
(Palti, 2008:232). A lo largo de todos sus escritos (tanto
periodísticos como literarios) busca de todas las formas
posibles ser el mediador, el interlocutor del reino de
transparencia que era para él la opinión pública o tribunal de
la opinión (Palti: 232). Así, su recorrido por la escritura
converge en plasmar, publicitar y mostrar aquello hasta
el momento silenciado por otros, ocultado o borroneado
por los representantes del poder y de la cultura. Esta
construcción de letrado, tan particular y excéntrica, se
alía con un método combativo que ataca los cimientos

coloniales de la sociedad mexicana y los vicios morales
que afincan en sus raíces. Esta metodología se ve
articulada en la novela a través del muestreo que realiza
Periquillo $amiento de los distintos espacios urbanos y
de la corrupción con la que se ligan debido a un abuso
de poder u omisión del ejercicio (se destacan los casos
del escribano Chanfaina, el del médico Purgante, el del
boticario, el de su primer maestro, entre otros).
El protagonista, anclado en una mirada ingenua
propia del letrado pícaro que desconoce la corrupción del
poder, nos muestra a los lectores los errores cubiertos por
una mirada distanciada y asombrada. Pedro Sarmiento, el
pícaro recuperado, es el que se encarga constantemente
de dotarle a los actos de su juventud un matiz moral
reprobatorio y punible para luego dar consejos a sus hijos
lectores1°sobre cómo proceder en sus vidas.
La forma de organizar la novela por parte de Lizardi
(en actos inmorales seguidos de reflexiones punitivas
y reformatorias) es sumamente criticada por Franco
quien en su artículo considera la interrupción de Pedro
Sarmiento como táctica disciplinaria que, sin embargo,
no logra educar al lector contemporáneo de la novela:
"El autor no podía incorporar la figura del lépero sin
correr el riesgo de ser criticado por su mal gusto, y esto
a pesar del hecho de que se ponía a cada rato en peligro
la verosimilitud, y de que transmitía el mensaje moral
aún a costa de la identidad del personaje" (1983:26).
La novela se teje de forma irregular entre los hechos y
el discurso moralizante sin lograr su cometido: "las
aventuras se narran por medio de la voz del moribundo
don Pedro, de manera que la acción y el discurso se
vinculan inseparablemente como gemelos siameses"
(Franco, 1983: 27). Lo que para Franco es un intento
fallido de novela que se queda a medio camino entre
la diversión lúdica de las anécdotas populares y las
interrupciones educativas de un narrador moribundo,
no es más que el proceder de un letrado publicista que hace

8 En relación con lo dicho, es muy usual en la novela que Periquillo
realice preguntas y tenga dudas que no puedan ser contestadas
por los disrintos funcionarios o figuras de ley representantes de
la ciudad /errada {Rama, 1984), excepto sólo por aquellos que no se
encierran dentro del sistema de poder ( como es el caso del clérigo
con el que conversa en su primera salida de la ciudad).

10 Un ejemflo claro de este proceder es el que sucede en el capítulo
V111 en e que Periquillo le confiesa a Januario su deseo por
Poncianita, su prima. Acto seguido, su cruel amigo lo engaña y le
hace pasar un momento de humillación frente a los padres de la
chica. Al respecto, Pedro Sarmiento reflexiona y sostiene:

9 Este proceder paradójico del espacio público moderno naciente
es analizado tanto por Lempériere como por Guerra: "El
liberalismo iberoamericano, cuyos primeros brotes apenas se
cüstinguen del espttiru cücciochesco, es, en este sentido, elitista,
~ro paradójicamente promueve al mismo tiempo el concepto de
cmdadano elector y lo pone en práctica mecüante un sufragio en
muchos casos muy amplio" (Guerra, 1998:17).

Dos lecciones da este suceso, hijos míos, de que os deberéis de
aprovechar en el discurso de vuestra vida. La primera es para no ser
fáciles en descubrir vuestros secretos a cualquiera que se os venda
por amigo [...]; y lo otro, porque aun cuando sea un amigo, quizá
llegará el caso de no serlo, y entonces, si es un vil como muchos,
descubrirá vuestros defectos que le hayáis comunicado en secreto,
para vengarse[...] {Lizardi.1976:17l).

54

55

uso de la ficción como taller de experimentación de su
discurso educativo. Al respecto, se debe tener en claro
el concepto de letrado que circulaba en el momento en el
que escribe Lizardi. Para ello, contamos con la definición
de la Real Academia Española que en el año 1734 definía
a este concepto como: "El docto en las ciencias que por
eftas fe llamaron letras, fe le dio efte nombre; Se llama
comúnmente al Abogado [...]". El sabio y el abogado,
dos instancias trabajadas por Ángel Rama en su obra
La ciudad letrada (1984) para nominar a este tipo de
funcionario. Este critico analiza la forma en que se fue
modificando el tipo de funcionario requerido por el
sistema colonial con el cambio que se da entre la ciudad
letrada a la ciudad escrituraría.
Fue evidente que la ciudad letrada remedó la
majestad del Poder, aunque también puede decirse
que éste rigió las operaciones letradas, inspirando
sus principios de concentración, elitismo,
jerarquización. Por encima de todo, inspiró la
distancia con respecto al común de la sociedad Fue
la distancia entre la letra rígida y la fluida palabra
hablada, que hizo de la ciudad letrada una ciudad
escrituraría, reservada a una estricta minoría ( ... )
Este exclusivismo fijó las bases de una reverencia por
la escritura que concluyó sacralizándola (1984:41).

La reverencia por la escritura significó un beneficio de
ciertos sectores de la incipiente burguesía criolla
(médicos, escribanos, abogados) que asumen un
lugar privilegiado al ser los portadores de la "facultad
escrituraría que era indispensable para la obtención
o conservación de los bienes" (Rama, 43). Esta
importancia primordial de la escritura consolida para
Rama el fenómeno de la diglosia, formada durante
la Colonia, pero exacerbada en este período. Dicho
fenómeno permite explicar las dos lenguas que se
presentan en el comportamiento lingüístico de los
latinoamericanos: la lengua pública, "que fue impregnada
por la norma cortesana procedente de la península" y la
lengua popular, es decir, "la lengua del común que, en la
división estamental de la sociedad colonial, correspondía
a la llamada plebe, un vasto conjunto desclasado [...]"
(Rama, 43,44).
Esta división tajante que realiza Rama deviene
confusa y opaca si analizamos el fenómeno de

�A.MA.TOMÍA. DE LA. CRÍTICA.
A.MA.TOMÍA. DE LA. CRÍTICA.

Sin embargo, no se puede obviar el rol de productor y
conformación de la opinión pública en Latinoamérica.
vendedor
que lleva a cabo en la novela Lizardí que desvía
Al respecto, Guerra sostiene que en sus comienzos
el testamento autobiográfico de Pedro Sarmiento y lo
"la opinión es un atributo de los hombres ilustrados y
transforma en mercancía productiva (tanto económica
ninguno de éstos la confunde con el sentir del conjunto
como
moralmente).
de la población o, menos aún, del pueblo -del 'vulgo'El corrimiento de la escritura del pasaje del recinto .
[...] la opinión aquí remitía a un espíritu público que
sagrado de los sabios a la lectura pública de la población
había que remodelar" (Guerra, 2002: 362). Sin embargo,
implica la búsqueda de un nuevo tipo de mecenas y
este escritor nota cambios flagrantes en los fenómenos de
benefactor: los lectores. Como
opinión en los años que van de
bien se destaca en el prólogo de
1808 a 1814. En dicho periodo
ES LA ESCRITURA LA OUE
la novela: "¿A quiénes con más
BENEFICIARÁ
A
LOS
LEC•
justicia debes dedicar tus tareas,
[ ...]la palabra pública
deja de ser un privilegio TORES Y LES .ADYERTIRÁ DE sino a los que leen las obras a
costa de su dinero? Pues ellos
de las autoridades y
LOS
MALES
DE
CAER
EM
LA
son los que costean la impresión,
p asa a una infinidad de
y por lo mismo sus mecenas más
actores sociales, antiguos CORRUPCIÓN PASIONAL
seguros. Con que aliéntate, no seas
o nuevos [...] la unidad
bobo,
dedícales a ellos tu trabajo y
moral de la Monarquía se
saldrás del cuidado" (Lizardi, 1976:59). Este corrimiento
desmorona; la unanimidad patriótica de los primeros
de autoridad implica dejar de lado fórmulas superficiales
tiempos no resiste a la irrupción politica [...] Años de
al
procurar obtener un rédito económico divirtiendo y
discordia y de guerra civil [...] antes que la voz de la
educando al lector que deviene en juez de lo escrito. Así,
razón, la palabra escrita es un anna que todos usan:
se
quiebra el circuito de información, se revela el lenguaje
los gobernantes y los gobernados, las élites y el pueblo
oculto y secreto del círculo letrado:
[...] Guerra de infonnación y guerra devalores [...] todo el
espacio americano está recorrido por una infinidad
de papeles públicos y privados que vanamente los
contrincantes intentan controlar (Guerra, 2002:383)

(...] entra en quiebra la lengua secreta de la ciudad
letrada [...] Simultáneamente irrumpe el habla de la
calle con un repertorio lexical que hasta ese momento
no había llegado a la escritura pública, a la honorable
vía del papel de las gacetas o libros, y lo hace con un
regodeo revanchista que no llegan a disimular las
prevenciones morales con que se protege Uzardi (...]
la obra entera del Pensador Mexicano es un cartel de
desafio a la ciudad letrada, mucho más que a España,
la Monarquía o la Iglesia [...] (Rama, 1984: 58-59).

[Énfasis núo].

Entre la perspectiva vertiginosa y dinámica dada por
Guerra y el estatismo ligado al dominio jerarquizado del
grupo letrado otorgado por Rama, se destaca el estudio
de Elías Palti que reivindica el lugar del letrado publicista
en esta primer etapa del proceso independentista desde
un accionar virtuoso. Este tipo de letrado posee un
basamento pre-moderno al pretender aunar a la sociedad
erradicando los males ejercidos por el abuso de cierto
vicio. Este objetivo conduce al letrado a una búsqueda
continua de la Verdad y de su defensa. Al respecto,
Lizardí insiste de manera superlativa en la novela sobre
su imperioso rol de mediador (médium) entre las virtudes
y los hombres, en particular, entre la experiencia de vida
plagada de verdades de Pedro Sarmiento y los lectoresperiquillos que necesitan de la misma para enmendarse.
Es la escritura la que beneficiará a los lectores y les
advertirá de los males de caer en la corrupción pasional.

Lo que para Rama es un mero regodeo revanchista de
Lizardi, implicó, por el contrario, instaurar un camino
de critica, desmontaje y penetración al sistema
colonial a través del uso inesperado y rebelde de la
escritura pública. Esto, sin lugar a dudas, generó
molestias en el círculo letrado que detentaba el
poder ya que involucraba mucho más que una nueva
forma de escritura o una mera evasión del sistema de
censura de las autoridades coloniales.

56

CODAi •ABU• C0/140 U CEHTE, ESCRI•
■IR PARA EDUCARLA.
La primera novela hispanoamericana plantea una novedad

incómoda en tomo a la participación e importancia de los
lectores en la vida pública: ellos no sólo forman parte de
la comunidad, sino que también poseen la experiencia
necesaria como para juzgar el proceder de las autoridades.
Si bien es indudable que la escritura estipula una
diferenciación tajante entre el público lector y la
población ignorante (separación a la que hacen hincapié
tanto Rama como Franco), también prefigura en la
obra de Lizardi la posibilidad de darle la palabra a los
rumores callejeros, a los conocimientos barriales, a los
saberes no ligados de forma directa con la letra escrita
o la sabiduría académica. Los mismos son retomados
por Lizardi no de forma mimética ni ingenua (como se
piensa debido al punto de vista que asume Periquillo
Sarniento), sino de manera productiva por un letrado
lector de estos saberes informales, capaz de recorrer los
laberintos de la dudad real y reproducirlos en la escritura
con el fin de reformar y educar al público lector. El sabio
debe salir del recinto académico para interactuar con
las inquietudes del pueblo y transformar a la escritura
en una respuesta educadora y efectiva para el cambio
abrupto que experimenta la sociedad •
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�n las páginas siguientes,
LA OBRA POÉTICA DE EFRAÍN HUERTA CIRCU•
reviso las razones que
LA CON PROFUSIÓN EN UNA MULTIPLICIDAD
tengo para hacer esta
afirmación, además de los
DE REYISTAS LITERARIAS, SUPLEMENTOS CULsignos que indican cómo las
TURALES FAMOSOS Y REMOTOS, FANIINES,
cosas habrán de cambiar de
PÁCIMAS WEB Y BLOCS -LA MAYOR PARTE DE
forma definitiva, precisamente
bajo el auspicio conmemorativo
ELLOS IUYENILES, LA MAYOR PARTE DE ELLOS
del centenario.
EFÍMEROS- EN LOS OUE NOTORIAMENTE SE
Vayamos, entonces, por partes.
Observemos, primero, que, en su
DIYULCA LA PARTE MÁS RUDA, PROYOCATIYA
poesia, la franja de su obra más
Y DESM.ADROSA DE SU ESCRITURA POÉTICA.
conocida, Efrain Huerta cierra
el circulo de su primera centuria
antologías de Manuel Maples Arce y en la de Antonio
vital reconocido como un poeta clásico de nuestra
Castro Leal, de 1940 y de 1953, respectivamente,
modernidad. Decir esto significa que tanto quienes
conocemos su obra como quienes tienen de ella una
peleonera la una y conservadora la otra; están incluidos
también en Poesía en movimiento, de 1966, seleccionada
idea formada por la lectura ocasional o sólo a partir
por Octavio Paz, A1í Chumacera, José Emilio Pacheco
de su fama pública, tendemos a identificar a su autor
y Homero Aridjis; en La poesía mexicana del siglo XX,
esencialmente como un poeta, siendo ello más que
también
de 1966, hecha por Carlos Monsiváis; en el
suficiente para percibirlo como un autor indispensable
Ómnibus de poesía mexicana, de Gabriel Zaid, de 1971; y al
en la historia de la literatura mexicana. Sumada a esa
fin, sus poemas aparecen incluso en Museo poético, de
percepción, hay muchos indicios confirmatorios de
1974, antología de Salvador Elizondo, un autor muy
la consagración principalmente poética del autor
alejado a la visión de Huerta sobre la vida y la literatura,
guanajuatense.
lo que hace más meritoria la selección.
Primero, Efrain Huerta es un autor al que se edita
En tercer lugar, el aire de los tiempos nos obliga
con la propiedad, el rigor y la variedad que su obra
exige. Doy tres ejemplos: Poesía 1935,1968, aparecido
a asentar otro indicio, poco tomado en cuenta hace
diez años. Y es éste: la obra poética de Efrain Huerta
originalmente en Joaquín Mortiz, se reeditó por parte
de la SEP en tiraje de 40 mil ejemplares y en menos
circula con profusión en una multiplicidad de revistas
literarias, suplementos culturales famosos y remotos,
de cinco años se agotó; Poemas prohibidos y de amor
(Siglo XXI) alcanzó ocho ediciones en quince años;
fanzines, páginas web y blogs -la mayor parte de
ellos juveniles, la mayor parte de ellos efímeros-, en
y, al fin, el volumen de la Poesía completa, preparado
los que notoriamente se divulga la parte más ruda,
por Marti Soler en 1988, es uno de los pocos titulas
provocativa y desmadrosa de su escritura poética, como
de poemas que el Fondo de Cultura Económica ha
las "Declaraciones" de amor y odio, "Juárez,Loreto", el
reimpreso cinco veces en veinticinco años, en tres
ediciones diferentes (la más reciente, de 2014, es la
"Manifiesto nalgaísta", y sobre todo los poemínimos.
tercera), señales todas ellas de que Huerta forma parte
No cuesta trabajo darse cuenta que la preferencia por
de la rarísima especie de poetas que al mismo tiempo
ese sector de su obra por parte de muchos lectores
superficiales se utiliza para exhibir una presunta
alcanzan la categoría de bestseller y la de longseller.
identificación halagadora con la auténtica rebeldía y
En segundo lugar -y si bien eso ocurría desde que
él estaba vivo-, la poesia de Huerta tiene un lugar
el buen humor que tuvo como prendas indiscutibles
Efraín Huerta. Y si bien esa identificación da testimonio
preponderante en todas las antologías de referencia
de la conversión de Huerta en un personaje mitico que
de la poesía mexicana de los últimos 50 años. Doy
cinco ejemplos de los que se desprende esa conclusión
encarna ciertas expectativas humanas más allá de la
irrefutable: poemas de Efrain Huerta aparecen en las
poesía, también es cierto que, en varios aspectos, se ha

E

• CAR&amp;OS 8LISES MATA

NACIDO EFRIÉM HUERTA ROMO EN SIL.AO, CUAMAIUATO, EL 18 DE JUNIO DE 1914,
Y FALLECIDO EN LA CIUDAD DE MÉXICO EL 3 DE FEBRERO DE 1982, CUATRO ME•
SES ANTES DE CUMPLIR 68 AAos, EFRAÍM HUERTA INICIÓ EL AMO DE su PRIMER
CENTENARIO NATAL EN UNA CONDICIÓN EXCELENTE PERO MO ÓPTIMA~ OUE RE•
SULTA ENYIDIABLE A SIMPLE YISTA, PERO SÓLO LO ES EM APARIENCIA.

58

59

�cumplido ya el riesgo señalado porJosé Emilio Pacheco,
del que son responsables -sí no es que culpables- los
poemínimos. Pacheco lo dijo así: uHablemos del peligro
que representan los poemínímos: pueden ocultar los
mejores poemas de Huerta, ponerlo en el indeseable
papel que en cierta época se le confirió a León Felipe y
algunos han querido darle al gran J aíme Sabines: ser el
poeta predilecto de todas aquellas personas a quienes no
le gusta la poesía". Y agrego yo que eso pasa no sólo entre
los lectores de a píe, sino también entre los comentadores
y críticos del medio periodístico y la academia, como
puede comprobarlo ahora mismo quiengooglee el nombre
de Efraín Huerta en la red: hallará diez notas sobre los
poemínimos por cada una sobre los Responsos o sobre

Los hombres dd alba.
Con todo y esa
limitación crítica, una cosa
es muy clara: si alguna vez
Huerta llegó a ser, como
pensó Carlos Monsíváís,
un upoeta conocido
de obra desconocida",
esa condición ha sido
definitivamente superada.
O para decirlo de forma
resumida: en 2014 la
poesía de Huerta se lee
con alegría, con insistencia
y hasta con devoción,
como lo muestra el que
algunos de sus poemas
se hayan incorporado a
la memoria popular; se
acepta su doble condición
de poeta mayor y de
antipoeta precursor, con muchos imitadores, pero sin
discípulos, y se ve con naturalidad que sea uno de los
pocos escritores mexicanos del siglo XX, en México
y en el ámbito del idioma, cuya obra se identifica con
la persona que materialmente la redactó, y al mismo
tiempo con un personaje poético en el que conviven
sin dificultad el poeta refinado, el poeta desmadroso, el
luchador social e, incluso, el héroe cultural
Ahora bien, precisamente por ser tan notoria la
consagración de Efraín Huerta como poeta se hace más
visible la desatención crítica, el olvido editorial y, en

una palabra, el desconocimiento en que se había tenido
hasta ahora a su obra en prosa, realizada en la forma de
artículos periodísticos, ensayos, conferencías, prólogos
y notas de ocasión, surgidos de su sostenida condición
de periodista caudaloso y combativo, a lo largo de cinco
décadas.
Para decirlo de otra manera, la presencia del
extraordinario poeta ha tenido el efecto de ocultar que
Efraín Huerta fue también un extraordinario periodista;
que fue también un apasionado y riguroso crítico de
cine en todas sus categorías problemáticas; que fue
también un lector de alcances abrumadores ( en cuatro
idiomas) y un comentador muy original de libros y
asuntos literarios; y, al fin, que fue también un militante
con unas ideas especificas
que promovió y defendió por
escrito en numerosos artículos,
conferencias, ensayos unitarios
e incluso en proclamas
circunstanciales y en mítines.
Ese olvido o postergación se
extiende hasta el grado -en
cierta forma escandaloso, pero
elocuente-de que hoymísmo,
en este 2014 de su centenario,
resulta extrañísimo toparse
con alguien que no sea familiar
suyo o se haya dedicado a
estudiar la obra efrainíana que
pueda citar algún título de
Huerta en prosa, trátese de un
libro, de un artículo o de una
conferencia
Las razones que explican
el deficiente conocimiento,
disfrute y valoración que quiero mostrar son,
por supuesto, múltiples y complejas, y propongo
clasificarlas en tres categorías: 1) la desparpajada
actitud de Efraín Huerta a la hora de considerar su
obra en prosa; 2) lo que llamo «los caprichos de la
posteridad"; y 3) la negligencia de los lectores y de los
críticos (entre quienes me incluyo) acerca de esa parte
de su obra. A fin de analizar cada una de esas categorías,
y para continuar con las clasificaciones sumarias pero
útiles, se impone decir antes que la obra en prosa de
Huerta puede situarse en dos grandes capítulos (la

60

De manera obvia, desde las páginas iniciales de esa
risa está permitida): la que se ha republicado y la que no.
primera
compilación se asoma el desparpajo huertíano.
Quiero decir, y ya sin guiños al filósofo Perogrullo, por
Para empezar, en lugar de llamar "prólogo" al escrito
un lado la que se ha recogido en forma de libros y folletos
introductorio, lo titula uProemito" y escribe ahí: «Por
luego de su primera publicación en revistas y periódicos;
el rumbo del Periférico Sur de la Ciudad de México,
y por el otro la que sigue durmiendo el sueño de los
existe un asilo para
justos, o se mantiene oculta
o yace sepultada (las tres EFRA.ÍM HUERTA. FUE EL PROMOTOR ancianos que se
llama, oh delicia
expresiones telenovelescas
MÁS DESA.TEMTO DE SÍ MISMO OUE
de hacer camino
son justas) en las hemerotecas,
al andar, Nuestra
a la manera de una entidad UMO PUEDA. IMA.CIMA.R.
Señora del Buen
ubicua y fantasmal, que al
Camino, o algo parecido. Los textos que aquí aparecen
mismo tiempo nos ofrece las imágenes de la dispersión
son
viejos (se habían publicado entre 1966y 1975), pero aún no
y de la infinitud
alcanzan, creo, el derecho de asilo. En todo caso, yo llegaré
Con esa visión en mente, se pueden ya analizar las
primero
que ellos". Líneas adelante, luego de explicar de
razones que explican la postergación de la obra prosística
pasada y bromeando el contenido de la compilación,
de Efraín Huerta Revisemos, primero, lo que llamé líneas
Huerta concluye con un anuncio: uSi el alado Paráclito
arriba la desparpajada actitud del autor con respecto a su
me guía por el buen camino, espero recolectar más textos,
prosa. Es sabido que el primer agente de la posteridad de
algunos 'cuentos' y algo peor, para integrar otro pequeño
un escritor es él mismo y con ese criterio puede decirse
volumen que podría ser motivo de la sana diversión de los
que Efraín Huerta fue el promotor más desatento de sí
buenos amigos que tampoco como poeta me toman en
mismo que uno pueda imaginar. Para usar las palabras de
serio".
José Emilio Pacheco: "Huerta no pensó mucho en el sitio
Pocos meses después de la aparición de Textos profanos,
que le reservaría el impredecible hit-parade de los muertos.
Ambra Polidori le hizo a Huerta esta breve entrevista
Al despreocuparse por lo que aún seguimos llamando
( unomásuno, 25 de mayo de 1979):
posteridad, no escribió memorias". Y agrego yo: no sólo
no escribió memorias, tampoco se ocupó de compilar
- Don Efraín, lqué nos dice de la crítica que se
en libros temáticos, genéricos o epocales su inmensa
ha hecho a Textos profanos?
producción de artículos, ensayos, crónicas y conferencias,
-Muy buenas notas, en general, pero
elaborada durante medio siglo.
unas demasiado solemnes, como si yo hubiera
Sin olvidar -y acaso eso lo descargue de
escrito
algo así como un Apocalipsis. En general,
responsabilidad- que su obra en prosa jamás fue
comentarios muy generosos.
concebida para configurarse en la forma de libros
-¿y cómo va su recolección de textos,
unitarios, Huerta esperó hasta los 64 años de su edad
"cuentos y algo peor" (como cita en su libro) para
para dar forma a su primera compilación prosística. Su
preparar otro volumen profano?
título, Textos profanos, editado por la UNAM en 1978, cuyo
-No va. Recolectar textos impresos o
carácter variopinto más que restarle le confiere atractivo
conferencias equivaldría a realizar un trabajo
e interés, pero es sin embargo demasiado breve: apenas
monstruoso y no tendría tiempo ni para
ocho textos y 96 páginas, entre las que destacan cuatro
prepararme
un jaibol. Pero algo se hará.
de sus llamadas "crestomatías": escritos a los que Huerta
impone un tema inusual pero llamativo -las cucarachas
Al paso de tres años, en 1981 y de nuevo en la UNAM,
y las salamandras; el futboi las perfecciones corporales;
Huerta puso a recircular otro puñado de textos, escritos
los sonetos atípicos-, alrededor del cual acumula citas
entre 1956 y 1980. Prólogos de Efraín Huerta llamó a
literarias, documentos poco conocidos, testimonios
la compilación -más breve aún: 23 escritos en 54
desorbitados y recuerdos personales, componiendo
páginas-, en la que, al amparo de su traviesa actitud,
con ellos textos singulares, divertidos y, precisamente,
coló una decena de textos que no lo eran. Así explicó
crestomáticos.

61

�.¡
AMDAR A LA REDOMDA

AMDAR A LA REDOMDA

su decisión en el prólogo a los prólogos: "Solicité y
obtuve licencia para incluir en este cuaderno textos
que no son precisamente prólogos. Hay muchos
breves párrafos sobre pintores, a los que tampoco
se les puede negar nada, y alguna discreta oración
fúnebre. Parece, en suma, que el conjunto no resultó
del todo desagradable".
Como es obvio, otorgar prioridad a "la sana
diversión de los amigos" y a la preparación de un jaibol,
y poner en manos del espíritu santo la formación de
un libro futuro no es la mejor manera de gestionar la
fama y la posteridad. Y sí a eso se suma el que los dos
cuadernos se hayan publicado bajo un sello editorial
de distribución perdurablemente desastrosa como la
UNAM, el resultado no podía ser otro sino el olvido
de aquellos escritos.
Fallecido Efraín Huerta en 1982, las cosas no
cambiaron demasiado. Por el contrarío, a partir de
entonces se intensificó la intervención de lo que
llamo "los caprichos de la posteridad". Una de sus
manifestaciones ocurrió alrededor del libro editado
en 1983 con el título de Aquellas conferencias, aquellas
charlas, compilación de nueve conferencias dictadas
por Huerta casi 20 años atrás ( en 1964 y 1965).
En su momento, las conferencias se organizaron
en dos ciclos, dedicado el primero a historiar con
gran libertad lo que Huerta llamó "La hora de los
Contemporáneos", "La hora de Octavio Paz", "La hora
de los aficionados" y "La hora de nadie", y consagrado
el segundo a la novela, el cuento, el teatro y el ensayo.
En este punto hay que decir que los escritos de
las nueve conferencias estuvieron listos para ser
publicados desde el inicio de la década de los años
setenta y, sin embargo, como Huerta le contó a Beatriz
Reyes Nevares en una entrevista posterior (Siempre...!,
núm. 1300, 24 de mayo de 1978), el inexplicable
desinterés de cierto editor impidió que su edición se
consumara:
-Por último, Efraln: ¿No piensas en la edición
de un libro de prosa, en que se podrían reunir
algunas de tus crónicas de periódico?
-Si, sí lo he pensado. Hace poco, quise reunir
cuatro conferencias que dicté en el Instituto
Hispanomexicano (calles de Tabasco). Eran sobre
la novela, el cuento, el teatro y la poesía en nuestro

país. En total, son algo así como ciento y pico de
cuartillas. le propuse los textos a un editor joven
-relativamente joven-, pero no me tomó en
serio. Poco después supe que tampoco como poeta
me tomaba en serio(...)

Tras esa extraña decisión del innombrado (e innombrable)
editor, las conferencias -mala suerte o destino- se
publicaron, como se dijo, de manera póstuma, en 1983,
de nuevo en la UNAM, con un buen prólogo de Mónica
Mansour, pero llenas de erratas y de nuevo condenando el
libro a la invisibilidad
Tras esa aparición, pasarían 23 largos años para que
volviera a hacerse una nueva compilación prosística
de Efraín Huerta, lo que ocurrió en 2006, a iniciativa
de Guillermo Sherídan y corno parte del "Proyecto
para la documentación de la literatura mexicana"
con sede en el Centro de Estudios Literarios del
Instituto de Investigaciones Filológicas de la UNAM.
El libro, titulado Aurora roja. Crónicas juveniles en tiempos
de Lázaro Cárdenas (1936-1939), es un conjunto de 101
textos de Huerta aparecidos casi 70 años atrás en los
periódicos El Nacional y Diario del Sureste, acompañados
de 683 notas y de un riguroso prólogo de Sherídan.
Precisamente la rudeza de ese escrito dio lugar a un
desacuerdo entre Sheridan y la familia del poeta, que
no autorizó la publicación comercial del libro, planeado
para aparecer en Ediciones ERA. La caprichosa
posteridad volvía a hacer de las suyas y como efecto
de su tornadiza voluntad, las 101 crónicas se vieron
destinadas a aparecer en una edición no venal de la
que sólo se imprimieron "cincuenta ejemplares fuera
de comercio, destinados exclusivamente a bibliotecas
públicas", según la nota inscrita en la página legal. La
consecuencia era previsible: los escritos ahí reunidos
han sido citados en tesis y ensayos académicos, pero no
se han leído con la abundancia y la ausencia de filtros
polémicos deformantes que su calidad amerita.
Pero la historia no acaba ahí. En 2010, los
investigadores Alejandro García y Evelin Tapia
propusieron al Instituto de Cultura y a la Universidad
de Guanajuato la edición de 127 artículos sobre cine
publicados por Huerta en El Nacional entre 1947 y 1952.
Con el título de Close-up, el nombre de la columna
dominical semanal de donde los escritos procedían,
se publicó entonces la compilación en dos tomos,

62

doblemente valiosa, por ser la primera que nos permitió
asomarnos a la voluminosa producción sobre cine
de Efraín Huerta y por contener decenas de escritos
impecables. Close-up, sin embargo, sufrió (y sufre) dos
adversidades: se editaron del libro sólo 500 ejemplares,
pocos, incluso sí se considera que estaban destinados
a una difusión principalmente regional; y además, al
tratarse de una coedición, los libros se repartieron para
su distribución y venta, a razón de 250 y 250 ejemplares
entre la Universidad y el Instituto, con el efecto de
que una parte de los primeros sigue en una bodega y
los segundos ya se agotaron, sin que el título pueda
reimprimirse.
Corno se observa, ni siquiera la publicación de los
cinco títulos revisados, que suman más de 1200 páginas
de prosa efrainiana ( el doble de las que ocupan sus
poemas) ha sido suficiente para vencer los azarosos
efectos de una posteridad encaprichada en hacer
prevalecer a Huerta sólo como poeta y en postergar su
conocímíento como prosista copioso y de muy diversos
registros cualitativos.

Hecha la revisión de algunas de las causas originarias
del desconocímíento de la prosa de Huerta que sí se ha
rescatado, conviene analizar la suerte correspondiente al
segundo grupo de escritos, el de los no republicados tras
su aparición original.
Una manera de practicar ese análisis, elocuente
a su manera, es mediante el examen de ciertas cifras
puntuales y de algunas consideraciones estadísticas,

63

en las que la aritmética sirve como instrumento para
lograr una estimación confiable sobre la dimensión, la
variedad, la ubicación exacta, la vigencia y la calidad de
las piezas que forman el continente oculto de la prosa
de Efraín Huerta que sigue en espera de ser descubierto.
Veamos.
Sí bien fue publicada en 1997 y no se ha actualizado,
la bibliografía más completa sobre la obra de Efraín
Huerta sigue siendo hoy la elaborada por Aurora
Ocarnpo y Laura Navarrete, incluida en el tomo IV
del Diccionario de Escritores Mexicanos. Siglo XX. En ese
volumen, la bibliografía de Huerta se extiende a través
de 43 páginas y registra 1,382 entradas, considerando
tanto los escritos de Huerta como los escritos sobre
él y su obra. Sí uno se concentra en los apartados que
registran los textos en prosa de la autoría de Huerta
-"AL Ensayos y prólogos" y "B.l Hemerografía"-, se
observará que consignan 644 escritos, entre artículos,
crónicas y columnas, el más antiguo de 1937 y el último
registrado de 1992. La cifra, aunque parcial, no es
desdeñable; el problema es éste: sí sólo se considera
esa relación, pronto tendrá que aceptarse que aun
frente a esa muestra incompleta nuestro conocimiento
actual es deficientísímo. Los números son elocuentes:
de esos 644 escritos, al iniciar 2014 sólo se había
republicado una quinta parte. Es decir, los escritos
correspondientes a más de :500 entradas de esa lista
no los puede leer nadie hoy, a menos que renuncie a
su trabajo, pida una beca, se encierre un año entero en
la Hemeroteca Nacional, y los transcriba a mano, a la
antígüita, pues en el venerable recinto las fotocopias de
cada volumen cuestan 150 pesos.
La zona de sombra se extiende al recordar que,
como es fácil sospecharlo, la bibliografía de Ocampo
y Navarrete es muy incompleta. Doy varios indicios:
incluye sólo 2 de los 101 artículos recogidos por
Guillermo Sheridan en Aurora Roja (compilación que
es en sí misma una selección); consigna artículos sobre
cine de sólo una de las columnas que Huerta escribió en
varios periódicos y revistas, siendo que tenemos noticia
de por lo menos diez series; no registra las numerosas
colaboraciones que Huerta firmó con el pseudónímo
de "El Periquillo" entre 1940 y 1952; no menciona ni una
sola traducción, y, aunque parciales, Huerta hizo muchas
que intercaló en sus cartas, artículos y conferencias (de
Supervíelle, Montaigne, Éluard, Cocteau, Prévert),

�además de traer del inglés y del francés textos
periodísticos, entrevistas y pasajes de libros que
divulgó en las páginas periodísticas que tuvo a su cargo,
sin consignar casi nunca su autoría. Y en fin, es una
bibliografía que tiene saltos de uno y hasta catorce años
en los que sólo anota un artículo, cuando es sabido que
Huerta no dejaba de escribir ni cuando viajaba o estaba
enfermo. Sólo esa consideración -que cada día escribía
algo y que escribió durante cincuenta años-, ha llevado
a Raquel Huerta-Nava a proponer la cifra escalofriante
de 10 mil escritos como volumen estimado de su
producción prosística, sobre la base de 200 por año.
Además de eso, la bibliografía de Ocampo y Navarrete,
como toda elaboración de minucias que además se ve
forzada a cerrarse en un corte, requiere rectificaciones y
lleva más de dos décadas sin actualizarse (sus entradas
más nuevas, se dijo, son de 1992).
Eso, en cuanto a la propia obra. Pero el panorama
no es mejor si se toma la bibliografía de Ocampo y
Navarrete como referencia para identificar lo que se
ha escrito, opinado y juzgado sobre esa obra. Vista
desde esa perspectiva, por la misma razón de ser un
registro que se detuvo en 1993, la bibliografía tampoco
da cuenta de las sustanciosas aportaciones críticas
sobre la obra de Huerta producidas en los últimos
veinte años, cristalizadas en decenas de ensayos,
textos periodísticos, artículos académicos y tesis de

licenciatura, maestría y doctorado. En ese conjunto,
claro, hay mucha paja, pero también escritos ahora
ineludibles para "pensar a Efraín Huerta", estando
entre los más importantes, en mi opinión, los escritos
de Cynthia Briones, Luis Vicente de Aguinaga,
Emiliano Delgadillo, Diana Espinoza, David Huerta,
Isabelle Pouzet, Alejandra Proaño, Vicente Quirarte
y Guillermo Sheridan, beneficiarios, en varios casos,
del estudio de los materiales que forman el "Archivo
epistolar Efraín Huerta-Mireya Bravo", depositado en
el Fondo Reservado de la Biblioteca Nacional.1
Con el apoyo de estos datos, puede ofrecerse el
siguiente balance: la obra prosística de Efraín Huerta es
una obra que nadie ha leído completa hoy, ni nadie leyó
entera en el pasado; que nadie ha visto reunida en un
solo lugar, para empezar porque aún no se ha logrado
establecer con precisión dónde y cuándo se publicó
(y dónde y en qué condiciones se encuentra ahora),
lo cual implica que no se ha hecho el inventario de los
periódicos, las revistas y otras publicaciones en las que
llegó a aparecer algún escrito en prosa de Huerta. En
Efraín Huma: Absoluto amor (1984), una compilación
1 El archivo fue creado en 2002 gracias a una donación de Andrea
Huerta Bravo, hija del poeta y dedicataria de Los hombres del alba
y contiene ejemplares de las primeras ediciones de los libros
de _Huerta, recortes de numerosas publicaciones con poemas y
amculos, y muchas páginas inéditas.

64

haber en esa producción acumulada de cinco décadas
documental que todo amoroso de su obra debe conocer,
muchos artículos alimenticios y de ocasión, alguna
Mónica Mansour presentó una lista (claro: incompleta)
decena de prólogos de conveniencia, numerosos textos
de veintiún publicaciones periódicas en las que Huerta
de combate y maquinazos de circunstancia que vieron
colaboró con regularidad. Ese inventario, sumado a
disminuida su importancia al disolverse la necesidad o
los avances de documentación de Raquel Huertala coyuntura que les dio lugar.
Nava (aún no divulgados, pero amplios), constituye
Sobre la base de esa creencia, al recibir del Fondo
una guía utilísima. Sin embargo, falta precisar los
de Cultura Económica y de la familia Huerta-Bravo la
nombres de las columnas y colaboraciones que en esos
responsabilidad de elaborar una antología de su obra
medíos mantuvo Huerta, pues en ciertos periódicos
prosística decidí guiarme por unas ideas y criterios
escribió más de una a la vez -p. ej., en Esto, en el que
sobre todo realistas y prácticos, aunque gobernados por
se sabía que tuvo a su cargo las secciones "México
un propósito superior irrenunciable: hacer accesible
Cinema", "Cinema reporter" y"Aquf', y donde Huertaa los lectores una selección de la prosa de Efraín
Nava descubrió una más de título precioso: "Polvo
Huerta representativa de los variadísimos rumbos que
de estrellas"-. Por otro lado, en concreto sobre los
recorrió, asi como de los temas, rasgos y tonos que llegó
escritos políticos, falta también saber si se reducen
a adoptar y la hacen distintiva, y eso sin importar si
a los que firmó con su nombre o bajo pseudónimo en
habían sido compilados previamente en folleto o libro,
una decena de publicaciones Qulián Sorel,Juanito Pega
pues, a fin de cuentas, como se vio, ninguno de ellos es
Fuerte, 8 hombre de la esquina,Juan Díeguíto, Roberto
hoy mismo accesible.
Browning,Juan Ruiz, 8 Periquillo, Loroescucha entre
Con esa intención, y por varias razones -la escasez
los que han sido identificados), y falta establecer
de tiempo, entre otras-, opté por realizar El otro Efraín.
su periodo exacto de aparición. Y claro, falta reunir
Antología prosística de Efraín Huerta, a partir de tres
materialmente esos textos: fotocopiados, escaneados,
grandes núcleos:
transcritos en Word, en ejemplares originales de los
i) los escritos de importancia obvia, sea por
periódicos y las revistas donde se imprimieron, en
pertenecer a la etapa de configuración de la generación
versión mecanográfica del autor, o en cualquier forma
literaria con la que se identifica a Huerta (la de la
imaginable.
revista Taller, aunque también se recogen textos
llegados a este punto, acaso puede aceptarse ya que
publicados en revistas anteriores, contemporáneas y
sin ser óptimo ni envidiable el estado editorial y crítico
posteriores), sea porque contienen apuntes valiosos en
de la obra de Efraín Huerta a la llegada de su primer
primera persona sobre sus ideas literarias y políticas
centenario natal, también es cierto que la situación
y
sobre la escritura de su obra (los prólogos y las
es sobre todo estimulante y nos señala reflexiones y
entrevistas), o hasta por su rareza (La causa agraria);
tareas para el presente y para el futuro. Son muchos
ii) los escritos que el propio Huerta consideró como
quienes piensan que la primera de esas tareas consiste
dignos
de perduración más allá de su primer destino
en emprender la ejecución de las obras completas (o
periodístico (por eso los reunió y editó), que forman
casi, o "reunidas", o "selectas" o "escogidas") de Efraín
grupo con los que quiso ver compilados e intentó
Huerta.2 Por mi parte, no comparto el prejuicio de
publicar, en los que su visión del mundo y la literatura
creer que la reunión integral de la obra de un autor
se redondea (las conferencias de 1964 y 1965); y al fin,
mejora siempre su legibilidad, aumenta su fama o
iii) los escritos sobre distintos temas -con
representa el cumplimiento de una deuda moral. Y
predominio de la política y el cine-, rescatados por
concretamente en el caso de Efraín Huerta sostengo
los investigadores que me preceden y he mencionado:
que su legado no se vería favorecido con el destino de
Mónica Mansour, Guillermo Sheridan y Alejandro
las obras completas. Por una razón fundamental: por
Garcia, cuyos esfuerzos críticos y compilatorios
2 Ast lo cree, por ejemplo, Raquel Huerta-Nava, quien en la cuarta
ameritan ser reconocidos y ver multiplicados sus efectos,
de forros de la compilación Efraín Huerta. El alba en Ramas, preparada
sobre
todo ante la realidad ya mencionada del sombrío
por ella (Tierra Adentro-Instituto de Cultura del Estado de
Guanajuato, 2002), asentó esta declaración: "Urge una edición
destino padecido por sus respectivas selecciones.
critica de su poesta y urge la edición de sus obras compleras".

65

�Ahora bien, ese solo universo, sin criba alguna habría
escribiendo las respuestas él mismo ( recuérdese que
formado un volumen monstruoso de más de mil páginas o
en 1973 perdió la voz), en las que brilla el personaje
dos librotes inúmidantes de más de seiscientas cada uno.
entrañable, bromista, enterado, crítico y autocrítico que
Ante esa observación, opté por elaborar, en primer lugar,
hizo de sí mismo.
una antología de antologíC15, pero sin tomar a las existentes
Concluyo con un apunte alentador. El panorama
como fuente documental, sino transcribiendo cada
de olvido, mala suerte editorial, indolencia crítica e
texto de su originaL como efecto de lo cual se eliminaron
intervención caprichosa de la posteridad sobre la prosa
centenares de erratas y se restituyeron frases y párrafos
de Huerta, por fortuna parece que cambiará de manera
omitidos. Y en segundo lugar, me propuse hacer una
radical bajo el impulso auspicioso del centenario. Los
antología de lectura, entendida como
ejemplos son numerosos. Tras
una selección delos mejores escritos EL PANORAMA. DE OLYIDO, la publicación de El otro Efraín
de ese conjunto. Ylqué entiendo por
Antología prosística (FCE, 2014,
MALA SUERTE EDITORIAL,
los mejores? Los que más me gustan
4 mil ejemplares), Ediciones
a mí y los que creo que pueden IMDOLEMCIA CIÚIICA E IM• La Rana y la Universidad
gustar a más lectores, asumiendo
'nRYEMC16MCAPRICHOSA de Guanajuato publicaron
que el gusto es una facultad no sólo
Canción del alba, compilación
orientada por el placer, sino también DE LA POSTERIDAD SOBRE heterogénea de relatos y
por el interés cultural y disciplinario, LA PROSA DE HUERTA, POR "ensayos periodísticos",
por el deseo de formarse una visión
seleccionada por Raquel
FORTUNA
PARECE
OUE
sobre un personaje admirado y
Huerta~Nava y compuesta por
una etapa histórica crucial, por CAMBIARÁ. DE NA.MERA lll textos, 49 de los cuales no
la búsqueda (mejor sí colmada)
están ni en El otro Efraín, ni en
RADICAL BAJO EL IMPULde coincidencias con las propias
Aurora roja. La propia Huerta~
opiniones y, especialmente, por la SO AUSPICIOSO DEL CEM• Nava preparó Efraín Huerta en El
curiosidad desinteresada, sobre TEMARIO.
Gallo Ilustrado (Planeta, 2014),
todo cuando la curiosidad encuentra
con 70 entregas de la célebre
recompensas a la altura de su rigor.
columna "Libros y anti.libros",
Guiado por esos principios, la antología que preparé
y anunció que tiene preparadas otras dos compilaciones:
y circula desde junio de 2014 consta de 176 escritos,
Palabra en el cielo. Ensayos periodísticos 1936~1940, más una
distribuidos en siete secciones y en 675 páginas:
selección de la columna "Cine y anti.cine", a editarse
1) "Libros y autores", con 52 textos que descubren al
ambas enla UNAM Sumado a ello, revistas y suplementos
agudo lector que fue Huerta y abundan en sustanciosos
culturales (Proceso, Nexos, Revista de la Universidad, Tierra
apuntes autobiográficos; 2) "Párrafos sobre artistas",
Adentro, Confabulario, Laberinto), en ocasión del centenario
una corta serie de 7 textos que revela su acercamiento
rescataron crónicas, cartas y poemas desconocidos, indicio
crítico pionero a las artes plásticas; 3) "Crónicas ltricas
de la riqueza oculta que sigue si explorar. A su vez, Sergio
y urbanas", conjunto de 21 escritos cuyo estilo y tesitura
Ugalde (COIMEX) y Antonio Cajero (COLSAN), tienen
son los del poema en prosa; 4) "Cine", conjunto de
en marcha un proyecto de investigación y publicación
54 textos plenos de erudición, humor y ácida ironía;
antológica sobre los artículos publicados por Huerta en El
5) "Artículos políticos y de actualidad", con 28 escritos
Popular entre abril de 1940 y enero de 1942, en plena guerra
que dan fiel testimonio de los planteamientos y los
mundial, en la columna "El hombre de la esquina", cuya
emplazamientos éticos, de las adhesiones, las necedades,
lectura descubrirá un perfil escritural poco conocido.
las polémicas y las disputas sostenidas por Huerta desde
En una palabra: situados frente al continente de la
los 20 años y hasta su muerte; 6) "Prólogos", con los 8
obra en prosa de Huerta, en su centenario contamos con
que en su vida escribió, divertidos e indispensables para
un mirador más firme y elevado desde el cual reconocer
entender sus decisiones poéticas (y éticas también); y
la ingente dimensión, la gran profundidad y las múltiples
7) "Entrevistas", con sólo 6 de las decenas que concedió
formas de sus zonas sumei:gidas. •

66

�,.,MI PAPÁ NO ERA ACITADOR
SOCIAL, ERA UN PERIODISTA
DE DENUNCIA. EN UNA OCA•
SIÓN SÍ LE PARTIERON l i
CARA■

LO SECUESTRARON

Y LE DIERON DE CACNilOS
CON LA CULATA DE UNA 45
Y LE TUMBARON TODOS LOS
DIENTES."
RAOUELNUERTA•NAYA

ROM: Estamos hablando de una obra considerable. En vida
su padre, ¿no efectuó ti mismo alguna recopilación de textos
periodísticos que fueran de su agrado?

florales de aquí y de allá, de todo lo que hubiera en la
carta aunque, desde luego, en aquellos años no había
tanto como ahora.

RNM: Hizo una pequeña obra en la UNAM, que se
llama Textos profanos (1978), otro cuadernillo. Textos
profanos son textos para amigos pintores y prólogos
de libros. No estoy segura de si son dos libros: uno de
prólogos [Prólogos de Efraín Huerta, 1981] y el de Textos
profanos. Aquellas conferencias, aquellas charlas (1983) son
una serie de_conferencias que él dictó durante los años
70, que publicara la UNAM en un volumen azul, si
mal no recuerdo, con retrato suyo en la portada. Pero
nada más. Es un fragmento muy pequeño.

ROM: En su poesía algo se alcanza a ver de su admiración
por las grandes divas del cine en aquellos años, tanto nacionales
como internacionales. ffl interés por el cine se contaba entre sus
principales?

ROM: Cuando con los años Efraín Huerta comenzó a ser

objeto de cierta marginación porparte de la clase dirigente, dos
periódicos representaron el principal ingreso económico para él?
RNM: Él siempre vivió del periodismo. No tuvo otro
ingreso. Bueno, hacía dictámenes. Él decia que era
"juradólogo" profesional. Hacía dictámenes de cine,
de literatura. Constantemente fue jurado del premio
Poesía Aguascalientes, de varios premios, de juegos

RNM: Absorbió durante más de una década su
vida. Considera que él comenzó como periodista
cinematográfico en 1943, aunque hay "pininos"
anteriores. Sus primeros artículos sobre cine datan de
1937. En 1943 ya tiene un conocimiento más amplio
del cine, porque su paisano, Alberto Quintero Álvarez
lo invitó a colaborar como jefe de redacción en una
revista fílmica y ahí se empapó del tema. Hasta 1943
se lanzó como periodista cinematográfico profesional
y esto va a durar desde ahí, con la columna "Polvo
de Estrellas" y un sinnúmero de columnas en otros
periódicos y revistas con y sin seudónimo, a veces
hasta sin firma. Crítica teatral también hacía, aunque
no la he encontrado. Crítica de música no hacía tanta.
Tiene varios "Libros y antilibros" donde sólo habla

68

sobre música. Le encantaba el tango, le fascinaban
ciertos cantantes favoritos. La música popular era
lo suyo: bolero, tango y corrido. Fue un gran autor
de corridos, que eso, por supuesto, tampoco se ha
recopilado.
ROM: Ahora siendo tan amigo de José Revueltas, con ese
destino que le tocó enfrentar a ti de prisiones, persecuciones,
donde temía incluso por su vida, ¿por qué a él le tocó eso y a su
padre no?
RNM: Bueno, yo alguna vez le pregunté que por qué
no había ido a dar a la cárcel y me respondió que
porque corrta muy rápido. Se iban por la noche a San
Juan de Letrán a pegar la propaganda y a Revueltas lo
agarraban siempre. Entonces lo tenían que ir a sacar
como buenos estudiantes de derecho. Iban todos a
abogar por él y conseguían sacarlo de los separas de
la policía. Ahora bien, Revueltas era un gran agitador
social. Mi papá no era agitador social, era un periodista
de denuncia. En una ocasión si le partieron la cara. Lo
secuestraron y le dieron de cachazas con la culata
de una 45 y le tumbaron todos los dientes. A partir
de ese momento, en 1941, tuvo que usar dentadura

69

postiza. Le tiraron los dientes cuando el atentado. Él
era un hombre que gozaba de gran prestigio, tal vez
por eso no lo atacaban más, pero sí tenia enemigos
jurados entre la clase política mexicana, aunque lo
mismo tenia amigos muy poderosos, directores de
periódicos, casi todo el gremio periodístico era su
amigo. Entonces era de alguna manera eso, siento, lo
que lo hacía ser intocable, aunque sí recibía amenazas
y todo.
ROM: En cuanto a las críticas contra los excesos del
estalinismo, ¿hay algo de esto en las crónicas?
RNM: Es un tema muy entretenido, porque ahí ve
uno cómo se burlaba de pronto del totalitarismo,
que eso no se sabe, nunca se ha ventilado. En una
que se llama Crestomatía ingenua, que va a salir en
la antología de Guanajuato, ahí se está burlando
totalmente de la censura estalinista. Ése es un
aspecto que casi no se conoce: Efraín Huerta
riéndose del totalitarismo estalinista. Son artículos
de los 70. Él no era un hombre tonto, obviamente se
daba cuenta de lo que estaba sucediendo y siempre
fue crítico de esas cosas.

�ROM: Cuando Octavio Paz empezó a distanciarse
ideológicamente del marxismo-leninismo, a propósito de las
incómodas revelaciones que hizo André Gide de su viaje a la
Unión Soviética, respecto de lo que había visto, especialmente
la represión de losintelectuales, eso fue unpoco antes, claro está,
icuálfue la actitud de su padre en esos años?

alejarse de sus padres, mi mamá le pidió que rentaran
ahí mismo en el edificio. De hecho, se casaron en el
departamento de mi abuelo. Las fotos de la boda que
aparecen por ahí son de ese departamento, de Lope de
Vega y Campos Elíseos, el número uno. Cuando ellos
se casaron vivieron en otro de los departamentos.

,

EFRAÍM ■•ERTA, YA TODOS

LOS POLÍTICOS SABÍAN, MO SE LE
COMPRABA. A MI CASA MO LLE•

CAIIAM CANASTAS DE MAYIDAD."

libros. Y cómo vivía en México después del 68 fue, como
todos los habitantes de este país, perseguido y censurado.
Eso se nota también en sus escritos. En"AvenidaJuárez"
hay algunos versos que hablan de esto: ):,orque está dicho
que no debemos saber nada, decir nada". Ahí está patente
la censura.

RIIM
RNM: En esos años, yo siento, él creia que era
propaganda en contra de los soviéticos. Después no, ya
fue enterándose de más cosas como toda la gente. En
ese momento él creyó que era una cuestión ideológica,
de ataques por parte de enemigos de los soviéticos.

ROM: Y sus hermanos, itiene usted hermanos completos y

ROM: En el poema "Farsa trágica del presidente que quería una

medios hermanos?

isla", icree usted que se refiere a Kennedy oa Eisenhower? Por los
años de composición, ya que se alude al catolicismo del presidente.

RNM: Tengo tres medios hermanos del primer
matrimonio de mi papá, que son Andrea, Eugenia y David,
y de mi mamá somos dos, mi hermana Thelma y yo.

ROM: De hecho nunca se

distanció de la Cuba de Castro,
ino es cierto?

'"LO O•E ESTABAN IIACIEMDO
EM c•BA POR CAMBIAR EL
SISTEMA, EL PROYECTO IMI•

ROM: iSu padre se casó de
nuevo al morir su primera
esposa?

RNM: No, nunca se
distanció. De hecho, él
RNM: No se murió,
estaba ya un poco cansado CIAL DE LO O•E ERA •NA RE• se divorció. No quería
de todas esas cosas, harto, YOL.CIÓM, O•E El COM LO divorciarse pero se
pues se dio cuenta en lo
enamoró de mi mamá y
O•E ÉL SE FORMÓ EM s• •••
que había terminado, no
se casó con ella. Mi mamá
YEMT•D■
O•IZÁS
ESO
CAP•
era ningún tonto. La que se
aún vive y sigue teniendo
metió mucho fue mi mamá T•Ró s• IMACIMACIÓM." RHM una conciencia política y
[Thelma Nava, ciudad de
social. Su primera esposa
México, 1932], que era 18
también. Me parece que
años más joven que él y lo jaló. Él se emocionó mucho
muy metida con la solidaridad con China. Ella era
pensando tal vez en la utopía de nueva cuenta. Lo que
fundadora de grupos feministas. Mi papá, cuando se
estaban haciendo en Cuba por cambiar el sistema, el
quejaba, le decía mi mamá: "A mí no me reclames, ya
proyecto inicial de lo que era una Revolución, que
me conociste así".
es con lo que él se formó en su juventud. Quizás eso
capturó su imaginación. Él fue un gran amigo de la
ROM: Para concluir, me gustaría preguntarle, iconsidera
Revolución cubana. No se metía más que a ser jurado
usted que las posturas sociales de fondo que sostenía su padre
en Casa de las Américas, no se metía en más cosas.
son relevantes hoy y por qué?
Defendía el proyecto de lo que significaba Casa de las
Américas para la cultura latinoamericana.
RNM: Siguen siendo vigentes, por supuesto. Es
decir, nodos los niños de México tienen acceso a la
ROM: iCómo es que él dice que era un "pobretón que vivía en
educación? No, verdad. ffodos los niños de México
Polanco", cómo acabó viviendo ahí?
tienen acceso a una vida con servicios de higiene, una
vida digna? No tienen esos derechos. Ahora ya existen
RNM: Creo que Polanco está muy mitificado. En
los derechos fundamentales de los niños por lo menos.
algún momento fue un lugar donde vivía la gente
Muchas cosas sí han mejorado en cien años pero otras
normal. Cualquier pequeñoburgués vivía como mis
continúan siendo muy deficientes. Creo que una de
abuelos, que no er:an gente rica ni nada. Había muchos
las cosas que indignaría a Efrain Huerta el día de hoy
departamentos en renta y así vivían ellos. Por no
serían las redes de prostitución infantil, estos terribles

70

aspectos que se dan el día de hoy. Él sería uno de los
primeros en estar denunciando todo eso.

RNM: Quedará la incógnita. No puedo responderla en

ROM: iO el pretendido control absoluto, la alegada vigilancia
que se ejerce sobre todos los miembros de la sociedad a través de
las telecomunicaciones, los teléfonos fijos y celulares, los correos
electrónicos?
RHM: Él estaba en contra de la censura, los ataques al
ciudadano. Él era un ciudadano de a pie, así se describe
en muchas de sus crónicas. Se quejaría profundamente
de las cosas que suceden en la ciudad de México, pues
la vivía en plenitud, se estaría quejando con amargura de
los cambios y segundos pisos. Estaría atacando a los jefes
de gobierno, ya no son regentes, por sus ideas y teorías,
cosas que hacen. Cada semana hacen cosas muy raras en
la ciudad de México. Digo, porque en su momento, Efraín
Huerta se traía de bajada a los regentes, a todos esos,
Uruchurtu, Hank González, a todos los traía, a diario
era tirarles y tirarles. Eso lo entretenía muchísimo, de ahí
nace este libro tan importante de Circuito interior, "circtúto
interior en el que ardemos", ya lo poetiza por entero. Los
temas que le preocupaban a él siguen siendo vigentes. Por
eso ahí, creo, hay un punto de contacto para entenderlo
muy cercano y vital.

ROM: Transa poética y Dispersión total. sus últimos libros,
son títulos maravillosos, delirantes, ino cree usted?

este momento. Pienso que era Kennedy.
ROM: La crisis de los misiles se dio bajo Kennedy. Suele verse

siempre el lado claro de Kamedy y su trágica muerte como héroe,
pero se ignoran apropósito de él otras cosas más oscuras y dudosas.
RNM: Los tejemanejes. Era algo en lo que Efraín Huerta
estaba muy metido siempre. Es algo en lo que hay que
estar en la política. A Efraín Huerta, ya todos los políticos
sabían, no se le compraba. A mí casa no llegaban cwiastas
de navidad. En cambio, yo llegué a ver la casa de un
periodista, de esos regulares, iqué bárbaro, qué canasta,
qué lujo! Allá en Polanco mismo. Por eso él se reía de sí
mismo en Polanco, porque estaba rodeado de las jóvenes
herederas de las mansiones cerca de la casa. iTodo lo que
no aparece ahí en sus poemas!

ROM: Una maravilla que hacia al final fuera capaz de tener
esa autoironía acerca de su papel como seductor viejo, casi sin
esperanzas, de una doncellajoven, ino cree usted?
RNM: Claro, el "Juárez-Loreto" es también tremendo,

muy divertido. Era un viejo lobo de mar o, aún mejor,
como él habría dicho, un viejo lobo de bar ["Crónica
metropolitana", Diario del Sureste, 1937, Aurora Roja.

Crónicas juveniles en tiempos de Lázaro Cárdenas (1936-1939),
RNM: Cuando era más joven no era tan irreverente.

Se fue volviendo cada vez más joven con los años en su
manera de pensar, de escribir también, porque creo que
cuando era más joven le preocupaban más cosas y cuando
fue mayor ya no. Entonces era cada vez más juguetóil, con
un dominio cada vez mayor dela palabra, ya podía hacer
lo que quisiera con la métrica, sin pensarla, ya le salía
pues de forma natural Es una maestría la de esos últimos

71

edición y prólogo de Guillermo Sheridan, UNAM,
2006). Siempre jugando con el lenguaje. Un hombre
que tuvo tanto éxito con el sexo opuesto. Se sabía
perfectamente todo, pues era como quien dice de la
pelea pasada. Hay un poemínimo que, me parece, se
llama "Bequeriana", el cual dice "las madres cuyas hijas
amé tanto me besan hoy como se ama a un tonto".
Habría que corroborar pero al parecer va por ahí. •

�MOS EXPOMEMOSA LA MIRADA DE
IOSÉ EMIUO PACNECO euE MOS

1

l&amp;EYA A LA MIMUCIOSIDADr A ESA
Aprava:ha e;/ instante

YOLUMT.AD DE CONTARLO Y CAN•

porque el futuro no nos perte:nca.

TARLO TODOr O CASI TODO.
Horado (aproximación de.José EmilioPachuo)

D

esde este carpedian se decide una poética, una
manera de explorar y percibir la realidad
Pero en este vivir el momento se cifra el peso
de tcxla una eternidad que use vuelve instante de oro".
La noche, como espacio del prodigio, se impone. No
sólo la recibimos junto con su legado, sino que vemos
entre sus sombras, junto al movimiento de las cortinas
que produce el cuerpo que tiembla tras ellas y que está

a punto de recibir la vengativa estocada de Hamlet, o a
partir de ese extraño resplandor que se levanta del lecho
donde Gertrudis ha acariciado la atribulada cabeza de
su hijo, las figuras que más que hombres son literaturas.
Saberse parte del círculo de Mecenas; saber que la
República ha dejado de ser y que ahora se impone el
Imperio de Augusto. El tiempo no se detiene y el Tíber
fluye seseante entre los edificios que representan y avalan

72

el poder. Horacio canta a la patria; Vírgílio, la canta
desde sus entrañas humeantes. Juvenal la observa a una
prudente e irónica distancia. El poeta es el vate; aquel
que no sólo es la voz de todos, sino que también es su
conciencia; la ~ala conciencia de su tiempo", como
afirmara Saint-John Perse.
He comenzado de noche porqueJosé Emilio Pacheco
nos cantó sus elementos (1963). No sólo sus elementos,

73

sino también el tono de la elegía, la del dolor, pero
también la del miedo; ésa que está condenada a una
vigilia que no olvida. Hago una digresión y tropiezo,
un día leo UI.as ruinas de México" (1986) y atravieso el
páramo de la ausencia, del no estar ahí; ese sentimiento
vulnerado por la culpa. Otro día leo El reposo del fuego
(1966) y asisto a la intemperie del dolor, de la pena que,
desde adentro, explota y lo cubre y señala todo. Pero
es de noche; siempre es de noche. Yel día -al autorse le ha vuelto árbol de luz, frontera, muro y columna.
Porque de noche se cierra el libro que se ha leído
durante el día; porque horas antes de que amanezca se
concluye aquel otro que se inició por la tarde; porque lo
imagino como al joven Giacomo Leopardi tumbado en
su diván devorándolo todo. Sin embargo, el día también
ejerce e impone sus condiciones.José Emilio Pacheco,
como Quinto Horacio Flaco, es seducido y violentado
por el devenir de la urbe. La polis se le vuelve su objeto
de deseo; es la musa que también fascinó a nuestros
poetas románticos, el continente simbólico que englobó
a la patria modernista; la de Urbina, entre las dos aguas;
la del Duque Job, en el centro mismo de la corriente
modernista. Después llegarla la patria de Ramón López
Velarde, la posrevolucionaria; la que aún hoy -en la
segunda década del siglo XXI- nos sigue afectando
desde su presencia ausente.
Nos exponemos a la mirada de José Emilio Pacheco
que nos lleva a la minuciosidad, a esa voluntad de
contarlo y cantarlo todo, o casi todo. La literatura es
memoria y selección. No podemos narrarlo todo ni
podemos encauzar la memoria en una sola vertiente.
Ésta obedece a reacciones, a lógicas, que no dominamos,
pero sí sufrimos; condiciones del misterio, misterio en
sí mismo, que nos hace atender esto y no lo otro; ser
selectivos a pesar de nosotros mismos. En este nivel
-de lo ingobernable y epifánico- se destaca un libro
como Irás y no volverás (1973), un rompecabezas que,
desde lo menudo, lo hecho con las manos (con arte),
va construyendo un friso donde lo cotidiano, el tono
conversacional, no se confunde con lo prosaico. Ahí, en
esa armazón, percibo las formas varias del poema breve,
la contundencia de la imagen, el reíno de lo implícito
sobre lo explícito que pareciera ser la razón del poemalíbro, pero no lo es; es tan sólo un recurso para revelar
el eco del poema, de lo poético, que dialoga con lo que
se sugiere, con las campanas que siguen repiqueteando

�JOSÉ EMILIO PACIIECO MOS EM•
FREMTA A LA METÁFORA DEL
RÍOF Y ES AIIÍ, PRECISAMEMTE,
EM ESE ETERMO TliMSCURRIR,
DOMDE EMCUEMTli AL OTRO, A
SU EMEMICO, OUE TERMIMA POR
RECOMOCER EM SÍ MISMO.

después de que se ha cerrado el libro. Ahora,José Emilio
Pacheco está muy atento a ese concierto que no sólo
viene de las voces de la poesía norteamericana (Kenneth
Rexroth o Robert Lowell); porque lejos de confesar,
revela. El tono se hace fuerte, más fuerte, en ese airón
de la poesía sudamericana que le es estrictamente
contemporáneo, el de Antonio Cisneros y Enrique
Lihn, por citar dos de los principales y más cercanos
interlocutores.

11
y sólo nuestrossuaios 110 han sido humillados.

Zbigniew He:rbe:rt (aproximación deJosé Emilio Pacheco)

El yo dramático, protagonista, que vemos, oímos y
sentimos en los cármenes de Catulo; el mismo que nos
hermana mundos opuestos en los sonetos de Quevedo;
el memorioso de Borges con sus enumeraciones y sus
rotundos finales se hace presente en Miro la tierra
(1986). La· mirada tiene aquí un tono que subraya la
sonoridad para conferir una perspectiva emocional a
aquello que se ve y canta. Catulo se duele, Quevedo
está a punto de retirarse a su letrada torre ante el
paisaje humano que lo rodea. Borges se resigna ante
un pasado glorioso, militar, que no le pertenece y
un presente que lo atosiga y desgasta. José Emilio
Pacheco nos enfrenta a la metáfora del río; y es ahí,
precisamente, en ese eterno transcurrir, donde
encuentra al otro, a su en emigo, que termina por
reconocer en sí mismo. El río crece en esa tradición
que parte de Horacio, pasa por Quevedo y desemboca
en Pacheco. Pero est e río que "permanece y dura" y

todo lo desgasta y evidencia; este río histórico que
rumia su materia y al cantar nos descubre; este sesgo
reflexivo del poema, también le llega desde el afluente
de un Zbigniew Herbert o de un Vladimir Halan. El
río corre, pero la secuoya permanece con sus círculos
que constituyen su propio tronco, el monumento del
tiempo, el texto en minúsculas de una historia que
el hombre se empeña en escribir con mayúsculas.
En el siglo XV1 Hans Holbein el Joven compuso un
"Alfabeto de la muerte" conformado por 24 letras
mayúsculas abigarradas y apocalípticas. Era amigo de
Erasmo y había ilustrado su ejemplar del Elogio de la
locura; además retrató a su autor en cuatro ocasiones.
Hay una tradición crítica y moral de horizontes muy
amplios que eclosiona en los márgenes de cauces que se
señalan -aparentemente- en diferentes o distantes
geografías. Ahora estoy pensando en Czeslaw Milosz,
pero también en la ironía de unJoseph Brodsky. La
poesía de José Emilio Pacheco guarda un diálogo
dinámico con estas poéticas; pero su concreción, la
limpieza retórica de sus poemas breves; esa pasión por
el dardo epigramático no sólo descansa en la tradición
latina, sino que se adereza con ese Siglo de Oro, con
ese último Siglo de Oro, donde Baltasar Gracián deja
su impronta desasosegante en la brillante curiosidad
creativa de Sor Juana. YJosé Emilio Pacheco está muy
atento de la tradición que lo sostiene.
La mordacidad, el autoescarnio. Ese haz de luz que
más que iluminar muestra y desnuda una realidad;
la realidad del poema que leemos al leernos. Esta
preocupación adquiere -en la poética de José
Emilio Pacheco- pesos de reflexión histórica, de
autoanálisis, de purga con o sin moraleja, de acto de
conciencia, que escudriñan el tiempo presente; un
tiempo presente determinado y constituido por un
tiempo pasado que no cesa de cuestionarlo. Pero el
tiempo presente también cuestiona al tiempo que lo
precede en un dialéctico espejeo crítico implacable,
riguroso, que descubre su propia retórica en el poema;
esa pasión crítica que desde la Ilustr ación se ha
introducido en la literatura -de manera consciente y
continuada- como medio, lente, desde el cual realizar
la autopsia del cadáver social. Ahora me da por pensar
en los fabulistas y en la poesía insurgente americana
del siglo XIX que José Emilio Pacheco estudió con
particular y propositiva lucidez.

74

111
El fin del mundoya ha durado mucho
y todo empeora
pero nose acaba.

José Emilio Pachcco,8 fin del mundo

Cuando hablamos de una retórica hablamos de una
pasión, de un lenguaje -en este caso- que se inventa a
sí mismo, por medio, o gracias, a esa pasión que exige ser
expresada en ese determinado lenguaje que será el estilo,
la letra, de ese escritor y no de otro; es decir, su pasión
creativa, su forma de respirar y contemplar el mundo.
Al releer, y esto en sí mismo siempre encierra un
misterio inquietante, un libro como No me preguntes
cómo pasa el tiempo (1969) o Islas a la deriva (1976), que
compré ese año o a principios del siguiente en la Librería
Universitaria, de aquí de la Universidad, en los bajos de
Rectoría, recién llegado a Monterrey, se me aparece un
escenario tan nebuloso y cargado de presagios como
la primera escena de la película Macbeth de Roman
Polanski, producida en 1971 por Playboy. Entro de lleno
al acto V de Hamla y me encuentro con los dos patanespayasos-sepultureros que cavan (uno adentro, otro
afuera) una tumba; no sólo cavan, sino que también
cantan y su tono juguetón y amargo, cínico y mordaz,
me adentra en otra tradición que gotea sus ojos que se
han trocado en perlas en la anatomía de la poesía deJosé
Emilio Pacheco: la Totentanz, la Danza de la Muerte.
Es cierto, la fugacidad no cesa y es la vida misma.
Hay que vivir el momento como si fuera el último; no
obstante es de una prudencia extrema intentar el justo
medio que nos lleva a ser políticamente correctos. Y
si además logramos atisbar la felicidad en aquello que
se nos concede, nos convertiremos en beatos dichosos
que, de manera discreta y humilde, recorreremos la vida
-ese valle de lágrimas- con una pequeña sonrisa en
los labios y una lucecita de paz allá, en el fondo, muy al
fondo, de la pupila. Pacheco leyó y releyó a Quevedo y
con él a toda la tradición que lo conforma; sin embargo,
supo ver entre la ruinas de Roma, donde no encontró
el destello del Imperio ni a Roma misma, un Tíber
que permanecía, sí, pero sumamente disminuido y
contaminado. Pacheco al leer a Quevedo vio que no
había sitio en donde fijar la vista que no fuera presencia

75

de la muerte. La vida pasa, el tiempo pasa, pero esa
fugacidad nos disminuye, enferma y aniquila. Ya nada
es lo mismo, ya nada es lo de antes. Esta fugacidad nos
mina y deteriora, todo se acaba, todo está señalado por
un camino "que va a dar a la mar que es el morir", por
citar a otro autor,Jorge Manrique, tan presente en la
tradición poética de José Emilio Pacheco. La fugacidad
entonces está trazada y coronada por la muerte; se
trata en realidad de una Danza de la Muerte que todo
lo iguala, lo relativiza y obliga a ver desde ese ángulo
implacable. Se trata de que nos estamos muriendo, de
que aquello que "permanece y dura" también se cansa
de permanecer y durar. La calidad de vida se empobrece
junto con el mundo donde ésta transcurre. Desde esta
óptica aparece un tono estéóco, moral, social que atreve
una reflexión cruda y nada concesiva que obliga a una
expresión que la delate, que la presentilique. Estamos
ante una retórica, una forma de respirar y contemplar
el mundo.
La tradición poética de la Danza de la Muerte se
remonta a finales del siglo XIII, pero no acaba; segrega
una retórica que, a su vez, segrega una estética que, a
su vez, segrega una forma de contemplar y respirar el
mundo. Un mundo apocalíptico desde donde se ejerce
una crítica moral que evidencia una crítica social. La
muerte no sólo relativiza todo, sino que nos iguala y nos
sitúa en un devenir incesante que denominamos historia,
y ésta, la historia, se convierte en el blanco del poema. El
poema se escribe en minúsculas, las historias cantadas,
las imágenes, apelan a pequeños episodios que van
configurando un Eresco enorme dónde contemplarnos
desde una única perspectiva o punto de fuga que es,
precisamente, la fugacidad que nos va preparando para
el olvido, para la muerte. Gracias a esta conciencia, a esta
oscuridad que nos rodea y que no podemos cuestionar,
es como nos es dado, en esta poética, y desde esta poesía,
ver crecer un fuego que no cesa ni disminuye pese a
todo, o gracias a ese todo que le es permanentemente
adverso. Las estrellas sólo las vemos de noche, y a mayor
oscuridad mayor brillo.
Fracasé. Fue mi culpa. Lo rcconoz.co.
Pero en manera alguna pidoperdón o indulgencia.
Eso mepasa por intentar lo imposible.

José Emüio Pacheco. Despedida •

�La fuente de la
e oído que la gente tiene
toda clase de mascotas,
desde las más comunes,
como son el perro o el gato, hasta
las más exóticas, por llamarlas
de algún modo, como pueden
ser la serpiente, la tarántula o el
mono. Pero nunca había oído que
alguien tuviera de mascota a una
abeja o, quizás más insóhto, a toda
una comurúdad -¿es el término
correcto?- o enjambre de abejas.
De modo que, cuando el otro día
entré al café y me di cuenta de que
estaba siendo ocupado o visitado
o recorrido por una zumbante
invasión de abejas, estaba por
darme la vuelta y despavorida
salir corriendo cuando una de las
meseras, de nombre Jenny o Jessy
-no alcancé a leer bien las letras
blancas bordadas diagonalmente
en el extremo superior izquierdo
de su delantal verde-, me detuvo.
"No se asuste", me conminó; ~o la
van a picar. Si una abeja se le acerca,
ponga la punta de la lengua entre los
dientes, como si se la mordiera, y le
aseguro que la abeja no la picará."
Por ser amable, pero internamente
decidida a salirme del lugar y no
volver a pararme por ahi hasta que
me constara que los bomberos, o
qué sé yo qué cuerpo de auxilio

H

cuerdas, tranquilas y sensatas
sin necesidad de mostrarlo, de
YIERA LA YERDAD DftRÁS DEL IMCIDEMTE DE confinnarlo ni tampoco de fingirlo,
LA AIIEIA OUE IIAIIÍA PICADO A MI HERMAMO sino sencillamente porque de
naturaleza lo son, hagan lo que
DEMTRO DE LA MAIUZ, FIMCÍ COMFIAR EM LA hagan, y así es como se las arreglan
COMFIA.Mli COM LA OUE LA IOYEM MISERA en la vida y en el mundo, cuerda,
tranquila y sensatamente, bajo toda
ME IMYITABA A SEMTARME EM LA TERRAZA Y
situación y circunstancia, ya sea la
más común, cual puede ser tomar
TOMARME UM CAFÉ■
un café, o la más inesperada, cual
puede ser verse bajo una invasión
de abejas.
de las abejas que volaban de un
había sido para mi hermano,
Tomaba mi café lo más
lado a otro del recinto; fingí ser
vergonzosamente la otra había
apresuradamente que podía ,
indiferente a su paso ponzoñoso
sido para mí. La de mi hermano,
más atenta a no descuidarme de
y veloz, a su congénita y evidente
efectivamente lo debía llevar y lo
un posible ataque y piquete de
amenaza. De modo que alcé el
llevó a Urgencias del hospital de
abeja que a saborearlo ni, según
tarro y me lo llevé a los labios,
la esquina; pero la mía, a donde me
era
mi costumbre, entregarme a
di el primer sorbo como sí no
debía llevar y, iAy!, me llevó, fue
pasar un rato sin prisa ni mayor
estuviera temblando de ansiedad
direct amente al Psiquiátrico. Dos
preocupación en el lugar, cuando
y como si no sospechara que
explicaciones; dos instrucciones.
con toda claridad vi cómo una
de un minuto a otro podía ser
Era afrentosamente claro qu e
abeja se posaba en el bocado de
atrozmente picada por una abeja, si
el ataque de risa, del que yo
pan
dulce que la señora en la
no dentro de la nariz, pues habría
había sido presa al ver sufrir a mí
mesa frente a la mía estaba por
sido una coincidencia demasiado
hermano at acado por una abeja,
introducirse a la boca. No grité
extraordinaria, inmerecida por
no había sido una respuesta que
por no precipitar nada; pero
una persona como yo; quizás sí en
pudiera atenderse con ningún tipo
había quedado tan atónita ante
los labios, para que me los sellara
de primeros auxilios; a todas luces
el desenlace que presenciaba que
y me impidiera reírme y, menos,
había sido un brote de locura vil
estuve a punto de desvanecerme y
soltar la carcajada. Pasara lo que
que, como todo brote de locura vil,
caer de la silla.
pasara, no debía echarme de cabeza
no debía ser atendido sino con los
Sin embargo, para mi sorpresa,
frente a Jennyzfessy, que hasta ese
extremosos métodos y las radicales
la
señora cerró los labios, bajó
momento podía haberme tildado
técnicas usuales de la psiquiatría,
lentamente al plato el bocado de
de una cliente rara pero, nunca,
métodos y técnicas que tocaba a los
pan dulce con la abeja encima y,
de una pobre enferma, que en el
psiquiatras y a nadie más aplicar
con una sonrisa y un asomo de
fondo de mi esencia más profunda
nada menos y nada más que a los
risa casi provocada por la ternura,
es lo que soy, una loca, una loca de
locos viles, y en este caso, a mi
como ante un gesto inconsciente
atar, por más que la mayor parte
Por temor a que Jenny/Jessy
pero gracioso de un bebé, un gato o
del tiempo, especialmente cuando
entreviera la verdad detrás del
un perro, dejó que la abeja comiera
estoy en público, logre pasar por
incidente de la abeja que había
o sorbiera ese bocado de pan dulce
una mujer cuerda, tranquila y
picado a mí hermano dentro de la
cuanto quisiera mientras que ella
sensata.
nariz, fingí con.fiar en la con.fianza
partía otro bocado de pan dulce y
Sin embargo, y por fortuna
con la que la joven mesera me
se lo llevaba deleitablemente a la
para la humanidad, no toda la
invit aba a sentarme en la terraza
boca, sobre la lengua, sin necesidad
gente es ni está loca. Hay personas
y t omarme un café; fingí ser
de mordérsela entre los dientes. e
que en público y en privado son
indiferente al imparable zumbido

POR TEMOR A OUE IEMMY/IESSY EMTRE•

A la letra

pertinente, hubieran eliminado
de raíz a las abejas, le pregunté a
Jenny/Jessy cómo sabía o por qué
conocía ese truco o mecanismo
labiodental de defensa que protegía
a -roda prueba a la posible víctima
de un piquete de abeja. Sonriente y
tranquila, Jennyzfessy me contestó
que ella y su hermana desde chicas
habían tenido abejas como mascotas,
de modo que conocían sus hábitos
bien y las abejas nunca las habían
picado. Le confié que a mi tampoco,
pero que en cambio una vez babia
sido testigo de un incidente tan
espantoso con abejas que, si quería
saber, prefería no arriesgarme
nunca, o nunca más, a ser víctima
de semejante horror.
Para explicarme, le conté que,
pocos meses atrás, precisamente mi
hermano, al señalar a los bomberos
en qué rincón de la terraza se
encontraba el nido - ¿es el término
correcto?- de abejas que debían
eliminar, había sido perversa y
ferozmente picado por una de
ellas que, avispada, vengativa y sin
clemencia voló directamente hacia
él y se le metió en la nariz. "No
olvido -referi a Jennyz)'essy- los
gritos que daba mi hermano"; era
evidente que el dolor que sufría era
tal que le impedía razonar, pues no

76

• IIÁRIIARA IACOIIS

le permitía ni siquiera expresar qué
le había sucedido; no le daba lugar
ni siquiera a simplemente exclamar
"Me picó una abeja". Desesperado,
se llevaba las manos a la cara, a
la nariz, veía al cielo y gritaba y
gritaba, "iAy! iAy!". Sin consultarlo,
de inmediato llamamos a una
ambulancia y sin pensarlo dos
veces lo llevamos a Urgencias del
hospital más cercano a la casa.
Por supuesto, callé frente a
Jessy/Jenny cuál había sido mi
verdadera reacción ante el horrendo
suceso; no podía contarle a ella ni
a nadie cómo, al ver a mi hermano
en ésas, al oírlo gritar y gritar, yo
había sido presa de un ataque de
risa -que se repite cada vez que
recuerdo el vívido accidente- tan
desatado e incontrolable que me
había resultado imposible cortar.
Veía correr a mi hermano, lo oía
gritar, lo contemplaba llevarse
las manos a la cara inútilmente y
en vez de auxiliarlo, yo no hacia
más que reír, reía y reía. La verdad
era que yo no había llamado a la
ambulancia, pues quien la tuvo
que llamar, dada mi propia crisis,
fueron los bomberos. Y no pidieron
una, sino dos ambulancias.
No referiré nunca a nadie que
mientras que una, con toda razón,

77

�Letras al margen

P

ero en ocasiones creo que mi cerebro me engaña y no es verdad
que en otra época permanecí en un solo sitio: un pueblo lejano
lleno de gente conocida. De ser así, he estado siempre en el
camino, en medio de ninguna parte, entre las siluetas fugaces de quienes,
de pronto, dirigen una mirada indiferente a mi paso. No importa que los
sueños me hablen de una casa de piedra, un sembradío y un arroyo casi
seco, o de una madre muerta poco antes de la partida de su único hijo,
o de un padre apenas entrevisto en los primeros pliegues de la niñez,
desaparecido más tarde allende la frontera, como se esfuman las nubes
tras las montañas: por el empuje del viento.

e ED•ARDO AMTOMIO PilRA

Ciertas noches cálidas, bajo
las temblorosas constelaciones,
consigo atisbar en mi memoria
-en lo que resta de ella- un rostro
cuya sonrisa es signo de afecto.
Otras noches mis tímpanos creen
percibir el eco de un nombre, acaso
el que llevé en una edad remota,
pronunciado con ansiedad por
labios de mujer. Mas el rocío de las
madrugadas me trae un sabor de
lágrimas de despedida, y entonces
me da por reinventar una tarde en
que opté por dejar la casa, el pueblo,
la memoria feliz de los primeros

78

años, para seguir las pisadas del
autor de mis días. Era la hora del
crepúsculo y había una joven junto
a mí en la salida del pueblo. Si Sus
brazos acogedores se amoldaban
a mi espalda. Su calor me decía
quédate, aquí serás feliz. Pero yo no
pensaba sino en el sendero que se
extendía interminable ante mi vista.
¿Existirá ese lugar al que
algunos llaman la frontera? Me lo
he preguntado por años, y se lo
pregunto a todo aquel con quien
me encuentro. En los inicios de
este viaje, cuando caminaba por

áridos llanos y las montañas apenas insinuaban sus contornos en la lejanía,
con frecuencia me rebasaban largas caravanas cuyos guías confiaban en
alcanzar muy pronto su destino. Luego, conforme transcurrían los meses,
éstas se extinguieron y ya sólo me topaba con algún caminante solitario
como yo que me decía que los confines del país no estaban lejos, que no
perdiera la esperanza, que la riqueza me aguardaba al otro lado de un río
con dimensiones de lago, o una laguna con aspecto de mar, no recuerdo con
exactitud ¿Riqueza?, me preguntaba yo al ver sus andrajos, su rostro cansado,
su expresión hambrienta. Yme alejaba de él sin decir nada.
Durante su enfermedad, mi madre mencionó una nación de hábitos raros,
ciudades de oro y dioses crueles, cuya lengua resulta incomprensible. Un reíno,
aseguró, protegido por muros y ríos andúsímos, con un ejército diestro en
impedir la invasión de los bárbaros de piel oscura. Al notar en mi semblante
que no entendía sus palabras, aquella moribunda, mi madre, me explicó con
voz tierna, como si yo aún fuera el infante que buscaba su regazo: Los bárbaros

79

somos nosotros, hijo. ¿y mi padre?,
pregunté de inmediato. &amp;l es un
bárbaro también? Asintió con sus
escasas fuerzas, y con sonrisa triste
añadió que a pesar de la muralla, el
agua y los soldados, desde tiempos
antiguos muchos de los nuestros
traspasan el límite con el fin de
perderse en las ciudades áureas del
país ajeno.
Esta charla, que sólo retengo
en sueños, me da ánimo para
continuar unos meses, y la inercia
los transforma en años. Pero
cuando el frío arrecia y convierte

�mis pies en dos pesadas piedras,
cuando el sol se llena de odio y
quema con furia tal que mi piel se
ennegrece en instantes, cuando
los campesinos rehúsan compartir
conmigo el pan, o cuando la sed
seca hasta mis ojos impidiéndome
ver los escollos del camino, siento
el impulso de abandonar la marcha,
hablo conmigo y me digo es inútil
seguir, nunca encontrarás lo que
buscas, vuelve. Aunque, ¿volver
a dónde? Y golpeo mis sienes con
los puños obligándome a recordar.
'i grito. Increpo a las montañas y
a los valles. Insulto a los desiertos
que escuchan impasibles mis
reclamos. Pateo el agua de los ríos
por haberme diluido la memoria.
Y lloro. Cuánto he sollozado de
desesperación, dolor, ira, mientras
me repito que tal frontera no es
sino una ilusión, una esperanza
vana, un embuste creado por
quienes necesitan tener fe en
otros mundos, un cuento que las
madres han inventado con objeto
de explicar a los hijos la ausencia
de los padres. Mas estos arrebatos
pasan rápido y el deseo de retomo
se me apaga, pues no encuentro
en mi interior las referencias
suficientes para saber quién soy y
de dónde vengo.
En otra época lo supe, de eso no
hay duda. Pero he atravesado tantos
ríos que las escenas de mi pasado
se han ido deslavando hasta perder
el color, la nitidez en los trazos, el
timbre de las voces. Antes, cuando
todavía era joven y transitaba
regiones desérticas donde la lluvia
y la vegetación constituían una
promesa incumplida, la nostalgia
mortificaba mi alma por las
noches y repasaba mis recuerdos.

Ya dormido, los sueños eran un
adelanto de los sitios que pronto
visitarla, como si la mente los
lanzara de vanguardia anticipando
mi llegada. Así, vivía en el pasado
y el futuro a la vez. Sin embargo,
después de cruzar a nado el primer
río de ancho cauce algo sucedió
dentro de mí: por un tiempo
tuve la sensación de caminar en
círculos, sin alejarme del origen y
sin acercarme a la meta. También
perdí casi todos mis recuerdos, y
los sueños enloquecieron ocupando

o supo responder. Busqué entonces
en el café a los viejos sabios y cada
uno de ellos ensayó una respuesta.
Ajustándose los quevedos para ver
mejor la lejanía, el maestro de la
escuela habló de semanas de viaje
a través de desiertos calcinantes y
cumbres escarpadas. El alcalde frotó
sus corvas rígidas y sugirió meses
de ardua caminata. El sacerdote
murmuró la palabra años una y
otra vez, como si salmodiara una
plegaria. Sin embargo, el más viejo
de todos, de quien se aseguraba que

PEOR AÚNI EL CAMINO NO SÓLO ES INFINITO:
ES UN SER YIYO. UN DIOS IRACUNDO OUE NO
SUELTA LO OUE ENCUII.E. POR ESO LOS SE•
DENTARIOS OUE MORAN A SU YERA DESCON•
FÍAN DE ÉL Y SE UMITAM A OBSERYil A LOS

..

TRAMSEUMTES COMO OUIEN CONTEMPLA LA
DICESTIÓN DEL ALIMENTO A TRAYÉS DE UN
EMREYESADO IMTESTIMO.

su lugar. Desde entonces sólo
tuve memoria al dormir, siempre
en imágenes ocres, difusas,
susurrantes. ¿Son recuerdos, o
simples resonancias falsas de la
época en que aún podía recordar?
No lo sé. Aunque hay algunas de
esas imágenes en las que creo.
Antes de emprender el viaje fui
con los jóvenes de mi edad al billar
del pueblo. En tanto jugábamos una
partida, les pregunté cuánto había
de caminar para alcanzar la orilla
del país. Sin despegar los labios,
me miraron como se mira a los
locos: con una mezcla de lástima y
repulsión. Insistí, y ninguno quiso

80

había gastado la juventud de país
en país, me tomó de los hombros,
echó su aliento agrio encima de
mi rostro, y mirándome desde sus
acuosas pupilas me dijo que debía
estar preparado para un periplo que
duraría toda mi existencia. Igual
que el de tu padre; aunque tú no
dejas un hijo que después vaya tras
de ti No he retenido bien el resto de
sus palabras, pues en mis sueños su
voz es apenas un susurro. Mencionó
un gran río de aguas violentas, algo
sobre la memoria, y extendió el
brazo hacia el norte. Luego me dio
la espalda y fue a descansar al lado
de los otros ancianos.

No le creí. De haberlo hecho,
jamás habría partido. Pero hoy,
después de fatigar durante años la
tierra con las plantas de los pies,
estoy seguro: el viejo sabio dijo
verdad. Peor aún: el camino no
sólo es in.finito: es un ser vivo. Un
dios iracundo que no suelta lo que
engulle. Por eso los sedentarios
que moran a su vera desconfían
de él y se limitan a observar a los
transeúntes como quien contempla
la digestión del alimento a través
de un enrevesado intestino. Un
dios caprichoso. Cuando lo desea
se ramifica, multiplicándose en
veredas y senderos, para más
adelante reunir sus brazos de
nuevo en uno solo, en zigzag a
r atos, ahora recto, enseguida
curvo, ascendente o descendente.
Transfonna el paisaje a sus flancos
según su arbitrio: arena yerma del
llano, selvas rumorosas, lamerías
erizados de cactos y magueyes,
valles lacustres, despeñaderos,
planicies y hondonadas. Y si se le
agotan las opciones, inicia otra vez.
Cuando siento que avanzo
por un paraje recorrido con
anterioridad, echo mano de toda
mi concentración para escrutar
en tomo mío los árboles, el
ganado, las aves, las cabañas de
los lugareños, las nubes, hasta
convencerme. Nunca antes caminé
por aquí, me digo aliviado. En
esas ocasiones incluso he pensado
que mi destino está cerca, y
creo vislumbrar adelante, a lo
lejos, la figura de mi padre ( no
lo conocí, es cierto, mas imagino
una traza semejante a la mía). Y
entusiasmado desvío mis pasos y
me acerco a alguna vivienda lleno
de esperanza, aunque también con

actitud suplicante, temeroso de
no ser comprendido, mordiendo
la vergüenza al presentir en los
ojos de los extranjeros el asco
que debe provocarles mi notoria
barbarie. Pero en cuanto reparo
en su piel oscura y escucho con
claridad sus palabras de rechazo,
me doy cuenta de que hablan mi
lengua y comprendo que sigo en
mi país. Sus voces suenan con
un tono diferente al de la mía tan
sólo porque somos de pueblos
distantes. Decepcionado, me alejo
.fingiendo que no les entiendo, o
respondo a sus agresiones con
algún insulto aprendido de niño,
o ya de adulto en cualquier región
remota, y retomo el camino con
la seguridad de encontrar, en
mi siguiente parada, personas
cordiales, caritativas con un
peregrino que viene de tan lejos.
Y las piernas me impulsan a
continuar como si respondieran
a una voluntad ajena, superior.
Tal vez la del camino mismo. Yo
obedezco, aunque mis zancadas
sean más lerdas cada día, porque de
un tiempo a esta parte he empezado
a sentir cansancio. ¿Será que estoy
envejeciendo demasiado rápido?
¿Qué la continua postergación
de mi arribo a la frontera por fin
aplastó las últimas esperanzas
que había en mi? Quizá. Y la
ausencia de memoria que obnubila
mi entendimiento es otro peso
sobre la espalda que entorpece las
extremidades. Sin remembranzas
nítidas el pueblo, la casa de piedra,
los ancianos sabios, mi madre y
aquella joven que fue a rogarme
que no me fuera me resultan
lejanos en extremo, pertenecientes
a una época nunca ocurrida. No

81

puedo creer en su existencia. De
la de mi padre también poco a
poco he comenzado a dudar. Ha
desaparecido de mi horizonte.
Desde hace semanas, o meses,
nadie me visita por la noche. En
lugar de las imágenes del sueño,
al dormir me invade una agitación
intensa, angustíante, vacía.
No llegaré nunca. Los latidos
sin ritmo del corazón me lo
anuncian segundo a segundo.
Seguiré andando hasta el último
instante, cuando la muerte venga
a arrebatarme de las garras de este
sendero. Pero antes mi memoria
quedará tan limpia como las dunas
del desierto tras el soplo del viento
matutino. Lo sé porque ya se huele
en la atmósfera la humedad del
próximo torrente. Allá delante
su superficie espejea los rayos
del sol con un murmullo sordo
que apaga todos los sonidos. No
parece mar, ni laguna ni río, sino
tan sólo agua, mucha agua. Avanzo
decidido hacia ella mientras me
voy despojando una vez más de
la ropa, de los pensamientos, de
mi vida entera. Al otro lado se ve
una pequeña sucesión de cerros
escarpados que alguien podría
confundir con una muralla, sus
árboles lucen enjutos, con el
tronco desnudo de ramas y follaje,
como lanzas altas. Entro al caudal
y mis pies agradecen la frescura
hquida. Antes de sumergirme dirijo
la vista al frente, distingo una franja
de tierra ancha y serpenteante que
asciende entre dos de los cerros,
y me embarga una alegría serena.
Ahora lo sé: cuando alcance la orilla
opuesta, sin nada que me retenga en
el pasado, encontraré sin problema
el siguiente tramo del camino. •

�EL ZOMBI NA PASA•
DO A REPRESEMTAR
AL OTRO: EL EMEMI•
CO IMSIDIOSO COM
EL OUE MO SE PUEDE
MECOCIAR MI

SI•

OUIEli RADMAR
Y ATACA CUANDO
MEMOS SE ESPEIIA.r
O BIEM SE NA COM•
YERTIDO

EM EL
PRETEXTO PARA
METAFORIZAR LAS
CRISIS ECOMÓMI•
CAS CLOBALES.

e .u.llEltTO C■lllül.

L

os zombis, tal corno se les
representa en la cultura
popular del presente, son
seres humanos desprovistos de
conciencia, violentos e incontenibles, que atacan solos o en
grupos a otros seres humanos y
si no los matan los contagian, convirtiéndolos en nuevos zombis.
Aparecen en muchas lústorias
diferentes en todas las artes y
medios contemporáneos y son,
esencialmente, iconos de lo que
suele llamarse ciencia ficción o
-para usar un término menos
viciado- narrativa especulativa:
aquella porción de la narrativa
a secas que se dedica a imaginar
otras posibilidades de existencia de las sociedades y culturas

humanas a partir de sus condiciones presentes.
La transformación que sugieren los zombis suele ser la misma sin importar de cuál de sus
incontables versiones se trate:
el argumento más común de sus
historias es que su aparición
(que con frecuencia se describe
como "invasión", "plaga", "epidemia" o incluso "apocalipsis")
causa la destrucción de un orden social en apariencia estable,
que se vuelve insostenible
cuando grandes porciones de la
población se contagian, dejan
sus labores cotidianas y en cambio se empeñan en la destrucción. Quienes no se han contagiado y sobreviven a los ataques

82

-los humanos "normales" o "sanos"- deben enfrentar nuevas
condiciones de existencia, más
precarias e inciertas, y adaptarse
para sobrevivir: aprender nuevas
habilidades, crear nuevas costumbres y comunidades.
Esto es así a pesar de que el
zombi tiene su origen lústórico
en el culto vudú haitiano, y por
lo tanto es, en principio, un personaje claramente sobrenatural.
Pero es que el zombi se vuelve
popular justamente a medida que
va perdiendo la cualidad mágica
-su origen como muerto resucitado por un heclúcero- que
tiene en el vudú. El proceso se
da a lo largo de varias décadas, a
medida que el zombi se integra

en los medios masivos de lengua

inglesa. El momento crucial de la
transformación es el lanzamiento
de La noche de los muertos vivientes
de George A. Romero (1968), la
primera cinta moderna de zombis. Aunque en ella la palabra
zombi no se utiliza, y Romero
tiene influencias de personajes
sobrenaturales como los vampiros de Soy leyenda de Richard
Matheson (1954) o los fantasmas
de Carnaval de las almas de Herk
Harvey (1962), los elementos fundamentales de la trama "clásica"
del subgénero se establecen en la
película, incluyendo el aspecto y
comportamiento tlpicos del zombi, la idea de la invasión, el énfasis
en los esfuerzos por sobrevivir de

la población no afectada por el
contagio y una idea crucial: que
la catástrofe es siempre un accidente, o por lo menos un proceso fuera de control. El zombi,
en las versiones que siguen a
Romero, deja de lado a todos sus
precursores y se vuelve un mito
moderno: un representante del
caos que amenaza a una sociedad
compleja.
Esta imagen podría parecer
muy estrecha, pero ha permitido
que el zombi se adapte fácilmente a las preocupaciones de
diferentes épocas. En sus primeras décadas, los zombis reflejan
la amenaza de una guerra nuclear -un miedo constante de
muchos lugares en Occidente- y
su aparición se explica como un
efecto de un derrame de desechos
nucleares o algún accidente similar; más cerca del siglo XXI, con
el reconocimiento del sida como
una epidemia global, el zombi es
un enfermo, victima -aunque
también vector- de algún virus
mortífero; en años recientes, tras
los atentados terroristas del 11
de septiembre de 2001, el zombi
ha pasado a representar al Otro:
el enemigo insidioso con el que
no se puede negociar ni siquiera
razonar y ataca cuando menos se
espera, o bien se ha convertido en
el pretexto para metaforizar las
crisis económicas globales: hay
muchas lústorias recientes que
retratan las consecuencias de la
catástrofe zombi y enfatizan, entre ellas, la pérdida del bienestar
y las comodidades de los países
desarrollados (la mejor de estas
historias tardías es probablemente una novela: Guerra Mun-

83

dial Z de Max Brooks [2006], que
dio lugar a una adaptación cinematográfica mediocre pero es un
libro inteligente y audaz).
Todas estas visiones del zombi, por supuesto, fueron creadas
en el mundo de habla inglesa y
sobre todo en los Estados Unidos. El zombi es, al menos en este
momento, un icono de la cultura
mediática estadounidense, que
sigue aspirando a ser la base de
una monocultura global y que exporta, casi siempre con éxito, sus
propios intereses a otros países.
Sin embargo, esta exportación
es cada vez más problemática, y
en el apartado de las lústorias de
zombis, como en el resto de los
subgéneros producidos mayoritariamente desde el mundo
de habla inglesa, no sólo hay un
agotamiento creciente de argumentos y personajes sino una
limitación deliberada, y cada vez
más dificil de mantener corno una
forma viable de explotación comercial, de las posibilidades narrativas de personajes y mundos
narrados. Con esto quiero decir
que el zombi globalizado tiene
cada vez más dificultades no sólo
para impresionar a su "mercado
meta" sino también para ir más
allá de él, al resto de los habitantes del mundo. Esto pasa siempre
que una moda se agota, por supuesto, pero en el caso del zombi
parece que podria ocurrir algo todavía más interesante: que el icono fuera subvertido, apropiado,
reclamado por personas y culturas
más allá de las que se consideran sus
actuales propietarios.
Están las películas paródicas
como la cubana Juan de los Muertos

�(2010) de Alejandro Brugués, pero
también las que se toman en serio y
además introducen innovacíones en
la historia base de Romero, como
la canadiense Pontypool (2009) de
Bruce McDonald, que retoma la
idea de la infección pero la sitúa
no en un virus sino en las palabras,
como ún misterioso trastorno del
inconsciente colecúvo, y crea así
una versión contemporánea de la
idea de la "enfermedad del lenguaje".
Estas películas, desde luego, están
fuera del sistema de producción
de las grandes empresas de medios
globales.
Y está también el hecho de que
el zombi, como metáfora, puede
ser mucho más rico de lo que el
cine, la literatura, los cómics y los
juegos en general hacen parecer.

En México, por ejemplo, el uso
más común de la palabra zombi es
político e insultante: la derecha
conservadora lo introdujo a
mediados de la década pasada
como un calificativo que dar
a los opositores de izquierda,
justamente equiparándolos a
la visión habitual del zombi
en la cultura estadounidense:
parásitos o destructores sin
conciencia, empeñados sólo
en el caos. (Esa visión es en
el fondo, de hecho, puritana y
clasista.) Pero no solamente
el uso de la figura del zombi
ha sido más diverso y festivo
en México, sobre todo en el
cómic y la literatura, sino
que nuestra propia cultura
podría reinterpretar el zombi,

84

apropiárselo sin pudor, y llevarlo
en varias direcciones de lo más
interesante. Los zombis, por
ejemplo, podrían no ser el Otro,
sino nosotros mismos, la sociedad
en su conjunto o por lo menos el
"pueblo llano", sistemáticamente
excluido e incluso atacado
por los poderes fácticos. Los
zombis, también, podrían ser
otros Otros: de hecho - muy
retorcidamente- podrían ser
los habitantes del Primer Mundo
vistos desde afuera, con énfasis
en su voracidad consumista y su
abuso de los recursos naturales
del mundo.
Habrá que ver si hay creadores
que retomen estas ideas, o que
creen otras, y que pongan en otra
ruta el trayecto del zombi. •

��Lo que sorprende de la nitidez de estas fotografías,
bien, estos paisajes son como la visión del día después, el
de su particular coloración, de la altura desde la
mundo sin humanos, enterrando o ahogando las últimas
que se obtuvieron, del espacio que abarcan, de sus
huellas del quehacer artificial que un día pretendió
dimensiones como objeto, de las nubes que se abren
competir o bien substituir al mundo natural del que, iay!,
para dejar ver la cresta de las montañas, sus texturas,
bien poco sabemos.
lo caprichoso de sus formas, o de las otras que navegan
El que la sombra del propio fotógrafo aparezca en la
por cielos interminables, de la variedad de matas,
composición final (como en Pino dd copete, La silla, Sella
cactos, árboles y demás
portus, Solticiales con huella)
plantas, de su manera YIÉNDOLO BIEN, ESTOS PAISAJES durante mucho tiempo
de habitar en laderas, SON COMO LA YISl6N DEL DÍA se consideró un error de
cumbres o cañones,
principiante, un error que
de las luces y sombras DESPUÉS, EL MUNDO SIN HU• obligaba a desechar la toma
que dan volumen y MANOS, ENTERRANDO O ANO• hecha pues a todas luces se
crean perspectivas, es la
trataba de una intromisión
CANDO
LAS
ÚLTIMAS
HUELLAS
intrincada relación que
inesperada que no formaba
guardan entre sí éstos y DEL OUENACER ARTIFICIAL OUE parte del motivo frente a la
muchos otros elementos;
UN DÍA PRETENDl6 COMPETIR cámara, que no habia sido
paisajes que relatan,
reconocida a tiempo, y por
que muestran, una O BIE" SUBSTITUIR AL MUNDO tanto, prevenida por el ojo
interminable y compleja NATURAL DEL OUE, iAY!, BIEN inexperto del fotógrafo(a)
red de relaciones entre
amateur. No obstante,
el arriba y el abajo, el POCO SABEMOS.
para algunos otros llegó a
espacio y la masa, la
representar algo asi como la
claridad y la penumbra, lo vegetal y lo terrestre, el detalle
prueba irrefutable de la presencia del fotógrafo en aquel
y el todo, lo pétreo, sólido y material de la montaña, y lo
acontecimiento, lo que reafirmaba el carácter testimonial
tenue, ingrávido e inasible de la atmósfera, ni uno sólo de
de la fotografía y su operador. Para los investigadores,
estos elementos, dentro de estas magnas descripciones
estas incómodas sombras son una fuente inagotable de
del espacio, tendría sentido si no es interactuado con
información que permite, entre otras cosas, ubicar en
todos los demás, y allá, en el fondo, al final, sobre el
tiempo, espacio y autoría, las imágenes que las poseen.
polvo acumulado en el valle, aparece
como grosera cicatriz, como huella
de herida mal cerrada, la ciudad
o mejor dicho el detritus material
de la voracidad ingobernable del
hombre. Aunque asimétrica, esta es
la relación central que nos dejan ver
estos paisajes, naturaleza y cultura,
naturaleza y artificio, naturaleza y
hombre. De hecho hay imágenes que
nos invitan a explorar esta relación

(Occultus,Mitra-Talpus, Nidus. Visionis
Montanea) sólo para que nos demos
cuenta de la magnitud de uno y otro
elemento, y cómo es que, por tanto,
poco o nada tenemos que hacer con
respecto a la naturaleza. Viéndolo

88

ahí, ni siquiera el deseo
de cambiar el mensaje a
través de la transformación
virtual que sufre el cuerpo
físico al convertirse en
luz bloqueada , estas
imágenes más bien nos
indican la desaparición
de la materia humana al
fundirse en la naturaleza.
La sombra que vemos en
estas fotografías, no trata
de Roberto Ortiz, sino que
es la simbolización de la
relación del hombre con su
medio ambiente, el natural
y el creado artificialmente;
Así, Roberto Ortíz se suma a LA SOMBRA OUE más aún, estas fotografías tratan
sí sobre esa relación, pero desde
una larga nómina de autores que YEMOS EN
ESTAS
el punto de vista de la reflexión
han hecho de su sombra parte
de su obra, o mejor aún, que FOTOCRAFÍAS, NO que el hombre lleva a cabo de ella,
del cuestíonamiento que se hace
han permitido, facilitado,
TRATA DE ROBERTO sobre lo que conocemos, de lo que
provocado, que su sombra esté
presente en muchos de sus ORTIZ, SINO OUE ES sabemos de ella.
Son otros autores los que
trabajos. A la idea testimonial LA SIMBOLIZACIÓN
han
visto en la cámara y sus
de la sombra se le agregan
DE
LA
RELACl6N
consecuencias, las imágenes
otros fines, desde certificar la
autoría de la obra, reafirmar la DEL NOMBRE CON fotográficas, una ilustración de la
ubicuidad del fotógrafo, salir del SUMEDIOAMBIEMTE. caverna de Platón. Recordemos
que el filósofo griego emplea esta
anonimato, hasta los estéticos
alegoría para explicar los dos
y experimentales. Lartígue ,
tipos de conocimiento a que tenemos acceso, el
Eastman, Rodchenko, Frank, Fríedlander,
de los sentidos que sólo nos ofrece la apariencia
lturbide, entre otros, suelen permitir esta clase de
de las cosas, y el de las ideas o verdadero que sólo
intromisión en algunas de sus imágenes.
se alcanza por medio de la razón. La historia de
A diferencia de ellos, que habiendo aprendido
la humanidad (los hombres encadenados, vueltos
cómo, cuándo y dónde dar cabida a su propia
hacía la pared de la caverna, viendo únicamente
sombra o la de los que se encuentran fuera de
las sombras de los objetos que se proyectan fuera
la toma, las emplean como autorretrato, firma ,
de su visión) nos ha condenado a creer que son
documento, o indagación de los efectos de luz y
las apariencias, las sombras, las cosas mismas,
forma, Roberto Ortíz parece renunciar a todas
las verdaderas. Uegar a conocerlas requiere de un
ellas para intentar algo diferente con estas
enorme esfuerzo de liberación que ha de traducirse
imágenes. Sabemos, por obviedad, que se trata de
en la contemplación de las ideas, que son el único
él (difícilmente podría ser otra persona), pero no
conocimiento cierto del mundo.
hay en ellas -en estas fotografías- protagonismo
Susan Sontag, titula, precisamente, el primer capítulo
o reafírmacíón del yo, tampoco la intención d e
de su libro Sobre lafotografia, "En la caverna platónica":
dar a conocer que él , en particular, estuviera

89

�FOTÓCliFOS COMO ROBERTO ORTIZ RECLAMA.M EL DERECHO DE IM•
YOCA.R LA. ÉTICA., OUE YA. IMPLÍCITA. EM EL ACTO DE FOTOCRA.FIAR,
PA.li PRESEMTA.R Y LECITIMA.R SU TRABA.JO.
La humanidad sigue irremisiblemente aprisionada
en la caverna platómca, siempre regodeándose
-costumbre ancestral- en meras imágenes de
la verdad. Pero educarse mediante fotografías
no es lo mismo que educarse mediante imágenes
más antiguas, más artesanales. Por de pronto,
son muchas más las imágenes que nos rodean
exigiéndonos atención. El inventario se imció en
1839 y desde entonces se ha fotografiado casi todo,
o así parecería. Esta avidez misma de la mirada
fotográfica cambia los términos del confinamiento
en la caverna, nuestro mundo. Al enseñarnos
un nuevo código visual, las fotografías alteran y
amplían nuestras nociones de qué vale la pena
mirar y qué tenemos derecho a observar. Son una
gramática y, aún más imponante, una ética de la
visión. Por último, el resultado más importante de
la empresa fotográfica es darnos la sensación de
que podemos apresar el mundo entero en nuestras
cabezas, como una antología de imágenes.

He querido reproducir por completo el primer
párrafo de ese apartado porque en él prácticamente
están contemdos todos los puntos que hemos venido
tratando, como los que han de cerrar estas líneas.
Es verdad, como dice Susan Sontag, que la masiva
presencia de la fotografía ha cambiado nuestra noción
de qué es lo que vemos, su alcance y resultados, pero
también que fotógrafos como Roberto Ortiz reclaman
el derecho de invocar la ética, que va implícita en el
acto de fotografiar, para presentar y legitimar su
trabajo.
Como en el caso del cuestionamiento que
presentamos al inicio de estas líneas, la caverna de
Platón puede ser recompuesta una y otra vez sin que
su enseñanza fundamental se vea comprometida o
alterada. Para nuestro caso las imágenes fotográficas
de Visionis Montanea son una parte apariencia, pero
también son igualmente evidencia, prueba de la

relación que hemos señalado entre el hombre y la
naturaleza. Es decir, son re~presentaciones de un
conocimiento incompleto e incierto de una relación
verdadera, e incluso de una relación indicial. En tanto
que las fotografías de las sombras, Huellas en el paisaje,
encuentran su sentido al ver, primeramente, en las
sombras la re~presentación de ese conocimiento o,
más bien, la de su ausencia; su proyección -la de la
sombra- o mejor dicho su deseo por reducirse a uno
sólo con su entorno, es, a su vez, la re~presentación
de la liberación del hombre de sus ataduras, del
encadenamiento al que lo someten los sentidos, y el
acceso a un saber completo de la relación que debe
guardar con la naturaleza.
Si nos fijamos bien, La silla es elocuente en este
sentido. Se trata de un panorama que, generoso, se abre
a nuestra contemplación. Aquí, el horizonte ausente
en otros grupos se pierde en la lejanía disfrazado de
franjas, girones y cúmulos de nubes; entre la montaña
y el infinito -horizonte y cielo-, allá en lo más bajo
se extiende la mancha urbana, esa costra creciente
sobre la tierra del valle. Más acá, en el primer plano,
pequeña, la sombra de nuestro único saber parece
meditar sobre el paisaje y las múltiples relaciones que
suceden y pueden suceder entre sus tantos elementos;
se pregunta, quizás, por qué nuestro conocimiento
no ha sido mayor, por qué no hemos logrado conocer
cuál debiera o cómo debiera ser nuestra relación con
la naturaleza, porque no es algo más que una sombra,
una apariencia.
Si esta es la pregunta a que nos lleva la lectura
de estas fotografías de Roberto Ortiz Giacomán,
entonces creo tener, por fin, la respuesta a la cuestión
que planteara Guillermo Schmidhuber: no, no se
puede conocer la naturaleza a través de la mirilla de
una cámara fotográfica (lo que obtenemos, lo que
observamos, siempre serán apariencias), pero el acto en
sí mismo, el mirar por la mirilla, si puede representar
nuestra aspiración de lograrlo algún día. •

90

�• l•LIEffE ■ERTROM

Si el enfoque de Tinguely
bicicleta de mecanismo
LE OTORCA A LO CATALOCA•
se relaciona con la investigmuy complejo. ¿Sirve para
DO
COMO
FAMILIAR
Y
BAMAL,
ación del nuevo realismo, es
remontar el tiempo, para
principalmente
a través del
desplazarse en el espacio,
UMA DICMIDAD CEMERALreciclaje artístico de objetos
para volar? Sea cual sea
MEMTE RESERYADA A LOS 08• fortuitos. Chacotero sincero
su función, parece salida
en busca de inspiración,
directamente del cerebro JETOS PRESTICIOSOS, DÁM•
de un científico loco o de
DOLES A ESOS MATERIALES adquiere en el mercado de
pulgas o consigue en los
un mecánico iluminado.
RECUPERADOS
UMA
SECUM•
tiraderos públicos algunas
Nos recuerda las
máquinas inventadas y
DA YIDA AL CREAR LA BASE piezas de viejas máquinas
rotas, abandonadas. Le
dibujadas por Leonardo
Y
EL
SOPORTE
DE
UMA
MUEYA
otorga a lo catalogado como
da Vinci en los siglos XV
familiar y banal, una digniy XVI. Este artista del CRliCIÓM.
dad generalmente reservada
Renacimiento es conocido,
a los objetos prestigiosos, dándoles a esos materiales
entre otras cosas, por su polivalencia y su espíritu
recuperados una segunda vida al crear la base y el
universal como pintor, ingeniero, filósofo, inventor,
soporte de una nueva creación. Sin embargo, rápidapoeta... Sus creaciones son muestra -a la vez- de
mente establecerá Tinguely su distancia con el nuevo
una gran sensibilidad artística, inventiva excepcional
realismo que encuentra esencialmente teórico y cary grandes conocimientos técnicos. El maestro italiano
ente
de unidad y legitimidad efectivas... según puede
es un modelo admirado y una referencia inevitable
verse en el trabajo de los artistas que lo componen.
para el artista suizo Jean Tinguely (Fribourg, 1925Berne, 1991), quien realizó en 1938 esta escultura
LA. .,,DESMA.TERIA.LIZACIÓM DEL ARTE"
intitulada Última colaboración con Yves Klein.
EL USO DE OBJETOS COTIDIANOS CON EL
FIM DE ROMPER LA. BARRERA. ENTRE EL
ARTE Y LA. YIDA

iLA. ESC.LTURA SIRYE PARA REMONTAR
EL TIEMPO, PARA DESPLAURSE EN EL
ESPACIO, PARA YOLAR?

U

na escultura colorida, elegante aunque
imponente, se presenta ante nosotros. Se
compone de una profusión de elementos
heterogéneos y familiares. Barras de hierro, espejos,
paneles, rampas con bombillas, un ventilador o

incluso pintadas ruedas de madera aparecen como
piezas mecánicas de un ensamblaje. Múltiples líneas
verticales encuadran y estructuran este conjunto de
formato horizontal, salpicado por las variadas ruedas
dispuestas a todo lo largo y en ambos extremos. Estas
ruedas hacen que el espectador vea en esta máquina
un eventual medio de transporte desconocido y
extraordinario, nacido de la imaginación del artista.
La escultura se asemeja a una especie de gigantesca

Georges Perec, ~ud petit vélo d guidon chromé auf ond de la cour?, dossier par lsabelle Mimou ni, lectu re d 'image par Juliette Bertron (Folio
plus classiques 215) Éditions Gallimard, París, 2011, pp. 12H29.
'

92

Cuando la realiza, Tinguely ha dejado atrás sus
inicios. Numerosas retrospectivas de gran amplitud
coronaron su obra de éxitos y le dieron reconocimiento
internacional. Su nombre está asociado al nuevo
realismo, movimiento francés de vanguardia y cuyo
manifiesto de 1960 firma: Declaración constitutiva del
nuevo realismo. Por iniciativa del crítico Pierre Restany,
esta corriente reúne a los artistas alrededor de la idea
de una vuelta a la realidad y se opone a la pintura
abstracta y lírica en boga en aquel momento. Porque
se introduce en el campo artístico la publicidad y las
producciones de consumo masivo, el nuevo realismo se
percibe a menudo como una versión francesa del pop art
americano. No se trata de crear un arte figurativo que
imitaría con fidelidad lo real, sino de emplear objetos
cotidianos anclados en la realidad contemporánea, con
el fin de romper la barrera entre el arte y la vida.

93

Yves Klein es el único miembro de su grupo del que
en verdad se siente -amigable y artístícamentecercano. Esta amistad dará lugar a muchas
colaboraciones y a obras firmadas por ambos. A pesar
de su título, ese no es el caso de última colaboración
con Yves Klein. Realizada veintiséis años después de
la muerte del pintor francés -fallecido tras una
crisis cardiaca en 1962-, esta obra funciona como
homenaje póstumo. Allí Tinguely hace referencia a
ciertas búsquedas plásticas propias de su amigo. El
azul, el rosa y el oro, utilizados principalmente para
pintar algunos elementos de la máquina, son colores
primordiales en el trabajo de Yves Klein. Consideradas
por él como las expresiones materiales más puras,
éstas deben paradójicamente permitir al espectador
acceder a una experiencia metafisica, más allá de las
apariencias sensibles; la "desmaterialización del arte"
buscada por el artista puede entonces efectuarse.
En 1956, después de un año de experiencia con
un químico, Klein encuentra un azul ultramar
extremadamente profundo, saturado y mate, utilizado

�en la serie de sus monocromos; lo UN INTERRUPTOR DISPUESTO PARA ESE
bautiza como IKB: "Internacional
Klein Blue (Azul]". Para pintar EFECTO INYITA AL ESPECTADOR A PONER
la rueda central, Tinguely utiliza EN MARCHA EL MOTOR DE QUE ESTÁ DOTA•
un color muy parecido a ese IKB,
lo que le permite, por una parte, DA l i MÁQUINA. ES ENTONCES CON UNA
utilizar el poder de atracción de MÚSICA HECHA DE SONIDOS METÁLICOS,
ese azul juzgado perfecto y, por
DE CHIRRIDOS IRRECUliRES Y ACUDOS
la otra, rendir homenaje al artista
recordado.
QUE IÍ&amp;f'l"'-A COUBOIUCIÓH COH ffES
última colaboración con Yves IC&amp;EIHTOMA YIDA.
Klein se inscribe en continuidad
con el conjunto de la obra de Jean
Tinguely, el artista que desde los años cincuenta
La extraña escultura que nos ocupa aquí se
hace de la construcción de máquinas su asunto
presenta en primer lugar como un mecanismo
predilecto, su marca de fábrica. Si este tema se
estático, fijado y congelado en espera de una futura
generaliza a partir de las históricas vanguardias de
puesta en movimiento. Un interruptor dispuesto
principios del siglo XX, la utilización que de él hace
para ese efecto invita al espectador a poner en
Tinguely es muy personal. La máquIDa: no corresponde
marcha el motor de que está dotada la máquina.
en él ni a la celebración utópica de una eficaz y
Es entonces con una música hecha de sonidos
productiva modernidad (como es por ejemplo el caso
metálicos, de chirridos irregulares y agudos que
del futurismo), ni a la denuncia social y política de una
Última colaboración con Yves Klein toma vida. Cada
alienación por el trabajo mecánico. Tinguely no erige
pequeño elemento se activa y arrastra a otro en su
a la máquina en símbolo de la modernidad y, por el
movimiento, y pronto toda la estructura se anima. La
contrario, integra las marcas del tiempo que le dan -a
máquina ejecuta bajo nuestros ojos una especie de
sus creaciones- un aspecto deliberadamente antiguo
danza a la vez torpe y conmovedora, lo que le da a
y desgastado. Esto es más que una imagen poética
la obra un tono alegre reforzado por la elección de
donde el sueño, la imaginación y el absurdo ocupan
colores muy vivos. Si la realización parece a primera
un lugar esencial.
vista pesada por sus dimensiones, se le encuentra
una cierta ligereza por la disposición aérea de los
•M MEC.A.MISMO ESTÁTICO, FIJADO Y
elementos y sobre todo por su puesta en movimiento.
COMCELADOEMESPERADE.MAFUT•RA
Al utilizar procedimientos del mundo de la mecánica
PUESTA EM MOYIMIEMTO
industrial, Tinguely le imprime a su obra un aire
festivo e infantil.
Tinguely inicia su carrera artística practicando el
dibujo y la pintura. Pero rápidamente se aparta de
UNA DIMEMSIÓM .A.BS.RD.A.
ellos porque una impresión de petrificación y de
fijación inherente a ese tipo de medios le parecía
Contrariamente a nuestras expectativas frente a un
inevitable y lamentable. Considerar a una obra como
mecanismo cualquiera, el movimiento ejecutado no
concluida y acabada ... para él eso era imposible.
es un medio puesto al servicio de una producción
Quiere escapar de ese callejón sin salida: se consagra
externa, sino un fin en sí mismo. La danza a la que se
durante el resto de su vida a las esculturas puestas
libra la máquina aparece entonces como puramente
en movimiento, animadas. Apasionado de la técnica,
gratuita y toma, por lo tanto, una dimensión absurda.
comienza por practicar solo, luego poco a poco va
La máquina, al ser construida según las leyes de la
llamando a ingenieros que le ayudan a diseñar y
mecánica, se afirma como una entidad esencialmente
fabricar sus máquinas.
improductiva. La gesticulación que se manifiesta

94

por el humor del texto que permite al autor señalar la
en un jaleo voluntario, así como la complejidad del
absurdidad de la guerra y, de un modo más general, de
sistema, son desproporcionados en relación con el
la existencia.
resultado producido o, más exactamente, la ausencia
La felicidad que emana de la escultura de Jean
de resultados.
Tinguely duplica también una reflexión morbosa
Como eco entra esta absurdidad poética en las
y negativa sobre el sentido de la vida. La máquina es
formas literarias inventadas por Georges Perec. En
a menudo utilizada por los artistas a lo largo de la
¿Pequeña bicicleta de manubrios cromados en el fondo del
historia del arte para simbolizar la existencia humana,
patio?, el autor explora e interroga en él también
regla a la que no escapa Tinguely. El mecanismo de
un mecanismo de la obra en la escritura, su pluma
última colaboración con Yves Klein a nada conduce,
siendo guiada por el uso de figuras de estilo o,
comprueba
su ineficacia. El movimiento de vida que
para retomar sus propios términos, de "flores y
es la suya está condenada
ornamentos retóricos"
a una perpetua repetición
ofrecidos por la lengua
sin objetivo, en espera de
francesa, que él enumera al COMO TINCUELY, CEORCES
final de su libro. Por esos
PEREC LE DA A SU OBRA l i su futura muerte, sujeta a
la posibilidad de averiarse,
diferentes procesos, Perec
PARAD611CA IMPRESl6M DE de fallar. Esas ruedas que
coloca a su escritura bajo
UN DESORDEN SABIAMENTE giran como locas y repiten
el signo del juego. El texto
sin cesar el mismo acto,
está impregnado de un tono
ORCAMlliDO.
simbolizan el absurdo y la
lúdico, ligero y cómico. El
inutilidad de la existencia.
autor se involucra en muchos
Motivo
muy
recurrente
en Tinguely, la rueda se
juegos de palabras, sobre todo en derredor de los
erigió en objeto fetiche. Encarna la ambigüedad
múltiples nombres dados a "Karachose" a lo largo del
de sus máquinas, al absorber al mismo tiempo la
relato. Las posibilidades ofrecidas por las palabras se
repetición carente de significado y propósito, y el
movilizan en gran medida por el escritor que dota así
espíritu de una vida optimista, la posibilidad de una
a su libro de una dimensión sonora comparable a la
evasión, un medio adecuado para luchar contra la
de una máquina en acción. La repetición, convocada
petrificación y la muerte. •
en tanto figura humorística durante el desarrollo de
la intriga, participa también de la imaginería cíclica
de un movimiento mecánico.
LA ABSURDIDAD DE l i C•ERRA Y, DE UM
MODO MÁS CEMERAL, DE l i EXISTEMCI.A.

Como Tinguely, Georges Perec le da a su obra la
paradójica impresión de un desorden sabiamente
organizado. Aquí también la complejidad del relato
y sus diferentes giros es desproporcionada frente
al resultado final: los múltiples esfuerzos y planes
extravagantes inventados para impedir que un militar
sea movilizado serán en vano, ya que el llamado a ratos
Karamanlis, Karatruc o Karalanoi acabará a pesar de
tcx:lo en Argelia. La ligereza del tono escogido por Perec
bordea aquí el oscuro tema de la guerra de Argelia y el
de una juventud involucrada en ella pese a su aspiración
a vivir en paz. Ese cinismo critico y político es sostenido

95

�" ESCRIBIR LAS YOCES AJENAS
SE COMYIERTEM EM TUYAS Y TU
YOZ SE DISEMINA EMTRE LAS DE
LOS DEMÁS." YASIUS YASIUKÓS

CUADALUPE FLORES LIERA (CFL): Ul escribir

Páramo, Aureliano Buendía, la Tía Julia, Laura Díaz,
etc.), las conductas universales. Decimos "Medea" o
"Antígona" y nos referimos a un determinado modelo
femenino. O decimos "Papá Goriot" y nos referimos al
avaro de la novela homónima de Balzac.
CFL: ¿~uién era Grigoris Lambrakis y por qué razón un
pacifista resultaba tan molesto para el régimen de entonces y
sobre todo en plena posguerra?

te interesa expresar tus ideas o dar voz aquienes carecen de voz?
YA.SILIS YA..SILIK65 (YY): Buena pregunta.
Al escribir las voces ajenas se convierten en tuyas
y tu voz se disemina entre las de los demás. En este
movimiento palindrómico descansa la belleza de la
creación. Por esta razón, al escritor (scribe, writer,
écrivain, scrittore, etc.) en el idioma griego se le llama
co,escritor [syn,grafeas], es decir, "el que escribe con
el otro". [En latín el verbo correspondería a conscribo.]
CFL: Wirías que la literatura constituye un mejor documento

que la historia que, en su mayoría, está escrita por la clase
rectora?

YY: De manera rotunda diría que sí. Sólo que este "Sí"
requiere de una explicación para que no parezca que
menosprecio a la historia genuina: la historia se ocupa
de acontecimientos determinados, como las guerras,
la peste, las revoluciones, los asesinatos de reyes y
políticos. La literatura se ocupa, en el caso de tener
a la historia por tema, como por ejemplo la Batalla de
Stalingrado, del elemento humano que se encuentra
en el corazón de los sucesos, en el ambiente que los
rodea, en las contradicciones de los protagonistas.
Así, por ejemplo, la Batalla de Stalingrado la entendí
verdaderamente cuando leí las novelas del escritor
ruso Vasili Grossman y no por los libros de historia
que se ocupan de ella.

CFL: ¿~é hace que un héroe novelístico resulte universalmente
aceptado?

YY: La capacidad del escritor de destacar a través
de un personaje determinado que posee un nombre
determinado (Bovary, Karenína, Raskolníkov,Joseph
K, Titika ( en Los miserables), Esmeralda, Pedro

97

YY: Durante la época de la Guerra Fría los pacifistas
eran los enemigos por excelencia de los regímenes
burgueses, porque la paz era la consigna por
excelencia de los soviéticos. En el Oriente enemigo,
enenúgos del régimen eran los amigos de Occidente.
Cada formación tenía a sus enemigos señalados.
De esta manera Lambrakis, que no era comunista,
resultaba más peligroso que los comunistas, porque
representaba una tendencia que incluía una gama
más amplía de gente. Y quienes tenían el poder
querían atajar la proliferación de esta ideología. Sólo
que lo que consiguieron con el cobarde asesinato
fue precisamente lo contrario. Grecia se llenó de
nuevos "Lambrakis", por esta razón los militares se
apresuraron unos cuantos años más tarde (1967) a
establecer la junta de los coroneles, adelantándose
a los "generales" que la tenían programada para el
siguiente mes.
CFL: i~uéfue lo que más te sacudió de los hechos que rodearon

el asesinato de Lambrakis como para llevarte a escribir una
novela?
YY: No vas a creer lo que te voy a contar ahora, pero
es la verdad: el crimen ocurrió a doscientos metros
de distancia de mi casa paterna en Tesalónica, que
estaba al lado del Mercado Modiano. Y cuando más
tarde vi en los periódicos las caras de muchos de los
vendedores al menudeo del mercado, de los cuales
uno vendía pescado, otro huevos, otro higos, además
golpeando a los pacifistas, me asusté. No daba crédito.
Los conocía a todos como jornaleros tranquilos que
luchaban por ganarse el pan. Después, durante la
investigación, descubrí su dependencia (para obtener
el permiso para sus puestos) de la policía, a su vez a
los policías dependiendo de los políticos en el poder, a

�continuación a los políticos dependiendo del Palacio,
al Palacio dependiendo de las inversiones extranjeras,
etc. Con el libro quise poner al descubierto, en cierta
forma, esta cadena de interdependencias entre el débil
respecto del fuerte, del fuerte respecto del más fuerte
y así sucesivamente, algo que naturalmente no es
exclusivo de Grecia.

YY: No creo que Z sea responsable de esto. Circuló
en español solamente en un país, creo que Argentina,
y esto a partir de la traducción al francés. No. La
película sí es conocida a nivel mundial. Mientras que
el libro es absolutamente desconocido en el idioma
español en su totalidad. Así que me alegro de que lo
hayas traducido por vez primera de la lengua inicial a
tu idioma, como lo hiciste antes con mí Trilogía.

CFL: iDirías que la noche en que

Grigoris Lambrakis fue asesinado
es la noche en que Grecia se jugó
su suerte a cara o cruz o que es la
noche de la oportunidad perdida
para tu país?

'"CREO OUE SOY POR ENCIMA DE TODO ESCRITOR
DE LITERATURA AMATORIA Y DESPUÉS DE TIPO
,,SOCIAL"■ EN TODO CASO ESCRITOR ,,POLÍTI•

CO" NO LO HE SIDO IAMÁS, ENTRE OTRAS COSAS

YY: Diría que la noche en POROUE ESTE TÉRMINO NO EXISTE SIOUIERA
que Lambrakís fue asesinado EN EL CANON DE LA LITERATURA UNIYERSAL."
se reventó el absceso, el
YASILIS YASILIKÓS
grano infectado que nos
tiranizaba desde la dictadura
de Metaxás en 1936 y la guerra que siguió en 1940 y la
ocupación germano,italiana que duró hasta 1944 y la
CFL: Muchos editores afirman que no es correcto confundir
guerra civil que concluyó solamente hasta 1949, y que
a los lectores ofreciéndoles algo distinto a la imagen que
se inauguraba por fin una nueva época para el país.
conservan de un determinado escritor que han leído. lNo es una
Y llegó para el país esta nueva época con el gobierno
manera de obligar a éste a repetir un éxito en vez.de motivarlo
de Centro de Georgíos Papandreou abuelo, a fines
aprobar su fuerza como creador? Y, para concluir:¿es verdad
de 1963, pero duró solamente año y medio. A partir
que te consideras por encima de todo un escritor erótico, en el
de julio de 1965 el país volvió a deslizarse hacia la
sentido de quien cultiva la literatura amatoria?
apostasía, la inseguridad, etc. Entonces llegó de tapón
el "colpa di stato" [golpe de Estado] de 1967 para sellarlo
YY: Es cierto que en nuestra época se acostumbran
por largos siete años y medio. Finalmente, para poder
las "etiquetas". Son como el brand,name [nombre de
deshacer el nudo gordiano, tuvo que sacrificarse a otro
fabricación] de los productos de marca del mercado.
heroico país: Chipre, que no tenía ninguna culpa de
En mí caso, debido a la extraordinaria pelicula de
los padecimientos de Grecia. Por el contrario, Grecia
Costas Gavrás, me pegaron la de "escritor político",
le provocó la mayor parte de cuantos padecimientos
la cual me acompaña a todas partes desde entonces.
tenía. El mayor de los cuales fue el intento de asesinato
No obstante, creo que soy por encima de todo escritor
de su presidente, el arzobispo Makarios, en julio de
de literatura amatoria y después de tipo "social". En
1974, que fracasó. Con lo cual irrumpieron los turcos
todo caso escritor "político" no lo he sido jamás, entre
para ocupar la mitad de la isla. Y la dictadura cayó
otras cosas porque este término no existe siquiera
ya que no podía seguir controlando la situación y
en el canon de la literatura universal. Existe, si, el de
nosotros nos liberamos, pero Chipre fue esclavizada.
militante. El de "político", no. Y yo sólo fui militante
durante una época, aunque creo que todavía continúo
CFL: Has declarado que Z ensombreció el resto de tu obra.
siéndolo a mí manera... •
iDirías que esta novela es la razón de que al menos en lengua

española la mayoría de tus libros sigan siendo desconocidos?

98

as juntas de trabajo son uno de l~s engen~ os
más perversos de la democracia. Salomon,
pródigamente sabio, como sabemos, prefería
partir a un niño a la mitad antes que soportar una
discusión que le restara tiempo a su valiosa jornada.
También es de todos conocido que el no menos
ilustre Alfonso X tuvo éxito en sus monumentales
empresas gracias a que nunca jamás reunió a la
Escuela de Traductores de Toledo p ara pedir
opiniones, hacer "dinámicas" o revisar organigramas.
Y por Jean, Louis Píege tenemos noticia de que antes
de que estallara la Revolución Francesa un grupo
de disidentes en la corte de Luis XVI buscaron
imponer, sin éxito, un sistema de juntas semanales
con el rey con la excusa de mejorar la administración
real, pero con la secreta intención de hacer mella
sistemáticamente en el ánimo del monarca y sus
allegados para derrumbar al régimen desde adentro.
En la película La caída (2004 ), de Ohver Hirschbiegel,

L

99

se encuentra una estampa perfecta de las juntas
en tiempos modernos. Se trata de una escena en
particular que muestra al Führer en los últimos días
de la guerra, resguardado en su bunker junto a los
altos mandos del ejército nazi para planear la defensa
de Berlín. La ciudad se encuentra rodeada por los
rusos y Hitler cuenta con un ataque del general Felíx
Steiner como última opción para replegar al Ejército
Rojo. Con voz temblorosa uno de los generales le
informa que Steiner no ha p odido reunir suficientes
hombres para realizar la ofensiva. Hitler estalla en
cólera, acusa a los militares de traidores, de cobardes,
de ineptos, hasta que finalmente, después de un largo
suspiro, reconoce que, con la ciudad, la guerra se ha
perdido. La secuencia ha sido parodiada incontables
veces traduciendo la frustración del Káiser a temas
de actualidad que van desde las derrotas de la
selección mexicana hasta el escándalo político en
tumo. Creo que la popularidad de la escena radica

�en que muestra a un Hitler absolutamente frustrado,
detrás de un escritorio cubierto de papeles,
encerrado en una habitación tristemente verde con
un grupo de hombres que no pueden hacer nada
para cambiar la realidad; se trata de la inutilidad de
la planeación, la esterilidad del diálogo y el vacío de
las jerarquías, ideas sobrevaloradas en este mundo
de instructivos de armado, cursos de capacitación y
exámenes de competencias.
Pienso que cualquier ser humano con un mínimo
de amor por sí mismo siente algo similar cuando
se encuentra en una junta. Yo, por lo menos, caigo
en depresión desde el instante mismo en que soy
convocado y no logro recuperarme hasta un par de
días después de que la reunión ha terminado. No es
que defienda el autoritarismo, simplemente estoy
en contra de la hipocresía democrática de las juntas.
Estimo que he estado en por lo menos un centenar
de ellas, de todo tipo, y puedo decir, en descarga de
cualquier responsabilidad sobre el estado actual de
las cosas en el mundo, que mi opinión nunca, bajo
ningún concepto, fue tomada en cuenta. A las juntas
no se va a discutir, debatir o definir nada, sino a
suscribir, después de grandes esfuerzos psicológicos,
las decisiones tomadas de forma previa y sin consulta
por alguien más. Este ente -omnipotente a mis
ojos- no corresponde necesariamente con la persona
de mayor jerarquía; puede tratarse sencillamente
de alguien que ha sabido sembrar una idea, por lo
general inútil o perversa, y la ha puesto a germinar en
el tedio de un grupo de hombres reunidos en torno a
una mesa. Yo tengo muy claro que todo se trata de un
cruel simulacro donde uno puede perder "11" cantidad
de horas de su vida en medio de palabras vacías, café
rancio, refrescos tibios y galletas sabor cartoné. Sin

embargo, todav1a existen personas de buena voluntad
en el mundo que creen en las juntas y participan
con entusiasmo en ellas haciéndolas más largas y
extenuantes para la inmensa mayoría de acarreados
que asistimos a ellas como a un funeral.
Del lado de los convocantes esta clase de personas
entusiastas se identifica con un tipo que se considera
a sí mismo la imagen del éxito (por bizarra que ésta
pueda resultarle a los demás); es seguidor del América,
y si vive en provincia de las Chivas, pero cultiva
una afición por el futbol americano (especialmente
durante el Super Bowl) que lo distingue de las masas;
todo en él es deportivo, desde el auto hasta los lentes
oscuros, de los cuales se desprende sólo en ocasiones
muy especiales; gusta de combinar camisa polo,
pantalón de gabardina y tenis, pero en las reuniones
de importancia disfruta vestirse a matar con trajes
brillosos una talla por debajo de la suya; este personaje
típico de las juntas corresponde generalmente al
personal de recursos humanos o, en últimas fechas, al
gestor de calidad, una persona cuya labor es dificultar
el trabajo de los demás diciéndoles cómo hacer de
mejor manera algo que él mismo no sabe hacer. En las
juntas la función primordial de estos individuos es
consumir la mayor parte del tiempo con actividades
tan inútiles como vergonzosas. Dicen, por ejemplo:
"Vamos a aprender a trabajar en equipo. Formen un
círculo, tómense de las manos y díganle en voz alta a
la persona de la izquierda lo que consideren sus tres
defectos principales, uno que tenga que ver con su
carácter, otro con su cuerpo y otro con su cara".
Después de eso concluyen algo como: "Hoy
aprendimos que en los grupos de trabajo a veces
puede haber personas muy sensibles a la crítica, así
sea constructiva."

notas importantísimas, el convocado~poseso toma
Finalmente, tras dos horas de humillaciones
la palabra y dice con grandilocuencia: .. Yo _sólo
públicas, en los últimos tres minutos de junta sacan
quiero insistir en que, como dice el hce~ciado
un engargolado o un altero de hojas y concluyen
Ordoñez, tenemos que ser más proacnvos Y
satisfechos: "Bueno, a partir de hoy tendrán que llenar
fomentar el trabajo en equipo de manera transversal
estos formatos, darles seguimiento sólo los días de la
si es que queremos desarrollar eficientemente las
semana que terminen en "es", hacer un respaldo en el
actividades asociadas a los indicadores que nos
servidor correspondiente, clasificarlos de acuerdo al
llevarán a cumplir las metas correspondientes a
nuevo manual de procedimientos, estar al pendiente
nuestro objetivo estratégico establecido en el Plan
de las actualizaciones semanales de los mismos e
de Desarrollo Organizacional de este año".
integrarlos en un expediente para las auditorías
El resto de los convocados se lanzan miradas
sorpresa que serán implementadas a partir de mañana.
donde
se mezcla el odio, la estupefacción y la pena
Que tengan buena tarde".
ajena; algunos aplauden
No son pocos los casos,
DELADODELOSCOMYOCADOS para enfatizar el fin de
claro está, en los que
la reunión, otros miran
todo el personal de una
-OUIEMES PODRÍAM PARECER hacia la nada y se
institución abandona
LAS YÍCTIMAS PERO SOM EM deslizan sigilosamente
sus labores originales
hacia la salida. Es
para dedicarse de tiempo
REALIDAD LOS MÁS CRUELES
entonces cuando el
completo a estos formatos;
EMCUEM•
YICTIMARIOSSE
orador concluye: .. Por
eso si, con los más altos
estándares de calidad.
TRA AOUEL TRABAJADOR OUE eso, para mejorar la
calidad se me ocurren
De lado de lo s
SE
CARACTERlli
POR
MO
cinco propuestas a corto
convocados -quienes
NACER MADA O POR OUEJARSE plazo: 1) racionar el papel
podrian parecer las
sanitario, el cual podrá
victimas pero son en
DE TODO, O AMBAS.
solicitarse mediante
realidad los más crueles
oficio correspondiente en
victimarios- se encuentra
la recepción; 2) integrar
aquel trabajador que se
al reloj checador un alcoholimetro; 3) imponer el uso
caracteriza por no hacer nada o por quejarse de
de uniformes; 3 bis) que el color de los uniformes sea
todo, o ambas. Este personaje que en lo cotidiano
amarillo; 4) impulsar el programa "Lava el auto de tu
resulta un verdadero cáncer laboral por apático o
superior inmediato", y por último, pero no menos
por rebelde, o ambos; en las juntas se ve poseído
importante, 5) establecer un sistema de juntas cada
por un furor organizacional que lo convierte
tercer día".
en un adalid de la misión, la visión y los valores
A pesar de lo que pueda creerse intervenciones
institucionales. En pleno trance, este tipo de
como
éstas suelen cambiar la vida de los empleados
personas se convierten en las más propositivas
para bien. Algunos deciden jubilarse esa misma
y lanzan discursos plenos de humanismo, en el
tarde y dedicarse por fin a su verdadera vocación,
momento justo en que el hambre o el aburrimiento
otros
entregan su renuncia inmediata y con su
son intolerables y el convocante pregunta, más por
finiquito se hacen de un negocio propio, otros
cortesía que por auténtica curiosidad: .. ¿Alguien
se resignan a vivir bajo el nuevo régimen pero
quiere agregar algo más?"
descubren una nueva llama en su vida, la de la
En ese instante critico, mientras todos se hacen
venganza, y pasan los días aguardando la próxima
los que tienen que salir a otra reunión urgente y
junta para ser ellos los últimos en intervenir. •
recogen los papeles en los que han simulado tomar

101

�BLOQUES EN

movimiento
no de los retos más
diliciles _para el editor de
una revista es encontrar
el balance y la armonía. La variedad
de temas y la forma de abordarlos
cambia cada vez. La vitalidad del
lenguaje y el capricho de la fuerza
creadora de cada escritor dictan
caminos distintos en cada número.
El número 82,83 de Armas y Letras
alcanza un estado de concordia.
Me refiero a que las piezas que la
conforman dialogan entre sí.
En un primer momento me dejé
llevar por el velo onírico que abre
la revista: los poemas de Femando
Carrera que nos presentan un
universo borgeano; acto seguido,
Manuel Ramos Montes nos
desmenuza uno de los cuentos más
brillantes deJorge Luis Borges, non,
Uqbar, Orbius Tcrtius. El cñtico hace
una interesante relación con otras
dos piezas del autor, El libro de arena
y Tigres azules. En ambos cuentos hay
objetos con propiedades mágicas, el
libro que nunca termina y los discos
azules que se multiplican. En el caso
de non, Uqbar, Orbius Tcrtius, Ramos
Montes nos explica que el propio
cuento es un objeto con propiedades
mágicas. Más bien nos dice que es un
"ur"-que en el cuento- significa
"la cosa producida por sugestión, el
objeto educido por la esperanza". El

U

cuento es escrito con la esperanza de
esclarecer un misterio. Luego vienen
los poemas de Nohemí Zavala que
nos presentan un cuestionamiento
existencial a través de un sueño
en el que aparece una serpiente.
Las piezas van acomodándose una
junto a la otra produciendo cierta
movilidad como formando una
reverberación fantástica.
De pronto hay un corte en el
movimiento, un cambio de tempo que
nos lleva al campo ensayístico y a lo
reflexivo. Alfonso Rangel Guerra nos
delinea las principales reflexiones de
uno los intelectuales, que a su juicio,
es de los más importantes del país:
Raúl Rangel Frías. Un personaje
cuyo paso como rector de lo que
hoy es la Universidad Autónoma de
Nuevo León, y como gobernador del
Estado dejó una marca indeleble.
Rangel Frias se formó "con las
ideas de Ortega y Gasset". Su
razonamiento es un entramado
entre la filosofía y el derecho. Fue
un defensor de los principios del
humanismo: "Por humanismo
entendemos cierto estado histórico
y estilo de una civilización. Además
una corriente espiritual o filosófica
de los estudios, digamos el ideal que
inspiró la obra literaria y científica
del Renacimiento. Por último una
concepción de la solidaridad y

102

deber social impreso en la vocación
más genuina de nuestro presente
histórico ..." (p.16). Rangel Guerra
rescata algunas de las reflexiones
más profundas que Rangel Frías
hace sobre nuestro país y nuestro
estado. Al leerlas el lector puede
constatar que sus ideas siguen
siendo válidas. Sus preocupaciones
son aún las de muchos intelectuales
mexicanos. Hacia dónde va México,
nos seguirnos preguntando. Sobre
el perfil de los regiomontanos se
conoce su Teorcma de Nuevo León, más
tarde incluido en Cosas nuestras, en
donde hace una disertación sobre
las caracteñsticas de los habitantes
de nuestra ciudad y la prosperidad
de la zona. Cabe señalar que Rangel
Guerra no sólo hace un recuento
de las ideas del pensador sino que
dialoga con ellas. Se plantea que
en la actualidad, la ciudad y su
área metropolitana, se ha visto
desposeída de ciertos rasgos y

elementos componentes que la
caracterizaban. Basta decir que así
como el lenguaje es un constante
movimiento también lo es la ciudad
y por lo tanto sus habitantes.
Sobre sus escritos y sus discursos
en general, el crítico resalta la
capacidad de Rangel Fñas para la
improvisación y el lirismo.
Después de la reflexión llega
de nuevo la ficción a través
del lirismo, tres escritoras nos
presentan piezas poéticas. Carmen
Avendaño le hace un homenaje al
poeta maldito: UCinco poemas de
Adiós, Rimbaud". Entre ellos destaca
uPoética doméstica" que es una
especie de ars poética "La poesía es
como barrer:/inútil en este cochino
mundo/mas necesario" ...."pues qué
es la limpieza sino mudanza de
materias/desplazamientos sobre
una esfera rotativa/pelota de circo
en el cosmos." A este movimiento
de Aven daño le sigue una pieza
en prosa poética de Marisol Vera
Guerra. El texto oscila entre poesía
y narrativa y se emparenta con la
primera parte de la revista pues
presenta una atmósfera onírica y
fantástica: "Cada bicho fabricaba
una palabra. Letra por letra iba
formando con los ganchitos de sus
patas una bien pulida e..." El tercer
texto es de Gabriela Riveros y se
titula "Metamorfosis." Es un poema
polisémico sobre el sueño como un
bosque en donde cantan los grillos
y el asfalto. Una niña que sueña que
también es una ciudad que sueña y
cuyos habitantes sueñan.
Este número de Armas y Letras
se va armando en bloques. El
siguiente bloque lo forman dos
artículos que tienen relación entre
sí. El primero es un acercamiento
a la novela Julia de Ignacio Manuel
Altamirano por parte de José

Roberto Mendirichaga y el segundo
es de Benoit Braunstein y trata la
relación de poder y literatura. En
el primer caso Mendirichaga sale a
la defensa de uno de los escritores
más sobresalientes de la literatura
mexicana de la primera mitad
siglo XIX. Y es que Altamirano
ha sido más de una vez acusado
de someter su talento artístico
a los valores ideológicos que
defendían el proyecto de la patria.
Pero Mendirichaga no piensa que
se dé "la sumisión literaria a la
prevalencia ideológica". Afirma que
los elementos ideológicos que son,
en esta novela, lo religioso,clerical
y lo político,militar se funden en
lo narrativo al mismo tiempo que
lo marcan y distinguen. En el caso
del artículo de Braunstein nos
encontramos con un análisis de
autores posrománticos franceses
de la segunda mitad del siglo
XIX. Nos invita a comparar la
situación de la literatura francesa
con la de otros países para
interrogar el carácter ideológico
de la transmisión del poder. Nos
recuerda del inmenso dominio
que tienen aquellos que toman
las decisiones de los contenidos
curriculares de la s escuelas.
Termina su artículo así: "La historia
siempre es de los vencedores. En
la ideología transmitida reside el
funcionamiento de un régimen, su
voluntad de forjar las generaciones
futuras. Cada país tiene su historia
irreconciliable."
Para seguir leemos un texto de
BárbaraJacobs. Relata la angustia de
una escritora por identificar a una
cierta persona que publica reseñas
sobre su obra. Nos sorprende con un
pájaro que entra a su casa y se posa
sobre una escultura de un volcán
mientras ella Qa protagonista) trata

103

de averiguar sobre la reseñista. El
cuento tiene un rasgo borgiano al
igual que los otros textos creativos
que se incluyen en este número de
Armas y Letras. Este texto sirve de
transición hacia el siguiente bloque
en donde se presentan entrevistas,
testimonios y reseñas de libros.
Del bloque último quiero precisar
algunos asuntos. El ejercicio de
la crítica del arte, ya sea a través
de la reseña, de la entrevista o de
cualquier otra forma, tiene un alto
valor ético. Considero que Armas
y Letras está cumpliendo su deber
de comentar, y de cierta forma
evaluar a través de la reflexión y
la argumentación, las obras de
arte, pues en ellas se va fijando la
historia de un pueblo. Celebro que
parte de esa crítica incluya lo que
se está produciendo en el estado de
Nuevo León. Este trabajo además de
despertar el apetito de los lectores
coadyuva a formar y re,formar los
cánones.
Para finalizar me gustaría
comentar sobre la parte estética
de la revista. Me refiero al diseño
editorial y las obras de José Luis
Arriaga que ilustran este número.
Las piezas de Arriaga, como él
mismo arguye, "son paisajes" que
armonizan el conjunto de bloques en
la revista. Le dan movimiento. Bien
se dice que el fondo es forma y esta
entrega tiene un equilibro en ambos
elementos que en realidad son uno
solo. Específicamente considero que
la obra plástica escogida, y la forma
y el lugar en donde es plasmada,
le da una personalidad peculiar y
colabora, como decía al principio
de esta reseña, a que este número
de Armas y Letras logre un estado de
concordia.

Gabrida Cantú Westendarp

�Letras al

COMBATE
espués de varios números
no leídos de Armas y Letras,
descubrir la edición 8485 fue una verdadera y deleitosa
sorpresa. Es siempre bueno, y por
lo tanto recomendable, para una
revista como ésta regirse por una
línea temática para cada número,
que, sin embargo, no desdeñe la
pluralidad de otros temas que la
hagan diversa y así no se convierta
en un número monográfico,
que queda bien para ocasiones
especiales, pero que, si es una ·
práctica muy recurrente, termina
por alejar a gran parte de los
lectores potenciales. Esta ocasión,
con un dossier extenso dedicado al
centenario de Albert Camus, Armas
y Letras logra un equilibrio, además
de una unidad, en su contenido.
Los textos de Marina Porcelli
y Alfonso Rangel Guerra sobre
Camus reflejan y adelantan lo que
páginas después podemos leer en

fragmentos y aforismos del mismo
autor: la exploración que en su obra
hizo del alma humana para fonnular
una visión sin hipocresías del vacío
en que flota el hombre, sujetándose
de asideros ilusorios que los
personajes de Camus desdeñan ( al
igual que los de Kafka, como nos
recuerda Rangel Guerra). Porcelli
analiza la propuesta ética de Camus
a través de sus novelas, donde las
relaciones humanas se convierten
en el centro de interés, pues es a
través de ellas que debe sostenerse la
acción política que Camus postula.
La biografía, rica aunque sucinta,
que resume Silvia Mijares es un
espejo donde los enunciados del
escritor argelino-francés se reflejan
en actos de vida. En estos tres textos
queda manifiesta la unidad de vida
y obra que siempre se ha señalado
respecto al autor de El mito de Sísifo,
y que Rangel Guerra recuerda en el
comienzo de su escrito al recuperar

104

el lugar común de las características
absurdas de la muerte de aquél. Por
otra parte, el estudio donde Agnes
Verlet señala las relaciones entre
un cuadro de Edward Hopper y El
extranjero de Camus redimensíona
su escritura y nos lleva a concluir
que aún hay mucho que decir
sobre un escritor que influyó en
varias generaciones a lo ancho de
nuestra civilización occidental Esta
conclusión es, desde luego, obvia,
pero muchas veces olvidada, pues a
Camus, como a Sartre, en no pocas
ocasiones se les ha catalogado como
trasto viejo, fruto de un momento
crítico ya superado, y por lo tanto
inútil por haber sido avasallado
por las nuevas ideologías que
dejaron atrás el compromiso social
insoslayable del artista de posguerra.
A pesar de las objeciones que
pueden hacerse sobre la literatura
"comprometida", tachando de más
política que literaria la escritura de
figuras como Camus, las líneas de
Porcelli y Verlet hacen hincapié en
la reflexión filosófica latente en las
obras del Premio Nobel, raíz que
les da sentido y las hace universales
más que dependientes de una época
o circunstancia. Por eso mismo el
recuerdo que hace la revista de este
autor es acertado, por necesario.
Siguiendo con los textos
celebratorios, la revista nos presenta
el homenaje que Eduardo Antonio
Parra le rinde al también centenario
José Revueltas, otro héroe de
izquierda, éste nacional, cuya obra
Parra explora de manera crítica,
señalando, como antes se hace con
Camus, las relaciones biografíaliteratura en el autor de El apando.
(Es curioso, por otra parte, leer
páginas más adelante el respectivo
homenaje a Carlos Fuentes que nos
ofrece Hugo Valdés, que bien puede

unirse a los muchos escritos que se
han publicado desde la muerte de
este novelista fundamental de las
letras hispanoamericanas, en los
que se dice siempre que todo lo hizo
bien. Valdés nos habla de los "casi
sesenta años de una producción
sostenida" y de lo espléndidas que
fueron "todas y cada una de sus
novelas". Parra, en cambio, elabora
una crítica profunda que va hasta
los cimientos de la construcción
literaria de Revueltas. Tal vez, por
ser Revueltas, exigía precisamente
esa crítica políticamente incorrecta.
O quizás, con más seguridad, Parra
sabe de su derecho a explayarse
sobre las letras de los otros, y lo
ejerce.)
Y así como existen puntos
en común entre los estudios de
Camus y Revueltas, también
los hay entre éstos y el análisis
de Leonardo Iglesias sobre el
concepto nietzscheano del hombre
"demasiado humano"; de ahí que,
coincidencia o no, leer en las páginas
de un solo número este conjunto
de textos, que se entrecruzan en la
consideración del egoísmo social y
la defensa de la dignidad humana,
permite tener una perspectiva
amplia del problema del hombre
como centro del universo, ya sea que
se entienda el ténnino como especie
o como el individuo ensimismado.
El número es ilustrado con
imágenes de Mayra Silva, fotografías
que en general dialogan con las
palabras que las enmarcan. Se
percibe en este aspecto el trabajo
de selección, acertado, para que
obra visual y escrituras fluyan
sin confrontarse. Acaso lo que se
echa de menos es la posibilidad de
apreciar algunas de estas imágenes
sin que el texto las cubra.
Otro aspecto que mantiene el

atractivo de la revista es la fuerte
presencia de la poesía en sus páginas.
De los versos de J onas Mekas a los
de Hugo Mujica, podemos transitar
por las distintas propuestas de
la poesía contemporánea. Y las
palabras de José Javier Villarreal
sobre su periplo en el mar poético
brasileño, aunque caóticas y
saltando sin pudor de uno a otro
tema, que él con su imaginación y en
retrospectiva conecta, nos ofrecen
un botón de muestra de cómo surge
el enamoramiento por los autores de
otra lengua, y cómo del encuentro
nacen los frutos que son los poemas
volcados a lo propio. También nos
ilustran, aunque seguramente a
pocos les importa, sobre los avatares
de la edición de poesía, que nunca
deja de darse, a pesar de los pesares.
Por último, son recomendables
en esta Armas y Letras los textos de

los consuetudinarios autores de esta
publicación: Alberto Chimal, con un
relato creepypasta y su introducción
prevía, que nos acerca a lo más
reciente en literatura popular
( ¿es siempre irónica la frase "lo
más reciente" cuando de Internet
hablamos?); y BárbaraJacobs, quien,
en un apretujado resumen (supongo
a causa de los límites de extensión
de su artículo), nos presenta trece
propuestas plásticas y visuales,
invitándonos con sus palabras a
imaginarnos la belleza. Ojalá en
números futuros de Armas y Letras
podamos apreciar a algunos de esos
artistas que no hayan participado
aún en este proyecto, el cual, por
lo visto y lo leído, se mantiene en
combate.

Pablo García

ALCUMAS
MAMERASDE
AMDAREMTRE
LASISLAS
entro de los formatos y
tipos de libros siempre
me han seducido las
versiones de formato breve, casi
de bolsillo, que uno puede resumir
en las manos como si de un breve
canario se tratara. No me refiero a
los libros minis que se ofrecen por
montones en ferias de libro donde
lo que venden no es la literatura
que contienen sino el tipo de libro,
sino de aquellas colecciones que

D

105

apuestan por textos cortos, de no
más de 15 a 25 páginas presentados
en libros apenas de un cuarto de
hoja carta. Los formatos grandes,
los de cafetería, los robustos libros
de tapa dura, lentas catafractas
en una ágil caballería, son torpes,
costosos, y nada tienen qué ofrecer
al lector que prefiere alzar el vuelo
con primeras páginas cuyo poder
reside no sólo en la brevedad, sino
en la precisión.

�La lústoria de las colecciones de
formato breve, ignoro si ésta sea la
manera adecuada para nombrarlas,
no es nueva en nuestro pais. Para
nuestra fortuna contamos con una
amplia tradición en este tipo de .
libros que puede extraerse desde
la célebre colección Breviarios
del Fondo de Cultura Económica
hasta la hasta hace años publicada
colección de Pequeños grandes
ensayos de la UNAM, que en
formatos breves, con una esmerada
línea editorial, publicó a autores
como Rainer Maria Rilke, J ohn
Milton, Charles Lamb y William
Hazlit. Otro caso a revisar es la
colección de poesía de la editorial
Verdehalago o los recientes libros
de formato breve publicados por La
Tumbona Ediciones en su colección
Versus o la colección de minis de
An.alfa.beta que tienen títulos de
autores como Agustín García Calvo,
William Blake y Manuel Payno por
nombrar a algunos.
La colección Ínsula, editada
por la Dirección de Publicaciones
de la UANL, como un spin off de la
revista Armas y Letras es, acaso, la
apuesta más reciente para armar una
colección de libros en formato breve
que a manera de islas conforman

un buen archipiélago en el cual
transitar. Desde el inicio los libros
llaman la atención por sus colores
cálidos y en una amplia escala que
complementan muy bien el diseño
editorial sobrio y bien cuidado a
cargo de Jessica Nieto y de Verónica
Rodríguez. El nombre de esta
sucesión de "islas" viene del ~uijote
y se repite al inicio de cada una de
las publicaciones. "Vos, Sancho,
iréis vestido parte de letrado y parte
de capitán, porque en la ínsula que
os doy tanto son menester las armas
como las letras, y las letras como las
armas". Los primeros títulos de la
colección son Hacia el valle del sueño
de Bárbara Jacobs, Fray Servando
Tcresa de Micro el nacimiento de lafigura
de autor en la literatura nucvolconcsa de
Víctor Barrera Enderle, Tutti quanti
de Fran&lt;;:oise Roy, Artis de Ricardo
Cuadros, Postales desde mi cabeza de
Sergio Loo y El hombre bueno y Endlcss
balero: guiones de la frontera de José
LuisSohs.
Para la poeta cubana y premio
Cervantes, Dulce María Loynaz,
toda isla es un drama geográfico.
Para el narrador mexicano,
Carlos Fuentes, según dijo en una
conferencia en Monterrey, andar
en una novela era como entrar al

106

océano en tanto que leer un cuento
era enfrentarse a los riscos en la
costa. ¿Qué es leer una colección
de formatos breves? ¿Cuál es la
apuesta además de ofertar al lector
una mirada con muchas costas?
¿Un diálogo que los unifique
o los disperse? Me atrevería a
decir que en las relaciones de
complementariedad, en una afinada
conversación con el otro, una charla
íntima, casi una tertulia de orígenes
disparados es como se entra ante
estas islas en cuyos desfiladeros
no hay Escilas ni Caribdis sino
argumentos de lo poético, el ensayo,
el guión cinematográfico.
En Hacia el valle del sueño, por
iniciar la travesía de manera
ordenada, ya que es el número uno
de la colección, Bárbara J acobs
nos presenta una correlación de
historias sobre la vida posterior
de los libros, lo que sucede cuando
llegan a los lectores, las historias
que les detonan, las conversaciones
que después vuelven al autor que,
imposible de cambiar o modificar
lo publicado, permanece como
espectador de ese otro discurso de
lo leído. Si con el texto de J acobs
se habla de lo posterior, en ensayo
de Víctor Barrera Enderle se afinca

en los orígenes de la literatura
regiomontana, en especial con
fray Servando Teresa de Mier.
Barrera Enderle ajusta la mirada
a los primeros años como lector
y escritor del célebre prelado
de azarosa vida, casi quijotesca.
Este ensayo se antoja apenas una
probada de un material mucho
más abundante, pero que la prosa
bien cuidada de Víctor Barrera
precisa de manera adecuada para
la colección. Los siguientes textos
de Fran&lt;;:oise Roy, Ricardo Cuadros
y Sergio Loo funcionan corno el
capítulo de un amplio libro de varia
invención: aportes distintos, sí,
pero que complementan desde la
reseña, la crítica literaria, la crónica,
el poema libre y la prosa poética un
homenaje de distintas playas que
conforman una lectura con muchos
sabores, con una sólida búsqueda
de lo humano, recuerdos de un telar
en un rancho cerca de Manizales,
apuntes para plagiar a Bacon y
hombres que fueron.

De estos textos quisiera hacer
mención especial del poemario
Postales desde mi cabeza de Sergio Loo.
En los poemas de Loo existe una
bifurcación. Por un lado se encuentra
el ente poético, el yo lírico por llamarle
de forma tradicional pero a la par,
entre paréntesis, está el poeta, el que
escribe, quien condiciona, sugiere,
reparte, ajusta, sentencia, aclara la
información del poeta tradicional.
Hay, entonces, diálogos que nos
conducen a pensar si el poema es
el pretexto para la anotación o si el
otro, el que sentencia, no es más que
un lector que se entromete y con
su lectura, confunde el significado
poético. d)ónde ocurre la poesía? Dice
Loo: "Aquí no tengo que probar nada
porque nadie/ distingue mi nombre/
No hay lústoria tras mi nombre/
Viajar hasta que el sonido de mi
nombre sea otro/ su significado". De
la misma manera los poemas ofrecen
ese desafío. Escribir hasta que un
poema cambie de significado por la
intromisión:

10 7

Vine aquí por él (Carlos) (di su
[nombre)
(repite su nombre) (Carlos)
(porque su nombre no fue
gratis) para dormir a su lado
robarle la almohada a media
noche y morder su
[espalda

Postales desde mi cabeza es un libro
sobre el viaje, más específico, sobre
la extranjería del cuerpo, de lo
geográfico... un ejercicio poético a
contra diálogo y preciso. Loo viaja
por Barcelona y otras ciudades y
otras islas... la isla que es un drama
geográfico, como enuncia Dulce
María Loynaz.
Y si hasta ese momento estas islas
nos han llevado por la remembranza
y el existencialismo, cierra la
colección hasta el momento los
guiones de dos cortometrajes de
José Luis Solís, regiomontano,
afirmaciones sobre la frontera,
textos con un humor cáustico,
que en el horizonte de las islas

�nos devuelve con un golpe seco
a la otra realidad fronteriza que
tienen todas las costas: puntos
de partida y llegada, momentos
de cambio. En ambos guiones
hay dureza y sol y representan el
norte pueblerino y contradictorio
donde lo mismo se mata por error
que por juego y donde todas las
instrucciones para partir son,
a veces con desgracia, meras
carcajadas.
Así cierran estas ínsulas.
Complementan un abanico de
posibilidades. Casi todos los
escritores hablan de la desazón,
con voces bien construidas.
Desde la sólida investigación de
Barrera Enderle hasta los pueblos
desérticos de José Luis Sol1s, los
poemas de Frarn;oise Roy y el
relato vivo de la historia posterior
de los libros de Bárbara J acobs,
la colección Ínsula cumple con
su cometido: es menester leer
con las armas y con las letras,
con las islas y los continentes,
porque la apuesta en esta
colección, es la varia invención,
una reconstrucción con piezas
movibles que, si bien construyen
un mapa, no son definitorias.
Como decía Borges: ¿qué impide
que las letras de un libro no
cambien con el decurso de la
noche? Así estos textos siempre
alteran la lectura completa de la
isla, no porque la lectura sea un
drama geográfico, sino porque leer
tiende puentes entre las islas, en
los cayos, en las bahías. Nunca hay
un orden de entrada, sino todos
son posibles. Quien entre a este
archipiélago saldrá con historias.

Antonio Ramos Revillas

OBRAS COMPLETAS
DEL PRIMER ATENIENSE
NACIDO EN MONTERREY

Título: Obras completas Raúl Rangel
Frías. Tomo 1
Autor: Raúl Rangel Frías
Edita: UANL / Fondo Editorial de
Nuevo León

Año: 2014

ablaré

un

poco,

de

~~~~~ manera sintética, sobre

el proyecto de las obras
completas de Raúl Rangel Fúas, que
es apenas uno de los trabajos que se
propuso el Comité de celebración
de su Centenario, en el que tuve el
privilegio de participar.
Mi colaboración en este comité
se debió al hecho de que hace 20
años, me tocó en suerte preparar
una antología de textos de don Raúl,
Escritos, que publicó el Gobierno
del Estado unos meses después de
su desaparición, en el año de 1994.
Aunque quiero mencionar que yo
conocí a don Raúl desde 1983, gracias
a la intermediación de nuestro amigo
común Celso Garza Guajardo, y
trabajé en el Instituto de la Cultura
de Nuevo León durante los cuatro
años en que él dirigió este organismo
cultural, entre 1987 y 1991.
Fue muy afortunado que 20 años
después de todo aquello, con motivo
del Centenario de su nacimiento,
nuestra Universidad realizara un
amplio programa conmemorativo

108

y editorial, y que acogiera la idea
de publicar sus obras completas.
Este proyecto, sin embargo, se
anticipaba como una labor no
exenta de dificultades. Asumimos
el compromiso, pensando en que
teníamos todo el apoyo del comité,
en el que participaban personas
vinculadas a don Raúl, o bien
conocedores de su obra y su actuación
pública.
El plan de publicación de las
obras completas se proyectó en
cuatro volúmenes, organizados
con un criterio temático, o de
género, que agrupó los textos en
secciones o apartados y volúmenes,
y uno cronológico, para el orden de
presentación entre los de un mismo
grupo, de manera que el contenido
de las obras es el siguiente: Volumen
1: Filosofía, Humanismo, Alfonso
Reyes; Volumen 2: México, Nuevo
León; Volumen 3: La Universidad;
Volumen 4 : Narrativa, Memorias,
Escritos juveniles, Epistolario.
El marco temporal de producción
y publicación de los textos de Rangel

Frías abarca un largo periodo de
más de 60 años, que van de los
años treinta a los noventa, o más
amplio aún, si consideramos la
fecha de producción de los escritos
denominados "juveniles", aunque
éstos fueron recogidos en volumen
mucho tiempo después.
La edición original de la obra de
Raúl Rangel Frías se produjo con las
características que fueron comunes
al ámbito editorial de Nuevo León
durante el siglo XX, un ámbito poco
profesionalizado todavía, que hasta
las últimas décadas ha comenzado a
cambiar.
Una buena parte de sus textos
aparecieron originalmente en revistas, o bien, fueron discursos pronunciados en circunstancias muy
diversas y con diferente propósito.
Muchos de ellos se recogieron en
volúmenes antológicos y, de hecho,
varios de sus libros son colecciones
de textos, con la particularidad de
que algunos de esos textos se repiten entre un volumen y otro. De
ahí que, para la preparación de esta
obra, optamos por ubicar en cada
caso la publicación original, o bien
cotejamos diferentes versiones, con
el objeto de fijar un texto que fuera
lo más fiel posible a los propósitos
identificables del autor.
En los casos en que no fue posible
consultar la primera publicación
de un texto, nos basamos en
la versión que nos pareció más
cuidada editorialmente. Siempre
que pudimos identificar claramente
errores tipográficos, de puntuación
o de sentido, los corregimos,
apoyándonos también en el cotejo
entre las varias versiones.
En algunos de los textos más antiguos, aplicamos los criterios actuales en materia ortográfica, así como
en el uso diferenciado de la tipo-

grafía para los extranjerismos, expresiones metalingüísticas y demás.
También añadimos alguna información; por ejemplo, el lugar y fecha
de publicación, cuando se identificó
plenamente, en las fuentes bibliográficas de su tesis de licenciatura
en derecho, donde las referencias incluidas al pie aparecen incompletas
y no se incluye una bibliografía final.
Dados los propósitos de difusión
de esta obra, no abrumamos a los
lectores con notas al pie de página,
referencias de intertextualidad o
comentarios eruditos sobre temas y
autores aludidos. Sólo se incluyeron
unas pocas notas, cuando se
consideraron indispensables, para
la comprensión de un pasaje, o para
contextualizar las circunstancias en
que se escribe o dice algo.
Para la preparación de estos
volúmenes, todavía en proceso, contamos con la valiosa colaboración
del Fondo Editorial Nuevo León, dependiente del Gobierno del Estado,
cuyo equipo de trabajo se encargó,
con creatividad y profesionalismo,
del cuidado editorial, el diseño general de la obra y los trabajos de preprensa. Nuestro agradecimiento y
reconocirniento a Carolina Farías,
su directora general, a Eduardo
Leyva, responsable del magnífico
diseño editorial, y a todo el equipo
del Fondo.
La edición de este primer tomo
fue responsabilidad de Pablo Garcia,
y de quien les habla, y se enriqueció
también con las muy valiosas aportaciones y sugerencias de Alfonso
Rangel Guerra, quien es el autor
del prólogo, de Alejandra Rangel,
Francisco Valdés Treviño y Minerva
Margarita Villarreal.
La Universidad Autónoma de
Nuevo León tenía, creo yo, una
deuda pendiente con quien fue

109

su ilustre Rector, en los años
"heroicos" en que nuestra casa de
estudios comenzaba, con grandes
limitaciones y esperanzas, su vida
institucional.
Las aportaciones de Rangel Frías
a la Universidad, al pensamiento
y a la cultura de nuestro estado,
fueron fundamentales, el verdadero
fundamento para todo lo que vino
después. Por ello es que, con estas
ediciones, la Universidad salda
cabalmente, y con creces, su deuda
con la memoria y legado de este
universitario ilustre.
Quisiera terminar compartiéndoles un recuerdo. Aunque me dediqué por muchos años a escribir
notas, comentarios y reseñas sobre
libros de autores nuevoleoneses,
durante los años ochenta y noventa, nunca me tocó recibir retroalimentación de los autores sobre mi
lectura o interpretación de sus textos. Solo una vez: un domingo por
la tarde en que, estando en mi casa,
recibí una llamada de un escritor
local: era don Raúl Rangel Frías,
que llamaba para agradecerme un
escrito mio aparecido ese día en
el suplemento Aquí vamos, del
periódico El Porvenir.
Agradecía mis palabras inmerecidas, decía don Raúl, sobre
una obra que se habia ido pergeñando, más por el curso de los
años que por decisión propia suya
de faenas literarias. Algo así me
decía don Raúl aquel domingo
de 1991, aunque sin duda con palabras mucho más elegantes, con
esa manera suya tan especial de
hablar, que nos hac1a a todos repetir aquello de que él fue, verdaderamente, nuestro primer ateniense
nacido en Monterrey.

Humbe:rto Salaz.ar

�TERCIA DE REYES

dolfo Castañón es un
crítico/lector y un autor/
ector, parafraseando lo
que dijo del viejo Alfonso Reyes.
Y este lector consumado y crítico
es autor de una extensa obra que
lo coloca sin la menor duda entre
los grandes estudiosos y creadores
de la literatura mexicana. Entre su
vasta y ejemplar obra se encuentra
su Alfonso Reyes: caballero de la voz
errante, que ha tenido un recorrido
espectacular hasta el día de hoy.
La primera edición salió bajo el
sello de Joan Boldo i Climent, en
1988, con un total de 87 páginas.
El autor puso esta dedicatoria:
uA la memoria de Ernesto Mejía
Sánchez", y tres epígrafes (Rubén
Darío, Maquiavelo yJean Anouilh).
El diseño de portada es de Daniel
Dominguez Michael y lleva un
dibujo de Elvira Gascón; en sus
interiores, viñetas de la misma
pintora. Tiene un índice de
nombres y en el colofón se señala
que el libro se terminó de imprimir
el 17 de mayo de 1988. Sin la menor
duda el hbro de Adolfo fue la mejor

forma de conmemorar los 99 años
del nacimiento del originario de
Monterrey, Nuevo león.
La segunda edición es de 1991 y
apareció en Colombia. Lleva esta
leyenda: ucorregida y aumentada".
La tercera apareció en la serie
uEl Estudio", de la Universidad
Nacional Autónoma de México ,
en 1997, con 168 páginas. Mantiene
la dedicatoria; se invierten los
epígrafes, primero el de Maquiavelo
y después el de Darío, y se suprime
el de Anouilh. El dibujo de la
porrada y las viñetas siguen siendo
de Gascón y se incluye una de
Augusto Monterroso.
La cuarta edición revisada y
aumentada salió bajo el sello de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León, en 2007, en la colección
Ediciones del Festival Alfonsino ,
con 340 páginas. Conserva la
dedicatoria, las viñetas interiores
y de portada, pero se suprimen
los epígrafes. Entre el índice de
la primera edición y esta última
observamos otra composición
del libro. Ahora los textos se

110

encuentran agrupados en secciones
o temas, por ejemplo: uReyes en la
Argentina" y uAlgunos epistolarios
de Alfonso Reyes".
Finalmente, la quinta, con
subtítulo: uEdición ampliada,
corregida y revisada", apareció en
2012 bajo los sellos de la Academia
Mexicana de la Lengua, Juan
Pablo Editores y la Universidad
Autónoma de Nuevo León , con
580 páginas. En el colofón se indica
que se terminó de imprimir en
mayo. Entre las notables ausencias
se encuentra la supresión de la
dedicatoria al maestro Mejía
Sánchez y entre las novedades los
dos cuadernillos de ocho páginas
cada uno, con caricaturas sobre
el Regiomontano Universal y dos
dibujos del propio Reyes. El indice
nos indica una nueva estructura
que corresponde a una mejor y
más completa visión que Castañón
tiene de Reyes y del interés que
mantiene sobre los estudiosos de
la obra del regiomontano. Así pues,
el libro está dividido en cuatro
partes: UDe la vida", une la obra",

uvaria alfonsina" y uvoz y aliento
de Alfonso Reyes". Como pórtico:
uErasmo mexicano", viejo trabajo
suyo que data de la edición de 1988.
De 1988 a 2012 han transcurrido
24 años, casi un cuarto de siglo
de estudio y atención que Adolfo
ha tenido y tiene sobre la obra de
Alfonso Reyes y de los que escriben
sobre la vida y la obra del autor de
Visión de Anáhuac. A finales del siglo
XX, es decir, entre la primera y
tercera edición, pasó de 88 páginas
a 168; y en este primer decenio del
siglo XXI, que corresponde a la
cuarta y quinta edición, pasó de
340 a 580 páginas. Es de desear
que cuando cumpla 25 años su

Alfonso Reyes: caballero de la voz
errante, tengamos la sexta edición,
acaso ya no en un tomo sino en
dos. Porque ha sido los últimos
años de este siglo en que Adolfo
se ha ocupado más por la obra de
Reyes y de los que la estudian.
Sólo una cosa amistosamente se
le puede sugerir, y si es su deseo
llevarlo a cabo, y que no hace desde
la primera edición: poner fecha de
terminación y/o publicación de
todos sus textos. Ayudaría mucho
para los que quieran estudiar la
visión de Castañón sobre Alfonso
Reyes y de sus estudiosos.
El artículo que Adolfo puso
en el pórtico de su libro sirve de
buena guía para ver cómo fue
descubriendo la figura de Alfonso
Reyes a lo largo de casi 25 años.
No es raro que esto suceda en un
hombre de la inteligencia de Adolfo.
Razones tuvo para no dedicarle el
tiempo del que hoy creo dispone;
quizás porque en estos últimos
años se han publicado algunas
cuantas docenas de libros sobre
y de Alfonso Reyes que le han
permitido estar al día de la obra

alfonsina y averiguar la importancia
que la obra de Reyes creemos tiene.
O acaso la curiosidad, el interés,
la búsqueda como lector, crítico
y autor haya hecho el milagro de
que se acercase aún más al autor de

Cartones de Madrid.
En Alfonso Reyes: caballero de la
voz errante, Adolfo empieza con
ideas generales y afirmaciones
arriesgadas. Léase este párrafo:
"Alfonso Reyes pasa sus más
fecundos años de actividad literaria
entre Madrid, París, Buenos Aires
y Río de J aneiro, su capacidad
de trabajo es abrumadora :
traduce, hace crónica, se entrega
a la investigación filológica y a
la preparación de ediciones de
clásicos españoles, funda la crítica
de cine, mantiene una nutrida
correspondencia, escribe cuentos
breves y narraciones más o menos
autobiográficas, libra sus primeras
batallas críticas y -acaso más
importante que todo lo anterior
junto-, compone esas dos breves
obras maestras Visión de Anáhuac
(1915) e Ifigenia cruel (1924) que,
sumadas a algunas páginas de
crítica -las primeras- y a la
Oración del 9 de febrero (1930), son
la porción más creativa de la obra
alfonsina" (p.14).
Y de 1939 a 1959, ¿qué fue
entonces lo qué hizo don Alfonso?
¿Poca obra creativa? En el terreno
institucional fue el primero y único
presidente de La Casa de España y
fundó El Colegio de México. En el
terreno social y político, continuó
con la solidaridad a la República
Española y con los exiliados que
estaban llegando a México. En el
terreno que le gusta a Adolfo, de la
creación, crítica y teoría literaria,
están: La experiencia literaria, Tres

puntos de exegética literaria, Apuntes

111

para la teoría literaria, El deslinde. En
cuanto a la preocupación americana
editó, por ejemplo, Tentativa y
orientaciones; también páginas de
cierto contenido autobiográfico:
Pasado inmediato y otros ensayos, y una
veintena de libros sobre Grecia,
tales como Religión griega, Estudios
helénicos, La afición a Grecia; sin
dejar de mencionar la memorable
traducción de La llíada. Hay más
temas alfonsinos, y también
poesía, así como el gusto por hacer
ediciones numeradas e ilustradas
por sus amigos durante los últimos
veinte años de su vida. Y no
deberíamos olvidar sus colecciones
personales de ediciones privadas,
como ULos cíen amigos", ni más
ni menos. Nada de esto mereció
la atención de Adolfo, por el
momento.
Más adelante, en el libro de
Adolfo se encuentra este párrafo:
"Cuando buena parte de la cultura
moderna contemporánea se ha
concebido como una empresa
descifradora y educadora, capaz
de liberar proponiendo nuevas
referencias -o denunciando como
inadecuadas las nuevas- es obvio
que Alfonso Reyes pertenece a otra
cultura" (p.20). Sin embargo, años
después Castañón consideraba a
Reyes como el ~enúltimo Eneas
de la cultura mexicana, formidable
patriarca, arca de Noé que finca
su ascendiente patrio en la liviana
y sonriente agilidad con que supo
cargar sobre sus hombros no tan
solo al Príamo Justo Sierra, sino
prácticamente a todo el árbol
genealógico de nuestra familia
cultural mexicana" (p. 55).
En las páginas de Alfonso Reyes:
caballero de la voz errante, encontré
esta afirmación: u[Alfonso Reyes
es] el mejor escritor mexicano

�en prosa y en verso de la primera
nútad del siglo XX"; y en otra parte:
"A medida que pasan los años,
crece su importancia, su lugar en
la economía espiritual de nuestra
cultura. Reyes es en cierto modo el
padre de la literatura mexicana. Su
voluntad de conocer sus fuentes,
de aproximarse a nuestro pasado
literario, la decisión de apropiarse
de la tradición literaria española
y herencia latina, su profundo
arraigo a la tradición hispánica y
europea renacentista que se expresa,
por ejemplo, en un amplísimo y
minucioso conocimiento de los
grandes autores del Siglo de Oro, su
conocimiento de las humanidades
y de las letras clásicas, su deseo de
perfilar una imagen íntegra y no
muúlada del hombre, hace de él unq
de los ejes de nuestra literatura".
Nuestro crítico/lector encontró
una obra que lo cautivó, aunque
no de Alfonso Reyes, sino de una
de sus estudiosas, Paulette Patout:
Alfonso Reyes y Francia. Sobre este
voluminoso libro escribió: "Obra de
acopio, erudición, memoria, cotejo,
búsqueda de fuentes. Echa piadosa
mano de la totalidad disponible de
la obra alfonsina y aun de aquella
presunta vasta porción, personal y
autobiográfica, que ha permanecido
inédita por absurdas razones. Más
que obra de crítica, es un libro
juntado por el cariño" (p. 48). Más
adelante, escribe sobre el mismo
libro: "Es impresionante el rastreo
que hace Paulette Patout por las
fuentes hemerográfi.cas francesas de
prácticamente todas las apariciones
de Reyes en aquella prensa. Otro
aspecto digno de mención y poco
conocido de la obra en persona de
Reyes es el de las intervenciones en
los medios periodísticos franceses.
la infatigable energía con que Reyes

se consagraba al servicio de su patria se haya ocupado de las mil quinien,
puede ser vista en la formidable tas páginas, en dos tomos, de la
labor administrativa que desempeña Misión diplomática de Alfonso Reyes,
para reorganizar la legión mexicana "impecablemente reunidos, orde,
y normalizar el comercio franco nados y prologados" (p. 105) por
mexicano" (pp. 51,52).
Víctor Díaz Arcíniega. El maestro
Y ya entrado en el terreno de Castañón hace un breve recorrido
la diplomacia, Adolfo afirma que por esos gruesos tomos, que ahora
el "hijo de uno de los porfiristas no mide ni lo ancho ni lo largo, ni
eminentes, sería reclutado por el los pesa, sino que, generoso como
tan fugaz como funesto Victoriano es, sólo deja constancia de la deuda
Huerta para servir en el servicio que tenemos con Víctor. Y más ade,
diplomático" (p. 184). Alfonso lante, escribe sobre el embajador
Reyes no fue reclutado por Huerta. Reyes: "A diferencia de los simula,
Hay que analizar las circunstancias dores, Alfonso Reyes supo tomarse
que llevaron a Alfonso Reyes a en serio su trabajo y entregarse a él,
tomar la decisión de salir del país abandonarse, con obstinada pero
con rango diplomático. Y ni olvidar lúcida inteligencia, a las exigencias
tampoco el disgusto que le causó de una tarea que se condensa en
que su hermano Rodolfo trabajara estos escritos pero que de ninguna
con Huerta. Don Alfonso conocía manera se sabría reducir a él. Esa
muy bien la calídad humana de seriedad, esta lucha contra la ne,
que estaba hecho el dictador. gligencia se traduce con precisión y
Y realmente el año que estuvo minucia, y es la prenda subyacente
en Francia, 1913, 1914, fue una al valor histórico de estos docu,
experiencia desgarradora. Varios mentas escritos por un hombre que
años después, en 1920, empezó anda por el mundo español, francés,
realmente su carrera en el servicio argentino y brasileño mirando qué
exterior de México.
lección puede extraerse para la cau,
Por lo dicho en las últimas sa mexicana de los efectos históri,
líneas, importa mucho que Adolfo cos que le toca atestiguar ganando

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112

amigos para el país y para sí mismo"
(p.108).
Y cuando apareció Alfonso
Reyes en Argentina, Adolfo, ante
tanta evidencia de la actividad
diplomática y cultural de don
Alfonso, escribió: "Que Alfonso
Reyes es un escritor admirable
es algo que nunca se dirá
suficientemente; este libro, donde
se desplíega toda la admiración
de la más exigente inteligencia
argentina a lo largo de varias
décadas, es buena ocasión para
razonar esa admiración" (p.119).
Tiene toda la razón Adolfo.
Hay que razonar y asimismo ver
si esa admiración no es una simple
cortesía. Pero ya no continúa sobre
este punto que se había propuesto
desarrollar sino que a continuación
señala que, en ese libro, Reyes no
sólo aparecía de "cuerpo entero
el hombre, frontera, el escritor
admirado y admirable, el tan
mexicano y aun tan regiomontano
ciudadano del mundo, en fin,
'El Hombre, Esperanza de la
idea iberoamericana', que diría
Macedonio Fernández. Comparece
también el politico, el hombre
práctico, el varón amable y amado
que sabe que la política es el arte
de afinar voluntades con miras a un
propósito común" (p. 119).
Las últimas palabras de Adolfo
son garbanzo de a libra. la política
fue para don Alfonso "el arte de
afinar voluntades con miras a un
propósito común". Efectivamente,
Reyes llevaba la política en la
sangre. Perteneció a una familia de
políticos, en su casa vio y aprendió
a hacer política, y también supo
desde muy jovencito, como dicen
los clásicos, que la política es fi.erina
y humana. Como todo aprendizaje,
fue duro, difícil y trágico. Pero de

los tres Reyes, Bernardo, Rodolfo
y Alfonso, sólo hubo uno que
hizo de la política en sus manos
un auténtico arte. No en balde
fue un lector asiduo de la obra de
Maquiavelo y Aristóteles, y pido al
cielo que algún día encontremos sus
apuntes que hizo sobre estas dos
grandes cabezas del pensamiento
político.
En Alfonso Reyes: caballero de
la voz errante, Adolfo destaca las
opiniones que sobre Reyes hicieron
sus contemporáneos. Tal fue el
caso de Borges. En cierta ocasión le
preguntaron al maestro argentino
sobre lo que sabía de Reyes/Ortega
y Gasset, y un asunto trascendental
entre el mexicano y el español:
Goethe. Según Borges, Reyes
estaba indignado por "un juicio
más o menos ligero y atolondrado"
del escritor español sobre el autor
de Fausto. Borges dice que le
sugirió a Reyes que le escribiera.
Con "estupor", Reyes le contestó:
"Pero cómo voy a polemizar con
Ortega y Gasset", a lo que Borges
le respondió: "Pero todos sabemos que

usted es infinitamente superior a Ortega
yGasset".
Adolfo está de acuerdo con
Borges en que don Alfonso es
un escritor "muy superior y
humanamente más generoso que el
susceptible" Ortega. Comparto esta
opinión. Pero en cuanto a que don
Alfonso le haya dicho a Borges que
cómo iba a polemizar con Ortega,
no estoy tan seguro. Reyes en la
misma España publicó sobre lo
que pensaba de Ortega e incluso le
lanzó una fuerte crítica e hizo una
fina ironía. Ortega no contestó.
Le dolió sin la menor duda, y en
carta, años más tarde, recordó este
asunto, sólo para decirle cuánto lo
apreciaba. Diferencias las tuvieron,

113

pero los dos eran auténticos
señores. Reyes colaboró en las
principales empresas culturales
de Ortega, de El Sol a Revista de
Occidente; y años más tarde, cuando
ocurrió la guerra civil española
e iniciaba el exilio, Reyes estuvo
atento del destino de Ortega y
de sus preocupaciones. Además,
atendió las peticiones que le pedía
sobre el porvenir de españoles que
andaban regados en el mundo.
A propósito de la labor
cultural de Reyes en Argentina, se
encuentra el caso de Libra, revista
dirigida por Bernárdez y Marechal.
Sobre esta publicación, Adolfo dijo
que "tras bambalinas fue animada
por Alfonso Reyes y debe ser
considerada al menos parcialmente
dentro de su bibliografía" (p. 123).
No, no sólo fue animada "tras
bambalinas" por Reyes, sino que
él la hizo casi en su totalidad.
Y por lo tanto no debería ser
considerada parcialmente dentro
de su bibliografía sino figurar
dentro de ella. Las pruebas están
en la Capilla Alfonsina, en su casa,
biblioteca. Y hay algo más: Reyes
estaba trabajando en el segundo
número, pero lo abandonó por
las politiquillas que hacían los
escritores argentinos.
En este volumen también hay
referencias a mi trabajo y palabras
que le agradezco sinceramente.
Torno en cuenta sus sugerencias y
sus reproches. Corregiré mis textos
cuando haya un editor piadoso que
quiera publicarlos, con excepción
de la cuestión Paz/Cernuda. ¿Por
qué? Porque me gustaría hacer un
estudio de esa relación intelec,
tual y amistosa. Hubo entre ellos
afinidades y coincidencias. Es un
proyecto. En cuanto a mi antología,
pues sí mi querido Adolfo, rescato

�"el pensamiento social y humanístico del regiomontano" (p. 505). Esto
es lo que creo, sigo y seguiré insistiendo. Alfonso Reyes es uno de
los grandes pensadores de nuestro
tiempo. Y al mismo tiempo no dejo
de insistir que es un gran poeta "y un
escritor de excelente prosa". Agradezco tu disúnción, pues de las 65
antologías que cuentas, sólo una tiene
esa particularidad, que es toda una
fortuna, y es la que realicé.
Entre los textos más signilicativos
de Adolfo sobre la obra de Reyes se
encuentran sin lugar a dudas los que
escribió sobre VisióndeAnáhuac. Estamos de acuerdo: es una de sus obras
maestras. El maestro y académico
de la lengua fue haciendo su estudio,
examina cada una de las líneas que
integran este poema en prosa, señaló
las fuentes históricas que Reyes tuvo
a la mano, sin dejar de mencionar
las estéticas ni las de la época de las
vanguardias; mencionó y retoma las

ideas de estudiosos de este trabajo
alfonsino y concluye: "Se trata de un
texto verdaderamente original y radicalmente inédito que sabe conciliar
las aventuras de la vanguardia con los
riegos de la arqueología".
Adolfo califica a Visión de Anáhuac
como una de las dos obras maestras
de Alfonso Reyes; pero, ¿no acaso
el mismo Adolfo por lo menos se ha
ocupado de tres: VisióndcAnáhuac, lfigenia cruel y Yerbas del tarahumara? Pero
qué digo; seguramente por sus lecturas acuciosas, críticas, inteligentes, se
dará cuenta que hay más de tres obras
maestras en las obras de don Alfonso.
Finalmente, en Alfonso Reyes: caballero de la voz errante, encontré los
siguientes aforismos de Adolfo Castañón:
Alfonso Reyes se vive interiormente como poeta aunque su
curiosidad lo lleva a devorar y
escribir bibliotecas en prosa.

Reyes cierra el ojo de la
codicia para dejar abierto,
únicamente, el de la admiración y

el asombro.
Reyes no sólo sabe medir
versos, pesar palabras y contar
sílabas: registra las piruetas que
tiene que hacer para ir pagando
sus deudas, los préstamos, los
seguros para él y para su esposa
Manuela.
Reyes representa la tradición
ecuménica y liberal, la tradición
de la tolerancia cuyo valor más
profundo es la civilización.
Reyes arranca a la derecha
y a las clases conservadoras
el patrimonio de la cultura
clásica: quiere el latín para las
izquierdas.
Alfonso Reyes es uno de
los hombres de letras más
completos y morahnente más
responsables de la historia de la
cultura en lengua española.

11

M

arcos Daniel Aguilar
es un apasionado, un
asiduo lector y estudioso
de la obra de Alfonso Reyes. Es
también, como el autor de Visión
de Anáhuac, un inquieto periodista,
que busca la nota oportuna, que
le gusta que sus artículos estén
bien escritos, bien pensados y que
tengan una inteligente y profunda
investigación. Un informante en el
olvido: Alfonso Reyes, es su primer
gran trabajo y seguramente no será
el único.
Aguilar nos lleva de la mano,
nos invita a recorrer y conocer
uno de los mundos fascinantes de
Alfonso Reyes: el periodismo. Nos

114

explica que aún hoy en día hay
mucha incomprensión por parte
de los lectores o estudiosos de la
obra del Regiomontano Universal.
Algunos dicen, por ejemplo, que a
Reyes sólo le interesaba el estilo
y no el contenido. Aguilar afuma
categóricamente que le interesaban
las dos cosas. Y esto lo observó
al hacer su investigación sobre
la obra periodística de Reyes:
"Alfonso sabía que la forma, el
ritmo y la cadencia de las palabras
eran importantes, pero no más
que el contenido. En ese momento
irrumpe lo que sería la nueva
vanguardia literaria, donde la idea
y el conocimiento de las disciplinas

como la historia, las letras, la
psicología y la filosofía, entre otras,
darían contenido a una narrativa
sin descuidar la estructura
escrita. En la década de 1910,
esta vanguardia arroparía a toda
una generación de adolescentes
mexicanos, cuando el propio Reyes
estuvo a la cabeza de la llamada
Sociedad de Conferencias de la
Escuela Nacional Preparatoria,
antecedente del Ateneo de la
Juventud" (p. 17).
Como estudioso y practicante
de esta generosa profesión, Marcos
Daniel Aguilar nos dice que Reyes
es uno de los grandes maestros del
periodismo mexicano. Su génesis
la ubica entre 1905 y 1913, cuando
el joven oriundo de Monterrey,
Nuevo León, andaba entre los 15
y los 23 años. Es decir, ocho años
fructíferos de hacer talacha, de
cortar y pegar, como bien decía el
inolvidable Luis Cardoza y Aragón.
Estos ochos años forman parte de
lo que denominó su primera etapa
mexicana.
En la rigurosa búsqueda que
hizo el reportero de Canal 22
en los archivos y papeles de don
Alfonso, se encontró con el primer
y el segundo trabajo periodístico
del joven neolonés, fechados
el 21 y el 24 de marzo de 1905,
respectivamente. Pero no fue
todo. Marcos Daniel, en este su
primer libro, nos dice que ese joven
Reyes periodista hizo historia
de los medios de comunicación o
sea, historia del periodismo desde el
periodismo, y pone como ejemplo el
artículo intitulado Diario de México
(1913). Al estudiar este artículo
observó lo que conúnuamente nos
dice en Un informante en el olvido: que
Reyes era un adelantado. Es decir,
lo que muchos teóricos nos señalan

en estos tiempos, Reyes lo dijo en
1913: que el periodismo se estaba
convirtiendo en "una sonaja de los
hechos: aturdir con la información,
no dejar tiempo de pensar, de
escoger, de preferir. Ya sabe, los
absurdos que viven muchos acaban
por convertirse en razón".
Los ocho primeros años de labor
periodística de Reyes se rompieron
tajantemente. Y sin embargo entre
diciembre de 1912 y agosto de 1913
escribió La cena que, según James
Willis Robb, es la premonición de
la muerte de su padre, que ocurrió
el 9 de febrero de 1913. Después
sucedieron los asesinatos del
presidente Francisco l. Madero y
del vicepresidente José María Pino
Suárez, y la llegada al poder de
Victoriano Huerta.
La actividad cultural que
estaba haciendo Alfonso Reyes
no le gustó al sátrapa y lo citó en
su despacho. Todo podía suceder,
dijo Alfonso. La entrevista que
sostuvieron no fue otra cosa que
reproches por su actitud y le puso
el ejemplo de su hermano Rodolfo,
que colaboraba con el régimen
que encabezaba. Para Alfonso la
cuestión estaba resuelta desde
hacía un buen tiempo: o se estaba
con la revolución maderista o
contra ella. Su opción siempre
fue la primera y se dejó nombrar
primer secretario de la Legación
de México en Francia, porque
sabía hasta dónde era capaz de
llegar el dictador. Antes de partir
rumbo a París hizo su examen de
grado, una espléndida tesis que
ha sido elogiada por Andrés Lira
y Fernando Serrano Migallón. En
agosto, con su mujer y su pequeño
Alfonsito, salió rumbo a Francia,
para no volver a México sino 11
años después.

115

Pero no fue en Francia sino
en España entre 1914 y 1924
donde Reyes desarrolló lo que
bien aprendió en México: el
periodismo. Marcos Daniel nos
habla acerca de qué tipo de
periodismo hizo este mexicano y
cuáles géneros practicó, que en su
entender fueron cuatro: artículos
de opinión, crónica, reseña y
columna crítica; sin olvidar
que fue también corresponsal y
fotorreportero, ni mucho menos
la crítica cinematográfica, la cual
Héctor Perea y Manuel González
Casanova han estudiado tan bien.
Ahora bien, Marcos Daniel
escogió un artículo, "Rumbo al
Sur", para acercarnos a una de
esas categorías del periodismo que
desarrolló el de Monterrey, Nuevo
León. Esta es una fina página
autobiográfica de las horas más
dramáticas y más dolorosas de don
Alfonso. Esas noches en donde no
encontraba posada para su esposa,
para su pequeño hijo, para la nana
bretona y para él. La soledad, el
sufrimiento, la tristeza y la pobreza
en que se encontraba le hizo decir,
en esa prosa poética tan suya, que
desde su desván, antiguo grél.nero
ahora lleno de cachivaches, por
fin descansaba; y desde la ventana
veía una "luna roja, como el vino
tinto, vieja cepa de Burdeos. Una
luna inmóvil y enorme que nos
emborrachaba, e imantándonos
el alma, nos dejaba sin sueño a lo
largo de las cálidas noches".
Una cosa que le gustó a Marcos
Daniel fue el poder de análisis de
Alfonso Reyes y nos invita a
acercarnos a Aquéllos días, donde
observa temas de ciencia política;
en Historia de un siglo, cuestiones
de relaciones internacionales
y geopolítica; en Entre libros, al

�columnista crítico; en Las Vísperas
de España comprobó lo que en algún

las primeras que publicó Reyes:
en Francia, Cuestiones estéticas; en
España, Simpatías y diferencias; en
Costa Rica, Visión de Anáhuac; en
México, Cartones de Madrid; en
Argentina, Las vísperas de España;
en Chile, Aquéllos días. Señala
estos libros no sólo por gusto
sino porque son los que estudia y
analiza en su libro. De varios de
los mencionados, lo que le gusta a
este joven periodista es el método,
el cuidado que puso en sus textos;
la prosa, la prosa que hace que
Reyes ocupe un sitio especial en
la literatura mexicana, española y
universal. Un informante en el olvido
es pues un libro que nos invita a
leer a Alfonso Reyes. A no tener

momento elijo José Gaos: no hubo
mexicano que conociera tan bien
a España y a los españoles, como
Alfonso Reyes.
Las mesas de plomo fue uno de
los libros de Alfonso Reyes que a
Marcos Daniel le depararon nuevas
y gratas sorpresas. En las primeras
páginas de Un informante en el olvido,
dice que Alfonso, como le gusta
llamarlo, era un adelantado, y
en Las mesas de plomo se adelantó
a Georges Weill, por 16 años.
lEn qué se adelantó Reyes? En la
historia del periodismo. Marcos
Daniel sitúa el Diario. Historia y
función de la prensa periódica a la
par que Las mesas de plomo, y dice
que una vez que se hayan leído y
comparado estas dos obras se verá
que llegaron a conclusiones e ideas
muy similares.
Pero no fueron las únicas
ocasiones en que Reyes fue un
adelantado, como reiteradamente
lo llama Aguilar. Hay también más
de meclio siglo de cliferencia entre
lo que ha postulado Giovanni
Sartori, sobre la cuestión de los
meclios y la democracia, y lo que
postuló Alfonso Reyes. Aguilar
p arte muy bien de algo que por
elemental se olvida: qué cosa
significa la democracia para 111
el mex icano y qu é cosa para
el italiano. Y nuevamente el
an pasado más de 36
joven periodista encontró más
años de la primera
semejanzas y menos diferencias.
edición de Genio y figura
También nos informa que antes de Alfonso Reyes, de la escritora y
que apareciera la Teoría General poeta Alicia Reyes, que salió bajo
de la Información , Reyes seguía y el sello de la prestigiada editorial
hacía su teoría.
de la Universidad de Buenos Aires
Otros han clicho que Reyes no (Eudeba), y sigue teniendo la
publicó una gran obra. Marcos misma trascendencia y sirviendo
Daniel cree lo contrario. No sólo de norte para los estudiosos y
hay una sino muchas, y menciona simpatizantes del autor de Pasado

H

116

miedo a los 26 gruesos tomos que
conforman sus obras completas.
Todo lo contrario. Son una cantera
de posibilidades y de sorpresas
como Aguilar vio y descubrió al
estudiar e investigar el perioclismo
del regiomontano. Hay que
celebrar pues, que este brillante
periodista y estudioso de Reyes,
al que le deseamos grandes días y
sonados triunfos, siga trabajando y
explorando esas canteras que dejó
uno de los grandes pensadores
mexicanos; y que este su primer
libro sea ejemplo de lo que puede
hacer cada día y mejor, pues tiene
a un gran maestro que lo guía:
Alfonso Reyes.

inmediato, así como para el público
interesado en conocer su vida y su
obra.
Para hacer esta biografía, la
maestra Reyes usó los documentos
más importantes que Alfonso Reyes
guardaba en su archivo personal y
reunió una rigurosa bibliografía de
estudiosos de la obra de su abuelo.
Alicia Reyes, efectivamente, tuvo
a la mano y usó con maestría la

correspondencia de don Alfonso,
que apenas se estaba dando a
conocer; los cuadernos juveniles,
del cero al seis, que permanecían
inéditos, pero que hoy gracias a
su empeño y a la de la benemérita
ins titución que es El Colegio
Nacional, han sido editados; los
manuscritos y obras inéditas
que aún quedan y que seguirán
dando sorpresas; libros y papeles
del archivo de don Alfonso que
ahora están en sus Obras completas,
así como los Diarios que estaban
guardados en pequeños portafolios
y que ya est amos conociendo;
y sobre todo, su testimonio.
Testimonio de una nieta que no
sólo quiso al hombre extraordinario
sino que supo y comprendió que
estaba no sólo frente a una figura
nacional, sino universal. De ahí que
con ese cariño que siempre le tuvo
y le sigue teniendo a su abuelo, más
las fuentes primarias y secundarias
que utilizó, y su pluma, hicieran
posible esta magna obra de Alicia
Reyes.
Esta biografía es, además, hasta
el día de hoy, una de las mejores
que se han publicado en México
y en el extranjero del mexicano
que nació en Monterrey, Nuevo
León. Trabajo pionero, no en su
género ciertamente, pero sí en su
contenido, al abordar genio, figura y
obras de Alfonso Reyes. Por algo, y
con toda razón, Alicia Reyes llamó
a este libro "la obra más importante
desu vidan.
La quinta edición está
patrocinada por dos instituciones
de la tierra que vio nacer a don
Alfonso: la Universidad Autónoma
de Nuevo león y la Fundación Dr.
Ildefonso Vázquez Santos. Al
mismo tiempo, es un homenaje
a esta Universidad por su 80

aniversario. Esta es la razón de una
novedad que tiene esta edición:
como anexo se incluyó el Voto por
la Universidad del Norte, escrito por
Alfonso Reyes hace 80 años, en
una de las más hermosas ciudades
de Brasil, Petrópolis, la ciudad
imperial. Otra novedad: la edición
del libro, bajo el escrupuloso
cuidado de Ricardo Moreno Botello
y J orge Ricardo Ibarra Durán,
acrecienta el acervo de los retratos
de don Alfonso con los que hizo
para este volumen el pintor español
Fermín Javier Ruiloba Ausin.
Alicia Reyes inicia su Genio
y figura de Alfonso Reyes con un
paseo por las calles, plazas y casas
de aquél Monterrey que vivió
la familia del general Bernardo
Reyes. En este recorrido por la
señorial ciudad Alicia recuerda una
anécdota q ue su abuelo tenía sobre
"aquel encantador disparate" de
un vendedor que andaba por esas
calles regiomontanas ofreciendo
a gritos la "iNogada de nuez!".
Asimismo, la maestra Reyes deja en
su biografía lo que escuchó decir de
su tío Alejandro, acerca del perro
del afamado historiador y polemista
don Francisco Bulnes, que había
mordido a varias personas, entre
ellas al joven Reyes. El tío Alejandro
recitaba estos versos de su hermano
Alfonso, que son los primeros que
escribió pero que doña Alicia nunca
encontró el original. Este primer
poema clice: "Allá en lontananza/
venid se divisa/ una horrible panza/
que provoca risa/ es don Pancho
Bulnes/ el viejo panzón/ que viene a
cobrar/ la indemnización...n
El joven Reyes dejó su
Monterrey para seguir estudiando
en la Ciudad de México. Y esos
siete años que abarcan de 1906 a
1913 fueron sin lugar a dudas los

117

que formaron a uno de los más
brillantes jóvenes de la Escuela
Nacional Preparatoria, primero; y
después, del célebre Ateneo de la
Juventud; sin dejar de mencionar
sus años en la Escuela Nacional de
Jurisprudencia. Años que publicó
en prosa y en verso, sobre todo, en
revistas y diarios mexicanos. Época
en que apareció su primer libro,
Cuestiones estéticas. Días aciagos.
Años de agitación y movimientos
políticos que cimbraron y
tumbaron un régimen que se creía
eterno al grito de "Sufragio efectivo.
No reelecciónn.
La cita que escogió la maestra
Reyes de una de las obras clásicas
de su abuelo, El suicida, para
rubricar este ciclo, está bien
escogida. Don Alfonso dejó en unas
cuantas lineas su testimonio de esos
años juveniles, que despertaron al
fragor de la lucha la conciencia por
la educación laica y la libertad del
espíritu. Reyes escribió: "Aquella
generación de jóvenes se educaba,
como Plutarco, entre diálogos
filosóficos que el trueno de las
revoluciones había de sofocar.
Lo que aconteció en México el
año del Centenario fue como un
disparo en el engañoso silencio de
un paisaje polar: todo el circo de
glaciales montañas se desplomó
y todas fueron cayendo una tras
otra. Cada cual asido a su tabla, ha
sobrenadado como ha podido, y
poco después los amigos dispersos,
en Cuba o Nueva York, Madrid
o París, Lima o Buenos Aires - y
otros de la misma Ciudad de
México- renovaban las aventuras
de Eneas, salvando en el seno a los
dioses de la patrian.
También en esta época encontró
don Alfonso a la que sería su esposa,
Manuela Mota. Alicia Reyes evoca

�la·figura de su abuela a través de
las conversaciones que tuvo con
su abuelo: "De viva voz le oí relatar
que al casarse con Manuelita le
había puesto dos condiciones:
que le diera un hijo más alto que
él y que le alcanzara los libros que
se encontraban en lo alto de sus
estantes. Las dos se las cumplió
de mil maravillas. Además, fue en
todo momento su brazo derecho:
secretaria, archivista, catalogadora,
consejera y esposa amorosa. Casi
todos los ejemplares personales
de los libros de don Alfonso están
dedicados a ella". Por ejemplo, el
primer libro de don Alfonso, lleva
esta dedicatoria, y que doña Alicia
nos recomienda "leer entre líneas":
"A mi Manuela, el libro que vivimos
juntos".
Acaso por bien sabido la maestra
Reyes no se detuvo en su libro a
narrar con detenimiento aquéllos
días difíciles que pasó su abuelo
desde la muerte de su padre, el
general Bernardo Reyes, el 9 de
febrero de 1913, a su primera salida
de México. Primer itinerario de
una estancia en Francia, y una
gran época en España. Los dioses
lo pusieron a prueba. En París,
y unos buenos años en Madrid,
que fueron muy duros. Conoció la
soledad, la lejanía de su México, la
pobreza. Situación que lo puso en
graves apuros sobre todo cuando se
acercaba la Navidad, pues había que
darle aunque fuera un juguete a su
pequeño Alfonsito.
Sobre estos primeros años de la
vida madrileña la maestra Reyes
nuevamente supo escoger un párrafo
que escribió su abuelo, que ilustra
la vida familiar en un invierno: "La
sensación de penuria se acentuaba
con el frío. Para defenderme, aprendí
a cubrirme pecho y espalda con

papel periódico y descubrí que un
rato junto a la boca de calefacción
en el Museo del Prado me daba
calor para un par de horas. Como
la exasperación suele ser buena
consejera, con las últimas pesetas
acostumbrábamos darnos un rato de
asueto en los cines céntricos. Y luego
volvíamos a pie compungidos, hasta
nuestro barrio distante".
Y también estas líneas: "Hace días
que el frío labra las facetas del aire,
y vivimos alojados en un diamante
puro. No tarda la nieve. La quíere
el campo para su misterioso calor
germinativo. La solicita la ciudad
para alfombra de la Noche Buena.
Resbala el humo por los tejados: la
atmósfera, con ser clara, es densa.
Los fondos de la calle truenan de
nubes negras, pero en lo alto hay
una borrachera azul vértigo. De día,
suben las miradas. De noche, bajan
las estrellas. Nada hay mejor que el
cielo, de donde cuelgan ángeles y
juguetes para niños...".
Los trabajos y los días de estos
primeros años de Alfonso Reyes
en Madrid los explica muy bien
doña Alicia. Cuántas penurias
compensadas por las finas amistades
que Reyes tuvo como las de Enrique
Díez-Canedo,José Ortega y Gasset,
Antonio Solalinde, José Moreno
Villa, Miguel de Unamuno, Azorín,
Ramón del Valle-Inclán, Ramón
Gómez de la Serna. Páginas que
escribió en circunstancias tan
precarias dieron frutos como sus
Cartones de Madrid y su Visión de
Anáhuac. Maestro en el oficio del
periodismo, pionero en la crítica
cinematográfica, difusor de clásicos
y modernos de la lengua española,
trabajador infatigable en el rescate
de la obra de Luis de Góngora
Un gran mexicano, que años más
tarde hizo posible que la política

118

exterior de nuestro país llegara a
ocupar un sitio destacado en el
mundo, Genaro Estrada, seguía
con gran atención la obra de Reyes
publicada en México, Francia y
España. En 1916, Estrada escribió
estas palabras que se encuentran
en su libro Poetas nuevos de México:
"Alfonso Reyes puede considerarse
hoy en día, entre la familia
intelectual mexicana, como el
talento más poderoso y el espíritu
más culto y de mayor fuerza
dinámica. No es propiamente un
precoz -de lo cual debe sentirse
muy satisfecho- , pero el saber
que ha atesorado a sus veintitrés
años, corresponde al que atesoran
por lo general los hombres de letras
de nuestras Américas al llegar a la
mitad de la vida. En las asambleas
de la juventud literaria, Alfonso
se distingue por la agilidad de su
palabra, por el entusiasmo juvenil
sabiamente atemperado, por su
afición a las bellas paradojas de
sentido un poco extravagante y un
poco cruel; y en una asamblea de
sabios provectos se distinguiría
por la madurez de sus juicios,
por la profundidad de sus
adquisiciones mentales, por su
amistoso y fecundo trato con los
filósofos ...".
Alicia Reyes en Genio y figura de
Alfonso Reyes da cuenta del número
de libros, folletos, compilaciones
y traducciones que su abuelo
publicó en España; las comenta,
sin dejar de mencionar lo que
otros críticos dijeron de esas
publicaciones. Asimismo señala
la reincorporación de don Alfonso
al servicio exterior mexicano y
las amistades que tuvo con tres
gener aciones españolas. Por eso
no fue casual que cuando Reyes
dejó España para iniciar una

nueva misión diplomática, se le pretexto para que también la poeta
despidiera con tantas muestras Alicia Reyes le dedicara más de
de afecto por los hombres más cinco páginas para "adentrarse un
representativos de la cultura poco" a uno de los grandes poemas
de Alfonso Reyes.
española.
La labor diplomática y literaria
La misma huella que dejó en
de
Reyes en la tierra de Víctor
España, la dejó a su paso por
Francia. Precisamente en París, Hugo y André Gide la expresó
junto al Sena, un dos de diciembre muy bien Gabriela Mistral cuando
de 1925, el ministro Reyes leyó en leyó el discurso de despedida del
casa del escritor y diplomático ministro mexicano. Otro acierto de
ecuatoriano Gonzalo Zaldumbide, Alicia Reyes es incluir en su Genio
su Ifigcnia cruel, con sus comentarios y figura de Alfonso Reyes el discurso,
y con "intermedios de quenas íntegro, del primer Premio Nobel
bolivianas". Y esto fue un buen de Literatura de origen chileno.

119

doña Gabriela decía: "Se va Alfonso
Reyes y lo despedimos franceses,
peruanos y chilenos, como criatura
propia, con cuya honra se nos
añade alegría y con cuya pena se
nos ofende o se nos roba". Reyes
hizo su "trabajo callado y seguro
de ganarnos la estimación y el
cariño por iguales partes, como
los costados de un mismo fruto.
Y cuando digo trabajo, no digo
búsqueda anhelante ni apetito de
tenernos, que ésos son torpezas
y brusquedades que no conoce la
mano, tan delicada, de este gran

�pudoroso. Nada de arrollamientos
feos en este hombre en que el
único modo de presión, en la
literatura como en la vida, es una
superioridad natural que toma su
sitio, como el árbol en la atmósfera,

sin ruido ni desorden, con la complacencia
de la luz.y del espacio. Reyes ha logrado
una cosa dificil como un repecho,
hacer estimar del europeo al muy

discutido hombre de la América española;

son sus Cuadernos del Plata, Libra y

Monterrey. Correo Literario de Alfonso
Reyes. Nuevos libros, más amigos,
y otros poemas, uno de ellos, para
doña Alicia, de los "más bellos del
mundo": Yerbas del Tarahumara.
Entre los libr os que fueron
saliendo en esta época americana
de don Alfonso, se encuentra Tren de
ondas. Pero Alicia Reyes nos advierte
que hay otros textos que los amigos
y lectores de su abuelo no deben
olvidar: Discurso por Virgilio, Atenea
Política, En el día americano y Homilía
por la cultura. ¿Por qué? Porque aquí
se encuentra la filosofía social y la
filosofía de la cultura de Alfonso
Reyes. Textos que más tarde don
Alfonso los incorporó en Tentativas y

hemos sido empinados en él, en
sus capacidades y en su hidalguía.
Le debemos, ni más ni menos, el
haber dado testimonio de nosotros,
el haber sido nuestra prueba
irrefutable".
El gobierno de México decidió
que Alfonso Reyes volviera a
nuestra América y fuera embajador orientaciones.
en Argentina y Brasil, haciendo
Escuchemos a la escritora y poeta
otra gran época en su vida y en su Alicia Reyes que nos explica la
obra. Casi una década estuvo por originalidad de esos escritos de su
estas tierras americanas con visitas abuelo: "Estos ensayos marcan un
oficiales y conferencias en Uruguay hito importante por contener los
y Chile. Casi una década en donde primeros intentos de formulación
se encontró e impulsó a jóvenes de la filosofía social y de la cultura
argentinos y brasileños. Célebres que desde los años del centenario"

120

impulsaba Reyes "como humanista,
diplomático y maestro". Además, el
"objetivo principal" que se propuso
era "definir la naturaleza filosófica
de la cultura y los deberes que ésta
impone a su servidor, el intelectual;
todo ello encaminado a la solución
del problema central de la filosofía
social de Reyes: encontrar la fórmula
capaz de elevar a Hispanoamérica
al plano de la cultura universal,
pero sin renunciar a los valores
humanos fundamentales de su
tradición hispánica y latina. Es
evidente pues, que la vuelta de
Reyes a Hispanoamérica después de
tantos años de ausencia reavivó aún
más el interés que siempre había
demostrado en sus ensayos y en su
obra diplomática por las cosas de
México y de su contenido nativo".
Ahora bien, en cuanto a la con~
cepción que Reyes tenía sobre una
filosofía de la cultura, Alicia Reyes nos
dice que en los ensayos señalados
está esa concepción que no es otra
que "la obra de la inteligencia -la
más humana de las facultades- en

su función más característica; unifi~
car; establecer sistemas regulares de
conexiones. Esta función se realiza
en el orden horizontal del espacio,
por comunicación entre coetáneos,
y se llama entonces cosmopolitismo;
y en el orden vertical del úempo, por
comunicación entre generaciones,
se llama tradición. El cosmopolitismo
representa el esfuerzo de la inteli,
gencia por unificar espiritualmente
al hombre: hacer triunfar el espíritu
de la unidad fundamental del género humano contra las inquietudes
racistas o clasistas: distribuir equi~
tativamente los bienes materiales y
espirituales de la cultura: hacer de
este planeta una morada más justa y
feliz para todos".
Don Alfonso, por fin, se instaló
definitivamente en México, después
de servir por más de 25 años al servicio exterior mexicano, y atendiendo en la medida de lo posible sus
quehaceres literarios. Y estos veinte
años, 1939~1959, de su vida mexicana fueron los más importantes
en su vida, su época de oro. Fundó
dos grandes insútuciones; impulsó a
jóvenes y no tan jóvenes en sus carreras literarias, históricas y científicas;
creó colecciones literarias; escribió
obras sin igual en lengua española y
extranjera; siguió meditando sobre
el destino de México, América y el
mundo; inició la publicación de sus
Obras completas y continuó la publicación del Archivo Alfonso Reyes;
hizo una traducción memorable, La
llíada de Homero; y continuó aquel
gusto iniciado en España por las
bellas ediciones numeradas y con
dibujos de sus amigos.
Y entre la infatigable labor administrativa e intelectual, estaba
siempre su esposa. Doña Alicia nos
recuerda ese poemita que nos dice
tantas cosas del amor que siempre

tuvo por su sin igual compañera.
Testimonio de ese gran amor, nos
insiste Alicia Reyes, es Manuela mía:
"Manuela mía, el úempo nos acerca/
y nuestras voluntades cada día/ se
acomodan mejor, Manuela mía/ al
martilleo de la hora terca/ [....] / Hay
otra juventud en la constancia,/ y
sólo en el rosal de cien veranos/ brotan las flores de mayor fragancia".
Y como no podía ser de otra
manera, Alicia Reyes termina su
Genio y figura compartiendo sus
testimonios de los días que pasó con
su abuelo. Dice, muy cariñosamente:
"Lo besé y hoy, al escribir estas
líneas, lo hago nuevamente". Y en
otra parte, reflexiona: "Casi siempre
su obra solitaria se extiende más
allá del tiempo y sí tocamos los
linderos de la vida inmortal, sólo
se engrandecen y brillan en todo
su esplendor cuando mueren.
Necesitan en la muerte también
del silencio, es decir, de una etapa
de silencio que han fraguado sus
contemporáneos conscientes o
inconscientemente. Por más que
lo llamen 'el muerto', no acallan su
voz. Claro que tendrá que pasar
la prueba de los biógrafos, de
los envidiosos, de los estudiosos
realmente imparciales y hasta de los
demasiados admiradores de su obra.
Pero no obstante todo esto, llega
un momento, el más importante
aún para la historia, misma de la
humanidad, de la justicia".
Genio y figura de Alfonso Reyes, de
la escritora y poeta Alicia Reyes,
termina con una frase de Stefan
Sweig, y rubrica así su espléndida
biografía: "Sólo tarde, contemplado
desde lo alto de la perfección,
se manifiesta el sentido de la
construcción".

Alberto Enríquez.Perea

121

�A.TORIi

A• TORH

(Tampico, Tamaulipas, 1933; AL■ERTO ENRÍO•H PERI.A. Doctor en historia.
México, D.F., 2014). En 1951 publicó su primer Miembro del SNI. Editor del Diario de Alfonso Reyes,
poemario El canto frágil. Con La violencia del otoño tomo IV, autor de Alfonso Reyes y el nacimiento del Estado
mereció el Premio Xavier Villaurrutia de poesía. En nuevo brasileño y coordinador de Alfonso Reyes y las ciencias
sociales.
1999 recibió el Prenúo a las Artes de la UANL.
CARMEN ALARDÍN

c•ADAL■PE FLORES LIERA.

YÍCTOR ■ARRERA ENDERLE

(Monterrey, 1972).
Doctor en literatura hispanoamericana. En 2005
obtuvo la edición 17 del Certamen Nacional de Ensayo
"Alfonso Reyes".

Poeta y traductora.
licenciada en lengua y literaturas hispánicas por la
UNAM. Sus más recientes poemarios son Mar de vana
esperanza (2011) y Alba de otra jornada (2014).

1•LIETTE ■ERTRON.

PA■LO CARCÍA. Maestro en lengua y literatura por
la UANL Ha sido editor de las revistas Cathedra y
Armas y Letras. Fue becario del Centro de Escritores de
Nuevo León, así como de la Fundación Carolina y la
Universidad Complutense de Madrid.

Cursa en la Universidad
de Bourgogne un doctorado en historia del arte.
Actualmente trabaja sobre la parodia en el arte del
siglo XX y el arte actual.
DAMIELCALA■REIE (Dolores, Argentina, 1962). Poeta

y editor. Su último libro es Ruta Dos (Premio Revista de
libros, 2013). Obtuvo la estatuilla Alfonsina Storni por
su obra poética. Es director de publicaciones de RIL
editores en Santiago de Chile.
CA■RIELA CANT9 WEITENDARP.

■ÁR■ARA IACO■S

(Ciudad de México, 1947).
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio "Bíblos"
al Mérito 2013. Sus libros más recientes son Un amor
de Simone (Conaculta, 2012), y Antología del caos al orden
Qoaquín Mortiz / Planeta, 2013).

Poeta, ensayista
y promotora cultural. Obtuvo el Premio Nacional de AM■AR IALIFE IACO■O. Ensayista. Autor de El veneno
Poesía Ramón López Velarde 2012 con su poemario y su antídoto. La curiosidad y la crítica en la revista Ulises
(2013) y coautor en Cámera lúcida. Ensayos sobre Salvador
Material peligroso.
Elizondo (2012). Premio Regional de literatura Infantil
CISELLA L CARMOMA. Antropóloga y comunicóloga. 2014 en la categoría de cuento.
Ha realizado diversas investigaciones sobre la
literatura de Alfonso Reyes y el padre Míer. Compiló CARLOS ■ LISIS MATA. Ha obtenido el Premio
el primer Índice general de Armas y Letras con datos de Nacional de Ensayo literario "José Revueltas" 2001 y
el Premio Internacional de Ensayo "Dante en América
1945 a 2000.
Latina", en 2009. El FCE le comisionó la elaboración de
MI_C .EL COYARRR■■IAS (Monterrey, 1940). Poeta, El otro Efraín.Antología prosística de Efraín Huerta (2014).
ensayista y traductor. Obtuvo el Premio Nuevo León de
literatura 2013 y publicó como coordinador el volumen liYIIR L. MOYSSÉN. Historiador, crítico de arte y
curador. Es maestro asociado del Departamento de
Biblioteca de las Artes: Literatura (Conarte, 2013).
Arte de la Universidad de Monterrey.
AL■ERTO C■IMAL (1970). Sus libros más recientes
son El último explorador (2012) y El gato del Viajero del ED■ARDO ANTONIO PARRA (León, 1965). Narrador
Tiempo (2014). Es conocido también como practicante y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
y estudioso de la escritura digital y mantiene el sitio el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheím Memorial Foundation en
web: www.lasbistorias.com.mx.
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

(1968). Ensayista, narrador ■•MURTOSALUAR (Monterrey, 1959). Sociólogo por
y poeta. Ha colaborado en Tierra Adentro, Luvina, la UANL, escritor, editor, promotor cultural Autor de
La Tempestad, La Palabra y el Hombre, autor de Puntos varios estudios sobre la cultura de Nuevo León. Editor
cardinales (2003) y Las influencias expuestas (2013). de las obras completas de Raúl Rangel Frías (en curso).
Sobrevive como traductor y corrector.
CRACIELA SALAZ.AR llEYNA (Monterrey). Profesora
RO■lll'IO ORTIZ CIACOMÁM (San Pedro, Coahuila). universitaria, escritora, promotora de lectura y editora.
Fotógrafo, investigador, curador y editor gráfico. Sus Soy en un día es su libro más reciente de poesía. Su obra
obras han sido seleccionadas para participar en más de aparece, entre otras antologías, en Cinco siglos de poesía
setenta y cinco exposiciones. Ha sido consejero de la femenina en México. Siglo XVI al XX.
Fototeca de Nuevo León desde su fundación en 1998.
Ylc■MTEO•IIIAR'IE (Ciudad de México, 1954). Poeta.
ANTONIO RAMOS REYILLAS (Monterrey, 1977). Ha Fue elegido miembro de la Academia Mexicana de la
sido becario del Centro Mexicano de Escritores, entre Lengua en 2002. Ha sido director de la Biblioteca
otras instituciones. Su novela juvenil más reciente, La Nacional de México de 2004 a 2008. En 1991 recibió
guarida de las lechuzas obtuvo en 2014 tres galardones el Premio Xavier Villaurrutia.

RAáL OLYERA MIi.ARES

internacionales.

IOSÉ IAYl■R YILLA.RllliL

(Tijuana, Baja California,
1959).
Poeta,
ensayista
y
traductor.
Su último libro de
ALFONSO R■YIS MARTÍM■Z (Monterrey, 1943).
Estudió arquitectura y letras en la Universidad poesía es Campo Alaska (2012). Ha recibido, entre otros,
Autónoma de Nuevo León. Director de Salamandra. Fue el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1987 y el
Premio a las Artes UANL en 1990.
director de Armas y Letras.
licenciada y profesora en letras
por la Universidad de Buenos Aires. Actualmente cursa
el doctorado en letras y es ayudante de primera de la
Cátedra de literatura Latinoamericana I~A en la UBA
a cargo de la Dra. Beatriz Colombi.

MARIANA ROSITTI.

Catedrát ica
de la Facultad de Filosofía y Letras y directora de la
Capilla Alfonsina de la UANL Ha recibido, entre
otros, el Premio de Poesía del Certamen Internacional
de literatura Letras del Bicentenario Sor Juana Inés de
la Cruz 2010.
MINIRYA MARCARITA YILLARREAL.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2014, Año 17, No 86-87, Abril-Septiembre </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>AMO 16, NÚMERO 114-85, OCTUBRE 2013-MAIIZ02014

armas y letras
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓM

El roce de
las letras
A Requicrnfor the XXth Century
JOMASMEKAS
VERSIÓN DE ROCÍO CERÓM

Traducir poesía: un
ejercicio de largo aliento
COMVERSACIÓM DE JOSÉ JAVIER
VILLARREAL Y CABRIELA
CAMTÚ WESTEMDARP

��FONoo
UNIVERSITARIO

�~~
~

-~

SINA

ARequiero for the XXth Century-Réquiem por el siglo XX-

e A~DAR A LA- REDOMDA - -·_ _·_. -· - -.

•

.

/ IONAI MIKAI. TRADUCCIÓN DE ROCfO CERÓN/ -1

Demasiado humano / LEONARDO ICUSIAI / 57
ALBERT CAMUS (1913•2013)
Armas y Letras presenta este dossier con motivo del

centenario del natalicio del autor argelino-francés. Inicia
con el ensayo de Marina Porcelli sobre cómo opera la
dimensión politica en las obras de ficción de Camus; el
maestro Rangel Guerra nos presenta los comentarios de
Camus sobre la obra de Kafka; Silvia Mijares nos ofrece
una sucinta biografía del autor y un comentario en tomo a
su clásico El mito deSísifo. Presentamos además una carta de
Camus traducida por Miguel Covarrubias.
Albert Camus: "Lo que está permitido" / MARINA
PORCILLI / 22

Kafka visto por Camus / ALFONSO RANCIL CUIRRA/ 27
Centenario de Albert Camus / SILYIA MUAREI / 30

.

+

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, -~

.,. . -

.

..

Rangel Frías en Armas y Letras / IOIÉ RO■ERTO MINDIRI•

Las relaciones de objeto internas y su función reparadora:
la leyenda de Yoloxóchitl / A partir de una interpretación
psicoanalitica del relato zapoteca-mixe, AL■ERTO
YILLARRIAL explica la función reparadora de los objetos
en momentos de sufrimiento. / H

A la letra: De la mano a la luz / IIÁR■ARA IACOU / 72

Más allá del amor conyugal / 11AM CARLOS A■RIL / 102
El sueño de Homero en Cuemavaca / ADOLFO CASTAMÓN

B11uo,rc. u,.,,,vc,.....,,._..,., a uAÑL.

FONDO

UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE NUEVO LEóN

®

UNIVERSITARIO

Ing. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General

Urdimbre de la palabra / CORAL AC■IRRI / IN

Lic. Rogelio Yillarreal 8izondo
Secretario de Extensión y Cultura

Leche o las formas poéticas de la resurrección / ÁMÁ LAURA

Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones

EDUARDO ANTONIO PARRA/ 76

Lic. Nohe.nú Zavala
nohemizav@gmail.com
Asistente editorial

IIP. IIIMOS _ _ _
. __,__

No voy a narrar / MAYRA IILYA / 87

Cronologías/ 31

De la pintura a la novela. Convasaci6n nocturna de Edward
Hopper-El extranjero de Albert Carnus / ACNEI YERLIT
establece conexiones entre la pintura de Hopper y la obra
de Camus, partiendo de la premisa de que ambos subrayan
la soledad del hombre en la sociedad moderna mostrando
personajes de "una inquietante extranjería". Traducción de
MIC■IL COYARR■■IAI /

Mero. Miguel Covarrubias
covas@prodigy.net
Director editorial
Lic. Jessica Nieto Puente
editora_armasyletras@yahoo.com
Editora responsable

La materia no existe: Cómo ir a otro mundo por medio de
un elevador / AL■ERTO CHIMAL / 80

Carnets / AL■IRT CAMUI / 3'

Dr.Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

/103

Letras al margen: En el centenario de José Revueltas /

MICUEL COYARRU■IAI / 31

Traducción de poesía, un ejercicio de largo aliento /
Durante 2012, la Universidad, en coedición con Visor, publicó
el libro Antología. La poesía del siglo XX en Brasil, preparada por
el poeta y traductor José Javier Villarreal. Armas y Letras
publica una conversación que sostuvieron Villarreal yla poeta
CA■RIELA CAMTÚ WEffENDARP en tomo a este libro. / 57

UANL

Universidad Autónoma de Nuevo León

IAMTAMil.ÍA / 107

Trances instantáneos / SÁRÁ LÓPD / 82

Cuatro poemas / HICO M■IICA/ -17

.

CHACA/IN

Carta a su maestro / AL■ERT CAMUS. TRADUCCIÓN DI

Ultramarina/ Mestiza / INCRID ■RINCAI / '9

•

!

Lic. Verónica Rodrtguez
veronica.rz@gmail.com
Diseño

Armas y ucras. Rcvisca de lila-atura, arre y cultura de la Univmidad Aucónoma de Nuevo León
Nº 84 85, octubre 2013-marzo 2014. Es una publicación trimestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones
de la UANL. Domicilio de la publicación: Casa Universitaria del Libro, Padte
Mier 909 pte. esquina con Yallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Teltfono: • 52 81 83294lll. Fax: • 52 8183294lll. Editora responsable: Jessica Nieto
Puente. Reserva de derechos al uso exclusivo No. 04-2009-061817570300-102
ISSN en trámite ambos otorgados por el Instituto Nacional del Derecho de Autor:
Licitud de tltulo y contenido No. 14,918, otorgado por la Comisión Calificadora de
Publicaciones y Revistas Uustradas de la Secretarta de Gobernación. Registro de
marca ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite. Impresa
por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Yallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000, Monterrey,
Nuevo León, México. Fecha de terminación de impresión: 15 de marzo de 2014,
Tiraje: 1,500 ejemplares. Distribuido por Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Dirección de Publicaciones de la UANL, Casa Universitaria del Libro,
Padre Mier 909 pte. esquina con Yallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P.

89

64000.

Homenaje a Carlos Fuentes / "Toda escritor nace con el
tiempo contado", afirma Fuentes en uno de sus muchos
libros: una vida a través de la escritura referida por N■CO
YALDÉS, en memoria del gran novelista mexicano./ ti

Las opiniones expresadas por los autores no necesariamente reflejan la postura del
editor de la publicación.

IN PORTADA: IH A •••••,. 1 ·••c11Ho / 2010 /
IMPRESIÓN DI! TDTO MARTILLADO SO■RE MURO.
FOTOCRAFÍA1 ROCÍO CAllli

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�A Requiem for theXXth Century
rt;,,

IONAI Mlllil

Réquiem por el siglo XX
rt;,,

IONAI Mlllil

Traducción de Rocío Cerón,
Millennium ended filteen minutes

colaboración especial de José Springer

ago,
I watched it ali on TV.

Hace quince minutos terminó

Fiji, New Zealand, Tokyo, Moscow,

el milenio,

París, etc.

lo miré todo por TV.

It happened as I was splicing

Fidji, Nueva Zelanda, Tokio, Moscú,

my film, it fell between the splices,

París, etc.

so to speak. Between the splices of a film

Sucedió mientras editaba

entitled As I Was Moving Ahead

mi película, por decirlo así,

Occasionally I Saw BriefGlimpses

cayó entre los cortes. Entre los cortes de una película

OfBeauty.
Wiener Waltz is playing on radio,

titulada Mientras yo avanzaba

a minute ago was the
Ninth Symphony.

ocasionalmente vi algunos breves resplandores
de belleza.
El Vals vienés suena en la radio,
hace un minuto se escuchaba

Now I am typing and thinking of

la Novena sinfonía.

you, my dear friends,
in Tokyo, París, Hamburg, Vilnius, Sao

Ahora tecleo y pienso en

Paolo, Madrid and many other cities

ustedes, mis queridos amigos,
en Tokio, París, Hamburgo, Vilnius, Sao
Paulo, Madrid y muchas otras ciudades

�PO■lfA

POHfA

and towns and villages, sorne of them

y pueblos y caseríos, algunos de ellos

nameless.

sin nombre.

Ah, Peter and Hermann, I ahnost forgot

Ah, Peter y Hermann, icasi olvido

Vienna! That will cost me a bottle of

Viena! Esto me costará una botella de

Veltliner.

vino Veltliner.

The radio guy is yapping now about ali the

El tipo de la radio charla ahora sobre los

great events of the century.

más grandes eventos del siglo.

But I still have to hear about Apollinaire

Pero todavía debo escuchar algo sobre Apollinaire

and Vallejo and Buñuel and Trakl, Huidobro,

y Vallejo y Buñuel y Trakl, Huidobro,

Cocteau, Yessenin, Isidore Isou,

Cocteau, Yessenin, Isidore Isou,

Gertrude Stein, and the donkeys of

Gertrude Stein, y los burros de

Avila, and Julius and Auguste, and my

Avila, yJulio César y Augusto, y mi

childhood river Roveja, and Maxi,

niñez en el río Roveja, y Maxi,

Anthology's cat, and the names of ali

el gato del Anthology, y todos los nombres de las

the women I loved, and anything that

mujeres que amé, todo aquello que reahnente

really matters and formed the mind &amp;: essence

importa y que formó la mente y esencia

of my century.

demi siglo.

But I don't really care this way or

En realidad no me importa esto o

that, because Harry Smith, who still lives

aquello, porque Harry Smith, quien todavía vive

at Anthology /he was heard doing research

en el Anthology /se le escuchó cuando investigaba

in the Library last night/ -he told me

en la biblioteca anoche/ -me dijo

�POHÍÁ

POHÍÁ

that everythíng remains in the stars

que todo se encuentra eternamente en las estrellas,

eternaliy,

y Harry lo sabía, Agríppa van Nettesheím

and Harry knew ít, Agríppa von Nettesheím

lo sabía también, lo sabía Gíordano Bruno

knew ít too, &amp;:. so knew Gíordano Bruno &amp;:.

y Gíuseppe Zevola y Barbara Rubín y

Gíuseppe Zevola &amp;:. Barbara Rubín&amp;:.

especialmente, estoy seguro de ello,

especíaliy, I am sure of that,

Storm De Hirsch.

Storm De Hirsch.
Todo está aquí y ahora
So ít's ali here now and

y mañana, los poetas y las cosas que en realidad

tomorrow, the poets and thíngs that realiy

importan, como la amistad, el amor,

matter, líke fríendshíp, lave,

los ángeles, el aleteo de las mariposas

angels, flutteríng of butterfly wings

en China, y cosas

in China, and thíngs

así, e incluiría la poesía de

líke that, and I would include the poetry of

Jackson McLow, Basho y, absolutamente,

Jackson McLow, Basho and, absolutely,

los panqueques de papa, del estilo que yo hago, del estilo

patato pancakes, the kind I make, the kind

que mí madre me enseñó a hacer /isin cebollas,

my mother taught me to make / no oníons,

por favor!/

please! /.
Celebro todo ahora, ya tarde
So I celebrate ít ali now, late thís

esta noche, exactamente a treinta minutos de entrar

níght, exactly thírty minutes ínto the

al Tercer milenio, y brindo por todos ustedes

Thírd Millenníum, and I drink to you ali-

-y ah, por tí Robert Kelly y por tí también Tuli Kupferberg-

and ah, to Robert Kelly and Tulí Kupferberg too-

míentras avanzamos ... Querido Gozo, todo es

as we move ahead... Dear Gozo, ít's ali

�POHfÁ

a big joke on us, anyways, invented
by sorne Zen lunatíc or
Taylor Mead.
NEXTDAY
we sat at Dempsey's /we didn't feel like
going to the Mars Bar somehow/
Audrius and Auguste, drinking our Irish amber
beer. "I saw the morning come," said
Auguste, "and it was a very clear &amp;.
beautíful morning, so it's a good sign
for the Millennium."
So we drank to that. Then Auguste said, "Ah,
remember how they gave us
ali that stuff, in madhouse, the Russians,
and I used to push it under my tangue
and later spit it out."
"I did the same," said Audrius.
This was a conversatíon absolutely not like in
Pan Tadeusz by Adam Mickiewicz, but I thought
it summed up forme the
Twentieth Century, I mean, the one that people
are talking about &amp;: celebrating,
not mine.

una gran broma que nos han jugado, no importa, inventada
por algún lunático zen o
Taylor Mead.
AL SIGUIENTE DÍA
estábamos sentados en el Dempsey's /no teníamos ganas
de ir al bar Mars por alguna razón/
Audrius y Augusto, bebían nuestra cerveza ámbar
irlandesa. "Vi llegar esta mañana", dijo
Augusto, "se trataba de una clara y
hermosa mañana, una buena señal
para el Milenio".
Bebimos por ello. Después Augusto dijo, "Ah,
recuerdan cuando nos dieron
todas esas cosas en el manicomio, los rusos,
y yo solía ponérmela debajo de la lengua
para escupirla"
"Yo hice lo mismo", dijo Audrius.
Esta era una conversación muy distinta a la de
Pan Tadeusz y Adam Mickiewicks, pero pensé
que resumía para mí
todo el siglo XX, aquel del cual
habla la gente y celebra,
pero no el mío.

�Ah, how many pills, injections díd your body
take, dear Auguste,
how many injections were forced upon you,
it's amazing you still play music and sing
and paint and are alive.
EARLIER that day
we sat around the Round Table, at
Anthology. We waited for Masha, but she
called in, was sick. She had planned to bring
sorne Russian herring &amp; cabbage &amp;
stuff.
So we had sorne wine instead.
How come, we wondered, with all the haloobaloo,
Y2K and everything, how come there was no mentían
of the Person responsible for it all!
So we drank to Jesus Christ. Auguste
drank red Rhone wine, I drank cheap
Vino Verde because I am all in
Spain, these days, I think I am half
Spanish.

Ah, cuántas píldoras e inyecciones tu cuerpo
soportó, querido Augusto,
cuántas inyecciones más te pusieron por la fuerza,
es sorprendente que aún toques música y cantes
y pintes y sigas vivo.
MÁS TEMPRANO ese día
nos sentamos en la mesa redonda, en
el Anthology. Esperamos a Masha, pero ella
llamó, estaba enferma. Había planeado traer
un poco de arenque ruso con col
y otras cosas.
En lugar de ello, teníamos vino.
Cómo va a ser, nos preguntamos, con tanta alharaca
sobre el Y2K y lo demás, icómo es que no se menciona
a la persona responsable de todo!
Entonces brindamos por Jesucristo. Augusto
bebió vino tinto del Ródano, yo bebí
vino verde barato porque en estos días todo yo
estoy en España, pienso que soy mitad
español.

�POHÍ.\

Ah, my friends!
We ali had sorne great times occasionaliy.
Red, blue, and yellow &amp;:. orange
times. Not everything was that black,
you have to
admit.
We ali saw sorne glimpses of beauty &amp;:.
happiness as we moved ahead, even in
stagnation,
as we moved ahead through the horrors of
the Twentieth Century -did you see the picture
of the mother carrying a child, in
Sarajevo, or was it in sorne other
bloody place, blood running over the
child's face, the picture was in
color. Ah, ah, what a way to begin
life! Twentieth Century, I hope it will never come back,
not even in bad dreams, I hope it will be
swaliowed by sorne deep hale and spat out
into Dante's circle number
Nine.
Scars are on our bodies, minds,
souls even,

iAh, mis amigos!
Algunas veces tuvimos grandes momentos.
Días rojos, azules, amarillos y naranjas,
no todo era negro,
tendrían
que admitirlo.
Todas vimos destellos de belleza y
felicidad mientras avanzábamos, aún
en el estancamiento,
mientras avanzábamos entre los horrores
del siglo XX -¿viste la fotografía
de una madre cargando a un niño, en
Sarajevo?, o quizá era otro lugar violento,
la sangre corría sobre
la cara del niño, la foto era
a color. iAh, ah, qué manera de comenzar
la vida! Siglo XX, espero que nunca vuelva,
ni siquiera en mis malos sueños, espero que sea

tragado por un hoyo profundo y escupido
en el noveno círculo de
Dante.
Las cicatrices marcan nuestros cuerpos, mentes,
incluso nuestras almas,

�POHfA

sorne of us do not always sleep well

algunos no siempre dormimos bien

ali rúght -1 don't- sometimes we still

toda la noche -yo no- a veces seguimos

jump up, not knowíng why, as horrors

saltando en la cama, sin saber porqué, mientras los horrores

linger.

permanecen.

But I embrace you, the new Millenrúum, full of

A pesar de ello, te abrazo, nuevo Milerúo, lleno de

hope, fool's hope, trustingly,

esperanza, de la esperanza del tonto,

still believing in miracles, Santa Teresa de

con confianza,

Avila &amp;: St.Francis, little bírds &amp;: bugs

creyendo aún en los milagros,

&amp;: I cried for the broken trees of Versailles,

en Santa Teresa de

I still believe in ali things urúmportant &amp;:

Ávila y San Francisco, en los pajarillos y los insectos,

useless for my contemporaries

en los árboles rotos de Versalies por los que lloré.

as I move ahead,

Todavía creo en todas las cosas que no son importantes y son

as we ali do,

inútiles para mis contemporáneos

ali alone in our essential,

mientras avanzo,

binding loneliness, still believing in

como todos,

Paradise,

todos solos en nuestra esencial

very very invisible but transparently

soledad que nos une, creyendo en

shining and

el Paraíso,

inevitable.

muy, muy invisible pero de transparencia
relumbrante e

lt's late at rúght.

inevitable.
Es tarde y de noche.

�No puedo dormir. Son
I can not sleep. lt's
three in the morning. I keep writing.
What else can I do. What else
can I do. What else can I

las tres de la mañana. Sigo escribiendo.
Qué otra cosa puedo hacer. Qué otra
cosa puedo hacer. Qué otra cosa puedo
hacer.

do.
Incluso la carne ya no
Even the flesh is not
burning.
Eyes, and where are the

arde.
Los ojos, ¿dónde están los

eyes. I want to see the

ojos? Quiero verlos.
Díganme, díganme -no volteen la mirada

eyes.
Tell me, tell me -and do not

hacía otro lado.

turnaway.
I want to look into them. But I do not

me atrevo, siento temor por lo que hay

Quiero ver dentro de ellos. Pero no
dentro-

dare, from fear what's in
them-

mientras me muevo y avanzo,
hacia delante.

as I keep moving ahead,
ahead.

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1913-%013

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e MARINA NRCIILI
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oda la literatura de Albert Camus es,, cie
alguna manera, una literatura sobre la
ética, en el sentido en que coloca al otro en
eL centro de su problemática. Camus se pregunta
sobre cómo es estar con el otro, cuestiona, pone
a prueba y tantea, y quizá, estas formulaciones
tengaii su origen -o encuentren uno de sus
origenes- en esa sentencia famosa que estampó
en las notas finales de El primer hombre: "Lo_ que
no querían de él", llega a dec,ir, "era el argelino".
Esta impresión de lejanía, de un "yo" apartado
de los demás -el africano en Francia- es una
de sus tónícas. Da la impresión, en suma, de
que toda la literatura de Camus funciona como
hipótesis de comportamiento. En concreto, me
refiero a la enajenación de El extranjero -valga la
redundancia-, la amargura y el cinismo de La caída,
la soledad empática del i:rtédico de La peste. En ~stas
novelas, no se trata únicamente de las elecciones
de una libertad individual puesta en situación, como
postula el existencialismo francés, sino que Camus
piensa esta libertad en relación con los otros. Esa
es la materia de su trabajo, al punto de que toda
acción de sus personajes puede ser concebida,
también, como acción polltica. El Camus
editorialista es el autor de las notas aparecidas en
Combat, durante la resistencia francesa, el Camus
ensayista escribió un trabajo largo sobre Nietzsche;
antes, el famosisirno tratado El mito de Sísifo, y ese
libraco que le valió la polémica con Sartre, El hombre
rebelde. Vale decir, ya desde el vamos, nadie negarla
la .dimensión puramente polltica que Camus
, sitúa en su escritura. Pero yo quiero haliiar sobre

23

cómo opera esto en sus obras de ficción, cómo los
personajes encaran a los otros habitantes de la polis.
No por nada, entonces, e1 existencialismo
articula gran parte de sus planteos a partir de los
cuestionarnientos que inaugura Dostoievski con
el personaje de Iván, en el capitulo de "El Gran
Inquisidor" de Los Hermanos Karamazov, y no por nada,
el giro, "si Dios no existe, todo está permitido", es una
de las sentencias de Los justos, la pieza teatral de Albert
Camus, estrenada en 1949, que cuenta la historia de
un grupo de rusos que, durante la Revolución, decide
ejecutar al duque. No por nada, digo, ya que al margen
de las distintas posturas criticas sobre Dostoievski,
lo que Camus recoge es la idea de que si Dios no rige
nuestro comportamiento -si nada ni nadie lo rige,
en realidad, más que nuestra elección individual-, si
solo nosotros establecemos parámetros para nuestro
comportamiento, cuáles son válidos, y cuáles no, para .
nuestra moral. O quién decide cuáles son válidos, y
cuáles no, para nuestra moral. Y aclaro: no- se trata
de una postura normativa, sino de cuestionar, en
definitiva, los fundamentos de estos parámetros. Y la
respuesta de Camus será la rebelión.

Condición de la literatura es ser polltica, habla desde
y hacia los habitantes de la polis, involucra al otro
en su contemporaneidad. De algún modo, siempre lo
refiere. Objetar una literatura por ser política supone
no entender que toda literatura es una cosmogonía.
Objetarla por no ser política, también. En distintos
grados, lo polltico constituye lá propuesta del autor,
su mirada de mundo. Cortá~ar, por ejemplo, para

�,

'

salvar esta dualidad que se arrastra desde fines del
historias con buenas intenciones sGciales. Y no hay
siglo XIX, opina que en los libros "no hay fórmulas,
reglas a priori. Caligula de Carnus o la ya mencionada
solo soluciones individuales". Bien pensado, los
Los pichiciegos, muestran que la distancia histórica no
problemas aparecen realmente cuando la obra nos
da valor de obra. Que un hecho sea cercano o lejano
parece mala. A nadie se le oturriría decir que Los
al momento en que se lo narra no decide si la obra es
pichiciegos, por poner un caso -esa novela de Rodolfo
buena. Y paralelamente, los amplios temas populares
Fogwill, sobre la guerra de
que le gustaba trabajar a ese
Malvin_as; escrita durante la QUE UM · N ·
A genio escandinavo que fue
guerra, que es una suerte de
Par Lagerkvist, o los casos
documental falso sobre un CERCA.NO O LEIAMO A
de rebelión que re-elabora
grupo de adolescentes que va a MOMENTO EM OUE S L
Carpentier sobre eI Caribe
las islas-, a nadie se le ocurrirta
MARRA NO DECIDE SIL.A. -cuando los escribe 'p ara
decir, pienso, que la novela toca
volverlos canónicosun tema demasiado actual y que OBRA ES- BUENA■
demuestran que el tema tampoco
por eso mismo es imputable.
•
determina la calidad literaria.
Y a la vez, a nadie se le ocurriña objetar La edad de la
Pienso, en suma, que La plaza del diam&lt;1nte, sobre la
inocencia de Edith Wharton, de 1921, por no mostrar
guerra tivil en España, Los relámpagos de agosto, sobre
de forma más explícita el comportamiento de una
la Revolución mexicana, son obras tal1 valiosas como
clase, cuando el corazón de la trama se afinca en
los cuentos de Alice Munro, la narrativa suiza de Max
cómo, subterráneamente, el peso ideológico de una
Frish, la buena poesía erótica.
clase destruye a los personajes. Solo puede hablarse,
entonces, sobre la manera en que opera la tensión
Zizek repara en que la cita de bostoievski -"si Dios
entre las dos dimensiones y en cada obra en particular.
no existe, todo está permitido"- no es textual del autor
Eso que el -crítico mexicano González Torres resumió
ruso, sino (lile fue Sartre en El sery la nada el que divulgó
como "hacer una literatura que no 1e dé la espalda a la
esas palabras para la sentencia, y agrega Zizek, "pero
Historia, pero tampoco se subordine a ella".
el hecho mismo de que esa atribución errónea haya
El parteaguas por todos conocido sitúa, por un lado,
persistido por décadas demúestra que (... ) golpea el
a Rubén Darío, y su desafortunada declaración, "yo no
punto sensible de nuestra edificación ideológica". Zizek'
soy juez de mi Historia", que fundamenta la fórmula
considera una "infamia" el planteo de Dostoievski, y
"arte por el arte". Por el otro, el editorial-famoso de
siguiendo a Lacan, invierte los térmioos - "si Dios no
Emile Zola, "Yo acuso" sobre el caso Dreyfus, y que
existe, todo ~stá prohibido"- al hablar sobre La Ley.
Jean•Paul Sartre retoma al hablar de "literatura
Por otro lado, gran parte de la crítica coincide en que
\
comprometida", para proponer una literatura
"exista o no exista Dios, todo está permitido siempre",
expl1citamente histórica, explícitamente política,
entendiendo por "permitir" todo lo que cabe en la
corno es Los caminos de la libertad -donde Mathew
dimensión de la posibilidad, todo lo que es posible que
no sabe qué hacer con su vida y su cotidianidad es
suceda. En cambio, para Carnus, y esto se ve en Los justos,
arrasada por la segunda guerra. Aunqllf'. en rigor
"lo permitido~ se enraíza en el universo de "lo legítimo":
las palabras de Sartre en la entrevista a Madeleine
lo que es válido o no es válido de acuerdo-con la propia ·'
Chapsal en 1960 fueron "si la literatura no lo es todo
moral. Ysubrayo propia, porque la moral, entonces, una
para un escritor, no vale la pena perder en ella ni una
vez que "Dios ha muerto" no es algo heredado, no son
hora. Eso es lo que yo entiendo por compromiso".
los preceptos de clase que debemos seguir, sino que
Yo pienso que lo político no es un mérito ni un
para Ca1p.us..esas pautas pueden corregirse, cambiarse,
demérito de la literatura. Pienso que lo político la
amoldarse, deben, al fin de cuentas, ser elegidas. Elección
constituye. Está presente tanto en las novelas que
que implica necesariamente un cuestionarniento de lo
se jactan de su vacío ideológico, a caballo de los
anterior. Se trata de una elección individual qÚe apela a
argumentos típicos de Fukuyama, como en aqueUas
toda nuestra lucidez, a toda nuestra conciencia sobre la _

24

POR MOMENTOS U ACCIÓH -ES
PARA C.A.M•S EL CENTRO DEL
DEB.A.TEI SE OPINA SOBRE ELLA,
SE .A.N.A.LlliM SUS PRINCIPIOS Y
F•ND.A.MEMTACIOMES.
situación, y que exige ya'de por si responsabilidad por la
elección misma. Ser libre, para Carnus, es elegir. Yelegir
es, antes que nada, interrogar lo heredado.
Ahora si Sartre, en El diablo y el buen Dios, deja en.
claro que tanto "el bien" como "el mal" son elecciones
posibles; en el mundo de dinámica absurda, tal como lo
conc;ibe Carnus, la rebelión es clave para no acatar estos
parámetros. Y aunque la acción puede en apariencia,
en la lógica arrolladora, disolverse del absurdo, no será
lo mismo que el médico de La peste siga ejerciendo su
profesión a pesar de los miles de muerto~, o que elija
estarse quieto. Lo resume la cita famosa de El hombre
rebelde:
iQué es un homlíre rebelde~ Un hombre que dice no.

Pero negar no es renunciar: es también un hombr~
que dice si desde su primer movimiento. [...] da
-media vuelta. Marchaba bajo el látigo del amo y he
aqul que hace frente. Opone lo que es preferible a lo
que no loes.
La acción, entonces, y muy especialmente, la acción·
hacia-los otros, como anoté al comienzo de este ensayo,
se ubica en el centro de las problemáticas de Carnus.
Por momentos, sin embargo, la propuesta de Camus
puede resultar paralizadora. Sucede en libros como El
exilio y el reino, donde los personajes de los cuentos, en
sirµadones extremas, acaban por neutralizarse y no elegir,
y as! finalmente el libro pierde su profundidad.'Pero en
otros momentos la acción es para Camus el centro -del
debate: se opina sobre ella, se analizan sus principios
y fundamentacioÚes. Esto sucede en Los justos, la pieza
que referí al principio, y aunque quizá sea finalmente
una obra menor, ahí, el modo de actuar es sinónimo de
cómo se construye una moral.
Estrenada en el Théiitre Hébertot en el París de
posguerra, Los justos sucede durante la Revolución
rusa, en 1905, y despliega el comportamiento de los

25

distintos integrantes de un grupo que quiere atentar
contra un duque, Agrego que es esencial que.se trate
de teatro, porque la factura dialógica habilita con más
soltura la discusión, los distintos posicionamientos,
las argumentaé.iones. Muestra, en suma, las distintas
posibilidades de elección. la cita que sigue es del Acto
II, de la edición de Losada:
ANNENKOV: Stepan, aquí todo el mundo te
quiere y te respeta. Pero cualesquiera que sean
tus razones, yo_ no puedo dejarte decir que todo
está permitido. Cientos de nuestros hermanos _
han muerto para que Sf sepa que no todo está
permitido.
STEPAN: Nada de lo qµe pueda servir a
nuestra causa está prohibido.
ANNENKOV (con ira): ¿Está permitido entrar
en la policia y hacer doble juego, como lo proponía
E\'.llo? ff ú lo harías?
STEPAN: Sí, si fuera necesario.
ANNENKOV (levantándose): Stepan,
olvidaremos lo que acabas de decir en
consideración a lo que has hecho por nosotros y •
con nosotros.

Entonces resulta claro cómo "lo permitido" implica lo
moralmente legitimado, pero legitimado por el grupo,
consensuado en la discusión. Ahi se interroga sobre
si el accionar debe seguir los fines de una causa, o si
debe valer por sí mismo, por eso, durante el atentado,
un personaje abandona la acción a la mitad, y otros la
enfatizan
Pero "lo permitido" no es solo lo que habilita el
comportamiento individual, también trata sobre lo
que cada uno permite cj_ue hagan los demás. Yfrente a los
demás que oprimen, que destruyen, que creen que
"pueden permitirselo todo", sin que exista el límite
de la otredad, Camus responde con rebelión. Una
rebelión que se re¡pila grupalmente y que ~pera en
consenso para establecer su propia moral. Insisto en
esto: en que Los justos es una obra tnenor, está más
cerca de un ensayo argumentativo que de una pieza
teatral, y es una pieza a la que pueden impugnársele
muchas cosas pero he querido señalar ese diálogo
porque retoma literalmente esa sentencia de
Dostoievski y demuestra así c;ómo el autor francés

�• ALFOMIO llAMCIL C811lli

1

1

piensa la acción. Una acción que en él siempre será
política, porque es entendida como acción-hacia. los-otros.
Hay algo más. El hecho de que Camus pone
literalmente en escena personajes que eligen la
muerte. Ya no se trata de elegir solo con el accionar
de la vida, sino también en operar sobre nuestra
muerte. La cita que sigue también es·, de Los justos y
el lector reconocerá ideas que hacen eco con El mito

de Sísifo.
STEPAN: Yo también tuve vergüenza, una
sola vez, y pm:. culpa de los demás. Cuando me
. azotaron. Porque me azotaron. iSabéis lo que es el
látigo? Vera estaba a mi lado y se suicidó en señal
de protesta. Yo he seguido viviendo.

La literatura de Albert Camus poco tiene que ver con
establecer una norma: plantea situaciones extremas
y plantea también algunas de las reacciones posibles

en esas situaciones. Por eso más arriba hablé de sus
novelas como hipótesis de comportamiento, y por
eso más arriba indiqué también que una literatura
que coloca al otro en el centro de su problemática,
en el centro de su accionar, es una literatura que se
inserta en una dimensión ética.

Qué le pasa a ~n110mbre que mata "porque hace
calo,r". o cómo un médico intenta rescatar a los
otros de una muerte inevitable. Estas preguntas de
Camus enlazan un cuestionamiento, un dinamitar
constante las reglas que heredamos, develan que
nuestro accionar es siempre un accionar elegido, y.
que debemos responsabilizamos por esta elección.
Y al margen de las objeciones o apegos que cada
lector tenga con los escritos de Albert Camus
seguir dialogando con su obra, a más de cien año~
del nacimiento del autor, es lo que vale.

,.

26

e

'

..
1 cinco de enero de 1960, falleció Albert

EL PENSADO~ QUE EM AQUEL

• "Camus en un accidente automovilistico,
cuando se dirigía a París. Viajaba en un
coche deportivo marca Vega, del que era propietario
y conductor Michel Gallimard, su editor. En
ese momento se encontraba en la cumbre del
reconocimiento mundial, y había recibido el Premio
·Nobel de Literatura tres años antes, en 1957. El
¡¡ccidente fue fatal por necesidad, pues el vehículo
era conducido a gran velocidad y seguramente
ésta fue la causa que _impidió al conductor evitar el
choque, estrellándose de frente con un árbol a un
costado del camino. El impacto fue tan terrible que
el motor se desprendió del automóvil y quedó a m1:os
25 metros de distancia. Esto basta para percatarse de
la alta velocidad que 1levaba el vehículo al producirse
el impacto._ Hacemos mención a tod~ esto porque,
en atención a las circunstancias en que se produjo

TIEMPO SE- ...A.BÍA O UPADO DE
AM.A.1,lli LA M.4TURAI.Eli DE

27

LO .ABSURDO Etll LA 'YIDA NU•

M..A.M.A, PERDI LA 'YIDA EM UM
AC~DEM'l'.E O E FUE, PRECISA•
MEMTE, ABSURDO.
el accidente, no puede dejar de calificarse como
un suceso absurdo, pues quizá si el conductor
hubiera actuado con más .prudencia, el accidente
pudo haberse evitado. Así, el pensador que en aquel
tiempo se había ocupad-o de analizar la naturaleza de
lo absurdo en la vida humana, perdió la vida en un
accidente que fue, precisamente, absurdo.

•

,

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ii
J

/

l
1

•

(

¡l.

En la obra de Camus, El mito de Sísifo se ocupa dd
estudio del absurdo. Este libro se publicó en Francia
el año de 194 2,1 y se tradujo al español en 1953. En las
páginas iniciales se expone el tema a desarrollar:'lo
absurdo y el suicídio: Éste se realiza porque la vida se
c0nsidera sujeta a lo absurdo, "Quienes se suicidan
-escribe Camus- suelen estar con frecuencia seguros·
del sentido de la vida." Yun poco más adelante: "En el
apego de un hombre a la vida hay algo más fuerre que
todas las miserias del mundo. La condena del cuerpo
equivale a la del espíritu y el cuerpo retrocede ante el
ruúquilamiento. Adquirimos la costumbre de vivir antes
de adquirir la de pensar". Una tercera cita de Camus nos
ofrece en cíerra manera la conclusión del pensamiento
expuesto: "El que se mata considera que la vida no vale la
prna de que se la viva: he aquí una verdad indudable, pero
infecunda, porque es una perogrullada." El desarrollo de
estas ideas se cumple a lo largo del libro, en varias partes:
"El razonamiento absurdo", que comprende cuatro
capítulos; "El hombre absurdo", con tres capítulos; "La
creación absurda", también con tres, ydos partes más: ·EI
mito de Sísifo" y "La esperanza" y "Lo absurdo en la obra
de Franz Kafka". En lo que sigue vamos a ocuparnos sólo
de esta última parte.
Al principio de su exposición, Camus afirma que el
arte de Franz Kafka está hecho para que el lector relea
lo escrito. Esto lo di~e porque no todo lo expuesto por
Kafka en sus obras revela fácilmente su contenido, bien
porque el texto no es lo suficientemente claro, o porque
es fácil que el relato conduzai a una doble interpretación.
Y esto ocurre, dice Camus, porque Kafka escribe sus
obras en forma simbólica. Y aqul el problema no es sólo
que lo simbólico sea de dificil interpretación, sino sobre
tocio porque los simbolos suelen contener más de lo ~e
I El mito de Sí~fo se publicó en español junto con otro libro: El lwmbre
rd,ddc, traducción de luis Echcvenia, Buenos Aires, Ed. _Losada,1951

el autor quiso decir. Ante esta circunstancia, dice Camus,
el lector debe limitarse a leer a Kafka aceptando su juego,
sin pretender descubrir sus ·corrientes secretas".
En El proceso, el personaje,llamado José K, es acusado
pero no sabe de qué se le acusa. Ante esta sítuación,José
K. está dispuesto a defenders'e, perd" no sabe de qué. Él
sigue su vida y sigue el proceso. Nunca protesta y cuand~
lo visitan dos hombi;es correses y bien vestidos, acepta
irse con ellos. Lo lfovan a un lµgar apartado y ponen su
cabeza sobre una piedra y lo degüellan. Antes·de morir,
sólo dice: "Como un perro.",
· Nada perrurba aJosé K. Todo le parece natural, tocio
es sencillo, todo es aceptable y n\lnca protesta por una
situacióD. trágica que va ágravánd9se a medida que
avanza la histotia. Es tah trágica, que conduce a la muerte
del personaje. La historia es en el fondo, absurda. Camus
afirma que en el proceso todo el simbolismo conduce a
entender que es la misma condición humana lo que en
este libro se muestra:
.
Sin embargo, el desenlace se presenta como algo
inusitado. No sólo la m¡,erte imprevista de José K. se sale
del "orden" al que se somete la historia, pues la lectura
de lo que ocurrirá a este singular personaje conduce a
aceptar que la falta de sentido rige esta narración. Y de
pronto, se nos prese,nta el acontecimiento inesperado
de la ejecución _de José K. No sólo es sorprendente
la muerre del protagonista, sinó que también lo es el
procedimiento como se cumple la ejecución. Este suceso
violento contradice todo lo ocurrido antes en el proceso,
es decir, en la novela. Nada se dice al respecto y pareciera
que Kafka optó por esta vía ya que de otra manera el
proceso seguiría ininterrumpidamente en el tiempo,
hasta el fallecimiento natural del personaje. Imaginemos
que el novelista optara por dar un salto hacia el futuro
y nos muestra a José K. anciano, acudiendo á los
requerimientos impuestos por el proceso. Pero quizá
esta visión de ancianidad de José K no se contaba enn;e

científico y sin concluir. El segul\do, en ru:rta medida,
las expectativas de Kafka. Sin embargo, y tomando en
explica. El proceso diagnostica y El castillo imagina un
cuenta que estamos analizando la visión de Camus sobre
tratamiento. "Y si entonces nos preguntamos ia dónde
la obta de Kafka, es extraño que el crítico estudioso de la
conduce esto?, la respuesta de Camus es clara: "Pero el
obra del autor checo, nada diga al respecto. Aceptamos
remedio que se propone en él (en el tratamiento) no cura,
que Camus considere tácitamente que la ejecución de
lo único que hace es que la enfermedad entre en la vida
José K. sea otra manifestación delo absurdo en El proceso.
normal" Es decir, e¡¡to es otra manifestación del absurdo.
Pero en el texto de Camus sí hay, una reflexión sobre
La tercera obra de Kafka ,comentada por Camus es
El proceso: "Nunca se asombrará Uosé K.] bastante
La metamorfosís. Aquí la traducción ~ere de la imagen
de esa falta de asombro. En estas contradicciones se
conocida por los lectores en español de esta narración,
reconocen los primeros signos· de la obra absurda. El
pues el rítulo se refiere al cambio q]!e sufre el viajante
espíritu proyecta en lo concreto su tragedia espiritual.
de comercio: una mañana al despertar, ve que se ha
Y no puede hacerlo mediante 1,ma paradoja perpetua
convenido
en una alimaña, una cucaracha. En el texto
que da a los colores el poder de expresar el vacío y a los
gestos cotidianos la fuerza para traducir las ambiciones ' de Camus la metamorfosis conviene al personaje en una
araña. Esta historia igualmente está sometida al absurdo,
eternas."
y es sorprendente que el personaje, convenido en un
La otra novela, El castillo, es también manifestación de
bicho, se preocupe porque a su jefe no le va a parecer que
lo absurdo, pero esuna historia completamente diferente.
no se presente ese día en la oficina.
El personaje ahop sólo se llama K. Es agrimensor y recibe
La condición absurda impera en las narraciones de
del castillo un nombramiento para que desempeñe
Kafka. Alo cotidiano se le añaden elementos singulares
esa profesión. Pero nunca es recibido, ni se cumple el
que lo distorsionan. A lo normal se mezcla, de modo
propósito de lograr hablar con la jerarquía presente en
natural, algo que-perturbá su condición cotidiana.
el castillo. Nunca lo logrará y lo absurdo radica en que
Este choque entre lo inesperado y lo estable; entre lo
habiendo sido llamado a desempeñar un trabajo, nunca
extraordinario y lo regular, ocurre en lo calificado como
es recibido en su interior. Albert Camus plantea la
absurdo. Pero además, lo absurdo se testimonia en la
posibilidad de que lo que se desarrolla en esta historia
insensibilidad dé los personajes que lo padecen. Ni José
del castillo sea una teología, es decir, la simbología que
K., en El proceso, se sorprende porque una circunstancia
se desenvuelve a lo largo de esta historia es la búsqueda
inexplicable someta su destino a un acontecer jurídico
de Dios, o mejor, un encuentro con él. K. nunca lo
donde tooo transcurre sin sobresaltos ni angustias del
logra y toda la novela es la historia de ese propósito. El
que lo padece.
castillo inexpugnable, es solitario y grandioso, y no
En El castillo, el agrimensor es llamado al supremo lugar
ofrece vías de comunicación. Segün Alberr Camus, en el
que todo lo ordena, pcro curiosamente no es recíbido ni
universo kafkiano habita la esperanza. Pero ocurre que
hay respuestas a sus planteamientos. YGregario Sarnsa,
El proceso y El castillo, "no marchan en el mismo sentido",
el protagonista de La metamorfosis se convierte en un
pero se complementan. "El insensible progreso que se
bicho, y fuera de la sorpresa inicial derivada del cambio,
puede advenir del uno al otro simboliza una conquista
nadie se perturba por ello, y los parientes y habitantes
desmesurada en el orden de la evasión. El proceso plantea
del lugar donde ocurre la met_amorfosis, agreden a ese
un problema que resuelve El castillo en cierra medida.
insecto de tamaño mayüsculq. Esta desmesura en el
El primero describe, de acuerdo con un método casi
ámbito de lo cotidiano, actuante en la obra de Kafka,
U. COIIIIDICl6M ABSURDA IIM• "nes transporra -dice Alberr Camus- a los confines
del pensamiento humano.• En efecto, lo absurdo de
PERA 11111 LAS MARRÁCIOMES DE las situaciones kafkianas es conducirnos a situaciones
lliFlli. A LO COTIDIAIIIIO SE IE límite donde sólo queda aceptar la condición peculiar de
este destino. Pues el mundo alucinante de Franz Kafka
AÑADEIIII EIEIMEtl!TOS SIMCUU.• nos enfrenta a nosotros mismos, segün la condición
imperante en nuestro tiempo. •
RES OUE 10 DISTORSIOMAM■ ,

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29

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CENTENARIO
DE

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ALBERT
CAMUS
•

• IILYIA MUARII

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Belcourt; esto le permitió animar a los profesores y
auxiliar a los alumnos estudiosos y dedicados sin
importar sus condiciones económicas, i?U raza o
clase social.
Al fin logró Camus obtener una beca para el
Instituto de Argel. En esa época juvenil alternaba el
estudio y el trabajo con el deporte al aire libre. Vivía
un momento de vitalidad y alegría, y no le importaba
la pobreza y la miseria a su alrededor. Paseaba en la
playa, leía, meditaba, jugaba futbol.
Durante un corto periodo experimentó el marxismo,
luego se inscrib'i? e¡¡ el partido comunista, pero le fue
fiel por poco tiempo ya que debía.desarrollar su tesis
doctoral_ sobre las relaciones entre el helenismo y el
cristianismo, apoyándose en Plotino y en San Agustin.
Esa tesis debía ser la primera contribución a una
carrera universitaria y tuvo que abandonarla porque
su salud quebrantada así se lo exigió.
Sin embargo funda con un grupo de amigos
L'Équipe, donde se posiciona como actor y acopla
obras no escénicas. Escribe y dirige en colaboración
La revuelta en Asturias, narrando lo ·sucedido en esa
región española en 1934. Tres años más tarde aparece
su primer libro, Anverso y reverso, y en el misino año
edita un con)unto de ensayos poéticos, Bodas, que
hablan de la vida argelina, en donde la fogosidad
y la emoción hacen brotar los placeres y el goce
del cuerpo, insinuando la aflicción nostálgica de la
muerte y la decadencia que se van a reflejar a través ,
ue hijo de una modesta familia de
de sus escritos, crónicas y artículos, dando razón de
inmigrantes. Su padre Ll.1c;ien Camus, nacido
su independencia y de su firmeza i'nquebrantable.
en la Alsacia francesa, trabajaba en un viñedo
En 1938 concluye Calígula, que no se edita de
como caporal. Murió a los veintinueve años en la
inmediato
sino hasta 1945, fecha en que Gérard
batalla de Mame, en la primera guerra mundial,
Phiiipe lo representa en Parí¡. En 1940, después de
cuando su hijo Albert apenas tenía ocho meses de
un efímero matrimonio, se muda a París. Luego se
' edad. Su madre de origen español, Catalina Sintes,
traslada a Argelia, pero de inmediato tiene que salir
fue una mujer analfabeta que al enviudar se ubicó
porqu~ ha sido rechazado por el gobierno general a
en un barrio marginal de Argel, en Belcourt. La
causa·de su postura en los conflictos norafricanos.
familia Camus en esos años también se componía
Regresa a París y entra a la redacción del periódico
de su abuela, un tlo y un hermano mayor. La madre
Paris,Soir. En 1942 publica El extranjero: tuvo un éxito
española._trabajaba como servidora doméstica: vivía
extraordinario. En esa época Camus toma parte en la
con pocos recursos económicos. El futuro para
resistencia y publica en la prensa El mito de Sísifo; en
Albert no era prometedor porque estaba hundido en
el siguiente año aparece en forma de libro. También
un medio de pobreza e ignorancia. Afortunadamente
publica en la Revue Uvre la primera de las Cartas a un
en la escuela pública tenían un sistema educativo
amigo alemán. La segunda carta aparece en 1944. La
francés del que estaba orgullosa la tercera república,
tercera y la cuarta se juntan con las dos primeras
y su método se había aplicado en las colonias de

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31

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integrando un libro. En 1945 escribia dictámenes para
~ Gallimard, donde toma la ditección del di.Jio Combat,
órgano de la resistencia. Muchos artículos aparecidos
,entre 1944 y 1947 en este periódico no tienen su finna,
pero se incluyen en los tres tomos de Actualidades. La
vida de Camus se acelera, urgido por las injusticias
que tiene que denunciar, siempre con objetividad y
sin arrebato 0 En esta misma,época la actriz María
Casares estrena en el teatro El malentendido. Yun aflo
más tarde se estrena Calígula.
En la posguerra surge una grave desilusión causada
por la "inculpabilidad del hombre" en la eitensión del
mal. Yya en 1947reitera su confianza en el hombre tal
como es. ·Esto se relleja en La peste.
En la primera representación de Los justos el papel·
femenino central lo asumió María Casares (1949);
este drama se basa en el asesinato del gran duque
Sergio por las organizaciones _revolucionarias rusas
en 1905. Los justos fomentan el terror para derribar al
corrupto régimen zarista. Su estrategia es el crimen.
Aquí Camus desarrolla la intimidad sangrante de dos
justos, Kaliayev y Dora.
En 1~51 surge El hombre rebelde, brillante ensayo
sobre rebeldía y revolución en la historia. Este hbro
provocó una polémica y defraudó a los seguido~es de
la fórmula Camusaabsurdo. Al año siguiente nuestro
autor viaja por Argelia y trabaja con el espíritu
abierto,.acicateadq_por la crisis sin alivio contra el
mal. En ese mismo año abandona la Unesco. ,
·De la dirección de lo.s kstivales de Angers en 1953 se
encarga Camus. Adapta Los espíritus de Pierre de Latibey,
La devodón a la cruz de Calderón de la Barca, y, para esos
mismos festivale~, El caballero de Olmedo de Lope de Vega
(1957). En esa época 1~ actividad de Camus se reduce
a alegatos periodísticos contra acciones injustas que
inciden sobre una conciencia que ha retenido la atención
de los consumidores de periódicos.
Aparece la historia del señor juez-penitente JeanBaptiste Clemence en 1956, titulada La caída, y el
año siguiente se presenta la colección de seis relatos
bajo la denominación general de El exilio y el reino que,
según Roger Quillot, fue su primer proyecto y data de
1952. En 1957 recibió el Premio Nobel de Literatura
que distingue al escritor que ha producido la obra
· idealista más destacada. Albert Camus fallece en
un accidente automovilístico eI 4 de enero de 1960.

hija de Asopo, Egina, fue secuestrada por Zeus. Asopo
se desconcierta cuando se entera de la desaparición
LÁ YIDA COMTEMNRÁMEA, SE
y se lo comunica a Sísifo. Éste sabía del secuestro y
CARACTEPIZ4M NR DAR RES■
se comprometió con el padre de la joven raptada a
intervenir, con la condición de que proveyera de agua
PUESTAS A LÁS CUESTIOMES MÁS
a Corinto. Esto le valió que lo enviaran al infierno.
PROFUMDAS Y COMPUIAS OIE
Según Homero, Slsifo había encadenado a la Muerte,
pero Plutón no pudo soportar la exhibición de que su
UM CRUN HUM.AMO PUEDAPLÁM• .
imperio estuviera desierto y silencioso. Así es como
TURSE.
tuvo que intervenir Zeus para liberar a.la Muerte.
Pero Sísifo, antes de morir quiso poner a prueba el
'
amor de su mujer. La aleccionó para que no realizase
los ritos funerarios, y que arrojara su cuerpo en medio
Había cumplido 47 años de vida.
de la plaza pública, sin _sepultarl'o. Slsifo se ofuscó
A cien años de su m1cimiento, Camus sigue
al encontrarse en los infiernos por una obediencia
siendo un personaje fascinante desde la mirada-del
antagónica al amor humano: muere y cuando llega a··
pensamiento occidental dd siglo xx.
los infiernos, Hades se lo reprocha. Sísifo acusó a su
mujer y pidió pemiiso al dios para subir a la tierra para
eastigarla. El dios se lo concede. Cuando Sisifo regresó
a la tierra, disfrutó intensamente de~undo, vivió
El mito es un legado de la infancia, de la inteligencia
larga y gozosamente, no quería regresar al mundo de
griega. Se podría decir que el hombre primitivo
• las·tinieblas. Lo hizo mucho tiempo después cuando
puso en movimiento su imaginación en un afán
Hermes bajó a la tierra y lo depositó en los infiernos
sobresaliente de comprender muchas cosas sin tener
donde lo esperaba la gran roca. El castigo de la
idea pero sin dejar de crear imágenes. El ¡nito pretende
1
roca tenía la finalidad de mantener a Slsifo siempre
sintetizar una parte de la realidad y un conjunto de
ocupado, para evitar que urdiera otras fechorías.
problemas de modo que cada cosa o problema estén
Camus busca a propósito un mito en donde encarnar
allí representados en su individualidad o totalidad en
sus
pensamientos y lo encuentra en la historia de Sísifo.
lo que los une y los diversifica. Carlos Sainz de Robles·
Lo importante para Camus es la lucha del hombre justo
y Rodríguez nos dice: "El mito sirve a la obra literaria
contra la p~breza, contra el mal y encuentra en ese mito
de Camus para intentar los resortes de la vida, para
al héroe del absurdo. ¿Yqué es el absurdo? El absurdo es
apretar el Universo, para hacer urgente el problema
una forma de vacío, de la nada, de la náusea sartreana.
de los hombres, para abatir sobre ellos La peste y el
En este tema del absurdo hay un cruce con Heráclito,
absurdo y forzarles a reaccionar. En este sentido cabe
un filósófo griego enigmático llamado "el Oscuro", al
decir que el mito opera como un foco que ih1mina el
que le gustaba formular frases oraculares: "ni dice del
sector urgente de la realidad y crea un cono de luz
todo ni oculta su sentido, sino que lo manifiesta por
que todos estamos obligados a ver."
un indicio". Heráclito no cree en cosmogonías: "El
El origen del mito de Sísifo es -por supuestomundo es, fue y será siempre lo que es ahora, y el fuego
muy anterior al de Camus. Los mitos están presentes
propórciona una especie: de slmbolo de su naturaleza."
en la vida contemporánea, se caracterizan por
H mundo según .él se podrla definir con sus dos
dar respuestas a las cuestiones más profundas y
principios: todo nace de \a lucha o la guerra y todo fluye
complejas que un grupo humano pueda plantearse.
de la misma manera. Camus nos dice que la dicha y el
Sísífo era el más sabio y prudente de los hombres
·
absurdo son dos hijos de la misma tierra, los contrarios
pero se dedicaba al-bandidaje. Se le censura por su
son inseparables, no puede existir el uno sin el otro.
ligereza hada los dioses, ya que abrió su boca de
Hay personas que conocen el absurdo pero no
más y confesó sus secretos. Difieren los juicios que
quieren esforzarse luchando contra él, valen más los
ma,odaron a un trabajador inútil a los infiernos. La . 1

LOS MITOS ESTÁM PRESEMTES EM

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1

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33

prejuicios que el conocimiento. Sin embargo debemos
considerar que el mundo es limitado y hostil, pesa
demasiado la carga para soportarlq. En este caso,
hay que tener voluntad y exigirse a sí mismo el acto
de rellexionar. lQué sentido tiene esta actitud? Se
descubre que la vida carece de significado. Para
Camus el absurdo está.en su campo, excluye todo
juicio excepto el suyo. En su universo literario, en
su propia escritura de~ostró cómo podría enfrentar
esa posición. Sísifo desafió a los dioses, su odio a la
muerte ,y su pasión por la vida lo llevaran a que todo
su ser no concluyera nada: lo privaron de una vida
feliz 'f placentera. Sabemos, sí, que lo sentenciaron a
empujar una roca enorme hasta la cúspide del monte.
Pero ya la roca en ese espacio y_con su propio pe~o
se deslizaba hasta caer en la base del cerro para
'que Sísifo volviera a empezar. Pero aqul aparece un
drama: para el pensamiento y la razón la vida no tiene
sentido; la experiencia de la vida, la sensibilidad, "el
golpe animal" advierten que la vida merece ser vivida,
que el absurdo y la dicha son dos caras de una misma
realidad. Como ya dijimos, Sísifo ha despreciado a los
dioses del absurdo, acaricia su roca, la hace su destino
y encuentra su felicidad ..Para ello ha sido necesario
ser con~ciente para comprender el absurdo y luchar
contra él.
El filósofo tiene que ver con el conocimiento de la
esencia y -según Heidegger- así puede evitar las
verdaderas dificultades. Camus fue un buscador de lo
auténtico que se encuentra siempre en el trasfondo:
eso es· a lo que tenemos que atenernos. También
niega la existencia de cualquier divinidad al igual
que Heráclito y Sísifo. _El hombre del absurdo dice
si y entonces su esfuerzo ya no cesará. Elige superar
ese martirio porque se da cuenta: cada dia tiene
más fuerza, su mente libera su ceguera, su tensión.
Hundido en sus pensamientos vuelve a la brega
reconociendo su condición miserable y admitiendo
que ias verdades se ahuyentan al ser reconocidas.
Todos los seres humanos tenemos siempre que
enfrentarnos a una roca y elegir entre la dicha y el
absurdo , Slsifo pretende crear un mundo en que
habrá de suprimirse a los dioses y subir la roca.
Conforme y confiado porque "todo está bien", no
requiere de alguien que lo ditija. Ha llegado a la cima
con su esfuerzo y eso al fin lo instala en la dicha. •

.

•

�CARTA Asu
MAESTRO
• Tllila"16M it1 M1ca11. COl'AD•••u

19 denoviembrede1957

~uerido señor Germain*
Dejé extinguirse un poco el ruido que me ha acompañado durante ~stos días
, '
antes de venir a hablarle con el corazón en la niano. Se me ha hecho objeto de uh
gran honor, que yo no he buscado ni solictta~o. Pero cuando escuché la noticia,

mi primer pensamiento, después de mi madre, ha sido para usted. Sin usted, sin
.1

esa mano afectuosa que le tendió al niño pobre que yo era, sin sus enseñanzas y
su ejemplo, nad¡¡ de todo esto habría ocurrido. No estoy hecho para un mundo
con este tipo de honores. Pero éste al menos me da la oportunidad de deci¡Ie' lo
que ha sido y sigue siendo para mí y para asegurarle que sus esfuerzos, su trabajo
y el corazón generoso que usted entrega todaVÍa viven en uno de sus pequeños

pupilos; a pe;;ar de la edad, él no h! dejado de ser su alumno agradecido. Lo
'
abrazo con todas mis fuerzas.
,
Albert Camus

*B autor de El milo de SísirO pronuncio dos discursos en Estocolmo (diciembre de 1957), L'no, al recibir el Prcmio_'.'1:obcl
Vd ptro en la uru,·ersidad de Upsala (E! artista_,, su tiempo). De inmc&lt;liató la editorial, Gallimird reunió amb0s tcxiOs
y los publicó en un volumen titulado Disrnrsos dr Sucóa. E) nOvdisfa.y ensayiSta argdino-[rancés se los clecli~ó a Louis
Gemuin. su pro~cc;or de prim!ra enscílahza, su guía inohidablc·cn años de penuria y csfuérz.q:t vision,,r~os .

.•

Futntc

Camus,,-\lben (2013). lt P'CT'lidho,nme (Folio 3320) Pans: Gallimard. p. 372.

35

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CARNETS
• .ua■llT ~AM•S

.,
I está a gusto en la sinceridad. Muy raro.

E

*"*

Cuando joven, yo pedía a los seres más de Jo que pódían darme: una amistad continua, una
emoción permanente.
Ahora sé pedirles menos de lo que pueden dar: una compañía sin frases. Y sus emociones,
su amistad, sus gestos nobles, conservan a mis ojos su valor entero de milagro: un puro efecto
de la gracia.

¡

Ver Grecia. Espíritu y sent-i.miento, gusto de la expresión, como pruebas de decadencia. La
escultura griega decae cuando aparecen la sonrisa y la mirada. La pintura italiana 'también, con
el siglo XVI de los "coloristas".
Paradoja del griego, gran artista sin quererlo. Los Apolos dóricos, admirables, porque no
tienen expresión. La expresión era dada únicamente por la pintura (lamentable). -Pero
desaparecida la pintura, queda la obra de.arte.

La necesidad de tener razón es signo_ de espíritu vulgar.

'

,

,

•

....

No se piensa más que con la imagen. Si quieres ser filósofo, escribe no';'.elas.
Al atardecer, dulzura del mundo sobre la babia. -Hay días en que el mundo miente, días en
que dice la verdad. Dice la verd;d esta tarde -iy con qué insistente y triste belleza!
La muerte que da al juego y al heroísmo su verdadero sentido.

Me parece que voy saliendo a flote poco a poco.
La dulce y recogida amistad de las mujeres.

***
Esos atardeceres en Argel en que las mujeres están tan guapas.

i

. Cada vez que oigo o leo un discurso político, me asusta el hecho de no encontrar en él nada
que tenga un acento humano: siempre son las mismas palabras que van repitiendo las mismas
mentiras. Yen el hecho de que los hombres se acomoden a ellas, de que la cólera del pueblo no
haya roto todavía a los fantoches, veo la prueba de que los hombres no conceden importancia
alguna a su gobierno, y de que realmente juegan, sí, juegan con toda una ~arte de su vida y de
sus intereses, por así decirlo, vitales.

....

,,.,,
Que la vida es la más fuerte -verdad, pero principio de todas las cobardías. Ostensiblemente
es preciso pensar lo contrario.

....

Error de una psicología de detalle. Los hombres que se buscan, que se analizan~Para conocerse,
afirmarse. La psicología es acción _'._no reflexión sobre si mismo. Se detemúna uno a lo largo
de la vida. Conocerse perfectamente es morir.

La otra tapadera: hay que-ser sencillos, verdaderos, nada de literatura -aceptar y darse. Pero
nosotros no hacemos más que eso.
Si uno;está muy persuadido de su desesperación, es preciso actuar como si se esperase -o
matarse. El sufrimiento no da derechos.

Las filosofías valen lo que valen los filósofos. Cuanto más grande es el hombre, más verdadera
es la filosofía. •

....
/Intelectual? Sí. Y no hay que renegar nunca. Intelectual• aquel que se desdobla. Eso me gusta.
Estoy contento_de ser ambas cosas. "iQué si puede unirse e_so?" Cuestión práctica. Hay que
aplicarse a ello. "Yo desprecio la inteligencia" significa en realidad: "No puedo soportar mis d11das."
Prefiero tener los ojos abiertos.

36

Fuente

Camus. Albert (1973). Carnets en Obrascompktas Ensayos, Tomo ti. Traducción y prólogo de Julio Lago Alonso. Primera
reimpresión (Biblioteca Premios Nobel). México: Aguilar.
' ,

37

�CronoIÓgía
[EMTORMO POLiTICO Y CULTURAL DE CAMUS]

1111 Inicio de la~ luchas por la independencia de Marruecos y de Túnez.

1114 Inicio de la primera guerra mundial.

El diablo_y el buen dios de Sartre.

Los sótanos del Vaticano de André Gide.

IIU El viejo y el mar de Emest Hemingway.

112• Los monederos falsos de Gide.

'

1113 Muerte de Stalin. Aparecé la "nueva novela" en Francia.

La tentación de Occidente de André Malraux.

1132 Crisis econórrÍica en Francia.

Inicio de la guerra de Argelia (hasta 1962).

La condición humana de Malraux recibe el premio Goncourt.

Los mandarines de Simone de Beauvoir.

113• Vuelve a ocupar Alemania la zona de la Renania.

l

Victoria del Frente popular en Francia.
Guerra civil en España.

•

1137 Proyecto Blum-Viol~tte sobre el derecho al voto por parte de los musulmanes

1140 _Los ejércitos alemanes invaden Francia.

1111 Autodeterminación delos argelinos.
IIM Crítica de la razón dialéctica de Sartre.

•

IHI

Plenos poderes al mariscal Pétain.

Los biombos de Jean Genet.

IHl Independencia de Argelia. O

1143 Desem~arco de los aliados en África.
•

de Budapest.

1118 Regreso político del general Charles de Gaulle a Francia. Quinta república francesa.

'
1131 Inicio de la segunda guerra mundial.:
'

IIH Independencia de Marruecos. Crisis del Canal de Suez. Aplastamiento de la revuelta

. 1117 Batalla de Argel

1138 Acuerdo de Múnich.
La náusea de Jean-Paul Sartre.

'

1111 Tristes trópicos de Claude Lévi-Strauss.

La era del recelo de Nathalie Sarraute.

argelinos .
•

'

Las gomas de Alain Robbe-Grillet.·

1114 Fin de la guerra de Indochina.

1133 Hitler asume el poder en Alemania.

1

'

Esperando a Godot de Samuel Beckett.

1

1128 Los cvnquistadores de Malraux.

•

El ser y la nada (filosofía,) y_ Las moscas (teatro) de Sartre.

1144 Desembarcan los aliados en Norrnandia. Liberación de Paris.

,

•

Apuertas cerradas de Sartre.

1141 Capitulación de los alemanes. Fin de la segunda guerra mundial.
Aviones norteamericanos arrojan bombas atómicas en Hiroshirn~ y en Nagasaki .

. 1145 Empieza la guerra de Indochiná.
1147 Surgen la cuarta república francesa y la llamada "guerra fría".
Fuentes

~as criadas de Jean Genet.

Camus, Albe~ (2012). L'Étranger, dossier par Métiam Kotichi, lecture d'image par Agn~ Verlet (Folió plus classiques
40). Patis: Editions Gallirnard.
Camus, Albert (20ll} La Chut&lt;, dossier par Sophie Doudet, !ecture d'image par Alain Jaubert (Folio plus classiques 125).
Pans: Edicmns Gallimard.
'

1148 Las manos sucias de Sartre.
IISO Guerra de ¡:::orea.

•

•
38

39

�POHÍÁ

ero no l og í a1v1DA Y OBRA .DE CA.MUS]

Ultramarina
O IMCRID ■RIMC.U

'

1913 Albert Camus nace en Mondovi (Argelia).
104 Entra al Gran Liceo de Argel

•

in•

•

Esa chica ochentera ya no desgarra el pomo encaje de su falda
con ávido llanto ha sabido bordarse las pasiones de un atardecer

Se inscribe en la clase de filooofla.

sobre el tapiz, resiste al sol con la nieve

1937 Publicación de Anvusoy reverso (ensayo). •
&lt;

1938 Se inicia como periodista en Alger Rt¡,ublicain.
' de salud
1939 Camus se suma a la movilización, pero es ciado de baja por razones
,
Publicación de Bodas (ensayo).
'
IM2 Publicación de la novela El extranjero yde El mito de Sisifo, ensayo sobre el absurdo.·

separado- vive en Oran.

de la falsificada historia de un asno de ojos azules
bebemos alcohol negro para opacarnos la intimidad
la posible tristeza

malentendido.

IM7 B 10 de junio publica La peste con gran éxito.

yo me meto en los sueños del rock

IM9 Estreno de Los juStos.

en los sueños debajo de su falda que huele a amapolas frescas

....

'
Publica sus artículos políticos bajo él' titulo Actualidades.

19al Ap¡q-ece El hombre rebelde, ensayo que suscita numerosas crtticas en el medio intelectual.
19N P¡¡blicación de El vuano (selección de textos). ·
19H Colabora regularmente en el.hebdomadario L'Express.
19H Publicación de La calda (relato).
19a7 Publi.éacióri de El exilioy cl reino (selección de novelas cortas) y de ~ sobrela

.

guillotina en Rrjlcxioncs
. sobre la pena de muate ( coescrito con Arthur Koestler). Le otorgan
el Premio Nobel.
t

y festejamos juntos la belleza del vicio
de las horas extras

1944 Codirección de la revista clandestina Combat. Publica dos piezas teatrales, Caligula y El

J

se desnuda hasta la rodilla

Empieza la fama. Camus se encuentra en Francia núenrras su esposa -de quien se ha·

...

1:

blancura sus muslos

19H Esctibe El primer hombre, texto autobiográfico.
19a9 Adaptación al teatro de Los poseídos, \lovela de Dostoievski.

INe Muere Albert Camus en un accidente automovilístico.
19M .Publicación póstuma de El primer hombre, texto inconcluso. e

Fuente

Camus,Albert (2012). La P&lt;51&lt;, dossier par Marianne Hubac (Classico Lycée 90). Paris: Éditions Belin/ Éditions Gallimard

40

llegas chorreante, enceguecedora y yo corro, corro, corro ...

�••■sfÁ

Mestiza
e IMCRID ■RIMCAI

Cuatro poemas
e ■•HM•HCA

¿Cuánto me recuerdas luengo silencio
de paz anhelada?

I

· eres una isla
o piedra volcánica
Hay que encender
armados
violentos

las sombras
sin apagar la noche:

fantasmas
cuando la oscuridad
eres el tiempo y llanto que trastocó la sangre
dame de tu tumba una flor
dame el mapa de tu provincia más antigua
quiero tus ojos emplumados
para mi ataúd blanco y ver la vía láctea.

es misterio
toda sombra es su luz,
cada ceguera su amparo.

�III

II

Todo río vuelve

Corre el río
que nadan peces
que riega raíces
se nace plantas
se seca flores
se vuela polen.
Todo es siempre lo otro y
su más acá y allá de sí,
pero en este único ahora:
en este desgarro
que no cabe en la vida.

a su cauce
y el polvo a la tierra.

No es hacía lo alto
que se despliegan las alas:
volar se vuela
en las honduras
que las raíces cavaron.

�IV

Hay tajos
que son de amor
que nos abren un adentro;
hay tajos,
esos mismos tajos,
que nos salvan de nosotros:
que nos regalan su afuera.

�U

na antología no es, o no debe ser, solamente
IOSÉ IAYIER YILLARREAL (IIY): Esto se
el conjunto de una serie de textos de autores
remonta al otoño de 1994 y, me parece, que al inicio
varios. Una antología es una propuesta de
de esta antología. Al comenzar mis clases de maestría
lectura. El antólogo selecciona una serie de autores de
me di cuenta que lo que estaba al final del camino
acuerdo con ciertos criterios. Y ese es uno de los tópicos
era el doctorado; sin embargo, éste exigía varias
a conversar con José Javier: el criterio o los criterios
cosas, una de ellas era la comprensión lectora en tres
de selección. En el caso de los poetas consagrados que
lenguas; yo tenía, obviamente, el español y el inglés,
ya han pasado la prueba del tiempo resulta evidente e
pero nada más, ahí acababan mis dominios. Un día
incluso indispensable su presencia. Pero aún en estos
de mucho sol, de mucho viento y, lo que me parecia,
casos la selección de los poemas representa un trabajo
de mucho frío (ya que todavía no conocía el invierno
como el del relojero o bien como el del arqueólogo, es
de El Paso) caminando por el campus, me encontré
un anuncio donde se
un trabajo que exige minucia. Cuáles poemas elegir, de
ofrecía un curso de
cuáles libros, por qué y en
,OINCIDO
CON
ffll
llOMMIFOY
portugués acelerado
qué orden colocarlos. El
cometido sólo se puede C■AMDO AFIRMA 0■1 LA TllADUC- para hispanoparlantes.
Me acordé del personaje
lograr partiendo de una
CIÓM
11
CllliCIÓM
IN
SÍ
MISMA."
de
Aura, de Carlos
lectura amplia y detenida,
Fuentes, por aquello
una lectura hecha a través CABRIILA CAMTIÍ WlfflMDAllP
que ese anuncio estaba
de los años. Para poder
destinado sólo para
elegir un puñado de
poemas se tuvieron que haber leído muchos más. La
mí. Pasado el invierno y la Navidad - en Tecate y en
lectura detenida, sin premura, paladeada e intuitiva
El Paso-, me inscribí en dicho curso. No era cierto
puede hacer que la selección del antólogo sea fructuosa.
que sólo fuera para mí, tenía muchos compañeros,
Antología. La poesía del siglo XX en Brasil, colección: "La
pero sólo un maestro que nos daría los dos cursos
estafeta del viento", publicada bajo el sello de Visor en
de portugués; también me daría otro, de literatura,
conjunto con la UANL en 2012, y que reúne poemas
ya en la maestría-del todo particular, por no decir
seleccionados de la obra de 24 poetas, puede ser leída de
único-, sobre la Generación del 98. Pero esa es otra
varias maneras. El libro, que presenta los poemas en su
historia. Enseguida hubo una química con el doctor
idioma original -el portugués-y luego en su versión al
Alberto Bagby Junior, que así se llamaba y espero
español, nos da materia para una larga conversación con
que aún se siga llamando; además, era un especialista
el autor. El antólogo de la obra.José Javier Villarreal, es
sobre un escritor que conocía de nombre, pero nunca
también el traductor (por eso hablo del autor). Coincido
había leído: Joaquim Maria Machado de Assis. Este
con Yves Bonnefoy cuando afirma que la traducción
semestre (enero,junio de 2013), en el Colegio de
es creación en sí misma. En este volumen se conjugan
Letras (aquí, enla Universidad), lo vimos en un curso,
dos trabajos que son de por sí complejos: el trabajo del
y varios de mis alumnos redactaron trabajos sobre él.
antólogo y el del traductor.
Creo que fue, de mi parte, un homenaje inconsciente,
pero afectuoso, a mi primer profesor de portugués.
EL ACTO DE LA LECRRA Y LA SELECCIÓN
Siguiendo con la química, ésta también se dio con la
DI AftOUI Y NEMAS
lengua, con la poesía, con la música, con el cine, con la
comida y con un imaginario audaz e inocente. Tenía
a mi disposición un servicio de biblioteca a distancia
CA■RIILA CAMTIÍ WISTIMDARP (CCW)I
En alguna conversación previa sobre tu trabajo como
que por veinticinco centavos de dólar podía pedir
traductor, dijiste que uno de los momentos clave en tu
cualquier libro que se me ocurriera; por las tardes
acercamiento a los poetas brasileños ocurrió durante
-los viernes- frente al café la Dolce Vita, iba con
tu estadía en El Paso, Texas, mientras estudiabas tu
mi amigo Blaise Cendrars (no recuerdo su verdadero
maestría en escritura creativa. Háblanos de esto.
nombre, pero así lo llamábamos todos en casa) que

48

tenía un negocio de renta de películas -Fellini- con
una buena dotación de filmes brasileños. Rentaba una
y me prestaba tres. Mi hijo José Pablo, que tenía entre
once y doce años, descubrió la película Alexander Nevski,
de Sergei Eisenstein, con música de Sergei Prokofiev,
que significó un parteaguas en su vida, un antes y un
después, tanto por la película como por la música.
Otro caso de química. También estaba Bames &amp;: Noble
donde pedía y compraba música brasileña. Y, a la otra
orilla del río Grande, es decir, del lado del río Bravo,
estaba Ciudad Juárez donde hacíamos parte de la
despensa, comíamos deliciosos cortes que, sin saberlo,
me iban sensibilizando con la picanha que, muchos
años después, en 2011, degustaría en Sao Paulo ya con
plena conciencia de la antología que quería hacer.
Pero, mientras tanto, Ciudad Juárez me brindaba la
oportunidad de fotocopiar los libros que recibía por el
servicio de biblioteca a distancia de poetas brasileños.
La ilegalidad se convirtió en bálsamo ya que 17 años
después eran libros inconseguibles en la propia librería
Cultura, de Sao Paulo; obras completas de autores
como Oswald de Andrade, Mário de Andrade o
Vínlcius de Moraes, hoy son inconseguibles y yo pude
trabajar con ellas. Espero que el brazo de la justicia de
la Santa Hermandad no me alcance, que mí falta ya haya
caducado. Manuel Bandeira fue el primer rayo que me
cayó. Su poesía me deslumbró, me dejó fuera de lugar
y a la hora de cobrar el penal me sentí fascinado por
Murilo Mendes. "Estrelas", "Os dois lados", "Mapa",
"Jandira" son poemas de una frescura y atrevimiento
que me sobrecogieron en todas las posibles acepciones
de la palabra. Pero también la seducción de un libro
como Sentimento do Mundo, de Carlos Drummond de
Andrade. Inmediatamente me puse a traducirlo. El
pobre del doctor Bagby era constantemente abrumado
por mis muchísimas dudas; algunas las respondía,
otras, sólo suspiraba como pidiendo clemencia al cielo,
y desaparecía por el pasillo de la facultad. Finalmente
concluí la traducción y la envié al Premio Nacional
de Traducción Literaria del INBA donde obtuve una
mención, parte del jurado estaba integrado por el
magnifico poeta y traductor Francisco Cervantes.
La UAM, en coedición con Verdehalago, haría la
publicación. Pero los derechos no se otorgaron, los
nietos del poeta exigieron que fuera la traducción
que hizo su padre de su abuelo muchos años atrás

49

y que publicara la editorial Losada. El manuscrito,
triste y acongojado -el mio-, se fue al limbo; tiempo
después se desintegró. No así Bandeira que me seguía
conmocionando. Un día sí y otro también le leía mis
traducciones a Minerva, ya que eran poemas que -a
mi juicio- todos debíamos conocer. Un día, quizá
un tanto abrumada por mi atosigamiento, me dijo
que por qué no lo traducía; yo obediente comencé
a hacerlo. La traducción se publicó en 2000, por la
UNAM, y lleva por título Preparación para la muerte, que
es un poema del autor. También conocí en esa época
la antología de la poesía brasileña que hizo y dirigió la
poeta norteamericana Elizabeth Bíshop. Ella también
se sintió fascinada por Manuel Bandeira. En enero de
1997 había terminado mi estancia en El Paso, estaba en
Monterrey.
CCW: Me queda claro que tus traducciones, al

menos hasta hoy, no han sido por encargo, y no
es que eso tenga algo de malo; pero al escuchar
tu experiencia se puede entender que aquí fue
surgiendo una suerte de enamoramiento que te llevó
a cruzar las "fronteras" que pueden ser las lenguas.
Al escucharte da la impresión que asumes que -en
tu destino- estuviera escrito tu encuentro con los
poetas brasileños. Antes hemos leido, traducidos
por tí, a Manuel Bandeíra, Murílo Mendes y al
grupo de poetas que seleccionaste para la antología
Estrellas pájaros (UANL, 2005); un libro, por cierto,
muy bello, prácticamente un libro~objeto pues está
acompañado de las obras de artistas plásticos como
Gabríela Gutíérrez, Fernando Cervantes, Armando
de la Garza y Roberto Rébora, entre otros. Dicha
antología, al igual que la que hoy presentamos, abre
con Manuel Bandeíra, nacido en 1886 y considerado
uno de los pilares, sí no el pilar principal de la poesía
brasileña del siglo XX. Estrellas pájaros concluye con
los poemas de Lúcio Cardoso quien nació en 1912 y
quien también destacó como novelista y dramaturgo
en la década de los treinta. En Antología. La poesía
del siglo XX en Brasil algunos nombres desaparecen
y otros más emergen. La poeta más joven, Claudia
Roquette,Pinto, nacida en 1963, es quien cierra este
tomo. Háblanos de las exclusiones y las inclusiones,
de las dificultades para elegir, de las apuestas y el
riesgo en estas decisiones.

�IIY: Estrellas pá.jaros es un homenaje a la Capilla Alfonsina
a través de la figura emblemática de Alfonso Reyes;
también puede ser un homenaje a Alfonso Reyes a través
del valiosísimo acervo de la Capilla Alfonsina. Finalmente
serta un homenaje a los libros -a la pasión- de Alfonso
Reyes. Reyes fue embajador de México en Brasil durante
la década de los treinta, antes lo había sido en Argentina;
desde Argentina, por ejemplo, apoya a su amigo Pablo
Neruda para que sea trasladado de la India. Esto me
emociona porque me imagino que Neruda -en esa
época-ya orbitaba en ese libro mayor que es la Residencia
en la tierra. En Brasil, Reyes establece amistad con Cecilia
Meireles, con Manuel Bandeira, con Murilo Mendes, con
todo el medio intelectual y artístico. En este sentido -y
en otros muchos- el material que contiene la Capilla
Alfonsina es fundamental libros autografiados, testigos
de época, revistas, cartas, fotografías, poemas, ediciones;
una conversación que no termina. Cuando llegué de El
Paso, en 1997, tenía dos misiones por realizar; dos
misiones a la manera de Julio Cortázar; es decir, dos
asignaturas que yo mismo me imponía como urgentes e
impostergables: seguir leyendo, conociendo y traduciendo
poetas brasileños y continuar un estudio sobre el Polifano,
de Luis de Góngora. Ya no estaba en los Estados Unidos,
ya no tenía el servicio de la biblioteca a distancia; ahora
estaba en Monterrey y parecía que todo era cuesta arriba.
Sin embargo, estaba la Capilla Alfonsina en Ciudad
Universitaria. A veces funcionaba el clima, a veces no,
pero los libros sobre Góngora, sobre los poetas y las
poéticas de los siglos XVI y XVII all1 estaban a mi entera
disposición. No sólo eso, también estaban los poetas
brasileños con sus ediciones originales que le enviaban
con afectuosas dedicatorias a su amigo Alfonso Reyes.
Estaba en Monterrey y seguía descubriendo, gracias a
Reyes, ese inmenso continente que es la poesía brasileña.

Asi que Estrellas pájaros fue la posibilidad de reunir a los
poetas que coincidieron con Reyes en el tiempo y en el
espacio en que él fue embajador en Brasil. Además se
cumplia el 25 aniversario de la Capilla Alfonsina, y qué
mejor forma de celebrar a una biblioteca que festejando el
acervo que contiene. Los criterios para Estrellas pájaros
fueron dos básicamente: que los poetas incluidos fueran
contemporáneos a la estancia de Reyes en el Brasil y que
los poemas seleccionados fueran realmente bellos, dos por
autor, pero sin desperdicio alguno. El diseño y la edición
-con todo lo que esto implica- estuvieron al cuidado
de Minerva que era y es la directora de la biblioteca, ella
fue quien ideó la inclusión de la obra gráfica, quien la
seleccionó, lo cual le agrega otro valor: lo redimensiona
como libro. Al cuidado de la edición también estuvo Pablo
Garcia. Con respecto a la Antología. La poesía del siglo XX en
Brasil la historia ysus accidentes fueron otros. Comenzaré
con los accidentes. Rabia traducido un libro de
Drummond de Andrade que se habia volatizado, una
antologia de Manuel Bandeira, otra de Oswald de
Andrade, poemas de Haroldo de Campos para la revista
sevillana Renacimiento; una selección de poemas y
aforismos de Murilo Mendes y una antología de la poesía
de Ledo Ivo, que hice en colaboración con el propio autor.
Era junio de 2011 y estaba en Sao Paulo, en la Casa das
Rosas, centro cultural de la avenida Paulista donde se
rinde culto a la figura y obra de Haroldo de Campos.
Después de la lectura que dimos un grupo de autores
mexicanos, conversando con una editora, de aqui de
Monterrey, surgió la idea de que preparara una gran
antología del poeta Ferreira Gullar; yo, emocionado, esa
misma noche corrí a la librería Cultura y compré la obra
completa de Ferreira Gullar. Pero antes de abandonar Sao
Paulo, con mis amigos brasileños, todos ellos poetas,
críticos, profesores, editores y lectores de poesía; entre

50

cervezas, pizzas, batatas a portuguesa, ovos de búfala,
picanha y pirarucu del Amazonas, comencé mis
indagaciones sobre una posible y, a la vez, ideal antología
esencial de la poesía brasileña del siglo XX. Los nombres
iban y venían, las razones, los juicios, las valorizaciones,
los excesos, las simpatías, las antipatías, los regionalismos,
los amores, los rencores, el centralismo de Sao Paulo y Rio,
el sertclo y el gran y complejo continente poético que bulle
a lo largo y ancho del Brasil De regreso -en el avióniba devorando con fruición, como dijera un personaje de
Borges, la poesía de Ferreira Gullar. En el aeropuerto de
Bogotá tuve que pasar a una segunda revisión
acompañado por dos militares, yo seguía leyendo a
Ferreira Gullar. llegué a Ciudad de México, después a
Monterrey, y seguía leyendo e impresionándome con la
poesía de Ferreira Gullar; ya en casa -frenéticamente-me puse a seleccionar y traducir sus poemas. Cuando ya
tenía el primer gran borrador de mi antología le puse un
correo a la editora que había provocado tal actividad
fabril. Me contestó excusándose que la disculpara, pero
que se habia confundido, que ya antes de nuestra
conversación en Sao Paulo le había pedido a otro
traductor la antología de Gullar, y que lo sentía mucho,
pero que con tanto trabajo que tenía un lapsus así era
natural El oscuro y monocorde silencio de la indignación
se hizo cargo de mí. Seguí trabajando mi antología y la
envié a una editorial que se interesó en ella. Me
contestaron amablemente que no podían editarla por
razones económicas, que tendríamos que esperar. Seguí
trabajándola y se la envié a Chus Garcia, de Visor; Chus
me contestó enseguida diciéndome que ya habia
publicado el Poema Sujo, de Gullar, y que no tenía planes
de volver a publicarlo por el momento, pero que me hacia
una contrapropuesta: que quería publicar una antología
de la poesía brasileña del siglo XX yque le gustaría que yo

51

participara en ese proyecto, pero que aún no sabía cuándo
lo harta. Quedé un tanto aturdido, entre emocionado y
decepcionado, y guardé en un cajón mi antología de
Ferreira Gullar; al menos no era la primera vez que me
pasaba y ya había desarrollado cierto callo de resignación
Los meses pasaron, la Navidad llegó, el último del año, el
primero y, antes de la semana de Pascua, estaba yo
sentado en un restaurante de la Ciudad de México
convenciendo a una editora de mi antología esencial de la
poesia brasileña del siglo XX; le exponía la lista de los
autores y le daba mis razones de porqué debían ir. Me dijo
que si, que le interesaba, pero que tendriamos que
publicarla sólo en español con una mínima muestra de
poemas en portugués al final, a manera de apéndice, por el
costo que implicaría una edición bilingüe y que, además,
tendríamos que esperar por razones de tiempo y,
obviamente, de presupuesto. Me senté a esperar, pero
seguí trabajando en ella. Afinales de mayo de ese año de
2012 recibi un correo de Chus preguntándome si aún
estaba dispuesto a hacer la antología. Yo le respondi que
por supuesto, a lo que él contestó que la necesitaba para
finales de octubre yque podrían ser 18 ó 20 poetas, los que
yo quisiera; que la antología se publicaría en la colección
"La estafeta del viento", que coordinaba con el poeta Luis
García Montero; también me preguntó si mi Universidad
estaría dispuesta a coeditar o comprar ejemplares.
Inmediatamente hablé con el doctorJosé Garza y éste me
dijo, sin averiguar más nada, que adelante.Tenía poco más
de cinco meses para hacerla. Es aqui donde acaban los
accidentes y comienza la historia; sin embargo, éstos
-los accidentes-, vistos a la distancia y pasado el
tiempo, se antojan como medulares, ya que sin ellos no
habría antología. ¿Cómo hacer una antología panorámica
de la poesia brasileña? Primero, asumirse como un lector
curioso y extranjero cuya lengua no es el portugués, sino

�considerar autores que se fueron quedando fuera, y de
el español.Tornar conciencia de una tradición hispánica,
otros que llegaron a última hora y exigieron su lugar,
hispanoamericana; entonces la antología
llegué
al número 24, ni uno menos ni uno más a finales de
-naturalmente- será para lectores de lengua española
octubre de 2012; así se lo hice saber al editor y éste no
que no dominan el portugués y que su conocimiento de
argumentó réplica alguna. Había construido mi ventana
la poesía brasileña es parcial o deficiente. Se tratará de
esencial a la poesía brasileña del siglo XX.
establecer un canon de la poesía brasileña del siglo XX
para extranjeros; aquellos autores que un lector de
FaCACIDAD YI. ITIDIIDAD
lengua española deberá conocer de entrada. Una vez que
se defina esta lista se pasará a la selección de los poemas
CCW: La poesía, se dice, es un lenguaje sin fronteras.
de los autores escogidos. El primer impulso será hacer
Una forma de comunicarse que dista mucho de estarse
una selección de los poemas más brillantes; no sólo los
quieta; ya lo dice Paz: es un lenguaje en constante
más brillantes, sino también los más representativos.
movimiento. Uno escribe, otro lee, otro reescribe,
Pero hay poemas más amables que otros a la hora de
y otro lee, y así la cadena sigue. Esto es aún más claro
pasar de una lengua a otra. Alguien podrá argumentar, y
en el caso de las obras que se vierten a una lengua
no sin algo de razón, que esto de la amabilidad es puro
distinta de su original. Los accidentes que sufriste
cuento y que se trata de la capacidad real del traductor
-en el sentido amplio de la palabra-son un ejemplo de
para hacer su trabajo. Pero esto -estrictamente- no es
este movimiento continuo.
un trabajo, es un acto de amor, un conejo que realiza el
La poesía toda es por siempre nuestra, por lo menos
traductor al poema escogido, y todo poema es un ser vivo,
del que la lee; es nuestra por lo menos en el momento
autónomo, individual e irrepetible; así que, desde este
mismo del acto de la lectura. De este juego de palabras
tenor, habrá poemas más proclives que otros a pasar a
nace un oxírnoron: la fugacidad frente a la eternidad.
otra lengua, a otra lengua determinada. El antólogo y el
Este libro es parte de este
traductor -que en este caso
son la misma persona- se ,,IL ■A•LA IITÁ IN CONSTAN• giro estético,lingüístico,
cultural, por llamarlo de
tienen que poner de acuerdo
TI
■••LLICl6N1
•••■
O
•AJA,
alguna manera, que es el
y llegar a un criterio válido
para las dos partes. Se 11 DIIPlil4 ■ACIA LOI LA• lenguaje. Giro, que dicho
sea de paso, no obedece a
traducirán los poemas que
NI,
■ACI
•NA
11
una métrica constante. Tú
-a juicio del traductortengan mayor brillo en ■INC■A Y IXPLOTA, PA•■CI mismo nos has mostrado,
español, pero que, a la vez, DIIAPA•■c■•, P■•O TON LO en tu conversación, que de
pronto -el movimientorepresenten la obra toda de
TOCA,
TODO
LO
MODIFICA
IN
se estaciona en largas
su autor. Así la antología
comenzará a cobrar una
CONITANTI ■••LLICl6M." pausas y luego se dispara
como un tapón de sidra.
unidad en su compleja
lff
Esta antología, dada su
diversidad. ¿Por qué 24 y no
calidad y el alcance mismo
22 ó 18 poetas seleccionados?
de la editorial, marca un referente para esta generación
18 de entrada se me hacían insuficientes para presentar la
de lectores en lengua española y quizás lo marque para
poesía brasileña del siglo XX al lector de lengua española.
futuras generaciones. ¿Qué piensas de este movimiento
22 era un número seductor pues jugaba con la "Semana
constante que es el lenguaje y de cómo incide en lo que
de ane moderno del 22" que inauguró "oficialmente" la
escribimos y leernos?
poesía moderna en Brasil; sin embargo el número me
seguía resultando insuficiente. Pero tenía que haber un
IJY: Creo que la traducción juega un papel muy
número, no podía desbordarme en una antología sin fin
activo en este movimiento, en esta transformación
que se conviniera en un mero catálogo, al menos esa no
incesante del lenguaje. Por una parte, el habla está en
era mi intención. Después de muchas restas y sumas, de

•••••IA,

1•

52

constante ebullición: sube o baja, se desplaza hacia los
lados, hace una burbuja, se hincha y explota, parece
desaparecer, pero todo lo toca, todo lo modifica en su
constante ebullición. El lenguaje, por otra parte, es
forma, expresión irrepetible que nos renueva, acerca
y aleja -incluso-, inventa eso que denominarnos
realidad. Cada vez estoy más convencido de que el
lenguaje poético no es comunicación, no es un medio,
sino un acto, un fin en si mismo. Paz lo califica como
la erótica del lenguaje, y el erotismo vale en si mismo,
no precisa de una justificación, es su justificación su
propia realización, el suceder, como la poesía es el
hacer. En este sentido el lenguaje -que presentifica
el universo erotizado que es todo texto literario- se
redirnensiona en su propia expresión, en su esencia
transgresora, en esa constante metamorfosis que no
admite y atenta contra la naturaleza convencional del
habla. Si todo amor es primer amor, si todo encuentro
con la belleza es inédito, entonces el poema será único
e irrepetible; cada poema exige su propio lenguaje,
establece su propia tradición. Pero también están los
lectores que constantemente ejercen sus derechos.
Califican, descalifican, recuerdan, olvidan, ensalzan,
menosprecian. Hay autores que entran con fanfarrias
y vítores en la categoría de la literatura viva, otros,
con los cirios apagados, son depositados simplemente
en la plancha fría de la literatura muerta; nadie los
busca, nadie los lee. Sin embargo, de pronto, las cosas
se invierten y unos suben y otros bajan, para decirlo
en términos mecánicos. Se establece un canon, se
combate un canon. Con las obras extranjeras pasa
lo mismo. Leemos a un autor y sentirnos la urgencia
impostergable de trasladarlo a nuestra lengua, de
leerlo en nuestra lengua; pero en este traslado la
obra sufre muchos, muchísimos accidentes, entre
ellos el fenómeno vivo del lenguaje. No traducimos a
Petrarca con el castellano del siglo XV, no traducimos
a Shakespeare con el español del Siglo de Oro, no
traducimos a Baudelaire con el español del siglo XIX;
los traducimos al español del traductor, y el traductor
no sabe toscano, sabe petrarquiano, no sabe inglés
isabelino o jacobino, sabe shakespeariano, no sabe
el francés de los barrios, burdeles y salones parisinos
del siglo XIX, sabe baudelairiano; ya que sólo
Petrarca escribía como Petrarca y Shakespeare como
Shakespeare y Baudelaire como Baudelaire. De una o

53

de otra manera -que los dioses perdonen lo que voy
a decir- los ponernos al día en cuanto al lenguaje del
uso literario, los hacernos contemporáneos del lector.
Esto es una barbaridad tan prodigiosa como la punta
del Himalaya cuando el alpinista y su yac están a sólo
tres pasos de alcanzar la meta. Las obras siempre son
contemporáneas a sus lectores, no es que el siglo XV,
XVII o XIX viajen en el tiempo, es que el lector, gracias
a un imaginario que suscita la obra literaria en él, se
hace contemporáneo de estos siglos sin abandonar el
propio. Hablarnos de una tradición literaria, de una
conciencia creativa del traductor que se manifiesta en
su gusto por su lengua y por el lenguaje literario de que
ésta es capaz. Tornas Transtrorner explica que cuando
publicó su primer libro utilizó la estrofa horaciana
en algunos de sus poemas, y que los críticos hablaron
de una compleja y singular propuesta; en realidad
-dice el poeta- se trataba de que para mi eran igual
de contemporáneos René Char que Quinto Horacio
Flaco. Lo mismo le sucede, en su fascinación y urgencia,
al traductor. Cuando hablo del traductor no me refiero
en lo absoluto al llamado "profesional"; yo hablo de una
relación sentimental, no de un trabajo propiamente
dicho. Por eso es muy válido -y totalmente justodecir: estoy leyendo a Mallarmé en la versión de
Cintio Vitier o, mejor aún: estoy leyendo al Holderlin
de Luis Cernuda. Son verdaderas relaciones de pareja
traspasadas y conformadas por el amor.

CCW: Después de un largo cortejo, de una larga
travesía por desiertos, pero también por patios
sombreados y frescos, travesía que no ha estado
libre de accidentes, y que además ha exigido gran
disciplina y paciencia, el maridaje o los maridajes se
han consumado, y celebramos tener este libro entre las
manos. ¿Qué expectativas tienes para esta antología?

IIY: Cuando era estudiante de letras, a finales de
los setenta y a principios de los ochenta, me pasó lo
siguiente. Había una librería México y, a lado, un Café
mexicano; esto estaba en el centro, en la calle Galeana,
a la altura del Hotel Ambassador. El encargado de la
librería -"El ingeniero", corno lo conocíamos, quizá
corno un velado homenaje a Alvaro de Campos,
heterónimo de Fernando Pessoa, o a Joao Cabral de
Melo Neto, por su título O aigaiheiro- escuchaba con

�paciencia nuestras peticiones bibliográficas. Yo sabía
de la existencia y del catálogo de Visor por revistas
como ~uimera y Camp de l' Arpa (de esta última tenía
suscripción desde Tecate, había sido todo un viacrucis
cambiar pesos a pesetas en el único Banco Nacional de
México -hoy Banamex- del pueblo); así que cada
tanto le sugería que pidiera títulos de esa editorial. Un
buen día, a principios de mes, me recibió con una gran
sonrisa diciendo que echara un vistazo a las novedades
que tenía en exhibición detrás del mostrador; había
como treinta o cuarenta títulos de Visor. Yo venía de
cobrar el giro que cada mes me depositaba mi padre;
ahora sé que mi hermano Armando era el encargado
de esas gestiones que para mí eran de vida o muerte.
Inmediatamente hice mi compra y me fui al café de
al lado a celebrar. Estaba feliz con mi bolsa llena de
libros. Al momento de pagar mi café me di cuenta que
sólo tenia cincuenta pesos en la cartera; era principio
de mes y hasta el siguiente no recibiría un centavo;
hubo un momento de incertidumbre, de angustia
quizá; pero miré mi bolsa llena de libros y la confianza
volvió. Publicar la antología en Visor es asegurar una
distribución en el orbe hispánico y más allá. Me inicié
en la poesía brasileña leyendo la antología de Ángel
Crespo -el traductor de Dante, Pessoa y Guimaraes
Rosa, entre otros- publicada en Seix-Barral a
principios de la década de los setenta. Era la antología
a pesar de que hubiera otras. Así que siempre tuve
conciencia, a la hora en que trabajaba en la antología
revisando los libros de mis autores, en qué editorial
la iba a publicar; la colección que, desde mis años de
estudiante, me ha hecho conocer poetas que hoy me
son fundamentales, que integran mi santoral particular.
Esa es la expectativa que tengo con esta antología,
que alguien la compre con gran urgencia y curiosidad
desafiando todo un mes a la intemperie.

IRA.SIL 1AMCERCA Y 1AM LEJOS
CCW: Hablando de desafíos, hablemos de la distancia
y de lo que ésta representa. Brasil es nuestro, pero no
lo es (de nuevo con la fuerza de los contrarios). Siendo
americano -Brasil- en muchos aspectos, que no solo
atañen a la lengua, está muy distante del resto de América.
Quizás nosotros estamos más alejados de ellos que ellos
de nosotros. No lo sé. En todo caso, hay una distancia.

me qué manera se capitalizan o se pueden capitalizar las
diferencias de dos culturas en el proceso de la traducción?
Ytambién hablemos de otro desafio: de la complicidad
o del ser implicado. Me refiero a que en el proceso de
traducción se implica al ser todo del poeta; parece tarea
difícil dejar algo afuera. B flujo corre en dos direcciones,
así que tú quedas -o te impregnas- en la poesía que
traduces y tu lectura de él o de ellos queda en la poesía
que te surge. ffe has detenido a concientizar en dónde o
en qué medida y forma te has empapado de estos autores?
IIY: Cada lengua es un mundo, no una visión del mundo,
sino un mundo en sí mismo. Borges tiene un maravilloso
ensayo sobre la poesía que está en su libro Siete noches,
que a fuerza de citar palabras, y luego versos, nos lo
demuestra. Cuando trabajé con los poemas breves de
Pound empecé a cobrar conciencia de esto. Expresiones
coloquiales se perdían o se oponían a la hora del trasvase,
había que reemplazarlas por otras, había que aparear
-sexualmente- las dos lenguas para que no cayeran
en conflicto; es decir, acercarlas, pero no confundirlas,
como hacen los bonobos con sus cuerpos. El inglés
tiene debilidad por los neologismos, por las palabras
monosilábicas y bisílabas. Esto es medular a la hora
del ritmo, de los golpes de voz. En portugués los versos
endecasílabos se vuelven decasílabos ya que, como en
francés, sólo se cuenta hasta la última sílaba acentuada.
Cervantes, nuestro Cervantes, con sus Novelas ejemplares y
su ~uijote, ha tenido una repercusión impresionante en la
teoría y el hacer literarios en portugués, que en español
no atendemos. En la literatura de lengua portuguesa,
en la narrativa concretamente, hay cuentos, novelas y
romances. Las novelas siguen los planteamientos de las ·
Novelas ejemplares, de Cervantes; no son cuentos largos o
novelas cortas, son novelas que continúan una anécdota o
las peripecias ínmediatas -en el tiempo y en el espaciode un personaje en particular; cuando esto se dispara en
anécdotas, o los personajes entran y salen y el tiempo se
quiebra o estalla hablan de un romance, de lo que para
nosotros es una novela. Por otra parte soy un desesperado;
cualidad que Neruda le atribuía al poeta; sólo que mi
desesperación consiste en que no me siento cómodo
leyendo en inglés o en portugués, a mí me gusta leer en
español, en mi lengua; sentirme arropado, apapachado y
en territorio seguro. Así que cuando encuentro algo que
me deslumbra y me atrae, algo que, a criterio de Fernando

54

Pessoa, no puede ser traducido ya que está expresado,
Manuel Bandeira, poemas que juegan con los recursos
no de la mejor forma, sino en su única forma, a mí me
tipográficos como "se/ nace / muere nace" de Haroldo
da por traducirlo, por verlo en mi lengua, por leerlo con
de Campos, poemas aparentemente anecdóticos pero
suavidad y complicidad, desperezarme cómodamente en
que se funden con el campo de los sueños como es
el texto. Si esto lo consiguiera en inglés y en portugués
el caso de "Pelea callejera" de Adélia Prado, poemas
estoy cierto que no practicaría la traducción, no tendría
que disparan una reflexión como "Despacho" de
ningún sentido hacerlo, pero no es así. Todo lo que me
Armando Freitas Filho. Sin embargo, creo que existe
gusta lo quiero en mi lengua, que es mi casa, mi patria.
un predominio de poemas que celebran al amor. No me
En esto difiero del magnífico poema de Ledo Ivo: Minha
refiero, aunque también, al hecho de que la traducción
pátria que, también traduje, y me contradice totahnente,
y el acto mismo de la escritura sean un acto amoroso. Ya
ya que afirma que la patria -para él, la voz poética- no
citabas a Paz cuando se refiere al lenguaje literario como
es el portugués ni ninguna lengua lo puede ser. Cuando
un lenguaje erotizado. María Zambrano, por su parte,
conocí el verso de Díaz Mirón que reza: "Hay plumajes
dice que el poeta está enamorado del mundo todo que
que cruzan el pantano / y no se manchan... iMi plumaje
lo rodea y por eso no puede decidirse por una sola cosa
es de esos!", supe que no era mi caso. A mí me gusta
y lo toma todo. Me parece que el poeta canta rozando
mancharme en cuanto lodazal que me seduce encuentro.
la frontera de los significados y las emociones. Pero
Nunca he padecido la angustia de las influencias de
me refiero también a que, en la selección hecha por el
las que habla Harold Bloom. Insisto, todas aquellas
antólogo y traductor, es decir, por ti, se incluye un gran
influencias que me pasman y me
número de poemas
subyugan ruego a los dioses se ,,OÍA A MI A■■ILO MATIRMO que se cantan
queden en mí. La imitatio de los
en honor del ser
poetas renacentistas me fascina; -DIIDI I■ ALT■li DI ■MO MO• amado, poemas
incluso, creo, que lo que hace que YIMTA- DICLAMAR YIRIOI O que destilan una
un escritor llegue a su "letra", a
sensualidad que
FliCMIMTOI DIL O•IIOT• Y MI
su voz, a su tono inconfundible
nos conmueve.
PARALIZABA
LA
MÚSICA
DI
LAS
y que lo vuelve necesario, de
Wirias que hay
primera necesidad, es una actitud PALABRAIO■IMOIMTIMDÍA~
un hilo conductor
manierista de desconfianza
predominante
IIY
y búsqueda permanente que
y, en dado caso,
marcan su trabajo creativo.
consciente?
Esto también se llama tradición, y cuando un texto
está escrito en nuestra lengua, por las razones que sean
IIY: Por supuesto, claro que sí. Un día leyendo a
-recordar que toda traducción es un acto de amor-, ya
Borges me enteré que él sostenía que la literatura
es una suerte de felicidad. Yo ya lo sabía porque tenía
forma parte de nuestra tradición, y cada quien sabe qué
hace con eso. Yo lo incorporo en mi trabajo creativo, al
años experimentándolo. Desde muy pequeño mi abuela
menos lo intento, ya que traducir, escribir ensayo o poesía
materna me leía y leía y yo tirado sobre la cama o en el
cada vez se me confunde más, y esto no sé si sea bueno o
piso, sobre periódicos, en los días calurosos. Mi madre
también me leía y yo, acurrucado junto a ella, veía el
malo, pero es así. No tengo tres escritorios donde escribir,
techo descubriendo las imágenes que escuchaba. Oía a
sólo una mesa en el comedor.
mi abuelo materno - desde su altura de uno noventadeclamar versos o fragmentos del ~ijote y me paralizaba
IIILO COMD.CTOR
la música de las palabras que no entendía. Pero siempre
estaba el techo para visualizar todo aquello. Mi padre
CCW: Afirmar que esta obra tiene un solo hilo
jugaba conmigo -cuerpo a cuerpo-; siempre tuvimos
conductor sería un error de mi parte. El lector se
mucho contacto fisico en nuestros juegos y yo vivía con
encuentra con poemas de un realismo crudo y tremendo
él
todo aquello que me leían. Además estaba Tarzán, el
como "Poema sacado de una noticia del periódico" de

55

�Fantasma que camina, Fantomas, la amenaza elegante,
y un rancho que podía ser cualquier selva. Por las
noches, después de la cena -en verano-, en casa de
los trabajadores del rancho, comenzaban las narraciones
que, junto con el aroma del café El marino -que hervían
y colaban- siempre terminaban con aparecidos y
nahuales; y ahi estaba la oscuridad y la distancia que
tenía que recorrer para llegar a la casa de mis abuelos.
Mi contacto con la literatura estuvo condicionado por el
oído, por una oralidad real y otra falsa que se desprendía
de los libros que me leían. Pero un día llegué a la escuela.
Pasó el primer año y no sabía leer. Me promovieron
por ser hijo del señor Villarreal, gerente de cerveceria;
pero en el segundo año estalló la bomba: seguía sin
saber leer y era urgente que aprendiera. Una profesora
-de nombre Ramona- me daba clases particulares y
lloraba de impotencia ante mí; yo también lloraba por
los coscorrones que me daba en su desesperación. Sin
embargo, un buen día nuestras aflicciones terminaron.
Ella fue promovida a una categoría superior dentro
de la Secretaria de Educación y se fue a Mexicali, a la
capital del Estado, y yo, no sé por qué magia o sortilegio,
comprendí que el mundo o dimensión que tanto gozaba
y me gustaba surgía de los libros. El milagro se realizó y la
lectura comenzó a acompañar al oído. Aprendí a leer y a
escuchar y a contemplar lo que leía. La lectura siempre ha
estado cifrada por el hedonismo, la comodidad y el placer.
La gente que me queria, cuando yo era niño, me regalaba
revistas y libros. La relación de amor era mutua. Es decir,
si no hay placer y goce, no hay literatura. Al menos eso me
lo han subrayado la gente que quiero y me quiere. Hubo
una Navidad -años después- en que todo se aclaró.
Vagaba por una tienda departamental -Liverpool,
creo- y me encontré en una mesa ejemplares de Picos
pardos, de Gerardo Deniz, publicados por la editorial
Vuelta; costaban un precio ridículo y los compré todos.
Esa Navidad regalé Picos pardos, de Gerardo Deniz. Al año
siguiente se hizo una junta familiar donde se acordó que,
en los intercambios navideños, ya no se regalarían libros.
Hay parientes que he dejado de ver y no ha pasado nada
digno de lamentar. Insisto, para mí la literatura es un
goce, una fiesta donde los afectos se desparraman.; así que
al hacer la antología todos los poemas que me gustaban
resultaban ser poemas de amor; aún no conozco poemas
que no lo sean. Estoy impresionado de la poesía brasileña,
qué capacidad de apasionamiento tiene.

CCW: Ahora que confiesas tu apasionamiento por la
poesía brasileña y por la necesidad de leerla en tu propia
lengua, presumo que seguirás traduciendo a poetas
brasileños.

IIY: La Antología. La poesía del siglo XX en Brasil,
publicada por Visor, contó con dos instituciones
muy generosas que coeditaron el volumen; por una
parte, la Universidad Autónoma de Nuevo León y,
por la otra, la Embajada de Brasil, en España. Visor
hará su trabajo, la Universidad lo está haciendo
espléndidamente, y es de esperar que en algunas
bibliotecas de Brasil se pueda consultar el libro.
Con esta publicación se cierra un ciclo que se inició
hace 19 años, en 1994 en El Paso, Texas. Todo se fue
concentrando y perfilando para llegar a esto, a este
momento. Estoy muy conforme con mi antología,
creo que están los que deben estar; quizá -ahora
tengo la sospecha- que se me quedaron dos o tres
autores en la mesa de trabajo, pero esto habría que
revisarlo, sopesarlo y meditarlo bien. Lo hecho; hecho
está. Sin embargo, sí hay una acción que, cada vez, se
me impone como inexcusable, la revisión exhaustiva
de la antología que publiqué de Manuel Bandeira en
2000; tengo la intención de reeditarla con todo el peso
de la mano para que el violín suene con más fuerza y
brillantez. También tengo entre manos una selección
rigurosa de la poesía de Paulo Leminski a partir de su
poesía completa que acaba de aparecer y ya está en mi
biblioteca. Ana Cristina Cesar cada vez me deslumbra
más; el lenguaje directo y minimalista de Francisco
Alvim, por su aparente oralidad, me cosquillea el oído;
el tono reflexivo de Armando Freitas Filho me atrae ·
poderosamente, y no olvidemos mi antología mayor de
Ferreira Gullar que aún duerme el oscuro sueño de los
desdeñados. Pero esto, lo tengo claro, no es de ganas,
sino de necesidad, de rendimiento, y el día apenas
comienza.
CCW: Qué significativa me parece esta frase con la
que terminas, "el día apenas comienza". Una de las
conclusiones a las que podemos llegar, después de
esta charla, es que este es un ejercicio de largo aliento
y de largas jornadas; pero, por otro lado, sabemos
que escribir un nuevo poema es comenzar siempre
denuevo. •

56

57

�necesidades y vive por y para el producto, lo que se
a inteligencia le ha servido para adaptarse en
interrumpe en el momento del parto, generando una
la generación de la civilización y la cultura,
discontinuidad con la realidad objetual: ahora se le
para lo cual ha generado criterios morales
exige un esfuerzo para realizar la existencia, esto es,
y sistemas éticos. Ya Nietzsche decia: ..La bestia
hacer real lo que disfrutaba antes de nacer. Dicho
en nosotros quiere ser engañada; la moral es una
esfuerzo se acompaña de displacer, que se genera al
mentira necesaria, para no sentirnos interiormente
enfrentar la realidad para lograr ahora la continuidad
desgarrados. Sin los errores que se ocultan en los
de la existencia con el mundo, realizarse con y a
datos de la moral, el hombre habría permanecido en
través del otro. Que el individuo sufra los accidentes
la animalidad" (Nietzsche, 1966: Af. 40). Sin embargo,
de la vida y se vea sujeto a las circunstancias de la
en muchas ocasiones usa la inteligencia para burlar las
misma, corno la envidia, los celos, los accidentes, la
normas y hace a un lado la exigencia social corno rasgo
separación, el abandono, la muerte, lo hace humano;
básico de la especie.
si no fueran las cosas así sería como un dios.
El individuo ordinario requiere de la norma moral
En la historia, se esperaba que la emancipación
para convivir y refrenar los impulsos asociados al
humana en el Renacimiento fuera el principio de la
individualismo, a la condición en la que sólo piensa
conformación de un nuevo hombre, sustentado en la
para sí, vive enclaustrado en sí mismo y desdeña los
propia dignidad corno quería Pico della Mirandola.
intereses de los demás. De ahí, el humano se halla
De aquella propuesta ha resultado una realidad muy
centrado en sí mismo, vive para sí, alrededor de
distinta: el humano ha puesto la naturaleza a su
sí y dirigido hacia sí. Esta condición se asocia con
servicio, sólo aprecia el lado económico de la realidad
la perversión del impulso que ha sido prohibido,
y se preocupa por la utilidad de las cosas sin atender al
censurado o castigado, y se ha visto condenado a
lado nocivo de su actividad. Es un tipo de humanismo
seguir expresándolo con la conciencia de que «está
en el cual el hombre es el centro
mal". De ahí el gusto
y sólo mira en el propio provecho;
por 1º prohibido, corno IL HUMANO NA CONSTRUI
el capitalismo puso a su servicio el
consecuencia de una
cultura en la que el LA REALIDAD CULTURAL
avance de la ciencia y la técnica,
animado por el afán individualista,
instinto es negado y PARTIR DE LA REALIDAD MA
que por definición se halla
perseguido.
TERIAL
OUE
NA
TliNSFOR
opuesto a la dimensión social de
De acuerdo con
la vida y distorsiona el valor del
lo anterior, lo vivo MADO PARA ADECUARLA
individuo en la historia.
es la organización
material que se sirve SUS PRETENSIONES.
El hombre corno un fin es
un
sustento del humanismo; se
del ambiente para
encuentra presente en el movimiento cultural que se
sobrevivir, y para esto usa la inteligencia en propio
inicia desde fines del medioevo, para tornar cuerpo
provecho. En ese tenor, el humano ha construido la
en el siglo XV en el Renacimiento. El humanismo
realidad cultural a partir de la realidad material que ha
comprende: la actitud naturalista respecto al
transformado para adecuarla a sus pretensiones. Por la
universo,
en permanente evolución y con existencia
inteligencia el hombre se halla en la cima del proceso
independiente de la mente humana; la concepción de
evolutivo; es el hombre a secas, sin atributos, el que
los hombres como producto de la evolución natural,
históricamente ha hecho esfuerzos por adueñarse de
de la cual son parte, y cuya vida se halla dentro de los
su destino.
límites de la existencia terrestre; la consideración que
Los antecedentes de la actitud se remontan a la
los hechos de la mente, incluyendo el pensamiento
condición en la que el humano comienza su desarrollo
humano, están estrechamente asociados con el
en el útero materno; ahí, como si fuera omnipotente,
funcionamiento neural, en interacción constante con
recibe sin esfuerzo ni condiciones, a la medida de su
el medio ambiente; la afirmación que los humanos
necesidad. En esta situación, la madre satisface las

58

disponen de la capacidad suficiente para resolver los
humano en su magnitud amplia; la exigencia propia
propios problemas cualesquiera que sean, con el uso
de pagar deudas contraídas, corno manera de lograr
de la racionalidad, los instrumentos adecuados y el
el equilibrio de la energía de lo existente; la necesidad
método científico; la afirmación que los humanos son
de resistirse a seguir la línea del menor esfuerzo, de no
dueños del propio destino, contra la predestinación,
caer en la tentación, ser alocéntrico, interesarse por
el determinismo y el fatalismo; la afirmación que los
los demás y concebir la acción corno algo genérico,
humanos tienen principios basados en valoraciones
en la dimensión de la historia; la necesidad de estar
surgidas de la experiencia, los que se orientan al
a la altura de las circunstancias y responder a las
logro del bienestar humano, con independencia
exigencias de la realidad; la necesidad de ser dueño
de nacionalidad, religión o raza; el aprecio por la
de sí, de las respuestas, las fuerzas y los instintos, con
realización estética en sus diversas rnanifestaciones,
capacidad de regularlos; la necesidad de sostenerse
como algo inherente a la existencia humana; la
en el propio sitio y no flaquear ante la adversidad;
confianza en el desarrollo social y económico justo
la necesidad de demorar las satisfacciones para un
y válido para todos los pueblos, sustentado en la
mejor momento, cuando la realidad no resulta corno
cooperación y ayuda mutua entre los hombres; el
se pretende, y la necesidad de resistirse a la tendencia
impulso a la individualidad con una orientación social
natural.
a la acción, sin contraponer los intereses de ambas
Coexistiendo con estas exigencias que están en la
. . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . . • . . . . . . I-fistoria, hay una realidad
• en que a pesar de los
· anhelos, las cosas resultan
de una manera trágica,
• lo que es expresión de
· la condición humana,
· en la que usando la
• conciencia, el individuo
W
ORDS ARE TRIVIAL,
· queda atrapado en su
· formulación; y la realidad
profunda inconsciente
sobre la que no tiene
: acceso se le impone,
• contraviniendo las
· pretensiones conscientes,
. a pesar suyo. Dice querer
· una cosa y termina con
otra en las manos; realiza

.

.....••.•.•....••.•.•.•• . • . ••.•.....••.......•••..•.•..•••....••.. : múltiples esfuerzos por
lograr lo que pretende y
estos no se traducen en un resultado válido.
realidades, y el impulso a los criterios que hacen
A pesar de los esfuerzos, se le impone una realidad
énfasis en los rasgos que semejan y hermanan a los
que
es el origen de lo que sucede. Lo que significa
humanos, y no en los que los distinguen o separan.
que el humano frecuentemente yerra, a partir de las
Asimismo, en el modo deexistencia cultural, el humano
distorsiones de la conciencia, que es lo que tiene en
se ve presionado por: la necesidad de ser consistente,
la pantalla actual de la mente, y que, por definición,
de ser o no-ser, ser idéntico a sí mismo y dejar la
es efímero y se refleja en el estar-siendo del presente.
ambigüedad generada por la contradicción original; la
A pesar de lo que dice querer, se revela ese humano
necesidad de reparar daños y llevar esta necesidad a la
expuesto a un destino trágico que carnina en
dimensión cultural realizando tareas que muestren lo

59

�.A P•S..ta IIE LAS PRETENSIONES
HUMANAS, LA REALIDAD SICUE
SU CURSO Y ESTÁ SUIETA A SU
PROPIA DINÁMICA, EN LA CUAL
LA CONSCIENCIA NO TIENE
EFECTO IMPORTANTE.
búsqueda de algo que dice pretender; lo que lo lleva
a oponerse a su destino y en la medida que hace esto,
van emergiendo las fuerzas de lo profundo que se
impondrán y marcarán con su sello la realidad. A
pesar de las pretensiones humanas, la realidad sigue
su curso y está sujeta a su propia dinámica, en la cual
la consciencia no tiene efecto importante.
A pesar de lo propuesto, la conducta de los
individuos humanos se realiza alejada de las
pretensiones conscientes, los propósitos morales y
las fantasías acerca de la realidad. Los motivos de
la conducta provienen de lo profundo; lo que estaba
oculto al final aparece y hace valer su efecto, la
apariencia consciente lo ocultaba y mantenía en el
fondo.
A pesar de las pretensiones por realizar un tipo
de vida, se impone aquello que fue rechazado y
que socavaba la realidad aparente, aquello que fue
enviado a lo profundo y conservado en el olvido.
A pesar de lo formulado como argumentos,
lo inconsciente se impone sobre lo consciente
y predomina al final; ahí se hallaban fuerzas
presionando por la expresión. Dice Nietzsche: "Lo
profundo ama el disfraz", requiere un disfraz para
expresarse, pues la realidad es sólo un síntoma del
devenir.

LO DIMAIIAN HUMAMO
En el Renacimiento, la individualidad está presente
en tanto el humano representa al género, a la
humanidad; con el paso del tiempo, la ideología
capitalista enfatiza la individualidad contrapuesta a
lo social, con lo que dicha individualidad se convierte
en individualismo. En esta condición, el humano
individual es demasiado humano, se comporta como el

centro no sólo de la realidad económica y social, sino
también de la realidad del cosmos.
En el mundo occidental se conformó una visión
idealizada del humano; hasta se llegó a concebir un
humanismo en el que la realidad estuviera al servicio
del hombre y este fuera el centro de lo existente.
Colocar al hombre como centro del proceso ha
mostrado que es demasiado humano: sólo quiere
para sí, se coloca como centro de lo existente, de la
vida, del mundo animal y vegetal y de la cultura, usa
la inteligencia en propio provecho solamente y en
ocasiones para dañar a los demás y cae en trampas
que lo llevan a sacar lo peor de si.
En relación con el destino humano, dice
Nietzsche: "El que piensa un poco profundamente
sabe que siempre hará daño, obre y juzgue como
quiera" (Nietzsche, 1966: Af. 518). Y en Ecce Homo,
refiriéndose a su obra Humano, demasiado humano dice:
"El título significa: Allí donde vosotros veis cosas
ideales, yo veo cosas humanas, demasiado humanas"
(1967: Af. l). Afirma que, ocultas en las pretensiones
de la cultura se hallan las pasiones, los instintos, los
apetitos, los deseos humanos. Por lo que lo demasiado
humano es lo proveniente de lo profundo de la
interioridad, guiado por pretensiones egocéntricas,
y que es ocultado en formas morales, culturales o
intelectuales.
El análisis del humano requiere poner distancia
al juicio y comprender; hay que hacer un paréntesis,
una epojé, un in pass, un als ob; esto es, suspender el
juicio acerca del otro y colocarse en su lugar por
analogía. Nietzsche señalaba que el proceso para
descubrir lo demasiado humano es la observación
psicológica, pues muestra la interioridad tal cual
es, más allá del disfraz y libre de la simpatía y
antipatía humanas. Lo que ordinariamente se
llama empatía implica colocarse por analogía en el
lugar del otro; sin embargo, para que forme parte
de la verdadera comprensión humana requiere la
capacidad de abstenerse de cualquier juicio. En este
se oculta el humano; es ordinariamente el disfraz
que como pantalla no dejar percibir las pretensiones
individuales.
Libre de esto se halla el individuo "más allá del
bien y del mal", más allá de las consideraciones
morales, en la desnudez de sus pretensiones, que se

60

la historia ese carácter de violencia no han sido las
hallan distantes de las apariencias intelectuales y
opiniones, sino la lucha por la fe en las opiniones,
espirituales, de las que derivan las argumentaciones
es decir, de las convicciones. (Nietzsche, 1966: Af.
practicadas en "el arte de tener la razón", en las
629)
concepciones religiosas
y las ideologías.
DEBAJO DEL IUICIO SE HALL.A. Igual, para la conciencia hay
Lo demasiado humano
se refiere a la realidad
EL SENTIMIENTO Y OCULTO una dimensión que se basa
en las palabras, en símbolos
humana que revela el
IN
ÉSTE
YACE
11
INSTINTO,
de naturaleza abstracta y de
origen psicológico de
las valoraciones, a las
OUE COLOCA AL N■MANO IN valor universal, mientras la
conciencia silenciada, oculta,
que se da una naturaleza
ICUALDAD
DE
CIRCUNSTAN•
profunda, sólo es accesible
cultural que se expresa
como espiritualidad.
CIAS CON IL MUNDO ANIMAL al individuo; para quien,
de ordinario, la palabra le
Así, lo que se considera
sirve de máscara. El gesto
de naturaleza espiritual
disimula
la
palabra
y
la
palabra oculta la intención;
se encuentra sustentado en hechos subjetivos
el fondo es la mentira, en la que el individuo tiene
individuales y el perspectivismo de la valoración
un contenido en mente y ofrece otro distinto, por
humana, ubicados en lo profundo del inconsciente del
así convenir a su interés. En la escena, el individuo
individuo. Debajo del juicio se halla el sentimiento y
oculta la interioridad al otro, y aparece con el
oculto en este yace el instinto, que coloca al humano
ropaje de la moral y la espiritualidad; en la realidad
en igualdad de circunstancias con el mundo animal.
cotidiana la preocupación por el otro es proveniente
Por lo que se trata de desenmascarar las valoraciones
del temor a perder lo que este proporciona. También,
y hacerlas depender de la fuente real, de la dinámica
la preocupación exagerada por el otro oculta el deseo
psicológica individual; tal es el caso de la moral y la
de dañarlo. Nada hay peor que la indignación moral
lógica.
ante hechos de la vida de los que se sabe su génesis y
Se trata de mostrar que los hechos de la vida son
dinámica; es colocar una cortina de humo ante algo
cosas humanas, no tienen nada de celestial, espiritual
que tiene una explicación comprensible y en muchas
o eterno; son instintos, pasiones y sentimientos que
ocasiones evidente.
operan en la realidad, que queda oculta en las formas
De ahí que existir como espíritus libres es lo que
culturales. Tal es el caso de morir por una idea, que
Nietzsche opone a la tendencia de lo demasiado
es una manera de engañarse a sí mismo; nadie ha
humano; esto es, del humano que no aspira a
muerto por eso, es poner un parapeto y ocultarse en
superarse, a seguir la orientación evolutiva dirigida a
ideales. Debajo está lo demasiado humano: actitudes,
la búsqueda de otra especie más allá de la existente.
impulsos, creencias, entre otras muchas cosas, con
También
hay algo de lo que el hombre puede
una naturaleza irracional. Acerca de la convicción
enorgullecerse: dar la mano al prójimo; estar más
de poseer la verdad absoluta y sacrificarse por las
allá de las miserias y el dolor; no dejarse llevar por el
convicciones, afirma Nietzsche:
dolor y el sufrimiento, sino tolerarlos; hacer frente al
infortunio y permanecer en el propio sitio; estar más
Realmente, ningún hombre se ha sacrificado
allá de la amistad y la enemistad y no ser el amo de
todavía por la verdad; por lo menos, la expresión
nadie sino de sí mismo.
dogmática de su creencia ha debido ser
Se aprecia que el humano ordinario es demasiado
anticientl.fica o semicientl.fica... Dejarse arrebatar
humano. Al querer sólo tiene voluntad para sí y sólo
las creencias equivalía quizá a poner en riesgo la
quiere
aquello que va de acuerdo con su pretensión.
salvación eterna. En tales ocasiones, de extrema
Cuando la realidad no es así, le asalta la rabia y
importancia, la "voluntad" era claramente la
termina por abandonar la empresa. Sólo cuando la
inspiradora de la inteligencia ... Lo que ha dado a

61

�realidad está a su favor está de acuerdo con esta y
hasta la alaba. Frecuentemente el humano es incapaz
de ser fiel a su querer, a su voluntad; de mantener
ese querer en contra de una realidad, de imponerse
y erigirse sobre la misma, de guiarse por la voluntad
de poder y convertirla en motivo de existencia. Es
incapaz de sostenerse, de resistir la influencia de los
factores del ambiente, va al vaivén de estos, no está
sobre la circunstancias, se deja llevar por estas, no
resiste la tentación de tener logros a expensas del
otro, no puede dejar de responder ante los estímulos
del instinto, su conducta es reactiva. No tiene
capacidad de proponer algo a la realidad.
Lo demasiado humano se halla sustentado en el
autocentrismo, no toma contacto con la realidad,
y el individuo queda enclaustrado en sí mismo,
gozando del mundo, de los demás y acomodándose
a la realidad para lograr lo que pretende. Mientras
que el autocentrismo del humano normal requiere la
realización del esfuerzo individual, es una condición
que va del individuo hacia el mundo y lo conduce a
la plenitud.
En relación con lo anterior, la consideración del
humano oscila entre la postura pesimista: los humanos
no son confiables, quedan mal, cometen fraude,
mienten y yerran. En la búsqueda de seguridad, el
humano fracasa y en consecuencia se inventa una
entidad que sea confiable absolutamente, como es
la figura de Dios, que esté disponible cuando se le
necesita y responda al planteamiento a la medida del
deseo; que la realidad fluya sólo en la dirección del
propio favor. En el lado optimista: confiar en la bondad
humana a la manera de Rousseau y pensar que es
la sociedad la que corrompe al individuo, esperar
serenamente que obre con gratitud y generosidad;
que responda con lo que se espera de él y con una
ética expansiva salga de sí y se conduzca en favor de
los demás, para lo que se requiere generar un modo
de existencia que favorezca tal pretensión.
Al demasiado humano lo guía la tendencia a hacer el
menor esfuerzo, a repetir el error después del perdón
o la disculpa, a no asumir responsabilidad ("música
pagada no hace buen son"), a acostumbrarse a recibir
y querer obligar a que le den ("se acostumbró"), a
volverse incapaz de ser si mismo, a ir a lo seguro, no
tolerar la incertidumbre, tener ventaja en todo, tener

63

provecho sin hacer esfuerzo por el logro. El criterio
que se sigue es: regirse por la vertiente negativa de
la norma y obtener provecho; atender solamente a
la norma económica y tener el mayor logro con el
menor esfuerzo, la estrategia es la sobrevivencia;
la incapacidad de mantener la postura, resistirse y
mantenerse en el propio sitio, y la incapacidad de ser
leal a si mismo, al traicionar a los demás.
PARA EL DEMASIADO NUMAMO

Mientras las cosas resultan como se quiere, todo
está bien; el individuo dice sentirse feliz y hasta
pleno en su existencia, vive mágicamente y está
encantado con su modo de vida. El problema aparece
cuando las cosas no resultan como se quiere; ahí
el mundo está mal, los demás están equivocados o
hasta buscan hacerle daño. Del encantamiento al
mundo real hay un trecho grande que es casi como
un infierno que hay que cruzar; en el mito, eso pasó
con Adán y Eva cuando fueron expulsados del Edén.
De ahí en adelante la realidad es mala, es origen
de sufrimiento y dolor, por lo que hay que crear el
mundo celestial donde todo es beatitud y bondad. Al
final, la tendencia del humano es salirse con la suya,
el mundo ha de ser como se desea, de manera mágica
e infantil.
La amistad tiene un sólo sentido: del que recibe
el beneficio de la misma. Igual, hay una postura
acomodaticia del que ha encontrado la respuesta a los
problemas con el esfuerzo o voluntad del otro, como
un niño que pone al mundo a su servicio. Cuando
la vida sucede sin el esfuerzo correspondiente o
retribución por lo que se ha recibido, se genera
habituación, en la que el individuo siente aquello
como un merecimiento o derecho, lo hace de manera
automática y no es percibido conscientemente; de
tal manera que, al retirársele el estipendio se siente
agredido, rechazado, ofendido y responde con gran
hostilidad, culpando al otro de maldad y enemistad.
Es incapaz de tolerar el dolor.
Al recibir alguna ayuda -que por definición es
temporal-, cuando el favor ya no se recibe, lo siente
como ofensa, ante la cual se indigna y reacciona
con rabia. De esa manera, el que hizo el favor se
libra del que vivía a sus expensas; y así, ha perdido

�a un prójimo-amigo, sin recibir agradecimiento. Lo
anterior como resultado de un error: la amistad y la
gratitud son rasgos de los propiamente humanos.

EL MUNDO ES MARAYILLOIO,
MIEMTRAI EL UMIYERIO IMTERO
El 8MA CRAM UBRE OUE IA•
TIIFACE IMCOMDICIOMALMIMTI
LAS DIMAMDAI DE LOS HUMA•
MOi■

Vive a expensas del esfuerzo o favor del otro, lo
que se traduce en no atribuir valor a las cosas o los
hechos, pues no ha realizado algún esfuerzo por
conseguirlos. Ya sea el dinero, el amor, los bienes, ahí
hay un esfuerzo que requiere realizarse para sentir
que la realidad tiene valor; el demasiado humano se
acomoda y vive a expensas de Dios, los ángeles, los
santos, el Estado, el prójimo, de aquello que pueda
poner a su servicio. Reduce la existencia a lo que le
genera utilidad, lo que le sirve, vive en la dimensión
económica de la vida, lo cual se halla muy lejos de la
dimensión espiritual de la existencia.
Se habitúa a recibir y llega un momento en que
siente eso como un derecho propio y una obligación
de los demás hacia él. Cuando se suspende lo que se
recibe, repara, se enfada, agrede, maldice y se ofende;
sólo conoce lo que va de fuera a dentro de sí, es
incapaz de dar de si, objetivarse, salir de si mismo,
en fin, de existir. El único dominio que conoce es
engullir al mundo.
Sucumbe al menor esfuerzo, se cobija en el error,
la disculpa o el perdón, inspira compasión para
lograr debilitar al otro, y así caiga en las redes de sus
pretensiones, mientras que el fuerte es el que no cae,
es consciente consigo mismo, tiene dominio de si,
no deja el terreno al otro, se sostiene en su lugar y
aspira a lograr "más" y "mejor". En el mito judio los
humanos cayeron, no pudieron resistir y mantener el
dominio sobre si mismos; mientras en el mito griego,
Prometeo es el retador de Zeus y aún en el castigo no
cede en su actitud.

Todo consiste en conseguir de quien obtener
fuerza, de quien depender para vivir a sus expensas
o de quien abusar al apropiarse de sus recursos. No
tiene limites en la pretensión voraz de tener del otro
lo que necesita; es incapaz de hacerlo por si mismo.
El mundo es maravilloso, mientras el universo entero
es una gran ubre que satisface incondicionahnente las
demandas de los humanos.
No hay que pagar un servicio con antelación.
Pagar antes de recibir el servicio es de los propiamente
humanos, casi de superhombres.
Se quiere al otro en tanto responde a lo que el
individuo pretende, no por lo que el otro es.
Todo lo interpreta a su favor: cuando se habla de
responsabilidad se refiere a los demás, cuando de
derechos y prerrogativas a los propios, cuando lee
sólo aprecia lo que conviene a su concepción de la
realidad, al resto es impermeable.
Para el caído, para el débil, la vida es apoyarse
unos a otros; piden se obre en favor de los demás,
esto es, de ellos. Cuando hay diferencia de fuerza, la
pierde el que la tiene, corno en la entropía. La idea de
la ayuda mutua rige para individuos con igual fuerza;
en cambio en el demasiado humano la fuerza fluye hacia
la debilidad, en beneficio de lo último. "La unión hace
la fuerza" es el grito de los débiles cuando enfrentan
condiciones adversas, lo que significa que los fuertes
les den fuerza y los eleven a la medianía.
Piensa que Dios creó al hombre, porque hay
manera de agregar que fue para gloria del mismo
Dios; si se pensara que es a la inversa, que el hombre
creó a Dios, se podría apreciar que lo hizo por
interés, mejor se cree lo primero. Asi, toma a Dios
corno reserva de las tonterías y debilidades, y deja en
sus manos los problemas.
La felicidad es cuando los demás están a su
disposición. Cuando las cosas resultan de acuerdo
con lo que pretendía, todo está bien, hay satisfacción;
el otro es bueno, respondió a lo que se esperaba,
por lo que es confiable como Dios. Ahi el individuo
encuentra a su dios, el que está a su servicio y
resuelve los problemas. Cuando no es así, el mundo
no es confiable.
La realidad es vivir atrapado en un mundo
estrecho de miras, en el que es incapaz de orientar la
fuerza más allá de si mismo.

64

ELPORYEMIR

La estructura biológica del humano es semejante a la

del resto de los animales; las diferencias con estos son
las adquiridas en el proceso evolutivo, y con las cuales
cuenta el individuo al nacer. Lo que lo caracteriza
son las dimensiones psíquica, social y espiritual de
la existencia, lo cual exige la participación activa en
la construcción de dicha realidad y elevar el alcance
de miras, en el que se incluya a los demás en las
consideraciones.
El esfuerzo que ha hecho al lograr un sitio en
el proceso evolutivo y un lugar entre el resto de las
especies ha sido grande; la acomodación a los avances
de la técnica genera la fantasía que la realidad se
puede tener sólo con pedirla o desearla, sin considerar
que detrás hay el esfuerzo de muchos individuos que
con su dedicación han logrado los avances científicotécnicos de la actualidad
Hay individuos que son capaces de lograr los
mayores alcances en la existencia, y son los que
revindican la tendencia evolutiva que ha permitido

65

que el humano sea lo que es. El centro es el proceso
evolutivo, el movimiento, en el que el individuo se
halla en constante cambio y tiene una responsabilidad
hacia el planeta; por lo cual, se ha generado la idea de
la sustentabilidad, que tiene como objetivo señalar
que lo existente no es de una generación en particular
sino del género humano. Igual, el que tiene el poder se
siente dueño de lo existente, lo que es expresión de
la tendencia a convertirse en una entidad egocéntrica,
a la que la realidad pide una actitud en beneficio
de los demás, y también quizá obrar con sacrificio
considerando al hombre como un puente, después del
cual otra especie está por venir. •

Referencias
Simpson, George Gaylord {1963). El sentido de la evolución. Argentina:
EUDEBA.

Nietzsche, Friedrich (1966). Huma110, demasiado huma110 en Obras
completas. Tomo!. Argentina: Aguilar.
Nietzsche. Friedrich {1967). Ecce Homo en Obras completas. Tomo IV.
Argentina: Aguilar.

�u.i.Will

LA LEYENDA DE
YOLOXÓCHITL
e ALBERTO TILLARREA.L

fA •ñ Yi

muchas en total desvelo, pudo dormir, y soñó. En el
sueño le visitó su hija quien le dijo:

Cuentan que al arribar los espafloles a México y fundar
VillaAlta en 1528 (el dfa de San Idelfonso), combatieron
asangre y fuego contta mixes y zapotecas netzichus,
quienes, a pesar de odiarse por generaciones enteras,
decidieron pelear, cada uno por su cuenta, contra las
tropas enviadas por Marcos de Aguilar (quien ala~
seña gobernador de la Nueva Espai\a). Aunque los
mixes se defendlan en la lucha, los zapotecas netzichu
se fueron retirando voluntariamente para favorecer, de
manera pasiva, la destrucción de los mixes. Estos no
oontaban con que los españoles, bajo las órdenes del
capitán Gastón Pacheco, hablan entrenado y traido
unos feroces perros que, como lo consigna el cronista
don Antonio de Herrera, "no tomaban indio que no lo
matasen y se lo comiesen, por estar muy cebados en
dios..." (Brandomfn. 2004:62).
Mientras esto sucedía, la hija del cacique de
iotolinca de la región de los mixes babia llegado a la
juventud Una mujer que
".alegraba el ambiente del hogar en el que la
ausencia definitiva de la madre habla dejado un
vacto irreparable. Ypor eso el viejo cacique amaba
entraftablemente a aquella nifta, con un amor en
el que se conjugaban el wifto paternal yla honda
devoción a la memoria de su esposa hacia ya
tiempo ida. {Brandomln. 2004:63)

BELLA HISTORIA SOBRE EL ORICEM DE UM .ARBUSTO DE FROMDOS.AS R.A..a.AS
Y NOI.AS .AMCN.AS, LL.A..a.ADO YOLOXÓCNITL, CUY.AS FLORES SOM DE COLOR
..-.ARFIL LICE~EMTE .A..a.ARILLEMTO. SE DICE OUE EM U ÉPOCA DE LLUYI.A U
NU..aED.AD NACE OUE PRODUZCA UM .ARO..a.A DELICIOSO, EL CU.AL SE ASOCIA

66

Deja ya de llorar, padre mio, porque sin mi muerte
no hubiera nacido el remedio de tus males. Mi
cuerpo está escondido bajo la hojarasca, a un
lado del manantial de Peña Sola, y da sustento a
un árbol cuyas flores serán el remedio para todos
los que, como tú, padecen del mal de corazón...

(Brandomln,2004:65)
Al día siguiente el cacique visitó dicho lugar revelado
en sueños y prepararon con los pétalos una infusión. Al
beberla, se sintió totalmente restablecido de sus males
y, para todavía continuar su bienestar, pasó horas
bajo la sombra fresca de dicho arbusto, respirando
su agradable aroma y escuchando el susurro de las
hojas como si en ellas se resumiera aquel ser del que
ahora se nutrían las milagrosas raíces. Al carecer de
nombre dicho arbusto, le fue dado el de su amada hija:
Yoloxóchitl

LA F■MCIÓM REPARADORA DI LAS RILA.•
CIOMII DE OBIITO IMTIRMAI

El sufrimiento emocional contiene, independientemente
de su expresión clínica externa y sintomática del dolor,
una sensación interna de ansiedad y desamparo, donde
el sujeto se encuentra incapaz de "asirse" de alguien
externo que le haga sentirse bien1. En pocas palabras,
el sufrimiento es resultado tanto de un conflicto
Pacheco fue derrotado por los rnixes y, con sed de
intra-psíquico ( el trauma y sus repercusiones
venganza y destrucción, se dirigió al pueblo Totolinca.
internas), como puede representar las expresiones
Al enterarse, el cacique dio la alarma y el pueblo
entero huyó. Al ver a su hija le dijo: "Hija mia: tú y tus • transitorias de un proceso mental ( como el que
doncellas corran a esconderse en la cueva de Yaganche
ocurre en el periodo adolescente o en el paciente bajo
mientras nosotros los distraeremos. Ve pronto y nada
psicoanálisis). Lo doloroso no es en sí el estímulo o
situación
viviente (claro, importa y mucho), sino
temas. Nosotros sabremos burlarlos" (Brandomín,
los mecanismos conscientes e inconscientes que
2004: 64). Sin embargo, mientras el cacique resolvia
se despiertan (Brenner, 1976-1983; Liberman, 1976;
a las tropas españolas, lejos se empezaron a oír los
alaridos de dolor de las doncellas y los 'ladridos de los
Liberman y Labos, 1982). Cuando el sufrimiento es
abrumador se piensa y fantasea que "no hay nadie
hambrientos perros. Nunca volvió a ver a su hija.
ni
nada en el mundo" que brinde suficiente alivio .
Pasaron dos años: tanto los zapotecas netzichu
Quienes sufren de forma devastadora este sentimiento
como los habitantes de Totolinca mantenían la
paz; todos, menos el viejo cacique que imaginaba la
espantosa suerte que había sufrido,_ su hija al ver lo
1 Esto es parecido a la incapacidad del Yo para administrar la carga
asociada al hecho traumático propuesto por la psicologia del Yo
ocurrido a sus doncellas. Una noche, luego de pasar
(A. Freud, 1978).

67

�NAY OUIENES BAIO EL LÁ.TICO DEL SUFRIMIENTO (POR LA RAZÓN
OUE SEA) SE SIENTEN MUCHO MÁS ALIYIADOS PUES UTILIZAN ME•
CANISMOS REPARADORES NO MANIACOS, CENERADORES DE EXPE■
RIENCIA Y CRECIMIENTO, CESTADOS CRACIAS A RELACIONES DE
OBJETO INTERNAS DE BUENA CALIDAD.
van desarrollando una serie de problemas no sólo
de carácter, sino también de índole interpersonal,
aislándose o produciendo conductas de apego
patológico donde el presente y futuro son vistos
de forma lúgubre. Pero esto no les pasa siempre a
todos. Hay quienes bajo el látigo del sufrimiento (por
la razón que sea) se sienten mucho más aliviados
pues utilizan mecanismos reparadores no maniacos,
generadores de experiencia y crecimiento, gestados
gracias a relaciones de objeto internas de buena
calidad.
La internalización de las relaciones de objeto es un
proceso interesante. En pocas palabras, una relación
de objeto internalizada buena, consistente y con una
suficiente y sostenida dosis de afecto positivo (cariño,
amor, confianza), no sólo ocurre en el principio de la
vida, sino a través de la misma. Por supuesto, hay que
decir que son precisamente las relaciones de objeto
internas del inicio de la vida las que van forjando las
tendencias futuras del individuo pues, al conocer a
otras personas, la relación que establezca con estas
evocará o no aquellas que le fueron o son significativas,
repitiendo los patrones relacionales o cuestionándolos
(Klein, 1988; Ogden, 1986, 1989; Chodorow, 2003).
Ahora se piensa que no incorporamos e
introyectamos objetos exactamente. Sabemos que
en el intercambio afectivo, interpersonal, totalmente
subjetivo, el producto de la relación es lo que conserva
nuestra mente. Véanlo si no, al evocar a alguien
significativo para nosotros, lo que hacemos es traer a
la memoria las emociones o los productos de la relación
entre esa persona ynosotros. Esto es, son los resultados
que nuestra historia (buenos, malos, o contradictorios)
en relación con esa persona lo que se queda en nuestra
mente. Así, las relaciones de objeto internas son el
producto de una serie de intercambios que incluyen un
gran cúmulo de mecanismos interreaccionales como la
identificación proyectiva e introyectiva, la capacidad (o

incapacidad) de realizar revenes (en términos de Bion),
el desarrollo de funciones empáticas, de búsqueda de
intimidad y confianza, de continuidad (Robbins, 1989).
Una relación objetal interna conlleva un constructo
mental intersubjetivo y un afecto básico (amor,
odio), y cuando ésta es "suficientemente buena" nos
hace vivir sin angustia desbordante o incapacitante
frente a las crisis de la vida y nos ayuda a su vez a no
paranoidizarnos ante momentos de soledad. En ese
sentido evita las salidas maniacas, infructiferamente
antidepresivas, ya que enfrentan y resuelven debido
a sus propiedades, mientras que las maniacas, por
su carga de agresión, confusión y desorden niegan y
evitan, o sobreestímulan ante el suceso, desbordándose
la persona con sentimientos catastróficos. Además las
fantasias inconscientes desarrolladas alrededor y en la
relación producen alivio, o por el contrario, confusión,
soledad, persecución y terror ante el sufrimiento
psíquico. Una relación objetal internalizada produce
continuamente nuevos significados y conocimientos
de nosotros mismos a nivel sélfico, de la otra persona
y de ambos en lo intersubjetiva. Estas relaciones nos
hacen reconocernos y re-entendernos con el paso del
tiempo (Ogden, 1986). Por cierto, con "interno" no
nos referimos exclusivamente al lugar "geográfico"
o topográfico que ocupa en la mente, sino es lo
que la relación individual y subjetivamente nos ha
despertado lo que penetra y se marca en nuestra
mente. Evidentemente, siempre está matizada por
la relación original, pero esta se va modificando con
el crecimiento del sujeto que la contiene (si no, de
nada serviría el psicoanálisis, ni el matrimonio, ni los
noviazgos, ni los maestros, ni nadie). Esta relación de
objeto interna se expresa vía identificación proyectiva
en el campo interpersonal creando entonces una
suborganización inconsciente que crea significados y
vivencias. En otras palabras, su recuerdo interpersonal,
experiencia! e intersubjetivamente hablando genera

LAS RELACIONES DE OBJETO IN•
TERMAS SUFICIENTEMENTE BUE•
MAS NOS AYUDAN A ESTABLECER
MEJORES Y MÁS DURADERAS RILA■
CIONES CON PERSONAS EXI EllMAS

introyectamos relaciones) que, en conjunto con las
inconscientes nos hacen sentir bien, a pesar de los
pesares. A distintos niveles las expresiones y solicitud
de ayuda contienen siempre un sustrato relacional:
"iMamá!", "Dios mío", y otras más son ejemplos claros
pues sugieren componentes reparatorios, aliviadores, o
generadores de bienestar.

ideas y sentimientos, incluso es base para futuras
interacciones. Tales relaciones están conectadas
con una parte escindida del Yo y fundamentalmente
del self, que en conjunto con el objeto con el cual
se ha relacionado, se torna inconsciente, interna.
El producto de la relación con el objeto hace que
precisamente los objetos internos se fijen en el Yo,
organizándose y subdividiéndose funcionalmente,
ya que tienden a sostener y preservar las capacidades
yoícas para el desarrollo del pensamiento, la percepción
y el sentimiento. Como sostenía Fairbairn (1952):
internalizamos relaciones, no objetos.2
Esto ahora lo sabemos mejor: nunca estamos solos,
ya que desde pequeños, somos pro-relacionales (Stern,
1985; Mitchel, 1988), en ese sentido, la mayoría de los
momentos significativos suceden en interacción con
alguien (quien a su vez debido a la relación que tiene
inyecta un valor especial al momento -o su ausencia
al suceder éste). Son las relaciones de objeto internas
las que a mi juicio permiten una continuidad a la
existencia humana en sus expresiones interpersonales
vividas a diario (Mitchel, 1988; Chodorow, 1999).
Así, las relaciones de objeto internas suficientemente
buenas nos ayudan a establecer mejores y más
duraderas relaciones con personas externas (que a
su vez se van tornando en significativas y enriquecen
las representaciones originales). Ello nos hace
seguir siendo los mismos (para bien o para mal) y
nos impulsan a mejorar, estancarnos o estar peor.
Es muy claro: la "buena evocación" en el momento
en que las circunstancias lo favorezcan cumple su
función aliviadora, acompañante, pues trae consigo,
como ya se dijo, no sólo los objetos-personas, sino
todo el cúmulo de emociones conscientes y fantasías
conscientes gestadas en la relación ( de ahi que

IMTERPRETACIÓM PSICOAMALÍTICA DE
LALEYEMDA

2 Por cierto, H. S. Sullivan (1959) también pensaba muy de cerca lo
mismo, pero casi nadie le hizo caso.

68
69

En la leyenda de Yoloxóchitl, la hija representa el
recordatorio relacionalmente hablando de los objetos
tempranos al trasladarse por asociación inconsciente
de los recientes a los pasados en cuanto a su cualidad
distintiva: su función buena, reparadora, generadora
de bienestar (o nutricia viéndose ahora desplazada en
el árbol medicinal en la leyenda). Más en detalle, la
relación con la hija evidentemente refleja la reedición
de la relación con la esposa y, por supuesto, evoca los
vínculos edípicos con la madre. El conjunto de todas
estas relaciones se instaura en el self, se acumulan
y producen reacciones en la persona que a la vez
estimulan, por ejemplo, en su relación con la hija,
conductas que "guian" a nivel sélfico reacciones y
comportamientos que complementan, estimulan y
resuelven interiormente las angustias relacionales.
En ese sentido la relación con la hija servia de puente
intersubjetivo para el sostenimiento de la continuidad
sélfica del padre. Cuando esta relación se trunca de
forma dramática hay una crisis depresiva grave, sin
embargo, con el tiempo las elaboraciones del duelo
reestimulan a través de diversas situaciones (el sueño
y los olores de la planta) la recreación de la relación de
objeto interna, desarrollando la función reparatoria.
Son precisamente estas representaciones
relacionales internas, buenas, las que bajo ansiedad,
depresión o sufrimiento psíquico "acuden" en los
recuerdos, sensaciones y evocaciones para aliviar el
malestar anímico. La diferencia, por ejemplo, ante el
objeto fetiche es que éste no guarda la relación, sino
que reemplaza artificial y maniacamente al objeto y su
relación parcial antidepresiva, evitativa y/o negadora
de la ansiedad, lo que es diferente en la relación objetal
internalizada, que guarda el vinculo especifico y posee
funciones reparadoras.

�Corno ya se ha sostenido, más que el objeto (que
por supuesto tiene mucho que ver) es la relación
intersubjetiva con éste la que acude a nuestra
mente y nos hace re-dibujar una sonrisa o paz en
nuestro rostro (Freud, 1893, 1927; Kernberg, 1979).
En la leyenda aquí estudiada, la pérdida de la hija
amada evoca en la fantasía la pérdida de los afectos
y pensamientos que producía la relación del padre
con su hija, y por supuesto, las carencias hacen que se
busquen sustituciones que produzcan los bienestares
que la relación ahora inexistente generaba. Así,
vía identificación proyectiva, al encontrar ciertos
beneficios bajo un profundo sentimiento, el contacto
en sueños con la representación mental de la hija
buena, fusionada ahora con propiedades maternas
en el inconsciente del cacique le hace reidentificar,
vía identificación proyectiva y reverie luego de tornar
la infusión a su hija en las propiedades del árbol. En
otras palabras, no es que la experiencia pasada con el
objeto produzca una especie de "dirección", a título
de motor motivador que impulsa y encuentra, sino
al revés, el estímulo actual evoca por asociación, la
relación pasada, la "reencuentra".

Realmente, (y esto ya lo había supuesto Freud en 1916
y 1917) el mundo relacional interno representa una
realidad psíquica que nos acompaña e idealmente nos
ayuda a enfrentar la realidad externa en un ir y venir
de encuentros, reencuentros y desencuentros con el
dolor, con los demás y con nosotros mismos.
El sufrimiento psíquico genera uno de los afectos
más temidos del ser humano: la tristeza, la cual corno
sabernos contiene diversas fantasías que al activarse
aumentan precisamente la carga de ansiedad y de
sufrimiento. Gracias a las buenas relaciones objetales
internas nuestros sentimientos devastadores pueden
ser mitigados, nuestra soledad puede disiparse.
Gracias a ellas, también, podemos saber que en nuestra
percepción hay personas del pasado y presente que
nos han hecho sentir bien y que; independientemente
de su presencia o ausencia nos acompañan; aún en los
más oscuros días de nuestra existencia.
Corno agregado, la planta aquí referida, la Taluma
mexicana pertenece a la familia de las magnolias.

Su flor al abrirse asemeja una estrella y cerrada un
corazón. Por cierto, su relación con las enfermedades
coronarias empieza desde el siglo XVI con Francisco
Hernández ( quien fuera protomédico del locuaz
rey Felipe II) hasta el hallazgo, en 1993 por el
doctor Gustavo Pastelón, de la tiramina, un agente
adrenérgico, que explica parte de la acción digitálica
sobre el corazón (Cariño Preciado, s/f). Este arbusto
continúa floreciendo en las serranías villaltecas y sigue
utilizándose para curar los "males del corazón", así
corno se torna corno apoyo para tratar cardiopatías. La
infusión se prepara de forma totalmente artesanal con
uno o dos pétalos acomodados en forma de corazón. •

Referencias
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edición aumentada por el autor]. Oaxaca: Edición personal.
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Sullivan, H. S. (1959). Concepciones de la psiquiatría moderna. Buenos
Aires: Psiqué.

70

�AIALETRA

ALA LUZ
e llil■AllA IACO■I

A

través de la revista
Resumen, a lo largo de 2013
conocí a trece artistas y
su arte de la manera por completo
más desinhibida para mí, que soy
curiosa pero tímida a la vez, que
quiero acercarme pero es lo que
se me dificulta. Abrí la puerta
con avalanchas de preguntas
indiscretas en la punta de mis
cinco sentidos, desbordándose,
atentas, se iban contestando
como sin querer a medida que sin
formularlas yo leía que...
Kiyoto Ota (1948) nació junto
al mar y los barcos en un puerto
con montañas y ríos de Nagasaki.
Vivió en una casa de madera
(iLa olí!). Dice que la madera y
la piedra tienen vida (Induce a
que me conste). Él las oye y se

esfuerza en comprender lo que le
dicen, con sus voces luego hace lo
que quiere atento, sin lastimarlas,
sigue la indicación del maestro
que al ver lo preparado que él está,
o el reflejo educado de lo que lleva
adentro, lo orienta precisamente a
eso, Tú haz lo que quieras. Kiyoto
Ota ha obedecido desde entonces.
Una bomba destruyó su casa de
infancia y lo que había en ella y
alrededor, todas las casas, todas
las cosas, fue cuando sin juguetes
él manufacturó los que él quería,
pues jugar o inventar le gustaba.
Entre hacer un juguete y esculpir
no vio la diferencia, eran el mismo
quehacer, quizá porque las dos
manufacturas lo entretenían y le
gustaban. Como a mí pasearme
con la vista y los demás sentidos

72

por el resultado. De pasto, de
plomo, entre los árboles. Hierro,
fibra de vidrio, bambú.
En la habitación de al lado
conocí a Guillermo Montesinos
(1968) y su lente, la circunstancia
y la casualidad. El detonador
que lo convirtió en el hombre
detrás de la cámara no fue un
gesto premeditado, la mano del
papá que le extiende espontánea
la oportunidad. Si la yema de
tu índice aprieta bien aquí, acá
recoges para siempre lo que por
la ventana cuadrada/pequeña ve
tu ojo. Torna, hijo. Vio, apretó, de
casualidad, pero bien, muy bien.
¿Luego se asustó? Hntuyó que
luego vería y apretaría mejor? Lo
cierto es que durante un tiempo
dejó de ver y apretar hasta que

de nuevo por azar años después
ahora un maestro le pidió una
provisión impresa de imágenes.
Pero él no recogió solamente la
fiesta adolescente escolar sino la
atmósfera festiva, en papel, no
nada más el largo y el ancho sino
la profundidad. iEso es una ilusión!
Él aprendió o vislumbró cómo
hacer ilusiones ópticas con fondo.
A dominar la manera mecánica
manual, la anterior a la actual. Con
creces/ventaja/creces.
Perla Krauze (1953) dispuso el
escenario manualmente una vez y
otra, con plomo, barro y óleo, con
ramas, piedras y papel. Escenificó.
Desentierra, ve a trasluz o estudia
y acomoda o clasifica materiales y
materias. Así es como ella ilustra
un espacio mesa o un volumen
muro. ¿Qué es? Aluminio, arbusto,
grieta. La pantalla acoge lo que
Perla hace con las manos. Mamá
la llevó a pintar. iQué libertad!, le
parecía mientras de niña pintaba.
Se internó joven un tiempo en
la antropología, que la preparó.
Luego hizo que las piedras
ascendieran por las trabes de
alambre o de madera en series de
escaleras delgadas y quietas. En
su casa vi una rosa petrificada que
con la vista palpé.
Brueghel y Gaya en las paredes
de la biblioteca del padre de Knut
Pani (1956) que los contemplaba
fascinado. También de niño, Knut
oía con fascinación la música que
su mamá, de origen noruego y
francés, tocaba en el piano para
sus siete hijos, Knut, el benjamín.
Y oía la historia ilustre de su
familia y la conversación de la
gente ilustre que entraba y salía
de la casa paterna ilustre. Índices

todos del entorno en que Knut
Pani creció, con la libertad de
dedicarse a lo que él quisiera, el
mundo a sus pies, el gran mundo
a sus pies/al alcance de su mano.
Lo que quiso fue ser pintor.
Empezó en la Escuela Nacional
de Bellas Artes en San Miguel de
Allende, Guanajuato, en el taller de
escultura de Lothar Kestenbaum.
Al mismo tiempo, fue editor de
una revista que dirigía Mathias
Goeritz, su detonador. Entre
una actividad y otra, él pintaba.
Óleo sobre tela y madera, tinta
y barniz sobre papel, collage.
También hacía libros de artista,
de principio a fin ideados por
él, ejecutados con sus manos de
principio a fin. Ejemplares únicos o
en ediciones pequeñas numeradas,
que son escultura y pintura a la
vez. Viajó y viajaría. Fundó el
taller experimental Traza y el de
grabado El Pez Soluble. Dio clases.
Pinta, graba, hace libros largos/
altos.
En mayo/junio a tientas/
maravillada, sin hacer ruido ingresé
atónita/absorta al orden geométrico
de Alba Rojo (1961), a su tejido de
cartón rígido o de madera o de
cartulina o de tela o de piedra, subí
por el armazón de metal pintado de
sus ascendentes esculturas rojas,
azules, verdes, naranja, moradas,
entramadas/abstractas. De manera
natural entre el dibujo y los trabajos
manuales Alba se desenvolvió,
bajo el dibujo y los trabajos
manuales/editoriales que en su
familia de artistas/intelectuales
se desenvolvían y la envolvían y
que ella gozaba icómo y cuánto!
Luego estructuró su gozo con
las matemáticas y la abstracción.

73

Todavía universitaria, hizo un
libro para niños sobre esta ciencia
y esta filosofía, que la divertían.
Y el documento que la preparó a
escribirlo/ilustrarlo fue también
el que a la vez detonó su propio
camino de escultora. El momento
decisivo/terminante tuvo lugar
cuando Alba abrió uno de estos
libros pedagógicos y del interior
de sus tapas saltó a su vista un
escenario en tercera dimensión que
la sorprendió/integró en definitiva.
Fue lanzada a los planos, las alturas,
los volúmenes, los formatos. Fue
interiorizada/desplegada en las
cajas, cajas con marco/espejo/vista
por ambos lados, cajas con aspa que
las hace girar. Cajas/almeja. Cajas/
bordado. Cajas/luz.
La pintora/tejedora Rosa Velasco
(1961) pinta, recorta, pega, teje.
Teje tapiz y gobelino de algodón,
lana, henequén. Hace collages
sobre tela, que empezó a pintar/
recortar/pegar otra vez de forma
casual, con lo que encontró a
mano simplemente, entre las
cajas de su mudanza a Tepoztlán,
dentro de su casa en construcción.
Un trozo de papel Arches (la
historia de la marca de papel
Arches comienza en 1492 al sur de
Epinal, en un molino de Arches)
que estaba ahí y que pegó sobre
una mancha equivocada sobre un
lienzo a medio hacer que estaba
ahí, actos no premeditados pero
sí continuables/continuados al ver
el efecto que producía aplicar la
casual superposición/interacción.
La decisión de tejer fue anterior
y en ella la guió Pedro Preux.
Luego estudió en la Manufactura
Nacional de Gobelinos en París/
en el taller de Grau-Garriga en

�Barcelona/en el Colegio Nacional
de Arte y Diseño de Bergen, hilos
conductores/entretejedores de
la vida de una artista hija del
arquitecto hermano de la esposa
de su amigo el pintor/grabador
de Valencia (refugiado en México
tras la Guerra Civil) Vicente
Gandía, joyero/ceramista tío de
Rosa, hija de Octavio, amigo de
Gandía y hermano mayor de mi
amiga Andrea, entintadora.
Para el fotógrafo Alfredo de
Stefano (1961) el desierto es
el paraíso, dice que en él vive
"la extensión, el
vacío, la soledad",
inmerso en el cielo de
arena terrestre. Del
desierto de Coahuila
en el que nació
( descendiente de un
abuelo napolitano)
fue a dar al desierto de
Nueva York, en el que
compró su primera
cámara fotográfica, y
del desierto de Nueva
York fue a dar al
desierto de Namibia,
en donde se instaló
él mismo en el centro
de un círculo encantado. La
galería de arte en Saltillo de un
tío suyo de Saltillo puso el arte a
su alcance adolescente. La vida de
Alfredo de Stefano es el desierto
y él mismo su propia instalación
en él. En medio de un círculo
polar y de un círculo de fuego.
Es las costillas y la columna de
los desiertos, es una ráfaga de
luciérnagas y un recorrido minado
de espejismos que pueblan la
nada. Por todo esto, cuestiono la
creencia de este artista de que la

aridez y la desolación del desierto
intimiden su conciencia. Más
bien, la sustentan.
Los antepasados suecos de
Patrick Pettersson (1972) fueron
ganaderos en Veracruz, pero él
se orientó temprano hacia las
artes visuales. Pinta y graba. Óleo,
pastel, madera, lino. Dentro de un
ambiente de familia distendido,
ajeno al arte y sus modalidades,
como ciudadano libre de un
estado de cosas a lo se-laisserfaire, él dibujaba con naturalidad,
tanto sus propias fantasías como

las tareas de sus compañeros
de escuela en México y Estados
Unidos. Con el Premio VIII Bienal
de Monterrey bajo el brazo, fue
a dar a l'École des Beaux Arts de
St-Étienne/Francia, y de allá acá
y acá y allá. En Oaxaca piensa
en el concepto sobre el que se va
construyendo un jardín, noción/
intuición que inscribe en la
estética y lo simbólico al óleo/
al pastel. Sobre lino rojo/sobre
madera. óleo y grabado a la vez.
Lino/papel verde/azul. Le gusta

74

incorporar animales en su pintura,
¿vestigios/presencias atávicas de
sus antepasados ganaderos en
Veracruz? Les ve rasgos humanos.
Lo sorprenden en sus sueños y sus
lecturas. Sostiene que "los pájaros
le quitan el estatismo a la imagen".
Las vendas de María José Lavín
(1957), laberintos blancos yeso/
flores en flor de fondo profundo.
Empezó a pintar, esculpir, grabar,
fotografiar, a hacer cerámica/
instalaciones/ armados con la
imaginación antes que con las
manos, a los pies de mamá que leía
la vida deJos pintores
ceceando en voz alta
a la niña. La niña que
creció en familia culta
(padres peleteros
refugiados en México
tras la Guerra
Civil de España).
Previsora/ empeñosa.
Prepara toriana
reunió quórum (ella,
más amiga/música,
amiga/danza, amiga/
artes escénicas)
hasta instaurar
los requisitos que
posibilitaran el
estudio universitario formal de
las Bellas Artes. Antes, Lucinda
Urrusti la acogió en su taller en
San Jerónimo. Después, María
José estudió en Florencia, en la
Royal Academy of Art en Londres,
en el Círculo de Bellas Artes de
Madrid, en dos Fundaciones en
Isla Contadora. En la Escuela
Nacional de Artes Plásticas de San
Carlos, en el Centro de las Artes
de San Agustín Etla. Cantera,
bronce, mármol negro, técnicas
mixtas sobre tela, vaqueta,

..,MO NACO RETRATO
DE

LOS

LUCARES.

PARA MÍ UNA PIMTU■
llA ES UNA OCASIÓN
ESE
TO

ME

MOMEM•

COMMOYIÓ

TANTO", TRIMI

YAM■

CNELUWE (19&amp;2)
carnaza, papel. De la rugosidad
a la deformación/de la vastedad
y la dilatación, a la minuciosidad
en piezas de terracota, formas,
surcos, o inscripciones sobre una
base recubierta de oro en capelos
de acrílico.
"No hago retrato de los
lugares. Para mí una pintura es
una ocasión para analizar por
qué ese momento me conmovió
tanto", dice Trini Vangheluwe
(1962), que entonces investiga
la vida con acrílico sobre tela. A
Trini la conmueve un instante
en un café, un mercado, un
museo o una playa, entre luces/
miradas/neblina o bicicletas.
El movimiento para Trini es "el
acto que evita que el tiempo
nos atrape". Se desplaza. De su
ciudad natal al norte de Bélgica,
a escuelas de arte en Brujas o
México. Tornó clases de pintura
alguna vez en el Zoológico de
Amberes. Se aparta de actividades
(danza, actuación, canto) que
la apartaban de pintar, que es
lo que la acerca a los pintores
flamencos de sus orígenes,
padres/ abuelos/tíos/hermanos.
A pasos regresa por las calles o a

través de las nubes o la neblina.
Va y viene. Repite personajes
pero en situaciones diferentes, los
personajes que se repiten están
en movimiento de una situación
a otra.
La naturaleza de Natasha
Gray (1969) es la naturaleza.
Ella es hoja/tallo/flor y árbol que
se pinta/teje/esculpe. Se dibuja
o se construye/ deconstruye/
reconstruye en alambre/bronce/
óleo. De la Escuela Nacional de
Artes Plásticas de San Carlos a
la Art Students League de Nueva
York a l'École des Arts Plastiques
de París. ¿Qué marcó a Gray?
¿Un bosque escocés que su papá
extrañaría al emigrar a México?
¿Q la fascinada observación
de las telarañas? Víctimas de
experimentación/narcotización,
desorientadas. Con sus manos
la artista reprodujo las telas
sin orden de las creadoras sin
defensa.
A José Plácido Domingo
(1958) lo marcaron los árboles.
Troncos escondite de su niñez
mexicana , ante-presencias/
presencias , permanentes
pospresencias. Estudiante desde
adolescente de fotografía en la
Isla de Wight. Con maestros
de fotoperiodismo y del gran
escenario. Conductores/músicos/
cantantes de ópera. Aprendizaje
que lo preparó para fotografiar en
adelante a su padre, árbol mayor.
Gray y Domingo trabajaron
juntos la muestra La luz comienza
en la oscuridad. ¿La calma antecede
o desata la tormenta? Deshoja
los árboles y desorienta la calma,
sólo uno de los planos de la
naturaleza.

75

En la mente de Roberto Rébora
(1963) hay ideas, emociones y
sueños. En sus manos, pintura,
dibujo, saludos y libros. En la
mente de Rébora hay preguntas,
que formula a sus imágenes
al figurarlas, conformarlas,
concretarlas. Fijas o en fuga.
Sentadas para retratarlas o
retratadas sin sospecharlo.
Tornadas de las manos en círculo
bailando. Personas de colores
y geometrizadas. Marcadas y
remarcadas, o apenas insinuadas.
En un extremo, traza un lienzo
con escasos recursos de pintura.
En el otro, con recursos de sobra
desbordándose de botes/tubos/
tintero. Óleo/acrílico/gis/tinta.
El detonador de Roberto fue el
Hombre de fuego en la cúpula de
la capilla del Hospicio Cabañas,
de Orozco. Pintó diez años en
Florencia. Otro detonador suyo
fue Vlady. Rébora es pintor/editor/
amigo intenso/apasionado.
La doble pregunta sería si
dentro de todo pintor hay un
arquitecto atrapado o si dentro
de todo arquitecto hay un pintor
atrapado. O la pregunta sencilla
sería qué destapa el corcho de la
botella/arquitectura que contiene
a un pintor. Al destaparse
determinada botella arquitectura
brotó Jorge Carral (1951), con
acuarelas entre los dedos. Descalzo
sobre un banco giratorio bajo la
ventana delante del restirador
abrió las tapas de un cuaderno de
dibujo. Midió sus posibilidades,
calculó la distancia, el peso y el
tiempo de sus viajes a través de
selvas/playas/grandes capitales/
ríos/lagos y campos y entre óleo y
acrílico se decidió a pintar. •

�•

DE LOS CENTENARIOS DE ESCRITORES MEXICANOS QUE SE CONMEMORAN EM 201~ EL MÁS
ANUNCIADO ES, SIN DUDA, EL DE OCTAVIO PAZ. NO ES EXTRAÑO, PUES ADEMÁS DE TRATARSE DE
MUESTRO UNICO PREMIO NOBEL DE LITERATURA V DE SER EL POETA MÁS IMPORTANTE DEL SICLO
XX EM EL PAÍS, PAZ NO HA DEJADO DE INFLUIR EN LA VIDA INTELECTUAL MEXICANA A TRAVÉS DE
LA RESOI-IANCIA DE SUS IDEAS Y SUS POSTURAS CRÍTICAS, V DE LA CONTINUIDAD DE ESA OTRA
OBRA DE CARÁCTER CULTURAL QUE ES LA CREACIÓN DE PUBLICACIONES PERIÓDICAS. POR SI
ESTO FUERA POCO, SUS SECUIDORES, DISCÍPULOS V EPÍCONOS CONSTITUYEN UNA LECIÓN, Y
MUCHOS DE ELLOS HAN SIDO LOS EMCARCADOS DE ORCANIZAR HOMENAJES V CELEBRACIONES.
MO MUY A LA ZACA EN LO QUE SE REFIERE A IMPORTANCIA CULTURAL, AUNQUE NO CON TANTOS
SECUIDORES-0 NO TAN ''VISIBLES"-. LOS OTROS DOS LITERATOS MEXICANOS QUE LLECAM A
LOS PRIMEROS CIEN AÑOS DE SU MACIMIEMTO, EFRAfN HUERTA Y JOSÉ REVUELTAS, A PRIMERA
VISTA PARECERÍAN UN TANTO OLVIDADOS POR EL CRUESO DEL PÚBLICO LECTOR.

76

S

•

in embargo, si uno observa
con atención las tendencias
de lectura entre las nuevas
generaciones se dará cuenta de
que Huerta es un poeta popular
-tal vez el más popular en
México después de Jaime
Sabines-, y por lo tanto sus
poemarios, que nunca han dejado
de publicarse, pasan sin descanso
de mano en mano entre los jóvenes,
fecundando con su visión tierna,
descarnada y social muchos de los
versos de quienes ahora se inician
en el oficio. En lo que respecta a
José Revueltas, a pesar de haber

sido considerado "un escritor
incómodo" desde la publicación
en 1941 de su primera novela, Los
muros de agua, ha acrecentado con
el paso del tiempo el número de
sus lectores, y para comprobarlo
bastaría ver cuántas reediciones
se han hecho hasta la fecha de uno
solo de sus libros: la novela breve
El apando. Así, si de los tres Octavio
Paz es el titán, un genio superior
indiscutible que deslumbra sin
remedio a quien se acerca a sus
páginas, podríamos aventurar que
Efraín Huerta y José Revueltas
- también genios a su manera-

77

resultan más entrañables para
el lector contemporáneo, más
cercanos por más humanos y, en
el caso del último, estremecedor
por haber sido tan terriblemente
humano.
Si, Revueltas fue muy humano.
Tanto, que se autodenominó
muchas veces con humildad con
ese "hijo del hombre", en un sentido
a la vez literal e irónico -acaso
porque se sabía el más religioso
de los escritores ateos, el principal
místico entre los materialistas; el
único santo laico que, desde sus
primeros años, comprendió que

�SE COLOCÓ SIEMPRE DEL LADO DE LOS MISERABLES, LUCHÓ COM
ELLOS EM BATALLAS DESICUALES •CASI SIEMPRE PERDIDAS DE AM•
TEMAMO•, SUFRIÓ DERROTAS, DECEPCIONES, ARRESTOS Y PRISIO•
MES Y, EM EL ÁMBITO DE LA LITERATURA, SICUIÓ SIM DUDARLO EL
COMSEIO DE TOLSTOI DE OUE UM ESCRITOR, PARA SERLO, TIENE
OUE SER CAPAI DE EXPERIMENTARLO TODO.
su destino en la Tierra era sufrir
por la redención de los demás-,
que no obstante delataba cierta
soberbia y la seguridad en el valor
intrínseco de su obra literaria. El
mismo Octavio Paz lo consideraba
"el más puro de los escritores
mexicanos", y es tal vez esa pureza
en sus posiciones ideológicas y
literarias, en combinación con
su exacerbada humanidad, lo
que lo volvía un ser incómodo
para sus contemporáneos, pues
¿quién es capaz de soportar a un
hombre siempre congruente con
sus convicciones críticas en un
medio donde campean los elogios
mutuos, la supuesta cortesía y el
oportunismo?

Tras una infancia alimentada
con la lectura ferviente de "las vidas
de los santos", este duranguense
emigrado desde sus primeros años a
la capital de la república descubrió,
apenas pasada la pubertad, las dos
actividades a las que entregaría
por completo su vida: la política y
la literatura. Sin embargo, detrás
de cada una palpitaba la que con
seguridad era su pasión absoluta,
la defensa de los oprimidos, pues es
claro que hacia ella encaminó tanto
sus luchas revolucionarias como
sus textos narrativos, ensayísticos,
dramáticos, filosóficos y
periodísticos. Mucho se ha hablado
de la vocación por el martirio
que Revueltas mostró en todos

ES (~O~lt) ES'rAll GUl'l'ANDO
DESl)E EL l~ONl)O l)E UN POZO,
Y NO (~OIUlESPONDE AL
EX'l'ElllOll. EN'l'ONt~ES ~IE VI
AIII P1UlAl)O SIN SAIIEll UUE
JIIHAH, Y LUEGO UI VUIU~'l'A
IIA(;IA A'l'llAS.

78

los actos de su vida, pero lqué se
podría haber esperado de quien se
inició en la lectura con hagiografías
cristianas, y de allí pasó a devorar
la obra de clásicos como Tolstoi y
Dostoievski?, ¿qué de alguien que
descubrió la miseria económica en
los primeros tiempos de la niñez, y
que a la edad de dieciséis años fue
confinado como recluso en el penal
de las Islas Marías debido a su lucha
a favor de los desposeídos?
Al concebirse ateo y comunista,
el joven José Revueltas descubrió
que esa santidad a la que lo habían
hecho aspirar sus lecturas infantiles
no necesariamente estaba ligada a
ninguna institución religiosa, pero
sí a una postura ética inamovible
dirigida a la redención de los
humillados y los ofendidos o, lo
que es lo mismo, a la salvación de la
humanidad También supo que para
salvarla debía conocerla primero, es
decir, mezclarse con ella, apurarla
hasta las heces, transformarse en "el
más humano" de los seres humanos.
Por ello se colocó siempre del
lado de los miserables, luchó
con ellos en batallas desiguales
-casi siempre perdidas de
antemano-, sufrió derrotas,
decepciones, arrestos y prisiones y,
en el ámbito de la literatura, siguió
sin dudarlo el consejo de Tolstoi
de que un escritor, para serlo, tiene
que ser capaz de experimentarlo

todo. Es por estas razones que en
él se da una de esas raras síntesis
entre vida y obra literaria, donde
cada página es un reflejo coherente
del devenir existencial del autor.
Y no se trata tan sólo de que su
literatura, su narrativa sobre todo,
sea en gran parte autobiográfica
-que sí lo es-, sino que su
visión del mundo, la filosofía que
sustenta sus ficciones, es la misma
exactamente dentro y fuera de
las páginas, al grado de que es
imposible separar alJosé Revueltas
luchador social del José Revueltas
escritor.
Bastaría recorrer sus novelas para
comprobarlo. En su ya mencionada
primera novela, Los muros de agua,
el autor sitúa la acción en las Islas
Marías, con lo que aprovecha la
experiencia de su reclusión en
ese penal en dos ocasiones antes
de 1941. Los protagonistas del
relato son, asimismo, miembros
del Partido Comunista Mexicano,
como él, lo que se mantuvo
constante en casi toda su obra
novelística, con la excepción
de dos títulos, En algún valle de
lágrimas y El apando. Su segunda y
tercera novelas, El luto humano, de
1943, y Los días terrenales, de 1949,

REYUELTAS ERA UM
COMYEMCIDO DE OUE
El EM LAS IITUACIO•
MES LÍMITE DONDE
AFLOIIALAMA'IU■ALE•

l i MÁS HONDA Y RE.A.L
DEL SER HUMANO.

enmarcan sus historias en sendos
movimientos huelguísticos, uno
de los trabajadores de un sistema
de riego en el estado de Nuevo
León y el otro entre trabajadores
agrícolas veracruzanos. No
obstante, lejos del panfleto y de
los bodrios tendenciosos surgidos
del llamado "realismo socialista"
cuyas directrices surgían de los
ideólogos del Kremlin, los relatos de
José Revueltas resultan vibrantes
debido a la humanidad que los
alienta. Si no todos sus personajes
-porque nuestro autor no se salvó
en ocasiones de caer en los odiosos
maniqueísmos de los "muy buenos"
y los "muy malos"-, por lo menos
los principales rezuman verdadero
realismo, son contradictorios ,
densos, y están atormentados
tanto por sus vidas íntimas como
por sus creencias políticas. Las
escenas en que se desenvuelven son
extremas, si, lpero qué otro tipo de
vivencias podían esperarse de tales
personajes y de tal autor? Además,
Revueltas era un convencido de que
es en las situaciones límite donde
aflora la naturaleza más honda y
real del ser humano.
Al igual que Octavio Paz, José
Revueltas siempre padeció de una
"pasión crítica", que en su caso le
atrajo un sinfín de conflictos con las
cabezas de su verdadera alma mater,
el Partido Comunista Mexicano,
pues en Los días terrenales se atrevió
a señalar las fallas dogmáticas
de la institución. Contradictorio
y desgarrado interiormente
-es decir, humano-, no quiso
defender su novela y optó por
retirarla de la circulación ante el
regaño de la cúpula partidista.
Decidió por unos años acallar su

79

conciencia y escribió las que acaso
son sus novelas más débiles, En
algún valle de lágrimas, de 1956, y
Los motivos de Caín, de 1957, donde,
para no meterse en problemas,
escoge como protagonistas a un
burgués decadente mexicano y
a un combatiente chicano en la
guerra de Corea. Pero, ya expulsado
del partido de sus amores y
más maduro como narrador, su
contradicción aflora de nuevo
cuando vuelve a diseccionar el
dogmatismo sin límites de la
cúpula comunista en lo que serta
su obra más ambiciosa, Los errores,
de 1964, un alegato demoledor
contra quienes parecían inmunes a
la critica y una de las novelas más
profundas que se hayan escrito
sobre la ciudad de México.
Los últimos años de la vida de
este autor fueron la coronación
de sus vocaciones y pasiones.
Corno luchador social se unió al
movimiento estudiantil del 68 ,
en el que fue considerado uno
de los ideólogos e impulsores,
obtuvo el respeto y la admiración
de los jóvenes, fue detenido y, en
consecuencia, sufrió el último
revés en el camino de sus martirios
personales al ser encerrado en
Lecumberri. Como escritor, publicó
su obra maestra, la novela breve El
apando, donde, ya sin agitadores
comunistas entre los personajes,
plasma un reflejo fiel de la sociedad
carcelaria y un desalentador retrato
del ser humano en sus aspectos
oscuros, sórdidos, extremos, lo que
nos demuestra que José Revueltas
supo llegar al conocimiento más
hondo de la humanidad porque
él mismo supo ser humano,
terriblemente humano. •

�CÓMO IRAOTllO M■MDO PORMIDIO N ■M llffADOR

LA \1ATERIA. \10 'FXISTE

Cómo ir a otro mundo

pormediodeunELEVADOR

[Traducción del japonés por Saya Yomino, y del inglés por A.CJ
Necesitarás: un edilicio con al menos diez pisos y un elevador.
Entra en el elevador (debes entrar solo).
Dentro del elevador, ve a estos pisos en este orden: 4º piso-2º piso-(50 piso-2º piso-l()!l piso. (Si alguien más entra núentras
lo estás haciendo, no podrás completar el ritual)
Cuando llegues al l()!l piso, aprieta el botón del 5º sin salir de la caja.
Cuando llegues al 5° piso una mujer joven entrará y se te unirá en el elevador. (NO LE HABLES.)
Después de que entre la mujer, aprieta el botón del lº piso.
Después de apretar el botón del 1° piso, el elevador te llevará al l()!l piso en vez de llevarte al lº. (Si aprietas cualquier otro
botón en este momento tampoco completarás el ritual, pero también es tu última oportunidad de echarte para atrás.)
Cuando el elevador haya pasado del 'Jl- piso, puedes tomarlo como una señal de que el ritual está casi completo.
Sólo hay una fonna de verificar si el ritual ha tenido éxito o no.
En el mundo al que llegues sólo debe haber una persona: tü.
No sé qué pasa cuando llegas alli.
Pero puedo decirte esto: la mujer que entra en el elevador en el 5ºpiso no es un ser humano.

He aquí lo que un hombre experimentó al hacer el ritual:

aunque
para la
critica "seria", y aunque
van en la dirección opuesta a
la tendencia contra la ficción
en la literatura libresca, puede
leérseles corno mucho más
que consumidores, fanáticos o
repetidores de historias de un
subgénero determinado. En un
vídeo de YouTube, DrossRotzank,
un popular recopilador y traductor
al español de creepypastas (tiene
más de tres y medio núllones de
seguidores sólo en su canal), declara:
"En una era en la que ya se hace muy
poco terror de calidad en el cine, la
literatura moderna llegó para salvar
este género". Esto no es poca cosa.
¿Qué otra especialidad o vertiente

de la narrativa contemporánea
quema presumir hoy una victoria
del texto escrito sobre la imagen?
Entre otros sitios que muestran
historias de horror transmitidas
por Internet, uno muy interesante
es el blog Saya In Underworld
(http://sayainunderworldblogspot.
com/). Su creadora, Saya Yomino,
no revela nada de si misma y se
limita a publicar sus traducciones
al inglés de leyendas urbanas,
historias orales de horror y extrañas
consejas japonesas. Leerlas en busca
de pericia y perfección "literarias"
no tiene sentido: su aliento es el
de las historias ancestrales de la
tradición oral, y están hechas,
evidentemente, no para tener una
forma definitiva -analizable,

80

replicable, comercializable- sino
para mutar, constantemente, de una
lengua o contexto a otros.
El siguiente texto, una muestra
traducida de la enorme cantidad
de creepypastas en el sitio de
Saya Yomino, se publica con su
autorización. En él, aunque se trata
de una historia meramente escrita,
sin respaldos de ningún otro tipo,
hay todos los elementos de algo que
es un género multidisciplinario,
una práctica creativa imposible
en cualquier otra época antes que
ésta. Sus temas, como se verá, son
los de la literatura de horror, pero
transfigurados por las herramientas
modernas y la tensión que vivimos
todos los dias entre la verdad y el
simulacro, entre el ritual y la anornia.

iLo intenté!
La compañía en la que trabajo tiene un edilicio de 10 pisos asi que me convino.
Eran vacaciones y no había nadie.
Así que fui: 4~2~6.
En el 6° piso trabajo y pude ver nú oficina vacía desde el elevador.
Entonces fui: ~2~10. Nadie entraba. Después de todo eran vacaciones.
Entonces llegué al 5° piso, se abrió la puerta iy había alguien allí, de pie!
iY era una mujer!
Me asombré y hasta hice ruido al aspirar aire.
Pero era sólo mi colega, la señora Takemoto (seudónimo). Es una mujer de unos treinta.
Se rió de nú reacción.
"¿También está trabajando horas extra, señora Takemoto?", dije y la dejé entrar.
Iba a apretar el botón del piso 1pero pensé que se vería raro que una persona llegara al edificio a primera hora del día y cp
fuera inmediatamente, y de todos modos el ritual ya habia terminado, así que me rendí y apreté el botón del piso 6.
(Ahora quelo pienso, debe haberse visto raro también que una persona bajara en el elevador yvolviera a subir sin salirse. LOL)
Pero entonces la señora Takemoto apretó el botón del piso 10, lo que me hizo dar un salto.
Bueno, creo que ella trabaja en el piso 10.
Pensé que algo podría pasar aún si me aventuraba a subir al piso 10, pero si hubiera ido hasta allá con la señora Takernoto
sin razón alguna ella me hubiera tomado sin duda por un tipo raro, así que con mucha pena me salí en el sexto piso.
Mientras salia creí escuchar a alguien que hacia clic con la lengua tras de mi.
Di la vuelta pero la puerta del elevador ya se había cerrado yno estuve seguro de si la señora Takemoto habría hecho ese ruido.
Tal vez sólo lo imaginé.
Así que no me pasó nada, al final.
Pero me pregunto qué podía estar haciendo en el quinto piso, a esa hora del día, la señora Takemoto. •

81

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la inversa que Lewis Carroll, matemático
de profesión que encontró en el arte un
medio para experimentar con la lógica y
sus posibilidades abstractas, Mayra Silva parte de
la exploración artistica para acercarse a su valor
matemático en el plano más filosófico y cercano a la
creación inmediata. Es por eso que aunque trabaja
todo el tiempo con objetos, éstos son incapaces de
ser utilizados como fetiches en su obra, ya que son
instrumentos que representan sus cuestionamientos
lógicos.
Estar cerca de ella es acercarse a un mundo de
sensaciones particulares. Como ya mencioné, a pesar
de valerse de formas conocidas, su obra es abstracta.
La construye con objetos encontrados, viejos, pero
para ella nuevos, objetos gastados que tienen olores
muy particulares. Las señales que se quedan por el
tacto, los golpes y el uso, son códigos de una memoria
imperceptible pero poderosa, instantánea pero infinita,
como son los números a las matemáticas. Sin ella estos

EN l i SUMA DE CADA PEOUElilO
DATO CONCRETO SE DESBANDA
UNA PARYADA DE AYES SEDIEN•
TAS DE LIBERTAD.
objetos no hubieran llegado a Mayra. Las letras que en
su obra forman palabras se vuelven números, contenidos
en sí mismos pero unidos para formar significados
ambiguos, reflexivos e indefinibles. ¿A quién le importa
definir las cosas? En la suma de cada pequeño dato
concreto se desbanda una parvada de aves sedientas de
libertad
En las teorías musicales el silencio es el contenedor de
la pulsión sonora. Mayra Silva parece haber percibido el
vacío en un viaje de ida y vuelta. Se ha disuelto en trances
instantáneos en medio de un bosque. Mientras ella se
hacía nada se tornaba cada vez más y más corpórea,
corno los arbustos, el musgo, las hojas, los miles de años
que llevaron formarlas, ser esculpidas, tener forma.

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84

En los seres naturales la forma se manifiesta a
través del funcionamiento óptimo por el que fluye la
vida. Cuando la vida abandona a estas formas caen
precipitadamente contra el suelo, se endurecen, se van
resquebrajando hasta disolverse en polvo. Supongo
que se ha querido hacer la idea de que el artista es
capaz de acercarse a esta representación vital, a través
de los objetos que creaba, pero ¿qué pasa cuando
el artista llega al umbral en el que el vacío es quien
delimita la forma? Mayra Silva piensa todo el tiempo
en esto.

IN A DEIERT I DESCEND
¿Qué sonido tienen las letras? Un golpeteo las
esculpe. El golpe es fuerza y al mismo tiempo
es ruido. ¿Cómo suena cada letra? El golpe va
descubriendo una forma para cada una, una cavidad
conocida y universal. Se podrán deletrear y entonces
cada letra tendrá un sonido que le da sentido. Mayra
Silva ha descubierto el sonido que les da la forma.
El sonido: pequeños golpes secos, golpes
que rebotan contra un muro de concreto. Son
reiterativos, continuos. Se detienen cuando termina
una secuencia y luego comienzan de nuevo otra.
Cada secuencia de golpes es una letra.
La forma: pequeñas cavidades muy bien trazadas
que se repiten en momentos, generando una secuencia

85

de formas esculpidas sobre un plano vertical de yeso,
sostenido por una pared de concreto.
El vacío: entre la cavidad y el plano se forma una
hendidura que esculpe hacia dentro una dimensión
gráfica dibujada por la sombra que las paredes forman
como resultado del golpeteo inicial. Se llaman palabras.
El vacío les ha dado significado.
NOYOYAMARRil
En el proyecto No voy anarrar, Mayra Silva nos introduce
a otro trance cercano al arte relacional, transportándonos
a un misterioso viaje al interior de una casa vacía. De
nuevo jugando al País de las Maravillas, experimentamos
la paradoja del gato de Shrodinger. Desafiando nuestro
sentido común, Mayra nos propone un acertijo lógico
por medio de una travesía que parece sin sentido, pero
que nos habilita para encontrar en esa casa -y se torna
evidente, dada la ausencia de elementos cotidianos que
caracterizan a un hogar- tantos escenarios como la
imaginación colectiva o individual hicieran posible.
Aparte de la incertidumbre que el espectador
experimenta, durante el viaje guiado por la casa, se
producirán ideas sobre cuál será el hallazgo a encontrar.
Este juego mental, sin que Silva pretenda inducirlo,
nos acerca de nuevo a aspectos cuánticos, pero de una
forma emocional. Finalmente, el arribar a una casa de
los suburbios siempre será una analogía del sentido

�..

EN BUSOUEDA SIEMPRE DEL HA•
LLAICO, DEL NUEYO INICIO OUE

..

SURCE ESPONTANEAMENTE DE

l i MEMORIA, DE l i SABIDURÍA
ANCESTRAL OUE NO PRETENDE
NADA MÁS OUE EXPERIMENTAR
CÁLIDAMENTE AL SER.
que sobre el hogar construimos todos. No es, por tanto,
el razonamiento frío de la ciencia, es el cálido sentido
de lo ordinario, del tiempo que transcurre dentro de
contenedores en donde vaciarnos de alguna manera
nuestra existencia, en donde experimentamos la vida, y
esto finalmente es un gran logro del arte de Mayra Silva.

del espacio que ella habita, sin duda ligada a la poesía
sustituyendo ciertos formalismos que la caracterizan
por las formas de las cosas, y una evidente renuncia al
valor gastado de los discursos. En búsqueda siempre del
hallazgo, del nuevo inicio que surge espontáneamente
de la memoria, de la sabiduría ancestral que no pretende
nada más que experimentar cálidamente al ser. la
encuentro ligada al cine en la manera en como éste podría
ser el cauce de sus posibilidades narrativas y la manera en
que las cualidades animadas que proyecta a los objetos
podrían trascender hacia la cinemática.
Pero Mayra Silva en momentos sufre de la frustración
que genera la fractura creativa, la neurosis del creador y
su fuerza desencadenada que no encuentran vertiente, es
por eso que no se detiene y busca de nuevo comenzar para
unificar esas fuerzas, la destructiva y la creadora, en su
trabajo. Su exploración artística es sin duda inacabable

NO VOY A NARRAR
e NAYllA IILTA

Tengo ganas de quedanne en silencio.
No se puede no ser partícipe del mundo.
Dejar de escribir en el momento preciso, donde no cabe el reloj.

LA VOZ
El llamado perdido de la voz.
A ver hacia donde se mueve el desierto propio.

)

El desierto recorrido /
Yo encontré un camino.

NO VOY A NARRAR
querer ver, querer adivinar
querer decir,
querer estar donde las cosas se presentan prudentes,
entre lo demás, con cautela
ocasionando leves cambios en el tiempo.
Quise sostener con mi mano lo que no es posible distinguir en detalles.
renuncié a decir
Con una carrera ininterrumpida, sin detener el
impulso vital tal corno es, constante yfluido, Mayra Silva
ha hecho que su obra no posea forma definida, un medio
determinado o un significado único. Todo su trabajo
parece surgir de una misma planta bifurcándose a lo largo

de acuerdo con la fuerza que ella misma proyecta. Mayra
Silva lleva ya una amplia exploración del espacio, el vacío
y el silencio corno una renuncia consciente a los límites
que la pretendan coartar. •

86

�no narré las cosas. No autoricé mi voz en mi palabra escrita.
El tiempo detenido no ha estado presente.

No narrar se convierte en un incierto lugar de expedición

Conversación nocturna
de Edward Hopper-El extranjero
de Albert Camus*

pararse al frente y no narrar
ponerse de pie
hacer las cosas
permanecer en el lugar y no narrar

e ACMES YERLET
TRADUCCIÓN DE MICUEL

documentar la acción

COYARRUBIAS

hacer hincapié
crear el relato y no narrar
afectar el tiempo, cerrar el circulo y no narrar.

LA FRIALDAD Y EL YACÍO DEL UMIYERSO
BUROCRÁTICO

A

unque enmarca la ciudad de Estados
Unidos y no se sitúa en el mismo universo
que comprenden las obras literarias de
Albert Camus (1913~1960), la pintura de Edward
Hopper {1882~1967) expresa una visión del mundo
análogo: subraya la soledad del hombre en la
sociedad moderna. Los personajes de Hopper,
rigidos y sin expresión, son siluetas desencarnadas,
petrificadas en un escenario banal y cotidiano del
mundo moderno: calles de la ciudad, paisajes rurales,
estaciones de servicio, inmuebles desérticos, bares o
salas de teatro, oficinas anónimas. Como Meursault,
el personaje de Camus, parecen ajenos al mundo,
indiferentes a lo que los rodea, y ese sentimiento de
vacio tiene un alcance existencial y universal.

Lo básico de su carrera se ha desarrollado en
Nueva York, su ciudad natal, donde sus exposiciones
atrajeron a un gran público: el artista se ha interesado
en la vida cotidiana americana con escenas banales y
contemporáneas. La fealdad del espacio, subrayada
por la violencia de los colores, acentúa su apariencia
deshumanizada: los personajes solitarios parecen
inmovilizados en el tiempo y el espacio. Entre 1940
y 1950, Hopper pinta una serie de cuadros, Oficinas,
que tienen por tema la frialdad y el vado del universo
burocrático neoyorkino, donde las relaciones entre los
seres manifiestan una tensión psicológica extrema y
sin que haya comunicación entre ellos: Oficina de noche,
Oficina de una pequeña ciudad, Conference at night, que se
puede traducir como Reunión nocturna o Conferencia
vespertina. El pintor, por la ambigüedad del titulo
mismo, se niega a darle una interpretación o a sugerir
una anécdota.

* Camus, Albert (2012). L'Étrangcr, dossier par Mériam Korichi, lecture d'image par Agnes Verlet (Folio plus classiques 40). París: Éditions
Gallimard. (pp. 125-137).

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La escenografía de este cuadro es una oficina,
como lo muestran las cuatro largas mesas de trabajo
o conferencias que ocupan el espacio sobre el
que se encuentran dos grandes libros de registro,
encuadernados, pero negligentemente colocados en
un cierto desorden después de utilizarlos. La caseta
u oficina, a la izquierda, las columnas que jalonan el
vacío negro del pasillo o entrada, los muros de un azul
glacial acusan la frialdad de ese universo burocrático.
Como contrapunto de esos elementos precisos y
reconocibles, es extraño el título, ya que insiste en
la hora tardía, inadecuada para una conferencia o
reunión (¿de tres?) que podría prolongarse hasta la
noche. El misterio se acentúa por la luz pálida que
inunda la pieza, y que proviene de la ventana de la
derecha: claro de luna o luz de la ciudad, esa fuente
luminosa también ilumina el exterior de la ventana, se
derrama sobre los tres personajes, particularmente la
mujer, que la recibe en pleno rostro.

NINCÚN INDICIO SOBRE LA SITUACIÓN
OUE REÚNE A ESTOS TRES PERSONAJES
ENICMÁTICOS

Entre los tres personajes que parecen discutir, existe
una relación cuyo sentido se nos escapa, y Hopper no
propone interpretación alguna. El hombre sentado
de tres cuartos sobre la mesa de la derecha, está
vestido como burócrata, con corbata y chaleco, pero
sin chaqueta, las mangas de su camisa arremangadas,
en traje casual y una pose relajada, que corroboran
la impresión de un fin de jornada o de cansancio
vespertino. La concentración de la mirada y el gesto
con la mano derecha, tendida, abierta, sugieren que les
ofrece un punto de vista a los otros dos, o solicita su
opinión, sobre todo a la mujer quien, frente a él, mira
en su dirección, pero sin verle, ya que sus miradas
no se cruzan. La postura rígida de la mujer, su porte
de cabeza autoritaria se atenúan por la prominencia

90

convenciones sociales y de la jerarquía de valores. Así
del pecho y el corte del escote que suponen, sí no la
es cuando va a nadar con su novia después del entierro:
intención de seducir, al menos la certidumbre de
"Cuando estuvimos vestidos, parecía muy sorprendida
sus "ventajas" femeninas. Del tercer personaje, con
de verme con corbata negra y me preguntó sí estaba
abrigo citadíno y sombrero Fedora, no queda claro
de luto. Le dije que mamá había muerto. Como ella
sí es un visitante que acaba de llegar o un empleado
quería saber desde cuándo, le respondí: 'Desde ayer.'
a punto de salir. El pintor no ofrece ningún indicio
Ella retrocedió un paso, pero no hizo comentarios.
sobre la situación que reúne a esos tres personajes
Quería decirle que no fue mi culpa, aunque me detuve
enigmáticos, y no parece desear que el espectador
porque pensé que ya se lo había dicho a mi jefe. Eso no
pueda componer un sainete preciso ni imaginar una
significaba nada. De cualquier manera, uno siempre es
historia: en el universo de Hopper no pasa nada, y ese
un poco culpable."
vacio es lo inquietante.
Lo mismo ocurre en El extranjero, cuya intriga
es tenue, aunque los acontecimientos que vivió
LOS PERSONAJES SE SIENTEN COCIDOS
el personaje son graves: la muerte de su madre, el
EN FALTA Y ACUSADOS
asesinato de un hombre. El narrador que cuenta
Albert Camus leyó El proceso de Kafka, traducido al
estos hechos con un desapego inconcebible, parece
francés
en 1933, y los personajes de su teatro (Calígu.la,
"extraño" a lo que le sucede. El relato contado en
El malentendido, Los justos), así como los de sus novelas
primera persona del antepresente subraya el vacío
(La peste o La caída), se encuentran frecuentemente en
emocional de un héroe que aparece ajeno a él mismo
situaciones en las que deben explicarse y dar cuenta de
y que cruza por los acontecimientos de su vida,
sus actos. Aquí el personaje de Meursault, al inicio del
tanto los más graves como los más anodinos, con
final del libro, es cuestionado
igual indiferencia. Tal es
por diversas instancias
la conclusión a la que llega
sociales que se presentan
después del funeral de su
LOS PERSONAJES DE NO■
como jueces. Citado para
madre: "Pensé que era un
PPER,
COMO
LOS
DE
CA•
responder de su conducta y
domingo menos, que mamá
de un crimen que él atribuye
estaba ahora enterrada, que
MUS Y LOS DE lifli EYO■
al azar y al destino, asiste
iba a volver a mí trabajo
LUCIOMAM
EN
LOS
UNIYER•
como extranjero a su proceso
y que, en definitiva, nada
había cambiado." Como los
SOS DESNUMAMlliDOS E sin comprender lo que está en
juego. Su condena a muerte
neoyorkínos del cuadro de
IMPLACABLES DE LA BU■
es la consecuencia de una
Hopper, Meursault es un
ROCliCIA, DE LA ADMI•
condición absurda, y uno no
empleado común de oficina, y
sabe verdaderamente, en esta
sí bien su oficina se encuentra
NISTliCIÓN JUDICIAL, DE
desviación del sentido y esta
en Argel y con vista al mar, su
LA
CIUDAD
MODERNA.
perversión del lenguaje, si él
universo es igualmente vacío
está acusado de haber matado
y su vida monótona. Sus
a un hombre o de no haber
relaciones con sus colegas
llorado en el entierro de su madre, como le señala su
de trabajo y su patrón están marcadas por la misma
abogado al fiscal. Los personajes de Hopper, como los
indiferencia y la misma ausencia de comunicación que
de Camus y los de Kafka evolucionan en los universos
en Hopper. El burócrata del cuadro, mano tendida y
deshumanizados e implacables de la burocracia, de la
rostro inexpresivo, nos recuerda a Meursault en las
administración judicial, de la ciudad moderna. Hagan
escenas donde se esfuerza justificándose o arguyendo
lo que hagan para tratar de probar su inocencia, se
su no culpabilidad. Frente al director del asilo, frente
sienten cogidos en falta y acusados hasta el punto de
a su patrón o de María, él expresa sentimientos de
considerarse culpables de su misma existencia.
culpa al manifestar una total incomprensión de las

91

�Periodista de vanguardia, Camus fue marcado
por la novela y el cine americano de los años treinta.
Hopper mismo, aficionado al cine, le da a sus cuadros
la atmósfera turbia e inquietante de los films negros.
A la inversa, el universo de su pintura ha inspirado a
cineastas como Alfred Hitchcock, Wim Wenders o
David Lynch. Como si tuviera una cámara fotográfica,
entra al interior de las viviendas, construye sus cuadros
a la manera de un director de escena, estudia los
ángulos, los encuadres, los juegos de luz. A través de
la presencia de la ventana que marca el límite indeciso
entre el exterior y el interior, coloca al espectador en
posición de voyeur y le hace penetrar en la intimidad
de un universo supuestamente cerrado, como delante
de esta conferencia la advertimos en una oficina de
puertas cerradas y a deshoras de la noche. El cuadro es
atravesado en diagonal por una iluminación natural o
artificial que proviene del exterior y borra los límites
entre el afuera y el adentro, pero también entre el día
y la noche. Los personajes están inmovilizados en la
instantaneidad de un plano fijo y de un flash luminoso.
Procedimientos análogos se encuentran en la novela
de Albert Camus quien, por el efecto del antepresente y
del monólogo interior, fija a su héroe sin tiempo anterior
ni ulterior, en una sucesión de instantes discontinuos.
Esta discontinuidad acentúa el aislamiento del personaje
en un universo mental donde los hechos se presentan
sin relación lógica, en el presente de su sucesión. Sea en
la ciudad, en libertad o recluido en prisión, Meursault
no tiene la sensación del tiempo, sino algo asi como un
perpetuo presente. Así lo dijo desde el principio: "Hoy
ha muerto mamá. O quizás ayer, no lo sé." Es en la celda
donde toma conciencia de esta confusión de días, tan
distendidos que terminan por "desbordar los unos a los
otros": "Cuando un día el guardia me dijo que estuve alli
durante cinco meses, le crei, pero no lo entiendo. Para mi
siempre fue el mismo día continuándose en mi celda y la
misma tarea en que me empeñé."

IMDftlllMIMACIÓM IMTRI IL IMTIRIOR Y
ILDTIRIOR
Esta confusión temporal se acompaña de una
confusión espacial que, como en Hopper, está
amplificada por la ausencia de limites entre el interior
y el exterior. El espacio, en el cuadro de Hopper, está

l i OFICINA OUE PODRÍA SER UM
LUCAR CERRADO SE EMCUEM•
TRA SIM LÍMITES, ABIERTO DE
UM liDO SOBRE UMA OSCURI•
DAD IMOUIETAMTE, DEL OTRO
SOBRE UMA MOCHE PÁLIDA TO•
TALMENTE MISTERIOSA.
claramente dividido por la vertical de los muros, la
horizontalidad de la sombra proyectada sobre las
mesas y la perspectiva diagonal abierta por ellas,
pero nosotros hemos visto que la luz atraviesa el
volumen, de parte en parte: la ventana a la derecha
hace presente el mundo exterior, lo mismo que lo
opuesto a las columnas y la caseta de madera abren
la oficina hacia una exterioridad indeterminada, que
puede ser un pasillo, una antesala, o también pudiera
ser la noche de la calle. La oficina que podrta ser un
lugar cerrado se encuentra sin límites, abierto de un
lado sobre una oscuridad inquietante, del otro sobre
una noche pálida totalmente misteriosa. En La peste
de Camus, la ciudad misma será semejante a un lugar
cerrado del que es dificil escaparse, mientras al mismo
tiempo permite la amenaza exterior.
Ciertos pasajes de El extranjero insisten en una
indeterminación entre lo que estaría afuera y lo que
estaría adentro. Los lugares cerrados son numerosos,
el asilo, el apartamento, la oficina, la prisión, la sala
de audiencias; pero el exterior que corresponde a la
ciudad, a la playa, al mar, deviene al momento del
asesinato un espacio de clausura, de reclusión, "como
si todo se hubiera cerrado alrededor de nosotros".
Por el contrario, cuando el narrador entra en la sala
de audiencias, se siente amenazado por el exterior,
observado por caras anónimas e indistintas, como
si viajara en el transporte público. Esta confusión
entre la ciudad y la prisión aparece con frecuencia
en la novela: "La sala estaba a reventar. A pesar de
las persianas, el sol se filtró en el lugar y el aire ya
era sofocante. Se mantenian las ventanas cerradas.
Me senté y los gendarmes me flanquearon. Es en ese
momento cuando percibo una fila de rostros delante de
mi. Todos me miraban: entendí que eran los miembros

los personajes en una atmósfera inquietante. Pero ese
aislamiento tiene una función de dramatización y de
deshumanización para el pintor que afirmaba: "Todo
lo que es humano me es ajeno. Todo lo que yo quiero
es pintar la luz sobre el ángulo de un muro, de un
tejado." Al centro del cuadro, los tres personajes son,
LA YIOLIMCI.A. YIIMI DI LA L■I MISMA
por así decirlo, delineados por la diagonal luminosa
Pero en el universo de Hopper, como en el de Camus,
que plasma sus siluetas sobre el muro azul. Si dos
la violencia viene de la luz misma. El clima y el paisaje
de los personajes están de cara a la luz y al exterior,
mediterráneo que el escritor exaltaba con lirismo
por su parte al hombre sentado se le ve en sentido
en Bodas (1939) están captados dolorosamente en
contrario, vuelto hacia el interior de la oficina ' la
el mundo de El extranjero: el mar, el sol y la muerte
mirada en la sombra, ensimismado en sí mismo y
están en parte unidos. Lejos de ser benéfico, el sol
no hacia su entorno, en la actitud reflexiva que hace
tiene un carácter violento e implacable. La única
decir al personaje de Camus durante su proceso:
explicación que Meursault puede ofrecer en su
"Tengo la bizarra impresión de ser observado por mí
defensa es que "era a causa del sol", y su relato está
mismo."
puntuado de observaciones sobre el brillo del cielo
El vacío del universo de Hopper se hace sensible
y el "sol insoportable", "inhumano", cuya intensidad
por paneles de color que cruza esta débil luz: el azul
culmina cuando él está en la playa con Raymond a
de los muros, vigas y techo, particularmente frio, que
la búsqueda del árabe, "bajo la lluvia cegadora que
contrasta con el ocre amarillo de las mesas. Esta luz
caía del cielo, [...] quedamos paralizados bajo el sol".
desvaída, que traspasa el espacio, absorbe el color del
Sea cual sea su origen, natural o artificial, la pálida
muro que se vuelve casi blanco, endurece los rasgos de
luz que atraviesa el cuadro de
los rostros y las formas de los cuerpos,
Hopper concentra una misma EM NOPPER l i l MU• acentúa los contrastes entre lo luminoso
violencia, y contrasta con el
y lo oscuro y estructura el espacio de un
momento del día indicado IEREI SOM SERES sistema complejo de sombras relevantes.
por el título (at night). Deja MISTERIOSOS: A l i La sombra de los marcos de la ventana
en una oscuridad un tanto
descansa sobre las mesas, pero también
más densa partes enteras del YEZ SEDUCTORAS Y transversalmente sobre el muro azul y
espacio, en los costados, pero PELICROSAS.
sobre el muslo izquierdo del hombre
igualmente el sol, en primer
sentado, cuyo brazo marca la mesa con
plano, cuyo negro absorbe los
su sombra. Su cuello inclinado hacia
pies calzados de negro y una parte del cuerpo de los
atrás parece ligado, fijado a esta sombra ligera que
personajes vestidos de negro. Este efecto de contraste
lo prolonga o lo lanza hacia atrás, mientras que los
acentúa la apariencia desencarnada de esos personajes
rasgos de su rostro sin expresión, los ojos, la boca,
que parecen siluetas recortadas, sobre todo el hombre
desaparecen en la oscuridad. La sombra de la mujer
del sombrero. El cuerpo de la mujer y su piel rosada,
es paralela a la de la ventana, y las cuatro mesas, de
por el contrario, son puestos en evidencia por el
alturas levemente desiguales, están separadas por una
vestido negro que descubre sus piernas, sus manos,
zona sombría; los libros de registro encuadernados,
su escote, su rostro, sus cabellos rubios recogidos
próximos a la franja roja, se encuentran también
en un moño ajustado. En Hopper las mujeres son
parcialmente en la sombra. Este conjunto de sombras
seres misteriosos: a la vez seductoras y peligrosas.
divide el espacio, más allá del simple contraste entre
El hombre sentado está a contraluz: la luz ilumina
lo claro y lo oscuro, y organiza una red de líneas de
fuerza con las de la luz y la perspectiva, que tiene la
su cráneo, sus dos antebrazos y su mano derecha
función de producir efectos de desplazamiento, de
abierta que, como su nuca, parece recibir un rayo. La
desestructuración.
luz construye el espacio, esculpe las formas, aísla a

del jurado. Pero no puedo decir qué distinguía a unos
de otros. No tuve sino una impresión: estaba frente a
una banca de tranvía y todos esos viajeros anónimos
escudriñaban al recién llegado para captar el ridículo."

93
92

�nota aquí una imagen análoga a la del cuadro, a la raya
de sombra que atraviesa la luz del muro y alcanza la
M•MDOA■S••Do
nuca del personaje sedente, que se encuentra como
estigmatizado: "Yo no sentía más que los discos del
Los contrastes entre los colores, y los juegos entre
sol sobre mi frente e, indistintamente, la espada
la sombra y la luz tienen igualmente un gran papel
brillante brotada del cuchillo delante de mí. Esta
en la novela de Camus. Los personajes están con
espada ardiente punzaba mis pestañas y abrió mis ojos
frecuencia caracterizados por dos colores; así la
adoloridos. Fue entonces cuando todo se tambaleó.
enfermera en blanco con su pañuelo de color vivo, o
El mar arrojó un soplo
María, en vestido rojo y
ardiente. Me pareció que
blanco, Monsieur Pérez en
traje negro y cuello blanco.
EN NUEYA YORK O EN ARCEL, el cielo se abría en toda su
extensión para hacer llover
El paisaje igualmente, la
EN UNIYERSOS SOCIOL6CI• fuego."
tierra quemada y verde, o
En Nueva York o
COI Y ESTÉTICOS MUY DIFE•
color de sangre; el cielo,
en
Argel, en universos
azul y blanco. Pero lo que
RENTES, LA PINTURA DE sociológicos y estéticos
domina en la novela, sobre
NOPPER Y LA NOYELA DE muy diferentes, la pintura
todo en la primera parte,
de Hopper y la novela
es la luz cegadora, efecto
CAMUS
de Camus expresan
de un sol calificado de
finalmente una realidad
MENTE
UNA
REALIDAD
MUY
inhumano, como ya se vio.
La luz blanca es también la
CERCANA, LA SOLEDAD DE muy cercana, la soledad
de los hombres en un
del hospital cuyos muros
LOSNOMBRESEMUNMUNDO mundo absurdo. Esta
blanqueados con cal, el
sensación de vacío Hopper
ABSURDO.
techo coronado por un
la vuelve sensible merced
vidrio, tienen una "pureza
a la inmovilización de
hiriente"; la mañana del
sus personajes desencarnados, entre fragmentos de
entierro, "la radiante blancura" del cha, "el cegamiento
muros transgredidos con aperturas. Ese es el silencio
de la luz" ponen en evidencia, como en Hopper, la
equivalente en Elextranjero, el silencio de ese personaje
impresión de vado emocional que emana del relato.
que constata, mira, escucha, dice aunque no habla. Al
El juego de la sombra y de la luz se invierten en la
parloteo, a las preguntas, a los discursos de los demás,
segunda parte, donde la sombra domina, y donde
Meursault responde con su silencio o con balbuceos
la luz, añorada, pasa a través de los barrotes: "Veo
azarosos que confirman su indiferencia. Asi de
el cielo y nada más." La caída de la noche trajo de
inmediato, tras anunciársele la muerte de su madre, le
vuelta "el olor y el color de la tarde de verano", y un
pone punto final a una interrogación: "Dije 'si' por no
tranquilo "desvanecimiento de los colores", porque
tener más que decir." Y al final, mientras le anuncian
la tarde, sobre todo la última, es "como una tregua
su sentencia de muerte y el presidente de la corte le
melancólica". Todo habia estado bien "a causa del
pregunta si no tiene nada que añadir, responde con la
sol", como lo balbuceó Meursault en su defensa:
misma indiferencia: "Dije: 'No.' Fue entonces que me
el sol de mediodía en su verticalidad representa
llevaron."
efectivamente una amenaza para el personaje, que lo
Ante una distancia de si mismo, ante ese vacío
evoca en términos guerreros, hablando de la "espada
afectivo y emocional, un semejante malestar embarga
de luz brotada de la arena", hasta el momento decisivo
al espectador del cuadro de Hopper y al lector de la
cuando "la luz derramada sobre el acero era como
novela de Camus, quien se siente apabullado por su
una larga hoja reluciente que me hería en la frente".
proximidad con esos personajes de una "inquietante
Mismas líneas transversales que en Hopper rompen
extranjería". •
el espacio y lo fragmentan hasta el estallamiento. Se

LA SOLIDAD DI LOS NOMBRES IM • M

94

-

�e

arlos Fuentes me marcó, primero,
con su novela La región más

transparente. Era imposible para

un lector juvenil no sucumbir ante aquel
despliegue de ambición y talento puestos
al servicio de la recreación literaria de la
ciudad más grande del planeta, con un
elenco amplísimo que abarcaba todas las
clases sociales. Lo que leí después, desde

Aura hasta La voluntad y 1a fortuna, vino a
confirmar, en mí experiencia de lector
devoto y ya curtido, la vocación titánica de
Fuentes de novelar el México que pisaba
junto a todos sus pasados. A excepción
de algunas novelas de los últimos años
que desconozco, casi todos sus libros los
he leído un mínimo de dos veces, y ello se
ha debido a la fascinación por una prosatorrente, barroca, que se fue transformando
para mejor desde Los días enmascarados.
/////////////////////

Al contrario de lo que dice esta cita memorable de El
naranjo, olos círculos del tiempo: "La imaginación insatisfecha
es peligrosa y terrible. Conduce directamente al mal.
Sólo dañamos a los demás cuando somos incapaces de
imaginarlos", Fuentes tuvo la sensibilidad y el genio para
pensarnos a todos. Aún más: creo ahora que es la frase que
mejor resume el cometido que se impuso Carlos a lo largo
de casi sesenta años de una producción sostenida, pues
remite a esa forma de mal, aventuro, que cancela cualquier
propósito de generosidad y empatía para meternos, así sea
por un instante, en la piel del otro a fin de entender sus
razones, aunque no las tengamos que suscribir.
De hecho, otra de las temeridades heroicas que abrazó
y enarboló Fuentes, a manera de divisa, de arte poética
que se elevó a ética personal y literaria, fue aquella que
expresó en alguno de los ensayos de Valiente mundo nuevo,

que era más o menos así: desearlo todo, imaginarlo
todo, a condición de escribirlo todo y ello -abundo yo
ahora- sin pausas, sin tiquismiquis, sin miramientos
políticamente correctos, para poder mirarlo todo con esa
avidez y hambre de aprehender lo más posible esa realidad
sobre la que siempre supo Fuentes que es múltiple y
simultánea, y por tanto inasible y acaso ilusoria.
Su literatura, en respuesta a esta condición inescapable
a la que estamos sometidos los seres humanos, fue y es lo
menos parecido a ese mundo engañoso, hecho de burlas
y veras que habitamos, y que aquel se propuso examinar
y descifrar echando mano del idioma, de la lengua de
Castilla, para con ella confrontar a la carne, al demonio
y al mundo, los perennes enemigos del alma según la
doctrina católica, y que Fuentes asumió más bien como
la sustancia de la que están hechos mujeres y hombres,

96

en la que medran y se regodean, sueñan y mueren, hasta
el fin de los tiempos. No por nada Fuentes aceptó para
si y su ejercicio literario acoger tanto una vigorosa visión
realista como también una fantástica o sobrenatural, tal
vez haciendo eco a su narrador de advocación, Honoré de
Balzac, comprometido con las dos dimensiones, de manera
que en su obra pueden coexistir Las ilusiones perdidas lo
mismo que Lapieldezapa.
Incapaz de encasillarse o permanecer en un solo
registro, nuestro primer narrador pasará entonces de
la novela de tesis, casi en la misma dirección en que la
procuró Aldous Huxley, presentándola caleidoscópica
y mural en La región más transparente, construida con un
abanico de técnicas vertiginosas para presentarnos
la escena alernanista pronta a desaparecer, esa alegre
y larga farra que se organizó sobre las cenizas de la

97

revolución envilecida por sus propios artífices; al
brillante y lúcido réquiem sobre el corrupto periodo
que devino el panteón revolucionario una vez que se
institucionalizó, en La muerte de Artemio Cruz, la galopante
agonía del viejo general que se traiciona magníficamente
a sí mismo y al ideario que lo llevó convencido antaño
a la lucha armada, a cambio de emerger como uno de
los nuevos ricos del nuevo país que parecía y creía
ser México desde la gestión presidencial de lázaro
Cárdenas hasta la de Adolfo lópez Mateas; y de allí al
microcosmos de sombras y ambigüedad que crea en
Aura, una hermosa historia de amor y horror, de brujería
y rencarnación, en la que se formula un terna muy caro a
Fuentes, el de la persistencia de la identidad y su taimada
conversión en diversos )os" tributarios, por encima y al
margen del tiempo, que resurgirá con sus variantes en
libros que van de Cumpleaños a Instinto de lnez., pasando
por Una familia lejana; y de allí a esa obra capital que
es Terra nostra, examen de los mitos y arquetipos de la
cultura española para sopesar la relación entre el viejo y
el nuevo continente; y de allí a Cristóbal Nonato, la versión
zumbona de un México desmembrado y reordenado en
entidades dúplices, bajo el gobierno de una oposición
beata que preside el máximo poder, en el entorno lúdico,
posapocalíptico de nuestro país en caos; y de allí a La
voluntady lafortuna, una vuelta a los temas de juventud, al
México picaresco que vivió el autor en su adolescencia,
contrapuesto al actual, tutelado por consorcios y casi
arrebatado por el poder del narcotráfico. Y de allí a
tantos y tantos libros más de los que es imposible hablar
en detalle en esta breve participación.
Sería en uno de los primeros que traje a mención, La
muerte de Artemio Cruz. donde a sus lectores, yo uno entre
ellos, se nos rnanifestó de todo lo que podía ser capaz
alguien con las dotes demiúrgicas de Carlos Fuentes,
logrando que el lenguaje que fluia en esta novela
-así como en las que vendrían después, tanto como
en su cuentística impecable- nos pareciera luminoso
y afilado y al mismo tiempo ríspido y doliente, como
recién acuñado para nuestros oidos, transformado y
enriquecido por una voluntad, que sólo podía llamar
voraz, de imaginarlo todo acerca del mexicano y
del indoafroiberoarnericano, corno propuso llamar
al latinoamericano a secas de hoy en día, sí, con la
condición de escribirlo todo, sin escatimar recursos,
tirándose siempre a fondo en la empresa.

�caudal de historia como lo estableció Fuentes !=On sus
Es natural también que muchos decidiéramos
propios suelo y tiempo mexicanos, acometiendo él, y aun
acogernos a este monumental surtidor de historias
logrando, esa difícil tentativa que es la de convertirse en
y personajes que es Carlos Fuentes, creciendo con él
el espíritu de la época. Por ello habría de erigirse también
mientras recorríamos la obra ya publicada y la que se
en el lúcido cuestionador de la clase política acerca
incorporaría a su proyecto total de La edad del tiempo: esa
del modo en que se administra y rige un país, y luego
suerte de nación literaria, de república de anchos confines
ese país, el nuestro y muchas veces los que integran
y numerosas capas de tiempo superpuestas sobre el mismo
el continente, en el contexto de lo que siglo y medio
espacio, hecha sólo para habitar por Fuentes, tal como el
atrás se denominaba "el concierto de las naciones",
condado de Yoknapatawpha tuvo por único dueño y
en la búsqueda de un mundo mejor para todos. No
propietario a William Faulkner.
olvido cómo gracias a su amplia visión llamó en su
Pese a la fascinación que ha ejercido en varias
momento, allá por 1993 en su
generaciones el autor de la
libro de ensayos Geografía de
poderosa Cambio de piel o la FUENTES MOS RECUERDA
la novda, a la necesidad de la
inubicable Zona sagrada o la mal ~sf OUE LA LITERATURA ~Mo
tolerancia en un mundo con
comprendida y peor juzgada
S IUCUETE", USANDO LA propensión a encerrarse en
Diana o la cazadora solitaria, para
tribus y desconocer al otro,
nadie es un secreto que no es EXPRESIÓN DEL NABLA MI•
es decir, enfrentado al dilema
sencillo leer a Carlos Fuentes. CARACÜENSE OUE RESCATA
y el riesgo que se abre entre la
De hecho, no tendría por qué
serlo. La necesaria dificultad SERCIO RAMÍREZ, AMICO opción de mirar hacia dentro
de sí para encerrarse en una
de sus mejores obras, las más CERCANO DE FUEMTES
parcela territorial que se
ambiciosas, se explica con esta
dcfcnderá como un sitiado, o
frase que él mismo escribiera
la de disokerse sin más en la globalidad.
sobre el españolJuan Goytisolo: ":Jentificar literatura con
Por haberlo comprendido muy bien desde joven,
ligereza y di\'ersión en nombre de la accesibilidad popular,
en Diana o la cazadora solitaria revelaría: ''Todo escritor
es hacerle un flaco servicio a la creación y a la democracia.
nace con el tiempo contado. Desde el momento en
Ala larga, dañar a aquélla es socavar a ésta".
que se sienta a escribir, inicia una lucha contra la
Fuentes nos recuerda así que la literatura "no es
muerte". Así encaró él su tarea ingente, única en
juguete", usando la expresión del habla nicaragüense
México, aprovechando su residencia en la Tierra como
que rescata Sergio Ramirez, amigo cercano de Fuentes,
si no hubiese mañana, para escribirlo todo y ganarle la
por cierto, en su formidable novela Castigo divino. No es
partida al olvido y a la desmemoria colectivos.También
juguete, en efecto, no es cosa de mero juego, para tomar
habría de llegar a esta sosegada reflexión en La voluntad
a la ligera, aunque a ratos lo parezca o asuma apariencia
y la fortuna: "Cada hombre es sólo la espuma de una ola
lúdica para servir a los propósitos de uno u otro autor. Es,
mientras vive, la grandeza es un accidente que la muerte
y ha sido, una actividad para tomarse muy en serio, incluso
no perdona porque ella es más grande que todo". Acaso
una actitud vital rn el caso de creadores de la magnitud
la muerte no le perdonó su grandeza y se lo llevó lejos
de Fuentes, quien a escritores y lectores nos ha dejado
porque ya era la hora, pero esa irrepetible espuma que
un legado enorme, pero también la responsabilidad de
fue
Carlos Fuentes en vida no se ha disipado ni, creo,
continuar urdiendo nuevas zonas narrativas teniendo
se disipará en muy largo rato. De lo que estoy cierto
como único re:;paldo para hacerlo con éxito, es decir, con
es que resolvió, al fin, la paradoja de la muerte, que
decoro yperdurabilidad, la calidad de nuestra imaginación,
entraña desear el pasado y recordar el futuro, y que
a la que nos habría de encomendar Carlos en alguna de sus
allá donde esté ahora continúa tejiendo espléndidas
numerosas entrevistas.
conversaciones consigo mismo, como lo fueron todas y
No hay más herramienta que ésa, no hay otras ni
cada una de sus no\'elas, para seguirse entendiendo con
mejores armas para establecer un compromiso con
el tiempo, su cantera y su némesis.
el tiempo que vivimos, con la tierra que hollamos y su

98

"'
••

/
.

n'

►~

�RAMCEL FRÍAS

e Armas y Letras

1número especial que como
edición conmemorativa del
centenario del natalicio
de Raúl Rangel Frías (19131993) publicó en marzo de 2013
la revista Armas y Letras merece
comentario, porque es uno que
reúne una serie de materiales
de dificil localización, más
otros nuevos, y que son textos e
imágenes que permiten dar una
idea exacta del maestro, escritor,
orador, promotor cultural y
eminente universitario que fue
Raúl Rangel Frías.
Desde el formato y el uso de
las tintas, aparecen originalidad y
buen gusto editorial. La portada
es un clásico dibujo de Rangel
Frías hecho por su amigo Alfonso
Reyes Aurrecoechea, en tanto que
la última lámina es una viñeta
realizada por el pintor Jorge
Rangel Guerra. Como primer texto
está el de Miguel Covarrubias,
titulado: "El universitario de
acero y miel". Covarrubias
califica al maestro como "un
hombre providencial, nacido
hace exactamente cien años".
Señala cómo él supo entender
que la institución universitaria
tenia por misión proveer a sus
estudiantes de un sentido de la
vida, por qué "nuestros maestros
son los jóvenes", el sentido de la
protesta de 1933 (al lado de sus
inseparables amigos Juan Manuel

T(T■LOI Armas y Letras. Revista

dt: literatura, arte y cultura de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León. Edición conmcmoratiYa
por el centenario de Raúl
Rangel Frías.
AIITORll1 \ ' arios
IDITAI UANL
Ai01 2013

Elizondo y José Alvarado), la lucha
socialista-capitalista y la propuesta
universitaria de "la inteligencia
insobornable y la emoción teñida
de belleza".
Celso Garza Guajardo es el
autor de "El trecho andado",
conversaciones con Raúl Rangel
Frias. Allí, entrevistado y
entrevistador dan muestra de su
cultura. Garza Guajardo intenta
conocer cuál era el pensamiento
de los jóvenes universitarios
mexicanos después de la
Revolución, cómo influyeron éstos
en la política, cuándo ingresó
Rangel Frías como maestro a la
Universidad de Nuevo León y
qué participación tuvo Alfonso
Reyes en la misma. Por su parte,
Rangel Frias responde que era
un movimiento americanista de

100

ideales, que de alguna manera
la Federación de Estudiantes de
Nuevo León fue la concreción de
ese ideal, que él se incorporó a las
Escuelas de Derecho y Nocturna
de Bachilleres, y que el "Voto por
la Universidad del Norte" es el
compromiso de Reyes por la UNL.
José María Infante escribe
"La Universidad de Raúl Rangel
Frias". Es un texto que, tomando
como referencia lo escrito por
J acques LeGoff, pone a Rangel
Frías como el precursor de un
modelo universitario basado
en el estudiante, que da valor
a la investigación, demanda el
necesario apoyo del Estado a la
universidad pública y postula
por qué la Universidad "debe
estar siempre en contacto con los
problemas sociales".

De Alfonso Rangel Guerra
viene otra conversación con
Rangel Frías. Alli, el autor de
Gerónimo Treviño narra quiénes
fueron sus maestros, advierte la
presencia de la clase media en
el movimiento del 68, define el
estilo de Alfonso Reyes, habla de
la Capilla Alfonsina, menciona
la necesidad de reproducir las
revistas literarias de Monterrey
y apunta sus preferencias por
la cocina norestense. Y Mónica
Rangel Hinojosa, en "A 100 años
del natalicio de mi padre" liga el
contenido de El Reyno, que es la vida
de la ciudad, con la propia vida de
su padre y de ella misma.
A lo largo del citado número,
aparecen fragmentos de textos
sobre Rangel Frías que se deben
a Israel Cavazos, Arturo Cantú,
Altaír Tejeda, Silvia Mijares,
Alfredo Gracia Vicente, Horado
Salazar Ortiz, José Javier Villarreal,
Alejandra Rangel, Alfonso Reyes
Aurrecoechea, Carmen Alardín,
José Roberto Mendirichaga,
Alfonso Rangel Guerra, Miguel
Covarrubias, Hugo Padilla y Juan
Manuel Elizondo, compilación
realizada por Humberto Salazar.
En Fotografías, se integran gráficas
de su etapa estudiantil, de su título
de abogado, del día de su boda
con doña Elenita, de su etapa de
gobernador, de su familia y de su
participación en diversos actos
culturales. Yen la sección de Cartas,
a Octavio Paz llama la atención el
vanguardismo de Rangel Frías en
torno a la juventud universitaria;
Jaime T arres Bodet agradece el
texto de Evocación de Alfonso Reyes;
Agustín Yáñez presagia que "El
Reyno alcanzará rango de obra
maestra en la narrativa mexicana";
y José Alvarado recuerda mutuos

maestros, amigos y autores,
felicitando a Rangel por su gestión
gubernamental, donde los errores
"son mínimos en relación con tus
aciertos [...]".
Del propio Rangel Frías, están
sus escritos y discursos "La
Universidad" ePor eso querernos
una Universidad que responda
a nuestras exigencias"), "Armas
y Letras" ("La intención de este
nombre de Armas y Letras responde
a ese compendio de zozobras,
interrogaciones y dudas apostadas
corno sobras en el pórtico del
presente"), "Teoría de Monterrey"
("Al llegar nuestro turno es de
rigor prender más puro y más
alto el fuego espiritual que edifica
la ciudad siempre inconclusa
-la del cuerpo y la del espíritu"),
"Palabras finales de un rector" ("Mi
joven y eterna Universidad[...]" y
"Águeda o de la pintura" ("Águeda
[Lozano] vive en Monterrey y hace
pintura por liberar, expresar y
consagrar un arte en cierta manera
representativo, que actúa con
espíritu personal: mundo cerrado
de ella misma y su proyecto de
pintura").
Los libros de Rangel Frías tienen
fuerte presencia en la edición
conmemorativa. Aparecen las
portadas de los mismos, de 1953 a
2006, 23 en total. En estas páginas
bibliográficas aparecen los textos
de Alfonso Rangel Guerra ("El
Reyno está concebido como un libro
de ficción que se alimenta de la
vida real, vivida por el propio autor
y narrada en forma novelada"); el
prólogo a Kato de Paulette Patout,
en una traducción de Miguel
Covarrubias ("Mediante un arte
depurado, el narrador ha adoptado
un ritmo lento que no revela sino
poco a poco, y sabiamente, las

101

circunstancias, el pasado de los
personajes, e igual el entorno"); los
Escritos de Rangel Frías publicados
en 1994 por La Biblioteca de Nuevo
León, en una selección, prólogo y
notas de Humberto Salazar, con
una semblanza de Samuel Flores
Longoria sobre el autor, llevan un
texto de José Luis Martínez que da
cuenta del ensayista, el historiador,
el orador y el narrador ("Raúl
Rangel Frías fue un educador
y un constructor doblado de
hombre de pluma. A aquél se le
debe el agua potable y la Ciudad
Universitaria [...]. Al segundo
debernos las palabras que fueron
el motor de su acción y el registro
de sus afectos y sus sueños"). Y a
la pluma de Minerva Margarita
Villarreal se debe una reseña a Kato
y otros relatos, libro que contiene
los relatos de "Kato" ("La tragedia
emerge de la cotidianidad y en ella
se condensa"), "Los verdines" ("nos
devuelve una imagen de Monterrey
en un día único e inolvidable:
cuando nevó") y "Ana María" ("es
un relato apegado al discurso
psicoanalitico desde cualquiera de
sus componentes"), más el texto
"Un rostro" ("el ser angelado,
el escurridizo poeta que había
atravesado la ciudad era el rostro
del Señor").
Finalmente, habría que
reconocer que, sin los textos
reunidos de y sobre Raúl
Rangel Frías que realizó Miguel
Covarrubias con el apoyo deJessica
Nieto, esta edición no hubiera
tenido la categoría y calidad con la
que luce, lo que sin duda convierte
a la edición de 67 páginas en un
número de homenaje al humanista
Rangel Frías.

José Roberto Mendirichaga

�MÁS ALLÁ DEL

-:'\1incrva Margarita Villarre.11

Tálamo

TÍTULO: Tálamo
AUTORA.: }vlinerva
Margarita Víllarreal

•'-•=

~(;iHipetión

álamo es un libro de
poemas de amor explicito,
de recién casados, una
alegoría del lecho conyugal.
Concebido como fragmentos
de un
discurso
amoroso,
transita los recodos del deseo e,
inseparablemente, también los de
la muerte. La ausencia de puntos
y comas, junto con la disposición
mallarmeana de la página, nos
predispone a una lectura conónua,
a un fluir que en apariencia no
posee principio o final, pudiendo
ser interrumpido o retomado
en cualquier momento. Sólo el
amor marca sus pautas: "Cautiva
/ De madrugada / vuelves a ser
/ pasto / Pasto fresco / para ser
/ comido" (p. 25), o como en
"Atravesé los campos / la noche
que avanza" (p. 26), donde la
búsqueda amorosa se efectúa en
el interior del ser, en la pulsión de

T

2013
EDffA: UA.'IT.-Hiperión.

la "sangre". lnsónto primordial,
la dialéctica Eros/fánatos ("Me
dio cáncer tuve cáncer y estuve
tocada por la muerte", p. 40), tanto
desde la atracción como desde la
repulsión, se presenta consciente
de su impureza, de la mezcla que
se desata en el torbellino de las
pasiones: "La casa que construiste
fue arrasada / Vi cómo sucedió /
cómo se desprendían paredes y
ladrillos [...] Esta casa soy yo" (p.
37). La imagen o simbolo de la casa
tiene una continuación en la piedra,
como continuación de la base sólida
que todo sentimiento necesita, pero
también como correlato del propio
lecho: "En esta piedra yo te espero /
en el estómago en el regazo de esta
piedra / junto al rio cuyas aguas
dejaron cicatriz [...] Excepto tú
todo pasa / y todos pasan por aquí"
(p. 24).
8 tono sostenido, retomando de

102

manera muy personal la tradición
epitalámica, de Tálamo produce
una sensación simbólica -que no
simbolista- y sensual muy rttmica,
llevada por la música interior de ese
largo poema que es todo el libro,
alternando composiciones largas
y cortas, ejerciendo estas como
contrapunto. La levedad aparece
desde el misterio, "Desde la niebla
el silencio me cerca / sobre un barco
que parece ser cama en un mar que
congela" (p. 41). En esta estructura
de antitesis y efectos contrarios, de
claroscuros y tensión argumental, la
piedra y la luz combaten por erigirse
en testimonios de lo real, testigos
de lo vivo: "Porque la noche fue /
contada entre los dias / y vino entre
los meses / y prendió su grano de luz
/ cuando este templo asciende / en
este espacio / en esta mesa" (p. 65).
La desgarradura de la palabra, que
pone por escrito lo que se vive, "Me
he casado contigo / y todo lo que
escribo / es real" (p. 70, concluye el
poernario), se abre igual que el amor
a los sentidos o el dia a la luz:
El día avanzaba
entre nosotros
las armas dividían
Pero el nido no lo dejo de hacer
aunque no logre verte
ni decirte en medio del desastre
que eres cielo
el mismo cielo
por el que se abrió fuego (p. 63)

La idea de relato encadenado, de
narración que se va sucediendo a
lo largo de las páginas, cobra cada
vez más intensidad en un diálogo
desdoblado hacia la propia escritura,
en la propia textualidad, una suerte
de monólogo sostenido con la
propia conciencia, con el propio
pasado y la intimidad del presente:

"En esta intimidad / me sumerjo /
en ti" (p. 46). No hay pasado como
tal sino en función del hoy, no hay
futuro ni utopía sino en función
del hoy. Pero en medio del cénit, de
ese esplendor -como un fulgoraparecen de pronto diferentes
elementos turbadores en el relato,
como la figura del padre, en una clara
relación conflictiva donde se ponen
en juego el complejo de Electra, el
deseo de matarle, yel agradecimiento
por desprenderse de él. También la
aparición de cuervos, que aparecen
en varias ocasiones, y otros animales
-no precisamente domésticos,
sino llenos de reverberaciones
mitológicas: cuervos, lobos, tigres...
una cabra que campea por sus
anchas ... - hacen alusiones a un
poliedro de organismos vivos que
son la consecuencia directa de lo
incontrolable, de lo que está por
fuera de nosotros, pero que nos
sacude y vibra interiormente, como
el sexo. La dialéctica externo/
interno adquiere, de este modo, una
particular resonancia en el conjunto
del libro, operando en el sujeto, en
el seno del binomio autor/lector,
ya que se trata de discernir si lo
que se halla más allá de nuestros
deseos y frustraciones, de nuestras
esperanzas de felicidad en el Otro,
son ciertas:
Atravesé los campos
entre lobos y viento
No se trata de un sueño
lo que hallé en la niebla (p. 59)

La búsqueda incesante en medio
del caos. El individuo existencial
y comprometido, entregado a las
vaguedades de la colectividad.
Minerva Margarita Villarreal nos
ha entregado un libro magnético
y atractivo donde se nos cuenta

una experiencia limite, con voz
austera y grave, a partir de las
pulsiones del deseo y la muerte,
una experiencia de lo real que bien
podría convertirse en resumen de
un libro arriesgado en el que la
palabra toma doble conciencia de
su límite y significación: "Ahora
que me he desposado / mi realidad
es doble / Ahora que me entrego /
mi realidad se multiplica" (p. 51). O
este otro ejemplo: "Mi herencia vive
/ porque el Dios que me escucha /
es la palabra / Nadie me la puede
quitar / Viene con fuerza / es la

flor y es desierto / sol que lacera /
lobo que irrumpe" (p. 45). Poesía
escrita, por tanto, desde el amor,
y que evita la complacencia, pues
supone "afirmación, pero también
autodisolución" (p.10) en el Otro,
como asegura Luis García Montero
en su prólogo. Un riesgo que esta
poesia, a pesar de todo, asume
para entregarnos en su plenitud:
"Atravieso esta luz / porque el cielo
me llama / pero la luz es llama / y lo
que llama es luzn (p. 21).

Juan Carlos Abril

EL SUEÑO DE
I O
EN CUERNAVACA
1

lfonso Reyes no era en
realidad apoligrafo sino
-como dice Octavio
Paz- un "grupo de escritores",
una banda de grafómanos oculta
a la luz del dia: el libro Homero en
Cuemavaca con estudio preliminar
de Arturo Dávila así lo refrenda.

TÍTULO: Homero en Cuemavaca
AUTOR: Alfonso Reyes.
Estudio preelimmar de Arturo
DáVIla
EDITA: UA~L
.~o: 20n

11

No sabemos qué soñaba Homero,
ni siquiera se sabe si fue hombre
o mujer -como quiere Robert
Graves- o si bien es el nombre de
una banda de rapsodas que atravesó
el tiempo y el espacio -como sugiere
con provocadora documentación el
novelista albanés Ismael Kadare en
su libro Archivo H. Nadie puede decir
qué soñaba Homero cuando dormía.
Quizá soñaba que, muchos años
después de muerto, un americano
nacido en México, en Monterrey,

103

HOMERO
en
CUERNAVACA
Alfonso Reyes

llamado Alfonso Reyes para mayores
señas, traduciría al español en
variables metros de arte mayor un
puñado de cantos de la Ilíada -el
"libro extraordinario" cuya lectura

�tiene el poder de hacer ver "a los
hombres con estatura de gigantes
(A.R., T. XIV, p. 112. "Aristarco
o de la critica"). Quizá el abuelo
griego soñaba -la economía de la
imaginación obedece a las leyes de un
espacio esférico- que repetía en voz
alta los versos sonoros del mexicano,
o quizá soñaba aquellos otros versos
que se le fueron cayendo al margen de
sus arduas traslaciones y a través de
los cuales, como en un cedazo de alto
contraste, iba entretejiendo la visión
de los gigantes que campean por la
Ilíada con la de esos otros enormes
y legendarios a cuya sombra creció
el poeta mexicano. De esos sueños,
palabras y textos, autor y traductor
trata el libro de Dávila Homero en
Cuernavaca, el libro singular con el
cual Alfonso Reyes culmina y realiza
a plenitud su trayectoria poética.
Homero en Cuernavaca es la serie de
treinta sonetos que Reyes compone
al tiempo que traduce los diez cantos
de la Ilíada (la versión está fechada en
Cuemavaca, en noviembre de 1949
y se encuentra en las Obras completas
AR, T. XIX); Reyes se puso a traducir
al griego una vez terminada su larga
Odisea literaria y diplomática de más
de casi treinta años por el mundo
y una vez que regresó a su tierra;

Cuemavaca será en parte para él esa
Ítaca que le trae recuerdos de Brasil
y del Mediterráneo, del Caribe y las
montañas regias.
Años atrás, en 1938, una amiga
argentina, Victoria Ocampo, le
propuso a Reyes que tradujera el
Ulises de James J oyce; Reyes no
aceptó, pero nuestro Homero puede
fantasear que Reyes le replicara a la
argentina que sí estaba dispuesto
a traducir el Ulises pero no el del
irlandésJoyce sino el del griego Nikos
Kazantzakis, que es igualmente
intrincado pero acaso más espiritual.
No en balde los sonetos de Reyes
llevan un epígrafe de Pierre de
Ronsard: ..Je veux lire en trois jours
l'Iliade d'Homere", en el soneto inicial
..iA Cuemavaca!" (Obras completas de
Alfonso Reyes, T.X p. 403); obedecen
o se inscriben en un género a cual
más clásico: la imitación, el homenaje,
la tumba, el epitafio, la parodia... El
soneto se prestaba admirablemente
para esta lección estudiosamente
estudiada por Dávila en su informado
libro; Homero en Cuernavaca es un
testamento y un panal, una mortaja
y una colmena donde los dioses y
los héroes, las diosas y semidiosas
zumban y aplauden, truenan y
sonríen. Sobre todo sonríen ante las

URDIMBRl .

DE LA

PALABKA

a palabra en Gabriela uno de los otros. La palabra es la
Cantú es amor, porque es el del amor porque trasciende el
intento de llegar al otro, es canto del amor adolescente de un
puente que se tiñe de esperanza, amante por un amado, la poeta ha
es la irrenunciable búsqueda del dejado atrás ese único verso del
encuentro. Encuentro consigo erotismo y los deseos. Su verbo
mismo, y por eso mismo encuentro erótico aquí tiene la dimensión
con lo que de mí se aloja en cada de su madurez creadora.

L

104

impertinencias de los eruditos que
quieren levantar demasiado el velo de
lo sagrado.

111
Si tuviese que recomendar que
se tradujera el libro de Dávila
al inglés, lo haria editar con la
excelente traducción que de ..Homer
in Cuernavaca" hizo al inglés
Timothy Acles quien recuerda en
la introducción a sus versiones que
Becket tradujo algunos poemas de
Reyes al inglés y evoca las palabras
de Arturo Torres Rioseco, el heredero
de la Cátedra en Minnesota de Pedro
Henríquez Ureña sobre la intención
de ..este poeta" con sus ..hermosas
páginas aspiraba a crear una sociedad
helénica para el hombre de México".
Homero en Cuernavaca es prenda de
la transmutación poética que aspira a
cambiar, como dice Timothy Acles y
aceptaría Arturo Dávila, el dolor de la
historia en arte*.

semejante a mí allí alojado me
observa a su vez y se transforma,
transformándome. Ha llegado así
el momento de cada paso también
peligroso. Por eso la primera
contemplación, es decir, la primera
conciencia puede hacer daño
con la luz que arroja ¿entonces
evitarla? Ya no es posible porque
se ha contemplado a propósito,
No es lo mismo mirar que mirar. El
mejor modo de mirar es construir
la imagen, hacerla con pedazos de
uno, componerla. De modo que
la contemplación se vuelva hacia
adentro. Sí mismo como otro.
Los materiales en la nueva
intemperie que los convoca, se
vuelven también peligrosos, son
los mismos y son otros. Se trastoca
tiempo, objeto, paisaje, cuerpo
vivo o naturaleza muerta. Hay que
recorrerlos de nuevo, sopesarlos,

Adolfo Castañón

* Tra11slatio11 &amp; l iterature, Volume 9, Part l,
"Homer in Cuernavaca" by Alfonso Reyes.
Translated by Timothy Acles Edinburgh
University Press, pp. 9H 06. 2000.

Veo asL leo asL circulo así por este
material peligroso en tanto exploración
genuina del acto más hondo, el de
viajar por la urdimbre de la que
estamos hechos. En este poemario esa
condición esquiva que nos hace ser
mejores y peores de lo que estaríamos
dispuestos a confesar, se yergue como
conciencia de nuestra finitud pero
también de la eternidad con que es
posible vivir cada instante.
El material peligroso se despliega
en el momento del reflejo en el espejo,
en el momento en que alguien

Tfnl.01 Material peligroso
AlrftNlAI Gabriela Cantú
Westendarp
IIHTAI Universidad
Autónoma de Zacatccas

Aio1 2on

percibir su epidermis, olerlos,
sentir las vibraciones infinitas en
que vienen a dar la sustancia de
la que se han hecho depositarios.
Lo más raro es un cuerpo. Un
cuerpo que no me atrevo todavía
a llamar mi cuerpo porque lo
estoy aprehendiendo. Ese cuerpo
es muy peligroso, se mueve y
crece y para colmo tiene memoria.
También las rarezas se presentan
en los insomnios, en la sinrazón
de la vigilia, en las conductas del
reposo. Hay que ponerse atento y
descubrirles sus meandros que no
son recorridos fáciles ni pasajes por
los que creímos haber pasado antes.
Así la poesía de Gabriela Cantú
resulta original, nueva, recién
nacida, por muchas razones. No
sólo el olvido de la retórica, los
tropos, los florilegios de quien
juega con la palabra y la transforma
en pirueta. Nada de eso. Será por
ello la primera reflexión que me
asalta, la cuestión del amor en la
palabra, porque la de ella no juega,
ahonda, no brinca, aprieta y se
zambulle. Resulta así una poeta
madura, intensa, cuya principal
razón de poetizar es hacer cantar
la palabra para que se abra y
muestre su revés ante nosotros.
Hay siempre un tú latente, un
acto sencillo y al mismo tiempo
suntuoso, un convite a horadar las
superficies, las apariencias. Porque
una contemplación de esta índole,
porque exasperar la mirada sobre sí
mismo, las cosas y los otros, exige
despojarse, quitarse el andamiaje
conocido y reconocido, decir de
otro modo y lanzar la palabra que
nos reúna, de otro modo. No es
fácil camino, hay que reinventar
las relaciones, romper la costumbre
y arrojarse a bucear en palabra y
acento, en ritmo y resonancias, en

105

las nuevas texturas entrevistas con
la expectativa de regalarlo, aquí
está, üe das cuenta? Te comparto,
fíjate, y entonces la poesía alcanza
ese grado ético que la hace filosofar.
Hundida la conciencia en
nuevos paisajes se puede circular
por los síntomas. Por ejemplo el
día perfecto que alma y cuerpo van
juntos y entonces se vislumbra
la sinfonía, la concreción de una
orquesta ideal. O bien esa especie de
pathos que ocultamos las más de las
veces, como hablar dormida, tenerle
miedo a las escaleras, o gritar en
medio de la noche en el momento de
despertamos. Dormir es una opción
frágil, comer puede devenir una
hazaña cuando se está necesitado
de lámparas y no de comidas. La
dieta perfecta por lo tanto no existe,
porque en medio de la privación de
los azúcares y las grasas se atisba
quizás un régimen fascista, es decir,
un lavado de cerebro.
O bien cuando el mundo ha
dejado de tener huella y el cuerpo se
inmoviliza de miedo o de confusión
o quizás de aburrimiento. También
la marca de los desarreglos
conforman itinerarios en donde
el cuerpo hace de Triángulo de
las Bermudas o no exactamente
eso pero entre el hombro y el
omóplato... ¿una zona prohibida o
una zona de guerra?
Gabriela arrecia en formular
cuestiones curiosas, herméticas,
hilarantes, a partir de su propio
ser hecho conciencia de sí, hecho
pasaje para la confesión de nuestras
debilidades y rarezas. No se asusta
en la aparente despoetización
de su verbo, por el contrario al
exasperarlo, hace reaparecer con
más fuerza el acto poético.
Y después con la gracia de un
Salomón de nuestro siglo, revela

�La voz de Gabriela es de terciopelo, la angustia. Si me despierto siempre
los tiempos del vivir que de
alguna manera están sujetos a las porosa, de musgo, esponjada, de a las tres de la mañana, tqué quiere
decir? Que debo jugarle al tres o es
cosas del querer. Sin embargo, la cartografía, desnuda.
el
pretexto para corroborar que él
Y entre las cosas para cumplir a
cuestión del tiempo se desliza a
la mutación de los objetos. Como cabalidad está la decisión de amar está ahí. Porque las cosas hechas a
en el sistema de los objetos de con tanto arrojo como se pueda y cabalidad tienen que ver con el acto
Baudrillar4 pareciera que el tiempo sobre todo residir en los detalles de amar, de amar al amado, de amar
le pone precio a las cosas, pero no de modo de saber amar mejor. La no en la humanidad del amor sino en
el del dinero sino el de las pérdidas, poeta sintetiza en el tercer poema el amar obsesivo del otro, como mío,
pérdida de agua, de piel, de calor, y de esta serie: "Sin duda ciertas taspiración a la propiedad privada?
al mismo tiempo como si el sistema cosas deben cumplirse a cabalidad, Así hasta los descubrimientos
mismo mantuviera una milagrosa cosas como detenerse a pensar en científicos y los parámetros del
una imagen que nos da placer, o tiempo relativo permitirían abrir
operación de sobrevivencia.
No obstante, la muerte se reflexionar acerca de los límites de una puerta en el universo para
anuncia en el perro muerto al un cuerpo. Algunos creen que es encontrarse con el amado. Hacer
borde de la carretera. El tiempo posible estar en dos lugares a la vez. el amor sobre el pescado frito que
es equivoco, nuestro tiempo que A esto se le llama bilocación y se hemos pedido en el restarán, hacer
no lo es, se obstina en jugarnos asocia a los hombres y mujeres que el amor en el segundo aliento, hacer
malas pasadas y cuando uno cree las religiones consideran santos. el amor en el cenit del deseo, amar la
que el fin algo ha sobrevenido hay Puede ser que el fenómeno tenga flor en que te alargas, amar el límite
una dilatación y una espera, acaso que ver con la santidad o puede de tu piel o el modo en que bajas
la voz para hablar de la
una omisión o por el
mía, amar no tanto cómo
contrario se han hecho
haces el amor sino cómo
anuncios de felices
eres un pez sobre la cama
novedades y todo ha sido
al hacer el amor...
sólo la magnitud de la
Pero por estos caminos
soberbia que imaginaba
del Eros, Gabriela ya ha
a las cosas y a si mismo
incurrido en poemarios
anclado en alguna parte.
anteriores de modo que
El orden del mundo no
esta parte no me parece
te pide opinión sobre
tan nueva como las
su conformación. Así
otras. Debo confesar sin
a uno no le queda más
embargo que lo que ha
que aceptar lo inhóspito
cambiado es el cincel con
y la duda, la labilidad y
el que trabaja ahora.
la gratuidad de nuestra
El procedimiento para
indole y si tiene con
tratar estos materiales peligrosos
qué, ponerse a escribir un poema. ser más bien, que sea una especie
no son recetas sino una larga lista
Crear algo aunque más no sea un de milagro que experimenta el
de "quién sabe". Decir adiós puede
verso, letra tras letra hasta alcanzar enamorado. Esto podría explicar
tener regreso por procedimientos
la humanidad a la que se aspira. cómo es que justo ayer me encontré
laterales, un libro, un rostro
Porque en La piedad de Miguel contigo en esta ciudad en la que
desconocido, tomar decisiones es
Angel o en una iglesia gótica está estoy de visita."
En este recorrido que debe también un riesgo sin garantías de
la compasión por sí mismo y por
ninguna especie, no tener el mensaje
el otro y porque finamente el arte, hacerse también a cabalidad están
del ser que se espera, es quizás el
tpor qué no? , es una forma de los espacios, el tálamo por ejemplo,
resultado de vaya a saber cuál azar
piedad, de aliviar los dolores del el tiempo otra vez, las tres de la
mañana y la ironía como salida de imposible de imaginar.
mundo.

106

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Pero también anunciar que no
se escribe bonito porque sí, que
acaso en la frase larga campea el
verso a veces pero no todas, que hay
que convenir en la paciencia de la
prosa para labrarla como si de un
canto épico se tratara, o una lírica
confesión o hasta un duro batallar
entre tú y yo.
Y el cuerpo vuelve a imponerse,
pide cosas, exige, y no se sabe
bien si el pobre cuerpo responde
a los estimulas del espiritu o
viceversa. Lo cierto es que crece
desmesuradamente. Y porque el
cuerpo se ha presentado otra vez,
reaparece el insomnio o la mancha
en la piel, o la rigidez de la espina
dorsal. Tiempo y cuerpo parecen
revelarse en conjunto, hay objetos
o cosas para apaciguarlos, como
el reloj que hace de camino para
afectar a ambos, pero no, no los

afecta, el tiempo y sobre todo si se
pone de acuerdo con el cuerpo, es
muy cabrón. En cuanto a éste último
tiene su lógica propia, cuando se
pone triste se hincha, por ejemplo.
La poeta narradora propone hacer
cortes muy exactos respecto
de ciertos episodios, cortarlos,
separarlos; son aquellos que han
detonado el problema los que deben
ser extirpados. El corte con las
tijeras merece toda nuestra atención.
No hay seguridad, sin embargo, en
que la maraña no vuelva a crecer.
Hay un shock, es doloroso,
es íntimo, para eso no hay
procedimiento que valga. Sólo el
aislamiento, el silencio y la prueba
del suceso en la mejilla, es decir otra
vez en el cuerpo, ese gran chismoso.
El tiempo se presenta en forma de
días incompartibles. Se observa la
magnitud de la experiencia dolorosa

por "el sonido del vacio. El vacio
se oye como un hueco donde no
crece nada, los oídos se saturan
de esa nada, el olfato también, la
piel misma percibe una sensación
extraña. Y es en el pecho donde la
nada hace su máxima presencia".
Yfinalmente se enhebran los hilos,
el tejido de la experiencia "ha tenido
una influencia directa en la forma
y en el lugar en que entra y sale el
hilo ensartado a la aguja y atraviesa
la tela". Ha tenido una influencia
directa en el modo de crear el poema.
Porque "Uno no puede escindirse de
uno mismo y en el acto creativo se
cuelan toda clase de materiales que se
generan en las entrañas".
Por eso esta obra de Gabriela
Cantú, se vuelve así un material
peligroso.
Coral Aguirre

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O LAS FORMAS POÉTICAS
DE LA RES U R RE C I Ó
Enla mfandacl de esta tien-a deglaciación yguerra,
n, boca es lagmta do11dc resuenan las únicas
palabras
quemcconsuela11y comerde ella, es para mí beber
de tueco,
besar el pa.ón ele n, caba..a
Aurática, Marina Perezagua

a voz literaria de Marina
Perezagua es única. Luego
de su primer libro de
cuentos Criaturas abisales, una
sumersión precisa y poética por un
universo desconcertante poblado
por seres crueles y sin embargo
entrañables, ahora nos conduce a
un viaje aún más profundo por los
abismos del alma humana donde
se desdibujan todas las fronteras,
donde la muerte se confunde con
la vida, el amor con la crueldad, el
horror con la belleza, el hombre
con la mujer, los humanos con las

107

bestias, la verdad con la mentira. En
los catorce relatos que conforman
Leche, la muerte, los escenarios
casi apocalípticos de horror y
destrucción, se confrontan a cada
paso con un erotismo pertinaz,
casi heroico, capaz, incluso, de
configurar una nueva esperanza,
una resurrección.
Sus personajes son los sobrevi,
vientes de diversas catástrofes y se
aferran a la vida desde sus cuerpos
desfigurados, desde sus almas rotas
y solitarias. Perezagua los salva con
su palabra poética, tan precisa y tan

�profunda que es capaz de construir
puentes que, como en "Iittle boy",
permiten no tanto transitar desde
una orilla a la otra (de la muerte a
la vida, del amor a la crueldad) sino
dotarnos de perspectivas, permitir,
nos ver "cuantos paisajes caben en un
solo paisaje". La poesia que palpita y
conforma los relatos no es metafórica,
sino literal y exacta como el corte de
un bisturt al tiempo que multiplica y
enriquece la rrú.rada.
El libro abre y cierra con dos
relatos sobre la guerra y sus barbaries.
En ambos el futuro está cancelado
y la autora encuentra la forma de
narrar lo indecible, eludiendo tanto la
condescendencia como el cinismo. En
"Iittle boy", el relato más largo de los
que integran el libro (prácticamente
una nouvelle) la narradora va revelando
desde el presente la historia de H., su
vecina, una victima de Hiroshima
a quien la bomba le regaló la
posibilidad de construir su identidad,
al tiempo que le robó la capacidad
de sentir y, sobre todo, de procrear.
Mientras que en el último relato,
"Leche", la otra cara de la moneda, nos
confronta con la crueldad del ejército
imperial japonés durante la masacre

esperar que la ternura devenga cruel,
dad y abandono? Sea como sea, el
amor, aunque equivocado, ha salvado
una vida.
"La tempestad" es una exploración
sobre el poder del lenguaje y un
homenaje, cargado de irania, a
la literatura. Una actriz polaca,
avecindada en los Estados Unidos
recita un parlamento en su lengua
natal. Los invitados a la reunión
intentan adivinar de qué obra se
trata. El protagonista, sobreviviente
a una tempestad en su viaje a
América, no puede sobreponerse a
la incertidumbre - "llbrame con tu
palabra de estas olas sin alma, sácame
de Nankign. Ambos relatos son un de estos naufragios"- y se lanza
ejercicio de la memoria histórica y un contra el cuello de la actriz, quien
despliegue de la imaginación poética lejos de declamar algún parlamento
que nos permiten ver un cordón célebre de la literatura dramática
umbilical de 9,479 metros que va de la universal, sólo decia el abecedario en
bomba al vientre de H. y un bebé que polaco.
En "Aniversario" hay una puesta
sólo puede absorber la ignominiosa
en escena de una despedida entre
leche del soldado invasor.
Pero la muerte también tiene la hija y el padre. La narración en
otros rostros que apuntan a nuevas primera persona es interrumpida por
y posibles resurrecciones. En "El una descripción del espacio y de las
alga", la muerte es y no es un disfraz, acciones. En este relato hay también
la protagonista de la historia no está un ejercicio de memoria, dos muertes
muerta, pero tampoco está del todo simbólicas y un renacimiento. La
viva, flota en la ingravidez de un relación entre ambos y la palabra ha
mar de resentimientos; sin embargo, muerto; tras 15 años de separación el
a través de las desconcertantes padre sólo puede articular un ladrido,
palabras de un intruso, se enciende pero ahora la hija, como el alga
la memoria del amor y del deseo y vertebrada del relato anterior, puede
el alga se vertebra, "tiende a coral" y echarse a andar.
As1, en algunos relatos, la palabra
puede ahora salir de puerto y abrirse
y la memoria son aliadas del erotismo
ala vida.
En "Él" hay un cuerpo destrozado y de las pulsiones de la vida; tal vez
por una explosión, irreconocible, la única muerte verdadera sea el
una mujer se entrega a su cuidado, se silencio. Quizá por eso en "Las islas"
olvida del mundo y hace de esta tarea un padre descubre que el verdadero
su única pasión, "soy la bacteria que canto de las sirenas es el silencio
crece en un moribundo", pero un ha, luego de arrojar sus hijos al mar para
llazgo hace que la duda surja ¿y si él abrazar una quimera.
Esta necesidad de la memoria,
no es él? ¿y si la presencia de éste sólo
aunque
sea una falsa memoria,
confirma la ausencia del otro?, ¿cabe

108

permite dar sentido al protagonista
de "El piloto", quien como la cara
inversa de Funes el memorioso tiene
'
la capacidad de olvidar todo lo que
ocurre durante los recorridos entre
sus puntos de salida y de llegada;
por tanto, para dar sentido a sus
viajes y a su vida, ha decidido hacerse
responsable de todo lo que ocurre
en la carretera, de todos las personas
y animales que resulten heridos
durante las horas que él transita.
"Cuidarlos era como llenar un cajón
en mi memoria. No sabia lo que
contenía el cajón, pero su peso me
indicaba que estaba lleno, y era esa
plenitud lo que importaba."
Otro relato que explora la idea
del trayecto y de la "mentira" que
posibilita la vida es el bello relato
"Aurática" en el que en un mundo
apocaliptico, "en glaciación y
guerra", una joven ha asegurado la
sobrevivencia de su dependiente
hermana menor, quien literalmente
se alimentaba de su boca y de su
voz, sosteniendo la mentira de su
presencia a través de un pacto de
silencio.
Más allá de cualquier condicio,
nante moralista, en los relatos de
Perezagua habita la fuerza de la vida,

LETRA

la ética incuestionable del gozo de la
sobrevivencia. Por eso Benjamín no
tiene remordimiento alguno al co,
mersc a "Blanquita", la oca con la que
había jugado y que su madre decidió
cocinar nada más porque si. Tam,
poco el profesor siente culpa luego
de prometer el placer con su mano
al débil cuerpo de su alumna adoles,
cente mientras espera un "Trasplante"
de corazón. Nuevamente la muerte y
la vida se rozan en el pulso erótico del
deseo.
Esta capacidad para franquear
los límites de la estrecha moralidad
humana se expresa en toda su
contundencia en "Mio tauro", una
historia de revelaciones, en la que
la madre del primer minotauro no
duda en copular con su hijo en lugar
de cumplir el ritual sangriento que
le exigen los humanos, y se lanza a
la pradera en total libertad, lejos de
las imposiciones del lenguaje y de la
razón.
Pero si en "Mio tauro", el género
humano puede ser abandonado para
salvar al amor, en "Horno coitus
ocularis", un hombre y una mujer,
la última pareja de una especie que
"'decidió colectivamente, por el bien
de las demás especies, la extinción

voluntaria", se miran a los ojos y en
esa "'intimidad del alma por la cópula
de la mirada" -con sus aparatos
reproductivos intactos-, deciden
que tal vez valga la pena volver a
poblar el mundo; hacer del final un
nuevo principio, porque después de
todo, y a diferencia de otras especies,
por ejemplo los elefantes, los humanos
pueden aparearse mirándose a los
ojos.
Los relatos de Leche configuran así
una literatura del cuerpo, tan humana
como sus fluidos, sus dolores,
placeres y desgarramientos: una
literatura de la sobrevi\'encia. Porque
Marina Perezagua sabe que para que
cada ser humano esté vivo, millones
tuvieron que sobrevivir antes que él
a una infinita cadena de catástrofes
naturales y humanas, desde el ataque
de un lobo en una cueva paleolítica,
hasta la inyección letal que recorre las
venas de "Un solo hombre solo".
Leche es un libro fascinante que
confronta y seduce. Una literatura
capaz de mirar con amor el espanto
quizá porque intuye que es ah1 donde
late con más fuerza el corazón de lo
humano.

Ana Laura Santamaría

�A■TORH

A■ TOHI

(Los Villares, Jaén, España,
1974 ). Doct or en literatur a española por la
Universidad de Granada, donde además es profesor.
Ha publicado los libros de poemas Un intruso nos
somete (1997), El laberinto azµI (2001) y Crisis (2007).
Su obra está reunida en Poesía (1997-2007) (El Tucán
de Virginia, 2013). Dirige la revista Paraíso.

CA■RIIU CANTá WIITINDAR• (Monterrey, 1972).

COHLAc•1u1. Narradora, dramaturga, ensayista.

AL■lllTO C■IMAL (1970). Sus libros más recientes son

Coordinadora de la Escuela de Teatro de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL y maestra en el
Colegio de Letras de la misma entidad. Ha merecido
premios nacionales en México y Argentina, y el
Premio a las Artes de la UANL

El último explorador (2012) y El Viajero del Tiempo (2011).
Es conocido también como practicante y estudioso
de la escritura digital y mantiene el sitio web: www.
lashistorias.com.rnx.

1•AN CARLOS A■RIL

Poeta, ensayista y promotora cultural. Maestra en
ciencias con especialidad en lengua y literatura por
la UANL Es directora de difusión cultural de la
Universidad Metropolitana de Monterrey. Obtuvo el
Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde 2012
con su poemario Material peligroso.

Ha publicado Antropología
INCRID ■RINCAI (Monterrey, 1985). Poeta. Ha médica, Psicología de la voluntad de poder, La cultura
publicado los libros Samizdat (La Fonola Cartonera, contemporánea y sus valores y La religión bajo sospecha,
Chile, 2013), Sonámbulos de Sodoma (Casimiro Bigua entre otros títulos, así como variados ensayos en
Ediciones, Buenos Aires, 2013) y Afrodita muere en la publicaciones universitarias.
ciudad (La Verónica Cartonera, Barcelona, 2014). Es
■ÁR■ARA IACO■I (Ciudad de México, 1947).
fundadora del fanzine Cosmonauta.
Narradora y ensayista. Merecedora del Premio
ADOLFO CAITAIÍIÓN. Escritor, poeta, editor y "Biblos" al Mérito 2013. Sus libros más recientes son
traductor. Ha publicado su poesía reunida bajo UnamordeSimone (Conaculta, 2012), y Antología del caos
el titulo La campana y el tiempo, y ha reunido sus al orden Qoaquin Mortiz / Planeta, 2013).
ensayos en la serie Paseos. Es Miembro de número
de la Academia Mexicana de la Lengua. En 2003 el SARA Ló•■z (México, D.F, 1969). Es maestra en
gobierno de Francia lo distinguió con la orden de artes por la UANL En 2009 recibió el Premio de
Adquisición de la Reseña de la Plástica de Nuevo
Caballero de las artes y de las letras.
León. Ha participado en cuatro exposiciones
aocfo c■aóM (Ciudad de México, 1972). Poeta individuales en Monterrey. Es investigadora y
y editora. Ha publicado Basalto (2002), Soma curadora independiente.
(Argentina, 2003), Imperio/Empire (2009), Tiento
(2010), El ocre de la tierra (España, 2011) y Diorama IOMAI MIKAI (Semeniskiai, Utuania, 1922). Cineasta
(2012). Es miembro del Sistema Nacional de y poeta. Ha escrito alrededor de 20 libros de poesía
Creadores de Arte. Para leer/ver/escuchar obra de la que han sido traducidos a varios idiomas. Entre otros
reconocimientos, recibió el Gran Premio del Festival
autora visita: www.diorama-poesiatransversal.com
de Cine de Venecia, en 1964, por su documental
MIC•■L co•A•••■IAI (Monterrey, 1940). Poeta, The Brig. Es miembro de la Academia Americana de
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de Ciencias y Artes y es considerado un clásico de la
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes literatura lituana.
de la UANL En 2012 apareció su más reciente libro,
El traidor II (UANL/Aldus), serie de traducciones de 101111 ••■■llTO MINDIRIC■ACA (Monterrey, 1944).
Maestro en letras españolas por la UANL Cultiva el
poetas franceses y alemanes.
ensayo, la reseña y la biografía. Es autor de diez libros
LIONARDO ICLHIAI.

y profesor en la Universidad de Monterrey, donde especializadas, y crítica teatral en diversos periódicos y
imparte, entre otros, los cursos de literatura mexicana revistas de México y de Estados Unidos. Ha publicado
y literatura universal del siglo XIX.
el libro Desde la butaca (2002). Actualmente es directora
asociada de la Cátedra Alfonso Reyes en el Tecnológico
IILTIA MUAUI. Médico cirujano dentista, licenciada de Monterrey.
en filosofía y maestra en filosofía por la UANL Ha
colaborado en Armas y Letras, Trabajo y Cultura, Ensayo, MAYllAIILYA (Monterrey, 1978). Es licenciada en artes
El Volantín, Aquí Vamos, Deslinde, Coloquio, Movimiento visuales por la UANL Ha expuesto en Monterrey,
Actual. Autora de Anatomía y fisiopatología del dolor México, D.F.; París, Francia; Argentina, Estados
(1962), de La filosofía de Vasconcelos como filosofía Unidos, España, Israel y Brasil. Obtuvo el Premio de
latinoamericana (1974) y de Fundamentos de la cocina Adquisición en el Salón de la Fotografía 2004 y en las
reseñas de la plástica neoleonesa 2004, 2005. En 2008
nuevoleonesa (2009).
obtuvo el Premio de Adquisición en la Bienal Nacional
■•co MIHCA (Buenos Aires, 1942). Estudió bellas Arternergente.
artes, filosofía, antropología filosófica y teología. Su
obra contiene varios libros de ensayos y cuentos, y ■ •co YALDIIII (Monterrey, 1963). Narrador y
este año ha publicado Poesía completa 1983-2011 (Vaso ensayista. Estudió letras españolas en la Universidad
Roto, México-España) y su último libro de poesía Regiornontana. Becario del Centro de Escritores de
Cuando todo calla, por el que recibió el XIII Premio Casa Nuevo León, 1989 y 1992; del FONCA, 1995; y del
FOECA, Nuevo León 1997 y 2002. Premio Nacional de
de América de poesía americana.
Ensayo Alfonso Reyes 1994 por El laberinto cuentístico de
■D•ARDO ANTONIO •ARRA (León, 1965). Narrador Sergio Pitol.
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de ACMII YIRLIT. Profesora de literatura francesa en
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en la Universidad de Provence (Aix-Marseille I). Ha
publicado Vanidades de Chateaubriand (Droz, 2001) y
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
Piedras parlantes, antología de epitafios de París (ParísMARIMA •oac■LLI (Argentina, 1978). Ha publicado Musées, 2000). Colaboradora de Magazine Littéraire; en
ensayo y cuento en diversos medios y antologías de Europe ha publicado una novela y relatos breves.
Argentina, Cuba, Chile, México, Nicaragua, Estados
Unidos y España. Su libro de cuentos De la noche rota, 101111 IAYIIR YILURRIAL (Tijuana, Baja California,
publicado en 2009, consiguió la Mención en el Premio 1959). Poeta, ensayista y traductor. Su último libro de
Municipal de Literatura de Buenos Aires; y el volumen poesía es Campo Alaska (2012). Ha recibido, entre otros,
de ensayos, Hombres en el desierto, recibió Mención en el el Premio Nacional de Poesía Aguascalientes 1987 y
el Premio a las Artes UANL en 1990. Desde 2006 es
Casa de las Américas 2014.
miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
ALFONSO RANCIL ···••A (Monterrey, 1928).
Abogado, escritor, educador y funcionario público. AL■IRTO YILLARRIAL. Licenciado en psicología
Fue rector de la UANL de 1963 a 1964. Actualmente por la Universidad Regiornontana, con especialidad
es director del Centro de Estudios Humanísticos de la en psiquiatría hospitalaria y de la comunidad.
UANL Ha publicado numerosos artículos y ensayos, Departamento de Psiquiatría UANL Es psicoanalista
en la Asociación Regiomontana de Psicoanálisis A.C.
particularmente sobre temas literarios.
AMA u•H üMTAMAIÚA ( Ciudad de México, 1967).

Escribe sobre filosofía y teoría del drama en revistas

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UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFLGIO DE TODOS PARA LA CULTLRA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

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LIBRERIA / ARTE - - - - - - - Padre Mier 909 pte. esquina con Vallarta
Martes a sábado: 10:00-20:00hrs./ Domingos: 10:00-14:00brs./ Luoes: cerrado

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Mayores informes: 8329-4126 y en publicaciones@uanl.mx/ casadellibro@uanl.mx

11 Casa del Libro UANL

CluANL
UNlVERSIDAD AÜTÓNOMA
DE NUEVO LF.óN
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                    <text>etras
MIVERSIDAD AUTÓNOMA DE M

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��Dos poemas/ FIRMANDO CAIUllli/ 2

• TO ■OSO------------

Pierre Casares, presunto artífice de "Tlon, Uqbar, Orbius
Tertius" / Las páginas infinitas dentro de los "objetos
adversos e inconcebibles" que pueblan un significativo
tramo del imaginario de Borges, son el tema de este
ensayo narrativo. MANUIL UNOS MONTII sugiere que
estos objetos, convocados por la necesidad, propician la
generación de historias. / 7

A la letra: Bienvenido, señor mensajero / ■Álla.\li L\CO■I

El sueño de la serpiente/ NONIMf liYALA / 12
El pensamiento de Raúl Rangel Frías / Muchos asuntos
estuvieron presentes en las reflexiones de Rangel Frías. El
maestro ALFONSO liNCEL CUIRli los clasifica dentro
de seis campos claramente discernibles: la filosofía, el
humanismo y la cultura, la universidad como entidad
educativa, México, Nuevo León y finalmente, memorias y
narrativa. / 14

~

CAPlllfiUONSINA

.UANL
UNIVERSIDAD AlTTÓNOMA 00 NUEVO LEÓN

®

/IO

Letras al margen: Sobre breve teoría sobre el pecado /

Dr. Jesús Ancer Rodríguez
Rector

La materia no existe: 1993-2013 / AUlll'IOCNIMAL/14

lng. Roge.tia G. Garza Rivera
Secretario General

• DI ARTIS Y ESPEJISMOS------

Lle. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

Los paisajes del rostro / En entrevista con SOFÍA CilRIIL,
José Luis Arriaga, artista que ilustra esta edición de Armas
y Letras, refiere sus inicios en el dibujo, siempre de la mano
del cine y de la música, y afirma que sus retratos son más
bien paisajes, en donde las formas de los rostros son como
montañas. / 19

Dr. Celso José Garza Acuña
Director de Publicaciones
Mno. Miguel Covarrubias
covas@prodigy.net
Director editorial
Uc.Jessica Nieto Puente
editora_armasyletras@yahoo.com
Editora responsable

Saskia Juárez describe los oficios del hombre / MICUIL
COYilRU■IAS /

Urdimbre/ M.+JUSOL Ylli CUERli/ 33

• MIICILÁNEA - - - - - - - - - -

Metamorfosis / CilR.IILA R.IYIROS / 35

"La memoria es una tirana implacable": Horado Castellanos

ANATOMÍA DI LA C R Í T I C A - - - - -

Julia, de Altamitano. Lucha de la mujer y de la Patria/ Julia,
novela corta de Ignacio Manuel Altamitano, publicada
por primera vez en 1870, se inscribe en el romanticismo
literario de la época; y sus personajes y la trama misma
del relato, representan esta lucha de la mujer y de la Patria
por acceder a una libertad que se había disminuido. / IOSÉ
RO■lll'IO

La última voz de la Generación del 45. Entrevista con Ida
Vitale / lilÍL OLYlli MIL\RES /77
Epístolas de Juan José Arreola/ ISRAIL MORALII
SAAYIDRA/81

• CA■ALLIRÍA----------

MINDIR.ICNACA/ H

Abrir las humanidades / RO■lll'IO IUPUT / H
• ANDAR A LA REDONDA-------

El cubano Raúl Roa en el Monterrey cincuentero / uz■n
El molino ideológico / La historia literaria oficial se
construye desde un discurso de poder y a través de mitos
que convierten a un autor y a su obra en clásicos. ■INOIT
■lilNITIIN explora el elitismo y la arbitrariedad
que preside la elección de autores, influida por el
funcionamiento de un régimen y su voluntad de forjar las
generaciones futuras. / 42

Lic. Noheml Zavala
nohem.izav@gmail.com
Asistente editorial

H

Moya/CRECORYliM■RAM0/59

FONDO
UNIVERSITARIO

Universidad Autónoma de Nuevo león

IDUARDO ANTONIO PARli/ U

Cinco poemas de Adiós, Rimbaud / C41lMEN AYENDAÑO / 27

~

BHIIL10f(C4 Ul'l&lt;VlflS!lA~I,\. g UANL

Lic. Verónica Rodr:iguez
veronica.rz@gmail.com
Diseño

EN PORTADA! P•llff.U., 20!3, ACIÚUCO Y TIMTA SO■RE
PAPIL, 11/2" X 11/2"

Armas y Letras. Revista de lítcratura, arte y cultura de. la Universidad Autónoma de Nuevo
León Nª 82-83, enero-junio 2013. Es una publicación trimestral, editada por la
Universidad Autónoma de Nuevo León, a través de 1a Dirección de Publicaciones
de la UANL Domicilio de la publicación: Casa Universitaria del Llbro, Padre
Mier 909 pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
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Viaje seropositivo por la narrativa latinoamericana /

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publicación sin previa autorización del Editor.

YÍCTOR ■ilREli ENDERLI / N

La poesía como ritual de la tribu / MilCillTO CUÉLI.AR
/93

lmpreso e.n México
Todos los derechos reservados
Copyright 2013

�PO■IIA

Dos poemas

Abducido en sí

O FIIUIAMDO CIJUlllL\

Tengo la sensación de haber tenido.en noches recientes
sueños vastos y complejos como días
"PARA DORMIR habrá que despertar primero de este sueño", dices sin abrir la
boca y miras en el espejo al ser que mal duerme, mal piensa: cada minuto es una
gota más en el influjo de esta anestesia que por poco no lo deja ser No te deja
Los limites entre el aquí y el allá son difusos, tal vez no existen, piensas, igual
que algunos ruidos que de pronto surgen: la súbita visión de un grillo en la pared

De la trama nada conservo: texturas, el olor que une un momento con otro
'Nada-·8 ([lle nada en si
al final

•

nada tiene

Ese soy

nunca coincide con su canto (nada más que un pinche ruido), verde penetra la
noche, oscuro donde lo piensas / en otra parte siempre
el ventrílocuo ejercicio de decir algo: este aliento que articulas, por ejemplo, no
está en el calambre que en la cama descompone tu postura: al menos duermes
solo, gases y espasmos fluyen libremente, el sueño intentas -sólo un intento

'l&gt;ero, dentro, algo sucede
.

.

Lo sé por el agotamiento que siento en la vigilia

'

Ni fisico.ni mental

La_ imposibilidad, más bien de escribir alg~

que exude esencia alguna

Una palabra que sobreviva

pues estás demasiado embebido en esta agua nocturna como para dormir ("teme

la muerte por agua", decía el bisabuelo). Apenas respiras, unos pasos y de nuevo el
espejo, no lo buscaste, aparece: te suenas con violencia y prendes la luz en acto

.Mas, como oculto famento de cetáceo;una linea
escucho, mientras paládeo el trago de ~o cargado de su roja verdad

inconsciente para encontrar el grifo y un poco de líquido en la cara Ver duele
''¿quién es ese que anda ahí?", piensas mientras contemplas la figura sin garbo, en

La-poesía es la forma mds precaria del sueño

improvisada pijama, hecha una mueca donde dos puntos blanquirojos e inquietos,
apenas perceptibles, son el signo vital de la mancha: esas perlas fueron sus ojos;
considérala, pues alguna vez fue hombre, guapo y alto como tú

Ahora comprendo
Recordar un mundo es suficiente

'

Alguna vez, magia y realidad eran una sola naturaleza
· Esta mañ.ana, escupido por la violenta resaca de la noche
me sé anfibio
J

,

�•••
IC

SI

•I
,11
■

ii
•

¡·
¡

PIERRE
CASARES,
.
.

'

PRESUMTO ARTÍFICE
D~ ,.,-LéjM, UQBAR,
ORBIUS,TERTIUS''
'

,

,

•

• M.\M•IL IUMOINOMHI

I anto la mentira es mejor cuanto más parece verdadera
(.) cuanto tie11c más de lo dudoso y posible
Migue) de Cervantes Saavedra, Novelas ejemplares

Preámbulo
i bien los apuntes que ocupan esta glosa
centran sus aproximaciones interpretativas en
un aspecto concreto de "Tion, Uqbar, Orbius
Tertius"; iuzgo pertinente entreverar, a manera de
una breve nota introductoria, un par de textos en
que dicho relato se corresponde, variándolo, con un
caro motivo a los temas borgianos: me refiero a la
intermitente irrupción, en numerosas instancias no
sólo narrativas, sinó poéticas y aun ensayísticas, de
objetos con propiedades mágicas que son descritos
desde el asombro de sus portadores, lo mismo que
sometidos a pruebas de lógica que tornan ambigua
su veracidad material. Narraciones en las que son
plausibles los intentos infructuosos por parte del
personaje, en su calidad azarosa de receptor de u'!
organismo metaftsico, cuan~o ambiciona establecer
un orden matemático, un común denominador al que
propenda el artículo increible que le fue dado hallar,
o que compró y al que le aplica, fracasando en el
experimento, cierto número de operaciones factuales

S

7

que nada verifican, o siquiera ilustran, excepto la
palmaria evidencia de que su génesis y su poder son
nústeriosos.
El primero de los dos casos a que aludo, quizá el
más inmediato y célebre que atesora la empatia de los
lectores de Borges, es el ejemplar anómalo que inspira
la escritura de "El libro de arena", cuento incluido en la
colección homónima de 1975. Un vendedor ambulante
de biblias oferta al protagonista, importunado en su
domicilio, el _apócrifo tomo, adquirido según la trama
en los confines de Bikanir: "un volumen en octavo,
encuadernado en. tela", que "sin duda había pasado
por muchas manos". Conocemos de sobra que dicho
volumen multiplíca sus folios cada vez que se intenta
consultar en los linderos de su encuadernación el inicio,
el final: "Siempre se interponian varias hojas entre la
portada y la mano(... ) Era como si brotaran del libro".
El segundo de los ejemplos, "Tigres azules", se indexa
en La memoria deShakespeare (1983). Borges compone la
peripecia de Alexander Craigie, un aspirante a cazador
irlandés que premedita, en una aldea situada en la alta

�región del Ganges, capturar al tigre azul enrrevisto en
un sueño recurrente. Durante su periplo en geografías
agrestes, que lo abruma de curiosos avatares, es
intrigado por una grieta en la_superficie que "estaba
llena de piedrecitas; todas iguales, circulares, muy lisas
.y de pocos centímetros-de diámetro". Las recolecta y se
las guarda en el bolsillo de la chaqueta. De regreso a la
tienda donde pernocta, sueña otra vez con el ominoso
tigre azul; al despertar, corrobora el acopio de los discos
que, no sin una sensación de culpa y latrocinio, se ha
apropiado:
Saqué un primer puiiado y sentí que aún quedaban
dos o tres. Una suerte de cosquilleo, una muy leve
agitación,. dio calor a mi mano. Al abrirla vi.que los
discos eran treinta o cuarenta. Yo hubiera jurado que
no pasaban de diez. Los dejé sobre la mesa y busqué
los otros. No precisé contarlos para verificar que se
hablan mulláplicado. Los junté en un solo montón y
traté de contarlos uno por uno.
"La monstruosa índole de los discos", percibida en

exámenes uiteriores por Craigie, es muy similar a la
razón de ser -inveterada- del libro de arena, al que
a su vez leemos adjetivado de "monstruoso": "Sentí
que era un objeto de pesadilla, una cosa obscena que
infamaba y corrompia la realidad", Es en el "Epilogo",
precisamente, a El libro de arena, donde Borges clasifica
las páginas infinitas dentro de los "objetos adversos
e inconcebibles" que pueblan no sólo esta particular
ficción sino un significativo tramo de su imaginario;
objetos que, como los discos inmensurables que una
supersticiosa tribu salvaje fabricara en "Tigres azules~,
comportan el punto de partida -y uno de los indicios
axiales- para resolver uno de los enigmas que se
imbrican en el crtptico "Tlon, Uq_bar,'Orbius Tertius".
1, DI LA CON

BI .,_ 011 NO ÚNICA,

Tll.utADILCUINTO

Imposible sustraerse a la parca sinopsis para después
argüir el desvelo de un posible secreto o de una
manifiesta clave a fin de cuentas detectivesca, de las
que tanto entretuvieron -en un sentido estrictamente
lúdico- a Jorge luis Borges. Entonces, y a propósito
de la proeza narrativa con que abre Ficciones (1952),

abrevio: dos lectores departen en la quinta Ramos
Mejía, sita en la calle Gaona, dentro del suburbio
-el topónimo es fidedigno-, Gran Buenos Aires; los
distrae un espejo que refleja un ángulo de The Anglo·
American Cyclopaedia (Nueva York, 1917), la cual es tma
divulgada reimpresión de la Encyclopaedia Britannica
(Reino Unido, 1902). Al notarla, dispuesta en el fondo
del corredor, uno de esos lectores, el escritor bonaerense
· Adolfo Bioy Casares, recuerda que un heresiarca de
Uqbar "habla declarado que los espejos y la cópula
son abominables, porque multiplican el número de
los hombres". Estas lineas que rememora Bioy Casares
habitan, él cree estar seguro, en alguna página de la ,
Anglo-American Cyclopaedia que reproduce el espejo;
los dos lectores antedichos interrumpen la cena para
hojear el tomo correspondiente y consultar un indicio
sobre Uqbar; las últimas páginas del volumen XLVI
refieren Upsala, y las primeras del XLVII informan sobre
Ura1-A1taic languages; nada respecto de Uqbar. Al día
siguiente, Bioy Casares llama pPr teléfono a su anfitrión
de la víspera y anuncia, en efecto, que el volumen XLVI,
es decir, su volumen XLVI, contiene la cita recordada, si
bien el nombre del heresiarca no consta. El narrador, que
nunca se dice Borges, aunque con obvia probabilidad lo
sea, acompaiiado por su amigo inquiere por segunda vez
el volumen de éste, idéntico al de la quinta, con todo ylas
indicaciones alfabéticas (Tor-Ups) en el lomo; idéntico,
el volumen, excepto por cuatro páginas adicionales:
"en vez de 917 páginas constaba de 921"; cuatro páginas
que "comprendían el articulo sobre Uqbar"; cuatro
páginas, para mayor extrañamiento, que por cierto no
se precisan en el indice, ni en el del volumen de Bioy
Casares ni en el del reflejado por el espejo del corredor
de la quinta. Insatisfechos, lo dos bibliófilos se dirigen
con entusiasmo, para pesquisar otras explicaciones
del desperfecto, a la Biblioteca Nacional, y "en vano
fatigamos atlas, catálogos, anuarios de sociedad
geográficas, memorias de viajeros e historiadores:
nadie habla estado nunca en Uqbar". Recurren al
poeta y ensayista argentino Carlos Mastronardi, quien
desempolva en una libreria de Corrientes y Talcahuano
"los negros y dorados lomos &lt;;le la Anglo-American
Cyclopaedia" y quien no da, al interrogar el volumen
XLVI, "con el menor indicio de Uqbar".
En el segundo apartado del cuento se alude a un
matemático, Herbert Ashe, quien a diferencia de

a

Mastroruirdi es un personaje enteramente ficticio. Ashe
años que yo habla descubierto en un tomo de cierta
se presume amigo del padre de quien relata la historia,
enciclopedia pirática una somera descripción de un falso
y destinatario de un impreso proveniente de Brasil que,
pals; ahora me deparaba el azar algo más precioso y más
luego de morir en un hotel de :Androgué, le testa: A First • arduo", celebra la voz que monologa en esta cerebral
Encyclopaedia ofTlon. Vol. XI. Hlaer to Jangr. (Rodtiguez
aventura. Heredado, pues, por Ashe, el libro corrobora
Monegal, si de no poco vale la digresión, especula de
la existencia -fabulosa, o veraz- de Tlon, planeta
Ashe que se trata de un trasunto del padre de Borges:
sobre el cual se habrta escrito la, literatura, enteramente
ambos fallecen de un ataque cardiaco.) "Hacía dos
fantástica, de Uqbar. El "onceno tomo" inquieta
sobremanera-al impllcito Borges, quien intenta verificar
la secuencia de otros que lo antecedan o precedan,
IL C■lllflO SE RAMIFICA. NRCIS para lo cual recurre al ficticio Néstor !barra y a los
PAll.AFILUli.lL ,MCEMOTOMO" verdaderos Ezequiel Martlnez Estrada (escritor, poeta,
ensayista, crítico literario y biógrafo argentino) y Drieu
Y COMYOCA LOS MOMBRIS Y la Rochelle (novelista francés y autor de cuentos cortos,
DOCIAIMAS DI ALC■MOS FILó• adepto al nazismo) quienes rechazan tal doda. También
se le pregunta lo conducente a Alfonso Reyes, qu.ien
SOFOS PARA OUE ASf PUEDAN "barro de esas fatigas subalternas de índole policial",
EST.AIILICIRSE PARALELOS IM propone que entre todos los intet'e§ados en Uqbar, y por
añadidura, en Tlon, acometan la reconstrucción de los
LA llli.LIDAD O■E IA.TISFAC.AM tomos faltantes...
El cuento se ramifica. Borges parafrasea el "onceno
EL PROÑSITO DPUCATIYO OUE
tomo" y convoca los nombres y doctrinas de algunos
TRACE; MEDIAMTI .AMAI.OCW, filósofos para que as! puedan establecerse paralelos en
LOS ENTRAMADOS P.AllAINNÁLES la realidad que satisfagan el propósito explicativo que
trace, mediante analogías, los entramados paradojales
DELTEMIBU PLAMffA TIMM.
del temible planeta Tlon.

11, DIL ll•l■ITO DIICl■RINIIMTO TIUJ
ATIIWAR LA IUUlfflCIA, QUI NO ÚNICA, .

...,.

Borges-reitero, con astucia detectivesca- soslaya el
nombre de Adolfo Bioy Casares a partir del segundo
apartado, el penúltimo de la pieza, y enumera los
prodigios de Tlon, aunque ya no los de su procedencia
referencial, con tal de no facilitarnos la salida a uno de
los más sorprendentes acertijos que insinúa -y qtte
luego, a todas luces, aclara- cl cuento: icómo fueron
producidas y cu·ál es el origen de las cuatro páginas
inexplicables de la Anglo-American Cyclopaedia en poder
de su incondicional colaborador; páginas que no figuran
en las otras reimpresiones que se fueron comparando
y que sí contienen información de Uqbar? Aduce Bioy
al principio del relato el tópico ya sobredicho y famoso
de que los espejos son abominables por multiplicar

•

9

���1

¡

1E M T_O

T

' '

1

L

L FRÍAS
El acto de pensar se cumple de diferentes
maneras en cada persona. Del pensamiento
se derivan manifestaciones diversas del
·ha~er humano, desde los actos mismos
.en que se realiza la conducta, hast!3,las expresiones de la palabra escrita o
hablada, mediante la construcción poética,
filosófica, política o literaria, cuyas formas
plurales son revelación de diversas y
complejas visiones del mundo. Estos
'
.
testimonios pueden ser-breves o ~xtensos,
ocupar todo el tiempo vital de_la existencia
de un hombre, o reducirse a épocas o
· etapas circunscritas a_una edad o un
periodo determinados. El esbozo que ahora
pretendemos del pensamiento de Raúl •
Rangel Frías, se enfrenta por necesidad
a una obra realizada durante varios años,
·revelada en discursos, libros, ensayos
y reflexiones asumidos bajo múltiples
formas y expresiones, procedentes de
la función pública o bien conducentes a
actos y realizaciones de interés colectivo,
y aún otros pertenecientes al ámbito de la
conversación o el diálogo.

14

_al cúmulo de revelaciones o testimoru·os
del pensamiento de Raúl Rangel Frías
nos lleva a la necesidad de acotar este
intento, limitándonos a analizar sólo
el pensamiento expuesto én la palabi:a escrita. Y
aun as!, por la dimensión y ia vari~dad de tantos
asuntos presentes en dicha obra, consideramos
que no es tarea · fácil cumplir el propósito
indicado.
En consecuencia, no pretendemos una visión
exhaustiva del pensamiento dé Raúl Rangel
Frías. Nrni ocuparemos solamente de dos aspectos
fundamen~ales: el primero será una enumeración
e identificación de los asuntos que estuvieron
presentes en el pensamiento y las reflexiones de
Raúl Rangel Frias.. El segundo aspecto es algo
más complejo, pero que intentaremos exponer,
y consiste en identificar la proyecéión y forma
·del pensamiento del personaje regiomontano,
cuyo centenario festejamos en este año de 2013 ..
Con dichos apuntamientos que expondremos a
continuación, esperamos contribuir a un mejor
cqnocimiento de la vida y la obra de Raúl Rangel
Frías, figura eminente de nuestra cultura e historia,
a quien la sociedad nuevoleonesa rinde tributo año
con año, en virtud de que la deuda a los grandes
constructores, como lo fueron fray Servando, José
Eleuterio González, Alfonso Reyes y Rangel Frias,
permanece viva en la memoria de la colectivid~d.

LOS CAMPOS DIL COMOCIMIEMTO EM EL
PIMSAMIIMTO DI UIÍL UMCIL FRW
Presentes a lo largo de los años, o bien manifiestos
en alguna o algunas etapas de su vida, o bien
surgiendo en forma recurrente en su tiempo
vital, podria decirse que son primordialmente
seis campos o ámbitos claramente discernibles
en su pensamiento: la filosofia; el humanismo y la
cultura; la universidad como entidad educativa;
México, Nuevo León y finalmente, memorias y
narrativa. Es posible que algo referente a cada
uno de estos campos se extienda hacia los otros,
pues tal diversidad de componentes se integra
por necesidad en una unidad, en el conjunto de
la obra a la que todos pertenecen. Intentaremos a

15

continuación ocupa,rnos de estas seis visiones en el
pensamiento de Raúl Rangel Frias.

LA FILOSOFÍA
Raúl Rangel Frias debió conocer los primeros textos
de filosofía en sus cursos del Colegió Civil. Con ellos
se abrió su pensamiento al mundo de la teoría, ámbito
en el que se proyecta la exposición de las definiciones
y el avance hacia lo desconocido, mediante el acto
de preguntar. Su opción por los estudios de derecho
debió sustentarse en la valoración y distinción entre
los varios estudios profesionales, escogiendo el área
donde los conceptos y el rjercicio lógico conducen al
conocimiento jurídico, escenario externo, y próximo
ep_ varios. sentidos, al mundo de la filosofia. Esto
explica que su tesis para la obtención del título de
abogado, fuera sobre un problema correspondiente
a la filosofia del derecho. Su tesis se tituló Idaitidad
de Estado y Derecho en la Teoría Jurídica Pura de Hans
Kelsai, del año de 1938. En ella, al final de las palabras
introductorias, explica el autor que su trabajo puede
dividirse en dos partes. La primera se dedica a la '
explicación de.la teor[a juridica de Hans Kel.sen. La
segunda parte está dedicada.a exponer "una crítica
del método filosófico y de algunos conceptos jurídicos
que son utilizados por Kelsen, llegando finalmente
al problema de la identidad de Estado y Derecho.
Para concluir -añade Rangel Frías- incluyo un
pequeño ensayo de concepción del Derecho y del
Estado"(Rangel Frías, 1938: 5-6).
En el cuerpo de la tesis se hace referencia a
la filosofia de Emanuel Kant, y también a las
Investigaciones Lógicas de Edmund Husserl, lo cual
demuestra la práctica de lecturas filosóficas durante
sus estudios de derecho. Raúl Rangel Frías se formó
filosóficamente, como toda su generación y muchas
posteriores, en el pensamiento de José Ortega y
Gasset y su tarea editorial al frente de la Revista de
Occidaite, que fundó en el año de 1923 y se publicó
regularmente hasta el año de 1936, y que ahora, desde
hace varios años, se publica de nuevo bimestralmente.
La obra de Ortega y Gasset, además de sus trabajos
personales sobre problemas filosóficos y aspectos del
arte y la cultura, comprendió la tarea de publicar en
español las obras de los pensadores europeos de su

��años, el 20 de septiembre de 1946, Raúl Rangel
y se desenvuelve, interés natural en quien la vida
Frías fue invitado a decir el discurso oficial. Lo
y sus expresiones eran escenarios permanentes
publiéó ese mismo mes en Armas')! Letras (Año
para el juicio de la teoria y el conocimiento. Era
III, núm. 9, septiembre de 1946), con el titulo
la historia, pero también su significado y su valor.
"Teoría de Monterrey". Esta visión de la ciudad se
Era también la necesidad de entender el contexto
mantiene, después de casi siete décadas, como una
cultural en que se fincan las circunstancias que
· interpretación no sólo válida, sino además como
revelan o encubren el origen o el sentido de los
una reflexión que todavía no ha sido superada, por
acontecimientos. Entre los varios textos sobre
la profunda idea histórica y cultural que la preside.
Monterrey, o sobre Nuevo León, merece recordarse
Identifica la conformación de la ciudad en tres
el estudio que tituló Twrema de Nuevo León, que
edades. La primera iniciada con la fundación,
originalmente se publicó en varias entregas en
plena de adversidades y limitaciones. La segunda
el periódico El Porvenir, y que tiempo después
en el siglo XIX. La tercera la identifica a pai;tir
apareció incluido en el libro Cosas nuestras. En este
de la industrialización de la ciudad y casi para
conjunto de reflexiones y relatos llevados por la
concluir afirma: "Muchas generaciones antes de
intención de entender cómo ocurren los procesos
nosotros y otros primero que ella, algunos hombres
cuyo desenvolvimiento comprende la vida en
pensaron estar edificando una ciudad, cuando
marcha de una comunidad, expone Rangel Frias:
no pasaban de darle principio. Y si al llegarnos
"La aridez y la falta de recursos, cierto, produjo
el turno creyésemos que no hay nada más que
en los hombres como respuesta a este estimulo,
hacer, sino agradecer la fortuna de haber tenido
un afán de superación, pero igual respuesta no
tales antepasados, en ese
se produjo en muchos otros
·
preciso instante estaríamos
sitios, tanto o más áridos
c•A.MDO LA Cl•DA.D DE destrozando el monumento
que nuqtro terreno. Hay
MOMfliUR · CWMPLIÓ que merece su fama. Sólo se
una infinidad de puntos y
conserva en el tiempo lo que
localidades a todo lo largo
19 , DE se somete a su mudanza·
de la frontera mexicana, y
IIP"n. . . . . . . . JNS, (Rangel Frias, 1994: 356).
aún en muchos otros sitios
Esta reflexión nos enfrenta
del territorio; y no existe
lilÍL . . . . RiAI a la exigencia de nuestro
en dichas partes idéntico
tiempo, pues si bien la
fenómeno histórico" (Rangel
ciudad ha crecido y muchas
Frias, 1971b: 79-80).
IL DIII•- OFICIAL■ de sus propias instancias
Esta critica a la tesis de
LO . . . . . . IIIMIIMO se han consolidado, es
Hipolite Taine, que pretende
aceptar que
explicar el desarrollo de
MIIIMA.UIYUl'IIU inevitable
nuestra ciudad ha sido
un sitio a partir del medio
desposeida de la armonía de
geográfico, plantea una
sus elementos componentes,
DI MOMTIRRIY" ■
interesante conclusión:
y quizá hoy no sepamos
si no es el medio el factor
identificar cómo fue que esta
determinante del desarrollo,
pérdida se haya instalado en la entraña misma de
el de Monterrey nos enfrenta a la necesidad
la comunidad. Podemos aventurar una respuesta i.
de explicarlo en función de la fuerza o energía
afirmando que la pobreza de algunos sectores de
procedente de sus habitantes, enfrentados a un
la sociedad haya propiciado el predominio del mal,
medio distante de todo, y de naturaleza hostil, que
y aún podríamos responder que esa pobreza, en
empuja la vida a la superación de las condiciones
buena medida, es resultante de las migraciones a
en que ésta se desarrolla.
las que está sometida nuestra ciudad. Puede ser.
Cuando la ciudad de Monterrey cumplió 350

3IO.., ·•

,•1~t.1•••c••

co.- ari1a.,.: aaolÚA.

11

Pero ~o basta con aceptarlo. Es necesario indagar e
1dentif1car vías de acción que conduzcan a nuevos
derroteros.
LA ■MIYIRIIDAD

Es quizá una presencia en la que se expresa y se
J!lªmfiesta la propia existencia de Rangel Frias
porque en ella se hacen patentes y surgen los valore~
de la cultura del humanismo, de la teorta y además de
la ~rácnca, los de la sociedad, y también por el hálito
de ¡uventud que en ella va impl!cito. La defendió
siend~ estudiante, cuando quisieron imponerle un
sesgo ideológico. La sirvió cuando fue designado jefe
del Departamento de Acción Social Universitaria
extendiendo sus proyecciones culturales. La dirigí¿
como ~ector, ampliando.su acción educativa y
consolidando sus funciones en el campo de las
profesiones, de la investigación y la difusión de la
cultura. La impulsó como gobernador promoviendo
Y_ realizando la Ciudad Universitaria. La pensó
siempre, como una instancia superior al servicio de
la juventud, d~I Estado y del pals. Sus textos sobre
lo que es la universidad y su función educativa al
servicio de la formación de la persona y también de
la superación social, son un legado que nos enriquece
y nos permite entenderla como ·una institución
al servicio de la inteligencia y también como la
instancia que permite desenvoh!er y enriquecer los
valores superiores de la vida.
Poco después de iniciado su discurso de
despedida, conocido ahora como "Palabras finales de
un rector·, al renunciar a la Universidad para iniciar
una campai'la como candidato a gobernador, en abril
de !955, Yconduciendo sus palabras a un alto temple
poético que mantuvo a lo largo de su discurso
se refiere a su regreso a Monterrey después d~
conclu1t sus estudios de Derecho en la Universidad
Nacional. Dice: "... entonces citra vez la misma voz
la vieja voz, la eterna voz colectiva de pueblo qu~
me gula, enderezó mis pasos por los senderos de la
Universidad de Nuevo León"(Rangel Frias, 1961: 198).
Preguntémonos: ta qué voz se refiere? No puede ser
otra que la del llamado a una vocación,. Una vocación
de servicio a favor de la comunidad. y este servicio se
ubica en la institución que mejor sirve a la sociedad

19

porque se cumple con el ejercicio de la inteligencia, el
desarrollo de las facultades superiores de la persona
la expresión de la fuerza transformadora de la cultur~
mediante el conocimiento de las artes, las ciencias y
las humanidades. Es, en una palabra, la educación,
mediante la cual se puede lograr la formación
mtegral del individuo, pues la educación es la que
otorga la condición humana de la vida. Este discurso
lo dijo en el patio del Colegio Civil, y as! lo declara:
"En_esta cuadricula de nuestro viejo patio del Colegio
Civil del estado, he venido a pronunciar mis palabras
de despedida. [... ] Podrá existir en tiempos generales
una distancia; podrá en tiempo establecerse un
ciert? olvido; pero hay en la esencia misma de la vida
cosas eternas y definitivas y en esas cosas eternas
Ydefinitivas yo estoy solemnemente enlazado". y
más adelante añade: •... para aquellos que desde la
¡uventud Yaún antes, desde la adolescencia hemos
obedecido aquellas voces que obligan la
voces
del destino, que se dejan escuchar, como lo hace el
hombre de campo a distancias formidables con el
paso más ligero por la campifia, pegado el oido en la
tierra; las voces de la sangre y del espiritu del pueblo
n_o pueden ser cambiadas jamás. [... ] Estoy y estaré
siempre entregado a esa corriel)te poderosa, a esa
savia fecunda que viene desde las más hondas ralees
de mi pueblo. Porque he creido en ella es por lo que
he creido en la Universidad" (198-199).
. ~st a larga cita era necesaria para entender la
v1s1ón que tenla Raúl Rangel Frias de la Universidad
YSIJ pertenencia a ella. Antes dijimos que aquella
voz que lo guiaba procedía de su vocación. Ahora
agregartamos: esa vocación"a su vez procedía de una
idea clara y vigorosa de la patria y la nacionalidad.
Con ella, mediante ella, desempeñó su función de
maestro, su actuación como rector y el cumplimiento
de la función pública.

vii

IMIIIMIORIAI Y MARRATITA

No es frecuente, en el ámbito mexicano, la escritura
de memorias personales de hombres públicos,
pensadores y escritores. Raúl Rangel escribió las
suyas y las publicó el afio de 1990. Recobrar del
tiempo pasado, los acontecimientos familiares y
personales es una tarea en la que predominan, por

�pública. Y aun cuando a mitad de los años cuarenta,
Rangel Frias recibió una invitación de Alfonso Reyes
para irse a El Colegio de México como investigador y
Si tomamos en cuenta lo antes expuesto, convendremos
maestro, rehusó porque, como él mismo lo dijo en una
en que el pensar teórico y filosófico de Rangel Frias fue
larga entrevista que le hizo Celso Garza Guajardo: "El
posible gracias a la posesión, desde su adolescencia
modelo del ejercicio exclusivo a las letras o a la simple
y juventud, del logos co.mo conducción y sustento
expresión de un pensamiento analitico, pensé, y esci
de sus ideas y reflexiones. El concepto de logos está
decidió un poco del resto en la participación, que habia
presente en la cultura griega desde sus orígenes. Se
• afuma que el primero en utilizar el vocablo logos, fue un deber público, y que no podía yo rehusarme a lo que
me instaba la lucha y un ésfuerzo por algo más vital y
Heráclito. En la cultura y lengua griega, logos significa
social" (en Garza Guajardo, 1993: 44).
varías cosas: palabra, concepto, inteligencia, razón, y
El año de 1923, el
aun otros significados
filósofo español José
más. Finalmente se
Ortega y Gasset publicó
identifica como razón,
PUEDE DECIRSE OUE EM U NIS•
su obra El tema de nuestro
entendiéndose así
TORIA. DE MUEYO LEÓM ES EL
tiempo. En la página inicial
que el ejercicio de la
'PEMSA.DOR ,MÍS IMPORTA.MTE, explica el autor que la
razón, del logos, hace
parte del libro
posible el pensamiento,
J •oDRÍA. A.AI.DI.RSE OUE A. primera
se basa en sus escritos
y concretamente el
MIYEL MACIOMA.L DEBE RICO•
elaborados para la lección
pensamiento filosófico.
Alfonso Reyes ~scribió:
MOCERSE EMTRE LOS MÍS lM• inaugural de su curso en
· la Universidad de Madrid
"La cultura griega está
PORTA.MTES
A.
LO
LA.RCO
DE
U
del año 1921-1922.
sustentada en el Logos,
La tesis expuesta en
sostenida por la palabra"
HISTORIA. MEXICA.MA..
este libro establece dos
'
(Reyes: 1961: 15). En la
principios, derivados de
palabra se articula el.
dos consideraciones importantes. El primer principio
pensamiento y puede decirse que el pensar es posible
afirma que en el proceso de pensamiento ha prevalecido
a partir de las palabras. De alú que razón y filosofia se
la idea de que los valores trascendentes han regido
identifiquen en los procesos discursivos, en los que se
la vida humana, de modo que el análisis de ésta ha
expone la teoría para la expresión de las ideas.
del acontecer humano.
.
quedado marginado, por asi decirlo, imponiéndose
El Reyno se public6 el año de 1972. Anteriormente
El logos en la mente de Raúl Rangel Frias fue un
a ella el yalor de lo trascendente, de modo que la vida
Rangel Frias sólo babia escrito como narrativa . agente fuerte y vigoroso que impulsó su comprensión
como tal siempre ha sido puesta de lado, primero por
del mundo y su tiempo, de su hacer y su circunstancia.
tres cuentos en el año de 1929, co~ 16 de ed~d, y
los valores religiosos y después por elementos tan
. posteriormente, en 1988, pu\Jlicó Kato, acompanado
Puede decirse que en la historia de Nuevo León
significativos como pueden serlo los componentes de
de otros tres cuentos. Esta narrativa de El Reyno y ,
es el pensador más importante, y podría añadirse
la culrura: ciencia, arte, justicia, política y otros. Por
que a nivel nacional debe reconocerse entre los más
cuatro cuentos, es legitimo considerarla como parte
otra parte, y antes de pasar al segundo principio, es
de la expresión del pensamiento de Raúl Rangel Frtas,
importantes a lo largo de la historia mexicana. Rangel
necesario tomar en consideración que la visión de la
p;es es también visión del mundo y expresión de su
Frías debió percatarse desde sus años de juventud,
realidad está sometida, por necesidad, a la perspectiva
sentido de la vida interior, como tesumoruo de que las
de la fuerza y proyección de sus pensamientos. Sin
procedente o resultante de la posición del que ve.
palabras son portadoras de ideas y reflexion_es, pero
embargo, esto nunca perturbó su equilibrio interno
De esto se desprende que cada visión de la realidad
también son revelación de sentimientos y vivencias
ni lo llevó a modificar su condücta, manteniendo la
difiere de la de los otros, porque en ca&lt;;la caso hay
que sonmanifestacióñ de la mente humana, que acoge
discreción y bonhomia que siempre lo caracterizaron,
una localización diferente, es decir, la perspectiva.
por igual la razón y la teorta; además no olvidemos
compartiéndolo con las ideas y prodigando
La segunda consideración es complementaria de
que la poesia lleva consigo la presencia d:las palabras
generosamente el magisterio de su enseñanza a los
la anterior y nos lleva a entender que toda visión
' como revelación de lo mefable.
l jóvenes, los amigos, los colaboradores en la función

En el capitulo "Rumbos y tentativas~ dej6 escrit~s
sus intereses en lecturas y estudio. Refiriéndose al ano
de 1936, aproximadamente a la mitad de su carrera
de derecho, cuenta: "Tuve márcada preferencia de
carácter te6rico para las disciplinas y el conoc1ID1ento
de las cjencias sociales y el derecho, lejo~ del senndo
pragmático y de la capacitaci6n forense .. Explica que
impartió el curso de lntroducci6n a la filosofia en la
. de San Idelfonso en el tumo nocturno,
Preparatona
'
.
al cederle la cátedra Moreno Sánchez. y ª.grega.mas
. "Estudié con empeño textos filos6hcos,
ade1ante.
'd "
a ado por libros editados por Revista de Ocet ente ' y
e::era los autores leidos entonces: "Müller, Messer,
Ortega y Gasset, Spengler, Scheler, Simmel, Kan~ y
Hegel" (Rangel Frias, 1990: 145). Lo que permite
pensar que paralelamente a los estudios de derecho,
por interés personal hizo 1os estudios de filosofia.
En la narrativa sobresale El Reyno, no s6lo por
·6n Atendiendo al subtitulo: Un hbro de
su extens i •
.
relatos, es una visión en diversos tiempos y el mismo
espacio, es decir, narraciones donde aparecen y _se
desenvuelven, para cada relato, distintos personaies
que responden a la situación prevaleciente en cad:
uno. De los relatos, uno se titula "Co~as de familia ,
que ofrece retratos y perfiles y donde aparecen
ancestros y sucesos pretéritos. Andrés es un
personaje que tiene presencia en más de un relato y
puede decirse que El Reyno posee una unidad narrauva
derivada de la presencia del territorio como escenario

'

necesidad, el carácter y los rasgos más personales del
que escribe. En el caso de Rangel Frías, fue ocasión
dé mostrar la eficacia de una prosa do_nde brotan
actos memoriosos y visión de escenarios mdividuales
y colectivos, donde se capturan identificaciones y
formas de ser de personas, actitudes y suces_o~ que
permiten al lector reconstruir etapas y condiciones
de vida pertenecientes al pasado. La escritura
de Raúl Rangel Frias se apodera de aquello que
transcurrió en el tiempo y que las palabras logran
reconstruir llevando consigo paisajes, rostros,
fragancias de la fugacidad y revelación de vida,
en un tiempo que ya no es, recobrado mediante la
tenacidad del recuerdo.

'
PROYICCIÓM Y FORMA DIL PEMIAMIEM•
TO DI HIÍL HMCIL FRÍAS ·

l

j

¡
j

¡
\

¡

l
j

'

.
21

20

�Lo biológico, a fin de cuentas, es primordial
para que la vida exista. La vida humana es posible
a partir de la operación del organismo, del c~erpo:
Sin esta vida biológica no es posible la vida orgánica
y consecuentemente tampoco la del intelecto y la
razón. De modo que las expresiones superiores
del hombre, todo eso que trasciende la vida y
que llamamos cultura, nu puede ser posible sin
lo biológico. Por eso es válido afirmar que la vida
no debe ponerse al servicio de la cultura, sino lo
contrario, que la .cultura está al servicio de la vida,
que es en el fondo el significado del humanismo. Así
la razón vital es la que permite entender el valor de la
LA. YIDA ■•MAMA IS NSlaLE A \1da, o mejor dicho, los valores de la vida, pues la vida
PARTIR DI LA. OPIRACIÓM DEL en si misma es un valor superior, y se enriquece si se
ponen a su servicio los valores de la cultura.
ORCA.MISMO, NL C81RN■ SIM
Ahora podemos afirmar que Rangel Fria~ analizó
ISTA YIDA alOLÓCICA MO ES estas ideas de Ortega y Gasset en torno a la Razón
Vital. En su ensayo "La idea histórica" afirma lo
NSIIILI LA. YIDA ORCÁMICA Y siguiente:-"La Razón Vital es esta última conciencia
COMSEAEMTIMEMTI TAMPOCO que la vida ha desarrollado para comprenderse y,
quizá también, para alzar su savia a la nutrición de
LA. DIL IMTILECTO Y LA RilÓIII■
los frutos más altos del árbol del tiempo" (Rangel
Frías, 1961b: 20). Esta bella metáfora debemos
tenerla presente para lo que se dirá al final de esta
iY qué es la ra?ón vital? Es la facultad superior
exposición.
del hombre entendida como soporte, impulso,
Ahora será necesario referirnos a otra importante
superación de todo eso que llamamos vida.
figura del pensamiento español de la segunda mitad
Transportar la razón a la conducción de la vida,
del siglo XX, Se trata de Maria Zambrano (1904·
para identificarla en sus valores superiores, como
1991), discípula de José Ortega y Gasset, autora de
vía de entendimiento de su significado, permitiendo
una obra extensa e importante. Para esta revisión
enaltecerla mediante su mejor comprensión. Lo-dice
.
de su pensamiento nos acercaremos a uno de sus
Ortega y con toda claridad'. "El tema de nuestro
libros, titulado Filosofía y poesía, y otros más. Este
tiempo consiste en someter la razón a la vitalidad,
libro fue escrito y publicado en Morelia, pues Maria
localizada dentro de lo biológico, supeditarla a
Zambrano vino a México el año de 1939, fue acogida
lo espontáneo. Dentro de pocos años parecerá
por la Casa de España en México, ubicándola en
absurdo que se haya exigido a la vida someterse a la
la Universidad de San Nicolás de Hidalgo, donde
cultura. La misión del tiempo nuevo es precisamente
impartió cursos. Aquí se publicó el libro antes
convertir la relación y mostrar que es la cultura,
mencionado, en donde Zambrano explica cómo
la_razón, el arte, la ética quiei;ies han de servir a la
filosofía y poesía han sido dos caminos distintos
vida" (178). Este planteamiento nos enfrenta a la
desde la época griega. El mismo Platón, en su
necesidad de comprender con certeza su significado.
diálogo sobre La República, concluye que los poetas
Tenemos que volver a revisar la idea de Ortega para
sean expulsados de la República, porque, en su
comprender a cabalidad cómo es que la razón debe
condición de vates, actúan como dominados por
someterse a la vitalidad. Pues lo primero que nos dice
el demiurgo, el dios creador, y no aplican la razón a
el filósofo español es que este sometimiento debe
su obra poética. En consecuencia, razón y poesía
cumplirse en lo biológico.

es resultante del punto de vista del sujeto. Y lo que
sucede con la visión es semejante al conocimiento,
también sometido al punto de vista. Por eso Ortega
concluye afirmando que "Cada vida es un punto de
vista sobre el universo". Establecido lo anterior, este
autor concluye afirmando la presencia del segundo
principio, el de la razón vital. El texto de Ortega ·
dice: "La razón pura tiene que ser susti.tuida por
una razón \1tal, donde aquella se localice y adquiera
movilidad y fuerza de tr:ftlsformación• (Ortega y
Gasset, 1947: 20).

son opuestas, ajenas entre si. En otras palabras, la
razón corresponde a la filosofía, no a la poesía. Desde
aquella época, se ha mantenido esta separación.
Pero tal condición no explica todo lo que en ella se
muestra. Afi:rma Marta Zambrano: •y es que la poesla
aunque es palabra no era razón, icómo es posible este
1
divorcio?" (Zambrano, 1987: 33). En efecto, cómo es
posible si el concepto logos significa al mismo tiempo
palabra y razón. Por eso la poesía es expulsada de la
República, pues acepta las apariencias, se queda en
ellas, mien!J:as la razón da cuenta de la unidad como
revdación del ser.
Per? es que las palabras hacen posible la filosofía
porque en ellas se manifiesta la razón, el intelecto.
Sin embargo, las palabras no existen.por sí mismas,
sino que han sido inventadas por el hombre para
nombrar las cosas pero también para designar
aquello que surge en la mente humana y hace posible
el desenvolvimiento de las ideas, el establecimiento

23
22

de conceptos, la emisión de juicios lógicos que
conducen a la filosofía. Es posible que en sus
orígenes el pensamiento filosófico y la poesla hayan
estado unidos, como se muestra en algunos textos o
fragmentos de los filósofos llamados "presocráticos",
pero finalmente se impuso la razón como la via
adecuada para llegar al conocimiento.
Entre nosotros y aquel juicio de Platón hay
veinticinco siglos de distancia. El tiempo se encarga
de imponer cambios y transformaciones en la
naturaleza y en la cultura, en el pensamiento, las
ideas y su manifestación en palabras. Es posible que
ahora los poetas no sean poseídos por la divinidad,
como decía Platón, y la poesía del siglo XX y
posterior sea manifestación que se explica o define
de otras maneras, como dijo el poeta francés Paul
Verlaine: "Nosotros ... que tan frlamente hacernos
versos emocionados" (en Reyes, 1963: 477). Tales
transfotmQciones en la visión de los problemas

�esta última conciencia que la vida ha desarrollado
,,LA. llilÓM ·YITÁL El ISTÁ IÍLTI• para comprenderse y, quizá también, para alzar
su savia a la nutrición de los frutos más altos del
MÁ COMCIEMCIÁ o•■ LA. YIDÁ
tiempo" (Rangel Frias, 1961b: 20). iCuáles son los .
'
■Á DIIÁRROLL.A.DO PÁRÁ COM• frutos más altos del tiempo? Esta bella metáfora,
que es poesía, nos renúte a una visión donde la vida
PREMDERII Y, 0•1z! TÁMBIÍM, es como un árbol, un i!rbol cuyos frutos no sólo son
PÁRÁ ÁLliR
IÁYIÁ Á LA. M•• del árbol, sino también del tiempo, es decir, _pe la
TRICIÓM DE LOS FRUTOS MÁS historia. No menciona sólo los frutos, sino, dice:
"los frutos más altos del tiempo." Ya dijimos que el
ÁLTOI DEL TIEMPO." (HMCEL tiempo, en esta expresión de Rangel Frias, asume
el significado de la historia. Pues bien, los frutos
más altos del tiempo son los frutos de la vida en la
historia, lo que nos pernúte entender que la vida y
humanos y culturales, pareciera que no se han
la razón vital, es la vida individual de cada uno de
modificado. Sin embargo, es necesario recordar
nosotros. No es la vida como fenómeno propio de la
que hace poco se publicó en inglés, traducido
humanidad, sino que se refiere a la vida individual.
después al español, el libro de George Steiner, La
Consecuentemente, la razón vital es la que
poesía del pensamiento. Del helenism9 a Celan, editado
corresponde a cada uno. Y finalmente se entiende
en 2011, donde precisamente se analiza la relación
que si en el tiempo está la historia del mundo,
de filosofia y poesía, obra de la que recogeremos
además está la historia individual, la de cada uno.
solamente dos testimonios: el de Jean-Paul Sartre,
Pues la filosofía es también la que se cumple en cada
que afirmó que en toda filosofia hay una "prosa
uno de los hombres, y de la poesía igualmente puede
literaria", y el de Althusser, quien dijo que el
decirse lo mismo: el sentido poético se alcanza
pensamiento filosófico se ha hecho "sólo con
y se cumple en cada persona, como experiencia
metáforas." Sin embargo, en una visión de conjunto;
individual.
sigue predominando la separación entre filosofia y
Dicho lo anterior, se entenderá mejor el
poesía. Pero es el pensanúento de Maria Zambrano
pensamiento de Maria Zarnbrano cuando afirma:
el que hace aproximadamente medio siglo afirmó
"La irracionalidad profunda de la vida que es su
que era necesario establecer la existencia de un logos
temporalidad y su individualidad, el que la vida
poético, o razón poética, para explicar que la poesla
se dé en personas singulares, inconfundibles e
es otra forma de conocimiento.
incanjeables, es el punto de' partida dramático
Pareciera que es evidente que hay una
de la actual filosofla, que ha renunciado asl,
contradicción en lo que esta pensadora, sin dudarlo,
humildemente, a su imperativo racionalista." Y
llamó la "razón poética". Pero esa contradicción
también afirmó Zambrano: "La filosofla ha dado
no existe, ya que esta razón, la razón poética,
paso a la revelación de la vida y con ella a la historia,
emerge como fuerza expresiva de la vida, y aunque
la historia llama a la poesla. Y asl este nuevo saber
ésta se manifieste en su transitar por el tiempo
será más poético, filosófico e histórico [... ], será un
como algo falto de sentido, justamente la razón
saber regulador.qu~ da al hombre conciencia de su
poética hace posible que entendamos mejor la
pasado" (Zambrano en Ortega Muñoz, 1994: 76).
vida. iNo es precisamente esto, lo que demandaba
As! cuando hablarnos de razón vital y razón
Ortega y Gasset cua11cdo se refería a la "razón
histórica se dice lo núsmo. Y la razón poética, el
vital"? Precisamente lo que reclamaba el filósofo
lagos poético, se revela como la expresión de un
español era que la filosofía se ocupara de la vida,
·pensanúento que deja de lado el proceso discursivo y
que se dirigiera a ella, a su hac~r y su preguntar.
toma el camino de la poesía. Consideramos que Raúl
Es justamente lo que decía Raúl Rangel Frias en su
Rangel Frias posela ambos: el logos filosófico y el
ensayo sobre "La vida histórica": "La razón vital es

s•

..,•.,

logos poético. Y además podríamos añadir que este
último se ejercía y a veces se prodigaba, cuando sus
palabras, pronunciadas ante un auditorio. amplio,
las improvisaba en el núsrno momento de hablar
cuando ejercía la oratoria. Ya comentábamos antes'
'
en esta exposición, su discurso de despedida, al
dejar la Rectorla de la Universidad de Nuevo León,
pronunciado la noche del 17 de abril de 1955 en los
patios del Colegio Civil. Entonces dijimos que a lo
largo de este discurso, Raúl Rangel Frías mantuvo
el temple poético de las palabras expuestas, es
decir, elevó su oratoria a la tesitura impuesta
por la emoción elevada que teñía sus palabras de
lirismo en equilibrio permanente, nunca excedido y
siempre elocuente. Es posible que esta razón poética
emergiera de manera natural cuando se ocupaba de
hablar de temas universitarios. ·
.
Quiero teripmar estas palabras con las que dijo
Raúl Rangel Frias en el sepelio de Pedro Garfias, el
poeta exiliado español que vino a Monterrey y al que
el propio Rangel Frías invitó como su colaborador
en el Departamento de Acción Social Universitaria.
Las improvisó ante la tumba y el cuerpo presente
del poeta, el 25 de agosto de 1967. Las digo ahora,
porque considero que son un testimonio, quizá uno
de los más altos, que tenernos de la razón poética de
Raúl Rangel Frias:
Óyeme, Pedro:
Unas palabras de partida. Sabes, somos unos
pocos de rus amigos. Otros no pudieron venir,
los pájaros y las estrellas. Mira, esto se acabó: tu
dolor y soledad. Ahora empiezan los nuestros.
En el umbral d~ tránsito oscuro, antes de que te
vayas, déjame decirte: eras un viejo madero inútil,
herido en el costado ... Ay, los arrecifes, batido por
las aguas, comido de la sal.
•
iViejo madero inútil, mascarón de proa! Tu ojo
· inmóvil y estrábico escrutaba el misterio, poeta,
de tu España de siglos.
Como élla eran rus versos, que no están hechos
de palabras. Son pasos y estancias de su andar. El
duro pecho de su tierra, como tú mismo que no,
no se deja morir. El lloro y la risa de los niños. El
rto, la espiga y la espada cÍel ciprés ...

'

Méteme, Padre eterno, en tu pecho,
misterioso hogar.
'
Dormiré allí que vengo deshecho
del duro bregar.
Hasta luego, Pedro. •
Referencias
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'

25
24

Hoy ha doblado por ti la esquila de este
cementerio mexicano. Y otra ha tañido, igual
desde las torres de Écija maternal.
Baja a tierra, que has llegado por fin a puerto,
para que te ablande la ternura de nuestro suelo.
Quedas cual dormido gorrión.
Deja aqul tu sangre dulce en los terrones
nuestros, alza la voz al cielo y tiende rus poemas
al sol entre México y España.
Ahora, Pedro, nos vamos: nosotros, que a velas
rotas navegamos. Vamos a pattir.
Tü, permane~es.
Pero antes voy a recordar del prócer de
Salamanca, unas voces y unas piedras de un
corral como éste: el padre Unamuno daba gritos
llamando a resucitar:

�...

, ,...
Cinco poemas de Adiós, Rimbaud
O CAllNIM AYIIIIIDAMO

Ciudad Satélite
Ruta Satélite
voy hacia tus barrios.
Es la misma luz sobre los mismos muros:

soy yo el espejo gastado.
Ya no te voy besando en la parte trasera
del camión de tercera
inmune a los baches.
Ahora viajo sola
en medio del bus resplandeciente
con un gigante retardado adelante
tentada de hundir la mano entre los pliegues de su nuca.
Prometí volver cuando el agua volviera al río.
Y aquí estoy
tomando fotos de puentes rotos
sacando la vuelta a los tiroteos entre los nuevos edilicios.
Veo pasar a la muchacha que ya no soy
bella en su carestía
sed de diluvio.
Veo pasar tu amor como las sombras de los árboles por las avenidas del sol
retazos de una noche de 5 años
lo necesario para gastarlo
para chocar las piedras los rincones
para secar el venero de tu boca.
Pero las calles quedaron imantadas
y la ciudad sigue encendida
satélite de la memoria.

�Adiós Rimbaud
Adiós primer beso
Adiós lluvia furtiva
Adiós Rimbaud
Supuesta juventud
Revolución francesa:
nunca fuiste mia.

Rimbaud chezmoi
¿Podrías respirar aqui,
bajo este techo de provincia?
¿Entre estos horizontes cuadrados amarillos?
Aquí hay sol de más para saciarte
pero la carne ignora el desenfreno antiguo
de los cuerpos y es una hermana fiel a sus ritmos.
¿Cabe la poesia entre las cosas que están en su lugar?
¿Podrías respirar en pleno equilibrio?
Aqui hay tanto sol...
Dan más ganas de soñar la propia vida
que de vivirla.
Pero no es que el presente me deslumbre;
es que tengo pereza de mirar más allá
y miedo de encontrar lo mismo.

�NllfA

Conjuro para volver adar

Poética doméstica
aAlvaro Ruiz

Vuela de la tierra al árbol

La poesía es como barrer:

Fruto Tumefacto

inútil, en este cochino mundo,

Vuelve Lozanía y tensa el arco de la carne

mas necesario.

Brilla, Sol, sobre la cáscara
Lávala,Uuvia,aproximate

Barrer es la consigna.
Barrer estas veredas de continente pobre.

Perfume Pasajero

Borrar las huellas de tierra incivilizada.

que ya se abre nuevamente

Borrarla no: moverla de lugar
pues qué es la limpieza si no mudanza de materias

del amor la boca.

desplazamientos sobre una esfera rotativa
pelota de circo en el cosmos.
Mover la escoba es un arte
De aquí, para allá. De aquí, para allá.
Apenas alzada sobre la litósfera
con ritmo e intención
no danza en medio de una nube de polvo
no palabras que se meten en ojos y narices de paseantes
no barrer furioso
barrer cavando, no.
Sí recogedor, juntar, descorrer
el velo de la acera
para unos pasos límpidos
un caminar transparente.

Ven Tersura hacia adelante

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odas las noches una tropa de orugas blancas recoma su pabellón auricular abriéndose
camino hacia eYcerebro; en dos o tres minutos la caterva de gusanos babfa instahdo
un campamento sobre la materia gris y el cuerpo calloso. Rlos de plasma fluorescente
manaban de entre los lóbulos parietales, al ritmo de un monótono flash flash flash, .y escurrfan
hasta la médula espinal devorando en su trayecto la más tnfima huella dé razón.
Para hacer espacio a tan singulares eventos, el cráneo se expandía dándole forma de globo a
la cabeza: tanto se inflaba que la punta de un alfiler habrta causado al instante un gran estallido.
Cada bicho fabricaba una palabra. Letra por letra iba fonnando con los ganchitos de sús
patas una bien pulida e, un par de emes cuidadosamente labradas, un magnifico ramo de haches,
erres, jotas, infinitas combinaciones de stmbolos.
Pronto el vocablo era un capullo. La diligente larva se dormia y unas horas después, ya
transmutada', se iba volando de aquel recinto. Tras de si quedaba una cáscara de signos
incotnprensibles.
Cuando el último insectó habta escapado a través del túnel auditivo, la ni:J\a con intenso dolor
abrfa los ojos, palpaba sus sienes reblandecidas y se echaba á llorar. Durante el dia los residuos
lfxicos irtan escurriéndose por su boca hasta dejarle las neuronas totalmente deshabitadas.
En el silencio nocturno, al amparo del suedo, una nueva horda de pegajosos visitantes
comenza1ia el delicado trabajo de urdir caracteres.
Ella jamás conoceria el motivo de su constante cefalea y de las hendeduras en la piel de su
romo; nunca sabrui por qué siempre soñaba extrai\os lepidópteros brotando de la~ pAginas de un
libro, con alas etéreas, ojos de brasa y una larguisima trompa que succionaba la cordura. e

33

�METAMORFOSIS
e&amp;AUl■LA.Rff■HI

1oleaje de pinos surca la piel de tu montaña enmohecida
ara en ese vaivén de espuma y de hojarasca
en la tersura tibia del follaje generoso
en el silencio irrepetible de esa vaina que tirita
suspendida sobre el tiempo
para alimentar el sueño de los que aún descansan inertes
envueltos en sábanas de cohnenas y ejércitos
combatiendo sus propios anhelos
proyectados cada noche bajo párpados frescos.

E

Ráfagas de jaurías encendidas
de viento que asoma y anticipa
unos ojos asomando lustrosos y tristes
desde aquella ciudad remota que sueña y delira
cantares de grillos y de asfalto y de peatones olvidados
ráfaga que deambula entre la frontera de mis pensamientos
y el crepúsculo de mi vientre ajado por el dolor de tu cuerpo
y los nuestros
y lo nuestro.
El bosque resguarda esos hijos tuyos,
tu memoria incauta
y ese miedo irreverente
vertiginoso, a perderte para siempre
a que una noche tus ojos se cierren cahnos
por la tristeza de los años
por la fatiga de la madrugada
del grillo
del canto
y que al despertar el silencio habite ya tu piel de niña
y tu sangre de río
y tus ramas nacientes
y que esa mirada enterrada hoy desde la inmensidad de tus noches
sea entonces sólo el sutil destello de una ciudad lejana
o de un astro que nadie recuerda
o de un árbol huérfano
que ya germina en este bosque nuestro. •

35

�En memoria de Manuel Pacheco, mitoygeneroso librero

IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO (Tixtla, México, 1834-San Remo, Italia, 1893), escritor de
limpieza indígena,1 militar, universitario, periodista, maestro, funcionario público y diplomático; se ganó el
respeto de propios y ajenos, en virtud de un equilibrado carácter que lo distinguió en el trabajo y en las grandes
decisiones de su partido y de la República. Fue un hombre que supo alcanzar, a pulso, importantes puestos y
responsabilidades. Tenia grandes inquietudes de reivindicación social, pues provenía del sector más humilde
del pueblo; con todo, no se olvidó de los suyos y supo luchar por los más débiles desde diversas trincheras.

••••••• •••••••••••

Como liberal, fue de los más moderados y pugnó
por que las voces de todos los mexicanos se dejaran
escuchar, sobre todo ya en su madurez.2 Lo anterior
quedó evidenciado, particularmente, en su tarea corno
director de la revista El Renacimiento.3 Se da, pues,
un vuelco en su actuación civica, que responde a la
necesidad de la propia República, en la convicción de
que, sin la unión nacional, es imposible avanzar.
Pero tuvo Altamirano, además, una faceta que
desarrolló fuertemente y que lo convierte en un
escritor representativo del romanticismo y del
costumbrismo literario mexicano. Su prosa de cuentos
y novelas lo sitúa dentro de los mejores narradores de

1 En el libro Ignacio Manuel Altamirano. lconografía,José Luis Mart1nez

lPLI

de Altamirano'

LUCHA DE
LA MUJER
Y DE LA PATRIA
e IOlli RO■IR'IO MIMDIRICNA.CA

afirma: "Se proclamó descendiente de uno de los sacerdotes
aztecas de la fortale::a de TLxtla" (Sierra y Barros, 1993: 8).
2 Tuvo Altamirano una primera época de purismo e intransigencia,
como advierte Rafael Olea Franco en su ensayo: •Altamirano: la
crónica testimonial". Escribe Olea Franco acerca de la actitud de
Altamirano en 1861, para exigir en la Cámara de Diputados "(...]
rechazo a promulgar una Ley de Amnistia para quienes hablan
combatido contra la Reforma en la guerra de los tres años (18571860)"; o para demandar, dlas después,"[...) castigo contra Manuel
Payno por haber apoyado a Comonfort en su golpe de Estado de
diciembre de 185r. Ycita a Vicente Quirarte, cuando éste señala
en "El coronel si tiene quien le escriba": "El joven que en 1861 pedla
la cabeza de sus enemigos, no ha claudicado de sus principios; ha
evolucionado del modo en que lo ha hecho su pals" (Olea Franco
en Altamirano, 2006: 358-359).
3 Lo escrito acerca de El Raiacimiento por el mismoJosé Luis Martlnez
es fundamental. En el capitulo cuarto de un amplio ensayo sobre
Altamirano, señala el critico literario: "Pero sí pretendiésemos
encontrar en el nutrido conjunto de las revistas (alrededor de
doscientas) la publicación más significativa y elocuente, la que
compendiase en si misma todo el carácter de la época, ninguna
mejor que el semanario El Renacimiento, que se publicó en México,
en 1869, bajo la inspiración del esplritu más noble y lúcido con
que contó la literatura mexicana en el siglo XIX, Ignacio Manuel
Altamirano [...)". "Es El Ra1acimicnto, por todo ello, el documento
que mejor sintetiza el carácter literario, y aun cultural y social, de
toda una época" (Mart1nez, 1955: 82 83).

37

su época. Es obvio que, habiendo transcurrido ya la
primera década del siglo XXI, a la luz de los criterios
estéticos vigentes, resulte un tanto dificil aceptar
la actualidad de todos sus temas y recursos, pero es
innegable que la mayoría de sus relatos despiertan
aún emoción en la mayoría de los lectores, por el
tratamiento que da a los asuntos que aborda.
LITEliT■li MEXICANA DEL SICLO XIX

Conviene dar, asi sea de manera sucinta, una visión de
lo que era la literatura mexicana del siglo XIX, tanto
la anterior a cuando Altamirano comienza a producir
sus primeros textos, como la que empata con su
ejercicio literario y se considera la de su generación.
A Altamirano lo ubicamos dentro de la llamada
generación del Liceo Hidalgo (1849-1856), que eran
algunos de los integrantes de la disuelta Academia de
Letrán (1836), más otros que se sumaron al proyecto
literario y cultural del momento.
Habría que mencionar que las academias jugaron
un decisivo papel en esta primera mitad del siglo XIX,
que pasa por el período independentista, la primera
monarquía, el centralismo, el federalismo y las luchas
entre liberales y conservadores. Asi, en la Arcadia
Mexicana (1805), con Diario de México, destacan:
Jacobo de Villaurrutia, Carlos Marta de Bustamante,
José Mariano Rodriguez del Castillo, Mariano
Albano Barazabal, Agustin Pomposo Fernández,
José Manuel Sartorío,José María Lacunza, Francisco
Uraga, Antonio Salgado, Anastasia de Ochoa y Acuña,
Francisco Palacios y varios más.
Muchos años después, a partir de 1836, en la
Academia de Letrán figuran: José María Lacunza,

�su hermano Juan Nepomuceno Lacunza, Manuel
Tossiat Ferrer, Guillermo Prieto, Andrés Quintana
Roo, Manuel Carpio Hernández, Vicente Riva
Palacio, José J oaquin Pesado, José Maria Roa
Bárcena, Ignacio Ramírez "El Nigromante", Ignacio
Rodríguez Galván,José Maria Lafragua, Fernando
Orozco y Berra y otros más.
tQuiénes eran algunos de los autores que habian
precedido a Altamirano en el cultivo de las letras?
En narrativa, desde luego, José Joaquín Fernández
de Lizardi, con El Periquillo sarniento; José Bernardo
Couto, con Diálogo sobre historia de la pintura en México;
José Maria "Lafragua", con Netz.ula; Manuel Payno,
con El fistol del diablo; Guillermo Prieto, con El alférez;
y José Maria Roa Bárcena, con Relatos. En poesía
prevalecieron Manuel Martinez de Navarrete, con
Entretenimientos poéticos; Fernando Calderón, con Obras
poéticas; e Ignacio Rodríguez Galván, con La profecía de
Guatimoc. Y en teatro, Manuel Eduardo de Gorostiza
autor de Contigo pan y cebolla y nuevamente aparecen;
Calderón, con El sueño del tirano y Rodríguez Galván,
con La capilla.
¿y quiénes son los coetáneos de Altarnirano? Como
hemos mencionado, los del Liceo Hidalgo; es decir:
Manu~l Maria Flores, Angel de Campo ("Micrós"),
Francisco Zarco, José Tomás de Cuéllar, Francisco
González Bocanegra, José Maria Tornel, Francisco
Pimentel, Concepción Piña, Francisco Granados
Maldonado, Florencio del Castillo junto a el propio
Altarnirano, entre otros.
Ahora bien, si queremos tener un panorama más
amplio de nuestra literatura de la primera mitad del
siglo XIX, nada mejor que ir precisamente al mismo
maestro Altarnirano y leer "Renacimiento de la lectura
mexicana. Hojeada histórica. Elementos para una
literatura nacional". En este texto, el antologador
da cuenta de casi todos estos poetas, novelistas y
dramaturgos, dejando ver, igualmente, su vasta lectura
de los principales autores, tanto mexicanos como
extranjeros (en Altarnirano, 2006: 253~284).4

4 Un trabajo_ que se ~ntoja como reto es listar a todos aquellos
autores antiguos, gnegos y romanos, medievales, renacentistas
Ymodernos, que fueron leidos y comentados por Altamirano
algunos de los cuales fueron traducidos por él del alemán el
francés, el inglés y el italiano.
'

MilliTIYA DI ALTAMl11lü110

La cronología, de Nicole Girón, en Para leer la patria
diamantina (Altamirano, 2006), contribuye en mucho
al mejor seguimiento de la producción literaria de
Altamirano. Aqui nos centraremos únicamente en
la narrativa, para señalar que la primera novela del
guerrerense es Clemencia, publicada en 1869. En 1870
publicó la obra que nos ocupa, Julia, la que quedó
inclui~ en los Cuentos de invierno, de 1880. Viene luego
La navidad en las montañas, de 1871; Antonia, de 1872;
Beatriz,inconclusa, de 1874; y El Zarco, que Altarnirano
entregó al editor Santiago Ballescá en 1888, pero
que no aparecerá hasta 1899, por lo cual es obra
póstuma (2006: 383~417). Está, además, Atenea, novela
inconclusa de 1889, texto también póstumo que se
encontraba en poder de Luis González Obregón y que
fue publicado por la Universidad Nacional Autónoma
de México en 1935, en el Homenaje a Ignacio Manuel
Altamirano (Gutiérrez de Velasco en Altamirano, 2006:
376~377).5
Evodio Escalante, en un amplio ensayo acerca de la
narrativa del citado escritor, en el estudio de El Zarco y
de La navidad en las montañas, considera que "las novelas
de Ignacio Manuel Altarnirano corresponden a un tal
proyecto de una subjetividad formadora [...]". "[...] La
tarea de las novelas de Altarnirano, a este respecto,
es el de explicitar, justificar y legitimar, dentro del
espacio narrativo, pero sabiendo bien que esto tendrá
consecuencias en el plano de lo social, la visión del
mundo de sus colegas republicanos, y de modo más
especifico, el proyecto de pais por el que ellos han
apostado la existencia[...]". Y agrega:
La búsqueda de una homeóstasis social corre
pareja en los textos de Altamirano, con una suerte
de homeóstasis novelística, en virtud de la cual el
trabajo de la descripción podrá leerse no sólo como
un marco, como una escenografía, sino también
como una prognosis de lo que sucederá en el relato.
S Luzelena _Gutiérre;: ~e Velasco, investigadora-docente del Centro
de Estudios Literarios de El Colegio de México, señala en su
ensayo "8 proyecto novelistico de Ignacio Manuel Altarnirano"·
"Sorprende est~ ?!timo_ texto por ser ya la puerta de entrada ~
una nu~va sensibilidad li:eraria, a fines del siglo Xl)(, con carácter
parnasiano y tal vez ~usp1e1ador de ciertos ambientes modernistas
que llenar!an las págmas de nuestra literatura a partir de la R!Vista
Moderna" (Altamirano, 1006: 365-379).

38

Con esto quiero decir que las descripciones de
Altamirano no son inocentes, y que no permanecen
ajenas a lo que seña el proyecto ideológico que habrá
de defender el texto (Escalante: 1998: 164-165).

■REYI SIM0,111 DI 1911A

Julia, esta novela corta o este cuento largo, como se
prefiera, fue publicada por primera vez, como ya se ha
señalado, en 1870. Forma parte de Cuentos de invierno.
iCuál es su asunto? Un amor apasionado entre un
Por su parte, para Emmanuel Carballo, "sus textos
hombre y una mujer. El leitmotiv o situación tlpica que
cortos tienen las mismas características de sus
se repite es la dificultad para que ese amor se complete,
narraciones extensas. La estructura es precisa,
se afiance y sea reciproco. En la acción, hay una serie
la historia no se enreda en digresiones inútiles,
de situaciones -viajes, encuentros y desencuentrosla trama cumple discretamente su cometido
que recubren el asunto. Y se dan también contenidos
[... ]", lo que reitera más
psicológicos, sociopoliticos,
adelante, cuando señala:
"[... ] Los puntos buenos
,,COM ALTAMIRAMO SE IMI• político ~ideológicos y
religiosos que enmarcan y
de Altamirano como
CIA UMA MUEYA ETAPA EM dan vida al relato.
novelista tienen que
Los principales personajes
MUESTRA MOYELA, EM LA
ver con la estructura , el
son: Julián, Julia y el Sr.
estilo correcto y fácil, la
OUE SE RECURRE AL OFICIO Bell, habiendo un narrador
reseña de costumbres , la
omnisciente. El argumento
Y SE MIRA COM MALOS 0101
descripción de ambientes
es el de una joven llamada
y la pintura del paisaje
A LA IMPROYISACIÓM"
Julia,
que va a querer ser
(traza el paisaje no como
(CARBALLO)
despojada de sus bienes
telón de fondo sino
por su padrastro. Ambos,
como elemento vivo de
madre y padrastro, quieren
la obra). Con Altamirano
enclaustrar a la joven en un convento, tanto para privarla
se inicia una nueva etapa en nuestra novela, en la
de sus bienes como para mantenerla alejada de un novio
que se recurre al oficio y se mira con malos ojos a la
pobre a quien no consideran sea el mejor candidato para
improvisación" (Carballo, 2001: 16, 21).
Julia. Al no mostrar el novio suficiente determinación
Pero no quedaría completa la visión sobre su
y carácter para hacer frente a tales presiones, la joven
narrativa si no se incluyeran algunas apreciaciones
escapa y, en su huida, se topa con los dos caballeros de
que discrepan de los anteriores juicios acerca de la
la novela: el mexicano Julián y el inglés Bell.
valia de la prosa narrativa de Altamirano, por lo que
Bell es el propietario de una mina yJulián, empleado
hay que señalar lo que dicen, por ejemplo: José Luis
del anterior, es el ingeniero en jefe de la misma. Luego
Martinez: "Mas estos méritos de la obra novelesca
de haber escuchado los planteamientos de Julia y las
de Altamirano son obviamente más significativos
razones para su huida, Julián y Bell piensan que lo
en el plano de la historia de nuestra literatura que
mejor será llevar a la joven con sus familiares, pero la
en el de la calidad intrínseca de las narraciones"
rechazan para no entrar en problemas con la madre y
(Martínez, 1955: 61,62); o el propio Emmanuel
su padrastro.
Carballo: "Más que un novelista, que un poeta,
La joven Julia se enamora del empresario inglés,
Altamirano es un hombre de letras que subordina
pese a que quien más la protege y, además, la corteja,
su talento artistico a la conquista de valores que
es Julián. Pero el inglés tiene una novia con quien está
sirvan al engrandecimiento de la patria" (Carballo,
ya comprometido y, además, hay de por medio una
2001: 22). Ahora bien, es obvio que no hay que
jugosa dote. Cuando Julián manifiesta su amor y no se ve
sacar de contexto estas ideas, que forman parte de
correspondido, pues Julia le ofrece sólo una relación de
una ponderación mayor, dejando claro que no se da
amistad, entra en crisis y enferma gravemente, quedando
sumisión literaria a la prevalencia ideológica, como
al borde de la muerte.
trataré de demostrarlo en el análisis de Julia.

39

�Julián se va recuperando lentamente de este mal
~e amor. ~uelve a trabajar en la mina, pero por corto
tiempo. Fmalmente, como posible evasión se enlista
en la milicia y marcha al frente de batalla. Es herido en
la guerra contra los franceses. Al estar grave en Puebla
Yprotegído por la humilde familia de un carpintero
~ulia reaparece en escena. Para entonces ella es ya un~
Joven de 27 años, todavía soltera.
Los protagonistas están frente a si, a solas. Ha
pasado ya el peligro de la salud para Julián, al igual que
la _guerr~. Pero el temor a ser rechazado y el orgullo
Irusmo ciegan a Julián, quien no responde a una Julia
que ha cambiado su decisión y plantea al ingeniero
mexicano iniciar una relación afectiva formal. Ella
termina casándose con otro, luego de que Julián le
ha hecho creer, mintiéndole, que la razón por la que
no podia corresponderle es que ya había contraído
matrimonio. No tiene Julia, pues, un happy end. Su final
es amargo.6
Acerca de si es o no autobiográfico el relato Edith
Negrín apunta:
'
las narraciones de Alrarnirano no son autobiográficas,

''° MARllATIYO O LO IDIOLHICO?
Uno de los aspectos que llama la atención en este y en
otros relatos de Altamirano es su forma de entretejer
los suce~os literarios con las ideas politico,religíosas,
al combmar la narrativa romántica, en este caso de
Julián y Julia, con aspectos que se enlazan con la
estructura de unas relaciones Iglesia,Estado bastante
tensas, luego de las Leyes de Reforma.
Altamirano introduce en la narrativa de Julia un
elemento exterior, ideológíco - se diria-, que está
vinculado con la postura personal del autor acerca
de la libertad que entregan los jóvenes clérigos y
religiosos de ambos sexos al profesar los votos de
pobreza, caridad y obediencia en oblación a Dios
dentro de la institución eclesial, corno camino d~
perfección y ascesis.
En Julia, este sentimiento de rechazo del autor
hacia ese estado de vida, que a primera vista pareciera
contravenir los dictados de la libertad humana, está
presente en los siguientes párrafos del texto, cuando,
en -~u fuga, la bella protagonista se dirige a Bell y a
Julian en estos términos:

pero en ellas vierte el escritor las vivencias intimas a
veces dolorosas, que quedan fuera tanto de su imag~
oficial de personaje público, como del racional autor
subyacente a sus crónicas y ensayos ("Evocación de
un escritor liberal", en Altamirano, 2006:45).

[...] Soy joven, huérfana de padre, pertenezco a
una familia decente, aunque desgraciada, y me ven
ustedes huir asi porque mi casa es una horrible
prisión en que se me habia encerrado como a una
reclusa desde hace tres meses, para hundirme en un
convento[...]. [...] Repentinamente, todos los amigos
de la casa, todos los viejos y viejas que llevaban
relaciones con el marido de mi madre, comenzaron
a hablarme de las dulzuras de la vida del convento
de la falsedad de los hombres, de la miseria de lo~
placeres mundanos, de la dificultad de ser feliz con
el amor de un marido, de las graves pesadumbres
que acarrea el matrimonio. Refiriéronme los
ejemplos de cien jóvenes tan bellas como ricas
Y que habiéndose casado eran terriblement~
desventuradas. Me encarecieron la paz santa del
claustro yme aseguraron que si después de pasados
algunos meses en un convento no me agradaba la
existencia que se llevaba alli, podrta salir otra vez al
mundo. En suma: yo no oia hablar por todas partes
más que de la felicidad que me aguardaba siendo
monja (Altamirano, 1976: 99-101).

Sin pretender establecer una relación exacta entre la
realidad y el relato, lo cual atentaría contra la ficción
que corresponde por esencia a la novela, existe el hecho'
en la vida de Altamirano, de una temprana relació~
afectiva que no cuajó y que, al parecer,jamás olvidó el
estudiante del Instituto Uterario de Toluca.1

6 Un~ magnifica síntesis de Julia es la realizada por Luzelena
Guaé~ez de Velasco: "Julia e~ ~n cierta forma un homenaje a la
mu1er libre, ~a, culta, con afición al estudio, pero que se pierde
porqu~ se deJ_a cegar por la J?OSición social y el atractivo del
extran1ero, ~men a.su vez prefiere a otra mujer de más alto lina'e
Yma:es riquezas . Y, a su vez,"(...] herido,Julián se reencuenJa
conJ .a, pero el orgullo lo lleva a rechazarla (...] La historia ofrece
el carruno de salvación, pero endurece el espíritu del soldado··
(Altamrrano, 2006: 365 379).
7 iSe ha?rá ~atado de "Carmen", la joven poéticamente designada
as!, quien m1a en Cuautla "y a la cual Altamirano estuvo ligado
por un amor profundo"? Ver: Nicolc Girón en Altamirano 2006·
385.
'
.

40

Otro elemento ideológíco que se advierte en el relato
tiene que ver con la estructura militar, de la que
también formaba parte el protagonista Julián. Ante la
primera negativa de Julia de corresponder a su amor,
en la que ella invoca la palabra "amistad",Julián, ya
repuesto de su fuerte quebranto fisico y emocional,
opta por un singular servicio:
[...] iEsperanza!; len qué?, me preguntarás. Pues
bien: si, esperanza, no en Julia, sino en la Patria.
Gracias al cielo, comenzaba a romper las tinieblas
de mi alma algo parecido a un fulgor, cada vez más
creciente. Era el amor a la libertad[...] (122-123).

ALTAMIRAMO FORMA PARTE
DEL CRUPO DE ESCRITORES
DE MEDIADOS DEL SICLO XIX
OUE ESTABA COMYEMCIDO
DE OUE MO SE "DÍAM LLECil
A SUPERAR LOS PROBLEMAS
DEL PAÍS, SI MO SE EM•
COMTRABA UNA EXPRESIÓN
NACIONAL OUE DIERA YICOR
A LA R41A Y LA IMPULSARA A
EYITAR OTRA IMTERYEMCIÓM

A MA.MlllA DI SfMTIIII

Julia, de Altarnirano, es una novela corta que se
inscribe en el romanticismo literario de la época;
que contiene pasajes descriptivos de T axco y
que aborda el carácter de los protagonistas, la
situación política de la época, las diferencias entre
liberales y conservadores, la institución familiar,
los prejuicios sociales, los resortes del poder y del
dinero, las clases socioeconómicas y una serie de
elementos que la convierten en un relato lleno de
fuerza y expresión.
Altarnirano forma parte del grupo de escritores
de mediados del siglo XIX que estaba convencido
de que no se podian llegar a superar los problemas
del País, si no se encontraba una expresión nacional
que diera vigor a la raza y la impulsara a evitar
otra intervención extranjera. La nueva cultura,
pues, habría de estar inserta en un nacionalismo
republicano, sin que precisamente se asumiera lo
indigena de una manera expresa, pero si, al menos,
indirecta.
En la novela analizada, sus personajes y la
trama misma del relato representan esta lucha de
la mujer y de la Patria, por acceder a una libertad
que se había disminuido. Como en otras obras de
Altamirano, se advierte una prosa limpia y cuidada.
Vibramos con el terna. Las sorpresas asoman en
cada capítulo leido. Y planteamiento, nudo y
desenlace se dan en forma perfecta. Pero, sin duda,
la reseña y la critica sólo apuntan. Lo importante es
el texto todo; lo importante es Julia. •

EXTRAMIERA.
Referencias

Es la trasmutación de un amor por otro: el carnal,
por el etéreo; el de Julia, por el de la República. Y los
pretextos o aparentes motivos son, primero la Guerra
del Sur, y luego la Intervención Francesa.
Pero analizándolo bien, tqueda supeditado el relato
amoroso a estos elementos ideológicos, que son lo
religioso-clerical y lo politico-militar? Diremos que en
modo alguno. Simplemente, se funden ellos mismos en
lo narrativo y lo distinguen, lo marcan.

41

Altamirano, l. ~-- (1976!- Cuentos de invierno (Col. "Sepan cuantos..."
62. Octava edición) Ciudad de México: Porrúa.
Altamirano, l. M._ (:2006). Para leer la patria diamantina, una antología
gcne'.al (Coordinada por Edith Negrin). Ciudad de México:
Biblioteca Americana / FCE / FLM / UNAM.
Barros, C. y Sierra, C_. (1993). Ignacio Manuel Alramirano. Iconografía.
(Prólogo de José Luis Martlncz). Ciudad de México: Gobierno de
Guerrero I CONACULTA I FCE.
Carballo'. E. (:2001). Diccionario crítico de las letras mo:icanas rn el siglo
XIX. Ciudad de México: Océano / CONACULTA.
Escalante, E. (1998). Las metáforas de la crítica (Col. Contrapuntos).
Cmdad de MéXlco: Joaquin Momz.
Martlnez, J. L. (1955). La expresión nacional. Letras mexicanas dd siglo
XIX. Ciudad de México: UNAM.

�1 historiador no puede contentarse con los
manera que cada uno pueda comparar con su propio
escritores adnútidos en la historia literaria
pais. Estudiaremos algunas trayectorias de escritores y
sino que debe analizar el contexto del que
sus lugares en la posteridad para interrogar el carácter
ha resultado el hecho establecido que él estudia. uEl
ideológico de la transmisión del saber. Pero antes,
analista, quien sólo conoce del pasado a los autores
tenemos que hacernos esta pregunta: tqué es un clásico?
reconocidos dignos de ser conservados por la historia
Primero, es un autor a quien estudiamos en la
literaria se dedica a una forma puramente viciosa de
escuela y que, por eso, forma parte de la cultura
comprensión y de explicación: sólo puede grabar,
común. Las ideas de muchas personas a propósito
sin saberlo, los efectos que produjeron esos autores
de la literatura antigua se limitan a lo que la escuela
que él ignora", escribió el sociólogo Pierre Bourdieu
les enseñó. Por eso tienen una visión forjada por
(1992: 106). Pero, a pesar
de esta reflexión, uno
EL CONTEXTO ALREDEDOR DE LOS CRANDES AU•
suele estudiar la literatura
como si los clásicos fueran
TORIi NO ES UN PAISAJE DE RUINAS ROMÁNTICO
los únicos autores que
DONDE SE EXPRESA UNA PURA IUIIIETIYIDAD.
han existido. Al mirar
ES UN CAMPO DE BATALLA ACTUAL, UN COMBATE
un dibujo, sabemos que
el negro de la linea no
LITERARIO, SOCIAL Y POLÍTICO.
sería nada sin el blanco
de la hoja. De la misma
manera, la historia literaria que existe es la parte
la escuela, una visión que por si misma va a forjar
prominente del ejercicio de la literatura. Si queremos
opiniones. Hay que constatar el carácter ideológico
entender cómo aquélla ha sido producida, por qué
de la historia literaria, como de cada docencia, ya que
uno se ha vuelto un clásico y otro se ha hundido
la selección de la información transmitida constituye
en el anonimato, tenemos que interesarnos en esos
un juicio. Políticos, especialistas y docentes (con su
vencidos de la historia y en la posición que tomaron
libertad propia), todos se inscriben en campos de
sus vencedores frente a ellos.
poder, cuando toman decisiones en los programas
El contexto alrededor de los grandes autores no es
escolares.
un paisaje de ruinas romántico donde se expresa una
Segundo, un clásico es un autor reconocido
pura subjetividad. Es un campo de batalla actual, un
por su estilo y, después del Romanticismo, por la
usingularidad" innovadora de su estilo que solemos
combate literario, social y político. Como lo son las
decisiones que crean la historia literaria. De hecho cada
entender como una ~ sión del mundo". Los textos
régimen político utiliza la educación para continuarse,
oficiales (del primer año de bachillerato, último año
reproducirse. Y quisiera tratar en particular de la
situación actual de la historia literaria del siglo XIX
de París, capital de un Estado centralista, por la higiene y contra
posromántico en Francia -siglo por excelencia de
las revueltas.
1870-1871: Guerra contra el vecino prusiano. Derrota del Imperio.
la imbricación de lo político y lo literario1- de tal
Proclamación de la Tercera República. Comuna de Par!s de 1871

E

1 8 siglo XIX francés, siglo de la novela y de conmociones pol.!ticas:
1789: Revolución francesa.
1804 1815· Primer Imperio de Napoleón. Régimen de conquista
federativa para el pals y modernización administrativa.
1815 1848: Dos monarqulas separadas por la Revolución de 1830
contra el poder real y la censura.
1848-1852: Segunda República. Después de la Revolución de
1848 contra la monarqula y el desempleo, la República abolió la
esclavitud e instituyó el sufragio universal masculino.
1852 1870: Segundo Imperio de Napoleón lll: traicionó a la
República de la que él era Presidente. Fueron años de desarrollo
industrial y bancario. Hubo una intervención francesa en México
(1861 1867). Haussmann transformó radicalmente la urbaní:ación

43

(independencia del municipio de Parls que rechaza rendirse al
enemigo prusiano) exterminada durante le Semana Sangrienta.
1873-1876: Gobierno del "Orden moral".
la República ha continuado hasta ahora (salvo durante la Segunda
Guerra Mundial) con tres constituciones (Quinta República desde
1958). Es un régimen por encima de todo unificador: se propone
reconciliar las fuerzas de una historia sangrienta. Hoy en dia, la
palabra "República" se convirtió en sinónimo de "democracia"
en el pensamiento general. las grandes corrientes literarias:
romanticismo, parnasianismo, realismo, naturalismo, simbolismo.
La novela se vuelve un género mayor en la producción gracias al
mercado del libro y del periódico, a pesar de que la poesla es el
"gran género". Lo que se llama "roman feuillcton• (novela-follet!n,
publicada primero en la prensa) tiene un éxito considerable.

�del tronco común) (Boletín ... , 2010: s.p.) no dicen
otra cosa; se destacan dos características claves: la
primera es la "construcción de una cultura común."
El espíritu francés se antepone al pensamiento crítico,
algo que se supone debe ofrecer la educación básica.
La segunda, a propósito de la literatura, se trata de
una significación velada; es decir, se cree que el estilo
literario es algo dificil de entender, hecho para una
élite. Por eso la escuela intenta explicarlo a todos,
presentando a la literatura como algo sagrado.

un público que forma parte de la élite intelectual, y por
fin la concepción de la literatura como un sacerdocio
(Flaubert escribió Madame Bovary en más de cuatro
años). Los dos crearon el valor de la obra en sí, fuera de
los valores comunes, más allá del bien y del mal
Sin embargo, no es su estilo sino el sentido de sus
obras lo que a ambos les valió un proceso en 1857.
Los dos libros citados fueron atacados por desacato
a las costumbres públicas. Madame Bovary, que evoca
el adulterio, fue censurado por su realismo, y Las flores
del mal por el aspecto "pornográfico" en un momento
en que se veían excesos y orgías en el teatro parisino
(Offenbach).
Sepultar mi cabeza dolorida
En tu falda colmada de perfume
Yrespirar, como una ajada flor,
El rdente de mi amor extinguido.2

IL ÁUOL DI LA IITILflTICA IICOMDI
IL ■oso•■ DI LA RIALIDAD

Entre los autores clásicos sacralizados, podríamos
destacar a dos monumentos, genios del estilo: Flaubert
y Baudelaire. El novelista, autor de MadameBovary, y el
poeta, autor de Las flores del mal, han sido reconocidos
por sus iguales antes de serlo por la crítica y el público.
Según Bourdieu, es con ellos que el "campo literario"
tomó su autonomía por varias causas: rechazo de la
política, primacía del estilo, arte de vivir (dandysmo
de Baudelaire) y admiración de otros escritores. Los
adulamos por su estilo sin pensar en la postura que eso
implica: una supuesta voluntad de indiferencia frente a la
realidad en la época del resplandor del realismo, también

Las posiciones sociales de los dos escritores pesaron
en los resultados jurídicos. El propio procurador de
la República (en los dos procesos), Ernest Pinard, lo
concede: "Baudelaire, en efecto, tenía muchos amigos en
el campo republicano; Flaubert era el huésped asiduo
y celebrado de los salones de la princesa Mathilde". El
crítico que le cita rectifica: "Pinard se equivoca: Flaubert
será recibido en los salones de la sobrina de Napoleón
III sólo después de 1863, pero se benefició, desde 1857,
de intervenciones en las 'altas esferas', como se dice.
Baudelaire paga el atraso de 1848; Flaubert aprovecha
los beneficios de ser de buena familia y de relaciones
poderosas" (Leclerc, 1991:62). Flaubert fue absuelto,
Baudelaire condenado a suprimir aquellos poemas
incriminados de su libro.
Ambos reivindicaban una posición fuera del campo
político pero, en realidad, nunca trataron de abstraerse
de las problemáticas sociales. Sus posturas de escritores
guiados por la oposición al realismo (Flaubert) y por
las decepciones políticas (Baudelaire) pasaron así a
la posteridad. Este proceso que hoy vemos como una
intolerancia de la época al estilo innovador, era ligado al
sentido político de las obras como lo muestra Bourdieu:
"La palabra 'realismo', [...] permite englobar en la misma
condena [...] a Baudelaire y a Flaubert, en resumen, a

todos los que, por el fondo o la forma, parecen amenazar
el orden moral y, por eso, los cimientos mismos del orden
establecido". Si hoy está admitida la postura que tienen
acerca del arte por el arte, es porque parece pertinente
en el discurso estilista. La liberación desde los valores
es un valor en si (el "libro sobre nada" de Flaubert),
valor recuperado por el "campo literario autónomo"
para producirse y reproducirse separado del resto de
la sociedad. Paradójicamente, afirmar que no hay que
juzgar es una posición muy fuerte para la posteridad La
docencia, que impone una mirada tendiente a sacralizar,
forma parte de aquel campo. Se confirma por el hecho
de que no se enseña la literatura contemporánea (al
contrario de la historia que necesita distancia al menos
tanto como la literatura), porque lo contemporáneo
todavía no pasó por el molino del reconocimiento.
El estudio profundo del significante tiene el mérito
de acentuar el hecho de que la literatura es un arte.
Pero también elude a la realidad (siempre "trivial"). Los
libros de texto más corrientes no evocan el contexto:
las condiciones de producción, el mercado del libro,
el éxito de tal autor. Por ejemplo, no se marca la
diferencia entre los cuatro tirajes en el primer año de
Madame Bovary y los mil cien ejemplares vendidos de
Las flores del mal, leido por literatos. Todo eso crea el
mito del arte sin contingencia material y sin propósito.
Tampoco tratan la postura frente a este contexto como
si la "representación del mundo" fuera únicamente el
resultado de una pura subjetividad poética. Más que una
cultura común, los alumnos aprenden tópicos, reflejos,
maneras de reaccionar. Por ejemplo se les dice que el
autor no se compromete en sus libros, sólo aprenden a
destacar una intervención asumida del autor. Después
repiten los esquemas que conocen analizando cualquier
texto. Les enseñamos poco el humor, el pensamiento
crítico, eso que forma parte del compromiso de un autor
y de la variedad de la literatura.
IL ltRll■ICIO IITIÚITICO

El roman~Jeuilleton (novela~folletin) tuvo un éxito
considerable, fue un género muy popular en todas
las clases de la sociedad: "Nos damos cuenta de
que el pueblo lee más de lo que pensábamos y,
particularmente, los criados, y entre los criados,
las mucamas. Por eso podíamos decir, en torno a

2 Charles Baudclaire, "El Leteo·, poema condenado.

44

45

los años 1820, que la novela era 'un género para
mucamas' de manera peyorativa, pero que se adaptaba
a un fenómeno preciso de la sociología literaria"
(Gengembre, s.f.). Nació en los años 1830, primero
con un triunvirato: Honoré de Balzac, Eugene Sue y,
Alexandre Dumas. La prensa barata y las ediciones
populares permiten difundir una obra de manera muy
rápida y alcanzar a mucha gente. Recíprocamente,
una historia que le gusta al lector permite al dueño
del periódico incrementar el número de suscriptores
-ellos no pueden esperar la publicación en volumen
y quieren conocer rápidamente lo que sigue. Este
género tiene una verdadera técnica. Necesita tensión
al acabar un capitulo para que los lectores tengan
ganas de continuar. Según el profesor Gengembre,
utiliza la estructura del melodrama: el enfrentamiento
de fuerzas del bien y del mal. El género está unido a
las condiciones de su producción. Algunas novelas
son producidas por un equipo de escritores (como
las telenovelas de hoy). Por causa de esta producción
masiva y destinada a las masas, el folletín tiene que
justificar su estilo. Por principio es juzgado inferior a
la "verdadera" literatura, la de la maduración temporal,
de la palabra elegida. El mismo Bourdieu cita a Eugene
Sue entre los "productores mercenarios de literatura
comercial". Sobre todo este tipo de novela casi no se
menciona en los libros de texto, aunque fue el género
más vendido y más leído en los gabinetes de lectura.
Cuando se trata de ello, tiene que afrontar el proceso
de su ausencia de legitimidad por impureza de estilo.
Se califica como "subliteratura".
El género más popular del siglo XIX ha sido
excluido de la "cultura común" por no respetar
la liturgia de la creación literaria. Es sin duda un
prejuicio; Balzac producía mucho porque trabajaba
mucho (dopado de café), pero de manera sistemática
se ve acusado de pesadez en su estilo. Este prejuicio
estilístico censura la novela~folletín y, en general, a
la novela popular en beneficio del elitismo, de una
concepción unívoca de la literatura.
Pero, como Balzac, algunos autores que fueron
populares resistieron al molino de la historiografía. Se
redimió por ejemplo a Émile Zola. A pesar de que el
programa escolar no proporcione autores sino pistas
de trabajo, Zola está claramente sobrerrepresentado
entre los libros de texto más vendidos. En uno ocupa

�siete de los veintiocho extractos del posromanticismo
y una obra completa con la película realizada a
partir de su novela. En otro libro, doce extractos de
cincuenta y dos y una obra completa. Eso significa
que la mitad del tiempo de docencia está ocupado por
Érnile Zola. Veo dos causas principales: es el padre de
la teoría y la escuela naturalistas y es el prototipo de la
figura del intelectual.
Es decir que Zola tomaba parte al asunto público. Su
texto "Yo acuso" que apoyaba a Dreyfus tuvo un impacto
tremendo en la sociedad usó su popularidad para influir
en el debate. Gracias al campo literario autónomo, un
escritor es escuchado en calidad de intelectual Por otra
parte, Zola creó el naturalismo, radicalizando el realismo
con teoría científica positivista. Su mismo propósito en
su saga u obra-total, Les Rougon-Macquart, sería mostrar
la herencia de una tara familiar y la evolución de los
protagonistas según el medio social en el que viven.
Mete "entre el escritor y su objeto la distancia que divide
las grandes eminencias médicas de sus pacientes",
según Bourdieu. También lo muestra la caricatura de
Gill (publicada en la portada de un periódico de 1876).

No se trata de puro estilo sino de teoría estética.
Entonces se redime a Zola por su teoría literaria y
por su influencia en el debate público, no por su
popularidad.
Para la historia literaria no significa nada el éxito de
un autor. Por ejemplo,Jean Richepin fue una "estrella"
(hoy olvidada) a finales del siglo. Tuvo una vida de
aventuras, fue encarcelado por su primera obra La
canción de los mendigos, fue amante de la gran actriz Sarah

Bernhardt, fue rebelde y después académico belicista.
Escribió unas novelas excelentes, unos poemas
virtuosos. Trató de temas en boga: la pantomima, la
"novela parisina", etc. Vemos su éxito en este objeto
publicitario para galletas, en un pequeño "poema":
Si fuera rey, así: el rey Richepin3 Jean
No se contenta dando a su pueblo pan,
Quisiera que el reloj social suene la hora
En la que cada mendigo tendrá su galleta.

del pueblo, su degeneración, para denunciar los
maltratos, el horror de la sociedad moderna. En cada
libro de texto se lee la misma escena de huelga en la
novela Germinal: "Las mujeres habían aparecido, casi
un millar de mujeres, de pelo disperso, despeinado
por el recorrido, de trapos señalando la piel desnuda,
desnudeces de hembras cansadas de dar a luz a
muertos de hambre". Un extracto que merecería un
estudio del significado para tratar de entender el
propósito del escritor: entre el desprecio burgués
del pueblo y la conmiseración o apoyo a los obreros.
El estudio que propone el libro de texto vuelve
únicamente a la dimensión estilística, interrogando el
carácter épico del texto. ¿A la República le gustaría el
progresismo moderado?

'"EMFERMOI ESPERA.ROM, PARA MORIR,
IL DEIEMLACE DE &amp;OS MlffflUOS OE

J1Allir

Pero él no contó con una teoría científica o estilística.
No se puede redimir. Al contrario, la popularidad suele
ser un problema para entrar en la posteridad elitista.
Bourdieu analiza muy bien el reconocimiento tanto
imprevisible como tremendo de Zola: "Así Zola, cuyas
novelas conocieron la más comprometedora fortuna,
quizás escapó, en parte, al destino social al que le
señalaban sus grandes tirajes y sus temas triviales
sólo gracias al cambio del 'comercial', negativo y
'vulgar', a 'popular' cargado de todos los prestigios del
progresismo político [...] pero también mucho más
tarde del progresismo del profesorado". Aquí vemos
una última causa de la importancia actual de Zola: su
progresismo republicano. Además tiene una postura
enigmática entre izquierda y desprecio por el pueblo.
Se justifica diciendo que sólo muestra las infamias
3 Ríchepin se escucha como "rico-pan".

46

Vimos las posiciones y decisiones estéticas del poder
literario, pero la historia oficial de la literatura tiene
un carácter ideológico-político. Vamos a comparar
a dos autores de tremendo éxito y de la misma
generación: Eugene Sue y Víctor Rugo.
Desde su muerte en 1885, los restos del autor de
Nuestra Señora de París (1831) descansan entre los de
los grandes hombres de la patria en el Panteón, cerca
de la Sorbona, en París. Vemos su estatua en el patio
de la misma Sorbona. Forma parte de los programas
en teatro, poesía, novela. Si un género se inventa en
el futuro, Rugo estará ahí. Es el mascarón de proa del
siglo XIX francés, de Francia entera, de su espíritu de
libertad. Quizás representa algo más que la figura de
Gabriel García Márquez en Colombia.
Eugene Sue, el autor de Los misterios de París (184 21843), en cambio, está casi olvidado. Se menciona
como autor de novelas-folletines, sobreentendido
"subliteratura". Se ve su estatua en un rincón oscuro
de la fachada lateral del ayuntamiento de París. Tiene
el reconocimiento local, del municipio, pero no de la
nación. Sus libros son difíciles de encontrar, muchos
no han sido publicados ya desde hace mucho tiempo.
Ahora bien, Eugene Sue conoció uno de los éxitos
más grandes del siglo con su novela Los misterios de París.
El poeta parnasiano Théophile Gautier describió así el

47

fenómeno: "Enfermos esperaron, para morir, el desenlace
de Los misterios de París". Un fenómeno editorial y social
Algunos creían que no era ficción y mandaron limosnas
para un personaje, "Fleur-de-Marie". Todos vieron en Sue
un portavoz de la causa de los desfavorecidos. "Parece
que un episodio fue decisivo: la descripción de la familia
Morel, el modesto obrero lapidario viviendo en una
miseria tan implacable, tan desesperada, que el hombre
anonadado, degradado, ya no sintió ni la voluntad ni la
fuerza, ni la necesidad de quitar su fango: acá se pudre
como una bestia en su cubil" (Winock, 2001: 213).
Sue leyó textos socialistas y se convirtió poco a poco,
escribiendo su libro. Su novela "se volvió arma crítica del
desamparo social", confirma el historiador. Se cuentan
anécdotas a propósito de esta conversión del dandy en
héroe del pueblo. Una noche, al regresar a casa, Eugene
Sue choca con un objeto en la entrada. Enciende una
vela y ve los pies de un hombre colgado frente a él. Tenía
un papel en sus manos: "Me maté por desesperanza;
me pareció que la muerte sería menos dificil si muriera
bajo el techo del que nos quiere y nos defiende". Un tal
acontecimiento puede explicar por qué Sue se sintió
investido de una misión por encargo del pueblo.

�Víctor Hugo también fue muy popular. Por
eso mismo se asignó su propia misión social y
democrática. Cuando la República fue traicionada
por Napoleón III, después de haber participado en
una llamada a la resistencia armada, él se fue a la isla
de Guernesey donde pasó todo el tiempo del Imperio
en exilio. Se erige en enemigo del Imperio pero es
un proscrito voluntario. Escribió "Y si queda allí sólo
uno, seré yo" ("Ultima Verba" en Víctor Hugo, 1853).
Sus libros se publican en Bélgica para evitar la censura.
Se hizo portavoz del pueblo como misión del poeta
romántico. En 1862 publicó su novela sobre la miseria,
Los miserables. Apropósito de este libro, podemos anotar
reacciones de otros escritores, como la de Flaubert:
"El estilo me parece intencionadamente incorrecto
y bajo. Es una manera de fomentar lo popular. Hugo
tiene atenciones para todos". O ésa de Goncourt, no
sólo a propósito del estilo sino de la obra en general
que "engrandece a Balzac, engrandece a Eugene Sue,
empequeñece a Hugo" (Winock, 2001: 213).
Los juicios de sus contemporáneos enseñan que
el reconocimiento histórico de Hugo no viene de su
genio estilistico. me qué puede venir? Vimos que
ningún autor saca su legitimidad de su popularidad.
Hugo tiene una legitimidad política e ideológica. Es el
hombre que encarna las ideas de la República: libertad,
igualdad, fraternidad. Cuando se instala la República,
Hugo se hace político. Además, tiene la "suerte"
de morir al principio de la República en 1885 para
convertirse en escritor del régimen que llega. Tuvo
funerales nacionales. Cubrieron el Arco del Triunfo
con un velo negro. "La apoteosis [de sus funerales] que
simboliza la realización de la libertad. Tiempo fuerte
de la crónica republicana, esos funerales nacionales
del antiguo proscrito del 2 de diciernbre4 al poeta de la
República, al poeta de la Humanidad, son una de estas
ceremonias cívicas excepcionales que dan conciencia
a un pueblo de su voluntad de vivir juntos [...]. Hugo
puede extinguirse con su conciencia tranquila: el
viejo luchador es reconocido corno un Padre de la
República" (Winock, 2001: 11). El mismo Winock
concede que "inmortalizado, Víctor Rugo no lo fue
únicamente por su genio literario, también lo es por
causa del sentido político que dio a su obra". Dicho
4 Golpe de Estado de Napoleón III en 1851.

de otro modo, con el nacimiento de una república
perdurable, es un hombre del régimen.
La vida de Sue no terminó en apoteosis sino en
proceso contra su publicación Los misterios de París,
inmensa empresa que presenta una historia de Francia
desde el punto de vista de los vencidos (el pueblo
galo que ocupaba el país antes de la invasión romana
primero y franca después). Las inculpaciones son doce,
entre las cuales: "incitación al odio y al desprecio de
los ciudadanos entre ellos", "ataque contra el principio
de la propiedad" e "incitación al odio y al desprecio del
Gobierno establecido por la Constitución". Leernos
este tipo de estribillo que cantan los galos:
iPega al Romano!... Pega ... ipega a la cabeza!... ipega
fuerte al Romano!...
iVierte, vierte sangre del prisionero! iCae, rocío
sangriento! iGermina, crece, cosecha venganza!
-iVamos, segador, vamos!... iya está madura!Afila tu guadaña... ¡Afila, afila tu guadaña!

..

i

1

Antes del proceso, Sue escribió una carta a sus
suscriptores, el 20 de enero de 1850: "Más tendremos
conciencia y conocimiento de la espantosa esclavitud
moral y física que nuestros enemigos de todo
tiempo, los reyes y dueños de la conquista franca,
con los ultramontanos, sus dignos aliados, jesuitas,
sacerdotes, congregacionistas, inquisidores, etc.,
etc., impusieron a nuestros antepasados, a nosotros,
raza de galos conquistados, más estaremos resueltos
a romper el yugo sangriento y aborrecido, si uno
intentara imponérnoslo de nuevo." Lo notable es que
esta carta fue escrita durante la República y que su
libro lucha por el ideal republicano, denunciando los
males pasados de la monarquía y futuros del Imperio.
Fue llevado a los tribunales durante el Imperio pero
no fue honrado después, durante la República. Más
allá de los regímenes políticos, Los misterios de París
molestan. Molestan también a la República, que
es en el fondo un régimen unificador y pacificador,
atacándola en sus bases, en su "contrato social",
rechazando paz y unión, mostrando que si hay
conquistadores hay conquistados. Sue toca el gran
tabú de la unión nacional.
La República conciliadora es muy flexible en
su memoria, es capaz de split: el tratamiento de la

48

•
1

•=
•
.~

:1

Comuna de París, acontecimiento sangriento (la
última estimación dio entre 5,700 y 7,400 parisinos
muertos, asesinados por el ejército refugiado
en Versalles en una semana llamada "Semana
sangrienta"). "Las primeras historias republicanas
subrayan esta relación ambigua con la Comuna.
Aprecian su republicanismo pero reprueban la
revolución; reconocen en Versalles la única autoridad
legal pero se lamentan de su monarquismo" (Fournier,
2013: 76). La República opta por una posición
ambivalente para reunir a todos. No puede concebir
el conflicto, asi es para Los misterios de París. Eugene
Sueno vio la Comuna. No vio el juicio de supresión
de su obra. Murió en 1857.
Mirando la trayectoria de algunos autores
en la posteridad, he querido entender cómo se
fabrica la historia literaria oficial. He intentado
destacar algunos movimientos representativos

49

de las relaciones entre "campo literario" y poder,
demostrar el elitismo y la arbitrariedad que presiden
a la elección de la Historia detrás del mito de la
objetividad que resultaría de una distancia temporal.
La Historia siempre es de los vencedores. En la
ideología transmitida reside el funcionamiento de
un régimen, su voluntad de forjar las generaciones
futuras. Cada país tiene su historia irreconciliable. •
Referencias

Bolecín Oficial (30 de septiembre de 2010) Epecial, 9.
Bourdieu, P. (1992). Las reglas del arte. París: Seuil.
Fournier, E. (2013). La Comuna no está muerta; los usos políticos del pasado,
desde 1871 hasta hoy. Parts: Llbenalia.
Gerard, G. (s.f.) "Desde la novela folletln hasta la novela de capa y
espada", conferencia de la Universidad de Caen.
Leclerc, Y. (1991). Crímenes escritos; la literatura en proceso en el siglo XIX.
Parts: Plon.
Víctor Hugo. (1853). Les Chiltiments. París: Henri Samuel et Cíe.
Winock, M. (2010). Las voces de la libertad; los escritores comprometidos
del siglo XIX. Parts: Seuil.

�e fui a sentar debajo del árbol en la banca larga del parque con un libro
abierto en las manos que sin embargo no pretendía leer. Desde hacía meses
quería apartarme de mi rutina y averiguar a solas quién podía ser Clarisa
Landázuri, que insistía en hacerme llegar La VozBrava o, peor aún, que había conseguido
hacerme desear esta publicación, de manera que, cuando no la recibía en el buzón o
debajo de la puerta, me sentía en la obligación de subir a Brava, por una desviación de
la Ermita del Secreto, y conseguirla en el Café Bravo, porque llegó el momento en que
la hoja de comentarios anónimos y, sobre todo, la columna de esta Clarisa Landázuri,
la única firmada en el periódico, llegaron a parecerme imprescindibles, como sí lo
fueran, como si algo lo fuera. Lo cierto es que, finalmente, al salir de casa esta mañana
me prometí no regresar a menos que de no sé qué manera lograra adivinar o intuir o
entrever de quién podía tratarse esta mujer que, incluso, había asistido a un acto mío, del
que incluso escribió la crónica y del que partió, o del que se escabulló, sin identificarse
frontalmente conmigo, pero aviesamente con el libro que se había presentado ahí mismo
y que, por interpósita persona, yo le había firmado, debajo del brazo.

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1

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I

Sin embargo, mientras me
encontraba procurando atar cabos
y ejercitando la memoria por miles
de vías y desatando la asociación
de ideas y poniendo en práctica la
habilidad para deducir y conjeturar,
o no sé qué tantas otras, o cuáles
tantas más facultades del intelecto
me di a extender y echar a andar
en mi interior, sentada debajo del
árbol en la banca, para tratar de
armar el caso de Clarisa Landázuri
y entender quién era ella, o qué
quería ella de mi o yo de ella, pues
empezaba a serme intolerable la
persistencia de su presencia a través
de La VazBrava enmi rutina, cuando
el ama de llaves me mandó llamar
con el repartidor de la abarrotería,

que se me presentó en bicicleta
con el recado según el cual debia
yo regresar de inmediato a casa y
subir al segundo piso con tiento y
con la cámara preparada, pues un
pájaro grande se habia introducido
de la calle al interior a través de la
única ventana abierta y yo debía
fotografiarlo cuanto antes, pues
quién podía anticipar y precisar
cuánto tiempo iba él a permanecer
en el lugar en el que, después de
revolotear contra los lomos de los
libros y aletear de un rincón a otro,
como inquieto ydesorientado, por fin
se habia detenido, y se había posado
(lo que, entre paréntesis, ella me
aseguraba, me iba a parecer todavía
más fuera de lo común que el hecho,

51

ya suficientemente extraordinario,
de que el pájaro hubiera simplemente
entrado ala casa y ahi siguiera), en la
cima de la escultura de un volcán.
De modo que cerré el libro
en mis manos, interrumpí mis
pesquisas alrededor de la identidad
desconocida y las intenciones más
desconocidas de Clarisa I.andázuri, o
que Clarisa I.andázuri podia tener en
mente cumplir conmigo, quizá como
intermediaria de una fuerza más
desconocida todavia, algo o alguien
que queria satisfacer a través de
Clarisa I.andázuri alguna necesidad
mía que yo misma no lograba
desentrañar ni articular cuál podia
ser; cerré el libro, decía, interrumpí
mis pesquisas hacia y alrededor de

�1,z,t,
, ',{,fl,

._;¡.~
1/~

Clarisa Landázuri, me levanté de
la banca, dejé la sombra del árbol
atrás y volví a casa, con tiento y,
atenta al apremiante mandato del
ama de llaves, con la cámara lista y
eficazmente preparada.
Subí al segundo piso y, en efecto,
me sorprendí. Pues en la cima de
la escultura de un volcán posaba
un pájaro. Lo fotografié, antes de
hacer nada más, elucubraciones
comunes (hay más esculturas en la
casa, hay muebles, hay cuadros, hay
recovecos y hay libros, ¿por qué en la
cima de la escultura de un volcán?),
y elucubraciones inusuales (¿qué
clase de respuesta es encontrar
un pájaro cuando a quien estoy
buscando es a Clarisa Landázuri?),
y me acerqué, con tiento, con la
cámara preparada, a la escultura
de un volcán y al pájaro posado en
su cima. Torné otra fotografía. Y, el
hecho de que el pájaro no alterara
su posición contemplativa, no
agitara ni mínimamente las alas
gris y amarillas, no parpadeara, y
su pecho blanco, pespunteado de
triángulos negros, no se inflara ni
mínimamente ni se desinflara, me
detuvo, me hizo despertar como
de un ensueño, me orilló a hacer
conciencia de la circunstancia en la
que me encontraba, con una cámara
lista en la mano. lEra un pájaro
vivo, o era un pájaro disecado? Si
estaba vivo, ¿por qué el flash de la
cámara o el ruido del disparo no lo
inmutaban? Me acerqué más a él,
sentí cómo mi primera impresión de
encanto se empezaba a transformar
en desconcierto -isi algo temo es
el desengaño!- y, poco a poco, en
miedo. La tercera fotografía desató
efectivamente mi sensación de
miedo, la definió, la puso en marcha

sin darme tiempo a nada más que
a brincar hacia atrás, literalmente,
azorada, pues el pájaro voló,
voló hacia el alto techo, hacia las
paredes, alterado, enloquecido,
indignado de que alguien, algo,
hubiera interrumpido el estado
de contemplación en el que él se
hallaba, quién sabe las vueltas que
dio antes de encontrar una ventana
(¿esa ventana, hacia el interior de mi
casa?) abierta que lo apartara de su
rutina en los árboles, en los jardines
y los bosques y las calles, que lo
detuviera de irse por las ramas, de
vivir en las nubes, hasta dar con la
cima de la escultura de un volcán
(esa escultura, ese volcán) en donde
posare, en donde desprenderse de
sus cargas usuales y, despejado de
todo, poder entregarse a la práctica
de la contemplación
Que yo interrumpí con mi
enfoque más cercano y mis disparos.
No subí al tercer piso de la casa,
al estudio o a la recámara, hasta
ver al pájaro posado nuevamente
en la cima de la escultura de un
volcán y entregado a su intención
y su deseo. Pero, una vez arriba,
yo misma me recogí como pude y,
hecha del añadido del pájaro, retomé
la búsqueda interior del camino
adecuado a través del que resolver
el acertijo de quién es Clarisa
Landázuri, o de qué necesidad mía
fue enviada a atender.
¿Me iba a preguntar, como no osé
hacer en el caso del pájaro, si Clarisa,
si yo, estaba, estábamos vivas, o
si era, éramos, figuras de nosotras
mismas disecadas, o de cera o de
papel? En lo que no parecía haber
duda era en que para mí Clarisa era
de papel (O tenía voz, pero impresa.)
8 día de la presentación del libro

52

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MÍ CLARISA ERA DE
PAPEL.
mío sobre el cual escribió una crónica
que tituló "De La VazBrava", pidió a
una empleada que de su parte me
pidiera a mí la firma para ella. Así
que firmé el ejemplar, pero no vi a
quién se lo entregaba la insospechada
mensajera, de modo que, aunque lo
más probable es que Clarisa exista,
y que establezca relaciones con
los demás y con el mundo como
cualquier otra persona, como habrá
hecho al solicitarle a una empleada
que me pidiera de su parte la firma
en su ejemplar de mi libro, lo único
que a mí me puede constar es que
conmigo ha establecido una relación
únicamente por escrito, yque ésta ha
sido, esporádica y arbitraria como lo
ha sido, a través de La VazBrava, una
hoja doble oficio, impresa por ambas
caras, de comentarios anónimos
salvo por la columna que firma ella,
en la sección inferior del reverso
de la primera página, la frontal, la
principal.
Y este hecho me hace pensar
que, cualquier cosa que haya sido
Clarisa comisionada a cumplir
conmigo, ha de ser de papel, una
voz, una interlocución escrita, una
interlocución por escrito, si ha de
dejar de vivir en las nubes, o de irse
por las ramas, si ha de llegar a algún
lado, si ha de liberarse de una jaula y
de todas las jaulas y posarse alguna
vez en La VazBrava cuando no en la
cima de la escultura de un volcán. e

Letras al margen

LATRAIC
ALDE

e

uando se habla de pecado, de inmedia
religiosa donde el significado de esta ~~·~ •..,n.,.,.
normas de orden moral, o bien del alejarníent
hombre del camino trazado por Dios según las escrituras. Es
·
cultura actuaL que aún permanece inmersa en el ámbito
cristianismo. No obstante, tanto en los textos bíblicos más remo
la lengua de los griegos antiguos, la palabra poseía una connotación U:h
menos religiosa, de transgresión moral, y más de responsabilidad con
mismo, con nuestra vocación o con nuestro destino, ya que signifi~,., ·
s6lo un simple fallo -al grado de que el término se usaba para ~
~
la flecha de un arquero, ¡xrr ejemplo, no babia dado en el blanco-~
afirmaba asimismo que esa "falla" era capaz de perJUdicar nuestro . _ ,~
grado de hundimos en la postración.
No estoy muy seguro de cuál de estas acepciones es a la que se refiere Hugo
Valdés en el título de su más reciente novela, Breve teoría del pecado, pues en el
interior de las páginas en ningún instante se menciona la palabra -lo que deja
un amplio margen de ambigüedad para su interpretación, enriqueciéndola de
antemano-; y aunque tampoco hay en ellas ni una sola alusión a cuestiones
religiosas, el relato narra una serie de situaciones y sucesos que muestran
el destino trunco, o desviado, de los personajes principales, así como sus
consecuentes frustraciones, depresiones, sufrimientos y soledades, lo que

�ESTAMOS, PUES, ANTE UNA MOYELA CUYA
PRIMERA TEMDEMCIA ES LA CRÍTICA MORAL,
MO OBSTANTE OUE A LO LARCO DE SU
DESARllOLLO ABORDA OTROS MUCHOS TEMAS
COM DIFEHMTES MIYELES DE IIOMDURA.
temporales para ofrecer una visión
completa, integral, de los hechos,
Breve teoria del pecado deja claro desde
el principio que nos hallamos ante
una historia casi exclusivamente
masculina, donde las acciones son
llevadas a cabo por hombres; pues,
aunque en ciertas escenas aparezcan
mujeres, éstas reducen su papel al de
simple decorado o, cuando más, a
actuar de detonantes para la reacción
delos varones. Una novela masculina,
con sus infaltables desplantes de
machismo, que en este caso no se
ejerce sobre el sexo femenino, sino
entre los mismos hombres que no
dejan de observarse, estudiarse y
competir entre sí. Quizá por ello no
resulta extraño que ya en las páginas
iniciales se hable de depredadores, de
máscaras rituales cotidianas y de los
tamaños necesarios para imponerse
sobre los otros y, de ser posible,
aplastarlos, igual que si se tratara del
comportamiento de los miembros de
una tribu que se interna en la selva a
cazar y a guerrear con otros (aunque
aquí la selva sea de concreto y se
ubique en una de las ciudades más
modernas de nuestro país).
Los tres protagonistas están
relacionados al trabajar en la
misma empresa, si bien en niveles
muy distintos: Mario Milmo es
el dueño, descendiente de una de
las familias más acaudaladas de
la urbe desde las postrimerías del
siglo XIX, empresario depredador

acostumbrado a ser obedecido sin
titubeos, a acrecentar su fortuna
arrebatándole las oportunidades
a sus competidores y a tratar a los
demás, sean quienes sean, como sus
subordinados; Patricio, consejero y
empleado de confianza de Milmo,
escritor en ciernes que abandonó
la vocación y cambió el rumbo de
su existencia por amor al dinero; y
Gilberto García, empleado medio de
la empresa, empeñoso y responsable,
atrapado en un matrimonio
infeliz con una mujer en extremo
dominante y voluntariosa. Con
este trio, Rugo Valdés reproduce,
a escala, el paisaje de las diversas
capas sociales de Monterrey y pone
en funcionamiento el engranaje de su
relato, que inicia con un acto común
en cualquier ámbito empresarial:
Mario Milmo, el dueño, le ordena a
Patricio que se encargue de correr a
Gilberto García de la empresa. Así,
el argumento parte de uno de los
sucesos más cotidianos, pero que
para la mayoría de la gente implica
una tragedia considerable: quedarse
sin trabajo de la noche a la mañana.
Tal vez se deba a esta situación
trágica inicial que Gilberto García
se convierta en el personaje más
interesante y acabado de los tres
protagonistas, pues su despido de la
empresa lo empuja hacia una huida
constante -de la oficina, de su casa
familiar, de su esposa, del barrio
y hasta de sí mismo- , mientras

54

que Mario Milmo, el empresario
que detenta el poder sobre vidas y
haciendas, permanece fiel a si mismo
durante el transcurso de las páginas,
y Patricio, aunque nos entere de
su vida y amores, actúa más como
una suerte de testigo analitico de
los acontecimientos que como un
ser que influye en ellos. A Gilberto
García lo vemos desde el principio
sometido por sus patrones y por su
mujer, que también es para él como
una patrona, para después dejarse
ir en una caida libre sin fin hasta
perderse en los oscuros meandros de
la locura y la degradación total
Sin dejar nunca de narrar, de
contarnos periplos por la ciudad
y pensamientos y recuerdos de los
personajes, Hugo Valdés profundiza
poco a poco en la caracterización de
los personajes, hasta dejarnos, en
el caso de Mario Milmo, un retrato
literario de tres dimensiones del
empresario regiomontano, siempre
con las uñas listas para arañar las
ganancias, haciendo uso de su
habitual derecho de pernada sobre
las empleadas más atractivas de
la empresa, ausente dia a dia de la
casa donde lo espera su "legitima
consorte", obediente, silenciosa
y ocupada en obras pías; con esa
mentalidad clara y precisa que
tan sólo se inclina hacia el dinero
y el ejercicio del poder. En el caso
de Patricio, el retrato se aboca a
mostrarnos la frustración artística
de un escritor inmerso en el mundo
de las empresas;frustración, aunque
un tanto paliada por el elevado
sueldo y la vida sin sobresaltos,
que se evidencia en la soledad del
personaje cuando, con un trago en
la mano, repasa su existencia como
si tratara de ubicar el momento

exacto en el que perdió el rumbo de
su destino. Yen el caso de Gilberto
García, los recursos literarios
y el talento verbal del autor se
enfocan en ilustrarnos sobre la
vida inútil y vacía de quienes, a
pesar de no situarse en el fondo
del espectro social, pertenecen
a la categoría de "los de abajo" y,
debido a su vulnerabilidad, pueden
ser arrollados por los de arriba en
cualquier instante.
Pero esta no es una novela
centrada tan sólo en los avatares de la
vida empresarial regiomontana.
Es más bien un relato que,
a la vez que desmenuza con
minuciosidad los modos y
las relaciones sociales de una
metrópolis posmoderna,
también captura su paisaje
urbano y humano capítulo a
capítulo, con el fin de presentar
al lector un fresco lleno de
claroscuros, de contrastes, de
matices, en los que se pueden
advertir los latidos de la ciudad,
sus evoluciones,su crecimiento
omnívoro, hasta dar fe de una
existencia colectiva que podría
desenvolverse en cualquier
parte del mundo. Es por ello
que Hugo Valdés, a través
de la mirada y la voz de Patricio,
hace un rápido repaso de la vida
cultural de Monterrey, ilustrando las
enormes dificultades que representa
dedicarse al arte y a la literatura en
un sitio donde nadie parece prestar
atención a otra cosa que no sea el
dinero, donde ser escritor, pintor,
músico o filósofo es casi un acto
heroico, y donde la mayoría de
los "tocados" por la vocación y
el talento deben dedicarse a otra
cosa para poder sobrevivir.

Novela psicológica también y
hasta cierto punto, Breve teoría del
pecado llega a su etapa culminante
cuando Gilberto García, tras haber
huido de casa para instalarse en un
motel de barrio, comienza a sufrir
alucinaciones, primero gozosas
-como al descubrir, según él, que
posee el poder de crear espacios de
silencio a su alrededor-, después
angustiantes, cuando comienza
a sufrir accesos de delirio de
persecución, de paranoia constante,
de psicosis, hasta concluir en

un quiebre mental que lleva al
personaje a enrolarse con un
grupo de teporochos del que, para
no detener su caída libre, al final
también es expulsado. Es en esta
paulatina descripción del proceso de
la locura donde el autor se nos revela
como un observador atento de la
naturaleza humana, es aquí donde
vemos su escalpelo entrar hasta el
fondo del espíritu del personaje sin
ningún reparo y sin ambages, para
guiarnos con mano firme por el

55

camino de los infiernos personales,
los infiernos más íntimos, que son
los del pensamiento.
llena de reflexiones existenciales,
de escenas que exponen de modo
descarnado la vida en una urbe
como Monterrey, de situaciones
humanas que sólo en apariencia
lucen cotidianas y normales pero
en el fondo son terribles y trágicas,
en fin, llena de esa crítica moral que
no califica sino tan sólo expone,
Breve teoria del pecado es una novela
donde Rugo Valdés pone en juego
su visión particular
de la vida actual, su
larga experiencia
como narrador y su
enorme versatilidad de
lenguaje, todo ello con
el propósito de lanzar
al aire una petición de
ayuda para rescatar
el humanismo cada
vez más escaso en el
mundo moderno, y
detectar dónde reside
ese pecado al que alude
en el título: si en el
abuso sobre los demás,
en la indiferencia
egoísta ante las
desgracias ajenas, en
la ambición desmedida, en el
desvío de los propios anhelos, en
la falta de fuerza para resistir las
adversidades, o en la traición al
propio destino. Al terminar de
recorrer sus páginas, acaso los
lectores lleguen a la conclusión
de que la esencia del pecado no
reside en una actitud, ni en un
acto concreto, sino en algo más
simple, automático y fatal: en el
hecho de haber nacido y existir
en la época contemporánea. e

�La materia no existe

errnino esta nota el
domingo 24 de marzo. La
tarde del jueves anterior, el
21, fui al local donde daba la sesión
semanal de nú taller de narrativa:
un grupo abierto que fluctuaba
entre los ocho y los quince
integrantes. Al llegar, los dueños me
confinnaron una noticia que ya me
habían anticipado dias antes: por
causas ajenas, como suele decirse,
a su voluntad, el local cerrará por
tiempo indefinido. Mi taller, al
menos de momento, se acababa
también.
Entonces me pareció significativo
porque el jueves pasado, si no me
equivoco, cumpli veinte años de dar
talleres.

T

Los talleres literarios son una
actividad extraña en México.
El oficio pertenece a la porción
más enrarecida del sector servicios,
ese que tiene que ver con las
mercancias intangibles, y dentro
del sector está en algún punto
impreciso que no se deja situar:
según quien mire, puede quedar
en el terreno del ocio, en el de
la educación o tal vez en el de la
cultura, que como categoria (ya
se sabe) da dolores de cabeza a
muchas personas por su inutilidad
aparente y su dificultad clartsima:
porque no les parece más que un
simbolo de estatus, y de hecho uno
rancio y equívoco.
Para colmo, la tradición de los
talleres, que es larga y diversa, está
muy mal documentada en este país:
la figura de JuanJosé Arreola, a cuyo
taller acudieron muchos autores que
después fueron famosos, se percibe
como la de un gran iniciador, pero

e AL■lllTO CNIMAL

56

57

no hay mucha conciencia ni aprecio
de sus continuadores. Los más
célebres (y son invisibles más allá del
pequeñísimo grupo de los aspirantes
a escritor, igual que el mismo
Arreola) son escritores de mucho
prestigio, como Daniel Sada o Rafael
Ramírez Heredia, que apartaban
un poco del tiempo que podrían
haber empleado en escribir para leer
y comentar los trabajos de otros.
Nunca se habla de los centenares
o tal vez miles de personas que se
dedican principalmente a enseñar
a escribir, una disciplina que exige
una serie amplia de conocimientos
y habilidades pedagógicas pero
no necesariamente grandes logros
literarios. Por pura estadística debe
haber en México un John Gardner:
alguien sin lustre como autor pero
capaz de enseñar la "escritura
creativa" de modo magistral, pero no
sabemos quién es.
Y del núsmo modo, tampoco
sabemos todos los usos, ni las
consecuencias, que puede tener
semejante enseñanza. Los escritores
profesionales ( o los que, por
lo menos, llegan a tener cierto
prestigio como tales, sea por altas
ventas o por tener el aprecio de las
élites literarias) suelen desdeñar
los talleres incluso si se formaron
en alguno de ellos, pues de este
modo su talento individual se
destaca más. A la vez, otros colegas
-casi siempre menos afortunados,
dedicados a subsistir en estratos
más bajos de la rarisima "República
de las Letras" mexicanadesprecian la idea núsma del taller
por considerar castrante cualquier
juicio sobre su trabajo, inadecuada
o indigna cualquier opinión ajena,
o más deseable el aura romántica

�-bohemia del siglo pasado, o del
antepasado- que todavía tiene la
escritura en solitario ("Aprende de
la vida", "Escribe con el corazón" y
otros lugares comunes).
En un país en el que el medio
literario se ha subordinado al poder
durante mucho tiempo, y en el que
los contrapesos que existen en otros
lugares -señaladamente el mercado
editorial- no tienen la fuerza
suficiente para que los escritores
en general puedan independizarse
del poder, el taller literario: el grupo
que se reúne a trabajar con textos
literarios con miras a su revisión
y mejoramiento, no sólo carece
de una dignidad que mereceria
como ayuda para la formación de
sus escritores, sino que tampoco
tiene el reconocimiento de su
segunda virtud: del hecho de que,
aun al margen de los estamentos o
mercados literarios, es una actividad
comunal que tiene sentido por sí
misma y con independencia de que
quienes la practican lleguen o no a
ser autores famosos.
Algo más de lo que nunca se
habla es de los descubrimientos que
pueden darse en un ambiente de
taller. De buen taller, por supuesto:
la mayoria son mediocres, como
es mediocre la mayoría de las
personas que practica cualquier
actividad humana. Pero aqui puedo,
al menos, dejar constancia de un
descubrimiento mio, luego de dos
décadas de haber aprendido otra
vez a leer, de haber descubierto (no
siempre a la primera) cómo lidiar al
mismo tiempo con las dificultades
del texto y con esa parcela peligrosa
de las relaciones humanas donde
habitan el ego y la inseguridad de
un artista. Me refiero al hecho que

la lectura atenta de los propios
textos es la de nuestro propio
pensamiento, de nuestros procesos
mentales, y por lo tanto leer en un
taller es (puede llegar a ser) leerse
con atención a uno mismo, con todo
lo profundo y lo indecible que puede
implicar idea semejante. Otros
han escrito de la conexión entre el
proceso creativo y lo profundo del
pensamiento: espero agregar algo
a esa discusión algún dia, desde el
salón donde discutimos cuentos y
capítulos de novela.
IHHf

El jueves pasado, luego del aviso
y de la última sesión normal de
mi taller, mí esposa me recogió
en su auto. Fuimos a casa y en
el camino discutimos qué hacer.
Probablemente buscaremos otra
sede, como en ocasiones anteriores,
pero hablamos también de cerrarlo,

58

por un tiempo o definitivamente.
Ella pensaba en los muchos años
y yo, con algo de amargura, en una
curiosa sensación (descubrimientos
aparte) de inmovilidad. Dar
talleres no es la mejor manera de
"progresar" en una cultura literaria
microscópica, clasista, obsesionada
con las apariencias.
Mi esposa me dice ahora que
una persona más expansiva, o
más arrogante, hubiera hecho
más alharaca respecto de cumplir
veinte años dando talleres
literarios: que en su antiguo
trabajo (ella fue funcionaría
durante algunos años en el
Instituto Nacional de Bellas Artes)
le tocó ver a más de un autor o
tallerista pedir homenajes para sí
mismo, con cargo al erario, en los
aniversarios de sus clases. Ninguno
de ellos se hubiera conformado con
escribir algo como este artículo. •

~
'11.'

.
1

/¡ ;r

1 {

/(

\.

i

��estarlo, muchas veces consumo mis propias cosas: mis
guiones, mis fotos, mi música. Si estoy escribiendo
un argumento y recuerdo un dibujo núo, lo busco y
lo observo. En este sentido me vuelvo un consumidor
para lograr encontrar inspiración."
El lápiz y el lapicero siempre han estado ahi.

,,ME DI CUENTA OUE UNA DE
LAS COI.Al OUE MÁS
ME CUITA El LO OUE 11
LOCli CON EL AliR:
LE DEI.Al CliN PARTE
DE LA EIECUCIÓN DEL
Dl■UIO Y LOClil CO•
IAI IMPREIIONANTEI."
I.L.ARRIACA

es que, además, para el artista sus personajes
son como gritos, como demonios que brotan y
lo poseen mientras los dibuja, y con respecto a
los cuales cada espectador puede formarse sus propias
interpretaciones e historias. "Hasta hace poco me di
cuenta de que en mi trabajo hay muchos rostros, que
parecen retratos, cuando generalmente creo que lo que
estoy haciendo es dibujar un paisaje. Aunque sean
rostros, son paisajes; en cuanto a forma soy paisajista
y siempre dibujo paisajes. Cuando dibujo una ceja
es igual que si estuviera dibujando la corteza de un
árbol o unas ramas. Si dibujo unos labios, es como si
dibujara nubes, o césped, o agua. Las formas de un
rostro también son montañas o nubes".
José Luis Arriaga se define como un observador.
"Mis vocaciones se desprenden de ahí. Por eso dibujo,
ilustro, tomo fotos, incluso hago música, pues se
observa también con el oído; fue por la observación
que me dispuse también a hacer cine." Entre 2009
y 2010 estudió en el Programa Internacional de

Y

Cinefotografía de la Facultad de Cine y Televisión de
la República Checa, en Praga (FAMU). Pero el cine
entró a su vida mucho antes, cuando empezó a dibujar.
"Desde niño, tenía como 3 o 4 años. El cine siempre
ha influido mucho en mi trabajo gráfico. Uno de los
primeros dibujos que me tomé con seriedad al hacerlo,
a los 7 años, fue inspirado por las películas 2001 A Space
Odissey y 2010. Recuerdo que dibujé la nave espacial
'Discovery' porque me había fascinado su forma.
Después dibujé paisajes pues 2010 termina con un
paisaje."
Aunque su obra como ilustrador ha pasado por
varias etapas, últimamente dibuja para imponerse
una disciplina y producir pragmáticamente. "Ya
no existen las musas, ya no existe en nú ese debate
sobre la inspiración divina contra el talento basado
en la constancia. Siento que debe existir una
retroalimentación con la propia creación. Es ahí donde
el artista se vuelve un consumidor. En mi caso, si no
me siento inspirado y necesito consumir algo para

62

Nunca estudió dibujo, a excepción de
un curso de verano cuando era niño
y un par de clases de dibujo técnico
en preparatoria. José Luis Arriaga es
un artista autodidacta. "Con el lápiz
siempre traté de tener un trazo muy
limpio, sobre todo al rellenar áreas que
tuvieran color uniforme; este interés
surgió a partir del dibujo sobre 2001 A
Space Odissey, sobre el cual mi padre me
dijo que no estaba bien, pues el 'espacio'
no se veía parejo. Luego descubrí que
el lápiz o grafito no es completamente
negro. Al trabajar con tinta, tratando
de lograr más color, rompí con el orden
y empecé a manchar los dibujos a
propósito, empecé a jugar con eso. Me
di cuenta que una de las cosas que más
me gusta es lo que se logra con el azar:
le dejas gran parte de la ejecución del
dibujo y logras cosas impresionantes.
El azar es un gran artista. Básicamente
dejas que las figuras vayan naciendo de
lo que está ocurriendo en el momento.
Se lo dejas a las fuerzas fisicas naturales,
al ruido, al humor, al enojo o a la

~

63

felicidad. Últimamente, si mancho la hoja al principio
con unas gotas de tinta y esa mancha me llama la
atención, sobre esa figura empiezo a dibujar. En ese
sentido casi todas mis piezas actuales son una especie
de documento".
Y es que efectivamente se trata de "esculpir en
el tiempo" como dice Andrei Tarkovsky, uno de
los cineastas que más ha influido en la obra gráfica

�~

~

_-::::,":.
:::;__--

~

-

--

~

~--

de José Luis Arriaga. También lo han hecho James
Cameron, Kevin Eastman, Kieslowski, Bouguereau
e Irving Penn.
"Ya de joven conocí la obra de David
Mazzucchelli, quien realizaba el único cómic
que me llamaba verdaderamente la atención en
ese momento (después me metí mucho en eso de
los cómics gracias a James O'Barr y al anime; creo
que culminé con Lee O'Malley y a partir de ahí he
regresado a las novelas gráficas con frecuencia). Pero
es Gottfried Helnwein, un gran artista de portadas
de discos de los ochenta, quien definitivamente se ha
convertido en mi modelo a seguir."

,,EMPIEZAS A DIBUIAR Y YA El•
TÁS ABSORBIENDO LA OBRA
DESDE EL PRIMER TRAZO, LA
PRIMERA MAMCNA. ANTES
DE OUE LA OBRA ESTÉ TERMI ■
,,.

MADA TU TE COMYIERTES EN
SU PRIMER ESPECTADOR"
l. L. ARRIA.CA

Además de observador,José Luis Arriaga dice de sí
mismo: "Soy como una antena". Para él, el dibujo es un
lazo de retroalimentación continuo, antes que nada, con
uno mismo. "Empiezas a dibujar y ya estás absorbiendo la
obra desde el primer trazo, la primera mancha. Antes de
que la obra esté terminada tú te conviertes en su primer
espectador. Es un proceso veloz que se repite con cada
pincelada o trazo."
La combinación de colores rojo, negro y blanco es
distintiva en sus ilustraciones. El rojo, sobre todo, es
usado tanto para iluminar a los personajes como para
contextualizarlos. Pero existe, además, un elemento
muy particular en sus creaciones: "Creo que pocos lo
han notado, pero está en casi toda mi producción desde
hace tres o cuatro años. Sucedió casi accidentalmente yla
historia es incluso bastante obvia: se me escurrió tinta e
inconscientemente traté de secarla con el dedo, presioné
y en una orilla se quedó la marca. Usar mi huella me sirve
para cubrir grandes áreas del dibujo y al mismo tiempo
finno y dejo una marca especial, una textura interesante.
Ycomo hasta la fecha no sé cómo finnar,me gustó ese sello
distintivo."
Su huella digital aparece entre los rojos, negros y
blancos; entre los rostros~paisajes que gritan desde el
papel •

64

�SAS
~

IUAREI
llamar al pan d pany que aparezca
sobre el mantel el pan de cada día;
darle al sudor lo suyoy darle al sutiío
y al breve paraíso y al infim10
y al cuerpo y al minuto lo que pidt71;

describe los
oficios del
hombre

Octavio Pa:::, ~1.a vida sencilla"

e MICUIL COYilRU■IAI

e

uando Saskia Juárez busca describir "los
oficios del hombre", acude al muro frontal de
una escuela preparatoria que en sus inicios
fuera la sede de varios talleres técnicos: allá por 1930 a
este centro educativo se le designa llanamente como
Escuela Industrial "Álvaro Obregón". Los cursos que
en ese lugar se impartían capacitaron a los primeros
maestros mecamcos, mecánicos automotrices,
carroceros, electricistas, ebanistas, fundidores y
modelistas. Obviamente, al paso de los años, la
complejidad del universo tecnológico se fue infiltrando
en cada uno de los galerones y corredores de la que
habría de consolidarse como una de las dependencias
más acreditadas de la Universidad Autónoma de
Nuevo León: la Escuela Industrial y Preparatoria
Técnica "Álvaro Obregón". Ya no bastaría forjar en ella
a los operarios de los oficios tradicionales: también
sería posible que este alumnado pudiera continuar su
capacitación universitaria en las facultades del área
correspondiente a las ingenierías y a las ciencias exactas.
El somero repaso del parágrafo anterior queda
evidenciado en el gran mural donde Saskia mata dos
pájaros de un tiro: homenajea tanto a la escuela que

acoge su arte como al mundo donde se manifiesta el
hábil manejo de las técnicas ancestrales y modernas
con que el hombre domina a la materia... y al fuego.
Especialmente al fuego.
Expresada la frase anterior, nos vemos obligados a
repasar algunos pasajes donde se configura el relato
que nos entrega el sentido profundo de uno de los
elementos primigenios más fascinantes -asi lo han
considerado una y otra vez los más sutiles artistas y
pensadores de la llamada cultura occidental.
En algún momento de la mitologia griega se dio el
desplazamiento de una deidad por otra, muy conveniente
al vaivén de la historia que acaba inficionándolo todo. El
caso es que Prometeo, un titán o gigante, "es el benefactor
de la humanidad por excelencia: según una tradición,
Prometeo es quien crea a los hombres, modelándolos
con arcilla; [...] él es quien roba el fuego del Olimpo para
entregárselo a los mortales y, por último, él enseña a su
hijo Deucalión a construir una enorme arca con la que
pueda salvar al género humano del diluvio enviado por
Zeus." Pero el mayor de los dioses helenos no puede
aceptar el brio del titán que lo reta sucesivamente con
sus iniciativas henchidas de audacia. Lo castiga pues,

66

..1
1

:
~
■

1

:

1

'1
;

I

"en el monte Cáucaso, donde todas las mañanas un águila
le roia el lúgado, que volvia a crecer durante la noche".
El terrible suplicio cesa cuando Heracles -o Hércules
según la denominación romana- le asesta afiladas flechas
al ave de durisimo pico y logra de ese modo la liberación
del cautivo. El antecedente de la inmortalidad ganada
por Prometeo proviene de la calidad de los proyectiles
utilizados por el semidiós Heracles que, al parecer
accidentalmente, hiere con sus venablos al centauro
Quirón. Luego, al no poder sanar, éste renuncia a su
inmortalidad cediéndosela a Prometeo.
Pero el encuentro capital entre el creador de los
humanos con Hefestos, dios de la fragua, se da en el
Cáucaso. Allí, donde el titán retador de la máxima
autoridad divina fuera encadenado por haberles entregado
el fuego a los mortales. Hefestos, al fin hijo de Hera y
Zeus, habria de participar en el castigo de Prometeo

67

apoyando a su padre. ¿Cómo? Fabricando las cadenas
con que seria aprisionado el titán rebelde. Y según
cierta leyenda, entonces la rivalidad de estos personajes
pudo acrecentarse: se supone que Prometeo "fue
originariamente un dios griego del fuego [...] desplazado
al rango inferior de simple héroe al ser introducido el
culto de Hefestos, de procedencia oriental". Porque,
como bien es sabido, tanto el "milagro griego" como
algunos de los dioses del Olimpo no son precisamente
hechuras y creaturas nativas. Más bien fueron
importados desde el exterior. Los dioses griegos no son
entonces "puros": su mixtura es indudable.
Yes ese fuego robado por Prometeo, bendición del
hombre antiguo y aún del hombre contemporáneo, el
que figura de manera preeminente en el mural llamado
Los oficios del hombre con gran precisión. Porque sin duda,
al no adjetivar esos quehaceres, Saskia de manera

�EM
EL SÓLIDO ,,LIENZO"
CAnUHDO EM PORCELAMATO,
MUESTRA PINTORA NOS SEPARA
LOS OFICIOS Y LOS OFICIANTES
,,TRADICIONALES" DE LOS
,nuALES" o ,,MODERNOS".
SE YALE PARA ELLO MO DE UNA
LÍMli RliL O IMACIMARIA:
UTILIZA EL EDIFICIO MATRIZ DE
LA ,,ÁLYilO O■RECÓM".
implicita les otorga la calidad de originarios u
originales. La intervención del fuego es entonces
capital. Con él despega el ser humano: incrementa su
dominio de la materia al sumarlo a la luz proveniente
de Helios, dios identificado con el astro radiante y
que antecediera al protagonismo ulterior de Apolo,
adalid de la belleza y la claridad meridiana. El
fuego aliado del herrero en la fragua. El fuego que
todo lo reblandece en los crisoles. El fuego latente
y encapsulado en cilindros. El fuego como mero
espíritu o aliento que impulsa la laboriosidad del
artesano y del maquinista de innumerables rostros ...
En el sólido ulienzo" capturado en porcelanato,
nuestra pintora nos separa los oficios y los oficiantes
utradicionales" de los uactuales" o umodernos".
Se vale para ello no de una línea real o imaginaria:
utiliza el edificio matriz de la UÁlvaro Obregón".
Nada menos. La justicia que el arte de Saskia le
extiende a esta construcción del primer tercio del
siglo pasado, refleja con suficiencia la exterioridad
de la monumental escuela e incluso su interioridad.
La fachada de cantera artificial muestra
ornamentación de tendencia goticista,
caracterizada por remates ojivales en pretiles,
ventanas y acceso. Un antevestíbulo da paso al
vestíbulo de proporciones monumentales y doble
altura, donde destacan los acabados en mármol,
granito y hierro, y columnas de capitel art déco

con influencia egipcia que sostienen la cubierta
adornada con un gran vitral a modo de plafón,
obra de Roberto Montenegro. Otro elemento
sobresaliente de este vestíbulo es la escalera que
arranca en la parte central para encontrarse con un
muro con vitrales y se divide hacia dos lados para
llegar a un claustro superior. En el descanso de la
escalera hay un busto de Alvaro Obregón apoyado
en un pedestal de estilo art dtco. En el resto de los
interiores de la escuela la ornamentación es escasa
y de carácter utilitarista.

En la parte superior del mural advertimos
oficios e instrumentos uactualizados" según la vida
productiva de nuestros días: sartenes y filipinas,
un avión, un microscopio, una computadora,
un automóvil del año (en lugar del emblemático
ucomando" amarillo, especie de jeep de gran calado
que transportaba a los alumnos del medio siglo
pasado y que al unísono les permitía, dada su
longevidad, practicar como mecánicos un día
sí y otro también). Galeras, naves industriales,
chimeneas, almacenes y otras elevaciones aparecen
uen el más arriba", para rendirle honores a la ciudad
de pujanza industrial que fuera nuestra ciudad
durante el despegue de la uAlvaro Obregón". Y uen
el más~más arriba", las espléndidas montañas de
Monterrey que Saskia Juárez no ha cejado de pintar
una y mil veces.
Y vaya que con este trabajo de gran despliegue,
Saskia le ofrenda a su Alma Mater y al pródigo
paisaje norteño una creación de innegable valía:
la que brota del fuego del arte sin oscurecerse ni
mellarse.•

Referencias
Casas, Juan Manuel; Covarrubias Mijares, Rosana y Mayela Peza,
Edna (2012). "Escuela industrial Alvaro Obregón", en Concreto y
efímero. Catálogo de arquitectura civil de MontcrreylJ910-1960. Primera
Ed. Monterrey: Consejo para la Cultura ylas Artes de Nuevo León.
214-215 pp.
Falcón Martlnez, Constantino; Fernándcz-Galiano Emilio y López
Melero, Raquel {1989). Diccionario de mitología clásica, l 2. Prólogo
de Manuel Fernández Galiana. Primera reimpresión. México:
Alianza Editorial.
Graves, Robert (2006). Los mitos griegos, l II. Traducción de Esther
Gómez Parro. Cuarta reimpresión. Madrid: Alianza Editorial.

68

�■O RACIO CAITILLAMOI MOYA ( ■CM)I
hijo de la patrona porque la familia la maltrata,
Creo que en mi escritura hay dos niveles. Un nivel
que es motivo universal, esto está permeado por
de carácter personal, de circunstancias históricas
una proposición de clase si lo vemos desde una
que me tocó vivir, y el otro es un nivel más familiar,
perspectiva marxista. Pero uno tiene que tener
de circunstancias familiares. Con respecto al primer
mucho cuidado con la política, no porque eso
nivel, aunque a mí no me interesara la realidad
suceda en un marco sumamente politizado sino,
politica o no me interesara el acontecer histórico,
porque en este caso, la política no es su motivo.
el hecho de haberme formado y de haber llegado
Pero una novela principalmente política expresa
a mi edad adulta al mismo tiempo que se iniciaba
el problema del poder. La política es su motivo.
una guerra civil en el país donde yo vivía, me marcó
En mi caso, lo político esta presente siempre, pero
profundamente.
eso no es el motivo esencial. En Desmoronamiento
Una guerra civil es una situación de la que
lo político esta ahí, pero el motivo es la tensión de
uno no se puede sustraer, porque envuelve a
madre e hija. En otra novela anterior, La diáspora, un
todos los factores de la sociedad, especialmente
grupo de jóvenes entra a la guerrilla y allí descubre
a las instituciones. Y eso implica también la
que todo aquello está podrido. Allí hay un debate
institución familiar. Y yo estoy marcado por
politico, de hecho, es mi novela más política, pero
todo eso, porque el hecho histórico de la guerra
al mismo tiempo es el conflicto de las personas
sucedió en el preciso momento en el que yo me
que de repente ponen todos sus ideales en un
estaba formando. En segundo lugar, el asunto no
proyecto que está cimentado en valores falsos.
se trataba de un problema
La ventaja moral que
si mplemente politico.
tenían como su bandera
,,MIi RELATOS MO OUIEREM no tiene correspondencia
El problema es que la
gente se estaba matando
SER POLÍTICOS, PERO IOM con un aval ético y menos
y uno no podía escaparse
aún moral. Esos jóvenes
POLÍTICOS."
de esa realidad. Aunque
descubren allí que también
mi familia no estuviera
N. CASTELLANOS MOYA
los podían matar. En
metida directamente en
principio, nunca lo pensé
la política. Por ejemplo,
así, sino que esas historias
algunos miembros de la familia de mi madre si
entran de manera inconsciente. Es como cuando
habían estado implicados en ella y eso había tenido
terminé mi primer libro de cuentos; lo escribí pero
consecuencias adversas. Eso ha hecho que mi
en realidad yo me creía poeta. Empecé a escribir
literatura esté marcada profundamente por hechos
poesía, pero después quemé casi todos mis poemas.
de tipo político.

CI: ¿~ué leías en tu etapa deformación?

CRECORY IAM ■RAMO (CI): El fondo de la
violencia política te atañe directamente, pero ¿hasta
qué punto dejaste que ése fuera el tema que marcara
principalmente las motivaciones de tus primeros relatos y
novelas?
■CM 1 Es que eso nunca lo pensé; eso me tocaba
de cerca, y si lo hubiera pensado quizá habría
evitado que ese fuese el tema principal de mis
narraciones. Mis relatos no quieren ser políticos,
pero son políticos. Aunque sean historias muy
intimas, como el de una sirvienta que mata al

71

■CM I

Como te dije, arranqué como poeta. Leí
a Walt Whitman, luego leí a Saint,John Perse,
un poeta que me marcó mucho; luego a un trio
de poetas italianos extraordinarios, Ungaretti,
Quasimodo, Montale. En los comienzos, tengo
consciencia de que me gustaba escribir, pero no me
planteaba ser escritor. Paradójicamente, comencé
a leer a Roque Dalton como narrador. Para mí él
era el modelo de escritor, un hombre de acción que
todos admiraban no sólo por las circunstancias de
su muerte, o de haber sido guerrillero, sino porque

�cuando leíamos su obra leíamos a un mito, era el
escritor, el poeta en la montaña.

CI: Su vida y su muerte, las circunstancias oscuras de
este hecho... Tú has dedicado un cuento a ese aspecto en
particular, "Poema de amor", que narra los escenarios de la
muerte de Roque Dalton.
NCM1 Sí, ese es un caso soterrado. Roque fue
asesinado, y aunque ha habido acercamientos a
ese hecho desde el ensayo, todavía hace falta la
biografía. Es una personalidad muy rica y tuvo
una vida llena de aventuras; una trayectoria de
situaciones extremas, sin duda, una vida muy
atractiva. Yo hago unas aseveraciones desde la
ficción, pero hace falta una investigación a fondo.
Algunas de las personas que participaron en ese
hecho todavía están vivas, serían una fuente de
información para esclarecer los hechos.

,
1

CI: "Poema de amor" es un diálogo con Roque Dalton
desde la poesía...
NCM: Sí, porque Roque nunca dejó de ser poeta,
él afirmaba que había llegado a la revolución por la
vía de la poesía, y eso es muy importante, porque se
trata de una persona que más allá de sus pasiones
políticas, su verdadera pasión era la poesía. Y esa
pasión fue la que lo mató. Porque llevó esa pasión a
unos terrenos donde no era valorada. Un tipo con
una pasión poética en medio de una conspiración
política siempre termina asesinado.

CI: Tu novela Tirana memoria se ocupa de reconstruir
ficcionalmente hechos del pasado salvadoreño, de los
años cuarenta; de alguna manera refleja condiciones de
la actualidad política de América Latina: conspiraciones,
golpes de Estado, un hombre fuerte en el poder, grupos de
aduladores. Parecieran hechos noticiosos del presente.
NCM: También allí hay dos niveles de interés. Un
nivel histórico, la historia de El Salvador del siglo
XX. El Salvador no había tenido un dictador que
mandara doce años. Había regímenes militares,
cúpulas militares que intercambiaban gobernantes
cada cinco años, pero no había dictadores.
Entonces llegó un dictador enérgico que condujo
el país desde 1931 hasta 1944. Duró doce años y
los salvadoreños quedaron curados. Este dictador
cayó, pero no hubo cambio de régimen. Cayó la
forma de ejercer el poder que tuvo este militar, y
después siguieron gobernando otros millares. Es la
primera vez que en El Salvador se da el fenómeno
de que las clases dominantes se involucren en el
derrocamiento de un régimen que ellos mismos
habían apoyado, y que al mismo tiempo se logre
una forma de unidad nacional. Nunca hubo otro
movimiento de unidad nacional contra el gobierno,
como ése de 1944. Y gracias a este movimiento
de unidad nacional se logra botar por medios
pacíficos a un gobierno nefasto que había sido
escogido y sostenido por los militares. Es uno
de los pocos momentos en el que falla el recurso
de las armas y lo que funciona es el recurso de lo
político. Fue un recurso casi gandhiano, el país se
paralizó; todo el mundo se quedó en su casa.

CI: ffntonces crees que era previsible ese final?
NCM: Lamentablemente, así fue. No fue el primero
ni será el último. La poesía requiere un cierto nivel
de ingenuidad y de bondad. Ambos rasgos eran
evidentes en el caso de Roque. No porque él haya
sido un tonto, no; sino porque la política necesita de
mucha capacidad de manipulación, de traición. El
hombre que no tiene una profunda capacidad
de impostación, de traición, es un mal político.
Un poeta acostumbrado a ser transparente, a
confesarse en su poesía era un blanco demasiado
evidente. Y pagó las consecuencias.

CI: En Tirana memoria ese hecho aparece como en un
suspenso, luego se reconstruye desde la evocación de un
narrador no representado en la historia, ipor eso no se
nombra?
NCM: No se nombra porque no habría que darle la
importancia que en la novela no tiene. El personaje
es importante históricamente, pero no para la
novela. No interesaba en particular el fenómeno
político de la conspiración, no quería escribir
una novela sobre la conspiración sino resaltar el
prototipo femenino que representa Haydée frente

72

texto escrito de apenas página y media donde
a su marido Pericles Aragón. Entonces el énfasis
cuenta lo que pasó con los prófugos.
está puesto en esos personajes. Principalmente,
en el carácter femenino, el cual asumí como un
CI: lPor qué el título de Tirana memoria?
reto profesional puesto que como escritor yo no
había desarrollado un carácter femenino con la
NCM: Ese título se me vino a la mente mucho
fuerza y el énfasis que puse en Haydée; un carácter
antes de escribir toda la saga de la familia Aragón.
conservador, prudente, católico. Ese era el reto, en
Ya lo tenía previsto cuando terminé la novela
la novela desarrollé un tipo de carácter opuesto
titulada Donde no estén ustedes. En el último capítulo
a lo que representan mis valores. Es decir, otros
de
esta novela, hay un personaje que es un hombre
valores que yo había destacado en mis personajes,
salvadoreño, muy rico. Este hombre tiene una
que son farsantes, desquiciados, hipócritas, más
relación de amor-odio, lealtad-traición con el
cercanos a la realidad que me ha tocado vivir. Ese
principal miembro de la familia Aragón que yo
es un nivel de interés.
desarrollo allí, _que es Alberto Aragón. Cuando este
El otro nivel es un poco más familiar porque
personaje está recapitulando los elementos sobre
varias personas de mi familia estuvieron cerca.
la vida de Alberto Aragón, al final, en el epílogo
Sobre todo con respecto al golpe, y me tocó vivir
de la novela, dice que la memoria es una tirana
de cerca las consecuencias de algunas de esas
implacable. Está contando lo que han compartido.
historias familiares, aunque ya los personajes
Hay de por medio un asunto de traición, pues aquel
habían muerto. Supe de cómo operaron esos
hombre se ha acostado con su mujer, la hija es de
mecanismos políticos. Mi padre participó en el
Alberto y no de él. Sin embargo, más allá de las
golpe de Estado y eso significó una condena a
traiciones, hay otros hechos significativos,
muerte. Yo no supe cómo escapó de esa. Mi padre
pues también se iniciaron juntos en una
tuvo que ir a la embajada americana en compañía
aventura contra el gobierno militar y han
de otro tipo a llevar una carta. Él era un hombre
compartido muchas cosas en la vida.
que tenía mucha facilidad para entablar amistad
Pero todo esto es ya producto de la
con la gente y tiene que llevar un telegrama del
ficción.
jefe de la conspiración, pero el embajador no los
Cuando fui con los editores me
puede recibir y mientras estaba en la antesala
dijeron que era un gran título,
de la embajada, llegó uno de los jefes golpistas a
pero que parecía más el título de
refugiarse porque el golpe había sido derrotado.
un libro de historia y esto era
A este militar lo dejan preso junto con el tipo
una novela. Entonces le cambié
que había acompañado a mi padre. Él era civil
el título, finalmente se tituló
y tenía dos hermanos militares que luego son
Donde no estén ustedes, y sucede
fusilados. Eran los hermanos Gavidia. Este tipo
en los noventa. Pero me guardé
se salvó porque era civil. Y eso le permite contar
"Tirana memoria" porque yo
su testimonio veinte años después. Mi padre
pensaba seguir escribiendo
logró fugarse, gracias a uno de los agregados de
la historia de esta familia, la
la embajada con quien salió casi sin ser percibido.
saga de la familia Aragón y de
Pero estos detalles los descubrí después de haber
la guerra civil salvadoreña.
escrito la novela.
Entonces el relato cuenta la historia de los
CI: Entonces, cuando
prófugos y está basado en el testimonio de un
comenzaste construir la historia
primo hermano de mi padre. En la novela es el
de Alberto Aragón, ya tenías
capitán Jimmy quien toma la unidad de aviación.
resuelto lo que para muchos
Él me contó algunas anécdotas, pero lo que utilicé
escritores es un enigma.
realmente para la novela fue su testimonio, un

73

�■CM1 Ya tenía el título de

Tirana memoria. Quería

contar el pasado de Alberto Aragón y a partir de
allí lo que pasó en 1944. Y desarrollar la historia
del padre de Alberto Aragón, que es un personaje
que apenas se insinúa en Donde no estén ustedes. Y esa
insinuación tiene que ver con el suicidio de este
hombre. Alberto Aragón recuerda cómo su padre
se había matado y está frente a la circunstancia
de que a él también pronto le tocará morir. La
novela es el relato del adolescente, Betico, que
está tomando conciencia de lo politico, es un niño
mimado que tiene la oportunidad de vivir de una
manera intensa los importantes hechos históricos
que están tocando de cerca a su familia.

CII El título de otra de tus novelas que llama mucho la
atención es El asco. Tomás Bernhard en El Salvador.
i~ué hace Thomas Bernhard en El Salvador?

CI: Tocando otro aspecto de tu oficio de escritor, icómo es tu
relación con el periodismo?
■CM1 También es una relación de amor~odio. Hay

una fuerte relación de amor~odio entre la literatura
y el periodismo. La parte positiva tiene que ver con
la curiosidad ante la realidad. Un periodista debe
tener un extremo sentido del olfato. Y ese sentido
del olfato de alguna manera ayuda a la literatura,
porque te permite ver en detalle los entresijos que
regularmente no se ven. Lo que tiene que ver con el
odio, se relaciona estrictamente con el manejo del
tiempo. El periodismo es un oficio asesino. No te da
tiempo para nada. Es que yo nunca he podido ser
periodista y escritor al mismo tiempo. Eso estaría
bien para un héroe. Aunque viéndolo bien, ni aún
así. Por ejemplo, John Wayne no podía actuar y

■ CM: El ridículo. Yo me divertí mucho

escribiendo esta novela. La escribí en un mes. Es
una novela breve y lo que me propuse desde el
principio fue hacer un ejercicio de estilo; imitar
el estilo de Thomas Bernhard. Meterlo en El
Salvador. Escribir esta novela fue una liberación ,
fue lúdico, me reí mucho y además experimenté
el placer de imitar, de estar consciente de que te
burlas del escritor que estás imitando, porque esta
novela tiene un componente político y sexual que
no tienen las novelas de Bernhard. Yo lo subvertí.

CII Esa novela ha generado disgustos, aversiones.
■CM1

Es que la novela habla mal del país. Es un
libro que generaría problemas en cualquier país
donde se escribiese. Es un libro maldito. Es un
libro resentido.

Cl1 iY fue escrito desde el resentimiento?
■CM: Fue una liberación, está escrito desde

la derrota y desde el resentimiento, que son
las únicas perspectivas desde las que se puede
escribir un libro así.

74

comer chicle al mismo tiempo porque
tropezaba. Aunque era un tipo de
héroe. Esto es en mi caso personal,
no podría generalizar. Por eso, el
periodismo para mi siempre tiene su
lado ingrato, el que no me deja tiempo
para hacer otras cosas. Por eso fue que
en 2004, cuando entré al programa
de "Ciudad refugio", abandoné por
completo el periodismo, y haré todo lo
posible para no tener que regresar. Es
una broma, si tuviera alguna necesidad
porque se me secara la vena literaria,
pues tendría que volver al periodismo.
En mi país hay un dicho que cita
Roque Dalton en Historias prohibidas de
Pulgarcito: "La que es puta, vuelve".

Mesoamérica. Así lo
siento. Otros dirán
LA CAPITAL DE CEN• que es Miami. Los que
estaban vinculados
TROAMÉRICA ES LA CIU•
con la United Fruit
DAD DE MÉXICO. NO
Company tal vez
ESTOY 11.ABLAMDO DE
pensaban que era
FRONTERAS
LEC.ALIS Nueva Orleans, sobre
todo los de Honduras.
SINO DE OUE LAS CAPI•
Pero hay algo más,
yo escribí la mayor
TALES DE AOUEU.OS
parte de mis libros en
PAÍSES EffÁM ASOCIA•
la Ciudad de México.
Mi primer exilio lo vivi
DAS A UNA MffRÓNLI
allí, y duró 10 años. Para
COMO LA CIUDAD DE
mi estar en México es
MÉXICO, DONDE UNO
como estar en casa.
Pero cada ciudad ha
PUEDE
SENTIRSE
sido una experiencia
CI: Por otra parte, me gustaría preguntarte
EN
CAPITAL
UNA
diferente. Por ejemplo,
acerca de tu relación como escritor con las
cuando fui a Alemania,
ciudades donde has vivido. Por ejemplo, la
DEL MUNDO."
entré a un programa
Ciudad de México, Barcelona, Fra,1kfurt,
N.
CASTELLANOS
MOYA
llamado
"Ciudad
Tokio; ciudades donde has pasado largas
refugio", auspiciado
temporadas o han marcado de alguna manera
por la Feria del Libro
tu obra literaria.
de Frankfurt. En esa ocasión en el programa estaba
■CMI Las ciudades son tan distintas y mis relaciones
yo solo. Este es un programa que apoya a escritores
con ellas son muy particulares. Por ejemplo, con
que tienen problemas políticos en su país o en lugar
la Ciudad de México tengo una relación especial, y
donde están viviendo, y otorga una beca durante dos
tengo un punto de vista que no comparten muchos
años para que el autor se dedique a escribir. Sólo a
de los intelectuales centroamericanos. Yo considero
escribir, no te obligan a aprender el alemán, menos
que la capital de Centroamérica es la Ciudad de
mal, porque si te obligaran a aprender la lengua no
te daría tiempo de escribir. Pero esa fue la primera
México. No estoy hablando de fronteras legales sino
de que las capitales de aquellos países están asociadas
experiencia que me permitió diferenciar no sólo la
lengua sino la cultura. Además me permitió moverme
a una metrópoli como la Ciudad de México, donde
por Europa con mucha facilidad; era la ventaja
uno puede sentirse en una capital del mundo. Por
de estar en el corazón financiero de Europa. Ese
eso, cuando llegué de San Salvador a la Ciudad de
alejamiento me permitió escribir, y también tener
México, sentí que estaba llegando a la capital de
una visión más o menos global de lo que pasaba
mi país. Es lo que debe experimentar un llanero
en Europa. También me permitió situarme como
cuando llega a Caracas. Se habla el mismo idioma,
latinoamericano, corno centroamericano. Antes había
se come lo mismo, hay una misma tensión histórica.
vivido un tiempo en España, y la experiencia no se me
Allí nunca me he sentido extranjero, sólo he tenido
hizo tan diferente, yo caminaba por Madrid y todo
la sensación del provinciano, corno quien viene de
me era familiar. Aunque no me sentí en casa; es que
Yucatán, de Quintana Roo. La diferencia la hacen
los españoles tampoco se esmeran mucho en hacerlo
algunos trámites, tener un pasaporte, ir a migración.
sentir a uno en casa. Uno aprende a pedir las cosas
En términos culturales, México es la capital de

CONSIDERO OUE

75

�casi a gritos, aprende a no dar las gracias, a no pedir
las cosas por favor.
En Estados Unidos me tocó vivir en una ciudad
mediana, vieja y decadente. Esa ciudad fue un imperio
acerero. Entré por la puerta lateral al imperio, muy
distinto hubiese sido vivir en Nueva York, los Ángeles
o Chicago, sin que aquello hubiera significado estar
perdido en un pueblito del medio oeste. Tokio fue muy
interesante. Tokio me exigía otro ordenamiento, otra
energía mental. Ahora sí era verdad que estaba lejos de
Centroamérica. Por ejemplo, allí recibí un documento,
un dossier sobre los torturados en El Salvador y lo
comencé a leer, pero me pareció una experiencia tan
lejana, era como si estuviera leyendo poesía japonesa
del siglo XIII. Aunque hay algo de mi que todaVÍa se
duele ante eso, siento que todo transcurre muy lejos.

CI: ¿~ué esperas para Centroamérica, países que
parecieran consumidos por el dolor, la incertidumbre, la
desesperanza?
■ CM1 Pues no espero mucho. El patrón de

América latina no deja ver más que frustración
política. Como lo pensaba lezama lima. los
países que antes concentraban más fuerza en su
producción material y en su producción espiritual,
ahora consumen más su producción material y
su producción espiritual en el desgaste político.
la mayor parte de los países latinoamericanos
ha desmejorado sus indicadores económicos
y de bienestar social, y lo que los une es que
muchos términos de la política están volcados
hacia la confrontación. Que no es sólo asunto del
neoliberalismo, del populismo, del nacionalismo.
Los latinoamericanos tenemos la gran virtud
de poner la plasta en términos políticos y no sé
por qué. No soy un filósofo de la historia, pero

no salimos de ahí, el problema es porque a nadie
le interesan las instituciones, y si no son fuertes
las instituciones no se crean mecanismos fuertes
de convivencia. Donde existe la formalidad que
procura la institución y las reglas se cumplen, se
crean mejores mecanismos de convivencia.

CI: Y en ese contexto, ¿qué les queda a los escritores?
■CM1 Seguir haciendo literatura, a los escritores

no nos queda resolver problemas que no pueden
o no quieren resolver los políticos. Lo que tú
sientes y expresas como escritor responde a otros
mundos que no tienen que ver con lo que piensan
las élites políticas. Hay una gran disociación. Hay
como una relación pendular. Durante los años 60,
70 y 80 los escritores estaban más pendientes y
vinculados al mundo político. los escritores de
los años 90 y de la primera década del siglo XXI
están disociados en buena medida de la política.
las nuevas generaciones se van a estudiar a los
nazis, a escribir sobre Federico II o los crímenes en
Londres, si es una realidad que les interesa. Todo
es un discurso, a veces muy neurótico. la relación
pendular no tiene que ver sólo con el sentido de
responsabilidad política que impuso, por ejemplo,
el marxismo con la revolución cubana, sino que
existe una gran diferencia entre el escritor que
olfatea y se confronta con su época y el escritor
como militante político, eso es otro tema. Absurdo
por demás, un escritor comprometido era el que
expresaba la línea de un partido político. Hoy en
día eso no tiene sentido. Es como escribir ahora
una novela sobre la Segunda Guerra Mundial
teniendo tan cerca la experiencia de la guerra del
narcotráfico en México. •

76

�CULTIVAR EL GÉNERO DE VARIA
INVENCIÓN ES ADENTRARSE
EN UNA ZONA DONDE PROSA Y
POESÍA CONVERGEN, TERRENO
PROPICIO A LAS BREVEDADES,
LAS ESTAMPAS, INCLUSO EL
AFORISMO O BIEN LOS SIMPLES
ARRANQUES DE TEXTOS EN
QUE LA AUTOBIOGRAFÍA, LOS
ANHELOS Y LAS OBSESIONES
LITERARIAS -TRIBUTOS A
ESOS GRANDES AUTORES DE
'

1

CABECERA- FLORECEN CON
LIBERTAD Y, EN OCASIONES, CON
LLANEZA.
riginalmente publicado en 1994, bajo
los auspicios de la legendaria editorial
Vuelta, fundada por Octavio Paz, Léxico
de afinidades (FCE, 2012) vuelve, para fortuna de
los lectores de prosa de arte menor, a ver la luz. La
elección del titulo, en particular la palabra léxico, es
en sí misma reveladora. Un uso libérrimo del variado
acervo de la lengua castellana preña este opúsculo,
ordenado en forma de palabras clave dispuestas en
orden alfabético, a manera de vocabulario.
Voces tan cultas o tan raras -al menos en
México- como los verbos leudar ( dar fermento
a la masa con levadura), enviscar (coger con liga a
los pájaros, embarrar, azuzar también), aturullar
(confundir, ofuscar), acezar (resoplar o alentar).
Algunos verbos parecen acusar cierta influencia de
cuño lusitano, acaso por la proximidad de Uruguay
respecto de Brasil, como inviscerar (meter en las
vísceras, interiorizar), estemar (adornar), destratar
(tratar mal especialmente de palabra).

O

Los albañiles italianos construyeron muchas casas en
Montevideo donde a menudo dejaban en sus fachadas
adornos con compases y hojas de acacia, supongo. Mi
bisabuelo, constructor, levantó el edificio central del
Correo, que todavía cumple sus funciones, en casa
se oía mucha ópera italiana y todos fueron a la Scuola
Italiana. Pero, desde luego, cualquier descendiente de
españoles aducirá otro panorama.

RAÚL OLYERA MIi.AREi (ROM): Vayan estos
escuetos y curiosos comentarios para abrir boca. Es patente
que desde muy tierna edad debió usted, doctora Ida Vitale
(Montevideo, 1923), experimentar una irresistible curiosidad
y fascinación por las palabras, propiciada quizás por la
frecuente consulta y trato con diccionarios. {Hay algo en el
sonido de las voces que -en una imaginación tan viva como la
suya- sugiera el significado, incluso antes de comprobar si tal
intuición es acertada?
IDA YITALI (IY): Como cualquier niño normal, todo
me fascinaba, las palabras incluidas. Tuve la suerte de
que me hablaran como a un adulto, en un lenguaje
no restringido y de que me llamara la atención un
mueble con los 28 tomos de un diccionario. Palabras
como leudar las oía a diario en la cocina. En cuanto
a que destratar sea lusitanismo, eso no me interesa.
Los separatismos me parecen una torpeza, un paso
atrás en la historia, el rotular -¿o deberé decir ponerle
marbete?-a las palabras que suenan bien, vengan
de donde vengan, no creo que sea útil. Eso no quiere
decir que carezca de criterio para no aceptarlas, si
tenemos otras más familiares o eufónicas. Por ejemplo,
nunca empleo constatar: no me gusta y si además
está comprobar. En fin, cada uno tiene sus hábitos
lexicales, que el lector aceptará o no, muy dueño él. A
mi siempre me ha divertido descubrir variantes chilenas
o colombianas y ahora, leyendo a Camilleri, ir saltando
del italiano general al siciliano. En cuanto a sonido y
significado, ese es un vasto capítulo en la historia de las
lenguas y ojalá sigan existiendo las imaginaciones vivas,
aunque la ciencia se ofusque.
ROMI La huella de los poetas andaluces Juan Ramón
Jiménezy José Bergamín, como inspiradores y miembros de la
Generación de 1945 en el Uruguay, es palpable en el cultivo de
una prosa sutil y sobre todo del verso, ¿qué recuerdo le merecen
-además de sus maestros- los espíritus críticos de aquella
generación, en particular Emir Rodríguez Monegal y Angel
Rama?
IYI Sí, es probable, entre otros y en diversa medida,
pero no confundamos, Juan Ramón Jiménez es
maestro de muchos, en poesía y a la distancia,
Bergamín es presencia discutida y muy querida. Y
luego un mundo inabarcable de lecturas, que es lo que

78

ROM: Entre 1974 y 1989, tengo entendido, pasó usted una
temporada en el exilio mexicano, durante esa época la amistad
y la relación profesional con Octavio Paz me parece fueron
decisivas, ¿cuándo y en qué circunstancias conoció usted a
Pazy si en el ulterior traslado a Austin, donde él contaba con
ciertas relaciones, tuvo que ver algo su mediación?

más enseña. Los críticos no me resultaron esenciales,
aunque le agradezco a Emir que fuera un borgeano de
ley y el conocimiento de un delicioso narrador chileno,
José Santos González Vera.

ROM: Usted alude en el libro al origen siciliano de su apellido
por el lado paterno, también recuerda que en cierto periodo de su
formación dio comienzo el estudio de la lengua toscana, la cual
menciona usted que conoce con menos minucia que la francesa,
/cuáles considera son los rasgos más sobresalientes y el aporte
de los inmigrantes italianos a la cultura del Cono Sur, sea en el
Uruguay, la Argentina oel Brasil?
IY: Brasil no es precisamente todo el Cono Sur,
aunque por allí también pasó Garibaldi, muy
importante para el establecimiento del laicismo y
el fortalecimiento de la masonería, decisiva en la
Independencia. La influencia de Italia fue grande en el
XIX, aunque no militarmente, donde antes primaron
ingleses y franceses. Italia tenía suficiente tarea con
su unificación para competir en aventuras coloniales.

79

IY: Lo conocí en una exposición, luego colaboré en
Diorama de la Cultura y en Plural. Como correspondía,
renuncié cuando éste le fue arrebatado. Pasé a
conocerlo mejor en Vuelta. Antes de nuestro regreso
al Uruguay, Enrique Fierro, que era profesor en la
UNAM, fue invitado, por mediación de Julio Ortega,
a venir por un semestre a Austin. Después de ser
director de la Biblioteca Nacional por tres o cuatro
años, lo volvieron a invitar a Austin, ya en forma
definitiva, y nos vinimos. Muchas cosas le debemos
a Octavio, en especial su amistad, pero en esto no
medió. Todo lo contrario: incluso lo desaconsejó.
ROM: Proponiéndole una visión retrospectiva del papel de
las revistas culturales en América Latina, y los grupos que
suelen formarse en su entorno, ¿cómo considera usted que
el nivel actual haya evolucionado? ¿Las revistas de hoy son
comparables a las de una época, pongo el señero ejemplo de
Vuelta, o bien han decaído y -de ser así- por qué motivos
entre otros que pudieran mencionarse?
IY: No puedo opinar. No sé si hoy hay en América
Latina revistas tan singulares como Sur, Mito, Plural,
Vuelta. Me gustaba la breve Paréntesis o Poesía y poética,
del santafesino Hugo Gola. La extremada politización
conlleva diferencias.
ROM: Una extraña virtud de Léxico de afinidades es que
hace al lector echar mano del lexicón para hallar los significados
de palabras como carfología (impulso involuntario, como

�.,{
'l.

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7

-

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si las manos quisiesen recoger las cobijas del lecho; se observa
en enfermos en estado de gravedad; se considera un signo que
precede la agonía), morrena (manto de till, material glaciar
estratificado), paripé (simulación), solfatara (fumarola de
un volcán), poliorcética (arte de atacar y defender las plazas
fuertes, también defensa psicológica), tamo (polvo acumulado o
pelusa), laceria (pobreza), ¿se encontraba entre sus intenciones
enriquecer el léxico del posible lector?

Antonello de [da] Messina (p.143), Via Fondaza [Fondazza]
(p. 31), Sciacia [Sciascia] (p.158), pacer familia [familias]
(p. 56), tristittiae [tristitiae] rerum (p. 189), tristeza
nao teirn fin [nao tem fim] (p.189), le Negre [Negre] (p.
133), ¿alguien le había hecho reparar en estas peculiaridades,
dado que el volumen ha pasado ya por dos casas editoras al
menos?

IYI No, si bien en mi adolescencia me divertía leer
a un tal Montalvo, puesto a desempolvar palabras,
no es ése mi propósito desde luego. De modo muy
egoísta, no suelo pensar más que en mi cuando me
dedico al placer de escribir, con las palabras que me
vienen a cuento, vengan de la especialización o del
habla común. Aunque reconozco que a veces peino
empobreciendo.

IYI Le llama usted incertezas a lo que son errores
o erratas. Sería usted un buen corrector. Yo soy
muy mala para mis propios libros. Éste aparece
corno corregido por mi, porque la nueva versión,
con cambios fundamentales, se perdió, debí
rehacer el trabajo de un mes y, atenta a aquellos,
descuidé otras cosas. El uso de la computadora ha
multiplicado, evidentemente, el trabajo del escritor,
suponiéndolo también corrector.

ROM1 Encontré una serie de incertezas en el libro sobre

ROM1 Un verdadero placer la lectura de su obrita y que

las que quisiera consultarle: ligth pight] (p. 27), flyes
catchers [flycatchers] (p. 84), fool proof [foolproof]
(p. 171), la colonia siciliana de Messina [Mesina] (p.158),

se haya vuelto a editar de nueva cuenta, quizá en la próxima

ocasión puedan pulirse algunas cosas que siempre quedan por
limar en libros tan opulentos en palabras como el suyo. •

80

�M

uchas de las epistolas se pudieron
encontrar gracias a las conversaciones
de Alonso y José María con la abuela;
al cuidado riguroso con que su tía guardaba ese
legado epistolar; a la curiosidad de los nietos...
Aires de familia, pues.
En este epistolario se encuentra el mundo
de Arreola, el autor de La feria: todo un telón de
fondo que se edifica página tras página. Están
los tonos cartografiados de una intimidad que
dedica sus grandes postales a quien fue el apoyo
sentimental y espiritual de un grande de nuestras
letras: usara, estoy muy contento, porque pocos
libros han sido recibidos como el mio. Todas las
gentes creen que llegaré a ser un escritor, pero de
los de veras buenos. A mi me da un gran miedo
quedarme sin hacer lo que de mi se espera. Ojalá,
Sara, y lo realice. Tendrás entonces un Juan José
más digno de ti". Esto, en parte, motivó a sus nietos
a compilar las cartas que muestran otra faceta del
escritor, además de revelar uno que otro secreto.
En esta entrevista, Alonso y José María abren el
baúl de los recuerdos.

ISRAEL MORALES (IM) Este libro rescata un
género que en los últimos años se ha olvidado, el epistolar, y
además alienta a escribir cartas. U ustedes les dejó ganas
de escribir cartas?
ALONSO ARRIOLA (AA) Por supuesto,
porque una carta es la mejor huella física que
puede dejar el pensamiento íntimo de un hombre.
Es un género fundamental que vive entre la simple
cotidianidad verbal y el oficio literario, y que hoy
se ve profundamente afectado por las posibilidades
tecnológicas de comunicación instantánea:
teléfonos, celular, mensajes de texto, correos
electrónicos y redes sociales. Lo interesante es
saber comunicarse por cada medio sin negar su
utilidad, para entonces reconocer el lugar tan
especial que las cartas sobre papel tienen a lo largo
de una vida.
IM: Una edición muy cuidada, con muestras de los
manuscritos originales y forografías. me quién fue la idea
de tales inclusiones?

A.Al Fue un trabajo conjunto entre mi hermano
José María, nuestra editora Carmina Rufrancos y
yo. La idea desde un principio fue la de compartir
no sólo textos, sino algo de su contexto y personajes
circundantes; algo de su intimidad.

IMI iHasta qué punto les resultaron reveladoras las cartas de
su abuelo?
A.Al Mucho. Sabíamos que nuestros abuelos habían
pasado momentos di.ficiles pero atestiguar por escrito
las distancias geográficas, las carencias económicas y
el enfrentamiento de miedos y enfermedades fue muy
importante para entender de dónde venimos, para
valorar lo que nos dejaron.
IM= Revelador además para dos músicos que incursionan como
compiladores literarios.
IOS!i MARÍA ilRIOLA (IMA)I Efectivamente.
Mi hermano y yo somos músicos de toda la vida y,
aunque escribimos desde hace años en periódicos y
revistas (él ha publicado una novela con Rhythm &amp;:
Books, Aire en espera), nunca pensamos en acercarnos
de esta forma a la obra de nuestro abuelo. Mi padre
Orso es quien más se ha encargado de biografías
y compilaciones. Ahora le entramos por petición
expresa de nuestras tías Claudia y Fuensanta.
El proceso con ellas fue maravilloso porque son
conversadoras extraordinarias, con gran memoria y
sentido del humor.
IM: En las cartas se puede apreciar que Juan José Arreola se
preocupaba por su formación como escritor. ff sto ya lo sabían
ustedes?
A.Al Eso no lo teníamos tan claro. Nos conmovió
verlo tan preocupado en su juventud por lograr
formas verbales bellas, por abrirse paso cumpliendo
trayectoria de proyectil, incluso sabiendo que habría
heridos en el camino.

IMI Si hay un tema, es el amor. ¿Cómo se sumaron ustedes a
esa parte biográfica? ~ue la verdad es un acercamiento al autor
que todos nos imaginamos: amoroso, atento, con una gran
imaginación.

82

IMAI Es amor, pero
~UAMDO SE TRATA DE TU PROPIA de organizar las cartas
con altas dosis de
para publicarlas, pero
SAMCRE NAY OUE SABER OUE LA creemos que al final
sufrimiento. En lo
personal confirmé la
OIIIETIYIDAD MO PUEDE TRIUNFAR siempre se resistió.
idea de que no hay
Y OUE EM SU PÉRDIDA SE NALLAM Pasados diez años
creación valiosa sin
de su muerte, como
OTRAS
YICTORIAI
POÉTICAS."
sufrimiento de por
familia, nos atrevimos
medio. Se trata de una
a insertar este trabajo
IOIÉ MARÍAARREOLA
dialéctica de sacrificios
en su legado sabiendo
en la que apostaron
que se trata de la
los dos, pero más mi abuela Sara. Una mujer sabia; un
formación temprana de un gran escritor, de un personaje
personaje rulfiano a quien le debemos mucho de lo que
querido por mucha gente que sabrá darle su lugar a
mi abuelo fue y logró. Cuando mi tia Claudia me mostró
estos primeros textos.
el palindromo que propuse como titulo para el libro,
todo cobró sentido: "Sara más amarás". Se trata de una
IM: UI compilar las cartas algo les dictó el corazón? Es decir,
promesa que finalmente se cumplió, pues ella mejor que
ltambién le pusieron ustedes mucho corazón al libro?
nadie sabia la clase de artista que era mi abuelo. Ydesde
un principio puso todas las fichas en su casilla de
IMA1 Inevitablemente. Muchas veces lloramos y
apuestas.
dejamos que la pluma volara siguiendo ese dictado
secreto del que hablas. Cuando se trata de tu propia
IM: ¿La compilación de las cartas les resultó complicada?
sangre hay que saber que la objetividad no puede
triunfar y que en su pérdida se hallan otras victorias
IN.Al Lo complicado fue la estructura. En el piso de mi
poéticas.
casa puse todas las cartas, las dividi cronológicamente,
generé los capitules a partir de las pláticas de mi
IMI ¿Cómo vivía su abuela el éxito de una gran celebridad
abuela que grabé a escondidas una noche lejana; luego
como Juan JoséArreola?
fui metiendo los documentos satelitales, las cartas de
su hermana y padres, otros testimonios valiosos. Pensé
A.Al Era algo que la tenía sin cuidado. Le daban gusto
en Rayuela de Cortázar y además en lo que mi abuelo
sus logros y participaba con gusto de su inercia. Todos
me contó un dia sobre la tarde en que se puso con
lo hicimos cuando nos tocó. Pero la felicidad para ella
Rulfo a armar parte de Pedro Páramo sobre una mesa.
se construía con las cosas más simples de la vida. Por
ejemplo, una tarde tomando jugo de lima en Zapotlán
IM: ¿Por qué el libro abarca en su mayoría cartas escritas en
mientras leíamos en voz alta algún texto de Gustavo
la década de los cuarenta?
Adolfo Bécquer. Asi de sencillo. Asi de maravilloso.
IN.Al Porque la mayoría de las cartas abarcan sólo
esa década. Luego hay algunas de los cincuenta, ya de
matrimonio, y una muy especial de 1962 en la que le
pide ayuda a su padre para confeccionar La feria.

IM: ¿Consideran que las cartas tienen un valor equiparable a
su producción literaria?
IMAI Recordando la importancia que le daba él
al pulimentado de un texto, diría que no. Hemos
recordado con nuestras primas los intentos que hizo

83

IM: ffste trabajo complementó la visión que tenían de su
abuelo, el escritor?
A.Al Te diria que, en realidad, la definió. Sobre todo
porque mi abuelo era igual en ese sentido. La idea
más compleja sobre una partida de Capablanca podia
quedar en el olvido ante el sabor de un tamal de ceniza
recién traído del mercado. Digamos que en ellos toda
elevación partió siempre de algo terráqueo y cotidiano;
de su capacidad para ver algo más allá de la superficie
de las cosas. •

��ABRIR las
■ U---AMIDADES
Supe entonces que lo bello contiene
un gruñido
una lesión secreta
y busqué todo cuanto tuviera esa
condición
Claudia Berrueto
Yo vi a un hombre de
luz dorada caminando por esas calles
y tuve la esperanza de que viniera a
salvarme
Gabriela Cantü Westendarp

1 número 81 de Annas y
Letras aborda un tema que
ya se discute en las aulas de
la Facultad de Filosofía y Letras, la
necesidad de establecer un diálogo
entre las ciencias y las humanidades.
La división universitaria, que
favorecta hasta hace no mucho
tiempo el modelo de las dos culturas
propuesto por C.P. Snow, contribuía
a una producción diferenciada
del conocimiento, que no sólo
simplificaba la relación entre mente
y cuerpo, sino también entre mente
y naturaleza. Para Edgar Morín
-crítico de este modelo y promotor
del pensamiento complejo- "la
causa profunda del error no está en
el error de hecho (falsa percepción),
ni en el error lógico (incoherencia),
sino en el modo de organización de
nuestro saber en sistema de ideas"
(27). Es decir, el error se localizaría
en el relato maestro de Occidente,
en el mismo paradigma cartesiano

1

que desde el siglo XVIl privilegia la
disyunción entre el sujeto pensante y
la cosa pensada. Para Annasy Letras el
tema no es nuevo, lo encontramos en
el editorial firmado por Raúl Rangel
Frtas en aquel primer número de
enero de 1944, en la tensión y el
carácter complementario de la
acción y el pensamiento que da
nombre a la revista: "Indisoluble,
entrañable y fecunda unidad de
la gracia del pensamiento y la
fatalidad de los actos del hombre
encaminados a su sustento y
bienestar. Annas y Letras en cuya
molienda de siglos se traza un mismo
destino la vida y el pensamiento
humanos". Entonces, la presencia de
la guerra era el cabo del listón que
tensaba la pluma del editorialista,
apostando por la educación, la
dignidad del espíritu, el humanismo;
hoy, la incertidumbre recae en la
producción y organización misma
del conocimiento, en el imperativo

86

de abrir no sólo las ciencias sociales
sino también las humanídades.1
En este sentido, los artículos
de Coral Aguírre, Natalía Luna,
Mariana Rosettí y Kurt Lester;
las reseñas de Bárbara Jacobs y
Alejandra Rangel; la poesía de
Claudia Berrueto y Gabriela Cantú
Westendarp participan de un
diálogo contradictorio que comparte
"una intima esencia y necesídadn
(Rangel Frtas: 15): pensar -otra
vez- el lugar de las humanidades
en el ámbito universitario y en la
comunidad
En "lrracíonalísmo y literaturan,
Coral Aguírre apunta que el pathos
de los mitos griegos rompe con
la integridad de todo constructo
racional. "Edipo y Antigona, Electra
y Aquiles, Hécuba y Medea, no son
abarcables, no pueden ser contenidos
1 Ver el Abrir las ciencias sociales. lnfonne de la
Comisión Gulbenkian (1996).

en el concepto o la divagación
filosófica. Sólo la ficción los contiene,
sólo allí se encuentra su morada.
Porque para decirse, para revelar
su indole, es necesario el tejido de
los vínculos con el Otro y la propia
conexión con el mundo al que aspiran
o del que reniegan." La literatura,
al dar cabida al deseo, desafia los
modelos de cordura previamente
definidos, abre espacios de diálogo
desde los cuales comprender mejor
a los seres humanos. Los mitos
griegos y sus equivalentes modernos
-Harnlet, Fausto, don Juan, don
Quijote, Carmen y Blanche Duboísno buscartan persuadir a los lectores
de una verdad otra, sino hablar con
total libertad de lo que ésta, la verdad,
tiene de inconmensurable cuando se
le pone en relación con el Otro o los
otros que somos nosotros núsmos. La
literatura, pues, amplíaria el universo
de la experiencia, dando cabida a lo
irracional, que fractura la producción
de todo discurso univoco. Leyendo
este artículo, es imposible no recordar
El paradigma perdido de Edgar Morin:
Lo que caracteriza a sapiens no es

una disminución de la afectividad
en beneficio de la inteligencia
sino, por el contrario, una
verdadera erupción psicoafectiva
eincluso,la aparición de la ubris, es
decir, la desmesura. [...] Aparece
el semblante del hombre oculto
bajo el emohente y tranquilizador
concepto de sapiens: [...] ser
con una afectividad intensa e
inestable, [...] invadido por la
imaginación, [...] que segrega
magia y mito, un ser poseído por
los espíritus y por los dioses. [...]
Y puesto que llamamos locura
a la conjunción de la ilusión, la
desmesura, la inestabilidad, la
incertidumbre entre lo real y lo

imaginario, la confusión entre lo
objetivo y lo subjetivo, el error
y el desorden, nos sentimos
compelidos a ver al horno sapiens
comohomodemens. (Morin129-131)
El filósofo francés se muestra
extrañado de que un tema como la
locura humana haya desaparecido
no sólo de la ideología humanista
sino incluso del pensamiento
antropológico. Es esto lo que
Kurt Benze Hinojosa censura en
"La fe perdida en las palabrasn: el
discurso mecanícista y objetivante
de la lingüística en instituciones
académicas que no deberían obviar
la constitución irracional del mismo
lenguaje.
Pero no sólo la literatura daría
cuenta del juego permanente entre
la operación lógica del sapiens y la
pulsíón afectiva del demens. Tambíén
el arte tiene algo que decir sobre el
tema. Aquí rescato 'Trabajar sobre
el errorn de Natalía Luna, suerte de
diario de trabajo en que la encargada
de ilustrar esta entrega de Annas
y Letras reniega de toda técnica o
filiación artística que simplifique su
búsqueda de sentido: "Mí relación con
el surrealismo ha sido indirecta. Sólo
me he relacionado con personas que
entienden el surrealismo". ¿Qué sentido
tiene explicar el arte desde el mismo
arte? Entender los dibujos de Luna
desde el surrealismo es simplificarlo,
reproducir un saber que antecede la
ejecución del trazo. Lo que la artista
parece buscar con estos "mapas
mentales" -término que no termina
de satisfacerla pero que no omite-es
la incorporación de rupturas en un
sistema de continuidades: "No suelo
bocetar. Sí te equivocas al trabajar con
tinta, deshacer es complicado. Trabajo
sobre mis errores. El error da lugar a
variaciones y formas imprevistas.

87

Esto es lo que finalmente forma el
díbujo.n La unidad de sus dibujos está
en la incorporación de lo inesperado
como otra forma de crear sentido.
Éste deja de ser autorreferencíal
para concentrarse en la ejecución del
mismo trazo, que a partir de entonces
se revela como la construcción de
sentido que implican a otros sujetos:
"Siendo estudiante, dibujar en clase
me ocasionó algunos problemas.
Una vez alguien sugirió que es una
forma de escuchar. Fue toda una
epifanía. [.. .] Mí esposo dibuja oyendo
música. Hemos dibujado en la misma
hoja varias veces, siempre mientras
conversamos, turnándonos para
escuchar o dibujar. Es parecido a la
construcción de relaciones.n
Esta idea de la frontera de lo
decible en la construcción de sentido
cobra una dimensión política en
"Lecturas que ilustran, lecturas que
desgarran. Fray Servando Teresa
de Míer y su mirada críollista de
la tradición guadalupanan. En
su ensayo, Mariana Rosettí nos
recuerda que antes del sacerdote
domínico otros criollos de la Nueva
España ya habían articulado una
"guerra letradan en torno a las
figuras de Guadalupe-Tonatzin
y Santo Tomás-Quetzalcóatl; no
obstante, "fray Servando da un paso
más al traspasar las fronteras de la
escritura y plantear la identidad
mexicana desde el lugar del debate
y la reflexión pública". Su Sermón
guadalupano ha de estudí;rrse entonces
desde la imbricación de tres ámbitos
del saber: la estructura del sermón
como género discursivo orientado a
la enmienda de errores, el uso de una
cultura literaria consignada por la
Corona española, la reapropiacíón de
estos dos mecanismos de control del
discurso a partir de la adopción de un
locus enunciativo contrahegemónico.

�Sí Benze Hínojosa rescata el carácter
írracíonal del lenguaje echando
mano de la psicología arquetípíca de
Jung, Rosetti rescata conceptos de
la escuela Modernídad/Coloníalídad
(M/C) para comprender la manera en
que los letrados criollos construían
sentído; sí Kurt se lamenta por la
unívocidad de los estudíos literarios
hace unos años en la uníversídad,
Mariana apunta nuevas dírecciones.
En la reseña de Los cuatro puntos
orientales de Carlos Martínez Assad,
Bárbara J acobs cita a Edward Said:
ucada uno de nosotros pertenecemos
a una comunídad con una tradíción,
cultura, ídíoma e ídeas propías, lo
cual potencia la sustancia de la que
se van formando las ídentídades.
Pero no es cierto que las ídentidades
duren para síempre, pues la hístoria
muestra grandes evoluciones en las
ídentidades humanas. Ahora bien, sí
hay grupos o personas que pretenden
ser los únícos representantes de
una ídentidad y se erigen como los
auténticos defensores de la fe, [...]
surge el fundamentalismo, que es la
ausencía total de comprensíón de
los demás". En los días en que me he
hecho acompañar de este ejemplar
de Armas y Letras, son estas, acaso, las
palabras a las que más he regresado.
En clase, mientras díscutía con los
alumnos del área básica profesional
la necesidad de construír diálogos
interdísciplinarios, eché mano de los
apuntes de Natalia Luna para explicar
la relación entre el pensamiento
complejo y su comprensión del
dibujo. El arte, forzosamente,
tendría algo qué decírnos. Trabajar
sobre el error, construir modos
de organización del saber que
contemple lo inesperado, la cesura. La
construcción de sentido no siempre
pasa por lo verbal, es irracional, se
construye en la ejecución del trazo,

involucra al otro. Recordaba entonces
las palabras de Coral Aguírre y el uso
del cuerpo. Y vuelta a Wallerstein y
vuelta a Morin y vuelta a Eagleton.
u¿Ustedes han vísto Barton Fink? Ahí
está, lo inconmensurable del ser
humano. El loco Mundt, escopeta en
mano, gritando: Look upon me! l'll show
you the life of the mind! Look upon me!"
Y uno supone que está díalogando.
Pero también sabe que conforme
cada uno se adentre en su carrera las
diferencias se írán profundizando.
Después de todo, dísciplinariamente
cada uno de nosotros pertenece a
una comunídad con una tradíción,
cultura, idíoma e ideas propias. Pero
también es cierto que compartimos
un espacio geográfico. Si alguien
pregunta por los espacios que hemos
ído perdíendo-como se puede leer
en la novela de Abraham Nuncio que
rescata Alejandra Rangel- obtiene

EL

•

una misma respuesta: ufuentes de
trabajo y oportunídades de inversíón".
lQuíénes, en este escenario, pueden
erígírse como los auténtícos
defensores de la fe?
Esto en ámbíto de los diálogos
ínterdíscíplínaríos. Pero dentro
de la propia disciplina surge otra
incertidumbre: si no hay ídentidades
que duren para siempre, lqué
hacemos con el legado de Rangel
Frías y Armas y Letras? lPor qué no
volvemos a abrír las humanídades?
¿Por qué no las ponemos en
díálogo con otras dísciplinas, con la
comunídad? Después de todo, como
en los poemas de Claudia y Gabriela:
lo bello contiene un gruñído, una
lesión secreta; y no obstante uno
espera que un extraño caminando por
la calle venga a salvarnos.

Roberto Kaput

CUBANO

Raúl Roa

•

en el Monterrey cincuentero

E

1 libro Raúl Roa y la
Universidad
de Nuevo
León, de Samuel Flores
Longoria, me removíó la ídea
de las coincidencias. Pienso en
Roa llegando al Monterrey de
los cincuenta, sorprendído por
esta ímpresíonante combinación
de cíudad con montañas que en
Cuba no tenemos. Imagino sus
díálogos con el querido maestro
neoleonés Francisco M. Zertuche,
dírector entonces de la Escuela
de Verano que aun emprende
la Uníversídad Autónoma de

88

Nuevo León y cuya cobertura
periodística planeamos hoy desde
el periódico Vida Universitaria. Y
precisamente Vida Universitaria,
esta publicación surgída en 1951 y
dirigída en sus ínícios por Alfonso
Reyes Aurrecoechea, una de las
personalidades regíomontanas con
quien Raúl Roa, a partír de su
vísita de 1952, entabló amístad y
correspondencia.
Pienso también en un joven
Samuel Flores Longoría, quíen con
19 años de edad empezó a poblar las
págínas de este períódico, del que

llegó a asumír luego su jefatura de
redacción; y es quien hoy nos salva
este pedacito de la ancestral hístoria
de hermanamíento entre cubanos y
mexicanos.
Y dígo ancestral porque sorprende
descubrír que el mismísímo general
Pedro de Ampudía, quíen defendió
a la cíudad de Monterrey durante
las batallas de 1846 contra Estados
Unídos, había nacido en La Habana.
La lísta de cubanos que hacían
de México una casa -definitiva
o temporal- va desde Bola de
Níeve, Benny Moré o Dámaso Pérez
Prado en la músíca; las actrices
Carmen Montejo y Nínón Sevilla;
el pelotero Lázaro Salazar, o el
boxeador santíaguero José Ángel
uMantequílla" Nápoles. En 1955
el propío Fidel Castro desde
Méxíco reorganízó la lucha que
detonó el tríunfo revolucíonarío
de 1959.
En el ámbito diplomático fue
exactamente México el úníco país
que mantuvo sus relacíones con
Cuba en la década de los sesenta,
cuando desde la Organización de
Estados Americanos se aprobaba
una resolución para que los
gobíernos de los países miembros
rompieran con la Isla.
Justo en el frente díplomático
fue donde Raúl Roa echó mano de
su vígor, su carisma, su franqueza
y su cultura para defender a
la pequeñíta Cuba en cuanto
escenario internacional fue preciso;
y así, a pulso, se ganó el apelativo de
ucanciller de la Dignídad".
Pero antes, cuando vísitó
Monterrey y su Universídad de
Nuevo León en 1952, Roa ya había
pertenecído a las organizacíones
estudíantiles que luchaban
contra la dictadura de Gerardo
Machado, ahí entabló relaciones

con otros grandes de la historia
cubana como Julio Antonio Mella,
Rubén Martínez Villena y Pablo
de la Torriente Brau. Más tarde se
víncularta al Movímiento 26 de julio,
encabezado por Fidel, y por eso se
le conocería como el revolucionario
de las dos revolucíones. Sobre los
antecedentes de esta condíción díjo:
uDescubrí que era revolucionarío el
día que me sentí dísconforme con
el mundo estante y anhelé uno más
justo y bello".
A partir de 1959, en la Cuba
revolucionaria, Roa fue designado
embajador en la Organizacíón de
Estados Americanos y representó
a Cuba ante la Organízación de
Nacíones Unídas. Fue Ministro
de Relacíones Exteriores. A
partir de 1976 fue un elemento
ímprescíndible de la nacíente
Asamblea Nacional del Poder
Popular, donde permaneció hasta
su muerte el 6 de julío de 1982.
Raúl Roa es uno de los
personajes recordados con gratitud
por los cubanos en su apasíonado
empeño por la defensa de Cuba
y sus relaciones ínternacionales.
libró no solo batallas díplomáticas

89

síno que hízo de su escritura,
su oratoria y su espíritu creador
un legado para las siguientes
generaciones. Desbordante de
cubanía y latinoamericanísmo,
tuvo a la Uníversidad de La
Habana como una segunda casa,
donde ingresó en 1925 a la Escuela
de Derecho y ahí, en su alma máter
llegó a ser decano de la Facultad
de Cíencias Socíales y Derecho
Público.
Este líbro da cuenta de la
huella que Monterrey y su gente
dejaron en el intelectual cubano,
quíen al marcharse mantuvo
correspondencía con don
Alfonso Reyes Aurrecoechea, le
contaba que seguía recíbiendo
regularmente el periódíco Vida
Universitaria, o que. preparaba
una vísíta a la Uníversídad de
Nuevo León, acompañado por el
poeta cubano Nícolás Guillén y
el escrítor venezolano Rómulo
Gallegos.
En la correspondencia con el
profesor Reyes Aurrecoechea
escribió: uy a Monterrey es para
nosotros cosa del corazón", y
se despedía con un abrazo de

�"tu invariable compay criollo".

Registró en su escritura a "dos
cerros grisáceos, el de La Silla
y el de La Mitra, empinados
contrafuertes de la Sierra Madre".
Sobre el Regiomontano universal
escribió: "No dio nunca México, en
verdad, pluma de más altos vuelos,
hondas raíces, repujados primores,
claros timbres y gallardas cortesías
que las de Alfonso Reyes"; y a la
Universidad de Nuevo León la
definió como "Hija del siglo, va con
el siglo. Es orgullo de Monterrey y
honra de México".
En un texto recogido en su
libro En pie, Roa incluyó el artículo
"Mi cuate de Monterrey" -que
aparece como apéndice en el libro
de Flores Longoria- donde refiere
su lamento por la muerte del
profesor Francisco M. Zertuche.
En él, describe su paso por espacios
físicos dela Universidad.

las coincidencias de espacios y
circunstancias, aun en tiempos
distintos.
Acierto del maestro Samuel
Flores Longoria, el Centro de
Estudios Parlamentarios y la Casa
Universitaria del Libro, ha sido
preservar el paso de Raúl Roa por

la Universidad, su presencia en la
ciudad históricamente hospitalaria
y afectuosa hacia cubanos como
él y tantos otros para quienes
Monterrey y sus regiomontanos
nos resultan "cosa del corazón".

Lizbet Garda Rodríguez.

IAIE SEROPOSITIYO
POR LA MARRATIYA

En la vieja plaza que está
frente a la Universidad,
abejeaban los estudiantes y
los vendedores de "nieve".
Traspusimos los umbrales
del antiguo Colegio Civil del
Estado como quien entra en
casa propia. En su despacho,
a donde nos condujeron sin
trámites protocolarios, nos
aguardaba Francisco Mier
Zertuche, rodeado de papeles y
libros y con la sonrisa triste, la
mente alerta, el humor picoso
y la mano cordial ( ... ) Cuba
y México se trenzaron en la
plática con sus problemas,
agonías y esperanzas.

os encontrarnos ante
un libro que es muchas
cosas a la vez; primero:
un ensayo de largo aliento; segundo:
un trabajo de crítica e historiografía
literarias, tercero: la bitácora de
un viaje por territorios ignotos de
nuestras literaturas nacionales;
y cuarto: una reflexión sobre el
discurso, clínico y literario, sobre el
sida. La conjunción de todos estos
elementos se concreta a través de la
escritura de la ensayista: una prosa
ágil, vertiginosa, que va estableciendo
Lo imagino caminando por el derrotero de una lectura, o, mejor
estos sitios de la Universidad dicho, de una interpretación
octogenaria que nosotros
Viajes virales parte de una idea de
caminamos hoy, y me alegran base: "la literatura como sinuosa

90

expresión de lo real y el discurso
disciplinario de la enfermad". La
enfermedad como metáfora y el
discurso de la epidemia corno
estrategia de represión política.
Con este presupuesto de base,
se lleva a cabo, a lo largo de las
páginas del libro, una relectura,
o, dicho con más precisión, una
lectura a contrapelo, que desmonta
presupuestos, desbarata lugares
comunes y replantea problemas
fundamentales para la literatura
hispanoamericana reciente.
Lina Meruane se hace cargo de
un grupo ( un grupo heterogéneo,
debo añadir desde ahora) de
obras y autores latinoamericanos

que trazaron con su escritura la
cartografía de un espacio incierto,
poblado por la experiencia directa
con la epidemia y sus metáforas y
demás elucubraciones discursivas.
Reinaldo Arenas, Severo Sarduy,
Pedro Lemebel, Mario Bellatin,
Joaquín Hurtado, por nombrar sólo
a algunos, conforman
esa "constelación
narrativa", que, en la
lectura de la ensayista,
"se ha ocupado
de documentar la
complejidad de la
tragedia a partir de los
años y a lo largo de tres
décadas inciertas que
constituyen el marco
temporal de este
libro". Siguiendo ese
derrotero, Meruane
divide en dos partes
su ensayo, la primera,
"Bitácora de un viaje
seropositivo", aborda,
desde un enfoque
multidisciplinario, el
espacio de la epidemia
y el registro, dentro
y fuera de la ficción,
de los escritores
que padecieron este
primer embate; la
segunda parte se titula
"Viajeros virales" y se
concentra en obras y
autores especificas:
es, parafraseando a la autora del
ensayo, el aterrizaje en la escritura
de la enfermedad.
El contexto que envuelve al
corpus trabajado es muy peculiar:
el cambio en la cultura del
capitalismo, es decir, la hegemorua
del neoliberalisrno, el inicio de
la globalización, la diáspora de
migrantes pobres del tercer al

primer mundo y un largo etcétera.
Son los años ochenta, el mundo
occidental comienza el viraje
ideológico: del discurso pacifista
y antibélico de los finales de
los sesenta y principios de los
setenta, al ultra~derechismo de la
era de Ronald Regan y Margaret

1/
¡º
/,

,

se agita al mediar la década del
ochenta del siglo XX.
En un primer momento, justo en
la víspera de la aparición mediática
de la enfermedad, los autores
estudiados trataban de dejar atrás,
literal y metafóricamente, el espacio
nativo; asociaban a la nación con
represión y padecían,
además, el peso
de la persecución
política por parte de
dictadores de diverso
espectro ideológico.
No había lugar para
ellos en la llamada

tradición literaria,
una tradición que se
asumía abiertamente
hornofóbica y se
au toproclama ba
portadora de valores
y representaciones
de la sociedad. Sus
"ancestros literarios",
los escritores
homosexuales de
generaciones pasadas,
habían realizado
,' I
/
sus obras alrededor
I ,, ,:
/ '/í, ,
de lo que el crítico
II / .
norteamericano
Daniel Balderston
llama "el secreto
abierto". Au tares
como Porfirio Barba
Jacob, Salvador
Novo o Xavier
Thatcher. De la revolución sexual a Villaurrutia se desplazaban con
las estrategias represoras desatadas habilidad al interior del campo
tras la aparición de la epidemia del literario ocultando y develando al
sida. El contagio vertiginoso, la mismo tiempo, mediante sutiles
expansión del virus, la distribución estrategias narrativas, su condición
de agentes entre portadores y o, mejor dicho, su disidencia
seropositivos, el nuevo mapa de la sexual; algunos, como el propio
sexualidad y las nuevas expresiones Novo, trabajaban en ministerios
de esa realidad que la literatura relacionados con la educación
estaba creando, todo ese cóctel o la cultura. Y los creadores que

91

�abordaban directamente el
tema, como el chileno Augusto
D'Halmar, el argentino Manuel
Puig o el mismo José Donoso, le
otorgaban a sus obras un final
trágico que sólo remarcaba
la imposibilidad de asumir la
condición homosexual en las
naciones latinoamericanas.
Para esta nueva generación,
sin embargo, la utopía residía en
viajar a las metrópolis en busca
de un espacio de tolerancia y
reconfiguración. Meruane llama a
este desplazamiento una "utopía
móvil". El espejismo del boom
económico y la propaganda del
consumo ayudaban a fortalecer
ese anhelo. Esta "constelación
narrativa" se ocupó de
"documentar la complejidad
de la tragedia a partir de los
años ochenta y a lo largo de tres
décadas inciertas que constituyen
el marco temporal de este libro: los
años que van desde los inicios de
la crisis en 1980 hasta los primeros
años del siglo actual".
De esta manera, Lina Meruane
comienza a rastrear una tradición
peculiar: la escritura de viaje
desde el ámbito homosexual.
La mudanza se realiza, como
recién señalé, para evadir la
represión nacional. El viaje ( o su
proyección metafórica) significa
la elaboración de esa "utopía
movible", ubicada ( o, mejor
dicho, colocada) en los pocos
espacios de tolerancia, real o
ficticia, que la modernidad iba
abriendo en algunas de sus urbes
más importantes. La narrativa
del desplazamiento adquiere
diversos matices y diferentes
significaciones. Meruane establece
una bitácora, un registro de los
traslados; y con precisión explica

que "la transformación cultural
del viejo capitalismo inmóvil al
capitalismo impaciente será el
caldo apropiado para el cultivo
de una cultura asociada a la
expansión (también impaciente)
de la epidemia..."
Conforme avanza el siglo,
y el capitalismo se transforma
en su estado más "salvaje", las
conductas, públicas y privadas,
se vinculan estrechamente
con patrones de consumo. La
libertad sexual, proclamada unas
décadas antes como una forma de
combatir la represión burguesa, se
convierte ahora en transacción, y
su connotación política se trueca
en producto alcanzable sólo por
la vía del poder adquisitivo. La
diversidad pasa por el tabulador
del mercado. Tolerancia, sí, pero
para quien pueda pagar el importe
y los impuestos aduaneros. El
turismo sexual, la objetivación
de travestís y homosexuales
del tercer mundo, se vuelve
moneda corriente al mediar la
década del ochenta. "Viajar no
anula la diferencia social sino
que subraya las diferencias
entre clases de viajeros." La
contraparte de esa constelación
narrativa la conformarán
escritores que permanecieron en
sus naciones y padecieron, como
consecuencia de la implantación
de las políticas neoliberales, los
embates de la marginación y
la exclusión. En ese panorama,
la irrupción del sida viene a
marcar, de manera múltiple, las
conductas y comportamientos
de las sociedades bajo la era de la
globalización y el neoliberalismo.
La epidemia será una metáfora de
la virulencia del capitalismo tardío
y los grupos homosexuales serán

92

vistos corno "culpables, en suma,
por satisfacer una lógica de exceso
que la propia economía estaba
promoviendo".
Uno de los puntos claves
de Viajes virales es el aterrizaje
que realiza, dentro de este
panorama global, en la
literatura latinoamericana. Ese
corpus diverso, heterogéneo,
que mencioné al inicio, tenía
corno contrapeso la recepción
occidental del Boom narrativo de
los años sesenta. Eran escritores
y escritoras que se movían en
un territorio diferente al de
la generación anterior. ¿Qué
había pasado con la literatura
latinoamericana entre los años
sesenta y ochenta? Cambios en
los modos de producción, en
la hegemonía de las industrias
culturales. La noción de literatura,
por parafrasear al critico
colombiano Carlos Rincón, había
cambiado drásticamente y los
llamados subgéneros adquirían
mayor relevancia, tanto en el
ámbito académico como en el de la
critica pública. La elabora.,ción del
canon literario se ponía en duda
y se cuestionaban sus estrategias
de representación. La nueva era,
marcada por la implantación
del neoliberalisrno, afectaba las
formas de producción y difusión
de la literatura. La verticalidad y
centralidad del campo literario
latinoamericano comenzaba a
trastocarse y a adaptarse a las
nuevas demandas y necesidades
de las industrias culturales.
Las obras y los autores que
maneja Lina Meruane dan cuenta
de esta transformación: de Colibrí
(1983), de Severo Sarduy, a La
ansiedad (2004), de Daniel Link, de
autores de la diáspora de los años

ochenta, como Reinaldo Arenas,
a autores que permanecieron en
nuestras maltrechas naciones
latinoamericanas, corno Pedro
Lemebel, o de escritoras que
buscaban dar cuenta de los dobles
o triples silenciarnientos que la
epidemia y sus metáforas habían
hecho con su género. Cambios
en la narrativa y cambios en la
propia epidemia a lo largo de
casi tres décadas. Mutaciones de
virus y mutaciones de estrategias
narrativas. Desplazamientos
exteriores e interiores. Modos
inusuales de significación,
contradicciones entre los
mismos grupos minoritarios,
enfrentamientos, búsquedas
constantes de representación,
voces que aparecen para cambiar
la cartografía de las literaturas
nacionales y que le confirman
a la literatura latinoamericana,
en su conjunto, su carácter
heterogéneo, reafirmando con ello
su capacidad de cuestionar, en
ciertos momentos, a las estrategias
de homogenización que tanto
el Estado corno el mercado le
han querido implantar a sus
sociedades.
Viajes virales termina planteando
la idea del retorno (todo viaje
lleva consigo la idea -real o
metafórica- del regreso), pero
desde una perspectiva diferente.
Después de su lectura, volvernos
a la literatura hispanoamericana
desde una posición distinta, con
menos certezas y más preguntas:
sentirnos la necesidad de revisar
los presupuestos y lanzarnos a
nuevas aventuras críticas, y para
mi no hay labor más fundamental
en un ensayo que esa.

COMO RITUAL
DELATRIBU
T,T.LOI D•■•IA.R. LA. A.MC.ITIA.
DI CILCAMH■ POR LA. M•IRTI
DI LA. HCRITURA
A.•TOR1 MÍRYIMIOM MA.CNA.DO
IDITA.1 A.LDII / IA.ML

ALOVS

uando escucho leer a
Nérvinson Machado sus
poemas encuentro en
su lectura la recuperación de
un tono de oralidad que poco
a poco se ha venido perdiendo
en la poesía actual, diría yo que
a partir de las últimas décadas
del siglo pasado a esta parte.
Tono que prevalece, o quizá sea
el elemento principal de Dub-

C

Sar. La angustia de Gilgamesh por
la muerte de la escritura, que nos

entrega el poeta bajo el sello de
Aldus y de la UANL
Y agregaría otro elemento que
prevalece: un tono épico también
extraviado de nuestra lírica.
No sé hasta qué grado sea este
poemario de Nérvinson una obra
experimental, si es que puede
considerarse experimental una
obra que apunta hacia la solidez
Víctor Barrera Enderle y que se aparta, por la propuesta

93

A.lill012013

poética misma, de los caminos
andados por la lírica actual.
Estas dos rutas -oralidad
y sentido épico- que en otro
momento fueron un solo camino,
hoy casi extraviadas del mapa de
la poesía, se dan con sobriedad
en la obra de este joven poeta
venezolano.
La de Nérvinson es una poesía
fragmentaria. Sus trazos, si bien
se nutren de la tradición, apuntan
hacia nuevos registros en la poesía
latinoamericana de hoy. Esa
"cosmogonía interactiva del pasado
y presente de nuestra civilización
híbrida" de la que habla Fernando
Báez en el prólogo, ciertamente
está aquí, no para trasladarnos a
un pasado mítico, ni siquiera para
explicarnos el presente, tampoco
para establecer una forma poética
sobre otra, sino para extender la
partitura de un diálogo.

�A veces, cuando leo alguna
poesia de nuestro continente,
sobre todo la escrita por poetas
nacidos en los años setenta y
ochenta, pienso: "Dios mío, que
pronto envejecí, perdí la pista, no
sé en qué suelo estoy parado, si
es que no he muerto ya. Ilumina a
este lector ciego que se quedó en
la oración como una sola emisión
de voz y el verso como unidad
rítmica".
Debo confesar que La angustia de

Gilgamesh por la muerte de la escritura
me causaba cierto desasosiego.
De pronto sentía que estaba
ante una de esas construcciones
farragosas que oscurecen la ya
de por sí larga noche de la poesía
latinoamericana. tQué pasaba?
Si bien la escritura fragmentaria
puede ser un logro, la lectura
fragmentaria no lo es. Si es cierto,
como dice Gesualdo Bufalino, que
los escritores no se leen sino que se
vigilan, yo he hecho las dos cosas
con la poesía de Nérvinson y el
ejercicio me ha parecido saludable
y hasta terapéutico. Lo vigilaba
cuando él, con terquedad regia y
con el rostro pintado ensayaba
una y otra vez lo que me parecía
la puesta en escena de la poesía.
Cai en cuenta que lo que hacia
Nérvinson era darle a la poesía el
bastón de mando extraviado hace
tiempo: el de la poesía como ritual
de la tribu.
Cuando lo veía con la camiseta
llena de pintura en los talleres que
imparte en la Casa Universitaria
del Libro, en Monterrey,
enseñando a los niños a trabajar
el cartón, el papel, las tintas, la
palabra, o cuando atendía un stand
en las ferías del libro en las que
muestra ediciones alternativas y
artesanales, utilizando material

reciclado y con tirajes reducidos,
me preguntaba: tcómo un tipo
que hace una poesía contestataria,
densa, y que a veces es hipercrítico
con su entorno, tiene paciencia
para enseñar a los niños a lidiar
con los libros?
Ahora que lo leo, y no entre
líneas, recibo la lección con
humildad: en poesía lo que
menos importan son las modas.
Nérvinson Machado eligió en
este libro una ruta difícil, la de
las huellas de un monumento
literario legado en tablillas para la
posteridad: el Poema de Gilgamesh,
primer poema épico del mundo.
Lo hace dejando al lector ciertas
pistas que le impidan perderse en
el camino.
Un cómplice me auxilió en la
lectura de La angustia de Gilgamesh
por la muerte de la escritura: la palabra
inteligente y provocadora de
Héctor Hernández Montecinos,
a quien cito extensamente
porque sus palabras ayudan a
entender los registros de la poesía
latinoamericana:

modos de experimentación ya
no tanto con los lenguajes y
los soportes sino más bien con
las afectaciones y el nivel de
intervención que pueden llegar a
tener. (...) el propio sujeto se fija
un origen, un destino y por ende
una moral, moral identitaria.
Luchas por una identidad que
es el modo de consumo polltico
que le interesa al poder, pues
tú mismo pasas a ser tu pohcia
interior, un juez de la verdad de
si. La poesía anula ese contrato,
lo ridicuhza y propone modos de
conciencia, de habitar, habitarse
como cuerpo, como territorio
y como discursos. Ése es uno
de los modos en que la poesía
es parte del acontecer polltico,
micro y civil. Suspende el valor
de consumo y propone consumir
el valor, el sentido: agotarlo,
llevarlo a sus límites, fatigar esos
materiales.

La poesía de Nérvinson apuesta
a no quedarse en un solo
sitio. No está hecha de ruinas
arqueológicas sino de vestigios
La poesia es un rumbo, la de una civilización que destruye
pregunta es desde dónde y hacia y emerge de las cenizas. Una
dónde. Ese es el misterio que la civilización herida, pero en
convierte en un objeto cultural movimiento. A mí me enseña a
aún indescifrable, inclasificable pensar que hay que leer con más
e incómodo ... Y cuando digo cuidado las obras de nuestros
rumbo estoy pensando en contemporáneos y que ese saqueo
cientos de rumbos a la vez, en universal, esa historia universal
términos cuánticos, son los de la infamia que registran sus
rumbos entre lo posible y lo páginas, más que el presagio de
imposible al mismo tiempo y la muerte son el preludio de la
en lugares distintos. Vivimos vida. Y como lo dice en uno de
en una sociedad de control sus textos: "Porque sólo un libro
mediante el miedo y el deseo, puede atravesar como una flecha
que de algún modo son caras de a todos los otros libros que están
una misma moneda, tanto en lo por llegar".
global como en lo intimo. En este
Margarito Cuéllar
contexto, esos rumbos imphcan

94

�AHOUI

(La Perla, Chihuahua, 1978).
Ilustrador y cineasta. Entre 2009 y 2010 cursó el
Programa Internacional de Cinefotografía en la
Facultad de Cine y Televisión de la República Checa,
en Praga (FAMU). Ha sido miembro de colectivos
de arte como "Movimiento Urbano", y realizado
ilustraciones para distintos medios.
IOSÍ L•1s ARRIACA

A■TORII

(San Luis Potosí). Estudió
periodismo y una maestría en artes en la UANL En 2003
obtuvo el Premio de Poesía otorgado por Radio Francia
Internacional Su poemario más reciente es "Las edades
felices". Es editor, maestro universitario y colaborador en
Grupo Milenio y la revista Nexos.
MARCARITO c•ílli.R

AL■lllTO C■IMAL (1970).

Sus libros más recientes son
CilNIN AYINDAÑO (Santiago de Chile, 1976). Poeta El último explorador (2012) y El Viajero del Tiempo (2011). Es
y editora. Ha colaborado en La Jornada Michoacán, La conocido también como practicante y estudioso de la
Voz de Michoacán, Periódico de Poesía, Tinta Seca, El Norte, escritura digital y mantiene el sitio web: www.lashistorias.
Milenio Diario, Armas y Letras, Cátedra. Es editora en El commx.
Árbol Ediciones. Ha publicado Más allá de la palabra
cielo (2002) y Madre Sol (2006).
LIZ■n CARC(A RODRíc•n (Holguín, Cuba, 1978).
Periodista por la Universidad de Oriente, en Santiago
YÍCTOR ■ARRIRA INDIRLI (Monterrey, 1972) de Cuba. Fue corresponsal desde Guatemala para el
Es doctor en literatura hispanoamericana por la Sistema Informativo de la Televisión Cubana; reportera
Universidad de Chile. Su último libro publicado y conductora de noticias. Actuahnente es directora del
es La reinvención de Ariel. Reflexiones neoarielistas sobre periódico Vida Universitaria de la UANL; colabora con el
humanismo crítico y posmodernidad a América Latina boletín cubano "Nación y emigración".
(2013). Es investigador y académico en la UANL, y
Coordinador del Centro de Escritores de Nuevo León. IIÁUA■AIACO■I (Ciudad de México, 1947). Narradora
y ensayista. Merecedora del Premio "Biblos" al Mérito
■INOIT ■RA•NSTIIN. Prepara una tesis doctoral 2013. Sus libros más recientes son UnamordeSimone (2012),
en la Universidad de Paris,Sorbona, sobre la novela y Antologíadelcaosalorden (2013).
parisina del siglo XIX. Se interesa por las modas y los
mitos de la historia literaria. Ha publicado Derniers RO■lllTO IIAPln (Tampico, 1975). Licenciado en letras
jours ala prison du Temple y una traducción de Nosotros españolas por la UANL y maestro en lengua y cultura
los indignados, y colabora en la revista de crítica españolas por la Universidad de Salamanca. Actualmente
Frustration.
cursa el doctorado en Estudios Humanísticos en el ITESM
y forma parte del grupo Estudios Culturales en el Desierto.
FIRMANDO CARRlli (Guadalajara, 1983). Poeta.
Ha publicado Expresión de fuego (2007), y Donde el SOFÍA CA■IUIL (Monterrey, 1993). Sus poemas aparecen
tacto (2011), por el cual recibió el Premio Nacional en El sueño y el sol. Poetas jóvenes de Nuevo León nacidos entre
de Literatura joven Salvador Gallardo Dávalos en 1985 y 1993 (2011), Verso Norte 2010. Bitácora de voces (2011) y
2010. Recibió menciones honorificas en el Premio en Palabras de emergencia. Antología joven de Monterrey (2013).
Internacional de Poesía Nicolás Guillén 2009 y en el Estudia en la Escuela Nacional de Arte Teatral del Instituto
Premio Nacional de Poesía Efrain Huerta 2006.
Nacional de Bellas Artes.
MIC•■L COYARR•■1As (Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Este año, 2012, apareció su más
reciente libro, El traidor II (UANL/Aldus), serie de
traducciones de poetas franceses y alemanes.

IOSÍ RO■IRTO MINDIRIC■ACA

(Monterrey, 1944)
Maestro en letras españolas por la UANL Cultiva el ensayo,
la reseña y la biografía. Es autor de diez libros y profesor en
la Universidad de Monterrey, donde imparte, entre otros,
los cursos de literatura me.xi.cana y literatura universal del
siglo XIX. Es miembro del SNI de Conacyt, Nivel I.

IIRAILMOIIAUll lilYIDIIA (Monterrey, 1975). Estudió

CA■RIIU. RIYIROS (Monterrey, 1973). Ha publicado

letras españolas enla UANL Ha publicado la compilación Tiempos de arcilla y tres libros de literatura infantil.
El mundo femenino en la obra de Manuel Puig (UANL, 2008). Su libro Ciudad mía obtuvo el primer premio en el
Concurso Internacional de Cuento de la Universidad
Colabora y trabaja en el periódico Milenio Monterrey.
Externado de Colombia (1996), y su cuento "Ven por
RAáLOLYlaAMIIAUS. Ensayista, narrador y traductor, chile y sal", el primer premio en el concurso literario
ha colaborado en Tierra Adentro, La Tempestad, Casa del organizado por la Deutsche Welle de Alemania
Tiempo, La Jornada Semanal, Luvina, La Palabra y el Hombre, (1995).
autor de los volúmenes Puntos cardinales (2003) y Las
MARISOL YIRA c• ■ RRA (Ciudad Madero,
influencias expuestas (2013).
Tamaulipas, 1978). Licenciada en psicología. Es
ID■AllDO ANTONIO IIARli (León, 1965). Narrador escritora y editora independiente. Ha publicado
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el tres poemarios: Nunca tuve la vocación de Ana Karenina
Premio de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de laJohn (2012); Tiempo sin orillas (2009) y Crónica del silencio
Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001 y del (2009). Desde 2009 es columnista del periódico La
Razón, de Tampico.
Sistema Nacional de Creadores de Arte.
MAN- ■L RAMOS MONTIS

(Zacatecas, 1981).
Escritor, editor y baterista. Autor de El inconcluso decaedro
y otros relatos (2003), Loquios (2008), PentimentL Cuentos en
retrospectiva (2011~2004); compuso la Tetralogía de 1a heredad,
que conforman Infinita sangre bajo nuestros túneles (Premio
Juan Rulfo para Primera Novela 2007), Llanto de
Lisboa (Premio Nacional de Literatura Joven Salvador
Gallardo Dávalos 2009).

CRICORY liN■liNO

(Monterrey, 1928).
Abogado, escritor, educador y funcionario público.
Fue rector de la UANL de 1963 a 1964. Actualmente
es director del Centro de Estudios Humanísticos de la
UANL Ha publicado numerosos articulas y ensayos,
particularmente sobre temas literarios.

NO■■M( liYAU. (Monterrey, 1981). Es editora y
correctora de estilo. En 2006 fue becaria del Centro de
Escritores de Nuevo León y en 2008 obtuvo la beca del
Fondo Estatal para la Cultura y las Artes. Desde 2010
es miembro del colectivo de proyectos audiovisuales
Silent Twin (http://silentwin.tumblr.com/).

ALFONSO RANCIL . . . . . .

(Mérida, Venezuela, 1963).
Poeta, ensayista, editor y critico literario. Doctor
en literatura hispánica por El Colegio de México.
Profesor titular de la Escuela de Letras de la
Universidad de Los Andes (Venezuela). Ha publicado
poemarios y ensayos de crítica literaria. Actuahnente
es profesor,investigador en la Universidad de Tokio y
administra el blog "Los mapas secretos".

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2013, Año 16, No 82-83, Enero-Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Covarrubias, Miguel, 1940-, Director Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Abrir las humanidades</name>
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      <tag tagId="28212">
        <name>Alberto Chimal</name>
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        <name>Alfonso Rangel Guerra</name>
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        <name>Bárbara Jacobs</name>
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        <name>El molino ideológico</name>
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        <name>El sueño de la serpiente</name>
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      <tag tagId="28205">
        <name>Fernando Carrera</name>
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      <tag tagId="28210">
        <name>Julia de Altamarino</name>
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        <name>Los paisajes del rostro</name>
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        <name>Manuel Ramos Montes</name>
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        <name>Metamorfosis</name>
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        <name>Miguel Covarrubias</name>
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        <name>Urdimbre</name>
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                    <text>armas y letras
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓN

��~U-,...llllfl•-0\,1,11,ML

FONDO

UNIVERSITARIO

�~

s y letras

INDICE

EI universitario

EL UNIVERSITÁRIO DE A.CERO Y MIEL /

UANL

Miguel Covarrubias / 3
EL TRECHO A.MOA.DO. COMYERSA.CIOHES CON
RA.ÚL RA.MCEL FIÚÁS / Ce1so Gatza Guajardo / 8
LA. UNIYERSIDA.D DE RA.ÚL
RA.HCEL FRIAS / José María Infante / 17
UHA. CONYERSA.CIÓN CON EL LICENCIA.DO
RA.ÚL RA.HCEL FRUS / Alfonso
Rangel Guerra / 22

Foto~rafias 25
LA. UNIVERSIDA.D / Raúl Rangel Frtas / 30
A.RM.U Y LETRA.I / Raúl Rangel Frtas / 32

TEORfA DE MOHTERREY /

Raúl Rangel Frtas / 34
PA.LA.BRA.S FIHA.LES DE UN RECTOR / Raúl
Rangel Frías / 39
ÁCUEDA. O DE LA. PllflURA./ Raúl
Rangel Frías / 44

Cartas 48
CA.RTA. DE OCTA.YIO Pil / 48
CA.RTA. DE JA.IME TORRES BODO / 49
CA.RTA.DEA.CUSTfNYÜEZ / 50
CA.ATA. EMTRUBIERTA.A. RA.ÚL RA.HCEL
RÚ.U, DEJOS~ .ALYA.RA.DO / 51

Á. CIEN

A.Aos DEL HA.TA.LICIO DE MI PA.DRE /
Mónica Rangel Hinojosa / 59
A.QUELREYMOERA.PERFECTO /

l:!-.1\'USll&gt;IJ&gt;AL~w!N\'I\ LEO.,"'li

CI

de Miguel Covarrubias / 61
RECUERDO DE RA.MCEL FRW /

José Luis Maninez / 62
E.CORUÓM DE LOS COMBATIENTES/
~lincrva Margarita Villarreal / 64

de acero y miel

Una publlla,16n de L, Ulll\ crs1dad Autónoma de Nuevo León.

Dr Je&lt;¡(¡s Ancer Rodrtguez
Rector

♦

MICUEL COYARRUBIAS

hg. R~¿o G GJrza RI\ en
Secretario General

Lle Rogeho \~· mea! EJZondC'
Secretano de Extensión y Cultura

'i e p, ~ hr w idm1J, &lt;t (. el

Dr Cels&lt;'JostGJrzaAwfia
Director de Publicaciones

prwJ

te501

rra~

·r1c1Jcra de !a 1mt1t.lC'0I,
un, rqtm 1J e ''h ~re e, pr"\Ccr a los 1(in he)
Je vn \Crt•do Ji; 1 \. ·c1c1

Mtro tvtiguel CO\ un.bus
,o\ a.~&gt;proo1¡;) net m.,¡
Director editorial

ll

r111115 ,. \

Lle Jes.s1w Nieto Puente
editora anna.syletr ) ahOC'.co:,
Editora responsable
Lil Nohemt Z,\\ab
no11cmwWYg11Uil...om
Correcctón y redacción
\ eróruca Rodrtgu
\trOttllJ ~:ulcom

Diseño

Agradccmlo a b Lnilu ~ 1Hin")OS3 pc,r faciliur&gt;'.os u accno
f~JCo. as! como al~),'
C"&lt;w.urul:us por bond.un=
pmsu rq,roduccionm~ n!mxrocspecal de A,,ms, i.arl1l.
Lis
~ .iparccrn disrnbwdas m esta cdlctón, comspondai a un.t
allllp"...:rtm re.ali:..u JQ' HumbertoSJ.bz:ir ruf"lic.lda ce lb!nk N' 41
42 ~ P 9 3 pr 48 ~) mjod
dc"Raú R.::-;;d Frt.1s
m d n:cucrdc!'

Alfonso Rangel Guerra/ 60
PRÓLOCO A. LA. VERSIÓN FRA.HCESA. DE
KÁ TO/ Paulette Patout. Traducción

FONDO
UNIVERSITARIO

~ y i.L'ras Rcvísca de li!cralllra, &lt;l1U • &lt;Ulrurd el,:- la Umw!lldad A "n,.,ma
de NutW Lron. Ediam ClllllllCDlmOV3 ~ =tmioo de R.. R.:: Fms.
ft:ch:l J i : ~ \tm: W ~;;u tDlllCSWI, tdíuibvr-J,liuda poc b
l ruven;m!Aixomrudc N~, Lo:natmts deb Di!tc.'iOIJ de Putlicac:ins
de la l'A.\1. ~ de pt'.....ldlla. úsa l 'nh71ir.ml 11.:: Pm
\tia!lOO~Cf&lt;lllllJcm\'&amp;ra, M . ~ NLic, 1.tm. \kxlro,C P ~
Tclém.l • '&gt;!SI 832941ll Fax• 5~8183:9f- hl;=apoc:
~ ~ 1\.
dt C\ \ albiu ;.¡5 5ur Cmao, CP l\40CO 'Manmv Nuel" l..cái, Mai.:o.
Fc:lia ½ =mLláOII im¡,mnt 15 l: lll:lra) 1-013. Tll"lJC L'iOO cjcmpbra.
~ p : r l i l l \ ~ ,~rlnn:IJr Kirm 1.tón. tmtsdc il Dim:d'cl
lll' Mú niocs.&lt;..as.a l:lll\fflltml .!d Ltco. P.ldrc Mícr 009Jn. csqil!m coo
\;¡;;;ru, \tall=v Nuc\-ol.tón.MoóJl.( p 6-1&lt;.ro

l\h'.imcrodc mm. de dcrcc..1-os al= cxclusn" del= Anl01Sy !.aras
Rtl-:!11tirlíraav,.n aJ:i, d: UmmmlA-,¼!'.ir.oLA'!!CltOlph
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DJ!dd D=:hodi: A.6:I:Jc-v4-~17W3((1.-kn.
de lctha 18 de ¡unw Je
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~cdirmaldcatenílmm1
lmprcw m Médal

Todo&amp; b dcrcchos n:scn
CCopyrightMano2013

.1

A la Universidad de Nuevo León le tocó en suerte
gozar de un guía forjado en acero y empapado en
miel -allá por los años cuarenta del siglo XX, los
años inciertos de la debutante casa de estudios
que si bien apenas iba naciendo, contaba al menos
ya con dos escuelas provenientes del siglo ante-rior. Para ese origen que no debiera asombrarnos
(después de todo, a cualquier ser viviente lo pueden
anteceder no sólo padres sino abuelos y bisabuelos
surgidos como de la nada), señalado estaba por el
destino o por una cadena de muy acertados enla-ces, un hombre providencial llamado Raúl Rangel
Frías. Nacido hace exactamente cien años.
3

�La protesta universitaria en 1933. iCómo maravilla encontrar en esas ocho páginas las
ideas bien tejidas, la reciedumbre moral y la belleza en una expresión digna de la
mejor literatura!

EL ÍMPETU DEL ATENEO DE LA
JUVENTUD Y LA CRUZADA DE
VASCOMCELOS HABRÍAN DE
DESBROZAR LA RUTA.
111

A UM AÑO DEL MACIMIEMTO DE LA
UNIVERSIDAD DE MUEVO LEÓN, LOS
INQUIETOS Y TALENTOSOS JÓVENES
MUEVOLEOMESES PULEN SUS ARMAS
DIALÉCTICAS.
11

Octavio Paz lo expresa con suma claridad: uEntre todo lo que dices, destaco una
frase que me hace recordar nuestra juventud: 'Nuestros maestros son los jóvenes'.
Eso es lo que se olvida con mucha frecuencia en México -y en todas partes." La
carta que contiene esos renglones está fechada en París el 8 de diciembre de 1961,
y responde al cumplimiento del mandato de Rangel Frías como gobernador de
Nuevo León.
Por otra parte, una fotografía situada en el año de 1932 y en la ciudad de Toluca nos coloca ante el trío de inseparables amigos que son Juan Manuel Elizondo, Rangel Frías y José Alvarado. A un año del nacimiento de la Universidad
de Nuevo León, los inquietos y talentosos jóvenes nuevoleoneses pulen sus armas dialécticas. No tardarán en imponer sus fuertes personalidades al arreciar el
combate ideológico por la Universidad y el México de sus sueños.
Pero será uno de los trece hijos del doctor Edelmiro Rangel -y de su esposa
Josefina Frías- quien ingresará vigorosamente a la palestra cuando pronuncie
una alocución en el Teatro Independencia frente a estudiantes, maestros y auto,
ridades tanto académicas como civiles. La fecha: 13 de septiembre de 1934.
Este discurso será central en la vida personal de su autor e igualmente en la
vida social y, sobre todo, el ámbito universitario de la región. En su libro Memo,
rías, publicado a finales de 1990, el hombre que se acerca al ocaso lo identifica así:

4

El vendaval revolucionario tenía que atemperarse para que pudieran los ilustrados
hacer lo suyo. Las armas debían dar un paso atrás para que las letras pudieran ocupar
las trincheras de vanguardia. El ímpetu del Ateneo de la Juventud y la cruzada de Vasconcelos habrían de desbrozar la ruta. Ycaminando al lado de ellos, entreverándose, la
necesidad de elevar la mira de la sociedad nuevoleonesa, la necesidad de proveerse de
talentos bien adiestrados para mayor gloria de la industrialización febril que el desa,
rrollo económico exigía sin tregua.
Pues bien, el joven Rangel Frías toma al toro por los cuernos y desmenuza la ambición de la ~niversidad socialista" sin mencionar el empeño de uexcluir toda doctrina
religiosa"; igualmente aquello de combatir "el "fanatismo y los prejuicios"; o bien, lo
que permitiría ucrear en la juventud un concepto racional y exacto del universo y de
la vida social." Porque es en la transición del callismo al cardenismo cuando se ofrece,
dentro del universo educativo, este asalto al modelo de creación y transmisión del saber hasta entonces imperante.
Rangel no incurre en bandazos. No abjura del laicismo y el racionalismo que sabe
beneficiosos ni asume -ingenuamente a su manera de ver las cosas- el statu quo de la

5

�clase que proclama una filosofía
LA AFILADA CUCHILLA IN•
conservadora a ultranza. u Por el
cuerpo de la universidad corren TELECTUAL DEL JOVEN ESTU•
subterráneas, imponiéndole una DIANTE
DE JURISPRUDENCIA
fisonomía peculiar, las estrucDEJA AL DESCUBIERTO LOS IN•
turas de la sociedad en que se
apoya. Contra este inevitable TERESES QUE, AL SER REP•
destino de la orientación social TAMTES, MI DEBEN MI PUEDEN
de la universidad se levanta la
COBERNAR TAL Y COMO EL
pretensión 'socialista', querienRACIOCINIO LIBRE LO DEMANDA
do moldear estudiantes, que reciben una sociedad capitalista, SIN DESCANSO.
la exigencia de una tarea determinada para un mundo proletario que sólo vive en la imaginación de estos apóstoles advenedizos. No queremos
decir que el hombre sea incapaz de acoger un destino revolucionario, sino que la universidad, corno institución social, no puede a la vez aceptar y rechazar, ser sierva y
enemiga de un mismo sistema social. Es ésta la fantasía más cruel e hipócrita de un
trópico exuberante en demagogias y caudillajes."
la afilada cuchilla intelectual del joven estudiante de jurisprudencia deja al descubierto los intereses que, al ser reptantes, ni deben ni pueden gobernar tal y corno el
raciocinio libre lo demanda sin descanso. Hay que entronizar pues a la inteligencia
insobornable y a la emoción teñida de belleza. Hay que decirle no al esquematismo,
a la fábrica de sistemas filosóficos rígidos. Porque para solicitar consejo en materias
tan delicadas, habremos de dirigirnos a Atenea y no a Hermes, vale decir, a Minerva y
no a Mercurio. Sin embargo...
IV

Cuánta razón tuvo Rangel Frias. Si los jóvenes son los maestros de sus mayores, y si
unos y otros se igualan en la medida en que no se anquilosan, en que ejercen su derecho
a la libertad intelectual y a la plenitud de su añoranza estética, bien podremos ufanarnos de tenerlos a ambos, es decir, a Raúl Rangel de tan sólo veintiún años en medio de
sus camaradas, y al maestro y rector del mismo nombre en un espacio abierto. Frente
a la Torre de la Rectoría, uno puede contemplar al otro y quizás dialogan. Sin duda, el
intercambio de ensueños e ideas se ha transformado en un continuum aleccionador. ♦

�EL TRECHO ANDADO

,,ERA UM MOVIMIENTO QUE DE LEJOS INSPIRABAN FICURAS

Conversaciones con Raúl Rangel Frías

PRESENCIA HISTÓRICA DE BOLÍVAR COMO LIBERTADOR

♦

CIUO &amp;AUAC.AIARH

COMO MARIÁTECUI, PERO TAMBIÉN QUERÍA RECOCER LA.
Y FUNDADOR DE UNA MUEVA UNIDAD AMERICANA Y QUE
TEMÍA EJEMPLOS EM LAS ACTITUDES DE HOMBRES DE LETRAS
Y POLÍTICOS COMO MOMTALYO, BELLO O SARMIENTO." (RRF)

Armas y Letras rescata esta serie de conversaciones, editadas en forma de cua,
dernillo por la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL en marzo de 1985,
que sostuvieron el reconocido historiador Celso Garza Guajardo y Raúl Rangel
Frías. En la nota del autor, Garza Guajardo e}...rplica que "el proyecto de estas
conversaciones partió de una inquietud profundamente personal por obtener
elementos para la historia cultural más reciente en nuestro estado, en la que
la figura de Raúl Rangel Frías emerge como punto de referencia obligado". A
continuación, presentamos una selección de preguntas y respuestas de aquellas
conversaciones, realizadas entre abril y junio de 1984.
COMYERSACIÓM DEL 10 DE ABRIL DE

1984

Celso Garza Guajardo ( CGG): Maestro, en
el fervor juvenil que todos tenemos en su cima
en algún momento, alrededor de cuando uno
tiene 20 años, uno no quiere ser transferencia,
quiere ser radical. Y en ese momento uno ex,
presa las ideas que ha tomado del contorno y
quiere transformar las cosas.
Los jóvenes que en 1930 empezaron a ac,
tuar en la vida social y cultural, nacieron al,
rededor de 1910, o sea, nacieron cuando en
el país se estaba produciendo el gran parto
revolucionario. Se nota que esos jóvenes de
los años treinta batallaban para entender el
proceso revolucionario que se estaba dando
en México, y buscaban algo más. ¿Qué era lo
que buscaban esos jóvenes?
Raúl Rangel Frías (RRF): Veíamos un di,
vorcio muy profundo entra la expresión de
los ideales o la ideología oficial -llamé,
mosle así- y las realizaciones efectivas, la
vigencia real de todos aquellos principios.
Básicamente esto fue, creo, lo que hizo pren,
der más profundamente en frutos juveniles en

aquel tiempo. Este divorcio fue señalado por
Vasconcelos, cuya postura no fue tanto una
tesis económica, ni siquiera políticamente
hablando, de un nuevo concepto transforma,
dor de las ideologías predominantes. Era más
bien una exigencia de lealtad, de verdad a esos
mismos principios, que se postulaban pero a
los que no correspondía una realización efec,
tiva en el campo de las instituciones, en el
campo de los hechos.
Anosotros nos tocó lahquidación dela eta,
pa revolucionaria en sus fases más violentas.
Y, sin embargo, la violencia, y en cierta mane,
ra la fuerza principal de dominio nacional,
radicaba en las mismas fuerzas militares que
habían desenlazado los acontecimientos de
la Revolución. Era difícil para nosotros, que
ya no teníamos campo en los hechos revolu,
cionarios, aceptar que todo aquello pudiera
desembocar tan sólo en unos episodios de
hquidación de emociones, de hquidación
de caudillismo y de grupos particulares, en
beneficio de una ohgarquía nueva, que no
parecía más que una sustitución sospechosa
de un pasado al que se combatió, por un pre,
sente que estaba repitiendo exactamente las
mismas condiciones.

8

CGG: Y para estos jóvenes de los años 30,
que ya no podían ni tomar las armas ni hacer
ningún otro cambio de tipo político, {sus
armas empezaron a ser las armas de la obra
cultural? me qué manera veía usted que esa
cultura que deseaban impulsar podía ser cul,
tura mexicana?
RRF: La situación de nuestra parte no era
de rechazo a ninguna de las tesis ya esta,
blecidas por los movimientos sociales, o de
raíz social de la Revolución, que eran tesis
de renovación ideológica y de emancipación
efectiva de masas y de individuos. Si se quiere,
esa concepción estaba envuelta en una espe,
cie de ídeahsmo o romanticismo del hombre,
que podía, por los caminos de la educación
y de la cultura, restablecer en el país los
ideales de Madero y de las tesis sociales de los
movimientos de la Reforma Agraria o de los
derechos obreros, pero sin que se transforma,
ran en bloques burocráticos.
Era un movimiento que de lejos inspira,
ban figuras como Mariátegui, pero también
quería recoger la presencia histórica de
Bolívar como hbertador y fundador de una
nueva unidad americana y que tenía ejem,
plos en las actitudes de hombres de letras y
políticos como Montalvo, Bello o Sarmiento.
Era un movimiento de ideahsmos ameri,
callista, tratando de encontrar el espacio de
la cultura latinoamericana y el espacio pro,
pío de la cultura mexicana en la posibilidad
de rechazar el imperiahsmo, en la actitud
de unión interior y en un espíritu un poco
exaltado del tipo de José Enrique Rodó.
Todo esto constituye, a mi modo de ver, un
perfil general que envuelve los movimientos

9

estudiantiles de aquella época, sin desconocer
que podía haber corrientes ya de izquierda
o de derecha muy positivamente batallado,
ras o beligerantes; pero en el grupo central
que se veía en la Universídad, y esta sería mi
última expresión, es una síntesis de los gru,
pos de carácter intelectual que heredó una
plataforma y una herramienta desde donde
hacer propia la reforma y la revolución social.

***
CGG: Maestro, una cuestión vista desde
la óptica de ahora: aparece por un lado el
torrente social de las luchas sindicales y
campesinas de los años veinte y treinta, que
después fueron corporativamente tomadas
por el Estado mexicano; y por otro, el torren,
te de la inquietud estudiantil, cultural. Se
sienten como dos cosas que no hallaban
cómo mezclarse. Yo sé que no es así. Usted
planteó que no se rechazaban los ideales
sociales, pero en la actuación, las urgen,
cias del movimiento sindical y campesino
de esas décadas se precipitaban más ha,
cia hechos concretos que ya no podían ser
aplazados; y la actividad de los estudiantes
y de los jóvenes que tenían un ideal cultural,
era de una renovación total, que batallaban
para agarrarse de algo más allá que no fuera
la Universidad.
RRF: Asi es. Creo que, en efecto, los movi,
mientos a los que nos estamos refiriendo
pertenecen a un grupo social que no estaba
articulado a los grupos de lucha de base en
materia obrera. Ycon la lucha campesina un
tanto menos, o de modo mucho más lejano,

�COMVERSACIÓM DEL 10 DE MAYO DE
porque la estructura de la sociedad mexi1984
cana, fundamentalmente, era urbana. Lo
campesino llegaba en ecos un tanto disCGG: msted se fue a México en septiembre
minuidos o descoloridos y además la lucha
de 1933?
campesina más intensa se coloreó de una
posición más que ideológica: fue la lucha
RRF: No, en septiembre no. Allá no se code los cristeros, y ésta era un tanto ajena a
menzaba en septiembre, se comenzaba en
la condición de los grupos intelectuales en
enero; entonces el período en México era de
las universidades. Un tanto, repito, no obsenero a noviembre. Yo me fui a México a fina,
tante que en esos movimientos también
les del 32, pero en realidad ingresé en el 33. Mi
hubo elementos juveniles, pero eran de
inscripción en la Facultad de Derecho es en el
la propia extracción. La clase intelectual
33 y aquí ni llegué a presentar nada de mategeneralmente ha estado en condiciones
rias en la Escuela de Derecho, aunque estuve
de incapacidad o ineptitud -estaba, por
asistiendo algunas veces a sus clases.
lo menos en mí tiempo- para identificarse con luchas de tipo campesino, que
CGG:¿Cómo seda, entonces, esa participación
casi eran una proximidad a las luchas de
suya en actividades estudiantiles de aquí en
las armas o de los acontecimientos béli1933, en el surgimiento de la Universidad, del
cos de la Revolución; y las luchas obre33-34?
ras empezaron a
manifestarse aislaUNA SOCIEDAD RRF: Yo tenía desde
damente en la gran
el Colegio Civil una
crisis del año 32.
CARENTE DE UN FLUJO actividad socialTal vez lo que
UNITARIO O DE RELACIONES estudiantil de reprenosotros también
podíamos repreENTRE LAS DIFERENTES sentante de los
grupos estudiantiles,
sentar en aquel
ESTRUCTURAS.''
(RRF)
porque fui Presidentiempo, era ese
te de la Sociedad de
mismo aislamiento
Alumnos del Colegio
que se vivía denCivil y porque luego iniciamos un movimientro de los grupos estudiantiles. Era una
to para renovar la Federación de Estudiantes
sociedad carente de un flujo unitario o de
de Nuevo León. Ese grupo nuevo que logró
relaciones entre las diferentes estructuras.
el reconocírníento, tanto de los estudiantes
Indudablemente que las habia, pero no se
corno de la sociedad, fue la Federación de Esprofundizaban ni se sentía una identifitudiantes Neolonesa, que encabezó el doctor
cación y una circulación real entre campo,
Luis Pérez Maldonado, por entonces estutaller y grupos estudiantiles.
diante de Medicina.
Sin embargo, yo recuerdo que aquí en
En esa ocasión él fue Presidente de la
Monterrey la situación de los obreros de
Federación y yo vicepresidente. En realidad, él
la Fundidora de Fierro y Acero provocó
manejaba los grupos de estudiantes de Medien nosotros sentimientos de solidaridad
cina y nosotros conjuntábamos el resto. Los
y simpatia, junto con Juan Manuel Elide Leyes eran los contrincantes, pero nosotros
zondo, que participó básicamente en esa
teníamos a nuestro favor lo que era el Colegio
lucha obrera, y que fue mí compañero y
Civil y la Normal (entonces la Normal también
perteneció a ese grupo juvenil del que
formaba parte de esos grupos estudiantiles, y
hemos venido hablando, en el que se despor eso quedó también comprendida dentro
tacó como líder.
del proyecto de aquella Universidad del 33).

***
10

�•••
CGG: Las posiciones que usted expresa en
los años 33 y 34 son de una gran combad.vi,
dad, de una gran claridad y de un rechazo a
cómo se estaban implementando las cosas.
Yo siento que es el joven Rangel Frias en su
etapa más beligerante y más convincente, él
mismo y lo que anhela.

y que tiene lugar en el Salón de Actos de la
Escuela de Jurisprudencia, donde tenía a mi
cargo una cátedra. Cuando yo regreso a Mon,
terrey es mi básica función, con la docencia.

,,NOSOTROS

•••

CIENTÍFICA UNIVERSAL EM

COMVERSACIÓM DEL 29 DE MAYO DE

1984

RRF: Es muy posible que yo mismo reconoz,
ca que en el joven que fui estaban más vivos,
en ese momento, los elementos de un ideal
vital y de una expectativa que veíamos como
más combativa, directamente en las circuns,
tancias complementarias de la sociedad re,
giomontana y de los movimientos nacionales
que lo exigían en cierta manera. Entonces
llegaron a coincidir muchos de esos aspectos,
además eran propicios a mi circunstancia.
Mucho de eso se nos fue gastando, digámoslo
así, en el transcurso de los siguientes años, o
utilizando, si no se quiere emplear la palabra
gastando, en unos niveles que no dejan una
huella particular: en congresos nacionales,
así como de actividades del mismo tipo en la
Universidad Nacional Autónoma de México.
Allá no podían tener la relevancia de aquí...
Aquí destacaba yo mucho mejor de lo que allá
ocurrió, pero es indudable que todavia existe
en mí esa actividad por aquellos años, al lado
de otros grupos estudiantiles, por supuesto
más complejos que estos de aquí, y al lado de
fenómenos mucho más generalizados y otras
transformaciones.

•••
CGG: ¿y cuándo ingresa a trabajar a la
Universidad?
RRF: Sin que lo recuerde con tanta precisión,
creo que a mi regreso a México, casi inmedia,
tamente me invitan los universitarios a que
me incorpore, primero enla Escuela Nocturna
de Bachilleres, recién creada, y en la Escuela
de Derecho. En el año 39 que yo regreso es
también cuando organizo el homenaje aquel
a don Alfonso Reyes en la Barra de Abogados

RRF: [...] Alfonso Reyes, hacia finales del 29,

creo que a nivel general se conocía muy poco,
por no decir que nada. En algún otro sentido
sí hay un conocimiento de Reyes, pero en
medios muy específicos: de periodistas y es,
critores, también compañeros suyos; Reyes
mismo estuvo en Monterrey por el año 23.
El periódico El Porvenir recoge esa estancia y
está reproducida la nota en la cubierta de Al,
fonso de Monterrey, editado por la UANL
Es posible que en esas publicaciones el
punto de vista fuera provinciano, porque
se referían al Reyes hijo del general Reyes,
y al Reyes que tuvo compañeros de ciertas
familias de Monterrey, entre ellos gente muy
conocida como Antonio Muguerza, que es,
taba relacionado con los Sada y los Calde,
rón, y otros amigos que difícilmente creo
que a gente de hoy le digan nada o quizá muy
poco, como un tal señor La Trompucheta,
que era muy su cuate. Otro que alcanzó a
penetrar por la via de la simpatía y por agen,
cia comercial de sus actividades hasta en
el Patronato Universitario, fue don Matías
Garza Sanmiguel, al que se le decia El Mar,
qués de la Varita. Era un señor muy ceremo,
nioso y que daba la impresión de pertenecer
a una sociedad ritualmente organizada,
como aristócrata, y que tenía modales de
salón francés; toda la familia tenía una gran
afición al teatro. Este señor también fue de
sus amistades. Cuando Alfonso Reyes venía,
todavía alcancé yo a atenderlo y a recibir
supervivientes de su generación infantil.
Puedo decir que en los medios literarios se
le conocía y se le apreciaba. Particularmente
puedo citar a Héctor González, a quien Al,
fonso Reyes le enviaba frecuentemente "El

12

PENSÁBAMOS

QUE LA UNIVERSIDAD DEBfA
TEMER

UMA

COMCIEMCIA

COMDICIOMES DE ANÁLISIS
DE IDEAS: Y MO SOLAMENTE
PREPARAR PROFESIONALES
EMCAUZADOSALA PRÁCTICA."
(RRF)
correo de Monterrey"; y también lo enviaba
a la Biblioteca Pública. Ahí los estudiantes lo
encontrábamos, así como también algunas
de las ediciones más antiguas de sus libros;
yo he tenido en mis manos una edición casi
original de Visión de Anáhuac. Tenía también
la Biblioteca Ifigenia Cruel, El plano oblicuo,
Cartones de Madrid.
Don Alfonso cuidaba de hacer llegar a
su ciudad natal todo lo que publicaba, y si
a veces sus obras no estaban a la vista, era
porque había muchas manos aventureras
que entraban ahí y hacian que se perdieran
esos valiosos libros. Lo cierto es que la Biblio,
teca recibia las obras de Alfonso Reyes.

•••
CGG: Aprincipios de los años 30, hay un mo,
mento en que Reyes se volcó a Monterrey...
RRF: Su "Voto por la Universidad del
Norte". Era entonces embajador de México
en Brasil. Él envió desde el Corcovado hasta
el pie del Cerro de la Silla su apoyo a la idea
de fundar la Universidad del Norte.

CGG: Ustedes, ¿cómo vieron la presencia
suya y su influencia?
RRF: Desde luego, era todo lo que podía

hacerse desde lejos, a distancia, una forma
de participación que no podíamos más que
apreciar como muy positiva, aunque no en,

13

cajaba en las aspiraciones de nuestra lucha.
Estábamos contentos de que un hombre, a
su distancia, manifestara su adhesión y su
positiva actitud de promocionar este moví,
miento que nos era muy cercano, y teníamos
mucho interés en que se llegara a realizar,
aunque no fuese en un sentido, como fue
concretamente realizado al principio. Sin
embargo, era muy importante porque en
ese voto por la Universidad imprime un
pensamiento que va a ser el pensamiento
del 29: la autonomía de la Universidad y la
Universidad en torno a una universalidad
ideológica, de conocimiento, porque la
mayoría de los establecimientos educativos
en el país se habian quedado prácticamente
en preparatoria y sólo la UNAM había hecho
el esfuerzo de la Escuela de Altos Estudios,
y luego de la Facultad de Filosofía y Letras;
nosotros nos teníamos que enfrentar a un
conocimiento empírico,pragmático, sólo
unidos instintivamente. Nuestro pensa,
miento era que la Universidad nuestra tenía
que ser algo que superase esa evolución,
muy horizontal, de establecimientos apenas
preparatorianos y en otros casos de aprove,
chamientos para actividades pragmáticas,
aunque el pragmatismo en algunos casos
fuera profesional: Derecho, Medicina o Inge,
niería; el objetivo era tener elementos para
que los estudiantes desarrollasen como ofi,
cio esas profesiones, y nosotros pensábamos
que la Universidad debía tener una concien,
cia científica universal en condiciones de
análisis de ideas; y no solamente preparar
profesionales encauzados a la práctica.
Todo lo teórico era visto todavia bajo la
influencia del positivismo: como algo que no
tenía validez, como algo sobre lo que se podía
hablar, pero que en realidad no estaba avalado
por la experiencia positiva de la vida y de la
sociedad Nuestra superación fue en ese sen,
tido, porque trató de apoyarse en elementos
de la cultura universal y de la filosofía idea,
lista de nuevos tiempos para replantear otra
concepción de la vida social y cultural.

•••

�CGG: Usted va sintiendo entonces una in,

clinación por la actividad cultural, que se va
a realizar cuando se le llama a dirigir el DEU.
[...] En esta época en que usted está al frente
de Extensión Universitaria, hay una impor,
tantísima labor editorial, a través de la revis,
ta Universidad y Armasy Letras. Se notan allí re,
flejadas todas las inquietudes ya maduras del
pasado de los años 30; se nota una profundi,
dad cultural. Por un lado está la labor edito,
rial, por otro lado un incipiente proyecto de
Biblioteca Universitaria que va a ir cuajando
paulatinamente y hasta el 52 toma una forma
recia. Se da una extensión cultural de los
cursos de verano, a los que venían brillantes
personalidades nacionales y de fuera del país.
En todo ese período de seis años, ¿usted se
siente realizado? Como que cuaja el proyecto
que vamos a encontrar realizado nosotros, la
otra generación. ¿Usted cómo lo siente?

poesia..."; sin embargo, con el tiempo usted se
convierte en una expresión, en nuestro esta,
do, de la literatura y de la cultura. Esa acción
suya, de quedarse en el estado, yo la veo como
una vocación. [...] Uno sabe que las cosas
que se hacen localmente, a veces nacional,
mente, no tienen todo el reconocimiento. En
esa decisión que usted toma, ¿ya había ligado
su vocación universitaria con la política? ¿ya
sentía la política como algo importante para
usted?
RRF: Así es. Yjustamente esto forma parte de
la raíz de esa decisión; porque estimábamos,
un grupo de jóvenes y yo también, natural,
mente, que el destino existencial del país no
podía ser ajeno a ninguna de las formas del
pensamiento, fuera literario, histórico, políti,
co, ideológico o de cualquier otro análisis
del pensamiento intelectual. De manera que
entendíamos por política no precisamente la
ocupación de posiciones electorales, sino que
veíamos en la política la dimensión social. Y
esto que, con justicia y acierto tú mencionaste

RRF: En términos muy concretos, me parece
muy justa la observación. Como universitario
pienso que de cierta manera se está colman,
do un mundo de esfuerzos, y que
los ideales y afanes de un tiempo
''(ARMAS V LETRAS) EN EL
largo de preparación van llegan,
do a su realización... Supone uno
FONDO ESO SICNIFICABA: LA
que quedan muchos esfuerzos
DECISIÓN DE TOMAR UN LUCAR
por realizar y que hay muchos
EN LA ACCIÓN HISTÓRICA, SIN
afanes pendientes. Yo, aun retros,
pectivamente, considero que fue
DESDEÑAR, POR SUPUESTO, LA
una época felíz en el sentido de
POSTULACIÓN DE LA CONCIENCIA
realizaciones, de plenitud vital,
de capacidad para más, para en,
INTELECTUAL O ESTÉTICA, PERO
riquecerme culturalmente y para
SUBORDINADAMENTE TRABADA
poder dar lo que podía dar.

***

A LA ACCIÓN HISTÓRICA." (RRF)

COMVERSACIÓM DEL 6 DE
JUMIO DE 1984

CGG: Cuando usted decide no irse a México,

a raíz de la invitación que el maestro Alfonso
Reyes le hace, usted considera como dijo:
"que no estaba en todo mí ser entregarme de,
finitivamente a la literatura y las expresiones
puramente ideales del pensamiento o de la

[...], en ese momento se me hizo más presente
en forma de dilema, pero de hecho ya tenía
una previa posición teórico,pragmática, de
que no podía elegir un camino de purismo en
la literatura o en la inclinación a las fórmulas
del pensamiento ideológico o filosófico, sino
que nuestras inclinaciones de esa naturaleza y

14

nuestro ser intelectual y emocional, deberían
tener un punto de arranque en nuestra par,
ticipación interna en el sentido del vínculo
social. Allí en ese dilema se me hizo presente
que había que postular la unidad esencial de
esa vinculación con el sentido de la vocación
universal también del pensamiento y de la
emoción. De alú tal vez brotó finalmente la
elección del rubro para la publicación que
hicimos, que se llamó Armas y Letras. Que en el
fondo eso significaba: la decisión de tomar un
lugar en la acción histórica, sin desdeñar, por
supuesto, la postulación de la conciencia in,
telectual o estética, pero subordinadamente
trabada a la acción histórica.
CGG: [...] Cuando sale la publicación Armas
y Letras, ¿se convierte en el principal instru,

mento de la vocación universal de ustedes?

RRF: Para nosotros, localmente, así es. Como
expresión propia de nuestra acción. Ese fue
el cauce, pero teriía un marco que estaba re,
lacionado con ello, que era la Universidad. Y
dentro de ella, la acción múltiple que exigía
mí ejecución de ese propósito y de esos pensa,
mientas en Acción Social Universitaria, que
conjugaba justamente lo social con la línea de
pensamiento y de expresiones estéticas. Pre,
cisamente coincidió en ese marco lo que era
vocación propia, lo que era una circunstancia
histórica y el propósito no olvidado nunca,
que de todas maneras seguía fluyendo en mis
tendencias de carácter estético y de carácter
analítico del pensamiento, y de la posibilidad
de realizar algunas expresiones en artículos,
ensayos, conferencias, etc. En resumen, yo
diría que la Universidad fue para nosotros
una síntesis de una nueva acción histórica
que no se presentaba ya en otros campos,
como fue la beligerancia revolucionaria, que
no tenía una vigencia efectiva en un marco de
problemas sociales, por razones que no eran
de nuestra consideración exclusivamente in,
dividual. De alguna manera, la Universidad
representó para nosotros un destino per,
sonal, pero también un destino social y una
perspectiva política.

15

[...]
CGG: Y en este período suyo corno rector,
¿cómo seguía cultivando la relación con Al,
fonso Reyes?

RRF: De manera muy importante. En el
primer número de nuestro boletín Armas y
Letras incluso nos reprocha que le pongamos
un nombre que considera poco adecuado,
no porque él desconociera la vinculación
de ese título con la literatura española y
su expresión más clásica del Quijote, sino
porque le parecía que tenía una resonancia
equivoca. Eran tiempos de guerra, aquellos
años, y entonces parecía tener una resanan,
cia del mundo convulsivo de la época. [...]
Claro, yo entiendo ahora muy bien que a
don Alfonso Reyes le parecía muy irnpro,
pío, tal vez, por su pura formación literaria,
pues conside,raba que no era propio de una
hoja literaria; pero nuestra pretensión no
era hacer eso, una revista literaria. No era
nuestro objetivo cultivar la estética sino
preparar una acción histórica y a la vez
cultural, por eso Armas y Letras. [...]. Pero tú
me preguntaste por nuestra relación. Fue
cada vez más fraterna, cada vez más filial.
Nosotros lo considerábamos un consultor
permanente, lo visitábamos en la ciudad de
México. Acudimos muchas veces a su opi,
nión y a sus luces, nos apoyaba en todas las
gestiones que hacíamos. Él nos dio una co,
laboración indirecta porque todo el grupo
de intelectuales españoles veían en él a un
hombre que la providencia les habia señala,
do para reconstruir sus vidas y sus obras;
entonces las relaciones con los hombres de
letras y filósofos que estuvieron viniendo
a nuestra Escuela de Verano, eran a través
de Alfonso Reyes. [...] Aunque no viviera
aquí volvía con frecuencia. Aquí dictó con,
ferencias en la Biblioteca Universitaria y
en el Aula Magna, pero hizo visitas en las
que sólo venía de descanso y cuando yo,
ya como gobernador, le podía presentar en
Monterrey como huésped distinguido de la
ciudad. ♦

�♦ IOIÉ MAR.(.A IMFAMTE

LA UNIVERSIDAD DE
RAÚL RANGEL FRÍAS
LAS ACCIONES DE RAÚL RANGEL FRÍAS CONSTITUYEN
UNA EMPRESA TRASCENDENTAL EN LA VIDA CULTURAL E
INTELECTUAL DEL SIGLO XX REGIOrvtONTANO. SU ACTIVIDAD
ACADÉMICA, POLÍTICA Y SOCIAL ABARCA NUMEROSAS
ÁREAS EN UNA SOCIEDAD DE TRANSFORMACIONES Y
CONFLICTOS ENDÓGENOS Y DE COACCIÓN EXTERNA. DE
TODA ESTA ACTIVIDAD DAN CUENTA SUS PROPIOS ESCRITOS
Y OTROS COMO LOS QUE SE REÚNEN EN ESTE NÚMERO DE
ARMAS Y LETRAS. SUS TRABAJOS ABARCAN UNA GRAN

CANTIDAD DE INTERESES YTEMAS, SIENDO LA UNIVERSIDAD
UNO DE ELLOS.

n este breve texto me concentraré
en la urúversídad imaginaria de Raúl
Rangel Frías, es decir, no en la que
construyó y en la que se formó como
alumno, docente y rector, sino en la que pensó
corno la urúversídad necesaria para la sociedad
en la que le tocó vivir, la regíomontana. Esto,
aun cuando asumió la herencia histórica por
la cual la urúversidad, como construcción de
la cultura llamada occidental, se instala en el
espacio social regíomontano.
El origen de la universidad se registra en
el medievo europeo, con variaciones que el
nombre universidad no registró adecuadamente, ya que suele asociarse a una entidad
homogénea y sin cambios, cuando el análi-

E

17

sís histórico nos muestra lo inadecuado e
imperfecto de esa imagen. Sí en el medievo
hubo primero universidad y luego aparecieron los urúversítaríos (Le Goff, 1978/1983),
en la universidad rangeliana el proceso está
invertido: uen nuestro concepto, la materia
misma de la universidad, es el estudiante,
ya que para él se establece" (Rangel Frías,
1994:50). Porque la lucha por la creación
de una universidad en Nuevo León se fundamentaba en la existencia de esos estudiantes que requerían la existencia de una
institución. Para Montesquíeu, cuando las
instituciones aparecen por primera vez, son
estructuradas por sus creadores, pero luego
son las instituciones las que modelan a los

�seres humanos. Por eso, "la universidad será
considerada la casa del estudiante" (Rangel
Frías, 1994:57).
En los primeros universitarios del medievo el debate era entre el dedicarse a un
oficio manual o a uno intelectual, ya que la
producción intelectual era un intangible que
no estaba vinculado de manera directa con
la subsistencia, hasta que se hizo del conocimiento un bien deseable por sí mismo. Se
hizo necesario que el interés por el conocimiento se convirtiera en motivación para
gente que tenía su mundo limitado a la agricultura, que se limitaba al habitus y no preveía la necesidad de transformar el mundo
material.

una conclusión que sintetizara los hallazgos
(sententia, conclusio). Esto implicaba varias
cosas: se partia de una dificultad y no de
una verdad sabida y aceptada, no había una
solución predeterminada sino que la razón
debía de encontrarla a partir de argumentaciones consistentes y, además, ello obligó a
un perfeccionamiento del lenguaje, elemento clave para la exactitud pretendida de la
ciencia. Esto encerraba una contradicción
que se resolvió algunos siglos después: aun
cuando la universidad era una organización
de defensa de los intereses corporativos, en
especial de los maestros, implícitamente se
aceptaba que no eran dueños de la verdad,
la que debía encontrarse en la tarea intelec-

RANGEL FRÍAS PIENSA QUE ES UNA ACTITUD ESPECIAL QUE
TIE~EN SÓLO ALGUNOS MAESTROS, LA DEL AMOR A LA
VERDAD, LA QUE DEBE MOTIVAR ESA BÚSQUEDA, YA QUE
DEBEN PARTICIPAR COMO MAESTROS "LOS HOMBRES QUE
TENGAN Y SEA~ CAPACES DE ENSEÑAR ALGO" Y NO LOS QUE
SE DEDIQUEN A "ENCERRAR AL ESTUDIANTE EN LÍMITES
RÍGIDOS QUE IMPIDAN LA LIBRE EXPANSIÓ~ DE SU SER".

111

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Siger de Brabante, condenado por herejía
en 1277 por el obispo de París (Sarton, 1975),
expresó que las virtudes intelectuales serán
preferibles a otras, como la humildad; fue
uno de los primeros que toma conciencia de
que la dignidad del sabio debe limitarse a las
verdades demostrables y que su misión es
explicar y no predicar, lo que para Jacques
Le Goff es la toma de conciencia de la neutralidad escolar y la base de la construcción
científica de la realidad.
Sin embargo, esta ruptura, que será fundamental para comprender la evolución de
la ciencia, no parece haber tenido efecto
en la ciencia en si, aun cuando las primeras universidades establecieron el método
de enseñanza que consistia en plantear un
problema (quaestio), desarrollar la argumentación en torno a él (disputatio) y encontrar

tual. Rangel Frías piensa que es una actitud
especial que tienen sólo algunos maestros,
la del amor a la verdad, la que debe motivar esa búsqueda, ya que deben participar
como maestros "los hombres que tengan y
sean capaces de enseñar algo" y no los que se
dediquen a "encerrar al estudiante en límites
rígidos que impidan la libre expansión de su
ser" (Rangel Frías, 1994:51-52). Rangel Frías
constata que esta unidad de la conciencia
social europea se despedazó cuando los nacionalismos y los sistemas económicos de
competencia despiadada sustituyeron a la
comunidad del saber basada en la búsqueda
de la verdad por métodos automáticos de información y de investigación, entregados a la
ganancia de ventajas sectoriales.
Por otro lado, desde su mismo origen, la
universidad es el lugar donde se produce la

18

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formación básica de todo cientifico; el hecho
de que algunas universidades dieran más
importancia que otras a la investigación no
debe hacer perder de vista este rol fundamental de toda universidad, cualquiera sea
su orientación. El punto es que un científico
no puede investigar como si procediera de la
nada, ya que ello significaría un esfuerzo de
baja calidad energética y las universidades
se convierten en el lugar de recuperación de
ese esfuerzo previo de la humanidad. Rangel Frías piensa que la transmisión de los
conocimientos previos, "ilustrativos", debe
reducirse a lo indispensable y, por el contrario, aumentar al máximo la tarea de investigación de las "ciencias reales y racionales".
Las universidades medievales tenían rasgos muy diferentes según fuera su génesis,
como organización profesional o como organización corporativa, y de allí el estatus
de los alumnos, que variaba entre el estado
clerical y el laico (aun cuando clerical devino
luego en el término para designar a los funcionarios -clerk en inglés, clerc en francés
(Le Goff, 1978/1983:190); pero también variaba según la composición mayor o menor de
ricos y pobres, según la "nacionalidad" de
procedencia; asimismo,se presentaban variaciones en relación con la autoridad pública de la cual dependían, ya se tratara de la
ciudad, del poder señorial, del principesco
o real, complicada más por el papel de la
iglesia católica, con su ambigüedad entre
poder espiritual y temporal. Esto provocó

19

una ambivalencia sobre las necesidades a las
que debía atender la universidad, ya que estuvieron determinadas más por los intereses
de los poderes mencionados que por las reales insuficiencias o privaciones de los habitantes de la sociedad donde se emplazaron;
Rangel Frías piensa que la universidad debe
estar unida al pueblo de la nación, y que
son los estudiantes los que importarán esas
necesidades a la institución; es decir que no
podrán provenir de las decisiones cupulares
o de factores de poder sino de los diferentes
sectores de la sociedad, pero si hasta este momento "la universidad sólo se ha abierto para
una cierta clase" (Rangel Frías, 1994:346), es
necesario ampliar la presencia de todos los
sectores, para lo cual se debe buscar la anulación de las cuotas que dificultan a los hijos
de obreros el acceso a la universidad.
Las relaciones entre las universidades,
los universitarios y los poderes públicos del
medievo eran iguahnente complejas: constituían un mercado de no productores consumidores, lo cual podía favorecer el comercio, pero hacía difícil la gestión de provisión
de los víveres indispensables; los universitarios gozaron de privilegios económicos, lo
que les permitió ser exceptuados de tasas,
impuestos y peajes; además obtuvieron el
beneficio de precios que se colocaron por
debajo de los exigidos a la población no
universitaria, lo que provocó no pocos conflictos con el resto de la sociedad, en especial los burgueses que protestaban por ello,

�como es el caso de los burgueses de Oxford
en una petición al rey de Inglaterra, en la que
señalaron que había en Oxford dos comunas, las de los universitarios y la de los burgueses, y que esta última era más débil (osea
que reclamaban también privilegios para sí).

RANGEL FRÍAS PIENSA QUE
LA UNIVERSIDAD DEBE ESTAR
SIEMPRE EN CONTACTO CON
LOS PROBLEMAS SOCIALES,
CON LAS ADVERSIDADES DEL
CAMPO, CON LOS SACRIFI,
CIOS DE LOS OBREROS Y CON
LAS DIFICULTADES DE LA
CLASE MEDIA...
Rangel Frías no reclama ninguno de estos
privilegios, sino que la universidad adquiera
estructuras democráticas que permitan superar las viejas fórmulas de dominación y de
conservación de privilegios. La universidad
de Bolonia (fundada en 1088 pero que recibió su denominación en 1158, con la proclama de la Constitutio Habita por Federico
I) dominaba el mercado de los manuscritos,
una actividad en la que los universitarios se
presentaban a la vez como consumidores y
productores. Ello porque la universidad de
Bolonia fue originalmente organizada por
estudiantes y dedicada al derecho.
Se han difundido varios mitos sobre los
conflictos en los universitarios, afectos a la
vida bohemia y de parranda, que sin duda
existieron, pero poco se ha hablado de que
junto con ello había estudiantes pobres
como los becados de los colegios, que no
disponían del dinero necesario para la vida
de juerga y que estaban integrados al orden
social, de manera que las universidades medievales presentaron una doble cara: la de
estudiantes que armaban alboroto por causas importantes o intrascendentes y la de

los que se atuvieron a un comportamiento
ordenado y de estudio. Rangel Frías piensa
que la universidad debe prestar apoyo a las
organizaciones sociales y estudiantiles y a
"todo lo que contribuya a la formación de la
conciencia cívica y ética" de estos (Rangel
Frías, 1994:57).
Desde el comienzo, las universidades adquirieron prestigio derivado de la ciencia
misma, es decir del dominio de un saber que
proporcionaba poder. Quizá como recompensa a ese prestigio otorgado, las universidades no intervinieron en la política (al menos en su expresión de lucha por el poder,
como actividad cotidiana). Pero la política
ha estado siempre presente en la universidad y cuando se le impidió la entrada por la
puerta principal se coló por la ventana. Rangel Frías piensa que la universidad debe estar siempre en contacto con los problemas
sociales, con las adversidades del campo,
con los sacrificios de los obreros y con las
dificultades de la clase media, es decir que
"por el cuerpo de la universidad corren subterráneas, imponiéndole una fisonomía peculiar, las estructuras de la sociedad en que
se apoya" (344). Porque hasta ahora, "la universidad sólo se ha abierto para una cierta
clase y por eso tiene filosofía conservadora.
Si la universidad ha de transformarse, esa
transformación tendrá que venir del mismo
fondo: los estudiantes surgidos de las clases
no capitalistas, y de aquellos otros que obsesionados por las contradicciones y las
torpezas del absurdo sistema capitalista se
entreguen a una tarea más lúcida y humana"
(346).
Para Le Goff (1978/1983), los universitarios constituían un medio social original,
una intdigentsia medieval, que poseían características peculiares: provenían de todos los
medios de la sociedad (en especial pobres y
ricos); tenían un carácter transitorio, eran
internacionales y su integración como cuerpo, aún no estudiada, no permite determinar
todavía hoy si constituyó una amenaza o
una fuerza equilibradora o de progreso. Ello
debe recuperarse en la actualidad y Rangel

20

,YO CREO QUE RAMCEL FRÍAS FUE PARA NOSOTROS LOS
NUEVOLEOMESES DEL SICLO XX EL HOMBRE DEL DESTINO,
AUMQUE NO EN EL SENTIDO DE LA FRASE ATRIBUIDA A
NAPOLEÓM. PORQUE SU DESTINO ESENCIAL NO RESIDE EN
SU ACTIVIDAD POLÍTICA, CON TODO Y SER ÉSTA RELEVANTE.
SU DESTINO ESENCIAL CONSISTIÓ EN HABER SIDO CREADOR
Y CONSTRUCTOR DE UTOPÍAS. [ ...] ES POR ESA DIMENSIÓN
SOCIAL DE LOS SUEÑOS HECHOS REALIDAD POR LO QUE LA
OBRA DE RAÚL RANCEL FRÍAS TRASCIENDE EL ESTRECHO
MARCO DE SU TIEMPO TERRENAL."
HORACIO SALAZAR ORTIZ
Frías sugiere las vías para esa superación. En
su evolución, al final de la edad media, las
universidades se convirtieron en un medio
más cerrado y elitista, pero también perdie,
ron gran parte de sus libertades esenciales,
la independencia jurídica y la independencia
económica. Para Rangel Frías, la forma de
evadir esta subordinación consiste en que
las universidades posean independencia administrativa, es decir, que no estén sometidas presupuestariamente a los poderes
de tumo. Con la llamada edad moderna,
también se perdió -paradójicamente- el
carácter internacional de las universidades y
la división religiosa derivada del movimiento de la reforma acentuó los enfrentamientos
y la escisión, excluyendo a los extranjeros de
funciones y en especial de los cargos de responsabilidad; la institución abierta y plural
devino en cerrada y uniforme, destino al que
se debe escapar impulsando la "investigación y crítica de los valores que han presidido la revolución humana" (347). En el plano
científico, los estudios se convirtieron, al fi,
nal de la edad media, en especialmente utilitarios y además, algunas, como la de París,
en policía ideológica del Estado, cambiando
imperceptiblemente de centros de reflexión
y trabajo científico, sin intereses pecuniarios o políticos directos, a instituciones
de formación profesional al servicio de los

21

estados, lo cual adquirió una condición
central en la universidad napoleónica.
Pero esa es una salida falsa: "decir a la
universidad que se retrajese detrás de los
muros de una soberbia indiferencia o de
una resignada sumisión, a preparar oficios
y profesiones, como si el hombre fuese otro
artículo de consumo en el gran mercado de
las codicias y de los intereses" (Rangel Frías,
2007b:332), sería una acto de deslealtad
para con los fines que una universidad debe
mantener.
Sin duda, Raúl Rangel Frías tiene clara
conciencia del espíritu universitario, el que
puso en marcha las primeras universidades y
de las dificultades, deformaciones y peligros
a los que está sometido. El mejor homenaje
que se le puede hacer es recuperar ese legado
para impulsar esa obra abierta que es la universidad en la que sueña. ♦
Re/crrncias
Le Goff, J. (1983). Tiempo, trabajo y cultura en d Occidente
medieval (traducción de Mauro Armiño). Madrid:
Taurus (Texto original publicado en 1978).
Rangel Frtas, R. (1994). Escritos. Monterrey: Gobierno del
Estado de Nuevo León.
Rangel Frias, R. (2007a). Obras completas, tomo l.
Monterrey: UANL.
Rangel Frias, R. (20076). Obras complccas, tomo Il.
Monterrey: UANL.
Rangel Frias, R. (2007c). Obras completas, tomo 111.
Monterrey: UANL.
Sarton, G. (1975). lntrod11ction to the history ofscience, vol. II
[Introducción a la historia de la ciencia]. Nueva York:
Krieger.

�Él continúa la idea: esta distancia es por

otra parte explicable desde otro punto de
vista: pareciera que en la cultura mexicana
se impone el resentimiento como conducta.
En este sentido, al que triunfa o logra superar determinada situación, se le impone
el silencio y en cierto modo el desprecio. En
el caso de Reyes, logró salvar el antecedente
histórico (los sucesos de la Decena Trágica,
la muerte del padre), estableció una distancia con el pais y se integró después "triunfante", es decir, por su obra. Esto no se perdona. iQué pasó con Antonio Caso? Ahora
nadie lo lee, nadie lo conoce. Por mi parte
hago un apuntamiento: quizá más que un
auténtico filósofo era sólo un auténtico maestro. Como tal, es no sólo explicable, sino tal
vez posible que sea olvidado en la medida en
que su verdadera obra, como maestro, está
en sus discípulos, o sus alumnos, es decir,
quienes lo tuvieron como maestro son los
sobrevivientes de su obra, una obra sólo de
acción generacional.
"Pero es que también escribió poesia",
dice Rangel Frías. "Sí, contesto, pero en
Antonio Caso lo preponderante era su acción de maestro". "Era, continúa Rangel
Frías, una luminosidad, un auténtico atractivo para la juventud. Era la presencia de las
ideas. iCómo es que todo se olvida?" "Esto es
muy explicable, y así es natural que sea, contesto. Eso pasa con los maestros, incluidos
los de banquillo."
"Antonio Caso era un magister. También
lo fue Vasconcelos, pero en él hay otras
vertientes. Reyes también fue un magíster."
"Pero con los libros. No en el aula", aclaro.
"Bien, dice, pero fue magister: La crítica en la
Edad Ateniense, La antigua retórica y muchos
otros de sus libros son lecciones, son transmisión de conocimientos, son servicios
de maestro. Como es el caso de todos los
grandes de Hispanoamérica: Sarmiento,
Rodó, etc." "Si así fuera, digo, sería explicable el olvido de Alfonso Reyes. Pero estoy seguro que fue algo más que un magíster.
Hay algo más en su obra, que tardará en llegar a la gente."

23

ALFONSO REYES QUIZÁ
TENCA QUE SER COMO
OSIRIS: SER FRACCIONADO
Y DERRAMADOS SUS PE•
DAZOS Y LUECO TAMBIÉN
COMO ÉL SE INTECRARÁ EN
UN TODO CON DIFERENTE
SICNIFICACIÓN.

"El lenguaje de Alfonso Reyes es claro y
terso, y no obstante pareciera alejado del lector. Quizá las ideas que contiene, concluye el
Lle. Rangel, sean complejas y de dificil captación."
Otra idea que expresó sobre Alfonso
Reyes fue a propósito del resentimiento: Alfonso Reyes quizá tenga que ser como Osiris:
ser fraccionado y derramados sus pedazos
y luego también corno él se integrará en un
todo con diferente significación.
La conversación deriva a otros tópicos.
Llega la comida y dice: "Prefiero estas cosas y no Langosta Termidor con arroz y una
pieza adobada, acompañada de nopales". Al
salir del restaurant, el grupo de maestros
disi-dentes ocupa ya la calle frente al sitio
donde comíamos. Están cantando estribillos y lemas machacones. "lCómo vienen
desde Chiapas?", comentaba el Lle. Rangel
durante el recorrido y desviación a la Secretaria de Educación. ¿Por qué? ¿Qué fines
persiguen? iQué hay detrás de todo esto?
rnuscan, quienes promueven estas acciones,
la renuncia del Secretario?
Caminamos rumbo al Hotel de la Ciudad
de México. Atravesamos la plaza Jardín de la
Corregidora. Pregunta si este lugar todavía
se llama "21 de mayo". Contesto que no, su
nombre es "Jardín de la Corregidora". "¿Qué
se celebra el 21 de mayo?", pregunto. "Es la
fecha de la autonomía universitaria. Aquellos
jóvenes, dice, eran todos de clase media y fa,
millas acomodadas. Gómez Arias..."

�Queda expresada una reflexión en el carrúno: estos grupos (se refiere a los maestros)
son muy grandes y aparentemente no producen el efecto político que pudiese esperarse.
Aventuro una respuesta: en el 68 era la clase
media. Quizá porque estos maestros son de
grupos sociales de bajo ingreso y otra escala,
no se producen grandes efectos.
En el hotel pasamos al bar y ahí estuvimos hastalas 7. Al amparo de dos whiskys se desenvolvió
el diálogo. Recojo sólo algunos reflejos de él:
"Sería conveniente dar vida a la Capilla
Alfonsina con algunos eventos: uno podría
ser en torno a las revistas literarias de Monte-rrey. Pero hay poca iniciativa en ese lugar
y es dificil hacerlo todo desde afuera."

"La idea en torno a las revistas literarias
de Monterrey se refiere a la necesidad de rescatar nombres olvidados de las letras locales."
"Elalcoholpuedeserelpropiciadordelaenergía más importante de un hombre. Era el caso
de Pepe Alvarado. En otros se vuelve sólo una
parte negativa de su vida."
Me despedí a las 7, ya caída la tarde. Tuve
que caminar hasta el estacionarrúento, a varias
cuadras de ahí, en Venezuela y Rodríguez
Puebla. Llegué a la oficina a las 8:15. Todavía
tuve que recibir a los rectores de Zacatecas y
Baja California. La jornada terminó dos horas
después.

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México, D. F., 1de abriL 1982. ♦

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~

''[...] LO QUE MÁS LLAMA LA ATEMCIÓM EM EL UMIVERSO
MARRATIVO DE RAÚL RAMCEL FRÍAS ES SU PUMTERfA, SU
METICULOSIDAD PARA REVELARMOS EL LÍMITE; ES DECIR,
LAS DELCADAS Y FRÁCILES FROMTERAS QUE DELIMITAN
LOS MUMDOS DE LA CORDURA Y DE LA LOCURA."

JOSÉ IA. VIER Vl11ARREAL

24

���LA
UNIVERSIDAD
♦ llA■L RAMCIL FllW

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u
..1

emos llegado a un instante
en que la inteligencia y la
honradez nos van a ser más
necesarias que nunca para
impedir que se tuerzan las rutas. Se va a
crear la Universidad, y con ella se acrece
la responsabilidad estudiantil. Por lo menos sucederá asi si la Universidad no llega
a significar un simple cambio de nombre,
un rótulo más, sonoro y hueco, que añadir
a Monterrey.
La Universidad
es un problema de
gran trascendencia. Problema que
necesita, como todo otro, un recto
planteamiento de
sus términos si ha
de resultar eficaz.
Yesto, aqui cuando menos, sólo
los estudiantes 1
son capaces de
hacerlo. Todas los
demás querrán fal- 1
silicar el hondo
sentimiento de la
Universidad y en- ¡I .
tregamos una obra
mutilada e inser- ¡I
vible. Ya no es posible cerrar los ojos 1
y abandonarnos a
los maestros. Esto

H

L

nos está costando demasiado caro hoy. Los
maestros han huido de la cátedra por donde
vinieron: las necesidades del estómago.
Solos y confortados con este sentimiento de fuerza, revisemos los postulados de la
Universidad, y que cada quien aporte al conocimiento general su particular experiencia de
sus valores. Con honradez, con eficacia. Pero
necesitamos de todos para encontrar el sentido
profundo de los anhelos estudiantiles y fortalecerlos en una
sola dirección. No
es bastante que se
haya formulado un
proyecto, hay que
revisar, ratificar y
rectificar muchas
cosas.
Primeramente
necesitamos sacar
a flote un problema que se dejó
olvidado en el
proyecto, sin cuya
contestación no
tendremos conciencia de lo que
queremos, y nuestras acciones no
parecerán tales
sino, más bien,
movimientos de
autómatas manejados por hilos invisibles.

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rada, y que la educación que recibimos se reNecesitamos iluminar hasta lo hondo
duce a indicarnos fórmulas para vivir, pero
este problema; lpor qué necesitamos, por
no le ha impreso una orientación a nuestra
qué demandamos nosotros, los estudiantes,
vida. En una palabra, hemos vivido DE LA
la Universidad? Se ha dicho que Monterrey
REALIDAD, NO EN LA REALIDAD de la
la necesita, que el norte del país la necesita,
vida social de México. Nuestra educación se
pero se olvidó lo principal; nosotros insistiestrecha a un problema de acomodación a la
mos. ¿Por qué necesitamos de la Universirealidad, no de dirección de las cosas y los
dad?
acontecimientos.
Ahora bien, lesta necesidad,esta urgencia,
Esto es claro hasta la ceguedad, y deseses tal?, o les tan sólo diletantismo? Es neceperante. Subordinados
sidad para quien ve las
cosas en la desnudez NUESTRA. EDUCACIÓN a todas las fuerzas,
conscientes o inconsde su realidad. Diletantismo para aquellos que NO HA .ALCANZADO cientes, que dirigen la
historia nuestra, hemos
quieren la Universidad AÚN
MÁS QUE LA
corrido
la misma suerte
para añadirla a MonFÓRMULA MERA.MENTE que el más pobre de
terrey como se prende
una flor en el ojal de la .ANIMAL DE DARNOS los ciudadanos, el más
rudo y salvaje pastor
solapa.
ARMAS PARA. LA VID.A.
de nuestras serranías.
lCuálespues,esareame qué nos sirve la
lidad que exige de la
comodidad, y que en lugar de apacentar
Universidad una solución? En primer lugar,
ovejas trafiquemos con medicamentos, con
hemos de dejar asentado que la Universileyes o fórmulas matemáticas? El resultado
dad es una solución a un problema general,
en ambos casos es el mismo: subordinación
orgánico, no particular, ni siquiera gremial.
primitiva e inconsciente a las fuerzas sociaNo podemos entender la Universidad si no
les que empujan nuestro destino. Nuestra
la encajamos en el panorama de México.
educación no ha alcanzado aún más que la
Quienes no miran esto se ven obligados a
fórmula meramente animal de darnos armas
recurrir a desacreditados expedientes de
para la vida.
explicación como: comodidad, economía,
Y esto ya no lo queremos, no lo vamos a
etcétera. Pero los imperativos de método y
soportar.
Por eso deseamos la Universidad.
finalidad de la Universidad están allí para
Por eso queremos una Universidad que resconfirmar nuestro aserto; no podemos ni siponda a nuestras exigencias. Una Universiquiera pensar en la Universidad si no tomadad pohtica. No en sentido de la mezquina
mos en consideración este hecho sencillo y
pohtica militante. Alta, superior politica.
primario: nuestra articulación en el organisPohtica social. Órgano de la realidad mexi.mo nacional.
cana que eleve a sus alumnos, a través del
Y ahora, establecido esto, volvamos a
conocimiento nacional, a una perspectiva
nuestra primera pregunta: la qué realidad
nacional. A la Universidad, a la cultura, por
obedece la exigencía estudiantil de la Unila realización de México. ♦
versidad? La respuesta se nos presenta, al
primer intento, en la inexorable realidad
de esta observación; hasta hoy la educación
nos ha mantenido al margen de los acontecimientos, en el sentido más lato y peor de la
expresión. Pero lqué significa esto de vivir al
margen de los acontecimientos? Tan sólo que el
vasto problema de México lo hemos igno-

31

Referencias
El Estudiantt, Nº 2, noviembre de 1932.
EscritosJttvcnilcs, 1929-1934, compilación de José Guadalupe
Martinez, (Facultad de Filosofia y Letras) Universidad
Autónoma de Nuevo León, Monterrey, 1993, PP-87-90

�Armas y letras
♦ RAIÍL RAMCEL FRÍAS

CON este número se inicia la publicación de Annas y Letras, boletín
de la Universidad de Nuevo León que edita el departamento de Acción
Social. Por imperiosa e ineludible necesidad, en esta su prin1era salida
tendrá un carácter casi exclusivamente informativo, para transmitir la
noticia del nacimiento de la Universidad de Nuevo León.
ntes de entrar al tema que nos inquieta, el del entendimiento de su
significación a través del nombre
de Armas y Letras, van estas líneas
enderezadas a dibujar el marco histórico
donde asoma nuestra Universidad.
El pensamiento universitario de Nuevo
León tiene una existencia de aproximadamente un siglo y en su curso ha ido formando
hondos y lúcidos remansos de vida intelectual,
como el Colegio Civil y otras casas de estudios
profesionales. No es nueva la idea, ni tan siquiera la esnuctura central universitaria, pues ya
en otra ocasión ambas cosas tuvieron existencia entre nosotros, pero desaparecieron en
una infortunada aventura política. Así pues, se
inicia ahora una tercera o cuarta época, como
podría dividirse esta historia, de la idea de la
organización universitaria del Estado.
Entre azares y desventuras del pensamiento y de la vida se nos ha hecho patente
la poderosa y fecunda circulación de inspiraciones y servicios, que existe entre los
menesteres ordinarios del hombre y sus más
excelsas actitudes para la ciencia, la concentración filosófica o el éxtasis.
Indisoluble, entrañable y fecunda unidad
de la gracia del pensamiento y la fatalidad de
los actos del hombre encaminados a su sustento y bienestar. Armas y Letras en cuya molienda de siglos se traza un mismo destino la
vida y el pensamiento humanos.
¿Qué no se entenderá a golpe de vista que las
armas son los menesteres forzosos e inevitables

A

de la vida humana y sin los cuales no se conservan "las repúblicas, los reinos, las monarquías,
las ciudades, los caminos de mar y tierra", y aún
las mismas letras?
Podría no ser éste, literalmente, el significado del discurso sobre "Las Letras y las Armas"
del sin ventura caballero de la triste figura,
pero se ajusta de manera tan soberana a sus
afanes, que la verdad se impone sobre la aparente contradicción entre las armas y las letras.
Aparente contradicción, donde debiera
decir unidad profunda, que es una y la misma
cosa -se revelan como contradictorios los
extremos superficiales de una íntima esencia
y necesidad. Si yo dijera que las letras, es decir
aquello que da ocupación y oficio al espíritu,
es superior y preeminente a las armas, sin las
cuales el hombre está metido entre privaciones y miserias, pretendería poner la cabeza en
los pies. Yal revés, pero en esencia lo mismo,
si la preferencia se decide por las armas.
El hombre es llevado por su pie, que son
las necesidades y privaciones de su vida, trayendo consigo donde va, en alto, una como
luz interior que alumbra sus faenas corporales, pálido fuego del pensamiento, de la pasión heroica y de la gloria inasible.
¿y cuál otro pueda ser el sentido de esa contradicción, de la discordia y guerra civil en la
comunidad humana, cuyo siniestros resplandores queman el rostro de nuestros días, si no
es la soberbia y la vanidad de las letras, de las
teorías, que pretenden conducir al hombre y
sustentarlo con vanos espectros?

32

Utilizar el pensamiento para ayudar a los
hombres en sus faenas y trabajos es asegurar
la libertad de su entrega generosa con gracia y
amor. El pensamiento que sustituye al sustento
humano provoca la tiranía del cuerpo y esclaviza su naturaleza en oficio de mercader.
Si hay algo que pueda resumir de otra manera nuestra verdadera intención, a esto mismo
sólo puede llamarse humanismo, nostalgia y
esperanza de un ser humano poderoso, hondadamente ingenuo del corazón y de imaginación
intensa y radiante ♦

Buena parte de la incalificable desnucción
del hombre por el hombre está en la atmósfera
de asfixia impuesta por una absurda multiplicación de oficios y cargos de letrados, que
sobrepesan la vida histórica hasta provocar la
explosión de los ciegos instintos.
La intención de este nombre de Armas y Letras responde a ese compendio de zozobras,
interrogaciones y dudas apostadas como sobras
en el pórtico del presente. Yno es precisamente
una respuesta, sino un clamor, una voz que solicita y reclama el bienestar del hombre y la dignidad del espíritu, aquel por ser la condición de
la vida, de la paz y de la justicia y de éste para
no comprometer su gracia y libertad en ridícula
farsa o en tiranía insensata.

Referencias
Annas y Letras. Enero de 1944

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�TEORÍA DE
MONTERREY
♦ RAÚL liMCIL FRÚS

EL MOTIVO FUMDA.MEMTA.L DE TRAER A LA MEMORIA.
EL PASA.DO DE UMA. CIUDAD, MO DEBE CONSISTIR EM
EL SEMTIMIEMTO DE ORCULLO O DE VAMACLORIA QUE
FRECUEMTEMEMTE IMPULSA A LOS HOMBRES AL HACER
CA.LA DE SU CEMEALOCÍA.

ás legítimo será referir el
propósito, al deseo de hon,
rar la memoria de nuestros
antepasados. Pero aun esta
consideración no bastaría a explicar el esen,
cial significado de este 350 aniversario de la
ciudad de Monterrey. Para mi es el fenóme,
no de que la ciudad ha adquirido conciencia
de si misma, habiendo llegado a su madurez
espiritual. Es decir, a un momento en que el
pasado adquiere un matiz especial que lo
convierte en tiempo histórico.
Ocurre, en efecto, que no todo transcurso
temporal es histórico. La conciencia lleva
un registro particular que no coincide mo,
mento a momento con el dato cronológico.
Se ha menester que ciertos acontecimientos
sirvan de eminencia para que los sucesos
ocurridos con anterioridad se organicen en
una perspectiva visible para la mirada inte,
rior del alma.
Este singular fenómeno de reconquista del
tiempo descubre el pasado y lo incorpora al
lote de nuestra experiencia, como un recurso
de que puede echar mano el ser vivo para sus
futuras acciones. Pero sólo se opera de trecho

M

en trecho, en la medida de ciertas modificacio,
nes profundas que afectan a la estructura de
la conciencia y provocan una variación brus,
ca, como ocurre en las mutaciones biológicas.
Son las articulaciones o módulos que per,
miten considerar la historia de un hombre. La
de un pueblo, ola de una ciudad como organis,
mos espirituales.
Sobre este particular no creo equivocarme
al señalar la nota más significativa del 350
aniversario, en la realización de uno de esos
momentos que se pueden llamar, con un poco
de énfasis, épocas históricas.
Si ello es cierto, cometeriamos una desleal,
tad con el espiritu de los hechos, al dejar de
practicar en este dia la operación de resumen
y balance que requiere toda obra en que se ha
concluido un capítulo y se tiene el siguiente a
la vista, todavía en blanco.
Pero, antes de introducirnos por los sende,
ros del pasado conviene hacer la observación
de que la ciudad de Monterrey, no obstante
la carga de tres siglos y medio de existencia,
aparece juvenil, emotiva y ligera. Dan ganas
de apropiarse en una variante la expresión del
poeta jerezano para llamarla "joven señoran.

Por lo demás, este regazo maternal no ha sido
un lugar de escaso tránsito, aun por los vía,
nunca unlechosuaveymullido. Conmuchaexa,
jeros que pasaban a las fronteras más lejanas
geración quizá, pero
del virreinato. Estos
exacto en múltiples LA COMDICIÓM ACRESTE preferían internarse
sentidos se le podrta
por Saltillo hacia
MOMTA.RAZ
DE
LOS
llamar el valle de la Y
Monclova y San
desilusión Aqui se IMDÍCEMA.S FRUSTRÓ LA Antonio de Béjar.
desvaneció el sueño
Las batidas tropas
FUMDA.CIÓM
DE
RICAS
de
Hidalgo sos,
de grandeza de Luis
de Carvajal. Fallaron HACIENDAS CAMPESTRES~ Y layaron el camino
luego las esperanzas,
MI SI QUIERA LA CAMADERÍA de Monterrey y
salvo breves espejis,
también Santa Ana
mos, de las bonanzas QUEDABA A SECURO DE LAS hizo otro tanto.
mineras. La condición FURIOSAS ACOMETIDAS DE Quizá el primero
agreste y montaraz
que cruzó la ciudad
LOS
MÓMA.DA.S.
de los indigenas frus,
en viaje directo a
tró la fundación de
internarse al centro
ricas haciendas cam,
de la República fue
pestres; y ni si quiera la ganadería quedaba a se,
el ejército del invasor norteamericano.
guro delas furiosas acometidas de los nómadas.
La relativa cercanía del puerto de Tampico
Por último, entre las avenidas de las torrentes
resultaba ineficaz, con las complicadas regla,
mentaciones de tráfico que rigieron el comer,
y la frecuencia de las fiebres la ciudad vivía en
inminencia de muerte. Alo largo de dos siglos y
cio maritimo de la Colonia y los riesgos de la
medio el resultado de la lucha con los elemen,
travesía. En resumen, la ciudad quedó sitiada
tos era todavía incierto.
por el desierto, la montaña, el rigor del clima
Tal es nuestra primera edad en que se en,
y la pobreza general de las tierras.
frentan y atacan dos formalidades antago,
Con apoyo en estos antecedentes parece
nistas, la naturaleza y el hombre. El teatro
un complicado acertijo descifrar la prosperi,
en que se desarrolla la escena tiene una im,
dad y la grandeza contemporáneas de Mon,
presionante majestad. Un colosal parapeto
terrey. Pero, es que no hemos tocado el capí,
de montañas cierra el horizonte por el sur.
tulo relativo al hombre y a las oportunidades
Desprendidas de la cordillera principal, a
que ofrece la historia de los pueblos.
La primera parte de la lucha entre la natu,
manera de puntas de lanza, entran al valle
dos serranías, una por el camino del oriente
raleza y el hombre parecía ganada, en prin,
cipio, por aquella; más sólo en apariencia. Los
y otra por el oeste. De los estrechos cañones
pobladores españoles no abandonaron jamás
que se forman en el corredor poniente de las
montañas, bajaban aguas a torrentes por un
la tierra después del fracaso de Carvajal -y a
sus virtudes de padres y generadores de pue,
cauce que serpentea en la falda de las monta,
ñas. El valle sólo está abierto hacia el norte en
blos habrá que abonarles este hecho. Cierto
es que tuvieron que acomodar su condición
semicircular planicie casi desértica.
humana a la resequedad y bravura de la tierra.
Obligados por la necesidad de tomar cerca
En esa mutua relación del paisaje y el hom,
el agua y a seguro de los ataques indigenas, los
bre, tenemos la determinación histórica más
primeros pobladores se asentaron entre las ca,
arraigada de esta comarca. Aun más que el
ñadas, bajo una tupida vegetación, envueltos
cruze de las razas, la acción de la tierra en,
por la humedad, el calor y densas flotillas de
gendra el mestizaje. Y donde falta, como es
insectos.
La ciudad estaba vuelta de espaldas alcen,
el caso, la mediación humana del indigena a
través de las especies vegetales y hasta de la
tro de gravitación de la Nueva España. Fue

35

�••• UNA VEZ ABIERTA LA
BRECHA POR LAS ARMAS,
HABRÍAN DE SECUIRLAS,
ANDANDO EL TIEMPO, EL
FERROCARRIL, EL COMER•
CIO, LAS CARRETERAS Y
HASTA LOS TURISTAS.

li

montaña o el río, se verifica esa transmutación
de un pueblo antiguo en otro nuevo.
Los pobladores del Nuevo Reyno de León
llegaron aquí españoles, donde se transforma,
ron en criollos y acabaron en heredarnos una
patria que es México. La revolución de Independencia puso al descubierto esa transformación que se venía operando en cada poblado
y ranchería, avasalladora y secretamente. Nada
más mexicano que el ranchero de la frontera,
cuyo tipo físico y psicológico quedó sellado en
el siglo XIX. Se asemeja, aunque menos vistoso
al charro del Bajío; la pobreza de su indumentaria se realza con la talla vigorosa y flexible del
jinete; su coraje y nobleza están influidos del
trato con el ganado; es sobrio como la tierra y
ha acomodado su vida a los riesgos de la escaramuza con el salvaje, los bandoleros o los fiscales, que acechan el botín, asaltan la diligencia
o celan el contrabando.
Al frente de esta clase de hombres ganaron celebridad Zuazua, Zaragoza, Escobedo,
Quiroga. Los mismos jefes reproducían la estampa de su tropa: 'nfleros de Nuevo León" y
"cazadores de Galeana".
El siglo XIX, por otra parte, no habría de
pasar sin que en él se consumase la segunda
edad de nuestra historia. Es doloroso que el
acontecimiento en que se origina esta nueva
fase haya de ser la mutilación del territorio nacional por los norteamericanos. No nos quede
de ello, sino la triste y orgullosa satisfacción de
haber pasado de golpe a servir de repecho a la
honra nacional
Es decisivo para nuestra cuenta, que desde
entonces México iniciase ese cambio de órbita,

en donde sustituyo el eje oceánico de su vida
social y económica, por otro terrestre con centro de gravitación en Washington.
No puede decirse que las cosas cambiasen
de improviso, pero sí, que una vez abierta la
brecha por las armas, habrían de seguirlas, andando el tiempo, el ferrocarril, el comercio, las
carreteras y hasta los turistas. Mientras tanto la
historia operaba sus cambios de escenario. En
Estados Unidos, la guerra separatista del Norte
contra el Sur. En México, la de Reforma y la Intervención Francesa.
Esta región de la frontera quedó más o menos equidistante de los campos de batalla. Intervino en ellos, no obstante; en nuestro propio
territorio, con tropas y jefes; en uno y otro lado
de la contienda por el comercio y el contrabando. Hay indicios de una época de bonanza
comercial entre el sexto y el séptimo decenio
del siglo recién pasado, quizá en conexión
con esos acontecimientos políticos y sociales.
Surgen a poco tiempo las primeras industrias
textiles absorbiendo a los artesanos del ramo y
muy probablemente influidas en su instalación
por la proximidad de la zona algodonera de
Norteamérica.
El triunfo de los Estados industriales del
Norte de la Unión, en la guerra separatista,
repercutió intensamente sobre el destino posterior de la ciudad La ubicación de los centros
manufactureros norteamericanos, más próxima al litoral del Atlántico y en conexión con el
comercio mundial por este océano, encontró su
plano de deslizamiento hacia México por una
vía ferrocarrilera en este extremo de la frontera. El enlace de Monterrey por ferrocarril con
Tampico y Matamoros, Torreón y la capital de
la República cerró el circuito de su posición estratégica como nudo de las corrientes de ida y
vuelta entre las dos naciones vecinas.
Nada valen las oportunidades de la Historia
si no se encuentran con hombres por cuya energia y capacidad de visión se transformen en
hechos generadores de riqueza y de bienestar
para un pueblo. iFortuna para México y para
todos nosotros que los haya habido!, corno los
que fueron capaces de interpretar el favor del
tiempo y el lenguaje de las edades postreras.

Instalaciones industriales y establecimientos bancarios, edificación pública y privada,
saneamiento de la ciudad y dotación de agua
potable, fueron las obras de fines del diecinueve y principios del siglo XX. Con ellas respondió Monterrey a la necesidad de destacar
un centinela en la raya mexicana.
Entre tanto, la Ciudad iba cobrando un aire
nuevo, de mayor holgura y seguridad Avanza
hacia el Norte y se despliega para seguir los
emplazamientos industriales. La casa familiar
transa con la antigua huerta, a la cual ~prisiona
entre patios y traspatios, cerrados algunos por
corredores con arcadas de pílastres gruesas y
toscas. El aspecto general tiene algo de mediterráneo y andaluz. La vida provinciana se derrama con lentitud y monotonía. Se duerme la siesta y se merienda con café y tortillas de harina.
Los paseos elegantes se hacen en carretela y la
modesta serenata atrae a la clase medía, mientras que los bailes más rumbosos, con señoritas ataviadas a la moda de París, acude el señor
Gobernador. Es nuestro siglo XIX que nos legó
las primeras industrias, el Palacio de Gobierno,
la red de agua y drenaje y algo más de longitud y
estatura a la ciudad
Nos legó además, en incipiente estado de
formación, la conciencia urbana que había de
fortalecer y está madurando a través del proceso de la Revolución mexicana, cuya positiva influencia se muestra en el número de habitantes,
ya cerca del cuarto de millón, en la estructura
nacional de sus industrias, en la complejidad
de sus problemas sociales y citadinos y, por encima de todo, en esa voz del destino que hace
sentir a la Ciudad estar llamada a ejercer una
alta función en la estructura social, económica
y espiritual de México.

Esta tercera y última edad de Monterrey,
que es la adquisición de su conciencia y del
sentimiento de su responsabilidad nacional,
remata en la actualidad del 350 aniversario de
su fundación que hoy celebramos. Pero, antes
de concluir el relato y obtener la lección de la
historia, será menester referirnos a las fuentes
espirituales de donde se ha nutrido la conciencia de la ciudad
Los más remotos y también los más próximos de estos veneros han dejado en el cuerpo
urbano las estructuras de los órganos con que
se ha ido edificando la vida histórica. El viejo
trazo de la ciudad pone de manifiesto las más
eminentes categorías del pensamiento y la existencia española: Casa del Cabildo o Consejo
Municipal donde se ejerce el gobierno y policia
de la ciudad; iglesia para la oración, frente a
aquel edificio; y entre ambos la nota alegre y
picaresca de la plaza, que fue en otrora centro
de reunión para la milicia y asiento de las ferias
y que hoy facilita sus andadores al doble anillo
giratorio de la serenata. El comercio ha labrado
sus propios edificios y vía de tránsito en una especie de brazo o estribación que se desprende
de la plaza. Hacia el norte y tras de una apretada faja de casas de hechura mediterránea,
muy nuestro siglo XIX, se observan instalaciones industriales, entre una tupida y sinuosa red
de viviendas obreras; vías férreas a cuya orilla
se acomodan las fábricas, como si fuesen otro
río; y esa anchura ribera que es la Avenida Pino
Suárez, donde la población obrera pone con sus
yompas azules la nota alegre y optimista del
nuevo tiempo.
Algo podría decirse también del espíritu de
la época con relación a las nuevas construcciones que se recuestan en el cerro del Obispado,
con ahogo de esa ruina poderosa y venerable; y

�A MEDIDA QUE HA IDO CRECIENDO EN RECURSOS, PROS•
PERIDAD Y EXPERIENCIA, LA CIUDAD HA IDO ENRIQUECIEN•
DOSU MEMORIAHASTA EL PUNTO DE ILUMINARCON ELRICOR
DE AHORA LAS VICISITUDES Y ZOZOBRAS DEL PASADO.

,,

1

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1
1
1

'

esotros parajes alrededor de la ciudad Y algo
más de sitios dentro de ella, donde la vida no es
ama-ble y civilizada. Pero ya no haré referencia
sino a lo que conviene al objeto de este discurso, que en esa parte concierne a la estructura
espiritual de Monterrey.
A medida que ha ido creciendo en recursos,
prosperidad y experiencia, la ciudad ha ido enriqueciendo su memoria hasta el punto de iluminar con el rigor de ahora las vicisitudes y zozobras del pasado. Surgen a su vista las denodadas
figuras delos fundadores ydelos primeros pobladores del Nuevo ReynodeLeón: capitanes,misioneros e indígenas; la aguerrida tropa que pobló el Estado y le dejó la numerosa familia de
las comunidades; los héroes de nuestra historia
política y entre ellos, particularmente, el padre
Mier, cuyo ardor republicano ilumina la Independencia con resplandores de incendio. Aparece también Gonzalitos, esa suave figura que
es en una franciscano, humanista y hombre de
Ciencia; y tras de él la serie de generaciones de
maestros que nos legaron el Colegio Civil, hoy
la Universidad, y la Escuela Normal. La memoria de la ciudad se halla poblado del espíritu de
sus buenos gobernantes, caudillos militares y
civiles, directores de empresa y de la innumera
multitud, entre todos los cuales la han ido alzando del barrizal y la choza, a la Calzada de
pavimento y a la casa de cantera; del campo, al
taller y a la fábrica: de la lucha incierta contra el
nómada, al espíritu del Derecho.
¿Qué haremos nosotros, los contemporáneos,
para proseguirestaobraquehanhechoel tiempoy
los hombres? Limitar nuestro homenaje al recuerdo y a la admiración, no salda la deuda histórica, a
menos que prescindiésemos de la idea de perfeccionamiento de la Sociedad y del individuo. En
tanto que haya Historia toda generación recibe
de otra y entrega a la siguiente una tarea siempre
inconclusa, a la vez que una determinada energía
con que llevar a cabo la empresa propia de cada
edad Esta ley de la continuidad del esfuerzo es

la base de lo que se denomina progreso humano,
aunque la meta ideal se mantenga inaccesible.
Muchas generaciones antes de nosotros, y
otros primeros que ellos, algunos homb:es pensaron estar edificando una ciudad, cuando no
pasaban de darle principio. Y si al llegarnos el
tumo creyésemos que no hay más que hacer,
sino agradecer la fortuna de haber tenido tales
antepasados, en ese preciso instante estaríamos
destrozando el monumento que merece su fama.
Sólo se conserva en el tiempo lo que se somete a
su mudanza.
A fin de darnos la plenitud de vida histórica
que hoy disfrutamos, consumieron su existencia muchos hombres en el fuego de esa fuerza
creadora de pueblos y ciudades, que calcina los
huesos de los antepasados para abandonar la
entraña de la tierra en donde habrá de florecer
una nueva espiga. Edades y generaciones se han
sucedido pasándose de la mano un juramento de
lealtad en el propósito como una encendida antorcha. Al llegar nuestro turno es de rigor prender más puro y más alto el fuego espiritual que
edifica la ciudad siempre inconclusa -la del
cuerpo yla del espíritu. Con lo cual seremos verdaderamente fieles a la memoria de los antepasados, con un recuerdo que no envenena el alma
por que desprende la vida del pasado paralítico y
la empuja a la conquista de riveras inexploradas.
Hagamos, por tanto, en honor de nuestros
antepasados lo que ellos nos dejaron en honra:
sostener el impulso que hace rendir el fruto prometido por cada día, mientras la esperanza hila
el tiempo venidero. Seamos fieles con ellos en el
espíritu perpetuando, más que su nombre, la ley
por la cual lo consiguieron, la de consumir el afán
en una empresa que no habían de ver sus ojos y
con la cual también los nuestros están alucinados: la pura y luminosa eternidad de una ciudad perfecta. ♦
Referencias
Annas y L:tras. Septiembre 30 de 1946

38

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i

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efl

i joven y eterna Universidad.
Yo deberia haber llegado
a estos patios pertrechado
con mis mejores armas de
retórica y de claro pensamiento. Deberta
haber previsto que la emoción derrumbarta
mis palabras al pisar de nuevo los corredores
del Colegio Civil, adonde en años remotos,
lleno de fe y de esperanza, conmovido y respetuoso, llegué a sus puertas para iniciar mis
estudios de enseñanza superior.
Nada iguala la emoción que he sentido
hoy al verme de nuevo frente a las tradiciones y a los venerables maestros de esta casa,
que guarda los recuerdos y las inquietudes
del adolescente y donde encarnan tantos
bellos ideales. He preferido, sin embargo, exponerme a una emoción que brotase sin artificio, surgida de la vivencia que tenernos los
universitarios y yo de esta obra en común.
He preferido que mi pensamiento surja de
una intención directa ante los hechos, no
elaborada de antemano, y que reproduzca la

M

39

virtud de aquella inserción de mí mismo en
la superior voz de las generaciones todavia
viva en las aulas, patios, muros y bardas añosas del ilustre colegio que es hoy la Universidad de Nuevo León. Voz unánime, múltiple,
clamorosa que recoge los afanes de la convivencia escolar y que aspira el aliento de la
juventud cual nueva savia que trepa por las
ramas de la vida.
Que en cierta forma haya podido yo obtener éxito y ganar prestigio para nuestra
casa, es obra de esa fuerza que me poseía y
que representaba la comunión en el afán de
la juventud generosa de mi estado; la misma
que me proporcionaba la devoción de los
maestros de mi casa; la que procedía de la
seguridad que al través de maestros y de juventud, mi vida y mi voz serta simple y sencillamente pueblo, vida y voz de México.
Fue ese mismo impulso que me hizo acudir a las aulas de esta casa y que me ponla
trémulo al reconocer desde entonces la cita
con una vida superior del destino, a la cual

�1

.
1

he rendido y me he humillado respetuoso
de la ley espiritual suprema que gobierna
a los hombres y a las comunidades. Quizás
no haya habido un joven en el pasado ni un
hombre en el presente, con menos facultades
personales por las cuales reclamar derechos
y servir con más devoción sus propias obh,
gaciones. Seguro estaba, entonces, por en,
cima de las debilidades y de las potencias
de los hombres, gobierna una dirección y
un sentido espiritual de los acontecímien,
tos: certeza a la que ayer se rindieron sus
facultades, las potencias mismas de mi ser,
para entregarme, como lo hago hoy, al nuevo
curso de la vida que me pone al servicio de
mi patria.
Ayer, de estudiante -igloriosos días
aquellos de la vida

Cuando hube de emprender, por el mismo
sentido de los acontecimientos y el mismo ru,
bro de la historia que se impone a los hombres,
el camino de regreso a mi hogar, a la ciudad
amada, cuando estuve de nuevo en Monterrey
de mis años adolescentes llenos de ensueño y
de cariño; entonces otra vez la misma voz, la
vieja voz, la eterna voz colectiva del pueblo
que me guía enderezó mis pasos por los sen,
deros de la Universidad de Nuevo León, me
puso aquí y allá, en la Facultad de Derecho,
en la Escuela Nocturna de Bachilleres, en el
Departamento de Acción Social Universitaria
y luego, con qué palabras difíciles pronuncio:
en la Rectoría de la Universidad de Nuevo
León. iCon qué palabras difíciles casi llenas
de dolor, escucho hoy que se me llama ex rec,
tor de la Univer,
PODRÁ EXISTIR, EN TÉRMINOS sidad de Nuevo
León!; palabras
GENERALES, UNA DISTANCIA; que yo no habia
PODRÁ
EN
EL
TIEMPO creído que pud,
ESTABLECERSE CIERTO OLVIDO·, íera soportar, que
parecen cortar de
PERO HAY EN LA ESENCIA tajo todo el porve,
MISMA DE LA VIDA COSAS nir, palabras que
señalan un vado
ETERNAS y DEFINITIVAS y y un hueco; que
CON ESAS COSAS ETERNAS me resultan de

juvenil!-, como
lo declaro con sa,
tisfacción, en los
patios de la vieja
escuela que guar,
da mis recuerdos
juveniles, tuve el
orgullo y la satis,
facción de haber
presidido la Socie,
dad de Alumnos
del Colegio Civil
y DEFINITIVAS YO ESTOY una intima pena
del estado, como
en este sitio, que
años después los
SOLEMNEMENTE ENLAZADO.
guarda junto a los
destinos de la
viejos recuerdos,
Federación de Es,
los de un rector,
tudiantes de Nuevo León.
que no quiso ser entre los estudiantes sino
Más tarde, en épocas menos agitadas y
uno más, el adelantado a todos ellos, y entre
conmovidas de mi Universidad, la de aqui
los maestros sino uno menos, aquel que tenia
y la de allá, la misma, la de todos los mexi,
la obligación de servirles.
canos, presté mi esfuerzo, mi pensamiento
En esta cuadricula de nuestro viejo pa,
y mi palabra a movimientos estudiantiles
tio del Colegio Civil del estado, he venido a
que representaban la verdad de una protes,
pronunciar mis palabras de despedida: iy se
ta juvenil. Uegué alguna vez, con legitimo
dice despedida con fácil naturalidad], ¿podré
orgullo, a ejercer de Consejero Estudiantil
yo despedirme de la Universidad de Nuevo
por la Facultad de Derecho en el Consejo
León?, lpodrá ser cierto que en esta noche
Universitario de la Universidad Nacional
yo haya venido a despedirme de esta juven,
Autónoma de México; y servi también, una
tud generosa, de estos maestros abnegados,
cátedra en la casa mayor universitaria de
de esta casa que es mi vida? En medio de
nuestro pais.
esta noche magnifica, mienten las estrellas

sí responden que yo me voy a despedir de la
Universidad de Nuevo León. Podrá existir, en
términos generales, una distancia; podrá en el
tiempo establecerse cierto olvido; pero hay en
la esencia misma de la vida cosas eternas y de,

superiores, en forma permanente y definitiva;
a esas voces, que no se les puede traicionar
ni hay fuerza capaz de quebrarlas en ningún
instante, estuve entregado. Estoy y estaré
siempre entregado a esa corriente poderosa,
a esa savia fecunda
que viene desde las
LA CONVICCIÓN DE UN HO:MBRE PUEDE LLEGAR más hondas raices de
A QUEBRARSE, LOS PROPÓSITOS DE UN DÍA mi pueblo. Porque he
creído en ellas es por
PUEDEN SUFRIR UN GIRO NUEVO EN PRESENCIA lo que he creído en la
DE OTROS ACONTECIMIENTOS, PERO PARA Universidad.
Sí yo pensara que la
AQUEI.l..OS QUE DESDE IA JUVENTUD Y AÚN
Universidad de Nuevo
ANTES, DESDE LA ADOLESCENCIA, HEMOS León es tan sólo un
OBEDECIDO VOCES DEL DESTINO, QUE SE DEJAN conjunto de recursos
ESCUCHAR, COMO LO HACE EL HOMBRE DE adjetivos, de procedí,
mientos técnicos, de
CAMPO A DISTANCIAS FORMIDABLES CON EL medíos para adíes,
PASO MÁS LIGERO POR LA CAMPIÑA, PEGADO EL trar a los hombres, no
OÍDO EN LA TIERRA; LAS VOCES DE IA S~'/\IGRE tendria esta pasión;
no hubiera podido
Y DEL ESPÍRITU DEL PUEBLO, NO PUEDEN SER entregarme a ella en
la forma devota y hu,
CAMBIADAS JAMÁS.
milde que lo he hecho.
Siempre he considera,
do
que
el
tesoro
más
preciado,
la misión ver,
fínítivas y con esas cosas eternas y definitivas
dadera de la institución universitaria consiste
yo estoy solemnemente enlazado. Y esto que
en proveer a los hombres de un sentido de la
declaro hoy, es la confesión del estudiante de
vida, antes que de unas armas con las cuales
ayer, del incipiente maestro de apenas hace
realizar provechos propios o ajenos. Siem,
poco, y del rector que fue vuestro amigo, en,
pre he creído que la cultura, en la cual está
lazado en forma tal a su propia casa, que sólo
el asiento de la misión universitaria, es una
destruyéndose su vida podria derrumbarse su
corriente, un espirítu, una fuerza que presta
fe y su esperanza en la Universidad
alma a los procedimientos técnicos, a los me,
La convicción de un hombre puede llegar
dios de adiestramiento, a las capacidades -a
a quebrarse, los propósitos de un día pueden
que provee también la Universidad-, pero
sufrir un giro nuevo en presencia de otros
frente a las cuales recoge y conserva su sus,
acontecimientos, pero para aquellos que
desde la juventud y aún antes, desde la ado,
tancia de humanidad
Por valiosos y necesarios como lo son, y
lescencia, hemos obedecido voces del destino,
debernos declarar que lo son positivamente,
que se dejan escuchar, como lo hace el hombre
todos los procedimientos de la técnica de,
de campo a distancias formidables con el paso
rivados del cultivo de la ciencia, todos los me,
más hgero por la campiña, pegado el oido en
dios de adiestramiento personal y colectivo.
la tierra; las voces de la sangre y del espiritu
La Universidad representa algo más, algo
del pueblo, no pueden ser cambiadas jamás. A
más allá, siempre y en cada momento de esa
esas voces -destino que me ha llamado ine,
perfección. Representa, en primer lugar, iay
xorablemente por encima de mis potencias y
de la universidad que olvide esto!, representa
de mis debilidades-, a entregarme a cosas

41

�.,

la carne misma de la palabra, como esencia
moral del hombre, como vaso y ofrenda de la
inteligencia, de la emoción y de la libertad.
Aunque puede quedar comprometida en
turbias empresas, es siempre la expresión y el
espejo humano; palabra, voz y lenguaje, que
no hemos fabricado los hombres del día de
hoy, que la recogemos tras de un largo esfuer,
zo humano, y representa el triunfo del hombre - aspiración a lo infinito y negación de la
naturaleza en la historia de la libertad-, del
hombre que mediante la palabra fue capaz de
inventar la filosofía y la ciencia.
La palabra que en otros giros de la historia
ha tenido capacidad de transportar la llama inflamada de las libertades públicas, sangre que
malgastamos día a día en oficios y menesteres
de índole ordinario, pero que conserva y engrandece el poeta y el hombre de letras y que
es, el ahna del aula, de la expresión humana, de
la transmisión y grandeza de nuestros conocimientos, virtud de la enseñanza integra, de
las primeras letras hasta la última instancia de
la educación superior.
A la palabra, que debemos respetar como
uno de los vasos sagrados que llevan de gene,
ración en generación los hombres, donde se
vierten las voces de la filosofía y la ciencia,
desde la tradición griega hasta el presente, se
deben consagrar los esfuerzos más sólidos de
nuestro espíritu, por su perfeccionamiento y
por encima de todo, por su verdad.
La palabra misma, sin embargo, puede ser
pervertida en oficios retóricos, y adulterada
por la técnica, o empobrecida por intenciones que llevan consigo la pérdida de la
condición humana. Si debe servir y dirigir
la auténtica cultura humana, como encarnación de la historia y de los esfuerzos de
paciencia, del pensamiento filosófico, y de la
técnica, la misma se subordina a los valores
más altos de la verdad y de la libertad.
La cultura, en que se representa todo esfuer,
zo humano, es un modo sustantivo de la vida,
una incorporación del ser mismo yno sólo lujo u
ornato del espíritu; y en nuestra patria, particularmente, es algo más: pan y vida de los hombres. Verdadera cultura es fundamentahnente

LA UNIVERSIDAD, QUE ES
PALABRA, QUE ES CULTIJRA,
DEBE RECONOCER,POR ENCIMA
DE TODO, QUE ES LA VERDAD Y
LA LIBERTAD DE ESA CULTIJRA~
PAN NUTRITIVO, EN EFECTO, Y
NO SIMPLE RETÓRICA VANA.
aquello que la acepción del término indica, el
cuidado, la elevación y el perfeccionamiento del
ser humano: que comienza por entender que
sin las básicas funciones de la economía y de los
procesos sociales, sin la más elemental simpatía
por la vida que crece, no puede aspirar a representar con palabras engañosas, un sentido contrario de aquel que se constituye precisamente
por esas situaciones fundamentales.
La Universidad, que es palabra, que es cultura, debe reconocer, por encima de todo, que
es la verdad y la libertad de esa cultura; pan
nutritivo, en efecto, y no simple retórica vana;
último tramo en el que se cierra el ciclo vital
que comienza por el cultivo de los campos y
termina por la enseñanza de las letras, verdad
y libertad como vida de nuestro pueblo. Significa la cultura algo más que el conocimiento
cuidadoso y detallado de la historia, de la organización de la materia o de la vida, consiste
en la trasmisión de la sangre y del espíritu y en
la concesión de unas generaciones a otras, de
fuerza, de capacidad para seguir actuando. No
puede ignorar las adversidades, los dolores,
los sacrificios colectivos con los cuales está
hecha, con los cuales está construido el último
piso del pensamiento humano. Es espíritu,
solidaría y profundamente responsable de las
raíces de que se nutre, que consisten de sufrimiento, hambre, pena y lucha, lucha en que las
palabras abandonan a los hombres. iQué espectáculo ver a nuestros campesinos! Qué espectáculo lleno de advertencias para los intelectuales de México, ver a nuestros campesinos
abandonados de palabras. No tienen la riqueza de la retórica, pero a ellos debemos, fundamentahnente, el caudal de que disfrutamos, la
vieja cultura clásica de nuestro recreo.

42

No olvidamos nunca la lección de la historia y del presente; la lección de culturas
desarraigadas que acaban por morir, entristecidas por la falta de una savia que venga desde
abajo, cortadas del aliento vital que les pro✓
porciona volver a la tierra, el grano fecundo
que los campos han logrado alcanzar entre
los surcos para beneficio de los hombres.
No olvidemos, mi Universidad, la respon✓
sabilidad que tenemos con nuestro país, ante
nuestra patria. No olvidemos que podemos
representar flor de un instante, fragancia
momentánea, si no llevamos nuestra palabra,
nuestra verdad, nuestra vida, en obligado regreso de fecundación a esas corrientes subterráneas, a esa savia que alimenta y que lleva
hasta lo más delicado del follaje, su mensaje de
nutrición y belleza.
No olvidemos, mi Universidad, mante✓
nernos en contacto y adheridos a los proble✓
mas sociales, a las adversidades de nuestro
campo, a los sacrificios de nuestros obreros,
a las dificultades de nuestra clase media. No
olvidemos que la juventud nos proporciona a
nosotros los maestros, el sentido y el rumbo
de la historia; y que si tenemos la obligación
de poner en sus manos las letras, el pensamiento y la ciencia, la propia juventud tiene
el mensaje que debe fecundar esas letras, para
que, entre unos y otros podamos integrar la
verdad fecunda, la verdad completa, la verdad
auténtica. Una verdad que no sea el provecho
ni el patrimonio de unos o de otros, que sea ca✓
paz de cobijarnos entre esperanzas y derrotas,
como esta bóveda inmensa de la noche en que
se anuncian los luceros del alba.
Al decir estas palabras como mi mensaje
final, quiero que representen el intimo sen✓
tímiento de un hombre que no se despide de
la Universida~ que se aleja, pero que estará
ahi, a corta distancia y en momento diferente,
presente en la responsabilidad que asume
hoy, que no es sino la continuación de la res✓
ponsabilidad anterior; un hombre que no en✓
cuentra distancias, tiempos, y mucho menos
vacíos, entre su vida de estudiante, de maes✓
tro, de rector, y la responsabilidad que como
ciudadano tiene la obligación de ejercer el día

43

de hoy. Que si ha habido alguna verdad en sus
palabras, es porque esas palabras han estado
forjadas en el contraste de la resistencia y el
ímpetu dentro de la comunidad universitaria;
que tiene la más profunda fe en la Universidad
de Nuevo León, no como institución particu✓
lar, sino como aquel sitio donde se escucha
la voz clamorosa, unánime y múltiple de su
pueblo; de un hombre que alú, en esa Universidad, sintió los pasos de un destino, que
reclamaba entregarse al servicio de su pueblo,
y que para entregarse a ese servicio comenzó
por hacerlo a su propia juventud, tratando de
ser el adelantado y compañero de ella y el ser,
vidor de sus maestros.
Este hombre, que no se despide hoy, ni
mañana ni nunca, porque tiene el derecho, y
lo reclama desde hoy para siempre, el pleno
derecho, de volver a repetir sus pasos desde
la puerta de entrada hasta la última barda de
este patio, de repetir sus pasos de universita✓
río y pasar de nuevo por sus aulas, de servir y
de luchar por su casa, este hombre considera
que tal privilegio se lo ha ganado , y nadie se lo
puede quitar, por sus años juveniles, por sus
horas de maestro y finahnente, porque se lo ha
impuesto la adhesión, el afecto, y la simpatía
que los universitarios le brindaron cuando fue
su rector.
{Acaso es distinto haber sido el rector de una
Universidad, que ser uno de los estudiantes de
la misma, uno de sus maestros, o cualquiera de
sus funcionarios? Mi Universidad va conmigo,
ella no me dejará. Hay vocaciones que el hombre no puede dejar, y la mía, más limpia y
transparente, ha sido la de maestro. Ese patri,
monio, ninguno de los azares de la vida puede
arrebatármelo; por ello, aquí, junto a vosotros,
os pido que me acompañéis en el sentimiento
de un hombre que no puede decir la palabra
final de despedida. Para él, la Universidad es
como una dimensión de su vida espiritual.
Cuando este hombre triunfe o fracase, no reclamará de vosotros ningún otro derecho, otra
gratitud, que llamarse un antiguo alumno del
Colegio Civil. ♦

=--~~~

Vida 1miversitaria. Mayo de 1955.

�ÁGUEDA O DE LA

PIMTU
♦ llAIIÍL RAMCIL FafAI

tCÓMO FUE QUE PERDIÓ SU INOCENCIA LA PINTURA? SERÍA TAL VEZ

EL TEMA DE UNA CONVERSACIÓN MÁS AMPLIA Y SABIA DE LA QUE
YO PUEDO BRINDAR. LO CIERTO ES QUE LA PINTURA EXISTE ANTES,
PERO MUCHO ANTES QUE A NADIE SE LE HUBIERA OCURRIDO HACER
ARTE CON ELLA. Y A ESTO ES A LO QUE SE DEBE LLAMAR EL ESTADO DE
INOCENCIA DE LA PINTURA. TAL VEZ ALGUNOS RECUERDEN EJEMPLOS
DE LA HISTORIA DEL ARTE TAN ANTIGUOS COMO LAS PINTURAS DE LA
CUEVA DE ALTAMIRA EN ESPAÑA. PERO MUY CERCA, MÁS QUE ESAS
FIGURAS, TENEMOS OTRAS QUE PODEMOS Y DEBEMOS SEÑALAR: LA
PINTURA NACIENTE DE NUESTRO PROPIO TERRITORIO, FUENTE DE
EXPERIENCIAS A NUESTRO ENTENDIMIENTO Y MÁS PRÓXIMAS POR
TANTO PARA SERVIR COMO EJEMPLO DE LO QUE YO QUIERO DECIR.

uenta el Prímer Cronista del
Reyno y otros en seguimiento
~uyo, que nuestros antepas~dos
mdígenas fueron seres felices,
crueles y hambrientos que vagaban por las
regiones hoy conocidas y entonces recién
llamadas del Nuevo Reyno de León. Prac,
ticaron costumbres que les parecen a sus
aparentes contemporáneos, castellanos y
portugueses, horribles artes del demonio,
pero que no eran sino directa inspiración de
su estado de naturaleza, en cierto modo tan
puro e inocente como la pintura a la que me
voy a referir más adelante.

e

Estos seres extraños se untaban el cuerpo
-dicen los cronistas- usando en ello sebo
de venado y unos pequeños dientes, algo así
como peines hechos de la espina dorsal de
ciertos peces: se practicaban largas incisio,
nes o ranuras en la piel donde colocaban pie,
dra o carbón molido para teñirse de negro o
rojo, sobre lo cual dibujaban serpientes, sa,
pos y otros animales de la naturaleza.
La pintura fue entonces una fórmula mági,
ca, muy seguramente, pese a que los historia,
dores apenas si lo hayan señalado. Aquellos
habitantes practicaban una antiquísíma re,
ligión del hombre sobre la tierra, consistente

l Este texto fue leido por Rangel Frias el 16 de agosto de 1976, y se mantuvo inédita su publicación hasta 1997, cuando
fue incluido en el número 53-56 de la revista Deslinde Gulio de 1996-junio de 1997, pág. 39-42). En aquella edición, el
texto es presentado con las siguientes lineas: u Aunque es indiscutible el poder que tiene el tiempo para convertir
en ceniza cualquier página, es el hombre quien fuera llamado a descubrir una y otra vez el rescoldo: guiño luminoso
que nos dirige nuestro semejante desde el ayer. Raúl Rangel Frias, máxima figura universitaria y politica de Nuevo
León, disfrutaba conviviendo con los jóvenes talentos de la pintura, los escenarios, las letras y el pensamiento. Por eso
aceptaba de buen grado aquellas invitaciones que le permiñan hacer lo que él podia hacer a la perfección: disertar sobre
asuntos propios de la filosofia o las artes. Al leer las siguientes páginas inéditas, comprenderemos por qué Rangel Frias
fue considerado, en todo momento, un notable orador".

44

por otra vía sus culturas,
otras como la de hoy, que
COMUMICA.CIÓM O PARTICIPA.CIÓM DE estimamos de mayor calidad intelectual, pero que es
LA.S FUERZAS DE LA. MA.TURA.LEZA..
una suposición más entre
las muchas suposiciones
en la adoración del sol y en la comunicación
que puedan presentarse a la duda contemcon las fuerzas cósmicas. Algunos de éstos
poránea.
fueron llamados "rayados", otros "borrados"
La representación que usó la pintura en
o "pelones", y símulaban verdaderos cuadros
figuras o formas, fue camino de la escritura.
modernistas, pintarrajeados de una manera
Primero, criptográfica, después ideográfica y
que no entendía el europeo del Renacimien,
finalmente fonética como es hoy. Por mucho
to: dichosa edad que florecía en Italia con la
tiempo hemos dependido del oído para el
alta y más noble de la pintura de los siglos.
saber, tanto como de la vista. Incluso filósoEstos hombres probablemente recreaban
fos antiguos consideraron más ímportante
lejanas prácticas religiosas que símulando
oír que ver, pero en la síntesis de ambos es
jaguares o pumas americanos por sus man,
como se efectúa la configuración y el perfil
chas y aspecto feroz, exorcizaban y conjura,
del signo.
ban elementos de la naturaleza. Probable,
El dibujo fue una abstracción del color, y
mente son las primeras ímágenes del arte y
el cuadro fue una nueva abstracción donde
éstas las más originales pinturas de la tierra. Fue
el espacio significó un recurso de líneas maen esta tierra como en otras partes de mundo.
trices para colocar figuras, situar lo visible
La pintura comenzó por ser magia, comu,
en el marco y dar al conjunto la distancia y el
nicación o participación de las fuerzas de la
ritmo adecuados. Con lo que se llega a otra
naturaleza. Y mucho tiempo más tarde, des,
época y su preferencia por el arte de persprendida de esa fe cósmica, inició el camino
pectiva. Edad correspondiente de un modo
que vino a parar en nuestros días: arte abs,
general a la civilización occidental (del XVI
tracto y deshumanizado. Un camino de abs,
al pasado siglo XIX), que una vez alcanzada
su final etapa, abrió la otra vía ya más recientracción que continúa haciéndose desde las
primarias invocaciones a las fuerzas mági,
te de nuestra historia, significada por la
crítica y el cambio o sus innovaciones.
cas, que se realizó también en las cuevas de
No bastó el principio del color que tenía
Altamira. Reproduce los esquemas del bi,
el cuerpo (aunque subsiste hoy esta práctica
sonte, el ciervo, el caballo y la cabra, con lo
en damas tan exquisitas y amables como las
que se pretendía fabricar por intermedio de
presentes en la sala; no bastó el dibujo para
la ímagen, el objeto real. El diseño separa o
mantener atenta la mirada del hombre al ob,
aísla el primer elemento formal, el contorno
jeto de su deseo, y el amor de su espíritu por
de su interna materialidad, la cual sustituye
discernir el dibujo y el color). Fue preciso
o conjura el color y la forma.
recurrir a la dimensión del espacio interior
El camino de la representación fue otro
camino de la inteligencia. Y si ya podemos
de los claros.
Si uno contempla láminas de pintores anañorar para nuestra vida la pura magia -esa
teriores
al Renacimiento italiano (algunos
técnica de resultados-, concedemos luego
representantes de esos siglos), cree ver o le
nuestra adhesión al éxtasis de la violencia y
la sangre, fuente de la representación esté,
parecen sus figuras cual ímágenes de iluminar de libros religiosos. Cuando esto sucede
tica. Debemos reconocer que fue a través de
conocemos ya un arte de perspectivas: la hisla magia y de sus desprendimientos que el
toria ha arribado al Renací.miento. Símple y
hombre sustrajo los elementos de la forma,
llanamente el hombre que pinta quiere abandel movimiento y del espacio. Y construyó

LAPIMTURACOMEMZÓPORSERMACI.A,

45

�donar el libro para echarse a andar en medio
de la geografía. Ymás que el ojo creador de la
forma, brota una nueva perspectiva: su mirada se tiende hacia adelante y es llevada por
brazos y piernas de viajeros o transeúntes de
tierra y más exige el movimiento del espacio y la necesaria articulación de la vida. Tal
modo expresará emociones antes descono,
ciclas, paisajes y acciones, en sustitución de
estancias inmóviles.
La historia del Renacimiento tiene su más
colosal aunque no siempre su más fina ex,
presión en la obra de Miguel Ángel, atleta o
genio de pies a cabeza. Yla obra de sus manos está más viva en escenas narrativas como
las de la Capilla Sixtina, puro teatro o novela
del mundo. La cultura humana ha vivido estas sucesivas etapas sin romper del todo con
su pasado, la de cada vez y otras. Nunca ha bor,
rado definitivamente las etapas anteriores. De
una se edifican y se nutren las otras pero tam,
bién a veces hay reflorecimientos de las copas
más antiguas. Anada hemos querido renunciar.
A la historia de la pintura veneciana se
le atribuye aquel glorioso desequilibrio del
color sobre el dibujo y su exaltada magia del
amor a las veleidades del cuerpo humano.
Este color fue por largo tiempo elemento
mágico y en ciertos casos se reduce a los
adjetivos; del dibujo fue recurso y la decora,
ción espacio total del cuadro. El dominio del
campo abierto dio en el Renacimiento una
de sus notas más significativas -pero no
la única ni exclusiva- de la pintura hecha
para mirar exteriores, como teatro y arte de
colocar figuras en un escenario o ver moverse
en discursos el habla de hermosas frases.
La "Escuela de Atenas" es prácticamente la
representación de una obra teatral en donde
se ofrecen seres verdaderos en escena frente
al espectador: la visión y síntesis de la fi,
losofía en imágenes como ideas
Al llegar aqui se preguntarán ustedes: tcuándo trataremos de la obra de esta sensitiva pinto,
ra, amable amiga, que se llama Águeda Lozano?
Ante una exposición como ésta, parte de
nosotros (y todos somos nosotros) nos sen,
timos excitados diversamente. La historia de

ÁCUEDA VIVE EN MONTE•
RREV V HACE PINTURA
POR LIBERAR, EXPRESAR
V CONSACRAR UN ARTE EN
CIERTA MANERA REPRE•
SENTATIVO, QUE ACTÚA
CON ESPÍRITU PERSONAL:
MUNDO CERRADO DE ELLA
MISMA V SU PROVECTO DE
PINTURA.
nuestra formación incluye la historia de cierta
humanidad en nuestro inconsciente, lo que nos
obliga a repetir rutinas mentales con las cuales
abordamos los fenómenos nuevos de la vida.
Una de éstas consiste en vaciar a los cuadros
de cosas representativas y lenguajes de gratas
lecciones o de moral pública. Es por ello, y por
otras razones, que mis palabras son tan sólo un
prólogo de desilusión para quienes consideran
la pintura de los jóvenes artistas regiomontanos una prolongación de los cuadros o de la
pintura del siglo XIX.
La pintura del mundo no es exactamente
ese ente cosificado que tiene por modelo un
antiguo arte. En buena hora el recreo con las
más esplendorosas obras del espíritu, pero
es otro sentir de esa expectativa un logro ab,
soluto. De todos modos, como la pintura es
más antigua que el arte y como el arte está
ligado al fondo emocional y cósmico, venir a
una exposición renueva la sensación de que
acudimos al fenómeno de más excepcional
originalidad.
Aquí es saber cómo habla Águeda, no si
reproduce la temática de los cuadros del
Renacimiento o de la pintura española o
lo que seria más próximo, de los maestros
mexicanos. Procedente de tierras alejadas
de México, pero del mismo norte contiguo
al nuestro, Águeda vive en Monterrey y hace
pintura por liberar, expresar y consagrar un
arte en cierta manera representativo, que ac,

46

túa con espíritu personal: mundo cerrado de
ella misma y su proyecto de pintura.
No confundamos pasar por la galerta
en espera de tal o cual cuadro con la califi,
cación del valor que nos diga algo muy per,
sonal. No. Vamos por el bosque y paseamos
bajo los árboles en los senderos del mundo
vegetal, mirando una y mil veces la misma
forma bajo el fulgor cambiante y la enno,
blecida visión de la graciosa reiteración de
un encanto formal.
Yo he contemplado con entusiasmo, parte
con admiración y asombro, estos cuadros y
no fuera mucho decir que me traen una con,
fesión como del poema que va escribiendo
la vida: son páginas de infancia y hechos
de distante adolescencia con cierto valor y
presencias mágicas de la fuerza o la violen,
cía de la onda cósmica. El color va aquí y allá
directamente a unirse con la intensidad del
sentido y a expresar algo del enigma univer,
sal de los seres primarios, los arquetipos del
inconsciente. Es el rojo simple una flores,
cencia de la sangre, ofrenda y clamor. Pero
el negro sigue siendo, una vez más, el oscuro
tránsito, la maternidad. El ocre empieza a

47

ser inteligencia y es siempre el tono de la esperanza y la resurrección.
Hay por allí un cuadro que es conmovedor. Representa la casa paterna en donde
figura una gran mesa con vistas de máquinas
computadoras: la precisión cruel a que aso,
ma el mundo moderno. Pintado en oro, califica de rasgo femenino en una naturaleza que se
sitúa contra la realidad, donde anda perdida
la poesía y la gloria de la vida aún rescatable
por la magia del color. Es cierto que en alguna
ocasión contrastan los rojos y los negros para
poner de manifiesto la guerra y la muerte,
como señales presentes de la humanidad; pero
de una manera tan gentil, tan delicada, como
es transparente a pesar suyo una persona que
no quiere ocultar su condición femenina, su
misión de madre o de mujer amorosa, simplemente.
Esperanzas con mensaje de tiempos marcados en un reloj de minutos intemporales.
Parece juguete y tiene forma de astro en un
mundo muerto. Paradoja y esencia en que
pertenecemos a éste y al otro mundo encan,
tado, visión de la mujer y de las hadas. A pesar
de los oscuros pozos, a pesar de esas formas
de matrices por engendrar o que tienen guardadas todavia el germen del mundo, hay también huellas de las plantas de un niño o de un
hombre que camina por la playa. Es un mensaje de poeta y pintor, unidos en una intima
expresión de belleza. La pintura de hoy trata
de igualar la música más que la escultura. Y
siendo una, se asemeja en el recuerdo a la pintura de las paredes de Altarnira. Tamayos re,
trasados.
Sello este día mis palabras para nuestra joven pintora de Monterrey, que es nacida de
una tierra que habitan la mitología y los juegos
mágicos de la luz. Es de la nueva generación
de romeros y juglares que aniquila el tiempo
anterior. El mundo está vivo. No obstante es,
tar lleno de engranes, de piedras, de palancas,
de poleas y tuercas. Pero todavía hay mujeres
en el mundo, todavía hay amor en el mundo.
Por esto he venido a dar testimonio del alma
que empuja en la fronda las voces del espíritu
y de la vida. Las imágenes y las palabras. ♦

�C.ART.A.S

C.ART.A.S

Carta de Jaime Tarres Bodet a Raúl Rangel Frías

Carta de Octavio Paz a Raúl Rangel Frías

México, D. F., a 14 de agosto de 1963.

París, a 8 de diciembre de 1961.
Sr. Lic. Don Raúl Rangel Frías,

Sr. Lic. Raúl Rangel Frías,

José Benítez 2190,

c/o Los Laureles,

Colonia Chepevera,

San Pedro Garza García, N. L.

Monterrey, N. L.
Muy querido Raúl:
Mi estimado amigo:
Gracias por tu carta del 22 de noviembre.No he recibido aún las dos publicaciones
de que me hablas. Cuando me lleguen, las leeré con mucho interés. Tu obra como
Gobernador ha sido, a mi juicio, ejemplar. Lo que has hecho por la Universidad
de tu Estado por sabido se calla.
Recibí, hace unos días, tu "Discurso final", pronunciado ante los
universitarios de Monterrey. Entre todo lo que dices, destaco una frase que me
hace recordar nuestra juventud: "Nuestros maestros son los jóvenes". Eso es lo

iQué hermosa y noble su Evocación de Alfonso Reyes! La he leído, esta noche, con
interés y con emoción.
Los textos incluidos por usted en su conferencia la ilustran
admirablemente y hacen apreciar lo que fue, acaso, la virtud esencial de Reyes:
aquélla que algunos, de la manera más injusta, se rehusaron a reconocerle en
vida. Me refiero a esa mezcla de mexicanidad profunda y de universalidad
innata, en la que encuentro la razón mejor de su clasicismo.

que se olvida con mucha frecuencia en México -y en todas partes.

Gracias por haber escrito páginas tan certeras. Y gracias por haber

Un abrazo afectuoso,

adivinado el placer que me proporcionaría su amable obsequio.

OctavioPaz

Le desea todo bien su afectísimo amigo,

Jaime Tarres Bodet

Raúl Rangel Frías, AlmaMatcr, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,
1984, p. 347.

Raúl Rangel Frias, Alma Matcr, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo león, Monterrey,
1984, p. 348.

�Carta entreabierta a Raúl Rangel Frías

Carta de Agustín Yáñez a Raúl Rangel Frías

15 de octubre, 1977.
Muy querido amigo Raúl:

Querido amigo:
Hace varios lustros se reunía un grupo de adolescentes en la Plaza de Colegio

De sorpresa en admiración, he leído El Reyno. Regio en cada provincia, de confín

Civil de Monterrey, durante noches veraniegas casi interminables. Uno

en confín, a crecientes páginas.

lo recuerdo muy bien, acababa de encontrar el doloroso desconcierto de

Qué sutil, feliz contrapunto de asuntos, tiempos, tipos, fantasías,

Aliosha Karamazov en las páginas de Dostoiewski; otro había descubierto el

realidades, modos expresivos, a partir del arcaico cuadro inicial, hasta el coloquio

afán desventurado de Julián Sorel en los textos de Stendhal. Había quien se

popular, tan acertado (contrapunto es arte sumo): y cuán inesperada sabiduría

entregaba desordenadamente a la lectura de la historia y quien descubrió,

de composición (clave del quehacer artístico: novela o poesía, pintura, música,

desde entonces, su vocación por las investigaciones económicas. Todos o casi

escultura o arquitectura): en la traza general y en los detalles: en uso del coro

todos, leían poemas. Todas o casi todos eran, al mismo tiempo, ingenuamente

clásico, transcrito en cursiva. El Reyno es la sinfonía de Nueva Extremadura, que

dogmáticos y candorosamente escépticos. La vida de México tenía entonces

no dudo en comparar con la de Dvorak: El Nuevo Mundo.

tonos sombríos y rojizos. No se había secado aún la sangre de los muertos a

Cuánto podría extenderse al computar impresiones, hallazgos, lecciones,

traición ni de los castigados por una justicia ciega y violenta; pero de las hazañas

que su libro me ha deparado. Lo haré personalmente, cuando nos encontremos.

de los guerrilleros no quedaban ya sino los relámpagos perdidos de una leyenda

Espero que sea pronto.
No creo errar si auguro que, cualesquiera sean la miopía de la crítica o

contradictoria.
Para aquellos muchachos, obligados al estudio de la Lógica de don

lo desaprensivo de la difusión, El Reyno alcanzará rango de obra maestra en la

Porfirio Parra, México aparecía como un drama gigantesco, dificil para la

narrativa mexicana. Tarde o temprano. Indudablemente.

inteligencia, doloroso para la emoción, terriblemente lejano de la voluntad.

Querido Raúl, muy hondamente, calurosamente, me complace

Parecían falsificadas las palabras y aún parecía haber sido engañada la sangre.

congratularme, felicitarlo por tan espléndido fruto de su talento, de su

Uno de ellos se refugió en las lecciones de Pablo de Tarso, otro en los diálogos

imaginación, de su perseverancia en la larga paciencia de crear.

platónicos. La Suave patria de López Velarde servía, a veces, de cándido
y provisional consuelo y el recuerdo de los hombres de la Reforma era el

Lo abrazo con antiguo, acendrado afecto.

instrumento para una posible explicación venturosa. Nadíe, empero, se resignó

Agustín Yáñez

al presente; nadie dejó huir a la esperanza de su corazón. Las muchachas, por
otra parte, eran bellas, fragantes, huidizas, risueñas y optimistas. Ninguna, por
fortuna, era Casandra. Nadie, dichosamente, fue Ofelia. No apareció Sonia,

Raúl Rangel Frias, Alma Mater, primera edición, Universidad Autónoma de Nuevo León, Monterrey,

por ventura. Todas tenían sencillos nombres provincianos, ágiles pestañas sin

1984, p. 349.

reminiscencias poéticas y ojos tranquilos y francos, sin posibilidades para la

�CARTAS

CARTAS

novela. Había música los viernes y todas las noches eran cálidas, con alevoso

Pero no escribe esta carta el dueño de unas remembranzas sentimentales,

vaho vegetal disperso en el viento. A veces se escuchaba, lejano, un alarido

tu antiguo compañero de proyectos y empeños, tu infatigable camarada de

sentimental y jactancioso o llegaba, desde esquinas remotas, el ruido de unos

diálogos adonde afluyen nuestras simpatías y nuestras diferencias. Te la envía

cuantos balazos. Greta Garbo desempeñaba conmovedores papeles dramáticos

solamente un ciudadano de Nuevo León para señalar un hecho del que son

en las versiones cinematográficas de Eugenio O'Neill y Marlene Dietrich

testigos todos los nuevoleoneses: durante los últimos seis años se ha gobernado

interpretaba en las películas alemanas a mujeres de la mala vida o señoras con

nuestro Estado con inteligencia, pasión y pulcritud, no desmayó tu entusiasmo,

anhelos heterodoxos. Los periódicos reproducían las bravatas de Mussolini o

no se quebró tu serenidad, no se fatigó tu generosa índole. Pero, sobre todo, no

notificaban las reuniones en una cervecería de Múnich, encabezadas por Adolfo

olvidaste jamás el deber hacia el pueblo que te eligió. Hubo una administración

Hitler. Los editorialistas escribían pomposas consideraciones sobre la tensión

diligente, eficaz y limpia y todas las obras públicas tuvieron un sentido popular:

internacional y los cronistas frívolos señalaban al trío Garnica Ascencio.

la edificación de la Ciudad Universitaria, la carretera a Galeana, el agua potable

Algunos de aquellos jóvenes vinieron al barrio de San Ildefonso, en

para Monterrey, los caminos vecinales, la energía eléctrica en los municipios,

México. Aquí encontraron, en el patio de la Preparatoria, en el pasillo de la

las escuelas... Una política democrática dirigida hacia la justicia y la elevación

Escuela de Jurisprudencia, en los cafés de chinos y en las tabernas del rumbo, a

del nivel de vida de las masas populares urbanas y rurales. No lo hiciste todo,

otros jóvenes de todas partes del país con la misma inquietud. Escuchaban por

claro está, ni convertiste a Monterrey en la Atenas del siglo de Pericles. No

la mañana las lecciones de Antonio Caso y recorrían por las tardes las calles más

transformaste el desierto en pradera feraz. Mas era imposible gobernar a Nuevo

humildes de la ciudad, donde la miseria y la desesperanza muestran sus rostros

León como un Zeus precipitado y delirante. Sólo era necesario un ciudadano

amarillentos. El Derecho, a veces, se antojaba ilusorio, fantástica la teoría de

con responsabilidad plena de su misión y sus posibilidades.

la sociedad, engañosa la historia formal de las instituciones, irreductibles las

Si juzgara el amigo de la juventud, nublaría mi vista ante los errores; pero

contribuciones de la existencia nacional. Flotaba, sin embargo, un aliento

he medido los tuyos como un ciudadano sin compromisos y como un periodista

vital sobre las almas de aquellos muchachos que, a la postre, encontraron los

independiente. Son mínimos en relación con tus aciertos y dejas una obra

proyectos más cerca de su voluntad.

evidente y notoria; nadie, ni tus censores más estrictos, la podrá negar.

Se necesitaría mucho espacio para recordarlo todo. Las páginas de

Es grato saber que un amigo ha salido victorioso de una difícil jornada.

Spengler y las de Ortega y Gasset han quedado atrás. Los libros de Unamuno

Así lo sienten, estoy seguro, todos tus viejos amigos. Así lo sentiría, me atrevo

descansan en un rincón olvidado del librero y de los párrafos de José Eustacio

a decirlo, Salvador Toscano, apartado de nosotros por la adversidad, pero cuyo

Rivera, Rómulo Gallegos y Ricardo Güiraldes sólo queda el recuerdo de algunas

recuerdo caminará siempre a nuestro lado. Recibe un abrazo.

frases. Pero el drama de México persiste con sus dimensiones gigantescas. Los

]oséAlvarado

adolescentes de entonces han mantenido y acrecentado su amistad a lo largo
de los años y se sienten orgullosos de ello y también satisfechos de que la vida
mexicana la haya hecho posible y fecundado todos los días.
Hay entre mis libros, viejo amigo, algunos que fueron tuyos y uno de tu
padre admirable. Hay entre los tuyos algunos que fueron míos. Los dos tenemos
libros juveniles deJuan Manuel, de Fernando, deJuan, de nuestro jamás olvidado
Salvador. Son las huellas de una compañía inextinguible.

Siempre, México, N2 432, 4 de octubre de 1961.

�,,PARA QUIENES HEMOS LEÍDO MÁS

COSAS

M.i,,'Ll,4,.'tQR.f'liAS

&gt;.l 13 rRAS
urnALGO Y LA
PATRIA MEXICAXA

.AL RAMCEL FRÍAS ENSAYISTA O
ARTICULISTA DE

PROSA FINA Y

CULTA, EL REVMO Y COSAS MUESTRAS
NOS

ATRAEN,

PERO

KATO

CAUTIVA. V ES QUE EL ESCRITOR

MO SE CATALOCA TANTO

L~:_::&gt;UDN

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1953

1971

1961

POR LA.

CANTIDAD COMO POR LA CALIDAD

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E LO QUE ESCRIBE, Y RAMCEL
FRÍAS CIERTAMENTE LO ES, PORQUE
MUCHOS

DE

SUS

RELATOS

SON

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POÉTICOS EM CRA.DO EMINENTE."
JOSÉ ROBERTO MENDIR.ICHACA

1972

1975

1973

55

�IUt'L R.\SGEL PIIIAll

José Alt1arado
El j()vt11 dt Montemy

FEDERICO CANTU
Y SU OBRA

1

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11a,111..,.i friu

RAL'L RANGl:l. HUAS

Juventud,educación y cultura
Raúl Rangel Frías

FACULTAD DI nt080FIA Y LS1'IU8

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1967.1983 3ERA. EDICl6M

1978

1977

---

1986

1988

1988

óye,M. Pedro.

Memorias

• !lo1tt.cllk'. P.Wc Et~mo en tu pcdto
mu,..-rto.obo¡a,idormltt a1ll. ~~ \~d'-..~bo
dcl du:'!;___ _

Raúl Rangel Frías

1

.\NTOLOGIA HISTORICA
sclecciónynotas por
Raúl Rangel Ftías
1979

1980

1979

1989

1993

1990

RAl'I RA'\GH FRIAS

RAOL !!ANGEL F'RIAS

UNIVERSIDAD,
HUMANISMO YPOLfTICA

SECUENCIA DE REYES

-Las Palabras( ,llnllfbtc ;rp Cll I ,, )fJlf"THlft' .\0(1{111td
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UCTl KAS 1.;NIVU~ITAIUAS

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MONTERREY. MEX.

1982

1981

1984

1982

56

1997

2006

57

�AlOO años
del natalicio
de m1 padre
•

~ cue_sra 1X1:º la"º=
mtenor me unpone,
antes de mí propia
partida, recorrer el sendero de
la escntura de mí padre, como
parte de lo que ya sentencia en
El Reyno cuando escribe: para
"recrear como una novela que
fue escrita para todos, antes de
que ninguno hubiese venido".
En este sentido, quendo lector, no es mí o tu historia sino
la de todos los que habitamos
esta región de los sueños llamada "El Reyno"
Siguiendo la tendencia
narrativa, ya presente en la
literatura mexicana pos
rernlucionaria, su novela El
Reyno, responde a la acuciante
necesidad de fundar un mito
basado, en su primera parte,
en signos oscuros, acerca de
la fundación de la ciudad de
Monterrey, como sí fuesen retazos de una conciencia fragmentada puesta en palabras e
imágenes que al ser narradas
parecieran, en el flujo de la
conciencia del narrador, un
delirio poético tan ambiguo y
confuso como la materia de los
mitos. No sólo los signos sino
también las historias ajenas y
las del propio narrador -de
la mano de Andrés, personaje

M

centr_al- fluyen en cl discurso narrativo por los bordes de
la imaginación creadora de un
mito. C-n relato que se juega
desde el origen prehistórico
hasta cl arribo del proyecto
moderno en la consolidación
del mito industrial de la ciudad como un proceso de creación y destrucción.
Podríamos decir que es el
recorrido de una conciencia
de sí donde cl tiempo se mide
por un transcurrir narrativo
marcado aparentemente por
un pasado, pero que ante
la intervención de la reflexión -ensayo filosófico so
bre la condición humana y el
proyecto de modernidad in
troduce un quiebre en el ritmo narrativo debido a lo
pierde su lugar predominante
y logra trastocar la noción del
tiempo. De tal manera que la
narración e convierte en un
artilugio donde el gran per
sonaje es la existencia y los
avatares de la criatura humana donde el tiempo es siempre presente. n.:n caracol?
¿Un espejo? ¿Una máscara?
De ahí la encomienda del
narrador - para no quedar
atrapado en el caracol, en
el espejo o en b máscara-

cu.u

59

quien "sumergido en su propia fantasta mtenta emerger
a la vida, con lo que se exige
a si mismo romper la rueda
de los sueños... en signos,
con historias ajenas, que
más adelante quiere hacer
las necesari,ls y desentrañar
el cuento, la vida, su propia
existenci,l entreverada"
¿No será esta encomienda
de la escntura narrativa una
vertiente también presente
en Fin11ega11's \Val,c de Joyce
o Beckett en Malonc. mucre?
O qui::ás mo estará presente
en todos nosotros cuando, al
paso de los años. hemos de
desentrañlr el misteno de la
propia historia engarzado al
devemr histórico del lugar de
origen?
No es suficiente construir
la historia y mito de una ciu
dad para saber de sí se ha
ce necesario, impre cindible,
desatar el nudo de los sue
ños a partir de nuestro que
hacer dentro de un mundo
~...de alineado desorden y es
fuerzo ..." para tejer un relato
con los hilos de las palabras
y las imáo-enes que surgen al
enfrentar el "elemento pro
blemático que es el sentido
humano". Ya que como bien
nos advierte la vo:: narra
tiva, en el preludio de las
mitologias: "Hacer el mundo
contra del sentido y el rumbo
mmediato. No, de nada; ni
el caos; -,ino de escombros...
hecho de su vergüenza y su
delicia, amor por la pérdida
que lo amenaza, su propia
muerte deseada o la que se
avecina".

Mónica Rangcl HinoJOSG

�Prólogo a

"Aquel

KATO

REYNO

L

era perfecto ... "
1Rcyno, aunque lle de los sucesos, que fueron
va como subtítulo en un determinado momen
Un libro de relatos, to \ÍYencias personales y
puede
considerarse como en el libro se convierten en
una narración integrada, motivos de una narración
cuya linea de continuidad que retrata, describe y sitúa
la da Andrés, el protagonis
personajes y tiempos preta, cuya presencia está des- téritos, cosas de familia y
de la primera pagina, sigue situaciones sobre las que
apareciendo en las páginas se han acumulado los años.
siguientes, después la his- "Todo es simple, concreto,
toria remite a sus antepasa - explícito, en este mundo de
dos, continúa presente en alineado desorden y esfuer
sucesos posteriores y fi - zn, sólo un elemento pro
nalmente también ~stá en blemático que es el sentido
la parte última del libro. humano." Así comien::a El
Páginas autobiográficas, no Rcyno, en un rescate de los
de memorias, pues éstas momentos vividos por el
las acaba de publicar ahora personaje central en su adoRangcl Frías, El Rcyno está lescencia, para desde ahí
concebido como un libro proyectarse hacia su prode ficción que se alimenta pio dcsenvokimiento vital,
de la vida real, vivida por el juego de memorias y olvi
propio autor y narrada en dos, de profundización y
forma no,·clada. Su virtud acercamientos a lo que fue
principal está, sm duda, en en un momento determila belle::a de su prosa y en nado una visión del mundo
esa peculiar manera de acer y de la vida, para con todo
tar en el objeto de la narra- esto reconstruir el pasado,
ción, estableciendo entre el como andamiaje de tro::os
que escribe y lo escrito, la y fracciones de existencia,
distancia exacta para poder para poder asi erigir figu dar una Yisión y una imagen ras, rostros, aconteceres y

60

as deliciosas páginas de
este relato breve o, me
jor dicho, poema en prosa, son la e\'ocación de cuando
algunas familias japonesas
se instalaron en México para
sembrar la vainilla en las regiones más cálidas que bordean el
Golfo de ~ téxico, en el actual
Estado de Veracruz, allí donde
aún se yerguen fas imponentes
pirámides totonacas del Tajín.
Sabemos que la vainilla es
de origen mexicano. Los indígenas precolombinos, desde
nempos milenarios, poseían
los secretos de su cultivo y perfumaban con ella esa bebida
suntuos:1 que era para ellos el
chocolate. La obtención de esta
orquídea trepadora es muy
dificil porque el diseño de su
llor es tal que su fecundación
no podría lograrse con sólo cl
alado auxilio de los insectos:
necesita de la mano del hombre, o bien el tacto de los finos
dedos de una mujer menuda.
Requiere de muchos cuidados
pacientes y de hábiles técnicas
para secarse tras fermentar las
duras vainas verdes y obtener
las flexibles vainas oscuras que
conocemos, y para que estas
últimas accedan a exhalar su
precioso aroma.
El relato toma su interés y su
gracia de la dichosa y original
coexistencia que cl autor ha sabido establecer entre la silen
ciosa discreción de las costum-

actitudes. "Aquel Reyno
-escribe Rangel Fríasera perfecto porque de tan
grande estaba vacío. Yacio
es un decir, como lo que algunos llaman desierto que
es un monte de árboles sombríos y lleno de mucha sole
ciad de seres humanos." La
hi-;toria se remonta así a los
ongenes y a\'an::a después
con el personaje Andrés.
El Rcyno. Un libro de relatos,
como otras muchas obras
escritas en estas latitudes,
ha permanecido desconocida para muchos y en la limitación de una sola edición,
que los años van dejando
olvidada. Es, sin duda, un
libro que ocupará un lugar
importante en la narrati\'a
de 1 ueYo León cuando ésta
sea integrada y rescatada en
su propia dimensión.

Alfonso Rangcl Gue1rn

Miguel Covarrubías (editor), Desde el
Cerro de la Silla. Artes y letras de Nuevo
León, primera edición, Universidad
Autónoma de Nuevo León,
Monterrey, 1992, p. 240.

bres orientales y el erotismo
de las ardientes noches mcxi
canas, coincidenci::t guiada sm
duda por la precisión luminosa
e inexorable de los recuerdos
de infancia. Estos gestos tan
sutiles y la espiritualidad de la
religión japonesa son ofrecidos
gracias a palabras sencillas,
de un realismo muy escogido
donde cada detalle toma valor
de símbolo. Pero en la sombra
acechan los dioses indígenas,
terribles )' misteriosos, y es
alrededor de la frágil corola
de una flor perfumada que se
conjugan las dos civilizado
nes... y también en la creencia
acerca de que existen relacio
nes reales y profundas entre
los hombres, los animales, bs
plantas y las cosas: rebciones
íntimas que escapan casi por
completo a nuestra mentali
dad occidental.
Mediante un arte depurado,
el narrador ha adoptado un
rinno lento que no reYela sino
poco a poco, y sabiamente, las
circunstancias, el pasado de
los personajes, e igual el en
tomo. Este enfoque mesurado,
ese tiempo fatal que transcurre
al rinno de las estaciones y
de los cuidados del huerto lo
autorizan algunos ligeros re
fomes, de p..léticas repetido
nes hábilmente manejadas. Sin
embargo, se escapa a veces de
ese andancc a media voz para
C.X1)andir su frase, desarrollar

61

un espléndido a-csccndo, rico
y denso como los retablos de
las iglesias barrocas de su país.
Pero... nos estarnos ohidando
del arrebato apasionado yla ar
monía poderosa de la descripción de la concha polinesia que
logra la admiración de María y
le indica, con su perfccción, cl
camino moral a Sl."guir.
Con la presentación de lo
que el mundo debe a Méxi
co, en un género diferente,
reYelador de la variedad de las
letras rne.'l:icanas, ¡xxlemos
colocar a las bellas páginas de
Raul Rangcl Frías en paralelo
con las YtTbas del rarahumara,
el notable poema de Alfonso
Reyes sobre la farmacopea
indígena -cuyo lirismo con
terudo soñaba traducir I..arbaud-, y no lejos de esas
líneas estremecidas donde ese
mismo escritor detalla la antigua cría de la cochinilla sobre
los nopales en los que alguna
hojas intrépidamente hurta
d1s permitieron el tinte rojo
añadido a la bandera francesa
por nuestra Rc,·olución de
1789.

Paulcttc Patout
Abiil de 1989
Traducaóndc
Miguel C.ovarrubras

�1ños de gobernador, tenía en la
ciudad de ~lé.xico un pequeño
departamento para alojarse en
sus frecuentes \iajes. El que
conocí, quedaba en Polanco,
cerca del cruce de Presidente
?\1asaryk y Mariano Escobedo.
Y algún sábado o donungo me
imitó a un "desayuno norteño". A pesar de mi vocación de
trasnochador, fui de los primell,,M . . . ., .
ros en llegar, a las ocho u ocho
y media de la mañana, cuando
estaba solo Raúl y alguno de
sus auxiliares. Pero todo estaba ya dispuesto y. para abrir
boca, me ofrecieron un tequila helado. Para beber había,
además, cervezas norteñas.
Y para comer un despliegue
Ferrocarriles Nacionales, con generoso de carnes, guisos y
Roberto Amorós, y me encar- salsas, con tortillas de harina.
gué del \i.aje a ~1onterrey, con ffl café? Sólo apareció hacia
grandes comidas y abuncimtes las once del día, como para
bebidas. Y, como relata el me- terminar el desayuno. ~li idea
morialista, en eso días ocurrió de los desayunos, con jugo
llllO de aquellos ciclones que de naranja o media toronja y
azotan las costas del Golfo, con papaya. café con leche o cresus habituales consecuencias ma y algún acompañamiento
de copiosas lluvias, inundacío· ligero, huevos, cereales o pan
nes y devastacion de campos y dulce, estaba derrotada. Y
poblados. L1 comitiva política cuando pregunté las razones
que \'enía de México -sigue de aquellos platos y bebidas
narrando- fue desviada a cau- fuertes, recuerdo que Raúl
sa de los deslaves ocurridos en me explicó que estaban des
la vía del norte, hacia occidente tinados a los cazadores, que
a través del Bajío y rumbo al habían madrugado y pasado
norte por Torreón" (Memorias, ríos y necesitaban recuperarse
p. 185). Desde esta ciudad, enérgicamente. Ycomo yo era
en autobuses y automóviles, aún mozo y aficionado a los
nos trasladamos a Monte, excesos, disfruté el "desayurrey. Yo me sentí responsable no norteño" con entusiasmo.
de aquel contratiempo, sobre Volví a mi casa caminando,
todo porque me parece que pues \1\'ía y ,ivo en el rumbo,
llegarnos tarde a la toma de saludé a mi mujer y caí en la
posesión de nuestro amigo el cama como un tronco.
Quienes fuimos amigos y
nue,·o gobernador.
Tengo otro recuerdo de quisimos a Raúl Rangel Frías,
Raúl Rangel Frías, menos agi- echábamos de menos un litado y más bien casero. En sus bro que reuniera sus mejores

Recuerdo de
RAMCIL
~

FRIAS

ebió ser mi viejo y mi
querido amigo José
Alvarado quien me
hizo conocer a Raúl Rangel
Frías, hacia los años cuarenta,
cuando éste dirigia el Departamento de Acción Social Cniversitaria, en h Uni\·ersidad de
Nuevo León. Poco después, du ·
rante su rectorado, fui invitado
varias veces a la Escuela de
Verano, que dirigía Francisco
~ 1. Zertuche, para dar confer
encías en Monterrey sobre la
obra de Alfonso Reyes. que yo
estudiaba entonces. Y regular
mente leía el boletín Amias y
Letras, que conservo. Así me fui
haciendo amigo de una pléyade
de regiomontanos, a la sombra
de su caudillo, Raúl Rangel
Frias.
En sus Memorias, de 1990,
recuerda un suceso en que participé. Para asistir a su protesta
como gobernador de Nuevo
León el 4 de octubre de 1955,
se orgaruzó una comitiva de
políticos y escritores amigos.
Yo trabajaba entonces en los

D

62

páginas. Este libro al fin se
ha hecho. Forma parte de la
nueva colección llamada la
Biblioteca de i\'ueYo León,
que se propone publicar las
obras de los nue\·oleoneses
eminentes. Se inició, según
creo, con una buena Antología
de la poesía nucvolconesa, ordenada por Elígio Coronado
(Monterrey, 1993), y ahora
prosigue con este volumen
dedicado a Escritos, de Raúl
Rangel Frías (Monterrey,
1994). La selección, prólogo y
notas son de Humbcrto Sala

::ar, y lleva una semblanza de término, su vocación cultural
Samuel Flores Longona. Está lo llevó a damos reflexiones
dhidida en cuatro secciones: de ensayista e historiador y
El ensayista, El historiador, El obras de creación literaria.
Hacia sus treinta años, él nús
orador, y Fl narrador.
mo, frente a la in,itación que
Creo que las pie::as reuni
das en estos Escritos dan una le hiciera Alfonso Reyes para
idea clara de esta vida, que se consagrarse a la literatura,
consagró fundamentalmente optó conscíentemente por
a la organi::ación de la cultura abrazar el "deber público" y el
y al ser\'icio de su pueblo. La "esfuerzo por algo mas \ital y
rectoría de la Cniversidad social".
Su ideologia -como apun
de Nue\'o León y el gobierno
del Estado fueron, en decto, ta el prologuista Humberto
las dos grandes tareas de este Sabzar- es un "eclecticismo
hombre de bien. Y en segundo intelectual de tipo ecumémico,

�que no desdeña la&lt;; más dim-sas
interpretaciones sino que fas uti ·
liza con libertad y segurid1d". Y
más adelante, añade:

Rcyno sobre el desierto, o las que
se ocupan de la Fundidora, 'iün
un ejemplo iruncjorahle de esta

un brc,·c artículo que está en las
Manotias y se lfama "~ latrimonio
y familia". Un exceso de pudor
suele llevamos a
RAÚL RAMCEL FRIAS FUE UN menospreciar esPuede hablar EDUCADOR Y UM CONSTRUCTOR tos temas. Aquí
se también, a DOBLADO DE HOMBRE DE PLUMA. habla Raúl de su
propósito de
mujer y de cada
sus ideas )' escritos, de una
mirada e~udriñadora, de esta uno de sus cinco hijo,&lt;;, y aún
especie de idealismo filosú
pcrce¡x:ion se,-gada (Prologo, de sus yernos, nucra.s y nietos,
fico, platónico, que pmilcg1a el
pp.18-19)
con calidez, lfaneza y precisión.
poder de la5 ideas y conceptos
Es 1.ma página admirable que
en la pra.'&lt;ls socbl ) !l.' apues
En el panorama dcl pcnsa merece recordarse.
ta sus mejores monedas a la miento y la creación de Ra.úl
Raúl Rangel Frt.ts fue un
paidda como medio de n.1;cr1c- Rangcl Frías que nos ofrecen es educador y un consouctor
ración social Idealismo que tos Esairo:i, ':iCñalo mis preferen doblado de hombre de pluma.
modela cl Cl.lr",O dcl pcnsa
cías:"Amomo Caso"; "En torno a A aquél se le debe el agua pomicntocomounadialéctíc-a,esto una idea"; "Salvador Toscano en table y b Ciudad Uni\'ersitaria
es, como una confrontación de la historia y cl recucrdo", "Evo· de Monterrey, obras de urbani
cipo agonístico entre los dim
cación de Alfonso Reyes", "Luna =ación, honesto ejercicio admisos dcmrnros de la reflexión ,irgcn", ':José Alvarado, el joven mstr.mvo, carreteras, educación
a propó1,ito de alguna cosa o de Monterrey", "Teorema de pública, electrificación y riego.
fenómcno. Su narrativa, como 0.ue,n León", "Gcrónimo Tre Al segundo, debemos hl'&gt; pa·
su ensa)'ística y 5Us escritos , iño" y "Los verdmcs". Y de estos labras que fueron cl motor de su
hi5tórícos, contienen dcscnp
nuc\'e textos, me parece que los acción y el registro de sus afcctos
cioncs y pasajc.5 que dejan ver, sobresalientes son los dedicados ysus sueños.
también, 3l fcnomenólogo de a Salvador Toscano y a José Al
potente lupa y fino bisturi que varado.
José Luis Ma,rínc,z
pudo haber gdo en otras cir
Fcho de menos en estos Esai
cunstancías. Lls páginas de El tos, cuya apanción celebramos. Deslinde,ND 46-47, enero-junio, 1995
0

~

ELCORAZOM
DELOS
COMBATIENTES
Aproximación alos relatos de Raúl Rangel Frías
aro, de Raú1 Kange1

f-rtas contiene cu
atro relatos: ~Kato",
"Los ,·erdines", "Ana Maria"
y "Un rostro". Empezaremos
por reseñar cl primero de el
los. la histona se desarrolla en
una atmósfera oriental que en
trdaza. por un lado, lc1 actitud

contemplanva cK 1.... juYen de
origen japonés, proveniente de
Susuka, una aldea cercana a la
ciudad de Osaka y, por otro, la
predisposición de María, una
muchacha mexicana de la costa de Tccolutla, a la entrega to
tal de autosacrificio: su muerte
pretende la liberación o quizá

intenta arribar a un mundo di
vino, eterno.
Este relato contiene el misterio de b. pc,csia. De la dificultad
de la vida extrae los elementos de la belleza. 8 erotismo
se plasma en la desencarnada
muerte de~ fo.ría. 8 amor absoluto se cumple frente al mar "y
antes que retroceder ante la imponderable masa de agua ocre,
espesa, mugidora, decidió cerrar los ojos y crispar los puños,
las manos en alto, hasta hacerse
daño, apretada contra s1 misma, endurecida de resolución,
para afinnarse en su ,·oluntad
indomable de seguir adelante"'.

¿Por qué decide Mana suici
darse después de ser serena
mente feliz en su unión con
Kato? Kato le comunicó a
Maria que deseaba volver a su
tierra, pero la impo ibilidad
de concretar ese deseo después
de haberse casado con ella
pareció herirla profundamente
al grado de que, por el amor
que ella le óene, decide dejarse
arrastrar por las aguas del mar.
Corno Alfonsina Storni,
Concha Urqut:a, de otra
manera como Virginia \.\/oolf,
S\'l\'ia Plath, Anne Sexton;
;laría encarna la subjeóndad
primana, narcisisóca, que se
subordina al deseo con la mis
ma intensidad que se vuelca al
suicidio. Entereza, valor, y so
bre tocio una profunda honec;;tidad p,1ra encarar al mundo
que ,·a cerrando las puertas y
que sólo re,·ela un complejo y
constreñido interior en pug
na. ~laria, como la belleza, es
transparente y terrible.
La intrascendente cotidi.l
nielad se carga, se adensa. De
ser él un jardinero y ella una
sinienta, ambos trabajadores
de una casa de ricos japone!cies
en un huerto de Tecolutla, al
desposarse, su mundo se enriquece y cada insecto, cada
planta y cada flor subrayarán
la atmósfera que nos trans
porta a la ilusión de la im,lgen
cinematográfica.. entre Ku
rosawa y los paisajes del cine
mexicano en su "época de
oro" con Maria Candelaria de
El Indio Femández como posible ,inculo. Estos personajes
anónimos crecen al máximo en
su conónencia, crecen hasta
deslx1rdarse. Rangcl Frías no~

EL EROTISMO Y LA MUERTE SE EM•
CADENAN EM UN IMPULSO POR LA
TRASCENDENCIA.
presenta su idea del amo~ los
amantes se juegan cl todo por
el tocio. La posesion absoluta
roza con la muerte. El erotismo
no adnúte concesiones.
Maria es h contraparte de
Kato y a la ,e su complemen
tariedad. Esta visión me sugie•
re relacionar al autor de "Kato"
con Marguerite Yourcenar en
sus Cuentos orientales; Marguerite Duras en El amante e Inés
Arredondo con la atmósfera
de algunos de sus cuentos,
aunque se sitúen en México.
En la intención de estos escritores está la búsqueda de un
universo distinto que nos po
s1hilite enfrentar y confrontar
los valores occidentales.
Quizás sin proponérselo,
cada uno rastrea, de acuerdo
con sus elementos más próxi
mos en aquello que de occi
dental no tiene su cultura.
FJ suicidio de la joven de
complqa &lt;;encille::, personaje
en el cual b ,ida cuaja en
arte, encierra una ,i,ión de
lo femenino, principio orlen
tal de pasividad, que se ahoga
en su impotencia, se basta .1
si mismo en su fortaleza, una
fortaleza quebradiza, asóllada,
que asfixia más que protege,
que debilita y al mismo tiempo
enfrenta con valor a la muerte
como alternativa inevitable.
Rancrel
o Frías en este cuento
desarrolla la anécdota con
aliento lírico. Encuentra en la
ruóna el desfiladero del abis
mo. La creación~ finita, como

la vid,t De ahí se infiere la presencia de la muerte, atraída por
la mujer que ama. Berotismoy
la muerte se encademn en un
impul'-0 por la trascendencia.
tQué amsta no se debate en
esta frontera?
En "Kato" hay limpidez, de
pu ración dcl lenguaje, economía
verbal. Su ambientación es pre
cisa. La atmósfera: luminosa,
con una intensidad que jamás
desmerece y que se acentúa y
se desborda en ese final trágicamente mesurado. Hay un
domirúo pleno de la intriga en
funcrón del acontecimiento
inCA'Plicablc, inesperado. La
tragedia emerge de la cotidia
nielad y en ella se condensa.
Las imágenes suceden, se despliegan en un lenguaje poétJco
que ahonda crudamente en la
pa'&gt;ion.
El segundo relato, "Los ver
dincs", nos devueh-e una irnagen de Monterrey en un día
único e umlvidable: cuando
nevó. Los verdines son páj,1ros
que anuncian lo inesperado.
La nie\'e como hecho msólito,
como p.meaguas de la historia
oral de una ciudad, &lt;;irve como
metáfora para ensayar una
anécdota en l.l que dos jóvenes
se encaminan a rumbo5 opuestm,, uno, paralizado por una
enfermedacl, desde su infancia
e~i,era la muerte; el otro, em•
pieza a defimr su vida. La nieve
e&lt;; el escenario de recuerdos
que transitan sin dirección por
las avenidas de la memoria.

�Y los jóvenes, como los
verdines, anuncian un hecho
insólito: el destino de sus propias vidas inscritas en el todo
común de una época, un lugar,
la evocación de alguien.
u Ana ~v1aria" es un relato
apegado al discurso psicoanalítico desde cualquiera de
sus componentes. Para empezar, quien narra, en primera y
en tercera persona, no aparece.
8 tono filosófico existencial
con el que inicia el te:-..1:0: ..Las
apariencias son el comienzo
de la realidad, pero no la con·
cluyen"; el hecho de que lleven
a enterrar un perro de una
jovencita que, al parecer, se
identifica con éL y las ligeras
disputas en torno al hecho entre los miembros de la familia,
producen un efecto de intriga.
¿Por qué se pronuncia tan
hondo el narrador ante un
evento tan simple? Eso sí,
poco faltó para que al perro le
llevaran el sacerdote. Ana estaba deshecha, compungida
al máximo por la muerte de su
perro. A la protagonista se le
presenta tirada pennanente
mente en un diván, dejando
volar su imaginación como una
forma de aislarse y boicotear
su posible comunicación con
los otros.
Ana se transmuta y esa
declinación hacia el perro, incluso hasta sentirlo parte de
ella, la conducirá a asesinarlo,
dándole con sus propias ma
nos un pan envenenado. Ana
se había dejado llevar por una
fantasía que cobraba fuerza en
sus sueños y hacía que un per~
sonaje, especie de fantasma,
llamado Bmer la condujera

hacia situaciones peligrosas
en pesadillas que parecían no
tener salida. En ellas se veía
desnuda, escondiéndose de
hombres que la querían atacar.
Estas fantasías empiezan con
la visita de una amiga suya de
infancia que se encuentra em
barazada. Después, ella regresa
y le cuenta que el embarazo es
producto de sus relaciones
con su jefe y que no se decide
a abortar. A partir de esa se
gunda \isita desaparece Brner
en la fantasía de Ana. Ella lo
reconoce muerto en un sueño
donde ella misma carga una
piedra o navaja en la mano:
..De súbito sintió un impulso
oscuro de justicia e&gt;..1)iatoria o destino en que adivinó
la e.'Úgencia de cumplirse en
una víctima." Ana se siente
culpable de matar su deseo·
compañía-ilusoria que viene a
representar Bmer en su vida,
recuerda cuando quebró un
huevo empollado, el olor fétido
y la materia sanguinolenta, y
poco después decide sacrificar
al Duque. Ya habiendo consumado el ritual del entierro,
donde Ana da las gracias a Elmer después de hacer la cruz
sobre un montículo, ella se integra al mundo consiguiendo
un empleo. Tanto Ana como
sus parientes parecen no sen
tírse afectados por el descn ·
lace, salvo la hermana que se
sueña desnuda al frente de un
grupo que la sigue. Al desper ·
tar se calma: estaba en su propia cama al lado de su marido.
Si algo queda claro en este
relato psicológico es cómo el
deseo sexual insatisfecho de
una mujer que a los ojos del

66

mundo resume la pasividad y
la inocencia se \'Uelca en una
acción destructiva, sádica. La
pulsión de muerte está abierta
para todos aquellos que cumphm satisfactoriamente con
las demandas de la represión.
La se&gt;..·ualidad femenina es una
realidad cuya negación puede
hacer de una joven virgen una
persona con inclinaciones per,
versas.
Por último el libro cierra con
un te&gt;..1:0 que si bien tiene una
anécdota, ésta se cifr-a en un lenguaje poético, dando margen, a
partir de un suceso de aparición
inexplicable, a la reflexión filosófica existencial. No cabía
duda que la luz., el ser angelado,
el escurridizo poeta que había
atravesado la ciudad er-a el rostro del Señor. "Un rostro."
Raúl Rangcl Fría5 en este li,
bro deja constancia de una disciplina que practica con rigor:
el ejercicio de la inteligencia al
servicio de la palabra. También
hace encarnar una visión del
hombre que se resumiría así:
"Vivir es término, pero tam ·
bién principio; caída y ascenso;
un desequilibrio en tránsito
sobre una esperanza. 8 hombre no está consigo mismo en
soledad, cada quien arriesga
su suerte en la de todos, comprometiendo su propio destino en los azares de una lucha
en que la ,ictoria estará hecha
de la misma luz que la fe y el
corazón de los combatientes"
(Raúl Rangel Frías, "Una filosofía adánica").

Minerva Margarita Vil/arre.al
Deslinde, Nº 22, octubre-diciembre,
1988, pp. 49-51.

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                    <text>ra

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Kurt Lester Ben,ze Hinojosa

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HACER Y SOÑAR:
aforismos sobre
lo diario y lo íntimo

ÓMOMADE

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CAPllJ~SlNA
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UNIVERSITARIO

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Poemas de Material peligroso ! CA.■RIILA. CA.MTÚ

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UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE :-nlliVO LEÓN

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UNIVERSITARIO

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Vruversidad Autónoma de Nuevo León

_1111

Dr Jesús Ancer Rodriguez
Rector

Hector García: in memoriam / DA.YID TORRll / 55

Ing. Rogelio G Ga= Rima
Secretario General

'f)o MISCELÁ.MEA

Lle. Rogelio Villarreal Ehzondo
Secretario de Extensión y Cultura

WESTEMDA.RP / 13

De lo diario y de lo íntimo / RA.MIRO CA.Rli / 16
Poema triangular / IUUO CÉIA.R FÉLIX/ 25

~

9uANL

'f)o DE ARTES Y ESPEIIMOS

Cuatro poemas/ CUUDIA. ■IRR■ITO / I

CAP~SlNA

Dr. CclsoJosé Gar.:a Acuña
Director de Publicaciones

~ AMATOMfA DE LA CRÍTICA

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1JOhemiza,-&lt;i!\gmail.com
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11~ \eról'.'Ca Rodríguez
veroruca.rz@,gmail.com
DISelio

V)oo CABALLERÍA

Cauces vacíos: Armas y Letras y desierto regiomontano
Alfonso Reyes, estudioso de la obra de Goethe / IOSÉ
ROBIRTO MIMDIRICHA.CA. / 33

/ CA.RLOI LEWM CÓMEZ / &amp;6

La poesía en campo expandido / A.MA.MDA. DI LA. CA.Rli
/68

~ AMDARA LA REDOMDA

El infinito que puede ser el cielo o el infierno / A.UIAMDRA.
RA.MCIL/70

La estolidez del poderoso / MtC•■L COYARR■■W / 71
Revistas y suplementos culturales incluyentes o no tanto
/ RA.9L OL'YERA. MUA.RIS / 72

Del ocaso del periodismo impreso / PATRICIA ■ASA.YE/ 7&amp;

11111 PORTADAI
Sl&amp;Y'..t Sl'&amp;Y'A M&amp;Y'A (IM MOMOTOMO) / 2009

Armas y letras. Revista dcl'tcratura, ar'cy rulrura d, la Umvcrndad A,1rénoma de \"ucvo
u6n .\'O 81 octubre-diciembre 2012. Es una publicación trimestral, editada por la
Uruwn,idad Autónoma Je ~ut\o león. a tran~s de la Dirección de Public.ac.iones
de la UA:--:L Domicilio de :.1 publkauón Ca,;a Llni\·ersirar1a del Llbro, Padre
M1cr Q(.'9 pte esquina L(ln \ ,illarta, ~1N•terrey. Nuevo León, México. C P 64000.
Tdclono: • 52 8183294Ul. Fax.+ 52 818 ~294111. Edit.'.lra responsable Jesstta :\'ieto
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'f)oTOBOSO

Prohibida su rcproducdón total o parcial de los contenido, e imágenes de la
publicación sin pmia autonzac16n dd Editor

A la letra: Desierto poblado / ■.ÁA■A.RA. IA.COBS / '4
Letras al margen. Tenemas que hablar de Kevin / IHA.ADO

Impreso en Méxko
Tocios los derechos reservados
Copyright 2012

AMTOMIO PA.RRA. / '8

armasyletras@seyc,uanl.mx

La materia no existe: Entretanto / A.LIIIRTO C■IMAL / 50

�Cuatro poemas
r.&gt;-CLAIDIA ■IUIITO

I livefor you but I'm not alive
alice in chains

a layne staley
I
a lo largo del día me concedo inmolaciones
enciendo mi cadáver andante y lo apago a los pocos minutos
como una pira india
entrego mis huesos al martillazo limpio
trenes me besan al pie de la cama

al vacío voy con el cuerpo extendido para que estalle bien mi abrazo
y al final
en cada una de ellas
encuentro siempre tus ojos de 34 años
muriendo sobre un sillón

�II

VI

cuando fui niña tuve un zorro

aunque afuera la vida se atropelle a si misma en sus despliegues de belleza

era oscuro y pequeño y gruñía

yo he decidido encerrarme en el fondo de la casa

lo perdí sin que me dejara tocarlo

para reconstruir tu paso de ave prometida

supe entonces que lo bello contiene un gruñido

sin quitar las manos de mis párpados

una lesión secreta
y busqué todo cuanto tuviera esa condición
tu voz me regresó ramilletes de aquel zorro
y en ella se cumple de nuevo la pérdida

�XI
en el contenedor de claridad que fue ese dia
cantaba tu corazón su condición de fosa común

,,

caminaste en el paraíso
donde niños de trapo se perseguían
con martillos alzados sobre sus cabezas
tendiste tu cuerpo en camas puestas al sol
eras un habitante más de ese pueblo intoxicado de zozobra
el cielo se mostró como un verdadero pozo ávido
y se te veía saludable
tu piel tan blanca se desplazaba por las llamas invisibles

1

1

de un sol terrenal
al final extendias tu mano
saludando a ese fuego
del otro lado de la pantalla
mi voz crepita aún como leña vencida

oh quiero estar dentro de ti
oh quiero estar dentro de ti

�'

'

.

\

•

En esta obra de Coetzee, cuyo titulo es el mismo nombre

'I

"
1

i:

a un vacio inexistenre. Grotesco. La razón se hace añicos;
de su personaje principal, Elizabah Costello, y en el mismo
debe hacerse para que predomine yse revele el tamaño de
capítulo, "La vida de los animales", el escritor hace una
nuestra orfandad a través de la pantomima corporal, esa
reflexión memorable: si los judíos fueron llevados a
caída que no conlleva más que la superchería de un salto
los campos de concentración como si fueran vacas,
y un supuesto desenlace trágico. Desenlace que por ser
es decir, ganado, metáfora que se ha repetido hasta el
así supera la racionalidad de la muerte real
cansancio, por qué las personas se indignarían ante la
Pero Beckett, que torna a Shakespeare en pleno siglo
misma metáfora dada
'
XX y en ese lapso
vuelta, el ganado llevado
ES SIIÁDSPliRE EL QUE MEJOR SABE de la posguerra
al matadero como judios
donde todo deviene
o bien las vacas van QUE EL SUICIDIO PUEDE SER TAMBIÉM decepción y fracaso,'
nos ahorrará la
al matadero como los RE~ELDÍA, MO SÓLO DUESPERAMli.
esperanza del
judíos a los campos de
suicidio.
exterminio. Entonces es
cuando junto con Coetzee sospechamos que la razón
Estragón: ¿y si nos ahorcáramos?
viene a constituir una sola tendencia del pensamiento
humano y, lo que es peor, agregarla yo, una tendencia que
VladimiriCon qué?
Estragón: iNo tienes una cuerda?
no es precisamente de las mejores.
8 horror, dice Coetzee a través de Costello, no es que
Vladimir: No.
los asesinos trataran a sus victimas como si fueran piojos a
Estragón: Pues no podrá ser,
, pesar de que compartieran con ellos la condición humana.
Vladimir: Vámonos.
Eso también es abstracto: "8 horror es que los asesinos se
Estragón: Espera, tengo un cinturón.
negaran a pensarse a sí mismos en el lugar de sus victimas,
Vladimir: Un poco corto.
igual que el resto del mundo. La gente dijo 'son ellos los
Estragón: Me titarás de las piernas.
Vladimir: ¿y de mi quién titará?
que pasan en esos vagones de ganada'. La gente no dijo
'iCómo serta si yo fuera en ese vagón de ganado?' .La gente
Estragón: Es verdad.
no dijo 'soy yo el que estoy en el ~agón de ganado'".
En su Trarado de la desesperación, Kierkegaard alude
Dos actores en un espacio vacio donde-suicidarse resulta
a dos tipos de desesperanza: aquella que manifiesta
tan dificil corno para Glocester y su hijo. Nueva parodia.
que uno es ajeno a sí mismo y la otra de carácter viril
En todos los tiempos la parodia ahonda la sinrazón:
que muestra que uno no puede volverse uno mismo.
"Hemos venido al mundo llorando [dice Lear]. .. Apenas
Camus lo aprendió de Kierkegaard, así Mersault, para
hemos nacido cuando ya lloramos por el desconsuelo que
•seguir siendo el extranjero, tiene que rechazar el mundo.
sentimos de habet entrado en este vasto teatro de locos".
Y Beckett lo aprende de Shakespeare sin mediación
Y Vladimír en Esperando a Godor: "Un día me volví
filosófica. Porque es Shakespeare el que mejor sabe
ciego, un dia nos volveremos sordos, un día nacimos,
que el suicidio puede ser tamb.ién rebeldía, no sólo
un día moriremos ... Ellas dan a luz a horcajadas sobre
1
desesperanza. Ahí está para demostrarlo la escena de
las tumbas, el día brilla.un instante, yluego es 1a noche
Glocester en El Rey Lear. Glocester ha quedado ciego y
otra vez".
decide arrojarse al mar desdelos acantilados de Dover. Su
Pero hay más, Coetzee ya lo ha subrayado. iSuicidio?
propio hijo le sirve de gula. Es(:ena propia del desamparo
Sí. iLocura? También. ¡Compasión? iCuidado del Otro?
en que Kiei:kegaard percibe ~uestra humanidad El hijo
Sólo cuando hemos obtenido la victoria total sobre
finge que están subiendo la escarpada cuesta, simula\ nuestros enemigos, sólo cuando estamos seguros de
guiarlo al borde del abismo, describe la magnitud del
haberles puesto el pie encima para que no se levanten
precipicio. Sin embargo, lo que el espectador ve, subraya
más. Nuestra razón es la coartada de nuestros crtrnenes.
Jan Kott en Apuntt:5 sobre Shakespeare, es a dos actores que
Sin embargo, otra vez el inefable Shakespeare lo dirá
hacen como si escarparan la montaña y luego se arrojaran
mejor que nadie. Luego de matar a Duncan, Macbeth
•

sentencia: "Me atrevo a lo que se atreva un hombre,
quien se atreva a más no lo es." Después del crimen
Macbeth ha aprendido. El hombre no sólo puede matar
, sino que es exactamente aquel que mata, sólo ése.
En la novela' que Jo consagra quizás corno el
más grande escritor argentino después de Borges,
Respiración artificial, Ricardo Piglia hace una hipótesis
que no por arriesgada re~1;1lta menos seductoFa.
Siguiendo los diarios y las cartas de Kafka a Brod,
el personaje de Piglia, Tardewski, concluye que el
austriaco que alrededor de 1910 platicaba con Kafka en
el Arcos, café de Praga, llamado Adolf, ese hornbrecito,
según el escritor checo, pequeño y extraño que le
comunica sus aspiraciones, la utopía atroz de convertir
al mundo en una inmensa colonia penitenciaria, es
Hitler antes de serlo, y sin embargo ya siéndolo. Y
se lo comunica a Kafka, el que sabe escuchar, el que
comprende la dimensión inaudita y grotesca, en
esa mesa del café de Arcos en Praga lo que el otro,
ese Adolfo cuyo apellido desconoce, le transmite. Y
Kafka le cree. Imagina que es posible que los sueños
de devastación y muerte de la voz abominable de ése
hornbrecito ridiculo con su Castillo de la Orden y la
Cruz gamada, con la máquina del mal que graba su
mensaje en el rostro de sus victimas, pueda ser verdad.
El genio de Kafka no puede soslayar la evidencia. Si
esas palabras pudieron ser proferidas, también pueden
ser realizables. Entonces escribirá El proceso, El castillo,
y-aquel cuento que todavía nos deja estupefactos por la
profecia que presupone: "En la colonia penitenciaria".
Una vez más la racionalidad de esa especie que es el
hombre es develada por el irraclonalismo de la creación
literaria.
Y Piglia inventa un versito con la intención de revelar
a Kafka:
-Soy
el equilibrista que
en el aire camina descalzo

sobre un alambre
de púas.

'
Yagrega: "Kafka o el artista que hace equilibrio sobre el
alambre de púas de los campos de concentración".
Dicho de otro modo y a mi maneta, ese arte, de ese
artista que desracionaliza de lo que estamos hechos .

11

SÓLO LA DIMEMSIÓM INAUDITA
DE LAS FICCIOMU MOi EMSEM.A.
QUE LA RilÓM U UEMAS LA
COARTADA DE LAS ,uEMAS
COMCIEMCW.
r

Pudiera abundar en muchos más ejemplos donde la
sombra de Kafka planea sobre Piglia, Beckett, é:oetzee
y el mismo Shakespeare. Pudiera ab1,mdar sobre la
inocencia proclamada una y otra vez de los cómplices,
esos que andaban cerca y que no se dieron cuenta ni de
los asesinatos de las criaturas adolescell.tes, ni de los
campos de exterminio, ni de la violación de mujeres,
•ni de la persecución racial, sexual, social, religiosa y
política y los crímenes que en todo tiempo y lugar se
realizan en su nombre. Corno no se dan cuenta abara
que cuando en la calle un muchachito de 15 oJ6 años es
ejecutado, era un hijo, un hermano, un compañero, un
ser querido de alguien, que tenía nombre y sueños, qt1e
imaginaba un mundo donde él pudiera tener lugar.
Sólo la literatura da cuenta del horror, corno da cuenta
de nuestras magras victorias. Sólo la dimensión inaudita
de las ficciones nos enseña que Já razón es apenas la
coartada de las buenas conciencias. Y
·
que entre los restos de lo humano, el
personaje se yergue cómo el hacedor
de la ignominia tanto corno el
arlequin de los sueños, que siempre
son mejores que nosotros mismos.
Finalmente y corno corolario
d~ esta reflexión, me gustarla
observar a la luz de la literatura los
mitos que mejor que ninguna otra
expresión humana nos han dibujado
poniendo al descubierto la materia de
la que estamos hechos. En este sentido,
los únicos paradigmas de caracteres
humanos con esa exasperación de
los límites que genera un plus, un
algo imposible de descifrar por
completo. Edipo y Antlgona,
Electra -y Aquiles, Hécuba y
Medea, no son abarcables, no
. pueden ser contenidos en el

�•
......

'I

concepto o la di~ón filosófica. Sólo la ficción los
y por fin nuestro inefable don Quijote con el. que cierro
contiene, sólo a1li se encuentra su morada. Porque para . estas lineas. Loco de amor, de libros, de lecturas, de
decirse, para revelar su índole, es irecesario d tejido
avei:ituras, loco de gestos nobles y arrebatados, ese
. de los vlnculos con·d Otro y la propia conexión con d
don Quijote nuestro que inaugura para nosotros
· mundo al ~e aspiran o del que reµíegan. Estos héroes ·. el camino de todas las utopías. Que nos dá permiso
y herofna.s desde la Grecia antigua tienen-en Occidente
para clausurar la .costumbre y la rutina e irnos,por
asimismo el sello del irradonalismo. En meno.ro· los caminos. El 11iito más esperanzador-con que nos
mayor grado ~-sesgados por un pathos que rompe
premió Cervantes.
la integridad de lo racional. Su carácter ~ d o
Pero doh Quijote antés de morir, como si quisiera ser
pareciera haber sido agotado por los mitos griegos, mas
perdonado por tanta desmesura, se wdve don Quijano,
~ impeditque tales caractere&amp; se multipliqum
su an~a identidad, y nos abandona. Es Sancho
No obst¡¡nte Occidente na tenido d privilegio a
Panza quien habla por todos nosotros en~ final áe la .
través de las letras de añaclir a los mitos- primarios
obra. Y al igual q~e nosotros en el principio, qilienes
seftalados ltlás am~~ cuatro perfiles innegablemente
nos reiamos de tanta locum, tanta irracionalidad, él,
~ y scfleros. Aparentémente locos, o a vec~
Sancho,elracional, el que tiene sus pies bien agarra~
locos con método comolo seft'1á otta va Shakespea(e, ~ la tierra, d que debla siempre ponerle coto a su amo,
demasiado lúcidos para estar habitados por una
por fin ~ d e y-le dice llorando:
ehispadeld:ura o comofuerc,e&amp;taacuatro paradigmas,
dos delnprte y ®s del sur, dos sajones y dos~os,
iAyl No se muera vucsa Ínerccd, señor mto, sin.o
se yerguen solitarios. en dos mil atto~ de literatura:
tome mi·consejo y viya muchos aflos porque la
Hamlet y Fausto, donjuan y don Quijote. A dios y
rnayor locura es dejarse morir sin máS ni más,
por mi cuenta agrego dos prototipos femeninos
- sin que nadie le mate, motras manos le acaben
también heridos por la desmesura, una po,;
que las de la mdaneolli Mire.no sea perezoso;
la auto~ción absoluta de su libertad,
sino lev~tese desa-camá y vimohos
Carmen. y Blanche Dubois, desgarrada
al campo, vestidos de pastores, como
por d zarpazo de la i:ulpa, antes~
tenemos concertado: quizK tras de
,por la ldcura. De modo tal que el
alguna mata hallaremos a la séftora
aenaclmimtoeon S ~ ,.
DoM Dulcinea. desencantada._
nos r..egala ,Hatnlet, -el que
nace con la duda ~esiana e
Sancho, cemo cada uno de
inauguta el Hombre Moderno,
, nosQtros en algúp momento de
o sea~ que según Coettee se
nuestras vidas, ha comprendido
inclina por una sola tendencia, ia
141 infinit~ sabiduria de la
del pensamiento racional; aunque
im~aciOrt .que srunpre, tanto ,
COll\Q buen heredero de aquellos griegos,
ay,er como hoy, va mucho más
Hain}et supera la marca de la razó~ par«
lejos que 1~ ños de la razon, &lt;i9nde
_ser también ~prensible. Y en la- misma
solamente fluye la certeza de nuestros
época Marlowe lo hace con Fausto, el c;le
ltniites. Por el contrario, los mitos ajenos
la soberbia que quiere igualars! a los dioses
a:la pal~bta raciooal, hijos dei corazón y los
y ha e.te perecer como les antiguos héroes cuando · afectos, a veces herméticos o anacrOnicos,.confusos y'
incurrieron en pasiones semejantes. Nos quedan, para ·misteriosos, son sin embargo los únicos que revelan .
nuestra honra, dos petS011ajes hispanos, don Juan,
el tamaño de nuest;ros deseos. Porque estamos hechos
cuya lujtq:ia es menos grande que la de l!umillar en d
de destos. SOio de eso. Yde ellos ·se alimenta siempre
cuerpo de las doricellas a esposos, h~os y-padtts;
la literatura. ~

no

Poemas de Material peligroso
ro-- CAaRIIL.A. CAMT9 WlfflMDAD

IV

No sé por qué pero vi a un hombre de luz
cruzando por las calles del centro. Parecía
un santo salido de un lienzo pintado en la
Edad Media. llevaba una luz dorada como
la de esos íconos que se veneran en las
iglesias bizantinas. El hombre pudo haber
sido un vendedor ambulante, un traga fuegos
o un oficinista pero yo vi a un hombre de
luz dorada caminando por esas calles
y tuve la esperanza de que viniera a salvarme.

�VI

Los avances cíentilicos prometen -en un plazo
no muy largo- abrir una puerta en el tiempo. Esto
es, viajar hacía atrás y hacía delante. Si vive
lo suficiente tal vez mi amiga logre hablar con
su amado quien murió justo un día que iban
a verse. ¿Para qué otra cosa quisiera alguien
volverse en el tiempo? ¿Para qué cruzaria yo
túneles luminosos o llenos de sombras, o puentes
'I

que atraviesan rtos como mares; para qué andaria
sobre lomos de criaturas indescriptibles o a bordo
de naves tan delgadas como vajilla china; para qué
dejaria caer mi cuerpo sobre una cama de nubes
cuyo fondo crece sin cálculo exacto; para qué
arriesgarla cruzar esa puerta si no fuese para
encontrarme contigo?

�\

. DE
____ LO
_____________
DIARIO .

l. DE lO DIARIO

___;;_

Un gran amigo mío se enfurece y11ando digo que estoy en la flor de mi senectud Yno miento. Soy
profundamente joven, pero físicamente antiguo. No podré ser joven de nuevo. Pero si florecer de
amor por la vida, por la poca o mucha que me quede. Todos los d!as se aprende algo. Por ejemplo,
ayer le! en un sabio libro algo conmovedot: "No te preocupe la muerte que te toca, preocúpate
por la vida que te queda".

Y·DE LO ÍNTIMO
,.,_ llAMIRO CAIUA

La palabra energía e-s la que más nos induce a-sobrevivir y la que menos explicación tiene en
la ciencia oficial. Una vez que atrapa algún secretillo del Universo, se cree dueña de él y Dios
nos guarde de algún cientifico loco, burócrata o distra!do, dueño de eso: la energía que hace de
cualquier podredumbre
en un jard!n, una flor admirable.
.
,

Trabacerebro. Si eres tonto, ten cuidado cuando te
digan inteligente. Eso podr!a comprobar que hay
gente más tonta que tú.
Si los libros lós vendieran con el tiempo para.leerlos,
habna más lectores. Pero hay fenómenos incre!bles:
,primeros lugares de veritas que pocos leen. Porque
comprar un libro y no leerlo, es tan frecuente corno
saludar a una persona en la calle sin llegar a conocerla
jamás. Quien se crea libre de pecado, que arroje la
primera página. iSeguro que arrojará la de un libro
que no acabó de leer!
La duda es la rendija por la que se Guela el resplandor
de la verdad. No la confundamos con la puerta que
conduce al para!s9.

1

Trabacerebro. Pata1jeta y crisma. Tres palabras-clave
que usamos toda la vida: meter la pata, poner la jeta y
romper la crisma. Lo demás es simple literatura.
Dec!a un escritor que la conciencia del ridículo es
más molesta que la conciencia del pecado. Lo que
• no escribió es que al pecar hacemos el peor de los
ridículos y sin conciencia.

Estas son ideas que han pasado de pronto por mi mente y se han quedado atrapadas en la engañosa
y frágil red de las palabras: no las tomes-demasiado 01 soio, ni demasiado en broma. Algunas de
estas cosas han sido -y son-preocupación de mi silencio y ahora tratan de ser ligera ocupación
del tuyo.
•
La vida tiene que continuary de vez en vez. conviene confi'ontarfa con esa sensación interna de
qúcnada quedará de ,wsotros, sino algunas palabras atrapadas quizá en la red también frágil yleve
del recuerdo,
'
Aquí están, son mía.sy quiZd tuyas también Ideas ypalabras de lo ~ioy de lo íntimo.

Dicen que por un buen chiste se pierde una amistad. Por eso los humoristas son·tan felices.
Comprueban que al hacer reir a todos, no tenían tantos amigos como pensaban.
Trabacerebro. El colmo de la tranquilidad: darle gracias a Dios de que a nadie hay que darle
las gracias.
Soy muy inepto. Sueño con la máquina de escribir que al dictarle cosas, las escriba. Si la consigo,
soñaré con la máquina que escriba lo que pienso. Ysí la consigo, volveré a sqñar con la máquina
que escriba lo mio sin necesidad de mí. iQué ineptitud, Dios mío!

17

�Tanta leer y analizar la Biblia y pocos se dan cuenta de que en una de sus frases está el secreto.
"En el principio era el verbo. Y el verbo era la acción ..." iLa acción es el secreto! Aunque
escribamos bibliotecas enteras sobre la teoría, estructura y origen verdadero de la palabra
verbo, nada se comparará con una acción nuestra a favor o en contra de alguiel) o algo que nos

1

interese afectar.

Alguien quedó de hablarme porteléfono para co~partir un momento.feliz. Yno lo hizo. ¿Tengo
derecho a reclamarle? iNo! La verdad es que se me olvida que hay otras amistades y otros
momentos más felices para quien quedó de hablarme. Acomodando el refrán: iEl prometer no
enloquece. No hablar es lo que aniquila!
.
•
.
La armonia de los contraria; es una ley universal. Hay gente que se amarga hundida en la contrariedad,

núentras otra es luminosamente útil: saca de las contrariedades fuerza para no hundirse.

Hay amantes que aman sólo cuando hay público para aplaudirles su amor. Yhay otros que sólo
aman cuando ese público lo ignora todo. tQué opinará el ;¡mor de tales desfiguras?
1

Trabacerebro. tMe creerán que ya no creo en lo que creía cuando no sabia lo que verdaderamente
era creerl Para ser más sencillo: no tengo fe ya en lo que era mi creencia, ahora sólo creo en lo
que vale la pena de tener fe. De ahí que este qúnuto de mi vida y el que sigue, me den más
aliento como posibles, que todos nús sueños pasados y vividos con seguridad.

l

Trabacerebro. iQué hermosa es la filosofía! Cuando no la conocemos, ignoramos lo que es la
verdad. Yuna vez que la descubrimos nos pasamos la vida filosofando para evitar la mentira.
Total, saber es un secreto que conduce a otro secreto. Tenerte que callar para entenderlo todo.
Sabio es aquel que habla en silencio con el secreto que se le dio a conocer.
·

La magia de la electrónica nos ha hecho más veloces y más complicados. Pero la electrónica no
logra amores más'intensos, ni anústades más reales, ni gratitudes más frecuentes. Ella tan sólo se

'r

linúta a volver ilimitados nuestros simples caprichos. Ojalá y en el futuro haya un chip para tolerar
los defectos o varios transistores para incrementar la lealtad. tSe fundará pronto la Almarronics,
compañia especializada en perfeccionar espiritus? Esperemos, lo nuestro eso es, esperar ...

•
Benditos los músicos que se sintonizaron con lo infinito en armonias que lo dicen todo, sin
explicar absolutamente nada. Es la maldición de la literatura: pretende comunicar con palabras
lo que pertenece al reino del silencio propio, Intimo, insobornable.
Trabacerebro. El arte nace de un desequilibrio para buscar el equilibrio. Total, cuando logras
equilibrarte, ya no sabes ni lo que es el arte, ni lo que es el equilibrio.
1'1

,.

El imperio de la imagen no tiene remedio. Se nos impone mágica y diabólicamente a través de la
televisión, el ,1deo y el cine. lo tremendo es que no son mis imágenes las que veo, son las que quieren
los demás que yo contemple. Cuando era niño, el imperio era !IÚO. Eran mis imágenes las que yo creaba
para nú salvación perdedora. Ahora las imágenes de los ~ me pierden, sin salvación alguna
Trabacerebro. Hay algo más irreal que un fantasma: la fidelidad que le podemos guardar a ese
fantasma, soñando que un día será real.
Dijo Arquimedes: "Dadme un punto de apoyo y moveré al mundo." Ynosotros, durante siglos,
repetimos la frase y le aplaudimos sin buscarle al pobre Arquimedes ese punto por el cual sigue • •
gritando. iA lo mejor no nos conviene que se mueva el mundo!
As! como la juventud es una enfermedad que se cura con los años, los años no son sino una
enfermedad que acaba con nuestra juventud.

.
Trabacerebro. Quien me dice que no me entiende me propone que sea más claro. Y quien me ve
demasiado claro, me entiende menos. Deduzco que la claridad y el entendinúento pueden ser, en un
descuido, un espejo frente al otro. Reflejan ciertamente una realidad, pero la esconden demasiado.
Cuando te asalte el orgullo de haber llegado a la cumbre, recuerda sólo dos cosas: que el paisaje
que contemplas nuñca será tuyo y que sólo te queda descender'con dignidad.
,

'

La humanidad será siempre admirable, núentras conserve su capacidad de simbolizar. El

simbolo es, para nosotros, lo que la matemática es para la ciencia. A través de una fórmuÍa
se expresa la capacidad de una realidad inatrapable. A través de un símbolo expresamos la
sintcsis de algo inexplicable. Y no es linútación, es intuición pura concretizada. El simbolo es
la salvación deslumbrante e inconsciente de una aventura inenarrable del espiritu.

19

�•
Trabacerebro. Ser joven es una ventaja para
actuar y una desventaja para pensar. Ser viejo
es pensar que todo lo que es joven es desventaja.
El -secret~ de la eterna juventud es actuar
pensando sin pensar que se es joven o se es viejo.

quien agoniza, dentro de su debilidad, lanza notas que se escuchan a cientos de metros; quien
odia, ríe.su venganza y quien triunfa lo hace para conmover a quienes, fracasados en el arte de
cantar, aplauden sentados lo que deberían vivir de pie y en su propia vida. Asi es la ópera: corno
la vida. Empieza con un telón premeditado y aunque uno sabe lo que va a suc~r, sufre corno
si lo ignorara todo ...

Aprendamos la lección de la ostra: convierte ese
grano de polvo que para ella es un estorbo, en una perla a la que alguien le da valor. Habremos
madurado cuando convirtamos nuestras dificultades en experiencias valiosas.

Hay poetas comunes con nombres poéticos. Yhay poetas verdaderos con nombres comunes. La
vanidad humana de su tiempo, sepulta la humildad o la circunstancial modestia. Pero sucede lo
inevitable: aquel pedazo de carbón simple, siglos después, por la presión de la tierra, se volvió
diamante. Yaquel pedazo de inspiración poco llamativa, al sepultarse por siglos, se reabsorbió
eñ la oscuridad de la tierra, sin mayor trascendencia que las adulaciones de su época.

A TECES LA POESÍA LO .
'
DICE TODO, MIMOS LO O■ E
EL POETA O•ISO DECIR.

Esta ansia por vivir más años, es enfermiza: cosméticos, vitaminas, operaciones estéticas, sueros
y hormonas. iTodo para qué? tSerá para vivir sólo unos años más esa zozobra de sobrevivir?
Bien dijo el refrán: Lo más importante no es añadir años a la vida, sino vida a los años. iLo hemos
logrado tú y yo? '
•
Mi abuelo me contaba que una vez había dos ranas que cayeron cada una en un jarro de leche.
La rana impaciente se cansó de patalear y se ahogó. La otra, más paciente, pataleó y pataleó
hasta convertir la leche en mantequilla y pudo al fin saltar del jarro para no ahogarse. El secreto
de la vida, dijo mi abuelo, es patalear. Sí, patalear, digo yo, confiando ciegamente en que he
caldo en un jarro que contiene leche y no simple agua de lluvia.

'1

,

iQué extraño es el amor! Cuando
principia, nos dormimos
disfrutándolo. Cuando empieza
a desvanecerse, nos dormirnos
pensando el) por qué acabó todo.
iSería amor acaso?
Sembrar un árbol, tener un hijo y
escribir un libro. Vieja e inocente
aspiración de ayer, en un hoy
donde el srnog acaba con cualquier
árbol, donde pocos alcanzan a
leer uno o dos libros-en un año y
un hoy en el que nuestros hijos
se convierten en desconocidos
cuanto antes. iLos tiempos siguen
cambiando aunque los refranes
\
sean los mismos!
Me encanta la ópera. Está llena de
graciosas contradicciones que nos
·hacen aplaudir: almas que gritan
a voz en cuello sus sufrimientos
más callados, en medio de una
escenografía que no es real jamás,
acompañadas por una música
que a veces las ahoga. En la ópera,

A veces la poesia lo dice todo, menos lo que el poeta quiso decir. •
La exageración es la base de la vida. La muerte no exagera. Sólo equilibra lo que estaba
-gracias a la vida- en descontrol.

Decidete a pensar diferente, a entender lo contrario, a explorar lo imposible. En esas tres
oportunidades está escondida la verdadera felicidad
La lucha eterna de quienes vivimos: ser o tener. Ya al final entendernos que los géneros
absolutos no existen. Es el desequilibrio el que nos desquicia. Quien sólo desea ser acaba loco.
Yquien desea sólo tener vuelve locos a todos los demás. iQué manicomios atenderán a estos
enfermos?

11, DE LO iMTINO
Yo no tengo secretos, mi vida ha sido abierta y quizá lo que nadie conoce de nú, tambíén yo lo
ignoro. Mi manera de soñar ha sido tan simple,·que cualquier aficionado a imaginar la adivina
fácilmente. Agradezco a quien me forme una leyenda. Hasta ahí no ha llegado mi capacidad de
crear.
Porque lo que he creado, muere conmigo. Ylo que murió sin realizarse, no es leyenda,~ simple
amanecer que se convierte en mediodía y, más tar4e, en crepuscular aleteo de pájaros que
• buscan algún árbol para esperar el siguiente amanecer.
•
Lo que en mi vida he podido hacer es, la mayoría de las veces, producto de la urgencia de
ganarse la vida. Lo que he amado y ségün ustedes llené de magia es, generalmente, producto
de mi imaginación desesperada. Entonces, iqué se puede admirar? Creo que lo que en verdad
admiran ustedes, amigos mios, es su propia e iluminada paciencia para convertir un pedazo de
carbón en algo que pudo ser diamante.
Tengo vofuntad para todo, menos para llorar ... Admiro a quienes relajan su atormentado
corazón con algo de agua salada, autoproducida como vacuna contra la infecciosa realidad En
CaJilbio yo, enfermo crónico de soledad, agonizo en la tensión pura, sin estallar en llanto. No,
no soy valiente. Soy un niño incapaz de creer que los fantasmas se ahogan fácilmente en una
lágrima oportuna.

21

'

�•
Admirable un Baudelaire, quien con su vida y sus Flores dd mal nos crea la nostalgia
del bien. Admirable su valor que hace llegar, co¡no poeta, un grito inconforme a los
conformistas de su tiempo. Yo me acuso de haberme plegado a la conformidad. Y me acuso
de haber creído que cultivando "flores del bien" revela ria mi pasión por la bondad. Lo que
he hecho es enmascarar mi cobardía.

Hay un secreto enorme sólo comparado a la inmortalidad: la atracción infinita entre el
espermatozoide y el óvulo. De su encuentro pueden hablar las enciclopedias inútiles que
acumula la historia.
Fernando de Rojas en La Celestina afirma: "No es pobre el que poco tiene, sino el que mucho desea".
'Sabia idea. La pobreza no es un estado económico, es una actitud mental. Este mundo está lleno
de pobres, muy pobres millonarios, y de ricos, inmensamente ricos dentro de su aparente pobreza.

La música tiene la magia de encendernos el alma. Sólo que a veces, en vez de iluminar nuestro

sendero, esa luz desata las sombras del recuerdo que habíamos preferido disolver en la oscuridad.
El milagro genético que soy, gracias a las células pase de mis padres, es un milagro a medías.
Mientras pude nacer, se realizó la mitad del prodigio. Falta ahora completarlo. Nacer por
segunda vez para ser yo mismo. Es un parto genial y neurálgico. iSerá acaso la muerte mi
. segunda partera? Ah, el destino ... iEse segundo padre que uno no reconoce jamás!

,

Nada que no sea exagerado se recordará más tarde. Lo que es común y cotidiano, llena como
abono la tierra de nuestros días grises.

q

EM EL LIMC■A.11, SACRIFICAMOS
EL SILIMCIO IMTIRIOR PAli
IL.MIMAR IL R•IN EXTERIOR
OUI IMTEMTÁ DISTRUIRMOS.

lj

Amar, lo afirman todos los poetas del mundo, es el mejor de los sueños. Pero uno se
pregunta si hay sueños que sean eternos. Creo que no. Sólo el de la muerte. El problema
de un s_ueño como_ el del amor es que generalmente no despertamos a tiempo.

Seamos honestos: comencemos por
reconocer que no hay honestidad, sólo
conveniencias públicas para intereses
secretos. O códigos de moral adaptables al
poder de una época y al interés de quienes
nos manipulan.

Presiento que el escalofrío de la muerte será sólo un punto y aparte. La frase habrá
de continuar, diciendo no sé qué cosas, sobre no sé quién y que repercutirá no sé en
qué parte, pero todo habrá de continuar. Entenderé el silencio que tuve que guardar y.
escucharé las palabras debidamente calladas. La muerte será sólo un suspiro, en este largo
~stertor que ha sido la gana de vivir. Lo que fui, será leve pretexto para seguir sintiendo
la responsabilidad oculta de no acabar jamás.
•

No se me escandalicen: si hay gente
honesta, pero no la suficiente para integrar un concepto válido y universal. Los honestos de
corazón nada tienen que ver corilos promotores exhibicionistas de la honestidad.

La única forma de aprovechar la vida es viviéndola. Quienes la analizan a profundidad,
hacen el papel de los que ponen el agua del manantíal bajo el microscopio, en vez de
bebérsela para apagar la sed.

Así como el amor es una exquisita trampa de la especie, el lenguaje es una maravillosa trampa
de la espiritualidad. Pero son trampas felices, en las que uno cae con la conciencia de haber
sacrificado algo para ganar algo más. En el lenguaje, sacrificamos el silencio interior para
iluminar el ruido exterior que intenta destruirnos.

•

J

La vida, creo yo, sólo tiene dos etapas: soñar y hacer. Lo peor que nos puede pasar, cuando
se nos está acabando, es darnos cuenta, de que sólo hemos soñado hacer. Es entonces
cuando nuestra vanidad no alcanza ni siquiera el reconocimiento absurdo y marginado
de alguna enciclopedia de moda.

'

,

Hay un secreto para vivir en paz: que nadie sepa tu secreto.
Gracias a mis equivocaciones, te comprendo. No me exijas perfección. Me alejarla de ti,
creyendo que eras alguien indigno. Y el indigno sería yo, creyéndome perfecto.

Todos los días paso por donde está un hormiguero y todos los ¡l.ias, pretextando triunfar
en la vida, aplasto inconscientemente no sé cuántas hormigas. Y desde luego, ni me
preocupo. Tampoco me preocupo de algo peor: yo formo parte a mi vez de un hormiguero
universal·y, como hormiga disponible, un dia me aplastará alguien que camina pensando·
triunfar en el cosmos. Y pensaré desde luego: imuero dignamente! iPara que alguien triunfe
y lleve el corazón henchido de gozo ante su propia manera de sobresalir, como hormiga
cósmica, de entre su propio hormiguero! Sea para bien. No sé de quién, pero sea para bien.

Observo mis huellas digitales. Pienso en mi esperma. Reflexiono en esa lágrima lejana
que me brotó alguna vez. iHabrá cosas más naturales, maravillosas y únicas? iAy de esa
luciérnaga que soñó algún dia con iluminar el universo entero!
Nada hay más triste que la falsa alegría. Y en medio de estos años, sonreír es lo más difícil
del mundo. Porque reir, falsamente, es fácil, pero sonrelr gracias a la profunda alegria de
ser auténtico, es dificil. Porqu~ la verdadera alegría es la que nace de un corazón que ama
sin las tristezas del celo, la inseguridad y la sospecha.

Hay que tener conciencia de nuestra pequeñez ante los demás. Y sin complejos. Cuando
· logramos, según nosotros, algo "muy importante" para nuestro alrededor, recordemos lo
que significa la luz de una luciérnaga, en un jardín, para un avión que va por encima del
jardin a 900 kilómetros por hora.
·
•
•
Desde la ley del Tao: "Quien' es agresivo, no despierta confianza. Y a quien no le dan
~

confianza, siempre estará triste y solo". La conclusión_ es fácil: que tu agresividad sea la
mlnima, para que tu soledad no sea la máxima.

Poca gente se ha puesto a meditar en lo simbólico que es el trabajo de un ventrílocuo.
Porque en el fondo somos muñecos, dicen los filósofos a quienes alguien hace hablar cosas
inexplicables, para que los demás se diviertan. Lo que inquieta es, en nuestra vida, iquién
será el ventrilocuo? Porque esta función que se-desarrolla en el planeta Tierra ya lleva
miles de años y, lo que es peor, ilos mÚñecos ya creen tener vida independiente!

•
22

23

�NIIÚ

•

Poema triangular

I
Poema tridimensional
Poema óptico
el vuelo de los seres planetarios rodea nuestras casas
Klee se burla del paisajismo
en la óptica están águilas asoleadas dominando los bosques
y los desiertos
y mares con la mirada

Klee y sus Cuadrospoemas
va flotando sobre ventisqueros

con rumbo a estrellas sabias.
1 ,,

Me hirió lo que dí~te. Pero a veces las heridas ha&lt;;en el papel de cienas podat. te ~ajan
de lo inútil para que lo que queda de ti verdaderamente valioso. reviva con mis fuerza.

y

Estoy en la casa en que me engendraron. Quizá estas paredes oyeron los gemidos de mi
madre al conocer el amor. Cumpliéndose la ley cósmica, aqul estoy, comprendiéndolo.
JAh, Catedral de Parts! Tu Quasimodo te recuerda, tocando las campanas de este amargo
silencio.
Dar es el gran ~ecreto. Bien clice el adagio mediev_al: áCuando mueras no te llevarás lo que
tienes. Sólo te llevarás lo que has dado".
'
Estoy cansado. Cansado de caminar en un desierto de palabras, bajo un sol agobiante de
silencio. l/: siempre tení~o.al frente el espejismo de lo que se supone es el amof. Cuando
caiga la noche._ volveré á buscarte en la estrella más brillante. No cesará espejismo
jamás, no cesará.
·
~

el

[2012] ~

�II
Los rigores geométricos
inscripciones cuadriculares
colores brillantes
claridades vespertinas
viperinas
la cámara capta su Estética del vuelo
heroico:
himno de ángeles
las alas de Klee
descifran un avión águila de papel:
poema sueño.

1
!

1

FRAY SERYAMDO TERESA DE MIER Y SU MIRADA
CRIOLLISTA DE LA TRADICIÓN CUADALUPAMA

�•e

uáles son las fronteras de lo decible, lo
)
expr_esable, lo aceptable e~ la sociedad
l,
mexicana de las postrimerías del
sistema colonial cuya vida se mide a través de la
vara religiosa que actúa como represa y contención
frente a las "tempestades"1 políticas? ¿Cómo asumir
el desafío intelectual de homenajear a la Virgen de
Guadalupe sin caer en la pasión desmedida de la
tradición aparicionista y, sin embargo, rescatar
a dicha divinidad como la madre protectora de
México, "pueblo elegido" por Dios?
Al respecto, este trabajo se propone analizar la
lectura criollista que realiza fray Servando Teresa
de Mier sobre la tradición guadalupana como una
"declaración pública de la autonomía espiritual
de México" (Brading, 1991: 627). Si bien, la mirada
que presenta Servando no es original ( se observan
fragmentos de la misma en interpretaciones de
Sigüenza, Eguiara y Eguren, entre otros), se destaca
el hábil manejo de este intérprete en enlazar a la
tradición guadalupana con la lucha por la defensa de
los intereses de los americanos dentro de la monarquía
española. 2 Así, Servando considera el sermón como
instancia polémica deshacedora de equívocas
interpretaciones previas sobre el espacio americano
y, en especial, mexicano. Para lograrlo, observa a la
imagen de la Virgen de Guadalupe como un jeroglífico
a ser descifrado tanto por el saber escriturarlo como
por la lengua náhuatl que la envuelve y protege de
apropiaciones desventuradas. 3
1 Deforma creativa, Lafaye concibe y analiza el periodo independentista
mexicano como una tempestad que arrasa con todos los valores
preconcebidos por la sociedad y que, por sobre todo, desacraliza
y autonomiza la pasión religiosa al traspasar dicho fanatismo a las
figuras de los curas bderes de los movimientos rebeldes (Hidalgo y
Morelos). Tornamos de este historiador su forma de concebir dicho
periodo aunque matizamos dicha transformación y discrepamos
con respecto a "la expresión laicizada de esa vuelta del sagrado
patrimonio religioso-patriótico a la propia nación" (1991: 188).
2 Alfredo Ávila considera el patriotismo criollo como una
manifestación que se lleva a cabo dentro de los confines de
la monarquia española diferenciándolo de la búsqueda de la
independencia absoluta (2005:13). Seguimos est a interpretación
en este trabajo.
3 A lo largo de todo el sermón, fray Servando denuncia o pone en
evidencia las distintas apropiaciones "desviadas" que han querido
sacar rédito de la divinidad sagrada para hacerse un camino en el
espacio mexicano obliterando o negando la importancia de la misma.
Asi, su sermón comienza criticando el accionar de los conquistadores
"olvidadizos" que esconden la imagen de la Virgen Maria que hablan
traído como compafila para criticar luego la lectura "diabólica" que
realizan ciertos intérpretes europeos sobre las divinidades mexicanas
(entre ellos, destaca espectficamente a Torquemada).

COMYEMIR LA YERDAD: EL DEICU•
BRIMIEMTO DEL ORICEM IACRADO
EM aM IERMÓM HETERODOXO

TANTO LA TRADICl6N DE OUETlilC6ATL COMO LA DE LA YIRCEN DE
CUADALUPE HABÍAN SIDO ESCRIMIDAS Y ACEPTADAS ANTERIOR■
MENTE COMO DISCURSOS REIYIMDICADORES DE IDENTIDAD

No es mi ánimo, ilustres conquistadores, deslucir lafama de vuestrasglorias,
sino únicamente convenirco11 vosotros, en el verdadero y soberano origen de
vuestras célebres victorias.
Fray Servando Teresa de Mier,
"Sennón guadalupano", 1794.

El 12 de diciembre de 1794 fray Servando es
convocado por las autoridades de Nueva España
para pronunciar un sermón consagratorio a la
Virgen de Guadalupe, emblema y orgullo de todo el
virreinato y factor cohesivo de los distintos sectores
sociales (especialmente de criollos e indígenas). En
esta fecha tan especial se conmemora la aparición
en 1531 de la Virgen al indio Juan Diego en el cerro
del Tepeyac, lugar árido y desolado donde ella
hizo brotar las más hermosas flores para probar
su presencia milagrosa. Las flores extraídas de
un ambiente inhóspito devienen en imagen de la
Virgen que se plasma en la capa humilde y roída
del indio ni bien éste se la presenta al obispo.
Así, tanto la naturaleza como el indio actúan
de intermediarios entre la presencia divina y la
mirada jerárquica colonial. El milagro se afinca
en una imagen que necesita de la aprobación de la
autoridad colonial competente para avalarlo. Esta
tradición aparicionista prefigura a México corno
"lugar sagrado", "tierra prometida" elegida por
la Madre de Dios para reconstruir la civilización
humana. A su vez, abre la puerta de la lectura
mesiánica y genera una multiplicidad de lecturas,
estudios y disertaciones que no dejan, aún hoy, de
reproducirse e hilarse entre si.
Fray Servando, doctor en teología y reconocido
por las autoridades como un gran predicador, había
pronunciado hacía menos de un mes un discurso
consagratorio de la figura de Cortés en la ceremonia
que se realizó para conmemorar el traslado de sus
huesos al nuevo mausoleo en la iglesia del Hospital
de Jesús. Sin embargo, el sermón en clave de alabanza
para esta ocasión en la que se rinde homenaje a la
Virgen de Guadalupe se materializa en un molde
polémico que Servando enuncia en búsqueda de la

28

concordancia y reflexión de sus "sabios oyentes".4
En el mismo, se propone probar la autonomía
espiritual de México a través del sincretismo de dos
tradiciones religiosas fundacionales: el de la Virgen
de Guadalupe-Tonantzín y el de Santo TomásQuetzalcóatl. Esta combinación deviene en un
"símbolo de nacionalidad que se vuelve políticamente
explosivo" (Ette, 1992: 179). De esta forma, como
bien lo sostiene María Marta Luján, estipula una
"nueva lectura de la Conquista de América" (2004:
388) al situar la imagen de la Virgen en la capa de
Santo Tomás, según Mier, primer predicador de las
Sagradas Escrituras en América, diez siglos antes de
la llegada de los españoles a estas tierras. Esta lectura
particular de la evangelización refuerza el "linaje
patriótico" (Brading, 1980: 95) que desde Sigüenza y
Góngora se construye como argumento legitimador
del sector criollo concebido estratégicamente desde
el lugar retórico del "desheredado".5 A su vez, dicho
linaje se configura como una "guerra letrada criolla"
que se pergeña desde las "trincheras letradas criollas"
y dirige su ataque hacia los españoles "advenedizos"
( cuya ambición desmedida anula su deseo de
pertenencia a estas tierras ) 6 y hacia los "ilustres
4 A lo largo de todo el sermón, le pide a sus oyentes que confronten
la tradición guadalupana conocida con las pruebas que él esgrime
argumentalmente: "[...] ya lo menos, si me engaño, habré excitado la
desidia de mis paisanos para que probándomelo aclaren la verdad de
esta historia que no cesan de criticar los desafectos [...]" (1982:740).
Si bien no califica en dicho momento a su auditorio como "sabios
oyentes", lo cierto es que es sus textos posteriores ("Cartas a Bautista
Muñoz" (1797) y "Apología del Dr. Mier" (1817-1820)) aparece
este apelativo de forma constante: "[...] sujeto mi proposición a la
corrección de los sabios, que aunque a algunos parecen extrañas, a
m1 me parecen probables" ([1817-1820)2008: 32).
5 Al respecto, Octavio Paz en el prólogo a la obra de Jacques Lafaye
~uetzalcóatl y Guadalupe. Laformación de la concirncia nacional en Mtxico,
considera a la historia mexicana signada por dos constantes:
"la obsesión por la legitimidad y el sentimiento de orfandad"
(1993:25). Esta perspectiva fatalista deja de lado las estrategias
conscientes tanto retóricas como letradas que manejan los criollos
mexicanos para configurar su lugar dinámico y plurisemántico
dentro de la sociedad.
6 "Ser\'ando Teresa de Mier fue quien mejor y más claramente
definió el criollismo como un discurso sobre la naturaleza, y
explicaba, desde México a principios del siglo XIX, que mientras
los criollos se identificaban con América, los peninsulares no lo

29

conquistadores" y sus "célebres victorias" logradas
por la venia divina.7
Tanto la tradición de Quetzalcóatl como la de
la Virgen de Guadalupe habían sido esgrimidas
y aceptadas anteriormente como discursos
reivindicadores de identidad (ya sea ligada al
sector criollo o al conjunto de los mexicanos). Sin
embargo, el gesto innovador y sincrético de fray
Servando da un paso más al traspasar las "fronteras
de la escritura" y plantear la identidad mexicana
desde el lugar del debate y la reflexión pública. Así,
su sermón habilita y genera preguntas incómodas
y fundamentales: ¿Quiénes somos los mexicanos
o "pueblo elegido por Dios"? ffl producto del
encuentro de la evangelización española con la
idolatría indígena? 8 ¿Cuáles son las raíces , los
orígenes, de nuestra identidad problemática? Esta
toma de conciencia criolla genera una relectura de la
utopía barroca a través del lente de la emancipación
espiritual habilitada por la Ilustración. En otras
palabras, considera a la imagen de la Virgen de
Guadalupe como un jeroglífico nacional que debe
ser analizado, "desnudado", a partir de una lectura
exhaustiva de sus significados y partes. Para
descifrar (sin desacralizar) la riqueza que encierra
dicho símbolo, recurre a dos tradiciones culturales
de lectura: la religiosa-europeizante y la criollaindigenista. Ambas líneas de lectura se aúnan dentro
del sermón de Fray Servando bajo un mismo objetivo:
liberar a la tradición guadalupana de la conquista

haclan. La distinción entre criollos y peninsulares, por tanto, no
dependia del lugar de nacimiento" (Herzog, 2004:85)
7 Mier, Fray Servando Teresa de, "Sermón guadalupano" en:
Testimonios históricos guadalupanos, México, Fondo de Cultura
Económica, 1982, pp. 730 757. Todas las citas del Sermón se
trabajarán con esta edición.
8 Con respecto al concepto de "idolatría" concebido y conformado
por las escrituras de la Conquista española, se sugiere la lectura
iluminadora del articulo de Gru:::inski "La red agujereada.
Identidades étnicas y occidentali::ación en el México colonial
(siglos XV al XIX)", en Revista América Indígena, Vol. XLVI, núm.3,
julio-septiembrel986, pp.4IJ 433.

�AMATOMÍA DI LA CRÍTICA

violenta española. 9 Ambas, a su vez, surgen de la
retórica letrada que las ciñe y prefigura.
La primera tradición de lectura contiene los
distintos escritos que se produjeron en torno a la
importancia de la evangelización cristiana en América
así como también del análisis de las características
milagrosas de la imagen guadalupana. Esta primera
línea de lectura implica un trabajo de archivo,
selección y edición de Servando de variados escritos
que fueron realizados, en muchos casos, por un
pedido expreso de la Corona española. 8 eje que guía
la selección de fuentes y autores se centra en mostrar
el engaño en el que incurrieron los frailes europeos al
buscar la verdadera historia de la Virgen de Guadalupe
desconociendo las costumbres y la lengua local:
11

,.
1

No la hay, pues, señor (refiriéndose al Rey Carlos
III que solicita las averiguaciones) a pesar de
los Torquemadas y Boturinis, porque debiendo
aquélla deducirse de las tradiciones disfrazadas
en fábulas alegóricas y jeroglúicos nacionales,
Torquemada, que recogió todas aquellas copiadas
de los primeros misioneros, las refiere literalmente
sin acertar a descifrarlas, como él mismo confiesa,
y Boturini se engañó muchas veces con todo su
exquisito museo de indianos caracteres (739).
Esta "falta de perspectiva autóctona" la poseen no
sólo los historiadores europeos, sino también aquellos
curas locales, corno Becerra Taneo, que suscriben su
investigación dentro de un marco de lectura ajeno,
lejano a la cultura local: "El cura Becerra Taneo,
acaso el mejor intérprete de la lengua mexicana, no
habiéndola entendido sin embargo por sus raíces y
compuestos, no conoció su sentido todo figurado y
parabólico, y así es fuerza que se engañara como les
sucedió a los autores de gramáticas y diccionarios
[...]" (739). Esta primera tradición cultural de lectura
fracasa al tomar "literalmente" los documentos
indígenas. Así, los historiadores religiosos señalados
configuran un locus de enunciación (Mignolo, 1995: 5)1º
"Esto es precisamente, sefiores. lo que ro vengo a efectuar, r tal es hoy
mi asunto: la verdadera y portentosa historia de nuestra Santísima Madre de
Guadal~pe segun su genuina rradieión libre ya de equivocaciones" (Mier, 1982:
738). (Enfasis del autor.)
10 Este concepto se toma del análisis de Walter Mignolo (1995:
5) que retoma la obra de Foucault Arqueología del saber (1969)
9

AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

"monológico" que oblitera no sólo la voz del otro
indígena sino también la fuerza de significación de
las costumbres locales. Fray Servando asocia este
tipo de lectura a un forzamiento de la naturaleza y
las costumbres, a la caída de la verdad en el "pozo
de Demócrito" (739). Al respecto, no es menor el uso
que hace Servando de esta metáfora conocida que
liga el accionar de estos historiadores religiosos a una
impronta heterodoxa e irrisoria sobre la religión y su
vínculo con los hombres.
Como forma de subsanar las falencias de dicha
tradición cultural de lectura europeizante, fray
Servando esgrime la lectura criollo~indigenista que
rescata la tradición localista y es producto del sistema
opresivo colonial. Esta se pergeña en las "entrañas"
del sistema institucional letrado y se configura
corno producto del "confinamiento de la letra",1' de
la vigilancia sobre el poder de expresión. La misma
es guiada por la labor de varios criollos que buscan,
en el pasado histórico y los mitos locales, las raices
de México y las respuestas a las problemáticas
identitarias de los criollos. Uno de los letrados
pioneros y guía de dicho movimiento en el México
colonial es, sin lugar a dudas, Carlos de Sigüenza
y Góngora. De este escritor fray Servando torna la
identificación de Santo Tomás~Quetzalcóatl de su
obra Teatro de virtudes políticas (..) (1680) como una
"utopía de reconstrucción"12 del sector criollo en su
relación con Europa.
Sin embargo, fray Servando, hábil predicador y
consciente de su locus enunciativo (Mignolo 1995: 5),
realiza la reivindicación de la lectura criollista de la
religión a través de una "mascarada bibliográfica" o
estrategia textual. Para ello, recurre a la autoridad
de San Agustín y su libro 2 De doctrina christiana, en
el que dicho autor prescribe "el estudio profundo de
y es considerado el lugar desde el cual uno habla y contribuye a
cambiar o mantener los sistemas de valores y creencias. En otras
palabras, la forma en la cual el sujeto que enuncia se inscribe en las
tradiciones discursivas.
11 Ver este "confinamiento" a través del análisis que realiza Julio
Ramos sobre el concepto de la "República de las letras" en "Saber
del otro: escritura y oralidad en el Facundo de D. F. Sarmiento" en
Dcsrncuenrros de la modernidad en Amáica Latina. México, FCE.1989.
12Tomamos el concepto de Mumford quien estipula dos tipos
de utopia: la de escape y la de reconstrucción. Estos modelos de
sociedad "perfecta" se prefiguran con base en distintos objetivos:
e\·adir momentáneamente la realidad de forma ingenua y
superficial por un lado. repensar las bases morales y c!vicas de la
sociedad en la que el utopista vive, por el otro (2008:10).

30

las lenguas" (739) como el único remedio frente a la
ignorancia de la cultura ajena. Esta estrategia propia
de una "lectura desviada", si se quiere "familiar"13 de
la escritura sagrada, apela a un trabajo filológico de
la lengua náhuatl, meticuloso y necesario tanto para
entender la tradición guadalupana como la identidad
mexicana. Esta "mascarada bibliográfica" de esconder
y proteger la lectura criollista tras las palabras de San
Agustín le permite a fray Servando reprender a aquellos
historiadores religiosos con impronta europeizante
que dejan de lado las huellas filológicas, las "palabraspalirnpsesto" capaces de instaurar una conexión entre
las lenguas castellana y náhuatl y sus respectivas
culturas. Gracias a esta labor filológica, Servando podrá
sostener que la palabra "Tonantzín" no responde a una
divinidad hereje, sino a "Madre de Dios":
Ese templo digo yo era de María Santísima, no
sólo por el mismo nombre de la sierra a quien dio
la Virgen nombre, Tenayuca, la madre que está
en la sierra, sino por el mismo nombre Teonanzin
que traducen falsamente madre de los dioses
Teotenanzin, esto es, la madre que está en la sierra
es la madre del Señor (744-745).
Sumado a esta reivindicación de la religiosidad
mexicana, establece analogías entre las ceremonias
sagradas indígenas y las ceremonias religiosas católicas
como resabios de la evangelización de Santo Tornás
por tierras americanas: "Yo hallo todavía la predicación
del apóstol en todas las ceremonias sagradas de
13 Considera las palabras de San Agustín desde un lugar familiar:

"[ ... ] según el consejo del padre San Agustln en el libro ya citado
[...]" (Mier: 739).

31

los indios que no son sino las de nuestra religión
desfigurada[...]" (742). Como se ve, la "desfiguración"
de la religión católica se muestra como producto del
olvido o alejamiento indígena. Según este marco de
interpretación, la Conquista española es leída por
Servando como la actualización de la religión olvidada
por los indígenas, ya conocida e internalizada por
los mismos. El "descubrimiento de América" es, a
los ojos de Servando, el "descubrimiento religioso"
de los indígenas que habían velado su devoción tras
distintos nombres de divinidades locales. Para probar
ello, Servando considera a la imagen de la Virgen de
Guadalupe como metáfora de la reconciliación de
la práctica religiosa indígena con el catolicismo. En
otras palabras, sostiene que la imagen de la Virgen fue
escondida en la naturaleza (más especificamente en una
cueva) por Santo Tomás antes de su partida de tierras
americanas tras un enfrentamiento con la idolatría
indígena. Así, se lee de su Sermón: "La tradición, pues,
genuina de los indios no es que la Señora se apareció
en la capa de Juan Diego sino que la imagen que antes
estaba escondida se descubrió[...]" (743).
La lectura criollista de Servando resignifica
el concepto de "milagro" y lo acerca a la "fiel"
interpretación de la naturaleza y costumbres
indígenas. Según lo sostenido en el sermón servandino,
dicho concepto prefigura el acercamiento de los
indígenas a sus raíces y no a la imposición de una
religión otra impartida por la fuerza y el silenciarniento
de la cultura autóctona. A su vez, estipula la necesidad
de un "fiel y sabio intérprete" de la cultura local, capaz
de rastrear filológicamente los orígenes sagrados. Esta
lectura de la religión es considerada heterodoxa por
el arzobispo Nuñez de Haro quien lo condena a diez

�años de destierro y confinamiento en España. Para las
autoridades españolas la mirada de Servando resulta
peligrosa ya que se aleja y relee el accionar fundacional
e institucional español a través de un lente hibrido y
opaco, mediado por una multiplicidad de escrituras y
saberes tanto indígenas como letrados.

CODAi EL DESAFÍO DE LA MIRADA
CRIOLLA. LA SUBIETIYIDAD DEYEMIDA
CI

1

~

Alo largo de todo su discurso, fray Servando reflexiona
sobre la importancia de la tradición guadalupana
como símbolo de la unión social mexicana y del
poder de los criollos como guías de dicha unión. Para
ello, utiliza el género discursivo del sermón desde
un plano pedagógico que subsana o enmienda los
errores de lecturas previas a través de la conversación
y conversión del auditorio. En lucha contra el discurso
de diversos historiadores religiosos, fray Servando
pergeña un "contradiscurso". Mediante el mismo, la
cultura indígena y la lengua náhuatl son rescatadas
como necesarias para descifrar el jeroglífico nacional"
que contiene la imagen de la Virgen de Guadalupe. Así,
estipula una "retórica del desagravio" "[...] forjando
representaciones paradojales en la permanente
contradicción entre lo que era y lo que debía ser, entre
la fijeza de lo estereotipado y la riqueza de lo mudable"
(Altuna, 2009: 101). Esta retórica se enmascara tras
una selección bibliográfica hábil de escritos religiosos
autorizados por la Corona española. De esta forma,
fray Servando reconstruye el lugar de lo criollo desde
una lectura invertida e innovadora de los escritos
consagrados mediada por una "cultura literaria pública"
(Arias, 2008: 212) que reconfigura la tradición religiosa
de la Virgen de Guadalupe al replantearla desde los
confines del discurso letrado. Esta reconstrucción
implica un nuevo posicionamiento dentro de la
sociedad colonial al considerar el ámbito material y
simbólico de lo criollo como "[...] una de las formas a
través de las cuales la colonialidad se hace performance
[...]" (Maraña, 2009:486). La tradición escrita deviene
en acto de lectura cultural para este intérprete rebelde
que cuestiona el poder institucional colonial a través
de la selección, edición y diálogo con los escritos
consagrados. Este acto de lectura, a su vez, se propone
"ilustrar" a los "sabios oyentes" (y por qué no decirlo,

a los intérpretes eruditos que lo precedieron) sobre
el verdadero origen del jeroglífico nacional y sagrado
que constituye la imagen de la Virgen de Guadalupe.
De esta forma, configura una lectura desviada, distante
de las envestiduras del poder conquistador español,
al desgarrar los cimientos que justificaron la violenta
Conquista española. ~
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32

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La afición aGoethe será una de las

constantes en la obra de Alfonso
Reyes[.. ].
José luis Martlnez

�A.MA.TOMÍA. DE LA CRÍTICA.

A.MA.TOMÍA. DE LA CRÍTICA.

Lo que haré en este articulo será, primeramente,
tomar la biografía acerca de la niñez, adolescencia y
juventud de Goethe realizada por Reyes y comentarla.
Después pasaré a la "biografía minúscula" elaborada
por el mismo Alfonso Reyes sobre el citado personaje.
Posteriormente atenderé a la vocación poética de
Goethe. Y, finalmente, me referiré a la vinculación que
el poeta, ensayista y crítico mexicano hace de éste con
América.

o es fácil elegir qué parte de la obra del
escritor romántico Johann Wolfgang von
Goethe fue la que más atrajo y sedujo
al escritor mexicano Alfonso Reyes, en virtud de
que este último atendió a su aspecto biográfico, a
su vocación literaria, a las principales influencias
recibidas, a la trayectoria del poeta, a su incursión en
las ciencias exactas, a su particular religiosidad, a sus
ideas políticas, a sus viajes, al orden natural y al orden
estético del escritor germano que se suma al Sturm und
drang,1 para luego anclarse en el primer romanticismo
alemán.
Desde su más temprana producción, encontramos
en Reyes el gusto por la literatura germánica, a pesar
de que no hablaba el idioma alemán; con todo, lo
leía y traducía, de igual manera que lo hacia con el
griego y el latin.2 Posiblemente junto con los temas
helénicos, castellanos y franceses, los germánicos y,
concretamente, los correspondientes a Goethe, sean
los más constantes en la obra del humanista. Ya desde
Cuestiones estéticas (1911), el Regiomontano Universal
aborda los temas goethianos, como bien lo advierte
Francisco García Calderón en el prólogo a la primera
edición, señalando que son textos escritos entre 1908
y 1910, cuando el efebo mexicano tiene "apenas veinte
años" (en Reyes, 1976: ll, 12; 86,88 pp.).
En muchos otros de sus libros, se refiere Reyes a la
persona, a las frases célebres y a la obra de Goethe. Tal
es el caso de: Simpatías y diferencias, Historia de un siglo, Las
mesas de plomo,Páginas adicionales, Tren de ondas,Los trabajos
y los días, Grata compañía, Ancorajes y otros, en donde una
reflexión, una cita o un breve texto aluden al genio de
la literatura germana; pero en ningún otro volumen
tanto como en el torno XXVI de las Obras completas,
donde se incluyen los libros: Vida de Goethe, Rumbo a
Goethe, Trayectoria de Goethe y Estudios goethianos, con
introducción de José Luis Martínez (en Reyes, 1993).

N

11

.::

BIOCIU.FÍA DE COETNE
Uno puede ir a las distintas biografías o estudios
específicos que a lo largo del tiempo se han escrito sobre
Johann Wolfgang von Goethe. Están, por ejemplo,
los trabajos de Nicholas Boyle, Paul de Saint,Victor,
Wilhelm Dilthey, Ian Gibson, Emil Ludwig, Georg
Lukács, José Ortega y Gasset, Robert J ohn Richards,
Udo Rukster o George Santayana. Algunos de ellos van
a lo general de la vida del escritor germano, en tanto
que otros atienden a aspectos relativos a su relación con
las mujeres, el mundo hispánico, la ciencia, el entorno
histórico y geográfico en el que se movió Goethe.
Todos estos trabajos son interesantes, pero pudiera
decirse que lo que Alfonso Reyes escribió sobre Goethe
es de singular valor, de tal manera que puede mostrarse
con categoría de ejemplaridad. A mí, en lo particular,
me parece un buen texto biográfico el que cubre
hasta la juventud del autor del Werther, mismo que se
titula Vida de Goethe,particularmente los tres primeros
capítulos pues, como apuntaJosé Luis Martínez, "[...] el
último de éstos, 'Goethe, hombre de ciencia', comienza
a salirse del marco biográfico general" (Reyes, 1993: 9).
Nacimiento. Escribe Reyes acerca del nombre y
ocupación de los padres del niño Johann Wolfgang von
Goethe. Nos dice cómo el padr e de éste "era hombre
de humor tranquilo y pocas palabras, muy aficionado a
cuidar de su jardín"; de qué manera Francfort del Meno
era comparable con las ciudades más cultas del mundo,
y del modo corno "se fundaban sociedades filantrópicas,
logias masónicas y cofradías científicas entre los
discípulos de las Luces". Para el escritor mexicano,
"[...] Goethe ha insistido más de lo justo en el carácter
sombrío y arbitrario de su padre, al punto que confunde
a los biógrafos [...]". "En cambio, la madre de Goethe era
un temperamento alegre y vivaz, y vino a ser, casi, la
hermana mayor de sus hijos". (17, 26)

l En su Historia de la literarura universal, Tomo 2, Martln de Riquer
y José Maria Valverde definen este movimiento, traducido como
Tempestad y empuje, como parte de la literatura aleman~ de_l siglo
XVIII, que va transitando del barroco, llega al ilustrac1orusmo y
remata en el romanticismo. Para ellos, "[...] con Schlller entramos
en la médula del Sturm und drang, ese avance del romanticismo
en medio del clasicismo, que Goethe inició para abandonarlo
enseguida" (410 y 435 pp.).
2 José Luis Martlnez. en la introducción al tomo XXVI de las Obras
completas de Alfonso Reyes, señala: "Aunque algunas veces Re_yes cita
en alemán o se refiere a obras escritas en esta lengua, debió leer a
Goethe en traducciones españolas, francesas o inglesas" (ll).

34

35

Los primeros pasos. Reyes va a citar bastante a
Goethe, a fin de ir describiendo el desarrollo físico,
mental y emotivo del escritor alemán. Señala: "Padre
y madre cumplían sus respectivas misiones [...]";
"Frau Aja avivaba en su hijo la afición a las cosas
risueñas de la naturaleza [...]"; "Así iba naciendo la
imaginación poética del niño [...]"; "Los principales
acontecimientos de Francfort eran las coronaciones,
para quien tenia la suerte de haberlas visto, y las
ferias semestrales[...]"; "Mientras hacía sus ejercicios
(escolares), aprendió el italiano a modo de variante
amena del latín, oyendo las lecciones que su padre
daba a Cornelia [...]". Incluye Reyes una charla de
Wolfgang con su amigo Maximiliano, la que se debe
a la pluma del doctor Weismann, y que revela la
precocidad e inteligencia del niño Goethe. Y cierra su
sección advirtiendo que los rasgos y acciones que los
exégetas más sistemáticos del biografiado advierten en
él -sentido de la belleza, sentimiento de la dignidad
personal, imaginación poética, gusto por la enseñanza,
instinto religioso y capacidad de observación propia
y del mundo que lo rodeaba- se mantuvieron y
afinaron a lo largo de su existencia. (27,39)
La mentalidad juvenil de Goethe. Alfonso Reyes
advierte que para Goethe, en este esencial momento
de su vida, la fuente del saber, de la virtud y de
la ciencia es de orden sobrehumano. La gracia
divina y la intima unión con Cristo fundamentan
"[...] ese estado de iluminación interior que fue el
acontecimiento por excelencia en la vida espiritual
de Lutero"; igualmente, considera Reyes que Plotino
influye en su pensamiento pandinarnista y que
estudió igualmente a Paracelso, Giordano Bruno,
Boehme y otros pensadores. Explica el mexicano,
igualmente, cuáles son las ideas imperantes en torno
a la existencia del demonio, lo que toma en cuenta
para la creación de su personaje preferido, el Doctor
Fausto. (40-52)
BIOCIU.FÍA MIMÚSCULA
Pero en Rumbo a Goethe, Alfonso Reyes, en el quinto
apartado, aporta una "biografía minúscula" que es
óptima. Incluyo algunos párrafos selectos, para que
el lector aprecie en toda su magnitud la calidad y el
estilo del escritor regiomontano:

�En la primavera de 1770 -a los veintiuno-, su

hundido en su sillón, asido a la mano de Otilia y
creyendo ver, en su delirio, una carta de Schiller
olvidada por el suelo, un hermoso rostro de mujer
coronado de negros rizos[...]. (99-107)3

padre lo envía a Esrrasburgo, donde en un año y
meses logra licenciarse en derecho, gracias a aquel
ambiente francogennánico mucho más propicio y
generoso que el de Leipzig. [...].
Goethe había cumplido los veintiséis cuando llegó
a Weimar, donde apareció triunfalmente como el
único camarada digno de los deportes y placeres
del príncipe [.. .]. Ahora hay tres novedades en
su existencia: la acción pública, el estudio de las
ciencias naturales, la lenta domesticación que
opera en él aquel dilatado idilio con la baronesa de
Stein [...].
Cuando, al cabo de esos diez años, Goethe
considera que el aprendizaje ha sido suficiente,
escapa a Italia, secretamente autorizado por su
cómplice y protector, el duque de Weimar. Pasa
unos dos años en Italia, afirma y comprueba sus
instintivas inclinaciones clásicas. El roce con
el genio grecolatino determina su verdadera
madurez, su equilibrio, su forma definitiva [...].
Amuralla todavía más su soledad de cuarentón
refugiándose en el amor de la jovencita Cristiana
Vulpius, a quien dieciocho años más tarde hará su
esposa[...].
De 1792 a 1793, tuvo que acompañar dos veces
a los ejércitos alemanes que peleaban contra
Francia, siguiendo al duque de Weimar primero
hasta Valmy y luego a Maguncia[...]. Sobreviene
la invasión napoléonica. Napoleón, que admira a
Goethe tanto como Goethe lo admira, conversa
con él en Erfurt y en Weimar [.. .].
Su único hijo sobreviviente, Augusto, ha resultado
un muchacho salvaje y orgiástico que amarga la
vejez del poeta. Muere Cristiana: acaso ya se le
habia muerto en vida. Casa a su hijo con una mujer
fina, elegante, culta y casquivana. ilnfidelidad
por infidelidad! No había entendimiento posible
[... ]. Goethe es ya un monumento internacional,
visitado por la admiración de todas las literaturas
[...]. Al comenzar la primavera de 1832, a los
ochenta y tres años, se extinguió dulcemente,

¿Por qué vale tanto esta biografía diminuta? Porque
condensa, de manera magistral, la vida de este escritor
germano; porque dice tanto en tan pocas líneas. Si un
estudiante de letras pidiera por dónde empezar su
lectura acerca de Goethe, se le tendría que recomendar
esta biografía, sin dejar de lado la obra directa del
poeta, novelista, dramaturgo, ensayista, hombre
de ciencia y hasta un poco pintor que fue J ohann
Wolfang Goethe, ya que nada suple al texto directo.

criaturas, en la nueva mañana de primavera ella
colmará de gozo al jardinero.

La negra nube, oh sol, en vano

solicitas con tu clemencia:
todo lo que en vida gano
gasto en lágrimas de su ausencia.

Creo que voy cabalgando camino de alguna estación,
y el caballo se me enfurece y se desboca.4

deja tras sí a su silenciosa madre que se multiplica
en si misma. Mucho tiempo desprovista de hojas
y escondida, estrechando contra su seno a sus

Advierte Reyes que "Jena era el cantón universitario de
Weimar y su dependencia administrativa; que Goethe
era el ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes,
y repartía y organizaba las cátedras; que él convocó
a la filosofía idealista de Alemania en aquella casa de
estudios: a Fichte, a Schelling, a Hegel[...]". Igualmente,
que durante los primeros años de Weimar, "las
relaciones de Goethe con la naturaleza siguen siendo
de orden sobre todo sentimental: ella parece emanar
aquel amor que anega su propio corazón". Viene luego
un poema que surge a la muerte de su Cristiana, la que
le dio tantas alegrías y tristezas, pero quien ciertamente
fue su compañera más asidua. Y, finalmente, se puede
advertir en el último texto incluido un retrato del
temperamento goethiano, que va de la certeza a la
paradoja.
No resulta ocioso atender a lo que el profesor
Andreas Kurz advierte acerca de la polémica entre
Alfonso Reyes y María Zambrano, a raíz de la "Carta
abierta a Alfonso Reyes sobre Goethe", del 20 de
agosto de 1954, misiva que la filósofa española dirigió
a Reyes, expresando su descontento por el entusiasmo
del mexicano hacia la poesía goethiana, lo que
Kurz contextualiza en el terreno del racionalismoirracionalismo popperiano.5 Igualmente, conviene
tener a mano lo que Harold Bloom ha escrito sobre

3 El texto de Reyes cierra con una aclaración interesante: "No es
verdad que haya gritado: 'ilu::, más luz!'. No preparó ninguna frase
célebre para la hora de morir. Sencillamente pidió que abrieran la
ventana para ver mejor, llamó a su lado a Otilia, le dijo -como lo
harta cualquier anciano de carne y hueso-: 'Hija, dame la patita'.
Yexpiró".

4 En Reyes, 1993: H3 y 163 pp., TraycctonadcGocthc. p. 362; y facolíos
gotthic111os, p. -m
5 \'er: Articulo de Andreas Kurz, doctor en Literatura Comparada
por la Cni\'ersidad de \'iena y actual coordinador de la \laestría
en Literatura Hispanoamericana de la Gniversidad de Guanajuato,
México. www.ia1.spk-bcrlin.de/fileadmin/.../37 2010137_kurz_01.pdf

EL POET.A. OETB

Alfonso Reyes, todavía en Rumbo aGoethe, advierte que
"el gran poeta es la última encarnación de aquel tipo
de 'hombre universal' que concibió el Renacimiento";
que "Goethe cuenta mil veces más como poeta que
como hombre de ciencia"; y que la poesía que él cultivó
fue la de ocasión, debiéndose entender por esto, no el
"vers de circonstance" sino, como lo explica Fairley, "la
poesía que acude cuando la llama la ocasión privada,
la ocasión interior [...] por oposición a la poesía del
'gran estilo' y del alto coturno, o también a la poesía
de encargo y de contingencia exterior". (112-114)
Goethe poetiza en verso y en prosa. Algunos de los
versos y párrafos de Goethe que incluye Reyes en sus
libros son:
La gran ciudad de W eimar-J ena,

la que tiene a uno y otro lado
las cosas más buenas.

La flor que recojo, junto a mi nutrida por el rocío,

36

Goethe, en el sentido de catalogarlo como "poeta lírico
y meditativo", "más clásico que romántico" y que puede
ubicarse en una "poesía de la renunciación" (Bloom,
2005: 166-177).

37

En la cuarta parte de Rumbo a Goethe, Alfonso Reyes
incluye lo que titula "Desde América". Es un elegante
e hilvanado texto que relaciona a Goethe con Virgilio.
Luego señala que Goethe es universal, discrepando
de cierta gaceta de Berlín con motivo del centenario,
donde no convence "del derecho exclusivo de los
alemanes sobre Goethe"; y después se pregunta
qué viene a dar Goethe a América, respondiéndose:
"Lo que siempre el faro: dar rumbo[ ...]". ("Rumbo a
Goethe", en Reyes, 1993: 227-229)6
Pero continúa Reyes en su travesía americana
y señala que "La noche rústica de Walpurgis" de
Manuel José Othón, "con ser obra de mexicanísimo
indiscutible, brotó bajo el conjuro de Fausto".
Y Humboldt, Green Cogswell, Martius, Julia de
Egloffstein, evocan en él ansia de viaje. A los setenta
y cinco años, señala Alfonso Reyes, este apetito de
América estaba presente en Goethe. "Quisiera irme a
América -exclamaba-, pero ahora sería demasiado
tarde". (229-232)
Para Alfonso Reyes "un goethiano vino a nosotros";
es Alejandro de Humboldt, quien en 1797 había estado
en Jena, en compañía de Goethe y de Schiller. Asilo
evoca el germano:

6 Es interesante lo que señala José Luis \fart!ne= acerca de este
texro. El pnmer "Rumbo a Gocthe" fue un artículo que \'ictoria
Ocampo pidió a Reyes para la prestigiada re\'ista Sur, fundada a
finales de 1931 en Buenos Aires. Reyes era entonces embajador en
Río de Janciro. El articulo se publicó en el número 5 de la rcvisra,
en el verano de 1932. \1artlnc: explica que "Rumbo a Gocthc", de
Sur. "muestra que Reyes tenía muchas notas sobre el tema [-.J".
"El extenso estudio de 1932 nunca se reprodujo. /\ticntras tanto,
su autor vohíó a trabajar en aquellos temas. En 1949. cuando
Reyes se encontraba ya en \ léxico, en ocasión del segundo
centenario del nacimiento de Goethe, publicó un ensayo sobre
'Idea politica de Gocthe', en el volumen de homenaje promo\'ido
por la Uncsco, entonces dirigida porJaime Torres Bodet. Año~ m,is
tarde, a propósito de sus estudios gocthianos, dcc!a: '[... ] Algún
d.ia se publicarán como una colección de estudios goethianos·. En
efecto, dejando aparte el 'Rumho a Gocthe', de Sur, encontré en
las ga\'etas del archirn de Rcres varios cientos de paginas sobre
Gocthe, muchas de ellas sólo manuscrita,•. \lartíne::: explica que
con estos materia.les fonnó las cuatro secciones de Rumbo a Gocthe,
adYirtiendo que, "de sus 33 capltulos, Reyes publicó nueve de ellos
en revistas literarias, entre 1949 y 1958. El resto es inédito". (En
Reyes, 1993 9·10.)

�AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

aquel ensayo, dispensándome de indicarlos". Hay
que mencionar que Grata compañía, en su primera
edición, fue de 1948, en la colección Tezontle del
que lo conozco hace mucho tiempo, cada día
Fondo de Cultura Económica. (Reyes, 1983: 71)
me asombra otra vez. No hay otro como él en
Destacan en el capítulo IX de Grata compañía
conocimientos y en saber vividos. Nadie abarca
algunas ideas sobre Goethe y América; por
más; todo lo domina y, en cualquier asunto, nos
ejemplo, el conocimiento que tuvo éste de dos
da alimento con sus tesoros espirituales. Parece
canciones de caníbales brasileños que aparecen
una fuente con muchos caños: corre sin cesar, y
en los Ensayos de Montaigne, traducidos por él al
no tenemos más que acercar el vaso. Se quedará
alemán y publicados en el Diario de Tiefurt (1783);
aquí unos días, que van a aprovecharme como si
los recuerdos de J. G. Seume, oficial de Rusia en
fueran años. (235)
la campaña del Canadá; los escritos del naturalista
y bibliógrafo norteamericano J oseph Green
Reyes agrega: "Podemos, pues, arriesgarnos a decir
Cogswell; las impresiones, para el conocimiento
que Goethe viajó a América en la persona de su amigo
del Brasil, del coronel alemán barón W. L von
Alejandro[...]". "Casi todo une a Goethe y a Alejandro
Eschwege y su criado Sebastián; el trato que tuvo
de Humboldt, y casi nada los separa". Y continuando
en W eirnar con C. F.
con esta relación
von Martius, el de la
científica y humanista
'"EL
REMCOR
OUE
DEIAM
EM
POS
DE
Flora brasiliensis; sus
entre estos dos grandes
conversaciones con
germanos, el escritor SÍ MUESTRAS CUERRAS CIYILES Y
Julia de Egglofstein;
regiomontano recuerda
MUESTRAS LUCHAS SOCIALES SE y su poema sobre
al saltillense Carlos
Estados Unidos
Pereyra, "el único CALMA CON BÁLSAMO DE COETHE"■
reunido en Xenias
americano que ha ALFOMSO REYES
mansas:
procurado devolverle
un amplio testimonio
Tú, América, lo pasas mejor
de gratitud". (235,236)
que nuestro viejo continente:
Evoca también Reyes lo escrito por Humboldt
ni tienes castillos en ruinas,
acerca de la Güera Rodríguez (lo femenino
ni
tienes basaltos,
eterno), que conocemos por Madame Calderón
ni te turban en lo interior,
de la Barca; y la obra de Rodó, Mariátegui, Martí,
al tiempo que vives,
Bello, Sarmiento, Sierra y el "grupo de escritores
las inútiles remembranzas,
que acompañaban a Benito Juárez". Casi al final de
las contiendas vanas.
su texto, agrega: "El rencor que dejan en pos de sí
iGoza tu hora con fortuna!
nuestras guerras civiles y nuestras luchas sociales
Y si dan en poetizar tus hijos,
se calma con bálsamo de Goethe". (238,246)
líbrelos el hado propicio
Pero hay, además, un texto en Grata compañía
de fábulas de hidalgos, bandidos y fantasmas.
que no debe olvidarse. Es el de "Goethe y América",
(72-77)
completado en la nueva edición de 1983. Se trata
del capítulo IX en donde Reyes se refiere a ese
Y continúa Reyes: "Pero la verdadera influencia de
"apresuradísimo ensayo (Rumbo a Goethe) que, no sin
América sobre Goethe, a la cual sólo puedo acudir
temeridad, envié a la revista Sur, de Buenos Aires,
aquí de pasada, está representada en Alejandro de
por corresponder a su invitación y por no faltar a
Humboldt, hombre también de estirpe goethiana
la cita del centenario. De entonces acá, he añadido
y amicísimo del poeta [...]". "Siempre fue América
unas cuantas referencias. Ahora, para ponerlas en
una utopía, la esperanza de una república mejor, y
orden, reproduzco y combino algunos pasajes de
Alejandro de Humboldt ha estado unas horas
conmigo esta mañana. iQué hombre! A pesar de

38

en seguirlo siendo está su sentido [...]". "Soñenos en
Wilhelrn Meister, dispuesto a rehacer su felicidad en
el Nuevo Mundo [...]." "De pie en la proa, Wilhelrn
Meister -Goethe- cruza los brazos, y lleno de
confianza en América, contempla el horizonte". No
son menos interesantes las notas complementarias
de Alfonso Reyes, las que se refieren o aluden a
observaciones de críticos y lectores sobre el tema,
corno la de Erna Arnhold, autora de Las relaciones
berlinesas de Goethe, quien en 1946 recuerda a Reyes
de las intenciones de Bernardo Carlos, hijo de Carlos
Augusto, duque de Weimar, de emigrar a los Estados
Unidos; la referencia a los Anales de Von Eschwege,

y la residencia de Von Martius en Brasil, quien llegó
allá en 1817 "en la comitiva de sabios que acompañaba
a la princesa y futura emperatriz brasileña Maria
Leopoldina, y allí permaneció hasta 1820 [...]". (77,82)
Parece haber quedado asentado que el escritor
mexicano Alfonso Reyes, incluso desde su época
de integrante del Ateneo de la Juventud y durante
toda su vida, fue un estudioso de la obra de Johann
Wilhelm von Goethe, habiendo realizado apuntes,
artículos, ensayos y libros sobre este personaje de
la literatura germana y universal.
En relación con su biografía, le atrajeron
particularmente su libertad de creación; los
elementos de lo lírico, lo épico y lo dramático,
combinados en una saludable mezcla; un fino
sentido de observación hacia el exterior e

39

interior de las personas y de las situaciones;
un ansia incontenible de aprendizaje; el amor
corno sentimiento motor de la vida; un raro
desprendimiento de lo material a favor de lo
espiritual; y una voluntad férrea para continuar en
la senda del arte.
Para Reyes, Goethe es, por encima de todo, un
poeta, un creador. Jamás plagia; siempre aventura
en pos de una imagen estética. Es poeta en el verso
y en la prosa, en el texto teatral y en la escena.
Pero su poesía no obedece a pedido ni a apremio
monetario, sino es resultado de la moción interior
que marca lo estético como exigencia del alma.
Y, finalmente, para el
Regiornontano Universal existe
una relación afectiva y emocional
de Goethe con el continente
americano, con la América Sajona
y la América Latina, siendo
particularmente los territorios de
Brasil y Nueva España o México
los más socorridos, posiblemente
en virtud de su vinculación con
lo latino, gracias a las lecturas
de los clásicos españoles, a su
estancia italiana y al barón
Alejandro de von Humboldt,
quien viajó a lo largo y ancho de esta fascinante
América y supo comunicarle su entusiasmo por la
tierra de promisión. ~

Referencias
Bloom, Harold (2005). /Dónde se encuentrala sabiduría?Tr. de Damián
Alou. Col. Pensanúento. Madrid: Taurus.
De Riquer, Martín y Valverdc, José Maria (1975). Historia de la
literatura universal.Tomo 2. Quinta edición. Barcelona: Planeta.
Goethe, Joahann Wolfgang (1974). Obras completas. Cuatro tomos.
Recopilación, traducción, estudio preliminar, preámbulos y notas
de Rafael Cansinos Assens. Primera reimpresión. Madrid: Aguilar.
Kurz, Andreas (2010). "La 'Carta abierta a Alfonso Reyes sobre
Goethe': ¿Un caso de írracionalismo poético?", en Iberoamericana X,
37 (59-66).
Reyes, Alfonso (1976). Obras completas. Tomo l. Primera reim¡,resión.
Col. Letras Mexicanas. México: Fondo de Cultura Econó!Illca.
Reyes Alfonso (1983). Obras co~pletas. Tomo XII. Primera reim~resión.
Col. Letras Mexicanas. MéXIco: Fondo de Cultura Económica.
Reyes, Alfonso (1993). Obras c~mpletas. Tomo XXVI. Primera ~dición.
Col. Letras Mexicanas. MéXl.co: Fondo de Cultura Econó!Illca.

�Vivo mi juventuden noviazgo impaciente
como el buen labrador esperando su trigo.
Carlos Pellicer, "América mía" (1922)

n 1932 el escritor colombiano Germán
Arciniegas (1900~1999) publicó su primer
libro bajo el titulo de El estudiante de la mesa
redonda. En él, este pensador de corte humanista
aseguró que el pasado y el futuro de Hispanoamérica
tuvo y tendrá como eje rector la búsqueda de la
libertad, un valor que sólo será alcanzado gracias a
sus juventudes, como lo dictara en su momento el
uruguayo José Enrique Rodó a toda esta generación
de latinoamericanos que le dieron forma no sólo a las
letras, sino a diversos sistemas educativos y políticos
durante el siglo XX.
¿Por qué Arciniegas hizo este llamado a la
juventud? Parece ser que hace 80 años Germán pudo
moldear en un libro todas sus experiencias e ideales
sobre la transformación de América. Deseos que le
llegaron desde dos polos de atracción continental; dos
revoluciones estudiantiles que se encontraron en un
punto intermedio del espacio y el tiempo. Pues, por un
lado, Germán conoció en su adolescencia las jornadas
que los jóvenes mexicanos implantaron para destronar
al caduco sistema porfirista previo y durante la
Revolución mexicana; pero también, el colombiano
fue deslumbrado al saber sobre la organización
estudiantil que efectuaron en Córdoba, Argentina,
para alcanzar la autonomía universitaria en 1918.
Colombia se convirtió en receptáculo de estas
utopías que fueron y siguen siendo elementos de
análisis para entender el pulso político. Pero muchos
años antes de la escritura de este libro -el cual
habla sobre la tradición hispánica por alcanzar la
liberación del espíritu y la búsqueda de la justiciaeste pensador bogotano fundó su propio movimiento
estudiantil. Y no lo hizo solo, recibió la ayuda de un
joven mexicano de nombre Carlos Pellicer (1897~1977).
Colombia y México están unidos no sólo por la
historia reciente, sumergida entre la violencia y el
desprestigio de la política, también los une la larga
tradición de intercambios culturales, como lo fue una
misión mexicana a Colombia que comenzó en 1917,

E

AMÉRICA,
SINO DE
LIBERTAD ~
JUVENTUD
a, MARCOS DANIEL ACllliR

41

hace 95 años, emprendida por un veinteañero, que
aún sin libros publicados, llegó a esta nación. Carlos
Pellicer, elegido por la Federación de Estudiantes
de México durante el gobierno de Venustiano
Carranza, llegó para entablar lazos amistosos y de
reconocimiento con las federaciones de algunos países
sudamericanos.
Al llegar, Pellicer se dio cuenta que este pais
no tenia una federación de estudiantes, por lo que
decidió conformar una. ¿Carlos Pellicer promotor de
una asociación en Sudamérica? Así es, y lo hizo al lado
de otro estudiante que a la distancia se convertiria
en uno de los pensadores más importantes para la
región: Germán Arciniegas. Durante sus primeras
actividades en Bogotá, el tabasqueño fue invitado a dar
conferencias en asociaciones civiles, como la Sociedad
Voz de la Juventud, donde invitó a sus miembros a
crear una federación que pudiera cambiar "el destino
de América", para contrarrestar a la llamada "afrenta
septentrional".
En este discurso de febrero de 1919 se refería a la
politica intervencionista de los Estados Unidos,
la cual no veia con buenos ojos que los gobiernos
revolucionarios de México fomentaran amistades con
naciones de la América hispana, pues los "yanquis, no
tienen el derecho de sentirse los vigilantes". Desde
estos días la idea bolivariana y anti estadounidense
de Carlos Pellicer se incrementó al compartir estas
ideas con su compañero colombiano, quien en esos
dias también comenzaba a saber que la política
yanqui estaba en contra de aquellos movimientos
estudiantiles que exigían del continente un cambio en
la manera de pensar y aplicar la política. Arciniegas
recordaría después en su Estudiante de la mesa redonda,
que durante esta campaña universitaria deseaba
erradicar las "intrigas, bajezas, y vulgaridades" que
los políticos practicaban, para forjar una nueva
generación constituida por los jóvenes, en la que los
valores de justicia e inteligencia fueran los rectores en
las dinámicas sociales.

�.,,EN EL FONDO, EL ESTUDIANTE
NO ES SINO UN POLÍTICO. LE
INTERESA l i YIDA DEL ESTADO,
OUIERE NACER UN ESTADO A
IMACEN Y SEMEIANli DE SU
PUEBLO" CERMÁN ARCINIECAS
El bogotano decía que "sólo la juventud tiene
revelaciones. A veces parecen demagogos. Levantan,
sobre cajas de pino, en los mercados, sus tribunas,
buscando caminos para llegar al corazón del pueblo.
Y quieren apoyarse en el pueblo para volcar un
sistema que condenan con todas las fuerzas de su
espíritu ... En el fondo, el estudiante no es sino un
político. Le interesa la vida del Estado, quiere hacer
un Estado a imagen y semejanza de su pueblo".
Al igual que Pellicer, detestaba que mientras en el
Sur del continente se hablaba de aires de justicia,
desde el Norte los yanquis se esforzaban en vender
carros y créditos que a la postre endeudarían a
muchas personas en la región. Por ello, durante estos
discursos, el estudiante Carlos invitaba una y otra vez
a "crear la federación de estudiantes colombianos,
crear, como dice el artículo segundo de la Federación
Mexicana, una clase estudiantil compacta, fuerte
y culta, y capaz de ejercer una acción eficaz en los
destinos de la patria, para trabajar en pro de nuestra
felicidad".
¿Por qué América Latina sigue siendo el mismo
centro de ansiedades e injusticias desde entonces?
Tal vez porque se ha olvidado el esfuerzo de estos
hombres que pugnaron algún día por la unión; un
conflicto que estos dos futuros protagonistas de las
letras deseaban resolver. Mientras corrían los meses,
la dupla continuó trabajando para formar un congreso
que permitiera el alzamiento de la federación. Durante
un mensaje que Pellicer ofreció en la Sociedad Jorge
Isaacs del Colegio Ramirez y Araujo dijo que "debemos
destruir la indolencia y la apatía en que vivimos; es
urgente que nos organicemos reciamente, la acción
de la juventud organizada será la que decida el futuro
de nuestras nacionalidades", y que por ello habría que
observar detenidamente a ese pueblo que le ha quitado

Panamá a Colombia, el "Pirata Magno muy siglo XX".
El joven poeta había identificado que entre México
y Colombia no sólo había un lazo de tradición literaria
o estética, sino un dolor "provocado por el mismo
ladrón". Después de varías gestiones, hacia septiembre
de 1919, el mexicano logró constituir una Asamblea de
Estudiantes en Bogotá, en la que pudo presentar al fin
sus credenciales. Su secretario perpetuo era Germán,
y en el discurso inaugural Carlos dejó por sentado
que él habia llegado a trabajar, a unir a la juventud
colombiana y a presentar un proyecto, como el de
Simón Bolívar, de organizar un congreso internacional,
en este caso de estudiantes latinoamericanos, que se
llevaría a cabo en México en 1921 bajo los auspicios
del entonces ministro de educación,José Vasconcelos.
Para Pellicer esta misión era indispensable, ya que
sabía que con una juventud organizada se llegaría al
"triunfo y ella constituye la única esperanza mayor
de la patria. Las juventudes organizadas de Nuestra
América han empezado ya un nuevo camino de
trascendental trazado". Esta voluntad siempre estuvo
ahí, ya que en su intento por pasar de la asamblea a la
federación tuvo que vencer las adversidades que los
egoísmos y las mezquindades políticas arrojan, pues
estudiantes de jurisprudencia y de otras escuelas
rechazaron la propuesta del mexicano.
Al principio, todos aceptaron la presidencia de un
estudiante de medicina, pero después los delegados
comenzaron a faltar. Carlos Pellicer escribió en sus
informes y correspondencias que ningún rector o
profesor quiso apoyarlos, pero que, con terquedad y
vanidad propias del veinteañero, él y Germán pudieron
conformar al fin la Federación de Estudiantes de
Colombia en septiembre de 1919. Carlos Pellícer
recordaría así estas jornadas al lado de Germán durante
su informe de labores a las autoridades mexicanas:
"Arcíniegas ha puesto todas sus energías y talentos
al servicio de la causa estudiantil en Colombia. Desde
hace tres años está trabajando por la consecución de
sus fines nobilísimos. El joven Arcíniegas me acompañó
incansablemente en mis luchas para crear la federación
estudiantil, por ser él marcadamente liberal no había
fructificado en esta ciudad pecaminosamente católica...
Yo he proclamado en mi discurso de presentación
de credenciales el triunfo de Germán Arcíniegas. A
su voluntad, mayor que su talento precioso, debe la

42

DEBIDO A SU PENSAMIENTO CRÍTICO, ARCINIECAS SERÍA
EXILIADO EN l i DÉCADA 1940 POR LOS COBIERNOS AUTORITARIOS
COLOMBIANOSJ POR SUS IDEAS LIBERALES, TAMBIÉN PELLICERSERÍA
ENCARCELADO DESPUÉS DE APOYAR l i CAMPAÑA PRESIDENCIAL DE
IOSÉ YACONCELOS.

juventud de Bogotá en gran parte la organización
que yo tuve la honra de iniciar y de consolidar por
los grandes méritos expresados y por su gran amor y
admiración por México".
Este movimiento de luchas políticas, de anhelos de
libertades y comuniones universitarias seria recordado
por Germán en el prólogo de su primer libro, donde
escribe que en los tiempos en que era secretario de la
asamblea de estudiantes se respiraba una "juventud
torbellino, soplo de eterna ilusión", momentos en que
él y el mexicano se daban cuenta que sus países iban
perdiendo el rumbo hacia la democracia; mientras
los Estados Unidos convertía poco a poco a América
Latina en una colonia económica e incluso moral. A
pesar de esto, Germán Arciniegas y Pellicer querían
convocar a sus colegas para no perder el sentido de la
libertad, pues como dice El estudiante de la mesa redonda:
"América no vende su alma: no la vende el pueblo,
no la venden las juventudes, que son la América
esencial". Entonces, ¿cuál era la solución que estos
dos estudiantes propusieron para el continente y para
transformar la política de su generación? La respuesta
la encontró Germán en las aulas de la universidad,
aquel lugar "que ha de servir para que desde ella las
juventudes juzguen lo que constituye el fundamento
material y moral de la patria. La visión futura de la
universidad es la de un gran laboratorio político, la de
una empresa política con una idealidad nueva".
Debido a su pensamiento crítico, Arcíniegas sería
exiliado en la década de 1940 por los gobiernos
autoritarios colombianos; por sus ideas liberales,
también Pellicer seria encarcelado después de apoyar
la campaña presidencial de José Vaconcelos. Además,
el poeta de Villahermosa nunca dejaría de escribir
poemas y ensayos a favor de la democracia y en contra
de las dictaduras. Éste fue el nacimiento de dos

43

colegas en las letras y compañeros en la revolución.
Después de este viaje sudamericano y de otro más que
emprendería al lado de Vasconcelos en 1922, Carlos
Pellicer escribiría uno de sus más célebres poemaríos,
Piedra de sacrificios, en cuyo prólogo escribiría
Vasconcelos que Pellícer -también Germán"pertenecía a esa nueva familia internacional que
tiene por patria el continente". El poema central,
el más álgido de Piedra de sacrificios es "América mía"
y está dedicado a Germán Arcíniegas. Mientras que
El estudiante de la mesa redonda de Arciniegas tiene una
especial dedicatoria a Carlos Pellicer.
Para ambos América sólo podía alcanzar un estado
de bienestar a través del trabajo revelador y rebelde
de sus juventudes, de aquella juventud americana que
se organiza y piensa, que conoce su pasado y exalta
sus emociones. Como aquellos monjes medievales
que salieron de sus cátedras de teología para predicar
en las plazas públicas; como esos navegantes que se
lanzaron a la mar y encontraron un nuevo continente;
como esos preparatorianos mexicanos que ya no
quisieron más al dictador o esos argentinos que dieron
su vida por conseguir sus derechos. Aquella juventud
humanista es América, la que no se deja vencer por
la cerrazón ni la violencia, la que crea nuevas formas
de diálogo y de trabajo para humanizar la política.
Porque América no es otra cosa que eso, juventud y
libertad.~
Referencias
Arciniegas, Germán (1957). El estudiante de la mesa redonda. Buenos
Aires: Edhasa.
Pantoja Morán, David (2007). Antología del pt.'11samicnto latinoamericano
sobre la educación, la cultura y las uníversidadcs. México: Unión de
Universidades de Amcrica Latina y el Caribe.
Pellicer, Carlos (2009). Carlos Pcllicer. Antología. México: Cal y Arena
[Colección Los Imprescindibles].

�orillado a recurrir precisamente
todo se debe, o todo se reduce,
embargo,
aunque
para regresar a la historia de
agradezco a Martínez
a un problema de traducción,
la que el Occidente, a través
Assad la confianza con
terreno desde el que al menos
de maneras extremas, lo ha
la que me atrajo a leerlo, de una
espero salir del enredo en el
expulsado y marginado, no sin
vez debo advertir que, contra
que caí por mi propio pie, al no
de paso explotarlo y pretender
la sensata demarcación que
haberme atenido a la indicación
dominarlo, obedece a un
me hizo, y a la que yo misma
de concentrarme en el capítulo
problema de traducción.
me acogí, y de paso contra mi
dedicado a la literatura, en el
Y el hallazgo iluminador
intrincado ensayo titulado Los
propio mejor juicio, tras leer
consiste en la existencia, no
cuatro puntos orientales.
mi parte asignada del libro en
de puntos orientales, sino de
Por cierto, como en mi
cuestión, me dejé llevar por la
virtudes cardinales, que también
lectura furtiva y extralimitada
curiosidad y leí más, y pensé y
son cuatro, y que consabidarnente
de Los cuatro puntos orientales
cavilé todavía más de lo que por
son: la prudencia, la justicia,
no encontré explícitamente a
mí bien se esperaba de mí, con
qué alude el título, en busca
la templanza y la fortaleza. Y
el previsible resultado de que
de orientación recurrí al
a donde esto me ha llevado a
me llené de dudas, reflexiones
mí es a suponer que, dado que
diccionario, ocurrencia que fue
y conclusiones que, acertadas o
el conflicto al que he aludido
lo que de hecho me iluminó lo
desacertadas, útiles o ingenuas,
persiste, puedo deducir que
suficiente
como
para
atreverme
comoquiera que sea constituyen
tanto Oriente como Occidente,
a proponer que lo que el libro
el material de estas líneas.
u Occidente corno Oriente,
de Martínez Assad plantea de
Si entendí bien, el fondo del
han perdido la brújula y están
principio a fin es un problema
análisis de Martínez Assad se
desorientados; o bien, que ni
de traducción.
refiere, en su mínima expresión,
Oriente ni Occidente,
al conflicto que se ha
o ni Occidente ni
generado entre Oriente
y Occidente por las
EL NALLilCO ILUMINADOR Oriente, entienden
lo mismo cuando en
maneras extremas
CONSISTE EN l i EXISTENCIA, el horizonte aparece
a las que el Oriente
NO DE PUNTOS ORIENTALES, una u otra o, mejor
ha sido orillado a
todavía, las cuatro
recurrir precisamente
SINO DE YIRTUDES CARDINALES
virtudes cardinales
para regresar a la
contenidas, no sé si
historia de la que el
en
todas las filosofías
Occidente, a través
aunque supongo que sí, pero en
Empecé por buscar las
de maneras extremas, lo ha
donde definitivamente sé que sí
acepciones del término cardinal
expulsado y marginado, no sin
se encuentran es en cualquier
del que supuse que el autor
de paso explotarlo y pretender
buen diccionario, ya sea éste de
habría partido para adaptarlo
dominarlo. Y, en vista de que, ni
un formato o de cualquier otro
o transformarlo en oriental. Y
siquiera a pesar de que es mía,
y en todo caso localizable en
fue cuando di con un hallazgo
me siento para nada capaz de
los cuatro puntos cardinales, si
determinante, pues me pareció
fundamentar esta conclusión, ni
no del Universo, al menos sí del
potencialmente capaz de
desde el punto de vista histórico,
planeta Tierra y de todas y cada
explicar que el conflicto que
ni del político, económico
una de sus nubes.
se ha generado entre Oriente
ni sociológico, me permitiré
Empiezo por registrar aquí los
y Occidente, en particular
desviarme del buen camino de
significados de las cuatro virtudes
debido a las maneras extremas
estas disciplinas y sacarme de
cardinales que Oriente y Occidente,
a las que el Oriente ha sido
la manga la propuesta de que
in

S

45

�y de paso Norte y Sur, deberían
tatuarse en la memoria, y de
preferencia tatuárselos en el idioma
universal, el idioma de traducción
inequívoca y simultánea, idioma
que es la clave que esclareceré al
cerrar estas líneas.
Prudencia: Cuidado, moderación
o sensatez que se pone al hacer
algo para evitar inconvenientes,
dificultades o daños; saber
discernir el bien del mal;
Justicia: Cualidad o virtud de
proceder o de juzgar respetando
la verdad, así como de poner en
práctica el derecho que asiste a
toda persona a que se respeten sus
derechos, a que le sea reconocido
lo que le corresponde, o bien, a
que asuma las consecuencias de
su comportamiento;
Templanza: Moderación en el
ánimo, en las pasiones y en los
placeres de los sentidos;
Fortaleza: Valor para soportar la
adversidad y resistir los peligros;
fuerza fisica o moral para afrontar
situaciones difíciles.
Las cuatro virtudes cardinales
no son los treinta artículos
de la Declaración Universal
de Derechos Humanos de la
Organización de las Naciones
Unidas, pero los sintetizan.
Y, además, son más fáciles de
memorizar.
Comoquiera que sea, si
entendemos cardinal como esencial,
en las virtudes cardinales quedan
metafóricamente registrados los
puntos cardinales de dirección en el
espacio, o los puntos cardinales
del horizonte que sirven para
orientarse.
Bueno, hace un momento
anuncié como cierre de estas

líneas el desciframiento de un
idioma universal o de traducción
simultánea e inequívoca susceptible
de ser comprendido tanto por
Oriente como por Occidente, y
tanto por el Norte como por el
Sur. Me refiero al idioma de las
bellas artes, que pasan de cuatro
y que, aparte de la arquitectura,

46

son: la música, la danza, la pintura,
la escultura, la poesia, la prosa, el
teatro, el cine, el canto, la fotografía,
el diseño, el grabado, la gastronomía,
la perfumeria, la cariciería..
Quiero decir que los capítulos
dedicados a la cultura en Los
cuatro puntos orientales de Carlos
Martínez Assad ofrecen ejemplos

de artistas, escritores, cineastas
y poetas de Medio Oriente que,
tengan o no fines artísticos y
personales, en estos momentos
están activos en la persecución
de un idéntico fin común, que
es mostrar que el conflicto que
se ha generado entre Oriente y
Occidente se debe a la falta de
comprensión de los idiomas de
unos y otros, y que la solución
que ellos ofrecen está en el
arte, que es el idioma universal,
de traducción simultánea e
inequívoca, a través de las
distintas maneras que tiene de
expresarse.
Citaré solamente un par de
ejemplos, que hablan por si solos:
La orquesta West-Eastern Divan,
compuesta por setenta jóvenes,
entre judíos nativos de Israel y
palestinos nacidos en la región.
Fue fundada conjuntamente por
dos figuras: Daniel Barenboim
(1942), el músico argentino
de familia judía de origen
ruso, naturalizado israelí y
español y con la ciudadanía
palestina; y Edward Said (19352003), el critico y teórico
literario y musical, erudito y
poliglota activista palestinoes tadounidense, nacido en
Jerusalén, educado además en
El Cairo y en Estados Unidos,
en donde finalmente fue un muy
querido, reconocido y admirado
académico durante décadas, y
país de adopción en donde murió
y fue enterrado.
Como segunda muestra de
idioma universal o de traducción
simultánea e inequívoca cito
a Amin Maalouf (1949), el
escritor y periodista (llegó a

ser corresponsal de guerra) que
nació en Beirut y cuya identidad
es muestra de la traducción
simultánea que vive, con la que
se expresa y que habla por sí
sola. Aunque su lengua materna
es el árabe, escribe en francés,
tan buen francés que él ha
sido reconocido con el Premio
Goncourt y nombrado miembro
de la Academia Francesa de
la Lengua. Tras la guerra civil
en Líbano (1975) se exilió en
Francia. Sus padres se casaron en
El Cairo, en donde habia nacido
su mamá, de papá maronita
cristiano e hijo de mamá turca. El
papá de Amín, periodista, poeta
y pintor, era de una comunidad
melquita griega. Uno de sus
ancestros se convirtió en un
clérigo presbiteriano. La mamá
de Amín era una férrea católica,
sólida y firme. Aparte de su
obra ensayística, de narrativa y
poética, Amín Maalouf ha escrito
varios libretos de ópera.
En una cita suya que
Martinez Assad recoge,
sostiene: "Me siento más
tranquilo en un mundo donde
todo es minoritario, donde hay
numerosas lenguas, numerosas
culturas que se descubren, que
se enfrentan, que se mezclan.
Cuando me encuentro en un
grupo en el que todo mundo
pertenece a un mismo país y
habla la misma lengua, me
siento menos bien. Soy siempre
minoritario en cualquier parte,
ya sea por mis orígenes, por mi
religión o por mi lengua. Pero
estoy convencido de que esto no
me margina, sino que más bien
me brinda oportunidades."*

47

Al recibir el Premio Príncipe de
Asturias de la Concordia en 2002,
Edward Said sostuvo: "Cada uno
de nosotros pertenecemos a una
comunidad con una tradición,
cultura, idioma e ideas propias,
lo cual potencia la sustancia
de la que se van formando las
identidades. Pero no es cierto
que las identidades duren
para siempre, pues la historia
muestra grandes evoluciones
en las identidades humanas.
Ahora bien, si hay grupos o
personas que pretenden ser los
únicos representantes de una
identidad y se erigen como los
auténticos defensores de la fe;
de esos únicos representantes
de la historia de un pueblo, y
me refiero a cualquier tipo de
identidad, sea islámica, judía,
africana, europea o asiática;
de esas convicciones surge el
fundamentalismo, que es la
ausencia total de comprensión
de los demás."*
Hace poco, en una ocasión
pública, oi al Embajador de
Líbano en México, el doctor
Hicham Salim Hamdan, contar
que en Beirut existe una iglesia
cristiana maronita que comparte
un muro con una sinagoga. Acto
seguido, con evidente emoción,
exclamó: "Esto es Líbano; esto
somos nosotros."
Y éste ha sido el comentario
que he podido hacer de mi
lectura de Los cuatro puntos
orientales de Carlos Mart1nez
Assad. ..p..
" Para s u mejor comprensión , soy
responsable de retocar ligeramente el
español de la cita. además de una que
otra interpretación del fondo. (B.].)

�Letras al margen

~

1e

"

~HABLAR

~··--·-···- IDE KEVI M
ace años, cuando algún
amigo me recomendaba
una película basada
en alguna novela, mi primer
impulso era tratar de conseguir el
libro y leerlo. Después iba al cine
a ver lo que guionista, director
y editor habían hecho con la
historia pensada para literatura.
El resultado, por lo regular, era
que el fihne quedaba muy por
debajo de la obra original, incluso
cuando la versión cinematográfica
fuera muy buena. Pocas veces me
topé con películas que hicieran
justicia a la creación del narrador, y
siempre lo atribuí a que, tratándose
de un argumento y una trama
concebidos para desarrollarse a
lo largo de cientos de páginas,
exigían del guionista un talento y
una capacidad muy especiales para
poder ser resumidas en un par de
horas de movimiento de imágenes.
De hecho, pensar en el concepto
"resumir" implicaba para nú algo
degradante si se aplicaba a una obra
literaria. No obstante, recuerdo
haber visto hace algunas décadas
por lo menos dos filmes que me
parecieron dignos en este sentido,
adaptados de sendas novelas
latinoamericanas: La dudad y los
perros (Francisco José Lombardi) y
El lugar sin límites, de Arturo Ripstein.
Al salir tuve la clara sensación, no
sólo de que las novelas respectivas
de Mario Vargas Llosa y de José
Donoso habían sido respetadas y no

había quedado fuera de la versión
cinematográfica nada de lo esencial,
sino que además había presenciado
verdaderas obras de arte de su
género.
Con el paso del tiempo este tipo
de hallazgos en mi acervo personal
se volvieron cada vez más escasos,
o quizá fui dejando de otorgarles
importancia. Además, como suele
ocurrir a muchas personas, mi pasión
por el cine fue menguando en fonna
proporcional al tiempo libre para
estar al pendiente de los estrenos.
Sin embargo, de vez en cuando
volvía a acordarme de aquel tema
de la carrera de letras que analizaba
las relaciones entre cine y literatura,
sobre todo cuando, ya sin estar
demasiado al pendiente, veía un filme
queme gustaba y me enteraba de que
estaba basado en una novela reciente
que no había leído. Eso me pasó,
por ejemplo, con El la:tor, novela del
narrador alemán Bernhard Scblink,
que fue llevada a la pantalla por el
director Stephen Daldry. Mientras
veía la película tuve la clara sensación
de que estaba basada en una obra
narrativa (no lo sabía aún), y no sólo
de eso, sino de que la novela, al estar
narrada por el protagonista, tendría
que ser más analítica, más densa,
más abundante sobre la vida interior
de los personajes. Alos pocos días vi
la novela en una librería y la compré.
La devoré casi en el mismo tiempo
que dura el filme y, al hacerlo, me
llené de satisfacción porque mis

48

pronósticos se habían cumplido: no
sólo el filme era lo suficientemente
fiel a la historia original, sino que la
novela profundizaba ahí donde el
director apenas trazaba ciertos temas
y ciertas reflexiones.
Creo que hasta ese momento tal
combinación constituía mi ideal de
las relaciones entre cine y literatura:
la fidelidad al argumento, tanto en lo
esencial como en los detalles que dan
cuerpo a la historia, aunque debido
a la extensión de algunas novelas,
las películas derivadas de ellas tan
sólo tracen o apunten determinados
pasajes.
Pero después, cuando comencé a
interesarme en algunas expresiones
del arte contemporáneo, mi punto
de vista sobre el asunto comenzó
a modificarse. En especial cuando
comprendí -o creí comprender- el
concepto de intervención. Es decir, si un
artista visual puede "intervenir" una
obra de arte clásica o contemporánea
para extraer de ella una obra nueva e
independiente respetando lo esencial,
es decir el tema y muchas veces
también su desarrollo, ejerciendo el
mismo género o uno distinto para
crear algo original, lpor qué los
cineastas no se abocaban a lo mismo?
No faltará quien diga que ya lo hacen,
o que lo han hecho siempre, y tendrá
razón, pero aquí no me refiero a las
versiones cinematográficas "libres",
ni a aquéllas que tan sólo extraen los
simbolismos de un relato para crear
un discurso algo abstracto calcado

de una novela, como lo LO OUE ME SORPRENDIÓ FUE, E
de regreso a casa. Desde
hizo Corkidi en Deseos PRINCIPIO, LA MANERA. EN OUE LA las primeras escenas, la
con la novela Alfilo del agua,
sensación que me embargó
DIRECTOR.A. NABÍ.A IUCADO CO
de Agustín Yáñez, sino a
fue de perplejidad: lqué
contar la misma historia LA ESTRUCTURA., YIOLEMT.Á.MDOLA es lo que estaba viendo?
que se cuenta en la obra HASTA LO INDECIBLE SIN DEL\R D
Al pasar de un género
a otro, de un lenguaje
narrativa, respetando RESPETARLA.
los pasos de la trama, y
artístico a otro, el relato
creando al mismo tiempo
se había transformado
un producto original, artístico, una
de la historia. Mientras leía, tenía la
en forma radical, y sin embargo
obra maestra en su género.
sensación de que la película me iba
seguía siendo la misma historia
Acaso a lo que me refiero -ni
a decepcionar: lcómo sintetizar en
con todos sus detalles. Los actores
siquiera estoy seguro- sea lo que
una cinta de dos horas tal cantidad
no correspondían a como me
hizo la directora Lynne Ramsay con
de hechos, de observaciones y
había imaginado a los personajes,
la novela Tenemas que hablar de Kevin,
reflexiones, no sólo acerca de la
aunque no tardé en habituarme a
de Iionel Shriver. En esta ocasión, mi
historia, sino de los múltiples
ellos. Pero lo que me sorprendió
proceso personal fue al revés: varias
temas que la integran, como son la
fue, en principio, la manera en que
personas en cuyo criterio confío me
maternidad, la crianza de los hijos,
la directora había jugado con la
habían recomendado la película
la cultura gringa, las relaciones
estructura, violentándola hasta lo
como una verdadera obra maestra,
familiares difíciles, la cuestión de las
indecible sin dejar de respetarla.
pero ninguna de ellas me dijo que se
annas, las matanzas en las escuelas,
Sobre todo en los minutos iniciales,
basaba en la novela de una escritora
la mente asesina, las consecuencias
todo lo que pasaba en el filme lo
gringa, así que, aún sin verla, siempre
del crimen en una familia y en una
había leído yo en la novela, sólo que
pensé en ella como un producto
sociedad cerrada? Además, lcómo
acomodado de diferente modo. Si
netamente cinematográfico.
traducir la ironía, el negro sentido del
la novela era narrada por la madre
humor de la narradora aun cuando
No la alcancé en cartelera y por
de Kevin, es decir, la cabeza se
tratara los temas más trágicos y
varias razones fui posponiendo
nos llenaba con sus palabras, a la
su adquisición en disco, pese a
escabrosos en puras imágenes y
protagonista de la película apenas
topármela a cada rato en los puestos
sonidos? Acabar la lectura fue como
si se le escuchaba la voz en unos
de películas piratas que abundan
salir de un larguísimo túnel infernal
cuantos parlamentos. Verborrea,
que uno hubiera atravesado de la
silencio. Estructura lineal, tiempo
en cualquier calle transitada. Como
mano de una mujer inteligente,
dislocado. Abundancia de
seguía inmerso en la ignorancia del
culta
y
aguda,
como
si
fuera
la
reflexiones, imágenes en silencio.
origen del filme, tampoco la busqué
guía de algo semejante a un museo
ffse era el secreto? No estoy seguro,
en librerías. No fue sino hasta una
de los horrores. Una experiencia
pero al concluir de ver la película
tarde, mientras paseaba la vista por
impresionante. Del todo satisfactoria.
estaba seguro de haberme topado
una mesa de la editorial Anagrama,
que ubiqué el título en la portada de
¿Yla película?
con una obra distinta, original, única.
Tampoco -ya lo dije- estoy
No
había
pasado
ni
una
hora
de
un libro amarillo. Lo compré. Llegué
seguro de que eso sea una muestra del
que cerré el libro, cuando ya reconia
a casa dispuesto a leerlo de cabo a
proceso de intervención, como ocurre
los puestos de películas piratas
rabo de una sentada (lo que resultó
cercanos a mi casa. Muchos no la
en las obras de arte contemporáneo,
imposible, pues el volumen es de más
tenían. En el sexto o séptimo donde
pero no importa. Reconozco las
de seiscientas páginas). Me mantuvo
sensaciones que tuve al leer, al ver, y
atrapado por unos cuatro días, lleno
pregunté, el encargado me dijo que
eso es lo que me parece importante.
de fascinación por la creación de los
esperara y se internó en un callejón
tenebroso. Volvió a los cinco minutos
Además, yo también quería hablar de
dos protagonistas,el asesino múltiple
con mi copia de quince pesos. Coni
Kevin, y acabo de hacerlo. ~
adolescente y su madre, la narradora

49

�La materia no existe

1

ntretanto, cl Viajero del
Tiempo se desplaza a fantásticas velocidades por
la corriente de los siglos. (Esto es
verdadero siempre.)
Entretanto, el Viajero del Tiempo
pone en reversa su máquina.
Avanzan río abajo los salmones.
Alejo Carpentier desescribe hacia
adelante.
Entretanto, Gabriel García Márquez
dice al Viajero del Tiempo que no
exagere en sus cuentos pues la
realidad siempre supera a la ficción.

~
•

1

¡
s:

'

Entretanto, el Viajero del Tiempo se
detiene en una noche de Edgar Allan
Poe a preguntarle si el caballero
con el que habla es realmente una
momia egipcia.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
cuenta al Golem de Praga la leyenda
de Franz Kafka y Max Brod,
vecinos de la ciudad, guardadores
de misterios.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
lleva a Pancho Villa a ver películas
de los siglos 21 y 22 sobre Pancho
Villa. Al salir lo ve satisfecho.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
conversa conJane Austen y reconoce
que s~ de siglo en siglo la bondad
llega a ser recompensada.

~.A.L■IRTO CNIMÁL

Entretanto, el Viajero del Tiempo
oye al paciente que delira en su
camisa de fuerza: está contándole
su propia historia, viaje por viaje.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
huye de la explosión, que lo derriba
y lo aturde: de pronto ha olvidado
si está en Tunguska, Sodoma o qué.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
escucha música que no sólo no se
ha subido ilegalmente a Internet
sino que no se ha compuesto.
Aún.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
deja el siglo cuya iglesia más
antigua venera a un Pequeño Pony
(la Capilla Sixtina es púrpura
brillante).
Entretanto, el Viajero del Tiempo
escucha, de lejos, cómo discuten
y pelean los jóvenes escritores de
Pompeya. Hablan de pasión, de
historia y de fuego.
Entretanto, el Viajero del
Tiempo mira un incendio de Roma
desde lejos. No se ve a ningún
emperador. Pero se oyen los gritos.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
dice a Nikos Kazantzakis:
-Reahnente creo que debería
llevar al menos una libreta. No
sólo habla mucho. iHabla arameo!

51

Entretanto, en otro lugar de Jerusalén, el Viajero del Tiempo oye que
el hombre le contesta:
-¿última cena de qué? me
quién? ¿No le dieron una dirección?
Entretanto, el Viajero del Tiempo
visita el siglo donde cada identidad
de David Bowie preside una iglesia
distinta, en guerra con las otras.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
se relaja: este no puede ser el
asesino en serie del que le hablaron.
iSi trabaja de payaso en fiestas!
Entretanto, el Viajero del Tiempo
escucha el lamento de Homero:
-No sé, no sé, no estoy seguro
de nada. iAquel poema en el que
me basé es muchísimo mejor...!
Entretanto, el Viajero del Tiempo
señala a la anciana Anai's Nin, digna
y perfecta, enteramente vestida.
-Sí tiene un aura -comenta
Marilyn.
Entretanto, el Gato del Viajero del
Tiempo se deja ver, pardinegro, en
otra noche -una desesperadade Edgar Allan Poe.
-Miau -saluda, como si tal
cosa, entre la lluvia y el viento.
Entretanto, el Viajero del Tiempo
piensa en los otros sitios y tiempos
que ocupa ahora mismo, mañana,
siempre. Qué fatiga y qué vértigo. ~

��EL ERROR DA LUCAR A YARIACIOMES Y FORMAS IMPREYISTAS. ESTO ES
LO OUE FINALMENTE FORMA EL DIBUJO.
Más que dibujos propiamente, los míos son mapas
mentales, pero llamarlos así -o de otra forma- sería
inapropiado.
No sé especificar de dónde vienen los patrones de mis
dibujos. Algunos son muy usados, otros simplemente se
revelan en el transcurso.
Aprecio que ciertas personas le den un sentido lógico a
mis dibujos. A mí nunca se me hubiera ocurrido.
Mi relación con el surrealismo ha sido indirecta. Sólo me
he relacionado con personas que entienden el surrealismo.
Mi manejo del color generalmente es un desastre.

No suelo bocetar. Si te equivocas al trabajar con tinta,
deshacer es complicado. Trabajo sobre mis errores. El
error da lugar a variaciones y formas imprevistas. Esto
es lo que finalmente forma el dibujo.
Un par de personas han tenido la intención de
enseñarme las técnicas correctas para dibujar. Mi padre
no. Fue diseñador durante gran parte de mi infancia y
sabe dibujar perfectamente. Él aprecia lo que hago.
Hacer arte requiere aprender la técnica, tiempo,
inteligencia. Siento un profundo respeto y
afecto por quienes cultivan el arte.

Si una hoja se mancha o arruga, está arruinada.
Una vez que empiezo el dibujo, intento no detenerme. Si
me detengo, se queda a medias para siempre.
A veces me arrepiento de firmar mis piezas. Cuando
puedo, elimino la firma en la versión digital porque siento
que estorba

r., DAYID TORRD

,

RECTOR
GARCÍA, IN
MEMORIAM
EL PASADO DOS DE JC~IO ~IURIÓ EL

Siendo estudiante, dibujar en clase me ocasionó algunos
problemas. Una vez alguien sugirió que es una forma de
escuchar. Fue toda una epifanía.

FOTÓGRAFO HÉCTOR GARCÍA, A LA EDAD
DE 88 AÑOS, EK LA CIUDAD DE MÉXICO,

se

LUGAR DE NACIMIENTO EL 23 DE AGOSTO

Dibujar es mucho más sencillo si alguien habla conmigo
mientras lo hago.

DE 1923. EN LA ÚLTIMA DÉCADA SU SALUD

¿Podríamos llamarle ilustrar conversaciones?

SE FUE DETERIORANDO A CO?'\SECUENCIA

Mi esposo dibuja oyendo música. Hemos dibujado en la
misma hoja varias veces, siempre mientras conversamos,
turnándonos para escuchar o dibujar. Es parecido a la
construcción de relaciones.

DE C~A FRACTURA DE CADERA SUFRIDA
TRAS UNA CAÍDA PROVOCADA POR C~A
Ii\'SCFICIE\JCIA CARDIACA Y AGRAVADA POR
LAS CO;\!{PLICACIONES U\1fERENTFS A

No me interesa ser artista. Me interesa vivir creativamente.
Todavía no lo consigo.

se

EDAD. SU DESPEDIDA I-LE AL DÍA SIGClE~TE,
L'".'\ DO;\HNGO POR LA TARDE, EN El PAIACIO

Entre serie y serie, pueden pasar años completos.
Ala fecha en que apunto esto, llevo más de un año sin
tocar un estilógrafo. No temo dejar de hacerlo.

DE BELLAS ARTES CON UN HO:\IENAJE DE
CUERPO PRESFNTE ORGANIZADO POR EL
CONSEJO NACIONAL PARA LA CULTL'RA Y

Saber que no eres bueno en algo
y hacerlo de todas maneras. Eso
también es ser libre.

Para mí no hay tal cosa como una fuente de
inspiradón, sólo desorden psicológico.

Rara vez le muestro mis dibujos
a alguien por iniciativa propia.

Me gustaría que mis líneas se parecieran
más a vectores, que fueran más perfectas. Al
dibujar, estoy buscando visualizar el orden.

Cuando me piden mis imágenes
para publicarlas, siempre digo
que sí.

Con el tiempo, en mis dibujos descubro
registros exactos de mi conciencia.
Todavía no me gusta mi obra.

Es únicamente en temporadas
de estrés y ansiedad cuando siento
necesidad de dibujar.

Esto no es arte, es un archivo personal. ~

54

LAS ARTES.

H

é~tor García fue reconocido ~n vida como un~ de ~os grandes del fotoperiodismo mexicano del
siglo XX, tanto por su greIDio como por el crrcmto del arte, aunque las tres últimas décadas
no fueron suyas del todo. Su obra es producto de más de sesenta años de trabajo, abarca el
periodismo en imágenes, escrito, editorial y fílmico, la docencia y el activismo por la defensa de su gremio.
No obstante la suya es una obra inmensa a la espera de estudios e investigaciones que la ubiquen en
su contexto real que permita revalorar su valía estética, histórica y cultural al tiempo que nos ayude a
entender nuestro pasado reciente y nos lleve a apreciar, conocer, encontrar, entender al autor, al personaje,
al artista: al ser humano en su verdadera dimensión.

55

�Como un modesto reconocimiento a su persona
y las imágenes que nos legó, se redactan estas lineas.

1
Todos los libros sobre Héctor Garcia cuentan lo
dificil y cruda que fue su infancia, su paso por la cárcel
antes de llegar a la adolescencia, su experiencia como
bracero, su encuentro con la fotografia, su llegada
al periodismo y cómo trasciende en él por méritos
propios. Se echa de menos en esas publicaciones
que se hable sobre su pasado personal (el padre o las
versiones de que nació en Colombia) y que se diga
también que luchó por ser un artista desde fechas
tempranas de su carrera como fotorreponero (la carta
de Diego Rivera al fotógrafo, donde se refiere a él como
"un excelente artista" es de 1955).
Tampoco está claro cómo es que se convierte en un
fotoperiodista independiente, ni se ha documentado
todavia la historia de su agencia FotoPress, que tuvo
al menos tres sedes (Morelos 58,12, Reforma 12,503 y
Rosales 26) hasta que el terremoto de 1985 provocó que
acabara en el comedor de la casa familiar. Desconocemos
si entre las imágenes que consideramos suyas hay, no
solo de Marta García, como ella misma ha reconocido
ya en los últimos años, sino de la autoría de Antonio
Caballero, Luís Humberto González y Marco Antonio
Cruz y otros nombres que pasaron por la nómina de
dicha oficina.
Caballero, González y Cruz son fotógrafos conocidos
en el circuito del arte e incluso en los últimos 30 años
le hicieron sombra a su maestro, Héctor García, como
suele ocurrir con los buenos discípulos: Caballero
resurgió de un largo olvido y en dos décadas logró
posicionarse como artista dentro y fuera de México,
González cuenta con un libro prologado por su ex
patrón y Cruz es el autor de una de las fotos de los 80,
quizás la más terrible, pero no por ello exenta de ciena
sublimidad: el edilicio Nuevo León derrumbado por
el sismo del 19 de septiembre de 1985. Por cierto, un
retrato a Héctor García hecho por Marco Antonio Cruz
presidió su funeral en Bellas Artes.
Al final de la década de los años 50 del siglo pasado
Héctor García había captado ya las que muy bien
pueden considerarse entre las fotografias más poderosas
de su larga trayectoria: Nuestra señora sociedad, Gloria
Mestre volando sobre la ciudad, Niño en el vientre de concreto

y las preferidas por el escritor y crítico de arte Janne
Moreno Villareal y la curadora de fotografía del MOMA,
Susan Kísmarc, entre muchas otras. Había contraído
matrimonio con María del Carmen Sánchez Castañeda,
María García, y era ya un empresario exitoso que
apenas iba a cumplir los 30 años de edad. El impacto de
la fama le pasa factura, pues, si bien en las décadas por
venir capta imágenes que contribuirán a acrecentar su
prestigio, ya no lo hace en igual número y calidad a las
de antes de la mencionada fecha.
A pesar de esto, muchas de las fotografías que se
conservan de entonces echan por tierra el mito de que
no sabía imprimir o que no le ímporraba el laboratorio,
leyendas propagadas por muchos de sus colegas de la
generación que siguió a la suya y que tras su muerte
ahora retoma la crítica de arte.
Desde los años 60 el currículum de Héctor García
registra exposiciones individuales tanto en galerías como
en museos, así como el ingreso a impottantes colecciones
públicas y privadas dentro y fuera de México. Sus
fotografías aparecen en los libros de Salvador Novo esa
misma década, de Carlos Monsiváis en la siguiente, en los
80 en uno de Elena Poniatowska y en otro de la Colección
Río de Luz, considerada canónica en la revaloración de la
fotografia mexicana y que dura hasta nuestros días, con
sus altas y bajas.
Ya para concluir el siglo XX, tanto el Museo Paul Getty
de California como el Museo de Arte Moderno de Nueva
York adquieren obra suya para sus colecciones.

11
En México sigue sin organizarse la exposición que
permita valorar y apreciar la magnitud y valía de su
quehacer fotográfico. El intento más reciente fue en
2003 por el Centro de la Imagen pero pasó con más
pena que gloria. Ni catálogo hubo. Los museos de las
principales ciudades del interior del país tampoco han
presentado muestras individuales de relevancia.
En lo anterior, sin duda, tiene que ver la personalidad
del fotógrafo. El poeta Dionisio Morales lo describió
dueño de "... una aparente humildad que raya en la
soberbia... una arrogancia que bordea los límites de la
insana modestia". Y lo dice después de un trato que
devino en una amistad que perduró por más de 40 años.
Algo de esa actitud se alcanza a percibir en los
artículos para la revista Gente Sur,reunidos por el ya citado

�;

poeta, en 2007, al referirse, por ejemplo, a la coedición de
Conaculta-Turner-DGE/El equilibrista, Héctor García
menciona a los autores prestigiados incluidos, señala
errores y omisiones, pero olvida citar a los coordinadores
y responsables de la puesta en página de sus fotografías:
Alfonso Morales, Pablo Ortiz Monasterio y Paulina
Lavista. Al primero se debe una de las publicaciones
más completas que se han realizado a la fecha sobre la
vida y obra de Héctor García; al segundo, el libro en el
catálogo del Fondo de Cultura Económica; y a la tercera,
hacer público el descontento por la negación de apoyos
gubernamentales.
¿Cómo se justifica que su revista Ojo de 1958 quedó
excluida del reciente volumen de la editorial RM sobre
los fotolibros latinoamericanos, que incluye también
'I ·

publicaciones de esta naturaleza? Hay hasta un facsimil
que llevó a cabo el Gobierno de la ciudad de México en
el 2000 de la histórica publicación de Héctor García
sobre el movimiento ferrocarrilero. No puede tratarse
de desconocimiento, pues se contó con un equipo de
profesionales, de los mejores conocedores en la materia.
Juan García Ponce, el crítico de arte de la llamada

Ruptura -el momento del arte que siguió al
nacionalismo y la modernidad que trajo consigo la
Revolución Me.xi.cana, donde se ubica a algunos de los
artistas más importantes de nuestros días como Manuel
Felguérez, Vicente Rojo e lrma Palacios (aunque esta
última es parte de la generación que sigue a los dos antes
mencionados)-, también se ocupó del quehacer de
Héctor García pero sus imágenes se quedaron fuera de la
exposición y homenaje que organizó el INBA al escritor
en el 2005.
111
A ·los seis años de recibir el Premio Nacional de
Ciencias y Artes de manos del primer presidente del
México no priista, el panista Vicente Fox, el fotógrafo,
en complicidad con su mujer, abrió en 2008 la Galería
Fundación María y Héctor García en la colonia
Segunda del Periodista, de la capital me.xi.cana, a unos
cuantos pasos del que fue su domicilio particular.
Es un espacio privado que funciona como museo
dedicado a la pareja de fotógrafos, sala de exposiciones
temporales y la realización de actividades relacionadas
con la divulgación de la fotografía.
No se sabe a ciencia cierta qué es lo que resguarda la
galería-fundación. El fotógrafo habló al respecto en 1998,
un año después de empezar la catalogación de su archivo,
de 600 mil negativos a partir de cuatro o cinco millones
de tomas entre las que reconoció tener "mucha paja".
Durante el funeral, María García, quien fuera su esposa,
se refirió al acervo al hablar con la prensa: hay más de
un millón de negativos, se han digitalizado cuatro mil
gracias a las becas del Conaculta, se cuenta con copias
fotográficas, objetos personales y de trabajo, así como
documentos y publicaciones relativas al fotógrafo. María
García señaló también el tipo de homenaje por hacer:
rescatar, digitalizar y preservar el archivo.
Yla titular del Conaculta aprovechó el acto luctuoso
para lucirse, pues hizo suya la petición de la viuda como
si de un bien del Estado se tratase cuando en realidad es
un patrimonio de particulares. Ojalá y con su promesa no
ocurra lo mismo que con la del INBA: en 2010 anunció
un homenaje nacional a Héctor García que incluía una
exposición en el Museo de Arte Moderno; el artista
murió, el sexenio acabó, los funcionarios están a punto
de irse y de sus palabras no hay quien se acuerde ya. No
hubo ningún homenaje ni exhibición alguna y se perdió

58

COMO EM TOD.A. OBRA DE .A.RTE, EM MUCII.A.S DE LAS FOTOCR.A.FI.A.S
DE NÉCTOR C.A.RCÍ.A. SE EMCUEMTRA .A.LCO DEL ALMA, EL .A.LIENTO,
.A.L MEMOS, DE L.A. SOCIEDAD EM OUE SE ORICIM.A.ROM POR LO OUE ES
SECURO OUE SUS IMÁCEMES SECUIRÁM BRINDANDO LUZ, REYEL.A.MDO
MISTERIOS, SOBRE MUESTRAS NUIU,4.S POR EL SICLO XX.
una oportunidad de oro para corroborar con el fotógrafo
como testigo si hay más de las 120 imágenes que aseguran
algunos estudiosos de la fotografía me.xi.cana que son las
que nomás tiene.
Si bien la Galería Fundación María y Héctor García
funciona mejor que muchos de los espacios manejados
por la burocracia cultural capitalina, lo cierto es que es
urgente y necesario que se maneje profesionalmente y
defina sus políticas a seguir con miras a garantizar su
supervivencia a mediano y largo plazo. Cierto que en
menos de un lustro de existencia algo se ha realizado, se
ha ganado y capitalizado en experiencia, pero hay que
responder a la altura de las circunstancias, a las exigencias
del medio en que se desarrolla su labor, un sector cada
vez más competitivo no solo en la búsqueda de públicos
generales y especializados sino en la lucha por los recursos
financieros para operar.

IY
Como en toda obra de arte, en muchas de las fotografías
de Héctor García se encuentra algo del alma, el aliento,
al menos, de la sociedad en que se originaron por lo que
es seguro que sus imágenes seguirán brindando luz,
revelando misterios, sobre nuestras huellas por el siglo XX.
Una muestra de lo anterior es la fotografía
titulada Extraño árbol, captada durante el sexenio
alemanista. El autor la envió al II Concurso de
Fotografía de Prensa en 1951-52, el certamen no se
llevó acabo, pero la imagen permaneció inédita hasta
que se publicó una versión de la misma, editada e
invertida, en 2004, como parte de la serie relativa a
los sucesos estudiantiles del 68. Nada que ver, pues
se trata de un grupo de jóvenes, tal vez burócratas
y curiosos, trepados sobre la fachada del Sagrario
Metropolitano, que observan y festejan la llegada
del entonces presidente Miguel Alemán al Palacio
Nacional a su regreso de una gira por los Estados
Unidos. El Extraño árbol, bautizado así en el reverso
por el autor de su puño y letra, es un vintage que

59

contiene también una frase manuscrita a lápiz sobre
el acontecimiento registrado: "llega Alemán de EU".
Al acompañar este artículo se publica ahora por
vez primera en su versión original, lo que permite
observar al grupo formado por nueve personas -dos
se aprecian muy poco- en vez de las siete que tiene
la versión que se ha publicado en dos libros como
una toma más cerrada. Con la edición se integra a
los humanos a lo divino de la fachada y al invertir
el negativo pareciera que los retratados celebranvitorean la entrada al Zócalo de algún contingente
cívico pues sus rostros denotan más jubilo que enojo.
En el caso de las demás fotografías que aquí se incluyen
es muy probable que se trate de la segunda ocasión, en
el más de medio siglo que tienen de existencia, que se
reproducen. La excepción es Dulces mexicanos que se
reproduce muy mal en el folleto de la exposición aJudith
Martínez Ortega por el Museo Universitario del Chopo
en 2006. Se trata en todos los casos de impresiones de
época.

�r r - - - - - - - - - ~ - -º~º
-==-~~--------~

LA FE PERDIDA
EN LAS
PALABRAS

Sobre Héctor García queda por recopilarse su paso por
las revistas y periódicos locales y extranjeros, exhibir y
publicar sus series fotográficas, mostrar al extraordinario
retratista que fue, presentar, conocer y vivir su ciudad asi
como reeditar los libros donde aparecen sus fotografías
de reconocidos escritores, mirar sus viajes por los paises
donde anduvo, regresar al mundo del espectáculo y
sus protagonistas de la época que él cubrió, reunirlo
y confrontarlo con los colegas de su tiempo y las
generaciones actuales, detenninar cómo fue su relación
con el poder politico, cuáles las enseñanzas e influencias
de Gabriel Figueroa y Manuel Álvarez Bravo a quienes
reconoció como sus maestros aunque no siempre lo hizo
con el segundo; indagar en sus amores y hasta contar su
historia con Maria que tiene mucho de pareja como la de
los Álvarez-Bravo, los Weston-Modotti y los Capa~Taro.
Pero el reto principal al que los herederos tienen
que hacer frente ya es la profesionalización en el
manejo del legado de Héctor García. Es importante
delegar en especialistas los proyectos relacionados
con el artista y su obra pues no deben cometerse
equivocaciones y errores como los de los dos últimos
libros aparecidos en vida del fotógrafo: Pata de perro
y Chiles Verdes. En el primero se repite lo mismo, se
deja fuera logros importantes recientes (el ingreso al
catálogo de Toluca Ediciones, una colección exquisita
y refinada que conjunta fotografía, literatura y diseño) y
la reproducción de las imágenes es pésima. El segundo

no fecha los articulas que conforman la antología, lo cual
convierte en casi obsoleto su uso entre los investigadores
y estudiosos. Ambas publicaciones fueron posibles
gracias a los recursos de los contribuyentes.
Por último, es vital no desentenderse y ocuparse a
la brevedad del mercado y atender a sus leyes de oferta
y demanda, actualizarse sobre el valor económico de la
fotografía, de los precios en el circuito del arte local e
internacional, pero con los pies en la tierra, con sentido
común y profesionalismo, pues nadie se beneficia, por
ejemplo, cuando los vintages de Héctor García son más
fáciles de obtener que un permiso de derechos de autor
para publicar unas imágenes que, paradójicamente, fueron
realizadas para esos fines: imprimirse, mediatizarse,
circular masivamente.
y

Es mucho lo que está pendiente, lo que hay por hacer,
son tareas que se llevarán su tiempo, mucho esfuerzo
y un gran compromiso ético. Pero hay que empezar ya,
sin demora, no solo a extrañar al fotógrafo físicamente
sino a recordarlo, a homenajearlo, a hacer que Héctor
García siga entre-con nosotros. El motivo ya lo
señaló Olivier Debroise en Fuga Mexicana y continúa
vigente hoy dia: en sus fotografías "hay algo que no
encontramos en ningún otro... gestos, gesticulaciones,
movimientos, muchisimos movimientos". O sea que
hay vida sin fecha de caducidad. ~

60

,,,. KURT LESTER BEMZE HINOJOS.A.

�e

uando yo estudiaba letras hispánicas
en la universidad, una de las corrientes
académicas imperantes ahí era la
lingüística. Torné varios cursos relacionados con
esa materia, me vi obligado a dominar el análisis
del discurso y me dediqué a la dolorosa tarea de
descifrar los textos retorcidos de teóricos como
Jakobson, Hjelmslev, Greímas, Barthes y van Dijk.
Cuando terminé, no quedé tan fascinado con ellos
como varios de mis maestros. Noté que los objetivos
últimos en sus análisis eran un poco confusos:
¿exactamente qué es lo que querían encontrar
en las estructuras de las palabras, y con qué fin?
Nunca me quedó claro. Más aún, me di cuenta de
que, como si pertenecieran a una especie de culto
mistérico, escogían las palabras y expresiones
más oscuras para decir cosas que en realidad son
bastante simples. Era como sí no quisieran que
sus conocimientos fueran accesibles más que a
ciertos clrculos de iniciados. Creo que ahí fue
cuando descubrí que, en la academia, la gente suele
desdeñar lo que puede entender muy fácilmente.
No obstante, sí uno utiliza términos rebuscados
para describir algo sencillo, normalmente los
académicos lo aprobarán. Sin duda, es peligroso:
una estupidez dicha en el estilo apropiado puede
convertirse en verdad para muchas personas. Y
aquí no hablo solamente sobre la lingüística, sino
sobre el mundo académico en general. Es sólo que,
en la lingüística, la opacidad es casi omnipresente.
Más tarde, cuando llegó el tiempo de hacer
mi tesis universitaria, decidí hacer un análisis de
textos literarios desde una perspectiva psicológica
junguíana, algo desconocido en mi escuela. Más
de una vez me preguntaron por qué no escogí un
estudio lingüístico, y algunos me criticaron por
supuestamente hacer una tesis psicológica, en vez
de una literaria. Tuve también un curioso choque
con un lingüista textual de cierto renombre que
una vez visitó la facultad, al tratar de explicarle mi
ángulo. Ya sabía que eso iba a suceder en mayor o
menor medida: cuando uno habla de psicología
( especialmente de psicoanálisis), es de esperarse
que la gente muestre sus defensas. Los daimones de
lo inconsciente siempre son aterradores, y por eso
muchos suelen construir todo tipo de objeciones en

contra de la psicología profunda. Así, defender estos
puntos de vista muchas veces se convierte en una
batalla cuesta arriba.
Lo que más me llamó la atención en todas estas
experiencias fue la seriedad extrema con que los
lingüistas se toman su trabajo. Y no es que esto
sea algo malo en sí mismo: al contrarío, siempre es
estimulante ver que alguien sienta pasión por sus
estudios, y tampoco voy a negar la utilidad de la
lingüística y la profundidad a la que ha llegado en
ciertos casos. El problema es la actitud dogmática
que muchos de ellos adoptan, la obstinación y
cerrazón con que intentan reducir el universo a
puro lenguaje. Y, especialmente, la falta de visión
con respecto a sus objetivos finales.

DE ACUERDO COM LOS CJJIALIS•
TAS PRÁCTICOS, EL LEMCUAIE
DIYIMO DE LA CRliCIÓM SE
EMCUEMTRA OCULTO EM LA TOIIÁ.J
SI UMO LOCRA COMPRENDERLO,
PODIIÁ. IUCAR COM LA CRliCIÓM
MIS~

Tal vez pueda dar una mejor idea de todo esto
mediante una comparación. Cuando leí el capítulo
sobre Cábala de la Historia de la filosofía oculta, de
Sarane Alexandrian, me sorprendió mucho la
similitud que vi entre los estudios lingüísticos
modernos y la descripción que el autor hace
sobre esta tradición de interpretación de la T orá.
Según Alexandrian, la Cábala tiene dos vertientes
principales: la especulativa, que es puramente
teológica o filosófica, y solo se preocupa por
la comprensión de lo divino; y la práctica, que
busca descubrir los secretos del Pentateuco para,
esencialmente, hacer magia con ellos. De acuerdo
con los cabalistas prácticos, el lenguaje divino de la
creación se encuentra oculto en la Torá; si uno logra
comprenderlo, podrá jugar con la creación misma.

62

Curiosamente, se podría aplicar una categorización
parecida a los lingüistas. Por un lado, están quienes
especulan con el lenguaje y crean teorías y sistemas
de interpretación con pocos usos prácticos (de hecho,
muchos de ellos se quedan en un plano meramente
descriptivo). Como los cabalistas especulativos, a estos
lingüistas les encanta crear esquemas complicados y
semialgebraicos del lenguaje. La diferencia más grande
entre ambos sería que, mientras que los cabalistas
tienen un propósito espiritual y contemplativo, los
lingüistas no parecen saber muy bien lo que buscan.
Aunque quizás, en el fondo, sus objetivos no sean tan
diferentes: a veces me da la impresión de que el lingüista
especulativo busca tener una teofanía que le ayude a
comprender su propia existencia y la del mundo que le
rodea, ya que todo es, a su forma de ver, lenguaje. ¿Será
que ambos buscan a Dios, después de todo?
El "lingüista práctico" es igualmente interesante.
Como el cabalista práctico, desea encontrar los
mecanismos ocultos del lenguaje, para obtener un
mayor control sobre él y, por lo tanto, sobre el mundo
(ya que el mundo es lenguaje, como no se cansan de
repetir). Es una forma de magia. Lo que quiere es poder
y control: ''¿qué si pudiera descubrir lo que opera detrás
de una frase famosa, de un discurso político influyente
o de una obra clásica de la literatura universal?" Sin
embargo, los cabalistas nunca pudieron animar un
golem. ¿Qué cabe esperar de este tipo de lingüistas?
Aquí es donde, a mi manera de ver, la psicología
profunda puede ayudarnos a comprender mejor
la naturaleza del lenguaje y, sobre todo, nuestras
lími_taciones con respecto
gCj
al nusmo. Veamos cómo.
e:i ~a~

Para la lingüística, las palabras no tienen un
sentido inherente. Su doctrina es el atomismo lógico:
toda palabra puede ser reducida a unidades básicas
cuasi matemáticas. El lagos aparece diseccionado en
elementos irreductibles, y no podemos confiar en él,
ya que no es un verdadero portador de significado.
Los lingüistas más ortodoxos afirman que el lenguaje
se encuentra autocontenido. Y para los lingüistas
textuales más modernos, que dicen haber superado el
estructuralismo clásico, el significado de las palabras
es un producto puramente histórico, social o cultural.
En cualquier caso, la lingüística sigue buscando en
el lenguaje una estructura lógica con mecanismos
concretos y cognoscibles.
El problema de este enfoque es que es demasiado
mecanicista y objetivante. Se centra absolutistamente
en el lado racional del lenguaje e intenta aplicar una
ética humanística para justificar sus estudios. Por su
parte, a la psicología arquetípica ( estoy hablando aquí
de la escuela de Carl G. Jung y su posterior desarrollo)
le preocupa más la irracionalidad del lenguaje, y
-sí bien no niega sus elementos racionales- afirma
que las palabras no sólo fueron creadas, sino descubiertas,
pues son moldeadas desde lo inconsciente. La clave
aquí está en comprender al arquetipo. ¿y qué es? Los
arquetipos son las imágenes en nuestra imaginación.
Ellos le dan forma a nuestra mente, configuran lo
inconsciente. Están ahí antes de que se forme la
consciencia y, al preceder al yo, preceden también a
toda racionalidad. Ellos no son el yo, pero coexisten
con él de manera autónoma, e influyen en él en todo
momento. Los reconocemos mejor a través de sus
manifestaciones personificadas: el héroe, la gran

~
LOS AROUETIPOS SOM LAS
IMÁ.CEMEI EM MUESTRA
IM.A.CIMACIÓM. ELLOS LE
DAM FORMA A MUESTRA
MEMTE, COMFICUliM LO
IMCOMICIEMTE.

�TODA ESA OIIIETIYACIÓN Y CONCRETlliCIÓN EXCESIYAI, LA IDEA
DE OUE ES POSIBLE ENCONTRAR LOS MECANISMOS DEL LENCUAIE
MEDIANTE EL ESTUDIO RACIONAL, NO SON SÓLO TEORÍAS O
POSICIONES LÓCICAS. SON DEFENSAS PSICOLÓCICAS CONTRA EL
~ OMPONENTE PSÍOUICO DE LA PALABRA.
madre, el dragón, el anciano sabio, el árbol que sostiene
al mundo, y demás temas que aparecen en sueños,
obras artísticas, mitos, leyendas, etc. Pero son más
que eso. Son las fuerzas que operan en nosotros, que
son más poderosas que nosotros, y que definen nuestra
identidad al relacionarse con nosotros. Son ellos los
que, en primer lugar, permiten la comunicación, ya
que le dan forma a nuestra mente, están ahi antes de
esa fantasia a la que llamarnos «yo» o «consciencia»
siquiera exista. Los arquetipos escogen todo tipo de
vehículos para revelársenos: las imágenes, los sonidos
y, por supuesto, las palabras.
Quizás un poeta entendería las nociones de
«arquetipo» e «inconsciente» más fácilmente que
un lingüista: después de todo, él ya debe estar
acostumbrado a tratar con sus musas y aquellas
fuerzas que siente están más allá de él. En cualquier
caso, esta psicologización (es decir, interiorización
y reimaginación, la consideración de la psique como
vida) nos permite recuperar la fe en las palabras. Pues,
¿cómo podríamos transmitir a otros algo de gran
valor emocional, trascendente, capaz de mover lo más
importante y profundo en nuestras almas, si no hubiera
una fuerza arquetípica dándole sentido a nuestras
palabras? ¿Cómo podríamos conducir nuestras vidas y
darle significado a nuestras muertes si las palabras no
ardieran y cobraran vida propia? Sin los arquetipos, las
palabras estarían vacías, serían meras aglutinaciones
estériles de sonidos e imágenes, sin sustancia anímica
alguna. Debernos recordar siempre esta naturaleza
irracional de las palabras, esos poderes invisibles
que ellas transportan de una psique a otra, y que son
capaces de tocamos en lo más íntimo y desconocido. El
alma y el instinto se manifiestan en ellas, y por lo tanto
nunca van a estar plenamente bajo nuestro control.
Este aspecto psicológico de la palabra trasciende
el atomismo y nominalismo lingüístico, y le otorga
sentido y significación que van más allá de las

convenciones históricas o sociales. Pero quizás lo más
duro para un lingüista sea aceptar la realidad de que la
palabra es imposible de comprender en su totalidad,
puesto que, en lo más profundo, es gobernada por
fuerzas independientes del yo. Toda esa objetivación
y concretización excesivas, la idea de que es posible
encontrar los mecanismos del lenguaje mediante el
estudio racional, no son sólo teorías o posiciones
lógicas. Son defensas psicológicas contra el componente
psíquico de la palabra. La naturaleza de las palabras
contiene una grandeza y una complejidad abrumadoras:
pueden liberar todo tipo de fuerzas sobre nosotros, son
capaces de dar rienda suelta a bestias y a demonios, de
crear y sacudir fantasías, de mostrarnos y ocultarnos
nuestras realidades (e irrealidades) más profundas.
Por supuesto que preferiríamos simplificar su valor y
sustancia.
Con esto no intento desestimar la lingüística
o negar la importancia de sus aportaciones.
Simplemente quiero señalar ( como varios ya lo han
hecho) un error epistemológico -reducir su materia
de estudio a modelos imaginativos herméticos- y,
sobre todo, un problema de visión y actitud, que
consiste en la dogmatización de sus ideas y premisas.
Si en vez de hipostasiar sus teorías y considerarlas
omniabarcadoras, aprendieran a verlas corno
construcciones ficticias -es decir, como productos
de la imaginación-, entonces podrian prestarle un
poco más de atención a la imaginación que les dio
origen. Esto sin duda conduciría a una revitalización
importante de sus estudios. Y tampoco propongo a la
psicología arquetípica como un modelo absolutista: al
contrario, su misma naturaleza demanda la constante
reinterpretación de sus premisas, y la aplicación de una
perspectiva as if ("como si") a toda idea. En cualquier
caso, sólo la utilizo como un punto de vista que
intenta mostrarnos aquello que negamos y preferimos
mantener oculto. ~

64

�,

CAUCES VACIOS:
Armas y Letras y desierto
regiomontano
uiero iniciar no desde el
principio, sino desde el
asombro. Esta entrega,
la número 80, de Armas y Letras
me llegó mientras mastico la idea,
todavía verde y poco estructurada,
de un Monterrey que ha creído
demasiado en su carácter desértico.
Una proposición que más bien me
parece construida, refiriéndose
paralelamente al paisaje, al
urbanismo y a la cultura. Desde
el discurso de descalificación
de Alonso de León contra los
salvajes de esta zona, pasando por
el de Vidaurri y sus dos grandes
ideólogos: Manuel Garcia Rejón
y José Eleuterio González, hasta
llegar a la apología del nuevo
Estadio de Futbol Monterrey,
el argumento del desierto ha
sido esgrimido por la hegemonía
-aquella que exalta el progreso
como religión- generalmente
para justificar la homologación
mediante el exterminio.
Comienzo con esta idea tal
vez un poco fuera de contexto
para explicar el grato asombro de
encontrar en esta revista el texto
"En defensa de otras cosas", de
Leticia Herrera, en el que la autora
rechaza hablar "del poeta y de
los bosques": "nací en el desierto,
y desconozco los nombres de
los árboles y nunca me arrulló

Q

Titulo: Armas y Letras. Revista de

literatura. arte v cuítura de la UANL,
núm.80

Autores: \'arios

Edita: UA~l
Año- 2012

la floresta de ninguna selva
arbolada". Acertada me parece la
decisión de hablar de otras cosas,
de defender otras cosas y así no
caer en la tragedia bucólica de
Manuel Acuña, quien embelesado
con el beatusille horaciano, y con
la poesía pastoril de Fray Luis a
Garcilaso, se lanza a la aventura del
campo, "adiós diciendo a la ciudad
ingrata/[para] a caballo o a pie
lanzarse a un rancho", y terminar
"cansado ya de ser tan loco y de
soñar en lo que ya no pasa". Pero
es en la representación de su ser de
desierto en lo que me detuve, en
ese escalar de techos y bardas en
vez de árboles, en su imagen del
árbol ahorcado por la banqueta y
de sus binoculares apuntando al
seco lecho del Río Santa Catarina.
Su lectura del bosque me pareció
más entrañable que la de la defensa
del mismo porque la suya presenta
la pugna entre la ciudad y el bosque
desde nuestra perspectiva urbana:
rodeada de bardas y techos que
ocultan la verdura en las montañas
y del paisaje atravesado por ríos,
más que secos, desecados.
Otro trabajo provocador y
apasionado en este número es
"Los vasos comunicantes: México
y Colombia", de Futuro Moneada,
una revisión de la fotografía
que aborda el problema de la

violencia en ambos países. Analiza
la representación del cuerpo
en la obra de estos fotógrafos y
fotoperiodistas, señala que "la
significación del cuerpo en el arte
evidencia las particularidades
de una sociedad, las maneras de
conjurar sus pulsiones y, también,
las maneras de representarlas.
Dichos soliloquios equivalen a un
lenguaje particular que permite,
entre otros asuntos, aproximarse al
complejo tabú dela violencia".
Las colaboraciones de Humberto
Salazar, "Armas y Letras, una larga
historia", y de Alfonso Rangel
Guerra, "Dualidades en el ~uijote
y el discurso de las armas y las
letras", aglutinan una reflexión en
torno a la revista Armas y Letras y
su fundador, Raúl Rangel Frías,
en el centenario de su natalicio.
En el primero se hace un acucioso
recuento de las distintas etapas
de la publicación, se registran los
directores y las plumas que en ella
colaboraron. La segunda parte de la
dicotomía cervantina de las armas y
la letras corno expresión de la teoría
y la praxis, del paradigma bíblico
de Martha y María, para explicar
el nombre del boletín mensual de
la Universidad de Nuevo León:
Armas y Letras, otorgado por Raúl
Rangel Frias, quien en su faceta de
intelectual y de político asumió con
pasión y responsabilidad ambos
arquetipos.
"Nieve ahí", de Diana Garza
Islas; "Cicatrices de historias",
entrevista por Rodrigo Alvarado
y Roberto Kaput a José Javier
Villarreal; y "Campo Alaska, una
parte de nieve", de Rodrigo
Alvarado, integran una especie de
dossier sobre Campo Alaska, de José
Javier Villarreal, publicado en 2012
por el sello oaxaqueño Almadía.

Diana, con su voz ensayistica que
alcanza la temperatura de la prosa
poética, en el juego lingüístico,
presenta cómo el libro en el detalle:
los pelos en la sopa, las mangas
mojadas, y el sudor, embosca la
realidad para realizarla en poesía.
Rodrigo muestra al libro en esa
dimensión de la creación que es la
imposibilidad del decir, el pórtico
ante lo imposible, que José Javier
aquí enfrenta con la narratividad
y la anécdota, con el "erigir de
entre los escombros del recuerdo
una realidad revisitada"; así lo
fundamental en los poemas no
es lo que se ve, sino aquello que
secretamente nos acompaña una
vez que hemos dejado Campo Aiaska.
En la sección De artes y espejismos, José Jaime Ruiz con su
texto "Carbono 14: devoción y
deseo" revisa la obra del pintor,
ilustrador y grabador regiomontano
Juan Alberto Mancilla. Para José
J airne Ruiz Carbono 14 trasciende
el collage y el palimpsesto, en
ella el no-objeto -el residuo, el
arqueológico-, deviene en objeto
espiritual: en sujeto; los objetos
de uso se convierten en objetos de
reuso estético, ya que transforma en
"otras" a las imágenes rescatadas/
desgastadas, les da otra vida.
En "Tres poemas de La esencia
del viaje", Eduardo Zambrano
configura el viaje hornéricocavafiano a partir de la degradación
del cuerpo: así su imagen, más que
esperanzadora en el goce de la
ruta, es sombría: "El corazón sigue
latiendo intensamente/pero no
vamos a ningún lado". La escritora
catalana-mexicana Lolita Bosch
ofrece un fragmento de su novela
Ahora, escribo, en la que trata el
proceso de bloqueo escritural tras
la muerte de su padre.

En la parte correspondiente a
la traducción -labor en la que a
Miguel Covarrubias, director de
la revista, debernos considerar
como casi un maestro fundacional
en Monterrey- es importante la
inclusión del poeta noruego Nils
Collet Vogt como recordatorio de
que a la Europa Occidental no sólo
la conforman Francia, Inglaterra,
Alemania y España.
En las imprescindibles
colaboraciones de la sección
Toboso, Bárbara J acobs reivindica
la figura de los historietístas al
proponer el término de imagenistas
por considerarlos artistas que
antes de expresar sus conceptos
o emociones mediante la palabra,
lo hacen a través de la imagen.
Eduardo Antonio Parra reseña
el libro Historias para ser contadas,
del narrador, critico, periodista
y político nicaragüense Sergio
Rarnirez. Y en "Apócrifos", de
Alberto Chimal, sección de su
libro El viajero del tiempo, publicado
por Posdata, la paradoja lograda en
el juego del viaje en el tiempo abre
la posibilidad en los brevísimos
textos que la conforman de
alcanzar el tono del aforismo: "El
Viajero del Tiempo visita/una era
en que sólo se usa el/subjuntivo.
No hay sino el/"hubiera", pues. No
es más ni/menos feliz que otras
eras."
Armas y Letras, en sus más de 60
años, es un río que resiste, que se
resume y reverbera, que aunque
a veces corre oculto en su cauce
arbolado, refresca y da de beber
a esta ciudad que nos han dicho
que es un desierto y que necesita
importar agua para sobrevivir.

Carlos Lejaim Gómez.Hernández.

�ara hablar de Diorama, el
más reciente poernario
de Rocío Cerón, quisiera
comenzar con un rodeo. Uno que
tiene que ver con el nombre del
libro. El diorama en los museos está
íntimamente asociado a la vista,
a la idea de colección, así corno
al problema de la representación
de la naturaleza y de la cultura.
Describiré algunos aspectos centrales de los dioramas para luego
incurrir en un salto hacía una
poética que se expande fuera y
dentro del marco de este dispositivo
y sus adjetivos, una poesía operando
en el campo expandido.
Hablar de un diorama es describir
animales disecados sobre un paisaje
de fondo pintado, tiempo estático,
detenido en el polvo y en los siglos.
Un diorama es un fragmento, es
una visión que condensa, corta,
segmenta, detiene; es una invención
decimonónica que da cuenta de una
representación de la naturaleza.
Su historia como dispositivo de
exhibición se remonta, en su forma
moderna, a los museos de historia

natural. ¿Por qué el diorama sigue
conservando una gran fuerza como
recurso espacial? ¿Por qué pervive en
el imaginario colectivo -recuerdos
de infancia frente a los animales del
ártico, osos polares en dos patas,
venados de mirada vetusta y perdida,
leones en actitud de caza, cadena
alimentaria en acción?
Su poder visual le viene no
únicamente de su impacto y poder
corno herramienta rnuseográfica
imperante, sino que está vinculado
con la noción de escena, con la
teatralización de la realidad, en su
textura casi fotográfica, una mezcla
esquizoide entre el adentro y el
afuera, entre lo real y lo ficticio. Crea
un pacto con lo ilusorio y lo natural
-entendido corno la realidad-, una
ficción dramática, lo bidimensional y
lo tridimensional. El fondo curvo es
la visión monocular, la escena que
calza con la vista del ojo humano.
Control total de lo que se ve,
producción ocular del conocimiento;
su centro está en la experiencia
retiniana, parte de que la vivencia
del mundo sólo puede ocurrir en la

asepsia del museo. En los dioramas
se mezcla la corporalidad de la
visión humana, el reflejo del pelaje
de un animal muerto, el ojo de vidrio,
la flora plástica, la nieve de unicel,
el pigmento y el óleo produciendo
horizonte. Crea un acuerdo entre el
espectador y el museo, uno en el que
la realidad es una representación
sin la cual no se puede vivir;
maquinaria productora de sentido y
conocimiento. No basta con nombrar
en latín, describir el reino plantae,
phylum con precisión y fineza; poner
el escarabajo verde y amazónico,
abierto a seis patas detenido por
delgados alfileres en una vitrina. Ver,
ver, ver. Analizar, nombrar, observar,
exhibir, ver, recrear. Éste es el pacto.
Pero Diorama es también un
sonido, nudo y amasijo, un conjunto
de silabas, un nombre y a través de
los nombres se dice el fragmento.
Diorama es la respiración que avanza
sobre el trozo de paisaje, animal
disecado, taxidermia lingüística.
Es un poema, un conjunto de
fragmentos y versos escritos por
Rocio Cerón, que desde una poética
inscrita en el borde hace uso del
recuento y el delirio, impulsado
por el deseo de la palabra poética.
Las clasificaciones exhibidas en los
dioramas parten de una recolección
compulsiva de objetos que se
acumulan y ordenan; compulsión
simbólica. El lenguaje por su parte
también se recolecta, se junta, se
ordena, se exhibe.
Cortical. Subcortical.
Formas y representaciones.
Pulsación de fuerzas.
Vibración. (((( ))))

Ocurre en la vibración de los poemas
de Cerón un eco, el de la obra de
Dulce Pinzón, quien realiza una serie

de fotografías también en torno a
los dioramas; los interviene y utiliza
el escenario de un museo para crear
nuevas imágenes. El trabajo de
Pinzón se compone de bodegones,
naturalezas muertas, cultura popular
en vitrina y un diorama vacío. Hay de
igual manera una última fotografía:
Cabeza de pájaro (2011), síntesis
y abstracción de los bodegones y
dioramas. La cabeza de un pájaro
azul detenido por la rama gruesa de
un árbol, el fondo absolutamente
negro; la única dimensión es la del
ave disecada detenida por el brazo
arbóreo. Esta imagen que emerge
del diorama, se convierte en el ave
penumbra de la que habla Rocío Cerón.
Sonata que retumba en dormitorios:
ylospájarosentraronenloslabios,
mandala aural. Ave fauce.
Hipodérmica. Ave espacio.
Aurora boreal.
Sistema. El más hermoso. Ave
celofán. Erguida. Macizo de
calta
palustra. Ave foso. Metal vajilla.
Ave ópalo. Ovillo púrpura. Red
y plumaje enterrados en sangre.

El fraseo poético va nombrando al
mundo, va avanzando sobre sus
vectores y ensoñaciones, va marcando
y colocando tachuelas en el territorio,
como en el caso del poema "13
maneras de habitar una esquina".
Compuesto de versos segmentados
en trece secciones, ocurre en un
punto fijo, en una situación entre
calles, corno si la autora mirase
desde ese lugar y entonces avanzara
sobre el territorio y las cosas. Estos
fragmentos tienen como referenciahomenaje el poema de Wallace
Stevens "Trece maneras de mirar un
mirlo", en donde cada escena, cada

momento está a articulado en torno
a un único sujeto: un mirlo.
Hay otro aspecto que me
parece relevante destacar en torno
a Diorama, que menciono antes
de manera escueta, la idea de
tachuelas en el territorio. Desde mi
perspectiva, Rocío Cerón parte de
una fuerte raigambre en la geografía,
el territorio, el cual está habitando
por una flora y una fauna, a veces
dicho desde la geopolítica, a veces a
la manera de un viaje y un recorrido.
En Cerón el tránsito y los lugares
están atados a la vista, pero no desde
la distancia óptica del diorama de
museo, en la medida en que en su
poesía aparece también la escucha
y la memoria del cuerpo. El rumor
que genera Rocío Cerón a partir
de la profusión del lenguaje, que se
derrama corno borbotón, es el del
cuerpo, su acontecimiento, acción en
sitio, ser-en-el-mundo.
No obstante, resulta central
señalar que la producción poética
de Cerón no vive sólo en la hoja, en
el signo textual. Sino que se derrama
fuera de la página, se convierte en un
poema en situación, acción poética.
Nuevamente en el filo, en la compañía
de artistas sonoros y videastas
produciendo el ambiente para que
la escena surja, poema-instalación,
una ventana, una vitrina de película
invisible donde está sucediendo el
poema, la música, el animal herido, el
ritmo, el cuerpo; el poema ardiendo
en deseo, el mismo del que parte
la acción de coleccionar, nombrar,
ordenar. La escritura poética es así
el recuento rítmico de un territorio,
una escena y un sonido. Es el silabeo
compulsivo del sujeto hacia el mundo,
ese que es voluntad y representación.
La obra poética desplegada en
Diorama se antoja sonora, es el ritmo
del cuerpo que aparece en cada

frase, volcadura de lo corpóreo en la
escritura. Hay también en ella una
textura visual, que apela a un camino
andado en trabajos previos, tales
como Tiento (2011) e Imperio (2008),
tanto por la palabra que ocurre
corno por su expansión. Rosalind
Krauss, teórica fundamental en
el arte contemporáneo, describió
el tránsito de la escultura hacia la
instalación y la forma en que ello
generó una desestabilización de la
idea misma de escultura. Para ella el
campo expandido se genera cuando
las categorías que sustentaron a
la escultura hasta entonces se ven
transformadas. Considero que una
operación similar se encuentra en
esta poética, que si bien no abandona
el origen textual se expande, permite
ser problernatizada, traducida e
incorporada a otros lenguajes, incluso
diría que puede ejercerse y decirse a
partir de un quiasrna, es decir, donde
logra fundirse con el trabajo de otros
artistas. Ciertamente hay en América
Latina un largo camino andado en lo
que a poesía experimental se refiere.
No se trata entonces de revisitar
tardíamente esos lugares, sino de
proponer cruces, acercamientos
interdisciplinarios que generen
nuevas lecturas. Rocío Cerón, poeta
y performer produce y forma parte
de una poesía que está sucediendo
y buscando operar en el campo
expandido.
Toda obra plástica, visual o poética
genera preguntas. Terrnino aquí con
una pregunta para Rocío Cerón:
¿Cuál es el pacto al que convoca la
poesía con la realidad., el lenguaje y el
deseo? ffn qué momento se rompe el
pacto, cuándo se crea? ¿Se colecciona
o acumula el lenguaje? ¿Quién dice al
mundo?

Amanda de la Garza

�El infinito que puede
ser el cielo o el infierno

64

~:e

tí~~::;:ti~~
novela de Abraham
Nuncio, como enigmático es su
contenido amoroso entre dos
mujeres confundidas entre sí por
el aura de la mitología griega, dos
diosas: Artemisa, una cazadora hija
de Zeus, habitante de montañas y
amante de hombres; otra Selene,
luz y oscuridad, luna llena y media
luna, quienes aparecen en la obra
desdobladas y unidas en un mismo
tiempo.
El tejido narrativo nos revela dos
ciudades, dos entornos sociales:
Monterrey y la ciudad de México.

TÍTULO: U
AUTOR: ABRAHAM
NUNCIO
EDITA:UANL
AMO: 2011

Sus claroscuros muestran los
estereotipos de los grupos sociales,
de las familias, sus creencias
y costumbres ceñidas por lo
económico y lo cultural, relatos de
quien vive y conoce ambos mundos,
de quien se obliga a decir: "Nosotros
salimos de Monterrey, pero
Monterrey no sale de nosotros."
la ciudad siempre presente a través
de sus montañas, la Sierra Madre con
su tejido de picos y cordilleras, La
Huasteca como espacio de enigmas
y encuentros que deja entrar en un
mismo juego las relaciones amorosas
y los rituales. Sin faltar los recorridos
a las colonias ubicadas en la periferia
de la ciudad, "lugares prehistóricos"
marcados por la pobreza y las
carencias sociales, la enfermedad
y las deformaciones excluyentes,
verdaderos espacios abandonados a
su suerte.
Artemisa será la guía de los
recorridos por comunidades
marginadas, quien en su calidad
de antropóloga conoce ya los sitios
y anda en búsqueda de hallazgos,
descubriendo una serie de rostros
para su acompañante el fotógrafo.
Con asombro decia "Monterrey es una
ciudad pesada", alguien "ha planeado
una guerra contra la vegetación y a
favor del calor"; la contestación no
se hacía esperar: "si alguien pregunta
acerca de esta conspiración, la
respuesta es fatal: fuentes de trabajo y
oportunidad de inversiones."

El narrador transita por distintos
entornos sociales, conocedor de las
miserias y grandezas de una región
marcada por la desigualdad y la
pésima distribución de la riqueza,
por un espíritu pragmático dedicado
a la producción económica y a sus
procesos.
La novela establece un continuo
diálogo con su mentor, un diálogo
en forma de diario temporal
donde le pide encontrar las claves
que él no ha sabido descifrar,
ofreciéndole "contarle todo" en un
intento de rescate de la memoria
para si mismo, un viaje identitario
que le permita saber quién es y
acumular las experiencias que
se viven entre la vigilia y el sueño
hasta devenir en una revelación
de lo propio. No podía ser de otra
manera, tratándose de un ser
marcado por la fotografía del padre
que desea conservar las imágenes
como testigos de la historia y de
sus vivencias y amoríos, hasta
descubrirse en una de ellas en la
revista Hola al lado de Artemisa
como el fotógrafo Juan Isla.
Los personajes se fusionan en un
juego de espejos, Selene es Artemisa
y la una es en la otra. Aparecen
y desaparecen como reflejos
luminosos en el tiempo, es una y
son dos, se muestran y se ocultan.
También los acontecimientos
históricos se entremezclan unos
como realidad y otros en imágenes:

las inundaciones del río Santa
Catarina, Pancho Villa entrando
a caballo en lo que dicen era el
vestíbulo del Hotel Ancira, la
calle Hidalgo, El Obispado, la Isla
del Padre, la Coyotera, hasta el
terremoto de 1985 en la ciudad de
México.
La lectura de la novela plantea
la intriga por el significado del 64
que asalta a la imaginación en cada
paso y mantiene el interés acerca
de si existe una relación con el
Kama Sutra o con el I Ching, el 8x8,
la Cábala, al final el mentor ofrece
algunas claves que intentan ser
aclaratorias.
"Te confío que me sugeriste
un estudio del número 64: 64 son
los escaques del ajedrez, 64 las
artes que implica para la mujer

la práctica del Kama Sutra y 64 las
modalidades de la unión sexual; 64
son también los hexagramas del I
Ching. Sólo faltó que te enviaran de
regalo un tratado sobre el ADN (... )
o bien sobre la Cábala."
Al final subsiste la metáfora del
infinito: "El infinito que puede ser
el cielo o el infierno. Y algo más:
seis y cuatro suman diez: el número
perfecto."

Ale.jandra Rangd
Sábado-madrugada del lunes, septiembre

Hay alguitn que hace meses intuyó mi necesidad:
Alfredo, sí, el delirante dd grnpo. Siempre se
pitorreaba de quienes, como Bloody, todo lo
convertían rn sistemas, que en Monterrey se ha vuelto
tópico tan intvitable como d calor. Tú decías que
no habías conocido a nadie más libre que Alfredo:
su delirio consistía en el goce de una autonomía
espiritual desbordante, en una suerte de crónica y

en sus fantasías vinculadas al azar que, de repente
y con una fremencia envidiable, cobraban realidad.
A veces pa1sábamos que su delirio consistía en ser
demasiado rico; otras, que su inconckncia era el
equivalente de la gracia jansenista. Un día me llamó
por teléfono:
-Soy de la Agencia Promotora de Turismo
Religioso. Usted ha sido el feliz afortunado de
nuestro premio anual Rtvitntese la Semana Santa
enStvilla.
Como fingía la voz. al principio no lo reconoc~ pero
s11 carcajada lo delató.
-Alfredo.
-Lo q11e te dije es cien por ciento verdad, salvo
lo de la agencia y el premio. Pero el feliz afortunado
eres tll. Me hice de dos boletos Houston-Madrid
Houston. Uno es t11yo. Nos espera 11n convertible
semideportivo q11e ya renté y tengo hechas las
reservaciones de hotel en Stvil!a.
-Estoy hasta arriba de trabajo.
bien, pero el descanso es parte del trabajo.
Si te invito es porque deseo que sigas trabajando en la
forma enajenada como sé que lo vienes hacia1do hace
meses. Ya sabes, tengo mis chismosos q11e me ponen
up to date de cómo anda la raza.
-Te:ngo demasiadas cosas pa1dientes. no sabes.
-En Semana Santa el único que tiene cosas
pendientes es Jesús. Espera que lo crucifiquen, lo ya
te olvidaste de la cost11mbre? Dime si eso no es tener
cosas pendientes.

-~11,

De 64, pp. 186-187.

,LA ESTOLIDEZ DEL PODEROSO
os columnas levantan el
edificio que consótuye
Fábulas dd poder. Una, la
perspicacia con que se advierten
los recovecos del poder, sus
argucias, sus astucias. Otra, la
palabra artística con un poderío
que le permite emerger del hondo
estanque del didactismo. Y
conste que aún no sabemos si fue
primero el penacho enrojecido de
una gallina coronada, o si por el
contrario resultó primero el pálido
huevo del discurrir preciso y aun
elegante. Sea lo que haya sido,
Nuncio se mueve en este universo
con la soltura y el denuedo de
quien advierte en las convivencias
sociales del pasado o del presente
ciertas constantes que logran

D

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FJC,J,Oaf"°"""'
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mantenernos en un alerta crispado
y permanente.
Y como en toda serie de fábulas
que se precien de ser lo que son,
los animales actúan acordes al
orden pasional y racional de los
humanos. De vez en cuando se
rompe esa condición y aparecen
-desempeñando papeles
centrales- la lengua, la espada, la
bota, unas monedas, los ascensores,
la razón, el látigo, el Estado. Con
todo, es una madre quien, por
ejemplo, asume el inmenso dolor
de sacrificar al primero de sus hijos
para así salvar al segundo de ser
consumido por el poderoso -e
insaciable- felino de oscuras y
doradas rayas. "Favor con favor se
paga" se titula ese par de páginas

�equiparables a la decisión que tuvo
que adoptar una sapiente madre en
la pantalla cinematográfica. Con un
solo gesto, estos seres femeninos
condenaron -y salvaron- de la
muerte a sus vástagos entrañables.
Ciertamente, la historia que
hemos referido es una historia
espeluznante.
ff adónde se fue la moraleja? La
inevitable conclusión de la fábula
tradicional no desaparece en las
historias contadas por Abraham
Nuncio, no se declara según
la regla ancestral, no es obvia.
Vamos, campea en las breves y aun

breVÍsimas narraciones de este libro sus humores; las hienas, aunque no dejaban de
irritarlo, le eran necesarias como testigos de su
la inveterada estolidez del poderoso decreto
y también como servicio de limpia.
que no descansa hasta ser señalado
De Fdbulasdcl poder. Fablesof Power, p. 42.
como todopoderoso. Sin embargo,
temblorosa, la esperanza pervive
al fondo del cofre sobado una y Causa de muerte
otra vez por víctimas crédulas a
Tras una larga jornada de trabajo, el lápiz yacía
retazos... e inermes.
sobre el escritorio sin que nadie aparentemente
Miguel Covarrubias
Por decreto

Molesto con las demds especies dd reino a11imal
por no plegarse al ritmo de su respiración y de su
siesta, d león mandó aniquilarlas a todas co11 sólo
un par de excepciones: los camaleones y las hienas.
Los camaleones le habían dado reiteradas pruebas
de ser fid espejo de su aparato respiratorio y de

REVISTAS Y
SUPLEMENTOS
CULTURALES

INCLUYENTES
ONOT
O
in lugar a dudas fueron
las revistas literarias o,
en sentido más amplio,
culturales, el bastión idóneo desde
donde Octavio Paz ejerció sus
funciones de adalid de diversos
grupúsculos e intentó influir sobre
la opinión pública en asuntos
domésticos e internacionales tocan,
tes a la política y la economía. Dos
dominios en apariencia dispares e
incomunicados: la creación artística
y las posturas ideológicas. Estas
últimas, amparadas en intereses
humanísticos amplios por disciplinas
tales como la historia, la sociología,
la psicología, la lingüística e incluso

la antropología, se amalgamaron en
el quehacer como crítico y analista
-con mayores tendencias hacia la
doxografia o la franca propaganda,
que hacia la verdadera reflexión
o episterne- en la persona de este
preclaro poeta y en momentos lúcido
ensayista. José Joaquín Blanco, quien
también reconoce las grandes dote5
literarias de Paz, en su Crónica de la
poesía mexicana (1979) recoge una idea
ya expuesta desde las páginas de La
Cultura en México, a partir de 1976, año
precisamente en que Paz y su equipo
-como respuesta ante el golpe en
contra de Excélsior y Julio Schererdejarían la redacción de la revista

pudiera perturbar su descanso. De repente se
escuchó una detonación seguida de un estrépito
en la puerta de entrada. El lápiz apenas tuvo
tiempo para estremecerse cuando ya se hallaba
cncañonado por un par de revólveres. "Aquí te
mueres, infcTiz.". dijo el de mtis grueso calibre.
"iPor qué me matan?", preguntó el ldpiz "Porque
escribes, hijo de puta", 1c respondieron al unísono
las dos armas mientras lo acribillaban.
De Fábulas del poder. Fables of Power, p. 66.

Plural: ULo no rescatable, en cambio,
es el Paz,espadachín, el mandarín
autoritario que se rodea de cortes
serviles, exige veneración y se aísla
en actitud de desprecio a lo que no le
rinda pleitesía". Tiempo después, en
ocasión de una polémica sostenida
con Carlos Monsiváis, Paz aludiría a
Blanco como un perrito incontinente
que orinaba en sus zapatos.
Antes de Plural (octubre de
1971,julio de 1976), Paz había
prohijado otras publicaciones
periódicas que , a falta de
ulterior financiamiento, duraron
relativamente poco. Entre ellas
figuraban Barandal (1931,1932),
Taller (1938,1941), Cuadernos del
Valle de México (1933-1934) y El Hijo
Pródigo (194 3, 1946). En 1937, justo
un año antes de fundar Taller, dos
acontecimientos cruciales se suceden
en la vida de Paz: el primero es que el
presidente Lázaro Cárdenas lo enVÍa
como maestro de escuela a Mérida
por espacio de seis meses y el segundo
es la invitación a asistir al Segundo
Congreso Internacional de Escritores
para la Defensa de la Cultura en
Valencia. Tenía 23 años y se trataba

de su primer viaje intercontinental.
Las relaciones que hizo entre
colegas, el posterior impulso de su
carrera diplomática por parte del
Estado, sus posiciones ideológicas
que se movieron de la izquierda
hacia la derecha (con lo arbitrario y
convencionales que resulten estos
términos), todos estos son aspectos
decisivos que fraguaron -en forma
más bien temprana- en la vida del
autor.
Fijar las posturas de Paz en el
dominio de la política es adentrarse
en un terreno accidentado y polémico.
Como en el caso de Carlos Fuentes, la
relación con el Estado mexicano era
una cuestión de familia para Paz, con
la salvedad de que los suyos habían
sido más bien patricios reaccionarios
(el abuelo, Ireneo Paz, un liberal
decidido y director del diario La
Patria durante el régimen de Díaz; el
padre, seguidor de Emiliano Zapata).
Desde 1943, tras disfrutar de la beca
Guggenheim y haber pasado una
temporada en la Universidad de
Berkeley, Paz ingresó en el servicio
exterior representando a México
en Estados Unidos, en el consulado
de Los Ángeles. En 1968, ante los

sangrientos sucesos ocurridos
en Tlatelolco, se vio obligado a
presentar su "baja manteniéndose
a disposición" -a fin de no perder
derechos gremiales- como
embajador hallándose en la India.
Más tarde aceptó una invitación
de la Universidad de Harvard, es
desde allá que dirigirá -sirviéndose
del teléfono y el correo- la revista
Plural, a través de su primer jefe
de redacción, el poeta y ensayista
Tomás Segovia, quien durará en el
puesto tan sólo un año, debido a las
altas exigencias de Paz. El papel,
la tipografía, la administración
dentro de la revista -en realidad el
suplemento cultural de un diariocon la dirección del periódico,
todas estas eran cuestiones
problemáticas. Paz rechaza los
estándares periodísticos que
pretenden imponerle, por ejemplo,
el que las ilustraciones tengan un
peso semejante o incluso mayor que
el texto, o bien, los entresacados de
frases en tipografía mayor para dar
realce (creando groseras repeticiones
y provocando énfasis que alteran la
intención original del autor y cosas
de este jaez).

Jura/ en la cultura literaria
y política latinoamericana
&lt;!airo • •¡ J ogro filantropiro"

John klriq

TÍTUL01 Plural en la cultura
literaria
y política latinoamericana. De Tlatdolco
a"El ogro filantrópico"
A.UTOR: John King
IDITA.1 Fondo de Cultura
Econónúca
A.MOi 2011

John King, de la Universidad de
W arwick, durante los ochenta entró
en contacto personal con Paz. Más
tarde, ya muerto el poeta y seducido
por una jugosa beca de la fundación
Octavio Paz, fatigó los archivos de
la biblioteca de la Universidad de
Austin y pergeñó una obra titulada
The Role of Mexico's Plural in Latin
American Literary and Political Culture.
From Tlatelolco to the "Philanthropic
Ogre" (Palgrave Macmillan, Nueva
York, 2007). En 1986 King había
llevado a cabo el estudio más amplio,
realizado hasta el momento, de la
revista Sur (193H970), destacando
el papel primordial que ejerció el
financiamiento por parte de Victoria
Ocampo, culta y exquisita mecenas.
En agudo contraste era la situación
en México, donde el Estado, "el
ogro filantrópico", era el que
proporcionaba los fondos y también
-llegado el momento- retiraba los
apoyos.
Dividido en seis capítulos, el libro
sale al mercado hispánico con el titulo
de Plural en la cultura literaria y política
latinoamericana. De Tlatelolco a "El ogro
filantrópico" en traducción de David
Medina Portillo (marido de la poeta
Malva Flores quien es autora de otro
volumen sobre la siguiente y última
revista de Paz y jefe de redacción de
la revista Literal quien era, al parecer,
el candidato idóneo para llevar a
buen término este proyecto). Los
capítulos abarcan Paz (193H968), el
nacimiento de la revista, la política
nacional e internacional alú retratada,
la crítica de arte y literaria, los poetas
y prosistas cuya obra se vio favorecida
en la revista y, para concluir, un atisbo
en los primeros dos años de Vuelta.
El plan del libro es claro, la
realización es ágil, incluso amena,
lo cual es sorprendente por tratarse
de un académico que se propuso

�ofrecer un recuento personal, casi
a manera de crónica, acerca de su
descubrimiento y fascinación con esta
revista que, de acuerdo con él propio
King no le va a la zaga a Sur, Origenes e
incluso Revista de Ocddente.
La traducción del libro -en
general- está bastante bien, aunque
no exenta de ciertas fallas que
podrían designarse como sistémicas,
pues son comunes de hallar en otros
hbros de la misma casa editora o de
editoriales en español de otros países
o incluso en otras lenguas. Cosas
como no considerar -además de
la lengua en que está escrita la obra
que se va a traducir- otras lenguas
en las que se realizan referencias o se
citan nombres de lugares o personas.
La transhteracíón a partir de otros
alfabetos, especialmente el cirílico
en el caso del ruso, aunque también
el chino y el árabe, presenta un reto.
Algunas de estas singularidades se
encuentran desde el original y otras,
las más -dicho sea con verdad- se
producen a lo largo de la traducción.
Francas calcas o írnítaciones de giros
propios -casi diríase privativos-de
la lengua de origen pueden apreciarse
por medio de los siguientes ejemplos:
"Cada pocos minutos, el teléfono
sonaba insistentemente" (p. 26). Every
few minutes es una expresión que bien
pudo haber sido vertida de otro modo:
Con intervalos de pocos minutos, el
teléfono no cesaba de sonar. "Sobre
el dilema de la revolución y la función
social de la literatura, el año 1975
pudo significar un punto de in.flexión
definitivo en el pensamiento pohtico
de Vargas Uosa" (p.187). Un "punto
de inflexión definitivo" es -en un
español algo más universal-un
momento crucial o un viraje decisivo.
Es evidente que se trata de una
expresión tornada en préstamo de las
matemáticas, en particular del cálculo

diferencial e integral, inflection point or
point of inflection. "Ortega coordinó el
suplemento dedicado al centenario
del nacimiento de Eguren, el poeta
peruano (Plural, 35, agosto de 1974),
que sería el único, junto con el de la
poesía concreta brasileña, dedicado
a temas culturales latinoamericanos
(no mexicanos), a pesar de los
mejores esfuerzos de Paz por planear
ediciones sobre más paises de la
región" (p. 195). About other countries in
the regiones entre naciones hermanas o
países vecinos. Es como la expresión
tornada del derecho anglosajón, to
give someone the benefit of the doubt, que
ocurre en el texto, la cual no debería
ser traducida a la letra, sino más bien
mediante la frase "otorgando sin
conceder". "En contraste con el humor
misántropo de Deniz, el suplemento
resultó muy atractivo, con imágenes
de un álbum familiar" (p. 249).
Misántropo es un sustantivo, si bien
puede aparecer en aposición al lado
de otro sustantivo, es mejor referirse
al humor arisco o huraño de alguien,
sirviéndose de un simple adjetivo.
Estas observaciones -por
otro lado demasiado sutiles y por
tanto discutibles- se refieren a la
traducción del inglés al español, sin
embargo, en portugués, por ejemplo,
se van cosas de acentos como
las siguientes: Antonio Candido
[Antonio Candido] (p. 248), en
el índice analítico aparece como
Cándido, Antonio (p. 331), o bien
Lucio [Lúcio] Costa (p. 71 y 332). En
francés las erratas se suceden desde
nombres de personas a editoriales
como "Nóel [Noel] Bernard" (p. 251
y 330) y "editorial de Seuil" [Édítions
du Seuil], -justamente al frente
de ellas estuvo por largo tiempo
Fran~ois Wahl, el compañero de
Severo Sarduy, colaborador frecuente
de Plural-, hasta en frases enteras,

un epígrafe de Rayuela, que Cortázar
tornó de una ocurrencia o boutade
de J acques Vaché a André Breton:
"Rien ne vous tue un homme comme d'etre
ob!ige [obligé] de representer [représenter]
un pays" (p. 67). "Tras este prospecto
de introducción [tentativa de
presentación] con la crema [y nata]
de la avant garde [avant~garde, en
francés y en inglés con guion] en la
costa este" (p. 119) y mission dviiizatrice
[civilisatrice] (p.101).
Vayan ciertos reparos con el uso
vago de preposiciones, omisión de
articulos y otras peculiaridades
con adjetivos: "Ángel Rama, quien
colaboró [en] varias ocasiones en
Plural" (p. 167) debería ser en varias
ocasiones, o bien, varias veces; en
una cita de Juan Goytisolo, otro
de los colaboradores extranjeros
habituales: "en un mundo de buenos
y malos digno [de] una pehcula del
Far West" (p. 98); "¿Cuáles fueron
los acontecimientos [en] Cuba
que pudieron causar esta ruptura
ideológica?" (p. 98); "su desencanto
gradual de [con] Cuba" (p.160); "su
particular interés por el movimiento
de Ua] poesía concreta brasileña"
(p. 193); "en octubre de 1967, el aún
embajador de [en] la India se expresó
con entusiasmo sobre la expansión
creciente de la cultura de [durante]
los años sesenta" (p. 85); "lahteratura
es siempre un testimonio permanente
de insatisfacción con [ante] la
vida" (p. 189). Algunas de éstas son
cuestiones de gusto, pero no siempre
es el caso, e incluso existen otras
erratas elementales que aquí no se
comentan.
Los nombres rusos resultan en
verdad exigentes: Solzhenitsyn,
Alexandre [Aleksandr en ruso, no en
francés] (p. 341); Sajarov [Sájarov],
Andrei (p. 173,177 y 340); Trotsky
[Trotski], Lean [Levo León] (p. 38,

167 y 342); Yevtushenko, Yevgeny
[Yevgueni] (p. 343); Stravinsky
[Stravinski], Igor [Ígor] (p. 55 y
341); Madelstarn [Madelshtam],
Nadezhda (p. 174 y 356); Breznev
[Brézhnev], Leonid (p.158, 164,168
173 y 330); Beloff, Angelina (p. 330) es
aceptable porque así se naturalizó ella
en Francia, el nombre original en ruso
es algo distinto, Angelina Petrovna
Biélova, a quien por cierto se alude
a propósito de la correspondencia
"dirigida a su antiguo amante, Diego
Rivera" (p. 311). Esa artista gráfica
rusa fue la primera esposa legítima del
pintor Diego Rivera; se plantea si en la
traducción, o el original acaso, no se
incurre en cierta vaguedad El polaco
Leszek Kolakowski [Kolakowski];
el alemán de origen judío húngaro
Gerzo [Gerszo], Gunter [Gunther],

así aparece en el Índice (p. 334)
citando errado el número de
página de referencia, en vez de 228,
señala el mismo 334 (en la 228 el
apellido está correcto al menos);
José Lino Grunewald (Grünewald]
(p. 247 y 334); Luíse Gluck [Glück]
(p. 250 y 334); Hugo Bánzer [Banzer]
(p. 162), en el índice aparece bien
(p. 329); Ramón Uull (p. 336) es
Ramon ilull en catalán y Rairnundo
Lulio en castellano; y el más curioso
de ellos por tratarse de alguien
ampliamente conocido en los
medíos culturales de México, Sylvia
Fuentes [Silvia Lemus] (p. 309 y
334). En la bibhografia, para efectos
de unificar criterios, los subtítulos
de hbros, tan frecuentes en las obras
de académicos, pueden ir separados
del título principal por medio de un

simple punto o bien de dos puntos; en
este último caso, la primera letra del
subtítulo va en altas, no sólo en inglés,
éste es también el uso en español
Plural fue una revista que contó
con colaboradores mexicanos de la
talla de Juan García Ponce y Salvador
Elizondo Quntos habían hecho la
revista S.Nob con el crítico de cine
Emilio Garcta Riera, un experimento
que Gustavo Alatriste sostuviera por
un tiempo),Juheta Campos, Ulalume
González de León, Gabriel Zaíd,José
de la Colina y otros, casi todos estos
más jóvenes y a quienes sin lugar a
equivocaciones aludía José Joaquín
Blanco como "cortes serviles", se
sumaron al proyecto y se convirtieron
en legión en el caso de Vuelta (1976~
1998). Eso sin mencionar los grandes
nombres extranjeros, de los cuales,

IBERO
TORREÓN "

No hagas lo que no quieras que
Hna. Rosa Ma. Zúñiga

azón
Antonio Esparza
La vu,1eraa:. aad de los migrantes
Centroamericanos que pasan por 1
Región Lagu
Luz María López Meza

las casas del Migrante.
Experiencia eclesiológica
alternativa encarnada en el
dolor y la violencia social de la
m
P. Pedro Pantoja Arrecia

....
Andrés Rosales Valdés

Acequias 60 presenta como tema de portada "Migrantes
centroamericanos en La Laguna". Nos parece medular
reflexionar y encontrar las acciones pertinentes para
atender a las personas. que como dice el escritor Alejandro
Hernández: "el grupo social más vulnerable en México es el
de los indocumentados centroamericanos".

�algunos como Julio Cortázar
debieron padecer el desdén y la
sospecha por parte del "mandarín",
a causa de su adhesión al régimen de
Castro.
Tachados de globalifílicos, lacayos
imperialistas, agentes encubiertos
de la CIA, naturalmente en la
maledicencia de sus detractores,
Plural y Vuelta habrian de prosperar
e incluso perpetuarse en su putativa
heredera, Letras Libres al lado, desde
luego, de otras señeras publicaciones
como México en la Cultura y La Cultura
en México, La Revista de la Universidad
(en sus distintas épocas) y la Revista
Mexicana de Literatura, Diorama de la
Cultura y Revista de Revistas (ambas
publicaciones hermanas del grupo
Excélsior), Siempre y Diálogos las
cuales, precedidas por las de los
grupos más antiguos y pioneros
corno El Ateneo de la Juventud y
Contemporáneos, conformaron el
perfil del siglo XX en México.
Incluyentes o no tanto, cada una
de estas revistas dejó una huella.
Por ello es importante continuar
con la reproducción facsimilar en
papel de las más importantes de
ellas, un proyecto que iniciara en
vida José Luis Martinez -en los
umbrales de la digitalización e
indexación inminente del acervo
integral de la humanidad-; si dicha
tentativa resulta aún viable o no eso
es algo que tendrán que decidir las
generaciones venideras, así como
ofrecer el juicio definitivo acerca de
las controvertidas posturas políticas
de Octavio Paz que, en ocasiones, se
extendían a aquello que se conoce
como política cultural, donde
igualmente pudo haber aciertos y
errores.

Mu:e &lt;e1l ~~ cdl.&lt;ell
PIRIODISMO
IMPRISO
équiem
por
Gutenberg:
se trata de un libro
con una fuerte carga
autobiográfica y escrito con
estilo periodístico, en un cruce
de caminos entre el ensayo, la
crónica y el relato. Daniel Salinas
Basave es un escritor intenso,
apasionado, comprometido, que
se implica vivencialmente en
lo que narra, y en este libro se
percibe de principio a fin, a pesar
de momentos de humor y de
sátira, un fuerte tono de elegía,
de tristeza, melancolía y carga
dramática propia de la música de
un réquiem. Es posible destacar,
en una primera ojeada, el manejo
de imágenes, metáforas y alegorias
en torno precisamente a la agonía

R

Raúl 01vera Mijares

76

y la muerte: suicidio, eutanasia,
funeral, sentencia, cadalso, cáncer,
muertos caminantes, inyección
letal, moribundos, santos óleos,
ataúd, epitafio, tumba... Y no
es para menos, Daniel nos está
hablando de la agonía y muerte
de su propio oficio de periodista,
el cual ha desempeñado por años,
cada vez más consciente de que se
inició en esta carrera justo cuando
"el cáncer ya estaba diagnosticado,
sí bien la metamorfosis aún no
generaba sintomatología". Por
eso advierte que "el tema da para
vestirlo con traje de tragedia
griega". (p.16)
Daniel va revisando de manera
sintética a través de su texto
la historia de la escritura, de la

imprenta, del periodismo, del
Internet y de la serie de inventos
que han ido marcando el progreso
tecnológico de la Humanidad.
Cuestiona a los futurólogos por sus
aventuradas y erradas predicciones,
como por ejemplo el hecho de
que -contra lo profetizadola música grabada no mató a los
conciertos en vivo, ni la aparición
de la televisión hizo desaparecer
a la radio. Destaca en la historia
de la escritura, la importancia de
la creación de la imprenta, que
marcó un hito en la civilización de
Occidente y tardó cinco milenios
en aparecer, mientras que el lapso
de tiempo transcurrido entre
Gutenberg y el surgimiento del
Internet es mucho más corto: cinco
siglos.
Al comenzar a hablarnos de la
agonía que sufre el periodismo,
Daniel reconoce una innegable
contradicción: está escribiendo
en papel y letra impresa sobre la
muerte de la misma. Y señala a la
tecnología como "asesina serial".
Y él, como autor, se coloca en la
posición de testigo de esta muerte
anunciada. Sí consideramos su
involucramiento personal en el tema
sobre el cual escribe, es interesante
observar la doble vertiente que
ofrece: por un lado nos presenta
datos concretos y estadísticas de un
fenómeno específico (el ocaso de los
periódicos), así como algo de teoria
de la comunicación y de futurología.
Ypor otro, nos narra algunas de sus
vivencias personales como reportero,
un testimonio que mantiene cierta
imparcialidad con respecto a los
datos duros, pero que no puede ni
quiere evitar la toma de postura
ante tales hechos. El mismo Daniel
reconoce que su texto "pretende
ser un ensayo, aunque en realidad

tiene mucho de testimonio y adolece
de toda esa inevitable carga de
subjetividad inherente a los relatos
vivenciales" (p. 13).
Por ello, además de los análisis
más amplios y de las criticas
concretas, aparecen en esta obra
breves historias intercaladas
-algunas figuradas, otras
veridicas- muy al estilo del actual
periodismo de investigación, que
difícilmente se queda con la pura
teoría o los datos duros, sino que
siempre ofrece una narrativa que
engancha con una trama y unos
personajes concretos para ilustrar
el tema y volverlo ameno y humano.
Así, la parte autobiográfica va
entremezclándose en este ensayo,
y nuestro autor va hablando
en primera persona en muchos
pasajes, contándonos sus vivencias
de reportero, de ahí las anécdotas
y casos concretos de su historia
en Monterrey y Tijuana, y de los
periódicos en donde colaboró: El
Norte y Frontera.
En el trasfondo, como si fuera un
le.it,motiv musical constante de este
réquiem, escuchamos vibrar las notas
de un profundo amor al periodismo,
a la lectura y a la letra impresa. Por lo
que se refiere al periodismo, aparece
también y quizás por lo mismo una
fuerte critica a "la codicia y falta de
visión de quienes administran como
un negocio" (p. 17) algo que tendria
que ser manejado con más visión,
respeto a los lectores y mucha mayor
creatividad que la demostrada.
Porque si bien es cierto que ha sido
la "daga cibernética" la que ha herido
de muerte a los periódicos impresos
en el mundo, sus directivos "optaron
por la eutanasia con dosis de
aburrimiento y falta de imaginación.
El suicidio de los periódicos se
concreta cada que intentan competir

77

con Internet utilizando sus mismas
armas." (p. 9).
A pesar de ese suicidio lento,
sostiene que "los periodistas, como
la hierba mala, no mueren nunca".
Y es que al revisar el hecho obvio
de que el predominio de Internet
impone la necesidad de la edición
en línea, sin embargo hay ahí una
transformación más profunda
que captar: "La verdad es que la
revolución de Internet va mucho
más allá de una forma de empacar
o presentar las noticias. En la
superficie, la metamorfosis es del
papel a la pantalla, pero en ello va
implícita toda una transformación
en el rol y el quehacer del periodista
profesional, compitiendo con
millones de bloggers y navegantes de
redes sociales." (p.18).
Menciona que el deterioro y los
riesgos parecieran mayores antes
con los textos impresos en papel
(y ahí está como muestra el terrible
incendio que acabó con la Biblioteca
de Alejandria), pero lo cierto es que
la modernísima tecnología con sus
computadoras, e,books, kindles,
iPhones y demás equipo electrónico,
enfrenta también serios peligros, con
todos esos virus, hackers y daños
físicos que pueden ser incluso más
letales que los que amenazan al libro
impreso. Es curiosa la observación
sobre la similitud que encuentra
entre la lectura frente a una pantalla
y la del antiguo códex con sus
pergaminos enrollables: en ambos
casos es discontinua y fragmentada.
Daniel hace constantes juegos
de imaginación, basados en datos
reales. Compara el pasado con
el presente y hace luego una
prospectiva hacia el futuro, y va
recreando personajes, relatos,
circunstancias, posturas en un
caso similar (por ejemplo el del

�reportero con sus utensilios
del oficio en las diversas etapas
de la historia del periodismo),
comparación que saca a relucir las
semejanzas y las diferencias, y que
busca rescatar tanto lo esencial
compartido a través del tiempo,
como lo accesorio cambiante que
caduca. Como periodista que es,
va pasando revista a una serie de
hechos, datos, fenómenos; menciona
nombres de países, de los grandes
periódicos, de autores de teorías y
saca sus conclusiones: el proceso
es irreversible, y los periódicos
desaparecerán del todo cuando se
resuelva la extraña paradoja de los
costos y ganancias de la publicidad.
Es evidente que ningún diario
vive de sus suscripciones sino de la
publicidad, pero en la actualidad, los
grandes periódicos tienen una cada
vez más importante y leída edición
en línea, mientras el tamaño de los
periódicos impresos va menguando.
Sin embargo, los anunciantes se
resisten a pagar publicidad en
Internet, y los lectores a que se les
cobre por esa lectura. Cuando se
rompan esos paradigmas, morirán
los diarios impresos, y destaca una
posible excepción: los tabloides que
se especializan en notas policiales,
fotografías morbosas, deportes y
chicas con poca ropa, pues llegan a
un público sin acceso a Internet.
Daniel es un 'bloggero'
consumado, que defiende con
denuedo la libertad y el anarquismo
de la 'blogósfera'. Tanto él como
los jóvenes de su generación
están perfectamente adaptados
a la inmediatez y velocidad del
Twitter, y son ya creadores algunos
de la incipiente 'Twitteratura'.
En cierto sentido, Daniel tiene
un pie puesto en cada uno de
los dos mundos. Por eso puede

apreciar las bondades del Internet y hasta quizás nihilista. Ahí se nos
y su comunicación inmediata, pero presenta Daniel como un Sísifo
lamentarse de las barbaridades que de nuestros días, arrastrando una
escriben los jóvenes cibernautas, inmensa piedra cuesta arriba, con
con su nuevo idioma de horrores la clara conciencia de que habrá de
ortográficos, abreviaturas y léxico volver a derrumbarse y él tendrá que
paupérrimo. Con todo, reconoce comenzar de nuevo.
Compara y extrae interesantes
que al menos están escribiendo
textos e intentando comunicarse conclusiones de dos momentos
por escrito, si bien predomina "la claves en la historia del periodismo
total ausencia de profundidad y y de la comunicación por Internet:
concentración, triste marca de Watergate y el Washington Post
nuestro tiempon. (p. 75). Porque en el primer caso, y Wiki-Leaks
a pesar de la hiperconexión de Assange en el segundo. Y a
en que viven los jóvenes en la continuación viene uno de los
actualidad, es palpable también esa análisis más profundos de esta obra,
superficialidad, dispersión y vacio, que lleva a Daniel a mostrarnos en
de manera que si bien prevalece qué mundo estamos viviendo en
una escritura continua a través de la actualidad, develando con fría
los sitios como Facebook, Twitter exactitud a nivel nacional ese "gran
y demás redes sociales, y es más que teatro de horrores y obscenidadesn
evidente el obsesivo apego a sus que padecemos en México (y nos
computadoras, iPads y teléfonos lo ilustra con algunos casos muy
celulares, lo cierto es que el 'horno sonados en los medios, como por
videns' que preconizó Giovanni ejemplo el del asesinato de la niña
Sartori va ganando terreno con Paulette y el del accidente de
gran velocidad. Se van imponiendo Mouriño). En esta nueva etapa,
imágenes, figuras, iconos y videos, los periodistas compiten por la
sobre los textos, cada vez más atención del público con ciudadanos
comunes, cibernautas y 'bloggeros'
breves, casi taquigráficos.
También hay humor en las para informar y comentar los sucesos
páginas de este ensayo: desde la sutil más diversos, y con frecuencia,
ironía, pasando por el tono burlón y 'se roban el show', acepta con
la sonrisa picaresca tan mexicana, sinceridad Daniel, que es periodista y
hasta llegar al sarcasmo acre. Es muy bloggero a la vez. Atrás de esto capta
transparente Daniel, no le gustan ni en el ambiente esa actitud ávida de
emplea retorcimientos, eufemismos novedades y de morbo, como si todo
ni diplomacias. Con todo, esa fuera un reality show, así se trate de
manera abierta y tajante, muy al las peores tragedias y desgracias.
estilo norteño, no es virulenta, Siempre va "la marca del escándalo,
sino que -desde mi punto de de la fugacidad y la intrascendencia,
vista- posee un dejo de inocencia todo absurdo puede ser posible (p.
infantil y de reto adolescente. En 139)
La velocidad y universalidad
sus líneas, expone y se expone,
muestra parte de su historia del Internet multiplica las noticias
personal, desnuda su alma y capta en la pantalla y envía en instantes
con palabras un lamento que por información de todo tipo, continua
momentos suena desesperanzado y cambiante, a millones de seres

humanos. Sin embargo, nos asegura
Daniel que el tirano en turno del
sistema no pierde el sueño ante esta
situación. ¿Por qué? Yaquí viene una
fuerte y considero que muy acertada
crítica: porque sabe que no pasará
nada, pues "el público escandalizado
olvidará pronto y pedirá a gritos el
siguiente espectáculo, que puede
ser el video de una sesión de tortura
a cargo de sicarios del narco, o la
fotografía infraganti de un actor
homosexual con su amante. Al final,
en el gran reality show del Apocalipsis,
hasta los cuatro jinetes acaban
transformados en comediantes.n
(p. 140). Es decir, se ha perdido
la capacidad de asombro y de
indignación.
Pero no todo es destrucción y
desolación en este panorama que
vemos desfilar ante nosotros. Daniel

concede que se salvarán o al menos
serán los últimos en desaparecer las
ediciones conmemorativas en papel
para lectores mayores de edad, y los
tabloides, y con sentido humorístico,
comenta que los periódicos no sólo
tienen un valor emotivo y nostálgico
para quienes nos acostumbramos a
leerlos con el desayuno y una buena
taza de café, sino que todos hemos
sacado provecho de ellos "para sacar
manchas, para encender asadores
y para envolver recipientes en las
mudanzas. También para cubrir
ventanas, fabricar sombreros y para
usarlo de alfombra en la jaulita del
hámster.n (p. 89) .
En cuanto al libro, reconoce
que pueden convivir los 'kindles'
y demás artefactos electrónicos
con los libros impresos en papel,
a los cuales reconoce utilidad y

funcionalidad en muchos aspectos, y
por supuesto utiliza por practicidad.
Pero proclama que su apego por el
libro como objeto de colección apego que califica de 'fetichista'no desaparecerá nunca. En síntesis,
me quedo con las frases finales
donde Daniel sella su pacto de amor
a los libros y la lectura, porque
comparto plenamente su sentir:
"Por más que las estridentes sirenas
de la modernidad canten loas a los
Kindle, habremos algunos aferrados
sectarios que llegaremos al final de
nuestros días con un libro de papel
bajo el brazo. Vaya, algo me hace
sospechar que ese objeto inseparable,
compañero fiel por el que la vida ha
valido la pena ser vivida, ha firmado
un pacto con la eternidad.n (p.170)

Patricia Basave Benítez

Colección de poesía internacional traducida al español, dirigida
por Minerva Margarita Villarreal

111

Poemas a Lesbia
Catulo

PoPsia erótica.
Canciones y sonetos

Morguey otros

john Donne

po~ .

expreswmstas
Gottfri&lt;dll&lt;ml

Ella
Eugt-MCuilln-ic.

Una noche

~-Tu-..

Cotucanlino Ca\,úi,

Poemas sueltos

GN&gt;Bop

Una antología ,J.,
una antología
personal

Poema sudo

Udolw

Orión

r.....;,..ou11u

Tulipanes

El rumor del aire

S)t.'ia Piad,

BcnwdNod

Aquí compartido

El misterio de la
belleza

11-.ncDuaol

NunoJil&lt;li&lt;•

Ala venta en

78

Capilla Alfonsina
Llbrería Universitaria
Casa Universita1ia del Libro

�A■TORH

MAllCOI DAMIILM•ILü (Ciudad de México, 1982).

.AL■lln'O c■IMAL (1970). Sus libros más recientes son

101• H■lln'O MINDIRlc■ACA (Monterrey, 1944) .

Editor de la gaceta Cariátide y columnista de Relatos e
historias en México, Punto en Línea y Rúbrica de la UNAM
y LaJornada Semanal. Es coautor del libro Facciones, ensayos
sobreAlfonso Reyes, editado por la Universidad Veracruzana.

El último explorador (2012) y El Viajero del Tiempo (2011).
Es conocido también como practicante y estudioso
de la escritura digital y mantiene el sitio web: www.
lashistorias.com.mx

.e••-- Narradora, dramaturga, ensayista.

••uo c•lil nux (Navolato, Sinaloa, 1975). Director

Maestro en letras españolas por la UANL Cultiva el
ensayo, la reseña y la biografía. Es autor de diez libros
y profesor en la Universidad de Monterrey, donde
imparte, entre otros, los cursos de literatura mexicana
y literatura universal del siglo XIX. Es miembro del
SNI de Conacyt, Nivel l.

Coordinadora de la Escuela de Teatro de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UANL y maestra en el Colegio
de Letras de la misma entidad. Ha merecido premios
nacionales en México y Argentina, y el Premio a las
Artes de la UANL

de la revista de literatura y crítica cultural Acequias de la
Universidad Iberoamericana Torreón. Ha publicado De
noche los amores son pardos, Al sur de tu silencio, De lagos, lagunas
y otras danzas, Desierto blues, Imaginario de voces, Mis ojos el
fuego y En el Norte ya no hay playas.

traductor, ha colaborado en Tierra Adentro, La Tempestad,
Casa del Tiempo, La Jornada Semanal, Luvina, La Palabra y el
Hombre. Autor de Puntos cardinales (2003).

PATRICIA IIAIAYI ■IN(TU. Licenciada en letras por

RAMIRO GAUA (Monterrey, 1930). Escritor y

INA■DO ANTONIO lltilll.A (León, 1965). Narrador y

el ITESM. Doctora en filología hispánica por la

periodista. Su obra literaria incluye cinco libros
de poemas: Primeros poemas (1949), Amor, ensueño
y lágrimas (1949), A Ia estrella vacía (1951), Solar
poniente (1953) y Otro mundo, otro amor (1960). Es además
autor de El quinto reino (1965), considerado por Juan
José Arreola como el primer libro de relatos de ciencia
ficción escrito en México.

ensayista. Por el relato breve "Nadie los vio salir" ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

COllAL

Universidad Complutense de Madrid. Ofrece cursos,
talleres y diplomados en desarrollo humano y
logoterapia. Es maestra, investigadora y facilitadora
de grupos de humanidades y desarrollo humano en
diversas instituciones.
K■RT LIITIR ■INII ■INOIOU (Monterrey, 1983).

Licenciado en letras hispánicas por la UANL Actualmente AMAMDA DI LA CARIA (Monclova, 1981). Es curadora,
es docente en la Universidad Regiomontana.
historiadora del arte y poeta. Trabaja como curadora
asociada en el MUAC. Es editora en el proyecto
CLA■DIA ■■aa•■TO (Saltillo, Coahuila, 1978).
independiente Tabasco 189 Ediciones. Su vida se divide
Licenciada en letras españolas por la Universidad y se junta en la frontera entre las artes visuales yla poesía.
Autónoma de Coahuila. Premio Nacional de Poesía Tijuana
2009. Ha publicado Polvo doméstico (2009). Actualmente CA11L01 LIWM ÚMII ■IIIINÁMDII (Monterrey, 1986).
trabaja enla Universidad Autónoma de Coahuila.
Colabora en el departamento editorial de la Capilla
Alfonsina Biblioteca Universitaria y en la editorial
independiente An.alfa.beta. Ha publicado ensayos y
Poeta, ensayista y promotora cultural. Maestra en
reseñas en las revistas Interfo!ia y An.a!fa.beta.
ciencias con especialidad en lengua y literatura por
la UANL Es Directora de Difusión Cultural de la
NATALIA L■NA (Monterrey, 1989). Egresada de la
Universidad Metropolitana de Monterrey. Obtuvo el
Facultad de Artes de Visuales de la UANL Premio
Premio Nacional de Poesía Ramón López Velarde 2012.
Nacional de Poesía Jóvenes Escritores Guillermo
Ha publicado Naturaleza muerta (2011) El filo de la playa
López Muñoz 2013. Redactora y correctora de la
(2007) El efecto (2006) y Poemas del árbol (2009).
revista online B!ancopop.

CA■RIILA CAMTIÍ WIITINDAllP (Monterrey, 1972).

Ml&amp;■IL COYARR■■IAI

(Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes
de la UANL Este año, 2012, apareció su más reciente
libro, El traidor II (UANIJAldus), serie de traducciones
de poetas franceses y alemanes.

IIADA■AIA.CO■I (Ciudad de México, 1947). Ensayista
y narradora, celebra este 2012 el aniversario XXV de su
novela viva Las hojas muertas (Premio Xavier Villaurrutia
1987). Su libro de ensayos más reciente es Leer,
escribir (UANL, 2011).

ll.AIIÍL OLYIRA MIIARII. Ensayista, narrador y

ALIIANDRA RANGIL ■ INOIOIA (Monterrey).

Licenciada en filosofía por la Universidad de
Monterrey (UDEM) y maestra en metodología de las
ciencias por la UANL Ha sido miembro del Consejo
Consultivo y de la Junta de Gobierno de la UANL,
presidenta del Consejo para la Cultura de Nuevo León
y presidenta ejecutiva del Consejo de Desarrollo Social
de Nuevo León. Ha publicado De mujeres y otros cuentos
(1989), La marginación urbana en Monterrey (1990), Mujeres
y ciudades (1992), Desde Ia penumbra (1996).
MARIANA ROIITTI. Licenciada y profe sora en

letras (UBA). Actualmente es ayudante de r de la
Cátedra de Literatura Latinoamericana I a cargo de la
doctora Beatriz Colombi (UBA) y becaria doctoral de
CONICET.
DAYID TOIUlD. Curador y crítico de arte, consultor en

arte, investigador en artes plásticas, editor de libros de
artista, promotor cultural y periodista. Ha publicado
en Luna Cornea, Alquimia y Planeta. Vive y trabaja en la
ciudad de México.

�ti

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.

UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

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Ven y conoce Ju Instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
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Allo 11. MIIMIR079,A8RIL-JUMIO 20!2

arma
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UMIVERSIDAD AUTóMONA DII MUIYO Ll6M

���Claridades/ SILVIA EUCENIA CASTILLERO /

'á)oTOBOSO

.UANL

A l.1 letr,1· I ·l cntr"' ic;..a / BÁRBARAJACOBS /

UNIVERSIDAD AL'TÓNO~A DE NUEVO LEÓN

®

[ ctrac, ,tl margen: ( ltimo round : EDUARDO ANTONIO
PARRA/
Una publicación de la UniYcrsidad Autónoma ele \JueYo León.

l J. mattriJ. no exi&amp;te: Mito'&gt; y lrytnd,tc, /

Dr.Jesús Ancer Rodríguez
Rector

ALBERTO

CHIMAL/

C.mcwn de K.ispar H.m-,er / CEORC TRAKL tr ll \

,,

MICUEL COVARRUBIAS)

S0y robot

lng. Rogelio G. Garza Rivera
Secretario General

'á)o DE ARTES Y ESPEJISMOS

Dr. L'.baldo Ortiz \iéndcz
Secretario Académico

lnsL"mte Je luz/ ERICKVÁZQUEZ/
I

ISADORA MOMTELOMCO /

L1-; rnntrad1cc10.'lec, de 10 re.u d tt:jíclo c.unductor en la
ohm de Daníela f dburg / ~ SA MARTÍHEI HERRERA/

[ o.e, 'Jlitos que clan forma al tl'rror / KURT LESTER
JOSA/

En lqmquc. alguien pregunta qm._,n viene (H0mrna1c
Chile en su muchacha) '
1

Lle. Rogelio \'illarreal Eli=ondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. CelsoJosé Gar:a Acuña
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Con moti\ o del fa llecimiento del nan-ador mex11.ano Carlos Fu entes
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w legado de escntura invaluable.
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litcratur,1 mex1c m.1 tontcmporama: d Cristóbalnonato,ll
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DO
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CORAL ACUIRRE /

A b ,mnb1'1 d u., 1 rt:H'- a literan. , EDUARDO ZAMBRAMO
I

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1

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ACUSTIM CA.RCfA•CIL /

ANDRÉS

Número de reserva de derechos al uso exclusivo del titulo Annas y Letras Revista de
literatura. art, y cultura de la Uniwnidad Autónoma de Nucw león otorgada por el Instituto
Nacional del Derecho de Autor: 04-2009-061817570300-102, defecha 18 de junio de
2009. Número de certificado de licitud de título y contenido: 14,918, de fecha 23 de
agosto de 2010. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto ~lex:icano de
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de los autores.

LAREMAL/

dt 1 enc1:it11r 1 el C,1v,&lt;o

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parcial de estos textos sin previa autori::ación por escrito del editor.

RAÚL OLVERA
Impreso en México
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ocopyright 2012

MIJARES/

\iu..: ,tr.. \in ir y 1 ~1.: ncr. 1

Armas y Lciras R.-vista de l1tcrarura, arce y cultura de la Universidad Autónoma d, Nuevo
Ltón :-;• 79, abril-junio 2012. Fecha de publicación: 30 de abril de 20!2. Revista trimestral,
editada y publicada por la Universidad Autónoma de :--:uevo león, a través de la Dirección
de Publicaciones de la L'A~L Domicilio de la publicación Casa Universitaria del Libro.
Padre \lier 909 pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Teléfono:+ 52 8183294111. fac + 5} 8183294lll. lmpre~a por: Serna Impresos, S.A. de C.V.,
Vallarta 34SSur, Centro, C.P 64000, :-,lonterrey, Nuevo León, :--1éxico. Fecha de tmtúnación
de impresión 15 de sabril de 2012. Tiraje: 1.500 ejemplares. Distribuido por Universidad
Autónoma de Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones.Casa Universitaria del
Libro, Padre \lier 909 pte. esquina con \'allarta, Monterrey, :-fuevo León. ~léxico, C.P. 64000.

MOLOL\MO/

�POESIA

Claridades
;.,. SILYIAEUCEMIACASTILLERO

Claridades
de frente como playas encontradas
se interrogan
ansiosas, arremeten contra sí.
En su rango de luz ansiosa
se bifurcan -son camino
que nunca se encuentra.
Rival de sí misma
la luz gorjea ávida hasta el borde
dela tarde
restañando las siluetas
seccionadas por ese bisturí
de luz naciente sobre arena dispersa.
Roce perpetuo y alado
el rastro de luz:
parece una vela violenta
encajada, tirante,
acrisolada en su propia violencia,
en su anhelo de
ser oscuridad es
sólo un pestañeo:
indecisa continúa destruyéndose.

�•
•

n su momento, Plutarco se refirió a lo que
afirma Timeo en el diálogo platónico, en
relación a que el destino abarca todo de
manera circular; y así, en el tiempo mítico es circular
toda lo que tiene un comienzo y un fin que coíncide
con el mismo comienzo, para volver a íniciar el ciclo.
Plutarco dice:

E

Todo lo que está agrupado necesariamente desde
. arriba tanto bajo el cielo como sobre la tierra, será
restablecido nuevamente en el mismo estado, y
nuevamente todo se repetirá desde el principio, de
igual manera y segün las mismas circunstancias ...
cuando vuelva nuevamente la misma causa,
nosotrO'S mismos, habiendo vuelto a existir
haremos las mismas cosas de igual manera, y asi
también todÓs los hombres (1996: 3).
Así, el movimiento cíclico es el inicio de algo que va
a seguir un curso hasta su término para comenzar el
nuevo proceso, cuyo sustento básico es la repetición
de lo idéntico a sí.
Nietzsche, en su idea del Eterno Retomo, enuncia:
"Sólo el que se sienta capaz de repetirse eternamente
perdurará" (1965: 32). Un ejemplo de esto se encuentra
en el mito del Ave Fénix, del cual se dice que viene
a Egipto sólo cada quinientos años, cuando muere
su padre; al envejecer construye un nido de canela e
íncienso, lo llena de perfume y muere en él, y de sus
huesos y despojos nace un gusanito que se transforma
en un ave joven. Es un ser compuesto de fuego, de la
naturaleza misma del ·sol, ínmortal, capaz de renacer
de sus cenizas en forma de un pequeño gusano cuyo
ciclo requiere 540 años, que en la tradición caldea
era el tiempo entre el nacimiento de una gran figura
espiritual y la siguiente (Grossato, 2000: 108-109).
Por su parte, Friedrich Engels concibe el mita del
eterno retomo de la siguiente manera:
No hay nada eterno fuera de la materia en eterno
moyimiento y de las leyes con arreglo a los cuales
se-mueve y cambia. Pero, por muchas veces y por
muy implacablemente que este ciclo se opere
también en el tiempo y en el espacio [...] la materia
permanecerá eternamente la mis¡na a través de
todas sus mutaciones, ninguno de su.s atributos

puede llegar a perderse por entero y por tanto,
por la misma férrea necesidad con que un dia
desaparecerá de la faz de la tierra la floración más
alta, el espiritu pensante, volverá a brotar en otro
lugar y en otro tiempo (Engels, 1961: 20).
La realidad sucede en el devenir, lo que por definición

es un fluír de los elementos, resultante de la lucha de
fuerzas: unas hacia atrás y otras hacia delante; unas
tienden a conservar las formas y otras a modificarlas;
unas hacia la construcción y otras a la destrucción.
El proceso del devenir, el llegar a ser de \as cosas
dentro de la realidad del cosmos, es movimiento que
se traduce en cambio y transformaciones, dando no
una idea de estabilidad síno de caos, en lo que algo se
_conforma y luego se destruye. Vistas las cosas desde
la dimensión cósmica, lo que hay es lo profundo, lo
inaccesible, lo inorgánico, que ocasionalmente se
hace presente en la superficie de la realidad o en la
existencia humana.Tal es el caso de lo vivo y lo mental
consciente, que existe sólo en pequeños lapsos, de
poc~ duración y escasa distribución en el universo.
Sólo una muy pequeña parte emerge a la superficie
con una forma distinguible por la mente humana.
Originalmente la realidad es ambigua, es y noes, tiene valor en diversas direcciones y se rige por
la contradicción, en la que los opuestos se anulan
mutuamente, lo que conduce a que un extremo de
la misma sea negado, oculto, enviado al fondo de la
realidad; y así, ahora la realidad es o no-es, muestra
un lado aparente y uno oculto que queda en espera
para manifestarse. En otra dimensión, la realidad
se presenta entre dos polos extremos y contrarios
que son parte de un continuum, en el que uno es
interdependiente del otro. Ambos contrarios son
opuestos: uno niega al otro, el más se corresponde
con el menos del otro y viceversa. El movimiento
de éstos es parte del devenir, de tal manera que
la posición de uno induce la del otro y su mutua
influencia mantiene el movimiento del fenómeno. Si
el movimiento tiende al extremo, lleva y arrastra al
otro tras de si, quitando fuerza y valor al contrario.
En su posición absoluta se halla en un extremo, en '
tanto el otro se halla en el opuesto. Si ambos van
al extremo, se exige una gran fuerza por ambos
contrarios para sostener la posición.

fin. La repetición es el proceso fundamental de lo
ínconsciente, lo que es príncipio de la configuración
de formas y el sustento del aprendizaje subyacente
al proceso evolutivo. En relación a lo cual, Nietzsche
dice "todo devenir se mueve en la repetición de un
determinado número de estados P!!rfectamente
iguales" (196514).
En consecuencia, surge la síntesis que es la nueva
En la dimensión neural, la repetición conduce a
formulación de la.realidad: Todo ptoceso llevado a su
la ausencia de respuesta, en tanto las caracterlsticas ·
extremo genera su contrario, es la máxima expresión
del estimulo sean iguales, que es lo que suc~de en la
del pensamiento dialéctico griego. Ta realidad -habftuación, en la que tiende a desaparecer el interés
contiene una doble vertiente, en la que se opta por
por el.objeto, que se reaviva cuando éste se manifiesta
' un lado de la misma, la que .¡ su vez niega otra que
ca)llbiado. Aquello a la que el individuo se ha _
queda subyacente, esperando la oportunidad para
habituado forma parte de lo in.consciente, que igual
manifestarse. Como ejemplo, la existencia de la luz
persiste como estructura y se halla presto a expresarse
niega la oscuridad, a su vez ésta niega la primera
en la condición propicia, subyace a l,a realidad y de~de
cuando se expresa en su tumo. En el pensamient?
el fondo ejerce su influencia a p~sar de la pretensión
racional la necesidad de consistencia conduce a
consciente del sujeto. Esto es, lo que se repite deja
aceptar algo por real como lo que es, lo que niega lo
de ser consciente y se va al fondo a tomar parte de la
que no-es, mientras que en la mentalidad arcaica o
estructura de conducta, deja de ser sólo una respuesta
el pensamiento ínconsciente algo puede ser y no-ser
para íncorporarse a la corporalidad.
al mismo tiempo; en la apreciación estétlca lo bello
niega lo feo de la obra, y así, en los diversos ámbitos
ELDESTIMO
de la reali~d. Hegel afirmaba que la relación entre el
'
ser y la nada reside en el "movimiento del ínmediato
Es fatal lo que está marcado por el destino. 1 Aquejlo
desaparecer de uno en otro: el devenir" (1968: 78).
que ordinariamente es apreciado como una maldición
Todo lleva en su seno d germen de la propia destrucción
que se impone al individuo, se atribuye, al igual que la
es, a su v.ez, la máxima expresión del curso del
bendición, a potencias extraordinarias que obran de
devenir. La realidad contiene las propias fuerzas de
manera caprichosa sobre el hombre y le muestran el
su destrucción y éstas se abren paso en el curso de la
htdo oculto de las cosas.
existencia hasta revelar lo que dicha realidad ocultaba.
Se dice que "todo está escrito en el libro de la vida",
Estas fuerzas operan contra la resistencia al cambio
como un acto de precognición. Igual, "las cosas pasan
o transformación que se expresa en la inercia de la
porque tienen que pasar", significa q1;1e el devenir en
realidad. Así, la realidad consciente oculta las fuerzas
lo pi:ofundo es ínaccesible a las capacidades humanas,
del cambio, transformación o destrucción. De igual
que ya está dado todo como procedente de un
manera, aquellos rasgos que llevan a los humanos a
mandato o norma fuera de la voluntad humana. Por
unirse serán fuente de separación, pues al realizarse
lo que se trata de anular ésta y entregar la voluntad a
la unión se niega una realidad que queda oculta para
Dios o a una potencia extraña: Después de esto, darle
aparecer posteriormente y a su vez negar lo aparente.
libre albedrío al humano es un buen chiste sobre la
Como expresión de la fuerza vital que lanza al
· idea que se tiene de la libertad_
individuo a apropiarse de la realidad, el instinto
Sin embargo, el destíno no es necesariamente
quiere la eternidad absoluta: todo, siempre y sin
trágico, pues vivir individualmente el destino
condiciónes. El procedimiento al alcance del ínstinto
es asumir el estilo de la propia vida como algo
es la repetición, que implica una estructura subyacente
puesta en operación y que genera una pauta idéntica
.¡ El tcrmino se deriva de jah1m , hado, destino, lo que han dispuesto
de conducta; en lo que, encendido el mecanismo,
los dioses, lo habhdo. Es urui derivación de fa,i - hablar, farus hablado.
se pone en juego todo el proceso d~ principio a
LA REALIDAD CONTIENE LAS PROPIAS
FUERZAS DE SU DESTRUCCIÓN V ÉSTAS
SE ABREN PASO EN EL CURSO DE LA
EXISTENCIA HASTA REVELAR LO QUE
DICH4 REALIDAD OCULTABA.

7

�,

distinto, que coloca a cada quien en una coordenad:i
La comprensión del destino humano es posible en
espacio-temporal específica, y genera el principio de
tanto se concib~ a éste yendo por la realidad como
individuación que es el fundamento de lo irrepetible
un impulso profundo, al cual no se tiene acceso, y sin
de la existencia humana. Así, se habla del destino . embargo, es un impulso que guía la vida a pesar de la
de la humanidad o de un pueblo, lo que sucede en
razón individual.
la dimensión histórica
"El destino versa
y es común a grandes
sobre las vicisitudes
EL FUERTE NO LUCHA CONTRA SÍ MISMO,
poblaciones. En cambio,
que sigue el curso de '
USA LA FUERZA PARA CONSTRUIR UN
el destino individual se da
una vida, las que se
ESTILO DE EXISTENCIA HACIENDO FRENTE
como un hecho que es un
dan inexorablemente,
A LA ADVERSIDAD, EL INFORTUNIO,
experimento del devenir
independiente de la
LA DESCRAC-IA,- Y VEMCIENDO LA
para generar 19 singular, en
voluntad o pretensión
RESISTENCIA QUE LA REALIDAD OFRECE.
lo que se expresa la esencia
consciente del
de la tendencia evolutiva a
individuo. Es algo
formular entidades autónomas con su propia pauta
que se halla trazado en lo profundo del ent·e y que
de existencia. ~o que significa que la existencia
no es accesible a la conciencia salvo en algunas
individual es específica de cada uno, como decía Jaime
,;ircunstancias en las que el individuo sabe que
Torres Bodet: "la única ley positiva de la existencia es
lucha contra su destino. Sigue un curso inexorable,
la de no atar el destino del mundo a la dimensión de lo
determinado por una trama de hechos en la vida
individual" (1996: 47).
que orientan a la personalidad en una dirección
Quien realiza el destino es quien tiene fortaleza,
particular. Asi, exponerse al destino es disponerse a
pues los débiles no se atreven a realizarlo. El fuerte no
que éste guíe el curso de la vida, lo cual se relaciona
lucha contra sí mismo, usa la fuerza para construir un
con pagar en la existencia la cuota por el hecho de
estilo de existencia haciendo frente a la adversid¡td, el
vivir.
infortunio, la desgracia, y venciendo la resistencia que
Los motivos de la conducta son inconscientes,
la realidad ofrece. Por ejemplo, Beethoven realiza su
provienen de lo profundo y se hallan contenidos en.la
destino en tanto estaba hecho para ser lo que fue: el
estructura biológica del humano; sin embargo, como
mejor de la música, llevando la sordera como enemigo.
horno sapiens, el hombre piensa que la realidad que
Aun así sigue, su destino era ser músico y desde
genera es resultado de los propósitos conscientes,
el interior sentía la llamada presente en la Quinta
por lo que no considera al impulso que lo mueve
SinfÓnia.
de manera inconsciente y que se expresa en la vida
Vivir lo trágico del destino es caminar hacia la
a pesar de sus esfuerzos por realizarse de manera
destrucción de una realidad que, en función de lo
racional, pensada, planeada. En tanto la inteligencia,
inválido de ésta, conduce a la configuración de una
la conciencia y el pensamiento son lo último
diferente. Si e1 destino se cumple como lo ineludible,
adquirido de la especie eJ;l el proceso evolutivo, se
inmutable, predicho, ptefigurado, entonces se
construye una realidad consciente que responde a
convierte en condena, en la que el individuo se anula
las pretensiones del hombre, y en el fondo se hallan
a si mismo; mientras que en la primera, la lucha
las fuerzas que empujan contra esto y'conducen por ,
lo conduce a superarse y generar otra realidad. La
otros derroteros.
comprensión de esto se logra cuando el individuo
Hay una fuerza que ejerce presión en los muros
llega a concebirse como una totalidad que incluye
de contención; y a mayor esfuerzo invertido ·mayor
los diversos ámbitos de la réalidad. No basta la
es la fuerza contenida, la que se incrementará y se
razón para comprender esto; se necesita intuir la
expresará oponiéndose al curso de la realidad y
realidad en función de la propia voluntad que ha
al final la derrumbará de manera funesta a pesar
pretendido apropiarse de ésta, y en este apropiarse
de las pretensiones humanas. Lo anterior expli,ca
está la perdición, el extravío y quizá la .anulacióI:.
la dialéctica de la formación del carácter.. Son

8

1

j

'

rasgos que coherentemente se relaciorian entre
sí y conforman una totalidad de estilo, que como
modo de vida se conforma en las primeras etapas
del desarrollo de la personalidad y responde a los
conflictos planteados en la circunstancia propia de
un momento de la existencia. Durante el curso de la
vida, el conflicto recibe una respuesta de acuerdo con
una condición particular, y lo que en otra etapa fue
necesario y eficaz se toma innecesario, no responde
a lo requerido y se convierte en fuente de malestar.
Lo qt¡e impulsó al avance y se usó como herramienta
eficaz ante la vida es ahora origen de trastorno, por lo
que tiene que morir o cambiarse por otro estilo. Asi,
el carácter lleva en el interior las fuerzas de la propia
destrucción.
LÁ TRA.Cl:DIA

¡

El hombre trasciende la existencia individual natural
a través de la espiritualidad, de la" creación cultural.
úe un ser que es, llega a ser un existente. Ahora es
· otro, es un existente en la medida que ha adquirido
la naturaleza cultural, es el ser que se hace en la
existencia misma, en el devenir, en el que se-es-siendo.
De esta manera, la expresión de la naturaleza cultural
es fuente de fortaleza de la voluntad humana, y este
poder incorporado mantiene la continuidad del
.
'
individuo.-El¡iesgo es convertirse en otro, extraño a si
mismo, pero esto se resuelve enla existencia histórica,
que expresa la cont_inuidad de lo existente. Así, por la
existencia histórica, al estar resuelto el individuo se
actualiza y a su vez reitera lo que ha sido.
La existencia implica, pues, la muerte del ser, su
negación; en consecuencia, el temor a la muerte es el
temor a ser otro, a dejar de ser sí mismo. lgual, el temor
a la muerte es expresión de la resistencia a existir; y as!,
el ser vive para la muerte por medio dela existencia.
La historia es la manera de enfrentar la muerte, para
arribar a lo trascendente en la temporalidad, no en la
eternidad. Mientras, la alteridad de la muerte niega al
ser que aspira a existir.
Al aplicar la fuerza, el individuo logra el placer del
dominio y busca obstáculos a vencer, algo que se le
resista, incrementando así el propio poder. Esto es
lo que constituye la fase de ascenso de la voluntad de
poder, en la que la realidad es el objeto en el cual se

9

proyecta la fuerza. La voluntad de poder se expresa
ante todo en la transformación de la realidad, que
para el humano es una realidad cultural, por lo que la
cultura en avance es expresión de la fase ascendente de
la voluntad. Los mitos de creación en las cosmogonías
son proyecciones de esta condición humana, donde
sucede la autogénesis del hombre, y en la que éste es
tal en la medida que hace cultura.
En el devenir, la voluntad de poder va en búsqueda
de la propia destrucción. La realidad misma la anula, y
el-punto medular de este pr_oceso es el momento en el
cual se apega al objeto, se aferra y busca conservarla,
mantenerla o perpetuarla. Ahí es donde comienza
la fase decadente ge la voluntad de poder. Se usa la .
fuerza para construir resistencias, para impedir que
la realidad fluya en el proceso inexorable de creación
y destrucción, en el eterno volver de la realidad a
sus principios., Esta es la vía trágica _de la voluntad
de poder, el camino por el cual se anula a si misma ·
en el proceso de realización, como parte del devenir
inexorable.
En la representación dramática de la tragedia se
busca conmover al espectador, esto es, remover en éste
los sentimientos, fantasías o pensamientos que ahora
tienen acceso a la conciencia de éste, son reconocidos
como tales y son liberados de la carga afectiva que
los acompañaba .(compasión, temor, deseo). Lo que
conduce a un ordenamiento de la vida psíquica,
en el cual el entendimiento ocupa una posición
jerárquicamente superior sobte las pasiones.
La tragedia como representación muestra un
suceso extras,rdinario, cuyo desenlace es funesto y
origina pesar, infunde terror o lástima; es la imitación
no de personajes sind' de acciones y la vida de éstos.
La situación_trágica se basa en la existencia de un
contraste que no permite salida; si ésta aparece
al menos como posible, lo trágico se esfuma. Esta
situación es expresión de fuerzas opuestas, en las
que ~l individuo no logra dar salida a un conflícto
y observa inmóvil cómo la vida sigue, sin poder
sustraerse ¡¡ la fuerza que lo impulsa. El héroe se
cuestiona y se atormenta, desesperado trata de dar
respuesta a su condición pero,sólo logra experimentar
dolorosamente el peso de la responsabilidad. Asi,
la tragedia es la forma más precisa de mostrar a
las fuerzas en pugn~ las cuales sólo arrastran a la

�lucha contra el destino. En la mitología griega, Sísifo
insiste en construir una reilidad de acuerdo con su
propia pretensión, fuerza las cosas de la vida y busca
mantenerlas bajo su dominio. En este aspecto, es el
· hombre que hace mucho esfuerzo para hacer la vida,
no logra lo que pretende, y su esfuerzo no se traduce
en un resultado apetecido. Es la repetición de álgo,
que en un ciclo sin fin mantiene la voluntad de poder
en acción, como si sintie_ra que fuera su destino y
éste se convierte en su condena: llevar cuesta arriba
un enorme bloque de piedra, hasta la cima de una
montaña y soltarlo
cuesta abajo en la otra
ladera. No consigue
hacerlo: cada vez que
está a punto de llegar
a la cima, el peso de
la piedra lo obliga a
retroceder, y la piedra
vuelve una vez más al
punto de partida.
En la tragedia de
Edipo se trata de un
destino trazado con
anterioridad, que está
conformado por las
fuerzas· que operan ·
en lo profundo ( el
oráculo), las que a
su vez son expresión
del destino del otro
(el padre), del cual
es origen. Esto es,
el destino del padre a su vez es trágico: ser muerto
por el hijo. Lo que se haya formulado previamente,
• de manera inexorable se realizará aún contra la
pretensión del individuo, como algo que se le impone.
Hay un saber previo contenido en el mensaje del
oráculo; es un saber que amenaza el poder de Layo y
llega por boca de Tiresias que es el adivino ciei;10, que
sólo puede ver hacia dentro dé si.
LA TRACEDIA EM LA LITERATURA
Aun pastor del monte Citerón le entregan un niño
La tragedia griega versa sobre las vicisitudes que sigue · para que lo aniquilase, pues se decía que dicho niño
habrta que dar muerte a su padre. Al final, lo entregan
el curso de una vida. Es algo trazado en lo profundo
a un anciano quien lo salva. Polibio de Corinto y
de la existencia, que no es accesible 'a la conciencia
Mérope lo crian y lo ven crecer. Edipo se entera que
salvo en algunas circunstancias en las que el individuo

destrucción a quien le toca vivirlas. Por ejemplo, en la
relación hombre-destino, el héroe trata de sobrellevar
los presagios que se le hacen, pero es inevitable, es
una lucha desmedida contra un elemento que es más
fuerte que él. En consecuencia, el destino se presenta
como iq:evocablé.
La tragedia de la existencia humana es mostrada
por el devenir mismo. Se relaciona con la dinámica
dentro-fuera; y en el cambio que hace el individuo
al incorporarse a una realidad se muestra el lado
trágico de la realidad. El otro es la figura que.devela
la tragedia de la
existencia y es tomado
como un instrumento
por el individuo
para que sirva de
punto . de apoyo
en el movimiento
(dentro-fuera, fuera dentro). En variadas
circunstancias, como
la medicina, la reijgión
o la educación, el otro
es el instrumento del
cambio (enfermedad/
salud, pecado/
virtud, ignorancia/
conocimiento) y como
tal opera en escena.
Persistir en ésta
conduce a Qtro camino:
apegarse al objetoinstrumento que sirvió
de apoyo, lo cual resulta absurdo, pues es incongruente
con la pretensión de ser si mismo. Al final, lo que fue
negado se impone en la vida, destruye un modo de
existencia y abre paso a ser lo que se es; con lo que las
pretensiones conscientes del individuo se erigen como
mentira para ocultar.la realidad interna.

10

l.

es hijo adoptivo y va a consultar al oráculo de.Delfos,
preocupado por saber quiénes son sus padres. No
recibe respuesta, pero si una profecía: "que subiría yo
al lecho de mi propia madre, y de ese trato engendraría
yo una prole abominable para todos los hombres, y
que yo habría de ser el asesino de mi propio padre".
Decide huir del lugar ante el destino que le espera. De
manera azarosa, en la convergencia de tres caminos
en un altercado mata a su padre ignorando que es tal.
Luego, resuelve el enigma de la esfinge "dejando en el
silencio lo que el misterio había envuelto en sombras":
la muerte de Layo. Esto es, el júbilo por la resolución
del enigma oculta el acontecimiento fundamental de la
historia: el asesinato del padre.
El saber de la razón deja oculto lo dado por el
destino, y en consecuencia, el individuo queda
expuesto y a merced de las fuerzas de las que trató de
huir y sucumbe ante la realidad que desde lo profundo
emerge a pesar de su pretensión consciente. Al final,
la tragedia se resuelve cerrando los ojos al afuera para
permitjr ver hacia dentro de si, como lo proclama
posteriormente Sócrates.
En Romeo yJulieta de William Shakespeare, el conde
Paris se reúne con el señor Capuleto para conversar
sobre el matrimonio de su hija; pero Capuleto le pide
que espere durante un lapso de dos años, tiempo
tras el cual Julieta tumpliria quince años de edad.
Romeo de la familia de los Montesco, acepta acudir
sin invitación a la ceremonia, esperando encontrarse
con Rosalina. No obstante, cuando llega al hogar de
los Capuleto, se encuentra con Julieta y se enamora
perdidamente de ella; por su parte, Julieta admite su
amor por él a pesar de la hostilidad entre las familias.
Con la asistencia de Fray Lorenzo, quien espera
reconciliar a los grupos rivales de Verona a través de
la unión de sus hijos, al dia siguiente del juramento de
amor, los enamorados se casan en secreto.
Ofendido por.la intromisión de Romeo en el baile
familiar, Teobaldo, primo de Julieta, reta al joven a
un duelo. Sin embargo, Romeo evade el combate.
Mercucio, amigo de Romeo, impaciente tanto por la
insolencia de Teobaldo como por la "cobarde sumisión
de Romeo", acepta el duelo y resulta mortalmente
herido. Dolido ante la muerte de su amigo, Romeo
retoma el enfrentamiento y logra asesinar a Teobaldo.
Julieta lucha ahora en su interior por aceptar ~l amor

11

de Romeo que resulta ser el asesino de su primo. A
consecuencia de lo anterior, el príncipe exilia al joven
de la ciudad, y el señor Capuleto decide ofrecer a su
hija en matrimonio al conde París. Finalmente, la
joven acepta bajo la condición de postergar el día de la
boda, aun cuando la madre se niega terminantemente.
Julieta visita a Fray Lorenzo para pedirle apoyo, y"
éste conviene en ofrecerle una droga que la inducirla a
una intensa inconsciencia de manera transitoria. Una
vez que la joven acepta llevar a q¡bo la farsa, el fraile
le promete enviar un mensaje a Romeo, informándole
sobre su plan secreto, por lo que podría volver cuando
ella despierte del sueño. La noche anterior a la boda,
Julieta ingiere la droga y sus familiares, al creerla
muerta, depositan su cuerpo en la cripta familiar.
A pesar de su promesa, el mensaje de Fray Lorenzo
nunca llega a Romeo; en cambio, éste se encuentra con
Baltasar, uno de sus sirvientes, quien le informa de la
repentina muerte de Julieta. Triste ante semejante
noticia, Romeo decide comprarle al boticario un eficaz
veneno, antes de acudir a la cripta donde se encuentra
Julieta. Convencido que su amada está muerta, Romeo
procede a beber el veneno. Y luego, al despertar del
sueño,Juheta se encuentra con el cadáver de Romeo,
e incapaz de hallar una solución a tal circunstancia
'
determina atravesarse el pecho con la daga de su esposo.
En esta tragedia se trata de luchar contra un
destino (la separación, la distancia, el odio entre los
dos grupos); al final se impone lo que está subyacente
y se trató de negar. Todo por obra del azar, lo incierto,
lo oculto, lo que teje las redes de la existencia humana,
se impone y opera como destino, independientemente
de la pretensión consciente.
LO HUM.AMO DE LO TRÁCICO

El devenir contiene fuerzas que se oponen al curso de
las cosas. Dichas fuerzas constituyen la inercia de la
realidad, que es el sustento de las formas y el cemento
que da solidez a lo que se resiste al cambio. De esta
manera, la realidad que aparece es resultado de un
proceso que se opone a la modificación y tiende a lo
fijo.y eterno, lo cual marca una tendencia orientada
a conservar lo existente, que sea eternamente y no
perezca, para impedir la muerte y construir una
realidad más allá de la física, sin existencia real.

�I

por realizar un tipo de vida, se impone lo que fue
rechazado y enviado al olvido.
"La tragedia exhibe al hombre en su grandeza más
allá del bien y del mal", decía Jaspers (1960: 55). Esta
realidad humana ordinariamente se halla revestida de
disfraces intelectivos, morales, religiosos, entre otros.
Sobre esto Nietzsche dice que "todo lo que es profundo
ama el disfraz" (1965: 40), pues requiere de una máscara
para expresarse, en tanto la realidad es sólo un síntoma
del devenir. En la tragedia de Edipo, éste no tiene culpa
ni es responsable del acto; éste es sólo expresión de las
fuerzas del devenir, que no se hallaban_ aparentes en la
vida ordimrria, desde lo profundo ejercieron influencia
en la realidad y se impusieron en el curso del acontecer.
Jaspers dice que el hombre ha de experimentar que
su vida se mantiene subordinada a algo más allá de su
razón. Esa otra cosa, a la que se halla subordinado, es el
destino. Y así, "su no-saber constituye la revelación de su
saber trágico por lo que no ha logrado penetrar, o sea: el
acontecer trágico sigue a una dirección inflexible a todo"
(1960: 107). Mientras, interpretación filosófica de la
tragedia se encuentra en el ser, pues "lo que es, lo es en la
negatividad (en la dialéctica de todo ente), por medio de
la cual éste se mueve y deviene trágico ... la tragedia del
mundo es entonces la universal negatividad que se da
en la apariencia del fenómeno" (Jaspers, 1960: 109-110).
Afirmaba Miguel de Unamuno:

En la vida, lo trágíco y oculto es la muerte,
concebida como fuerzas que se oponen a la vida y
permanecen silenciosa&amp; durante la existencia y· se
expresan subrepticiamente en las enfermedades, el
accidente, etc. Lo que significa que la muerte, como
parte de la vida, se halla exiliada y aparece al final en
forma de "los que ya murieron y esperan en la otra
vida". Están vestidos de blanco, viejos y antiguos;
representan las partes infantiles enviadas muy al fondo
de lo inconsciente y, a su'vez, las partes del individuo
que se hallan fuera de la escena de la vida para que no
hagan ruido, sólo así es posible la vida.
Lo trágico revela la condición humana, en la que
usando la "conciencia", el individuo queda atrapado
en su formulación, y la realidad profunda sobre la que
no tiene acceso se le impone.. Dice querer una cosa
y termina con otra en las manos; realiza múltiples
esfuerzos por logrado que pretende, y éstos no se
traducen en hechos eficaces en la realidad. A pesar
de sus esfuerzos, se le impone una realidad que es
el verdadero origen de lo que sucede; a pesar de su
pretensión se revela el hombre expuesto a un destino
trágico, que camina en búsqueda de algo que dice
pretender, lo que lo condµce a oponerse a su destino
y en la medida que hace esto emergen las fuerzas de lo
profundo que se impondrán y mru:carán con su sello la
existencia.
Lo trágico se halla en los que reniegan de la religión
teológica con odios racionalistas; los que sin asomarse
a una concepción religiosa vital de la existencia
trágicamente piden al sacerdote a la hora ae la muerte.
Igual que quien ve la realidad como obra del intelecto
y, negando la interioridad sentimental, termina
desmoronándose ante la pérdida del amor o el poder.
Es el que más' anhela, más quiere y busca afanosamente,
sintiendo que la vida misma va en prenda; tal es así,
que termina viviendo a expensas y a merced del objeto
amado. Un ejemplo tragicó¡nico de la existencia es
sentirse muy feliz cuando se es ignorante y pobre.
A pesar de las pretensiones conscientes, la
conducta de los individuos humanos se realiza fuera
de los propósitos morales y las fantasías acerca de la
realidad. Pues la conducta proviene de lo profundo,
lo que estaba oculto y al final aparece y hace valer su
efecto: la misma apariencia consciente lo ocultaba y
lo mantenía en el fondo. Negando las pretensiones

lo que llamo el sentimiento trágico de la vida en los
hombres y en los pueblos es, por lo menos, nuestro
sentimiento trágico de la vida, el de los españoles y
el pueblo español... Yeste sentimiento trágico de la
vida es el sentimiento mismo católico de ella, pues
el catolicismo, mucho mástl popular, es trágico. 8
pueblo aborrece)ª comedia (1987: 271).

En relación a lo cual, se refiere a la manera como
Pilatos ofrece comedia al pueblo para que decida
a quién quiere, pero el pueblo le pide tragedia:
iCrucilicale!, refiriéndose a Jesús. En particular, se
refiere al' Quijote como una figura cómicamente
trágica, "el alma inmortal de este mi pueblo".
Dice que el punto de partida afectivo y personal de
toda filosofia y toda religión es el sentimiento trágico
de la vida, pues el anhelo de inmortalidad, que es el
'Eunclar¡iento de dicho sentimiento, se sustenta en un

12

l.

i

•
1

1

criterio irracional del cual derivan las construcciones
idealizadoras. La lucha entre la razón y el deseo de
, inmortalidad conduce a la desesperación religiosa que
no es otra cosa que el sentimiento trágico de lá vida.
"La solución católica de nuestro problema, de nuestro
úrJico problema vital, del problema de la inmortalidad
y salvación eterna del alma individual, satisface a
la voluntad, y, por tanto, a la vida; pero al querer
racionalizarla con la teología dogmática, no satisface a
la razón" (Unamuno, 1987: 77). Lo que descrioe como
el fondo del abismo, que sustenta en la idea de que "la
trágica historia del pensamiento humano no es sino la
de una lucha entre la razón y la vida, aquella empeñada
en racionalizar a ésta haciéndola que se resigne a lo
inevitable, a la normalidad" '(lll).
El sentimiento trágico de la vida en los p11,eblos no
brota de las ideas sino de la interioridad individual ,
pues "todo lo vital es irracional, y todo lo racional es
antivital, porque la razón es esencialmente escéptica"
(De Urtamuno, 1987: 89). Refiere lo que decía Horacio
Walpole, que "la vida es una tragedia para los que
sienten y una comedia para los que piensan". A lo que
agrega: "y es que unos, los que ponen el pensamiento
sobre el sentimiento, yo diría la razón sobre la fe,
mueren cómicamente, y mucren trágicamente los que
ponen la fe sobre la razón" (288).
En el hombre contemporáneo, la psicoterapia
de.vela el lado trágico de la existencia humana, en la
que el individuo se ha perdido en el modo de vivir. Lo
que abre paso a las fuerzas de la propia destrucción
que se encontraban en lo profundo del existir,
ante las que el individuo sucumbe; para con una
reconstrucción de la mente y la personalidad volver a
vivir con otro modo de existencia.
La trageclia de la vida: el emerger en lo aparente
destruye la realidad, y hay que dejar que fluya, lo que
sucede inconsciente.mente. Dichas fuerzas no lograron
ser precisadas y permanecen ocultas, subyacentes a
los hechos ordinarios de la realidad; emergen desde
lo profundo y sólo se determinan a posteriori. En la
vida del hombre contemporáneo la fatalidad se halla
más allá de las pasiones humanas o los caprichos de
los dioses, pues rige la idea de que cada quien es dueño
de su destino y tiene potestad de hacer su vida de
acuerdo con la propia pretensión.
La idea es que a cada quien corresponde un destino

13

que es distinto, en tanto es resultado del entramado
d_e circunstancias de diversa naturaleza que rodean
la configuración individual, pues cada quien tiene la
propia fórmula de individuación. Se trata entonces de
intentar evitar el destino obrando en contra; y as! se
pretende impedir el desenlace. Con lo cual la tensión
va a incrementarse gradualmente y será necesaria cada
vez más fuerza para mantener las cosas en su lugar. Es
entonces un problema de fuerza, y al final predominará
la original del individuo, que es consecuencia·de
un proceso antiguo, pues la fuerza que se usó para •
impedir lo destinado era reactiva, no original.
Lo trágico de la existencia enuncia que todo marcha
hacia su destrucción bajo la apariencia de lo excelso, y
que la pretensión de inmortalidad y eternidad ocultan,
pues lo único eterno es el devenir. Nadie puede huir a
su destino y la tragedia es la escaramuza que hace el
hombre para intentarlo.
La alternativa es: ser débil, una personalidad pobre,
contenida, que lucha contra si misma; o dejar de ser
el que se ha sido para ser quien se es, con lo que se
halla oc;ulto y subyacente en la realidad. Lo que exige
una disposición del individuo para destruir-construir
el propio modo de vida y llegar a disponer de una
existencia auténtica.
Hay que agregar que el que devela la tragedia de
la existencia sale de la escena; de otra manera, ocupa
el lugar que ocupaba al que denunció, y su presencia
mueve a risa. Es el caso de los procesos históricos que
se hacen conservadores cuando fueron originalmente
revolucionarios. Ya Karl Marx en El Dieciocho Brumario
de Luis Bonaparte se refiere a una afirmación de Hegel
de que todos los personaj~s y hechos de la historia
universal se producen dos veces, "pero se olvidó de
agregar: una vez como tragedia y otra vez como farsa."
La repetición es la farsa.
Referencias
Engels, F. (1961). Diallc~ca dilanaturala:a México: Grijalbo.
Grossato, A. (2000). El libro d, los símbolos. Barcelona: GnjalboMondadori,
Hegel, G.W.F. (1968). Cicnaa d, la lóg,(a. Argentina: Solar.
Jaspers, K (1960). Esataa y forma, ddo trágico. Argentina: Sur.
Nietzsche, F- (1965). •8 eterno retomo" en Obra, completa, Torno 111.
Argentina: Aguilar.
·
Nietzsche, F. (1965). "Más allá del bien y del mal" en Obra, completa,.
Torno 111. Argentina: A¡(uilar.
Plutarco (1996). AcercatkTdestiiw. Mexico: UNAM
Torres Bodct,J. (1996). •Reflexión sobre la muerte", en 8 Búho
Excélsior, 2 de junio: 47.
·
Unamuno, M. de (1987). Dd sa,timicnw trágicotk la vida. Madrid: Aguilar.

�POESIA

Kaspar Hauser Lied*
Iba

CEORC TRAKL

Für Bessie: Laos
Er wahrlich liebte die Sonne, die purpurn den Hügel binabstieg,
Die Wege des Walds, den singenden Schwarzvogel
Und die Freude des Grüns.
Ernsthaft war sein Wohnen im Schatten des Baums
Und rein sein Antlitz.
Gott sprach eine sanfte Flamme zu seinem Herzen:
OMensch!
Stille fand sein Schritt die Stadt am Abend;
Die dunkle Klage seines Munds:
Ich will ein Reiter werden.
Ihm aber folgte Busch und Tier,

Haus und Dammergarten weiller Menschen
Und sein Morder suchte nach ihm.
Frühling und Sommer und schon der Herbst
Des Gerechten, sein leiser Schritt
An den dunklen Zimmern Traumender hin.
Nachts blieb er mit seinem Stern allein;
Sah, daE, Schnee fiel in kahles Gezweig
Und im dammernden Hausflur den Schatten des Morders.
Silbern sank des Ungebornen Haupt hin.

* Poemes JI (Poemes majeurs), édition bilingue, traduit de l'allemand par Jacques
Legrand, présentation et notes par Adrien Finck, (Dossier 1105) GF Flammarion,
Paris, 2001, s. 198.

�POESIJ.

So
Canción de Kaspar Hauser

•

r,,. VERSIÓN DE MICUEL COVARRUBIAS

-,.1SADORA MOM'l'ELOMCO

A Bessic Loas
De verdad amaba a ese sol bermejo que descendía la colina,
los senderos del bosque, el canto del pájaro negro
y el júbilo de la verdura.
Tranquilo vivía a la sombra de los árboles
y puro era su rostro.
Dios le dijo a su corazón con dulce llama:
"iHombre!"
En las tardes la ciudad encontraba su paso silencioso,
la oscura queja de sus labios:
"quiero ser un caballero".
Mas le siguieron arbusto y fiera,
casa y jardín crepuscular de hombres blancos.
Su asesino lo buscaba.
Primavera y verano y hermoso otoño
del justo, su paso ligero
por las estancias sombrtas de los soñadores.
De noche se quedaba solo con su estrella.
Vio caer la nieve sobre desnudas ramas
y en el umbral oscurecido a la sombra del asesino.
Plateada cayó la cabeza del que aún no nacía.

Es temprano. Los chicos no están en casa.
He dejado de mirarla proyección en la pared
que todos los domingos se acciona con una
luz blanquecina para mostrar todos los '
pendientes de la agenda.

•

o·duermo siempre con los recuerdos y_ al abrir los ojos, los olvido.
El robot de casa hace un minúsculo ruido antes de encenderse y poner el café en la
cocina. Elena escribe sobre"la mesa su "nuevo número de chip telefónico y se introduce
éste en la oreja. Graba·una broma con su holograma, como todas las mañanas de domingo que
iba con sqs amigas al spa, y sale de casa. Los chicos están dormidos.
Yo recuerdo haber soñado que la tierra hacia un zumbido ensordecedor antes de
estremecerse. El sonido era de unas trompetas que pinchaban el corazón con fuerza: un látigo
que se repetía una y otra vez. El espiral de ruido golpeó intensamente la casa y traspasó la
piel, los oídos, e hizo temblar el último hueso del esqueleto. La tierra comenzó a agitarse con
fuerza después de un repentin9 silencio. Las casas se redujeron a miles de trozos de ladrillos y
cables. Los cuerpos de la gente sobre la calle, la sangre aún caliente se mezclaba con el asfalto
en polvorón. El mediodía tomó en sus manos a la ciudad y nadie supo de nadie, aunque los ojos
vieran el inicio de la luz del día Toda fue un fragmento roto que se col&amp;ó de repente en el pecho.
El robot de casa lleva .el cafe hasta la alcoba: Me siento sobre la
•cama y tomo de la charola la taza con
l!~
café. Por las paredes se despliegan
. los programas de la computadora
de casa. Los códigos

Y

�repiten un descender infinito de números. Oigo a los chicos salir de las paredes. Janne ríe con
sus hoyuelos divertidos y Francts riñe con su voz dulce. Me levanto de un salto y corro a verlos.
La risa de Jaime me lleva a la cocina. Elena está ahí, como todas las mañanas de domingo. Puedo
verla con un brillo alrededor de su cuerpo, su mirada transparente y su ropa traslúcida. Ella
hace una broma y yo quiero tocarla con todos los colores de mi cuerpo. Me hace llorar.
Elena se repite una y otra vez.Jaime y Francis se pierden por momentos ante la luz que entra
por las ventanas y yo, en esos instantes, me vuelvo un fantasma.
· Elena no me puede recuperar; ni siquiera sabe que me ha perdido
MI MUJER EMPIEZA A PRENDERSE porque sigo siendo carne. Pero ella me tiene siempre en su mente.
Y APACARSE CASI AL LLECAR LAS Y yo me siento a la mesa, viéndola preparar el desayuno. Cuando
DOCE DEL MEDIODÍA, ARRUCA SU cierro rápido las persianas de las ventanas, los chicos reaparecen y
PROPIA IMACEN COMO LA DE UN se persiguen. Juguetean por toda la casa como si tuvieran tanta vida.
TELEVISOR ANTICUO.
Elena me llama la atención por no reprimirlos. Yo sólo quiero verlos
reír y que ella me sostenga en sus brazos y me pueda tocar como
antes.
El robot de casa se acerca y pone el desayuno sobre la mesa. Elena me dice entonces que es
un robot ~ejo, que deberíamos desconectarlo y mandarlo al yónker. Yo le digo que le demos una '
oportunidad. Nadie es perfecto, ni siquiera un robot. Ella ríe y cuenta una broma sobre otra, se
repite seguidamente con atuendós diferentes, pero con su misma sonrisa que calienta el corazón.
Yo amo a Elena y adoro a nuestros hijos.
El tiempo se hace cono.
-/Es cierto que va a temblar, papá? Lo dijeron en.las noticiás.
La pregunta de Franéis se vuelve a repetir cada mañana de domingo, mientrqs la veo asustada,
triste, perdiendo su sonrisa y coqueteos. He dicho tantas respuestas, que se proyectan como un
holograma por coda la casa. Pero ahora sólo lo nieg9 todo.
-No, Francis, jamás temblará de nuevo.
Francis lanza una sonrisa programada y me mira con sus ojos afüertos qúe extraño incluso
viéndolos de cerca y a la luz del día.
•
-Yo, aunque pronostiquen lo que pronostiquen, me voy con las chicas al spa, eh.
Elena comienza a aparecer y desaparécer, se toca su oreja y dice que necesita cambiar el chip
de su celular.
-Los teléfonos no s¡:m como antes.
Mi mujer empieza a prenderse y apagarse casi al llegar las doce del mediodía, arruga su propia
imagen como la de un televisor antiguo.
Los niños dejan de reír ygritan espeluznantemente ap.tes de desaparecer.
El sol alcanza toda la casa, sin que pueda retenerlo con las persianas.
El robot de casa se proyecta guareciendo a los niños dentro de la
habitación. Yo me veo a mi mism_o salir corriendo en pijama. Grito.
-iElena, Francis, Jaime!
Siento las trompetas del temblor dentro de mi pecho
nuevamente, y sé que ya he despertado al ver mi propio
holograma y, por poco, reéuerdo lo que sueño casi todos los
días. La proyección en las paredes se reinicia y me quedo
solo. Tiemblo apenas comienza el mediodía. Sólo quiero
que pase rápido la semana y sea domingo para que Elena y
los niños vuelvan a repetirse en el sistema ge casa y yo vu e1va
a sentirlos con el corazón lleno de hologramas. '§&gt;o

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y elocuente: en él, las distintas personalidades
consciencia y su función razonadora? tQué significa
arquetipicas nos muestran sus muy peculiares
estar asustados mientras nos hund\mos, gustosos, en
perspectivas acerca de nuestras condiciones animícas.
estos mundos ficticios?
Ciertamente, durante la vigilia también se expresan
Mi objetivo es describir un poco la estrucrura
mitica del género y sus metáforas básicas, aquello a lo ,de manera' constante, a través de psicopatQlogias,
fantasías y proyecciones; pero nunca son tan rutid,l)s
que Car! Gustav Jung llamó arquetipos. La definición
como en los sueños, donde el yo se encuentra ,
de un arquetipo es compleja, pero se podria resumir
abrumado por completo, y sus limitaciones son
de la siguiente forma: un arquetipo se refiere a aquello
expuestas con toda claridad.
que es fundamental, estable, sólido y sustentador
Esta vulnerabilidad del yo dentro del sueño es
en nuestras almas1. Los arquetipos son mitos vivos
especialmente evidente durante una pesadilla. En
dentro de nosotros, y sin embargo ajenos a nosotros
nuestro idioma, mínimízamos esta expresión del alma
mismos, ya que se distinguen del yo. Pueden ¡¡parecer
al llamarla "pesadilla", pero otras lenguas son bastante
personificados en nuestros sueños, en obras artísticas,
brutales al respecto: la palabra inglesa nightmare y
en mitos y leyendas de todas las culturas del planeta:
la italiana incubo refieren a esplritus nocturnos o
la gran madre, la bruja, la hermana mistica, el anciano
demonios que atormentan, sofocan e incluso violan
sabio, el pícaro: el árbol que sostiene al mundo, el
héroe, etc. No obstante, ésas solo son las maneras ·a los durmientes. Esta ~ensación de estar a merced
de fuerzas superiores, agresivas y peligrosas es
más evidentes en que se nos revelan: van más allá
básica en el género de terror. La pesadilla nos enseña
de la personificación al ser premisas que configuran
nuestras patologías desnudas, todo aquello que nos
nuestra mente, que existen antes de que el yo se forme,
resistimos a ver, nuestras obsesiones y sentimientos
y que influyen en él en todo momento y hacen posible
deformados y confusos, los impulsos más oscuros que
su identidad. Los arquetipos están presentes en toda
nos gobiernan. Nuestra primera reacción es huir y, asi,
actitud, condu~ta y pensamiento: nuestras formas de
cuando la intensidad del sueño se vuelve insoportable,
ser, idiosincrasias e ideologías dependen por completo
nos despertamos y regresamos al mundo concreto,
de la manera en que,nos relacionamos con ellos.
donde el yo tiene una reconfortante medida de control.
1"eniendo esto claro, podemos empezar.
No nos deshacemos del problema; sin embargo, quizás
ya estamos un poco más conscientes de él.
LÁ PESA.DILLÁ, EL MODELO BÁSICO
La patologización es aterradora. No obstante, el
Cualquier psicoanalista, sin importar qué escuela
alma nos obliga a seguir al miedo. A veces, quizás,
terapéutica sigá, estará de acuerdo en darle suma
adoptamos el mito del Héroe y, como en un cuento dé
importancia a nuestros sueños, ya que son -como
hadas, nos armamos de valor y peleamos con dragones
los describieron Freud y Jung- la via regia a lo
y demonios hasta salir victoriosos. Pero el esquema del
inconsciente. James Hillrnan afirmó que son el mejor
Héroe es infantil, apto más que nada para consciencias
modelo para la estructura real de la psique, puesto que
débiles o en formación, que necesitan de un final feliz
muestran a los arquetipos como actores de un drama
para obtener la seguridad que tanto les hace falta. La
. diverso, en el que el alma se describe a si misma a
mayoria de las historias de terror no tienen finales
través de personas, animales, objetos y paisajes.
del todo amables o felices. Muchas, más bien, hasta
Nosotros no tenemos control alguno sobre nuestros
'
cierto punto recuerdan la lucha entre Jacob y el ángel:
sueños. El sueño es un territorio completamente ajeno
tras pelear con un ser superior toda la noche, al alba
al yo, donde el alma se comunica de manera polifgnica
J acob regresa transformado, con un nuevo nombre,
Israel, y, por cierto, tullido. Toda confrontación con
1 Utili:.o la palabra '"alma" en vez de "psique- a "'mente", por .ser
seres numinosos deja su marca. Piensen en La sombra
menos restringida y cicntificista. El alma. como agut la ~o~o, es
sobre lnnsmouth o en El llamado de Cthulhu de H. P.
un sustrato elusivo de nuestro ser. pero baste.decrr -s1gmendo
a James Hillman- que~ refiere a nuestras pnsibilidades de
Lovecraft: en ambos cuentos, los héroes confrontan a
imaginac_ión y fantasta, asi como a nu~s~ capacidad ele otorgarle
sus perseguidores y escapan de ellos, pero, al final de
sisvuficado a las co~asJ a los acontcClITI.Jentos basados en nuestra
rciac:.tOn con la realida de la muerte.

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411

las historias, ya no son los mismos, están al borde de la
locura y ven próximo un destino ominoso.
El mito de la pelea {:ntre Jacob y el ángel es
esperanzador y espiritual, y sigue una dirección
- ascendente, hacia el dio¡¡ de los ciclos. La historia de
terror tiene un esquema similar, pero se desarrolla
en un sentido descendiente: nos muestra el abismo
y las profundidades, los lugares donde habitan lo
monstruoso y lo grotesco. Cabe recordar aqui que
la palabra "grotesco" deriva etimológicamente de
grotto, que alude a las cuevas antiguas que usaron
los primeros hombres para refugiarse, y donde se
han encontrado todo tipo de imágenes rupestres
(un indicio de que las historias de terror, asi como
las pesadillas, siempre señalan un punto de origen);
pero especialmente el grotto se refiere a las ruinas
de la Antigüedad grecolatina, cuyas paredes fueron
adornadas con sirenas, esfinges, centauros y otras
figuras sobrenaturales y temibles. Este tipo de criaturas
híbridas, tan antinaturales en apariencia, se muestran
demasiado vividas en nuestras pesadillas, y conservan
esa vitalidad al ser traspuestas a la obra artlstica de
terror. Nos mantienen dentro de lo confuso lo mórbido
'

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lo fantástico, lo depresivo. Piden ser observadas,
y a ni.enudo el espectador no puede contenerse a
hacerlo. Decir que, ya que estas imágenes representan
patologías, uno debe superar los conflictos expresados
en ellas, sería caer en una ética terapéutica que no
es del todo consciente de si misma: la imaginación
no nos pide que nos sacudamos las patologías, que
las intelectualicemos, que las suframos hasta que
amainen o que las teologicemos, sino que simplemente
contemplemos sus figuras. Esta contemplación no
es estática: es más bien una circunvalación, una
ob~ervación desde diferentes ángulos, una constante
reinterpretación de los mensajes contenidos en las
imágenes, que puede conducir a transformaciones
anímicas. Se trata, pues, de ser consecuentes con las
imágenes y los sentimientos, de forma que podamos
comprender empáticamente aquello que nos revelan.
, Ése parece ser el mensaje principal del mito que
sostiene a toda historia de terror: la narración de
Hades y Perséfone. Pero si queremos entenderlo mejor,
antes de abordarlo conviene detenernos un poco en
una de las relaciones más importantes expresadas en
el género: el amor y la muerre .

�U. REU.CIÓM AMOR-MUERTE

El amor es parte esencial y definitoria de la vida
an1rnica de eada persona. Las patologías psíquicas
suelen set definidas, grosso modo, como deformaciones
afectivas que tienen sus orígenes más profundos en la
infancia, y que suelen set reforzadas y transformadas
por las experiencias dé vida que les_ siguen, influidas
siempre por el suceso inicial. Las historias de terror no
disfrazan este hecho. El amor es un elemento central
de muchas de ellas, y aparece en todas sus formas: el
amor de pareja que el joven narrador de los poemas de
Poe siente por Lenore, el amor predatorio de Drácula
por Mina Murray, la atracción lésbica entre_Carmilla
y Laura en la novela de Le Fanu, la necesidad del amor
maternal presente en las historias de los change!mgs Y
los niños raptados por las hadas del folclor irlandés,
la pasión sexual en los slasher ftlms contemporáneos,
etc. Y tampoco olvidemos el amor sacrilicial, tan
importante en nuestra cultura, modelado por la Pasión
de Jesucristo (una historia de auténtico terror).
El amor es ·una fuerza supremamente penetrante,
capaz de quebrar la voluntad de cualquier individuo.
Amar significa abrirse, quedar a la merced del otro.
y cuando esto ocurre, el resultado dista mucho
de la visión idílica de los poetas del dolce stil nuovo:
obliga a la confrontación y al cambio, muc½,s veces
sacude o incluso destruye las fantasias sobre las que
cimentamos nuestras vidas. La apertura hace que se
muevan fuerzas muy diversas dentro de nosotros,
de las que ni siquiera tenemos conciencia, y que
chocan entre si, sacando a !lote nuestras represiones y
complejos más poderosos. El amor, asi, se vuelve una
lucha por la vida. No sin razón Venus es amante de
Marte y hermana de las Furias.
Las imágenes de la muerte siempre acompañan
al sentimiento amoroso. Filosóficamente, se podría
considerar a la muerte como el polo opuesto del amor
(tal como lo hizo Freud), peto ésa es una mera división
racional: en la imagínación, amor y muerte aparecen
como una sola cosa. El amor siempre nos expone
nuestra condición frágil y transitoria. De hecho, hay
quienes no llegan a experimentar un amor profundo
hasta que ocurre la muerte de un ser querido: solo
entonces la compenetración, la amistad, la devoción
y la lealtad adquieren un verdadero valor. El amor
es trágico, y no podría ser d~ otra manera, ya que,

individuo por arreglar las variaciones de un mismo
devastó la tierra: llegó entonces a Eleusis y trató de
inmortalizar a Demofonte, hijo de lá reina Metanira,
tema o conflicto que no ha podido superar o entender
empáticamente. Es una expresión de Tánatos, que
frotándolo con ambrosía y quemándolo en una pira de
intenta retornarnos a una condición psiquica previa,
fuego. Pero Metanira los descubrió y, al ver a su hijo
de manera que levante la represión del pasado y ·
en llamas, gritó, rompien90 el ritual. Deméter habla
reduzca nuestra ansiedad y tensión. Su objetivo
fracasado. Sin embargo, Petséfone regresó a la tierra
es aliviar la tensión buscando la atemporalidad, la
después de acordar vivir una temporada del año con
pasividad pura, la muerte, el Nirvana.
su madre y otra con su esposo. Tras recuperar a su
La explicación de Freud es coherente, pero el mito
hija, Demétet devolvió la vida a los campos y regresó
nos dice cosas que van más allá del pesimismo del
a Olimpo, pero no sin antes revelar a los hombres los
psicoanálisis freudiano.James Hillman ejemplificó
misterios que había descubierto con su experiencia.
esto con la historia de Scheherazada, quien habia
El drama de Deméter consiste en su resistencia a
sido condenada a muerte, pero pudo proloñgar su
r~conocer la condición humana, cosa que solo logra
vida narrándole un cuento tras otro al sultán hasta
cuando Perséfone sale de los infiernos. El reino de
que, después de mil y una noches, él se dio cuenta
Hades es terrible, horroroso, brutal y demencial,
de que se había enamorado de ella. La vida del anima
pero sus imágene_s nos muestran la psique como es:
pudo
continuar después de hundir al sultán (una
cuando somos capaces de ente_nder esto y relevamos
personificación del yo) en el reino de la imaginación,
las defensas y manías que utilizamos para contenerlas,
donde el tiempo no· trascurre de forma lineal, sino
entonces el alma puede vivificar su propia realidad,
Demétet regresa la fertilidad a la tierra y un nuevo
circular.
Freud estaba en lo correcto: la repetición niega
flujo de imágenes y. posibilidades creativas corre
el
paso_ del tiempo, levanta l'a tensión, reduce la
librementé hacia la consciencia. La gran función de
ansiedad y como síntoma patológico puede ser, sin
Hades es atacar- el alma, sacarla de su normalidad y
duda, una expresión de Tánatos. Pero su explicación
enfrentarla a las fuerzas invisibles del inframundo:
_, fue muy parcial: la.repetición es un elemento básico
abrir (y renovar) la perspectiva de la muerte. ,
_de la imaginación y, como tal, posee una fuerza
El género de terror está profundamente enraizado
vital innegable. En Hades coexisten la muerte y
en este mito. Yno es que siempre apunte directamente
la fertilidad, pues en su reino ambas cosas no se
hacia el renacimiento del alma; al c,ontrario, por lo
encuentran divididas.
general señala hacia el nihil, su disolución. Ése es
Sin la repetición, sin la posibilidad de circunvalar
el enfrentamiento úlrimo: de acu¡rdo con la forma
el alma, nuestros miedos, deseos e itnpulsos
en que uno maneje esta relación con la nada, podrá
permanecerían oscuros e inamovibles, no habría
disolverse en ella o utilizarla para generar una
comprensión arquetípica de los mismos, ni
mayor élan vita!. Sin la nada, sin la posibilidad de
transformación anímica alguna. Muchas veces
encontrarnos nuevamente con el caos primordial,
la crítica desdeña y se burla de los clichés y las
nuestra visión permanecerá corta. Peto ésa es materia
convenciol!-es de los géneros artisticos, sin darse
para un estudio aparte.
cuenta t!le lo que significan para nosotros en
U. MECESIDAD DE U. REPETICIÓM
nuestros sustratos más íntimos. Consideren la
Perséfone debe regresar a los infiernos, debe ser
posibilidad de que, por un lado, quizás existan
r.aptada una Y, otra vez. Su mito describe una
para hacernos descansar de las obras más retadoras
experiencia del alma, y el movimiento del alma -dijo
( que, por su misma estructura, con sus finales
Plotino- es cíclico, circular.
abiertos y perspectivas vagas e irónicas, pueden ser
El género de terror ejemplifica muy bien la
emocionalmente desgastantes), y que, por otro, tal
"compulsión a la repetición" de la que habló Freud:
vez logren mantener viva al alma a través de noches
sus convenciones parecen set eternas. Para el padre
largas y numerosas, hasta que finalmente decidimos
del psicoanálisis, la repetición es la necesidad del
que estamos listos para unirnos a ella. .P.

además de movq conflictos fuertemente arraigados
en nosotros, nos hace esperar mucho del amante, al
verter en él fantasías arquetípicas: debe ser grande en
todo momento, el Padre o la Madre perfecta, el héroe
que vence al dragón, las llamas ardientes de Eros, debe
tener la sabiduría de Merlín yla elocuencia de Hermes:
Por supuesto que fracasará, se sentirá vulnerable Y
culpable, y patologizará. Descengetá a los infiernos y,
entonces, en medio de sus turbaciones, experimentará
una nueva realidad del alma.
EL MITO DE HADES Y PERSIÍiFOME

Nos dice mucho el hecho de que, en la Antigüedad, no
existían templos dedicados a Hades y nadie le ofrecía
libaciones. El mundo subterráneo existe al margen del
nuestro y es sumamente temido por la consciencia:
es un reino de imágenes y reflejos ocultos, que no
existe en el tiempo ni en el espacio, pero concurre
con ellos en nuestra vida diaria. Lo orgánico y natural
no tiene lugar ahí: solo hay imágenes, es un espacio
donde rige la perspectiva del alma. Ypor cierto que el
inframundo comprende no solo a Hades, sino a Erebo,
la oscuridad primordial que representa los orígenes
más remotos, y a Nix, su esposa, la noche, junto con
todos sus hijos: Hipnos (sueño), Morfeo (los sueños),
Moro (condenación), Némesis'(retribución), Tánatos
(muerte), Apaté (engaño), las Furias,_ las_ Moiras
(destino), Momo (burla, culpa), Oizis (!Illsena) y Eris
(discordia).
A pesar de que no existían ritos exclusivamente
dedicados a Hades; los misterios de Eleusis tomaron el
mito de Hades y Perséfone y le dieron una importancia
central. Petséfone, una manifestación del alma (anima)
pura e inocente, es repentinamente raptada por Hades,
quien la convierte en su esposa. Una doncella dulce
e ingenua, a la que le gusta pasear en bellos campos
de narcisos y margaritas, de pronto es salvajemente
violada por la realidad de la muerte. Al principio, ella
lucha y se defiende, se rehúsa a aceptar su matrimonio,
pero al final se enamora de Hades y ~s coronada Reina
del Inframundo.
Es más que notable que los UIÍSterios de Eleusis
hayan sido fundados, de acuerdo con el mito, por
Demétet, madre de Perséfone y diosa de la fertilidad.
Cuando Hades le arrebató a su hija, ella cayó en una
profunda depresión y trajo una terrible sequía que

22

,

23

�POESÍA

'

En J1;1_uique a1guJai pregunta quién viene

(Homenaje-a Chile en su mucttacha)

Luego de ganarle al ludo al caballito de batalla,
juega con su Caligari de goma y a las primeras
de cambio igrita! victoria abriendo la bragueta
para darle a su grieta lo primero que encuentre.
Más de uno hubiera pagado una fugaz fortuna

~

0

·

~e- de haberla sabido. ·

por verla comer garrapiñada añadida al dinero,

e lejos p~ qqe _la vteran .
&amp; madre.hay una solá.

por oírla huir al aire cuando el oro la empeora.

_-.UA,!~o

~ la, im.411 dél ◄o,
J al c!ambiar de tille.
antes _a cada decisión.

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inañcebo _fa máldad
~ ~ u n a WD
s ~ co1or sin Colo Co
.
por el lltjncip

abochon$loola a
aprt~tas b
s bruñidas ·r ñadi
a·
b'ª\

Más de uno, pero quien sabe cuántos han sido.
Como inca en su choza escuchaba la noche al
echar el correcto bicho su leche agitada como
pija gitana que hasta ayer había sido lampiña,
y en su hija, la pata quebrada idiciendo! ojalá
porque del abolengo jalaba el alegre albedrío
libre dentro del vidrio embraveciendo la brisa
ante la cual cualquier corazonada cambiaría la
escena del crimen hasta criar briscos ien casa!
Cada uno con su pierna más larga hacía raras
gárgaras pues la garganta podría ser la misma
para ambos ambicionando la hora del secreto.
Ambos eran, la rosa hasta saberlo la voluntad,
un país de montaña con tantos años para unir

.
~

os

e

cual igu -rugt vib
'
metro de mar en m ·

~traba. ~WIL breve de ansias
quien n\llim peI1Sara ap~ dt ·a poco.
~ en clwco de calcbaqui.
chacha iSoltdad Cháva F,ajardol
qtfe dt jóvtn ~e foto
de la vida tal coltl&amp;

ú ·

a los ñames al principal sospechoso de soñar
bajo un cáñamo inmoral animado a su modo.
Para la capuera que tanto esperaba perpetuar,
era el árbol de las horas frías cuando estaban
en lugar de la doncella con el vello en llamas.
Días para encaramar escapándole a mi caspa,
a la historia cuya cúspide les impedía dormir.
Pero no era lo único, ni siquiera el comienzo.

U,UMS~

vim

·

esto una

Del abrigo libre de batiburrillos huían indios
adivinando la verdad para que nadie muriera

�con las botas puestas, no vaya a ser que luego
una media dijera, lcómo hemos llegado aquí?
Cuánto barullo de eslabones, tribus, y loción
hacían a la cacica llorar hasta que la lágrima
rimara con Bahamas y por ella a desmayarse
el ayo rayó la salud saludando la bienvenida.
La cacica con lascas de caca en la cara tenía
como cábala coleccionar números capicúas
de los que dan suerte cuando la muerte roza
cerca la causa al hacerse pasar por su madre.
Abriéndose paso entre las ubres la abrumada
madrasta acariciaba la cima amable mientras
entraba a la habitación con un salto de cama.
Usura suya la belleza a usanza del santurrón
arrepentido de rascar su espalda de araucana
~ DAMIEL CEMTEMO

anunciaba la venida del día en bien de todos".

M.

Tan por alampada, duró hasta descascararse,
en más de uno como novio hasta ver mucho.
Vaya changüí que la vida en sudor convierte.
Una reína, como en el mal poema, una reína.
Zurcía, suspiraba, cuece iasí! y hacía silencio.
La estatura de quechua era para que pudiera,
lo demás, para no poner a prueba su nombre.

JMO DE LOS LIB OS MÁS RAR S DE
VENEZUELA. EL CER

ara los efectos de este artículo, la historia dice
mucho: César es un traductor con pretensiones
de cientifi.co loco. Al ser invitado al cónclave
de intelectuales en Venezuela se le ocurre la mayor de
sus ideas: clonar a Carlos Fuentes. Para tal fin diseña
una avispa mutante para que lo pique y le quite un
poco de ADN, con la intención de crear un ejército de
intelectuales poderosos que puedan dominar el mundo.
El plan no le sale bien, cuando el insecto se posa
en la corbata del autor mexicano y regresa con esa

AS TANTAS
PI ÓM SALAS

RIDA.
PA·s
RMIMÓ

NACIÓ EM

O E

EDICIONES DE

P

" "Los hombres de tierra firme de 1nclias comen carne humana y son sodométicos más que generación alguna. Son como asnos,
abobados, alocados. insensatos, inconstantes; no saben qué cosa sea consejo; son ingraósimos; précianse de borrachos y tienen
vinos de diversas yerbas, frutas, ralees y granos; emborráchanse también con humo y con ciertas yerbas que los sacan de seso;
son bestiales en los vicios; son traidores, crueles y vengativos, que nunca perdonan; inim1cimos de religión, haraganes, ladrones.
mentirosos y de juicios bajos y apocados; son hechiceros, agoreros, nigrománticos; son cobardes como liebres, sucios como
puercos; comen piojos. arañas y gusanos crudos donde quiera que los hallen; cuanto más crecen se hacen peores; hasta diez o
doce años parece que han de salir con alguna crianza o virtud, de allí adelante se tornan como brutos animales; en fin, digo que
nunca crió Dios tan cocida gente en vicios y bestialidades. sin mezcla de bondad o poli.eta". (Fraile Tomás Ortiz, 1525)

M E

SARA

EC ESÓA
S

RRAMOUE

D
muestra a la máquina donadora. El resto del libro
transcurre entre destrucciones varias y enormes
gusanos de seda. Toda un delirio.
La historia de Aira podría entenderse de
muchas maneras. Sin embargo, debajo de la
tremendura, existió una pregunta que no dejó de
levitar: ¿era Carlos Fuentes el gran intelectual de
Latinoamérica?
Con su reciente fallecimiento las respuestas han
ido despejándose.

�EL TEMA IDENTITARIO FUE SU
OBSESIÓN EN CRAM PARTE DE SUS

fue la Ciudad de México, caldo de cultivo de voces,
temores y esperanzas de todas las clases sociales del
país.

Alfredo Sáenz,Jesús de Polanco y otros millonarios
como Gustavo Cisneros, a quien hasta le escribió el
prólogo de su biografía autorizada.
Quizás por eso en 1983 el historiador Enrique
Krauze redactó el articulo El dandy guerrillero, en donde
aseguró que cada libro de Fuentes estuvo escrito para
agradar al público norteamericano. Esa era la razón, en
palabras del atacante, por la que resultaban tan falsos
y frtvolos para el mexicano común. Baste decir que,
gracias a esa nota, Carlos Fuentes y Octavio Paz (el
gran protector de Krauze) rompieron relaciones.

CUENTOS, NOVELAS, ENSAVOS,
CU IONES CINEMATOCRÁFICOS Y
OBRAS DE TEATRO.

La figura del mexicano es clave para entender
buena parte de la literatura latinoamericana de la
segunda mitad del siglo XX. Él fue el embajador
mexicano del boom de narrativa, que también estuvo
conformado por Julio Cortázar, Gabriel García
Márquez, Mario Vargas llosa yJosé Donoso. Pero sus
funciones siempre fueron a más: cuando el resto de
sus camaradas apenas ganaban pequeños concursos
en sus países, Fuentes ya tendía puentes entre éstos
y grandes editoriales (incluso de otros idiomas, como
fue el caso de Alfred Knopf en Nueva York).
Fuentes, como hijo de diplomáticos, también
contó con una educación esmerada. Por eso desde
joven fue cosmopolita, y con un talento para
relacionarse con la gente. Antes de regresar a su
pais, vivió y estudió en Suiza, Ecuador, Uruguay,
Brasil, Estados Unidos, Chile y Argentina. Todas
estas escalas, lejos de alejarlo, lo afianzaron en
su identidad. Su primer libro de cuentos, Los días
enmascarados, lo atestigua con su relato sobre el idolo
tolteca Chac Mool que publicó a los 26 años.
De alli en adelante la trayectoria fue imparable: La
región más transparente, La muerte de Artemio
Cruz y Aura fueron tres obras maestras escritas casi
en seguidilla y en un periodo de seis años.
Y el tren de trabajo no se detuvo. Alli está ese
corpus que supera los 60 libros para atestiguarlo.

Fuentes es quizás el escritor que más supo juntar el
legado de William Faulkner y John Dos Passos en su
obra. Como todos los integrantes del boom, él abrevó
del manantial norteamericano para completar la
ruptura. También, hay que decirlo, fue el que primero
intentó armar la gran novela latinoamericana y
totalizadora con La región más transparente. La escribió
antes de los 30 años y el gran personaje de su libro

El tema identitario fue su obsesión en gran parte de sus
cuentos, novelas, ensayos, guiones cinematográficos y
obras de teatro. En La muerte de Artemio Cruz se repasa
el poder, la Revolución mexicana, las clases altas y
la pérdida de ideales en la historia de su pais. Terra
Nostra, que ganó el premio Rómulo Gallegos en 1977,
hace un paneo de la España de los Reyes Católicos en
adelante. El espejo enterrado entreteje relaciones entre
España y sus antiguas colonias del Nuevo Mundo.
La nueva novela latinoamericana intenta explicar la
importancia y origen de las voces de su generación
como pioneras de una literatura de gran calado
universal. Gringo viejo se basa en la figura de Ambrose
Bierce para imaginar sus últimos años inmerso en la
Revolución mexicana. El etcétera es eterno.
Quizás por eso su vasta obra fue enmarcada por él
mismo en diferentes ciclos, que dio por bautizar con
nombres como El mal del tiempo, Tiempo de fundaciones,
El tiempo romántico, El tiempo revolucionario, Fronteras del
tiempo yTiempo político, entre muchos otros.

Existe, también hay que decirlo, un Fuentes
anecdótico: el gran bailarin, el amante de estrellas de
cine, el editor de revistas, el diplomático que logró
salvarle el pellejo a Tomás Eloy Martinez enviándolo
a Caracas, el opinador politico que abrazó el triunfo
de la Revolución Cubana para desmarcarse al poco
tiempo, el benefactor que acondicionaba anexos en
su casa para que sus amigos escritores terminaran
sus libros.
Pero cada ser humano no escapa de sus sombras.
Fuentes siempre fue un personaje polémico. Su
adhesión incondicional al presidente Luis Echeverria,
responsable de la masacre de Tlatelolco, siempre
fue discutida. Más aún el posterior nombramiento
del escritor como embajador en Francia durante la
gestión del controvertido mandatario. También fue
cuestionado por su acercamiento al poder, tomando
en cuenta sus amistades: Bill Clinton,Jacques Chírac,
Simón Pedro Barceló, Javier Merino, Alberto Cortina,

28

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Muchos escritores solian hacer bromas sobre
los gustos exquisitos de Carlos Fuentes,
siempre vestido de punta en blanco y con trajes
de diseñadores. Uno de los comentarios
con más mala leche fue el que alguna vez le
regaló el cubano Guillermo Cabrera Infante al
entrevistador de The París Review:
"Confieso que tengo una deuda con Carlos
Fuentes. Una vez entró en mí campo visual con
una afeitadora eléctrica. Nunca había visto una
sin cables y no podía esperar para comprármela.
Cuando lo hice, cada vez que la usaba pensaba: 'si
Carlos me viera ahora'. Esa es mí deuda con Fuentes."

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411

Fuentes murió de la manera que suele suceder en este
mundo: sin que nadie esperara su partida. Sufrió un
ataque gástrico, luego transformado en hemorragia,
como el del personaje Artemio Cruz, para luego
fallecer de un paro respiratorio.
Un día antes de morir El País publicó una entrevista
en la que se mostró lleno de vida desde Buenos Aires.
Alli habló de sus proyectos, de su novela terminada
(Federico en su balcón), de otra que estaba por comenzar
en cuanto culminara el diálogo con el periodista
(El baile del centenario). Éste último, sorprendido, le
preguntó sobre la sabiduría que otorgaba la edad. La
respuesta del escritor fue una flecha:
"Depende de quién. Yo soy muy amigo de Jean
Daniel, el director del Nouvel Observateur. Es un
hombre que acaba de cumplir 91 años y es más
lúcido que usted y yo juntos. Nadíne Gordimer tiene
noventa y tantos. Luise Rainer, la actriz, a quien veo

29

mucho en Londres, tiene 102 años. Y va conmigo a
cenas, se pone un gorrito y va feliz de la vida. No hay
reglas. El hecho es que cuando se llega a cierta edad, o
se es joven o se lo lleva a uno la chingada".
Sin embargo, Fuentes no dijo en esa conversación
que hacía un año había mandado a cincelar
su nombre y el de su esposa en una lápida del
cementerio de Montparnasse, camposanto en donde
yacen dos de sus hijos fallecidos en tristísimas
circunstancias.

En varias ocasiones coincidí con Carlos Fuentes.
Tengo un ejemplar de La muerte de Artemio Cruz que
me dedicó con estas palabras, en cuanto supo que me
encontraba en una investigación académica sobre su
obra: "Para Daniel Centeno/Un gran abrazo de su
sujeto de tesis doctoral/Carlos Fuentes".
Hace pocas semanas recibí en mi correo
electrónico el primer capítulo de su última novela
concluida y aún inédita. Me la regaló para la revista
Coroto en un acto de genuino desprendimiento que
me sorprendió. Supe que, cuando le dijeron que la
publicación la hacíamos con las uñas, él mismo
destacó: "Sí, pero uñas de oro".
Ese comentario fue el acicate para seguir pegado
en este empeño editorial de locos. Su fragmento
de obra nos honraba y no veíamos el día de que la
tuviera en sus manos de vuelta. Ya no podrá ser.
Un mediodía de 2003 en Madrid coincidimos en
un ascensor. Era claro que no se acordaba de mí, de
las entrevistas y veces que hablamos. Yo tampoco
hice ningún intento por refrescarle la memoria. De
nada iba a servir. Sólo sonreí por cortesía e hice lo
que se suele hacer cuando uno está con otra persona
en un elevador: pegar los ojos a los números de los
pisos. Fuentes, en cambio, me sacó conversación de
la manera más insólita: "Dicen que en este edificio
hay fantasmas, ¿no?"
Alguna bobada atiné a responder, cuando el
escritor salió disparado a presentar su última obra
para el momento: La silla del águila. La novela en donde
se desquitó y seis años después devolvió la broma ya
no tan privada con otro chiste: el del premio Nobel
que recibía César Aira en el 2020. En la ficción que
había inventado sin gusanos de seda.

�~ÁDOLFO CÁSTÁÑÓM

EL ,.,APOCALIPSIS ESTÁ DE MODA.",
DICE LA. ESTUDIOSA. Y CRÍTICA.
LITERA.RIA. MORTEA.MERICA.MA. LOIS
PA.RKIMSOM ZA.MORA. AL IMICIA.R SU
ESTUDIO WR.ITIHC THE APOCAL VPSE
CEMTRA.DO EM TORMO A. LAS VISIONES
HISTÓRICAS Y MÍTICAS DE AUTORES
MORTE Y SUDA.MERICA.MOS COMO
THOMA.S PYMCHOM, JOHM BA.RTH,
WA.LKER PERCY, JULIO CORTÁZA.R,
CA.BRIEL CA.RCÍA. MÁRQUEZ Y
CARLOS FUEMTES.

e entonces a la fecha, esa moda se ha
recrudecido, el presente se radicaliza
y manifiesta en cada momento las
raíces y líneas latentes que en otras épocas
perduraban encubiertas o soslayadas durante
años. O tal vez el advenimiento de la aldea
global, la abolición de las provincias y el
cambio de condición que trae para todas
las periferias el nuevo orden inaugura una
edad apocalíptica, es decir de transparencia
y revelación instantánea del horror, de las
pequeñas y grandes destrucciones que
representan ensayos parciales pero logrados
de la destrucción total -cf. Waco, Texas.
En México, país abierto a una profunda
transición y expuesto a las leyes de un
cambio del cual la mayoría de las veces sólo
somos espectadores, existe una tradición
apocalíptica, milenaria y mesiánica en la

D

* N.de la E. Este ensayo fue publicado originalmente
en el número 3 de Annas y Letras, correspondiente al
bimestre noviembre-diciembre de 1996. Las palabras
del maestro Castañón se han rescatado con motivo del
fallecimiento de Carlos Fuentes, y por la pertinencia
de su reflexión en tomo a Cristóbal nonato.

�DE CREER A NUESTROS ESCRITORES NINCUMA. ÉPOCA COMO
ÉSTA HA SIDO TAN DESTRUCTIV.A, Y PODEMOS COMPARTIR LA.
TRISTE A.RROCAMCIA. DE HABER VIVIDO LA. ,,EDAD DE ORO" DE LA.
DEVASTACIÓN, LA. ÉPOCA DE LA DESTRUCCIÓN DE TODAS LAS COSAS
COMO DICE CON DESMEDIDO PERO EXACTO TÍTULO MUCO HIRIA.RT.
cual convergen nuestras diversas raíces. Aunque la
imaginación de la destrucción parece cristalizar y
exponer una figura en los años más recientes, nuestra
historia parece ser una historia de destrucciones y
desastres culturales hasta el punto que podría ser
recapitulada, para recordar a Femando Benítez, en
un Libro de los desastres. Los hechos de nuestra historia
han sido muchas veces los hechos de la destrucción
de la memoria, y nuestros lugares históricos, los
sitios de nuestra memoria, son muchas veces
lugares del olvido. Sin embargo, de creer a nuestros
escritores ninguna época como ésta ha sido tan
destructiva, y podemos compartir la triste arrogancia
de haber vivido la "edad de oro" de la devastación, la
época de la destrucción de todas las cosas como dice con
desmedido pero exacto título Hugo Hiriart. En el
momento más oscuro de los "quinientos años que
lleva la noche de caer sobre México", haciendo eco al
José Emilio Pacheco de Fin de siglo.
El tema del Apocalipsis parece surgir periódicamente
acompañando las grandes transformaciones en la vida
del hombre. En su origen mismo, el pensamiento
profético sobre el final del mundo y nuevo comienzo
se da al parecer como una reacción a los primeros
efectos de la Revolución Urbana y la idea del
exterminio se asocia naturalmente a Babel o a Roma.
Tópico inevitablemente cíclico, a cada final de siglo
o de milenio, corresponde un fin de mundo. En la
cultura mexicana el pensamiento tiene múltiples
raíces y vertientes: la idea del final del ciclo es uno de
las rasgos constitutivos substanciales en la idea misma
del Tiempo Mexicano y de su orden, como parecen
sugerirlo la leyenda de los cinco soles o la idea de la
consumación periódica del fuego viejo y del fuego
nuevo. Sobre este trasfondo resulta comprensible la
idea de la traición de los dioses, subrayada por Octavio
Paz al explicar cómo la Conquista fue no sólo un hecho
externo e histórico sino también y más aún un hecho

interno y mítico. El descubrimiento mismo de América
tanto como las dos conquistas de que es objeto -la
católica y la protestante- están revestidos de un aura
mesiánica y milenaria, ya sea porque Colón encama
el principio del Fin, el amanecer del Séptimo Día o
porque América representa en la geografía esa tabula
rasa que en lo moral permite el diálogo directo y sin
intermediarios litúrgicos o institucionales entre el
alma y Dios. Esas sombras mesiánicas y milenarias
seguirán recorriendo la historia americana y, si
bien se frustró la canonización de Cristóbal Colón
durante el IV Centenario, América ha conservado en
su historia y en su cultura esa aura funcional que le
viene de sus diversas raíces mesiánicas y milenarias,
y que comprenden tanto a las rebeliones indígenas
durante la Colonia como a los movimientos de
emancipación e Independencia, para no hablar de los
procesos hechos a los judíos portugueses en el siglo
XVII en Nueva España o de los sermones barrocos
de agustinos y dominicos del siglo XVIII donde,
a la sombra de una síntesis de lo indígena y de lo
hispánico, prospera una visión apocalíptica -de
final, metamorfosis y recomienzo- que luego podrá
identificarse sin dificultad con la ideología criolla de
David Brading. Sobre el trasfondo de estas poderosas
raíces históricas se dibuja hoy como nunca en la
literatura mexicana contemporánea, un conjunto de
afabulaciones, ficciones y manifestaciones imaginarias
tan rico y diverso que abarca en su espectro todos
los géneros y traza una línea de fuerza que condensa
y acusa el clima y la orientación tanto de la historia
pública misma como de la intrahistoria, no reveladora
de influencias sino de un terreno común, es decir, la
geografía de algunos sentimientos y mentalidades
del México de hoy. Esta disposición visionaria que
empieza a generarse desde mediados de los años
setenta hasta madurar plenamente en nuestros días
se da primero, como era de esperarse, en la poesía,

32

por ejemplo en las obras de José Emilio Pacheco,
Eduardo Lizalde yJaime Reyes. En el caso de Pacheco,
el Apocalipsis aparece menos formulado como un
instante fulminante en el cual convergería toda la
violencia, que enunciado en términos de un proceso a
la vez abierto e inacabable y cuya cara brillante podría
llamarse progreso o modernidad. Este proceso de
devastación que aqueja plantas, ciudades, hombres y
animales se da como un proceso continuo y abierto.
Para Pacheco el Apocalipsis es menos un instante
fulgurante y liberador que una Edad, una época; menos
una idea que una realidad cotidiana, y una costumbre
tanto más abominable cuanto más se naturaliza. El
Apocalipsis de Pacheco corrompe la ciudad, el aire
y el agua y parece paralizarnos en la certeza de que
es imposible hacer nada, cambiar de sitio, incluso
cambiar de conversación, ya que precisamente es
un proceso absoluto que
todo lo ocupa. Esta idea
visionaria de Pacheco
se da paralelamente a
la de la destrucción de
una ciudad que parece
medrar en un crecimiento
incorregible, canceroso
y a la de la destrucción
fatal, irreversible de la
naturaleza. De hecho será
el ecocidio, el deterioro
ecológico el que confiera
un carácter irreversible,
apocalíptico al mundo
visto y lamentado por
José Emilio Pacheco en
Miró Ia tierra. Las profecías
de Eduardo Lizalde y
Jaime Reyes comparten
una inspiración iracunda
y vehemente. Aquí el
que añade conocimiento
no añade dolor; añade rencor, sagrada cólera. En
el caso de lizalde se trata de una visión puntual de
la destrucción de la ciudad que es arrasada y por
ello mismo purificada. Si el Apocalipsis de Pacheco
parece algo padecido, el de Lizalde se da como un
momento catártico, un final de la historia vehemente

33

y definitivamente deseado, anhelado por una voz que
no puede tolerar más la mezquindad, la basura y la
corrupción y que entonces se dedica a armar con una
minucia coreográfica ese Apocalipsis que nos liberará
de seguir acomodándonos tibiamente en las ascuas de
una historia mediocre. El título del filósofo español
Rafael Argullol, El fin del mundo como obra de arte, parece
ser el rótulo que mejor conviene a las sentencias y
versículos de lizalde. Tanto en él como en Pacheco
asistiremos a una visión apocalíptica que no pasa por
la metamorfosis íntima y donde el Angst de la solución
final afecta al sujeto sin transformarlo, como se llega
a hacer en el caso de Jaime Reyes, cuya revelación es
desencadenada por el destierro que significa el final
del amor, la ruptura que es exilio, éxodo, abismo y
pérdida del sentido de la historia personal y, luego,
social. La incendiada tensión de Reyes se vacía en un

paisaje imaginario de colores explosivos y volcánicos
y de dibujo irregular. Pero, al igual que en Pacheco
y en Lizalde, el perdurable paisaje de la devastación
se enuncia en un presente eterno. Y éste sería
precisamente otro de los rasgos de esta poesía y aun
de esta prosa mexicana de fin de siglo: la forma en que

�colapso de la ciudad. Este fin de la historia se localiza
en ellas se radicaliza y abisma el presente que parece
y representa en México en las narraciones de Carlos
devorar con su fuego toda memoria pero también
Fuentes, en particular y para efectos de este examen
toda posibilidad de reflexión. Al don de la ubicuidad
en Cristóbal nonato, aunque la imaginación del último
de la metáfora y de la imagen corresponde el don de
día sea una idea reelaborada por el propio Fuentes a
perpetuidad de unas conjugaciones que emplean un
lo largo de toda su obra. Otros escritores mexicanos
presente intensivo y que siempre está sucediendo,
que han ensayado aproximaciones narrativas al final
un gerundio en cascada -uno de los modos verbales
apocalíptico son Jorge Aguilar Mora en Si muero lejos
preferidos de, por ejemplo, Carlos Fuentes- donde
de ti, Homero Aridjis en Gran teatro del fin del mundo,
el sujeto se borra y se transforma así en un adverbio
El último Adán y La leyenda de los soles, Hugo Hiriart en
de ese verbo central que conjuga buena parte de la
La destrucción de todas las cosas, Pablo Soler en Legión,
literatura mexicana contemporánea: destruir. El
Fernando Curiel en Manuscrito hallado en un portafolios,
presente abrasador de ese verbo es el espacio en que
Manuel Capetillo en su trilogía El final de los tiempos,
se da el Fin del Mundo, que se identifica espontánea
Luis Casas Velasco en Death Show, Alebrijes de Gerardo
y naturalmente con el fin de la ciudad. Ala sensación
Deniz, Vicente Leñero en Una gota de agua, para no
vertiginosa, a la náusea que produce lo ilimitado de
hablar de los ejercicios visionarios de Antonio Velasco
la ciudad corresponde en lo literario la necesidad de
Piña en La mujer dormida debe dar a luz y Regina, o la
imaginar un perímetro, de dibujar un límite que sólo
representación de la persona del profeta como en El
puede ser el Fin. Ese límite será al mismo tiempo la
bautista de Javier Sicilia o en Calles como incendios de
última frontera posible de la vida comunitaria porque,
José Joaquín Blanco.
como dice Carlos Monsiváis en su estremecedora
"Profecía en el Quinto Centenario del
Apocalipsis": "la pesadilla más atroz es la
EL PRESACIO DEL FIN, SU IMACIMACIÓN
que no se excluye definitivamente", y el
Y NARRACIÓN REPRESENTAN, SI NO
Apocalipsis más terrible es la Ausencia
de Apocalipsis, y mientras que la última
UMA CONSTANTE ABSOLUTA, SI UN
palabra de la justicia es la que impone la
MOTIVO FAMILIAR Y RECURRENTE EN
renuncia a "esa revancha suprema de los
justos", que es el Juicio Final, pues el final
LA OBRA. DE CARLOS FUENTES.
no podrá ser más terrible que cualquiera de
los momentos previos a él, por ejemplo éste.
(No sobra decir que esta vasta literatura de ficción
La literatura narrativa asume de diversas formas
tiene pocos correlatos objetivos entre los que vale la
este tema de la Revelación en la historia y de la
pena rescatar los estudios publicados sobre la ciudad de
historia. Si los poetas sostienen la visión exaltada del
México por Claude Bataillon y Louis Panabiere.)
profeta sostenido en vilo por el enunciado del final
Final de la historia, es decir, anhelo no formalmente
del mundo, recordándolo pero también inventándolo
expresado de un nuevo principio. Si al descoyuntamiento
y provocándolo con sus palabras, los narradores
de que son objeto los cuerpos en el Apocalipsis
presentan una visión uniforme en otro sentido, y de
corresponde en lo social un desmembramiento de los
la narrativa mexicana contemporánea se desprende
actores e interlocutores sociales, sabremos reconocer
aristotélicamente una unidad de lugar y de paisaje
en esta literatura uno de los pocos espacios imaginarios
que no deja de suscitar la reflexión del lector pertinaz.
y culturales públicos que sobreviven a la fragmentación
Por ejemplo, se encontrará como un rasgo recurrente
e insularización que, con diverso signo, parece ser el
en esta tabla periódica de los narradores mexicanos
fantasma solipsista y narcista que recorre y dispersa a la
de fin de siglo, la identificación sistemática del Fin
literatura mexicana contemporánea.
del Mundo con el Fin de Nuestro Mundo, es decir la
El presagio del fin, su imaginación y narración
asociación espontánea de la Caída del Firmamento
representan, si no una constante absoluta, si un
con la Caída del Sistema Político Mexicano y con el

34

motivo familiar y recurrente en la obra de Carlos
Fuentes. Lois Parkinson Zamora ha estudiado esta
imaginación del fin de la historia en Terra nostra, una
de las novelas decisivas en la obra de Fuentes ya que
en ella desembocan y se resuelven, se dan cita catártica
y profética muchos de los temas y asuntos manejados
por él tanto hasta esa fecha corno ulteriormente. Así
pues Terra nostra no sólo encarna una profecia sobre
la historia sino que resulta en si misma una obra
profética, anunciadora de los movimientos próximos
y futuros de su itinerario narrativo. Diez años después,
Carlos Fuentes recapitularía sus visiones proféticas
sobre México en Cristóbal nonato, ese monumental
carnaval narrativo que es corno una nueva visita a La
región [ya nunca] más transparente y un espacio narrativo
donde el espectáculo del fin se da y se reitera con una
virulencia y una agudeza inusuales, verdaderamente
proféticas y visionarias en la medida en que logra
hacer de las historias fingidas por la ficción, un solo,
un gran transparente, un vidrio verbal capaz de
fundir y hermanar figuras, personajes, movimientos
y condiciones profundos de la historia. No será
extraño entonces que se trate de una novela alentada
por el impulso de una simpatía universal, puesta en
vilo por un risueño buen humor donde a veces el
Apocalipsis cobra el carácter de una conflagración
florida, de un espectáculo de lo innombrable, teatro
de lo inconcluso, fin del mundo, vuelto enunciable
y memorable en virtud de una imaginación que va
haciendo la crónica divertida y diversa de los finales
mexicanos al mismo tiempo que restablece entre el
lector y los personajes de la novela lazos solidarios y
de simpatía, complicidades irónicas y humorísticas
promiscuidades. El Teatro de Oklahorna de Kafka
reencarnado en México ...
Por otra parte, una de las intuiciones de Cristóbal
nonato es la que alcanza a enunciar una simetría
entre el Fin del Mundo y el fin de nuestro mundo,
entre el Apocalipsis y el Ocaso del sistema político
mexicano. Pero cabe apuntar antes de proseguir
que si este Juicio Final de la historia aparece en la
novela como algo que ya sucedió antes de 1992, hoy
en los idus de mayo de 1995 ya no nos encontraríamos
ante el ocaso de ese sistema sino en los albores de
una nueva formación social y política que sólo los
demonios de la inercia y los guardianes del derecho

35

consuetudinarios no nos permitirían reconocer. Pero
veamos más de cerca esa nación imaginaria descrita
en el Cristóbal... de Fuentes, pues tal vez a contraluz de
su lectura podremos adivinar mejor las formas de ese
México nonato. En esa época imaginaria, la República
Mexicana ya se ha desmembrado y ha aparecido
por lo menos un nuevo estado, "Mexamérica,
independiente de México y de los Estados Unidos".
Se trata de un vasto territorio que se ha emancipado
espontáneamente de ambos países y donde "ya nadie
le hace el menor caso a los gobiernos de México y de
Washington", una "especie de corredor polaco entre
México y los Estados Unidos de Norteamérica que
supuestamente se declaró independiente de ambos
países aunque en realidad servía a los intereses de
ambos". Por otra parte casi todos los territorios de la
Costa del Pacífico han zozobrado en un enigmático e
inquietante silencio: nadie puede explicar por qué ya
"no se habla de estas tierras, a quién le pertenecían,
por qué no había explicaciones, por qué era la
República Mexicana una especie de espectro de su
antigua Cornucopia". Al parecer, se ha constituido
una nueva federación en la Cuenca del Pacífico. Por
otra parte, "los desmembramientos [...], de jure, se
disfrazaron de condominios, fideicomisos, usufructos
limitados y cesiones temporales, cediendo Yucatán
al Club Med, creando el Chitacam Trusteeship para las
Cinco Hermanas (las cinco grandes compañías y
grupos industriales), sancionando la existencia de
Mexamérica y haciéndose guajes respecto a lo que
ocurría en Veracruz y en el Pacífico al norte de Ix:tapa".
Esa "angosta nación, esquelética y decapitada", este
país donde "lo único que interesa es la legitimación
simbólica del poder" ve reflejado su presente y su
porvenir en su ciudad capital "incendiada, arrasada,
invadida, víctima de guerras y ocupaciones, pestes
y hambrunas" hasta el punto de que "la imagen de
la ciudad y el destino de esta Babilonia de la Basura
es el desperdicio [...] es su destino". La ciudad,
esa "tribu accidental", no es más que una ciudad
de desocupados, un espacio donde sólo se da "la
desocupación generalizada", y en cuyas calles los
locos y los ancianos, evacuados de los asilos y de las
clínicas, deambulan entre "fogatas de papel moneda
devaluado y largas filas de gente amolada, formada
ante la nada esperando nada de nada". La "ciudad

�de la muerte" y del rumor está rodeada de asépticos y
gigantescos centros comerciales, como el titánico" TexCoco-Mex-Mall, dividido en cuatro secciones en cruz
[...] donde se ha concentrado, sobre el fondo del antiguo
lago de Tex.coco, todo el lujo, el consumo elegante, la
oportunidad de ir de compras sin hacer colas...". Pero
los lagos (están) muertos, los canales convertidos en
sepulturas industriales, los ríos tatemados. Un país
vacío y vaciado de su territorio, en cuya capital "todo es
falso, todo es preparado (y) nada de lo que ustedes ven
está sucediendo realmente", y donde el Sr. Presidente
"preside un gobierno en el que nada de lo que se dice,
se hace, se hizo o se hará", "puras fachadas", "reparto
de tierras que no existen", "inaugura monumentos
efímeros", "rinde homenajes a héroes inexistentes".
A ese país que casi no existe corresponderá entonces
una ciudad desocupada y una cultura abismal de
corrupción, despojo y ansiedad cremástíca. Por eso
hasta los desastres que la aquejan tienen que reflejar las
profundas contradicciones que enturbian su historia.
Por ejemplo, incluso el temblor de tierra de 1985 "fue
un terremoto a la mexicana, clasista, racista, xenófobo".
Nación quevedesca, "dos veces todo y dos veces nada",
pues a ninguna como a ella le tocó "tanto de nada y
nada de tanto", "república de tinieblas", república
caníbal cuyas instituciones y cuyos hijos se devoran
entre sí y a sí mismos, "caníbales de su propia patria",
mexicófagos, proletófagos. Un país significativamente
habitado por seres que "necesitaban a alguien a quien
humillar todos los días" y donde las familias decentes
y sagradas "acariciaban la idea de que todos los pobres
fueran corridos de México y toda la gente de medio
pelo encarcelada" y dondela violencia se ha convertido
en una religión. Por todo ello, podrá exclamarse
hablando de la capital "Oh, México, hija preferida del
Apocalipsis".
La hija mimada del Juicio, "esa cárcel de montañas
circulares parece hecha para mantener a la 'basura
prisionera'". Su aire es "Mierda machacada, Gas
carbónico, Polvo metálico". Carlos Monsiváis dirá en su
profecía que en ella "un litro de agua costaba diez mil
marcos, y se pagaba por meter la cabeza unos segundos
en un tanque de oxígeno". En otro orden de ideas, en
Cristóbal nonato al canibalismo ciudadano corresponde
el "ecocidio del Anáhuac", tal vez porque como dice
Pacheco: "Toda ciudad se funde en la violencia y en

ES LA FEALDAD QUE HA
IMPUESTO A ESTE PAÍS ,,LA
RIQUEZA Y LA ARROCAMCIA",
LA VERCUEMZA DE SU POBREZA
QUE MOS HACE ,,SEMTIRMOS
INCÓMODOS

COM

MUESTRO

PASADO PERO MUCHO MÁS
COM MUESTRO PRESENTE".
el crimen de hermano contra hermano". Ese crimen
alcanzará a imponer deformaciones anatómicas en el
México de Cristóbal nonato donde la muerte de la tierra
alcanza tal grado que ya nadie puede andar descalzo
y produce "esa costra protectora de caucho humano
que les ha venido saliendo a los niños citadinos",
"huaraches de nacimiento". Si la tierra está muerta,
qué se podría esperar de la vía pública, ya no digamos
de la vida pública, sino la extinción de los espacios
comunitarios, la caída de la vía pública en una oscura
condición "porque ya todo lo compartido era feo, calles,
parques, edificaciones, transportes, comercios, cines".
Es la fealdad que ha impuesto a este país "la riqueza y
la arrogancia", la vergüenza de su pobreza que nos hace
"sentirnos incómodos con nuestro pasado pero mucho
más con nuestro presente". Por supuesto, el lenguaje
no sabría escapar de esta descomposición. Sobre el
territorio fragmentado es lógico que la lengua sufra
esa misma dispersión, que la lengua quede reducida a
jergas y que la disolución de esa Babel horizontal que
es la ciudad de México se asista también a la explosión
de idiomas, idiolectos, jergas y códigos más o menos
privados. Desde las jergas personales y hasta cierto
punto prestigiosas como el "gabachototacho" de la
señora de los umbrales, Ada Chin, y de sus variedades
como el "totacho" hasta el "econotacho", el slang
"ánglatl" y todas las lenguas débiles y retrasadas de
"la clase media o de las barriadas" pasando, claro, por
la "jerga particular" desarrollada por la civilización
(ambulante) de los radios de Banda Ciudadana y por
la elocuencia adiposa y culterana, aduladora y melosa
de los politicos que enuncian en privado una cosa y en
público lo contrario y cuyo prototipo es el inolvidable
Homero Fagoaga, o por el lenguaje de los concursos

36

inventado por Federico
Robles Chacón -hijo
de un hijo de la región
más transparentepara gobernar a México
-"país de hombres
tristes y niños alegres"ª punta de cantinfladas.
En esa economía del
lenguaje gobernada por
el espíritu apocalíptico de
Babel e iluminada por el
fuego de un Pentecostés
solidario que desciende
sobre los huérfanos y los
parias, la palabra debe de nacer "de una colaboración
colectiva (pero) secreta" y buscar lo nuevo será buscar
lo secreto a través del sexo de las contradicciones que
es la lengua. La lengua, ese timón del alma personal
y del alma nacional, la lengua promiscua y porosa,
sucia como una jerga o intacta en su velo, la lengua
que tal vez ha vendido su alma al diablo, la que nos
hace exclamar "carajo, que nos lleve el Diablo pero
que nos lleve en español", será la creadora del clímax
narrativo de Cristóbal nonato, que es la Operación Acaba
con Aca, la gran fiesta del Apocalipsis Acapulqueño o
Acapulcalipsís que hará llover mierda y veneno ylanzará
legiones de rabiosos coyotes e inteligentes sobre la
perla del Pacífico para abolir la promiscuidad e iniciar
el principio del fin, es decir la existencia del México
falso, ese México concupiscente y superficial que se
presenta en esta y en otras novelas como el verdugo del
México profundo, para invocar la expresión acuñada
por Guillermo Bonfil. Sin embargo, hay que decir que
Carlos Fuentes no cae en la simplificación, un artista
del lenguaje no cede fácilmente alos espejismos del falso
pensamiento que le propone al espíritu el lenguaje
mismo, y deja muy claro que a final de cuentas el
Apocalipsis es otra representación, un escenario más
inventado por la Guerrilla de los Four Jodiditos
que parecen haberse instruido en El libro de Manuel
de Julio Cortázar y subsidiado por el Estado
mismo, para pavor y confusión de los profetas
impacientes que no están dispuestos a resistir
completa y hasta el final toda la función del Gran
Teatro del Fin del Mundo que diria Aridjis.

37

A su vez, el otro
Apocalipsis expuesto en
la novela, la insurrección
y represión violenta de la
revolución guadalupana
promovida por el
Ayatola Matamoros
con las banderas de
la fe católica y con la
movilización de los
choferes de trailers y de
todos los innumerables
parias y desocupados
de México se revelará
también como otro
"Apocalipsis trunco", como una escena más del "teatro
de lo inconcluso". El final de Cristóbal nonato no puede
ser más significativo: ya que la novela concluye con el
nacimiento de Cristóbal nonato, es decir el nacimiento
del lenguaje y la escritura de lo apocalíptico desemboca
y se resuelve así en la lectura. Con este final, Carlos
Fuentes parece sugerir que la historia sólo puede ser
recomenzada a través de la creación de un lenguaje,
que el reconocimiento y la descripción del Caos y del
paisaje apocalíptico sólo son un rodeo honestamente
realista para buscar y/o inventar un (¿nuevo?) espacio
público. Pero después de la Tabula rasa de las visiones
apocalípticas ese rodeo desemboca en la creación de
un nuevo orden: el de la obra de arte. De ah1 que, para
concluir con una alusión a El naranjo, aunque Apolo
sea sacrificado por las siete putas de una parodia
erótica del Apocalipsis, ese mismo Apolo tiene que
resucitar y ser el autor de unas narraciones que deben
su poder al clasicismo y la perfección con que están
resueltas.
Carlos Fuentes, al igual que otros escritores mexicanos
como José Emilio Pacheco, Homero Aridjis, Hugo
Hiriart, Salvador Elizondo,Juan García Ponce o Sergio
Pitol, expone en sus narraciones esa órbita que lleva a
reconocer al escritor que la honestidad ante el paisaje y la
historia social y personal no puede ser concebida sin una
honestidad simétrica ante los problemas del lenguaje
de la obra de arte. El camino del escritor corre sobre
el filo de la navaja pues el desequilibrio en cualquiera
de los dos sentidos lleva muy pronto al crimen y sólo
puede hacer perder el rostro, los rostros.

�¿p

e.POR QUÉ UNOS JÓVENES, HIJOS DE
POLÍTICOS Y EMPRESARIOS, EDUCADOS
EN UNA ESCUELA DE ÉLITE, COMENZARON
A QUEJARSE POR LA REALIDAD QUE
LES ESTABA TOCANDO VIVIR? LPOR
QUÉ ESTOS YEINTEAMEROS SALIERON
UNA TARDE A LAS CALLES PARA EXICIR
LIBERTAD DE EXPRESIÓN, A CRITAR
POR UNA TRANSFORMACIÓN DE LA
CULTURA EN MÉXICO, POR UNA VIDA MÁS
DEMOCRÁTICA, SIN LOS IMPEDIMENTOS
QUE LES IMPONÍAN LAS MISMAS ÉLITES
QUE LOS ESTABAN EDUCANDO?

39

or qué? Porque estos jóvenes estaban
hartos de sus mayores, de sus padres, sus
maestros, la clase política en el poder,
que les fijaban rutas intelectuales a seguir.
Es decir, salieron a las calles porque ellos no
tenían el poder civil de tomar sus propias decisiones.
La educación en México, regida por un modelo
económico y político que sólo fijaba estructuras
cuadradas para que los egresados reprodujeran los
mismos esquemas para incorporarse al sistema,
les quitó su libertad. Estos estudiantes se sentían
agobiados, atrapados en un círculo en donde las
libertades, las igualdades y la pluralidad de ideas no
tenían significado. Por eso salieron, por eso tomaron
las plazas públicas, los salones y diversos recintos
de la Ciudad de México. Comenzaron una tarde con
una protesta en donde dijeron: "Viva la juventud
mexicana".
La escena podría parecerse a las recientes protestas
de jóvenes en México y en otras partes del mundo,
pero en esta ocasión me refiero a una Primavera
mexicana que ocurrió hace exactamente 105 años.
Los protagonistas de esta revolución social fueron los
alumnos de la Escuela Nacional Preparatoria, y sus
principales voceros llegaron a ser las máximas figuras
de la inteligencia de este país: Antonio Caso, Pedro
Henríquez Ureña, Alfonso Reyes y José Vasconcelos.
Tal vez ellos no tuvieron presente el alcance que
sus acciones juveniles provocarían en la estructura
educativa y cultural de México, tal vez su utopía
de transformación para llegar a la democracia, para
tener una cultura universal y una educación plural
y abierta no se concretó del todo, o simplemente
se sintieron frustrados. Pero a la distancia, a más
de 100 años del comienzo de este movimiento,
podemos ver que sus alcances tuvieron efectos, y en
gran medida, todos somos producto de esa primera
gran explosión que poco a poco se desvanece ante
el avance de gobiernos intolerantes, del utilitarismo,
del individualismo, y por el modelo económico que
cada vez es más feroz.
Por ello es necesario recordar el pasado y saber que
en algún momento de la historia tuvimos a personas
que supieron que la solución ante la opresión estaba
en poner en el centro de todas las discusiones al
individuo, y sobre todo, a la esencia y necesidades

�en contraparte encontró a maestros como Bernard
Shaw que a través de ensayos y obras de teatro estaba
MADA TEMÍA SEMTIDO SI LAS armando una nueva forma de escritura en donde la
recuperación del hombre contemporáneo era el foco
REFLEXIOMES IMTELECTUALES MO
de sus preocupaciones, así como de sus sentimientos,
SE DIALOCABAM COM LOS OTROS sus pensamientos, sus diversos caminos culturales,
PARA DESPUÉS POMERLAS EM políticos y económicos en un contexto determinado.
Era la reflexión de la realidad del drama humano
PRÁCTICA EM LA SOCIEDAD.
que estaba siendo explorado nuevamente tras décadas
0 siglos de abandono. Pedro también escuchó este
drama en la música de Strauss y sobre todo, con
vitales del ser humano. Uno de los personajes más
una voz fresca, pujante y con memoria histórica, en
olvidados de esta etapa, a quien México le debe un
las letras del uruguayo José Enrique Rodó, quien en
reconocimiento especial, es el mexicano por adopción,
su obra Arid, editada en 1900, expresó que el futuro
el dominicano Pedro Henríquez Ureña, quien trajo a
de América estaba en los jóvenes, quienes con su
la capital de México, desde 1907, una nueva forma de
esperanza e inteligencia y conocimiento del pasado y
pensamiento estético, intelectual e incluso moral que
presente tenían la misión de cambiar el rumbo de la
logró permear entre sus compañeros (Ateneo de_ la
humanidad.
Juventud) una novedosa visión de estudio, de crítica
Henríquez lo entendió tan bien que puso en
y de acción ante las adversidades de la vida.
práctica en México estas motivaciones que para nada
Pedro, el mesurado pero lúcido Pedro, trajo un
fueron vanas. Como ya lo había hecho en República
abanico de posibilidades para adquirir todo tipo
Dominicana, Pedro estableció al lado de Antonio
de conocimiento. Henríquez Ureña sabía que nada
Caso un grupo de estudios con adolescentes de la
tenía sentido si las reflexiones intelectuales no se
preparatoria que comenzaron a leer y a compartir
dialogaban con los otros para después ponerlas en
a autores que sus maestros positivistas no les
práctica en la sociedad. El dominicano mi~ó con_ su
enseñaban. Friedrich Nietzsche fue clave en este
pulso el ambiente que en el mundo y Aménca La~a
proceso, William James fue otro, Enrique L~u_ria,
se estaba generando. Un mundo que a finales del siglo
Eugenio María de Hostos, sin dejar al lado los clas1cos
XIX estaba invadido de pesimismos, de apatías ante
de la literatura universal. Todos estaban ahí, una gama
la realidad y de discursos y literaturas vacías de ideas,
pintada de diversas tonalidades e ideas que fascinaron
superficiales o abstractas que sólo entendían algunos
a estos jóvenes a quienes la educación basada sólo en
poetas, los académicos y científicos. Un ambiente, ?ºr
el método científico los tenía hartos.
cierto, no muy diferente al que vivimos en este siglo
Este grupo, entonces, decidió tener mucho más
XXI, así lo ha expresado recientemente el premio
presencia en la sociedad mexicana, pues quería
Nobel de literatura Mario Vargas Llosa en su libro La
intervenir y tornar sus propias decisiones sobre la
civilización dd espectáculo.
educación, la expresión y acción pública. Por ello, hace
Herníquez Ureña desde su caribeña isla y desde
105 años fundaron la Sociedad de Conferencias (1907),
Nueva York comenzó a interesarse por las nuevas
mismo año en que todos ellos salieron a las calles Y
expresiones artísticas y disciplinas que estaban
tomaron la Alameda Central para protestar contra
surgiendo en el mundo. Alú halló a escritores, filósofos,
otro grupo de anquilosados poetas quienes criticaron
psicólogos y sociólogos que estaba_n harto~ de ese
la obra de Manuel Gutiérrez Nájera. Este hecho que
estatismo intelectual y que, en cambio, reflexionaron
era sólo artístico los catapultó hacia un hecho cívico
sobre el bienestar del individuo y sobre la evolución
que no los pudo detener, y además, evidenció las
de éste en la colectividad. Halló por ejemplo en
fisuras de la sociedad gobernada por Porfirio Díaz.
Osear Wilde y en Gabriele D'Anunzio a escritores
Antes del comienzo de la Revolución mexicana,
con una calidad inmensamente expresiva pero aún
este grupo, cuyo líder espiritual era Pedro Henríquez
concentrada en los sentimientos individuales. Pero

HEMRÍQUEZ UREMA SABÍA QUE

40

Ureña, realizó un golpe certero para aniquilar al
las diversas dictaduras en todo el continente. Eran
modelo positivista, cuando organizaron un homenaje
escritores morales porque urgían a la necesidad de
al que impulsó este rígido sistema educativo: Gabino
alcanzar la felicidad a través de la justicia y la ética,
Barreda; pero fueron inteligentes, pues a su homenaje
la responsabilidad; pero también eran hombres que
no invitaron a ningún científico. Esto fue un grito de
sabían que esto no se realizaría si no se tomaban en
advertencia: "ya no los queremos más aquí, desde hoy
cuenta las emociones y expresiones naturales del
nosotros decidimos cómo
individuo, esto se manifestó
estudiar y cómo trabajar
en su profunda necesidad de
PARECERÍA QUE ESTÁ DES• cultivar el arte.
intelectualmente".
Sin verdades absolutas, CRIBIEMDO A MÉXICO Y
lQué logró el dominicano
pensando en las necesidades A LA SALUD DEL MUMDO en México? Logró instaurar,
del ser humano yreflexionando
de una vez por todas, los
sobre su posición en EM EL SICLO XXI DOMDE ideales del arielismo. Logró
diversas realidades, estos LA CLASE POLÍTICA Y SUS reunir y conciliar a esa
muchachos, años después,
POLÍTICAS,
DOMDE
LA juventud dispersa para darle
estuvieron convencidos de
no sólo forma -porque
CLASE
ECOMÓMICA
Y
sacar el conocimiento de
SU la forma puede ser hueca
las instituciones oficiales. MODELO Y EM DOMDE LA también- sino dotarla de
Es por ello que pugnaban
fondo para defenderse ante
EDUCACIÓM Y SU SISTEMA
por la inteligencia, pero
las adversidades de esa
HAM
DEJADO
DE
PEMSAR,
una inteligencia no vista
cultural y esa política que
como un acto de soberbia o IMEXPLICABLEMEMTE, QUE ya no deseaban obedecer.
presunción, sino como una
Logró impulsar la carrera
condición a la que todos los SUS ESFUERZOS DEBEM IR de Antonio Caso que
individuos tienen derecho EMCAMIMADOS A RESOLVER transformó la educación
para alcanzar así la libertad: LOS PROBLEMAS DE LAS media y superior en nuestro
se trata de la libertad de
país. Ayudó en cierta
información, de saberes PERSOMAS.
medida a motivar y guiar
sobre la cosa pública, así
a José Vasconcelos en su
que deciden crear la Universidad Popular, pública y
ascendente carrera política y filosófica que también
gratuita. Otro de sus objetivos era la pluralidad para
cambió la educación, para llevar este modelo a muchos
alcanzar estos conocimientos y valores a través de la
rincones de América Latina. Ysobre todo, fue el amigo
libertad de cátedra, por lo que fundan la Escuela de
entrañable y asesor de Alfonso Reyes, en el que todos
Altos Estudios, hoy Facultad de Filosofía y Letras. Y los valores de Arid se conjugaron de manera justa,
si seguimos en la lista de lo que crearon a la postre
pues Reyes hizo lo que ni Rodó ni el mismo Henríquez
estos hombres, podemos mencionar la Secretaría
Ureña, abrir los límites de la escritura en ética y
de Educación Pública, El Colegio de México, y un
estética para hablar al mismo tiempo de México, de
largo etcétera que han constituido las instituciones
América y del mundo, todo a través del ensayo.
de educación que aún tiene este país y que desde
Las páginas que Pedro escribió en Estudios críticos
entonces no se ha renovado.
(1905) y en Horas de estudio (1910) son sorprendentes.
lCómo veían la cultura estos jovencitos? La cultura
Parecería que está describiendo a México y a la salud
para ellos era todo lo que hace a un ser un ser social,
del mundo en el siglo XXI donde la clase política y
un ser con interés político y cívico, con interés en
sus políticas, donde la clase económica y su modelo
su economia. Son humanistas porque pensaban que
y en donde la educación y su sistema han dejado de
ninguna de estas esferas públicas debía dejar de
pensar, inexplicablemente, que sus esfuerzos deben ir
lado los derechos humanos, como lo habían hecho
encaminados a resolver los problemas de las personas.

�han encapsulado el conocimiento dentro de estas
HAY ESCUELAS TÉCNICAS QUE instituciones elaborando, en su mayoría, estudios
SÓLO FUERON DISEÑADAS PARA abstractos casi siempre banales que en poco ayudan al
QUE
LOS
INDIVIDUOS AL individuo a entender la vida.
Como lo dice César Cansino en su ensayo La
ECRESAR SE INCORPOREN AL muerte de la ciencia política, las ciencias sociales están
MODELO PRODUCTIVO QUE EL cooptadas por un grupo de maestros y estudiantes
que sólo se entienden entre ellos; tenemos egresados
MISMO ESTADO HA FIJADO EN que están siendo formados con el único propósito de
ser burócratas, para interpretar números, establecer
CONDICIONES MISERABLES.
esquemas, redactar y editar notas cuadradas. Y no
Casi ninguno de los políticos está hablando de qué
quiero decir que esto esté mal, pero los ámbitos de
harán por mejorar la calidad de vida de las personas.
análisis y de estudio deben diversificarse y ampliar sus
Pues la grilla y las mezquindades no son la real política.
horizontes a todas las expresiones, porque la literatura,
8 modelo neoliberal, con sus pros y sus contras, ha
la música, el cine, la historia, la filosofía también son
dejado sin oportunidades a millones, modelo aplicado
herramientas para entender lo que ocurre alrededor.
por la élite que sólo piensa en sus propios beneficios. La
La evaluación hecha por algunos académicos
conjunción de esta deshumanización ha eclipsado poco
universitarios es que los planes de estudio deben ser
a poco a la misma educación en México. En Los grandes
más plurales, y no someterse del todo a las disciplinas
problemas de México, evaluación hecha por 8 Colmex, los
científicas y a los planes codificados; es decir, abrirse a
especialistas aseguran que desde 1980, cuando se acepta
otras disciplinas que motiven al pensamiento, al arte,
el libre mercado como sistema económico a seguir, la
a la expresión, pues sólo así se tendrá la capacidad de
educación media superior y superior han dejado de
criticar, acto que le hace falta a esta ciudadanía para
crecer en calidad y han aumentado en sus niveles de
exigir sus derechos. Y si ese conocimiento no quiere
injusticia y discriminación hacia nuestros estudiantes.
salir de las instituciones, entonces habrá que sacarlo
Es decir, a pesar de que tenemos más adolescentes
de ellas y crear otras más abiertas y dispuestas a ser
en escuelas y universidades, el nivel educativo de
compartidas a través del diálogo.
éstas no es igualitario. Hay escuelas técnicas que sólo
Al menos éste es uno de los deseos de varias personas,
fueron diseñadas para que los individuos al egresar se
artistas y e~critores, académicos y ciudadanos, y qué
incorporen al modelo productivo que el mismo Estado
mejor manera que por la reminiscencia de nuestra
ha fijado en condiciones miserables. Yesto si es que esos
larga tradición humanista, de nuestra misma historia
alumnos consiguen trabajo, porque la enseñanza no es
de pensamiento hispanoamericano, para sabernos
igual para todos, pues los alumnos que tienen mayores
herederos de varias generaciones que se ocuparon en el
recursos económicos estudiarán en las universidades
bien pensar, ligado con el bien decir, actuar y escribir
con mejores planes de estudio, y serán ellos, y no los
ideas llenas de sentido, y no sólo palabras huecas a las
de bajos recursos, los que obtendrán trabajo de manera
que nos han acostumbrado todo el tiempo. Si ya fuimos
más rápida.
capaces de hacerlo hace 105 años, tpor qué no pensar
Pero la deshumanización no se queda~ sino que ha
que podemos volver a hacerlo, construir de nueva
transitado hacia las universidades. Parece que todo ese
cuenta el humanismo en nuestras vidas?
humanismo que nos habian legado nuestros pensadores
Ahora podemos ver con entusiasmo que hay
se ha diluido con los años. En las universidades
varios grupos interesados en los temas sociales,
públicas y privadas, y sobre todo en los campos de
muchos de ellos grupos de jóvenes universitarios.
Ciencias Sociales o Humanismo, lo que menos se
Sólo falta recuperar nuestra historia, platicar entre
enseña es a ser humanistas, es decir, a pensar en el
nosotros, y dar a conocer que en otros tiempos
otro. Las teorías funcional~estructuralistas y teorías
también luchamos por las libertades y la diversidad,
de juegos, el determinismo y la hiperespecialización
por la caridad, por la democracia y la justicia.

42

~CORAL ACUIRRE

NUESTRA

-2

u

AMÉRICA
y
ELCÉMERO

111

1

ou

...
RL~ul~a ea::fo..,o ..-orno 1:::., luch.1:, y reh mdi
ucw'.1e'- femcnm,,s tJ.n pre&lt;sente, a cotrkn
::oc. \.ld ..,iglo X\ c,e e'1trdJ.zan -:;in er;,cindirse
nunca del tc.'do de otrJ.~ qu~ corrcc,ponden .J
e .mno de !n 1denlo~icn, dorc!e colonizadoc;; y
wloni::1dores, ~ tnfrl' tan a nnel de razac, y
cultura ya no p lf la ~onqui-.~~ terríto':.1.al s ro
por -:.m 'adl) pm ren, me 11..ar d J-.'LI\ c.\ cl modo,
las c. l~tunbrc, p op1a.., ct( ,u herenc 1 a au:óc
tnn 1 y, p1 )r J otJ 1 , haL ...r e -.o l)mí,;, ) l,d a\.ervo
J.menc.mo n ....ra re v1I dil ..i de unc1 , c..: y nau
-,i..:mp~·L l I c,u KI c.riJad eur~1pea y 61.ir(J

�eniendo en cuenta sobre todo que si
tomamos a Argentina como ejemplo,
al instaurarse el siglo y frente a la ola
inmigratoria, el discurso oficial tiene su asiento
en el proyecto mitrista, esto es, un país que debe
crecer necesariamente desde y por sus patricios,
dejando de lado al "bárbaron: indios, mestizos,
gauchos, migrantes, que sólo detienen y reniegan
de los procesos civilizatorios que nos acercarían a
Europa.
Asimismo a finales del siglo XIX se plasma el
comienzo de la utopía mayor de las mujeres: ser
igual en derechos al hombre. Del mismo modo que
los pueblos del continente americano intentan
sacudirse el yugo de los dictados europeos,
las mujeres, no que tal anhelo hubiera pasado
inadvertido antes a lo largo de los siglos en el
corazón femenino, hacen oír una advocación
semejante, en este caso contra ese otro yugo, el de
los dictados que provienen del patriarca.
Los nuevos tiempos ponen en cuestión
los absolutos pergeñados hasta aquí. Freud
en los cuestionamientos sobre la psiquis y el
descubrimiento del inconsciente como campo
epistemológico, antes Marx con la concepción
materialista de la historia y la teoría de la plusvalía,
y Nietzsche con su visión vitalista y la muerte de
Dios, sacuden el andamiaje de lo que aparentemente
estaba sancionado de una vez y para siempre.
Pero todo sigue siendo masculino. La aspiración
al voto por parte de las mujeres debe ser asaltada
desde otras instancias, la educación, por ejemplo.
Cuestión imprescindible para poder elegir. La
lucidez de la conciencia concretará la libertad de
pensamiento y acción. También América Latina
se dejará guiar por tales paradigmas. También
Vasconcelos en México al otro día de la Revolución,
imagina para su país a la educación como núcleo
e impulso de todo hacer libre y soberano. Antes
lo habían hecho Fernández de Lizardi, Manuel
Altamirano y otros intelectuales durante el siglo
XIX.
Sin embargo, aquí, donde los regímenes
coloniales primero y autoritarios después se
suceden, y donde apenas estamos entrando en las
autonomías políticas, hay pocos cambios en este

l

sentido. Si en Inglaterra en la segunda década del
siglo XX Katherine Mansfield se queja amargamente
de la supuesta academia donde sus padres la
colocaron para que terminara sus estudios y donde
en realidad no aprende nada, pudiera decirse
francamente que por estos lares las mujeres, en
cuestión de formación, están abandonadas a las
casualidades y la contingencia. Ser maestra es la
única posibilidad a la que se atreven, y serlo en
verdad no garantiza ningún estudio sistemático. Se
llega a ser maestra por familia, porque los hermanos
o las hermanas, o bien la madre o una tía, realizan
una labor educadora que nada tiene que ver con un
sistema educativo formal.
Ser americano es ya de por si algo patético. El
solo hecho de existir los dos continentes ...
es un hecho doloroso para la conciencia de
los americanos ... Yo no sólo soy americano,
sino, peor aún, hispanoamericano; y lo que es
más grave, mexicano. Y todavía para colmo ...
nativo de Monterrey ... tHa pensado usted,
alguna vez, en el trabajo que nos cuesta, a los
hispanoamericanos, salir, siquiera, a la superficie
de la tierra? (Reyes, "Notas sobre la inteligencia
americana\ en Revista Sur, 1936: 125)

En este entorno y con tales circunstancias nacen y
se hacen Gabriela Mistral y Victoria Ocampo. Una
chilena, la otra argentina. Ambas con la aspiración
utópica de ser enteras y autónomas. Sin embargo, a
la luz de lo dicho más arriba podemos advertir de
inmediato que ninguna de las dos, a pesar de toda su
producción, recibió alguna vez la educación formal
a la que aspiraron con todas sus fuerzas. Gabriela
aprendió las letras a través de su hermana mayor
quien lleva título de maestra en el pequeño pueblo
de Monte Grande en el Valle de Elqui, porque
según parece en la escuelita del caserío la maestra
de la misma la echó por tonta o por ladrona. Poco
importa. En cuanto a Victoria, si bien es cierto que
recibe una formación sofisticada, ésta viene de sus
nanas, la inglesa y la francesa, que con muy buena
voluntad le enseñan los idiomas, las literaturas de
sus respectivos países y algunas nociones generales
de lo que según su buen ver, es principal. Las

44

usará su inteligencia y su sensibilidad para
alcanzar sus propósitos. lAcaso no sucede lo
mismo con nuestros intelectuales, creadores,
científicos, investigadores de todo orden
por los mismos tiempos? ¿Acaso no recibe
Buenos Aires al Conde de Keyserling como al gran
intelectual europeo? ¿No reinan allí Paul Groussac y más
tarde Roger Caillois, y hasta Drieu de la Rochelle? No
es que los desdeñe, lo que espanta es que un Groussac,
por ejemplo, fuera dictador de nuestros razonamientos
a pesar de la originalidad y el embate de un Macedonio
Fernández en las letras o un Xul Solar en la pintura. Pero
a los argentinos hechos aquí, ¿quién les iba a dar título
de artistas o filósofos de verdad? La sombra de Europa
disolvía la certeza de nuestras propias aspiraciones con
sus logros y alcances.
Por fin, en la década de los veinte una pléyade de
rebeldes reinventa sus herramientas y comienza a
legitimar su escritura. No se trata pues sólo de mujeres
escritoras intentando hacer escuchar su voz nueva, se
trata de hombres y mujeres al realizar la dificilísima tarea
de encontrar las estrategias de diferenciación nacional y
lingüística.Tarea que por supuesto había comenzado con
la Independencia, pero a causa de los conflictos políticos
que jalonan el siglo resultaron siempre en procesos
truncos o en todo caso sin valor suficiente para ser
legitimados. Lo prueba el caso del Martín Fiara escrito en
1872 porJosé Hernández, considerado literatura gracias a
escritores como Leopoldo Lugones recién en la segunda
década del siglo XX. Por todo ello es ahora cuando se dan
alternativas de escrituras diferentes, tan diferentes como
las de Victoria y la MistraL o las de Arlt y Borges; o las de
la chilena María Luisa Bombal y la venezolana Teresa de
la Parra.
Pero hay más, no sólo se trata de legitimar las propias
armas, en el caso de las mujeres se torna aún más duro el
ejercicio de pertenencia. Gabriela deviene la gran poeta
a costa de ocultamientos y disfraces: inventa un amor
imposible con el suicida Romelio Ureta, a quien se le
adjudica haber inspirado sus Sonetos de la muerte y sólo al
cabo de décadas ella confiesa la verdad. En realidad no
hubo tal amor, o al menos, tal magnitud de la relación
entrambos. En los siguientes poemarios como Desolación,
o en la publicación de poemas sueltos en periódicos y
antologías, lo que queda, lo que se admira y se aplaude
es el canto a los niños, las madres, las maestras, elevando

LO MISMO EN AMÉRICA QUE EN EUROPA
CUANDO SE TRATA DE MUJERES.

fórmulas de cortesía, por ejemplo. Caso típico de
nuestra educación en la primera parte del siglo XX.
Para aquellas que tienen poder adquisitivo, francés y
piano, o bien bordado y canto. Lo mismo en América
que en Europa cuando se trata de mujeres. Y para el
resto, el pobrería, quizás alcanzar el tercer año de la
primaria en el mejor de los casos, y luego los oficios de
la servidumbre.
Como se ve fácilmente tanto la rica como la pobre
están desprovistas de todo programa pedagógico.
Si en sus años de formación literaria la Mistral se
fascina con Vargas Vila y otros autores de la misma laya,
Victoria, a causa de sus privilegios, puede recitar a Racine
y Corneille de memoria. Ella piensa en francés, confiesa,
sin tener en cuenta su propia lengua, tanto como su
herencia literaria a la que por mucho tiempo, junto con la
lengua española, ignorará abiertamente. Nada de clásicos
españoles ni Siglo de Oro para Victoria. Lo mejor de su
propia estirpe le será escamoteado. Si Gabriela tardará
en proveerse de una cultura clásica, a Victoria le pasará
lo mismo. Ambas deberán adquirir ya adultas, las bases
culturales que se requieren para entender el mundo
y repensarlo. Así la formación de Mistral y Ocampo
es reveladora de la cuestión americana. Es su perfecta
metáfora.
Llegada tarde al banquete de la civilización europea,
América vive saltando etapas, apresurando el paso y
corriendo de una forma a otra, sin haber dado úempo
a que madure del todo la forma precedente. A veces
el salto es osado y la nueva forma úene el aire de un
alimento retirado del fuego antes de alcanzar su
plena cocción. (Reyes, "Notas sobre la inteligencia
americanan, en Revista Sur, 1936: 125)

De modo que resulta muy difícil para ambas realizar un
proceso de apropiación de sí mismas, íntegro. Se hacen
a golpes, mezclando lo bueno y lo torpe, admirando a
simuladores y talentos verdaderos, a obras de arte y a
producciones equívocas. Ser adultas entre tropezones,
avances y retiradas, no las arredra y cada una a su manera

45

�a su autora a una especie de
LA OTREDAD ES DIFÍCIL DE
Madre y Maestra de América.
DICERIR EM CUALQUIERA
Sylvía Molloy (1996)
DE LOS CAMPOS QUE SE
declara que en la época de
los veinte sólo dos formas
EJERCITE, SOBRE TODO EM
de emergencia convocaban a
UM COMTIMEMTE MARCADO
la mujer, se era maestra o se
era poeta. Y Gabriela logra
POR ELLA.
su legitimidad precisamente
en estas vías. Amordazará
pues, su índole, su palpitación más íntima y nadie sabrá
hasta el siglo XXI y a causa de la publicación de N~ña
errante, las cartas a Doris Dana (2011), sus preferencias
sexuales. Preferencias que nunca fueron las que el
orden y la ley querían para ella, sino que sufriera de
amor heterosexual, de amantes infieles o vaya a saber
qué cosa, y en casi 50 años posteriores a su muert:
-Gabríela muere en enero de 1957-, no reparo
nunca en la urdimbre de sus amores otros, cuando su
evidencia es flagrante. La otredad es difícil de digerir
en cualquiera de los campos que se ejercite, sobre todo
en un continente marcado por ella.
Por su parte, Victoria Ocampo realiza su mejor
obra, la concreción de su revista Sur, a fuerza de ejercer
sus encantos y su seducción y dejando de lado lo que
realmente la hubiera colmado: una profesión teatral,
primero, y en el plano de la escritura, a lo que apuntó
desde sus primeros escritos, el ensayo, que no ob~ta1:te
incluirá una y otra vez en su revista y en la editonal
que así.mismo le pertenece, donde publicará la suma
de volúmenes de sus Testimonios. Quizás el modo
ensayístico más osado que se conozca en Argen~a,_ :n
tanto autobiográfico, crónica, ruta de viaje, descnpc10n
de paisajes interiores y exteriores, pensamiento, arte Y
literatura. Otra asignatura pendiente, esta vez no para
los escritores sino para los críticos e intelectuales que
no supieron reconocerla.
.
.
Pero era imposible una legitimación de V1ctona.
Ella lo percibe cuando frente a su primer ensayo,
Paul Groussac, a la sazón líder espiritual de las letras
argentinas, le devuelve ese precioso texto De Francesca a
Beatrice, sugiriéndole que es muy pedante por parte de
una muchacha arremeter nada menos que con Dante y
que pudiera dedicarse a temas más ligeros.
Años después y frente al mismo ensayo, Orteg~ Y
Gasset que la llena de elogios se ocupará en el escnto

en su honor con que cierra dicha publicación en
España, "distraerse" en 80 páginas, en un texto que
cuenta con alrededor de 100, sobre la idea de la mujer
como inspiradora de la acción de los hombres y no
como protagonista ella lnísma. Tesís que comparte por
los lnísmos tiempos con Heidegger.
Pero sigamos el curso de nuestras comparaciones.
También la América Latina hubo de disfrazarse de
poesía antes que de ensayo y filosofía, y cuando se
trató de narrativa el canon ortodoxo pesaba más
que ninguna otra cosa. Tambíén en este continente
hubieron de ser necesarios los ejercicios de la
obediencia y la seducción a la manera de Victoria.
Exactamente como ella atendía a los europeos con
el lníedo de abrir la boca para lanzar una idiotez, o
bien en la afasia del asombro. Y del mismo modo que
ellas, objetos seductores para el ojo europeo, el trigo
de la pampa o el cobre de la montaña o el tanino
del quebracho, fueron nuestro mejor pasaporte.

MESTIZA V CRIOLLA, UNA V
UNA. PUEBLO V CASTA, EN DOS
BAMDOS. LA DOLOROSA V LA
SOBERBIA, LA VIRILIDAD EM
LOS RASCOS DE LA MISTRAL V
LA PURA FEMINEIDAD EM LOS
SOMBREROS V LAS ROPAS DE
LAOCAMPO.
De alguna manera con la atención e interés que los
europeos ponían sobre nuestras materias primas, nos
estaban diciendo que ellas eran nuestra mejor carta
de presentación, aunque en el ejercicio diplomático
brillaran intelectuales, escritores y críticos americanos
de toda laya.
Cuando Gabríela y Victoria se encuentran, ya
han presentado combate y están en el cenit de sus
realizaciones, andan por el mundo, se atreven a
soñar la igualdad femenina en actos cotidianos, y
son reconocidas una por buena y la otra por bella,
aunque por delante tengan obra y voz, que no es
esto lo que importa sino el modo en que tiene el

47

Sistema de aprovecharlas. Chile a través de las
vicisitudes de sus funcionarios públicos no sabe qué
hacer con Gabríela Mistral. ¿Jubilarla? marle una
pensión? ¿O mejor mandarla a pasear con el pretexto
de funciones de buena voluntad como embajadora
de la cultura chilena? Y Argentina, por su parte,
pareciera no reparar en las funciones de promotora
de la Ocampo que, sin duda, beneficiaban asimismo
su imagen cultural de puertas para afuera.
Y como la multífacética cara de esta América sí
una es de bronce, la otra lo es de porcelana, sí una
mira al mar, la otra a la montaña, sí Gabríela india
por parte de madre, Victoria patricia por madre y
padre. Mestiza y criolla, una y una. Pueblo y casta,
en dos bandos. La dolorosa y la soberbia, la virilidad
en los rasgos de la Mistral y la pura ferníneídad en
los sombreros y las ropas de la Ocampo. Signado
todo ello por la naturaleza que hace ejercicio de
posesión con la chilena, campo y árbol, más allá el
cerro y después el mar. Más aquí con la argentina,
la residencia en las metrópolis, la nostalgia por ser
de París y de Nueva York, de Londres y Florencia.
La metáfora se multiplica, se retuerce, va y viene.
Ambas han relatado su encuentro muchas veces.
Queda en mí memoria la primera interpelación de
Gabríela a la Ocampo: "iPor qué no ha frecuentado
a Alfonsina Storní!", lo cual significa por qué no
la ha apoyado, y el reproche a la ausencia de una
solidaridad que empieza por casa, es decir entre
nosotras, según Gabríela.
Y una nueva diferencia o una nueva unidad como
sí ambas contuvieran en verdad la América íntegra.
Gabriela se rodea de mujeres, dice mujeres, ayuda
y protege a mujeres y a sus vidas. Así Rosa Chacel y
Concha Míchel, Victoria Kent y Laura Rodig, María
de Maeztú, María Enriqueta, Palma Guillén, Teresa
de la Parra, la misma Ocampo, Alfonsina Storni, y
cuántas más. Mientras que la Victoria, es Victoria sobre
hombres que caen rendidos a sus píes o viceversa, es ella
la que se rinde y así Tagore, Camus, Malraux, Ortega y
Gasset, Caíllois, Lawrence, W aldo Frank, Drieu de la
Rochelle, Alfonso Reyes...
Valga toda esta acumulación de paradigmas,íconos y
emergentes, para doblegar el tema que me interesa, esa
utopía de comienzos del siglo pasado nacida de la mano
del cubano José Martí en el siglo XIX con su alegato

�UNA A FUER DE TOZUDA CAMA EL PREMIO NOBEL DE LITERATURA,
PRIMERA V ÚNICA ESCRITORA LATINOAMERICANA EM OBTENERLO
HASTA LA FECHA, Y LA OTRA FUNDA LA REVISTA V LUECO LA
EDITORIAL SUR, PARADICMA LITERARIO QUE NUNCA ANTES SE
HABÍA SOSPECHADO EN MANOS DE MUJER V CON LA CUAL EMBESTIRÁ
AL ORCULLO DE LA MASCULINA INTELECTUALIDAD ARCEMTIMA.
a la legitimidad del pueblo indio, y la metáfora feliz
del uruguayo Enrique Rodó con su Ariel para rubricar
la presencia no de un bárbaro americano sino de un
espíritu agraciado por la potencia de sus sueños y sus
creaciones.
Sin embargo, toda utopía se yergue sobre una
llanura, esto es, exenta de problematización, la utopía
requiere, como dice Beatriz Sarlo (1996: 35), personajes
reconciliados. la bronca Gabriela, la del valle de Elqui,
la tierra, y los frutos magros, y la sofisticada Victoria, la
de las grandes urbes, París, Nueva York y Buenos Aires,
adquieren así un perfil inigualable, he aquí, barbarie y
civilización, no en franca oposición, sino reunidas, en la
amistad de ambas, en su prolífico epistolario y en la red
que tejieron a pesar de sus diferencias.
Por otra parte, ambas se realizan como creadoras
en un ámbito nuevo, renovado, revoltoso, revuelto, y se
aprovechan de tanta revoltura para hacer lo que ningún
hombre había hecho en tierras del sur. Una a fuer de
tozuda gana el Premio Nobel de literatura, primera y
única escritora latinoamericana en obtenerlo hasta la
fecha, y la otra funda la revista y luego la editorial Sur,
paradigma literario que nunca antes se había sospechado
en manos de mujer y con la cual embestirá al orgullo de
la masculina intelectualidad argentina. Empresa que es la
más rica en publicaciones y la de más larga vida en todo
el universo literario de América latina.
Pero hay que vislumbrar los fenómenos en términos
históricos. Antes de tales acontecimientos cuyo eje
es una mujer, con Martí y con Rodó la muchachada
latinoamericana se había regocijado; la lucidez sin par
de sus padres simbólicos, Altamirano, Bello, Echeverría,
Sarmiento, lastarria, los resarcía. De pronto asistieron a
su renacimiento. Se validaba un mundo propio y cierto
de este otro lado de Europa. Un mundo donde se puede
legislar y reconocer la humanidad desde otros ángulos,

sesgada por la mezcolanza, esa presencia de indios y
negros, gauchos y cholos, desarrapados y migrantes,
desarraigados, de paso, sin techo fijo, sin aroma a suelo
propio, esa caterva, ese aluvión de almas descosidas y
huérfanas. Esa condición sin par de ni blancos, ni españoles,
vaya a saber qué cosa a lo que se nombra asi.
Henríquez Ureña en Santo Domingo se estremece:
tiene veinte años, llevará las buenas nuevas cuando
se traslade a México y en el seno del Ateneo de la
Juventud recitará para la nueva generación el Ariel de
Rodó y a Martí, exaltado. El segundo en contagio vital
será Alfonso Reyes, y también Vasconcelos, he aquí que
pudiéramos formar una nación larga y ancha que fuera
desde los bordes del Río Bravo hasta la Patagonia.
La intehgencia americana es necesariamente menos
especializada que la europea. Nuestra estructura
social así lo requiere [...]. La intehgencia americana
está más avezada al aire de la calle, entre nosotros,
no hay, no puede haber torre de marfil[...]. Nace
el escritor europeo en el piso más salto de la Torre
Eillel. Un esfuerzo de pocos metros y ya campea
sobre las cimas mentales. Nace el escritor americano
como en la región del fuego central. Después de un
colosal esfuerzo, en que muchas veces le ayuda una
mentalidad exacerbada que casi se parece al genio,
apenas logra asomarse a la sobrehaz de la tierra.
[Y así] presiento que la inteligencia americana
está llamada a desempeñar la noble función
complementaria: la de ir estableciendo síntesis [...]
verificando el valor de la teoría en la carne viva de la
acción (Reyes, 1936: 126, 27).

El contagio prosigue de norte a sur y viceversa,
núentras las voces nuevas dicen, acuñan, subrayan una
nueva manera de decir América: Nuestra América. No

48

la de ellos, los europeos, la que inventaron a nuestro
pesar, no la del norte de este núsmo continente,
haciéndose día a dia sin reparar en el resto, es
decir, nosotros. Una que tiene la misma lengua y
los núsmos modos, y sí Brasil no, sin embargo tiene
lo de la conquista, el despojo y la injusticia que es
coincidencia mayor y más poderosa, según Gabriela y
también Reyes. Así que circula esta complicidad, esta
intención de mirarse de frontera a frontera, que no es
frontera sino puente para nuestra América, la núsma
que se dará entre dos mujeres, que por fin lo vienen
a pronunciar, esa Gabríela y aquella europeizada
Victoria. Aprendizaje que le cuesta y que Mistral
auspiciará a lo largo de una correspondencia de treinta
años en que no cejará en su obsesión de hacer de la
argentina un pedazo señero de esta América nuestra.
Pero así como estas mujeres pertenecen a diversos
linajes, la una, de sangre aymará y vasca, cuyo
mestizaje también la hace pobre y sin privilegios, se
abre camino por la inteligencia americana perfilada
por Alfonso Reyes más arriba, en ese andar por las
veredas y los senderos donde pasa el campesino
y el albañil; la otra, Victoria, a la que todo le ha
sido concedido, no obstante por menor de edad,
por creatura mitológica, por las fabulaciones de
la imaginación masculina es relegada a la hora del
concierto universal de los saberes, así esta América,
la nuestra, en la núsma época, todavía es recibida y
honrada por fabulosa, de pura nútomanía, por callejera
y portuaria, o por rica y paísajera con cataratas y
cordilleras, lagos sin fondo donde se hunden los
hombres para siempre y lagunas como la Iberá
donde moran reptiles antediluvianos y monstruos
a la manera de gárgolas medievales. De manera que,
más a causa de todo aquello que por el pensamiento
diverso en que ha venido a dar, se la estudia siempre,
o casi siempre, como una rareza seductora antes
que por la ingente riqueza espiritual de sus pueblos
heterogéneos y oscuros. Y si los intelectuales como
Ortega y Gasset se asientan en nuestras tierras es
para ser admirados y hacerse querer, disfrutar a sus
anchas de nuestra generosidad y darnos cátedra
a la hora del pensamiento y el lenguaje. Que no
está mal que nos dieran cátedra, lo que está mal
es que no fuéramos sus verdaderos interlocutores
sino aprendices difíciles o inextricables. Vale para

49

demostrarlo las consideraciones de Paul Valéry a la
hora de leer a la Mistral para hacer el prólogo de la
versión francesa de su obra.
Nadie, sin duda, parecerá menos calificado que
yo para presentar al lector una obra tan distante
como esta de los gustos, ideales y hábitos que se
me conocen en materia de poesía. Lo que he dicho
y vuelto a decir sobre este tema, lo que he podido
hacer, las condiciones que he creído de mi deber
imponerme, los ensayos que he publicado, todos
ellos frutos de un espíritu nutrido por la más vieja
tradición literaria europea, parecen designarme lo
menos del mundo para apreciar una producción
esencialmente natural, abierta más allá del océano,
por el solo llamado, choque o designio de lo que es.

[...]
Habría muchos otros aspectos que intentar definir
en la obra que he llamado extraña y verdadera. Pero
me detendré aquí sobre una reflexión que me viene
y que me compromete a explicar lo mejor posible
lo que llamaré la importancia actual de esta obra.
Es evidente que ella debe muy poco a la tradición
literaria europea. Es autóctona, pero está escrita
en una de las lenguas de nuestro continente que
grande y magníficamente han participado en la
constitución del capital de las obras maestras de
Europa. (~Gabriela Mistral por Paul Valéry», en
Atenea, 2009)

Prólogo que, por cierto, Gabriela Mistral recusará.
Tambíén Gabríela y Victoria fabulan, sueñan,
idealizan, pero de otra manera. Sin advertir que en su
intercambio epistolar tan cómplice late un organismo
desgarrado, una América partida en dos, la de la
Cordillera y la del litoral, la de la urbe y la de la pampa,
el cerro o el desierto, el trópico y las nieves eternas
del Lanín. Partición que aún permanece en nuestros
días. La aristócrata de la vieja casona patricia de San
Isidro, casa en la que pudo vivir hasta sus últimos
días, y la maestrita del Valle de Elqui con su gente
hunúlde y ocre y su casa caída en el suelo, tal como la
encontraron sus ojos en el último regreso a Chile.
Ydel núsmo modo que nuestra América, que para
serlo en muchas ocasiones se vistió de lujo renegando
de sus voces más auténticas como la de Roberto Arlt,

�Gabriela y Victoria, üepararán en ello? Quién
encumbrando sólo el lenguaje sin par de Borges; tal
sabe. Siguieron cruzándose bellas cartas solidarias
como alguna vez lo apuntara Ricardo Piglia (2005),
en donde sus intereses por el bien común, la cuestión
estas mujeres usaron las estrategias del disimulo, el
femenina, la paz y la escritura, las hermanaban. Quizás
dinero o la humildad, para hacerse aceptar.
la más lúcida, aquella que en el fondo vislumbrara
Rareza sin igual destino de mujer creadora, destino
la tremenda división de la América y de su propia
de América Latina.
amistad con Victoria, fuera Gabriela. Muchas frases,
Pero hay algo más que deja de igualarlas para
dichos, exclamaciones, en su correspondencia con la
producir el hiato y quizás la revelación de alguna
argentina, lo proclaman. Y quizás estas frases delaten
de nuestras posibles derrotas. Porque entre tantas
mejor las hendiduras, no sólo entrambas, sino entre
contradicciones vino a darse que Nuestra América tenia
todos los que conformamos esta tierra de tantas
diversas resonancias para unos y para otros, también
esperanzas frustradas.
para Gabriela y para Victoria. La olímpica argentina
Reclama Gabriela a su amiga:
aceptó los fogosos análisis de Henríquez Ureña pero
pronto les puso coto. A él mismo se le redujo a maestro
Victoria no conocerá jamás un pueblo mientras
de bachillerato en alguna oscura escuela de La Plata
NO LO CONVIVA1 y lo conviva como pobre, lo
camino a la cual murió una tarde en que muy pocos
cual no es posible. (Horan y Meyer, 2007: 128)
advirtieron la desaparición del insigne dominicano,
responsable feliz de uno de los itinerarios más fértiles
Tú crees, Votoya, con un criterio absolutamente
de nuestras americanidades: de Santo Domingo a
literario, que un pais vive y muere por su élite, que
Estados Unidos y luego a México, a Perú, a Argentina,
por ella se salva o se pierde, no hay tal. Un pais vive
y autor de la obra La utopía deAmtrica. Un indicio que
por su hombre medio. Cuando este se le pudre el
marcaba las limitaciones de la proclamación de Nuestra
pais se viene de bruces. (128)
América. Si lo era, pero muy diversa para unos y para
otros. Del mismo modo que la utopía femenina de
Pero es otra cosa creer que, por el hecho de hacer
igualdad humana íntegra entre hombres y mujeres
libros más o menos buenos, los franceses tienen
nunca se ha alcanzado aún. En cada opinión acerca
derecho a tirar al diablo toda decencia, a perseguir
de cada cosa que se discute politicamente, se trate del
al judio y al español sólo un poco menos que Hitler
juicio a una violación o de las horas de trabajo, existe
y a olvidar el ABC del decoro, ese decoro que
una sanción que no nos pertenece.
conservan las tribus mis amigas de las que sal1...
Así, el quiebre que ya se daba entre Gabriela y
(128)
Victoria fue acentuándose cada vez más cuando las
influencias de Alfonso Reyes y Ureña fueron superadas
En ese aleteo de las últimas palabras de la Mistral
por las de Waldo Frank., el estadounidense que insistia
están las interrogantes acerca de nuestra propia
en aquella misma utopia pero con otros acentos. Tan
identidad: "Las tribus mis amigas de las que sali..."
amigo de Victoria que los estudiosos de la revista Sur
Ha llegado el momento de hacer una primera
tienen más presente su influencia que la de Reyes.Tan
recapitulación.
ecuménico que nunca quiso reparar en que Nuestra
He querido ver en Gabriela y Victoria una instancia,
América se referia a una parte del continente y no a
formada entrambas, que diera cuenta de nuestras
todo. De tal modo que ante los aprestos bélicos del
marcas identitarias hechas de contradicciones, golpes
nazismo en ascenso, poco a poco, la idea primera fue
y contragolpes, oposiciones que suenan a veces como
cransformándose en la defensa de un continente entero
definitivamente irreconciliables. Porque en tanto
y a la postre, cuando Victoria cante Nuestra América
mujer o en tanto bárbaro o indio o mestizo, hay una
cantará asimismo la presencia de los aliados en Europa
voz que no se permite ejercer, es decir hay un silencio
y cantará su triunfo. No esa inmensa masa roja, verde,
naranja, marrón, oscura y clara, de gente heterogénea
1 N. de la A. Las mayúsculas son de Gabricla Mistral.
y quebrada por las diferencias politicas y económicas.

50

flagrante, y de otro modo si no hay silencio, hay
r~medo, hay contorsiones y simulacro, hay uno que
dice por mí, que no soy yo, por eso o el silencio o la
simulación como una suerte de esquizofrenia, dirta
Grinor Rojo (1997) en su magnifico trabajo sobre
Gabriela Mistral.
Sin embargo, si es cierto que ni una ni otra, lo cual
es obvio, realizan esta identidad partida enteramente
e~ la medida que fluctúan de la verdad al simulacro y
viceversa, tampoco una y otra juntas, la contienen por
entero. Entonces tomo de manera tangente lo que Lacan

!

•..

.t:
1

•

•

la verdadera América es no toda, como la mujer no
toda de Lacan, es decir no América Latina sino una
América que no tiene y hace con ese no tener, algo. Tal
cual lo vislumbrara Alfonso Reyes en sus notas sobre
la inteligencia americana. Y esa es Nuestra América
la de cada uno, y no obstante, advocativamente nuestra'
sesgada por nuestro propio no todo.
'
Asi, el todo lleva una fractura, donde por oposición
a lo ~ue pudiera pensarse el quiebre es la posibilidad
de ansbar una zona abierta. El no todo es devenir, es
rio que fluye tal como lo diseñara para siempre en
expresara para calificar
nuestras conciencias,
lo femenino. Dice
el filósofo griego. Esa
Lacan "una verdadera AMÉRICA, LA NUESTRA, CONJUCA mujer devenir, esa mujer
mujer no es una UN NO TEMER Y CON ESE NO TENER, que no es siendo, esa
madre, una verdadera
mujer agua que corre
HACE
ALCO,
MIENTRAS
FLUYE
mujer es aquella que
siempre otra, y otra y
no tiene y hace con INALCANZABLE PARA QUIENES otra, del mismo modo
ese no tener, algo"
que América, la nuestra,
(en Mattalia, 2003). QUIEREN HACER DE ELLA UNA conjuga un no tener y
Es el mejor modo que AMÉRICA TODA.
con ese no tener, hace
he encontrado para
algo, mientras fluye
poner al descubierto
inalcanzable para
con flagrancia que el todo central
quienes quieren hacer de ella una
y blanco creado por el discurso
América toda.
masculino y ejercido en nuestro
Ambas proposiciones derriban a la
continente, nunca nos bastó. Los
mujer creada desde el ojo masculino,
cuestionamientos femeninos han sido
de igual manera que echa por tierra
conscientes de ello. Tanto Mistral
la América inventada por el mismo ojo
como Ocampo lo saben aunque más
domesticado en los absolutos, que pretende el
no sea a fuerza de intuición. En ellas
todo, abarcarlo todo, ser todo.
el todo es abolido, por eso pueden ser
socialistas o católicas o liberales o
Referencias
agnósticas o todo junto, sin serlo por
"Gabriela Mistral por Paul Valt:ry·, en Atenea n. 500 (2009).
completo. Por eso sus vidas remiten
Consultado en http://www.scielo.cl/sciclo.php?pid S0718
a cada vida femenina. Y asimismo
04622009000200016&amp;rscript•sci_arttext
~oran,
Eh;:abeth y ~oris ~1eyer (comp.) (2007). Esta Amcrica
por eso es que en esta quebradura
Nuestra. C~rrcspondcncra Gabnda Mistral Victoria Ocampo. 1926-1956.
deviene la salvaguarda donde el
Buenos Aires: El Cuenco de Plata.
Mattalia, Sonia (2003). ~láscarassuclc vestir. Pasió11 y revuelta: escrituras
reconocimiento a las diversidades y
de mupcs rn Ammca l..arma. ~fadrid: Editorial Iberoamericana.
la aceptación de la heterogeneidad
:\-iolloy. S1lv1a (1996~. Acto de presencia La escritura auwbiográfica en
.Hi_span~ammca. \1éx1co: Fondo de Cultura Económica.
plantan sus banderas. Incluso entre
Piglía, Ricardo (2005). El último lector. Barcelona: Anagrama.
Reye~. Alfonso (1936). "Notas ~obre la inteligencia americana" en
ellas mismas.
Rmsta Sur n. l. Buenos Aires.
·
'
Y por fin termino por completar
ROJO, Grinor (1997). Dirán quccsrá rn la glona.• (MisrraQ Sannago de
Chile: Fondo de Cultura Económica
la metáfora cuando tomo la
Sarlo'. Bcatn:: (1996). "Oralidad y lenguas extranjeras: el conflicto en
proposición lacaniana y la aplico a
la _l!tcratura argentina en el primer temo del siglo XX", en Orbrs
tatius.
año In. l. Bucno~Aire., Unin:rsidad i\'adonaldc la Plata.
América, nuestra América. Quizás

�ENTREVISTA

�ntes de repasar estos
ejemplos, quiero citar
The Norton Book of
Interviews, una antología de
entrevistas que abarcan de
1859 a la fecha, preparada por
Christopher Silvester. Doy el
dato por la historia que consigna
de la entrevista como medio
de expresión y de información,
sus origenes, su evolución, las
modalidades por las que ha
pasado, las motivaciones, los
disgustos que ha ocasionado, las
demandas, las necesidades que
ha satisfecho, las reglas con las
que ha tratado de estructurarse,
su potencial como literatura
de creación. También, por los
protagonistas entrevistados, entre
los que están las celebridades
que han configurado la Historia
de mediados del siglo XIX
en adelante, aparte de haber
contribuido, involuntariamente,
al conocimiento y aplicación de
la entrevista como instrumento
en la comunicación.

DI COM LAS DOS AUTOEMTREVISTAS QUE
SE PRACTICÓ SHAW Y QUE A Mi, COM

PYCHALION, ME PARECEN DE LAS PRUEBAS
MÁS DELEITABLES DE SU CEMIO LITERARIO.
Por azar, pero dentro de mi
Comoquiera que sea, este libro
disposición
a encontrar entrevistas
recoge el caso de la entrevista que
que cuadraran en mi proyecto,
Rudyard Kipling, a sus veinticuatro
en The Portable Bernard Shaw, de la
años de edad, y en calidad de joven
colección de Viking, dí con las dos
escritor inglés nacido en la India
autoentrevistas que se practicó
y hasta entonces desconocido,
Shaw y que a mí, con Pygmalion,
le hizo sin previo aviso a Mark
me parecen de las pruebas más
Twain en 1889, en momentos en
deleitables de su genio litera~o.
que su admirado Twain estaba en
Creo que no sólo hay que leerlas;
la cumbre de su fama mundial, le
habría que estudiarlas y hasta
llevaba treinta años y lo recibió y
memorizarlas como parlamentos
lo atendió como todo un caballero
del mejor de sus dramas. Son
estadounidense, contra la entrevista
narraciones. Son ingenio y poesía.
que, tres años más tarde, el mismo
Son tan memorables que sé que en
Kipling, cuando a su vez su fama
mí vida serán de las pocas páginas
empezaba a edificarse, se negó
literarias que no olvidaré, o eso
a conceder a un periodista, al
espero. Y digo esto aun cuando no
que insultó por irrumpir en su
conozco ni he develado ni la mitad
privacidad y tras opinar que la
de sus referencias y claves. En fin.
entrevista era una práctica inmoral,
Qué más voy a decir de ellas, de todo
digna de repudio y censura.
lo que contienen, de todo lo que
ofrecen, que, sí por cualquier razón,
para Perfil de literaturas no hubiera yo
incluido el género de la entrevista,
con este par de autoentrevístas de
Shaw, es decir, si en el desorden
de mis lecturas hubiera tenido la
fortuna de encontrármelas, lo habría
tenido que fundar.
La antología de Norton consigna
la autoentrevísta de Osear Wilde,
que Chrístopher Silvester considera
la primera de este genial subgénero,
pero se publicó en 1895, asi que
fue la segunda y se dio entre las
dos de Shaw, que se publicaron
en 1892 y 1898, respectivamente.
Comoquiera que sea, haciendo a un

lado que existe la polémica de sí esta
autoentrevista es obra integra de
Wilde o producto de una coautoria
con Robert Ross, se trata también
de una pieza de genio, pero con
todo lo que admiro y quiero a
Wilde, me parece que sin embargo
aqui se excede en lucir su habilidad
aforística, tanto así que, aunque
brillante como es, le resta el famoso
temblor del arte que tienen, según
yo, las de su rival Shaw (o cuál de
los dos fue rival del otro).
Y una vez que encontré las
dos autoentrevistas de los dos
dramaturgos irlandeses, di casi
con una serie de autoentrevistas
de autores ya bien entrados en
el siglo XX, me refiero a Eugenio
Montale, Witold Gombrowicz y
Julio Cortázar.
Las suyas, que son dos, me
abrieron a Montale; de ellas, pasé
a su poesía. Sus autoentrevístas me
lo presentaron, y me lo presentaron
como un hombre maduro y sabio,
pero tan tierno que al leerlo tuve
una impresión muy vivída de lo que
puede ser un ser humano.
Por su parte, la de Gombrowícz
es de Gombrowicz. Rescato su
entusiasmo, pero lamento su
temporalidad, su tendencia a
querer hacerse del presente, bueno,
hasta cierto punto, también me
apena su confusión, porque admiro
lo que logró hacer a pesar de las
dificultades que le presentó su
vida, pero habría deseado que él
aclarara su mente todavia más para
que su expresión por lo menos a mi
me hubiera sido más accesible.
En cuanto a las de Cortázar, las
apruebo todas, pero ninguna me dio
nada nuevo de él. La autoentrevísta
no fue invención suya. Por lo tanto,

yo habria preferido quedarme con
las genialidades que él sí innovó,
que leer algo suyo en lo que no
aporta nada. Salvo, quizá, y no
es poco, que es el único autor de
lengua hispana que yo sepa que
se ha autoentrevistado, por lo
que gracias a Cortázar el español
tiene un lugar en este capítulo de
Perfil de literaturas. Me atrevería
a decir que la entrevista es el
único género literario en el que
Cortázar no jugó, pues, aunque
en dos de las autoentrevístas que
digo introduce a personajes suyos
como interlocutores, y por lo tanto
las convierte hasta cierto punto
en ficción, resulta premeditado o,
paradójicamente, como en control
de la espontaneidad que, después
de todo, es lo que caracteriza el
juego o, al menos, el juego literario.
Mediante la antología Norton
me enteré de que James Thurber
escribió un cuento que tituló
"The Interviewer", que me habría
gustado leer, pero que no he
localizado. Tampoco, ninguna de
las entrevistas de Truman Capote
a otros personajes, a las que alude
Silvester, y que me interesaría
leer, por la perspicacia con la que
Capote trataba todos sus temas,
la penetración psicológica de sus
observaciones, su conocimiento
y su amor al oficio de escritor, su
malicia, su compasión.
Tengo noticia, también, de
una entrevista que Gide hizo a
Wilde, pero es otra con la que no
me he topado, o que tuve y se me
traspapeló.
Para acabar voy a referirme a
Djuna Barnes, que entrevistó a
Frank Harris (My Ufe and Loves; o
su memoria de Osear Wilde, o la

55

de Bernard Shaw). El de ella es un
personaje atormentado a quien yo
conocía poco, pero a quien, a través
de lo que averigüé de su vida para
poder situarla cuando en París, en
casa de una amiga, se encontró con
Harris y del encuentro escribió lo
que el 4 de febrero de 1917 publicó
The New York Morning Tdegraph
Sunday Magazine, me propongo
conocer mejor. De una vez diré que
me gustarla conseguir la entrevista
de Djuna Barnes a James J oyce, de
la que me enteré en la antología
Norton. Pero aun sin conocerla,
creo que merece ser leída, al menos
corno documento en la historia de
la literatura. T. S. Eliot escribió la
introducción al libro más conocido
de Djuna Barnes, Nightwood, una
novela. Pero a quien no hubiera
leído a Djuna Barnes (que también
fue poeta, dramaturga e ilustradora:
la Wikipedia reproduce su retrato
de Joyce) para conquistarlo podría
bastarle su descripción de Harris,
con frases como: "¿Hay algo más
expresivo para describirlo que
decir que la vida lo había usado?
Prefiero esto a decir que él había
usado la vida"; o como esta otra,
que Harris: "Era un hombre que
parecía el paseo que la vida preferia
recorrer más que ningún otro".
Djuna Barnes acabó sola.
Después de años de vivir en
Europa entre gente de letras y
artistas, regresó a Nueva York y
vivió los últimos cuarenta y dos de
sus noventa años de vida encerrada
en un pequeño departamento de
Greenwich Village. Del otro lado
de la calle vivia E. E. Cummings
quien, de tanto en tanto, se
asomaba por la ventana y gri#
taba "¿Sigues viva, Djuna?".

�Letras al margen ...,..__
.,. ...

amás dijo su nombre. Lo
llamábamos el Campeón
porque cuentan que hace
muchos años ganó el Guantes de
Oro. Seguro de los golpes quedó
así, tocado. Y no se dejaba de
nadie. Por una nada se arrancaba
a discutir y por otro poco a tirar
guamazos. Según él defendía su
libertad, el derecho a pasear sus
pies descalzos por la calle. Fue
feliz hasta cuando vinieron los del
municipio a rebanar la manzana de
enfrente para que por aquí pasara
la avenida. Cosas del progreso. Ya
se sabe: la ciudad crece.
Con la ampliación todos
perdimos tranquilidad y él se vio
bastante afectado. Se la pasaba el
pobre corre y corre de una banqueta
a otra, toreando los carros que
venían a madres, siempre a punto
de llevárselo de corbata. Se tardó,
pero al decidir que no aguantaba
más empezó el contraataque: a
los pitos respondía con mentadas
y aspavientos, a los insultos con
señas obscenas. Hasta se bajaba los
pantalones si quienes lo agredían
eran mujeres. Nosotros nos reíamos
y le echábamos porras. Yél alegue
y alegue que había que protestar
contra esas bestias y quién sabe qué
tantos disparates...
Sí, en los meses de verano sus
locuras se volvieron peligrosas:
tiraba piedras y vidrios en los
carriles, aventaba bolsas de basura
al paso de los vehículos. Ya no nos
daba tanta risa. En una ocasión, un
taxista se bajó enojadísimo porque
una botella le ponchó la llanta.
Yo lo vi todo desde la tienda. Se
trenzaron y el Campeón, sin olvidar
los buenos tiempos, dejó al chofer
para el arrastre. Atizaba reteduro.

DOÑA LUZ LE ADVERTÍA: iTE VAM A
APACHURRAR!, Y ÉL MEDIO TARTAMUDO
CONTESTÓ QUE SI HACÍA FALTA EL
SACRIFICIO, SE MORÍA PUES.
Al rato el tipo volvió acompañado
de la patrulla, aunque no lo hallaron:
lo escondió el dueño del taller y los
vecinos juramos no haberlo visto
nunca. Se fueron como vinieron.
Eso lo animó a seguir, digo
yo, aunque con los calores se nos
estaba pirando. Se me hace que la
canícula y el tráfico le aceleraron
la locura. Una tarde, tras regar
los cuatro carriles de mugrero, se
aplastó en mitad de la avenida. Me
di cuenta al oír los rechinidos y al
salir me topé con la circulación
parada. Doña Luz le advertía:
iTe van a apachurrar!, y él medio
tartamudo contestó que si hacía
falta el sacrificio, se moría pues.
De pronto aparecieron los azules,
y el Campeón a surtir a trompadas
hasta que lo achicaron entre
varios. Quedó bien cateado. Unos
dicen que lo entambaron; otros,
que lo encerraron en la casa de
la risa. Sabe. Eso sí, en menos de
dos semanas lo teníamos por aquí
de nuevo. Y la película se repitió
hasta el cansancio: él, con ganas
de morirse, echado como vaca en
el pavimento, y los patrulleros a
treparlo a punta de macana.
Hasta el mediodía en que cargó
con el galón de gasolina. Increíble,
pero nadie se olió lo que traía
en mente. Era la hora pico y el
Campeón, según su costumbre,
volteó los botes de basura y a
patadas destripó las bolsas entre
los rugidos de los carros que le
pasaban rozando. Cuando iba a

57

plantarse enmedio del tráfico, se
acordó de algo y vino a la tienda.
Lucía sereno, raro en él. Me
encontró con un cliente y nomás
me dijo que si le regalaba un cerillo.
Le di la caja y salió. La verdad, en
ese momento sentí un cosquilleo
en el estómago, semejante a un
presagio. Sin embargo, con mis
ocupaciones, no hice caso.
Y el primero en gritar fue el
Pancho: iNo lo hagas, Campeón!
Y de inmediato dos muchachas
se detuvieron en seco frente a la
tienda con cara de horror y una
de ellas pegó un chillido. Se armó
un escándalo de los mil demonios.
Mientras brincaba el mostrador
alcancé a escuchar un claxonazo
seguido del rechinar de llantas y
luego el deslumbrón igual que si el
sol se hubiera desplomado encima
de la calle. No pude llegar a tiempo.
Así acabó el Campeón. No lo
hemos vuelto a ver. Por ahí me
aseguraron que lo tienen en un
sanatorio especial, y que está
muy quietecito, muy sonriente.
Al verlo acercarse como si fuera a
limpiarle el vidrio, el conductor
abrió la puerta y salió corriendo.
El Campeón entonces, con
total parsimonia, roció la
gasolina encima del coche. Me
dijeron que parecía feliz en el
instante de prender el cerillo.
Después se sentó a contemplar
las llamas con expresión de
triunfo. Y cómo no, si finalmente
había derrotado al enemigo.

�En la vieja casa
de mi madre, allá
en el siglo XX, se
entraba por la sala.
De la sala se abría
un pasillo, siempre
con algún mueble
atravesado y por lo
tanto insuficiente
para pasar, y luego
estaban los tres
dormitorios, llenos
de triques y de
nosotros.

1 primer librero que conocí
estuvo en ese pasillo. No
sé qué tan grande era
en realidad pero a mí me parecía
inmenso. Había en él un poco de
todo, y todo en desorden, pero desde
muy pronto me llamaron la atención
los libros grandes: tres o cuatro
colecciones uniformes, de diferentes
colores, que estaban demasiado
altas para poder alcanzarlas con
una estatura de cuatro o cinco años,
y varios otros libros que estaban
más abajo: más cerca de mis manos.
Uno de ellos está conmigo hasta
hoy: una colección de cuentos
titulada Mitos y leyendas. Entonces no
me fijé en ninguno de estos detalles
pero es de 1965, impresa en México,
de una edición argentina (de la
editorial Codex) de una traducción
uruguaya (de la editorial Picadilly)
de un original italiano, publicado
en 1962 por Fratelli Fabri. En
cambio, me interesó el subtítulo:
"Selección educativa de los relatos
más bellos y conmovedores", y
una breve introducción antes
del primer cuento, que intentaba
ser seria y respetable en letras
grandes y de color morado: "Mitos
y leyendas atesora, para deleite
del niño, y enriquecimiento de
su lenguaje, antiguas fábulas y
versiones modernas de cuentos y
mitos universales que ampliaran
(sic), sin duda, la fantasía creadora
del pequeño lector. Mitos y
leyendas es un feliz hallazgo dentro
de la literatura infantil, que a lo
imaginativo,recreativo, suma lo
ameno,didáctico. Al conjunto de
su diversa literatura, se agregan,
al final, leyendas americanas
cuidadosamente escogidas, que
por este medio quedarán definí,

59

tivamente incorporadas al acervo
universal".
Isaac Asimov -¿alguien recuerda
a Isaac Asimov en el siglo XXI?; un
libro suyo estaba también en ese
librero, en ese tiempo- contaba
que en su infancia no lo hubieran
dejado leer las revistas de ciencia
ficción que lo fascinaban de no haber
convencido a sus padres con un
sentido discurso sobre la utilidad de
leer ficción científica: sobre su valor
y su naturaleza fundamentalmente
educativa y utilitaria. Yo hubiera
podido invocar la introducción
de Mitos y leyendas para defenderme
de modo parecido, pero la verdad es
que a nadie en casa le interesaba lo
que leía o dejaba de leer mientras no
fastidiara demasiado. De hecho, el
problema más grande en esos años,
era cómo levantar el libro, porque era
demasiado pesado para un niño, y en
más de una ocasión lo arrastré por el
piso, ni modo, después de sacarlo de
su estante.
Leí todos los cuentos, de principio
a fin, del primero al último, cien
veces. Los leí salteados, en desorden,
de atrás para adelante. En el libro
hay, sin crédito de autor, versiones
de historias populares rusas,
y luego japonesas, y luego una
versión en cuatro partes de El anillo
de los Nibelungos en la que Krimilda
se llama Gutruna y hay otras
diferencias respecto de las variantes
más conocidas. Y al final vienen
tres cuentos, estos si con firma,
de Giambattista Basile, escritor
italiano del tiempo de Shakespeare
y Cervantes, coleccionista de
narraciones populares y autor
del Pentamerón, que contiene la
primera aparición en una lengua
romance de la palabra ogro y las

�YO EMTRÉ A LA LITERATURA ESCRITA EM ESPAÑOL POR LA PUERTA
DE LA IMACIMACIÓM, QUE EM REALIDAD ERA UMA DE ATRÁS, LA MÁS
PEQUEÑA Y MEMOSPRECIADA.
que sucedía, ylo que siguió pasando,
primeras versiones de cuentos Vallejo, con castillos de roca flotando
de manera incesante, durante toda
clásicos como "Rapunzel" y en el espacio y cuerpos brillantes de
esa infancia lectora: la imaginación
"Cenicienta", además de "Perejilita", sudor, y los cuentos de Basile (qué
cosa) teman pinturas que imitaban creadora se ampliaba de veras.
que es una historia maravillosa.
Hubo una sola dificultad: en
Yno es que las secciones iniciales a sabiendas el estilo de Paolo Ucello,
aquel Mitos y leyendas se hablaba de
se queden cortas: la rusa tiene, entre pintor extraordinario de la Edad
cuentos y leyendas americanas y
otras, la historia de la bella Basilia, media. Entonces no había Wikipedia
en reahdad no habia ninguna: el
quien es arrebatada por el jinete de ni nada semejante pero con el
libro estaba incompleto. Pero debe
la noche, de manto negro y talante de tiempo llegué a enterarme de cada
haberme dejado una idea equivocada
sombra, y acaba a medio mundo de referencia, así que el libro fue incluso
educativo, como se proponía. Pero de la literatura. En el librero había
distancia pero consigue la ayuda de
también libros mexicanos, y entre
la bruja del bosque, madre del jinete y lo que me movió desde el principio:
ellos dos: un clásico, el Confabulario
del hermano de éste: el jinete del día, lo que siempre me impulsó, lo que
de Juan José Arreola en la edición
de manto rojo y carácter de fuego. Y me impulsa todavía, fue el placer. la
de Promexa, y justo al lado una
entonces ve cómo se persiguen los maravilla de descubrir en las páginas y
antología: Míedoen castellano,publicada
hermanos, trayendo el paso de las más allá de ellas, en mi propio interior.
en
plan casi artesanal por Emiliano
iQué desdicha la de Gutruna al
horas, y esto es sólo el principio.
González, el último gran loco de
Y en la sección japonesa está, enterarse de que Sigfrido la ama sólo
la literatura mexicana. Como los
por ejemplo, el cuento del pescador porque está hechizado y no recuerda
dos libros estaban lado a lado, los
Urashima, al que el libro llama a su verdadero amor! iQué emoción
lei seguidos, y como los dos traían
Uraquimataro, y que por salvar a una imaginar la llegada del jinete del día!
selecciones bastante amplias de
tortuga recibe la invitación del rey del iQué desolación ver que Urashirna,
cuentos fantásticos, yo crei por un
mar a encontrarlo en su palacio bajo que era un hombre joven, se convierte
tiempo que lo que se escribía en
las aguas, y entonces descubre que en un anciano al salir del mar hacia
Latinoamérica era todo así El cuento
el tiempo pasa a diferente velocidad la superficie, donde ha pasado un
del suéter asesino de Julio Cortázar,
sobre la tierra que en el fondo del mar. siglo y han muerto todos los que lo
la historia de los muchos dobles de
Y todas las historias, además, conocieron! Cómo se perfecciona
Manuel Peyrou, la historia del doble
estaban (están) hermosamente esa desolación, y va pareciéndose a la
único de María Elena Liana. Olo que
ilustradas, quién sabe por quiénes. melancolía y a otras cosas que aún no
yo pensaba que era un cuento deJosé
Las rusas son de un estilo más realista puedo decir, a medida que pasan los
años y sé más de la vida y pienso de Emilio Pacheco: una historia de nazis
y delicado que ahora me recuerda un
asesinos titulada "Totenbuch" que
poco a Hal Foster o a Barry Windsor, otro modo en la muerte.
Lo que intento decir, en realidad, resultó ser un fragmento de su novela
Smith; las japonesas tienen figuras
Morirás ltjos. Yo entré a la literatura
más alargadas y estilizadas que se es simplemente que esos cuentos
escrita en español por la puerta
parecen, de hecho, a ilustradores fascinaron al niño que fui y le
de la imaginación, que en realidad
japoneses como Hokusai, aquel de la inspiraron una pasión por la fantasía,
era una de atrás, la más pequeña y
ola yel monte Fuji; la parte de por la imapción, por el aspecto más
menospreciada. Pero esta era otra de
los Nibelungos tiene entrañable ymás vivo de cada historia,
las muchísimas cosas que tampoco
imágenes con que sigue existiendo hasta hoy.
Entonces no pensaba en semejantes sabía entonces. ""
un estilo sci,
fi a la Boris términos, desde luego, pero eso era lo

�Y&gt;- ERICK YÁZOUEZ

LAS CALLES VACÍAS
POR LA MOCHE,
LA MAQUI MARIA
INSERVIBLE DE UM
TREM,UMJUCUETE
ABAMDOMADO
EM UM PAISAJE
RURAL, SOM TODAS
IMÁCEMES DEL
MISMO SICMO.

H

ay una pasión netamente romántica en los
paisajes de Roberto Maldonado Espejo,
una consciencia del tiempo que ha pasado,
lo cual no deja de ser un extraño contrasentido:
que el romanticismo haya tenido que esperar casi
medio siglo para que apareciese el instrumento
ideal de su expresión precisa. Para que la pintura y
la literatura empezaran a reflexionarse hubieron de
pasar dos milenios, pero la fotografía es ese arte que
nació consciente de su naturaleza, acaso debido a
la genética de su técnica, a la biología de una óptica
que requirió de un instante de luz para poder
fijarse en la química materia de una impresión. ~

�---••---LOS

EXCESOS,

LA

DESTRUCCIÓN,

LA

MUERTE Y LA ARTIFICIALIDAD SON CON•
CEPTOS QUE DAMIELA EDBURC TEJE EN
SUS CREACIONES TEMIENDO COMO HILO
CONDUCTOR LA AMBICÜEDAD

DE

LA

NATURALEZA HUMANA Y LAS CONTRA•
DICCIONES DE LO REAL.

---■■---cp.TERESA MARTfMEZ HERRERA

nfluenciada por los clásicos de la literatura,
el cine y el arte, la fotógrafa tiene la obsesión
de contar historias, de adentrar al espectador
en un escenario bello y perfecto donde un tornado
tiene apariencia de algodón de azúcar o el arma más
mortal son unas gamitas de colores.
Originaria de Houston, Texas, Daniela Edburg
se graduó en artes visuales por la Academia de San
Carlos de la UNAM. Durante su carrera eligió a la
fotografía como el medio más adecuado para producir
sus piezas de arte, aunque en su trayectoria ha
encontrado afinidad por otras herramientas.
Antes de tomar la desición de cuál sería su
profesión, Daniela se dedicó al periodismo, pero al
cabo de un tiempo se dio cuenta que escribir acerca
de la realidad de una manera objetiva no era lo suyo, le
interesaban más las cuestiones creativas. Aunque de
pequeña debutó como escritora con su cuento "Sueño"
publicado en la revista Siempre!, decidió ser fotógrafa.

65

Le llamaba la atención el ámbito artistico: el taller, las
galerías, las exposiciones y todo lo relacionado con las
obras de arte.
La relación de Daniela con la literatura es muy
intima, desde niña había un asomo de futura escritora
y hasta la fecha tiene un hábito casi religioso por
la lectura: "Cuando leo algo muy bien escrito me
emociono, como cuando te detienes de leer y abrazas
el libro por la experiencia que te hizo vivir, que es tan
única y tan tuya; al final es algo íntimo entre tú y el
libro. Por otro lado, la imagen para mi es mucho más
golosa, más espectácular y hasta la fecha me intriga
mucho la diferencia que hay entre el texto y la imagen.
Sigo pensando en que la palabra es mucho más fuerte.
Pero no es que una cosa influya a la otra, creo que son
medios muy distintos en los que se pueden crear cosas
particulares, como si entregaras el texto a la imagen".
De cierta manera, Edburg es una escritora visual,
ya que en algunas obras, sobre todo en sus series

�una referencia universal; creo que hasta la gente que
nunca ha leído el libro conoce la referencia, pues ya
DE LAS OBRAS MAE
, LOS es parte de nuestro imaginario colectivo". Así, toma
los elementos de las obras maestras, los transforma
TRAMSFORMA
SÍMBO OS Y en símbolos y los utiliza para elaborar composiciones
LOS UTI ZA PA
ELABO R que plantean un discurso propio, pero no es sólo por
C
POSICIOMES QUE PLA
1AM el hecho de hacer un remake, como les llama la artista,
estas referencias algunas veces tienen un significado
UM DISCURSO PROPIO ■
personal o bien le funcionan para desarrollar un
concepto en cuestión.
. .
fotográficas Muerte glamurosa y Remains of the day, c~da
"Casi siempre uso referentes clásicos. Esas hístonas
imagen por sí sola forma parte de una ~arranva,
poseen una paradoja de nuestra naturaleza hum~a,
pues nos remite a una escena, un protago?1sta o _una
son las contradicciones de las grandes tragedias,
situación. La esencia de sus proyectos recientes nene
donde todos nos identificamos; esas historias
que ver con la relación entre ambos medíos: la imagen
me interesan porque precisamente han llegado a
y el texto, que es precisamente lo que se encuentra
convertirse en referentes para todos".
trabajando en el Centro Danss en Canadá, becada por
Su proyecto de tesis para titularse fue Drop dead
elFONCA.
gorgeus, también llamado Muerte glamurosa. L~ ~ue
"No creo que sean medíos tan distintos (la imagen
serían solo cinco fotos para un examen academico
y el texto), ambos se pueden utilizar para crear una
terminó siendo un conjunto de imágenes con una
narrativa, y están íntimamente ligados porque es el
técnica asombrosa cuyo hilo conductor es la muerte
medio el que se vale de nuestra imaginación. Lo que
de mujeres ocasionada por el exceso de alimentos o
me está interesando para mis próximos proyectos es
productos de belleza. Estas imágenes presentan un
cómo puede modificarse la lectura que se da de una
contraste que llega al absurdo, muy típico en la obra de
imagen a través de un texto, o qué pasa cuando una
Edburg, pues siempre muestra dos extremos: uno de
imagen solamente ilustra el texto y qué pasa cuando
la imagen habla por si
sola".
Una constante en
la obra de Edburg es
aludir a obras clásicas,
tanto de la literatura
como del arte. Por
ejemplo, en Death by
oreos, los elementos se
encuentran ordenados
justamente corno en
Arreglo en gris y negro nºl:
retrato de la madre del
artista, de James Abbott
McNeill Whistler; o en
Dorothy, la vestimenta
de la niña acostada en
el campo nos remite
al libro infantil El
maravilloso Mago de Oz.
"La literatura se vuelve

(EDBURC) TOMA LOS

66

ellos en esencia perverso, como la muerte, el suicidio o
la destrucción, pero desde una apariencia tierna y llena
de colores. Lo mismo pasa en Remains of the day y Killing
time. La primera son fotografías de paisajes boscosos,
campos y carreteras en los que yacen mujeres y niñas
muertas. La evidencia de que los personajes ya no
tienen vida se observa de una manera sutil, a través
del color rojo de los pétalos de una rosa, del satín o
de un jamón serrano, simulando ser órganos o sangre
que emergen de una herida. En la segunda, Killing time,
aparecen personajes que contemplan explosiones
atómicas desde una distancia considerable. Niñas
jugando a las muñecas, una familia durante un picnic
y una joven tejiendo el impacto de un misil a la tierra.
A pesar de que cada una aborde cuestiones distintas,
coinciden entre sí porque en cada escena se conjuga el
caos y la muerte con elementos de paisaje que evocan
ternura, inocencia y tranquilidad.

67

"Aunque tratas de ir trabajando diferentes temas,
siempre hay un hilo conductor debajo de todo, es corno
una obsesión que uno tiene. Creo que es muy dificil
que no haya conexión entre tus proyectos, porque
siempre va a salir esta obsesión monoternática. Para mí
siempre han sido las contradicciones que existen en la
naturaleza humana."
Después de estas series, la artista produjo Knit,
serie fotográfica en la que compone impresionantes
instalaciones invadidas por objetos tejidos con
estambre, enfatizando el espacio como un sitio seguro,
donde todo es suave y cómodo como el suéter hecho por
la abuela. Una parte de estos tejidos fueron elaborados
con la ayuda de un grupo de señoras y otra parte por
Edburg, quien encontró en el acto de tejer simbolismos
como la materialización del tiempo, pues para realizar
una tira de un metro se requiere una hora, por ejemplo.
Esto último es parte del argumento de la serie.

�y perecederos integrada por veinte retratos

Cada artista pasa por un proceso creativo que da como
resultado la obra que el espectador contempla. Este
proceso se encuentra lleno de cambios, imprevistos,
pruebas y errores fundamentales para llegar a la versión
final. En ocasiones la imagen u objeto resulta bastante
cercano a como lo planeó el artista, pero en otras hay
una serie de modificaciones de por medio y Daniela
Edburg no se encuentra exenta de los intentos fallidos.

"Hay veces en que veo una idea de una manera que
pienso que va a funcionar y no funciona, pero no la
descarto del todo, sigue ah1 hasta que más adelante la
retomo y funciona. La ventaja de trabajar por series
es que a veces hay cosas que no planeaba, pasan y me
cambian el concepto que tenia originalmente. Eso
está muy bien que pase, aunque más adelante sigo
explorando la idea original".
Cada una de sus obras coincide entre si porque
Edburg realiza variaciones para explorar diferentes
posibilidades. Pero ahora, para las obras en las que
se encuentra trabajando, y para su muestra más
reciente "Proof", expuesta en la Galeria Enrique
Guerrero de marzo a mayo del 2012, pretende
partir de un concepto general, el cual surge de la
realidad documentada en las noticias o en ficciones
plasmadas en peliculas.

"En las imágenes que estoy haciendo ahora cada
escenario es distinto ylo único que las une es un misterio,
y eso está abierto a muchas interpretaciones. Por
ejemplo, me intriga que de pronto empezaron a aparecer
campos de pájaros muertos. Si te pones a investigar, a
cada rato pasa eso; sin embargo, para nosotros eso es un
simbolo de que algo está terriblemente mal Me interesa
la sensación de una imagen perturbadora, entonces es

cuando pienso: lcómo puedo representar un campo de
pájaros muertos?", comenta la artista haciendo alusión a
su obra The moming birds.
Las imágenes de Edburg pueden ser tomadas para
ejemplificar técnicas de composición visual como la
regla de los tercios o la sección áurea; sin embargo, para
la artista no son parámetros a la hora de producir una
fotografía. Más bien es un conocimiento arraigado que
se ha convertido en una intuición.
"Todo el tiempo en el que estoy pensando en el
objeto, resolviendo cómo hacerlo, sus detalles y lo que
significa, voy desarrollando el contexto de la imagen.
Me gusta que sea un proceso largo y que tenga todos
estos recovecos".
En Proof también aparecen referencias a los clásicos,
pero en esta ocasión a Rembrandt y Caravaggio.
Dentro de esta muestra se encuentra la serie Parásitos

68

COMBINA

HISTORIAS

FICTICIAS

y

cuyo estilo difiere de obras anteriores
REALES A PARTIR DE INFLUENCIAS
de Edburg. El claroscuro le otorga una
apariencia más tenebrosa a sus imágenes,
CLÁSICAS Y CONTEMPORÁNEAS, EN
y la atención se centra en el modelo sin un
PAISAJES BELLAMENTE SOLITARIOS.
paisaje abierto o un complejo escenario. En
esta serie de fotografias retoma dos temas
tradicionales en el arte que son los retratos y
las naturalezas muertas o bodegones, donde destacan
y no apegarse a una sola hilaza para asi tener el
los objetos tejidos en forma de huevo, seno o cerebro.
atrevimiento de usar otro distinto. A pesar de todos
De esta manera, la artista aborda el concepto de la
los cambios que surgen, se puede apreciar en su obra
artificialidad a partir de una imitación.
artistica un estilo único, tal como si se distinguiera
"Hay varias ideas que me interesa plantear en Proof
cada una de sus puntadas: su modo de tejer las
Una es el hecho de imitar cuadros de los grandes
imágenes elegantes y provocadoras con texturas
maestros renacentistas y otra es la artilicialidad en el
suavemente agresivas, en las que combina historias
ficticias y reales a partir de influencias clásicas y
objeto tejido, el cual sólo captura la forma del objeto
contemporáneas, en paisajes bellamente solitarios.
pero no captura su función. Esto en conjunto es una
En realidad, Edburg siempre ha tejido su estilo,
copia adentro de una copia. Otra manera de pensarlo
su discurso y su propia trayectoria en el arte
es como una conserva adentro de una conserva, porque
contemporáneo.~
pienso en el retrato como una manera de preservarse y
el objeto tejido es una manera de conservar algo que es
perecedero, por ejemplo un higo o un bistec.
"Es una serie de simulacros en una pieza que parece
de museo y que es como una falta de evidencia. Y en
toda esta exhibición eso era algo que me interesaba
explorar, por eso se llama Proof, por esta idea de la
evidencia: los rastros que te ayudan a descifrar una
verdad supuesta que en realidad no te ayudan en nada".
A partir de un hilo, la artista va creando la forma de
un órgano humano. Esta acción se encuentra cargada
de metáforas y Edburg cuenta que en el momento en
que teje el objeto para sus piezas tiene una sensación
de crear algo desde la nada, en este caso un estambre
que da vueltas desde si mismo y punto por punto, cuya
analogía podrtan ser las células o particulas, llega a
convertirse en una superficie o piel tejida.
Asi como teje para crear un cerebro o un bistec
que forman parte de sus composiciones, igual en el
momento que produce va tejiendo las ideas y sus
variantes, relacionando los resultados de una obra
dentro de una serie de imágenes cuyo hilo enlaza ese
contraste entre los conceptos antagónicos que maneja:
muerte y vida, caos y tranquilidad, ternura y brutalidad
Cambia sus variantes como si eligiera distintos
estambres: tiene que ver cuál resulta el adecuado;
debe probarlo para saber si va a funcionar bien

69

�lQué es hoy la ciudad para nosotros?
Creo haber escrito algo como un último poema de amor a las ciudades,
cuando es cada vez más difícil vivirlas como ciudades.
Tal vez estamos acercándonos a un momento de crisis de la vida urbana
y las ciudades invisibles son un sueño que nace del corazón de las ciudades invivibles...
Italo Calvino, Las ciudades invisibles

a ciudad se vuelve un tropos.
En la metrópoli latinoamericana nos
_____,, confrontamos diariamente con lo irresuelto.
Obra gris e inacabada. Urdimbre de hilos que se
han revuelto sin una tejedora a cargo. Penélope
está ausente. Hablar de la ciudad fragmentada casi
siempre implica alguna forma de nostalgia.
Los tropos urbanos contemporáneos cambian de
dirección de manera permanente, desviándose de
su contenido original, para adoptar las opciones no
elegidas de las contradicciones perpetuas. Retórica
social desencajada; caos versus orden de una
construcción imaginaria.
Sextanisqatsi: desorden habitable es una exposición
colectiva en el Museo Marco que reúne once
artistas procedentes de nueve países de América
Latina: Argentina, Brasil, Colombia, Costa
Rica, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá y
Venezuela. La muestra reflexiona sobre las formas
de autorganización informal que escapan a la lógica
racional modernista y a su estética, proponiendo
nuevas maneras de entender el desconcierto urbano.
José Roca, curador de la muestra, ponderó varias
dinámicas de acercamiento a la ciudad, trazando
un eje arquitectónico y onírico. Bajo una óptica
política y confrontadora, la exposición realiza un
breve recorrido por las herencias posmodernas a
las que se enfrentan los habitantes de las urbes
latinoamericanas. Roca ha desarrollado una sólida
carrera como crítico de arte, curador, activista,
destacado conocedor de una generación de artistas
latinoamericanos que recorren el mundo de manera

71

casi permanente. De origen colombiano, a él y a sus
contemporáneos les tocó dar fe de la transformación
de su país: un entorno hiperviolento en el cual vivió
su infancia y adolescencia, rumbo a las propuestas
de reconstrucción del tejido social de la Colombia
contemporánea. Comprometido ampliamente con
temas como el urbanismo social y la participación
de los artistas desde una esfera política, es uno de los
curadores latinoamericanos invitados a Documenta
13, Kassell, Alemania.
Las ciudades son un conjunto de muchas
cosas: memorias, estados de excepción, signos de
encuentro, deseos, lugares de trueque, pero no sólo de
mercancias, como diría Italo Calvino, ahí se entretejen
espacios de intercambio simbólico, cultural y sexual.

Sextanisqatsi es el titulo de la obra de dos artistas
guatemaltecos: Byron Mármol y Juan Brenner. Esta
pieza es parte central de la exposición. Se trata de una
apropiación visual de la película de Godfrey Reggio
Koyaanisqatsi, palabra de origen indígena que significa
vida fuera de balance. El video muestra una serie de
tomas directas a la calle sexta de Guatemala, zona
neurálgica y de tránsito de todo tipo de personas,
desde vendedores de mercancia pirata hasta pastores
de cabras que caminan por las banquetas, cruzando
apresurados o de manera secuencial mirando de
frente al espectador. Es Guatemala pero podria
ser cualquier ciudad. La situación se repite y sólo
cambian los protagonistas. Yuxtaposición de imagen
y sonido (banda sonora de Philip Glass) que nos

�establecido por un pastor evangélico; su obra lleva por
titulo La Tarre de David. Ángela es una artista visual
cuya trayectoria se encuentra ligada a la arquitectura
y a la forma en que los seres humanos nos apropiamos
de los espacios. Juan José ha combinado a lo largo de
los años su participación en el mundo del arte con su
papel como activista comunitario.
El mencionado líder encabeza un grupo de
invasores que ocupan de manera ilegal un edificio que
nunca se terminó de construir, en Caracas. La escasa
infraestructura con la que cuenta La Torre de David y
la malversación de un territorio dominado refleja lo que
Rem Kolhass denomina como uarquitectura basura":
jungla urbana desde la cual ni para
el Estado, ni para los líderes de un
pernúte mirar de manera incidental,
movimiento de invasión se vuelve
LA MUSEOCRAFÍA
anecdótica o relacional la calle
fundamental mejorar la calidad de
como iconografía, como temática
DE LA EXPOSICIÓN
vida de la población. Estrategias
y como insumo. Retratos que
NO
ES
UN
ARRECLO
desde las cuales la corrupción y
apenas se mueven en un mundo
la supuesta redención cristiana
sin autor. Conjunto de imágenes
PAUSADOO
se valen de cualquier método de
de naturaleza arqueológica que
CALERÍSTICO;
POR
EL
dominación sobre los habitantes.
son usuperposiciones de diferentes
Aparentemente grandioso y
épocas".
CONTRARIO, HACE
apoteósico se exhibe un anuncio
Otro video que alude al
ÉNFASIS EN QUE LAS
panorámico derruido por el paso
engaño de la memoria es el de la
del tiempo, donde podemos
PIEZAS EVIDENCIEN
norteamericana de nacimiento
observar las promesas inconclusas
pero panameña por adopción, Donna
SU NECESIDAD
de un magno corporativo que
Conlon, quien nos muestra una
DE
CONVIVIR
terminó en mezcla de vecindad,
serie de imágenes relacionadas a
barriada, cárcel y favela que
los espectros urbanos. La obra de
ORCÁMICAMENTE.
ofrece al espectador un ámbito
Conlon se caracteriza por incidir
de arqueología encontrada,
de manera poética a través de
coronada por una serie de carteles,
pequeños actos de solidaridad,
realizados por los habitantes de la torre convocando a
fotografiando o registrando en video acontecimientos
reuniones o eventos.
aparentemente irrelevantes: gaviotas que acompañan
El artista brasileño Andre Komatsu es el participante
al espectador para descubrirle la realidad detrás de un
más joven de esta exposición. Con poco más de treinta
complejo impecable de edilicios. Verdades que nos
años, Komatsu estudió artes plásticas en la Fundación
acompañarán con el paso del tiempo, como el olvido
Álvares Penteado de Brasil y mediante una escultura
y el recuerdo de aquella modernidad confortable y
muestra la construcción invertida de una zapata,
salvadora.
inspirada en los procesos de autoconstrucción de las
favelas brasileñas.
'T
- C
La museografía de la exposición no es un arreglo
Ángela Bonadies yJuan José Olavarría son dos artistas
pausado o galerístico; por el contrario, hace énfasis
venezolanos que por más de dos años han colaborado
en que las piezas evidencien su necesidad de convivir
en una serie de acciones, documentación visual e
orgánicamente. Esta sobreexposición de las obras ofrece
investigación participativa dentro de un ghetto

72

al espectador un mundo sin antípodas y sin aspectos
ocultos, un mundo en el cual la opacidad de entornos tan
decadentes, como la Torre de David, develan interludios
momentáneos y singularmente molestos para un
espectador que no éStá acostumbrado a ver, dentro de un
museo, ropa usada colgada de cables de luz.

ou

•◄ 1
◄
1

La ciudad se convierte en un lugar particular y
genérico a la vez. La estructura social de la urbe está
profundamente dividida en grupos. Los que causan
el caos: subalternos compuestos por trabajadores
poco calificados, inmigrantes e ilegales, pobremente
retribuidos; y los que generan el orden: ejecutivos,
profesionales y técnicos altamente retribuidos.

1

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1

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!-

73

Nicaragua tiene por representante a áscar Rivas.
City far sale II es una instalación que está integrada
por un mapa fotográfico a gran escala que permite
al espectador interactuar, a través de un lector
electrónico, ubicando etiquetas con códigos de barras
mediante la impresión de información de diferentes
habitantes de la ciudad, documentando su identidad.
La Geometría Accidental del argentino Nicolás
Robbio nos presenta un ejercicio lúdico de
observación de las escalas humanas desde la
perspectiva de un posible trazo imaginario.
Video de una plaza pública donde los transeúntes
recorren rutas a pie, generando configuraciones
geométricas azarosas que se tornan caminos de
encuentro con el paisaje urbano.

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1

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. s
Luís Roldán, artista colombiano, realizó estudios
de arquitectura en la Universidad Javeríana de
Bogotá. Se dio a la tarea de reunir una serie de
cartones de cerillos usados en la ciudad de Nueva
York. Las vanguardias del arte moderno hicieron
uso de una multitud de fragmentos llevando esta
idea a zonas de contradicción -uuna totalidad
de fragmentos"- , convocando las experiencias
de lo cotidiano en la urbe. Para el modernismo y
la vanguardia, hacer énfasis sobre el fragmento
no fue una nueva manera de leer la metrópolis,
implicó la promesa de un futuro utópico. Me
parece interesante que la obra de Roldán no haya
sido realizada en una ciudad latinoamericana, sino
que recolectara los objetos desechados en espacio
público anglosajón. Grandes superficies abstractas
realizadas con detritus urbanos que irónicamente
devuelven nuestra mirada a la planificación
modernista intentando ocultar la fragmentación a
favor de una nueva totalidad.

D ..

Pedro Reyes, arquitecto mexicano, ha combinado
su trabajo como artista en diferentes medíos de
expresión como el video, el dibujo y los performances
participativos desde una plataforma que pretende
generar valor social, ambiental y educativo.
Su propuesta consiste en un proyecto inconcluso:
uPlaza Bicentenario". La búsqueda principal de esta
obra es que los ciudadanos no sean espectadores
sino partícipes del proceso de construir el espacio.
Generando una serie de cuestionamientos sobre el
monumento, la plaza, el ágora y las posibilidades que los
espacios urbanos en Monterrey pudieran proporcionar a
la población, reconstruyendo el tejido social deteriorado
por la violencia urbana. A través de imágenes, dibujos,
planos, narraciones, maquetas y presentaciones en
3D podemos ver completo este proyecto ganador del
premio de los festejos del bicentenario en el estado de
Nuevo León. Lamentablemente su construcción quedó
trunca por la inminente urgencia de reconstruir la
ciudad ante el embate del huracán Alex en el mes de

74

1
J
•

julio de 2010. La propuesta
La crisis de los espacios
LOS PREMIOS URBANÍSTICOS
de Reyes implicaba un
SON DESTINADOS A. PROYECTOS públicos ante la inminente
proyecto integral para crear
militarización y su
comunidad, proyectar
QUE NUNCA. SE CONSTRUYEN. consecuente restricción
películas, desarrollar
SIEMPRE HA.Y A.LCO MÁS UR• de uso comunitario
espacios culturales, talleres
han generado un
y actividades de trueque
CENTE,MÁSIMPORTA.NTE,MÁS desplazamiento hacia la
o de comercio justo. Las
marginalidad, hacia el
CA.TA.STRÓFICO• ••
acciones aleatorias y
miedo generalizado de la
comunitarias propuestas
participación ciudadana y
en torno a esta plaza no construida del bicentenario
del enriquecimiento de los nuevos poderosos.
representan esa nueva arquitectura que necesita
La inestabilidad y la soledad del ser latinoamericano
urgentemente la ciudad de Monterrey.
siguen transitando regiones de escasa autonomía
y autodeterminación. Teniendo mayor o menor
LUCARES DE TRUEQUE
importancia el aparador desde el cual se muestra
Cynthía Soto, originaria de Costa Rica, participa con
su vulnerabilidad, estableciéndose solamente en
una fotografía a gran escala en la que nos muestra el
costumbres de consumo, prácticas de vida social
acomodo de una serie de puestos de frutas y verduras en
y aspiraciones de una clase media que no desea
un mercado costarricense. Soto cuenta con una amplia
cuestionarse nada alrededor de su pasiva existencia.
experiencia en cine y video. El montaje de estas fotos
Probablemente sea la terquedad de soñar con
secuenciadas nos recuerda los fotogramas. Los lugares
Vitrubio y sus tratados sobre arquitectura, o tal vez sea
y comercios que se documentan en estas fotografías
la insolente necesidad de disfrutar el entorno lo que une
están ausentes de referencia humana, sólo se registra
a todos los artistas aquí reunidos. Hilvanando un sueño
la huella de los locatarios mediante anuncios de las
común: encontrar y desenredar esa madeja de hilos
frutertas, teléfonos y mensajes como: uMí fe está puesta
aparentemente perdida en el río del tiempo. Aquello que
enJesucristo", evocando una estética popular que impera
insistimos en llamar ciudad que compone/descompone
en Latinoamérica alrededor de los mercados desde la cual
estos sistemas de transferencia, tránsito y transmisión.
el caos y su regularidad así como su repetición se han
Sextanisqatsi en un espacio de reflexión que
normalizado modulado lo pintoresco de estos entornos.
reincorpora la complejidad de las narraciones urbanas
contemporáneas, tomando en cuenta al individuo
LA POSMETRÓPOLIS• ••
repolitizando las herramientas de análisis e intervenció~
Los gobiernos latinoamericanos, especialmente en
desde una perspectiva horizontal. '§&gt;o
Centroamérica, no tienen intenciones de proporcionar a
su población ciudades amables y menos violentas. Más
Referencias
bien generan procesos de migración continuos además
de pocas posibilidades de vivir y de permanecer en sus
Ame~dola, Giandoménico (2000). La ciudad posmoderna. Madrid:
Editorial. Celeste.
lugares de origen.
Baudrillard, Jean {1984). Cultura y simulacro. Barcelona: Editorial
Kairós.
Los caminos adquieren una importancia fundamental,
Calvino. !talo (2007). Las ciudades invisibles. Madrid: Ediciones Siruela.
los tránsitos legales e ilegales de migrantes son el eje central
Castells, Manuel (2001) La cultura de las ciudades en la era de la
información. Madrid: Alianza.
de la actividad económica no reconocida por parte de los
Davis, Mike {1992). City of ~uarrz. Nueva York: Editorial Vintage
gobiernos,incrementando cada vez más la vulnerabilidad
Books.
De Cenau, Michel (1996). La invención d, lo cotidiano l. Las artes del hacer.
de las personas. Los planes urbanos fracasan antes de
México: Universidad
implementarse. Los premios urbanísticos son destinados
Iberoamericana.
Rem, Koolhaas (1994). Ddirious of Ncw York. A retroactive Manifesto
a proyectos que nunca se construyen.
for Manhattan. The_ Monacelli Press. Soja, Edward (2000).
Siempre hay algo más urgente, más importante, más
Postmetropolts. Cntical studies of cities and regions. Blackwell
Pubhshing.
catastrófico....

�L

as otras facetas de este escritor estado,
unidense, pero de origen ruso, fueron la de
profesor y la de ser un apasionado cazador
de mariposas. No fue nunca un hombre fácil, ni
llevadero y mucho menos de carácter afable. Para
sus otros colegas profesores era un viejo irritante
que se caracterizaba por decir sandeces inteligentes.
Nabokov estaba acostumbrado a expresar su
parecer (sin hacer gala de la más mínima sutileza).
Quizá por esa razón pasó a ser considerado un
chinche amarguera, que sacaba de sus casillas al más
insensible.

NABOKOV FUE UN FERVIENTE
ENTUSIASTA DEL JUECO INTE•
LECTUAL V LITERARIO.

Aparte de la novela Lolita escribió otras en las que
realizó malabares brillantes a través de otros géneros y
realizando geniales pastiches en los cuales destacaban
sus parodias de intelecto, densas y trabajosas, como
si se tratara de una partida de ajedrez, juego al que
fue un gran aficionado. Entre sus otras novelas están
Desesperación, Pnin, Ada o d Ardor, Rey, Dama, Valet y su
también archíconocida Pálido fuego. Estas novelas están
escritas con talento y en ellas se nota un elaborado
trabajo artístico. Novelas inteligentes con personajes
obsesivos y llenos de prejuicios que van construyendo
ese universo de lo humano con sus vilezas o grandezas
de rigor.
Nabokov fue un ferviente entusiasta del juego
intelectual y literario. Esto le permitió tomar géneros
menores de la novelística popular (corno la policíaca o
la romántica) para llevarla a sus extremos y extraer, a
través del humor absurdo y la ironía gruesa, todas sus
posibilidades estéticas y lingüísticas.
Si uno quiere descubrir al Vladimir Nabokov
lector es necesario leer los libros con sus lecciones
de literatura europea, rusa y su particular lectura del
~uijote. Dichos libros póstumos fueron armados con
los textos escritos para sus clases de literatura. Estas
notas extensas (y un tanto profesorales) descubren a
un lector vehemente y tan exigente como el Nabokov

77

escritor. No es casual que escriba: "A un pobre hombre
le roban el gabán (El abrigo, de Gogol); otro pobre
diablo se convierte en escarabajo (La metamorfosis, de
Kafka); ¿y qué? No hay una respuesta racional a ese
«y qué». Podemos descomponer la historia, podernos
averiguar cómo encajan sus elementos, cómo una
parte del esquema se corresponde con otro; pero
tiene que haber en nosotros cierta célula, cierto gene,
cierto germen que vibre en respuesta a sensaciones
que no se pueden ni definir ni desechar". Postulaba
que la belleza más la compasión podían ofrecer una
definición del arte.
Por otra parte fue un lector que no disfrutaba con
la historia, sino con los detalles periféricos como
el Dublín de ese día específico en el cual transcurre
el Ulises de Joyce, los pormenores de la habitación
de Gregorio Sarnsa y cuestiones en ese tenor. Más
que disfrutar con la arquitectura metafórica de
las palabras, con los vericuetos narrativos de la
historia o con el universo interior de los personajes
parecía disfrutar de la lectura a través de los detalles
estructurales de los escenarios y los accesorios de
los personajes (tipo de peinado, joyas, pañuelos
etc.) en los cuales transcurre lo narrativo. No estaba
interesado en los autores, ni en sus vidas, ni en las
vicisitudes por las que tuvieron que atravesar para
escribir; más bien su visión analítica se centraba en la
obra, cómo interactuaban los personajes y el escenario
físico donde dejan fluir sus pasiones. En los análisis
de una obra como La metamorfosis de Kafka, se interesa
en qué insecto se convirtió Gregorio Samsa: "Ahora
veamos: ¿cuál es exactamente el «bicho» en que el
pobre Gregario, oscuro viajante de comercio, se ha
convertido de repente? Por supuesto es de la especie
de los artrópodos, a la que pertenecen las arañas, los
ciempiés y los crustáceos. (...) Por tanto, supondremos
que Gregorio tiene seis patas; y que es un insecto. La
siguiente cuestión es: lqué insecto? Los comentaristas
dicen que una cucaracha; pero esto, desde luego, no
tiene sentido. La cucaracha es un insecto plano de
grandes patas, y Gregorio es todo menos plano: es
convexo por las dos caras, la abdominal y la dorsal,
y sus patas son pequeñas. Se parece, a una cucaracha
sólo en un aspecto: en su color marrón."
Los textos y las novelas que utilizó para sus clases
están repletos de correcciones, agregados, tachaduras

�talento. Su novela
y anexos de último
NABOKOV ESTUVO CONSCIENT.E
Lolita sigue leyéndose
momento. Más
DE QUE SU MÉTODO DE ENSEÑANZA bien (incluso ha sido
como lector que
como profesor hizo
NO ERA EL MEJOR (QUERÍA QUE SUS adaptada al cine en
dos oportunidades).
gala de una obsesión
ALUMNOS SE CONVIRTIERAN EN El gran acierto de
infrecuente por las
la novela es el genio
minucias. Quería
ACUDOS LECTORES, EN LECTORES
juguetón de Nabokov
que sus alumnos se
INTELICENTES Y CRÍTICOS CON que escamotea a cada
sumergieran en los
frase, a cada párrafo
libros buscando las
UNA VISIÓN EN PROFUNDO DE
y en cada capítulo
claves secretas de
LA LITERATURA COMO OBRA DE lo explícito de la
la lústoria en hechos
relación del viejo
y observaciones en
ARTE).
baboso Humbert con
apariencia banales.
la impúber dejando
En sus apuntes hay
todo al morbo del
planos, esquemas de
lector. No hay nada abiertamente sucio, pero hay
la personalidad de algunos personajes y dibujos
un juego altamente erótico y bien escrito en el que
sobre habitaciones, objetos y casas descritas en las
la ansiosa imaginación del lector tiene un papel
novelas empleadas en sus clases. Nabokov estuvo
exquisito y fundamental.
consciente de que su método de enseñanza no era
Otro aspecto de la personalidad del escritor tiene
el mejor (quería que sus alumnos se convirtieran en
que ver con las mariposas. Nabokov disfrutaba
agudos lectores, en lectores inteligentes y críticos
entregarse a ese pasatiempo soso de cazar mariposas.
con una visión en profundo de la literatura como
Le gustaba quizás el estético colorido de las alas, esos
obra de arte). Supo siempre que como profesor era
llamativos dibujos que se entretejían en las alas. De
un fiasco (por Internet se puede ver una película
seguro le recordaban esa belleza viva y estructurada
dirigida por Peter Medak en la cual Christopher
que poseían las novelas, tanto las que alcanzó a leer
Plummer le da piel a Nabokov) y por eso escribió:
como aquellas que logró escribir. Además él como
"Mi método de enseñanza me impedía un auténtico
profesor lo escribió con acertada precisión: "En este
contacto con los estudiantes ( .. .) Mi mayor
curso he tratado de revelar el mecanismo de esos
compensación está en aquellos estudiantes míos
juguetes maravillosos que son las obras maestras de
que diez o quince años después aún me escriben
la literatura. He tratado de hacer de ustedes buenos
para decirme que ahora comprenden lo que yo les
lectores, capaces de leer libros, no con el objeto
pedía cuando les enseñaba a visualizar el peinado
infantil de identificarse con los personajes, no con
mal traducido de Emma Bovary, o la disposición de
el
objeto adolescente de aprender a vivir, ni con el
las habitaciones en casa de los Samsa...".
objeto académico de dedicarse a generalizaciones.
Como escritor no requirió nunca hacer un taller
He tratado de enseñarles a leer libros por amor a su
para levantar su autoestima, debido a que siempre
forma, a sus visiones, a su arte".'J&gt;o
se situó a sí mismo como un autor solvente y de gran

78

79

�r

Armas y Letras,
casa por habitar
uando temúné de leer el
número 78 del año 15 de
nuestra revista Annas y
Letras que corresponde al primer
trimestre del año en curso, supe
que tenía una implícita llamada de
atención en la palabra de Bárbara
J acobs. Tal como ella presupone
en "La conversación", articulo con
el que nos premia aquL en estas
páginas que hoy presentamos, no
subrayé la cita ni volví a leer su
articulo, ni ningún otro. Senti que
debía cumplir con el imperativo
que ella me señalaba: en este caso,
cerrar la revista y hacer memoria de
ella para que me llegaran de a poco
las impresíones primeras, esas que
troquelan nuestras vidas.
Es asi corno vengo a dar en
imágenes y pensarníentos que me
descubren una lectura enriquecedora,
vivída, a veces graciosa, a veces
aleccionadora, y donde yo rnísma
vuelvo a crearla al oblígarrne al
ejercicio provocador que propone
Jacobs.
Lo primero que se me presenta
es la desígualdad: muchas voces
rnasculínas frente a la rnítad de
las mismas en decír femeníno. Sín
embargo, se me cruza de ínmedíato
el rostro deJessíca Níeto, su edítora,
ella me había señalado la dificultad
de equilibrar unas y otras, tantos
hombres haciendo de las suyas,
esto es escríbíendo y dicíéndose,
todavía tan poquítas de las nuestras.
Pero ahí va la apuesta y una acción
femenína como la de Jessíca se ha

comprometido a ello. Lo advierto de
inmedíato.
Porque en contrapartida la revista
se viste de mujer del príncipío al
final por esa manía de Erika Khun de
escribir díseñando perfiles y tramas
a través del díbujo sobre Moleskíne.
Y entonces corníenzo a mezclar mí
propio archívo personal con el de la
artista, corno suele suceder cuando
uno explora desde adentro y desde
afuera, y se me presenta claro está,
El perro andaluz de Buñuel, entre
otras referencias de nuestro canon
estétíco. Los rostros de mujeres
vibran quíetos y misteriosos o bíen
activamente parlantes, susurran mis
ínconveniencias y rnís desafíos.
Kafka es muy fuerte para un
escritor, de modo que de ínrnedíato
aparece su nombre rernítíéndorne
al articulo de Marina Porcelli. No
írnporta lo que sabernos de él, su
ser para la muerte o lo que fuere, no
importa aquel dato o este otro, no hay
Kafka sólo el escritor, el escribíente,
el escribídor Kafka. Kafka Gregario
Samsa, Kafka ese señor X. Y sín
embargo anudo a la escritura de
Marina el Kafka de Rícardo Piglia,
ese que no puedo olvidar y que no
es precísarnente el escrítor síno
el profeta. Y reconozco asi que la
ensayísta tiene razón, Kafka, nuestro
Kafka, es sólo literatura.
El disfrute literario en mi memoria
se completa con Nícanor Parra, ese
poeta milenariamente nuestro por
elección de su tierra y al tiempo que
leo a Rícardo Cuadros, cuando lo

pínta tan suave, tan chileno, tan fuera
de la solemnidad barroca a la que nos
hemos acostumbrado, me pregunto
por aquellas pláticas que atisbé con
su hermana Víoleta, como sí me
propusiera no la conversación entre
los dos poetas estadounídenses de
Jacobs, síno más bíen otros díálogos
de los que necesitamos tanto, este
Nícanor, aquella Parra, que hubíeron
de recorrer su herencía en cada
encuentro en que ella le cantaba las
canciones que había hallado vertidas
por voces antiguas de los cerros y los
pedregales.
He conocído a Rocio Cerón
díciendo sus poemas corno muchos
de nosotros, la voz que advíerto
aquí no es resonante, es apenas
el murmullo de dos trazos y una
memoría fugítíva. Díficil asir sus
ángulos, recobrar al vuelo el viaje de
la poeta, y sín embargo un destello de
luz caleidoscópíco nos queda en la
palma de la mano al concluir nuestro
propio viaje: anclajes y vuelos sobre la
minima condíción de la materia.

Y así voy de mi memoria
caprichosa que insiste en recordar
sín orden ni programa a cada texto
donde el itinerario está planteado no
por la revista, sí por mi subjetividad
que ínsiste en ver lo que reconoce, lo
que ama más, lo que tienta y esponja
el pensarníento o bien aquello que la
pone en entredicho.
A Antonio Skármeta no lo quiero
mucho, me parece a veces fraguado
por su ínmenso talento hecho de
las ocurrencias más díspares y una
suerte de andar por el mundo con
un solo nombre como bandera, su
famoso Pablo Neruda de El cartero.
No obstante, Raúl Olvera me lo
hace próximo y hasta querible con
el desgaire mercadotécnico con que
acepta la entrevista en rnedío de un
lobby o un pasillo de hotel, aludíendo
a sus autores preferidos como top 1
top2top3...
Prefiero las elucu bracíones
alrededor de la cábala y su influencia
en Sor Juana de Américo Larralde.
El rnísterio de sus ensoñaciones en
Primero sueño, aquellas influencias de
Athanasius Kircher que Octavio Paz
me díera a conocer en Las trampas
de la fe. Texto suntuoso éste por
la profusión de temas e írnágenes
cabalísticas, porque me enseña el
bendíto sea, en lugar del nombre de
díos, el arcano del árbol de la vida y
el jardín de las delícias o paraíso en la
tierra abriéndose a la convocatoria de
los números y en relación con lo que
soñamos todos los dias de nuestra
vida. Mientras Sor Juana demiurga
subraya la primera causa, la unídad
primera, el Alto Ser, el Amado, en
su viaje a las estrellas y al puro éter
donde sólo allí cabe la circunferencia
infinita, como punto de partida y de
regreso de nuestro entero ser.
Hay una aportacíón que me
ínteresa especialmente puesto que

está escrita por Carlos Lejaim Gómez,
a quíen conocí como estudíante en
la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL. Es un joven cuyo rigor
me admira y el tema que escoge
no es nada fácíl en térmínos de
ínvestigación: "Albores de la novela
del noreste". En este campo se han
sumado tan pocos datos a lo largo de
la vida cultural de Nuevo León que
el articulo en cuestión sírve de base,
o bien de estimulo, para quíenes nos
ínteresamos en el pasado de las letras
norteñas. La acuciosidad con que el
joven ínvestigador precisa datos y
señala correspondencias u opuestos
lo vuelven un texto imprescíndíble.
Quiero agregar que a mí me gusta
sobre todo cuando el universo que
se extiende ante nuestra rnírada, nos
atañe. Dejar un poco a la vieja Europa
de costado, dejar sus paradígmas
y sus grandezas cultas y legítimas,
debiera ser ejercicio de cada día. Hoy,
aqui de norte a sur en América Latina
las voces se levantan con excelencia,
con elaboración acuciosa, con
elementos de juicio insobornables,
voces femenínas y masculinas a las
que debiéramos dar mayor atención.
Como si los universos de la
ensoñación que invoca Víctor
Barrera también debieran pasar por
ahí. Una ensoñación que se hunda
en nuestros paísajes íntimos que no
son sólo ínteriores sino que llevan
el volumen de nuestra memoria
visual, la entrevísta parra, el oculto
patio, díría Borges, o bien el universo
que habita en nuestras cabezas por
oposición al que pisan nuestros pies,
según Marti. Porque si cambiamos
los paradígrnas cambiamos el modo
de nuestra esperanza y el modo de
realizar el mundo que nos circunda. Si
dejamos que el trazo que guíe nuestra
mano y nuestro pensarníento tenga
la forma de los primeros pictogramas

_]

80

81

de nuestras cavernas nos habremos
alegrado en nuestros abuelos y
ancestros. Y según la rebelión
que propone Barrera en contra de
nuestra costumbre, la de adherirnos
a las palabras y las cosas, íntuyo que
rebelarse es sobre todo rebelarse a la
aldea global y su domesticación.
Y aquí me saltan los cuentos,
cuánto los he apreciado, del erudíto
Miguel Covarrubias. Y dígo cuentos
con entusiasmo puesto que llevarme
de la mano por cuadros que me
narra me hace soñar con nuevos
relatos venídos de su pluma para
aprehender el tejido del imagínarío
simbólico de nuestros píntores. En
estas narraciones el poeta busca la
índole de cada trazo en la plástica
nuevoleonesa que se expone en los
claustros de la Universidad, abriendo
las obras a nuestros ojos precipitados
y a veces indíferentes frente a los
signos memoriosos del arte y la
ciencia.
Qué me llega entonces, la curiosa
reflexión poética sobre Mao Tsé
Tung, venida de un joven de 99 años,
de nombre José Emilio Amores; los
andares del Padre Mier y su picaresca,
sólo que en su caso no se trata delas
primeras novelas híspánícas sino
de su propia vida transformada en
ficción como si lo que señalara Michel
de Certeau, el trazo del discurso
en el espacio, o bien el espacio
como discurso de una existencia, se
cumpliera cabalmente en su andar
por el mundo. Y al decir espacio
me llegan de ínmedíato las salas de
espera en los hospitales donde una
vez más como señalara Mariana
Rosettí para los curiosos itinerarios
del Padre Mier, es el espacio mismo
el que teje un universo paralelo, tan
complejo como el de una familia o
una comunidad. Eduardo Parra se
luce en una síntaxís del díscurso que

�prefigura o presupone una sintaxis
del espacio.
Y asi recuerdo de pronto a Ridley
Scott y su clásico filme que no es
necesario nombrar con el velado
reproche de Alberto Chimal, que
pudiera traducirse en Ándale Ridley,por
qué nunca más la estatura de Blade Runner.
Y unas observaciones llenas de la
materia con que se hace cine.
Hay alguien que admiro mucho
por su obstinado hacer y pensar
la cultura nuevoleonesa, por su
obcecada manera de abordar
la memoria de todo ello, por
su inagotable fuerza para dejar
testimonio, y es Eligi.o Coronado. De
su pluma encuentro aquí un retrato
de Nahui Olín, y de ella, a esa pluma
me refiero, espero nuevos aportes al
acervo de creadoras de estas tierras.
Hay más artículos, materiales
bellos, reflexivos, pero no es mi
intención hacer un glosario completo,
no me parece. Me quedo con lo
recordado hasta aqui. Me impongo
la norma que propuse como mi
itinerario personal.
Para concluir sólo quisiera
subrayar el afectuoso mensaje de
Adolfo Castañón y su metáfora en
cuanto a que una revista es como una
casa, o corno la señora de la casa, pero
bueno, una casa con señora que recibe
con cada lector, a un nuevo invitado
o a un viejo conocido al que agasaja
una vez más. Hace muchos años,
no sé cuántos, Minerva Margarita
Villarreal me invitó a presentar Armas
y Letras en lo que seria su nuevo ciclo
o su nueva época; participamos en la
mesa en aquel entonces, el maestro
Miguel Covarrubias, el maestro
Jorge Pedraza y el doctor González
Treviño, en aquel momento rector
de la Universidad, creo que fue al
principio de su gestión. Me sentí una
invitada de honor cuando comencé

a leer la revista, a pasear por sus
páginas, a imaginar qué sucedia
conmigo frente a cada nuevo artículo,
y cómo yo a mi vez era habitada por
esa casa, esa revista. Desde entonces
habito regularmente en ella.
Hoy me toca ser anfitriona, me
toca invitarlos como parte de la cas'd/
revista, a entrar y circular por ella, a
detenerse aquí y acullá, como lo hice
yo misma, a señalar recodos, sugerir
senderos, abrir apenas algunas
puertecillas y apuntar contornos,
rincones, espacios de reflexión,
de divertimento, desvanes donde
se encuentran objetos olvidados,
pertenecientes a historias viejas, a
vestuarios y costumbres de otros
tiempos. A veces todavía cercanos
cuando los curioseamos, o por el
contrario casi ajenos al devenir de
hoy y que sin embargo de alguna
manera nos pertenecen sólo que
no lo sabíamos. La casa/revista

contiene secretos, para llegar a ellos
se necesitan contraseñas, señales,
indicios, de modo de recorrerla mejor.
En algunas ocasiones no conocernos
el tema, en otro ignorarnos al autor,
o bien nos enfrentamos a ciertos
dilemas que deben ser explorados
en toda su magnitud por nuestra
curiosidad.
Esta casa, Armas y Letras, no es de
fácil acceso si no estamos dispuestos
a esa exploración, a repensar al
autor y su discurso como una
habitación donde discurrimos para
ver sus contraluces, sus sombras,
sus estallidos de luz, sus colores y
texturas y por sobre todas las cosas,
donde aprendemos un poco más
sobre esta condición nuestra de
aspirar a la sabiduría y al amor a pesar
de nuestros limites, con cada lectura
que realizamos.

Coral Aguirre

AU
JE
ntes de entrar en materia,
podría comentar que
la lectura de la revista
que ahora nos ocupa, estuvo
acompañada, en mi caso, de un
libro que exalta y defiende la
cultura del árbol y la naturaleza
en general: Sabia como un árbol, de
la psiquiatra y escritora jungi.ana
Jean Chinada Balen. Y si traigo
esto a cuento, es porque finalmente
asocié la condición de una revista
(al menos una revista literaria) con
la de un árbol y su follaje. En otras
palabras, este número de Armas y

A

82

Letras consta de veintidós ramas o
colaboraciones, cada una en sí misma
es muy valiosa, pero es el conjunto lo
que finalmente le permite al lector 1
gozar de una sombra, una sombra
que encontramos como remanso a
lo largo de nuestro camino: apuntes,
reseñas, poesia, cuento, crítica...
la sabiduría de un árbol está en
ese momento de quietud y de
esparcimiento, la sabiduría de una
revista literaria igual debe de ir en
ese sentido. Conversamos en silencio
con un árbol como conversamos
interiormente con nuestras lecturas.

r

En lo personal, soy un convencido
de que este tipo de publicaciones
son una invitación abierta al
diálogo literario en sus diversas
manifestaciones. Obvia decir que
uno busca la conversación más afín
a los gustos propios, pero igual lo
más valioso en este tipo de revistas
es la sorpresa (lo insospechado)
cuando aparecen temas y escritores
ajenos a nuestra sensibilidad, pero
que despiertan fuertemente nuestro
interés.
En mi caso, y en mi condición de
poeta, disfruté la lectura del maestro
José Emilio Amores, y las u13 formas
de habitar una esquina" de Rocio
Cerón. Pero como decia líneas arriba,
igual la revista me llevó por otros
1 derroteros y ahí estuve con mi tocayo
Eduardo Antonio Parra en una visita
de hospital, o más precisamente, en
una de esas terribles usalas de espera"
que nos marcan en el agotador trance
de la esperanza y el infortunio.
También, de la mano del maestro
Covarrubias, atendi la invitación
a conocer los murales del Centro
de Investigación e Innovación
de Ingeniería Aeronáutica ( de la
UANL). uPor fin el hombre quiso ser
pájaro" y ucomo el valeroso pájaro
albo", dos formas de darle vuelo a la
hilacha de la imaginación y los mitos,
hasta aterrizados en el ejercicio
y visualización plástica a la que
refieren.
Por lo demás, la revista es rica en
imágenes de Erika Kuhn y aparecen
por ahí la sombra de Kafka, el perfil
de Nicanor Parra, una entrevista con
el novelista Antonio Skármeta y algo
de las Memorias de fray Servando. Me
gustaron también los "Ensueños desde
una cueva", donde Víctor Barrera
Enderle da cuenta de la película La
cueva de los sueños olvidados y de sus
propios ensueños respecto al acto

artístico y creativo, cito: uEse artista
Obvia decir que las líneas son de
anónimo que plasmó la figura de su Natalia Luna, yo simplemente las
mano en los muros de la oquedad saqué de su escrito y las reacomodé
de una cueva, dejó de ser fantasma como sigue:
y adquirió la consistencia de la
memoria"; u___el creador es siempre la
8 poema es un mapa interno: al leerlo
proyección (directa o desviada) de
el que lo escribe se encuentra consigo
quienes le antecedieron"; uMuchas
mismo.
veces crear significa darle la espalda
La práctica de la poesia consiste en
al mundo y sus obligaciones".
aprender a ser libre
mediante reglas.
Eso me gusta, y supongo que
Gritar en estricto silencio.
igual la lectura de un poema, de un
Cuando el poema es claro
cuento, y la literatura en general,
fonna
parte de la conciencia colectiva
lleva implícita esa feliz rebeldía de,
Me preocuparía si nadie fuera capaz
por un momento, olvidarnos de los
de sentirlo.
quehaceres del mundo.
Me preocuparía si durante el resto de
Al regresar entonces a este nuevo
mi vida
ejemplar de Armas y Letras, puede
no soy capaz de trascribirle.
1
decirse que cumple cabalmente
La
buena
poesia
se
siente,
pero
ese cometido; la conversación es
también se comprende.
generosa y variada, el oficio literario,
Cuando el poema se lee es como lluvia
claro, pero también se habla de cine
otras veces llega como aroma de tierra
y de plástica; hay crítica, reseña
mojada.
de libros, encuentros inesperados.
8 poema guarda para la posteridad
En resumen, una lectura que deja
sentimientos.
aprendizajes entretejidos con ocio y
La bondad del poema reside en esta
esparcimiento.
capacidad de trasmisión.
En lo personal, tengo la costumbre
de que al concluir la lectura de un
libro, transcribo los versos olas líneas
Ya por último, quisiera retomar
que más llamaron mi atención. Este el simil de las revistas literarias con
ejercicio no sólo sirve para llevar una la imagen del árbol: como decía, las
bitácora de mis andanzas literarias, colaboraciones son cada una de sus
sino que es una forma de intimar con ramas, y en este caso las raíces se
mis lecturas y con el autor de esas nutren de una tierra fértil, corno es
lecturas. Esta vez no fue la excepción. nuestra Universidad. El árbol en sí,
La diversidad de temas y voces en una está hoy bajo el cuidado del maestro
revista podría meter algo de ruido a Covarrubias, director editorial, de
esta práctica, pero lo hice.
la licenciada J essica Nieto, editora
No voy ahora a compartir todos responsable, y de todo un equipo
los apuntes que me di a la tarea de colaboradores que hacen posible
de trascribir, sólo compartiré con su crecimiento. En ellos confiamos
ustedes un poco de esas uNotas sobre para que esta revista de Armas y
lluvia y tierra mojada", que refiere Letras siga dando de qué hablar,
algo de la poética de Natalia Luna, pero sobre todo, que siga dando
joven, otra cosa importante para una sombra a sus lectores.
revista literaria, que haya siempre
sangre joven.
- ~ Eduardo Zambrano

_J

83

�DELA VIDA

DQA
DllvC!J~
11tul,.r Pu¡nla~ dt cspe¡o v Otros textos
At.tJra. Rosaura Barahon.1
Fchta. U.\'\ií. J hmdo Fc.L.w..- al de ~ue, o León
\ño- 2úl2

a escritura de Pupilas
de espejo y otros textos,
se define entre dos
polos: la experiencia vivida y la
configuración del texto hterario.
En la tensión entre ellos, se fija la
materia del hbro: la apropiación
de la ciudad, la memoria como
capacidad para revivir y oxigenar
el pasado, la fi.ccionalización
de acontecimientos familiares,
1
imágenes del tiempo histórico,
el ejercicio de la mirada crítica,
la personalización de géneros
hterarios, la práctica de una
econonúa del lenguaje, etcétera.
Mi comentario aborda los
cuatro primeros textos del hbro. El
primero, "Pupilas de espejo", es un
texto de dos páginas de extensión.
Trata de un chico de 13 años que se
mira al espejo mientras saca punta
a sus lápices de colores. Lo anterior
lo enuncia una persona adulta que
observa el encuentro del chico
con él mismo, desde una distancia
aproximada de 10 metros. La
caracterización de esta persona está
implícita en su mismo enunciado (su
cultura manifiesta, su disposición
hacia el menor, su gusto por la
reflexión). El enunciado a partir del

segundo párrafo cambia el tiempo
verbal de presente a pasado, y se
dirige al chico, que no se da cuenta
de que es observado.
Básicamente son 3 acciones: el
chico se ve en el espejo mientras
saca punta, el adulto lo observa
y posteriormente dice o piensa el
enunciado.
Imposible que al leer "Pupilas
de espejo" no pensara yo en los
experimentos narrativos franceses
de los años 50 del siglo pasado,
llamados "antinovelas" aqui, en
Monterrey. Narraciones muy
analíticas que sólo referían el mundo
de los objetos registrados por una
mirada. Si los objetos imphcaban
afectos, esas narraciones no los
desarrollaban.
En "Pupilas de espejo", ¿no
aparece el afecto, o está reducido
al minimo? Son muchas las
indeterminaciones: ¿Cuál es la
relación de la persona adulta y el
chico? ¿Es en efecto, un momento
privilegiado para el chico? ¿É} vive
una revelación o solamente la vive el
adulto?
En su brevedad, el texto presenta
diversos estratos (delas acciones, del
enunciado, etcétera), entre los que

84

destacan el lirico, que tenuemente
se forma hasta concretarse en
las últimas líneas; y el mitico,
establecido con dos frases apenas:
"Como cazador que ve al cervatillo
hipnotizarse con su propia imagen
antes de beber, te vi hundirte en 1
ti y descubrir tu silencio" (p. 12). Y
un poco más adelante: "Mientras
tú cumplias el ritual milenario que
mantiene vivo a Narciso" (p. 12). Si
comparamos este primer texto con el
siguiente, aparecen las simihtudes y
las enormes diferencias.
También "Por el aroma roto de
un recuerdo" está construido en
diversos niveles. De nuevo es una
persona adulta la que narra; aunque
aquí es claro que la persona adulta
es una representación hteraria de
Rosaura Barahona. Ella cuenta que
ha ido a Saltillo para participar en un
congreso de escritores, y como llegó
a la hora de la comida, decidió visitar
la casa familiar donde transcurrió
parte de su infancia. Más que la
casa, el precioso tiempo pasado y la
capacidad de recordarlo son centro
del relato. Aun antes de llegar a
la casa, inicia el recorrido por "los
vastos palacios de la memoria" (cf.
San Agustín. Confesiones, hbro X ):

1

"Regresé a la casa después de 38 años
de haberla dejado y bastaron dos
pasos para sumergirme en el pasado
que todos llevamos dentro y que
revivió con una fuerza insospechada
con cada detalle redescubierto" (p.
14).
La ensoñación creativa que
permite regresar al pasado, la vive
con la ayuda de la hteratura (Proust,
Borges, Machado, Unamuno y
Garfias): "No hay como recurrir a
las imágenes indelebles de la poesía
para interpretar el propio mundo"
(p.13).
Un estrato de "Por el aroma
roto de un recuerdo" establece con
claridad el primer núcleo familiar de
Rosaura Barahona, compuesto por el
papá, la mamá y los cinco hermanos
(semantizados por sus nombres).

luuina68
FELICIDAD
www.luvina.com.mx

También podemos considerar a
los autores hterarios citados antes,
como una extensión de su familia
espiritual.
A través del núcleo familiar, "Por
el aroma roto de un recuerdo" se
enlaza con otros relatos del hbro, ya
sea porque incluyen algunos de los
personajes que aparecen aquí, o por
las dedicatorias.
Al principio hablé de
ficcionalización: si los datos
que aparecen en los dos relatos
analizados proceden del mundo
de las experiencias vividas, estos
ya pasaron al lenguaje y fueron
trabajados como obras literarias
destinadas a los lectores; y ahora,
en su nuevo contexto marcado por
el libro que ahora presentamos,
los textos escritos entre los años

1973 y 1993 se influyen y modifican
unos a otros, alcanzando nuevos
significados.
Como objeto, el libro Pupilas
de espejo y otros textos acoge a los
cuentos, los presenta en una
secuencia y sohcita para el conjunto
nuevas lecturas. Dado lo anterior,
los sucesos que se cuentan en estos
textos literarios analizados son,
como los juramentos en amor según
los define el bolero "Albur", "tan
falsos como ciertos".
La mención de "Albur" (de Paco
Treviño yJosé Antonio Zorrilla), me
sirve para introducir el comentario a
"Magda Montes Fan Club".
Esta es una obra por completo
diferente de las dos anteriores, tan
intimistas. Aquí la acción se mueve
en un contexto social ubicado en
1

Un veis

ddeG d

R v"sta litera

Otono 2012

�de la segunda mitad son cursis; resultan cursis cuando noche tres amigas podían salir a
de los años 80. Es la crónica de un sus autores se lanzan a la conquista divertirse.
Dos elementos que comparten
viaje repetido al submundo de la de las honduras sentimentales y la
"bohemia romántica". También densidad lírica sin tener medios los 16 textos que componen el libro
es o~ras ~~sas, como veremos a para expresarlas, y terminan Pupilas de espejo y otros textos, son los
exhibiendo una aspiración no inicios y los finales acertados.
1 connnuac1on.
Pongo como ejemplo el inicio
Como crónica, "Magda Montes satisfecha; o cuando el artista que
Fan Club" cumple una función los interpreta los sobrecarga de sus y el final de "Nacimiento", un
informativa: describe la casa vieja propias deficiencias. Quisieron y no texto breve de página y media de
extensión, que presenta la voz de la
llamada "El Callejón de la Nostalgia" pudieron.
En general, lo cursi en la conducta, madre antes, durante y después del
y el nacimiento del "Magda Montes
Fan Club". "A una casa vieja sobre 5 en la música y en la literatura, resulta parto. Inicia así: "Te sentí completa.
Te adiviné, al igual que yo, ansiosa y
1 de Mayo se le hicieron los cambios de esa desproporción entre el
núnímos para dar cabida a algunas refinamiento que se quiere alcanzar llena de curiosidad, supe que era tu
mesas estilo surtido rico, a una y la pobreza lograda. También son hora y también la mía" (p.19).
Estos dos primeros renglones
tarima pequeña y a un esquinero en cursis las personas que, al escuchar
donde se colocó la caja registradora. boleros y tangos, se sienten sitúan al lector en el centro de la
Flores de plástico, luz más que obligadas a mostrar de manera acción. A continuación transcribo
romántica, mortecina y un bar sin exagerada que tienen la sensibilidad el final de "Nacimiento": "A pesar
muchas opciones completaban el a flor de piel y que viven plenamente de todo lo vivido antes (y algún día,
la embriaguez de los sentimientos cuando entiendas, sabrás que no ha
cuadro" (pp. 21;22).
"Magda Montes Fan Club" porque ésta es propia de espíritus sido poco), jamás me había acercado
a la plenitud absoluta que en ese
ofrece un cuadro informativo exquisitos.
Pero incluso un tango o un instante provocaste en mí. Por eso
detallado de lo que es "El Callejón
de la Nostalgia" y lo que ahí ocurre; bolero pobre o cursi se engrandece no te dejes engañar: fuiste tú la que
interpretándolo todo con juicios en la interpretación de un buen me dio a luz a mí y no yo a ti, como
de valor. Al análisis del lugar y intérprete, como sin duda alguna señala falsamente la crónica del día"
(p. 20).
actuación de los hermanos Arizpe era Magda Montes.
Estas líneas finales aportan una
En
El
Callejón
de
la
Nostalgia,
y de Magda Montes (estrella de
la crónica), se mezcla la divertida el grupo le dio la razón a la interpretación del suceso, y dan a la
anécdota que viven la narradora y amiga "no;disfrutadora" y todos niña un significado muy importante
dos amigas cuando visitan el antro: se reconocieron cursis, como en la vida de su madre. El punto
en el momento en que canta uno una forma de ser alegremente final señala lo que las palabras
de los Arizpe, el llavero sílbante extravagantes (el cursi verdadero ya habían establecido: la unidad
que llevaba una de ellas en el bolso nunca es consciente de serlo). Lo compacta y completa del relato.
Con el comentario a los cuatro
se pone a pillar sostenidamente, anterior no justifica la pedantería
de la amiga "no;disfrutadora", que primeros textos del libro, he querido
causando tremendo relajo.
Cuando la narradora refiere una seguramente pretendía legitimar su interesarlos en la lectura de Pupilas
de espejo y otros textos. Está claro que
visita posterior a El callejón de la diferencia y superioridad.
"Magda Montes Fan Club" trata apenas señalé algunos aspectos de
nostalgia, acompañada de un grupo
mayor, aparece el tema de lo cursi. de la complicidad entre amigas, de una obra rica en detalles. Las dos
¿Son cursis los tangos y boleros? las salidas nocturnas para disfrutar lecturas del libro que hice previas
Una de las personas del grupo la actuación de una cantante y, a la presentación, fueron muy
piensa que sí. "La no;disfrutadora en general, de la cultura urbana. placenteras y estimulantes. Me
del grupo se burla de nosotros y La nostalgia no está cifrada en gusta mucho Pupilas de espejo y otros
dice que le parece lo más cursi de el texto, pero seguramente los ''""" y celebro su publicación.
lectores actuales la sentirán, por
todo lo cursi que ha oído" (p. 25).
Agustín García;Gil
Desde luego, tangos y boleros no aquel Monterrey en el que cualquier

1 el Monterrey

l

86

lgunos escritores parecen
haber nacido bajo el
signo Obras Completas, no
tanto por lo que respecta a una
producción material de tales o
cuales características, cuanto por el
ansia que despierta en ellos el sueño
de totalidad Adolfo Castañón
ha llamado la atención sobre la
Carta a dos amigos (1926) en la que
Alfonso Reyes redactó, con apenas
treintaiséis años, una minuciosa
y extravagante clasificación de
sus libros con vistas a una futura
opera omnia. No se trataba de una
ocurrencia del momento. Doce años
antes, Julio Torri le había escrito
1
a su amigo Alfonso que "pensaba
publicar en 198... 5 tomos de obras
inéditas tuyas, sin permiso de
los herederos del autor, quienes
entre 1958 y 1973 habrán impreso
la edición completa y definitiva

de tus obras (40 volúmenes)",
sin duda ironizando un poco las
ínfulas enciclopédicas que ya desde
entonces reconocía en él, patentes
en actitudes como la siguiente:
Te anticipo [le había advertido
Reyes en una misiva de 1913] que
las buenas frases de mis cartas están
ya usadas todas en mis ensayos,
los cuales pienso publicar antes de
medio año.

Frente a ese seguimiento esquizoide
de cada frase que sale de la pluma,
a esa pesadez acumulativa y
clasificatoria de Reyes, Torri mismo
encandila por su ligereza. No deja
de sorprender, ni de llamar al lugar
común de contraponerlos, qu e
escritores tan opuestos fueran no
sólo coetáneos exactos, sino amigos
íntimos. Estos autores pueden

1

87

no discrepar en la naturaleza de
su talento, puesto que los dos
fueron estilistas consumados
cuya trascendencia en el orbe del
idioma queda por reconocerse
cabalmente. Sin embarg o, ambos
representan proyectos antagónicos
en cuanto a la escritura en la práctica
-grafomanía versus reticencia- y,
consecuentemente, en lo que toca
al instinto de conservación. Torri,
como Reyes, escribió reseñas,
artículos y notas de ocasión, amén
de sus textos literarios mayores;
también, como éste, mantuvo
con la literatura una vinculación
temprana, intensa y vitalicia;
finalmente, ambos acometieron en
vida el proyecto de reunir sus obras1,
tarea en la que cada uno dejó a luz
su talante: si la obra completa de
Reyes nacía como un aparatoso
corpus de veintitantos tomos que lo
incluirían todo -textos buenos y
mediocres, artísticos y anecdóticos,
propios y hasta ajenos- sin
escatimar, Torri publicaba tres
libros exiguos, desconcertantes si
se quiere, pero donde primaba una
manifiesta voluntad de perfección.
Toda vez que los textos de taller y
de talacha han cumplido su función
circunstancial, nos alecciona Torri,
ta razón de qué ponerlos a convivir
con los verdaderos frutos del genio?
Quienes participan en la devoción
por Julio Torri (yo incluido) no
dejarán de sentirse contrariados,
pues, ante la aparición de esta
Obra completa -que casi triplica las
170 páginas de Tres libros, merced
de papeles dispersos de interés
1 En 1964 el Fondo de Cultura Económic,1
hi:o un solo volumen de Ensayos y poemas
(1917) y De fusilamientos (1940), los libros
de Torri hasta la fecha, más otro que éste
aderc:ó para la ocasión: Prosas dispersas, de
contenido misceláneo. Tres libros se tuvo
durante años por el total de su producción.

�menor, alguna invención notable y
un epistolario-, como si con ella
viniera a cortarse de tajo esa suerte
de encanto de un autor mínimo y
luminoso que, viviendo menos para
el presente que para la leyenda, se
tuvo a sí mismo por el Rimbaud
de nuestros anales literarios. Más
allá de su sesgo romántico, este
recelo es válido, imagino, en tanto
que pone de manifiesto la falta de
correspondencia entre las señas
particulares de Torri, dueño de un
espíritu autocrítico, portátil y
marcadamente antisolemne, y el
ejercicio de la reunificación total.
Pero acaso pierde de vista otros
enfoques nada desdeñables. Todo
está en discernir hacia dónde se
orientan los libros que se publican.
Antes que un libro pensado para
el deleite de los lectores o para
1 rendir homenaje a su autor, Obra
completa responde a la obligación
de toda literatura de proveerse
de un bagaje documental lo
suficientemente esclarecido para
urdir la historia y la crítica de la
tradición que la posibilita. Como tal,
esta obra constituye un afortunado
avance de los estudios de las letras
mexicanas. Culminan en ella los
más de treinta años que Serge
Za'.itzeff (componedor del volumen
y el primero entre los críticos de
Torri) ha dedicado al estudio y
la vindicación del coahuilense.
Salvando Tres libros, a él debemos el
contenido entero de Obra completa:
El arte de Julio Torri (1983), extenso
ensayo que le valió el premio Xavier
Villaurrutia y que aquí se lee a modo
de obertura; las dos recopilaciones
ya existentes de textos dispersos
-al día de hoy descatalogadas
e inencontrables incluso en
librerías de viejo: Diálogo de los libros
(1980), que incluye la espléndida

correspondencia entre Reyes y Torri
en versión ampliada y corregida,
y El ladrón de ataúdes (1987); un
par de apéndices: más papeles no
coleccionados y nueve borradores
que reafirman la promesa de un
talento que no se prodigó (estos
últimos, en rigor, el único material
inédito de la obra), y, para cerrar el
volumen, una completa bibliografía
general.
Gracias a esta labor de tras~
vase quedan definitivamente a
mano documentos invaluables
-desde diálogos de juventud hasta
semblanzas de contemporáneos,
pasando por prólogos y reseñas
de calidad varia- de uno de
nuestros autores de selección, cuya
impronta estilística y espiritual
compete a toda una corriente de
la literatura mexicana, cuando no
latinoamericana, y cuyas lecciones
de brevedad e ironía parecen
adecuarse tan bien a las exigencias
estéticas de este inicio de siglo.
Pero además de ser un escritor
fundador y de lectura vigente,
Torri es uno de los más esquivos
de las literaturas hispánicas, y ello
hace doblemente apreciables las
contribuciones de Obra completa:
nos acercan a la vida y a la época de
un protagonista secreto de la vida
cultural en México, al tiempo que
arrojan luz sobre su obra esencial.
Interesa especialmente esto último:
si conservar en un volumen lo que el
propio Torri decidió olvidar podría
tenerse por un vicio de coleccionista
que desacata la memoria del autor,
quizá cabría preguntarse si dicho
desacato lo es tal en tanto que con
ello se aportan fundamentos para
la interpretación inteligente de esa
obra maestra que es Tres libros. O sea,
en definitiva, para leerla y apreciarla
(y promoverla) mejor.

88

Por otra parre, el alcance de Obra 1
co~pleta. supera lo documental:
qmenqmera que se asome a estas
páginas encontrará las joyas que con
un celo excesivo Torri consideró
indignas de Tres libros -pienso en
"El ladrón de ataúdes", "Prólogo de
una novela que no escribiré nunca"
o "Estampa antigua"-, pero que en
nada desmerecen el escueto canon
torrista y aun lo amplían, para
regocijo de cualquier lector.
Sin embargo, y precisamente
por el carácter inventaria! que
destaco de esta edición, es que
cabe hacerle dos reproches: que
no incluya La literatura española,
el breviario de Torri de 1952, y la
decisión de mantener íntegras las
antiguas compilaciones de Za'.itzeff.
Lamento que se desaprovechara esta
oportunidad para llevar a cabo una
nueva clasificación, genérica y hasta
donde fuera posible cronológica,
de todos los materiales recobrados,
que a la vez estableciera con mayor
autoridad, como ha insistido en
ensayos teóricos Gabriel Zaid,
la distinción entre lo literario
y lo documental (los textos en
Obra completa están ordenados, en
buena medida, según se han ido
descubriendo). Así el contenido
no sólo sería más accesible a los
estudiosos, también su lectura
resultaría más agradable.
Tengo para mí, como sea, que
para biógrafos, críticos y filólogos
de nuestras letras será inestimable
este libro. Queda como tarea a
futuros antologadores extraer de él
al mejorJulio Torri de cara al público
que lee sólo por placer; no deberían
dejar de asomarse a otro archivo del
escritor coahuilense que debemos a
Za'.itzeff, los Epistolarios (1995), cuya
ausencia en la presente suma viene
justificada por el mero hecho de

que acopia más cartas a Torri que de
Torri, pero donde aún quedan piezas
memorables como la siguiente, que
aunque su autor dejó a la deriva, ha
valido la pena recuperar y conservar:
El tennis es una adquisición tan
valiosa como el ensayo inglés. Por
su simplicidad, se sorprende uno de
que no haya sido inventado por los
griegos. Todos los juegos son más
o menos un remedo de la guerra,
pero el tennis se parece más a una
conversación, a una conversación
demasiado viva y de respuestas
rápidas y seguras [En carta a Pedro
Henríquez Ureña del 7 de enero de
1917).

La tesis
de licenciatura
de Calasso
Título: Los jeroglíficos de Sir
Thomas Browne
Autor: Roberto Calasso
Edita: Sexto Piso-FCE
Año: 2010

Andrés del Arenal

- -- . ·- ----. - --- -.. --- --- --- --. -1 lector familiarizado con
obras de cierto aliento
de Roberto Calasso, sea
Las bodas de Cadmo y Harmonía
(Anagrama, 2000), La ruina de
Kash (Anagrama, 2001) o bien K.
(Anagrama, 2005), al momento
de enfrentarse con la más reciente
traducción de Calasso al español,
Los jeroglíficos de Sir Thomas Browne,
es probable que tenga una doble
reacción: si su conocimiento
del autor es más bien sumario,
agradecerá la brevedad de la obra,
a costa de lidiar con innumerables
elementos herméticos, los cuales
sólo han de aclararse mediante
la lectura y frecuentación de
otros muchos libros; cuando se
conoce un poco mejor al autor,
no obstante, surge una serie
de cavilaciones respecto de la
exigua extensión de la obra,
I la profusión de citas de otros
autores, el carácter académico,
abstruso, austero del trabajo, en

una palabra, se extraña al Roberto
Calasso, escritor de la madurez
que, con altas y bajas en la calidad
de su prosa, tiene habituados a
los lectores a ciertos estándares,
como se comprenderá.
En la edición de Los jeroglíficos
de Sir Thomas Browne intervinieron
dos casas editoras, Sexto Piso
y el Fondo de Cultura. Muchas
-si no es que la mayoría- de las
características del libro debieron
ser responsabilidad de la primera.
Cosas como conseguir que el autor
les soltara material novedoso,
contratar a los traductores, puesto
que en este libro intervinieron
dos por lo menos ( uno para el
italiano y otro para el inglés, latín
y francés). Es posible asumir que
el original debió estar cuajado
de citas en aquellos idiomas,
pues se trataba de la tesi di laurea
-el equivalente en México a la
licenciatura- del futuro editor y
gran ensayista Roberto Calasso.

89

Una obra realizada bajo la
dirección de Mario Praz (1896~
1982), por supuesto, un trabajo
que había permanecido inédito
en italiano al menos como libro,
una obra primeriza, realizada
por un estudiante que a duras
penas alcanzaba los veinte años;
ni siquiera una disertación
doctoral, en cuyo caso resultaría
más comprensible el hecho de
publicarla. La primera cosa que
salta a la vista acerca de Los 1
jeroglíficos de Sir Thomas Browne es
la ausencia de un prólogo o bien
un estudio preliminar donde,
de manera honesta y sobre todo
cuidadosa, se declarara el carácter
específico del trabajo en cuestión,
haciendo todas las salvedades del
caso, a manera de justificación o
excusa por no ofrecer las citas en 1
la lengua original que, desde luego,
habrían vuelto la edición más
voluminosa, con el incremento en
los costes del libro.

�Tal como quedó el volumen, es
prácticamente la mitad o si se quiere
aun menos de lo que debió haber
sido, tanto por respeto a los buenos
usos académicos, los estudios y
contactos interculturales, como
a causa de las expectativas de un
lector crítico respecto de Roberto
Calasso. Es más que evidente lo que
los editores se propusieron hacer
con este pedazo de la prehistoria
del que llegaría a ser un brillante
ensayista y futuro editor. Quisieron
poner la obra a la altura del último
estilo de Calasso, el de hbros como
K. y apelar a un púbhco más ampho,
que saltara las barreras del estrecho
mundo académico y hterario. En
parte la intención se logró, digo en
parte, porque el resultado continúa
siendo enigmático. Es difícil decir
de lo que trata el libro. Más que por
el título -algo vago y especulativo
respecto de su verdadero objeto
formal y material- podría juzgarse
la obra a partir de su división en
capítulos. El primero presenta
los rasgos esenciales del autor
estudiado, Sir Thomas Browne
1 (1605~1682), de hecho el libro
pudo haberse llamado "Los aportes
1 hermenéuticos de Thomas Browne".
Umberto Eco en su vahosísima
obrita Cómo se hace una tesis (1977)
distingue con claridad entre las
tesis sistemáticas y las meramente
históricas. Si bien Calasso toma el
concepto de jeroglífico como hilo
conductor en su tesis, casi como un
motivo recurrente que vuelve una
y otra vez, en una serie de espirales
concéntricas que se van cerrando y
acaban más bien por sugerir muchas
cosas que significar una sola en
particular. El revisor de la tesis,
el profesor universitario, filólogo
1
inglés, erudito, coleccionista de
antigüedades y escritor Mario

Praz, autor de La muerte, la carne
y el diablo en la literatura romántica
(El Acantilado, 1999) y de Studi
su! concettismo (Florencia, 1946),
una obra que se cita de manera
más bien esporádica en el hbro,
es en reahdad con quien comenzó
todo este interés por los autores
ingleses canónicos, las colecciones
de rara o artículos inusuales y
valiosos (manuscritos, pinturas,
inscripciones, piezas de arte) que
llevaron a Praz, siguiendo la insigne
huella del jesuita alemán Athanasius
Kircher (1601~1680), el Kirkerio
de nuestra sor Juana, a formar un
curioso museo. Praz era amigo
cercano de Giovanni Papini, un
autor que sobre todo en su patria,
Italia, se ha eclipsado casi por
entero. Papini y Praz eran prosistas
sutiles, se empeñaban por el estilo,
mucho desde luego ha envejecido
en sus textos pero quedan ahí,

perfectamente delineadas las
intenciones fundamentales,
conseguidas mediante esa elegante
contundencia en el uso de la lengua.
Sería algo largo perseguir todas
y cada una de las pistas que en
Los jeroglíficos de Sir Thomas Browne
retrotraen el pensamiento de
Calasso y sus principales hallazgos
en esta primera tentativa como
autor a su maestro. Precisamente
reconocer esta prosapia académica
es lo que avala la trayectoria en la
erudición y en las letras de un editor
cum ensayista que no conoce rival al
menos en el horizonte de las lenguas
románicas. Leibniz solía decir que
vivimos en el mejor de los mundos
posibles, en esa luz es lícito afirmar
que Los jeroglíficos de Sir Thomas
Browne son un opúsculo interesante,
que espolea la curiosidad del lector.

◄

!"
◄
◄
◄
11,

..

~

"

Raúl Olvcra Mijares

::
1tD

-o

Título: Las chicas sólo quit'ren
plástico
Autora: lsadora ~lontelongo
Edita: Plaza yJanés
Año: 2012

90

na vez más la literatura es
'
hija de su tiempo, pero le 1
trasciende. En Las chicas
sólo quieren plástico, la feminidad,
entendida corno punto de vista
narrativo, es también inteligencia y
sensualidad Es agresión, trasgresión
y vaciedad; pero también mucho
cachondeo, ternura y reflexión
íntima. En esta primera novela de
lsadora Montelongo, la inmanencia
del discurso nos hace volver a
estudiar a la psicología desde
la literatura, y a la literatura, a
aprehender su creación a partir del
universo mediático que brindan
algunas series televisivas y películas

~

1

111

del main stream hollywoodense como
Sex and the dty, por mencionar un
ejemplo. Sin embargo, en Las chicas sólo
quieren plástico se hace revisión al tipo
de individuo creado por la llamada,
precisamente, "cultura de plástico".
Así pues, se trata de una
aprehensión cognitiva que no
ocurre desde la imposición de un
punto de vista femenino narcisista,
dominante, divisorio y, peor aún,
rehgioso, morahsta o ideológico,
como el de la mayoría de los bestsellers
contemporáneos -sean literarios o
no- que abordan temáticas sobre
sexo y sexualidad El de Las chicas sólo
quieren plástico es un enfoque revelador
y creativo que va más allá de tabúes
sexuales y sexistas sin dejar de ser
alegre y divertido. Enfoque que, desde
las vísceras gestantes de su escritura,
es violento, como la manifestación
más natural del deseo; violento, como
la imposición de una hiper~realidad
mediática basada en cuerpos~objeto
que nunca son poseídos en la realidad;
y violento en su espontaneidad,
corno puede ser la duda de una mujer
respecto a cualquier forma de amor
que se le ha vuelto obsesión.
Al ser dueña de una absoluta
facihdad en el manejo de voces,
Montelongo logra transformar,
capítulo a capítulo, a través de la
narración, a cada personaje de esta
novela y da redondez e individualidad
a sus caracterizaciones: Julieta,
como la antijulieta, bonita y
provocativa, cediendo a sus propios
impulsos ante un "Romeon de otro
nombre y que de príncipe sólo
tiene el cuerpo; Gaby y Gabriela
en absoluta polaridad del deseo y
el amor, perdiendo la capacidad de
volver conJavier; La Dama, prostituta
de alcurnia, cómplice y asesora de
los deseos truncados y las dudas
lascivas de las amigas de Ayelén, voz y

personaje principal, mujer de temple
analítico enamorada de Humberto
hasta la perdición; y Yoya, la bitchy por
excelencia, sarcástica personificación
de los antivalores llevados a la
soberbia en una sociedad empeñada
en creer en el matrimonio y en la
mujer noble respecto a su hombre.
Todas ellas son mujeres solas.
Voces que, desde cada punto de
vista, nos presentan a sus hombres,
caracteres oscilantes entre el deseo
y la falta del mismo, que llevan su
temple erótico hasta la desviación
perversa y confunden, como ellas, el
sexo con el amor: Javier, sin Gabriela
ni Gaby, es un masoquista cuyo único
placer estriba en la humillación, pero
no por parte de su novia; Humberto
y su moral imperturbable sin Ayelén;
el primo de La Dama, quien, a
escondidas y dentro de un armario, le
inicia en los placeres sexuales como
un naciente juego que la llevaría a
lúdicas perversiones de adulta; el
profesor de literatura de Yaya, dueño
de una extraña fascinación hacia ella;
y Ernesto sinJulieta, dejándose llevar
por la poderosa sensualidad de Yaya...
Todas ellos, también, hombres
solos.
lCómo es la necesidad sexual y
erótica de una mujer? ¿Cómo percibe
la falta de amor? lQué sucede con
los roles sexuales ideales impuestos
cultural y rnediáticamente? ¿Cuál
es el ideario femenino de nuestro
tiempo? Tales son las interrogantes
que, sin hipótesis pretenciosas, hará
suyas también el lector para, al final,
y sin dejar de divertirse, cuestionar
-tal y como lo hacen los personajes
de esta novela- sobre la educación
sexual, el amor y las relaciones
de pareja en nuestras sociedades
urbanas contemporáneas.

Guillermo Lozano

91

�ÁUTORES

boom y Retratos hablados. Fue coeditor de la revista
Editor de la gaceta Cariátide y columnista de Relatos e literaria Río Grande Review. Dirige la revista Corota.
historias en México, Punto en Linea y Rúbrica de la UNAM
y La Jornada Semanal. Es coautor del libro Facciones, MIC.IL COYAaa•■IAI (Monterrey, 1940). Poeta,
ensayos sobre Alfonso Reyes, editado por la Universidad ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes
Veracruzana.
de la UANL Algunos de sus libros son El rojo caballo de
CORAL Ac•1au. Latinoamericana de elección por tu sonrisa y Sombra de pantera.
reunir en su vida y obra el sur y el norte de América
Latina. Maestra en el Colegio de Letras y coordinadora DAIIIIILA ■N•ac (Houston, Texas, 1975). Ucenciada
de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y en artes visuales por la Academia de San Carlos de
la UNAM. Ha expuesto individualmente en Italia,
Letras de la UANL donde realiza toda su actividad.
México, Estados Unidos, Colombia y España. En 2010
AMDÚI DIL AUMAL ( Ciudad de México, 1987). Es obtuvo el reconocimiento a la mejor artista extranjera
escritor. Actualmente goza de una beca de creación en en fotografía del Premio Arte Laguna de Venecia,
Italia.
la Residencia de Estudiantes de Madrid.
MARCOS DAIIIIILAC•1ua (Ciudad de México, 1982).

(Monterrey, ■D•AUO IIPIMA (Montevideo, Uruguay). En 1980
1983). Licenciado en letras hispánicas por la fue el primer escritor uruguayo invitado al prestigioso
UANL Actualmente es docente en la Universidad International Writing Prograrn de la Universidad de
Iowa. Desde entonces radica en Estados Unidos. En
Regiornontana.
2007, por el libro El cutis patrio, obtuvo el Latino
ADOLFO CAITAA6M. Escritor, poeta, editor y Literary Award otorgado por el Instituto de
traductor. Ha publicado su poesía reunida bajo el Escritores Latinoamericanos, establecido en The
título La campana y el tiempo, y ha reunido sus ensayos en City University of New York. En 2011 obtuvo la beca
la serie Paseos. Es Miembro de número de la Academia Guggenheirn.
Mexicana de la Lengua. En 2003 el gobierno de Francia
lo distinguió con la orden de Caballero de las artes y de AC.ITÍM CARCÍA•CIL■ Estudió letras españolas en
el Tecnológico de Monterrey. Fue coordinador del
las letras.
Colegio de Letras españolas (ahora Letras mexicanas)
IILYIA ■•c■MIACAITIIURO (Ciudad de México). en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL Se ha
Poeta y ensayista. Por su libro En un laúd-la desempeñado corno critico, académico y promotor
catedral (2012) recibió el segundo lugar en el cultural.
género de poesía del Certamen Internacional Letras del
Bicentenario Sor Juana Inés de la Cruz.2011. Es directora LIOMARDO ICLIIIAI. Ha publicado Antropología
de la revista literaria Luvina de la Universidad de médica, Psicología de la voluntad de poder, La cultura
Guadalajara y miembro del Sistema Nacional de contemporánea y sus valores y La religión bajo sospecha,
entre otros títulos, así corno variados ensayos en
Creadores de Arte.
publicaciones universitarias.
DAMIIL CIMTIMO (Barcelona, 1974). Maestro
y doctor en periodismo por la Universidad ■ÁR■ARA IACO■I (Ciudad de México, 1947).
Complutense de Madrid. Fue director editorial Ensayista y narradora, celebra este 2012 el aniversario
del sello Alfaguara en Venezuela. Ha publicado los XXV de su novela viva Las hojas muertas (Premio Xavier
libros Postmodernidad en el cine: Romeo y Julieta como Villaurrutia 1987). Su libro de ensayos más reciente es
espejo de la sociedad contemporánea, Periodismo a ras del Leer,escribir (UANL, 2011).
K••T LIITIR ■■MIi ■ IMOIOIA

ÁUTOREI

(Monterrey, 1977). Es aocfo c!a•■MAI PAC■■co (Monterrey, 1975).
miembro de la Asociación Latinoamericana Periodista, crítica de arte, curadora, museógrafa e
de Estudios del Discurso (ALED) y Jefe de investigadora de la UANL Ha colaborado para Vida
departamento en la Biblioteca Universitaria Capilla Universitaria, Velocidad crítica, el periódico E/Porvenir, revista
Alfonsina de la UANL Terminó recientemente en línea www.blanco.pop, y en revistas nacionales como
una tesis sobre discurso intertextual en el rock TierraAdentroy Armasy Letras.
mexicano para lograr el grado de Maestría en lengua
y literatura por la UANL
■D•ilN ANTONIO Pilli (León, 1965). Narrador
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
·••■•To MALDOMADO IIPIIO (Santa Bárbara, Premio de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de laJohn
Chihuahua, 1951). Se formó en el fotoperiodisrno Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001 y del
y ha expuesto y publicado en diversos medios Sistema Nacional de Creadores de Arte.
y lugares. Empezó en El Diario de Monterrey y El
Porvenir. Ha sido fotógrafo de Ap y Fp.Vive en &amp;IOR&amp; TRAKL (Salzburgo, Austria, 1887Monterrey, N.L
Cracovia, Polonia, 1914). Poeta, uno de los iniciadores de las vanguardias y el expresionismo liteTIRIIA MARTfM■I ····••A (Monterrey, 1985). rario. Su obra poética se compone de: Gedichte (1914),
Corno fotógrafa ha sido seleccionada en diversas Sebastian in Traum (1915) y Die Dichtungen (1919). Se suicidó
exposiciones colectivas e individuales. Corno con una sobredosis de cocaína.
reportera ha trabajado en los periódicos El Norte
y Vida Universitaria y colaborado en la revista IIUU YÁINII (Nuevo León, 1977). En el 2002 recibió
Replicante.
el Premio Nacional de literatura para la Crítica de Artes
Plásticas Luis Cardoza y Aragón. En el 2009 publicó
IIADOli MOMTILOM&amp;O. Es originaria de la Ciudad La naturaleza de la memoria en el Fondo Editorial Tierra
de las Montañas. Estudió letras españolas en la Adentro.
UANL, es teacher y narradora. Ha participado en
revistas corno Playboy, Posdata, el anuario Humanitas CilLOI ftlffl (Valencia, 1959). Escritor venezolano.
de la UANL, Newsletter Méxi~o Joven (México- Ha publicado los libros de ensayos De ciertos peces
Varsovia), entre otras. Las chicas sólo quieren plástico voladores, Pocaterra y su mundo, Cuaderno de argonauta y
Vú;genes necias, entre otros.
(Plaza y Janés) es su primera novela.

&amp;•ILLIRMO LOZANO

li■L OLYlli MIIARII

(Saltillo, 1968). Ensayista, •••A•N liM■liMe (Monterrey, 1960). Desde
narrador y amante del arte, ha publicado artículos 1982 inician sus colaboraciones de poesía en revistas y
en revistas y un solo libro. Creador independiente, suplementos culturales. De igual forma, desde entonces
liminar, sobrevive corno Dios le da a entender ha dejado su presencia en antologias, y a la fecha tiene
publicados ya siete poemarios.
traduciendo y editando.

�fa

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Carlos Fuentes</name>
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        <name>Leonardo Iglesias</name>
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                    <text>RTE Y CULTURA DE

��Bl8UO'l'ICAUN11'1. . "•A4A O \JAN\.

FONDO
UNIVERSITARIO

�13 formas de habitar una esquina / ROCÍO CERÓH / 4

Í.~C)
(!'~- A
~

CA.Pru~SlNA

La materia no existe: En memoria de Roy / ALBERTO

~

CHIMAL/ 47
~

?ty,

,n ERSD/\DAllTONOMA DE NUEVO LEÓ);

.....JOla::.t.

®

DE ARTES Y ESPEIIIMOS

u.r.,.__....,..,.._. • ~""'-

FON OO
UNIVERSITARIO

l 'na publkauón ele la Uruvmicbd Autónoma de Nuevo león.

Memorias del posible olvido (sobre la obra de Kuhn) /

Dr Je .:s Ancer Rodrigi.;ez
Rector

LIVIER FERMÁMDE:Z. TOPETE/ 51

lng. RogC:::, G. Garza Rí\era
Secretario Gfflmtl

Dr. L b:ildo Oniz Mtndez
Scrrctario Academico
Lic. Rogeho Villarreal flizondo
Secrrtano de Extcn5ión y Cultura

La revolución de Mao / JOSÉ EMILIO AMORES/ 21

Dr CdroJosé Gma Ac.uI'..1
D1rector de Publlcaciones

Por fin el hombre es también un pájaro / MICUEL

?ty, ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Mrro. Miguel Cm .u-rubias

COVARRUBIAS / 61

1..&lt;'\ .is( :prodigy net mx
Director editorial

Como el valeroso pájaro albo / MICUELCOVARRUBIAS

Lle Jess1ca Nieto Puente
ce... ora :t:=-i.~yletw,{'°}'ahoo ,om
Editora responsable

/ 65

Lle.. Nohem! Zav:ila

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nohcmizav~'1gm..::.l.com
Corrección y redacción

MISCELÁNEA

Vcrón!c.i Rodr!gucr

Nicanor Parra, una obra que no envejece / RICARDO

veroruc.a.rz&lt;.:gm- .com
Diseño

CUADROS/ 68

?ty, AMDARA LA REDONDA
Albores de la novela del noreste / CARLOS LEJAIM

LA IMCONIOLAIILI (IN MOMOTOMO)
ERIKA KHUN / DIBUJO SOBRE MOLESKINE

COMEZ HERHAMDE:Z. / 31

Las Mrmorias de fray Servando Teresa de Mier: el
lazarillo viajero y su recorrido picaresco y descentrado
por Europa / MARIANA ROS ffl / 36

?ty, CüAl&amp;EIÚA
Saludo para Armasy Letras / ADOLFO CASTAMOM / 74
Armasy Letras: una revista-libros/ LIZBET CARC(A

?ty,TOIIOIO

RODRICUEZ / 76

A la letra: La conversación / BARBARA. JACOBS / 41

~ahui Olin, la eterna/ ELICIO COROMADO / 78
Bcats en comic / CARLOS VEUZQUEZ / 80
El orden infinito / JOSÉ ROBERTO MEHDIRICHACA / 81

Letras al margen: Salas de espera / EDUARDO AMTOHIO
PARRA/ 44

Annas Y Lctrc:.~ Rtvis.a de lucrarura. aJtcy •.iltura de 'a Umvcrsrcwd Autónoma J, Nuevo l.tjll
NO 78, enem-·c.....:~o 2'-'12 ~ce.ha Je public.1cwn Wde mm::o de ll'll RCV1Sta rrunesrr-..:.
cG..,ada YnubliLada por la l 1ru'l'ersidad Aut{'noma de Nue'l'o ;.ron, a tmts de la Dircc,1on
,__ p¡;i,• ,aa,,~ de la UA"'il Dormctl1-,de la rubh, c16n lasa l', ,·muan el(! L1' ro.
Padre M1cr 9&lt;'9 pre esquL~ 1con \ ~rn. Monterrey, Nue,·c León, Mtxm\ C P 64000.
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\ tllaru 345)ur,üntro,CP 64000 Mo. tcrrey, \uevC'l.có.1, \ttx!CL' le hadetcrm:nación
di. m:.~6 1, de fel:-rero de 1u r •. l.5l\"l qemplares. Di tnbu1do por l nmrs1dad
A.:,{'nc ma de NUC\ _., Leon. a tm ~ de .J :)IIC\.dón Je PuHicaconcs,C.asa l'nl\ ~1taria de!
...1brr' Padre M1er 9M pte csqw.~ ~ \ .tl.::rta. Monterrey Nuevo Le.'-n, Mtxico, C.P. 640CO
'l:Lmero de rcsern Je dcretl,os tl 1., :i cxclu• \C' c'd t1tulo Anna.&lt; y 1.ctras RC\·istadc
l11cr.:itura, IITtc vculrura de 1a Unn·:niJad Aurónoma de NuC\'O lc'n ow~acb por~ lnsntuto

Nauonal del Dcrc-k de Autor 04 2009 06l81757O3CO-102, de felha lll de junio de
:'.OOQ Ne.-ero de ,utúiwd&lt;' Je' cirud de un.'o y contet:;dl' 14 9.S. ele fecha 23 de
ag' to de 2010 l'i:-i!\ en trAm1te. Reg1 ,tro de marca ante el !nson.:o McXJcmo de
la Prop1e&lt;l.id lndi.::::trul en trMr.-e

l .a.s epruoncs \' contcúdoo expres.:doo en los arttc ulos !;('In re,,;pon-;abilidad cxclUS1\ a
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ccopynght 2012

�POESfA

POESfA

13farmas de habitar una esquina*

111
Caramelos y una hormiga. Breve ataque de asma. Sedosas las patas recorren un

1t,-

ROC(O CERÓM

dedo meñique. Este paisaje no es política: hueco, centro de bala o poema. Dos
muros hacen un baldío entre sí. Menta, el caramelo es sabor menta. Huella.

I
Huyen avestruces -hay mujeres cuyas palabras son fresnos. Sombras hilvanan puertos
de aíre. Entre la estampida reposa la mano sobre el talud de una rodilla. Habano
y humo. Rojizo ciprés el sueño. El olor sigue más allá del borde. Desde el buró

•z

-poder, sonríe destruida/ tiento ocre, cuerpo estrófico en el quicio. Vestíbulo.

111

;

A ambos lados de la vía -párpados inestables, lozam de 2 mg- la superficie de

~

las cosas: tubos de acero, mosaicos (opus tessellatum), textiles sintéticos de corte

1
'1

IV

abstracto. Dolor en el lenguaje. Monopolio cromático. Todo cuerpo desnudo mata
a la teoría. Rota el espacio. Cielo.

11
Donde los náufragos cantan apunta el ojo. Hacía el rabillo austral de la mirada
-agua de la memoria- el tono plomizo del frío. Uno podría ser entendimiento
crepuscular, avanzada furiosa de jauría humana pero el vórtice detiene la rebelión.

Gotea aún el rompevientos. Y entre el invierno de rnilnovecíentosetentaydos y el
presagio del dosrnildocefíndelmundo un día y el otro. Gramática de Babilonia.
Descenso.

"N. de la E.: Este poema pertenece al libro Diorama, de próxima aparición (Ediciones Tabasco 189,UANL)

�POESIÁ

POESIÁ

VIII

V

Un punto un punto en particular un punto un punto esquivando su propio punto

En el cuerpo sésil de una hoja, apenas adherida, resplandece el estrato del mundo.

un punto que arroja otro punto el punto que aniquila su sombra un punto el punto

Flujo audible. Inflexiones sostenidas por insinuación-dosel amazónico en medio
del cuarto. Las hormigas deducen siempre el estado de las cosas. Intensidad de una figura

en punto:

linde.

dentro de otra, sonoridad del bulbo de luz, silbido en tono sordo. La cerveza cae
al suelo. Tokonoma.

1 I,

11

VI
lluvia sobre penumbra. Pelaje y lamido. Ensoñación y notas en brote de murmullo.

IX

Herida que sostiene. En el trazo de un sonido veloz -cielo abierto sobre cuerpo,

Baúl en madera de fresno, motivos vegetales y geométricos en perfecta simetría.

lengua- partículas de azul Berlín. Desliz en el cerco de la boca. Plexo.

Pies móviles para elevarlo del suelo, cerradura con llave, asas en los costados que
facilitan su transporte. Periodo: siglo XVIII. Nadie olvidará el color del brazalete. La
economía a gran escala destruye voluntades. Un hombre anuncia que desaparecerá.

VII
Al ojo el vuelo, petrel negro. Caminar sobre precipicio claramente delimitado.

Trino.

Colinas, nubes, bosque boreal. Mujer desvistiéndose sobre cama helada. Bajo los
pliegues de su ropa una constelación de aguanieve. Arden las corvas. Barbera o
Bonarda, fuerte sabor en boca. Filo.

X

Ángulos óseos, formas y cuesta donde radica el ritual. ~uién teme al aire. Fisura
donde hay. Puerta pulida. Naturalezas muertas, humo de tabaco. Cruce. Un poema
es una lima un día bisiesto un 31 de marzo un esquema mental un pinar. Retenes
silenciosos demarcan umbral. Aire, pulmones saturados. Oxígeno para abastecer
el cuerpo. Cercanía de pieles ante el viento. Jaula.

�POESlA

XI
Un punto, paraguas negro, bolígrafo de tinta azul, orden para no pensar en la
muerte, una mancha seca de sangre, garabateo cadnúo en algodón, arca con
motivos repetidos sistemáticamente -clavel del monte o calta palustre. Toda la
potencialidad del mirar: herida supurante espalda nupcial de un hombre labio
bajo de grosor excitante cuerda que flota del fresno en vaivén madreperla ópalo de
fuego luz diurna sobre escena movimiento y rastros. Cauterización.

XII
Júbilo y adoración en paréntesis. Sobre el cabello largo de esa mujer, vista en Baden~
Baden, sobresale una galaxia. No anillos de satélite. No corona de santidad. Réplica.
Varios tañidos de campanas (no provincia eclesiástica) susurran una verdad a
medías. Blancos y agrietados. Los labios. Se necesita una nueva contraseña para
regresar a tiempo al mundo. Mientras la palabra aparece, ella dibuja sobre el agua
una espiral. Resplandor.

XIII
Circulan autos en pulgada y medía. Espacio hendido. Ladra un perro al fondo.

Oropel. Pastelillo de arándanos y chispas de chocolate. Píldora sintética de
felicidad. No era sólo balanceo de cumbia salsa samba. Gozne entre realidades, "mira
tu cuerpo iridiscente, azulmoradoverde iridiscente". Lenguaje. Territorio para la

aparición de parques paisajísticos urbes rehabilitadas laderas de casas con techo
metálico piedras nucleicas espacios sacríficíales. Cajas y capas, espacio vital de
pulgada y medía. Nación

�,a1,1pr,
una espíraJ-tz 11 1

XIII
Circulan
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Oropel. Pa t Iíllo de artndanoe y cldspas de chooolate Pddaa ainrética de
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•
HAY AUTORES QUE FIJAN SU PROSA DESDE
EL PRIMER LIBRO. AQUELLO QUE LOS
SINCULARIIA, CIERTAS CONSTRUCCIONES
VERBALES V UNA DETERMINADA MIRADA DEL

todavía más allá,
n rigor, en
MUNDO QUEDA PLANTADO DESDE EL PRINCIPIO
en el Finnegans Wake,
el pasaje de
V CASI BASTA PARA DEFINIR LA OBRA.
~ una progresión
un libro a
casi matemática.
SORCES, POR EJEMPLO. LA ENSAV(STICA DE
otro siempre hay un
Que se entienda:
RAFAEL BARRETT. O LA COSMOCOM(A QUE
caml:iio, para bien o
progresión hacia las
para mal, como se
ARTICULÓ FRANI KAFKA.
coordenadas que hoy
sostiene un poco
singularizan a J oyce,
en broma en El
esto es, el simulacro narrativo del pensamiento, el
Akph, cuando Carlos Argentino Daneri, luego de
fluí¡: de conciencia, el monólogo interior. De hecho, es
muchas correcciones, en vez de mejorar el poema,
posible detectar; libro a libro, cómo el autor irlandés
lo desrroza. Y aunque la primera novela de Kafka,
va modificando los giros hasta su último relato, Los
América,' no consigue la profundidad de El proceso y El
muertos, o hasta las palabras de Molly Bloom. Y este
castillo -con excepción hecha, quizá, del momento
proceso resulta visible incluso en el intep.or mismo de
en que el personaje se pierde entre las paredes,
algunos capítulos. Cito el Capítulo U de Ulises cuando
o de uno de los apéndices, agregados por Max
Esteban Dedalus está dando clase y un alumno se
Brod, en el que una gorda inmensa desayuna en un
acerca:
departamento minúsculo-, aún sus escritos más

E

1 "

desprolijos, sean diarios, cartas o relatos, siempre
Sus cabellos enmarañados y el cuello descarnado
dan la impresión de que, de alguna manera,funcionan.
denotaban confusión y a rravés de los anteojos
En cambio, existe otro tipo de escritor cuyo proceso
empañados sus ojos débiles miraban suplicantes.
de crecinúento' es diferente, más palpable, digamos;
Sobre su mejilla, triste y sin sangre, habla una
sus cambios pueden ser bruscos o no, pero resultan
mancha de tinta en forma de dátil, reciente y
casi palpables al fin. Faulkner se sentia hijo de
húmeda como la baba de caracol (1972: 58).
Thomas Mann, él mismo lo declara. Sus primeras
novelas -con largos diálogos plúmbeos- nada
Lo llarnati;o de esta descripción casi balzaciana
tienen que ver con la prosa torrencial de Luz de
reside justamente en que es James Joyce el autor del
agosto. En algún sentido, entiendo, es válido afirmar
párrafo. Sin embargo, en la página siguiente del mismo
que quizá Faulkner necesitaba copiar a Thornas
volumen, cuando refiere a la situación en la clase, ya se
Mann para alcanzar luego Absal6n, Absal-On, al fin de
lee la prosa que cifra al irlandés:
cuentas, "imita si el influjo es demasiado fuerte" es
uno de los puntos del decálogo de Horacio Quiroga.
Feo y fúril: cuello magro y cabello enmarañado, y
Como sea, discutir sobre los cambios en la prosa de
una mancha de tiota: la baba de un caracol.
un escritor implica situarse en el antiguo problema
del rto. Aquel sobre el que Heráclito dijo que el
Cuenta Richard E1lmann que Joyce, mienrras escribía
hombre no se baña dos veces en él mismo y a la vez,
el Finnegans Wake, "entrenaba" a un autor de su
aquel que, parmenidianarnente hablando, nunca
confianza para "continuar la obra en caso de que él
deja de ser el mismo rto.
·
muriera•. Y al margen de las conjeturas sobre lo que
Joyce es el ejemplo canónico de esto último que
hubiera ocurrido ipso facto con esa continuación,
refiero. El arco que recorre su prosa, desde los Poemas
Joyce parecía pensar que hay algo más que la
manzanas, Exiliados y los primeros cuentos de Dublincscs,
individualidad en la escritura de un libro, una especie
pasando por la belleza de Retrato dd artista adolescente
de factura más amplia, universal.
-Esteban d héroe- hasta desembocar en Ulises, y

10

1

-Quema todos los papeles, Max.
Sanatorio de Kierling, cerca de Viena, 1924. Frente ·
a su albacea y amigo, Max Brod, el Kafka enfermo
de tuberculosis reitera la sentencia sobre su obra:
quiero que se me olvide, agrega. Como sabernos, Brod ·
desobedeció el pedido y según sus propias notas
anexadas al final de la primera edición alemana de
La metamorfosis, después de la muerte de Kafka, la
justificación fue esta:
Entonces Kafka, mostrándome la esquela es,rita
con t!"ta que hubo de encontrarse posteriormente
en su escritorio, me dijo:
-Mi testamento será muy sencillo. En él te
pido que lo quemes todo.
Todavla recuerdo exactamente lo que le
tespondi en aquella ocasión:
-Si me encargas seriamente eso, te digo desde
ahora que no cumpliré tu ruego.'
Hasta el momento de su muerte o, para ser más
precisos, hasta un mes antes de cumplir cuarenta años,
Franz Kafka había publicado slete libros: Conranpladón
(cuentos, 1913), La condena (1913), El fogonero (1913), La
metamorfosis (1915), En la colonia penitenciaria (1919), Un
médico de campo (cuentos, 1919), Un artista del hambre
(cuentos, 1924), una serie de articulos en prosa,
entre los que estaban Aeroplanos en Brescia, además
del conjunto-de rraducciones. Por eso, en las mismas
notas de la edición alemana, Brod habla también de
una segunda tarjeta,3 amarillenta y visiblemente vieja
y escrita a lápiz, en la que Kafka planteaba lo que
sigue: "... de todo cuanto he escrito pueden conservarse
sólo las siguientes obras: La condena, El proceso, La
metamorfosis. En la colonia penitenciaria, Un medico de campo
y el relato El artista del hambre. Los pocos ejemplares
de Contemplación pueden también conservarse; no
quiero dar a nadie el trabajo de destruirlos, mas no
han de impr:imirse de nuevo ...". :\1ax Brod desoyó el
pedido de su amigo y publicó \a9 rres novelas, todos
los cajones de cartas, todos los cuadernos de diarios.
Pero ·al margen de los juicios sobre este acto -que
puede encuadrarse, creo, en un problema de "moral
de principio" o "moral de fines", vale decir, la acción
legitimada por "la acción en si misma· o impugnada

por "las consecuencias·-, otra clave de este asunto
puede buscarse en un momento anterior.
Cuarro años antes, en l920, tuando el padre de un
joven checo, Gustav J anouch, descubre que su hijo
escribe poesla durante la noche, decide presentarle
a un colega de la Compañía de Seguro de Accidentes
de Trabajo, al parecer, también escritor: el doctor
Franz Kafka. Gustav Janouch tiene diecisiete
años, vive en Praga, y sabe perfectamente a quién
se refiere: lEl autor de La metamorfosis?, pregunta.
Así comienza Conversaciones con Kafka, libro que
reproduce los diálogos sostenidos entre ellos hasta
1924. La diferencia de edad enrre los interlocutores
es, por supuesto, inmensa, y a pesar de esto; en
las Conversaciones ..., se puede detectar, gracias a su
entusiasmo, contenido y a su intensidad verbal, un
testimonio hermoso de la relación de Kafka con la
juventud. "Franz Kafka fue la primera persona que se '
tomó en serio mi vida espiritual(... )", escribe Janouch,
"y que de este modo, reforzó mi seguridad en mi
mismo." Los periódicos con los relatos de Kafka que
Janouch encuenrra en el escritorio de la Compañia, o
las repetidas referencias a las rraducciones, dan cuenta
de que la edición de la obra del checo en vida no es tan
magra como comúnmente se tiende a establecer. De
hecho, en la enrrada de su diario del 23 de febrero de
1914, o sea, diez años antes, Kafka anotaba:
"Salgo de viaje. Carta de Musil.' Me alegra y me
pone triste. pues no tengo nada" (2010: 345).
Y más aún, a comienzo de ese febrero, en una carta a

Brod
No debertas haberle dado mi dirección a Musil.
iQué quiere? iQué puede querer él, y en general
cualquier persona de mí? tY qué puedo darle yo?
(1992: 93).

Entonces bien: icuán desconocido era realmente Franz
Kafka, por lo menos en Praga, para que un joven.
Gustav Janouch, que quería ser escritor. lo identificara
como autor de esa obra feroz y fundacional que es La
metamorfosis? tO para que alguien de la talla de Robert
Musí!, que vivia en Viena, le" pidiera colaboraciones
en sus publicaciones? tEs válido afirmar eso de un
\

11

�•

•

•

escritor que, antes de cumplir los cuarenta aftos, había
publicado siete libros? Se me dírá que una publicación
no hace la fama. Respondo que es cierto, pero las
publicaciones, aún si su venta es escasa, como histórica
y tristemente suele ocurrir, siempre construyen la
identidad de un autor. Para decirlo de una vez: Kafka
ya era Kafka antes de morir, tenia casi \:U:trenta aftos,
había publicado buena parte de sus relatos esenciales,
aquellos que lo singularizan -La metamorfosis, La
condena, por ejemplo-, y sobre todo, había dedicado
más de la mitad de su vida a la escritura. Es más,
pienso que si Max Brod no hubiera del.obedecido y
no hubiera publicado nada, bastarían esos cuentos y
Un sueno, Informe para una academia y Ante la ley, además
de Un médico de campo -todos incluidos en la edición
de 1919-, para inmortalizar a Kafka. Él habla dicho
que deseaba ser olvidado -lo que implica que, aunque
más no fuera remotamente, creía en la posibilidad de
ser recordado- y había escrito, una tarde de tedio en
la oficina: "Porque sólo soy literatura y no puedo ni
quiero ser otra cosf.
Por supuesto, si no fuera por los testamentos
traicionados, no contaríamos con la honda belleza
de qúizá uno de las mejores páginas del siglo XX,
las máximas de los Cuadernos azules, o los incordios
, cronológicos de El castillo, o la angustia devastadora
de El proceso. Pero "el legado kafkiano" permanecería
intacto. En la fusión y re-articulación del espaciotiempo del coche de Un médico de campo, en el narrador
descentrado -el ~ono- de Informe para una academia,
en los detalles maniáticos de Un sueno, y en la densidad
alarmante de La condena -el padre todopoderoso,
de pie sobre la cama, y el tránsito último como u»a
eyaculación "que no tenia vistas de terminar"- se
encuentran las claves de Kafka: la precisión limpia de
las palabras, sus fantasías explicitadas, sus paradojas.
Y el alivio, la angustia y la crueldad alucinada de
La metamorfosis, ese acierto brutal que sostiene la
conversión de Gregorio Samsa hasta que la familia,
higiénicamente, lo barre con una escoba. Yacá, puede
aplicarse lo que tambitn se adjudicó a Pedro Páramo de
Juan Rulfo. Si en el final de La metamorfosis el nárrador
hubiera afirmado c¡ue todo habla sido un sueño de
Gregorio Samsa, la narrativa de Kafka se habría regresado
al siglo XIX, comó una expresión tardía y anacrónica
del realismo burgués decimonónico; en cambio, tal
•

basta con una narración descabellada: hay que ser Franz
Kafka. _Esto es, entre otras cosas, claro, tener un manejo
s_utilís1mo de la palabra, un inmenso conocimiento
lin~ístico, estético, histórico, una enorme grandeza
espmtual y moral.¡ Capaz de concebir y de dejar
e~cnto para siempre que "no se crece de abaJ·o h .
· de adentro hacia afuera" 0 que "el p .
amb a, smo
deli
•
'
nmer
to comienza con la automutilación del a,1.ma"_;¡,.

•

=

\

\

D MOD4 IHIT-A.ll A FR_. NI KAFKA, •
DA LA IMPR SIÓN DE QUE ALCUN~S
SCRITORES. CREEN OU

1

LA SOLA

UHION DE ELEMEMTOS ISOHAN ·SO

•

1 O, El dcsaparwdo.
2 la nota completa decta ,s1 "Queridisimo Max, he a 1Dll filtimo

LA RESURRECCI N ESTEMT.,.,,u-"' DEL
SURREALISMO BÁSICO A C.AHIAN

PARA HA. ""ERLIT RATURA,

12

ruego: Torlo lo que se encu?Itre al morir yo (en cajot, de libros
~n arman~s, en el e~cntono, ya sea en mi casa o en la oficin -~
t;~r:.~al)qutcr ~o luga~ en que: se te ocurra que pudiera hatr
.r r-'c~ . me ero a dianas, manu~critos, cartas ya sean a·enas
º. prfp1as,_ esboz~s y toda cosa de este g~ncro.
ser que.~ado
:~ si~~~dtén los ~scritos o notas que tú u· otros tengan
otras personaipo~~~ir drel ~msmo caclITI.lno; en cuanto a los que
S.
an en as que re amirselos en mi no b
I no quien:n dc\'Okcnc cartas mlas, por lo menos procura q~c ~e
prometan quemarlas Tuyo, Franz Kafka•
J 6ntegramcnte: "'Querido Ma¡&lt;: Qui::á ya esta ve- no me levante
ebspués de este mes de fiebre pulmonar es m;¡· probable
so
Te\.'tnga
· de ¡o.s puhnones:
·
que
. rib
ell una inflamació
•
. n sena
por má&lt; que
lo
0 no podrt cntarla. aunque sin cmb
f.:~ ~·
ueda
.
O
cierta influencia. He aqut pues nu últim . l arg p
e1crccr
todo lo que ese ·b1
el
d
a 'º untad respecto de
d. tod
ah pm caso e que se produzca lo qu.c preveo·
c
oLacuandto e esc..11to pueden conservarse solo las s1guieutes
obras: con ma El ¡,romo La ~
·
Unmldicanual y'cl,...,·•~E·I "!'',, oses.En. lacalaniapcmrcndar,a,
de Conr 1 · '
m•w
u,s JlOC06 ejemplares
¡ ha~lci6n pueden tambíén conservarse; no quiero dar a-nadi~
~ tra ¡o e destruirlos, mas no han de imprimirse de nuevo Al
.'.::;fique pueden conservarse esos cioco Ubros y el relato no qw~ro
SI,.,=car que tenga,¡,! deseo de que vuelvan-a imprunirsc ara ser
trasmitidos .a la posteridad; por el contrario si s ,...t _J, P
completo cllores data .
, · · c.1-""rwcran por
n ~..,,_.
. pon
amnttdadetockseo.Soloquenopuedo
,.¡~t"-=p a na~~e. puestod que ya_ existen, que los conserve si as! le
,,....a:.
.
canten.idero t,~o lo · ,mas esenio por mi (pub''ucado en revistas
m·did.i o en. manuscritos o en cartas) sin excepción alguna en l~
e
en que puedas obtenerlo mediante ruego.s a las . . na&lt;que 1o pos&lt;cn (tü conoces a L, mayor parte de ellas; ,:C:eraÍ
se tral,l de ... no te_oh1de.s sobre todo de aquellos dos
tie:e. ), todo esto, Sin excepción, y preferirla que
~
_te unp1do que lo hojees, aunque en vcrdarj pref~~
~~~~se~ dc~""S; en todo caso nadie m.ls tiene derecho a mirarlos),
4 Re roe) .,. 'tnudo y te ruego qu~ lo hagas cuanto an!cs. Franz".
P. u::co la nota di: esa edición: "8 e5Cfitor austtttco Robcrt
~':fil ;dac~f' desrodde principios d~ 1914 de Die Ncue Rundschau
mgi . ª ' ax B Y • Fran:;_Kafka en solicitud de senda
1
P~i!;~~i stilª· Katka rJO ll~g.6 a mandarle escritl~
dos . .
·
· us que sobrcvmó a Kafka le dedico
_paginas en su mlcúlo Lituarisch, Chronik, de .igcJst~ de 1914 .
1o ot.a en n-e, .ocas.iones en. ~us propí&lt;,s diarios...
,}
5 ladc:~-~'.1c_ sigue. aunq~c parece sac¡¡da de los Diarios de Kalka.
es e ,,,_,,cvski. Man,nas del subluclo: "Y ahora sei\orcs .
~u~harlo o :fl~, -.,·,ly a ~om.ules por qué no puedo con~;an
111
bICJUieta en un lilSttt~·
.
ó Citado por Carpent,m.:n e] "Pro!,"'º"
. dteste mundo.
~r,
a El remo

debe

corno la leemos, el libro convierte a Kafka en uno de
los autores inaugurales del siglo, que revitaliza, con
su prosa, ciertos pasajes de El idiota de Dostoievski;5 y
toda la galaxia de Pascal.
Kafka murió demasiado joven. Si eran ciertas sus
ganas de quemar todo -corno ocurrió con el último
brote de Von Kleist o el segundo volumen de las Almas
muertas de Gogol-, la internación última en Viena lo
tornó por sorpresa. No tuvo tiempo de corregir sus
-novelas, de ordenar los diarios, de reclamar sus cartas.
Para alguien que "sólo era literatura" resultaba mejor
prender fuego al material, que soportarlo a medio
cocer. Quizá una de las paradojas más extraordinarias,
ya ló dije, resida concretamente en que atendiendo a
las disparidades de cada relato, todos los papeles de
Kafka siempre resultan legibles. No ocurre lo mismo con
Crimen y castigo, por ejemplo. No habrtá nada, o no
entenderíamos casi nada de la historia de Raskolnikov

Referencias:
Joyce.J. (1972). Uliscs. Buenos Aires: Santiago Rueda
Kalka. F. (2010). Diano,. Barcelona: DtBolsillo.
'·
KalkM a, F. (1992). Carras a Max Brod 1904-1914. Madrid· Gr1··a1b /
oncladon.
· J o

1

si comenzáramos con el fragmento 22. En cambio la

obra del checo soporta eso: que su lectura empiece'en
cualc¡UJer lado, y a veces termine en cualquier lado, una
émula de la esfera infinita que inventan y describen los
Pensécs. Cornos~ al ~en de las correccia""nes, 4i prosa
de Kafka se Instalara e instalara el mundo kafkiano
desde el primer renglón.
Desde hace años se ha puesto de moda imitar a
.Franz Kafka. Da la impresión de que algunos escritores
creen que la sola unión de elementos disonantes o la
resurrección estentórea del surrealismo básico alcanzan
-para hacer literatura. Actualmente, la factura del absurdo
es msulsa, un invento ~e mercado. y anacrónica. Ya
Unamuno, hace casi cien años, dejó dicho: "Pobreza
imaginativa es aprenderse los códigos de memoria"·'
Esto sucede y sigue sucediendo entre los malos
surrealistas, los hij?s inocuos del escritor de Praga.
P~en no entender que para articular esa extrañeza no

13

an"'ª "''

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�•

SE EXPONE EN ESTE TEXTO UNA LECTURA POCO EXPLORADA DEL
PRIHERO SUEHO, DI! SOR JUANA, COMO POEMA MÍSTICO. SE
RELACIONA CON LA DIFUSIÓN DE LA CÁBALA MÍSTICA HEBREA EN EL
MUNDO CRISTIANO, DESDE ABRAHAM ABULAFIA HASTA EL JESUITA
.
'
.
ATHAMASIUS KIRCHER, QUIEN LA EXPI.ICAEN UN CAPÍTULO DE SU OBRA
CUMBRE, EL OEDIPUS ECYPTIACUS, INTRODUCIÉNDOLA EN EL MUkDO
CERRADO DE LA NUEVA ESPAÑA. ICUALMEMTE AOUI EL AUTOR SITÚA A
LA MOMIA COMO UN ESPfRITU MODERNO, APOYADA EN LA CONCEPCIÓN
INFINITA DEL UNIVERSO DE NICOLÁS DE CUSA, CITADO POR ELLA TANTO
EN EL PRIHERO SUEHOCOMO EM LA t:.4RTAA SOR FILOTEA DE U CRUZ.
UMA SOR JUANA PUESTA AL DfA CON SU TIEMPO.

A

11,,

•

t

AMÉllCO u,••UDI!

braham Abulafia, cabalista extático, nacjó
en Zaragoza en 1240 d.C., el año 5000
desde la creación de Adán, al comienzo del
nuevo milenio, fecha que lo predestinaba a realizar
portentos.
Estudia con su padre la Torá, el Talmud y la
Mishná y, cuando a los 17 años queda huérfano, se
va por los caminos, desconsolado, buscándolo en
Dios. Lo encuentra, subrogado, en el rabino Baruj
Torgami (El Turco), quien le enseña a leer "El Libro
de la Creación", el Séfrr Yerzirá, donde se refiere que
Dios crea eJ universo valiéndose del poder de las letras
del alefato. Este libro, junto con la Guia de Perplejos
de Maimónides, estructuran su pensamiento con
• esa peculiar y extraordinaria combinación de lógica
impecable y profunda intuición que caracterizan su
enseñanza, la que le atrajo tantos adeptos, y a la vez,
tan enconados enemigos: no se invocan en vano los
Nombres de Dios.' asi se llega a Él. bendito sea.
A los 40 años se le reveló su misión, nada menos
la que tenia que cumplir el tan esperado Mesías:
cónverrir al papa Nicolás III, enemigo acérrimo del
pueblo judío.
En la v!spera de Rosh ha Shaná, el año nue\'o de
su calendario, Abulafia partió a Roma. Supo que
sus correligionariosr puestos de acuerdo con los
cristianos, delataron sus intenciones. El papa mandó
preparar una hoguera y ordenó que tan pronto llegara
lo apresaran y lo quemaran vivo.
1 E1 ·n.\, arcano de los n,•mt-n:s Je Dios p;:r, los cibdistas es d
Shcmhaforash, d triple nombre de 72 letras derivado de los
vcrsicul_os del Éxodo 14: 19 2!.

15

La noche anterior a.su entrada, el cabalista acampó
en las afueras de la ciudad y se sumió en dos profundas
meditaciones.
Primero, la que él consideraba preparatoria: la
Q1editación°en el Árbol de la Vida. Ésta le asegurarla
~l poder y la limpieza de alma para cumplir con la
misión que el Altisímo, bendito sea su nombre,
le había impuesto. Y es que la entrada al árbol por
la esfera de Maljut, el Reino, significa entrar.al
Jardin•del Edén, el paralso perdido, y enfrentar un
ser descomunal, con más de 300 alas y miles de
ojos: Metatrón, el ángel terrible que lo resguarda
blandiendo una espada flamigera en perenne
movimiento, desde que Eloj1m, bendito sea,
expulsara del Jardin a Adán y E\'a.
Enseguida, la segunda meditación, que le habla
sido revelada como la más adecuada para los tiempo;
que corrían. Consist1a en permutar los Nombres de
Dios, acompañando su entonación con sincopados
movimientos de cabeza y respiraciones profundas
y acompasadas. Esta total concentración en sus
Nombres,. desharía los nudos (Sholem, 1961: 131)
que mantenían a su alma atada a la cárcel corporal,
dejándola libre para su vuelo extático.
Cuando a la mañana siguiente entró a Roma,
se encontró. con la noticia de que el papa había
muerto durante la noche anterior. Lo apresaron
pero no hicieron el intento de quemarlo; los fraticelli
lo encerraron por 28 días, al cabo de •los cuales
salió indemne. Los siguientes 10 años recorrió el
Mediterráneo: Italia, Grecia, Turqula y el sur de
Francia y de España, corno cabalista trashumante,

�,

'

QUIEMES SE ATREVAM A ENTRAR OTRA
VEZ AL JARDÍM DEL EDÉM, LO PRIMERO
QUE TEMDRÍAN QUE AFRONTAR AL
COMIEMIO DEL ASCENSO DEL ÁRBOL[, .. ]
ERA EL VIAJE MISMO,

.

difundiendo su técnica extática, el tzeruf, a través
de más de 20 libros que escribió en este período, y
de pláticas y debates con grupos de sabios cristianos
y musulmanes. En 1291, Abulafia desapareció y no se

,,

1
1 11

.,,
1

1

,

'

1

1•
'

¡ 1;

volvió a saber de él.
Abulafia advertía a sus discípulos del peligro
que entrañaba esta práctica en que el cabalista
. de las letras arriesgaba su salud mental y hasta su
vida. El escabroso sendero de acceso al Jardín es el
sendero 32 del Árbol de la Vida; comunica a Maljut,
la tierra, con Yesod, la luna, la vigilia aparente con la
imaginación dormida.
Quienes se atrevan a entrar otra vez al Jardín
del Edén, lo primero que tendrían que afrontar al
comienzo del ascenso del Árbol -aparte de la espada
n;volvente en llamas de Metatrón- era el viaje
mismo: "ascender una escaltra esférica que rotaba
sobre su eje, mientras sus pensamientos, imágenes,
fantasfas y visiones, les dar!an vueltas sin cesar en su
cabeza. Pero, sobre todo, tendrían que sobreponerse al
horror de internarse en una nube oscura que escondía
la luz" (Kaplan &amp;: Weiser, 1985: 80). Lo único quelos
podía salvar era darse cuenta de que esa oscuridad, esa
' sombra piramidal que se proyectaba delante de ellos,
impidiéndoles, a la vez que permitiéndoles avanzar,
era su propia sombra, su propia oscuridad, que los
escudaba de la luz que amenazaba con destruirlos,
experiencia similar a la que muchos años después
describirá Sor Juana en su Primero Sueño.
Tuvieron que pasar más de 400 años, lapso
en que la enseñanza de la cábala se difu_ndió por
el munéfo cristiano -a través de una cadena de
sabios que comienza con Raimón Lull y Pico de la
MirandoÍa, alumno de Abulafia; sigue con Marsilio
Ficino,Johann Reuchlin, Philippe D'Aquin y Robert
Fludd- para que llegara a la Nueva España en
el OedipU5 Egyptiacus, obra cumbre de Athanasius
Kircher, que contiene un capítulo llamado Cabala
Hebraorum, (La Cábala de los Hebreos). Allí, el

polifacético jesuita explica todo lo relativo al Árbol
de la Vida, los Nombres de Dios de sus Sefirot, las
letras del alefato y su asignación a los Senderos, as!
como la meditación que hace falta para entrar de
nuevo al Paraíso y ascender a la Causa Primera.
Sabemos que mientras estuvo en la corte, Juana
Ramírez, dama de honor de la virreina Leonor
Carrero, marquesa de Mancera, leyó esos libros y
se deleitó con sus maravillosas imágenes gracias
a que Francisco Ximéilez los tenia. Él era amigo y
corresponsal de Kircher, y como secretario de los
virreyes, conoc!a e intimaba con aquella jovencita tan
'entendida como hermosa.
Sabemos que ella, ya como Sor Jµana, declara
en su Carta a Sor'Filotea, haber leído De Magnete y
que es ducha en "quirquerizar", vocablo inventado
por ell; para, como el padre Atanasio Quirquerio
(Kircher castefüi!)izado), hacer toda clase de cábalas.
Lo demuestra de sobra en su famoso romance
· que comienza con "Allá va, aunque no debiera",
contestación al que le mandara anónimamente el
conde de la Granja, deduciendo su nombre con estas

y

cábalas.
También sabemos que ella, en sú Primero Sueño,
guarecida por la sombra de un eclipse lunar
(Larralde, 2012), sube inmersa en la sombra, que
es también su propia sombra, a la luna, y más allá,
pretendiendo escalar las estrellas y llegar a la Causa
Primera.
-Allí deja claro que en un momento, por efimero
que fuera, sí logra contemplarla con sus "ojos
intelectuales", como lo asienta en los versos 292 a
296, donde expresa lo inefable de la unión del alma
individual con "el Alto Sér", con una bella metáfora
de indudable corte místico:
1

•

Yjuzgándose casi dividida
de aquella qu~ impedida
,.siempre la tiene, corporal cadena,,
que grosera embaraza y torpe impide ·
el vu_elo intelectual con que ya mide
la cantidad inmensa de la Esfera,
ya el curso considera
regular con que giran desiguales
los cuerpos celestiales,
(. ]
puesta, a su parecer, en la eminente
cumbre de un monte...
Lo que nunca sabremos, porque ella "no quería
rüidos con la Inquisición", y ta~ vez no importe,
es si efe_ctivamente practicó en· la soledad de su
celda alguna forma de Cábala Cristiana. Bástenos
estos versos de su Sueño, pertenecientes a la gran
tradición d_e los místicos de todas las religiones, que
con metáforas parecidas han expresado su anhelo, o
inclusive la experiencia, de ser Uno con El Amado,
El Altísimo, Dios, La Causa Primera, El Alto Ser,
El Intelecto Agente ... y, aunque varíe el nombre
que otorgan a su meta -según qué tan devocional
o filosófica es la técnica extática usada- es, en
palabras de Sor Juarµ, una misma aspiración ( versos
404 a 411):
Que como sube en piramidal punta
al Cielo la ambiciosa llama.ardiente,
así la humana mente
su figura trasunt~.
y a la Causa Primera siempre aspira,
-céntrico punto donde recta tira
la l!nea, si ya no circunferencia,
que contiene, infinita, toda esencia-

La cual (el alma], en tanto, toda convertida

a su inmaterial sér y esencia bella,
aquella contemplaba,
participada de alto Sér, centella
que con similitud en si gozaba;
,

A renglón seguido (versos 297 a 312), comenta que
su alma se siente libre, sin ataduras corporales
-"desatados los nudos", dice Abulafia- y que ha

En esta definición de la Causa Primera de
los últimos tres versos citados, sor Juan;
parafrasea a Nicolás de Cusa en el análisis
que éste ,hace en sÚ Docta Ignorancia (1973:
53) de cómo una -circunferencia de radio infinito
es una linea recta que coincide con su diámetro.
También en su Carta a sor Filot¡a de la Cruz, la monja

ascindido muy alto:

16

•j

17

se adhiere a la concepción cusana del Universo y de
Dios, cuando cita a Kircher en De Magnete: "Todas'
_]as cosas salen de Dios, que es el centro a un tiempo
y la circunferencia de donde salen y donde paran
todas las· líneas criadas" (2004: 41). Así :_nos lo
dice'la propia poeta- su universo no es·el cerrado
mundo ptolemaico, sino el universo infinito de
Nicolás de Cusa y de Giordano Bruno; donde la
?erra es uno de los infinitos centros de un universo
cuya circunferencia no está en ninguna parte. En
este modelo, bien dice Octavio Paz: "El ~írculo no
encierra al infinito, no lo define, pero es una imagen
que nos permite, ya que no pensarlo, entreverlo" (1982:
501).?.:,,,

Referencía.s:
• De Cusa, i'i. (1973). Ladoaa ig,wronci~ Buenos Aires: Aguilar.

De la Cruz. Sor Juana_ Inés. {2004), Carta a sor Fifotca de la Cru::.
Ciudad de Mexico: UNA\!.
Kaplan. A és: Weiser, S. (1985). Mcditatwn arnl Kabbalah. Nueva York:
\Veise:r Books.
'
Larralde. A. (2012). El cclipscdcl sueño de Sor Juana. Ciudad de México
FCE.

,

Pa::. Octa,10. (1982). Las trampas del~ fe. Ciudad de Mfxico: FCE.
Sholem. G. (1961), Ma1or trrnds in Jewish mysticism. NuC\·a York
Shocken Books.

•

�'

OTA
ob lluvia y
iérFamoj

a

, . NATAUA WAA

1 poema es un mapa int~o: 'al leerlo, el
creador se encuentra consigo mismo. En este
sentido el poema srrve pruneramente al poeta,
porque es él quien lo crea por necesidad. Necesidad,
yo supongo, de verse desde afuera, tomar distancia
para poder juzgarse e intentar corregirse. Algunos
poemas son capaces de pausar la reahdad para verla
con calma y de ángulos disóntos: otros poemas
despiertan en cada quien rasgos desconocidos. Con
todo, estoy convencida de que la poesla no permite ser
otro, sino parecerse más a uno mismo.
La poesía es una proyección libre del presente, es
un territorio donde se puede configurar, por parte
del escritor, una especie de reahdad deseada e incluso
abstracta; o se puede encontrar, por parte del lector,
1 un reflejo empático de su presente aún cuando lo que
provoque en él sean recuerdos, ya que éstos regresan en
presente y son modificados en el ah~ra aunque hagan
, referencia -al pasado.

E

Hay quienes afirman que escribir funge también
como desahogo. Si lo es, se trata de gritar en estricto
silencio~ A veces es mejor olvidarlo todo por un
momento y cederle el control al piloto ,automático,
cuando lo que se quiere decir duele mientras no sea_
liberado. En este aspecto, con frecuencia los versos
sosiegan al poeta mientras hieren al receptor, así que
debe tenerse en cuenta la responsabilidad no al crear,
sino durante la entrega, ya que -en mi opiniónes tiljusto infligir dolor sin ofrecer alivio; la poesía
puede hacer gala de su don de convertir las crisis
en renacimientos. Por eso opino que es reinvención
constante.
_
Un poema puede resumir toda una vida y hasta
puede representar una suerte de aprendizaje sintetizado
para sus receptores; en es~e sentido, un poema podría
ser una píldora de vida.
La poesía es necesaria para deshacernos de la
sensación de ser únicts pero solos en esta tierra

18

inmensa. He llegado a pensar que la idea no es mla:
Me ha sucedido que al leer poesía encuentro una linea
la idea pasa a través de ml; con esto me refiero a la
perdida en lo que me parece un tornado de -símbolos
certeza de formar parte de un todo que, voluntaria o
incomprensibles, una línea que basta para sentir que, al
• •
involuntariamente, intercambia información vahosa
menos por ese día, he despertado.
todo el tiempo. La poesía da cuenta de que después de
La poesía debería ser, antes que todo, un canto
todo siguen existiendo preocupaciones universales y
dispuesto a ejecutarse en solitario. No creo en la poesía
soluciones temporales.
que se fabrica deliberadamente para publicitar a su autor,
La poesía denuncia epifanías; momentánea o - porque lo más probable es que no pase de un cerrado
permanentemente cambia nuestra perspectiva. Nos
círculo literario, lejos del lector común, de la persona
hace captar cosas que antes no vimos o no creímos
que tiene necesidad de poesía. Resalto el valor de la
importantes. En otras palabras, enriquece nuestra vida
sinceridad en el texto porque de esta manera será más
cotidiana.
claro y directo.
Personalmente, creo en ella como el nexo con un
Cuanüo el poema es turbio, aún reside en las manos
mundo que todavía no te~minamos de entender,
de su ~dor. Cuando el poema es claro, forma parte de
el cual no es otro que nuestro subconsciente, el yo
la conciencia colectiva; no le pertenece más aunque las
intetno que guarda el motivo primordial de nuestros
personas lo sepan y la impresión lo diga. 8 poema estará
actos. Creo en ella como un acto de comunicación
ahí en los momentos oportunos: al autor le agradecerán
interna.
unos cuantos personalinente.
La buena poesía se siente, pero también se
Cundo la poesía se \Uelve publicidad, los poemas
comprende, y menciono esto porque es común leer y
consecutivos se transfieren a un segundo plano a los ojos
escuchar textos con buenas tesis pero prácticamente
y oídos del lector ingenuo, es cuando reluce sólo el autor,
i.p,aprensibles. Cuando el poema es claro no hacen
y éste puede caducar. Cuando la poesía vive por si misma,
falta explicaciones. Creo que para transmitir
durante mucho tiempo fragmentos de poemas ,'elldrán a la
poesía no es suficiente que el poema cumpla con las
memotia sin saber exactamente por quién fueron escritos.
especificaciones de la forma, pero tampoco basta con
Como escritores, podemos sentir que la poesía no está
que diga algo importante.
ahí cuando la necesitamos,
Valery hablaba sobre la E,N ALCUNAS OCASIONES, LA POESÍA sino que es cuando nos
dificil tarea de atender a ,FUNCIONA PARA PONER EN PALABRAS necesita para pronunciarse
la forma y al contenido, ALCO INNOMBRABLE O, AL CONTRARIO, que acude a nosotros. Es
y ello es necesario ·para BUSCA,-. MEDIANTE 1.AS PALABRAS u¡:¡ misterio si nos sirve
o es ella quien se sirve üe
involucrar al espectador. NUEVAS PERCEPCIONES.
Si esto no sucede, la tarea
nosotros, o las dos cosas en
queda incompleta. Claro
diferentes momentos. A nú
que hay poemas que son experimentos fonéticos o
no me preocupa si el total de la población se nutre de
literarios, yestos funcionan para dirigir la mirada ·a • poesía escrita; me basta con ser transmisora incansable
otros horizontes.
de su propósito. Me preocuparía si nadie fuese capaz
Muchas veces, la práctica de la poesía consiste
de sentirla -aunque fuera en mutismo total y solo para '
en aprender a ser libre mediante reglas; aquello de
sí-, porque bien sabernos que su esencia va más allá del
los cien sonetos antes de un verso libre tiene como
escrito. :-Je preocuparía si durante el resto de mi vida no
objetivo educar oído, lengua·y mano para ejecutar un
soy capaz de transcribirla.
mismo arte. Debido a esta extraordinaria cuahdad de
Cuando el poema se lee es como lluvia; cuando no, llega
ritmo, probablemente la poesia sirva para que, quienes
como aroma de tierra mojada. El poema debe guardar
no somos entonados, cantemos.
para la posteridad sentimientos fugaces: si el poema es
En algunas ocasiones, la poesía funciona para poner
bueno, los guardará Integras para otros;.si no, sólo el
en palabras algo innombrable o, al contrario, buscar
autor tendrá un registro borroso de ellos: la bondad del
mediante las palabras nuevas percepciones.
poema reside en esta capacidad de transmisión..

19

�POEIÍÁ

La revolución de Mao
/1),,

Jos, EMILIO AMORES

No existe ideologia intocable, algunas simplemente duran siglos.
El padre de familia cuenta historias a sus hijos
quienes a su vez las narran a sus hijos y a sus nietos;
de ahí a los hijos de los hijos y a los nietos de los nietos.
Por siglos cada niño escuchará las mismas cosas.
Con hebras de generaciones se teje una cuerda
por la que descienden verdades innegables
guardadas en la memoria escrita.
Las verdades reales y evidentes
son como una capa de pintura que está sobre otra capa de pintura;
una capa de pintura debajo de la cual hay otra y varias más.
Llevará tiempo borrar las múltiples redes de linajes y familias,
las poderosas ristras de parientes
que labraron dinastias de emperadores.
Por eso Mao dijo que su revolución es lucha constante y para siempre.
No hay prisa, Mao sabe cuál es el triunfo perseguido.
En otras épocas, las revoluciones concluían cuando el líder tomaba el poder.
Hoy no.
La revolución de Mao deberá lavar a China dilatadas veces,
matar a palos los demonios del pasado.
Pelea incesante que terminará cuando no exista ninguna capa de pintura
rasgada con uñas de tigre en el caduco rancio.

�POESÍÁ

POESÍÁ

En China hoy la economía es cosa del gobierno
para que no regresen las hambrunas.

Confucio dijo: la tradición es sagrada.
La autoridad es sagrada.

Pero la ideología pertenece a la política.

Predicó el respeto a los padres;

Yla educación también.
Mao dijo: la ideología de la revolución no cesará nunca,

los padres están sobre la esposa y por encima de los hijos de la esposa.

deberá aplastar gritos, fábulas, cuentos y creencias.

Confucio quería sentar las bases de una sociedad estable

'

profunda y rica en armonía.
Una creencia decía: el pueblo trabaja para bien del Emperador.

Era un buen hombre y un pensador.

Los ministros del Emperador sudaban para reunir los afanes del pueblo.

Los pensadores piensan. Nada más.

El dominio del Emperador tutelaba todo bajo los cielos:
la materia y el alma,

La moral de Confucio fue asumida por las pequeñas élites en el poder,

el agua y la luna reflejada en el agua.

las pequeñas élites que tienen el poder, pero no el gobierno.
El gobierno yace en manos de los ministros y de los ayudantes de los ministros y

El Emperador de Todo lo que Existe Bajo los Cielos

de los oficiales de los ayudantes de los ministros.

tiene un ministro encargado de afinar los instrumentos del culto.
El ministro vive para hacer de su trabajo una ofrenda.

La revolución de Mao deberá sacar de raíz los tórridos pretéritos,
será una lucha incesante contra los usos de indivisos sucedidos.

El Emperador cultiva los ritos porque los ritos son sagrados:

A Mao no le interesa el poder sino purificar a China,

símbolo de lo solemne: ufanía del poder.

ungirla del color de las doncellas y de los mares cristalinos.

El pueblo vive tranquilo arrullado por dogmas
y por el sueño del Emperador que contiene los valores eternos.

Mao quiere que el pueblo viva su presente y celebre su existencia,
que cante y baile en torno a un rayo de sol.

Tal vez la revolución de Mao no sea eterna
pero deberá pasar a los hijos de los hombres y a los hijos de los hijos.

Por eso la revolución de Mao es la esencia de cada día

Los ministros ya no existen,

Tal vez la fragancia de manojos de rosas.

durante decenas de miles de días.

ahora hay oficiales de la revolución.
La revolución requiere imperiosamente
La revolución de Mao deberá arrancar siglos de sumisión,

sus propios ritos, los suyos, los que hablen de ella.

sumisión legitimada por Confucio durante el tiempo largo y grande.

Mao mismo en persona escribió el Pequeño libro rojo,

�POESÍA

El libro que contiene los más altos, innegables, valores finales.
Mao dio al pueblo el manual de las plegarias.
Los niños creyentes de Mao las rezan a diario,
las leen en el Pequeño libro rojo.
El Pequeño libro rojo predica el credo de la nueva dinastía.
Ahora el padre de familia tendrá cuentos frescos para sus hijos
y los hijos los contarán a los suyos y a sus nietos
y cada niño que nazca escuchará las mismas fantasías
y cuando eso suceda y todos digan los ruegos del Pequeño libro rojo
tal vez la Revolución de la Lucha Incesante
descanse un rato,
tan sólo un rato.

■

i (esbozo para una

i reflexión en torno a la
io creación y la crítica
•

1
i

/ ✓/~~~~
~~~t.l

Un martes cualquiera por la noche. Había llegado a la sala cinematográfica sin mucho
entusiasmo; una larga fila hacia la taquilla no contribuía a exaltar mis emociones ni a
acrecentar mis expectativas. Hay quien afirma, con la retórica de la medicina, que
es un buen síntoma ver tal conglomerado de gente esperando para asistir a lo que
eufemísticamente se llama hoy "cine de arte". No lo sé, ni podría afirmar nada; pero
existen pocas cosas tan desesperantes como escuchar, mientras se llega a la ventanilla,
los comentarios pseudo intelectuales de algunos que alardean de su sapiencia
cinematográfica para impresionar a sus acompañantes y de paso aburrir al resto de la fila.
25

�,,EL CAVERNÍCOLA QUE TRA•
I.ABA EL CONTORNO DE UN
ANIMAL

SOBRE

LA

ROCA

TRAZABA SIEMPRE SICUIEN•
y la confirmación de que somos herederos directos de
ecordé, cómo no hacerlo, la escena de
aquellos lejanos hombres y mujeres que enfrentaron,
Annic Hall en la que Woody Allen, en una
como nosotros, un mundo hostil y fueron capaces de
situación similar, se saca de la manga a
soñarlo y recrearlo.
Marshall McLuhan para callarle la boca a una de esas
Herzog acertó completamente al llamar artistas
plagas. Pero, iqué hago!, estoy cayendo en lo mismo
a los autores de estas pinturas. No son otra cosa. Y
que critico, suele pasarme... No hablaré de cine aquí,
no es otra cosa (ni mitología ni arqueología) la que
aunque si confesaré que lo que impulsa estas lineas es
nos une a ellos sino nuestra necesidad de expresión
resultado del arrobamiento que experimenté al mirar
artlstica. El ensayista estadounidense Guy Davenport,
el documental de W erner Herzog, La cueva de los sueños
en un libro excepcional titulado Objetos sobre una mesa,
olvidados.
coloca el inicio de toda técnica artlstica en este tipo de
Un maravilloso viaje, en tercera dimensión, a lo
pinturas. Los grabados
más remoto de nuestra
de las cuevas anteceden
condición humana. CADA CAMBIO DE PAR.ADICMA,
y definen el desarrollo de
Herzog, cual consumado
las naturalezas muertas:
espeleólogo, toma la CADA REVUELTA ARTÍSTICA TRAE
esas composiciones
cámara y emprende una CONSICO SU PROPIA REFLEXIÓN
milenarias que nos
excursión por las cuevas
muestran alimentos y
de Chauvet, descubiertas (SU PROPIA ENSOÑACIÓN).
utensilios sobre una
en 1994 al sur de Francia
mesa. La naturaleza muerta es ejercicio de creación y
y que contienen las pinturas rupestres más antiguas de
de contemplación. Su presencia va mucho más allá de
las que se tengan noticia: 33 mil años, según la datación
la pintura, cubre la literatura, la música, la fotografi.a y
del carbono-14 (con esta acción, Herzog "calló" los
el cine. Son la confirmación de la cultura en el sentido
comentarios "expertos" que escuché en la fila: se lanzó
de que patentan la adquisición de ciertas habilidades
a contracorriente del cine de vanguardia). Imaginar
que nos distancian de la pasividad de la vida nómada
esa distancia implica salirnos de nuestras propias
y recolectora. Sobre la mesa descansan productos
mediciones. No hay punto de referencia, estamos ante
sembrados y cosechados, variedades infinitas de
un abismo: la presencia total del olvido, salvo por esas
especies y todo tipo de herramientas: desde cuc~os y
pinturas que permanecen en las paredes de la cueva:
cubiertos hasta libros y velas. Dice Davenport: "Epoca
están aqui y están ahora (en esta cueva artificial donde
tras época, la naturaleza muerta ha cumplido el ciclo
se proyectan en tres dimensiones). Miro el rostro de
de ser primero una innovación y después algo trivial,
esos caballos, el cuerno largo y afilado del rinoceronte,
disipándose en lo familiar. Inevitablemente, se ha
figuras que literalmente se mueven ante mis ojos, y
regenerado a si misma, casi siempre corno el heraldo
luego, un poco más allá, las huellas de una mano: gesto
estilístico de una nueva dirección en las artes, o como
casi infantil y milenario, dejar rastro de la existencia,
epitome de un estilo." La caverna como metáfora de
registro personalísirno que se vuelve universal a fuerza
la creación y su recepción critica. Los sueños que
de repetirse infinitamente. Y es en este punto donde
soñaron esos ancestros cavernarios nos persiguen y
todo se conecta: aquí se dispara mi ensoñación. El
nos acompañan todavía. La ensoñación de la caverna
paso del tiempo cambia su ritmo y las distancias se
es la representación del mundo, y nada más humano
acortan. Esa "firma" nos relaciona inmediatamente
que nuestras peculiares y deficientes ideologías:
con estas obras rupestres: es nuestro pase de entrada

ID

26

DO

EL

CONTORNO

PRECURSOR."I: ,j

DE

UN

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imaginarnos en un universo donde "tiene" sentido que
existamos.
Cada cambio de paradigma, cada revuelta artlstica
trae consigo su propia reflexión (su propia ensoñación).
Metalenguaje en potencia. El instante en que la obra
se convierte en arte y a su vez instaura una manera de
abordarla, de pensarla en relación con una tradición
más o menos abierta que la absorbe o la rechaza. Ese
artista anónimo que plasmó la figura de su mano en
los muros de la oquedad de la cueva dejó de ser un
fantasma y adquirió la consistencia de la memoria. Se
convirtió también en el primer crítico de su propia obra
(consideró digno su trabajo de ser relacionado con su
persona); adquirió cierta conciencia de su existencia.
Su obra comenzó a definirlo, a otorgarle un perfil,
una forma, un estilo. Pero, sobre todo, confirmó una
tradición: el creador es siempre la proyección (directa
o desviada) de quienes le antecedieron. En Poesía y
represión, Harold Bloom, bajo las sombras tutelares
de Nietzsche, Freud y Derrida, lo expone asi: "El
cavernkola que trazaba el contorno de un animal sobre
la roca trazaba siempre siguiendo el contorno de un
precursor."
Justo al centro de la caverna, donde se unen las
diferentes cavidades, aparece la representación de un
vientre femenino, y justo al lado, a muy poca distancia:
un toro que busca fertilizarlo: ¿no estamos ya en
el plano de la mitología? ¿Pasifae y Minos (a quien
por cierto Dante coloca en la entrada del Infierno,
en el segundo anillo, tal vez como el eco más lejano
de su propia tradición cultural)? El trazo del artista
cavernario resuena en los cantos de Homero, en las
danzas dionisíacas, en los laberintos de Creta, en los
trabajos eruditos de Apolodoro. El poeta es el primero
que canta a la tribu y el primero que se separa de ella.
Yson el arte y la critica las constantes aunque siempre

estén cambiando. Se puede alegar que tanto la literatura
como otras manifestaciones artlsticas han estado al
servicio de reyes, sacerdotes y tiranos, y es verdad: los
mitos, las religiones y las propias naciones tienen su
origen en el relato fundacional, en el himno bélico, en
la profecía, sin embargo, este tipo de creaciones han
estado subordinadas a los intereses del poder. Una
cosa es Homero (o la serie de autores que conocemos
hoy con ese nombre) que recogió e inventó las leyendas
del ciclo de Troya, y otra es Virgilio cantándole a
Augusto en los salones del palacio. Esa "otra" literatura
que intenta negar su condición de relato, de ficción,
ha buscado imponer verdades, remarcar diferencias y
alimentar el rechazo a lo ajeno (y no negaré que dentro
de este universo discursivo existan piezas de gran valor
estético, pienso nuevamente en Virgilio y en su Eneida).
Estas creaciones no buscan transmitir experiencias
humanas (diversas, contradictorias), sino reglamentar
conductas y justificar actos públicos, generalmente
violentos. Pretenden racionalizar la vida, volverla un
reducto de conducta moral, y eso sólo ha impedido,
como suponia Nietzsche en El origen de la tragedia, ver el
desarrollo de esa otra serie de interpretaciones criticas
y estéticas que a mi me interesan: "En efecto -apunta
Nietzsche-: nada es más completamente opuesto a la
interpretación, a la justificación puramente estética del
mundo, aquí expuesta, que la doctrina cristiana, que es
y quiere ser sólo moral, y, con sus principios absolutos,
por ejemplo, con su veracidad de Dios, relega el arte,
todo arte, al recinto de la mentira."
El mito de Orfeo define esta posibilidad. El poeta
como profeta de una verdad que está fuera de la ley y
la oración. Apolo le dio la lira a Orfeo, pero fue él quien
la uso para componer, para crear algo y difundirlo. En
un ensayo juvenil de 1916 ("Sobre el lenguaje en general
y sobre el lenguaje de los humanos"), Walter Benjamin
destacaba ese aspecto precisamente: Dios creó todas las
cosas pero al hombre lo nombró y le dio la capacidad
de nombrar. El lenguaje comunica en el lenguaje y no
por medio de él, sospechaba Benjamin. Cada lenguaje
se transmite a si mismo. Del famoso coloquio platónico
sobre el tema, no serían ni Cratilo ni Sócrates quienes
tuvieran la razón, sino Hermógenes: las palabras tienen
su origen en la ley del uso. En el caso de la literatura,
y en esto concuerdo con Bloom, el lenguaje poético es
siempre una revisión del lenguaje precedente.

�il

'I

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Homero no posee la capacidad de Orfeo para bajar al
Los trazos (las ensoñaciones) de las cuevas de
inframundo y tratar de rescatar muertos, pero sí tiene
Chauvet se conectan así con esta historia lateral de
la cultura, con esta saga de personajes "secundarios"
la posibilidad de salvar sensaciones y acontecimientos
del olvido y de instaurar la memoria (no el cuerpo de
y sospechosos que se han salvado de caer en la
rectificación apolinea del mundo ideal. Es Aristarco
Eurídice, sino la evocación de su nombre). Dante,
Orfeo renacido, lo supo mejor que nadie: el arte y la
tratando de agrupar y dar sentido a los cantos de la
Ilíada; es Lucrecio siguiendo a Epicuro y afirmando que
literatura no reflejan al mundo, lo resignifican. De
nuevo es otro de los interlocutores secundarios de
todo se reduce al átomo; es "Longino" ponderando el
la obras de Platón quien acierta y da en el clavo: Ion.
estremecimiento irracional de lo sublime; es Boccaccio
juntando a siete "damiselas" y tres "caballeros" a las
En su diálogo con Sócrates en torno a la naturaleza
de la poesia, Ion defiende la utilidad del discurso
afueras de Florencia para narrar la vida mientras la
literario en si, y no en referencia a otros factores,
muerte pasa de lado; es Hamlet leyendo un libro y
llámense politicos, filosóficos, religiosos o núlitares. La
mentando su contenido: palabras, palabras, palabras;
discusión radica aquí en la oposición entre la realidad y
es Montaígne haciendo de la experiencia y la lectura
el "simulacro" de la ficción. Platón minimiza la función
la materia de sus escritos. No son modelos sino
del discurso ficcional por su carácter de artificio,
posibilidades.
de imitación de imitaciones; su utilidad
sólo es comprobable en la transmisión de
HACER CRECER LA SEMILLA DE LA
sentimientos, no de conocimientos, decreta
el filósofo a través de Sócrates. Pero no
REBELIÓN EN POS DE LA LIBERTAD, O
repara en que esa transmisión es ya una
MEJOR: DE LA LIBERACIÓN PERPETUA.
forma de conocimiento. Un saber que está a
NO EXISTE MAYOR ENSOÑACIÓN QUE
la vez dentro y fuera del discurso jurídico y
del pensamiento filosófico. Otra vez: moral
ÉSA.
versus la interpretación. No olvido la escena
del Banquete en que, ya reunidos todos
los comensales en la casa de Agatón para discutir la
En estas posibilidades de lectura y percepción,
naturaleza del amor y de Eros, está a punto de hablar
la literatura y el arte son "ilegales": consciente y
concretamente se instalan fuera del razonamiento
Aristófanes (se dispone a exponer su teoría genial
acerca de la antiquísima condición dual de los seres
jurídico de la realidad, alejados de lo que debe ser y
humanos, una forma de unión poética entre géneros
de la forma en que debe ser. Esa premisa, por cierto,
la remarca el ensayista Claudio Magris en su obra
contrarios que luego fueron separados por los dioses
Literatura y derecho. Ante la ley. Negar la obligación
en dos mitades -hombres y mujeres-; mitades que,
a partir de entonces, se buscan de manera perpetua,
colectiva, generalmente impuesta por los poderosos,
y apostar por la libertad individual. Hacer crecer la
anhelando esa vieja fusión) y Platón lo "hace" padecer
semilla de la rebelión en pos de la libertad, o mejor: de
un ataque de hipo, impidiéndole hablar y obligándolo a
ceder el turno al médico Erixímaco: ¿premonición sobre
la liberación perpetua. No existe mayor ensoñación
que
ésa. Esa "negatividad" no implica, por supuesto,
el castigo a los poetas por parte de los que ostentan el
poder y la censura? La metáfora de la caverna opera de
la anarquia: la creación y la critica obedecen a su
nuevo, pero esta vez de manera negativa: las sombras
propia -secreta y cambiante- legislación, y ésta les
reclama principalmente la fidelidad a la intangible e
que se proyectan y los dibujos que se trazan en sus
inestable circunstancia de la cultura en la cual nacen
paredes no son sino deformaciones de la realidad y ésta
es, según Platón y el subsiguiente idealismo occidental,
y se desarrollan (es esa angustia de las influencias de
trascendental y teleológica. Para ellos, la ensoñación
la que ha hablado Harold Bloom). El carácter ilegal no
sólo se manifiesta en la conducta heterodoxa, pública
estaba prohibida porque era peligrosa (contenía la
o privada, del quehacer literario y artístico, sino en
semilla de la rebelión).

28

MUCHAS VECES CREAR SICNIFICA

....

1

ya existente. Era artesano, agudo escucha del
eco. Para los modernos, la ficción formaba, o
DARLE LA ESPALDA AL MUNDO Y
debería formar, parte de las bellas artes. Era
SUS OBLICACIOMES.
un oficio digno de mejores prebendas porque
demostraba una condición inusual: la obsesión
por la forma. El gran quiebre entre el arte
su relación con el lenguaje, con la gramática (una
antiguo y el moderno se basó, principalmente, en un
suerte de legislación lingüística) y con las preceptivas
peligroso estrechamiento entre la ficción y la realidad.
artísticas. Ante la conducta rectora (y correctora)
De pronto, era imposible dilucidar si la página leida
del poder en turno, la rebeldía individual del poema
pertenecía a una obra literaria o era el registro preciso
o la devastación de la virtudes morales de la novela o
de un acontecimiento histórico. La ensoñación podía
el aniquilamiento de las reglas de un cuadro cubista.
confundirse con la realidad (y ahí están don Quijote
Muchas veces crear significa darle la espalda al mundo
y Emma Bovary para recordárnoslo). El parto, apogeo,
y sus obligaciones.
decadencia y resurrección del arte moderno han tenido
He aqui la ensoñación que devela el documental
que ver, de una u otra manera, con el tratamiento de la
de Herzog: el debate sobre la ficción y su relación con
realidad. Porque, a partir de la modernidad, la ficción
la realidad es tan antiguo corno el primer esbozo de
se convirtió casi en sinónimo de narrativa, lo cual sirvió
canto o loa al mundo y sus dioses. Nació con el primer
para la profesionalización de los escritores, pero alejó
ser que pudo recordar el sueño de la noche anterior,
el derecho a la fabulación del resto de los miembros de
con el primero que trazó una figura zoomorfa en las
las sociedades actuales. Yal no darnos cuenta de esto,
paredes de una cueva. Un delgado velo entre lo que
hemos perdido espacio y libertades. La ensoñación
es y lo que podría ser. La ficción, sin embargo, no fue
debería ser parte de nuestra cotidianidad como forma
asociada complemente a lo literario y lo artístico sino
de productividad, y no como supuesta manifestación
hasta mucho después, como he apuntado con respecto
del "ocio".
a las discusiones platónicas. Más que la invención, el
De la Antígona de Sófocles a la Antigona de Brecht,
tratamiento. Para los antiguos, la idea de lo original era
muchos personajes de la literatura han encarnado
muy difusa. La fuente era el mito o la leyenda, es decir,
comportamientos opuestos a las leyes positivas,
el anonimato. El poeta sólo trabajaba con el material
representando valores o ideales "trascendentales". En

�una nueva vuelta de tuerca, lo literario ha partido de
lo individual para llegar a lo universal. La acción de
uno invoca -provoca- la liberación o la perdición de
muchos. En una segunda lectura, la ilegalidad literaria
se vuelve sospechosa. Claudio Magris ha iluminado las
constantes relaciones entre derecho y literatura, y lo
ha hecho partiendo de una distinción anterior y tácita:
la diferencia entre derecho y ley. En un arriesgado
resumen, el primero seria la libertad para actuar o
no actuar; y la segunda, una obligación determinada
muchas veces por coyunturas que muy pronto pierden
vigencia (la ley se instala donde ha habido o puede
haber un conflicto). Buena parte de las grandes obras
de la antigüedad (desde algunos de los relatos bíblicos
hasta la literatura bucólica y las fantasias utópicas)
se instala en un punto anterior al imperio de la ley.
La poesía, sostiene el ensayista italiano, rechaza la
ley y busca -como la vida; como el amor- la gracia.
Enemiga de la abstracción, la literatura antepone, via la
ficción, el derecho a la ley.
En la antigüedad, juristas y teólogos se basaron
en textos literarios para escribir leyes, decálogos y
parábolas, algunos de ellos, incluso, fueron grandes
poetas. En la modernidad, la elaboración del concepto
de Estado se basó en el rechazo al derecho natural
de corte divino (que imponia leyes universales
y atemporales) y en una complicada mezcla de
abstracción e historicismo, sin poder llegar nunca a un
término medio. Entre la idealización universalista de
la Ilustración y el localismo pasional del romanticismo
(que llegó, en su extremo, al nacionalismo de los
regímenes totalitarios del siglo XX), algo se perdió o se
tergiversó. Perdimos paulatinamente la capacidad de
ensoñación.
En nuestra era, "posmoderna y global", nos
hemos inclinado a censurar y reprimir la capacidad

EN MUESTRA ERA, ''POSMO•
DERMA Y CLOBAL", NOS HEMOS
INCLINADO A CENSURAR Y
REPRIMIR LA CAPACIDAD LIBE•
RADORA DE LA CREACIÓN Y DE
LA CRÍTICA.

liberadora de la creación y de la critica. Nos hemos
alejado (al reducir al arte y la literatura a bienes de
consumo para una minoria) de la posibilidad de
resignilicar la realidad desde otros parámetros. La
tendencia a anular la función del Estado vuelve aún
más problemática la relación entre derecho y ley (y
también entre ambos conceptos y la literatura y el
arte: silenciados o condicionados muchos espacios
para la creación y la reflexión, el quehacer creativo
parece más cercano al espectáculo o la publicidad).
El derecho parece difuminarse ante una multitud de
gestos automatizados; la ley se impone globalmente,
pero como sustento de procesos que cada vez dejan
de tener relación con lo público (intereses privados y
especulativos).
Una lectura heterodoxa nos revelaría que, en la
actualidad, precisamos que la literatura y el arte
vuelvan a ser ilegales, que las nuevas creaciones
encarnen conductas alternativas e insumisas ante el
poder, el lenguaje y demás factores que determinan
hoy nuestras vidas. Hay que trazar nuevas figuras
en las paredes de nuestras modernas cuevas. Tal vez
ese eslabón perdido entre la abstracción absoluta y el
historicismo apasionado se encuentra en la fabulación
(en la ensoñación creativa). No sería novedad. la
literatura y el arte revelan lo individual y proyectan
lo universal; expresan la diferencia; apelan a ciertos
derechos universales y denuncian la falencia de otros,
en una actualización constante de sus definiciones; en
ellos se vislumbra al otro, a la otra, y se presiente su
cercania. Tal vez esas figuras que han proyectado en
la caverna a lo largo de los siglos no estén tan alejadas
de la realidad...
La ensoñación concluye y me regresa a ese martes
cualquiera, mientras termino de ver el documental
de Herzog. Una de las últimas escenas muestra la
existencia de una terminal nuclear instalada a unos
cuantos kilómetros de las cuevas. Dos historias que se
entrecruzan y se confrontan: creación y destrucción
(¿acaso Stanley Kubrick no mostró esa relación en
una de las primeras escenas de Odisea 2001 cuando, con
música de Strauss como fondo, recrea la invención de
la herramienta por parte de nuestros ancestros, los
primates, y su inmediata transformación en arma de
destrucción?). Dos posibles caminos a seguir: lpor cuál
de ellos terminaremos transitando? ro,,,

30

�,-,
EL PROBLEMA DEL NACIMIENTO DE LA
NOVELA EN LAS LITERATURAS LATINOAME•
RICANAS VA MÁS ALLÁ DE LA CREACIÓN
DE OBRAS. COMO ANTONIO CANDIDO
LO SEÑALA, HAY TRES MOMENTOS
IMDISOLUBLES EN LA COMUMICACIÓN
ARTÍSTICA: AUTOR, OBRA Y PÚBLICO (2007:
49), ESTA COMJUMCIÓM DE ELEMENTOS
SOCIALES Y CULTURALES PARA SU
COMSOLIDACIÓN EN EL CONTEXTO DE LA
MOVELA MEXICANA FUE SEÑALADA POR
JOSÉ LÓPEZ PORTILLO Y ROJAS, QUIEN
MENCIOMA QUE:

•------------

EL APARECIMIENTO DE LA NOVELA
SUPONE UNA SOCIEDAD FORMADA
YA, UNA VIDA INTENSA Y COMSCIENTE
EM ACTIVIDAD, Y CIERTO NIVEL
CENERAL DE CULTURA, QUE CONVIDE
A LOS AUTORES A ESTUDIAR IDEAS,
PASIONES Y COSTUMBRES BIEN
CARACTERIZADAS, Y PERMITA
AL PÚBLICO LECTOR EMTENDER
LA OBRA, APLAUDIRLA Y
RECOMPENSARLA (23).

---

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U

na vez resuelta con la Independencia el
problema de la censura impuesta a las obras
de ficción mediante la Real Cédula del 4 de
abril de 1531 (Mata, 2003: 23), la novela se enfrentó
con la dificultad de la distribución, preocupación
que José Joaquín Fernández de Lizardi expresa en el
"Prólogo, dedicatoria y advertencia a los lectores" del
Periquillo Samiento al mencionar que:
Esta desgracia hace que no haya esportación de
ninguna obra impresa aquí; porque haz de cuenta
que mi obrita ya impresa y encuadernada, tiene de
costo por lo menos ocho ó diez pesos; pues, aunque
fuera una obra de mérito, lcómo había yo de mandar
á España un cajón de ejemplares, cuando si aquí es
cara, allí sería excesivamente cara? porque si á diez
pesos de costos se agregaban otros dos 6 tres de fletes,

derechos y comisión, ya debería valer sobre trece
pesos: para ganar algo en este comercio era preciso
vender los ejemplares a quince ó diez y seis pesos, y
entonces lquién la compraría allá? (7).

Estas dificultades de distribución en parte fueron
resueltas con el formato por entregas, de lectura
fluida y dirigida, sino al gran público (en su mayoría
analfabeta), sí corno un arte de agregación (Candido,
2007: 49), vinculado con publicaciones periodísticas
de gran éxito durante el siglo XIX.
En el noreste mexicano la aparición de la novela, en
comparación con la publicación del Periquillo Samiento,
primera novela latinoamericana,es tardía; sin embargo en
la década de los ochenta del siglo XIX se emprendieron
diversos proyectos editoriales fundamentales para la
comprensión del origen del género en la región.

32

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1

En los años de 1881 a 1886 se publicó en Monterrey
La Revista, el primer periódico diario de la ciudad,
dirigido por Desiderio lagrange e impreso en la
Tipografía del Comercio, propiedad del editor. Además
de la publicación del diario, La Revista imprimió al
menos seis volúmenes de novelas: Su magestad el dinero.
Primera parte: las tres hijas sin dote (1882); Su magestad el
dinero. Segunda parte: El matrimonio Lazarine (1882);1 Su
magestad el dinero. Cuarta parte: la condesa de Gordes (1882);
Su magestad el dinero. ~inta parte: las tres hennanas (1882),2
1 La primera y segunda parte, conservadas en el Fondo Nuevo
León de la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria, aparecen
en el mismo volumen, pero pienso que esto se debe a una
encuadernación posterior, ya que cada una, además de tener su
propia portadilla, inicia con paginación independiente.
2 La cuarta y quinta parte, resguardadas en la Biblioteca Magna
Raúl Rangel Frias, también se conservan en un solo volumen con
las mismas caracteósticas que el ejemplar de Capilla Alfonsina.

33

de Xavier de Montépin; La condesa de Rahon (segunda
parte de La muerta en vida) (1884), del mismo autor y El
testamento del suicida (1887), de Octavio Feuillet.
Este suceso, pasado por alto en los recuentos que de
la novela regiomontana se han hecho, podría parecer
intrascendente por tratarse de obras francesas muy
difundidas durante la primera mitad del siglo XIX y
principios del XX en Europa, sin embargo, tomando
en cuenta las dificultades editoriales que publicar
una novela conlleva, el éxito de éstas -implícito en
la continuidad de la colección, que sobrevivió incluso
después de la cancelación de La Revista- es indicador
de que existía la posibilidad de generar un incipiente
mercado en torno a la novela.
En una región y una época en la que la crítica
priorizaba la creación lírica y oratoria,3 el éxito de un
proyecto editorial en el que se difundían novelas es
muy significativo en cuanto a la aceptación del género
entre el público regiomontano y a los avances técnicos
que en tipografía se habían alcanzado en la ciudad
De esta manera se trazó el inicio de la consolidación
del género, tal vez no en la formación de una tradición
escritura!, pero si en la configuración de los elementos
sociales, culturales y tecnológicos.
Tal vez la primera novela escrita e impresa en el
noreste es Romance brazilense, publicada en Matamoros,
Tarnaulipas, en 1883. Por haber sido firmada con el
pseudónimo Un brazilense, es dificil ubicarla dentro de
alguna asociación literaria. En el ejemplar conservado
aparecen sólo dos referencias a personajes reales: el
exlibris de José M. Martínez, personaje del que no
localicé información, y el editor León A Obregón, quien
es referido por el prerevolucionario tamaulipeco Catarino
Garza en su diario. En Brownsville, Texas, él y Catarino
Garza fundaron la sociedadJuárez, de la que el periódico
El bien público funcionó como órgano informativo. De
esta publicación, de acuerdo con lo que señala Nicolás
Kanellos en Hispanic Periodicals in the United States. Origins
to 1960 (2000), lamentablemente no se conserva ningún
ejemplar. En 1880 fundan la sociedad Hidalgo y en ese
mismo año Catarino Garza se traslada por motivos
personales a Matamoros, desde ahí se pierde la pista
3 Como se percibe en la critica rcgiomontana desde 1910 en Algunos
apuntts acerca de las /erras y la culrura de Nuevo León en la centuria de 1810
a 1910, de Rafael Gaca Cantú hasta, por lo menos, 1946 en Siglo y
medio de cultura nucvolconcsa de Hcctor González.

�ciudad, lo que le permitió establecer una importante
de León A. Obregón a través del diario. La siguiente
infraestructura cultural: el Instituto Literario de San
referencia de él es la publicación de Romance braz.ilense. El
Juan, fundado en 1858 yel moderno Teatro de la Reforma,
5 de febrero de 1892 el New York Times publica una nota
en la que explica que Obregón, quien en ese momento
construido a similitud del Teatro de la Ópera de
era editor del periódico de filiación porfirista La cronista
París y que bajo su piso tenia una complicada
mexicana (sic), enloqueció al recibir una dosis inapropiada
maquinaria traída desde Francia que servia para
de toloache como remedio para una súbita dolencia.
elevar el piso a la altura del foro y transformarla
Aunque los grupos en los que participó el editor no
en una enorme pista de baile que se utilizaba en
fueron sociedades literarias, los ideales planteados por
ocasiones de gran relieve social (148).
ellos revelan el contexto
ideológico en el que se
E HA DICHO QUE LA PRIMERA NOVELA Romance brazilense no se
concibió la novela (si la
consideramos dentro de RECIOMONTANA ES LA ÚNICA MENTIRA publicó en el apogeo
E FELIPE CU ERRA CASTRO, PUBLICADA económico de la ciudad
la etapa revolucionaria de
OR ENTRECAS EN EL PERIÓDICO LA en la que, según Octavio
Obregón, no la porfirista);
Herrera, "ya en los primeros
según lo señalado por VOZ DE NUEVO LEÓN EN 1901.
años de la década de 1840
Catarino Garza en su diario,
los signos de decadencia
la intención de éstos
eran evidentes" (128); sin embargo las condiciones soci~
culturales de una ciudad moderna que los años de pujanza
No sólo se trataba de salvar a un solo individuo,
económica imprimieron en Matamoros, seguramente
nuestro objeto fue engendrar el espíritu de
fueron determinantes en la gestión de la escritura y
sociabilidad y el amor a la patria, así como también
publicación de la novela que, antes de la aparición de la
a bandera desplegada los abusos que se cometían
Revistaazµl (1894), ya presenta elementos que adoptaría
con nuestros compatriotas que en lo absoluto
el modernismo, como el cosmopolitismo, los escenarios
carecían de representación (Guajardo, 1989: 78).
europeizantes y la mujer fatal Emilia, personaje femenino
principal de la novela, a diferencia de las mujeres
Es importante señalar que El brazilense no fue el único
frágiles de la mayoría de las narraciones de la literatura
literato vinculado con el grupo de Catarino Garza, sino
mexicana de la época, es promotora del cambio, de la
también Ignacio Martínez, quien -tomando en cuenta
modernización y europeización de su ciudad brasileña,
no sólo el prestigio social, sino la calidad de su obra-,
pero también, sin abandonar el espiritu romántico, vive
después de fray Servando Teresa de Mier y Eleuterio
en estrecha relación con la naturaleza -sin duda algo de
González, es tal vez el intelectual más importante del
los ideales esgrimidos por las sociedadesJuárez e Hidalgo
siglo XIX en el noreste. Publicó, además de su gran trabajo
fue determinante en la configuración de este personaje.
pericxlistico hoy perdido, dos libros de viaje: Recuerdos de un
Se ha dicho que la primera novela regiomontana es
viaje en América, Europa y Africa (Parts, 1884) y Viaje universal
La única mentira de Felipe Guerra Castro, publicada por
Visita alas cinco partes del mundo (Nueva York, 1886).
entregas en el periódico La vozde Nuevo León en 1901.4 Sin
Para la conciencia contemporánea podria resultar
embargo, la novela El Conde de Grevy, referida por Héctor
difícil entender por qué la novela en la región vio la luz en
González en Siglo y medio de cultura nuevoleonesa (1946) es
la ciudad más alejada al noreste de la Ciudad de México,
el eslabón perdido que enlaza los esfuerzos editoriales
sin embargo, durante la guerra civil norteamericana,
de Desiderio Lagrange y el trabajo narrativo de Guerra
los Confederados se vieron en la necesidad de utilizar
Castro. De ella, a pesar de numerosas pesquisas, no he
el complejo portuario Matamoros~Bagdad para recibir
localizado ningún ejemplar ni otra referencia más que la
sus exportaciones, ya que la Unión bloqueó todos
expuesta por González, quien al referirse a J. Agustina
sus puertos en territorio americano (Canseco Botella,
1981: 71); esto, además de generar estrechos vínculos
4 Reeditada en 2010 por la Universidad Autónoma de Nuevo León
internacionales, benefició económicamente a la
en edición con variantes de autor de Florencia Romo.

34

Baur de Wantiez dice que "publicó una pequeña novela
de incoloros trazos europeos 'El conde de Grevy'"
(1946: 206). Lamentablemente no menciona la fecha de
publicación ni el editor, sin embargo sí dice que la autora
colaboró en El Jazmín, editado por Miguel F. Martínez
en 1874, por lo que probablemente la novela se publicó
a finales de la década de los setenta u ochenta del siglo
XIX; de ser así, ésta sería la primera novela de Nuevo
León y probablemente del noreste.
Muy lejos del contexto de disidencia en el que se
publicó Romance braziknse, en 1893 Ernesto Kératry
publica con el pseudónimo Nadie, en la Imprenta del
Gobierno del Estado, en Ciudad Victoria, la novela
Náti Pát. Los indios bárbaros de Yucatán en 1853. Episodio de la
guerra de castas. Dedicada "A la muy digna y noble dama
tamaulipeca señora Carmen Romero Rubio" (p. VII),
esposa del presidente Porfirio Díaz, y ensalzada en la
introducción de Guadalupe Mainero, presidente de la
Suprema Corte de Justicia del Estado de Tamaulipas, sí
tuvo la fortuna (a diferencia del resto de las novelas aquí
expuestas) de ser ampliamente abordada en una de las
obras canónicas de la literatura del noreste, Historia de la
literatura en Tamaulipas.

En la investigación literaria no hay absolutos, pero en
el caso específico de la novela del noreste del siglo XIX no
se podrá ofrecer un panorama claro mientras se estudie
la obra como momento independiente en el proceso de
comunicación artística, pero tampoco mientras sirva de
pretexto para abordar temas históricos y sociológicos, o
mientras con éstos se busque justificar la falta de rigor
artístico de aquélla. El problema exige una interpretación
en la que lo histórico-social se vincule con la estructura
misma de la obra, al grado de poder
decir que tomamos en cuenta el elemento social,
no exteriormente, como referencia que permite
identificar en la materia del libro la expresión de
una cierta época o de una sociedad determinada;
ni como encuadernamiento, que permite situarlo
históricamente; sino como factor de la propia
construcción artística, estudiado en el nivel
explicativo, no ilustrativo (Candido, 2007: 29).

Este nivel de comprensión de la comunicación artística
-que implica no sólo la lectura de la obra, sino el
estudio de los públicos, de la técnica tipográfica y la
distribución- también contribuye a poner en duda
los modelos de análisis y periodización de la literatura
propuestos por el centro, y así "captar la coexistencia
de sistemas literarios diferenciados, cada cual con su
propia historia, y [...) comprender que incluso dentro
del sistema hegemónico se producen simultaneidades
contradictorias" (Cornejo Polar, 1989: 14).
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35

�[..] con esa tristeza del desten·ado que es desterrado
de su destierro, eché a andar por toda aquella
ciudad, para mí desconocida.
Reinaldo Arenas ~ El mundo alucinante.

as Memorias de fray Servando Teresa de
Mier presentan el recorrido heterogéneo y
"forzado" que realiza entre 1795 y 1805 por
Europa un letrado criollo castigado y perseguido
por la Inquisición. Esta obra configura un relato
de viaje inusual al focalizarse en la perspectiva
de un fraile de la Nueva España que "descubre" y
cuenta la parte oculta de Europa (específicamente
de españoles, franceses e italianos) ligada a sus
hábitos y formas de "dialogar" con la cultura y el
poder. Es decir, se coloca "de la vereda de enfrente"
y subvierte "la imagen de mundo registrada en la
literatura de viajes de la época" (Rotker, 2005: 119)
al presentar viñetas de una Europa en decadencia.
Ciertamente, estas memorias representan una
práctica de lectura novedosa del mapa social y
cultural europeo a través de la actualización de la
escritura conocida por la periferia americana sobre el
centro de poder. Servando "descose" (155) la imagen
utópica y escrituraría de Europa para mostrar el
reverso de la trama, los "huecos" o "intersticios" del
discurso letrado a través de un recorrido por los
recovecos de ciudades consideradas modelo a seguir
para los americanos. Sin displicencia ni miramientos,
nuestro escritor se erige en viajero "forzado" que
utiliza su pluma como bastón para sostenerse,
como una herramienta útil para transmitir ( de
forma hiperbólica, claro está) su visión desgarrada
sobre los lugares que recorre. Sin embargo, desde su
ingreso a Europa, el móvil de su itinerario deviene
paradójico: con el fin de recuperar su honor, transita
e ingresa en zonas tórridas, "pantanosas", donde se
destacan figuras humanas con rasgos y actitudes
"monstruosas". Al respecto, se construye el otro

37

europeo como ser degradado por la aridez del suelo
y la infertilidad que produjeron los acontecimientos
politicos ( entre ellos, los más destacables son la
Revolución francesa y la corrupción del poderío
español en manos de Carlos IV).
El tratamiento grotesco con el que nuestro
viajero observa y describe al otro europeo puede
pensarse como metáfora de la invasión que ejercen
las instituciones de poder sobre los cuerpos
fragmentados y desprotegidos. Se destacan al
respecto dos accionares que Servando extirpa
y analiza de Roma. Ambas modalidades ligadas
al maltrato de los padres hacia sus hijos, en
consonancia con el abuso de poder. La primera
observación dice: "las 'tropas' de mendigos
asquerosos y de jóvenes de uno y otro sexo acometen
a uno en todas partes[...] En ninguna parte he visto
más muchachos estropeados, y dicen los estropean
sus padres a propósito, para vivir a costa de las
limosnas que juntan"; la otra "viñeta" de los hábitos
corrompidos sostiene: "También los castran sus
padres, a pesar de repetidas órdenes que lo prohíben,
para proporcionarles acomodo ventajoso en las
capillas pontificias, etc." (Mier, 1946, 11: 89). Estas
imágenes sumamente desgarradas de la juventud
europea se erigen en el símbolo de la infertilidad
y la imposibilidad de progreso: la creencia en
el futuro se ve "obliterada", "castrada", para la
obtención de un reconocimiento económico y social
en el presente. El hecho de que la ciudad avale esta
violencia y le sume "pompa y poca sustancia" (88),
lleva al narrador a cuestionar el "velo" sagrado que
recubre este centro de poder. Así, este espacio, como
muchos otros que recorre nuestro narrador, deviene

�en un "pastiche satírico" (Colombi, 2004: 109) o
"palimpsesto grotesco" de lo que antes era concebido
como solemne y puro: "Hay muy buenas almas, pero
también infinidad de bellacos, ladrones y asesinos, ya
del país, ya de todas partes, que se refugian en Roma
como asilo sagrado" (Mier, 1946, II: 88).
Las instituciones europeas (ya sea la Iglesia, como
el Estado monárquico; o la familia, constelación
privada de las instituciones públicas) devienen
"cáscaras" o "máscaras" del modelo escriturario
que leyeron los americanos. Los pasos que da
Servando iluminan espacios derruidos, los
escombros de lo que antes fue el "edificio" de
la civilización. En dichas zonas derruidas, el
cuerpo de Servando se construye, se coloca en
el camino, alli a la vista de sus lectores (no así de
sus perseguidores) para ser "leído" y resignificado.
El viaje que realiza es asi un proceso de escritura
que critica al proceder europeo, preferentemente
el español, como "mal lector" del cuerpo-obra
americano. Este desplazamiento se configura
secularizado del modelo de poder europeo y lo
interpela desde una perspectiva pícara. El "camino
desviado" que presenta Servando, ciertamente
contribuirá a la formación específica del hombre
de letras de inicios del siglo XIX que, como bien
señala al respecto Annick Lempériere, consiste
en "secularizar su propia relación con el pasado,
condenándolo hasta donde fuese necesario para
volver plausible la invención de una genealogia
cultural" (2008: 244).
Si tomamos en cuenta que el viaje desde sus inicios
está ligado a "una práctica expansionista imperial"
(Colombi, 2010: 302), el tipo de recorrido que
establece Servando es la contracara del viaje de
conquista europeo en América. A diferencia del
objetivo de poblar un territorio desconocido
con prácticas y organizaciones propias, la
errancia de nuestro narrador deviene en la
experiencia que "desnuda" al viajero de
su antiguo imaginario sobre "el lugar
de la cultura" (Bhabha, 2002: 17) a
imitar y obedecer por el criollo
americano.
T odorov sostiene
que todo relato

de viaje puede pensarse como una analogía del
transcurrir de la vida, de los cambios que instaura
la misma. Dentro de la misma lógica de análisis,
Michel De Certeau da un paso más y
establece una relación de continuidad
entre la sintaxis del discurso
con las sintaxis espaciales.

Ambas perspectivas críticas configuran la escritura
del relato de viaje como una resemantización,
actualización, del sitio por donde el escritor
transita. Desde el momento que él mismo plasma
sus impresiones sobre la hoja de papel el lugar se
transforma en espacio, el mapa pasa a ser obsoleto
para dar lugar a una "retórica del andar" (De Certeau,
1996: lll) que crea sus propios atajos y rodeos. Este
matiz inventivo del relato de viaje es retomado
por Monteleone quien sostiene que "No hay relato
sin descubrimiento [...] El sujeto del relato de viaje
descubre la imagen del Otro y de lo Otro, pero en él
proyecta la imagen de sí mismo" (1998:17-18).
Lo dicho nos lleva a rever las Memorias de Servando
como la construcción volitiva de un sujeto en fuga,
en crisis con el sistema de poder colonial. Este
prófugo, deportado, condenado, exiliado, viajero
forzado, pensador rebelde se constituye en un cuerpo
"inaprehensible" que, a pesar de ser recluido por el
poder,1 logra constituirse en un "letrado patriota"
(Myers, 2008: 120). El relato de viaje que arma se
configura como el "desquite criollo y la revancha
literaria [ ...] discurso retributivo que invierte los
lugares instituidos por la conquista" ( Colombi,
2004: 109). Servando es castigado por pronunciar
un sermón que "habla de más" o impropiamente, al
secularizar el móvil de la conquista española sobre
América. Como contrapartida de su escritura, se le
quita su título de doctor y se lo sentencia a viajar a
Europa y permanecer en el convento de "Las Caldas"
en Castilla. Como vemos, Europa deviene para este
narrador en un "lugar-jaula" del que querrá escapar
sin perder su cordura en el camino.
Desde el momento que es castigado, su retórica se
imbrica entre la perspectiva desengañada barroca y
la melancolía del desterrado romántico:2 "Yo estaba
con los ojos vendados como la pobre gente que me
escribía de América [ ...] El mundo vive engañado
bajo de nombres" (Mier, 1946, I: 224-225). Debido a

1 Al respecto, son constantes los intentos de fuga que tiene, entre los
que se destaca el practicado en Burgos cuando pensó salir volando
con un paraguas, para luego salir atado del cordel del catre de la
cama (12). Es apresado luego de este intento, como de los otros
que lleva a cabo.
2 Ver las aclaraciones al respecto que realizan Colombi (2004) y
Rotker en relación con la perspectiva de Le::ama Lima en La
expresión americana (1988).

39

esta imbricación, su camino se prefigura en tensión
entre dos espacios topográficos bien distanciados
que instauran un "acá" degradado y apocalíptico
(donde lo privado se vuelve un espectáculo público) 3
que aleja al narrador de un "allá" utópico y anhelado
(donde se ignora la degradación de los cuerpos,
la inversión de las ciudades-modelo en aldeas
estériles).
La sentencia dictaminada por la justicia española
(que beneficia a su gran opositor, el obispo De Raro)
estipula tres tipos de confinamiento del cuerpo
de Servando: el destierro el encierro-el entierro
(entendiéndose el último tipo de confinamiento
como el silenciamiento total de esta figura ya pública
en Nueva España). Nótese la importancia del lugar
pasivo que se le asigna al cuerpo sufriente en las tres
instancias: en ellas se nuclea el "error" cometido por
el fraile al pronunciar aquello que debía mantenerse
oculto (juego de palabras posibilitado gracias al
sufijo de las tres palabras ", ierro"="yerro"). Este
error, sin embargo, es retomado por Servando ya
no como confinamiento sino como "errancia", como
vagabundeo por Europa proclamando con ello las
fallas del sistema legal español. El andar de Servando
consta de dos formas de traslado que se dan de forma
subsidiaria: primero intenta obtener el perdón
legal y el reconocimiento de su persona (se destaca
aquí su "deslizamiento por todos los recovecos
de la maquinaria estatal" (Colombi, 2004: 111). 4 El
antedicho recorrido lo lleva a internarse en lo más
profundo de la corrupción del sistema jurídico
español: "[... ] allá no se trata de conciencia, sino de
dinero y política, que en la inteligencia y práctica
de las cortes es precisamente lo inverso de la moral"
(Mier, 1946, II: 243). Como consecuencia de dicho
camino, su cuerpo es "archivado" una y otra vez tras
las tropelías y ofensas recibidas por los covachuelos
que obstruyen el camino legal. En respuesta a
esta cosificación configura su segundo recorrido:
la "aventura" de transformar su cuerpo en obra
literaria, en un puñado de memorias hiperbólicas.
3 Entre rodas las imágenes de corrupción de los cuerpos que
traza este pensador, se destaca, por ejemplo, la realizada sobre
los habitantes de los barrios de Madrid: "Los hombres están
afeitándose en medio de la calle y las mujeres cosiendo" (Mier,
1946, ll: 161).

4 Recorrido que lo hace colisionar con los "covachuelas" y demás
funcionarios corruptos del sistema colonial.

�Este recorrido se articula como una "peripecia de la
modernidad" (Moraña, 1997:66) transformando el
cuerpo silenciado de Servando en libro viajero que
busca guiar al criollo americano por los vericuetos
del "pantano" europeo.
Para cumplir dicha misión, nuestro narrador
se "vestirá" con el discurso picaresco (discurso en
desuso en España) para construir satíricamente
un "relato delincuente" (De Certeau, 1996:142).
Arma una obra contestataria y rebelde que desafía
los poderes simbólicos del territorio europeo en
búsqueda no sólo del respeto de sus compatriotas
criollos sino también de una retribución social y
económica dentro del sistema de poder americano.
Gracias a su mirada distanciada y desafiante, logra
articular una obra que seduce al lector al vehiculizar
su tragedia de vida en una juntura de anécdotas
grotescas y ridículas que interpelan y desarman
el dominio español sobre los cuerpos americanos:
"Y esto le hizo llegar a la conclusión de que aun en
la cosas más dolorosas hay una mezcla de ironía y
bestialidad, que hace de toda tragedia verdadera
una sucesión de calamidades grotescas, capaces
de desbordar la risa ... " (Arenas, 2005: 166). Esta
capacidad para reirse de sus desventuras fue,
ciertamente, una elección consciente y volitiva de
este actor devenido autor.
Para poder plasmar su punto de vista no tuvo
mejor idea que tomar el género ya en desuso de
la picaresca para transformarlo en su "máscara
narrativa". Así, dicha elección no fue meramente una
"forma natural que encontró para narrar su vida"
(Dominguez Michael, 2003: 6), sino la búsqueda del
autor de un género "vaciado" de sentido, dejado de
lado por la sociedad y que, sin embargo, reivindica

la lucha del oprimido. Este género, sin lugar a dudas,
actúa como metáfora de nuestro fraile criollo que
fue "desnudado" de sus papeles y de sus títulos,
pero que reivindica constantemente su honor de ser
americano a través de un recorrido por zonas que
el cuerpo europeo omite iluminar y, mucho menos,
transformar en escritura. ~

•

Ala letra

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ñ&gt;- IIÁUAli IACO■I

�Sin embargo, al releerme tantos
años después y ruborizarme,
VERSACIÓM QUE SOSTUVIERON ARCHIBALD debí suprimir cuanto pude las
MACLEISH Y MARK VAM DOREM A MODO expresiones de ingenuidad de una
mano que tanteaba el comienzo de
DE EXPERIMENTO Y, POR LO QUE, EM SU un camino, pero, por reprobatorio
CALIDAD DE ALCO MUEVO EM EL CAMPO DE que sea, en cambio procuré no
alterar la timidez con la que lo
LA COMUMICACIÓM, VIMO A SER TODA UMA recorrí, y que espero no abandonar
nunca, o casi nunca, al acercarme
CREACIÓN EM S(.
a los grandes temas y sobre todo
a los grandes autores de todos los
tiempos.
este trabajo en el que desde aquel
uvo lugar a mediados
La mejor manera de hablar
momento he estado trabajando.
de junio de 1962 y
de un libro que uno ha leído es
De entonces a ahora, sin
fue propuesta por el
hacerlo poco después de cerrarlo
embargo, han pasado ocho años,
productor de televisión Warren
y sin volver a abrirlo. Hay que
tiempo en el que de casualidad
V. Bush, que la filmó en el
hacer caso omiso de lo que uno
y por fortuna encontré algunas
noreste de Estados Unidos
subrayó y más bien sólo recordar
otras muestras de conversaciones
para la Columbia Broadcastíng
el sedimento de su lectura.
de escritores que, aparte de
System (iprecisamente hoy hace
En el caso de Los diálogos de
que su hallazgo define mejor el
cincuenta años!), y que después
Archibald
MacLeish y Mark Van
género entrevista que, más que
de transmitirla por televisión la
Doren, puedo decir que es un
el de conversación, era el que yo
preparó para el formato impreso
libro único, ya que no es común
planeaba recoger (según mi plan,
que apareció en 1964 con el título
que dos escritores sostengan una
son cuatro libros los que deben
The Dialogues of Archibald MacLeish
conversación natural que sea
representar cada género, de los
and Mark Van Doren en Nueva
filmada,
transmitida por televisión
treinta y tres que reuní; todos
York, E. P. Dutton &amp;: Company,
y luego puesta en letra impresa.
deben ser abordados por autores
y que el Fondo de Cultura
Hay que recordar que no se
creadores, y cada conjunto debe
Económica publicó en México
trata de una entrevista, sino
incluir al menos a un autor de
en 1965 en la versión española de
de una conversación entre dos
habla hispana y mínimamente a
Andrés Mateo.
escritores,
sin guión ni otro
una mujer), lo enriquecen por la
Años atrás yo había leido
manejo del diálogo que el dictado
variedad de aproximaciones que
esta grata y sencilla larga plática
por la espontaneidad de los temas
dieron a esta forma de expresión
entre los dos poetas y escritores
usuales que los dos amigos solían
que, y sé que antes se ha observado
estadounidenses, vecinos y amigos
tratar, con toda la familiaridad
ya, es una de las principales
de toda la vida, y cuando urdi el
y el respeto que los unía desde
contribuciones del siglo XX a los
proyecto de armar una historia
hacía años. Sin esta ausencia de
distintos géneros literarios que
informal y por completo sui
pose o impostura, la conversación
van conformando la historia de la
generis de la literatura occidental
no habría resultado interesante
literatura.
del siglo XX a través de los géneros
ni fluida como resultó. Ninguno
Pero doy paso a las líneas que
literarios, éste fue uno de los libros
de los interlocutores pretendía
dedico al encuentro de MacLeish
que incluí desde el principio,
otra cosa que intercambiar ideas,
y Van Doren, que Warren V. Bush
de hecho el primero sobre el
conocimientos y experiencias,
hizo posible sin imaginar que su
que escribí el correspondiente
o conversar y pasarla bien,
experimento se convertiría en un
capítulo, en enero de 2004, que
como hacían todos los veranos,
documento valioso.
marca el arranque concreto de

ESTE ES MI COMENTARIO SOBRE LA COM•

T

42

en la casa de campo de uno
o del otro, con las esposas,
y en el espíritu educado que
caracteriza el trato y la amistad
de los estadounidenses, incluso
refiriéndose a escritores (aunque
con las debidas excepciones,
honorables o no). MacLeish y
Van Doren se relacionaban de tú
a tú, se dedicaban a lo mismo y

tenían igual reconocimiento, de
modo que entre ellos no había
resentimientos literarios ni
competencias, al menos no de
las nocivas. Esta característica
situaba el experimento de
Bush en buen nivel pues, que se
hubiera sabido, ninguno de los
dos conversadores llegó a sentirse
en desventaja respecto del otro.
Conversaron de todo. De
poesía, de sus propios libros, de su
forma de trabajo, de sus empleos
como editores o profesores, del
poder de la palabra, de su filosofía
del hombre a partir de la noción
de que todos somos iguales.
Sin dejar de platicar, de la casa
caminaron hacia un bosque; el
anfitrión se metió a la alberca;
su esposa mandó a los dos de
compras al mercado; tomaron
la copa; cada uno hizo su siesta;
en la tarde volvieron a reunirse y
conversar. Mientras tanto, Bush,
con merecido alarde tecnológico,
los fue grabando a lo largo de dos
días de un verano en Conway,
Massachusetts, Nueva Inglaterra.
No es la única conversación
entre dos escritores que se ha
dado en la historia literaria ni
mucho menos, ¿aunque quizás
sí sea la primera en ser filmada,
transmitida por televisión y luego
convertida en libro? Están por
supuesto las de Eckermann y
Goethe, en la Alemania del siglo
XIX, pero no cumplirían con
los requisitos de las que yo he
tenido en mente recoger, pues,
por ejemplo, Eckermann era
asistente de Goethe, no su igual.
Y anterior a este antecedente,
están las conversaciones del
Dr. Samuel Johnson con sus

amigos, tan célebres como él, y
que James Boswell atestiguaba y
transcribía en el siglo XVIII inglés
y que, finalmente, constituyeron
la biografía por excelencia en toda
la literatura hasta el día de hoy,
The Life of Samuel Johnson. Pero, de
nuevo, Boswell hizo de biógrafo de
J ohnson, no de su igual.
Comoquiera que sea,
y saltando los siglos y los
continentes, los niveles y los
sentidos de las situaciones y
las circunstancias, Los diálogos
de Archibald MacLeish y Mark
Van Doren se diferencian de los
aludidos encuentros literarios
históricos y documentados,
entre otras razones, porque los
dos amigos estadounidenses se
admiraban mutuamente, y se
tenían tanto afecto que cada uno
procuraba recordar lo mejor de
su acervo memorioso en todos
los temas con el fin de estimular
a su amigo a hacer lo mismo y
permitirle lucirse como podría
lucirse él mismo.
Destaco la conversación
incitada por Warren V. Bush por
natural, por ser muestra de lo que
puede ser una verdadera amistad,
y una amistad de dos poetas de
los Estados Unidos del siglo XX,
con su admiración hacia Lincoln
y, a pesar de su erudición, con su
sostenido esmero en cultivarse.
Ambos viajaron a Europa y
vivieron en el viejo Continente;
Van Doren escribió, entre otros,
un gran libro sobre Don ~uijote,
y los dos poetas y amigos
estuvieron atentos a su tiempo
y respondieron con obra que los
señaló como dignos pensadores
liberales y dignos artistas. r;,o

�Letras al margen

r.,o EDUARDO ANTONIO

Por fortuna ya casi no recuerdo cuándo fue la última vez
que estuve tendido en una cama de hospital. Debe haber
sido durante la niñez, hace alrededor de unos cuarenta años,
cuando me llevaron a la sala de operaciones para extirparme
las anginas (como les decían en esa época), o las amígdalas
(como escucho que les dicen ahora) y, según me cuentan,
la muerte me anduvo rondando debido a complicaciones
postoperatorias. Desde entonces, nada; aunque sé bien
que cantar victoria en este aspecto no es sino una quimera,
pues ya estoy en la edad en que uno regresa cada vez con
más frecuencia a visitar al médico y, por ende, en cualquier
instante puede recibir la orden de hospitalización.
onde sí he estado en
muchas ocasiones es del
otro lado de la barrera:
como "familiar" acompañante de un
enfermo, ya sea en la "cama extra"
que algunos hospitales colocan
para los familiares del interno, o en
las atiborradas salas de espera a la
entrada del edilicio, aguardando a
que un hombre o una mujer tocados
con bata blanca salgan a gritar
mi apellido para darme noticias
sobre "mi" enfermo. Ambos sitios
son semejantes a una cámara de
tortura psicológica, aunque quizás
sea peor estar adentro, en el cuarto,
pues allí uno se encuentra frente a
frente, casi en silencio y a solas con
la enfermedad, con las dificultades
de la recuperación, inmerso en la
impotencia que provoca encarar la
miseria humana sin poder meter
las manos. Es decir, inmerso en la
angustia, en la incertidumbre, sin

que nada dependa de nosotros para
superarlo.
En las salas de espera, por el
contrario, la angustia se adormece
un poco y puede permanecer en
estado latente por largos lapsos
de tiempo mientras uno sale al
exterior a fumar, o conversa unas
palabras con el vecino de asiento,
o se distrae con el ruido, el ir y
venir de la gente, los regaños de
enfermeras y recepcionistas; con
la salida de quienes, al abandonar
el hospital, muestran en el rostro
signos de que, si bien aún están
bastante débiles, han vencido por
esta vez el mal que los aquejaba; o al
revés: con los que entran envueltos
en una queja prolongada y un
gesto de sufrimiento torciendo sus
facciones. En fin, con los dramas
ajenos que, dolorosos y terribles,
actúan en nuestro interior con la
misma intensidad que las tragedias

44

PARRA

literarias: desencadenan la catarsis,
provocando una suerte de alivio
contenido en quienes los presencian.
En estos días he estado casi una
semana instalado en el hospital al
pendiente de la salud de mi madre.
Al momento de escribir estas líneas,
todo ha resultado bien y ella está a
punto de abandonar su habitación,
aunque durante los cinco primeros
días, mientras ocupaba una cama
en terapia intensiva, sus amigos
y familiares más cercanos fuimos
huéspedes de tiempo completo
en la sala de espera. Se trata de un
hospital privado en una ciudad no
tan grande, por lo que los sillones
son amplios, confortables, y nunca
estuvieron atiborrados, lo que
hacia la estancia un poco menos
incómoda, pero no por ello exenta
de los pequeños y grandes dramas
que ocurren en cualquier nosocomio.
Cinco jornadas son suficientes para
que cualquier observador, incluso
distraído por la preocupación como
el que escribe estas líneas, tome
nota mental del comportamiento
colectivo en estos lugares, de la curva
emocional que va desde la angustia
a la desolación, en algunos, o de la
desesperanza y el miedo al alivio, en
otros.
Lo primero que uno nota es que
en sitios como este casi nadie tiene
ánimo ni tiempo para pensar en los
demás, por lo menos durante los
momentos iniciales. En ellos campea

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�el egoísmo más descarnado. Cada
quien trae su propio terror royéndole
el pecho yel de los demás no importa
para nada: lque tu enfermo está en
crisis y a punto de muerte?, el mío
tuvo un accidente automovilístico,
se está desangrando y el corazón
se le detuvo unos segundos, así
que no me estorbes con tu pequeña
ansiedad, que yo traigo la mía
y es más grande ... Y se mezclan
en el silencio los diferentes
sonidos del llanto, y los suspiros
compiten por acabarse el aire del
recinto, y los familiares de los
enfermos se miran unos a otros
con cierta desconfianza, como si
los cuidados y las atenciones que
se le dieran a uno le estuvieran
siendo escamoteados al otro, y tan
sólo parecen ponerse de acuerdo
para fulminar con miradas de
resentimiento a los que, con más
días ahí, comentan con alegría que
su paciente ya se está recuperando,
o con expresiones de franco
desprecio (y hasta odio no tan
velado) a quienes entran felices
con globos y regalos para festejar
a la recién parida que ha traído un
nuevo ser al mundo. La vida y la
muerte confundidas, pero separadas
de tajo. La placidez feliz del nuevo
abuelo junto a la desesperación
de la próxima viuda. El alivio de
quienes )a la libraron" frente a la
honda angustia de los que no tienen
la menor esperanza de que usalga de
ésta". Los eufóricos ylos temerosos.
Los que se deshicieron de la sombra
de la muerte y los que caminan
entre la oscuridad más densa.
Pero los aliviados y felices
desaparecen pronto. Se van por
donde vinieron llevándose con
ellos a su enfermo recuperado y su
molesta actitud de triunfo -esa

desconsideración inconsciente
que tanto se parece a la de quienes
cuentan dinero delante de los que
nada tienen-, y dejan las salas
de espera, al menos durante unas
horas o unos minutos, a merced de
los angustiados. Lo mismo ocurre
con los que vivieron la tragedia
hasta el final: también se marchan,
derrotados y disminuidos, a buscar
funeraria en tanto dan aviso al
resto de la parentela. Y entonces
ocurre otro cambio: los que antes
se miraban con recelo mutuo, al
advertir que llevan varios días allí,
sentados, esperando juntos las
noticias de los médicos, comienzan
a sentir cierta empatía, se dan cuenta
de que comparten una pasión similar
_ucompasión"-, y no tardan en
dirigirse miradas más amables.
Enseguida comparten algunos
aspectos de la situación de sus
respectivos internos, los avances
que han tenido así sean mínimos,
y se dan ánimos y esperanzas
unos a otros: ya despenó nuestro
accidentado, después de tres días,
lograron estabilizarlo y ya mañana
le van a quitar el respirador, lcómo
sigue su enfermita? No se preocupe,
estoy segura de que muy pronto va
a salir...
Yse establece, al fin, una extraña
camaradería que, sin dejar de lado
cierta competencia _uel mío va
un poco mejor que el tuyo"-,
abandona por completo la rivalidad
Se abren los pechos para dejar fluir
el intercambio de esperanzas, para
confesarse los temores pasados, para
complementar las aprehensiones.
Entonces los nuevos camaradas
se consideran pares, sin prestar
demasiada atención a los nuevos
huéspedes de la sala de espera
que los miran y escuchan con el

46

mismo resentimiento que antes
ellos experimentaban hacia quienes
hablaban de los uavances" de los
suyos, y salen a fumar juntos y
escuchan las noticias de los médicos
casi codo con codo, sonriéndose
mutuamente cuando se les repite
que el peligro ha pasado. Una
espiral. O un subibaja emocional,
porque mientras más larga sea
la convalecencia, más familiares
abatidos y escasos de esperanza
vendrán a llenar los asientos vacíos
de las salas de espera y mirarán con
envidia a aquellos que ya pronto
saldrán de ahí, a aquellos que ahora
se muestran solidarios unos con
otros porque llevan varios días
viéndose las caras, conociéndose
los sentimientos y sintiendo que
su único anhelo se cumple poco a
poco. Es como si los unuevos" se
preguntaran: lcuándo tendremos
empatía con los demás como ellos?,
lcuándo acabará esta incertidumbre?
Yacaba, por supuesto. Para bien
o para mal, pero siempre acaba. Y
cuando acaba es fácil advertir que de
nuevo el egoísmo -como si fuera la
principal cualidad humana, más allá
de lo que piensen o digan las buenas
conciencias- se coloca por encima
de cualquier actitud: si acabó mal,
los dolientes bajan la cabeza para
esconder la mirada de sus antiguos
(y momentáneos) camaradas y salen
en silencio del hospital recibiendo
los pésames con incomodidad. Si
acabó bien, ni siquiera se detienen
a oír los parabienes y abandonan el
hospital contentos, satisfechos, con
ganas de no volver a ver nunca a
esos vecinos de asiento que tuvieron
que acompañar durante los días
más angustiosos de su vida, a sus
compañeros de infortunio en las
salas de espera. @O

11&gt;-ALBERTO CHIMAL

Fogosos, los ángeles cayeron;
truenos profundos volvían a las costas,
ardiendo con las llamas de Ore.
Roy Batty, citando incorrectamente a \Villiam Blake

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Mi arma es la cámara. Lo que quiero lo obtengo;si estás conmigo,bren,
y si no, qué lástima.
Riclley Scott, sobre su trabajo como director

Escribo esto en la semana en que se
cumplen 30 años del estreno de Blade
Runner (1982), la película clásica
de Ridley Scott: la que lo justifica
todavía, junto con Alíen (1979), y la que
le dio un lugar de privilegio entre los cineastas
más influyentes, los que han dejado no sólo un
estilo o una obra crucial, sino huellas profundas
en el pensamiento de las culturas mundiales.

�preocupaciones de la novela sobre el
deterioro ecológico. Este guión fue
secuestrado por Scott, quien al llegar
- -conseguido hacer ninguna
al proyecto comenzó a exigir varias
otra película tan importante. Su
rescrituras a partir de planos y
filmografia posterior a aquellas
secuencias que se le iban ocurriendo
dos -con excepción de
-Fancher lo recuerda con amaigUia
Thelma y Louise (1991) y, acaso,
en Dangerous Days, un documental
Gladiador (2000)- es la lista
que acompaña a la reedición
de un hermoso fracaso tras otro:
"definitiva" de la película en 2007-,
filmes grandiosos, y a veces con
en lo que al parecer es su método
la emoción y espectacular_idad
habitual de trabajo: no con base en
suficientes para tener buena
un argumento sino tanteando, para
acogida comercial, pero en
llegar a uno, a partir de intuiciones
general huecos, inconsistentes o
que se manifiestan de manera
francamente grotescos. Su película
estrictamente visual. Fancher
más reciente, Prometeo (2012),
terminó por irse y Scott contrató
tiene todos estos defectos a la vez:
a David Peoples para posteriores
su regreso al mundo ficcional de
modificaciones del guión que
Alíen (que incluso hace un guiño
permitieran al director ofrecer
a los replicantes y al icono del
una visión más amplia del mundo
empresario anciano y corrupto
futuro sugerido por la historia. Ésta
que aparecían en Blade Runner, por
asimiló la ruina ambiental descrita
via de las actuaciones de Michael
por Fancher como un elemento
Fassbender y Guy Pearce)
visual más y a la vez se convirtió en
resulta un ejercicio confuso,
un experimento de especulación
con un argumento que no se
sin precedentes, y detallado hasta
sostiene, personajes irrelevantes
excesos aparentemente absurdos
o desaprovechados y todos los
en su esfuerzo por imaginar
excesos y lugares comunes del
el siglo XXI desde el siglo XX
cine de horror actual..., es decir,
(por ejemplo, las portadas de las
todos los gestos que habían sido
revistas en un puesto de periódicos
innovadores y eficaces cuando
que se ve durante pocos segundos
Scott los utilizó en Alíen. Como
en el fondo de una sola toma,
ocurre con frecuencia en el cine de
son todas trabajo original y muy
Scott, la imagen -la composición,
cuidado de diseño gráfico).
el color, la contundencia de cada
Scott también agregó dos
plano y movimiento de cámaraénfasis cruciales: la película harta
conduce y avasalla al resto del
constantes guiños al cine noir
-miraría hacia atrás y hacia
LO MEJOR DE RIDLEY SCOTT DESCAMSA A LA adelante a la vez- y su conflicto
VEZ EM LA IMACEM Y, SI MO EM UMA HISTORIA central serta el de los replicantes,
PERFECTAMEMTE TRAZADA O EM CRAMDES criaturas superiores a los humanos
que los habían creado pero sujetas
IDEAS, SÍ EM EL IMPACTO VISCERAL DE LOS
a servir a éstos y a tener un "plazo
TEMASYLOSSUCESOSQUESUSPERSOMAJES
de vida" de muy pocos años, con
scribo y me pregunto
por qué Scott no ha

discurso cinematográfico; y la
imagen resulta insuficiente.
Tal vez es injusto pedir más al
cineasta de lo que ha podido dar.
Las obras capitales son siempre
infrecuentes: son preciosas
porque rara vez vernos nada que
se destaque tan notoriamente
entre la mediocridad general. Pero
la pregunta sigue siendo posible:
en sus grandes películas, igual
que en las otras, Scott ha sido
principalmente un gran artista
visual. ¿Qué más hay en ellas -y
sobre todo en Blade Runner, la
mayor de todas- que se agregó al
virtuosismo de su director?
Sospecho que la respuesta es
simple: lo mejor de Rídley Scott
descansa a la vez en la imagen y, si
no en una historia perfectamente
trazada o en grandes ideas, si en
el impacto visceral de los temas
y los sucesos que sus personajes
ponen en juego. Este enfoque
o refinamiento de sus películas
parece darse por una serie
afortunada de accidentes. Así
ocurrió en Blade Runner.
La primera versión del guión fue
obra de Hampton Fancher, quien
buscaba hacer una adaptación
directa y "comercial" de la novela
¿Sueñan los androides con ovejas eléctricas?
(1968) de Philip K. Dick y se centró
en la trama policial del burócrata/
asesino a sueldo que persigue
robots fugitivos, así como en las

POMEM EM JUECO.
48

una fecha de muerte prestablecida e
irrevocable. El tema era importante
para Scott, quien se recobraba de la
muerte prematura de su hermano
mayor.
En esta sucesión de esfuerzos y
propósitos cruzados, resultó que
los temas fundamentales de la
película -y de hecho del propio
Dick: la identidad, la memoria, la
naturaleza humana, la diminuta
estatura humana- quedaron
planteados como preguntas
relevantes en su mundo narrado
y urgentes para los personajes
que las formulan: el auténtico
héroe de la película no es Rick
Deckard, el detective interpretado
por Harrison Ford, sino Roy
Batty, el líder de los replicantes
fugitivos, que en el cuerpo del
actor holandés Rutger Hauer no
resulta un ejemplo de perfección
fisica pero si, de un modo rarísimo,
de sensibilidad y penetración
espiritual. A la vez, la búsqueda
de Deckard (o las insinuaciones,
torpes, de que él mismo podría ser
un replicante) pesan menos que
la crisis de su "interés romántico:
Rachael (Sean Young, actriz
limitada y bellísima, en el papel de
su vida), quien descubre que ella
misma es también un ser artificial,
sin valor ni identidad propia.
Irónicamente, el parlamento más
memorable de la película (y quizá
de toda la obra de Scott) es la última
intervención de alguien más en la
serie de adaptaciones e intenciones
contrapuestas de Dick, Fancher,
Peoples y Scott: Rutger Hauer
improvisó en varias ocasiones
durante el rodaje (incluyendo una
cita errónea de América, poema
visionario de William Blake) y son

totalmente suyas, e imprevistas,
las palabras que preceden a la
muerte de Batty, y que contienen
al mismo tiempo las insinuaciones
misteriosas de la ciencia ficción y
una aceptación dignísíma, humana,
del fin:
He visto cosas que ustedes no
creerían. Naves de ataque en
llamas en el hombro de Orión
He visto Rayos C brillando en
la oscuridad cerca de la Puerta

de Tannhauser. Todos esos
momentos se perderán en el
tiempo, como lágrimas en la
llu\'ia. Es hora de morir.

Incluso cuando su imagen
del "futuro" se ha vuelto retro,
consumida por la cultura popular
de los años ochenta, Blade
Runner persiste en esas palabras,
apuntaladas -nunca vencidaspor la visión deslumbrante de
Ridley Scott.

��(SOBRE LA
OBRA DE KUHN)

�1&amp;- UYIER FERMÁMDEI TOPETE

PARECE QUE A LA ARTISTA ERIKA. KUHM LE INTERESA EL TIEMPO,
PERO MO EL TIEMPO COMO UMA DIMEMSIÓM PURA, SIMO COMO
IRREVERSIBLE SICMO QUE SICMA, COMO IRREMEDIABLE RASCO
DE MUESTRA EXISTENCIA, Y LO QUE MÁS LE FASCINA Y AL MISMO
TIEMPO LE AMCUSTIA, ES LO QUEMO TIENE. SE ASUME COMO MUJER
EM FALTA Y DESDE AHÍ CONSTRUYE DRAMÁTICAS IMÁCENES EM
ROJOS Y NECROS QUE COHABITAN JUNTO A ESPACIOS VACÍOS,
SILENTES Y BLANCOS.

52

U

sa tinta china para hacer aguadas, pincel
seco o estilógrafo, a veces algunas acuarelas,
prismacolor y carboncillos negros como
materia para inscribirse, como ella dice, en el universo
simbólico.
Lo que podemos ver con mayor frecuencia en su
trabajo son dibujos, pero también ha hecho objetos,
libros, tejidos. Esos dibujos forman parte de lo que
ella denomina udiarios visuales", en ellos registra su
cotidianeidad con esta escritura visual, pues considera
que sus dibujos son una forma de escritura.
Pájaros negros, corazones, huecos en el cuerpo
de una mujer que parece tener el mismo rostro
casi siempre, conviven en sus hojas moleskine;
junto a estos elementos encontramos también casi
siempre, textos que confluyen atinadamente con los
otros trazos, configurando una imagen, metáfora o
descripción más intensa aún.
Vestigios de su propia rutina es lo que vemos en el
trabajo de Erika, como si su obstinación fuera la de dar
cuenta del acontecer para no diluirse en las terribles
aguas del olvido.
Los residuos de Kuhn están siempre numerados,
fechados, hablan de su transitar por el día a día, pero
no están ordenados linealmente, sino que algunos
corresponden al mismo día en que sucede el estado
(porque son reflejos de un estar determinado en
el tiempo y en el espacio, en el sentimiento y el
pensamiento) y en el que hace el dibujo; y en otros,
retoma la fecha de su diario personal al que se remite
el motivo del dibujo.
Lo que aparece como visible es lo imaginado,
el imaginario de Kuhn alrededor de lo que podría
olvidarse si no quedara plasmado. Lo visible es lo
invisible para ella misma pero inventado, es decir,
hecho visible a través del dibujo; sus esbozos tienen
la forma de lo ordinario, de su relación con el mundo
como bien señala, de lo que podría extraviarse para
siempre y que de hecho se pierde porque lo que queda
es lo que uno supone que ocurrió, aunque se trate de
un parcial o total hallazgo de la imaginación.
Estos residuos son a veces escombros, ruinas de una
existencia reactiva, imaginativa, inteligente y bella,
aunque no se proponga la elaboración de "objetos
preciosos"; otras veces son reliquias, o sea momentos
que la artista privilegia, no que sacraliza (porque dice

53

no sublimar a nada ni a nadie), sino que ocupan el
lugar del vacío con sus lineas; o muestran el abismo de
lo que no está y no es; o son, sencillamente, memorias
visuales de la rutina de Kuhn.
Erika nos invita a pasar a su casa, al lugar en el que
mora no su ser, sino su forma de ser, nos convida a ver,
a partir de nuestra visita, la mirada que se ha podido
construir, y lo hace no necesariamente montando
exposiciones que considera de una fuerte inversión en
muchos sentidos, y cuya finalidad cuestiona por ser la
que más demanda el mundo a los artistas.
Kuhn no se limita al espacio de las salas de exhibición
o a los muros de las galerías, no es algo que le preocupe,
ella cuelga su obra y deja abierto con generosidad el
hospedaje en sus varias casas del ciberespacio: un par de
blogs y las distintas redes sociales en las que participa
(Facebook, Flickr y artworkproyect).

�1

En septiembre de 2011 se puso en contacto conmigo Daniel
Montero. Quería conocer la situación del arte en Monterrey y hacer
algunas entrevistas. Realiza una investigación en la especialidad de
Historia del Arte en la UNAM, para su tesis doctoral, sobre el arte
mexicano en los noventa.
La conversación que tuvimos y mí propósito de proveerle
de apoyos documentales para su tesis, me hizo consciente de
cierta bibliografía básica con la que cuenta -y en la que puede
soportarse- la historia del arte en Monterrey en las últimas dos
décadas.
1 inicio de los noventa parece ser una etapa
coyuntural en el desarrollo y estudio de las
artes.
En su libro Nuevo León, cincuenta años de cultura (19451995), Hurnberto Salazar establece que en la década
entre 1985 y 1995 "se publicaron más libros que
nunca".
Tal vez podamos entender este auge editorial
como resultado natural del establecimiento de una
infraestructura cultural que se fraguó en el decenio
anterior, dentro de las artes plásticas, que destaca
Alfredo Gracia Vicente con motivo del décimo
aniversario del Centro de Arte Vitro. "Los hechos
son muy contundentes: la década 1974-1984 ha sido,
hablamos siempre de arte, la más productiva en la
historia de la ciudad".
Por su parte, Teresa Rivera Tuñón, en su estudio
sobre la apertura del Museo de Arte Contemporáneo
en Monterrey (MARCO), destaca que al inicio de
la década de los noventa se desarrolla una serie de
estrategias que utilizan el arte como mecanismo para
atraer a la ciudad inversión extranjera.
Lo que parece ser un hecho es que este auge
cultural de los noventa se puede entender como
resultado de los esquemas de recuperación económica

E

~

HISTORIOCRAFIA
DILARTIIM
MOMTIRRIY

EDUARDO RAMfREZ

55

que se pusieron en práctica, ante las crisis, por parte
del gobierno federal (Alianza para la Producción,
1977, y toda la politica de apertura económica que
emprendió Carlos Salinas de Gortari apoyado en los
empresarios de Nuevo León, hacia el Tratado de libre
Comercio para América del Norte 1988-1994).
Y también corno una estrategia de desrnateríalización
de la cultura.
La revisión de algunos de los libros sobre arte
en Nuevo León editados en los últimos 20 años nos
puede servir para tratar de establecer ciertas lineas
historiográficas en la historia del arte de la región.
Más que como un objeto aislado -ver estos
libros sólo a través de su contenido estático en el
discurso-, la propuesta es verlos corno resultado de
un proceso dinámico, inserto dentro de un conjunto
de prácticas sociales -¿quién lo edita, cómo se
distribuye, quién lo lee?-, que son las que les
proveen sentido y dimensión dentro de la dinámica
simbólica de la sociedad.
2

En 1992 aparece el libro Desde el Cerro de La Silla, Artes
y Letras de Nuevo León, bajo la supervisión editorial de
Miguel Covarrubias y con el sello de la UANL

�Contiene capítulos sobre distintas áreas de la
cultura nuevoleonesa (artesanía, teatro, periodismo
cultural, artes plásticas, literatura, gastronomia ... )
que, al mismo tiempo que trazan cierta autonomia
del discurso de cada campo de especialización ( al
convivir estos diversos discursos profesionales
del área), trazan una perspectiva que proyecta un
espectro múltiple sobre la cultura.
La intención es fijar un documento que pueda
marcar el cero dentro de los estudios de la cultura en
Nuevo León, que registre esos capítulos no escritos
que van produciendo las prácticas culturales, como
señala Covarrubias en la introducción
Alli estaban decenas y decenas de capítulos de
la cultura nuevoleonesa agazapados o ateridos,
a la espera de que alguien o, todavía mejor, a la

Con él se marcan dos tendencias que transitarán
por los libros sobre historia del arte a lo largo de estos
veinte años, incluso textos sobre arte contemporáneo
como el de Miguel González Virgen en el catálogo
de Los Nuevos Leones y el libro de Rocío Cárdenas
Pacheco, Arte contemporáneo revisitado en Monterrey:
basarse en los testimonios de los protagonistas de la
cultura, ante la carencia de bibliografía y cierto afán
por centrarse en una revisión o registro de eventos,
instituciones y productores más que arriesgar
modelos interpretativos del fenómeno.
Es de notar que la explicación que Covarrubias,
para justificar el sólo tocar el caso del Taller de Artes
Plásticas de la UANL, puede entenderse como todo
un acercamiento o tendencia en el desarrollo de los
siguientes textos de la historia del arte en Nuevo León,
con las consecuencias y parcialidades que esto implica.

cimientos de lo que, tanto la administración pública
(UANL) como la iniciativa privada (Arte, A. C.
y Tecnológico de Monterrey), construirán en un
constante diálogo en la promoción cultural de la
ciudad.
Lylia Palacios Hernández marca una tendencia
historiográfica importante que perdurará en muchas
de estas historias culturales de las instituciones
privadas o corporativas:
El éxito del comportamiento paternalistaautoritario y el reconocimiento de la jerarquía
patronal, la cual fue facilitada por la difusión de la
imagen del empresario como protagonista de una
gesta en un medio agreste. [Y añade en la nota a
pie] La visión ha sido estampada en numerosos
libros y documentos de autores como Andrés
Montemayor, José P. Saldaña, José Fuentes

espera de que un equipo de estudiosos los sacara
de su guarida y pudiera vestirlos de dignidad para

Luego de dejar establecida la historia del centro

Mares y Rodrigo Mendirichaga, entre otros.

que se enorgullecieran los ojos del lampacense,

creador más importante [el Taller de Artes

(170)

regiomontano o sureñonorteño de Galeana -entre

Plásticas de la UANL], las otras historias pasarán

otros. (1992: 9)

a ser capítulos subsecuentes de una historia

Como material valioso y básico para la investigación,
el libro incluye una bibliografía (Nuevo León en 100
libros) y una cronología que contrapone los hechos
históricos con los eventos culturales "con ellos nuestra
inseguridad cultural podría disminuir notablemente",
asegura proverbialmente Covarrubias.

De este modo, muchas de las historias de
la cultura enaltecen figuras individuales
que promovieron la cultura "como una
gesta en un medio agreste", reproduciendo
y naturalizando la cultura como resultado de
una prestación de la empresa o como esfuerzo
individual, en lugar de estudiarla como un
proceso social complejo donde intervienen los
diversos grupos sociales.

3

4

Un año después, 1993, se escribió un capítulo más de
esta "historia general de las artes plásticas de Nuevo
León", que auguraba Miguel Covarrubias.
Arte, A.C., Los frutos y los años, de Alfonso Rangel
Guerra, fue editado por la propia institución como
una forma de asumir su responsabilidad histórica
y, desde dentro, registrar los hechos que rodearon
tanto su fundación como los primeros años de la
institución cultural activa más antigua de la ciudad.
Gran parte del libro consiste en una cronología de
35 años de actividades de la institución (1955-1990)
que resulta de gran utilidad para la investigación.
Con este "segundo capítulo" de esta historia
escrita a varias manos, se instituyen los primeros

En esta forma de historiar la cultura, que reproduce
una visión desde la ideología corporativa hegemónica,
se tiende un arco entre el año 2000 y el 2003.
En el 2000 se publica Artes Plásticas de Nuevo León,
100 años de historia, siglo XX, con la supervisión
editorial de Xavier Moyssén Lechuga, como
catálogo de la exposición "100 años a través de
100 artistas" en el Museo de Monterrey.
Este catálogo es, posiblemente, el primer
intento de escribir una historia del arte en
Monterrey, de largo aliento.
En el esfuerzo se conjugan textos de varios
autores que tocan distintas épocas o procesos de
las artes plásticas.

general de las artes plásticas de Nuevo León. (11)

En las historias culturales no siempre se parte
de cero. Dentro de todo relato histórico se
entrevera cierta historia cultural. Así las primeras
manifestaciones de historia cultural son revisiones
bibliográficas documentales en las que la lógica de las
manifestaciones culturales pretende independizarse
del discurso dominante de la historia, entendido como
historia política, no sé sabe si historia social.
En esta autonomía de la historia del arte en
Monterrey podemos encontrar ciertas etapas. Se
recopilan testimonios de los protagonistas como
para fijar la tradición oral, se establecen algunas
fechas como hitos de este desarrollo con base en
documentos o datos hemerográfi.cos, se relacionan
eventos dispersos, se interpreta de acuerdo con
contextos, tendencias económicas, sociales, sobre
todo, ideológicas.
En este libro la contribución a las artes plásticas fue
encargada a José González Quijano. En ella, González
Quijano elabora el registro sobre la formación, operación
y experiencia de una de las instituciones fundacionales
del arte en Nuevo León, el Taller de Artes Plásticas,
creado por la Universidad de Nuevo León en 1948.

56

Humberto Salazar, en un texto académico,
establece las condiciones en que se cimentó la
cultura en Monterrey. El propio Xavier Moyssén
aborda una discusión documental sobre la fundación
del Taller de Artes Plásticas de la UNL Enrique
Ruiz intenta recrear el ambiente que privaba en los
setenta, como una época de apogeo del arte, en un
discurso que entreteje las versiones memorísticas de
los protagonistas. Eduardo Rubio establece el papel

�de las instituciones y los promotores en un intento
por perfilar las políticas culturales que rigieron el
desarrollo del arte.
El catálogo cierra con un texto de Marco Granados
que trata de establecer las variables que determinaron
el boom del arte joven en la ciudad en la última década
del siglo XX, basándose en su experiencia.
Este último texto posiblemente marca una
constante en la historiografía del arte contemporáneo
de Nuevo León que sigue quedando a deber en
parte por la falta de perspectiva. El texto de Miguel
González Virgen que aparece en el catálogo de la
exposición "Los Nuevos Leones" pretende darle
continuidad o suplir este capítulo siete años después,
pero se queda en un recuento de eventos y nombres.

A pesar del esfuerzo, lo que escasea en la mayoría
de estos textos es la conciencia de algún aparato
conceptual que permita entender la particularidad
del fenómeno del arte como resultado de un proceso
social más allá del progreso del capital y de la
modernidad. Este arco se cierra con la edición, en
el 2003, de Mirar desde Monterrey, también bajo la
supervisión editorial de Xavier Moyssén L., como el
primer catálogo razonado de la Colección FEMSA.
Esta vez los textos están planeados para legitimar
la colección: 1) a nivel local con un texto de Xavier
Moyssén L.; 2) a nivel nacional por el texto de Karen
Cordero y 3) a nivel latinoamericano por el texto de
Andrea Giunta.
Por lo tanto, el "Tercer capítulo" de la historia
cultural en Nuevo León corresponde al papel en la
cultura de uno de los corporativos fundacionales
enla región: Cervecería Cuauhtémoc (FEMSA).
Esta vez, a partir de un catálogo -de una
exposición del Museo de Monterrey o
de la Colección FEMSA- se historia
y contextualiza el papel de una de
las instituciones torales del arte en
Nuevo León.
Estas dos publicaciones
construyen un puente
simbólico ante
la clausura
del Museo de
Monterrey, a
fines del año 2000.
La exposición "100 años a través de
100 artistas" fue la última exposición
pública del museo. Los años posteriores
a su cierre implicaron la reconversión a un
manejo inmaterial, mediático, del arte por parte
deFEMSA.
Después de la publicación de este catálogo se
definió una política de exposición de la colección,
con el fin de afianzar la red de negocios que se había
establecido desde 1992 en Latinoamérica.
Es evidente que la red de distribución a la que
aspiraban estos proyectos editoriales tenía que ver
con una afirmación de la cultura del arte elitista,
cerrada. El precio del catálogo en el 2000 estaba
cerca de 800 pesos, precio considerado inaccesible

58

a bolsillos masivos. Sin considerar, además, que un
mes posterior a su salida, el museo cerró sus puertas,
cercenando cualquier posibilidad de acceso público.
(Hace unos meses este catálogo empezó a regalarse
en las escuelas de arte de la ciudad.)
Por parte de FEMSA, la edición del catálogo de la
Colección fue planeada como regalo del corporativo
a clientes, colaboradores, proveedores y accionistas
distinguidos.
En ambos casos el esfuerzo editorial y de estudio
no se consideraba accesible para un público amplio,
además afirma y promueve el que la cultura surge
desde y hacia una clase burguesa en el poder y que
su público debería recibirla como un beneficio social
de estos corporativos hacia la sociedad.
No es extraño que en la mayoría de los casos
que hemos registrado las ediciones puedan entrar
en lo que se considera coffee table books, más que en
ediciones populares.
5
No podemos dejar de anotar que muchas de estas
publicaciones surgen de un ánimo revisionista, sea por
la celebración de algún aniversario de una institución
o como parte del espíritu de fin de milenio.
Así, Los frutos y los años tiene que ver con los 35 años
de fundación de Arte, A. C.; la publicación de Desde el
Cerro de La Silla aparece un año antes del 50 aniversario
de la (segunda) fundación de la Universidad, además
el propio Covarrubias admite que

Al acercarse el fin del siglo XX, al reacomodo
de las fuerzas materiales y espirituales del
mundo, corresponde un doble afán compuesto
de contrarios. La atracción de un abismo llamado
progreso y la mirada hacia atrás, quizá ya sin
peligro de vernos convertidos en estatuas de sal.
(Covarrubias, 1992: 9)
El catálogo de "100 años a través de 100 artistas" es
una revisión del siglo que se cierra.
En este tenor aparece en 1996 el catálogo de una
exposición que celebra el 400 aniversario de la
fundación de la ciudad, "Monterrey en 400 fotografías"
realizada en el Museo de Arte Contemporáneo de
Monterrey (MARCO).

59

La importancia tanto de este catálogo, como
del proyecto Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria,
editado por la Fototeca del estado, es que, con esta
selección de fotografías, proveen y hacen público un
respaldo documental sobre el imaginario social que
puede servir para investigaciones posteriores.
Incluye textos de Ricardo Elizondo,José Antonio
Rodríguez y Xavier Moyssén L. (Monterrey en 400
fotografías); Ricardo Elizondo, Rosa Casanova
(Imágenes de nuestra memoria, volumen I); Ricardo
Elízondo, José Antonio Rodríguez y Jesús Mario
Lozano (Imágenes de nuestra memoria, volumen 11);
Héctor Jaime Treviño, Alfonso Morales y Xavier
Moyssén L. (Imágenes de nuestra memoria, volumen III).
En ellos se evidencia esta necesidad de imágenes
para construir sentidos comunitarios e identidad
que quedó patente al convertirse en un éxito
editorial y, siendo originalmente un proyecto
aislado, conformarse en una serie de tres tomos, y
de varias reediciones, en sólo dos años (2003~2005).
Del primer tomo se vendieron 10 mil ejemplares en
los primeros dos años.
No deja de ser interesante este giro de rescate
que tomó el estudio sobre la fotografía y el uso de
ésta para generar una identidad comunitaria y un
proceso de democratización en la construcción
del imaginario social e histórico a través de este
proyecto en tres tomos. Pero -sobre todo en
los primeros dos tomos- se mantiene la visión
hegemónica de clase. Dadas las colecciones de
donde fueron tomadas sus imágenes, se mantiene
la fotografía como un arreglo social que refleja la
estructura dominante.
6
Poco a poco estos estudios o revisiones documentales
empiezan a ser consecuencia de un programa amplio
de difusión pública de las imágenes del arte o de
imágenes menos singulares, fotográficas, entre la
población.
Dentro de esta tendencia, sea por la fortuna
crítica o gracias a que con esta intención fue
pensado desde un principio, encontramos la
colección Nuestro Arte, que el Fondo Editorial
Nuevo León y la UANL emprendieron desde el
2008.

�Los 34 tomos que han pubhcado, y la constancia de
mantener el proyecto aunque no al mismo ritmo con
el que comenzó, debido a la crisis presupuesta! de
este sexenio, conforman una variopinta muestra de
productores de diversas generaciones y de textos de
autores que los contextuahzan.
Esta variedad empieza a establecer un panorama,
si bien no racionalizado, si amplio, de un gremio
tanto de productores como de autores; y no desde
la visión institucional, sino simplemente desde el
ejercicio profesional. Si la selección resulta arbitraria,
sin un cuerpo sóhdo, es probable que así sea el medio.
Ya en otro espacio señalábamos que
... lo grave de esta carencia de una colección de
arte regional pública, accesible, deja un hueco
en los procesos sociales de tomar conciencia,
reflexionar, interpretar o reinterpretar las
experiencias que privan en nuestro entorno, a
través de las producciones visuales.
Un proyecto editorial como el que, con
estos (34] tomos propone Nuestro Arte, si lo
consideramos el pie de una colección de arte
regional, accesible, amplia, acompañada de su
valoración critica, lpodria constituirse en el
material que despierte la reflexión sobre procesos
de identidad más amplios que los que ahora se
establecen entre la producción artística casi
desconocida y sus públicos? (Ramirez, 2010)

Un logro importante en su distribución es hacer
accesible, a bajo costo o de manera gratuita, cada
tomo. El documento digital, descargable en red,
pretende compensar el principal problema de las
ediciones del estado, no empatar con las políticas
de distribución de las librerías y condenar estas
ediciones a que queden empolvándose en sus bodegas.
Sus propias debilidades parecen ser la falta o
poca explicitación de una linea clara en sus criterios
de selección y publicación y, sobre todo, el dar por
terminado, como muchos otros proyectos editoriales,
su labor en el momento en que el libro sale de la
imprenta. Si realmente se pretende enfatizar la
función pública de estas instituciones, hay que utilizar
estos documentos en programas de lectura y de
formación de públicos para las artes plásticas locales.

7

La historia es un diálogo, una constante revisión de
versiones, una discusión sobre los marcos de referencia
que dan sentido al transcurso de una práctica social
Mientras no los entendamos así, mientras no se
hagan accesibles los discursos que explican la historia
del arte en Nuevo León, mientras no se instaure de
manera fluida este diálogo, los procesos y prácticas
de la cultura seguirán jugando a favor de un grupo
minoritario y la conciencia y reflexión sobre éstos
no contribuirá a conformar sentidos comunitarios,
esquemas identitarios en los que participe la mayoría
de la sociedad. rtY&gt;

Referencias
Covarrubias, M. (Ed.). (1992). Desded Cmode La Silla, ams y letras de
Nuevo León. Monterrey: UANL
Gracia Vicente, A. (2011). Arte con may1íscula. Monterrey: UANL
Mirar desde Monterrey, arte mexicano y latinoamericano en la Colección
FEMSA 1977-2003. (2003). Monterrey: FEMSA.
Montmey en 400 fotografías. (1996). Monterrey: MARCO.
Moyssén Lechuga, X. (Ed.). (2000). Arus plásticas de Nuevo León,
100 años de historia, siglo XX. Monterrey Musco de Monterrey/
FEMSA.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. !). (2002). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. 11). (2004). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Nuevo León, Imágenes de nuestra memoria (vol. 111). (2005). Monterrey:
Gobierno del Estado de Nuevo León/Cenarte.
Palacios Hemández, L. (2007). "De la cultura de trabajo a la cultura
de la competitividad". En V. López Villafañe (Ed.). Nuevo León
en d siglo XX: Apertura y globalización de la crisis de 1982 al fin de siglo
(tomo III). Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León.
Ramirez, E. (2009). El triunfo de la cultura. Uso político y cco116mico de
la cultura rn Monterrey. Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León.
Ramire=, E. (2010). Hacia un coleccionismo inmaterial [Texto
de presentación de los primeros 20 tomos de Nuestro Arte).
Obtenido el 9 de diciembre de 2011 de: http:Jlwww.soul mate.
org/blog/1p•416
Rangcl Guerra, A. (1992). Arte, A.C. Los frutos y los años. Monterrey:
Arte,A C.
Rivera Tuñón, T (2005) Arte, muscos y estrategias empresariales.
Monterrey: UDEM.
Salazar. H. (1995). Nuevo León, cincuenta años de culrura (1945-1995).
Monterrey· UANL

�El avión delirante sacó al vudo
las cosas estupendas, y las cosas
de la tierra y el mar vieron el cielo.
La luz. rota en el ritmo de la hélice,
humeaba de furor entre mis ojos
y se oía pasar. Cual un cometa
el avión en la órbita del día
zµmbaba en los oídos dela tierra.

1/'Jo MICUEL COYARRUBIAS

Carlos Pellicer

PARA QUE EN EL MUNDO EL HOMBRE PUDIERA MOVERSE NO
COMO ""PEZ EN EL ACUA" SINO COMO ,,PÁJARO EN EL AIRE",
HABÍA QUE INSTAURAR PRECISAMENTE A ESE PRIMICENIO
ELEMENTO. LY QUIÉN MEJOR PARA ESE EFECTO QUE UN
DIOS INMORTAL? Y MÁS EXACTAMENTE, LQUIÉN MEJOR
QUE EL DIOS AL QUE EL MAYOR DE LOS ETERNOS LE DIERA
ESA ENCOMIENDA? PORQUE SI DEBEMOS SABER CÓMO
ES LA TAREA DE COBERNAR LOS VIENTOS, SIN DILACIÓN
DIRIJÁMONOS ENTONCES A MIRAR LA ACTUACIÓN DE EOLO.

A

ese efecto, Marcia Salcedo divide el
espacio de su obra monumental en dos
subespacios: arriba el relativo al origen
que de manera "minimalista" logra entroncar con el
"aquí" y el "ahora", mientras abajo veremos el hacer
del conocimiento, el entusiasmo de los humanos
que se esfuerzan. Se trata pues, primero, del campo
dominado por el mito. Se trata pues, en segundo
término, del mundo -siempre en transicióndominado por el conocimiento fraguado por la
ciencia en manos de los mortales.
Expliquémonos mejor. En la representación de
nuestra pintora, en el "mundo de arriba" caben tan
sólo algunos elementos realmente vitales, realmente
insustituibles: la deidad, los vientos, las nubes, el
cerro que no es cualquier cerro, una casta figura
femenina como arquetipo y seis artefactos voladores
que admiten un solo anhelo humanamente arrogante.
Pero antes de seguir, ¿quién es Eolo y por qué su
gesto concentrado y demandante?

MARCIA SALCIDO / IL SUEÑO DE (CARO/ ,01x &amp;&amp;7 CM/ MURAL UBICADO EM ELCEMTRO DE IMYISTICACIÓM

A su regreso a casa desde Troya, Ulises llegó a
Eolia, una isla flotante en la que habitaban Eolo y
su familia. Eolo acogió con hospitalidad a Ulises
y sus acompañantes, y llegado el momento de su
partida, metió a los vientos en una bolsa de cuero,
la ató fuertemente y se la ofreció a Ulises, e incluso
envió a un céfiro para que propulsara los barcos
de su invitado, ya que Zeus había convertido a
Eolo en señor de los vientos y era muy querido por

E IMCEMIERÍA AERONÁUTICA DE LA UAML

62

63

los dioses. El viaje fue sosegado para los aqueos,
y su patria estaba a la vista, pero mientras Ulises
donnia, sus desconfiados acompañantes abrieron
la bolsa de piel, pensando que debía de contener
oro o plata. Los vientos salieron, y una tormenta
arrastró a los marineros al agua. De vuelta a Eolia,
Ulises pidió auxilio una vez más, pero Eolo le
ordenó que se fuera, aduciendo que no estaría bien
que prestara ayuda a una persona que obviamente
resultaba odiosa para los dioses (Hansen, 2011:
245).

Una vez más, la curiosidad asume la modalidad de
la tontería humana que causa su propia ruina. Como
le sucediera a Epimeteo o, más bien, a la que en hora
aciaga para los hombres sería su mujer, Pandora.
Ésta, como es sabido, destapa la que universalmente
sería conocida como La caja de Pandara, recipiente
de todos los males (trabajo, enfermedad, vejez,
locura, vicio, pasión) que mientras permanecieran
ocultos en su recipiente no causarían la desdicha
de los humanos. Pero las advertencias de Prometeo
no fueron escuchadas por su hermano y la liviandad
de la hermosa Pandora llevó a la pareja a sufrir
el aguijón del mal y enseguida la calamidad se
extendió a la humanidad entera. Tampoco el mito
griego nos ofrece una variante y es entonces la
mujer quien arrastra al varón fatuo y sin malicia ...
Afortunadamente, Pandora vuelve a cerrar la caja y
en ella queda, arrinconada pero intacta, la esperanza.

�EL HUMANO COMPRENDIÓ QUE SIN EL CONOCIMIENTO PRECISO
DE LAS LEVES DE LA NATURALEZA V SIN EL ABANDONO DE LA
NECLICENCIA V LA BRAVATA, JAMÁS LOCRARÍA EL CUMPLIMIENTO

COMO EL
VALEROSO
PÁJARO

DE SU DESEO, EL DESEO DE VOLAR.
Pero regresemos con el Dios de los vientos.
Gracias a él y a su maestría en el arte de soplar, el
espacio pictórico toma verdadero aliento. iEolo
crea el aire y con él un sueño de los hombres logra
transformarse en realidad! Las alas de cera, los
globos de gas, dos dirigibles?, los aeroplanos y los
aviones supersónicos se suceden unos a otros y el
hombre moderno por eso apenas recuerda a Ícaro,
aquel muchacho que desdeñó las advertencias de
su padre Dédalo y se precipitó a tierra cuando las
alas de cera que portaba se derritieron por haberse
acercado demasiado al sol. Sucedió entonces lo que
tenía que suceder. El humano comprendió que sin el
conocimiento preciso de las leyes de la naturaleza y
sin el abandono de la negligencia y la bravata, jamás
lograría el cumplimiento de su deseo, el deseo de
volar.
Y es en el espacio menos aéreo -con los pies en la
tierra- donde los mayores y los menores se aplican a
volar papalotes y a agitar los rehiletes que anteceden
de manera lúdica a la empresa mayúscula de crear
artefactos cada vez más complejos y al mismo tiempo
más tersos y silenciosos -si es que esto último no es
un deseo aún incumplido por ingenuo.
Indudablemente es en la "primera planta" donde
los personajes son más densos, más concretos, más
definidos. Representan sin vacilaciones al presente

y al futuro porque estudian -es un ejemplo- la
estructuración de los motores que incorporarán a la
muy adelantada industria aeronáutica.
Frente al mundo sólido del presente dominado por
tecnólogos y hombres de ciencia cada vez más y más
dominadores de la realidad fisica, aparece también
la convicción de que todo saber es constantemente
relevado por el último atisbo del sabio o del genio.
Y en el mundo mítico del "piso superior", a la mujer
de larguísima cabellera se la delimita con el cerro
a sus espaldas. Un cerro cuya existencia sabemos
se nos adelantó con muchísima anticipación y al
que le auguramos una sobrevivencia monumental,
dada la fragilidad del hombre engolosinado con el
individualismo y el saber que paradójicamente lo
enajena.
El lenitivo o consuelo a lo anterior podría
advertirse en la presente obra plástica de Marcia
Salcedo. Aquí se conjugan el mito y la ciencia, la
materia y el espíritu, la juventud y la experiencia,
el sueño y la realidad. Después de todo no son
incompatibles la destreza práctica y el vuelo poético.
O, finalizaríamos, no debieran serlo. ~

ALBO
MICUEL COVARRUBIAS

1
Referencia

Hansen, H. (2011). Los mitos clásicos. Barcelona: Cntica.
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64

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1

�steban Ramos encontró una forma sencilla y
expedita de contar la historia de la aviación
y su antecedente indudable: ese férreo sueño
del hombre, vale decir, su esperanza de volar por los
azules del confín. Si seguimos la marcha que impera
en los relojes, un planeador o "alas de murciélago" se
nos aparece con la fuerza de uno de los anhelos desde
siempre más arraigados en el hombre. iSer como el
valeroso pájaro albo o como el más oscuro y siniestro
habitante de las cuevas! Luego vendrá ese artefacto que
nos recuerda al biciclo y de alguna manera también al
automóvil (no debernos olvidar que llegó a pensarse
no en inventar un nuevo vehículo sino en dotar al
automóvil de poderes aéreos). Aquí es inevitable el
surgimiento de nombres como los de Lilienthal, Wright,
Santos Dumont, Blériot, Lindbergh, Sarabia y Carranza.
Se trata de los pioneros en el arte de hender los aires. Y
nos sentimos de nuevo deslumbrados por esas historias

E

de abnegada entrega a la experimentación nacida tanto
de la pura esperanza como de un saber cocinado en los
peroles de la observación inteligente y la obstinación
monda y lironda.
Igualmente parece oportuno recordar otra historia
que mejor sería llamarla rrúto. En una de sus leyendas
más conocidas, a un personaje de la Hélade clásica lo
encontramos arriesgándose y arriesgando al resto de
la humanidad cuando insiste en volar por los cielos.
Conozcamos con mayor detenirrúento este suceso
acudiendo a una obra moderna:
Según Hesíodo, Faetón era hijo de Aurora y Céfalo;
otras versiones del mito, entre las cuales la referida
por Ovidio, lo presentan como hijo del Sol y de la
oceánide Clímene. A esta última tradición remite
el célebre episodio protagonizado por el joven
dios. Ya adolescente, Clímene revela a Faetón la

HACER V PENSAR, DOS MODOS
DE LOCRAR QUE LO IMACIMADO
O SOÑADO PUEDA VOLVERSE
TAMCIBLE.
verdadera identidad del padre. Y el muchacho, para
comprobarlo, pide al Sol que le deje guiar el carro.
Aunque al principio el padre se lo ruega, Faetón
obtiene finalmente lo que desea. Subido al carro,
sigue el recorrido que el Sol le ha aconsejado, pero,
inexperto y espantado, se encuentra con dificultades.
Aproximándose demasiado a la tierra, la incendia; los
mismos astros corren el riesgo de arder. Para evitar
una conflagración universal, Zeus interviene y,
arrojando uno de sus rayos, golpea al muchacho que
cae al río Erídano (Impelluso, 2006: 94).

Referencia
lmpelluso, L (2006) Héroes y dioses de la antigüedad. Barcelona: Electa.

ISTl■AM RAMOS/ OIÚCIMII Y AYAMCII TICMOIÓCICOl / 421 X.112 CM/ MURAL U■ICADO EN IL CIMTRO DI

INYIITICACl6N I IMNO'f'AC16N IN IMCINIEIÚA Al!ROMÁ.UflCA DI U •ANL

66

Resulta interesante contrastar las dos historias, la
de Ícaro y la de Faetón. En el primer caso, el inexperto
joven vuela convertido en ave gracias a las alas de cera y
en la segunda narración el también joven e igualmente
inexperto conduce un carro al modo de lo que mucho
tiempo después sería esa nave compleja que llamamos
avión. Sin duda, en un caso y en otro campea la rrúsma
urgencia de ascender, de avanzar raudo y seguro por
los aires. De modo individual, transformado en pájaro
humano; de modo tecnológico, convertido en operador
de una de las máquinas más refinadas y soberbias que ha
logrado la inventiva del ser humano.
Pues bien, regresemos al mural de Esteban Ramos. En
el centro captamos al hombre de ciencia formal vestido
de corbata y protegido con una bata impoluta. Anteojos,
varios planos enrollados y una mirada atenta acaban
por convencernos de que si hollamos los carrúnos del
saber riguroso, más pronto o más tarde habremos de
instalarnos en el trono del conocirrúento. Esto último
será posible si actuamos de las dos maneras que en el
tramo derecho se expresan. En la práctica, como lo
hace el técnico que opera recostado en una de las alas
del aparato aéreo; en el terreno teórico, si acudimos a
los libros y a la reflexión. Hacer y pensar, dos modos
de lograr que lo imaginado o soñado pueda volverse
tangible.
Nuevamente en el centro, aunque ahora enfocados
sobre el plano inferior, obtenemos la visión de un túnel
repleto de cables en calidad de arterias y de placas como
si fueran osamentas muy pulimentadas. Se nos invita
pues a introducirnos en las interioridades de un pájaro de
acero. Yno cabe duda, a semejanza del cuerpo humano
más o menos liso cuando es mirado desde la exterioridad,
los aviones ocultan un verdadero andamiaje, un cableado
que al profano lo deja atónito. Pero es en la pericia de
técnicos y científicos en la que confiamos al abordar
esas "flechas del espacio", esas máquinas voladoras que
nos proporcionan -valgan las distancias de rigor- la
emoción que antaño vivieran Ícaro y Faetón. Para nuestra
fortuna, los modernos carruajes aéreos que no llegaron
a columbrar los ilustres inmortales de la Grecia clásica
ni se acercan tanto al sol, ni son manipulados por dioses
caprichosos o violentos. rti,,

67

�Nicanor Parra
E

EC
;t, RICARDO CUADROS

más políticos, publicado el mismo año de
Poemas y antipoemas- leemos por ejemplo:
"Que levante sus nuevas / vestiduras / la
rosa. Que la tierra / siga sin fin florida
/ floreciendo" . En estas imágenes y
metáforas resuena la poesía modernista
de Rubén Daría, Herrera y Reissig,José
Martí. La poesía de Gabriela Mistral
está igualmente hecha con materiales
parecidos. De su libro Lagar -que salió
de la imprenta en el mismo año de 1954cito versos de "Una mujer", uno de los
poemas más entrañables: "Donde estaba
su casa sigue / corno si no hubiera ardido.
/ Habla sólo la lengua de su alma / con los
que cruzan, ninguna".
Nicanor Parra se aparta de las bellas
letras, las critica, se burla de ellas. En
"Advertencia al lector" nos dice: "Según
los doctores de la ley este libro no
debiera publicarse: / La palabra arco
iris no aparece en él en ninguna parte, /
Menos aún la palabra dolor, / La palabra
Torcuato. / Sillas y mesas sí que figuran a
granel, / iAtaúdes!, iútiles de escritorio! /
Lo que me llena de orgullo / Porque, a mi
modo de ver, el cielo se está cayendo / a
pedazos."
Suele decirse que, en su origen, la
antipoesía de Parra era "anti" la poesía
de Neruda: en mi opinión, su crítica
alcanzaba a todo el sistema poético de lengua
española, desde la poesía de mensaje político hasta
el hermetismo metafísico y el delirio puro de los
surrealistas. Parra se propuso y ha conseguido hacer
poesía con la lengua de todos los días, con el idioma
de la gente que conversa después de cenar o comenta
las noticias.

A mediados de la década del cincuenta
del siglo pasado, más precisamente
en 1954, la poesía chilena sufrió
un terremoto. El libro que causó
el movimiento telúrico se titulaba
Poemas y antipoemas y su autor era un
hombre de 40 años, profesor de física
y matemáticas en la Universidad de
Chile, que había estudiado física y
mecánica avanzada en Estados Unidos
y cosmología en Oxford: Nicanor
Parra. Este lunes 24 de abril de 2012,
a sus 96 años de edad, Parra recibe en
ausencia -no viajará a España por
recomendación médica- el Premio
Cervantes, máximo reconocimiento de
las letras hispanas.
LA POESÍA SALE A LA CALLE

e

uando apareció Poemas y antipoemas la
poesía chilena contaba con una tradición
que incluía un Premio Nobel, el de
Gabriela Mistral en 1945; una figura que ligaba
a Latinoamérica con las vanguardias europeas,
Vicente Huidobro; y una personalidad de alcance
mundial, Pablo Neruda.
Cada uno de estos poetas hablaba con voz clara
y distinta, pero a la vez en todos ellos se podía
distinguir un cierto dramatismo, una concepción de
la poesía como ejercicio de "bellas letras". Neruda,
por su militancia comunista y compromiso político
podía llamarse el poeta del pueblo, pero sus versos
estaban escritos en lengua culta. En el poema
"Epílogo" de Las uvas y el viento - uno de sus libros

69

UM I TELECTUAL DESCRE.iDO V SOCARRÓN

A fines de los años sesenta Nicanor Parra era un
reconocido intelectual de izquierda latinoamericano.
Había estado seis meses en la Unión Soviética
invitado por la Sociedad de Escritores, había sido
miembro del jurado del Concurso Literario Casa de
las Américas en Cuba, sus poemas comenzaban a

�PARRA ERA UN INTELECTUAL MÁS CERCANO
AL ANARQUISMO QUE AL SOCIALISMO O
EL COMUNISMO, Y SU ESCRITURA ESTABA
MUY LEJOS DEL REALISMO SOCIAL, LA
PROPACANDA PARTIDARIA O EL CANTO A
LAS UTOPÍAS DE LA SOCIEDAD SIN CLASES.
1 1

editarse en inglés y ruso, en 1969 le habían otorgado
el Premio Nacional de Literatura en su país. Las
cosas iban bien hasta que en 1970, en el marco de un
encuentro internacional de escritores en Washington,
visita con otros autores la Casa Blanca y toma té con
la esposa del presidente Nixon. La noticia corre como
reguero de pólvora. iParra se había dejado seducir
por el imperio! Cuba le retira la invitación a formar
nuevamente parte del jurado del concurso Casa de
las Américas. La izquierda chilena lo ataca como se
atacaba en aquella época a los traidores, con artillería
pesada. El escritor Carlos Droguett fumaba el siguiente
"homenaje": "Se vende Parra / tratar con Nixon / o más
bien con la señora".
Lo cierto es que Nicanor Parra nunca había sido un
izquierdista típico, un hombre de disciplina partidaria.
Lejos de eso, pensaba en voz alta y escribía lo que
pensaba sin mirar hacia los costados. En su Manifiesto
(1963) se despachaba contra los poetas mayores: "Ahora
bien, en el plano político / Ellos, nuestros abuelos
inmediatos / iNuestros buenos abuelos inmediatos! /
[...] Unos pocos se hicieron comunistas. / Yo no sé si lo
fueron realmente. / Supongamos que fueron comunistas
/ Lo que sé es una cosa: / Que no fueron poetas
populares / Fueron unos reverendos poetas burgueses."
Este tipo de expresiones causaba sonrisas torcidas
en los círculos literarios chilenos y latinoamericanos.
El asunto del "té con Pat Nixon" fue para muchos la
gota que rebalsó el vaso y una buena justificación para
eliminarlo de la zona del compromiso con la revolución
en marcha. Corrían los tiempos de la Guerra Fría y
ese mismo año, 1970, Salvador Allende llegaba a la
presidencia de Chile.

En 1972 Parra publica una caja con poemas
visuales titulada Artefactos. La antipoesía toma aquí
forma de epigramas, breves textos inolvidables como
"USA, donde la libertad es una estatua", de dudoso
humor como "Me emborracho porque me da la real
gana, métanse los consejos por el culo", y uno que
presagiaba el fin de las batallas ideológicas, nu€stra
época posmoderna del capitalismo estatal chino
y gobiernos de izquierda en sociedades de libre
mercado: "La izquierda y la derecha unidas jamás
serán vencidas".
Las relaciones de Parra con la izquierda chilena
nunca fueron buenas. En otro de los Artefactos dice:
"Donde cantan y bailan los poetas no te metas
Allende, no te metas". Parra era un intelectual
más cercano al anarquismo que al socialismo o
el comunismo, y su escritura estaba muy lejos
del realismo social, la propaganda partidaria o el
canto a las utopías de la sociedad sin clases. Su
posición era la de un energúmeno lúcido, un lector
de Shakespeare que entendió que la vida suele
presentarse como comedia, drama o tragedia, y
que lo único que podemos hacer es aguantar con
dignidad el chaparrón: "Inmune a la argumentación
lógica, vacunado contra toda forma de religión", dice
en otro de los Artefactos.
PARRA EM DICTADURA

Nicanor Parra no partió al exilio después de
septiembre de 1973. Él mismo ha señalado, en
entrevistas, que quedarse en Chile lo convirtió en
sospechoso de colaboracionismo o por lo menos
simpatía con la dictadura. Nada menos cierto. En

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1977 publica Sermones y prédicas del Cristo de Elqui,
seguido en 1979 por Nuevos sermones y prédicas del Cristo
de Elqui. En estos libros Parra utiliza la máscara de
un personaje real de los años treinta, un predicador
analfabeto que se creía Jesucristo, para criticar con
soma el nuevo orden basado en la fe católica y el libre
mercado. Parra se rencuentra también con la ecología,
que ya había llamado su atención en Estados Unidos
a fines de los años sesenta. El antipoeta es conocido
ahora como ecopoeta. "Como su nombre lo indica /
el Capitalismo está condenado / a la pena capital: /
crímenes ecológicos imperdonables / y el socialismo
burocrático / no lo hace nada de peor tampoco", dice
uno de sus Ecopoemas de 1983.
Su preocupación por el deterioro del planeta
no lo aleja de los problemas inmediatos de Chile.
En 1977 presenta con el Teatro la Feria una obra
titulada Hojas de Parra en la que destaca un candidato
presidencial llamado Nadie. En un escenario que se
va llenando paulatinamente de cruces, se proclama
la candidatura del aspirante a la presidencia con
eslóganes de doble o triple sentido: iNadie controlará
la inflación! iNadie nos defenderá! La carpa donde
se presentaba la obra fue clausurada por motivos
nimios. Más tarde, en vista de que continuaban las
representaciones, los desconocidos de siempre la
incendiaron una noche cualquiera.
Cuando el país logró
finalmente desembarazarse
de la dictadura, a fines de
los ochenta, Nicanor Parra
era una figura señera
en la cultura chilena.
Su poesía cercana
al habla cotidiana,
su inteligencia
enciclopédica, su
humor negro, eran
especialmente apreciados
por los jóvenes que buscaban
nuevas formas de expresión y terminaban
encontrándolas en este viejo posmoderno que a
veces parecía un hippie y otras un maestro de física
cuántica.

71

PARRA Y EL FUTURO

El reconocimiento internacional de Parra ha ido en
aumento desde la década del noventa. Su nominación
al Premio Nobel es una tarea que asumen año tras
año universidades e instituciones de varios países
y el Premio Cervantes 2011 se suma a otros como
el Juan Rulfo de 1991 y el Reina Sofía de Poesía
Iberoamericana en 2001. Más importante que estos
galardones y los varios doctorados Honoris Causa me
parece la publicación de sus obras completas, en dos
volúmenes, a cargo de la editorial Galaxia Gutenberg.
En total unas 2300 páginas de poemas y "artefactos",
traducciones del inglés (un muy parriano Lear Rey &amp;
Mendigo) y del ruso, cronologías y notas.
La obra de Nicanor Parra muestra una vitalidad
extraña, una forma de "no envejecer" que salta a la vista
en todas sus páginas, incluso en las menos logradas.
Quizás esto se deba a que es un hombre que mantiene
abiertos dos canales en su mente: uno que lo
conecta con los clásicos y otro con
el futuro. Es decir, uno con
lo que no muere y
otro con lo que no
termina nunca
dellegar. ~

�UN
TEMPERAMENTO
EXPANSIVO
Y COMUNICATIVO

Entrevista
con
Antonio
Skármeta
DURANTE SU MÁS RECIENTE VISITA A LA FERIA DEL LIBRO
CUADALAJARA 2011, DONDE PRESENTÓ SU ÚLTIMO LIBRO, LA
NOVELA LOS DfAS DELARCOÍRIS (PREMIO PLAN ETA•CASA AMÉRICA
2001), FUE POSIBLE ENTABLAR UN FUCil DIÁLOCO, EN EL LOBBY
DEL HOTEL HILTON, CON UNO DE LOS AUTORES CHILENOS MÁS
DESTACADOS, COTERRÁNEO PRECISAMENTE DE NICANOR PARRA
(PREMIO CERVANTES 2011).
Raúl Olvera Mijares (ROM): Señor Skármeta, su
trayectoria ha sido verdaderamente multifacética. Se
ha movido usted por los terrenos de la filosofía, en
los inicios como estudiante, de ahí ha migrado hacia
la ficción y el drama, pasando por el ensayo y el cine
incluso, ¿cuál es su idea del escritor?
Antonio Skármeta (AS): Mi idea del escritor
es un productor de ficciones que, en el mundo
contemporáneo, pueden desembocar en diversos
géneros. Mi género favorito es la narrativa. Me

siento muy cómodo en la novela, el cuento, pero
también el género dramático. La obra de teatro me
gusta muchísimo. Ahora bien, esas ficciones, esas
combinaciones de imágenes que cuentan una historia
muchas veces se adaptan a otros géneros, porque la
fantasía que contienen estimula la fantasía de otras
personas y se produce algo diferente: fantasía más
fantasía no puede sino dar algo más fantástico. Y
esto le ha sucedido a mi literatura. Como literatura
tiene una sustancia dramática, creo que personajes
bien perfilados, pues cuido la dramaturgia del relato,

72

la tensión. Tengo la preferencia a conducir el relato
tantas veces a través de un diálogo, un diálogo propio
del teatro o del cine. Hay un gesto histriónico en mi
literatura. Yo creo que ésos son los elementos que han
hecho que directores de cine, directores teatrales o
compositores de música se interesen en mi obra. No
es de extrañar que se hayan hecho películas sobre mi
obra, las dos más notables son El cartero de Neruda (Il
pos tino, Michael Radford, 1994) y El baile de la victoria
(Fernando Trueba, 2009). Daniel Catán, un mexicano,
ha compuesto una ópera sobre esa misma novela.
En estos momentos comienzo a esbozar la
posibilidad de un trabajo por encargo de un compositor
europeo. También está avanzado, en su composición
y escritura, un musical sobre El cartero que se está
haciendo en Londres. Se ha escrito la obra pero todavía
no hay producción. Esto prueba que mi literatura
genera ansias de expansión en otros colegas y, como
soy un temperamento abierto, solidario con ellos, muy
agradecido de que se interesen en mi obra, cuando me
ofrecen trabajar con ella, modificarla para llevarla a otro
género; si ese artista merece mi confianza con ojos en
su trayectoria, le doy plenas libertades. Entonces esto
hace que mi nombre esté asociado al cine o a la música,
aunque también he hecho televisión. El trabajo de
televisión ha sido para mí una faceta de mi conciencia
cívica. Hice durante mucho tiempo un programa sobre
libros y autores, porque me parecía que en la pantalla
la parrilla programática era demasiado homogénea y
dejaba de lado un tipo de fantasía que es muy atractiva
para la gente y que no puede ser abandonada, que es la
fantasía de los libros y de la personalidad de los autores.
Entonces me desvelé haciendo un programa que, por
suerte, tuvo éxito, durante muchos años estuve en la
pantalla.
Yo diría, sintetizando su pregunta, soy un
escritor que siente muy profundamente el mundo
contemporáneo en el que vive, que admira a sus
coetáneos, que está ligado a la historia de su pueblo
en sus distintos sinsabores, que estoy con mi prosa
más atento a la gente más vulnerable. Soy un tipo
de escritor que tiene un temperamento expansivo
y comunicativo. No me es indiferente el receptor de
mi obra. Quiero mantener con él un diálogo, quiero
interesarlo, quiero provocarlo, quiero entretenerlo. No
quiero refugiarme en una intimidad sin transparencia.

73

ROM: Ahora bien, esta relación entre la narrativa
y el teatro es decisiva en su obra, de importancia
capital; en el mundo latinoamericano, y en el mundo
hispánico en general, no es un caso muy frecuente que
un narrador incursione en el teatro, ¿cuáles fueron sus
modelos en el inicio para llevar a cabo esta amalgama?
AS: Mis modelos tanto en el inicio como hoy, porque
yo soy un perro fiel, me quedo ahí al lado de los amos
que me encandilan y me encantan, tratando de ver si
a esa sombra cojo algún hueso apetitoso. Mi top ten
de escritores de todos los tiempos está encabezado
por William Shakespeare. Su imaginación dramática,
el modo poético de decir el verso, la penetración
que hay en los conflictos humanos, sus análisis del
poder, de las fracturas del amor, de los tormentos
de los celos, de las turbulencias de la codicia. Todo
está fantásticamente plasmado de una manera
comunicativa, exaltada, en la obra de Shakespeare.
Si uno toma cualquiera de sus obras, y la aplica a
situaciones del mundo contemporáneo, se lee como
una obra actual. Eso es lo que hace que un clásico
nunca pierda actualidad.
ROM: No sé, yo pensé que usted me iba a contestar
con los grandes novelistas rusos, Tolstoi, Dostoievski,
por ejemplo.
AS: Bueno, eso viene después. Yo estoy hablando
de mis dos grandes amores. Mis top ten de grandes
amores son, ahí van: top uno, William Shakespeare;
top dos, Lope de Vega; top tres, la narrativa de
Cervantes; top cuatro, el teatro realista inglés; top
cinco, el teatro contemporáneo norteamericano, con
Arthur Miller a la cabeza; top seis, si ya vamos más
allá, las letras de los compositores de los Evergreens
o la música de jazz norteamericana, de ahi viene
mucho; top siete, el bossa nova; top ocho, la fantasía
prodigiosa de la narrativa hispanoamericana del siglo
pasado que puso a América Latina en el imaginario
del mundo, tanto en su gran literatura encabezada
por García Márquez y Neruda, seguida por tantos
otros sectores hasta hoy; top nueve, el realismo sucio,
el minimalismo; top ten, la gracia dramática y trágica
del teatro del absurdo, al modo como lo cultivaron
Beckett y Ionesco.

�CABALLERÍA

. . .__..¡ .-~
---¡~-------

Saludo para

.........................................
..

ARMAS
YLETRAS

armas y letras--

-

-

- ...........

I

Título: Armas y Letras. Revista de
literatura, artey rnltura de la Universidad
Autónoma de Nuevo León, núm. 77
Autores: Varios
Editorial: UANL
Año: 2011
na revista es como
una casa a donde van
llegando los invitados.
Puede ser también vista como una
señora que se quita la edad: pues
si Armas y Letras fue publicada
originalmente como un boletín
desde 1943, bajo la iniciativa de
Raúl Rangel Frías, esto significaría
que el año próximo cumple 70
años, aunque en la nueva época
apenas llegue a 15. Quizá tenga
razón la señora en quitarse la edad,
1 ya que durante 1970~1973 no se
editó y, además, durante algunos
años su circulación fue irregular.
l
-

U

-

mínimo para medir una generación
-y parece como si Armas y Letras
siempre hubiese estado ahí, aunque
el espíritu del tiempo la haya
obligado a ir cambiando de diseño.
Es Armas y Letras la publicación
con que la Universidad Autónoma
de Nuevo León entra a esa feria
de la conversación que son las
revistas universitarias nacionales
y regionales. Y entra, sobra decirlo,
con dignidad y decoro a la red de
vasos comunicantes que son la
Revista de la Universidad de México,
impresa en la ciudad que se llama
como el país; la revista Crítica de la
Universidad Autónoma de Puebla;
La Palabra y el Hombre publicada por
la Universidad Veracruzana, para I
sólo calar algunos nombres de este
género estricto. En el extranjero
una revista editada con el mismo
espíritu a la par cosmopolita
y regional sería la revista de la
Universidad de Antioquia en
Medellín, editada por Elkin
Restrepo.
Una revista es como una casa; es
también como una familia. Y siento
a la revista Armas y Letras, dirigida 1
por Miguel Covarrubias y editada

La casa cumple 15 años de tener
abiertas sus puertas a la conversación,
hay motivo para la alegría, sobre todo
si a lo largo de sus páginas se han
ido sumando y congregando temas,
anudando motivos, entreverando
conversaciones en torno a obras
y autores que, por el hecho de
llegar a los salones de la casa, se
van apropiando y, por así decir,
enraizando. Armas y Letras: acción y
contemplación, el pincel y la pala,
la pluma y la carretilla, el hacer y el
decir.
Quince años es, desde la mirada
de José Ortega y Gasset, el plazo

74

por J essica Nieto, como la casa de donde se ritualiza el trampantojo y
unos parientes que viven en otra la mise en abime. Y es que la materia
ciudad, pero que tienen en común y lugar de la narración es la ciudad
con la familia de la que venimos de Monterrey, la revista Armas y
una expresión inconfundible: aires Letras, el director de publicaciones
de familia entre las letras.
Celso José Garza, y la editora
Volátil y expresiva: es un aire Jessica Nieto. Podría decirse que a
editorial que viene de quién sabe Bárbara J acobs sólo le faltó incluir
dónde y hace danzar los cuerpos y en su nominación la crónica de
las luces al mismo ritmo.
esta presentación que hace su
Una revista que es una casa, amigo y condiscípulo en el taller
que es como una familia, es, de Augusto Monterroso, nuestro
desde luego, un imán y un sello maestro y durante muchos años
que va deslindando un nosotros. su esposo. Otra correspondencia,
La primera persona del plural quizá más sutil, se da entre el
que deslinda Armas y Letras viene artículo firmado por el joven
de muy lejos, de los "nosotros" Aguillón~ Mata sobre la Expresión
mexicanos y argentinos que se americana de José Lezama Lima y el
tradujeron en revistas a principios ensayo de Irlernar Chiampi sobre
de siglo donde participan Alfonso el Sr. Barroco, y las colaboraciones
Reyes, Jorge Luis Borges, Julio de Andrés del Arenal sobre ese
T orri, Efrén Rebolledo: ese libro problemático de Alfonso
nosotros que va inventando la letra Reyes titulado Libros y libreros de la
por dentro de las "intimidades antigüedad -que es en realidad una
públicas", y va corno tallando en traducción y una reproducción
ellas un hueco para la libertad de la obra de Pinner, The World of
y un oasis para la felicidad que Books in Classica1 Antiquity, que el
representa en cada acto, en cada editor póstumo de Reyes, el poeta
página, en cada poema, en cada y crítico nicaragüense Ernesto
ensayo el encuentro renovado del Mejía Sánchez, decidió incluir
arte, la poesía y el pensamiento.
como obra de Don Alfonso en sus
Obras completas.
En ambos ensayos está en juego
y práctica la tradición, el traer y
El número 77 del año 15 que acarrear corno hecho de cultura
saludan estas lineas está y signo originario, sello del ars
imantado por correspondencias combinatoria como capital cultural:
y coincidencias. Enumeremos vemos funcionar, en los dos
algunas: una, inescapable, es extremos de la revista, la "carretilla
que se publican, por un lado, un Alfonsina", que diría Gabriel Zaid,
artículo sobre el poeta colombiano expuesta por el joven prometedor
Miguel Ángel Osorio, mejor Andrés del Arenal, y la góndola de
conocido por sus seudónimos de José Lezama Lima a través de dos
Ricardo Arenales o Porfirio Barba de sus ensayos más significativos:
Jacob, escrito por el poeta y crítico "El romanticismo y el hecho
Sergio Cordero y, del otro, una americano" y La expresión americana,
narración de Bárbara J acobs interrogados por Aguillón Mata a
titulada "Operación Monterrey", través de lrlemar Chiarnpi y Severo

l

-~-75

Sarduy en textos dialogantes
que se abren a la semilla de la
expresión cultural americana. Ese
diálogo se da en la revista además
como un termómetro: se da un
"Breve panorama de la radio en
Monterrey" por Ramiro Garza; se
publica un ensayo sobre el cine, "La
tradicio~alización de la ruptura", 1
de Damel González Dueñas, y
uun desayuno en otros ámbitos
y sin diamantes" de Alejandro ,
Martínez. En el centro de la 1
revista, en la sección "Anatomía
de la crítica", se imprime un texto
singular y prometedor de Esteban
Caviedes, bogotano y colombiano
que estudia filosofía y presenta un
ensayo provocador: "Campanillas y
mandarines", donde se contrapone
la novela corta de E~a de Queiroz,
"El mandarín", y la problemática
ética y filosófica de la Tercera
Antinomia o Antinomia de la
libertad expuesta por Emrnanuel
Kant en el capítulo dos de la
dialéctica trascendental de La
crítica de la razón pura. De este
ensayo propiamente filosófico
sobre el tema de la libertad van
a manar las correspondencias 1
con, por ejemplo, el ensayo de
Analía Melgar sobre Guillermina
Bravo, o la página de Eduardo
Antonio Parra sobre la muerte y la
reencarnación.
1
He dejado al final dos asuntos:
uno corresponde al buzón de
sugerencias; otro, a la poesía.
Las sugerencias, siempre
respetuosas: que en cada número
de Armas y Letras se dé breve noticia 1
de algunos materiales del número
anterior -y hasta, si es posible,
que se reseñe, como es el caso de
este texto que el lector está ahora
mismo leyendo; y, dos, que se
anuncie en lo posible lo que vendrá.

�~

a poesía: aplaudo y me
alegra el lugar destacado que
se consagra al verso y al poema.
Desde los poemas de la joven
Xitlally Rivera, la no menos
1 misteriosa "martes,jueves,
agosto" de Abraham Nuncio, la
traducción de J acques Prévert
hecha por Miguel Covarrubias,
la evocación de "los barrios de
Catedral" de Maria Natividad
Flores Medina y en fin, los dos
poemas de José Javier Villarreal
que sólo puedo decir que me
hubiera gustado escribir y quizá
hubiera podido escribir.

Discierno simpatías y- -En este número, en que lal
correspondencias entre el texto de escritora Minerva Margarita 1
María Natividad y el vuelo barroco Villarreal nos muestra un trozo
de lezama de Aguillón,Mata y entre de Cavafis, preguntándose cómo
1
elpoemadeJacquesPrévertsobrela se puede hacer un abordaje
guerra, y el ensayo de Karla Olvera crítico de este poeta griego,
sobre el artista como obra de arte: cuando es difícil razonar aquello
"Todaalegríaquiereeternidad",dice que nos deja pasmados, nos
Zaratustra: yo agradezco a Jessica lleva inevitablemente a querer
Nieto, a Miguel Covarrubias y a José experimentar su fascinación a
Garza que me hayan invitado a dar través de la lectura de este autor.
este testimonio delectura y celebrar
Y la provocación se repite
con ellos los 15 años de Armas y cuando Eduardo Antonio Parra
Letras, revista a la que vuelvo corno nos introduce en el mundo del
inexplorado autor argentino
se vuelve a casa.
Adolfo Castañón Antonio Di Benedetto, a quien
Borges le expresara "usted ha
escrito páginas que me han
emocionado". Se trata, a mi
modo de ver, de la lectura de
un acto tan intimo como puede
ser la lectura de alguien más;
imaginarme a Borges emocionado
en las letras de Di Benedetto me
parece una escena altamente
disfrutable.
Muchos célebres ejemplos
hablan del efecto de las lecturas,
eyendo Armas y Letras, como Carlos Fuentes, cuando
encuentro en un solo estando en Zúrich hace seis
lugar
libros,
autores, décadas, agarró valor en la
reseñas, crítica e imágenes que me descripción de Susan Sontag sobre
producen en sí la idea de muchos su visita a Thomas Mann: "¿Me
libros en mis manos; y con gusto, atrevería a acercarme a Thomas
casi siempre experimento lo que Mann, yo, un estudiante mexicano I
Vila,Matas cuando escribió en su de 21 años con muchas lecturas
Dietario Voluble: "No sé por qué me entre pecho y espalda, pero con
gusta leer a ciertos autores cuando todas las inhabilidades de una
comentan los libros de los otros (...) sofisticación social e intelectual
Esta mañana, por ejemplo, acabo de muy lejos de mis manos? En un
encontrarme con un Julien Gracq ensayo memorable Susan Sontag
fascinado ante unas líneas en las ha recordado cómo ella, aún más
que Proust describe los pasos de joven que yo, penetró el santo de
los santos de la casa de Thomas
Gilberte por los Campos Elíseos".
Pienso entonces en Armas... como Mann en los Ángeles en los años
una revista, libros, que abre sus cuarenta y descubrió que tenía
páginas a textos y autores de todas bien poco que decir, pero mucho
que observar. Yo no tenía nada
partes y estilos críticos.

Armas y Letras:
una

I

revista,libros
L

que decir, pero, como Sontag,
mucho que observar", destacó
Carlos Fuentes.
Y esto no es más que la
inspiración que produce la vivencia
escrita de alguien más, la osadía,
la emoción o la suerte de otro,
eternizada por medio del acto de
escribirlas.
En Armas y Letras advierto
además esa especie de radiografía
en primera persona que discurre
en voz de los autores: la apuesta
literaria de Bárbara Jacobs por una
tergiversación ingeniosa del yo, y la
experiencia que nos comparte tras
su eA'Ploración de las posibilidades
de géneros corno el diario, la
biografía, el diálogo y la entrevista.
O las lecciones de la rumana
Ilinca Ilian, recordándonos -a
propósito de obras mayores de la
narrativa latinoamericana, como

Rayuela, Paradiso, Cien años de soledad,
Conversación en la catedral o Los
detectives salvajes-, que el arte debe
ser universal, dificil y redentor.
Este número de Armas ... también
tiene música: leyendo a Beatriz
Espejo tuve ganas de una pausa
para teclear en el buscador de
Youtube, la escena memorable de
Tacones lejanos: "...si tienes un hondo
penar piensa en mí...".
La revista recoge con elegancia
el difícil oficio de la crítica, de
la cual la joven escritora cubana
Ena Lucía Portela ha dicho: "Los
críticos fabulan, andan por ahí
como Adán, nombrándolo todo,
y luego pretenden que la realidad
sea como ellos la han inventado".
Pero, invención o no, disfruto la
realidad literaria que retrata Armas
y Letras como un espacio físico
trascendente en la cultura de la
región y del país desde hace más de
medio siglo.

Revisando un número de la
revista de hace 60 años, el de
septiembre de 1952, leía un artículo
de Enrique Diez-Canedo sobre
Alfonso Reyes, donde escribía a
modo de sumario: "Ahora, querido
Alfonso, que está usted en París,
hablando de México, me propongo
-libre de su influencia, evadido de
nuestra amistad-decir algo de su
último libro".
Se refería a Huellas, el libro
de versos de un autor conocido
personalmente.
Sesenta años después, leemos
en este número al maestro Miguel
Covarrubias, en su artículo
titulado Doble o triple acercamiento
a Reyes, donde analiza cómo el
pintor Sergio Villarreal informa
gráficamente, no sólo aspectos de
la apariencia sino de las influencias
y las filias del regiomontano
universal. Y escribe que a pesar
de que Sergio Villarreal no pudo
conocer personalmente a Reyes, es
decir, no pudo retratarlo en vivo,
sin embargo lo dibuja a partir de
toda una iconografía y la lectura
minuciosa de la obra del escritor.
De este modo ha tenido
coherencia y continuidad Armas
y Letras, sustentando temas
de relevancia a través de las
generaciones y respondiendo con
talento crítico al paisaje literario
y el pensamiento estético de cada
tiempo.
Por aquella década de los
años 50, la revista apareció corno
Boletín Mensual de la Universidad
de Nuevo León; por entonces,
publicaba además de artículos de
crítica, arte y cultura, noticias de
los cursos de invierno: las notas
daban cuenta del ciclo de cinco
conferencias ofrecidas, bajo el
tema de La creación poética, por

1
76

77

Octavio Paz, o la conferencia del
historiador Daniel Cossío Villegas
sobre el porfiriato y la Revolución
mexicana.
Hoy, es una revista especializada
en literatura, arte y cultura de
la Universidad Autónoma de
Nuevo León y responde a la
propia exigencia institucional de
generar publicaciones con calidad,
intercambio cultural y científico,
patentes, movilidad y aportes al
conocimiento, buscando cada vez
más ser una Universidad de nivel
global, trascendente en el ranking
de las instituciones académicas del
mundo.
Esto es visto a nivel macroinstitucional, pero cuando se
trata de una revista hecha por
gente conocida, el afecto se vuelve
particular. Y es que mas allá de
la arquitectura de esta revista, el
cuidado con que construyen su
anatomía o la imagen para cada
texto, cuando uno ha conocido el
ático donde literalmente se "arma"
la idea de la publicación, cuando
uno ha conocido a la gente que la
edita, la diseña, escribe, el conjunto
se vuelve aun más entrañable.
En esta edición, el contenido se
hace acompañar de una particular
narrativa visual: un conjunto
de imágenes que se presentan
extremadamente cotidianas,
extremadamente poéticas en la
multimirada de la artista visual
regiomontana Irasema Aguiñaga.
Para contenido e imágenes mi
reflexión es la misma, como dijera
Alberto Paredes "el estilo es la idea"
y esta revista tiene estilo. Con este
número y apropiándome de unos
versos contenidos en él, del poema
Errata de Gloria Collado: "llegaron
los signos y las letras y no dejaron
palabra con cabeza."

I

�Y debemos festejar eso:
que sobreviva una revista de
literatura, en medio no sólo de
las discusiones sobre el futuro
de las publicaciones impresas,
si no además, en un tiempo
donde emulan por nuestra
atención las redes sociales, los
juegos en línea, la televisión que
pondera la cotidianidad de Kim
Kardashian, o simplemente los
casinos o cualquier otra forma de
entretenimiento fácil. Leer libros,
leer sobre libros, se convierte
1 entonces en una determinación,
una elección por encima de las
tendencias modernas.
Y vaya que no creo que exista
antagonismo entre lectura,
escritura y tecnologías, hace
unos días en el Colegio Civil
Centro Cultural Universitario,
Cristina Rivera Garza en la
presentación de su libro Viriditas,
aludía al fenómeno de las
publicaciones de 140 caracteres
a través de Twitter (una especie
de twitteratura) y las distintas
redes que han potenciado
1 la expresión humana, ya sea
Myspace o Youtube, Facebook,
Twitter o los blogs, sobre todo
para la gente que tiene algo
1 que decir, y había tenido pocos
soportes para hacerlo.
Pero precisamente por esa
I elección del placer por leer aun
percibiendo el olor de la tinta
en el papel, con la seguridad
de que estoy accediendo a un
contenido genuino, y no a una
I desambiguación en Wikipedia,
por todo esto celebro que exista
Armas y Letras atravesando los
años, y brindo por ustedes que la
hacen posible. Salud por eso.

r inéditos: Una molécula de amor,

MAHUI
OLIM,
LA ETERNA

Título: Nah11i Olin: sin principio ni fin.
Vida, obra y variainvención.
Comp. y coord. Patricia Rosas
Lopáteguí
Edita: UANL
Año: 2012

'
1

H

asta hoy, todo 1~ q~e
sabíamos de Nahm Olin
es que era una pintora
mexicana de principios del siglo
XX y que pertenecía a una pléyade
de mujeres distinguidas en los
ámbitos del arte y la cultura:
Tina Modottí (fotógrafa), Frida
Kahlo (pintora), Antonieta Rivas
Mercado (escritora y mecenas),
Lupe Marín (novelista), Dolores
del Río (actriz), María Izquierdo
(pintora), Lupe Rivas Cacho
(actriz), Amalía Castillo Ledón
(feminista y diplomática), María
Conesa (actriz), Clementina Otero
(actriz), Lupe Vélez (actriz) y
María Tereza Montoya (actriz),
entre otras.
Ahora, gracias a la investigadora
Patricia Rosas Lopátegui (Tuxpan,
Ver., 1954) y su volumen Nahui Olin:
sin principio ni fin, sabemos que Nahui
Lizbet García Rodríguez era, además de pintora: "dibujante,

78

grabadora, caricaturista, pianista,
poeta, ensayista y aficionada a la
ciencia" (2012: 28). También fue
compositora, maestra de dibujo,
precursora del feminismo y musa y
modelo de pintores (Diego Rivera,
Dr. Atl, Ernesto "Chango" García
Cabral, Roberto Montenegro,
Gabriel Fernández Ledesma, Jean
Charlot, Matías Santoyo, Ignacio
Rosas, Antonio Ruiz "El Corcito",
etc.) y fotógrafos (Edward Weston,
Gustavo Casasola y Antonio
Garduño).
Rosas Lopátegui tiene a bien
rescatar los cinco libros que Nahui
logró publicar entre el vértigo de su
agitada vida: óptica cerebral. Poemas
dinámicos (1922), Calinement je suis
dedans (Tierna soy en el interior,
1923), A dix ans sur mon pupitre (A
los diez años en mi pupitre, 1924),
Nahui Olin (1927) y Energía cósmica
(1937). Tres libros más permanecen

1

'

1

1
1

I

1
1
'
1
1
1
1

1

1

I

Toralidad sexual del cosmos y un
poemario sobre uno de sus amantes,
Eugenio Agacino.
También sabemos, gracias a
este volumen, que Nahui Olin
se llamaba en realidad María del
Carmen Mondragón Valseca, que
nació en la Ciudad de México
en 1893 y murió en esa misma
ciudad en 1978, que su seudónimo
le fue impuesto por el pintor y
vulcanólogo Gerardo Murillo (Dr.
Atl) hacia 1922 y que representa:
«el cuarto movimiento del Sol,
cuya significación cosmológica
se relaciona con el símbolo de
los impulsos renovadores del
universo, con el eterno retorno y
la transformación de las fuerzas
cósmicas» (601).
Carmen Mondragón fue hija
del general Manuel Mondragón,
militar que inició el cuartelazo
para derrocar al presidente Madero
el 9 de febrero de 1913 y luego
fue premiado por el usurpador
Victoriano Huerta con la Secretaría
de Guerra y Marina para, más
tarde, renunciar y salir del país
en un exilio disfrazado rumbo a
Bélgica; de allí marcharía a París y
se asentaría definitivamente en San
Sebastián, España.
Ese mismo año de 1913, Carmen
Mondragón se casó con el pintor
Manuel Rodríguez Lozano y al
año siguiente viajaron a París para
reunirse con la familia de ella.
Durante ese tiempo tuvieron un
hijo que murió en condiciones poco
claras. Vivieron en San Sebastián
hasta 1920 para luego regresar a
México.
Fue entonces que comenzó a
gestarse la leyenda de Nahui Olin: al
año siguiente dejaría al marido para
irse a vivir con el Dr. Atl. Vendrían

después otros amantes, comenzaría
a pintarse a sí misma desnuda y a
ser fotografiada como dios la trajo al
mundo, impactando con ello a una
sociedad mojigata que ostentaba
dos morales: una para los hombres y
otra para las mujeres. Posiblemente
por esto, Hollywood la llamó, pero
no filmaría película alguna.
Por cierto, el Dr. Atl reproduce en
su novela Gentes profanas en el convento
(publicada en 1950 e incluida aquí
fragmentariamente: 215, 256),
algunas de las cartas que Nahui le
envió durante su relación. En ellas
predomina un tono apasionado y
erótico, demasiado explícito para la
época (1921,1925).
A mediados de los años cuarenta,
Nahui se fue retirando de la vida
pública hasta concluir vistiendo
harapos, cuidando gatos y siendo
vÍctima del olvido y la maledicencia
popular que la llamaba «la
polveada», «la loca», «el fantasma
del Correo», «la dama de los gatos»,
etc. (500~501).
Su resurrección se debe al
restaurador de arte Tomás Zurián
Ugarte quien desde 1978 se ha
dedicado a reunir el material
de Nahui para promoverlo a
través de exposiciones, análisis,
ensayos, artículos y entrevistas,
además de facilitarlo a personas
interesadas (como la autora de esta
investigación), llegando al grado de
convertir su casa en un santuario
en honor de esta artista y hasta
regalar cinco mil reproducciones de
una fotografía de Nahui, la misma
foto que lo fascinó la primera
vez que la vio y que originó su
veneración.
Complementan este volumen
antológico más de cien documentos
entre los que hay prólogos,
poemas de y para Nahui, ensayos,

crónicas, anécdotas, traducciones,
invitaciones, diplomas, semblanzas,
artículos, reseñas, análisis, portadas
de libros, cartas, remembranzas,
folletos, fotos, notas, manuscritos, I
entrevistas, recortes de periódicos,
dibujos, óleos, poemas ilustrados,
reportajes, prosa poética, un
documento oficial, un fragmento ¡
de novela (del Dr. Atl), una '
cronología y una bibliografía
de y sobre Nahui. Todo bajo la
prestigiada firma de autores como
Elena Poniatowska, José Emilio
Pacheco, Guadalupe Amor, José
Gorostiza, Raquel Tibol, Rubén
Salazar Mallén, María Luisa «La
China» Mendoza, Homero Aridjis,
Adriana Malvido, Tomás Zurián,
Rocío Luque (traductora de los
libros franceses de Nahui incluidos
aquí) y Armando Ponce, entre otros.
Sí, ahora ya sabemos que Nahui
Olin fue un espíritu libre que
cabalgó impetuosamente entre
la hipocresía social de su
tiempo a través de su arte y sus
pasiones, preludiando con ello 1
la liberación sexual de los años
sesenta, aunque despistadamente
«El misógino Salvador Novo la
sentenció como un caso incurable
de 'furor uterino"' (520).

Eligio Coronado

__J

79

�~ n solo libro. Más alláde la
1
literaria del Primer tercio,
Cassady merecía un biopic dentro del
libro.
1
Existe un resentimiento
inconsciente en contra de Neal.
Sus coqueteos con el jipismo,
su adhesión a Ken Kesey y sus
correrías con Bukowski huelen a
traición para ciertos adoradores del
1 espíritu beat. Imposible de contener,
Cassady abandonó a Kerouac, sin
importar lo famoso que fuera. Fue la
primera deserción tácita del grupo,
después vendría la de Ginsberg,
que abducido por su fascinación
por Bob Dylan y el Flower power,
se alejaría ideológicamente de
Kerouac. Burroughs jamás aceptó
formalmente ser un beat, por lo que el
distanciamiento era improbable.
Con base en lo anterior, existe una
impronta que todas las historias beat
han ignorado, cuando el movimiento
gana celebridad se produce una
polarización del mismo, más allá de la
anatema política. Jack y Neal por un
lado, Afien y Bill, por el otro. Ninguno
tan afín a J ack, el rey de los beats,
como Cassady. La traición sufrida por

~;;~~ia

en, .
.
.
.
comtc t

..... ..:
...
;a•

A

más de cincuenta años
de la publicación de
sus obras señeras, la
Generación Beat aún despierta
entusiasmo. Y a unos pocos meses
del fallecimiento de Harvey Pekar
1 (mito del undergound) se lanza en
español The Beats: A Graphic History,
un compendio sobre el movimiento
1 precursor de la con~acultu:ª· .
Bajo el lema "La vida ordinaria es
bastante compleja", Harvey Pekar
debutó como guionista de cómic
con Esplendor americano. Incapaz de
dibujar siquiera una uva, contó con
ilustraciones de primerísima línea:
1
la mano chaquetera de Robert
Crumb dio vida a sus primeros
engendros. A diferencia de la
historieta de súper héroes, el tema
de Pekar era su autobiografía. Su
manera de presumirse era: "Directo
de las calles de Cleveland, Esplendor
Americano", en franca alusión
al contenido cotidiano de sus
historias.
La estética de su trabajo, próxima
al realismo sucio, lo identifica con
escritores que se han dedicado con
ahínco a desprestigiar el American
L
~

way of life. Por su afición al jazz,
su adicción al género le permitió
mal vivir como reseñista durante
algún tiempo, guarda una estrecha
correspondencia con los escritores
jazzeros por antonomasia: los
miembros de la Generación Beat.
Tras la muerte de Charles
Bukowski y Frank Zappa es
indudable que el outsider más
auténtico es Harvey Pekar. Inspirado
por lo beat, más por lo outsider de
la biografía que por la obra, Pekar
y colaboradores trazan una serie
de cómic biopics. Un experimento
no nuevo, pero tampoco común.
Explotado primordialmente por
el cine, el biopic ha tenido poca
resonancia en la historieta. El
mismo Esplendor americano es una
referencia, la diferencia radica en
que la biografía de Pekar se escribe
día a día y la del biopic establecido es
una historia contemporizada.
La primera parte de The Beats:
A Graphic History es lapidaria
respecto a la prehistoria del
movimiento: la Generación Beat
fue conformada por sólo tres
miembros, Jack Kerouac, Allen

80

Ginsberg y William Burroughs,
teoría respaldada por estudiosos
del tema como Barry Gifford. Sin
embargo, la perspectiva histórica
le ha concedido a Neal Cassady
un lugar insoslayable dentro de la
mitología beat primigenia. En este
apartado se retrata la vida de Jack,
Allen y Bill. Coautoría de Pekar y
Ed Pis~or, guión e ilustraciones 1
respectivamente.
Aunque no se arrojen datos
reveladores sobre el movimiento, el
mérito testimorúal del docu~e~to
1
es invaluable. La novela grahca,
todaVÍa considerada un arte menor,
ha conseguido situarse como uno
de los vehículos preponderantes
para documentar la historia. Pese
a que su impacto no ha conseguido
trascender una minoría o si se
quiere un público especializado, es
interesante el hambre de la novela
gráfica por presentar su versión de 1
los hechos.
En lo que respecta a la exclusión
de Neal Cassady, la historia
continúa siendo injusta con su
figura. Quizá el argumento contra
su no pertenencia sea que fue

I

Jack no existe, Neal fue el único fiel
al sentimiento de autodestrucción
que siempre alimentó a Kerouac. Al
renunciar a un deceso trágico, Allen y
Bill traicionaron el final de fotografía
que supusieron las muertes de Jack y
Neal.
La segunda parte del libro se centra
en personalidades correspondientes
a la segunda etapa del movimiento
beat: lo beatnik, y en la revisión de
algunos poetas anteriores a lo beat,
como Charles Olson. Después de los
capítulos dedicados al renacimiento
poético de San Francisco, McClure,
Whalen, Rexroth, Duncan,
Ferlinghetti, Corso, LeRoi Janes
y Robert Creeley, a cargo de la
dupla Pekar Piskor, empiezan las
colaboraciones. Paul Buhle (guión) y
Nancy J. Reters (ilustración) repasan
la mítica librería City Lights. Patchen,
Lamantia, Gary Snyder, Diani di
Prima, las mujeres beats (con guión
de Joyce Brabner, esposa de Pekar)
y el jazz y la poesía, son narrados e
ilustrados por diversos autores, entre
los que destaca Peter Kuper, habitual
de la revista Mad.
Un aspecto que destaca entre la

selección del editor Paul Buhle es
la cantidad inusitada de poetas que
conforman esta novela gráfica. Sólo
Kerouac, Burroughs y Ferlinghetti
son narradores. Lo que da pie a una
segunda lectura de la obra, no sólo
pretende condesar aspectos de la
Generación Beat, sino que encierra
una parte importante de la historia de
la poesía moderna norteamericana.
Como toda biografía acerca del
movimiento, The Beats: A Graphic
Novel, presenta fisuras. Su esfuerzo
es notable, pero denota que lo beat
aún busca a su biógrafo definitivo.
Ni Gerald Nicosia, Barry Gifford,
James Campbell, Denrús McNally
o Jorge García-Robles, han podido
consolidar un relato equilibrado
sobre la Generación Beat. Mientras
tanto, la literatura beat sigue
editándose. Libros inéditos continúan
apareciendo, a la espera de ese
biógrafo que le otorgue coherencia
al movimiento, no simple cronología,
con la esperanza, tal vez, de que si no
lo encuentra, se baste a sí misma para
biografiarse.

Carlos Velázquez.

ELORDEMIMFIMITO
TfT LO: f/ ordcr. 11Jfinito
AUTOR RoJo'fo ~..tro
EDITORIALI Planet
AMO: 2007

U

n poeta posee múltiples
recursos para el manejo
propio y exacto de la
palabra. Con este impulso llega
Rodolfo Naró a su primera novela,
género en el que se ha afirmado
desde el inicio, pues se trata de una
fascinante narración que mezcla

81

ficción e historia, y que va de lo
realista a lo fantástico.
8 espacio donde se desarrolla la
mayor parte de la trama de la noYela
es un pueblecito de la Sierra Madre
Occidental, San Pedro Analco,
municipio de Tequila,Jalisco,la tierra 1
natal del autor, evocación de esa

�"ribera opuesta" del rto Santiago, viejo
señorto de Xalisco que comprendía
tierras de Jalisco, Nayarit y Zacatecas,
región evangelizada por los frailes de
Santo Domingo.
Este poblado donde se
desarrolla el relato posee magia,
porque sus contornos están
compuestos de valles para el
agave tequilero, profundas
barrancas y la sierra, donde
flora y fauna salvajes convidan
a la aventura, en tanto que en la
1 villa se entretejen una serie de
sucesos, la mayor parte de ellos
desazonados, que van ligando
imperio con Reforma, y Porfiriato
con Revolución y guerra cristera.
Se trata de una novela de
pasiones; de amores y odios. En
El orden infinito, cada uno de sus
personajes tiene fuerza, aun la débil
Dolores, hija del médico Leonardo
Ralla y la enferma Lucrecia. El
personaje nuclear es Virginia, la
Nina Ramos, quien fue dama de
Carlota y bailó el mismo vals en
el mismo castillo con los únicos
dos emperadores que ha tenido el
México independiente; la que toca
el piano, lee y es madrina y dueña
del pueblo.

Otros personajes son la hechiceraNacha, el singular padre Ramberto,
la dueña del prostíbulo María la
Blanca, la titubeante Judith, el
terrible general Lupe Santos, el
mayoral Cápora, el débil Ataúlfo,
el alcalde Belisario Rojas y su
esperanzada hija Adela, el elusivo
Modesto Najar.
Por el relato desfilan también:
Porfirio Díaz, Amado Nervo,
Pancho Villa, Felipe Ángeles,
Emiliano Zapata,José Vasconcelos,
Álvaro Obregón, Plutarco Elías
Calles,Joaquín Amaro, en un apego
histórico al fondo de los sucesos,
variando naturalmente la forma, que
es constitutiva de toda novela.
Los horrores de la Revolución
quedan descritos en el asalto a
la casa grande de la hacienda del
Cabezón, donde, entre otros,
perecen don Rómulo Fonseca y su
esposa Asunción, padres del niño
Salvador. Toda esta violencia impacta
a Salvador, quien luego participa
como soldado y comandante cristero,
asumiendo en la parte final de la
novela un papel protagónico.
Resulta incuestionable el dominio
sintáctico del autor, el que echa
mano de bellas figuras literarias;

a la vez, sus personajes poseen u~
habla culta y un habla popular,
para denotar las diferentes clases
sociales y la peculiaridad propia
de cada sujeto. Un recurso muy
bien logrado en Naró es el de
la retrospección, como puede
constatarse en el despertar de Nina
1
Ramos del año viejo al año nuevo. Y
en el cuerpo del relato se van dando
voces onomatopéyicas, adagios,
expresiones culturales y muestras
del arte culinario de la región.
Las campanas de la parroquia 1
y, aisladamente, las campanadas
del reloj, marcan los cambios de
acción en el relato. En torno a este
elemento podría abundai;se, tema
que seguramente la crttica literaria
especializada abordará en el análisis
más exhaustivo de la obra.
Asimismo, un trasfondo religioso
está presente en la novela. Es
Azrael, el ángel exterminador. Es
el demonio, que asume diversos
rostros. Son las referencias bíblicas.
Es el lenguaje apocalíptico que se
da en el templo y fuera del mismo,
particularmente en momentos
en que tiembla la tierra y se dan
fenómenos inusitados.
I
Posee un lenguaje rulfiano El
orden infinito. Tiene igualmente
semejanzas con la prosa poética de
JuanJosé Arreola y con la de Agustín
Yáñez de Al filo del agua. Como que
Naró es también jaliciense y la tierra
contagia, atrae y potencia. Su novela
es un mentís a que el tema de la
Revolución mexicana está agotado.
Como la novela misma, el final es
imprevisto y genial. Un libro para
leerse en 309 páginas, que no se
caerá de las manos de ese lector que,
como ha dicho Noé Jitrik, busca que
la literatura "le cambie la vida".

l

José Roberto Mendirichaga

�AUTORES

IOSlt ■MILIO AMORII. Tiene 93 años. Como él dice,

AUTORES

AL■IUO C■IMAL

(1970). Sus libros más recientes
su única actividad es vivir plenamente.
son El último explorador (2012) y El viajero del tiempo
(2011). Es conocido también como practicante y
Y(CTOR ■ARRlli IIIIIDIRLI (Monterrey, 1972). estudioso de la escritura digital y mantiene un sitio
Ensayista e investigador. En 2005 obtuvo la edición web muy visitado: www.lashistorias.corn.mx.
17 del Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso
Reyes". Su libro más reciente es Lector_es insurgentes. UYIIR FlllllllÁIIIIDD TO•n■ (Ocotlán, Jalisco, 1981).
La formación de la crítica literaria hispanoamericana Maestra en artes por la UANL Becaria del Centro
(1810-1870) QUS, 2011). A partir de 2012 es de Escritores de Nuevo León en el 2010. Premiada en
coordinador del Centro de Escritores de Nuevo el Certamen de Literatura Joven Universitaria 2007
(UANL). Cofundadora y coeditora de la revista Manual
León.
del Desierto y de Ediciones Intempestivas. Autora de A
ADOLFO CASTAÍIIÓIIII. Escritor, poeta, editor y mares (UANL, 20ll).
traductor. Ha publicado su poesía reunida bajo
el título La campana y el tiempo, y ha reunido sus Lll■IT CARCÚ RODRlc•n (Holguín, Cuba, 1978).
ensayos en la serie Paseos. Es Miembro de número Periodista y editora. Coautora del libro Retrato Hablado.
de la Academia Mexicana de la Lengua. En 2003 el Las mejores entrevistas de Vida Universitaria. Trabajó
gobierno de Francia lo distinguió con la orden de como reportera y presentadora de noticias en el
Caballero de las artes y de las letras.
Instituto Cubano de Radio y Televisión y actualmente
es directora informativa del Periódico Vida Universitaria
ROC(O CIRÓIIII. Crea proyectos galaxia: mix de delaUANL.
poesía, música, acción y video. Ha publicado
varios libros de poesía: Basalto, Soma, Imperio, CARLOS LIIAIM CÓMII ■IRIIII.ÁIIIIDII (Monterrey,
Tiento y de próxima aparición, Diorama. Obra suya 1986). Colabora en el departamento editorial de la
puede verse/leerse/escucharse en www.diorama- Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria y en la
editorial independiente An.alfa.beta. Ha publicado
poesiatransversal.com
ensayos y reseñas en las revistas Interfolia y An.alfa.beta.
■LICIO CORONADO (Monterrey, N.L, 1948). Ha
publicado 21 libros, siendo los más recientes el ■.ÁR■ARA IACO■S (Ciudad de México, 1947).
poemario Habitaciones (2009) y los guiones de La Ensayista y narradora, celebra este 2012 el aniversario
Ilíada y La Odisea de Hornero para la revista regia XXV de su novela viva Las hojas muertas (Premio Xavier
Presencias (2011). En 1996 recibió el Premio a las Villaurrutia 1987). Su libro de ensayos más reciente es
Leer, escribir (UANL, 20ll).
Artes de la UANL
MIC■IL COYARR•■IAS

(Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesia del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Algunos de sus libros son El rojo
caballo de tu sonrisa y Sombra de pantera.
RICARDO c•ADROI. (Concepción, Chile, 1955).

IRIK.A K.1 ■ 1111. Licenciada en artes plásticas con

especialidad en grabado. En el 2010 se graduó en la
maestría en artes visuales por la UNAM, experimentando
con su producción plástica una nueva forma de registrar
su transcurrir en el tiempo y en el espacio.
AMltRICO LARllALDI (Monterrey, 1944). Maestro
en ciencias por la UNAM. Ha publicado Sor Juana y la

Doctor en literatura por la Universidad de Utrecht.
Narrador, poeta, traductor y crítico. Reside en astrología judiciaria (UNAM, 2009) y El eclipse del sueño de
Sor Juana (FCE, 2012).
Arnsterdam, Holanda.

11111.ÁTAUA l■IIIIÁ (Monterrey, N.L, 1989). Licenciada en

MARINA •oac■LLI (Argentina, 1978). Narradora,

lenguajes audiovisuales por la Facultad de Artes Visuales
de la UANL Su poemario Agorafobia fue publicado
por la UANL (2009). Aparece en cuatro antologías
literarias regionales y ha publicado textos sueltos en Vida
Universitaria y en LaJornada.

ensayista. Obtuvo diversos premios, todos en género
cuento. Publicó De la noche rota en 2009. Fue becaria
del Fonca/Conaculta en 2010, y de la Secretaría de
Cultura Argentina, en convenio con México, en 2012.

1011 RO■lllTO MIIIIIDIRICliü

(Monterrey, 1944).
Licenciado en filosofía, maestro en letras españolas y
doctor en historia. Es autor de Aproximación a la crítica
literaria (1998), La ideología en la obra de Ramón LópezVelarde
(1999),ElColegiodeSan JuanenSaltillo,1878-1914(2010) yJesús
y ViqueLlaguno,unapareja inolvidable (20ll). Es profesor de la
Universidad de Monterrey.

■D•AaDo RAM(R■I.

Maestro, editor y crítico.
Publica crítica cultural en diversas revistas y
periódicos locales y españoles y en el libro El triunfo de
la cultura, uso político y económico de la cultura en Monterrey
(FENL, 2010). Editó el fanzine velocidadcrítica durante
7 años.
MARIAIIIIA RO1■n1. Licenciada y profesora en letras

(UBA). Actualmente, es becaria de CONICET y es
adscrita a la cátedra de literatura latinoamericana I
narrador y amante del arte, ha publicado artículos
a cargo de la doctora Beatriz Colombí, Facultad de
en revistas y un solo libro. Creador independiente,
Filosofía y Letras (UBA).
liminar, sobrevive como Dios le da a entender
traduciendo y editando.
CARLOS YIWO•n (Coahuila, 1978). Autor de La
Biblia Vaquera y La marrana negra de la literatura rosa,
■D•AUO AIIIITOIIIIIO PARH (León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el ambos considerados libro del año por distintos
Premio de CuentoJuan Rulfo 2000. Fue becario de laJohn medios. Ha recibido el Premio Estatal de Periodismo
Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001 y del y Premio Nacional de Cuento Magdalena Mondragón.
llAIÍL OLYIH MIIARII (Saltillo, 1968). Ensayista,

Sistema Nacional de Creadores de Arte.

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2012, Año 15, No 78, Enero-Marzo </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUT6MOMA DE MUEVO LE6M

volátil y expansiva

Artistas con maletín en
mano y obras portátiles
liRLA OLYIRA

$40,00 PESOS

Claroscuros en secuencia:
Lezama Lima yla
metamorfosis de la imagen
ACUILLÓN•MATA

��FONDO
UNIVERSITAR•o

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/ JOSÉ JAVIER VILLARREAL

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Rodolfo R lJ , n¿r1ti&lt;.1
/ MICUEL COVARRUBIAS /

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85

UNIVERSIDAD AIITÓSOMA DE NUEVO LEÓN

®

Dr.Jesús Ancer Rodrlguez
Rector

~ ANDAR A LA REDONDA

lng. Rogelio G. Garza Ri\-era
Secretario General

1 •r

Dr Ubaldo Ortiz Ménde=
Secretario Académico

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FONDO
UNIVE~StT~RIO

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León.

~ MISCELÁNEA

/XITLALLY RIVERO / 16

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/ DA.MIEL COMZÁLEZ

DUEÑAS /47

Lle Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura
Dr. CelsoJosé Garza Acuña
Director de Publicacíones
Mtro. ¼guel CO\·arrub1as
covas@prodigy.net.mx
Director editorial

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CARZA. /88

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ANDRÉS DEL ARENAL / 103

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br.t'i d rchddc / JACOUES PRÉVERT.

TRADUCCIÓN DE MICUEL COVARRUBIAS / 28

'11 melar ne&lt;¡ / ESTEBAN CAYIEDES A..

VILLA.FAÑE / 106

pi '

/ VÍCTOR LÓPEZ

Annas y Letras Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo
L,ón, Arlo 15, Nº 77, octubre-diciembre 2011. Fecha de publicación: 30 de diciembre
de 2011. Revista trimestral, editada y publicada por la Universidad Autónoma de
Nuevo León, a través de la Dirección de Publicaciones de la UANL Domicilio de la
publicación: Casa Universitaria del Libro. Padre Mier 909 pte. esquina con \'allarta,
Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000. Teléfono:• 52 818329411L Fax: +52 81
83294095. Impresa por: Serna Impresos. S.A. de C.\'., \'allarta 345 Sur, Centro. C. P.
64000, Monterrey, 1'uevo León, México. Fecha de terminación de impresióIJ 15 de
diciembre de 20!1. Tiraje: 1,500 ejemplares. Distribuido por Universidad Autónoma
de Nuevo león, a través de la Dirección de Publicaciones.Casa Universitaria del Libro,
Padre ~her 909 pte. esquina con \'albrta, ~1onterrey. Nuevo León. México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del titulo Armas y Letras Rcvisra
de literatura, arte y rnlrura de la Universidad Autónoma de Nuevo L.wn otorgada por el
Instituto Nacional del Derecho de Autor. 04·2009-061817570300-102. de fecha
18 de junio de 2009. Número de certificado de licitud de titulo y conterúdo:
14,918, de fecha 23 de agosto de 2010. ISSN en trámite. Registro de marca ante el
Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial: en tránute.

~ ANATOMÍA DE LA CRÍTICA
( .tm-:ian ll l" \r

DE ARTES V ESPEJISMOS

Lic. Noheml Zavala
nohcrni=av@gmail.com
Corrección y redacción
\ crónica Roclr!guez:
veronica.r.:@gmail.com
Diseño

/ RICARDO MARTÍMEI LEAL / 102
lJn /

Lic. Jessica Nieto Puente
editora_armasylctras@yahoo.com
Editora responsable

/ 34

Las opiniones y contenidos expresados en los artlculos son responsabilidad
exclusiva de los autores.
Proh1b1da su reproducción total o parcial. en cualquier forma o medio, del
contenido editorial de este número.
Impreso en México
Todas los derechos reservados
0Copyríght 2011

�POESf.A

..

.

Dos poemas de Campo Alaska*
os POR JOSÉ JAVIER VILL.A.RRliL

POESf.A

tal vez porque una idea ya ha madurado lo suficiente
en nuestra cabeza provocando que el cuerpo
se nos afloje y busquemos dónde apoyarnos,
o sea la carta que acabamos de leer y nos deja desnudos,

EL RELOJ, ESTA TARDE, DESPUÉS DE TANTO TIEMPO, DECIDIÓ
PARAR SU MARCHA;
tal vez a las cinco cuarenta y seis haya sucedido,
en alguna parte, algo de cierta importancia:
una idea en la mente de alguien haya madurado, cobrado peso

a la intemperie, o esa llamada que nos ha cortado
con el filo de su última frase;
tal vez todas éstas sean sólo coincidencias y se trate
en realidad de una batería vencida o de una maquinaria
gastada,

y color, gusto y aroma como una fruta;

de un reloj que, esta tarde -precisamente-, después

una carta haya sido finalmente enviada o un teléfono

de tanto tiempo decidió parar su marcha.

haya sonado en una habitación casi a oscuras;
quizá, tal vez, en realidad, no haya pasado nada
fuera de que este reloj paró su marcha,
de que la bateria ya no pudo arrastrar más sus manecillas
o la maquinaria se cansó de ensamblar los dientecillos,
unos con otros, de sus ruedas dentadas;
tal vez sólo sea el largo y ancho silencio que ahora
se siente en la habitación,
las huellas del gato o los húmedos copos de nieve
sobre el cojín de las sillas,
la puerta y la ventana que no dicen nada guardando
una complicidad que las delata.
Es obvio que ya no son más las cinco cuarenta y seis,
la hora exacta en que el ofendido jaló del gatillo
y vio con terror que su enemigo seguía en pie;
la hora que le dijeron y le hizo comprender que él
ya no llegaría;
la hora cuando un viento nos recorre la espalda
o nos golpea en la boca del estómago
""(de proxima .,p.uición en Almadía)

�POESiÁ

POESiÁ

TENGO UN LIBRO DE ENRIQUE LIHN ENTRE LAS MANOS,

yo sólo una. No lo he leído y ya tengo cincuenta años.

una edición del Fondo con su rostro en la portada.

Quizá deba esperar, hacer un poco de tiempo,
demorar mi lectura.

Hay una moda por reproducir a los poetas en las portadas
de sus libros,
un jirón de tela que cubre cada letra, un vértigo
que se desata desde la mayúscula.
Hace tiempo que el libro se empolva al lado de mi cama,
bajo mi lámpara de noche;
la noche, por otra parte, es una ciudad con numerosos
puentes e incontables
autos que los cruzan y no cesan, nunca se detienen.
Me doy cuenta que Enrique Lihn tiene 2 tremendas arrugas
que bajan por su frente,
marcas o cicatrices que se van formando como fallas
geológicas,
como veneros que de pronto se agotan, como el jefe
de la tribu que se queda pasmado
viendo un atardecer o sintiendo las primeras gotas
de la tormenta.
Yo también tengo una arruga✓cicatriz que baja por mi sien
izquierda, testimonio quizá
de alguna pesadilla, de un mal hábito, de la torpeza,
delas malas
noticias, del eco que, es fecha, se filtra desde una casa
que no existe.
Espero muy pronto leer el libro; todo el mundo me dice
que se trata de un poeta magnífico.
Yo veo su rostro en la tapa antes de apagar la luz,
de estirarme sobre mis sábanas,
antes de dar por clausurado el dia, de hacer un alto
y cerrar los ojos. Él tiene 2 arrugas,

Me paso el dedo por la frente y palpo mi cicatriz, mi única
cicatriz, pero
lpor cuánto tiempo?
Quizá mañana deba comenzar a leerlo. Quizá mañana,
cuando amanezca.

�...

e

Notas spbre dos ensayos
de 1011 LlliMA LIMA:
"El romanticismo y el hecho americano"
y "Nacimiento de la expresión criolla"

.

.

on esta escena se- rinde homenaje a V ~SE DE~ CONTRAPUNTO ES
L ~ y se le conviert~ en estandarte del
SUPERAR LA LECTURA. CAUSAL
neobmoco: "jamás vio el Volga, y menos
~ongelado; la comparación con la CDlPC!atriz, que
DE U HISTORIA, DESORDENAR
wdla a su obesidad la magnitud de· la panoplia
O, MEJOR, TRAHSORDEHAR.
zariáta, era más que dudoaa, y· sin embargo...
ninguna equivalencia de la danza 1Jiás textual,
LOS HECHOS HIS.TÓR1COS Y ·
más propia qué esa frase. La frase en si, y no ·su
CULTURALES•.
contenido·integral, su sustancia semántica. Eran
la forma, lafont misma" (116Q). Lezama no contaba
su impresión del baile; él mismo, con las palabras, entiende como propjo de América. Sobr~ esto,
cabe aclarar algunas ideas principales: ei concepto
·bailaba. Para -el neobarroco · esta anéc~a es
de "contrapunto" y el de "era imaginaria". Val~rse
sustancial: una de las intenciones primeras de
del contrapunto es superar la lectura causal de 14
esta corriente es. privilegiar la ~ion, dejar
historia, desordenat.o, mejor, transor~mar los hechos
attis la significaciOn dírecta y propiciar asl la
ambigüedad de la imagen. En un rdato compuesto históricos y culturales. Mediante esa visión, es
de secuencias opuestas o hasta contradictoria~. posible comparar acODtecimientos anilog~ como
los encuentros y desencuentros de las mticW
ninguna "pUede ser considerada como ~ 4 o
verdadail; ningUna es o,riginal: la ünica realidad es clefiniciones de lo americano del siglo XX, tengan o
1a transfortnaciO~ constante del relato, su devenir; no comunicaciOn directit-entre si. Pero también es
Sll }llCtamorfosis continua" {1009). Sarduy ~enta posible leer, mediante -el contrapunto lezantiano.
dát al lenguaje nuevas facultades, segon entiende eventos cul~es de distintas tpocas y territorios.
Según Irleinar Chiampi, •la idea es componer, con
a I.ezama: en ·El heredero", José LezaIJ)a Lima es
esos saltos y sob~tos, unaespecie de cons~ción
rtvelado éomo ..e\ descifrador de la noche ihsular"
(1412); la frase intenta situarlo como el gran supra--histórica eh que'1os textos cµalogantes
exhi_ben su deven;r en la mutación de esas pantculas" ·
lector, entre tantos, de La Habana, de la tradición
anio,icana saciada de c;ultura europea. EI heredero (Lezama Lima, 2005: 21). El concepto de era
es quien descifra, quien toma p~ s1 la potencia i m ~ es un conjunto abstra~to y ge~rico de
de la tradición. Peró esa por.encía, ..esa •carga" imaginaciones y pensamiento en vías siempre de
de sentido, debe ser una ieleetura del barroco, trascender el momento su .origen; el ejemplo mis
porque en principio es bmoca también: si. Cuba, conveniente, por :su relación con el tema de estas
como América, es una mezcla de discursos que lineas, es lo barroco americano. La era imaginária
no ~ entonces una época ni una tendencia, no
sedujo. a los surrealistas y motivó las paradojas
una moda ni un,. cultura; la er~ imaginaria es máS
migicorrealistas y realmara~s. su rcprcsmtéldón
há de ser la acumulacioft de paradojas, ~ o s . escu~: se mueve, precisamente, ~tre épocas,
tendencias, culturas,..modas. Nunca- muere, pero
oposiciones, la destrucción del discurso directo,
del verdaderamente artificioso realismo, lá al ser devenir siempre está naciendo, pues-..todo ·
tendrá que ser reconstruido, invencionado, de
acumulación de secuencias, ·de narradores, dé
nuevo, y los vitjos mitos, al reaparecer denuevo. nos
tiempos verbales, de personas gramaticales, la
ofrecerán
sus conjuros y sus enjgmas con un rostro
transgresión de las normas, la invención de otras y
. desconocido" (24). €ontrapunto y era ítnaginaria
su continua destitución. .
r
Conviene dar un paso hacía atrás. La abolición son ideas complementmas: sí ésta es, en última
instancia, la posíbilid~d pQética en devenir de ~
del sentido directo no es sino propulsión de
muchos 'indii:ectos que no se anulan. Este ideal cierta circunstancia espacio temporal que se mueve
a otras, el contrapunto se revela el utensilio
de la expresión poética (no Sólo neobarroco) se
~rescindible. para rastrearla.
explica en este-caso por las fuentes de lo que Iezama

--

\

1

•

ae

- - - - - - - - - - - - csACUILLÓM•MATA - - - - - - - - - - - -

Cuenta Sarduy que, tras presenciar una función de jóvenes sohstas del Bolchoi,
quiso saber la opinión de José Lezama Lima: "-¿Qué le pareció? -le pregunté
enseguida. -Mire joven -e impuso su voz gravísima, sentencioso, aspirando
una bocanada de aire, acezante, como si se ahogara-, Irina Durujanova, en las
puntuales variaciones del Cisne, tenía la categoría y majestad de Catahna la
Grande de Rusia cuando paseaba en su alazán por las márgenes congeladas del
Valga... -y volvió a tomar aire" (Sarduy, 1999: 1160).
8

~co,

i

/

�/

EL RASTREO DE LA EXPRESIÓN ARTÍSTICA

l

SE HA CONVERTIDO EMTRE LA LUCHA
EMTRE LA JMACO, ASCENDIDA A PRIMER J
PLAMO, Y EL FUECO EXTENDIÉMDOSE
INFIMITO
o
COMO
UM
ÁRBOL
REPLÉCÁNDOSE A UM
VUELA •LEZAMA LIMA

!l

1

Puesto que Lezama busca en sus ensayos las fuentes
( que al mismo tiempo son expresiones netamente
americanas) de nuestro continente, se ve en la
necesidad de conceptualiz.ar a los personajes de
esas fuentes. Entre éstos se encuentran los héroes
cosmogónicos, forjadores de mitos originarios, el
·señor barroco, protagonista de América, y los rebeldes
románticos, entre los cuales están el fr_aile dominico
Servando Teresa de Mier, el maestro demoniaco
de Bolívar, Simón Rodríguez, y ~l gran americano,
promesa fallida, Francisco de Miranda. Es notable
la selección de los personajes que Lezama comenta
en sus conferencias: "son, muchas veces, personajes_
oscuros, olvidados o marginales -que ninguna
historia oficial se atrevería a incluir-; otros son
personajes solares, ~unque focalizados por su lado
secreto o menos evidente" (Lezama Lima, 2005: 25).
Todas ellos tienen algo de oscuridad y algo de luz;
son puntos medulares de una era ímagínaria, son una
suerte de poesía y .de abyección, perlas y excrecencias
a un tiempo, claroscuros: el barroco. Ya Chiampi
previene al lector a propósito de estos personajes,
generadores de la cosmovisión aglutinante de
América: "lo demoniaco para Lezama no es otro sino
el Eros rdacionablc o Eros cognoscente, término que, a lo
largo de su obra, significa la poesia por antonoinasia"
(27). Seguramente Lezama vería con buenos ojos
las siguientes palabras que Pessoa pone en_ boca del
Diablo: "Es la ley de la vida, señora mia. El cuerpo vive
porque se desintegra, sin desintegrarse del todo. Si no
se desintegrara segundo a segundo, sería un mineral.
El alma vive porqde es tentada constantemente,
aunque se resista. Todo vive porque se opone a algo.

PUMTO QUE

Pero, si yo no existiera, nada existiria, porque no
habría a que oponerse, como la paloma de mi discípulo
_Kant, que, al volar en el aíre leve, pensaba que podría
volar mejor en el vacío" (Pessoa, 2005: 14). Y más
adelante: "Nunca tuve infancia, ni adolescencia, ni, por
tanto, llegué a la edad viril. Soy cl negativo absoluto, la
encarnación de la nada. Lo que se desea y no se puede
obtener, lo que se sueña porque no puede existir, ahí
·se encuentra mi reino vano y ahí está establecido el
trono que no me fue otorgado. Lo que podría haber
sido, lo que debería haber existido, lo que Ley o la
Suerte no me concedieron, lo arrojé a manos llenas al
alma del hombre, y ésta se perturbó al sentir la vida
viva con lo que no existe" (22). En palabras de Lezama:
"vastísímas extensiones temporales que no lograron
configurarse 'se igualarán a grandes extensiones que
alcanzaron la -ejecución de su forma, pero
., que fueron
destruidas. De tal manera que únicamente la imago
puede penetrar en ese mundo de lo que no se realizó,
de lo que puede destruirse y de lo que fue arrasado [...]
El rastreo de la expresión artística se ha convertido
entre la lucha entre la imago, ascendida a primer
plano, y el fu~go.extendiéndose como un árbol in.linito
o replegándose a un puhtb que vuela" (Lezama Lima,
2005: 86). Lo que en la fantasía de Pessoa es deseo,
en el arte americano, y aun en la vida americana, en
la naturaleza y el paisaje, es potencia, realización.
Mas, como el Diablo ha anticipado, la realización,
felizmente, nunca basta: siempre es mayor lo no
acontecido y lo no dicho.
"El romanticismo y el hecho americano" es el tercer
ensayo de La expresión americana y pretende dilucidar
la labor fundacional que algunos iománticos, ya

la

10

desdeñados ya recuperados por 'el interés siempre
voluble de la historia, llevai¡on a cabo en elimagínario
voraz del americano. Los personajes centrales
son, como se ha dicho, Servando Teresa de Mier ,
. Simón Rodríguez y Francisco de Miranda; los tres
desembocarán, hacia el final del texto, en la figura
central del americanisrno para Lezama: José Martí.
El ensayo abre con la descripción de un contexto
histórico propicio para el desarrollo de los tres
espíritus mencionados: los excesos del centralismo de
España en tiempos coloniales. Es notable que, pese a
la propuesta de visión histórica, oada tradicional, que
Lezama privilegia en La expresión americana, cuando
es necesario se valga de la explica.ción c~usal. La
causalidad histórica no sólo es netamente europea,
sino que se circunscribe a una fe ciega en favor de la
verdad, supuesta única, de una visión decimonónica
contraria al barroco. Sin embargo, Lezama no se
contradice: al absorber todas las herramientas que
la cultura occidental le.ha dejado a la mano, actúa
corno voraz Señor Barroco, en la medida que no
desdeña, sino reutiliza, emiqueciendo los sentidos
y alterando definitivamente la herramienta teórica,
en este caso, la cau~alidad. Así, ia explicación del
contexto nos habla de los motivos políticos que
llevaron a Servando a prisión, por ejemplo, pero no
explica la empatía que su esencial derrota mantiene
con Miranda y con Rodríguez. Tampoco sirve la·
causalidad para comprender cómo la derrota personal
de los románticos americanos deviene cohesión
de la identidad americana, ni explica las razones
por las que al negar España, ,Servando la fortalece
- /convirtiéndola?: adaptándola- en el imaginario
colectivo del amei;icano. Un ejemplo, a propósito ·
de quienes, tras abjurar de la iglesia y manifestaise
como liberales, regresaron, oficialmente, al cobijo del
catolicismo: "Consecuencia: ganancia del catolicismo,
amplitud de su compás, con su gran revolución, su
absurdidad inagotable enJo poético, y la constante
prueba del ejercicio de su libertad. Todo lo que haya
sido contrario a esa actitud del catolicismo, es tan sólo
vicisitud histórica, suceso, pero no cualificación de su
, dogmática" (Lezama Lima, 2005: 124).
De acuerdo con lo antei;ior, "En Fray Servando,
en esa transición del- barroco al romanticismo,
sorprendemos ocultas sorpresas ;nuy americanas.

Cree romper con la tradición, cuando la agranda. Así,
cuando cree separarse de lo hispánico, lo reencuentra'
en él, agrandado [... ] Primera señal americana: ha
convertido, como en la _lección de los griegos, al
enemigo en auxilíar" (Lezama Lima, 2005: 127). Qué
tan americana es realmente esta señal. Es evidel).te
que el argumento de Lezama es sólo retórico, pues
él mismo está hablando de una leccióh no americana
como ejemplo (u originalmente no americana, la de
los griegos, que Lezama ya ha adoptado para sí); sobre
esto ya habló el DiabJo de Pessoa. Aun así, Servando
no se conforma, sino que procura y se fascina con
los otros: "En Bayona, la curiosidad americana lo
lleva a penetrar en una Sinagoga" (127), y no sólo se
entiende_con los demás, sino que se asimila entre ellos,
al tiempo que ellos lo asimilan: "La onda larga de su
simpatía no retrocede ante refutar al predicador, y
como lo hace tan bien le ofrecen en matrimonio 'una
bella y rica Raquel, y en francés Fineta'. Termina
revisándole sus sermones a los rabinos, y en que
éstos le llamen Jajá, que significa sabio" (127). El
itinerario de Servando, desesperado pero también
ambicioso, como el de Francisco de Miranda y la
introspección maligna de Símón Rodriguez, se debe,
según Lezama, a la intuición de un nuevo paisaje. La
expansión del paisaje, la asimilación de lo otro y de
los otros, la coquetería y vanidad y hambre frente a los
otros, son las principales características americanas
que Lezama encuentra en Servando y que acentúan,
por, 13; desmedida voracidad de lo americano para
potenciarse, la trage,dia de una vida oscilante entre
la huida y el encierro. Símón Ródriguez, "ejemplar de
individualismo más sulfúreo y demoniaco", también
gana, con su derrota y sus def~ctos casi caricaturescos,
para el ímagínario de América. Demonio mayéutico,
calumniador de sus padres, de fealdad privilegiada,
pero también maestro querido de Bolívar, nos recuerda
cierto retrato pintado por Nietzsche: "Sócrates era
del más bajo origen. Plebe. También se sabe qu~ era
horroroso. La fealdad, que para nosotros ya es una
objeción, para los griegos era casi una refutación.
Y aún podemos preguntar: iera Sócrates griego? La
'fealdad deriva muchas vecrs de un cruce o mestizaje.
En otros casos, de la decadencia" (Nietzsche, 2003:
39). Sin embargo, para Lezama (quien, según nos ha
aclarado ya Irlemar Chiampi, manifiesta cierto recelo

'

11

�•

AUN LOS. SINSABORES DE LA
FATALIDAD SERÁN PARA LEZAMA.
CONCIENCIA DE SÍ -

,

al germanismo de .,,Hegel a lo largo de La expresión
americana), estas características no tendrían que ser
tan notoriamente negativas: la fealdad, la elocuencia e
improvisación, la adjunción y aun pertenencia al vulgo
y, sobre todo, la mezcla, el mestizaje, son cualidades
del americano que Lezama, una y otra vez, ensalza y
celebra. Aun los sinsabores de la fatalidad serán para
Lezama conciencia de sí, identidad: "el buen viejo, tan
seguro de su destino de fracasos como Bolívar en su
destino titánico [más tarde dirá que lo titánico alude
más a la forma proporcionada que a la desmesura del
tamaño], en una carta que le dirige a Bolívar, donde
adquiere una meticulosa sencillez incomparable, le
dice: '¿Qué voy a hacer en América sin usted?' Bolivar
vive ya en el gran escenario de la transfiguración
histórica de los destinos, y Rodríguez vive en el
acarreo invisible, en el demonio de los mesones, en
el esplendor de la pobreza" (Lezarna Lima, 2005:
134). Qué contraste el de estas últimas frases con
las de Nietzsche. En oposición a la de Rodríguez, la
historia de francisco de Miranda que ofrece Lezarna
es mucho menos personal y humana, mucho menos
documentada acaso. Lo relevante para el hallazgo
del hecho americano es quizá el énfasis que Lezarria
hace en la buena estrella de Miranda, contra la cual ·
el presidio· definitivo' se impuso. Por supuesto, la
incompatibilidad que halla el cubano entre el espíritu
de un Rodríguez introspectivo y una realización
personal llena de triunfos parece menguar la tragedia
del sino de Rodríguez, de acuerdo con lo cual Miranda
es un ejemplo mayor de frustración. Es precisamente
este sentimiento el que parece haber persuadido a
Lezama para elegir estos tres personajes históricos
corno principales representantes del romanticismo
americano: "Para ilustrar el siglo XIX hemos escogido
a las figuras que nos parecen más esencialmente
románticas por la frustración" (145). Esto no quiere
decir que la frustración defina al americano, o no
solamente; el carácter aglutinante de la poética de
Lezarna permite que el romántico contraste con el

entusiasta -aunque tan crítico y con tanto relieveW alt Whitman, por ejemplo, quien vale tanto para
\
configurar América como Servando u otros.'
El cuarto capitulo de La expresión americana,
"Nacimiento de la expresión criolla", rechaza la
eficacia de un lenguaje.que ya ha de valorar tanto el
regodeo con que algo se dice corno aquello que se dice:
"El sentencioso se-puede volver cazurro; el efectivo
puede adormecerse en el fiel del balanceo. Pero el
americano, Marti, Darío o Vallejo que fue reuniendo
sus palabras, se le concentran en las exigencias del
nuevo paisaje, trocándolas en corpúsculos coloreadas"
(Lezama Lima, 2005: 150). En efecto, hay aquí
una veneración de la frase en sí, y no su contenido
integral, no de su sustancia semántica, un privilegio
de la forq¡a y del sonido mismo que tiene, más que
la obligación, la inclinación natural, de pintar con
la expresión el paisaje americano. No se trata simplemente de fingir opulencia verbal ni de sentido, no
sólo del despilfarro lingüístico: hay una inclinación
natural ·a decir el ser americano, la imagen que, como
/
americanos, colma los ojos del poeta americano. iDel
poeta? Lezama inicia el recorrido de las fuentes de esta
·expresión criolla con Quevedo y con Góngora, pero
no es el poeta quien goza de esta sobreabundancia
del paisaje en su hablar, sino, para Lezama, toda la
gente: "La espuma tlel tuétano quevecliano y el oro
principal de Góngora, se amigaban bien por tierras
nuestras, porque mientras en España las dos gárgolas
mayores venían recias de la tradición humanista, en
América gastaban como un tejido pinturero, avispón
del domingo que después precisamos aumentado
y nimbado en la alabanza principal. [... ] por lo
l Sobre \},/hirman cabe dt:stacar la aceptación e importancia que
ha te.nido este poeta \ital en la tradición hispánica: en cl pról0So
que León Felipe escribe-a su traducción de Song about my,clf, se
k;: ..Se apdlida \Vh1tman. / Pero Dios le llama \Vale. t No tiene
familia. f Es hijo de la tierra más que de la sangre, como todo
norteamericano legitimo. Que en esto se diferencia del europeo.
Y en esto se diferencia también el pionero del conquistador. / No
tiene genea1o~ia. Y en esto se diferencia del hebreo. No acarrea
su .sangre desde Ad.in, por Una atarjea ele nombres empalmados,
pero es tan adámico como !salas" (Whitman. 200715). Es justo la
universalidad pretendida por el noneamcrícano y su exacerbada
fraternidad, lo que ha atraído también la atención del portugués
Pcssoa: ~¡Mlrame a ml: tu sabes que yo, Áh-aro de. Campos, ingeniero,
/ poeta sensacionista, / no soy tu discip.ulo, no soy tu amigo, no soy
ru cantor,/ tú sabet-; que yo soy Tú yestás contento de ello!" (Pcssoa.
2000: 275) Pero aun antes Martl babia elogiado la humanidad dd
poeta. de Norteamérica, y bastante después. Lotea harta lo suyo. a su
modo, celebrando la purc:a de amor whitmaniana.

13

�L

1'
1

¡\

americano, el estoicismo quevediano y el destello
gongorino tienen soterramiento popular. Engendran.
un criollo de excelente resistencia para lo ético y
una punta fina para el habla y la distinción de donde :
viene la independencia" (153-154). Según Lezama,
al español no le viene bien la armonización de las
voces quevediana y gongorina, porque los campos de
Castilla -paisaje peninsular, espíritu peninsularno requieren esa tensión y pugna verbal para ser
dibujados, a diferencia del-paisaje americano, como si
fuera u~o solo, que nos urge, con un equilibrio violento
entre cultura y naturaleza, a la-abundancia e ineficacia
verbal: "El americano-traía a ese refinamiento del
banquete occidental, el otro refinamiento de la
naturaleza" (153-154). De alú el elogio al poeta malo,
impensable para el Horacio que lo había condenado en
su "Epístola a los Pisones". La imagen con que inicia
Horacio su "Epístola ..." es inarmónica, desmesurada
e inelegante, además de un derroche de imaginación.
Atribuir el busto femenino con miembros de animales
a delirios de enfermo y, más aún, coronarlo con burla
obligada, incontenible, es a un tiempo anunciar
preferencia por el orden y la homogeneidad sobre
sus contrarios. Horacio escogió ese inicio para.su
poética como una burla inapelable que Lezama
no compartiría. La inelegancia pero necesidad del
poeta malo, y aun la inelegancia y necesidad del
buen poeta americano, no compartirían el chiste de
Horacio pues sus discursos funcionan exactamente
al revés: se considera la posibilidad de representar
la quimera horaciana e incluso se vaÍora la flagrante
contradicción. Como el mal poema, el libro único en
manos del vulgo, se dota de un sentido insospechado
gracias a la relectura: "Este poeta malo [...] es también
hombre aposentado en un solo libro, que lo vio por
todos los días, que sin ser lector, cuando se ve obligado
a lecturas, tiene que marchar hacia ese libro uno, que
lo espera, que se constituye en silencioso monstruo
que espeta las migajas de un ocio que lepertenece"
(156). De este modo, el hipotético libro único en
manos del ordinario adquiere el tono y la autoridad
de una escritura indiscutible, de una "sentencia
entrañable", aun si se trata de un libro que se perdería
en una biblioteca. Es justo la vuelta a lo ordinario,
practicada por los mismos Calderón y Quevedo, lo que
enriquece el dis'curso criollo: la sátira, la historia del

hombre común, la palabra alegre, la trivialización de
la muerte, su caricaturización al modo Posada, la voz
festiva, con música y diminutivos, que puede referirse
a la soledad o la nostalgia, y todas las posibilidades
verbales que encarnen al sencillo, al triste o al idiota,
abundan en América, según Lezama, contrastando
con el canon de la expresión europea. Los prosistas
menores de la conquista son quienes forjaron nuestros
primeros libros americanos, deslumbrados por el·
paisaje: "Por eso don Luis y Quevedo, tuvieron que
hacerse americanos, para alcanzar circulación en el
paisaje, influencia sobre nuevos tuétanos, rebajados
y subidos, pulim~ntados por un agua nueva" (163).

1

y estas características que no se anulan, según
quiere Lezama, sino se potencian inevitablemente.
Aparte, hay que decir que "El romanticismo y el
hecho americano" y "Nacimiento de la expresión
criolla" revisan causas de una realidad manifiesta ,
una expresión ya dada: la de José Martí. Los
románticos errantes y la_ formación de la expresión
criolla, ya recordados con celeridad, encuentran st¡ .
climax en' las últimas páginas del principal poeta
cubano, "esas últimas páginas cuando Martí vuelve
a Cuba ya en vlsperas de la muerte, cerca de Dos
Rlos, y cuando sabe perfectamente que va a morir.
Esas páginas son de un carácter alucinatorio. Desde

.1

LA PEMA Y EL MAL, AL LADO DE
LA BURLA Y LA CARCAJApA.:
LA

EXPRESIÓN

CRIOLLA ES

UMA. A.CUMULACióM DE ESTOS
TOMOS, ESTOS TÉMA.S Y ESTAS
CARACTERÍSTICAS QUE MO
SE A.MULAM, SECÚM QUIERE

.

LEZAMA, SIMO SE POTEMCIA.M
IMEVITA.BLEMEMTE.
Paul Valéry dijo una vez, con precisión y belleza:
"La verdad es ésta: que es más profunda"; verdad
que se entreg¡i y se suelta; sin dejar de ser cierta,
nos promete, cumple, y niega ·al mismo tiempo.
Para llegar a esto, el criollo debe recurrir a otra
clase de entendimiento, rebosante de palabras,
de detalles inútiles, de ires y venires, de lenguaje
indirecto y palpitante. El criollo tendrla que
asomarse a la contundencia del acto y dej.ar la
abstracción para quien se haga con ella. El criollo,
además, tendria que remitirse a un modo de hablar
específico, según Lezama, valerse de un acento
con carga de sentido (de gaucho, de costeño, de
serrano), hacer de sus palabras una contemplación
errante y nostálgica del paisáje. La pena_y el mal, al
lado de la burla y la carcajada: la expresión criolla
es una acumulación de estos tonos, estos temas

14

(Lezama Lima, 2005: 79). En aras.de esa guadaña,
que no es sino símbolo de una imaginación a qué
asirse y que dé sosiego, Lezama imagina que "el
poseedor de un baúl lleno de los escritos de Martí,
entre las furias de un huracán o de un terremoto ,
está en la obligación de salvarlo antes que salvar
su vida, como dice la orden del día de una de las
grandes batallas contemporáneas, deberá morir en
el mismo sitio antes que retroceder un paso" (78).
Porque es justo con Martí con quien, en opinión de
Lezama, "la relación poesía-naturaleza alcanza su
plenitud al ascender la poesía a propia naturaleza"
(96). Y en esta relación concret~, que ha hecho un
verdadero paisaje americano de palabras, Martí
acumula las características de la expresión criolla
y del romántico itine~ante americano; "Martí
también entra al baile, pero entra para bailar con
la más fea, con la muerte. Pero en su caso la muerte
es la mas bella, pues la sacralidad de su poesía e~tá
en morir en su tierra, que es paradójicamente tocar
su lejanía, parece tener en la reminisce.ncia aquel
terror de los primeros siglos del cristianismo, de
que el que muere fuera de su tierra no puede acudir
a la resurrección en el valle del esplendor , en el
camino de la gloria" (102). Lezama, como Sarduy,
privilegia las últimas páginas del diario de Martí,
y asegura que "este poema únicamente puede ser
comparado con las Soledadei del viejo Góngora o
con las Iluminacionei o Una temporada en el infierno,
del hechicero niño. de la tribu, del arúspice furioso,
del mejor lector del hígado etrusco, Rimbaud. En
ese poema parece como si Martí hubiera terminado
las dos Soledadei que se le quedaron sin escribir a
Góngora, la Soledad de lai ielvai y la Soledad del yermo
[... ) Góngora no podía escribir esos-temas, hay una
fata]_idad en lo que se escribe y en lo que se diserta.
Y eso que faltaba en lo clásico hispánico, estaba
reservado para un americano" (103-104).

1
1

el punto de vista del habla cubana son centralés:
allí hay algo 1 allt hay una conmoción total, el ser
cubano se expresa. Martt escribió eso que no
se puede describir. Habría que leer la página.
En ese momento, Martt sobrepasó el nivel de la
significación, el verbo decir, Martt fue eso, fue lo
cubano." (Sarduy, 1999: 1087). Sobre esto esencial
cubano, Lezama se lamenta: "Todo lo hemos
perdido, desconocemos qué es lo esencial cubano
y vemos lo pasado como quien posee un diente,
no de un monstruo o de un animal acariciado,
sino de un fantasma para el que todavía no hemos
invencionado la guadaña que le corte las piernas"

Referencias
Lezama Uma,J. (2005). La expresión americana. Ciudad de.México:
FCE.
Nietzsche, f. (2003). El ocaso de los idolos. Barcelona: Tusquets. ,
Pessoa, f . (2000). Drama en gente. Ciudad de Méx.ico: FCE.
Pessoa, F. (2005) La hora drl diablo, Barcelona: Acantilado.
Sarduy, S. (1999). Obra,omplrra. Madrid: Archivos.
Whitman, w_,. (2007). Canto a mí mismo. Madrid: Akal.

15

�POESIA

POUfA

-

SE ABRE, EN El CIELO

us XITLALLY RIV~RO

esta ciudad que inunda,
este caminar de pasos en la orilla,

,. El otro

esta dádiva limpia de caramelos y arrullos.
1 - •

Acoso a la mafiana.
Me ·rewelco.
Castañeo los c_abellos en la almoháda.

Se abre, en el cielo,
esta ciudad que inunda,
que desquebraja, que aglutina,

·En mi almohada.

que desparrama hasta el hastío del perro

la ~úspide de todo 1~ irremediablemente uraño.
·El estrepitoso margen del rocio.

que se va
a otra habitación
a mirar las aspas.
Se abre, en el aíre,
esta humedad deprisa,
este anhelo brillante de moldura
que se queda en ascuas y amenaza,
rutilante,
hacía el paso de abril.

�POESlA

.-

YA NO MIRÉ MÁS TU CARA NI TU ROSTRO.

.

No quise verlo.
Eran demasiadas líneas oscuras,
demasiados océanos,

' -Ya víene el vendaval.
-Yaviene. -

demasiados hilachos.
Y no quise.
No quise.
Se me cruzó la rama en la garganta.
No alcancé a mirar que ya estabas en la cama
agigantada.
Me avisaron entonces.
Pero había mucho sol y mucho espacio y yo no

Y allá viene el viento ton su tmpetu encre$pado wr ~ calles«cas,

.Miro cómo se forma ese torbellino polvoriento cid que todos huyen; pe(O
es tan lm.do que no dejo de mirarlo. .
A-cada paso.más bravg, en su soplo arras~ ya racimos de colóres
énlazados que dan vueltas.
Y más weltas. ·
•
Remolino aventosádo.
Vueltas.
Ya-está aquL

quise.

Reqoo la ventisca ~mi cabello y en mis p~s.

J odávia de pfe, lo miro, bácanada: que aprieta esta mi cara }tínt levanta.
Allá voy y.o enlás vuélb\S,
,
Allá voy.,
En lis'vueltas.
R.emol:in.o aven.tosa ,
aire.
Vestido amarillo,el viento.
Mica~o:

No quise ir a verte, amigo.
No hay banderas ni escondrijos.
Y he aquí la vieja idea del árbol que se asoma a
verme.
Y he aquí otra vez eso de que el viento y que las
hojas.
Pero yo no quise ir a verte, amigo.
No quise.
Se acabaron los días.
Se t(m)e acabaron los días.
Yno quise.

•
\ ,

�o-KAR

s
'

•

'

o

RA

'
ras
~uicn deja un trazo, deja una herida
Henrí Míchaux

'

En la Histoda abreviada de la literatura portátil (1985) Enrique Vila :-Vfatas imaginó una muy
excéntrica sociedad secreta: la cofradía shandy, doude albergó a un grupo cle artistas que
se distinguían, entre otras cosas, por tener una obra lívíana y portátil:
Aparte de exigirse un alto grado de locura, quedaron fijados los ?tros. dos
requisiros indispensables para pertenecer a esta sociedad: junto a que la obra
de uno no fuera pesada y cupiera fácilmente en un maletin, la otra condición
indispensable sería la de funcionar como una máquina soltera. Aunque no
indispensables, se recomendaban también poseer ciertos rasgos qu_e eran .
considerados como típicamente shandys: espíritu innovador:, sexualidad extrema,
ausencia de gran~es pr-opósitos, nomadismo infa~igable, tensa conviven cía con la
figura del doble, simpatía por la negrítud, cultivar el arte de la insolencia.

r

•

•

=

�•

ASÍ, El, HOMBRE QUE NO CREA POSEE UMA FUERZA SUPERIOR A
na docena de an.-os más tarde, el crítico de arte y ensayista
francés Jean-Yves Jouannais radicalizarla la figura del
artista con obra portátil y lo convertiría en un artista
sin obra. En el libro Artistcs sans ocuvre, lwould prefer not to Jouannais
recurre de primera instancia a la etimologia de oeuvrdobra: "opera·
cuyo significado es "trabajó", un trabajo que implicaba ~na suerte
de sufrimiento para alcanzar un resultado: la obra. Solo que el
trabajo estaba desprovisto del goce sensual y estilistico. Se trataba
de un trabajo tortuoso.

U

"'-------------,

Obras· que no exist\an aunque existieran. Obras
J ouannais se sirve de la evolución del vocablo opera
ligadas única e íntimamente al autor, obras con
y de la economía en lij pronunciación que supone
una poética y un punto de vista secretos. Dubuffet
oeuvre/obra (una sílaba en francés, dos en español) con
llamaba a este tipo de creación "arte fuera de las
respecto a opera (tres silabas) y crea una fina metáfora:
normas• y Gérard Sendrey, "creación franca•.
propone que la nueva palabra sirva para entrar en
Un arósta que nada tiene que ver con el art brut de
materia de obra artística, pero no de tortuoso traba¡o. ¡
Théo, pero si con su reticencia a producir obra es el
En la cofradía shandy figuran sobre todo escritores
Conde de Orsay, aristócrata y pintor dandy "en quien
(como Franz Kafka o Valéry Larbaud) y tres artistas
Lamartine vela a un arcángel". Conquistó Londres con
plásticos'. Duchamp, Ernst y Picabia. En caso de
sus refinadas y excéntricas maneras. Aunque era pintor,
Duchamp, decir que tan sólo figura sería nururruzar
había decidido no pintar porque no le gustaba la idea
su impacto en el imaginario shandy, pues Vila Matas
de asumir el arte como un oficio para poder "ganarse
se inspira de las boítes·cn valisc duchampianas para
el pan"; en cambio prefería entregarse a los placeres
retratar al artista-portátil siempre con un maletín
mundanos, entre los cuales destacaba su adicción por
en mano, lugar por excelencia para resguardar la
las apuestas. Hacia 1840 sus d~udas ascendíanª. 40,000
@bra de todo shandy: "La caja·makta de Duchamp,
libras. No teniendo otro remedio, se vio obligado a
que contenía reproducciones en miniatura de todas
pintar para ve~der sus cuadros y así liquidar sus deudas.
sus obras, no tardó en 'Convertirse en el anagrama
Sin embargo, para vengarse de la horrible sociedad que
de la literatura portátil y en el símbolo en el que se
lo orilló a trabajar, puso precios estratosféricos a cada
reconocieron los primeros shandys•
una de sus piezas. Naturalmente, la gente los pagó. 8
En los artistas sin obra de Jouannais figura
5 de agosto de 1852, cuando muere, más que lamentar
Théo, quien ya no sólo. guardaba, sino que escondía
la muerte de un pintor, la genealogia de los artistas sin
sus ouvragcs (trabajos) bajo el colchón, o bien, los
obra lamentaría la ruina del más grande dandy.
encerraba bajo lla,·e en cajas: eran "archivos con
Duchamp también es convocado por Jouannais
innumerables ideas, sueños, intuiciones, herbarios
para su discreto y selecto catálogo de artistas sin obra.
con múltiples entradas de gestos, posturas,
Se contempla a Duchamp por sus largos silencios y
miradas; catálogos a la vez pletóricos y sutiles·.
sus procesos creativos desobedientes de los plazos
DUBUFFET LLAMABA A ESTE TIPO histéricos de producción artística. Declararía el
in,•entor de rcadymadc: "Mi manera de trabajar era lenta·
DE C:REACIÓN "ARTE FUERA y no habría podido ser más exacto, sincero y literal pues
DE LAS NORMAS" Y CÉRARD le tornó veinte años concretar su última creación: Etant
donnés: r la chute d'eau 12' le gaz d'tclairage (1946-66).

d

AQUEJ. QUE CREA PORQUE ESTE ÚLTIMO TIENE TAN SÓLO EL PODER
CREADOR, PERO EL PRIMERO ADEMÁS DE TEMER PODER CREADOR
TIENE EL PODER DE RENUNCIAR A CREAR.
Sí después de esa magnifica espera de veinte años
pegáramos un brinco de zancada grande en búsqueda de
más artistas que aspiran a una obra ligera, cacri.nnos frente
a un cuadro aparentemente vaoo, pero que a difei-encía de
lo que pudiésemos pensar, no pertenece-a un artista sin
obra. 8 cuadro es en realidad un dibujó de \\'illem de
Kooning. Su admirador y, en ese entonces, joven pintor
de 28 años, Robert Rauschenbcrg le pide al maestro dcl
expresionismo abstracto que le proporcione alguna obra
para ¡xxlcr borrarla Primero con cierto tL'Celo. De Kooníng
acepta, luego cambia de parecer pues teme e&gt;.trañar la obra
que le pro¡xircionc. Al final se decide por un dibujo menor.
La tarea que se propuso Rauschenberg fue
extremadamente dificil porque aquel dibujo había sido
he&lt;.:ho con un grafito duró y graso, de mcxlo que tuvo que
utilizar una gran variedad de gomas para concretar su no
obra el Erl!sed de Kooning Drawing (1953). Rauschenberg
buscaba la tabula rasa. Su obra consistió en revertir la
obra de De Kooning. Este es un caso extraordinario
porque aparece un agente e.,1:erior que decide dcsbarat1r
una obra ajem con el permiso de su autor.
Cbn el mismo impulso de los discursos artísticos
que dialogan entre si, pero de manéra más. amistosa
que Rauschenberg y De Kooning, en 2001, como si
se tratase de un juego e.le pelota i:ntre Vila ~latas y
Jouannais. el primero escribe en Bartleby y companía
sobre los ·artistas (casi todos escritores) que decidieron
dejar de escribir Vila :\latas ha explicado a este
respecto: "Hablo de personas que \i,·en y luego dejan de
hacerlo. De fondo, eso sí, el gran enigma de la escritura
que parece estar diciéndonos que en la literatura una
\'O;: dice que la üda no tiene sentido, pero su timbre
profundo es d eco de ese sentido" Qui=á el epígrafe
de Jean de la Bruyére que figura en Ba,1lcby y compmiía
resuma la secreta atracción que han sentido los artistas
que prefirieron no hacerlo (aligerando su obra hasta
desaparecerla. o bien, de manera abrupta) ~L1 gloria o
el mérito de ciertos hombres consiste en escribir bien;
el de otros consiste en no escribir"_

En la misma líne.a qe pensamiento; el filósofo
Clément Rosset se ha preguntado por qué hay libros
y no nada (es decir sólo pensamiento). Ha concluido
que lo escrito es el lugar mismo del pensamiento
y no puede sino admitir un misterioso poder de
escritura cuando es retenido como constatación de un
pensamiento.superior con respecto a los _que también
poseen este poder, pero lo plasman en obras.
Así, el hombre que no crea posee una fuerza
superior a aquel que crea porque este último tiene tan
sólo el poder creador, pero el primero además de tener
poder creador tiene el poder de renunciar a crear
Para cerrar este círculo, en 2009, aparece la
reedición de Artistes sans 0111res en la colección Verticales
de Gallirnard con una ligera modificación, o más
bien, con un bonus: el prólogo de Vila \latas, "Doble
shandy", done.le se lee:
De muy pocos libros -tal vez sólo de'Artístas·
sin obr1s- puedo deC1r lo que ahora digo: que
estoy seguro de que estaba destinado felizmente
J ~ncontrármelo, a kerlo, a ,·erme inspirado
decisivamente por d. y que esa influencia no fue
•nunca creada para el tiempo b·e de un eclipse,
sino para el resto de mis tlias.

Yes que respetar b elección de no dejar trazo alguno
supone hermanarsc·con Firmin Qmntrat quien a los
27 años tomaría la decisión de dedicarse sólo a mirar
a sus contemporáneos. Viajó alrededor del mundo y
asimiló millones de ro.seros, sin nunca registrarlos
en un diario, por ejemplo. Escribió a su hermano:
"\li obra, pues soy un artista, no estará compuesta
por acuarelas, estatuas o poemas. sino por mis ojos,
que deberás exponer en frascos transparentes. Los
ojos del hombre que vio más hombres en su vída.
La humanidad estará impresa en sus retinas. Fue
ingenuo a su manera, libre y para decirlo todo de una
vez: feliz, sin obras·. ;

SEMDIJEY, "CREACIÓN FRANCA".

23

22

�•

martes

�'

•

-/Estás bienl

,,..

La pregunta, con la serenidad que la. !uzo, era la de quien se dirige a un tfanseúnté desconoddo
quL pierde le\'emente el equilibrio al cruzar la calle
•
-Selene -dije con ,•o;: compartida por la duda el lÍamado y la lndagación
-No soy Selene. Soy su hermana, Arttmisa. lile pidió que viniera en su lugar 1 darte las.
condolencias por la muerte de tu padre Tmimos un accidente en el camino al aeroptitrto y ella
;;e lastimó una rodilla. En re,tlidad no estaba previsto que yo vi.mera. Viajé con el boleto de efa.

Sonabi deshidratada y r,.mota, todavía cspL,traL ·Yo seguía sin prónundar ralabra tntanc'0
de distinguir lo real de lo irreal. Artemisa, El nombre rebotaba dL un laao al otro d( mi memoria.
La noticia, sin embargo. me hb.1 reaccionir

-;fa de consecuencias/
·fs un• fracturá le\'C. Antes de _rr.isladarme al funcnl llame a !Ill madre y me dije, que hoy
!Illsmo cst,ln en casa. Usará una lérula por varias se1mmas:

La., mismas inflexiones de voz los nu,mos-movwücntos corporales, y sobre todo, b misma
m.ist.rios,l, imantada belleza de Selene No bb1a cl minímO ra,;go de diferencia entre ambas.

\
I

- -F rv: Scknc -che rnn la indecisión de\'l'enado que Sl acerca a un a¡:,uaje ,tjeno.

- l\o, nos parecemos demasiado. Somos gemelas u¡ii,•itdinas.

.

M(. ·;cnna como un niño que cree descubrir eJ true.o dcl mago ,pero no ak.an=a d dcs~ntrañar la:
mamobr,. [!ls condtcioncs en qne se daba .ic(uel exrrmo 'crn;uentro me imponían resignación Así
qué me o'nLrcti' a ]irt.'gtmtar lo ekmi::ntal

,Y como aparu.. istc sm que nadie nos diéramos rneJ\.tal
- Llegue rnn la lluvia
/
Pero te mantuviste invisibk, iv sók hasto ahor~ es que recupens tu forma fisic1l -En
nu ,arcasmo aflor(, nutad la duda y nutad la incomodidad por la sospech~ de que Selenc -v nu
la Artemisa toda,fa inventada que tenia mtcrní- me estuviera jugando una broma. Pero ,u
rcspucst~ cambió mi lógic~.
l\JQ, lo que pasa és que ,odG&gt;s estaban tristes, y por la tristeza nadie notó mi presencia.

.

Sig,uié el sikncio y la lluvu coma su contrapunto.
Hice Yarios 1~tentos por saca, el carro del atolladero. lmposible. Estábamos metidos en un
enorme loda::al.
- ¿ Tienes idea de

qut hacer? -me preguntó A.remisa.

Ahnr~ era más Sel ene que nunca. HabiJ perdido sus rasgos espectrales y asurrúa. desde su piel
rrúsma, la actitud de ser yo quien dijera l.a última palabn "lliee todo lo que pude para parecer

•

diligente
-No nos qued:t sin0 -:amm 1r hasta llegar a la carretc11.
.l\'.1 •:·adre vrrris hLr'lan:i, ,,.1 debían estar reunidos a esa hora con Salas Prescott.

16

Artemisa se qu_iró los zapatos. Quise decirle que no lo hiciera, pero su paso resuelto fue más
rapido que nu intención. En ese ~esto me trasmitió un aire de autonorrúa que la apartab~ de
Selene. Abandonamos el auto Yempezamos a caminar por la brecha. Casi al instante quedamos
hechos ~na sopa. Me sorprendía la facilidad con que Artemisa andaba sobre los guíjarros del
piso. Mas me sorprendió cuando la humedad y el ,iento le plegaron el vestido contra el cuerpo.
Pret~ndi re~trar solo el efecto plástico, pero fue un autoengaño: en el.suyo palpitaba el cuerpo
de Selene, solo que con matices de cat-walk. En el yate de Alfredo discutimos aquella fantástica
noche de Acapulco el vocablo compuesto en inglés, cat walk, y ni a ti ni a rrú nos gustó pero
no se me ocurre otro para describir la naturaleza de sus movimientos. Me estremecí. 'volví
la m1rnda al suelo y me abandoné al caer de la llm~~. Así caminamos un trecho. De repente
Artenusa d10 un paso en falso, cayó, se golpeó la cabeza y perdió el-sentido. La secuencia fu~
demasiado rapida '/ del momento sólo te doy la escena que he podido reconstruir. Recuerdo
~aberle remado la cab~llera que le cubría el rostro. Lo hice con.cuidado médico, pero también
con un tacto que entranaba nemosismo. Dos deseos me cruzaron la mente: uno, que el rostro
que iba ~ descu~rir fuera el de Selene; el. segundo, que fuera el de Artemisa. Fue éste el que
descubrL 1\;ada babia en Artemisa que no hubiera en Selene, sino la sensación de que sus rasgos
pertenec1an cada vez más a un ser diferente.
. Como c~and~ miras la luna Ysu fulgor t~ concentra en ella, tomé el cuerpo de Artemisa
Y lo cargue en nus brazos sm apartar los ojos de su cara. Eché a caminar sintiendo más que
pensando. Estrechaba a una mujer Idéntica a la que amaba y eso, añadido a todos los suces;s
que :e desencadenaron desde la muerte de mi padre, me constriñó a un presente casi animal.
La d1ferenc1a entre Selene y Artemisa se borró en mis pulsaciones y en mi mente. De las dos
hice una: la qµ,e tenía conmigo._ A cada golpe de brisa, la humedad me hacia llegar la fragancia
tratada por la química de su piel en la que había algo de infantil. Ese aroma la esencializaba
como una Selene con otro nombre Olfato, tacto, sensaciones primitivas hacían que más que
transportarla la condujese en un prolongado e íntimo abrazo por un túnel líquido que me
. sustra1a a la gravedad y a la conciencia. Así
·
a,·ancé por un tiempo indeterminado. /De
dónde sacaba yo la fuerza para caminar con
el cuerpo de Artemisa sin experimentar
cansancio? No lo sé. Al final del túnel, lós
faros potentes de un trái\er me devolvieron
al mundo de los seres reales. Habíamos
llegado a la carretera. Detrás de ese tráiler
venía otro, q~e nos condujo a la ciudad.
En el trayecto, ante un trailero
respetuoso y discreto, las caricias me fluían
de las manos a las mejillas y la cabellera
·dela otra Selene. Resultaron medicinales,
pues con ellas fue recuperaRdo d sentido.
Bajamos para tomar un taxi. Me pidió que
la llevara a casa de Elia. A[ltes de que lo
hiciera yo había pensado en ese destino
por simple asociación. Bajó sin requerir
ayuda, entró en la casa &lt;:u ando abrieron
Ycon un seco gracias, adiós se despidió sin
escuchar mi apenas audible de nada. 1 )

'.º

,

�•

••

'

MÚSICA Y
PALABRAS:

Jacques Prévert
Me dices que tu país
Es un país de llanos y montañas
¿Es la Cranfia o la Lemania?
Maurice Barres

f

.

.

�TODO EL MUNDO AFUERA, contimía cantando.

Es de mañana... un hombre acostado en su cama... de pronto escucha un ruido ...
música, canciones y gritos; en ese instante tocan ala puerta de la recámara.
El hombre grita "iEntre!". Ymtra.
Un gendarme.

Adelante hijos de la patria
El día de la gloria llegó

'.

I

ELHOMBRE

Yo creo que los proletarios no tenían patria ...
EL HOMBRE

EL GENDARME, sentencioso.
TODO EL MUNDO, cantandp.

EL GENDARME

..

iVamos, de pie!

¡'

EL HOMBRE

/Qué está pasando aquíl

¡'

ELGENDARME

iLaguerÍ:a!
EL HOMBRE

Hace mucho tiempo...
· .. Me molestó despertarme por esa ... debió pasar la
hoja bajo la puerta.

.

ELGENDARME

ila hoja?
EL HOMBRE

Sí... la hoja de movilización.
EL GENDARME, sentencioso.

La guerra no es la movilización. (Grita dé repente.)
La guerra es la gu·erra y a la guerra como a la guerra ...
Vamos, vístase y salga ... Los otros están abajo:
EL HOMBRE

.i

De pie c~ndenados de la tierra
...
de pie todo el mundo
1
al yugo ahí dentro
cuando Madelón viene a servirles de beber
IC
tleberla encontrarlos a punto de dormir
de pie condenados de la tierra
...
el día de la gloria llegó
la república los llama
a vencer o a morii:
~
un condenado debe vivir por ella
por ella un condenado debe morir
escuchen en nuestros campos
mugir a esos jóvenes soldados
si se obstinan esos caníbales
en matar ·a, nuestros pobres generales
nosotros les mostraremos que nuestras balas
son para sus almirantes
de pie condenados de la tierra
ésta es la última última de las guerras
el mundo va ¡ cambiar de lugar
ustedes no son nadie
ustedes no serán Rada de nada
con con
un hermoso virote ...
b'ajo las zarzas.

..

EL GENDARME

/Quién ha dicho eso?

KarlMarx .

/Está usted seguro?

Si, los otros ... iTodo el mundo!

Curioso, el hombre se levanta (está desnudo
porque tiene la costumbre de acostarse desnudo),
camina hacia la ventana, mira y escucha.

Voy a leerle el texto ... y después usted quedará
convencido.

Lee:
"Declaraciones de la guerra y de los de;echos
humanos unidos.
"Estamos en guerra a partir de hoy.
"Esta guerra es indudablemente la últirÚa de las·
últimas, el hombre que se rehúse a combatir se;á
considerado como el último de los últimos."

ELHOMBRE

/Qué periódico?
ELGENDARME ·

Aquf nomás hay uno... los otros ya rio aparecen ... si
quiere darle una hojeada...

EL HOMBRE

iPresente!

Le entrega el periódico.

EL GENDARME

EL HOMBRE. hojeándolo.

•
EL HOMBRE

ElGENDARME

El último de los últimos soy yo.

No es ése (bruscamente) y además.no estamos
aquí para leer el periódico ... vístase de prisa que
eso ...

Se recuesta.

EL GENDARME

No se puede cantar siempre la misma cosa.
iAburriría!

EL GENDARME, afligido.
ELHOMBR.l:

/Está usted seguro de que está declarada?

EL HOMBRE, contesta automáticamente.

EL HOMBRE

Ah, sí, es verdad. Todo el mundo está all1 y todo
el mundo canta ...

Oh, usted sabe ... con las ij!lsas noticias debe
preverse todo.
EL GENDARME, encogiéndose de hombros.

•

Está en el p~riódico ... en un manifiesto firmado
por Karl Marx ... un alsaciano al parecer...

El Breve Azµl Blanco Rojo... boníto título.

iEvídentemente!

30

.

EL HOMBRE

EL GENDARME

EL HOMBRE

Reconozco la tonada pero las palabras han
cambiado mucho.

.

EL GENDARME

EL HOMBRE

\

Ya que usted lo dice.

EL HOMBRE

iLos otros?
EL GENDARME

La guerra.

iLos proletatios no tienen patria pero tienen una
cruz por g__anar!

\

EL GENDARME

/Qué?

..

Eh, nada de bromas... usted no me dará problemas...
Usted puede hacer un pequeño esfuerzo ... ya que
como se lo he dicho, ésta es la última. Y además ésta
no es a pesar de todo una guerra como las otras, yo
diría que ni siquiera es una guerra, en absoluto.

31

/

�•
•

TODO EL MUNDO, cantando en la calle.

EL HOMBRE

Dios de clemencia... Oh Dios vencedor
Salva a Roma y a Francia

1Quées entonces?

Mussolini también y el Mikado igual, todos en el
mismo saco ... de los Anticristos ... Qué sucia raza la
de los Anticristos... (escupe). 1Qué piensa usted de
todo esto?

ELHOMBRE

Por $Upuesto, eso no es correcto ... pero dime, mi
querido gendarme, iquién va a comandar.?
ELGENDARME

EL GENDA!l".1E, iluminado.

EL GENDARME. quitándose su quepis

iEs una cruzada!

y chocando sus talones.
En el nombre del sagrado corazón.

EL HOMBRE, sorprendido.

EL HOMBRE

Sí, yo pienso que Hitler es un canalla, una
basura ... iun sinvergüenza y un pobre imbécil!

SL. eso sería dificil, yo dirta ... iab-so:lu-ta-mente imposible!
EL HOMBRE

· iAh! iDe verasl

EL GENDARME, encantado.

EL HOMBRE, sorprendido.

¡y Mussolini?

Usted es creyente.

EL GENDARME, de más en más inopinado.

En una guerra mueren muchtJs ...

)

EL GENDARME

Sí... es la cruzada de las democracias internacionales
contra el fascismo mundial y cuando haya finalizado
la cruzada -y eso no durará mucho tiempopasearemos por toclll'el Il)Undo a Mussoliniy a Hitler
en una jaula de hierro... y al Mikado también...

ELHOMBRE

ELGENDARME

En tiempo de guerra, sí... en tiempo de paz soy
libre pensador. .. pero la guerra, usted lo sabe, ,nos
hace reflexionar... uno se siente muy pequeño ... iY
además el Papa está con nosotros!

Evidentemente... No se puede hacer una omelette...

Mussolini ies un canalla, una basura, un
sinvergüenza y un pobre imbécil!

EL HOMBRE

... sin quebrar los huevos.
EL GENDAR.i\lE, complacido.

Entonces estamos de acuerdo.

EL HOMBRE
ELHOMBRE

iEl Mikado?

, Oh, el Papa está con nosotros, iqué afortunados
somos!

EL GENDARME

EL GENDARME

Como usted dice ... Cuando-el vino se derrama ...
EL HOMBRE
EL HOMBRE, soñador.

No.

Especialistas, técnicos ... hay muchos ...

Sí, el Mikado ... (encogiéndose de hombros) sabe,
quizá es, el Mikado puede ser... eh, bien, es budista ...

EL GENDARME

Sí, para una cruzada semejante era necesario. Es
alguien, el Papa ... es un cerebro ... usted no leyó su
encíclica ...

iUn japonés!
EL HOMBRE

iUn japonés!

EL HOMBRE

¡Perdón?

EL GENDARME

Sí, supongo ... iun chino tal vez!

EL GENDARME, indignado.

Vaya, sí que es usted complicada...

EL GENDARME

No tantos ... no$uficiente segün ·se dice.
El HOMBRE

A mi me gustaría saber lo que se ha hecho ... la
intención que se tiene, lo que se hará con todos •
los cochinos, todos los sinvergüeiu;as y todos los ·imbéciles de por aquí.

EL HOMBRE.

En suma, por culpa de algunos militares
especializados, van a matar sin remedio a millones
de civiles no especializados.

EL GENDARME

Su encíclica... su declaración de guerra.

EL GENDARME, desconfiado.

EL GENDARME

Ppptr ...

iDeporaquí?
EL HOMBRE

1Qué dice alú?
EL GENDARME

.-

.

•

Dice: ¡ipacienta mis corderos
apacienta mis ovejas ...
EL HOMBRE

'

.

,

EL HbMBRE, sorprendido.
Sí, en fin ... las doscientas familias ... las
factorías y matanzas ... el comité de las fraguas ...
los encapuchados ... los ... en fin, todos .aquellos
que se nos presentaban con sombrero de copa y
gran cigarro ... los capitalistas como se decía ... los
cochinos ... l~s sinvergüenzas.

El HOMBRE

En lugar de hacer la guerra, ipor qué no matar a
todos esos milita.res?
EL GENDARME

1Eso es todo?
EL GENDARME, exasperado.
EL GENDARME

No ... dice que JesÚcristo era e\ primer ministro
de los socialistas y que Hitler es el Anticristo y

32

Hace un ligero gesto del tipo: iqué es lo
que usted quiere que yo haga/

Debería moderar sus expresiones ... y además,
el enemigo se encuentra a las puertas ... no es éste
el momento de pelear con los compatriotas ...

iEh! Qsted está loco ... (grita) iPero está loco! No
solamente no quiere hacer la guerra ... ahora quiere
matar a los milita.res ... ro

,

33

•

�n esta obra teatral, la trama se basa en que
el deseo desmedido del Doctor Fausto por
saberlo todo,2 le lleva a hacer un pacto con
Mefistófeles. Mediante tal pacto, Mefistófeles
se compromete con Fausto a "[pertenecerle
inmediatamente, a] ser [su] anúgo, [su] criado, y
hasta [su] esclavo", a cambio de que Fausto, "al volver
a [verse con Mefistófeles] allá abajo [es decir, en el
infierno]", se comprometiera a servir eternamente a
éste último (Goethe, 2000: 38).3 Al final de la obra,
a pesar de que debe cumplir la parte del trato que le
corresponde, Fausto es rescatado por los ángeles
(llamados por Goethe "los niños bienaventurados"),
que interceden por él ante la virgen María. Por otro
parte, consideremos La maravillosa historia de Peter
Schlemih1, escrita por Adelbert von Chanússo. En
esta corta obra, el personaje principal, después de
pasar por desgraciadas y lastimosas circunstancias,
se ve condenado a vagar solo por el mundo después
de haberse rehusado a trocar su alma por su sombra
(Von Chanússo, 1993: 140~141), la cual, al principio
de su narración -según nos cuenta el núsrno
Schlenúhl-, le había cambiado al Diablo por la
bolsa de Fortunato, objeto que tenía la propiedad de
proporcionar dinero en grandes cantidades a su dueño
cada vez que éste introdujese su mano en ella (74~76).

E

2 "Fausto. iAh! Fílosofia, jurisprudencia, medicina y hasta teologla,

todo lo he profundi=ado con entusiasmo creciente, y ihemc aquí,
pobre loco, tan sabio como antes! Es verdad que me titulo maestro,
doctor, y que aqul, allá y en todas partes cuento con innumerables
discípulos que puedo dirigir a mi capricho; pero no es lo menos
que nada logramos saber. Esto es lo que me hiere el alma." (Gocthe,
2000: 17)
3 Cabe anotar que Fausto se indigna de que Mdistófelcs le haga
firmar un contrato, ya que eso indica que éste no cree en la palabra
de Fausto. Asimismo, hay que aclarar que este contrato se da
también por terminado cuando Fausto, tendido en un lecho de
pluma, "pueda gozar la plenitud del reposo" (Goethe, 2000: 39 40).
Es decir, que si Fausto llegara a encontrarse en e..,tremo complacido
por algún favor de Mcfistófcles, éste último tendrta derecho a dar
por terminado el contrato, y obligar a Fausto a cumplir su parte del
mismo, sin necesidad de esperar a que Fausto muriera. Por otro lado,
\lefistófcles se ve for::ado a hacer este pacto con Fausto para ganar la
apuc,,ta que hizo con Dios. Sobre este punto, pcrmltasenos citar en
extenso: "Mcfistófcb. Apostemos a que lo perdemos aún [a Fausto],
si me permitís atraerle poco a poco a mi camino. El Saior. Tendrás
ese derecho sobre él, en tanto permanezca en la tierra. El hombre
sólo se extravia mientras está buscando su objeto. Mefistófclcs. Os
lo agradezco [.. .]. El Señor. Pues bien, te lo entrego. Aparta a aquel
espiritu de su origen y arrástrale, si puedes apoderarte de él, por tu
pendiente; pero confiésate vencido y humillado si has de reconocer
que un hombre bueno, en medio de las nmeblas de su consciencia,
se ha acordado del camino recto" (12).

Con El mandarín, novela corta escrita por José Maria
E~a de Queiroz hacia junio de 1880, observamos un
caso especial en este tipo de historias. En efecto, lo
primero que llama la atención en esta obra es que su
protagonista no hace un pacto con el Diablo. Tampoco
sucede, como en Fausto, que el personaje necesite de
la intervención de alguien más poderoso o divino
que él o que el Diablo para poder ser salvado de una
condena. Tarnpoco sucede -como es el caso de Peter
Schlernihl- que dicho personaje tenga que resignarse
a su destino, lejos -hasta el momento de su muertetanto de la mujer que ama corno de los demás hombres
(144,145). Por el contrario, E~a de Queiroz teje la
historia de una persona normal, podemos incluso
decir de un tipo ordinario, quien, siguiendo una
simple irldicación del Diablo, obtiene lo que desea.
Lo irlteresante del caso es que el personaje principal
no tiene ningún motivo para arrepentirse y, de igual
manera, tampoco existe la posibilidad de que tal
pacto sea descubierto por alguien más, de manera que
no hay ninguna manera de que el personaje prirlcipal
pueda ser llevado a la justicia por sus actos. A pesar
de tales diferencias, la moraleja de El mandarín es del
núsmo corte que las de Fausto y La maravillosa historia
de Peter 5chlemih1. Tal moraleja ilustra un problema

35

�rico que todos los reyes de quienes hablan la fábula o la
Historia. Nada conoces de él, ni su nombre ni su rostro,
ni la seda con que lo cubre. Para que tú seas el heredero
de sus caudales infinitos basta que hagas sonar la
campanilla que se halla a tu lado, sobre un libro. Él
apenas suspirará en esos confines de la Mongolia.
Entonces se convertirá en un cadáver y tendrás a tus
pies más oro del que hay en los sueños ambiciosos
de un avaro. Tú, que me lees y eres un mortal, ¿harás
sonar la campanilla?" (23). Al leer tal cosa, Teodoro
quedó perplejo, creyó sentir que ese "infolio sombrío"
El mandarín cuenta la historia de Teodoro -no se
destilaba magia a tal punto de notar que"[u]n influjo
menciona su apellido-, un joven escribiente del
sobrenatural hacía presa de [él], [arrancándolo]
Ministerio de la Gobernación de Lisboa. La novela
despacio fuera de la realidad y de la razón" (22-23).
es narrada por Teodoro mismo, en primera persona.
Asimismo, alucinó con la muerte del viejo mandarín y
El modo y las condiciones de su vida las refiere en el
con una montaña de oro a sus pies... pero no se decidía
primer capítulo (E~a de Queiroz, 1993: 19-31), durante
a tocar la campanilla. Por esto, la participación del
el cual Teodoro hace una breve descripción del sitio en
Diablo4 en la novela será, precisamente, aleccionar a
el que vivía -una habitación en Lisboa, en la travesía
Teodoro para que haga sonar tal artefacto, echándole
(calle) de la Concepción, que le era alquilada por
en cara su sueldo de veinte escudos por mes, así como
una tal señora Augusta, viuda de un tal comandante
todo lo que podría lograr si simplemente hiciera "tilínMarqués. Su aspecto físico, nos cuenta Teodoro,
tilín" con la campanilla (24-29).
correspondía a una contextura delgada y jorobada; por
Ahora bien, la indecisión de Teodoro se debía
otra parte, Teodoro temblaba a ratos y trasponía las
a que la vida de un hombre dependía de su acción.
puertas con el pie derecho (20), razones por las cuales
Pero, como el Diablo le hizo entender, los hechos
la viuda de Marqués le llamaba con los apelativos de
que tenía que considerar eran que esa vida era la de
"enclenque" y "gafe". Teodoro se nos describe también
una persona decrépita y gotosa, que "como hombre,
como un tipo medianamente culto, graduado de la
como la jerarquía del Celeste Imperio, [resultaba]
Universidad, cuyo estilo de vida modesto no era acorde
menos útil en Pekín y a la Humanidad que una piedra
con su carácter ambicioso, debido al cual tenía gran
en la boca de un perro hambriento" (28). Además,
esperanza de que tiempos mucho mejores le estuvieran
adujo también el Diablo, "[m]atar (...), significa casi
por venir. Hasta que tal cosa pasara, Teodoro nos
siempre establecer un equilibrio entre las necesidades
cuenta que procuraba distraerse: "[y] como las
del universo" (28), por lo que el cuerpo del mandarín
circunvoluciones de mi cerebro no me permitían
podría dar lugar a que otra cosa -"una flor perfumada,
componer odas, cosa que hacían tantos otros a mi lado,
un
repollo sabroso" (28)- pudiera surgir y cumplir
que así compensaban el aburrimiento de la profesión;
una función en otro lado, en clara contraposición a la
como mi sueldo, que paga la casa y los cigarrillos, no
inutilidad del viejo mandarín. Por último, aseguró el
me permitía un vicio, yo tenía la costumbre discreta de
comprar en los puestos de la Ladra volúmenes viejos,
desparejados y, por la noche, en mi cuarto, me hartaba
4 Según Teodoro, de tal personaje se puede decir: "lt]oda su
originalidad estaba en la cara, afeitada, de rasgos definidos y duros:
con aquellas lecturas curiosas" (22).
la nariz abrupta, muy corva, tenia el porte rapaz y agresivo del pico
Fue precisamente por esta afición a los libros que
de un águila; el contorno de los labios, muy enérgico, le configuraba
una boca de bronce; los ojos, cuando miraban con fijeza. parec!an
la vida de Teodoro dio un vuelco total. En efecto, una
fogonazos de un disparo que saliera súbitamente de entre el ;:arz_al
noche, en la que leía en uno de esos viejos libros un
tenebroso de b.s cejas unidas; de color blanco, en su piel. sm
embargo, aquí y allá se extendían vetas sanguinolentas como en un
capítulo apropiadamente titulado Menoscabo de las
annguo mármol fenicio" (Ei;a de Queiro=, 1985 24). Ahora bien,
en esta parte de la historia no se le denomina "Diablo", ni siquiera
almas, se encontró con el siguiente párrafo: "[e]n las
"Demonio" (nótese el empleo de la mayúscula), ya que Teodoro
profundidades de la China existe un mandarín más
"nunca creyó en el Diablo, como nunca creyó en Dios" (25).

filosófico que, en su formulación kantiana, ofrece
luces para conocer mejor la situación cotidiana de
toma de decisiones. Por esto, vale la pena esbozar un
hilo conductor entre El mandarín, la Crítica de la razón
pura y las Reflexiones, mostrando así cómo un punto
de la preocupación ética -desarrollada en obras
posteriores a Kant- puede rastrearse en la primera
de sus tres Críticas.

36

Diablo, el mandarín no moriría de manera violenta,
no habría lugar al espectáculo que produce la sangre:
"[sería] como quien llama a un criado" (29). Ante
tales consideraciones, Teodoro consideró que, de
haberse hallado en la misma situación de Jesús, al
igual que éste hubiera respondido "mi reino no es
de este mundo"; pero, como "eran quinientos treinta
millones, ofrecidos a la luz de una vela de estearina ,
en la travesía de la Concepción, por un señor de
sombrero de copa, que se apoyaba en un paraguas ..."
(30), Teodoro decidió tocar la fatal campanilla y matar
así al mandarín Ti-Chin-Fu.

Ala mañana siguiente, Teodoro creyó haber tenido
un sueño, y paulatinamente, el recuerdo de esa noche
se fue desvaneciendo de su memoria. Sin embargo, un
mes después le fue notificado, por un empleado bajito,
gordo y calvo de Silvestre,Juliano y Compañía (33),
que él era el poseedor de quinientos treinta millones
"sobre Londres, París, Hamburgo y Amsterdam
librados a su favor [...], iPor las casas de Hong-Kong,
de Shangai y de Cantón, de la herencia depositada
del mandarín Ti-Chin-Fu!" (34). Ese mismo día,
Teodoro se dedicó a vivir como millonario: cambiaba
sus papeles por oro, no por billetes (38), compraba
los puros más caros (39), comía las comidas más
finas, bebía los licores más costosos y se la pasaba
en grande en los mejores burdeles (39). Sin embargo,
al terminar sus correrías, llegando de madrugada a
su habitación, vio "atravesada en la colcha, la figura
panzona del mandarín fulminado, vestido de seda

amarilla, con la coleta suelta, y entre los brazos,
como muerto también, un barrilete de papel" (40).
Esta visión lo acompañó cada vez que entraba en su
palacete amarillo del loreto (40) y poco a poco lo fue
desesperando, hasta el punto de sentir que debía hacer
algo para no encontrar siempre la figura del mandarín y
de su barrilete de nuevo al llegar a su morada.
Dicho de otro modo, cada vez que Teodoro llegaba
a su casa su consciencia mora/5 le manifestaba que, al
haber tocado la campanilla, había ejecutado un acto
por el cual no iba a poder vivir tranquilamente, ya que
había matado a un hombre. En palabras de Teodoro:
"[h]abía eliminado a esa persona [es decir, el mandarín
Ti-Chin-Fu], desde lejos, con un campanillazo. Era
absurdo, fantástico, gracioso. Pero no alteraba la
vileza trágica del hecho: iyo había asesinado a un anciano!
(... ) iAh! iPor más que se piensa que la vida y la muerte
son transformaciones triviales de la materia, da terror
la simple idea de que se ha dejado helada una sangre
caliente, de que se ha inmovilizado un músculo vivo!"
(46-47). A partir de esto, la vida de Teodoro se volvió
más disoluta ya que, para acallar su consciencia, se
entregó con más frecuencia y pasión a los placeres
que su dinero le daba acceso. Sin embargo, con tal
manera de actuar no logró que las visiones cesaran; al
contrario, cada vez le preocupaba más el asunto y por
esto, a pesar de recurrir a Dios (49), a Nuestra Señora
de los Dolores (49-50), de cambiar continuamente de
país (51), llegó a la conclusión de que con su actuar
no sólo había privado de la vida a un ser humano, sino
que además había dejado en la miseria a la familia del
mandarín, la cual no tenía por qué sufrir tal desgracia
(52). Asimismo, Teodoro se dio cuenta de que el
mandarín, no obstante su vejez, era valioso por sus
consejos que como gobernante podía dar, y por el
equilibrio que para el Estado chino representaba (52).
Ante tales consideraciones, Teodoro decidió viajar
a la China, encontrar a la familia del mandarín y
casarse con una de sus descendientes, para así tratar
de enmendar su falta y dejar de sentirse culpable. 6
5 Con el fin de no sobrecargar la lectura, en este escrito utili;:o
indistintamente los términos "consciencia" y "consciencia moral".
6 En tal solución se aprecia que, a pesar de tratar de hacer lo correcto,
Teodoro no estaba dispuesto a renunciar del todo al bienestar
que la herencia del mandarín le había dado y a la que se habla
acostumbrado. En efecto, de haberse podido casar con una pariente
de Ti Chin·Fu hubiera disfrutado de la vida de un noble, mucho
mejor de la que llevaba en Lisboa, en casa de la viuda Marqués.

�primer lugar, como mencionamos al principio, Teodoro
Por supuesto, esta solución estaba plagada de
no hizo en modo alguno un pacto con el Diablo: en
obstáculos: la gran dificultad para hallar a la familia
efecto,
Teodoro no se comprometió a dar al Diablo algo
del mandarín; el hecho de que ninguna mujer de
a cambio de la herencia de Ti-Chin-Fu, no tuvo que
la familia de Ti-Chin-Fu se hubiera casado con un
desprenderse de algo que luego iba a echar en falta, como
extranjero ajeno a sus tradiciones; lo sospechoso que
Peter Schlemihl echó de menos su sombra. As~ no puede
tal búsqueda resultaba para las autoridades chinas; la
decirse que Teodoro deba sentirse mal por haber perdido
mala predicción de un astrólogo que le llevó a perder
algo cuya importancia debió considerar mejor y que, por
parte de su fortuna -y, por muy poco, su propia vida
tanto, no debió haber usado como objeto de cambio.
en Tien-Ho-; ser informado de que no había una,
En segundo lugar, lo que es más interesante, no hubo la
sino dos familias Ti-Chin-Fu, que se encontraban
menor posibilidad de que alguien, que no fuese el Diablo o
en extremo apartadas entre sí -una en el sur de
Teodoro, descubriera la verdadera causa de la muerte del
China, en la provincia de Cantón, próxima a Hongmandarín: ~ la responsabilidad de Teodoro en tal hecho
Kong; la otra, muy cerca de la frontera con Rusia, en
no podría ser jamás probada por la justicia, por lo que
la provincia de Ka-o-li-; su propia debilidad para
Teodoro no tenía motivo alguno para temer ser castigado.
llevar adelante su proyecto -la cual, entre otras
Más aún, incluso cuando Teodoro revela al general
cosas, le hace cometer otros excesos y considerar
Camillov que el motivo de su viaje a China es restituir a
abandonar la búsqueda-; y, por último, la negativa
la familia Ti-Chin-Fu la herencia que le fue negada (58del Diablo ante su petición de revivir al mandarín (5459), el general no lo reconviene e, irónicamente, después
104). Tales dificultades le harán, ya a punto de morir,
de aconsejarle a Teodoro que dedique al mandarín
legar su fortuna al Demonio,7 y formular al lector la
"unos regios funerales, de ceremonial superior" (61), le
siguiente moraleja:"[s]ólo tiene buen sabor el pan que
recomíenda, para aplacar a su consciencia, que le corte el
día tras día ganan nuestras manos. iNo mates nunca al
pescuezo al fantasma (62). Así pues, vemos que Teodoro
mandarín!" (104 ). Como consideración final, Teodoro
no tenía ningún motivo de preocupación y, sin embargo,
se permite recordarle al lector que éste no está
quería enmendarse de su falta. Este deseo, si bien
exento, si tuviera la oportunidad, de actuar tal y como
motivado por un fin egoísta, ya que Teodoro simplemente
Teodoro actuó, ya que, después de todo, a ningún ser
quiere acallar su consciencia y vivir tranquilo, pareciera
humano le es indiferente la idea de enriquecerse y vivir
poner de relieve que un ser humano no sólo puede regirse
bien haciendo el menor esfuerzo posible (105).
por la deliberación racional, sino que hay algo más -no
Después de esta caracterización de la novela, podemos
necesariamente, por lo tanto, de carácter racional-,
entonces formular nuestro problema central: ipor
que le indica cómo actuar. Sobre tal cosa, esto es, la
qué a Teodoro le asaltaban tales remordimientos de
8
consciencia, expondremos brevemente a continuación el
consciencia? Tal pregunta, si bien puede parecer obvia,
punto de vista de Kant.
no deja de tener interés, al menos por dos cosas. En
7 Sólo hasta cl final de la historia, después de todas sus aventuras
y angustias, Teodoro calilica de esta manera a aquél que le
enriqueció al coque de una campanilla Ver, supra, nota 4.
8 En efecto, alguien a quien le resulte obvia podrta responderla
diciendo, simplemente, que matar es un acto "malo" y que, por
ello, llevar a cabo acciones de este tipo va en contra de lo que una
persona ha aprendido desde su infancia como "lo correcto" y que
considera una ley moral; de manera que llevar a cabo un_ act? contra
esta ley no puede menos que causar una cierta conmOC1ón mtenor.
Sin embargo, esta respuesta dependería, en últimas, tanto de las
caractertsticas especificas de la sociedad en la que la persona fue
criada -es decir, de lo que tal sociedad considere como "bueno" o
"malo"-, como del grado de asimilación que tal persona haya hecho
de tales caracteristicas. De ahi que, si bien tanto la pregunta como
la respuesta parecen una trivialidad, no estamos resolviendo, en
realidad, el problema, sino sólo redirigiéndolo a otros factores que
deben ser clarilicados y explicados, con el fin de dar cuenta cabal
del desarrollo del sistema moral por el cual una persona se nge.

KAMT, LA "TERCERAAMTIMOMIA"V"EL

Para Kant, el ser humano posee tres facultades
cognoscitivas estrechamente relacionadas, pero que deben
ser diferenciadas: la razón, el entendimíento y el juicio
(Kant, 2006: 178). Por medio de éstas, el hombre puede
considerar o "calibrar" diversas posturas, conocer ciertos
objetos - en tanto que fenómenos- ;y expresar y someter
a la crítica pública aquello acerca de lo que ha conocido
-y que expresa en un juicio sintético-, entre otras cosas.
Ahora bien, aunque Kant enuncia tales facultades en un
contexto estrictamente epistemológico, debe recordarse

38

EL REMORDIMIENTO DE CONSCIENCIA QUE ASALTABA A TEODORO
SE DEBÍA A QUE, AL DARSE CUENTA DE QUE LAS CONSECUENCIAS
DE SU ACTO -EL CUAL FUE LIBREHEHTE EJECUTADO-, NO PODÍAN
SER ACEPTADAS POR ÉL, HABÍA CAÍDO EN UNA SITUACIÓN DE
CON
ISM •
que en sus planteamientos en esta materia resuenan
fuertemente el terreno de la ética (véase, p.ej., lo que Kant
afinna en 2006: 25-27), de manera que mucho de sus ideas
en ésta última materia puede ser rastreado en la Crítica...
Así pues, además del campo epistemológico, en dicha obra
también es posible hallar referencias al campo práctico e,
incluso, al campo estético. Para los propósitos del presente
escrito, son algunas de esas ideas sobre lo práctico las
que nos interesan sobremanera, ya que nuestra pregunta
surgió a partir de los actos de Teodoro -en especial el
toque de la campanilla.
Ante todo, debe notarse que el acto de Teodoro pone
de manifiesto el problema mísmo de la libertad. En
efecto, lo primero que hay que considerar es si Teodoro
actuó libremente, de manera que por ello pueda semos
posible adscribirle responsabilidad por sus actos. Por esto,
hay que considerar si el acto de tocar la campanilla fue
debido a que Teodoro estaba determinado por ciertas
leyes inmutables que rigen a todo ser humano o, si por el
contrario, Teodoro tenía la capacidad, esto es, si era libre
de no haberla tocado. Esta es una manera muy general
de formular la tercera antinomía, o antinomia de la libertad,
expuesta por Kant en el capítulo II de la "Dialéctica
trascendental", de su Crítica de la razón pura. En palabras de
su autor, el conflicto que la antinomia pone de manifiesto
al enfrentar su tesis y su antítesis se enuncia así:
Tesis: la causalidad según leyes de la naturaleza no
es la única de la que pueden derivar los fenómenos
todos del mundo. Para explicar éstos nos hace falta
otra causalidad por libertad. [...]
Antítesis: No hay libertad. Todo cuanto se desarrolla
en el mundo se desarrolla exclusivamente según
leyes de la naturaleza. (Kant, 2006: 407)

Kant responde a esta antinomia a partir de su doctrina
del idealismo trascendental, según el cual podemos
considerar al hombre bajo dos aspectos: como fenómrno

y como cosa rn sí. De esta manera, bajo el primer punto
de vista (i.e., en tanto fenómeno), podríamos decir que
Teodoro no era libre en su actuar, ya que las leyes de la
naturaleza que rigen a todo ser humano lo impelían a
conseguir mejor comida, abrigo y vivienda de las que
tenía en su habitación en la casa de la señora Marqués.
Por esta razón, al tocar la campanilla estaba ejecutando
un acto cuyas consecuencias eran acordes con el fin
al que apuntan las leyes que lo regían en cuanto ser
viviente, a saber: conseguir los mejores medios para su
subsistencia. Por esta razón, un detective que se hubiera
dado a la tarea de esclarecer la muerte del mandarín, y
que hubiera podido rastrearla hasta el responsable de
tal hecho, tendría todos los elementos probatorios para
poder llevar a Teodoro ante la justicia y haberlo hecho
enjuiciar por la muerte del mandarín Ti-Chin-Fu. Sin
embargo, debe notarse que para conseguir esto, este
hipotético detective debería probar, primero, que el fin
de la acción de Teodoro no sería en sí mísmo censurable
-dado que todos los hombres, por su propia naturaleza,
buscarían alcanzar tal fin-y, segundo, que 1a manera
en que trató de conseguirlo sí lo era: en otras palabras,
para cumplir su objetivo, tal detective debería probar
que matar no debe ser la vía para procurar los medios
que posibiliten la propia subsistencia, aún cuando
ésta deba ser el objetivo de gran parte de las acciones
humanas. Ahora bien, bajo el segundo punto de vista,
podemos decir que Teodoro sí era libre, ya que su
acto no fue ejecutado en obediencia a una orden
que le fuera impuesta por un poder frente al cual
no pudiera resistirse; es decir, no fue obligado a ello
y su objetivo de hacerse rico rápidamente no fue
debido a una coerción impuesta por alguien más,
sino que se debió a una convicción interna, lo cual
es la verdadera razón de su acto. En efecto, Teodoro
no era rico, pero tampoco podía decirse que su
vida estuviera en peligro -dada la descripción de
su situación, tal como ésta es narrada por E&lt;;a de
Queiroz- si hubiera seguido con el mismo empleo.

39

�Así pues, el remordimiento de consciencia que asaltaba
a Teodoro se debía a que, al darse cuenta de que
las consecuencias de su acto -el cual fue libremente
ejecutado-, no podían ser aceptadas por él, había caído
en una situación de contradicción consigo mismo. En
efecto, su remordimiento fue originado por la tensión
entre lo que él pensaba que se debía hacer -vivir de
una cierta buena manera, y no en la miseria- y lo que
efectivamente había hecho -haber dejado una familia sin
un miembro querido y respetado de ella, y sin los medios
para su supervivencia-; contradicción que sentía era su
obligación solucionar ya que él era su causante y sólo él
sufría tal remordimiento. De esta manera, vernos que en el
caso de Teodoro, al tratar él de dar solución a su problema,
se pone de manifiesto el papel que opera la consciencia,
cuya función explicó Kant mediante la siguiente analogía:
"U]a conciencia moral representa una corte de justicia en
que el entendimiento es legislador, un tribunal donde la
facultad de juzgar oficia corno fiscal y abogado defensor
a un tiempo, quedando el papel de juez en manos de la
razón" (en Rodríguez Aramayo, 2001: 169)9. Dicho de
otra manera, Kant está afirmando que en todo hombre se
puede encontrar una capacidad para reflexionar, esto es,
la capacidad de considerar las propias acciones a la luz
de lo que se tiene por correcto. Tal consideración es la
más honesta que es posible llevar a cabo, puesto que en el
"enfrentamiento" de las tres facultades humanas propias
de cada individuo, que ocurre al deliberar, sale a la luz lo
que cada ser humano, corno cosa en sí, realmente es.

En el análisis del caso del Teodoro, quien a primera vista

no tenía ninguna razón para arrepentirse de haber matado
a un mandarín, pero, aún así sufría por haber actuado maL
hemos visto que la consciencia, según Kant, es el tribunal
en donde cada ser humano, en cuanto ser libre, enfrenta
sus razones para actuar de tal o cual manera. Esto hace que,
necesariamente, la exigencia básica que puede hacerse a
cualquier persona que se tenga por libre es que ésta sea
capaz de evaluar su modo de actuar aún antes de haber
emprendido acción alguna; de manera que el papel que la
consciencia juega es el de restringir los deseos para actuar
9 Las Reflexiones de Kant han sido tomada~ de la antol0&lt;;ía Immanucl
Kant de Roberto Rodrtgucz Aramayo (:?.001) que, ap.irte del ensayo
principal, contiene una antologla de textos de Kant. traducidos
por el compilador.

de cada persona mediante su razón y, en consecuencia,
sus actos no obedezcan a un impulso ciego sino a una
reflexión racional que deba guiarlos. Es por esto que, en
efecto, Kant define libertad de la siguiente manera: "la
capacidad de verse determinado únicamente por la razón
y no sólo de modo mediato,sino de forma inmediata, esto
es, no por la materia, sino por la forma de la ley, es decir,
moralmente" (en Rodríguez Ararnayo, 2001: 151).
Ahora bien, sólo es posible ejercer tal capacidad si el
agente posee la suficiente autonomía como para que pueda
pensar por sí mismo: ya sea cuando se disponga a actuar,
ya sea para que, después de haber actuado, considere su
acción y acepte las consecuencias que se desprendan de
sus malas acciones, si es el caso. Por esto, si se postula que
la idea de justicia debe ser el principio rector de toda acción
humana, cabe preguntarse qué necesidad habría de crear
instituciones que velen por la efectiva aplicación de tal
principio. En efecto, si la justicia es un principio común
a todos los hombres, y éstos poseen la capacidad de
determinar lo que es justo ylo que no lo es -y, asimismo,
lo que es bueno o malo-, su propia razón bastaría para
conducirlos de tal manera que ejecutaran solamente actos
justos, eliminando así la necesidad de tribunales, salas de
audiencias, juicios, policía, y todo el aparato judicial del
que las comunidades humanas, a lo largo de la historia,
han hecho uso. Ahora bien, a tal consideración hay que
contraponer el que no todos los hombres razonan del
mismo modo, porque no todos son autónomos ni tienen
la misma capacidad de razonamiento ni reflexión y, por
ello, no es prudente dejar en sus manos el decidir lo justo.
En concordancia con esto, no sería entonces espuria la
creación y manutención de instituciones dedicadas a la
búsqueda y aplicación de la justicia en los casos donde
se hace necesario establecer culpabilidad; dependería, por
tanto, de la reflexión propia de cada persona emprender o
no actos que la lleven a ser juzgada en ellas. ~
Referencias
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Otero] Buenos Aires: Hyspamérica Ediciones, S.A (colección Jorge
Luis Borgcs Biblioteca personal).
Gocthc,J.W. (2000). Fausto. Barcelona: Sol 90/ Eclímat libros/ Agca
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\ 'on Chamísso, A. (1993). La maravillo~a hisw,ia de Pctcr Schlcmihl
[traducción de Manuela González HabaJ. Colombia: Reí Andes
Ltda. (colección Tus libros).
Kant, l. (2006). Crítica dela ra::,ó,1 pura [Traducción de PL-dro Ribas].
\ léxico: Taurus.
Rodrigucz Aram;1yo, R. (2001). lmmanud Kant. \ladridl \léxico D.F/
Buenos Aires: Edaf.

40

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(l
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�Porfirio Barba Jacob, Ricardo Arenales,
Maín Ximénez o como quiera que se
quiso llamar el antioqueño Miguel
Ángel Osorio Benítez (1883, 1942),

BARBA
JACOB

además de ser un poeta modernista
con una actitud ante la vida más afín
a Baudelaire que a Rubén Darío, fue
también un periodista a quien no le
importaba si escribía a favor del recién

~[]fil□@[BO~ü&amp;

depuesto dictador Porfirio Díaz o del

[]~ [;;}~ffi

en elocrio
de Venustiano Carranza o
b

usurpador Victoriano Huerta, o bien,

en vituperio de Plutarco Elías Calles,
al colaborar en periódicos como El

Independiente (1913), ChurnbiLSco (1914), EI

Pueblo (1918) o El Demócrata (1921,1922).

sirnismo, el poeta y periodista colombiano
escribió, para El Heraldo de México (1919) y
El Demócrata, truculentos reportajes sobre
una niña asesinada por brujos antropófagos, el
tráfico de estupefacientes que existía en la ciudad
de México de los años veinte ("La dama de cabellos
ardientes que se bebe la vida de sus amantes", "El
pleno reinado de 'El ídolo blanco"', "El opio produce
primero bellos sueños y visiones plácidas, después
pesadillas, y al final la muerte"), la prostitución ("El
vicio y el crimen, cubiertos de alhajas y húmedos
de sangre, pasean por la ciudad"), adivinadoras
con nombre de vedettes y falsos príncipes hindús
nacidos en Colombia ("Zulema Moraima, sibila
de los ojos de misterio, nos describió la figura del
criminal", "Mkachadak príncipe hindú, ni es indio, ni
es médico, ni es príncipe; nació en Barranquilla...") o
una casa de T acuba donde se aparecía una fantasmal
dama que arrastraba a sus víctimas a un estrecho
sótano ("La casa de los aparecidos").
Al final de su vida y después de un largo periodo
de exilio, el poeta vuelve a nuestro país para escribir
sus últimas colaboraciones periodísticas y fallecer en
la ciudad de México, después de confesarse y recibir
los santos óleos de otro escritor, el padre Méndez
Plancarte.
En esta última etapa, que va de mediados de los
años treinta al comienzo de la década del cuarenta,
Barba J acob deja la retórica declamatoria y adornada
de sus primeros editoriales, influida todavía por
el modernismo, y los formatos folletinescos de sus
crónicas de reportero de nota roja y adopta un

estilo breve y conciso con el cual aborda una variada
cantidad de temas, la mayoría relativos a la política
internacional. Son los años del avance incontenible
del fascismo de Mussolini y del nazismo de Hitler
en una convulsionada Europa que ya se prepara para
la inminente guerra. Barba J acob escribe en el diario
últimas Noticias los sintéticos "Perifonemas", textos
de corte editorial cuya redacción compartirá con otro
poeta y periodista: Salvador Novo. 1
Para ver la evolución del estilo periodístico de
Barba Jacob, veamos algunos pasajes. En mayo de
1913, publicaba en El Independie:nte este anatema contra
Emiliano Zapata:
Las hordas de Emiliano Zapata han arrojado cien
vidas al fondo de una barranca para darse el placer
felino de aspirar el vapor de la sangre, y entregarse,
airadas y sañudas, a la satisfacción bestial de las
torturas dantescas.
La hoja volante, estremecida de horror, refiere
el tremendo episodio, y pide a voces el exterminio
de estas fieras humanas que desquebrajan y
achicharran hombres, que violan y asesinan
mujeres, que azotan y remuelen cráneos de niños
y que dejan en el suelo, para remembranza de la
orgía macabra, charcos de púrpura, miembros
rotos y negruras y pavesas de incendio.

1 Novo afirma que fue invitado a colaborar por Miguel Ordorica,
fundador de ese diario: "Convinimos en que yo escribirla sus
editoriales -"Perifonemas"- tres vcccs por semana, alternando,
primero, con Barba Jacob, y a la muerte de éste, con Aldo Baroni"
(en Pacheco, 1994: 26).

43

�¿Quién es Zapata? Para los intelectos trufados
de quimeras socialistas, Zapata es la encarnación
del grito de venganza y guerra de los oprimidos, es
la protesta iracunda contra la vejación agraria, es el
brazo armado de todas las miserias y de todos los
dolores que se retuercen en el fondo oscuro de la

usted los artículos de Trotsky? Pues qué ¿vale, pesa
significa tanto así el barboncito éste que tenemos
en Coyoacán, tan manso al parecer como los leones

BARBA JACOB TAMBIÉN COLABORÓ EN PUBLICACIONES DE

de Blákaman? (427).

DEL PERIÓDICO EL PORVEHIR EN 1919, JUNTO CON EL IMPRESOR
JESÚS CANTÚ LEAL.

Por desgracia, "el poeta de los cuatro nombres", como
lo llamara su amigo, el médico y poeta jalisciense
gleba (Barbajacob, 2009:47).
Elías Nandino, no llegó a celebrar en sus artículos el
triunfo de los "aliados", aunque tampoco se estremeció
Para los años veinte, escribe para El Demócrata esta
con el horror de los hongos atómicos de Hiroshima y
crónica de un suceso insólito, que tiene cierto valor
Nagasaki, porque la muerte lo alcanzó antes de que
autónomo como cuento de terror:
llegara el fin de la Segunda Guerra Mundial.
Bastante conocida y celebrada es la poesía
Una señorita, que con su familia vive en aquella
de este errante colombiano, de quien el escritor
localidad [Tacuba], dotada de un temperamento
guatemalteco Rafael Arévalo Martínez decía que se
exquisito; artista, además, pues en sus floridos
parecía a un caballo y el doctor Nandino, en cambio,
abriles es ya una ejecutante pianística consumada,
opinaba que se asemejaba más a un saurio tranquilo.
regresó cierto día a la quinta residencia de ella y
Y si como poeta tuvo sólo cuatro nombres, como
de su honorable familia, después de asistir a su
periodista tuvo muchos: "Almafuerte", "Califax", "El
periódica clase de música con algún conocido
corresponsal viajero", "Juan Azteca", "Raymundo
profesor que tiene su estudio en el centro de
Mier", "Raymundo Gray" o simplemente no tuvo
México.
ninguno. Si no hubiera sido por la paciente labor
Pero como ninguno de los familiares de la
del escritor hondureño Rafael Heliodoro Valle
joven se hallase en aquellos momentos en casa,
(1891~1958), quien se dio a la tarea de guardar
quedóse ella, sentada en un sillón de mimbre,
esos materiales, clasificarlos y hacer con ellos una
absorta en la contemplación de un crepúsculo
bibliografía publicada póstumamente por su viuda,
delirante que, conforme iban apagándose sus
Emilia Romero de Valle, ahora sería casi imposible
luces, dibujaba perfiles lúgubres y fabulosos
localizar las colaboraciones del colombiano de entre
con los encajes del nublado. La puerta del hall
2
lo escrito por otros periodistas de la época (30).
que comunica con la sala, encontrábase abierta.
El narrador Eduardo García Aguilar (Manizales,
Todas las luces apagadas.
Colombia, 1953), a quien debemos la redacción de
Y de improviso, sin ningún otro rumor previo
las novelas Tierra de leones (1986), Bulevar de los héroes
que denunciara la presencia de ser viviente
(1987) o El viaje triunfal (1993) es también autor de
alguno, el piano reproductor se puso a esparcir
Una
biografía intelectual de Alvaro Mutis (1993) y de
por el espacio, en tono solemne y grave, las
otros títulos de poesía, relato y ensayo. Apoyándose
electrizantes notas de la Marcha fúnebre del
principalmente en la bibliografía de R. H. Valle,
tuberculoso inmortal (322).
Garcia Aguilar se dio a la tarea de rastrear la presencia
de los escritos del poeta de Santa Rosa de Osos en la
Como última muestra, he aquí este sarcástico y breve
prensa de la ciudad de México de las primeras cuatro
"Perifonema", publicado en 1937 con motivo de la
décadas del siglo XX. El resultado es Escritos mexicanos,
llegada a México de León T rotsky:
un libro que, en realidad, debió publicarse 26 años
antes, cuando se cumplía el centenario del nacimiento
Iván Stalin, el dictador de todas las Rusias
del autor de la "Canción de la vida profunda".
- menos de esa formidable Rusia que es él solo
León Trotsky- pretende que a éste se le amordace
2 Se publicó en 1961 Bibliografia de Po1fino Barba Jacob, ordenada por
en México, que no se le deje libertad de escribir.
¿Qué, omnipotente señor, tanto así le escuecen a

MONTERREY, DONDE SUS APORTES INCLUYEN LA FUNDACIÓN

En el prólogo, el narrador escribe:
Pocas veces un colombiano pudo referirse
con tal independencia sobre los problemas
contemporáneos. Los escritores colombianos
que estaban atados a la vida burocrática, por
su servilismo sempiterno ante el poder y ante
los eternos magnates de la prensa, no podían
adquirir una visión propia. Salvo contadas
excepciones, los periodistas colombianos fueron
siervos o apéndices de un ideario antiséptico.
Los derechistas nunca alcanzaron la lucidez
de sus maestros europeos y los izquierdistas
repitieron siempre un catecismo de parroquia
y aún hoy parecen ignorar los acontecimientos
Y el progreso de las ideas contemporáneas.
Tanto los rojos como los azules pasarían por
dinosaurios en las aulas del pensamiento político
contemporáneo. (29)

Monterrey, donde sus aportes incluyen la fundación
del periódico El Porvenir en 1919, junto con el
impresor Jesús Cantú Leal. Existen evidencias del
trabajo del colombiano en la prensa regiomontana
por lo menos desde 1909. Algunas han sido
rescatadas en otras compilaciones como Elocuencia
nuevoleonesa (1957) de Genaro Salinas Quiroga, quien
tomó de las páginas de la Revista Contemporánea (20
de enero de 1909) un efusivo "Elogio de la ciudad",
del que cito un pasaje:
iQué desear para ti, gran ciudad, sino que te
descubras a ti misma y te levantes aún más que
tus desnudas montañas, y te hagas universal, y
te hagas eterna! Tus ojos pueden desgarrar la
neblina del tiempo. Es hora. Fijalos desde hoy en el
gran esplendor de la Patria Futura. Oye la voz de
tu poeta, si es que le tienes, porque el poeta es la
conciencia del Universo. Embriágate en el vino de tu
propia energía y prosigue hacia el horizonte. Ya me
parece que veo, en medio de mi noche, la aurora de
eternidad que circunde tus sienes. Oigo el ritmo de
tu corazón. Y un poco de tu propia virtud, difundida
en mi sangre, me hace presentir las dianas del
triunfo. iAdelante! (Salinas Quiroga, 1999: 120-124)

Esta compilación, aunque representativa, no es
exhaustiva. García Aguilar tuvo que limitarse a
seleccionar solamente al material publicado en los
periódicos de la ciudad de México, a pesar de que
Barba Jacob también colaboró en publicaciones de

Emilia Romero de \'alle, en Bogotá por el Instituto Caro y Cuer\'O.

44

45

�Con todo, esto no quiere decir que García Aguilar no
haya considerado los escritos regiomontanos del poeta
durante su investigación para elaborar este volumen.
Lo sé de primera mano. Fue en esa época, en 1982,
cuando nos conocimos, porque ambos éramos becarios
del INBA, él de narrativa y yo de poesía. En nuestras
conversaciones, coincidimos varias veces en el tema
de Barba J acob. Le comenté que mi maestro, el doctor
Elías Nandino, había sido amigo suyo, corno lo muestra
el hecho de que cumpliera una promesa que le hizo al
antioqueño al elaborar y publicar la antología poética
Antorchas contra el viento (Barba Jacob, 1984: 74).
Más tarde, cuando ya residía yo en Monterrey,
Eduardo se enteró de que publicaba mis ensayos y
reseñas críticas en el mismo periódico fundado por su
paisano. Entonces me hizo llegar una lista de textos
de Barba Jacob publicados en El Porvenir que él aún
no había conseguido. Investigué en el periódico, con
la esperanza de poder fotocopiar ese material, pero
fui informado de que los ejemplares que albergaban
esos artículos habían sido trasladados a microfilms.
Además, la consulta de los mismos debía hacerla
directamente el interesado.
A la primera oportunidad, viajé a la ciudad de
México. Eduardo y su pareja acababan de mudarse
a un departamento en la planta baja del Edificio
Rio de Janeiro, en la Colonia Roma, donde también
vivían el poeta tapatío Guillermo Fernández y el
novelista veracruzano Sergio Pitol. Eduardo estaba
muy contento porque, desde hacía tiempo, había
querido vivir en "La Casa de las Brujas", llamada así
por su arquitectura de estilo inglés. Las ventanas del
inmueble tenían vista a un parque en cuyo centro
se ubicaba una reproducción del célebre "David"
de Miguel Ángel, escultura gemela de la que alguna
vez estuvo a la entrada de la regiomontana Colonia
del Valle. Le informé a Eduardo el resultado de mis
pesquisas en Monterrey y nos despedimos con un
fuerte apretón de manos. No olvidaré la fecha en

que hice esa visita: 16 de septiembre de 1985. Todos
sabemos lo que ocurrió después.
Para mi amigo fue un momento difícil. Al poco
tiempo de ocurrido el terremoto en México, en
Colombia hizo erupción el volcán Nevado de Ruiz,
cerca de Manizales. Después de estos desastres, me
parece que llegué a verlo en la ciudad de México sólo
un par de ocasiones más. En una de ellas, coincidimos
en un pequeño bar cerca de la Alameda, donde me
habló con nostalgia de la época cuando estudiaba en
París y de una muchacha que ahí conoció entonces.
No recuerdo que volviera a mencionar aquella
investigación sobre Barba Jacob. Ya no volvimos a
vemos. Años más tarde, por un amigo común, el poeta
y traductor queretano Francisco Cervantes, me enteré
de que Eduardo había regresado a Francia, donde
radica desde entonces. La última imagen que tengo de
él procede de YouTubc: aparece leyendo poemas suyos
en un pequeño departamento parisino.
No podría yo asegurar que fuera únicamente esa
serie de circunstancias la que postergó por más de
un cuarto de siglo la aparición de esta obra. Tal vez
hubo otros factores que desconozco y acaso llegue a
saber algún día pero, de todos modos, me alegro de
que Eduardo García Aguilar por fin haya logrado
publicarla. De este modo Porfirio Barba Jacob, el
periodista de los muchos nombres, restablece su
diálogo con los lectores mexicanos, interrumpido
por siete décadas, y yo recupero, así sea de manera
indirecta, una amistad que siempre rindió homenaje
al legado literario de nuestros mayores. ~
Referencia,
Barb.1 Jacob, P (1984 ). Antorchas contra d mnro (selcccíón y prólo~o
de Bias Nandíno). Ciudad de .\léxico: Gatopardo.
Barha Jacob. P (2009). Esmros mrncano~ (invc,ti~ac1ón, sdccc1ón y
pról~o de Eduardo Garcla Aguilar). Ciudad de '.\.téxico/Bog0tá
FCE
Pachcco, J.E. (Comp.) (1961) La vida en México en d pcri(l&lt;io prcsidmcial
de l.dzaro Cdrdcnas. Ciudad de México: CONACULTAl !:-;"AH.
(Mem0rias '.\.lcxicanas).
Salmas Quíroga. G. (1999). Ek&gt;cucncta nucv'11col!C5(J. 1' t0ntcrrey: UANL

46

�co
sta es acaso la más insidiosa de las paradojas:
si toda historia posible es el planteamiento
de un orden que es roto y busca restaurarse,
y si se equipara orden a tradición, entonces todo el
arte narrativo depende de las rupturas, y éstas de la
reiteración. El más influyente de los teóricos de la
narrativa dramática, Eric Bentley, lo toma como la
más esencial de las leyes del drama:

E

Qung] sostiene que en arte el reconocimiento es
preferible al conocimiento; una buena historia es
aquella que ya hemos oido antes; es decir, un buen
narrador es el que procura alcanzar el efecto de
lo que se vuelve a contar; un buen dramaturgo,
de lo que se vuelve a representar. Aqui es donde
interviene el rito: lo ritual es lo que se representa
de nuevo. Gilbert Murray (como Maud Bodkin
reconoce) ha dicho lo siguiente sobre la atracción
que ejercen las historias primitivas sobre el
hombre contemporáneo:
"Sospecho que, en parte, se debe a la mera
repetición [.. .]. Estas historias y situaciones [ ...]
se hallan [...] profundamente arraigadas en la
memoria de la raza. [ ...] Algo dentro de nosotros
brota al exterior en presencia de ellas, un grito
de la sangre que nos dice que las hemos conocido
desde siempre
Y si las viejas historias son siempre nuevas,
las nuevas historias deben ser a su vez siempre
viejas para acaparar nuestro interés; todo ello
porque sólo somos capaces de aprender aquello
que sentimos como ya conocido, porque es inútil
el conocimiento sin comprensión, porque todo
saber es un Reconocimiento (anagnórisis), ya sea
consciente o inconsciente. (Bentley, 1969)

Así pues, al hombre -según Bentley y la corriente
didáctica por él fundada, que inventó a sus
precursores- sólo le interesa reconocer, es decir,
abundar una y otra vez en lo conocido. Una afirmación
como esta implica, al menos, una decisión ( existe la
opción concreta y el hombre podría proceder de otro
modo); sin embargo, la tesis de Bentley va aún más
allá: no es que el ser humano voluntariamente limite
sus deseos a re✓aprender lo que ya sabe, sino que no

podría, aunque quisiera, aprender algo diferente a lo
ya conocido. El teórico no habla de una capacidad
de decisión sino, simple y sencillamente, de una
incapacidad, de una imposíbilidad.
Acaso no es extraña una afirmación semejante en
un tratado como La vida del drama, en el que también
se dicen cosas como las siguientes: "La violencia nos
interesa porque somos violentos"; "El arte dramático
se halla firmemente arraigado en la naturaleza humana
y ser humano significa solazarse con desventuras y
desastres"; "La psicología es infalible y cada hombre
es un ser humano -una muestra de la psicología
humana- antes que un erudito o un caballero". Por
tanto, de forma "ya sea consciente o inconsciente", el
hombre asocia a la tradición con el reconocimiento y a
la ruptura con el conocimiento, y como sólo es capaz
de reconocer, y no de conocer, la suprema función del
arte es permitir que los seres humanos vivan dos veces
cada cosa (o muchas veces una sola). Ya Aristóteles
deparaba al arte esa función cuando lo definía como
mímesis, es decir, imitación.
En este panorama quedan claras cuáles propuestas
artísticas están de antemano condenadas a ser
estentóreos fracasos: la de un artista que privilegiara
el conocimiento sobre el reconocimiento; la de
una historia que no tuviera que imitar a otras generalmente elementales y convencionales- para
ser aceptada y comprendida; la de una obra que no
se basara en el acatamiento de gravísimas leyes y
otros determinismos aplastantes y, por tanto, que no
diera por hecho indiscutible que "somos violentos"
(instintivismo),1 que lo único que nos interesa es
"solazarnos con desventuras y desastres", que ni la
psicología ni ningún otro subsistema humano es
"infalible" y, en última instancia, que si bien es muy
cierto que la sangre nos grita ante ciertas cosas que
hemos conocido desde siempre, este "conocer desde
siempre" se refiere a lo simultáneo y no sólo a lo
sucesivo (como creen Bentley y Murray a la cabeza de
1 En La vida del drama, Bentley sugiere mcluso que la violencia
en el arte narrativo tuvo desde siempre una suprema funció n
profiláctica: lo mismo en el antiguo escenario de la tragedia que
ante la moderna pantalla de cine, el espectador desahoga sus baJOS
1111tintos connatura1cs por medio de la catarsis, y así la vida cotidiana
se prc\'iene de una gran cantidad de crímenes y hechos de sangre.
Un apoyo más -como si lo necesitara- al detrítico y siempre
violento realismo hollywoodense, canto incesante a la devastación
y la rapiña. Una mayor revisión del instíntÍ\'ismo puede encontrarse
en ~L1 sublimación del odio" (Gon=ále::, D. 2008).

48

tantos otros críticos e historiadores). A fin de cuentas
la exégesis de la redundancia, coartada que sirve a
tantos críticos para convertir la narración de historias
en expresión de la condena inherente del ser humano
sirve para algo: darse cuenta de que cualquier cosa:
al ser repetida, se vuelve "verdad". Por lo tanto, esas
ominosas leyes de Bentley no son nature sino nurture.
Ante esas leyes bien podría plantearse la pregunta que
se hace un personaje de la novela Un momento de pura
esencia de James Tiptree Jr.: "¿Por qué empleamos la
palabra 'humano' para designar la parte animal que
hay en nosotros?" (Le Guin, Wolf &amp;: Tiptree, 1975).
Entre las abundantes implicaciones de la frase de
Jung citada por Bentley -"en arte el reconocimiento
es preferible al conocimiento"-, se encuentran
las entretelas mismas de la vida sociocultural.
Los artistas -salvo notorias excepcionesprefieren ser reconocidos ( atendidos, respetados,
citados, aclamados) que ser conocidos ( saben que
esto implica -si tienen suerte- a una pequeña
minoría de estudiosos y críticos: los únicos que han
incursionado a fondo en la obra respectiva, mientras
que no es necesaria tal exhaustividad para reconocer:
el reconocimiento se da ante todo por mímesis). Y la
más inmediata forma de ser reconocido es aplicarse
las fórmulas de la redundancia, lo cual significa
convertirse en tipo, es decir, adaptar a una tipología
particular las propias singularidades, excentricidades
y en general todo lo que se llama "estilo personal". Bien
puede suceder que ese artista elija repetir elementos
de otros tipos socialmente exitosos para formar
aquel tipo por medio del cual quiere ser reconocido
(redundancia abierta), o puede hacer el intento de
convertirse en el único manifestante de esa tipología
(redundancia vestida de lo irrepetible); bastará el
mero hecho de haber accedido a convertirse en tipo:
la redundancia hace el resto. (Y aún a los artistas que
no juegan ese juego, la propia sociedad los convierte
en tipos aposteriori: es de este modo que se les habrá
de recordar, es decir, el único modo posible por medio
del cual pueden ser reconocidos.)
Bentley sólo cita a Jung a medias: para este último
la reiteración tiene, no únicamente un sentido
sucesivo, sino también uno simultáneo. Es de este
modo dual que el discípulo y principal crítico de
Freud examina las similitudes y constantes en las

experiencias de artistas y místicos, y en general de esa
manera contempla ciertas vivencias intensas ( el déjd
vu; la capacidad de reconocer de inmediato algunos
símbolos y mitos; los paralelos que existen entre los
sueños, las fantasías, las mitologías, los juegos) en
tanto conjunciones fulgurantes de la realidad externa
(sucesiva) y de la realidad interna del inconsciente
colectivo (simultánea).
Y es que otra asociación afirma que el
reconocimiento es sentimiento (instinto, verdad
"natural"), mientras que el conocimiento es razón (la
mente en frío, verdad "artificial"). Un lugar común
que aparece en todas las religiones (y los lugares
comunes son la forma más reconocible de la garantía
de sentido) afirma que ningún conocimiento humano
podrá nunca conocer a lo divino, pero que aun la más
humilde de las criaturas es capaz de reconocerlo.
"No podemos conocer a Dios tal como Él es, sino
solamente a las imágenes que de Él hacemos", escribe
Jung Mo Sung (2007), maestro en ciencias de la
religión en la Universidad Metodista de San Pablo.
Esas imágenes son idénticas a las que cada hombre
fabrica de sí mismo y de los demás: reiteración eco
tipificación; la regularidad ofrece las sensacione~
de control, seguridad y estabilidad. Desde luego, el
proceso mismo tiene que ver con la antigua sentencia
"No hay nada nuevo bajo el sol" y con la consiguiente
idea de que todo está dicho. Pero esa idea es ante todo
una imagen, susceptible de ser re✓presentada a cada
tanto con variantes. Nada puede presentarse (porque
todo está dicho): de ahí el culto por la re-presentación
(porque todo está porverse).
LA NADA Y EL TODO
La gran trampa es especificada muy claramente por
la frase "los pueblos felices no tienen historia", que
bien puede re✓enunciarse como "la ruptura carece de
historia" -sólo por eso no se nota cuando se repite. Si
fuera notorio que cada ruptura no hace sino cumplir
un papel rutinario, resultaría insulsa y ridícula; si
en cada ocasión parece nueva, es solamente porque
"carece de historia". La Historia con mayúscula es el
recuento de las rupturas a un orden que es llamado
"tradición" pero que sólo sirve para ser roto. Por
ese camino se llega a la más sorprendente de las
conclusiones: nada hay más convencional que la

49

�la simultaneidad. La misma manipulación se hace del
término recordar en la frase "conocer es recordar"·
paradójicamente se olvida la ulterior definición d~
este verbo: re-cardare, es decir, volver a pasar por el
corazón.2 La óptica sucesívista interpreta el recuerdo
como pura y simple reiteración adormecedora ( el
arte, visto de este modo, no es más que la expresión
exquisita o elaborada del tam tam), pero en lo profundo
es una llamada al despertar, esto es, al gran territorio
escatimado de la humanidad: lo simultáneo.
La célebre admonición de George Santayana "Los
que no pueden recordar el pasado están condenados a
repetirlo",3 tiene aquí una especial injerencia, porque,
al menos en cuanto al arte narrativo se refiere, la
repetición del pasado no es asumida como condena
sino como destino, y eso es justamente la narrativa
en todas sus formas y leyes: el establecimiento
del muy especial modo en que el hombre quiere
recordar el pasado para repetirlo. En uno de sus libros
de memorias, Santayana describe el exacto modo
en que esto se realiza: "La memoria de un hombre
puede casi convertirse en el arte de variar y falsificar
continuamente su pasado, según sus intereses en el
presente".4
En el fondo de la eliminación de lo simultáneo
que practica minuto a minuto la modernidad está el
miedo. Afirma Roberto Calasso:
ruptura (lo mismo se sobrentiende acerca del "bien").
Es en este sentido que puede llamarse "tradición de la
ruptura" a toda institucionalización del acto de narrar
(Hollywood es el ejemplo más férreo de una narrativa
unidimensional instituida como vanguardia).
Bentley no tiene reparo alguno en afirmar: "La
finalidad del mito es suministrar un elemento
conocido que pueda servir como punto de partida,
preservándonos así del vacío de lo absolutamente
novedoso". Con esto aparece otra dicotomía asociada
y sobrentendida: la ruptura equivale al vacío (la
Nada, el no-ser, lo desconocido) y la tradición a lo
"lleno" (el Todo, el ser, lo conocido). Bentley asesta
el golpe final: si el mito y el rito son tradicionales
es porque corresponden a nuestra máxima defensa
ante el aterrador vacío. La tradición es, por tanto, el
reíno de lo protegido, de lo seguro, el gran refugio
rodeado por toda clase de amenazas espeluznantes:

si éstas son relatadas (re-presentadas) es para que
el hombre esté al tanto de lo que podría suceder
si abandonara el refugio. El punto de partida
(tradición) no es sino el de llegada (de nuevo la
tradición): las rupturas no son sino reacomodos
periódicos de una única magnitud, sirven para que lo
mismo siga siendo lo mismo, y sólo son toleradas por
parciales, pues una ruptura absoluta equívaldria al
Vacío ("lo absolutamente novedoso"). El mito, pues,
tiene una sola finalidad: la de adormecer a través de
la repetición ( el tam tam ritual). El arte hereda esa
finalidad porque deriva del mito.
La trampa radica en que los más ominosos
razonamientos son vistos solamente desde la
sucesividad. El niño ama escuchar cien veces la
misma historia no porque sea incapaz de interesarse
en historias radicalmente nuevas, sino porque para él
la reiteración es una vuelta a su territorio más propio,

50

Hay un mecanismo de defensa en el
pensamiento que induce a alejar el reconocimiento
de esas potencias, porque dan miedo. ¿Por qué son
peligrosas? Antes que nada, es peligroso todo lo
que es más fuerte que nuestro poder de control. Lo
2 En ~sta línea imaginativa se sitúa lo que seria el opuesto,
rec~p1tular, re-capitare o re-capitulare, voh-er a pasar por la cabeza,
capitular de nuevo, rendirse dos veces.
3 Tl10sewho cannot rancmber thc prut are condcmned to repeat ít (Santayana,
1998). los estu~osos ~e la obra de Santayana suelen quejarse de
que esta sentencia es citada_ fuera de contexto, y advierten que no
se tra~a de_la n_iera exhortación moral y didáctica a poner atención
a la h1stona, smo una parte de la teor!a del autor acerca ele cómo
se forma y adquiere el conocimiento. En este último caso resulta
aun_más reveladora, puesto que el conocimiento en la modernidad
occ1de~tal -:-ante todo el que proviene de la ciencia- se basa
en ~a r~1terac16n: las leyes y reglas se forman a partir de lo que se
r;p1tc igual y sólo_así puede (com)probarse, de tal man.era que sus
'ariantes (e.xcepcmn~) son parte del fenómeno y confinnación de
su ser esencial, que es mvariable.
4 A ~an's memory may almost_ becom_e ~he art of continually varying and
m,s, cprescntmg h,s past, accordmg to /11s rntercsts in the pmenr (Santa"ana
1994).
l
'

que nos pone en una situación de incertidumbre,
de duda, de inseguridad sobre el origen de lo que
pensamos, y esto se traduce en una especie de
pánico. Para los griegos, que además elaboraron
la noción del control sobre uno mismo, no exístia
esta ilusión: sabían perfectamente que ese control
podía ser destruido con gran facilidad. (En Alonso
y Malina, 2006: 34)
CÉMERO V DECEMERACIÓM

El panorama se vuelve aún más complejo si se hace la
siguiente consideración: en la Poética, Aristóteles sólo
reconocía dos grandes géneros-madre, la tragedia y la
comedia. Siglos más tarde, Eric Bentley sintió necesario
añadir el melodrama, la farsa y la tragicomedia, y
acaso su error fue colocarlos en el mismo nivel que
los dos primeros (acaso en rigor debían haber sido
considerados ya en sí mismos como subgéneros). Lo
mismo hicieron aquellos otros clasificadores que más
adelante incluyeron la pieza y la obra didáctica. Por su
parte, el cine proveyó el musical, el western y el thriller
- a veces identificado con el cine negro-, y luego
redefinió otros territorios como el "género de horror",
la ciencia-ficción y el "género infantil". A su vez, todos
estos rubros dieron paso a múltiples subdivisiones e
interconexiones, desde la "comedia de matrimonios"
hasta "el thriller de espías", desde la "ópera rock" hasta
el splatterpunk. Cada una de estas apariciones suele ser
vista en sí como ruptura: la tragicomedia atenta contra
la férrea distinción entre tragedia y comedia, del mismo
modo en que la pieza subvierte las convenciones del
melodrama. (Algo parecido sucede en cada territorio
del arte: así, por ejemplo, se dice que la novela negra
estadounidense surgió como reacción en contra de la
novela inglesa de flemáticos detectives refinados a lo
Agatha Christie.)
Desde entonces la gran ocupación de la crítica es la
clasificación; y en tanto que esta actividad es subjetiva,
una gran parte de la critica y la historiografía es un
debate entre teóricos que desean imponer su particular
ordenamiento. De este modo, no son infrecuentes las
largas discusiones acerca de que el thriller no es lo
mismo que el cine negro porque aquél, a diferencia
de éste, utiliza el suspense; o las disquisiciones en
torno al valor de una obra en la única medida de su
"audacia genérica" (un discurso artístico que en si no

51

�Todo cabe en un único nivel porque todo termina
anhelando, de una u otra manera, el carácter de
género -o "subgénero", pero siempre reclamando
un lugar en el árbol genealógico de las convenciones
dramáticas (y esto se debe ante todo a una mecánica
de fondo: lo a-genérico es burdamente asociado con
lo de-generado). Buena muestra son las propuestas
de considerar a la pornografía un género, o al menos
un subgénero dependiente de la farsa. Esto se debe al
hecho de que el pomo surge en gran parte como sátira
de los productos filmicos más socialmente aclamados
(así, por ejemplo, al estreno de The Lord ofthe Rings sigue
muy pronto su "versión porno", Lord of the Cockrings ).
En su momento y a su manera, la pornografía fue
una forma de ruptura -subversión de convenciones
morales-; en otro de tantos casos similares, muy
pronto se convirtió en industria y por tanto en la más
rutinaria de las tradiciones. El porno es, del modo más
involuntario, una parodia de la ruptura.6
Los géneros parecen nacer no como revisiones o
renovaciones sino como específicas rupturas contra
los géneros convencionales, pero se trata de rupturas
que tienen la más inmediata vocación de convertirse en
géneros convencionales. Por este camino la conclusión
resulta inevitable: todo es convencional: la tradición es
ruptura. (Puesto que ambos términos, casi concebidos
como sinónimos, se inmovilizan mutuamente, habría
5 Buena representante es, en efecto, la celebérrima saga de James
Bond, el espla británico creado por lan Fleming: el inusitado
que escribirlos siempre entre comillas.)

parece muy propositivo, debe valer enormemente si
se le reconoce como «pieza neo,noir con elementos de
tragicomedia y tono post-expresionista"). La aparición
de una mezcla genérica exitosa llevará de inmediato a
hablar de "género", sobre todo cuando comienzan a
brotar obras seguidoras de ese esquema combinatorio
en particular; esta mecánica actúa como si hablar
de mezclas ya fuera en sí una forma de ruptura ( con
frecuencia a los guionistas, directores y productores se
les escucha negar que una cinta en la que intervienen
sea simplemente "de horror", para a continuación
definirla en términos como "thriller psicológico de
inspiración teológica bíblico-apocalíptica").
Tampoco es infrecuente escuchar de ciertos
críticos cansados la afirmación de que algunas
personalidades -generalmente actores y a veces
directores-, son más fuertes que el territorio
genérico que visitan (Arnold Schwarzenegger,
Pedro Infante o Woody Allen imprimen su "sello"
invariable, independientemente de si hacen comedia
o melodrama: éstos son "pretextos" para que tales
personalidades hagan lo que los caracteriza o tipifica,
es decir lo que se espera que hagan). En este panorama,
todos los nombres están en el mismo nivel: Chaplin y
Charlot, Charles Foster Kane y James Bond.5

tiene incluso su magno refrán, que es la célebre
sentencia atribuida a Churchill: "Si no eres un rebelde
a los 20, no tienes corazón. Si no te has insertado en
el establishment a los 30, no tienes cerebro".7 Para evitar
la directa referencia al sometimiento, las décadas
siguientes suavizan pudorosamente y eliminan esa
parte humillante: "El que no es un rebelde a los 20 años
no tiene corazón; el que sigue siendo un rebelde a los 40
no tiene cabeza".8
En todo caso, tener cabeza o cerebro equivale a darse
cuenta de que lo único realista es someterse al aparato de
poder: ello es inevitable, pese a lo repulsivo y oprobioso
que_ resulta. La rebeldía es una fase "necesaria" para que
el ciudadano se someta al establishment con al menos un
recuerdo de digna derrota, una coartada de dolorosa
nostalgia. La ruptura, pues, no sólo es tradicional sino
rutinaria. El conservadurismo tiene, así, un sustento
ideológico, pero también el bando liberal y contestatario
lo considera una ley. Por ejemplo, el novelista y pintor
Wyndham Lewis (1882~1957) incluye esta línea en uno de
sus libros: "Cuando un hombre es joven, usualmente es un
revolucionario de alguna clase. Así que aquí hablo de mi
revolución".9 La acotación "cuando un hombre es joven"

éxito de la primera cinta (Dr. No, 1962) dio paso a decenas de

secuelas en lo_s siguientes años (sin contar las copias y parodias),
y la repetición convirtió en "leyes genéricas" a las características
de esta historia (el villano exótico que quiere dominar el mundo,
las armas secretas, las "chicas Bond", la espectacular secuencia
inicial, los temas musicales, etcétera). En un documental televisivo
hecho para celebrar las cuatro décadas de esta "franquicia" (Best
Ever Bond, 2002), varios guionistas de la serie "oficial" declaran
que a cada pel!cula se vuelve más dificil "no repetirse", lo cual no
significa sino que es arduo imaginar apariencias novedosas para
decir siempre lo mismo, esa serie de elementos y situaciones que los
espectadores esperan con avidez, esa exigente y precisa mezcla que
no puede alterarse de manera profunda sin que el público se sienta
decepcionado y hasta traicionado. Singular!sima forma de lo "nuevo"
("ruptura") que sacraliza a lo ''viejo" ("tradición"): el espectador
espera ser sorprendido por la originalidad, mgenio o vistosidad con
que le son presentadas las partes de una estructura que conoce de
antemano y a la que ha vuelto una y otra vez hasta la saciedad (pero
no hay saciedad, todo lo contrario); lo que lo hace feliz es poder
predecir lo que sucederá pero no cómo. Dicho de otra manera: está
protegido dentro de los l!mites de lo redundante (lo macrocósmico
debe ser predecible) pero no siente que haya perdido su libertad,
ni que esa protección sea un ahogo, precisamente porque los
detalles de lo redundante son en sl irrepetibles (lo microcósmico
es impredecible) La "ruptura" consiste en inventar nuevos
vestuarios, siempre adaptados a la respectiva modernidad, para
un invariable y monol!tico maniquí. Esto es lo que permite a Eric
Bentley enunciar definiciones no de lo que es la dramaturgia. sino
de lo que se espera que ella sea, por ejemplo: "Filosóficamente, en las

LA TRADICIOH . LIZAC Ó DE LA RUPTURA

A tal grado se aceptan colectivamente la
"tradicionalización de la ruptura" yla "institucionalización
de lo revolucionario", que ambos fenómenos se han
vuelto lugares comunes de la "sabiduría popular" en
ambos extremos del espectro ideológico. La derecha
obras de Shakcspeare se hallan reiteraciones de antiguos puntos de
,ista; pero la cxperimaitación de estas filosoftas es siempre nueva.Tal
es una de las razones por las que Shakespeare significa más para
nosotros que aquellos que podrtan enseñamos más" (1996).
6 Lo mismo puede decirse del rock -por más escandalosa
que resulte la asimilación-, y en general de toda corriente
contestataria que es prontamente vuelta industria. Cada vez con
mayor velocidad las revoluciones se industrializan, lo cual en
Occidente es lo rrusmo que volverse instituciones. Por medio de
la redundancia y de la aceleración de ese proceso, han llegado a
aparecer rupturas ya institucionalizadas en el momento de su
aparición. No parece haber territorio no contaminado por esas
expectativas de industrias e instituciones, cuya perduración
depende de las rupturas; y no de cualquiera, sino de las rupturas
que parecen más subversivas (auténticas).

52

7 If ybol~h're rwt a rebel by 20, you'v( got no heart. If you haven't turned
CSra is ment by 30, yo11'vegot no brains.
8 La. sentencia, atribuida también a Bernard Shaw, Disraeli
Y B1_smarck. e~tre otros, reaparece a cada tanto en diversas
~crsiones; por CJemplo: "Cualquiera que es menor de 30 y no es un
liberal, carece de corazón, y cualquiera que es mayor de 30 y no
es un conservador, carece de cerebro", o "Si no eres un socialista
para cuando ~umples los 25, no tienes corazón. Si toda,1a Jo eres
a los 35. no tienes cabeza". Según investigación de Ralph K
(1993) ~Sta "l_ey" se debe a un historiador y politico del siglo
FranGOJS Gu1Zot, quien habría dicho: "No ser republicano a los
~O es prueba de voluntad de corazón; serlo a los 30 es prueba de
holu'.1tad del cere~ro" (Not to be a Rcpublican at 20 is proof of want of
to be o~c_at 30 1s proofof~ant ofhcad). Gcorge Santayana es autor
e una m~c1osa y_e~pléndida variante: "El joven que no ha llorado
es un sah aJe, Yel VleJO que no ríe es un tonto" (The young man who has
not wepr 1s as_avage, and r_hcold man who will not laugh is afool).
9 Whcn.aman 1s young, he is usually a rcvolutionary ofsorne !:ind. So hm ¡ am
spca1img ofmy n:volutíon.

funciona como condicionante e implica un cambio: el
término de la juventud es asimismo el de lo revolucionario.
Incluso el adverbio "usualmente" implica que no todos los
jóvenes son revolucionarios "de alguna clase".
En efecto, también en esto se ha dado un proceso:
en los años sesenta del siglo XX, época del hippismo
y la contracultura, un reaccionario que ya había
cumplido la treintena era visto como una desagradable
anomalía por los integrantes de su generación, mismos
que apreciaban a un revolucionario de sesenta años
c?mo guía y maestro. En cambio, a principios del
siglo XXI, un joven revolucionario es contemplado
por sus contemporáneos como una especie de bufón
lo mismo que un maduro conservador es objeto d~
respet? y fuente de autoridad. Una variante de aquel
lema citado parecía ya prefigurarlo: "Muéstrame a un
joven conservador y te mostraré a alguien sin corazón.
Muéstrame a un viejo liberal y te mostraré a alguien
sin cerebro".
El crítico Carlos Velázquez atribuye al "tiempo"
este fenóme~o: "El tiempo, referencia inexacta y
a la vez precisa, nos ha traído, entre otros vicios el
desgaste de la palabra. La palabra ha perdido 'su
capacid~~ ~ara transformar el mundo. [...] La palabra
'revoluc1on nos suena a comunismo, a resentimiento
a 'poesía comprometida', a ingenuidad retro. El
tiempo nos ha imposibilitado para las revoluciones.
Cualquier simulacro de levantamiento se nos antoja
conmovedor pero estéril" (2008). Sin embargo, el
causante de_ esa legislación inferida no es el tiempo en
tanto magrutud abstracta, sino en cuanto progresión
de las modernidades.
De vez en cuando aparecen ensayos que denuncian
la "t~adici~nalización de la ruptura". Por ejemplo,
Ave~a Lesper revela en "Asesinar al performance"
la rutina en que se ha convertido esa experiencia
artística nacida específicamente como transgresora:
Mientras que el dadaismo era protesta y
transgresión, manifestándose como el anti-arte

;r~

hoy todo es arte y nada transgrede. El collage, eÍ
pe,formance, los anti~poemas, la escritura automática

tt1,

las instalaciones, la destrucción en escena, todo e~
creación de los dadaístas. ¿Cuál es la aportación
del arte actual? Convertir una revolución en
conformismo y comodidad. El apetito por lo

53

�equívocos que a todo lo vuelven "tradición" (sobre
todo a la "ruptura")-, sucedan fenómenos como el que
puede apreciarse en la más grande y detallada base de
datos sobre cine en el ciberespacio, la Internet Movie
Database. Los millones de usuarios en todo el mundo
votan para hacer una lista de las 250 películas más
grandes e importantes de todos los tiempos; aunque esa
lista cambia día con día, no hay variaciones sustantivas
al aspecto que ofrece, por ejemplo, en diciembre de
2008. En años anteriores, Citizen Kane ocupaba los
primeros lugares; en esa fecha está en el lugar 29. Los
primeros 30 títulos de esta lista son los siguientes:

nuevo que tienen las galerías, museos y curadores
ha decidido que la pintura y la escultura no son
nuevas y que estas manifestaciones que ya casi
cumplen el siglo sí son nuevas; el ready-made y el
urinario ya son centenarios y hoy siguen en el top
ten de las novedades. Esta falta de originalidad tiene
una razón evidente, ya lo dijeron los dadaístas:
"Como esto no es arte, permite a todo el mundo
ser dadaísta". Y eso pasa ahora: como esto no es
arte, permite a todo el mundo ser artista, cayendo
en una contradicción fundamental. Estamos
viviendo un asunto extraordinario: una generación
multitudinaria de artistas sin arte. Una legión
sigue a este movimiento repitiendo sus plegarias
a san Duchamp y perpetuando algo de lo que sus
creadores afirmaban: "las obras dadá no deben durar
más de cinco minutos". Los seguidores son la tumba
del movimiento, por eso no logran aportarle nada.
En el performance es más evidente esta contradicción:
algo que tendría que ser efímero ya se estancó en los
museos. (2008)
su momento funcionó para "mover las cosas" y que
Ajustes de cuentas como el de Lésper aparecen a
a la vuelta de muy poco tiempo se volvió parte de la
cada tanto y son honestos y oportunos, pero no
inmovilización generalizada? De ahí que la actitud de
puede dejarse de lado el hecho de que resultan
las nuevas generaciones sólo puede ser un nihilismo
más útiles a la ortodoxia que a la heterodoxia (si
que no tarda en volverse histriónico (únicamente el
ésta realmente existe y no es la parte "liberal" de la
cinismo parece resistir el hartazgo de una "ruptura"
ortodoxia, como quiere creerlo la crítica didáctica).
que hace mucho dejó de creer en sí misma).
Con el arribo de nuevas generaciones, más y más
Los mecenas son divertidos espectadores de este
sensibilidades individuales se alían al terreno del
proceso, y nada les resulta más útil que el nihilismo
arte como el menos contaminado: por pura lógica,
de las sucesivas "vanguardias"; de hecho, ellas les
su actitud es necesariamente la de la oposición, la
son indispensables, puesto que aportan "novedades",
inconformidad y el desprecio a las formas y géneros
giros de mercado, perduración de las formas, afinación
agotados. Independientemente de la originalidad de
constante de las estrategias. Numerosos mecenas,
las obras que producen estos nuevos artistas, y de lo
cuando les es necesario, juegan incluso el papel de
excepcional que sus propuestas personales pueden
promotores de las rupturas más enérgicas, sobre todo
llegar a ser, su actitud los unifica (redundancia es
cuando éstas apoyan la confusión de términos (en el
tradición: de dos en adelante todo es familia o, como
nivel de los media, el arte es, en primera instancia, el
en este caso, clan forajido). El aparato los espera con los
espectáculo ofrecido por los artistas mientras intentan
brazos abiertos, puesto que no "espera" que inventen
vehicular su hechura).
nuevas formas, sino que renueven las existentes.
La revuelta de los dadaístas muy pronto se volvió
LO P
LAR - . O EXQVISrTO
parte del mercado. me dónde obtendrán armas los
Por ello no es extraño que, mientras los artistas
inconformistas sino de un único puñado de elementos
luchan cada vez más -y ya no sólo por contar con
(collage, performance, anti-poemas, escritura automática,
espacios de ilifusión, sino por librar su trabajo de los
instalaciones, destrucción en escena, etcétera) que en

54

1, SUEÑOS DE l=UCA ( THE SHA WSHAHK
REDEHPTIOH), FRAMK DARA.BOMT, 1994,
2, EL PADRINO (THE CODl=ATHER), FRAMCIS
FORD COPPOLA, 1972,
3, EL PADRINO 11 (THE CODFATHER: PART 11),
FRAMCIS FORD COPPOLA, 1974,
4, EL CABALLERO DE LA HOCHE (THE DARK
KHICH'J), CHRISTOPHER MOLAN, 2008.
5, EL BUEHO, EL HALO V EL FEO (IL BUOHO, IL
BRUTTO, IL CA fTIVO), SERCIO LEOME, 1966,
6, TIEHPOS VIOLENTOS (PULP FICTIOH),
OUEMTIM TARAMTIMO, 1994,
1, LA USTA DE SCHIHDLER (SCHIHDLER'S LIS'J),
STEVEM SPIELBERC, 1993.
8, ATRAPADO SIH SALIDA (OHE FLEW OVER THE
CUCKOO'S HEST), MILOS FORMAN, 1975,
9. LA CUERRA DE LAS CA.LAX.IAS: EPISODIO V
• EL IHPERIO COHTRAATACA (STAR WA.RS:
EPISODE V • THE EHPIRE STRIICES &amp;tCIQ,
CEORCE LUCAS, 1980.
10, DOCE HOHBRES EH PUCHA (12 AHCRV HEH),
SIDMEY LUMET, 1957,
11, CASA.BLANCA, MICHAEL CURTII, 1942,
12. LA CUERRA DE LAS c:ALAXIAS (STAR WARS),
CEORCE LUCAS, 1977,
13. LOS SIETE SAHURAIS (SHICHIHIH HO
SAHURAI), AKIRA KUROSÁWA, 1954,
14. EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: EL RETORNO DEL
REV (THE LORO OF 1HE RIHCS: THE RETURH
OF THE KIHC), PETER JACKSOM, 2003.
15. BUEHOS HUCHACHOS (COODFELLAS),
MARTIM SCORSESE, 1990.
16, LA VEHTAHA INDISCRETA (REAR WIHOOW),
ALFRED HITCHCOCK, 1954,
17, CAZADORES DEL ARCA PERDIDA (RAIDERS 01=
1HE LOST ARIQ, STEVEM SPIELBERC, 1981,
18. CIUDAD DE DIOS (CIDADE DE DEUS),
FERNANDO MEIRELLES Y K.ÁTIA LUMD, 2002,

19. ÉRASE UHA VEZ EH EL OESTE (C'ERA UHA
VOLTA IL WES1), SERCIO LEOME, 1968.
20, EL SEÑOR DE LOS ANILLOS: LA COHUHIDAD
DEL AHIUO (1HE LORD OF THE RIHCS: THE

FEUOWSHIP OF THE RIHC), PETER JACKSOM,
2001.
21, SOSPECHOSOS HABITUALES (THE USUAL
SUSPECTS), BRYAM SINCER, 1994,
22. EL CLUB DE LA PELEA (FICHT CLUB), DAVID
FINCHER, 1999,
23, PSICOSIS (PSVCHO), ALFRED HITCHCOCK,
1960.
24, ELSILEHCIO DE LOS IHOCEHTES(THE SILEHCE
OF THE LAHBS), JOMATHAM DEMME, 1991.
25, DOCTOR IHSÓUTO (DR. STRAHCELOVE OR:
HOW I LEARHED TO STOP WORRVIHC AND
LOVE THE BOHB), STAMLEY KUBRICK, 1964,
26, ELOCASODEUHA VIDA(SUHSETBOULEVARIJ&gt;,
BILLY WILDER, 1950,
27, INTRICA IHTERHACIOHAL (HORTH BV
HOR1HWES1), ALFRED HITCHCOCK, 1959,
28, AHHESIA. (HEHEHTO), CHRISTOPHER MOLAN,
2000.
29, CIUDADANO KAHE (CITIZEH KAHE), ORSOM
WELLES, 1941,
30, HA.TRIX(THEHA.TRIX), AMDYWACHOWSKI Y
LARRY WACHOWSKI, 1999,

Toda lista es arbitraria y cambiante, pero ésta resulta
elocuente en sus arbitrariedades y cambios: lo que
manda es la tradición, aquella que se recrudece más
y más a cada día y que tiene otros nombres menos
respetados (entre ellos, totalitarismo). Los nombres
que representaron al séptimo arte en el siglo XX están
ausentes de la mirada colectiva. Sólo Akira Kurosawa
es aceptado entre los primeros títulos, y ello solamente
porque Los siete samuráis fue ya en su tiempo _adoptado
y adaptado por Hollywood como western prototípico
y estereotípico (Los siete magníficos -1960- fue la
primera de numerosas "traducciones"). Cazadores del
arca perdida superará con creces a El ocaso de una vida, y
La guerra de las galaxias a Doctor insólito.
Más adelante en esa lista puede verse a M (Fritz
Lang, 1931) seguida por Forrest Gump (Robert
Zemeckis, 1994); puede también apreciarse a Perros
de reserva (Quentin Tarantino, 1992) antecediendo
a filmes como El halcón maltés Qohn Rustan, 1941),
Rashomon (Alma Kurosawa, 1950) y Luces de la ciudad
(Charles Chaplin, 1931). Resulta apabullante ver a
Duro de matar Qohn McTiernan, 1988) unos cuantos
lugares antes que dos cintas de Kurosawa, Yojimbo
(1961) y Ran (1985). En el lugar 93 aparece El séptimo sello
(Ingmar Bergman, 1957), pero ello se debe sin duda a
la cita que de este filme se hace en El último gran héroe
(MeTiernan, 1993). Fresas salvajes (Bergman, 1957) estará

55

�junto a KillBill: Vol.1 (Tarantino, 2003). Por su parte, 8.Y
(Federico Felliní, 1963) se halla contigua a Amores perros
(Alejandro González Iñárritu, 2000) y Buscando aNema
(Andrew Stanton y Lee Unkrich, 2003). Podrá verse a
Lastrada (Felliní, 1954) en tranquila inmediatez con Río
místico (Clint Eastwood, 2003).
Una lista como ésta contará con la ferviente defensa
de las áreas más conservadoras de lo ortodoxo y
genérico. En los casos mayoritarios se hablará de
"democratización", de la venganza de lo popular
contra lo exquisito y elitista, y se citarán
tradicionales lugares comunes como
"en gustos se rompen géneros" o
"en la variedad está el gusto".
Sin embargo, también
el "clan forajido" de la
heterodoxia apoyará a
esta lista, de modo más
o menos indirecto,
porque la presencia
mayoritaria de
productos plenamente
comerciales en esa
"enumeración popular"
da a muchos artistas de
la ruptura el pretexto
perfecto para incorporar
en sus obras estereotipos,
clichés y fórmulas ... y exigirse
cada vez menos.
Y ello no es incomprensible:
si El séptimo sello -obra irrepetible y
personahsima- terminará siendo antecedida por
El golpe (George Roy Hill, 1973) -encargo comercial
y fórmula de entretenimiento promovido por un
estudio-, ¿para qué buscar tres pies al gato? ¿Con qué
objeto exigirse lo imposible si todo termina siendo visto
a través de un solo cristal, sospechosamente uniforme y
universal? ¿Para qué soñar con un arte que transfigure
la realidad si toda posible vía de transfiguración parece
haber sido prevista por los géneros, y si incluso el
cine de festival o "alternativo" se rige por los mismos
principios del cine comercial, comenzando por el
glamour y el discurso del éxito?
He aquí la parte más tramposa de ese cristal único:
si el esfuerzo invertido, la novedosa originalidad

y la depuración técnica son los criterios globales
de la excelencia, ¿cómo negar la originalidad de
la estructura de Amnesia, que en la lista antecede
a Ciudadano Kane, o el virtuosismo de los efectos
especiales de Matrix, que la sigue? la contigüidad es
una forma de la repetición, y resulta previsible que
si el filme de Welles es juzgado por esos criterios
globales, continuará su descenso paulatino hasta salir
de la lista, lo mismo que las películas de Kurosawa,
Hitchcock, Kubrick, lang, Bergman o Fellini, que
parecen haber sido incluidas como suprema concesión.
Cabe replantear esa esencial pregunta: tpara qué
asumir el arte como el más desafiante e imprevisible
de los desafíos, si en la extendida confusión de
términos la palabra "arte" es equiparada a "ruptura
institucionalizada" y sólo se le define corno sometida
a una tradición que en sí es artesanía orgullosa de
su carácter de obediencia, fidelidad y sometimiento?
Si "arte" es una mera búsqueda de originalidad,
Amnesia es "más original" que Kane (libros enteros
se han escrito para denunciar la "convencionalidad"
de la estructura de la cinta de Welles). Si "arte"
no es más que técnica -como su etimología
parece indicarlo-, los efectos especiales de Matrix
"superan" a los de Citiz_en Kane, lo cual significa que
muy pronto, puesto que todo se reduce a una carrera
tecnológica, Matrix será aventajada por cintas aún
más vistosas y taquilleras que ya todos esperan con
ansia (y que, en más de un sentido, están ya creando
a quienes han de crearlas).
la respetabilidad de una lista como la de la Internet
Movie Database surge de su carácter de "muestrario del
gusto", de "expresión de la diversidad", es decir, de su
imparcialidad o democratización; quienes se oponen a
los excesos del especialisrno o del academicismo, y más
aún a los del fundarnentalismo, tendrán que aceptar
que el criterio válido (o el menos inválido) es el de "la
mayoría en la que todas las áreas están representadas".
Pero el mensaje ulterior que se transmite de forma
inferida no está en este último entrecomillado sino en
la palabra criterio (código de lectura). Espectadores,
críticos y cineastas saben que muy pronto en esa
lista serán otras las cintas contiguas a Kane con el
objetivo de "ponerla en su lugar", mientras que ella
continuará siendo una referencia infaltable (nunca será
realmente sacada de las listas porque resulta necesaria

56

para oscurecerse al tiempo que otras adquieren un
brillo momentáneo). tEn dónde radicará la apuesta
creativa de los nuevos realizadores si Citiz.en Kane es
enojosamente irrepetible? Seguirán, pues, lo que sí es
reiterable: el criterio de originalidad y la definición de
virtuosismo que les ha mostrado el éxito de Amnesia y
TheMatrix.
Cuando se pronuncia la frase "lo popular y lo
exquisito", un automático regusto despectivo cubre
al segundo término a la vez que el primero se reviste
de dignidad y aun de vindicación. No se repara en lo
peligroso que resulta equiparar al bolero y a Tiempos
violentos (o a esta cinta de Tarantino con el original
folletín genérico de donde ella toma nombre, pulp
fiction) como si fueran lo mismo, es decir "expresiones
del gusto colectivo" (la repetición genera tradición,
pero resulta indispensable examinar a fondo cuál es
el criterio que se usa para equiparar dos elementos
y, sobre todo, a quién beneficia ulteriormente la
aplicación de esa forma de mirar). El peligro estriba
en que la contigüidad de entradas en la lista hace que
los criterios se intercambien: el hecho de que estén
colocados juntos, de modo descendente, filmes como
Casablanca, La guerra de las galaxias, Los siete samuráis, El
señor de los anillos, Buenos muchachos, La ventana indiscreta,
Caz.adores del arca perdida y Ciudad de Dios, no invita a
una "mirada imparcial, abierta y desprejuiciada" sino
que construye un único código de lectura en el que la
mayoría define a la minoría.
Pero he aquí la clave: esa "mayoría" no está
realmente constituida por las voces que supuestamente
representa, sino que ha sido hecha por "convencimiento
de los tiempos", es decir por consenso de mecenas,
es decir por un "realismo" en el que lo exquisito es el
bufón de lo popular y en el que ambos son mentidos y
manipulados para que uno resulte ridículo con objeto
de legitimar, en la balanza, a la verdad democrática y
popular (que, a despecho de toda democracia verdadera
y de toda auténtica cultura popular, coincide punto a
punto con la tradición del poder). Hay que ser realista,
dice esta muy específica tradición a los nuevos artistas:
tpara qué luchar por una expresión realmente insólita
si el público mundial consume de igual forma a 8.Y,
Amores perros y Buscando a Nema, es decir, si estos tres
títulos se equiparan en el único y parejo renglón de lo
sólito (comprensible)?

En este panorama nada parece más lógico y
congruente que el hecho de que las nuevas generaciones
de artistas estén cada vez más caracterizadas por el
cinismo, la amargura, la indiferencia, el resentimiento y
el desprecio; sin embargo, esta actitud es precisamente
lo que la ortodoxia espera de los artistas en ciernes.
Nadie puede oponerse a la corriente de manera
indefinidamente sostenida: el aparato provoca la
tensión de la liga y se limita a esperar a que ésta se
rompa; de ahí que el esfuerzo de oponerse -la inmensa
energía que ello implica- sea cada vez menos visto por
los nuevos artistas corno algo necesario.
Cinismo, amargura, indiferencia, resentimiento,
desprecio hacia todo lo que parezca organizado
(religión, política, moral, etcétera), e incluso la
decidida apuesta por el Mal (siempre con mayúscula):
todas éstas son actitudes que el mecenas fomenta y
celebra en los artistas inconformes. Estos últimos,
encerrados en torres de marfil, convencidos de la
inutilidad del compromiso o del rigor, inmovilizados
por su propio nihilismo, se convierten en ejemplos
vivos para aquellos otros artistas que sí quieren
transigir y vender su alma al aparato de poder.
Virulenta arma mayor de los mecenas y del aparato al
que pertenecen: convertir la pugna entre tradición y
ruptura en un medio idóneo para mantener las cosas tal
como el poder las desea y necesita. El terrible resultado
es claramente expuesto por J. G. Ballard en el prólogo a
la novela Crash (1974): "Nuestros conceptos de pasado,
presente y futuro necesitan ser revisados cada vez
más. Así como el pasado mismo -en un plano social
y psicológico- fue una víctima de Hiroshima y la era
nuclear, así a su vez el futuro está dejando de existir,
devorado por un presente insaciable".

la idea "positiva" del encargo como educador del
artista toca su punto más polémico en un texto del
ensayista mexicano Gabriel Zaid. En "Teoría de
la góndola", este autor aporta el siguiente ejemplo
ubicado en el terreno de la música:
Ser un organista creador requiere muchos años
de trato cotidiano con teclados concretos, con
interpretaciones concretas, con ejercicios concretos
de composición, para alcanzar la libertad que da

57

�el oficio: una libertad
concreta para esto y
aquello, no para todo.
Por lo mismo , aunque
tenga que ganarse la vida
con encargos mal pagados,
soñando con la libertad inalcanzable
(por su falta de recursos y la
incomprensión de otros), si se sumerge
en los encargos concretos y se apasiona
por buscarles soluciones creadoras,
puede acabar convirtiéndose en Bach. Puede
transformar su necesidad en libertad. (2008)

La "góndola" a que se refiere Zaid es el nombre técnico

de los espacios de exhibición de mercancías en los
grandes almacenes, aquellas mesas y anaqueles que
sólo están a disposición de los fabricantes opulentos
capaces de pagar los altos precios de publicidad y
alquiler de tales espacios. La "selección natural" se
cumple a cabalidad en las "góndolas": en ellas no sólo
no están todos los que son (en este caso productores o
fabricantes) sino que únicamente están los de mayor
poder económico, es decir los oligopólicos.
A continuación, Zaid menciona estudios
mercadotécnicos según los cuales una gran variedad
de productos confunde y hasta angustia a los
consumidores, que prefieren tener pocas opciones de
compra. Lo mismo, según sugiere, ocurre en el territorio
del arte. La libertad del artista es inalcanzable y
abstracta, porque en primer lugar el artista es humano y
por tanto su tiempo de atención, memoria y capacidad
de realización es limitado (del mismo modo que los
consumidores tienen un limitado tiempo de selección
de bienes y productos).
La libertad que otorga el oficio artístico es, para
Zaid, "una libertad concreta para esto y aquello, no
para todo". Así pues, en la oración "aunque tenga
que ganarse la vida con encargos mal pagados", el
"aunque tenga que" parece en realidad un "debería".
La libertad no resulta sino un sueño personal que
es útil en la medida en que siga siendo un sueño
y sólo se realice en una medida muy pequeña
(limitada); así pues, la falta de recursos del artista y
la incomprensión de quienes lo rodean son estímulos
porque son obstáculos.

Los encargos equivalen a lo concreto, en
contraposición a lo abstracto, ideal o ilusorio que
son las aspiraciones, deseos o proyectos del artista; lo
concreto es la medida humana, es decir, la limitación
(de góndolas lo mismo que de tiempo, memoria
o atención, porque todos éstos son opciones y las
opciones deben ser, por definición, limitadas). Luego
entonces, el artista que "se apasiona por buscarles
soluciones creadoras [a los encargos mal pagados],
puede acabar convirtiéndose en Bach". Es decir que la
restricción es la llave del genio. El verdadero artista es
el que "puede transformar su necesidad en libertad".
Difícil contradecir este antiguo aserto; ya el latino
Propercio escribia: "El árbol no es nunca más frondoso
que cuando prospera en los abismos solitarios".10
He aquí en donde brota lo polémico de estos
razonamientos porque, siguiendo la misma línea,
¿no puede concluirse que los arquetipos del hombre
libre son Edmundo Dantés o Robinson Crusoe,
caídos en la mayor de las restricciones (el Conde de
Montecristo por maquinaciones sociales, Crusoe
por azares "naturales")? ¿No es verdad que apenas
hay un paso para concluir que lo mejor que puede
suceder a los individuos es la tiranía, siempre y
cuando decidan apasionarse por buscar soluciones
creadoras a las represiones y sojuzgamientos? Todo
oprobio es concreto y limitante, y por tanto sirve
para promover esa necesidad que el ser humano, en
sí limitado, puede transformar en libertad. Y si ésta
es siempre inalcanzable, es decir abstracta, entonces
puede incluso deducirse que, mientras más oprobiosa
sea la dictadura (Dantés/Crusoe), mayores resultan
las posibilidades de liberación. Si eso puede concluirse
en el nivel social, en el nivel artístico no queda sino
aducir que, mientras más duro sea el encargo, más
concretas son las opciones de creatividad y realización
(convertirse en Bach).
JO De más está decir que la propia Meca del Cine no poclria concorc.br
más con e~c ra=onarnicnto. En una supuesta parodia sobre el
negocio hollywoodcnse del cinc, Ger Slwrty (Bary Sonnenfcld. 1995.
basada en la novela de Elmorc Leonard), un personaje surgido de la
mafia de ~liami que a la ve= es un cinéfilo, Palrncr Qohn Tm·olta),
se interesa por convertirse en productor en Hollywood; en una
sccucncu se le ve ,icudir a un cine ca~i vacio para ver una copia de
fouch of Evíl (Orson Wcllcs, 1958) y al final, maravillado. explica
"\\'elles no que.ria hacer e,Ll pclicub; estaba obligado por contrato
con la productora". Ysu conc1usión es la del filme y de la indumfa
misma que se autoconsagra a tra\·és de la parodia: "A veces algunos
trabajan mejor con una pistola apuntada a la cabeza".

58

Acaso Zaid emprende este ensayo con miras a
practicar una severa crítica a la globalización; por ello
inserta frases como "lo mejor es enemigo de lo bueno",
"la mayor libertad no está en que todo sea posible" y,
sobretodo:
Un joven talentoso y rico, para el cual todas
las vocaciones son posibles, puede acabar en la
mediocridad, no sólo porque tanta facilidad lo
confunda, sino porque su trato con lo posible
no se concreta en compromisos que lo obliguen
a resolver dificultades concretas. La mera
posibilidad no es todavía una libertad. (2008)

Así pues, cuando todas las vocaciones son posibles
(simultaneidad), el resultado es la petrificación.
Vienen a cuento los inmortales de Borges que,
poseedores de la opción infinita, parecen terminar en
estado casi vegetativo. Pero sólo lo parecen.
Si la libertad pura es inalcanzable -parece concluir
Zaid-, resulta no sólo preferible sino indispensable
una esclavitud apasionadamente asumida como
compromiso que obliga a liberarse. El encargo del
mecenas se confirma, así, como percutor del genio.
¿Por qué entonces, si el imperio de los mecenas no
hace sino ampliarse, y si sus rigores e imposiciones
se recrudecen a cada momento, no abundan los
artistas geniales? ¿Mera falta de apasionamiento en el
aprisionamiento? ¿Q se trata de que falta aún mayor
severidad en las corporaciones, en los mecenas y en todo
"patrón de góndola", sea mercantil o cultural? De forma
aún peor, todo ello no hace sino confinnar la "selección
natural": sólo llegan los Dantés y los Crusoe, los winners
capaces de sobreponerse a todo encadenamiento,
humillación y adversidad y transformarlos en
posibilidades concretas de realización. Afin de cuentas,
sí son todos los que están.
¿Por qué si el ser humano equivale a sus límites
internos (de tiempo y espacio), todavía se le hace
necesitar otros, externos (dominio, mano dura)?
¿No le bastan los límites internos como acicates
como resortes para moverse? El artista multiplica
en sí los límites internos de los otros seres humanos
porque está más consciente de ellos; ¿es por eso
que se festeja el que caigan sobre él toda suerte de
catástrofes y despojos (es decir, que carezca de
)

recursos, de reconocimiento, de libertad)? ffn verdad
la doble limitación (interna y externa) ayudará a
Dantés a convertirse en Napoleón o a Crusoe en Bach?
En todo caso, tales trascendencias no podrían ser
más individuales e irrepetibles; ¿por qué entonces se
conciben como lugares comunes y, de hecho, incluso
como tradición?
Acaso el gran problema de estos razonamientos
es la total dependencia al pensamiento dialéctico,
según el cual no hay blanco sin negro, libertad sin
esclavitud, ganadores sin perdedores, tradición sin
ruptura. Las limitaciones (de tiempo, de atención, de
memoria) sólo existen en el territorio de lo sucesivo
y el arte es precisamente la búsqueda de aquell~
coordenada en donde se recupera lo simultáneo, cuya
pérdida sigue siendo nuestro mayor oprobio. Porque
es sólo esa pérdida la que hace parecer que la libertad
es inalcanzable; que la realidad equivale a la gran
"góndola" de los media; que "lo mejor es enemigo de lo
bueno" y, en fin, que lo humano equivale a los límites
siempre convencionales de lo humano.

Los mecenas hacen suyos los aspectos reglamentarios
y coercitivos del Estado y la Iglesia, pero también se
revisten con ese mismo aspecto de la vida académica:
los colegios y universidades obligan al alumnado
a estudiar materias y temas que difícilmente serán
de verdadera utilidad práctica para los graduados,
pero cuyo objetivo ulterior -al menos en teoríaes dotarlos de rigor mental. El mismo ambiguo
propósito tiene una práctica que resulta esencial
no sólo en las escuelas sino en todo grupo humano,
la novatada -aunque aquí se trata de fomentar un
"rigor humano". Ymás que de una práctica surgida de
"costumbres arcaicas", se trata de la institución más
sólida y perdurable, precisamente porque es inferida:
nadie habla de ella pero todos la reconocen debajo de
sus mil rostros. Por medio de la humillación (a veces
violenta, por lo general "psicológica"), todo novato y
todo novicio deben pasar por una etapa educativa11
que, a través de la dinámica de choque, los endurece
al mostrarles que la infancia es un lastre y debe ser
ll El caló norteamericano se refiere a b novatada con el término

ro do your rim, que cquh·ale tanto a "pagar tu temporada" como a
"purgar tu condena".

59

�erradicada. La infancia es sobreentendida como
inocencia, ignorancia e ilusión; los niños pasan por la
más terrible de las novatadas en la pubertad y, en el
caso de los artistas jóvenes, los encargados del choque
son los mecenas. 8 endurecimiento es indispensable
para la vida social y un artista no endurecido es
incapaz de sobrevivir en la guerra cultural.
La dominante cultura norteamericana tiene como
supremo paradigma al ejército. No sólo sus milicias y
circulos de poder político y económico, sino todas sus
subestructuras sociales están ordenadas en cadenas
de mando (una estructura jerárquica estricta que no
sólo implica un escalafón y rangos, sino disciplina,
dureza, despersonalización y, en última instancia,
deshumanización). Incluso en los kindergartens es
posible ver a escala lo que sucede en el Pentágono:
dialéctica de autoridad/sometimiento y ascenso/
degradación como fundamento de un orden en donde
la competitividad más brutal es vestida con toda clase
de virtudes y la humillación es el método primordial
para la adaptación de los individuos. En ese paradigma
todo se espera, incluso una rebeldía que en el fondo no
es sino una forma de la obediencia. En el mundo del
arte, los mecenas son oficiales de mando especialmente
capacitados para el arte de la guerra.
La lista de la Internet Movie Database es sin duda reflejo
de algo, pero no es tan fácil definir a ese algo como
"muestrario de la diversidad de gustos": basta examinar
un poco más de cerca a esa supuesta diversidad para
comprobar que ella es más uniforme y unidimensional
de lo que se proclarna.12 Puede aplicarse una técnica
detectivesca y preguntarse quién sale más beneficiado
en este muestrario (las primeras cuatro cintas son
encargos de productor, y la quinta es una ruptura del
western que ya en su nacimiento era más tradicional que
la tradición misma). Independientemente de los géneros,
tratamientos y estilos de las obras enlistadas, existe
una clara uniformización ya no tanto del "gusto" como
de la forma de mirar. Cuando se dice que la tradición
12 ~o en bah.le al decur&lt;,o profesional y artístico se k llam.1
"carrera", con las connotac1ones de premura, rabia y canibalismo
de toda competencia deporti\'a, !.as li~tas son órdrncs dt'sco1dio1rcs:
la mentalída&lt;l competíuva dd md1\ 1duo moderno (eco de la
p1rám1dc del poder que se repite en todas parte,) no sólo busca
tener un lugar (que nadie le ofrece: por el contrarío, se arrebata,
se conqubt,1. ,e gana) sino el pnmer lugar (excelencia a la que se
asciende por medil, de la descalificación. la negación y la rapiña
sohrc los perdedores).

consiente sus propias rupturas, lo que se hace en primera
instancia es afirmar que en un western como La diligencia el
acento no está en aquello que hace único a este filme sino
en la palabra western. Es uno de los incesantes mensajes
dirigidos a los nuevos artistas, a los que se deja una
amplia libertad para transitar en uno de dos caminos: la
concesión al aparato o hablar en el desierto.
No hay artista que parta desde cero, que no deba
nada a nadie; a la vez, no hay obra de arte realmente
exigente que no se necesite a sí misma -o al menos
se sueñe- como única, irrepetible, total: sui generis.
En todo caso, lo más que el artista puede hacer es
elegir la tradición que ha de formarlo, y en el mejor de
los casos crearla -a la manera en que, según Borges,
Kafka creó a sus precursores.13 Este es el proceso más
doloroso y conflictivo de todos los que vive un artista:
entresacar de la madeja de la historia los hilos exactos
que son su tradición. Y esto implica abordar, con el
más impensable rigor, el territorio de lo paradójico:
permanecer en una quietud absoluta a mitad de todos
los vértigos, precisamente para moverse más rápido que
toda la cotidiana avalancha de inmovilizaciones.

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Zaid. G. {2008). El secreto de la fama. Ciucbd de \téxico: Lumen.

l, Borge~ lo dice también acerca del autor &lt;lcl Martín Fimo.
"Hernánde: hizo acaso lo único que un hombre pucdc hacer con
una tradición: la modificó" {1975)

60

�en otros ámbitos

~ sin diamantes

e ahí que podamos hablar
de una relación simbiótica
entre la narrativa y el cine
norteamericano de la época. T ruman
Capote sabía de esto e hizo de su
vida una carrera cinematográfica que
después sería materia de la propia
máquina de hacer sueños.
EL CIME CLÁSICO

Y como la ginebra guarda la misma relación con el artificio que las

lágrimas con el rímeL su atractivo se descompuso defarma instantánea.
Truman Capote, Desayuno en Tíffany's

A cincuenta años de la puesta en pantalla de Desayuno
en Tiffany's bajo la dirección de Blake Edwards y en
el rol protagónico Audrey Hepbum, se hace necesaria
una revisión, no sólo de este filme tan emblemático
de la comedia romántica de los años cincuenta,
sino además, esas relaciones tan complejas que van
de la palabra escrita a su plasmación en imágenes
cinematográficas que el filme nos puede mostrar.
El cine siempre ha encontrado una fuerte
inspiración en la novela. Muchas de las grandes obras

cinematográficas del cine clásico tienen su base en
una obra narrativa, sea un cuento o una novela. La
novela norteamericana de mediados del siglo XX no
fue la excepción: buena parte de las obras cumbres de
la narrativa norteamericana de este periodo tienen su
adaptación cinematográfica. Yno sólo eso, algunos de
los escritores de dichas novelas se vieron seducidos
por el poder de la imagen y comenzaron a escribir
guiones de filmes, que ahora forman parte de eso que
llamamos el cine clásico norteamericano.

No se puede hablar de cine clásico sin muchos de los
principales escritores norteamericanos de los treinta
y cuarenta. Ya sea debido a una adaptación de alguna
de sus obras o por su colaboración como guionistas.
El cine clásico se formó a partir de los elementos
propios de la novela, principalmente la del siglo XIX.
Cuando Hollywood descubre la fuerza narrativa
de las obras escritas en ese periodo y comienza a
adaptarlas al cine, es cuando comienza a desarrollarse
la cinematográfica clásica, la cual se formó,
principalmente, con base al género. De ahí que la
mayoría de los filmes de este periodo se tuvieran que
circunscribir a un género determinado.
Entre las características del cine clásico se puede
mencionar el interés por la espectacularidad; de igual
manera, la puesta en escena está supeditada a las
necesidades de la narración, y sobe todo, el final de
todo filme clásico es epifánico. Al final de la historia el
personaje principal debe encontrarse con una verdad
concluyente que, igual que para el personaje, debe de
ser sorpresiva para el espectador.1
Estos elementos que se convertirían en parte
fundamental de la narrativa cinematográfica clásica,
como adelantábamos, viene de la tradición narrativa
desde Edgar Allan Poe y otras lecturas que los escritor~
norteamericanos trasladarían en adaptaciones filmicas.
los grandes escritores norteamericanos de la época
se interesaron por trabajar para la fábrica de sueños,
ya sea por necesidad o por las posibilidades que el
nuevo medio narrativo les ofrecia. Fueron muchos los
1 En es~ punto se hace C\'idcntc las diferencias entre la no\'ela y
la pehcula, pues en la no11vdlc no hay un final cpifánico y en la
película s1.

autores norteamericanos que vieron adaptadas sus
obras o incluso trabajaron como guionistas en la meca
del cine, pero a pesar de la gran fuerza que tenían
corno autores, ninguno de ellos tuvo el suficiente
poder corno para pedir que se respetara la integridad
de sus obras. Estamos hablando de la época en que el
guionista o adaptador era sólo uno más dentro de la
secuencia de créditos.
Autores corno Emest Hemingway vieron sus obras
adaptadas prolijamente por Hollywood. F. Scott
Fitzgerald se adentró más al trabajar como guionista
de películas como Tres camaradas (Frank Borzage,
1938) en la que no recibió el crédito por no cumplir
los contratos.
Otro influyente escritor que probó suerte en
Hollywood fue William Faulkner con la escritura
de guiones de películas como El camino de la gloria
(Howard Hawks, 1936), Patrulla submarina Qohn
Ford, 1938), la adaptación de la novela de Ernest
Hemingway Tener y no tener (Howard Hawks, 1944), El
sueño eterno (Howard Hawks, 1946) y Tierra de faraones
(Howard Hawks, 1955).
Otras obras importantes de la literatura
norteamericana que se adaptaron fueron Las uvas de la
ira Qohn Ford, 1940) de John Steinberk.
EL TRUMAM DEL CIME

Truman Capote, además de ser un personaje propio
de la sociedad que él mismo satirizaba en
Desayuno en Tiffany's, fue muy cercano al
cine. No sólo ha sido objeto de biopics,
sino que fue un prolífico colaborador
de la meca del cine.
Entre los guiones en que trabajó
Truman Capote se puede destacar
La burla del diablo Qohn Huston,
1953), la adaptación de la novela
de Henry James Otra vuelta de
tuerca, llamada en cine Los
inocentes Qack Clayton, 1961)
\
y el filme para televisión Laura
Qohn Uewellyn Moxey, 1968).
Unos años más tarde, durante
1971 trabajaría en una adaptación de El
gran Gatsby de F. Scott Fitzgerald, que fue
rechazada por la Paramount.

63

�UMA OBRA, DOS VISIONES

LA OBRA DE CAPOTE FUE ADAPTADA

Es natural que una obra cambie de un medio
A LAS MECESIDADES CIMEMATO■
a otro. La adaptación cinematográfica de
CRÁFICAS Y MO A LA ESTRUCTURA
obras literarias constantemente nos ha
demostrado esa premisa. Por más ambigua
PROPIA DE LA MOVELA.
que fuera la naturaleza del texto fuente en
que se basaría el filme, en el cine clásico
Claro, las diferencias radican en el tratamiento que
se tenía que circunscribir todo filme a un género,
se da al material original La novela de Capote tomaba
sea melodrama (el género del cine clásico por
como base la narración de un escritor y su relación
antonomasia), comedia o aventuras.
con una mujer que es libre por completo, que no
Desayuno en Tifanny's al pasar a cine, no podía ser la
tiene ataduras y que ante todo busca vivir y siempre
excepción a la regla, aunque la novela tiene un estilo
vivir de esa libertad de la que ella goza (como se dijo
que no podría caber en un género en particular, a lo
anteriormente: un alter✓ego de la propia personalidad de
mucho se le podría clasificar corno drama, la obra de
Capote) y versa sobre la visión que se tiene de la libertad,
Capote fue adaptada a las necesidades cinematográficas
y el tono crítico con respecto a la clase alta neoyorkina
y no a la estructura propia de la novela.
y su estatus de vida, que si bien ese estatus era el mismo
La nouvdle de Capote es un retrato íntimo de la alta
del que vivía el autor de Otras voces, otros ámbitos, siempre
sociedad neoyorkina, con todos sus defectos, visiones
fue visto por esa sociedad como un outsider, de la misma
y perversiones; pero lejos de presentarlos corno en
manera como ven a Holly, que pueden disfrutar con
otras de sus obras, el autor de A sangre fría opta por la
y de ella, pero siempre la dejarán de lado, fuera de esa
mesura y el velo que le podría dar su alter✓ego, la vivaz
sociedad a la cual quiere pertenecer.
Holly Golightly.
En la película algunos de esos elementos
Yes aquí donde las diferencias entre la novela y el
permanecen, pero más que dejarlos como un elemento
filme se hacen evidentes, al grado de que podemos
crítico de la alta sociedad, el director los deja como
decir que se trata de dos Holly Golightly, la de la
una anécdota para reforzar la vida disipada del
novela y la protagonizada por Audrey Hepburn.
personaje de Audrey Hepburn y enfatizar la posterior
La Holly de la novela es siempre un aparente
epifanía de todo final de cine clásico.
misterio, desde el hecho de que es un recuerdo del
Capote nunca se sintió contento con la adaptación
narrador protagonista, hasta todo aquello que no se
de Desayuno en Tiffany's, nunca le agradaron los
dice pero que ahí está. Una muestra de ello sería la
cambios, sobre todo la parte de la redención de Holly,
duda que queda sobre de qué vive Holly: ¿Será una
pues es en ese punto donde novela y filme se separan
prostituta? Capote no lo dice, pero sí lo insinúa.
radicalmente.
Hubo muchos cambios en la adaptación
Tanto el filme como novela buscaban reflejar el
cinematográfica, muchos de los cuales no fueron
glamour del Nueva York representado por la tienda de
del agrado de Capote. El guionista George Axelrod
joyas Tiffany's, pero ambas pretenden un resultado
cambió por completo la trama de la novela, por una
distinto: si en la novela se busca hacer una sarcástica
razón: a su punto de vista "no pasaba nada".
crítica
de esa sociedad, en la película ese glamourle sirve a
El principal cambio que se incluyó en el filme fue
Blake Edwards para crear un decorado para su comedia
la introducción de un interés romántico entre los dos
romántica y, además, funciona como el escenario
protagonistas de la película. Con base en ese interés
propicio para el lucimiento de Audrey Hepburn.
romántico, el sentido original de la historia era
Filme y novela, ambos son clásicos con todo su
cambiado por completo, no solamente en anécdota,
derecho,
que si bien son distintos en esencia, cada
sino también en el espíritu libre que marcaba la
uno existe por sí mismo, con sus diferencias formales,
esencia del personaje y que al final de la producción,
como para decirnos que al final de todo, literatura y
dirigida por Blake Edwards, era cambiado por
cine son compatiblemente diferentes.
completo por un espíritu que al final se doblega.

64

s OPERACIÓN
~ MOM ERREY

Cuando la escritora puso punto final a la novela que estaba escribiendo
alcanzó el frasco de somníferos que la esperaba al lado del vaso largo de
agua en el escritorio, pero no tuvo el ánimo para destaparlo y tomarse
una pastilla tras otra según el plan preconcebido.

e modo que se levantó
de la silla con desgano y
sobre el pecho se cruzó
la bata que la arropaba. La ciñó
de nuevo con el cinturón y con la
mano enguantada mantuvo cerrado
el cuello mientras se encaminaba
a la puerta de la cabaña en el
acantilado sobre el Atlántico, y
entonces salió a respirar el aire de
la madrugada invernal.
Demasiados inviernos, pensó,
propios y ajenos. Míos, de la
literatura, de los lugares en los que
he puesto punto final a mis libros.

D

Seis o siete años atrás viajó de
la ciudad de México a Monterrey
invitada a dar una conferencia.
Habló sobre la adaptación que
hizo Orson Welles por radio de
la obra de H. G. Wells en la que
la tierra es invadida por seres
extraterrestres, alrededor de
lo cual no recuerda ahora qué
reflexión hizo, pero la que hubiera
hecho la había mantenido a ella sin
duda cerca de los extraterrestres,
con los que se identificaba. En
todo caso, más que con sus colegas
escritores y terrestres, que no la

65

entendían y a los que no entendía.
Su plática duró cuarenta
minutos y las horas subsecuentes
las pasó conociendo la ciudad.
Había tomado un taxi y al
conductor le había dado una
dirección, la casa de infancia de un
amigo que le pidió que viera por él
si su viejo domicilio seguía en pie o
sí ya había sido demolido. Sin salir
del automóvil ella vio bajar por
una escalera a una mujer mayor
del otro lado del cristal de una
ventana sin cortinas y desaparecer.
Reportaría la impresión que le

�causó, de alguien que recorría su
vida a través de cuartos vacíos
y silencio, como si se despidiera
pero sin rencor.
Luego, pidió al taxista que la
llevara al Hotel Quinta Real y
que no la esperara. Quería tomar
una copa de vino larga antes de
regresar a su alojamiento a pasar
la primera de las dos noches que
duraría la invitación que aceptó. Al
día siguiente visitaría el Museo de
Arte Contemporáneo en compañía
de otra escritora, a pesar de que
por aquellos días los intereses de
esta otra escritora, según le iba
contando, se inclinaban más por
el arte colonial. La escritora la
seguía porque era más desenvuelta
que ella, aunque algo menor.
A la escritora no le llamaba
mayormente la atención ni el arte
contemporáneo ni el colonial, por
lo menos, no en esos momentos,
cuando donde quería estar era no
sólo lejos del arte sino de la Tierra.
Ser un ser extraterrestre, sin arte
y sin Tierra, al menos, sin ningún
interés ni curiosidad en saber de
arte ni en visitar la Tierra.
Su decaimiento por aquellos
días era tan evidente que el propio
W, que la había rescatado de su
descenso hacía las profundidades,
la conminó a que aceptara ir a
dar una conferencia a Monterrey,
hablara sobre lo que hablara y
aunque lo que aportara al tema que
fuera del que hablara consistiera
en una versión desnuda de su
caída o quebranto o abatimiento,
que la dirigían al fin. Bla agradeció
a W el empujón, tanto así como
agradecía a sus anfitriones haberla
invitado, o a la escritora que la
persuadió a acompañarla a ver

arte contemporáneo mientras le
hablaba de la investigación que
hacía sobre arte colonial. Sala tras
sala, el brazo de una entrelazado
en el de la otra. La escritora
agradecía, sin fuerza para sugerir
a su vez a su amiga subir las dos a
comer al restaurante en el mirador
desde el Cerro de La Silla. O a
cenar. Según recordaba, desde
ahí podría tomar una fotografía
especial de la luna. Es decir, si
hubiera cargado con una cámara,
lo que no había hecho con tal de
no cuidarla. A una reunión de
escritores ni siquiera con su diario
cargaba. Temía todo, entonces
más que nunca; pero temía más
que todo exponer su diario a
caer en manos de un escritor.
Los escritores son detectives, si
son como yo, pensaba, hay que
cuidarse de ellos. De mí. Anoto
cuanto puedo, una vez sola en
mi habitación, a la hora que sea,
página tras página. Confío en el
respeto de W, quizá porque no es
escritor sino escultor.
De niña y rumbo a Estados
Unidos, había cruzado con su
familia en coche Monterrey una
vez al año, pero de su paso de aquel
tiempo a través de esta ciudad no
recordaba nada. Ahora le contaría
a W lo que había conocido. Ahora
escribió un cuento a partir de una
conversación que oyó en el bar
del Hotel Quinta Real mientras
tomaba una copa de vino larga. Lo
tituló "El instructor".
No era ni una niña, ni una
enferma, ni una desamparada, pero
lo parecía. Parecía representar
cualquiera de estos casos, o los tres
en uno, a pesar de sus cincuenta y
tantos años y su estado de escritora

66

de prestigio, que es lo que era. Pero
había enviudado después de más de
treinta años de casada y nunca había
viajado sola, ni siquiera a una corta
distancia del centro del país, donde
había nacido y donde vivía, de forma
casi permanente, ahora con W, que
la esperaba al pie del avión, casi, con
la mano tendida para enlazarla en la
suya. Te extrañé, se dijeron el uno
al otro, con la mirada húmeda y la
sonrisa tímida de los adolescentes
que habían dejado de ser
décadas y más décadas atrás, pero
como si lo siguieran siendo, porque
su enamoramiento era igual, la pareja
parecía de adolescentes enamorados.
Si aquel viaje a Monterrey había
estimulado al menos una conferencia
y un cuento, W no exageraba al
hacer ver a la escritora lo benéfico
de la experiencia. Además, ese
primer viaje desencadenó otros, y
otros beneficios en este sentido. Al
poco tiempo, el doctor José Garza
invitó a W a exponer en la galería
de la universidad y la escritora
viajó con su pareja a inaugurar la
exposición. W y ella se hospedaron
en el Hotel Quinta Real y el día que
partieron vieron llegar de huéspedes
al mismo hotel a los Rolling
Stones. Al poco tiempo, a través de
Jessica Nieto, el doctor José Garza
invitó a la escritora a colaborar
en Armas y Letras, y desde entonces
la escritora ha colaborado en
la revista universitaria.
Monterrey se perfilaba como
un lugar que llamaba a la escritora
más que otros, del país, del mundo.
Una tía política suya era de esta
ciudad, el hijo mayor de esta tía,
primo hermano de la escritora, la
había adoptado como su ciudad
y dejó la de México por ella y

MONTERREY SE PERFILABA COMO UN LUCAR
OUE LLAMABA A LA ESCRITORA MÁS QUE
OTROS, DEL PAÍS, DEL MUNDO.
antes de irse a la de Nueva York.
Un hermano de la escritora llegó
a mudarse también a Monterrey
aunque de manera temporal. Una
prima hermana de la escritora
también se mudó a Monterrey,
con su esposo y la mitad de
sus seis hijos, los otros tres ya
nacieron en Monterrey y ahí están.
Otro hermano de la escritora
construyó casas en Monterrey, y
en representación de sus clientes
compró obra de W para las casas
que construyó en Monterrey.
Pero los parientes no llamaban a
la escritora. Quien la llamaba era la
revista literaria de la Universidad
Autónoma de Nuevo León. Una
vez, con urgencia. Uegó un cierre
de número y faltaba la colaboración
de la escritora. En ese momento ella
había terminado una novela breve
por juego, sin firma, y pasaba por
el periodo usual en esta situación
de creer que nunca más iba a poder
escribir y que la novela breve que
había escrito por juego iba a ser
lo último que hubiera escrito. En
todo caso, no se le ocurría nada que
escribir para atender la petición
urgente de la editora. Renuncio
'
pensó. Escribe una colaboración y
mándala, ordenó W. La escritora
'
sola ante su escritorio, contempló
largamente el manuscrito de la
novela breve frente a ella y, orillada,
le abrió la puerta a su autora para
que le contara su historia en sus
propias palabras y ella pudiera
enviarlas a modo de colaboración
a la editora que la necesitaba.

67

Así había nacido La dueña del Hotel Poe,
la novela a la que ahora, cuatro o cinco
años más tarde, la escritora acaba de
poner punto final. Entretanto, el
doctorJosé Garza invitó a la escritora
a publicar un libro a partir de sus
colaboraciones en Annas y Letras. Yel
libro, titulado Leer, escribir, se publicó
bajo el sello de la universidad y
acompañado de imágenes de la obra
de W, de una serie titulada Alfabeto
secreto. Se ha presentado en media
docena de estados en media docena
de foros de la República, incluyendo
el Instituto Nacional de Bellas Artes
'
en ocasiones con exposición de la
obradeW.
Gracias a la más reciente
invitación que la escritora ha
recibido de Monterrey logró escribir
"Mí casa", un texto que pugnaba
por ser escrito desde hacía años
'
precisamente desde que la casa de la
escritora se convirtió en el centro de
un torbellino de dudas y revelaciones
que se originaron precisamente de
uno de sus parientes relacionados
con Monterrey. Escribirlo para
Monterrey, es decir, con todo y sus
paradojas acabar de comprenderlo
como para darle forma escrita
para Monterrey, era la forma de
exorcizarlo, pensó la escritora,
agradecida con Monterrey. "Mí casa"
representa enteramente ala escritora.
Así que regresa a la cabaña, se
encamina al escritorio, destapa el
frasco de somníferos, se dirige al
fregadero de la cocina y lanza una
tras otra las pastillas al desagüe, bajo
un chorro de agua continuo. ;

�[

Todas las

muertes
e EDUARDO ANTONIO PARRA

escribo "fantaseado" porque
el tema no da para creencias
finnes, a pesar de que en
diversas etapas de la historia y en
algunas culturas creyentes en la
reencarnación se le considera una
cuestión de fe. Y también escribo
"personajes reconocidos por la
historia" porque, al tratarse de
simple fantasía ningún hombre y
ninguna mujer piensa que en sus
vidas anteriores fue lo que llamamos
"un Don Nadie". No, si se trata de
imaginar que tuvimos otras vidas
antes de la presente, es preciso
que esas vidas hayan sido intensas,
heroicas, decisivas para el devenir
de la humanidad. Si no, no nos
causar1an interés.
Se han escrito libros al respecto,
novelas y relatos; y se siguen
escribiendo. Se han filmado películas,
y se siguen filmando. Quizá se trate de
las pocas fantasías extendidas a todos
los seres humanos. Tal vez tenga
algo que ver en esto la desmemoria
en que vivimos en la actualidad:
como ya casi nadie recuerda a sus
antepasados y lo que éstos hicieron,
como ya no existe curiosidad por
los árboles genealógicos ni por
las historias familiares remotas,
cuando advertimos en nosotros
mismos algún rasgo de carácter o
de conducta que no sabemos a qué
atribuir, entonces echamos a volar
el magín para llenar ese hueco con
características prestadas de algún

Siempre me ha parecido curiosa la obsesión de ciertas personas
por lo que llaman "sus vidas anteriores". Cuando alguien saca
el tema en una sobremesa, o en alguna reunión, casi todos los
presentes tienen algo que decir al respecto, lo cual indica que
han pensado o fantaseado en el asunto por lo menos una vez,
tratando de desentrañar qué personajes reconocidos por la
historia pudieron haber sido ellos en tiempos pretéritos.
personaje histórico. Así, no es extraño
escuchar a alguien decir: "No sé por
qué me gustan tanto las películas
bélicas, sí en mi familia nunca ha
habido militares. Seguro en otra
vida fui un gran general. A lo mejor
fui Napoleón". O "Yo creo que fui el
Marqués de Sade, porque no puedo
pensar sino en sexo, sexo sucio". Y
en vez de la respuesta lógica, que
sería algo así como: "Lo que pasa es
que simplemente eres un cachondo
enfermo", de inmediato comenzamos
a buscar en la mente un personaje
antiguo que no quede atrás del
mencionado, como sí se tratara de
una competencia.
Es casi imposible escuchar
declaraciones como: "Yo creo que en
otra vida fui un esclavo que trabajaba
de sol a sol recibiendo varias tandas
de latigazos al día y viviendo siempre
al borde de la inanición". O "Yo estoy
seguro de que fui una prostituta del
puerto en Atenas, que mi madre me
vendió a un tabernero porque no
tenía cómo alimentarme yfui abusada
por pelotones enteros de hombres
constantemente hasta que morí de
varias enfermedades venéreas antes
de cumplir los veinte años". No. Si
creemos que vivimos vidas anteriores,
tuvo que haber sido en condiciones
óptimas, de felicidad sostenida y
con todas las ventajas de nuestra
parte. Nada de trabajos, nada de
sufri.míentos, nada de tragedias. Y, por
supuesto, aparte de un deceso heroico

68

en un campo de batalla durante una
guerra de conquista, o mordidos
por un áspid oculto en una cesta
de higos como Cleopatra, es difícil
que alguien "recuerde" -imagine
o fantasee con ella- la muerte o
las muertes que tuvo en esas otras
vidas que vivió. Es lógico. Nos gusta
la vida y jamás pensamos en su fin.
No queremos saber ni cuándo, ni
mucho menos cómo.
Sin embargo, aunque parezca una
perogrullada, si tuvimos otras vidas
también tuvimos sus respectivas
muertes. Y si experimentamos "en
carne propia" el fin de esas existencias,
¿no valdría la pena hacer el esfuerzo de
imaginarlas, de tratar de "recordarlas",
con el fin de aprender algo de ellas?
¿Por qué no jugar ese juego de la
fantasía para poder acercarnos a la
develación del mayor misterio al que
todos estamos condenados? Es cierto,
podría ser desagradable, pero lo
desagradable por lo regular nos deja
una enseñanza, nos hace más sabios,
aun cuando se trate tan sólo de algo
imaginario. Si, por ejemplo, alguien
de nosotros cree, o está convencido,
de que en una de sus vidas anteriores
fue Napoleón, ¿por qué quedarse
únicamente con la gloria militar, que
ahora no sirve ya para nada, en vez de
recorrer el camino completo e intentar
saber cómo murió, cuáles fueron sus
últimos pensamientos, qué fue lo que
más extrañó en el instante último
y qué cosas le faltaron de hacer? Y

LA MUERTE ES LA MARRACIÓM

la semilla".
¿Por qué? Tal
COMPLETA DE UMA EXISTENCIA.
vez tan sólo
para variar la
aquí no importa resolver el dilema perspectiva con objeto de contemplar
de sí Napoleón murió envenenado detalles que en una visión lineal
por algún enemigo con arsénico o podrían permanecer ocultos. ¿Por
sucumbió ante cierta enfermedad, qué? Porque no tengo ninguna duda
sino meterse en la cabeza del de que uno conoce mejor a un ser
personaje en sus últimos minutos
humano por su manera de morir que
o segundos, con el fin de detectar por su situación al nacer o al empezar
cuáles fueron sus principales errores y a vivir. Un nacimiento es tan sólo
tratar de corregirlos ahora, en nuestro
una esperanza: no nos dice nada. La
respectivo de\'enir.
niñez, lo mismo. Pero una muerte nos
Quizá se trate de una tarea lo dice todo de quien muere: nos da
demasiado difícil, nada divertida atisbos de su biografía completa, nos
y, como ya lo anoté, demasiado deja al descubierto su modo de ser,
desagradable. Es uno de esos de pensar y de actuar. La muerte es la
esfuerzos que preferimos dejar a narración completa de una existencia.
los novelistas, pues al fin y al cabo
Ahora imaginemos un hombre o
ése es su trabajo. Reconstruir una una mujer, no importa el sexo. Un
vida de principio a fin, con todos personaje. A diferencia de quienes
sus detalles, con sus aspectos abordan el tema en cualquier reunión
agradables e insoportables, con sus como parte de su diletantismo, esta
cortos periodos de felicídad y sus persona sí recuerda en realidad
larguísimas etapas de miseria, con sus sus vidas anteriores. Vidas tal vez
'
'
logros y fracasos, con sus explosiones comunes y corrientes. En una, muy
de euforia y sus depresiones, con remota, fue una de las seis esposas de
sus amores y desamores puede ser un cazador en cierta aldea perdida de
agotador pero al mismo tiempo África central En otra fue un marino
bastante edificante: al hacerlo al egipcio acostumbrado a recorrer
'
seguir el camino de la imaginación, en una cáscara de nuez el mar
podríamos compararla con la que
Mediterráneo. En otra, un labrador
estamos viviendo ahora, establecer germano que debía abandonar la
paralelismos y encontrar soluciones siembra para ir a la guerra al llamado
que nos han pasado desapercibidas de sus jefes. En otra, un niño medieval
en nuestra experiencia actual. Pero que no llegó a la juventud a causa
para que tal ejercicio resulte eficaz, del hambre. En otra, un macehual
estoy convencido de que hay que
capturado por guerreros aztecas.
invertir el esquema temporal y no
En otra, un sacerdote italiano con
iniciar con el nacimiento y la niñez, parroquia en un pueblo montañés.
sino al contrarío: partir de la muerte
Yla última que recuerda es la de un
y recorrer el trecho en retrospectiva,
indígena australiano habitante de
como se nos cuenta la historia del un caserío en medio del desierto.
protagonista en aquel relato de
Nada emocionante, vidas sin
Alejo Carpentier titulado "Viaje a ningún prestigio. Nuestro personaje

69

-pongamos que es una mujerahora es una secretaria solterona en
una pequeña empresa, suele estar de
mal humor casi siempre, según los
demás, aunque en su interior no hay
ira, sino tan sólo tristeza. Los recuerdos
de sus vidas anteriores asaltan su
mente como relámpagos cada vez que
está desocupada, o en los momentos
que preceden al sueño o los que siguen
al despertar. Se trata de imágenes muy
vívidas. No habla de ello con nadie
'
pero lo tiene siempre presente.
En su cotidianidad no hay falsas
esperanzas: es una mujer realista.
Tampoco ilusiones, aunque no las
necesita: cuenta con sus recuerdos.
Sin embargo, se sabe sabia, con
un conocimiento superior al de
la gente que la rodea, porque ha
"experimentado en carne propia"
varías maneras de morir: primero
murió atacada por un enorme felino
sin que su marido cazador pudiera
salvarla; después murió ahogado
en un naufragio; en una acción de
guerra; de inanición; en la piedra de
los sacrificios a Huitzilopochtli; de
viejo, en olor de santidad y rodeado
de fieles; despeñado con su tribu en
un acantilado por conquistadores
anglos. Sabe lo que es el dolor, el
hambre, el peligro, el miedo. Nada
la sorprende. Es una mujer sabía.
Un "alma vieja", como dicen algunos
espiritualistas. No tiene a nadie cerca,
en la intimidad, pero la gente busca
sus consejos. Vive en paz.
¿Por qué no? No tiene que ser
por fuerza un argumento literario o
cinematográfico. Acaso valga la pena
que la próxima vez que alguien en
una reunión empiece a ''recordar" sus
vidas pasadas, alguien le responda
con el recuerdo de todas sus muertes.
Nomás para ver qué cara pone.

�Cl6 SAMTIACO

ESPIMOSA DE LOS MOMTEROS

''''"'~'"""''"''''"'''''""''"''~"'"""'''''''""''"'~"'''"'''""''''"'"~"'"''''""'''"'''
~ - . . . . . . . , . - - . . . --- -.... ~ . , . . . . . . . _

),,~

SIM

Perteneciente a una generación
que se formó mirando los cómics,
Ramiro Martínez Plasencia arrancó
hace ya varios años una serie de
trabajos en los que atiende a las
tramas que les dan estructura al
cómic y se deja atrapar por las
redes fantásticas de los superhéroes
o de los personajes no tan heroicos,
con personalidades deliciosamente
disfuncionales y caracteres que
cabalgan entre lo zoomorfo y lo
inverosímil. Estos trabajos dieron
cuerpo a lo que ahora nos presenta.

�EN AQUELLAS TELAS DE MEDIANO FORMATO, MARTÍNEZ PLASENCIA
FUE CAPAZ DE UBICAR A SUS PERSONAJES, BROTADOS DE TIRAS
CÓMICAS, COMO SI FUESEN LAS IMPONENTES PINTURAS QUE
HABITAN CASTILLOS EUROPEOS.
A veces nos sucede que al enfrentamos a piezas
lgunas de las obras de aquellos años formativos
bidimensionales tendernos a preparar nuestra mirada.
ya anuncían de manera decisiva lo que vendría
la aguzamos para desentrañar una historia o armar la
después. los espacios en los que están situadas
propia; interpretar o desechar lo que estamos leyendo;
las escenas fueron cuidadosamente construidos con
amparar o disentir con el universo contenido en
ortodoxia impecable. Tanto así que la perfección de
aquello que observamos. Cuando miramos el trabajo
los espacios, creados para que actuasen en ellos sus
de Ramiro Martínez Plasencia, sucede todo esto de
personajes, contrasta con aquello que sucede en la tela.
manera simultánea.
Con una evidente predilección por los pisos
Sus dibujos, debatiéndose entre una vieja fotografía
de cuadros a la manera de un tablero de ajedrez,
en
blanco y negro y una impresión vintage, nos ubican
Martínez Plasencia hace gala de las fugas, distancias,
ante situaciones que van desde el engaño al ojo (un
acercamientos y alejamientos de los actores en escena.
trompe l'oeil cuidadosísimo), hasta la simple aparente
En más de una pieza siento composiciones que nacen
reconstrucción, a manera de muestra, de situaciones
de la pintura flamenca o, quizá, de las multitudinarias
tan atractivas corno absurdas.
escenas de Uccelo. En aquellas telas de mediano
En una de las piezas, un fauno con un mazo está detrás
formato, Martínez Plasencia fue capaz de ubicar a sus
de una mujer en bicicleta. Ella es mitad antigua y mitad
personajes, brotados de tiras cómicas, como si fuesen
contemporánea. la parte superior de su cuerpo ha nacído
las imponentes pinturas que habitan castillos europeos.
de una vieja fotografía de principios del siglo pasado;
Y no sólo los puso a "actuar" de la manera en la
de una sobrina del autor, captada con pantalones de
que sus autores jamás hubieran autorizado, sino que
mezclilla, la parte inferior. Sostiene con su mano izquierda
los despojó fehzmente de la ñoñería simplona con la
un espejo que no la refleja mientras que su semblante,
que nacieron. Tienen algo de perverso, de malicioso.
mirando a la lejanía, es la pose característica exigida por
Son como sus propios álter,egos "reloaded" con esa
los retratistas de épocas pasadas. Ajena por completo a la
atractiva marca singular que hace distintas a las
brutalidad y dinamismo del Fauno detrás de ella, genera
personas y a las cosas. El mensaje es muy claro: las
con su conducta una disociacíón que produce desasosiego.
series que, si bien nos atraparon e hicieron reir por
Al fondo, dos vacas desatestiguan el hecho. Ylo digo así
muchos años, han perdido su vigencia ante un mundo
porque su atención está en otra parte. la escena sucede
que ya no tiene espacio para lo insípido y lo anodino.
en un espacio abierto. Nada más pasa excepto aquello que
Esa fue la manera de navegar de Ramiro en el pasado.
miramos. No hay distracciones; tampoco quien pueda dar
De ahí vino, en su trabajo, una derivacíón que, a la luz del
la voz de alarma... Son dibujos de tardadísima producción.
tiempo, ha dado frutos verdaderamente singulares. Más
Primero el lápiz, luego las tintas, y al final una delicada
que continuar con el camino fácil de recontextualizar
acuarela que recuerda las viejas fotos coloreadas. Es como
personajes y dotarlos de temperamentos distintos a los
si tendiera puentes en el tiempo.
que ya les conocíamos, prefirió establecer una distancia
En otra pieza, un extraño personaje pasea por el lado
con ellos y, aunque partiendo de muchas de sus actitudes
derecho
de la composición. Nos está mirando desde
fundamentales, crear seres que fuesen capaces de
su bicicleta en movimiento. Algo extraño jala nuestra
responder armónicamente a un nuevo entramado de
mirada hasta él; su cabeza es desproporcionadamente
relaciones internas complicadas que se dan entre el propio
más grande en relación con el cuerpo que la porta. Una
Ramiro, sus personajes, los argumentos construidos para
vez más, se trata del cuerpo de su sobrina capturada
ellos y, de manera preponderante, la pintura y el dibujo
por la cámara de Ramiro. El rostro, con mueca extraña
corno plataformas escogidas para desarrollar su lenguaje.

A

72

y cabello desordenado, es un viejo payaso cuya imagen
está publicada en un antiguo libro del siglo XIX y al que,
de esta manera, Ramiro hace un discretísimo homenaje.
Un personaje de la contemporaneidad recíbe un injerto
dibujístico: la cabeza de quien no corresponde ni en
tiempo ni en actitud Así despoja a ambos de los caracteres
que les definen y da a luz a un nuevo y extraño ser que no
hace payasadas ni sólo anda en bicícleta, su nueva rutina es
aterradora: nos mira incesantemente. Detrás están lo que
podrían ser dibujos aislados, como aquellos de formatos
pequeños que ha realizado en otras épocas; sin embargo, al
hacer esta suerte de ensamble recrea una de las situaciones
más inquietantes en su trayectoria recíente: un hombre
yace en el suelo. Da igual que esté descansando o que esté
muerto. Ahí está ocupando un lugar y jugando un papel.
Una vaca (siempre las vacas ...) mira al ciclista como si
estuviera protegiendo al niño que está encaramado en una
posta hacíendo bizcos y jalándose las orejas. Se trata del
propio hijo del pintor, a quien tomó como modelo para
esta pieza y con lo cual se complementa, sin duda, de
manera excepcional una escena inquietante.
Me interesan de manera muy especial La lección
y Mascota, pinturas realizadas en el 2002, donde
se conjugan los lenguajes utilizados en las piezas,

homenaje a creadores como Jasper Johns y Dubuffet, y
se vaticinan los trayectos que tomaría su producción
en los siguientes años. los émulos de personajes
como Superman, quizá el más socorrido por Martinez
Plasencia, adquieren un valor simbólico decisivo del
que no se despojarán en el resto de las piezas que
produciría más adelante. Sin caer en obviedades,
conserva el dibujo de apariencia inacabada de
seres como los perros humanizados, quienes ahora
parecerían ceder su protagonismo a los nacientes
hombres de calzoncillos y capas rojas.
En La lección (2002), uno de estos perros sostiene
distraídamente de la capa a un raquítico personaje
supermanizado que está de pie sobre una silla en
actitud hipnótica. Una mujer frente a él, de pie sobre
una mesa, violenta las leyes de la gravedad y se dispone
a recibir al héroe. Al fondo, un sillón vacío nos da la
espalda. Quien se siente en él, mirará un misterioso
vacío mitad cielo, mitad mar; vastedad indefinida.
Mascota (2002), por su parte, deja al descubierto las
relaciones perversas entre los seres que están a punto
de desaparecer de la producción de Ramiro y los nuevos
héroes que deben soportar que les traigan de un lado a otro
sujetados del cuello. Vale destacar la actitud desdeñosa de

73

�•

•

ui ermina
B
O:
PERSISTENCIA DE
los verdugos quienes con sus rostros perezosos realizan un
trabajo del que parecería que ya están hastiados.
En adelante, desaparecen casi totalmente los
habitantes zoomorfos. Tornan su lugar recreaciones de
personas en la frontera de la caricatura identificadas,
de manera franca y directa, como supermanes o sus
derivados, quienes portan las vestimentas idénticas o
simplemente las icónicas capas rojas.
La manguera verde (2007) es una de las piezas
donde confluyen juegos de perspectivas y escenas
desenlazadas entre sí que crean un cosmos de
absurdos, como en los sueños, que se unen y generan
narrativas cuya incoherencia es preeminente. Una
mujer al fondo seca su cabello. Dos hipopótamos (uno
de ellos con sostén) acompañan al personaje principal
(hermano del autor), quien está sentado en una silla
de jardín con su capa roja y avanzando el brazo hacia
el espectador. Su mano derecha es sustancialmente
más grande que la izquierda, como si fuera vista por
un lente ojo de pescado. Junto a él, un extraño perro/
persona levanta su brazo y, en un juego que nos
recuerda las perspectivas truqueadas de M. C. Escher,
sostiene con su dedo a la hipopótamo, quien no se
percata de este alarde de fuerza ni tampoco nota que,

RAMIRO MARTÍMEZ PLASENCIA
ES UN CREADOR QUE AVANZA
LENTAMENTE EM LA CONSTRUC•
CIÓM DE MUNDOS FANTÁSTICOS.

al fondo de la composición, un gigante con zapato
deportivo está a punto de aplastar a un personaje
plácidamente sentado frente a unas rocas.
Ramiro Martínez Plasencia es un creador que avanza
lentamente en la construcción de mundos fantásticos. Lo
inverosímil cobra presencia a partir de las posibilidades
de reconocimiento de los personajes que ha escogido.
Lo verosímil se desvanece en la confusión de relaciones
alteradas que se generan entre cada una de las piezas.
Ya se trate de dibujo, pintura o una cuidadosa mezcla
de ambas, su obra se aparta de la vorágine creativa
y requiere de un tiempo reposado para esclarecer
historias intrincadas. Estamos ante un autor intuitivo
que acierta en tanto insinúa. Las conexiones con épocas
pasadas de la creación plástica, así como los guiños con
otros autores son las referencias que van dando cuerpo
a una delicada trama de códigos cifrados.
La fabricación de escenas tan desconcertantes
como encantadoras tiene su síntesis en Ritual (2009),
donde una mujer se apoya graciosamente sobre un
estático y corpulento toro Hereford. Ella, con las ropas
volando y alzados sus brazos. La bestia, ignorando lo
que pasa y quizá hsta para avanzar en sentido opuesto
a la mirada de la mujer.
A medida que miramos el trabajo pictórico y
dibujístico de Ramiro Martínez Plasencia, avanzamos
en un campo aparentemente terso y sin peligros
evidentes. Ignoramos que, a unos cuantos centímetros
de nuestro pie, está escondida bajo tierra una mina
explosiva que arrasará el orden de lo que vemos y
cambiará el sentido de lo que contamos.

74

UNA APASIONADA
CONTRADICCIÓN

l

• 1

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1

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�MATRICIDIO EM A. 'CIO

n 2011, Guillermina Bravo transita sus
nueve décadas de vida, nueve décadas
de claroscuros, de persistencia entre el
fanatismo y el recelo de sus pares, entre el amor
y el desconocimiento por parte de sus discípulos
y de sus conciudadanos. Su cumpleaños número
90 fue el 13 de noviembre de 2010. En esa ocasión,
sus declaraciones públicas lograron torcer el
destino de los fondos programados para costear
su propio homenaje en el Palacio de Bellas Artes,
y redirigir unos 850.000 pesos hacia su escuela
en Querétaro, en peligro de extinción por falta
de fondos. Así transcurrió el 13 de noviembre
pasado: un revuelo de declaraciones cruzadas,
de sinceras muestras de afecto, de verborragia
política, de penosos reclamos. Con anterioridad,
el proyecto planeado y dirigido por Ignacio
Toscano, al frente de su fundación Instrumenta,
aspiraba a reunir a una docena de coreógrafos
en actividad con una docena de compositores,
para que cada dupla hiciera un homenaje a la
cumpleañera, aunque varios de los convocados
en aquella ocasión habían confesado no haber
conocido nunca a la artista que motivaría sus
creaciones. Aquel ernprendirniento megalómano
se canceló, y la función conmemorativa se redujo
a la síntesis de las pasiones destiladas por La
Bruja, corno también se le llama a la Mamá
Grande de la danza nacional.
Aunque cancelado el homenaje previsto para el
18 de noviembre de 2010, tres meses después, el 18
de febrero de 2011, el telón de cristal Tiffany del
Palacio de Bellas Artes se levantó para dar paso
a una función en honor a Guillermina Bravo, con
vivas y hurras desbordando la sala principal. La
velada estuvo conformada por huecos discursos
oficiales y cuatro obras: Memoria ciega, de Claudia
Lavista con su compañía Delfos; Guillermina,
memorias del corazón, de Rossana Filomarino; Sol a
ciegas, de Bárbara Alvarado con su grupo Aletheia,
y Manga corta, de Lidya Romero, con el colectivo
Cuerpo Mutable. "La Bruja" hizo su aparición
sobre un estrado, sobreponiéndose una vez más al
esfuerzo físico y los sentimientos contrapuestos
que su situación conflictiva le plantea.

Lavista, quien, a lo largo de su trayectoria, nunca
fue bailarina ni coreógrafa para la Bravo, la siente
corno un familiar adoptivo, por sus recuerdos
infantiles: siendo niña, acompañaba a su padre, el
compositor Mario Lavista, a ensayos dirigidos por
Guillermina: "Quizás tenía 5 ó 6 años. Yo estaba
debajo de un piano que mi padre tocaba y solo veía
los pies de los bailarines, con sus calentadores,
moviéndose. Y escuchaba la voz de Guillerrnina dando
indicaciones". Desde ese lugar, a la vez próximo y
lejano, le encuentra sentido al evento de Bellas Artes:
Ese homenaje no podía ser sino en el Palacio,
porque Guillermina es una joya de la cultura
nacional. Le tengo un profundo cariño, admiración
y agradecimiento a Guillermina, y me parece un
gran honor haber hecho una danza para ella.
Ahora bien, más allá de la parafernalia en torno al
homenaje, en mi caso se trató de un regalo para
mi abuela, una forma simbólica de decirle que la
quiero y que le agradezco lo que ha hecho por la
danza de nuestro país.

Sin embargo, aquel 18 de febrero, "La Bruja" atravesó
otra de las paradojas con que carga a lo largo de su
vida: presencia y olvido, agradecimiento y negación.

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El lugar simbólico de Guillermina Bravo en la
danza nacional -expresa el critico mexicano
Gustavo Emilio Rosales- es un equivalente a la
chingada, aquella madre fundadora que se necesita,
cobijadora en su momento, a quien se invoca, como
a la Virgen de Guadalupe, en quien se depositan
todos los dolores, y a quien, al mismo momento, se
le desprecia, se le niega, como sus propios bailarines
le han negado. Cabe recordar que el bailartn Luis
Arreguín, hecho en y para Ballet Nacional, dentro
del Festival Cervantino de 2010 hizo un programa
llamado Homenaje-Matricidio a Guillermina Bravo.
Esto está, precisamente, relacionado con esa
figura contradictoria, paradójica de la chingada.
Guillermina es una presencia fundamental, pero
también fundamentalista. En la política cultural
mexicana, actualmente Guillermina Bravo se
encuentra en su lugar más bajo, pese a significar la
fundación y el eje histórico de la danza.

El CENADAC (Centro Nacional de Danza
Contemporánea) y, en el mismo edificio, el CONADACO
{Colegio Nacional de Danza Contemporánea) son dos
organismos que proyectan en las nuevas generaciones
la labor de Guillermina entre 1948 y 2006 dirigiendo
su máxima creación. Aquello fue el Ballet Nacional de
México, esa compañía que se escucha nombrar casi
sin necesidad de agregarle el artículo el, ni ningún otro
adjetivo: alcanza con decir Ballet Nacional, para que
toda una mística del trabajo coreográfico brote con esa
mención, así, sohta: Ballet Nadonal.
En su momento, Ballet Nacional, y actualmente el
CENADAC y la CONADACO tienen su sede en un
modesto peto bien equipado edilicio en la calle de Sierra
de Tilaco 201, en el centro de la ciudad de Santiago de
Querétaro. Así fue desde que, en 1991, Guillermina
Bravo decidió descentralizar sus proyectos y salir de la
aglutinante capital.

Apenas entrando, en un patio con columnas y
macetas, hay una mesita de madera sencilla, donde
la Guillermina lee el periódico, con un café y sus
cigarrillos, todaVÍa hoy, y a pesar de la asistencia de
oxígeno que necesita para respirar. Allí aprecia los
besos de los estudiantes que van llegando a sus clases,
del Bachillerato Artístico o de la Licenciatura en Danza
Contemporánea. Yallí se reúne con sus colaboradores:
C?rlando Scheker (director de la CONADACO), Miguel
Angel Añorve (parte de la dirección del CENADAC),
Antonia Quiroz (coordinadora en el CONADACO) y
una planta docente y administrativa que pasa periodos
sin cobrar su sueldo.
La bailarina y coreógrafa Bárbara Alvarado ha
estado junto a Guillermina desde 1994, primero como
estudiante y, luego, corno miembro, por siete años, de la
compañía; desde entonces, es una presencia frecuente
en el CENADAC. Ella conoce la importancia de la
institución:

�En Querétaro, no había danza contemporánea.
Desde que llegó Ballet Nacional y se fundó el
Centro y el Colegio, comenzó una revolución en
Querétaro y el país. El 80 porciento de los que hoy
hacen danza o circo en Querétaro pasaron por
este lugar, porque ahí encuentran bases claras y
firmes. Otros alumnos están en Nueva York, en
Mazatlán, en Xalapa, pero antes pasaron por estas
aulas. Además, por la relación que siempre ha
tenido Ballet Nacional con la compañía de Marcha
Graham, siguen viniendo maestros de Nueva York
a dar cursos y a colaborar como coreógrafos. Pero
las modas de las técnicas neutras y otras corrientes
estilísticas van haciendo que se quede fuera la
técnica Graham y con ella, la labor de Guillermina.
El CONADACO es la única escuela que da una
formación en técnica Graham con verdadera
calidad. Por ser una técnica tan compleja y que
exige tantos años de esfuerzo, ya no va con esta
cultura globalizada que espera resultados de la
noche a la mañana, y que hace que cualquiera se
suba al escenario y se diga bailarín.

un encuentro casual, fue seducida por el proyecto de
Guillermina Bravo: decidió radicarse definitivamente
en México y se convirtió en una de las figuras
fundamentales de las más memorables creaciones
del Ballet Nacional desde que ingresó cuando tenía
20 años. Hoy, sigue la amistad y la admiración por la
Maestra y su labor:
La escuela sigue teniendo mucho sentido hoy, porque
de ahí salen excelentes bailarines, bien preparados,
mucho mejor que los que salen de otras escuelas,
precisamente porque ahí todavía está ese rigor...
El problema es que los muchachos se preguntan
adónde ir una vez egresados. No tienen una meta.
Las grandes escuelas de danza en el mundo siempre
han estado ligadas a una compañía importante,
porque es el desembocar natural de los estudios. No
estando el Ballet Nacional, es difícil De todos modos,
considero importante mantener la técnica Graham y
el CENADAC corno pilar de esta técnica.
En boca de Guillermina:
Este proyecto en Querétaro cultiva la inquietud
de formar el instrumento de la danza que es
el cuerpo humano, y así bailar treinta, treinta
y cinco años sin tener ningún dolor. Esto se ha

La enseñanza impartida en el CENADAC es valiosa
también para Rossana Filomarino. Esta bailarina,
coreógrafa y maestra de origen italiano había
formado parte de la escuela de Martha Graham. Por

descuidado mucho a partir del avance de las
técnicas light. La escuela que tengo, que dirige
el maestro Orlando Scheker, es un colegio, un
cuerpo de maestros técnicos de primer nivel,
que tiene un bachillerato de tres años y una
licenciatura de siete. Se puede, en siete años,
crear ese instrumento propicio para hacer danza
muchos años. Ballet Nacional fundó este centro
en 1991, corno un órgano desconcentrado del
Estado, con un subsidio de Bellas Artes, una
ayuda del Consejo, una ayuda de Querétaro
que, aunque muy pequeñita, yo la acepté muy
agradecida. Querétaro nos cedió los terrenos
para construir la Escuela, con unas instalaciones
de primer nivel
Este organismo promisorio en sus m1c10s,
siempre independiente en su determinación pero
dep endiente del financiamiento oficial, comenzó
su decadencia con el sucesivo recorte de fondos,
desde 2006 -fecha estimada por Guillermina,
en algunas declaraciones- hasta la casi clausura
que vive en la actualidad. Pero "La Bruja» no suelta
las riendas de su misión profesional, y ni siquiera
en el homenaje para sus 90 años de vida omitió el
justo reclamo. En el Palacio de Bellas Artes, con su
respiración fatigada, solicitó un aplauso para los
maestros de su escuela, "para ellos sí les pido un
aplauso, pues siguen t rabajando aún sin cobrar»,
reflotando el conflicto irresuelto.
El problema de CENADAC integra el panorama
que relega a la cultura, en un México marcado por
la violencia cotidiana. Para Bárbara Alvarado, "los
presupuestos para el arte cada vez son menos y
con una deficiente entrega. Aunque los directivos
de las instituciones culturales destinen recursos,
simplemente no llegan. Nuestros jóvenes y no tan
jóvenes dirigentes culturales y gubernamentales no
han querido educar a los mexicanos; practican la
cultura de lo desechable, que no tiene mayor interés
en sus raíces".

Soledad que no sólo proviene del universo
institucional que hoy lleva los rostros y los nombres
de los funcionarios Consuelo Sáizar, Teresa Vícencio,
Marcha Elena Cantú, Carmen Bojórquez, José E.
Calzada Rovirosa, Fernando de la Isla Herrera,
Laura Gabriela Corvera Galván, y sus equipos de
secretarios.
Gustavo Emilio Rosales describe un panorama
más complejo:
A la propia comunidad de la danza en México
se le ha anunciado este presente. Algunos han
querido unirse en contra de la negación de la
danza, en comités efímeros que ellos mismos
acaban traicionando u olvidando. El desdén de
las políticas culturales sucede frente al mutismo
de los colegas de la danza. La administración
cultural mexicana demuestra desconocimiento
hacia la danza, porque la danza implica
mucho dinero para producirse; es un arte que
implica un esfuerzo de la administración de la
cultura. Los funcionarios de México no quieren
gastar lo que a ellos les parece injustificable.
Entonces, tenemos a una Guíllermina Bravo,
viva aún, pero ya muerta o a punto de morir.
Ella misma lo dijo en 2006, en una entrevista
en El Universal: "Denme por muerta». Veía con
claridad su última chance por el CONADACO
de Querétaro.
Recordemos que -continúa Rosales-:
Guillermina es la mujer más inteligente de la
danza en México. En ese entonces, vio lo que
se avecinaba: que el dinero que había para
la cultura iba a sufrir un recorte excesivo
e incalificable. A partir de allí, en la danza
mexicana, se sucedieron cortes de funciones,
cortes de presupuesto y compañías -una de
las más importantes, Ballet Teatro del Espacio,
pereció en 2010 por falta de sostén, en un estado
vergonzoso-, que fueron golpes también
contra el legado que representa Guillermina y
que hoy sufre una falta de cuidado absoluta por
parte de los protagonistas mismos de la danza y
de la administración cultural en México.

Frente a la difícil situación que sobrelleva
Guillermina -no sobra insistir que lo acontecido
el 18 de febrero en Bellas Artes constituye una
demostración simbólica que no se traduce en
pesos-, el cariño se entremezcla con la soledad.

78

79

�---~-----------~----------------------,1-

MODELAR ESOS CUERPOS QUE BROTAM DE

u;

~

r;c

Mediante su labor de creación de más de medio
siglo, medio siglo de amasar la historia y la identidad
de un país, Guillermína Bravo constituye la cultura
mexicana. El decir de los cuerpos nacidos de estas
tierras nutrió sus casi 60 obras. En algunas ocasiones,
salía de excursión y buscaba hombres formados por
el trabajo rudo, del campo, de la pesca, como Miguel
Angel Añorve, que era lanchero en Acapulco. A partir
de esas configuraciones físicas del mexicano trabajador,
se conducía hacia la consolidación profesional de la
noción del bailarín, potencializando los cuerpos a
través de la modelación muscular y energética.
Claudia 1.avísta recuerda así estos cuerpos infrecuentes:
Eran como dioses griegos, africanos ó indígenas,
estoicos, gigantescos; parecía que tenían luz
por dentro. Los recuerdo delante del telón de
T amayo en Constelaciones y danzantes, o a la Negra
Victoria Camero en Danza para un bailarín que se

transforma en águila; también, a Antonia Quiroz
siempre en el centro. Los impresionantes
grupos de bailarines hombres arrasaban con la
escena. Todo se enriquecía con los vestuarios de
Kleómenes Stamatiades. Gustavo Estrella, gerente
de la compañía, siempre estaba a la entrada de
los teatros. Como estudiante, asistí a actividades
en el Estudio del 57, en el Callejón 57, en el Centro
Histórico. Esos maravillosos bailarines me dejaban
boquiabierta, intimidada, y trataba de imitarlos.

Estos intérpretes fueron el resultado de cinco décadas
de cincelar jóvenes talentos a través de una rutina
ardua pero apasionada, que Guillermína salpicaba
con comentarios ácidos y una exigencia implacable.
Así la fotoorafía
Rossana Filomarino: "La Maestra
o
tiene un sentido del humor tan tremendo, una ironía
mordaz, y un ojo clínico que la llevó por todo el país
a escoger bailarines, y a sus colaboradores. Con dos
palabras te sabe decir qué te falta, qué te sobra, qué
camino emprender para hacerlo mejor". Por su lado,
así la retrata Bárbara Alvarado: "Es una mujer que da
su conocimiento y su amor, sin olvidar sus regaños.
También es una niña soñadora y creativa. Se informa
de los pensadores, escritores, músicos. Ella sabe quién

es quién. Una estratega, una mujer que reta a quien
se le pone enfrente. Es una mujer que hizo un México
mejor. México le queda debiendo".
Los caminos que abrió Guillermina Bravo
se extienden desde las búsquedas de las
norteamericanas Waldeen y Ana Sokolow, que en la
década de los 40 impulsaron la creación de grupos de
danza en los que el ballet se encontraba con estilos,
gestos, estéticas de la danza moderna. Ana Mérida
y Guillermina, pese a sus caracteres diferentes que
las hicieron discutir y hasta separarse, iniciaron, por
admiración a su guía, el Ballet Waldeen. También
fundaron la Academia de la Danza Mexicana, y
allí se acentuó la vocación por hacer de la danza
no un arte de la repetición, sino un arte nacido de
la observación del mundo y de la danza misma,
incorporando tradiciones locales e importadas.
Pronto, Guillermina, que nació el 13 de noviembre
de 1920 en Chacaltianguis, Veracruz, a los 38 tuvo
el visionario emprendimiento de iniciar el Ballet
Nacional de México, junto a su colega Josefina Lavalle.

80

"Yo me encontré de pronto dentro de la danza. No
supe cómo ni cuándo, pero ya me encontré dentro de
la danza y nunca más salí de ella. Todavía no salgo".
Era 1948. Siendo ya conducida la compañía sólo por
Guillermína, el proyecto independiente fue ganando
visibilidad, público, apoyos, hasta convertirse en
el principal conjunto de danza contemporánea de
México. Guillermina fue la primera mujer que recibió
el Premio Nacional de Ciencias y Artes, en 1979.
Hoy, es poco el tiempo que transcurrió desde
que Ballet Nacional se disolvió, cuando su directora
advirtió que el material creativo se había agotado y la
compañía debía dejar de existir. Ese final fue apenas
en 2006 y abrió controversias, como alude Claudia
Lavista: "El cierre del Ballet Nacional por parte
de Guillermína Bravo lleva al fin de una compañía
histórica que deja una enorme herencia, pero genera
también un hueco gigantesco en sus integrantes, que
se quedan sin su lugar de trabajo y sin su casa, y genera
una enorme polémica llena de opiniones". En cambio,
Guillermina Bravo ve el caso con simplicidad: "Qué

pasará en el siglo XXI, cuál es la temática del siglo
XXI, cuáles van a ser las formas, no lo sé. Es una de
las razones por las cuales se terminó el ciclo de Ballet
Nacional. Yo sabía qué decir en el siglo XX, tenía mis
obras aquí en el puño. Pero cómo es el siglo XXI, cómo
seguirá el mundo, el país, no puedo contestarlo".
Con Ballet Nacional congelado en el pasado, como
pieza de museo, el impacto de creaciones como El
zanate (1947), Recuerdo a Zapata (1951), Braceros (1957),
Comentarios a la naturaleza (1967), Melodrama para dos
hombres y una mujer (1970), El llamado (1983), Sobre la
violencia (1989) sigue, no obstante, proyectándose.
A veces a través de dispersos videos en algunas
mediatecas y en Internet, otras veces como un mito,
o un discurso referido de un testigo a otro. Alvarado
constata que "los jóvenes actuales tienen maestros que
ni siquiera ellos saben la historia de la danza en este
país, y entonces ¿cómo transmitir la conciencia delos
que abrieron brecha en el siglo pasado?".
Casi como destino inexorable de la danza, por falta
de una sistematización de los registros existentes y

81

�,,MIS OBRAS NO SE SICUIEROM BAILANDO PORQUE LOS CRUPOS DE
DAMZACOMTEMPORÁMEACOMPOMEMOSPARAELMOMEMTO,PARA
LOS BAILARINES QUE TEMEMOS EN DETERMINADA ÉPOCA. SI LAS
REPONES CON OTROS BAILARINES, ES OTRA COSA, Y A NO SALEN
ICUAL" CUILLERMIMA BRAYO

Sigue Filomarino:
cierto punto inevitable: el arte se orientaba a partir
de una dialéctica de rupturas. 8 problema consistió
en olvidar, en no resguardar memoria de aquello que
se estaba negando. Así, el legado de Guillermina
quedó entre los bailarines que hicieron sus obras
y los públicos que alcanzaron a verlas. Hay rastros
periodísticos y crónicas y libros de Alberto Dallal,
de Raquel Tibol y de Patricia Cardona. También
la Academia Mexicana de la Danza ha negado a
Guillermina, quien, por otra parte, debería ser, hace
tiempo ya, miembro del Colegio Nacional.

por decisión de la creadora, las obras están condenadas
a esfumarse. La reposición es impensable: "Mis obras
no se siguieron bailando porque los grupos de danza
contemporánea componemos para el momento, para
los bailarines que tenemos en determinada época. Si
las repones con otros bailarines, es otra cosa, ya no
salen igual", exphca con tranquilidad Guillermina.
RENECA.R DE LA TRADICIÓN
El pasado reciente de Ballet Nacional continúa
emanando una influencia profunda en los coreógrafos
de México. No se trata de, solamente, casos de similitud.
El lugar histórico de Guillermina -exphca Gustavo
Emilio Rosales- es ser fundadora del movimiento
mexicano de danza moderna, en el que estuvo
acompañada de otras presencias, como su propia maestra,
W aldeen. A partir de ella, la danza se entendió como
un discurso centrado en lo político, no en lo político
partidario, sino en lo político comunitario, en la cultura.
Guillermina fue quien estableció los fundamentos. Por
un lado, erigió su propia compañia, el Ballet Nacional.
Por otro, implementó la técnica Graham, técnica que ella
misma importó de forma autodidacta, directamente de la
compañía de Martha Graham. El saber sobre el cuerpo y
sobre la danza se consohdó con su logro fundamental: la
profesionalización del bailarín en México, lo que imphcó
una consohdación técnica y estética.
Sin embargo, no son infrecuentes los coreógrafos
mexicanos que reniegan de la Bravo, coreógrafos
que presentan a sus creaciones como una vuelta de
página a todo lo preexistente, como discursos ajenos
a la omnipresente tradición de Ballet Nacional. Al
respecto, Rosales prosigue:

y claridad. Asimismo, sus bailarines advertimos lo
grandioso de los temas y la ética en las obras de la
Maestra: la danza no es un divertimento, sino que
trata cosas que nos conmueven, que movilizan a la
sociedad, con ideas profundas y subversivas.

Como testimonio de lo anterior vale el ejemplo de Lavista:
Al terminar mis estudios, decidí no intentar
formar parte de Ballet Nacional, a pesar de la
insistencia de mi adorado maestro, Federico
Castro. A mediados de los 80, era el boom de los
grupos independientes. Me rebelé y comencé a
bailar con UX Onodanza, con Raúl Parrao. Busqué
otro camino estético y artístico. Sin embargo, mi
raíz estuvo plantada y germinada muy cerca de
Guillermina Bravo y Ballet Nacional.
Por su parte, Filomarino, al frente de su propia
compañía Dramadanza, no confronta su autonomía
con el aprecio por lo recibido de Guillermina:
De la Maestra aprendí tantas cosas ... el amor
al conocimiento del cuerpo, la perfección del
movimiento como un camino para la creación
artística. Siempre admiré su seguridad para montar
trazos escénicos muy complicados, con múltiples
direcciones, pasos, y la música muy estudiada. El
llamado, por ejemplo, tiene espirales, 3 para un lado,
4 ó 5 más, además del circulo fundamental que
caracteriza esa pieza, y que se subdivide en muchas
espirales. Todo eso lo manejaba ella con facilidad

Los grupos de danza contemporánea surgidos
después de Ballet Nacional rápidamente lo negaron:
trataban de hacer todo lo contrario al Ballet, por
considerarlo decadente. Era una reacción hasta

82

En los pocos libros sobre danza de México, ella
siempre está mencionada, aunque no sé si hay una
buena apreciación de su obra. Su presencia artística
hoy no es tan fácilmente ponderable, porque
todos le debemos algo a la Maestra. La danza
contemporánea, como la conocemos hoy en México
y con todas sus variantes, se debe a ella. Antes, había
grupos, grupitos, personalidades, pero a partir de
las obras de Guillermina Bravo en los 60 y los 70,
ella creó la danza contemporánea, ella la hizo nacer.
De manera esporádica, aparecen esfuerzos puntuales
como ejercicios de la memoria, mesas de debate, premios
que llevan su nombre. Pero siguen transcurriendo los
días de 2011; sigue atravesando sus 90 años de vida
Guillermina Bravo; sigue disolviéndose, casi sin notarse,
su legado. Las perspectivas no son auspiciosas. Pero
tampoco se vale callarse. Ni conformarse con el aplauso
de una sala colmada de varios amigos, decenas de
espectadores fieles y muchos chismosos. Guillermina
suele hablar sin pelos en la lengua. Rossana Filomarino,
también, y suelta tanta admiración como indignación:
Ahorita el arte no importa, no está siendo
considerado como una manera de combatir los
gravísimos problemas que áene el país y la violencia
que nos está invadiendo por todos lados. No hay
quienes vean, ni en la educación ni en el arte, la
manera para salir del problema, sino que creen que
la manera para salir del problema son más armas,
lo cual está totalmente equivocado. El arte es
comercializado como una panacea, pero el verdadero
arte de búsqueda no está presente. Por eso es tan
dificil mantener las escuelas, como el CONADACO,
heredero de una tradición que ha hecho la danza en
este pals. Se cierran escuelas, se cierran compañías,
como Ballet Teatro del Espacio. Ballet Nacional
cerró por si mismo, pero si hubiera continuado, le

hubiera pasado lo mismo que al BTE. Ni la tradición
importa, ni el conocimiento de lo que se hizo.
RE ÁRÉ T S
El vacío, la carencia, el desamor, la ignorancia y
la incomprensión -en franca contradicción con
homenajes y declaraciones- rodean la obra de
Guillermina Bravo. Esas sombras impiden un sano
ejercicio de crítica, de análisis de algunos puntos
álgidos que la propia Guillermina sembró a su
alrededor y que quedan entre paréntesis.
Uno de esos conflictos es la falta de reales
continuadores de Guillermina. Quienes persisten
en Querétaro dependen cada día de su nombre
para sostenerse. Quienes han hecho su carrera
independiente debieron correrse de la asfixia que
genera su descomunal figura. Guillermina Bravo fue
una gran maestra para quienes estuvieron a su lado
y le demostraron fidelidad como intérpretes. Pero
el savoir-faire de la coreografía, si acaso fuera posible
hacerlo, ella no lo transmitió. Bárbara Alvarado se
asumió en ese vacío de aprendizaje:

C

FI IC

SE

Cuando comencé a componer, me di cuenta de que
no tenía recetas para hacer coreografta; sólo están los
principios y la experiencia de los que ya caminaron
antes que tú. Pero es mejor no tomar estilos, sino
crear con honesádad para autodescubrirte. La última
vez que la maestra Guillermina Bravo y yo habíamos
estado juntas en el Palacio de Bellas Artes fue en 2006,
en la función de cierre de Ballet Nacional. Cinco años
más tarde, 20ll, tuve la oportunidad de llegar a este
mismo recinto con la compañia que he creado ydirijo,
para rendirle homenaje a la mujer que me jugó la treta
de hundirme por completo a vivir para la danza. En
estos cinco años, pasé por los círculos del Infierno,
en un viaje dantesco hasta llegar al Paraíso. En ese
viaje, perdí de vista de pronto a la maestra Bravo, para
encontrarme en mi individualidad y en el colectivo
(Aletheia Cuerpo Escénico) que me acompañó a
pagarle a esta mujer. Danza con danza se paga, amor
con amor se paga, pasión con pasión se paga, entrega
con entrega se paga, a ciegas.
Las emociones que Guillermina despierta no pueden
vivirse a medias tintas, ni ser transparentes en su

83

�,,LA TECNICA CRAHAM ES EXACTAMENTE TAN VÁLIDA COMO EL
BALLET (...) DA LUCAR A HABILIDADES DE TIPO COREOCRÁFICO,
EN SALTOS, EN EXTENSIONES, EN EVOLUCIONES POR EL PISO, EM
RELACIONES CON EL PESO DEL OTRO O DE LOS OTROS QUE ESTÁN
BAILANDO"... CUSTAVO EMILIO ROSALES
coherencia. Van de la mano de la tensión, de la
indecisión, de las paradojas que obligan a mirar las
dos caras de una moneda, siempre. La transmisión del
saber para la composición coreográfica es uno de los
nodos que el derrotero de Guillermina no fijó.
Otro asunto espinoso concierne al provecho y
la vigencia de la técnica Graham. A la luz de los
pocos espacios mexicanos donde se enseña este
sistema de configuración física y energética basado
en los principios de contraction y release, parecería
que la danza del siglo XXI no tiene espacio para él.
Sin embargo, Gustavo Emilio Rosales sugiere lo
contrario, y brinda matices a las diferentes posturas
que radicalmente se inclinan por el Sí o por el No:
A través de Guillermina Bravo y Ballet Nacional,
esta técnica importada fue reapropiada, convertida
y reconfigurada a una realidad nacional,
acentuando la consolidación profesional de la
noción de bailarín. Sobre la técnica Graham no
debe decirse que, por obsoleta, no se deberia
enseñar más: eso es una barbaridad. Es un
conocimiento, y los conocimientos se deben
preservar. Lo que es importante es que se sume
y se abra a propuestas de similar potencia de
saber, como el butoh, por ejemplo. Pero la técnica
Graham es exactamente tan válida como el ballet,
porque ambas reconfiguran el cuerpo. Lo hacen
desde una cuestión ósea y muscular especifica
para la danza, es decir, no es atlética, como la que
se practica en los deportes. Da lugar a habilidades
de tipo coreográfico, en saltos, en extensiones,
en evoluciones por el piso, en relaciones con el
peso del otro o de los otros que están bailando,
en particulares expresiones de energía que
suscitan relaciones de significación a partir de
cuestiones abstractas como la música, o el sentido
del espacio. El bailarín puede ejercitarse en la

técnica Graham, pero necesita luego desdibujar
la estructura mecánica de los ejercicios o las
secuencias, para adaptar el conocimiento corporal
a una expresión artística, que no sea una calca.
Ahora bien, destacar estas virtudes de la técnica Graham
en general, y de la formación en el CONADACO en
particular, no implica comulgar con el estancamiento ni
aceptar acríticamente las falencias que tiene la educación
artística en México, que ya no se sostiene tal corno está.
Ha llegado a tal punto de ser retrógrada y estancada, que
canceló su movilidad. Tal como está, carece de futuro
fértil, carece de acervos actualizados, carece de una
coherencia pedagógica presente, carece de una visión
académica, carece de vínculos entre las diversas escuelas.
ABRAZAR LA COMTRADICCIÓM

En fin, si uno de los grandes valores de Guillerrnina Bravo
es la honestidad para decir públicamente su pensamiento,
quizás el mejor homenaje, el modo más adecuado de
reivindicar sus 70 años consagrados a la danza, sea asumir
las contradicciones que rodean su persona y su obra.
Agradecerle, sin adularla entre mieles verborrágicas.
Regalarle afecto, admitiendo que el amor humano, lejos
de ser pureza angelical, es un sentimiento capaz de caer,
siquiera por momentos, en envidias, mezquindades,
temores o recelos. Devolverle el capital económico
y simbólico que construyó en México, no mediante
ramos de flores comprados a última hora, sino con
más capital económico y simbólico: esto es, con fondos
para que prosiga su digno desarrollo, puesto que la
vida le ha regalado ser longeva. Recordarla, si, pero
recordarla a través de la recuperación y estudio de sus
obras y de sus enseñanzas: por un lado, construyendo
un archivo completo y de fácil acceso con el corpus de
Ballet Nacional; por otro, experimentando su legado
en los cuerpos del siglo XXI, para dialogar con él en
movimiento. Es decir, bailar. to

84

El Maestro de obras mira de frente -un ojo más amplio
que el otro. Su atavío y su talante nos dicen con enorme
claridad cuánta templanza hay en su vida y su trabajo.
Aunque no nos importe dónde esgrima sus virtudes
de alarife, sí advertiremos el tiempo en que vive, su
camisa ¿blanquísima?, su saco holgado, las numerosas y
pequeñas herramientas de trabajo colocadas en las bolsas
superiores de la prenda que al arroparlo le dan al mismo
tiempo prestancia y seguridad ante los demás, un lugar
en el mundo. El sombrero ciñéndole la cabeza. Las manos,
detrás.
¿Qué nos dice este maestro de humildad, este artesano
de la solidez? lQué nos conmina a reconocer? El tiempo
del gesto digno imponiéndose a la tosquedad, y una
firmeza que no adelanta los puños porque nos debiera
bastar el contacto del hombre que trabaja con la paciencia
y con -precisamente- esas manos que adivinamos
morenas como su rostro y robustas como su esperanza
cargada de silencios. Sin duda, lo recalcamos, este
personaje carece de palabras estridentes. Sólo espera la
edificación constante. SOlo espera "poner manos a la obra"

También para realizar un autorretrato se necesita
oficiar de cara a la piedra de los sacrificios.
Para, precisamente, liquidar al posible Narciso
o Adonis que quisiera colarse en nuestra vida.
Se hace necesaria o imperiosa, vaya, una visión
de la propia mirada afín al desquiciamiento. Un
ojo, el izquierdo, plantado al centro del óleo, se
clarifica ligeramente si lo comparamos con su
complementario. Para su determinación, sendos
trazos oscuros y curvados -igual el bigote y los
extraños labios. El cabello, que se ha retirado
hasta cederle un generoso campo despejado, se
niega a la limpidez. En ese rostro, la fijeza del ojo
izquierdo nos taladra y nos recuerda que cuando el
pintor observa al valle, a la montaña, al humano, al
universo, todo queda en estado de parálisis aguda
-hasta nuevo aviso.
Si Rodolfo nos mirara, hasta en la osamenta
habríamos de sentir la rúbrica del pincel y el
chillido de la espátula.

85

�uena parte de las obras legadas por el dilatado
periodo de gobierno de Bernardo Reyes (1885,
1887 y 1889,1909) y por algunos gobernantes
de la etapa posrevolucionaria bien sirvieron tanto para
encarar la continua amenaza norteamericana como
para cristalizar las alianzas regiomontanas con la
oligarquía del sur de Estados Unidos. El impulsor de la
política cultural moderna del estado no se equivocaba
cuando escuchaba: "esa voz del destino que hace sentir
a la ciudad estar llamada a ejercer, una alta función en la
estructura social, económica y espiritual de México" (41).
De ese espíritu nació Armas y Letras, así consignaba
Rangel Frías la intención esencial de aquellos
proyectos educativos y culturales: "a esto mismo sólo
puede llamarse humanismo, nostalgia y esperanza
de un ser humano poderoso, hondamente ingenuo
del corazón y de imaginación intensa y radiante"
(2009a: 15). Con el tiempo la revista se ha vuelto una
institución literaria, en cuya historia también sobresale
la pausa en su circulación entre finales de los años
setenta y mediados de los noventa, cuando dio inicio
la nueva época dirigida por la poeta Carmen Alardín.
Desde sus inicios, Armas y Letras, una de las revistas
universitarias decanas del país (sólo detrás de la Revista
de Universidad de México (1930]) ha sido un referente para
el periodismo cultural de nuestro estado, medio de
difusión de la tradición liberal del noreste, catalizador
de la labor de creadores y pensadores locales y
conformadora de la identidad nuevoleonesa (por
ejemplo, en su primera etapa le dedicó una sección fija
al Padre Mier).
En esta nueva época, destaca el perfeccionamiento
de la calidad editorial, desde la impresión hasta el
actual diseño, muy acorde a la visualidad imperante
en nuestros días, un aspecto favorable para la
competencia de lectores de los soportes digitales de
nuestros días. En este sentido, mantiene su cualidad
de marco óptimo y deseable para el trabajo de artistas,
intelectuales e investigadores. Sin negar su vocación
literaria, el equilibrio ha sido un baluarte editorial de la
revista por su constante balance entre las voces, temas
y problemas, locales, nacionales e internacionales. Lo
mismo ocurre con la reflexión y muestra de diversas
disciplinas artísticas y académicas (recuerdo ahora el
número 66,67 dedicado al jazz, con especial homenaje
al disco Kind of Blue de Miles Davis ).

Gracias a la tutela universitaria, el espacio editorial
ideal de Armas y letras aspira a ejercer una independencia
del mercado editorial, que rige hoy más que nunca las
políticas de publicación, lo mismo debe decirse de la
deseable autonomía de la revista con respecto a las
previsibles variaciones de la política universitaria, que no
necesariamente empatan con el proyecto cultural yliterario.
De la más reciente etapa, la encabezada por el joven
ensayista regiomontano Víctor Barrera, me gustaría
destacar la inclusión de perspectivas de reflexión
culturalísta plenamente interdisciplínarias, muy
adecuadas al multiculturalismo que cunde en nuestros
días y al naufragio de las totalizaciones modernas (una
de ellas, la extrema especialización positivista de las
ciencias y de las humanidades). Buen ejemplo de este
registro amplio y sensible a la transformación social
latinoamericana son los análisis literario,contextuales
del filósofo español Eduardo Subirats ("Escritura y
poder en Yo el supremo") y de la joven investigadora local
Katia lrina Ibarra ("El forastero llamado José María
Arguedas"), ambos incluidos en el número doble más
reciente (74-75) y que ya cuenta con la dirección del
escritor Miguel Covarrubias, maestro de numerosas
generaciones de estudiosos de la literatura formados en
la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL.
Sin duda estos enfoques dan cuenta del cambio en
el papel social de los escritores e investigadores de la
literatura, quienes, como lo afirma la ensayista argentina
Beatriz Sarlo, con las herramientas de la interdisciplina
pueden "ganar algún espacio a la luz pública y presentar
un discurso menos hermético que el de la critica" (ll5). Sin
duda este contacto con la colectividad es apremiante en
medio dela descomposición social en que nos encontramos.
Sólo me queda expresar mis mejores deseos y altas
expectativas para la nueva etapa de una publicación
rica en historia y en potencial, ahora bajo la dirección
de Miguel Covarrubias, a quien le debemos incontables
proyectos de divulgación y estudio de la literatura
occidental, como gestor, editor, maestro o traductor. ~
Referencias
Rangel Frias, R. (2009a). "Armas y letras" en Renovada compallía.
Antología de Armas y Letras (19941957). \ lonterrey: LANL
-~-..,.. (1946). "Teoría de t,1ontcrrey" en Renovada compañía.
Antología de Armasy Letras (1944-1957) \1ontcrrey: UANL
Sarlo, B. (2006). "Los estudios culturales y la critica literaria en la
encrucijada valorath·a'' en l. \,l. Sánchez Prado (Coord.). América
Latina: giro óptico. Puebla: Universidad de las Américas/ Gobierno
del Estado de Puebla.

87

�BREVE

E

PANORAMA
,
HISTORICO

@DE A
0

1 programa en cuestión fue conducido y
animado por el propio ingeniero Tárnava,
programa en el que se incluyeron ejecuciones
al piano, declamaciones poéticas y hasta una
actuación especial de alguien que "hacía cantar" a
un serrucho de los utilizados para cortar madera,
todo con el ánimo de abrir caminos y procurar que
el experimento tuviera una repercusión especial.
El ingeniero Tárnava comentó en una entrevista
realizada esa misma semana que su papel lo había
llenado de orgullo: primer productor de radio, primer
locutor ante un micrófono y primer coordinador
de una velada artística que se transmitió con una
esperanza: intentar que alguien escuchara ese
esfuerzo.
El micrófono era rudimentario. La planta
transmisora, de 50 watts, con una antena en la
alta azotea. ¿Oyentes comprobados? Fueron dos:
el ingeniero Rodolfo M. Garza, gerente del Banco
de Nuevo León y el señor Bermúdez, fabricante
de acumuladores. ¿Por qué dos oyentes? Porque el
propio ingeniero Tárnava les facilitó dos receptores de
piedra galena para escuchar la transmisión de prueba.
Semanas después se recibió una carta del capitán
de un barco que atravesaba el Canal de Panamá y
que acusó con gran entusiasmo que se había
oído con mucha claridad esa histórica
transmisión.

EN MONTERREY
0!RAHIROCARli

"Señoras y señores, esta es la primera transmisióu uc p1 Ut'.ua dt'. 1a
emisora CYL, en :y¡onterrey, y les vamos a brindar una amistosa
velada musical para saber si alguien nos está e5cuchando ..." Fra la
voz de Constantino de Tárnava. Era la noche del 9 de octubre de
1921 y se lanzaba al aire el primer programa de radio (propiamente
dicho) en amplitud modulada en México, desde la sala de una
antigua y hermosa casa de ladrillos rojos en las calles de Guerrero y
Padre Mier, casa en la que se reunieron emocionados el hermano de
Tárnava, don Luis, miembros de la familia y unos cuantos amigos. ~

Esa noche, en Monterrey comenzó una historia,
una larga, maravillosa y fecunda historia de la
radiodifusión en nuestro país. Hubo también primeras
transmisiones experimentales en la ciudad de
México, en Yucatán y en otras ciudades. Desentrañar
primicias y subrayar prioridades de unos y de otros
es laberíntico y propio de una investigación a fondo
que tarde o temprano debe concretarse. Lo cierto y
confirmado es que no tenemos una historia completa,
definida y categórica de la radio en México. Hay
esfuerzos notables, referencias valiosas y libros ya
ocupándose de esto, entre ellos, la primera y clásica
edición de Jorge Mejía Prieto, Historia de la radio y la
televisión en México publicada en junio de 1972 en la
ciudad de México por Editores Asociados.
En la década de los noventa, la Cámara de la
Industria de la Radio en México imprime un primer
torno de Historia de la radio.1921-1950. Otros dos libros
de referencia básica local en la historia radiofónica
son Génesis de la radio y la televisión en Nuevo León, de la
Lic. Dinorah Zapata Vázquez y la Historia de la radio
comunicación y de la televisión en México, de Sergio Valdés
Sada. También lo es XEX, probando, de Luis Carlos
Treviño, quien fuera locutor, actor y publicista decano
en las frecuencias regiomontanas.
Importante es mencionar otras aportaciones de
investigación que contienen, aparte del nacimiento
y ubicación de la radio en México, antecedentes
y análisis valiosos de la radiodifusión mundial,
mexicana y regional. Por ejemplo, La radiodifusión en
México, de Serafina Uano y Óscar Morales (1985); Los
medios de difusión masiva en México, de Fátima Fernández
Christlieb (1985) y los tres libros del investigador José
Luis Ortíz Garza: México en Guerra (1992), La guerra

de las ondas (1992) y Una radio entre dos reinos
(1997). Estas publicaciones otorgan al lector

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panoramas clave en su momento de diferentes
corrientes y tendencias radiofónicas en el país.
En ocasiones se percibe cierta politízación del
tema, lo que no le quita desde luego su valor
histórico.
En Monterrey, Constantino de Tárnava llamó
a su estación inicialmente CYL, abreviatura de
"Constantino y Luis". Luego cambió identificando
a la emisora corno TND, "Tárnava Notre Dame" en
referencia a la universidad donde estudió.

89

�LA RADIO HA HECHO HISTORIA EM MOMTERREY COMO VEHÍCULO
HUMAMO, CULTURAL Y DE APOYO. MOSOTROS ESTAMOS DE
UMA FORMA O DE OTRA, IMMERSOS EM ESE DEVEMIR DE MÚSICA
Y PALABRAS, DE EMOCIOMES, IMACIMACIÓM Y MOTICIAS, DE
PERSOMALIDADES Y EVEMTOS ESPECIALES. - - - - - - -ELECTRÓNICA

Hay fechas fundamentales en la cronología de la radio
de frecuencia abierta, las iremos recorriendo en este
breve ensayo de aproximación histórica, en el que
subrayaremos más que un catálogo de fechas, nombres,
lugares y ciertas circunstancias que dieron a la radio
un significado importante para la sociedad mexicana.
Creo sinceramente que la precisión obsesiva por el
origen de los hechos, a veces nos distrae del impacto
que en la comunidad y en la sociedad tienen. Bajo este
punto de vista, a la radio le urgen más que cronologías,
una interpretación clara de análisis y consecuencias,
que son, en el fondo, y como última instancia,
objetivos óptimos del verdadero historiador. La radio
en México podrá tener mañana otras referencias más
exactas o quizá necesita de modificaciones en algunos
datos contradictorios, pues es un organismo vivo y
cambiante, inasible a veces.
Pero lo que es inevitable es la capacidad que ha
tenido este invento, a través de los años, de llenar
nuestra intimidad, nutrir nuestros silencios, excitar
nuestra imaginación y motivar nuestra voluntad hacia
muchos otros factores que no son sólo los comerciales
e informativos comunes. La radio ha hecho historia
en Monterrey como vehículo humano, cultural y de
apoyo. Nosotros estamos de una forma o de otra,
inmersos en ese devenir de música y palabras, de
emociones, imaginación y noticias, de personalidades
y eventos especiales.
El día primero de enero de 1923, en el aviso 2447,
publicado en la página x del Directorio General de la
República Mexicana, en el periódico El Universal se lee:
Radio telefonía inalámbrica. El gran invento
del siglo XX. Puede usted oír todas las noches
en su casa, conciertos de los Estados Unidos.
Dirigirse a Francisco P. Cabrera. República y
Calle Madero. Apartado No. 339

La euforia estaba desatada. Se multiplicaron los
aparatos receptores, se modificaban, mejorándose, los
transmisores. En 1925, Guillermo Garza Ramos lanzó
al aire la XEG. El 19 de marzo de 1930 un comerciante
distinguido, don Emilio Azcárraga Vidaurreta, instala
y lanza la XET en Monterrey. En ese mismo año, don
Emilio la vende y pone la piedra angular de la radio
en los años 30: el 18 de septiembre, con 100 mil watts
de potencia, sale al aire XEW en la frecuencia de 780
kilociclos de entonces. Luego cambiaría a los 900
kilociclos del cuadrante para convertirse en pocos
años en "La Voz de la América Latina desde MéxicoTI.
En 1932, Luis Petit Jean y su hermano lanzaban
al aire en Monterrey XEX, que Luis Carlos Treviño
inauguraría con la frase que da título a su libro: XEX,
probando... Esta XEX se convirtió en XEAW, porque las
siglas se las llevó Alonso Sordo Noriega para su sueño
imposible: una emisora de 500 mil watts de potencia
en la ciudad de México. Mención especial merece don
Clemente Serna Martínez y su hermano, don Enrique,
incansables promotores de emisoras, programas y
personal valioso de la radio regia.
Don Emilio regresó a Monterrey, fundando la
XEFB, que durante años fue filial como empresa y
repetidora en ciertos horarios de programas y novelas
deXEW.
La XEW marcó la pauta desde un principio por
su enorme creatividad, su poderosa señal, por sus
recursos humanos, que don Emilio canalizó en forma
asombrosa, para cubrir las necesidades informativas,
emocionales y de diversión de un público ávido y fiel
radioescucha que podía sintonizar por entonces, en
toda América Latina, la señal W. La XEQ nació bajo
el mismo auspicio de Azcárraga en 1938 y con 50 mil
watts de potencia. Este hombre recio, norteño de
corazón, fue el prototipo del radiodifusor de empuje, de
audacia y de talento, prototipo que inspiró, y aún hoy
motiva a muchas personalidades de nuestra industria.

90

En febrero de 1940, el presidente Lázaro Cárdenas
ordena la publicación de la Ley General de Vías de
Comunicación que reglamentaba, desde luego, la
radiodifusión. En ese año ya estaban instaladas 380
emisoras de radio, contra las 17 que existían en 1927.
En 1945 y 46 comenzó la ebullición del radio
moderno en Estados Unidos, creándose una
competencia muy especial de las estaciones pequeñas
contra el imperio de las grandes cadenas y de las
emisoras monumentales. En México sucedió lo
mismo. Casos concretos: en Monterrey, la XEH,
Radio Tárnava, lograba consolidar un estilo de radio
muy distinto a los perfiles de las llamadas grandes:
XET, XEFB, XEMR, estaciones que eran réplica de las
fuertes de México: radionovelas, controles remotos,
programas de teatro estudio, etc.
El estilo de las emisoras "grandesTI era solemne,
serio en extremo, pretencioso en ocasiones y hasta
acartonado. XEH descubrió una fórmula que gracias a la
paciencia y comprensión del ingeniero Tárnava maduró
en estilo: naturalidad, uso del teléfono para atender
al auditorio, complacencias musicales, programas de
votaciones y de concursos. Esto significó en un principio
una irreverencia para los radiodifusores atrapados
rígidamente en fórmulas que ya empezaban a cansar.

En Monterrey, la explosión juvenil que comenzó
sin duda en XEH tuvo protagonistas muy especiales,
algunos aún en activo ante los micrófonos: Ernesto
Hinojosa Subeldía, Horado Alvarado Ortiz, Raúl
Alvarado Ortiz, Mario Garza Pedraza, Arturo Pinto
Gamboa y tres grandes ausentes: Pedro Martínez
Serna, Lon Sánchez Rangel yJoaquín Iglesias Romero.
Tuve el honor de compartir micrófonos e ideas con
ellos durante varios años y ver nacer esta nueva
radio en Monterrey, 1949-1951, llena de entusiasmo
por la novedad, radio fresca y diferente, renovadora
y feliz. Puedo afirmarles, que lo aprendido por mí
en XEH al lado del ingeniero Tárnava y de esos
amigos y colaboradores, fue revisado y proyectado
exitosamente en 1958 en Radio Variedades en la
ciudad de México, marcando una época de la radio
moderna.
Otros empresarios surgieron también en nuestra
tierra, entre otros: don Jesús D. González y don
Francisco A. González y su Organización Estrellas
de Oro (hoy Multimedios), don Gonzalo Estrada y
su Grupo Radio Alegría, don Teófilo Bichara y don
Bernardo Bichara y su Núcleo Radio Monterrey, don
Mario y don Jesús Quintanilla y su XEFB, don Joaquín
Vargas Gómez y su Stereo Rey.

LA RADIO TOMÓ MUEVOS RUMBOS ARTÍSTICOS Y COMERCIALES
COM LA LLECADA EM CRAM ESCALA DE LAS COMCESIOMES DE FM,
SISTEMA IMVEMTADO POR EL MAYOR ARMSTROMC DE LA MARIMA
DE ESTADOS UMIDOS, QUE PERMITE TRAMSMITIR COM MAYOR
G)
CLARIDAD, PUREZA Y ESTEREOFOMÍA. ____
Pero la historia no se detiene. Detrás de XEH siguió
XEAR, Radio Alameda, de don Alfonso Flores López,
quien, por cierto, escribió y publicó el libro La radio y
yo que incluye innumerables canciones populares en
Monterrey de 1930 a 1960. Con las emisoras llamadas
"chicas" ise gestaba en Monterrey la radio de un
inmediato futuro!
Fue Radio Variedades, XEJP, de México, la que
disparó en 1958-1960 a toda la república el novedoso
estilo juvenil, comunicativo, informal, cálido y cercano
a los radioescuchas. Empresarios de nueva visión
tomaban riendas en los negocios.

Precisamente hay que comentar que la radio tomó
nuevos rumbos artísticos y comerciales con la llegada
en gran escala de las concesiones de FM, sistema
inventado por el mayor Armstrong de la marina de
Estados Unidos, que permite transmitir con mayor
claridad, pureza y estereofonía. Podemos evocar dos
figuras señeras en este campo:
En la capital, don Federico Obregón Cruces, quien
lanzó el 31 de diciembre de 1953 la primera FM del
país, XHFM, Radio Joya de México, aun sabiendo que
casi no babia receptores para esta frecuencia. La noche
del 28 de julio de 1957, el gran temblor que sacudió a

91

�la ciudad de México derrumbó toda su emisora. Fue
don Francisco Aguirre quien lo ayudó a seguir en la
batalla, esa misma noche.
Y en Monterrey, un visionario definitivo: don
Joaquín Vargas Gómez instaló el 15 de abril de 1966,
Stereo Rey, llamada así porque era la primera estación
con equipo de efectivo sonido estereofónico y porque
esta emisora nació en Monterrey.
De inmediato, don Joaquín solicitó 25 concesiones
de FM en diferentes ciudades de la República. Nadie
lo podía creer. Y logró lo que buscaba: una cadena
nacional de FM: Stereo Rey y FM Globo. Don Joaquín
siempre evoca a Monterrey con cariño especial,
porque le dio la clave, el camino para la FM nacional.
Don Gonzalo Estrada fundamentó su grupo en
XENV, Radio Alegría, en 1959, convirtiéndose en
promotor de la nueva generación de la radio juvenil en
Monterrey. Sus 8 estaciones, entre ellas La Sabrosita,

Metrópoli, BJB, Premier y Notiradio, marcaron una
línea entre las estaciones gruperas populares y en todos
los niveles. Son los hijos de don Gonzalo -Alberto y
sus hermanos- quienes dirigen hoy el consorcio.
Otro radiodifusor reconocido y respetado en todo
el país es don Teófilo Bichara. Empresario incansable,
logró obtener las concesiones de XEG, La Ranchera de
Monterrey de XECT, 1190 y de 98.1, Génesis FM, así
como la XHCL, 99.1. La Picosa, como integrantes de
Núcleo Radio Monterrey, filial de Radio Mil, México.
Faltarían tiempo y espacio para mencionar a tantos
empresarios y devotos de la radio, quienes en una
forma o en otra, colaboraron siempre a la historia
viva de la AM y la FM en nuestra ciudad. iSon más
de 60 años de intentos, búsquedas, aciertos, fracasos y
triunfos formidables! Nuestro reconocimiento a todos.
Organización Estrellas de Oro, iniciada en 1959 por
don Jesús D. González -ya desaparecido-, y dirigida

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en expansión formidable por don Francisco A González,
marcó una pauta única en Monterrey. Su primera
estación, XEAW, dio base a todo un corporativo de radio
que ha promovido como nadie en el país no sólo nuevos
perfiles de emisoras, sino fórmulas nuevas de promoción
y de entretenimiento. Muestra de ello son, entre otras
realizaciones que han dejado huella: AW, la Inolvidable,
Radio Recuerdo, RG la Deportiva, FM Tú, La T Grande
de Monterrey, D-99, Stereo Hits, La Súper Estelar y las
desaparecidas Stereo Classic, Stereo Recuerdo, Radio
Fantasía y Radio Reloj; estas dos últimas, por cierto, de
máxima originalidad: una dedicada completamente a los
niños, y la otra, de entretenimiento cultural vanguardista.
Multimedios Estrellas de Oro Radio ha mostrado
profundo interés por el campo noticioso, siendo
la única organización que dedica tres frecuencias
a transmitirlas con amplia cobertura: XEAW FM, XEAW-AM, XET-AM, y en ciertos horarios
matutinos, XENL-AM, encadenada a Canal 2 de
televisión y XHPG, La Kebuena, cuya antena en el
Cerro de la Silla le da una cobertura estatal.
Y a propósito de estatal, una mención especial
merece Radio Nuevo León que, desde que fue
fundada por el doctor Pedro Zorrilla, ha buscado
y logrado crear un auditorio definido en sus
dos frecuencias, la FM y la AM. Estas emisoras,
incluyendo sus repetidoras, son en muchos aspectos
referencias valientes y valiosas en lo que se refiere a
alta cultura y cultura popular. Su equipo humano
ha dado testimonios de esfuerzos admirables
para superarlo todo. Igual mención merece Radio
Universidad FM, que pese a sus limitaciones logra
hacer lo suyo al aire.

Lo que nació como objeto científico experimental,
como curiosidad electromagnética, hoy se ha
convertido en medio masivo de penetración millonaria
en todos los aspectos: oyentes, anunciantes,
inversiones, información. Su fuerza está demostrada
contra el viento y la marea del cine, la prensa y la
televisión. Por cierto, quiero comentarles que, al menos
en Monterrey, los medios no son conflictivos entre sí,
son totalmente complementarios, para beneficio de la
sociedad donde nacen, crecen y sobreviven.
En la actualidad, operan en Nuevo León más

de 48 emisoras de frecuencias comerciales, varias
permisionadas culturales y un sin fin de emisoras de
radioaficionados que, en la privacidad de una recámara
o de un estudio, también hacen radio, lanzan al aire
ondas que alguien capta y responde con beneplácito
de emisor y receptor.
Vivimos un siglo de maravillas. El cine' la aviación,
la telefonía, la televisión, han tenido avances insólitos
en menos de 50 años. Dentro de este marco se ubica
la radio, como matriz prodigiosa que engendró la
comunicación moderna. En lo particular, me creo un
ser privilegiado por haber tenido acceso desde hace
49 años a una industria que he amado y que me ha
comprometido a ser batallador en el espacio, hablador
en el silencio, inventor de emociones en la urgencia
de atraer la atención. Invisibles oyentes. En 1949, en
XEH creábamos programas, escogíamos la música
para llenar horas, controlar los anuncios en vivo en la
carpeta del día, manejar dos tornamesas con anuncios
grabados y con discos, dar la hora exacta, sonar las
campanas de la estación, contestar el teléfono, cuidar
la puerta y callar al perro del chino Yong, perro que
en el piso de abajo, era adivino: icasi siempre ladraba
cuando nosotros abríamos el micrófono para anunciar!
Todo por un peso y veinte centavos la hora ...

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�LA RADIO HA HECHO HISTORIA. V LA HISTORIA HA HECHO DE LA
RADIO UM IMSTRUMEMTO FELIZ DE INTIMIDAD MARAVILLOSA, UMA
HERRAMIENTA DE COMUMICACIÓM SOCIAL V UN MAMAMTIAL DE
IMÁCEMES MENTALES.
Pero fue esa escuela de sacrificio y devoción a
la radio, fue esa ilusión de comunicarse con todo
mundo, lo que nos hizo aprendices fecundos, gente
que abrió el mapa electromagnético para señalar
nuevos caminos a la gente de hoy. Ese es el orgullo
mayor de la historia de la radio en Monterrey: iQue
nada se ha hecho en vano! Porque al paso de los días
y los años, todos hemos aprendido que la radio sigue
siendo sonido con imaginación.
La radio ha hecho historia. Y la historia ha hecho
de la radio un instrumento feliz de intimidad
maravillosa, una herramienta de comunicación
social y un manantial de imágenes mentales.
Cuando un radio se enciende, también se enciende
una imaginación, y detrás de ella, se desarrolla
nuestra propia historia, esa historia que estamos
haciendo hoy, esa historia personal que presintió
Marconi cuando dijo: "El día que la voz, las ideas y
la música viajen a cualquier parte del mundo para ser
escuchadas, el ser humano podrá ser mejor, aunque
sea unos instantes cada día".
9 de octubre de 1921 y 12 de septiembre de 1998.
Qué orgullo y qué compromiso poder unir estas dos
fechas con una sola frase: "iEstamos en el aire, que se
sigan divirtiendo!"

Aparte de la bibliografía básica incluida en este
artículo, debo mencionar dos interesantes fascículos
-inconseguibles, por cierto-, el de don Juan
Peña, sobre Constantino de Tárnava y la XEH, y el
del maestro Celso Garza Guajardo sobre Horacio
Alvarado Ortiz, una gran entrevista a propósito de
los 40 años de locutor de esta gran personalidad de
nuestro medio. En ambas publicaciones se describe
y comenta lo heroico de aquellos años, la pasión de
aquella gente, la nobleza en este medio y la capacidad
de impacto del mágico invento que nos ocupa. Me
permito recomendar a los interesados los anuarios

que ha publicado la CIRT, y que pueden localizarse
en dicha cámara en sus oficinas centrales de la ciudad
de México.
Siento decirles que no hay huellas sonoras de esta
historia radiofónica de Monterrey, salvo algunos
anuncios o programas grabados en forma aislada.
Contra el material de la radio en la capital, que he
logrado coleccionar, no tengo elementos suficientes
para ofrecerles un testimonio sonoro.
Quede pendiente esta sesión para una próxima
fecha, rogando a quienes tuvieran en su poder o
supieran de personas que conservaran momentos
grabados de cualquier tipo sobre programas, voces,
anuncios o transmisiones realizados entre 1930 y 1960
en Monterrey, nos lo comunicaran, para ir haciendo
acopio de dicha documentación, agregándola a la que
se tiene de los años 60 en adelante.
Queden en al aire dos promesas personales para
ustedes: la integración de una fonoteca radiofónica
nacional y local, y la publicación, el año próximo, de
un anecdotario o personal de mi vida en la radio. Para
mí, lo conmovedor, lo asombroso, lo insólito, lo sabio
y lo tragicómico de lo que nos ha sucedido, solo cabe
en las anécdotas.
Quizá a través de las propias y las que logre reunir
de otros compañeros de mi oficio, se pueda disfrutar
más aún la importancia y la trascendencia humana de
este oficio, esta pasión, esta llave maestra de la vida y
de la sociedad que se llama "Radio".
Para mí, en lo personal, la anécdota es corno
una semilla viva y popular de la historia, porque,
desprovista de la carga polémica de exactitudes
en fecha y lugar, enciende la imaginación para
recuperar lo vivido, aunque a veces contenga
exageraciones, incertidumbres o invenciones,
acentos que, por cierto, posee nuestra vida en
forma inevitable. Si la historia es la disciplina
inflexible en busca de la verdad, la anécdota es un
intento válido para descubrir ese camino.

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�Los barrios
de Catedral
ALOIOIOI
DEUMAMIÑA

A. ATIVIDAD
F ORES MEDINA

(lil

1940•1950

ice Julien Green que "cuando nace un niño
sobre la Tierra no es sólo un ser sino que en él
renacen millares de seres con sus esperanzas
no satisfechas, sus codicias, sus inquietudes y
la quemadura eterna del amor." Así llegué a este
mundo en el año 1938 en mi ciudad de Monterrey.
Justamente el año histórico de la expropiación
petrolera; justamente cuando mi hermano mayor
llegaba a los 18 años y mi padre le entregaba la llave
de la casa y una cajetilla de cigarros, significando con
ello que podía fumar delante de él.
Si bien mi mundo y mi dios eran los ojos y el rostro
de mi madre, sé que a mi alrededor estaban mi padre
y mis ocho hermanos mayores; después llegaría el
menor, a quien le daría mi cariño y cuidados, quizá
como prefigura de mis propios hijos.
Un poco más a mi alrededor, nuestros vecinos de la
calle de Mina entre las de Ocampo y Abasolo, llamado
ahora Barrio Antiguo.

Me parece que fue san Benito quien dijo que la vida en
común es una mortificación. Probablemente se refería
a otras situaciones, lo que fue a mi niñez, la vida en
común era alegría renovada cada mañana.
En ese entonces era muy común ver a los
"electricistas", así les decíamos mis hermanos y yo a
esos intrépidos hombres que subían a los postes
de luz para arreglar los desperfectos. Un cinturón
holgado era su guardavida, así como unas púas de
acero en sus botas, las cuales clavaban en la madera
astillada para subir y quedar colgados y desempeñar
su trabajo. Eran nuestros héroes, podíamos mirarlos
toda la mañana desde nuestras grandes ventanas y,
cuando se iban, haciendo ruido como de espuelas, ya
esperábamos su regreso.
Por supuesto que la imitación en el niño es un
aprendizaje maravilloso, así que los cintos de mis
hermanos mayores, o un mecate, nos convertían en
esos seres fantásticos y, por la tarde, a la hora del pan,
nos subíamos a lo alto de la ventana, esas ventanas
que aun luce la calle de Mina, y ahí el volcán o la
rosquilla de la panadería ligada a los regiomontanos
"El Nopal", sabían a gloria verdadera, pues esa altura
era semejante al cielo y el sabor de ese pan, un manjar.

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97

�no entendí, pero recuerdo sus saludos cariñosos.
Había ocasiones memorables en que llegaba a la casa
de Pepe Sandoval el cantante Fernando Fernández
y era escuchar música y canciones todo el día, y qué
música y qué voz para cantar. Vimos crecer a sus
hijos; el mayor de ellos,José Sandoval Mijares, es hoy
un gran concertista.

Doña Mariquita Flores, mi tía, viVÍa en la esquina de
Mina y Ocampo, y las tres casas que le siguen por
Mina eran también de su propiedad. Siempre fue
una mujer recia y decidida. Había un acontecimiento
en el barrio que hacía que las cabezas de los vecinos
se asomaran por los postigos de puertas y ventanas;
era la llegada de doña Toñita
a la casa de mi tía. Llegaba
en una calesa negra tirada AÚM AHORA TEMCO SUEÑO
por un caballo; su cochero, QUE SOM FRACMEMTOS
muy tieso, se bajaba y le
abría la pequeña puertecita ESA REALIDAD: LA FELICIDAD
y de ella salía una dama de DE LA MIMEZ.
corta estatura, vestida de
negro, muy elegante.
Según entiendo, ella y su abogado le llevaban
los asuntos financieros a mi tía que era viuda y no
tenía hijos. Sus hijos fuimos todos sus sobrinos:
éramos como 26, más los sobrinos nietos, la verdad
formábamos un enjambre. Lo cierto es que el día de
su santo, el 8 de septiembre, el barrio entero estaba
invitado a su casa. Todo el día duraba su fiesta, las
puertas estaban abiertas y en la mesa podía verse
fruta, dulces, agua fresca, atole, nata, repostería,
algún vino dulce, cazuelas enormes con arroz,
gallina en mole, frijoles y desde luego membrillo
y perón en dulce. A mí se me ocurría que el cielo
entero cabía en esa sala de provincia. Aún ahora
tengo sueños que son fragmentos de esa realidad: la
felicidad de la niñez.

Debo decir que hubo un hecho en mi barrio de gran
trascendencia. Una de las casas de mi tía, justo la de
nuestro lado, fue vendida. La compró nada menos que
el gran pianista y director de orquesta José Sandoval.
Le hizo reparaciones y nosotros los pequeños
seguirnos muy de cerca esas tareas arquitectónicas.
Las lomas de arena que descargaban eran ideales para
los túneles en donde escondíamos carritos de carrete
de hilo y canicas.
Una vez casado, oírnos su alegre voz y la de su
esposa Josefina, nacida en Torreón, Coahuila. Yo
estaba en mi gran ventana; él llamó a su esposa y le
dijo: "Mira mi novia Mariquita". A mis cuatro años

Sucede que cada uno de
nosotros se las arregla
bastante bien para no
confesarse a si mismo a lo
que le teme. Enfrente de
nuestra casa y abarcando la
inmensidad de mi horizonte,
veía la "Casa del Agrarista", construcción que abarca
una manzana entera. Fue construida como "Casas
Reales" por un capitán de navío que llegó como
gobernador del Nuevo Reino de León en la segunda
mitad del siglo XVIII; eran los tiempos en que el
pueblo debía dar casa a obispos y gobernadores.
También está relacionada con el movimiento cristero,
fue el Colegio San José y recientemente esta bella
construcción ha dado albergue al Museo Regional de
Culturas Populares.
En ese tiempo (194 7) recuerdo que vi reunidos
tantos campesinos que llenaban la calle y las
contiguas. Este hecho trajo consigo la prohibición
de entrar a esa casa que albergaba las oficinas de
asuntos agrarios. La prohibición no era oficial pero
pesaba más que si lo fuera pues provenía de mis
hermanos mayores; mi padre había fallecido y ellos
tomaron la responsabilidad, junto a mi madre, de los
más pequeños. No sé sí a los demás les pasa, pero a
nosotros esa prohibición nos hacía crear fantasías y, a
pesar de ella, entrábamos en esa enorme casa.
Tenía después de la sala de oficinas, un salón
central enorme, después un patio y por una puertita
de un muro que le fueron pegosteando se llegaba a un
aljibe y después a un patio mucho más grande; éste
llegaba hasta las márgenes del río Santa Catarina. Yo
había escuchado de mis mayores que se rumoraba que
había en ella un túnel que llevaba hasta la Catedral. En
ese patio vi la hendidura en el piso de unos dos metros
de largo que, según se decía, era la entrada al túnel.

98

Pensábamos que con llevar una botella de agua y un
palo era suficiente para explorar, nos sentábamos
cerca de esa entrada y mi hermano de once años nos
platicaba a los dos menores que podíamos encontrar
españoles con armaduras y tal vez hasta una espada.
Pasaron los años y un día mi hermano pequeño
asistió a la Secundaria No. 4 "Miguel Alemán Valdez"
construida en ese gran patio que llegaba al río.

Alguien dijo en una ocasión que si fuéramos razonables
nos encerraríamos en la hora presente como en una
habitación de dos salidas cuyas puertas permanecerían
cerradas, tanto la que lleva al pasado como la que mira
al porvenir. Tal vez ahora abro la puerta que da al
pasado y por ella me llegan los aromas, las luces y los
sonidos de la Plaza de Zaragoza a donde íbamos todos
los domingos, después de asistir a misa.
Entre todos los recuerdos de ese lugar el más
fuerte, casi una sensación, es sentir la mano de mi
padre en la mía cuando me llevaba al kiosco en donde
tocaba la Banda del Estado y yo sentía que era a mi
corazón al que golpeaba el de la gran tambora. Ahí
mi padre se sentaba muy erguido y se ponía a platicar
con el abuelo de una niñita con quien yo correteaba
alrededor del kiosco. Era Leonorcita Barocio, una
niña muy agraciada que sabía bailar. Yo la admiraba y
cuando jugábamos juntas me sentía contenta.

Con mi madre viVÍ emociones maravillosas desde que
me decía: "Vamos al Parián". Caminábamos por la
calle de Ocampo hasta llegar a Catedral, pasábamos
por la casa de ladrillo rojo donde viVÍa el señor que
vendía lotería y que además cada mes nos vendía los
pasquines "Pepín" y "Chamaco", para retomar las
aventuras de los "Supersabios" que leíamos sentados
en el pasillo de plantas y jaulas con pájaros que mí
madre cuidaba.
Pasábamos por la casa de las hermanas Flores,
compañeritas del colegio, por la de mí compañerita
Imelda Villarreal Junco, por la de las hermanas Montes
que aún veo en ocasiones y las hermanas De la Garza
con quienes he tenido oportunidad de volver a platicar.
A veces nos encontrábamos a Cipriano, aquél
muchacho con necesidades educativas especiales

que algunos malorillas (que nunca faltan en el barrio)
perseguían. A veces veíamos a Ramona, una señora
vestida de negro que se guardaba periódicos dentro de
la ropa. Decían que era una señora muy rica que había
perdido todo en una inundación del río. Casi siempre
estaba sentada en los escalones de Catedral, por donde
está el Sagrario, con su bastón al lado, hablando sola
de sus recuerdos.
Por fin llegábamos a la calle de Morelos. La magia
comenzaba en la tienda Salinas y Rocha donde daban
vuelta los desfiles y donde sus aparadores lucían
arreglos. Seguíamos por la Tres B y llegábamos a la
Casa Blanca donde mi madre me compraba zapatos.
"ffe quedan bien?, ¿no te aprietan? No, no te los
puedes llevar puestos."
Y así, con la caja de zapatos en mis brazos
llegábamos a comprar la fruta, verdura, conejo,
pescado o carne que mi madre iba escogiendo. iQué
olores tenia ese mercado! El maravilloso Mercado San
Luisito. Los puestos recién regaditos, las flores en
grandes ramos, las hierbas curativas, los artículos de
cuero, los quesos y finalmente el barro. iAh, sí! Es que
siempre conseguía que mi madre me comprara una
canastita tejida de colores o unas cazuelitas ovaladas
que se metían unas dentro de otras o un metate
chiquito; yo pensaba que era sólo mí petición lo que
contaba, ahora entiendo que también para ella era un
gusto comprármelas, quizá voMa a sus recuerdos y así
repetía el milagro del tiempo.

Tal vez haya una intención secreta en la naturaleza
que determina que unos fragmentos de memoria se
rompan a su vez en fragmentos más pequeños que casi
es imposible juntar pero que quedan grabados como
estampas o "vistas", como le llamábamos antes a los
trozos de celuloide de las películas.
Así recuerdo algunas mañanas en que mí madre
nos pedía que lleváramos una tina de nixtamal al
molino, anticipación de unos ricos tamalitos de
colores con pasas y nueces. Mí hermano mayor que
nació antes de mí, ha sido siempre muy ingenioso
y a sus nueve años ya era capaz de ponerle roles a
una tabla y convertirla en carretón, haciendo que el
travesaño del frente girara para dirigirlo con los pies,
sentado en el tablón.

99

�Bajábamos por Mina, con la tina de nixtamal en el
carretón. Al llegar a la calle de Guillermo Prieto donde
estaba el molino, nosotros no teníamos que hacer
fila, eran las tinas las que la hacían y secretamente
deseábamos que hubiera muchas tinas antes de
la nuestra para poder jugar con el carretón en esa
bajadita maravillosa que ayer mismo fui a ver para
recordar mejor.

La Catedral, cuántos recuerdos, cuán importante ha
sido siempre. Aquellas posadas que organizaban las
damas de la UFCM, recuerdo que desde las cinco de
la tarde nos íbamos a sentar en sus grandes bancas
y poco a poco se llenaba de un bullicio precioso, el
bullicio de los niños. Después salía el padre Antonio
de Padua Rios y se paseaba por la nave central dando
algunos coscorrones para invitar a la compostura,
mientras escogía a los niños y niñas que llevarían los
farolitos durante el rezo del rosario. Alegría cuando
llegaba a la casa y gritaba: iMe escogieron para farolito!
Los sábados era la doctrina. Se hacía cargo de los
pequeños el padre Rizo, recién ordenado. Una ocasión
pasó por nuestra calle en su moto y agitó la mano
para saludarnos. Cada sábado recibíamos un boletito
y en Navidad los podíamos canjear por regalos. Pero,
sobre todo, recuerdo las misas en que oficiaba el
arzobispo, las misas pontificales. Las religiosas del
Verbo Encarnado llevaban su hábito rojo y sus manos
siempre juntas; nosotras, nuestro uniforme azul con
cuello y puños blancos y moño rojo y nuestros pies
siempre inquietos. Duraba unas tres horas, yo ni
las sentía, sabía que algo grandioso sucedía en esos
momentos, sentía el olor del incienso y los cantos
de los seminaristas, sentados en aquellas sillas de
respaldos altos de madera labrada ubicadas en ambos
lados del altar.
Ahora sé que se estaba revelando lo sagrado, lo
absoluto, lo eterno. Al salir de Catedral yo sabía
que había tocado el dintel del cielo que simboliza la
trascendencia, la fuerza, la inmutabilidad. El canto de
una tribu africana resume así su filosofía religiosa:
Nzame está arriba, el hombre abajo.
Nzame es Dios, el hombre es el hombre.
Cada uno en su sitio, cada uno en su casa.

LOS

TENDEROS

DE
LOS
,,TENDAJOS"

COMERCIOS O
ERAN CONOCIDOS POR TODOS

Y A QUE NO EXISTÍA EL FRÍO E
IMPERSONAL SUPERMERCADO
QUE OFRECE SIN RECATO SU
MERCANCÍA.
Mi canto sería diferente por el hecho de haber
participado en las misas de Catedral y haber trascendido
la condición humana.

Las boticas de mi barrio eran verdaderas muestras de
higiene y esmero, todo orden y cuidado, todo amor y
dedicación. La Botica Rosales atendida por don Mucio
por la calle de Ocampo y la Botica Morelos un poco
más distante de mi casa pero a donde veíamos acudir
a su responsable todos los días a la misma hora.
Cuando llegaba el mes de la vacunación de la
viruela, este señor llegaba a vacunarnos a nuestra
casa, por ello los chiquillos le decíamos uel vacuneron
y cuando pasaba yo le decía con cariño: UAdiós,
vacuneron, y él contestaba con una sonrisa.
uve a la botica y compra 20 centavos de glicerina
con agua de rosas"; "trae un emplasto para sacarte
esa astilla del dedo"; "ve a traer una purga preparada
con sabor a fresa", y el boticario, ante mi pedido, se
daba vuelta y sólo veía su bata blanquísima y su brazo
que iba de una botella a otra, después mezclaba y me
entregaba no sólo una medicina, me entregaba todo su
conocimiento y noble oficio.

Los tenderos de los comercios o utendajos" eran
conocidos por todos ya que no existía el frío e impersonal
supermercado que ofrece sin recato su mercancía.
El tendero saludaba, él conocía a sus marchantes,
había un coloquio antes de la pregunta: "tQué se te ofrece,
mi niña?". Al frente del mostrador había unos grandes
cajones inclinados, cada uno con un cucharón de lámina
en donde se podía ver y tocar el frijol, maíz de diferentes
colores, habas, arroz y azúcar. En una de las esquinas,

100

apilada junto a la pared, la leña amarrada en haces y
las bolsas de carbón. Sobre el mostrador una balanza
que invariablemente presionaba con mi dedo para que
se moviera y yo pensaba: "ffanto pesa mi dedo?". En
charolas, también sobre el mostrador, el tomate, cebolla,
chiles variados, limones, limas y membrillos.
En la pared, luciendo con orgullo detrás del
mostrador, las latas y envases de leche en polvo que
recién comenzaba a ser conocida en Monterrey. Y
cómo habría de faltar la vitrina con dulces de leche y
coco, el canasto de pan, el bote de lámina galvanizada
que servía corno medida para la leche, o bien botellas
de vidrio con capacidad de cuarto, medio y litro,
selladas con un tapón de cartón encerado.
Al final de la compra venía lo mejor: don Marcos
abría con un cordón la vitrina de los dulces y me
daba el pilón, los consabidos gusanitos de leche de a
centavo. El trato personal y amable, el despacho de lo
solicitado y el pilón. iVaya manera de satisfacer una
necesidad tan cotidiana!

CUÁNTO LE COSTÓ A MI PADRE
EL QUE UMA CULTURA, LA DE LA
FRONTERA, HUBIERA CAMBIADO
A SU HIJO SIM IMACINAR QUE
ESTO SE VIVIRÍA DESPUÉS
ACELERADAMENTE.

Por mi calle de Mina pasaban dos camiones: el
Obispado-Acero y el Tapia-Fundiciones. El primero,
amarillo, el segundo, rojo. Yo los reconocía por el
ruido. Un día subimos al Obispado-Acero para visitar
alos padrinos de mi hermanito que vivían en la colonia
Acero. Para mí fue todo un viaje.
Cuando mi hermano mayor, Beta, decidió irse a
Tijuana a trabajar corno dibujante y cartelista, yo
ya sabía lo que era viajar pues había viajado en el
Obispado-Acero. La sorpresa fue cuando regresó
temporalmente para volverse a ir. Mi padre no
comprendía ni aceptaba el cambio que se sintió en
él: camisas de colores cuando las camisas sólo eran
blancas o celestes, pantalón ajustado al tobillo, música

estridente que él llamaba swing. Cuánto le costó a mi
padre el que una cultura, la de la frontera, hubiera
cambiado a su hijo sin imaginar que esto se viviría
después aceleradamente.
Yhablando de cambios y ruptura de moldes, llamó
la atención en todo el barrio el que mi hermano Nacho
comenzara a trabajar en un banco; vestido con traje y
corbata todos los días, con un portafolios y oliendo a
buena loción. Eso significaba pertenecer a otro grupo
y, así, fue bautizado en el barrio como "el Conde".
Eran cambios inevitables, se estaba dejando el taller
hogareño para comenzar otro tipo de vida en oficinas,
fábricas y grandes comercios.

Recuerdo al zapatero que vivía por la calle de Guillermo
Prieto entre Mina y Diego de Monternayor. A mi
hermano y a mí nos gustaba verlo con su delantal de
cuero sentado en una sillita baja de tule con el tas
entre las piernas y un hierro forjado con la forma de
una plantilla incrustado en dicho tas para acomodar
el zapato en forma invertida; me llamaba la atención
cómo se ponía las tachuelas en la boca para ir
tomando de una en una las que debía clavar;
después dejaba aquel martillo delgado
que tenía imán en la otra punta y
tomaba una aguja lezna, la ensartaba
con hilo fuerte y comenzaba la labor
con ambas manos, luego pintaba
las puntadas y arriba ponía grasa.
Cuando nos entregaba
nuestros zapatos con medias
suelas, tacones nuevos y cosidas
las hebillas, el rechinar a cada
paso me hacía sentir orgullosa
pues era corno traer zapatos
nuevos; además, yo había visto
cómo los transformaba.
Verdaderos artesanos
y artistas que ofrecían su
trabajo sin alarde, diría que
hasta con humildad Vaya este
reconocimiento para todos ellos
que han quedado en la memoria,
en el corazón y en la vida de
todos los que los conocimos.

�LA MÚSICA COMO

enfoque numanístíco
de la educación
n Aproximaciones musicales el
maestro David Zambrano
nos introduce a pensar
la música desde la filosofía, para
luego llevarnos a una reflexión en
torno al papel de lo estético en la
educación. Se trata de un recorrido
a lo largo de la evolución de las
ideas detrás de la enseñanza de la
música, en su interacción con la
filosofía, la pedagogía y también la
psicología en tanto que generadora
de la visión actual de la labor
docente en el aula.
Esta temática resulta de gran
actualidad, en primer lugar porque
nos presenta los fundamentos
filosóficos y estéticos que deben
aprehenderse y ponerse en práctica
para la comprensión y enseñanza
de la música. En segundo lugar,
por referirse al papel educativo de
la música y su importancia para la
escuela pública contemporánea.
A partir de una aproximación
filosófica cosrnovisiva se observa
el papel de la música, la cual debe
ser priorizada socialmente y
situada en el centro de reflexión,
ya que, citando al autor, "es
trascendente, pues devuelve a la
expresión y apreciación musical
la postura significativa que ha
llegado a ocupar en el curso de la
historia". Zarnbrano emprende
esta valoración a partir de una
mirada crítica a lo largo del devenir
histórico. El resultado final es una
alternativa pedagógica teóricometodológica que contempla una
proyección más plena del hombre,

102

dirigida a edades en las que el niño
y la niña son aún susceptibles a las
posibilidades educativas ideales.
Zarnbrano nos muestra con
erudición la relación entre música
y filosofía, enmarcada en la historia
del arte y de la estética. Los tres
epígrafes que desarrolla en el
primer capítulo, en los que cita a
Confucio, Se-Ma-Ts'ien, Pitágoras
y Platón, representan un recorrido
sintético por los grandes momentos
de la praxis artístico-educativa y
de los fundamentos filosóficos
de los pensadores y escuelas
seleccionados. En la historia de las
relaciones entre saber filosófico,
valoración estético-pedagógica y
especificidades de la música como
arte, Zambrano encuentra las

Título: Aproximaciones musicales
Autor: Da\'.id Zambrano de León
Editorial: UANL
Año: 2011

claves conceptuales y las prácticas
para el perfeccionamiento de la
educación musical como parte de la
educación humanista en la escuela
pública en México.
Por otro lado, el libro resalta la
importancia de teorías psicológicas
sobre el aprendizaje y la
creatividad, como las Inteligencias
Múltiples (IM) de Gardner, y
las aplicaciones eminentemente
pedagógicas de Dalcroze, Willems,
Suzuki y el mexicano T ort, que
llevan al autor a proponer acciones
concretas relacionadas con la
sensibilización de niños y niñas
hacia el fenómeno sonoro. Para
ello, elabora el Cuaderno de lecturas
y actividades para la sensibilización
musical primaria, visto corno
alternativa pedagógica en la que
se ve al profesor como un ente
reflexivo hacia detectar y reconocer
potencialidades en el niño y la niña,
entre otras muchas cosas.
Este manejo de teorías y
enfoques pedagógicos, hecho
con espíritu crítico, representa
la fundamentación teóricometodológica de la enseñanza de
la música que propone, acortando
la diferencia aún existente entre
el currículo ideal y el real en la
educación musical, corno base para
crear y promover cualidades en
la niñez, dirigidas a reafirmar su
actividad social y formar valores,
no sólo estéticos, sino además,
éticos, vinculados estrechamente
y en interacción, con un profundo
sentido cultural y holístico.
El trabajo que David nos
· presenta aborda un tema de
gran actualidad y relevancia, que
trasciende las fronteras de México,
1 pues la unilateralidad que vincula
los aprendizajes escolares a una
~ línea principal que enfatiza lo

científico-técnico en detrimento directivos, profesores y padres de
de la universalidad y la formación familia, se ayude a los niños y niñas
multilateral de los educandos en a transformarse en consumidores
tanto personas, es una debilidad de inteligentes de música. Tan sólo
la educación de nuestros días, que ampliar para todos los estudiantes
se presenta de manera simultánea la base de la experiencia musical,
en la educación pública y privada desemboca en una comprensión
alrededor del mundo. Por ello mayor de la naturaleza de este arte y
veo en este texto, más que una de las disciplinas que complementan
propuesta pedagógica -que es una educación artística de buen
uno de sus méritos indudables-, nivel. El énfasis que Aproximaciones
la presentación de un problema musicales hace en la importancia de
global de índole filosófica: la la expresión y apreciación musical
segmentación de lo humano en (contenida en la asignatura primaria
la educación contemporánea, de educación artística) en la
problema que tiene una realidad formación integral del ser humano,
o hipóstasis pedagógica que en el me recuerda una frase de John
libro se aborda y resuelve con éxito. Ruskin, escritor y crítico de arte
Una lectura de Aproximaciones inglés: "El conocimiento de la belleza
musicales deja muy claro lo es el verdadero camino y el primer
indispensable que resulta el peldaño hacia la comprensión de las
que en las escuelas primarías cosas que son buenas".
pú blícas, como formadoras de
futuros ciudadanos, a través de sus
Ricardo MartínezLeal

---=== -

De la transmisión
o obstante la magnitud de
su legado, Alfonso Reyes
es el gran discreto de las
letras mexicanas. Con los años, su
estampa de embajador de la virtud,
polígrafo erudito y sonriente
gordinflón ha ido desplazando
a su literatura, que al día de hoy
no descuella en la promoción
académica ni parece llamar al
entusiasmo del escritor en ciernes
(repárese, por poner un caso, en la
edad de los autores del Diccionario
que convocó Letras Libres en
diciembre de 2009). Recogidos en
veintiséis tornos de Obras Completas
minuciosamente cuidados pero
apenas disponibles en librerías,
o sea inalcanzables para leerse y

103

compartirse, los párrafos de Reyes
quedan, por lo demás, bastante
lejos del lector curioso. Dentro y
fuera de México no faltan devotos
suyos que constituyen pequeñas
sociedades secretas, para usar
la idea de Borges sobre Schwob,
aunque en un escritor de espíritu
universalista corno fue Reyes esto
no deja de ser una ironía. Poco
caló en la sociedad española, por
ejemplo, la exposición que le dedicó
el Instituto Cervantes de Madrid
en 2007 si se piensa en el débil eco
que causó dos años después su
cincuentenario de muerte: con una
sola publicación se recordó en la
península a este pujante motor de
la edad de plata que en el correr

�cede a la literatura viva. Aunque cabe literal" ya que en el libro de Reyes "se
preguntarse si este libro es de Reyes. mezclan de modo indiscernible lo
Libros y libreros en la Antigüedad, propio y lo ajeno". Esta última frase
advierte Juan Malpartida en el es de Reyes, pero Mejía Sánchez la
prólogo, "no es del todo una obra sustrae de la nota editorial a otro
de Reyes sino una refundición cuaderno de la serie D del Archivo, La
partiendo del libro de Pinner The jornada aquea. Más adelante concluye
World of Books in Classical Antiquity de forma sorprendente que Libros y
(1948). Condensó y amplió dicho libreros es "un traslado condensado o
texto y lo publicó dentro de su reducido, pero también adicionado"
Archivo (para uso privado y de los de la fuente, un aserto que, como se ha
happy fcw) en 1955". Me detengo en visto, llega hasta la presente edición.
extender esta nota para hacer un Lo primero es falso; lo segundo
debe matizarse.
par de precisiones.
Contrario a lo sugerido por
Hacia 1955 hay que pensar
Mejía
Sánchez, en Libros y libreros
en Reyes como el patriarca de la
literatura mexicana; su biblioteca la mezcla entre lo propio y lo ajeno
Título: Librosy libreros
cuenta miles de ejemplares y, como es de hecho discernible: The World
cn la Antigüedad
nunca antes, tiene tiempo para of Books in Classical Antiquity consta
Autor: Alfonso Reyes
entregarse a sus quehaceres librescos. de seis capítulos y 63 páginas;
Editorial'. Fórcola
Entre ellos, se dedica a publicar el Reyes abre su versión con una
Ediciones
Archivo de Alfansa Reyes, una colección frase propia de su estilo aforístico,
Año: 2011
de seis series para consulta personal más literaria y sugestiva que la del
y agasaje de cercanos. Se trata de un original: "El informar sobre lo obvio
de su década madrileña (1914~ capricho que Reyes se puede costear es superstición histórica o vicio de
1924) tradujo con esmero, revivió a y como tal presenta licencias curiosas. coleccionista entre los modernos.
Góngora, promovió un homenaje a En el caso de Libros y libreros en la Los anúguos eran más sobrios", pero
Mallarmé que todavía se convoca y, Antigüedad -número seis de la serie a partir de los siguientes párrafos se
como autor, dio a sellos españoles D-, Reyes refiere que "el presente dedica a traducir página a página,
algunas de las mejores páginas de cuaderno procede principahnente de sin condensar nada que se salga de
The WorldofBooks in ClassicalAntiquity", los rigores de la traducción o de las
la lengua.
Por partida doble, pues, es imprime 150 ejemplares bajo su libertades estilísticas; sólo hay una
que hay que celebrar la aparición propia autoría (y copyright), y luego "reducción" destacable: en el cuarto
del libro que nos ocupa: que una los reparte entre amigos, archivos y capítulo transcribe erróneamente
editorial independiente se dé a la bibliotecas; hechos que soslayan lo y pone palabras de Marcial en boca
tarea de bucear en el ingente corpus y que en realidad es Libros y libreros: una de Ovidio. En lo que respecta a la
publique un libro de Reyes de forma traducción bastante fiel de Pinner con ampliación, además de dos extractos
exenta (la antología ha sido otro de añadid.os, más o menos considerables, de libros suyos -La crítica en la edad
sus destinos), y que esto ocurra de su cosecha. La cuesúón se complica ateniense y Junta de sombras- que
en España. El nombre de Alfonso cuando Ernesto Mejía Sánchez, editor cita con comillas, Reyes se da el lujo
Reyes vuelve a estar en la mesa de de las Obras Completas a la muerte de de ir salpicando el texto con datos
novedades más allá del terruño, a Reyes, decide incluir Libros y libreros eruditos. En el capitulo dos, por
merced de críticos y especialistas, en el tomo XX, dedicado a materia ejemplo, que el abuelo de los libros
pero sobre todo al alcance de helénica. Si bien en la introducción ilustrados pudo ser un tratado de
Anaximandro el Milesio; en el tercero,
nuevos lectores que podrán trazar, al volumen sí afirma que el libro nace
en el libre comercio de gustos, sus como una traducción, al poco precisa, que el padre Piaggi logró inventar un
propias simpatías y diferencias con para jusúficar la inclusión, que "n.o se método para desenrollar el papiro;
el regiomontano ilustre. El icono puede hablar de traducción ensenúdo en el cuarto, que lo que Cicerón

llama "mentira" viene a ser nuestra
errata...; la mayor intervención está
en el último capítulo, aumentado
hasta en un tercio. En suma: glosas
que enriquecen, actualizan e incluso
hacen más campechana la obra de
Pinner, pero glosas al fin y al cabo.
No debería escandalizar que un
autor consagrado, con más de ciento
cincuenta libros escritos en su haber,
incurra en licencias bibliográficas
al final de su vida, y menos cuando
éstas han servido para difundir
hasta hoy un texto meritorio. Vale
la pena detenerse en esto último.
La labor helenística de Reyes, nos
dicen los críticos, fue ante todo la
de intermediario: partiendo de los
grandes especialistas, sus libros
buscaron acercar los temas de la
Antigüedad al lector de a pie. Al llevar
a cabo esta tarea, sobre conceptos
como autoría u originalidad, Reyes
dio relevancia al de transmisión: en el

caudal de la tradición lo importante
es compartir el conocimiento, ponerlo
a disposición del goce y el juicio de
las generaciones; a fin de cuentas,
"escribir, editar, conservar y leer empieza Malpartida su prólogoson cuatro procesos relacionados
con una sola experiencia compleja: la
de la transmisión de la cultura". Pero
uno se pregunta si en el caso de Libros
y libreros no ha sido la autoridad de
Alfonso Reyes, más que otra cosa, lo
que ha pesado a la hora de respetar
como autor a alguien que en realidad
tradujo ( algo nada desdeñable si
recordamos que para Borges las
traducciones de Reyes llegan a
"mejorar" a Mallarmé) y aderezó un
texto ajeno, y si esto, perpetuado
hasta hoy, no termina por truncar el
espíritu mismo de la transmisión.
Llama la atención que se optara
por publicar este texto, habiendo
incontables obras de Reyes que no

presentan problemas similares.
Echando un vistazo al catálogo de
Fórcola, generoso en libros sobre
libros, es válido pensar que quizá
no se trataba tanto de editar aReyes,
como de editar ese texto: un viaje
impagable por el mundo de los libros
en la Antigüedad clásica, cuya grata
lectura nos descubre que los usos
de editores, escritores y libreros en
Grecia y Roma eran más parecidos
a los actuales de lo que podríamos
suponer. No hay duda de que para
quienes acuden a los libros por los
asuntos y no por los autores este
Libros y libreros en la Antigüedad "hará
las delicias de todos los amantes de
la lectura y del libro", según reza la
publicidad. Ocurrirá, sin embargo,
que quien se acerque a este libro
buscando a Alfonso Reyes acabará
llevándose más del que debería.

Andrés del Arenal

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104

�UN

ASESINO

Y SUS PASEOS EM LA PLAYA
e trata de una novela sobre
Trotski y el hombre que
lo asesina con un golpe de
piolet el 20 de agosto de 1940 en el
barrio de Coyoacán en la ciudad
de México. Es una lectura ágil, a
pesar de su extenso volumen de
casi 600 páginas. Me ha parecido
que Leonardo Padura realiza un
trabajo excelente en varios sentidos.
En primera, establece de manera
formidable las diversas secuencias
y planos. Los personajes, Trotski y
su asesino Ramón Mercader, son
tratados no sólo en sus relaciones
personales y políticas, sino en sus
esquemas mentales y ambientes
familiares, sociales y políticos.
Además, el exilio de Trotski en
México da lugar a encuentros con
Diego Rivera y Frida Kahlo, así
como de las reacciones adversas
del partido comunista mexicano.
Stalin y el comunismo que impone
en la URSS apoyado en el terror,
también es motivo de reflexión en
esta novela de Padura, y constituye
otra de las hebras importantes,
así como la persecución y cacería
final de Trotskí, acto esencial
para la supervivencia del régimen
estalinista.
Mucho de mi interés en esta
novela, probablemente se deriva de
un hecho anecdótico. Fui estudiante
de la preparatoria número 6 de la
UNAM en el barrio de Coyoacán, y
mi ruta cotidiana para llegar a este
recinto universitario pasaba por la

S

"casa en dónde habían asesinado a
Trotski", una casa habitada por los
fantasmas que el líder bolchevique
y su esposa Natalia habían dejado
como huella de su vida en México, las
balas en sus paredes, resultado de los
ataques de los comunistas mexicanos
en el mismo año de su asesinato
-entre ellos Siqueiros- y su
escritorio de trabajo, en donde fue
asesinado. La casa estuvo cerrada por
muchos años y después abierta sólo
para atender a visitantes esporádicos.
Años más tarde fue convertida en
la casa~museo Trotski de la ciudad
de México y se ha constituido en
un lugar de visita obligada por los
turistas que se acercan a Coyoacán,
especialmente para visitar otra casa~
museo, la de Frida Kahlo, en la que,
por cierto, Trotski y Natalia vivieron
al llegar a México como huéspedes
de Diego y Frida. La novela destaca
muy bien la historia de los nuevos
residentes en Coyoacán, la de sus
relaciones políticas, filosóficas y
artísticas y aún las sentimentales, en
especial entre Frida y Trotski.
Toda la narrativa dedicada al
asesino de Trotskí, Ramón Mercader,
quien toma el nombre de Jacques
Mornard ybuscará acercarse al círculo
íntimo de Trotski para cometer el
crimen, es muy interesante por su
propia historia-la de la creación de
un asesino ex profeso para llevar cabo
el aniquilamiento del enemigo del
régimen comunista de la URSS-, y
muy rica en sus matices psicológicos,

106

Titulo: El hombre que amaba

a los perros
Autor: Leonardo Padura
Editorial: Tusquets
Año: 2009
ya que estar destinado a cometer un
asesinato por razones ideológicas,
no deja de tener sus consecuencias
mentales. Padura construye la
personalidad del asesino, desde que es
elegido por los comunistas catalanes
en donde su madre, Caridad, una
dogmática comunista catalana, juega
un papel destacado, pasando por su
entrenamiento en la Unión Soviética,
hasta los días y horas previas a la
ejecución de la tarea de asesinar a
Trotski. Esta parte es un verdadero
thriller y está llena de gran intensidad
y relevancia en la novela. Es el
momento en el que uno está pegado a
las líneas del papel, sigue las palabras
que va entretejiendo Padura y se
quiere ávidamente recorrer los pasos
hasta la consecución del crimen. Las
habilidades del escritor como autor
del género de la novela policiaca se
destacan espectacularmente en estos
momentos previos, durante y después

de cometido el asesinato brutal: un
pioletazo violento a la cabeza de
Trotski. La novela, por cierto, empieza
con el resumen del interrogatorio
ministerial, en donde se le pregunta
al asesino qué sintió cuando le asestó
el golpe mortal a Trotski: Pregunta
el interrogador: "Inmediatamente
después de que le asestaste el golpe,
¿qué hizo este señor?", y Mercader
contesta: "Saltó como si se hubiera
vuelto loco, dio un grito corno de
loco, el sonido de su grito es una
cosa que recordaré toda la vida". "Di
cómo hizo, a ver", vuelve a preguntar
el interrogador y Mercader contesta:
"iA ..a ... ah.....!" pero muy fuerte.
Hay partes de la novela que me
parecen muy interesantes y que tienen
! que ver con el sesgo político, como
· cuando Trotski, ya en el exilio, hace
: una retrospectiva de su papel corno

líder del ejército rojo y se cuestiona, a
la luz de los años que han pasado, la
validez de las represiones que ejecutó
a fin de mantener la unidad del poder
bolchevique recién conquistado.
Ramón Mercader termina sus días en
La Habana y, de hecho, sus paseos en
la playa con sus perros galgos rusos y
los encuentros con Iván, el aspirante a
escritor y veterinario, dan motivo a la
novela. Padura elabora también estos
pasajes en dónde Iván hace críticas al
comunismo cubano para hacer una
referencia sobre el pasado, pero con
validez al presente de Cuba.
La novela se publicó y salió
primero a la venta en España. Yo me
enteré de ella por una entrevista de
un periódico español a Leonardo
Padura. Pude conseguirla y me
entregué a su lectura por completo.
Después ha sido ya muy vendida

en México, y en La Habana, donde
se vendió posteriormente, se ha
convertido en un suceso literario.
Como he señalado, la casa en la que
vivió y murió Trotski fue parte de
una incógnita de mi época estudiantil
y, por lo tanto, la novela me ofrecía
satisfacer mi interés por hurgar en el
pasado en la vida de este ilustre líder.
Nuestra vida universitaria también
se desenvolvió en los debates, a veces
interminables, sobre la fundación y
la teoría de los modelos comunistas.
As~ el interés fue doble. Sin embargo,
para leer esta novela no se requieren
los ingredientes que dieron sustancia
a mi interés. Es tan buena, bien
escrita, nunca decae y los personajes
y sus historias son fascinantes. Es
altamente recomendable.

Víctor LópezVillafañe

coro

9 uANL

bo.z~_..

Con los textos de: Justo Navarro, Juan Gelman , Antonio Gamoneda,
Alberto Salcedo Ramos,Ryunosuke Akutagawa, Jonathan Coe,
Juan Villoro, Daniel Riera.Andrés Burgos,
Diego Paszkowski, lnma Chacón, entre otros
Revista de literatura en español editada desde El Paso, Texas
w. revistacoroto .com

www .facebook .com/pages/Revista-Coroto/135419576557071

twitter. com/#!/RevistaCoroto

�AUTORES

AUTORES

AC•ILL6M•MATA (1980). Autor de ~uién escribe

RAMIRO CAUA.. Poeta. Ha publicado, entre otros,

RICARDO MA.llTfMIi LIAL. Licenciado en música y

XITLALLY RIYIRO ROMIRO (Tizayuca, Hidalgo,

(Paisajista) (2004 ). Premio Nacional de Ensayo

los libros A la estrella vacía (1950), Solar poniente
(1953), Exposición poética (1955), Otro mundo, otro
amor (1957) y Rostro en el agua (1979).

composición por la UANL y doctor en composición
por la Universidad de Manchester, Inglaterra.
Ha recibido el Premio a las Artes UANL 2007.
Es fundador y titular del Laboratorio de música
electroacústica de la Facultad de Música de la
UANL

1985). Licenciada en letras españolas por el
T ecnológíco de Monterrey. Es autora de De mareas
y otros versos (ALPHA Editores, 2007) y Matilda
(Editorial Acero, 2008). En 2003 recibió el premio
de Literatura Instantánea "A vuelo de pájaro"
organizado por el Gobierno de Nuevo León.

AMALfA MILCAR (Buenos Aires, 1979). Licenciada

IAIMI YILLA.RRIAL (Monterrey, 1974). Ensayista

en letras por la Universidad de Buenos Aíres. Es
periodista especializada en literatura y artes
escénicas. Sus artículos son publicados en medios
de México, Argentina, Uruguay, Ecuador y España.
Edita las revistas Justa y Revista DCO-Danza, Cuerpo,

y crítico literario, candidato a doctor en teoría
literaria por la UAM-1. Desde 1997 imparte
cátedras en literatura, lingüística y estudios
culturales (UANL, ITESM y UR). Ganó en 2007 el
concurso literario nacional Magdalena Mondragón.

Punto de Partida 2003. Cofundador de la revista
literaria La cabeza del moro (2005-2010). Beneficiario
del programa Jóvenes Creadores del FONCA en
2011.
AMDRÍI DIL .A.RIMAL ( Ciudad de México, 1987).

Es escritor. Actualmente, para una reedición de La
literatura española, prepara un perfil biográfico sobre
Julio Torrí.

DAMIIL COMIÁ.LII ••■lillAI. Escritor y cineasta.

Obtuvo el Premio Hispanoamericano de Ensayo
Casa de América/Fondo de Cultura Económica
(España, 2003) por Libro de Nadie. En Monterrey
ha publicado Hollywood: !a genealogía secreta (UANL,
2008), Contra el amor (CONARTE, 2010) y Mil usos
curativos del fuego (Ediciones Intempestivas, 2011).

IITl ■AM CAYIIDII A. Bogotano, estudió

filosofía en la Universidad Nacional de Colombia
y actualmente es estudiante de la maestría en
filosofía en la misma institución.
IIRCIO CORDIRO (Guadalajara, 1961). Entre

sus libros se cuentan los poemarios Oscura lucidez
(1996) y Enemigo interior (2008), el libro de cuentos
Los ojos de Anya (2002), la novela Hermano Abel
(2000) y las compilaciones de ensayos Escrito en el
noreste (2008) y Crítica en crisis (2011).

■Á.R■ARA IACO■I (Ciudad de México, 1947).

Su novela más reciente es Lunas (2010), sobre un
profesor de literatura y su viuda. Prepara una
historia de la literatura del siglo XX a través de
treinta géneros literarios.
YfCTOR L6PII YILLAFAlilll ( Ciudad de México).

Es doctor en economía y politólogo. Actualmente
se desempeña como profesor de la Escuela de
Graduados en Administración Pública y Política
Pública (EGAP) del Tecnológico de Monterrey.

rojo caballo de tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología
o tiranía y Poemas de Kurt Schwitters/ Blaise Cendrars.

ALIIAMDRO MARTfMII. (Monterrey, 1975).

Curador y crítico cinematográfico. Escribe
principalmente sobre cine posmoderno en revistas
como Armas y Letras y la revista onlíne Cronopios de
Bogotá, Colombia. Actualmente prepara su libro de
ensayos cinematográficos.

IAMTIACO llltlMOIA DI LOI MOMTIROI (Ciudad

de México, 1956). Estudió comunicación en la
Universidad Iberoamericana, con especialización
en periodismo. Fue colaborador fundador de La
Jornada. Ha sido jurado en múltiples eventos y
bienales.
MARfA ... FLORII MIDIMA (Monterrey, 1938).

Maestra en educación por la Universidad de
Monterrey. Se desempeña como dictaminadora
académica de programas de educación media
superior y superior en la Secretaría de Educación
del estado.

IOIIII IA.YIIR YILLA.RUA.L (Tijuana, Baja California,
A■RA.11.A.M M•MCIO (Texcoco, 1940). Ha publicado

libros de poesía, ensayo, narrativa, crónica, entre
los que destacan En blanco y negro (1969), Recetas para
nada (1982), El grupo Monterrey (1982), La sucesión
presidencial en 1988 (1987), Gi!berto: la huella del huracán
en Nuevo León (1989), Fábulas del poder (1993), Visión
de Monterrey (1997) y Regia (UANL, 2010).
llARLA OLYIH (Pachuca, 1981). Es escritora y

MICWIL COYARR•■IAI (Monterrey, 1940). Poeta,

ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las
Artes de la UANL Algunos de sus libros son El

Obsesión.

RAMIRO MARTfMII PLAIIMCIA (1963). Maestro

en artes visuales por la Academia de San Carlos de la
UNAM. Ha presentado 8 exposiciones individuales
y participado en la V y la VII Bienal Diego Rivera;
en varias ediciones de la Bienal Monterrey FEMSA,
de la Bienal T amayo, así como la IV Trienal de Arte
Majdanek en Polonia y la exposición Registro 02 en
Marco. Ha recibido, entre otras distinciones, el primer
premio en el Salón de Noviembre de Arte A.C. (2001 y
2006) y menciones honoríficas en la Bienal Monterrey
FEMSA (1997), la Bienal Diego Rivera (1996) y el
Concurso Johnny Walker (1997).

traductora. Con La música en un tranvía checo y otros
ensayos obtuvo el Premio Nacional de Ensayo Joven
José Vasconcelos 2011. Publica el blog http://
karlatone.canalblog.com
ID•.A.RDO ANTONIO P.A.RH (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir
ganó el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue
becario de la J ohn Simon Guggenheim Memorial
Foundation en 2001 y del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
IAcew11 PRIIIYIRT (Francia, 1900-1977). Poeta,

guionista de J ean Renoir y de Marcel Carné, amigo
de Picasso y de Montand, fue una de las figuras
ineludibles del mundo cultural parisino de la
posguerra. Autor de Faroles, La Pluie et le Beau Temps,
Lumieres d'homme, entre otros.

1959). Poeta y traductor. En 1987 obtiene el Premio
de Poesía Aguascalientes con su libro Mar del Norte.
En 1990 recibe el Premio a las Artes UANL Ha
publicado los poemarios Los fantasmas de la pasión y
Portuaria (1997), Bíblica (1998), Fábula (2003) y La
santa (2007). Es miembro del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

REFUGIO DE TODOS PARA. LA CULTURA
Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
actividades que tenemos para ti, como talleres, conferencias y mesas redondas
dentro de la casa o en el espacio al aire libre. Nuestra librería cuenta con una
variedad de títulos y espacios confortables que invitan a la lectura.

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UNIVERSIDAD AlJTÓNOMA
DE NUEVO LEÓN

PUBLICACIONES

Scattarfa de fu:taJSión y CUlmr.

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        <name>Abraham Nuncio</name>
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MINERVA MARCARITA
VILLARREAL

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--

ILINCA ILIAN

LEONARDO ICLESIAS

TA DE LITERATURA, AR'li

en Mottreftty
DAVID ZAMBRAMO

��~

Ol'lll~"IS!NA

~

FONDO
UNIVERSITARIO

�Errata / CLORIACOUADO / 4
Cavafis y la eternidad / HINERVAHARCARITA Vll.LARREAL
/,;,

Poemas de Constantino Cavafis en aproximaciones de JOSÉ
EMIUO PACHECO / 21

~ A .- ~

CAPlll~DNS!NA

APUNTES PARA UMA MEMORIA DEL
TEXTO DRAMÁTICO EM MUEVO LEÓM

W

/ DURANTE EL SICLO XIX EN EL ESTADO,

COMUNITARIO QUE EMPRESARIAL, DE CORTAS

CÓMO UN PEOUEMO HOMBRE
TESTARUDO VENCIÓ A LA INDUSTRIA
DISCOCRÁFICA: JAMES PETRILLO Y
LOS V•DISCS / DANIEL HERRERA RELATA

TEMPORADAS, CON ACTORES LOCALES, Y

CÓMO JAMES PETRILLO, LÍDER DE LA AMERICAN

CON LA INCURSIÓN DE ESCRITORES Y POETAS

FEDERATIOM OF MUSICIANS EN LOS 40, CREA

lng. Roge.ha G. Garza R.Jxera

QUE MI SIQUIERA REPARABAN EN SU ROL DE

LOS V-DISC, CRABACIONES PLANEADAS

Secretario General

DRAMATURCOS/CORALACUIRRE/71

PARA ELEVAR LA MORAL DE LOS SOLDADOS

Dr. Ubaldo Ortiz Méodec
Secretario Académico

FRENTE A LA MODA DE LA ZARZUELA Y EL
TEATRO COMERCIAL, EMERCE UN TEATRO MÁS

W

~

MISCELÁNEA

ENTRE OTRAS COSAS, IMAUCURAROM EL USO

A la letra: Ser y no ser: una ficción autobiográfica / BÁRBARA

Cuatro poetas brasileños / NOTA y TRADUCCIÓN DE SERCIO
ERNESTO RIOS/ 38

Piensa en nú /BEATRIZ ESPEJO/ 43

W

ANATOMÍA DE LA.CRÍTICA

/ '2

Las óperas en un acto en Monterrey /
•

DAVID JOSUÉ

\NODELEÓN/112

Letras al margen: El desconocido Antonio di Benedetto /
':DUAJIDO ANTONIO PARRA/94

W

UNIVERSIDAD AlJJÓNOMA DE ~'UEVO LEÓN

FONDO
UNIVERSITARIO
®

Una publicación de la Universidad Autónoma de Nuevo León.
Dr. Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

ESTADOUNIDENSES DURANTE LA CUERRA OUE,

TOBOSO

DEL POLIVIMILO EN LA FACTURA DE DISCOS./ 106
JACC

8 uANL

DE.ARTES Y ESPEIISMOS

Bolaño / Kalka: los artistas en el pueblo de los ratones /

W

CABALLERÍ.A

Lic. Rogelio \'illarreal Eli::ondo
Secretario de Extensión y Cultura
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Mtro. l.!iguel Covarrubias
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La otra reahdad de los conjuros /SILVIAPRATT /120

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W

AMDARA LA REDONDA

/103

Armas _v Letras Rtvt.sra de litcrarura. arte y culrura de la Universidad Aucónoma de ~ucvo
Lcórt Nº 76, julio-septiembre 2011. Fecha de publicación: 30 de septiembre de 201L Re\ista
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L..:, opimom::.) y contcni~ cxpn-~ en los arttculos son n:sponsabilidad exclush·a

de los autores.

Crítica teatral y criterios de valoración para el espectador /
JORCEDUBA.ffl/65

Prohibida su reproducción to"..ii o parciaL en cualquier fonna o medio. dd contenido
editorial de este número.
lmprcsO en México

�POElfA

POElfA

Errata

Debió sentir un gran vacío

es CLORIA COLLADO

Errata

una tarde de agosto
murió mí padre
tenía escasos años

llegaron

(yo aún más escasos)

los signos y las letras
no dejaron palabras con cabeza
las ideas confundidas
en estado de sitio
no basta decir madres

no lloro su muerte
sino a la muerte
la fealdad de la vida
y tal destino

no basta basta
huérfanos en el vacio
el poema
es una tabla de multiplicar

Érase que se era
sueño que sueño el sueño
de un vagabundo
que arrastra el abrigo
y en la garganta
lleva un nudo
por bufanda
lo sueño colgado
de un árbol cualquiera
y no despierto

me queda el arte

Cuento de nunca acabar
pesa tanto
el costal de los años
que voy tirando de a poco
los dias las semanas
los meses
como si aligerar la carga
me sirviera de consuelo
y acabara de una vez
con este cuento

�POESIA

POESIA

Boy meets girl en cuatro sonatas

Cuando claudica la memoria
primera sonata
nos llevamos pacientemente

las flautas gorjean

uno al otro

desde los nidos del aíre

untamos nuestra piel

segunda sonata

con la piel del otro

cabalgan las teclas del piano

despiadadamente nos amamos

en estampida

-zorro que caza la liebre-

tercera sonata

y luego olvidamos

los violines y los cellas

anulando los recuerdos

anudan el tiempo
entre sus cuerdas
cuarta sonata
en el cuero del tambor
se disminuyen

Agua salada
Camino por andar
Todo se arrastra

el fracaso

bajo la metralla

colma el estómago

de instantes

con terrones de sal

recorridos

y miel

como sí fuera poco

uno a uno
gotas de agua mezcladas

la espalda hundida

en un charco de sal

por provocaciones

ningún registro que filtre

y falsas respuestas

el lodo del pantano

y el pinchazo

que fatalmente

No hubo clemencia

nos arrastra

ni constancia

�POEllA

POEII.A

Sospecha

Plastic surgery

hace tiempo no pregunto

te dedicas

qué fue de Dios

a negar el tiempo

dónde están sus huellas

estirando las arrugas

o qué fue de las promesas

y soltando canas al aire

que sostuvo
cuando fui el perro fiel

pedazo de escoria

que ladraba en su puerta

tu reflejo en el espejo
incauto cirujano
del recuerdo

Situación indolente
de hechos violentos
o tardes placenteras

Inercia subvaluada

es cuestión de escoger
lo que enferma o fortalece

qué bien se está

o rasgar la página en blanco

bajo la almohada

y sudar el poema mal escrito

el vientre vacio

que huele a desvarío

las piernas sueltas

y escurre su ponzoña

sin sostenerme
creo poder flotar
en el insomnio

�unque estas palabras de Auden dan con
CAVAFIS CREÓ UN CAMINO.
la clave del indescifrable Cavafis, más que
INTERNARNOS EN· UNA MOCHE
por su singularidad y su particulartsima
voz, la dificultad de abordar criticamente la obra del
NOS LLEVA A EMPRENDER UN
alejandrino radica en que sus F,mas se nos presentan
VIAJE SIN RETORNO.
no como si pertenecieran al ámbito de la literatura, sino
como hechos que se desprenden directamente de la vida
que destacan una trivialidad aparente y signan una
de sus protagonistas o de la voz misma; cada uno, como
definición, un rumbo, un carácter específico, una
un todo, estructura y da luz a la existencia. lograr esra
manera de enfrentar el mundo.
verdad, es decir, hacer del artificio y la depuración el
Cavafis quiso ser historiador. Jugó con
pie para configura! una realidad en sí es un arte mayor,
herramientas de. la historia: papeles de archivo,
por eso es casi imposible dar con el subterfugio desde el
anales, relatos y volúmenes de la enciclopedia de
cual se articula este lazo enrre palabra y materia.
los tiempos, no para verificar anécdotas concretas y
Cavafis siempre dijo que quería ser historiador y,
vidas ejemplares, sino para ofrecemos a través de ellas
lo sabemos, muchos de sus poemas fincan su rrama en
-de su rec¡:eación- las vicisitudes, pesares, ironías y
la historia, pero si bien parece acercar al plano actual
gozos de sus proragonistas, siempre c¡m la convicción
los caracteres del pasado, en su obra teje el presente
de que estos personajes tienen que ver con nosotros,
estableciendo un diálogo secreto, imperceptible,
sus lectores, porque antes fueron espejo del propio
con los acontecimientos que trascendieron hasta
poeta y el asomo de sus rasgos y caracteristicas, de sus
nosotros, rrátese de datos de la epopeya o de la misma
virtudes y rrúserias en contextos cotidianos, prefigura
realidad histórica. la historia, es cierto, como entidad
el momento de la revelación, que irradia su potencia
escrita puede ser producto de la redacción de quien la
y se consuma en esa cima del arte que encumbra el
rranslllÍte, mas al servicio del poema, la imaginación
poema.
y la belleza logran reinventarla. Tal es el' prodigio de
Este es el lllÍsterio de su rigor: el golpe de intensidad
Cavafis. Este enrramado parte de un cúmulo de datos
a rravés del close-up de un paso definitivo; la ironía que •
desbrozados con sigilo y pericia e hilvanados por la
la vida activa cuando parece que lo tenemos todo,
lucidez de una poética que registra la fuerz~ de los
para enfatizamos la ~alta como principio de nuestra
accidentes acontecidos en una vida aparentemente
humanidad
oscura y gris.
.
Si ya es impensable desarrollar una critica sobre
Los poemas de -Cavafis son hechos. Por ellos
Cavafis: más lo es el terreno donde se imbrican la
conocemos vidas, personas que de golpe, en un rrazo,
poesía del griego con la del propio autor de Islas a la
como "El rey Demerrio", nos muesrran su naturaleza.
.deriva. Por eso Una noche, libro de poemas de Cavafis
En sus versos resuenan los latidos del corazón que
en las aproximaciones de José Emilio Pachecó, es un
no quiere morir al paso de los años. Por esto resulta
hallazgo. Nunca dejan de ser poemas sus·versiones.
casi imposible el abordaje crítico. iCómo razonar
No deja de acentuar su música el verso. No deja de
aquello que nos deja pasmados? tCómo indagar sobre
enaltecer la trama su cadencia. No deja de ser plena la
lo que pensamos que no tiene. vuelta? Con ciertos
vida presentada en once versos q en seis.
matices del pasado o de la biografía -según sea el
Cavafis creó un camino. Internamos en Una noche
caso-, el poeta plasma circunstancias específicas
nos lleva a emprender un viaje sin retorno. En su
sobre determinados acontecimientos; pincel~das
obra lo que está en juego no es el punto a alcanzar,
ni el paisaje o el mundo de imágenes que aseguran
1 N. de la E. El presente texto y la muestra de-poemas ¡:le Cavafis,
un destino, tampoco está en riesgo su punto de
form_an parte del libl'o Una noche; de Constantino Cavafis
partida. lo que cala en lo hondo del camino es el
, (aproximaciones de José Emilio Pacheco), el cual pertenece a la
camino mismo en cuanto motor inevitable del origen:
Colección 8 Oro de los Tigres lll, editada por la Capilla Alfonsina
Biblioteca Unh·ersitaria de la UANL.
vamos hacia ,:!onde partirnos. Esta es la imposible

A

1 Traducción de Minerva Margarita Villarreal

'

•
11

�.r ,,SI MIS POEMAS NO TIENEN UNA APLICACIÓN CENERAL, LA TIENEN

cortejo invisible de los dioses que le abandonan~ Más
aún, el llanto de Hécuba y de Priamo ante el desastre •
en Troya es un recuerdo que lamentamos, como
tememos el grito destemplado y brutal de Aquiles:

PARTICULAR. Y ESTO NO ES POCO. TIENEN CARANTIZADA ASÍ SU
VERDAD" (CAVAFIS)

•

Se consumó el desastre. En las almenas
los cantos funerales han empezado.
Llanto amargo de Hécuba y de Pr!amo,
lamentable recuerdo de nuestros días.

El acierto de Pacheco radica en la posibilidad de leer
indagación. Y por aqui habria que empezar, por
invirtiendo los tiempos, ya que nuestros días pueden ser
el registro de esta diferencia. Lo importante es
lamentable recuerdo en el allá y entonces de los troyanos.
despejar la vuelta, conjurar la historia y hacerla
Asombra la nitidez y aparente espontaneidad del verso.
hablar; transformarla cuantas veces sea necesario
La voz plural, ese nosotros que recorre la narración
hasta dar con un cuadro cuya realidad nos invite
ineludiblementeños implica. Al fin que Cf!rde otemprano
a ingresar. Abrir la intimidad para reconocernos,
el hoy es siempre resultado de aquello que nos
crearla, dotarla de colores; transformar en belleza
antecede, no importa cuán remoto sea o negado esté;
los asuntos más tristes, los amores que palpitaron
,
pero
también el allá y entonces puede ser consecuencia
entre la sordidez y la prohibición, entre la
de nuestros días.
desnudez y el anonimato.
El poema puede ser- califi~ado como un poema
La señal del camino del Cavafis de Pacheco es el
histórico porque nos toca y lleva al lugar de los hechos y
reconocimiento del prodigio en las circunstancias
el canto vuelve a lanzar su dolor desde el siniestro ahora
más triviales o de la falla en los momentos
al que pertenecemos.
culrr:inantes; la reconocemos por el asombro
El logro dé José Emilio, Pacheco resulta del
que suscita el enfrentarnos en la lectura a una
tratamiento del lenguaje en cuanto verbo, quiero decir,
experiencia que sucede en el poema como si se
encarnación y aliento, tránsito entre pasado y presente,
tratara de nuestra propia vida. Su poética se nos
enunciación y hecho: flujo vital. El paradigma que
ofrece como dádiva; con deleite tntramos en la
en~oba el último verso del poema parece desprenaerse
delicada sensualidad de su música, como si fueran
de la metáfora del reloj de arena: si sólo damos vuelta
poemas escritos en español en los cuales cpajan la
al objeto, la arena, la misma arena, pasa a ser el tiempo
imagen diáfana, el tra;co limpio y continuado por
nuevo, y viceversa. De esta manera, en "Troyanos" se
medio de encabalgamientos que consolidan en un
funden el pasa~o y el presente P.ºr la tragedia que la
verso directo y contundente la difícil contraparte
memoria, en este caso el recuerdo, potencia.
de la ambigüedad de sentido. As!, la gallardia del
El presente se activa porque penetra en un allá
ocaso de algunos personajes, su frustración y su
y
entonces
del mítico pasado griego o del imperio
nostalgia, su lejano goce, nos evidencian, como al
bizantino, según se trate, en las vidas cuya tragedia
propio Constantino Cavafis, la inminente fatalidad.
remarca una grandeza que no puede irse de este
En este camino confluyen tiempos y personas,
mundo sin mostrarnos su peor parte: aquella cara
autores y voces del oráculo. Digo personas y no
personajes porque, aunque en principio lo sean y - donde fraguan el vacio, la miseria, la corrupción, la
traición o la aceptación de la derrota en carne propia.
el poema nos ilustre sobre un pasaje de tal o cual
protagonista de la historia o de alguna obra que ha
pasado al estadio de la historia, estos seres alcanzan
3 Lui·s,.Cernuda. reffrre este pasa¡·e en el cual Marco Antonio_
a penetrar en nuestro interior con sus pa.rticulares
anticipas~ _suerte corno ~a de as cosas m.1s hehnosas de que
tenga ~onna en I.a poesia de. este tiempo",, cuando responde, é:n
sensaciones y hazañas. Alguien es capaz de
entrmsta concedida a Juan Femández Figucroa (1959) acerca de
escuchar µna noche la música que acompaña el
cuáles SQn los poetas máXimo, del mundo de esta hora.
·
l

12

:1
:1

l!I

1

La fatalidad seduce y Cavafis es capaz de
contemplarla y acariciarla. Levanta un puente entre el
recuerdo glorioso de un encuentro sexual y la escritura
del poema que consagra ese vinculo; o, a la inversa,
siendo bastante joven imagina y construye la vejez de
un hombre solo como si la experiencia le dictara.
Como los higos del desierto que son más pequeños
y dulces, piedras preciosas al paladar, el jugo de la
poesía cavafiana es fruto del desierto en la existencia,
porque el poeta se cUstancia y toma la nada entre sus
manos para dar cuerpo, materia, al poema.
La sensualidad visual de su escritura 'y el erotismo
trascienden porque él mismo se encargó de poner el
énfasis en este aspecto concreto, carnal, sin el cual la
historia no seria humana: "Si mis poemilS no tienen una
aplicación general, la tienen particular. Y esto no es poco.
Tienen garantizada asi su verdad" (Cavafis, 1991: 67).
Su visión es moral y su pasión es la vida; el hálito que las
anima es el deseo (Cavafis, 1991: 76).4 ~orno exigia Valéry,
Cavafis se sometía por entero a su mejor momento, a su
más grande recuerdo. Y es el recuerdo del deseo a quien
entrona como "rey del tiempo" (Valéry, 1972: 53).
Deseos que se perdieron sin cumplirse y no
[hallaron
una noche perfecta de placer,
tampoco un día
luminoso de dícha.
Yahora son como cuerpos que murieron
antes de envejecer
y fueron sepultados aún intacros
en un grf!II mausoleo, con rosas
en la cabeza y a los pies jazmines.

4 Apartado XXVll, "¡Qué cuerpos. qué cabello, qué rostros, qué
labios! Se quedaron poco tiempo, y se fueron; y yo, el anista, pensé
que haría algo conservando una melodía. Que ahora me parece.
poca ·cosa y con toda probabilidad inútil. La única poesía que
cruzó anteayer ante mis ojÓs fue la belleza de los dos muchachos.
Ésta, si conserva a1go de ella mi memoria y me lo revive en algún
momento de emoción creativa, quizá deje en mi arte también algo
de su breve paso de auteayer.''

Para Constantino Ca vafis el arte es la expresión
más alta de la vida:
Qué ilusorio es el Arte cuando quieres emplear
sinceridad. Te sientas y escribes -a partir de
una idea vaga muchas veces- sobre sentimientos
y después, al cabo del tiempo, dudas si no has
desbarrado. Escribí "Velas",5 "Las almas de los
viejos", "Un viejo" sobre la vejez. Al avanzar hacia
la vejez o a la mediana edad, me he dado cuenta de
que ¡ni último poema no contiene una estimación
correcta. (Cavafis, 1991: 68)
Esta duda constante que obsesiona a Cavalis en
la permanente revisión de sus poemas -en este caso
su observación data de 1906; la versión definitiva del
poema, que.aparece en esta muestra, es de 1897quizás lo obligó a tal pulimento de su obra, que hoy la
consideramos clásica, en la medida en que llamarnos
clásicos a aquellos autores que nos hacen comprender
el mundo, con cuya obra tenemos un trato personal e
intimo, con quienes convivimo~y nos hacen ser quienes.
somos. (Villarreal, 2011: 200)
Bajo esta perspectiva según la cual en el arte no hay
mentira ni verdad, sino Vida, seguimii;nto del acto que
habrá de ,subrayar la grandeza y su talón de Aquiles,
edificó nuestro poeta una forma de perpetuar lo deseado.
"Porque como es efímero todo lo que es anhelo" (Reyes,
1959: 276-277), a Cavafis le dio por luchar contra esta
futilidad y hacer de ese numen el valor más elevado de
su obra. Y qué si no es la palabra: anclar el deseo en su
posibilidad de transmisión y cifrarlo, así, como herencia.
iPero qué se juega en esta perfección? iCómo la logra?
iCuál es su ideal de belleza? iAtraviesan este ideal de
belleza las acciones mismas? ¿Son el poder, la pol!tica
y la ambición tan cautivadoras para el poeta como el
amor? iEs la vida de héroes y dioses tan humana que en
ella logran trasminarse nuestras miserias? ¿Es esa vida la
que nos hizo a su imagen y semejanza? iAcaso la historia
no hace sino constatar nuestra actualidad una y otra vez
como imágenes que refleja el eco de un espejo?
5 José Emilio Pacheco traduce este poema como "Cirios"

�'

.

El presente está a la vera, donde no quiere verse. Pero
a medida que se acerca y nos devuelve nuestro reflejo,
realidad desprendida de uno mismo, la imagen puede
resultar monstruosa. Mas Cavafis nos implica, la realidad
que vale la pena expresar es el corazón de esta imagen, su
potencial es el centro, el latido que la impulsa
En esa dolencia que trae consigo el reconocinúento
de que el corazón condensa y cifra el afuera, es decir,
· ensierra lo que se nos escapa, la pénlida, la falla, la falta, la
incompletud, se arraigan en su poesla De ah! toma fuerzas
para detallar la sensualidad no sólo del cuerpo humano, de
los bellos cuerpos sudorosos que alguna vez se acariciaron
entregándose, sino del paso del tiempo, del envejecimiento,
de la definición de la luz del dia, del color de la mañana,
del mercadeo de piedras o maderas preciosas, de la ciudad
misma. Cito el poema que tanto preocupó a Cavafis como
una conquista de José Emilio Pacheco para la lengua
española, un poema magistral que el griego escribió de
primera intención en 1894, con apenas 31 años:
Un viejo
En la sala interior del ruidoso café
un viejo toma asiento y se encorva.a la mesa.
Tiene un periódico en las ma.nos
pero no hay nadie a su lado. •
Y

en el desdén, su misera vejez

piensa en. cuán pocó ~ t ó los años
en que tuvo vigor, apostura y destreza verbal.
Se sabe muy envejecido, está consciente de ello, lo ve.
Pero su juventud parece ayer.
Cuán poco tiempo de verdad, cuán poco.
En qué terrible forma lo engañó la prudencia
y cómocreyó siempre el insensato
a la gran mentirosa cuando le dijo:
"Aún tienes mucho tiempo: mañana."

Recuerda impulsos contenidos, dichas
sacrificadas.
Cada oportunidad irrecuperable
ahora se burla del aplazamiento.
Entre meditaciones y recuerdos
el ,iejo cabecea
y al fin queda dormido
sobre la mesa del café.

CAV AFIS

CREA OTRA REALIDAD, OTRA
POSIBILIDAD DE EXISTENCIA MEDIANTE

ARTILUCIOS Y ENTRECRUZAMIENTOS DE
TIEMPOS, CIRCUNSTANCIAS Y CARACTERES.

El helenismo es una tradición que no deberla
romperse. No terminó en la Grecia antigua, continuó
_en Alejandria, cuna del poeta, y es justamente esto
-aunque haya un tramo de siglos y Alejandrta fuera
en su época una ciudad arrasada, disminuida y opuesta
a· la opulencia y la jactancia del reino de Alejandrolo que pondera: venerar esta tradición, esta mirada del
ser y del entorno, este ideai de belleza que encierra un
ideal de vida:
[...) porque el pensamiento utópico. incluso cuando
-como en el caso de Cavafis- se vuelve hacia el
pasadó, suele transmitir el carácter insoportable del
p~te. Cuanto más sórdido y desolado es el lugar,
más intenso se vuelve nuestro deseo de animarlo.
(Brodsky, 2006 60)

....

1
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1
◄

Es claro su propósito. La Grecia clásica y el mundo
griego bajo el dominio de Alejandro son un objetivo
que aparentemente sacia su sed de erudición para
mostrarnos no sólo episodios especlficos del allá
y entonces, sino, y sobre todo, en éstos, nuestra
desgarrada realidad, y algo mucho más punzante: la
variable demoledora del destino.
Un poeta es aquel que tiene conciencia de su fatalidad,
quiero decir: aquel que escribe porque no tiene más·
remedio que ~cerio -y lo sabe. Aquel que es cómplice
de su fatalidad -y su juez. (Paz, 1980: 170)

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Cavafis permanece
en el lugar que lo
vio nacer, opta
por el encierro y
el marasmo de la
monotonia, acepta
esta situación como
si aparentemente
huyera de la libertad;
la libertad que él persigue, sin embargo, es otra: interior,
florece en soledad, y única¡iJ.ente él, a través de la certeza
hecha palabra, puede delenderla y, mejor aún: ejercerla.
Como si rutina, cuarto cerrado y palabra esencial
fueran sinómmos de encuentr)1 del poema y el camino
corriera invariablemente hacia nosotros: la ciudad que
•
habita y nos habita, porque en la medida que presenta
su verdad, nosotros despertamos a la nuestra. Cavafis
nos hace reconocer, al nombrar espacios concretos el bar, un burdel, el cuarto de un hotel, una esquina o
una cafeteria- que la ciudad, su sitio más codiciado,
es la médula del ser humano porque alli se genera
la incertidumbre de la persona. "Es lo que llevo de
desconocido en mi lo que me·hace ser yo", escribió Paul
Valéry (1972:53); y esto, en el caso de nuestro griego es
el acicate de su escritura.
Sólo en esta circunstancia, en la que "estamos
condenados a una soledad promiscua y nuestra prisión
es tan grande como el planeta" (Paz, 1980: 171),puede
el poeta impulsar su ciudad imaginada, la cual "existe
tan vividamente como la ciudad literal", y_a que "el arte
es una forma supstitutoria de existencia [...] pues el
proceso creativo no es ni una huida de la realidad ni
una sublimación de ella" (Brodsky, 2006: 61).
Su mirada va y viene, penetra en el ahora para dar
movimiento a las entretelas de las vidas de los héroes
de antaño. tNo es un privilegio leer a la inversa en esta
magistral versión de "Troyanos" hecha por Pacheco los
últimos versos del poema?:

15

Llanto amargo de Hécuba y de Prtamo,
lamentable recuerdo de nuestros d!as.

Es decir, que nuestros dias fueran un lamentable recuerdo
en el llanto de los reyes de Troya consumada ya la derrota
tNo formamos pues parte de ella en el aqui y ahora?
Cavafis crea otra realidad, otra posibilidad de
existencia mediante artilugios y entrecruzamientos de
tiempos, circunstancias y caracteres. Lo subyugante al
terminar de leer un poema suyo es el convencimiento
de la realidad de su historia y de que, de alguna
manera, nosotros somos parte de ella.
Porque el mundo es mundo con las debilidades
con que nació y en estas debilidades nuestro Cavafis
hunde su pluma. Su vocación se ciñe y ajusta su
apuesta en la norma clásica, pero no desde la certeza
del universo palatino sino desde la incertidumbre
de la decadencia, de la clispersión y el despojo de los
pueblos conquistados. Su visión dista de encumbrar
al poder, más bien lo observa con pesar y evidencia
los torpes mecanismos de su ceguera. La derrota,
la sensación de fracaso y la debacle del mundo '
conquistado han llorado por los ojos del poeta.
En buena parte de sus, en principio, 154 poemas
canónicos -como él mismo concibió su legado, antes de
que en 1968 se dieran a conocer los 75 inéditos que hartan
un total de 229 poemas- aborda la historia de la cultura
griega desde un plano donde la cotidianidad expone
personajes, anécdotas, circunstancias concretas de una
batalla, o el reclamo a un dios bajo la melodia del hastío
que da vuelta a las cosas. Su obra enmarca el ejercicio del
poder de los soberanos que, por más trono que posean,
son súbditos de un imperio o de su propia investidura. La
ironía es fina y detalla los pormenores de aquellos hechos
en los que un personaje queda suspendido en la cadena
de un episodio, quizás invención suya bajo el engafto de
una invocación, para evidenciar la fragilidad de su exacta
medida humana. Esta "inestabilidad individual se refleja

�En el proceder de Cavafis hay, por encima de .
perfectamente en la desestabilización de personajes
todo, una ética cuya consign,a es la vigilancia de una
o instituciones sociales en determinados momentos
conciencia en la que ser poeta significa vivir para crear
politicos" (\ládenas, 1999: 17).
y consolidar una obra. No publicó un libro en vida,
Ir al pasado es entrar en contacto con el
·
sólo hizo pequeñas ediciones 'que hoy denominarnos
presente. Por este tránsito la poesía de Cavafis se
plaquettes. Tenia pleno deseo de reconocimiento pero
orienta y gira en torno a varios puntos: su obsesión
no lo buscó. Aparentemente vivió al margen de lo
por ~l arte literario va al rescate de poetas de la
que llamamos vida literaria: sin premios ni becas,
antigüedad para dar fe del verdadero quehacer
distinci_ones ni viajes para promover su obra. Y sin
estético y del valor de la tradición que él ha elegido;
embargo tuvo la fortuna de ver que grandes autores,
los datos históricos son vinculas especulares que
como Margan Forster, tradujeran y dieran a conocer
abrevan en la decadencia de los reinos sometidos
algunos de sus poemas.
por Alejanélto par• aludir al saqueo permanente
En general, su existencia fue bastante plana y
del poder. Pero como la mayoria de los procesos de
apegada al trabajo y a su familia. Sus días se rigieron
conquista, este saqueo tiene su contraparte: su otra
bajo una moral ajena de aquello que implicara
cara es la helenización en tanto punto de fusión de
privilegiar su biografia sobre sus poemas. Por esto
la cultura griega con los _pueblos orientales.
Joseph Brodsky &lt;,:onsidera que su obra i.n:reresar!a
La poética de Cavafis oscila como un péndulo que
mucho a la critica norteamericana, en particular a Ia:
va y viene sobre estos caminos encontrados, y al llevar
corriente conocida como new criticism, empeñada en
el demótico, la lengua hablada, al rango de la escritura,
despojar de datos biográficos su objeto ~e estudio.
Cavafis es parte de una gran revolución que enfoca y
Pero Cavafis asume el pasado de su cultura
defiende a la lengua griega como a la patria misma, Cavafis
globalmente;
suma, no resta, de ahí que incluyera
ahonda en la ciudad de su presente, y en su presente es el
ent¡t: sus hábitos de viaje visitar iglesias. No sólo como
amor el que mueve las estrellas y su anhelo, el que puede
monumento le interesaba el arte religioso, salia asistir
·presentificar una pasión erótica vivida 30 años atrás. El
a misa y criticaba el sesgo puritano de la vida inglesa.
amor que en su pl~tud y goce detona la palabra.
El helenismo con su devoción por tl pensamiento y
Como bien dice W. H. i\uden, en la poesía de
el cuerpo humanos es el eje de su mirada, sin rezagar
Cavafis el amor se vive de un solo lado: aquel en el que
ni menospreciar ni ocultar en el poema el i!Sunto a
el yo lirico ha ejerci~o la escritura como sinónimo de
tratar. Cavafis áhondó en el corpus de su cultura y
vida, como vector de perdurabilidad. Lo que importa
resi¿tió la exigencia de la convención. En sus diarios
es la trascendencia del fulgor, el paso de la poética
hízo patente la pesadumbre que le implicaba exponer
carnal a la erótica verbal.
su homosexualidad ante el·pr~juicio imperante-La
La medida de Cavafis no sólo es el pasado histórico
realidad
es que sus poemas tratan este amor sin
en el que ocurren las grandes tragedias, sino el sublime
ningün tapujo; con la soltura, el aliento, la ternura y el
pasado de 1~ experiencia amatoria, la zona prohibida
éxtasis al que orilla cualquier enamoramiento.
del placer que goza minuto a minuto sin ocultamiento
Como sucedió tiempo después con dos poetas
en cada verso, sin camuflaje, sin negar que se trata de
fundamentales tlel siglo ~: Fernando Pessoa y Jorge
un deseo homosexual. 8 encuentro furtiyo es el único
Luis Borges, quienes primero escribieron en inglés y
acceso al amor.
francés -por vivir su infancia en Durban, Sudáfrica y
Su mayor logro, su gran acierto es demostrarnos que
Ginebra, Suiza, respecrtvamente- y luego decidieron
el tesoro más valioso que poseemos no puede asirse:
volver a la lengua materna, se dice, aunque no hay
la vida nos lo obsequia por segundos para probar que
acuerdo, que Cavafis escribió sus primeros poemas
lo único verdaderamente nuestro es aquello que no
en inglés y de muy joven poemas en francés,' idioma
podremos poseer jamás. Lo más rotundo, empero, es
que este amor nos pertenece ·como nos pertenecen la
6 Joseph Brodsky (2006:56) asegura que Cavafis "escribió sus
luna, la noche cargada de estrellas, las nubes que se
primeros poemas en inglés", pero lo interesante a destacar en su
difuminan y transforman y la misma lluvia.
señalamiento es que los descartó del Canon.

este último que, contrario a lo que se cree, pues vivió
de los 9 a los 16 años en Inglaterra, era su segunda
lengua;' después decidió volver a sus raíces griegas.
Paradójicamente, en este retomo a la lengua materna hay
un motor de patria. De haber surgido de la periferia, estos
poetas se entronizaron, en la trayectoria del regreso hacia
la búsqueda del origen, como ejes y centros de ]a literatura
de sus países (Villarreal, 2001).

del amor-pasión que, al padecer el estigma de
la clandestinidad, suma a su fiebre el anhelo de
' de lo
aquello que, por llevar en sí la consigna social
perecedero, habrá de perpetuarse, en este caso, en
cuadros que resplandecen. La unión será mitificada
en el poema. Así sucede en "Una noche", que da
titulo a este·libro:

SI VAMOS AL PLANO DEL AMOR, CAVAFIS ES DIRECTO, LA PLE~ITUD
Y DICHA DE LA EXPERIENCIA ERÓTICA TRANSPORTAN EL INSTANTE
DE LA CONSUMACIÓN~ VIAJA ESE TRIUNFO FUSIONANDO LOS
PLANOS COMO SI FUERA EL MISMO POLVO DE ORO EN QUE ZEUS
LOCRABA TRANSMUTARSE AL PERSECUIR SUS FINES.
Pero Cavafis no se detiene aquí. Conjura, personaliza
en circunstancias menores, acon·t,ecimientos que
definieron el rumbo de una patria, su sometimiento
o su aparente liberación, por medio de la
personificación ylo que sufre concretamente tal o
cual protagonista; por eso pasamos a participar del
hecho. La historia entonces logra formar parte de
nuestras vidas.
El poder hace de la simulación, la hipocresia y
la traición fórmulas recurrentes de su degradado
ejercicio. Las soberanías de los pueblos dominados
por el imperio son aparentes, ensayos de la
representación pública. Éste es el asunto que
algunos de sus poemas desnudan estableciendo un
correlato con el presente, ahondando en la vulnerable
identidad expuésta, como sucede en el poema "Al
regresar de Grecia":
Si vamos al plano del amor, Cavafis es directo,
la plenitud y dicha de la experiencia erótica
transportan el instante de la consumación; viaja ese
triunfo fusionando los planos como si fuera el mismo
polvo de oro en que Zeus lograba transmutarse
al perseguir sus fines. Estamos ante la embestida

7 Aunque (.avafü, reconoce haberse esforzado mucho para alcan::ar
un perfecto dominio del inglés. el esrudioso y critico de su o~ra
Horado Silvestre Landrobe reconoce é¡ue: "L1 segunda lengua de
Kavafis'era originariamente el francé,s, no el inglés, como se cree
hab!nwJmente; y en francés escribió ele muy joven poemas que no
se han conservado· .(Brodsky 2006: 68): •

•
16

17

Era un cuarto corriente y miserable,
oculto en el desván de una taberna.
Su única vista daba a un callejón
sucio, asfixiante. Del local subían
las voces de los clientes que jugaban.
Pero en ese lugar abyecto y ruin
conocí el cuerpo del amor, sus labios
rojos, ebrios, intensos, volupruosos;
a tal punto que ahora cuandó escribo
después de cantos años y estoy solo
"hasta mi casa vienen a embriagarme.
En este terreno Cavafis ha hecho algo grande y único.
A¡ internarse de forma tan profunda en la literatura
griega, y al haber defendido tanto el griego tradicional e
katharévu5a- como ]alengua popular -dimotikí-, cuya .
escritura estaba vedada, Cavafis luchó por el fundamento
de la tradición a la que eligió pertenecer, consolidando•
un estilo muy personal arraigado en dicha cultura, no
sólo en lo que concierne al uso de versos, acentos y una
determinada métrica, sino que al retomar pasajes y
elementos de esta literatura, la continuó y potenció.
Al defender su lengua, Cavafis luchó por lo más fuerte
en él, luchó contra el ocultamiento y la marginación
de su deseo. Esta defensa ra¡:lical la realiza con sólo
el tesón de la palabra c¡u'e revela sumergiéndose en la
propiá experiencia amatoria como imagen cauti~a de su
meditación, en la cual sólo pareciainteresarlesu prppio goce

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�1

'

y su dolor. En sus poemas no hay registro del otro que vaya
más allá del placer que éste le prodigó. También, como en el
testimonio de la plástica yla escultura griegas, enla pool!a de
Cavafis los muchachos merecen serperlilados y mostrados
por la delicadeza desu bellezafisica, por sus CUeI]JOS "jóvenes
y hermosos", por sus labios ardientes..
Su erudición en la poética de Homero y en toda su
tradición es el umbral del camino: la conquista de una
libertad mayor, la libertad que implica la verdad del·
poeta: su certeza que brota en la misma tierra de la
incertidumbre. Pareciera que escribe para ellos porque
dialoga con ellos.
El arte de Cavafis es una pasión que entfaña
pensamiento y rigor, emulación y destreza, y obedece .
sobre todo al detenimiento y a la acción meditativa; es un
oficio casi religioso, porque es contemplativo, va tras el
hallazgo del peso de cada palabra en sÚ ipdividuación y
esencia como llaves que abren la conciencia de4a fatalidad,
que igual dan al pasado que a la complejidad del ser sin
necesidad de que él se haya movido o haya dejado de
cumplir con un horario y un día con día en una monótona
oficina del sistema de riegos de su pais durante 30 años.
Éstas son las constantes de una poética que por
personal y única al paso de los años se ha vuelto
universal, y cuyo sentido histórico es más bien alegórico,
pues no deja de mostrarnos, con ejemplos de reyes y de
imperios, el fallido paradigma del poder, que parece
detentarlo todo y todo vigilarlo desde una visión cada
vez más divorciada de la realidad de sus gobernados.
Las más grandes figuras de la literatura del siglo XX
como W.H. Auden, Marguerite Yourcenar -quien lo
tradujo al francés- y Luis Cernuda lo encumbran.
·Giorgos Seféris,Joseph Brodskyy José Ángel Valente
lo consignan como su poeta preferido, dedicándole
páginas imprescindibles.
,
. Pero, tqué es lo que ha hecho que Cavafis se
convierta, después de casi 8() años de su muene, en un
clásico, en el poeta de Auden o de Brodsky? Theodor
W. Adorno, teórico de la escuela de Frankfun, dice:
[... ] la inmersión en lo individual eleva al
poema lírico a_ lo universal poniendo de
n¡aniliesto algo no adulterado, no aprehendido,
aún no subsumido, y por Cantó anticipando
espiritualmente algo de una situación en
la que nada falsamente universal, es decir,

profund!simamente particular, sigue
encad~nando a lo otro, a Jo humano. De la
individuación sin reservas es dé donde la obra
lírica espera lo universal. ( ... ) Sin embargo,
esa universalidad del contenido lírico es
esencialmente social. (Adorno, 2003: 50)
Quizás fue su infancia, bajo la seguridad económica de
un padre empresario en expansión, lo que hizo de si
una persona segura, que consolida su educación como
el alimento de un arte al cual se deberá. Aunque nació y
murió en Alejandrta (1863-1933), vivió en Inglaterra de
los 9 a los 16 años, hasta que muere su padre y su madre
sale a buscar ayuda con su fan;ilia.
Soy constantinopolitano de origen, pero nacl en
Alejandria -en una casa de la calle Cherif-;
siendo muy pequeño me marché y una buena
parte de mi infancia la pasé en Inglaterra. Después
hice una visita a este país, ya mayor, pero de poco
tiempo de duración. Residí también en Francia.
En mi adolescencia vivl más de dos años en.
Constantinopla. AGrecia hace muchos años que
no voy.
Mi último trabajo era de fuJ1cionario en un
secretariado gubernamental dependiente del
Ministerio de Obras Públicas de Egipto. Sé inglés,
francés y un poco de italiano. (en Cañigral, 1981)
Si uno lee a Cavafis con el detenimiento que sus
poemas merecen, una existencia plena, intensa, llena de
acontecimientos loables aparece ante nosotros. iMas
de qué acontecimientos se trata? iQué mereció la pena
de nuestro poeta para ser cantado? tQué gloria aseguró
en el desentendimiento de la vida literaria de su momento?
Aunque no hubiera siclo sino un oscuro burócrata, aunque
no pasara na~ digno de ser relatado o c9tejaclo en los
anales de su biografía, su vida constituyó un frente desde
el cual aseguraba la creación, pues&lt;:omo ya consignamos,
el arte es una forma subsidiaria de existencia, en este caso,
un resguardo de piedras preciosas, una caja de seguridad
para su obra.
Hay una pelicula que formula la relación entre vida y
arte con una precisión escandalosa: El sol cid membrillo, del
cineasta español Víctor Erice. En ella el director pretende
captar el rigor que significa para el artista plástico Antonio

18

A CAVAFIS LO,POOEMOS RESUMIR EM ESTA MEMORABLE FRASE DE
CABRIEL IAID: "MÁS REALIDAD TIEME UM DÍA CLARO QUE MUCHOS
SICLOS DE HISTORIA".
existencia donde -aparentemente- no pasa nada y el
López su lucha con la luz. Se trata del seguimiento de la
potencial que estalla en la creación, ,:orno una caballería
c'aida del caudal luminoso a través de la observación
en estampida, lQ que caracteriza a nuestro poeta y nos
diaria y minuciosa del artista. El membrillo, el fruto de Uh
da luz en torno a. la relación entre su vida y-su obra.
'árbol es el receptáculo adonde va a dar la clara catarata
A Cavafis lo podemos resumir en esta memorable
del misterio. Un trámite silencioso: la luz cae y momento
frase de Gabriel Zaid: "Más realidad tiené un dia claro
a momento el membrillo va siendo descubierto por el ojo
de López de manera distinta, porque en él se va abriendo . que muchos siglos de Historia". De acuerdo con la
concepción de Zaid, la historia está donde no la vemos
la cadena del color, las tonalidades que la paleta del artista
o no solemos registrru-la; más aún, la realidad:
habrá de intuir hasta lograr el realismo más puro.
El transcurso del tiempo que permitirá observar la
Hay una infatuación perniciosa de la Historia, con '
calda de la Juz exige una concentración extrema: la
sus Genios y sus Héroes, que lleva a despreciar los
vida misma. Para López, el lapso de búsqueda será un
trabajos y los días, como si la verdadera existencia
día tras otro de observación de un fruto; en la poesía
fuese una propiedad de ciertas acrividades o personas
cavafiana se trata del transcurso de la pérdida, del
sublimes. Lo que pasa (o debería pasar) a la historia
detenimiento en la sensación que provoca la ausencia
no necesita esas pretensiones. (Zaid, 2011: 59)
cuando ésta crece hita punzar como veneno o hasta
reventar como pústula.
Resulta que Constantino Cavafis, el anodino
Se trata para Constantino Cavafis del trance
bu!6crata de la existencia gris, ilumina nuestro mundo.
emocional que no termina; pasados los años, pausas
contemporáneo, estruendoso y lleno de experiencias
tan largas como las avenidas que pueden traza_rse
que suelen ser únicamente trámites al vacio. Cavafis
entre la juventud y la vejez, esta fuerza necesita
no hizo otra cosa que dar luz a la historia lapidada:
cobrar cuerpo y aventurarse a formar parte de lá vida
transformarla en poesía. Desde ahí, desde el
de otros.
ostracismo al que pareció aut-ocondenarse, luchó en su
No fueron la notoriedad ni el éxito, sino el
escritura contra la pena de muerte, defendió la lengua
anonimato y la rutina las compañías más cercanas
y la cultura griegas, llamó al amor homoerótico pm,su
a nuestro poeta. Tampoco le tocó sufrir ninguna
nombre. Como si concentrara en su rol de oficinista,
'catástrofe histórica:
en su infimo cargo, entre paredes de hormigón, una
'
vida que defendía a toda costa y al precio que fuera el
En 1882, cuando Cavafis terúa diecinueve
años,
,
bien más preciado: el arte de la escritura como fuente ,
hubo en Alejandria un estallido antieuropeo
de verdad y luz, el arte del poema mismo y, con él, la
que causó un gran derramamiento de sangre (al
existencia
y el futuro que el poema crea.
menos, para lo que era habitual en_ ese siglo) y los
Del pasado hero_ico griego rescatará o inventará
británicos contraatacaron con un bombardeo de
aquellos pasajes a través de cuyos protagonistas puede
la ciudad. Como Cavalis y su madre habían salido
establecer un parangón, Úna relación directa con el
poco antes con destino a Constantinopla, se perdió
aquí y con el áhora.
la oportunidad de presenciar tal vez el único
Cavafis ensaya en la lengua de sus contemporáneos,
acontecimiento histórico que'ocurrió en Alejandria
de quienes se enamora y con quienes convive, para
durame toda su vida. (Brodsky, 2006: 55)
nutrirse siempre de esa atracción y esa unión carnal, de
la sangre que lo llevará a la historia y a la reconfiguración
Sin embargo,pareciera que la historia fuera una constante
de un pasado actualizado en vida, y de la vida como
de su inspiración. Es de nuevo este juego entre una

19

�Poemas de Constantino Cavafis
en

Aproximaciones de José Emilio Pacheco1

Ítaca
Cuando emprendas el viaje rumbo a Ítaca
'

expansión de los sentidos. Est_o pudiera afirmarse, · LA ·SENDA QUE HA EDIFICADO
porque el pasado cumple en la poesía de.nuestro
CONSTANTINO CAVAFIS · HACE
alejandrino la función de presente, en sus páginas el
pasado atraviesa e irrumpe en nuestros días, ya que,
QUE NUESTRO VWE NO TENCA
concluirnos, el pasado no se actualiza, el pasado es hoy.
VUELTA.
Sus asuntos se inscriben en la más refinada tradición al
grado que hace clásicos su mundo y su propia obra. ,
Cavafi.s hace que nuestro viaje no tenga vuelta.
Cavafis logra plasmar la urgencia del deseo proscrito
Nosotros, s_usJectores, nos aventurarnos hacia un·
socialmente desde la plasticidad del claroscu~o, del
inundo claro y conciso que de golpe cuestiona, nos
escondite ta~o, del bar oburdel de mala muerte que
increpa en nuestra más cruda y soterrada verdad Los
auspicia en un cuarto la penumbra del encuentro sexual . lecto~ somos el viaje; Cavafis, el-camino.
La claridad y el viento que acarician desde los
En estos poemas que vierte a nuestra lengua otro de
fragmentos que se preservan de los poemas de Safo se
nuestros clásicos contemporáneos: José Emilio Pacheco,
· transforman aqui en muros qu~ el poeta levanta con tal
un tono de inmanencia, de inevitab!e'destino o desastl\'.
persuasión, que se convierten en murallas que encierran
inminente campea como materia esencial de una certeza:
·y aislan a los amantes. La intimidad subyace nítidamente
el valor de la existencia dependerá de la ética que seamos
corno tono invariable, definitivo, trátese de plasmar un
capaces de asumir en los distintos planos de la vida. Y
asunto político o un detalle en la vida de un personaje
una verdad más honda: sólo veremos la eternidad por
literario o histórico.
.medio de un lenguaje que explora la historia misma, o
Un viaje no deja de participamos de cierta
su invención más pura, en su más diáfana intimidad ~
mundanidad parajes, paisajes, rostros y emblemas hacia
Referencias:
donde voltearnos nos llenan de·goce o nos dejan perplejos;
Adorno, T.W. (2003). Notas ~obre literatura. Obra completa (t. 11).
mientras que señalar un camino es algo mucho más
Madrid Akal, Básica de Bolsillo.
Bádenas,
P. (1999) CP. Cavafís. Antología poética. Madrid: Alianza
profundo y unilateral: por este n.unbo no interesan tanto
Edi\orial.
los otros sino lo que debernos encontrar a través de ellos.
Brodsky,J. (2006). Matos que uno. Ensayos escogidos. Madrid: Siruela.
Cañi~al, L: (1981). Cavafis. B~elona: Ediciones Júcar, Los poetas.
Un viaje suele tener principio y fin, un camino puede
Cavafis, C. (1991). Prosas. Madrid: Tecnos.
.
no conocer el fin. El camino suele ser el trayecto del viaje,
Figueroa Femández, J. (abril-mayo, 19S9). Entrevista a Luis .
Cemuda. Índice Literario, 124-125.
•
pero cuando este trayecto transforma cada poema en
Paz, O. (1980). Cuadrivio, Ciudad de Mé.úco: Joaquin Mortiz.
una estación donde necesariamente debemos hacer alto
Reyes, A. (19S9). Obras completas (v. X). Ciudad de México: FCI;.
Valéry, P. (1972). El señor Teste. Ciudad de México: U:-.:AM. .
y sus puertas nos empujan hacia un andén que se interna
Villarreal,J.J. (2011). 8 Borges eterno, El None, IV06m, Sección Arte: 2.
Villarreal, J J. (2011) Por una nueva anunciaci6Ít. Xalapa: Universidad
en nosotros mismos, entonces el camino permanece y
Veracruzana, Biblioteca Xalapa.
es inagotable. La senda que ha eqificadó Constantino
Zaid, Gabriel. (2011). Las escaleras. Letras Libres. 150, 06/2011: 59.

20

l
1
i

• 1

ruega que sea muy largo tu camino
y abunde en aventuras y experiencias.
Lestrigones y cíclopes no temas
ni te arredre la furia

de Poseidón, pues nada de esto
encontrarás si tu pensar es alto
y una noble emoción tus actos guía.
Lestrigones y cíclopes,
furioso Poseidón no encontrarás
a menos que los lleves

1

en tu interior, o tu alma los erija
para cerrarte el paso.
Ruega que sea muy largo tu camino
y haya muchas mañanas de verano
en que, lleno
de gratitud y gozo,
bajes a un puerto por primera vez
y te detengas
1 Tornados del libro Una noche, que forma parte de la Colección 8 Oro de
los Tigres Ill, editada por la Capilla Alfonsina Biblioteca Universitaria de la
UANL

�POUiÁ

en los centros fenicios
a comprar cosas delicadas:
madreperla, coral, ébano y ámbar,
los perfumes sensuales (cuantos puedas)
y visites
las ciudades egipcias y te llenes
con la enseñanza de los sabios.

Troyanos
Nuestros esfuerzos son desventurados
y parecen esfuerzos de troyanos.
Apenas comenzamos a tener algo,
a sacar fuerzas de nuestra debilidad,
a hacemos casi audaces y esperanzados,
el infortunio llega siempre a frenamos:

No dejes de pensar jamás en Ítaca.
El desembarco en ella es tu destino.

Salta Aquiles del foso ante nosotros
y su grito brutal nos acobarda.

Pero nunca apresures la jornada;
Deja que se prolongue muchos años
y ya seas viejo al divisar la isla,
rico por lo ganado en el camino,
sin esperar que te enriquezca Ítaca.
Ella te ha dado el prodigioso viaje,
sin la isla jamás habrías partido:
tya qué más puede darte?

Nuestro esfuerzo parece de troyanos.
Confiamos en vencer a la adversidad,
nos mostramos valientes y decididos
y salimos dispuestos a la batalla.
Pero al llegar la hora verdadera
resolución y audacia se disuelven.
Nuestro ánimo vacila, se derrumba
y corriendo volvemos a las murallas.

Y si pobre la encuentras no habrá engaño:
sabio como ya eres con tu experiencia
para entonces sabrás qué significa Ítaca.

Se consumó el desastre. En las almenas
los cantos funerales han empezado.
Llanto amargo de Hécuba y de Príamo,
lamentable recuerdo de nuestros dias.

�POEIIÁ
POEIIÁ

El rey Demetrío
No como un rey sino como un actor,
se puso un manto gris en vez de la túnica
[real
y secretamente escapó.

La satrapía
Es doloroso verlo: aunque naciste
para las cosas grandes y magníficas,
tu injusta suerte no te ofrece jamás
una oportunidad ni satisface

Plutarco, Vida de Demetrio

Cuando los macedonios lo abandonaron
y demostraron que preferían a Pirro,
el noble rey Demetrio no se portó -díjeroncomo un rey para nada.
Se despojó de su manto de oro,
se quitó las sandalias purpúreas
y rápidamente se vistió

con ropajes comunes y se fue
-como el actor que terminada la obra
se cambia y se limita a marcharse.

tus deseos; en cambio,
tropiezas con hábitos vulgares,
mezquindades, indiferencia.
Y qué terrible el día en que cedes
(el día en que claudicas y cedes)
y tomas el camino de Susa

para acudir al rey Artajerjes.
Él, generoso, te da un lugar en su corte,
te ofrece satrapías y cosas semejantes,
premios que no deseas ni ambicionas
aunque sin esperanza los aceptes.
lo que anhelabas era muy distinto:
elogios de la multitud y los sofistas,
ese aplauso sin precio, dificil de ganar;
el ágora, los teatros, los laureles.
De Artajerjes no puedes recibirlos.
Nunca los hallarás en tu satrapía.
Y sin ellos lqué vida vivirás?

�POESfA

Un viejo
En la sala interior del ruidoso café
un viejo toma asiento y se encorva a la mesa.
Tiene un periódico en las manos
pero no hay nadie a su lado.
Y en el desdén, su mísera vejez
piensa en cuán poco disfrutó los años
en que tuvo vigor, apostura y destreza verbal.
Se sabe muy envejecido, está consciente de ello, lo ve.
Pero su juventud parece ayer.
Cuán poco tiempo de verdad, cuán poco.
En qué terrible forma lo engañó la prudencia
y cómo creyó siempre el insensato
a la gran mentirosa cuando le dijo:
"Aún tienes mucho tiempo: mañana."
Recuerda impulsos contenidos, dichas
[sacrificadas.
Cada oportunidad irrecuperable
ahora se burla del aplazamiento.
Entre meditaciones y recuerdos

el viejo cabecea
y al fin queda dormido
sobre la mesa del café.

�•

Leve a
grave
ycru. a
úSUONARDO ICLHL\I

La orientación de la planta hacia arriba es guiada por
La imagen de la vertical es la luz
solar. Esto es, huyendo de la oscuridad se va en
de la luminosidad,_lo distinguible a la visión,
algo presente de manera . búsqueda
que en la vida humana corresponde a la conciencia y al
constante en la vida intelecto. Debajo de la superficie de la realidad está lo
oculto, en lo que la raíz construye vasos comunicantes
humana. Al sol se le mira con la tierra, la'penetra yseimroduce entre los intersticios
fijarse y mantenerse en su sitio y al mismo tiempo la
de abajo hacía arriba, la para
abre para favorecer el dinarrúsmo y hacerla accesible a la
planta crece en la misma penetración del agua.
La idea de la vertical se asocia también a la
orientación; y a partir de - figura de la montaña, como algo que se yergue
la superficie terrestre venciendo la gravedad
ahí se genera-la concepción ysobre
elevángose de manera pesada, a paso muy lento
consistente. Es parte inseparable del paisaje
de una realidad que v.a pero
y en su majestuosidad contiene las altas cimas que
en dirección ascendente tienden a lo etéreo, la claridad de la luz y la levedad
aire. Dentro del paisaje mismo se hallan ahora los
y aspira a lo infinito del del
rascacielos, las construcciones que retan a la gravedad
y se elevan hasta alturas cada vez mayores. Como
espacio celeste.
parte del proceso, el infinito se convierte asi en el

.

a existencia de las plantas muestra que hay
algo oculto bajo la superficie de las cosas y
algo aparente que orienta hacia lo superior; lo
primero fija al lugar y lo último. conduce a elevarse.
En la vida de las plantas, la ,tierra proporciona
agua y sales, la luz solar interviene en los procesos
fotosintéticos, y al final en la fase oscura se tija el
dióxido de carbono y se generan hidratos de carbono.
:tyfientras lo primero mantiene la continuidad de la
materia, lo último conduce a la aparición de la vida,
en una forma exuberante de existencia. En esta
condición, la vida de las plantas es posible en tanto
progresa contri la gravedad.
Las plantas viven la tensión: hay una fuerza que las
conduce hacia el sol y otra que las fija a la tierra. Este
proceso es inseparable
de Ía imagen de la verti~al, que
\
incluye la idea de ir contra la gravedad, de oponerse
a la fuerza más elemental del planeta. En la vida
humana, esto es contemplado en la aviación y los
viajes interplanetarios, en los que se vence la fuerza
de la gravedad y se arriba a una realidad en la que los
cuerpos son leves. Se genera asi la levedad de la vida,
como si buscara desprenderse de la materia.

l

28

29

simbolo de la cultura de Occidente: algo no acabado,
sin limites, que busca la eternidad.
También, la verticalidad es parte sustantiva del
proceso de hominjzación, lo cual igual exige un esfuerzo
importante por mantenerse erguido en función de la
bipedestación. Esta postura traslada el centro de
gravedad a la columna vertebral asentada en la pelvis,
lo que conduce a la posición vertical del hombre.
Igual, el hombre se yergue sobre la realidad, genera
la propia y la impone al resto del planeta. Ahora
aparece una tensión, entre una fuerza que ló fija a la
tierra y otra que lo separa de la misma, una que lo
hace habitante de un trozo de la superficie terrestre
y otra que adopta al planeta como lo heredado por
la especie: es la tensión entre la individualidad y la
humanidad. Asimismo; la verticalidad se asocia a la
mano prensil, el lenguaje y el pensamiento, lo que
coloca al hombre presto a la acción y listo para el
ataque, con la pretensión constante de construir la
realidad de acuerdo con su propia conformación, a la
medida de su deseo.
En la dimensión evolutiva, el hombre ha ido de lo
animal a lo humano, de lo inconsciente a lo consciente,
de lo salvaje a lo civilizado, de lo instintivo a lo
intelectivo y de lo natural a lo cultural. Esto es, se ha

�'1

1'

colocado entre dos extremos de la realidad sufriendo
la tensión que genera la oposición entre los mismos.
Dicha tensión lo coloca en una lucha constante pcir
mantener la posición alcanzada, por no caer en las
posniras primitivas o elementales. Mientras por otro
. lado, hay procesos de deterioro de la realidad cultural
que i¡¡vitan a regresar a pautas de épocas anteriores.
La vertical simboliza el impulso de dscensión que
conduce a la espiritualización, como algo que distingue
a la especie humana de las demás. Por la vertical se
. adquiere altura sobre el nivel medio, lo que recuerda
·a la telencefalización como el proceso por el cual el
sistema neural, i:-eniendo origen en la placa dorsal,
sigue un avance hacia adelante y arriba del embrión
para conformar el cerebro en el polo cefálico.
·
En relación con lo anterior, el árbol evoca el
simbolismo de la verticalidad y ésta a su vez de la altura
asociada al ascenso. El árbol representa los niveles del
cosmos: e1 inferior, ,profundo, ctónico o infernal; el
central, terrestre, superficial, de apariencia; y el alto,
superior, celestial, espiritual. El árbol une las tres
regiones y se convierte en un aparato integrador que
permite la interconexión de las parres; cuyo eje va del
centro de la tierra al infinito para co¡iforrnar la unidad.
Igual, el árbol representa el eje del mundo, pues sigue
una linea que va del centro de la tierra al infinito.
A su vez, en el cruce de llneas de la cruz está la
-conjunción y lo que se denomina la inversión simbólica,
de acuerdct con el camino que se tome, ya sea hacia abajo
o hacia arriba del centro. Y, en la dimensión humana, el
sentido de la crucifixión hace referencia al sufrimiento
generado en la contradicción y la ambivalencia. La cruz
sitúa al hombre entre la tierra y el cielo, en ló que el
madero horizontal representa el principio pasivo y el
vertical, el activo, que corresponde a la trascendencia y
la espiritualidad. En consecuencia, simbólicamente la
cruz y el árbol son el eje del mundo.
La determinación más general de la cruz ... es la de
conjunción.de contrarios: lo positivo (vertical) y
lo negativo (horizontal), lo superior y lo inferior, la
vida y la muerte. En sentídp ideal y simbólico estar
crucificado es vivir la esencia del antagonismo base
que constituye la existencia, del dolor agónico,
su cruce de posibilidades, de imposibilidades, de
con.strucción y destrucción. (Cirlot, 1979: 155-156)

LA TENSIÓN EMTRE LO. ESPIRITUAL Y LO ,ANIMAL
DEL HOMBRE HA.CE SURCIR LA TENTACIÓN, COMO
AQUELLO QUE INSTICA O INDUCE A ADOPTAR UNA
ACTITUD O CAMINO DISTINTO AL QUE EL INDIVIDUO
SECUÍÁ; IMPLICA, POR TANTO, SACARLO DEL SITIO QUE
OCUPABA O MODIFICAR LA ORIENTACIÓN QUE TENÍÁ.

La cruz es simbo1o de la conjunción de contrarios, en
cuyo centro se ubica la voluntad humana de ir en
tal o cual orientación de la existencia. Mientras el
instinto llama al amor a la tierra, en todo lo que es
realizable; el espíritu, a la elevación y extensión a
partir de la aplicación de la fuerza para construir la
realidad cultural. Sin embargo, la cultura occidental
los presenta como opuestos y en lucha constante,
·de tal manera que el humano aparece como un ser
deformado y sin ill.5tintos. La espiritualidad que se
le ofrece tiene una conformación sobrenatural, &lt;le
una naturaleza diferente a la humana, por lo que _no
es alcanzable sino a costa de renunciar a la esencia
propia como entidad viva. Ahí reside la contraposición
entre una y otra faceta de la vida contemporánea.
LA COHDICIÓM HUMANA

En la condición humana la tensión se genera en!J:e lo
instintual (lo que se rige por las pautas de la especie
heredadas del proceso evolutivo, que se sustentan en
una dinámica interior que conduce a apropiarse del
mundo objeta! y lograr_la sobrevivencia) y lo espiritual
(que es el proceso de objetivación de la interioridad,
sujeto a normas, principios y valoraciones para dar

30

simbólicamente lo claro;lo luminoso, lo etéreo, lo que
origen a la realidad cultural,
se ha despoj;¡do de la materia. En consecuencia, ahí se
como algo especificamente
ubica el alma, Dios yla virtud, e.s lo celeste. Mientras,
humano). Se generan en
lo biológico es lo oscuro, lo oculto, lo material, lo que
este proceso un sinnúmero
es origen de pecado y maldad
de posibilidades de
Mantenerse en la vertical requiere fuerza, lo que
combinación de ambos
se expresa como resistencia a las influencias de la
rasgos, yendo hasta los
realidad en que se vive y permite mantenerse en el
extremos de cultivar la
propio sitio, conservar la postura, la integridad y la
"espiritualidad" negando
propia pauta de existencia. El individuo que no tiene
lo instintual de la realidad
fuerza
para resistirse ante la realidad, sucumbe y
humana; hasta lo inverso,
negar la espiritualidad y · cae presa de situaciones que por su propia dinámica
conducen su existencia por otras vías, en las que es un
dedicar la existencia a la
objeto expuesto a los vaivenes de la realidad. ·
satisfacción impulsiva de las necesidades.
En la expresión gráfica de la personalidad, la
El individuo ordinario es débil para lograr la
ver~ical contiene una parte superior y otra inferior,
espiritualidad plena y cursa su vida haciendo
que las limita la horizontal de la vida humana; la
esfuerzos por no caer en lo instintual, lo que le resta
que se despliega entre el pasado y el futuro, con
energía que potencialmente estarla disponible para
líneas de ascenso y descenso. En el centro se li:alla la
los logros de la cultura. Esto significa que la lucha
intersécción, el erute de lo vertical y lo horizontal
consigo mismo no es inocua y se traduce en desgaste
donde se ubica al ego individual que hace esfuerzos
y mediocridad.
para dirimir el conflicto entre las tendencia~y conduce
.Frecuentemente, la concepción de la vertical
a obrar sobre la realidad para moldearla de acuerdo
toma la forma de fantasía que anima al humano
con la voluntad humana o tolerar el infortunio cuando
a la búsqueda de lo sublime, a lo que es grato a lo
aparece.
espiritual; y se tuerce al influjo de una concepción de
La tensión entre lo espiritual y lo animal del hombre
la espiritualidad que niega la vida, el cuerpo, el sexo
hace
surgir la tentación ·como aque]lo que instiga o
y el instinto. Lo anterior se aprecia en la infancia,
induce a adoptar una actitud o camino distinto al que
cuando la vida no tiene tanto peso y el ascenso se
el individuo se.guia; implica, por tanto, sacarlo del sitio
logra por el camino de la fantasía. Es la fantasía
que ocupaba o modificar la orientación que tenía. Asi,
infantil de subir al cielo, lo que está arriba en el azul,
la tentación es una influencia de la realidad individual,
por medio de una escalera o dos si es necesario, en lo
que
induce a modificar el curso de la existencia. Sin
que la escalera en su ascenso es símbolo del esfuerzo
embargo, ceder a la tentación y·vencer una resistencia
requerido para elevarse.
no siempre conduce a la calda, pues hay múltiples
En la dimensión simbólica, lo espiritual llama al
circunstancias en las que el hombre se resiste a abrirse
hombre hacia la vertical, mientras hacia abajo, en lo
a la llamada del destino y seguir su propia ví_a; y hasta
horizontal, se encuentra con lo animal. Lo espiritual es

31

�que hace caso de la señal iñterior logra destrabar su
impulso oculto, para dar otra dirección a su existencia.
El habla es la voz de la conciencia, por lo que
simbólicamente la tentación habla al oido izquierdo,
y la resistencia a la caída, al derecho. Mientras la
resistencia es la via recta para mantener un modo de
existencia sujeto a pautas claras y estrictas, ceder a la
tentación es-la via siniestra de la existencia, en la que
se abre qmino a 1o nuevo, que en ocasiones toma la
forma de lo malo.
La angustia surge ante el temor a caer bajo el in.flujo
del impulso, al que la conciencia moral le ha negado
expresión, y es indicadora de que el individuo se halla
sujeto a una tentación. Se expresa como vértigo, como
el movimiento con pérdida de la base de sustentación
psíquica; o com0 desmayo, cuando el individuo ha sido
tocado por el impulso y se lanza contra la prohibición.
En el desmayo, la caida coloca al individuo yacente
sobre la. superficie, la gravedad ha vencido y el
individuo ha perdido la fuerza que lo hacia resistirse a
la presión de la interioridad, al impulso que coloca al
individuo en el mundo.

¡

LA. LEVEDAD Y LA. CRAVEDAD

La levedad del ascenso pertenece a lo espiritual, lo que
se ·ha despojado de lo que lo ataba a la materialidad,
mientras la caida tieµe origen en la gravedad, que
recae sobre la totalidad de la personalidad. En la
concepción teológica, lo espiritual se halla libre de la
in.fluencia del cuerpo, por lo que aparece contrapuesto
a la vida. En consecuencia, la vida por definición
pertenece al acá de la existencia humana. Por su parte,
el más allá metafísico es una construcción conceptual
de naturaleza abstracta, que por definición es; no existe
La idea de la Ascensión de Jesús y Maria significa
que ellos no pertenecen al mundo del humano, pue?
no tienen caída y perm¡¡necen siempre en lo etéreo,
en el mundo divino. La levedad los condujo al más
allá, sin alguna fuerza-que los hiciera caer por su
gravedad, por lo que se puede afirmar que la caida
es propia del hombre, no sólo materialmente sino
también espiritualmente. Ya en la cultura de la Grecia
Clásica, el hombre es mortal mientras los dioses son
inmortales.
Se dice que la esencia de la cultura es lo espiritual,
pero la fuerza se adquiere del instinto. De otra manera,

32

la espiritualidad sin una fuerza que la sustente es sólo
EL
HOMBRE
VENCE
LA
fantasia, metafísica en búsqueda de creyentes, los que
CRAVED~D HACIENDO LA VIDA
por su mayoría darán peso y gravedad a lo afirmado en
el consenw. La fantasia se halla cercana al impulso y · LEVE, OLVIDÁNDOSE DE LAS
de_ ahi obnene la fuerza para lanzarse a lo infinito y lo
EXICENCIAS MORALES QUE
absol~to, es el peso de la gravedad de la realidad que
la hace aterrizar y la coloca en su justa dimensión. La
OBRAN CONTRA SU IMPULSO,
idea de la levedad se halla presente cuando.se contrasta
QUITÁNDOLE
PESO
A
LA
el peso del intele~to y la fantasía, con el acto motriz
Yel lenguaje hablado. Los primeros elevan y vencen . EXICENCIA CORPORAL Y AL
la gravedad en búsqueda de lo etéreo, mientras los·
PAS~DO~ ELEVÁNDOSE SOBRE
últimos, en su concreción, adquieren el peso que les
LOS PROBLEMAS ORDINARIOS
da la objetividad.
'
. En la existencia humana individual, la elehción
DE LA VIDA O EXPONIÉNDOSE
es conseguida por el logro de la plenitud, la cual es la
AL ANHELO DE UNA NUEVA
tendencia expansiva que no excluye posibilidades
vitales sino que las amplia sin limites. En relación con
REALIDAD.
esto, lo sublime es la elevación extraordinaria, moral
o intelectual. Lo que en la química corresponde a
Ylo ponen en riesgo en tanto lo tientan a realizar
volatilizar un cuerpo sólido y concentrar los vapores.
hechos grandiosos, lo que termina en una condena. En
la sustancia pasa del estado sólido al gaseoso sin pasar
contraposición, en el vacío de la existencia todo tiene el
por el estado liqúido, se le quita el peso y asciende;
mismo _peso, la realidad pierde valor y la pretensión de
figuradamente es como si la materia se transformara
apropiarse del mundo queda sin la fuerza del impulso,
en algo etéreo, espiritual. En la sublimación como
lo que anula la posibilidad de desilusión. Así, la
hecho de la personalidad, se ha orientado la fuerza
indiferencia ante el mundo es un buen antídoto contra
del impulso hacia fines socialmente aceptables; se
la caída. En el vacío de la existencia, la vida es llana,
ha quitado peso al instinto original y, a cambio, se ha
libre de los extremos, por lo que en la elación y la
generado la nueva realidad cultural.
indiferencia no se tiene necesidad de ha¡:er el esfuerzo
Todo cae p·or su propio peso, la gravedad lo atrae
por elevarse ni resistirse a fa caída.
Ylo coloca en un lugar. Y, en est_e tenór, la vida es
El auténtico cultivo de lo cultural se halla distante
un fuego fatuo, que apenas florece ya se encamina a
de los beneficios o logros que se tengan. Como
la desaparición. Tiene una fase de ascenso brusco
ejemplo, el arte es inútil, _no sirve, pues t6 que sirve
seguido de una caída que deja cada cosa en s~ sitio.
pertenece a la economía, y el arte excluye todo
~a caída es lo oculto en el proceso de lo trágico pbr
beneficio; es parte del proceso de generación de formas
lo que la realidad contiene el germen de la p;opia
como sustento de lo cultural. Es un "como si", que no
destrucción y lleva al fenómeno a sus principios: es
es la realidad sino que la representa en otra dimensión.
el eterno retorno que deshace la realidad para volver
En consecuencia, ref9rzar lo consciente e intelectivo y
a formularla. En dicho proceso oculto que destruye
acudir a lo cultural para negar la materialidad, es parte
la realidad se halla la fuerza de la gravedad, que está
dcl proceso economicista, en el que se busca realizar la
present.: y un dia predominará sobre el resto; atrae
existencia como logro.
hacia el centro y hace
todo alrededor suyo.
El hombre ~en~e la gravedad haciendo la vidá leve
A mayor fantasía, mayor desilusión; mientras
olvidándose de las exigencias -morales que obra~
g:a~de sea el anli.elo, grande será la pena. Lo que
contra su impulso, quitándole peso a la exigencia
significa que hay que cuidarse de lo que se desea, todo
corporal y al pasada; elevándose sob,re los problemas
tiene un costo que no siempre se puede pagar. Muchas
ordinarios de la vida o exponiéndose al anhelo de
pretensiones sobrepasan la capacidad de individuo · una nue~a realidad. De hecho, en la fantasía religiosa

girar

1

•

�'

se trata de dejar el lastre de la existencia terrenal
para aspirar a la existencia en el más allá, libre del
cuerpo y del pecado. Se ejemplifica lo antenor en la
levitación de los santos o de las prácticas espiritistas.
· En la dimensión religiosa, adquirir la levedad es
deshacerse del lastre que ata a la tierra, soltar el ancla
que mantiene al buque atado al puerto, abandonar
las sombras del pasado, dejar la tierrn, la ciudad, la
casa, la familia y la madre. Por tanto, una manera es
deshacerse de lo que impide el movimiento, hacer
distancia del pasado y separarse de lo conduce al

1

¡

,

i

,1
1

t .

EL ASCEHSO POR LEYEDAD
IMPLICA PERDER l&gt;ESO. AL
. DESPOJARSE DEL CUERPO, LA
MATERIA, LO QUE EQUIVALE A

apego.
.
En relación con lo anterior, la religión nace la vida
grave, seria, pesada, al imponer exigencias que obran
contra la pretensión humana de existencia, al quitar
valor a la vida real e inventar una vida de fantas!a.
Una vez que se ha formulado la existencia en el más
allá, la realidad humana queda mal parada, Ypor
comparación aparece imperfecta y sujeta a múltip_l~s
exigencias. Ah1, la religión busca la pureza de la acc1~n
y el pensamiento, que en la búsqueda de la perfect1on
exige suprimir toda mancha; y tanta extgencrn se
traduce en una lucha interior del individuo consigo
mismo, en la que gran cantidad de energ!a es usada
para mantener a raya los impulsos, anhelos, deseos
y fantasías, lo que a su vez se traduce en desgaste,
que el individuo siente como fatiga. Ahora todo se ha
vuelto pesado, grave, sin alegría, aburrido; la vida se ha
encaminado al hastio.
En su posición, icómo hace el poeta para arribar
a las cimas de lo sublime? Despojándose del peso de
la racionalidad y quitando al lenguaje la exigencia de
referirse a una realidad particular de acuerdo con la
norma. El poeta convierte la realidad en simbolos que
conforman figuras con las que expresa su interioridad;
libre de la exigencia de la norma del lenguaje puede
elevarse a las cimas de lo excelso, semejante a la
manera como el místico se libera del cuerpo en la
búsqueda de la espiritualidad
El ascenso por levedad implica perder peso al
despojarse del cuerpo, la materia, lo que equivaj.e a la
negación de la realidad como expresión intelectiva del
olvido de lo que sucede para no tener que soportarlo.
En cambio, el ascenso por el esfuerzo implica la aplicación
de la fuerza para escalar gradualmente y orientarse
hacia la cima; es ir contra la corriente de calda que va

LA NE~CIÓM DE LA R~LIDAD
COMO EXPRESIÓN IMTELECTIVA
DEL OLVIDO DE 1.0 QUE
SUCEDE PARA MO TEMER QUE
SOPORTARLO. .
hacia abajo, luchar contra una tendencia formulando
un nuevo camino y venciendo los obstáculos que
aparecen. Es vencer la resistencia_que la realidad ,
opone·a la pretensión humana, obrar contra_ lo dur~
y lo que no se deja penetrar. En dicho cammo esta
puesta la prueba: la fuerza, la resistencia, la toleranaa,
la voluntad y el anhelo humano de altura, de estar
sobre lo demás, de ver la realidad desde las altas cimas
de la grandeza.
LACAiDA
Cae lo que tiene altura; en ftsica es lo que ha requerido

gran energ!a para llevarlo a una posición en la que
venza la fuerza de gravedad. Ah! hay una tensión:
entre la fuerza,que sostiene en un sitio COjl energla
potencial y la fuerza de gravedad opuesta. Al final,
dicha energ!a potencial se manifiesta cayendo, como
es el caso_del agua que se precipita para generar
electricidad. Lo que significa que la calda deja libre
,· la energ!a acumulada, todo depende de la orientación
qu7 se le proporcim'ie ~proceso.
En el mito jud!o, los humanos fueron tentados a ser
como dioses y cayeron, lo que trajo como consecuencia
el exilio, la condena a vivir fuera de sl y el anhelo de
regresar al origen. Sin embargo, dicho exilio los obligó
a usar la propia fuerza como principio de realización
de la vida. La Caída va precedida de un mandato Y
una prohibición a Adán y a Eva: "de todos los árboles.
del para!so puedes comer, pero del árbol de la aenc1a
del bien y del mal no comas, porque el d!a que de él
comieres; ciertamente morirás." (Génesis. 2.16). Pero
la serpiente fue portadora de la tentación y les dijo:

34

1

"No, no moriréis; es que sabe Dios que el día que de
él comáis se os abrirán los ojos y seréis como Dios,
conocedores del bien y del mal." (Génesis 3. 4,5).
La tentación en cuestión era ser como ,dioses, para
gozar de la inmortalidad, que es el mismo problema
planteado en la mitolog!a griega en la figura de
Prometeo.
En la escena del Para!so, la serpiente es un simbolo ·
de fuerza original con múltiples valores. Al ser fuente
de energla ofrece la inmortalidad, se identifica con
lo terreno, lo inferior, lo femenino; al mudar de piel
renueva su fuerza en una especie de resurrección que
conduce a la inmortalidad. En el yoga, la kundalini o
serpiente es una imagen de la fuerza interior que se
halla enrollada en forma de anillo en la extremidad
inferior de la columna vertebral. En las prácticas de
espiritualización se despliega y se alza hasta llegar a
la región frontal, lo que se concibe como el momento'
en que se tiene el sentido de eternidad. Figuradamente
es la ascensión de la fuerza de la región del sexo a la
cabeza, donde se ubica la espiritualidad.
Como contraste, lo que es real tiene una resistencia
que precisa vencerse, ya se trate de una piedra, una
manera de pensar, un hábito de la personalidad, etc.
En el enamoramiento como ejemplo, el individuo ha
dejado de ofrecer resistencia y se deja llevar por el
anhelo y la fantasla, lo que lo conduce a una especie de
fusión que lo mantiene estrechamente unido al otro,
perdiendo as[ la individualidad. Enamorarse significa
dejar de s'eÍ sí mismo, "vivir a medias", pues la mitad de
si está con el otro, en el cual se ve de manera figurada.
As! como la elevación es un proceso que lleva una
dirección de abajo hacia arriba, venciendo el peso de
la realidad, el eñamoramiento, ro fa!l in lave implica una
calda, quedando el individuo a merced de la fantasía,
bajo el influjo del impulso.
Cuando el individuo sucumbe a la tentación, la caída
es expresión de lá gravedad que, como fuerza, coloca
toqo yacente sobre la superficie de la realidad, en donde
se valora por lo que se tiene de horizontal, de contacto
estricto con la realidad firme Oa tierra firme). Se ha
construido un rasero que todo lo iguala por lo bajo,
mientras la espiritualidad tiende a igualar por lo alto.
La tensión prolongada entre lo espiritual y lo animal
expresa una lucha de tendencias; simbólicamente el
individuo se encuentra al borde del precipicio y ahí

cae o con un gran esfuerzo logra mantener su posición
y quedar a salvo de tal influencia. Hay individuos que
permanecen en riesgo constante, lo cual los provee de
fortaleza y resistencia a caer, pero con gran inversión
de energ!a, pues adoptan una posición con propiedad,
se encuentran seguros en su sitio, lo buscan y les
satisface, es lo que dicen querer, y en consecuencia, a
eso orientan la existencia.
En la dinámica de la personalidad, la tensión
~s generada en la excitación proveniente de las
motivaciones y necesidades del i_ndividuo; es una
tensión que consume energla y· lo coloca en una
actitud de c~ntención en la que hace esfuerzos por no
sucumbir a dichas ir¡Jluencias. La contención es para
no caer bajo el influjo del impulso, la necesidad o el
sentimiento, para mantenerse en una postura ante
la realidad. En la contención por la moral, se invierte
fuerza que está presta a disolverse por la calda, al
no resistirse a la tentación. En lo personal, la altura
del individuo la proporciona la fuerza, que está dada
por la posición de dominio en una realidad. Se cae en
debilidad cuando dicha fuerza deja de expresarse y no
se busca "más" y "mejor".
Como expresión de la resistencia que evita la
caída, el hombre elabora sistemas de seguridad que
le conducen a lograr la sensación de que su sitio se
halla,'libre de las influencias de la realidad. La mayor
fuente de dicha sensación de seguridad es el refugio
en la conciencia y lo intelectivo, que en muchas
ocasiones se expresa como una huida a lo cultural:
·En reláción a lo anterior, Gustav Bally enfatiza: "El
hombre resulta ser apátrida al evi~ar la naturaleza
inmediata. Esta falta de patria constituye la miseria
humana. El mundo humano no es una patria natural,
es, por el contrario, una patria inmediata, ~reada por el
hombre para su propia especie, carente de seguriclad;
y como todo lo creado por el hombre requiere una
constante reforma, se ve amenazada y expuesta a
un cambio eterno. Hemos trocado una s.eguridad
paradisiaca en el esfuerzo por ase~rarnos. En vez
de llevar la naturaleza dentro de nuestro corazón,
lo que llevamos es la nostalgia de ella." (Bally, 1964:
91). En esta expresión se hace referencia al temor
a caer que generan los cambios de la realidad y que ,
se traducen en angustia, la cual es compensada con
procedimientos para reasegurarse ante la realidad.

�•
\

.;.

'

lúdica ante la existencia. Johan Huizinga en su obra
Etil LOS EXTREMOS DEL E$TA
Hamo Ludens dice que en toda conciencia moral la
cuestión reside en saber "si es juego o cosa seria". Lo
DE ÁMIM~ SE HALLAN
que significa que en la actitud lúdica la vida no es setia,
MAMÍA Y LA DEPRESIÓN,
pero para jugar hay que hacerlo como si fuera seria.
ELEVACIÓN Y 1.A CAIDA; D .:J
La seriedad de la vida surge de la negación del lado
trágico de la existencia; como ejemplo, la negación
AFECTO~ DE LA EXALTACIÓN '.14
de la muerte en la religión. De alú porqué se inventa
LA EUFORIA CON SEMSACIOM D
lo cómico. Como contraste, la aceptación del devenir
'
EMCRANDECIMIEMTO DEL ECO, coloca al humano en el flujo de la realidad, en lo que
· no hay necesidad de hacer esfuerzo por mantenerse
SEVAALAAPATÍA, LACMlEMCI
arriba y evitar caer.
En su dimensión, el ridículo es por tomarse
DE IMP.ULSO Y LA PERDIDA D
demasiado en serio. En tal condi¿ión, la pe¡:sona cae,
LA EXISTENCIA.
S MTI
pero su rareza o extravagancia es tal que mueve a risa.
En el acto no se puede evitar caer bajo la influencia
El mito de Slsifo es expresión de la repetición al
de algo proveniente de la interioridad, que al final
infinito del modelo del ascenso y la caida al vencerse
desfigura ante los demás. Tornarse demasiado en serio
la resistencia que permite soportar la tensión de estar ·
es carecer del sentido del humor, lo que sucede en el
en la cima. Esto es, estar en la altura requiere inversión
individuo apegado al ego, a la ilusión de un ideal, con
de esfuerzo para mai.tener la ·posición, contiene el
poca objetividad respecto a la realidad. El sentido
riesgo de caer, sintiendo el vértigo de la altura con
del humor, propio de las personalidades fuertes y
posible ruptura del equilibrio y ·pérdida de la base
maduras, se caracteriza ante todo por la capacidad de
de sustentación, de los procesos que proporcionan
retrse de las propias incongruencias. El que toma la
sensación de seguridad. Lo que equivale a la vivencia
vida como juego, no cae.
de la angustia. Dice Robert Graves que originalmente la
El sueño es la caida del estar despierto o alerta,
.piedra de Sisifo era un disco solar y la colina por la que
que de manera periódica sucede para ir a las
rodaba era la bóveda celeste (Graves, 2004: 286-292).
profundidades de la mente, y recorrer por el camino
Se refería pues al ascenso espiritual al que aspira el
de la memoria el laberinto de la vida individual. iQué
humano para volver irremediablemente a caer. Es obrar
es más fácil, resistirse a dormir o hacer unesfuerzo por
constantemente contra la gravedad que coloca todo en
despertar y levantarse? Lo que equivale a decir caer en
su lugar y condena al hombre a repetir el acto sin fin.
la inconsciencia e intrpducirse al mundo del ensueño
En los extremos del estado de ánimo se hallan
o estar consciente y hacer frente a las exigencias de
la manía y la depn;sión, la elevación y la caída del
la realidad. Lo conscie'nte incluye un estado de alerta
afecto; de la exaltación y la euforia con sensación de
con atención enfocada, siempre a punto de caer en
engrandecimiento del ego, se va a la apatía, la carencia
lo inconsciente: con pérdida del tono muscular y no
de impulso y la pérdida de sentido de la existencia. En
saber de si. Equivale a la fantasla de desprenderse del
la primera el individuo niega la realidad y se coloca
ego, al cual hay que mantener ante los demás y para
sobre ésta; en la última, ha tomado contacto con la
gloria de si mismo. En la dimensión ec~nóqúca de la
realidad, ésta se le ha echado encima y ha entendido
vida, hay la tentación a dejarse llevar por el lado fácil
su pequeñez. La elación es un estado de excitación
de las cosas, por la realización del menor esfuerzo, lo
emotiva, de placer intenso, de exaltación, con ascenso
que implica la condición de caida, pues el individuo
del estado de ánimo, semejante a lo que sucede en la
no l\.a podido sostener la posición y resistirse a aquello
e1ruberancia del. carnaval, para luego caer en estado de
que llama a regirse por el rasero de lo menos. Mientras,
enclaustramiento en la Cuaresma.
el qué realiza el esfuerzo se resiste, se mantiene en su
Como se ha dicho; la religión hace la vida seria, le
sitio y se guia por los máximos de la existencia.
proporciona gravedad, lo que es opuesto a la actitud

36

logra enseñar algo al humano, pues éste permanece
en su condición por el instinto pervertido, el cual lo
conduce a buscar la satisfacción de la pretensión que
fue negada y prohibida, con la conciencia de que está
mal y merece castigo. En contraposición, la ausencia
de la disculpa coloca al hombre ante su propia
perversión y las consecuencias de la misma. Lo que es
presentado como la muerte.de Judas en el origen del
cristianismo, es un símbolo de lo que sucede cuando la
falta no es disculpada;lo que coloca al individuo ante
el problema de la propia muerte. Esto es, ante una
condición que exig~ una transformación radical de si,
con el objetivo de arribar a la existencia auténtica.
La dinámica básica de la existencia humana es la
búsqueda del si mismo y la realización de la existencia
auténtica, de acuerdo con la estructura individual, que
se halla en lo profundo de la interioridad. Nietzsche lo expresaba como ~negar a ser lo que se es", lo cual
implioa un gran esfuerzo. I arnbién está la tentaéión de
la caida en el "se" imper.sonal o en el anonimato de las
grandes mayorías. La impersonalidad del ser anónimo
es el sustento de la existencia inauténtica, en la que la
vida se reduce a la trivialidad del existir, el individuo
· se confunde con la colectividad y así se dirige hacia
la medianía. En fin, la caída implica pérdida o
degradación, que en la personalidad se traduce en
angustia existencial.
El que se resiste a la calda busca mantener el
control
de sí mismo, se ve obligado a invertir fuerza
De la infancia se dice que es hermosa porque es el
y mant~er la postura, está contenido y fatigado. El
mundo de la fantasía y la magia, en la que todo sucede
que no se resiste se halla expuesto a los vaivenes de la
con desearlo; por otro lado, es la época en la que los
existencia, al flujo de la.corriente de la vida, y se deja
padres son figuras sagradas y se les rodea de.un halo
llevar por lo que sucede. Al primero, la vida le cuesta
de poder que da seguridad al niño,.como la cueva daba
mucho esfuerzo, comparado con las satisfacciones que
seguridad al hombre primitivo. I ambién, es la época
tiene; al segundo, quizá sus satisfacciones no tienen
de los demonios, que representan los anhelos que
alto valor, pero al menos logra sentir que la vida ofrece
están pr~hibidos por la cultura, predominantemente
algo que se puede obtener. Quizá por eso el primero
el sexo. Así corno es el tiempo del cielo donde todo es
busca la otra vida en el más allá, en el acá no logró
beatitud y amor, también es del infierno, en el que los
sentir alguna retribución por su esfuerzo; mientras el
deseos prohibidos al mismo tiempo fascinan y atraen
segundo, en pequeña escala, logra descifrar el secreto
sin poder sustraerse al tal llamado. Alú se aprende a
resistirse a la tentación; y en adelante, el individuo · de la existencia. W
estará en riesgo de caer bajo el influjo de lo prohibido.
Referencias
.
.
En la confesión 'se aprecia la e)evación y la caída de
Bally, G. (1964). El juego como,xpresión dda libertad. Ciudad de México;
manera cíclica, lo que es posible por el perdón, que
FCE.
Ctrlot,J.E.
(1979). Dicc,onariodesimlxilos. Barcelona: Labor.
introduce en un modo de vida caracterizado por una
Graves. R. (2004 ). Los mitos griegos. Madrid: Alianza.
constante caida
'
,. y la consecuente elevación. Lo que no

37

�POESÍA

C"í

ARTUR ROCÉRIO

(Pauhsta, 1984)

Piedad
y
Yo ni quería escribir nada
Fue aquel naco que hace así girl beutifu.I Y
La iglesia
El mundo se está volviendo adulto
Pesado, sucio, avergonzado, solitario
Hasta aquí ya no importa más el amor y la rosa

Cuando a mediados de los años setenta Heloisa
Buarque· de Hollanda preparó su antologia
26 poetas hoje, el retrato del panorama poéti~o
brasileño quedó eclipsado por una vuelta a la
coloquialidad, a los poetas que en mimeógrafos
ycarteles llevaron la poesía a la calle, es decir, a
la comunión tribal que.confrontaba la rapiña de
la -alienación militar. Se trataba de un impulso a
lo Oswald de Andrade decantado y actualizado
en la ola norteamericana y su triunvirato
utópico: blues, beat y rock Léase Roberto Piva.

Cada vez que me arrodillo y rezo Mato un
[mosquito
Una vez maté tres a la vez
Porque
Mis manos son de carne y hueso Y el mosquito es
[otra cosa
.

'

-tipo Dante Ga~riel Rossetti- en Vardarac y una
En nuestros chas, el título Afila san ftm dos danónios
· cónstrucción dialógica, desenfadada y profundamente
descontentes (2006), libro debut de Bruna Beber, remite
mordaz en Tirelli Neto. Ariur Rogério es un caso
a la pinta en un muro de Río de Janeiro que ella veia
e_xtraño en la generación reciente, en un gesto que
camino a su trabajo: poesia del cha a cha, anecdótica,
señala su entrega a la es~ritura (y no al glamour
intima,·coloquial... Iá. misma apuesta. Tarnbién de Río .
. literario de mafias provincianas) ha publicado e~
son Camila Vardarac e Ismar Tirelli Neto; en ellos
edición virtual diez libros con poemas llenos de,
encuentro un apego más literario, un tratamiento, una
. humor, jl,legos de p~abras, regionalismos, lengua viva.
hechura emanada de una ensoñación aviesa victoriana

Ayer me nació una piedad del tamaño de tu rostro
[Sin el bigote
Y la barba y La otra parte del cuerpo
Era una felicidad
Aunque era un poema de esos poetas que copian
[revistas de literatura
Aunque era sólo descaro
y
La guayaba
Del
Guayabo

�POESl&gt;.

POESlA

&lt;,iJ
&lt;,iJ

BRUMA BEBER

(Rio de Janeiro, 1984)

(trident) sandía
ríe y llega
de su sonrisa
la frescura de la lavandería
a perfumar el humo
del cigarro
150/o la humedad relativa del aire
hago fiesta
9 grados sin chamarra
caos aéreo
tchup tchup tchuru
tu sonrisa lija

la tinta negra
de lamia.

ISMAR TIRELLI METO

(Rio de Janeiro, 1985)

El amigo soltero
-¿Tres casas en un solo año, y un idioma
en vías de desaparecer, dices?
Toda mi vida ellos
costean. Pacato,
la vista no deja entrar.
Quedé. Rendido a las formas
de la delicadeza. Rasgo
las telarañas para
así bordar las mías,
casualidad por el horizonte
el luto de las molduras.
Los domingos distribuyo
a la gente visitas inesperadas.
tMe acompañas?
Firmo una carta, atento
al sonido rastrero &amp; tramador
ejecutado por mi propio nombre.
(Allá las personas se pierden).
Los domingos voy al cinema.
Se carcajea como incendios
en grandes edificios comerciales.
Regreso y percibo
que sigo sudando muy fino
de las paredes, desde siempre.
Estaban a muy poco de inventar el teléfono.
Me quedé porque el tren no me agarró.

�POElfA

(,rj

CAMILA VARDARAC

(Río de Janeiro, 1987)

La noche tiene el aroma de los excrementos del amor, luna cómplice de la sangre
que ruidosa circula en las venas y que de ellas se desvanece callada, por los poros
entra el aíre que corroe las vísceras con inmenso placer, en algún lugar un cuerpo
agoniza porque las primeras luces recuerdan que los deseos son perecederos con
la aurora, el sol quiere nacer y cuántas nubes contrarian su voluntad volviendo el
domingo nublado y las sienes de los niños -frías en el jardin fetal.

�i tienes· un hondo_ penar,
piensa en mí; si tienes ganas ·
de llorar, pie~sa en mí. Ya
. ves que venero tu imagen divine!-...

S

Venera la nostalgia de cuando la Íuz entraba a SI} cuarto y se reflejaba sobre la luna del
tocador y la madera pulida de los muebles, especialmente del escritorio, un regalo de cuando '
cumplió quince años. Cachi mañana la claridad llegaba por la ventana iluminando hasta el
piso aunque estuviera nublado porque irradiaba del centro alegre de su propio corazón. Y
nunca tenía ganas de llorar y vagamente pensaba en nadie que no fueran sus compañeras de
esc~ela, los personajes de Jean Ausrin, una de sus primeras lecturas, sus abuelos y el resto de
su entrañable y numerosa familia; sin embargo, ya entonces sabía reci:mocer las cosas bellas
de este mundo y la voz de Toña la Negra que había escuchado en radio, por televisión y' en el
' , de milagro pastoso y timbrado y lo admiraba sin saber que la
teatro, le parecía una especie
acompañarla siempre. Si, vio a la artista una vez.parada junto al piano de Agustín Lara, casi
inmóvil, el rostro impenetrable, jugando sólo con un pañuelo de gasa que se turnaba de una

t
'·

mano a otra.

.¡
1

'1

1

1

Aquélla famosa vivía en una casa modesta
detrás de la suya, pero le había regalado a su
hijo mayor un Cadillac rojo convertible, último
mtidelo. El muchacho moreno y espigado la
rondaba con ojos ávidos, aunque se mostraba
pobre de palabras convencido de que con
sus escasos dieciséis años ella no se fijaría
en un hombre de veintiuno. El muchacho se
conformaba con estacionar su propiedad más
, querida y permanecer en la banqueta largo
_ rato bajo los árboles de jacarandas en plena
floración que dejaban caer una alfombra
morada sobre el césped.
Y sucedió que en su escuela las monjas
rompieron la rutina por causas nobles.
Se organizaría una charreada para fines
caritativos. Lo colectado pararla en un
hospicio. Ese altruismo permitió la entrada
de Tony Aguilar para elegir reina del evento
entre bachilleras divididas en dos grupos.
Las alumnas de humanidades en uno; las
de ciencias en otro. Había entonces un
despliegue de bellezas, rubias a punto de ser
sofisticadas, castañas pizpiretas, trigueñas
reticentes. Todas habían ovacionado la
llegada del astro, todas llevaban medias de
popotillo hasta.las rodillas, uniformes con
cuello blanco abrochado por un gran botón
marino y cubierto con mandiles a cuadritos

44
1

azules. Todas estaban haciéndose bromas
entre sí, dándose codazos, estableciendo
complicida\les, gestos disimulados. En su
calidad de estrella cinematográfica, Tony
irradiaba fosforescencia. Debieron agradarte
las morenas bajitas, porque dirigiéndose a
ella dijo sin titubeos:
-iTú! -Ella no podía crei:rlo: vio hacia
las hermanas Cad,or que hablaban con acento
francés a pesar de vivir en México desde la
niñez. Vio hacia las demás formando un
ramillete. Eran flores con caras expectantes,
cabellos peinados ·en trenzas, coletas,
melenas; ojos claros, aceitunados, c;ifés
oscuros llenos de risa. El actor platicó un
rato, echó un nuevo vistazo y sin pensarlo
volvió a decir:
-iTú!
La dejó atónita, miró otra vez a derecha
e izquierda, se puso una mano sobre el
pecho y preguntó con la miracla en actitud
dubitativa.
-Si, tú, iqué esperas para sentirte·
la reina? -dijo otra vez. Luego· repar~ió
saludos, le extendió la manó a cada una en
una especie de revista militar y en medio de
suspiros reprimidos salió tan gallardamente
como había entrado al enorme patio donde
se jugaba bádminton o voleibol.

En vez de tener ganas de llorar ni de pensar propia para trapos de cocina que para
en nadie, tuvo ganas de reir hasta las lágti.mas. atuendos de soberana; sin embargo, el
Se contuvo disimulando su fortuna.
diseño cobraba forma imaginaria. Sus
En su casa estaban ya comiendo y antes rudimentos de costura, bordado y corte
de sentarse en su lugar contó lo ,5ucedido le dijeron que querer es poder. Plegó una
en detalle. Silencio. Su padre necesitó unos falda ampona adornada con varias hileras
segundos de reflexión y finalmente afirmó que de espiguilla verde; ideó una blúsa escotada
el asunto le parecía una banalidad a la cual sin mangas, y a la hora de pegar el cierre la
debía renunciarse: Ella siempre respetaba cosa se complicó; pero su madre, que fue
esas opiniones, no porque fuera uno de esos candidata a reina del carnaval en Veracruz
· personajes adustos, impositivos y gritones; al y sabia lo que representa renunciar a
contrario, lo admiraba por su bondad innata tales distinciones, resolvió el problema
y su exitosa carr.era; pero determinada- se entallando el vestido con el propósito de
acogió con los diez dedos de sus manos al resaltar la pequeña cintura.
efímero reinado como si en ello estuviera en
Quedaba algo pendiente. Hasta Cenicienta
juego el resto de su existencia. Sj negaban el necesitó una carroza y ella no tenía un hada;
dinero para _comprarse ún disfraz de Adelita en cambio, tenla un guardián dentro de su
ode Jesusita en Chihuahua, echaría a rodar coche especracular bajo el suave soplo de las
sus ahorros. De las oscuridades de su alcancía jacarandas manteniendo una ronda persistente
sacó monedas chicas y grai¡,des, Juntó cien en medio del primaveral tapete morado.
pesos con los qJ:!e entró al único Palacio de Abrió el zaguán y caminó algunos pasos
Hierro que había entonces situado en una para apoyarse blandamente en el hombro
esquina estratégica de 20 de noviembre, . del muchacho aparentemente pensativo que
poco antes de llegar al Zócalo. Se dirigió al dando un saltito de sorpresa bajó al instante
departamento de telas baratas y eligió una y la miró con embarazosa fascinación antes
cambaya naranja y blanca más
de escuchar la propuesta de ser novios por
un dia par~ llevarla el sábado a las cinco de
la tarde. Primero la observó algo incrédulo,
al.zó la vista al cielo y después al suelo,
guardó un silencio expectante y aceptó.
-Lo demás me lo quedas debiendo
-dijo.
Yllegó a la cita, oloroso a lavanda y
con los. rizos de su cabello peregrino
aplac_ados con vaselina.
Ella lo esperaba. Salió toda
engalanada corriendo las escaleras.
Subió casi sin saludar, se acomodó en
la parte de atrás sobre la capota bajada
y extendió los vuelos de su falda.
iPero de qué sirven los saludos a dos
personas cubiertas por el manto de
la inocencia? iDos personas que
aún desconocian penas de esta vida
a la que venimos para aprender,
según afirman los entendidos en
misterios insondables?

•

�Al llegar, las tribunas estaban llenas por
. padres de familia y muchachos ruidosos
festejando una tradiéión. "El son de la Negra"
sonaba en cuerdas y trompetas de mariachi
y las notas jaliscienses retozaban entre la
multitud como hebras de colorés, como hojas
de papel volando. Sobrevino el anuncio: las
parúcipantes iban a comenzar. El conductor
del Cadillac, sin prestarle atención al barullo
de la fiesta, dio una vuelta lentísima al ruedo
del lienzo .charro esperando que la gente
terminara de acomodarse en sus respectivos
lugares. Miéntras tanto ella saludaba a derecha
e izquierda, con una banda atravesándole el
pecho y con los mismos ademanes que hubiera
adoptado la emperatriz de Etiopía. Él, hijo_ de
Veracruz, consideraba la tristeza algo remoto.
Emprendió un segundo recorrido cada vez
más despacio aprovechando los rayos del sol

l

iluminándolos. Y ella completó su dicha al
descubrir a su familia que llegaba retrasada
para ocupar toda una hilera de asientos con
amigqs yucatecos.
Luego conúnuó el programa. La aparición
triunfal de Tony Aguilar en tráje negro
adornado por botonadura dtt platá montando
uno de sus caballos más entrenádos marcó el
comienzo de las suertes, las proezas sobre las
monturas, las reatas dando giros en el aire,
las manganas, los novillos lazados, las yeguas
matreras respingando sin dejarse vencer,
los aplausos, la destreza de jinetes sobre
animales que permanecian quietos bajo· un
hechizo que dibujaba la sombra de su silueta
sobre la arena, las ovaciones, los vencedores
y las preseas.
Transcurrieron varias horas, el c;repúsculo
comenzó a marcar· sus sombras y la
concurrencia a salir. El muchacho, alto y

espigado,
.
divinamente moreno, la depositó en la puerta de su
casa como si despidiera algo precioso; pero no cruzaron palabra en el trayecto de regreso.
Ninguno de los dos habló ni comentaron lo que hablan visto y oído. Quizá no encontraban
nada que decirse meñdos en sí mismos. Tal vez comenzaban a entender la fugacidad del tiempo.
' han pasado
. tantos años y que la felicidad traviesa desapareció desvanecida en el ~
Yahora que
la oscuridad llega hasta su escritorio con soplos fúnebres y vuelve aquella voz cálida y tropical
que le dicta a su recuerdo: si tienes un hondo penar, piensa en mí...l'O
•

.•

•

'

---' l

1

..

,,,

�ROBERTO BOLAÑO ES EL ÚLTIMO EXPONENTE DEL BOOH
LATINOAMERICANO, SI CONSIDERAMOS ESTE FENÓMENO LITERARIO
COMO UNA DE LAS MÁS AFORTUNADAS COYUNTURAS EN QUE UNA
SERIE DE ARTISTAS DE EDADES Y FORMACIONES DIFERENTES,
QUE CULTIVAN CELOSAMENTE SU ORICINALIDAD Y REHÚYEN
TODO ABANDERAMIENTO CIRCUNSTANCIAL, LLECAN A CREAR UN
MOVIMIENTO COLECTIVO QUE DEJARÁ SU IMPRONTA EN LAS LETRAS
UNIVERSALES COMO MANIFESTACIÓN FINAL DEL HICH HODERHISH.

olaño comparte con los grandes autores de
los años sesenta y setenta el gusto por los
viajes y la libertad de elegir su domicilio
físico en cualquier parte del mundo sin dejar
por esto de considerarse plenamente un autor
latinoamericano y de preocuparse por el destino de
la producción literaria de su continente. Comparte
con ellos también esa actitud que hace al escritor
dedicarse en cuerpo y alma a su labor creativa, leer
desmesuradamente, escribir cada día y publicar
bastante, siempre que las obras publicadas tengan
la calidad anhelada por un artista escrupuloso, para
el cual el éxito editorial, aunque palmario, es una
cuestión de importancia secundaria. Pero sobre
todo comparte Bolaño con Cortázar, Lezama Lima,
Rulfo, Roa Bastos, Cabrera Infante, con Carlos
Fuentes, García Márquez y Vargas Llosa de la
primera etapa de creación, la inclinación hacia un
experimentalismo desenfrenado, la proyección de
la prosa hacia la poesía, el interés por abrirse paso
en realidades inexploradas a través de un estilo que
madura sin anquilosarse, unido todo eso al terror
por el pastiche involuntario, por la sujeción ante
la pretendida demanda del público fomentada en
realidad por editores pragmáticos.
Está unido Bolaño a los grandes representantes del
boom por cierta tendencia elitista, emparentada más
bien con el high modernism que con el posmodernismo
leido en la clave del "anything goes" y de "los cinco
minutos de fama". Es una postura que si bien no
llega al extremismo de un Joyce que decía en una
conversación privada que "la exigencia que tengo

B

�de mi lector es que dedique toda su vida a la lectura
de mis obras" (Ellman, 1983: 703), tampoco cede
a las presiones de una cultura encaminada hacia
la accesibilidad, el placer obtenido fácilmente, la
evasión a través de la lectura. En las obras mayores
del boom, en Rayuela, Paradiso, Cien años de soledad,
Conversación en la catedral, Cambio de piel, así como
en Los detectives salvajes o 2666, no parecen haberse
olvidado, ni mucho menos, las tres exigencias
ideales que el high modernism imponía al arte: el arte
debe ser universal, porque nutre la ambición secreta
de crear un acervo cultural igual al dejado

fama literaria en su vida y ha ignorado las presiones
mediáticas ( a diferencia de un Thornas Mann, por
ejemplo); el autor, en fin, de unos textos_ en ~ran
medida herméticos y que necesitan la paciencia, la
movilización intelectual y la extrema sensibilidad
del lector. Bolaño prolonga la línea de los grandes
autores latinoamericanos que se declararon adeptos
fervorosos del escritor praguense; de un Borges
que declaraba que "yo he escrito también algunos
cuentos en los cuales traté ambiciosa e inútilmente
de ser Kafka" (Borges, 1983); de un García Márquez

..------------------=-=- =- =-=. -:=-=-=-=-=-=;; ; 1

~

\
1
1
' 11

por la Antigüedad; el arte debe ser difícil,
pues el lector debe estudiar las obras y
"trabajar" tanto como el artista; el arte
debe ser redentor, porque se considera
que sólo el arte rescata una existencia
sin sentido y da forma duradera a un
caos de vivencias inconexas (Bernstein,
2000). Las repetidas declaraciones de
Bolaño de que ""sus libros son legibles,
pero no accesibles" y sobre todo sus
ensayos "Literatura + Enfermedad =
Literatura" y "Los mitos de Chtulhu"
incluidos en El gaucho insufrible, delatan
su apego a una literatura impulsada sólo
por la incesante búsqueda de lo nuevo, en
la línea de Baudelaire, a una literatura
que precaria pero tercamente se opone
a la inexorable caída en el olvido, en
el aburrimiento, en lo repetitivo. El
menosprecio que siente por Arturo Pérez, ,
Reverte, Isabel Allende, Luis Sepúlveda, Angeles
Mastretta y el desagrado que le producen las figuras
mediáticas de Vargas Llosa y García Márquez, cuyas
últimas novelas le parecen rotundamente fracasadas,
derivan de su odio por una literatura que no busca
sino reflejar lisonjeramente el espíritu adocenado
del burgués medio, que lee para relajarse sanamente
y al que sólo le interesa "el éxito, el dinero y la

respetabilidad" (Bolaño, 2003: 176).
.,
No es de extrañar, entonces, la atracc1on de
Bolaño por Kafka, una de las máximas encarnaciones
del high modernism, el creador de una "literatura
menor" según la célebre expresión de Deleuze Y
Guattari; el escritor que nunca ha conocido una gran

directa del mundo literario creado por Kafka (Flores,
1990), está fuera de cualquier duda la huella dejada
por el escritor judío en toda la literatura occidental
de la posguerra y, por ende, en aquella parte de ella
representada por el boom latinoamericano.
Si en Bolaño permanecen rastros de la proyección
universalista, de la concepción sobre la literatura
como empresa sumamente ardua y de la visión sobre
ella como vía de salvación ante la insignificancia de la
vida prosaica, es cierto también que estos principios
del high modernism sufren una distorsión evidente en
la época en que escribe el escritor chileno, lo cual
se debe principalmente a la inflación de la "buena
literatura" hecha por un sinnúmero de "buenos
escritores". Estos, sin duda, siguen el último principio
señalado, pero lo deforman, ya que el arte está visto
como redención pero una redención personal, y
transigen bastante con los principios de universalismo
y dificultad. Aunque no aborde directamente el tema
del proceso creativo literario, o sea, los misterios de
la creatividad, Bolaño dedica una atención especial
a los individuos que entregan su energía y tiempo a
la escritura y muchas de sus páginas dan voz a una

El aburguesamiento de los artistas y la artistización
de la sociedad plantean una problemática distinta
a finales del siglo XX. Ahora bien, Bolaño, apegado
sin reservas a los tres imperativos del high modernism,
sigue defendiendo un arte enraizado en lo oscuro
y lo malo, y la profunda admiración que le profesa a
Kafka procede de esta tenacidad de salvaguardar un
terreno del arte no maculado por las orientaciones
optimistas y sanas de la sociedad emborrachada por
la publicidad y el shopping. Es sugestivo también que,
para rendirle homenaje, no elige de las obras del
escritor checo La metamorfosis, transformada para
bien o para el mal en producto de consumo cultural
y banalizada por los eslóganes publicitarios, sino que
se acerca a un cuento menos conocido, "Josefine la
cantante o el pueblo de los ratones", al cual dará una
continuación magnífica en el cuento "El policía de
las ratas" incluido en uno de sus libros más logrados
(tal vez su obra maestra), El gaucho insufrible, de 2003.
Ese cuento retendrá nuestra atención en calidad
de hipotexto del cuento de Kafka, después de una
concisa discusión sobre las bases conceptuales del
hipertexto kafkiano.

,,ME PARECE, POR LO DEMÁS, QUE SÓLO DEBERÍAN LEERSE
AQUELLOS LIBROS QUE NOS MUERDEN O NOS PICAN. ( ...) -UM
LIBRO DEBE SER EL HACHA QUE QUIEBRE EL MAR HELADO EM
NOSOTROS. HE AHÍ LO QUE YO CREO." (KAFKA)

que confesaba que el despertar de su vocación ~e
escritor sobrevino con la lectura de La metamorfosis;
de un Vargas Llosa que rinde un homenaje insólito
al mismo cuento en El hablador cuando lo "traduce"
interculturalmente al machiguenga; de un Augusto
Monterroso que escribe un conocido microrrelato
en La oveja negra y demás fábulas: "Érase una vez una
Cucaracha llamada Gregorio Sarnsa que soñaba
que era una Cucaracha llamada Franz Kafka que
soñaba que era un escritor que escribía acerca de un
empleado llamado Gregorio Samsa que soñab~ que
era una Cucaracha" (Monterroso, 1990: 49). Le1os de
compartir con Ángel Flores la famosa tesis sobre el
realismo mágico latinoamericano como derivación

ironía demoledora acerca de la "pose" del escritor
profesional, que escribe según un horario fijo, tiene
amistades exclusivamente literarias y casi nunca se
ve excluido del reparto del éxito literario consistente
en premios, becas y publicidad editorial. 8 capítulo
23 de Los detectives salvajes es un epítome de esta reflexión
(Bolaño, 1998: 484,500). Bolaño parece sumamente
consciente de que el clásico terna de la condición del
artista, que despunta con el romanticismo y florece
en la modernidad por causa del conflicto entre los
burgueses y los artistas contestatarios (Bourdieu,
1992; Calinescu, ;2002), necesita un tratamiento
completamente distinto en un momento en que el
arte en general y la literatura en especial ha sido
domesticada, desvirtuada de su potencial agresivo
y vejatorio acerca de una sociedad de consumo.

51

50

La inseparabilidad entre el arte y el mal, o sea el papel
del arte visto no como depositario de la tradición sino
como negación rotunda de ésta, es una premisa básica
de la modernidad y encontramos en Kafka una de las
más acabadas expresiones de esta idea, en una carta a
Oskar Pollak escrita en la primera juventud del escritor:
Me parece, por lo demás, que sólo deberían leerse
aquellos libros que nos muerden o nos pican. Si el
libro que leemos no nos despierta de un puñetazo
en el cráneo, lpara qué leer? lpara que nos haga
felices, como tú me escribes? Vaya, nosotros
seríamos igualmente felices si no tuviéramos libros
y los libros que nos hacen felices podríamos, de ser
necesario, escribirlos nosotros mismos. Tenemos,
al contrario, necesidad de libros que obren

�sobre nosotros como una desgracia con la cual
sufriéramos mucho, como la muerte de alguien a
quien amáramos más que a nosotros mismos, como
si estuviéramos proscritos, condenados a vivir en
las selvas lejos de todos los hombres, como un
suicidio -un libro debe ser el hacha que quiebre
el mar helado en nosotros. He ahí lo que yo creo.
(Kafka, 2009: 34)
Sí esta es la posición de Kafka en su juventud e rndica
en gran medida la línea que seguirá la l~ter~tura
moderna posterior, se sabe que sus meditaciones
acerca del papel del artista tomarán un rumbo
completamente distinto y lo aproximarán cada
vez más dolorosamente a una desesperación total,
determinada por el sentimiento de ser no sólo ín~til
sino incluso pernicioso para la comunidad en que vive.
La visión sobre un arte que no produzca la felicidad
sino que provoque un cataclismo a~co ca~az ,~e
arrancar al lector de su ilimitada mdiferencia ( el
mar helado en nosotros") se transformará con los
años en uno de los principales cabos de acusación
en el proceso que Kafka incoará contra sí mism~, al
descubrirse incapaz de establecer en qué consiste
una vida recta y al verse incapaz por lo tanto de
vivirla. Los fracasos de los proyectos matrimoniales,
la soledad autoimpuesta como condición para
entregarse únicamente a su vocación de ~scritor', la
propia enfermedad letal que acortará s~s dí~s son solo
unas manifestaciones de un mal todavia mas grande,
consistente en la ambivalencia insoportable respecto
a la escritura. En muchos fragmentos del diario y
en innumerables cartas se refleja el tormento que le
produce la idea de que sus escritos no pueden ~ervir
en absoluto a la gente, que no son sino delaciones
del orgullo más desmesurado y de un hedo~smo
sui generis, cuyas consecuencias las so~orta~an los
lectores. La idea de su inutilidad y peligrosidad lo
visita cuando alerta a su novia Felice Bauer sobre los
fantasmas repelentes salidos de su alma ("una jaula
llena de ratas") y se expresa de la forma más cabal en
una carta a Max Brod escrita a finales de su vida:
Pero ¿qué hay de la condición misma de escritor?
El escribir es un dulce y maravilloso premio, pero
¿para qué? Por la noche, con esa claridad de la

enseñanza de párvulos, se me hizo evidente que
se trataba del salario por servicios diabólicos. Este
bajar a los oscuros poderes, ese desencadenamiento
de los espiritus encadenados por naturaleza,
dudosos abrazos y cuantas cosas puedan ocurrir
allá abajo, de las cuales no se sabe nada arriba,
cuando se están escribiendo narraciones a la
luz del sol. Quizás exista también otra forma de
escribir, pero sólo conozco a ésta. y lo diabólico
que hay en ella se me aparece con toda claridad.
[...] el movimiento se diversifica entonces y se
convierte en un sistema solar de vanidades. Lo que
a veces desea el hombre ingenuo: "Quisiera morir
y ver cómo lloran por mi"' lo lleva a la prácti~a
continuamente un escritor así, pues muere (o deJa
de vivir) y se llora de continuo. (Kafka, 1974: 175).
Si en los primeros años de su vida, la escritura
representaba para Kafka una forma de j~sti.ficarse la
vida con los años se ahondará en él una maguantable
dualidad ante el ejercicio del arte, que conocerán
sus inmejorables expresiones literarias en los
autorretratos hechos con una ironía suicida en los
cuentos "Un artista del hambre", "Investigaciones
de un perro", "Josefíne la cantante o el pueblo de los
ratones". El tema del ayunador que reconoce en su
acronía no merecer ninguna admiración por su insólito
a;te porque éste ha sido sólo la consecuencia de una
predisposición monstruosa consistente en el asco
que le da la comida humana (Kafka, 2006: 275) se
puede sintetizar también en la disquisición del perro
investigador:
Cuando uno pregunta qué quieren en definitiva los
perros aéreos, recibe siempre la inisma respuesta, a
saber: que aportan mucho a la ciencia. "De acuerdo",
puede responder uno; "pero sus aportaciones no
tienen valor y son fastidiosas". (580)
Kafka expresa en su registro propio, que supone
la minimización, la bajada a lo animalesco, al
inframundo, lo que Thomas Mann en Doctor Faustus
0 Hermann Broch en La muerte de Virgilio trataban
a la grandiosa escala de unas novelas polifóni~as
impresionantes: el reprobable divorcio en~e el ~~sta
y la sociedad, el cariz diabólico del trabaJO arnsoco.

52

En "Josefíne la cantante o el pueblo de los ratones"
se indaga de la forma más ejemplar la repulsa por el
artista abstraído en sus exhibiciones formales y en un
virtuosismo hueco, incapaz de producir efecto alguno
sobre un público preocupado exclusivamente por su
propia supervivencia. El narrador ratonil reflexiona
sobre Josefíne, la única artista de un pueblo humilde
que no tiene otro apoyo que la solidaridad:
Nuestra vida es muy intranquila; cada día nos
depara sorpresas, temores, esperanzas y sustos,
de forma tal que cada uno de nosotros no podria
soportar todo esto si no contase con el respaldo de
sus camaradas, pero aun asi, a veces resulta bien
difícil. (281)
Las pretensiones desmesuradas, las asambleas
enormes que J osefine exige en los momentos
de inspiración artística, los mitos que crea la
cuadrilla de sus aduladores sobre la pretendida
función movilizadora y fortificante de su canto
en los momentos difíciles de la comunidad se
unen inextricablemente a las continuas quejas
por la incomprensión del público, a la arrogancia
indisociable de una debilidad conmovedora y a la
pose grotesca "con la cabecita echada atrás, la boca
entreabierta y los ojos entornados hacia lo alto" (282).
Pero todo eso ni siquiera está fundamentado en un
valor certero porque el narrador se pregunta:
tEs que se trata en realidad de canto? tNo será
quizá solamente un chillido? Y chillar, desde
luego, es algo que todos sabemos; es, en realidad,
la verdadera aptitud artística de nuestro pueblo,
o más bien no se trata en absoluto de una
aptitud sino de una expresión vital que nos es
caracteristica. (278).
Las reflexiones siguen en la misma línea y revelan
que las manifestaciones de Josefíne más entristecen
que alegran, más desgracias traen que beneficios. El
chillido de J ose.fine :i.calla el chillido de contentamiento
que los ratones emiten espontáneamente, la
propensión a la risa que tiene el pueblo se bloquea
durante los extraños conciertos, y las enormes
asambleas exigidas porJ ose.fine no pocas veces atraen

53

a los enemigos y se acaban con pérdidas de vidas. Los
papeles están invertidos: en los momentos de máximo
peligro ]ose.fine cree que ha llegado la hora de animar
al pueblo con su canto y antes de empezar "echa un
vistazo sobre su rebaño como hace el pastor antes de
la tormenta" (285); los ratones la obedecen, dóciles y
complacientes porque consideran que, lejos de ser su
guía o su protectora,Josefi.ne es más bien un "ser frágil,
necesitado de cuidado" que les ha sido confiado y que
deben proteger (284). La mínima historia contada se
teje alrededor de las pretensiones de Josefíne de dejar
de participar en las labores colectivas para dedicarse
exclusivamente a su exangüe arte. Los ratones se lo
niegan respetuosamente yJ ose.fine, ofendida, amenaza
con bajar la calidad de sus conciertos. El asunto deja
sin cuidado a los ratones que de todas formas no
entienden de música. Por fin la artista desaparece,
dejando tras sí un vago desconcierto y una indudable
caída en la amnesia colectiva. Los ratones no cultivan
los estudios históricos, la unicidad de Josefine se
perderá "en la creciente liberación del olvido" y el
narrador conjetura, corno de paso, que la pérdida de
Josefíne ni siquiera es tan grave: "quizá nosotros no
perdamos mucho, después de todo" (299; traducción
modificada).
El gaucho insufrible, el último libro de cuentos y
ensayos preparado por Bolaño para publicación
antes de su muerte acaecida en julio de 2003, lleva
como epígrafe precisamente esta frase, seguida
escuetamente por el nombre del autor Franz Kafka,
sin otras indicaciones suplementarias. Sacada de su
contexto, la frase guarda su misterio total hasta el final
del libro, porque tampoco la ilustra adecuadamente "El
policía de las ratas" que, empleando la terminología de
Genette de Palimpsestos, es a la vez una transposición y
una forgerie, o sea una transformación y una imitación
en el registro serio del cuento kafkiano mencionado. El
principal recurso empleado en este juego íntertextual
es la introducción de un sinfín de elementos que
aumenten el efecto de lo real, a lo cual se añade el
tratamiento del hipertexto kafkiano con suficiente
libertad para hacer caso omiso de muchas indicaciones
textuales explícitas: los ratones se vuelven ratas; a la
inexistencia de las escuelas ratoniles subrayada en el
hipertexto le corresponde en el hipotexto un croquis
de una excursión escolar; la ausencia de los estudios

�históricos entre los ratones se ve reemplazada por
una multitud de evocaciones del pasado, entre ellas la
memoria dejada por la propia Josefina, señalada como
la tía del narrador homodiegético protagonista, etc. A
diferencia de su hipertexto, cuya trama es mínima, el
cuento de Bolaño contiene una materia narrativa rica,
propia del subgénero detectivesco al que pertenece. En
un ínframundo en que las colonias de ratas se entregan
incansablemente a sus tareas, cavando túneles, buscando
comida, criando hijos, luchando contra los depredadores
y contra los venenos, existe también un servicio de
vigilancia, la policía, en cuyas filas se integra el narra~or
Pepe el Tira, el sobrino de Josefina. Como en ~ual~uier
cuento policiaco, la historia es de crímenes m1stenosos
y de investigaciones detectivescas: Pepe encuentra una
serie de cadáveres en unos lugares abandonados Yle
sorprende la singularidad de esas muertes, en que las
víctimas parecen no haberse defendido en absoluto,
lo que sugiere que el asesino es precisamente una rata,
hipótesis que se confirmará finalment~. Este ~retexto
bastante común -la búsqueda del asesmo- sirve para
radiografiar un mundo sórdido, no carente de cierta
organización y servicios (escuela, policí~, incluso una
universidad de medicina) y no desprovisto tampoco
de sentimientos superiores al miedo animal, como el
profundo amor a los niños, la compas~ón y la capaci~d
de sacrificio. La aptitud para expenmentar el deleite
estético parece en cambio, si no inexistente, al menos
muy poco común y el narrador comenta de esta forma la
relación entre su pueblo y el arte:

LOS MISTERIOSOS IMCIDEMTES
OCURRIDOS

PERTEMECEM

A

LA MISMA CATECOR(A DE LO
AMÓMALO Y ES EM ESTE PUMTO
DOMDE EL TEMA DETECTIVESCO
EMPALMA

COM

EL

TEMA

ARTÍSTIC

Si la monotonía de las tareas y la previsibilidad de
los peligros son las características de. este pu~blo
sufridor lo diferente siempre se ve con cierta dosis de
temor y ~espeto. Los misteriosos incidentes ocurridos
pertenecen a la misma categoría de lo anómalo Yes en
este punto donde el tema detectivesco emp~a con
el tema artístico. Al policía le llama la atenc1on que
las víctimas del misterioso asesino son individuos en
cierta medida atípicos, que la primera desaparecida
"era hermosísima y fuerte, además de poseer una
inteligencia despierta" y que uno de ellos ~~omponía y
declamaba versos[...], lo que lo hacía manifiestamente
inhábil para el trabajo" (69). En este pueblo ~eg~o,
el policía trabaja con singularidades y esta s1~ac10n
llega a singularizarlo a él también: los supeno:es le
retiran el caso, el forense deja de colaborar con él Yel
policía se convierte en una especie de capitán Ahab de
alcantarilla que se compromete en cuerpo y alma en una
lucha solitaria encaminada al hallazgo de las raíces del
mal. Más que por un desasosiego intelectual y un ansia
justiciera, el policía continúa la búsqueda por~ mal~tar
de índole moral: él se niega a aceptar la mutac1on radical
En realidad, no practicamos y por lo tanto no
que delata esta particular serie de c~enes cu~o autor
entendemos ningún arte. A veces surge una rata
no es un depredador ajeno a la raza, smo propiamente
que pinta, pongamos el caso, o una rata que escribe
una rata que mata a sus congéneres. El encuentro del
poemas y le da por recitarlos. Por regla general no
asesino tendría acentos de epopeya si no tuviera lugar
nos burlamos de ellos. Más bien al contrario, los
en una cloaca pestilente que tiene como fondo musical
compadecemos, pues sabemos que sus vidas están
"el interminable goteo que nunca cesa en [este] mundo"
abocadas a la soledad. ¿Por qué la soledad? Pues
(75). Se descubre que el asesino es una suerte de artista
porque en nuestro pueblo el arte y la contemplación
que practica el crimen a lo De Quincey, como un hecho
de la obra de arte es un ejercicio que no podemos
estético, y la justificación que aduce para su conducta
pracúcar, por lo que las excepciones, los diferattes,
está relacionada con la capacidad del artista de soportar
escasean, y si, por ejemplo,surge un poeta o un vulgar
el mal, la inseguridad y el miedo. Su modelo en este orden
declamador, lo más probable es que el próximo poeta
de ideas resulta ser la propia Josefina, la artista ejemplar
declamador no nazca hasta la generación siguiente,
0
del pueblo de las ratas, y su actuación la interpreta así el
por lo que el poeta se ve privado acaso del único que
asesino:
podría apreciar su esfuerzo. (Bolaño,2003: 57)

"Oosefina] se moria de miedo [.. .]. Quienes la
escuchaban estaban muertos de miedo, aunque
no lo sabían. Pero Josefina estaba más que muerta:
cada día moría en el centro del miedo y resucitaba
en el miedo. [...] Yo soy una rata libre [...]. Puedo
habitar el miedo y sé perfectamente dónde se
encamina nuestro pueblo". (81)

La lucha en que se trenzarán el policía y el asesino
será a muerte, pero la victoria que obtendrá
el representante del orden se concibe desde el
principio como una victoria inútil, que no hará sino
confirmar el ingreso en otro orden moral, cuya trágica
característica es la posibilidad de que dos individuos
de la misma especie se maten entre ellos. Es una
victoria pírrica, que en el mundo de la superficie de la
tierra sería el equivalente de la derrota del humanismo
y que, desplazada al repugnante mundo ratonil, sufre
una incomparable intensificación tragicómica. En
vano la inmensa y monstruosa rata reina, esta figura
terrífica que aparece hacia el final como encarnación
de una autoridad justiciera atemporal, dictamina, para
cerrar el caso, que el asesino fue sólo "una teratología"
y que el mundo seguirá igual, porque "las ratas no
matan ratas" (84). El policía sabe que no hay marcha
atrás, que la penetración del mal es el equivalente del
triunfo seguro del mal. La singularidad ha corroído la
fibra del gregarismo y el final no puede ser otro que la
desaparición completa de la raza entera:
Sabía que nada volvería a ser como antes. Sabía
que sólo era cuesúón de tiempo. Nuestra laboriosa,
nuestra larga marcha colectiva en pos de una
felicidad que en el fondo sabíamos inexistente,
pero que nos servía de pretexto, de escenografía,
de telón para nuestras heroicidades cotidianas,
estaban condenadas a desaparecer, lo que equivalía
a que nosotros, como pueblo, también estábamos
condenados a desaparecer. (84-85)

La búsqueda exitosa de las raíces del mal no puede
acabar con el mal y el suicidio parece la única salida
decente: disfrazándolo en acción heroica de salvación
de unas ratas atacadas por una comadreja, el policía se
dispone a enfrentar al enemigo exterior, convencido no
obstante de que su muerte ya está sentenciada desde

55

54

antes, pues el enemigo interior, revelado primero por
Josefina y luego por su insólito seguidor sanguinario,
es invencible. Lo diferente, lo singular ha introducido
la posibilidad de habitar el miedo, de aceptarlo en vez
de huirlo, y con eso ha provocado una mutación que
consiste en el abandono de las reacciones naturales,
de la lucha ciega por la supervivencia y no en último
lugar de las ilusiones respecto a una paz y felicidad
alcanzables. Con quitar este suelo firme en que
se enraizaban las acciones, lo único que queda es
una clarividencia terrorífica que corrobora el fin
inexorable del individuo y de la especie por causa de
la expansión de un mal que, después de haber sido
revelado, se vuelve imposible de vencer y parar.
El homenaje que Bolaño rinde a Kafka se debe a la
profunda admiración que le provoca la perfección del
arte forjado por el escritor praguense. Lo que exalta
el autor chileno es la lucidez de un artista acerca de la
imposibilidad de separar el arte del mal, el sufrimiento
y la infelicidad, o sea de todas aquellas categorías
negativas que si bien son capaces de impulsar la
búsqueda por "lo nuevo", o sea la singularidad opuesta
a lo banal y repetitivo, no pueden al fin y al cabo sino
desatar las fuerzas infernales que poco a poco acabarán
con un orden antropológico en cuya fibra está inscrito
el mal. Bolaño prolonga la meditación kafkiana en la
medida en que da voz a una pregunta clave: si la gente,
como comunidad, sabe ser feliz o al menos lucha para
llegar a ser feliz, ¿se necesitan artistas para revelar las
fuerzas diabólicas y destructivas? Una vez liberados
estos espíritus malignos "encadenados por naturaleza",
como decía Kafka, ¿el avance del mal se podrá detener
o llevará inevitablemente a la extinción de la especie
entera de la cual proviene el individuo diferente, el
artista aprendiz del diablo? La finalidad que el autor
chileno concede al arte debe mucho a su formación
a la escuela de los grandes modernos y su pesimismo
acerca del destino del hamo occidentalis, cuya agonía
reflejan los filósofos desde Nietzsche y los poetas desde
Baudelaire, no deja lugar a dudas. En el penúltimo
ensayo de El gaucho insufrible, "Literatura+ Enfermedad =
Llteratura", Bolaño expresa sin rodeos su adhesión a la
perspectiva del high modernísm sobre el arte como espejo
de lo horrendo enterrado en el hombre, perspectiva
concentrada en el inmortal verso de "El Viaje" de
Baudelaire "iEn viajes de tedio, un oasis de horror!":

�'"PARA SALIR DEL ABURRIMIENTO, PARA ESCAPAR DEL PUMTO
MUERTO, LO ÚMICO QUE TEMEMOS A MAMO, Y MO TAM A MAMO,
TAMBIÉM EM ESTO HAY QUE ESFORZARSE, ES EL HORROR, ES DECIR
EL MAL. O VIVIMOS COMO ZOMBIS, COMO ESCLAVOS ALIMENTADOS
COM SOMA, O MOS CONVERTIMOS EM ESCLAVIZA.DORES, EM SERES
MALICMOS". (BAUDELAIRE)
Y con ese verso, la verdad, ya tenemos más

que suficiente. En medio de un desierto de
aburrimiento, un oasis de horror. No hay
diagnóstico más lúcido para expresar la
enfermedad del hombre moderno. Para salir del
aburrimiento, para escapar del punto muerto,
lo único que tenemos a mano, y no tan a mano,
también en esto hay que esforzarse, es el horror,
es decir el mal. O vivimos como zombis, como
esclavos alimentados con soma, o nos convertimos
en esclavizadores, en seres malignos. (151).

•I
1

El equilibrio entre las fuerzas apolíneas y las dionisíacas
ya ha cesado y Dionisia, considera Bolaño, "lo ha invadido
todo" (142). El corolario inevitable es que la función
catártica del arte se ha vuelto
imposible e impensable en la
modernidad. Con todo eso, el arte
encaminado hacia la búsqueda de
"lo nuevo" no es del todo inútil,
porque a través de ella lo que se
consigue es la experiencia del
abismo "que es, casualmente,
el único sitio donde uno puede
encontrar el antídoto" (156). Es
la misma idea que enunciaba
Heidegger en su conocida
conferencia "¿Para qué los poetas?"
cuando vislumbraba un posible
cambio apartir del abismo y exaltaba
la función de los poetas vistos como
pioneros en estas experiencias/
limite de confrontación y aguante
del abismo en plena "noche del
mundo" provocada por el retiro
de la divinidad (Heidegger, 2004:
14/15). Bolaño sigue esta línea de

reflexión propia del high modemism con mayor ahinco y a la
vez con mayor desesperación en una época que fomenta
una visión sobre el arte amoldada a las dimensiones
del hombre medio común que se contenta con aquella
felicidad enlatada incesantemente promovida por el kitsch
generalizado. Lo que da las dimensiones colosales de su
angustia es la uniformización de la sociedad abocada al
colapso por la búsqueda de una felicidad falsa, nimia y al
fin y al cabo atroz:
[Víctor Rugo] dejó escrito en Los miserables
que la gente oscura, la gente atroz, es capaz de
experimentar una felicidad oscura, una felicidad
atroz. Esa gente atroz [...] encarna a la perfección
no solo el mal y la mezquindad de cierta pequeña

burguesía [...] sino que con el paso del tiempo y los
avances del progreso encarnan, a estas alturas de la
historia, a casi la totalidad de lo que hoy llamamos
clase media de izquierda o de derecha, culta o
analfabeta, ladrona o de apariencia proba, gente
provista de buena salud, gente preocupada por
cuidar su buena salud (Bolaño, 2003: 142).
Si la aparición del artista en una sociedad gregaria
representaba el anuncio del inminente fin de la raza, la
prosopopeya del cuento "El policía de las ratas" tiene
como reverso una visión todavía más insoportable: la
transformación de la sociedad humana en una sociedad
ratonil, en que la felicidad alcanzable, la felicidad
prometida por todos los medios de comunicación, no es
menos atroz y repulsiva que la madriguera cavada por un
carnicero de pequeña talla que protagoniza otro cuento
famoso de Kafka. Es aquel espacio terrífico imaginado en
"La madriguera", donde un animal indescriptible llena
maniáticamente los laberínticos corredores de su cubil
de cadáveres en putrefacción a fin de tener provisiones
para toda una vida soñada como holgada, segura y feliz,
pero cuyo precio inevitable es la soledad y la angustia
provocada por los codiciosos enemigos del exterior.
El narratema ha sido interpretado frecuentemente
como una alegoría visionaria del consumista insaciable,
individualista y utilitario; hoy en día un filósofo como
Richard Rorty le dio un mayor grado de generalidad al
hablar ya no de la base individualista de la sociedad sino
del reemplazo de la solidaridad en torno a una verdad
o una meta colectivas por la "esperanza egoísta común:
la esperanza de que el mundo de uno -las pequeñas
cosas en torno de las cuales uno ha tejido el propio
léxico último- no será destruido" (Rorty, 1991: 110).
Para Bolaño, el sintagma rortyano sería un sinónimo de
la "felicidad atroz" hacia la cual parece encaminarse la
sociedad entera, los artistas y escritores incluidos.
La dualidad es insalvable: por una parte el mal
revelado por los artistas capaces de internarse en el
centro del miedo y del horror del abismo no sólo les
traerá la infelicidad a los hombres sino además se
extenderá como una enfermedad letal que acabará con
la especie; por otra parte, la felicidad prometida por el
arte kitsch, promocionada activamente en el mercado
editorial, convertirá la sociedad en una masa infame,
no muy distinta del pueblo de las ratas, que evitará por

57

todos los medios las arduas pruebas del abismo a fin de
entregarse a una felicidad atroz construida sobre la base
de la indiferencia total, este" mar helado en nosotros".
Después de las anteriores reflexiones, el citado epígrafe
de Elgaucho insufrible, tomado de Kafka - "quizá nosotros
no perdamos mucho, después de todo"- se entiende
pues como una puesta en tela de juicio de la función
tradicionalmente atribuida a los artistas de ennoblecer
la condición mortal. A este epígrafe le responde el
último párrafo del libro de Bolaño, que ilustra el máximo
pesimismo de un artista que ve tergiversados a nivel
planetario los únicos fines válidos que podría tener el
arte moderno, esto es la lucha, a través de "lo nuevo",
contra la uniformízación, la repetición y lo reemplazable:
Sigamos pues los dictados de García Márquez y
leamos a Alejandro Dumas. Hagámosle caso a Pérez
Dragó oa García Conte yleamos a Pérez/Reverte. En
el folletón está la salvación del lector (y de paso de la
industria editorial). Quién nos lo iba a decir. Mucho
presumir de Proust, mucho estudiar las páginas
de Joyce que cuelgan de un alambre, y la respuesta
estaba en el folletón. Ay, el folletón. Pero somos
malos para la cama y probablemente volveremos a
meter la pata. Todo lleva a pensar que esto no tiene
salida. (Bolaño, 2003: 177) 1l:&gt;

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�SOBRE EL HUMOR Y OTRAS
YERBAS EM LOS TEXTOS

■REYES DE CUATRO

MEXICANOS ILUSTRES:

Arreola,
Monterroso,
Ibargüengoitia
y Monsiváis
• • ¿ • • • •

• •

•

··••····· · ....

• • • ,- ,

• • •

~l •

· •· ·· ·•·· ··· ······ · ·•··· ••• ···········

En una vieja entrevista de un
periódico de pueblo Caribe el
esclitorvenezolano Otrova Gomas
hizo una distinción que viene
muy a cuento con este texto: ''El
cómico es quien ríe de la persona
que se cayó al pisar una concha de
plátano; el humorista es quien la
puso en d sudo''.
i se torna en consideración lo anterior es
lícito afirmar que el humor requiere de cierta
arquitectura. Es un constructo intelectual que
busca estremecer cimientos. Se basa en segundas,
terceras y penúltimas lecturas e intenciones. No
es algo que nace de la nada y que se suma al común
denonúnador. Quizás es por esta razón que muchos
humoristas afirman que el humor es resistencia,
y también no debe ser muy descabellado hacer
las relaciones entre los estados totalitarios y la
persecución a quienes ejercen el arte de dibujar
sonrisas en los cerebros y no en las caras.
Sigmund Freud llegó a estudiar el fenómeno. Páginas
sobre el chiste y el humor fueron despachadas por su
pluma. Sería tonto negar la ironia que encierra el hecho
histórico de un hombre tan grave escribiendo sobre
temas tan poco solemnes. Para el padre del psicoanálisis,
el chiste no tenía demasiada ciencia. Eran hechos
chocantes u ocurrentes que afloran en la conciencia como
elementos propios del inconsciente. Del breve escape de
la represión viene ei placer, y éste suele aparecer con la
carcajada. De allí que el chiste tenga algo de liberación y
contribución a lo cómico. También no es errado decir que
en el hecho chistoso el carácter dramático de la realidad
sirve sólo desde el punto anecdótico.

S

59

El humor, entonces, es otra cosa. Es una manera
de negar una realidad que sí es esencialmente
dramática para el humorista. La forma como lo
hace es enfrentándola mediante la rebelión. Para
Freud, además de mantener un carácter grandioso y
exaltante, esta rebeldía se manifestaba en el triunfo
del narcisismo y en la victoriosa confirmación de la
invulnerabilidad del yo. Por eso es que se dice que no
es resignada y que se logra imponer sobre la adversidad
de las circunstancias reales (el humor negro es una de
las variantes que más vienen a cuento, por ejemplo).
Y también es evidente que en sus dominios la risa
esté más controlada, porque su placer jamás tendrá la
intensidad con la que viene dado el chiste o lo cómico.
Su parcela, en cambio, es otra: la de la sonrisa.
No es de extrañar que Freud haya escrito sobre este
tema, cuando muchos siglos atrás Aristóteles hizo lo
propio en su Poética. Aunque en este caso los procesos
fueron explicados mediante la tragedia y la comedia,
no hay que negar la vigencia que aún mantiene este
pensamiento. Para el griego "...la segunda intenta
representar a los hombres peores de lo que hoy son; la
primera, mejores" (1987: 3).
En la opinión de este filósofo fue esencial el
nacimiento de lo que llamó un cuadro dramático de

�NO OBSTANTE, EN TODOS SE DA UMA DE LAS VARIANTES DEL EFECTO
HUMORÍSTICO ESTUDIADO POR FREUD: LA. QUE ENVUELVE A DOS
PERSONAS, EN DONDE ,,...UMA NO TIENE LA. MENOR PAR
EL ,,i;íiMifiCESO HUMORÍSTICO, SIENDO APROVECHADA P
COMO OBJETO DE SU CONSIDERACIÓN HUMORÍSTICA..
lo ridículo, capaz de imitar a los hombres peor de lo
que son. Y aquí era cuando entraba el elemento rey
de esta parte de su disertación: lo ridículo, que para
Aristóteles era otra especie de lo feo.
Es innegable que sin este añadido pueda entenderse
gran parte de la poética de los autores mexicanos
Juan José Arreola, Augusto Monterroso, Jorge
Ibargüengoitia y Carlos Monsiváis. Su discurso se
zambulle en el humor, a ratos de manera compartida y
otras con sus propias singularidades.
No obstante, en todos se da una de las variantes
del efecto humorístico estudiado por Freud: la que
envuelve a dos personas, en donde "...una no tiene
la menor parte activa en el proceso hurnoristico,
siendo aprovechada por la segunda como objeto de su
consideración humorística..." (s.f.). Ésta es la que más
atañe a la literatura porque aquí el poeta o narrador
describe con humor la conducta a los personajes,
reales o no, y sin necesidad de que estos últimos
exhiban ningún tipo de humor. Por el contrario,
"...la actitud humorística concierne exclusivamente a
quien las toma como objetos; también aquí... el lector
o auditor es mero partícipe del placer que causa el
humor..." (Freud, s.f.).
El más evidente en realizar este tipo de giros es
Jorge Ibargüengoitia. En su volumen de cuentos La ley
de Herodes es lícito afirmar que todo está construido de
esa forma. El personaje principal de la totalidad de los
relatos parece ser un alter ego del autor, que refiere con
cierta solemnidad cada uno de los episodios vividos
en una cotidianidad esperpéntica. La voz se sitúa en
una primera persona reconocible y los eventos que
registra van desde la visita a un médico o la firma de
papeles de propiedad de una casa; hasta las tramas de
enamoramientos en apariencia inofensivos.
El autor tira un ancla a la realidad desde el mismo
título del libro, que responde a un dicho popular
mexicano en donde no se escatiman las segundas

ACTIVA E
SECUNDA
(FREUD)

intenciones. Y establece un pacto que desde el
principio planea en lo coloquial. Es posible que
ésta sea una de las razones por las cuales logra con
mayor facilidad el trato con el lector: por su lenguaje
directo, sin mayores florituras y anclado en el universo
del hombre común. Los lugares que refiere son
reconocibles, corno también lo son las situaciones.
Y, con todo armado, busca en el lector a su cómplice
escucha. Sin embargo, de entre el abanico de recursos
de los que dispone, la poética de Jorge Ibargüengoitia
se alimenta mucho del sentido de lo inesperado.
Aunque hay ridículo y absurdo, el autor de
Guanajuato logra sus mejores efectos cuando pone
patas arriba un discurso, que empieza a narrarse bajo
una manera que juega a ser predecible para luego
valerse del elemento sorpresa. Un buen ejemplo puede
apreciarse en este fragmento de Cuento del canario, las

pinzas y los tres muertos:
.. .Voy al encuentro del ladrón, para decirle que se
vaya ylo veo salir de su escondite: livido, con la cara
deformada por el terror y las manos por delante.
Cuando yo iba a empezar a decirle que se fuera, me
cerró la boca con el puñetazo más fuerte que me han
dado en mi vida. Cuando comprendí que me había
golpeado, ya me había golpeado otras dos veces y
estaba sangrando por la boca... No tenia la menor
intención de llamar a la policía, que me parece
mucho más temible que todos los criminales de
México ... (Ibargüengoitia, 2006: 51-52)
Con el siempre antologado What became ofPampa Hash?
pasa otro tanto: "... Para calentar la comida rompí
unos troncos descomunales con mis manos desnudas
y ampolladas y soplé el fuego hasta casi perder el
conocimiento: luego trepé en una roca y me tiré de
clavado desde una altura que normalmente me hubiera
hecho sudar frío; pero lo más espectacular de todo fue

60

cuando me dejé ir nadando por un rápido y ella gritó
aterrada. Me recogieron ensangrentado cíen metros
después..." (Ibargüengoitia, 2006: 32).
Hay un sentido del humor físico ydel ridículo, una burla
al estereotipo de macho latino, cierta mirada sardónica a
las instituciones mexicanas, y otro momento inesperado
en la narración de un perdedor que no se reconoce corno
tal (y en quien muchos lectores pueden verse retratados
bajo el lente de aumento de la exageración).
Lauro Zavala en su libro La ciudad escrita se aventura
a clasificar algunos diferentes tipos de humor. En su
lista caben el alegórico, el tierno, el cruel, el hiperbólico,
el ucrónico, el erótico, el proletario, el paródico, el
irónico y el optimista. Aunque en este inventario
hay una propensión más tendiente a la etiqueta que
a la esencia -es casi imposible pensar al humor sin
ironía-, bien podría decirse que aquí se aluden a
ciertos elementos o singularidades de las cuales puede
valerse el hecho humorístico para consumarse.
Por ejemplo, el libro Nuevo catecismo para indios remisos
de Carlos Monsiváis podría servir como demostración.
La poética de este autor es casi inconcebible sin una
mirada irónica, cuando no sardónica de la realidad.
A diferencia de Ibargüengoitia su humor resulta
más enrevesado e intelectual -más pensado para
pensantes, para la elite. Sergio Pitol, una de las
personas a quien le dedica el volumen de fábulas y
parábolas, no duda en considerar como una de sus
fortalezas la apropiación del estilo de Casiodoro de
Reina y Cipriano Valera. 1Y el marco es una recreación
de los tiempos en los que la Nueva España sintió en
carne viva la implantación de la catequesis. Algo que
resulta creativo pero no tan contundente para el lector
por el tono monocorde que impregna las páginas.
Sus mecanismos para lograr la sonrisa no son
tan eficaces. Quizás el problema resida en no lograr
la empatía o demostrarle al receptor que los temas
siempre serán vigentes pese al tiempo. En este caso
todo parece responder a un derroche de inteligencia sin
freno alguno. Y en este caso la palabra inteligencia dista
de ser utilizada en sus mejores significantes. Es muy
probable que parte de la equivocación esté en lo que su
anúgo Pitol señala como una de las bondades del libro:

...Nos encontramos en un laberinto donde lo lúdico
va de la mano con lo sagrado, donde la razón yla fe
y la retórica que sostiene esa fe caminan abrazadas.
Es, desde luego, un homenaje consciente a
Casiodoro de Reina y a su lenguaje, el que a veces
aparece como tal y también como su parodia. Un
lego como en estos terrenos se sabe de antemano
perdido. Hay frases de magna extravagancia que
al introducirse en un párrafo recuerdan el sabor
o el sonido del castellano antiguo ... Son varios
los registros que Monsiváis maneja en este libro
perfecto: uno, el abstraerse de la razón teológica
para concentrarse en la manifestación retórica del
debate... (Pitol, 1997: 9-10).
Sólo con la fábula Egregio varón se pueden recabar
variadas muestras de tanta exquisitez y maneras de
enunciar el discurso en el lenguaje utilizado.
A mi inolvidable María, Dios le concedió todo,
menos el goce de la maternidad, y para ello

preservó su pureza en circunstancias trágicas. La
víspera de su boda, Ernesto, su novio, ansioso por
complacerla y recabar su amor, aceptó el desafio
de María, que le reprochaba sus vacilaciones
teologales. Nada de eso, replicó Ernesto, excitado
su celo piadoso, él confiaba en la protección divina
y entraria en un foso de víboras sólo auxiliado por
el ungüento bendito y muchos rezos... Al regreso
del funeral, la joven viuda ya sólo quiso para sí la
devoción. (Monsiváis, 2001: 38)

iAlabanza a su memoria! Ya desde niña nadie
consiguió regañarla o llamarle la atención. Era inútil.
Ella sólo atendía la música de las esferas cuyo sonido
arrobador, inaudible para el oído impuro, nos refería.
Música de rabeles, panderos, triángulos, dulzainas,
cítaras, tambores, tlmpanos, címbalos, pífanos,
violas, tamborinos, salterios, virginales, clavecines,
chirimias... (Monsiváis, 2001: 33)
Esto podría demostrar que el humor es exagerado
e inteligente. Sin embargo lo es per se, sin necesidad
de más. Es su constitución y esencia. Forzar sus

l Los traductores de la Biblia al español

61

�1998b). En Galius Aureorum Ovorum, de La oveja negra
pilares deja sin efecto lo que busca en el decodificador.
y demás Jábuias, el gallo que es tomado como semental
Su potencia no está en sobrerrevolucionar su inteligencia
por todas las hembras muere después de eter~as
o componentes, sino en lograr la mezcla perfecta de
jornadas de apareamiento. Las palabras que le dice
todos ellos. Monsiváis en este caso habla de vacilaciones
a sus amantes antes de expirar revierten el sentido
teologales, dulzainas y otras especias que, utilizadas bajo
real de la historia de la gallina de los huevos de oro:
la forma que eligió, poco aportan al hecho humorístico.
"Contemplad vuestra obra. Habéis matado al Gallo
Volvemos al inicio: el humor no es chiste.
de los Huevos de Oro." (Monterroso, 1998a: 46).
Augusto Monterroso sabía muy bien lo que hacía.
De lo segundo, la ocurrencia dentro de un discurso
Mucho antes que Carlos Monsiváis, reinó en el mundo
solemne que ya se había ganado al lector, hay rastros
de las fábulas y del relato breve. Algunos de los títulos
en los fallidos ejercicios de escritura de la obra maestra
de sus libros, como Obras completas y otros cuentos, de
que realiza el sabio personaje del cuento Leopoido
entrada demuestran el juego de palabras y sentidos de
(sus trabajos). Esto también es posible hallarse en los
los que se hizo un experto.
ensayos que terminan siendo otra cosa. Dos de ellos,
Su mayor golpe era el contrasentido y la ocurrencia
Beneficios y maleficios de Jorge Luis Borges y Cómo me deshice
dentro de un discurso solemne que ya se había
de quinientos libros, arrancan con cierta solemnidad
ganado al lector. De lo primero hay dos ejemplos.
que poco a poco se burla de sí misma (a veces,
En Fecundidad, del libro Movimiento perpetuo, el autor
incluso, en la nula trascendencia del tema a tratar).
escribe un micro relato que, formalmente, nada
Basta colocar dos de los apartes en donde se puede
tiene que ver con lo fértil: "Hoy me siento bien, un
constatar lo anterior:
Balzac; estoy terminando esta línea." (Monterroso,

HAY EN MONTERROSO UN INTENTO DE BURLARSE DE SÍ MISMO QUE
LE DA SENTIDO A SU DISCURSO Y QUE LOCRA LA COMPLICIDAD DEL
LECTOR. EN CAMBIO, LA MIRADA DE JUAN JOSÉ ARREOLA ES DURA Y
SE SIENTE.
No haré aqui el censo de los libros de que estaba
dispuesto a desprenderme; pero entre ellos habia de
todo, más o menos asi: política (en el mal sentido
de la palabra, toda vez que no tiene otro), unos 50;
sociología y economia, alrededor de 49; geografia
general e historia general, 3; geografia e historia
patrias, 48; literatura mundial, 14; literatura
hispanoamericana, 86; estudios norteamericanos
sobre literatura latinoamericana, 37; astronomia,
l; teorias del ritmo (para que la señora no se
embarace), 6; métodos para descubrir manantiales,
l; biografias de cantantes de ópera, l; géneros
indefinidos (tipo Yo escog1 la libertad), 14; erotismo,
l/2 (conservé las ilustraciones del único que tenia);
métodos para adelgazar, l; métodos para dejar de
beber, 19; psicología y psicoanálisis, 27; gramáticas,
5; métodos para hablar inglés en diez días, l;
métodos para hablar francés en diez dias, l; métodos
para hablar italiano en diez dias, l; estudios sobre
cine, 8; etcétera. (Monterroso, 1998b)

El encuentro con Borges no sucede nunca sin
consecuencias. He aqui algunas de las cosas que
pueden ocurrir, entre benéficas y maléficas:
l. Pasar a su lado sin darse cuenta (maléfica).
2. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo durante un
buen trecho para ver qué hace (benéfica).
3. Pasar a su lado, regresarse y seguirlo para siempre
(maléfica).
4. Descubrir que uno es tonto y que hasta ese
momento no se le habia ocurrido una idea que más
o menos valiera la pena (benéfica).
5. Descubrir que uno es inteligente, puesto que le
gusta Borg~ (benéfica).
6. Deslumbrarse con la fábula de Aquiles y la Tortuga
y creer que por ahi va la cosa (maléfica).
7. Descubrir el infinito y la eternidad (benéfica).
8. Preocuparse por el infinitoy la eternidad (benéfica).

63

9. Creer en el infinito y en la eternidad (maléfica).
10. Dejar de escribir (benéfica). (Monterroso, 1998b)

Hay en Monterroso un intento de burlarse de sí núsmo
que le da sentido a su discurso y que logra la complicidad
del lector. En cambio, la mirada de Juan José Arreola es
dura y se siente. No va de tonto, tampoco de intelectual.
Su actitud parece la de un marginal que entró sin querer
al sistema. Su humor es corrosivo y, a ratos, regañón.
Al igual que Monterroso es capaz de subvertir otros
géneros para elaborar sus constructos. Pero en Arreola
sus ejercicios van mucho más allá.
El Confabulario definitivo puede ser el libro en donde se
aprecia con mayor claridad el universo de Arreola. Allí
existe un sentido lúdico desde el inicio del volumen.
El autor juega a manosear cualquier registro posible.
De allí que existan piezas narrativas que imiten al
corrido mexicano, al anuncio comercial, a la semblanza
biográfica, al chisme de pueblo, a la alegorta, a la carta de
reclamación, al ensayo erudito y también al científico.
Esta inclinación por la parodia logra el efecto
humorístico a través del absurdo, la irania y, como ya es
obvio, la buena ocurrencia. Anuncio es uno de los ejemplos
en donde caben casi todos estos elementos. En el mismo
se promociona una muñeca femenina de nombre Plastisex.
El autor,quizás bajo el sentido aristotélico de la expresión,
imita la prosa de estos anuncios publicitarios para vender
algo inexistente donde no se corta al momento de describir
sus funciones, materiales y prestaciones2 que hacen
verosímil la mentira. Sin embargo,en el subtexto se puede
advertir una acerba crítica a la sociedad. Un par de citas:
2 Enla página 125 de Corifabulariodefinitivo el anuncio reza: "ffs usted
aficionado a los placeres del olfato? Sintonice entonces la escala de
los olores. Desde el tenue aroma axilar hecho a base de sándalo
y almizcle, hasta las más recias emanaciones de la mujer asoleada
y deportiva: ácido cúprico puro, o los más quintaesenciados
productos de la perfumer1a moderna. Embriáguese a su gusto.", y
la siguiente explica otra de las bondades del producto: "Para los
amantes celosos, hemos superado el antiguo ideal del cinturón de
castidad: un estuche de cuerpo entero que convierte a cada mujer
en una fortaleza de acero inexpugnable. Y por lo que toca a la
virginidad, cada Plastisex0 va provista de un dispositivo que no
puede violar más que usted mismo, el himen plástico que es un
verdadero sello de garantia..."

�NECESITO SALIRME POR LA TAMCEMTE DE LA PIRUETA... TODO ESE
HUMORISMO ESTÁ HECHO DE LÁCRIMAS, DE RECHINAR DE DIEMTES,
DE PAVOR NOCTURNO, Y SOBRE TODO DE LA IDEA ESPANTOSA DE
LA SOLEDAD INDIVIDUAL. (ARREOLA)
Como era de esperarse, las sectas religiosas han
reaccionado de modo muy diverso ante el problema.
Las iglesias más conservadoras siguen apoyando
implacablemente el hábito de la abstinencia, y a
lo sumo se limitan a calificar como pecado venial
el que se comete en objeto inanimado (!). Pero
una secta disidente de los monnones ha celebrado
ya numerosos matrimonios entre progresistas
caballeros humanos y encantadoras muñecas de
material sintético... (Arreola, 2008: 127)

Al popularizarse el uso de la Plastisex0,
asistiremos a la eclosión del genio femenino, tan
largamente esperada. Ylas mujeres, libres ya de sus
obligaciones tradicionalmente eróticas, instalarán
para siempre en su belleza transitoria el puro reino
del espíritu. (Arreola, 2008: 128)

Otro de los asideros de Arreola está en su humor
politicamente incorrecto. No sólo en Anuncio se nota
cierta inclinación misógina, sino también en Una mujer
amaestrada y en la Parábola del trueque. La mirada a los
infantes deja de ser tierna en Baby H.P. y las sociedades
protectoras de animales pueden temblar con la lectura
de En verdad os digo. Con todo este cóctel molotov es
imposible no tomar en consideración las palabras que
el mismo Arreola escribió sobre el humorismo:
Me siento feliz de haber desembocado en humorista.
Quizás lo que más pueda salvarse de m1 es el soplo de
broma con que agito los problemas más profundos...
Alli el viento de mi espíritu se mueve con una sonrisa
macabra y funesta.Tal vez tengo una incapacidad para
tratar en serio los grandes temas. Necesito salirme por
la tangente de la pirueta... todo ese humorismo está
hecho de lágrimas, de rechinar de dientes, de pavor
nocturno, y sobre todo de la idea espantosa de la
soledad individual. (Arreola, 2002: 120-121)

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Lo trágico como fondo del humor. Así lo entendió Arreola
y no se puede hablar del fenómeno humoristico sin la
revisión, la critica y la nula complacencia. La sonrisa que

elabora no es de triunfo; es de reconocimiento dentro
de una realidad incómoda. Es la misma que fulmina a la
hormiga de El prodigioso miligramo y también la que levita
en las múltiples sin salidas de El guardagujas.
Arreola alguna vez definió al humorista bajo estos
términos:
Es el que ve las cosas al sesgo, ya que de frente
son demasiado impresionantes. Yes precisamente
esta mirada oblicua, que descompone el mundo
sometiéndolo a una suerte de efecto de prisma, lo
que nos ayuda a ver mejor la realidad... el verdadero
humorista -y no me refiero, desde luego, al
guasón o al chistoso de plazuela- es aquel que
en última instancia nos puede dar una imagen más
cabal del mundo. (Arreola, 2002: 121)

Y, por qué no decirlo después de este repaso fugaz, el
humor también puede ser una estrategia narrativa, dotada
de múltiples caminos y atajos.Todos estos para elaborar
un vehículo dotado para la critica social y un diálogo con
la realidad Todos, en fin, para seguir colocando plátanos
en los suelos impolutos.
La sonrisa vendrá después. 8D
Referencias

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C.A
Amola, Juan José (200:!). Breviario alfabttico. Ciudad de \léxico:
Joaquín Morti::.
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Frcud, Sígmund (n.d ) . CLVI El humor 1972. Obtenido el 28 de
septiembre de :!011 desde hn¡,/i'www.tuanalista.com 1Sigmund·
Frcudl3137 1CL\'I EL-HU\10R 19:!?htm
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Planeta \tcxícana.
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Alfaguara.
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Las preguntas: iqué es la poesía?, ies éste un buen poema?,
constituyen las dos metas teóricas de toda labor crítica.
T.S. Eliot (1999: 44)

y criterios de

valoración para
el espectador

En la vida real, un acontecimiento -icsto es,
relativamente un descubrimiento!- es, generalmente, el
resultado de una serie de motivos mas omenos profundos;
pero el espectador elige, en la mayoría de los casos,
aquél que s11 mente entiende con mayor facilidad o el que
enaltece su propia capacidad de discernimiento. Alguien
se suicida. iProblcmas de negocios!, dice el hurgues. ;Amor
desgraciado!, diccn las mu1cres. iEnfermedadl, dice el
enfermo. iEsperan.z.as frnstradas!. dice el fracasado. iPero
muy birn puede oairrir c¡ue el motivo esté e11 todas partes,
o en 11ingu11a, y que el muerto haya ocultado el motivo
ftmdamcntal de su acción destacando otro malquiera que
embellezca considerablemente su memoria!
August Strindberg (IQ82· 91 92)

�POIESIS, FUMCIÓM OMTOLÓCICA Y VALORES

eñalamos en Filosofía del Teatro I (2007: 114115) que en ocasiones, más allá de la voluntad
y el deseo del artista, la poiesis no se produce.
También dijimos que, en otros casos, la poiesis
acontece pero lamentablemente no es atendida por
la comunidad de espectadores, ni por los críticos,
o es apreciada con indiferencia o negativamente.
Se enfrenta así un campo problemático que debe
discriminarse en dos preguntas diversas que
reenvían a áreas diversas de la Filosofía del Teatro:
¿Hay poiesis? tQué valor se le atribuye a la poiesis?
La primera: ¿Hay poiesis?, se responde atendiendo al
problema de la función ontológica y el estatus objetivo
de la poiesis, sobre el que hablamos en Filosofía del Teatro
II (2010: 57-90). La segunda: tQué valor se le atribuye
a la poiesis? tEs buena o mala, bella o fea, perjudicial o
beneficiosa?, implica el problema de la ontología de los
valores, la axiología, y está estrechamente ligado a los

juicios críticos de valoración del arte. García Morente
ubica la respuesta a si hay poiesis entre los juicios de
existencia; la respuesta a si es buena o mala, entre los
juicios de valor (2004: 392 y sigs.).
Es fundamental no confundir ambos problemas,
porque son distintos: no es que hay poiesis cuando es
buena o bella, y no hay poiesis cuando (o porque) es
mala. Hay cuando sencillamente acontece. Si es buena
o es mala, es otra cuestión.
Lo cierto es que ambos problemas -como señala Eliot
en Función de la poesía y función de la crítica- constituyen el
núcleo fundante de la labor crítica. Una de las funciones
del crítico teatral consiste en reflexionar sobre la
problematicidad del buen teatro y el mal teatro. Ymás allá
de lo antipático que esto suena, no sólo los críticos sino
los mismos artistas y los espectadores están todo el
tiempo produciendo juicios de valor sobre buen teatro y
mal teatro. Especialmente los espectadores cumplen hoy
una función esencial en el desarrollo y la difusión del

1
:J

1

66

teatro y en la producción de pensamiento crítico. Lo que
sostiene el teatro de Buenos Aires no es el periodismo
ni la publicidad sino el "boca en boca", institución de la
oralidad que consiste en la recomendación que realiza
directamente un espectador a otro, modalidad afianzada
frente a la pauperización de la crítica profesional en
los medios masivos. Por más avasalladora que sea la
publicidad, por más elogiosas que sean las críticas
profesionales, si a los espectadores no les gusta el
espectáculo la sala se vaciará muy pronto. O al revés:
muchos espectáculos independientes que no han recibido
comentarios en los medios, trabajan a sala llena. Otros,
de cualquier circuito (oficial, comercial, independiente),
castigados con críticas negativas, sostienen sin embargo
la convocatoria. Es el efecto del "boca en boca" o "bocaoreja". Imperceptiblemente trabaja la tupida red del
"No te lo pierdas", el "Andá porque está muy bueno", el
"A mí me encantó", o el "No vayas", el "Me aburrí como
loco", expresiones sinceras, desinteresadas y efectivas

67

por confiables, dichas a los amigos, familiares, conocidos
y extraños al pasar de la conversación. Por ejemplo, el
boca en boca de los espectadores se ha convertido en la
institución crítica más potente de Buenos Aires. De la
misma manera, la caracterización del buen teatro y el mal
teatro forma parte del ejercicio académico de evaluación
de las prácticas teatrales, ya sea en la calificación de una
tesina de práctica artística o en la supervisión de una
puesta en escena o incluso en la discusión con docentes y
alumnos sobre las producciones del campo teatral.
Ahora bien: Garcia Morente afirma que hay una
"objetividad" de los valores, que éstos no responden
a mero ejercicio caprichoso de la subjetividad: "Por
el hecho de que los valores no sean cosas, no estamos
autorizados a decir que sean impresiones puramente
subjetivas del dolor o del placer. Esto empero nos
plantea una dificultad profunda" (2004: 394 y sigs.).
iCon qué parámetros garantizar que nuestros juicios
de valor crítico no son meras impresiones subjetivas?

�Es cierto que Baudelaire escribió que el crítico de arte
vale más por su subjetividad que por su objetividad:
"Creo sinceramente que la mejor critica es la divertida
y poética; no esa otra, fria y algébrica que, bajo pretexto
de explicarlo todo, carece de odio y de amor, se despoja
voluntariamente de todo temperamento; siendo un
hermoso cuadro la naturaleza reflejada por un artista,
debe ser ese cuadro reflejado por un espiritu inteligente
y sensible. Asi, el mejor modo de dar cuenta de un
cuadro podría ser un soneto o una elegía" (1948: 147). Sin
embargo, la subjetividad de la que habla Baudelaire está
forjadasobrelaexperiencia
de reconocimiento de la • • • • • • • •

no ajusto mi mirada de espectador~critico~analista
al estatus objetivo de la poiesis (lo que está ya en el
acontecimiento), lo que plantea la poética que se
despliega ante mis ojos. Me pregunto qué quiere
proponer, dentro de qué procedimientos y estructuras
espectaculares, qué competencias me está reclamando,
qué me pide que haga. ¿Qué pretende ofrecer? Este
punto de partida es fundamental porque de la
determinación del estatus objetivo dependerá todo
mi trabajo, todo lo que sigue a continuación. En la
adecuación suelen irse al menos los primeros cuarenta
minutos de expectación.
• • • • • • •
Esa adecuación se
vincula estrechamente al
objetividad de los valores.
, . ,,.
'-•'
'-•'
8 critico debe profundizar
~ ~ ~ ~ ~1/ ~,. ~ JI principio de amigabilidad
• • • • • • • • • • • • • • • o disponibilidad de
en su subjetividad,
la mirada crítica. El
que acaso sea uno de
POÉTICA Y TECNICA V AM DE LA
espectador se torna asi en
sus instrumentos más
un "compañero", un cum
preciados. Pero también MAMO, SE DEFINEN MUTUAMENTE
panis, alguien que "comparte
conocer las reglas básicas
el pan" con el artista y los técnicos.
del arte (un terna que, en tiempos de problernaticidad y
El segundo eje es la técnica: de acuerdo con su
desdelirnitación de lo artístico, multiplica su complejidad
estatus objetiYo, cada espectáculo está exigiendo una
(véase Filosofia del Teatro I, Cap. I).
técnica correspondiente. Poética y técnica van de la
mano, se definen mutuamente. Puede tratarse de
una técnica muy cerrada (como en algunos géneros
COORDEMA.DAS PARA LA VALORACIÓN
hipercodificados: la ópera tradicional, la danza clásica,
el teatro negro, el teatro realista, el sainete, el títere de
El trabajo con la objetividad de los valores exige una
critica con fundamentos, una critica argumentativa,
retablo, etc.) o más abierta (la danza contemporánea,
el teatro experimental, el teatro no ilusionista, el
y especialmente una crítica con autocritica (acaso el
teatro "tosco" popular, etc.), e incluso heteróclita,
más grave problema del ejercicio de la crítica teatral
hibrida, múltiple, de mezclas contrastantes, de
argentina esté alli: es su carencia de autocritica). Una
disolución, inclasificable. Debo reclamarle a cada
critica con capacidad de screndipia, de encontrar valores
espectáculo la técnica que le corresponde de acuerdo
donde nadie los ve. A través de veinte años de tarea
con la propuesta de su estatus objetivo. Si en una
corno crítico teatral (en diarios y revistas, en radio, en
obra de teatro negro se ve a los manipuladores ... Si en
televisión, en la web, desde la Escuela de Espectadores
un espectáculo realista el actor se desconcentra y se
de Buenos Aires, en las clases discutiendo con alumnos
tienta... Puedo aprobar u objetar por la técnica.
uniYersitarios, en la tarea de evaluador académico y de
Llamo al tercer ángulo relevancia simbólica: me refiero
jurado) me ha sido muy útil elaborar un conjunto de
a la importancia temática y simbólica del espectáculo,
coordenadas, ejes o criterios (una "escala de valores",
a partir de la evaluación de los campos temáticos que
según palabras del maestro Luis Ordaz) con los que
representa, sus tesis, ideas, problemas, conflictos,
producir mi discurso a la hora de analizar e incluso
preocupaciones y aspectos contenidistas que enfoca. Es
evaluar (en un concurso, por ejemplo) las obras ante
decir, la materia de la que habla, el QUÉ. Por ejemplo:
las que me enfrento. Sintetizo en diez coordenadas
ternas históricos, sociales, filosóficos, de relaciones
orientativas, que considero base para la discusión.
humanas, generacionales, artísticos, politicos, etc.,
La primera es la adecuación: no puedo trabajar si

,~/.JI '-•'

ya sea con un tratamiento universal y/o localizado.
Es el parámetro de la significación/interpretación
del espectáculo, y acaso el más engañoso, porque
finalmente -como veremos- no alcanza con los
temas para hacer buen teatro.
El cuarto es la relevancia poética: se refiere a la
pregunta por los aspectos formales, cornposicionales,
estructurales. 8 CÓMO está compuesto y construido
el espectáculo, la indagación de la estructura del arte~
facto. El plano de los artificios, de los procedimientos,
de la invención formal. Por ejemplo, cómo está
construida la historia que cuenta, si utiliza tales o
cuales procedimientos para el despliegue escénico,
qué aspectos destacables pueden apuntarse en
la estructura dramática, literaria, el vestuario, la
iluminación, la escenografia, etc. Esta es acaso la
coordenada más fascinante y compleja, donde hay que
leer el detalle en su relevancia. Una poética está hecha
de miles de detalles composicionales, y en el juego
infinito de esos detalles se juegan sus valores.
Por supuesto, relevancia simbólica y relevancia
poética se cruzan, del qué al cómo y del cómo al qué,
casi siempre son inseparables, de la misma manera que
lo son todos los ejes que desplegarnos. No son niveles
de lectura, más bien ángulos desde el que se enfoca un
mismo objeto único e indivisible.
El quinto es la relevancia histórica: tiene que ver
con lo que ese espectáculo, en tanto acontecimiento,
significa para la historia de un país, de una ciudad,
de un pueblo, de una comunidad, de una gestión,
de un campo teatral, del arte, etc. Un espectáculo
puede ser escasamente relevante en muchos aspectos
(simbólico, poético, técnico), y sin embargo poseer
una gran importancia histórica (porque, por ejemplo,
es la primera vez que se estrena ese autor en la
Argentina, o que se hace una apuesta comercial de
tales caracteristicas, o es oportuno que se estrene esa
obra en el marco de determinada situación social o
politica, etc.). El estreno de determinados creadores,
más allá de sus logros especificas, siempre constituye
un acontecimiento histórico.
La sexta coordenada es ideológica: el evaluador
y analista tiene el derecho de aprobar u objetar
ideológicamente un espectáculo desde la parcialidad
de su propia ideología y su sistema de creencias,
concepciones y visión de mundo. Generalmente la

"
68

69

EL ESTRENO DE DETERMINADOS
CREADORES,

sus

LOCROS

SIEMPRE

MÁS

ALLÁ

DE

ESPECÍFICOS,

CONSTITUYE

UM

ACONTECIMIENTO HISTÓRICO.
ideológica constituye una posición subjetiva que
enfrenta otras esperables. Por ejemplo, una lectura
politica podría oponerse a otra. Una visión religiosa
podría oponerse a otra. Una visión feminista sin duda
plantea una fricción con las posiciones machistas
establecidas en muchas sociedades. Un espectáculo
como El Jantasma de la Ópera podria ser cuestionado en
Buenos Aires desde una mirada localizante, contra la
homogeneización cultural de la globalización, en tanto
se trata de un teatro de sucursalización, franquicia o
"rnacdonalización" transnacional. Y asi es visto por
muchos artistas del teatro porteño. El eje ideológico no
pretende objetividad y es uno de los más importantes
en el ejercicio del pensamiento politico de la critica.
El ángulo siguiente se vincula a la génesis dd espectáculo:
este eje pone más el acento en los procesos para llegar al
espectáculo, en el trabajo y el camino recorrido, que en los
resultados escénicos. Por ejemplo, muchas expresiones
del teatro comunitario que realizan los vecinos en los
barrios, valen más por la experiencia de trabajo social
y asociación, por su capacidad de reconstitución de los
vinculas sociales, que por los resultados artísticos. Para
poner en ejercicio este parámetro el evaluador debe tener
información sobre las características de los procesos y el
trabajo realizado para llegar al estreno.
El octavo considera la efectividad y estimulación del
espectador: se trata de valorar el espectáculo por el
efecto concreto que produce en el público durante
el convivía. No se puede ignorar la presencia de los
espectadores y su intervención en el acontecimiento
teatral con los artistas y los técnicos. Hay espectáculos
que valen más por su estirnulación del espectador (por
ejemplo, los espectáculos para niños y adolescentes, los
que provienen de la televisión) que por sus méritos en
otras áreas. ¿Acaso el público no merece ser estudiado
en su comportamiento, al menos en su manifestación
fenomenológica durante el acontecimiento convivial?

�EL ESPECTADOR PERCIBE DE MAMERAS DIVERSAS LA TEATRALIDAD,
POR EJE PLO, CUA

SIEMTE EM MEDI

DE LA FUMCIÓM QUE ,,MO

PODRÍA ESTAR HACIEMDO MADA MEJOR" Y QUE TODO LO QUE ESTÁ
SUCEDIENDO EM LA ESCEMA ~ EM EL PÚBLICO ADQUIERE DIMEMSIÓM
DE IMEXORABILIDAD.
El noveno es la transfonnación orecursividad: llamamos
así a la capacidad de algunos espectáculos de generar
cambios en el orden social, apostcriori del espectáculo,
por su efecto de modificación social Por ejemplo, Teatro
Abierto en 1981, en la dictadura, o Teatroxlaidentidad
en democracia, o el teatro-foro que hace el grupo Los
Calandracas con adolescentes para prevención del
SIDA, educación sexual, etc.
Y finalmente el más importante: la coordenada
de la teatralidad singular del teatro. Llamamos así a la
excepcionalidad de acontecimiento teatral. Ese saber único y
específico del teatro, comparable con la capacidad de
levar del "soufflé" (según la metáfora que empleaba el
sabio crítico uruguayo Gerardo Femández). El teatro
"leva" en la teatralidad o "no leva", es decir, más allá
de sus componentes o ingredientes, de sus temas,

técnicas y artificios, ofrece un acontecimiento inédito
en sí mismo. Es lo que hemos sentido al ver Claveles de
Pina Bausch, o Wielopole-Wielopole de Tadeusz Kantor o
Postales argentinas de Ricardo Bartís... Vamos al teatro,
en fin, por ese acontecimiento que sólo el teatro
puede brindar, en tanto teatro, en la experiencia del
convivía. El espectador percibe de maneras diversas
la teatralidad, por ejemplo, cuando siente en medio de

la función que "no podría estar haciendo nada mejor"
y que todo lo que está sucediendo en la escena y en el
público adquiere dimensión de inexorabilidad, es decir,
no podría ser de otra manera, nada parece contingente.
Peter Brook habla de "teatro vivo", eso que sucede en
el acontecimiento teatral parece tener vida propia.
Inexorabilidad de acontecimiento. lCómo identifica
un espectador la manifestación de la teatralidad? Por
la intensidad de percepción (toma la atención, genera
asombro, sorpresa, agita la memoria y los sentimientos,
estimula el pensamiento y la afectación física, etc.,
funda una zona de experiencia y subjetividad en una
nueva territorialidad).
Sin duda las coordenadas que abren y cierran son las
más relevantes. Adecuación y teatralidad singular del
teatro. ¿Acaso el teatro no es básicamente experiencia
de diálogo y un saber específico, que nadie más que el
teatro puede dar?
Las coordenadas me permiten desplegar en
mí mismo a mi propio maestro, que me vigila y
cuestiona: lestás leyendo bien?, lson pertinentes tus
observaciones?, ltrabajaste el eje de adecuación?, lo
acaso tu visión -positiva, negativa- proviene de
estímulos externos al espectáculo evaluado? Atiendo
con cuidado las observaciones de mi desdoblamiento
en mi voz autocrítica. Y dialogo argumentativamente
con ella.~
Referencias
Baudelaire, C. (1948). "¿Para qué sirve la critica? Fragmentos del
Salón de 1846" en Pequeños poanas "' prosa, Crítica de arte. Buenos
Aires: Espasa Calpe.
Brook, P. (1994). El espacio vacío. Barcelona: Peninsula.
Dubatti,J. (2007). Filosofía de/ Teatro 1. Convivio, experiencia, subjetividad.
Buenos Aíres: Atuel.
Dubatti, J. (2010). Filosofía del Teatro 11. Cuerpo poético y función
ontológica. Buenos Aíres: Atuel. 2010.
Eliot, T.S. (1999). Función de la poesía y función de la critica. Barcelona:
Tusquets Editores.
Garcia M., M. (2004). Lecciones preliminares de filosofía. Buenos Aires:
Losada.
Strindberg, A. (1982). "Prólogo a La señ01ita Julia" y "La señorita Julia"
en Teatro escogido. Madrid: Alianza.

70

�adaptaciones de autores italianos
y franceses amenguando apenas
la española. Sin embargo, las
compañías españolas y cubanas
llevan la delantera y las compañías
italianas introducirán sobre
todo el gusto por la ópera, del
mismo modo que más tarde, en la
segunda parte del mismo siglo, los
franceses lo harán con la opereta y
el cabaret.
De modo que son las compañías
europeas las que llenan las salas
de teatro del D.F. recibidas con fervor por quien
quiere parecerse al público del otro lado del mundo,
conmoviéndose a la menor provocación de las
grandes vedettes, se llamen Sarah Bernhardt, Adelaida
Ristori o Chalíapin; pero sobre todo a los nombres
que resuenen con sabor a madre patria, las grandes
divas españolas y sus compañías que hacen su agosto
por estos pagos.
Lo cual significa que el texto dramático tanto aquí
como en Europa no tiene mayor importancia sea cual
fuere su mérito literario. De modo que si en algunos
casos hay un Shakespeare o un Moliere, un Goethe,
un Víctor Hugo en escena, lo que abunda a lo largo
de todo el siglo son los dramaturgos españoles de
los cuales, en algunos casos, ni siquiera quedan
referencias. Y abundan no sólo por la tradición
mexicana fuertemente enraizada en la española, sino
porque los dramones decimonónicos convienen al
espíritu de la incipiente nación, donde el ejemplo
moral debe suplir a las incongruencias de la política,
y las lágrimas y su retórica ocultar del ánimo del
público, sus traiciones. Y los nuevoleoneses, así como
los defeños, imitan a los europeos, no quieren ser
menos; también ellos se alimentan de las compañías
españolas y nacionales con el mismo arrobo y con
la misma actitud de residir en las grandes divas y
divos señalados, sin interesarse por lo que recitan
aún cuando una parte mínima de intelectuales
pudiera apreciarlo. Tanto en el D. F. como aquí lo
que predomina es el espectáculo, la estrella, la fama
y la seducción de las mismas.
Así, lo que importa no es una buena dramaturgia
sino, y sobre todo, un marco que dé brillo a

Pensar el siglo XIX teniendo como núcleo
principal a Nuevo León y su literatura
resulta una aventura mayor. Así, mis
pretensiones de realizar una acuciosa
mirada al texto dramático de aquella época
se ha vuelto en el curso de la investigación
casi una utopía.
o obstante no puedo, a fuer de traicionar
mis objeti~os, reducir una ~vestigación
al señalarruento de la ausencia de obras
impresas, manuscritos de difícil acceso, o bien
desaparecidos, extraviados, o incendiados junto con
los teatros que los vieron nacer. Hay otros modos y
son las referencias contenidas en libros y revistas,
los datos albergados la más de las veces con cierto
descuido, pero que dan cuenta de hechos y ofrecen
noticias sugestivas a propósito de nuestro tema.
Hay que trabajar sobre ello, acuciosamente, sin
doblegarse. Eso he hecho. Y he querido sobre todo
abrir camino, dar pistas, conjeturar en lo posible
con los elementos de juicio disponibles y, al mismo
tiempo, ser congruente con lo que se ignora casi
por completo de la evolución del teatro en Nuevo
León y puede advertirse a través de los restos de los
textos dramáticos.
La investigación, pues, no ha sido en vano al reunir
caracteres y pautas que sin duda serán completadas
por otras investigaciones y, asimismo, con nuevas
miradas sobre el mismo tema.
El siglo XIX para México comienza el 16 de
septiembre de 1810 y concluye el 20 de noviembre
de 1910. Sin embargo, para el hecho teatral, tanto
desde la escena como desde el texto, estos cien años
pertenecen casi enteramente a Europa.
Veamos cómo: el monopolio de la dramaturgia
escrita por españoles y representada también en
gran medida por compañías peninsulares tenía su
correlato en los artistas criollos que imitaban a pie
juntillas a aquéllos. A lo largo de este siglo se amplía
la influencia de los europeos por las traducciones y

N

72

las grandes figuras. Y las grandes figuras, que
precisamente no son locales, a veces ni siquiera
nacionales, llegan para que el espectador, el crítico, o
el simple periodista, den cuenta de las evoluciones en
escena del famoso actor o la célebre actriz. De modo
que remitirnos a la dramaturgia mexicana en el siglo
XIX, a pesar de ciertos escritores como Fernando
Calderón o Manuel Eduardo de Gorostiza en la esfera
nacional, resulta casi imposible en la escena local.
Además, el tipo de teatro que tiene la primacía es
la zarzuela y a ella asisten tanto el pueblo como las
clases altas de todo México.
Someramente digamos que el éxito de una
dramaturgia nacional como Contigo pan y cebolla,
de Manuel Eduardo de Gorostiza, en 1830, y el
asentamiento definitivo de la condición de tal arte,
inaugurada por José Peón Contreras a partir de la
década de los setenta del siglo XIX -el yucateco que
por su continuidad estableció el oficio especializado
de dramaturgo- no plantea la regla sino la excepción.
Sin embargo, hay un teatro mexicano que emerge
claramente en la escena, a lo largo de todo el siglo,
desde otra perspectiva, más comunitario que
empresarial, alrededor de sociedades de fomento,
asociaciones literarias, clubes, en cortas temporadas,
con actores asimismo locales, cuyo éxito depende
del grado de inserción en el interés de los grupos
sociales. Un teatro que no abunda en presentaciones
en grandes teatros y giras, ni, en la mayoría de los
casos, primeros actores de renombre o legitimados
internacionalmente, que vienen de Cuba y España,
y recorren estos países al igual que México y todas
sus capitales. En este tipo de teatro no hay Miguel
Buton, ni Luisa Martínez Casado, primeras figuras
del quehacer teatral en la metrópoli, aun y cuando
alguna vez se permitan acceder a un texto local a su
beneficio. Pero hay una incursión de los escritores
y poetas locales que, como diré después, ni siquiera
reparan en su rol de dramaturgos, dispuestos a crear
los textos adecuados para festejos , fundaciones,
acontecimientos sociales, estudiantiles o escolares,
lecciones de moral, lecciones de historia, formas de
divertimento, homenajes. Estos materiales pueden
ser la más de las veces monólogos, las menos dramas;
sin embargo, en todo el proceder del siglo XIX se
sucederán dramas históricos, dramas sociales, dramas

73

didácticos, morales, juveniles, en tres actos, incluso
en cinco, melodramas copiados fielmente del espíritu
romántico o del drama burgués, innumerable cantidad
de revistas musicales y zarzuelas, teatro y música
conjugados, juguetes cómicos en un acto, y así hasta
la infinitud cuyas marcas quedan en la bibliografía
del teatro mexicano, no en el acervo literario. Si bien
todas estas obras se publican en revistas literarias,
en periódicos o folletines, en pequeñas tiradas de
imprentas locales, en tiradas a veces mayores cuando
se trata de una imprenta del centro, y se representarán
mayormente en el D.F., Guadalajara, Saltillo, San
Luis Potosí, Mérida, Puebla, para adornar las fiestas
patrias, los patronatos, los acontecimientos sociales,
los festejos en escuelas, en instituciones educativas
y en teatros de provincia cuando no aparece ninguna
compañía foránea. Además, sí se observa bien, se
verá que los títulos de dichas obras, más allá de los
históricos Hidalgo o la noche del 15 de septiembre,Juárez. El
sitio de Cuautla, El 5 de mayo, etc., corresponden a otros
largamente reconocidos de la dramaturgia europea
o bien son flagrantemente parecidos. Y además
responden al gusto de la época por la ejemplaridad:
Ciencia y Virtud en Nuevo León; Espíritu y Materia en
alguna otra parte del país y del mundo.
Subrayemos también que el ámbito más idóneo
para los textos dramáticos de Nuevo León son las
veladas de las sociedades literarias que en Monterrey,
por ejemplo, se multiplican entre 1878 y 1885. Las
veladas de estas sociedades son para el solaz de los
escritores que leen sus obras y en algunos casos las
presentan en forma muy elemental con actores que
son ellos mismos o bien sus amigos. No hay que
olvidar que para ser socio debía presentarse una obra
científica, literaria o artística, lo cual nos sugiere que
literaria sería la que presenta el poeta, el periodista; y
artística la que conjuga la música y el teatro.
En Nuevo León, como en todo el país, los avatares
políticos, la batalla entre conservadores y liberales,
las guerras del Imperio, las anexiones sufridas a
manos de los Estados Unidos y los procesos que
incluyen lo anterior con los inicios de una soberanía
frágil siempre sujeta a caudillos, a largos periodos
de ineficacia gubernamental y a luchas intestinas de
toda índole, no son propicios para la eclosión de las
artes y la literatura. De este periodo profundamente

�desgarrado antes de la industrialización, queda
para nosotros un núcleo poderoso formado por la
fundación de El Colegio Civil en 1859, que venía a
reemplazar al seminario de Monterrey. Allí, en este
ámbito auspiciador y prolífico, se forman los mejores
intelectuales, y difícil sería nombrarlos sin advertir la
sombra de la noble institución que los ha formado y los
contiene, y su mentor, el doctor Eleuterio González.

otra forma de expresión pero nunca ni la definitiva
ni la asumida como propia. El caso más patente en
este sentido es el de Celedonio Junco de la Vega,
consignado en el Diccionario bibliográfico de escritores
de Nuevo León, de Israel Cavazos Garza, como poeta y
periodista, pero de ninguna manera como dramaturgo,
teniendo en cuenta que fue uno de los dramaturgos
más prolíficos de este periodo.

EL EJERCICIO DRAMÁTICO SE PUEDE APRECIAR EM MUESTRO
ESTADO A PARTIR DE LA INDUSTRIALIZACIÓN Y DESPUÉS DE 1867,
CUANDO FIMALMEMTE SE APACICUA EL PAÍS LUECO DE LA CAÍDA DE
MAXIMILIAMO.
Antes de hablar de los dramaturgos como tales,
aquí, en nuestro estado, debo esbozar de alguna
manera el perfil del intelectual nuevoleonés, sin
referirme a los del resto del país, aunque se trate de un
retrato común de los mismos.
Se trata de un escritor múltiple, poeta en primer
lugar, luego orador, también periodista y al mismo
tiempo narrador cuando halla la ocasión. En cuanto
al hecho dramático en sí, de uno u otro modo todos
tratan la cuestión. La más de las veces a través de
monólogos a los que llaman odas dramáticas, pero
asimismo en pequeños dramas de carácter didáctico
e histórico sobre todo, a veces simplemente líricos,
y que hallan su expresión en eventos acordes con
sus temáticas o sus intereses. Estos materiales se
enriquecen con la música. La presencia de la zarzuela
y a veces la ópera como acontecimiento no sólo
cultural sino sobre todo social, es tan fuerte, que de
un modo u otro la música siempre está presente ya sea
en su carácter específico de acuerdo con el género o
bien como fondo y, especialmente, en la concreción
de las famosas veladas literarias en donde teatro y
música se amalgaman y se enriquecen mutuamente.
Sin embargo, hay que advertir que el susodicho
dramaturgo, puesto que también escribe en drama,
rara vez se autoproclama como tal. Él es sobre todo
poeta o periodista, nunca dramaturgo. Tanto que
los que incursionaron en el género no fueron vistos
así ni siquiera por ellos mismos, y la mayoría circuló
por el género sin darle demasiada importancia, como

El ejercicio dramático se puede apreciar en nuestro
estado a partir de la industrialización y después de 1867,
cuando finalmente se apacigua el país luego de la caída
de Maximiliano. Y para ser más exactos, los primeros
datos sobre una posible dramaturgia regiomontana los
encontramos a posteriori de 1870.
Los rastros de ésta pueden reconocerse apenas
en Monterrey, en primer lugar, en Guadalupe, pero
también en Linares, en Montemorelos, y en algún
municipio del noreste de la provincia o en todo caso
fuera de él, a pesar de que su autor haya nacido en
Nuevo León.
Sabemos perfectamente la influencia que recibieron
los intelectuales nuevoleoneses de la obstinación y
la lucidez del doctor Eleuterio González; de igual
forma, los escritores de teatro, más poetas en su fuero
interno que otra cosa, fueran periodistas, abogados, o
maestros, hubieron de serlo a causa de acontecimientos
históricos, políticos, sociales o educativos; es decir,
para el bien de la comunidad y la formación del espíritu
como quería y proclamaba Gonzalitos.
De 1870 a 1910, Héctor González consigna como
dramaturgos a un número de alrededor de 10 autores de
teatro, sin ser por ello específicamente comediógrafos.
Por su parte Cavazos Garza, en su diccionario, cita más
o menos la misma cantidad sin reparar en ello, es decir,
sin darles la categoría de autores de teatro. Del lado de
Rafael Garza Cantú se señala específicamente a ocho,
de los cuales uno de ellos, Humberto Galindo, lo es del
género chico, es decir, la zarzuela.

74

3) que el hecho estético se veía rebasado por las
Por nuestra cuenta, y advirtiendo que se trata de
intenciones mencionadas antes y 4) que de acuerdo
pequeñas diferencias asentadas en las fechas que nos
con este sentir, el periodismo y la crítica incipientes
conciernen y de algunos autores que sin ser de Nuevo
daban cuenta del evento mismo, y no de la
León tuvieron actividad teatral en el estado, nos
producción artística en sí.
remitiremos a lo poco que hemos encontrado a ciencia
En el caso del homenaje a Gonzalitos en 1884,
cierta.
rescatamos la alegoría dramática Ciencia y Virtud, del
Ellos son, en un primer periodo, Hermenegildo
licenciado Enrique Gorostieta, poeta muy reconocido por
Garza, Ignacio Morelos y Zaragoza, Francisco P.
sus publicaciones de carácter lírico, cuya presentación en
de Morales y Enrique Gorostieta; en el segundo,
esa velada constituye la nota dominante.
Diódoro de los Santos, Celedonio Junco de la Vega,
El objetivo de la obra es moral y el procedimiento
Manuel Pérez Bibbins (sin ser regiomontano ),
alegórico, a la manera del teatro barroco español.
Carlos Barrera con su primera obra, y el zarzuelista
Está escrita en verso como la mayoría de la dramática
Humberto Galindo. En este segundo periodo también
española y nacional del siglo XIX, y los personajes
tenemos noticias ya de David Alberto Cossío, Enrique
son cuatro: la Caridad, la Prudencia, encarnada en
Fernández Ledesma, Oswaldo Sánchez y Rafael Garza
el anciano, Marta, esposa y madre desesperada, y el
Cantú. Asimismo, hemos obtenido datos del primer
Doctor. Dividida en ocho escenas de acuerdo con la
periodo al que debieran agregarse Aureliano Ramos
entrada y salida de los personajes como se procede
y Bernardino Ramón de la Peña; sin embargo, sus
canónicamente hasta mucho más tarde, el género
incursiones teatrales, dadas las noticias que de ellos
es melodramático, quizás atemperado por el rigor
tenemos, hasta ahora han sido sólo ocasionales.
de los endecasílabos. Sin embargo, los estallidos
Para ello hemos convocado, amén de otros eventos
sentimentales sobrepasan en mucho a la contención
de carácter sólo cultural, tres grandes fechas en el
poética. También los cambios anímicos se producen
devenir de la vida política y social de Monterrey.
sin progresión dramática y todo apunta a dar una
El primer evento data de 1884: el homenaje rendido
lección al espectador más que hacerlo reflexionar.
al doctor Eleuterio González a su regreso de Nueva
Sin embargo, en ciertos momentos se vislumbra el
York, en una velada artístico~literaria de la cual da
drama como tal, esto es, la acción y el diálogo más
cuenta el primer periódico político y literario de
que el verso exaltado, lo cual constituye un remanso
Monterrey, La Revista-según el crítico y ensayista
y un hallazgo:
Rafael Garza Cantú, el mejor que se tuvo en el siglo
XIX, y más específicamente en las últimas décadas
Marta: Gracias, voy pues...Ayúdame, Dios mío.
del mismo. El segundo evento es el festejo de los 400
Anciano: Él hará que tu bien pronto recobres.
años del descubrimiento de América, en 1892; y el
Marta: ¿Por quién preguntaré si me extravío?
tercero resultaría ser alrededor de las fiestas por la
Anciano: Pregunta por el "Padre de los pobres".
conmemoración del tercer centenario de la fundación
de Monterrey, en 1896.
El ejemplo además nos permite vislumbrar que el
Las pistas que nos permiten la huella de estos
drama está al servicio del acontecimiento social, por
acontecimientos son los siguientes: 1) que el teatro
un lado, y del ejemplo moral, por el otro. Es decir, al
local se manifestaba toda vez en que se organizaba un
recibimiento y homenaje al doctor González.
homenaje a la patria, a los hombres ilustres del estado, o
bien al recibimiento de
una gran personalidad
EN 1892, PARA EL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA,
nacional; 2) que por lo
mismo, su función no· LOS
PROCEDIMIENTOS DRAMÁTICOS QUIZÁS
era predominantemente
MÁS
ELABORADOS,
APARECEN
BASTANTE
cultural sino política,
histórica y didáctica; INCLUSO SI SE TRATA DEL MISMO AUTOR.

75

�En 1892, para el descubrimiento de América, los
procedirrúentos dramáticos quízás aparecen bastante
más elaborados, incluso si se trata del mismo autor.
Por esos años llega para residir en Nuevo León por
un tiempo, el literato Manuel Bibbins proveniente de
Durango; y me interesa mencionarlo no sólo porque
contribuye al brillo de las fiestas de octubre, sino
porque se vuelve muy interesante comparar dos
obras teatrales representadas en la misma ocasión y
con el mismo tema. Se trata del monólogo Colón de su
autoría, y de otro Colón llamado lírico dramático por
su autor, Enrique Gorostieta. Por primera vez tenemos
la posibilidad de confrontar dos modos de tratar el
drama de Colón y, por ende, el asunto dramatúrgico.
Bibbins lo hace a una sola voz; sin embargo, las
acotaciones dicen del drama y lo refuerzan. Sucede en
un solo espacio en su camarote, con pocos muebles y
frente a una ventana al mar, así literalmente dice la
acotación.
Por su parte, Gorostieta apela a varios personajes,
una especie de coro, un espacio mayor según las
locaciones, tierra, mar, y en medio el desembarco, y el
suspenso, elaborado con mucha destreza, por cierto,
del complot de los marinos para regresar y abandonar
así a su almirante.
En el caso de la economía que propone Bibbins,
hacemos notar que está dedicada al actor que
probablemente la estrenó, Francisco Galán Rivas,
en 1887 en Durango, y todo su encanto se reduce al
tratamiento de los versos, a la falta de grandilocuencia
verbal, y sobre todo a una armonía natural que ejercita
en la palabra versada, donde la rima y la métrica se
ocultan en bien del verbo conmovido, tierno, humano.
La una...doce de octubre
Una hora más un día más
Yel horizonte quizás
Más se entolda, más se encubre.
Qué largas las horas son
Cuando el anhelo no cede.

Errante, vagando, perdido en los mares
Los plácidos lares jamás conoció.

No obstante, la diversidad de elementos teatrales:
acciones, conflicto entre los personajes, diálogos y
monólogos interiores, número de personajes, coro,
y, sobre todo, el personaje del contramaestre que se
opone a la bajeza de los marineros queriendo huir, el
trazado de su carácter, vuelve los versos de Gorostieta
en octosílabos, en algunos pasajes, armónicos y
entrañables.
Pues bien, si al rayar la aurora
La plaza no se presenta
Manchaos con negro crimen
Que el furor os aconseja
Más... matadme a mí primero...

Es la segunda vez que observo en un texto de este
autor el uso de los puntos suspensivos a la manera
moderna, como parte del drama, no de la retórica.
Uno y otro Colón abundan en la materia de la
soledad, la vejez, la locura que se les adjudica y la
esperanza en el dios cristiano que pueda hacer el
milagro. Temáticamente pertenecen al mismo acervo
estético, temático e ideológico. Convengo en que en el
orden de la palabra dramática, Bibbins es más eficaz.
Piedad, Dios mío, piedad
lQué escuché? ...La luz, la luz
Tierra, tierra... La victoria ...
ffierra? iLa he llegado a ver!
iSi no lo quiero creer!
iPero la miro!...iLa miro!
Ojos, mis ojos, mirad
La tierra, miradla en tanto
Que os deja ver este llanto
Llanto de felicidad.

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1
~

1

En el mismo grupo de Gorostieta y el
duranguense Bibbins, afincado por unos años
en Monterrey, se encuentran Francisco de P.
Morales e Ignacio Morelos y Zaragoza. El primero
escribe y presenta una comedia, La hija del ministro,
cuyo original se ha perdido, y un monólogo del
cual si tenemos datos ciertos: Sin verla, escrito
expresamente para la gran trágica, señala Garza
Cantú, Luisa Martínez Casado, cubana y famosa
actriz, y para los festejos de 1896 por la fundación
de Monterrey. Morales era conocido como poeta
lírico y periodista.
Se trata de un personaje femenino en agonía. La
mujer clama en su soledad por la última mirada que
quiere depositar en su esposo y su hijita. Los versos
dramáticos dan cuenta de inmediato de la situación en
la que se halla la mujer y en su postrer deseo...
Ver a mi lado a los que tanto adoro...
iMi Ricardo y mi Luisa! Mi tesoro...
El único tesoro que me queda.

La mujer ha cometido un desliz y ha sido castigada
con el abandono de sus seres queridos. El aquí y
ahora teatral expresa que ante la certeza de su
muerte quiere ser redimida antes de morir, para lo
cual les ha escrito una carta y la escena propone
el suspenso de la respuesta. En medio de su
llanto invoca primero a la Virgen, luego a Cristo,
conminando a ambos a ponerse en su lugar, a
recordar lo que significa la pérdida de un ser amado
y a compadecerse, en su inmensa piedad, de ella y
sus circunstancias.
Tú que sabes lo mucho que he sufrido
Tú que sabes lo mucho que he llorado
Tú que sola mis quejas has oido, y mis lágrimas
[contado...
Ten de mi compasión Virgen Maria!

Frente a los versos de Gorostieta:
Ymás adelante:
iSalve! Tierra encantada
Prometida a mi afán, por fin te veo,
De regias galas y esplendor vestida,
como en el sueño dulce de mi vida
Te contempló la fe de mi deseo...

Por oposición al tratamiento de Gorostieta en
alejandrinos:
Qué vida tan triste, qué negro destino
Al pobre marino en suerte tocó

76

Apiádate de mi, Jesús amado...

El material carecería de interés para el teatro sí
sólo se sucedieran las súplicas y los lamentos; sin

77

embargo, Morales ilumina el texto dramático con
el delirio del personaje que lo lleva a ver fantasmas
y apariciones como la propia niña en su cuna.
Ah mi Luisa! Alli está...sí, en esa cuna;

Las alucinaciones y la locura de la agonía permiten
que la progresión dramática alcance su cenit con los
hechos reales en donde se advierte que en realidad
esposo y niña han llegado antes de que ella muera.
En una apoteosis dolorosa que hoy en día nos haría
sonreír, ella escucha los pasos, la voz de la niña, la
llegada al fin de los que ansiaba, y a pesar de que
sus fuerzas menguantes no le permiten ir a abrir la
puerta, sabiéndose perdonada muere en paz.
Y era poderte ver...todo mi anhelo;
Pero al menos podré llamar al cielo.. .
Porque estoy perdo... nada, perdo ... na ... da!

La pobreza de la línea
dramática y el brillo
que supusiera su
presentación, como
lo dijera antes, tiene
que ver con la actríz
que lo representa y
no con la excelencia
de la dramática, por
otra parte sesgada
por un romanticismo
decadente y recurrido:
la figura de la mujer
envilecida que obtiene
el perdón de Dios y
sus seres queridos
antes de morir.
De Morelos y
Zaragoza quedan
noticias de dos obras
lirico~dramáticas con
música de Manuel M.
Uano, lo que nos sugiere que se trataba de obras al
gusto de la época al estilo de la zarzuela donde hay
escenas cantadas y escenas dialogadas. Se trata de
Una excursión en ferrocarril y La coartada. De la primera

�no hay restos, de la segunda podemos hacer una
aproximación apenas fidedigna.
Se trata de la historia del marqués de Aguayo,
quien mata a su propia generación y servidumbre, y,
sin embargo, después de un célebre proceso queda
absuelto. Por lo tanto hay diálogos en prosa y versos
cantados. Unos y otros están caracterizados por el
oficio del escritor, no por su rigor estético:
Qué bello, qué imponente panorama
Brinda al viajero esa montaña enhiesta...

El retrato de papá, por su parte, atiende a otro género
más ligero como es el paso de comedia con personajes
sencillos y simpáticos, según la crítica que hace Rafael
Garza Cantú. Sin embargo, parece que la obra que
más éxito obtuvo quizás por su corte melodramático,
propio del gusto de la época, es Dar de beber al sediento.
Escrita en verso como toda la producción dramática
de estos tiempos, inserta la música en un preludio
sinfónico que sugiere el horror de la guerra con la victoria
de unos y la muerte de los otros. Dos personajes, el doctor
y Sor Pilar, lo advierten luego que cesa la música:
Dr.: Fue espantosa la matanza
Sor Pilar: ¿y la lucha cesó ya?
Dr.: Sí, triunfaron los que cerco
Pusieron a la ciudad.

para los versos cantados. Ypara los versos hablados ya
no endecasílabos sino octosílabos de esta laya:
Ah señora, qué delicias
Es un placer sin igual
Templar el fuego estival
Con las mágicas caricias
De la brisa matinal

en medio de octetos, cuartetos, tercetos, según las
supuestas necesidades dramáticas. Lo cual nos
remite a la idea de que la acción, es decir, el drama, es
secundaria respecto de la preeminencia que tiene la
palabra, esto es, el verso. Yotra vez el poeta se yergue
sobre el dramaturgo.
Hasta aquí nada nos ha interesado particularmente;
sin embargo, con la producción de Celedonio Junco de la
Vega, el teatro nuevoleonés de fin del siglo XIX adquiere
un perfil menos ambiguo. Las obras de este autor que
hemos podido consignar son cinco: Todo por el honor, El
retrato de papá, Tabaco y rapé, Dar de beber al sediento y La
Jamilia modelo.
Junco de la Vega no apela al monólogo sino que, como
buer.. dramaturgo, sus obras proponen varios personajes
en cada una de ellas. Así, Todo por el honor trata el tema
del libertino, propio de la época romántica, y sus avances
para perder a la muchacha pobre y honesta. Jugador,
tramposo, el libertino finalmente es descubierto. La
trama se desarrolla con dos figuras femeninas centrales,
la pobre muchacha y su amiga protectora dueña de
casa, su novio, muchacho honesto que va a la cárcel
por defender a ambas, y sus tíos que finalmente
advierten la dignidad de Luisa y su inmenso sacrificio con
tal de salvar el honor de la pobre muchacha engañada.

La atmósfera teatral se enriquece por el tañido de
las campanas y otra vez la música en suave romanza
completa el cuadro.
La guerra, la guerra

Cubriendo la tierra
De duelos y llanto, de sangre y pavor...

A lo lejos aparece un grupo que trae en brazos a un
joven moribundo. Forma parte del ejército que ha poco
fue victorioso. El doctor confirma que está muriendo y
que el delirio de la agonía ya no tarda. Así sucede:
Lucinda, mi Lucinda (exclama d joven moribundo)
Pongo a tus pies el lauro que me brinda
La patria....Yo por ella, en la trinchera,
Arranqué al enemigo su bandera...

Y al igual que Sin verla, la pieza dramática de Francisco
P. de Morales analizada más arriba, asistimos a los
mismos procedimientos de la trama. El joven moribundo
al invocar a dios también invoca la necesidad de que su
amada asista a su reclamo, que antes de morir venga
y lo apacigüe. Y también como en la obra citada, la
muchacha llega, sólo que aquí el drama da un giro
pues quien en realidad encarna la presencia de esa
Lucinda amada cuya presencia requiere el moribundo
con fervor, es la mismísima Sor Pilar quien, conmovida
por los desgarradores deseos del muchacho, toma el

78

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~ w º MARÍA STERM
rol de aquélla, en nombre de la caridad más acendrada.
El clímax se da con el beso que deposita en los labios
del joven en el momento de su muerte y los versos que
coronan semejante grado de compasión y humanidad.
Nuestra obra de bien, ya la he cumplido
De beber dando al pobre sediento.
En tu reino, se acoja su alma...
Padre nuestro que estás en los cielos.
Caridad invocaron sus labios;
Ylos míos negar no pudieron
La merced que imploraron los suyos
De la vida en el último aliento.
Hice dulce su muerte llevando
A sus lívidos labios el beso
Que pedía en sus ansias febriles
Como el don de su dicha supremo.
Si hay ofensa a tu nombre divino
En mi dádiva al triste sediento,
De rodillas demando tu gracia
Padre nuestro que estás en los cielos.

Final ingenuamente romántico, temas paradigmáticos de
esta poética, el soldado, la muerte, el regreso, la amada.
Con un desenlace sorpresivo, la monja piadosa que de
alguna manera nos conmueve a nosotros, tan lejos de
este universo donde los sentimientos y las acciones
denotan una realidad idealizada que ya no estamos
dispuestos a invocar. Nótese sin embargo que en Junco
de la Vega los versos están al servicio del drama, no se
imponen sobre él sino que reducen los tonos demasiado
retóricos, solemnes o rimados, para dar lugar a un verso
suave que se oculta tras la acción dramática.
Como hemos podido ver, a un primer periodo, en el
que la escena mexicana está dominada por una fuerte
presencia de melodramas líricos, operetas, zarzuelas,
comedias de magia, tragedias y dramas románticos
mayoritariamente extranjeros (sobre todo españoles,
también franceses y en menor medida italianos),

79

le sucede una segunda época -iniciada alrededor
de 1870 y terminada en 1889- en la que, según
explica María Stern, "la emancipación política y el
romanticismo se unen y retroalirnentan para luchar
tanto por la libertad nacional como por la libertad
narrativa y poética, ante todo por la creación de una
literatura originalmente mexicana".
Quizás esto sucede en la escena nuevoleonesa pero no
en el campo de lo cultural sino de lo didáctico. Hay, por
parte de los intelectuales locales, con el profesor Serafín
Peña a la cabeza, un movimiento propio en donde la
obra de teatro, el texto dramático funge como material
ejemplar y recurrente. Prueba de ello es el ejercicio
que hace el mismo Rafael Garza Cantú con juguetes
dramáticos corno los nombra, entre los cuales están El
asedio y El Sitio de Cuaut!a, entre otros. Es conmovedor
observar cómo a partir de los primeros años del siglo
XX el texto dramático propio de Nuevo León hallará su
lugar en la escuela, en la enseñanza, y tendrá herederos
de la talla de Julia Nava de Ruisanchez.
Por último, hay dos dramaturgos que darán fama a
la dramaturgia de esta parte del país. Se trata de David
Alberto Cossío y Carlos Barrera. Ambos encontrarán
su florecimiento posterior a 1910, aunque ambos
tienen ya piezas dramáticas que se les reconoce antes
de esta fecha. Ellos son precisamente los que apuntan
a lo que he citado de María Stern, aquellos que mejor
van a luchar por la libertad narrativa y poética.
Las obras del primer periodo de Cossío -siete- se
estrenan en su mayoría en San Luis Potosí y pertenecen
a la primera década del siglo XX. Luego vendrán
dos obras más estrenadas en el teatro Progreso de
Monterrey, una en 1908 y la otra en 1913. Sin embargo,
la edición de las obras completas de David Alberto
Cossío no consigna ninguna de todas ellas. Las que se
hallan en mi poder son posteriores a esas fechas.
En cuanto a Carlos Barrera, otro dramaturgo y hombre
de teatro insigne, estrena su primera obra de teatro a la
edad de 19 años en 1907 en el TeatroJuárez de Monterrey.

�Lleva por título Fatalidad yfue presentada con gran éxito.
Se trata de una tragedia. El texto ha desaparecido como
tantos otros de la misma época. Lo que no desapareció
curiosamente es la crítica que se hiciera a la obra por un
tal R. Salinas en la revista Renacimiento en noviembre de
1907. Ycon ella tenemos en nuestras manos la primera
crítica específica aparecida en un periódico cultural y no
en una historia de la cultura nuevoleonesa.

Por esa crítica sabemos que la obra tenia varios
personajes, Eugenia, la enamorada, Marcelo, el gran
luchador por sus ideales y Don Alberto, el esposo ofendido.
De ello inferimos que la enamorada Eugenia ha traicionado
a su marido en los primeros diez días de casada, que éste
le ha reprochado y como castigo le ha impuesto no volver
a salir de casa.También inferimos el personaje de un joven
héroe que tanto es fuerte como tímido yllora pero también
mata. Las incongruencias están a la vista. Eso le imputa
el crítico: "Como obra de teatro, Fatalidad deja mucho que
desear: situaciones inverosímiles, escenas imposibles,
personajes que contradicen en lo absoluto su carácter,
faltando así a la verdad del drama y recursos gastados y
por gastados viejos, forman la trama de la obra de nuestro
novel escritor dramático."
Que sin embargo, dejándose llevar por la bonhomía
propia de los colegas, saluda al joven escritor y lo
conmina a estudiar mucho. La respuesta del público fue
muy entusiasta quizás seducidos por las actuaciones
delos actores Palomera, Calvo, y Sánchez, de los cuales
el crítico parece desconocer sus nombres. La crítica

está firmada aparentemente por R. Salinas y no he
encontrado el mínimo dato sobre dicho crítico.
Queda por señalar que hubo otros escritores a los
que se puede dar el título de dramaturgos puesto
que escribieron varias obras teatrales e incluso éstas
llegaron a escenificarse. Ellos son Hermenegildo
Dávila (1846-1908) en el primer grupo o período que
llega hasta 1880, con dos obras estrenadas en 1878,
en Montemorelos: Escenas de la Intervención y Obras
son amores; y Diódoro de los Santos (1873-1956), en
el grupo posterior que llega a 1910. Sus obras fueron
presentadas fundamentalmente en Piedras Negras,
pero una de ellas alcanzó la gloria en Monterrey con
la Compañia de Prudencia Griffel en el Teatro del
Progreso en 1909. Se trata de Cielo y Fango, situada
en Monterrey, perteneciente al género chico, prosa y
verso, canto y diálogo, en un acto y cuatro cuadros; sin
embargo, no quedan vestigios de ella.
Luego vendrán en la siguiente década los Cossío ylos
Barrera, Eusebio de la Cueva y Oswaldo Sánchez, entre
muchos más. Lentamente el texto dramático comenzará
a alejarse del romanticismo pero más le costará hacerlo
del melodrama.
Apenas estas notas para avizorar la historia perdida, la
del texto dramático de los autores de Nuevo León en las
postrimerías del siglo XIX y comienzos del XX. Apenas
estas notas, repito, para llenarme de luces y ponerme a
trabajar en una investigación mayor. t10

Referencias
Cava;:os Gar=a. l. (1996) Escritores d, N11cvo León Diccionario
Bibliográfico. Monterrey: UA!\L.
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Roe!, S. (1980). Nut'VO L:ón, Apuntes Históricos. Monterrey: Ediciones
Castillo.

80

�\ Diego \ elc~qucz

l.

Af

edida que más proyectos
terarios emprendo, más
e inclino hacia la literatura
biográfica y autobiográfica, sólo
que a mi modo y porque me
parece que las dos formas hacen
una, ya sea desde la narrativa, el
drama, la poesía o el ensayo, y que
en todo caso para mí es la única
aproximación por la que vale la
pena escribir.
Estoy por la distorsión del yo,
pero una tergíversación ingeniosa.
Estoy por ser y no ser una ficción
autobiográfica.
Pero como lo que al mismo
tiempo estoy segura de que no
soy es una buena teórica, voy
a tratar de explicar mis ideas a
través de la historia de Lunas,
aunque podría intentar hacerlo
con cualquiera de mis otros
libros, pues creo que esto se
aplica aún a los que todavía no
he ni siquiera imaginado. De
una bibliografía formal, al día de
hoy, de trece titulos, ampliable
a quince y hasta a más, según
qué géneros y categorías de
participación bibliográfica
incluya la enumeración, Lunas es
mi sexta novela, autobiográfica y
no autobiográfica, y en cualquier
caso el libro de narrativa más
reciente que he publicado.

82

83

Confieso que en consecuencia de
este afán autobiográfico cada vez
se me agudiza más la compulsión
de regístrar, de forma exhaustiva
y minuciosa, absolutamente todo
lo que vivo, práctica que, cuando
mi presa es un libro que acabo de
publicar, llega a ser francamente
exacerbante. Me siento, más que
ante una reprobable obsesión, ante
una responsabilidad tan grande
que temo que si no la cumplo no
podría morir en paz, ya no digamos,
como quería Voltaire, riendo. Mi
filosofía de la vida es la de estar
consciente de que cada día es el
único día, y que por lo tanto debo
enfrentar cada trabajo en el que me
embarque como si fuera el primero
que escribiera y simultáneamente
como si fuera a ser el último. Si la
vida de todos está hecha de cabos
sueltos, la de un escritor no es sino
el intento de ir atando uno que otro
de esos cabos, pero él sabe mejor
que nadie que la suya es la historia
de nunca acabar, o del milagro de
la multiplicación de los cabos. Es lo
que siento de la mía, que se agrava
por esta obsesión de no dejar suelto
nada. Parece que mientras más
cabos ate, más real mi vida, porque
lo evanescente es la realidad, no la
ficción de los cabos.
Quiero advertir que las líneas
que siguen, aunque lo parezcan, no
son triviales, pues en ellas pongo
en juego, además de los de la

�MI PROPÓSITO ES LLAMAR AL LECTORA LA REFLEXIÓN PRISMÁTICA.
MI AFÁN DE RECUPERAR DEL DESCRÉDITO LITERARIO DESDE LA
SIMPLE PRESENTACIÓN DE UN LIBRO HASTA LA LECTURA FATÍDICA
DE UN CURRICULUM, UNA BIBLIOCRAFÍA O UN ÍNDICE, FORMA
PARTE DE MI EMPEÑO.
crítica, los recursos de la cróníca
y del diario, que configuran
también el amplio género bio y
autobiográfico del que, con el
fin de dar sentido a este mismo
texto, me estoy ocupando de
manera práctica. Mi propósito
es llamar al lector a la reflexión
prismática. Mi afán de recuperar
del descrédito literario desde
la simple presentación de un
libro hasta la lectura fatídica de
un currículum, una bibliografía
o un índice, forma parte de mi
empeño.
Últimamente describo como
para que un ciego no sólo
imagine, sino que realmente
vea lo que describo, metáfora
que se acerca a lo que pretendo
hacer con materiales bio y
autobiográficos: que a través de
ellos el lector más distante de mí,
el más desprovisto de referencias
que me identificaran para él, se
sintiera atraído literariamente
por lo que yo le expusiera de mí
y de este modo pudiera tener
una idea literaria de quién soy y
cómo soy, aunque le presentara
a una yo hccionalizada. El
retrato y el autorretrato más
fiel siempre será el retrato y el
autorretrato que el retratista
o el autorretratista vio, muy
probablemente en sueños o por
lo menos entre ensoñaciones.

11.
a) Así, animada por este espíritu,
diré que, desde el punto de
vista editorial, Lunas se publicó
en una coedicíón de Ediciones
Era y la Dirección de Literatura
de Difusión Cultural de la
Universidad Nacional Autónoma
de México. Su publicación
en 2010 fue una coincidencia
de símbolos particularmente
afortunada, pues por fuerza se
enlazó con la celebración del 50
Aniversario de Ediciones Era
corno editorial independiente,
con la del Centenario de la
categoría nacional de la hasta
entonces, pero desde hacía
cuatrocientos años, sencillamente
Universidad de México ( su
autonomía todavía no cumple cien
años). (Personalmente, Lunas
marcó mí feliz regreso a Ediciones
Era, después de dieciocho años y
ocho libros de una nostálgica y
hasta traumática ausencia.)
La fecha de publicación de
Lunas es el 15 de junio de 2010.
Cuenta con doble ISBN, de Era
y de la UNAM. Tiene trescientas
setenta páginas. Mide 20 cm
de alto x 14 de ancho y 2 de
grueso. Es de pasta blanda.
Fue impreso en México. Su
fotocomposición es de Alfavit
(y estuvo a cargo de la hija de
un alto funcionario del grupo

84

editorial que, por lo que hace a
novela, con Lunas, abandoné en
forma definitiva), y la impresión
es de Litográfica Ingrarnex. No
sé cuál es el nombre del tipo
que se utilizó, pero el tamaño
parece ser de catorce puntos, en
otras palabras, "la mancha" es
de "lectura generosa", como se
refirió a ella W, es decir, legible
con facilidad ( corno, debido
al tamaño del tipo, de nueve y
once puntos respectivamente,
resultaron ilegibles dos libros
míos anteriores a Lunas, que no
eran novelas y que publiqué en
dos editoriales marginales, en la
transición de una editorial mayor
a otra).
La tapa reproduce un fragmento
de Espuma de luna, bautizo del nuevo
día, de Alan Glass, y la cuarta de
forros, una fracción de un texto
que Gabriel García Márquez
escribió en apoyo del nacimiento,
precisamente, de la en aquel
entonces y desde semejante
distancia, apenas vislumbrada
Lunas. La fotografía de la autora
es de María Meléndrez, del
diario La Jornada. El diseño de la
cubierta es de Juan Carlos Oliver.
(Personalmente, me habría
encantado que en esta ocasión se
hubiera reproducido completo el
texto que García Márquez dedicó
a mí trabajo, no sólo por el valor

8'

11
•
1

1

11
◄

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1

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1
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1

•

i~ 1
..

1
•
1

11

j

•

~

1

que sus palabras tienen de por sí
y, además, porque me las dedicara
a mí, sino en vista de que en su
momento todavía él mismo me
autorizó a disponer de ellas.)
En cuanto se publicó, presenté
Lunas en el café La Pause (término
alemán que en español signífica
recreo, y que se pronuncia a la
española, au como en aula), en
la calle de Francisco Sosa, en
Coyoacán, ante y a los medios de
comunicación, que transmitieron
la noticia a través de diferentes
clases de reportajes y entrevistas,
de forma impresa, electrónica, vía
radio o televisión.
Las casas coeditoras y yo misma
hicimos llegar ejemplares de mi
novela a nuestras respectivas
listas usuales y actualizadas de
lectores nacionales y extranjeros,
entre ellos, escritores, académicos,
críticos, periodistas, libreros,
traductores, bibliotecarios,
familia y amigos, muchos amigos,
todos nuestros amigos. Al mismo
tiempo, el distribuidor colocó la

edición en las librerías con las
que trabaja. Con este jactancioso
listado -lector, recuerda que
estas páginas no son triviales,
cada punto lleva intenciónquiero señalar el entusiasmo y
la fe con la que los autores que
no aprendemos de la experiencia
recibirnos la salida de nuestros
libros, impresos con tipo legible
o ilegible, en editoriales grandes,
pequeñas o marginales, en fechas
celebrativas o anodinas, en
diseños bellos o antiestéticos, con
portadas y solapas significativas o
insignificantes.
Más formalmente, y en compañía
de críticos (Nina Crangle, Nidia
Vincent,José Garza), he presentado
mi novela en México, de acuerdo
a como se estila hacer hoy, en
ferias del libro internacionales
(Xalapa, Monterrey, Zócalo
del Distrito Federal). También
la he presentado ya, el 4 de
diciembre, día de Santa Bárbara,
acompañada por Christopher
Domínguez Michael y mi editor,

85

Marcelo Uribe, en la feria de
ferias, segunda en rango mundial,
la FIL de Guadalajara, a donde no
volvía desde su fundación en 1987,
cuando presenté ahí mismo Las
hojas muertas, mi primera novela,
también publicada por Ediciones
Era y hoy, entre otras ediciones,
en una colección de la Secretaría
de Educación Pública y el Fondo
de Cultura Económica que, entre
las dieciocho novelas breves y
de lectura apta para jóvenes que
contiene la antología, incluye
William Pescador, de Christopher
Domínguez Michael. (En la
preparación editorial intervino
José Ramón Ruisánchez, entre
otros escritores.)
Por último, a finales de febrero
de este 2011, presenté Lunas en
la Feria Internacional del Libro
del Palacio de Minería, con Jorge
F. Hernández y Julio Patán,
que a modo de presentación
me hicieron, en el mejor estilo
de un happening, una fugaz
entrevista conjunta pública en

�un salón lleno a tope de público
básicamente cautivo, con
honrosísirnas excepciones.
Con Lunas en circulación, he
observado que los comentarios
que lectores comunes o
especializados me han hecho de
forma directa o indirecta, pero
de viva voz, o las cartas que me
han enviado por diferentes vías
y de más cortas o más largas
distancias, algunas de ellas
tan célebres que me tientan a
publicarlas, han ido sustituyendo
las reseñas profesionales en los
medios de comunicación. Quiero
decir que me parece que he
estado viviendo de primera mano
una especie de renacimiento de
los viejos medios de información,
expresión y comunicación, corno
son el boca a boca o la práctica
del género epistolar.
Algo más que me ha sucedido
con Lunas, y que valoro tan alto
corno la oportunidad de dar
esta conferencia, o publicarla,
o corno valoraría ser convocada
a pronunciarla en la cátedra de
mayor prestigio que existiera,
fue haber sido invitada, en dos
ocasiones, a grupos de lectura
que eligieron Lunas como terna de
discusión. (Recojo la experiencia
en mi artículo "De veinte en
veinte".)
En todo caso, para enterarme
del curso de la recepción de
mí libro, yo he celebrado este
renacimiento, como he celebrado,
sin duda, las presentaciones y
críticas formales que han hecho
los críticos que ya mencioné,
notablemente la de Chrístopher
Dornínguez, que publicó en El
Angel de Reforma, o la que Nilo

LUMAS SE
INTENCIÓN

HABÍA

SUICIDADO,

Y

LA

DE DIAM AL PRETENDER
ESCRIBIR SU BIOCRAFfA FUE LA DE
CONSERVAR SU MEMORIA.
Palenzuela, escritor, poeta,
narrador, crítico y profesor de
la Universidad de la Laguna,
de las lejanas Islas Canarias,
publicó, bajo el sugerente y aquí
muy oportuno título de "Vuelta
a la novela, vuelta a la vida", en
el suplemento de nombre no
menos sugerente y oportuno,
El Perseguidor, del Diario de
Avisos de Tenerife, crítica que
finalmente la Revista Universidad
de México asimismo publicó, en
su número de junio de este 2011,
a involuntario modo celebrativo
del primer aniversario de la
novela. También, la reseña que
recogió la revista La Nave, de
Xalapa, de Elisa Corona, de quien
no encontré ninguna referencia
pero quien, me parece, leyó Lunas
con las antenas de recepción y
propagación de toda la clase de
ondas con las que los autores
esperarnos que nuestros lectores
nos palomeen corno buenos
escritores.
b) Esquemáticamente, Lunas
es una novela formada por tres
biografías independientes de dos
personajes que son una pareja,
Pablo Lunas y Aurora Ossip.
Pablo Lunas fue un profesor de
literatura de preparatoria y un
escritor frustrado que en 1987, a
los sesenta y siete años de edad,
se suicidó en Pueblo Quieto, una
población en la carretera nacional
entre la ciudad de México y

87

Cuernavaca. Aurora Ossip, su
viuda, hoy desaparecida, fue
una ex bailarina, ex traductora,
ex acuarelista y, asimismo, ex
escritora frustrada.
Mi relación con Pablo Lunas
empezó a principios del siglo
XXI, cuando Dian Yaub, una
amiga mía, descendiente de
libaneses corno yo, familia mixta,
de maronitas y judíos, y con quien
de niñas estudiarnos juntas
árabe, me pidió incorporar
entre mis colaboraciones en
el diario La Jornada lo que
desde el comienzo ella misma
llamó "Capítulos de Lunas",
que consistían en breves
exposiciones de las clases
de literatura que Dian habia
recibido cuando, cuarenta años
atrás, había cursado esa materia
en la preparatoria, impartida
precisamente por el profesor
Pablo Lunas.
Lunas se había suicidado, y la
intención de Dian al pretender
escribir su biografía fue la de
conservar su memoria. Para
documentarse, entrevistó a su
viuda y consultó sus propios
cuadernos de apuntes de su
época de preparatoriana.
Había prestado a Dian mi
espacio en el periódico no sé en
cuántas ocasiones, cuando un
buen día me buscó otra antigua
discípula del profesor Lunas,
Lucrecia Cordal, que a su vez

�había sido compañera de banca
de Dian Yaub y su contendiente
en la competencia fantasma
de escritoras aficionadas. Me
contó que a medida que leía los
"Capítulos de Lunas" entre mis
colaboraciones, mismos que
en todo momento supo que en
realidad estaban escritos por

Dian, animada y hasta azuzada
por ellos, ella igualmente se había
dado a la tarea de entrevistar
por su cuenta a la viuda, Aurora
Ossip, con el fin de obtener
material para, de este modo, ella
también poder escribir sobre su
profesor.
A diferencia de Dian, que
me entregaba textos sueltos,
lo que Lucrecia me entregó fue
un breve libro, publicado por
If Press en edición privada y
titulado "Sueños de Lunas". Al
despedirse, me propuso reunir
ambas aproximaciones a la vida
del profesor Lunas en un mismo

volumen que yo recogiera con mi
nombre y con el sobreentendido
que lo hacía en calidad de
compiladora.
Las dos biógrafas o escritoras
aficionadas eran de mi edad
pero, aparte de los "Capítulos..."
y los "Sueños...", ninguna había
concretado mayormente sus
ilusiones respectivas
de ser escritoras. Sin
embargo, ahora las dos,
cada una a su modo,
ponía en mis manos la
arriesgada misión de
hacerlo por ellas.
Mientras sopesaba
estas consideraciones y sus
posibles consecuencias,
advertí que entre los dos
enfoques se conformaban
dos biografías sui
generis, una externa
y la otra interna, de la
existencia de Pablo Lunas,
pero que en cambio de
su viuda, Aurora Ossip,
ninguna arrojaba sino
atisbos, o si acaso una
visión demasiado periférica para
ser lo significativa que ameritaba
serlo. En lo que lamentaba esta
situación, que dejaba trunca lo
que podría ser un intento más
acabado de biografía de la pareja,
tocó a mi puerta Eliza U. Ossip,
sobrina de Aurora, que a su vez,
y en asombrosa, por no llamarla
astral, por no llamarla mágica,
en asombrosa respuesta a mis
lucubraciones, me comunicó
que yo sabría mejor que ella qué
hacer con el legajo de hojas que
tituló "Aurora de Lunas", mismo
atado que de inmediato puso
en mis manos. Tras leerlo, supe

88

que era la pieza que me faltaba
para redondear el conjunto de
perspectivas biográficas. De
modo que reuní las tres visiones,
apenas retocadas, en el volumen
que pasó a ser la novela Lunas.
c) Ahora bien, y para empezar
a hablar del desdoblamiento,
fundamental para profundizar,
o penetrar la superficie de un
esquema y vivificarla, si un lector
se pregunta por qué firmo yo el
libro y no sus tres autoras, y otro
más avieso y avispado llega a la
conclusión de que, si lo firmo yo
y no ellas, yo las estoy plagiando,
puesto que estoy dejando pasar
como propia una obra que no me
pertenece, les recuerdo a ambos
que hoy en día el plagio se llama
homenaje y que, por lo tanto,
no estoy plagiando a nadie, sino
rindiendo un homenaje a cada
una de las tres autoras de las
biografías sui generis de Pablo
Lunas y Aurora Ossip, es decir,
Dian Yaub, Lucrecia Cordal y
Eliza U. Ossip.
Pero ¿quiénes son ellas y qué
tipo de aproximación literaria
emprendió cada una del sujeto
que eligió para su biografía
particular?
Sé que la ilusión de Dian Yaub
desde chica fue ser biógrafa.
Por lo tanto, para conformar los
"Capítulos de Lunas" no se valió
sino de datos documentables, es
decir, las entrevistas que le hizo
a la viuda y los apuntes de las
clases de Lunas contenidos en sus
viejos cuadernos de preparatoria.
El resultado fue una visión
exterior de Pablo Lunas y de la
propia Aurora Ossip, un retrato
trazado en un estilo directo y

TUVE QUE SOÑARLOS YO, PERO, PARA QUE
PUDIERAN SER LOS SUEÑOS DE LUMAS,
LUCRECIA CORDAL TUVO QUE ADAPTARLOS
AL INCONSCIENTE DE PABLO LUMAS, EL
PERSONAJE EN EL QUE ELLA CONCENTRÓ SU
MIRA.
escrupuloso, con el que sé que
ella quedó conforme, pues mal
que bien responde al de un
biógrafo profesional.
Por lo que hace a Lucrecia
Cordal, tuvo la fortuna de
hacerse de un año de sueños de
su viejo profesor, 365 sueños
que constituyeron el material
ideal para que precisamente
ella lo elaborara, pues ella, a
diferencia de Dian, había tenido
la ilusión de ser escritora,
más que biógrafa, como había
soñado con llegar a serlo Dian.
De ahí el estilo desenvuelto
y hasta atrevido con el que
Lucrecia trata esta visión
de la vida interior de Pablo
Lunas, aunque sé que a ella
le habría gustado extenderse
aún más para explorar dicha
visión aún mejor, es decir,
con una desenvoltura todavía
más desatada. Parece que se le
quedaron en el tintero algunos
de los sueños de su profesor,
pues la falta de experiencia en
el oficio de escribir le impidió
saber integrarlos con la maña
adecuada en el caudal narrativo
que asombrosamente fue
alcanzando con el resto de su
materia elemental. (O tal vez
el censor que intervino en la
exclusión de algunos de los 365
sueños fue el editor de If Press,

y no la falta de experiencia de
Lucrecia en ningún oficio. Y sin
duda fue para bien.)
Por último, "Aurora de Lunas",
la tercera biografía de la novela, y
la que cierra el ciclo, está escrita
por Eliza U. Ossip, sobrina de su
biografiada y la traductora oficial
de e. e. cumrnings al español. Al
ser llamada por las autoridades
a intervenir en la reconstrucción
de los motivos que pudieron
haber detonado la desaparición
de su tía Aurora, la viuda de
Pablo Lunas, inadvertidamente lo
que hace es descubrir el secreto
que provocó que la vida de esta
querida tía suya, hermana de su
mamá, no fuera sino una sucesión
de tormentos y fracasos.
En vista de que Eliza es una
traductora consumada de
poesía, que sólo orillada por las
circunstancias se ve convertida en
biógrafa, el estilo de su trabajo se
limita a registrar los hechos con
fidelidad, aunque guiada, además,
por la lealtad que le debe a su tía,
pero sin ninguna otra intención
ni pretensión, mucho menos de
índole literaria. Si llega a violar
alguna intimidad, pasa por
confidencia y, en todo momento,
obligada por las circunstancias.
d) El tema de la novela es
el de la identidad, tanto de los
dos protagonistas y los diversos

89

personajes secundarios, corno
de las tres narradoras que los
estudian y hasta de la propia
autora responsable de la ficción
completa y acabada. Quién es
cada uno, qué buscan, a dónde
van, cómo se relacionan entre
ellos y con los demás; las razones
y las sinrazones que los mueven.
Aquí puedo advertir que,
de todos los personajes que
protagonizan Lunas, los más
autobiográficos por lo que hace
a mí son las tres biógrafas. Por
otra parte, de todo el material
que contiene la novela, el más
autobiográfico, asimismo por
lo que a mí toca, son los sueños.
Esto último, debido a una sencilla
razón. Tuve que soñarlos yo, pero,
para que pudieran ser los sueños
de Lunas, Lucrecia Cordal tuvo
que adaptarlos al inconsciente
de Pablo Lunas, el personaje en el
que ella concentró su mira.
e) Técnicamente, en Lunas
me propuse experimentar con
algunos de los géneros literarios
cuyos recursos me han resultado
más fértiles en mis exploraciones,
como son principalmente el
diario, la biografía, el diálogo y
la entrevista, pero abordados
por un trío de practicantes no
especializadas. Mediante estos
instrumentos quise pasar de
la realidad de los hechos a la

�irrealidad de la ficción sin que se
notara, exponer las dos realidades
irreales o las dos irrealidades
reales como si fueran lo mismo
hasta exacerbar la paciencia del
lector, que tiende a creer que no
lo son y que no deben serlo.
Henry James sostiene que la
materia prima de la ficción ha
de conservarse como ficción,
por más que dicha materia se
base, como la del historiador, en
documentos y registros. Y llama
traidor al novelista que admite
que finge lo que narra, y llega a
calificar su indiscreción como un
crimen terrible.
Sin embargo, a espaldas de
James y aquí, entre nous, diré que
me tomó unos nueve años escribir
Lunas, y agregaria que, desde que
empezaron a aparecer publicadas
las primeras manifestaciones
de lo que llegó a ser esta novela,
recibí comentarios de lectores
en el sentido de que Pablo Lunas
era una persona real, a la que
ellos incluso conocían o habían
conocido, y que esta confusión
fue uno de los apoyos más
invaluables con los que conté
para continuar y esmerarme en
la construcción y profundización
de todos los personajes que
conforman el libro, entre los
que me encuentro yo misma,
ocupando los zapatos de unos y
de todos los demás para lograr
de veras transmutarme en ellos,
virtud o distorsión de "mi" yo de
la que soy portadora o víctima, o
a la que he sido propicia, desde
que publiqué por primera vez un
texto.
f) Pues mi primera
transmutación también está en la

EN MI TEXTO, QUE CARECÍA DE OTRA
PRETENSIÓN

QUE

LA

DE CONTAR UN

SUCESO, LO QUE OCURRÍA ERA QUE UNA
NIÑA DESPERTABA Y AL PIE DE LA CAMA
VEÍA AL JOVEN, QUE SOBRE ESA MISMA
ALMOHADA LA HABÍA ESTADO SOÑANDO A
ELLA, MIRÁNDOLA SOÑARLO.
historia autobiográfica completa
de mi primera salida a la luz en
letra impresa, a mis veintidós
años, en el verano de 1970 (ver
"Cómo empecé a escribir" y
"Cetro de cedro").
El acontecimiento tuvo
lugar un domingo de elecciones
presidenciales, cuando civilmente
yo me estrenaba como votante,
y fue en el suplemento cultural
del diario Novedades, nombre que
también añadió su significado
simbólico a la ocasión.
Yo era principiante en la carrera
de psicología en la Universidad
Nacional cuando uno de mis
profesores, que habia querido ser
escritor, y al que evidentemente le
habré contado que yo compartía
con él el sueño de escribir, pero
que en mi no era cosa del pasado
sino algo que tenía muy presente
y que seguía soñando y en lo
que de hecho no contemplaba
dejar de soñar nunca, me animó
a mostrarle algo que yo hubiera
escrito. Así que entresaqué de
mi diario una narración y la
pasé a máquina con el título y
solamente uno que otro retoque,
pues entonces yo ni siquiera
conocía la noción, y mucho menos
ejercía la práctica, de corregir
un escrito, y, apenas volví a ver

90

a este psicólogo, se lo mostré.
Dos o tres dias más tarde, él me
comunicó que a su vez había
llevado mi cuento al periódico,
y que el director, un reconocido
autor de guión cinematográfico y
novela de género policial, lo había
aceptado y lo publicaría cuanto
antes. Por la nota con la que la
redacción me presentaba a mi y
clasificaba mi relato, me enteré
de que mi escrito se inscribía en
la literatura fantástica, y que el
tema del que se ocupaba era el de
la transmutación de los cuerpos,
fenómeno que el diccionario
ilustra con el ejemplo de lo que
pretendían hacer los alquimistas,
que era transformar los metales
en oro. En mi texto, que carecía
de otra pretensión que la de
contar un suceso, lo que ocurría
era que una niña despertaba y
al pie de la cama veía al joven,
que sobre esa misma almohada
la había estado soñando a ella,
mirándola soñarlo.
Como datos añadibles, diré
que el director de la página
en que me vi en letra impresa
aquella primera vez era, igual
que Dian Yaub y que yo misma,
descendiente de emigrantes
libaneses, dato que se sumó a
la figura que iba emergiendo

del caparazón que me había
contenido en calidad de escritora
en proyecto o inédita, y que
al romperse daba paso a una
escritora publicada, es decir, de
carne y hueso.
Pero digo que la historia
completa de mi experiencia
pública inicial es mi primera
transmutación o ficción
autobiográfica, porque cada
uno de los elementos que la
configuran hace más increíble
y hasta inverosímil su realidad,
por más que todos sean hechos
comprobables. Se entenderá
mejor si agrego que el motor de
todo esto, que era yo, se abría
paso entre la bruma y la oscuridad
y actuaba desde la ignorancia y la
inconciencia. Es cierto que para
entonces yo llevaba años de querer
ser escritora, de leer de todo en
un gran desorden, y de llevar un
diario obsesivo y desbordado.
Pero de ahí a haber imaginado
que algo que yo entresacara de las
páginas de mi diario fuera a ser

publicado por un autor de guión y
novela policial, que lo inscribiría
en la literatura fantástica y
que definiría su tema como un
fenómeno de transmutación de
los cuerpos, hay un buen trecho.
Lo cierto es que así fue como
empecé a aprender. Para empezar,
que el escritor se transmuta
en el narrador de sus ficciones
y que los personajes que salen
de su pluma por fuerza algo
portan de él, aunque no sean él.
O que la ficción es el oro en que
se transmuta el metal que es la
realidad.
Que yo estudiara psicología
clínica tampoco es un dato
insignificante, y menos si se
toma en cuenta para entender
mi inclinación hacia la literatura
biográfica y autobiográfica. En
este sentido, aunque sea más
forzada la congruencia, también
quiero destacar el hecho de que
mi primer editor hubiera sido
un autor de novela policial. Los
instrumentos de los que se vale

91

este género novelesco se parecen
a los del psicólogo y son los
mismos del autor de biografías y
autobiografías. La lupa, o lo que
es igual, la observación más alerta
y aguzada; el método lógico de
razonamiento; la fundamental
intuición. Y tienen la misma meta,
el estudio o la persecución de
identidades por algo memorables
pero, por lo general, por ser
susceptible de sufrir algún grado
de distorsión o distanciamiento
con respecto de la norma (noción
ésta que, precisamente en
relación a la literatura en general,
pero especialmente en el tema
bio y autobiográfico, es el pozo
inagotable de cualquier escritor;
lo es mio, muy en particular. Todo
está en enfocar la mira hacia ella,
y desovillada).
111.
Un personaje de ficción es quien
es. Ninguno bueno está hecho
nunca a partir de rasgos de un solo
ser sino siempre de varios, reales
y/o imaginarios. Lo ideal es que el
personaje en cuestión se imponga
en el lector en calidad de él mismo,
y que por su validez atraiga y haga
coincidir en sí lo fundamental
de todos los enfoques posibles
con que se lo lea ( que serán
tantos como lectores y épocas se
acerquen a él), para que viva en la
literatura y en la imaginación de
su lector como quien es. El lector
debe aprender a extralimitarse y
enfrentar y conocer a un personaje
con herramientas que pueden ser
desde más realistas hasta más
simbólicas, objetivas y subjetivas,
pero que en todo caso sean varias
y entre sí diferentes.

�EL

LECTOR

DEBE

APRENDER

A

EXTRALIMITARSE Y ENFRENTAR Y CONOCER
A UN PERSONAJE CON HERRAMIENTAS
QUE PUEDEN SER DESDE MÁS REALISTAS
HASTA MÁS SIMBÓLICAS, OBJETIVAS Y
SUBJETIVAS, PERO QUE EN TODO CASO
SEAN VARIAS Y ENTRE SÍ DIFERENTES

92

A manera de un ejemplo de lo
que es un personaje de ficción,
recuerdo una película originaria
de no sé qué casa cinematográfica
comercial estadounidense, de
este principio del siglo XXI, en
la que la fachada de un edificio
correspondía a la del Museo
Nacional de Arte, en el Centro
Histórico de la ciudad de México,
y el interior al de unas oficinas
de gobierno de Salamanca, en
España; o en la que una vecindad
del barrio bajo de Tepito,
también en la ciudad de México,
y según la misma película,
estaba poblada por supuestos
refugiados de Marruecos (lo eran
iraníes o iraquíes o argelinos?)
en Salamanca, España. O, en
la misma película, en la que
el equipo de seguridad del
presidente de Estados Unidos
confirmaba que en el acto público
que él habría de presidir en la
plaza central de Salamanca, y para
el cual había hecho el viaje desde
Washington con su comitiva, lo
que de hecho era la trama central
de la película, sí iba a tener lugar
un atentado contra él, así que
lo convencía de que autorizara
ser reemplazado por su doble en
su amenazada intervención. El
presidente autoriza, pero con tal
disgusto y renuencia que cuando,
a través de televisión y desde el
apartamento en el que su propio
equipo de seguridad lo resguarda,
se ve a si mismo proyectado en
su doble presentándose en la
plaza ante una multitud, exclama
que tanta maniobra para que ese
doble que lo sustituye ni siquiera
se le parezca, atisbo ingenioso que
tiene y que expresa apenas una

'

1

fracción de segundo antes de que
el atentado se cumpla y dé en el
blanco. (No puedo evitar traer a
colación la respuesta célebre con
que Diego Velázquez respondió a
la critica de que su retrato de no
sé qué rey no se parecía al modelo.
"Ya se parecerá", contestó el
pintor sevillano; "ya se parecerá".)
Si me he extendido en echar
mano de este ejemplo es porque
ilustra con gran claridad la
respuesta que me veo necesitada a
dar cuando el lector me pregunta
en quién me basé para constituir
a tal protagonista o demás
personajes de tal narración.
Yo preguntaría, el Munal
mexicano que vi en la película,
fusionado con las oficinas
de gobierno de la española
Salamanca, ¿de qué edificio se
trata? O, la vecindad de Tepito,
centro del bajo mundo de la
ciudad de México que vi en la
película, fusionada con un ghetto
de refugiados marroquíes en la
Salamanca de España, ¿de qué
vecindad se trata? O, por dar un
ejemplo más de la interminable
serie de puntos de partida
posibles hacia el estudio de un
tema determinado, el actor que
vi representar al presidente de
Estados Unidos en la película en
la que es sustituido por un doble
para que la bala del atentado
contra él no lo mate a "él", ¿qué
expresa del realizador de la
película? ffn quién se fundamentó
para crearlo? (O qué sucede si
el espectador no reconoce el
Munal como lo que es, cosa muy
posible, pues la plaza 'que se ve
a su lado es, efectivamente, la de
Salamanca.)

El lector que limita únicamente
a una interpretación su
discernimiento de un personaje
ficticio es como el espectador
de esta película que alcanza la
anticlimática y reduccionista
conclusión de que el presidente
representa al papá del realizador,
y que la única mujer con un papel
(de espía, traidora y terrorista) en
la película personifica a su esposa
o, para el caso, a su mamá, o a la
figura femenina más significativa
para él cuando hizo su película,
quienquiera que hubiera sido:
quienquiera que sea el realizador
de dicha película, en cuya
identidad, por cierto, descuidada
que soy,yo no reparé. (Cuando leí
esta conferencia en la Universidad
de California, en lrvine, el 28
de abril de este 2011, uno de los
asistentes entre el público me
apuntó algunos de estos datos,
el título, Vantage Point, y dos
nombres, Pete Travis y Dennis
Quaid. Pero no me anotó el que
verdaderamente habría preferido
tener, tanto para los fines de mi
diario como en especial para los de
estas páginas, el suyo propio. Y lo
lamento profundamente.)
IV.

Aunque los nombres que doy a los
personajes de mis ficciones suelen
nacer de forma espontánea, igual
que los personajes, quizá ninguno
como Pablo Lunas, que además de
recordarle al lector a homónimos
que él identifica, a mí me dio para
el título de la novela, y éste, Lunas,
para fundamentar autógrafos. En
ellos, he recurrido desde a la diosa
lunar Artemisa, hasta a declararme
estar en la luna o ser lunática. A

93

los roperos de dos lunas, a la cara
de luna, a la luna de la uña, a la
uña de luna. A Au claire de la lune
o Lunas de octubre o Blue Moon, o a
la luna que se quiebra. A las fases
de la luna. A La luna y seis peniques.
A la Semana Santa y Pésaj. Al
ciclo lunar de la mujer. A la luz
de luna, al plenilunio, a las cuatro
lunas de Júpiter y al hombre en
la Luna. Al aullido a la luna. A
la luna de miel y la Luna de papel.
A la bandera de Turquía. A la
invasión otomana que en el siglo
XIII originó en Viena el croissant,
o bollo en forma de media luna
también llamado medialuna
que todos desayunamos,
característicamente de paso por
París.
Una autobiografía debe poder
leerse como ficción, es más, debe
ser capaz de atrapar al lector
como lo atrapa una novela policial,
negra, de intriga y detectivesca. La
lectura de una autobiografía debe
ser capaz de quitarle el sueño al
lector.
Si cualquier texto que
emprenda contiene el gen o
el germen de toda la vida del
escritor, con mayor razón su
autobiografía. Si cualquier
punto que toque en cualquiera
de sus textos, al desovillado
o ramificado, potencialmente
puede conducirlo a extenderse
en innumerables y, sin duda,
insospechadas profundidades
o matices, con mayor razón la
autobiografía.
La autobiografía es el género
literario menos plagiable, y
escribirla, paradójicamente, es
el mayor de los desafíos para un
escritor de ficción.

�LETRAS AL MARCEN

AMTOMIODI
BEMEDETIO
CIJ ID•

a primera vez que entré
en contacto con la obra
de Antonio di Benedetto
fue gracias a que me topé con
un pequeño volumen de relatos,
publicado por la editorial
Bruguera en su colección libro
Amigo, cuyo titulo era Caballo
en el salitral. Me llamó la atención
entonces que, a manera de
prólogo, aquel librito llevara dos
cartas y un texto firmados nada
menos que por Jorge Luís Borges,
Juho Cortázar y Manuel Mujíca
I.áínez, acaso los narradores
argentinos que más admiraba,
quienes, además de alentar al
lector a introducirse en la obra,
saludaban a Dí Benedetto como
uno más entre los grandes
escritores del Cono Sur. Con su
sobriedad acostumbrada, Borges le
decía en su misiva al autor: "Usted
ha escrito páginas esenciales
que me han emocionado y siguen

L

.A.RN .A.NTONIO PilR.A.

emocionándome". Cortázar era un
tanto más analítico, pues afinnaba
que la lectura de un relato de Dí
Benedetto le había despertado
un sentimiento: "Ese sentimiento
es el del anacronismo, pero la
palabra no debe ser entendida
con la carga de negatividad que
casi siempre tiene en materia
literaria. Dí Benedetto pertenece
a ese infrecuente tipo de escritor
que no busca la reconstrucción
arqueológica
del
pasado
-como Salambó, como La gloria
de don Ramiro-, sino que está en
ese pasado y, precisamente por
eso, nos acerca a vivencias y a
comportamientos que guardan
toda su inmediatez en vez de
llegarnos como una evocación,
como una exhumación". Por
su parte, Mujica Láínez, en su
respectiva carta al autor, mostraba
su entusiasmo con estas palabras:
"Tienes un don excepcional de

94

penetración psicológica, gracias al
cual trazas personajes en los que
una mística singular se suma a una
honda y conmovedora vocación
de soledad digna. Indagas en sus
almas y en sus actitudes, usando
un idioma que te pertenece, y que
el lector menos avisado reconoce
enseguida".
Con estas "recomendaciones"
me resultó difícil sustraerme a la
lectura del pequeño volumen, y al
recorrer sus textos poco a poco fui
comprobando que ninguno de los
tres prólogos había sido motivado
por la amistad. Al contrarío, la
prosa de Antonio Di Benedetto
es capaz de suscitar elogios
semejantes, no sólo entre escritores
acostumbrados a las técnicas,
procedimientos y estrategias
narrativas de un colega, sino entre
lectores comunes que se adentran
en una obra desconocida en busca
de historias que los mantengan

atrapados por "lo que cuentan".
Es decir, este narrador argentino
posee la capacidad de satisfacer
tanto a los especialistas como a
quienes se acercan a las novelas y
a los cuentos con la pura intención
de pasar un rato agradable entre
sus páginas. Prueba de ello podrían
ser algunos de los cuentos que
integran la colección, como el que
le da título, "Caballo en el salitral",
donde se narra la aventura
agónica de un penco encargado
de atravesar un campo pedregoso
arrastrando un carro entre rocas
y peñascos puntiagudos, filosos,
que bien podrían recordarnos
la travesía del explorador inglés
Richard Burton por las Montañas
de la Luna, cuando buscaba la
fuente del río Nilo en el corazón
del continente africano.
Otro relato inolvidable del
volumen es "Aballay", al cual se
refieren en sus textos introductorios

Borges, Cortázar y Mujíca Láínez.
En él Di Benedetto desarrolla una
actitud peculiar, aparentemente
olvidada por las costumbres
contemporáneas, cuando su
protagonista es "tocado" por un
mensaje de la divinidad y decide,
tras haber vívido en el pecado
constante, llevar de ahí en adelante
una vida de penitencia. El "mensaje
de lo alto" le llega a través de la
voz de un predicador, aunque no
a modo de sermón sino envuelto
en las historias de los penitentes
antiguos, aquellos que se trepaban
a una columna en el desierto o se
metían en una cueva para pasar
en ella el resto de su existencia.
Aballay, por tanto, al optar por
emularlos, decide continuar su
vida arriba de su caballo, sin
volver a pisar la tierra nunca
más, y así lo hace, en una suerte
de hazaña privada que guarda
algún parentesco con la del

95

protagonista de El barón rampante,
de Italo Calvino.
Bastarían este par de historias
-sumadas al inconfundible estilo
del autor: poético y parco, con un
ritmo lento en el que las palabras
parecen martilleamos el cerebropara hacer de Caballo en el salitral
una notable colección de relatos.
Sin embargo, conforme uno avanza
en la lectura se va topando con
piezas de la misma calidad, todas
ellas distintas, unidas por la visión
particular de un escritor que no se
deja llevar por los temas de moda
y por un lenguaje que se distingue
por su ritmo y melodía, tanto
por las resonancias antiguas que
desliza en nuestros oídos. Antonio
Dí Benedetto experimenta con
temas y puntos de vista, sin dejar
nunca de sorprender, como en
el pequeño cuento titulado "El
abandono y la pasividad", donde
en tan sólo tres páginas se narra

�una intensa historia de amor y
de ruptura sin que intervenga
ningún personaje, a través de la
descripción uhumanizada" de los
objetos y muebles que quedaron
abandonados en la habitación
donde cierta pareja llevaba a
cabo sus encuentros.
Por supuesto, los relatos
que integran este volumen
son muchos más, y casi cada
uno de ellos merecería un
comentario individual, como
uAmigo enemigo", uFelino de
Indias", uAs", "El juicio de Dios"
o "Pintor pintado", pero como
estas palabras pretenden contar
la historia de mi encuentro con
la obra del autor y no únicamente
la de una sola lectura, sigo con mi
acercamiento al resto de su obra.
En la venta de saldos de una
librería regiomontana encontré
en una ocasión la primera novela
de Antonio Di Benedetto, Zama,
publicada por Alianza Editorial
en su colección Libro de Bolsillo.
Como ya conocía algunos de
los relatos del autor, no me
sorprendió leer en la cuarta de
forros que, según opiniones de
escritores y lectores, Zama es ~na
de las pocas novelas perfectas de
la literatura hispanoamericana".
Y lo es, en una forma que me
resulta un tanto difícil de
explicar. Zarna, el protagonista
que presta su nombre a la novela,
es un funcionario del gobierno
colonial en la América del Sur
anterior a la independencia que
es enviado a un pueblo alejado de
las grandes urbes de la época. Su
intención es hacer méritos para
retornar "a la civilización" con
un nombramiento importante,

pero poco a poco comienza a
ser consumido por la espera, al
tiempo que se va envolviendo
en la lenta vida pueblerina
hasta fundirse en ella, ya sin la
esperanza de ser trasladado.
En este abordaje del terna de
la espera indefinida, el estilo
del lenguaje es esencial para
trasmitir al lector una sensación
de inmovilidad absoluta
-aunque pasen muchas cosas-,
de lentitud desesperante,
de ausencia de opciones, de
resignación ante los poderes
superiores, que bien puede ser la
que vive el ser humano en ésta o
en cualquier otra época. Un estilo
que sin duda alguna influyó en
ciertos narradores argentinos más
jóvenes que Di Benedetto, sobre
todo en alguien como Juan José
Saer, si pensamos en su novela
Nadie nada nunca y en varios de sus
relatos.
Antonio Di Benedetto fue un
narrador sin prisa, que destilaba
con tiempo y cuidado las obras
que fue publicando a lo largo de
los años. Murió en 1986 (había
nacido en 1922) y en vida publicó
sólo diez títulos, casi todos
desconocidos por el gran público
lector en nuestro país (si es que
algo así existe entre nosotros).
De su primera novela, Zama, a la
segunda, El silenciero, hay ocho
años de distancia, y de ésta a la
tercera, Los suicidas, median cinco.
Se inclinaba hacia temas poco
transitados por la literatura y, si
abordaba un tema un poco más
común (corno el del suicidio), lo
hacía de un modo muy personal,
siempre alejado de los lugares y los
procedimientos comunes. Según

96

dicen quienes lo conocieron y
siguieron de cerca su trayectoria,
su trabajo periodístico le impidió
dedicarse de lleno a la literatura,
oficio que abandonaba por largas
temporadas. Sin embargo, al
leerlo se da uno cuenta de que,
si bien no publicaba tan seguido,
es evidente que nunca abandonó
el trabajo literario: cada una de
sus páginas es una muestra de
dedicación absoluta, de mucho
tiempo enfrascado en cada
página para dotar el lenguaje
narrativo de algo muy cercano a
la perfección.
Y como suele ocurrir con los
grandes autores desconocidos
o poco conocidos, tuvieron
que pasar más de dos décadas
después de su muerte para
que su obra vuelva a circular.
Ahora, por iniciativa de la
editorial argentina Adriana
Hidalgo editora, es posible leer
toda la obra del autor, ya sea en
volúmenes independientes (tal
como el autor publicó libros
de relatos y novelas), o bien
las novelas por separado y los
textos breves reunidos en el libro
Cuentos completos. No se trata
de una editorial cuyos libros
circulan en grandes cantidades
en nuestro país, por lo que, si
algún lector quiere acercarse a
la obra de este gran narrador,
deberá estar al pendiente en
ferias y librerias por si se topa
con uno de estos títulos. No se
decepcionará. Es un autor al que
hay que conocer y, si uno quiere
escribir narrativa, aprender de
él las sutilezas del estilo y de la
composición. w

contradicciones

c,s EDUARDO RAMÍREZ

�l. (SISTEMA DE COMTRADICCIOMES)

MINCUMA MANIFESTACIÓN CULTURAL PARECE
DESPERTAR MÁS CONTROVERSIAS, DESACUERDOS,
DESCALIFICACIONES Y MALOS ENTENDIDOS QUE EL
ARTE CONTEMPORÁNEO.

..'
ás allá de que algunos vean en esto
/
el resultado natural de su función
provocadora, crítica, experimental...,
entenderlo así es dejar pasar un síntoma evidente
de algo más que subyace y lo define como fenómeno
en relación con su sociedad.
Estos roces, estas tensiones, regularmente se
evidencian cuando entramos en contacto con los
productos del arte contemporáneo (instalaciones,
apropiaciones, obra inmaterial ); pero son las
prácticas, instituciones, procesos que las producen,
publicitan y legitiman en donde residen una serie de
contradicciones que los originan.
Tal parece que lo que en otros campos o áreas
de conocimiento construye un circuito organizado
donde cada uno de sus estamentos juega un
papel que contribuya a su institución, en el arte
contemporáneo es lo que provoca estos choques, estas
confrontaciones.
Si vemos el circuito del arte contemporáneo
como un sistema de contradicciones tal vez
podamos entender mejor estas reacciones que lo
caracterizan.
( NT

D

P

LAS

. C'

La educación artística, las instituciones expositivas,
los apoyos a los productores, el mercado, el
sistema de bienales ... en vez de estar coordinadas
para conformar y consolidar un campo profesional
en donde estén claramente establecidas sus
prácticas, sus procedimientos, posibilidades,
niveles y rutas de profesionalización, se encuentran
desarticuladas, se anulan y oponen mutuamente.
Una metáfora que podríamos tomar, como modelo
de análisis, para este sistema de contradicciones, de
partes desarticuladas, son las bolas cantonesas de
marfil. Elaboradas originalmente de una sola pieza,

conforman una artefacto que contiene 5 o más esferas
interiores -concéntricas- que giran de manera
autónoma. T aliadas con gran destreza técnica en su
exterior cada esfera cuenta con huecos circulares
que se reducen en tamaño conforme más cercanas
están al centro. El objetivo de este juguete o método
de meditación consiste en atravesar por sus orificios
estas bolas con unas varitas hasta que pasen por el
centro y salgan por el otro extremo.
Así para entender o analizar este sistema de
contradicciones, estas esferas autónomas del arte
contemporáneo, tendríamos que hacerlo a través de
sus vacíos, de sus fracturas.
3. (PROFESIONALIZA.CION COMO DISMINUCIÓN
Uno de las primeras instituciones que contribuye a la
formación de cualquier campo es la educación. tQué
caracteriza a la educación artística y la particulariza?
A partir de la segunda mitad del siglo XX, siguiendo
una tendencia de estandarización y formalización,
la educación artística cambió sus procedimientos
y prácticas. Buscando la profesionalización, del
tradicional modelo de Academia donde se enfatizaba
el aprendizaje de un oficio a través de una relación
Maestro~Aprendiz; pasó a instituirse como una más de
las carreras que podían estudiarse en la universidad.
Esta decisión hacia la profesionalización
significó de entrada dos procesos 1) someterse a
la burocratización de la enseñanza y 2) asumir la
preeminencia de la teoría sobre la técnica.
Y aquí nos enfrentamos a la primera evidente
contradicción. En este contexto de confrontación
entre la formación del oficio y la constitución teórica
de los profesionales, las instituciones educativas
tuvieron que lidiar con parámetros meramente
administrativos.

98

De una elección formativa
entre los tres oficios tradicionales
(pintura, escultura y grabado)
que tenía la Academia; por las
propuestas de vanguardia y
las opciones tecnológicas, se
multiplicaron las necesidades
de enseñanza "técnica". Más
que la especialización, esta
apertura hacia los campos
expandidos, trajo como
consecuencia en la enseñanza
artística una atomización,
una desconcentración de la
enseñanza en las técnicas
productivas al provocar un
cuello de botella en una única
opción: la Licenciatura en
Artes.
Ahora, en los años que
implican los estudios de
licenciatura, los estudiantes
de Arte tienen que enfrentar una currícula en la
que, además de los requisitos institucionales para
sufragar las deficiencias de la educación básica y
las herramientas de autogestión que, ante la crisis
de empleo, ahora debe asumir cada profesionista
-valores, habilidades comunicativas, programas
emprendedores...-; tratan de proveerle herramientas
técnicas en distintas manifestaciones artísticas
contemporáneas de manera superficial (un taller de
dibujo, uno de instalación, uno de video, uno de foto,
uno de arte sonoro).
El resultado son productores que, en aras de la
profesionalízación, tuvieron que sacrificar cierta
formación técnica en las distintas disciplinas en las
que se multiplicó la práctica artística.
A veces esto justifica algunas críticas sobre la
improvisación, ocurrencia o carencia de manejo
técnico con respecto a algunos proyectos de los
productores formados en esta deficiencia.
4. (PREEMIMEMCIA DE LA TEORÍA)

Este proceso de profesionalización de la educación
artística provocó, entre otras cosas, el surgimiento
del arte conceptual. Este movimiento es resultado

99

de las primeras generaciones de productores
artísticos egresados de universidades, con una
fuerte formación teórica.
No era de extrañar que, en vez de que sus
producciones mostraran un alto grado de técnica,
mostrasen un alto grado de manejo de las corrientes
teóricas de la época (Teoría de la Comunicación,
Estructuralismo y Postestructuralísmo, Filosofía del
Lenguaje).
Los productores artísticos que al mismo tiempo
escribían sus posturas teóricas en las páginas de
las revistas especializadas son resultado de esta
preeminencia de la teoría.
Esto, aunado al esquema administrativo de la
educación universitaria, pone énfasis en la necesidad
de producir, más que obra o proyectos simbólicos, un
discurso materializado en el formato de tesis. Es decir,
lo que legitima la formación profesional universitaria
es un discurso que semeje la lógica académica
(bibliografía y notas a pie, incluidas).
En casos extremos, el esquema burocratizado de
la educación se sintetiza en la presentación de esta
tesis, incluso ya no a través de una discusión teórica,
conceptual. La lógica del liberalismo ha llegado a

�tal grado que la presentación de avances de tesis, de
exámenes profesionales, en vez de sustentarse en el
texto escrito, se basa en una presentación que simula
el discurso empresarial, al tomar el formato de power
point - 10 minutos, máximo- en el que los sinodales
ni siquiera han leído el discurso que sustenta la obra.
Sólo juzgan su presentación ejecutiva.
5. (ARTE JOYEM COMO CUESTIONA ,IEMTO)

Otra de las contradicciones centrales del circuito
del arte contemporáneo es la relación entre la
formación profesional y la red de apoyos hacia
artista jóvenes.
Por un lado la formación profesional propone un
periodo de entre 4 y 5 años de preparación para
legitimar o generar una licencia para el ejercicio
profesional avalado por la institución educativa.
Por el otro, estos apoyos promueven la
práctica artística inmadura, no dependiente de
instituciones, y se instituyen como un circuito
de legitimación paralelo constituido de bienales,
concursos, becas dirigidas a artistas jóvenes de
entre 19 y 35 años.
Este circuito no sólo anula la figura del pasante,
que en todas la demás carreras opera para respetar
el término oficial de la licenciatura, sino que
incluso cuestiona la propia formación académica y
la autoridad de sus procesos.
La legitimación que genera este circuito de
apoyos es más reconocida y buscada que la de
algunas instituciones educativas.
La misma dinámica de trabajo de la universidad
provoca que los trabajos que se presentan a este
circuito paralelo no tengan nada que ver con lo que
se está haciendo dentro de los talleres o que, lo que
en la universidad se considera un ejercicio más,
sea legitimado como .. obra terminada" en estos
concursos de arte joven.
Estudiantes que en su primer año de carrera
han ganado un concurso de arte joven o que en sus
primeros años han participado en exposiciones
dentro del circuito, más que servirles como un
anticipo de la experiencia que les espera en su
práctica profesional, los mete en cuestionamientos
hacia su formación y sobre cuál es la mejor manera
de descifrar el circuito.

6. (PRODUCIR CAPITAL ES PRODUCIR
JUYEMTUD)

Cada vez más, mientras los medios de producción
social se enfocan a producir juventud, ya no
como mercancía, sino como experiencia ( el rock,
la moda, la cirugía estética, la biogenética, el
turismo ... ), en el campo del arte, parece ser que si
se quiere producir cultura tiene que producirse
juventud.
Así como las formas de producción económica
contemporánea siguen un proceso de expansión del
campo de la juventud, paralelamente, en la producción
cultural, se produce un campo expandido en el que la
juventud amplía sus dominios.
Ser joven y ser artista han llegado a fundirse.
Transitamos muy pronto de Las cartas al joven poeta al
Retrato del artista adolescente. Como lo dice José Luis
Brea, "solo puede serse artista si se es joven. Solo
puede serse joven, si se es artista".
En esa fusión entre juventud y creatividad, cultura
y capital quedan fundidos.
7. (FORMACIÓM TRUNCA)

La educación continua es cada vez más necesaria en
estos tiempos en que la producción de conocimiento
se ha acelerado y la actualización de los saberes es
indispensable para el ejercicio profesional. En otros
campos de conocimiento, la misma universidad es
quien se encarga de satisfacer esta demanda, a veces
en conjunto con empresas, afirmando así su lugar en
la generación del conocimiento.
En el campo del arte han surgido, en los últimos
años, una serie de talleres, programas de internado
y cursos de gestión ofrecidos por las instituciones o
los mismos productores que están activos y forman
parte del circuito. Este aparato paralelo en vez de
complementar la labor educativa de las universidades,
parece que evidencia su inoperancia.
Algunos contenidos de estos cursos ( elaboración
de proyectos, gestión cultural, elaboración de
portafolios) parecen ser un llamado de atención
sobre la desconexión entre la educación artística y las
formas en las que opera su campo profesional.
Otros (curaduría, arte contemporáneo, producción
de video ... ), simplemente evidencian el vacío
que las carreras construyen en sus programas de

100

estudios sobre temas o materias que consideraríamos
elementales en la formación profesional.
Es decir, esta oferta paralela de cursos informales,
más que operar como actualización, constituye
un nicho de mercado generado por los vacíos en la
formación de las carreras profesionales en el área de
arte.
8. (PRÁCTICAS ZOMBIES)

En cuanto a las instituciones expositivas, la propia
institucionalidad hace que el digerir los cambios en las
prácticas artísticas sea de tránsito lento. Mientras las
prácticas de las instituciones siguen operando aún con
base en valores tradicionales, las prácticas artísticas
que presentan responden a otros parámetros.
A este "retraso" José Luis Brea le llama "prácticas
zombies", debido a que la permanencia de programas y
actividades de las instituciones, en su tradicionalismo,
no es otra cosa que actividad de muertos vivientes.
Las instituciones expositivas se siguen concibiendo
como "espacios" y en ese sentido disponen sus paredes
y salas para prácticas que se dan en el espacio:
imágenes-espacio. La práctica no sólo artística sino
social se basa cada vez más en imágenes-tiempo.
En esta lógica, no es extraño encontrarnos como
espectadores con exposiciones que el dia de la
inauguración desbordan vida e interacción, pero si
las visitamos algún otro día de las 3 o 4 semanas que
dura la exposición parecen espacios abandonados
o bodegas vacías: los monitores, reproductores de
sonido o imagen y los proyectores permanecen
apagados, para ahorrar energía o por descuido,
negándonos la posibilidad siquiera de experimentar
las imágenes.
La mayoría de las convocatorias de ..medios
alternativos" todavía piden a los productores que
sean ellos quienes consigan, en caso de requerirse, los
aparatos necesarios para mostrar su trabajo.
El emplazamiento en salas de muchas de las piezas,
sean de video o sonoras, todavía están definidos como
si fueran una imagen, más en un discurso, colgada en
las paredes. No será extraño encontrarnos con piezas
sonoras que se nos ofrecen en un rincón o en un
espacio en sala pegado a la pared donde está "colgado"
el reproductor de sonido y los audífonos. En el mejor
de los casos encontraremos un espacio para sentarnos,

101

si no, tendremos que consumir esta pieza sonora
parados como si estuviéramos frente a un óleo.
En lo que corresponde a los videos, no importa
si su duración es de 2 minutos o de 2 horas, son
proyectados sobre las paredes de sus salas y a duras
penas disponen una de esas bancas de madera dura,
diseñadas para descansar en nuestro recorrido, pero
también para no permanecer sentado más de 10
minutos. Si se trata de una exposición muy atractiva,
la banca se llenará rápido y tendremos que presenciar
parados o sentados en el suelo la proyección.
Ni hablar de la proyección continua o en loop que
nos obliga a ver los videos siempre empezados y sin
saber de qué nos hemos perdido y cuánto tendremos
que esperar para verlo completo.
9. (IMÁCENES FLUJO)

Las instituciones expositivas no se han planteado
seriamente cuál sería la función de las exposiciones
en la época de la reproductibilidad y del flujo de
información debido al Internet.
Siguen centrando su oferta en presentar la imagen
estática sin problematizar cómo -si la obra material
dejara de ser el centro y punto de admiración aisladase daría relevancia a las formas sociales de ver, a las
dinámicas y estructuras conceptuales sobre las que se
sostiene la imagen.
Aunque no sean museisticas, las instituciones
expositivas están inmersas y entrampadas en la función
memorística de la imagen. Con sus exposiciones
quieren construir trayectorias, genealogías, para sus
productores y para ellas mismas como institución.
Hoy la función de la imagen-flujo es más la de
formar comunidad. No estadísticas de entrada, sino
lazos afectivos y sentidos funcionando para con los
públicos.
10. (CURADUR(A COMO RELACIOMES
PÚBLICAS)

También en las instituciones expositivas se hace
presente la preeminencia de la teoría en la figura del
curador.
Ante el cambio en el régimen de las imágenes
( de archivo, memorística), los museos requirieron
movilizar sus colecciones para también movilizar sus
sentidos y adecuarlos mejor al régimen de la imagen,
flujo en que vivimos.

�En esta movilización y relectura, el papel del
curador es crucial. Con la labor de investigación
reflejada en los textos que acompañan las
exposiciones su trabajo es elaborar estos nuevos
sentidos.
Conforme esta movilización de las colecciones
dejó de buscar la construcción de sentido para
buscar la estadística de entrada, conforme los
museos pasaron a ser parte esencial de la generación
de capital como una más de las industrias culturales
y el turismo, la labor investigatíva del curador
disminuyó y empezó a funcionar como oficina de
relaciones públicas de estas instituciones.
Más que conceptos o sentidos, la curaduría parece
haberse quedado sin ideas, ya no se producen textos
animados por la investigación, sino que, a veces,
parece que sólo se producen títulos ingeniosos como
eslogan o ejercicios casi tomados al azar (escoger el
nombre de una canción o el año de nacimiento del
productor) para justificar las exposiciones colectivas.
11. (DESARTICULACIÓN DEL CIRCUITO COMO
CAMAMCIA DE PESCADORES)

Esta d es articulación del circuito del arte
contemporáneo nos lleva como espectadores,
productores y promotores del arte a enfrentar un
laberinto difícil de descifrar, en el que la producción,
el trabajo, no parece ser productivo, ni redituable de
entrada, pero que construye la idealización de que,
en algún retruécano de este laberinto, se esconde la
olla de oro al final del arco iris.
En esta desarticulación nos enfrentamos, a pesar
de los roces, a encuentros entre el mercado y los

productores, a encuentros entre la educación y
el circuito profesional, a articulaciones entre las
instituciones y las formas de producción.
Estos encuentros son excepcionales y contribuyen a
alimentar o justificar la desarticulación como generalidad
y el encuentro como la afortunada excepción.
Que el productor esté perdido en esta
desarticulación, que el espectador no entienda
las manifestaciones simbólicas en relación con su
situación, que gran parte de la sociedad no se vea
representada en las manifestaciones artísticas y
menos en la explosión de precios de ciertas obras de
arte contemporáneo que se dan en ferias y subastas,
abre el espacio de la confusión, como reacción
consensuada.
Lo cierto es que este caos que se da en el circuito
del arte contemporáneo, que parece no responder
a ninguna lógica, es una manífestación o emula
esa "mano invisible" a la que por siglos ha apelado
el capital. Mientras más opaco, invisible resulte
para la mayoría de los participantes, más pueden
seguir operando a sus anchas y beneficiarse de ese
aparente río revuelto que es el circuito del arte
contemporáneo.
Lo que nos queda como espectadores, como no
beneficiarios de este sistema de contradicciones, más
que participar o intentar evidenciarlo, es ignorarlo.
Producir como sociedad otros circuitos comunitarios
de generación de sentido a través de imágenes.
Buscar establecer economías donde la simbolización
resulte en una distribución más equitativa del capital
simbólico y también del capital real. Termínar de
dislocar ese circuito desarticulado. ~

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DOBL
OTRIPL
acercamiento
a REYES

MI LA MOMT.AÑ.A MI LA MIR.AD.A DEL
HOMBRE SE EST.ABILIZ.AM
Los signos, incluso los signos del
pasado, 11unca se estabilizan. Surgen,
desaparecen. [. ..] La posteridad es
pues u11a mentira, nadase estabiliza
nu11ca.
ALBERTO GIACOMETTI

es MIC■IL CO"Tilll■■lü

A partir de la fotografía real o mental, es
decir, a partir del realismo más ortodoxo,
Sergio Villarreal pudo disfrutar, y enseguida
extender a los demás, 'una visión suficiente
del mundo exterior". Luego él, como artista
insatisfecho, se aceptó "libre de pintar su
interior, o su inconsciente, o sus sensaciones".

�A

sí, las montañas son prodigiosas
reuniones de piedras, tierra, arbustos,
abrigo intermitente de una fauna que
no advertimos ni tarde ni temprano: toda esa
meticulosidad es la que no palpamos en esos
enormes promontorios vislumbrados por Sergio.
¿Por qué? Porque no hay una respuesta equivalente
al detallismo que a nuestro pintor hoy no se le
antoja.
¿Qué quiere entonces Sergio Villarreal? ~uiere la
apropiación de la realidad a través de diferentes instrumentos
y técnicas. Quiere, por ejemplo, expulsar la policromía
y agobiarnos con un sol que invade el espacio
celeste y avasalla al arquetipo por excelencia, a ese
cerro, el de la Silla. Por lo tanto, hay sol para rato en
la vastedad del cielo y en la tierra mensurable. Si el
mundo es quemadura, quizá lo fuera porque se dora
en comunión cerrada.
En las reinterpretaciones de Sergio Villarreal,
Alfonso Reyes primero contempló el busto de Homero
y luego tuvo las manos azules. MonteReyes 3 surgió
más tarde... y el cambio es notorio. Radicalmente
nos hemos alejado del aislamiento del personaje, del
escritor corno único amo y señor del lienzo, hasta
ascender a la audacia mayor. ffn qué consiste? No
en la superposición sino en la fusión del ser humano

y del ser mineral, a partir de un modo de subvertir
y un modo de retratar ajeno a las discriminaciones
más usuales. Expliquémonos. Corno en Solsticio,
madre tierra, el conjunto de tonalidades goza de,
valga la contradicción, una unidad que podríamos
calificar de estricta. De allí la imparcialidad -que no
frivolidad- del autor. Para el personaje ilustre, para
la montaña, para el cielo no teñido ya de azul, para
incluso la mesa o escritorio, serán el naranja, el ocre ...,
lo rojizo y lo amarillo. La aplicación de estos colores
sin distingo alguno, más el desmembramiento de la
pieza en múltiples segmentos geométricos, le infiere
a la composición su paradójico talante de remiendo y
parejura simultáneos.
Nada se estabiliza nunca. Ni la montaña ni la mirada
del hombre. ¿Así surgió, como de la nada, esa
enhorabuena, esa afirmación negativa? Por lo pronto,
la validación de los opuestos irreductibles figura
en el producto natural, y también en el artístico,
corno si fuera una marca de hierro. Ni la montaña ni la
mirada del hombre se estabilizan -repetimos una y otra
vez. La mirada que descansa cada día entre pliegues
y salientes del Cerro de la Silla, y las telas de Sergio
Villarreal que lo representan, esfuman todos y cada
uno de los demonios escépticos.

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GABRIEL ZAID

ergio Villarreal ha querido informar debidamente
a quienes conocen o a duras penas mal conocen
al escritor mexicano por excelencia llamado
Alfonso Reyes. Ylo hace o pretende hacerlo valiéndose
de una serie impresionante de concienzudos retratos.
Porque la verdad es que no basta leer a Reyes -o a
cualquiera otro en su caso. iHay que mirarle a Reyes
el rostro, esos pliegues que con tanta fruición la
naturaleza le estampó, sobre todo cuando se acercaba a
sus míticos setenta años!
Yfue el retratista Villarreal quien se ciñó a su propia
disciplina. Erigió primero veinte cuadros de gran formato

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iOh, mismo inagotable!
Danos siempre lo mismo.

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y los ofreció como Sueños de Reyes. Iras un respiro, volvió
a la carga y delineó otras veinte piezas que continúan y
aflojan, al mismo tiempo, uno de los moldes preferidos
del artista (por ejemplo, Reyes adelantado al Cerro de
la Silla o integrado a la geometría repartida entre la
masa rocosa y el propio poeta que monta incluso "en
su horqueta").
Es obvio, Sergio Villarreal no pudo conocer
personalmente a Reyes. No pudo retratarlo "en vivo".
Parte entonces de una amplia galería fotográfica que
se acumuló mientras el helenista alentaba en tierras
del viejo continente y, por supuesto, en la ciudad del
Regio Monte y en el Anáhuac de México. De aquí
proviene pues el aporte plástico de nuestro pintor.
A partir de esa iconografía y de la lectura minuciosa
y reiterada del vasto océano de las ricas páginas

104

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del autor de Ifigenia cruel. Sí, esas son las "fuentes
primarías" de la serie alfonsina de Sergio Villarreal.
Por lo tanto es apenas un punto de partida.
Veamos un caso de Alfonso Reyes en la pintura de Sergio
Villarreal. El ensayista, con el codo derecho apoyado
en la orilla del escritorio, mantiene la vista en un
punto que pudiera serle inmediato o distante. Eso
lo ignoramos. Mientras tanto, la mano y el antebrazo
izquierdos se posan en una suerte de tabilla o libreta
-¿en blanco? Las extremidades de Reyes lucen un
entintado rojizo. Al advertir esta coloración, notamos
la coincidencia: los puntos de apoyo del escritor son
al mismo tiempo sustento de nuestra asimilación
del retrato. Corno un refuerzo de esta incipiente
certeza, arriba, a la derecha, la mano zurda repite
su postura y el toque bermellón. Pero nos falta
detallar el otro elemento sólido del lienzo: el rostro.
Un rostro totalmente concentrado en la reflexión o
en la observación. Esta última disyuntiva tampoco
podremos asegurarla. Lo cierto es que el rostro
al centro del cuadro se nos ofrece mejor definido
o más "limpio", en contraposición del otro Reyes
más sombrío o más "profundo", como sí un cierto
emborronamíento lo hiciera acreedor a un mayor
grado de contradictoria verosimilitud.
Siento que esta apropiación de Alfonso Reyes -la
mía, no la de Sergio- se empantana en un tentaleo, en
una ambigüedad que, por otra parte, vuelve al poeta
más "carnal", es decir, más entrañable. Y finalmente,
con un revés que el pintor le asesta al excesivo realismo
de una imagen de esta magnitud, aligera las ropas y el
trasfondo, le da paso franco al aroma del boceto o del
apunte. El propio Sergio Villarreal lo dejó aclarado
en una breve nota: "Con frecuencia en mis obras se
encuentra una parte más detallada y el resto solamente
sugerido con algunos trazos, para hacer énfasis en
un segmento de su figura y conducir la mirada del
espectador hacia un punto determinado, creando así
un ritmo del recorrido visual en cada obra."
A punto de ser entregadas esas primeras cuarenta
grandes imágenes de Reyes a la imprenta, surge
otra veintena de exploraciones plásticas. Ahora
el retratista y pintor utiliza materiales inusuales
para así ofrecernos una .cadena de semídíbujos o
semigrabados, "obras menores" sí hacemos caso de sus
dimensiones más asequibles o "íntimas". Uno de estos

105

intempestivos trabajos nos señala a Alfonso y a Reyes
enfrentados. Los dos superponiéndose ligeramente:
más "claro" el Reyes de la derecha, más "embetunado"
y oscurecido el Alfonso de la izquierda. ¿El primero
apolíneo y el segundo dionisíaco? En este modelo
gráfico Alfonso Reyes, con su helenismo a cuestas,
podría ser aceptado como el pensador y artista que
mejor honrara a las letras hispánicas o, si abriéramos
más el compás, a las occidentales.
Corno corolario de todo lo expuesto, dos cuadros
"atípicos" pero de todas maneras alfonsinos, sin un
Alfonso evidente... aunque tácito y flagrante al mismo
tiempo. Observamos, en un caso, el cumplimiento de
aquel deseo infantil por "cabalgar" el Cerro de la Silla.
Los dos mozuelos, soberanamente instalados en la silla
de montar, nos ignoran porque están volcados hacia el
oriente y uno de ellos señala el nacimiento del cuerpo
celeste que asume el dios Apolo. Por cierto, el realismo
de las figuras se atenúa al no poderles mirar el rostro.
No sabemos sí el niño de la izquierda es el propio
poeta ennoblecido por el resplandor solar, gozoso a
más no poder. Conjeturas más, conjeturas menos, el
tono rojizo nos envuelve cálidamente porque proviene
del sol que acostumbraba seguir como perrillo faldero
al precoz artista de la palabra.
Por último, una imagen capital -aunque diferentenos estaba haciendo falta. La mujer, sin más aditamento
que una cabellera perfectamente trenzada, sostiene al
cuerpo luminoso, nutriente de la vida humana. Para
un "femínófilo" tan consistente como lo fuera Reyes,
nadie podría mejor que una diosa mayor soportar la
trascendencia del rey de las estrellas. Sea Atenea o sea
Afrodita, el cerro y la ciudad que alienta a su sombra
podrán sentir que esa espalda desnuda no significará
jamás olvido sino todo lo contrarío. Una portadora
del origen de la vida nos custodia mirando -y
sosteniendo- al astro magno.~

��OJ D.A..MIIL NIRRIR.A..

EL RESPONSABLE DE LA SECUNDA CRISIS
CRAVE
QUE
SUFRIÓ
LA
INDUSTRIA
DISCOCRÁFICA EN ESTADOS UNIDOS FUE
UN

ITALOAMERICANO CHAPARRO Y

MAL

ENCARADO QUE QUISO TOCAR LA TROMPETA,
PERO AL VER QUE NO ERA LO SUFICIENTEMENTE
BUENO DECIDIÓ DEDICARSE A LA POLÍTICA.
fuerza de ingenio, intimidación y algunos
movimientos políticos violentos James
Petrillo pasó de ser trompetista mediocre
a líder local de la Chicago Federation of Musicians y
después se convirtió en líder absoluto de la American
Federation ofMusicians por un poco más de veinte años,
desde 1941 hasta 1962 (Venus Rey fue secretario
general del Sindicato Único de Trabajadores de la
Música por 30 años, en México somos mejores para
mantener a un dirigente en el mismo puesto sindical
por años).
Una de las actividades principales de Petrillo, y
que probablemente le divertía mucho, por lo que se
puede leer en los múltiples artículos que la revista
Time dedicaba al zar de los músicos, era exigir que los
hoteles, teatros y espectáculos contrataran músicos
de su sindicato y que además les pagaran lo suficiente
para vivir, aunque el Time denuncia que Petrillo hacía
tocar a sus músicos horas extra sin pago de por medio.
Agotados los hoteles y teatros, pronto dirigió sus
baterías contra las grandes empresas discográficas.
En los cuarenta, la industria de grabaciones estaba
bien establecida, ya no tenía nada que ver con aquellas
empresas raquíticas que casi pierden la batalla cuando
la radío se convirtió en negocio. Tenían grandes
ganancias y sus estrellas vendían toneladas de discos.
Incluso las pequeñas compañías se atrevían a competir
contra los gigantes que se embolsaban la mayor parte.
El camino para todas ellas parecía pavimentado hasta
que se toparon ese pequeño bulto llamado Perrillo
que, por lo menos durante una temporada, les ponchó
las llantas. No por nada el dirigente sufrió un bombazo
en su casa y fue secuestrado por unos días.

El zar de los músicos decidió en 1942 que a los
músicos no se les pagaba lo suficiente cada vez que
grababan y, sobre todo, cuando los discos eran
utilizados en la radio. Así que impuso una prohibición
para todos los que pertenecían al sindicato. Su odio
contra la "música enlatada" como le llamaba, era
implacable. Obligaba a la mayoría de los músicos a
registrarse en el sindicato y de esa manera controlaba
lo que se grababa o se trasmitía por la radío. Siempre
atento a las nuevas generaciones de músicos,
profesionales o no, los incorporaba al sindicato para
indicarles cuándo y dónde tocar. Es por eso que la
radío no se vio dañada por la prohibición, incluso tuvo
un repunte porque la música volvió a ser tocada en el
momento. Muchas grandes bandas y solistas tocaron
maravillas a través de la radío pero casi todo se perdió
porque no podía ser grabado.
Lo paradójico es que la radio fue una de las razones
principales de Perrillo al enfrentar a las grandes
empresas discográficas. Mientras las grabaciones
cada vez eran más frecuentes y las compañías
comenzaban a poner en práctica la táctica de la payola,
la radío comenzó a despreciar a la música tocada en
el momento por la sencillez de poner un disco las
veces que fuera necesario. Era un plan perfecto, todos
ganaban, las radíodifusoras gastaban poco dinero e
incluso recibían un pago y las discográficas vendían
más y más discos sin pagar más a los músicos.
Petrillo consideró que eso era una injusticia e hizo
lo que mejor le salía: estrategias políticas para poner de
su lado al congreso estadounidense. Primero le exigió
a las cuatro grandes compañías (RCA Víctor, Decca,
Columbia y Capitol) que pagaran regalías mucho más

108

1

•

altas por cada disco grabado, cuando los accionistas
se negaron el boicot comenzó. Al principio los dueños
no hicieron mucho caso a la huelga, pensaron que
duraría poco y creyeron tener suficientes grabaciones
embodegadas para salir adelante con facilidad. Los dos
años que duró la huelga les arruinó sus planes y una
por una capitularon ante Petrillo y su poderío. Todo
lo anterior desató dos consecuencias impredecibles.
La primera, afectó directamente a quienes
intentaba defender. Las grandes orquestas de swing
comenzaban a decaer porque muchos músicos fueron
llamados al frente de batalla cuando Estados Unidos
entró a la guerra y también porque los directores de
orquesta no podían pagar a tiempo. Por ejemplo, una
de las mejores bandas era la que Duke Ellington logró
armar y sostener por casi toda la década de los treinta.
Pero a principios de los cuarenta el compositor y
pianista sufrió una desbandada significativa que lo
hundió en la inmovilidad discográfica por dos años.
En 1940 Cootie Williams se fue a tocar con Benny
Goodman, Al siguiente año, Jimmy Blanton, el gran
contrabajista prácticamente creador del walking
bass se retiró para morir pronto de tuberculosis. En
1942 lo abandonó Barney Bígard y la cantante Ivie
Anderson. El éxodo continuó al año siguiente cuando
el saxofonista Ben Webster dejó la banda y pronto
también lo abandonarían Rex Stewart, Juan Tizol,
Tricky Sam Nanton y Otto Hardwick.
Estas complicaciones también sucedieron con
otras big bands, pero en lo musical también el estilo
swing se estranguló a si mismo. Ritmos y melodías
cada vez más repetitivas y previsibles acabaron
con las innovaciones jazzeras. Se puede decir que
el tiro de gracia se lo dio Glenn Miller quien, con
gran visión del futuro, se adelantó a la música más
popular de la posguerra. Su incursión marcó el
final de la improvisación y el inicio de la música
que predominaría en la radio durante casi toda una
década. Pero no fue Miller quien cosechó la riqueza
de sus simplificaciones melódicas, desapareció cuando
volaba sobre el Canal de la Mancha. Sus restos nunca
fueron hallados, ya sabemos que eso le dio todavía un
halo de interés más grande en Estados Unidos.
El asunto es que la prohibición de Petrillo obligó
a los dueños de las big bands a desaparecer esos
grandes conjuntos porque las compañías dejaron de

109

pagar regalías mientras no se pusieran de acuerdo con
el sindicato. Un duro golpe para un estilo que al igual
que ganaba mucho dinero también lo gastaba.
La segunda consecuencia tiene que ver también
con el contexto histórico de la prohibición. Así
como el 1 de agosto de 1942 Perrillo puso en marcha
su ataque a las grabaciones, antes Estados Unidos
había entrado a la guerra en 1941. La economía se
contrajo, no solamente se volvió difícil encontrar
instrumentos y el racionamiento de gasolina hizo casi
imposibles las giras de las grandes bandas, también la
industria discográfica sufrió una reducción del 30 por
ciento porque el shellac o goma laca que se utilizaba
para crear discos fue redirigido hacia la industria
armamentista. Incluso la población estadounidense,
siempre tan patriotas, donaron sus viejos discos
hechos con shellac.

COMENZARON

COMO

UNOS

DEFICIENTES DISCOS DE SHELLAC
QUE EL CAPITÁN HOWARD
BRONSON, ENCARCADO DEL
ENTRETENIMIENTO

DE

LAS

TROPAS, DECIDIÓ ENVIAR A
PARTIR DE JUNIO DE 1941.
Entonces aparecieron los V, Disc. Estas grabaciones
fueron planeadas para elevar la moral de los soldados
estadounidenses. Comenzaron como unos deficientes
discos de shellac que el capitán Howard Bronson,
encargado del entretenimiento de las tropas, decidió
enviar a partir de junio de 1941. No fue una buena
idea porque la mayoría de los discos llegaban en
pedacitos. Parecía que era una estrategia que pronto
moriría cuando la recogió un soldado y antiguo
colaborador de Edison, el teniente George Robert
Vincent, quien hizo dos grandes cambios: el primero
fue elegir un material distinto al shellac y lo encontró
en el polivinilo. Aunque ya se había experimentado
con ese material varios años atrás, a partir de la
Segunda Guerra los discos de shellac desaparecerían
y el vinilo casi irrompible sería parte fundamental de
la industria discográfica. El segundo cambio fue que

�Vincent aprovechó de alguna manera la prohibición y
decidió grabar a los mejores músicos de jazz después
de negociar con el zar del sindicato. Petrillo no pudo
negarse, no le convenia ser visto como un antipatriota,
ya bastante tenía con los artículos de Time que
constantemente se burlaban de él. Además no habría
choque con la prohibición. Los V-disc no se venderían,
serían distribuidos entre las tropas y al final de la
guerra se requisarían para destruirlos. Así que el 27
de octubre de 1943 Perrillo respondió por medio de
una carta a la sohcitud que le hicieron para que los
músicos del sindicato pudieran grabar:
This will acknowledge receipt of your letter of
October 25th containing request for permission
for our members to make records in connection
with your V-DISC project ... This is to advise
you that the American Federation of Musicians
ínterposes no objections to the m.aking and use
of these recordings... This letter also carries with
it perm.ission for those members of the American
Federation of Musicians, who are desirous of so
doíng, to volunteer their services for the making
of such recordings.

De esta manera los grandes músicos que casi
interrumpieron por completo sus carreras tuvieron
una válvula de escape. Volvieron a grabar en los
estudios pero también en los teatros y en salas de
baile. Existen maravillosas versiones grabadas en el
Carnegie Hall y en el Metropohtan Opera House.
Y aunque la intención era que los soldados
estadounidenses tuvieran nuevos discos para
entretenerse, una consecuencia no planeada fue que
muchos músicos, ávidos por grabar aunque no les
pagaran, decidieron integrarse a los V-clises. Varios
jazzeros lo hicieron.

La lista podría comenzar con una de las grabaciones

más interesantes, un supergrupo armado para grabar
apenas un par de piezas: "Mop Mop" y "Rose Room".
El músico principal era Louis Armstrong, pero todos
los demás también eran estrellas: Roy Eldridge,
Jack Teagarden, Coleman Hawkins, Art Tatum,
Red Norvo, Lionel Hampton, Big Sid Catlett, Osear
Pettiford, Al Casey y Barney Bigard. Pero no fueron
los únicos, el catálogo de los V-clises también incluye
a Count Basie, Sidney Bechet, Fats Waller, Woody
Herman, Jazz at the Philarmonic, Duke Ellington,
Frank Sinatra, Tommy Dorsey acompañando a Judy
Garland y Ella Fitzgerald con la orquesta de Buddy
Rich, en donde por primera vez Fitzgerald hizo scat al
no recordar la letra de "Blue Skies".
Aunque quizá el más entusiasta fue Glenn
Miller, quien grabó 60 piezas. Este músico
representa una de las expresiones del patriotismo
estadounidense durante la guerra. No solamente
grabó para los V-clises sino que dedicó sesiones
radiofónicas enteras a los marines desde New York.
Algunas piezas fueron grabadas para convertirse en
V-clises. La muerte de Miller en diciembre de 1944
golpeó duramente a los encargados de producir
estas versiones patriotas.
De todas formas a la guerra, a los V-clises y al veto
en contra de las compañías discográficas les quedaba
poco tiempo.
Apenas dos años después de iniciada la huelga, el
dirigente, que se autoincluía en la "clase trabajadora",
venció a las grandes empresas, casi nadie más lo haría
hasta nuestros días. Un año después de comenzar
su avanzada Decca y Capital firmaron la paz con el
zar de los músicos en 1943. Columbia y RCA Víctor
capitularon al año siguiente.
Después de 1945 los V-clises se siguieron creando
para las tropas que se quedaron a vigilar las fronteras

DESPUÉS DE 1945 LOS V•DISCS SE SICUIERON CREANDO PARA LAS
TROPAS QUE SE QUEDARON A VICILAR LAS FRONTERAS EUROPEAS
Y ORIENTALES DE INVASIONES COMUNISTAS, PERO POCO A POCO
FUE REDUCIÉNDOSE LA PRODUCCIÓN, ADEMÁS, DESDE QUE LA
HUELCA HABÍA TERMINADO, LAS CRANDES EMPRESAS QUERÍAN
AHORA SU TAJADA POR CRABAR.
110

completa gracias a que cada disco grabado
se archivó en la Biblioteca del Congreso en
Washington.
La historia continúa varios años después, cuando
el teniente DiGiannantonio, uno de los últimos
encargados del proyecto, apareció con la colección
completa en 1978. El teniente exphcó que sólo había
seguido órdenes.

1
1

•
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1

I reported to a captaín, he said to me, "DiGi, I want
you to keep a copy of every one of these Navy
records, and in case anything happens, we've got
a copy." So I said "Yes sir." So I had these special
cabínets made, and I put them in shelves and in
dust-proof containers. After the V-Disc program
ended, and I got reassigned, I asked, "Captain,
what do you want me to do with these things?"
He said, "I don't know, take them home." So I took
themhome.

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1
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1

A partir de los noventas DiGiannantonio logró
reeditar varios V-clises en CD, pero para los
coleccionistas obsesionados hallar una pieza
original es suficiente motivo para celebrar. Porque
encontrar los vinilos que cambiaron discretamente a
la industria discográfica es casi imposible. Petrillo no
habría aceptado que esos discos se comerciahzaran,
era un tipo testarudo . .

europeas y orientales de invasiones comunistas,
pero poco a poco fue reduciéndose la producción,
además, desde que la huelga había terminado, las
grandes empresas querían ahora su tajada por grabar.
Literalmente, V-clises en ese momento se había
convertido en una competencia más. No había manera
de que pudieran competir, así que fue en mayo de 1949
cuando se envió la última caja con aquellos vinilos de
78 revoluciones, 12 pulgadas de diámetro, 136 surcos
por pulgada y seis minutos de grabación por lado.
Siguiendo lo pa~tado, el gobierno estadounidense
destruyó todo lo grabado e incluso persiguió a
aquellos, soldados o no, que se hubieran quedado
con discos de contrabando. La colección sobrevivió

111

Referencias
Carr, R. (1998). Un siglo de jazz. Barcelona: Blume.
Cooke, M. (2000). Jazz Barcelona: Destino.
Gioa, T. (2002). Historia del jazz. Madrid: Turner / Fondo de Cultura
Económica.
Miller, C. (s.f.). V-Disc Records (1943-1949) Victory Music.
Obtenido el 20 de Julio de 2011 de The Chuck Miller Creative
Writing Service. Musical Anides en http://www.chuckthewriter.
com/vdisc.btml
Music: One for Harry, (s.f.) Obtenido el 20 de Julio de 2011 de
Time Magazine U.S. en http://www.time.com/time/magazine/
article/0,9171,886504,00.html
Music: Perrillo Strikes (s.f.). Obtenido el 20 de julio de 2011 de
Time Magazine U.S. en http://www.time.com/time/magazine/
article/0,9171,777386,00.html
Pearson, D. (1942). Perrillo vs. Records. The Telegraph-Herald, 3 de
agosto de 1942. Obtenido el 20 de julio de 2011 de http://news.
google.com/newspapers?id=rD9FAAAAIBAJ&amp;sjid=kbsMAAA
AlBAJ&amp;pg= 133 l ,3374489&amp;dq=james+petrillo&amp;hl=es
Petrillo,J.C. (s.f.). Chicago Stories. Obtenido el 20 de julio de 2011,
dehttp://www.wttw.com/main. taf?p= 1,7,1, 1,38

�Las

LA MÚSICA ES EL ARTE QUE MÁS INFLUENCIA TIENE SOBRE EL
HOMBRE Y LO CONMUEVE, DADO QUE LE HACE SENTIR DE UNA
MANERA DETERMINADA AL INVOLUCRARSE EN UN ESCUCHAR
ACTIVO. LA ÓPERA (CÉNERO MUSICAL) NOS CARANTIZA UNA
IDENTIDAD, UNA CONTINUIDAD Y UN CAMBIO QUE COMO SOCIEDAD
UTILIZAMOS Y NECESITAMOS, ADEMÁS CRISTALIZA NUESTROS
VALORES CULTURALES.

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en un acto en Monterrey
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112

a actividad operística en nuestra ciudad se
remonta años atrás. En torno a las óperas en
un acto -esas creaciones que condensan
la historia y la música a lo esencial según el juicio
del compositor- hace no tantos años que inició
su canúnar. Esta nota pretende traer a la memoria
los esfuerzos por acercar este género musical a
la sensibilidad regiomontana y nombrar a los
responsables. La secuencia en la que aparecen los
títulos operísticos obedece a la cronología por autor.
Bastián y Bastiana, singspie! con música del
austriaco Wolfgang Amadeus Mozart y libreto de
F.W. Weiskern sobre un escrito de J. J Rousseau y
estrenada en 1768 cuando Mozart tenia doce años,
cuenta la historia de dos enamorados con problemas:
Bastián, cantado por un tenor, y Bastiana, papel escrito
para soprano, buscan el consejo de un pastor anciano
y sabio de nombre Colás, baritono, quien logra que
la pareja se reconcilie. Esta obra con arias y duetos
en forma de lied ha sido puesta en varias ocasiones
en nuestra ciudad. Una de sus representaciones
(efectuada en mayo de 1974 en el Aula Magna)
corrió por cuenta de la Facultad de Música de la
UANL en la celebración de su 35 aniversario con la ·
participación de Amador Cortés como Bastián,Jorge
Barón como Colás y de Ma. de la Luz Briseño como
Bastiana y acompañados al piano por la maestra
Esperanza Esparza de Albuerne. La dirección musical
fue realizada por el doctor Jorge Rangel Guerra, la
dirección artística estuvo a cargo del maestro áscar
Javier Garza Treviño y la dirección escénica la efectuó
el maestro Rubén González Garza. Años después y
con el respaldo de otras instituciones de música esta
obra fue cantada por Yvonne Garza y Raymundo
Lobo como Bastiana y Colás, respectivamente, siendo
dirigidos por el maestro Jesús Medina. Difusión

113

Cultural del Tecnológico de Monterrey, bajo la batuta
de Hazael Martínez, ha representado también esta
ópera.
El italiano Gaetano Donizetti compuso Rita en 1841
para la ópera Comique de París. Su estreno se efectuó
hasta 1860, años después de la muerte del compositor.
En nuestra ciudad Rita fue producida en un par
de ocasiones. La Facultad de Música la presentó
en el mes de mayo de 1974 dentro de los festejos de
su 35 aniversario en el Aula Magna con la soprano
Margarita González V. en el papel de Rita, el tenor
Jorge Rangel Guerra cantando el Beppe y el barítono
áscar Javier Garza Treviño como Gásparo. Al piano
fueron acompañados por el maestro Juan Sepúlveda
Montemayor y con la dirección escénica de Rubén
González Garza. La dirección musical y artística
estuvo a cargo del Dr. Rangel Guerra y del maestro
Garza Treviño, respectivamente. La Escuela Superior
de Música y Danza representó esta obra al tener como
director artístico a Gabriel González Meléndez. Con
texto en francés pero actualmente representada en
italiano, Rita tiene las características de una ópera
bufa y fue cantada por la soprano Laura Gutiérrez en
el protagónico, Mario Bailey como Gásparo y el tenor
Rafael Domínguez como Beppe al ser acompañados a
dos pianos por su director y áscar Bemal.

LA

FACULTAD

DE

MÚSICA

DESDE 2005 HA MONTADO TRES
ÓPERAS EM UM ACTO DE C. A.
ROSSINI CON LA PARTICIPACIÓN
DE INVITADOS, ALUMNOS Y EX
ALUMNOS.

�la Facultad de Música desde 2005 ha montado tres
óperas en un acto de G. A. Rossini con la participación
de invitados, alumnos y ex alumnos. La primera de
ellas fue La cambiale di matrimonio (estrenada en Venecia
en 1810) y trata sobre un matrimonio arreglado por
contrato. Esta ópera que se presentó en dos funciones
en marzo de 2005 en el Teatro Universitario tuvo
corno director concertador al italiano Fabrizio
Luciani al frente de la Orquesta Rossini, contando
con la coordinación general de Felipe Estrada, la
coordinación ejecutiva de David Josué Zarnbrano, la
dirección escénica de Lety Parra y corno preparadora
musical Nargiza Kamilova. En el elenco estuvieron
por orden de aparición el barítono José Adalberto
Rubio en el papel de Norton, la soprano Austrebertha
López Valdez corno Clarina, el barítono italiano
Massimo Di Stefano cantando el rol de Tobia Mili, la
soprano Cristina Velasco Tapia corno Fanny Mili, el
tenor Antonio Albores Mattar en el papel de Edoardo
Milfort y el barítono José Manuel Sala como Slook.
La segunda ópera de G. A. Rossíni que la Facultad
de Música presentó fue La scala di seta (estrenada en
1812 en Venecia) y narra las peripecias de una pareja
que celebra su matrimonio a escondidas y las argucias
que planean para mantenerse unidos. Con el Teatro
Universitario corno escenario esta obra presentada en
tres funciones a inicios de julio de 2006 contó con la
dirección concertadora de Raúl Gutiérrez, entonces
director adjunto de la OSUANL, la coordinación
general de Felipe Estrada, la coordinación ejecutiva
de David Josué Zarnbrano, la dirección escénica de
Francisco de Luna y con la preparación musical de
Lucía Torres. El reparto estuvo conformado en orden
de aparición vocal por la soprano Cristina Velasco
Tapia corno Giulia, el barítono José Rubio en el rol
de Germano, la rnezzo Rocio Tarnez corno Lucilla,
el tenor Javier Carnarena en el papel de Dorvil, el
tenor Gabriel Yafet Salgado como Dormont y el bajo
Rafael Blásquez Ortiz como Blansac. La orquesta que
acompañó durante las tres funciones fue la Orquesta
Sinfónica de la UANL.
A fines del verano de 2008 y para conmemorar el 75
aniversario de la UANL se ofrecieron tres funciones de
La ocassione fa il ladro, la tercera de las óperas en un acto
de Rossíni que la Facultad de Música presentó en tres
funciones: dos en el Teatro Universitario y una en el

LA OBRA SUOR AHCELICA DEL
ITALIANO CIACCOMO PUCCIMI
PERTENECE

AL

CONOCIDO

TRÍPTICO, ES DECIR, AL CRUPO
DE TRES ÓPERAS EN UN ACTO
COMPUESTAS
PARA
SER
REPRESENTADAS EN LA MISMA
FUNCIÓN Y MANEJAN COMO
TEMA EN COMÚN EL ESCAPE DE
LA RECLUSIÓN O LA MUERTE.
Auditorio San Pedro. Todas las presentaciones fueron
acompañadas por la Orquesta de Cámara Farnus y
con la dirección del italiano Marcovalerio Marletta.
Esta obra del genio de Pésaro (estrenada también en
1812) nos cuenta los enredos que suceden cuando las
identidades de dos de los personajes se intercambian.
El elenco lo formaron el barítono italiano Massimo Di
Stefano (en su segunda visita a la ciudad) en el papel
de Don Parrnenione, el barítono José Rubio cantando
el rol de Martina, el tenor Antonio Albores Mattar
corno el Conde Alberto, la soprano Cristina Velasco
Tapia corno Berenice, el tenor Gabriel Yafet Salgado
corno Don Eusebio y la mezzo Rocío Tarnez corno
Emestina. Este proyecto fue producido por el Cuerpo
Académico de la propia facultad al tener a Francisco
de Luna corno director de escena y a Lucía Torres
corno preparadora musical.
La ópera Mozart y Salieri del compositor ruso
Nikolai Rirnsky,Korsakov (estrenada en 1897)
fue apreciada por los regiornontanos en una de las
temporadas de la Orquesta Sinfónica de la UANL, en
el Teatro Universitario, con la dirección artística del
maestro Félix Carrasco y la participación del bajo ruso
Nikíta Storojev. Presentada en la primera mitad de los
noventa, esta ópera (una de las más distinguidas de su
autor) se basa en la hipótesis del asesinato del célebre
austriaco en manos de su colega, el compositor de la
corte vienesa Antonio Salieri.
La obra Suor Angelica del italiano Giaccorno
Puccini pertenece al conocido tríptico, es decir, al
grupo de tres óperas en un acto compuestas para ser

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representadas en la misma función y manejan corno
tema en común el escape de la reclusión o la muerte.
Su estreno tuvo lugar en la Metropolitan Opera House
de Nueva York el 14 de diciembre de 1918. Esta ópera
fue apreciada en Monterrey el 30 de junio de 1988 en el
Teatro de la Ciudad con la soprano Graciela Suárez en
el protagónico, la contralto Diana Alvarado cantando
la princesa y un coro formado por alumnas de la
Facultad de Música. La escenografía fue creada por
maestros y alumnos de la Facultad de Artes Visuales
y elaborada por el Departamento de Construcción y
Mantenimiento de la UANL. La dirección escénica
e iluminación fue resuelta por maestros y alumnos
de la Facultad de Artes Escénicas con el apoyo de
su entonces director: el licenciado Luis Gerardo
Lozano Lozano. La parte musical estuvo a cargo de
la Orquesta Sinfónica de la UANL y bajo la dirección
artística del maestro Enrique Barrios quien formaba
parte del elenco de Ópera del Palacio de Bellas Artes.
Del italiano Errnanno Wolf,Ferrari, la Facultad
de Música montó Il segreto di Susanna, obra estrenada
en alemán en Munich en 1909 y con libreto de Enrico
Golisciani. Actualmente cantada en italiano esta
ópera bufa permite que la soprano se luzca graciosa
y coqueta, logrando también vises cómicos de Gil,
el barítono protagonista. La puesta en escena
que la facultad

ofreció en el Aula Magna en mayo de 1974 (en su 35
aniversario) la Susana la cantó Nelly Torres y el Gil
lo interpretó Arturo Caballero, fueron acompañados
por Esperanza Esparza de Albueme al piano y con la
dirección escénica de Rubén González Garza. Jorge
Rangel Guerra colaboró en la dirección musical y
áscar Javier Garza Treviño en la artística.
En su breve andar en este género operístico
Monterrey ha apreciado dos óperas del compositor
italiano y residente americano por mucho tiempo,
de quien este año se conmemora el centenario de
su nacimiento, Gian Cado Menotti: estas obras
son El teléfano y Amahl y los visitantes nocturnos. La
primera fue presentada más de una vez. Una de esas
representaciones fue responsabilidad de la Facultad
de Música en su 35 aniversario en mayo de 1974. En
el escenario del Aula Magna esta función fue cantada
por la soprano Rosa Grobien corno Lucy y el barítono
Eusebio Lozano corno Ben, fueron acompañados
al piano por Esperanza Esparza de Albuerne, con
la dirección escénica de Rubén González Garza,
la artística de áscar Javier Garza Treviño y la
musical de Jorge Rangel Guerra. Esta obra que
narra las peripecias de una pareja enamorada y los
inconvenientes en tomo al teléfono en casa de ella, que
no deja de interrumpir en un momento importante
para ambos, fue representada un par de veces por
la compañía Ópera de bolsillo a cargo del promotor
artístico y director Gabriel González Meléndez y con
una escenografía de Miguel ÁngelJáuregui (pintor
regiomontano). En los protagónicos estuvieron la
soprano Yvonne Garza y el barítono Raymundo Lobo. El
teléfano también fue producida por la extinta compañia
llamada ópera Metropolitana de Monterrey y dirigida
por el pianista norteamericano Erik Steinman. Además
de los protagonistas ya mencionados, Steinrnan incluyó
en un elenco alternativo a Ivet Pérez Mazón y Rafael
Blázquez Ortiz. las presentaciones de esta producción
fueron en el Auditorio del Museo de Historia Mexicana
y en el Teatro Calderón y acompañados al piano por el
propio Steinman.
Amahl y los visitantes nocturnos, la otra obra de
Menotti vista en nuestra ciudad, fue puesta por
Erik Steinman y su compañia. Esta ópera,fábula
religiosa con un libreto del propio compositor e
inspirada en la pintura La adoración de los magos

�11

del pintor renacentista Hieronymus Bosch, mejor
conocido como El Bosco, fue encargada a su autor por
una famosa compañía televisora y transmitida por
primera vez el 24 de diciembre de 1951. En los roles
principales estuvieron Gabriel Yafet Salgado como
Ahmal, Ivet Pérez Mazón e Yvonne Garza alternando
como la madre y representando a los reyes magos
estuvieron Raymundo Lobo como Melchor, Héctor
López como Gaspar y Rafael Blásquez Ortiz como
Baltasar. La traducción al español la realizó Myrna
Bazán Treviño. Los escenarios en los que se presentó
esta obra (acompañada al piano por Steínman) fueron
el Auditorio del Museo de Historia Mexicana, el
Teatro Calderón y el Teatro de la Ciudad. Emulando
su estreno, una de las funciones se transmitió por la
televisión local. En diciembre de 2010 el Consejo para
la Cultura y las Artes de Nuevo León con el apoyo
de Conaculta presentó este título y La médium, ópera
en dos actos, también de Menotti en el Teatro de la
Ciudad. El elenco de Amahl estuvo conformado por
Alejandro Prado en el protagónico, Ivet Pérez Mazón
como la madre, Manuel Acosta como Gaspar, Mario
Bailey en el papel de Melchor, Rafael Blásquez Ortiz
como Baltazar y el barítono Javier Magallanes como el
paje. Arturo Rodríguez Torres fue el director escénico
y Juan David Flores Ponce estuvo al frente del coro.
Gerardo González y Jesús Medina colaboraron
también: el primero como director musical y el
segundo como director concertador al frente de la
OSUANL
Original del regiomontano Gabriel González
Meléndez y basada en Las crónicas marcianas de Ray
Bradbury, El marciano tuvo su estreno en el Teatro
de la Ciudad en 1989 con un elenco conformado por
Yvonne Garza en el papel del marciano, Lidia Zepeda
y Raymundo Lobo como sus padres humanos y Sergio
Elizondo en el rol de J oe Spalding.
La voz humana del francés Francis Poulenc fue puesta
en el Teatro del Centro de las Artes con la traducción
de Coral Aguirre quien también realizó la dirección.
Esta ópera estrenada en 1959 en el Teatro de la Ópera
Comique de París con un texto de Jean Cocteau
prueba y desarrolla la psicología femenina, tema
tratado ya por el autor en su obra previa Los diálogos
de carmelitas, consiguiendo este análisis con vigor
excepcional debido al uso de un solo protagonista: la

mujer abandonada por su amante con quien conversa
al teléfono por última vez. El protagónico fue cantado
por Yvonne Garza quien fue acompañada al piano por
Oswaldo de León Dávila.

EN LA ÓPERA DE CUATRO NOTAS
TODO

TRANSCURRE

EN

LA

ANTESALA DE UNOS CAMERINOS
DONDE

LOS

CANTANTES

REPRESENTÁNDOSE

A

SÍ

MISMOS DEAMBULAN SACANDO
A RELUCIR
MISERIAS.

SUS

PROPIAS

El piano es el único instrumento que acompaña a los
cantantes de La ópera de cuatro notas que requiere de una
mezzo, una soprano, un tenor, un barítono y un bajo
que en su versión en Monterrey fueron interpretados
por Teresa Torri, Lidia Zepeda, Fernando Mier y
Terán y Sergio Elizondo respectivamente. Esta obra
del estadounidense John Thompson ( creada en
1972) fue. dirigida y acompañada al piano por Gabriel
González Meléndez en un esfuerzo realizado por
David García como Jefe del Departamento de Música
de la Universidad Regiomontana, en el año de 1989
con funciones en el Teatro Lope de Vega de la UR. En
La ópera de cuatro notas todo transcurre en la antesala de
unos camerinos donde los cantantes representándose
a si mismos deambulan sacando a relucir sus propias
miserias.
Estoy seguro que este género musical que incide
en lo más puro de las fuerzas que constituyen el
ser sensible de los hombres seguirá encontrando
público en nuestra ciudad y el mayor número de
interesados en él como medio de expresión, influencia
y engrandecimiento del complejo espíritu humano.
Referencias
Bagnoli, G. (1993). Th, La Scala Encyclopacdia of thcOpcra. Nueva York:
Simon &amp;: Schuster.
Recopilación de datos históricos y memorias personales sobre la
Facultad de Música de la UANL por el profesor Ricardo Gómez
Chavania, maestro y ex director de la Facultad de Música (1984 - 1990).
Revistas del 35, 55 y 60 AníYersario de la Facultad de Música de la

UANL

116

�CABALLERÍA
MIRADA
y~
POIIIA
on la reciente publicación
de Naturaleza muerta,
una hermosa edición
ilustrada por el artista plástico
Salvador Diaz, la poesía de
Gabriela Cantú W estendarp se
adentra en la contemplación y hace
de la vista el principal sentido de
su escritura. Antes, la poeta habia
recorrido con soltura la exploración
de otros sentidos: el tacto, el olfato,
el gusto. Sus creaciones delineaban
cuerpos y evocaban encuentros.
Ahora, la voz poética se recrea,
incorporando aquellos elementos,
en la observación y de ah1 parte
hacia otros niveles de conciencia y
percepción. La naturaleza muerta es
un ejercicio plástico: el traslado al
mundo interior de las cosas que nos
rodean. Hay en ella una intervención
humana: los objetos son colocados
cuidadosamente, tomando en cuenta
sus dimensiones y colores, para
formar una peculiar escena (a pesar
de contar con elementos similares,
ninguna naturaleza muerta es igual
a otra). El nuevo libro de Gabriela
Cantú es, así, una nueva manera de
crear poesia.
La primera parte del poemario,
"Bodegones", es, al mismo tiempo,
ejercicio plástico y concreción poética.
Los objetos están dispuestos para

C

TÍT■L01 Naturaleza muerta

A.8TOR.A: Gabriela Cantú
Westendarp
EDITORIAi: UANL
AMO: 2011
evocar sensaciones y desplazamientos.
Una cereza remite a los labios, el
jugo de arándanos a un cuerpo sobre
la mesa (otra forma de naturaleza
muerta); los desdoblamientos se
engarzan hasta conformar un gran
poema vasto y heterogéneo de largo
aliento. Es el enfrentamiento a
diario con lo trascendente, el súbito
encuentro con la detonación poética.
Me voy a concentrar en
la linea que nos divide:
de un lado las manzanas
del otro
las peras.
Frente a la mesa
cada tarde
decimos que todo va bien
-que estamos ahipero lo cierto es que
cada quien en su bosque
con los tejones, los conejos
las Alicias corriendo
los relojes dando los segundos
esperamos la llegada de la
[noche
- el sueñoque nos salve de tanta imagen
de tanta gota que colma el
vaso.

mirada pudiera no sólo contemplar
los objetos, sino manipularlos ( a la
manera de un bodegón) y hacer con
ellos algo más. Esta primera parte
confirma una precisa ejecución
verbal. Estamos ante una voz
madura, que hace de la descripción
artificio , y de los objetos y
tonos lumínicos una palestra de
expresiones. Algo similar acontece
con "Flores", la segunda parte
del poemario. De nuevo estamos
ante otra forma de naturaleza,
pero aquí aumenta el riesgo. Las
flores conjuran pasiones y amores,
cambian en cada hora del día, como
si se alimentaran de diversos tipos
de sustancias. Su cultivo se acerca a
los misterios de la creación poética.
Deben ser atendidas con mano
El procedimiento parece cambiar sabia, que sepa regarlas y podarlas.
con est a fuerza óptica, como si la Yasí lo sugiere la voz poética:

118

Hubiera sido mejor dedicanne
[al oficio de
Florista. Acomodar tulipanes,
[recortar acacias,
Buscar nubes como follaje.
[Pero eso de seguir
El instinto, de obedecer los
[signos que marca el
Cuerpo. Eso que los restos del
[café señalan trae
Una larga cuenta por pagar.
La planta se transforma en cuerpo,

y éste en la representación de la
vida, con sus miserias y pasiones,
sus misterios y su lógica implacable.
El mundo gira en torno suyo, los
planetas se alinean siguiendo
su torrente sanguíneo. Pero la
conciencia de la pérdida (de la
mortalidad) lo hace vulnerable y
delicado, como los pétalos de una
flor, cortados por un caprichoso
destino que juega a ser deidad. Y
es entonces cuando ese precario
organismo se convierte en el espacio
de la enunciación poética. La poesía
surge de esa conciencia a la vez falta
y dinámica. Muerte y vida: unidos en
el goce erótico y en la evocación de
la pérdida.
Evoqué la ausencia. Ella se
apodera de la tercera parte: "La
memoria también está hecha
de olvidos". El paso implacable
del tiempo, el deterioro que trae
consigo, aniquilan poco a poco
la vida, pero a la vez alimentan la
memoria: la gran épica de nuestra
condición humana.
Yentonces sacaron la mesa,
Oas sillas de forro
verde, la lámpara apagada, el
[bastonero de mi
padre, el cuadro de las flores;
[todo coma por
el pasillo: los cuchillos, las

[cacerolas. Todo se
lo llevaron.
Estuve varias horas sentada
[en un sillón viendo
el vado que era cada vez más
[grande.

Lo único que puede llenar ese vacío
son las palabras: la pérdida precede
a la creación, así como el olvido a la
memoria.
De esta manera, los elementos
entran en el alambique de la
percepción literaria: nuestra
contemplación de ellos se
alarga, se oscurece. Aparecen
ante nuestros ojos como objetos
nuevos, latentes. Un armónico
y trepidante desfile de palabras
les insufla vida. Es poesía de
estaciones, de horas extremas
( el crepúsculo y el alba; la
medianoche y la madrugada), de
placeres ocultos. Cambiante como
la marea que cubre y descubre a
los arrecifes. Como si las palabras
se elevaran con el impulso de la
sangre, con la radiación solar,
y luego descendieran con la
suavidad de las olas, con el ritmo
nostálgico de la lluvia.
La fluctuación crea, sin
embargo, una armonía que va
más allá de cualquier intento
de racionalización. En lugar de
explicar los poemas, escucharlos
latir en las páginas. La memoria
se transforma en creación, en
un universo peculiar que, en
cierta manera, vence al tiempo y
trasciendo al olvido.
"Esta casa tiene demasiados
escalones" es la cuarta y última
parte del libro. Es un poema
extenso que transforma el entorno
hogareño en reinos separados con
mundos individuales (historias y
conocimientos propios). El punto

119

de encuentro de esta constelación
de espacios es el cuerpo de la voz
poética. Aquí la poesía se apoya
en el espacio para efectuar su
comunicación. Estar en lugar de
ser. La diferencia es sutil, mas
fundamental:
El trayecto de un reino a otro
toma su tiempo,
subir o bajar es un camino largo,
el caracol exige esfuerzo,
la tensión sube,
el peso se acumula
y los músculos se hinchan
como bolsas de agua hirviendo.

La casa como ampliación de
la naturaleza muerta: objetos
dispuestos para la contemplación,
pero también para habitarlos. Y el
cuerpo como uno más de los objetos
del hogar, el complemento de los
utensilios, de las flores y las frutas:
la gran metáfora de la creación.
Naturaleza muerta es poemario de
la mirada, pero, principalmente,
es manifestación nítida de las
infinitas posibilidades de la
expresión poética. Celebramos su
aparición en un momento en donde
hemos dejado de contemplar las
cosas y sólo nos contentamos
con enumerarlas. Gabriela Cantú
Westendarp confirma con esta
composición visual y verbal su
destacado lugar en nuestra poesía
contemporánea.

Víctor Barrera Enderle

�La otra

realidad de

los conjuros
TÍT■LO: Poemas chamánicos
A■TOli: Iliana Godoy
EDITORIAL: Floricanto

AÑO:2009
rente al pensamiento
socrático, aristotélico, el
mundo mágico-religioso.
Ante los factores del pensar,
el ámbito poético, sagrado,
inasible. Cielo y Tierra. Vida y
Muerte. Espacios en aparente
oposición. El razonamiento frente
al salmo y al conjuro. lDónde se
alberga la zona mágica, mítica,
espiritual, ese territorio que
pertenece a la sacralidad que tanto
interesó a Miguel de Unamuno
y que Octavio Paz abordó en
innumerables
ocasiones?
En
esa zona intermedia, entre las
dualidades terrenal y celestial,
entre lo real y lo intangible, se
despliega acaso la dimensión otra,
que no puede visualizarse a simple
vista en la realidad objetiva, sino
que es menester introducirse
como en un claro de bosque, entre
la luminosidad y la penumbra,
en un filamento finísimo, como
esa imagen paciana del poeta
-o chamán- caminando con
los ojos vendados a la orilla del
abismo. Sólo a través de rituales,
de ceremonias y de cultos puede
tenerse acceso a esa región, sólo
mediante la experiencia personal,

con la apertura de los sentidos, del
espíritu, de la entraña misma que
resguarda nuestra esencia.
La cotidianidad tan burda en que
vivimos nos ofrece vacua completud,
transitamos en una espiral absurda,
que de pronto nos hace sentir
plenos y en un abrir y cerrar de ojos
también vacios. ¿Cómo penetrar
en la zona en que puede percibirse
o vislumbrarse lo otro, un sentido
distinto, un rostro no profano de
las cosas, aquello que otorga un
significado diferente a la existencia ?
Para mí, hay dos momentos mágicos
en el diario vivir: el instante del
alba y el del crepúsculo, es decir, el
orto matinal y el vesperal. Pero
también existe ese paraje al que
los griegos llamaban inframundo,
acaso ese umbral de la mente
o del alma -tan caro a Mircea
Eliade o a René Guénon-, que
nos permite adentrarnos en ese
puente que conduce a la caverna
perpetua donde se develan los
misterios y donde abrevan los
iniciados. Por algo el laberinto
o la caverna son constantes
en los estudios psicológicos y
antropológicos, como lo refiere
Gastan Bachelard, entre otros.

120

¿Qué decir del chamán, de ese
ser especial que tiene contacto con
un terreno ajeno, extraño, pleno
de enigmas, de interrogantes, y al
cual puede llegarse únicamente por
el rito, el canto, la palabra y todos
aquellos elementos que conforman
una alquimia para acercarse a la
divinidad? No cabe duda de que los
chamanes son seres que han tenido
revelaciones, que han accedido a
un ámbito distinto, más complejo,
y han alcanzado otro nivel de
conciencia que los transforma en
seres más sensibles y abiertos a
todo aquello que el entorno les
muestra y les prodiga. Ancestral
saber, memoria antropológica,
inconsciente colectivo, toque
divino, misticismo. Acaso todo
esto los conduce a penetrar en el
universo simbólico, en la vía para
develar el enigma de la vida. Lo
que los filósofos y otros pensadores
sensibles denominan el vacio, la
Nada, y que provoca la angustia
metafísica.
¿Qué decir del poeta, del
vate, cuya poesia se nutre de la
existencia, que también es sagrada?
Justamente el mito y el símbolo
rescatan la memoria, echan mano

de la tradición y conservan la
transhistoricidad del misterio.
El poeta logra alcanzar el ámbito
sacro a través de la Palabra
cuando se atreve a internarse
en los dédalos del conocimiento
sensible, a situarse en el espacio
y el tiempo con el propósito de
enfrentar la realidad asumiendo
la memoria. Y también el poeta,
como el chamán, tiene sus propias
revelaciones y llega a conocer otras
regiones a través de la sensibilidad
y la percepción e intuición del
mundo. Octavio Paz hablaba del
fluir inagotable del murmullo,
con respecto a la inspiración, y
se refería a ésta como: demonio,
musa, espíritu, genio; o bien, como
algunos la nombran: trabajo, azar,
inconsciente o razón; el duende de
Garcia Larca, la Diosa Blanca de
Robert Graves. Lo que sí puede
afirmarse es que el poeta se interna
en esferas más allá de la realidad,
deriva en otros espacios y hace un
recorrido por el tiempo.
En su obra lírica, Iliana Gogoy
ha pretendido introducirse
en la dimensión sagrada al
asumir el riesgo. Por supuesto
que los lectores que la hemos
acompañado en su recorrido
sabemos de su búsqueda de lo
inefable, de lo inasible, de lo
espiritual, de lo metalingüístico,
del Verbo o Logos. Pero no
conforme con ello, ha querido
introducirse en una ladera de la
otredad, en el universo chamánico,
para recibir una iluminación
especial. Nos dice: "Estoy del otro
lado,/ vengo de atravesar el ojo
de la aguja./ Se dice fácil/ haber
cedido inerme/ a la hipnosis del
cíclope". Iliana asume aún más
el compromiso y se acerca a un
mundo desconocido para muchos.

Se acerca al chamanismo, in situ,
de forma vivida. No es fácil. Tuva
que prepararse durante años
para poder conocer, comprender,
sentir, vibrar, vivir la experiencia
chamánica en su propia piel.
Y así es capaz de hablar de
ciertas entidades como Tepoztécatl,
Cihuatlampa, Wiricuta, Tlayacapan,
los Temazcales; o bien, de
Teonanácatl, de los Graniceros
y de los Concheros; pero además
del Árbol de la Vida, del cráter
del volcán, de flamas y nieve, de
los elementos primigenios en
un cáliz, en "vasos de alquimia",
donde se descubre, dice Iliana,
un "éter lunar". Toda ello a la
luz de la hoguera, envuelta en
aromas de copal, que simboliza
la emanación del espíritu divino
y aleja las fuerzas malignas. Y
vivimos la sombra, la umbría, la
negrura, contraluces, umbrales,
conjuros. Danza, Trance, Voz,
Luna. Círculos astrales. Vastedad.
La palabra de Iliana resuena:

Atmósferas que se antojan
sugerentes y seductoras: nubes,
niebla, nieve, ámbar, flores;
así como hormigas y grillos y
serpientes y lagartos. Entidades
espirituales, recipientes de
la energía cósmica que se
transforman en esa vía mística,
la cual a su vez nos hermana
y unifica con el Gran Todo. Y
aquí podríamos evocar esos
conjuros, esos salmos, esa
sabiduría única de María Sabina
o, más recientemente, de Carlos
Castaneda. Y el venado aparece, y
el peyote cobra efecto; fluye la voz
de lliana en el poema "Wiricuta":
Carne azul del venado,
cuajada bilis de la tierra.
Peyote, red ventral,
arterias de esmeralda.
Ombligo algodonoso,
esfínter de plegaria,
purifica el dolor,
acuna el miedo.

Se abre el higado humeante
[del planeta.
Toda la palabra aqui cobra su
[peso,
metálica y entera busca fondo.
Sobre el caparazón de la
[antigua tortuga
los oidos presienten estrellas
[laterales.
Un vuelo a tumbos de luna
[nueva
horada la atención.

Muchas lunas le llevó a !liana
Godoy plasmar sus experiencias
en estos Poemas chamánicos, en
estas páginas reveladoras. Tuvo
que vaciar su espíritu para formar
un todo con el Universo. Por
eso, la considero una maga, una
chamana de la palabra, que nos
habla de espejismos y desiertos,
de constelaciones y estrellas,
de elementos y lugares sacros y
ancestrales. Y visito en sus líneas
Real de Catorce:

Esta revelación acaso evoca la
que tuvo el sabio chino Lo-shu
cuando contempla a la tortuga
mítica manifestándole los
números mágicos, sagrados, que
determinarán el cosmogónico I
Ching.

Por el túnel de ánimas
con la montaña a cuestas
un silencio de adobe
(desmorona
abruptas sombras.

121

Silvia Pratt

�TÍT■LOI Puntos suspensivos, escenas deun autorretrato
A■TOR1 Vicente Rojo

IDITORIAUl1 Colegio Nacional y la Editorial ERA
..AAO1 2011

VICENTE
rtista que ha explorado
nuevos caminos en la
plástica. Voz cargada de
significantes, de color, de formas
que se niegan al reproducirse, de
laberintos misteriosos, de volcanes
y códices crecidos en un sueño que
se construye, que vibra; voz que
reflexiona, que deja finalmente la
obra frente al espectador, abierta
a otros espacios imaginados por
éste, a nuevos cauces. Integrante
desde los años sesenta, -los años
de la generación de la ruptura-, de
este grupo de jóvenes: talentos que
cuestionaron el quehacer artístico
que entonces se debatía ya en
círculos viciosos y lugares comunes;
que abrieron otras rutas, que
también, y el tiempo lo confirma,
son nuestras, se ha significado por
su trabajo incansable y sus aportes
generosos a la cultura. Formado
al lado de grandes maestros de la
tipografía y el diseño -Miguel
Prieto, español que vivió entre
nosotros, fundador de la inolvidable
Romance, fue su maestro-, concibió
otra manera de ver, de diseñar,
porque "...yo nunca he querido
trabajar en publicidad, nunca he
querido vender cervezas o llantas".
Con las herramientas elementales
y las consecuentes limitaciones,
elaboró una obra gráfica que es
reconocida por todos. Vicente Rojo

ROJO:

creador de imágenes
está siempre presente en las mesas
de trabajo y en la formación de
libros, de revistas y de suplementos
culturales. En la imprenta. Sus
diseños llenan todo un tiempo para
muchos de nosotros, en la cultura
tipográfica. Es una referencia
obligada en las artes gráficas
mexicanas. "Me da mucha tristeza
que el compás y las escuadras
ya hayan desaparecido para los
diseñadores gráficos...", dice al
evocar sus inicios, y señala que hoy
el avance vertiginoso de la tecnología
produce un gran compromiso en los
actuales diseñadores, que deberán
dominar la máquina para desarrollar
sus posibilidades y enriquecer así su
obra.
"Creo que el origen de todo mi
trabajo está en mis dos infancias. La
primera, en mi natal Barcelona, hecha
de experiencias que fueron bastante
difíciles para mí, y la segunda, en
1949 cuando llegué a México y
la vida se me iluminó. La luz me
deslumbró, y ese deslumbramiento
sigue acompañándome hasta la fecha.
En México encontré la libertad (o al
menos mi libertad)", apunta Rojo
en las primeras páginas de Puntos
suspensivos, escenas de un autorretrato,

122

bello libro que hoy tenemos en
las manos, editado por el Colegio
Nacional y la Editorial ERA y que
muestra en cuidadosa selección, su
obra pictórica y escultórica desde
los inicios. La misma, agrupada en
series que el artista ha desarrollado
a lo largo de los años: Aproximaciones,
Señales, Negaciones, Recuerdos, México
bajo la lluvia, Escenarios y Escrituras, se
interna en una abstracción cada vez
más explicable, nutrida por un color
intenso cada vez más propio, y una
geometrta elemental que nombra y
describe las formas de la naturaleza:
cuadrado, circulo, triángulo,
cono, cubo, esfera, que, dice, son
creadas por ella y aunque pasan
desapercibidas, están presentes
en la vida diaria. Sostenida por su
profunda sensibilidad, ha llegado en
su equilibrio a una madurez en la
definición del mundo que le toca al
artista vivir y transformar.
De la obra que aparece impresa
en el libro, sólo quiero destacar para
ustedes, muy brevemente, tres series
en que me he detenido emocionado y
sabedor del grato encuentro que me
espera siempre que miro el trabajo
de Vicente Rojo: Señales, México bajo la
lluvia y Escrituras.

Señales (1966.1972). Esta serie
de pinturas aborda con planos
geométricos de formas fundamentales,
de texturas y de color, con marcas,
hitos dejados en la piel del día, la idea
de Rojo de sugerir que un signo tiene
interés propio. Al recorrer los cuadros,
podemos penetrar en historias dejadas
al margen de las vidas, o enfrentar su
misterio suspendido. El desarrollo
de estas obras, sus variantes, nos
recuerdan la conexión con una
realidad compleja que se escribe
y vibra en la tela, que nos acerca a
comprender la abstracción que es
parte medular en el lenguaje del
artista.
En la serie México bajo la lluvia
(1980.1989), Vicente Rojo trabaja
con un recuerdo lejano, de los años
cincuenta, en que "vi llover en el valle
de Cholula desde la loma del Instituto
Astrofísico de Tonantzintla. La lluvia
estaba formada por dos cortinas de
agua que caian separadas, cada una
a un extremo del inmenso valle. Era
una imagen poderosa y al mismo
tiempo delicada, visión insólita que
me persiguió durante muchos años".
La gran profusión de la línea y el color,
manejados en un formato cuadrado
y en un ángulo que recuerda la caida
del agua, hacen de esta serie una de las
más bellas y más nutridas. Nos dice
la luz, el viento, la noche y el día, pero
también el color trenzado en las telas
delos pueblos de México. Aquí alza su
voz la poesía, y sus altos registros nos
describen la serenidad, el silencio, la
eclosión del movimiento.
Escrituras (2006 ... ) . La
identificación del artista con
la escritura lo llevó a desplegar
una nueva serie que hasta hoy
lo mantiene en su desarrollo. Su
formación en el diseño gráfico, hizo
que se acercara a muchos escritores
y a su obra literaria. Sus "textos",

sus texturas, hablan de un desatado
amor por escribir: escribir en una
frase inventada, codificada por las
formas y los colores, trasvasada a
ellos, desplegada en composiciones
magistrales. Sobre tela, madera,
papel, cartón, se fijan estas obras que
viven, que recuerdan.
La obra plástica que Vicente
Rojo ha trazado a lo largo de su
vida intelectual, y que el libro
descubre a los ojos, que recorren

placenteramente sus páginas, nos
habla de una pasión por vivir, de
un respeto por el hombre y por
desentrañar los secretos de la
naturaleza, y de una vocación por
seguir en la búsqueda de nuevos
espacios. Y la poesía -él lo ha
dicho siempre-, preside y alienta
sus mejores vuelos y sus días más
luminosos.

AIJonso Reyes Martínez

Cosecha
reciente
(Una lectura
de TX--3300295)
a literatura fluye en
producción continua por
todo Monterrey y el área
metropolitana. Sus autores se
cuentan por docenas. Muchos
centros educativos y culturales
cuentan con talleres de creación.
Conaculta y Conarte tienen a
Jo largo del año, certámenes y
programas de estímulos para
escritores. Cierto es que no hay
una historia crítica de la literatura
local, tampoco un inventario de
todas las obras, ni siquiera de
las publicadas. Existen grandes
zonas sin iluminar en el mapa
creativo del estado. Como
ejemplo, el registro de la novela:
aún es reciente la investigación
de Alfonso Rangel (Desde el Cerro
de la Silla, 1992) que descubrió a
los lectores la existencia de una
producción constante de novelas
nuevoleonesas, a lo largo del siglo
XX; antes de esa investigación no

123

se veía la continuidad, en el ámbito
local figuraban pocas novelas
aisladas. Existe, además de lo ya
señalado, un evidente déficit de
teoría y crítica literarias.
Con todo, un conjunto de
obras escritas aquí descuellan
en el panorama nacional y, como
dije al inicio, la producción
literaria es constante y también su
refinamiento. Cada día es más fácil
encontrar a jóvenes escritores con

j

�conocimiento de su oficio. Un caso
ejemplar lo ofrece el libro IX,3300295
(presentado en julio de 2011), que
recoge los trabajos ganadores del
Certamen de Literatura Joven
Universitaria 2010 (organizado por
la Dirección de Artes Musicales y
Difusión Cultural, UANL). A nadie
sorprende que en él predominen
los autores que estudian en el
Colegio de Letras, que ha sido y es
un semillero de escritores notables,
como ningún otro colegio o escuela
regional.
Los nueve autores reunidos
en TX-3300295 tienen en común
muchas cosas, además del ámbito
universitario, el certamen aludido
y el hecho de ser muy jóvenes:
Se trata de lectores que han
asimilado diversas maneras de la
ficción (entonaciones, reglas de
construcción, etcétera); son jóvenes
que se prueban como escritores
(pusieron en marcha un proyecto,
escucharon y reelaboraron sus voces,
propias o calcadas de modelos); son
autores que dialogan con formas
genéricas de la literatura y con otras

disciplinas
como la música popular
y el cine; son exploradores de
textualidades que ahondan en su
propio yo o se alejan de él, con ayuda
de la ficción; también con la ayuda
de la ficción, enfrentan los supuestos
del realismo, de la identidad, de

la memoria, del afecto, etcétera;
son jóvenes que se adentran en
el campo literario (constituido,
ancho y ajeno), y se crean en él un
espacio propio, legitimado por un
jurado (Gerson Gómez, Nérvinson
Machado y Ángel Sánchez) y por
la edición de sus trabajos en el
libro que ahora comentamos; son
escritores jóvenes, en suma, que
buscan la verdad y la belleza (de
su propio tiempo, de su vida, del
mundo creado o aludido en el texto).
"Voy a rescatar de mi facebook / el
amor que me dijiste tener" (p. 87).
El libro está dividido en dos
bloques: cuento y poesía. "IX3300295" de José Maria Can.tú
Serna, el primer cuento del libro,
narra la historia de un imprudente
accidente en la fábrica del "sartén
mágico xtra liso" y el cumplimiento
amañado de la legislación laboral. En
un segundo plano narra la historia
de uno de los sartenes, desde el
prensado de una placa metálica a la
que se da forma de sartén, hasta que
la pieza es adquirida en el mercado
e inicia su vida doméstica. También
narra la vida de algunos personajes.
Conviene decir que el interés
del cuento

está tanto en
la historia como en la manera en que
está contada: es decir, tienen mucho
peso el tramado de los sucesos, la
estrategia narrativa utilizada y la
configuración del tema. Un rasgo

notable es el desajuste en el tiempo
de la historia contada, con saltos
hacia atrás y hacia adelante, que
inicialmente no se percibe como tal.
Desde el inicio, el narrador entra y
sale del interior de los personajes,
presenta sus pensamientos y deseos,
y en otros pasajes sólo registra su
exterioridad, de manera que se
conozcan por lo que hacen y dicen.
Los diálogos son importantes,
porque además de caracterizar a
los personajes y su comprensión del
mundo, avanzan la historia y el tema
del relajamiento en el cumplimiento
de la legislación laboral, en la
contratación y posterior protección
contra accidentes de trabajo. Es
evidente la economía y habilidad
con que están mezclados fragmentos
de vida, tranzas, emociones y
registros tan distintos como el de
la cita periodística y el de la vida
psíquica de los personajes; son
evidentes la comprensión del tema
que logra el escritor y su habilidad
para exponerlo a través del mundo
personal y social de los personajes.
La cita periodística final (tomada
del periódico La Jornada) sobre
los cientos de miles de accidentes
laborales en México, sólo confirma
a otro nivel lo que el cuento
expuso antes sin salirse del marco
estrictamente literario en el que fue
escrito.
En sus declaraciones a la prensa,
el día de la premiación (El Porvenir, 28
de Septiembre de 2010),José Marta
Cantú Serna y Melody Lizeth Cortés
González (primer y segundo lugar
en cuento) apelaron a la experiencia
como fuente y base de sus cuentos.
Dijo José Maria Cantú: "Una vez
escuché a alguien que dijo que hay
que escribir de lo que conoces, y
como de chico me tocó jalar en una
nave industrial, en una maquila de

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◄

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◄

1
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1

cajas y en una empresa de recursos
humanos, querta hacer un cuento
completamente cotidiano"; y
Melody Lizeth Cortés, dijo: "El
cuento nació a raíz de una vivencia
personal, de alguien allegado, de
lo que padece una persona con
esquizofrenia". En la práctica, José
Marta Cantú se ciñó enteramente
a las convenciones del realismo,
no así Melody Lizeth Cortés,
que estableció momentos de
imprecisión a lo largo de su obra.
"El precio de la libertad" de
Melody Lizeth Cortés es un cuento
oscuro de locura y crimen. La
historia es narrada por el personaje
Clarisse, situada en el siglo XVIII,
en un país que no se especifica,
pero a partir de los nombres de
los personajes podemos pensar
que se ubica en Inglaterra o
una zona boscosa de Estados
1 Unidos. Esa distancia espaciotemporal favorece la credibilidad.
Clarisse cuida a Ann, su hermana
desequilibrada que escucha voces
de los muertos que la llaman.
El relato de Clarisse contiene
elementos que pueden alterar
la veracidad de lo que cuenta;
considérense como ejemplos: el
reloj en el buró, que puede verse
en la oscuridad (objeto moderno),
y el hecho de que a pesar del
aislamiento en que dice vivir, no
falta en la cocina con qué hacer
en cualquier momento postre de
limón y pastel de fresas. "El precio
de la libertad" es lo suficientemente
ambiguo, que puede leerse de dos
maneras distintas: les el relato
de una loca o hay un elemento
fantástico activo, corno sugieren
los últimos párrafos? Incluso, si se
fuerza un poco la narración, cabría
una tercera lectura, en la que todo
es un sueño de Clarisse.

"No creo en el destino" de
Alfredo Iván Mata Noyola, es
sobre todo la recreación de la
voz (la oralidad como principio
estructurador) y la percepción
de un taxista, su narrador, que
evoca la historia de un compadre
que aparentemente lo tiene todo,
y lo pierde todo porque no puede
sobreponerse a la adversidad.
Los restantes 3 cuentos del libro
no son realistas. "La tejedora" de
Sandra Carolina Higadera Ramos,
es una historia extraña, narrada
con elementos de sueño, en cuyo
centro se gesta un hecho insólito
que revela sus dimensiones poco
antes del punto final.
"Semillas blancas", de Mario
Nicolás Castro Villarreal, debe
mucho al cine fantástico (ejemplo
Déjame entrar, 2008) y al cómic.
Narra la relación de una mujer
solitaria y una criatura monstruosa.
Contiene acción, violencia familiar
y de género, crimen, blasfemia, y
ofrece la solución del convento
a la mujer solitaria que ha sido
superada por las circunstancias.
"Semillas blancas" contiene todos
los ingredientes para convertirse en
un buen guión para novela gráfica.
"El hombre del sombrero
blanco" de MayraJocelín Martínez
Martinez narra con ironía el
encuentro sexual del hombre del
sombrero blanco y una mujer, en lo
que parece ser, más que un cuarto
de hotel, un texto consciente de su
estructuración.
Ricardo Ovalle Garcia ganó
los 3 primeros lugares de poesía,
con 3 conjuntos de poemas
distintos. Grandes traes fáciles de
olvidar, ganador del primer lugar,
está formado por una docena de
poemas cortos, de verso libre,
presididos por el poema "Ay poeta"

de Ricardo Ariza, como epígrafe. En
conjunto son poemas de amor, con
intencionalidades muy definidas.
Un valor que caracteriza a la poesía
de Ricardo Ovalle es la intensidad
de los afectos, en situación de
conflicto. También la caracteriza su
inmersión en el mundo social: los
poemas crean un yo de ficción que
pertenece al mundo de hoy (utiliza
Facebook, tiene Ipod, escribe un
blog, etc) y su lenguaje, que a un
tiempo construye el estado en crisis
donde se mueve el yo protagonista,
y teje una red de referencias
(además de las citas explícitas de
canciones y diálogos de películas
que acompañan a cinco de los
poemas). Si pregunto, pongamos
por caso: ¿cuánto Joaquín Sabina
hay en algunos versos de Ricardo
Ovalle? La respuesta interesa en
la medida que las entonaciones y
ritmos de Sabina dan color a los
versos de Ovalle, y en los aciertos
perceptibles que resultan de la
integración que Ovalle lleva a
cabo en sus propios poemas de
aquellas construcciones verbales,
entonaciones y ritmos. El yo
construido manifiesta su angustia
de muchos modos, expresado en
un lenguaje muchas veces directo
y brutal, capaz de violencia de
género, incapaz de enunciar y
establecer armonía en su relación
con la mujer que desea y/o ama.
Conviene que presente algunos
ejemplos:
De conflicto:
Luego yo
de burdel en burdel,
buscándote Eva entre humos
[y braguetas desconocidas
con una rosa de plástico entre
Uas manos.

�De violencia de género:
Ayer escribí un poema en la
[esquina de tu casa:
"la Lupita ya cogen

Los 3 conjuntos de poemas de
Ricardo Ovalle tienen más de un
elemento en común. Si para probar
lo anterior cambio de lugar el poema
"La melancolia se divierte en un
baile masivo de Broncon que forma
parte de Todas los poemas que no se
quieren leer, y lo coloco en el poemario
anterior, Grandes traesfáciles de olvidar,
encuentro que ahi también encaja
bien. Comparten los 3 conjuntos el
tema del amor en conflicto del que
hablé antes, y la preferencia de su
autor por los titulos sorpresivos.
Brevísima introducción a la nostalgia
contiene los poemas más breves, y
por lo núsmo, despojados.

Solitaria, de Liliana lveth Luna
Rores, desarrolla en cada uno de los 14
poemas que conforman su poernario,
un yo lirico tal vez excesivamente
severo consigo mismo y con todo su
entorno. Ese mismo rigor lo aplica
Liliana Iveth Luna en el control del
material lírico, produciendo poemas
pulcros, con intencionalidades y
efectos directos.
Como Ricardo Ovalle y Liliana
Iveth Luna Flores, en Volver a los
días Alejandro Moreno Guajardo
construye un universo lírico propio.
En él están registrados sin dolor
experiencias y ensueños. Los poemas
portan el sentimiento sutil de la
tristeza melancólica del recuerdo,
resuelta en imágenes como las
siguientes:

[el viento.
La oscuridad de la noche era el

[fracaso de los astros.
El cielo parece un enorme
[hoyo, una casa sin tejado.

Como señalé al inicio de esta reseña:
La literatura en Monterrey y su área
metropolitana existe en permanente
evolución y transformación; TX3300295 da cuenta de cómo algunas
variedades del poema y del cuento se
adaptan y desarrollan a través de sus
autores, en un ámbito universitario,
en tiempos de crisis. No podemos
saber quiénes de entre los 9 autores
recogidos en este libro persistirán
en el campo literario; hoy, sus obras
ejemplifican lo que los jóvenes
escritores locales son capaces de
alcanzar.

Los árboles inclinan sus
melenas e intentan partir con

Agustín García Gil

FRANCISCO J SERRANO

BÓREAS y

[L SOL

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POSDATA

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P.win.A.V..dcn..

Tiranos temblad
~ · º'

Los gansos salvajes

.......

�.AUTORES

.AUTORES

•••lhü

•us•MA ..
(Monterrey, 1981). Licenciada
en artes visuales por la UANL. Sus fotografias han sido
publicadas en revistas de México, Argentina, España
y Francia. Entre sus reconocimientos se encuentra el
Premio de adquisición del Salón de la Fotografía de
Nuevo León 2010. Ha participado en la Reseña de la
Plástica Nuevoleonesa 2009 y 2010.

c•ll.AL

••••u■•

Latinoamericana de elección por
reunir en su vida y obra el sur y el norte de América
Latina. Maestra en el Colegio de Letras y coordinadora
de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y
Letras de la UANL donde realiza toda su actividad.

YfcT•• • ..•••.. •1111•••11 (Monterrey, 1972).
Ensayista y critico literario. Es investigador de
tiempo completo en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL. En 2005 obtuvo el Certamen Nacional
de Ensayo Alfonso Reyes. En 2011 publicó su ensayo
Lectores insurgentes. La formación de la crítica literaria
hispanoamericana (1810-1870).

de la UANL. Algunos de sus libros son El rojo caballo de
tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología o tiranía y Poemas
de Kurt Schwittersl Blaise Cendrars.

de literatura y su viuda. Prepara una historia de la
literatura del siglo XX a través de treinta géneros
literarios.

• • • • NIATTI. Doctor (área de historia y teoria del

•••ARNA.NTOIIII•• PARli (León, 1965).

arte) por la Universidad de Buenos Aires. Profesor
de historia del teatro universal en la carrera de Artes,
Facultad de Filoso.fía y Letras, Universidad de Buenos
Aires.

Narrador
y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

••..T••z •sP•••· Doctora en letras hispánicas.

••L••.. P•..TT (México, D. F., 1949). Poeta y

Autora de libros de cuentos, ensayos literarios,
pictóricos, memorias y una novela. Ganadora del
Premio Universidad Nacional Autónoma de México
al mérito literario y la Medalla Bellas Artes al mérito
artlstico.

traductora. Ha publicado ocho poemarios. Traductora
de más de una veintena de autores franceses y
quebequenses. Obtuvo la Gran Orden de Honor
Nacional al Mérito Auroral y recibió la Condecoración
de la Orden de los Francófonos de América, conferida
por el Gobierno de Quebec.

..c•nf1111 •A•cf.A c•L Estudió letras españolas en
•NilN RA.Mfuz. Maestro, editor y critico. Publica

c•11111TA.NT•NO c..YA.FII (Alejandría, Egipto, 1863-

el Tecnológico de Monterrey. Fue coordinador del
Colegio de Letras españolas (ahora Letras mexicanas)
en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Se
ha desempeñado como critico, académico y promotor
cultural.

1933). Poeta. Es uno de los mayores exponentes del
renacimiento de la lengua griega moderna.

DAN•■L ■•llUll.A

.AUONIO llffU IMIAlfflND (Monterrey, 1943). Poeta.

DAN••L CINTINO (Barcelona, 1974). Maestro y doctor
en periodismo por la Universidad Complutense de
Madrid. Fue director editorial del sello Alfaguara en
Venezuela. Ha publicado los libros Postmodernidad en el
cine: Romeo yJulieta como espejo de la sociedad contemporánea,
Periodismo aras del boom y Retratos hablados. Fue coeditor
de la revista literaria Río Grande Review. Dirige la revista
Coroto.

(Torreón, Coahuila. 1978) Escritor,
profesor y periodista. Ha publicado en revistas
nacionales como Replicante, Moho y Armas y letras. Tiene
dos novelas: Con las piernas ligeramente separadas y Polvo
rojo (Ficticia, 2009).

c••..

M•c•■L
•••••AI (Monterrey, 1940). Poeta,
ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes

Ha publicado, entre otros libros, Arenas de olvido, Oscuro
territorio y Alfilo del deseo. Fue director de Armas y Letras
en 1970.

•••••• •o■ITO
1•••A••• ••111•..•· Ha publicado Antropología
médica, Psicología de la voluntad de poder, La cultura
contemporánea y sus valores y La religión bajo sospecha,
entre otros títulos, así como variados ensayos en
publicaciones universitarias.

CLORI.A COII..AN. Poeta, pintora y fotógrafa. Estudió

letras españolas en Monterrey y en Madrid durante
los años sesenta. Formó parte del grupo universitario
que editó la revista Apolodionis (1959-1967). Autora de
los libros de poesia Juego de dos, Colección de poemas, ww
(salvo el título) todo lo que sigue es un poema, Después la luna,
Zumo, Mandala.

crítica cultural en diversas revistas y periódicos
locales y españoles y en el libro El triunfo de la cultura,
uso político y económico de la cultura en Monterrey (FENL,
2010). Editó el fanzine vdocidadcrítica durante 7 años.

Rf•• (Toluca, México, 1981). Ha

publicado los libros Piedrapizarnik, De cetrería, Semefo,
searching the toilet in juárez av. y Mi nombre de guerra es
Albión. Aparece en las antologías de poesía mexicana
reciente Divino tesoro y Nosotros que nos queremos tanto.
Mantiene el blog Hangar: http://hangar-sergio.
blogspot.com/

•u111cA. •UA.N (1972). Es profesora en la Universidad
de Oeste de Timisoara, Rumania. Fue profesora
invitada por la Universidad Autónoma de Nuevo
León y enseñó en la Universidad Paul Valéry de
Montpellier. Es autora de varios artículos y libros,
además de traductora. Entre sus traducciones destaca
Rayuela, de Julio Cortázar (2004).

•Á•••li IAC•■• (ciudad de México, 1947). Su
novela más reciente es Lunas (2010), sobre un profesor

(Nuevo León).
Es poeta, profesora en la Facultad de Filosofía y Letras
de la UANL y directora de la Capilla Alfonsina de la
UANL. Por su libro Tálamo obtuvo el Premio de Poesía
del Certamen Internacional de Literatura Letras del
Bicentenario "Sor Juana Inés de la Cruz" 2010. Este
año la UNAM en San Antonio, Texas, y la University
of Texas at San Antonio le rindieron un homenaje por
su trayectoria y obra poética.

M•N•RYA MARCAR•T.. Y•LliHIA.L

•••111

DA•••
ZAM■ll.AM• DI LIÓN (Monterrey, 1961).
Doctor en ciencias filosóficas por la Universidad de
La Habana, Cuba. Coordinador de la licenciatura en
música y educación musical de la Facultad de Música
de la UANL, donde dirige la revista FAMUS. Es autor
del libro Aproximaciones musicales (2011).

�UNIVERSITARIA

DEL LIBRO

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Ven y conoce las instalaciones del nuevo recinto cultural de la UANL, donde
podrás disfrutar de todo un mundo acerca del libro a través de las diferentes
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PUBLICACIONES
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                  </elementText>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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·--------~·---~ ./4111..

l!l!our,,,,:::,. ,_,..,,~t•t•·~!t1•

FONDO

UNIVERS:TARIO

~

�CASPAR OROZCO / 5

ESCRITURA Y PODER EM YO EL

SUPREHO / EN ESTE ENSAYO, EL FILÓSOFO
EDU.ARDO SUBIRATS EXPONE LA VISIÓN

FORMAS DI! O.PRISIÓN POP8LAR Y ALIMENTA
LA IMACIMACIÓN "'LETRADX', INCIDIENDO AS(
EN LA ESCRIT8RA OIIE 11A PRIITADO SU OÍDO A
ISAS TOCES,/ liTIA IRIMA IB.A.Rli/ 41

DE UNA REALIDAD FICTIVA Y FICTICIA
QUE CONTRIBUYE A LA DISOLUCIÓN DE LA
REALIDAD COMTINCENTE DE LOS SERES/ 8

.,

/JUAM DOMIMCO

ARCOELLES / 17

CU.RAMA.IÚA. PARRA TRIAMA /

~ ANDAR.A. LA REDOMDA
ALFOMSO REYES NISPAMISTA,
COM ESPECIAL REFEREMCIA A LA
LECTURA DE CERYAMTES Y DE El
0llllffE / DESDE QUE LLECA A MADRID,
EN 1914, EL RECIOMONTANO UNIVERSAL

ELMUMDOESTÁAFUERACOMO
ADEMTRO. ELllillnN BISNOP EM LA
FROMTERA / COM MOftTO DILCIMTIIMARIO
DIL NATALICIO DI LA POITA IITAD08MIDIMSI,
CABRIELA CAMTU WESTEMDAIIP
NOS RIRIRI IL PASO DI ■ISIIOP POR
LATINOAMllfiRICA,AFIRMAMDO OUI SU POISÍA
"IS 8N CONITAMTI! TIAIAR", / 24
~

COMO COLLA.CE /TERESA MARTÍMEI
HERRERA NOS OFRECI! UN ACIRCAMIENTO
ALAO■RADIIESÚS SALYADOR

ENTRA EN CONTACTO CON UNA RED DE
ESCRITORES, ESTUDIOSOS, FILÓLOCOS Y
LECTORES ESPAÑOLES, O AVECINDADOS EN
ESPAÑA, QUE LE REAFIRMAN SU VOCACIÓN
COMO ESTUDIOSO DE LA LITERATURA
HISPÁNICA. /ADOLFO

CASTAÍlÓM / 14

1

Dr. Jesús Ancer Rodrtgue:z
Rector
lng. Rogelio G. Garza Rmra
Secretario General

RAMOM DACHS / 89

~ MISCELÁMEA

DI •IITOIUÁS IIEl:R.OHOl'IOS Y IIE FMüS,

CRISTIMA

OIIELAO■RADECORT.ÁIARIS.MEfflLO
IM SÍ MISMA, Y OUI ES'n U■RO ANUNCIA Y

CONTIENE LOS PERFIUS DI ISI ESTILO: IUCAR
ALA TIROSIMIUT■D / 91
I

MAMUEL CARCIA YERDECIA / 102

/EDUARDO
AMTOMIO PARRA/66

~ CABALLERÍA

RIYERA-cARZA / 32
ISABEL YILU.RREAL / 36
MICUEL COYARRUBIAS / 39

8?) ANATOMÍA DE LA CRÍTICA
EL FORASTERO LLA.MADO IOSÉ
MARÍA ARCUEDAS / LA O■RA DI
ARCUIDAS DIMUESTRA OUE LA TRADICIÓN
OUICIIUA•AMDIMA ISTÁA■SOLUTAMINTI
TITAF POR MÁ.S OUI OUIIRA SIR NICADA
POR LA MINTALIDAD HISPANISTA, IMTRITIII!

~ DE ARTES Y ESPEIISMOS
TRADICIÓM Y RUPTURA: EL
COMFLICTO ESEMCIAL / IN LA
INDUSTRIA Dl!L CINE, LA MECÁNICA DEL
IMCARCO PERPITRADA POR LOS MECINAS
ALTERNA "TRADICIÓN" Y "R.PTIIRX' PARA
OTORCAR LA l"'Á.IEOA.OO•E SATISFACE LA
"SED DE NOTEDADES" DEL PÚBLICO OUE
CONS8ME PRODUCTOS TRADICIONALES.
IIOUYWOOD IS EL CELOSO CUARDIÁN DE
ESA TUllll:IÓH, / DA.MIEL COMIÁLEI

DUEÍlAS/459

V1

/ MARc:.ARJTARIOS-FARJAT /106
'l

r

Dr. Miguel Covarrubias
covas@prodigy.net.mx
Director editorial
Lle. Jessica Nieto Puente
editora_armasylecras@yahoo.com
Editora responsable

HÉCTORALYARADODÍAIPROPOMI

/

Secretario Académico

Dr. Celso Jo.sé Garza Acuña
Director de Publicaciones

IULIO CORT4141l O LA C.A.CNnADA
TEMÍSTIC.A. / AH AÑOS DI LA P8■UCACIÓM

T\

Dr. Ubaldo Ortiz Méndez
Lic. Rogclio Villarreal Elt:ondo
Secretario de Extensión y Cultura

/ BÁRBARAJACOBS/64

, HUCO MUJICA / 28

FONDO
UNIVERS ITARIO

Una publicación de la
Universidad Autónoma de Nuevo león.

RAÚL OLYERA MIJARES / 96

CABRl_l.A CAMTÚ WESTEMDARP / 26

KATEHALL

UNIYERSIDADAlfTÓNOMA DE NUEVO LEÓN®

ILIMIMTOS DI NUUTRA IDIOSIMCRASIA 081
LA COMFORMAM Y CÓMO ÉSTOS P•IDEM SER
U1111LIUDOS UMA Y OTRA TII SIM PERDER
flCEMCIA MI MOffDAD, / 81

8?) TOBOSO

ELIZAB TH BISHOP

.UANL

'"CHUCHO"' LOliMO, DfflLAMDO LOS

CRÍTICA QUE IMPERA EN LA NOVELA DE
AUCUSTO ROA BASTOS CON RESPECTO A LA
INSTAURACIÓN DEFINITIVA DE LA ESCRITURA
COMO UN LOCOS COLONIZADOR, UN SISTEMA

LA IDIOSIMCRACIA DEL MORTE

/ LETICIA

HERRERA/1OB

Lic. Jorge Ortega Villegas
jorge.ortegavlg@uanl.edu.mx
Discil.o

Armas y Letras R.Msta de Lita-atura, Arrcy Culrura dt la Universidad Aurónoma de Nuc,;o León.
N11 74-75. enero~junio 2011. Fecha de publicación: 30 de junio de 2011. Revista
trimestral. editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
través de la Direccíón de Publicaciones de la UANL Domicilio de la publicación:
Casa Universitaria del Libro. Padre Mier 909 pee. esquina con Vallarta, Monterrey,
Nuevo león, México, C.P. 64000. Telclnno: • 52 8183294111. Fax:• 52 8l 8329411L
Impresa por: Serna Impresos, S.A. de C.V., Vallarta 345 Sur, Centro, C.P. 64000,
Monterrey, Nuevo León, Mbáco. Fecha de terminación de impresión: 15 de junio
de 20ll. Tiraje: 1500 ejemplares. Distribuido por: Universidad Autónoma de Nuevo
León, a través de la Dirección de Publicacíones,Casa Universitaria del Libro, Padre
Mier 909 pte. esquina con Vallarta, Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64000.
Número de reserva de derechos al uso exclusivo del titulo Annas y Laras Rcví!ita
dt Litcracura, Arte y Cultura de la Universidad A11tónoma de Nuevo l.tón otorgada por el
lnstítuto Nacional del Derecho de Autor. 04-2009·061817570JO(H02, de fecha 18
de junio de 2009. Número de certificado de licitud de tlrulo y contenido: 14,918, de
fecha 23 de agosto de 2010. ISSN en trámite. Registro de marca ante el Instituto
Mexicano de la Propiedad Industrial: en trámite.
Las opiniones y contenidos expresados en los artlculos son responsabilidad exclusiva
de los autores

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/HÉCTORALYARADODW/11O

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/ JEAMMETTE L. CLARIOMD / 112
/ EMRIOUE SERVIM / 114
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/CORALAC.UIRRE/119
/ JOSé MEMDIRICHACA / 122

Prohibida su reproducción total o parcial. en cualquier forma o medio, del contenido
editorial de este número.
armac;ylerras@seyc.uanlmx
Impreso en México
· Todos los derechos reservados
&lt;Copyright 2011

�POESÍA

Tres poemas de Autocinema
OJ

CASPA.R OROZCO

Film visto en una cuenta de ámbar

Encontraré en el límite del bosque el árbol herido en el que tu flanco hará su
aparición. Entre las palabras, encontraré la única, la que sólo a tu tiempo rojo
pertenece. Viajas al fondo de tu sombra -ese país de un largo eclipse-y retornas
con una historia de pájaros, de ausencia y de un nombre cifrado. La imposible
belleza de una voz en la ciudad muerta. Y en mis palmas dejas caer la intensidad
del verbo primero: como vértebras de relámpago esas palabras duras, afiladas,
que al cerrar las manos desaparecen con gemido de mar y de acero. Al terminar
de relatar tu historia, la isla te concede el resplandor y el silencio: su memoria
verdadera.

�POESlA.

POESlA.

RudolfKoch, tipógrafo, medita tras escuchar
aun grupo de niños recitar el alfabeto
en la escuela de una ciudad que será destruida por la guerra

Otro
Atrás de la película, hay otra película. Atrás de los actores, se filtran los movimientos
de otros actores. Adentro de esta ciudad, existe otra ciudad. Al fondo de la luz, otro
resplandor parpadea. Bajo las palabras, se escuchan con claridad otras palabras,

Porque en la letra están los dioses vivos. Ymi tarea es hacerlos sentir sin hacerlos

pronunciadas por otras voces. Más allá de la sombra, gotea otra penumbra. Atrás

visibles. Por mi mano han pasado raíces y sales, estrellas y peces. Mi mano durmió

de la música, avanza en silencio otra música. Atrás de tus ojos, otros son los ojos

el sueño generoso de la tierra y germinó como el grano del sorgo. En la flor del

que ven.

árnica, el prisionero encontrará un sol para las dimensiones de sus dedos. Por
eso, El pequeño libro de las flores no tiene final. Construyo alfabetos para evocar el
silencio. Esta curva huele a la sangre de los bosques. Esta punta alumbra como
la bala ciega del suicida. Madera, metal. Sólo para los dioses escribo en el aire, en
el agua. Letra es prisma. Afortunado, mi escritura es la que aparece en los sueños.

�.

Escritura
y poder en

SACERDOTES DE LAl-ETRA MUERTA

.

tiempo, y que mapea, construye y
LO$ MOTIVOS DE U CRÍTICA DEL INTELECTUAL destruye y,reescribe ~edicentemente
LETRADO Y EL ANÁLISIS DEL PODER DE LA ESCRITURA todo lo que encuentra a su paso.
. IN YO EL SUPREHOSON VARIADOS Y VARIOPIMTOS. · Nos encontramos ante ·una escritura
"'SE CRE~N D~EMOS DE sus PALABRAS..."~ SON erigida .como poder totalitario en
"'SACERDOT:eS DE LA LETR~ ESCRITA ... ", MO un sentido metafisico y politico de
. . SABEN SINO ,,REPETIR LO QUE OTROS DIJERON ' la palabra ~otal. Y por otra parte,
Y ESCRIBIERON ••• "; REPRESENTAN ,,LA LENCUA tenemos·la masa humaña ~ la que
MUERTA DE LOS ESCRITORES ENCERRADOS EN LAS literalmente se le han saqueado y .
IAULAS•ATAÚDESl&gt;I sus LIBROS...". ROA BASTO$ . robado las palabra's, la voz y el ser.
Uha masa tmm.udecida en un sentido
~ CONCLUYE ESTAS REFLEXIONES c,N UNA SOLEMNE
plenamente
contemporáneo, esto
DECLARACIÓN:
-es, en un sentido gramatológico y
mediático. Masa embrujada y met~orfoseada a una
na ~ez e~adas ª. ro~r ~or la ladera
,
escnturana pueden infestar todá una .determinada categoña de animalidad: "Monolitos de
lengua. Fnfennarla 1m1-a la mudez absoluta.
vaga forma humana".
Deslenguar a los hablantts. Volverlos a poner
Prohibir ia palabra, extirpar la voz.y eliminar el ser
en cuatro patas. Pettificarlos en el limite_de
de un individuo, un pueblo y un~ cultura histórjca
la degradación más extrema, de dónde ya no se
han sido o~ciones ~vilizatorias fundamentales del
puede volver. Monolitos de vaga forma humana.
colonialismo occidental y de la conquista espiritual
· Sembrados en un carrascal. Je'rog}tficos ellos
de América en particular. Instrumentalizar a los
mismos (Roa Bastos, 1974: 60).
cuerpos esclavos como lengua ha sido una estµtegia
asimismo elemental de la colonización americana
El cuadro histórico no puede ser más elocuente, ni
y lo sigue siendo para la propaganda m.isioneta
más espantoso. Tampoco puede sel" más ostensible en
y mediática hasta el d1a _de hoy. Y todo h¡¡y que
nuestro mundo integralmente escriturado. Tenemos,
decirlo: esta reducción y sujeción gramatológic_as
por una parte, el reino graIJtatológico de un póder . son el principio elemental.del logos colonial de·
letra&amp; que es escritural, jurtdic~ y p_ohtico al mismo
Occiden~e tout court, lo mismo en Antonio de Nebrija,

.u

•

�'
,

ESTE ES, MI MÁS MI MEMOS, .AQUEL SICMIFIC.ADO PURO DEL ESCRIB.A-.o
QUE REFLEJA LA FICUR.A LITERARIA DE P.ATIÑO EM YO EL SUPREMO: EL
SERVIDOR SIEMPRE DISPUESTO .A TR.AMSFORM.AR LA VOZ DICT.AD.A EM
ESCRITURA DICT.ATORW; EL .AM.AMUEMSE DISPUESTO .A CONVERTIR
LA VOLUMT.AD DEL DICTADOR EM M.ATUR.ALEZ.A.

•

el ideólogo de la "conquista espiritual" de América,
que en Rugo Grotius, su refundidor y reformador
esclarecido. Arrancar la lengua ha sido, por otra parte,
una práctica común de tormento por parte de los
tribunales letrados de la Inquisición. Y la afasia sigue
siendo el objetivo de los contemporáneos "métodos
científicos de interrogación". Sin embargo, Roa Bastos
señala un proceso más sutil. No se trata de extirpar
sanguinariamente las palabras que se pronuncian por
la boca, sino de descorporeizar el habla. Eliminar la
palabra pronunciada por la boca sin téner que cortar
la lengua. Luego diluir esta palabra incorpórea y
descontextualiz~da' en un sistema integralmente
recodificado de signos, escrituras y textos.
En su expresión más abstracta y más pura, el
proceso colonizador supone volatilizar la palabra,
distorsionar su memoria semántica, confundir,
transfigurar y eJ.\minar sus referentes, desarticular
los sistemas gramaticales y lógicos del lenguaje, y
reintegrarlos dentro de los sistemas y subsistemas
lingüisticos de dominación colonial. Contaminar y
saquear a una lengua, de~figurar sus significantes,
adulterar sus estructuras gramaticales y- sus
categorías: éste es el proceso logistico que define
el logos de la colonización. Y es a este proceso
colonizador que se refiere Roa Bastos cuando escribe
"infestar toda una iengua, enfermada hasta la mudez
absoluta, deslenguar a los hablantes, peqilicarlos en el
límite de la degradación más extrema ..."
El corolario de esta quimera gramatológica no debe
confundírse con el juego simple de representaciones
intitulado "orientalismo". No es sólo un sistema de
representaciones, sino también o en primer lugar una
masa desposeída de sus propias palabras: ayer bajo
la justificación teológica de que el habla de los indios
estapa poseída por el diablo, hoy bajo el alibi semiológico
de una parole contaminada por el ser presencial de una
realidad vivida, una naturaleza mimética, y un ser
infinito y dinámico en el sentido del conce~to griego

de oussía o en el sentido de los vigentes cultos de los
pueblos andinos a la diosa precristiana Pachamama. La
consecuencia del discurso gramatológico es una masa
humana escrituralmente silenciada y lingüísticamente
volatilizada, por utilizar una expresión corriente del
nihilismo cibernético del pasado fin de siéde que Roa
Bastos denunció explícitamente como ex humana. Son
esos "monolitos de vaga forma humana ... sembrados
en un carrascal". Son los prisioneros de la colonia
penitenciaria de Tevegó, seres "transformados en gente
desconocida que ha formado allí su ausencia" (Roa
Bastos: 23). En Hijo de hombre estos ex humanos, los
"monigotes de barro cocido que se agitan entre·elfollaje",
describen una huida épica de Takurú-Pukó, ~ campo
de trabajo forzado y exterminio en el que una empresa
colonial británica había recluido a los supervivientes
de un aplastado movimiento campesino que, én 1912,
tuvo la osadia de reivindicar una reforma agraria sobre
la propiedad escriturada de las tierras usurpadas por las
armas a sus abuelos (Roa Bastos, 1994: 109y ss.).
Uno de los grandes méritos de la obra de Roa
Bastos consiste en haber puesto de manifiesto la
realidad ·silenciada de estos campos de concentración
y exterminio del colonialismo poscolonial. Pero
lo que quiero destacar aqui no es solamente esta
circunstancia histórica, sino también la alianza que
existe entre la textualidad que teje la red compositiva
de la novela y la extratextualidad que la atraviesa y
sostiene como experiencia y testimonio histórico,
como denuncia social y compromiso intelectual
con nuestra realidad. Y quiero subrayar también
este vinculo interior entre el poder escritural y la
desposesión del humano parlante como el reverso
del sistema gramatológico de dominación global que
define nuestro tiempo poshistórico.
Una casta de escribanos integrados a la maquinaria
del poder eclesiástico y político. Una escritura
concebida como instrumento de organización material
y espiritual de los "sujetos SJ1byectos" coloniales. El

10

culto fetichista de la escritura y sus textualidades.
La constitución de la lexicografía y la gramatología
como sistemas de imposición colonial/poscolonial de
leyes y normas universales/globales sobre el universo
ético de la costumbre, los cultos y las formas de
vida y las memorias culturales de transmisión oral,
y la penetración gramatológica y la dominación
teológíco-politica de los tejidos sociales, de las formas
productivas y la imaginación: esta fue asimismo la
critica que, diez años después de la publicación de Yo
el ~upremo, Ángel Rama recogía en su libro La ciudad

letrada:
&lt;tausas contribuyeron a la fortaleza de la dudad
letrada. las dos principales fueron las exigencias de una
vasta administración colonial... duplicando controles
y salvaguardias.... Y_ las exigencias de la evangelización
de uru¡. población indígena que contaba por millones,
a la que se logró encuadrar en la aceptación de loo
valores europeos, aunque en elloo no creyeran o no los
comprendieran (Rama, 2009: 21).

Varias

En la tradición cultural ibérica e iberoamericana
la palabra "letrado" ha definido una condición
espiritual sustancialmente diferente del homme de
lettres, Su significado, hasta el día de hoy, es el de
hombre de leyes. Quiere esto décir que el sujeto
letrado no se define a partir de la independencia del
conbcimiento distintiva del intelectual en la edaq
del humanismo y de las luces, cuyos protagonistas
en el mundo luso-hispano fueron integralmente
eliminados por la Inquisición. Menos aún puede
identificarse a estos letrados lusohispánicos co~
un conocimiento ligado a la crítica, una escritura
integrada a la realidad social y politica, y articulada
con el compromiso ético y con un proceso de
creación y transformación política y social en
el sentido que distingue al intelectual ilustrado
moderno de Voltaire a Marx. El letrado y la
escritura letrada definen exactamente el extremo
o¡:mtsto de esta constelación cultural e histórica.
Configuran un sistema de legislación impositiva,
un orden st!miótico, moral, económico y urbanístico
que volatiliza hasta la completa extinción las
formas de vida y las expresiones espirituales de los
pueblos sometidos. El letradó colonial y poscolonial

11

es un instrumento burocrático y coercitivo de
suplantación de estas formas y memorias culturales
por el espectáculo barroco y el terror.
Son significativas las correspondencias enti:e Roa
Bastos y Rama a propósito de est¡¡ critica del poder
letrado o gramatológico. Y creo que la más importante
de estas afinidades es la crítica de la congefación
ontológica de la escritura como principio originario
del ser del que deriva su función instrumental como
manipulación o "manejo de lenguajes simbólicos"
(Rama: 24). Su premisa n'ecesaria, de acuerdo
con Rama, era la sacralización de los "signos, que
aparecían como obra del Espiritu': impuestos por
las misiones jesuiticas sobre una cultura oral bajo la
dimensión misteriosa de lo sagrado. Escribe Rama: la
ciudad letrada debió
su supremacta a la pan¡doja de que sus miembros
fueron los únicos ejercitantes de la letra... los dueños
de la escritura en una sociedad analfabeta, y porque
coherentemente procedieron a sacralizarla dentro
de la tendencia gramatológica constituyente de la
cultura europea... la escritura se con¡;tituir!a en una
suerte de religión secundaria (33),
Manejo semiótico de la escritura por una casta sacerdotal
que la elevó a principio misterioso del ser, para instaurarla
a co11tinuación como sistema divinal de dominación:
este es el cuadro político y teológico que reconstruyó
Rama. Pero su análisis de la colonización escritural de
América señala todavía un tercer eslabón: el letrado
como intermediario, el letrado como
. concesionario , el
letrado como traductor. Este es, ni más ni menos, aquel
significado puro del escribano que refleja la figura literaria
de Patiño en Yo d Supremo: el servidor siempre dispuesto
a transformar la voz dictada en escritura dictatorial; el
amanuense dispuesto a convfiltir la voluntad del dictador
en naturaleza. Pero un siervo o servidor también que
nunca está seguro del lugar que ocupa entre la palabra
y la escritura y el mundo real. Roa Bastos caricaturiza
chuscamente a este burócrata colonial y posmoderno
como "infiel de fechos": agente q¡¡nsubjetivo de un dictado
que no comprende y profesional esclavo de una escritura
cuyas consecuencias ignora.
Pero Rama describe también al letrado como un
"traductor". obligado "a apelar a un metal~nguaje

�•

para reconvertir el término de un código (o sea el
del colonizador) a otr_o (el de las culturas orales y la
existencia contingente del colonizado), entendiendo que
están colocados en un orden jerárquico de tal modo que
uno es superior y otro inferior" (50). Esta interpretación
del intelectual colonial y poscolonial como transmisor
o traductor de los modos o las modas generados por
la metrópoli global sobre su mundo local -un motivo
que se reitera en la critica a las "ideas fuera de lugar"
del crítico brasileño Roberto Schwarz (1992)- nos
ofrece una clave para comprender la paradigmática
miseria espiritual de la figura histórica y real que
representa el personaje Patiño. "Escribano mayor del
Gobierno, el fiel de fechas, el supremo amanuense", es
su dictatorial definición. "Asno-mula tirando de la noria
de la escribanía del Gobierno .. .", según un subsiguiente
comentario (Roa Bastos, 1974: 63 y ss.).
Patiño es la parodia del intelectual como amanuense
del poder politico, asi como el Dictador perpetuo es
la parodia del libertador hispanoamericano. Tiene
una misión que cumplir, consistente en trasladar
gramatológicamente la voz de su amo a la tinta y el pa~
y de transubstanciar hiperrealisticamente la palabrapoder en escritura constituyente de la realidad jurídica
e institucional de cualquier dictadura suprema. Esta
relación entre la palabra-poder y la textualidad escritura!
carente de ser está atravesada por una dialéctica de
señorío y servidumbre. 8 escribiente es un sujeto sin
voluntad y sin conciencia. Más aún: su conciencia es
un discurso, y no una experiencia o la autoconciencia:
de una existencia individual. Su conciencia es un flujo
. discursivo sin memoria ni experiencia, sin deseos y sin
voluntad Su propia existencia no es en y para sí misma,
sino en la medida en que obedezca de manera absoluta
a la identidad absoluta del orden del discurso con el
sistema de la realidad Su función es "trasladar al estado
de naturaleza" lo que le dict~ el dictador. Su servicio
consiste en verter la palabra en hecho. Por eso a Patiño
se le llama también "fiel de fechas" y no es gratuit?
recordar a este respecto que este significante reúne en
castellano el significado de un hecho fáctico y una acción
efectivamente realizada, junto al despacho y fecha de
actos y he-chos oficiales o documentos públicos. Pero
también puede designar una auténtica fechoria criminal
Todos estos significados están presentes en la novela:-de
Roa Bastos.

En varias ocasiones el dictador
insiste en que su escribano ni
comprende ni tiene por qué
comprender el significado de sus
palabras; tampoco lo que está por
encima o detrás de ellas. Frente
al reiterado lema "Yo no escribo
la historia. La hago", que define
el pod~r sustancial del dictador
· arcaico, el graÍnatólogo se revela
como guardián y aduanero de
signos y sistemas semióticos carentes de referente.
El veredicto según el cual esos escribas no hacen sino
"repetir lo que otros dijeron y escribieron" pone de
manifiesto su condición transubjetiva y descartable
(73 y 210). Una separación absoluta se levanta entre la
palabra dictada y su trasposición escritura!: "Cu ando
te dicto, las palabras tienen un sentido; otro, cuando
las escribes. De modo 'que hablamos dos lenguas
diferentes .. ." (65).
_
Se podría muy bien calificar a Patiño como un
intelectual deconsti:uccionista. Su insistencia en las
variedades caligráficas de los grafismos y su puntillosa
distinción de las diferencias escriturales subsistentes
en los infinitos legajos de una escrituración del poder
de proporciones tan uniforme y_ reiterativamente
infinitas como los espacios de las bibliotecas
borgianas son claros síntomas de una patología ligada
al póder escritura!. 8 gramatólogo Patiño profesa·una
fe profesional en la diferenciación de la diferencia en
el orden de un lenguaje integralmente homogeneizado
a lo ancho de millares de legajos burocráticos., Este
funcionario acredita, además, que puede capturar a
partir de estas difftrences intrínsecas al orden sedicente
de los significantes, la diferencia determinante del
real al autor del apócrifo pasquín e¡ ue anuncia la era
posdictatorial o poshistórica.
Más aún. La condición letrada del amanuense Patiño
no difiere en sustancia de la de los revolucionarios autores
apóctifos del pasquín antidictatorial En varias ocasiones
el Dictador sugiere inclw;o la posibilidad de que su "fiel de
fechas" le sea infiel en los hechos. "iNo será que tú también
fabulas hacerte algún día rey del Paraguay? ... Los ayudas
de cámara, los fiel--de--fechos, los doctores, los militares, los
curas. Todos sufren de calentura por ser reyes", observa
el Dr. Francia con sardóniq1 precisión histórica (40 y

12

ss.). Para Patiño la letra escrita, una letra descarnada
&lt;lel fonocentrismo mágicorealista de los bárbaros del sur.
de toda realidad, vacia de toda experiencia y de toda
Aun cuando esta mirada pueda arrojar, s4J, lugar a dudas,
conciencia, e integralmente carente de sentido, la esi:ritui:a
imágenes incitantes. Pero YodSuprano es algo más que la
antiontológica, antimítica y antipoética-por antonomasia
anécdota provinciana de un malogrado subcontinente.
puede representar, precisamente por reunir todas estas
Construye una teoría crítica del logos colonizador, pone en
condiciones epistemológicas,- a toda realidad. Por eso
escena una representación bufa del sistema gramatológico
Patiño, el letradoposmodemo por antonomasia, sería muy
que lo informa, y constituye una protesta sarcástica contra
capaz, en su calenturienta mediocridad posintelectual,
los misioneros y letrados que han asumido su misión
de ensoñar el poder de un simulacro de reyezuelo. Su
civilizadora. La superación del fonocentrismo, de la oralidad
escribanía representa el poder absoluto del significante de
e inclusive de la voz suprema no significa ni más ni ménos
significantes, el sistema totalitario del semiotexto en estado
que la instauración definitiva de la escritura como sistema
puro, elevado ala categoría de una auténtica emancipación
de una realidad fictiva y ficticia, a la vez que de disolución
del logos, la historia y del hl!rna.no. Su libertad virtual es
de la realidad contingente de los seres. Esta es la visión
absoluta porque es la absoluta nada y el absoluto vacío.
profundamente desesperada que expone la novela de Roa_
La insumisión del escribano, o más rigurosamente,
Bastos.
la independencia de la escritura insignificante de
Sólo me resta recordar, una vez más, a Rama. La
la voz presencial del poder arcaico, supondría nada
ciudad letrada que representa el poder de la escritura o el
menos que una emancipación pospanóptica de todos
sistema gramatológico dé dominación son preguntas que
los Patiños del totémico Karaí Guasú, Gran Jefe y
atañen no a este o aquel país poscolonial, sino al logos
Supremo Yo y, por ende, la manumisión gramatológica
colonial mismo, bajo sus formas misioneras arcaicas lo
de la jerarquía de la voz, de la comunidad y de sus
mismo que en sus figuras letradas modernas y, no en
memorias culturales. Redención del gran significante . último lugar, tras su travestimiento deconstruccionista
que no significa nada. Con el resultado más
en el orden del discurso. Escribe Rama en este sentido
perturbador todavía que Roa Bastos ilustra en las
escandalosamente actual:
ciento cincuenta últimas páginas aproximadamente
de esta obra maestra: la fetichización burocrática del
la evolución del sistema simbólico siguió siendo
lenguaje conduce a su .desintegración, a su pérdida
impetuosa a través del tiempo. Parecerla haber
de sentido y al colapso de la voz y la escritura en una
alcanzado en nuestra época su apoteosis, en la urdimbre
postrer disolución psicótica de su conciencia y su ser.
de señales, indices, diagramas, siglas, logotipos,
Y aunque no se elevara al trono de verdaderos
imágenes convencionales, números, que remedan el
reyes, como sugiere Roa Bastos, ese representante
lenguaje y aun aspiran a la doble árticulación de la
de la representación de b representación, el letrado
lengua. Sus componentes sólo responden vagamente
posintelectual, en fin, Patiño, muy bien podría ponerse
a datos -particulare;¡ y concretos que registraóan su
al servicio de los nietos y bisnietos de los Robertson y
nacimiento en lo cotidiano, pues se han desarrollado
Rengger y Longchamps, para legitimar sus negocios
como significaciones, pensadas a partir de las
poscoloniales en nombre de la libertad de prensa y
necesidades del sistema y sólo después han buscado los
ele expresión como escritura
significantes indispensableS para expresarse... Es una
emancipada de sentido y de ser.
red producida por la inteligencia razonante que, através
Seria un verdadero error querer
de la mecanicidad de las leyes, instituye el rn:den (Rama,
encerrar a esta novela de Roa Bastos
2009:34-5).
en la jaula latinoamericanista de
ficciones de dictadores locales
y subsumirla a los significantes
EL LETRADO COLONIAL, POSCOLOM.AL,
universales de los derechos
POSMODERMO
humanos y de género, y atribuirle
8 Dr. Francia es un caso de intelectual independentista
la emancipación gramatológica
hispanoamericano. De hecho, la reconstrucción literaria

13

�l

1

f•

de Roa Bastos ha elevado su figura a paradigma
del letradó poscolonial de la América hispánica. Su
formación fue jurídica y eclesiástica. En el horizonte
intelectual decadente y autoritario de la España
posimperial del siglo XIX su .figura se recorta como un
Don Quijote de las Américas. Religiosidad esotérica,
herética. Un elán cientilico apasionado por las leyes de
las repúblicas y del firmamento._Voluntad mesiánica,
más biblico que cristológico. El Dr. Francia es también
un espíritu ilustrado que se inquietaba por las últimas
cuestiones metafísicas sobre el sentido del ser y se dejaba
cautivar por las pasiones revolucionarias de su tiempo.
Antiespañol como· sólo pueden serlo los espíritus
conjurados por el poder inquisitorial de los cristianos
viejos. Hombre de principios morales absolutos
arr~gados en los valores de una vieja aristocracia militar,
pese a su formato notoriamente más liberal y moderno
que el de sus bisabuelos.
El Dictador de Roa Bastos retrata además a
este letrado en un momento histórico crucial:
la conversión del letrado colonial en sujeto
revolucionario. Transformación variopinta y de
múltiples facetas relevantes desde un punto de vista
psicológico, político, cultural. Primero Eiene que
zafarse de los líderes políticos de las futuras naciones
hispanoamericanas, cuyas grotescas flaquezas han
sido perfectamente tipificadas de Rosas y Facundo.a
Trujillo, Pinochet o Franco. La conciencia superior del
líder paraguayo, que Roa Bastos capta perfectamente,
reconoce a esta casta de líderes como reyezuelos
españoles tan ávidos como míseros, dispuestos a
hacerse con las riendas de la Independencia a sangre
y fuego para reinstaurar la misma mediocridad y
violencia en la que se habían criado. Eso explica la
quimera del Sujeto libertador hispánico, precisamente:
no sólo tiene que superar su circunstancia, sino
suprimir su propio legado inmoral, violent-0 y
atrasado. Y es digno de subrayarse a este propósito
que el concepto de "supremo" no es un invento genial
del poeta Roa Bastos, sino el nombre propio que se
hizo poner el Dr. Francia en calidad de me-sías y
caudillo, libertador y tirano, ingeniero y también
jurista, y profeta a la vez que verdugo. Estos son a
grandes rasgos las características de este prototipo de
letrado que atraviesa la historia hispanoamericana de
los últimos dos siglos.

A riesgo de reiterar las conocidas tesis de Rama
quiero recordar una serie de distinciones históricas
en to;no a esta·figura del déspota letrado. Su primera
versión, o más bien su versión originaria, no es
preciso subrayarlo, es el héroe de la conquista -el
sujeto coloni2;ador. Se trata de una figura híbrida
que amalgama, muchas veces, como en la legendaria
figura de Hernán Cortes, las funciones del descubridor
junto a las del jurista, el fanatismo de un misionero
y la sensibilidad visionaria de un profeta, y enlaza el
aura de un Heracles fundador de la cultura con las
virtudes trágicas del héroe sacrificial cristiano. Es, en
fin, un sujeto histórico que reúne simultáneamente
las trazas de un Don Juan y un Don Quijote, pero-que,
no en último lugar, fue juzgado y condenado como
criminal de guerra por los tribunales competentes
del Imperio hispánico. Y algo que debe subrayarse
con más énfasis del que Rama le otorgó en su ensayo
de interpretación del letrado hispánico: las leyes que
representa este sujeto colonizador no reconocen
plenamente las fronteras jurisdiccionales entre
la Iglesia romana y la Monarquía hispánica. Si se
quisiera llevar las cosas más lejos todavía a los oscuros
recintos de Una discusión teológica podría decirse
que este colonizador mítico e histórico amalgama
el concepto negativo de ley debido a Paulo con el jus
grntium romano, lo que le permite elevar su función
colonizadora a una dimensión mística, pero le impide
abrazar al ~smo tiempo el concepto secular de
guerra, ley y estado inaugurado por Macchiavello en
el Renacimiento italiano y consagrado más tarde por
el imperialismo anglosajón bajo la figura moderna del
Leviatán de Hobbes.
La segunda versión histórica de este letrado es la
que podríamos llamar su expresión suprema en un
sentido paródicamente metafísico: letrado como
la unidad de emancipación y tiranía en una ·
y la misma persona, y en uno y el mismo
destino político. Destino en el que se
encuentran figuras tan aparentemente
opuestas en sus aspectos políticos
e ideológicos como pueden ser
Rosas y Bolívar, y Perón y
Castro. Quizás esta doble
cara, este híbrido
de libertador y

14

de tirano no sea, al fin y al cabo, sino la réplica de aquella
Como he subrayado anteriormente, este Edipo-Patiño
constitución más profunda de los .misioneros conversos
de la pata hinchada parece encarnar el primer momento
que ha distinguido voces tan normativas a lo largo del
de la dialéctica del señor y el siervo feudales: el carácter
colonialismo y el poscolonialismo hispánico como
desigual de su estructura dialógica. Patiño es escriba
Bartolomé Casaus o de Las Casas yJuan Luis Vives. Pero . del gobierno: Un siervo del Supremo. Es su miembro
este es un tema espinoso ytrascendental que he analizado
o instrumento, de la misma 'manera que la lengua de la
en otro lugary no necesito reiterarlo aquí.
primera dama de Nueva España, la célebre Malinche, era
Por lo demás, el paso del tiempo ha grabado las
el órgano o instrumento que manejaba el conquistador
ambigüedades y contrasentidos de esta doble identidád
Cortés. Pero hay otras maneras de verlo. Ylos diálogos
del tirano libertador o del converso conversor con dos
platónicos son instructivos a este respeéto.
estigmas. El primero de estas marcas es la decadencia
En el Phaedrus, en efecto, Platón denomina a ésta
y el atraso que el Imperio español había dejado por
clase de seres con el significante "logógtafo" (logographon,_
todo legado a sus Indias. Tema que sólo ha analizado
257c). En la versión inglesa de Harold North Fowler, •
abiertamente un único y solitario intelectual español
este concepto se traduce por spuch-writrr. Platón
del siglo diecinueve desde su paradigmático exilio: José
define su función como una tecnología psicagógica
María Blanco Wbite,perocuyashuellaspuedenseguirse
(téchnepsychagogia) gue utiliza la palabra _(lógo11) como
a lo largo del testimonio latinoamericano de Simón
instrumento (Phaedrus, 261a). Por consiguiente podemos
Rodríguez a Galeano. Junto a este signo o sino histórico
definir aPatiño como la caricatura del técnico moderno
debe contarse también un segundo destino: el lúbrido de
de opinión, del programador informático o incluso del
autoritarismo y corrupción que.han dejado en el mundo
productor de telenovelas y bcstsdlm. Es un tecnócrata
hispánico sus instituciones políticas más sagradas:
lógico--psicagógico o burócrata logógtafo/gramatológico.
la Inquisición y la Compañía de Jesús, un sistema
Traducidoaunlenguajecontemporáneoestespach-writtr,
educacional primitivo con poquísimas universidades
este logógtafo posmoderno, es un spach:-writa o "escritor
y ninguna autonomía, y una elite posvirreinal cuya
del habla", por abusar de una traducción bár~ara. Puede
descripción má~ limpia, aunque también más grotesca,
ser asimismo la anticipación del funcionad.o electrónico
se debe a la novela Tirano Bandrras de Ramón de Valleque regula los flujos lingüísticos c'on códigos secretos
Inclá!).
on lint. Y cuya función y misión, ateniéndonos siempre

ESTA COMDICIÓM ÚLTIMA Y RADICAL ES LA EMAMCIPACIÓM DE
LA ,ESCRITURA DE SU MALA FAMA IMSTRUMEMTAL Y DE SU .MALA
COMCIEMCIASUBALTERMA CON RESPECTO A LASllSTAMCIALIDAD
PRESENCIAL DE LA PALABRA Y LA VOZ PMEUMÁTICAS.
Queda por mencionar la última y, por así decirlo,
la más moderna de las versiones del intelectual como
letrado, en el sentido clásico de esta palabra, que no
incluye tanto.a la literatura, cuanto a las leyes ylas armas.
Esta ultimisima visión es precisamente la que representa
el escriba Patiño, quien, de acuerdo con las asociaciones
fantasiosas de etimologías verdaderas y falsas, debería
interpretarse paradójicamente como el hombre de la
pata grande: una especie de Edipo grotesco (en efecto, al
mengua~ Patiño se le hincha el pie hasta el extremo de
un grotesco gigantismo mientras cumple con su deber de
escribano consistente en transcribir con su puño y letra
su propia sentencia de muerte).

'

.

IS

y rigtJiosamente a la defíní~ión platónica de logógrafo,
consiste en implantar differdii:es, es decir, para parafrasear
a Roa Bastos, hacer disimilar lo similar, y confundir entre
sí cosas desemejantes (Phaedrus, 26le-262a).
Desde los manifiestos futuristas de Marinetti
hasta los intertextualismos posestructuralistas, el
antihumanismo posmoderno ha reiterado la condición
última, así lingüística como metafísica, de esta ciudad
letrada, del intelectual como letrado, del colonialismo
escritural y gramatológico, y de la función formateadora
de los softwares electrónicos. Esta condición última
y radical es la emancipación de la escritura de su mala
fama instrumental y ck-su mala conciencia subalterna

�con respecto a la sustancialidad presencial &lt;le la
palabra y la voz pneumáticas. La conditio sine qua non de
la reproducción ad infinitum de la ciudad y el sacerdocio
letrados es la liberación de la escritura de la voz y de
las hablas y de las lenguas, y con ella su remisión de las
tradiciones cultµrales, de las memorias históricas y de
las contingencias sociales, y la final y triunfal rescisión
de los vínculos entre la comunidad contingente de los
humanos y su principio vital y pneumático, llámese rnah
divíno en el sentido bíblico, llámese mand arcaico. Una
escritura más allá de lo contingente y muy por encima
del bien y del mal. La escritura como orden: supremo y
sublime de un nuevo poder transubjetivo, transcultural
y transnacional de .los siguos ... mientras los nuevos
escribas levitan hacia las nuevas figuras poshumanas
de dominación: los sistemas de codificación lingülstica
de la realidad, editores de los lenguajes politicamente
correctos, censores de los saberes profesionalmente
sancionados, sumos sacerdotes de culturas y cultos
globalmente administrados.
El esplritu paródico que recorre Yo d Supremo
conduce esta fantasía de la escritura autónoma,
postsubjetiva y poshistórica a los chuscos absurdos
de su paroxismo final:

Referencias ·
Rama, Ángel (2009). La riudadletrada. Madrid: Fineo.
Roa Bastos, Augusto (1974). Yo d Supremo. México: Editorial Siglo XXI.
Roa Bastos, Augusto (1994 ). Hijo d, hombre. Madrid: Ana ya &amp;: Mario
Muchnik.
Schwarz, Roberto (1992). Misp!aced Ideas: Essays on Braztlian Culture.
Lbndon; New York: Verso,

Leer en 1ibcrtad,
, ~

...basta de inútar las letras de una escntura extraña,
sin que entiendas por ello su sentido -le conmina
el dictador a su escribano-. Esctibo, dirás, como
si tuviera los ojos cerrados aunque sé que los tengo
bien abiertos. Será para o una hermosa experiencia
[ ..] Tu mano seguirá, escribiendo hasta el fin y aun
des¡:més del fin [ ] Quien no puede escribir ya con la
mano derecha puede hacerlo con la izquierda, quien
no puede hacerlo con la mano puede hacerlo con los
pies Aun con el brazo derecho paralizado, la pierna
izqrnerda binchlndose cada vez más, puedes segwr
escribiendo. No importa que no veas lo que escribes.
No importa q&gt;1e no lo entiendas Escribe Sigue el hilo
conductor sobre el laberinto honzontal-verocal d
los folios ... (Roa Bastos, 1974: 306)ro

r.'1
~7

~

h
,
16

I

~

�EMTRELOS
A.TRIBUTOS
DESEABLES EM
LOS LECTORES,
JOSÉ ORTECA Y
CASSET DESTACABA. _
DOSQUESOM.
CORRELATIVOS Y
COMPLEMEMTARIOS:
l),QUENO
EXICIERAN SER
CONVENCIDOS, Y 2),
QUE ESTUVIERAN
DISPUESTOS A.
RENACER,
EN TODA.
•
HORA., DE UN CREDO
HA.BITUA.LA. UN
CREDO INSÓLITO.

1 diálogo es más grato, por supuesto, con
, quienes se tiene empatia que con los que
se mantiene una franca oposición, pero la
divergencia civilizada es fundamental porque sin el
diálogo con· los que piensan diferente a nosotros la
cultura se anula.
8 diálogo se funda en la tolerancia de las
ideas que no compartimos y en el respeto hacia
las personas que las sustentan, sin que por ello
tengamos que aceptar todo cuanto dig~ ni por
sup11esto permitir que nos impongan sus certezas.
Es. muy claro, por ejemplo, que en cuestiones de
lectura ,nada ganamos con injuriar, menospreciar o
discriminar a los no lectores de libros y, en cambio,
si lo hacemos, nos podemos convertir en los peores
enemigos de la lectura a pesar de estar seguros que
lo que deseamos es promoverla y fomentarla.
La lectura que no se hace en libertad está condenada
al fracaso y a la frustración. Y cada quien, en la.medida
de lo posible, es dueño de su' destino, que incluye, entre
otras cosas, ser asiduo lector de libros o bien elegir
otras formas de acceder al placer y al conocimiento.
¡por qué esa pretensión de convertir en una dictadura
el placer de leer libros? Hay quienes eligen, pongamos
por caso, el placer de la música o el placer del cine,_yno
hay reproche en ello. La música y el cine tienen también
sus formas especificas de lectura.
Po~ otra parte, aunque parece evidente que
el desarrollo de las capacidades lectoras no nos
convierte en mejores personas, desde un punto .de
vista moral, hay quienes todavía siguen sosteniendo
esto, y aunque resulta al menos dudoso que a mayor
cantidad de libros leidos," más inteligencia ética
desarrollamos, hay quienes están convencidos de
ser no únicamente muy listos porque leen muchos
libros, sino también sabios y buenos porque han
leído más que sus vecinos, sin que crean necesario
dar pruebas convincentes de su sabidutia y su
bondad. Hay lectores ávidos que son h_orrorosas
personas, pero no les harás entender, ni fácil ni
difícilmente, que ninguna bibli9teca compensa la
desdicha de ser un arrogante y un pesado.
Parece claro que no hay cultura sin diálogo y
que, cuanto más civilizados somos, no somos otra
cosa que interlocutores. 8 diálogo, por lo demás,
es muchísimo más rico, apasionante e inteligente

18

si parte de la duqa y la reflexión antes que del total
convencimiento. Nuestros mejores interlocutores
son los que añaden algo más a lo que pensamos, o
aportan matices y elementos diferentes a nuestro
pensamiento.
Para Bertrand Russell, "una sociedad compuesta por
•hombres y mujeres que no se someten demasiado a los
convencionalismos es mucho más interesante que una
sociedad en la qut todos se comportan igual".
Mi ideal de lector es aquel al que le apasionan
los libros. Pero, antes que los libros, el contenido
de los libros. Alguien que lee y que deja leer, sin
sermonear a nadie. Alguien que puede llevar una
' buena conversación con los no lectores y aprender
de ellos. Alguien que gusta de compartir sus lecturas,
pero que no se permite imponérsclas a nadie. Alguien
que no le pide cuentas a los demás sobre 1o que han
leído, y, en cuanto al proselitismo, la promoción y el
fomento de su apasionada tarea, alguien que explora
el porqué o los porqués del poco efecto que tienen las
campañas y los voluntarismos sobre la lectura, y lo
hace sinceramente, con desconfianza o rechazo hacia
las ide_as preconcebidas, los· clichés y las mit-0logias
culturalistas.
_A propósito de muchas cosas, pero especialmente
sobre asuntos en los que tenemos un interés muy
particular, solemos tener opiniones inamovibles: nos
cuesta trabajo replantear el pensamiento, porque
en ello nos va lo que somos o lo que creernos que
somos; en ese ejercicio arriesgamos el amor propio.
A esto atrjbuyo el que muchos lectores se sientan
deshonrados si deben admitir que, muchas de sus
convicciones cultas son erróneas.
Contra todo lo que suele decirse, este, tipo de
pensamiento fijo no es exclusivo de la superstición
"inculta"; abunda también en los sectores "cultos"
que, por particulares prejuicios, se niegan a poner
en duda o a cuestionar sus afirmaciones. En el
ámbito de la cultura libresca son muchos los que se
ofenden al escuchar o leer que los libros no los hacen
superiores en moralidad y en inteligencia y que, por
tanto, leer muchos libros (y aun los mejores) no los
harán en automático mejores personas y ni siquiera
más sensatos y tolerantes seres humanos.
No son P.ocos los que saben que son mejores
por leer: todo el tiempo lo h¡¡n creido, cada el.la

19

lo enfatizan, y viven, literalmente, para añadir
bibliografia a esa mejoría que saben que poseen. 8
discurso de la nobleza del libro se ha afincado en
su conciencia de un modo tan firme que sólo puede
producir verdades incuestionables. Y los lectores
de este tipo asumen su supremacia más allá de toda
sospecha, incluso cuando se comportan de modo
intolerante con los no lectores a quie.nes vilipendian
y desprecian precisamente por su falta de "hábito"
lector.
Para muchos lectores r~sulta incontrovertible que
la inteligencia se mide por la suma de información y
conocimientos y no necesariamente por la sensata
aplicación que de ellos se haga sin importar su
cantidad. Otros muchos tienen la certeza de que la
inteligencia y aun la sabiduria dependen del número
de libros (y de
gr~des libros)
que se ha leído.
Resulta difícil
que admitan lo
absurdo de esta
creencia culta,
en parte porque
el pensamiento
convencional
sobre la nobleza
del libro ( que
por lo general
no es más que un discurso vacio) se ha enraiz11do del
modo más poderoso en su conciencia, y aun cuando
los ávidos lectores cometen barbáridades, o' actos
injustificables, no dejan por ello de segúir pensando
que, como seres humanos, son mejores.
En relación con la lectura y con los libros, a mucha
gente le falta un poquito, asi sea un miligramo, de la
sei;¡.satez de Schopenhauer, quien escribió: "Ha de evitarse
que, a causa de la lectura, perdamos por completo de
vista el mundo de la realidad, pues ~ ocasión para pensar
por si mismo y la interna díspo.sición para ello las crea
infinitamente más a menudo el mundo real que el de los
libros".
No decimos aqui, ni lo diremos en ningún lado,
demagógicamente, que da lo mismo leer que no
leer o que todos seamos "iguales" sin importar los
Ínéritos ni las acciones. La nocibn de "igualdad"

(

�NO SON POCOS LOS QUE SABEH QUE SON MEJORES POR LEER:
TODO EL TIEMPO LO HAN CRE(DO, CADA.DÍA LO ENFATIZAN,
V VIVEN, LITERALMENTE, PARA AÑADIR BIBLIOCRAF(A A ESA
MEJORÍA OUE SABEH OUE POSEEH.
de la comunidad Culta. Actuar así no parece muy -.
inteligente, pero esto lo pasa por alto el "Lector",
a pesar de que la inteligencia, si lo es en realidad,
no puede estar exenta de ética ni de comprensión
· autocrítica, pues como ha dicho José Antonio Marina
"lo que llamamos cultura es el modo de hacer habitable
la realidad", siendo obvio que no la podemos hacer
"ha];&gt;itable" en nombre de una "identidad" que avasalla
y ofende.
A los ojos del "Lector", los no lectores se tornan
¿Quién quiere la igualdad? Nadie. He conocido
bestias: brutos, burros, asnos, jumentos, alimañas,
muchos amigos de la liberrad, pero no he encontrado
zopencos y mil epítetos más que tienen el propósito
todáv!a a uno solo que lo sea de la igualdad, uno
de animalizar a "los otros". Hay una enorme
solo sincero, a quien se pueda poner a prueba. Nadie
contradicción en nuestras "noblezas". Otra vez,
quiere, nadie siente la igualdad; no menos el pueblo
Michelet tiene razón: "Quien dirige y desdeña a sus
que las clases ricas. 8 hombre ilustrado die&lt;; del
hermanos según la naturaleza, tpodrá mirar como
hombre del pueblo: es un ignorante, yo lo conduciré.
hermano a un. diferenter'
Yel pueblo \!ice del hombre ilustrado: es wi hombre
Montaigne descubrió que cada quien considera
débil, inactivo, un inútil.
bárbaro lo que no pertenece a sus hábitos. Escribió:
"Me avergüenzo cuando veo a nuestros hombres
Lo que no sabe el hombre del pueblo, estima Michelet,
invadidos por esa manía de escandalizarse por
es que, a menudo, un hombre ilustrado, concentra
las formas contrarías a las suyas". Montaigne es
en su cultura la experiencia de no pocos hombres del
más nuestro cordial y tolerante contemporáneo
pueblo, y en sentido inverso el ilustrado muchas veces
que muchos fanáticos cultos del siglo XXI. Y sí
ignora o no quiere aceptar que un hombre µel pueblo
Montaígne nos advirtió que los hombres tenemos
puede concentrar en su espíritu la energía de no pocos
la proclividad a considerar bárbaros a los que no
hombres del saber. Por ello, h y que dejarnos de mentiras
comparten nuestros usos y costumbres, Alain
y mitos nobles, y atrevemos a analizar nuestras propias
Fínkielkraut nos recuerda, en La humanidad perdida,
aristocracias d~ocráticas. Y una de estas aristocracias
que "lo propio del hombre era, en los inicios, reservar
democráticas -que invocan siempre la igualdad- es la
celosamente el título de hombre exclusivamente
del Poder que da el Saber.
para su comunidad".
No decimos que dé lo mismo 1eer que no leer. Lo
En no pocos casos a esto h&amp;mos retornado: a
que si decimos es que, en muchos casos, "Lector" se ha
la regresión agresiva. de no considerar hombre
vuelto un titulo de nobleza; una dignidad j~quica
completo al no lector, aunque la animalidad, que
dentro de los valores aristocráticos de la Cultura.
está en el origen de nuestro mensaje genético y
¿Cómo poner en duda sus potestades? Lo que sl
nuestros instintos, resida lo mismo en los que leen
decimos es que sobreviene un problema moral en la
que en los que no leen, y sea todavía más escandalosa
sociedad cuando el concepto abstracto (ni siquiera
(por contradictoria e inconsecuente) en aquellos
concreto) de "Lector" constituye (y sustituye) la
que, por lecturas y por formación profesional, se
"identidad" de alguien que, en honor de sus elevados
asumen "inteligentes" y se saben "superiores".
'
atributos, desprecm al diferente, al otro, al escindido

tiene mucho de ideal y muchísimo de utopía, y lo
que necesitamos es volver a la realidad y dejarnos de
mentiras e hipocrésías.
Muchos de nuestros nobles ideales no son
otra cosa que hipócritas virtudes de catecismo o
sentimientos ·de ·culpa no resueltos. Nos falta la
valentía moral e intelectual de un Jules Michelet
para preguntarnos y respondernos:

0

20

Más allá de los dominios espectficos (intelectuales
La nobleza de los libros tiene muy buena
o manuales), que se dan por cierto también en los no
prensa, incluso entre quienes no leen. Connotados
lectores, c= en los méritos morales supetiores producto
analfabetos de la política y la administración
de la lectura es, por lo menos, una formulación irracional
públicas hacen todo el tiempo la oportunista y
Sí ~ o s racionalmente en. las desigualdades,
redituable apología libresca. A propósito del libro
podremos advertir que a lo mejor somos muy buenos
y la lectura, una enorme cantidad de frases nobles
lectores pero pésimos conversadores, y que en este último
y de clichés cultos se ha venido imponiendo, por
terreno muchos ·no lectores nos aventajan sin pretender
consenso y populatidad, como la verdad irrefutable.
jamás ninguna supetioridad sobre nosotros. .
Pocos son los que hacen algún esfuerzo por analizar
Nu€stras aptitudes y voca~iones trazan sus
tales asertos, y el resultado más penoso de todo
propios límites y muchas veces resultan excluyentes.
ello es un amplio sector culto convencido de sus
Por tanto, nadie que se precie de distinguir y
nobilísimos mitos, renuente examinar, racional y
comprender podría argumentar la preeminencia de
realistamente, el grado de verdad de sus postulados.
la lectura de libros sobre la lectura, la apreciación
Hay quienes jncluso hacen las más arriesgadas
y la· interpretación de la música, y quien lo hiciese
piruetas y contorsiones para negar, por ejemplo, que.la
estaría cometiendo una extrapolación disparatada.
primera razón para acercarnos a la lectura sea el placer.
Es obvio que la gente culta también cultiva,
Les írrita sobremanera que la lectura no tenga una
entre otras cosas, creencias irracionales, y acepta
Utilidad Y a tal grado confunden las cosas que acaban
y pregona, como verdades absolutas, ciertas
por no distinguir la diferencia que hay entre estudiar
noéiones del todo .discutibles, y para ello se basa
y leer. "Placer" es un término que causa pavor en la
confiadamente, comó dijo alguna vez Augusto
educación formal. El sistema educativo no sabe
Monterroso a propósito de Vladimir Nabokov, "en
dónde ponerlo, y por eso lo que más desea es
su bien establecida inteligencia".
desterrarlo del aula y de sus programas.
Los disparates no pareéen tales si provienen,
Esto sé da lo mismo en la escuela básica
sobre todo, de una persona letrada. "Por eso es
que en los estudios universitarios,
tan nec;esatia -dice Marina- una ctítica
v, ha formado y deformado
de las creencias". Con su agudo sentido
¡¡eneraciones y gen~ciones
critico, Noam Chomsky advierte que
de frtgidos y resentidos
hay un cierto tipo de "ignorancia
(muy orgullosos de serlo)
colosal" que .sólo puede darse
. que no saben que la cultura tiene
entre intelectuales respetados.
su origen en el juego, en el deleite,
Éstos, para probar algo· a todas luces
· en la alegria, en la "inutilidad" y en eso
1
improbablé, inventan tesis llenas de una
que los clásicos denominaron, para abarcar
jerga confusa y de palabras grandilocuentes,
todo lo antes mencionado, , "el ocio creativo
antes que admitir que están equivocados.
y liberador". Por su misma etimología, lo más
Iichtenberg decta que no saber pero creer que
opuesto al "ocio" es el "negocio", es decir la negación
se sabe, y darle rango de verdad a lo que se cree, es el
del ocio: negotium, literalmente lo que no es ocio.
error en el que incurren los entusiastas inventores de
En sus Cartas sobre la educadón estética del hombre
hipótesis. Marina añade: "Un montón de antropólogos
(1795), Schiller asegura que "el hombre sólo es
Ysociólogos intenta convencernos de que la verdad no
completamente hombre cuando juega". Asi, el
es más que el resultado de un consenso". Al referirse a
conocimiento · libre y voluntario es, antes que
la vida de Sócrates, ¡\lain de Botton nos aconseja seguir
cualquier cosa, consumado deleite. De esta- noción
el método socrático ante la impopulatidad de las ideas.
fundamental parte Johan Huizinga para desarrollar
"Lo-que tendría que preocupamos -nos dice- no es ~ las. páginas de su esclarecedor Hamo ludcns. Para
la cantidad de gente que se opone a nosotros, sino hasta
Schiller, "la belleza no da absolutamente ningún
qué punto cuenta con buenas razones para ello".
resultado ni para la razón ni para la voluntad; no

a

21

f

�conduce a nadie por fines intelectuales ni morales,
no sirve para encontrar ni una sola verdad, ni
ayuda a cumplir ningún deber y, en una palabra, es
igualmente ineficaz para crear un carácter y para
esclarecer una inteligencia". Huizinga explica que
"el juego es superfluo. La necesidad de él sólo resulta
urgente en cuanto el placer qu.e proporciona la

Por ello, también, la lectura no puede hacerse una
obligación. Como el amor, no puec\f'. imponerse. La
libertad de leer tiene que ir aparejada a la libertad de no
leer. S~ como sostiene Ernesto Sabato, "sin libertad nada
vale la pena", la lectura no puede ser impuesta ni siquiera
con el argumento de nuestro presunto beneficio.
Leemos porque nos place, y si alguien es capaz.
de mostrar, sin coacciones, las puertas de ese placer
a quienes lo ignoran, habrá que agradecérselo, pero
nadie puede obligarnos •a leer ni siquiera bajo el
principio, "lógico", de que esto será mejor para
nosotros. La lectura se contagia con imaginación
y buenas maneras, no con apremios ni· groseras

'

Por lo demás, la intolerancia se ha vuelto consustancial
Lomfamo ocurre con la lecrura institucionaliza~.
Las msntuciones públicas se saben poseedoras
a las instituciones. Cuando los funcionarios se ufanan de
la llamada "tolerancia cero" lo l¡acen desde la
.
de. la verdad
d
. y no creen que el aiudadanopuea,
dminis .
.
arrogancia
ru deb~, e¡ercer su propia libertad sin ponerlas en
a
tranva y la meptitud, incapaces de admitir su
entredicho. Pero la libertad institucional no existe
est¡uendoso fracaso en las politicas sociales y educativas,
Sándor Márai es muy claro al ·respecto: "La libertad
mstalados como están en la =eza de que todo ha de
imposiciones.
es un asunto privado. [...] El ser humano sólo puede .resolverlo el códigq penal
Imponer algo a alguien es condenarlo a no desear,
alcanz_ar la libertad -de üna u otra manera- a solas
Marina explica: "El intolerante afirma que sólo hay
pues toda sumisión mata el deseo. Obligar, bajo
Y_ gracias a su propia tenacidad. y además por poco
una solución
. para qida problema, la que él posee,. que
la ley del beneficio, sólo puede producir personas
nempo".
esa soluaón no admite ninguna flexibilidad, y que está
. sumisas, y la sumisión, corno atinadamente afirma
dispuesto a lffiponerla si puede". Éste es el punto en
.Hoy ya casi nadie lee a Jobn Stuart Mili' y
Marina, es la disminución de alternativas del
qmenes menos lo leen, o lo ignoran en absoluto
el .que estamos hoy ~u ando hablamos de educación y
sometido: "quien impone su voluntad por la fuerza
son _precisamente los representantes del poder y la~ . cultura, y cuando nos referimos muy especificamente a
cercena las posibilidades del otro".
msntuc1ones. Mili dijo:
la promoción y el fomento de la lectura.
leemos lo siguiente:
La coacción nunca ha conseguido ciudadanos
En la tarea del fomento y la promoción del libro
felices. Si la cultura principia en el juego, que es
La cultura nace en fonna lúdica, o sea, al principio,
Aunque pueda en muchos casos ocurrir que los
tendrtamos que desarrollar uiía ética y una poética
por definición la libertad, la libre voluntad, el
individuos no hagan, en general, una detenninada
de la lectura que, a mi juicio, son indispensables para
la cultura se practicaba en fonna ele juego. Aun
en\]lsiasmo, la lectura placentera no puede ser un
wsa mejor que los funcionarios del Gobierno es
lograr la tolerancia y el diálogo cultural.
las actividades encanunadas directamente a la
acto obligado, ni siquiera bajo el razonamiento
sin embargo, preferible que la hagan elios c~m~
satisfacción de necesidades vitales, como por
. El libro, todo libro, es solamente un pretexto. Lo
institucional del 9ien social. En todo caso, que
un
medio
para
su
educación
mental,
un
modo
de
ejemplo la caza, gustan adoptar, en la sociedad
lffiportante es lo que suscita el libro en quienes lo
las instituciones empleen la imaginación. ¿No es
leen. .Lo fundamental en el ámb1·to de 1a 1ectura no
fortalecer
_
s
us
facultades
activas,
ejercitando
su
arcaica, la forma de juego. La vida colectiva recibe
esto último acaso el fondo de una de las consignas
su investidura en formas ultra-biológicas, que le
son los libros (inanimados), sino los lectores, que los
JUICIO Y dándoles un conocimiento familiar del
fundamentales ("La imaginación al poder") de la
prestan mayor dignidad, en la actividad del juego.
asunto que asiles queda encomendado.
mannenen vivos. Esto que es tan obvio, resulta que
revuelta esrudiantil francesa de mayo del 68 cuyas
La colectividad manifiesta su interpretación de la
no lo pueden comprender muchas personas cultas.
motivaciones son la libertad y el rechazo de la
vida y del mundo en los ju~gos. Esto, claro está,
Cuánto ganariamos si examináramos y pusiéramos
Un libro sin lectores es la negación del diálogo
imposición?
cultural.
José Antonio Marina afirma, _ con
no debe entenderse como que el juego se trasmuta
realm_ente
a
prueba
supuestas
verdades
que
nuestro
.
En un diálogo entre Jean-Paul Same y Daniel
o convierte en cultura, sino que la cultura tiene
maravillosa l~cidez: "De los libros puede decirse
Cobn-Bendit, publicado en Le Nouvd 0bservatrur, ' anquilosamiento intelectual y nuestrb fanatismo
en sus fases originales el carácter de un juego y
culturalista han preferido dejar intactas por defensa de
lo rrusmo que de los barcos. Lo que se ve, lo que el
el 20 de mayo de' 1968, Sartre sostiene que llevar la
mtereses, carencia de es~erzo y falta de imaginación.
lector lee, me parece a mí, que navego dentro la
se representa en las fonnas y el estado de ánimo
imaginación al poder es abrir las ideas a nuevas
Antomo_ Machado lo dice espléndidamente en una
obra muerta. Lo vivo son los campos de fuerzas ~ue
\lropios del juego.
opciones, contra la esclerosis men~al de los que
mannenen
todo esto a flote"
sólo creen en una via (la misma de siemp~e), y ¡ canc10ncillamolvidable: "Se miente más dela cuenta/
falta de fantasía:/ también la verdad se inventa".
por
Es dillcil decirlo mejor~·
La verdad-es que sólo nos interesamos por aquello que
que, por costumbre, comodida¡l y conformismo,
nos place o nos afecta. Sólo es importante para nosotros
se niegan a explorar nuevos caminos. El filósofo
aquello que nos concierne. tPor qué tendrta que ser de
francés ejemplificaba con lo siguiente: "Un profesor
'
otro modo? La honda e inteligente intuición leopardiana
dirá: '¿Suprimir los exámenes? Jamás. Se puede
da en el blanco: "El hombre que no se interesa por sí
perfeccionarlos, pero no suprimirlos'. tPor qué esto?
mismo no es capaz de interesarse por nada, porque no
Porque ha pasado por los exámeQ.es durante la.mitad
hay nada que pueda interesar al hombre como no sea en
desu vida".
relación con él mismo".

engendra".
Lo más importante que revela este pensamiento
egregio, como lo llamó José Ortega y Gasset, al
referirse al aporte fundamental de Huizinga, es que
• la cultura se crea en el juego, en el deleite, el placer,
la alegria y la felicidad. Nada tiene que ver con deber
u obligación. Jugar es una necesidad, pero no hay en
ella una obligación ni intelectual ni moral. Se juega
para disfrutar, y en ello reside su carácter libérrimo
y desinteresado. Sólo podrtamos decir que el juego
es "útil" (al igual que la cultura puede ser "útil") en
la medida en que desarrolla precisal!lente nuestra
libertad con todo lo que ello significa. En Horno lwlens

23

22

�ELMUMDO ESTÁAFIIERACOMOADEMTRO,

ELIZAIIETH BISHOP EM LAFRONTERA
~ CABRIILA CAMri) WISTEMDARP

Elizabeth Bishop (Massachusetts, 1911..-Boston, 1979),
poeta del período modernista estadounidense, creó
una obra poética confonnada por cuatro libros escritos
durante cuatro décadas. La poeta tuvo' amistad con
Mari.anne Moore y Robert Lowell, entre otros. Ya nos
apunta Orlando José Hernández1 que, en su obra, se ,
reconoce la influencia de Moore y de Wallace Stevens.
·Bíshop fue además una asidua lectora de Hopkíns y de
Herbert. ~arold Bloom, por su parte, advierte cierto
influjo de Wbinnan ~ob're su obra. Y también es clara
la admiración que ella sentla por Ezra Pound.

El fragmento anterior nos presenta una especie dt
~sde cierta pe!_spectiya su estancia en
juego entre las piernas de una mujer y una carretera.
Brasil, de 1951 a 1967, fue el motivo que.
Ambos dementos son medios que nos transportan.
/
la acercó a Latinoamérica. Se .interesó por
Cito este'fragmento porque me parece que la poesia
los ~ ~ de su épOCa por algunos otrOS
de Bi~hop es justamente un camino, o una serie de
~ericanOS. De ese periodo suygió una nnportante
caminos, que nos llevan-a diferentes lugares. Su
anto~ é1e poesía brasileña que tradujo al inglés con la ·
poesia es un constante viajar. La poeta fue una asidua
·colaborací6n de otrOS ~ ~ Verónica .viajera dentro de los Estados Unidos~ en Eur.opa y
Volkow nos dice q u e ~ su e&amp;tanda en~ o a
Sudamérica. No es casUal que uno de los asuntos mAs
.causa del enfrentamiento con esa ..otra" cultura, ~
séñalados en sus poemas sea el viaje; y no solamente
prcdujo sus mejores poemas. En el último de sus libros,
me refiero al traslado fisico, también al espiritual.
r_¡,,,.,..,.k,-,
Paz traducido
'-""'ó'
UJII&amp; ro, •incl::uye un poema de
. OctaYío
'
Nos presenta lugares públicos y privados, geografias
al inglés por ella misma ~ prtmeras ttaduccioneS de sus
~r las que atraviesa. Viaje externo sí, pero también
poemas en México se 1as debemos precisamente a Paz.
· interno, reflejo del cuerpo en las aguas que anidan en
El prda resalta una especie de duaUdad o polisemia en
el alma y en ía imaginación. Geografia de uno y del
.su trabajo: "En Japoesta de Bishop 1as cosas vacilan entre
ser lo que son o ser una cosa di&amp;tinta de lo que son" (1994:• otro, o de lo otro.
Cqmienzo por el viaje'externo. Por los poemas que ·
313). Esta carad:e:mtica de su obra colpca aÍ kctor, por
nos llevan ala selva, nos atraviesan por alguna costa, o
~
-en el terren0 de la inceitidumbre. tnQmento
nos pasean por una carretera.
que se transforma en experieoo,a reveladora. l a ~ ama
El poema "El mapa"·pertenece a su primer lipro
el mundo, lo toina todo ylo hace con maestña
. publicado tras_haber ganado un concurso literario

D
-

y

.

'

Las largutsimas piernas,
.
una extensión de leguas\ que no llevan la ciudad
· a ninguna parte; las franjas
·soh{é las que. conduciJnos (listas satinadas sobre
pantalones
2

de arlequin, medias de mall).

1 En el prologo a Anrologiapoética (1980) Madrid: ColccciOn Visor.

a lc1s 35 años. Hay un juego, un desplazamiento por
la costa como por un mapa ·que bien podria estar
extendldo sobre la mesa del coJ11edor. La voz poética
se acerca tanto como para ver la profundidad y el color
de las agu,as, tanto como para alcanzar a distinguir las
algas marinas que oscilan entre el '"verde y el simple
azul". La lente enfoca para presentarnos la imagen
misma en donde tierra y mar se abrazan y se disputan
el espacio. Luego se aleja, o quizá sea ·mejor decir:

2 La traducciói:t es de Orlando José Hcmández.

24

se transporta, y nosotros con ella, frente a ese mapa
en donde los bordes que dibujan las penínsulas de
Terra~ova y Labrador -provincias de Canadáas~me1an el "índice y pulgar de una mujer cuando
suJeta la suave tela". Del color del mar, en 1a costa
nos, vamos
al color que los cartógr-'os
eligen para 1os'
"
i:U'
pa1ses de acuerdo al carácter o a las aguas nativas".
Es~amos en una especie de frontera: en el aquí y en el
alla, en la cost a y frente al mapa.
Pero la voz no se limita a la descripción de
lo otro. Se sorpr ende ant e los caprichos de la
naturalez a y se cuestiona el funcionamiento de los
elem~nt~~ que habitan ese otro espacio en el que
convive: lÜ acaso la tierra se reclina p ara levant ar
a~mar desde abajo, tirando de él por todos lados
s1~ p~rt_urbarlo?" Pregunt a que no lleva respuesta.
E1erc1c10 de reflexión qu e envuelve al l ect or y
lo lleva a la raíz, al origen, lo lleva a preguntarse
asuntos que creía olvidados.
Para acercarnos a los viajes internos que se
~esarroll~n en est a poética, podemos leer el poema
Un arte ' donde la voz poética nos presen ta
un mapa interior que se compone de ausencias
pres_en~es. El cuerpo del text o se forma gracias a
la perdida. La pérdida lo constituye. Desde cierto
p~nto todo poema se compone de lo perdido. Como
dice Antonio Gamoneda, la poesía es un ejercicio
de memoria. Las llaves de la puerta, el reloj de su
madre, dos ciudades, un ser amado, todos ellos

obj:tos que se recuperan gracias a la memoria.
Objetos que dibujan el mapa interno. Experiencia
que º~-~ rre gracias a lo que no está pero que
parado11camente sigue estando · Ahi de nuevo nos
encontramos con el juego y la polisemia.
La lectura y relectura de la obra de Elizabeth Bisho
nos permite dialogar con un universo que se ubica e~
la frontera. Un mundo que está afuera como adentro
y en donde las cosas son maravillosas por el simple
hecho de existir. La voz nos presenta con maestría un
mundo íntimo, una serie de viajes que nos inquietan
al revelarnos una mirada peculiar ante la vida. La
poeta se detiene en cosas "tan pequeñas" como una
llave y "tan grandes" como el mar. Todo es digno
de ser observado, todo es motivo de detenimiento
celebraciónto
Y

Referencías

A_t~bdz~h ~~~~ {af~;;peahs, Illinois: Elise Paschen &amp;:
BlEshdi?P,, E.d(l986). ~ntolog!a, México: 8 Tucán de Vircrini
. c10n e Verórnca Volkow.
o~a,
BIP~~EE.Q?~9)- deAntOologíadPoética, Madrid: Colección Visor de
.
' woon
r.lan oJosé Hernández.
Bif~E'i' (2~:). UnaAnt~l~$Íª de Poesía Brasileña, Barcelona·
Alonso~to c10nes, Edic10n de Margarita Cuellar y Ángcl
Bloom, H. ~2002). El canon occidental Barcelona· An
~~~go,Ji~9~)00). Art~ Poe'stica,
/ Barcelona: Edito~ial ~~-, .{
. Éxcurswne Incurstones México· FCE
Gc::1!J.~~~~' A. (2007). El cuerpo de 'los símb~los, Oaxaca:

�POESIA

POIIIA

Dos poemas de Elizabeth Bishop
C4

TRADUCCIÓN DE CABRIEU. CAMTÚ WESTEMDARP

Un arte

El mapa

El arte de perder no es difícil de dominar;
tantas cosas parecen henchidas con el intento
de perderse que su pérdida no es ningún desastre.

La tierra yace en el agua; es un verde sombreado.

¿Sombras, o es que son bajios, en sus orillas
mostrando la línea de extensos arrecifes
donde las algas cuelgan desde el verde hasta el simple azul?
¿Q acaso la tierra se reclina para levantar al mar desde abajo,
tirando de él por todos lados sin perturbarlo?
¿Empuja la tierra desde abajo al mar
a lo largo de la hermosa plataforma de arena curtida y fina?

Pierde algo cada día. Acepta la confusión
por las llaves perdidas, la hora en blanco.
El arte de perder no es difícil de dominar.
Luego practica perder más, perder más rápido:
lugares y nombres, las partes a las que querías
viajar. Nada de esto traerá un desastre.

La sombra de Terranova se tiende plana e inmóvil.
La de Labrador es amarilla, donde el distraído esquimal
ha derramado aceite. Podemos acariciar esas bellas bahías,
bajo un cristal, como esperando su floración,
o como si colocáramos una pecera limpia para peces invisibles.
Los nombres de los poblados costeros huyen hacia el mar,
los nombres de las ciudades cruzan las montañas vecinas
-aquí el impresor experimenta el mismo entusiasmo
como cuando la emoción, por mucho, excede la causa.
Estas penínsulas sujetan el agua entre
índice y pulgar
como cuando una mujer sujeta la suave tela.

Perdí el reloj de mi madre. Y mira, mi última o
penúltima de mis tres casas se ha ido.
El arte de perder no es difícil de dominar.
Perdí dos bellas ciudades. Y algunos
vastos reinos que eran míos, dos ríos, un continente.
Los añoro, pero no fue un desastre.

Las aguas de los mapas son más silenciosas que la tierra,
le dejan a ella la conformación de sus olas:
y la liebre de Noruega se precipita agitada hacia el sur,
los contornos estudian el mar donde yace la tierra.
¿Se les asignan los colores o es que los países pueden elegirlos?
-Lo que mejor acomode al carácter o las aguas nativas.
La topografía no muestra predilecciones; el norte tan cerca como el oeste.
Más delicados que los historiadores son los responsables de escoger los colores
de los mapas.
De Norte &amp; Sur (1946)

-Incluso perderte a ti (la voz burlona, un gesto
que adoro) no habré mentido. Es evidente:
el arte de perder no es muy difícil de dominar
aunque pueda parecer así (escríbelo) un desastre.

�on D~ M Q ofo\
\:::.Jº

ClS HUCO MUJICA

R

Cada contenido pide su forma,
0
~
~~
o, de lograrse plenamente, el
~R Q
ful ~ D conteni~o es la farma, es su
D 0 ~ ~ W LnJ ~ llegar a s1, su comenzar a darse,
~
a ser expresión. Hablar del silencio, l?ºr
ejemplo, pide silencio; la escucha pide
escucha y la poesía poesía... Por esto renuncié a la línea recta, esa
que Nietzsche dice que siempre miente; renuncié a la ilusión de lo
terminado en su estar ya concluido, encerrado, conceptualizado. La
del verbo por sobre el sustantivo, el sentido por sobre el significado.

nn(;:)

~@ 8 O/1

En la palabra se trasciende el silencio, en el silencio
se trasciende la palabra, trascendiéndose se habitan,
habitándose se contienen.
8 silencio es la alteridad de la palabra en la palabra,
se es así rebasándose de si, no diciéndose: dándose a
escuchar.
8 saber del silencio no es un saber, es un habitar,
después, a veces, un hablar, un decir el habitar, un
habitar las palabras.
El silencio que alberga la palabra poética no
es lo incomprensible de sí, es su impronunciable
singularidad: es lo irrepetible de sí.
Un poema debe llamar, después callarse:
abismarnos, no en su lectura (en las palabras aún nos
reflejamos) en su silencio, allí donde nos desnudamos.
El silencio, el poético, está siempre al final, allí,
donde el inicial se escucha. Es que donde termina
el lenguaje no comienza lo indecible, comienza
l. SILEMCIO
la revelación; es hasta esa orilla hasta donde hay
El que mira la lejania ve mucho más que lo que mira,
que llegar a callar, allí, desde donde se comienza a
más lejano que lo que ve. La poesía, si se cumple, dice
hablar.
lo que dice y el silencio desde el que se dice, la lejania
Las palabras son soplos, de boca en boca revelan
con la que nos llega.
un mundo; el silencio es un aliento, de oído a oído,
El silencio es la medida y el juicio sobre las
custodia un misterio.
palabras, su verdad, pero no una verdad callada: un
silencio escuchado.
La poesía es el encuentro entre dos silencios, entre
11. LÁ ESCUCHA
ella y la escucha; ni el uno y ni el otro preceden a ese
Lo primero fue el abrirse de la noche, lo dado a luz en
encuentro, acontecen allí, allí donde el acontecimiento
ella, lo primero, lo primordial, fue la abertura -esa
habla, en el poema, donde la escucha dice.
huella del no haber sido, ese posible volver a no ser.
El silencio es la medida de las palabras, su originaria
Lo primero, lo más propio, es la apertura, esa acogida
desmesura: su decir lo que callan.

n su lugar elegi el pensar poético, el que no
teme ni a lo fragmentario ni a lo inconcluso,
sabe que lo fragmentario tiene otra secreta
unidad, la que no renuncia a la pluralidad, la
del archipiélago, la de lo sinfónico... La que, en
definitiva, es fe en el lector, fe en que la lectura
también es creación, cuando es escucha, cuando se
deja engendrar, cuando sabe que toda escritura es
anunciación y no definición, busca encarnadura y no
sólo comprensión.
Torné dos temas, silendo y escucha, ya que del silencio
sólo sabemos que habla, sólo sabemos si escuchamos,
si lo dejamos llegar a nuestra voz, y si esa voz es la de
un creador, la de un escucha, su concreción, su llegar a
sí, en el género que he elegido, se plasma poesía.

E

28

!T:.ºsomos.

~

esa escucha de_lo que llegaremo&amp;j

No llegamos a la vida trayéndo con-nosotros un

Itnguaje, nacimos-oyentes, desputs1 y gracias
a dio, fuimos hablantes. Hablamos p~ue
nos hablaron: nos en~n las palabras, nos ~
~ elleng\laje.
Desde entonces, cada entonces, hablar es
~ la palabra: responder.
Desde entonces, para siempre, el escuchar es la
exucma cercanla del hombre a su. origen, a su más
~ y extrema ltjama: a la que está llamado a darle
'YOZ.

Se empiezá a escuchar cuando ae presra oldos, se
Jos dilata en lo que los dilata; como en un bósque,
ct:imdo uno cierra los op; para dejar que lo que es
· ....,_~ llegue: se anuncie
ta escucha, ese olrdel desierto, ese roce de vientos,
ae

~¿et~ en~ p~

.

Ia hístoria del silenao son l a s ~ la

-

•'.'JJ

altcri=mo fecundidad, revelación que revela ló
Decir escucha es también decir espera, ese
recogimiento de st sobre lo que aún no llega.

ese~sobreloque noes.
El habi~ ~~o es esa ~peta. espera dé
una ausenaa que nene que ser álstodiada como
usencia: una espera sin memoria, una espera sin

esperma

.

En la anchura que la escucha dilata el temblor de
la realidad resama, su fondo rumoroso vibra: entona,
da decires.
· Escuchar es no '01rnos escuchand~ es IQ,ás un
exhalar qµe un iuaalar, más un entregar que un
recoger.
Escuchamos cuando no esperamos ofr, cuando1io
c-.nnftna,nos la escuclia, escuchamos cuando tambitn
el olr caUa.
·
(Queter olr, a(m querer decime.}
. Algo siempre habla, algo que l1amá a Rr

es

~deesesilencioeslapoesia.
.
~ éscuchado.
Enel silencio la poesla se desnuda, en la
,:_,;¡,, O nada habla, y, (ll esa nada, pide ser
c1esnudez dpoema se encama.
~, •
escuchado
·
.
silencio no se dice en las palabras de ~
Cuandoownos '8CUCbar ~ es cuando
ijllien lo dice; se da a escuchar en la voz de
· smeihos que al8') siempre babia.
9Uien lo escucha.
•
Callarse no es dtjar de decir, eS dejar decir:
Ya no digo silencio, digo éscuchar. Me digo de . dejarse llamar a la escuclra. · .
camc.
En el callar se abre la eacucha, en hr abierto
Decú: silencio no es decir lo humano, lo humano acucbamos l o ~ Hamo a callar.
es encarnar el silencio: sabemos escucha, escucha y
Escuchar es ignorar si lo escuchado precedló a la
~ es sabemos Uamado por lo-que se escucha en
escucha. o si nace all1. en el contacto entre el silencio
tanto no nos oigamos escuchando.
y quien lo escucha, como ~ un bosque donde no se
La escucha, llamémosla la escucha poética, · sabe si escuchá al viento o a las hoj~ que el viento
su comprcnsi6a, no es un~ aprehensión: es una . mueve, a la m!Jsica o a la danzá. (Osi el uno y el ono
:enttc&amp;a; es la renuncia al deseo de poder msito en el sOh ademas el otro en ese decir que los aúna.)
--::saber, renuncia al saber como posesión, de borrar la
.Escuéhar es pertenecet a lo que al decirlo se oye. a
akeridad
..
lo que al decirlo nos nombra.
la escucha poética. lo recibido. no aboca a un
Olr, en cambio, es siempre o~ es saber y, saber,
discurso sobre lo comprendido, no es siquiera
~ siempre eco, repetición.
acto del pensar: es la sensibilidad, la
~ poesla es el saber del no saberse: el poeta
vuhierabilidad pasible de acoger, de ~ar venir,
escucha sin olrse: trascendiéndose.
de 8lllparar lo otro como otro; es el dejarse álterar
Cuando escucho sin otrmc escucho el ser.
}'C?t la alteridad, transfigurar por el sentido,
que en mi calla, el callar que en mt respiro.
ibmijnar,por la bdleza ó herirse por lo sUblime.
Hay que olr sin abandonar ia· escucha, para
No se trata de una mera pasividad, se trata de
que no sólo lo que se oyó se oiga, para que
ser¡asible, capaz de ac~er la alteridad cÓmo
también lo que no &amp;e oye se diga O más aún:

9

•

a

se

11,

�111, U. POESI.A.
escuchar hasta que nada se oiga, recién alli decir, decir
La perpleja lucidez de la poesía es tal que nada
lo escuchado, exhalar lo inspirado.
queda definido, nada cristalizado, ningún posible
Escuchar no es olt las palabras sino la voz, la que
exorcizado.
se sustrae al decirlas: el aliento atrás, la cisura de cada,
Su saber no es apologético: no demuestra, muestra;
palabra.
,
tampoco define ni confina, abre; no es la abstracta
Las palabras, cada vez, son las de todos, la voz, toda
luz de la razón, es el claroscuro de la intuición, es la
vez, es la única vez.
reverencia y es el asombro.
Se oye con lo que el oldo tiene de carne, se escucha
Es rigor y presagio, dice lo que se dice en su duda,
con lo que esa carne tiene de hueco, abre de abismo.
en lo que toda afirmación conserva de pregunta, toda
Se oye lo que se dijo, lo que suena, se escucha lo
pregunta palpita de esperanza.
otro, lo no dicho en lo qÚe se dijo: lo que en lo dicho
Dice el estar y su exilio,Ja dubitativa cercanía, la.
otra vez vuelve a llamar.
presencia y la ausencia sentida de lo que nunca estuvo.
La hondura de un poema, lo que la poksis trae
Huella y recelo de que el viento la borre: aliento
abriendo, no radica en aquello de lo que sus versos
retenido y los ojos cerrados.
hablen, ni siquiera en cómo hablen, radica
Es el tremer de lo ambiguo e
en la dimensión de la escucha desde
inacabado, la inabarcable conjetura,
la que llegan sus palabras, de su
el rumor del desconcierto: la
permruiencia o no en ella, en ella y
conmoción de lo que por viviente
su ausencia.
late.
La escucha, la poética, no qusca
La poesía no da a conocer las
llegar a oír, busca callarse en el
cosas, ni a la montafta ni a la lluvia
nacerse de todo posible decir.
que sobre ella cae, da a escuchar
Alli reina el aguardo sin prisa,
al silencio de las cosas cuando las
el pudor de lo lento, la demora ...
cosas están en ellas mismas.
el tiempo de lo que crece sin
La po~sia no está nunca en el
nombrar la cosecha.
poema; no lo está porque no es:
El escuchar no oye: el oír ya es
llega. Ese llegar es su pasar, su
posesión, retención; mismidad.
entrega, su sentido.
Reflejo y eco del decirse en lo dicho,
En la poesia nos abrimos a la luz,
prolongación, no nacimiento.
no a lo que ella ilumina, a la belleza, no a su
Escuchar es no olmos mientras
resplandor, a la expresión, no lo expresado.
escuchamos, es ir, sin volver, escribir, sin saber.
En ella lo desconocido_ es presencia, no
El poeta debe decir, pero haciendo escuchar lo que
conocimiento, es lo que es en si, no para mi, lo que se
no dijo él: lo que lo hace poeta a él.
manifiesta, no lo que se me muestra, lo que veo, no en
Todo decir, para cumplirse, tiene que darse no sólo
lo que me miro.
a oír, también tiene que abrir la escucha.
(En su e){trañeza reconozco lo extranjero que me
En lo oído se oyen las palabras, en la escucha el
soy, en lo incomprensible lo inenarrable de mi.)
temblor de la voz, en el roce del silencio, en el aliento
La poesía es precipicio de la belleza, la belleza y el
de quien las dice.
desgarro, ella y lo sublime, el horror y la rosa.
El silencio de un poema no es sólo del poema, es a la
La poesía es la palabra desnuda de si misma, su
vez del lector: es donde él se escucha.
'
desnudez y el latido qué la desnudez revela.
Al alma hay que crearla, inhalar lo que inspira,
Que la poesía no se agote en el poema, que el poema
imaginarla: darle voz. Encarnarla es la obra humana, la
sea su propia ausencia, no es ni carencia ni privación,
humana fidelidad a si, lo poético es escucharla, hácer
es su abismo preservado, es lo que cada poema
de su soplo un verbo, de ese verbo otro inicio, otra
custodia.
única creación.

30

LA. POESÍA. ES REVELACIÓN DE LO QUE EN ELLA. NA.CE ~E LO
QUE EN SUS PALABRAS COMIENZA A LATIR~ DEVELA.MIE~TO DE
UN SENTIDO CUANDO ES INA.UCURA.L, CUANDO ACONTECE y SE
EMTRECA CREACIÓN.
La poesía inicia, inaugura espacios, los abre, no los
ocupa, los entrega: esa entrega es el poema.
'
El poeIUa es poesía entregándose, ese entregarse es
su acontecer: el acontecimiento que es un poema; el
poema es su don, la huella de su irreductibilidad: la
promesa cumplida permaneciendo promesa.
La poesía es el deseo de
las palabras, el llamado de lo
imposible.
En ese imposible que llama
se abre la posibilidad que
· responde: el poema.
En la poesía, la originalidad
es tan fortuita como el tema
ambas son obra del poeta, n~
así la poesía.
Lo real, no la realidad, es ]a
palabra fuera del Íenguaje, ]a
irrepetible.
Lo real es la palabra que
sólo se escucha, la indecible:
siempre alteridad, cadi vez
poesía, poesía inicial
La poesía es revelación de
su ser: de su ser revelación
no de lo que se ignoraba, de 1~
que nunca hubo antes de ese
decir.
La poesía es revelación de lo que en ella nace, de lo
que en sus palabras comienza a latir; develamiento de
un sentido cuando es inaugural, cuando acontece y se
entrega creación.
SuStrayéndose se dice la poesía, se anuncia en la
huella de su irse: en la sed que dejan en la boca las
· palabras.
. La obra no se agota en sí, ese es su revelarse: su
msondable sustracción, su atraernos.

31

Cada obra es ella y su exceso: su ser y su expresar,
su ser msondable: su misterio de ser.
Es alli, en lo inabarcable de la poesía, en lo inefable
de lo comprendido, donde somos abarcados por lo
mabarcable que nos trasciende, lo abierto que nos
ahonda que es el misteri:o que nos revela: que nos
custodia y resguarda como
misterio.
La poesía acontece en ese all1
que el acontecer de sí abre en
esa hendidura en que el po;ma
se completa a sí tra.scendiéndose
a si; ese abrirse es el acontecer
de la obra misma: ser su forma y
su desgarro, su ser en si sin ser
para si.
A la poesia, como la vida toda
no se la retiene, se la recibe: s~
trata de saber partir. ,
En cada poema comienza la
poesía, la poesla que se sustrae
para preservar lo que es: su ser
cada vez inicio.
En la poesía el lenguaje llega,
no está, o está pero dándose:
diciéndonos.
La poesia es el exceso del
soplo en la palabra y de la palabra en el lenguaje.
Irreductibilidad del decir a ¡0 decible: imposible
que hace del poeta una apertura, de lo abierto su
abismo, de su abismo su entrega.
La poesía no refleja lo que ya es, la poesía nos habla
de lo que no era, nos abre a Jo que en ella llega a ser: al
ser que a ella llega.
La poesía· es soplo, soplo en ]a palabra, aliento en
la nda; exhalada dice aire en el aire, rastro evasivo,
promesa y figura: origen y destino8'&gt;

�POESIA ·

POEIIA

Tres poemas deKate HaII1
es TRADUCCIÓN DE CRISTINA RIVERA•CA.RZA

•

El sueño de la certeza

Recuérdenme para qué es la luz

El problema es llegar a saber dentro de un sueño. En el mío

Queridos ocupantes del bosque de los cerillos,

la otra gente dormia y soñaba. Alguien estaba roncando.
El problema estaba doblado cuidadosamente sobre sí mismo como un pájaro de

estamos haciéndonos más altos. Enciendo la carne asada de mi amigo

.'
origami.
Se proveyeron'las herramientas. Por ejemplo:

mi paisaje visible. Ocupantes,

una casa de piedra caliza, un pa~uete de alfileres rectos

si dejamos las ramas con las hojas

al rozar una simple idea contra
sé que están pensando
f

y un sarcófago de piedra.

podrían crecer hasta ser lo suficientemente grandes
para que nuestros autobuses pasen a través de ellas.

El origami es una adivinanza. Los pliegues son aproximaciones.

Pero esto tomaría un tiempo que tal vez

El resultado tiene buena forma. La certeza puede doblarse

no tengamos. El mundo

a modo de pájaro sin plumas. Aventado al aíre, puede no volar

se está reduciendo conforme el universo se expande,

pero pudiera quedarse suspendido allá por unos segundos

y recuerden, es posible

y cagar sobre las piedras
antes de ser derribado con los alfileres.
Es del todo posible que la casa del sueño no sea en realidad

prenderle fuego a todo eso,
y entonces hacer que produzca semillas en la ceniza.

una casa, pero el pájaro, la roca doblada.

Queridos ocupantes de las cajas de mudanza,

Los alfileres causan indigestión y el sarcófago,

hay días en que olvido

un mueble empotrado que es parte de la anatomía.

que ustedes tienen que vivir también aquí, en estos cubos

La parte más difícil es reducir el sarcófago

de cartón, revueltos junto con lámparas

hasta que su tamaño sea el de una pequeña caja de joyas,

que no funcionan. Todo está etiquetado pero

y luego hacer malabares con el pájaro y los alfil_eres,

como hemos usado las cajas una y otra vez, los objetos en la lista

tan rápido como para que formen un círculo
sin causar ni un moretón, ni un piquete de alfiler o una cortada de papel.

no son los que están dentro. Así que, ocupantes, estoy perdiendo
la fe. Los que me ayudan a mudarme están en movimiento también.

Brevemente, nada tiene peso sobre las manos sino que vuela por el aíre.

Ustedes han visto que se puede inundar un sótano.
He buscado a Santo Tomf.s como uno buscaría
a un plomero. Ysufro de mareos.

·; Del libro Th&lt; Ccrtainty Dream, editado por Coach House Books, en 2010.

�POESIA

POEIIJ.

Estamos ocupados escribiendo animales

'

Te vi viendo tus caballos de miniatura

Recuérdemne que vivo aqui, aún si

'

tu bote modelo con su pequeño timón del capitán.

no vivo. Dejen que se pierda la arquitectura'.

Debiste hacerte aún más pequéño para caber

Si la luna debe ser un péndulo,
dejen que el reflejo permanezca inmóvil.

en ese espacio. Yo debí hacerlo. En cierto punto
estaba en la popa y tú estabas solo

Queridos ocupantes del tiempo y del espacio,

en la proa con tu caleidoscopio.

sujetos a leyes causales, estoy escapando
a través de una ventana rota,
allá donde las estrellas están, viendo hacia adentro

Hicimos desfilar demasiadas cosas vivas .
en esos navíos diminutos. Pudimos haber creado nuevas especies

de mi a través de mi. Hace frio.

con tanto hacinamiento. Estábamos ocupados en la cubierta,

Estos son regalos más bien extraños. A mi amigo le dio
hipotermia. Llevábamos puestos trajes de astronauta

temerosos de abrir esa puerta de madera. Los leones

atados por cuerdas atadas a

podtian ser los mismos viejos leones que han poblado cada sabana

objetos flotantes. Le pasé los cristales de hielo

y estábamos listos para algo nuevo.

a través de esta composición. Ocupantes, el alma
está haciendo demasiadas preguntas. Quiere

Pensan1os que avistamos tierra. Queríamos tierra.

saber si tiene una bella forma. Y no
• _sé qué responderle.

•

'

�'

ue al cumplir los seis meses de cambiarnos al departamento cuando nos empezó a
hartar el correo equivocado. En las primera~ ·semanas pensamos que era inevitable
dejar rastro en una mudanza, como la tierra que se cae al pasar una planta de una
maceta a otra. Podíamos soportar que el titular apareciera mal en los recibos de gas, luz y
teléfono, que pocas veces coinciden con quien vive en un lugar prestado. Si acaso dependerta
de nosotros arreglarlo, de robarle el espacio a los difuntos dueños del edificio a quienes
recordaban en vano en cada factura.
No, nada de eso IJlOlestó tanto como lo que vimos crecer en nuestro recibidor: el bulto que
hacian las cuentas de banco, el plan del celular, las mensualidades de las tiendas, la suscripción
al boletin de ofertas y a un periódico maltrecho, las colegiaturas de las escuelas, la revista de la
Facultad de Lenguas Modernas, y las tantas postales que presumian viajes por el extranjero,
que mandaban abrazos, enviaban besos posfechados a los niños.
Al antiguo inq11ilino le enviaban papeles como a un bebé le hacen mimos. Siempre estaban
dirigidos a un tal José Fernando, qué habla vivido cerca de 10 años en ese mismo departamento
que teniamos poco de rentar. Por el correo sabiamos que era padre de tres, que hablaba como

F

L

,

ªrresponc1
enc1·
Co

a:~t::::c:ri::::::::;ar~~:
de pesas que, por las marcas del
m ISA.BEL VILLA.RREA.L aceite en el suelo, suponemos
había colocado en el cuarto de
servicio.
Sin embargo, decidimos hacerle espacio en un cajón de la cómoda al correo de José Fernando
por si algún día decidía reclamarlo. Habla algo de natural en apropiarnos de sus manchas, en
• poner el calentador o la lavadora donde él y sus antef!ores nos ~señaban ausentes, pero recibir
deudas era algo completamente distinto. Nos dejaba ansiosos como quien ve un paréntesis que
no se llega a clausurar: el contenido mismo del correo parecía ser su incentivo para e,1tar el
cierre, para huir, quizá, a otra ciudad, a otro pais.
Durante ese tiempo aprendimos cómo el tal José Fernando parecíá estar atado desde ,
todos los ángulos. Le habria sido impensable conseguir algunos meses corr ...._
Hacienda; de por si pagaba con retrasos la colegiatura de sus chicos, ••
que siempre tenía el tino de caer en los mismos días que la
renta. Eran números demasiado grandes para todos,
para ellos y para nosotros, me decía preocupada
Emilia, quien lela sus estados de cuenta
como un diario infinito de actividades
._,,, !
económicas, la única señal de que el ex ~ , ~ ... ·: /11,··
•inquilino seguia vivo y gastando.
/
~5
Emilia y yo llegamos a discutir por las ·
..-.• ·
noches si aquel tipo se había mudado de
. )
departamento buscando evadir la vida de la
que se nos notificaba por escrito. Me miraba a
los ojos y preguntaba si creta que hacia con su esposa
.

.

lo que nosotros en la cocina -amplia y con gabinetes de acero
antioxidable, una bendición para lo que costaba el departamento- y
· qué tanto babia de diferencia entre ellos y nosotros, entre nosotros y
los que seguían de nosotros, si haciamos lo mismo con el mismo ritmo
si las mismas paredes del departamento nos llevaba:n
, .\
a las mismas áreas cáhdas, si guardaban nuestros
secretos en los mismos cajones. Si todos
acabábamos en correspondencia.
/'
La mañana en que perdimos todo nos llegó
).
el acta de divorcio por debajo de la puerta. Estaba
\. • • 1 \Í
\
••.
endosado con el nombre de José Fernando
. '
en cursiva y una señora Felicitas acusaba
de recibo ("Ha de ser la vecina de abajo,
Tenchita", dijo Emilia, "la vieja que ni sabe
qué está firmando"). Habla sido enviada
el mes pasado desde· Aguascalientes;
la demandante se llamaba Julia. José
Fernando y Julia, casados en 1991, una
pareja relativamente joven, victima de
las décadas donde los trámites no duran
lo esperado. Emilia tomó el acta con
solemnidad, pasó los ojos por los sellos
y las firmas, y la guardó en el cajón con el
resto de las cosas. "Pobres chicos", dijo Emilia. Tan
desafortunados, probablemente no recordarán su hogar
constreñido de apenas tres cuartos y medio.
.
Nos recostamos en el sofá, con la imagen de una familia fantasma
p~mda en dos -porque las familias fantasmas también sufren-, y vimos crecer a nuestros
hi¡os imaginarios en el espacio que el d~partamento tenia designado para ellos. Permanecimos
así hasta que el timbre y los golpes en la puerta nos hicieron levantarnos. Abrimos y
encon~amos a aqus:lJos carroñeros igual de resignados: nosotros por acertar por cuál de todas
las cuentas estaban en nuestra casa; ellos por encontrarnos juntos a pesar de la custodia y el
embargo8'&gt;

«é. '

37
36

�POESÍÁ

Lesamants
OII

MICUELCOVARRUBIÁS

En Los amantes, d pintor alude ala ceguera dd amor
·cubriendo d rostro de los enamorados con un velo que les
permite gozar con mayor fruición su dulce ceguera. Utiliza

f.J el velo para revelar lo que suele ocultarse.
Marce! Paquet

También el amor se envuelve -no como regalo o como sofá de casa abandonada.
Como si fuera una presencia bifronte o, mejor todavía, un par de rostros ahítos
de oscuridad. Digámoslo' ahora así: un misterio vespertino ofrecía a los amantes
/

encubiertos.
Magritte cuidó la identidad de sus modelos a los que cap?Jró en la plenitud
de su erotismo. iClaro que no tenemos duda· acerca de su maravillosa osadia! Yde
su discreción. Pero ...
¿Sin darse cuenta al surrealista se le escapó úna porción del brazo femenino? Y

\

fue por eso que te dejó a merced del ojo al acecho del amador ya sin máscara, mientras
a él le descubrió la corbata que.lo ha vuelto ese personaje obligatoriamente conocido
a causa del p:ozo de tela que pende siempre de su cuello.
Si, esos amantes cubiertos no son quienes parecen. Su identidad quedó alterada,

I

limpia de gasas blanquecinas o telas agrisadas. Abandonaron su oscuridad pero no la
poesia. Somos tú y yo lirondamente: un brazo que asoma yun pendiente de tela que a
nadie iograrta engañar.

�El foras tero llamad José María Arguedas

•

•• ·

1

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.. .:¡

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11

•

• ..

.·

.

lf)lf
1
ANTROPÓLOCO Y AUTOR DE FICCIÓN,
NACIÓ JOSÉ MARÍA ARCUEDAS
EN UN LUCAR DEL PERÚ LLAMADO
ANDAHUAYLAS, EN 1911. SUS OBRAS
FUERON POCO VALORADAS EN
SU MOMENTO, PERO COM EL PASO
DEL TIEMPO SE HAM VUELTO UNA
REFERENCIA DE LA LITERATURA
LATINOAMERICANA. CIERTA CRÍTICA,
COMENTADA AQUÍ BREVEMENTE, HA
CONTRIBUIDO A SU CANONIZACIÓN •

• 1---..

: \$

·. ::.. «:11•~-' -

�1 relato de su vida sobresale ineludiblemente
al momento de acercarnos a su obra. Esto
es porque su ficción se constituye de sus
experiencias vitales: se mantiene de la convicción
ideológica. Por ello, importa el hecho de que
desde muy pequeño haya perdido a su madre, y
que su padre, nuevamente casado, lo haya dejado
por temporadas con su madrastra. Es a partir de
estos hechos, las largas ausencias de su padre por
cuestiones de trabajo y el ser rechazado por su nueva
madre, que entra en contacto con ese espacio negado
por la cultura dominante. De ahí viene aquella frase
del propio Arguedas, escrita a manera de confesión:
"soy hechura de mi madrastra". Así es como la vida
de los runas llena su infancia. Y es por esto que
tendrá siempre la convicción de haber hallado entre
los indios, el cobijo materno; en el quechua, la lengua
más íntima.
Constante en su obra es el mundo andino, pero
éste va descubriéndose no como unidad acabada,
sino como un entramado complejo; la imagen del
indio resulta movediza, pues lo sitúa en un entorno
moderno. Corno &lt;liria en su discurso al aceptar el
premio Inca Garcilaso de la Vega, su obra "pretendió
difundir y contagiar en el espíritu de los lectores el
arte de un individuo quecha moderno".
En 1938 publica Canto kechua, obra que culmina
con un ciclo de antologías y compilaciones de
producciones líricas indígenas. Entre sus primeras
obras narrativas se hallan los cuentos reunidos
bajo el título Agua (1935) y su primera novela Yawar
fiesta (1941); a éstas seguirán otras más conocidas y
valoradas por sus proposiciones tanto literarias y
artísticas, como por la representación interiorizada de
la nútica y visión del indígena andino: Los ríos profundos
(1956), Todas las sangres (1964) y El zorro de arriba y el
zorro de abajo (1971). Tanto la intención, como el logro
estético de estas obras, significan un cambio en la
tradición indigenista.
Bernard Shaw, por decir un ejemplo, ubica la obra
arguediana dentro de la corriente del neoindigenismo,

la cual es situada, según este autor, entre los años de
1940 y 1950 (Shaw, 1999: 71). Sin embargo, hay otra
tendencia que más bien rehúye a esta categorización.
Es el caso de la obra de Carlos Huamán, publicada por
el Colegio de México y titulada Pachachaka: puente sobre d
mundo. Este crítico y poeta peruano revive la discusión
sobre el indigenismo-neoindigenismo -vilipendiada
por la crítica de derecha- y concluye que Arguedas ha
superado ambas propuestas. Sus novelas parecen llevar
su propio proceso: de lo antropológico pasa a lo literario;
de lo indigenista llega a un cuestionamiento orofundo del
indio idealizado; luego,
en su última novela,
rebasa incluso el llamado
neoindigenismo, pues
revela las contradicciones
sociales y culturales de
estos sujetos inmersos
en la vorágine de
la modernización
latinoamericana. Así,
Huamán llega a afirmar,
de la mano de otro
especialista en el tema,
como lo es To más
Escajadillo, que no es
necesaria la etiqueta;
el cosmos narrativo
de Arguedas es "una
búsqueda incesante de
una literatura alternativa
de carácter universal y a la vez local, caracterizada por
una visión andina" (Huam~ 2004: 45).
Desde sus primeras publicaciones se anuncia el
pensamiento mítico como elemento de primer orden.
Sus primeras recopilaciones de la lírica quechua son
más que eso: conllevan un proceso de transcreación.
El imaginario mítico andino se expresa en su
sincretismo con la cultura impuesta en la colonia.
En un segundo grado, el trabajo de Arguedas, como
folclorista, vuelve a reunir estos dos universos. Por

EM LA OBRA ARCUEDI.AMA, POR DEMÁS COMPLEJA, SE EMCUEMTRA LA
ORALIDAD, EL IMACIMARIO QUECHUA, ASÍ COMO REPRESEMTACIOMES
DEL CONFLICTO EMTRE EL ESPACIO CRIOLLO, EL MESTIZO Y EL IMDÍCEMA
42

un lado, la tradición occidental, la palabra escrita, el
castellano y todo lo que la lengua encierra; por otro,
la imaginación indígena, la oralidad, el quechua y sus
alcances para descubrir una parte del mundo vetada
para la racionalidad occidentalizada. Sincretismo que
encierra en lo más hondo el conflicto. Ahí es donde
nace el dolor.
En su obra, Huamán atiende pacientemente las
implicaciones con el mundo mítico ysimbólico de la cultura
quecha-andina. Este pensamiento explora una visión del
mundo; procura explicar el entorno e intuir lo desconocido.
A diferencia de occidente,
la naturaleza tiene vida
propia, interactúa con el
hombre. "En el mundo
quechua el hombre y la
naturaleza se proyectan
concreta, dinámica y
mutuamente, no es
posible desintegrarlos"
(Hu~ 120). Hay una
permanente comunión
con la madre tierra. Pese
al sincretismo cultural,
la visión andina conserva
su distinción respecto
de la cultura impuesta.
En el caso de Arguedas,
logramos intuir cómo
se apela a la otredad
asumida en el uno mismo.
Sobre esta cuestión irremediable, el escritor se
~
ü manifiesta. De su observación sobre el entorno social,
¡ el lector logra constatar cómo persisten las dicotomías
= sierra-costa, Cuzco-Lima, quechua-español,
modernización-tradición, formándose así una nación
◄
profundamente dividida:

i

1

2
g
D

1

•

;
¡
...D

En el Perú, la segregación cultural sigue siendo cruel,
esterilizante y anacrónica aunque se ha progresado
algo en los últimos veinte años. El indio aparece
todavía como un personaje inmenso, rezagado
en siglos, a pesar de su infatigable esfuerzo de
supervivencia y de adaptación a los grandes cambios
-cambios a saltos- que da constantemente la
cultura que lo rodea (Arguedas, 1977: 7).

43

No es la pérdida del pasado, sino la fractura presente
el origen de su dolor.

2

Antonio Cornejo Polar, crítico peruano, ha contribuido
en la revalorización de la narrativa arguediana y, a
partir de ella, ha acuñado categorías que ahondan en
la comprensión de la misma, como lo es la idea de la
heterogeneidad no dialéctica. En uno de sus primeros
trabajos, Cornejo destacó la "significación que el
conjunto de su narrativa tiene para el proceso y destino
de la literatura hispanoamericana" (Cornejo Polar, 1973:
12). La última novela de Arguedas será trascendental
en el proceso crítico de Cornejo, ya que a partir de ella
logra acuñar la noción de sujeto migrante propuesta para la
interpretación de una narrativa heterogénea, que además
intenta escudriñar en las complejidades sociales (desde
el campo estético) con las cuales dialoga. En un ensayo
publicado en la Revista de Critica Literaria Latinoamericana
(RCLL), en su número 42, titulado "Condición rnigrante
e intertextualidad rnulticultural: el caso de Arguedas",
Cornejo propone una nueva pauta de lectura para El
zorro de arriba y el zorro de abajo. Esta clave se relaciona
con su categoría ya esbozada de heterogeneidad, pero aquí
se replantea la noción del sujeto discursivo: ..se trata
de la figura del migrante y del sentido de la migración"
(Cornejo Polar, 1995: 102). El crítico considera, entre
otras cosas, la obra de Arguedas como la gesta del
migrante y define literariamente así el migrar:
(...) es algo así como nostalgiar desde un presente
que eso debería ser pleno las muchas instancias
y estancias que se dejaron allá y entonces, un
allá y un entonces que de pronto se descubre
que son el acá de la memoria insomne pero
fragmentada y el ahora que tanto corre como se
ahonda, verticalmente, en un tiempo espeso que
acumula sin sintetizar las experiencias del ayer y
de los espa.cios que se dejaron atrás y que siguen
perturbando con rabia o con ternura (Cornejo,
1995: 103).

La obra de Arguedas incide, de manera crucial, en
el replanteamiento historiográfico propuesto por
Cornejo en La formación de la tradición literaria en d Pmí.

�Otro antecedente importante de esta obra crítica es
sin duda la idea de proceso literario de José Carlos
Mariátegui, abordada en sus 7 ensayos de interpretación
de la realidad peruana, y en la que insinúa ya esta
oposición de tradiciones: una que privilegiaba la
tradición colonial, la imposición del castellano, y otra
que achnitia las constantes irrupciones de tradiciones
marginales. Para Mariátegui, este proceso tendría que
culminar con la asimilación de la imagen del indio, con
todo lo que está detrás de éste, todo lo que conlleva.
A su vez, la obra y pensamiento mariateguiano
irrumpieron en la propuesta literaria de Arguedas,
la cual es concebida por él mismo como expresión
paralela a la lucha, a la crítica del sistema social,
económico y político imperante.
En el caso de La formación de la tradición, Cornejo,
lector atento de Mariátegui, describe el sistema que
ha ocupado el centro de los estudios historiográficos
y que encubre cierta mentalidad conservadora: el
hispanista. El crítico afirma y describe la coexistencia
de otra tradición que ha quedado al margen de esta
configuración cultural dominante, que es también
política y social. La aparición de una obra como
la de Arguedas, en su propia dimensión creativa,
demuestra que esta tradición quechua-andina, por
estar absolutamente viva, y por más que quiera
ser negada por la mentalidad hispanista, persiste;
entreteje así formas de expresión popular y alimenta
la imaginación "letrada", incidiendo en la escritura que
ha prestado su oído a esas voces.
En la obra arguediana, por demás compleja, se
encuentra la oralidad, el imaginario quechua, así como
representaciones del conflicto entre el espacio criollo, el
mestizo y el indígena. Dicho enfrentamiento,nunca resuelto,
puede ser interpretado, por ejemplo, a partir de ciertos
elementos narrativos, como lo es el desenlace de Los rios
profundos, en la rebelión de las chicheras. Una concreción de
esta complejidad es el hecho de que la obra, tan embebida en
el mundo quechua, haya sido escrita en el
~&lt;liorna dominante, el español
Esta situación lleva a

ji~

Cornejo a proponer la idea de la totalidad contradictoria
en el caso de la literatura peruana. l.a obra de Arguedas es
un momento decisivo en el cual dos sistemas, el hispanista
y el indígena, se articulan y se contradicen; el autor logra,
de esta manera, una obra marcada por ambas tradiciones,
y una forma crítica de entender la literatura "nacional" cuestionando el sentido mismo de "nación".

3

Arguedas se concibió a sí mismo como un forastero
permanente. Desde niño sintió ese desplazamiento,
físico y emocional. Por ello, llegó a plantear el
forasterismo, el cual se filtra a sus personajes, y
consiste en ese vivir en mundos distintos, de manera
fragmentada. Es pues la condición del migrante
indígena, o bien del mestizo que ha penetrado
aquel otro mundo. Es el sujeto entre la grieta de la
sociedad escindida del Perú. No hay en el mestizaje
una comunión feliz de las sangres. Y sin embargo
siempre lo desiderativo queda en pie, el sueño diurno:
"Cualquier hombre no engrilletado y embrutecido por
el egoísmo puede vivir feliz todas las patrias".
Persiste el dolor. Comprensible en un hombre que
vivió de esta manera. Que alimentó la convicción de
conocer el Perú en su conflicto cultural. Viajó, pero
siempre regresó. Creyó que había que estar situado,
y de pie, en el contexto inmediato que alimenta
la obra, que nutre al pensamiento. Por ello, puede
llegar a pensarse, sobre todo a partir de su debate
con Cortázar, que Arguedas opta por el localismo en
contraste con el cosmopolitismo. Más bien, lo que
logra es una transculturación, como lo propuso Ángel
Rama, que condensa esa supuesta contradicción entre
estas dos miradas. Consigue tomar de lo universal lo
necesario para expresar el entorno local, inmerso en
aquel imaginario andino. No hay en él un rotundo
prejuicio por lo europeo; y esto se constata en su
viaje a España. De su andanza retuvo los pasajes, para
volver siempre a ellos con el ánimo de encontrar los
puentes entre la cultura popular y las costumbres

españolas y las del Perú. De ese viaje dejó la obra
Las comunidades de España y del Perú; testimonio de su
labor como antropólogo que siempre fue de la mano
con la de autor de ficción. De su estancia en México
quedan los recuerdos de Juan Rulfo y Carlos Fuentes.
Opiniones opuestas, en cuanto a la imagen que él
mismo se forjó del escritor. En sus últimos días,
antes de que se suicidara el 2 de diciembre de 1969,
se dedicó a escribir algunos pasajes de su vida, los
cuales incluyó en su novela trunca, El zorro de arriba y el
zorro de abajo. Ahí manifestó algunas de sus posiciones
estéticas, políticas e ideológicas. Marcó una diferencia
entre el escritor que comercia con su labor, como lo es
el caso de Fuentes, y el que lo hace por una cuestión
vital. Él, por su cuenta, y aunque su obra es más bien
vasta, escribió lo que tenía que escribir. Su narrativa, y
en general su obra, obedece a esta profunda necesidad
por expresar estéticamente, y mediante este encuentro
conflictivo con la lengua, por ende con el universo
quecha-andino, un presente quebradizo, inestable.
Es el presente de la pauperización, de la miserable
y corrompida sociedad en vías de ser modernizada.
En Los zorros, asi, se aborda esa idea de que la
industrialización sin la justicia social sólo trae mayores
conflictos. El indio deja la sierra para hacinarse en las
ciudades, en este caso, en la creciente Chimbote; cae
inevitablemente en la promesa del progreso. Y así
se describe estéticamente la degradación social, la
pérdida de identidades, y la constante transformación
de las tradiciones originarias. A manera de ficción, el
agonizante Arguedas llega a intuir profundamente
las contradicciones del desarrollo, de la modernidad.
Muestra así de manera no dialéctica, al cholo, al
'
indígena, al mestizo, al trabajador explotado y a
la clase política corrompida. Al mismo tiempo se
despide, dejando sobre la mesa el sueño que no
termina~

Referencias
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.\léxico: Fondo de Cultura Económica. (ArchiYos, 14)
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multicultural: el caso de Arguedas", en: Revista de Critica Literaria
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monoria y símbolo en la t&gt;bra de José María Arg11edas. 1' léxico: El Colegio
de :\1éxico. t.:niversidad Nacional Autónoma de México.

�l ensayismo de nuestros tres pensadores es a
la vez plural y heterogéneo, aun cuando trata
temáticas similares en diferentes momentos
de su trayectoria intelectual. Así, por ejemplo,
los escritos del joven Henríquez Ureña (aquellos
correspondientes a sus libros misceláneos, tales
como Ensayos críticos u Horas de estudio) difieren
sustancialmente de Seis ensayos en busca de nuestra
expresión, y más aun de sus dos proyectos mayores,
Las corrientes literarias de la América hispánica y La
historia de la cultura en la América hispánica. Lo mismo
se podría decir de los ensayos alfonsinos; desde
Cuestiones estéticas hasta Al yunque hay toda una vida
de reflexión, experiencia y escritura, que se revela
en las opciones ensayísticas del mexicano. Sus
intentos con el ensayo breve y agudo (Al yunque), el
ensayo enumerativo y sistemático (La experiencia
literaria), la obra compacta (El deslinde), la obra de
largo aliento crítico (La crítica en la edad ateniense),
son todos rnanifestaciones de una forma dinámica y
convenientemente fluctuante, que se constituye en
el albergue propicio para la crítica. Y qué se podría
decir de la obra de Mariátegui. Desde los incisivos
artículos críticos sobre la actualidad artística de
los años 20 (los publicados en Mundial, Variedades y
Nuestra época), Mariátegui comienza a preocuparse
por problemas socioculturales, cuya relevancia
trasciende el presentisrno de la crítica periodística,
y se ubica corno verdadera evaluación histórica
de los saldos dejados por los procesos culturales
vividos y experimentados por la sociedad peruana e
hispanoamericana, como se observa en Siete ensayos de
interpretación de la realidad peruana. Lo anterior indica
que no es posible encasillar todos los ensayos de
nuestros pensadores bajo los mismos parámetros
formales, retóricos, temáticos y/o problemáticos,
sino que para comprender sus respectivas decisiones
estéticas es preciso indagar en los propósitos
enunciativos de cada uno de los textos y en su
construcción argumentativa fundamentada en la
crítica.
Los escritos de Reyes. Henríquez Ureña y Mariátegui
que abordan temas y problemas literarios, son textos
que se ocupan de la literatura en sí misma y en su
relación crítica con el campo cultural, lo que me ha
ofrecido un corpus que se unifica en la problemática,

E

47

pero que al mismo tiempo se hace heterogéneo a la
hora de abordarlo. Por tal motivo, si el ensayo es por
antonomasia una forma compleja por su pluralidad
y carácter fluctuante e inacabado, los ensayos sobre
la literatura potencian aquella complejidad, pues son
además metatextos del discurso literario, cargados de un
mayor grado de conciencia discursiva.
Es necesario debatir un poco la noción de "género"
ensayístico corno forma argumentativa y creativa, para de
allí observar el uso individual que de éste hacen nuestros
pensadores. Por ejemplo, Luis Muñoz en la nota "El
ensayo corno discurso, algunos rasgos formales" propone
que la 'conciencia discursiva' ensayística se da tanto en el
plano del enunciado corno en el de la enunciación, esto
quiere decir que el ensayo por su función comunicativa
revela sus herramientas argumentativas (plano del
enunciado) y da indicios de la presencia del sujeto dentro
del discurso (plano de la enunciación). Resume Muñoz
que el ensayo "es un discurso personal que expone una
secuencia argumentativa incompleta destinado a interpelar a
un destinatario sobre cualquier tipo de referencia" (1978: 92,
el énfasis es mío). El carácter incompleto, las marcas de
subjetividad y la variabilidad temática son los rasgos que
la gran mayoría de teóricos sobre el ensayo le reconocen
a esta forma discursiva, y en estos reside gran parte de
la respiración sociocultural del ensayo en tanto forma
crítica.
El ensayo es la forma fluida de la discusión y la
subjetividad, se despliega en erudición, pero a la vez
delata las limitaciones del sujeto enunciador; posee una
fuerte presencia de la experiencia personal declarada,
aunque trate ternas de interés colectivo, social y
cultural; en este sentido, Juan Loveluck en "Esquividad
y concreción del ensayo" postula que "se trata de un
discurso cultural centrado en una forma permanente
de automeditación, un modo de autobiografía colectiva,
cuyas raíces arrancan del periodo romántico y de su
concentración en el 'yo"' (1984: 38). Esa concentración en
el 'yo', que es un rasgo de la modernidad, entendida en el
sentido de las rupturas del individuo con respecto a Dios,
la naturaleza y los otros, para dar cabida a la relevancia
de la individualidad y de la interioridad (cf Bousoño en
Maíz), posibilita la entrada de discursos que albergan
una ética basada en la autonomía.
Las preguntas por la autonomía discursiva que
alberga el ensayo en tanto forma crítica, se amplían hacia

�cuestionanúentos de índole político-cultural, en lo que Claudia Maíz
en El ensayo: entre género y discurso
señala como "la inherencia moral
que se sobreimprime al género
ensayístico" (2004: 8). La
"inherencia moral" adscrita
a la forma ensayística tiene
que ver con las "estructuras
cosmovisionarias" que se
le adjudican a esta forma
discursiva, en particular la
de ser un discurso heterodoxo de
confrontación y polémica. El ensayo
fue la forma discursiva que acompañó a
las búsquedas independentistas, a la definición
identitaria de los estados~naciones, para posteriormente
confrontar el aislacionismo complaciente de los
nacionalismos. En la entrada del siglo XX, el ensayo
asume dentro de su inherencia moral la búsqueda
de autonomía intelectual, pues da forma a los
discursos especializados, participando, además, de la
profesionalízación intelectual en los ámbitos creativos,
pedagógicos y editoriales.
La inherencia moral del género ensayistico se exúende

a lo largo de la historia literaria de Hispanoamérica,
en especial, durante el siglo XIX y las primeras
décadas del XX. Es una marca que pertenece a un
orden teórico, a modo de un modelo critico creativo,
que no constituye el género ensayistico propiamente,
sino que opera en la génesis de los textos ensayisticos.
El modelo se enviste de un "pachos" y un "echos" que
dan respuesta a las interrogantes sobre los principios
que siguen los escritores para preferir un género y
el significado estético e ideológico de la elección, en
circunstancias especiales (151).
Siguiendo a Maiz podríamos decir que la producción
ensayística de Henriquez Ureña, Reyes y Mariátegui
participa de la circunstancia especial consistente
en el llamado intelectual hispanoamericano a la
especialización en el momento en que las polémicas
culturales asumen el carácter de proyectos de
investigación de largo aliento. La literatura, para este
momento, se erige como el objeto que les permite

inscribir sus cuestionamientos en
torno al arte, pero también y
más significativo aÚIJ., en tomo al
complejo entramado cultural
que significó la entrada de
la modernidad intelectual a
Hispanoamérica.
Existe en este tipo de ensayoo
una perfecta conjunción entre
la subjetividad enunciadora,
que se traduce en la posición que
ostenta su autor, en tanto sujeto
hablante, cognoscente y poseedor de
una experiencia de lectura y familiaridad
con el fenómeno literario al que se refiere. E
carácter siempre fragmentario de la argumentación
se genera a partir del deseo constante de vincular a la tarea
interpretativa otros puntos de vista sobre el referente
literario, que es plural e inagotable, pues el objeto literario
es explorado en estos ensayos a partir de sus efectos de
sentido. Podríamos decir que el ensayo literario aspira a
la totalidad reflexiva a partir de la fragmentación de sus
objetoo en cuestión.
El papel que juega la crítica en la subjetividad de
los escritos literarios es fundamental, ya que ésta es un
ejercicio doble, es estrategia argumentativa y objeto
de reflexión. Los ensayos de Henriquez Ureña, Reyes
y Mariátegui se orientaron hacia la consolidación
de una critica estética e histórica que incluyera el
debate, siempre a partir del conocimiento de las obras,
prefiriendo asi los discursos abiertos a la polémica
antes que los largos tratados descriptivo~explicativos.
Si hay algo que particulariza y a la vez potencia la
escritura ensayística en materia literaria de nuestros
pensadores, es la manera como ellos toman posición
ante el fenómeno literario y cómo definen su lugar de
enunciación. Ellos detectaron carencia de reflexiones
sistemáticas que a su vez asumieran frontalmente la
responsabilidad de generar un discurso continuo, no
aislado. Estos escritos poseen como marca que los
posiciona en una consolidada modernidad intelectual,
la declaración abierta de una conciencia enunciadora
y fundante, evidenciable en el reconocimiento de las
capacidades y limitaciones a la hora de plantear sus
objetivos, y en su capacidad de autorreflexión acerca
de los recursos de discusión. Son lo que podríamos

48

denominar "poéticas críticas", pues no sólo abordan
temas para la discusión literaria, sino que además
se enfrentan constantemente a la subjetividad
enunciadora de su escritura. Estas marcas de
modernidad discursiva revisten a la discusión literaria
de un espíritu de autoconciencia del sujeto que, en su
condición de hablante, relativiza la mirada analítica.
Al observar las obras dedicadas a la reflexión
literaria, asistimos a un cambio de percepción en lo
que a la discusión humanista se refiere, pues para
estos pensadores la esquematización con base en
fórmulas de acercamiento a la literatura como se
entendía la preceptiva literaria era un paso superado y
evidentemente limitado. Lo que buscaban ellos no era la
forma de simplificar el fenómeno literario, sino tratar de
acercarse a este en su complejidad; tal complejidad reconocían- no sólo estaba en el objeto, sino, ante todo,
en el sujeto que se inquietaba por este, de allí que Reyes
reescribiera El deslinde en pequeños ensayos explicativos,
realizando un evidente gesto metacritico. Pensar y
repensar, escribir y reescribir, plantear y replantear son
ejercicios que hacen nuestros pensadores en su afán
de clarificar y hacer más comprensible su discurso,
reconociendo que no es suficiente con interrogar, sino
que hay que contribuir a la búsqueda de la respuesta y
hacer de ésta un gesto participativo:
Muy posible es que, al llegar a cierto clima de mis
estudios, haya yo cedido al afán de dejar caer como
lastre aquella viciosa inflación que durante muchos
años se había venido acumulando...
Pero creo que también me movla un oculto afán
de venganza. Me incomodaba que, entre nosotros
-y aun en ambientes más cultivados- quien
quiere escribir sobre la poesía se considere obligado
a hacerlo en tono poético (iya con esa Musa hemos
cumplido caballerosamente a su tiempo y su lugar!),
y se figure que el tono científico o discursivo es, en el
caso, una vejación.
[...]
Hasta la distinción entre "teoria de la literatura"
y "ciencia de la literatura" es dificil -y aun asi
ociosa- para quien no se haya fabricado, como yo,
toda una máquina. Romperemos, pues, en adelante,
el arreglo sistemático de esos capitules inéditos;
les extraeremos la sustancia, y la esparciremos

49

por ahí en breves ensayos, más fáciles de escribir,
más cómodos de leer, y ojalá no por eso menos
sustanciosos (Al yunque, 2000: 248-249).
Estos pensadores son ante todo sujetos que se
incluyen dentro del objeto en construcción ( el
objeto cultural-literario) que desean abordar. En
sus obras atestiguamos, por un lado, la pérdida del
hálito pretendidamente objetivo de los estudios
llamados científicos y, por el otro, la ganancia de
subjetividad humanista (no por ello menos rigurosa)
que cuestiona los códigos objetivistas que rodeaban
al estudio literario como manifestación de una
aclamada cientificidad. El ya conocido "testimonio de
parte" maríateguiano, que introduce "El proceso de la
literatura" constata este tipo de postura intelectual
ante el problema de una reflexión autoconsciente,
situada y fragmentaría:
Declaro sin escrúpulo que traigo a la exégesis
literaria todas mis pasiones e ideas políticas,
aunque, dado el descrédito y degeneración de este
vocablo en el lenguaje corriente, debo agregar que
la polltica en rrú es filosofia y religión.
Pero esto no quiere decir que considere el
fenómeno literario o artistico desde puntos de vista
extraestéticos, sino que mi concepción estética se
unimisma en la intimidad de mi consciencia, con
mis concepciones morales, políticas y religiosas
y que, sin dejar de ser concepción estrictamente
estética, no puede operar independiente o
diversamente (Siete ensayos..., 2002: 207).
La discusión que Mariátegui introduce con su
declaración frontal~subjetiva señala la consciencia de
abordaje del objeto literario desde una subjetividad
compleja No se trata de un "veo lo que quiero ver", sino,
más bien, de un "veo desde donde me es posible ver", a
sabiendas de que se aprecia sólo una parte del objeto y
que este procedimiento es un acercamiento limitado,
precario, pero aun asi coherente con un modo de pensar
y actuar en el mundo. La intención de coherencia
de la prosa literaria mariateguiana marca uno de los
momentos fundamentales de la nueva forma de dirigir
el discurso crítico en Hispanoamérica: éste ya no se
pretende completo y cabal; aunque el objeto es amplío,

�la rrúrada es especifica (no única), y ésta posee criterios
de selección (no de enumeración ni de abstracción), por
lo cual la coherencia remite más a dichos criterios de
lectura que al propio objeto literario. Se podría entender
este gesto como una subjetividad llevada al estado más
puro y extremo, pero lo que en realidad sucede es que en
esta prosa se reconoce, por fin, que el punto de vista es la
instancia que evidencia la presencia del sujeto, y que, por
tanto, actúa como testimonio ("testimonio de parte") del
ser humano en su presencia histórica y social.
Me detengo un poco en los gestos metacríticos
presentes en estos textos. Grinor Rojo apunta en
UTeoria y crítica de la literatura en el pensamiento
de Mariátegui" que son precisamente tales gestos
los que hacen de este tipo de escritos escrituras
modernas. ¿A qué se refiere con ello? La metacrítica
uhace de la critica misma un objeto de contemplación"
(2009: 215), lo cual supone una constante revisión
de las formas de escritura, de las materias pensadas,
de los argumentos y herramientas utilizadas, en fin,
hace de la crítica un ejercicio cambiante, que precisa
de renovación y enriquecimiento constantes, pues
alberga siempre la idea de actividad inacabada.
UEl proceso de la literatura" de Mariátegui y
uAristarco o anatomía de la crítica" de Reyes, realizan
este ejercicio y sitúan a la metacrítica como acción
necesaria en la formación de pensamiento autónomo.
Lo más llamativo de estas dos propuestas se encuentra
en el planteamiento de la crítica como actividad que
complementa la presencia del hombre en el mundo
y su intelección de la realidad. La crítica es una
compañía no siempre deseable pero necesaria, de
allí su ser paradójico, nos dice Reyes; debido a que el
hombre posee por lo menos dos caras, y una de ellas es
la critica, más le vale a éste aprender a vivir con ella y
darle su justo lugar: 'Todo vivir es un ser y, al mismo
tiempo, un arrancarse del ser. La esencia pendular del
hombre lo pasea del acto a la reflexión y lo enfrenta
consigo mismo a cada instante. No hay que ir más
lejos. Ya podemos definir la critica. La crítica es este
enfrentarse o confrontarse, este pedirse cuentas, este
conversar con el otro, con el que va conmigo" (Reyes,
1997: 105-106).
Este reconocimiento del papel de la critica en la vida
del ser humano, en su ser y actuar en el mundo, delata
uno de los rasgos más significativos de la modernidad

intelectual que nuestros pensadores manifiestan:
la autoconciencia en el ejercicio de reflexión. Si la
modernidad se ha entendido como un quiebre en la
conciencia del ser humano, cuyo imperativo más
significativo es la posibilidad de alcanzar la mayoria
de edad, es decir, la autodeterminación basada en
el conocimiento de sí, la critica es para nuestros
pensadores la estrategia para acercarse a la meta en la
que la humanidad, por fin, se haga cargo de sí misma,
en su complejidad, en su extrañeza.
La crítica es, ante todo, diálogo, el encuentro con
el otro, tan inquieto como yo mismo. Este diálogo que
establece la critica no es necesariamente armónico, ula
unanimidad es siempre infecunda", dice Mariátegui
en uun congreso de escritores hispano-americanos"
[1925], y con el rechazo a la unanimidad se pone
en consideración el verdadero hilo conductor de
la crítica: ia polémica. El polemista es un inquieto,
un inconforme, él busca en las palabras del otro los
argumentos para retroalimentar, para continuar su
..largo diálogo intermitente" (Reyes, 1997: 108). Entre
estos ires y venires se asiste a la construcción; la
critica destructiva es inútil. El sujeto critico construye
nichos para la defensa del punto de vista, su propósito
no es la destrucción vacía, es la construcción
significativa: ..Todo crítico, todo testigo cumple,
consciente o inconscientemente una misión. Contra
lo que baratamente pueda sospecharse, mi voluntad
es afirmativa, mi temperamento es de constructor, y
nada me es más antitético que el bohemio puramente
iconoclasta y disolvente; pero mi misión ante el
pasado parece ser la de votar en contra" (Mariátegui,
2002: 206).
La actitud constructiva delata la idea de lo inacabado.
Si siempre se está construyendo, edificando, la critica
permanece abierta y sensible. Las limitaciones y
precariedades de un discurso en construcción actúan
como marcas de subjetividad discursiva que nos son
útiles como claves de interpretación del ejercicio
siempre inacabado de la critica y de los estudios
literarios presentados por nuestros pensadores. En la
prosa alfonsina, por ejemplo, observamos su mcxlernidad
más radicalmente declarada en el reconocimiento
de las posibilidades de acercamiento propias y en
las incapacidades para llevar a cabo una tarea cabal:
..O dígase, para ser más piadoso, que procedemos

50

por aproximación y sólo por aproximación. Y si la
aproximación es acercamiento, también es distancia"
(Reyes, 2000: 254). Estas palabras pronunciadas a
propósito del uconocimiento poético" desmienten
la racionalización y sus métodos, para dejar al
descubierto el sinsentido que la pedantería científica
adquiere al enfrentar el conocimiento literario: uAnte
el conocimiento poético, por así llamarlo, todo otro
conocer, sea de tipo intelectual o práctico resulta
monográfico ylimitado" (256).
Otro es el proceder de Henrtquez Ureña. Si bien
en su escritura no es fácil encontrar declaraciones
de subjetividad enunciadora, el rasgo que puede
reconocerse es el de la conciencia intelectual de su
lugar de enunciación. Sus notas bibliográficas son,
casi siempre, declaración de las fuentes y no regodeo
erudito de falsificación enciclopédica. A él le interesa
dejar en claro quiénes han hablado de los problemas
antes que él y de qué manera él los interpreta. Su
subjetividad declarada es la del lector inquieto
por la historia de un saber inagotado, un saber que
se renueva en la lectura y en la interpretación. El
apartado uürientaciones" de Seis ensayos en busca de
nuestra expresión, por ejemplo, expone sin ambages
los acuerdos y desacuerdos del autor con su pasado,
y su posicionamiento ante el futuro de la labor
interpretativa. Estas cualidades las encuentra
rápidamente Mariátegui, quien escribe a propósito de
los Seis ensayos..., en 1929:
Henríquez Ureña tiene las cualidades del humanista
moderno, del critico auténtico. Sus juicios no son
nunca los del impresionista, ni los del escolástico. La
consistencia de su criterio literario no es asequible
sino al estudioso que al don innato del buen gusto
une ese rumbo seguro, esa noción integral que
confieren una educación y su esp!ritu filosófico.
Henríquez Ureña confirma y suscribe el principio
de que la critica literaria no es una cuestión de
técnica o gusto, y de que será siempre ejercida,
subsidiaria y superficialmente por quien carezca de
una concepción filosófica o histórica. El hedonismo,
tanto como el eruditismo y el preceptivismo, están
definidarnente relegados a una condición inferior
en la critica. No es posible el critico sin tecnicismo
y sin sensibilidad específicamente literarios, pero

51

se clasificará invariablemente en una categoría
secundaria al critico que con la ciencia y el gusto no
posea un sentido de la historia y del universo, una
Wdtanschauung (1988: 74-75).

La modernidad de Henr1quez Ureña, como bien lo
advierte Mariátegui, reside en su sentido filosófico e
histórico para analizar la producción literaria, desde
un sentido peculiar de sujeto enmarcado en su punto
de vista. Claramente la lectura mariateguiana de
Seis ensayos nos deja ver el ideal de sujeto critico: un
intelectual integral capaz de educar el gusto, de formar
criterio, sin caer en la sensiblería que todo lo aplaude
o el enciclopedismo que todo lo condena a unos
parámetros cerrados e inalcanzables. La formación
de criterio desde un punto de vista fundamentado
en el rigor y la responsabilidad fue la consigna del
dominicano en tanto critico y educador.
Cuando Mariátegui lee Seis ensayos en busca de nuestra
expresión de Henríquez Ureña advierte como factor
determinante para su valoración positiva la propuesta
historiográfico-crítica del dominicano, y su capacidad
para manifestar una visión de mundo particular, la
cual es tan relevante como la materia tratada en sus
ensayos. Dentro de esta obra Mariátegui destacó
los dos primeros ensayos _uEl descontento y la
promesan y uCaminos de nuestra historia literaria"-,
cuya recepción en las letras hispanas ha motivado
gran parte de los trabajos de historia de la cultura
hispanoamericana.
Quizá lo más importante para Mariátegui fuera
el hecho de poder inscribirse en una determinada
tradición crítica con la que pudiera identificar
sus ideas en torno a la historia literaria y a la
crítica entendida como análisis y no como técnica.
Mariátegui advirtió el proyecto de investigación
que lanzó Henriquez Ureña, el cual exigía el
ingreso al debate literario por diferentes vías, dada
la variedad de problemáticas asociadas a los objetos
en cuestión, de allí la opción por el ensayo, ya que
éste le permitió al investigador literario abordar la
diversidad de problemáticas sin caer en el dogma y
dejando entrever su filiación ideológica.
El ensayo en Mariátegui conserva el impulso del
análisis actual de problemáticas inminentes. Vive
el presente y lo interpreta sin temer a su propia

�LA COMVOCATORIA QUE LAMZAM LOS TRES PEMSADORES, COM LOS
RASCOS DE MODERMIDAD ADVERTIDOS EM SUS PROCEDIMIEMTOS
DE EMUMCIACIÓM EMSAYÍSTICOS, SE RESUME EM UM SEMCILLO
PERO PUMTUAL OBJETIVO IMTELECTUAL: REALICEMOS EJERCICIOS
DE IMTELECCIÓM CRÍTICA DESDE MUESTRA PROPIA EXPERIEMCIA
LECTORA-CREADORA
subjetividad, asilo señala en la "Advertencia" de Siete
ensayos de interpretación de la realidad peruana:
Mí trabajo se desenvuelve según el querer de
Nietzsche, que no amaba al autor contraído a la
producción intencional, deliberada de un libro,
sino a aquel cuyos pensamientos formaban un libro
espontánea e inadverúdamente. Muchos proyectos
de libro visitan mí vigilia; pero sé por anúcipado
que sólo realizaré los que un imperioso mandato vital
me ordene. Mí pensamiento y mí vida construyen
una sola cosa, un único proceso. Y sí algún mérito
espero y reclamo que me sea reconocido es el de
-también conforme un principio de Nietzschemeter toda mí sangre en mis ideas (1928: 13 [El
énfasis es mio]).

El "imperioso mandato vital" que declara Mariátegui
se relaciona directamente con la "inherencia moral"
descrita por Claudio Maiz y es al mismo tiempo una
caracteristica de nuestros ensayistas. Escribir ensayos
corno una conjunción de vida, arte y pensamiento,
en donde la reflexión levanta las diferentes capas de
la sociedad para comprenderla, se constituye en el
compromiso vital del intelectual critico.
En la introducción a Las corrientes ... dice
textualmente el autor: "Las páginas que siguen no
tienen la pretensión de ser una historia completa
de la literatura hispanoamericana. Mi propósito ha
sido seguir las corrientes relacionadas con la 'busqueda
de nuestra expresión"' (2001: [El énfasis es mío]);
esta advertencia nos dice cómo han de ser leídas
cada una de las partes que constituyen el volumen
completo. 'Seguir las corrientes' implicó para el
autor asumir un discurso en el que el flujo constante
del pensamiento sobre la materia tratada guiara
el desarrollo de la argumentación. Cada capitulo
posee una hipótesis de lectura que se sustenta con

base en ejemplos y argumentos contrastantes en los
que Henriquez Ureña incluye un panorama general
de las artes y las letras de nuestra América, pues su
experiencia como intérprete de la cultura se vinculaba
a su pensamiento relacionante. Aunque carece de
confesiones personales, la escritura de Las corrientes...
posee el acento crttico,subjetivo de quien ha buscado
como proyecto vital,intelectual la cornprensiór1 del
entramado cultural y social de Hispanoamérica. Su
mecanismo es simple: evitar los criterios meramente
generacionales o formales, y dejar fluir las ideas por
el paso indiscriminado de fenómenos y presencias
artistico,discursivas, asi como sus percepciones
reaccionantes de las producciones culturales en
las que la literatura es el centro. Henriquez Ureña
'ensayó' otro tipo de historia literario,cultural que
se acercara más a la experiencia del sujeto moderno
inscrito en un universo de pluralidad productiva,
en donde los limites de lo literario y lo artistico
comenzaban a ensancharse a los ojos de la crítica, y
en los que la lectura y contacto directo con las obras
fuera la prioridad.
Justamente en "Aspectos de la enseñanza literaria
en la escuela común" [1930], Henriquez Ureña
apunta lo que para él significa una educación literaria
moderna desde las primeras letras: la relevancia de
la "buena orientación". Henriquez Ureña enfatiza
la necesidad de formar desde la escuela a los niños
como grandes lectores. El dominicano manifiesta su
fe en la lectura, ese acto solitario y decididamente
moderno, por lo que tiene de subjetivo, personal y
autorregulado: "...hay que acostumbrar al estudiante a
leer mucho y hay que comprobar que lee" (Obra crítica,
2001: 664). La formación de grandes lectores para
que se hagan cargo de su propio quehacer intelectual
es uno de los objetivos dentro del gran proyecto de
abordaje literario que propone Henriquez Ureña. El
dominicano apunta a una enseñanza renovada en la

52

que el centro de atención ya no sea la repetición de
fórmulas retóricas, sino el cultivo del discernimiento:
Buena orientación es la que nos permite disúnguir
calidades en las obras literarias, porque desde
temprano tuvimos contacto con las cosas mejores.
iCuánta importancia úene que el maestro sepa
disúnguir entre la genuina y la falsa literatura;
entre la que representa un esfuerzo noble para
interpretar la vida, acendrando los jugos mejores
de la personalidad humana y la que sólo representa
una habilidad para simular sentimientos o ideas,
repiúendo fórmulas degeneradas a fuerza de uso, y
apelando para hacerse aplaudir, a todas las perezas
que se apoyan en la costumbre! (660)

Sin duda, a lo que aludía Henriquez Ureña con las
"perezas que se apoyan en la costumbre" era, por una
parte, a las enseñanzas consagradas a la preceptiva y a
la retórica, y, por otra parte, a la dificultad con la que
los nuevos lectores (los nuevos formadores de criterio)
se acercan a la formación de su propio sentido de
lectura.
En suma, la convocatoria que lanzan los tres
pensadores, con los rasgos de modernidad advertidos
en sus procedimientos de enunciación ensayisticos,
se resume en un sencillo pero puntual objetivo
intelectual: realicemos ejercicios de intelección critica
desde nuestra propia experiencia lectora,creadora;
vayamos incluso en contra de nuestra formación
si ésta no nos satisface, y atrevámonos por fin a dar
nuestra propia pincelada en el gran lienzo de nuestra
participación intelectual. Lo que sigue a partir de
alli es la tarea que debemos adelantar, la lectura e
interpretación de los capitales culturales como medios
para la comprensión del fenómeno literariow

53

Referencias

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Hispánica [1945). México: Fondo de Cultura Económ.ica.
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Weinberg, Uliana (2006) Situación dd rnsayo. México: UNAM.

�e mueve con olfato y capacidad para renovar los
asuntos que estudia. Margit Frenk, la reconocida
hispanista mexicana y editora del Corpus y
del Nuevo Corpus de la lírica popular hispánica (2003), al
recibir el Premio Alfonso Reyes en noviembre de 2006
expresa con feliz gratitud las coincidencias existentes
entre sus descubrimientos e ideas y las de Alfonso
Reyes. Subraya, por ejemplo, cómo la formación de los
proverbios [interviene] en el sentimiento lírico, y dice:
"Lástima que don Alfonso Reyes no hubiera llegado
a leer mi trabajo, que le habría gustado, porque en él
mostraba yo que muchos refranes no sólo teman aire de
canción, sino que de hecho se cantaban, que eran a la
vez canciones". La otra coincidencia sobre la ideología
de los refranes, por llamarla
de algún modo, tiene que
ver con la falta de utilidad
y la ausencia de una moral
edificante y de enseñanza
doctrinaria de estas formas
de expresión sentenciosa,
que según Reyes son, en
primer lugar y ante todo,
cosa más de arte que de
ciencia: ..Los refranes son
rnanifestaciones estéticas,
lástima que se empeñan en
darles otra justificación".
¿Hace falta explicar que
cuando Alfonso Reyes llega
a España en octubre de 1914,
muy pronto se encontraria
como pez en el agua en
Madrid y en el Centro de Estudios Históricos y que, al
tener que abrirse paso por si mismo, las puertas de la
ciudad literaria se le franquearán de par en par?
Desde que llega a Madrid, en octubre de 1914,
acogido por el escritor peruano Ventura Garcia
Calderón, entra en contacto con una red de
escritores, estudiosos, filólogos y lectores españoles,
o avecindados en España. Hace amistad con Antonio
G. Solalinde, José Moreno Villa, Américo Castro,
entre otros, desde el Centro de Estudios Históricos,
dirigido por Ramón Menéndez Pidal (1869;1968).
Por cierto, éste lo sobrevivirá y fue uno de los últimos
corresponsales de quien recibió carta en su lecho de

S

Alfonso Reyes Hispanista,
con especial referencia a la
lectura de Cervantes y de
El ~uijote

&lt;:!8ADOLFO CASTAtÍÍÓM

1!ALFONSO REYES HISPANISTA
Desde su primer libro, Cuestiones estéticas (1910), Alfonso Reyes (1889~1959) aparece dueño
de sus armas: gracia, prosa nerviosa y rotunda, afición de Grecia y atracción informada
hacia la cultura hispánica. "La estética de Góngora" y "De los proverbios y sentencias
vulgares" son como las puntas del compás inicial de ese '"niño brillante" -un jovencillo
de veinte años- como se llama a sí mismo Reyes en 1955, al dar noticia cuarenta años
después de este primer libro. Dos puntas, dos amores inaugurales: Góngora y los refranes,
vale decir la lengua popular que lo acompañarán toda la vida, dos puntas convergentes en
un tercer texto, que dedica a la que él llama "novela perfecta": La cárcel de amor de Diego
de San Pedro. Reyes se mueve con soltura y seguridad en el paisaje cultural y literario
hispánico medieval y renacentista.
54

55

muerte. Con Menéndez Pidal, prepara una edición
moderna del Poema del Mio Cid. Esta edición tendrá
no poca fortuna editorial, con ella se inauguró la
"Colección Universal" de Espasa Calpe y ha conocido
más de veinte ediciones. Más allá o más acá de esa
historia editorial, la fígura de El Cid campea a lo
largo de toda la obra de Alfonso Reyes en virtud de
la identilicación que éste practica entre la figura de
su padre, el general Bernardo Reyes y Ruy Diaz del
Vivar. Esa cifra de su padre se reitera a lo largo de
su obra. La interiorización del Cid cunde por ella
corno una contraseña de ese hidalgo independiente
que, para hacer valer el derecho, se enfrenta al rey y
salva a las leyes de las manos del poder. Dice el propio
Alfonso Reyes sobre este texto que funda la literatura
española:
Me cupo la honra -siendo un mero huésped de
España- de inaugurar esta célebre colección
[Clásicos universales de Espasa Calpe], y de
cuidar el texto del altisimo documento poético,
acompañándolo de un prólogo y una prosificación
moderna que ha corrido con suerte, pues el tomo
ha alcanzado ya muchas ediciones (de diecisiete
tengo noticias) y se lo usa para objetos escolares
en todos los paises de nuestra lengua; por lo cual,
sumo maestro de los estudios cidianos y venerado
maestro mio, don Ramón Menéndez Pidal, quiso
honrarme recientemente llamándome "Difundidor
del Cid" en dedicatoria privada a su opúsculo
"Fórmulas épicas en el Poema del Cid" (Romance
Philology, III, N' 4, mayo de 1954).
No olvidaré la tarde en que nos reunió Américo
Castro, y Manuel G. Morente -que habia de
dirigir la Colección de la editorial recién fundadatendió en el suelo un montón de hbros franceses
que podrtan servirnos de ejemplo, y allá, de
rodillas nos dimos a escoger el tipo de los tomitos
proyectados. Poco después, la buena fortuna
llamó a mi puerta y se me hizo saber que serta yo
el encargado de dar el primer paso en la nueva
empresa, y nada menos que siguiendo la huella
del Cid, como si yo mismo fuera uno de aquellos
..bachilleres pobres" que él reclutó bajo su bandera.
El Cid ha ocupado siempre mi mente. En 1918,
escribi una página, "El mayor dolor de Burgos"

�(Las vísperas de España) sobre el momento en que los
burgaleses niegan posada al Cid. En los sonetos
del Homero en Cuernavaca (1948-1951), hay uno, "De
mi padren, en que confieso cómo la figura de Don
Rodrigo se asocia para mi a los más caros recuerdos
(Reyes, "IV Historia Documental de mis libros
(1955-1959)\ en Obras completas, tomo XXIV: 247.).

En esa década vertiginosa de Madrid que va de 1914 a
1924, el entusiasmo llamado Alfonso Reyes colabora
en diarios madrileños como El Sol, pero, sobre todo, en
revistas especializadas como Revista de Filologí.a Española
de Madrid; alú ensarta diversas colaboraciones sobre
Góngora ("Góngora y la gloría de Níquea", 1915;
"Contribuciones a la bibliografía de Góngora" -en
colaboración con Martín Luís Guzmán y Enrique
Díez-Canedo- 1916-1917; "Reseña de estudios
gongorinos", 1913-1918; "Cuestiones gongorinas");
Pellícer en las cartas de sus contemporáneos;
Calderón de la Barca, "Un tema de La vida es sueño"
(1917); escribe sobre Gracíán (1915), Mateo Rosas
de Oquendo (1917); además de redactar numerosas
notas entre las que sobresalen las que publica en la
revista de Filología española de Madrid sobre Miguel
de Cervantes. Hace además cuidadosas ediciones con
estudios y notas para el Libro del Buen Amor (1917) de
Juan Ruíz, Arcipreste de Hita; para Quevedo, Páginas
escogidas (1917); y Lope de Vega, Las aventuras de Pánfilo,
El peregrino de su patria (1920), así como el prólogo al
tomo I de su Teatro (1919).
Ese hispanismo raígal no lo desvía de un vivo
interés nacional, y como para él no hay intermitencia
entre literatura hispana y literatura novohispana, el
criollo mexicano Juan Ruíz de Alarcón será también
objeto de su atenta miranda, junto con Fray Servando
Teresa de Míer. De éste último editará y prologará
algunas Páginas escogidas (1917) y de aquél Los pechos
privilegiados (1919). Muchos de estos textos, ensayos y
artículos están recogidos en el tomo VI de las Obras
Completas: Capítulos de Literatura Española, Primera y
segunda series, preparado en 1957 todavía por él mismo
y que tiene, como dice, un carácter testimonial.
Pero es la figura y la obra del alto poeta cordobés,
Luís de Góngora, la que cautivará a Alfonso Reyes desde
su primer libro hasta, por así decir, sus últimos días. El
tomo VII de las Obras completas del polígrafo mexicano

dedica 250 páginas de sus 525 al estudio del autor de
las Soledades e incluye los ensayos: Cuestiones gongorinas
(redactadas en Madrid entre los años de 1915 y 1923);
"Tres alcances a Góngora" (leído en Buenos Aires en
1928) y "Lo popular en Góngora" (escrito en Buenos Aires
y publicado en México en la revista Ruta en 1938) -una
de las piezas mejor fraguadas de la vasta ensayístíca
alfonsina-, así como el conocido ensayo sobre "La
estrofa reacia del Polifemo" (escrito en México en 1954
y publicado en la Nueva Revista de Filologí.a Hispánica de El
Colegio de México, VIII, núm. 3 [293-306]). Más allá
de ese tomo séptimo preparado por el propio autor, las
Obras Completas incluyen en el tomo XXV uno de los
últimos trabajos del escritor regiomontano: El Polifemo
sin lágrimas, libre interpretación del texto de Góngora, trabajo
inconcluso que emprendió en sus últimos años y que de
hecho lo acompañó en forma delirante durante uno de
sus infartos. Este ejercicio libre está dedicado "a Dámaso
Alonso, maestro de toda exégesis e interpretación
gongorina"1•
Asu vez el intérprete español reconoce en Góngora y el
Polifemo que "el gran hombre de letras mejicano expone
magistralmente las dificultades de esta estrofa XI y las
diversas soluciones propuestas: páginas que deberán leer
todos los que quieran conocer a fondo el problema"2.
A todo ese bagaje gongorino hay que añadir la
nutrida correspondencia que Alfonso Reyes sostuvo
en los años madrileños con el hispanista Raymond
Foulché-Delbosc, y que fue publicada en México en la
revista católica Abside (en 1955 y 1956), dirigida por los
hermanos Alfonso y Gabriel Méndez Plancarte.
Alfonso Reyes entrevera en una sola malla,
invariablemente urdida con gracia y humor, lo erudito
y lo contemporáneo, lo arqueológico y lo actual. Así, al
mismo tiempo que se hace amigo, por así decir, de los
escritores del Siglo de Oro español; estudia en vivo, se
relaciona y simpatiza con Azorín, Eugenio D'Ors,José
Ortega y Gasset, Ramón Gómez de la Serna. Con Juan
Ramón Jiménez y Emique Díez,Canedo compartirá la
dirección de la preciosa serie de cuadernos Índice.
1 "Alfonso Reyes y las lágrimas de Polifemo" (Revista de la Universidad,
l\ue\'a Época. núm. 41, julio 2007, (26 35]), se titula un acucioso
y penetrante ensayo que el erudito, crítico y poeta mexicano José
Pascual Buxó ha publicado recientemente para recapitular las
estaciones criticas de Reyes en su relación con Góngora.
2 Góngora y Polifemo (Sexta edición, 19H, Tomo lII 89), citado por
José Luis :vlartlnez en la Introducción al tomo XXV: U.

56

DESDE ESAS FECHAS REMOTAS DE FINES DEL SICLO XIX HASTA LA
REDACCIÓN DEL EMSAYO ,,QUIJOTE EM MAMO" EM 1947, REYES HA
TEMIDO TIEMPO DE LEER Y RELEER V ARIAS VECES EL QUIJOTE Y
OTRAS PÁCIMAS DE CERVANTES, Y DE MEDIRSE CON ÉSTE
En Madrid se ha hecho amigo del viejo poeta
mexicano nacionalizado español Francisco A. de
Icaza, quien le abre las puertas de su biblioteca y de
su agenda. La peculiar concepción que tiene Reyes
de la unidad de la civilización lo lleva a asomarse a
su propia cultura y geografía desde el balcón de la
red hispánica y latina. Así, escribe Visión de Anáhuac
(1519), que publica en Costa Rica en 1917 y reedita en
Madrid en 1923: desde el mirador de la prosa de los
cronistas como Bernal Díaz del Castillo y el propio
Hernán Cortés en sus Cartas de Relación, Reyes sabe
crear en Visión de Anáhuac un tenso y animado cuadro
de costumbres que tan pronto aparece como poema y
tan pronto se resuelve como ensayo, dejando al lector
invariablemente suspendido y en comunión con el
asombro.
Reyes fue a lo largo de los años un asiduo
estudioso de Gracián. Y algo más: un imitador
ocasional, consciente de sus modos y modales. No
sólo escribió en diversas ocasiones sobre el autor
del El Oráculo sino algunas veces desde él, como en
aquel artículo en que polemiza amistosamente con
Azorín sobre "La actualidad de Gracián", donde
sin dejar de esforzarse en conservar las palabras
y conceptos de Azorín "lo más fielmente posible",
busca darle a "todo ello la forma de diálogo, de que
tanto gusta Gracián"3.
Alfonso Reyes no veía al Siglo de Oro y a sus actores
como algo externo y ornamental. No contemplaba "los
toros desde la barrera". A él mismo le gustaba mirarse
como un diestro que, cuando era necesario, le entraba
al quite en la arena.
Seguirá frecuentando a lo largo de toda su vida la
literatura española, pero, desde antes y a partir de
la fundación y presidencia de la Casa de España en

=

3 Reyes, Alfonso (1939). Capítulo de literawra cspm1ola. !\1éxico:
La Casa de España en México (p. 316 y 317), citado por Enrlquez
Perea, Alberto (2007). Alfonso Reyes/Max Aub. Epistola,io, 1940,1959.
Biblioteca Valenciana, Fundación Max Aub. Presentación de Alicia
Reyes. Compilación, prólogo y notas de AEP. Valencia (82 pp., más
ilustraciones y facslmiles).

57

México (1937), luego de El Colegio de México (1940), su
vocación de hispanista se verá obligada a dar un vuelco
hacia la práctica. Ya no sólo ha de leer a los autores
españoles clásicos -del Arcipreste a Galdós pasando
por Bécquer- por placer, ni limitarse al encuentro en
la tertulia con los escritores españoles contemporáneos.
Ha sonado la hora de darles la mano y tender el brazo
ayudante; la hora de la solidaridad y la comunión cívica
avivada por la derrota de la República: María Zambrano,
Max Aub, Luís Cernuda, son algunos de esos escritores
españoles que le ayudan a poner de relieve a través de sus
cartas una concepción del hispanismo como solidaridad
civil. Otros, como sus amigos entrañables Enrique Díez,
Canedo, José Moreno Villa,] osé Gaos, gravitan en torno
y retroalimentan a la nueva constelación hispánica
creada o, si se quiere, salvada por Alfonso Reyes, ya
no sólo en los libros y las letras, sino en el pan y la sal
cotidíanos.
Al leer algunas páginas de Alfonso Reyes (por
ejemplo, las que dedicó a Azorín o aquellas iniciales
consagradas a la sabiduría laica de los proverbios y
refranes [V. Torno I]) se tiene la sensación de que está
como en su casa en el ámbito de la lengua española:
hábitat, territorio, pero sobre todo solar, hogar, tierra
nativa en la cual él sabe sembrar y disfrutar placer
cordial y placer intelectual como hispanista, don
Alfonso Reyes es "garbanzo de a libra", ser excepcional
y complejo en el seno del cual esos dos continentes el hispánico y el mexicano- dialogan con limpieza4.
4 Una cala antológica del hispanismo de Alfonso Reyes es la que
proporciona Héctor Perea en su útil libro Espatia ai laObra de Alfonso
Reyes (México, Fondo de Cultura Económica, 1990, 709 pp.). Otras
referencias pertinentes son las de Barbara Bockus Aponte, Alfonso
Reyes and Spain (Univcrsíty of Texas Press, Austin &amp;: London. 1972.
206 pp.), y el libro de Jorge Luis Morales, Alfonso Reyes y la literatura
española (España, Editorial Universitaria, 1980, 193 pp.). También se
puede encontrar una exposición analítica de la relación de Alfonso
Reyes con la filologla románica y el hispanismo en la obra de Robert
T. Conn, The Politics of Philology. Alfonso Reyes and thc lnvcntion of thc
Latin American Literary Tradition (Lewisburg, Bucknell University
Press, London: Associated University Prcsses, 2002, 222 pp.), en
particular en los capítulos 11 "Reyes's Canons in Cuestiones csttticas" y
lil "Writing culture from Spain".

�2

EL OUIIOTEY CERVANTES A TRAvlés DE

Mas, aunque sobre el cuerno de la luna
siempre se vio encumbrada mi ventura,
tus proezas envidio, ioh, gran Quijote!5

ALFONSO REYES

Hay en la biblioteca alfonsina toda una sección de
libros de y sobre Miguel de Cervantes en las más
diversas ediciones y en volúmenes dedicados a este
autor por hispanistas de todo el mundo a lo largo
de muchos años. Es como si el centro de ese sistema
de simpatias y diferencias literarias hispánicas lo
constituyera la médula cervantina con la que Reyes
se encontraba tan familiarizado. Dentro de esos libros
existe una edición corriente de la editorial Sopena
de principios del siglo xx de la famosa novela de
Cervantes, Don ~uijote de la Mancha, que presenta una
peculiaridad: está dedicada a Reyes por el mismísimo
personaje de Cervantes con estas graciosas palabras
-muy probablemente fraguadas por el mexicano:
A mi querido anúgo y compañero, con todo lo que

nos toca en locura, para que recree su entendimiento
e inteligencia en estas sin par aventuras de mi
portentoso brazo. El famoso y audaz caballero Don
Quijote de la Mancha.
La dedicatoria, recuerda, por supuesto, algunas de las
que Cervantes escribió, como aquella que le hace "Don
Belianís de Grecia a Don Quijote de la Mancha":
Rompí, corté, abollé, y dije e hice
más que en el orbe caballero
[andante;
fui diestro, fui valiente y
[arrogante,
mil agravios vengué, cien mil deshice.
Hazañas di a la fama que eternice;
fui comedido y regalado amante;
fue enano para rrú todo gigante,
y al duelo en cualquier punto satisfice.
Tuve a mis pies postrada la Fortuna
y trajo del copete mi cordura
a la calva ocasión al estricote.

En la infancia, la primera lectura que hace Alfonso
Reyes del ~uijote "data de aquel enorme infolio con las
magnificas ilustraciones de Doré [la edición de Ballescá]
que hacia mis delicias en la biblioteca paterna. El
volumen 'me queda grande', y yo tenia, materialmente,
que sentarme en él para leerlo" [Quijote en Mano, Obras,
T. XXI, p. 98].
Esto sucedia probablemente hacia 1895 cuando
Reyes tendría alrededor de 6 o 7 años. Entre esa
fecha y el mes de julio de 1958, cuando está fechado
el artículo "El enigma de Don Quijote" de Mark Van
Doren (1894~1972), traducido por Pilar de Madariaga6,
corren más de sesenta años en que se puede decir
que Alfonso Reyes convivió con la novela dedicada
a las aventuras del ingenioso hidalgo Don ~uijote de la
Mancha.
Desde esas fechas remotas de fines del siglo XIX
hasta la redacción del ensayo "Quijote en mano"
en 1947, Reyes ha tenido tiempo de leer y releer
varias veces El ~uijote y otras páginas de Cervantes,
y de medirse con éste hasta el punto de reclamarle
con insolencia -la palabra es de él- en que haya
rebajado a Sancho de su estatura moral idealizada por
él: "Cervantes ha matado en mí al Sancho Panza que
yo había empezado a forjarme. Le ha quitado su más
alto sentido, su valor artístico definitivo y perdurable:
el ser el personaje mismo en quien se libra el combate
trágico de la obra. Perdón por la insolencia" ["Quijote
en mano", 1947].
El interés de Alfonso Reyes por la novela y por la
figura de Don Quijote se puede documentar de diversas
maneras: Si bien "no era un cervantista profesional"
( como dice Ernesto Mejia Sánchez en el "Estudio
preliminar" al tomo XXI de las Obras completas, 1981:
XXVII), ..lo era con permiso de los cervantistas",
según Azortn. Los primeros escritos por Reyes sobre
Cervantes, el ~uijote o alguno de sus rincones (por
ejemplo el dedicado al mago "Frestón") son textos
5 Incluido en Poesía de la Edad de Oro l. Renacimiento. Edición de José
Manuel Blecua. Clásicos Castalia 123. Editorial Castalia, Madrid.
6 Editado por el Fondo de Cultura Económica en 1962 y
originalmente en inglés en 1958.

58

1

indirectos que versan sobre obras que se ocupan
de la novela famosa y que él publicó en su mayoría
en Madrid, en la Revista de Filología Española o en el
periódico El Sol, entre los años de 1915 y 1919, cuando
andaba deambulando con su pluma y lanza libre por
las calles de esa ciudad. Estas reseñas, en su mayoría
de obras de cervantistas y de lectores de la novela,
tienen un múltiple valor: son, desde luego, calas y
estimaciones sobre esas obras que se ocupan de algún
aspecto de la novela ya sea interno (El Romancero, los
curas, las mujeres) o externo (Don ~uijote en Inglaterra);
indican, en segundo término, el grado de familiaridad y
conocimiento que Reyes tenía de la novela y hasta qué
punto dominaba sus pliegues, rincones e implicaciones;
señalan, en tercera instancia, el estado del arte crítico
de Alfonso Reyes y las variaciones de su experiencia
corno lector, rindiendo una suerte de retrato al reojo de
su fisonomía intelectual y de su prosa misma. Sugieren,
en cuarto lugar, cómo la novela se le abre a Reyes como
una manera de abanico enciclopédico del idioma que
le sirve al escritor para refrescar y reanimar su sentido
poético, literario.
Si bien no escribe Reyes en aquellos años ningún
ensayo mayor, ninguna cala de envergadura crítica
digna de mayor consideración (como le dice él mismo
a su amigo J. M. Chacón: ..no estoy preparado sobre
Cervantes en estos momentos, y temería improvisar
en esto más que nada..." [Carta de A. R. aJ. M. Chacón,
27 de diciembre de 1916]), le queda claro al lector de
estos apuntes escritos casualmente y como al pasar
que el escritor, impregnado de lecturas y dueño de
un juicio libre y avispado y de una memoria tan veloz
corno versátil y poliédrica, resulta capaz de producir
observaciones atinadas y puntuales sobre aquella
materia novelesca y novelada. Al hispanista avisado
que fue Reyes no se le podía ocultar ni el lugar que la
novela del Quijote ni el que
Cervantes mismo
ocupaban en

el panorama de las letras españolas de su tiempo ni
en las del mundo. De ahí que pueda decir con ironía
corrosiva: "No es verdad que Cervantes, sentado en los
eliseos prados durante varios siglos y repartiendo en
redor melancólicas miradas, aguardara a que naciera
Ortega para entenderlo" ["Quijote en mano", VII].
Quienes hayan seguido la obra de Alfonso Reyes
sabrán que esta pulla traduce una vieja rencilla
entre ambos, que puede remontarse por lo menos
a 1927 cuando el español se va de Buenos Aires sin
despedirse del amigo embajador mexicano, lo cual
provoca, por supuesto y de inmediato, una airada
e irónica carta de este autor de las Meditaciones del
~uijote. Más tarde, Ortega dirá, desahogándose,
que desconfiaba de Reyes por sus ojillos rasgados
como de asiático. En su intercambio epistolar con
María Zambrano a propósito de la figura moral
de Goethe, a su vez Reyes estará polemizando
implícitamente con el libro de Ortega y Gasset
titulado Goethe desde dentro.
A los ojos de Alfonso Reyes, la interpretación de
Ortega sobre Don ~uijote, lejos de clasificarse entre las
interpretaciones aberrantes, "pertenecen al grupo de la
crítica libre y superior, poética, filosófica", corno expone
Francisco A. de !caza ("El Quijote durante tres siglos").
Reyes advierte -y ése es uno de los rasgos de
sus escritos en torno a Don ~uijote y a Cervantesla honda ambigüedad que se cierne en torno a la
novela: "Cervantes es menos libre que Chaucer y
que Shakespeare: la preceptiva solemne de la época
se cierne sobre él y, sin embargo, su doble vista
genial le lleva constantemente a contemplar otros
cielos. De aquí la plena sazón de su obra", como
sostiene el crítico inglés W. Paton Ker en la reseña
que Alfonso Reyes le escribe ("Sobre el Quijote")
acerca del ensayo.
Es tal vez esa ambigüedad entre lo acabado e
inacabado, lo popular y lo artificial, lo
vital y lo éticamente aceptable -no
. perdona, por ejemplo, a los Duques
de la Segunda Parte, su frialdad
y su dureza- lo que lo
fascina y atrae una y
otra vez a leer y
releer la novela.

�11

111

El ensayo sobre "Frestón" ("corrupción de Fristón,
el fingido y sabío autor del Belianís de Grecia", advíerte
Reyes, quien, por cierto, soslaya que el verdadero autor
de esa novela fue el abogado Jerónimo Fernández, quíen
trabajaba para la Corte de Carlos V), el mago encantador
a quíen Don Quijote achacaba el robo de su bíblioteca,
tapíada en realidad por órdenes del Ama y la sobrina
en connívencia con el cura y el barbero, ocupa en la
Mitología del libro el sítío del santo o maldíto patrón
de los enemígos de las bíbliotecas, ya sean ladrones o
plagas. Reyes descubre en Frestón "un símbolo salvador",
pues "los héroes no tienen libros", y su presencia posee
un sentido trascendente, mitíco, pues nos advíerte "que
todo lo material perece". Esta redención del bíbliocídío
es una trasvaloración caracteristica del Alfonso Reyes
quíen está síempre díspuesto a examínar "el revés de un
párrafo" y los párrafos al revés. Es muy probable, parece
decírnos, que ni el personaje ni la novela "Don Quíjote"
hubíesen existido, sí no hubíese estado ahí ese mago, ese
sabío encantador, pues "¿Cómo queréís que esté apto
para la cruzada (todos tenemos una tarde o temprano, llega
siempre-subraya A C.-), cómo pretendéís que esté ágil
para salir, con el hatillo de las peregrinaciones a cuestas,
aquel letrado que se esconde en su casa y padece sobre su
vída el peso de díez mil volúmenes?"
Reyes escríbe estas págínas síendo muy joven,
probablemente antes de salír de Méxíco, hacia 1910,
pero en todo caso antes de 1915. Hntuye, adívína, que
el sabio encantador que hace desaparecer los libros,
el santo patrón de los robos y las plagas librescas
lo acompañará a partír de entonces y hasta 1939, es
decír, durante más de 20 años a lo largo de esa su vída
que fue como una cruzada de las letras? ¿Qué habrá
pensado el regente de la Capilla Alfonsína al releer
aquellas frases juveniles que hablaban de los "Díez mil
volúmenes' ordenados en sólidos estantes. Estantes
atornillados en el suelo y clavados en las paredes
iímagen horrenda de la inmovilidad!? Cierto: "los
héroes no tienen libros", pero los escritores leyentes,
los autores lectores, sí, dírta el Reyes víejo.

El ensayo de Alfonso Reyes sobre el "Lícenciado
Vidriera de Azortn" trasluce la simpatía del mexícano
por la forma en que el maestro español se desnuda,
se hace de vídrio, para deslizarse en la píel de ese
Vídriera de las Novelas ejemplares. Azortn le descubre a
Alfonso Reyes la conversación literaria que sostiene
Cervantes con la tradícíón clásíca y con los autores
de su propio siglo -Lope, Pérez de Oliva, Fray Luís
de León, Gradan. A Reyes le seduce Azortn pues él
tambíén cervantea y aunque lo prefiere a muchos de sus
contemporáneos, prefiere no prodígarle elogios: "por
tal de admírado con un poco de entendímíento" (11).
Leer al Quíjote es ponerse al corríente de lo que
sucede y sobre todo de lo que no sucede en la España
aldeana, es ponerse al día "del tiempo que se píerde
en España". Tal es la clave de la literatura: rescatar
el tiempo perdído, el tiempo que se píerde, buscar y
fijar la huella de los días sin huella, "retratar pueblos
y paísajes, tipos y costumbres rurales" refiríéndolo
todo por medio de finas evocaciones a las escenas y
pasos del Quijote. Ésta es una de las partes que más
le tocaban a Reyes. Exísten en su bíblioteca algunos
libros de fotógrafos noruegos y daneses que fueron a
tomar fotos de la vída rural de la Mancha y que a él
seguramente le ponían el alma en un hilo.

IV

En el comentario que hace Alfonso Reyes "Sobre
el Quíjote" al libro del crítíco ínglés W. Paton Ker
recuerda, comenta la quíén sabe sí afortunada opinión
de Lord Byron sobre el carácter del ~uijote: Cervantes
smiled Spain's chivalry away [Cervantes despidió
sonriendo a la caballeria española], que él discute en
su ensayo, leido en 1908, en la Royal Philosophical
Socíety de Glasgow: "¿Quíso Byron dar a entender
que Cervantes acabó con la víeja moda caballeresca?
¿Quiso referírse a las nociones del honor? ¿Quiso
referírse Byron al heroísmo y decir que Cervantes
acabó con ese 'sentímíento'?"

V

La conferencia "Cervantes en la literatura inglesa"
del crítico y escritor cubano José Armas y Cárdenas
(1866; 1919), pronunciada en el Ateneo de Madrid, el 8
de mayo de 1916, cuando tenía cincuenta años, le sirve
a Reyes en cierto modo para llevar agua a su molino y
decir a través de la voz del reseñado que "a pesar de la
boga del Quijote, las Novelas ejemplares lo aventajaban
en proporcionar asuntos e ideas a los autores ingleses
de la segunda mítad del siglo XVII". Dicho esto, acaso
se podría decir que era natural que al discípulo de
Pedro Henriquez Ureña, Alfonso Reyes, le simpatizara
profundamente el más inglés de los escritores
españoles: "Según es bien sabido, era vísitado por
diplomáticos extranjeros" como "el escritor inglés
John Mabbe", quien se habría explayado ante el
español sobre "las peculiares grandezas de Londres".

VI

Otro escritor cubano, José María Chacón y Calvo
-amigo de Reyes y con quien éste sostuvo una
sustanciosa correspondencia-7, impartió una
conferencia en Cuba el 10 de díciembre de 1916 titulada
"Cervantes y el Romancero". Reyes -siguiendo a
Chacón- apunta que:

EL JUECO DE LAS IMTERMITEMCIAS EMTRE LA LOCURA Y CORDURA
ES UMA DE LAS COMSTAMTES QUE APARECEM EM LAS DIVERSAS
LECTURAS QUE HACE REYES DEL OUIJOTE

60

esto, como se ve, concuerda con el espíritu de
la obra cervantina: en los romances carolingios
hay quijotismo. Así en el Guimar y en otros.
En algunos independientes del ciclo carolingio
hay también un ambiente maravilloso, aún más
poético y vago -La lnfantina, que todavía queda
en Cuba, según investigaciones anteriores del
mismo Chacón, y el Conde Olinos- . La fe en lo
sobrenatural es mayor al acercarse al ciclo
bretón. Al fin se borra la realidad y queda el
sueño. En Don ~uijote una y otros se mantienen
vivos como "síntesis de la ilusión humana". El
'
entremés de los Romances, sea o no de Cervantes,
hace una locura quijotesca que procede
directamente de los romances. [...] Dijérase que
una misma fuerza determina la perpetuación
de los romances viejos y la del ~uijote. [ Alfonso
Reyes ,"Cervantes y el Romanceron]

Reyes aclara que "las burlas del Quijote van contra la
ridiculez de una moda que era profundamente popular:
hasta Maritornes conoce los libros de caballerías".

-

En la biblioteca de Don Quijote no había
libros de romances, porque éstos eran aún
cosa viva en boca del pueblo; a veces Don
Quijote encontraba en ellos los vestigios de
la caballería de que le hablaban sus libros. Y
los romances aparecen siempre en perfecta
correspondencia con el estado de ánimo de
Don Quijote [...] Los romances carolingios,
que se relacionan con la obra de Cervantes, se
caracterizan por la galantería caballeresca, el
espíritu aventurero, la idealización del amor y
a un cierto ambiente exótico de misterio. Todo

7 Epistolario Alfonso Reyes.José M. Chacón, Ed. Zenaida Guticrre= Vega.
Fundación Universitaria Española Madrid: 76.

61

Cabe decir que Chacón y Calvo se encontraba hacia
1916 estudiando a Cervantes y estaba organizando
una serie de conferencias sobre el mísmo, amén de
estar perfectamente enterado del ir y venir, del ser
y del acontecer en el mundo de los hispanistas y
cervantistas, como se muestra en su correspondencia.
VII

El texto que publica Alfonso Reyes sobre las
"Novelas cervantinasn preparadas por Rodriguez
Marinen el periódico El Sol de Madrid, en octubre
de 1918, es muy cauteloso. En una carta fechada el
27 de diciembre de 1916 donde Reyes le responde
a su amigo Chacón sobre la opinión que le merece
este "talento anecdótico y folklorista", le dice: "el
grupo de la Revista de Filología no toma en serio para
nada a Rodríguez Marín. Pero no olvíde Ud. que en
España son sumamente desdeñosos unos con otros.
Yo, en lo personal, creo que ese hombre tiene algún
talento literario, aplicado por desgracia a una obra
de erudición inútil, nimia y nada inteligente. Sus
opiniones "científicas" no las cuento. Sus textos
de ediciones "críticas" no me hacen prueba plena.
Sus chascarrillos me dívertirian, si no pretendíeran
ser comentarios del ~uijote". Como se puede
ver, a Reyes no era fácil darle gato por liebre ni
folklóricas, bobas humoradas por erudición.

�VIII

Las páginas que dedica Reyes al hbro del poeta y
crítico mexicano Francisco A. de Icaza, El ~uijote
durante tres siglos, son un ejemplo de ese equilibrio que
el autor de Visión de Anáhuac pide "entre la información
del autor y sus facultades artísticas". No cabe duda
de que Icaza es uno de los maestros de Reyes. A sus
ojos, "Icaza ocupa un sitio indispensable" entre "la
historia científica de un Menéndez Pidal y la emoción
lírica histórica de un "Azorín", y no es Icaza de esos
eruditos que "nos quieren dar por Himalaya el grano
de arena de su microscopio". Icaza sabe concentrar
lo ya concentrado y producir quintaesencias, como
ésta que cita Reyes y retomamos sobre lo que podría
llamarse "la meteorología de la risa" en el Quijote:
El ~uijote, como venimos viendo, fue en España en
su origen una obra de clave y de tesis; de clave, por
sus sátiras literarias contra personas deterrrúnadas
-Lope de Vega, Juan de la Cueva, Suárez de
Figueroa, etc.-: de tesis, porque atacaba la
"perniciosa lectura de los libros de caballerías". Fue
además en el mundo entero, durante mucho tiempo,
parodia viva y, como tal, libro de burlas y de risas;
pero como cada pueblo rie a su manera, se rió en
España al modo picaresco con el estoicismo que igual
nace de la incertidumbre del presente que de la fe
en un mañana mejor, y que da penurias con alegrías
y tristezas con sol. Se rió a carcajadas en Italia, por
el cotejo con el Orlando, y en Portugal con el Amadís,
viendo asimismo en las calles y tablados de la nación
vecinal las caricaturas de la caricatura quijotesca;
se rió mesuradamente en Francia, porque el tiempo
de la risa de Rabelais había pasado ya; se sonrió en
Inglaterra, construyendo el "rictus" irónico, y rióse
en Alemania, a mandíbula batiente, con la risa del
Simplicissimus. De todas esas risas -ya lo hemos visto
también-, la única que tuvo eco en Rusia y en las
regiones nórdicas fue el reír con sordina del siglo
XVIII francés, en la adaptación de Florian. La triste
Rusia y su arte desolado no rieron ya. lCómo iban a
reír de su propia imagen esos caballeros de la estepa
tan parecidos al hidalgo de la Mancha?

Se puede observar también, sobre las ediciones
preparadas por Rodríguez Marín, la divergencia de

punto de vista entre lo expresado por Alfonso Reyes
que hemos citado atrás y la opinión que a Icaza le
merecen dichos trabajos.

IX
Quizá una de las obras sobre Don ~uijote con las que
Reyes tuvo mayor afinidad sea la del italiano Giovamú
Papini: Don Chisciotte ddl Inganno (1916), cuyo asunto
central -como en la obra antes citada de Mark van
Doren- es la locura y el tema de quién engaña a
quién, la cuestión del engaño (mon Quijote a todos
y en particular a Cervantes? ¿Cervantes? ¿Sancho?).
Además, el anáhsis de Papini le interesa, pues ha
sabido dividir la novela en:
a) poesías burlescas o madrigales; b) novelas trágicas,
patéticas, románticas; c) critica literaria que a
veces es directa y a veces en forma de parodia;
d) "silva de varia lección", o sea trozos retóricos
sobre temas y lugares comunes ya medievales, ya
humanísticos; e) y por medio de todo esto, se abre
paso el argumento central: el viaje de todos los
héroes ambulantes.

Aparte de esa clasificación, Reyes glosa con simpatía
a Papini:
Los viajes son los libros más profundos y populares:
La Odisea, La Eneida, La Commedia, Gulliver, Robinson,
Simbad, las Cartas persas, Fausto, las Almas muertas, etc.
Todo gran libro es un remedio delJuicio Final, y para
juzgar a los hombres hay que viajar y conocerlos. 8
hombre mismo es un peregrino. Don Quijote está
cansado de la vida usual y casera; no le queda más
liberación que la locura. Si sólo fuera un cristiano
ideal, hubiera imitado aJesús, como San Francisco.

El juego de las intermitencias entre la locura y
cordura es una de las constantes que aparecen en
las diversas lecturas que hace Reyes del ~uijote, cuyo
personaje central "inventó hacerse caballero por que
los hombres, creyendo burlarse de él le sirvieron de
bufones". Don Quijote puede ser por eso emblema del
hombre moderno pero, más en particular, del escritor
y el intelectual. La novela de Don ~uijote formará así

62

sacarles todo el jugo. Los cuentos de Torquemada re~
escritos por Reyes cabrían ser incluidos en una antología
de la narrativa mexicana contemporánea.
Algunas de estas observaciones le permitieron a don
Alfonso, refinándolas y documentándolas, tomar por
X
La cuestión de las fuentes hterarias del novehsta
asalto a Cervantes y, por así decir, desnudar su talante
Cervantes es algo que fascina a Reyes, me dónde venía
plagiario, como si hubiese sido -y ése es el puntoCervantes? lEn qué manantiales había bebido?
uno de esos ingeniosos contemporáneos de Cervantes
Una repuesta parcial y certera a esa cuestión en lo
que lo criticaban. Pero Reyes sabe que la novela de Don
que concierne a Persi1es y Sigismunda, es la de Reyes en el
~uijote era un animal perfecto, demasiado perfecto, y que
ensayo sobre el humanista Antonio de Torquemada: "De
se había erigido en un baluarte mítico y mitificado de la
un autor censurado en El ~uijote" (1948). En el elegante
cultura hispánica. Entonces, conociendo a Cervantes,
y educado ensayo en torno a este tema, Reyes parece
ehge una de sus obras menos conocidas y valoradas:
subrayar, como en un susurro, que Cervantes era un
Los trabajos de Persiles y Sigismunda, novela compleja
lector atentísimo que sabía transvasar y trasladar, injertar
y comphcada, hteralmente "bizantina"; novela que
ydar vida en su propia obra a las obras de otros escritores
denuncia la entraña medieval más que renacentista de
que le habrían servido como cantera e inspiración, tal
un Cervantes arcaizante como el autor de La Galatea,
es el caso de Torquemada en relación con la obra final
que había tenido el genio y/o la fortuna de atinar con la
de Cervantes, Los trabajos de Persiles y Sigismunda. Octavio
escritura de Don ~uijote a fraguar, galvanizándolas, las
Paz ha deletreado en sus propios versos los poemas de
venas secretas de su tiempo.
otros: Neruda, Villaurrutia, Lope, Alberti (su biografía
Este procedimiento tangencial es típico del estratega
literaria poética conjugaba la historia literaria a través del
crítico que fue Alfonso Reyes, quien sabía que es más
homenaje, la imitación, el pastiche, la alusión. A su vez,
practicable atacar una fortaleza desdeun plano oblicuo y, si no
Carlos Fuentes en Cristóbal nonato practica con "la novela
por atrás, por la tangente y que, al tocar la esfera cervantina
de la onda" ésta fecunda suerte de canibalismo literario).
por el lado de las asíntotas, le podía imprimir un nuevo giro,
Este ensayo muestra a un Reyes atrevido y audaz
un nuevo movimiento. El ensayo sobre Torquemada fue
hasta el punto de bajar a Cervantes de su pedestal y
escrito en 1947 y publicado un año después. Muy pocos
tratarlo con informada familiaridac:L como si estuviese
lo entenderían. Es hasta ahora uno de los textos menos
encarándolo al tú por tú, a la manera en que lo hubiese
estudiados de Reyes, e incluso entre los cervantistas más
atrevido alguno de sus contemporáneos. No sólo eso.
afilados ha sido relegado a un segundo plano. No se le
El ensayo está animado por un rescoldo travieso y
cita, hasta donde sabemos, en ninguna de las ediciones
audaz, un sí es no es insolente pues en él -y sobre todo
modernas de la novela Persilesy Sigismunda, ni mucho menos
en las Apéndices que lo acompañan presentando
enla edición y en los estudios modernos que sobre Antonio
de Torquemada se han publicado en los últimos años.
tramos de El jardín de flores curiosas (1570) de Antonio de
Cuando más, se le ha visto como una de las excentricidades
Torquemada-, Reyes se mide con Cervantes, y para
de Alfonso Reyes, un incomprensible e inservible destello
echar mano de una voz acuñada por Juan Goytisolo,
de erudición, sin darse cuenta de que, a través de sus
cervantea y se pone a escribir o re-escribir a Torquemada
de la misma forma en que Cervantes lo re~escribió,
páginas, Reyes estaba planteando una pregunta candente
según había apuntado Marcelino Menéndez y Pelayo.
e insoslayable acerca de la forma en que se resuelve en la
El mérito de Reyes - y de paso: su secreto- estriba
obra de Miguel de Cervantes la ecuación entre tradición
y talento individual, entre saber adquirido e innovación
en haber seguido las observaciones que había hecho el
crítico español en su antología Los orígenes de1a novela para
experimentalio

como una suerte de "casa de los espejos" donde el
hombre juega a perder su imagen y su alma.

63

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ero quizá su más grande
rebeldía, su atrevimiento
más valiente, el que, a mis
ojos, la convierte en una persona
capaz de aflojar sus tensiones y
tiranteces, fue entablar en inglés
una correspondencia con un
escritor cuya lengua materna era
precisamente el inglés. Cuando
Simone conoció a Nelson Algren
los dos ya eran autores reconocidos,
en el caso de Simone, incluso
internacionalmente. Y, si bien es
cierto que desde chica Simone
se aficionó a la lengua inglesa y

P

LAOTRACARA
LA YEMA LICERA, RISUEÑA Y
AMABLE DE SIMOME DE BEAUVOIR
ES UMO DE LOS RASCOS QUE
MEJOR HUMAMl:UM SU IMACEM,
AUM CUANDO ESTO FUERA UMA
SORPRESA PARA M(. QUE ALLÁ,
EM SU PRIMERÍSIMA JUVENTUD,
CUANDO DABA SUS PRIMEROS
PASOS HACIA EL ROMPIMIENTO
COM LA JOVEN FORMAL QUE
SURCIÓ DE SU ADOLESCENCIA,
HUBIERA EMPRENDIDO SU
IMICIACIÓM A LA VIDA SOCIAL
ACOMPAÑADA DE SU HERMANA,
MEMOR QUE ELLA, NO DEJA DE
SER CONMOVEDOR, SIMOME
SALIA DE LA UNIVERSIDAD PARA
IEMTRARALABIBUOTECA. Y,PARA
RETRASAR EL RECRESO A CASA
DE SUS PADRES LO MÁS POSIBLE,
HACÍA ESCALA CADA NOCHE EN
UM BAR U OTRO. QUERíA DAR LA
IMPRESIÓN DE MUNDANA, PERO
LOS PROPIOS PARROQUIANOS
DEL BAR EN TURNO LAPROTECfAN
DE SÍ MISMA Y LA RESPETABAN,
COMO LA HIJA DE FAMIUA, COMO
LA OVEJA INTELECTUAL QUE,
POR MÁS QUE LO INTENTARA,
NO LOCRABA DEJAR DE SER Y NI
SIQUIERA DE PARECERLO.

que nunca dejó de cultivar esta
afición, que incluía por supuesto
la literatura, es igualmente cierto
que tampoco llegó nunca a dominar
la lengua. La leía sin dificultad, y
conocía lo suficiente su literatura
para opinar sobre autores clásicos
o modernos con autoridad. Sin
embargo, su destreza en escribir
el inglés era, digamos, limitada.
Limitada, digo, pero con un
resultado sumamente gracioso. Y
ella es consciente de su torpeza y, a
pesar de que Nelson se la señala, y le
confiesa que lo hace reír, ella sigue

64

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adelante. Se atreve a exponerse, a
hacer el ridiculo, a caer en simplezas
y en cursilerías, se arriesga a
cometer errores, aun graves. Estoy
segura de que más involuntaria que
intencionadamente, pero lo cierto es
que a ratos resulta incluso hiriente;
para mi hipersensibilidad de mujer
formal, diría que me llega a resultar
hasta intolerable. A pesar de todo,
si para mí es tan importante oír la
música de la voz de un autor, no
puedo negar que la que oí de Simone
en su correspondencia con Nelson
Algren es entrañable, y tampoco

puedo ocultar ni minimizar el
hecho de que no la oí en su lengua
materna y ni siquiera en una buena
traducción; sino que logré mi
conocimiento directo de ella nada
menos que desde su segunda lengua,
misma que no dominaba y en la que
cometía errores en todos los niveles
de sentido.
Sus cartas son ricas en
información de la época histórica
que vivió; en detalles de su
vida personal, como de cuando
tapiza sus muebles de rojo en
su primer departamento, en la
calle de La Bücherie, en donde la
retrata Gisele Freund. Las cartas
contienen innumerables retratos
de artistas y escritores; destaco el
de Giacometti, tiritando de frío;
chismes, como los de la violencia
de Koestler, que hasta a su perro
le provocan vómitos. Abundan
en anécdotas, como la de una
amiga que se traga un alfiler
o la de un amigo que pierde su
ojo de vidrio en una borrachera.
Simone era sociable y fiel. Exalta
la generosidad de sus amigos.
La de Sartre, por ejemplo, que
ayudaba con dinero a actrices
venidas a menos, o que sacaba de
la cárcel a jóvenes tuberculosos y
delincuentes por cuya inocencia
ponía su prestigio en juego.
Agradece la generosidad de
Nelson Algren que envía whisky,
libros y cuantos regalos podían
ser enviados desde la otra orilla,
la orilla de la abundancia, a ella, a

la mamá de Simone, a sus amigos
y hasta al propio Sartre. Torna
en sus manos la traducción al
francés de los libros de Algren,
empresa en la que se hace
ayudar por Sartre. Se expresa
de forma respetuosa sobre Gide,
de forma afectuosísima de San
Genet, de Camus, de Queneau.
Llora la casi muerte de Prevert,
su casi suicidio, involuntario
y accidental. Acoge en sus
notas los episodios etílicos de
Dylan Thomas que asustan a
la intelectualidad francesa. Se
revela como una amante de la
buena música, del jazz; aprecia
tanto a Alban Berg o Béla Bartók,
como a Louis Armstrong y hasta
a Josephine Baker, aunque ella
misma nunca hubiera aprendido
a bailar y ni siquiera a nadar.
Pero era una decidida caminante
y excursionista. Da muestras
de una curiosidad muy amplia,
un interés muy atento en el
mundo del arte, de la política,
de la ciencia, si bien, no de la
gastronomía. Frecuenta el teatro,
no deja de ir al cine. Llega a ir
al circo con Orson Welles. Es
sincera en la responsabilidad
con la que se compromete con los
temas de su tiempo, las guerras,
las huelgas, el existencialismo, el
comunismo, la homosexualidad.
Arriesga sus ideas al fundar con
Sartre la polémica revista Le
temps moderns que, al igual que Le
druxieme sexe llega a ser censurada.

65

No esconde, aunque disfraza,
los celos que despiertan en ella
las escritoras que empezaban a
llamar la atención, como Carson
McCullers, por ejemplo. Siente
celos de los intentos de su
hermana en convertirse en una
gran pintora. Aunque con una
mirada del primer mundo, en el
que llega a incluir no sin asombro
a los Estados Unidos, incursiona
en el tercero, con Sartre, con
Nelson. Viaja a África y a México
y Centroamérica; compra sus
textiles y se hace ropa con ellos.
No se está quieta; aunque se
tropiece, se desplaza.
Pero, sin dejar olvidada
prácticamente ni una gota en
el tintero, puedo afirmar que
mi mayor ganancia en esta
aproximación a Simone de
Beauvoir yace en que, a través
de la lectura de sus Memorias de
una joven formal, por una parte y,
por otra, de su correspondencia
con Nelson Algren recogida en A
Transatlantic Lave Affair, entre la
Simone intelectualmente superior
y triunfadora que enfrenté, y la
Simone emocionalmente frágil con
la que me topé, la Simone con la
que me quedo es ésta, esta última,
la Simone frustrada, fracasada,
la Simone que se atrevió a vivir
dividida y por lo tanto a fallar
y callarse, esta que es para mí,
finalmente, la mejor Simone, la
Simone de Beauvoir humanaio

�LLAMA LA ATENCIÓN, ADEMÁS, CÓMO ESTO DE LA OBESIDAD EN
CON LA PUBLICACIÓN DE U BIBLIA. YAOUERA., HACE UNOS AMOS, CARLOS
VELÁZQUEl LLAMÓ LA ATENCIÓN DE LECTORES Y CRfTICOS, QUIENES CELEBRARON
EL ARRIBO AL PANORAMA DE LAS LETRAS NACIONALES DE UN AUTOR CUYA OBRA
SE DESARROLLA EN ESPACIOS POCO VISITADOS POR LOS NARRADORES, PERO
SOBRE TODO DUEÑO DE UN LENCUAJE PROPIO, DIFERENTE, EFICAZ, EN EL QUE
CONFLUYEN CON NATURALIDAD LA ATMÓSFERA TRÁCICA QUE SE VIVE EN EL PAfS,
LOS PROBLEMAS COTIDIANOS DE MUCHOS MEXICANOS, Y UNA VISIÓN ÁCIDA,
IRÓNICA Y LÚDICA DE LOS HECHOS, QUE LES RESTA PATETISMO PARA LLEVARLOS
POR LA SENDA DE LA COMEDIA.

LETRAS AL MARCEN

LAS ANCUSTIAS
CORPORALES

eer La Biblia Vaquera se
convirtió en un acto de
culto. Sobre todo entre los
jóvenes, este breve libro despertó
comentarios elogiosos que iban
desde la afirmación de que su
autor inauguraba una nueva
manera de narrar, hasta la certeza
de que nadie antes de él se había
atrevido a recuperar con tanta
eficacia los diversos lenguajes de
la cultura popular norteña para
trasladarlos a la narrativa. Y sí:
en los seis relatos que conforman
ese volumen se aglutinan, sin
estorbarse, discursos emanados
de la lucha libre, del corrido
norteño, de las historias de
cantina, de las experiencias de
los migrantes, de los productores
y vendedores de piratería, del
narcotráfico y sus agentes, de los
usos amorosos de esta época, para
construir un libro versátil, con
una extraña pero sólida unidad,
que denotaba el acabado oficio
de su autor. Pero, después de leer
La Biblia Vaquera, las preguntas
que surgían inevitables eran:
¿Qué va a escribir después de este

libro Carlos Velázquez?, ¿será
capaz de mantener la calidad y la
originalidad de sus relatos en una
segunda entrega?
La respuesta a esas interrogantes
es positiva y llega ahora con La
marrana negra de la literatura rosa
(Sexto Piso, 2010), donde el autor
demuestra no sólo que ha sido capaz
de preservar las características
que lo hicieron notable con su
primer libro, sino que además lo
ha superado en lo que respecta al
redondeo de las historias, al sentido
del humor y a la visión critica y
llena de ironía con que contempla
el mundo. Si bien algunos de
los discursos provenientes de la
cultura popular que sirvieron de
soporte a los relatos de La Biblia
Vaquera se han diluido un poco
-o se han integrado tanto a su
lenguaje que pasan desapercibidos
en este segundo volumen-, las
situaciones en las que Velázquez
coloca a sus creaturas han ganado
consistencia y solidez, volviéndose
más densas como registro de
nuestra realidad. La construcción
de las escenas cómicas es más

L

66

firme y, por lo tanto, más eficaz en
el humor, pues sin dejar de rayar
en el absurdo ahora nos resultan
cercanas, conocidas. Yen lo que se
refiere al uso de un lenguaje propio,
con una terminología nacida en el
habla popular norteña, ahora resulta
mejor articulado y, en consecuencia,
más universal sin perder ni un rasgo
de su carácter regional. Constituido
por cinco historias que parecieran
tener su origen en las diferentes
secciones de un periódico tabloide,
La marrana negra de la literatura rosa
va del acto criminal -"No pierda a
su pareja por culpa de la grasa"-,
a los submundos de los marginados
sociales -"La jota de Bergerac"-;
de ahí pasa a lo insólito cotidiano
-"El alíen agropecuario"-, para
hacer un alto en lo que podríamos
llamar un bufonesco thriller
psicológico -"El club de las
vestidas embarazadas"-, antes
de llegar a donde el absurdo y lo
fantástico se dan la mano, con "La
marrana negra de la literatura rosa".
Desde que los periódicos
existen, la nota criminal ha servido
de fuente para novelas y cuentos.

LOS PERSONAJES SE PERFILA COMO UNA DE LAS OBSESIONES
LITERARIAS DE CARLOS VELÁZQUEZ, PUES YA EN LA BIBLIA

YAOUERA HABÍA ABORDADO EL TEMA CON BASTANTE FORTUNA
Sin embargo, muchos escritores
se quedan en la superficie del
suceso, narrando tan sólo lo visible
u obvio, sin penetrar en la mente
de los criminales ni mucho menos
en las condiciones sociales o
psicológicas que los llevaron a él.
En el caso de "No pierda a su pareja
por culpa de la grasa", Velázquez
no se conforma con recrear un
crimen desde una perspectiva
humorística; nos introduce desde
el inicio en el contexto de una
pareja donde la mujer manipula
con facilidad a su marido hasta
empujarlo a cometer el delito,
después de haberlo "ablandado"
previamente con insultos, apodos
peyorativos y alusiones a su
gordura. Es decir, aunque se trata
de un hecho que los reporteros
llamarían "espeluznante", el autor
consigue modificar la perspectiva
del lector, convenciéndolo de que
el tipo es una verdadera victima,
orillada a delinquir porque quiere,
necesita, le urge dejar de ser gordo.
Se trata de un ser esclavizado por
sus angustias corporales: una de
las problemáticas psicológicas de
mayor actualidad 11am.a la atención,
además, cómo esto de la obesidad en
los personajes se perfila como una de
las obsesiones literarias de Carlos
Velázquez, pues ya en La Biblia
Vaquera había abordado el tema
con bastante fortuna en el cuento
"Ellos las prefieren gordas", donde
un tipo casado con una mujercita

flaca decide salir a conquistar a una
más entrada en carnes para, según
él, "redescubrir el amor".
En "La jota de Bergerac"
el protagonista es un travestí
traumado por la exagerada nariz
que arruina su belleza casi perfecta,
razón por la cual encamina todos
sus esfuerzos prostibularios a reunir
el dinero suficiente para una cirugía
plástica. Otra vez un ser esclavizado
por las carencias o los excesos de
su propio cuerpo. Tras sumergir
a su personaje en una historia que
en apariencia es de amor, pero que
desemboca en tragedia sangrienta,
el autor nos ofrece un paseo por
los mundos subterráneos de las
ciudades norteñas, donde todo
parece indicar que del machismo a
la jotería hay sólo un paso. En este
relato Velázquez vuelve por sus
fueros al dejar al descubierto los
mecanismos internos de uno de los
deportes más populares en el norte
de México, el beisbol, así como en
su libro anterior lo había hecho con
la lucha libre.
Pero es quizás en "El alíen
agropecuario" donde el autor
consigue forzar la realidad hasta lo
insólito, al presentarnos a un joven
con Síndrome de Down que de la
noche a la mañana se convierte en
estrella de rock. El mongolito, que
a los demás miembros de la banda
les parece más un extraterrestre que
alguien con deficiencias genéticas,
se alza entre los demás rockeros

67

como un verdadero genio de la
composición musical, y se adapta al
mundo de las drogas psicodélicas,
de las gruppies y de las giras, como
si hubiera nacido para ello, en una
serie de situaciones a cual más
impredecible que, no obstante,
siempre se ajustan a la lógica interna
del relato. Aquí Velázquez nos da
una lección de economía narrativa,
pues el argumento que desarrolla
en pocas páginas muy bien podría
haberle alcanzado para escribir una
novela psicológica, policiaca o de
misterio, combinada con la denuncia
social y, por supuesto, la crítica
a los manejos de los promotores
musicales. Por si fuera poco, "El
alíen agropecuario" es también una
narración erótica muy sui generis,
donde los personajes, como en los
relatos anteriores, son impulsados
siempre por las necesidades nunca
satisfechas de sus respectivos
organismos.
Con un ligero regusto a parodia
de El club de la pelea, "El club de las
vestidas embarazadas" aborda otro
de los temas preferidos del autor: el
de los matrimonios insatisfechos.
Aquí, un hombre harto de la
insistencia de su mujer en hacer
todo lo posible para concebir un
hijo, se ve de pronto envuelto en una
suerte de cofradía de homosexuales
vestidos de mujer que quieren
experimentar la maternidad con
base en la simulación. Y de nuevo
resalta la naturalidad con que

�Velázquez coloca a sus personajes
en situaciones insólitas. Para ello
utiliza una minuciosa descripción
interna del protagonista,
presentándolo como un ser solitario,
desesperado y lleno de carencias en
cuanto a sus urgencias corporales
-que tienen que ver con la ternura
y el abandono en unos cálidos
brazos ajenos. Es curiosa la manera
en que el autor consigue en este
texto que se sinteticen la inocencia
con la perversión más retorcida,
con el fin de demostrarnos cómo
la humanidad se compone de
contrastes y el ser más humano es
aquél donde los extremos se unen.
Cierra el volumen "La marrana
negra de la literatura rosa",
divertimento metaliterario donde
el autor juega con la idea clásica
de que los escritores son tan sólo
intérpretes o receptores de voces
inefables que les llegan de un "más
allá" desconocido. Sólo que la

voz que el protagonista del relato
escucha en esta ocasión es la de
su mascota, una marrana negra y
ninfómana (si se le puede llamar
así a una marrana que se ejecuta
sexualmente a una larga serie de
sementales sin quedar satisfecha).
La marrana le dicta a su dueño,
primero palabras sueltas, y después
relatos bien articulados que los
convierten en la mancuerna de
mayor éxito en el ámbito de las
novelas rosas. Pero esto es tan sólo
lo anecdótico, pues a partir de este
presupuesto Velázquez arma un
relato que, como todos los suyos, es
rico en análisis del comportamiento
humano, refleja la soledad inevitable
de quienes habitamos esta época
y se convierte en un catálogo de
las necesidades insatisfechas de
hombres, mujeres, y, en esta ocasión,
también de los marranos.
La marrana negra de la literatura rosa

es un libro breve, si nos atenemos a

su número de páginas, compuesto
por cinco relatos, y sin embargo
el universo que refleja es amplio y
hondo, pues tiene mucho que ver
con la vida contemporánea, con los
anhelos y frustraciones del hombre
de la calle, con los vicios y ciertas
virtudes con que nos topamos todos
los días. Carlos Velázquez no sólo
arma bien las historias y busca para
cada una de ellas un final recio y
contundente, sino que las ambienta
con realidades reconocibles donde
abundan las drogas, el sexo, la
delincuencia, los conflictos de
pareja, la música pop y las aficiones
de la gente. Se trata de la obra de un
narrador que sabe cortar trozos de
la realidad palpable para dotarlos
de una estructura literaria atractiva
y eficaz, con lo que se revela como
uno de los testigos privilegiados de
nuestro tiempo y entorno~

�CINE DE AUTOR Y CINE ARTESANAL
DESDE QUE EL DADAÍSMO Y EL SURREALISMO -LAS
VANCUARDIAS MÁS SICNIFICATIVAS EM LA HISTORIA
DEL ARTE MODERNO- APARECIERON A PRINCIPIOS
DEL SICLO XX, UN ANTICUO CONFLICTO MO HA HECHO
SINO ACUDIZARSE: LA DICOTOMÍA EMTRE TRADICIÓN
V RUPTURA. ESE CONFLICTO NO ES EM MODO ALCUNO
MARCIMAL: SE HALLA EM LA ESENCIA MISMA DE LA
MODERNIDAD V AFECTA A CADA UMO DE LOS ACTOS
INDIVIDUALES V COLECTIVOS EM TODAS LAS ESFERAS,
V PRIORITARIAMENTE EM LA DEL ARTE. DE CUAMDO
EM CUANDO -SOBRE TODO EN TIEMPOS DE MAVOR
IMCONFORMISMO-RESURCE UNA CORRIENTE DE LA
CRÍTICA QUE, EN UN TOMO DIDÁCTICO, SE DIRICE
ESPECÍFICAMENTE A LAS NUEVAS CENERACIONES
DE ARTISTAS E IMTEMTA RESOLVER ESE CONFLICTO
POR MEDIO DE REIVINDICAR A LA TRADICIÓN.
EN EL TERRITORIO CINEMATOCRÁFICO, ESTA
CORRIENTE COMIENZA LAMEMTAMDO EL HECHO
DE QUE LOS JÓVENES CINEASTAS ,,NIECAM SUS
RAÍCES", PUESTO QUE HACEN PELÍCULAS
CADA VEZ MÁS DESARRAICADAS DE LA
TRADICIÓN, ES DECIR CINE DE AUTOR (EM
CONTRAPOSICIÓN AL CIME COMERCIAL, DE
ESTUDIO O ARTESAMAL); ÉSTE ES DEFINIDO
COMO AQUEL QUE QUIERE PARTIR DESDE
CERO, CREARSE A SÍ MISMO, NO DEBER
MADA A MADIE, VALER SÓLO POR LA
INTENSIDAD Y ORICINALIDAD DE SU
ESTILO, ESTRUCTURA, PUESTA EN
ESCENA O FORMA DE MIRAR.
uen representante de esta corriente es el
crítico e historiador Leo Braudy, quien
encuentra un grave error en el desprecio
que las nuevas generaciones sienten hacia el cine
de género y sus convenciones y estereotipos. Más
preocupado por aclarar la confusión perenne que
rodea a los géneros dramáticos (en efecto, nunca
termina por aparecer un acuerdo acerca de lo que
son los géneros ni de cómo clasificarlos), Braudy
menciona de modo marginal a los mecenas y, en
el contexto de su propuesta, llega a implicar que

B

ellos son ni más ni menos que los guardianes de la
tradición. El crítico escribe:
Las películas de género pueden recurrir al potencial
de una complejidad estética que sería negada si el
artista se definiese a si mismo sólo en términos de sus
más grandes y más inimitables obras. A causa de la
existencia de expectativas genéricas -cómo "debe"
trabajar una trama, qué "debe" hacer un personaje
estereotipado, qué "debe" significar un gesto, un
lugar, una alusión, una línea de diálogo-, la película

70

de género puede ir más allá del momento de su
existencia e ir en contra de su propia historia estética.
A través del género las películas se han basado en su
propia tradición y han sido capaces de reflejar una
rica herencia de la que no disponen las artes "cultas"
del siglo XX, las cuales tienen demasiado a menudo
como objetivo el negar el pasado y crearse a si mismas
de nuevo cada vez (Braudy, 1979).

Braudy parece decir que los mecenas, cuando
prácticamente fuerzan a los cineastas a hacer cine de
género (un melodrama, un musical, un thriller), están
cumpliendo su papel, que consiste en obligar a los
artistas a no negar el pretérito, con lo cual colocan a
estos últimos en su "justa perspectiva". Este crítico
sobreentiende la mecánica del encargo hecho por la
industria como si fuera parte "natural" del proceso de
continuidad de la tradición, y con ello sugiere que es
precisamente el encargo el que entrena y capacita a
los cineastas para enfrentar la rica herencia a la que por
prejuicio individualista desprecian.
En este uso de los términos ya se aprecian las premisas
de fondo: la juventud es equiparada con rebeldía ciega
y ambición desbocada, y ambas con nociones también
despectivamente definidas: individualismo, elitismo,
exquisitez, soberbia, idealismo, parricidio. De modo
paralelo, la fortaleza de la tradición es "demostrada" por
medio de la falibilidad y deoilidad de los intentos de
ruptura que se hacen contra ella. El argumento principal
es que la ruptura sólo puede ser relativa; si fuera absoluta,
eliminaría por completo a lo anterior y equivaldría por
tanto a la mayor de las pérdidas: una destrucción, y en la
menos mala de las posibilidades, un re~comienzo desde
cero (y en todo caso se erigiría en una nueva tradición).
Por lo demás, se sobreentiende que no es necesario andar
buscando "rupturas absolutas" porque la tradición misma
ofrece los elementos necesarios para transgredirla de una
manera parcial, es decir más sosegada, racional y sensata1•
1 Aqul aparece otra asociación deúvada: la que liga a la tradición con el
antiguo concepto griego de :,0frosinc. y a la ruptura con su opuesto, nefrosint.
Para los griegos, SO()hrosynl era la virtud esencial y consisáa en dominar el
cerebro yel corazón con objeto de conquistarprudenciaysabiduna, es decir
un estado de serenidad espiritual Era, por r.anro, un cosmos yun "adecuado
ordcnydominiodelosplaceresyapetitos";atravésdeestaideaseconcibeala
ttadición como sinónimo de cordura, buen sentido, prudencia, moderación,
sencillez, decencia y autodominio. u ruptura es, pues, automáticamente
sobreentendida como un caoo: defecto, demencia, complicación, desorden.
exceso, obscenidad yesclavitud alas bajas pasiones.

71

El mensaje es claro: si el cine de género está basado en
convenciones, estereotipos, clichés y fórmulas cerradas,
ello no es un defecto sino una virtud, y solamente cuando
un cineasta se ajusta a lo convencional -tal corno lo hacen
los artesanos en sus diversos territorios- puede hablarse
de una verdadera "subversión". Conclusión parcial: puede
haber subversiones sosegadas, racionales y sensatas.
En este punto se ofrecen numerosos ejemplos: ningún
cineasta -dice esta crítica didáctica- se ajustó con
tal fidelidad a los estereotipos del western como John
Ford, o a los clichés del cine negro como John Huston,
o a las convenciones del melodrama como Frank Capra,
o a las fórmulas del musical como Gene Kelly, y gracias
a ello contamos con clásicos como La diligencia, El halcón
maltés, ~ué bello es vivir o Cantando bajo la lluvia. Primordial
subtexto: la palabra "clásico" pertenece a la tradición;
una obra no accede a ese carácter por sus rupturas sino
por su fidelidad genérica.

MERCEMARIOS Y EREMITAS

Existen, en efecto, cineastas profesionales que
son contratados por los estudios para dirigir tal o
cual guión (escrito a su vez por especialistas bajo
contrato) y ellos son los primeros en autodefinirse
orgullosamente como artesanos2; lo que les interesa es
dirigir y no tienen en mente proyectos concretos, del
mismo modo en que un ingeniero ofrece sus servicios
a una u otra empresa o corporación sin saber si será
contratado para hacer un puente, una carretera o un
conjunto habitacional. Desde luego que los directores
de oficio cuentan con la posibilidad de no aceptar la
propuesta de un estudio fílmico, pero ello es poco
usual en un medio en que abunda la oferta y es poca
la demanda (de hecho, el desempleo es apabullante en
el feroz canibalismo de la industria hollywoodense,
modelo de todas las demás).
Por otra parte, en el margen de la industria - pero
es un margen que para los mecenas resulta aún más
importante que- lo "central"- hay cineastas más
individualistas e "idealistas" que no colocan el acento en
"dirigir cine" (hacer una carrera) sino en realizar un filme
2 Ese orgullo no impide que, cuando son entrevistados acerca de tal o cual
encargo-sobre tocio siestos productos tienen éxito de crítica o taquilla-,
jamás pronuncian la palabra "encargo" ydefiendenel filme yelpapel que en
él clescmpeñaro;i en ténninos de "autoña artlstica", como si hubiera siclo un
proyecto personal y no, simplemente, una pieza más del "cine de mecenas".

�en particular (concretar una sola obra) que por lo general
ellos mismos han escrito: en este personalísímo proyecto
no sólo han invertido todo lo que saben sino todo lo que
son, y por tanto nadie más puede llevarlo a la pantalla.
Es a estos realizadores a quienes los estudios destinan la
mecánica del encargd: el productor rechaza ese guión pero
les propone dirigir otro. La corriente didáctica reivindica
a los cineastas bajo contrato que ofrecen sus servícios
(tradición, artesanía), a la vez que lamenta el "radicalismo"
de realizadores que buscan -cada uno a su manera-hacer
una obra única (ruptura, arte). Configurada así la balanza,
queda abierto el lado oscuro de ambos polos, en los que
fácilmente pueden caer estos artistas: respectivamente
-como los clasifica el ensayista Serge Chauvin (1999)-,
mercenarios y eremitas.
Lo que hay de constructivo en la tradición se
confunde con lo que hay de equívoco en la lectura
moderna de esa tradición; el radicalismo de críticos
como Leo Braudy estriba en considerar que todas
las expectativas genéricas resultan "buenas" a priori,
porque son formas por medio de las cuales la tradición
-la "rica herencia"- se defiende a sí misma (aquí
el sobreentendido es que se defiende del olvido o la
desaparición, pero también de las rupturas absolutas, que
la amenazan de modo igualmente pernicioso). Lo cierto
es que, si bien el "arte puro" es un mito inútil o peligroso
-y lo es por la forma en que se ha manipulado, no por
sus necesidades más íntimas-, apostarlo todo por su
opuesto, el "arte genérico", equivale a contribuir a que
la dinámica del poder continúe exactamente como está.
Los artistas, dice Braudy, conservan toda su capacidad
estética y hasta depuran su talento cuando respetan las
convenciones de género: su libertad creativa no sólo no
disminuye sino se amplía, puesto que les son presentados
retos aún más interesantes; esto último se debe a que la
tradición es una enorme herencia, mientras que las obras
"cultas" están solas -carecen de genealogía-, navegan
en las tinieblas sin brújula y, peor aún, son ingenuas
porque creen que es posible despegarse de la tradición
o incluso negarla.
El tajante mensaje sobreentendido exclama que toda
obra está siempre referida a la tradición y depende de
ella, 1o quiera ono (en otras palabras:más vale asumirla de
~

3 La mecánica del encargo se examina en Hollywood: la genealogía
secreta (González Dueñas: 2008; capitulo "Retrato del mecenas y el
arósta adolescente").

antemano y a sabiendas, porque rechazarla sólo conduce
al naufragio). El prurito de negar el pasado, puesto que
es un "error" recurrente y casi infaltable en los artistas
jóvenes a lo largo de las generaciones, puede ser visto
en sí como tradición. Es también a esto a lo que Octavio
Paz se refería cuando popularizó el término "tradición
de la ruptura" -una noción en la que prácticamente se
basa toda su obra ensayística. Basta ver cómo las obras
excepcionales son rápidamente envueltas y adoptadas
por lo tradicional; si el artista busca una expresión libre,
lo único que puede "heredar" es la actitud de recomenzar
desde cero; de otro modo, el concepto de tradición nunca
es cuestionado realmente a fondo.
Yaquí brotan dos intolerables paradojas; la primera es
que el artista hereda la necesidad de negar toda herencia.
La segunda radica justamente en esa idea de que basta
una repetición de elementos para que pueda hablarse de
"tradición", de tal manera que el artista no sólo debe huir
de las repeticiones sino crear cada vez un mundo entero
en donde sea posible decir "otra cosa". Ya aquí surgen
las manipulaciones: es suficiente con que existan dos
artistas que quieran decir otra cosa, para que esa mirada
detecte ahí una repetición (en el sentido de linaje: uno
es un paria, pero dos ya forman familia) y, por tanto,
para que pueda hablarse de "tradición", es decir de una
"tradición de la ruptura".
Dolorosa paradoja: cuando se repite lo único -de
cualquier manera en que esto suceda o parezca suceder-,
automáticamente se convierte en lo contrario, es decir en
aquello delo que antes se distinguía La ley inferida afirma:
la tradición es lo reiterable, mientras que la ruptura
equivale a lo irrepetible. Una obra de arte puro o libre
sólo es aceptada como tal si ninguno de sus elementos
(así sean los más adventicios o marginales) se presta a
cualquier clase de repetición, comparación o analogía.
Basta la menor redundancia -e incluso diminutas
similitudes arbitrarias- para asimilarla a lo tradicional.
¿y qué obra, por más irrepetible que sea, no contiene
citas, recurrencias o usos de elementos habituales? Para
la aplastante mirada de la crítica didáctica, basta que
existan dos artistas de genio para que ambos formen una
tradición (sin importar lo lejanos que estén en tiempo y/o
espacio o lo disímiles que sean sus obras respectivas).
Y "una" tradición es siempre la tradición: es así como la
Gioconda y Ciudadano Kane se vuelven lugares comunes en
la historia del arte: ambos son clásicos, es decir modelos

72

de lo tradicional. El mensaje sobreentendido resulta
abrumador: lo irrepetible y único no existe; la ruptura
absoluta es imposible.

AUTEMTICIDAD Y ALIEMACIÓM

En la antigüedad -según recuenta Octavio Paz en Los
hijos del limo (1974)-, la tradición era concebida como
una magnitud uniforme, inmutable e inmóvil de
la que procedían los principios esenciales
-identidad, orden, sentido-:
una fuente de autenticidad que se
manifestaba en la mitología y los
ritos; la renovación no consistía
sino en la certeza de que los ciclos
se repiten y de que, al final del ciclo
de ciclos, el único futuro posible es
el pasado original ("lo que fue debe
seguir siendo"). En cierto modo el
cristianismo rompió esta simetría
cuando colocó el sentido en el final
de los tiempos, es decir en el premio o
la condena ulteriores; surgió entonces
la alienación y el miedo se generalizó
porque había sido refutada la
posibilidad del re~comienzo: el tiempo
se volvió irreversible pero el cambio
siguió siendo negado.4 En algún punto de
la historia, el hombre se hizo consciente de la
tradición -o mejor dicho, adquirió respecto a ella otra
forma de la conciencia-; para algunos ese punto se
localiza en la Ilustración y ya se anunciaba desde el
Renacimiento; para otros, se halla en la Revolución
industrial y en el surgimiento del cientificismo y la
noción moderna del progreso; ciertos analistas lo
identifican como un producto lógico de la expansión
del capitalismo; otros más lo atribuyen directamente
a las vanguardias del siglo XX con su antecedente en
el romanticismo.
En todo caso, con este cambio de paradigma,
aquella mentalidad ritual y originaria, cuyo acento
estaba en la simultaneidad, sufrió una transformación,
puesto que el acento fue movido a la sucesividad, al
4 8 miedo es un ingrediente esencial en el mayoritario mundo
religioso de la modernidad; no resulta excesivo afirmar que no otro
origen tiene el inmenso éxito de esa ladera del cine de horror que
especula sobre temas biblicos, apocal!pticos y demoniacos.

73

cambio y al proceso mismos; éstos comenzaron a ser
exaltados, en tanto el futuro empezó a ser visto como
novedad, originalidad, sorpresa e incluso como base
("nada será como fue y, por tanto, todo es posible").
Desde entonces la única permanencia aceptada es
la que existe entre el momento en que se destruye
la tradición imperante y se da inicio a la que sigue.
En rigor, pues, la palabra "modernidad" ya no puede
usarse en singular; si no se emplea en
plural es porque cada época quiere
ser única debido precisamente
a la irrepetible cualidad de su
ruptura con lo anterior. Las
modernidades, entonces, son
fugaces manifestaciones de
una actualidad condenada
a ser siempre distinta. A la
vez, cada modernidad no se
distingue únicamente por
las novedades que aporta,
sino también y sobre todo
por la continuidad de la
interrupción, la constante
critica al pasado inmediato.
Asi nace -afirma Paz- la
"tradición de la ruptura".
El "cambio de mentalidad"
afectó a todos los territorios y tuvo
consecuencias fundamentales a nivel social y
político: lo anterior comenzó a ser sobreentendido como
esclavitud (sujeción a los ciclos, determinismo) para
que lo actual correspondiera no tanto a la libertad como
a la liberación, es decir, al acto mismo de deshacerse de
un yugo, cualquiera que éste sea. Y aquí sobreviene la
primera contradicción, porque el acto de liberarse, al
ser heredado y reiterado, deviene esclavitud y yugo en si
mismo: las revoluciones terminan por institucionalizarse.
Resulta casi imposible enumerar a cabalidad las
consecuencias de asociar tradición con esclavitud y
ruptura con liberación; baste con un ejemplo en el
territorio cinematográfico. En la época de auge del "cine
de autor" -que fue también la de la contracultura-, la
tradición era vista como obnubilación, estancamiento y
ahogo (esclavitud); en cambio, las décadas posteriores
la redefinen como pertenencia, reconocimiento y
genealogía (liberación), a la vez que contemplan a la

�EL ,,ESPECTADOR MEDIO" PIDE QUE EN LOS UNIVERSOS FICTICIOS EL
MAL SEA CASTICADO, Y EN CENERAL QUE EXISTA EN LAS HISTORIAS
TODO LO QUE ESTÁ RADICALMENTE AUSENTE DE LA VIDA COTIDIANA:
ORDEN, JUSTICIA, DIRECCIOMALIDAD Y SENTIDO.
ruptura como exilio autoinferido, olvido ulterior e inútil
parricidio. (Esto último es lo que se dice en las escuelas
a los nuevos cineastas y a todo novicio en el mundo del
arte, pero es también lo que los media repiten a todo
novicio en cualquier esfera.)
La ecuación no sólo funciona a nivel social sino, sobre
todo, individual, en cuanto otra de las dicotomías en
que se transforma la de tradición/ruptura es igualdad/
diferencia. El gran presupuesto indica que los artistas
habrán de diferenciarse unos de otros en virtud de
lo que se llama "estilo personal"; mas este prurito de
diferenciación, puesto que es precisamente lo que
se espera de todos y cada uno, a la vez los iguala. La
colectividad es vagamente inferida como tradición;
individualizarse implica, pues, una ruptura, pero
como esto a su vez conlleva redundancia e igualdad,
se vuelve en si una tradición. Resultado: las formas de
diferenciación individual están más codificadas y son más
predecibles aún que las caracter1sticas de lo colectivo.
Para la ortodoxia, y sobre todo para los mecenas, el
mundo del arte no es sino una tipologia genérica con
valor de entretenimiento (entertainmentvalue); basta ver el
modo en que las peliculas hollywoodenses contemplan a
los artistas a través de una serie de tipos, desde el joven
iracundo" hasta el "genio incomprendido", todos ellos
luchando contra un aparato que a fin de cuentas tennína
definiendo lo que es el arte -y, sobre todo, lo que es la
ruptura, tan necesaria para que exista tradición5.
Entre tantos otros resultados inmediatos que se
acumulan para dar paso a la confusión reinante, radica
el hecho de que una época puede tomar como "antigua
tradición" algo que ha sido fabricado poco antes
(inmersos en pleno desarraigo sistemático, fácilmente
confundimos lo antiguo con lo que parece antiguo).
Puesto que el acento está en el cambio más que en lo
cambiado en sí mismo, es posible tomar elementos
de varías tradiciones anteriores y reunirlos con otros
5 Jorge Luís Borges advierte este proceso: "Entiendo que el género
policial, como todos los géneros, vive de la continua y delicada infracción
de sus leyes" (en Textos cautivos, Tusquets, Barcelona, 1986).

especialmente creados con objeto de presentarlos
como "la" tradición. Esto es lo que hacen los mecenas
y lo que, en particular, ha hecho Hollywood en el
territorio del cine: es a una muy especial "tradición"
a la que dicen defender, y no resulta gratuito que ella
coincida punto a punto con el discurso del poder
imperante.
La corriente critica a la que Braudy pertenece no
está reivindicando, desde luego, a la tradición centrada
en la simultaneidad (autenticidad cosmogónica), sino
que confabula, a veces sin saberlo, con lo sucesivo
artificialmente vuelto tradición (alienación disfrazada
de autenticidad). Por ejemplo, Braudy se queja de que las
obras "cultas" -definidas como las que "caen" en el error
de definir a la cultura como coto alrededor del castillo-o "libres" -es decir, libres de genealogía, desarraigadas,
cuando no parricidas- quieren decirlo todo de una vez,
lo que las obliga a ser excesivas y poco comprensibles,
mientras que la tradición genérica "va más despacio".
Ir despacio corresponde a ser comprendido por la
generalidad del público; de ah1 la "utilidad" de los géneros
dramáticos, que son formulaciones convencionales
cuyo juego reiterativo es asumido por los espectadores
mayoritarios con inmenso placer: éstos reconocen un
melodrama y adivinan (es decir, esperan) que al final el
villano será castigado; del mismo modo, saben que en un
western habrá un duelo entre los malvados y los justos
con una ardua victoria de estos últimos; o que en una
comedía el protagonista habrá de sufrir innumerables
choques y reveses pero a la vez estará protegido por una
especie de poder superior que ama a la inocencia o a la
ingenuidad (y, cada vez más, a la estupidez); o que en
un musical los personajes podrán romper a cantar a mitad
de una conversación sin que los demás personajes se
extrañen o escandalicen.
Así como los niños saben que en los cuentos de
hadas la bruja malévola o el poderoso hechicero
recibirán su oportuno castigo, y ello no les impide
sufrir o festejar las andanzas de los personajes (e
incluso escuchar cien veces la misma historia con

74

idéntica emoción), el "gran público" ama consumir
situaciones estandarizadas que le garantizan una
resolución justa y satisfactoria. En la medida en que
esté seguro de que esa resolución habrá de presentarse,
el espectador aceptará lo divergente o disparatado de
las historias que le cuentan; en última instancia, todo
arte narrativo se resuelve en eso: contar historias con
mayor o menor ajuste a lo convencional.
Lograr una verosimilitud -hacer que algo parezca real
oauténtico- es siempre más importante que cuestionar
las definiciones usuales de realidad o de autenticidad.
La tradición es una garantía y, en gran medida, equivale
a una vindicación en sí misma. El "espectador medio"
pide que en los universos ficticios el mal sea castigado,
y en general que exista en las historias todo lo que
está radicalmente ausente de la vida cotidiana: orden,
justicia, díreccionalidad y sentido. Esta "tradición" tiene
el primordial objetivo de tranquilizar: el niño se duerme
con placidez luego de haber escuchado los horrores que
suelen convocar los cuentos de hadas; del mismo modo,
los espectadores de cine hollywoodense consumen una
avalancha de atrocidades (a esto se llama "realismo")
porque los desenlaces los confortan al explicarles que el
mal no es absoluto.
Todo esto origina otro sobreentendido: si las obras
que van más despacio son mejor comprendidas, por
tanto la total inmovilidad equivale a comprensibilidad
absoluta; en otras palabras: la mayor tradición, la más
rica herencia, es la que carece de todo movimiento.
Pero lno es la cultura un vértigo voraz, no corresponde
cada modernidad a una avalancha de novedades y no
radica en éstas el encanto de lo sucesivo? En la novela
Elgatopardo (1959), Giuseppe Tomasi dí Lampedusa
responde con suficiencia: todo se mueve para quedar
como estaba; todo cambia para no variar.

HOMEOSTASIS

En este panorama, un término resuena con especial
insistencia: homeostasis. Tal concepto (del griego homeo,
"similar", y estasis, "posición", "estabilidad") fue creado en
1865 por Claude Bernard, el llamado padre de la fisiología
Es la característica de un sistema (abierto o cerrado),
especialmente en un organismo vivo, mediante la cual se
regula el ambiente interno para mantener una condición
estable y constante, por medio de ajustes dinámicos del

75

equilibrio y mecanismos de autorregulación. Puesto
que no sólo lo biológico es capaz de cumplir con esta
definición, otras ciencias y técnicas han adoptado
también el término homeostasis.
La organización estructural y funcional de los seres
vivientes tiende a un equilibrio dinámico en el que
todos los componentes están en constante cambio
para mantener el conjunto dentro de ciertos márgenes.
Esta concepción de la homeostasis se opone a la visión
clásica de un sistema inmóvil, y por ello algunos autores
prefieren usar el término homeocinesis: un cambio regulado
que garantiza la perduración. Cuando los organismos
detectan que se están alejando de la normalidad,
los resortes de regulación se disparan y activan los
mecanismos necesarios para regular el sistema y
sostener su estructura. La biología incluso considera
a la enfermedad como uno de estos mecanismos, una
respuesta ante la invasión del medio ambiente.
En psicología, W.B. Cannon usó el término para
aludir a la tendencia general que todo organismo
manifiesta a restablecer el equilibrio interno cada
vez que éste es alterado. Cannon define la vida de un
organismo como búsqueda constante de equilibrio
entre sus necesidades y la satisfacción de éstas. Toda
acción tendiente a la búsqueda de ese equilibrio es, en
este sentido, una "conducta".
En cibernética la homeostasis es la capacidad de los
sistemas autorregulados para mantener ciertas variables
en un estado estacionario, lo que permite a estos
sistemas cambiar parámetros de su estructura interna
dentro de ciertos límites. El matemático e investigador
británico W. Ross Ashby
diseñó un mecanismo al
que llamó homeostato,
capaz de mostrar una
conducta estable frente
a la perturbación de sus
parámetros "esenciales".
En Proyecto para un
cerebro (1952) escribió:
"Todo sistema vivo
sufre cambios en todo
momento y día tras
día [ ...]. El sistema
es homeostático
en el sentido en

�que, cuando se aproxima a los límites de sus zonas
de libertad, la dirección de su senda cambiará de
tal manera que las sinuosidades nunca cruzarán los
limites".
Basta trasladar algunos de estos conceptos al territorio
social, y específicamente al del arte y los medios masivos,
para que parezca imponerse una especie de fatalidad, un
turbio determinismo; no hay más que insertar en este
contexto frases como "mantener el conjunto dentro de
ciertos márgenes"; "cambio regulado que garantiza la
perduración"; "conducta estable frente a la perturbación
de los parámetros"; "limites de las zonas de libertad"; "las
sinuosidades nunca cruzarán los limites". No a otra cosa
parece estar aludiendo Lampedusa a través de lo que ha
terminado por llamarse "gatopardismo": cambiar algo
para que nada cambie. Apartir de esta paradoja expuesta
en la novela Elgatopardo, en ciencias políticas se llama
"gatopardista" al político o revolucionario que cede o
reforma una parte de las estructuras para conservar el
todo sin que nada realmente cambie. A fin de cuentas,
¿es homeostática la liga entre tradición y ruptura?
Quienes regulan esa relación "dialéctica" bien pueden
exclamar lo que el personaje de la novela de Lampedusa:
"Si queremos que todo siga como está, es necesario que
todo cambie".
En la entrada correspondiente a "Género" de
su Diccionario de retórica y poética, la filóloga Helena
Beristáin sintetiza la visión de numerosos críticos
e historiadores: "La red de relaciones genéricas se
presenta diacrónicamente como un proceso, un
constante cambio paralelo a la historia de la literatura.
En ésta, cada nueva obra se inscribe por su parcial
pertenencia a un género y su parcial transgresión al
mismo género, en relación con su grado de originalidad
y fuerza inventiva".
Así pues, por principio la definición de género se
divide en dos mitades: tradición yruptura. La función de
esta última mitad es mantener a la otra en movimiento,
es decir viva. La parcial pertenencia a un género se da
a través de la parcial transgresión al mismo. Tanto la

originalidad como la fuerza inventiva están al servicio
de ese "proceso diacrónico" que consiste en una
interminable sucesión de cambios parciales y nunca
totales (el acento en la paradójica y muy tramposa
frase "cambio constante" está en "constante" y no en
"cambio").
Todo esto significa, en palabras llanas, no
sólo que toda heterodoxia es ortodoxia, sino que
lo es precisamente en la medida de su potencia
contestataria. En esa linea muy bien podría afirmarse
que toda vanguardia es retaguardia. Pero de lo que en
el fondo se habla no es de la perduración de géneros
y ni siquiera de "la" tradición, sino de ese "proceso
diacrónico" por medio del cual todo se juzga.
Beristáin cita a Todorov, de acuerdo con quien "sólo
reconocemos a un texto el derecho de figurar en la
historia de la literatura, en la medida en que modifique
la idea que teníamos hasta ese momento de una u otra
actividad" (Littérature et signifzcation, Larousse, París, 1967).
La modificación (transgresión, ruptura), en la medida de
su originalidad y fuerza inventiva, ganará su derecho
a figurar en la historia de la literatura, es decir en la
tradición a la que ha vivificado. En el mundo académico
no sólo hay una "historia de las vanguardias" sino que
ella es utilizada para comprender a las ortodoxias contra
las cuales se volvieron esas heterodoxias. Sin rupturas
no podemos reconocer el supremo valor de la tradición. Sin
transgresión "parcial" no hay Historia "total".
Según Beristáin, "el poeta elige el género al que en
cierta medida se apega y del que en algún grado se aparta
durante la construcción de su obra, y el crítico, que es
un lector especializado, se sirve también de los géneros
instituidos por la tradición para, según el apego o la
desviación de la obra respecto a los géneros, adscribirla
a uno o a varios de ellos y observar la interrelación entre
obra y género". Apego y desviación son los conceptos que
determinan a toda interrelación. ¿Cómo podría juzgarse
a una obra de arte, cúspide de la "subjetividad", sin
criterios "objetivos"? ¿Cómo situarla, darle "su lugar",
interpretar su repercusión en otras obras, en el arte

Y ACASO LA TRADICIÓN MÁS PERNICIOSA, ASÍ COMO LA MÁS
PERDURABLE, RADICA EN AQUELLA IDEA SECÚN LA CUAL LA
TRANSCRESIÓN ES SIEMPRE PARCIAL (RELATIVA, LOCAL Y
TRANSITORIA)
76

mismo, en la historia humana? ¿Cómo no concebir a la
tradición bajo la analogía de un pugilista que se vuelve
más fuerte e imbatible en la medida en que recibe
mayores y más certeros golpes? Ysobre todo, ¿por qué
esa analogía que nos sirve para comprender a la tradición
también coincide punto a punto con la dinámica del
poder dominante, que depende de sus "detractores" para
detectar y reforzar sus puntos débiles, remodelar sus
estructuras de defP.nsa y sus estrategias de conquista?
la "interrelación" que observa Beristáin está
circunscrita a criterios estéticos, pero no cambia en
el fondo ante cualquier otro criterio, sea político,
social o económico. En términos sociales, las
mayores lacras (conservadurismo, fundamentalismo,
sexismo, intolerancia en todas sus formas) parecen
perdurar gracias a los intentos que se hacen de
cambiarlas. También quienes intentan corregirlas o
trascenderlas se apegan a esas lacras en algún grado,
que es exactamente el mismo grado en que intentan
apartarse de ellas para criticarlas y ofrecer opciones o
vias menos rapaces.
Y acaso la tradición más perniciosa, así como la
más perdurable, radica en aquella idea según la cual
la transgresión es siempre parcial (relativa, local y
transitoria), puesto que, quiéralo o no quien la emprende,
también implica una parcial pertenencia a lo tradicional.
Yno sólo eso: según esta particular linea de pensamiento
que rige a toda modernidad, atentar contra la tradición
(que es absoluta, universal y permanente) es una manera
particular de pertenecer a ella. Dime qué tanto atacas a la
tradición y te diré cuánto reclamas una raíz, en qué modo
necesitas poseer un origen y un sentido. Se trata sin duda
de una muy peculiar homeostasis, en la que el organismo
flexibiliza sus limites y admite los cambios para seguir
inalterado y de paso fortalecerse en el transcurso del
"proceso diacrónico".
Podría contraargumentarse que Beristáin -así como
los críticos cuyas concepciones ella sintetiza- se limita
a hablar de influencias ("Cada obra", escribe, "influye
sobre la institución literaria y sobre el género"). Tanto la
obra más conservadora como la más irruptiva influyen en
la institución, es decir en la tradición. Lo que no se dice
es que esa influencia respectiva, ejercida por uno u otro
de estos casos supuestamente opuestos, es idéntica, ya
que el resultado de ambas es el mismo: el reforzamiento
de la tradición. Se trata de una muy peculiar tradición

77

que depende de su capacidad de prever las rupturas
necesarias para conservarse inalterada. Una tradición que
en el fondo no quiere cambiar en absoluto y cuyo nombre,
en última instancia, es humanidad "Humanidad", claro
está, tal y como la definen las conveniencias del poder
dominante. Resulta erróneo comparar al público adulto
con los niños que gustan de escuchar cien veces la misma
historia, porque media una gran diferencia entre ambas
formas de escuchar. La mentalidad occidental ha hecho
que el adulto pierda la actitud primigenia que poseen los
niños cuando oyen historias y, de hecho, tal mentalidad
se basa precisamente en esa pérdida, que es la de lo
simultáneo. Lo que todos hemos perdido se transparenta
en un luminoso párrafo de la novela Los dones (2004), de
Ursula K. Le Guin:
Ver que tu vida es una historia mientras estás ahí
en medio viviéndola puede ayudarte a vivirla bien.
Sin embargo, no conviene creer que sabes cómo te
irá, o cómo acabará. Eso sólo debe saberse cuando
ha terminado.
E incluso cuando ha terminado, incluso cuando
se trata de la vida de otra persona, de alguien que
vivió hace cien años y cuya historia he oido una y
otra vez, mientras la oigo espero y temo como si no
supiera cómo va a terminar; por eso vivo la historia
y la historia vive en rrú. Es la mejor manera que
conozco de tratar con la muerte. Las historias son
aquello a lo que la muerte cree que pone un final.
No puede comprender que son las historias las que
ponen un final a la muerte, aunque no acaben con
ella.
Esto puede leerse en dos sentidos igualmente verídicos
y exactos. El primero es el siguiente: los niños no
"hacen como" si desconocieran el final de la historia
sino que la viven en un presente ubicuo: es por eso
que la historia vive en ellos y ellos viven en la historia.
En otras palabras, escuchan rompiendo la tradición
según la cual no hay más que lo sucesivo (principio,
nudo y desenlace; pretérito, presente y futuro; infancia,
madurez y ancianidad ..). El segundo sentido es aún más
profundo: el niño vive la historia -incluida la historia
personal- de manera integral y simultánea. No es que
sepa "cómo va a terminar" sino cómo es: iue" y "será" son
para él términos inoperantes, puesto que toda historia,

�como el mito, está inmersa en un presente simultáneo.
A la inversa, la tradición de lo sucesivo usa las conjugaciones
verbales "fue" y "será" como condicionantes absolutos
del "es", que queda paradójicamente fijo en su fugacidad
vacua.

LA TRADICIÓN DEL PODER

Los críticos didácticos refutan la idea de que
la tradición, por estar basada en fórmulas y
convenciones, carece de toda autocrítica, y afirman
que, a la inversa, es perfectamente capaz de
cuestionarse y renovarse. En ello radica el talento -y
aquí de nuevo aportan numerosos ejemplos- de los
artistas que han aceptado encargos genéricos y no
obstante han creado obras importantes. Lo que esta
corriente crítica no asume es que esa importancia, lo
mismo que esa libertad y autoconciencia, no están
definidas desde fuera de la tradición, sino desde dentro
(y es que en verdad parece imposible definir cualquier
cosa desde fuera de la tradición, que es precisamente
la que define la forma de definir cualquier cosa; las
definiciones son consensos, y el único entorno capaz
de formar consensos es la tradición).
Tampoco estos críticos se preocupan demasiado por
especificar cuál es esa tradición a la que supuestamente
vindican; simplemente la tornan como un hecho dado.

Corolario: esa "tradición" incluye a la ruptura como
forma de perduración. Y esa es la gran trampa en
que resulta tan fácil caer: no se trata de "la" tradición
sino de llna" diseñada para predeterminar todas las
definiciones; es una muy específica corriente fabricada y
afinada a cada tanto de tal modo que coincida con todos
los eufemisrnos tranquilizantes en uso (nacionalismo,
puritanismo, positivismo, conservadurismo, meliorismo,
optimismo, etcétera); esa corriente no es otra, pues, que
la tradición del poder (no en balde con frecuencia se le llama
"seguridad nacional").
Lo curioso es que el encargo no necesariamente debe
partir del mecenas; numerosos artistas que quieren ser
comprendidos (o que se consideran lo suficientemente
eficaces corno para trabajar en el interior del más
codificado de los géneros y aun así decir "otra cosa"),
actúan por propia iniciativa corno si un mecenas
imaginario les impusiera un encargo. Los historiadores
del arte y los críticos didácticos aplauden de entrada
este tipo de intentos, pero en el fondo los festejan porque
los propios autores han optado por un código externo
a la obra que permite juzgarla apriori (lo primero que
se les reprocha es el cúmulo de "errores genéricos"
cometidos; existe a continuación un enorme repertorio
fijo de objeciones: "inexactitudes históricas", "excesos
dramáticos", "imposición de estilo", etcétera); han acudido
a un género para "romperlo desde dentro" porque se
creen más fuertes que éste, pero en realidad no ha habido
ninguna ruptura sino sólo "otro intento" de decir la misma
cosa. Estos artistas han actuado de igual fonna que aquellos
colegas suyos que si reciben un encargo de mecenas:
restringirse voluntariamente dentro de los limites de
un género; la libertad de unos y otros se reduce a volver
más comprensibles las fonnas y los contenidos, nunca a
volverlos verdaderamente otros (en verdad libres).
La tradición simultaneista ha sido cuidadosamente
erradicada de la memoria colectiva, y ha sido sustituida
por una "tradición" sucesivista que se basa en una
"ruptura" igualmente convencional. En el fondo se siguen
diciendo las mismas cosas, y lo único que cambia es la
vestimenta acorde a tal o cual modernidad

LO IRREPETIBLE V LO REDUMDAMTE

La mecánica del encargo es aún más oprobiosa para los

cineastas ya no principiantes y que son más o menos

78

conocidos. Ellos han saboreado algo de las "mieles
del éxito" pero continúan buscando producción para
sus proyectos personales. El mecenas cuenta con una
perfecta estrategia para estos casos; les dice: "Mira,
no puedo producir el guión que quieres, y ya tienes
tiempo sin dirigir. Si pasas un año más sin hacer nada,
tus bonos bajarán y perderás el lugar que has ganado.
Te ofrezco dirigir este otro guión. Te servirá para
'mantenerte en d candelero' y conservar el estatus
que te permitirá el año próximo conseguir producción
más fácilmente". Por más independientes que estos
cineastas quieran mantenerse, han entrado ya en un
cierto tren de vida que deben mantener; además del
incentivo económico, he ahi la posibilidad concreta
de continuar activos. Es precisamente debido a esta
mecánica que en la filmografía deJohn Huston está un
oprobioso encargo corno Anita la huerfanita, o en la de
Robert Altrnan uno como Popcye. Quienes defienden
esta mecánica como parte "natural" de la carrera de
cualquier artista, llegan incluso a apoyarse en tesis
como la de la "muerte del autor", sobre la que han
escrito Barthes y los posmodernos.
Los mecenas suelen ufanarse de haber pro~creado
grandes obras; entre otros casos mencionan algunos
de los encargos que Luis Buñuel convirtió en obras
magistrales, Los olvidados, Él y Nazarín, en su etapa
mexicana, y Bella de día, en su etapa francesa. Se omite
recordar que, cuando Buñuel llegó a México, había
rechazado una invitación para dirigir en Hollywood
y prefirió el anonimato en una industria en donde los
encargos serían mucho menos oprobiosos. Más tarde
escribió en su libro de memorias:
La necesidad en que me encontraba de vivir de mí
trabajo y mantener con él a mí familia exphca, quizá,

que esas películas sean hoy diversamente apreciadas,
cosa que comprendo. A veces, he tenido que aceptar
temas que yo no habría elegido y trabajar con actores
muy mal adaptados a sus papeles. Sin embargo, lo
he dicho a menudo, creo no haber rodado una sola
escena que fuese contraría a mis convicciones, a mí
moral personal (Buñuel, 1982).
Esta enseñanza de Buñuel no ha prosperado entre
los cineastas; ninguno de ellos aceptaría carecer de
convicciones y de una moral personal, pero lo cierto

79

es que tales principios (y esa es la enseñanza de los
mecenas, que no sólo ha prosperado sino que se ha
vuelto exclusiva) han aprendido a ser "flexibles".
Y sin duda se flexibilizan a cada concesión hasta que
terminan por coincidir punto a punto con los mensajes
que difunden los media a cada instante: la única moral
que impera entre los artistas es la de la sobrevivencia.
Cuando los mecenas se ufanan de las películas
de Buñuel nacidas de encargos, el cineasta aragonés
queda convertido en ejemplo: lo irrepetible surgió de lo
redundante; la gran obra, de una cierta conjunción de
elementos convencionales; la ruptura, desde el seno de la
"tradición" (hábil trampa que coloca al genio en el terreno
de lo previsible, programable y redituable). En realidad,
de lo que los mecenas son responsables es de que el arte,
que es capacidad de profundizar, sea mantenido en lo
superficial. Por hacer una analogía tecnológica: se siguen
destinando las supercornputadoras únicamente a hacer
sumas con números de dos cifras.
Un ejemplo puede elegirse casi al azar. En la
pelicula 3000 millas al infierno (2001), el personaje
protagónico, Michael Zane (Kurt Russell), forma
parte de una banda que perpetra un sangriento asalto
a un casino de Las Vegas. Con objeto de "salvarlo"
del castigo moral deparado tradicionalmente a los
malhechores (expectativa de género melodramático),
el director y su co~guionista se cercioran de dejar muy
claro, en el momento del asalto, que Zane se niega
a disparar en contra de los policias, empleados y
visitantes del casino, mientras que sus cómplices los
acribillan sin miramientos. Sólo esta salvedad permite
que Zane pueda rehacer su vida en el desenlace,
mientras que los demás asaltantes son exterminados.
Este filme es parte viva de la tradición hollywoodense,
lo cual significa que resulta estereotípico, manipulador,
comercial y groseramente simplificador, todo lo cual no
impide, sino propicia, que los espectadores lo tomen
no sólo como realista, sino como real. Menos que sus
realizadores individuales, es el propio aparato de
producción de Hollywood el que ha creado a esta cinta,
en el sentido en que un sistema crea vacios que deben
llenarse de acuerdo con las propias expectativas de ese
sistema (éstas inventan las del público y no a la inversa).
Para que un personaje malvado pueda salir avante
sin castigo moral se requiere un filme "alternativo"
o "de ruptura", corno parecen serlo otros productos

�LA ,,SED DE NOVEDADES" PARECE ABIERTA. PERO ESTÁ CERRADA.: LO

EL CONCEPTO MÁS IMMEDIATAMENTE ASOCIADO COM LA TRADICIÓN ES
LA MEMORIA.~ LA RUPTURA, POR TA.MTO, RECIBE LA CARCA. INVERSA,

QUE EL CRAM PÚBLICO A.CLAMA. SOM MODALIDADES VISTOSAS DE LO

EL OLVIDO.

J4ISHO# A.LCO QUE FUERA REALMENTE MUEVO SERÍA. RECIBIDO COM
ESTUPOR Y DESCOMFIA.MIA.

Si bien nadie se pone de acuerdo en lo que son los
"productos tradicionales", todos coinciden en saber el
porqué de su ávido consumo por parte de la audiencia
mundial: el hecho de que siempre se ha asociado a la
tradición con el orden, y a la ruptura con el caos. Esta
asociación conlleva otra, más profunda y compleja: la de
identificar a la tradición con el bien, y a la ruptura con el
Mal (en cualquier modernidad occidental, esta palabra
se escribe siempre con mayúscula y cuando no es así,
la infiere, a la inversa de la palabra "bien", jamás escrita
con rnayúscula)6. Las implicaciones teológico/religiosas
son infinitas; baste notar que, tanto en las discusiones
sobre el género dramático como en el debate en torno a
tradición y ruptura, no están ausentes conceptos como
culpa, castigo y redención. El dictum "los pueblos felices
no tienen historia" implica en primera instancia que es
el Mal el que pone en movimiento no sólo a las historias
sino a la Historia misma. De nueva cuenta es la ruptura
la que carga el sobreentendido de ser el impulso, el
motor mismo de la(s) modernidad(es).
En el terreno religioso, la dicotomía tradición/ruptura
corresponde a las de bien/mal, virtud/pecado, canon/
herejía. No obstante, la más inquietante connotación
religiosa no se halla en estos paralelos, sino justamente

en el sentido mismo que las religiones mayoritarias
dan a la redundancia. En uno de los acostumbrados
best-sellers de horror y suspenso de Stephen King, La
tormenta del siglo (1999), se recoge este sentido cuando el
personaje que encarna al Mal con mayúscula exclama:
"El infierno es la repetición", con lo que convoca la idea
del tormento eterno, es decir de una punición atroz
infinitamente reiterada. Este personaje agrega: "Eso lo
sabemos todos en nuestros corazones"7. Lo curioso es
que, si el infierno es concebido como repetición exacta, el
reino opuesto, el cielo, tendría que ser un universo regido
por lo irrepetible, es decir sin leyes ni recurrencias, lo
cual parece inconcebible (tanto corno lo es la divinidad
misma). El cielo de las religiones mayoritarias recae
en este sobreentendido y por eso a la imaginación
colectiva le resulta tan difícil comprenderlo, pese a las
explicaciones teológicas o catequéticas. En cambio, en
esta ecuación es muy fácil deducir lo que sería la vida
terrenal: si el infierno es lo que se repite exactamente
igual, y si el cielo es lo irrepetible absoluto, entonces
el mundo intermedio, el humano, equivaldrá a un orbe
basado en las redundancias con variantes, y esto debido
a un hecho fácilmente comprobable, a saber: porque
está mucho más definido por las repeticiones que
por lo irrepetible. He ahí el sustento teológico de la
variante, cuyo estadio extremo se llama ruptura: ella es
indispensable para que el reino humano no se vuelva un
infierno. La herejía es aún más esencial que el dogma: ella
permite que éste, al repetirse, sea tolerado gracias a esa
variante extrema que la herejía ha introducido.
(Si en el nivel teológico el infierno es la infinita
repetición de lo atroz, también el orbe opuesto se basa
en lo reiterativo. En este nivel, la redundancia tiene
un sentido divino, como muestra la tradición bíblica
según la cual Dios creó al hombre a su imagen y semejanza.
En la parte más alta de la escala, la divinidad redunda

6 La dicotomía tradición/ruptura se transparenta en todas las
dicotom1as. La palabra "género" puede también entenderse en
un sentido sexual, puesto que en el patriarcado la tradición es
oscuramente asimilada a lo masculino y la ruptura a lo femenino. A
través de innumerables te;,.,.1:0s, la sexolog!a y la teoria de género han
intentado denunciar las repercusiones de este sobreentendido.

7 Las reiteraciones concéntricas se dan no sólo hacia el exterior
sino también hacia el interior: Storm of th, Ccntury no sólo repite al
propio King de Nccdful Things (1991) sino que se apropia de temas
populari::ados por William Peter Blatty (en las novelas Tht Exornst
y Lcgion), a su vez tomados de un sinf!n de fuentes. Cf. González
Dueñas, 2003; capítulo "Nadie es Legión".

hollywoodenses que se visten de "experimentación"
o "audacia genérica", por ejemplo Sospechosos habituales
(1994) o Intriga en la calle Arlington (1999); sin embargo,
este tipo de filmes, por más que parezcan oponerse a la
tradición, a su vez la continúan y alimentan. Los mecenas
saben esto a cabalidad, y su labor consiste en alternar
"tradición" y "ruptura", puesto que esta última les da la
variedad que satisface la eterna "sed de novedades" del
público que consume productos tradicionales.

ORDEM Y CAOS: BIEM Y MAL

80

en sus criaturas; en la más baja, el castigo de las almas
descarriadas es el eterno retomo de la punición.)

MEMORIA Y OLVIDO

Esa intuición -lo que "todos sabemos en nuestros
corazones"- va desde el mito de Sísifo hasta el
eterno retorno de Nietzsche, y en ella un elemento
resulta esencial: la memoria. Las repeticiones de lo
finito son finitas en sí mismas y, aunque el número
de permutaciones posibles es inmenso, esto genera
la "eterna" angustia por encontrar variantes de lo
mismo. Cuando las cosas comienzan a repetirse casi
sin variaciones, el mundo humano empieza a parecerse
demasiado al infierno; nadie realmente espera que se
parezca al cielo: basta que se parezca lo menos posible
al infierno (esto es, una vez más, lo que se llama "ser
realista"); ello se produce cuando las vueltas de lo
mismo están vestidas con ropajes que parecen nuevos.
La condición esencial que singulariza al infierno es que
en él la redundancia surge acompañada por el recuerdo;
una parte nuclear del castigo a un condenado estriba
en que éste recuerde no sólo su identidad personal
y, por tanto, la causa de la pena, sino el hecho de que
ha sufrido y sufrirá la tortura una infinidad de veces,
siempre exactamente igual.
La angustia proveniente de sospechar que un día
podrían acabarse las variantes posibles de lo mismo,
es mitigada a través de un método más efectivo, que
sencillamente consiste en olvidar las reiteraciones. El
infierno se vuelve menos intolerable si el alma en pena
logra olvidar que el castigo que sufre es recurrente e
infinito y cree irrepetible a su presente, es decir si puede
convencerse de que sólo ha de sufrir la pena una vez.
El concepto más inmediatamente asociado con la
tradición es la memoria; la ruptura, por tanto, recibe
la carga inversa, el olvido. En el nivel del dogma
religioso, la memoria resulta más indispensable para
la noción de infierno que para la de cielo. La gracia es
un estado simultáneo de gozo puro ante cuya suprema

81

intensidad palidecen la identidad del virtuoso e incluso
el recuerdo de lo que le granjeó ese estado (quien
disfruta de la gracia se ha desprendido de todo lastre
o cadena que pudiera arrastrarlo a la parcialidad o a lo
sucesivo: en la total sumersión en lo divino, ni siquiera
necesita recordar los actos bondadosos o los sacrificios
que le concedieron la redención). Si la pérdida de la
identidad y el olvido son partes de la gratificación, en
el polo opuesto un encadenamiento a ella y al recuerdo
resulta indispensable para que el castigo del pecador
sea efectivo. En la vida terrenal, más regida por la
redundancia que por lo irrepetible, también la pérdida
de la identidad y el olvido son inferidas corno formas de
la gracia.
La vida humana, más próxima a lo sucesivo que a lo
simultáneo, es concebida corno una suma de variantes
que mitiga el tormento -pero a fin de cuentas sigue
siendo un valle de lágrimas. Ese tormento es concebido
corno el menos malo en una gama en la que toda
alternativa es peor; y en la cúspide de lo peor está lo
realmente nuevo, por más bueno que parezca. El refranero
popular lo expresa de manera directa y concisa: "Más
vale malo por conocido que bueno por conocer".
El gusto popular se refugia en lo tradicional como
garantía de orden (bien), pero esa garantía y ese
orden no podrían resultar más peculiares. La "sed de
novedades" parece abierta pero está cerrada: lo que el
gran público aclama son modalidades vistosas de lo
mismo; algo que fuera realmente nuevo sería recibido
con estupor y desconfianza. En cien mil piezas de arte
narrativo, pues, se dará la misma estructura: primero
se presenta un mundo tal como el poder lo requiere
(corrupto, decadente, viciado, en guerra perpetua,
un: lugar en donde los individuos no son otra cosa que
peones movidos desde fuera por el poder y desde dentro
por un puñado de bajas pasiones, etcétera); luego, a
ese orden verdadero se le impone el disfraz de "desorden"
-caos y anarquía: Mal-, y surgen varios personajes
heroicos que se le oponen; finalmente, con la "victoria"
de estos últimos, se da una vuelta a un supuesto "orden"

�hipotético y convencional -el rutinario "bien". La vuelta
es más importante que el "orden" en sí mismo, que ya a
nadie interesa no sólo porque es falso (en la vida cotidiana
aquel desorden es apreciable en todas partes, mientras
que ese orden no aparece en parte alguna) sino porque
con ello la historia termina y ya no hay nada que contar
(finaliza el arrullo).
Pero la mecánica ha cumplido su objetivo, que es
tranquilizar, atenuar el miedo, calmar las angustias.
No sólo los vanguardistas sino cualquier contador de
historias que se aleje de la fórmula genérica y atente
contra las más elementales convenciones, será calificado
como iconoclasta -írruptor contra la tranquilización-y
generará sospecha, temor y repugnancia (aun aquellos
que sólo quieren "revitalizar" un género). Mientras
tanto, el poder podrá seguir contando la misma historia
ad inftnitum y ella será aceptada y nunca cuestionada. En
el territorio cinematográfico, Hollywood es el celoso
guardián de esa particularísírna tradición~

.

Referencias
Braudy, Leo. "Genre: the conventions of connection", en
Gerald Mast y Marshall Cohen (comps.): Film Theory and
Criticisrn, 2' ed., Oxford University Press, Nueva York, 1979.
["La falsa polaridad entre género y cine de autor", en Estudios
cinematográficos, año 6, n. 19, CUEC-UNAM, México, juniooctubre de 2000.]
Beristáin, Helen a (1988). Diccionario de retórica y poética (2ª
ed. corregida). México: Porrúa.
Buñuel, Luis (1982). Mi último suspiro (Memorias), Barcelona:
Plaza&amp;: Janés. [(1982). Mott dcrnicr soupir, París: Robert Laffont.]
Chauvin, Serge (1999). "Robert Altrnan et les g~nres
cinématographiques: le príncipe d'incertitude", en Etudcs
cintmatographiques, v. 64, Paris.
González Dueñas, Daniel (2008). Hollywood: la genealogía secreta.
México: Universidad Autónoma de Nuevo León. Col. Tiempo
Guardado.
González Dueñas, Daniel (2003): Libro de Nadie. Madrid: Fondo de
Cultura Económica. Col. 20 + l.

) '

�La idiosincracia
del norte como collage

...

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c,sTERESA
MARTÍMEZ
HERRERA

�integrantes, acompañados de
PERTEMECIEMTE
nuevos miembros, formaron
UMA CEMERACIÓM DE el Inconsciente Colectivo,
COLECTIVOS DURAMT quienes participaron con
sus instalaciones en diversas
LOS MOVEMTA, JESÚS exhibiciones dentro de
LOZAMO MICA, MEJOR galerías, museos y concursos,
como la IV Bienal de Poseía
COMOCIDO COMO Visual y Alternativa y la
CHUCHO (REVMOSA, XIII Reseña de la Plástica
Estos
TAMAULIPAS, 1968), Nuevoleonesa.
colectivos funcionaban
BORRA EL LÍMITE como una adhocracia. Las
EMTRE EL ARTE V EL DISEÑO A piezas que producían eran el
resultado de la aportación de
TRAVÉS DE LA ELABORACIÓM DE cada uno de sus integrantes,
ILUSTRACIOMES, CUYO PROCESO tanto en la idea como en la
materialización. La autoría
VA DESDE LO PLÁSTICO HASTA era en comunidad
LO DICITAL, APROPIÁMDOSE DE Más tarde formó parte
Colectivo Caja, para
IMÁCEMES AL TIEMPO QUE RETOMA del
después hacer uso de su
ELEMEMTOS RECIOMALES QUE MO talento con el saxofón en
REMITEM A MUESTRA IDIOSIMCRASIA. el grupo musical Cabrito
esde niño dibujaba escenas de las películas
de vaqueros y ladrones, y desarmaba sus
juguetes transformándolos en una nueva
versión, interviniendo el motor eléctrico como si
fuese un mecánico. El congelador era invadido por los
personajes que creaba con plastilina, en un intento por
inmortalizarlos. El talento y la destreza técnica para
captar volúmenes, formas y luces del objeto, se reflejan
en los dibujos a lápiz que realizaba sobre las hojas
de papel bond que le proveia su padre. A los 18 años
decidió venir a estudiar a la Facultad de Artes Visuales
(FAV) de la UANL donde, además de encontrar otras
formas de producir arte lejos de las convenciones, y más
lúdicas, coincidió con compañeros inquietos por hacer
proyectos en colectivo.
Primero formó parte de Fobia Historietas (1990,
1993) junto con Benjamín Sierra, Sergio Flores, Hugo
Malacara,José Juan Tavitas, Marco Granados, entre
otros. Ellos armaban una revista con imágenes, poemas
e historietas, depositada en una bolsa de papel craft, que
al mismo tiempo funcionaba como portada. Los mismos

D

Vudú, el cual todavía
ofrece presentaciones, ocasionalmente, en el área
metropolitana.
EL MEDIO ESTÁ EM TODAS PARTES

Caminando por la calle, despertando de un sueño,
recortando una revista ... no importa dónde, qué
esté haciendo u observando, no hay algún elemento,
textura, anuncio publicitario, retrato, pedazo de
madera, boleto de camión, o huella de llanta que
Chucho Lozano no pueda apropiarse. Y estos
elementos bien pueden pasar por el escáner digital
o combinarse en estrofas de alguna canción grabada
en estudio o con un aparato casero que registre la
ocurrencia musical.
Desde la universidad, el artista encontró en los
borradores Pelikan (en sus diferentes números y
series) una materia dócil de moldear, un soporte
que le permite crear imágenes a la manera de un
linóleo transformado con gubias por su grabador.
Un sólo y pequeño borrador o la unión de varios

86

le otorgan un espacio donde las líneas no son
añadidas, más bien son alejadas de la superficie
para que ese efecto de "quitar" otorgue una línea en
blanco que, junto con otras, forme parte del dibujo.
Se trata de encontrar primero los efectos para
después buscar las formas, unirlas y ensamblarlas:
con una raya define la expresión y con varias de
ellas cayendo sobre la cabeza de un cholo, sale La
virgen hip-hopera. "Para lo que me sirve el dibujo es
para que lo que me imagine, lo ponga; por eso creo
que una obra termina en el dibujo, no es 'hacer el
boceto y luego vamos a pintarlo'; no, para mí el
boceto ya es la obra".
El recurso principal en su obra es el reciclaje, de
tiempos, de espacios, de lugares; así como puede
retomar la cultura norteña o la del pachuco, puede
apropiarse de imágenes compuestas o captadas por
otros para crear las suyas completamente nuevas.
Y no es solamente cometer vandalismo sobre el
trabajo de otros para trasladarlo a las superficies
de sus piezas, también retoma elementos de sus
propias obras para ir generando una ramificación
de las imágenes, como frutos que surgen del árbol
para ser independientes. Tal es el caso de Mujer,
donde aparece la ilustración de una fémina gritando
elaborada con efecto de serigrafía y esténcil con
spray mal registrado, aunque estético. En la parte
superior se encuentran los ojos de otra mujer
vigilando con la apariencia de ser un grabado en
punta seca y, justo debajo, unos labios "al carbón"
flotando en el fondo anaranjado. Esta misma
ilustración sirve como portada del libro Ocho
ensayos sobre narrativa femenina de Nuevo León de Hugo
Valdés; como portada del disco Ni lados a ni lados b de
Cabrito Vudú, y un fragmento de la misma imagen
es el logo de dicho grupo.

la madera y la superficie rugosa de la misma:
ambas se funden con el encanto del color proveniente
de cualquier marca económica de lápices para después
darle otros detalles con ayuda de algún programa en la
computadora. Cualquier recurso con el que Chucho
Lozano tenga una empaña (por no decir todos), puede
ser herramienta, soporte y medio para (re)producir
sus recuerdos, ideas y pensamientos.

COLLACE MORTEMO

En uno de los apuntes de Max Ernst que data de
1919, el artista de origen alemán nacionalizado
francés relata cómo un día en Colonia, muy cerca
del río Rin, se encontró con un catálogo pedagógico
el cual contenía imágenes de diversos géneros: desde
antropológicas y botánicas hasta geométricas y
matemáticas. Asombrado por la manera absurda
en que podían agruparse estas imágenes, Ernst las
descontextualízó y les otorgó otra significación,
apropiándose de ellas en su obra, colocándolas en un
fondo nuevo, acompañadas de un desierto, un cielo,
un horizonte, color y líneas. "Así quedaba fijada mi
alucinación", explica Ernst.
Lejos de hacer una comparación estética entre ambos
autores, y con algunos años de distancia, la observación
de Ernst tiene mucho en común con el proceso creativo
de Chucho. Mientras el artista alemán acumulaba
libros con ilustraciones de grabado en punta seca que
se pudieran integrar a sus composiciones, Lozano busca
en revistas, libros, Internet, fotografías y publicidad,
elementos que se vuelvan parte del contexto de sus
diseños. Se sienta en el piso y ayudado de tijeras recorta
rostros, texturas, paisajes, entre otros elementos,
necesarios en sus espacios por saturar, intervenir y de
cierta manera, transgredir.

SE TRATA DE EMCOMTRAR PRIMERO LOS EFECTOS PARA DESPUÉS
BUSCAR LAS FORMAS, UMIRLAS Y ENSAMBLARLAS
Al ver su obra, los materiales y las técnicas son
engañosos. En el caso de Troka, el espectador bien
podría remitirse al óleo, a las pinceladas burdas y
a plastas de pintura; sin embargo, esa textura es
resultado de la mezcla de imágenes que otorga

87

"Hago ilustración, no hago cuadros", enfatiza
Lozano en el momento que alguien utiliza el segundo
término para referirse a su obra, pues él, a partir de una
afirmación de Juan Acha a quien toma como guía, pilar
y fundamento, asegura que el arte de hoy es el diseño.

�A pesar de trabajar uno más que el otro, se puede dar
el lujo de incursionar con su trabajo en ambos campos,
pues su proceso creativo es más cercano al artístico que
al de un diseñador, lo cual da como resultado un aspecto
plástico y único sin importar que la imagen pertenezca
a una serie o se encuentre digitalizada. la digitalización
es la plataforma donde continúa modificando sus
composiciones hasta obtener un resultado definitivo,
o bien, fragmenta las imágenes para usarlas en una
siguiente ilustración, lo que aleja a sus obras de la
solemnidad y las acerca más al juego creativo."Si ya lo
usé aquí lo puedo usar allá, no tiene por qué ser algo
completamente original; lo veo más entretenido que
buscar algo nuevo, pero a la vez lo voy a contaminar
con otras cosas... a veces tiene que salir cierto resultado"
describe.
Georges Braque y Pablo Picasso, pioneros en el
collage, consideraban que por medio de esta técnica
podían integrar fragmentos de su realidad cotidiana a sus
respectivas obras, en lugar de mostrar una representación
minuciosa y académica. En la obra de Chucho Lozano
podernos encontrar una realidad particularmente suya,
que también es la nuestra. De esa realidad llena de capas
de información publicitaria y mediática en un entorno
globalizado, el también músico retoma los elementos
más profundos del norte del país, los estira hacia la
superficie, los representa, y nos hace recordar nuestra
cultura, nuestra identidad ubicada tan cerca de nuestras
narices, en un tiempo donde abunda lo efímero.
Ha pasado mucho tiempo viajando de Monterrey
a Reynosa y viceversa. Entre ambos puntos, Lozano
ha ubicado diversos lugares que aparecen en sus
composiciones que le recuerdan el trayecto hacia el
hogar; uno de ellos es La casita, que además de aparecer
en una de sus ilustraciones, también lo hace en una
canción de Cabrito Vudú.

También pasó un tiempo dando clases en el
municipio de Iturbide, donde sus alumnos le relataron
sobre las apariciones de pumas, admiró el paisaje de la
periferia citadina, y además de impulsar a los infantes
con exposiciones de sus trabajos, tuvo la oportunidad
y el espacio de ampliar su repertorio visual y cultural
norteño. La sierra, el paisaje árido, las cactáceas, los
sombreros y las botas, elementos rurales y ajenos al
pavimento, los semáforos, el smog y el sonido urbano,
forman parte de una identidad que no convive con las
modas, que es atemporal y pertenece a una tradición
a la cual Chucho Lozano le otorga otra estética por
medio de procesos artesanales y digitales.
Conectados en sincronía con estos elementos,
tenemos otras dos vertientes por apreciar en las
ilustraciones. La primera es cómo se vislumbran los
rastros urbanos desde la periferia citadina, cuando
dos chimeneas industriales o una torre de alta tensión
llegan a invadir el desolado paisaje desértico. El
segundo es la cultura fronteriza y musical cuando
integra a chicanos, texanos y cholos en su obra, lo
cual podemos ver reflejado en La virgen hip-hopera
o en La frontera. Esperando al gringo. También en sus
canciones encontramos esta temática. Una de ellas
dice: "Llévame río seco por los ritmos de mi ciudad/
revuélcame entre tus brazos, por tus piedras quiero
nadar / llévame río vallenato, la independencia vamos
a encontrar / buscando por tus calles caminaremos
sin voltear atrás" ("Río vallenato" [1992], canción de
Cabrito Vudú, letra por Jesús Lozano Higa).
Chucho Lozano es un artista en el diseño, o un
diseñador en el arte, que se puede valer de cualquier
herramienta y soporte en diversas situaciones para
representar fragmentos de su cotidianidad a los que a
su vez fragmenta en trozos yuxtapuestos para seguir
mostrando aquello en lo que coincidimos~

c,sRAMOM DACHS

Capítulo 20 de /bum errante (En prensa). El texto se
ubica en el año 2010 (N. de la E.)

l

oy presentan en el Museo de Arte
Contemporáneo de Monterrey (MARCO)
El Arte o la vida: e1 caso Rembrandt, de Tzvetan
Todorov, que Ramon tradujo del francés, con
Jeannette Lozano Clariond, la editora de Vaso Roto,
una buena amiga poeta desde hace más de once años.
Ramon acaba de despertarse. A pesar del cambio de
horario, ha conseguido dormir siete horas. Abre las
cortinas, fotografía el panorama urbano tempranero
desde su habitación de hotel y pide que le sirvan unos
huevos revueltos con machacado como desayuno.
Ayer por la noche lo esperaba en el aeropuerto con un
chofer Beatriz de la Torre, la encantadora relaciones
públicas de MARCO, para recibirlo y acompañarlo.
Muy agradable. Según le comentó divertida, su vuelo
de enlace europeo desde el D.F. llegó casi al mismo
tiempo que otro procedente de las Vegas, con cuyo
pasaje apareció confundido por la salida de llegadas
internacionales. De la puerta de su casa a la puerta del
hotel, veintidós horas de viaje. "Atención, por favor,
el próximo tren por vía 13 no presta servicio", oyó
por los altavoces de la estación de Sanes, en espera

H

�del tren al aeropuerto del Prat, mientras
pensaba que debería releer Longa noite de
pedra, de Celso Emilio Ferreiro. Iba a volar
con Aeroméxico. Barcelona/Madrid con
salida a las 11:30 horas; Madrid/México,
a las 14:40; y México/Monterrey, a las 21.
llegaría al hotel a medianoche (es decir,
a las siete de la mañana en la ciudad de
origen). Por el camino, entre otras muchas
ocupaciones, leyó Rembrandt, 1606-1669:
d enigma de la visión dd cuadro, de Michael
Bockemül. Así supo que Rembrandt jamás
pisó Italia. El viaje es, siempre, mental
Anne Kawala le pidió la víspera una carta
misterioso como un
de recomendación para optar a una beca
presagio fatal. Al final de
Stendhal de estancia en Argentina. No podía negársela.
la
charla, tras proyectar numerosas
El viaje es mental, en efecto. Una parte esencial de su
imágenes del libro, sorprenderá al público con dos fotos
viaje radica en tomar las notas que luego nutrirán su
de Montrnartre (vistas previamente en este álbum):
escritura. Viajar, escribir, fotografiar... y vivir. Para
su foto diurna, transitada, la escalera descendente,
radiografiarse el alma. Para radiografiar, con ella, el
presidida por la Maga; y la foto de Willy Ronis,
alma de su tiempo. Ése es su truco: establecer un juego
nocturna, solitaria, la escalera ascendente, presidida
de espejos deformes para capturar su tiempo a través de
por un taxi; último nexo del artista con la vida, al pie
su propia sombra. Su relación con la literatura puede
de los peldaños de la locura. Dos panoramas de una sola
parecer una relación de pareja. La pareja, mientras dura,
escalera. Tal vez los dos brazos del río que apuntó Rilke
es una ficción compartida. La ruptura se gesta en la
a propósito de Rodin: uno, casi vacante, de la vida;
medida que se contradicen las dos versiones. Si no hay
otro, tumultuoso, del arte... ¿Hay artistas capaces de
acuerdo, no hay proyecto. Si no hay proyecto, no hay
aunarlos? Quizá Verrneer, de cuya vida privada apenas
futuro compartido. iCiao! Otros futuros les reclaman
sabemos nada, fuera un ejemplo, aventurará al público.
sus presentes. Pero no lo es; su literatura es, para él,
Después, la entrañable Jeannette lo invitará a cenar
Él. Sólo la muerte puede separarlos. Estaba pensando
con ella y Beatriz en el Gran Hotel Ancira (sabe que le
en las mujeres, divagaba... Su literatura es La muchacha
encanta). Al llegar, pedirá unos tequilas blancos Don
dormida que grabó Rembrandt (1654). Todos la llevamos
Julio bien fríos, acompañados por limoncitos cortados.
dentro, latente. Tras despertar en alguien, tiranizará su
Preámbulo de una cena distendida y locuaz, muy
vida insaciable a cambio de librársele fértil. El artista de
sincera; compartida por los tres con placer. Un nombre
fondo ha vendido su alma. "Ahora te quedas solo con tu
precioso para una preciosa mujer: Beatriz de la Torre.
literatura", fueron las últimas palabras de su primera
Mañana, 30 de junio, prosigue hacia Oaxaca y tiene que
ex en el umbral, al irse él. Corría el año 1992.
rnadrugarw
¿Cuáles serán, transcurridos dieciocho
más, las de su segunda ex? El próximo
día 16 van al notario. Ella le vende
su parte del apartamento.
Se acerca el desenlace final;
la salida del túnel parece
inminente. Ojalá no haya
tercera ex... Este amanecer
en Monterrey lo cautiva. Es tan

90

1 7- 1.: .~

A los 50 años de la publicación de
Historias de cronopios y de famas

Consuélese tu varudad: la mano de Antonio buscó
lo que busca tu mano, y ni aquélla rula tuya buscan
nada que ya no hubiera sido encontrado desde
la eternidad Pero las cosas invisibles necesitan
encarnarse, bs ideas caen a la tierra como palomas
O LA CACHETADA TEMÍSTICA muertas.

l5(~:i_Z(:j

~ LQUIÉM PUEDE TEMER IDEAS MUEVAS SOBRE CORTÁL\R
i Y SU OBRA? Y VA.Y A. QUE DIJE MUEVAS Y MO ORICIMA.LES,
PORQUE ORICIMA.L ORICIMA.L NA.DA MÁS EL PECADO, Y
ESO PASÓ HA.CE MUCHO, SI ES QUE PASÓ. LO QUEMO ES
~ POSIBLE A.MTE EL CORPUS LITERARIO DEL A.RCEMTIMO ES
~ SER IMPARCIAL: QUIZÁ POR ESO, POR TANTAS RESEÑAS,
CRÍTICAS, ESTUDIOS Y DISFUMCIOMALES COPIAS TA.M
111 ENTRAMA.BLES DE LA. OBRA. DE CORTÁZ.A.R, MOS HA.M
~ DEJADO TAM POCO MUEVO QUÉ DECIR DE ELLA.

§
=

!

ropongo, pues, partir de la afirmación de que
la obra de Cortázar es un estilo en sí misma,
que Historias de cronopios y de famas anuncia y
contiene los perfiles de ese estilo.
Como suele ocurrir con casi todos los libros que luego
se convierten en indispensables, Historias decronopios y de
famas tuvo un origen editorial azarosamente modesto:
era apenas una plaquette mimeografiada que Francisco
Porrúa, a la sazón consejero de la Editorial Sudamericana,
leyó y le dijo al autor que el libro era muy flaquito, que si
no tenía algo más para darle presencia.

P

"Entonces yo busqué entre mis papeles", relata
Cortázar, "y aparecieron las demás partes y me di
cuenta de que aunque fueran secciones diferentes,
en conjunto había una unidad en el libro. En primer
lugar una unidad de tipo formal, porque son todos
textos cortos. Entonces los ordené y dio un libro de
dimensiones normales. Esa es la historia".

91

Pues ese libro flaquito tuvo gordas implicaciones para
la cultura escrita, una de las cuales es tenernos aqui
escribiendo luego de 50 años de haberse publicado.
Después de Rayuela, Historias de cronopios y de famas es
el libro más significativo del escritor argentino, el que
ha levantado más estatuas críticas, más monumentos
ceremoniales y mayores iglesias de seguidores.
Cortázar mismo supo que en aquellas instrucciones y
desenvolvimientos en que se mo\/Íall. sus creaturas, le estaba
dando una nueva dirección a su literatura, un abordaje
personalísimo, un descubrimiento -hombre, achícale, dirta
Julio si oyera mis afinnaciones- ala altura delos de Kafka.
Después de tanta vuelta alrededor del sol, ¿alguien
puede decirme en qué género ubicar los textos de
Kafka? ¿La naturaleza del señor K? ¿El mapa en que se
encuentra su territorio?
Claro, no por inclasificable la mitología cortazariana
es hermana de las pesadillas del Agrimensor o de
Gregario Samsa, pero emergen del mismo riesgo y la

�misma fuente que determina al gran escritor y deja
sedientos a otros miles atados ala convención.
De manera que el primer rasgo del estilo de Historias
de cronopios y de famas podrta ser el de que requiere unas
"Sugerencias para leer el libro": "Evítese a toda costa
una lectura clasificatoria o cosa parecida, a riesgo de
echarlo todo a perder."
La legión de autores que lo ha intentado yace en la
fosa común del olvido. No es raro encontrar por ahí
algunas famas que, reticentes a la indeterminación,
entregan su naturaleza a los reflectores de la
crítica, pero son las menos, y por fortuna pronto se
desembarazan de las etiquetas y regresan a su página,
un poco manoseadas, si, pero felices de no ser lo que
dicen que son.

Jugar es también un estilo.
Se puede jugar bien, se puede jugar mal, chueca,
deforme.
Se puede jugar pensando que se juega bien.
Se juega lesionado o en condiciones óptimas.
Se juega de buena o de mala gana, y se puede jugar
con trampa pero también con limpieza.
A veces se hace como que se juega, pero debajo
hierve la obsesión de que el juego no puede perderse.
El juego de Cortázar es jugar a la verosimilitud
cuando obviamente nos miente con la misma astucia
que el niño utiliza para explicar por qué incendió la casa
para salvar a la familia de una horda de proctólogos que
trataban de capturarlos para sus experimentos de índole
desconocida pero a todas luces siniestra. Es decir, nos

92

miente con inocencia, pero nos convence con encanto,
y nosotros, desde nuestra adultez de padres-lectores
experimentados, creemos ser indulgentes y palmeamos
la cabecita de ese demonio que ya inoculó un veneno que
nos cambia la mirada sin remedio.
El sacrificio de la casa incendiada bien valió la
pena con tal de no conocer los usos de la proctología
posmoderna ¿o no?
En otras palabras, Cortázar nos compromete en
su juego por completo porque para él no hay mayor
seriedad que darle vuelta al discurso y convertirlo en
pieza elemental del juego. Si Dios jugó a la Creación
con mayúsculas ¿por qué el escritor no puede jugar a
la creación con minúsculas?
En Historias de cronopios y de famas, recuperar un pelo se
toma un proyecto de alturas homéricas.
iUn pelo!
Ninguna fenomenología, ningún instituto de belleza,
ni siquiera la más granada institución psiquiátrica, le
dan importancia a recuperar de la cañeria un pelo con un
nudo en el medio para no confundirlo con los pelos que
en el mundo han sido.
La alopecia como posibilidad de confirmación de la
teorta del eterno retomo.
Siguiendo la ruta de ese pelo, acaso símbolo de la
gratuidad humana, se comienza por meter alambritos
en el lavabo, desmontar la instalación, y romper la
cañerta. Dado que los pelos suelen ser elusivos y no se
conforman con quedarse quietos, el siguiente paso
consiste en comprar los cuatros departamentos de los
pisos inferiores para romper libremente la instalación
general del edilicio.
En este punto se habrán encontrado miles, tal vez
decenas de miles de pelos, pero como ninguno tiene
un nudo en el medio, el trabajo debe continuar y la fase
siguiente es la exploración de las cloacas mayores de la
ciudad, para lo cual se contrata a la canalla que abunda
en los basureros periféricos, y ante los infructuosos
resultados, se llega por fin al desagüe que conecta el
drenaje con el rio.
En Los mundos de Julio Cortázar, Malva E. Filer dice que
en las piezas que componen el libro el autor se interna
aún más en el reino de lo imaginario. A diferencia de los
cuentos, en los que el elemento fantástico resulta una
fuerza perturbadora del orden lógico-natural, Cortázar
se libera completamente de la realidad aceptable al

93

sentido común y decide reemplazarla por un mundo de
su propia invención.
Es claro, pues, que Cortázar propone una hibridación
en el plano de los géneros literarios, aunque me gustarta
llamarla mejor una compresión de tales géneros,
puesto que al margen de lo poético, narrativo, teatral o
ensayistico está lo económico, la forzosa brevedad que
se impone.
En busca de dar un rostro a esa densificación
literaria, Cortázar encuentra una lógica personal que lo
define y crea su estilo, o bien una ilógica personal que
lo hace odioso y esquemático para algunas minorías
anticronopianas adoradoras de la Academia del Realismo
de muchos tan temida.
¿Hay conciencia de estilo?
¿Un estilo es una elección entre muchas?
¿Se elige o se es elegido?
En cualquier caso la manera personal en que uno
aborda la obra implica un ejercicio, un proceso electivo
que determina en alguna medida el resultado final.
Julio Cortázar parece estar a mitad de camino
entre la fatalidad y la voluntad, se asume como el más
sorprendido testigo de su obra y a la vez es capaz de
explicarla con gran rigor intelectual. Por un lado se
desprende tanto de la actitud racional que declara
que el desarrollo de sus cuentos lo atropella, y por el
otro puede explicar por qué utiliza tal o cual recurso
para escribirlos. Esta contradicción lo particulariza y
tal vez hace tan fascinante su obra porque, por una
suerte de empatía, el lector "capta" esta ambigüedad
y la disfruta.
Otra línea de su estilo: la filiación surrealista.
Evelyn Picon Garfield, en ffs Julio Cortázar un
surrealista?, hace la conocida comparación del autor
argentino con el de algunos representantes de ese
movimiento:
Los surrealistas y sus precursores, como Lautréamont,
Jarry y Vaché, pensaban triunfar en el mundo con
el humor agresivo. El humor blanco descubre las
contradicciones en el mundo. Jarry, por ejemplo, crea la
patafisica para liberarse riéndose de las leyes naturales.
Las aventuras de los cronopios cortazarianos, de modo
parecido, desafian lo normal e ignoran la utilidad
cotidiana. A veces realizan el humor blanco para
burlarse de las casillas tradicionales de la sociedad

�común tan común, han de decir, y pido perdón por la
simpleza).
Busca lo maravilloso en los rincones impensados
de la realidad, lo maravilloso biológico (esto último lo
dijo alguien de quien no puedo acordarme y plagio sin
el menor remordimiento) a través de los osos blandos,
los peces de flauta, los relojes alcachofas, los cronopios
Historia:
cabestrantes o los osos de cañería (sólo por mencionar
Un cronopio pequeñito buscaba la llave de la puerta
los presentes en el libro, pues en la topología
de la calle en la mesa de luz, la mesa de luz en el
cortazariana hay muchos otros) que sin asomo de
donnitorio, el donnitorio en la casa, la casa en la calle.
duda están emparentados con los iconos surrealistas,
Aquí se detenía el cronopio, pues para salir a la calle
pero el argentino los enmarca en la cotidianidad más
precisaba de la llave de la puerta.
tranquila.
En cambio los cronopios, esos seres desordenados
Yaunque en principio mueva a ternura, hay una violencia
y tibios, esos objetos verdes y húmedos, que no son
terrible debajo de esta ilógica, de este individualismo
generosos por principio y odian tener hijos, se despegan
encarnado por cronopios y famas y esperanzas, que en
de las hordas de Breton y vuelan su propio vuelo para
el fondo fondo son excluidos, marginados, vulnerables
fundar una mitología personal que hace porosas las
a todo estímulo que los tome por sorpresa o que quiera
fronteras y se reconoce en Banfield, México, Santiago,
introducir leyes diferentes a las suyas.
Monterrey, Montevideo o Caracas como el primer avance
global de identidades asumidas por quienes no pueden
Telegrama:
vestir el traje de la sensatez occidental y cristiana.
Inesperadamente equivocado de tren en lugar 7:12
Y qué decir de las palabras inventadas (que no
tomé 8:24. Estoy en sitio raro. Hombres siniestros
neologismos, como asienta un crítico tan bruto como
cuentan estampillas. Lugar altamente lúgubre. No creo
desconocido cuyo nombre sí conozco pero omitiré
aprueben telegrama. Probablemente caeré enfermo.
por respeto a su memoria) que a partir de este libro
Te dije que debía traer bolsa agua caliente. Muy
tomarán carta de naturalidad en la literatura de
deprimido siéntome escalón esperar tren vuelta. Arturo.
Cortázar.
Como todo en este autor, es innecesario explicar
Los prototipos-protagonistas de Cortázar esconden,
que esas palabras no son siempre originales como es
pues, una carga relevante de tristeza al tiempo que de
el caso de cronopio o catala o salenas, sino destacar
comicidad, atributos claramente detectables en ese
la nueva función que palabras ya conocidas ;tdquieren
cronopio arquetipo que fue Charles Chaplin. Esconden
al referirse a un universo distinto que les ofrece otro
una miseria distinta de la nuestra pero que siempre es
significado: coaltar, famas, esperanzas, tregua, espera,
su trasunto, la reconocemos como han de reconocerse
casoar, las cuales dejan atrás su vieja indumentaria
las grandes fallas que cada uno tiene para sobrellevar
para vestirse con los ropajes del universo cortazariano,
los días, aunque por fuera el trabajito, los chimoles y la
que parece inofensivo pero en realidad es una tierra de
sordina de la muerte llamándonos a cada rato para que
sismos y tormentas que no dan descanso.
nos vayamos preparando.
Yde las palabras se pasa a los hechos. Sí bien no se
Cuando se le señalan rasgos como los anteriores,
inventa un lenguaje a través de los libros de Cortázar,
Cortázar baja la vista y reconoce: UEsa seriedad que tú
éste se utiliza para narrar objetos y sujetos que no
ves en el libro es algo que en alguna medida el lector la
existían anteriormente, surgen del propio lenguaje y
descubre y la pone. Pero no estaba en mis intenciones ni
entonces la forma para narrar su nueva existencia ha
en la ejecución del libro".
de modificarse también.
No me tomen como emisor de etiquetas, pero en el
Lateral o parcialmente se alza una intención de
estilo de Cortázar vive la seriedad del juego, o el juego
cambiar la elocuencia con que se aborda la vida.
como la más alta categoría de la seriedad (qué lugar

Las casillas de los cronopios están en ninguna parte, o
bien las cargan con ellos para tenderlas en el suelo, la
acera, la habitación del hotel antes de ponerse a actuar
contra las leyes de un mundo que les pasa a través como
si fueran de algodón de dulce:

94

La palabra corresponde por definición al pasado,
es una cosa ya hecha que nosotros tenemos que
utilizar para contar cosas y vivir cosas que todavía
no están hechas, que se están haciendo. Entonces el
lenguaje no siempre es adecuado.

El estilo de Cortázar es la búsqueda perpetua, el
movimiento que arruina la foto, inatrapable maestro
zen que nos muestra todas las técnicas del instante
con las que se compone la eternidad.
Sus libros son un estilo. Alargados y cortados en dos
como Último round; anchos como Territorios; pequeños
y huidizos como La vuelta al día en ochenta mundos;
falsamente sencillos como Fantomas contra los vampiros
multinacionales.
Trascender las formas, eso es lo que hace Cortázar
con la misma necedad y el mismo afán de un niño que
rompe el reloj de pared que la familia ha protegido por
generaciones, y al verlo destripado, lo arma de nuevo
hasta que oye el nuevo tic tac que va a dar la hora
siempre equivocada para los demás, pero correcta para
él y los que escuchen su travesura.
Descubro que he utilizado varias veces el símil del
niño Cortázar, y he aquí que busco alguna señal que lo
justifique por parte del mismo autor para no sentirme
solo.
La encuentro a la primera Guro que sin truculencias
de por medio, y si miento que la divinidad me convierta
en mancuspia) al hojear Cortázar por Cortázar, el libro
de entrevistas de Evelyn Picon Garfield donde tengo
subrayados decenas de párrafos: "Bueno, yo creo que
sí, yo soy muy muy niño todavía y muy adolescente en
muchas cosas. Ya lo creo. En toda mi vida de relaciones,
en mis sentimientos hay un elemento adolescente que
dura. En ese sentido creo que no voy a envejecer nunca,
no".
¿Se imaginan un niño de inteligencia prodigiosa,
culto hasta la brillantez, adorador de una música
ininteligible para muchos como el jazz, devoto de una
ciencia enloquecida que se llama patafísica, capaz
de poner a Fantomas como centro de sus devaneos y
armado con las bombas termonucleares de la ruptura
de esquemas literarios?
De aquí que Cortázar se cuente en la estirpe de
otros exorbitantes corno Macedonio Femández, Boris
Vian, Roberto Arlt, Henri Michamc, Edgar Poe, Witold

95

Gornbrowicz, Fogwill, Jarry, Hermann Broch, Roberto
Bolaño y demás niños genios disfrazados de escritores.
Al contrario de lo que conjeturan los críticos,
yo pienso que entre ellos no hay interinfluencias,
interintextualidades, intercontarninaciones o
como quieran llamarle, sino que nacieron con una
circunvolución que los conecta a un proceso creativo
anómalo para la mayoría, pero que da extraordinarios
resultados literarios (tesis que espero un día la
genómica forense se encargue de comprobar, para al
menos hacer menos errático mi punto de vista).
Ahora advierto que caí en mi propia trampa:
tratando de salirme de la órbita, dije con otras palabras
lo que todo mundo sabe y dice sobre Cortázar y sus
cronopios, se fue al cuerno la intención de sobrevolar
el estilo del argentino y me sometí al efecto que
despierta ese niño inocente que nos invita a meter la
cabeza en el horno antes de prender el cerillo.
Tratando de encontrar el camino hacia el kibutzz. del
deseo, que el argentino anhelaba a través de ese doble
de sí mismo que es Oliveira, encontré apenas los dos
hilos azules que atesoran su cronopios.
Quedo en deuda con los lectores, pero quedo en
deuda también conmigo.
Tal vez no haya habido novedad en este viaje suscinto
por los laberintos de Historias de cronopios y de famas, pero
¿quién la necesita si podemos leer sin la gotosa presencia
de las academias (o de intermediarios como yo) esa joya
que se llama "Conducta en los velorios"? ¿Cuándo vamos
a agotar las uPosibilidades de la abstracción"? ¿En qué
rincón nos esconderemos si resulta cierta la ominosa
previsión de "Fin del mundo del fin"?
Cortázar tenía miedo de que el día que muriera
no estuviera completamente muerto, y ese miedo se
le cumplió obviamente, aunque no voy a abundar en
ripios del tipo de que pervive en nuestros corazones,
etc. etc., sino por lo que ustedes saben, por lo que nos
mantiene leyendo, por lo que seguirá siendo mañana
esta maravillosa caja de sorpresas que es su obra.
Termino con una de las afirmaciones del autor
refiriéndose a Historias de cronopios y de famas:
"Realmente era un juego, un juego muy fascinante, muy
divertido, era casi como un partido de tenis, una cosa
así"llO

�ROBERT AICKMAN IMPARTE UMA LECCIÓN PARA EL NARRADOR EN

No sólo los grandes nombres en la historia de
la literatura merecen la atención del público en
general, sino también esos autores
oscuros, escasamente conocidos,
quienes sobre todo después de
muertos se vuelven un panal de
miel para ciertos editores, en
opinión de algunos más bien
carroñeros, especializados en sacar
traducciones con los menores
costos posibles e ir integrando
colecciones con autores pasados a
mejor vida, preferentemente hace más de 75 o por lo
menos 50 años. RAÚLOLVERAMIJARES
o es, de ninguna manera, el caso con Robert
Fordyce Aickman (1914-1981), cuya obra
en su propia lengua, la inglesa, conoció
un periodo de eclipsamiento, francamente roto
con la aparición de la totalidad de sus 48 relatos de
misterio en dos volúmenes durante el 2001, bajo el
sello editorial The Tartarus Press, agotados en las
librerías pero que pueden conseguirse en la red, en
Amazon, por la friolera nada menos y nada más que
de 500 libras esterlinas. Aickman, con ese particular
apellido escocés escrito con la adición de una c (la
forma habitual es Aikrnan), fue hijo de William
Arthur Aickman, arquitecto sin mucha fortuna, de
familia acomodada pero venida a menos, compañero
de Richard Marsh, con cuya hija Mabel Violet,
contraería nupcias el padre de Robert, recordado
por él en su autobiografía, The Attempted Rescue
(1966), como un hombre severo y las más de las
veces ausente; su educación e iniciación en la lectura
correría a cargo de su madre. Estuvo en calidad de
medio interno, cosa poco común por aquellos días,
en el prestigiado colegio de Highgate. Los planes

N

de su padre eran que fuese a Oxford, pero Robert se
rehusó dadas las condiciones de franca penuria que
amenazaban a la familia. Novelista, crítico de teatro,
cuentista, amén de su destacable labor en la edición
de cuentos de terror: de los seis volúmenes de Fontana
Book of Great Ghost Stories (1964~1972), cuatro de ellos
llevan prólogos de Aickman, y en varios incluyó
relatos suyos, donde pudo exponer con detenimiento
su ars poetica acerca del género o más bien subgénero
del horror. El abuelo materno, Richard Marsh, cuyo
verdadero nombre era Richard Bernard Heldmann,
escribió The Beetle (1897), una novela que rivalizaría
en ventas con el Dracula de Bram Stoker, aparecido
por cierto el mismo año. Ecos de William Bedford
y Horace Walpole, entre otros muchos autores, son
perceptibles en su narrativa. Por un tiempo Robert
Aickman, ya casado, vivió en Bloomsbury y, aunque
nadie ha señalado la afinidad con algunos de los
miembros de aquel destacado cenáculo, donde
descollaban figuras en literatura como Virginia
Woolf, Lytton Strachey y E.M. Forster, en economía
como John Maynard Keynes y hasta en pintura como

96

CIERNE -COMO ES EL CASO DE TANTOS QUE ESCRIBIMOS- QUE
RESULTA DIFÍCIL DE PRECISAR O BIEN DE RESUMIR EN UMAS CUANTAS
FRASES. ESE MUNDO SUYO ENCLAVADO ENTRE LO ALECÓRICO Y LO
ONÍRICO ES, SIN LUCAR A DUDAS, SU PRINCIPAL LECADO.
Duncan Grant, Vanessa Bell o Roger Fry. Desde
luego, las épocas no coinciden, el grupo floreció antes
de la Primera Guerra, período en que justamente vino
al mundo Robert Aickman, que vivió en Bloomsbury
poco después de la Segunda Guerra. No obstante, si
hay un escritor del grupo cuya afinidad -más que
influencia- pueda destacarse, ése sería Forster,
más que por sus novelas largas por sus short stories,
también anticlimáticas, de finales abiertos, que
procuran siempre evitar lo obvio, algo contrastante
en ambos casos: para Forster la pornografía
masculina en sus idilios homosexuales (aunque se
retratan por igual relaciones convencionales sobre
todo en las novelas), en el caso de Robert Aickman
el buen gusto estaría en alejarse de los lugares más
comunes de lo gótico.
Una tentativa que no siempre resulta sencilla para
un escritor que decide incursionar de lleno en un
subgénero. Un factor que preservó a Aickman de no
caer en lo trillado fue, sin duda alguna, la originalidad
de su obra, fruto de su vida, su educación, sus lecturas
infantiles, sus viajes imaginarios, sus anhelos secretos.
De los seis relatos que se presentan en Cuentos de lo
extraño (Atalanta, 2011) y que a este ritmo -con la
misma dosificación- daría para siete volúmenes
más, hecho que desde el punto de vista del mercado
resulta más atractivo para el común de los lectores
(ir comprando a plazos porciones menudas que
adquirir en una sola exhibición el corpus integral de
los relatos), uno de ellos "The Trainsn [Los trenes],
apareció originalmente en el volumen We Are For The
Dark. Six Ghost Stories Qonathan Cape, Londres, 1951),
dos de ellos, "The Wine~Dark Sea" [El vinoso ponto]
y "Your Tíny Hand Is Frozen" [Chege:Iida manina],
vieron la luz en el volumen Powers Of Darkness. Macabre
Stories (Collins, Londres, 1966), mientras los otros dos
restantes, que sirven como remate, "Never Visít Venicen
[Nunca vayas a Venecia] y "lnto The Wood" [En las
entrañas del bosque] pertenecen al volumen que lleva

el elocuente título de Sub Rosa. Strange Tales (Víctor
Gallancz, Londres, 1968). De las siete colecciones de
relatos, aparecidas en vida del autor, cuatro quedan
fuera: Dark Entries. Curious And Macabre Ghost Stories
(Collins, Londres, 1964), Cold Handin Mine. Eight Strange
Stories (Víctor Gallancz, Londres, 1975), Tales Of Love
And Death (Víctor Gallancz, Londres, 1977) e Intrusions.
Strange Tales (Víctor Gallancz, Londres, 1980). Las dos
novelas publicadas hasta hoy serían The Late Breakfasters
(Víctor Gallancz, Londres, 1964) y The Mode! (Arbor
House, Nueva York, 1987). El segundo volumen de su
autobiografía, The River Runs Uphill. A Story OfSuccess And
Failure Q.M. Pearson, Burton-on-Trent, 1986), apareció
después de su muerte. Se han quedado sin publicar aún
varios libros, uno de ensayos, "Panacea. The Synthesís
Of An Attitude", una novela "Go Back At Once" y varias
piezas de teatro ("Allowance For Error", "Duty" y "The
Golden Run"), sin dejar de mencionar sus trabajos de
periodismo cultural, ambos publicados en 1955, uno
dedicado a sus reseñas de teatro, The Nineteenth Century,
y otro a sus empeños como defensor del anúguo sistema
de canales navegables al interior de la isla, a través de
la Inland Waterways Assocíatíon, de la que fuera
cofundador, The Story Of Ouriniand Waterways. Escritor
a carta cabal, Robert Aickman merece cierta atención
por parte de los lectores y los críticos contemporáneos.
Este hecho más que ningún otro, sumado al
reconocimiento expreso que se hace a los herederos
respecto de sus derechos de autor, The Estate of
Robert Aickman, por parte de Jacobo Siruela (actual
propietario de Atalanta y fundador de la casa editora
dé su apellido y título condal que debió ceder a su
anterior mujer), sin olvidar el valioso prólogo, ágil y
bien escrito, que Andrés Ibáñez, narrador y crítico
de música del diario ABC, con años de residencia en
el mundo anglosajón, sobre todo Nuen York, tuvo
a bien pergeñar. La versión al castellano, que es de
Arturo Peral Santarnaría, joven traductor del inglés y
francés, además de profesor universitario, no deja de

�toscanas, o sea italianas, que con tanto gusto y precisión
presentar ciertas peculiaridades. La primera se echa
empleó el autor. Bien, por una parte, que palabras como
de ver en los títulos de las piezas, ignoro si totalmente
calle [derivado del latín callis, en vez del clásico via] y
achacable a él o bien al conspicuo y noble editor. Tres
pa!azzo
[que es palacio pero también edilicio donde
de los títulos no exhiben perífrasis ni cambios notables:
puede haber varias viviendas] vayan en cursivas. El
"The Trains" [Los trenes], "Never Visir Venice" [Nunca
problema surge con la inconsistente hibridación entre
vayas a Venecia] y "The Inner Room" [La habitación
redondas [las letras normales] y las cursivas [también
interior]. Los tres títulos restantes, sin embargo, en una
llamadas itálicas o bastardillas]. La consideración más
u otra forma, han ganado algo o bien lo han perdido
general es ésta: con los nombres propios de lugares (y de
sin remedio: "Into The Wood" [En las entrañas del
personas también) no se emplean las cursivas. Se usan
bosque], donde obviamente la dirección implícita en
con sustantivos comunes en idioma extranjero (voces
la preposición into, hacia dentro, se pierde; "Your Tiny
no aclimatadas aún en la lengua de llegada o bien que se
Hand Is Frozen" [Che gdida manina], traducida con
empeñan en conservar su grafía original) y, desde luego,
cierta poltronería valiéndose de una aria de La Boheme
con títulos de obras (libros, piezas de música, cuadros) e
de Giacomo Puccini, tu mano dinúnuta está helada,
incluso nombres de naves y en ocasiones alias o motes de
serta lo justo; "The Wine-Dark Sea" [El vinoso ponto],
personas. En la página 241 encontramos "al final de punta
traducido con una frase de la Odisea homérica, por
della Salute", asumimos que se refiere -en Venecia- a
supuesto en su versión castellana, el mar color de sangre
Punta della Dogana donde se ubica la iglesia de Santa
con el que acaba el relato. La inclinación por las frases
Maria della Salute. Esta manera de expresarse, más bien
hechas o bien consagradas -con ciertas reminiscencias
veloz y abreviada, puede atribuirse al autor, lpero qué
clásicas- se vuelve manifiesta. En "The Trains", el
hay de otras ocurrencias? Como "canale [Canale] della
cuento -o más bien relato por su forma abierta- más
Giudecca", "canale [Canale] di San Marco", "riva [Riva]
antiguo que se presenta en esta selección, puede leerse
degli Schiavoni", "ponte [Ponte] dell'Accadernia", "iso!adi
el siguiente diálogo: "Y ahora perrnítanme cambiar
[Isola di] San Giorgio", "pa!az.z.o [Palazzo] Rezzonico",
de tema. Cuéntenme del mundo gay de Londres",
"entonaban
O [O] sole mio y Torna a Surrirnto [citada en
insta el añoso anfitrión, un posible fantasma, cuyo
napolitano, ibien!]", "ponte [Ponte] di Rialto", "sacca
abuelo construyó los ferrocarriles a dos inocentes
[Sacca] della Misericordia", "palaz.z.o Vendrarnin-Calergi
excursionistas o senderistas [üraducción al español
[Ca' Vendramin Calergi, sin guión en italiano y lo mismo
peninsular del alemán Pfandfinderinnrn acaso?] quienes
en español]", "porto [Porto] di Lido", "festa [Festa] della
llegan de visita, las cuales responden: "No sabemos
Sensa". Para evitar inconsistencias y disparidades
demasiado. Estamos tan ocupadas..." (p. 118). Es obvio
visuales que sólo afean la edición, pudo haberse optado
que el traductor no se planteó el absurdo histórico,
por poner todas estas expresiones en redondas, con el
además totalmente fuera de contexto, en el que se
primer término en altas para indicar dónde comienza la
ha incurrido. En los años cincuenta el adjetivo gay,
extranjería, de una manera más elegante y económica.
derivado del francés gai, ya usado en inglés medieval,
Frases tan sutiles y erradas como "Había una estrecha
se refería a algo visual, vistoso, de colores llamativos, o
fondamenta que discurría junto al canal desde la piaz.z.ata".
bien al temperamento o carácter de una persona fácil
Digo sutil, justamente, porque en apariencia todo está
de sobrellevar. En otras palabras gay es gayo, alegre,
bien pero, así como es una incorrección referirse a la
animado, bullicioso. Es sólo a partir de la década de los
currícula o la simposia [por symposia] como si fuera
sesenta que el adjetivo adquirirá la otra connotación
singular y en femenino, así resulta impropio escribir la
de alternativo en el terreno de las preferencias sexuales
fonda menta, que quiere decir los cimientos, los fundamenta
que tiene hoy en día, escrito así, gay, sin cursivas. Los
[plural neutro en latín]. La frase es, por tanto, había
lectores de Aickman saben que él se sirvió de este
unos fondamrnta estrechos que discurrían. "Fern vio que
adjetivo más de una vez, aunque siempre en su acepción
más allá del puente la [los] fondamrnta no continuaba
antigua, no la actual.
[continuaban]", "en la fondamrnta [los Fondamenta] dei
En el relato "Never Visir Venice" la historia es muy
Tedeschi", el colmo viene cuando incluso hay un adjetivo
otra. El problema se da principalmente con las voces

98

en italiano con terminación en plural, "con las farolas de
la [los] Fondamenta Nuove [por primera vez en altas
y sin cursivas]". Podría discutirse si no resultaría más
cercano y fiel respecto del italiario usar el artículo las,
las fondamrnta. En "El vinoso ponto", ponthos en griego
es la mar, la alta mar, en sus variantes de Helesponto o
estrecho de los Dardanelos, o bien de Ponto Euxino o
Mar Negro [casi siempre en altas] que conocemos por
lecturas del padre Homero, donde la culta alusión en
el título contrasta con el carácter un tanto brusco, por
no decir primitivo, de frases como "a lo largo y ancho de
Hélade" o bien "la piedra de Hélade", expresiones que
para cualquier lector de nuestro entrañable Alfonso
Reyes laceran el oído. iSiempre es la Hélade, por favor!
Dejando estas insignificantes quisquillas, como
acostumbraba José Vasconcelos a referirse con desdén
a todos estos achaques en punto de prurito editorial y
de grafía, entrando, al fin, en lo propiamente literario,
la selección en Curntos de lo extraño, hay que decirlo,
resulta adecuada y ofrece una manera idónea de
introducirse en la escritura de un autor hasta ahora
prácticamente desconoc:ido entre nosotros. En mi
caso personal, la frecuentación de los relatos de
E.M. Forster me proporcionó el ejercicio necesario
y, sobre todo, la paciencia para -más que esperar
grandes acontecimientos o sorpresas- disfrutar de
las atmósferas, sabiamente graduadas, nutridas en
todo caso por un espíritu clásico y universal, que toca
la Grecia homérica, el carácter paradigmático que
para algunos ingleses ilustrados tenían los alemanes
(los cultos, claro, no los Bismarck ni los Hitler), el
moderno estado social y benefactor en Suecia. Eso,
más los ferro carriles británicos, entre los primeros
del mundo, las casas solariegas inglesas en medio de
la campiña, incluso la solitaria y gris existencia de
tantos en las grandes urbes de la isla. Robert Aickman
imparte una lección para el narrador en cierne -como
es el caso de tantos que escribimos- que resulta
difícil de precisar o bien de resumir en unas cuantas
frases. Ese mundo suyo enclavado entre lo alegórico
y lo onírico es, sin lugar a dudas, su principal legado.

"The Wine-Dark Sea", mar color de sangre, es la
historia de Grigg, un turista inglés desencantado de
la vida, que se halla cerca de Corfú, Eubea o Cefalonia,
en la costa, como no es nada raro estando en la
Hélade, desde allí atisba un misterioso bajel, cuya vela
impulsan los vientos. Al preguntar a los lugareños, le
dicen que la nave va y viene de la isla. lQué isla? Si
él no ha avistado ninguna. En efecto, después se da
cuenta que enfrente de él, a lo lejos, hay algo así como
una ballena, una mancha pardusca. Pide que lo lleven
ahí y nadie quiere hacerlo. Se ve forzado a robar una
barca con motor fuera de borda para conseguir su
propósito. Cuando llega a la isla se percata de que es
toda de piedra, si bien hay flores aromáticas y hasta
árboles, no muy frondosos, claro está, alrededor. La
isla que, en principio parece desierta, es hogar de
tres mujeres, Lek, Vin y Tal, que los necios griegos
consideran hechiceras. Esta trinidad femenina, como
la de las Cárites o las Euménides, siempre puede
devenir infernal y nefasta, es decir, tornarse Erinies,
Gorgonas o Sirenas. En un limbo entre el bien y el
mal o, mejor dicho, más allá de éstos -como quería
Nietzsche- las tres figuras femeninas y telúricas
regalan a Grigg con todo aquello que tienen a la mano:
su casa, su reconfortante sombra, su agua para beber,
su dulce vino, sus frutas (de las que con exclusividad
se sustentan) y hasta sus escultóricos y sobrehumanos
cuerpos. Todo le ofrecen y él conoce una dicha anterior
al dolor y el significado de la palabra trabajo. Hasta que
un buen día llega uno como ladrón, a guisa de lobo en
la noche, se encarama en lo más alto del único torreón
de la isla y hace algo inaudito. A la mañana siguiente
las tres mujeres están de duelo. Los hombres, los
estúpidos griegos -asi se refieren a los clásicos y los
actuales- siempre han estado envidiosos de ellas y
han urdido una estratagema, plantaron una máquina
infernal en el corazón de la isla, que estaba viva,
precisamente era ella quien les procuraba el sustento
y·ahora ha muerto. El mar teñido de rojo -como el
vino tinto, como la sangre- es la prueba inequívoca
del abonúnable crimen. Ahora no les queda otra cosa a

LAS ASOCIACIONES OCULTISTAS, ASTROLÓCICAS Y ESOTÉRICAS
MO SOM COSA RARA EM LA OBRA DE AICKMAM

99

�ellas que subir en su bajel, izar la vela y partir al exilio,
dejándolo a él cerca del litoral, a poca distancia, para
que a nado pueda ganar la tierra, llevando la núsma
ropa que traía puesta el día de su arribo. Si la isla
simboliza la Tierra, que está muriendo a manos de los
hombres, es cosa que tendrá que interpretar cada cual.
"The Inner Room", el cuarto secreto, conúenza con
una avería de automóvil a nútad de la campiña inglesa.
Los ocupantes del vehículo son una familia, los padres y
dos hijos pequeños, Lene, la mayor, y Constantin, el más
chico. Alguien se ofrece a remolcarlos hasta el próximo
poblado. El taller está cerrado. Vagando por las calles
descubren un bazar, una tienda de cosas viejas, donde
los padres se proponen comprarles algún regalo a cada
uno de sus vástagos. Constantin encuentra de inmediato
unos cables que se hallan unidos a un sistema ferroviario
en núniatura, los cuales, por supuesto, el misterioso
empleado se niega a vender. Es sólo para atraer a la
clientela que se exhiben aquellas cosas en el escaparate.
El padre los connúna a mirar por todas partes y hallar
algo más que resulte de su agrado. Entonces Lene, en un
rincón polvoriento, da con una enorme y cerrada casa de
muñecas. Se queda fascinada ante este extraño artefacto,
por la sutileza de los acabados y la finura de los detalles,
pues es posible observar hasta algunas de las muñecas
asomarse por las estrechas ventanas. El precio debe se:::
exorbitante pero no, sólo cuesta una libra. El vendedor
los previene en contra del fastidio que podría provocar
el juguete con el tiempo. Añade que sus antiguos
propietarios no veían la hora de librarse de ella. Al día
siguiente, los señores envían un transporte de mudanzas
para recoger la casa en núniatura. En la mansión la
familia encuentra un cuarto idóneo para colocarla, el
cual tiene incluso una mesa, casi hecha a la medida, al
menos eso es lo que comentan los transportistas. Lene
conúenza a mirar a través de las ventanas de la casa
de juguete. Se da cuenta que hay varias habitaciones,
conúenza a contarlas conforme a las manecillas del reloj,
tanto las de la planta alta como las de la planta baja, las
cuales ocupan unas muñecas deshilachadas con cabellos
de distintos colores. Lene quiere limpiarlas, hacerles
nuevos vestidos, pero no logra abrir más que la puerta
de la entrada y, por ahí, no alcanza a meter la mano. Al
pedir consejo a su padre, éste se propone valiéndose de
una herranúenta hacer saltar alguna tabla lateral o bien
del tejado, para así poder forzar el acceso, a lo cual Lene

se rehúsa. Una serie de sueños extraños y angustiantes
conúenza para ella. Se ve en el interior de la casa, en las
habitaciones que ha contado y hasta dado un nombre en
particular. Un día Constantin realiza unas proyecciones
axonométricas, que ha aprendido a hacer en la escuela,
acerca de la casa de muñecas y descubre algo que Lena
ya había percibido. Hay una irregularidad, algo no
cuadra; falta un cuarto, al menos, no puede vérselo
desde el exterior. Entonces se hace clara la existencia
de un recinto oculto. Había de todo en la casa, lo único
que faltaba era la cocina. Constantin le muestra los
dibujos a la madre, una alemana que enseña su lengua
en varias escuelas, la cual es un auténtico prodigio de
virtudes tanto fisicas como morales, pero ni ella misma
logra entender las proyecciones. Así que Constantin
debe mostrarle sus observaciones de bulto, valiéndose
de la casa. El resultado es que al día siguiente la casa de
muñecas se ha esfumado. Sus padres explican a Lene
que, debido a las estrecheces pecuniarias que atraviesan,
han debido deshacerse de varias cosas. No les han dado
mucho a cambio de ella, pero algo han podido sacar.
Lene no queda del todo convencida, crece, pasan los
años, el padre -sin éxito en los negocios y casi siempre
ausente- muere, la madre regresa a Alemania (es
extraño el paralelismo con ciertos rasgos de los padres del
propio autor), el hermano menor se vuelve un furibundo
jesuita. Un día ella también sufre una descompostura en
el camino, se extravú por la campiña, llega a un bosque
siniestro y espeso, el bosque de aquellos sueños de
infancia, atraviesa una ciénaga y finalmente encuentra el
modelo en grande -real- de la casa de muñecas. Alú
están pero son enormes y horripilantes, están hechas de
guiñapos y de palo pero con unas bocas impresionantes,
todas llevan nombres de piedras preciosas (Esmeralda,
Topacio, Ópalo, Diamante, Granate, Cornalina y
Crisolita, la que correspondía al mes de su nacimiento).
La habitación secreta es precisamente donde comen. me
qué se alimentan? Nunca lo sabremos pero a Lene la ven
con ojos codiciosos, casi como si fuera comida.
Las asociaciones ocultistas, astrológicas y esotéricas no
son cosa rara en la obra de Aickman, precisamente la pieza
que cierra el volumen, "Into The Wood", internándose en
el bosque, es una muestra de ello. "Never Vísit Venice",
"The Trains", ambas bastante buenas, y "Your Tiny Hand
Is Frozen", quizá la pieza más débil del conjunto, todas
son historias de fantasmas o aparecidos, más o menos

100

LA.S HISTORIAS DE ROBERTAICKMAM SON SUTILES, DIÁCILES DE CAPTAR,
AUNQUE FÁCILES DE DISFRUTAR, PUES ADMITEN MÚLTIPLES SENTIDOS,
LOS QUE LA. ERUDICIÓN EN LO OCULTO, LA. CULTURA LITERARIA O LA.
FANTASÍA DE CADA LECTOR TENCA A BIEN ADJUDICARLES
convencionales. En realidad, nada es completamente
convencional en relación con Robert Aickman. La historia
de internándose en el bosque se desarrolla en Suecia, en
tomo de la ficticia Sovastad o Ciudad del sueño, donde
hay un misterioso sanatorio o Kurhus que, a diferencia del
Berghof de La montaña mágica de Thomas Mann, no alberga
tísicos sino insomnes. Estos hombres y mujeres, a quienes
les es imposible conciliar el sueño, no tienen dificultades
para dormir una noche ni una semana sino durante meses,
incluso durante años, es decir, toda la vida. Descansan si,
pero nunca duermen y, mucho menos, en las noches del
verano escandinavo, tan fugaz como contrastante. Henry,
un ingeniero británico de caminos, llega para construir una
nueva supercarretera que comunicará Suecia con Noruega
a través de las escarpadas montañas. Se hace acompañar
de Margaret, su esposa, a quien exhibe casi como un trofeo
social. Un día, al pasear por las montañas, descubren una
construcción particular y especialmente atractiva para
Margaret Le dicen que es un Kurhus, aunque le advierten
que ya no está de moda ir a esos lugares para recobrar la
salud, antes la gente lo hacía pero ahora ya no. Como Henry
debe entretenerse un tiempo más del esperado, Margaret
le pide que la deje disfrutar de unos días de descanso en el
Kurhus. La admiten sin mayores averiguaciones. Conoce
a una inglesa, la señora Slater, quien la instruye en los
rudimentos e innumerables peligros que deben enfrentar
los insomnes, sobre todo en el bosque, quienes proceden de
incontables países, si bien el mal es especialmente endémico
en las latitudes nórdicas. Frente a las advertencias de la
señora Slater, demasiado enigmáticas y terminantes, de
no acercarse al bosque, ya que es muy difícil sustraerse a
su influjo, otro extraño personaje, un coronel retirado del
Ejército polaco de apellido Adamski, quien habla bien el
inglés, la insta a que siga su instinto y haga lo que le venga
en gana. Frente al riesgo de perderse para siempre, siguiendo
los interminables senderos de ese bosque mágico y salvaje,
tan grande como toda Suecia, toda Escandinavia, todo el
norte de Europa, a fin de cuentas, todo el mundo, Margaret
prefiere alejarse y buscar alojanúento en Sovastad Desea
marcharse. De hecho, lo intentó desde el primer día, pero

101

no era posible devolverle su pasaporte hasta el día siguiente,
como le había advertido el recepcionista, debido a probables
formalidades con las autoridades. En la mañana le piden
un taxi que la llevará a recorrer varios hoteles de la ciudad
Todos están abarrotados o, al menos, eso declaran -en su
escaso inglés-los empleados. Margaret termina en el lugar
más indeseable, un albergue del Ejército de Salvación. Alú
una enfermera, que es una especie de religiosa, quiere orar
por ella, por su salvación, pero no sabe hacerlo más que en
sueco y, como Margaret no entiende, acaba rechazando el
ofrecimiento. Más tarde, como estaba proyectado, regresa
Henry, su marido. Tras repetidas noches de insomnio en el
hotel, Margaret ha comprendido lo obvio e inevitable: su
destino es deambular por esas exóticas noches del verano
escandinavo a través de los espesos bosques nórdicos; la
noche que pasó deambulando por ellos debió contagiarse
de su fatídico atractivo.
Las historias de Robert Aíckman son sutiles, difíciles
de captar, aunque fáciles de disfrutar, pues adnúten
múltiples sentidos, los que la erudición en lo oculto, la
cultura literaria o la fantasía de cada lector tenga a bien
adjudicarles. Toda una revelación, la de este autor -sí
se quiere una voz menor- pero uno de esos escritores
anómalos, emparentados hasta cierto punto con Franz
Kafka, Bruno Schulz o Gustav Meyrinck, en una versión
inglesa por supuesto, más convencional acaso, pero no
por ello menos desconcertante cuando llega la hora de
la verdad Lo extraño, una categoría con la que el mismo
Aickman recalcaba el carácter peculiar de sus textos,
Strange Stories y Strange Ta!es, fueron expresiones de las que
se sirvió en más de una ocasión en los subtítulos de sus
colecciones de relatos. Lo extraño, en suma, considerado
como una dimensión que estuviera acechando ahí, en
algún lugar, en ningún lugar, dispuesta a atacar, echarse
encima, salir al encuentro a la menor provocación. El
mundo cotidiano, tras la lectura de estos textos, adquiere
otras tonalidades, nuevos visos, otros sesgos. Muchos
desarrollos se vuelven posibles. La conclusión se vuelve
inevitable y arrolladora: Es más lo que desconocemos que
lo que creemos conocer !l&gt;

��nte todo me percato de que este no es un
problema privativo de un país en particular.
He estado en museos distintos (de arte, de
historia, de vida natural, etc.) en varios países del
mundo, sitios con inmejorables condiciones materiales
y capacidad de difusión e información. Sin embargo, la
mayoria de las ocasiones sólo me han acompañado el
polvoriento silencio y mi estupefacta sombra. Y no se
trataba del elemental silencio y el margen de soledad
necesarios para la comunicación productiva entre obra
y espectador. Era exactamente ausencia indiferente.
Tampoco es este un dilema que atañe únicamente
al museo. Por inmejorables que sean sus condiciones
de exhibición, por capaces que se desempeñen sus
empleados, por amenos que sean los elementos de
seducción al público que utilicen, un gran porcentaje
de su eficacia no depende de él. Debe considerarse que
en todo acto cognoscitivo✓valorativo es el sujeto quien
determina la eficacia de dicho acto. Es indispensable
una facultad subjetiva intrinseca en el que debe apreciar
estos tesoros que no puede sustituirse ni implantarse
simplemente desde el exterior. Es algo que depende de
la educación y del ambiente social que sustenta y anima
al sujeto.
Desgraciadamente, la sociedad mundial contemporánea
se ha ido deslizando hacia un pragmatismo burdo y
desconsolador. Por múltiples razones (falsa visión
del progreso, sociedades expoliadas que tratan de
"modernizarse", imitación de modelos supuestamente
afluentes, audaz erosión de las técnicas de mercado,
pertinaz sugestión de los medios de difusión masiva,
precarios sistemas educacionales, desintegrada tutela de
la familia, etc.), se ha entronizado como meta de vida un
mgido deseo de alcanzar, sumar, tener. Ha prosperado un
principio posesivo de existencia. Vivir bien es acumular.
Vive mejor quien posee más. Triunfa quien obtiene
más objetos, posesiones, utilidades, reconocimientos.
Básicamente importa lo visible, lo tangible, lo brillante,
lo escandaloso, lo multitudinariamente reconocido.
Tantas siglos de abuso, pillaje, insolvencia y restricción,
han empujado la tendencia social hacia su orilla más
desaforadamente materialista.
Entonces creo que se ha perdido en gran medida el
sentimiento de lo sagrado. No me refiero exactamente
a lo religioso. Acudo a la acepción cuarta de la palabra
en el diccionario de la Real Academia: aquello que es

A

digno de veneración y respeto. Sí, porque es imprescindible
saber que hay asuntos que merecen nuestra reverencia
y admiración. Personas, obras, acontecimientos, que
han constituido peldaños sustanciales en el inacabable y
afanoso ascenso de la humanidad hacia su emancipación
más cabal de todo cuanto la avasalla, limita y frustra.
Reverenciar es reconocer el sentido que lo reverenciado
lega en nosotros y, por nosotros, extiende en el tiempo.
Por supuesto, ha habido muchas confusiones y pases
de gato por liebre. Pero debe acudirse al principio de
Tales de Mileto, "De los seres... el más sabio es el tiempo,
porque todo lo descubre", por eso deviene éste el juez
más atinado y justo. De ahi deriva en primer término el
contenido admirativo de los museos: se trata de cosas
cuyo paso por el tiempo de los hombres ha verificado y
enriquecido su significación.
Sin embargo, insisto en la capacidad reverencial del
ser humano. Nada serían esos objetos si no hallaran
el sentimiento admirativo de los seres humanos. Es
lamentablemente lo que falta. Hay en la actualidad
menos personas con sentido de trascendencia. Me
refiero a sujetos conscientes de significados que rebasan
el espacio y el tiempo, de valores que por su dignidad,
belleza y verdad no sufren los embates de las épocas y
continúan despertando actitudes sublimes. Éstos se
alzan como paradigmas de lo supremo humano.
De aquí deriva su alcance intemporal. Las creaciones
sustantivas del hombre -construcciones, obras de
arte, acciones históricas, etc. - siempre nos hablan en
presente, al ser que somos, al que los otros siguen siendo
en nosotros por la validez de sus contribuciones. Por
eso los museos no constituyen para los sujetos sensibles
sitios que muestran un pasado muerto sino ámbitos
que activan pensamientos y emociones que resucitan el
sentido pristino y vital de dichas obras. Cada vez que nos
enfrentamos sensiblemente a un objeto reverenciable éste
respira y se instala en nuestro hoy para acrecentarnos.
Por eso, para que se complete el arco de lo sagrado no
sólo hace falta el objeto con un significado decantado y
construido en el tiempo, sino un ser humano perceptivo
al concepto de que ese objeto tiene algo que decirle, un
valor trascendente que incorporarle. Si no fuese así, ¿qué
diferencia habria entre el desgastado traje de José Martí
y cualquier otro apolillado traje? Lo que le da vibración
humana al primero es que alguien reconoce que en
aquel vistió sus días y sus denuedos un hombre que hizo

104

mucho y bueno por la humanidad. Ese ser imantó el
objeto de una sustancia admirable y eterna, su espíritu
inspirador y luminoso.
Pues de esto hablamos de la esprritualidad en nuestras
vidas. El ser humano es la única criatura conocida que
ha alcanzado una dimensión espíritual. Ésta le permite
dialogar con fuerzas, tiempos, sentidos que están más
allá de lo perceptible y verificable. Lo integra con un
todo mayor, inasible, proteico e inagotable, un todo que
da amplios márgenes a lo inefable. Su espiritualidad lo
conduce a apreciar que existe algo más allá del espacio,
el tiempo, las formas y estructuras que conforman un
determinado momento de la existencia humana. Esta
apreciación lo conecta con la sustancia del pasado y la
del porvenir, brindándole la sensación de lo eterno.
La espiritualidad del hombre es la que lo impulsa a la
constitución del llamado capital simbólico. El hombre
es un ser que necesita crear símbolos. En ellos no sólo
percibe y entiende la vida sino que cifra un destino, un
sentido de pertenencia y continuidad. Los símbolos son
referencias, modelos, aspiraciones, por los que actuamos,
nos reconocemos y nos proyectamos. Es por eso que
debernos preservarlos y cultivarlos, pues confieren
coherencia y dirección a nuestra existencia humana.
Si no preguntémonos por qué la gente sigue viajando
a visitar las pirámides o a ver la Gioconda o admirar el
sable de Bolívar. No es mera curiosidad cognoscitiva. Hay
sobre todo una incitación ritual. Se trata de acercarnos,
entrar en sintonía con algo que tuvo un sentido para
alguien y, a través de esa contigüidad, esa ósmosis por
contacto, alcanzar un poco de ese sentido. Esto, incluso

105

de un modo u otro, lo hacemos todos, sólo que unos
con más conciencia de trascendencia que otros. tQué
nos empuja a guardar un dientecito del niño, una foto
de la abuela, una prenda del padre? Muchos asisten al
cementerio a poner flores aun cuando no los inspira un
sentimiento religioso de vida después de la muerte. Sin
embargo se estremecen y sienten la cercana compañía del
ser querido que allí no deja de existir. Tal es la eficacia y
la necesidad del sentimiento sagrado.
El mejor ejemplo de cómo debe asistirse a un museo
se observa en las iglesias. El devoto asiste allí sin que lo
incite alguien, que no sea el yo que busca su expansión y
definición en lo otro. Acude al sitio esplendoroso sin que
lo animen otros propósitos que el de reencontrarse con
aquello que lo colma de significado. Entra emocionado y
establece una comunicación especial con el espacio, los
iconos, los elementos del rito. Roza así lo divino, que es
su ser en lo inefable, lo que le nutre de una emoción que
lo afirma y enaltece.
Creo que no tenemos conciencia plena de cuánto
ganaría la humanidad si en vez de informar con más datos
y entretener con más artilugios a nuestros semejantes,
sembráramos y alentáramos en ellos las capacidades
espirituales. Son esas facultades para apreciar el bien,
la verdad, la belleza que inclinan a venerar y respetar todo
cuanto simboliza esas virtudes. Tal vez así muchos
empiecen a ver que un árbol no es sólo un árbol ni las
estrellas sólo chispas de luz en el cielo. Tal vez entonces
adviertan, corno decía Martí, que toda la fruta no acaba
en la cáscara~

�1 El complot de los
Románticos
CARMEN BOULLOSA

DIÁLOCO ENTRE
VIVOS Y MUERTOS
TÍTULO: El complot de los Románticos
ÁUTORA: Carmen Boullosa
EDITORIÁLES: Siruela (Colección Nuevos Tiempos), Colofón y UANL
Á~O: 2009

o.,,¡,¡ GonúJa Du...,
Mil-=ddfu&lt;p

1escurridizo pero irrompible
hilo conductor de El complot
de los Románticos está en la
voz de la Presidenta Organizadora
del Festival literario El Parnaso que,
después del monumental zafarrancho
en que terminó tal festival, le da por
"soltar la sopa" con los pormenores
del desastre. La novela empieza con
el seductor sabor del chisme: "Yo no
iba a abrir la boca, pero con la que se
ha armado, ¿qué voy a hacer?, ¿dejar
que otro desembuche antes que yo...?
Mejor suelto de una vez la sopa y si
no me quieren creer qué más me da,
tírenme a locas..."
El Parnaso es un festival que se
celebra desde hace décadas y en
el que sólo pueden participar los
grandes escritores, pero muertos, y
deben volver desde el más allá previa
invitación y salvoconducto. Cuando
eso sucede se superpone el mundo de
los espíritus al de carne y hueso con las
consecuencias del caso: "Si los medios
han reproducido fotografías de una que
'se parece' a Virginia W oolf en el Paseo
de la Castellana [...] de 'un' Osear Wilde
en el Café Gijón [...] es porque son ellos
mismos. El que calificaron de 'payaso'
por entrar a la Biblioteca Nacional
disfrazado de Homero, es Homero en
persona".

E

Así, desde la primera página se
anticipa una novela lúdica y a la vez
fantasmagórica, combinación que
requiere de un gran ingenio y una
cabal familiaridad con la literatura.
Las expectativas crecen porque estos
ingredientes sólo pueden llegar a feliz
término con el empuje de una fuerza
narrativa que no pase por encima, ni
por debajo, de una prosa brillante y
exacta.
Los parnasianos debaten sobre
variarle a Nueva York como sede
del Festival. La presidenta sugiere
llevarlo a cabo en México y para
decidirlo la envían a explorar
nuestro país acompañada de un par
inverosímil: una antipática "poetita
gringa" (caricaturesco contraste
de la desparpajada protagonista)
y el misrrúsimo Dante Alighieri. La
presencia de Dante en este periplo,
además de servir de homenaje y
declaración de principios, suscita
infinidad de metáforas a lo lai-go de la
obra y permite preguntarse: ¿por qué
Dante?, ¿es la protagonista su Virgilio?,
¿o viceversa? ¿Qué opinaría Dante
de México?, ünfierno, purgatorio o
paraíso?, ¿cómo son, dónde están cada
uno?
El complot de los Románticos no es sólo
un divertido torrente narrativo, de

106

ingenio y agudeza interminables, sino
también un ojo crítico, reflexivo y a
veces hasta acusador. Ya encaminado
el singular trío se detiene en un mall
ubicado aún "en pleno continente
gringo" y, antes de que Dante compre
su cachucha de "I love Britney", la
protagonista explica a Dante: "Aquí
pasan la vida esos seres a los que tú
haces mención en La Divina, aquellos
cuyas vidas transcurren sin dejar
huella". Más adelante se nos refiere a
ese mismo mail como escenario de una
masacre a manos de un par de niños.
Infierno, cielo ypurgatorio parecen ser
o estar en todas partes.
La cercanía con la frontera es
alucinante, un túnel sensorial dada la
turbulencia de ritmos narrativos y la
variedad de narradores e imágenes. Y
entramos a México con otro estilo de
fraseo, uno casi polvoso al paladar. Los
tres valientes atraviesan la desoladora
región de La Rumorosa en una Pick
Up destartalada cuando se topan
con el cuerpo de una mujer con las
entrañas de fuera La escena horroriza
al propio Dante, el turista del infierno
por antonomasia Niños deambulando
por ahí, carentes de toda inocencia y
cai-gados de toda malicia; desconfianza
de la policía; todo el cuadro metafórico:
barrancas, abismos, miedo, ¿a qué asirse?

Se refiere a ese crimen continuado de las
muertas de Juárez; aunque suceda en
Baja California, toda la frontera pulula
en maquiladoras. Yse vale acusar, la
elástica trama parece aguantar todo.
El trío va a dar a San Luis Potosí,
al instante en que se filma la pelicula
El Zorro III. En cuanto llegarnos a este
giro de fábula la imaginación se vuelve
exigente pero no supera ala incansable
eingeniosa prosa de la novela, que no
nos queda a deber nada. Del infierno
de las muertas pasamos a la cúspide
de la superficialidad con una ligereza
dehciosa. Desfilan, con el tono lúdico
pertinente, Antonio Banderas, Melanie
Griffith, Michael Douglas y Catherine
Zeta-Janes, con quien el Oío se da una
escapada a Zacatecas donde, por cierto,
los alcanza el fantasma de Ramón
l ópez Velarde causando hilarantes
diálogos pero también irritaciones:
"Que ManuelJosé Othón está furioso
porque no lo invitaron a la reunión con
Dante, que élno es menos..."

Ya en la ciudad de México, después
de una telegráfica cuenta regresiva del
terremoto del 85 a la llegada de los
españoles al Templo Mayor, Dante
desaparece de la narración. Con su
salida, la novela, que dentro de su
fragmentación ha alcanzado cierta
unidad narrativa, parece dividirse en
dos. Retoma el aliento, gira de nuevo.
La fragmentación aludida es de la
voz narrativa, que no es una sola. Hay
un marcado discurso metaliterario en El
complotde1osRománticosquesereflejaenlas
averiguatas que mantiene la presidenta
de El Parnaso con "la intrusa" (la autora
del.libro), como unpersonaje teatral que
discute con una omnipresente voz en off.
En este ejercicio funambul{'.SCO la autora
interrumpe a la protagonista narradora
consusgolpesdememoriayopiniones,con
sus propios tonos discursivos. ¿Qué es
ser la autora?, ¿quiénes?, ¿Boullosa?, ¿es
ella porque asilo diga la presidenta de El
Parnaso? Imaginamos que es Boullosa,
tomándose licencias literarias consigo

107

misma. Pero la reflexión da para más:
¿esto es metaliteratura o parte de la
apuesta narrativa por una construcción
más compleja? A pesar de todas las
coquete:áas con losjuegos metalir.erarios,
el hecho de que el discurso sea lineal yla
anécdota redonda equilibra, aligera y
hace clisfrutable lalectura.
El discurso de narrar acerca de cómo
se está narrando es hasta valiente: eso
de que a la mitad de la lectura salga un
personaje increpando al autor porque
"la historia se nos ha salido de control"
es una maroma de trapecio, pero cómo
sale bien en esta novela. Es parte de su
gracia: trasgresora de su género, con
la maestría de una autora que se burla
de sí misma dejando a los personajes
quejarse: "Eso ocurre conlos personajes
que andamos en manos de escritores
atrabancados."
Y es que novela es, según ha señalado
la propia autora, una interlocución, un
diálogo entre vivos y muertos, entre
ciudades, entre épocas, entre géneros

�lítmrios y entre el resto de su extensa
biblíografta. No es de extrañar que a la
pluralidad de voces cantantes se sume
la de pequeflas historias insertadas,
divertidas rémoras, intertextualídades
que exigen un poco más de atención
al lector no entrenado. Suceden justo
cuando estamos bien enganchado.s con
la trama y, claro, como el gato después
de encontrar el hilo del estambre, no
lo soltamos tan fácil. Asi, de repente
aparecen tramas distintas o se cuela por
ahi un texto presuntamente de Dolores
Veíntimilla, una olvidada escritora
ecuatoriana rescatada literariamente
por Boullosa en una suerte de jusócia de
género.

Cuando Dante se va (y no porque
se vaya) la novela es un desfile de
ilustres, un hervidero de anécdotas y
chismes magistralmente a medias, una
vorágine de mordacidad que tiene su
climax cuando un grupo de escritores
románticos sabotean la premiación
del premio Parnaso que se entrega
cada año en el Festival: "iMuera el
premio espurio!", consignas, golpes y
zafarrancho generalizado que termina
con el Teatro de la Zarzuela en llamas,
cortesía de los grandes de la literatura
que, aunque ya estén del otro lado,
siguen teniendo un lado muy humano.
Ademásdelaferozpuooiaalmundillo
de los escritores vivos, la novela reta
nuestra cultura cuando emula la voz de
otros autores; cuando nos deja sin saber
qué se traeconEena Garro, porquéllora
Freud, qué clase de perveI"Siones pudiera
verProust enla tele oporquéHeine acusa
a Bécquer de plagiario. Pero es que la
autora nuncasuelta el mango delasartén
es ellala que manda, tooo el tiempo. Ysin
embargo, no es una eocri.tora dorrúnante
que abnnneallector, al connario,divierte.

Margarita Ríos-FarjaL

MOMITRUOIO
seguimos siendo MOSOTROS
Lo

TfTULO: Animalias. Nuevos habitantes del viejo

planeta
ÁUTORES: Proyecto colectivo de
literatura y artes visuales
EDITORIÁL: Ediciones Intempestivas
ÁMO: 2011

-~-,
ANO.!/.,.,

N.no,...._dd...,pl,ICQ

esde que el hombre devino
Hamo sapiais gracias al trabajo
tuvo qué preocuparse por
encontrar explicaciones alos fenómenos
y procesos que no comprendía y
que representaban una amenaza
a su supervivencia. El fuego, la
furia del agua y las tormentas,
los cambios de las estaciones, las
etapas de la vida, la enfermedad y
la muerte, adquirieron en su mente
interpretaciones fantásticas que le
perm.itian, al menos en la psique,
tener algún control sobre ello: no era
la naturaleza enemiga del Hombre,
sino entidades superiores que lo
castigaban por tal o cual motivo, y
había que encontrar los modos de
lidiar con ello o negociar treguas
y perdones para sobrevivir. Para
ello inventó animales fantásticos
o entidades inaprensibles que
explicaran los elementos de la
naturaleza para los que no tenía
respuestas lógicas o apaciguadoras.
Desde siempre, entonces, el
hombre ha construido monstruos y
deidades para explicarse el mundo,
y pese al desarrollo del intelecto, sigue
haciéndolo cuando la ciencia no le
brinda explicaciones que le basten para
contener la angustia oel miedo frente al
horror olo simplemente desconocido.

D

108

Los monstruos y dioses que el
hombre inventa no sólo están ligados
a elementos naturales físicamente
perceptibles, sino que se alojan en el
mundo de lo simbólico, ahí donde
moran las angustias de la psique.
"El sueño de la razón produce
monstruos", dijo Goya en sus
Caprichos, y la vigilia también los
produce; lo que el hombre no controla
y domina, es un monstruo, un animal
fantástico, una aberración a la que
hay que dominar, exterminar o
asociarse con.
Esta significación de lo monstruooo
como alejado oreñido con elconceptode
belleza o normalidad, es un constructo
queelhombreseva imponiendo encada
momento histórico, prra segregargru¡n;
de individuos o entidades que no sean
propicios al desarrollo armonioso de la
sx:iedad,yconlosqueestableceenrorx:es
una relación de exclusión outilitarismo.
Ediciones Intempestivas se
propuso, al producir el proyecto
Animalias, recoger de la pluma de 36
escritores y el bastidor o el papel de
36 artistas plásticos, su interpretación
del tipo de criaturas que estarían
viviendo en este mundo después de
la extinción del Hombre a manos del
Hombre, tal como lo conocemos en
nuestros días.

¿Qué tipo de criaturas, animales
o entidades abstractas, surgirán
en el planeta, según el grupo de 36
escritores y 36 artistas plásticos
que conforman este libro? Me di
a la tarea de elaborar una tabla
con los datos esenciales de cada
construcción textual y plástica, y
esto fue lo que encontré.
Los animales, bichos o entidades
descritos coexisten en el planeta
nuevo con el Hombre, que obvio,
aunque se extinguió, es otra vez
habitante natural. iNo sabemos cómo,
pero qué terquedad de especie...!
La mayoría de las criaturas creadas,
tienen sentimientos, actitudes o
actividades esencialmente humanos:
son felices o infelices, amorosas,
taciturnas, tienen temores y filias,
cantan, se aparean, comen, dominan
territorios, emigran, sienten culpa
por sus crímenes, ríen, carecen de
escrúpulos, les gusta leer, escuchar
música, tocar el piano, etc.
Monterrey sigue siendo un espacio
ancla donde habitan y deambulan las
nuevas criaturas, y pasó de pomposa
y arrogante, a Próspero Reyno de la
Montaña Agujerada. iNo se nos quita
ni exterminándonos!
En algunas descrir,ciones se subvierte
la relación monstruoso--anormal, quizá
en un anhelo de que el hombre pueda
contemplar con distintos oja; su relación
con el resto de las criaturas del mundo,
incluyéndose a sí mismo. Hablamos de
monstruos tiernos, de mirada dulce,
tímidos, que surgidos de la destrucción
recu¡:eransinemlmgo,~as oactitudes
por ahora no muy bien valoradas: por
ejemplo el anfispermo, que siendo una
entidad abstracta que habita en los dos
lados de la realidad, cuando enfenna al
hombre, éste se vuelve proclive a la vida
hedonista y rolo quiere dedicarse al sexo
ylas actividades creativas, lo cual es toc1o
muy deseable.

Muchas criaturas de Animalias
tienen rasgos que modifican,
desprestigiándolo, lo humano: el
fogopodio, por ejemplo, no le apuesta
a la fuerza ni a la inteligencia; el
espinario revienta las burbujas que
surgen de la descomposición de los
dioses humanos; el farofósil canta y
llora eternamente, y tiene un coito
insatisfactorio y monótono, etc.
Se dan pocas relaciones anúgables
o simbióticas con las entidades
y criaturas de Animalías. Con el
obsavalio, del que quisiéramos ser
descubiertos por él; con el cefalonte, tan
cercano y lejano a nosotros mismos;
con el ovodáctilo, ya que parece tan
querible y hasta norteño...
Algunos animales, como ahora,
servirán al hombre con su existencia:
depurarán el ambiente, como el
branquealio; comerán basura, como el
vulgaronte; crearán espacios de silencio
puro, como las pupas de otocéreo;
coadyuvarán al éxito de la cópula, como
el lisolíngüe...
Yexisten pocos animales fantástico.5,
en este libro, que se mantengan en
el ámbito de la naturaleza como
predadores del hombre: la podianta,
el ancestralus, el paleorrino, el hidrolio...
Unos cuantitos podríamos decir que
pertenecen a la raza de los MVM
(me vale m...) porque ni sudan ni se
acongojan en su nueva existencia, o
son simples animales sin atributos y
penalidades humanos: el observalio,
el senectario, el pedipalpo, el caprastáido,
etc. Los gozosos se cuentan con los
dedos de una mano. El grandilocus, el
anfispermo ya mencionado, el aqualante
a veces, el neohespáido, que es de las
pocas especies que se sobrepusieron a
las adversidades y nos dejan un legado
valioso de preservar: "Desobedecera los
dioses con sensatez y método, produce
felicidad, gozo y sabiduría." Existen
varios ligados a la escritura, a la tinta,

109

al papel impreso, lo cual es bastante
extraño, o simple utopia de escritores
buscando su posteridad..
Caracteristicas sorprendentes:
la florafilia y la estadística como
preferencias sexuales; la secreción de
glucógeno del lisolíngüe, que "aportaba
dureza para que el pájaro del amor no
fracasara al momento de la cópula;
los neohespéridos que retaron a los
dioses fosforesciéndose; la manera
de molestar del ovodáctilo...
Yo quiero tener una pupa de ot.octroo
para mis tiempos de periquito, ser
amiga de los neohespéridos, oya núnimo
que me pique un anfispenno.
La conclusión general, después
de la lectura de Animalias, es que los
humanos no podemos abandonar la
actitud antropomorfizante que nos
ha caracterizado siempre, en vez de
acercarnas al animalque Ilevarnoo denno
y muchos, más bien, en la superficie.
Lo monstruoso seguimos siendo
nosotros, más que menos, y además
mantenemosllll~extrañoalterruño
y a las minúsculas tareas cotidianas que

desarrollamos; ambos aspectos son, al
menos interesantes de revisar.
El ejercicio literario al que asistimos
consigna fantasiosamente que el
mundo, aunque se renueve, seguirá
siendo más o menos el mismo, aunque
con algunas especies que, siendo
minoría, serán como siempre la
esperanza de ese nuevo mundo de seres
extraños, donde el único animal que
faltó por describir fue, curiosamente,
elhombre.
Celebro la aparición de Animalias,
as1 como el regreso a esa vieja
colaboración de escritores y artistas
plásticos en torno a un proyecto.
Letida Herrera

�~

TAMTA REYOLUCIOM
para que al final sigamos siendo mexicanos...
~
aro Enrigue demuestra que

reflexión sobre el México
srevolucionario goza de
cabal salud No impone ni matiza
una visión sobre el cambio social
y político que nos marcó, sino que
encuentra, a través de sus personajes,
la forma de reinterpretarlo a través de
la literatura.
Este es un autor que en cada libro
se lanza al vacío. Pasa de la paulatina
y terrible descomposición de un joven
artista en Muerte de un instalador, con
la que Álvaro irrumpe sólidamente
en la escena literaria mexicana, y los
extraños e hipnóticos destinos de los
personajes de El cementerio de sillas o
Vidas perpendiculares, para entregarnos
ahora Decenda, que despojada de las
búsquedas formales, psicológicas
y experimentales de las anteriores
apuestas narrativas, ahora es un
relato realista de corte histórico.
Constato que nuestro escritor da la
impresión de que nació maduro para
las gestas narrativas, como si se hubiera
sentado con la mayor naturalidad a
construir una historia preexistente y
sólo lefuera dando retoques aqui yallá,
aunque sin duda la factura de De.cencia
le costó una buena inversión de tiempo
de indagaciones y pesquisas.
Además de ser una disfrutable
secuencia de escenas de la vida
cotidiana de varias épocas de México,
Decencia, de Álvaro Enrigue, contiene
prácticamente todas las lineas
temáticas que la narrativa mexicana
posrevolucionaria aborda durante
el siglo 20, de Azuela a Martín Luis

TfTULO: Decencia
AUTOR: Alvaro Enrigue
EDITORIAL: Anagrama
AMO: 2011

Guzmán e Ibargüengoitia, y viene a ser,
en.mi opinión, una suerte de gran cierre
o gran apertura -depende del color
con que se mire- ala narrativa urbana
con sus múltiples y a veces extranjeras
derivaciones.
Más aún, el autor de Decencia aborda
conscientemente los dos planos
históricos y sociológicos que han
fundado nuestra idiosincrasia: por un
lado los últimos latidos del México que
vivió de los latigazos de los generales de
la Revolución yle dio carta de identidad
a la guerrilla de los años sesenta, y
por el otro, la naciente cultura del
narcotráfico que toma fuerza una vez
que el sueño de cambiar el mundo se
encuentra con el callejón ciego de la
realidad de un país y un tiempo en los
que iundar un negocio o fundar una
organización política, al final terminan
siendo siempre lo mismo".
Narrada en dos planos espacio
temporales que se suceden con
sencillez, la novela registra los
agravios de medio siglo de gobiernos
que construyeron sobre los pilotes del
porfirismo una nueva Tenochtitlán
rumbosa, delirante, oportunista y
siempre del lado de los caciques que
pasaron del huarache a las curules de

110

las Cámaras Legislativas.
A contramano de este proceso,
se desarrolla el de la construcción
ideológica ysocial de un país necesitado
de crecer oponiéndose a las inercias
y los discursos oficiales, el de una
juventud que politizada en.la corriente
dogmática de los socialismos ideales
la emprende contra el estado de cosas
y termina dispersada, fracturada. Un
sueño que termina para despertar, con
el tiempo, a la pesadilla de la realidad
que ahora todos somos capaces de
padecer en carne propia.
Enrigue lleva a cabo esta oposición
mediante el encuentro fortuito de
Longinos Brumell (por cierto, creo
que se trata del mismo apellido
del ominoso y calculador mecenas
de Muerte de un instalador), hijo de
terrateniente jalisciense y heredero
de las rapacerías de los generales
revolucionarios que se convierte
en acaudalado comerciante, y los
hermanos Ladon y Álistor Justicia,
que junto con su madre forman
quizá la última célula activa de la
agonizante liga 23 de Septiembre.
Brumell ha tenido una vida
dedicada al oportunismo en la que fue
testigo del crecimiento del México

mítico de abundancia, derroche
y fragorosa cultura nocturna que
vino tras la depauperización rural y
consiguiente concentración urbana
del poder.
Ahora, ancianoyánico, dependiente
de una mujer a la que no ama pero
tampoco puede abandonar, y de
unos hijos que le son prácticamente
desconocidos, Brumell se ancla en la
memoria de aquel tiempo en que su
juventudle deparó conocer a los artistas,
políticos y empresarios bajo cuya
influencia marcó el derrotero del país.
Por su parte, los hermanosJusticia,
hijos de una pareja de activistas,
heredan ese revulsivo idealismo
que devino en los movimientos
guerrilleros latinoamericanos.
Preparados en Cuba, se enrolan con
la Liga 23 de Septiembre cuando ya
ésta jalaba sus últimas bocanadas
con un discurso que contiene a la
vez la necesidad de otra revolución
y la imposibilidad de llevarla a
cabo en un pa1s que prácticamente
ya ha institucionalizado el poder
aplacando todos los movimientos
de insurrección, bien por la via
de la represión, bien por la oferta
de cambios que incluyeran vaga y
tramposamente las reivindicaciones
de las guerrillas.
Dos visiones, dos experiencias, dos
generaciones se enfrentan cuando
longinos Brumell y los hermanos
Justicia se topan azarosamente. El
viejo da un paseo por las calles de
la ciudad de México justo cuando
los jóvenes perpetran un atentado
con granadas contra la Embajada de
los Estados Unidos. Antes de huir,
los hermanos se dan cuenta de que
el viejo ha sido el único testigo y lo
levantan.
Entonces y ahora, atentar contra la
sacrosanta embajada norteamericana
era casi una condena a ser perseguido

por todas las fuerzas a la mano del
Estado, de manera que el secuestro
se convierte en una huida que llevará
a los involucrados por los caminos
marginales de Jalisco, Michoacán y
el Estado de México. Así, dentro de
un viejo vehículo, entre terregales y
hoyancas, siempre calculando evitar
los retenes del ejército y la Federal de
Seguridad, se lleva a cabo una parte
de la novela.
A partir de este momento, Enrigue
entreteje su relato con el hilo de un
ritmo y una expectativa que logra
mantener al lector no sólo interesado,
sino preso por arte de la energía vital
desplegada en la confrontación
de dos galaxias que se encuentran
tratando de llenar el mismo espacio,
de darle una explicación al pasado
y al presente y especulando sobre
la forma que cada cual concibe el
mañana del país.
En el transcurso de su secuestro,
y azuzado por esa quizá última
oportunidad de vivir plenamente, de
dar su lección magistral enseñando a
los muchachos la filosofía personal
y política que aprendió durante los
años en que se formó una nación,
Brumell repasa frente a ellos su
interpretación de la historia, la
cultura, la econorrúa y los gobiernos
del México posrevolucionario. Cruda
y parcial pero realista, esta versión es
un retrato vivo de la generación de
"forjadores de la patria" que contrasta
con la que los hermanos Justicia han
heredado y están dispuestos a derruir
mediante el activismo y una lucha
perdida de antemano.
Enrigue afinca el conocimiento
del anciano Brumell en la escala
de una existencia que transecta
perfectamente el tiempo que va
de su niñez acomodada en una
hacienda a las afueras de Autlán,
Jalisco, pasa por el cambio de

111

vida que imponen los alzados
revolucionarios a los terratenientes
que luego irán construyendo la
clase pudiente de una Guadalajara
en ascenso, y terminará haciendo
fortuna en la capital que entonces
hervia de actrices, cantantes,
cineastas y personajes fundantes
como Salvador Novo, Villaurrutia,
Owen, Cantinflas, Maria Conesa
(uque ya regaba polvo de tan vieja
pero seguía mamando aguardiente
como cargador de mudanzas") y
Agustín Lara. Pero sobre todo, en
el conocimiento de la dinámica con
que el poder en el gobierno se las
gastaba a través de personajes como
Antón Cisniegas, general de división
del Ejército Constitucionalista,
libertador de Autlán y Senador de la
República, con quien el viejo Brumell
ha tenido una relación de medio
siglo de trapacerías, impunidad,
asesinatos (políticos y de los otros)
y a la luz de las historias que viven
en el imaginario de los mexicanos,
es el perfecto modelo del politico
gandalla, sanguinario, ventajoso y
telarañesco que triunfa sobre los
pobres ciudadanos de un pais sin
esperanza.
Los ideales y fantasías de los
hermanos Justicia van palideciendo
poco a poco ante los principios
de realidad que les va inoculando
Longinos Brumell, al punto de que
el secuestro empieza a tener visos de
aventura de viaje y hasta de ríspida pero
amistosa relación entre ellos.
Los jóvenes ven el reducido
espacio en el que sus sueños de
cambio se van encerrando. El anciano
da sus últimas patadas de ahogado.
Al llegar a su destino, una antigua
casa de seguridad en Coyacán (a
donde han llegado precisamente con
la ayuda de Antón Cisniegas, que
paga con el salvoconducto una deuda

�antigua que tenía con Brumell), tcxl.os
han cambiado por obra de la cercanía
y el intenso cuestionamiento a que se
enfrentan sus diferentes posiciones,
podrta decirse, que forman un núcleo
extraño, una familia disfuncional.
La novela detiene su tiempo en
el momento en que este choque de
experiencias muestra hallarse ante el
cambio inminente hacia un país sobre
el que ya no tienen injerencia ni forma
de interpretar. 1973 es el punto del
antes yel después, la posibilidad de las
revoluciones queda atrás y sus inercias
irán transformándose en historia,
México está frente a su futuro, uno
que ya conocemos fragmentariamente
y se está escribiendo con sangre, droga,
violencia y ausencia de asideros.
De la tragedia a la parcxl.ia, Decencia
de Álvaro Enrigue transita por los
terrenos minados del ser mexicano
y sale ileso, asume con éxito que
estamos hechos de los retazos de una
tela milenaria que se consigue en el
comercio informal pero también tras
las vitrinas del Museo de Antropología
e Historia.
Leanesta novela Las presentaciones,
las entrevistas en medios con el autor,
las reseñas, solapas y cuartas de
forros nunca se aceran con suficiente
precisión alos valores de un buen libro,
ymucho menos sustituyen la escritura
de una sola de sus páginas.

TÍTULO: Vaso Roto. Espacio y poesía
AUTOR: Víctor Ramírez
EDITORIAL:Vaso Roto Ediciones

-

•ww•-•-.•---.,••

A.MO: 2010

n 1999 tuve la dicha de
releer Los Salmos de William
Stanley Merwin, que ya
antes habia tenido en mis manos
sin profundizar en su inmensa
belleza. Durante horas me detuve
a escuchar la música que emanaba
de las letanías: antiguos cantos
en plena evocación de lo perdido.
A esta experiencia siguieron
días de silencio, sosiego azorado,
impaciencia y contención a la espera
de otra alma que leyera esos versos
con mis ojos. Me demoré más de
cuatro años en hallarla. No había eco
Héctor Alvarado Díaz que resonara al pálpito de esa voz
con la misma intensidad que a mi
cuerpo atravesaba.
Sucedió en septiembre de 2004
al visitar el estudio del artista
Víctor Ramirez quien, desde hace
más de tres décadas, radica en
Barcelona. Pasé horas mirando
con detenimiento su obra, los
blancos fondos manchados de
negro, rojos difuminados sobre
grises. En el ángulo superior de un

E

112

tríptico vi pequeñas esferas que me
recordaban las diminutas burbujas
de la escritura en Braille. Ideamos
ahí trabajar algo en conjunto para
los ciegos. Pienso que en esos
cuadros encontré algo similar a lo
que en mi despertó la lectura de
Los Salmos: una aparente soledad,
que más bien es retraimiento, una
distancia que acerca, una luz que
estalla en sombras. Víctor suele
extraer fragmentos de sus lecturas
y reescriturarlos bajo sus lienzos,
es lo que determina los bocetos, los
trazos finales de la composición.
Esa tarde le mostré algunos poemas
de W. S. Merwin que leyó atento. Así
se inició el proyecto de edición del
libro, Los Cuatro Salmos, con el deseo de
presentarlo en Monterrey acompañado
de una instalación o de una obra
plástica. Obtener los derechos de
autor se demoró más de cuatro años Y
fue hasta 2007 que pudimos llevarlos
al papel y acompañarlos de una obra
escultórica. 8 Foro Universal de las
Culturas se llevaría a cabo ese año.

Se nos cedió el espacio, Víctor
hizo un viaje a Monterrey y durante
siete días visitó las instalaciones para
cerciorarse de que el espacio elegido
cumplía con la expectativa de dejar en
Nuevo León una morada abierta para
los poetas, un sitio que no se cerrara
cuando terminaran los festejos. Se
tomó la decisión de encomendarlo al
Parque Fundidora como patrimonio
del pueblo de Monterrey.
En su proceso creador, Ramirez
escucha ideas, lee, traza, boceta, medita
frente al mar o mientras camina absorto
por las calles interminables del puerto
de Barcelona; también lo hace cuando
sale de viaje a exponer su obra, sea en
Berlin, Amsterdam o Bruselas; sé que
enArnberes se hospeda en un pequeño
albcrgue junto aun antiguo y arbolado
cementerio. Pareciera siempre buscar
los sitios en donde aflora el silencio.
Por abstracta que parezca, su obra
nunca pierde contacto con la materia:
intensidades de la luz haciéndose
música en los trazos deJan van Eyck,
Hans Memling, Rugo van der Goes,
Robert Campin, Hieronymus Bosch,
sus jóvenes maestros.
Y Pieter Brueghel, el Viejo. No
se parece a ellos; ellos están ya en
sus pinceles al plasmar cada trazo,
mancha o borrón. Así opera el arte,
así se escucha el lenguaje de la
poesía: bajo la escritura hay un hilo
finísimo que todo lo enlaza a través
de misteriosas hebras tensadas para
brindar un soporte a la estructura de
la percepción. No se puede considerar
a Víctor Ramirez sólo como artista
plástico, tampoco sólo como escultor,

ni como un performer. En él se entre las hendiduras del metal. Las
entrelazan diversas manifestaciones resplandecientes esferas que vi estallar
pues lleva en sí el lenguaje múltiple en sus lienzos, hoy se expanden en
de los diversos mundos que lo una espiral, y se expresan en los folios
habitan: el mapuche, los paisajes metálicos donde lucen inscritos -en
de las pampas, las cordilleras de su cortes-los textos de W. S. Merwin.
natal Chile, la memoria del exilio,
Los tubos de acero inoxidable
así como las imágenes que toma del caen desde variadas inclinaciones,
cine y las tiernas llagas producidas conformando un conjunto de
por sus hondas lecturas filosóficas. escrituración sobre el paisaje. El
Ramirez ve arte en todo cuanto espacio del escultor es físico por
existe, y crea arte de lo que está aún naturaleza, espiritual por disposición
por nacer. En él, la abstracción se Un ojo, digamos, ocupa un ángulo
presiente mar sedimentado en lluvia, superior de la cara. Y un ojo en el
huracán, tormenta fijando la simiente espacio infinito revela la destreza
de un arte singular: se trata de luz de quien ve sin miedo la desnudez
desparramada, mácula desvelando el de la intemperie, transgrediéndola,
espacio.
dotándola de permanencia. En el orbe
de la escultura, Ramírez utiliza las
mismas transparencias, los mismos
trazos para hablar con los árboles, y
un cielo conmoviendo el entorno.
El espacio para la poesía Vaso Roto
nac.edelencuentro con esteartista quien,
como W. S. Merwín,leeelmundo, como
hac.eelciego: pupando las texturas hasta
8 brillo del lenguaje de Rarnírez
alcanzanmsaberporlo intuido. 8 ciego
Ocurra es una reverberación teñida de
ve la realidad, trastocándola, ora por
un dolor oculto, un silencio coherente
intuición, ora por disposición, se abre
con otro dolor: la forma más pura del
a los dictados de la oscuridad hacia lo
lenguaje.
blanco. 8 nervio óptico del artista lee
Leer la obra de Víctor Rarnírez
lo real a través de lo que intuye sin ver.
en sus diversas expresiones es entrar
No la realidad conceptual, sino lo que
en un profundo, denso poema. De
podría estar sujeto a una dislectura, y
transparencia en transparencia
dar así con su tono propio,su escala en
revela por ocultación el fondo: líneas
la partitura. William Merwin escribe:
negras, círculos blancos, manchas
blanca mano/blanca música, blancograno de
deconstruyendo lo real. Sus ideas
arena caído en la qui.aud dd mar. YVíctor
comparten la escrituración de un
Ramírez traza las manchas, las pule,
mundo que pareciera escurrirse desde
trasgrede el orden del acero: el coito
un alto tejado. Lo que nos habla es lo
inicia al disponer nuestro cuerpo para
que calla, visión del diminuto punto en
las once dimensiones del universo que
Rarnírez observa con atención como
harían Beethoven, Prokófiev,Haendel o
Mendelssohn. Más que dramatismo se
aprecia un dinamismo armonioso que
ciñe su universo ora expandiéndolo,
ora constriñéndolo, haciéndolo visible,

113

�ser penetrado por la naturaleza. Es don él quien muestre, con sus primeros
del arte abrirnos al dolor, es refugio del dibujos y bocetos, la concepción del
humano abrazar su blandura. Entrar en espacio, que hablen sus ojos, sus manos,
comunión conlanaturaleza es perdurar. las manchas de óxido en el metal, para
La Cábala establece que Dios, desde su así, fundir la porción espiritual con la
infinita sabiduría, entregó al hombre la resignilicación del paisaje.
Nuevo León cuenta ahora con
luz en un recipiente para su buen uso;
mas el hombre y la mujer no supieron este espacio para los creadores, es su
apropiarse de esa luz, por lo que el morada, es la casa del poeta, como la
recipiente termina en añicos sobre el hay en París, Londres, Nueva York
suelo. Es porlaruptura delos recipientes Ahora, en el Parque Fundidora de
que el destino delhumano será ir enpos Monterrey, hay un ojo que nos mira,
un jardín de encuentros, un césped
de esa iluminación perdida.
A veces un árbol en el paisaje cimbrando nuestros pasos. Cuando
entorpece la visión. ¿Cómo logra el la belleza se contempla, se fija en
arte ocupar un mismo espacio a un nuestros ojos. Las manos del ciego
mismo tiempo sin trastocar la unidad? ven. El "Salmo Segundo" de Merwin
Una fuga, un concierto, una sonata, se aparece íntegro en Braille, adosado
instalan en el centro del conjunto para a la escultura, como también los
encender la pasión, para elevarnos a fragmentos más fulgurantes de
la condición de búsqueda, colmando William Stanley Merwin.
La poesía no es de Francia, España,
el espacio con los fragmentos de luz
rescatados, esos que nos son devueltos China, África o México. La poesia es
por el creador, siempre con fineza y debe de leerse como un único libro.
y desvelo. La intuición trabajada Escultura y poesia comparten aquí la
de Víctor Ramirez lo conduce a necesidad de expresarse hallándose,
enmendar la ruptura de la condición dejándose escuchar una a la otra, así
humana, nos restituye en el espacio, como quiso Holderlin, así como hacen
en un "determinado" espacio. El sitio los grandes poetas, para que lo divino se
elegido es un pequeño monticulo del trasforme en cosa de los hombres.
Agradecemos a Victor Rarnirez
Parque Fundidora, por ser un lugar de
recogimiento: ráfaga donde cuerpo yser su intensa creatividad y el don de
su expresión, los fatigosos viajes
se abren a lo desnudo de los cielos.
Cadaunodelospilaresque~en interminables de Europa a Monterrey,
las tablillas de acero, simboliza la su lectura del paisaje: las montañas, el
posibilidad del arte de contener lo más cielo, el seco suelo de nuestra ciudad. La
frágil dela crianrra humana, lo más bello primera vez que visitó el Parque el pasto
crecia alto hastalas nxlillas, hoy ese pasto
quizá, delainocencia rescatada.
Las veladuras de esta obra es el fundamento que sostienelas fonnas
se transparentan en el paisaje, del lenguaje por él diseñadas. No habrá
integrándose a los verdes, permitiendo música en el mundo más digna de ser
que las lineas de poesía sean follaje, expresada que los signos armonizados
árboL nube, soL todo transcurriendo contra el aire desnudo. Partió dela nada,
en el ir y venir de los cuerpos por el y hoy, cuando se mira lento el espacio,
prado; allí, donde el cuerpo envuelve su se tiene la sensación de un sentido que
sombra. En elpresente volumen., hemos entrega el ojo receptor.
dejado que el mismo Víctor Ramirez
Jeannette L Clationd
hable de su proceso creador, que sea

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T(TULO: Obra negra
AUTOR: Alfredo Espinosa
EDITORIAL: Vaso Roto Ediciones
AtiÍO: 20ll

o se tratarla de un planeta
y su negra luna, sino más
bien de aquello que en
astronomia se conoce corno un
sistema binario, consistente en dos
cuerpos celestes, de peso específico
similar y que gravitan en aparente
armonía. Ignoro si tal fenómeno
en realidad existe, o si opera de la
manera que acabo de describir, pero
metafóricamente la imagen funciona
para hablar de la relación entre Obra
negra, novela agresiva y enferma de
su época, y Reveses de Fabián Isunza,
extraña cosecha de aforismos crueles
y cortantes corno navajas, que surge
desde la mente enfermiza del principal
personaje de aquella narración. ¿Por
dónde comenzar? Aunque Reveses
apareció publicado tiempo antes que
Obra negra, la anécdota quiere que
este manojo de hierbas venenosas se
desprenda -a la manera de ciertas
lunas-del conjunto de parlamentos e
ideas que Alfredo Espinosa, partera de
estos gemelos malsanos, habia puesto
en los labios del tal Fabián. Ymientras
la novela esperaba ser publicada en
México o en Monterrey, las corrosivas
palabras de Fabián Isunza se fueron
abriendo camino por su parte, como
una línea de ácido, hasta que se
escaparon de la novela y adquirieron
la forma de un libro independiente:
un pequeño y hermoso (y peligroso)
libro nacido en una ciudad donde se
publica poco, Chihuahua, la patria
adoptiva del trasterrado Isunza; un
hombre -por lo demás- sin dioses,
sin patrias y sin bandera posible.
Obra negra: el edificio inmenso
a medio terminar, el proyecto
abandonado y a punto de convertirse
en ruina, el objetivo nunca alcanzado,
el sueño perdido, que sin embargo
se levanta todaVÍa frente a nosotros
para hablarnos del despropósito, la
ingenuidad, el fracaso individual o la

más simple decadencia. Pero también

la coartada urdida intencionalmente
sin más fin que la destrucción o
la construcción del vacío: el plan
ejecutado con la precisión de un
cirujano o, mejor dicho, de un médico
forense.
Fabián Isunza es un expulsado
del paraíso. Originario de aquel
caos incontrolable y expansivo
que ha usurpado el nombre de la
ciudad de México, y huyendo de
ella o de sí mismo, Isunza acepta
una insólita invitación por parte de
un desconocido para trasladarse a
trabajar hasta Chihuahua. Llega a
su nuevo lugar de residencia con la
esperanza de alejarse de una historia
marcada por los derrumbes amorosos
y desilusiones políticas, como si fuera
un sobreviviente, o, en el mejor de los
casos, un náufrago. El desconocido,
en cambio, resulta ser un exitoso
funcionario panista, un hombre del
nuevo orden, seguro de si mismo, en
pleno acenso y que, de alguna manera,
representa todo lo contrario a Fabián.
Ambos comparten, sin embargo,
algunas características oscuras: la
desconfianza, el cinismo, la visión fria
y distante del escenario de lo humano,
con las monótonas farsas o tragedias
que en él se despliegan. Desde el
principio queda claro que detrás de
aquella invitación subyace un interés
amoroso o por lo menos sexual,
pero la relación tarda demasiado
en volverse explicita. Por lo menos
para Ricardo de la Torre, aquel joven
político acostumbrado a ordenar
y ser inmediatamente obedecido.
Las cosas se complican. Teresa,
compañera de trabajo de ambos, se
entusiasma sentimentalmente con
Fabián, un hombre que por lo menos
le resulta diferente; un forastero algo
callado y taciturno que de alguna la
despierta, sexual y emocionalmente,

aun presintiendo ella la naturaleza
de la relación que une a Fabián y
Ricardo. Isunza, por su parte, habrá
de enamorarse de una aparición que
termina por enfrentarlo una vez
más con los terribles demonios del
abandono y el desamor: la figura
extrañamente triste y seductora
de Leonardo, un muchacho de
extracción humilde que vive con
una gran carga de culpa su propia
sexualidad.
Para quienes conocemos la
anterior narrativa de Alfredo
Espinosa resulta notoria la llaneza
del lenguaje con la que se desarrolla
toda esta historia violenta y llena de
sinsabores. Adiferencia, por ejemplo,
de Infierno grande, libro en el que
todo ocurre en medio de metáforas,
imágenes, efectos y sentencias con
frecuencia lacónicas, pero enunciadas
en octosílabos, en Obra negra todo se
dice linealmente y sin ornamentos.
No es de extrañar. Prosa destinada a
contar la historia del desencanto, la
de Obra negra necesariamente debia
ser una estructura verbal desnuda,
en la que un andamiaje sobrio y
elemental alojara los fantasmas
de la pasión, el deseo, la orfandad
ideológica y el profundo vacío del
rechazo amoroso. El discurso del
narrador omnisciente, un supuesto
profesionista que decide cumplir con
la última voluntad de Fabián Isunza,
que alguien alguna vez escribiera su
vida (-necesitaba público- se nos dice
al iniciar la novela) rara vez se eleva
por encima del nivel de una simple
"relación de los hechos".
Una excepción: el universo verbal
de los ambientes homosexuales del
bajo mundo descritos en la novela,
a la vez barroco y descarnado,
cortesano y vulgar, es un lenguaje
refinado y artero que de vez en
cuando irrumpe en el relato de la

�vida de Isunza para dejarnos ver, a frescas metáforas del cuerpo: hombros razonable para que alguien se cobre
la luz de sus relámpagos, las otras y senos que se transforman en frutas y lo que debo, y si eso no sucede, seré yo
caras de la miseria y el esplendor flores extrañas; labios que se buscan y mismo el que jale el gatillo. Tooa\lÍa me
humanos. Es de esta dimensión se encuentran como animales ciegos quedan fuerzas. Algún dia las probaré
paralela y secreta de la que habrán de y enfebrecidos, hasta que finalmente contra las del ferrocarril".
La psicología y la visión de este
ir surgiendo las sentencias que, como la escena se resuelve en una acelerada
flechasenvenenadas,Fabiánlsunza descripcióndel orgasmo, en unlenguaje personaje son, en efecto, devastadoras.
Hombre marcado por un destino
dirige nada menos que al cuerpo del físico y casi mineral.
Con respecto a las estrategias violento que no es solamente
universo. Me refiero a los aforismos
conglomerados en un pequeño libro narrativas y el tono predominante, individual, sino que deriva del cauce
gestado al interior de otro libro: Obra negra conjuga con habilidad tomado por una civilización que desde
Obra negra, que Alfredo Espinosa elementos y características típicas de hace ya muchas décadas se contempla
- Fabián Isunza o el narrador diversos géneros: la novela policiaca derrotada a sí misma, Fabián Isunza
omnisciente- decide titular Reveses, y la de tesis, pero igualmente se se somete a un inútil examen de
ahora publicados (acertadamente) permite ambientaciones de un lirismo conciencia, ya sin derroteros ni ideales
nostálgi.co que hacen pensar en Fa.brizjo posibles. Proveniente, precisamente en
como un apéndice de la novela.
Algunas escenas y pasajes de la Lupa, de Carlo Coccioli, o en Alexis tanto que concienci.a, de la más cruel, la
narración son excelentes muestras y Memorias de Adriano de Marguerite más humana y quizá la más necesaria
de una maestria literaria sobria y Yourcenar, aunque Espinosa logra de las utopias, la del socialismo
eficaz, capaz de lograr momentos de una mayor sobriedad formal. Es libertario (todavía muy vigente por
gran dramatismo con un núnimo de igualmente notable su manejo de los años sesenta), Fabián Isunza
recursos verbales, como cuando el los planos narrativos y los arcos de pensó, como tantos otros jóvenes
protagonista invita al joven Leonardo, tensión, así como el equilibrio entre un de su generación, que un mundo
con la intención de seducirlo, a realismo casi escénico de los diálogos radicalmente mejor era posible. Como
conocer la Cascada de Baseseachi. La y la necesidad de expresar su propia todo idealista, es inevitable (y lo que
magnificencia del paisaje, el ambiente visión filosófica. En este sentido, Obra es peor: quizá necesario) que termine
iluminado por una fogata en medio negra deja transparentar, en ocasiones, siendo un desterrado por excelencia
de la noche y los efectos de la bebida una intensión casi pretextual, una Al derrumbarse aquella enorme
no son suficientes para neutralizar los cierta calidad alegórica, por la que construcción cuyos cimientos no
sentimientos de culpa del muchacho; los personajes encarnan arquetipos estaban hechos sino de quimeras yde
ante la negativa, y preso de la cuya única misión pareciera la de entelequias, en tomo a este individuo
desesperación amorosa, Isunza se baña enfrentarnos a nuestros propios que cabalga en las postrimerías de
la modernidad, nada, sino un paisaje
con el alcohol eintenta prenderse fuego fantasmas. Pero no es este el espacio
para terminar con todo. Más adelante para reseñar en detalle la anécdota en ruinas, lo único que queda: la
en el relato, orillado por una crisis de ni el estilo del libro. Baste mencionar resignación a nuestra despiadada
naturaleza animaL la realidad mecánica
hastío y soledad, Fabián se viste de que la historia de Fabián Isunza,
y descarnada de todas las formas del
mujer y se abandona desamparado al acabado producto de la época del
poder; las indiscretas y prosaicas
vértigo de una noche de anonimato derrumbe de las utopías, habrá
verdades que se esconden detrás de
sexual, para acabar humillado y de desatarse finalmente en una
las bellísimas palabras que alguna vez
confundido, pero extrañamente tormenta devastadora que culmina
se erigieron como nuestras inmensas
orgulloso y satisfecho. Igualmente con la violencia yla destrucción final.
banderas:
patria, amor, Dios, libertad
efectivo desde elpunto de vista literario Después de un preludio amoroso
es el pasaje en el que Fabiánfinalmente en el que el fracaso y la cosificación
La historia se arrepiente de
hace el amor con Teresa, la compañera empujan alos actores hacia un callejón
sus certezas; su discurso se
de trabajo que se ha enamorado de él sin salida, Isunza da muerte aLeonardo
desploma: descree. Este es d
Tocio el cortejo erótico transcurre a para luego encontrar, él mismo, un
momento en que la historia
la manera de un dilatado poema que fin inesperado y trágico. Ya antes
se define por su caída y en d
va desplegando las más ingenuas y habia dicho: "esperaré algún tiempo

que a las ideologías, religiones
y sistemas politicos habrá
que agregarles ese pequeño
prefijo descuartizador, esa
partícula privativa: "des".
Las grandes verdades se
desdicen, se descoyuntan, se
deschavetan, se desconsuelan,
se desencantan, desesperan,
desgracian, desuellan,
despabilan, desvirtúan, se
desvanecen(...)
... nos dice este antihéroe, que
regresa para llevar a cabo la última
de las epopeyas posibles: la Gran
Demolición. Es fácil consultar su
pensamiento con alguna minucia; ya
he comentado que sus observaciones
y notas lentamente van separándose
del resto del libro hasta constituir por
derecho propio una obra nueva. Este
conjunto, al que yo prefiero ver como
un libro paralelo, se prolonga más
allá del final de la novela como una
serie de ecos tristes, pero finalmente
bellos. Aunque Reveses, de Fabiánisunz.a
merece un análisis independiente, me
resulta imposible el pasarlo por alto
en estos comentarios. Derivados, por
supuesto, de Nietzsche y de Cioran,
los aforismos de Fabián Isunza
conjugan el nihilismo del primero y el
pesimismo del segundo, para trenzar,
en una factura literaria que linda con
lo poético, las gotas de veneno de
este espíritu desolado y abandonado
frente al vacío. Sus aforismos ofrecen,
para quien quiera dar una probada al
espíritu de la posmodernidad, toda la
corrosiva lucidez de uno de los más
dramáticos personajes de nuestra
literatura. En efecto (y como ya se
ha señalado hasta el lugar común)
el hombre contemporáneo es, de
manera inequívoca, un huérfano.
Aunque el proceso intelectual por el
que los valores y creencias centrales

de nuestra civilización hicieron
crisis data del siglo antepasado,
o incluso antes, no es sino hasta
mediados del siglo XX cuando la
naturaleza del poder, el verdadero
rostro del progreso y los alcances
devastadores de la tecnologia
encarnaron en realidades tales como
los campos de exterminio, los gulags,
la experimentación con las armas
biológicas, la bomba atómica sobre
Hiroshima yla destrucción acelerada
y sistemática de los ecosistemas.
Más aún, al fracasar los intentos
de construir (o siquiera diseñar)
sociedades alternativas, fundadas
en los principios de la solidaridad
entre los hombres y la armonía con
el entorno natural, el hombre queda
como un reo de si mismo, como un
incubo condenado por los "sueños
de la razón", amarrado por siempre
a su indiscreta y terrible naturaleza
animal.
De esta manera, si todo sistema
simbólico es en algún momento
antropomórfico (el sol es el "corazón"
del sistema solar; una capital es la
"cabeza" de un país, etcétera), la
iconografía de los nuevos tiempos
-nos dice Fabián Isunza- deberá
estar inspirada en el culo. El falo -esa
orgullosa imagen solar que se yergue
hacia el Cielo del Progreso y la Utopía
del Final de los Tiempos; ese emblema
axial que nos habla de vida, poder o
fecundidad, yque es el origen simbólico
del cetro, la columna votiva, el tótem, y
el obelisco triunfal-, ha visto el final
de su imperio. En consecuencia, el
culo -ese otro centro delos placeres,
pero de los placeres más oscuros,
subversívosyestériles-,seharevelado
para ocupar el trono vacante. Una
serie de sentencias chisporroteantes y
dolorosas cuya única misión posible
es dar un fiel testimonio del naufragio
colectivo, son la generosa contribución

de Fabián Isunza para la ceremonia de
la nueva apoteosis. He aquí tan sólo un
par de ejemplos de estas devastadoras
máximas, sañudamente destinadas a la
construcción del Mundo Nuevo:
Conla caída de la fe, las grandes
verdades se hacen añicos.
Que cada quien levante su
fragmento yedifique su propio
fanatismo. El fanatismo es
eficaz antídoto contra el vacto.
Aplaudo la saludable tarea de
derrumbar héroes, pero digo
que nunca hay que olvidarse de
derribar también los pedestales.
Los soñadores aspiran al suyo.
Ymás adelante:

No más sacrificios, no más
religiones, no más dioses y
utopias. Este es d fin de las
pasiones: bienvenidos alvado.
Existe en todo este discurso, en
efecto, un profundo pesimismo.
Pero detrás de todo pesimista se
oculta, ya se sabe, un moralista
tímido, es decir: un hombre que
lamenta la catástrofe y se reprocha en
secreto su incapacidad para haberla
conjurado. Hablé anteriormente de
posmodernidad En realidad Fabián
Isunza no es sino un idealista frente
al vacío, yen este sentido es el último
de los grandes románticos y por lo
tanto el último de los modernos. En
el conjunto de los personajes que
nos presenta esta novela (hileras de
políticos fríos y oportunistas, grupos
de burócratas envidiosos, parejas de
amantes egoístas e hipócritas) Fabián
Isunza destila una especie de pureza
espiritual que es imposible ignorar. A
su manera, es un personaje quijotesco,
un luchador derrotado y maltrecho

�honestidad intelectual y una valentia
poco usuales, sobre todo en una época
que no es guiada sino por los valores del
dinero y el placer inmediato. Alguien
ha dicho que el gran arte no es aquel
que una sociedad quiere, sino aquel
que una sociedad necesita. Obra negra
es una novela necesaria, su veneno se
activa en un sentido antagónico al de
las adormideras y los opios: en lugar

que todavia se da fuerzas para
enfrentarnos - como el Caballero
de los Espejos- a nuestra propia
imagen, con la secreta esperanza de
que en ella podamos reconocemos y
reconciliarnos con el mundo.
Obra nqra, seguida de Reveses, marca
un momento memorable en nuestra
literatura. Textos profundamente
inteligentes, muestran además una

de donnirnos nos sacude, nos estruja y
despierta, enfrentándonos súbitamente
a un devastado paisaje; a un mundo de
ños negros y cielos amenazadores, de
océanos muertos e insondables, de
inabarcables continentes vacíos. Un
paisaje que, esperémoslo as~ no será el
del futuro.

E
TÍTULO: Inrroduccíón a los estudios teatrales
AUTOR: Jorge Dubatti
EDITORIAL: los papeles de Godot
AÑO: 2010

Enrique Servín

Poesía W. S. MERWIN Cuatro salmos

• ALOA MERINI Cuerpo de amor
HuGO MuJICA Más hondo • ELIZABETH BISHOP Una antología de
poesía brasileña • ALOA MERINI Magníficat • Ltoo Ivo Rumor nocturno
• ALOA MERINI La carne de los ángeles • CLARA JANÉS Poesía erótica
y amorosa • LEDO Ivo Plenilunio • AMANCIO PRADA Emboscados •
WILLIAM WADSWORTH Una noche fría el ftsico explica • FRANCISCO J.
URIZ (seleccionador) El gol nuestro de cada día • JouMANA HADDAD Espejos
de las fugaces • LEO ZELADA Minimal poética • ÜSSIP MANDELSTAM
Poesía • CLARA JANÉS Variables ocultas • AMANCIO PRADA Cántico
espiritual • CHARLES WRIGHT Potrilla • HAROLD BLOOM La escuela
de Wallace Stevens • RICARDO YÁÑEZ Nueva escritura sumaria • CuvE
WILMER El misterio de las cosas • GIOVANNI RABONI Gesta Romanorum •
Ltoo Ivo Calima • VALTER RUGO MÁE folclore íntimo • AGusTf BARTRA
El canto del mundo. Voces de la poesía universal (Volumen 1 y 11) • ERNESTO
CARDENAL Tata Vasco • JESÚS AGUADO El fugitivo. Poesía reunida •
LUIS ARMENTA MALPICA El agua recuperada. Antología poética •
ESENCIALES GERARD MANLEY HoPKINS El mar y la alondra. Antología
poética • DEREK WALCOTT Pleno verano. Antología pczética
LOS
•

Poesía

SIGUIENTES

PAULINA VINDERMAN

Bote negro

Poesía
umbrales CARMEN

L. OuvEIRA Flores raras y banalísimas. La historia de Elizabeth Bishop y Lota

de Macedo Soares •

Una mosca en la sopa. Memorias •
realidad y la poesía
Umbrales NOVELA ALFREDO ESPINOSA Obra negra • GEORGES
RooENBACH Brujas la Muerta Fisuras HuGo Mu11cA La casa y otros ensayos
• }ORDI DocE La ciudad consciente • A. GHIGN0LI Y LLANOS GóMEZ (ed.)
Futurismo. La explosión de la vanguardia • EMMANUEL BERL El tiempo, las ideas
y los hombres. Ensayos escogidos • HA JIN El escritor como migrante Arte
TzvETAN ToooRov ¡El arte o la vida! El caso Rembrandt • VfcroR R.AMfREZ
Vaso Roto: espacio y poesía • SALVAT0RE SETTIS Laocoonte. Fama y estilo
Singular JouMANA HADDAD Las siete vidas de Luca. Un cuento ecológico
CHARLES S1M1c

ANTONIO GAMONEDA, CLARA JANÉS, MoHSEN EMADf De la

/~

I

'-1
Vaso Roto Ediciones

vasoroto@vasoroto.com

(81) 8303 • 4247

España - México
118

ntroducci.6n a los Estudios teatrales
viene a reunir todo el acervo
que ha construido su autor
para los creadores de teatro. Su
punto de partida ontológico y
epistemológico amén de los temas
a desarrollar nos habla desde el
comienzo de una visión que aquí se
conjuga, reúne y prcxluce novedades,
en la medida en que hay una sintesis
tan rigurosa de su pensar que nada
escapa al juicio del lector interesado.
Su teorta filosófica, quizás nunca
antes atendida con estos parámetros,
se da en Argentina y Dubatti es el
demiurgo que la concreta. Jorge
ha logrado ponernos en la pista de
innumerables cuestiones que antes
no se habian tratado o al menos, no
asi. La exigencia de su trabajo lo ha
llevado a, fiel a lo mismo que predica,
mirar el acontecimiento teatral in situ;
aveces pareciera que no hay obra de
teatro estrenada en América Latina
de la cual no haya sido espectador.
Quizás por ello, desde el acto crítico
solidario y fraterno de su núrada hasta
los cuestionamientos que formula con
vigor: qué es, qué está, qué hay, qué
existe en tanto teatro en el mundo,
pone en el tapete los límites de la
estética y desentraña la relación del
acto teatral con la totalidad del mundo
en el concierto de los entes.

1

Es decir, en Dubatti hay una
reivindicación de todos los vinculas
y relaciones del teatro con la vida, la
naturaleza, los otros seres, el lenguaje,
las creencias, los estamentos sociales
y politicos, la historia, y tanto más que
alude al devenir humano. Pero sobre
todo una reivindicación gozosa de un
acto que propone un ser humano en
contacto con otros seres humanos,
de una fiesta del encuentro y la
participación.
Ergo al interior, y motivo de
su estudio permanente, en su
propuesta filosófica se conjugan
todas las disciplinas que abarca el
análisis del teatro, desde la semiótica
hasta la socioescenologia, desde el
análisis crítico y comparado hasta la
historiogra.fia y la pedagogía teatral,
sin olvidar las dramaturgias, los
grupos, la dirección y cada uno de
los participantes de esta producción
simbólica. Su campo, inmenso por
cierto, repara en cada una de las formas
que han hallado los estudiosos del
teatro en referir y constatar ese hecho
complejo que tiene por marco un
escenario yunos actores en él, frente a
una comunidad que lo expecta.
Esta perspectiva deja atrás las
definiciones anteriores, y por cierto
altamente dudosas, del arte teatral en
tanto comunicación y/o estudio de las

119

conductas humanas, para subrayar el
acontecimiento, eso que pasa más
allá de toda consideración racional
y ponderable o mensurable, eso que
sucede entre los participantes del acto
poético, un fluir, un ir de la escena al
espectador yviceversa, donde se ponen
en juego todos los caracteres de los
seres en cuestión y sus proyecciones
psiquicas, históricas, socioculturales,
politicas, sesgadas y atravesadas por el
tiempo, el lugar, el orden y el desorden
de la vida humana y natural.
Dice Umberto Eco "No es casual
que para indicar la acción teatral
usemos, al menos en italiano, el
término representación, el mismo
que se usa para el signo. Uamar a una
representación teatral show acentúa
sólo sus caracteñsticas de exhibición
de determinada realidad; llamarla play
acentúa sus caracteristicas lúdicas y
ficticias; llamarla pafonnance acentúa
sus caractertsticas de ejecución; pero
llamarla representación acentúa el
carácter sígnico de toda acción teatral,
donde algo, ficticio o no, se exhibe,
mediante alguna forma de ejecución,
para fines lúdicos, pero por sobre todo
para que esté en lugar de otra cosa".
Concepto inapreciable para observar
el espectro suntuoso desde dónde
plantea nuestro filósofo, las bases
epistemológicas que dan lugar a su
exploración del ejercicio del teatto.
Lo saludable de las novedades
aportadas por Dubatti, retomando
a Mauricio Kartún, dramaturgo
argentino quien colabora
estrechamente con nuestro
especialista en el ámbito de pensar
el teatro, es que el teatro teatra, lo
cual no es sencillamente un juego
de palabras sino una recurrencia
heideggeriana: recordemos la
capacidad de asombro a la que nos
insta el filósofo alemán frente a la
visión del árbol, en donde éste, el

�¿Cómo define nuestro autor el mueve de lugar nuestro universo con
árbol, arbola. Así cuando el teatro
teatra, se yergue como ente frente a la arte teatral desde la filosofía del nosotros mismos incluidos, a causa
inconmensurabilidad de otros entes teatro? Como un acontecimiento de la aparición del acto poético en la
diciendo y haciendo lo propiamente ontológico que se diferencia de otros textura del cuerpo y su giro, la lágtima y
suyo, vale decir, al producir un acto acontecimientos por la producción el sudor, el color y la luz de las siluetas,
de tres vertientes, el convivio, el de poiesis y expectación en convívio, y la palabra, el acento, el timbre, un limen
poema, o poiésis en término más al actor, en tanto presencia aurática, dificil de nombrar, o de medir.
Y si toclo esto es as~ cómo estudiar
específico (según Heidegger toda como generador del acontecimiento
el hecho teatral sino desde su puro
obra de arte es finalmente un poema), poiétíco.
El teatro pues es ese hic et nunc, acontecer, en ese pulso breve y ligero
y la expectación.
"Comprender no es descubrir precisamente por acontecer, contecer, donde el tiempo es paralelo del tiempo
hechos, ni extraer inferencias lógicas, que deriva del latín contingere, real y el espacio es el mismo pero otro,
ni menos todavía construir teorías, contingencia, posibilidad de que algo y no hay más ley que la que se instala en
es sólo adoptar el punto de vista suceda o no, y que implica un riesgo en los cuerpos, las voces y las presencias
adecuado para percibir la realidad", la medida en que puede acontecer de entrelazadas en una ensoñación
anota Ricardo Píglia en El último lector. manera opuesta a la que esperábamos, equívoca, dudosa, frágíL y sin embargo
Lo cual nos sugiere una incompletud de modo tal que uno se arriesga, se tan cierta como para arrancar lágrimas,
y al mismo tiempo una condición expone. Un acontecimiento ontológico risas, aplausos y el espeso aliento de loo
plural del modo en que la filosofía del entonces que revela yverificala relación que viven a propósito.
Dubatti siempre repite una
teatro puede ejercerse y es ejercida de entre los entes en su mismo ser, hacer
y decir. Donde es necesario vincular proposición del teatrísta mexicano
hecho por nuestro autor.
También en el momento de la la presencia con los otros en tanto Luis de Tavira: "Sólo el teatro es
crítica Dubatti insiste en hacerlo compañeros del convivio; y asimismo teatro porque si todo es teatro
desde los parámetros señalados más con los agonistas en escena a los que nada es teatro". Y en estos tiempos
arriba por Piglia. Y sin duda esto se adhiere o se rechaza en un flujo donde el teatro de operaciones de
es lo que más aprecio en el trabajo vital No olvidar que se pone en juego tantas guerras, o el bloqueo de los
filosófico y en las indagaciones desde la epidermis y la psiquis de toclos los narcos o los operativos del Ejército
diversos ángulos que se propone participantes de la reunión, cuyo acto o las movilizaciones blancas, o las
nuestro autor. Esa manera de poético presente y efimero, por lo instalaciones en el Barrio Antiguo o
transcurrir a través de la diversidad tanto inquietante, da a los mismos un en la Alameda, o los tragafuegos en
de instancias teatrales sugiriendo hálito, un aliento, un soplo generador las esquinas buscando un centavo, o
por encima y asimismo sesgadas por como si de nuevas criaturas se tratara. el despedazamiento de los cuerpos, o
ellas, denotaciones y connotaciones Ese acontecimiento que asimismo vaya a saber cuánto más, aparece ante
que ofrecen la poderosa conciencia alienta, insufla en el organismo de los nuestros ojos como un acto teatral
de un hecho afectivo. Donde se ha invitados una sensación psícofisica de increíble o desmesurado, patético
hecho retroceder el juicio sumario, encuentro y revelación. La plenitud o previsible semejante al teatro, me
la opinión cristalizada, el debate del cuerpo presente. Es absolutamente parece formidable la triada en la que se
oficial, los conceptos como leyes imprescindible que haya un cuerpo apoya y se argumenta el ser del tearro.
Hay una invitación a presentarse o
inamovibles. Una conciencia que presente de ambas partes, del que
sentarse
en un lugar porque habrá un
aflora y se apodera del sentir, expecta y del que representa. Por eso
sentimiento, sensación, sensibilidad el teatro es más que comunicación, acto convivíal que implica invitación
de lo otro, del otro, una suerte de más que el descubrimiento de expresa para que nos encontremos.
ética del encuentro y su comprensión. comportamientos, más que la Luego el momento del acto poético
Dificil para mí definir esta impresión pura estética que nos fascina. Y no en sí mismo con sus fronteras
que subyace en toda proposición obstante en tanto comunicación, manifiestas en los cuerpos y las voces.
dubattiana y que percibo tan descubrimiento de conductas, nuevas y cuyo hacer el invitado, en su acto
fuerte, aun en sus momentos más estéticas, habiendo asumido el acto de expectación, debe aprehender Y
racionalmente o no, se conmueve, se concluir, es decir, concretar con su
conceptuales.

120

presencia y su mirada. Hay pues un de ella, frente a un cuadro, una obra
encuentro humano y humanizado en arquitectónica, los ríos populosos de
donde esta humanidad se proyecta, gente de los mercados, o los campos
presenta, representa, se asienta, y este de trigo de la pampa, antepone,
encuentro previsto es insobornable. por oposición a la experiencia
Con el subrayado que el acto teatral se propuesta por Heidegger frente al
realiza en compañía, por eso se vincula árbol, una cámara fotográfica o de
al acontecimiento de la compañía vídeo o el ojo de un celular. Como si
(del latín, cum panis, compañero, el hubiera una intención oblicua de
que comparte el pan). Todo lo cual evitarse la experiencia, de no asistir
resulta una zona democrática, quizás al acto humano, no aprehenderlo ni
una de las pocas que nos quedan, aprenderlo. Me vuelvo así aparato,
donde nadie está por encima del otro tecnología, pantalla, cámara, una
puesto que toclos participan por igual prótesis que me completa sin latido ni
en y del acto poético. Y este "todos células. Nada de esopcxlemos hacer con
juntos", esta condición de encuentro el teatro, ese acontecimiento ontológico
que dará lugar a las novedades en el que requiere de ti, de rrú y del poema,
propio ser enamorado, si hay poema para que toclos juntos comulguemos
y hay expectación sin mediaciones en la experiencia del acontecer. Y me
de ninguna índole, nos regala un pregunto, ¿será el teatro el último
instante de eternidad, como lo pensaba reducto donde nuestra humanidad
Kierkegaard.
está presente por entero? O también
Recuerdo con cierto horror el alcanzaremos nuevas fronteras donde
comienzo de Irifanciaehistoria de Giorgio el encuentro no sea necesario y el
Agarnben al señalar que el ser humano teatro, ese acontecer que nos convoca,
actual no vive experiencia alguna y haya sido reducido a un aparato o un
cuando pudiera recibir un destello simulacro, que lo imita.
f ltANCl 'iCO I SEU.ANO

BO RLAS y EL SOL

COll(C16•

POSIATA

..

lf&lt;•w,lt,...

... ........ h,.,..,.,.,~,,...,

,..-,

Tiranos temblad

_..

11......- ~ - - - • ..

Los gansos salvajes

121

Sin embargo y tratando de ser
más optimista, ¿acaso no pudiera
darse que en la plena mudez del
universo tecnológico en la que nos
estamos sumiendo, como niños que
experimentan, el teatro nos proveyera
de un pocler mágico al igual que los
bisontes en las cavernas de Altamira a
nuestros antepasados, para renovar la
experiencia de lo humano?
Quedémonos con la proposición
de Jorge Dubattí para soñar con esta
última posibilidad ese acontecimiento
poético cuya dimensión ontológica
compleja nos propone una vía de
percepción experimental, única, por
viviente, por efirnera, por solidaria,
en compañía, donde las moiras
por un instante se encarnan para,
flagrantemente, hilar, ovillar y truncar
la vida y la muerte frente a nuestro

asombro.

Coral Aguirre

�Recientemente aquí en México,
tenernos las obras de: Zapata, de
Pedro Angel Palau; Villa, de Paco
Ignacio Taibo II; Hidalgo, de Eugenia
Aguirre; o La insurgente, de Carlos
Pascual.
TfTULO: Nezahualcóyotl Brazo de león;
Nezahualcóyotl es un poeta y
dReyPoeta
prosista muy estudiado. De sus
.AUTOR: Carlos H. Cantú
poemas y textos se han ocupado:
EDITORIAL: Conarte
Bernardino de Sahagún, Fernando
.AMO: 2009
de Alva Ixtlilxóchitl, Juan de Viera,
José María Vigil, Alfonso Reyes,
Salomón de la Selva, Angel María
Garibay, José Luis Martinez,
Miguel León-Portilla y muchos
más. En si mismo, como persona, el
1 nuevo libro de Carlos los historiadores nos han dotado con gobernante-poeta texcocano reúne
H. Cantú es la saga del tantos y tan sutiles instrumentos muchas facetas y cualidades; Carlos
rey texcocano que nació para examinar lo pretérito en su H. Cantú las contempló todas para
hacer su novela, de tal manera que
aproximadamente un siglo antes diversidad".
Para Elizabeth Corral Peña, por aquí aparece el esposo, el padre,
de que llegaran los españoles al
otra parte, "historia y literatura son el guerrero, el monarca, el juez, el
Valle de Anáhuac.
Cantú nos había deleitado, con campos que recurren al lenguaje constructor, el poeta, el creyente.
Con un prólogo en donde Cantú
la prosa que lo caracteriza, llena y a la construcción de tramas; dos
de elegancia y figuras literarias, de procedimientos que a menudo cruzan reproduce dos de los poemas del rey
libros como Los halcones dorados de sus caminos y entablan relaciones texcocano, describe sus profecías, da
Villa (Diana, 1969) o Los colorados muy próximas, pero que no pueden cuenta de la leyenda negra contra la
de San Patricio (Conarte, 1997). dejar de tenerse cierta desconfianza". gesta hispana y explica la razón por
Nez.ahualcóyotl ... parece ser novela Corral cita como ejemplos de este la cual los nativos, al ser esclavizados
histórica: un género que no es nuevo género: Yo, el supremo, de Augusto Roa y avasallados, asumieron una
pero que ha cobrado vigor a raíz de Bastos; El recurso del método, de Alejo conducta diferente de desobligación
una corriente que busca fusionar Carpentier; El otoño del patriarca, de y pasividad
En once capítulos divide el autor
Gabriel García Márquez; El obsceno
literatura e historia.
Fernando Ainsa, en su libro pájaro de la noche, de José Donoso; o su novela Nezahualcóyotl... Van del
La invención del pasado. La Noticias del imperio, de Fernando del nacimiento a la muerte del coloso. 8
novela histórica en el marco de Paso. YJosé Ortiz Monasterio ha texto lleva incluidas muchas voces
la modernidad, sostiene que "las trabajado la narrativa de Vicente en náhuatl, pero sin ser excesivas ni
relaciones entre historia y ficción han Riva Palacio, la que conlleva no difíciles de interpretar. Al final de
sido siempre problemáticas, cuando poca carga histórica, pero recreada la obra aparece una tabla que da las
no abiertamente antagónicas"; de en un lenguaje que, en muchos de equivalencias cronológicas nahuas
acuerdo con el mismo autor "...la sus párrafos, se aproxima a la prosa (uno conejo, dos caña, tres pedernal.
cuatro casa).
novela histórica no es ni una moda, poética.
La historia está narrada muy
Otros críticos que también han
ni un sub-género realista, sino que
liricamente.
El nacimiento de
el pasado representa una dimensión estudiado los límites de esta frontera
natural y casi diría privilegiada literaria son: Georg Luckacs, Acolmiztli Nezahualcóyotl abre el
de la ficción, un territorio que los con su trabajo sobre La novela relato. Desde el inicio aparece "el
narradores hemos ido redescubriendo histórica y Seymour Mentan, con señor de los cielos, del aquí y el máS
y elaborando, ante todo ahora que Latín America's new historical novels. allá: Tloque Nahuaque" y, con ello,

1

122

la constante búsqueda de un dios obra de lo que luego sería el bosque
superior al que no le complacen de Chapultepec.
la guerra florida y el sacrificio de
Muy dinámico es el sexto
los prisioneros, sino la ofrenda capítulo, donde el narrador ilustra
de insectos, aves, flores y frutos. una serie de hazañas que realiza el
Vayamos a un fragmento de este joven Nezahualcóyotl para vencer
capítulo:
a sus enemigos tepanecas. Es tal
su versatilidad que sus enemigos
-iliaaajajaaaíií! -grita piensan que están frente a un
triunfante la comadrona al nahualli. La descripción del lago de
recibir en sus manos la cabeza Texcoco es aquí sumamente plástica.
del recién nacido.
Xiuhtzal, la de la piel dorada, será
-¿Escuchaste ese alarido?
su primer amor. Erótico y poético
-exclama intranquilo es el diálogo de la pareja en la isla
Ixtlixóchitl, volviéndose hacia Maquitl. Los aztecas permiten que
el Caballero Ocelote que guarda su primo Nezahualcóyotl regrese
la entrada de su aposento.
al palacio de Cillán, pero no podrá
-Debe haber sido la tlcitl, ir más allá. Su máximo enemigo
enaltecido señor -contesta el Maxtla, hijo de Tezozomoc, monarca
iyac-, es indicio de que tu hijo de Azcapotzalco, se contraría con
ha nacido felizmente.
el retorno del Gran Chichimeca e
intenta matarlo, pero éste escapa
en varias ocasiones. A la muerte de
Ixlilxóchitlzin ve nacer a su hijo Tezozomoc, Maxtla incrementa su
Nezahualcóyotl. Éste se va educando envidia hacia Coyote Ayunado.
en el Calmécac, a fin de que aprenda
El séptimo capítulo tiene
ahacer el bien y a evitar el mal, como como temática la liberación de los
se le ha enseñado en palacio. México- texcocanos por sí mismos y por
Tenochtitlan, Texcoco y Tlatelolco su aliado contra Azcapotzalco.
integrarán la triple alianza en contra Mantiene fuerza y movimiento.
de los tepanecas de Azcapotzalco, Las escenas se suceden y el relato
con quienes estaban en guerra los camina con ágil ritmo. Como en toda
texcocanos pese a integrar una la novela, metáforas y otras figuras
misma familia lingüística y étnica. embellecen el texto. Continúan los
Los tepanecas y chalcos llegan hasta nahuatlismos bien aplicados, en su
Texcoco y sojuzgan al padre de preciso lugar. El octavo capítulo
Nezahualcóyotl, quien finalmente es el preámbulo para la toma de
muere casi frente a los ojos de su estado definitivo de Nezahualcóyotl.
hijo. Aliados de los texcocanos serán Por tanto, en el siguiente capítulo
los tlaxcaltecas y, en ocasiones, los el autor desarrolla un suceso que
otomíes.
tiene alto parecido con el del rey
Por prudentes consejos de David en Israel, quien sacrifica a
sacerdotes, miembros de la casa uno de sus más fieles hombres para
real y de su propio medio hermano quedarse con la prometida de éste.
Cihuaquequenotzin, el poeta-rey En la dinastía acolhúa se trata de
huye de su propio territorio y se Cuacuauhtzin y Azcalxóchitzin.
hospeda con sus tíos y primos de Esta le da al Gran Chichimeca un
México~Tenochtitlan. Allá inicia la hijo: Tetzauhpintzintli, el que luego

123

va a ser juzgado y muerto, causando
fuerte dolor a la pareja.
En el décimo capítulo, Carlos H.
Cantú describe las dotes del gran
constructor de obras hidráulicas
que fue Nezahualcóyotl. Luego,
nuevamente el monarca de Texcoco
se enfrenta a la acción de unos
sacerdotes que tratan de evitar la ira
de los dioses a causa de la reducción
o nulidad de los sacrificios humanos
a los que el máximo gobernante
acolhúa se opone. Azcalxóchitzlin
anuncia a su esposo que está
embarazada. Ynacerá Nezahualpilli,
el sucesor, el artista, el sabio como su
padre.
Yla novela cierra con la muerte del
protagonista, en el año seis pedernal.
Habla con todos los hijos, con su
linda esposa y luego se enfrenta solo
a la muerte, al tiempo que recuerda lo
creado y memorizado por él mismo:
"Dejaré pintada una obra de arte,
/ soy poeta y mi canto vivirá en la
tierra: / con mi canto seré recordado,
oh mis oyentes, / me iré, me iré a
desaparecer, / seré tendido en estera
de amarillas plumas, / y llorarán por
mí las ancianas,/ escurrirá el llanto de
mis huesos como florido leño / he de
bajar al sepulcro, allá en la ribera de
las tórtolas...". (332-333)
Será el lector quién dé el veredicto.
A mi me parece que se trata de un
relato redondo, muy cuidado, que
implica el profundo conocimiento de
la cosmovisión, lengua y riqueza de la
cultura texcocana. Lo va a disfrutar
el amplio público al que va dirigido
el libro. Y aparece en un momento
en que se da una efervescencia
por el amor al pasado, donde lo
prehispánico no debe quedar
olvidado.
)

José Roberto Mendirichaga

�AUTORES

AUTORES

Estados Unidos y Argentina. Vaso Roto publicará su
reunir en su vida y obra el sur y el norte de América libro Album errante en 2012.
Latina. Maestra en el Colegio de Letras y coordinadora
de la Escuela de Teatro de la Facultad de Filosofía y M•M••L c••cf• Y•••■c••· Escritor, profesor y
traductor cubano. Entre sus últimas publicaciones
Letras de la UANL donde realiza toda su actividad.
destacan la novela El día de La Cruz, Premio Nacional
••cTO• .A..LY•u•• •fil. Escritor. Licenciado en José Soler Puíg, y el poemarío Hombre de la honda y de la
Letras por la UANL Coordina el Centro de Escritores piedra, Premio Nacional Julián del Casal.
de Nuevo León.
••MIIL c•MúL•Z
Escritor y cineasta,
obtuvo
en
2003
el
Premio
Híspanoamerícano
de
1•.A..M DOMIMC• ••cl•LLH ( Chetumal, Quintana
Roo). Por su obra literaria ha recibido, entre otros, el Ensayo Casa de América/Fondo de Cultura Económica
Premio Nacional de Poesía Efraín Huerta, el Premio de (España) por Libro de Nadie. En Monterrey ha publicado
Ensayo Ramón López Velarde y el Premio Nacional Hollywood: la genealogía secreta (UANL, 2008), Contra
de Literatura Gilberto Owen. Es director editorial de el amor (CONARTE, 2010) y Mil usos curativos del fuego
(Ediciones Intempestivas, 2011).
IBERO, Revista de la Universidad Iberoamericana.

c•uL •e•••••· Latinoamericana de elección por

•••lil••·

(1911-1979). Poeta, cuentista y 1:•1• ■•LL (Canadá). Poeta. Su libro-debut, The
traductora estadounidense. Ganó el Premio Pulitzer en certainty dream (El sueño de la certeza), ha sído nominado
1956 y el National Book Award en 1970. Algunos de sus al Premio Gríffin. Ha sido galardonada con el Premio
libros son North and South (1946), A Cold Spring (1956) y Irvíng Layton y el Premio David McKeen.
~uestions ofTraveI (1965).
LITICI• ■■••••• (Monterrey, 1960). Poeta.
u■•••LA c•MT■ WHT•M••u (Monterrey, 1972). Publicaciones: Pago por ver (1984 ), Canto del águila
Poeta, traductora y ensayista. Maestra en ciencias (1985), Poemas para llorar (1993 ), Caracol de tierra (1996),
con especialidad en lengua y literatura por la UANL Vivir es imposible (2000), Hace falta que llueva (2002),
Algunos títulos publicados: Naturaleza muerta, El filo de Poemas incompletos (2006), Sólo digan que fui (2011),
Celebración del vértigo (20ll).
la playa, El efecto y Poemas del árbol.
•L1u.a•T■ ■11■••

•DOLF• c•n.A.i6M (México, 1952). Escritor, poeta,

liTI.A.. IRIM l■.A..Rli (Monterrey, 1979). Maestra en

traductor, ensayista. Es autor de Arbitrario de la literatura
mexicana, Recuerdos de Coyoacán, la versión castellana de
Después de Babel de George Steiner, Grano de sal y otros
cristales. Pertenece a la Academia Mexicana de la lengua y
es investigador asociado de El Colegio de México.

estudios latinoamericanos por la UNAM. Ha publicado
el poemario Malabar de Piedra (UANL, 2003). Becaria
del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo
León 2006. Ha participado en congresos en la ciudad de
México, Brasil y Colombia.

M1c••L c•Y•••••••• (Monterrey, 1940). Poeta,

■i•■•u 1•c•■s (ciudad de México, 1947). Su

ensayista y traductor. Ha obtenido el Premio de
Traducción de Poesía del INBA y el Premio a las Artes
de la UANL. Algunos de sus libros son El rojo caballo de
tu sonrisa, Sombra de pantera, Antología otiranía y Poemas de
Kurt Schwitters y Blaise Cendrars.

novela más reciente es Lunas (2010), sobre un profesor
de literatura y su viuda. Prepara una historia de la
literatura del siglo XX a través de treinta géneros
literarios.

l•SIÍI IALY.A..DO• (c■•c■•&gt; LOZ.A.M• ■le.A.. (Reynosa,

•••ARDO •MTOMI• P.A..RR.A. (León, 1965). Narrador

Tamaulipas, 1968). Diseñador gráfico y artista visual
ínterdisciplinario. Su obra se ha presentado en diversas
galerías Ymuseos de la ciudad, así como en Estados
Unidos. Se ha desempeñado como catedrático en la
UANL, entre otras instituciones.

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Sírnon Guggenheírn Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.

11•■1.A.. M••TfM■z ■•••••• (Monterrey, 1985).

Artista visual y reportera. Ha participado en la
VI Bienal Regional de Plástica Joven y en el Salón
de la Fotografía 2006. Actualmente colabora
como directora de prensa para el festival uHoras.
Perdidas, Performance-Art" y con el periódico Vida
Universitaria.

obtenido el Premio Nacional de Poesía Ramón López
expuesto individualmente en España, Francia, México, Velarde (1992), el Premío Nacional de Poesía Efraín

CLA•.A.. M••f• P••u 1•1•111• (Tunja, Colombia

1982). Doctora en literatura latinoamericana por la
Universidad de Concepción, Chile. Actualmente se
desempeña como investigadora de pensamiento crítico
hispanoamericano.
M••cA•11• •f•S•F•U.A..T (Monterrey). Poeta y

abogada. Autora de Si las horas llegaran para quedarse
(1995) y Cómo usar los ojos (2010). Aparece en más de
JOSj ••■•llTO M■M•IRIC■.A..C.A.. (Monterrey, 1944). una docena de antologías de poesía.
Licenciado en filosofía, maestro en letras españolas y
doctor en historia. Es autor de Aproximación a la critica c•1STIMA •1T■•.A..•c••1.A.. (Matamoros, 1964).
literaria (1998), La ideología en la obra de Ramón López.Velarde Narradora, poeta e historiadora. Es responsable de la
(1999), El Colegio de San Juan en Saltillo, 1878-1914 (2010) y columna uLa mano oblicua" del diario mexicano Milenio,
Jesús y ViqueLlaguno, unapareja inolvidable (2011). Es profesor y del blog No hay tal lugar. Sus libros más recientes
en la Universidad de Monterrey.
son La Castañeda. Narrativas dolientes desde el Manicomio
General,1910-1930 (2010) y La frontera más distante (2008).
■•e• M•11c• (Argentina). Estudio bellas artes,
antropología filosófica, filosofía y teología. Su obra ••••••• ••■IR.A.TI (Barcelona, 1947). Filósofo y
poética abarca 10 libros y fue reunida por Seíx Barral: ensayista español. Ha publicado varios libros sobre
Poesía Completa 1983-2004, y recientemente Y siempre cultura moderna y los medíos de comunicación e
después el viento (Ed. Visor). En México publicó Más información. Los más recientes son: El reino de la belleza
hondo, antología poética (Vaso Roto Ediciones). Ha (2003), Una última visión del paraíso (2004) y Violencia y
publicado además libros de ensayos y cuentos.
civilización (2006).
UÍL •LT•H MH•RH (1968). Cursó estudios de

filosofía en Monterrey y Liechtenstein. Autor de una
obra que comprende novelas, ensayos, textos breves y
traducciones. Ha colaborado en La Jornada Semanal, La
Tempestad, Tierra Adentro, Milenio, Replicante, Axiomathes,
Anuario Filosófico, La Siega y Luvina.
UIP.A..•

IIAMM■n■ L. CL.A..•1•111•. Poeta y traductora. Ha
liM•M ••c■s (Barcelona, 1959). Ha publicado y

Huerta (1996) Yel Premío de Poesía Gonzalo Rojas codirigió el documental Subterráneos, comentado por el
(2001). Es directora editorial de Vaso Roto Ediciones. New York Times.

•••zc• (Chihuahua, 1971). Ha publicado

Abrir fuego, el volumen colectivo El silencio de lo que cae,
Notas del País de Z (edición bilingüe con traducciones
de Mark Weiss), Astrodiario y Autocinema. En 2010

IIA■IL TIII.A■•I.A.L (Monterrey, 1984). Estudió Letras
Españolas en el Tec de Monterrey. Ha colaborado para
publicaciones como Tierra Adentro, Vice, Picnic, Milenio,
Global Voices y La Rocka. Dependiendo de sus ganas de
comprometerse con la obra, puede hacerla de copywríter,
reportera, editora, escribiendo ficción o, de plano,
haciendo chistes.

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Eduardo Subirats</name>
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        <name>El ideal y el vacío</name>
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        <name>Elizabeth Bishop en la frontera</name>
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        <name>Gaspar Orozco</name>
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        <name>Hugo Mujica</name>
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                    <text>EL BICENTENARIO
DESDE UHA VISIÓN DESCENTRAL.IZADRA

ELPADREMIERY
SUS MÚLTIPLES VOCES

IMÁCEMES DE TALLER EL CHAMATE

��~
0,pw._A!oNSJNA
~

lhe4,.IOT'9CA, UNl"tl'.ldlt.l,"1A O UANL

FONDO
UNIVERSITARIO

��POEIIJ.

Poemas
es JULIETACAMBOA

J;

Derrumbes

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&gt;&lt;
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.

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La carretera termina.
Entro en un espacio lejos del óxido
en el que todo está por despeñarse.

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111

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oJ;

j

El camino asciende sin bifurcaciones ni cruces,
columna vertebral
con un único punto de llegada.
Mastico la carne azul del derrumbe,
la carne de un dios que desconozco.
Su sabor amargo fija un grito en la garganta;
mí sangre se impregna,

o111

se fragmenta,

◄
,z

es arrastrada hacía la tierra.

~

z
oJ;
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◄

z~

Las montañas abren sus átomos para el aíre;
la respiración de los arbustos roza mí nuca,

o

el susurro desarma mí lenguaje;

'o

mis venas crecen,

111

crean un diálogo con la corteza de los árboles.

J;

u
111

.i
111

Por un momento, todo se concentra en el ojo,

:a

todo se dirige hacía el barranco,

J;

todo existe en los conductos de las hojas,

-

u

en los pliegues de las piedras.

�POESl.t.

POESl.t.

Tradición
Desde el ojo saturado el habla se desgarra,

Las manos de mis padres cuidaron el tejido;

pierde su conexión con lo visible.

hilo a hilo, trenzaron firmes la crisálida.

Las palabras son huellas enmohecidas,

El capullo guardó el calor para formarme

alejadas ya de las cosas que nombran,

dentro del espacio cóncavo.

espacios vacíos, fisuras, restos.
Afasia temporal.
Nada que decir,
nada que las palabras colmen.
Lo futuro se desmiembra.
El tiempo, descentrado,
se alarga,
pero está lejos de ser un espejismo.

:r
u
2

Un aire apacible me templaba la sangre

&gt;&lt;

en la calma del hueco.

~

Conservé la posición oval

!!!
.....

i

hasta salir,

¡:

como todo insecto adulto que rompe la cubierta.
Hasta salir,

~
.....
oz

!z

percibí la ceguera contraída
en el tiempo oscuro de la gruta.

o

Después del derrumbe,

:r

z

las cosas se reafirman como cifras que se abren.

-g

Miro a un perro y me veo dibujada en sus entrañas.

.!:

Por una vez, mi cuerpo no se escinde,

¡¡
.....

una cobardía germinal.

no se ancla en su destierro
ni insiste en el ritual de sus heridas.

.8
.~

Pesaron sobre mis padres

Después del derrumbe,

:::t

111

Afuera recordé de adentro algo más que el calor.

:::t

Palabras en la caja del tórax,

z'"

dosis de obediencia que alimentaron

111

z

111

en este centro del mundo mana un lenguaje
lejano a las palabras.

u

i

cientos de años de pautas viejas .
También construyeron las capas
con ficciones de alguna región de su memoria,
venidas de lejos,
que dejaron en mi como un sello antiguo.
No fui la autora de mi cuerpo,
fundado en un tenue letanía,
polvo asentado en el árbol de mis bronquios.

�l

POESIÁ

\

Me fueron dictadas mis líneas en la historia familiar,
con la violencia que guardan las palabras dichas suavemente.

J:

u

2

Generación tras generación,

&gt;C

!

en la mesa compartida,

.....
◄
:z

sobre un tiempo fósil,

u

queda la inercia de los signos que se fijan en la piel
y no pueden lavarse.
Mis padres buscaron grabar un testimonio,
afincado en mis oídos;
guardar una fotografía
para ver el parecido de unos con otros.
Seguir anclados a un cuerpo precedente,
único,
que se repite.

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EL
BICENTENARIO:
DELA HISTORIA
A LAS HISTORIAS
DE AMÉRICA LATINA

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Al

■ il ■. IIIIIIIRI0 HU. l9ITOlllt ♦1'410 ICA.an■IOIW . . . . . . _

a primera tarea que debeóamos realizar. erradicar
la idea de que Méxic.o es un ente que ha existido
desde siempre, y que tuvo en la antigüedad un
momento de esplendor (represenrado por el imperialismo
azteq), al que siguió la decadencia, la subyugación y el
coloniaje realizado por una nación extranjera, de la cual
finalmente c.onsiguió independizarse para llegar a ser la
nación que es hoy enla actualidad Esta idea no es más que
el resultado de una nueva nación buscando justificar su
existencia en un pasado remoto y glorioso. Por cierto, y lo
digo al paso, en esta idea misma de un México inmemorial
y asociado casi exclusivamente c.on los aztecas está ya
enraizada la exaltación del centralismo, la preferencia
por un solo discurso y el silenclamiento de otras culturas
y otras regiones. Ya lo decia Timothy Mitchell (2002:1823): toda nación que anhela tener un lugar reservado en
la constelación de "países civilizados" necesita, entre
otras cosas, producirse un pasado y un lugar definir sus
llmites geográficos. Las naciones modernas, y todo lo que
las rodea, por lo general reclaman ser lo contrario de la
novedad buscan estar enraizadas en la antigüedad más
remota y ser lo opuesto de lo construido: ser comunidades
humanas tan "naturales" que no necesiten más 'definición
· que la propia afirmación (Hobsbawrn, 2002: 21).
La segunda tarea, hablando concretamente del
movimiento insurgente, consiste en ir cambiándole la
cara al típico discurso heroico de nuestra fundación.
Hablo del relato que cuenta, con matices dramáticos y
proféticos, que la Independencia de México comenzó
con el Grito de Dolores. Si privilegiamos este discurso,
que exalta la gesta de los que conocemos como "héroes
parrios", estamos preservando y prolongando la idea

L

de que México existía desde siempre, y que se estaba
levantando en armas para recuperar su libertad. Nada
más ajeno a los hechos. En rigor, el nacimiento de
México se debe a una radical transformación politica
e ideológica que experimentó toda la monarqula
hispánica durante el traslado del siglo XVIII al XIX.
La consecuencia mayor de dicha metamorfosis fue que
la monarqula terminó por fraccionarse en numerosos
Estados modernos (entre ellos la misma Espafia). iNo
es acaso una gran coincidencia el que todos los países
de América Larina hayan dec;dido independizarse al
mismo tiempo? Sin duda esto no obedece únicamente
a que en todas esas dilatadas regiones tuvieron al
mismo tiempo hidalgos, morelos, b'ollvares, san
martines, etc., sino que todos son el resultado del
fraccionamiento que experimentó el mundo hispano.
Es un grave error estudiar la historia de México sin
considerar la de la monarquía hispánica: no olvidemos
que lo que hoy son México, Centroamérica, Colombia,
Argentina, Chile, Perú; Bolivia, Venezuela, Uruguay,
Paraguay y España formaban parte de una monarquía
trans9ceánica y no podemos comenzar la historia de
México sin pensar lo que esta monarquía era1•
Una de las graves consecuencias de ignorar la
revolución politica que generó el nacimiento de estas
naciones será la dificultad para entender el siglo XIX
latinoamericano: el problema entre el centro y las
regiones, o por decirlo de otra manera, la autonomía
de las provincias. La reacción popular qué se generó
l Para más información al respecto léase Ftan,ois-Xavier
Guerra, Mod&lt;midad e indcpmdenda.s. Ensayos sobre las indcpatdaicias
•hispanoamericanas, Madrid: MAPFRE, 1992.

10

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en la Península Ibérica tras la usurpación de la corona
por parte di; Napoleón Bonaparte en 1808, dio inicio
a esta revolución politica liberal. Esta revuelta exigía
que la soberanía recayera nuevamente en el pueblo y
se cristalizó con la formación de juntas de gobierno
que ostentarían el poder politico durante la ausencia
del rey Fernando VII, prisionero en Francia. Como
sabemos, en México esas noticias llegaron pronto y fu,e
el Ayuntamiento de la ciudad de México quien tomó la
iniciativa de formar un nuevo gobierno representativo
tal y como se estaba realizando en la Península
Ibérica. Fueron los oligarcas asociados al comercio
colonial quienes, manipulando y moviendo los 'hilos
políticos del virreinato, se encargaron de ext_erminar
cualquier intento por crear juntas autónomas en la
Nueva España entre 1808 y 1810. La insurrección de
Hidalgo es una respuesta violenta a estas politicas
virreinales. Él no preténdía una independencia o una
separación politica respecto a la Península Ibérica, por
el contrario, se estaba levantando contra el gobierno
usurpador,de la ciudad de Mexico'. Hidalgo solamente
pretendía hacer lo mismo que se estaba realizando en
España.
Las juntas de gobierno lanzaron la convocatoria
para redactar una nueva constitución, en donde
habrlan de estar presentes repre~entantes de todas
las provinci s de la monarquía hispánica (de ambos
1
lados del Atlántico, por supuesto). Fue la primera
vez que todas las regiones de la monarquía tuvieron
representación en Las Cortes. El resultado fue la
Constitución de Cádiz, el documento más liberal del
momento que transferta el poder politico del centro
a las provincias, abolia las instituciones señoriales,
el tributo indígena y el trabajo forzado, prohibía la
inquisición, establecía un firme control sobre la Iglesia
y garantizaba la libertad de prensa. Algo ¡:odavía más
importante: establecía un gobierno representativo
en los tres niveles: municipal, provincial y el de la
monarquía (eÍ congreso o parlamento, para decírlo
en términos actuales). Con la transferencia del
poder politico hacia las comunidades, mucha gente
2 No olvidemos qlfe ~sta ohgarqula de la ciudad de México
dio un golpe de estado, en septiembre de 1808 para deponer al
virrey lturrigaray, quien ·estaba accediendo a las peticiones del
Ayuntamiento de la·ciudad de MéX:ico para la creación de una junta
de gobierno. A partir de ese moffiento1 esta oligarquía controlará los
hilos pol!ticos del virreinato.

11

fue incorporada en dicho proceso. Por último, y no
por ello menos importante, la soberanía era también
transferida del rey hacia el pueblo. La Constitución
de Cádiz representaba el fin del antiguo régimen
y el nacimiento de una monarquía constitucional
(Rodríguez, 1998: 75-107).
Esta revolución política, cristalizada en una
Constitución que otorgabá autononúa politica a las
provincias, es la ¡:lave para explit:ar el nacimiento
del México independiente. iPor qué? La respuesta es
simple: esta Constitución cumplia una de las
demandas más exigidas por las provincias.
¿Cuál fue, entonces, la detonación de la
Independencia? La principal causa'. el
antiguo régimen no había muerto del
todo. En 1814, Fernando VII regresó a
suelo español y abolió la Constitución.
Reacción común ante la implantación
de los ideales liberales modernos.
Pero hubo más. El monarca restituido
inició además una cacería de liberales •
que dio otro giro a las guerras civiles
que sucedían en la América española.
Contrario a lo que ha venido afirmándose
desde la más rancia historiografía de siglo
XIX, esto es, que Iturbide consumó la
Independencia para mantener el viejo orden
y, por lo tanto, los privilegios de la Iglesia,
el ejército y todas aquellas viejas oligarquías
amenazadas por la Constitución de 1812 (lo
que se conoce como "la conjura de La
Profesa"), investigaciones recien.tes
han demostrado que Iturbide
atendió a otro plan mucho más
complejo: tratar de rn~ntener el
sistema constitucional mediante la
Independencia. Al final, Iturbide trabajó
,esquizofrénicamente en dos f_Fentes:
·estableció un programa que protegía tanto
los intereses de la Iglesia y el ejército, a.sí ·como al
sistema constitucional que garantizaba los recla¡¡¡os
de las provincias {Rodríguez, 2009: 449-514). Es
por ello que una vez obtenida la Independencia, fue
la Constitución de 1812 la que reguló las actividades
de la nueva nación. Por ello no fue casualidad que la
caída estrepitosa, en 1823, del primer emperador de

�,

•

•

tradicional y nacionalista. Al menos para el caso
México se dio justamente cuando el gobierno central
de Nuevo León, lo que el gobiern~ local pretendía
perdió el apoyo de las provincias: fueron éstas las que
era obtener una mayor autonomía política ( sin
se levantaron en armas y lo derrocaron.A partir de ese
importar si ésta se conquistaba a través de la
momento las provincias apostaron por ul)a república
misma monarquía hispana o al abrigo de un
federal y dejaron de lado su primera propuesta de
nuevo gobierno independiente)'. Sostengo,° de
representatividad: una monarquia constitucional.
hecho, que la élite local de Nuevo León utilizó la
Esta confrontación, que se ha mantenido a lo largo de
Constitución de Cádiz como su principal arma para
la vida índependiente, evidencia una disonancia en
defender la autonomía regional ante la ambición
la construcción discursiva que pretende hacer de la
del comandante militar enviado por las autoridades
nación un todo homogéneo.
de la ciudad de México. En lugar de utilizar la
Una tercera tarea pendiente nos llevaría, entonces,
vía militar y violenta, como aconteció en otras
a la lectura horizontal de nuestro pasado, ·a la
regiones de la Nueva España, el gobierno de Nuevo
confrontación de las· historias con la Historia. He aquí
León apostó por emplear los canales oficiales e
un breve ejemplo.
institucionales para obtener su anhelada·autonorrúa
política.
· .'
NUEVO LEÓN DURAMTE LA. INDEPENDENCIA
Nuevo León era,una de las cuatro Provincias
El caso de Nuevo León resulta una bu'ena oportunidad
Internas de Oriente. La Co~andancia General de
para entender cómo el discurso histórico oficial
las Provincias Internas de Oriente fue un gobierno
sobre la Independencia est_á lejos de representar
militar creado en la segunda mitad del siglo XVIII
fas realidades regionales. iPor qué Nuevo León se
por las reformas borbónicas con el fin de establecer
sumó a la Independencia? iQué pasaba en el estado
durante las luchas de ei'nandpación política? Poco , una frontera segura ante las cada vez mayores
amenazas británicas, francesas, angloamericanas y
o nada de la historia oficial sirve para explicar I
lo que ocurr!a en la región;' al contrario, los · nativas. La creación de la Comandancia General de las
Provincias Internas de Oriente seguía el ejemplo de
acontecimientos locales se han silenciado, al igual
las viejas regiones fronterizas como Venezuela, Chile,
que en muchas otras regiones, en beneficio de un
Guatemala, Cuba y Yucatán. Debido a su condición
discurso centralista y hegemónico.
de fronteras, estas regiones eran gobei:nadas por
Nuevo León no fue uno de los estados más
comandantes militares.
afectados por la guerra de Independencia. Si bien en
Aunque la intención original de la · corona
los primeros meses de actividad insurgente, al igual
española consistía en reforzar la frontera
que otras regiones del norte, se vio involucrado, la
septentrional de la Nueva Espalla después de
mayor parte del proceso lo pasó en relativa calma.
la Guerra de Si;te Años, la implantación de la •
La intr_anquilidad venía de rumores, fantasmas y
Comandancia General provocó que la mayoria de
los intermitentes ataques de indios bárbaros. Sin
los
habit~ntes de esas fronteras septennionales
embargo, entre 1812 y 1815, la tensión en Nuevo León,
perdieran sus antiguos privilegios. Los intereses
y en especial en Monterrey, estuvo al máximo por
de los habitantes del septentrión novohispano
un conflicto entre las autoridades civiles y militares.
fueron frecuentemente aplastados por fas nuevas
Podríamos decir que gracias al nuevo orden político
políticas imperiales. El resultado: el deterioro en las
creado por la constitución gaditana, las élites locales
condiciones de vida de los habitantes fronterizos.
pasaron a ocupar el gobierno civil (ayuntamiento y
No olvidemos que, además, la región estaba
diputación provincial), mientras que los militares
escasamente poblada y el comercio con el resto
eran enviados desde la ciudad de México a velar por
del virreinato se realizaba en desventaja debido al
los intereses imperiales.
.
Estos conflictos entre ambos poderes ·revelan
3 Al menos en lo; documentos que he revisado e~ los archivo;
un proceso di independencia muy distinto al
loc~es para este periodo, no he encontrado ninguna intención de
ofre_cido por la historia oficial o por la historiografía
índepe.ndencia.

•

12

status marginal de la zona y a su lejarúa de la ciudad
de México'.
Con el fin de mejorar estas condiciones y resistir
las políticas imperiales, los habitantes del septentrión
novohispano emplearon diferentes estrategias como el
contrabando con las llamadas tribus bárbaras, y con
los británicos, franceses y americanos'. Sin embargo,
la presencia del ejército colonial, enviado desde la
ciudad de México, dificultaba estas actividades e
~crementaba la presión sobre los habitan~es de esas
provincias fronterizas.
La revolución política iniciada en 1808 representó
una gran oportunidad para las Provincias Internas
de Oriente de mejorar su situación. Miguel Ramos
Arizpe, el diputado que representaba a Coahuila en
las Coites de Cádiz, escribió un reporte contundente
sobre las condiciones geográficas, políticas y civiles
ddas cuatro Provincias. En 'dicho reporte, Ramos
Arizpe afirmaba que los gobiernos militares, la falta
de libre comercio, la gran cantidad de impuestos y
la escasez de instltuciones educativas explicaban la
miseria que prevalecía en esas apartadas regiones.
Ramos Arizpe era un firme creyente de la autonorrúa
local y provincial. Sin duda su elocqencia y su
activa participación en las Cortes de 1811 fueron
fundamentales en la redacción de la Carta Magna
de 1812. Ba~ta decir que su "Reporte" es considerado
por la historiadora norteamericana N ettie Lee
Benson (1950: xviii) como "la semilla que produjo el
federalismo en México".
Y yo añado más: Miguel Ramos Arizpe fue el
mejor portavoz de las Provincias Internas-de Oriente
en su lucha por obtener mayor autonorrúa política
y económica. Fue por ~o que las é\ites locales de
estas regiones appyaron y celebraron la implantación
de la Constitución de 1812: porque vieron en ella la
oportunidad de recuperar parte de sus privilegi0s
perdidos con las reformas borbónicas y con la creación
4 Para el caso de °la región norte de Tamaulipas, léase: Ornar S.
Valerio-Jiménez, "Neglected Citizens and Willing Traders: The
Villas del Norte (Tamaulipas) in Mexico's Northem Borderlands_,
1749-1846",McxicanStudie,/EstudiosMC&lt;icanos,Vol IS.No. 2 (Surnmer,
2002), pp. 251,296.
5 Aunque no exiSten todavía suficientes esrudios acerca del
contrabando en la región en esa época, en: Pekka Hamiilainen, Tht
Comanche Empirc, New Haven: Yale Universíty Press, 2008, viene
un análisis rletalladq Sobre las relaciones comerciales entre los
comanches y los habitant~s de la frontera norte de la Nueva España.

13

de la Comandancia General de las Provincias Internas
deOriente6.
Sin embargo, no todo fue celebración. La presencia
del Comandante General de las Provincias Internas,
Joaquín de Arredondo, representó un serio desafio
para la implantación de la Constitución. Bajo el
pretexto de las amenazas de los indios. bárbaros y
del estado de insurgencia que prevalecía en otras
regiones de la Nueva España, Arredondo hizo hasta lo
imposible para que el gobierno local de Nuevo León se
sometiera a las autoridades virreinales-que de alguna
manera todavía representaban al Antiguo Régimen.
Esto significaba una profunda contradicción: por un
lado, Nuevo L-eón obtenía discursivamente, desde la
Península Ibérica, la- anhelada autonorrúa provincial;
pero; por el otro, recibía desde la ciudad de México
severos obstáculos para su bienestary progreso.
Joaquín Arredondo intentó hacer valer su autoridad
sobre los nuevos gobiernos constitucionales de la
región. Tanto el Ayuntamiento de Monterrey como la
novel diputación provincial desafiaron la autoridad de
Arredondo, quien exigia [¡'.Cursos, humanos y materiales,
para la conformación de una compañía militar. Las
amenazas del militar virreinal no amedrentaron a
las élites locales, quienes veían en lás demandas de
Arredondo un grave perjuicio para la ya de por si frágil
vida económica de la región. El regreso de Fernando VII
a, la corona en 1814, la abolición de la constitución y el
retorno del Antiguo Régimen contribuyeron de manera
contundente a la eliminación de los privilegios y a la
pérdida de la autonorrúa apenas obtenida por las élites
locales en Nuevo León, facilitando, por tanto, el triunfo
político del comandante militar. Fue tal el odio de
Arredondo hacia las instituciones políticas creadas por
la constitución gaditana que incluso intentó desaparecer
al ayuntamiento de Monterrey, cosa que al final no
pudo lograi;7. Otra acción simbólica de la lucha entre el
antiguo y el nuevo orden político fueron los sucesos que

cl

6 ·Fue .tal la euforia que
Ayuntamiento de Monterrey decidió
colocar un pequeño monumento a la Constitución en la Plaza de
Armas, además de celebrar su llegada a la regi_ón. La misma euforia
causó en otras poblaciones como Cadereyta. Para ver esos casos,
léase'. Archivo Histórico de Monterrey [AHM], Actas de Cabildo,
31 de mayo de 1813; AHM, Correspondencia, Vol 2, Exp. 1, Folio 4;
AHM, Actas de Cabildo, 1de agosto de 1814.

7 AHM, Actas de Cabildo, 10 de octubre de 1814; AHM, Actas de
Cabildo, 15 de octubre de 1814.

�•
ocunieronen septiembre de 1814: un grupo de soldados
de Arredondo, supuestamente alcoholizados, patearon y
destruyeron el monumento a la Constitución que había
creado el ayuntamiento régiomontano. A esta reacción
simbóhca siguieron levas indisctiminadas y abusos de
autotidad hacia la población civil de Monterrey'.
Este breve ejemplo pone de manifiesto la tensión
latente entre los diversos procesos históricos que se han
dado en nuestro país. Luchas por el poder interpretativo
y por la representación política. Manifestación clara de la
construcción discursiva de la nación por parte del estado
(cuando debetia ser a la inversa).
Es urgente incrementar y mejorar
nuestro conocimiento sobre estos
procesos alternos de independencia,
como el que se dio en Nuevo León,
porque en ellos está implícito el más
importante desafío que habría de
enfrentar México durante el siglo XIX:
el respeto por las soberanías estatales
y el hbre comercio. Si no entendemos
el problema de las autonomías
provinciales que estaba ya presente
en el proceso de Independencia
difícilmente comprenderemos
nuestro tormentoso siglo XIX. En el caso de Nuevo León,
si no entendemos estos deseos de autonomía regional,
corremos el riesgo de malinterpretar el siglo-XIX,
ya que bajo la óptica centralista y de la historiografía
nacionalista, Nuevo León fue una constante amenaza
para la integración nacional y por ello fue etiquetado con
frecuencia como un estado separatista que pretendia
seguir el ejemplo texano. Pero si cambiamos nuestra
óptica desde el centro a la periferia, releeremos la historia
de Nuevo León y la_ de otras provincias -pienso en el
caso yucateco y texano, .por ejemplo-, como una larga
lucha por defender su autonomía provincial. De hecho, la
participación de Nuevo León en la revuelta que derrocó a
Santa Anna en 1855; el apoyo regional, durante la Guerra
de Reforma (1857,1860), a los hberales; y la crisis entre
el gobierno estatal yel gobierno nacional (primero con el
de Ignacio Comonfort y después con el de Benito Juárez)
son parte de esta larga lucha por la autonpmia provincial
Curiosamente, será con Porfirio D!az cuando Nuevo León
8 AHM, Aétos de Cabildo, Vol. 3, Exp. 1814/081, 26 de n0\1embre
de 1814.

vea finalmente cumplída parte de sus demandas más
anóguas. La concreción de estos proyectos autonómicos se
debió ah,, alianzas estratégicas de Díaz, pero, sobre todo,
a sus políticas económicas que favorecieron amphamente a
las élites regiomontanas.
Si he mencionado brevemente el caso de Nuevo León
es porque considero urgente que dejemos de lado los
discursos nacionales, centralistas y hegemónicos que
lejos de aclarar, oscurecen más, y demos la oportunidad a
historias regionales de alzar su voz. Esto es, que pasemos
de una voz a varias voces en la construcción de nuestra
historia. Toda ello con el fin de contribuir
a una nación más justa, más plural y más
democrática. Lo mismo puede decirse del
resto de las naciones latinoamericanas:
es momento de dejar de privilegiar el
discurso de la costa en Perú para atender las
hi&amp;torias que han permanecido silenciadas
en las remotas poblaciones de la cordillera;
evitemos leer la historia de Argentina como
si ésta sólo se hubiera originado en Buenos
Aires y atendamo~ al resto de las provincias;
escuchemos lo que tiene que decirnos el
Caribe colombiano en comparación ·a la
visión originada desde Bogotá. Esto es lo
que debe ser el Bicentenario: una oportunidad para
dejar en el pasado nuestra "historia" tle la Independencia
y escribir •fas historias". El Bicentenario debe ser
una oportunidad para la pluralidad y la polifonía en
nuestra revisión del pasado. El Bicentenario debe
ser también la deconstrucción del discurso oficial, .
centralísta y hegemónico. Sólo así contribuiremos, como
historiadores, a edificar un México, una Argentina o un
Brasil más justos y más_diversos. Está por verse si somos
capaces de aprovechar esta gran oportunidacooReferencias
Archivo Histórico de Monterrey (AHM]. Actas de Cabildo.
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NOVELESCO Y HA INSPIRADO LA PLUMA DE MÁS DE UN NARRADOR

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Las fronteras teóricas que separan la narrativa historiográfica
de la narrativa de ficción, a simple vista sólidas e inamovibles,
en realidad tienen entradas secretas, pasajes subterráneos,
salidas en falso y de emergencia. El edificio de la historiografía,
fundado sobre vestigios y documentos -"lo verificable"- y
paradigmas explicativos -"lo teóricamente demostrable"-,
está siempre tambaleándose. Las hipótesis, las comparaciones,
los modelos, ·etcétera, operan corno estructuras sobrepuestas
que intentan sostener con puntales, desde afuera, un cascajo
siempre a punto de desplomarse sobre quienes utilizan el
pasado para defender el presente de las amenazas del futuro,
fanático constructor de ruinas.

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uienes ejercen li ficció.n narrativa lo saben:
el duelo que su personalidad y sus acciones han
la mejor manera de preservar el pasado· provocado entre historiadores y narradores de ficción:
no es momificándolo, como lo pretende la
los primeros, corrigiéndose datos y refutándose
historiografía más ortodoxamente documental, sino
argumentos, tratan de que esa excéntrica figura no
haciéndolo renacer de sus cenizas; no se preserva a
desentone tanto del resto de las solemnes efigies de
través de las estructuras rígidas, generalizadoras, del
nuestro panteón cívico, mientras que los segundos
pensamiento teórico, sino a través de las ~structuras
se divierten exaltando sus hazañas, extravagancias y
dinámicas, elásticas, de la imaginación creadora. Y si
desafíos.
. · bien no todos los eventos de la historia ni todos sus
Mier no le darla la razón ni a unos ni a otros porque
protagonistas-se prestan a este ballét de figuras entre
tiene un poco de ambos: un escritor que es al mismo
la imaginación y el dato, hay algunos que poseen
tiempo un importante personaje histórico; alguien que
una atracción casi irresistible. Veamos el caso . en vida se inventó varias veces a si mismo, se corrigió
del fraile dominico José Servando Teresa de Mier
y aumentó en sus memorias y, de paso, contribuyó a
Noriega y Guerra (1763-1827): para los capitalinos,
fundar esta dos veces centenaria nación. Para colmo,
fray Servando; para los regiomontanos, el padre
ya con un pie en el sepulcro, se dio el lujo de señalar
Mier; para todos, el personaje más singular que haya
las· posibies causas de la futura desaparición de la
surgido en la historia de México. Un hombre que fue
entonces naciente república. Tanta lucidez no _es
leyenda en vida gracias a sus detractores y que se
frecuente en nuestros próceres, demasiado propensos
convirtió en un mito después de muerto por culpa de
a soñar con un mundo mejor, en lugar de ver con ojos
algunos comentaristas de su persona y su obra.
Qien abiertos el que tenían frente a ellos:
Desde el rincón apacible donde sus restos esperan
Alos lúcidos no les va bien en la historia de,México,
la resurrección de la carne -sea una colorida tienda
sobre todo si tienen la costumbre de emitir sus opiniones
de circo, una vitrina de museo o la urna bajo un
en lugares públicos, en impresos o donde pueda
monurp.ento-, el padre Mier debe divertirse con
enterarse una autoridad con poder directo sobre ellos.

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LA VIDA DE SERVANDO TERESA DE MIER [ ...] TIENE MUCHO DE

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El padre Mier cayó de la gracia del arzobispo Alonso
Núñez de Haro, quien lo condenó a diez años de prisión
en el monasterio de Las Caldas, en España. Esta condena
la provocó, a decir de sus acusadores, el sermón sobre la
Virgen de Guadalupe que fray Servando pronunció enla
Colegiata el 12 de diciembre de 1794 y que, al principio,
todos le celebraron.
En este sermón aportaba un novedoso rasgo al relíito de
la milagrosa aparición en el cerro del Tepeyac: el argumento
de que la imagen de la Virgen de Guadalupe no estaba
impresa en la tilma del indio Juan Diego, sino en la capa
del apóstol Santo Tomás quien, obedeciendo el mandato
de Jesucristo de difundir su palabra por todo el orbe, había
encontrado la manera de llegar hasta nuestro continente
y predicar entre los naturales, quienes lo llama_pan
Quetzalcóatl. Todo lo anterior implica que el cristianismo
no había llegado a América con la conquista española, sino
mucho tiempo antes, en el siglo I de nuestra era
Desde un puntodevistamodernoy laico,esteatgumento
podria cónsiderarse una variación menor 1entro de un
relato más extenso, del que no altera nila estructura general
ni la esencia de su mensaje. En cambio,los representantes de
la autoridad religiosa del virreinato vieron, en este novedoso
rasgo del sermón de Mier, un ataque a la tradición del culto
guadalupanoy,enelfondo,unamanifestacióncjedisidencia
política de un criollo hacia los peninsulare¡¡.
El fraile regiomontano rechazó la acusación e
intentó defenderse, pero no 'fue escuchado. Por eso,
en lugar de someterse al dictado de sus superiores
y cumplir resignadamente con su reclusión en Las
Caldas, incurrió en un acto que lo marcarla de por vida
y que lo convirtió de un icono barroco en una figura de
la picaresca y, por último, en un personaje romántico:
fugarse de toda cárcel donde intentaron retenerlo.
Yasí, evadiendo una cárcel tras otra, el fraile prófugo
cruzó un océano, dos siglos y dos continentes, pasó por
España, Francia, Italía, Portugal, lnglaterra y los Estados
Unidos. Finalmente, Servando Teresa desembarcó
en las playas de Soto la Marina el 15 de abril de 1817,
acompañado de un guerrillero español, un impresor

'
17

norteamericano, una imprenta y un contingente
de voluntarios. Para entonces, Mier era un fraile
secularizado, protonotario apostóhco de Su Santidad,
prelado doméstico de Pío Vil, capellán del Batallón de
Voluntarios de Valencia, autor de la Historia de la revolución
de Nueva España (bajo el cuasi-pseudónimo de José
Guerra) y "arzobispo de Baltimore".
La vida de Servando Teresa de Mier, como él mismo
lo descubrió para su mal mientras era interrogado por
el alcalde de Madrid (Mononas JI, p. 205), tiene mucho
de novelesco y ha inspirado la pluma de más de un
narrador de talento. Pero escribir una novela histórica
o una biografla novelada implica el problema de que
la ficción narrativa no se resigna fácilmente a esa
"función ancilar" -como la llama Alfonso Reyes (1963:
45-74)1- que le impone el apego a datos verificables.
Dicho de otro modo: la imaginación creadora no se
resigna a trabajar como una mera "sirvienta" de los
métodos y las estructuras de la historiografía.
En la ficción propiamente dicha, .el escritor
propone tanto el principio de causa-efecto
(argumento), a partir del cual surge y se desarrolla .
una secuencia de acciones y un esquema de
relaciones entre personajes (trama), como el modo
de referir su dinámica (narrador, destinatario,
punto de vista, orden de secuencias y escenas,
etcétera). En cambio, cuando la ficción se basa en
hechos reales, el escritor no aporta la secuencia
de acciones pero sí debe extraer -de ellas una
causalidad posible o aceptablemente verosimil.
Recuérdese el célebre ejemplo de E.M. Forster: el
historiador escribe que "el rey murió y, un año después,
la reina murió" ~mientras que el novelista escribe que
"el rey murió y, un año después, la reina murió de
tristeza". Además, mientras el historiador debe limitarse
a los datos y el memorialista a los caprichos de su
temper;J,mento y su memoria, el narrador de ficción
puede alternar personajes y hechos reales e imaginarios.
.l Véase el capitulo sobre "La ~nción anciJar· (1963: 45--74).

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Veamos algunos casos.
a) Las Memorias de
Fray Servando. Como José
Vasconcelos en el Ulises
criollo, Mier escribió sus
Memorias no por gusto,
sino por necesidad. En
ambos casos, se trata de una
apología pro vita sua, un alegato de
alguien que se siente injustamente
tratado y descubre que no tiene otro
defensor que él mismo. De lo anterior se
deduce fácilmente que el autor también va a hablar
en contra de otras personas. Sin duda, esta particularidad
suele encontrarse en otros relatos autobiográficos y,
con demasiada fr;cuencia, es el único rasgo de interés
que ofrecen. Afortunadamente, esa motivación inicial
queda rebasada por el excepcional talento narrativo del
educador'¿;1irnqueño y por la insaciable curiosidad y
aguda capacidad de observación d~ fraile neoleonés.
·Con frecuencia, Mier ostenta un tono de exposición
característicamente forense (en especial, cuando analiza
los factores que contribuyeron al fortalecimiento del culto
a la Virgen de Guadalupe). Vasconcelos, en cambio, no
pocas veces tiende a enunciaciones cercanas al discurso
. religioso (por ejemplo, cuando exalta el trágico destino de
Francisco l. Madero). La paradoja se revela si tomamos en
cuenta que el primcr.i es un fraile y el segundo un abogado.
Estamos ante dos personajes muy inteligentes, muy cultos
y apasionados de sus ideas. A causa del momento bist6rico
que les tocó en suerte, viven la aventura del intelectual que,
ante la posibilidad de proponer un nuevo y mejor proyecto
de sociedad, deja momentáneamente la rellexión y se ve
impelido ala acción.
Aunque el memorialista' alega siempre defender la
verdad de los hechos y la sinceridad de sus intenciones,

tiende inevitablemente
a omitir, justificar o
reinventar por fidelidad a
sí mismo y para que los
demás no lo desfiguren
o lo nieguen; sabe que,
en esta pugna entre
la mitificación propia y el
desvirtuamiento ajeno, ga'.Ila el que
tiene una inventiva más ágil y una
pluma más aguda. Se enfrenta una ficción
contra otra aunque, en el caso de Mier, se
impone una precisión: él parece estarse reinventandó
desde antes de escribir sobre si mismo. ,
Además, el memorialista tiene, sobre otras figuras
históricas, la ventaja de proponer a sus futuros
biógrafos un argumento y una trama que le permitan
exponer los hechos de su propia vida de una forma
rruis interesante o reveladora, si bien ellos enfrentan
el problema de cómo confirmar, refutar o glosar dicha
versión.
. b) Fray Servando de Artemio de Valle-Arizpe. Desde
el principio; este escritor saltillense fue consciente
de que el padre Mier ya había establecido para los
hechos de su vida una trama a la que, complacidos o a
pesar suyo, debian someterse los autores que después
quisieran escribir sobre él.
· De la infancia y adolescencia de Servando Teresa en
Monterrey hay muy poco de interés que contar. Así
que Valle-Arizpe aprovecha la ocasión para describir
los "métodos didácticos" utilizados en las escuelas de
la época colonial y cuya aplicación muchos colegios
privados y no pocas escuelas públicas prolongaron
hasta bien entrado el siglo XX, para aflicción del
propio Valle-Arizpe, quien en el siguiente párrafo deja
la impresión de haberlos conocido en carne propia:

2 Se~n- el diccionario
' Laroussc, "memorialista'' significa "el que
escribe memoriales u·orros documentos por cuenta ajena" (lo que lo
voh·eríamás afio al término "escribano"), Con todo, alguno~ autores
lo utilizan en el sentido de quien escribe sus memorias y. al 1rusmo
tiempo, ofrece un {alioso tésrimonio de la épocá que le tocó vivir.
Asilo hace el critiC:o tapatío Carlos GÓnzá.lez Pefia 'al referirse a fray
Servando en su Cunó de literatura (1953: li5). Opino que los textos que
íntegran las Memorias de_ Mier,admiten los dos significado~ y'a que,
por su intención, fueron originalmente 'íncmoriales"', en el sentido
que también d Laroussc k da al término ''memorial": ~petición escrita
en la que SC'solicira un fa\·or o una gracia", aunque el fraile lo único
que pc:qfa y pidió siempre fue jvsticia.
•

se· profesaba en tales establecimientos esa
persuasiva pedagogía traumática que tenía como'
base esencial el apotegma de que "]a letra con
sangre entra". Con este principio irremplazable
y fundamental demostraban todos los maestros
de la Nueva España ser los más competentes en
el mundo entero. Además, tenían fincados sus
enérgicos procedimientos en el antiguo adagio: "Al
Azote [sic por "Zote"], lo hace listo el azote". Asi,

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muy a conciencia, se enseñaba .a leer y escribir,
poniendo en juego correas, varejones, palmetas
que-tenían cinco agujeros en memoria de las cinco
llagas del Señor, y hasta se utilizaban para tan
nobles fines singulares cachetizas, muy sonoras,
pellizcos bien retorcidos y buenas trompadas,
cayeran donde cayesen, que eso no importaba gran
cosa para la eficacia singular del método (p. 273].
En realidad, la verdadera biografía de fray Servando
comienza con el sermón que dio en la Colegiata.
Valle-Arizpe disculpa los excesos del sermón sobre la
Virgen de Guadalupe, argumentando que Mier, en su
afán de hacer algo original y no el aburrido discurso
de siempre, se apoyó en las investigaciones sobre
jeroghfic9s intligenas hechas por el licenciado Ignacio
Borunda, a quien el saltillense hecha toda la culpa,
llamándolo "loquesco" y "soflamero" y haciendo de su
retrato toda una caricatura:

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Este formidable Ignacio Borunda era un viejo
chiflado, salido enteramente de quicio, que
graduaba su locura de docta y su ignorancia
de sabidur!a. Se expresaba únicamente con
ampu1osos adefesios, pues traía siempre el
juicio vuelto del revés. Era muy gordo e_ste
estrafalario Borunda; por todas partes le
colgaba floja y Iláécida la carne, en un derrame
incontenido. Hablaba bajando la voz a un
bisbiseo de confesión, y luego, progresivamente,
la iba subiendo, subiendo, engrosándola cada
vez más y más, hasta aparearla al hueco fragor
de un cañonazo. Entonces, parece que hasta se
desprend!an pedazos de enjarie de las paredes,
que se bamboleaban los cuadros, y crujia de modo
alarmante el envigado (p. 281].
,
Después de ese "sermón de las desdichas", a decir de
Valle-Arizpe, la vida de Servando Teresa inicia su
itinerario de prisiones y fugas y su peregrinar qe un
país a otro, hasta que pudo volver a la convulsionada
Nueva España para participar en la lucha insurgente
juii.to a Francisco Javier Mina, padecer sus últimas
prisiones en la isla de San Juan de Ulúa y, ya en
la ciudad de México, en el convento de Santo
Domingo y el Palacio de la Inquisición y acabar

'
18

19

sus días, muy deteriorado fisicamente, en Palacio
Nacional, tomo huésped del presidente Guadalupe
Victoria (triunfalista pseudónimo del general Félix
Fernández).
.
Algunos -Valle-Arizpe entre ellos- hubieran
querido que el capítulo final de la vida del padre
Mier fuera ese momento solemne cuando su ami_go y
rival politico, el coahuilense Miguel Ramos Arizpe,
en su caÍidad de ministro de Justicia y Negocios
Eclesiásticos, le proporcionó los s~tos óleos dur~te
una ceremonia ocurrida en Palacio Nacional el 16
de r¡oviembre de 1827, a la que Mier invitó a todo el
mundo como si se tratara de una fiesta. En realidad, su
momento culminante como figura públi,ca se verificó
el i3 de diciembre de 1823, cuando pronunció ante el
congreso constituyente el célebre discurso "Profecía
del doctor Mier:. sobre la Federación Mexioona",
conocido común.mente como el "Discurso de las
profecias".
Vale aqui una comparación que, aunque odiosa, es
muy ilustrativa. El capítulo final, donde Valle-Arizpe
narra fa ceremonia de los santos óleos, es descrita
con elegancia y prolijidad. En contraste, el relativo al
desempeño de fray Servando como diputado por la
provincia del Nuevo Reyno de León ante el congreso
constituyente incluye apenas estas pocas líneas sobre
el célebre discurso "profético": "impugna el sistema
federativo absoluto y pronostica que su implantación
traerla la guerra y el desmembramiento del territorio
patrio, y sqstiene la necesidad de un gobierno
republicano ,central o, al menos, federalista templado"
(pp. 351-352). Acto seguido, se cita el siguiente
fragmento:
·
Yo siempre he estado por la federación [esas
fueron sus palabras, apunta Valle-Arizpe], pero una
federación razonable y moderada, una federación
conveniente a nuestra.poca ilustración y a las
circunstancias de una guerra inminente que debe
hallarnos muy unidos. Yo siempre he opinado
por un medio entre la federación laxa de los
Estados Unidos, cuyos defectos han patentizado
muchos escritores, y que allá mismo tiene muchos
antagonistas, pues el pueblo está dividido entre
federalistas y demócratas; un medio, digo,
entre la federación laxa de los Estados Unidos

�•
,
y la concentración peligrosa de Colombia
y del Perú: un medio en que, dejando a las
provincias facultades muy precisas para proveer
a las necesidades de su interior y promover su
,
1
prosperidad, no se destruya la unidad, ahora
más que nunca indispensable para hacernos
respetables y temibles a la Santa Alianza, ni se
enerve la acc;ión del gobierno, que ahora más
que nunca debe ser enérgica para hacer obrar
simultánea y prontamente todas las fuerzas y
.
,
'
recursos de la nación. Medio tutissimus ibis. Este es
· mi voto y mi testamento politico [p. 352].
A decir verdad, el escritor saltillense parecía más
interesado en ponderar la "voz de plata" de su
personaje que en analizar en détalle el mensaje que
dicha voz profería. \
Con todo, Valle-Arízpe procuró respetar la trama vital
que Míer planteó en sus Memorias y se límító a desplegar
su albedrío creativo en el plano del discurso. El fraile
fugitivo escribió desde el "yo"; el escritor colonialista,
desde el "nosotros"_ Se trata de la voz colectiva de
esas tertulias que, durante el siglo XIX, se formaban
en los cafés, las librerías y algunos establecimientos
comerciales, las cuales t~to admiraba y disfrutaba el
autor de La Güera Rodrigua. (1949) y a las que dedicó un
sentido texto: Victoriano Salado Alvara.y la conversación
en México (1932); tenulías_en las cuales, a decir de don
Arternio, se adquiría erudición y se desarrollaban armas
para depurar el estilo literario, pero en las que también se
ejercia casi como un oficio una maledicencia reticente y
refinada, a través de la cual se denunciaban los prejuicios
ajenos para de ese modo defender los propios.
V,alle-Arizpe escribe como si fuera uno de esos
tertulianos, pero también como admirador del periodo
virreinal y enemigo de las revueltas armadas que
amenazaban la tranquilidad de este erudito y muy
católico señor. Valiéndose de ese recurso que aportaron
!~ mujeres a las conversaciones de salón -el matiz-,
don Artemio se las ingenia para expresar, de un modo

indirecto y a la vez claramente intencionado, su opinión
sobre personas, acciones y dichos. Véase la manera como
narrá lo sucedido durante la última fuga del ya para
entonces diputado Mier:
Fray Servando pensó fugarse de Santo Domingo,
y ni para qué decirlo: se escapó; tampoco hay
que decir aqu! que no le paella faltar entonces
su hado funesto, pues dio la vuelta más de prisa
que se fue, y se le puso a la sombra en la cárcel.
de la corte. Unas apacibles beatas,_muy suaves,
muy melindrosas, muy seráficas, en cuya casa se
refugió, lo denunciaron santamente, acaso con el
dulce propósito de que fuese un bienaventurado
por sufrir persecuciones de la justicia. Nunca
faltan buenas almas y excelentes intenciones.
Dios les haya pagado a esas señoras el bien que le
quisieron hacer. iBeatillas locas! [pp. 347-348]. ·

-

MIER, SIM

c) El mundo alucinante. Una novela de aventuras de Reynaldo
Arenas. En un breve párrafo que sigue a lo.s epígrafes,
este novelísta cubano anuncia que va a contar la vida de
fray Servando "tal como fue, tal como pudo haber sido,
tal como a mí me hubiese gustado que hubiera sido", con
lo cual sólo está glosando esa parte de la Poética donde
Aristóteles plantea la diferencia entre la forma como el
historiador y el poeta abordan los hechos: el primero, tal.
como fueron; el segundo, tal comolehubieragustado que
fueran. Pero ninguno de los dos puede renunciar a lo que
pudo haber sido, esa tierra de en medí.o donde entran en
crisis tantas teorias de la historia y se reinventan muchas
poéticas de la historiografía.
Esto obliga a Arenas a iniciar su novela tres veces:
usando un~ voz narrativa en primera persona, luego
en segunda persona y. por último, en tercera persona.
Este ir y venir de una voz narrativa a otra es una
constante d~ la novela. Además, la relación de estas
voces no siempre es complementária y tiene pasajes
donde llega a ser conflictiva, al grado de que una voz
narrativa puede desmentir ocontradecir a las otras.

DUDA, ESTA.RÍ4 DE A.CUERDO COM A.R~MA.S, A.L

COMSTA.TA.R LA. FA.CILIDA.D CON LA. QUE LOS HECHOS REA.LES SON
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RÁPIDA.MENTE CONTA.MIMA.DOS DE FICCIÓN.

20

Por otra part~, llama la atención la insistencia del
autor cubano en que sus editores no eliminaran de la
portada el subtítulo "novela de aventuras". Temía acaso
que, si llegaban a omitirlo, el lector llegara a creer que el
libro ofrecía una reconstrucción escrupulosamente fiel a
la "verdad histórica" de los hechos.
Mier, sin duda, estaría de acuerdo con Arenas, al
constatar la facilidad con la que los hechos reales son
rápidamente contaminados de ficción. Acerca de los
informes indígenas sobre las apariciones de la Virgen
de Guadalupe, el fraile escribe:
Ésa es la fama a la que se refirieron los testigos
inp.ios de 1666, sucediéndole lo que siempre
sucede a la fama: que adquiere cuerpo y
fuerzas con el progreso del tiempo, y se añaden
circunstancias, y si los poetas intervienen con
sus cantares, a que los iadios eran muy dados,
o ponen la cosa en solfa de comedia, se erige sin
disputa la patraña toda en una tradición popular,
que si es piadosa no se puede atacar sin riesgo,
especialmente si la ha logrado canonizar algún
devoto imbécil con la imprenta y las licencias
necesarias para ella [Memorias, t. l, p. 73].
Jorge Luís Borges, en su cuento "El inmortal",
coincide indirectamente con el dominico cuando
nos pone en guardia frente a la a~undancia de
rasgos circunstanciales en un relato presuntamente
verídico;ya que "esos rasgos pueden abundar en los
hechos, pero no en su membria" y observa que ese
procedimiento se aprencle en los poetas y "totlo lo
contamina de falsedad" (Borges, 1980: 160-1).
Sin duda, el olvido borra de la memoria los rasgos
circunstanciales de los hechos y la historiografía
tiende a omitirlos, pero son precisamente estos rasgos
los que el lector le exige al narrador, porque mantienen
su interés. "Cuéntamela con lujo de detalles", ruega el
escucha a quien platica una anécdota. Lo mismo
que en las novelas de detectives y en los melodramas
televisivos, lo importante no es tanto qué sucede, sino
cómo se llega al desenlace. Ya lo decia E.M. Cioran:
"Existe un placer que es nuestro: el del conflicto como
tal" (2002: 121).
Así, para los hechos históricos de la biografía de
Míer, Valle-Arízpe y Arenas imaginaron esos rasgos

21

circunstanciales que, como narradores de ficción,
estaban conscientes de que los exigiría la quisquillosa
credulidad del lector, a quien le irrita que una
ambientación vaga, una causalidad ambigua o una
trama fragmentaría estropeen la verosimilitud del
relato.
Va!le,Arizpe satisface esa exigencia a través de
crear atmósferas en las que están cuidadosamente·
detallados los escenarios, los rasgos físicos y los
ademanes significativos. Arenas, en cambio, la resuelve
a través de la hipérbole, de una exageración que incide
tantb en la apariencia como en la conducta de los
personajes. Por ejemplo, al ha~lar de la baja estatura
de los madrílenos, Mier alude a una ocasión en que
estuvo jugando con una níñ.a que el creía de nueve
añ.os y resultó tener dieciséis (Memorias, t. II, p. 160).
Arenas,.al retomar esta anécdota, hace que la Sl)puesta
níiia, "que no medía más de dos pies", confiese haber
Cllmplido ya treinta años (El mundo alucinante, p. 117).
Y así como Valle-Arízpe caricaturiza a Borunda,
Arenas de plano lo convierte en una especie de
Gargantúa que vive en una .cueva llena de.murciélagos
y quien, a la hoi:a de mostrarle un códice a Mier,
desenrolla un lienzo que se extiende a lo largo de
kilómetros y kilómetros.
Para apreciar mejor dicho mecanismo, tomemos
este pasaje de las Memorias, donde fray Servando
cuenta cómo, en su primera visita a Madrid, tuvo que
compartir vivienda con "un americano muy pobre":
Aunque viv!amos los dos bajo una puerta común,
nuestras habitaciones eran inconexas y enteramente
independientes, sin que se supiese en la una lo que
entraba o salia a la otra Ydicen que a mi compañero
lo visitaban algunas mujeres, lo que no era de extrañar,
porque era ya muy antiguo en Madrid ytenla muchos
conocimientos. Viéronlas entrar por la puerta común
los agentes del arzobispo, que ~ puestas espías
sobre todos mis ~s para ver si hallaban con qué
desacreditarme ante el Consejo, pues ya se sabe que en
los tribunales españoles los artículos más impertinentes
no lo son, y aun son decisivos en los ttibun'.tles de
gobierno; y dieron aviso a todos los alcaldes de
Madrid, hasta a los de Cone, para que nos cayesen
de noche y resultase el escándalo que siempre resulta
contra eclesiásticos en semejante materia. Por ah1 se

�•
la puerta ... Asi pude comprender que todo aquello
no era más que los preparativos para lo que luego se
desataría en aquel lugar. De manera que la ceremonia
avanzaba. Y las damas, desesperadas y con las manos
muy unidas, rodeaban de rodillas al fraile. Yhe aqul que
el cura coge aquella parte tan desarrollada, y con las
dos manos la empieza a introducir trabajosamente en
la boca de cada dama arrodíllada (a manera de hostia)
que, en una actitud de plena adoración e idolatria
besaba, engullendo gozosa toda su proporción, que el
padre retiraba al instante- para satisfacer las siguientes
solicitudes Las damas se desesperaban por!allegada de
su turno [Elrmmdoaludname,pp. !12-ill].

les procura hacer siempre el tiro para deshonrarlos
[Memorias, t Lpp. 263--264].
Valle-Arizpe y Arenas se OCUP,an de reformular
este incidente cada quien a su manera. El primero
aprovecha el episodio para escribir un pasaje cargado
de ironía, donde hace burla de la doble moral y del
ambiguo lenguaje que la encubre:
Va a vivir (Mier] con un padre americano, bendito
varón. iDios lo haya perdonado! Este buen páter
tenia dares y tomares con señoras--desde luego,
muy santos dares y tomares- que concurrian en su
habitación, claro está que a nada malo, ni feo, cosa
imposible, iquién creería eso? Iban, es evidentisimo,
en las horas nocturnas, que, especialmente; elegfan
para sus visitas, por lo sosegadas y quietas que son,
ya sin el terrible bullicio del ella, con el cual no se
puede reconcentrar el pensamiento. Esas damas,
como es, natural, iban únicamente a extasiarse
oyendo al fraile que les predicara, de modo precioso,
sobre los inefables goces dela vida eterna, los medíos
eficaces para evitar las sucias tentaciones de la
carne, y lo muy provechosas que son unas cuantas
tandas de disciplinazos para castigar las rebelcllas
del cuerpo, "el hermano asno"; yles sermoneaba, con
linda palabra, otras cosas así de útiles e interesantes.
Aquello era edificante [Fray Servando, p. 293].
Arenas, al ocuparse -de este pasaje, deja de lado
toda reticencia y describe en forma clara, directa y
detallada eso que Mier apunta escuetamente y Valle
Arizpe adorna de insinuaciones: ,
Y he aqul que voy asomándome con gran trabajo hacia
el interior de la habitación; yhe aqul que estoy viendo
al padre completamente desnudo y sudoroso, con el
miembro más tieso que una piedra y apuntando como
una var:t, pa&lt;cindose entre aquellas señoras arrodilladas
en corro, ysin dejar de recitar sus predicas enlatln. As!
caminaba el padre"por entre todo el ciclo de mujeres.
Ellas lo miraban extasiadas y a cada momento sus
rostros reflejaban la ansiedad y la lujuria, desatada ya en
el cura, que segula caminando rítmicamente, mientras
su miembro adquiría proporciones increíbles, tanto
que tern1 llegara hasta donde yo estaba, traspasando

A pesar de su apariencia delirante, tales hlpérboles se
limitan a poner en maréha una lógica de los hechos
implícita en las Memorias. Dicho de otro modo, fray
Servando aporta los "predicados de base·, como dicen
los estrucruralistas, 3/ Arenas los desarrolla llevando
su causalidad más allá de los limites de lo verosímil,
valiéndose de aplicar a las relaciones de causa-efecto
de los hechos un recurso que con el tiempo seria
considerado como uno de los más emblemáticos del
"realismo mágico": tomar lo metafórico en sentido
literal. As! lo hace Arenas cuando plantea que, para
poder escribir, Mier, a falta de yelas, se iluminaba "con
los destellos delos ojos delas ratas" (El mundo... , p. 89).
Las Memorias del regiomontano 1't!eron como semillas
que hallaron en la imaginación del cubano una tierra muy
fértil donde germinar. Borges vio un proceso semejante
en los traductores de las Mil y una noches y en FitzGerald,
quien vertió al inglés al poeta árabe Ornar Hayyam:
Rossetti y Swinburne captaron la belleza de
la traducción, pero nosotros nos preguntamos
si habr!an 'captado esa belleza en el caso de que
FitzGerald hubiera presentado los Rubáiyát como
un original (en parte era original) más que como
una traducción. [.. .] Yme pregunto si a FitzGerald
se le hubiera consentido el "lazo de luz• ("noose of
light") y el "torreón del sultán" en un poema suyo.
(Borges, 2001: 88)
Si no fuera por este trabajo de traslado y recreación, tal
vez dichos tra~uctores no se hubieran atrevido a decir
y a firmar con su propio nombre ciertas cosas que, en

22

·1

cambio, si se sentían en libertad de atribuir a un autor
de otra éP,oca o derivar de una obra proveniente de
otra cultura.
'4 a quienes crean que estas transgresiones en la
verosimilitud de! relato son "licencias poéticas"· aportadas
por el "realismo mágico• de los novelistas del "boom·
latinoamericano, yo los invitarta a repasar las páginas de
Voltaire, cuya novela Cándido (1759) no sólo anticipa la
forma de narrar de los magicorrealistas, sino que tiene
un protagonista cuyas desventuras prefiguran en buena
medida las que padecería M!er. Incluso Cándido halla a.su
Borunda en el doctor Pangloss.
Acer-:a de tstas similitudes, llama la atención la
constante apelación del fraile a su propia candidez.
Valle-Arizpe en el libro ya comentado y Alfonso Reyes
en su prólogo a una edición madrileña de las Memorias
(1917), citan esta misma frase: "No está en mi mano tener
malicia". Pero ésa es sólo una de las muchas que aparecen
a lo largo del texto de fray Servando: "Yo también soy
sencillo", "Lo que tengo ... es un candor inmenso", "Mi
candor excluye todo fraude", etcétera. Y en medio de
tanta efusión de humildad, de pronto suelta esta joya:
"En toda la América no había quien pudiera excederme
en nobleza" (Memorias I, p.114).
-

Post-scriptum: Mientras redactaba este ensayo, me
enteré de que, el año pasado, la Editorial Lectorum
había publicado una nueva edición del Fray Servando
de Valle-Arizpe y que la Facultad de F_ilosofia y Letr~s ·
de la Universidad Autónoma de Nuevo León había
realizado, con motivo del l)icentenario, una edición
especial de las Memorias del padre Mier, cotejada,
revisada y anotada por el maestro e hlstoriador
Benjamín Palacios Hernánde.z, la cual lleva el profético
titulo de Días del futuro pasado.
Revisé ambas ediciones. La de Lectorum no tiene
más aportación que presentar el texto de ValleArizpe en un volumen más manejable que la del
FCE. La edición de la UANL, en cambio, aporta una
bibliografía y un cuerpo de notas muy ilustrativos,
además de una introducción donde Palacios
Hernández hace una severa cñtica de las anteriores
ediciones de las Memorias y de varios trabajos sobre
el padte Mier escritos por investigadores mexicanos
.Y extranjeros. Como dato curioso, Palacios dedica la
última parte de su introducción señalar todas las

a

23

fallas que encontró en el libro Vida de Fray Servando
de Christopher Dom!nguez Michael y observa que la
manera como el ensayista coyoacanense aborda a Mier
y a otras figuras históricas en su "biografía hostil"
evidencia "un criterio propio de la high sociay" (Días del
futuro pasado, t. l., p. 87)1.0

.

Bibliograf!a
Arenas, Reynaldo (2009). El mundo alucinante Una novelad, avrnturas.
2da. Ed. México: Tusquets Editores, (Fábula 177).
Dom!nguez Micbael, Christopber (2004). Vidad, Fray Servando.
México: Ediciones Era/ INAH / Conaculta.
Mier, Fray Servando Teresa de (1988). Mcmorid.s. Dos tomos. 4',
Ed. Edición y prólogo de Antonio Castro Leal. México: Editorial .
Porrúa. (Colección de Escritores Mexicanos 37 y 38).
Mier, Fray Servando Teresa de {2009). Días d&lt;l fuwro pasado. Las
Meinorias de fray Servando Teresa de Mkr. Dos tomos. Edición
cotejada y revisada, introducdón y notas de Benjamin Palacios
liernández. Monterrey: Facultad de Filosofla y Letras de la UANL
Valle•Arizpe, Artemio de (2000). Fray Servando en Obras. Tomo l.
Edición y prólogo de Juan Coronado. México: Fondo de Cultura
Económica (Letras Mexicanas).
Valle-Arizpe, Artemio de (2009). Fray Servando. Prólogo de
Christopher Domlnguez Michael. México: Editorial Lectorum.
Referencias
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García Bacca y prólogo de Emilio Carballido. México: Editores
Mexicanos Unidos.
·
Borges, jorge Luis (1980). "El inmortal" en Nueva antología personal.
Barcelona: Editorial Braguera (Club Braguera 2).
Borges,Jorge Luis (2001). Arte poltica. Seis conf,rencias. Traducción de
Justo Navarro, prólogo de Pere Ginúerrer, edición, notas y ep!logo
de Calin-Andrci Mihailescu. Barcelona: Editorial Cr!rica.
Cioran, E.M. (2002). "Carta sobre algunas aporlas" en La tcntaci6n
de existir. Versión de Femando Savater. Madrid: Suma de Letras
(Punto de lecrara 120 / 2).
González Peña, Carlos (1953). Curso de litftawra. 5' Ed. México:
Editorial Patria.
Reyes, Alfonso (1963). El deslinde. Prolegómenos a la troria literaria en
Obras Completas.' Tomo XV. Nota preliminar de Ernesto Mejla
Sánchez. México: Fondo de Cultura Económica.
Reyes, Alfonso (1956). "Fray Servando Teresa de Mier" en Obras
Completas. Torno III. México: Fondo de Cultura Económica.
Vas&lt;;oncelos,Jo.é (1983). Ulises criollo. México: FCE / SEP (Lecturas
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Volraire (2008). Cándido oel optimiStnD. Monterrey: Agencia Promotora
de Publicaciones (Biblioteca de Literatura Universal).

•.

�POEIIA

3

•

'
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R
....

1

Imagen de la luz
C1'J

LUIS FELIPE FABRE

....:::1

¿Te has quedado mirando

1
1
1

1

de cien watts, como si buscaras
en la luz eléctrica otra luz?
lTe has prohibido a Cristo?

....

¿Te has quedado mirando fijamente

i

un foco de cien watts
y sólo has visto las tinieblas

3

del deslumbramiento?

JI

R
&gt;&lt;
R
....

•

fijamente un foco, digamos,

¿Te has prohibido a Cristo
para que Cristo te sea una tentación?

•

1
....

lTe has quedado mirando fijamente un foco
y luego, al cerrar los ojos,

1
i- e

has visto dentro de ti
el luminoso espectro de ese mismo foco?

1

1
lil

ill

.....i

.:!I

¡

i

¿Q has cerrado tus ojos a la luz
y has-visto a la luz
teñirse de rojo al atravesar
tus párpados como si fueran
los vitrales de una iglesia?

�2. EL SUEÑO DE LA RAZÓN PRODUCE
MONSTRUOS

Por ello, no deja de resultar paradójico que Paz
concluya el "Apéndice" a El laberinto de la soledad con estas
palabras:

El "Primero Sueño", ya lo han explicado sus
estudiosos, es un sueño de anábasis en el que el alma
se eleva sobre el mundo fisi~o hacia el mundo de
El hombre moderno tiene la pretensión de pensar
las ideas: hay antecedentes en prosa pero éste es el
despierto. Pero este despierto pensamiento nos
· primero en verso. Habría que decir que se trata de
ha llevado por los corredores de una sinuosa
un sueño de la razón: la alegoría ·de las noches en que
pesadilla, en donde los espejos de la razón
sor Juana se avocó al estudio. Una mente despierta en
multiplican las cámaras de tonura. Al salir, acaso,
medio de la oscuridad. Un sueño que en realidad es un
descubriremos que hablamos soñado con los ojos
insomnio. El insomnio fundador de la poesía escrita
abiertos y que los sueños de la razón son atroces.
durante esa larga noche llamada México.
Q¡¡izá, entonces, empezarelll_os a soñar con los
Podría leerse entonces ese misterioso calificativo
ojos cerrados.
de "primero" (ya que no hay un "segundo' sueño")
que ostenta el poema en su título como un aviso de
Paz no está hablando de la poesia mexicana,
fundación: Úna primera piedra, pero piedra metafísica,
pero traicionando su sentido original bien podria
piedra ideal. Las consecuencias de ese gran poema
resignificarse aplicándolo a su propia obra. Porque
para la poesía posterior son incalculables.
también hay que decirlo: qué raro país es éste donde
Por una parte, con Sor Juana, el lenguaje poético
los poetas quieren ser filósofos: tserá que la realidad
de la colonia alcanza la misma altura que el lenguaje
está tan enloquecida o es tan salvaje que el poeta,
poético de la metrópoli en su máximo esplendor, es
al que tradicionalmente le tocarla ser tl loco, se
decir, el Siglo de Oro. Sor Juana nada le pide a Góngora
ve obligado a asumir el papel de lúcido? Porque la
o a Quevedo. Esto mar~a una relación literaria distinta· poesía mexicana no está loca: sólo está un poco mal
con el idioma. Tal vez de allí podría rastrearse la falta
de los nervios. Los nerviosos poetas mexicanos en
de rebeldía frente a la lengua española que, a diferencia
nada se parecen a aquellos que Platón expulsó de su
de otras regiones de Latinoamérica ideomáticamente
República. Si, el sueño del.¡ razón produce monstruos.
más aguerridas como Argentina, caracteriza a la .
poesía mexicana. Ba~te recordar a Paz diciendo: "la
3. OTROS TRASTORNOS DEL SUEÑO
lengua es una".
El "Primero Sueño" es el poema fundacional de la
Por otra parte, con el "Primero Sueño", sor Juana hace
poesía mexicana, como se puede constatar en las
de la poesía un espacio del pensamiento. La poesia, que
consecuencias liricas de cierta _linea de poemas
suele entenderse como el sueño de la lengua, su delirio, es
posteriores: sueños sin fin que no son sueños
convertida por sor Juana en el insomnio de la lengua, es
sino reflexiones: noches de insomnio, a .lo sumo
decir, en especulación filosófica. Con el "Primero sueño"
duermevelas. Aunque los poemas no sean conscientes
se funda el insomnio en la poesía mexicana: el orden se
de ello, aunque el insomnio no sea tan acusado, la
trastoca: el sueño deviene noche de estudio, el delirio
poesía mexicana sufre en mayor o menor medida de
deviene reflexión y el poeta deviene pensador. Tal vez de
trastornos del sueño. Incluso en la poesía del siglo
allí podría rastrearse una de las vertientes más poderosas
XIX, a la que sor Juana aparentemente no tenía nada
de la poesia de nuestro país, al menos esa que pasa por
que decir, empeñada como estaba esta poesía en su
Gorostiza y desemboca en Paz: la dela poesía intelectual:
proceso de independencia, incluso alli es posible
el poemá como fruto dela inteligencia, el poema como un
rastrear trastoi;nos del sueño.
ejercicio intelectual y erudito. Insomnio es "Muerte sin
El siglo XIX sueña corÍ una Nación. En este sentido,
fin" e insomnio es "Blanco". No es casual que Haroldo de
uno de los poemas más emblemáticos del periodo es
Campos escriba en "Transblanco": "Tomé la mezcalina
la "Profecía de Guatimoc" (1839), up. extrañísimo ·
de nú mismo / y pasé la noche en claro / traduciendo
texto donde Ignacio Rodríguez Galván conversa, en
'Blanco' de Octavio Paz".
un sueño visionario, con el fantasma de Cuauhtémoc.

%7

�Un suefio donde la mente, otra vez, está más despietta
aún que en la vigilia:
Mi mente es negra cavidad sin fondo

y vaga incierto el pensamiento en ella
cual perdida paloma en honda gruta.
ffue sueño o realidad? Pregunta vana ...
Sueño serta, que profundo sueño
es la voraz pasión que me consume...

'

El poeta abre los ojos a una vigilia amenazada por
una realidad de pesadilla ante la que desearia volver
a cerrar los ojos ahora en el sueño de la muerte y
en ese sueño mirar a los muertos alzarse. Ambos
deseos se cumplirán ,nmchos años después en un
poema de Ramón López Velarde. Por su parte, el
desquiciamiento del orden entre sueño y realidad
encontrará, en cambio, su más lograda expresión en
los Nocturnos de Xavier Villaurrutia:

estrategia para controlarlos: los versos como ecuaciones
algebraicas, la métrica como juegos matemáticos para
distraer a la razón). Y son justame)lte estos ataques
de pánico los que los vuelven de una sensibilidad
absolutamente moderna. Mucho más moderna que el
vigoroso optimismo estridentista. Pero el ataque de pánico,
tambimhay que decirlo, es en última instancia un ataque de
lucidez y su naturaleza es intelectual Cualquiera que haya
padecido uno lo sabe: es una radical com:ienciadcl cueqx&gt;y
sus funciones, del paso
de la sangre, de los
latidos del corazón.
El ritmo, por ejemplo,
del "Nocturno de la
estatua", es el de una
respiración agitada,
entrecortada,
acelerada, en verdad
una hipetventiláción:
"Soñar, soñar la calle, la
estatua, la escalera. ..". ·
En la noche donde sor
. Juana ve la posibilidad

Nocturno miedo
Más adelante el poeta despierta, pero a diferencia de sor
Juana, Rodrtguez Galván no abre los ojos a un mundo
iluminado sino a la realidad pesadillesca de un pais ,
convulso: "... Desperté súbito/ y el bello Edén desapareció
ante mis ojos ...". Y el suefio perdido se convierte en la
profecia o en la nostalgia del suefio de la muette que
encontraremos en futuros poemas mexicanos. Rodrtguez
Galván escribe al final de su poema:

\

Todo en la noche vive una duda secreta:
el silencio y el ruido, el tiempo y el lugar.
Inmóviles dormidos o despiertos sonámbulos
nada podemos contra la secreta ansiedad.
Y no basta cerrar los ojos en la sombra

ni hundirlos en el sueño para ya no mirar,
porque en la dura sombra y en la gruta del sueño
la misma luz nocturna nos vuelve a desvelar.

iVenid, sueños, venid! Y ornad mi frente
de beleño mortal: soñar deseo.
Levantad a los muertos de sus tumbas:
quiero verlos sentir estremecerme...
Las sensaciones mi alimento fueron,
sensaciones de horror y de tristeza.
Sueño sea mi paso por el mundo,
hasta que nuevo s1.1eño, dulce y gtato,
me presente de Dios la faz sublime.

Entonces, con el paso de un dormido despierto,
sin rumbo y sin objeto nos echamos a andar.
L,. noche vierte sobre nosotros su misterio,
y algo nos dice que morir es despertar.

de COilíX.'e!', Villaunutía
vela señal de la muerte.

IY quien entre las sqmbras de una calle desierta,

en el muro, llvido espejo de soledad,
no se ha visto pasar o venir a su encuentro
y no ha sentido miedo, angustia, duda mortal?
El miedo de no ser sino un cuerpo vacío
que alguien, yo mismo o cualquier otro, puede ocupar

si

y la angustia de verse fuera de viviendo
yla duda de ser o no ser realidad.
Los Nocturnos de Villaurrutia, en su perfección formal,
son en su mayoria insomnios, y cuando duerme, los
sm;ños transcurren en paisajes tan espe!uznantemente
geométricos como los obeliscos y las formas puras
que avistara sor Juana en su sueño. Claro que el
deslumbramiento del conocimiento en Villaurrutia ha
cedido paso al terror. Si algo caracteriza a Villaurrutia
es la ansiedad Sus insomnios devienen en ataques de
pánico (y el rigor formal deviene en el intento de una

28

~

O mejor dicho: el
conocimiento de
Villaurrutia es el
conocimiento de
la muerte.
Por otra parte,
el erotismo de los Nocturnos es también una reacción
para aferrarse a la vida: una estrategia distinta
pero que busca cumplir la misma función que su
geométrica perfección formal Una confesión: durante
la temporada que padec! ataques de pánico, mi modo
personal de combatirlos fue mirando pornografía:
un conjuro vital que oponer a Tánatos. Un ataque
de pánico no es _un miedo irracional, como muchos
han querido entender, es una toma de consiencia
de la muerte de 1a que la reflexión, a pesar de sus
esfuerzos, no logra consolar. No es delirio sino lúcida
e implacable cettidumbre: somos mottales y corremos
peligro. Cualquier reflexión en torno es mera evasión
(que a su vez funciona como concentración).
Pornografía salv!fica.

29

4,

EL SUEj¡O DE LOS MUERTOS

Tal vez el único poeta verdaderamente delirante,
es decir, el único poeta antiguo, sea, en México,
Ramón López Velarde. Porque realmente sor Juana
, ya era moderna. En la poesía de, López Velarde
el verbo es impredecible: más que a la lucidez,
a la reflexión, a la consciencia, al conocimiento,
sus versos apuestan por el lirismo imposible: 'la
revelación absurda, chispeante, inusitada. Otra cosa
que lo distingue:
López Velarde no
le teme al ridiculo.
Por eso puede
delirar. Su poema
"El sueño de los
guantes negros"
es, quizá, e'n su
delirio, el único
po.ema realmente
visionario de la
poesía mexicana.
Aunque "La
Suave Patria" es la
piedra de toque de
toda una iconografía
lirica y sentimental
nacional que ha
sido utilizada .
para crear un·a
imagen del México
posrevolucionario, lo cierto es, como ha sefialado José
Emilio Pacheco y más recientemente ha profundizado
:Júan Carlos Bautista, que la imagep fantástica del pa!s
que López Velarde construye en su poema tiene más
c:¡ue ver, paradójicamente, con el México que se perdió
en la Revolución. O que ha estado perdido desde
siempre: el Edén perdido que menciona Rodrtguez
Galván en su poema, el "Edén subvertido" de "El
retorno maléfico", eso, en suma, que llamamos "el
México que se nos fue".
.
,
López Velarde presenta la verdadera visión del
México futuro en "El sueño de los guantes negros",
como un paisaje apenas dibujado: un telón de fondo que

�EL LENCUAJE DE LA RAZÓN DEI.A PASO AL DELIRIO, COMO
ANTICUAMENTE O COMO POR PRIMERA VEZ. NO YA "LA SUAVE
PATRIA", SINO LA CIUDAD HUNDIDA, SEPULTADA BAJO EL LACO
SOBRE EL CUÁL SE ERICIÓ~ LA PÉRDIDA YA NO EN EL PASADO SINO
EN EL PORVENIR.
'

ME

Pero en la madrugada de mi suei\o,

sirve de escenario al despliegue del deseo feticlústa: los
guantes negros de la amada perdida y resucitada. En
verdad se trata de un poema del Apocalipsis:

nuestras manos, en un circuito eterno

.DA

la vida apocallptica vivieron.

, LO

Un fuerte ... como en un suei\o,
libre como cometa, y en su vuelo
la ceniza y... del cementerio
gusté cual rosa ...

Soi\é que la ciudad estaba dentro
del más bien muerto de los mares muertos.
Era una madrugada del invierno
ylloviznaban gotas de silencio.

Un poema del fin de los tiempos en el que se cumple
la petición de Rodríguez Galván: "Levantad a los
muertos de sus tumbas: / Quiero verlos sentir
estremecerme... " Pero un poema también donde se
lleva a su consecución última el sueño de una nación
que acariciaron los románticos: su destrucción.
Si el sueño de sor Juana, en cuanto aventura del
conocimiento, es parte de un proceso civilizatorio,
en este sueño nos encontramos con el fin de la
civilización. El lenguaje de H. razón deja paso al delirio,
'
como antiguamente
o como por primera vez. No ya
"La suave patria", sino la ciudad hundida, sepultada
bajo el lago sobre el cuál se erigió. La p~rdida ya no
en el pasado sino en el porvenir. No ya el deseo de la
construccibn de un país, sino versos para después de
la catástrofe, para después de esa muerte tan temida
y deseada por Villaurrutia: versos que hablan de una
resurrección su bacuática contra toda lógica y contra
toda probabilidad. Aquí encontramos, finalmente, un
poema que sobrepasa la razón: sobrepasa el insomnio _
y se permite soñar: se permite morir. Un sueño del
que López Velarde aún no despierta. Un poema aún
más enloquecido que nuestra realidad Un poema para.
leer en estos. momentos en que México se hunde. Un
nuevo nacimiento o un segundo sueñow

No más sei\al viviente, que los ecos
de una llamada a misa, en el misterio
de una capilla oceánica, a lo lejos.
De súbito me sales al encuentro,
resucitada y con tus guantes negros.
Para volar a ti, le dio su vuelo
el Esplritu Santo a mi esqueleto.
Al sujetarme con tus guantes negros

me atrajiste al océano de tus senos,
y. nuestras cuatro manos se reurueron
en medio de tu pecho y de mi pecho,
como si fueran los cuatro cimientos
de la fábrica de los uruversos.
¿Conservabas tu c;arne en cada hueso?
El erugma de amor se veló entero
en la prudencia de tus guantes negros.
iOh, prisionera del valle de México!
Mí carne... de tu ser perfecto

quedarán ya tus huesos en mis huesos;
y el traje, el traje aquel, con que tu cuerpo
fue sepultado en el valle de México;
y el figurin aquel, de pardo género
que compraste en un viaje de recreo...

.

30

.•

EN

o

z!
8~

fi

CUALQUIER
LADO 1111

A

utor de diez novelas, entre las que destacan
El desbarrancadero (Premio Rómulo Gallegos)
y La rambla paralela, Valltjo se ha convertido
en el escritor más insobornable de nuestro tiempo.
A menudo asociado con la polémica, realiza
declaraciones que otros autQre~ por temor no se
atreven a expresar. Desde la sabiduría del hombre.
que no tiene nada que perder, ha construido una
obra monumental, que no otorga concesiones.
Alegre misántropo, casi nunca abandona su casa,
posee fama de escurridizo. Pese a lo anterior, es una ,
persona que se distingue por su amabilidad. Nació
en Medellín, Colombia, pero radica en la ciudad de
México. Además de novelista es biólogo, cine.eta
retirado, lingüista, toca el piano y ama a los.perros.
Ha donado cantidades exorbitantes de dinero a
asociaciones protectoras de animales. Declarado
homosexual, su pasión son los muchachos.

Terrible y hermosa, la obra·
de Fernando Vallejo irrumpió
violentamente en el panorama
de las letras. Poblada por
ángeles, muertos y fantasmas,
la novela La virgen de los
sicarios fo consolidó como un
monstruo de la literatura.
Mientras otros escritores
insistían.en narrar los residuos
del realismo mágico, Vallejo
nos situó en la realidad. La
vida en Latinoamérica no
concede el happy end. .

Su nueva novela, El don de la vida (2010), es una
elegía a la vida misma, un canto de amor a la muerte.
Un tema recurrente e inabarcable dentro de su obra.
La obsesión que lo empuja a describir cl infierno que
le representa. la existencia.
Carlos Vdázquez (CV): Debido a la violencia originada
por la guerra que el gobierno mexicano le ha declarado al
nareo, se presume de una colombiáni.zación del país. iEs un
mito oun hecho inminente?
Fernando Vallejo (FV): la colombianización de
México es un hecho. No ~é por qué han puesto
aqui el grito en el cielo por la comparáción que
hizo recientemente la secretaria de Estado
norteamericana Hillary Clinton del México de_ahora
ton la Colombia de hace veinte ai\os. Fljate en esta
simple observación de lenguaje: la palabta "sicario",
que significa asesino contratado o por dinero, y

•
31

�•

'
•
CV: Sergio Fajardo, ex alcalde de Mcddlín, asegura que
durante su administración logró reducir los índices de
violencia eon programas de integración social iHasta dónde es
posible calcular si esto es verdad ose trata de pura propaganda ,
política?
FV: Es propaganda pol!tica, mentiras,.embustes de
un tipejo que se las da de servidor público siendo tan
sólo un aprovechador público. Como todos los que
asl sé llaman.

que está en el titulo de mi novela La Virgen de los
sicarios. Esta novela la escribí en 1993. En México
nadie usaba esa palabra entonces. Aquí la palabra
era "gatillero". Pues "sicariq" acabó por reemplazar
a ésta. Yo empecé a medir lá colombianización de
México por las veces en que apar~c!a "sicario" en
los periódicos y por el aumento en _los secuestros.
Cuando yo llegué a México, a principios de 1971,
aquí no habla secuestros, pero en Colombia ya
habían empezado. Después allá se convirtieron en
una plaga y más adelante la plaga se extendió hasta
aquí. Fijate también en la expresión "jefe de sicarios",
que viene del vocabulario de los narcotraficantes
del extinto cártel de Meclellin, el de Pablo Escobar.
También se impuso ya en México. As! como en
el fútbol y en la computación usamos palabras y
expresiones inglesas, pues uno y otra se los debemos
a Inglaterra y a los Estados Unidos, de igual manera
pasa con los colombianismos del hampa que estamos
usando en México. El que inventa algo impone su
vocabulario. Por lo demás te diré que si México está
colombianlzado, Colombia está mexicanizada. En
mi niñez y en mi juventud los funcionarios públicos
colombianos, del presidente para abajo, eran
honrados, decentes. ¡y aqul? iQué han sido? iQué
son? Te dejo a ti que contestes mis preguntas.

-

•

CV: El ensayista tijuanense Heriberto Yépa. expone una
teoría personal que afirma que la cultura mexicana ha
caducado. Con la violencia desatada por el negocio de la
droga esta aseveración parece cobrar relevancia. iCrees
que la narcocultura sea capaz de destruir totalmente
una_ idiosincrasia y establecer una cultura de lá droga?
iColombia dejó de ser Colombia apartir de la cocaína?
FV: Los estupefacientes son apenas una partecita
del problema. iDónde dejas los secuestros, los
asaltos, las extorsiones? Las extorsiones a los
negocios y a veces a los ciudadanos del común,
que están a la orden del dla en todos los barrios
de Medell!n, ricos o pobres, y en las ciudades del
norte de México, que han caldo en manos de las
bandas. Lo que estamos viendo d1a a dla por todas
partes, en Colombia y en México, es un crecimiento
demográfico desmesurado acompañado por un
creciente desempleo, una creciente rrúseria, la
desintegración de la sociedad y la desaparición del
Estado. O mejor dicho, la desaparición del Estado .
donde debe est.¡r y su dañina presencia donde no
debe estar: para ponernos cada vez más regulaciones,
más trabas, más impuestos, para no dejarnos vivir ni
respirar. En México, como en Colombia, el gobierno,
el Estado, es el primer atropellador, el primer
delincuente. Mayores rateros y hampones que los del
PRI y su disidencia el PRD, aquí no ha habido. Ah, y
les sumo el partiducho delos González Torres. Ahora
se reparten entre todos ellos el botín público junto
con el PAN, que antes de llegar al poder era un partido
decente.
CV: Se ha especulado demasiado con una posible
legalización de las drogas. Por otra parte, se destinan
cantidades millonarias a combatir el narcotráfico; ¡,ero
nadie considera al adicto. Al contrario, se le criminaliza.

32

La calidad de la droga es tan mala que en ocasiones el
usuario se consume a tal grado que su condición física sólo
le permite realizar actividades como limpíar parabrisas o
pedir limosna. iCrees que una legalización de las drogas
sirva para mejorar la calidad de vida del adicto?
FV: No. Las drogas son buenas para ayudarnos
a soportar la desgracia de la vida. Si acaso, que el
Estado no les corte el cborro de la acetona y el éter a
los fabricantes de cocaína, de suerte que no la sigan
haciendo con químicos sustitutos, que son veneno.
Donde intervienen los hampones del gobierno,
todo lo dañan o empeoran. Que desaparezcan, a
ver en qué maravillosa anarquía caemos. En una
más grande de la que ya padecemos. Total esto no
tiene solución. Somos muchos, siete mil millones,
y la vida es una desgracia. l\ ver si la Marina en vez
de perseguir narcotraficantes se pone a combatir el
ruido y a esterilizar gente.

FV: No birn acabo un libro y me olvido de él. Los
mios están llenos de insultos: a Dios, al papa, a
los curas, a los pol!ticos, a los· abogados, a los
plomeros, a las embarazadas, a las partutientas, a
los médicos ... Me he vuelto un experto en insultar.
A ver qué universidad me da un doctorado honoris
causa en eso ahora que ya me dieron por allá abajo,
en el subdesarrollo, uno en letras.

CV: En El don de la vida te refieres al yo como un
invento. /La vida o la literatura son intentos por inventar
un yo para explicárnoslo/
FV: S~ yo me inventé, tal y como me he inventado la
vida m1a. He tomado por el camino que se me antojó
y nunca he pensado ni hecho lo que los demás quer!an
que pensara e hiciera Desde muchacho mandé al diablo
sea este engendro del Romo iapiens que llamamos "la
sociedad", pero que yo considero como "la suciedad". '

"LA DIVISIÓN EN P~RTES, CAPfTULOS Y SUBCAPfTULOS TAN SÓLO
DA UMA FALSA IMPRESIÓN DE CLARIDAD PERO NO LA PRODUCE. LA
'

CLARIDAD TIENE QUE ESTAR EN LAS FRASES. QUE AVANCEN ÉSTAS
CON FACILIDAD, QUE FLUYAN ..." FERM.ANDO VALLEjo
CV: iEn qué estado se encuentra la lengua espanola! iCuál es
tu diagnóstico? iRealmente se puede deteriorar una lengua?
FV: En plena bancarrota. El español hoy es un
adefesio anglizado. Tambíén ya ~cabamos con él
CV: En tus novelas no existen capítulos o espacios en blanco.
La narración continua nos remite apequeñas sinfonÍílS. iDe
dónde proviene la música de tus novelas? iEs producto de la
oralidad ode tu concepción del tiempo eomo un río?
FV: No veo por qué tenga uno que dividir una obra
literaria en cap!tuloo. Ni siquiera las obras científicas. La
división en partes, capitulas y subcapltulos tan sólo da
una falsa impresión de claridad pero no la produce. La
claridad tiene que estar en las frases. Que avancen éstas
con facilidad, que fluyan. .. como el óo de que hablas.

•

CV: Narrar en primera persona privilegia la esc-ritura
directa y confesional que practicas; sin embargo, en La
rambla paralela el juego con la tercera perso_na evidencia
una vocación netamente literaria. iConsideras a esta
novela tu obra mejor lograda?

33

CV: iEn qué consiste la dificultad dc ser reconocido en
distintos países de habla hispana/
FV: En el esplritu de parroquia delos países que
hablamos este idioma. En nuestro mezquino
concepto de patria. A dos siglos de nuestra
separación de España somos una colcha de retazos
de paisitos sin arreglo ni redención. CV: i&lt;¿)_ué opinas sobre la adopción en el matrimonio por
conveniencia?
FV: El matrimonio es una institución odiosa. Y la
familia. Nadie tiene el derecho a reproducirse ni a
comerse alos animales. /Quién nos lo dio? iPorque as!
lo dice el Génesis? El Génesis es un libro estúpido de
mitos babilónicos muy recientes, del siglo V antes de
nuestra era Dios no creó esto nilo creó nadie y como no
sea para la muerte no vamos para ninguna parte.
CV: Cuando España impuso un visado a los colombianos
firmaste junto a un grupo d, escritores una carta donde
renunciabas avisitar el país si llevaban acabo la solicitud

�premio Rómulo Gallegos el germen de donde surgió la idea
para escribir La puta .. )
•
FV: No. Este sumario de La puta de Babilonia que le
levanté ala gran empresa criminal que es el cristianismo
no tiene más razón que mi amor porlos animales. Como
el llamado Cristo no los vio... iQué los. iba a ver si ni
existió! Nadie puede probar la existencia de un Cristo
histórico. Cristos míticos hubo muchos, más ile una
decena, y en el solo Nuevo Testamento hay tres: el de
Pablo, el de Juan y el de los tres evangelistas sinópticos.
Pero ui¡o encarnado no lo hubo. Yno hay cristianismo
antes.del año cien Aver si el cardenal Sandoval lñiguez,
que es cloctor en teolog!a dogmática de la Universidad
Gregoriana, acepta un debate público conmigo
para que hablemos de la inexistencia de Dios, de la
inexistencia de Cristo y de las incontables bellaqµertas
y cómenes e infamias ele su empresa crimihal Con mi
promesa de no tocar el tema de las !imosrulS que ha
recibido este señor del narcotráfico ni su tesis de que
para la lglesia no hay dinero sucio.

de visa. iCómo explicas que hayas sido el único de los
firmantes que no has vuelto a pisar tierras españolas/
/Cumplirás tu promesa hasta la muerte?
FV:' Porque los otros seis que firmaron la carta
conmigo (cinco escritores y un.pintor) resultaron
1:1nos solemnes granujas. De todos modos, y pára
decir la verdad, pero dejando muy en claro que no
pienso volver, el drama de los colombianos no es
que les pongan visa para entrar a España sino que
no puedan vivir en Colombia. iQué van a poder vivir
allá, si acabaron con ella y la volvieron un solemne
matadero!
· CV: Hace algún tiempo adquiriste la nacionalidad
mexicana. /Es esto una venganza hacia Colombia o·es
amor por este país? /Por c¡lli la nacionalidad mexicana y
no la chilena, por ejemplo?
FV: Porque aqul he vívido la mayor parte de mi
vida: cuarenta años.
CV: i~ué opinión re genera la figura del presidente
Calderón/
FV: Un hombre gris, inculto, ignorante, un don nadie,
un aprovechador público, un vivo de la política que
indignamente y sin ningúo mérito preside el destino
de ciento diez millones de personas y que como su
predecesor ha dejado impunes los setenta años de
saqueo a México por parte de los bandídos del PRI.

CV: iEn qué sitio ubicarías a La puta de Babilonia
dentro de tu producción/
FV: Junto con mis otros dos libros de ensayos La
tautología darwinísta y el Manualito de imposturología

física.

'

CV: El don de la vida trata el tema de la muerte, el
umbral último; iescribirás otra novela después de esta?
FV: No creo. Escribir un nuevo libro es muy dificil.

CV: En ocasiones dices que el descontento con la patria se
mide por la cantidad de colombianos que han salido del
país. iPropondrias a los mexicanos que no están conformes
con la situación que abandonen este pais/
F\lcYa se han ido como treinta millones. No se van
más porque no pueden.

"4J, M.C. LE CLÉZIO
Traducción de lván Salinas

CV: iHa resultado México un lugar idóneo para vivir o
sólo es otro sitio habitable más?
FV: Me siento bien en los países de mi idioma.
Como en mi casa .

..

CV: La puta de Babilonia contiene una cantidad
impresionante de datos sobre la Iglesia, tu obra
más cáustica antes de la publicación de esta era
Desbarrancadero, ifue la novela con la que ganaste el

CV: En distintas partes de tu obra enfatizas que volverás a
Colombia amorir, /cumplirás tu amenaza1
FV: Colombia ya no es mía, es ajena. M,, da lo
mismo morirme en cualquier ladoll»

"ME SIEMTO BIEM EM LOS PAÍSES DE MI IDIOMA. COMO EM MI CASA"
FERMAMDO VALLEJO
•

•
34

'
forma parte
del libro La fiebre (Editorial Almadia,

1 N. de la E. Es.te rela:to

2010; col. Mar Abierto. Narrativa
conte1nporánea), antolog!a de nueve
cuentos de Le Clézio traducidos por
primera vez al español Fue preparada
con el-apoyo de la Embajada de Francia
en México (CCC,IFAL), en el marco
del Programa de Apoyo ala Publicación
"Alfonso Reyes" del Mmisterio francés
de Relaciones Exteriores.

�Eso, en eso me babia convertido. Me bamboleo como un montón de gelatina. Ymuchas cosas
se me escapan, me abandonan, me vacían; tengo la impresión de ser el casco de un gran buque,
y que lá~ ratas y los hombres escapan de mi, se alejan llevados por el terror, mientras me deslizo
pesadamente hacia el interior del mar. Me voy a convertir en un desierto, en el canal de un pozo
aéreo, salido de ninguna parte, que conduce al abismo.
Mi cuerpo ha desmejorado bastante. En esta especie de juventud lo vi marchitarse yvolverse pequeño.
Sin músculos,o casi Mis manos son cortas, cuadradas, y las venas desaparecieron, como habían aparecido,
bajo la piel blanca Todo se mueve más rápido, todo es liso, sencillo. El número decreciente me desposeyó
aún más, ysigo retrocediendo, retrocediendo, retrocediendo, retrocediendo, más lejos todavía, hacia atrás,
hacia atrás, en plena caída horizontal Merodean gritos desconocidos. Yformas, atrapadas en un bloque
glacial ydelicado. Esto se evapora sutilmente, sin calor, sin violencia, y el agua que sale de mi sólo deja al
desnudo partículas sin ángulos, redondas y pulidas como dientes. Esta acción que hay en mí, ies todavía
la velocidad? Ahora ya no veo ningún tren, ningún ricl, ninguna dirección. Al contrario, me parece que
estoy inmóvil, sumergido hasta la cintura en medio de una playa de fango. Yme hundo hasta el fondo. La
cintura, los puños. Las costillas. El pecho, los hombro&amp; La base del cuello, el cuello, la nuca, la garganta.
Luego el mentón. La boca, la boca. La nariz, con sus dos orificios que se cierran como dos trampas al
hundirse enla arena Todo me empuja Ysigo deslizándome, caigo en este pozo negro, en esta fosa séptica
que cálida, friamente, me disuelve poco apoco en su masa vibrante y coloreada porun estiércol orgánico,
po¡ una generosa bestia viva provista de un largo intestino acerado. Las mejillas. Los ojos, mis ojos se
cierran en este mundo de arena
Y olvido. El tiempo sigue pasando, extrae de mí el movimiento que necesita para mover
sus resortes. La voz lleva la cuenta regresiva: 15, 14, 13, 12, 11... Todo se vuelve tan estrecho,
tan blanco. Estoy sentado en una silla de paja, al centro de un recuadro soleado. Los sonidos
penetran en mi boca y-se mezclan, todos desiguales, todos caóticos. Las palabras se forman, se
deforman, se pliegan en dos, se funden.
'

oy, 15 de abril del año xxv después de mi nacimiento. Antes de eso, caminar. El tren
rueda para mi, completamente solo en la noche, y las ventanillas tiemblan y se azotan. La
velocidad ha penetrado en cada rueda, cada placa de acero mugriento, y todo vibra, con
pasión. Yo también vibro y me agito, en alguna parte al fondo de mi cuerpo, y la vibración escala
el edilicio de mis órganos, eléctticamente, con 'hormigueos, con pulsaciones, como una invasión
de microbios. No'SOy otra cosa, vibración, y las ondas cortas y secas recorren mis segmentos,
mis huesos, mis nervios. La velocidad rolida. Algo sale de m1, desmesurado, puro, frío, como la
larga hoía de un cuchillo. Y espero. Antes de eso. caminar siempre. Mi rastró quizá se ha hecho
más blando, está más blando ya. Siento los fémures y las tibias acartonados, la piel del vientre
arrugada. Aún nada... Voy más lejos: ahora, el corazón; el corazón que late notoriamente un poco
más rápido, notoriamente con menos fuer:µ. De golpe, los pulmones se crispan. Y la velocidad,
la velocidad sigue saliendo de m1. Imágenes complicadas, vanas, se apilan. Sonidos largos,
ronquidos, semejantes quizá al ruido del aire al desplazarse en un incendio. Eso es: estoy frente a
un incendio gigantesco que abrasa media ciudad El incendio pasa, vuelve, y yo sin moverme. Tal
vez estoy aún en una especie de tren. 20, 19, 18, 17, 16, 15... Algo disminuye, disminuye con rapidez,
no puedo detenerlo. Me absorbe, me aspira una digestión voraz, no me defiendo, o apenasio hago,
no hay nada que hacer. El tren soy yo. Ahora entiendo, iqué puedo hacer? iSe puede combatir a
un tren? El poderoso aliento, los rieles, terriblemente largos, rectilíneos, penetran en mi con una
violencia que desgarra todo: las ruedas, los ejes chirriantes, los fuelles, las ventanillas abriéndose
por completo hacia el negro espacio de la noche y del aire, hacia el hielo, con el cielo inmóvil,
la máquina que jala, todo derecho, todo derecho, que jala su bulto, sin esfuerzo, en medio de la
campiña desnuda, todo eso soy yo, soy yo quien acelera, un yo furioso, feroz, como un búfalo
desquiciado. Rebaso ciudades, hileras de ciudades en donde las luces brillan y cambian de lugar.
Los cables corren frente a mis ojos, se elevan, se agachan, se elevan, se agachan, etcétera. El frio
penetró en mi cuerpo con el movimiento, haciendo que adopte una posición horizontal, aplanado
sobre la tierra, extendido sobre ella como una capa de agua. Yme escurro por todos lados. Ya nada
me retiene. Invado los agujeros, choco y tapo los bordes, extiendo, floto, tengo olas.
Siempre las mismas cifras, contadas al revés, huyen de mi. 6eguramente se trata de segundos,
de inefables y vanos segundos que dividen todo, marcan los trazos, luego borran, seccionan
los paisajes, las frases, las palabras, las letras. Y no habril nada mds, nunca. Escucho una voz
. desconocida, que deletrea mi nombre y lo deforma, lo disminuye, la encoge. YJoientras esta
voz no dice más que mi nombre, siento que me dirijo a alguna parte, todavía no sé a dónde, pero
es un punto preciso, allá afuera, que me atrae de manera irresistible con el agotador movimient.o
de su fuerza. Aspira, engulle.

H

"Ffenri Pierre Toussaint" ·
"Henri Pierre Toussaint"
"Henri Pierre Toussaint"
"ri
ouss"
• rier Toussaint"
• er Toussaint"
"Toussaint"
"Touss"
"Touss"

"CIGARRO. ALTERA. HUIR ESPINAS. TRENZAS.ABUCHEAR NAlES. RENTE. UNTO. RATA.
AFGANO. SETIAN. HUIR. ESTADOUNIDENSE. 5 CUADRADOS. IS%. LITERATURA. AURRLS. ERNA." Nada
las llama. Y sin embargo, vienen, entran, están ahi, venidas del exterior, de amplios campos
obscuros. Llegan del mundo, de las superficies de tierra húmeda, de una suerte de lotes baldíos
cubiertos por desechos. De seguro vengo de ahí. De seguro de eso me alimento. Mis padres, si
tengo, habrá que buscarlos ahi, en el montón.
·
Retroceder, retroceder más todavía. En mis ojos, ahora, hay una fina película opaca, algo que
espesa mi vista como los lentés de un hipermétrope.
Asisto a las últimas metamorfosis de mi nombre: "iHenri, Henri!" "iRi!" "iRi! iRi! iRi!":
Ése es mi .nombre, el que la gente grita. Con la boca abierta, una risa demente atraviesa
atropelladamente toda mi garganta, se alarga como el resplandor de un trueno, se agacha, se
levanta, rebasa los labios y canta al viento, empujando las cortinas invisibles del aire. Luego,
esa risa se transforma en dolor, en un dolor inmenso, nacida en la recámara de los pulmones
comprimidos, venida desde el diafragma paralizado, semejante a una prolongada contracción
interna que expulsa, que rechaza, que expulsa, que extirpa el alma de mi cuerpo.
iVaya 1 Me encogí un poco más. No puedo decir cuánto, pero de pronto los objetos me
parecen gigantescos. Yo que me creía más bien alto, ahora la mesa me llega a la altura de la
nariz. Pero ya no estoy ni siquiera asombradq, no, prefiero dejar que el tiempo me maneje. Me
limito a circular en medio de las cosas como si estuviera en un bosque: las mesas, las sillas, las
cómodas, las camas, las escalerillas, todos son árboles. Sus fustes son inmensos, y yo, pequefiito.
Luego viene la marea de las cosas antiquísimas. Dejé de ser yo desde hace tiempo. No sé cómo
decirlo, pero los gritos y las llamadas bailan. Las manos. La confusión reina por todas partes,

.,

"ouss"
"ss"

•
36

37

•

�y esta especie de vacio penetró en todo mi cráneo por mis ojos, mi boca, mis oídos, mi nariz,
abiertos de par en par, y se deslizó por todo mi cuerpo COil).O agua, como agua. !O, 9, 8, 7... Estoy
conectado a la tierra por una colurnná, por el mármol. Pertenezco. O quizás estoy acostado
bocabajo, congelado, sobre una fotografía. Sí, ahí:'en un muelle, cerca de una mujer, al borde del
agua, con el codo apoyado en un poste. Las montañas se encuentran a mi espalda, y encima de
mi cabeza hay un rectángulo celeste, perfecto, sin nubes. Ahora tengo la cara toda estirada, el
cabello al ras, y los ojos con ojeras. Ya no respiro, o apenas. Eso es: volví a mi uníverso, ya sabe,
ese espectáculo petrificado, los coches inmóviles, los transeúntes interrumpidos en su andar,
los pájaros atrapados el! pleno vuelo, todo eso, plano, tranquilo, uniforme, congelado, pulido,
detenído, intocable.
Ysin embargo, la misma cosa que se va, siempre, que se escapa, este bicho que se larga, que
huye, que se recupera. Ya no retrocedo más, parece. No, la evasión ha cesado. Lracción que
hace rato se)l.acia a contrapelo, ahora se ha dado vuelta, y después de ci~o tiempo de pausa, en
el que reuníó sus propias fu=as, ágazapada, brinca de repente, se lanza y comienza de nuevo,
y en esta ocasión en verdad me lleva con ella. Ya nada la frena. Soy libre, soy totalmente libre.
Ya no espero nada, y mi carne ya no es ningún obstáculo. Bajo a toda velocidad, ruedo como si
me persiguiera el diablo por la nueva vía, recta y virgen, en el camino blanco y tranquilo. Sí, ésa
es la verdadera velocidad Nada me detendrá. Escucho el ruido cadencioso de los segundos que
salen disparados, los golpes en sordina de mi corazón que bombea, mientras las cifras desfilan,
escalan, construyen:
•

¿¿¿Cuál es la cifra??? iDos? iUno? iMerros todavía?
El pantano es·realmente enorme. Se elevan humaredas por aquí y por allá, por todas partes, y
los olores azucarados o penetrantes merodean, se arremolinan. Unos bichos lentisimos emergen
del lodo, sus negruzcos caparazones relucen bajo la luz, con las pústulas perladas de gotas.
Estos bichos sacan su,s cuellos del pantano, con poderosos estiramientos de las vértebras,
luego miran de lado, y sus ojos abiertos perforan la coraza de lodo. En un cielo inundado de
vapores, graves signos son trazados: espesas barras, carbonosas, que se desmoronan poco
a poco en el viento. En algunos puntos el frto es tan intenso que se ve cómo se forman los
cristales del hielo en el aire, como si fuera un vidrio. En otros, sucedla lo contrario hacia calor
.
'
'
un verano húmedo y demoledor, espirales se dibujaban en los charcos de tierra derretida. Las
burbujas se estrellan unas con otras, luchan, y luego revientan proyectando a su alrededor unas
salpicaduras mugrientas. Tocio bulle, todo golpea. Unas ondas sordas descienden a kilómetros
de profundidad, y sus itinerarios se reflejan en escalofríos casi imperceptibles de la corteza
terrestre. El hambre. La sed. Ovillado, bañado en sudor. La fiebre, ¿cuál fiebre? La garganta
abierta, la garganta dilatada, para absorber el. aire y la vida, los hquidos alimenticios, la frescura,
para calmar ese fuego insaciable que devora las entrañas, para apaciguar las escoceduras, las
grietas del frto, para inundar los recovecos de la piel seca, para respirar, para irrigar, para entrar
completamente vivo en la atmósfera, y nada, volar, arrastrarse, flotar, extenderse, crecer, vivir,
ivivir! Yun grito ronco, estridente, seguido por otro grito, de un "iah!" de picapedrero, ambos
gritos suben al unísono, se elevan hacia el techo.
Y entonces, en camino hacia una especie de muerte. Año cero1'»

101102103104105106107108109110
lll 112 113 114 115 116 117

Aqui, en donde estoy, ya no' hay ní dlas ni noches: nada. Las fotografías desfilan ahora, las
fotagrafias sin fecha, silenciosas, que no muestran nada, que no representan a nadie. Sobre ellas
no se ve níngún rostro, ningún objeto, níngútl paisaje. Grandes hojas de cartón gris, en donde
me introduzco con rapidez y de donde salgo aún más rápido. Un verdadero pasillo con mil
puertas por donde avanzo como un rey
Más abajo todavía. 'Si, mucho más abajo. A cuatro patas. Los torbellinos están por todos
lados, y yo también soy uno. Lo caliente, 1o frto. Dolor. La comezón, los cosquilleos. La lengua
se hace un nudo en mi boca, mi aliento apenas puede avanzar.
Las palabras, ¿a dónde se fueron? Desaparecieron. Ya sólo quedan unas como aureolas, sí,'eso
es, unas como aureolas alrededor de las cosas. Impulsos que levantan el cuerpo por completo
y lo hácen deslizarse hacia los objetivos, lo arrojan al centro de los materiales, y amasan el
conjunto.
•
Soy un enano. Ya no tengo fuerzas, tiemblo con todos mis miembros. Tengo miedo: a que
me dejen aquí, olvidado en este agujero; no soy digno de que se acuerden de mí, de que me
miren. Olvídenme. Todo es tan grande, tan áspero. Las luces son dolorosas,' a veces pasan
con rapidez, otras con lentitud, restregando en mis retinas unos eternos vestidos blancos,
nacarados, relámpagos, soles eléctricos. A la izquierda, a la derecha, rechinidqs, chirridos de
madera desbastada. Estoy atorado en un campo de secafirmas, mientras el polvo St,'. agita en
medio de los penetrantes olores de tinta. Tocio asciende en mí.
Olas ácidas levantan el vuelo desde mi vientre, hacen a un lado las paredes de las mucosas,
y suben, suben, suben. Vomito el mundo, por dondequiera. Me veo inundado, luego llamado,
arrancado: sacudido; arrullado, mecido. Entonces aparecen otros. sustratos, velos gaseosos e
hipnóticos, que se posan revoloteando apenas sobre mi cabeza, y que la cubren, uno tras otro,
como si fueran escorias. ·

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LA. IDEA DE OCT.AVIO P.AZ EM TORMO .A LA.FALTA DE CIÚTIC.A EM MÉXICO
CEMTRABASU HIPÓTESIS EM QUE MÉXICO MO TUVO ILUSTRACIÓN Y, POR
T.AMTO,C.ARECIÓ DE UNA,1:D.ADCIÚ11CA''. ESTE TIPO DEASEVERACIOMES
SOM BASTAMl'E COMUNES EM LA. HISTORIA DE LA. LITERATURA MEXICANA:
BASTE RECORDARAJORCECUESTA,QUIEM HABLABA DE UM,~Qufnco
MEDIO INTELECTUAL" (1994; ffl). LA. ,,.AUSEMCL\'' O ,,IMEXISTEMCIA" DE LA.
CIÚl'ICA LITERARIA EM MÉXICO, SIM EMBARCO, MO ES UNA DESCRIPCIÓN
DE HECHOS, SIMO UM IDEOLOCEM.A FAVORITO DE SECTORES DE LA.
LITERATURA MEXICANA EM BUSCA DE CONSTITUIRSE EM HECEMÓMICOS
(LA. QUEJA, .APARTE DE CUESTA Y DE P.AZ, SURCIÓ TAMBIÉN EM AUTORES
COMO .ACUILA.R C.AMÍM AL FUMD.AR NEXOS O EL CRACK EM EL PRIMER
NÚMERO DE LA. FENECIDA REVUELTA), O DE.AUTORES QUE SIMPLEMENTE
MO SOM OBJETO DE ELLA.. EM UM ARTÍCULO DE 1990, JORCE RUFFIMELLI
DIACMOSTICÓ ESTE MAL COM CERTEZA AL OBSERVAR QUE LA..AUSEMCIA
DE LA. CIÚ11CAES UM ,'TEMA F.AVORffO [DE LOS IMTELECTU41 ES] CU.ANDO
SE TRATA DE EVALU.AR SUS C.APITALES CULTURALES", PERO CONCLUYE
.ASUMIENDO LA. .AUSENCIA DE UN.A ,TRADICIÓN CRÍTICA", HACIENDO
ECO DE LA.S IDEAS DE P.AZ (RUFIMELLI, 1990: 154). EL PROBLEMA, CREO
YO, PROVIENE DE CIERTOS MALEMTEMDIDOS EM TORMO .A LA. CRÍTICA
LITERARIA, QUE RESULTAN EM UMA DEFIMICIÓM CEMER.ALMEMTE
IMIUST.A.

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.LA CRÍTICA
LITERARIA
·COMO SABER.

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e pueden identificar algunos elementos de
dicha definición. Primero, en México se suele
confundir a la critica con la reseña de novedades,
que, aunque pertenece a la práctica, es una parte
menor, coyuntural y de poca densidad intelectual. Si
consideramos además que en México las reseñas son
por lo general o espacio de fogueo de escritores jóvenes
o plataformas de ataque o legitimación por parte de
ciertos grupos culturales, o textos escritos de pasada
como favor o como trabajo remunerado, no es acertado
ní posible sustentar que la critica literaria se reduce a
ellas. El segundo problema radica en la identificación
de la critica literaria con el ensayo. Esta idea proviene
sobre todo de ciertos modelos que se han privilegiado
como arquetipos del critico: Edmund Wilson, Saint/
Beuve, Harold Bloom, George Steíner, Cyrill Connolly.
O, para ponerlo de forma más clara, en México se usan
corno modelo críticos que ejercen el oficio corno machos
alfa, cuya indudable inteligencia resulta en un ejercicio

S

41

que siempre concluye en la impresión. Asimismo, son
figuras copiadas a medías: mientras Bloom es autor
de un monumental libro sobre Shakespeare, o Steíner
de volúmenes sumamente complejos sobre distintos
ámbitos de la literatura, en México se venden corno
libros de critica literaria recopilaciones de reseñas y
artículos. Ciertamente, estos libros son dísfrutables y
por momentos inteligentes: yo mismo soy aficionado
del Arbitrario de la literatura mexicana de Adolfo Castañón
o de Tiros en el concierto de Chrístopher Dornínguez. Sin
embargo, este modelo resulta con demasiada frecuencia
en una critica narcisista y autorreflexiva que dice
mucho sobre el critico y poco sobre el texto.
Est as dos acepciones dejan de lado territorios
enteros del ejercicio critico en México, invisíbilizados
por la cortina de humo construida tanto por el mito
de la inexistencia como por las personalidades
monumentales de los críticos de mayor visibilidad en
México. Lo cierto es que, en su nivel profesionalizado,

�existe una cantidad de criticas literarios trabajando
en la academia, en revistas, en periódicos, en el
extranjero y en muchos ámbitos. Y ciertamente me
vienen a la· mente varios libros interesantes de critica
publicados en los úlómos tres o cuatro años: El imperio
de la neomemoria (Almadía, 2007) de Heriberto Yépez,
en el ámbito ensayistico-filosófíco; La nueva ciudad
de las damas (UNAM, 2010) de Eve Gil, en el ámbito
del ensayo, el género y el blog; Reforma, novela y nación
(BUAP, 2009), en el de la academia en español; o The
Stridentist Movement in Mexico (Lexington Books, 2009),
en el de la academia en inglés. El punto aquí radica en
que la inexistencia de la critica no sólo se desmiente
con una simple búsqueda en los catálogos editoriales,
sino que se muestra claramente como un intento de
ningunear a la critica. Al tener en la historia mexicana
una cantidad de criticas importantes que hacen las
veces de escritores (desde Cuesta y Reyes, pasando por
Paz o Garcia Ponce, siguiendo por Sergio Pitol, Carlos
Fuentes e Inés Arredondo y llegando hasta Rosa
Beltrán, Yépez y Gil), se suele hacer menos al crítico
que no es creador, dejando así de lado una cantidad
importante de autores radicados en la academia o el
periodismo. Esta postura es absurda, debido a que
un critico-escritor suele hablar en su critica de sus
propias cuestiones creativas, privilegiando la reflexión
sobre sí a costa de la reflexión sobre los textos. Esto
ha producido maravillas de la crítica mexicana (dificil
cuestionar la factura de los ensayos de Pitol sobre
Compton-Burnett o la familia Burrón) pero ha dejado
un espacio muy precario a la critica entendida corno
saber y conocimiento desde y en torno a la literatura.
Pero antes, es necesario poner sobre la mesa otro
impasse en el entendimiento de la crítica literaria
en México: la grilla. Al ser México un país con una
cantidad generosa de dádivas estatales, la crítica
literaria se devalúa en un vehículo necesario para
fortalecer los currículos y proyectos de los autores.
Así, una mala reseña o una exclusión puede costar
una beca del Fonca, mientras que ese ))oder literario"
gaseoso que parece no existir pero todos pelean,
es una fuente inagotable de polémicas falsas. Un
ejemplo de lo anterior es el revuelo absurdo causado
por el Diccionario critico de la literatura mexicana 1955-2005
(FCE, 2008) de Christopher Domínguez Michael.
Cualquiera que haya leído a Domínguez Michael sabe

que su crítica se alimenta en parte de la provocación
y que la caradurez de elegir tal titulo para lo que es,
esencialmente, una compilación sin editar de sus
reseñas, es deliberada. Sin embargo, lo que vimos fue
una serie de autores criticando sin ton ni son al libro,
no por sus argumentos, sino por lo "'excluyente" de la
critica de Domínguez Michael, lo cual esencialmente
significa que, por mucho que lo odien, quisieran estar
validados por él y les dolió no estar incluidos. Si bien
el libro no amerita mucho debate de fondo (se trata de
textos más bien superficiales), se volvió el libro más
prominente de la critica mexicana gracias al debate
grilloso que lo siguió. En cambio, es de lamentarse
que libros publicados por prensas universitarias,
respaldados por años de investigación y trabajo, pasen
desapercibidos.
El problema de la crítica literaria en México no es
ni su inexistencia ni su falta de tradición, idea que
insulta a los muchos que ejercemos el oficio con gran
respeto y lectura en relación con nuestros precursores.
Es simple y pura ignorancia: la clase letrada mexicana
o no lee a la crítica o la lee y prefiere ignorarla. La
crítica literaria de valor profesional, la que se basa
en investigación y trabajo, es antinómica a un medio
literario donde los tiempos intelectuales están
medidos por los periodos anuales de las solicitudes
de beca y por la cámara de ecos donde resuenan las
opiniones superficiales del momento. Como no es fácil
estudiar un doctorado, escribir una disertación, pasar
un concurso de oposición o escribir un libro capaz
de superar los escollos de un sistema de evaluación
editorial riguroso y meritocrático, resulta más
atractivo escribir reseñas sobre las úlómas novedades
de Anagrama en una revista (o en un blog) y llamarse
crítico a partir de ello.
Todos estos problemas provienen, corno espero
haber demostrado hasta aquí, de una noción de la
crítica literaria que tiende a privilegiar al crítico
como enunciador de opiniones y lugar último
de articulación de la lectura. Esto redunda en la
devaluación de la lectura crítica, ya que se entiende
en última instancia como una serie de impresiones
intempestivas. Asimismo, al entrecruzar esta noción
del crítico con las peleas resultantes de un sistema
institucionalizado de la literatura como el de México,
con varios espacios de poder en disputa, la crítica

42

literaria resulta opacada por producciones impostoras
cuyo fin último es la promoción de los amigos, la
destrucción de los enemigos y la adjudicación de becas
y premios. Estos errores están sustentados por otra
ideología perniciosa, la crítica literaria como género
literario, que la postula como un acto de creación
equivalente al de un poema o una novela. Ciertamente,
un lector de la crítica académica o editorial entiende
las limitaciones de este punto: un texto tratando de
dar cuenta de una larga línea de lecturas críticas o de
las minucias filológicas de una obra no puede ni debe
privilegiar la estilística de su trabajo como fin úlómo
de su pesquisa intelectual. Estos textos no se leen
para eso. En este punto, las instituciones literarias
mexicanas no ayudan mucho: aunque existen varios
premios de ensayo, donde el estilo es parte del criterio
de evaluación, no existe hasta donde sé ningún premio
nacional o beca de crítica literaria, cuya evaluación
sea la calidad de la investigación y el nivel intelectual
y contribución de los juicios e hipótesis del texto,
dejando en segundo plano las prosas.
La recuperación de la crítica literaria en México a
un estatuto de mayor relevancia hacia el medio literario
y hacia la sociedad sólo es posible a partir de una
reconceptualización que permita superar estos impasses
y entender el oficio no sólo desde una perspectiva que
haga justicia a lo mejor de la producción ya existente,
sino que permita una reconexión profunda de la
crítica literaria con la esfera pública. Hace un par de
años hice un primer intento de discutir la categoría de
literatura, distinguiendo las nociones tradicionales de
crítica literaria (como crítica de la literatura y como
crítica escrita al estilo de la literatura) de una noción
más amplia que entiende "'literaria" como "'desde la
literatura", argumentando por una crítica que utilice los
instrumentos de la literatura corno una forma de leer al
mundo (en "Pensar en literatura. Notas para una crítica
literaria en México", 2008: 70-75). Pensando más en esta
dirección creo que hay que disociar a la crítica literaria
de su acepción corno literatura y entenderla como
un saber, cuyo espacio está plenamente en el espacio
del conocimiento y rara vez en los territorios del arte.
Ciertamente no descarto que algunas manifestaciones de
la crítica tengan valor estético en sí mismas, pero estas
son minoritarias. Al entender la crítica literaria como
saber, se entiende que es una producción multívoca y

43

colectiva, que existe en distintas formas de aproximarla
y en el trabajo y conversación de varios sujetos y no de un
sólo crítico que se erija metonimicamente como la crítica
misma.
La postulación que planteo de la crítica como saber
no es nueva, sino que proviene de un largo historial
de prácticas de crítica literaria que han utilizado a la
literatura como ángulo privilegiado de aproximación al
espíritu de los tiempos. Son legendarios, por ejemplo,
los magníficos trabajos de Walter Benjamín sobre
Baudelaire, recientemente recogidos en el volumen
The Writer of Modern Lije (Belknap Press, 2006), donde
la poesia sobre el fianeur fue la base fundacional de la
teoría más sofisticada sobre la experiencia de habitar el
sensorium del capitalismo. Viene a la mente también la
obra de Edward Said (1983), cuya noción de worldliness
(mundanidad, en imperfecta traducción castellana)
plantea la inextricable relación entre la letra y una
noción amplia del mundo1• México es prácticamente el
único país de América Latina cuya tradición intelectual
no plantea esta relación de manera sostenida. En Brasil
existen figuras como Roberto Schwarz, quien leyó las
inconsistencias del legado liberal desde los escritos de
Machado de Assis2, mientras que en Argentina Beatriz
Sarlo produjo una de las lecturas más brillantes (y
más leídas) de la tensión entre la tradición nacional y
el cosmopolitismo en un libro señero sobre Borges3.
La versión latinoamericana de esta crítica proviene
de una transformación esencial de la crítica literaria
en la región. En su versión moderna, la crítica literaria
latinoamericana tiene sus puntos fundacionales en
México, tanto en la obra de Alfonso Reyes,quien planteó
la noción neokantiana de "juicio" como superación de la
crítica como "'impresión" y "'exégesis" que dominaba en
su tiempo, como en la del dominicano Pedro Henríquez
Ureña, quien acuñó en el país la idea de buscar "'nuestra
expresión". Este proyecto adquirió fuerza inusual a
raíz de la Revolución cubana, a partir de la cual críticos
marxistas como Roberto Fernández Retamar empezaron
a replantear la idea de la crítica literaria como una
actividad que excede la pura exegética, atándola a la
1 Cf. Edward W. Said. Thc World, thc Tcxt and the Critic, Harvard
Univers1ty Prcss, 1983.

2 Cf. Roberto Schwarz, Um mcstrc na pcrilcria do capitalismo.
Machado de Assis, Uvraria Duas Cidades. 1990.
3 Cf. Beatriz Sarlo. Borges, un escritor en las orillas, Ariel, 199S.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATO MÍA DE LA CRÍTICA

labor de crear una conciencia continental que supere la
condición colonial de la región. Esto alcanzó su grado
apoteósico a lo largo y ancho del continente, en lo que
Carlos Rincón llamó "el cambio actual en la noción de
literatura", a fines de los años setenta, con la obra de
figuras señeras -como Angel Rama y Antonio Cornejo
Polar- que redefinieron de manera radical la relación
entre literatura y sociedad en el continente.
Este paradigma fue completamente pasado de lado
en México. Después de Reyes, la critica literaria en
México tendió más bien al suplemento literario y a la
revista, dando prevalencia a críticos impresionistas como
José Luis Martínez y Emmanuel Carballo, marginando
los estudios históricos e investigativos a los espacios
de especialistas. Asimismo, la emergencia de la figura
de Octavio Paz fue crucial en este momento, ya que el
proceso de la crítica literaria de orientación social en el
resto del conónente coincidió con la aparición del grupo
Vuelta, en el que se defendia una noción posvanguardista
de literatura en sí y para si. Mientras que en el contexto
latinoamericano amplio se escribian trabajos como
Rubtn Darío y el modernismo de Ángel Rama, o Literatura
y sociedad en América Latina. El Modernismo de Fran&lt;;:oise
Pérus, en los que se debatia la relación problemática
de la poesia latinoamericana con las contradicciones
culturales del capitalismo emergente, el libro de mayor
impacto critico en México de la década, Los hijos del
limo, entendia a la modernidad desde una noción más
estrecha e idiosincrática de la modernidad, a la poesia
como un conflicto y dialéctica de subjetividades. No sin
cierta soma podria decirse que se observa la diferencia
entre tradiciones donde la crítica literaria es ejercida
primordialmente por críticos y aquellas en las cuales
poetas y novelistas suplantan a éstos como productores
del oficio. Por supuesto, hubo intentos importantes
de establecer una crítica más amplia: recuérdese el
importantísimo y aún vigente libro de Evodío Escalante
sobre Revueltas, que resultó en una invectiva de Antonio
Alatorre en Vuelta donde el filólogo acusaba a Escalante
de "extranjerizante" y de contaminar el estudio de la
literatura con jerga4.
De esta manera, en México terminó por prevalecer
una crítica conservadora, que entiende la literatura
4 Cf. Evodio Escalante, José Re\ueltas, una literatura del lado
moridor, Era. 1979. La polémica está registrada en Ruffinelli
(1990:165-8).

como algo que hay que preservar del mundo, más
que pensarla desde él, y que se ejerce desde figuras
autorizadas y autoritarias capaces, entre otras cosas,
de decidir lo que constituye a la critica de lo que
no. Al leer las tradiciones de critica defendidas por
Alatorre en dicha polémica, resulta asombroso para
un lector contemporáneo que, en los años ochenta,
mientras en otros paises la crítica era reinventada por
intervenciones que luchaban por una relevancia social,
en México se defendian como modelos a filólogos de
cepa conservadora como Amado Alonso y Raimundo
Uda. Aunque nadie en sus cinco sentidos citaría a
estas figuras como modelos para nuestros dias, el
impulso conservador que busca aislar a la literatura
del mundo sigue siendo una plataforma para la
definición de la crítica en México. En la entrada del
2 de junio del blog de Christopher Dominguez5 se
puede encontrar un descarte de La ciudad letrada como
"un buen paper", implicando con el término no sólo que
el libro no pasa de un artículo cualquiera, sino que es
algo que sólo interesa a académicos gringos que no
tienen la fortuna de ejercer el "ensayo". Sin embargo,
esta perspectiva, miope a mi parecer, dice mucho
del mundo critico en el que ejerce alguien como
Dominguez Michael, quien basa su rechazo del libro
de Rama en cuestiones ideológicas que él considera
superadas, pasando por alto el valor conceptual del
texto. Sin embargo, como nos ha enseñado Román de
la Campa, lector más avezado, el libro de Rama es la
critica fundacional de la relación entre originalidad
literaria (incluso aquella vanguardista) y poder,
un libro que cuestiona de manera radical la idea
simplista de que la estética resiste al poder (1999: 74).
Dominguez Michael, creo, lee a Rama como lo hace,
como un heredero del marxismo estético de gran valor
intelectual en los ochenta pero irremediablemente
superado, precisamente porque esa "ciudad letrada"
diseccionada por Rama está más viva en México que
en ningún otro lado. Al vivir adentro del sistema de
valores heredado por Paz y sus contemporáneos, el
paso hacía fuera de la cultura letrada liberal llevado
a cabo por el critico uruguayo es ilegible en México.
La idea de crítica como saber es un intento de
revertir la noción estrecha de crítica nacida de ese
5 Radicado en el sitio web de letras libres.

44

punto ciego establecido en México desde los años
existe como patrimonio de aquéllos que lo enuncian,
setenta, intentando reestablecer una crítica que
sino que tiene una microfisica que lo imbrica con
ocupa su lugar en la polis como un interlocutor
el tejido social, incluso de maneras básicas. Así la
central en el diálogo democrático. Si no se fuera más
crítica, que debe replantearse a sí misma en este
lejos que aquello que Reyes llamaba "las urgencias de
sentido amplio, ya que en la precaria microfisica
la hora", se podría ver que la literatura tiene mucho
que puede existir en un país con alarmantes niveles
que decir de uno de los asuntos más punzantes de
de analfabetismo funcional, tenemos todavía una
la vida literaria nacional, el narcotráfico. Una de las
sociedad donde la pluralidad mediática de la letra,
deficiencias centrales de nuestro entendimiento
desde el periódico hasta el Twitter, ofrece una
público de este sistema radica en su representación
cartografía posible e inexplorada para la intervención
gubernamental y mediática como un problema
de la critica. Si la critica emerge verdaderamente como
estrictamente criminológico (grupos que viven al
saber, las dimensiones públicas de su ejercicio pueden
margen de la ley y la necesidad de llegar a esta utopia
superar las prácticas autorreferentes.
llamada "Estado de derecho") y económico (un tráfico
El primer paso para lograr algo asi es la desaparición
de montos multimillonarios que supera en poder
del suplemento cultural. Este género apareció en
de compra al Estado y la sociedad). Sin embargo,
México a mediados del siglo XX, en publicaciones
lo que hace al narco un problema de profundidades
icónicas como La cultura en México, producto de
sin precedentes es su amplia penetración social y
una literatura en vías de institucionalización, cuya
cultural, desde las sectas satánicas de los ochenta que
reflexión sobre si misma era esencia para sustentar
inspiraron la semiótica de batalla de los carteles hasta
su existencia como práctica autónoma. Sin embargo,
la articulación del mito social del narcotraficante a la
hoy en dia esa es la idea que hay que resistir, dado
larga genealogía de los bandidos y los héroes culturales
que la autonorrúa de la literatura es, en el mejor de
en el narcocorrido. En este ámbito, la literatura ha
los casos, un lujo que la reduce a sólo un fragmento
producido algunas de las interpretaciones más lúcidas
de sus manifestaciones posibles y que renuncia a una
de este fenómeno sin lucidez, desde la deconstrucción
relevancia social que otros medios, como el cine o
de la cultura narcocorridista en Trabajos del reino
el Internet, empiezan a fagocitar. No creo que haya
(2008) de Yuri Herrera hasta la exploración del sujeto
que defender a la literatura como forma "superior"
de clase media seducido por este mundo paralelo en
del conocimiento, pero si creo esencial defender
Perra Brava (2010) de Orfa Alarcón. Lo que no existe
sus especificidades cognitivas y epistemológicas:
aún es el critico que traduzca estas intuiciones en un
su gradual retirada del espacio público representa
discurso accesible a la sociedad civil para integrar
una posibilidad alarmante ante una sociedad cuya
estos lenguajes a nuestro entendimiento social del
autorreflexión es siempre problemática. El suplemento
problema.
cultural actual representa los peores vicios de la
La critica literaria como saber implica también
cultura mexicana. En él subsisten el provincialismo
no reducirla a sus dimensiones estrictamente
que da lugar a lo autóctono independientemente
profesionalizadas, el periodismo y la academia.
de su valor cultural (como aquellos en los que sólo
No obstante buena parte de la crítica literaria
falta una sección dedicada a los poetas del Istmo
tiene lugar en espacios remunerados donde ciertos
de Tehuantepec de la generación de los noventa);
lectores la ejercen como parte de un oficio constante,
a su aparente antípoda, el diletantismo arrogante
como todo saber, la crítica existe en los ámbitos de
disfrazado de cosmopolitismo (¿Cuántas veces más
la vida cotidiana también: hay crítica cuando un
debemos fumarnos las ruminaciones de algún genio
maestro diseña un plan de lecturas, la hay cuando
sobre ese oscuro y mediocre autor austrohúngaro que
un estudiante resiste a su maestro y propone textos
sólo él (porque generalmente son hombres) conoce y
alternativos, cuando un lector elige cierto libro sobre
que a nadie le interesa?); a la polémica barata (como
otro y cuando un librero recomienda una novela a un
convocar a una encuesta sobre la crítica en México
curioso. El saber, como nos enseña Foucault, no sólo
sin invitar a casi ningún crítico, con el fin de levantar

45

�AMATOHÍA DE LA CRÍTICA

AMATOHÍA DE LA CRÍTICA

árnpula porque si) y al texto que no dice nada, pero
que existe porque alguien necesita cobrar un recibo
de honorarios. El suplemento es una aceptación tácita
de la im;levancia de la literatura, de que para tener
un espacio en el periodismo se necesita una sección
ghettoizada y autorreferente en el periódico del fin de
semana que los culturati (entendidos, corno lo define el
Urban dictionary, como aquellos que creen que lo saben
todo pero en realidad no saben nada) pueden leer y
los demás pueden tirar a la basura. Por eso, creo que
una recuperación de la crítica literaria en México a
su estatuto de saber debe pasar necesariamente por
la desaparición del suplemento. Así, la crítica literaria
puede replantear su rol en el periodismo.
Yo propondría reintegrar, como hicieron los
modernistas, al crítico literario a las otras secciones
del periódico, desde las cuales se puede usar el saber
literario como forma de pensar a la sociedad. Esto lo
saben los grandes cronistas: se ve, por ejemplo en la
obra de J. M. Servín, recién recogida en D.F. Confidencial
(Almadia, 2010), donde se puede observar el rol de la
nota roja y la visión literaria en la comprensión de los
márgenes de la sociedad. No dejo de preguntarme, en
estos tiempos de una crítica literaria sin público y de
un periodismo cada vez más simplista, qué pasaría
si en la sección de política aparecieran ensayos de
críticos literarios sobre el problema de los derechos
humanos desde la literatura o si en la de deportes
hubiera de repente un crítico recuperando la larga
tradición de escritura sobre el futbol. Quizá ahí
haya un espacio para que la literatura dialogue de
nuevo con la sociedad que la rodea, donde se pueda
liberar del yugo que producen instituciones literarias
demasiado fuertes.
Aquí viene a colación otro problema esencial,
el de los lectores. Si la crítica literaria es un saber
colectivo, y si éste se ejerce también de parte de
lectores no profesionalizados, es una tarea esencial
de aquellos que nos dedicamos al oficio el repensar
de manera creativa la formación de lectores. En este
departamento, México es un país bastante atrasado.
Parte del problema radica en la escritura de literatura.
En países como Estados Unidos y Francia se produce
un espectro literario que construye puentes entre los
lectores de autores como J. K. Rowling y Stieg Larsson
y la llamada uliteratura dificil", a partir de libros que

apelan a imaginarios identificables desde estéticas
elaboradas pero no pretenciosas. Al momento de
escribir estas líneas encuentro al novelista J onathan
Franzen nada menos que en la portada de la revista
Time, de vasta circulación en Estados Unidos,
anunciando un artículo sobre el problema del gran
novelista estadounidense. Aunque en México no hay
nada que se le parezca en seriedad y penetración a
dicha revista, un equivalente sería encontrarse a Juan
Villoro o aJorge Volpi enla portada del Milenio semanal
o el Proceso porque su última novela tiene mucho más
que decir del medio contemporáneo que el chisme de
la semana. Esto es posible solamente en un país en
el que la cultura literaria existe de manera amplia y
en el que autores como Jonathan Franzen producen
una literatura que, sin dejar de ser excelente, permite
al lector de John Grisham o de Stephanie Meyer
aventurarse en sus páginas. Este lector, que vive la
lectura como un continuum que evade las jerarquías
estéticas de los que nos dedicamos a las letras, es
el más descuidado en México. Fuera de escritores
como los del crack, que siempre han apostado a la
idea de tener lectores, en México predomina una
escritura que es o demasiado autorreferente para ser
legible (piénsese en esa perniciosa literatura llamada
uescritura femenina" y fundada en un yoísmo tedioso
disfrazado de subjetividad poética) o que se escribe
para el premio y la beca siguiendo los lineamientos
de la moda. Esa escritura no crea lectores porque no
los necesita: existe en una cámara de ecos donde la
pretensión estética y el desprecio al "lector de la calle"
sustentan una mediocridad intelectual que se define
o como el derecho a la obsesión personal o como la
celebración de la estética.
La crítica literaria como saber entiende que así como
el escritor tiene derecho a escribir como sea, el lector
tiene derecho también a una literatura que le hable, con
la que pueda plantear una relación. En países con un
desfase radical entre ambos derechos, la crítica tiene
como función la construcción de puentes entre ambos.
Creo que esto se podría lograr también con propuestas y
prácticas concretas. Por ejemplo, uno puede imaginarse
un sistema de becas de Fonca en las cuales los escritores
'Jóvenes" (y los críticos si algún día se becan también),
en vez de ir a perder el tiempo con el tutor, fueran una
vez al mes a escuelas, para hablar con los estudiantes

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del proceso de ser escritor, o a centros
culturales y comunitarios periféricos a
ayudar a los habitantes a conectar con la
literatura. Ciertamente, en un país donde
un libro promedio de literatura cuesta de 5
a 15 días de salario mínimo, uno no puede
esperar que todos sean lectores, pero sí se
puede sembrar en una base más amplia de la
población el acceso al saber literario.
Sin embargo, un problema importante
es que no sabemos ni siquiera reconocer
los recursos existentes de la crítica
literaria. Una de las razones de ser del mito
de la crítica inexistente radica en nuestro
afán tercermundista de rechazar como
hegemónico lo exitoso y de excluyente aquello a lo que
quisiéramos pertenecer pero no podemos. Lo cierto es
que en México tenemos algunas publicaciones que,
independientemente de nuestro acuerdo o desacuerdo
con sus lineas editoriales, son de primera. Cuando
estuve en algunos eventos literarios en Quito, se me
decía invariablemente el deseo de mucha gente de
dicho país de tener revistas del estilo de Letras Libres
o Nexos, las cuales, pese a las polémicas de sus líneas
políticas y a todas las críticas posibles a sus prácticas
editoriales, son publicaciones leídas, bien editadas,
bien producidas y sustentables, algo que en nuestros
días es casi una proeza. Asimismo, una cantidad
amplia de universidades públicas publican revistas de
gran factura. Puedo decir con orgullo que ni Harvard,
ni Stanford, ni Princeton producen revistas literarias
de la factura de Critica, la revista de la BUAP o Luvina,
de la U. De G. Si uno se toma la molestia de comprar
y leer esas revistas, entre muchas otras (Armas y Letras,
La palabra y el hombre, La revista de la Universidad, La
tempestad, Replicante), junto con emergentes revistas
en línea como la estupenda Hermano cerdo, la única
conclusión posible es que no sólo existe la critica
literaria en México, sino que, por momentos, es
excepcional. Visto desde esta perspectiva, como lo
hizo hace poco Evodio Escalante en un texto en el que
defendía a la crítica mencionando la gran cantidad de
críticos activos en nuestros días (en "Sobre la crítica
literaria en México", 2010), la crítica inexistente no es
una descripción de un estado de las cosas. Más bien,
apunta a la tremenda ignorancia que el medio literario

47

mexicano
tiene de lo
mejor de si mismo y a la forma en que
nuestra peculiar institucionalización cultural tiende
a confundir la grilla con la teoría. Si se entendiera
la crítica en toda su extensión, el bajísimo nivel
intelectual de las polémicas en México dejaría
de cumplir sus funciones políticas y la caterva de
escritores cazabecas que pueblan nuestro paisaje
literario tendría que dedicarse a pensar.
Uno de los ámbitos peor entendidos en la crítica
literaria es la academia. El ataque a la academia
aparece de manera constante en círculos intelectuales
mexicanos. Figuras como Gabriel Zaid o Enrique
Krauze suelen defender sus ideas de intelectualidad
pública frente al pretendido anquilosamiento del
pensamiento académico. Esta ideología tiene sus
fuentes en México en la constitución de las revistas
literarias. Como documenta John King en su
magnífico libro sobre Plural6, el rechazo a la academia
es constitutivo en la construcción de los proyectos
editoriales de Octavio Paz, debido en parte a que
muchos de los miembros del grupo literario no eran
académicos. Incluso las figuras identificadas con la
UNAM, como Alejandro Rossi, ejercían una forma de
intelectualidad que resistía la idea de la especialización
académica. Como resultado, la academia es vista con
recelo por el medio literario mexicano. La academia
6 Cf. John King, The Role of Mexíco's Plural in Latín American
literary and Political Culture. From Tlatelolco to the Phílantropic
Ogre. Palgrave Macmillan, 2007.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

acarrea algo de culpa en esto también. México
tiene un sistema peculiarmente endogámico que
contrasta de manera importante con la circulación
de ideas que caracteriza a los sistemas universitarios
norteamericanos. En México es posible estudiar la
licenciatura, maestria y doctorado en la UNAM, ser
profesor en la UNAM, publicar en la UNAM, debatir
en la UNAM y jubilarse de la UNAM, y tener aún
así una carrera académica viable y reconocida. Esto
se debe en parte a que el sistema de contratación
profesora! en México, salvo contadas excepciones, no
se basa sólo en la evaluación de méritos, sino también
en los intereses de grupos y amiguismos. Sin embargo,
un académico que no excede los ámbitos de su
institución carece de instancias de confrontación de
ideas, algo que es fundamental para la construcción de
un saber. Asimismo, el punto ciego de la academia en
México es el creciente número de criticas y profesores
que radicamos en la academia extranjera.
Estados Unidos cuenta con una
impresionante red de especialistas
en literatura y cultura mexicana
que incluye profesores en la mayoria
de los estados de la unión americana,
as1 como tres congresos nacionales
al año y un par de publicaciones
especializadas. Asimismo, la
academia europea cuenta con
importantes críticos de literatura
mexicana prácticamente en todos
los países del continente, con
tradiciones particularmente
fuertes en España,
Francia y Alemania.
Aunque los
trabajos de los
académicos
del extranjero
llegan de
repente a
México .(gracias
sobre todo a esfuerzos
editoriales como los
realizados intermitentemente
por el Fondo de Cultura
Económica), lo cierto es que muy

poco de dicha producción llega al pais. Esto es una
lástima, puesto que la circulación amplia de ideas
es uno de los puntos donde nuestra crítica podria
desarrollarse de manera más decisiva, pero esto no
seda.
Con este último punto se conecta la precaria
arquitectura que sustenta la distribución editorial en
México. Mucha de la mejor critica escrita en México
se publica en fondos editoriales de los estados y en
universidades de provincia. Un lector interesado en
el debate en torno a Jorge Cuesta, por ejemplo, tiene
que hacer una verdadera arqueología para encontrar
en ediciones del Instituto Veracruzano de Cultura y
de la Universidad Veracruzana algunos de los trabajos
más importantes. Las editoriales estatales tienen
restricciones legales, como la incapacidad de producir
facturas, para lograr una distribución amplia; sin
embargo, dado que estamos lejos todavía de tener una
libreria con todo al estilo de Amazon, se necesita
un esfuerzo coordinado de distribución,
que permitiera, por ejemplo, la creación
de una librería virtual que mantenga
los libros de estos fondos en existencia
constante. El cierre de la Casa Juan
Pablos, el único lugar en México donde
se conseguían varios de estos libros, ha
hecho aún más complicado el asunto.
Más allá de la difusión, se
malentiende la academia y su
función en una cartografía
del saber. La academia
es un laboratorio, en
el que la libertad del
claustro académico,
por lo menos en su
manifestación ideal,
permite la libre
experimentación
de ideas y
conceptos. No
todo el saber
producido
en la academia
debe salir al mundo extra~
académico. En la academia, es legítimo
estudiar obras poco conocidas, o explorar

48

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ideas exóticas que pueden resultar en callejones sin
salida. Sin embargo, el reconocimiento de muchas obras
también proviene de los saberes académicos. Al trabajo
de Rolena Adorno (1986) en los ochenta se debió la
reconsideración de Felipe Guarnan Poma de Ayala,
quien había sido históricamente opacado por el Inca
Garcilaso de la Vega, mientras que la comprensión
del Lazarillo de Tormes ha sido ampliada de manera
decisiva gracias a las atrevidas hipótesis de Rosa
Navarro Durán (2003), quien ha atribuido su autoria
al humanista Alfonso de Valdés. Es precisamente
la capacidad de debatir ideas en una comunidad de
conversación constante, en la cual las hipótesis se
desarrollan y aceptan o rechazan, lo que permite
avances sustanciales en conocimientos como el
literario. Por eso, cuando salen los autoasumidos
intelectuales públicos a devaluar el trabajo de la
academia, lo hacen con base en una falacia. La
razón por la cual una cantidad considerable de
investigación académica se discute solamente en
circulas restringidos es porque solamente al pasar
ese filtro a lo largo del tiempo una idea se desarrolla
lo suficiente para tener peso en el espacio público.
Si uno piensa en la investigación médica pasa algo
análogo. Un medicamento que llega al mercado es el
resultado de una gran cantidad de estudios y análisis
que sólo especialistas en la farmacologia conocen,
muchos de los cuales llegan a un callejón sin salida.
Sin embargo, sin esa investigación no existiría el
medicamento y a nadie se le ocurriría decir que la
academia médica no sirve porque 90 por ciento de
los tratamientos y medicinas estudiados nunca ven la
luz. Es precisamente ese rango de fracaso la condición
de posibilidad de un saber sólido. As1 la critica
literaria académica, que se entierra en bibliotecas,
teorías y revistas académicas, explora una gran
cantidad de materiales e ideas, con el fin de producir
estudios y ediciones que a la larga cambian las ideas
de la sociedad. Libros como Orientalism de Said, que
transformó el entendimiento de la representación
de las sociedades colonizadas mucho más allá de la
academia, es el resultado de décadas de exploración
interacadémica, desde aquellos especialistas que
desenterraron obras orientalistas raras de los archivos
decimonónicos hasta los trabajos teóricos de Foucault
y sus seguidores. Este tipo de libro no existiría sin la

49

academia: rechazarla no es un ideologema que sirve
para legitimar la superficialidad intelectual y para
negarle relevancia social al monumental trabajo
investigativo que se lleva a cabo dia a dia.
El reto futuro en México radica en la articulación
de las críticas existentes -que son varias, que pueden
ser brillantes y que ocurren en varios ámbitos- en
un saber amplio y fluido que pueda, como punto de
partida, circular de manera más clara por los espacios
existentes. Esto implica, por supuesto, que todos los
críticos literarios superen sus prejuicios infantiles en
torno al trabajo de los otros y que se deje de reificar
al crítico individual, desde su yo, como espacio de
formación de la crítica. El critico literario es ante
todo un interlocutor en una conversación amplia y
todo diálogo sobre la critica debe poner énfasis en
la conversación y no en un conversador particular.
Es cierto también que debemos superar la noción,
avanzada por los escritores jóvenes", de que la labor
del crítico es "apoyar" la producción. La crítica literaria
entendida así, corno simple comentario y publicidad,
es demasiado simple y demasiado triste y deja de lado
océanos enteros del saber. El crítico no debe promover
escritores porque sí, y tampoco debe imponer un
"deber escribir". La labor del crítico literario es tomar
el pulso de la literatura y del mundo y entender las
formas en que la primera es un saber sobre lo segundo.
Creo que desde esta perspectiva hay un saber y un
poder cultural que se encuentran extraviados en los
laberintos cotidianos de la institucionalidad cultural.
Sin embargo, conforme vemos a la derecha del país
cortar los presupuestos culturales y a las tecnocracias
universitarias globales atacar a los departamentos
de humanidades ( como sucede en la Gran Bretaña,
donde se han cerrado ya departamentos históricos de
estudios sobre la cultura como el de Birmingham), y
mientras vemos un grupo de literatis ejercer un poder
fáctico desde la literatura, tenemos recordatorios
claros tanto de la amenaza que la literatura y la
cultura representan para aquellos que tratan de
borrarla, corno de esa fuerza material de la literatura,
que debería funcionar para algo más que ver para
quien va a ser la siguiente beca. No sé si la literatura
tenga posibilidades de cambiar al mundo, de hablar al
poder o de ponerlo en entredicho, pero decido creer
que es asi, aunque sea en el tono del viejo eslogan del

�68 francés: seamos realistas, pidamos lo imposible. Lo
que si me queda claro es que mientras la literatura sea
asaltada cha tras cha por el poder y mientras su nombre
siga siendo invocado para la construcción de mafias e
intereses, tenemos un indicador deprimente pero claro
de que en su núcleo hay una fuerza que corresponde
a los crtócos reconocer y rescatar. En una de sus tesis
sobre la historia, Benjamín observa: "Encender en el
pasado la chispa de la esperanza es un don que solo se
encuentra en aquel historiador que está compenetrado
con esto: tampoco los muertos estarán a salvo del
enemigo si éste vence. Y este enemigo no ha cesado
de vencer". Algo similar podrta decirse del critico:
Sólo el crtóco capaz de encontrar en la literatura esos
saberes potenciales que nos ayudan a dar sentido al
mundo puede rescatar dichos saberes. Hablar de una
critica inexistente en vez de luchar por la existencia
de la crtóca, hundirse en la mediocridad del mundillo
cultural en vez de mantener fidelidad al pensamiento
es una forma de fortalecer al enemigo. Yeste enemigo,
como nos ha enseñado constantemente el desgaste
de la cultura y el pais, la violencia cotidiana y la
ignorancia opresiva, no ha dejado de ser victoriosot!D

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dela poesía
como convicción

HUNDIRSE EN LA MEDIOCRIDAD DEL MUNDILLO CULTURAL EM
VEZ DE MANTENER FIDELIDAD AL PENSAMIENTO ES UNA FORMA
DE FORTALECER AL ENEMICO. Y ESTE ENEMICO, COMO NOS HA

y heterodoxia"
OJIORCE ACUILERA LÓPEZ

ENSEÑADO CONSTANTEMENTE EL DESCASTE DE LA CULTURA. Y EL
PAÍS, LA VIOLENCIA COTIDIANA Y LA ICMORA.NCIA OPRESIVA, NO
HA DEJADO DE SER VICTORIOSO

'Ensayo ganador de la Segunda Connx:atoria de Ensayo Crínco Vniversitario
.
Conartc YConaculta , en agosto de 2010.
'orgam.::ada por el Encuentro Nacional de Escritores Jóvenes,

�esde la Crónica de la po~sía me.xican_a de José
Joaquín Blanco, publicada a finales de
los setenta, esto ya se advertía, y el autor
enfilaba su crítica hacia quien era entonces la
cabeza visible de esa corriente lírica, Efraín Huerta,
a quien define corno: '1.m escritor menor que a pesar
de haber cometido los grandes pecados literarios
del siglo (estalinismo, poesía pan.fletarla, el fárrago
exaltado como retórica constante) había logrado
poemas importantes" (Blanco, 1981: 226). Algo
similar ocurrirá en esa estrategia de legitimación
(autoproclarnada, las más de las veces) llamada
antología: desde Poetas de una generación. 1950, 1959,
preparada por Evodio Escalante en 1988, hasta El
manantial latente de Ernesto Lumbreras y Hernán
Bravo Varela publicada en 2002, el discurso crítico
prologal enfatiza el persistente alejamiento estos
últimos treinta años de toda concepción del poema
como reflejo, denuncia, protesta o grito frente a la
realidad social.
No es mi intención afirmar que esto no es así.
Tampoco pretendo testificar la cabal salud de la
poesía social mexicana que, por supuesto, dista
mucho de ser rozagante. Lo que me interesa señalar
es, al menos, la existencia de tal corriente, por más
que sus críticos pretendan negarla. Dejando de
lado la extensa tradición decimonónica conocida
por todos -que va del ya mencionado Quintana
Roo al primer Díaz Mirón y que se podría extender
las dos primeras décadas del siglo XX hasta Rafael
López-, apuntemos por ahora, sólo para explicar,
la continuidad de dicha línea. En los años veinte, la
legión estridentista, lo mismo que Carlos Gutiérrez
Cruz o Jesús Sansón Flores, intentaron imprimirle la
impronta social al discurso poético nacional. En los
treinta, el joven Octavio Paz publica "No pasarán" al
calor de las protestas por la guerra civil española. En
los cuarenta y cincuenta, despunta Huerta corno poeta
comprometido, y se da el curioso caso del poeticisrno,
donde Enrique González Rojo, Eduardo Lizalde y
Marco Antonio Montes de Oca intentaron crear "un
arte por el arte con sentido social" (González Rojo,
2007: 35). La eclosión de este discurso poético, casi
naturalmente, se dará en los sesenta, con la irrupción
a modo de foco guerrillero del grupo "La espiga
amotinada" conformado por Juan Bañuelos, Jaime

D

Labastida y Óscar Oliva. Con posterioridad al 68,
la conversión de José Emilio Pacheco y el activismo
político de Leopoldo Ayala continuarán el camino
señalado.
Es cierto que el desencanto en que sitúa José
Joaquín Blanco a los poetas a partir de los setenta
parece menguar el ímpetu político no sólo del poeta
sino de la sociedad en general, pero aún entonces
podernos advertir la intención social en la obra del
infrarrealista Ramón Méndez, en Roberto López
Moreno o José Tlatelpas, e incluso en Jaime Reyes,
quien publica en 1984 La oración del ogro, uno de los
últimos libros importantes de la poesía mexicana
donde el poeta decide prestar voz a las causas sociales.
No obstante, este caudal de nombres será cada vez
menos abundante, menos visible, menos efectivo; y no
me refiero por ahora a su calidad literaria, sino a la
incidencia efectiva de estos poetas en el sistema
literario mexicano. Basta cualquier repaso
somero por la poesía de los últimos años para /
notar que la vocación social se sostiene, si
es que esto ocurre, en nombres de la vieja guardia:
Bañuelos, Pacheco, González Rojo, Ayala...
Así entonces, la poesía social mexicana, abundante
en el siglo XIX y persistente en el XX, parece condenada
a su desaparición, tal como se ha proclamado. Pero sólo
parece. Por supuesto, en el siglo XXI sería un despropósito
permanecer atado a una retórica que, por más importante
que haya sido en España y Latinoamérica, y por presente
que haya estado en México, ha dado muestras de
caducidad. Nadie puede creer hoy que, parafraseando
a Ignacio Sánchez Prado, con la publicación de un
poemario de 1000 ejemplares (2000 si se tiene suerte)
se podrán transformar las condiciones sociales de una
comunidad. El heroísmo, el espíritu de sacrificio, la
militancia activa que son leyenda en Mayakovski, Vallejo,
Roque Dalton, Ernesto Cardenal o Blas de Otero parecen
hoy un anacronismo, polvo de aquellos lodos cuando el
sueño aún no había terminado.
La actitud poética frente a la realidad parece entonces
ser menos clara, o nula, en el caso de la poesía mexicana
reciente. Toda poeta menor de cuarenta años nació en
medio de crisis, desencanto, fraudes electorales yun sistema
político esclerotizado que devino chunga y descrédito en la
última década. Es obvio que, en tal panorama, pocas ganas
dan de asumir cualquier compromiso social Señala Jorge

52

-.....::1

Ortega que "el poema del presente no encomia las hazañas
de los héroes políticos, deportivos o intelectuales, como aún
hicieran Rubén Darío, Bretón, Alberti, Garcia Larca, Pablo
Neruda y Paz, sino que absorbe el perfume enrarecido de
los conflictos internacionales, hoy alentados por la invasión
genocida y el terrorismo consecuente, para fraguar un pulso
poético acicateado por el escepticismo y la vacilación"
(2006: 417). Estas dos últimas características señaladas por
Ortega dan clara idea de la actitud que permea la obra cie
los poetas más recientes. La crítica, y los propios autores,
coinciden en señalar el paulatino abandono, la desgana
y la apatía con que se aborda la relación entre poesía y
sociedad Sánchez Prado ha apuntado, entre otras razones,
la siguiente para explicar tal distanciamiento: "La práctica
literaria es ejercida desde algunos flancos con un creciente
diletantismo estético que ha reducido su contacto con el
mundo" (2006: 481).
Tenemas entonces dos razones poderosas
para explicar este vaciamiento del compromiso
político en la poesía mexicana: el
escepticismo y el diletantismo
estético. Y sin embargo, frente a
ambos temas, aparece la voz de
un poeta que, nacido en 1979, decide
tomar el camino que parecía ya clausurado de la
poesía social, haciéndolo además desde un rigor artístico
que sorprende por su calidad Me refiero a áscar de Pablo,
poeta situado, a la vez, en el centro y el margen de la escena
poética nacional. En el centro, merced a su currículum que
incluye, entre otros lauros, el Premio Nacional de Poesía
Joven Elías Nandino en 2004 yla beca de la Fundación para
las Letras Mexicanas en 2003. En la periferia, por ser un
heteroooxo, politólogo deformación ypoeta por convicción,
que ha decidido enarbolar el discurso poético desde una
perspectiva social, donde el trabajo con el significante no
inmola el plano del sentido. La famosa dupla fondo,forma,
que al parecer se ha sumido en un borrarniento de la primera
en favor de la segunda, en De Pablo encuentra una apuesta
por resignilicar ambos polos, sin demérito del arte, pero
también sin abandonar la capacidad del poema para, de
alguna manera, intervenir en el mundo. Valga la siguiente
larga cita para explicitar la idea de este poeta al respecto:

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-a:
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[... ] no busco una poesia que sirva como
alternativa exterior a la realidad, que sirva para
ignorar la belleza y la crueldad del mundo, sino

◄

1

e
53

�precisamente lo contrario: quiero una poesia que
vea y oiga, que goce y sufra la realidad incluso más
de lo que la vemos y la oímos cotidianamente; no
un escape, sino una forma de ver esa realidad y de
compartirla con el lector para intervenir en ella.
[...] La poesía es un instante social, quizá el único
verdaderamente social, pero es una circunstancia
amparada por un estado de excepción de las
normas, un momento de permisibilidad inusitada:
es un carnaval. Me interesa aprovechar esa
permisiblidad para cuestionar los hmites de ese
mundo de convenciones verbales, de ponerlo en
aprietos y de exigirle al lector una complicidad
dificil en esa conspiración del sonido.'

Intentemos ilustrar entonces algunos de los
procedimientos que utiliza Óscar de Pablo para saldar
ambas cuentas, poniendo énfasis en la mirada crítica
que este autor tiene tanto para la creación como para
la realidad, y desde allí imbricar ambos aspectos,
lejos de retóricas gastadas tanto de un lado como
del otro. Para ello, miremos dos poemarios: Sonata
para manos sucias (2005) y Debiste haber contado otras
historias (2006). Este autor se sitúa en un punto de
fuga equidistante entre un pasado que huele a retórica
desvencijada y un presente donde abre horizontes y
expectativas, mediante el mero trabajo formal del
verso, hacia una nueva propuesta del sentido artístico
que, sin inmolar las creencias del autor en términos
políticos, prolongue, ensanche y abra nuevas rutas
en el trabajo poético. La apropiación que De Pablo
hace en sendos epígrafes de autores canónicos de la
poesía social Qaime Gil de Biedma o Ángel González),
asi como de episodios o documentos históricos
(la guerra civil española, el Manifiesto comunista), le
permite reelaborar, de manera crítica, socarrona, las
convenciones de una poesía social que, en virtud del
mensaje, en más de una ocasión optó por sacrificar el
trabajo con el significante. Por el contrario, De Pablo
muestra, particularmente en Debiste haber contado otras
historias, cómo sus convicciones personales no obstan
para deconstruir en sentido negativo los tótems del
1 á scar de Pablo, "Poética», consultado en:
http://laseleccionesafectivasmexico. blogspot.com/2007/OJiscar-depablo.html

compromiso político vaciado en molde lírico, por
ejemplo en poemas como "Animal planet (te atrapa)"
o "Manifiesto alejandrino con soneto inscrito". Pero,
también, el canto épico tan caro a esta forma de la
poesía será utilizado sin temor por De Pablo en el
poema "Sonata para manos sucias". En otras palabras,
reconfigura nuestra tradición poética hispánica en
beneficio del rigor formal que, no obstante, pretende
mantener a salvo la posibilidad del poeta por ser
vocero de algo más que su mera subjetividad, acaso
con el afán de seguir siendo el portador de "las
palabras de la tribu".
Este poema se constituye desde la tradición épica,
tan propia de la poesía social. En él, el epígrafe tomado
del poema "Apología y petición", de Jaime Gil de
Biedma, nos da una clave de acceso al texto: el poeta es
de Cataluña, espacio físico donde ocurre el poema de
De Pablo; el encono de Gil de Biedma será traducido a
manera de un sentimiento derrotista. Dice el epígrafe:
"De todas las historias de la Historia / sin duda la
más triste es la de España, / porque termina mal".
En tanto que la "Sonata" versa: "ya no quedará vida:
/ La propia vida ya la habrá matado". Como apunta
Antonio Deltoro, el recurso formal del canto épico
resiste la tentación del octosílabo para constituirse
con una combinación predominante de heptasílabos
y endecasílabos, metros favoritos de la llamada poesía
culta. Sin embargo, el propio autor cuestiona las
posibilidades tanto del verso medido como del sentido
épico de su poema:
tPodré cantar en un solo poema
de métrica constante
al bravo miliciano
que no entiende de dónde viene el fuego
podré explicar sin deshacerme en gritos
ni parecer grotesco
el trágico escenario
de los traidores fieles y abnegados [...]
("Sonata para manos sucias", 2005: 19)

La pregunta de fondo presente en este fragmento es la
posibilidad del poema para ser el registro de un proceso
social cualquiera -en este poema, por ejemplo, la

54

guerra civil española-, sin ser un onanismo estético
pretendidamente cercano al hombre común que no
entiende de metros y tropos, ni tampoco un llano
desahogo ante condiciones sociales brutales pero que per
se no constituyen una experiencia poética. Este dilema,
que siempre será el de toda poesía que aspire a vincularse
con la realidad inmediata, es incluso lamentado por
Deltoro, presentador del libro: "En este poema central
hay felices encuentros entre lo lírico y lo épico, [...] pero
no puedo, ay, dejar de señalar que hay también trechos
que podrían ser firmados por un Taller de la Gráfica
Popular de nuestros días"2. Me parece que se refiere,
en esencia, al tópico que da título al poema: las manos
sucias que articulan el poema aparecen en versos que
son, efectivamente, más efectistas que efectivos: "Y sin
embargo siguen siempre sucias: / tiene manos de pobre",
"con esas manos pobres, relavadas/ y desde siempre
sucias" "Y mete el rostro entre las manos sucias / y desde
siempre pobres". No obstante, debemos resaltar que la
elección de una forma, de una metáfora o de un tópico
son siempre una toma de partido por parte del autor, y
en el caso de Óscar de Pablo, le interesa decir al mundo
con esos detalles simples pero definitorios. Da igual
si al exquisito le parecen poco eficaces, con tal de que
alcancen a traslucir la convicción que el poeta tiene en
una expresión justa de la realidad
Ahora bien: no es sólo el fantasma del panfleto
recorriendo este poemario lo que nos interesa.
Existe también en él un interesante juego con las
formas métricas en un uso peculiar: me refiero a la
prosa rimada y medida. La parte final del poemario,
titulada "Metro y grima", incluye dos poemas
dispuestos en prosa que recurren a una métrica
constante de heptasílabos y endecasílabos, con
las rimas dispuestas de manera alternada, pero
que otorgan una singularidad rítmica y precisa al
texto. Este recurso será explotado de manera más
clara en su siguiente poemario, Debiste haber contado
otras historias, en cuya sección final, "Sonetería",
recurre al mismo procedimiento. En este caso, los
sonetos "prosados" son regulares, los dos cuartetos
conforman un párrafo y los tercetos otro. Esta falsa
prosificación se puede hacer con cualquier soneto,
pero lo interesante aparece en el último poema,
2 Antoruo Deltoro, texto de contraportada de Sonata para manos

sucias.

55

"Manifiesto alejandrino con soneto inscrito", donde
se cruzan tres hechos: uno, el poema está dispuesto
en dos estrofas de seis y cinco alejandrinos
respectivamente; dos, el poema se reorganiza en
una nota a pie de página insertada por el autor
donde propone otra "versión" del texto, en la cual
se evidencia que un soneto ortodoxo está inscrito
en los once alejandrinos. El tercer hecho nos
regresa al tema que nos interesa: este poema es una
elaboración evidente de las frases más conocidas
del célebre Manifiesto del Partido Comunista redactado
por Marx y Engels. La intertextualidad de este
"manifiesto alejandrino" es otro de los recursos
predominantes en el poemario: por ejemplo, el
soneto III de esta sección es una "antología" de
versos endecasílabos provenientes lo mismo de
Sor Juana y de Gorostiza que de Vallejo, Girando
y Nicanor Parra; en tanto que el soneto IV es una
receta de cocina. Lo que De Pablo hace, en otras
palabras, es "contar otras historias" con el mismo
lenguaje, los mismos tópicos, la misma intención,
pero, por supuesto, con un espíritu lúdico ausente
en los textos primigenios. Dejando de lado por
ahora la demostración de su destreza versificatoria,
reparemos en que los temas sociales, lo mismo que
sus tótems, serán reelaborados por Óscar de Pablo
desde la única posibilidad que la poesía permite:
el momento lúdico del poema. Así, por ejemplo en
"Porra y Romería", la protesta social se disuelve
después de haber "cerrado un trato con los dioses:
/ Esta vez llegaremos/ a octavos de final"; o bien, en
"Materialismo erótico", se toma la doble acepción
del primer vocablo para significar lo mismo la
disciplina filosófica que el puro interés en lo
corpóreo: "Nadie podrá decir, mirándola a los ojos/
que la belleza física/ sea una cosa superflua. Nadie
podrá decir/ que fuera de estas sábanas/ exista Dios
o nada/ parecido".
Damos por supuesto que la poesía de este autor
está situada justo en la frontera entre el compromiso
político y el ético. También, entre el límite de la
crítica y la burla, lo mismo que entre el escepticismo
y la apatía. Ser un poeta social entraña, ante todo,
compromiso. Hemos dicho que la formación
académica de Óscar de Pablo es en ciencia política, lo
cual le da una perspectiva mayor a la que cualquier

�otro poeta joven mexicano puede tener sobre los
conflictos sociales. Sin embargo, esto no lo hace
poeta. Su tradición poética, explicitada en epígrafes,
paráfrasis y referencias veladas, es el fondo desde
donde debemos leer a este autor. El poema "De
intemperie", por ejemplo, se mueve entre Roque
Dalton y Ernesto Cardenal, como el "soneto 11" lo hace
en Cortázar. La aparente paradoja de un poeta que
pretende gritar junto al hombre de la calle, en versos
que requieren un conocimiento más allá de la simple
experiencia estética para acceder a su cabal sentido,
se resuelve a mi parecer en la efectividad del lenguaje.
Un poema como "Etiópicas", perteneciente a Sonata
para manos sucias, no es sino la elaboración de tópicos
metafísicos (el ser, la unidad del infinito, el devenir),
resueltos en un acto tan prosaico como el siguiente:
"miro el reloj: antes de entrar al metro / me compro
un boing de mango". Estas simplezas lingüisticas, bien
dosificadas, permiten establecer el puente necesario
con aquel hombre ordinario que esboza una sonrisa
y regresa al poema para entender cómo se llegó al
acto de comprar el "boing de mango". La posibilidad
de que el poema incida de alguna manera efectiva en
la realidad podria entonces resolverse en este simple
instante comunicativo; otra cosa es que el texto
tenga posibilidad de ser conocido por ese hipotético
receptor, pero es un tema que rebasa los límites de
este ensayo.
Con todo lo hasta aqui dicho, he pretendido
mostrar que la idea de una "poesia social" que sea
en verdad poesia y no otro tipo de documento, es
factible, aun en el siglo XXI. Creo que áscar de Pablo
ha apostado por ello, y de esa manera ensancha
esa linea poética que, tanto en España como en
Latinoamérica tuvo no sólo nombres importantes,
sino un público receptor identificado con ella.
Como ya señalé, es claro que los procedimientos
no pueden seguir siendo los mismos; no obstante,
los hallazgos formales, el sentido eufónico de su
poesia, además de la calidad y el desparpajo con que
De Pablo aborda la manufactura del verso medido,
hacen de su obra un cruce de caminos entre la
tradición hispánica, allende y aquende el Atlántico,
y las apuestas últimas de la poesia mexicana.
El respeto por el trabajo artistico y la capacidad
de enunciar al mundo desde una postura critica de

áscar de Pablo, es una actitud necesaria y urgente en
estos tiempos de apatia y desesperanza. Me parece,
además, que el compromiso del arte con la realidad y
las relaciones entre estos ámbitos debe ser un tema
de discusión. Ni la actitud estetizante de la llamada
"literatura dificil", ni la autocomplacencia de las
lecturas para consumo masivo resuelven el problema.
No puedo sino adherirme, entonces, como creo que
áscar de Pablo lo demuestra en su obra, a la petición
de Sánchez Prado por un retorno a una literatura
comprometida. Cito las palabras de este último: "este
compromiso no deja de ser social, pero ya no se
trata del utopismo simplista que creia que publicar
dos mil ejemplares de una novela de denuncia sirve
para cambiar el mundo. En cambio, se funda en la
conciencia de que la literatura tiene una trascendencia
como fenómeno social, pues, al igual que otras formas
de arte, la literatura es una de las expresiones más
sofisticadas del imaginario de una época". Quede el
gesto que encontramos en De Pablo como una de las
vías que merecen ser transitadas por el arte en general
y la literatura en particular"81:&gt;

Bibliografia
Blanco, José Joaquin (1981). Crónica de la poesia mexicana. México.
Editorial Katún.
De Pablo, Qscar (2005). Sonara para manos sucias. México: UACM.
De Pablo, Osear (2006). Debiste haber contado otras historias. México:
Tierra Adentro.
González Rojo. Enrique (2007). Reflex.iones sobre la poesía. México:
Versodestierro.
Ortega, Jorge (2006). "¿Qué dice la poesía?", en Verórúca Murguía
y Geney Beltrán Félix (comp.). El hacha puesta en la raíz Ensayistas
mexicanos para el siglo.XXI. México: Tierra adentro.
Sánchez Prado, Ignacio (2006). "Para una literatura comprometida",
en Verónica Murguia y Geney Beltrán Félix (comp.). El hacha
puesta en la raíz Ensayistas mexicanos para el sigloXXI. México: Tierra
adentro.

56

¿~ué es lo que esconden los signos de una partitura musical? ¿Cualidades rítmicas, de timbre, de altura.
de dinámica, de ornamentación, de articulación? ¿Q acaso llevan consigo la intención, la idea del genio
detrás de la pluma, la fuerza de una idea que por su peso -el peso de una nostalgia por lo románticono puede ser más que original, única, personal, final? Desde los primeros manuscritos medievales con
notación musical de finales del siglo IX, algunos de ellos cargados de detalles -en su mayoría rítmicos,
pero también de dinámica, articulación y dirección melódica-, algunos más simples, no por ello menos
interesantes; hasta las partituras más abstractas del avantJgarde occidental (sin olvidar los numerosos
manuscritos de música 110,occidental que han surgido a través de la historia en diferentes regiones y que
detal!a_n aspectos ~usicales de repertorios en su mayoría, aunque no exclusivamente, sacros o religiosos),
la mus1ca ha qumdo ser representada de una manera gráfica, de tal modo que lo que representa, silencio
y sonido a través del tiempo, quede plasmado permanentemente y pueda ser re,interpretado de forma más
o menos igual en subsecuentes ocasiones.

�sta manera de entender la interpretación musical
de una partitura o manuscrito, a la que llamo
lectura clásica o tradicional (pues ha dominado
el quehacer musical por siglos) es, hasta cierto punto,
linritadora, pues en su premisa define el contenido
musical como algo fijo, final, cerrado, en otras palabras,
como algo que puede y debe ser repetido sin cambiar
la esencia de la fuerza que lo precede, aquélla que es
única, personal y original, dando lugar a la forma que
"fascina cuando uno ya no tiene la fuerza de entender
fuerza desde dentro de sí misma. Esto es, crear" (Derrida,
2006: 3)1, olvidando que tal fuerza es una condición de la
posibilidad de existencia de la obra, y que al fijarla pierde
su impulso generador y su influencia. Es limitadora
porque exige que la repetición no sea más que una
especie de fotografía sonora con cualidades que han
sido definidas por importantes figuras académicas y/o
artísticas de la historia, aquéllas que dictan cómo, aunque
muchas veces sin explicar por qué, se debe interpretar
una obra musical, como si los aspectos relacionados con
la ejecución de la obra estuvieran congelados en tiempo
y espacio,y sólo existiera una forma real de interpretar la
música representada en la partitura.
Aquí me detengo para comentar la importante
diferencia que existe entre el critico (académico/músico
teórico) y el intérprete (músico/artista) occidentales,
aún cuando ciertas cualidades de identidad entre uno
y otro coinciden. La problemática radica en el uso de
herramientas analíticas por parte del teórico que la
mayoría de las veces tienden a esencializar la música,
dándole cualidades que hacen que nuestra forma de
entender la obra esté separada de la obra misma, como
sugiere Derrida (2006: 3): "U]a critica, desde entonces,
se sabe a si misma separada de la fuerza, ocasionalmente
castigándose a sí misma en la fuerza al probar, grave y
profundamente, que la separación es una condición de la
obra, y no solamente del discurso sobre la obra". Derrida
nos da una nota de advertencia al establecer que

adjunta a estas dos acciones y momentos. Aquí,
impotencia, es una propiedad no del critico, sino
de la critica. Las dos se confunden entre sí algunas
veces (Derrida, 2006: 380).

E

...la separación es diametralmente opuesta a la
impotencia critica. Al insistir en esta separación
entre el acto critico y la fuerza creadora,
estamos solamente designando la necesidad más
banalmente esencial-otros dirán, estructurall la traducción es mía.

Además, tales herramientas teóricas son utilizadas
"sin sentido crítico, como si simplemente ofrecieran
una lectura [de un pasaje musical] cuyos detalles
yacen inmanentemente en la partitura, esperando
a ser desenterrados por un analista utilizando el
badil teórico correcto" (Krims, 1998: 315). El artista,
quien se ha desarrollado dentro de una tradición
de interpretación de cientos de años, tiende a
formalizar la música de una manera similar al
teórico ( aunque, aparentemente, con más apego
a la fuerza del espíritu creador), esencializándola sin
sentido crítico al establecerse de una manera segura
dentro de los cánones de interpretación musical
aceptados cultural y socialmente por las élites del
arte de occidente y seguir los más altos principios
de ejecución provenientes de los conservatorios más
prestigiados del mundo que le otorgan cualidades
que la hacen única y final, lo que no le da otra opción
más que repetirse una y otra vez en un circulo de
interpretación altamente restringido.
La lectura clásica es limitadora porque al percibirla,
al escucha se le condena a consumir una y otra vez las
mismas ideas (Barthes, 1974: 15,16) (algunas de ellas
con cualidades estéticas cuestionables), sin darle la
opción de re,inventar sonidos y silencios en una red de
equivocación cuyo material es infinitamente flexible y
a la vez solamente posible dentro de un espacio finito,
espacio al que llamaré el espacio de juego2 (Derrida,
2006). Finalmente, la lectura tradicional o clásica es
limitadora porque se basa en la idea de lo correcto en
lugar de lo posible.
En contraste con la lectura tradicional, mi
propuesta se enfoca en la interpretación musical en
el espíritu de lo posible, de tal suerte que los signos
plasmados en una partitura, en un manuscrito, e
incluso en una ejecución oral o una improvisación,
no son más que una apertura, un comienzo que sólo
existe en su repetición, una manera de empezar
2 Inspirado en el concepto de juego Geu) que Derrida desarrollara
en su articulo "Structure, Sign and Play in che Oiscourse of che
Human Sciences" (1978).

58

indefinida, una forma de entrada o de acceso, un
espacio, un hueco, un acto de apertura perenne que
lleva a la re,presentación (es decir, a aquello que sólo
puede presentarse re,presentándose) y que se pueden
concebir como un sistema abierto que celebra la
equivocidad y, hasta cierto punto, condena o al menos
critica las premisas esencialistas de la lectura clásica.
Al seguir esta manera de interpretar la música, uno
ya no tiene que, ni debe, preocuparse mucho por la
forrna3, mas sí comprometerse con celebrar la fuerza
que le precede y partir en la búsqueda de lo posible,
liberado de toda restricción que nos impone la idea
tradicional de identidad y con el más profundo deseo
de descubrir modos de hacer música que han sido
largamente ignorados por la lectura clásica.
Antes de ahondar más en esta propuesta, es
necesario introducir el concepto de pharmakon,
que es utilizado por Derrida en su ensayo seminal
"La farmacia de Platón" (1981). El concepto de
pharmakon nos permitirá establecer que la condición
de la posibilidad de existencia de ciertos sistemas
de notación musical es la equivocidad que gobierna la
relación entre expresión y contenido. Este pharmakon
ocurre en tales sistemas de signos porque su
significado parece exceder las restricciones impuestas
por las nociones tradicionalmente aceptadas de
contexto y autoría. Tales nociones existen porque las
metodologías empleadas en la lectura clásica son de
una naturaleza semiótica, es decir, se basan en la idea
de que los signos en una partitura musical representan
sonidos y silencios a través del tiempo, en lugar de
considerar tales sistemas de signos corno gobernados
por procesos de composición ( en el sentido más
amplio de la palabra) abiertos. De ahí que escribiera, al
inicio de este ensayo, que la música a través de los años
ha querido ser representada de forma gráfica, y no es
que la música en si, para sobrevivir la fuerza creativa
del compositor, improvisador, cantante folclórico,
etc., dependa de esta transferencia de tecnologías de la
escritura, lo cual pertenece al campo de lo semiótico,
sino que aquéllos que escriben sobre la música y su
3 Como sugiere Antonin Artaud en su Prefacio a El teatro y su
doble: "Sí existe una cosa horrorosa y verdaderamente detestable
en nuestro tiempo, es nuestro perder el tiempo con las formas, en
lugar de ser como victimas quemadas en la hoguera haciendo señas a
través de las llamas" (Artaud, 1958: 13). la traducción es mía.

59

historia le han dado a la partitura, manuscrito o a
cualquier otra forma de registrar sistemas de signos
musicales, un estatus de dependencia, de tal modo que
lo escrito -sobre un papel, pergamino o cualquier
otro medio de registro- es una consecuencia
histórica del fenómeno acústico, donde éste precede
a aquél en el tiempo.
Con el propósito de ilustrar mi propuesta, utilizaré
un ejemplo que pertenece a uno de los géneros
musicales occidentales más antiguos y del cual existe
una vasta colección de manuscritos compilados en
un espacio de tiempo de aproximadamente 800 años
(de los cuales los primeros 600 pertenecen al periodo
medieval europeo). El género en cuestión es conocido
corno canto gregoriano, o franco, romano. Aunque,
de cierta forma, la gran mayoría de los sistemas de
notación musical empleados en tales manuscritos
están gobernados por procesos de composición
abiertos, me limitaré a comentar sobre aquéllos que
fueron escritos en los siglos X y XI, cuya escritura
comúnmente se denomina adiastemática, debido a que
no presenta información definida sobre la altura de
los tonos de una melodía. Esta falta de definición4 es,
precisamente, una de los fenómenos más interesantes
en los estudios gregorianos, pues desde el punto de
vista músico,historiológico, esto es visto como una
imprecisión o inexactitud, y por lo tanto flaqueza, del
sistema de signos, la cual debe ser complementada
por la memoria del cantor ( que guarda cientos
de melodías, gestos musicales, cadencias y otras
fórmulas) al momento de re,construir o re,cornponer
una melodía en su forma más completa, ya sea para
ejecutarla corno parte de un ritual o para escribirla (o
incluso corregirla) para su posterior uso o referencia,
en lugar de entenderla como una indicación de
que tales sistemas están abiertos a una serie de
posibilidades que van más allá de las restricciones
impuestas por los conceptos de autoría y contexto.
Un ejemplo simple se puede ver en el gesto
melódico representado por los signos llamados clivis
y torculus de la notación utilizada por el famoso
manuscrito de Laon 239 (1909) que data de principios
4 Que ya es comentada por autores medievales como John de
Afflíghem Qohannes Afflígemensis, "Música", disponible en: www.
music.indiana.edu/tml/start.html [consultado el 29/ll/2010]) y
Hucbald (en Palisca, 1978)

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del siglo X. la clivis (Figura 1) representa dos tonos en
forma descendente, por ejemplo 'Fa,Re'; y el torculus
(Figura 2) tres tonos con el contorno melódico
ascendente y descendente, por ejemplo 'Do,Mi,Re'.
En la forma cursiva (o ligada) de estos signos,
la relación interválica o la
estructuralidad de la estructura
tonal 'implantada' en los signos
es indefinida, lo cual, desde el
punto de vista semiótico, les
da la aparente cualidad de ser
inexactos o imprecisos. Sin
embargo, desde el punto de vista
aquí propuesto y utilizando los
5 conceptos de juego y pharmakon,
§? °' esta aparente falta de definición
·~ ~
a § representa una oportunidad para
~ j abrir el sistema y hacer que las
8 ~ posibilidades de permutación de
6 8
~. -eu tonos se expandan grandemente
&lt;'l "'
f § (de ahí los comentarios de J ohn
~ ~ de Afllighem y Hucbald sobre el
surgimiento de variantes entre
los diferentes ejecutantes de esta música). Tales
posibilidades sólo pueden existir debido al juego que
existe dentro de las estructuras tonales y que tolera
la presencia o ausencia (siendo una condición de
éstas) de aquellos elementos melódicos que el espacio
de juego permita. En un caso hipotético (Figura 3) las
dos formas conjuntamente podrian representar el
gesto melódico 'Fa,Re,Do,Mi,Re', característico del
primer modo gregoriano. Utilizando los conceptos
de pharmakon y juego, tales formas también podrían
representar los gestos 'Mi,Re,Do,Mi,Re', 'Fa,Mi,Do,
Mi,Re', 'Fa,Re,Mi,Fa,Re', 'Mi,Re,Mi,Fa,Re', etc.
De manera similar, dadas las grandes hmitaciones

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11
z■

¡

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de las teorías actuales que intentan explicar el ritmo
en ciertas notaciones medievales, principalmente
aquéllas propuestas por Eugene Cardine (1982),
las posibilidades de expansión en los niveles del
ritmo, ornamentación, articulación y dinámica son
enormes, y su aplicación representa una oportunidad
para ofrecer lecturas que pueden ir desde lo más
conservador hasta lo más experimental.
En este sentido los conceptos de pharmakon,
de juego y espacio de juego nos ayudan a celebrar la
equivocidad (y pluralidad) que está presente en la
relación entre expresión y contenido del sistema de
signos, y a entender la interpretación musical como
una serie de posibilidades y no (necesariamente)
como un conjunto de cánones en los que hay que creer
religiosamente si uno quiere tener éxito en el mundo
actual del arte musical.
las consecuencias de la teoría aquí propuesta
desde un punto de vista práctico son extensas, y al
mismo tiempo, fundamentales para el entendimiento
de éste y otros géneros musicales. Es importante, sin
embargo, preguntarse qué tan lejos puede uno ir con
la experimentación. la respuesta no parece ser fácil ni
simple; y si existiese tal, no representaría más que una
hmitante más en la búsqueda de lo posible en lugar
de lo correcto. Tal vez lo más importante es no perder
el sentido de responsabilidad en su connotación
derridiana, que consiste en una cierta "experiencia y
experimentación de la posibilidad de lo imposible"
(lucy, 2004: 107), de tal modo que nunca exista un
final para esta responsabilidad5, pues ese final es algo
que siempre será para mañana.
Quizá la consecuencia más importante (o la más
urgente) es aquélla que representa un reto para las
audiencias actuales. Yno es que el público de hoy no
esté acostumbrado a las ideas musicales de vanguardia
presentes en las obras de numerosos compositores
occidentales de los siglos XX y XXI, sino que no es
(necesariamente) lo mismo (¿o quizá sí?) escuchar una
obra de John Cage o de Morton Feldman -creadas
dentro de un marco estilístico suficientemente
5 Aquí me refiero al compromiso con el rigor académico y práctico, a
la continua evaluación de resultados en un acto de cuestionamiento
perenne, de tal forma que no confundamos el juego con el "juego libre"
o el 'todo se vale" que son característicos de las interpretaciones
confundidas que ciertos críticos norteamericanos han hecho de las
teorías de Derrida.

~

Figura 3. Clivis y torculus de acuerdo al manuscrito
l.aon239

61

�ALCUNOS CONSIDERARÍAN ESTO COMO HEREJÍA, COMO UNA FALTA
DE RESPETO A LA TRADICIÓN MILENARIA DE UNO DE LOS TESOROS (AL
PARECER) MÁS PRECIADOS DE LA ICLESIA CATÓLICA, TESORO QUE
POCOAPOCOHASIDOTERRIBLEMENTEOLVIDADOVCASIDESTERRADO
DE LOS DIFERENTES RITUALES DE LA LITURCIA CATÓLICA

flexible- a escuchar un canto gregoriano medieval
a seis voces (donde tradicionalmente existe una sola
melodía), en el que al mismo tiempo tres cantantes
ejecutan diferentes secciones de un canto en un
modo6 específico, otro canta una sección diferente del
canto en el mismo modo pero transpuesto un tono
más abajo, y los otros dos recitan en voz alta partes
del texto cantado, utilizando inflexiones vocales
que exploran un rango amplio de altura, dinámica
y timbre. Algunos considerarian esto como herejia,
como una falta de respeto a la tradición milenaria
de uno de los tesoros (al parecer) más preciados de
la iglesia católica, tesoro que poco a poco ha sido
terriblemente olvidado y casi desterrado de los
diferentes rituales de la liturgia católica; mientras que
otros dirian que tal ejecución representa una forma
fascinante y vanguardista de interpretar la música, en
la que las viejas ideas estilisticas del canto llano, vacias
de toda sensualidad humana, parecen extinguirse
y abrirle paso a lo que algunos se refieren como la
"erotización del canto gregoriano". Otros dirán que
tales sonidos equivalen a lo que el organum medieval
y ciertas formas de composición que se desarrollaron
sobre la base del canto gregoriano representaron
en la edad media7: un paso más en la constante re~
interpretación de un sistema musical sin limites.
6 Térnúno que se refiere a la tonalidad de la obra.
7 Estas descripciones fueron hechas por miembros de un público
especialista que asistió a dos conciertos que ofrec! en Irlanda
dirigiendo el ensamble Hibernia con el que he experimentado
diferentes formas de interpretación de la música medieval, formado
poi- alumnas de la licenciatura en voz y danza (BA Voice and Dance),
y ex-alumnas de la maestría en canto gregoriano y música ritual
(MA Ritual Chant and Song) de la lrish World Academy of Music
and Dance, en la Universidad de limerick, durante el Galway Early
Music Festival, celebrado en Galway City en mayo de 2010; y el
concierto "Songs for An Age of Sorrow" presentado en la iglesia del
monasterio de Glenstal, en Murroe, Co. lirnerick, en no\iembre de
2010.

Muchas son las posibilidades que abre esta nueva
lectura, posibilidades que nacen de la celebración
de la equivocidad del lenguaje musical en todas sus
formas, semejante a la que existe en las obras Ulysses y
Finnegan's Wake deJames Joyce y que Derrida describirá
como "el más grande intento de juntar en una sola
obra, esto es, en la singularidad de una obra que es
irremplazable, en un evento singular...la supuesta
totalidad, no sólo de una cultura, sino de un número
de culturas, un número de lenguajes, literaturas,
y religiones" (en Caputo, 1997: 185); posibilidades
que nos liberan de toda restricción impuesta por los
conceptos de estilo, género y época; aquéllas que nos
llenan del más profundo deseo de descubrir lo ajeno
en un circulo en el que lo desconocido no es más que
lo familiar visto desde dentro, y que nos impulsan
a llenar nuestra humanidad de sonido y silencio a
través del tiempo, en lo más intimo de la letra y lo más
atrevido del espíritu~

f

Bibliografía
Artaud, Antonin (1958). The Theater and Its Double. New York:
Grove Press.
Barthes, Roland (1974). S;Z. New York: Hill and Wang.
Caputo, John D. (1997). Deconstructíon in a Nutshell: A
Conversation with Jacques Derrida. New York: Fordham
University Press.
Cardine, Eugene (1982). Gregorian Serniology. Sable-sur-Sarthe:
Solesmes.
Derrida,Jacques (2006). "Force and Signilication", en Writing and
Difference. London New York: Routledge.
Derrida,Jacques (1978). "Structure, Sign and Play in the Discourse of
the Human Sciences", en Writing and Difference. London New
York: Routledge.
Derrida, Jacques (1981). "Plato's Pharmacy", en Dissemination.
London New York: Continuum.
Krims, Adam (1998). "Discíplining Deconstruction (For Music
Analysis)". en 19th-Century Music, Vol. 21, No. 3.
Lucy, Niall (2004). A Derrida Dictionary. Oxford: Blackwell.
Paléographie Musicale 10 (1909). Antiphonale missarum Sancti
Gregorii, !Xe-Xe siecle: Codex 239 de la Bibliotheque de Laon.
Solesmes: Sable-sur-Sarthe.
Palisca, Claude \'. (ed.) (1978). Hucbald, Guido and John on Music:
Three Medieval Treatises. New Haven.

0'!DAVID JOSUÉ ZAMBRANO DE LEÓN
62

�En sus mazurkas, Chopin crea
un folklore imaginario en el que
emplea recursos exóticos, como
los bordados de quinta y la cuarta
aumentada, perteneciente a la escala
modal tradicional de su país. A lo
largo de su vida escribió cerca de
sesenta mazurkas, en las que muestra
distintos estados de ánimo y que
asimismo utiliza como vehículo
para reafirmar distintas soluciones
a problemas composicionales. En
conjunto, representan un microcosmos
musical de carácter introspectivo, que
nos permite apreciar la originalidad
del genio de Chopin, que radica en la
extraña síntesis entre dos tendencias
paradójicas: fue al mismo tiempo un
compositor soñador y realista. Fue
quizás el único compositor que influenció a creadores
musicales mexicanos en la composición de mazurkas
y nocturnos, entre quienes podemos contar, además
de Felipe Villanueva, a Ricardo Castro y Manuel M.
Ponce, quien recibió la herencia de este género a través
de la obra de Villanueva.
Villanueva, al igual que el compositor polaco, logra
en sus composiciones un refinamiento armónico
y rítmico, un gran dominio de la melodía y una
clara voluntad de estilo que lo sitúan en un lugar
preponderante con respecto a sus contemporáneos.
Fue visto como un talento extraordinario (Velázquez,
1996), quien usaba la obra de Bach y Chopin al
enseñar y quien encontró en la forma pequeña, breve,
la oportunidad para crear piezas de gran inspiración
y de indiscutible sello personal que, de acuerdo con
Cásares Rodicio (2002), nos permiten percibir una
conciencia en el ejercicio de la composición, revelando
una capacidad de reflexión y autocrítica superiores.
Cultivó el género de la ópera italiana, que tuvo
mucha resonancia en las composiciones mexicanas
del siglo XIX, y especialmente el de la música de
salón, logrando seleccionar a los mejores maestros:
Chopin y Uszt, sobre todo. Si seguimos en la línea de
composiciones que influenciaron la música mexicana
para piano de esa época, en particular la de Villanueva,
podemos afirmar que también la música de teatro

Al hablar del término mazµrka, danza impregnada
de folclor polaco que fue internacionalizada en
el siglo XIX por el gran pianista y compositor
Federico Chapín, y de su aparición y fusión dentro
de la música mexicana de la época porfiriana
como expresión propia de una sociedad con una
identidad derivada de la convergencia de culturas
de variada procedencia, es necesario reflexionar
sobre los personajes y las circunstancias en las que
la adopción de esta danza tuvo lugar. Tal como sigue
sucediendo en ciertos sectores de la sociedad en la
actualidad (Prado Aragonés et. al., 2003), el gusto de
la época estaba muy de acuerdo con la música culta
europea, la cual tenía su ideal en el romanticismo y
se encontraba condicionada por la burguesía.
ederico Chopin y Felipe Villanueva presentan
paralelismos y convergencias dignas de mención.
Primero debemos decir que Chopin, polaco
de nacimiento pero universal por derecho propio, y
cuya obra expresa una sucesión casi ilimitada de los
estados del alma que van del poético, bucólico, tierno,
reflexivo y marcial al severo, tempestuoso, apasionado
y exuberante, redundando en una total y genial
originalidad, atrajo a gran cantidad de seguidores,
debido a su estilo de interpretación, más adecuado
al salón que a la sala de conciertos. Los lugares en los
que gustaba presentarse eran las veladas o soirées que
se ofrecían en los salones de la aristocracia, en una
annósfera intimista con una pequeña y singular
audiencia, no ávida de virtuosismo, sino especialmente
culta, sensible y afín a sus intereses. Este público
estaba compuesto en buena parte por artistas,
entre ellos el pintor Eugene Delacroix y el músico
Franz Uszt, con quienes entabló una gran amistad,
además de otros miembros de la élite parisina.
También mantuvo amistad con Héctor Berlioz y
conoció al célebre compositor de ópera Vincenzo
Bellini, que llegaría a ser un amigo muy entrañable.
Su perfección técnica, su refinamiento estilístico
y su elaboración armónica han sido comparadas
históricamente con las de Bach, Mozart y Beethoven
por su perdurable influencia en la música de tiempos
posteriores (Zambrano de León, 2010).

F

64

francesa, la opereta para ser precisos, permeó las
obras escritas en México, dejando en ellas un cierto
perfume francés. No podemos olvidar que en la época
porfi.rista existía una tendencia muy marcada hacia
las modas y costumbres parisinas, siendo que en
décadas anteriores, al menos en lo relacionado con
la música, Italia había ejercido gran influencia en
los compositores mexicanos. Como lo hizo Chapín,
Villanueva mantuvo gran amistad con artistas,
entre ellos Gustavo Campa, Ricardo Castro, Juan
Hernández Acevedo y Pablo Castellanos de León,
quienes además compartían su gusto por el arte, la
cultura y la música francesas, temas que comentaban
en sus reuniones nocturnas en las cuales, quizás,
interpretaban sus composiciones en un ambiente
íntimo similar al que Chopin buscaba para sus soirées.
En Villanueva la influencia de Chopin es evidente
en su producción de mazurcas. Las primeras tres
y su "Minuetto" constituyen cuatro de las obras
mexicanas más importantes del siglo XIX ( Cásares
Rodicio, 2002). Podemos suponer que sus rnazurkas,
publicadas por A. Wagner y Levien con los números
1, 2 y 3, Op. 20, 25 y 27, respectivamente, estaban
destinadas a conformar una suite, dado que en su
primera edición contaban con un diseño de portada
similar. Existen además otras tres conocidas como
"mazurkas de salón": "En el baile", "Sueño dorado"
y "Ebelia". Todas ellas comprueban su admirable
invención melódica y mayor sofisticación armónica y
demuestran que fueron de gran influencia en la obra
de compositores mexicanos posteriores, como Manuel
M. Poncel.
Refiriéndonos nuevamente a las circunstancias de
adopción de un género europeo, podemos suponer que
la mazurka llegó a México proveniente de Europa, no
como una estilizada expresión bailable convertida
en diversas y refinadas piezas para piano, obras en
su mayoría del genial Chopin, sino corno parte de los
espectáculos de las compañías de teatro y ópera del
viejo continente, que las usaban como intermezzos
l Considero su Terca-a mazurka Op. "17 en Re bemol mayor, como
una de nús obras favoritas, quizás porque, de acuerdo con La,ignac,
su vinculo con la tonalidad de re mayor le confiere una expresión
serena, brillante y alegre, o debido a que su inventiva melódica de
valores rltnúcos irregulares me resulta evocadora de la obra de
Chopin, por un lado y, por otro, de atmósferas tranquilas que me
recuerdan escenas familiares.

65

en sus funciones, entre otras cosas. Así pues, durante
dos tercios del siglo XIX y hasta bien entrado el XX,
compositores mexicanos corno Tomás León, Melesio
Morales, Julio Ituarte, Ernesto Elorduy, Luis Jordá,
Alfredo Carrasco, además de los ya mencionados,
desarrollaron la composición de este género, llegando
a tener hasta veinte composiciones, como es el caso
del maestro Porree, quien sin duda alguna conocía
bien el resto de las creaciones de Villanueva, incluidas
sus Danzas humorísticas, consideradas en conjunto
con Ecos de México de Julio Ituarte, las primeras obras
nacionalistas. El gusto de Porree por la obra de su
antecesor es tal que, en su colección de 20 piezas
infantiles para piano, le dedica una de ellas y la llama
"Homenaje a Villanueva (sobre su Terceramazµrka)".
El papel de este género musical como medio
de expresión, de transmisión de emociones y de
formación de una idea del mundo queda claro cuando
descubrimos que la ejecución de este trozo musical,
que había iniciado su andar en los espacios públicos,
pasó a tener efecto en la intimidad del hogar, en las
tertulias durante las cuales los miembros de la clase
acomodada lo interpretaban al piano para entretener
a sus invitados y bailarlo en alternancia con valses,
polkas y habaneras. El baile fue la vía para pasar de
escuchar a vivir, a sentir la música. No cabe duda que
se trataba de una práctica comunicativa y expresiva
fundamental que pasó de un ámbito público a ser casi
exclusiva de una clase social favorecida, que veía al
hogar como el primer lugar de agrupamiento social
de su vida cotidiana, y en el que resultaba sencillo
mantener ciertas reglas y normas de comportamiento.
Dado que un rasgo de identidad es todo aquello
que ayuda a mantener la propia personalidad y que
nos hace sentir identificados con otros individuos
semejantes, los asistentes a estas tertulias buscaron
expresarse además por medio de la ropa que usaban
exaltando su narcisismo a través de la corporalidad,
para ser vistos por los demás.
La música "como actividad simbólica que es, ha de ser
vivida y experimentada socialmente para que se puedan
verificar su realidad, su eficacia y su poder comunicativo"
(Hormigos Ruiz, 2003). Así, en estas reuniones
vemos el valor de la mazurka como un instrumento
de socialización (Oriol y Parra, 1979) que permitía
la interacción de individuos en la búsqueda de una

�------

-

identidad, construida a
expensas de influencias
europeas, la polaca, en
el caso de la pieza de
música, y la francesa,
en el de la propia
reunión de señoritas
de sociedad y su gusto
por vestir a la moda.
Lo que podemos tomar
por cierto es que las mazurkas
de Villanueva, quien quizás
encontró en las características
rínnicas y melódicas de este exótico
/
género una fuente de riqueza y punto de
,,
partida para la creación de obras introspectivas
y danzísticas a la vez, permanecen en el gusto de
quienes las escuchan e interpretan, dada su belleza
y su fuerte capacidad para contactarnos con nuestras
emociones y sentimientos, además que después de
escucharlas, podemos responder a su encantadora
influencia. Dicho esto, el género mazurka como
fenómeno musical no nos debe interesar sólo
como cultura, en el sentido más restringido
de patrimonio, sino también como elemento
dinámico que participa en la vida social de la
persona, y al mismo tiempo la configura (Martí, 2000).
La música es un hecho social (Megías y Rodríguez,
2002). En la época porfirista así era y se consideraba la
labor del compositor, del intérprete y del oyente como
fundamental para su supervivencia. Si nos referimos al
instrumento característico que definió a la sociedad
de la segunda mitad del siglo XIX, indudablemente se
trató del piano. Este instrumento, que se convirtió en
el consentido de la aristocracia y que encontró en cada
casa una morada definitiva, fue en el que se interpretaron
obras como las mazurkas de Villanueva, quizás influidas
por las de Chopin, pero que al ser creaciones de un
mexicano adquirieron una identidad propia, fruto de
los propios condicionantes y puntos de partida de su
·autor, como creador, y de sus ejecutantes, quienes como
intérpretes establecieron una relación única con la obra
y completaron las intenciones de la misma hacia la
socialización. No está de más decir que, en el complejo
proceso de producción y reproducción musical, cada
oyente percibe y entiende la obra de distinta forma.

Podemos concluir diciendo que la mazurka como
hecho social logró contribuir al proceso identitario
de la sociedad decimonónica porfirista dadas sus
similitudes en cuanto a lo que gustaban escuchar y
cómo gustaban escucharlo, llegando a encontrar un
lugar dentro de una fracción de la sociedad aristócrata
desde el cual extenderse en todas direcciones, hasta
convertirse en un elemento dinámico que nos permite
percibir una época pasada y conformar nuestro pensar
y sentir actual como mexicanos, desde una perspectiva
histórico-musicaliu

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1

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Un día enli

YIDA
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UANL

66

D■ EMA
ae1 Hotel Poe

1

En la recepción de la Embajada de Tal en México,
me tocó sentarme en la misma mesa y enfrente de
un científico Premio Nobel extranjero. Vi cómo se
hurgaba entre los clientes con un trozo de la tarjeta
con su nombre. Ni siquiera cubría con la otra mano
el espectáculo que daba. Me dio asco. Miré para
caBÁRBARAJ.ACOBS
otro lado.

Q

uise hacer las paces con
una editora con la que,
después de años de buen
trato, tuve malentendidos. Le
comenté que le sentaba el nuevo
color de pelo. Mientras estuvimos
en buenos términos, comimos juntas
varias veces en un restaurante al
que yo llamo Cosa Nostra. u¿Sigues
operando en Cosa Nostra?", le
pregunté. Ella sonrió, atendiendo,
como yo esperaba, más a mi gesto
de darnos la mano que al nombre
que yo daba al lugar en el que en el
pasado solíamos encontrarnos. Pero
un escritor a su izquierda soltó una
risa crítica dirigida a mí, y conun tono
enfocado a que los otros creyeran
que protegía, no que ridiculizaba, a
una amiga y colega que acababa de

cometer un faux pas, inclinándose
un poco sobre la mesa, me corrigió,
"Ay, querida, no; cosa nostra es la
mafia", dijo, convencido de que yo no
sabía lo que estaba diciendo, a la vez
que echaba una rápida mirada a su
alrededor, deseoso de cerciorarse de
que los demás hubieran tomado nota
de la gentileza de su gesto. Ypara
aprovechar que contaba con nuestra
atención, redondeó sus buenos oficios
con no sé qué modismo en inglés,
que pronunció mal pero que todos
celebramos. No sé qué me contuvo
de alzar la mano y corregirlo.
Las buenas maneras pueden ser
armas de dos filos.
La señora a la derecha de W.
era la única desconocida para el
resto de nosotros, en todo caso,

67

no la identificábamos entre los
artistas y los intelectuales que
conformamos esa mesa de diez.
Se habia mantenido en silencio,
quizá procurando encontrar en
su memoria alguna anécdota con
la que estar a la altura y poder
participar en la conversación, algo
que nos pudiera interesar a los
demás. Se presentó como Adela
D., encargada de negocios de otra
embajada, y nos contó que había
leído, no recordaba bien dónde,
que "cuando James J oyce -dijo el
nombre completo- daba clases
de inglés en Italia - no precisó
que en Trieste-, una alumna, que
era una burguesa -pronunció con
tono indeciso, mirando a izquierda
y derecha, tanteando si dar a la

�designación un tono de orgullo o
de desprecio-, lo había despedido,
porque consideraba de muy mala
educación que, al terminar la clase,
'él bajara la escalera deslizándose por
el pasamanos", logro de intervención
que, condescendientes, le festejamos
ampliamente.
Me di cuenta de que el único que
ni proponía ni comentaba ningún
tema era el cientifico Premio Nobel
absorto enteramente en su higiene
bucal. Por el contrario, el escritor
a la izquierda de la editora tomaba
la palabra sin pausa, lo que, aparte
de entretenernos, a los otros nos
permitia comer o divagar, cada
uno en sus propios asuntos, o
comentando la plática general con
quien tuviera al lado. Y asi habria
llegado la hora de despedirnos de
no haber sido porque, no recuerdo
quién ni en relación con qué,
mencionó a Pierre Loti. "¿Pierre
Loti?", repitió la encargada de
negocios, que para entonces se
sentia lo suficientemente integrada
al grupo para admitir sin rubor que
ignoraba quién era Pierre Loti. "Un
escritor francés", le contestamos
varios, mientras alguno lo situó a
finales del siglo XIX y otro lo calificó
también de marino y miembro de la
Academia Francesa.
A nú me sonaba el nombre, pero
no recordaba el titulo de ninguno
de sus libros, ni tampoco ningún
detalle de su vida que para mi lo
hiciera memorable. En silencio
lamentaba mi mala memoria,
.cuando el escritor que pronunciaba
mal el inglés pero que conocía mejor
que yo el significado de cosa nostra
nos informó que Loti se había batido
en duelo con Proust. Mientras ante
el asombro de los oyentes él se

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68

lucía al abundar sobre el asunto, yo
trataba de recordar el duelo en el
que se había visto envuelto Proust,
dato que me impresionó desde que
lo conocí por primera vez y que, en
adelante, gocé al reencontrarlo en
biografías, anecdotarios y memorias
aquí y allá. Pero en el momento en
que habría podido enriquecer la
charla de mi mesa al aportar algo
especial acerca del duelo de Proust,
en la cabeza no tenía más que
bruma. Sabía muy bien que Proust
se había batido en duelo, pero no
con quién ni por qué.
Cuando la reunión empezaba a
darse por terminada, y todos por
fin nos mezclábamos con los de las
otras mesas y nos despedíamos, a
la vez que W. saludaba a Manuel,
el único otro escultor entre los
invitados, yo me crucé con Sandra
T., esposa en segundas nupcias del
economista Tomás O., italiano,
también divorciado y vuelto a
casar. Sandra es de las señoras más
guapas y seguras de sí mismas que
conozco. Me lleva casi veinte años y
camina con más determinación que
yo. Siempre se ve luminosa. Una
vez me confió el secreto: "Ponte
frente al espejo y acércate a la cara
una pieza de la ropa que creas que
debes o quieres ponerte, y si ves
que el color te enciende, elígela para
vestirte. Si no, haz la prueba con
otra de otro color". Sin alteración
visible, se quejó del departamento
de protocolo de la embajada. "En
la tarjeta en mi lugar en la mesa,
en vez de mi nombre pusieron el
de la ex esposa de Tomás." "¿y qué
hiciste?", le pregunté, deseosa de
saber cómo había enfrentado ella
algo que, cuando en el pasado llegó
a sucederme a mí, me alteró tanto

que no supe encararlo, aunque,
cuando ha llegado a sucederrne en el
presente, y sigo sin saber qué hacer,
ahora sólo me haga sonreír. "Hice
trizas la tarjeta y me senté en mi
lugar." La felicité. Me pareció toda
una toma de posesión.
Enlo que Sandra yyo sosteníamos
este diálogo impresionista, se acercó
Tomás y, sin percibir o indiferente
a que nos interrumpía, le habló a su
esposa al oído. El gesto fue tan abrupto
que era obvio que el contenido que lo
causaba implicaba reserva yurgencia.
. La confidencia del matrimonio tardó
más de lo que habría sido normal,
sobre todo al haberse tenido que dar
en las circunstancias en que se daba.
Cuando concluyó, pensé que Tomás
se disculparía conmigo y que, una
vez que nos dejara solas, como nos
encontró al interrumpirnos, Sandra
me confiaría la información. Pero
mis dos suposiciones exculpatorias,
digamos, fallaron. Ni Tomás se
disculpó,ni Sandra me explicó de qué
se había tratado su doble falta de tacto
conmigo.
Al regresar a casa (que a veces
es aquí, en el hotel), me cambié
los zapatos de calle bajos por un
par de zapatillas, también bajas.
Haberme visto con tanta gente me
dejó intranquila. Con un puñado de
pistaches, que fui abriendo sobre
un platito y que fui masticando,
apoyada con los codos sobre el
barandal, estuve un buen rato en la
terraza, apenas cuatro pisos arriba
del nivel de la calle, mi punto de
vigía, donde me vuelvo pájaro que
canta Si tuviera alas...
Como W. estaría en el taller hasta
que oscureciera, mientras lo esperaba
me puse a buscar los datos del duelo
de Proust tanto en la biografía de

69

Painter corno en la de Ghislain de
Diesbach, en la que me fue más fácil
encontrarlos. Calculé que me daba
tiempo antes de preparar la cena (a
veces no la pido al chef, a veces me da
por cocinar y me preparo).
Como recordaba, Proust se batió
en duelo, pero no con Pierre Loti;
para nada con Pierre Loti, sino que
fue conJean 1.orrain Ycon pistola, no
con espada. Se debió a que Lorrain,
crítico, había insultado a Proust por
escrito. Y Proust había determinado
defender su honor. Ninguno de los
dos había albergado la intención
de eliminar del todo al otro, así que
dispararon una sola vez y a una
distancia de veinticinco pasos el uno
del otro, ante sus padrinos y algunos
amigos, en la torre de Villebon, en el
bosque de Meudon, junto a una casa
del siglo XVIII que en otros tiempos
perteneció a la familia de Víctor
Hugo. El duelo tuvo lugar a mediodía,
aun cuando la tradición fuera llevar
a cabo estos asuntos al despuntar el
alba, para despistar a la policía. Proust
leía y admiraba a 1.oti, que era veinte
años mayor que él y que murió un
año después que Proust. Proust le
envió su primer libro, Les plaisirs et les
jours, al que sin embargo 1.oti no llegó
ni siquiera a cortarle las páginas. Se
trataba de la misma obra que 1.orrain
despreció, y cuya critica ocasionó que
Proust lo retara a duelo. Pierre Loó fue
elseudónimoqueusóJulien Viaud; loti
en tahitiano significa rosa en español~

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~ílGuQJ~ íl~ U~DfSUB
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~ ·~noticia, en cl. últirrlD octubre, dcl prec'1rl.o Nobcl otorgado cl esr_tito:r pe.ru2no Mzrio Vargas :loo.a, fue
recibida entre loo moocait"loo (no rolo escritores) ronunjúbio ca.si uná.'T.ue que de inmediato fu:npiegnó
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k ó'.tlrnoofo:ra tanto en 1as rewiones &amp;5.cas como en las vi.rtutles. §eg.m me dictn -no ooy afecto a: las
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n 'J:i SJili,,..r:.cio Ia.~o me preg.mtó de pronto: ¿Qué kpareoe cl Nobtl de Va::.iw.s I..looa? Yo, como sie.."'llDre, h.2hfu.
olvidácn leer les periockoo esa rrIE~. y responci.: con inoi{e.."e.rricia: V21r#§ ilma: no es pru.rrl.o Nobel
El tipa me mi'Ú por el ~jo rotrovioo: ror-1 cie:.-rw. lristim.2. (na. de bz,br.r per..sado que su pa&amp;iero e..sra un
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•

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• Por qué el reconocimiento a un
escritor -que ni siquiera es
mexicano- fue capaz de llenar
de orgullo y alegría a un país como
el nuestro? Se me ocurren algunas
razones. En primer lugar, si bien
Mario Vargas Llosa es originario
del Perú, desde hace décadas
mantiene una relación estrecha
con México. Su presencia aquí es
constante, y tanto entre los lectores
de libros como entre quienes
sólo leen periódicos su nombre
es referencia. En cuanto a los
primeros, me atrevería a decir que,
junto con Gabriel Garcia Márquez
(y tal vez Octavio Paz yJosé Emilio
Pacheco), se trata de un autor al
que han leido incluso aquéllos que
.nomás cuentan con cuatro o cinco
títulos en su biblioteca personal. Y
quienes se nutren con los diarios
siempre comentan sus artículos
sobre política internacional, o
sobre la situación de tal o cual

l

"

s

país específico. Además su rostro
es conocido por muchos gracias a
sus apariciones en televisión, y casi
todo mundo recuerda que él fue
quien calificó a las siete décadas de
gobierno priísta en México como "la
dictadura perfecta". Es, pues, uno de
nosotros, aunque no sea mexicano.
Entre los lectores asiduos,
por otra parte, no son pocos los
que conocen sus novelas desde
que se iniciaron en el ejercicio de
la lectura. En lo que respecta a
quien esto escribe, él fue uno de
los primeros narradores que lei, y
desde el principio supe que su obra
me acompañaría toda la vida. Como
tantos, inicié en la preparatoria
con Los cachorros, novela corta que
se ajusta perfecto al universo del
lector joven, tanto por su extensión
como por su argumento, sin dejar
de lado que las técnicas que Vargas
Llosa despliega en estas páginas son
una excelente introducción, para

70

•

•

"

"•

quien no las conoce, a las maneras
contemporáneas de narrar. De Los
cachorros a La ciudad y los perros el
paso resulta tan natural que uno
podría pensar que ambos relatos
fueron concebidos al mismo
tiempo: las dos reflejan el agitado
mundo de la adolescencia (aunque
la primera inicie desde la infancia
y concluya en la madurez de los
personajes) con dura fidelidad y
ninguna complacencia, lo que los
lectores neófitos saben agradecer
con la fidelidad a su autor. Y, de ahí,
entrar a un relato como La tía Julia y
d escribidor tennina de aficionarnos
a leer la obra de un hombre que ha
sabido plasmar en sus novelas cada
una de las edades del ser humano,
con sus respectivas problemáticas
y desde diversas perspectivas.
Aunque confieso que no lo he leido
completo. No suelo hacerlo con
mis autores favoritos: acostumbro
siempre dejar varios de sus libros

wEDUARDO AMTOMIO PARRA

para después, con el fin de volver a
ellos en esas temporadas en las que
"no hay nada bueno que leer".
Como escritor, debo asentar
que Mario Vargas Llosa es uno de
los principales maestros que se
pueden tener en el oficio. Su manejo
de la tensión, su manera de captar
el interés de los lectores desde las
primeras líneas es insuperable; para
comprobarlo basta con recordar los
diálogos con que inicia La ciudady los
perros, o la magnífica descripción de
la selva peruana en los párrafos que
inauguran La casa verde. Internarse
en sus relatos es recibir un curso
intensivo de rinno y aliento literarios,
de caracterización de los personajes
con trazos mínimos, de estructuras
novelísticas, de técnicas eficaces y
económicas, y de puntos de vista
narrativos. Quien quiera aprender
cómo se aplican las estrategias
con eficiencia y profundidad, debe
leer y releer todas las veces que
pueda Conversación en la Catedral, por
ejemplo. Por si fuera poco, además, el
Vargas Llosa ensayista siempre está
enseñándonos cómo leer, desde la
publicación de su Orgía perpetua sobre
Aaubert y Madame Bobary, pasando
por laHistoriadeundeicidio sobre García
Márquez, hasta su reciente ensayo
sobre la obra deJuan Carlos Onetti
Pero quizá la razón más
importante del regocijo general
que provocó el premio Nobel 2010
sea que, al ser concedido a Mario
Vargas Uosa, se convirtió en un
homenaje a la lengua española.
Y no es para menos. Después de
haber sido ninguneado por los

académicos de Estocolmo durante
dos décadas, nuestro idioma logró
convencerlos de nuevo de que es
cuna y ámbito de grandes escritores
que no sólo han puesto sus
respectivos países y regiones en el
mapa de la literatura universal, sino
que han contribuido a la evolución
de esa misma literatura con la
originalidad de sus palabras y la
ingeniería interna de sus relatos.
Por eso los mexicanos celebramos
el reconocimiento tanto o más que
los peruanos: como la lengua nos
hermana, sentimos que el galardón
de Vargas Llosa nos pertenece
también. ¿Habrá intuido esto la
gente de la calle -incluso la que
nunca en su vida ha abierto un
libro- cuando se dio a conocer el
premio? Si no todos, pienso que la
mayoría sí lo hizo, y por lo menos
por un momento, por unos días,
se enorgullecieron de utilizar este
instrumento intangible, heredado
de sus padres, que sin que lo
advirtamos de modo consciente
nos significa como raza, como
nación y como cultura: la lengua. El
taxista que me anunció el logro de
Vargas Llosa, por ejemplo, no tenía
traza de lector, a pesar de que un
tabloide descansaba en el interior
de su auto junto a la palanca del
freno de mano. Tampoco lucía
como alguien que supiera quién es
en realidad Mario Vargas Llosa. Y
sin embargo su orgullo era genuino,
en su rostro se leía una satisfacción
inobjetable. Tanta, que al llegar a
mi casa y bajarme del taxi no se
podía distinguir quién estaba

71

más contento, si él -que quizá
nunca ha leído nada del autora yo -que llevo leyéndolo toda
la vida.
Pocos días más tarde, en una
conversación con el escritor Hugo
Valdés, ambos volvimos al tema
y concluimos que desde hacía
muchos años la decisión de la
Academia Sueca no nos dejaba tan
conformes como ahora. Repasamos
las obras del autor, mencionando
la experiencia de su lectura, las
virtudes y enseñanzas de cada
una. De pronto, Hugo comenzó
a desmenuzar una de las novelas
de Vargas Llosa que yo no había
leído, y señaló algunas de sus
aportaciones técnicas. Se trata de
Lituma en los andes. Conforme las
enumeraba, a mí se me generaba
una urgencia de salir a comprarla
para internarme de inmediato en
sus páginas, pero como era de noche
tuve que aguardar hasta el otro día.
Hoy, después de haber concluido su
lectura, sólo puedo reafirmar que,
además de ser un cálido compañero
de viaje, el gran escritor peruano
es un maestro insustituible para
quienes tenemos la literatura por
oficio: la estructura, las estrategias,
el tema y su desarrollo, el lenguaje
y la construcción de los personajes
de esta novela son al mismo tiempo
una novedad y un terreno conocido,
un descubrimiento y un retorno al
ámbito familiar, un pasó más allá y
otro hacia el centro de uno mismo...
{Habría que esperar otra razón para
celebrar con alegría sincera y envidia
de la buena este premio Nobel? tlO

��UMO // Al caer la tarde, numerosas parvadas de aves

comienzan a poblar los árboles de la Alameda Zaragoza
y de la calzada Colón de Torreón, Coahuila. El concierto
de cantos y graznidos se extiende al caer el sol, y buena
parte de ellos proviene de una de las aves más comunes
del país, el ~uiscalus mexicanus, conocido en numerosas
regiones como "zanate", que en estas norteñas tierras viene
a ser "chanate". Palabra tan lagunera como los "moyotes"
(zancudos) o los "asqueles" (hormigas pequeñas).
ay un aguafuerte de Román Eguia que muestra
con detalle a estas aves peculiares. Forma esbelta,
plumaje oscuro, cola tan lai:ga corno su propio
cuerpo, ojos vivaces. El lagunerísirno "chanate" sirvió corno
inspiración para nombrar uno de los talleres de gráfica
más importantes del norte de México.
Nada más natural que su fundación. En una visita a
la Universidad Iberoamericana Laguna para impartir
un curso, el maestro Arturo Rivera propuso al Instituto
Coahuilense de Cultura (Icocult) la creación de un taller
de grabado como una forma de convocar a los artistas
para aprender e intercambiar ideas en un mismo sitio.
El proyecto fue apoyado por la institución y al
frente quedó uno de los alumnos más aventajados
de Rivera, Miguel Canseco. Nacido en la ciudad de
México en 1975, llegó a tierras del norte para echar a
andar El Chanate en noviembre de 2001. Su primera
sede fue uno de los cuartos de la casona ubicada en
Juárez y Colón, en el centro de la ciudad de Torreón,
donde también se encontraban las oficinas del Icocult
Laguna.
Desde el primer momento hubo gran interés por
parte de los artistas. Jóvenes corno Román Eguía,
Patricia Hernández, Teresa Hernández o Cristina
Treviño fueron algunos de sus primeros talleristas. El
resto de la historia del taller ha sido sólo producto del
trabajo y la evolución.

H

"El grabado, por su naturaleza, es un técnica que
implica trabajo en equipo, además de que por siglos ha
sido un vehículo ideal para que los artistas se expresen",
explica Canseco en entrevista. "Está, digamos, en
un punto medio entre la disciplina, la tradición y la
invención. Por eso la idea de un taller de grabado en
Torreón, para propiciar el encuentro y aprendizaje entre
los artistas, comenzando un proceso de crítica mutua
que lleve a la profesionalización de su trabajo".
Por el Taller de El Chanate ha desfilado
buena parte de los creadores visuales de Torreón. Ante
la carencia de una universidad que ofrezca una carrera
del tipo de Artes Visuales en La Laguna (en realidad,
ante la carencia de cualquier carrera de humanidades), el
taller ha venido a llenar un poco ese vacío, no sólo con el
movimiento del tórculo, sino con conversaciones de atte,
con el compañerismo, con el ambiente de convivencia
que se genera en este espacio.
En efecto, en el taller han trabajado desde creadores
cuya técnica es eminentemente la pintura, como es
el caso de Gustavo Montes y Marcela López, hasta
fotógrafos como Jesús Flores Valenciano, e incluso
productores de instalación, performance y nuevos
medios, como José Jirnénez Ortiz. Todos ellos diestros
en la técnica de grabar.
Destacan dibujantes como José "Pepe" Valdés,
quien con su trazo juguetón, retorcido y elaborado ha

74

ilustrado por igual escenas de la ciudad de Torreón, ex
votos y retablos contemporáneos, así como la portada
e interiores del disco Turbulencia, del grupo de jazz Los
Dorados.
Otro de los elementos claves del taller es Eduardo
"Guayo" Valenzuela, quien ha trabajado como
caricaturista en importantes medios de la localidad,
como la Revista de Coahuila y El Siglo de Torreón.
Guayo es dueño de una técnica poderosa y
profunda. Fruto de su trabajo religioso y social
con grupos de cholos en La Laguna ha sido la serie
A la brava ese, en la que, con el trazo agresivo que lo
caracteriza, los jóvenes de la calle adquieren una
dignidad y una visibilidad en medio de alegorías
espirituales.
A la brava ese obtuvo el primer lugar en el Salón de la
Gráfica y Originales Sobre Papel de la galería Arte, A.
C. de Monterrey, Nuevo León, en el 2004.
En efecto, este concurso representó un parte
aguas en el trabajo del taller, ya que los tres lugares
y una mención honorífica recayeron en miembros de
El Chanate. El segundo lugar fue para Román Eguía
con Piso, mientras que el tercero fue para Patricia
Hernández con Alfabeto. Cristina Treviño recibió una
mención con Tensión suspendida. Los grabadores de
Torreón tomaban una de las galerías más tradicionales
de Monterrey por asalto.
/ I La estampa en México cuenta con una
historia destacada y apasionante. Nombres como los de
José Guadalupe Posada,Julio Ruelas, Leopoldo Méndez
y José Clemente Orozco se unen a los actuales de
Francisco Toledo,José Luis Cuevas, Nunik Sauret,José
Fors, Carla Ripley y Pablo Rulfo, muchos de los cuales
han sido maestros invitados en El Chanate.
Se podrían mencionar como centros indispensables
el Taller de Gráfica Popular, que actualmente coordina
Jesús Alvarez Arnaya, fundado en 1935 por artistas
como Leopoldo Méndez, Pablo O'Higgins y Luis
Arenal, y que vivió épocas de creación intensa hasta la
década de los cincuenta, en que salieran varios de sus
fundadores; y el taller el Molino de Santo Domingo,
donde Octavio Bajonero Gil enseñaba el arte de la
gráfica en un momento en que ni La Esmeralda ofrecía
clases de grabado.
Más recientemente, Francisco Toledo fundó el
Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca, importante

75

centro cultural que comprende también al Centro
Fotográfico Manuel Alvarez Bravo. En Colima
también destaca el Centro Nacional de Artes Gráficas
"La Parota", fundado en 1996.
En un universo visual dominado por la fotografia,
la instalación, los nuevos medios, el performance, el
net,art, los creadores de Torreón han apostado por
la gráfica. Sin embargo, no todo ha sido resultado de
la presencia de El Chanate. Las numerosas escuelas
de diseño gráfico de la región han traído consigo un
interés en la gráfica en sus diferentes aspectos. Prueba
de ello están las memorables serigrafias y diseños del
taller Máscara vs. Cabellera, de Luis Sergio Rangel y
Erasmo Bernadac, así como el Proyecto Moyote, que
rescataba íconos de la identidad lagunera a través de
playeras, y más recientemente Guerrilla Store.
"Creo que hay una escena interesante de la
gráfica en Torreón, no sólo El Chanate en grabado,
sino Mascara vs Cabellera en serigrafía, el colectivo
El Barrio en diseño gráfico, los trabajos de artes
visuales patrocinados por el Santiguo Club Social,
tiendas como Guerrilla o Chicle que meten diseño
de avanzada de gente local... y todos estos sitios
están vivos, jalan gente joven. El trabajo sigue y hay
un tránsito generacional que promete muchísimo",
apunta Miguel Canseco.
Además de sus reconocimientos
en Arte A.C., el taller ha sido distinguido con menciones
honoríficas en la Bienal La Joven Estampa de la Casa
de las Américas, de Cuba, donde no se premia una sola
obra, sino a un conjunto de ellas, lo cual ha permitido
contextualizar el trabajo de los creadores del taller frente
al de otros grabadores latinoamericanos.
Sin embargo, Miguel Canseco advierte que, en
cuanto a estilo o temática, no hay nada que distinga al
Chanate más que la diversidad.
"No hay un gran maestro, una tradición, una línea
de trabajo que seguir. En Torreón no existe un 'estilo'.
Existe el compromiso, las ganas de hacer algo técnica
y conceptualmente bien estructurado, pero cada quien
hace lo suyo, con estilo propio. Creo que el norte
brinda ese diálogo sin restricciones, donde todo se
vale".
Por el lado técnico, el taller se especializa en
calcografia, que es grabado en láminas de cobre.
"Hay dos vertientes. Una, la de los artistas que

�continuamente experimentan nuevos formatos
y mezclan, digamos, impresiones digitales con
técnicas antiguas, o imprimen sobre superficies no
convencionales. Hay otros, como Román Eguía, que
cultivan el arte del aguafuerte con un virtuosismo
inusitado".
Por lo pronto, abril de 2010 trajo consigo la
mudanza de El Chanate a su nueva sede, una casona
ubicada en Matamoros 539 Oriente, en el centro de
Torreón, donde ha pasado de ocupar un solo cuarto
a convertirse, propiamente, en un centro cultural que
ya ofrece presentaciones de libros, cursos para niños
y hasta subastas de su propio trabajo, fomentando el
coleccionismo.
"El Chanate volvió a empezar, con un mayor
alcance, ya que tenemos más espacio, contamos con
tres aulas, balcones, patio, en fin, varios espacios que
permiten que el taller crezca y trascienda el grabado
para ubicarse ya como un espacio multidisciplinario
de cultura".
Sin embargo, algo que no cambiará es su filosofía
de trabajo, en la que también se destacan las visitas
de creadores nacionales que, ya sea para enseñar una
técnica o producir una obra, dejan huella al convivir
con los grabadores locales.
"Para mí es inolvidable la visita deJose Luis Cuevas al
Chanate", dice Miguel. "No hizo grabado, no dio clases
ni conferencias, sólo compartió una tarde completa de
charla informal, pero muy rica, que estoy seguro que caló
hondo en los chavos y artistas que estuvieron presentes".
Nacido en Torreón,
en 1980, con estudios de arquitectura, de pintura,
grabado, gráfica experimental y fotografía, Román
es uno de los primeros talleristas de El Chanate, y
ahora se ha convertido en uno de sus más aventajados
maestros. Diestro en el aguafuerte, al igual que en
la acuarela y la instalación, son memorables sus
grabados en los que la
naturaleza muerta del
desierto aparece como
una revelación súbita,
una epifanía en medio del
vacío. También destacadas
son sus instalaciones en
las que retoma elementos

de la religiosidad popular. Ganador de la Bienal Arte
Nuevo de la Universidad Iberoamericana Laguna y de
premios en Monterrey y Cuba. Es uno de los artistas
que ilustran este número de Armas y Letras.
Has estado trabajando las antiguas técnicas del aguafuerte
del siglo XVIII. Cuéntame algo de estas técnicas y el por
qué de utilizarlas.
Para el artista es indispensable tener una
congruencia entre el fondo y la forma, en mi caso
la obra es un ejercicio de representación puntual
y detallada de objetos y ensambles reales o
imaginarios. Trabajo sobre imágenes que retoman
el espíritu de las anúguas ilustraciones cientlficas,
donde la descripción naturalista del objeto
estaba unida a una visión estéúca y ornamental.
En este sentido, la elaboración de las imágenes
con técnicas tradicionales del siglo XVIII es
fundamental.

¿A qué santo, devoción popular, virgen oculto le construirlas
un retablo oun altar?
Un altar, como una pieza de arte, es una
actividad proyectiva, en donde muestras tus
deseos, miedos, agradecimientos e inclusive
reclamos. Es por eso que cada obra termina
siendo un altar. Pero sí tuviera que escoger un
santo sería San Francisco de Asis, por su amor
por lo pequeño, lo sencillo y lo débil, pues alli
es donde escuchamos más libremente a Dios.

Hablando de altares, hay una serie de grabados tuyos
bajo ese nombre, mostrando ramas secas, huizaches. ¿~ué
tanto hay de espiritual en tu vínculo con la naturaleza dd
desierto?
Creo que lo espiritual se encuentra en mi
obra más en el proceso de elaboración de las
piezas que en los objetos representados; la
forma en que te presentas ante tu trabajo,
cómo preparas tu espacio, al afilar la punta de
grabado o el acomodo cuidadoso de tu modelo,
los podríamos entender como parte de un
ritual de respeto a tu oficio. Y en este sentido,
independientemente de si estás dibujando una
jaula, un peyote o una piedra, lo espiritual se
encuentra en cualquier cosa.

//

Torreonense de nacimiento.
Diseñadora gráfica, maestra
en educación, ilustradora
de libros infantiles. Patricia
Hernández ha concebido un
mundo lleno de hallazgos
insólitos, de objetos vivos
Yvivaces, donde una tetera igual puede tener pies 0
desplazarse sobre ruedas. "Chanate" desde el 2002, algunas
de sus exposiciones individuales son Niñas, Alfabe:to O Enseres
doméstic~s. ~ entrevista, recién llegada de Francia luego de
una residenoa artística, comenta en tomo a su visión de lo
cotidiano.
Recientemente estuviste en una residencia en el Centre
d'Art Marnay Art Center, en Marnay-Sur-Seine, en
Francia. Cuéntame del por qué esta institución y del
trabajo que ahí desarrollaste.
El contacto con CAMAC surgió a partir de la
convocatoria de las becas Unesco-Aschberg, para las
que apliqué el año pasado, y si bien no obtuve la beca, sí
recibí un apoyo importante dela Fundación Tenot, que
mantiene el centro. Me interesó aplicar para esta sede
por la ubicación que tiene en relación con el trabajo que
he venido realizando. Marnay,sur-Seine es un pueblito
muy pequeño, en la región de Champagne-Ardenne
pero con una historia muy antigua, ya que fue la sede
de un monasterio desde el siglo IX, y aún se conservan
restos de la arquitectura medieval que resultaron
muy importantes en mi proceso creativo. Desde hace
algunos años he tenido una enorme fascinación por el
arte románico y medieval y mi trabajo ha ido muy de la
mano de su iconografía. Actualmente estoy trabajando
sobre un proyecto de bestiario y tuve la suerte de
encontrar unos frescos maravillosos en la Iglesia de
Notre,Dame de l'Assumption en Marnay, justamente
sobre un bestiario del siglo XI, que aunados al entorno
me pudieron transportar a otra época y otra manera de
ver el mundo. Estuve trabajando una serie de acuarelas
con personajes que se forman a partir de objetos que
fui encontrando y de detalles de la arquitectura del
lugar. Fue una muy buena experiencia además estar
trabajando y compartiendo el espacio con artistas de
otros países.

77

En un texto al respecto de una de tus muestras, Enseres
domésticos, mencionas al Bosco, cuya extraña estética
proviene de una mentalidad todavía medieval e imaginativa.
¿crees que hemos perdido demasiado la capacidad de
asombro frente a los objetos cotidianos?
Creo que hemos perdido la capacidad de asombro,
no sólo frente a los objetos cotidianos; si bien la
cotidianeidad de que gozamos en este tiempo es en
sí misma sorprendente y maravillosa porque hemos
llegado a un desarrollo que nuestros ancestros no
pudieron siquiera imaginar, hemos dejado de lado
nuestro espíritu creativo y la capacidad de ir más allá
de la tecnología. Nos hemos olvidado de la magia, de
la imaginación, del contacto con la naturaleza. Creo
que muchas de las imágenes medievales provienen de
la observación de la naturaleza y de la posibilidad que
dejaban para que actuara la magia. Yo quiero retomar
esa idea, observo lo que me rodea y trato de dejar una
grieta por la que se cuele la magia en un mundo que
ya no la quiere entender.

mas soñado alguna vez con alguno de tus personajes?
No, no los sueño, creo que mis personajes tienen más
de realidad que de sueño porque están en todos lados,
no como seres imaginarios, sino como parte de mi
cotidianeidad Los formo a partir de mis trebejos, será
que tal vez me gusta soñar despierta.

Defeño de
o~~e_n y lagunero por adopción, Miguel Canseco ha
dirigido el taller desde su fundación a fines del 2001
hasta la fecha. Ala par ha ido desarrollando una obra de
hondas resonancias, en la que la oscuridad y lo críptico
de las devociones populares y el esoterismo llevan la
delantera. Seleccionado
en bienales y concursos de
Québec, Cuba, Puerto Rico
Y México, ha presentado
quince exposiciones
individuales. Es el tercero
de los creadores de El
Chanate que ilustran este
número de Annasy Letras.
En el Grabado Flammarion, un misionero encuentra
d punto donde El cielo y la tierra se encuentran. ¿~ué

�has encontrado tú en el grabado que tenga de místico, de
iluminador?
El grabado tiene ese "aire" de misterio, de cuarto
de alquimista, esto gracias a su larguísima
historia. Como grabador es emocionante saber
que ese mismo barniz que usas es poco más
o menos el mismo que usó Goya. Tenemos
fantasmas venerables: Rembrandt, Picasso. El
arte del grabado mantiene su carácter de gremio,
de disciplina especializada entre vieja ciencia e
intuición. Si, hay momentos de misticismo en
el hacer: barnizar, entintar, cuidar del papel. El
preciosismo del grabado, esa mística la encuentra
t ambién el espectador al ver la estampa, su
limpieza y detalle.

Crónicas negras, Ópera esotérica, son algunas
muestras en las que abordas el tema de lo oculto, de lo
esotérico. iCómo se fue fraguando este aborde? l~ué tanto
viene de tu vínculo con Arturo Rivera?
Hay un llamado, una vocación podría decir, que el
pintor debe descubrir. Los artistas estamos saturados
de influencias, de formas y caminos ya explorados.
Yo he tratado de buscar el mio, a costa de la duda, de
quedarme a veces inmóvil sin saber qué hacer o cómo.
A veces no se trata de hacer "una carrera" de pintor o
artista. me qué sirve una trayectoria si repites lo que
otros hicieron? Por eso mi camino ha sido en espiral,
hacia lo que considero mi centro. Siempre busqué
el misterio, las cosas que me daban miedo y que por
tanto quería explicar o tocar de forma metafórica en
mi trabajo. Después de quince años de buscar creo
que ya empiezo a entender quién soy, cómo quiero
que mis imágenes "hablen". Creo que a los 35 años he
entendido este trabajo, este parto espiritual, digamos,
este camino en círculos que me llevó a conocenne. El
maestro Arturo Rivera me apoyó cuando empecé a
pintar, lo conocí cuando tenia 17 años y mi opinión
sobre élno ha cambiado: es lo más cerca que uno puede
estar de conocer a Caravaggio o José de Ribera. Es un
artista de primer orden, irrepetible como los artistas de
verdad aparte de ser excelente persona Gracias a él sé
que la pintura no ha muerto, que hay mucho que decir
con los pinceles, contrario a lo que se pregona hoy en
día. Ysi, claro que comparto con el maestro ese vértigo
y atracción por la sombraiu

Octavio Bajonero Gil, uno de los más grandes maestros
del grabado mexicano, gustaba de coleccionar objetos
con el tema de la muerte, que ahora forman un museo
en Aguascalientes. /Hay algo que a ti te atraiga
coleccionar?
Me encantan los objetos relacionados con la
magia, la brujería, el esoterismo. Al menos dos
veces al año voy al mercado de Sonora en el D.F.
al pasillo de los brujos a surtirme de fetiches
vudú, santas muertes, malverdes y demás. No
soy creyente en esas prácticas, pero los objetos
disparan mi imaginación. También colecciono
cartas del tarot, pero eso es porque actualmente
estoy metido a fondo investigando ese tema.

78

Sueño dramatizado y drama soñado,
una relación improbable:

El teatro en textos de
Juan Carlos Onettí
y de David Lynch
erg JAIME VILLA.RRliL

El teatro no es efímero, el espectáculosí es efímero. Pero el
teatro es aquelloquese queda en el metabolismo emocional del
espectador.

Aderbal Freire

�CUANDO VI MULHOLLAMD DRIYE (SUEÑOS,
MISTERIOS Y SECRETOS, 2001), LARCOMETRAJE
DEL DIRECTOR NORTEAMERICANO DAVID
LYNCH, ME CAUSÓ UN PRIMER CRAN IMPACTO
LA BREVE SECUENCIA QUE MUESTRA A DOS
ADULTOS JÓVENES, DAN Y HERB, PLATICANDO
EN UNA MESA DEL RESTAURANTE WINKIE"S
SITUADO EN EL SUMSET BOULEVARD DE LOS
ÁNCELES. DAN, APENADO, LE EXPLICA A
HERB QUE LO HA LLEVADO HASTA AHÍ PARA
HABLARLE DE UNA PESADILLA QUE HA TEMIDO
UN PAR DE OCASIONES Y QUE OCURRE EN
ESE MISMO ESTABLECIMIENTO. DENTRO DEL
SUEÑO AMBOS TIENEN MIEDO, PERO A DAN
LE ATERRA ESPECÍFICAMENTE LA PRESENCIA
DE UN SER MALICNO VIVIENDO AFUERA, EN
LA PARTE POSTERIOR DEL RESTAURANTE, A
QUIEN PUEDE VER INCLUSO A TRAVÉS DE LA
PARED. HERB ENTIENDE QUE DAN QUIERE
VERIFICAR QUE DICHO SER SINIESTRO NO
EXISTE: ,.,ASÍ QUE VIENES AQUÍ A VER SI ESTÁ
ALLÁ AFUERA". DAN EXPLICA ENTONCES:
,.,PARA DESHACERME DE ESTA ATROZ
SENSACIÓN"'.
ara aligerar el trance, Herb se coloca de
inmediato junto al mostrador, en la misma
posición del sueño, paga la cuenta y pide a
su amigo que lo acompañe detrás del restaurante.
Dan se adelanta, avanza y ahí es asaltado por la
aparición de un personaje de cara deforme, marcada
por lo que parecen ser quemaduras, y con el cuerpo
contrahecho a la manera de las brujas. Dan colapsa y
cae presa de ese susto mortal.
Esa breve y efectiva intriga me pareció familiar en
aquella ocasión. Hurgué un poco en mi experiencia
lectora y ahí estaba la respuesta concreta a esa
intuición: la anécdota de Lynch es muy parecida
a un cuento del genial narrador uruguayo Juan
Carlos Onetti (1909-1994), "Un sueño realizado"
(publicado por primera vez en el diario La Nación

P

de Buenos Aires en 1941). En dicho texto, Langman,
un viejo y malogrado director y empresario teatral
que se encuentra varado sin dinero en una provincia
argentina, después de una fallida gira con un montaje
cómico, relata su encuentro y relación con una extraña
mujer madura que le pide llevar a escena sin público
un sueño personal bastante simple para volverlo a
vivir. En ese sueño, la mujer sale de una casa y se sienta
en el cordón de la acera, un hombre que la acompaña
cruza la call½ sorteando el paso de un coche, por un
jarro de cerveza que recibe de manos de una joven.
El hombre bebe la cerveza de un trago y vuelve a
atravesar esquivando otro vehículo que transita en
sentido contrario. Se sienta en un banco de cocina al
lado de la mujer recostada en la acera y le acaricia la
cabeza. La mujer relata su sueño un par de ocasiones,

80

la segunda más detallada frente a Langman y Blanes,
el único actor de la compañía que aún permanecía
en el pueblo y quien poco después seduce a la mujer,
al parecer a cambio de dinero que él utiliza para
emborracharse.
Langrnan aprovecha a Blanes, renta la sala de teatro
a precio módico con la promesa de que sólo estarían
presentes los actores durante la representación y
resuelve la intervención de los coches, detalle técnico
más complejo del montaje de Un sueño realizado, como
llamó la mujer a su idea. Al final de la puesta, la mujer
muere tan plácida que al inicio sólo Blanes -quien
siguió acariciándola tiempo después de concluida la
escena- advierte lo que ha pasado: "No se da cuenta
que está muerta, pedazo de bestia" (Onetti, 1994: 117).
El actor le grita a Langman y le asesta un puñetazo en
las costillas.
Hay varias correspondencias evidentes entre la
película y el cuento: dos experiencias oníricas de sino
distinto son representadas, la pesadilla de Dan y el
sueño placentero de la mujer; ambas representaciones
terminan con la muerte de los soñadores, una por
horror y otra por encanto. No tengo la menor noticia
de que Lynch haya conocido el trabajo de Onettí,
pero son evidentes los variados intereses comunes de
ambos artistas, en especial la configuración del teatro
dentro de sus ficciones, el misterio y el sueño.
Una forma de homenajear a Juan Carlos Onetti,
a más de cien años de su nacimiento, corno un autor
de una vigencia indudable, es la lectura paralela
de su narrativa con la obra de uno de los cineastas
contemporáneos más enigmáticos. Onetti mismo
fue un apasionado del cine, sus primeros textos
pubhcados fueron críticas cinematográficas.
LYMCH

David Lynch (Missoula, Montana, 1946) es un
director excepcional dentro del panorama del cine
contemporáneo; ha dirigido auténticos largometrajes
de culto: Eraserhead (Cabeza borradora, 1977), su
primera película, tuvo que ser financiada por amigos y
familiares luego de siete años de demora; The Elephant
Man (El hombre elefante, 1980), una obra maestra
filmada por encargo; Blue Velvet (Terciopelo azµl, 1986),
un retorcido thriller erótico en el mejor estilo de
Lynch; Wild at Heart (Salvaje de corazón, 1990), road movie

81

violenta, sobrenatural y erótica ganadora de la Palma
de Oro en Cannes; Lost Highway (Por el lado oscuro del
camino, 1997), ésta última coincide con Mulholland Drive
en que tiene por escenario la periferia de Los Ángeles;
y, por último, Inland Empire (Imperio interior, 2006), su
largometraje más reciente, aborda a lo largo de más de
tres horas la historia de una actriz que participa en
la filmación de un mnake de una película considerada
maldita porque sus dos protagonistas originales
fueron asesinados antes de concluir el rodaje. Se
trata de una historia llena de rupturas drásticas a las
unidades temporal, espacial, de acción y de caracteres,
en la cual Lynch retoma su interés por el cine dentro
del cine.
Ya es posible mencionar a estas rupturas corno
uno de los sellos característicos de la obra de Lynch,
el director norteamericano es un especialista en
ejercer la libertad para establecer inconsistencias
significativas en sus películas, con una predilección
especial por lo fantástico y sobrenatural. No es casual
que su trabajo haya generado usualmente una guerra
de interpretaciones entre admiradores y detractores.
OMETII

En este sentido, el caso de Onetti es similar y distinto
a la vez: se trata de un narrador de estilo realista
con una afición por lo misterioso. A diferencia del
mundo sobrenatural de Lynch, el de Onetti está
lleno de misterio por las inconsistencias propias de
las historias de la gente común. Las de Onetti son
de hecho antíhistorias, pertenecientes a personajes
marginales cuya voz no es oída más que por obra y
gracia de los textos del uruguayo. Los narradores en
Onetti utilizan preferentemente la primera persona,
son testigos o protagonistas de las historias. Dichos
personajes cuentan sus incidencias movidos por la
perplejidad, por la incomprensión, por los vacíos
propios con que se tejen las historias personales. He
oído a buenos lectores decir que, si bien reconocen la
maestría literaria de Onetti, no lo leen tan asiduamente
para no deprimirse por el tremendo pesimismo de sus
relatos. Por mi parte, creo que el autor de las novelas
El pozo, ]untacadáveres, El astillero y Dejemos hablar al viento
tuvo y tiene, por esa búsqueda honesta en el lado
sórdido de la vida cotidiana, bastante que decir acerca
del mundo paupérrimo contemporáneo.

�EL TEATRO EM LA LITERATURA Y EM EL CIME

El discurso sobre el arte o sobre la ficción dentro de la
ficción es uno de los elementos de interés compartidos
por Lynch y Onetti En "Un sueño realizado" es clara la
exploración del teatro a partir de la representación de un
sueño. flan Stavans, académico judío nacido en México
y residente en Estados Unidos, en un articulo sobre la
muerte y el teatro como temas del relato en cuestión,
destaca la extravagante propuesta de la enigmática mujer
que intenta recrear su sueño: "Lo fascinante es que ella,
la 'loca', acuda a los artilugios del teatro para revivir su
felicidad perdida. La idea es desconcertante" (llü).
El medio teatral se presenta en "Un sueño realizado"
como el vehiculo ideal para que la extraña mujer lleve a
cabo bajo control la representación de esa experiencia
onirica fuente de plenitud, por decirlo de alguna
manera. Uno de los principales puntos a debatir, y
en esto coincido con Stavans, es si esa representación
sin público es cabalmente un acto teatral. En este
punto son muy útiles las investigaciones del critico
argentino Jorge Dubatti acerca de las características
nucleares de la teatralidad:
El teatro acaba de constituirse como tal en el
tercer acontecimiento y sólo gracias a él. Sin
acontecimiento de espectación no hay teatralidad,
pero tampoco la hay si el acontecimiento de
espectación no se ve articulado por la naturaleza
específica de los dos acontecimientos anteriores:

el convivial y el poético (Dubatti, 2007: 59).

Las conclusiones de Dubatti son claras: el teatro es
un acontecimiento conviviaP, que reúne a hombres
vivos en torno a un rito que incluye dos roles
principales: quien emite un texto y quien lo escucha.
Por lo tanto, sin espectador no habrta acto teatral. La
caracteristica irrepetible de la obra de teatro distingue
a esta disciplina del cine y de la fotografía, cuyos
productos son reproducibles técnicamente, como lo
argumentó en su célebre ensayo el filósofo alemán
Walter Benjamin 2• Por la reproductibilidad técnica
que "desprecia" el aquí y el ahora de la obra, afirma
1 Dubatti prefiere conviviaL más común en el uso rioplatense, en
lugar de co11v1vaL marcada como correcta por los diccionarios de la
lengua española.
2 Cf. "la obra de arte enla época de su reproductibilidad técnica".

Benjamín, el arte contemporáneo manifiesta una
pérdida del aura, concepto que condensa autenticidad,
duración y testificación histórica. Por eso puede
hablarse del teatro como el ámbito de lo aurático.
De acuerdo con estas reflexiones, las circunstancias
de la representación de "Un sueño realizado" no
son claramente las de un acto teatral, porque no se
convoca a espectadores formales dentro del recinto.
Aunque en el sueño, como experiencia origen de dicha
representación, es posible para el soñador cumplir
los dos roles simultáneamente: el de participante
y el de espectador: "Porque de entrada, cualquier
manifestación onirica luce características teatrales
-ciertos seres están obligados a interpretar los
papeles que dicta el inconsciente de un determinado
individuo" (Stavans, 1991: 111). De esta manera,
podemos considerar que la mujer de "Un sueño
realizado", además de protagonizar la recreación de
su sueño, también funciona como espectadora de la
acción e incluso como autora del argumento. Entonces
estamos frente a una puesta en escena que culmina
a la vez con la muerte de la protagonista y de la
espectadora, ambos papeles encarnados en una mujer.
En el personaje del director,productor Langman hay
también gestos claros de un espectador que al final
de la puesta tiene que ser sacudido por Blanes para
entender y reconocer lo que ocurrió en escena: "Lo
comprendí todo claramente como si fuera una de esas
cosas que se aprenden para siempre desde niño y no
sirven después las palabras para explicar" (Onetti,
1994: 117).
Por otro lado, si bien en el fragmento en cuestión
de Mulholland Drive no hay una representación teatral,
sí existe en dicho pasaje el interés por descartar las
posibles reiteraciones de un mal sueño visitando el
espacio "real" en que suceden los acontecimientos
terrortficos. Dan y Herb visitan Winkie's intentando
anular ese miedo a un personaje siniestro de poderes
malignos y sobrenaturales. Hay una reconstrucción
de un sueño, hasta aquí no se presenta un acto teatral
en sentido estricto. Pero en el contexto general del
largometraje hay una secuencia que se desarrolla en
un misterioso teatro llamado El Silencio.
Sinteticemos: la primera parte de la película
gira en torno al encuentro de dos mujeres, (Laura
Helena Harring) la que sobrevive a un accidente

82

AUMQUE ES EVIDEMTE QUE LYMCH

EXPLORA LAS ZOMAS

OSCURAS DE LA IMDUSTRIA HOLLYWOODEMSE MEDIAMTE SU
FICCIÓM CIMEMATOCRÁFICA, TAMBIÉM DESTACA EL PAPEL QUE
LE OTORCA EM SU HISTORIA AL TEATRO COM LA IMCLUSIÓM DEL
ESPECTÁCULO PRESEMTADO EM EL SILENCIO.
automovilístico ocurrido en Mulholland Drive, en
el cual mueren los dos hombres que la trasladaban y
la habían amenazado con un arma; y Betty (Naomi
Watts), joven actriz recién llegada de Canadá para
probar suerte en un casting. La primera se escabulle
hasta el departamento de los tíos de Betty, quienes
viajan a Canadá para filmar una película. Ahí,
sorprendida por Betty, la accidentada adopta el
nombre de Rita porque no recuerda quién es. No
es casual la alusión a dos divas del cine de la época
de oro hollywoodense en los nombres de las dos
protagonistas.
Luego de que Rita le confiesa su problemática,
Betty la apoya en la investigación acerca de su
identidad. Dicha pesquisa tiene varios momentos
principales: el primero es el hallazgo de unos fajos
de billetes y de una misteriosa llave azul en el bolso
de Rita; el segundo se presenta cuando ella recuerda
a una mujer, Diane Selwyn, a quien buscan con la
sospecha de que ése sea el verdadero nombre de
Rita: las protagonistas descartan por completo esta
hipótesis cuando horrorizadas descubren a Diane
muerta en su departamento; por último, luego de un
encuentro amoroso entre las protagonistas, Rita repite
dormida: "Silencio. No hay banda. No hay orquesta".
De esta situación deriva la visita de la pareja al teatro
El Silencio.
Además de la historia de Dan y Herb en Winkie's,
en la primera parte destaca una conspiración para que
el director de cine Adam Kesher Qustin Theroux)
incluya en el papel principal de su película a una
actriz desconocida, Camilla Rhodes (Melissa George).
Kesher, después de negarse iracundo a aceptar la
imposición de sus productores, es presionado, por
medio del bloqueo de sus cuentas bancarias y por un
personaje apodado "El Vaquero", para que retome
el proyecto y, en especial, el casting en el cual deberá
"elegir" a Camilla Rhodes.

83

La segunda parte de la película deviene después
de que, aún en El Silencio, Rita encuentra en su
bolso una pequeña caja azul, del mismo color de la
llave hallada junto al dinero. De inmediato la pareja
regresa al departamento, ahi Betty desaparece
inexplicablemente y Rita temerosa abre la caja con
la mencionada llave. Eso da paso a una transición
que incluye cambios en las circunstancias de la
historia, en la identidad de las protagonistas y en
los roles de los personajes: vemos a Diane Selwyn
(Watts) dormida en la misma cama en que yacía
muerta en la primera parte; "El Vaquero" le indica
que es hora de despertar. En la nueva situación, la
actriz Camilla Rhodes (Harring), después de un
amorío con Diane Selwyn, anuncia su boda con el
director de cine Adam Kesher. Se incluyen algunos
fl.ashback del romance entre Camilla y Diane y una
secuencia en el mismo Winkie's, en la cual Diane
contrata a un maleante para que asesine a Camilla.
El filme culmina con el suicidio de Diane, quien se
da un balazo para terminar con el remordimiento
por la muerte de su ex amante.
Aunque es evidente que Lynch explora las zonas
oscuras de la industria hollywoodense mediante su
ficción cinematográfica, también destaca el papel que
le otorga en su historia al teatro con la inclusión del
espectáculo presentado en El Silencio. Ahi, en una
actuación muy expresiva, un hombre con atuendo y
varita de mago repite la "salmodia" de Rita: "No hay
banda, no hay orquesta", en español, inglés y francés.
Yla desarrolla enfatizando el mundo de ilusiones del
teatro. Luego, un presentador anuncia la intervención
de la cantante Rebekah del Río, "La llorona de Los
Ángeles", quien interpreta a capella una versión en
español de la canción "Crying" de Roy Orbison, hasta
caer desmayada. Entonces queda claro que no estaba
cantando, tan sólo seguía una grabación fingiendo que
cantaba.

�Este episodio del teatro El Silencio marca
simbólicamente la historia de Mulholland Drive, porque
inmediatamente después sucede ese cambio de cap.texto
que provoca perplejidad Este pasaje revela la realidad
ilusoria de lo visto y vivido por los personajes hasta ese
momento, su vinculación con el sueño de Diane y con
el control de una red rrústeriosa de poder representada
por El Vaquero y sus asociados. Aqui afumo entonces
que esa larga primera parte de Mulholland Drive es una
especie de sueño muy elaborado -sé que existen
muchas controversias de interpretación en torno a este
largometraje de Lynch-, me parecen muy evidentes
estas marcas argumentales. Además de que, bajo esta
lectura, la afirmación de Lynch, quien califica a su
historia como "extremadamente lineal", adquiere amplio
sentido; es decir, dicho sueño le antecede al posterior
desenlace trágico que culmina con el suicidio de Diane.
Adiferencia de lo que encontramos en el relato de Onetti,
Lynch ha sugerido que su filme puede ser comprendido
con cierto sentido interpretativo, así lo indican sus "Diez
claves para resolver el misterio" publicadas en su sitio de
internet y en las copias de su película.

sueños, en todos los casos sólo yo puedo ser el origen
experiencial de dichas dimensiones.
Por otro lado, en "Un sueño realizado" el teatro es el
medio apto para acceder a una vivencia plena del pasado,
tan certera que desencadena la muerte catártica de la
mujer que ha reexperimentado dicha plenitud conocida
en su sueño. Es una paradoja que un medio considerado
vulgarmente como sinónimo de lo falso o falseado ("lo tuyo
es puro teatro") sirva para recuperar felicidad tan depurada
como la vivida en un sueño, aunque en algún sentido el
sueño también es convincente fingimiento mental Por ende,
en este relato destaca la equivalencia de teatro y sueño: a
través de estas dos experiencias se consigue dicha plenitud
Al parecer, en este cuento de Onetti el teatro es visto como
un medio curativo, porque la protagonista muere aliviada
gracias al teatro. Esto recuerda los usos terapéuticos del
teatro en la psicología, como, por ejemplo, en el psicodrama
que favorece el desarrollo individual y social de personas
con trastornos psicológicos, a través del trabajo con las
emociones propio de la actuación. En un sentido más
trascendente, el teatrista brasileño, Aderbal Freire ha dicho
que "el teatro salva el alma".

del espíritu, entendido como un "producto" de
profunda humanidad. Queda entonces de manifiesto
que el gran salto de calidad entre el sueño de la
mujer y la representación teatral del mismo es la
posibilidad de compartir lo que originalmente fue
una simple experiencia personal. Esta socialización
de su experiencia inicia antes de entrar al teatro,
cuando cuenta su sueño al director y al actor,
cuando se relaciona sentimentalmente con Blanes.
En Mu!holland Drive hay un revelador teatro dentro
del sueño y en "Un sueño realizado" hay un sueño
llevado al teatro, todo enmarcado en sus respectivas
ficciones generales.
En ambos casos, en el cuento y en la pelicula,
deslumbra la coincidencia de imaginar al teatro como
una fuente de profunda y finita humanidad:
En el centro aurático del teatro, el arte adquiere
una dimensión de peligrosidad de la que el cine
carece: el actor puede morir ante nuestros ojos,
puede lastimarse, olvidarse el texto, la función
se puede interrumpir y suspender (Dubatti,

2007: 61).

AMBAS OBRAS, EN PUNTOS ARCUMENTALES QUE CENERAN
INCERTIDUMBRE, RECUERDAN ESTA FRACILIDAD PODEROSA
SIEMPRE LATENTE EN LA EJECUCIÓN TEATRAL V EN LA VIDA.
El teatro en Mulholland Drive es ilusión intensa,
perturbadora y veraz, una experiencia equivalente al
sueño, que en su falsedad revela la lógica que subyace
a la historia establecida en la ficción como la realidad
real. En la acción de la película, la visita a El Silencio
le sirve a Rita para obtener la llave que reorganizará
el sentido de la historia. En la segunda parte del filme,
el asesino contratado por Diane utiliza también una
llave para notificarle que ha cumplido con su trabajo.
El teatro abre la percepción de las protagonistas del
sueño y el sueño (de Diane) ayuda a abrir nuestra
percepción, como espectadores-intérpretes de la
pelicula. Las circunstancias y los actores, con sus
propios mundos personales, son semejantes en ambas
partes de la pelicula, pues tienen como origen la
misma perspectiva, consciente o inconsciente. Lo
mismo sucede con nuestras realidades y nuestros

¿Cuál es la diferencia entre las dos experiencias
vividas por la mujer de "Un sueño realizado"? lSon
lo mismo el sueño y su representación en el teatro?
Hay que dejarlo claro: no son la misma experiencia.
Para aclarar la magnitud de las diferencias entre
sueño y representación teatral sirve una reflexión
del filósofo e historiador de las religiones Mircea
Eliade acerca de los contrastes entre el sueño y el
mito: "Son evidentes las semejanzas entre el sueño
y el mito, pero hay entre ambas cosas una diferencia
esencial, la misma distancia que entre el adulterio
y Madame Bovary, entre una simple experiencia y
una creación del espíritu" (Eliade, 1980: 127). Es
decir, no sólo se trata del hecho de que el sueño
es experimentado en soledad y la representación
teatral sea un suceso social ( convivial), sino que
esa experiencia estética colectiva es una creación

84

En el relato de Onetti muere la actriz que fungía
a la vez como espectadora, en el filme de Lynch
ocurre el deceso de un joven que intenta conjurar
el miedo de una pesadilla, además, fallece o finge su
muerte una cantante que alternaba en el teatro El
Silencio. La peligrosidad de que habla Dubatti no se
reduce a los actores en escena, sino que se extiende
a todos los presentes, incluidos el público y los
técnicos. Ambas obras, en puntos argumentales que
generan incertidumbre, recuerdan esta fragilidad
poderosa siempre latente en la ejecución teatral y
en la vida.
IMCOMUMICACIÓM PARA COMUMICAR

Aurora M. Ocampo, investigadora de la UNAM,
señala sobre la mujer de "Un sueño realizado": "La
protagonista, una rechazada que no pudo introducir
su soledad en la vida de los otros, ha sentido sólo en
un sueño lo que es ternura, comunicación, de ahí que
quiera verlo representado, realizado, y morir después"
(1998: 173). Destaca la incomunicación padecida por
la protagonista, como aspecto perteneciente al mundo

85

ficcional del relato3. Pero en el cuento también se hace
una proyección ejecutable en la lectura, en el especial
tipo de comunicación que se ejerce entre tex~o y
lector.
Por medio de Blanes, quien comprende a fin de
cuentas la consumación del proyecto de la mujer que
fallece luego de terminar la puesta en escena, Onetti
previene al lector sobre el hermetismo, la imposible
traducción al lenguaje verbal, de la experiencia
retomada en su relato.
Siguiendo las ideas del alemán Wolfgang Iser,
teórico de la llamada estética de la recepción, quien
concibe al texto como potencialidad, como un
conjunto de instrucciones realizables de diferentes
maneras en la interpretación (1987: 52), es posible
pensar que el texto de Onetti plantee la necesidad
de comprender este relato (y tal vez esto podríamos
extenderlo a la mayoría de la producción narrativa
del uruguayo) sin desvirtuar lo vivido mediante
la reformulación lingüística. Hago énfasis aquí en
la vivencialidad tanto del personaje Blanes, quien
comprende lo ocurrido experimentándolo, como
de los lectores de Onetti, expuestos siempre al
misterio inexpugnable que no puede más que ser
expericnciado, como se diría desde cierta perspectiva
fenomenológica-cognitiva, y no explicado.
Algo similar ocurre con las películas de Lynch. Según
el académico argentino Julio Cabrera, investigador de
los aspectos filosóficos del cine, las obras del director
estadounidense son "imposibles hermenéuticos"
que dejan al descubierto la inexistencia de una
"interpretación filosófica de un filme" (2009: 112). En un
artículo dedicado a explorar la obra reciente de Lynch,
Inland Empire (2006), el investigador ha desacreditado
lo expuesto por él mismo en su libro Cine: 100 años
de filosofía (Barcelona: Gedisa, 1999). En resumidas
cuentas, Cabrera, gracias a dicho largometraje, ha
llegado a la conclusión de que una capacidad interactiva
o "performativa" sería más útil que la habilidad
3 Una consonancia entre Onetti y Lynch que merece investigaciones
en forma es su elección de protagorústas femeninas: por ejemplo, en
los magnlficos relatos "El infierno tan temido", "La larga historia"
y "Montaigne"; o en los largometrajes Inland Empire, Salvaje
de corazón, Mulholland Drive y Terciopelo a._-ul. Lejos de los
estereotipos que consnuyen la imagen de las mujeres como objeto
Se}..'Ual o decorativo, ambos creadores exploran a profundidad y sin
concesiones a sus personajes femeninos.

�hermenéutica a la hora de abordar un filme como los de
Lynch (o cualquier otro) porque la efectividad de dichas
obras "proviene no de vericuetos del plot narrativo, que
es f~cil de desanudar, sino del portentoso 'Páthos' de las
imágenes» (126). Esto quiere decir que el espectador
de las peliculas de Lynch se enfrenta con claridad ante
una característica que de suyo le pertenece a la imagen:
la de la irrupción discontinua, que "no remite a nada».
Por esto, dice Cabrera, las de Lynch son peliculas en
las que se absorbe uexperiencia afectiva en un sentido
cognitivo, y no sólo estético o de usufructo» (126). Y
esto es evidente en las secuencias lyncheanas que parecen
no tener mayor sentido que el de provocar el pasmo del
espectador.

La observación de Cabrera me parece iluminadora,
aunque también creo a pie juntillas que nada viene de
la nada, esa posibilidad de la imagen tiene y ha tenido
múltiples maneras de ser ejercida. Las imágenes tienen
un contexto en la obra en que están insertas, además
del marco de comprensión que pueda otorgarles el
espectador. Incluso en el arte de la escritura podemos
encontrar autores como Juan Carlos Onetti que
nos ponen de frente a misterios e incertidumbres
apropiables por presentarse en la vida de personajes
nada extraordinarios, y como lectores no nos queda
más que conocer dichos pasajes con la misma
incertidumbre de los habitantes de esos mundos
ficticios.

86

Al final del relato de Onetti, Langman comprende lo
ocurrido en escena sin poder explicarlo, sin embargo nada
estimula mejor el deseo de interpretar que lo inexplicable,
los lectores del uruguayo son intérpretes por necesidad
Es el caso de Mulholland Drive (y de las peliculas de Lynch
en general): la historia y la manera de presentarla exige
un trabajo de interpretación del espectador. Estas obras
que abordan la incomunicación de sus personajes son,
desde mi punto de vista, agudos esfuerzos comunicativos y
destaca, en ambos mundos ficticios, la fuente de certeza que
representa la ficción del acto teatral: sólo en dicha ficción se
atisba la verdad, sólo en un medio frágil, fingido yconvivial,
como el del teatro, personajes, lectores y espectadores
sospechan autenticida~

87

Referencias
Benjamín, Walter (1975). "La obra de arte en la época de su
reproductibilidad técnica", en Discursos interrumpidos I. Madrid Taurus.
Cabrera.Julio (2009). "Para una des-comprensión filosófica del cinc:
el caso Inland Empire de David Lynch", en Enl@ce.Revi.sca ve11ezola11a de
información, tecnología y conocimiento 6 (2). lll-127.
Dubatti,Jorge (2007). "Teatro y cultura viviente", en Armas yLetras
58. (Enero-marzo). 56-65.
Eliade, Mircea (1980). Laprueba del laberinto.Conversaciones con ClaudeHenri Roquet (1979). Madrid: Ediciones Cristiandad.
Fresán, Rodrigo (2004). "El filmador de letras. Frente y perfil de
David Lynch", en Letras Libres. México (enero). 36-39.
lser, Wolfgang (1987). El acto de leer (1976). Madrid: Taurus.
Lynch, David (2001). Mulholland Dnve. [Cinta cinematográfica].
Estados Unidos: Universal Pictures.
Ocampo, Aurora M. (1998). "La narrativa breve de Onetti", en
Actas del XII Congreso de la Asociación Internacional de Hispanistas.
Birmingharn: Universidad de Birmingham.170-175.
Onetti,Juan Carlos (1994). "Un sueño realizado" (1941), en Cuentos
completos. Madrid: Alfaguara.103-117.
Stavans, llán (1991). "Onetti, el teatro y la muerte", en Latín American
Theatre Rcview. Otoño.107-113.

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88

bién me sorprendió lo que fue caractertstico
su sensibilidad: un jocoso sentido de la
rúa que le permitía defenderse del mundo,
expresado con la más absoluta seriedad. Quien lograba
descifrar sus burlas y entendía que muchas de sus
afirmaciones eran espontáneo humor, podía colarse
en su círculo de afines; se volVÍa cómplice instantáneo.
Entonces, sólo entonces, Monsiváis sonreía. Al hablar
sobre los jóvenes escritores mexicanos, me dijo: "SL
claro, de vez en cuando alguno se me acerca, me
pronuncian su nombre y yo los saludo con mucho,
mucho respeto y cortesía". Y más adelante, cuando le
pregunté qué le pareció el libro que había escrito yo
sobre él, me respondió con su habitual autoescarnio:
"Si te digo que me gustó, vas a pensar que soy un
egocéntrico. Si te digo, en cambio, que me disgustó,
dirás que soy un desagradecido. Para escapar de esa
disyuntiva atroz, sólo puedo decir que casi
me convences de que vale la pena leerme".
Otra fascinación durante aquel
desayuno: la risa hilarante que ¿;;.~~
Monsiváis provocaba solía surgir en
un contexto repleto de referencias
y citas, tanto eruditas como
populares. La memoria monsivaíta
era un asunto casi sobrenatural,
muy parecida al caso de Borges
y Arreola -"memorias de
elefante", como el propio
Monsiváis las llamó. En medio
de la conversación, Mr. Memory
(así lo apodó Sergio Pitol) solía
hacer referencias a la escena
de una película, la anécdota
1
sobre algún político o
la estrofa de una
canción: "lEso que
se escucha al fondo
es la melodía de Beso
asesino, el bolero de
Pepe Domínguez?".
Hablaba de escritores
latinoamericanos recónditos,
de cierta historieta desaparecida
en los años treinta o introducía de
improviso, cuando se acercaba otro

Ti

CII JEZREEL SAi.AZAR

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89

Jan, un verso de Pellicer: "iCuándo vendrás, oh vida,
a resguardarme / de los ágiles robos que enriquecen
/ el silencio que tú no puedes darme!". Es claro que le
encantaba la trivia, la ejercitaba como un deporte de
lucidez y como un espacio de·divertimento. Su obra lo
demuestra: está repleta de citas escondidas, como si
fuese una suma de acertijos alegres que retan al lector y
lo impulsan a un aprendizaje sin fin.
Otro detalle, acaso pueril, me provocó también
asombro aquella mañana: su manera de comer. Se sirvió
del buffet del hotel un plato con sólo dos ingredientes:
frijoles y papaya. Mezclaba ambos alimentos y así los
digería. Verlo me pareció al mismo tiempo grotesco y
llamativo: otra más de sus heterodoxias, porque si algo
llegó a definirlo fue eso: su voluntad excéntrica, su ansia
de rebeldía. Desde su autobiografía precoz (escrita a
los 28 años de edad) se asumió así, como un marginal
frente a una sociedad poco tolerante a la diferencia.
Su origen protestante, su preferencia homosexual
y su vocación literaria (en una nación altamente
católica, homofóbica y antiintelectual) lo
llevaron a defender los derechos de las
minorías, a las que consideró agentes
de cambio y espacios donde la libertad
era posible. En una entrevista, ante
cierta pregunta sobre su excentricidad,
respondió: "Si ser excéntrico es hacer
aquello que la media del país no hace,
entonces sí lo soy:
leo libros y hablo de
ellos; en una nación
como la nuestra eso
resulta muy excéntrico".
Para Monsiváis, tener
comportamientos
marginales constituía una
crítica frente a la realidad
mexicana y su modo aletargado,
autoritario y unívoco de
concebir cómo debe
experimentarse la vida. Por
ello, en el recuerdo, celebro
aquel desayuno extraño,
"bio y heterodoxo.
Una delas preocupaciones
que surgió de manera repetida

�durante esa plática fue la ausencia de una cultura crítica
y cívica en México. Monsiváis se quejaba de ciertos
públicos que en ocasiones debía enfrentar: no entendían
sus ironías, se quedaban instalados en la seriedad o la
estupefacción. Según éL además del rezago educativo, eso
también se debía a la dificultad de nuestra cultura para
vincular libros y diversión, a nuestra tradición solemne
que dificilmente asume la crítica y la risa como valores
catárticos y propositivos, y por lo mismo, no valora la
inteligencia. "El humor es un aliado de la inteligencia,
mientras la solemnidad es una forma de neutralizar su
poder corrosivo", me dijo. En ese momento me expliqué
el porqué de su fascinación por la sátira anglosajona y el
cine mudo, tan propicios para la comedia, la invectiva
y el sarcasmo. También recordé una de esas típicas
declaraciones que lo hicieron famoso. El entrevistador
le preguntó: "Si mañana fuera elegido presidente de la
República, lcuáles serían las tres primeras cosas que
haría?". Monsiváis contestó enseguida:
La primera, organizar para el día dela toma de posesión

un carnaval en donde cada uno de los mexicanos se
disfrazara del personaje que más detesta. Eso serta,
desde el punto de vista psicológico, visual y cultural,
muy interesante, y nos permitiría ver a millones
disfrazados como el presidente anterior, millones como
su vecino, su marido o su esposa. La segunda, obligar
a que todos los discursos que se pronunciaran en esa
solemne ocasión fueran cantados. Creo que uno de los
grandes escollos de la vida pohtica es que los discursos
son hablados y no cantados. Si se atendiese más al
aspecto operático, zarzuelero o de comedia musical
de la pohtica, los resultados serian más notables. Yla
tercera, una vez que el carnaval hubiera alcanzado su
apogeo, finnar mi renuncia irrevocable. Mi mandato
durana 24 horas.

Como se ve, para Monsiváis la ciudadanización del
país implica desmontar la solemnidad, hacer trizas el
acartonamiento político y ridiculizar las pretensiones
deinagógicas, actitudes todas surgidas del miedo a
la crítica. Su columna "Por mi madre, bohemios" fue
una clara muestra de esa intención. Si el humor logra
bajar del pedestal a quienes detentan distintas formas
del poder, deja entonces de ser sólo un divertimento
y se convierte en el método más efectivo para eliminar

las jerarquías y crear conciencias autónomas. "La risa
como metamorfosis del lector en librepensador. Esa
fue mi consigna", dijo, mientras se llevaba una papaya
enfrijolada a la boca.
Antes de conocerlo, me ocurría tener la impresión
de saber ya quién era. Lo había leído hasta el cansancio
y sin esperanzas de terminar todo lo que de su pluma
había brotado: demasiadas cuartillas repartidas entre
crónicas, artículos, prólogos, ensayos, ponencias y libros
publicados. Una escritura inagotable, un polígrafo sin
fin. Cada vez que comentaba con otros esas lecturas,
resultaba que no coincidían mis juicios con los de
mis interlocutores. Ellos lo habían escuchado en una
entrevista y les parecía que estaba equivocado respecto a
cierto juicio o afirmación. El fenómeno recurrente es que
no lo habían leído. Poco a poco, me fui dando cuenta que
Monsiváis, si bien era famoso, también era un escritor
de pocos lectores o con malos lectores. El personaje era
tan popular, que pocos se tomaban la molestia de ir a sus
libros -t&gt;.n todo caso, alguno era asiduo a sus columnas
periódicas. Monsiváis era, por lo que veía, un verdadero
desconocido. En aquel primer encuentro, le pregunté
al respecto; quise saber qué opinaba sobre la recepción
de sus libros. Su desinterés en darle trascendencia a
su propia obra salió a la luz: "Hablar de mí me resulta
devastador, es una suerte de suplicio". Sin embargo,
estaba consciente del hecho. Ya en la década de los años
setenta decía esto sobre el asunto:
Es muy entusiasmante publicar un libro porque,
quieras o no, arribas a la contrición auténtica.
No deja de conmover enterarte de que no saben
qué publicaste, de que si saben no te han leído, de
que si te han leido no te entendieron, y de que si
te entendieron captaron tu verdadera naturaleza
superficial y derivativa. Es una perspectiva
conmovedora porque aceptas como insostenible
cualquier presunción personal... Yo era bastante
vanidoso antes de publicar. Ahora me he vuelto la
humildad desaforada.

A unos pasos de nuestra mesa, se hallaba otro escritor:
Emilio Carballido, ya en silla de ruedas, quien había
ido a Monterrey a presentar el último número de la
revista especializada en teatro que dirigía, Tramoya.
Monsiváis se levantó a saludarlo. Al regresar, me dijo:

90

"A pesar de la edad, mantiene toda su lucidez". Mostró
un gesto de pesar. "Uno no envejece solo, como suele
decirse. Uno envejece con su generación. José Emilio,
por ejemplo, se ha vuelto muy hipocondríaco. Cuando
hablo con él, me cuenta del enfisema que padecen sus
dedos del pie", ironizó. "Me duele ya no poder hablar
con Pitol por teléfono", y por primera vez, Monsiváis
se quedó en silencio.
Desde aquel desayuno, las cosas han cambiado
mucho. Monsiváis dejó de existir y Monterrey dejó
de ser una ciudad abierta para convertirse en una
ciudad intramuros (donde el espacio público se halla
secuestrado). Dos acontecimientos dolorosos que quizá
explican porqué la última vez que fui a esa ciudad me
pareció un lugar dificil de asir, un espacio que sólo podía
caminarse como si fuese uno un fantasma.
Muchas veces para lidiar con la ausencia, sólo nos
queda el recuerdo. En el caso de Monsiváis, no ocurre
así. Pervive y sobrevive en sus textos. Por lo demás,
parecería que sigue escribiendo, cual espectro con
energía inagotable. Desde que murió han aparecido
al menos dos nuevos libros suyos: Historia mínima de
la cultura mexicana en el siglo XX y Democracia, primera
llamada. El movimiento estudiantil de 1968 ( editados por el
Colegio de México y la Secretaría de Cultura de Colima,
respectivamente). También apareció un libro extraño,
pero igual de significativo: iA dónde váis, Monsiváis? Guía del
DF deCarlosMonsiváis (editado por Déborah Holtz yJuan
Carlos Mena), una especie de Guía Rojí que da cuenta
del bizarro amor de Monsiváis por la ciudad de México,
recuperando algunos de sus más entrañables textos.
Además, Jordi Soler anunció hace poco la próxima
aparición de una antología de la obra monsivaíta, que
llevará por título Los ídolos a nado y que aparecerá bajo el
sello editorial Debate.
Como se ve, a Monsiváis le ocurrirá lo que a
Alfonso Reyes: seguirá escribiendo por muchos años.
Hace poco, al recibir un epistolario de su abuelo,
Alicia Reyes, nieta del escritor regiomontano, dijo:
"Ay, mi abuelito, sigue escribiendo, no se cansa de
publicar nuevos libros". Para los lectores asiduos
de Monsiváis, ese consuelo nos deja: seguramente
seguiremos teniendo novedades suyas, recopilaciones
armadas a partir de sus textos disgregados. A mí se me
antojan de momento, dos: uno que recoja las opiniones
sobre cine que solía emitir en su programa El cine y la

91

crítica, que durante años mantuvo, siendo muy joven,
en Radio UNAM; y otro más que recopile ese género
que practicó cotidianamente y de muchos modos
reinventó: la entrevista de autor.
En sus últimos días, Monsiváis escribió con ese
optimismo irónico que lo caracterizaba lo siguiente:
Mis profundas disculpas, pero la salud es muy
contraria a la cortesía... Mi estado de salud es
precario, variable, rotundo y no está ponderado.
Si ligo mi salud con mi edad, la encuentro
perfectamente normal: si la ligo con el estado
que quisiera, es un desastre. Describirta mi vida,
vanidosamente, como la de alguien que nunca quiso
dormirse en sus laureles porque sufría de insomnio
crónico. Ya sin metáforas vergonzosas de por medio,
la describirta con el entusiasmo que me causa, a estas
alturas, agregar a mi lista otra causa perdida. Espero
un pacto, con cualquiera de las potencias celestiales
o demoniacas, que me permita preservar un poco
leyendo periódicos o viendo algunos dvd antes que
lo contenido en el término 'premio' se ajuste a las
dimensiones de un féretro. Y sí, sí formulo un deseo:
esparzan mis cenizas en el Zócalo para presumir en
el más acá o en el más allá de un funeral céntrico.

En una película de Park Chan~wook, aparece una frase
que va conforme al tono que animan esas palabras del
cronista: "Ríe y el mundo se reirá contigo. Solloza, y
llorarás solo". Durante sus excequias, una multitud
estuvo a su lado. Fue un espectáculo que muy
probablemente no le habría gustado protagonizar,
pero sí observar. Alguna vez dijo que no tenía
sentido "combatir con gestos aislacionistas al diluvio
poblacional", que en todo caso era necesario siempre
"hallarle los lados positivos al alud". Ser solitario que
convivía continuamente con las masas, Monsiváis
cumplió a cabalidad el estereotipo y el destino
del "cronista": la soledad frente a la multitud el
'
desconocimiento vs. la fama.
Al decir adiós aquel día en que lo conocí, Monsiváis
se despidió con un poco de prisa y con el ímpetu de
quien desea seguir atestiguando, solitariamente: "Me
voy al Marco, hay una exposición que tengo muchas
ganas de ver antes de irme"~

��A finales del año pasado recibí un correo de Jezreel Salazar, antologador de La conciencia
imprescindible. Ensayos sobre Carlos Monsíváís (Tierra Adentro, 2009), comunicando a
quienes participamos en el libro que el mismo Monsiváis quería invitarnos amerendar en su casa.
Se trataba de estar en la Colonia Portales de la ciudad de México tres días después, cosa que hice
sin quejarme en absoluto, aunque bajé del autobús partida en varios pedazos. ¿~ué podría llevarle
al anfitrión que tuviera posibilidad de entusiasmarlo? Caminé por el Centro Histórico buscando,
al principio con serenidad y luego con desespero, ese objeto que dejaría en sus manos para obtener
a cambio una sonrisa de condescendencia, en el peor de los casos, o de sorpresa, en el mejor. Ya
casi al dar la hora de abordar el metro opté por la primera idea: comprar un juguete asus gatos.
Pero no había tiendas de mascotas, ni cosa parecida cerca (pregunté), por eso decidí comprar unas
pulseritas de diez pesos hechas con listones de colores de los cuales pendían figuras que, luego supe,
eran religiosas. Arranqué la única imagen que reconocí, la de la Virgen de Guadalupe, y amarré
estas pulseras al alambre de un gancho que recogí de alguna parte y que destorcí como un palo de
pescar. En el viaje probé varias veces el juguete y llegué a su puerta, satisfecha. Al menos era un
regalo original.

A

O!

IMEMA
REDO

los pocos minutos aparecieron Jezreel y
otros dos de los jóvenes ensayistas que
participaron en el libro. Nos abrieron tiempo
después de habernos preguntado por interfon dos o
tres veces quiénes éramos y qué queríamos, lo que
nos hizo sospechar que no nos esperaban. Pensé
entonces que la merienda sería algo más sencillo de
lo imaginado; me consolé pensando que quesadillas
o sandwiches ayudarían a relajar la tensión de
la mesa, los platos y los cubiertos. Cruzamos un
amplio pasillo que hacía las veces de cochera hasta
llegar a su estudio. Ya para entonces un fuerte olor a
orines de gato había penetrado en nuestras narices.
Su espacio, con la puerta abierta, se exponía sin
pudor ante nuestros desorbitados ojos: icuánto
todo! iCuánto desordenlibrospolvogatos! Las pilas
de libros nacían y se alargaban hasta tentar el
equilibrio; algunas, derrumbadas como fichas de
dominó sobre las mesas, daban la impresión de ser
rascacielos vencidos. Los estantes rodeando las
paredes parecían guarecer a los libros más antiguos
que observaban el caos que cundía en el centro del
gran salón apocalíptico. Viendo todo el conjunto,
con los gatos paseándose libre y soberanamente, y la
luz tenue del atardecer de otoño, tuve la impresión
de estar visitando Ciudad Monsiváis, un espacio
anárquico, cuya única ley era definida en el preciso
instante por sus únicos habitantes, los gatos.

93

Aún esperaba que las cosas regresaran al rumbo
esperado, es decir: sala coqueta, lqué quieren
tomar?, des apetece una cerveza?, flores con agua
recién cambiada en algún florero. Pero en lugar
de eso, un hombre seco pero amable nos invitó
a pasar a la habitación del escritor. "lEn serio?",
pregunté a J ezreel, pero él no contestó y se enfiló
hacia una puerta entreabierta. Ahí estaba. Primero
su pelito blanco y despeinado, luego su pijama de
franela, luego sus croes rojas, sentado sobre un sofá
y frente a una mesa móvil que me recordó a la que
por muchos años sostuvo a la televisión en la casa
de mí infancia. La cama, un ventanal que daba a un
jardín bien cuidado, y un librero largo, con cientos
de figuras felinas que seguramente había recibido
de regalo. Había, por supuesto, más pilas de libros.
Muchos. Una bolsa de la tienda Zara cuyo misterioso
contenido verdaderamente me obsesionó, y un
plato con algunos trocitos de papaya frente a él. No
recuerdo sí nos saludamos de beso o de mano, si le
dije Carlos, maestro, Monsí, señor... Sólo recuerdo
que perdí mucho tiempo pensando cómo llamarlo.
Entregamos nuestros regalos, que obviamente le
dieron lo mismo, y Jezreel inició presentándonos. No
hubo siquiera vaso de agua de por medio. Yo me senté
en su cama, como los demás, y no dejé de jugar con el
alambre con colguijes que seguramente alguien sacó
de su casa meses después, sin que un gato lo tocara.

�CASI TODOS PODÍAM RECONOCERLO EM LA CALLE. ALCUMA VEZ LEÍ
QUE ESTABA CANSADO DE QUE LOS TAXISTAS AL RECONOCERLO LE
SACARAN PLÁTICA, Y CUAMDO CONTESTABA SU TELÉFONO FIMCÍA
LA VOZ DE UMA VIEJECITA PARA MECARSE SI ASÍ LE DABA LA CAMA
Le interesó Monterrey. Me preguntó por los clúsmes
más recientes de la farándula sampetrina, pero poco
pude contarle. Tal como lo definió Adolfo Castañón,
Monsiváis era una agencia de noticias en si mismo.
Asi nos pasaron las horas. Hablamos del periódico
Reforma, de la mala competencia que era Milenio, y
del periódico El Norte, por supuesto, en donde desde
1993 publicaba en exclusiva para los regiomontanos
una columna editorial. Llama la atención que no se
encuentren réplicas de estos textos en el periódico
Reforma, sólo algunas de ellas se publicaron en El
Universal dias después de aparecidas en El Norte. Es de
dichas entregas de las que quiero hablar en este texto
póstumo desde la orfandad en que me dejó Monsiváis
no sólo como lectora, sino, si vale decirlo, como colega
suya: como columnista también.
De todo lo que escribió nuestro prolifico autor, son
sus columnas las más vulnerables al olvido. Sus temas
de carácter temporal sobre la política mexicana y sus
efímeros personajes (¿quién será César Nava en diez
años?) hacen de sus columnas y de sus conferencias
las piezas más uperdedizas" de su herencia. Sus
libros permanecerán, se reeditarán y nuevos lectores
reinterpretarán al autor en otros tiempos, pero sus
columnas corren el riesgo de terminar limpiando
ventanas. Por eso me propuse leer todas sus editoriales
y trabajar esta reflexión para invitar a que el lector
busque y recuerde ese golpe que sólo Monsiváis era
capaz de dar: ula sensación de una verdad revelada1".
Esta sensación producía en el lector la satisfacción
de la revancha: nadie mejor que él para vengar nuestra
indignación ante el cinismo de la clase política, pero
también, hay que decirlo, el lector podia sentirse
convidado a la sensación de la victoria cuando le
quedaban pocas dudas de haber entendido lo que
Monsiváis quiso decir. Y es que, pareciera que no, ser
bien interpretado era para él un exquisito halago, asi
1 Sala::ar,Je::reel · ~ ostalgia de Monsiváis": Re\ista de la Universidad
de \ léxico; i\úmero T, Julio 2010.

lo deja entrever en Aires de familia cuando, después de
introducirnos a los liberales de principios del siglo
XX, a quienes llama ~rofetas de la democracia y la
tolerancia", comenta sobre ellos: uAlgunos profetas
disponen de un discipulado amplísimo, otros son
leídos sin las claves adquiribles treinta o cuarenta
años más tarde" y su reflexión termina citando a Osear
Wilde: uNo me dejéis morir sin la esperanza de ser
incomprendido". Esta es una de las características más
definidas de su estilo como columnista, que no como
cronista: la mayoría de sus textos podian ser tildados
de abigarrados, sin rastro de condescendencia.
Muchas veces, al leerlo, me parecía que con alevosía
decidía deshacerse de los lectores para quedarse
consigo mismo al final del texto. Como si hubiera
proyectado un final no compartible, expulsaba hasta a
sus más devotos lectores a golpes de párrafos tabique,
pesados y complejos. Otras columnas, en cambio,
las recuerdo como valles despejados, en los que el
lector podia quedarse largo tiempo contemplando.
Estos cambios en el tono pueden ser atribuibles al
humor cambiante, al sello humano, impreso en todas
las columnas de opinión. Pero más allá de esto, la
legión llamada Monsiváis se distinguía, como pocos
articulistas, en escribirle a un lector ideal, inteligente,
critico y divertido. Nunca dejó de inspirarse en ese
destinatario imaginario; no cayó en la tentación de
desconfiar de la suspicacia de sus lectores; mantuvo,
hasta su última columna en marzo de 2010, esa
horizontalidad con la mirada que lo buscaba los
domingos. Ciudadanizar a sus lectores, como lo dijera
Jezreel Salazar, fue siempre uno de sus trayectos
favoritos al lanzarse a viajar con sus lectores.
En aquel casi mítico ensayo publicado en 1990
por la revista Vuelta, y titulado uun hombre llamado
Ciudad", Castañón estudia la trayectoria de «uno de
los últimos escritores públicos del país". La reflexión
me parece atinada en cuanto a lo obvio: casi todos
podian reconocerlo en la calle. Alguna vez leí que

94

estaba cansado de que los taxistas al reconocerlo le
sacaran plática, y cuando contestaba su teléfono fingía
la voz de una viejecita para negarse si así le daba la
gana. Pero más allá de esto, creo que el verdadero
sentido público de Monsiváis se hizo patente en sus
compromisos. Su concepción del espacio público,
como antagonista del consumo televisado, es uno
de los más importantes aportes consignados en sus
columnas de opinión.
Si bien la mayoría de sus columnas giraron en torno
a la política nacional -de ahí su carácter un tanto
efímero-, es importante mencionar que en muchas
ocasiones Monsiváis priorizaba su propia agenda ante
la oficial, en la que figuraba la ciudad, la laicidad, los
derechos humanos, la tolerancia, la democracia, los
derechos de las minorías y la crítica al consumo como
ejes fundamentales.
En este momento recuerdo la columna publicada
en el 2001 titulada uDe las catedrales llamadas Malls",
o en el 2006 "Del Mali como plaza del pueblo", que
más que columnas podrían ser catalogadas como
breves ensayos para regios muy regios. De éstos se
desprenden reflexiones afiladas: "Ahora, de lo que se
trata es de proclamarle a cada mall las proporciones
de la urbe y volver a las ciudades meros apéndices
de los macrocentros comerciales". O bien, lpara qué
negarlo? afortunadas ocurrencias: "Si no compras,
sigue mirando que un mall también se nutre de las
frustraciones". Al leer estos dos textos no puedo
dejar de preguntarme si efectivamente pensaba en su
público regiomontano. ffstarta mandando mensajes
cifrados a los lectores de El Norte?
Su relación con esta ciudad más bien fue áspera.
Sin ningún miramiento dijo, aquella vez en su cuarto,
que no le gustaba venir a Monterrey. Basta recordar
su enfrentamiento público con los empresarios
regiomontanos. En 1993 fue publicada en El Norte una
nota cuya declaración habla por sí misma: "Cuando
uno habla delante de los poderosos de Monterrey
sobre el Gobierno, tiene que hacerlo con garantías
de que será con toda la ortodoxia, obediencia y
humildad perentoria". Cuatro años después dedicó
una columna a la camarilla de empresarios y políticos
que participaron en el fraude de Banca Confía titulada
uLankenau mata víbora en viernes", en la que puede
leerse que, aunque lejos, se mantenía actualizado de

95

los contubernios entre la élite política y económica del
estado. De igual forma, conservaba relaciones vivas,
entre otras, con Mauricio Femández y con algunos
otros empresarios de gustos refinados y coleccionistas
de arte. En aquella visita a su casa pude preguntarle
cómo es que siendo un defensor de lo popular y uno de
los últimos militantes de la izquierda ideológica podia
aceptar cenas en casas en donde seguramente jamás lo
habían leido y mucho menos entendido. Me contestó
que en realidad se trataba de un mutuo morbo bien
aceptado por las partes. El oído de Monsiváis fue
una de sus herramientas de trabajo más utilizadas
al escribir. Le importaba quién hablaba y desde
dónde lo hacía. Su famosa columna "Por mi Madre,
bohemios" da cuenta de esta obsesión magistralmente
compartida.
Monsiváis fundó una tradición en el lenguaje, y es
menester de quienes nos quedamos que esta tradición,
este oficio del intelectual comprometido con la fuerza
del lenguaje, no muera con él. Sergio Pitol reflexiona
acerca de la influencia que tuvo la experiencia infantil
del estudio de la Biblia sobre su entrañable amigo. A
corta edad, Monsiváis era capaz de declamar en orden
de aparición, y al revés, todos los libros del Antiguo
y Nuevo Testamento. "Esto explica de alguna manera
la excepcional textura de la escritura del autor, sus
múltiples veladuras, sus reticencias y revelaciones,
los sabiamente empleados claroscuros, la variedad
de ritmos, su secreto esplendor2". Esto, aunado a esa
picardía inconfundible ucomo si estuviese cometiendo
una travesura a la hora de burlarse de la realidad"3,
creaba en ese halo que rodeaba a sus textos y que él
mismo describió en una de sus columnas al escribir:
"¿de qué manera influye la historia en el humor? lEs
posible acercarse a momentos de intenso dramatismo
sin dosis de ironia y de sarcasmo? La preguntas distan
de ser gratuitas porque en la transformación de la
conciencia política que vivimos, el humor es, casi
literalmente, un salvoconducto en este campo de
batalla que llamamos 'salud mental"'4. Sin embargo,
2 Pitol, Sergio; Un lenguaje afianzado en la tradición, Revista de la
Universidad de México. Núm. 77,Julio 1010.
3 Salazar,Jeezrel, Nostalgia de ~1onsiváis; Revista de la Universidad
de México, Núm. 77,Julio 2010.
4 Monsiváis, Carlos; ¿De qué se ríe el SubcomandanteJ 8 Norte; 13
de Febrero de 1994

�O'!LIZBET CARCÍA RODRÍCUEZ
el propio Monsiváis se declaró en otra columna
frustrado de que la ironia se interpretara como
"choteo" y que esto produjera o facilitara el fenómeno
de la "normalización". Dice "ahora sabemos que
el humor, al no ser en verdad corrosivo, fortalece
lo denostado ... ffn qué han dañado la imagen del
presidente Carlos Salinas de Gortarí las caricaturas en
su contra? Sí, divierten... y dan lugar a los acuerdos del
lector que en nada se convierten, salvo en esa í.nfíníta
sensación de queja que asociamos con la ciudadanía. Y
punto". Pero esta opinión la suaviza cuando se refiere
a los moneros, "a los grandes dibujantes satíricos",
y concluye matizando: "En los tiempos del auge del
sistema político hoy tan disimulado, millones de
personas le deben al humor político, en sus mejores
versiones, la verificación instantánea y memorable
de sus aciertos interpretativos". Ni los moneros ni
Monsiváis derriban instituciones, es cierto, pero
acompañan a la ciudadanía en el ejercicio, sin ellos
desolador, de la critica.
Aunque no es común en sus columnas este tipo
de autorréplicas, vale la pena apuntar que Monsiváís
fue un ser dividido: posmoderno como pocos, pero
tenaz defensor de la esperanza al mismo tiempo. Al
respecto dice Castañón: "Entre la multitud de cabezas
tibias, frías o calientes, Carlos Monsiváís pertenece a la
rarísima especie de Tíresínas con un hemisferio ardiente
e infernal y otro helado, angélíco5". Tal vez por esto
mismo es que siempre me resultaron profundamente
conmovedoras las columnas que exponían su dolor y su
apuesta por el humanismo. Aunque seco, desfachatado
e irónico, Monsiváís fue un hombre de una sensibilidad
poderosa, consciente de que en su oficio no podía caer en
la tentación del catastrofismo. En una columna escribe
sobre su propia tarea: "lo que priva es la urgencia de
darle voz a las sensaciones de despojo"; y luego, en otra,
escribe para defenderse del abismo: "transformar la
desesperación en esperanza racional es la gran tarea de
hoy, cuando todo parece incontrolable".
Quizá lo que yo más extraño de él es esa suerte
de autoridad intelectual y moral para defender el
humanismo como la única base de la civilización. De
las columnas que atesoro recortadas en mí escritorio,
una, la más acariciada, se titula "Las vicisitudes del
5 Castañón, Adolfo; Un hombre llamado Ciudad; Re,ista
Vuelta 163; 20 de Junio de 1990.

humanismo", fechada en septiembre de 2007, de la que
quisiera recoger un párrafo en el que Monsiváís ancla
su más íntima esperanza: "Los que se han opuesto a la
invasión de Iraq, los que denuncian los ecocidios, los que
se movilizan contra las represiones en cualquier lugar del
mundo, son los continuadores efectivos del humanismo,
en la etapa en que el genocidio se quiere hacer pasar por
obligación moral". Otro de su más entrañables textos,
en donde demuestra claramente la licencia emotiva
que de vez en vez se otorgaba, fue publicado en marzo
del 2009, y se llamó "La crueldad hacía los seres vivos",
en la que Monsiváís refiere la masacre con machetes y
tubos de treinta y siete perros y gatos refugiados en la
casa de una persona que "dejaba de comer" para atender
a los anímales que recogía de la calle. Este es uno de los
textos más conmovedores que puedo recordarle, aquí el
columnista expone su propio dolor: "En efecto, y ésta es
mí convicción, los animales tienen derechos, y negar que
sufren y reírse de este sufrímíento es, como se le quiera
ver, otra prueba de la deshumanización". Sobre los
anímales luego, en otra columna, concluye: "La actitud
humanista sigue siendo y seguirá siendo la base de la
civilización, y allí la sensibilidad es, de modo esencial,
respeto y compasión por los seres vivos (en el sentido de
padecer con otros)".
Apesar de que desde que entró a cuidados intensivos
Monsiváís comenzó a prepararnos para su partida, el
día de su muerte confieso haber sentido la sorpresa de
la cubetada de agua helada. No supe entonces qué me
parecía más insoportable, si asumir que en el tsunami
que ya vemos formarse no estará su voz, o imaginar que
se hubiera llevado en los labios el sabor al México amargo
de nuestros días. Esto último me duele profundamente,
porque Monsiváís merecía morir creyendo que a pesar
de Calderón, del narco y de los otros despojadores de
futuro, en cada esquina un ciudadano resistirá en el
ejercicio de sus derechos; debia morir seguro de que
aunque atravesemos tiempos de ínfiníta tristeza, no
faltarán mexicanos que defiendan su derecho a la noche,
al dancing y al relajo; merecía morir creyendo que cada
día más personas mirarán en las cicatrices de su ciudad
sus propios accidentes, convencidos de que no podrán
salvarse a sí mismos sin salvarla a ella. Me consuelo con
la certeza de que Ciudad Monsiváís ha sido estrenada
como un lugar para vivir después de la muerte. Ahí habita
Monsiváís, y siempre podremos visitarlo~

Lezama vivió un no tiempo en un no lugar

~acido hace den ar10~ pw a ,·1vir
por las letras, d escritor t.1Lbano fose
Lez.ama Lima delinco u11a poética
de la universalidad v se cvm irtio
en referente tru,cendental para la
l1tt1 atura de Flbpanoumericú.

�na célebre escena del filme cubano Fresa y
chocolate (1993) reproduce un "almuerzo
lezamiano" ofrecido por el protagonista Diego
Qorge Perugorría) a su amigo David (Vladirn.ir Cruz).
David babia visto en el departamento de Diego una
foto de un hombre fumando su puro. "lEse es tu papá?",
le preguntó. Diego a toda risa le contesta: "iNiño! Es
Lezama, el maestro, uno de los grandes escritores de
este siglo: un cubano universal". Escenas más tarde
se produce el almuerzo, que inicia con un anuncio de
Diego: "Estás asistiendo al almuerzo familiar que ofrece
Doña Augusta en las páginas de Paradiso, la más gloriosa
novela que se escribiera jamás en esta isla... Después de
esto podrás decir que formas parte de la cofradía de los
adoradores del maestro".
La figura del escritor cubano José Lezama Lima
-aun a cien años de su natalicio- sigue siendo
inspiración y leyenda en la iconografía cultural de
Cuba y América Latina.
Nació un 19 de diciembre justo después de que se
sintiera en La Habana el paso terrible del huracán
de los Cinco Días; después que los Tigres de Detroit
jugaran un amistoso de beisbol contra los cubanos
en el Almendares Parks; un mes después de iniciada
la Revolución mexicana y de que muriera en Rusia el
novelista León Tolstói. Ocho años antes que él había
nacido la República, y como ella el niño Lezama creció
buscando autonomías y sacudiéndose los rezagos de la
isla colonizada, mestiza, ocupada en la definición de
su personalidad cultural.
Cuando tenía un año, su padre, el coronel Lezama, fue
nombrado director de la Academia Militar del Morro y
la familia se muda para la Fortaleza de la Cabaña (cuyos
muros cobijan desde 1992 a lectores y escritores en la
Feria Internacional del Libro de La Habana).
"En mi casa se hablaba constantemente de lo
cubano, de sus poetas, de la nostalgia", diría Lezama
al periodista Ciro Bianchi (2009: 21), y de su cuna
aparecen constantes alusiones en sus obras: la casa de
El Prado -la primera calle asfaltada en La Habanadesde cuyas ventanas la vista de "una verja de hierro
aludía a un barroco que desfallecía". Escribió de cosas
íntimas como podían serlo "el ornamento de una caja
de tabaco", "el denso crepúsculo habanero", "el mejor
café de la Habana antigua" (Paradiso, 1966) o el paisaje
donde una "Garza divaga, concha en la ola, nube en el

U

desgaire, espuma colgaba de los ojos ..." ("Muerte de
Narciso", 1937).
Pero algo más en su escritura, pletórica de
metáforas y potentes cifrados, lo haría trascendente,
universal.
En su narración gestada en el Paseo del Prado o en la
calle Trocadero, supo entonar referencias a la América
colonial, el mestizaje, los sentimientos de emancipación
y el anhelo de surgir como nación; delineó una imagen
cartográfica de la identidad literaria latinoamericana y
describió sentimientos universales a la vez que, con su
literatura, creaba historicidad por su destreza de ser leal
a personajes y hechos (citas al apóstolJosé Martí; relatos
de su participación en los movimientos estudiantiles de
1930 contra la dictadura de Gerardo Machado).
En su obra concurren tanto Camagüey o Jagüey
Grande como Hipócrates, Pólemos, Pitágoras y
Mesopotamia:
Cierto que ella era analfabeta; él, habla comenzado
a leer en griego en su niñez; a contar los dracmas
limpiando calzado en Esmirna y habia hecho
chispas en los trabajos de la forja colada en la
villa de Jagüey Grande. Cuando dormía después
que había penetrado con su cuerpo en su esposa
diversificaba su sueño, ocurriéndosele que recibía
un mensaje de Lagasch, alcalde de Mesopotamia,
comprando todas sus cabras (en "Cangrejos,
Golondrinas", Lezama Lima, 1987: 35).
La habilidad literaria de trenzar su medio con otros
contextos del mundo, sumada a una particular
erudición, dieron como resultado una retórica que
exige contraparte en un lector entregado a textos
recónditos, difícilmente sondables. Pero lectores ávidos
de buena escritura habitan todas partes del mundo y así
trascendieron sus letras provistas de claves, sentimientos
y los "lezamismos" de un estilo auténtico.
LEZA.M.A, MÉXICO Y LOS MEXIC.AMOS

En 1938 el joven José Lezama Lima envía su poema
"Muerte de Narciso" al otro lado del Golfo, para un
destinatario cuyo prestigio y ojo crítico le importaban:
Alfonso Reyes.
"Gracias,José Lezama Lima, por su bellísimo poema
'Muerte de Narciso"', le escribió a propósito Reyes,

98

quien más tarde recibía los primeros ejemplares de la
revista Verbum -fundada por el cubano en 1937-, en
agradecimiento por sus atenciones. Se produce entonces
entre ellos una cordial comunicación epistolar.
En otra de sus revistas (Nadie parecía) Lezama
publica tres poemas de Reyes: "Pesadilla", "Tentativa
de lluvia" y "Muchacha con un loro en el hombro"; y
en la dedicatoria de "Tratados en la Habana", que el
escritor cubano le enviara a Reyes, expresa: "Para don
Alfonso Reyes por la sentencia de su poesía esencial,
por la nobleza de su escritura".
En la primavera de 1947, Orígenes -la más
trascendente de sus revistas- incluyó un homenaje a
México que además de presentar "Un padrino poético"
de Alfonso Reyes, contenía en su totalidad páginas de
alta literatura: "Amor entre ruinas", de Alí Chumacero;
"Tus ojos", de Octavio Paz; "Booz se impacienta",
de Gilberto Owen; "Sonetos", de Clemente López
Trujillo; "Un conquistador", de Ermilo Abreu Gómez;
"Los labios deseados", de Efraín Huerta; "Pintura
mexicana, 1946", de Justino Fernández; con portada
de José Clemente Orozco.
De Orígenes diría Octavio Paz: "La encuentro muy
inteligente, muy sensible, muy universal y al mismo
tiempo muy nuestra, muy de Hispanoamérica".
Lezama también mantuvo correspondencia con Paz
(el premio Nobel mexicano se escribía además con los
cubanos Cintio Vitier y Roberto Fernández Retamar).
Y uno de los más recónditos poemas de Lezama se
titula precisamente "Octavio Paz".
En el chisporreo del remolino
el guerrero japonés pregunta por su silencio,
le responden, en el descenso a los in.fiemos,
los huesos orinados con sangre
de la furiosa divinidad mexicana.
En 1949 José Lezama viajó por única vez a México,
pero sus vínculos con esta nación fueron más
subjetivos que físicos. En su ensayo "México en
Lezama", el historiador y ensayista cubano Rafael
Rojas (2010) lo refiere:
México es una presencia constante en la obra
poética, narrativa y ensayística de Lezama. México,
en todas sus dimensiones, no únicamente la

99

revolucionaria, desde el Popol Vuh y la cosmogonía
azteca hasta el muralismo de Orozco y Rivera,
la poesia de Octavio Paz o la narrativa de Carlos
Fuentes, pasando, naturalmente, por el barroco
novohispano y las peregrinaciones de fray Servando
Teresa de Mier.
Y en la magistral novela lezamiana Paradiso (que fuera
publicada en 1968 por la editorial mexicana Era, bajo el
cuidado de Julio Cortázar y Carlos Monsiváis) aparecen
constantes referencias a México: "recostada en los bordes
de la bandeja, en la mesa de centro, una carta de Luis
Ruda llegada de Veracruz", "hizo su entrada en el café
un guitarrista mexicano" o durante el célebre almuerzo
de Doña Augusta, donde sirven el guanajo (guajolote en
México) y el protagonistaJosé Cerní aclara la sinonimia.

-El zopilote de México es mucho más suave dijo el mayor de los hijos de Santurce.
- Zopilote no, guajolote -le rectificó Cerní-. A nú
me han recomendado caldo de pichón de zopilote
para curar el asma (Lezama Lima, 1966: 244).
EL .ASMA DE LEZA.M.A Y EL .ASMA DE CEMf

Con la publicación de Paradiso en 1966, Lezama saca
a la luz, más que su obra cumbre, una analogía de
sentimientos e ideologias que se escapaban de las
manos del autor a la voz de los personajes.
Además de compartir el padecimiento de asma
agudizado por la exposición a los aires húmedos del
Caribe, Lezama y Cerní coincidían en enunciados de
principios y en la búsqueda del conocimiento a través de
la imagen.
En una entrevista con el poeta y ensayista venezolano
Gabriel Jiménez Emánl, Lezama aclaraba que todos
los personajes de la novela partian de realidades
circunstanciales.
"Es y no es la expresión de mi persona. Tiene mucho
de mí en el sentido en que uno no puede nunca borrarse
a si mismo, pero al mismo tiempo no se puede llamar
estrictamente un personaje autobiográfico", le dijo.
La estética de Lezama tuvo en esta novela su
expresión total, un estilo resultante de su amplio
1 Consultada en http/!www.habanaeleganre.com/Spring_Surnmer_20l0/
March_2010.html

�LA OBRA LEZA.MIAMA SE ASENTÓ COMO REFERENTE EM MUESTRAS
CEMERACIOMES CAUTIVADAS POR SU ERUDICIÓN Y SU MANERA
· ESPLÉNDIDA DE TRATAR LA CONDICIÓN HUMANA
background que comprendía desde la lectura de los
poetas clásicos hasta los cubanismos de los criollos
que jugaban dominó en alguna esquina habanera. El
propio Octavio Paz le escribiría a Lezama Lima en
abril de 1967: "Leo Paradiso poco a poco, con creciente
asombro y deslumbramiento. Un edilicio verbal de
riqueza increíble; mejor dicho, no un edificio sino un
mundo de arquitecturas en continua metamorfosis".
La obra se volvió controversíal en tanto describía
una peculiar erótica de la escritura (estructurada por
demás desde la exquisitez de su pluma) y suponía
ciertas rupturas con el contexto cultural de una isla en el
punto máximo de su Revolución socialista. Célebres han
sido sus alusiones fálicas y la descripción del personaje
de Farraluque como "un adolescente con un atributo
gerrninatívo tan tronitonante": "El órgano sexual de
Farraluque reproducía en pequeño su leptosomía
corporal. Su glande incluso se parecía a su rostro" (265).
· Pero no pesaron más quienes lo tildaban de
elitista y alucinado, la obra lezamíana se asentó
como referente en nuestras generaciones cautivadas
por su erudición y su manera espléndida de tratar la
condición humana (sexualidad, instintos). La gran
prosa instaurada en Paradiso se pudo producir gracias
a su excelente condición de poeta, no exactamente
fiel a reglas narrativas ni apurado en la búsqueda de
un modo unificador. En su ensayo "Pascal y la poesía",
contenido en Tratados en La Habana (1958) refiere que
"la poesía es la anotación de una respuesta, pero la
distancia entre esa respuesta, el hombre y la palabra,
es casi ilegible e inaudible."
El conjunto de anotaciones surgidas de sus
interrogantes derivaron en una herencia poética que,
aunque también agota, se vuelve una puerta deliciosa
hacia las bifurcaciones de nuestra individual humanidad

y amigos: Gastón Baquero, Angel Gaztelu, Vírgilio
Píñera, Justo Rodríguez, las hermanas Fina y
Bella García~Marruz, Cintío Vítíer, Elíseo Diego,
Octavio Smíth,Julián Orbón,José Ardévol, Mariano
Rodríguez, René Portocarrero, Agustín Pí) y luego
sus libros, demuestran que las letras surgidas por una
estricta convicción de amor hacía ellas, se añejan de
dulce sabor al paso del tiempo.
La estética de lezama marcó un punto referencial
dificil de superar por las siguientes generaciones de
creadores cubanos justamente por su capacidad de
transgredir fronteras y corrientes de su época: siendo
un símbolo de la cubanidad, supo proyectarse a la
cosmovisión de vivir un no tiempo en un no lugar y por
eso ha sido eminente su literatura.
Recientemente otro filme cubano El viajero inmóvil
(la Habana, 2008) del realizador Tomás Píard, mostró
un argumento basado en pasajes de la novela Paradiso
y recrea la existencia del escritor.
Cuba, México y muchos otros países del mundo
han rendido homenaje al maestro en su centenario.
Merecidísímo. Yo, mientras, me quedo con la
deferencia más íntima de volver a encontrarme con
sus lecturas y prefiero pensar que su espíritu poético
me cuida en las noches de sueño efímero entre página
y página. Aunque las primeras lecturas de Paradiso
me dejaron agotada, cifraron una nueva perspectiva
en la visión de mí circunstancia insular, me llenaron
de imágenes paralelas a mí identidad y me hicieron
pensar que en alguna vida pasada, yo caminaba por el
Prado con un vaporoso vestido blanco debajo de una
sombrilla, mientras lezama detrás de mi encendía su
puro y escribía notas para el siguiente capítulo de su
novelaBl.&gt;

CIEN A~OS DE LEZAMA

Referencias
Bianchi, Ciro {:1009). Asfdio a Lez.ama Lima y otras entrevistas. La
Habana: Editorial Letras Cubanas.
Le::ama Uma,José (1966). Paradiso. La Habana: Ediciones Unión.
Le=ama Lima, José (1987). Cuwtos. La Habana: Editorial Letras
Cubanas.
Rojas, Rafael (2010). "México en Lezama", en La Jornada Semanal
núm. 787, en La Jornada [4 de abril].

Ha pasado un siglo desde que nació el maestro de
las letras allá por el huracán de los Cinco Días. La
trascendencia del legado que dejaron, primero sus
revistas (enriquecidas por las manos de colaboradores

100

UN PIONERO LITERARIO DEL MUEVO MUNDO
OJ MICHAEL K«iHLMEIER

OJTRADUCIDO DEL ALEMÁM POR Josi AMTOMIO S.ALIM.AS

Ningü11 libro he leído con más frecurncia que Las aventuras de Tom Sawyer: sólo en mi infancia lo leí unas
diez veces. Fue el primer libro que leí-en las vacacioncs-,y rnando lo había terminado, comenzaba desde
el principio; así una y otra ve::. hasta que en oto1io la esrncla puso fin a esta no-vida inquietante y adictiva.
Durante un verano había vivido en San Pctcrsburgo, un pequetio pueblo a orillas del '}.,1ississippi, me había
movido rntrc su gente-la tía Polly, lvluff Pottcr, el j11c::. Thatchcr, el indio ]oc, Ben Rogcrs,joc Harpcr, la
viuda Douglas-; en su mundo me había sentido más en casa que en la calle donde vivía yo y todos mis amigos,
y no había percibido la descripción de este mundo como irónica, satírica, sino que la tomé por realista, donde
los suellos y las s11pcrsticio11es eran tan reales como pintar las cercas o visitarww escuela dominical.

as aventuras de Huckleberry Finn las leí más tarde; la
biblioteca de préstamo de nuestra comunidad
no contaba con este titulo. El libro yacía como
regalo navideño bajo el árbol de Navidad; mí padre
dijo que era el mejor de los dos. lo leí con avidez... y me
decepcioné. No porque no me gustara el protagonista
-itodo lo contrarío!-; tampoco porque me haya
desconcertado que el mismo Huck contara su historia
y no un tal Mark Twain; sino porque en las aventuras
de Huck conocí a otro Tom. Cuando leí el libro de Tom
había creído en sus sueños, y no dudé que él también
creía en ellos; y yo había creído en mis propios sueños,
a los que él me animaba. Las narraciones de su amigo
Huckleberry me dejaron dolorosamente en claro que
había dos tipos de personas: aquellos que soñaban sin
creer realmente en esos sueños, y aquellos que tuvieron
que sufrir a causa de precisamente esos sueños.

L

TREINTA MONEDAS DE PLATA PARA LA
TRAICIÓN A LA FANTASÍA

Cuando al final del libro de Huck, Jím, el esclavo
prófugo, es encerrado en un galpón por ciudadanos
peligrosamente indignados, Tom decide liberarlo.
Huck debe ayudarlo. Trabajando arduamente de día
y de noche, cavan un hoyo bajo la puerta. Eso no serta
necesario. Se podría hacer de una manera más sencilla.
Simplemente se podrían abrir las puertas con un poco
de destreza. Pero Tom quiere seguir forzosamente
la dramaturgia de las novelas de terror europeas.
Según él, ahí puede leerse cómo ha de liberarse a
los prisioneros. Huck no sabe leer, no tiene idea lo

101

que significa la lectura. Admira a Tom y cree en él.
Además, Tom lo amedrenta atizando sus temores
supersticiosos. Pero después nos enteramos de lo
que Tom sabía desde hace mucho: que Jim había sido
puesto en libertad por su dueña desde hacía semanas.
Sería la obligación de Tom avisar sobre ello, pues
los ciudadanos ven al "nigger" como a un prófugo y,
además, como a un asesino. Existe un alto riesgo de
queJim sea linchado. Tom acepta la posibilidad de un
final catastrófico, oculta la verdad porque al menos
quiere insistir por un par de días en su romanticismo,
en el que él mismo ya no cree.
Eso me amargó. En ese momento yo, que después de
300 páginas me había encariñado de Jim y había leído,
entre tanto, otros libros, me dí cuenta de que Tom, a
diferencia de Don Quijote, su alma gemela, no estaba
dispuesto a renunciar a la realidad por sus sueños
sagrados, a reemplazar la realidad por sus sueños, sino
que se conformaba con simplemente imaginárselos;
que nunca había creído completamente en sus sueños
acerca de Ivanhoe o el Conde de Montecrísto; que él
los descubria como disparates y excrecencias de una
fantasía histérica y tan solo quería jugar un poco más
con éstos. El comentario lacónico de Hucks: "Tom le
dio a Jim cuarenta dólares por haber sido tan paciente
como nuestro prisionero y haber jugado muy bien su
papel". ParaJim no se trataba de ningúnjuego, y cuarenta
dólares son apenas diez más que treinta monedas de
plata.
Durante muchos años ya no me asomé al Tom
Smryer, tan sólo leí Huckleberry Finn.

�LA LITERATURA PROVOCA LA CUERRA

MIÑO SIM PADRE Y MADRE

Bueno, Mark Twain cuenta de su propia infancia y
Antes de 1861 ( antes del comienzo de la Guerra
juventud, la cual vivió antes de la guerra en la pequeña
Civil), el sur de los Estados Unidos era una "Tierra
ciudad de Hannibal a las orillas del Mississippi. Pero
de Walter~Scott" -con ello Mark Twain se refería
él es una cabeza demasiado política, está demasiado
a la mentalidad, según él, del todo romántica de los
arraigado a su presente, comprometido de manera
estados situados al sur de la Línea Masan~Dixon,
demasiado concienzuda para con el presente como
que obtenía su energía y atractivo sobre todo de las
para haberse conformado con un idilio nostálgico.
novelas de W alter Scott; una mentalidad que en las
Tom es huérfano. Se guarda silencio sobre sus padres,
personas de todas las clases sociales, si, incluso en
sobre su vida, así como sobre las condiciones de
los esclavos, determinaba la visión de las cosas, las
su muerte. Tom se cría con su tía Polly. También
relaciones mundiales y la vida hasta en su rutina
Huck carece de madre. Su padre es un fracasado
diaria. En realidad, hoy en dia uno dificilmente puede
que no es capaz -o ya no lo es más- de integrarse
imaginarse que la literatura novelistica sea capaz de
en la sociedad. iQué sucedió en la vida de esta
provocar tal delirio colectivo. En una exageración
gente? Mark Twain podia fiarse de que sus lectores
irónica, Mark Twain culpa a las novelas scottianas
estadounidenses complementaran lo que él dejaba de
de la Guerra Civil, debido a que éstas habían forjado
lado a partir de sus propias experiencias, de que ellos
férreos empecinamientos de los ya de por si dudosos
trasladaran a su tiempo lo que provenía de otra época.
ideales de su país, adictas al hundimiento, enamoradas
Después de la guerra había ejércitos de niños
de la derrota como el verdadero triunfo moral. El gran
vagando. Todos los horrores habian sucedido en
hombre del norte, Abraham Lincoln, también vio una
el sur, pues en el área de la Unión no había tenido
de las causas de la guerra en una novela, a saber, La
lugar prácticamente ningún combate. Quien no
cabaña del tío I om, que había propagado la infamia del
desea conformarse con datos tan pobres, lea Tales of
racismo en el país y en el mundo. En el primer año
Soldiers and Civilians, del para nosotros demasiado poco
de la Guerra Civil habría recibido a la autora Harriet
conocido Ambrose Bierce que participó en esta guerra
Beecher Stowe, a quien saludó con las siguientes
del lado de la Unión, y que informó de ella en imágenes
palabras: "So this is the little Lady who started this
de pesadilla, imágenes que no se olvidan porque
bigwar."
regresan por las noches. Tal vez Tom es -haciendo
Once años después de haber terminado la Guerra
una torcedura anacrónica- uno de esos niños que
Civil apareció Las aventuras de Tom Sawyer. Cuando
en la guerra perdieron a su padre y a su madre, que
se repara en los estragos que ocasionó esta guerra
mudos y sordos, con los ojos desorbitados porque
en cuatro años -y por cierto exclusivamente en
sus párpados han fracasado en su función, fueron
los estados confederados-, uno se asombra que
encontrados entre escombros. ¿Acaso no se parece
en el libro haya tan pocos rastros de ello. 650,000
el padre de Huck a numerosos veteranos a quienes
era el número de muertos a lamentar, el sur estaba
la guerra enloqueció debido a que vieron y perdieron
destrozado: económica, politica y psicológicamente.
todo? Él, que normalmente habla demasiado, no
Se había hundido un mundo. Al hombre se le había
cuenta nada de su esposa, nada de los primeros años
usurpado el orgullo, la fe y el pasado. De eso no se
de Huck. Nuestros pequeños héroes carecen de
advierte nada en las narraciones de Tom y Huck.

EL PEQUEÑO MA.RCIMADO HUCKLEBERRV FIMM, SIM EDUCACIÓN
V

MI SIQUIERA MUY VIVO, ES LA. PRACMÁTICA RESPUESTA

ESTADOUMIDEMSE A LA. FILOSOFÍA DE JEAM•JACQUES ROUSSEAU

pasado, de recuerdos, comienzan su vida a partir de
una tabula rasa -lo que por supuesto no significa que
sus oportunidades sean las mismas.
Desde entonces los niños abandonados o completamente
huérfanos son un tópico de la literatura estadounidense,
desde los niños traumatizados de HenryJames y los tipos
enfocados en ascender de posición de William Dean
Howell, sin olvidar los cuentos de "Nick Adams" de Emest
Hemingway, hasta las historietas de Walt Disney, en donde
no hay ningún padre, ninguna madre, sólo tíos ytías.
UNA RESPUESTA LITERARIA AJEAM•JACQUES
ROUSSEAU

Abraham Lincoln, cuya elección como Presidente motivó
la salida de la Unión de una gran parte de los estados
del sur, había definido como objetivo principal de la
guerra la abolición de la esclavitud Con ello se daba a los
disidentes la razón, no sólo ideológica, sino sobre todo
económica, para la guerra, pues la economía del sur se
basaba en la explotación de la población negra. Lo que
por cierto condujo a los intelectuales a una situación
esquizofrénica, ya que estaban del todo conscientes de
que seguramente no era posible poner en consonancia su
existencia con las sublimes exigencias de la Ilustración,
que finalmente también deseaban fijarse como meta.
Cien años antes de la guerra, Thomas Jefferson ya
lo había resumido en una imagen impresionante:
"Cabalgamos el tigre y no podemos ni mantenernos
eternamente en la silla de montar ni descender. En un
platillo de la balanza se encuentra la justicia, en el otro
la supervivencia." De este conflicto la gente se refugió
en los mundos imaginarios de un Walter Scott o de
un Alexandre Dumas, donde incuestionablemente se
mostraba lo que era honor, nobleza, justicia y, sobre todo,
lo que era un lugar en la sociedad deseado por Dios. La
gente actuaba como si la tragedia de su existencia fuera
literatura, mecida y dirigida por un autor omnisciente.
Deseaban ser personajes literarios, no, querían actuar
como si lo fueran.
Contra esta actitud escribió Mark Twain. El pequeño
marginado Huckleberry Finn, sin educación y ni siquiera
muy vivo, es la pragmática respuesta estadounidense a la
filosofía deJeanjacques Rousseau; él desenmascara con
sus modestas historias todas las palabras sublimes en
tanto ideología: embustera, intolerante, ajena al mundo,
asesina.

102

103

¿La alternativa? Desde el norte habla con voz aguda,
fanática y fistulosa el yanqui adicto al trabajo, codicioso
y puritano. Él predica la libertad. Pero la libertad es un
concepto de doble filo: un concepto romántico, sí; pero
justamente también uno económico, como lo analizó
Marx, en el sentido de: poder disponer libremente de su
propia mano de obra, es decir, tener que venderla para
vivir. Muchos de los esclavos liberados se mudaron al
norte con la esperanza de poder llevar ahi un vida libre
de racismo. Se integraron al proletariado de las ciudades,
conformaron no pocas veces el ejército industrial de
reserva, que a los capitalistas les vino de perlas, porque
éste hizo que descendieran los sueldos. La alternativa
de la esclavitud no era la libertad, sino el trabajo libre
remunerado.
TOM, UM CABALLERO DEL SUR

Tom Sawyer representa el sur, el "virginiano" -esta es
la intención satírica de su creador. Esta intención, como
no la comprendia, me confundió de niño. La sátira como
instrumento del moralista juega siempre con la pregunta:
iQué pasaría si? Y: iCómo podría continuar? Así tal
vez: Tom se volverá adulto y verá sus sueños, también
los malos, como a sus nietos, indulgente, moviendo la
cabeza en señal de desaprobación. Al preguntársele sobre
su origen, no citará el juicio de su creador Mark Twain
sobre el país a orillas del Ol' Man River, sino tal vez aJames
Fenimore Cooper, un yanqui empedernido que anuncia
con gran pose de triunfador: "En lo que concierne a
cultura y educación, los caballeros del sur son superiores
a todos los demás." Ya no se es caballero del sur porque
no existe "el sur". Pero de pasada se menciona con mucho
gusto que se desciende de los de ahí abajo.
Sí, Tom sin duda se incoporará al victorioso norte,
porque el norte representa la razón y porque ofrece
muchas oportunidades, y porque, lo que ahi signifique
oportunidades, fácilmente se deja calcular en dinero.
Tom traicionará con un encogimiento de hombros
el pesimismo elegíaco del sur y preferirá ver en el cine
el esplendor de heroicas derrotas. Tal vez la tragedia
endulce un poco el alma, pero sólo pasajeramente y sólo
cuando al mismo tiempo no abarca al hombre completo
-se quiere leer sobre el Gran Gatsby, pero de todos
modos se desea ser otro, de preferencia una figura no
literaria. Tom Sawyer se ha emancipado de Mark Twain
yéndose a la realidad y, con ello, a la insignificancia.

�¿y qué será de Huckleberry Finn? lUn alcohólico
underdog corno su padre? ¿Q ahora si aceptará la oferta
de la sociedad de convertirse en un joven decente y bien
vestido? No es muy probable. Sus últimas palabras:
"La tia Sally me quiere adoptar y civilizar, y eso no lo
soporto."
EL MANIPULADOR Y EL PRACMÁTICO

Hay dos episodios -uno en el libro de Torn, otro en la
historia contada por Huck- que se pueden comparar
y que seguramente Mark Twain también pretendía
compararlos: las dos aventuras en la Isla Jackson. En el
primer episodio se cuenta de Torn, Huck y Joe Harper,
que han huido de su casa y se esconden en la isla del
Mississippi. Torn se entera de que en el pueblo los
muchachos son tenidos por muertos, se cree que se
han ahogado; y se entera de que el domingo se planea
una misa de réquiem para ellos. iQué gran triunfo! iTorn
quiere celebrar su -sobre todo su- resurrección ante
toda la ciudadl Quiere entrar a la iglesia corno vencedor.
Completamente en consonancia con los sueños e
ideologias del glorioso sur, ve en la muerte heroica la
mayor de las glorias. Pero él quiere ambas, la gloria y la
vida. La vida es pragrarnática, y asi está bien. Finge estar
muerto. Quiere disfrutar el duelo de los orros, el duelo de
ellos es la medida de su gloria. ¿Pero de qué sirve la gloria
si no se puede disfrutar? Con mucho gusto dejarnos que
otro muera en lugar de nosotros. ¿Por qué no el fantasma
de nuestro yo?

Es natural que a Huck no le importe mucho todo
ese teatro. Él no tiene a nadie que pueda dolerse por él.
No entiende por qué uno quiere ser tenido por muerto,
si finalmente ya no quiere ser tenido por muerto. La
gloria no significa nada para él. Con ello Tom nunca lo
ha podido atraer. Él le terne a los espiritus y fantasmas,
a las verrugas y al diablo. Tom no cree en estas cosas
sobrenaturales, o sólo un poco. Chantajea a su amigo
inventando historias de fantasmas. Tom maneja bien
el arte de guiar a la gente, dirigirla... manipularla.
Huck nos cuenta en su historia que él también ha
huido a la isla y ha escenificado su propia muerte. Pero
quería ser tenido por muerto, y de una vez por todas.
Quería liberarse de su padre y de todas las persecusiones
de la civilizada San Petersburgo. Deseaba ser olvidado.
De manera definitiva. Sacrificó a un puerco, sumergió su
chamarra en la sangre, se arrancó cabellos y los esparció
encima. Él, que siempre permaneció fuera de la sociedad,
rompió con todo. Se juntó conJim, el esclavo fugado. Por
el Mississippi se salieron del mundo... directamente a
nuestroS corazones.
No, Huck no es apropiado para la sátira, y mucho
menos para los sueños y la cursilería romántica. Aunque
la superstición lo acompaña cada hora de su vida, sigue
siendo un pragmático; quizás justamente por eso: contra
la noche sólo hay un remedio: el día. Y así la literatura
estadounidense debe su existencia a este joven de trece
años, Huckleberry Finn. Eso lo sabían los escritores
mucho antes de que Herningway lo expresara.

104

LA VIDA REAL: EM RUINAS

Al final de su vida, Samuel Langhorne Clemens
alías Mark Twain era el escritor estadounidense
más conocido. Los lectores lo amaban, los colegas lo
apreciaban. G. B. Shaw estaba convencido de "que el
futuro historiador estadounidense encontraría su obra
igual de imprescindible que un historiador francés
los tratados políticos de Voltaire"; Rudyard Kipling
revistió el nombre de Twain con el atributo "divino" y
lo emparentó con Cervantes (lo que supone una mayor
exaltación); incluso el malhumorado de Knut Hamsun
'
que lo llamó de manera algo despectiva "bromista genial",
lo envidiaba por su talento para la comicidad paradójica
(algo así como: "El hombre era tan pequeño que tenía que
subirse a la silla para rascarse la cabeza").
Sin embargo, la vida privada de Twain yacía en ruinas.
Una aventura empresarial, es decir, la participación
en una editorial, fracasó, lo cual lo forzó a emprender
prolongados viajes por todo el mundo para dar lecturas.
Intentó vincularse de nuevo al éxito de su saga para
niños y escribió, a manera de continuación, las novelas
Tom Sawyer Abroad y Tom Sawyer Detective, libros flojos
con los que arriesgó la gloria literaria de su héroe. Al
final estaba solo y amargado. Dos de sus hijas habían
muerto, lo mismo que su esposa. Sin embargo no deseaba
ceder a nadie la configuración de su gloria póstuma.
Contrató a un biógrafo y le dictó la historia de su vida.
Él, el demócrata ilustrado, el convencido anti-romántico
'
el gran cantor de la idea estadounidense, riñe alli con

105

su país, duda de las esperanzas que había asentado
antiguamente en los tiempos de la industrialización,
injuria a sus amigos, se desespera de la vida. En su
última obra narrativa, El forastero misterioso, publicada
apenas seis años después de su muerte, deja decir a su
protagonista: "No hay Dios, ni universo, ni humanidad, ni
vida terrestre, ni cielo, ni infierno. Todo es un sueño, un
sueño grotesco y estulto. Nada existe, sólo tú".
Mark Twain murió el 21 de abril de 1910 en su casa
en Redding, Connecticut. Vivió 75 años~

�ELPRIMER
INTERLOCUTOR
oIARIO

T(TULO: Draric tomo I, 911 1027 Ed1oón crític ,. introch:.&lt;..ciór., not.:s, fic.hm,
b1obibliQWatiws e indic t d.:: \lfon-;., Rangel Guerra
AUTOR: Alfom,&lt;' Reyes
EDn'ORIALEI: f CE LA.'\¡{ t UN A.M I l'A\11El Colegio &lt;le ~léxico I El
Colegio '\¡acronal í Conaculta I Ac..1demi,1 MextcJTul de b lengua

AtlO: 2010

a esperada apanción del
primer tomo del Diario de
Alfonso Reyes confirma la
sospecha: estamos ante un escritor
de dimensiones colosales, al cual
es imposible encasillar con un solo
adjenvo. 8 proyecto de la edición del
Diano así lo marufiesta: la impresión
de quince cuadernos manuscritos
que cubren casi cincuenta años,
ordenados ahora en siete volúmenes
(tomo I: 19111927; II 1927,1930,
III: 1930-1936, IV: 1936-1939, V:
1919 1945; VI: 1945,1951; y VII:
1951·1959), bajo el cuidado de un
equipo de especiah&lt;;ta~ en la obra
de Reyes: Alfonso Rangel Guerra.
Adolfo Ca~tañón,Jorge Ruedas de
la Serna, Alberto Enrtquez Perea,
Javier Garciadiego, Victor Díaz
Arciniega, r ernando Cunel y Bekm
Clark de Lara. Y catorce años de
arduo trabajo editoriJL
Existe unJ edición anterior
de estos e&lt;;critos (de 1911 a 1910),
pubhcada en 1%9 por la Llmversichd
de Gu anajuato , y que dicha
publicación desencadena una &lt;;ene de
cuestionarruentos. pues parte de los
manuscritos originJles se perdieron
durante el proceso de impresión.
dejando el libro como el texto base.

L

I a presente edicrón del tomo I corre
a cargo de Alfonso Rangel Guen
y debo decir que su trabajo es mu1
acertado: fija el texto, despeja ducb,
pone en claro los orígenes del proyecto,
coteja las diver&lt;;aS vers:iones yestablece
un corpus de ba5e.
Tarea inúol tratar de homogenizar
la lectura de la obra alfonsina, cada
cual hará su antología y sacará sus
conclusiones. Porque nos enfrentamos
a un proceso con&lt;;tJ.nte de creación y
reflexión Estamos ante una escritura
que se expande de un párrafo a otro
y no &lt;;e cierra en libros, sino en temas.
fornas y obsesiones. l'na escritura que
se muestra pública e íntima ala vez. sin
descuidar ninguno de sus múltiples y
posibles lectores.
Hoy salen a la luz los pnmeros
trazos de estos textos íntimos, ubicados
..al reverso" de las obras má5 conocidas.
Elías Canetti, en su ensayo ..Diálogo
con el interlocutor cruel", luzo una
reflexión sobre Li redacción de dianos
que viene a cuento: tpor quéllll escritor,
cuyo trabajo es prec.isamente Escribir
&gt;escnbir, precisa llevar un diario? Su
respuesta es clarificadora: para buscar
al interlocutor íntimo y más exigente
(y, muchas veces. el más cruel): uno
mismo. I.a leco ,,.,, A ""&gt;te primer torno
0

106

del Diano asilo conhnru. No hay aqui
mplacencias ni concesiones, sino un
ct: ílogo directo.
Faltaría a la verdad si dijera
que este primer volumen cubre las
expectativas de los lectores que
buscan al Reyes polémico, de aquellos
que esperaban detalles íntimos de su
vida y de su mundo. No; este Diario
es una herrarruenta de trabajo, su
lectura debe ser el complemento del
resto de la obra alfonsina. Sólo en esa
combinación adquiere sentido.
8 volumen cubre el periodo que va
de 1911 a 1927. Años de formaciones
y confirmaciones, de momentos
cruciales. Periodo también de poca
escritura autobiográfica: el peso de
la vida condiana no dejaba tiempo
para apart~ Reyes intentó mucho
dec,pués resigruficar esos días. El
resultado· el cruce constante entre
el diario y la memoria, dos géneros
cercanos, pero jamás idénncos.
Los antecedentes del Diario
datan justamente del momento en
que Reyes confirma su deseo de
ser escritor y con ello se "aleja" de
la estela de su padre, el militar y
político Bernardo Reyes, que prefirió
la espada en lugar de la pluma.
El quiebre anticipa la catástr0fe:

el momento era el de lJ escritura,
no el ele la acción El padre muere
acpibtlhdo en febrero de 10n y el
hijo c;uspende loc.; Jpuntes ini,..iJl~
y emprende el exilio. Asl. las brcvec,
entrada e; del Diario d 1 ~ cuen::.1
c;ucinta del Lugo periplo 91.: '\J de.&lt;Je
el mido &lt;lcl Lom'bcto P'.., neo entre
d ger..cral Reves y ErdllCbCO Maúfro
en 1911 y su abrupta SJlij¿¡ c.k .\.kxiLo
en 1913, hJ-~ta Id preparadó:1 de su
v1a¡e a Bue-n0:-, ,\in.sen 1927 Fn e&lt;;¿
lapso v1v1ó entre f ran.. i.1 y España,
cor.. algJnos rt:tornJc. C'&gt;poradicos i
\1e.xico (1924 y 1027) Puo, en ngor
el Druno -.:, comienza J toma fonru
hJstJ lQ24. :os texto,- precc&lt;lenk,;,
..Dí s au tgos" (con mutauJne&lt;s J'
loii cbs 3, 7, 15 y 16 de &lt;;epnemhre de
1~11) y ..1912 1914" (ur.a n.Jt.l escnt.1
en 1947 y las entradas de los díac;
• 8, 9 y l\.' de octubre &lt;le 1q14) son
cn.:h a~ercJIDienws a ec,te género.
10 de marzo d~ 1-}5'5 Re&gt; te; public 1
rn d penódko r.!g10~ont no V:da
"11versrtanael am.. ulo ne rru \icu
ru obra", ahí comiw..a "Regrese 1
néXICO cl 7 d, m l) o d lQ '4 Die::
~as de..,pt.e&lt;:.. LUm~1l1 JñO&lt;:, )J&lt;..
rn.:sE e; &lt;lt ,pue.., ü mtn..c un J1ar 0
en forrr.1, ~cueto} reduc:Jo ad1tC'
c,11bre mi , ida } tn.i trJr •, o c. 1sin
c.mocion e, m 1dt: c. I ,tuno qi.;'- ~.::
,crvrra so!..imentec.0 Il 11.. anten F :1
nemori 1.., fut r-J,
\J t.n 'ü ,, luc.~o Je un
e•1::;.c. eam1.1\. 1 Rivcc; proyec.ta b
)t bli J1.. t n c. u D,ú, io r ... n e--te
nomento qut. c. ID1&lt;:''·~·1 rctoc r ..,u.,
( n~o
nu Tuo:-; f-1 Je junio
ú ts.. 10 ,m11t 1 "lle emp-:.:..t&lt;lo a
prqiar r lJ po 1bk 1ubh a 1 ·1,. de
,:11 f)iano, al me~o as p.1gmas m1r.;
, 1 1as" rre.., dlJ.., clec; n..it:", l ~l dt
1umo. .ad\iene: "I L'Tegui:rr.J...d \.on
q he. lle\ 1d , ec,re D. io me r 'DE
e' duros tranu:, ahc,r yuE 4J1ero
"1~..a" J pub H" 1'purliul:-k de
L..l

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erado. '\Joto grmdec, huecos y
no acierto J llenador.;~.
I::nton..:es comienza la disyuntiva
tpub.k.ll' e! Diario L) trabaj tren otro
de sus pro}e1..tos autobiográfico&lt;:..
lds \.femona~? aiene :..cntido
pubh1.:ar ambo,-7 P1ra Rews esto
suí1 n.:dund,mte y traba,os0 Es
fac.il adi\inar b dec.uón fin.ti El 2'5
&lt;le junio sentcn1.:1J. "A,.mque '&gt;Igo
rE\olviendo p:ipeles viejos, desisto d..
püE.kar el Duin como tal, J parte cte
1~ Mcmonas. es multiplicarlos antes
sin necesidad y Lt ubora..:ión de las
!lfcmo, tas e&lt;; ma') plena e inteligente
4ue la del D1m iv. I n las mEmor...i'.&gt;
c.ibcn com. ~rondencias y h,htJ
papde.c; de informe,; diplonutic:m, .
A pJrtir &lt;le .. n~0nc ... s. el D,arto
pcrm meceria lumo un documento
intimo, comJ un diálogo pcr,;onal y
autocnttc:o.
Fn e.su: pnmc.r volumen podemos
prec.u: el ~'\iera., por c:..rr 1.-cherenCi.l J
estn, t-,-_nt0 1niwks. Conremplunos,
aslIDl no, bt• r 1··-:.ute c.: ~e; apuntt"
origmales, resct tdos para e-. e&lt;lic. n
) l{Ue dcrnue&lt;:.tran la rL"(.;J.h.1raci n Ci.!
.lamip.~&gt;&lt;;J.ondt 1%9 I.aconfrontac .:&gt;n
C ID \1t .1bt

nos IDCi:nLll~ní:!:,) doc..

ka~ r -,ch,cr-u. las .motauom. , v,n
c.l:rigiw,, J .ec..tl'r 1.ntl"'lJ "&gt;ul" L'On1&lt;.
} prec.,.,~.,; las :rnmiorus elahor.m un
;-gumtntc t/eo:Jg...u. :.o apunttc.
!T't..c. ~tran .J me. emdunb"c de lo
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p:.i.'Tlc.ra::. p-aL:brJS e Díuno
d c:iomrr"bo 3de sepucmbre dt l~ll. a. 1
t., cxpI'C&lt;;.lll. "E ·ribo un s:gno n.mc tC'
I.1 LJ.SJ p,1terna (&lt;;tJ tom 1clJ" PN
horrbrec. rm....o~ ha} .tjctrco v ,(l,
r..uno1e&lt;- c0mn rJpiclamt'lte La\ ic.:.i
Jel paJre e ta en vilo ?\, &lt;. a.leLmte

10 7

,1punta "Atmósfera impropili.1 (to
propicia&gt;) a mis ejerc.:ios espiritualc&lt;-.
iY estos &lt;liac. estaba ) o tan cnamJrado
de los an.ilisis minucrosos y lentosr.
El j(wen escritor d.1erme con un fusil
recargado Junto a la (.J.becera. 8 pnmer
tlboroto pas.1 } llega .uego el ~enci0
de. usi tres JnO$. La tragt.&lt;lia cerro l t
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1uuerdo d to&lt;los Cuando,: c... r J
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mundo. HJy, cbdc ~ronces, una ".Uina
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reprcsc.nto para Reyec. Li nw, Ji:ril;
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carrera&lt;; c..&gt;r. tal, , 'i.illr dd p:n'&gt; tra,
la muerte cte ,;u p:.Jrt luego J .:ir 1 d.:
JITibar a hirop:t, '&gt;U J1)r.tptl sJi Jel
c,cn iuo diplc!lli..Ul(' .L. Cll:I Victorian0
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Guerra 1ur.dwl con la in-.:cmdumbre
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un ...l:ntnn l) JITií 1clo'iúl0Je&lt;,utra.':&gt;Jjo
rnmo e~cnror dumte dnto anos
) c\:,i a retl~ta.ndn J diario not
\- JrtíCWl" rai.. per:.'XllLOs) rn 1st
} [m}me t-.". rell'§t'S .-,.. Jl c.uerpc
chploIP--tico al a&lt;,_¡ni;: ..\h aro Obr~c.gon
lap".'C'-,idcn l'r Jel.Diano~ tda, • un
registro '1i una not.á. La .. irc.t.n.c.ta.nl!.l
no .Lb para m...:
\ part1 · de 1924 ú'llieP-::1
u~ t'tJp 1 &lt;le rel~rden m1t: te.
Rq e-. ·)use ccn-,0lid r '-U t rren
dE t cntvr v :-.u tr.161•0 Cl'ffiu
dipl m.'.ltico. Mexico ~t org miz.1
y 1::':itructlir:i !;U burocrJUJ par 1
perpetuar d nucvn '5i&lt;;temJ. I &lt;:...
IlUSffi(I u"C', IlJt:&lt;;trO Utrr \Ue\._ J
,;;u patria trJ ~ un1..c ano;; lL u Knc1
l Ll p badJ toc..0 l · Re, i'lJ(. un 1

�refonna cultural de Vasconcelos... y él
se siente desorientado, desconocido.
Necesita confinnar su pertenencia al
proceso y sólo tiene su escritura. 8
inicio del primer cuaderno está lleno
de referencias J su propio trabajo:
es la recopilación de todo lo que ha
escrito ha!:.'t.a entonces. l'na bitácora
de su profesión. Da cuenta de los
libros que ha escrito y de su dilu@ón.
Necesita probarse, convencerse de
que ha hecho algo; el interlocutor
es exigente y sólo pide hechos. no
proyectos ru aspiraciones.
Fse 5erá el tenor de las entradas
hasta 1927. Asegurar un puesto
laboral y ganar horas al dia para
escribir y leer. Las anotaciones van
desde el registro de los rumores
políticos ha"&gt;ta las opmiones
literarias. El 17 de enero de 1926 se
lamenta desde su piso parisino: "He
dejado pasar mil y rml cosas, y no
por pereza, sino por absoluta falt.t
de tiempo para sentarme a escribir.
Voy a ver si me acostumbro a hacer
estas notas semana a semana. los

domingos por la mañana, mientras
tocan las campanas y órganos de
las iglesias vecinas". Gracias a esa
disciplina, comprobamos que Reyes
no era un escritor solitario, y que
compartíJ sus creaciones en espera
de respuestas y críticas, asi lo registra
el 22 de diciembre de 1925: "Una de
e"itas noches -no &lt;:;é cuándo- lel
mi Ifigenia y comentario (más un
bre,·e comentario de ocasión) en
casa de Zaldumbide, con asistencia
de escritores hispan05 y franceses•
Finalmente, al confront
e&lt;:;tas notas con el "Manu"icrito
de 1947" (incluido en el volumPn
como apéndice) podemos apreCJ
el contraste. l;n ejemplo ent
muchos. Diario, 7 de marzo de 1925:
"Acabé m1 tournée Fn lo esencial,
enderecé el inconcebible caos de la
legación. Encontre casa que ya me
están arreglando.. " Manuscrito de
1947· "Acabé mi tournée y arreglé el
inconcebible de5orden de la legación,
donde ni siquiera había archivo,
sino que se encimaban los papelee;

en torre sobre una mesa". 8 Reyes
de 1925 apenas tiene tiempo para
dar cuenta de su vida, debe trabajar
y "iobrevivir; el de 1947 rememora
aquellos dias, rescata los detalles,
trabaja con la memoria y describe
una trayectoria en ascenso. Entre el
diarista y el memorista, opto por el
primero, aceptando el riesgo de una
escritura menos emocionante, pero
más esclarecedora.
Esperaremos ahora la publicación
· los seis tomos restantes para
umnar el proceso de consolidación
como escritor de pnmer orden: ¿qué
rh•scubriremos en esos cuadernos
, stantes? Imposible adivinarlo con
rteza. Podemos, eso si, anticipar el
tenor de "ill escritura: un diálogo largo
y cñtico con el primer interlocutor.

Víctor Barrera Enderle

as tolvaneras son esos
remolinos de tierra y/o
polvo que se forman en
los desiertos, en este caso, en el
~~~~'-~~~
desierto coahutlense; el lagunero
TfTuLO:
.1icras
en particular. las ventanas de toda
AUTOR: .~juan Zapata Pacheco
edificación, cas.1s particulares,
EDn'ORIAL: UANL
negocios, 1rn,tituciones educativas
....0: 2009
y toclJ construcción física, deberán
cerrarse, para que no nos invadan
a través de resquicios, huecos.
"entanales, puertas y cubran de
polvo los muebles, las camas, los
rostros. asf durante todo el año en
la Com.1rca Lagunera.
Persistencia de las tolvaneras es el
primer poemario deJoséJuan Zapata
Pacheco (Torreón, 1984). Aquí el
En una ronda de sotol abordas el polvo. joven poeta, con polvo en el rostro
José Juan Zapata Pacheco
y lucidez en la expresión, pers· L "

L

..lok;mtras

108

junto al aire del de5ierto cont
""nstruye )' canta toh ancra,
El libro se Lompúne de cuat
• lrtC&lt;, O e&lt;,tantla&lt;; rJctiC,.h

..Persi&lt;,tenr1as", "Pot'IrJ'&gt; oce:1niLnc.
en ausefü 1t de ri.!r" ".\lb.1.:," y •
jardín". En la rr.mera) ~Je. exten
de lJs partt t; rn l' rol~ l '\)le:1jec:;",
chce Z p 1w P Kheco I .1 ..n::-,w &lt;le 1
toh Jnaa c. .:1-nprc a..:ota en loe, Jdl'OC"
deJan.:lo l:,ra6J5 c.k e.mw) ccruza l !.1
lJ.s lbnuras"
Desde el prmcipiv José Jua"
:ZJpatt de:..:id~ de mbirncs } darr.Js
un rtcorrido , 1:suJl p) la gt:ografi
de.'&gt;crt!..... v el rede.-,.._ u')rimknto Jt .J
que hay en dl.. (el amor lJ poesia) •
trave e.le fina., 1m 'J?;ene-,
E te libro es un 1~C'lld e.le toh mtr. ,;
q~e ptr&lt;:;1&lt;,tc: rn la p.uabra Jd poeta
que conoce y &lt;aerm. -1 Lll1to wr&lt;lrnL
en su --uerpo: "A Jornada., de oceJn
c;e c.lisuncian pohlon.L!s de alrnhole....
I ( arde.ne hes y 1...orsos Je.,~ajn tierra
41-1e ,;e in..endia en ibo'".1cb".
Y es ec;,e dülor, r.1e-..:'~d,1

eon la r Jstalgia de la tiem amadJ y a mucha poesía que se cscri
' andonada. ~ el tono que J05é Juan .1ctmlmentc. Aunadu a una sencilla
1para frec..uentJ para wntarnos pero be la ec.lic:ion realizada por l.i
,a hazañJ dt &lt;,cr d ffil&lt;,mo tierra, de
L\Nl dond., leemJs los poemas en
w n r de tila r CJnt.tr ,obre la tierra
una dii;;;,o.,;, uón apais_d.t e':&gt; decir, en
Fl poemano c,m&lt;;erv,;. rasgc&lt;, • n form..1to para ker de una mJner-1
.1Jiuonalec;, en la form.t y en el ...t JCtl\,J y íre-,ca ...,orno el mi,;mo
fondo, est.. e.nrreteJic.lo, "iC , 1c.1Lmhra wntt:nido CTcl libro
a tra\c:&lt;; de una sen~ c1e lec tJrac:;
H.iy que leer Permuncw de las
de otros vates que h,m recorrid0 tul\a,;tra~ para 1brir y a'~entJr d
C&lt;;Os &lt;lt:&lt;;iertc-,, com0 d cae.o de. &lt;,""' .). h je que tenemo., &lt;le le. po..::'&gt;tJ
coterraneo-; Mi~d \1rrak-., ut0r JO\len mexi...arrJ, e~ este. '-°'.J'--0, '.1
de la cdcl-rac,jn del chao i1 \' \lar.._,, 4ut se. tscnbe de&lt;.de el norest .. &lt;le
A Jiménez. de \m.:1 de 1ub to l111Ja1. \1éxi~·o ;'.)e,;,ci.1hrm.mo-; por medí.:,
entre otrm, mulos. Pero c&lt;:,tos ra-,gJs c.:~ llmpida:,, metafora, qu~ somos es 1
trad1c10n.1..e-, se: acompañ n &lt;le una r.ac.L t::n md10 d'-- '.b tolvanuas del
exrrec. t-n frest:a 4~e no ,;e dtlu) c. .u c.251erto.
tra"&lt;,tumr de1 libre Y,a creando
,;,u propia , oz desértic.a bto e&lt;,
Julio Ci\Cír Féli-.: Lmna
io "irtu0so de t'&gt;te pllemariü, J 1m
recer, y por lo que atr,1e leerle &lt;;U
t~alidad &gt;Ere&lt;;Lura.
!\gr.1dezLO ctui ZJpat I P,1chc.c.J
c-ptt por no t.t1kzar un cng .ije
rc:bu5..1d0 \ much 1-, \,t.._c&lt;; huec..0
v &lt;.en-,ac:i1ln..li-.tJ '- ue t mto daña

Esta
PERRA
sí que es
■RAYA

TfTuLO: P(1T1.1 hr..,"
AUTORA: "'--1 wrc.:on
EDITORIAL: Plantt 1

...o:

109

Jrec.e muy l CL y JSl
rec,ult... ubIC.ar Perra brc.l\a
de Orla ,\l ·eón t:n el t:aJón
G.~ L. :..lITi.ltl\J &lt;lel né&lt;l"Cotrafiw E"&gt;
f...i. BastJ rn.-,trt tr .ugu~cs d(talle"
c0mo lJ.,;, hc..-ho.e; .._ondiano, J lo
c:ue '&gt;t: enfrenta FemancL. S th ~. b
pr0t.1goru(;tJ ,,u n wio ll~a a . . 1s
en vdúculo~ d.: m xido rccientt.,
rocbtdo de ma.'&gt; h.!ucdos ) hombre(;
ftc.les !:.U mandato, el Jinuo ..J.e
s ,, n-.mo.c;, en fajo'&gt; y ~t,;:, tar_it~~ ~e
pa~Jn ~..i.-,, pis~~'-.dS tfl Lt g'"'111kra;
mmhuana en ,e:: e.le Lhacc\ p:.u:c-1
evitJr d 1...ancer, rop I de m.. rc,1,
Lnél .. 1hez.:;. C--CC' Jida rn -,u c....xhe;
cnfnmtamknto::. tntre poli..iac, y
:mlitares, poLtKo .. orri..ptv.-,,
Pil\-,tltutac. ro 1J ir h-, ~ tlle.-, ;Jara
cUidJr c.. tt mtonc , pan mantt'ner
el rc&lt;,peto, tjccuLion~::. v r "",.,.. ,~

P

�manchados de sangre. Sangre. Pero
la sangre
Sangre. La madre asesinada
encima de la hija y el comienzo del
debacle. "Tráiganme la cabeza de
Juan el Bautista", la Salomé bíbhca
pide venganza. f ernanda Salas
puede pedir la cabeza de su padre
y así cerrar por fin una historia que
la ha marcado de por vida: "Podría
pedir en una charola de plata la
cabeza de mi padre", más que por su
~nadre, por ella misma. Como en la
.ragedia griega, en donde un hecho
desencadena una serie de actos que
tarde o temprano llevan al punto
de conflicto y desenlace, Femanda
Brava se ha dejado llevar por las
corrientes del Leteo, río de sangre,
de muerte, de herencia, de orfandad;
! te aquí su praxis. Perra Salas busca
1.1eño. "Padre, ¿por qué me has
abandonado?".
Algunos pensarán que en Perra
brava, Alarcón, corno su personaj-.,
equivoca su camino y en lugar I t
drnunciar, vanagloria y tcrmü...
1 ...ndida: la figura masculina parece
ser retratada con deslumbramiento:
julio es un salvaje que no le terne 1
nada; Julio es alto, moreno, y más
guapo que el Babo (lo que sea que
esto signilique),Julio es dominant-P
macho, nada lo quiebra. Pero 1 ')
ts así. Fernanda está conscient ·
C.t.: su búsqueda personal, por eso
uccesita de Julio. Fernanda puede
doblegarse completa. ~unca más otra
pérdida. No más con el sentirnlen e
de desamparo. Tiro en la nuca a
orfandad. "~adame pasaría mientras

estuvier, ci nJ ~ lío. Nunca. (...) Sobre
nú estabaJulio, y sobreJulio no había
ley".
Y así, esta novela del narco
(porque si, lo es) adquiere matices
para ir más allá. Alarcón es mteligentL
al entramar la crudeza de un relato
que nos habla de una realidad
violenta que se explica y enraiza
bien en el contexto regiomontano
1
(hablar de valores pero vivir de
apariencia; señor caballero es don
dinero; la importancia de tener más
cada vez más para ver si así se calh
estas voces que gritan desde el vacío;
tapar el hueco, llenar el pozo del
alma ...), y al mismo tiempo forja la
psicología de un personaje producto
de este panorama. Fernanda Sal:,
Perra brava. Fernanda busca duef
quiere sentirse protegida. Sabe q
tiene un hueco muy adentro y que se
vería todo cool materillizado como
sahd.t de su nuca. Fernanda atrapada
t - una sociedad hipócrita (micro y
n agno. de su entorno doméstico y
e1J común nuevoleonés). Fernanda
en su remolino del infierno, signada
por la herencia, por la muerte. En la
tragedía griega esto no se acaba hasta
que se acaba. Por más dolor que haya.
Por más sangre que...
"Tráiganme la cabeza de Juan el
Bautista", Salomé de \Vilde. Cna
e, beza en el auto no sirve. Otra,
en la televisión. En la cajuela el
padre: su cabeza ahi a merced. En
común el mismo verdugo. la figura
lt protecc16n. El deseo de la pe1
J .ava es sentirse a salvo. Protecció'1
Salvada de la vida. Y el error del

verdugo fue aceptarse human 1
demasiado humano: entonces
el amor, entonces los papeles -;e
mvierten y eso no entra en los plan-:s
di Fernanda enamorada de la muerte·
~arque yo siempre quise morirme
por eso había acomodado mi cuello
entre sus dientes" Julio a Fernanda
"no dejes que te empine". Fernmda
con el verdugo entre sus manos.
' :manda que quiere ser empinada.
ulio ya no es Julio.Julio es hybris, ¿el
udugo? Tráiganme la cabeza. Fernanda
J.omé de Wilde. Un último beso.
uta con el hado. El hueco de la nuca
se abre. En la cajuela el padre. El error
deJulio: enamorarse. Fernanda desea
__ .orir "el día que vayas a dejarme,
tes de que salgas por esa puerta me
et~ un tiro por la nuca". El verdugo
.rece otra cabeza. la víbora muerde
su propia cola. Fernanda obligada a
vivir en el infierno.
Orfo Alarc6n usa de pretexto la
narrativa del narco para plantear
otras historias. Para criticar con filo
la hipocresía de una sociedad que
ahora se muestra parapetada ante el
monstruo que ella misma parió (la
serpiente se muerde la cola). Para
ind1gar en la otredad femenina, esa
que habita todo5 los rincones pero
que la visión masculina se afana en
silenciar (y que Salomé exige). Para
darle voz a quienes no la tienen.
Y todo esto a ritmo de hip hop y de
ladridos: "{Dónde están, perros?
Quiero verlos grit.1ndo...".

Odvidio Rcyna García

T(TULO: ru'l'UC¡l• Pº'"º
AUTORA: ~ _h,!' 'c. i~~ EDITORW:

AÑO:

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tfltn l"l '\n \ J litrr' t.;., c_a~
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ri.1tc- l ...} c.;;:ncL. rrme' t.\.tr.mjcri'..
no71:J a Yec.0, c.. tprichC'Sd. dc-,,.mnara
manim0rua;,c..tnJ··u-auuw: J.."'..:...,ao
y e.,c..- birá r , 1, ·r1 p ch1.m:..mc.k,,,~
·¿l ;.i.tl tS el p..mto ...itgo IX'r c.; ' .Je d
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\ J;: '-''•''; ' o , 1 T 1~
:r
..,
t.., I :.mira c&lt;,t. ......_'t, gr...h U- thJ
&lt;-

�Esther Seligson girará, narrativamente,
alrededor de una de las escenas más
auténticas y desgarradoras del relato:
el suicidio de su hijo, de ese muchacho
cuya alma no entraba en su cuerpo, muchos
años antes de que la autora decida
regresar a la ciudad de :t-.-léxico.
"Sólo el otro es mortal en su
ser", anota Sartre en El ser y la nada,
"morimos, pues, por añadidura".
Dolida, hipnotizada por la muerte
de los demás, con una prosa firme, se
vuelca la fluidez de Todo aquí es polvo.
Lo cierto es que si para recordar,
es requisito haber olvidado, lo que
construye Esther Seligson, con su
verbosidad poética y sus evocaciones,
resulta un libro hondo y bello.

11S

■u
WILUAM S. BUl'J\OUGHS
V,.OC KO\OIJ&gt;.C_

Y los hipopótamos
se cocieron en
sus tanques

TfTULO: Ylos hipopótamos se
coc,m r1 :,: Si,, ranques
AUTORES: Jack Kerouac y
William Burroughs
EDITORW: Anagrama
AMO: 2010

Marina Porcdli

scrita en 1945, Yloshipopótamos
se cocieron en sus tanques, por
fin ~ p..u:ka e:te aro Es.lita a
a.roo manos por \Vill Dennison
(Burrougbs) y Míke Ryko (Kerouac),
narra la historia de un asesinato entre
miembros de la rrusma pandilla beat.
Y los hipopótamos se cocieron en
sus tanques repara en un momento
irrepetible dentro de la Generación
beat. La colaboración entres dos de
sus miembros más representativos:
Jack Kerouac y William Burroughs.
La lectura de la obra resulta novedosa,
J más de sesenta años de haber sído
escnta, por el anatema generacional
que representa En incisivas
ocasiones. a lo largo de su carrera,
Burroughs se hctbia pronunciado
en contra de su nombramiento
como un militante beat. He aquí b
prueba irrefutable que desmantela
la negación de Burroughs y derroca
el mito de la representatividad. La
pertenencia es un rasgo incierto.
Cada uno elige a qué generación

E

pertenece, independientemente
de su fecha de nacimiento. Y la
novela demuestra que la elección de
Burroughs fue erigirse como un beat.
En Trópico de cáncer, Henry Miller
declara: "Nuestros héroes han muerto o
se están matando". Kerouac no sólo
tuvo la oporrunidad de convivir con
uno de sus ídolos, también trabajó
con él. Aunque algunos críticos se
han empeñado en inscribir a Y los
hipopótamos se cocieron en sus tanques
dentro de una comente existencialista,
por el tono de la narración, en realidad
la novela es un reflejo exacto de las
cuahcLdes pZZistic.ts que la vida de
Jack experiment.lba. u asociacion
entre ambos es la emulación de lo
que Kerouac observaba en i mundo
del jazz. Charlie Parker se fusionó
c:on ~1iles Dav1s, luego t--.1iles Davis se
fusionó conJohn Coltrane_ De la rm,ma
forma. el pnmer Kerowc urgía de una
simbiosi'-.
Por su parte, Burroughs al poner
en manos de Kerouac y Ginsberg fa

112

organización del manuscrito de El
almuerzo desnudo confirma lo que Y
los hipopótamos se cocieron en sus tanques
anunciaba, su e\1dente apego a una
generación de la cual siempre renegó
pero que jamásse empeñó en destruir. A
partir de este episodio se convcrnría en
una presencia imperante en la vida de
Jack Así lo revelan la redacción de Dr.
Sax, tributo de Jack hacia el ineludible
Burroughs, yla mfluencia que ejerció la
ciudad de México en ambos, sin duda
propiciada por los dictados del viejo
Wilham. F1 choque entre las dos prosas
marcaria profundamente la narrativa de
ambos. En la novela podemos advertir
la prehistoria del Burroughs de obras
posteriores como fatammador o Yonqui,
y l.1 constante que simbolizarla lJ
producción furura deJack: la búsqueda
del héroe personal.
Al redactar Y los hipopotamos se
cocieron en sus tanques. la escritura de
Kerouac realizaba tres actos paralelos:
uno. e&gt;.1)loraba el reconocnniento de
su modelo de la vida norteamericana

en Burroughs; dos, aplicaba a su
cotidianidad, llevada a la págim,
dimensiones dostoíevskianas; y tres,
trahijaba a sus amigos como pnmordial
materia literaria, ejemplo de ello es
la historia de Lucien Carr y David
Kammerer (Philip Tourian y Ramsay
Allen respectivamente, en la ficción).
A pesar de la admiración profesada
por Burroughs y la reverencia en Dr.
Sax, la figura del viejo yonqui fracasana
como modelo representativo de la
\ida americana. No seria hasta que
apareciera Neal Cassady que Kerouac
verla cumplidas todas sus expectativas
respecto al prototipo de su amada
América. En lo referente a Dostoievski,
la novela sería la más fiel, pero a la vez la
más inexacta aproximación al universo
dostoievskiano por parte de los beats.
Por lo anterior podemos decir que Y
los hipopótamos se cocieron en sus tanques es
una novela fallida Vayamos por partes:
recordemos lo que sucede en Crimen
y castigo. Raskolnikov, el antihéroe,
asesina a dos personas, elude ala policia
y al final se entrega para cumplir una
condena. Después de pagar su delito
se casará con Sonia Raskolnikov mata
a dos inocentes y se hace encarcelar
sólo para al final poder ingresar a la
sociedad Es un largo viaje para sentirse
un ente social Y~os~tamosse cocieron
en sus tanques también culmina con un
homicidio, pero ocurre lo contrario.
Hacia el fin de la historia Ramsey
Allen se salva de la prisión gracias a
que recurre al trillado truco de abogar
demencia. No existe una enseñanza
moral El tCA'to es una novela fallida.
La realidad de Luden Carr es
más dostoievskiana que la ficción
de Burroughs &amp; Kerouac. Cuarenta
y ocho horas después de ultimar a
David Kammerer, como Raskolnikov,
se presenta en la comisaria. Habla
con la verdad: Kammerer era un
confeso homosexual que lo acosaba

mcansablemente. Paga su deuda con
la sociedad, corno Raskolnikov, y se
reintegra a ésta. Dostmevski conocía
el alma humana. No se equivocaba .:.
someter a su protagonista al encien·o.
Un hombre no puede soportar en : ,
ficción lo que es incapaz de soportar
en la realidad El Lucien Carr es un
personaje más logrado que el Ramsay
Allen.
Con frecuencia, se hace referencia
a la relación encre Luden Carry David
Karnmerer como una réplica entre el
amasiato de Rimbaud con Verlaine.
La diferencia radica en que entre los
del siglo XIX existió una gran pasión
Yentre los beats no. El conflicto de la
novela no se encuentra en la relación
entre Luden y Kammerer, ni tampoco
en el crimen. st: halla en la culpa que

2010

Unóversidod lbo!oomeriana Torreón

lleva a Carr ~ dejarse atrapar. En e: ,te
sentido, la casi totalidad de la novela
se desperdicia. Gran parte de ella está
l..dicada a establecerun escenario, algo
n11icamente beat, y a retratar la época.
Cn deseo por legiámar la estirpe, más
kerouaquiano que burrougbsiano, que
tennina por desbalancear el texto.
Y los hipopótamos se cocieron en su,
tanques no es el secreto mejor guardado
de la Generación beat, sin embargo,
plantea aspectos interesantes, como el
interés en fundar una nueva mitología.
Los beats nunca estuvieron tan cerca
de Dostoievski. Lamentablemente
el universo moral carece del golpe
maestro del \1ejo adicto a la ruleta.

Carlos Vdá.zquez.

LITERATURA YCRITICA CULlU

C)

113

�AUTORU

IOHIM9111li. _ (México, D.F., 1979). Maestro

en letras por la UNAM. Es poeta, ensayista y critico
literario. Coautor del poemario Poesía al annar (2010),
colaborador del Periódico de Poesía y miembro fundador
del Seminario de Investigación en Poesia Mexicana
Contemporánea.

AUTORES

lll■IT &amp;Aa.CfA H•llf••n (Holguin, Cuba, 1978)
Estudió periodismo y comunicación social en la
Universidad de Oriente, Santiago de Cuba. Fue reportera
y conductora de noticias en el Instituto Cubano de Radio
y Televisión (ICRT). Es reportera y editora del periódico
Vida Universitaria de la UANL

MARINA N■CIW

(Buenos Aires, 1978). Narradora, c.AIU.OI ffl.ÁIHII (Coahuila, 1978). Es autor de los
ensayista y editora. Colabora en el suplemento Laberinto libros de cuentos La biblia vaquera, libro del año en 2009
del diario Milenio. Dirigió la revista Lanzallamas durante según Reforma, y La marrana negra de la literatura rosa (Sexto
2003. Ha publicado el libro de cuentos De la noche rota piso, 2010).
(2009).
IAIMI •111Aa■lil (Monterrey, 1974). Ensayista

0••1•10 ■IYNA &amp;AaCfA

y critico. licenciado en letras españolas (UANL) y
maestro en ciencias del lenguaje (BUAP). Su ensayo uLa
critica catártica en 'El perseguidor' de Julio Cortázar"
ganó en 2007 el concurso literario nacional Magdalena
Mondragón

~IWIUIIA DIINIIII (Monterrey, 1972). Doctor

IIÁUA■AIMNI (ciudad de México, 1947). Su novela

en literatura hispanoamericana por la Universidad
de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del Certamen
Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes". Sus libros más
recientes son De la amistad literaria (2006), El reino de lo
posible (2008) y Literaturay globalización (2008).

más reciente es Lunas (2010), sobre un profesor de
literatura y su viuda. Prepara una historia de la literatura
del siglo XX a través de treinta géneros literarios.

(Monterrey, 1982). Ha
publicado reseña, cuento y poesía en revistas y periódicos
de la ciudad Aparece en el libro colectivo Versos veraniegos
(2008). Su primera publicación en solitario se titulará
Salvajada, de próxima aparición

MICIIAII Klf■IMIIIR ■d9 (Austria, 1949). Es autor de

WPW IAIAIAa ( ciudad de México, 1976). Por su libro

MYI• 10Hj 1AN■IIAM N IÑIII (Monterrey, 1961).

piezas radiofónicas y musicales, dramas, guiones y numerosas
ALalllTe ■Aaa■li•■N•■a11 (Monterrey, 1978). novelas. Sus últimas dos novelas, Bleib ü1xr Nacht y Geh mit mir, se
Estudiante de doctorado en la Universidad de California, publicaron en 2010. En2008 lefue otorgado el Premio de Literatura
Irvine. Es autor de La invención de la identidad en Nuevo León, Bodenseepor su novela Abendland.
siglo XIX y coautor de Sociedad, miliciaypolítica en Nuevo León,
MIIIICIA
MÁ.1■11 (Torreón, Coahui1a, 19T1). Lianciadaen
siglos XVIII y XIX.
diseño gráfico y maestra en educacióny desarrollo docentepor la WA
MIUII CANI. . (México D.F. 1975). Estudio dibujo Laguna. Miembro fundador del Taller El Chanate. Ha trabajado en
y litografía en la Academia de San Carlos. Sus grabados proyectos deilustraciónparaeditoriaks en Méxicoy Estados Unidos.
se han expuesto en diversas bienales en México y el
extranjero. Actualmente es director del Taller de Grabado 1. M.-■ uaále (Niza, Francia, 1940). Premio Nobel
de literatura 2008. Ha publicado, entre otras novelas,
El Chanate en Torreón, Coahuila
El pez dorado (1997), El Africano (2004) y La música del
•••• - - • • (Guadalajara,Jalisco, 1961). licenciado hambre (2008).
en letras españolas por la UANL Entre sus libros figuran,
en poesía, Oscura lucidez (1996) y Enanigo intaior (2008); en 61ua M..UCA•■lhl &amp;ARA (Monterrey). Es director
narrativa,HermanoAbd (2000) y I..osojosckAnya(2002) y, en de la licenciatura en voz y danza y catedrático de música
ensayo,Esaitoendnoreste (2008). Prepara una traducción del e interpretación contemporánea a nivel maestría y
licenciatura en la Irish WorldAcademy de la Universidad
Arte Poética de Horado.
de Iimerick, en Irlanda.
1•11 ,111•■ JA■U (ciudad de México, 1974). Ha
sido becario del FONCA en la modalidad de Jóvenes ■•IIAllN ANTONIO •illi (León, 1965). Narrador
Creadores en los periodos 2004~2005 y 2007~2008. Entre y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
sus poemarios destacan Cabaret Provenza (2007) y La Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001
sodomía en la Nueva España (2010).
y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
191111A CANIIM ( ciudad de México, 1981). licenciada
en lengua y literatura hispánicas por la UNAM. Ha XIMINA,.... (Monterrey, 1981). Es narradora, autora
publicado las revistas Punto de partida y Casa del tiempo, del libro El buen entendimiatto (2009). Escribe una columna
entre otras. Becaria de la Fundación para las Letras de opinión semanal en el periódico El Norte desde 1998. Es
activista ciudadana.
Mexicanas de 2008 a 2010.

La ciudad como texto. La crónica urbana de Carlos Monsiváis
obtuvo el Premio Nacional de Ensayo uAlfonso Reyes".
También compiló el libro La conciencia imprescindible.
Ensayos sobre Carlos Monsiváis para el Fondo Editorial Tierra
Adentro.

Maestro y coordinador de la acentuación en música y
educación musical de la Facultad de Música de la UANI.,
donde dirige la revista cultural FAMUS.

(Monterrey, 1977). Magíster
en Psicología y Estudios de España y Latinoamérica en
la Universidad de Bielefeld, Alemania. Ha publicado en
diversas revistas culturales. Es coautor del audiolibro de
viajes Eine Reise durch Mexiko (Yucatán).

. . . . ANTONIO IAIINAI

ICNACIO M. IÁMc■II •IIA90.

Profesor asistente de
literatura latinoamericana y estudios internacionales
en la Washington University in Saint Louis. Su libro

Naciones intelectuales. Las fundaciones de la modernidad literaria
latinoamericana (2009) recibió el premio LASA México a
mejor libro académico en el área de humanidades 2010.

IOÁIIIANIAMTAMCll■-(Torreón, 1984). Periodista

cultural y guionista Ha sido reportero de los diarios La
Opinión Milenio de Torreón y El Porvenir de Monterrey.
Trabaja para el periódico Vida Universitaria de la UANL
Ha sido becario de guión cinematográfico en el Centro de
Escritores de Nuevo León.

�·'E.dllCa,cidft dt a,Jidod,

Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL

1111r~ll'Kial"

I Centro, adscrito a la Secretaria de Extensión y Cultura, será el
repositorio de la memoria documental y gráfica de la institución
como parte integrante de su patrimonio histórico. Una de sus labores es
la recopilación de variada documentación emanada de las escuelas y
facultades, así como de los institutos, centros de investigación y en
general de las dependencias que integran la UANL y den testimonio
de las tareas sustantivas de la institución como son la docencia, la
investigación, la difusión de la cultura y la promoción del deporte.
Las piezas y/o unidades documentales que recibe este centro incluyen:

E

• Folletos y pliegos impresos
Libros, mfonnes, folletos, publicaciones
bibliohemerográficas y documentos
• !\fateriales gráficos Impresos
Catálogos, invitaciones, programas de mano,
pósters y carteles
• Materiales audiovisuales
Videograbaciones, películas y grabaciones sonoras
• Recursos visuales en formatos físicos y virtuales
Fotografiasen papel, negativos en 35 mm, diapositivas
y digitales conservadas en cualquier tipo de soporte

I

En sus funcione~ de
promdver y recuperar la
memoria histórica, así
como difundir el
conocimiento amplio y
critico del pasado, edita
el boletín mensual de
divul_gación histórica
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Los materiales se reciben 8fl el segundo pilo de la
Biblioteca Unlversrtaria "Raúl Rangel Frias",
Ave. Alfonso Reyes No. 4000 Nte., Col. Regina,
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Tel.: (81) 8329-4265.

UANL
l '11Vr:RSID1'.D.\.i TÓ'.\OMi\ DI t-.Ti

ve i LONIJI

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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                    <text>REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓN

EL AVANCE DE LA
LITERATURA INFANTIL

LITERATURAINFANTILMEXICANA:
EL TRIUNFO DE LA ESCRITURA COMO JUCUETE
JOSÉ ANTONIO SALINAS

EL LIBRO INFANTIL: MEDIO DE
TRANSFORMACIÓN DE LA REALIDAD IBBY EN MÉXICO Y ARGENTINA
CUSTAVO PUERTA LIESSE ANALfA MELCAR
IMÁCENES DE DAVID CARIA

���'e n-¡,os JL El

1,,-

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/1

Jm CARLOS REYES/ 4

RECOMSTRUIR LÁ IMF.A.MCIA: EL
LECADO DE LÁ Y.A.MCU.A.RDIA/ IL
- JUCllnE, P.+JlA LOS FUTURISTAI, TEMÍA UMA
IMPORTAMTI FUMCIÓM l!M LA FORMACIÓM
DE UM IIOMBRI MUEYO, EL UBRO IMFAMTIL,
IMTEMDIDO COMO 1ucun1, 11 COMYIERTE
IM IIM MEDIO CREATIYO IDÓMEO P.+JlA
LA TRAMIFORMACIÓM DI! LA REAUDAD /

CUITA.YO PUERTA. LIESSE / 8
\.. '" 11r1in1~,

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PL cfl

.A.M.A.TOMÍ.A. DE LÁ CRÍTICA.

DE ARTES Y ESPEJISMOS

REBELARSE PAR.A. PERTEMECER.
LÁ CRÍTICA. LITERA.RIA. EM EL
MODERMISMO NISP.A.MO.A.MERIC.A.MO

D.A.YID C.A.Rli: LÁ IM.A.CIM.A.CIÓM DE
LÁ UTOPÍ.A./ IL PHffORRICIOMOllff'AMO

;Jr,

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EMDERLE/3&amp;

SÁMCNE'IT.A.PI.A./M

L .... Rogdio Villarreal 1Ji::ondo
Secretario de Extensión y Cultura

l• .ducJi icne,¡e 1 " t

Dr. CeiS4 Jos.:::: Garza Acuña
Director de Publicaciones

P.A.li OUE LOS MIÑOS LE.A.M, DE
UM EXTREMO A. OTRO DE AMÉRICA.
LÁTIM.A. / AMALÍA MILCil IMTREYIITAA
.AIIICEMA CALIMDO Y A CilLOI IILYEYRA,
IMTECRAMTES DE IBBY (IMTERMATIOMAL
BOARD OM ■001:1 FOR YOUMC PEOPLE),
IO■RI SUS REIPECTIYAS EXPERIIMCIAS EM
LA PROMOCIÓM DI LA LECTURA/ 22

.A.MD.A.R A. LÁ REDOMD.A.
•
EL CABALLO EM LÁ TEMPESTAD/

SER LECTORES, FORMAR
LECTORES / EM ESTE ARTÍCULO, IIIIDI

1

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ffillLr\.e :.._,.)] E 1tarc, 1h ,d]l 1 ,;.¡1\rtt. ~,na,

LEONARDO ICLESIAS / 48

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MARÍA. ESPERÓN/ 34

on:

~Mo NA.Y COMSUELO"■ UM.A. YISIT.A.
DE IMYIERMO AL RECOMOCIDO
AUTOR BOSMIO•CRO.A.T.A. MIUEMICO
JERCOYIC / FRAUU MEYIR•COIAU 11
REÚMECOMELAUTORUMATARDIIMUM
CAFÍ DI IACRIB DOMDI COMYERIAM IOBRI
UTIRATURA, PRIMIOI Y LA CAPACIDAD DE
SER "IIM FORASTERO DEIDI EL IMTIRIOR"

/ (TR.A.DUCCIÓM DE JOSÉ .A.MTOMIO
S.A.LIM.A.S) / 73
C.A.B.A.LLEIIÚ.A.
I'dav~,Clac:u~p&lt; ·Jun 'FRAMCISCOMEZASÁMCHEZ/78

FONDO

Dr. Jesús Ance:r Rodnguez
Recror
lng. Rogeho G Garza Rivera
Secretario General
Dr. Ubaldo Orti:: M&lt;nde=
Secretario Académico

nr. Víctor Barrera Enderle
~icbarrera@hotmail.com
Director editorial

•

CÁUÁÁFIRMA QUI IIOY MÁS QUE MUMCA ES
TOBOSO
MECElillO SER LECTORII P.+JlA PROYOCÁ.Íl
EM LOS OTROS ELCUITO NR LA LECTURA Y
\ • c..i i El'trc," t, 1 1 L rn? Jd HctJ :ioe
LA ESCRITURA, Y ASÍ LOCRil QUI AMBAS SE
BÁRBA.RAJACOBS/58
COMYIERTAM EM PARTE DE MUESTRAS YIDAS •
COTIDIAMAI / 28
•• • ••
• •
• • • • lctn tl lT&lt;;cr \_~ur~ le. ll"ll (\~ .l 7afllQIJl"tSCc
YAREZI SAI.AliR / 32

MISCELÁME.A.

MillMA PORCILLI REFIERE UMA SIRIE DE
COMEXIOMEI EMTRI LAS OBRAS Y LAS YIDAI
DE PUIIIKIM, DOITOIEYIKI Y MIE'nSCNI, LAS
CtiLEI TIEMEM COMO COMÚM DEMOMIMADOR.
UM CABALLO 0111 PARICE SALIR DEL MÚCLEO
DEL TIEMN Y SE ADEMTRA EM CADA UMA DE
ESTAS IITUACIOHEI / 43
1 J.r'\l}t:

•

ÓSCARTORRES/70

e .. uoro::.. u-.ivvn1~ ..... , o UA.Nl.

UNIVERSITARIO

/ LA RIBELIÓM MODIRMIITA RICOMFICURÓ
LA ESTRUCTURA DE LA YIDA LITERARIA EM
IIIIPAMOAMÉRICA PREP.+.RAMDO EL CA.MIMO
PARA UMA MUEYA CEMIRACIÓM DE CRÍTICOS
LITERARIOS/ YÍCTOR BARRER.A.

id li,iaL -'iilll'

AMTONIOCRANADOS/20

Una publicación cie la
JnivcrsidadAutónoma, :e: NL.,..·vo León

DAYIDCAUA TOMA EL IIPACIO DI LAPIMTURA
PARAM~■-■ ARLANIITORIA Y MOLDEARLA
AIIICUITO,COMO UMALOUIMISTAmUIA
ACRÍLICOS, ESMALTES, RECffAS YntUCOI,
COMOCIEMDO BIEM LAS 'IIIAMPAI DI LA
M!..■■ACIÓM PICTÓRICA./ IMDlli

v el c'r ili, mil JOSll!i ANTONIO SALINAS /14
\l. ,, .. e&lt;~,

t,;'irvF.RSIDADA.1" 'Ó~OM., JEN\JEVO U:.'ÍN•

STEPPIMC STONE 1 (EN
MONOTONO) / IMPRESIÓN
DICITAL SOBRE PAPEL
ALCODÓN

Lle Je~ica Nieto Puente

editora_annasyletra•:lryahoo.com
Editora responsable

Lic. Jorge Ortega \'illega,
jagrafico@gmail.com
Diseño

Armas_ 1 l.aras. Rcvisin dt. lircracw·a. artty cultura de la UmvrniddA ut.ónoma de NUl\lO 1.1:án. Nº
7l. abril Junio 2t1JO. Fecha dep,blicac.ón: J(l de junio 2010. Re-ista truncsttal, edicada
y :mblicada por la Univt~idadAutónomade Nuevo León.a tra\tsdela Dirección de
Publkaciones dela UANL llirnicilio de la publicauón: Biblioreca Uruversitana R,ú]
Ran¡,,el Fttas, planta principal, Alfonso Reves 41JOO Colonia del Norte. M,,nterrey.
Nuevo León. ~léltl :o. C.P 64410 Teléfono· • 52 SI 83Jll41U. Fax • 52 8183294111
lmpres., por 5&lt;icU Impresos. SA de C V. \'allarta 345 Sur, Centro. CP 64000
Monrr:m:y, Nue\'o La)n M~.xicoJ. Fr:tha dr terminación de impresión: 15 de junio
2\.110. r:,·.,je: L5()J ~pbrt.s.

'%-nerode=rvaa:cmch:,;al uso&lt;&gt;tlust,ucld tituloAmt!sy!AnliR..watl:litt,1!1uro,anr
y,.,!:m,ct'...LlM&lt;1lllhlA11/mfflltl:Nir.o[lOOcnx¡;;,:laprellrooru1DNaó:n,lcldCetech.J
de Aun,. 04-1009,'líJSl757{)J(Xl-JD:!,de ii,;ha lOdejunnde 2010. Númerodec:atificd,de
lici:ulcl::I1tu0 yamnid.J: 14.918,dele:ha 23de '!f"" de 20!0 L',SN en Rq,j,trode
¡r.m,¡antdlns'Jruto\;l,:Joc:mdela~JOOllStliJJ:enll:\mitJ:.

~!ir:c;r, V ~nstalu, nirci,. , CABRIELARIYEROS/80

Las opmmnes y mntc:.1Jm expresados en ios arr.culos son responsabilidad exclush-a
de los autores.

J\_ Ílgt res ; ¡J,,nnJad

Prohihid.t su rcproducdón tr..al o r,an:ial, en cualquier forma o medio, icl conttm.. lo
ediroríal .ieeste nfunero.

EDUARDO ANTONIO PARRA/ 60

CRISnNA BARROS/ 82

RESEÑAS DE UBROS INFANTILES POR JAVIER MUNCUIA:

Impreso en México

";, n ,., que ·lcrn d IDlmdo / 85
l fü:nt,ira y eduuc :,in cr b i1Lctón infannl / 86
J] v1.;jc a '.akuL'n .!~ \luras:iki l u:1ta /87

Todo-; los derecho.. reservados
~ Copyright 2010
armasy!etras@seyc.uanl.mx

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Poemas de El aprendiz.de volador
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Tres retratos de la luna

CARLOS REYES

El amor es un puente colgante

La luna es un borrego
durmiendo la siesta
visto por detrás

Desde la primera vez que te vi
traigo tu sonrisa colgando de mis ojos.
Laluna
es una uña colgada del cielo.
Cuando los enamorados se besan
se cuelgan de los labios.
La luna es un yoyo sin cuerda.
De mi memoria cuelga tu rostro.

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lLa luna llora?
- Sí, sus lágrimas son

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lEl sol llora?
- Sí, sus lágrimas son canarios.

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Cien años han transcurrido desde la
publicación del Manifiesto del fu turismo o.J CUSTAYO PUERTA LEISSE
y sus proclamas aún son capaces de APeggy Espinosa,porsuencantadoramalicia
enervar al lector. En este grito inaugural,
los fu turistas reivindican la ruptura radical con el pasado hasta el punto de alentar
la destrucción material de las bibliotecas, de los museos y de todo lo que hasta ese
momento ha sido tenido como hermoso. También exaltan "el coraje, la audacia y la
rebelión" como rasgos esenciales de una manera de ser y actuar combativas en la
que la vida misma se concibe como obra de arte. Pero lo que más aumenta nuestro
recelo de los manifiestos fu turistas son las exhortaciones a la voluntad destructiva;
sus alabanzas a la lucha y a la guerra; sus exaltaciones ultra~nacionalistas; y el
hecho de que se reconocen no sólo como contrarios a la democracia sino como
_convencidos militantes fascistas. De igual modo, las afirmaciones misóginas o
anticlericales también pueden herir nuestra susceptibilidad y, especialmente,
aquellas amenazas que profieren a todo aquel que defienda posturas racionales,
liberales, tradicionales o pacifistas.

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!.

�oy las obras de Marinetti, Baila, Boccioni,
Carra, Russolo, Severino, Depero, Sant'Elia...
cuelgan en las paredes de los museos, son
estudiadas en las universidades y constituyen un
·capítulo propio y cerrado en las historias del arte. Hoy,
estos artistas pueden ser estudiados como precursores
del dadaismo y del surrealismo en el empleo de
la escritura automática o ~ ready-made o del pop-art.
o del happening o de la música concreta (Cf. Sebreli,
2002: 244); hoy, el ideatio futurista puede analizarse
como correlato del ascenso del fascismo italiano, o ·
contemplarse a partir de la inminencia de la Gran
Guerra o como una interpretación (iparcializadal) de la
obra de Friedrich Nietzsche.
Frente a algunos de sus cuadros, esculturas,
instalaciones, anuncios publicitarios, proyectos
arquitectónicos, cortometrajes... cuesta pensar que un
espectador en la actualidad se sienta agredido. Ahora
bien, si ese mismo espectador detiene su deambular
por la sala de exposiciones por un momento para
leer aquel manifiesto de tipografías histriónicas
que se exhibe protegido por una vitrina blindada,
probablemente descubrirá que el alcance de la bofetada
contra el burgués conserva su violencia inicial un siglo
después. Juan Eduardo Cirlot destaca esta condición
trastornadora:

H

y trastocador promulgado hasta entonces por la
vanguardia: "[...) reconstruir el universo alegrándolo,
es decir, recreándolo integralmente" (Balla y Depero,
2002: 87).
En su lectura, una de las cosas que más nos llama
la atención es el puesto protagonista que, dentro de
este escueto programa transformativo del univerªº•
adquiere el juguete futurista (junto con "el paisaje
artificial" y "el animal metálico"). Considerar el
juguete como un objeto privilegiado de investigación
y creación dentro de un proyecto de recreación de
tales caracteristicas podrta interpretarse como otra
boutade de los futuristas. Ciertamente esta elección
parece escapar de nuestra lógica y jerárquica escala de
prioridades, pero no de la intuición e inspiración tan
estimada por estos artistas de vanguardia. Veamos por
qu~.
•
El sentido y la necesidad de reconstruir el universo
se enuncia en este manifiesto en oposición y como
ruptura con el pasado:
El arte, antes de nosotros, fue recuerdo, evocación
angustiosa de un Objeto perdido (felicidad, amor,
paisaje) por tanto nostalgia, estatismo, dolor, lejanía.
Con el futurismo, en cambio, el arte se convierte en
arte-acción, esto es, voluntad, optimismo, agresión,
posesión, penetración, alegria, realidad brutal en el
arte (ej.: onomatopeyas. Ej.: entona-ruidos• motores),
esplendor. geoménico de las fuerzas, proyección
hacia adelante. As! pues, el arte se convierte en
Presencia, nuevo Objeto, nueva fl!alidad creada con
los elementos abstractos del universo. Las manos
del artista amante del pasado sufrtan por el objeto
perdido; nuestras manos ansiaban por un nuevo
Objeto a crear. Por este motivo el nuevo Objeto
(complejo plástico) aparece milagrosamente entre las
vuestras (87-88).

El futurismo es un movimiento esencialmente
subversivo. Tuva el valor capital de su sinceridad al
proclamar su hastío y el cansancio de quienes no
soportan ya el peso de la herencia, petrificada y
penilicadora, de la civilización occidental (2006: 262).
ELJUCUETE FUTURISTA

Es posible que donde mejor podamos .apreciar
cuán radical fue este movimiento en su inspiración
subversiva es en el manifiesto de 1915: Reconstrucción
futurista del universo, firmado por Giacomo Baila y
Fortunato Depero. Ciertamente este texto no destaca
por una retórica especialmente beligerante, tampoco
por un enconado ataque a sus adversatios, y ni siquiera
por enfrentarse explícitamente a los valores y las
convenciones burguesas. Es más, esta proclama carece
de la violencia que, por-ejemplo, Marinetti le imptimía
a sus textos y, sin embargo, por su alcance podemos
afirmar que constituye el proyecto más ambicioso

Igualmente, el sentido y la necesidad de recrear el juguete,
de hacer un juguete futurista, se enuncia en oposición y
como ruptura con el juguete del pasado:
En los juegos y los juguetes, como en todas las

manifestaciones retrogradas, no hay más que grotesca
imitación, timidez (trencitos, catrocitas, muñecos
inmóviles, caricaturas cretinas de objetos domésticos)

10

antigimndsticos o monóronos, solamo,u apros para aumror y
cb.almtaralniño. (Baila y Depero, 2002: 87).

Hallamos en estas dos citas algunos de los rasgos
esenciales del juguetefuturista. pi primer lugar, este 'nuevo
Objeto' rechaza esa "angustiosa evocación al objeto
perdido" definitoria de los juguetes que le precedían.
Si el juguete hasta entonces imitaba, a pequeña escala,
manifestacion¡:s o escenas de tiempos pasados, el juguete
futurista subvierte este orden y se concibe como una
"proyección hacia delante". ·
En segundo lugar, Balla y Depero expresan su rechazo
por esos juguetes qÚe son"(... ) solamente.aptos para atontary
cksalentaralniilo".Estacondenanoesmásquelaaplicación
a un contexto particular de una crítica muy habitual
entre los futuristas de clara inspiración nietzscheana: la
denuncia del artista como un cobarde que actúa de mala
fe al servicio de intereses conservadores, y de la obra de
arte como un artefacto sensiblero, servil y castrador que
estimula la ignorancia y la estupidez. En el texto "Por
qué somos fu turistas" de Humberto Boccioni (2002: 98),
podemos leer otra formulación del mismo argumento:
iTodos: artistas, diletantes y público, hacen un'
fardo con los dulctsimos -hábitos sentimentales y
lo defienden a uñas y dientes para no separarse de
él ni siquiera ante la evidencia de la mas elemental
verdad! Los . miserables recuerdos celestiales de
la infancia, las influencias oscuras del atavisJnO,
las languideces blancas de la pubertad .. todas las
estupideces: la educación de familia, la imbécil
retórica clásica cuarentayochesca, que nuestros
progenitores y nuestros profesores· nos han
impuesto por largos años, forman, para casi todos
los artistas con los que he hablad.o, una especie
de mórbido lecho desde el cual, regodeados en la
tibieza de su cobardla, osan dirigir t!midas miradas
hacia el mundo.
Así pues, ante el carácter retrógrado y opresivo del
arte heredado, ante el car~cter retrógrado y opresivo
del juguete heredado, los futuristas contraponen un
juguete m1evo y liberador que se convierte, empleando
sus palabra&amp;, en "arte-acción, esto es, voluntad,
optimismo, agresión, posesión, penetración, alegría,
realidad brutal en el arte".

11

La preocupación futurista no se limita a un
resultado estético, su búsqueda trasciende la mera
producción de una obra de arte. Al concebir al juguete
como objeto artístico, o según su terrninologia como
un "complejo plástico", "(... ) el arte se convierte en
Presencia, nuevo Objeto, nueva realidad creada con los
elementos abstractos del universo". Si previamente los
futuristas han anunciado su voluntad de reconstruir
el universo, la elección de iniciar esta colosal empresa
. con el juguete futurista tiene un significado cardinal: la
reivindicación de la infancia y del juego dentro de la
nueva realidad que se busca crear.
Sobre esta preocupación de los artistas vanguardistas
por la infancia, nos comenta Carlos Pérez:
Ese interés por el mundo de los niños que, en contacto
desde sus primeros años con las fonnas y los conceptos
del arte moderno -también con las ideas sociales
que las sustentaban-, los asumirían y aceptarían
con normalidad, convirtiéndose de esa manera en los
artilices de la buscada transformación (1998: 9).
En esa "buscada transformación" en la formación de
un hombre nuevo, tan anhelada por, los futuristas, el
juguete tiene una importante función formativa. Los
juguetes proyectados·en Reconstrucciónfuturistadel universo
persiguen unos objetivos muy precisos; tal como Balla y
Depero (2002: 89) lo expresan t;IJ. este manifiesto:
Por medio de complejos plásticos nosotros
construiremos juguetes que habituarán al niño:
l. a reir muy abiertamente (por efecto de trucos
exageradamente cómicos);
2. a la elasticidad máxima (sin recurrir a
lanzamientos de proyectiles, latigazos, pinchazos
imprevistos, ett.);
3. al brío imaginativo (mediante juguetes fantásticos
para ver con lupas; cajitas para abrir por la noche,
en las que estallarán maravillosas pirotecnias;
artilugios transformables, etc.);
4. a aguzar infinitamente y agilizar la sensibilidad
(en el dominio inmenso de ruidos, olores, colores,
más intensos, más agudos, más excitantes);
5. al valor fisico, a la lucha y a la GUERRA
. (mediante juguetes enormes que actuarán al aire
libre, peligrosos, agresivos).

�Allinentat y desarrollar la risa, la elasticidad, la
imaginación yla sensibilidad han sido objetivos comunes
de los artistas vanguardistas que se han dirigido a la
infancia. Fomentar el valor físico, la lucha y la guerra, en
· cambio, es un propósito que únicamente se plantearon
los futuristas y que puede explicarse por la naturaleza
fascista .de este movimiento. Aún así, ni en los juguetes·
y títeres diseñados por Forrunato Depqo ni en el único
libro infantil futurista, proyecto de Alberto Viviani
(cf. Luigi Cavadini, 1998: 256-257), tienen cabida la
exaltación del valor físico, lucha o la guerra.
En rnmbio, basta contemplar los juguetesmarionetas de Depero como La toga y la polilla; El
jorobado y su sombra; Pinocho, el gdto o el zorro o su
vestuario para Los bailarines plásticos para suscribir la
idea con la cual cierra su reflexión sobre el juguete en
el manifiesto Reconstrucción futurista del universo (2002):

y motivos inventados por los artistas de vanguardia.
Sin lugar a dudas, las fusiones de palabras e imágenes
que llenaron estas colaboraciones entre poetas y
pintores tenían, a menudo, ecos de los primeros libros
futuristas. Sus estilizadas siluetas de colores intensos,
cuidadosamente impresas en papel de buena calidad
y con frecuencia reminiscentes del arte cartelista de
ROSTA (o agit-prop, abreviatura rusa de "agitación
y propaganda"), se articulaban ·en una composición
dinámica y se acompañaban de una alegte tipografia
especialmente diseñada para encender la imaginación
·delos niños (Rowell y Wye, 2003).

y formales del genero o el control que sobre ellos tomó
el g-0bierno:
Se decretó por entonces que los libros para niños
debían dejar de contener los cuentos. de hadas y las
canciones infantiles· habituales. El objetivo de la
nueva literatura serta retratar situaciones más reales,
destinadas a reflejar las transformaciones que estaba •
viviendo la sociedad y a instruir a su joven público
en las actividades, las innovaciones y valores de la
realidad soviética. Ya que la intención era producir
jóvenes ciudadanos creativos y responsables,
las imágenes y el contenido de estos libros eran
rigurosamente supervisados por una agencia del
gÓbierno (Rowell y Wye, 2003).

El juguete futurista será muy útil también para el
adulto, porque lo mantendrá joven, ágil, festivo,
desenvuelto, dispuesto a todo, infatigable, instintivo
e intuitivo.
UMA MUEVA LITERATURA IMFAMTIL

El interés por el libro infantil como un medio creativo
idóneo para la transformación de la realidad no se
generalizó entre los futuristas italianos. Fueron los
constructivistás rusos quienes, participando del
proyecto politico posrevolucionario, concretaron esta
inquietud. En palabras de Margit Rowell y Deborah
Wye(2003):
Una de las consecuencias culturales menos conocidas de
laRevolucióndeoctubredel917fueelrenacimientodela
literatura infantil Antes de, aquella, la escolarización no
obligatoria en Rusia y las escuelas existentes disponlan
de aulas y pianes de estudios inadecuados y obsoletos,
por lo que muchos niños recibían su educación en casa

Los libros infantiles rusos de vanguardia merecen ser
estudiados y analizados con detenimiento. Aún hoy
consiguen "encender la imaginación de los ruñas"
y, añadimos, también la del adulto. Estas obras de
Levedev y Llssitzky, de Chagal y Maiakovski, por sófo
citar a los artistas más conocidos, son especialmente
valoradas por los coleccionistas y a menudo
integradas dentro de las exposiciones dedicadas a
estos creadores. Sin embargo, muy pocas de ellas se
encuentran reeditadas y ninguna supera la condición
de facsímil destinado a una minoría illtelectual adulta.

[m]uchos de estos libros ilustrados fueron obra de
los principales escritores y pintores de la época.
Estos finos volúmenes -diséñados para moldear
la conciencia juvenil por medio de una formulación
matizada de ideas concebidas por las mentes literarias
de mayor talento-- se enriquecían con los conceptos

Si los objetivos de la vanguardia han sido desvirp¡ados
y banalizados tanto por sus propios excesos como por
el establecimiento de la sociedad de consumó y de la
cultura de masas, valdría la pena rescatar el interés
que aquellos artistas manifestaban por la infancia y su
afán por subvertit una realidad en la que la mayoría de
los adultos que se dirigen a los niños no hacen más que , Corraini.
V. Ferrer (2003). "Los libros para niños" en VV.AA. La vida secreta
atontarlo y desalentarlo con obras mediocres, concesivas
d, los libros. Media Viua: 1998-2003. Valencia: Collegi Major Rector
,Peset-Universitat de Valencia.
·
y cobardes.
C. Leclanche- Boulé (2003). Consrructivismo en la URSS. Tipografía, y
El espíritu de las vanguardias sobrevive gracias a la
fotomontajes. Valencia: Campgtáf:ic.
C Pérez (!998). "Infancia y arte moderno" en C. Pérez (ed.) Infancia y
labor de un grupo de pequeñas editoriales para niños,
artnnodcrno. Valencia: IVA.M.
como Petra, Media Vaca, Pequeño Editor, Camelia-,
M. Rowell y D. Wye (2002). El libro ruso de vanguardia 19!0,!934.
Madrid: \tNCA&amp;S-The Museum of Modern Art, New York.
Cosa&lt;:_--Naify, Corraini, Éditions du dromadaire,
J. J. Sebreli (2002). Las avcnJUras delas vanguardias. Búenos Aires:
Oreccio Acerbo, Baobah, Memo, Die Tallen Hefte,
Sudamericana.

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111
111

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12

Si queremos que haya mejor gente (cada uno sabrá
lo que quiere decir esto), y si creemos que los libros
deben seguir existiendo porque es algo que nos
divierte hacer, y a veces leer, y porque es preciso hacer
alguna cosa, quizá la solución esté en hacer los libros
qoe no existen. Hay que inventarse los libros que no
existen para que la gente que no existe exista. Sí eso
no es una fe infantil, no es nada. iHagamos libros,
niños!tol

Bibliografla
·G. Ballá y F. Depero (2002). "La reconstrnccion futurista del
universo" en W.AA. Art,yarq11itccturasfi11Uri,ws (1914 1918). Murcia:
Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos.
\J. Boccioni (2002). "Pintura y escultura futuristas" en VV.AA
Arte y arquitecturas fi,turiscas (!914•1918)_. Murcia: Colegio Oficial de
Aparejadores y,Arquitectos Técnicos.
L. Cavadini (1998). "Vanguardia e infancia en Italia" en C. Pérez (ed.)
Infanciayartemoda-no. Valencia: IVAM
J. E. Cirlot (2006). Dimonarios delos lsmos. Madrid: Sirm;la.
L Cirlot (1999). Primeras vanguardias artísticas. Textos y documentos.
Barcelona: Parsifal
V. Dehó (2007). Childrcn's Comu. Artisrs' books for thildren. Mantova:

UMA MUEVA IMFAMCIA PARA UMA MUEVA
SOCIEDAD

Claramente escuchamos las resonancias de las
reivindicaciones futuristas antes analizadas. Pero
también se concretaba, al menos momentáneamente,
un anhelo común a ambos movimientos de
vanguardia: el rol activo y conductor del artista en la
transformación de la sociedad y en la creación de una
nueva realidad. Justamente la convicción en este ideal
superior puede explicar por qué

Nuevos libros para una nueva educación, una
nueva educación para una nueva sociedad. Este
planteamiento implicó una valoración del libro para
niños sin precedentes, tanto por el alcance de las
ediciones (hasta 100.000 ejemplares), como por la
calidad y renombre de los artistas vinculados en este
proyecto, y por la renovación de contenidos temáticos

Tara, One Stroke, Wytwornia ... Son numerosos los
escritores e ilustradores que conciben y crean otra
modalidad de literatura para niños y jóvenes. Sin
embargo, todavía es necesario reivindicar la idea
de que necesitamos nuevos libros para una nueva
infancia y una nueva infancia para una nueva sociedad
libros que nos lleven, a niños y adultos, "a relr muy
abiertamente", a "la elasticidad máxima", "al brío
imaginativo", ~a aguzar infinitamente y agilizar la
sensibilidad". O en palabras de Vicente Ferrer (2003),
un editor que sigue siendo vanguardista.

13

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las últimas década"·
la literatura infaptil yjuvenil
ha vívido un a11ge ~in ¡1rccL-dentes.
Cada vez son más lL1s que escriben para
un público iruanril y cada \Te:: e_&lt;., mayl)r, pc,r
tanto, e.l número librL1s dírigídt)S alos mños
yj6vene..'-i. La abunclar1cia de c)hras no signífiéa
necesariamente ahundancía ck caliclacL pero
es innegable que &lt;le esa a,1alancha de libros
hay algLUlL1~ de gran calid1d literaria. Lo
importante es, por ende, apret1der,,.
a elegir en ese océano qe
publicaciones.

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literatura escrita expresamente· para niños
urge a fines del siglo XVII en Europa, aunque
o no significa que los pequeños no hayan
gozado de la literatura desde tiempos remotos, pues,
como afirma Carmen Bravo-Villasante, "En el estadio
primitivo de nuestra literatura, niños y grandes
escucharian las mismas cosas y tendrtan las mismas
lecturas. El infantilismo de casi todas las literaturas
explica que ésta fuera apta para los niños".
Ya en las antiguas culturas mesoamericanas, si bien
no se puede hablar en sentido estricto de la existencia
de una literatura infantil, contaban con cantos,
himnos, leyendas, adivinanzas y juegos de palabras
de los que también habrtan disfrutado los infantes.
La literatura prehispánica dirigida a los niños no
estaba exenta de un tono dídáctico. Ejemplo de ello
son los huehuetlahtolli o "palabras antiguas", que eran
consejos, discursos o charlas educativas dirigidas a ]os
hijos. Bemardino de Sahagún transcribió al español
algunos hueliuetlahtolJi como "Consejos del padre a
su hija" y "Exhortación de un mexicano a su hijo".
Durante la época colonial mexicana, la literatura
infantil estuvo marcada por 'una fuerte impronta
eclucativa y religiosa. En este tiempo surgen los
primeros libros para niños, pero no se pensó en
su entretenimiento, sino en imponerles una visión
católica del munlio. Asi, no es de extrañar que el
primer libro para niño'!; en la Colo!llil sea un catecismo
de la doctrina cristiana, editado por el fraile Pedro
de Gante, también fundador de la primera escuela
en la Nueva España. La máyor parte de la literatura
infantil (española y universal) l?rovenfa ·de Europa,
y se caracterizaba por su fuerte carácter didáctico
y religioso. Pero a ésta sólo tenía acceso-un grupo
reducido de infantes, conformado fundamentahnente
por hijos de españoles. La mayor parte de la población
infantil mexicana sólo poclia acceder a los textos
religiosos (vida de santos, biblias, historias sagradas,
etc.), fábulas, canciones y juegos que formaban parte
de la tradición oral española, indigena y, en menor
medida, africana.
A mediado.s del siglo XVIII surgen en Europa fas
primeras publicaciones periódicas para niños: The
Lilliputian Magazine (Í75H752) y The Museum for Young
Gentleman and Ladies (1758), publicadas en Inglaterra.
En España aparece en 1798 el primer periódico infantil,

17

editado por Josep y D. Bemabé; la intención didáctica
de la publicación se evidencia desde su mismo titulo,
que parece pensado más que todo para ahuyentar a los
lectores: Gaceta de los niños oprincipios generales de moral, .
ciencias y artes, acomodados a la inteligencia de.la primera
edad. Más de medio siglo después ven la luz en México
las primeras publicaciones periódicas dirigidas a los
niños: El Mentor Mexicano (1811), El Correo de los Niños
(1813) y Diario de los Niños (1839-1840), editadas por el
periodista Wenceslao Sánchez.
La literatura infantil mexicana del siglo XIX .está
impregnada de un tono educativo y moralista. La
fábula, apropiada para la transmisión de moralejas,
es el género predominante en esta centu·ria. Marcado
por las luchas independentistas, el siglo XIX es madre
de una literatura infantil de acentuado carácter
político, sobre todo en contra del dominio español.
Uno de los principales autores para niños, y no sólo
para ellos, es el escritor José Jo aquin Fernández de
Iizardi El Pensador Mexicano es autor de la primera
novela hispanomericana, El Periquillo $amiento, que
a su vez es un libro, si no para niños, si para jóvenes .
(el texto lo escribe con el fin de que fuera una lectura
educativa para sus hijos). Haciendo uso de la sátira,
Iizardi reprende los viciós de la sociedad y al mismo
tiempo intenta divertir a sus lectores. J\si, la.función
educativa de su obra se funde con un elemento que se
empleará con más frecuencia en los _siglos posteriores:
el humor. Lizardi es aut9r asimismo de otras obras
destinadas a los niños, como Fábulas y La !:2uijotita y su
prima.
Además de Femández de Lizardi, entre los siglos
XVIII y XIX destacan escritores para niños como Luis
de Mendizábal, autor de Fábulas políticas y militares;
Ignacio Femández de Córdova, quien publicó Fábulas
y Fábulas escogidas, yJosé Ignacio Basurto, autor de uno
de los primeros libros editados para niños en el siglo
XIX -su título tampoco deja entrever que Basurto .
pensara demasiado en el placer de la léctura de los
niños: Fábulas morales para la provechosa recreación de los
niños que cursan las escudas de primeras letras. Otro escritor
para niños del siglo XIX es José Rosas Moreno,
considerado por diversos críticos como el mejor
fabulista mexicano.
En la primera mitad del siglo XX la literatura
infantil mexicana sigue marcada por el tono

�,

.

LA CELEBRACIÓN DE LA PRIMERA FERIA INTERNACl,O NAL DEL LIBRO
INFANTIL Y JUVENIL EN 1981 SUPONE.UN VERDADERO PARTEA.CUAS
EN LA LITERATURA INFANTIL MEXICANA.

1

didáctico y moralista de las épocas anteriores, y
son aún escasos los narradores que escriben para
un público infantil. En las primeras décadas de la
centuria pasada, la labor editorial de la Secretaria de
Educación Pública y los esfuerzos de José Vasconcelos
suponen un gran impulso a la difusión de la literatura
infantil. Vasconcelos, motivado por sus ideales
revolucionarios, nacionalistas y humanistas fue un
promotor de la educación y la cultura universal. En
1924 edita Lecturas clásicas para niños, una antologfa
en dos tomos que reúne cuentos, leyendas, biografías
· y episodios históricos adaptados por escritores
mexicanos y latinoamericanos de gran renombre. La
intención de Vasconcelos: que el niño adquiera una
cultura universal.
En las primeras décadas del siglo XX predominan
los libros infantiles colectivos en los que la literatura
sigue siendo sierva de la moral y la pedagogía. En las
palabras de Juan Pérez Gómez, uno de los autores
de la antología Príncipe, se observa claramente la
intención edificante del autor: "He procurado seguir
en todo, por lo que respecta al héroe de la obrita, la
verdadera enseñanza, es decir, la Enseíianza positiva;
les presento a 'Príncipe' obrando siempre bien, no
hay en él ninguna acción que no esté dentro de la más
absoluta moral pues esa enseñanza a que aludo, nos
dice que para educar al niño, no hay que presentarle
lo malo que pudiera despertar en élla curiosidad de
conocerlo, sino lo bueno, para que hacia ello se sienta
siempre inclinado."
La literatura infantil se vuelve también vehículo
de las ideologfas y filosofías de la época. As!, en las
primeras décadas del siglo XX se publican libros de
• tendencia socialista y revolucionaria como Cuentos
infantiles (1933) de Gabriel Lucio, o de inclinaciones
positivistas como Troka el poderoso deI escritor
estridentista Germán List.

Si ~tes de los años ochenta la narrativa infantil
es escasa, más aún es la poes!a infantil. Lo común es
la edición de antologfas que reúnen poemas pocas
veces creados expresamente para niños, donde
figuran autores como Alfonso Reyes, Homero Aridjis,
Rosario Castellanos Octavio Paz,José Emilio Pacheco.
Mientras que en la narrativa destacan autores como
Pascuala Corona y Blanca Lydia Trejo, en la poes!a
infantil ocupan un lugar especial Amado Nervo, Juan
José Tablada y Francisco Gabilondo Soler, creador de
CriCrí.
Según Mario Rey, la celebración de la primera
Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil en
1981 supone un verdadero parteaguas en la literatura
infantil mexicana. Pero trazar tajantemente un
antes y un después en la literatura infantil tomando
este año como linea divisoria me parece que nace
más bien de un afán clasificatorio antes que de una
correspondencia exacta con la realidad; sin embargo,
como destaca el mismo Mario Rey, esta fecha resulta
de gran importancia en-este campo porque concentra
esfuerzos y sirve de impulso al cn:ciente interés de
autores, libreros, promotores y clitores en la literatura
destinada a los pequeños.
En las últimas décadas del siglo XX surgen
numerosas editoriales dedicadas a literal;Ura infantil
y juvenil, y las que antes desdeñaban este género
comienzan a abrir colecciones para los pequeños.
Cada vez son más los que escriben para un público
infantil, y algunos que anteriormente sólo escribían
para adultos, incursionan en este terreno. Detrás de
todo este auge de la literatura para niños y jóvenes
existe sin duda también un fuerte interés comercial: la
literatura infantil se ha vuelto para algunos editores un
gran negocio. Juan Villero, por ejemplo, afirma en una
reciente entrevista que su novela infantil El profesor
Ziper y la fabulosa guitarra eléctrica ha superado las ventas

LA LITERATURA "EDIFICANTE" COMIENZA A SER DESPLAZADA POR
LAS OBRAS CREADAS EN PRIMER LUCAR PARA EL DISFRUTE DE LOS
PEQUEMOS.
18

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de tocios sus libros publicados juntos. En este caso se
trata sin duda de un autor cuya obra sobresale por sus
cualidades literarias, pero evidentemente mucho de lo
que se promueve y,se vende exitosamente escasea en
méritos literarios.
A partir de los años setenta comienzan a abordarse
en la literatura infantil mexicaha temas antes vedados
para los niños, se rompen las estructuras narrativas
tradicionales y, sobre todo, se da un paso de gran
importancia: las intenciones educativas o morales del
autor ceden terreno a la estética literaria. La literatura
"edificante" comien_za a ser desplazada por las
obras' s:readas en primer lugar para el disfrute de los
pequeños. Así, la literatura infantil adquiere la función
que según Gianni Rodari deb~ cumplir: la de fungir
como ún juguete, un juguete hecho esencialmente
de palabras y de imágenes. Antes que atiborrarlos de
consejos y soporíferos principios morales, los autores
desean contribuir también a la felicidad del niño y al
desarrollo de su'imaginación.
Después de siglos de _estar ceñida al corsé de la
pedagogfa, buena parte de la literatura infantil se
ha logrado liberar de ella. La transmisión de ciertos

19

valores o contenido educativo a través de la literatura
no supone algo negativo en sí mismo ni demerita, a
mi juicio, una obra literaria (finalmente, ninguna
obra escapa a transmitir ciertos valores o ideología,
aunque sea de manera imphcita o no intencionada por
el autor), pero el problema surge cuando la literatura
se emplea como vehículo de principios educativos y
morales en detrimento de la calidad literaria. Entonces
deja de ser lo que antes que nada deber ser: arte. Esta
literatura que no se crea pensando en el disfrute de
los niños, contribuye además a su rechaizo hacia los
libros. Por otra parte, para lograr que descubran el
·placer de la lectura y se conviertan en futuros lectores
\
hay que dejarlos elegir los libros (no habrán de ser
necesariamente obras literarias) que más despierten
s~ interés, que más satisfagan sus inquietudes
intelectuales. Imponer cierta literatura a los pequeños
y a los jóvenes, ya sea con el fin de inculcar en ellos
ciertos principios o valores, opor cualquier otra razón,
es la mejor manera de cultivar el odio hacia los libros
e impedir que descubran el placer y los beneficios de
lalecturaw

�Manojo de adivinanzas ·
C!!J

6.

AMTOMIO CRAMADOS

donde flota el pez que veo

l.

sino rastros de pincel

Fue la boca quien lo dijo

que describen -según él-

Como un recuerdo oxidado

al no poderlo decir;

su redondez primeriza

que la pasión olvidó

mientras me quedo alelado?

se tuvo que arrepentir

como la que está en la prisa,

y en nada se convirtió

Contéstame a todo nado

para hacer este acertijo:

que ves en este papeL

pero algo nos ha dejado:

para ver si te lo creo.

('n" 1.ll1l3l 20b 2ll~

Lo tiene el padre y el hijo,

Es como arrepentimiento
de decir en un momento
lo que se quiere callar.
(o.,:,120d b)

como pieza de museo

(nu,3q nl ooi1llinll b)

rastro de un beso pintado

,

como el intento de hablar
o al silencio devorar.

1

•

sinsabor de los resabios

4.

huella de tontos y sabios

9.

La echo a la suerte y delante

sazón de los tres olvidos

Es el sarcófago enano

pone lo que tiene atrás

rastro de jugos perdidos _

en donde el rey Orranás

analizala y sabrás

boca sin dientes ni labios.

algo de un dedo, no más,

que su tamaño de instante

enterró y aún sigue sano.

(nbib1om ll~

puede ser tan abundante

Sin la parte de su mano
el r¡y se fue del lugar

suena a nombre de mujer

7.
Desdigo lo que te digo

como aguijón de mosquito

y en el volado divaga.

y entonces se. hace presente,

intentó abrir el cajón

su pinchar es puro mito

El que con su cuerpo paga

de tan frágil nó se siente

y se lo quiso robar.

y aguja ni qué decir.

nunca la podrá vender.

pero siempre está conmigo;

2.

como redondo su ser

Aunque se quiera lucir

Asi como sin sentir

si quiero ser su enemigo

(nb3"omn~

con palabras lo derroto

10.

si callo soy su devoto

Es transparente destino

Entre diciembre y enero

si grito causo su muerte

en donde tú eres la duda

se encuentra un árbol ya seco,

cuando es débil es. tan fuerte

y el mismo que te saluda

un tronco arraigado y chueca,

que a veces no lo soporto . .

'causándose un desatino:

es un piquete normal
S.

en la tela es arsenal
que detiene el dobladillo
ni héroe ni tampoco pillo

iVaya bicho de metal!
(uli\h,b)

a las horas un ladrón

popular y "parejero"

(oh1di2b)

el betrinche bizantino

para serte más sincero:
3.

Adán tiene un par de cosas
que Eva no podrá tener.
¿Alcanzas a comprender?
Te diré mientras reposas:

sólo él puede acomodar

8.

el desierto junto al mar

¿Qué es la vitrina, vitrina,

el odio junto al querer

cuando no vitrina, mar;

al hombre con la mujer ...

cuando mojado lugar,

¿Cómo le debo llamar?

una transparente tina,

(''(' ll"tl:i\ ll~

no son formas caprichosas

20

\

se debe a que le retuerce
que por mucho que se esfuerce
sólo será tu remedo
o esa seña con el dedo
que nunca quisiera verse.
"(oi.3~23 l:i)

espacio de aguamarina

21

�I

LQUÉ ES IBBY?
EM MUCHOS PAÍSES
DEL MUNDO, EXISTEN
IMICI.ATIY.AS PAR.A
PROMOVER QUE LOS
MIMOS Y JÓVENES SE
VUELQUEN Y DISFRUTEN
DE ES.A PRÁCTICA T.AM
ENRIQUECEDOR.A QUE ES LA
LECTURA. HAY ESFUERZOS
PUNTUALES, Y OTROS,
COM M.AYOR TRADICIÓN
Y ORCA.MIZ.ACIÓN. TODOS
SOM MECES.ARIOS. ENTRE
LOS QUE REALIZAN
CAMPAN.AS DEL.ARCO ,
.ALIENTO Y .AMPLIO
.ALC.AMCE,SEEMCUEMTR.A
IBBY. (IMTERM.ATIOM.AL
BOARD OM BOOKS FOR
YOUMC PEOPLE).

BEY, organización sin fines de lucro, nació en
1953.. Desde su sede central en ]asilea, Suiza,
extiende sus redes hacia casi 70 países en todos
los continentes. Las agencias nacionales de IBBY se
asocian a la central, mediante el pago anual de una
pegueña cantidad de dinero (proporcional a las
economias de cada país), destinada a cubrir gastos
operativos. El grupo .que se hace cargo de cada
nueva sección de IBBY recibe asesoramiento desde
la Secretaría General y el derecho' a participar en
la designación del premio internacional de IBBY, el
Asahi Award, y a nominar canclidatos para el premio
Andersen, el equivalente al Nobel en . literatura
infantil y juvenil. La historia de IBBY comenzó con ]ella Japman
(1891-1970). Esta periodista alemana que escapó del
nazismo en Londres -comenzó a ser referente de la
literatura infantil. Terminada la II Guerra Mundial,
en Munich estableció la International Youth Library,
bajo su dirección, con fondos de la Fundación
Rockefeller. Luego, en 1951 organizó un encuentro
que se llamó International Understanding through
Children's Books. El éxito de la convocatoria, que
atrajo interesados en la literatura infantil de todo el
· mundo, impulsó la creación, en octubre de 1953, de lo
que fue.IBBY: un consejo internacional sobre libros
para gente joven, que fue acogido por el ETH;;:, el
Instituto Federal Suizo de Tecnología. En 1974, la
oficina permanente de IBBY, inicialmente en Zurich,
se asentó en Basilea. La cúpula organizativa está
integrada por una Presidencia (cuyo mandato dura
dos años) y un Comité Ejecutivo. La canadiense
Patricia Aldana es la actual presidenta de IBBY.
IBBY EM AMÉRICA LATINA, LOS CASOS DE
MÉXICO Y DE ARCENTINA

c,sAMALfA , Las actividades de IBBY son abundantes y variadas.
MELCAR Todos los integrantes se reúnen en la Asamblea
General bianuaL Mientras tanto, en cada sección
nacional se organizan seminarios, talleres, '
participaciones en ferias del libro, encuentros con la
comunidad, diseñados con las preferencias, el ingenio
y el capitalhumano locales.
Dos países de América Latina, a un extremo y
otro del continente, demuestran especial dedicación
a la promoción de la lectura entre niños y jóvenes.

I

23

�Se trata de México y de Argentina. Alli funcionan
secciones de IBBY, llamadas respectivamente A Leer/
IBBY México y ALIJNIBBY-Argeritina (Asociación
de literatura Infantil y Juvenil de la Argentina). Han
asumido importantes responsabilidades. México fue
el anfitrión de la primera reunión bianual de la región
, . de América Latina. Argentina lo hará en 2011, cuando
Buenos Aires sea Capital Mundial del Libro. Además,
en 2014, México tendrá el enorme compromiso de
ser la sede para la Asamblea General de IBBY. Asi,
A Leer y ALIJA se destacan en el panorama de IBBY,
pese a ser organizaciones relativamente jóvenes desde
su formal designación: en México, desde 1979; en
Argentina, desde 1985.
Pero por delante de las instituciones, los nombres y los
datos, IBBY existe y crece por el impulso de las personas
que aman la lectura y que buscan dar la oportunidad a
que más seres tengan acceso a ella. Ylo hacen venciendo
dos limitaciones: los malos hábitos de lectura (o ausencia
de ellos) y las carencias económicas.
Quienes hacen IBBY han sido -y muchos continúan
siéndolo- maestros, bibliotecarios, escritores,
ilustradores. Su argumento más convincente para
estimular a leer es la propia pasión que ellos experimentan,
no hacia todos los libros indiscriminadamente, sino hacía
los que les han dejado huella en su memoria e identidad
Saben que la relación con los libros es personal y que, sí
no hay placer en la lectura, el libro es, con todo derecho,
abandonado. Recuerdos, reflexiones y algún consejo
práctico, todas estas cosas son contadas aqui por Azucena
Galindo Ortega, directora general de A Leer, y por Carlos
Silveyra, presidente de AIJJA, cÓn una compartida calidez,
que contagian al describir su común vocación de promover
la lectura.en niños y jóvenes.

A.LUA. CUENTA. SU EXPERIENCIA.
Con Carlos Silveyra se habla de vos. Directo, sin vueltas,
no esconde las vetas caseras delalabordeAIJJA que, sin
embargo, implica un elevado compromiso profesional·

Analía Melgar (AM) i~ut objetivos ti&lt;neAUJA?
Carlos Silveyra (CS): ALIJA es una institución
que se creó como una ONG (Organización No
Gubernamental) sin fines de lucro, es decir, todo
lo que recauda lo reinvierte en promoción de la
lectura, difusión de la literatura y capacitación

de mediadores. Buscarnos desarrollar actividad
de lectura donde sea y como sea. As! de fácil.
Entonces, auspiciamos desde un plan de lectura
en las plazas hasta un concurso de una editotial
donde pueden aparecer nuevos y mejores escritores
e ilusttadores, de los cuales, en la Argentina, hay

"UM LIBRO V.ALE LO MISMO QUE CUATRO PAQUETES DE CIC.ARRILLOS
O CIMCO PORROMES DE CERVEZA. SI TOM.AM, POR SEM.AM.A, UM
PORRÓM MEMOS, MOLES HACE M.AD.A Y EM CIMCO SEM.AM.AS IUMT.AM
EL DIMERO PAR.A COMPRAR ESE LIBRO"
CARLOS SILVEYR.A

gran ttadición.

AM: i~ul particularidades ti&lt;neAUJA en d presente?
CS: En 2010 buscarnos que ALIJA sea más federal, es
decir, que no todo estt centtalizado en Buenos Aires.
Por eso, se están generando delegaciones y filiales
en ottas ciudades del país (Ushuaia, Mar del Plata,
Rafaela). Actualmente, ALIJA está integrada por unos
250 socios, que pagan una cuota mensual de $15 pesos
al mes [menos de 4 dólares americanos]. Todos los
interesados en promover la lectura y la literatura en
niños y jóvenes pueden ser socios: un maesttO recirn
recibido, cualquier ciudadano. Y ALIJA continúa
enttegando anualmente sus premios, llamados
Destacados ALIJA, determinados por un jurado
independiente que nombra la comisión directiva.
AM Contame un ejemplo deun proyecto reciente de AUJA.
CS: Por ejemplo, nos asociamos con un grupo de
teatto que hace funciones en todo el pa!s. Elegimos
los diez lugares más humildes y carentes de libros,
y una persona de ALIJA acompail.a a ese grupo
de teatto y lleva una dotación de tteinta libros
de regalo. Esos libros los compra ALIJA a las
editoriales socias, con un descuento. En el lugar,
hacemos lectura en voz alta con los nenes, un taller
con los docentes para explicarles qué pueden hacer
con el material que les enttegamos, y nos volvemos.
Es decir, dejamos una pequefia biblioteca,
sembramos ganas de ttabajar en los maesttos y los
chicos pasaron un lindo momento. '

A.M: iPor qut hacts promoción de la lectura?
CS: Nunca te vas a enconttar con ningún enemigo
de la lectura, parque la lectura es más buena que tl
agua. Está bueno decir que apoyás a la lectura, te da
prestigio, te ubica en el mundo de los bien pensantes.
Lo digo as! con cierta iron!a, porque se da la
situación hipócrita de que la sociedad les dice a los
chicos que lean pero los adultos (papás, abu,elos,

maesttos) no leen. Ahora bien, no alcanza con que
se lea más. Despu~ que enconttamos ese material
que al chico le dan ganas de volver a leer, hay que
buscar el riivel más alto posible.

A.M; iExisten lugares de Argentina donde no hay libros?
CS: Hay lugares donde sí hay libros pero no se
usan. En las escuelas a veces ~ay libros en cajas,
porque los maestros dicen "mirá si se rompen ... ".
Pero si \os libros se rompen cumpliendo sus
funciones, eso no es un problema; el problema es
que no se usen. Donde realmente no hay libros
en Argentina es én los hogares. Después de la
escu,ela, mucha gente no vuelve a tener ni tocar
un libro. A los papás les explico con mucha
crudeza: "Un libro · vale lo mismo que cuarto
paquetes de cigarrillos o cinco porrones de
cerveza. Si toman, por semana, un porrón menos,
no les hace nada y ~n cinco semanas juntan el
. dinero para cómprar ese libro". Ahora bien, si
sucede que hay lugares donde n_o hay dinero
para comprar·libros, pero tampoco hay con qué
comprar ni ropa ni alimentos. Ah1 ALIJA lleva
libros.

AM: iA todos los chicos potencialmente les gusta lar?
CS: No a todos los chicos les encanta leer. Y está
muy bien que as! sea. Si vos no leés, despu~
cuando te morís no te vas al infierno. Hay chicos
a quienes les gust;t la plástica, la música; a ottos,
no. Lo mismo pasa con la lectura. Si ten~ dos hijos,
que uno te salga lector y otto salga deportista no
tiene nada de malo. Lo malo es no haberles dado a
ambos.la oportunidad de leer. Lo que si creo es que
el 99 ,9 por ci~nto de esos chicos que dic·en que no
les gusta 1eer es porque en algún momento se les
obllgó a leer o porque se les proporcionó material
fuera de sus intereses. Los adultos solemos creer
que lo que nos gustó en nuestta infancia les tiene

25

que gustar a nuesttos hijos. Pero ellos son otta
persona, en otto mundo y con ottos intereses. Si
a vos te encantó Mi planta de naranja lima, no tiene
por qué gustarle a tu hijo. Y si vos lo odiaste en
la escuela cuando tu maestt~ te lo inttodujo por
via endovenosa, a tu hijo a lo mejor le encanta.
No hay una púdora para hacer leer. Hay un libro
apropiado, para un niño apropiado, en un momento
apropiado.

AM: iCuáf ~ tu principal recomendación para los
promotores de la lectura/
CS: A los maesttos y a los padres les digo: ttaten
de pensar en la persona que tienen adelante y elijan
libros en función de eso, no de sus propios gustos.
A los chicos no les importa si es un premio Nobel,
lo que les importa es que les diga cosas a ellos. No
hay temáticas predeterminadas. Tienen que ser
libros que movilizan, que conmueven y, por suerte,
hay propuestas para todos los gustos. ,
A.M: i~ut es leer?
CS: Leer es juntarse con uno mismo. Quien
lee se está leyendo y quiere asomarse ottos
mundos, a ottas vidas. Yo recomiendo leer por
las posibilidades que ofrece de escapar de tu
mortalidad única e individual.

a

AM: i~ut libro recordás como tu preferido en la infancia?
CS: Yo me hice lector, debo decirlo, a pesar de la
escuela. Me enganché mucho con Veme, London,
Stevenson. Salgari era mi autor favorito. Me met!a en
un mundo de piratas y de naves y babor y estribor...
No me hablaba de mi mundo, pero s1 me hablaba de
mi mundo. Hablaba de un mundo simbólico: sobre
la valentla, sobre cómo te parás frente a la vida.
Me hablaba a ·ml, aunque propusiera situaciones y
palabras de las cuales yo, niño porteño, no tenia la
menor idea.

�A LEER CUEMTA SU EXPERIEl4CIA

Azucena Galinclo Ortega describe su misión al frente
de la-dirección de A Leer. Ordenada, programática,
no pierde, sin embargo, nada del convencido
apasionamiento que la guia: "Los cambios individuales
son los que van sumando a los procesos de cambio
maym: se empieza por los individuos y se incide en la
sociedad".
AM: ifi/.ul objetivos tiene A Leer/
Azucena Galíndo (AG): B objetivo central es que
la lectura placentera esté presente en la vida de las
personas, que sea un bien de la sociedad que estimule
el diálogo, la construcción colectiva de soluciones, el
autoconocimiento de las personas y el goce estético.
Para promocionar la ,lectura placentera, los propios
mediadores deben ser ellos mismos lectores convencidos
del poder de la lectura. Las actitudes frente a la lectura
son aprendidas y dependen del medio en el que cada
niño o cada adolescente se desenvuelve. Por ello tenemos
que incidir en las familias y en las escuelas, para que en
ambos espacios la lectura se despliegue· en su sentido
gozoso. Buscamos que nueso:os planes se ejecuten de
manera sistemática y sostenida en espacio y tiempo: las
acciones esporádicas no contribuyen mayormente a la
formación de lectores.

AM: iCómo variaron los objetivos de A Leer desde sus
inicios hasta hoy/
AG: Cuando se fundó A Leer, hace ueinta y un
aftos, en México no existla oferta editorial propia
para los niños y jóvenes del pa!s. La mayor!a de los
libros proverúan de Espaiia y de Argentina. A pesar
de su calidad, no reflejaban las realidades de los
niños mexicanos. Por ello, primero, nuestra tarea fue
promover la creación de libros para niños en México,

escritos por mexicanos, ilustrados por mexicanos y
editados por empresas mexicanas. Ahora, una vez
superada la falta de propuestas editoriales, nuestro
enfoque está en formar comunidades lectoras, en
profesionalizar mediadores, y en buscar espacios
alternativos de promoción de la lectura, además de
fortalecer los ya existentes --escuelas, bibliotecas
y librertas- y de propiciar que los hogares se
conviertan en núcleos lectores.

AM: i~ut caracter-iza a la buena literatura infantil/
AG: La buena literatura infantil, como todo el arte,
puede tocar las fibras más Intimas del ser, poner a
las personas en contacto con su esencia, a través
de la c'!Jidad iiteraria, el cuidado en las palabras
y la construcción de la obra. Por el contrario
'
no recomendamos libros que tienen un mensaje
unlvoco, que carecen de trama, que redundan en el
lugar común.

AM: iCuáles son las actividades de A Leer en la actualidad!
AG: Tenemos programas variados, para públicos
distintos. Hacemos análisis de la literatura infantil
en nuestra biblioteca especializada, y trabajo directo
·con niños, adolescentes y adultos. Nuestro programa
Nosotros Entre Libros lleva lectura en voz alta a
primarias públicas, a través de voluntari~, en su
mayorta madres de familia. Hemos abierto más de
cincuenta biblioti:cas comunitarias en distintas
zonas del pa!s, donde of,ecemos préstamo de libros,
en lugares de dificil acceso a la cultura escrita, por su
situación geográfica o social Tarnbién tenemos un
proyectq para adolescentes, que vincula a la literatura
con el cine y la plástica.

AM: i~ut es lw/
AG: La oportunidad de adentrarse en el infinitó mundo
que ofrecen 1~ libros. Tener el refugio y la compaíila
de la palabra escrita y dialogar con los personajes nos
enriquece. Enlo personal, he tenido muchas experiencias
de lectura: momentos entrañables, reflexiones
profundas, amigos de aventuras, amores platónicos,
personalidades repulsivas, pasajes incomprensibles.
Quien tiene una \&gt;ida interior rica está bien equipado

' AM: Se escucha decir: "los niños de ahora leen menos, por la
televisión, la computadora... ". iEs cierto/
AG: No veo una conspiración contra la lectura. Hay
nuevos soportes para realizarla y hay nuevas formas
a través de las cuales niños y jóvenes se comunican
y. se divierten. Hace algunos aftos, se habla perdido
la escritura de mensajes y cartas. Ahora, con el
correo electrónico y las redes sociales, hay una
nuev~ dimensión de escritura. Hoy, un mediador
de la lectura tiene que explorar los nuevos medios y
volverlos sus aliados.

"UN NIÑO QUE LEE TIENE MÁS Y MEJORES HERRAMIENTAS PARA
COMPRENDERLO, CUESTIONARLO E INTENTAR MODIFICARLO, TIEIIIE

i1

MÁS FORMAS DE COMUNICARSE CON LOS DEMÁS Y DE EXPLORAR SU

•

ENFRENTAR EL MUNDO ACTUAL, MÁS P~NTOS DE VISTA PARA

.

'

PROPIO INTERIOR"
.AZUCEN.A. CALIMDO
26

77

'

para la vida La lectura brinda oportunidad de enfrentar
múltiples realidades y, a partir de ellas, confrontar la
propia. La lectura quizá no modifique el mundo, pero si
puede modificar la forma en qu;lo vemos. Un niño que
lee tiene más y mejores herramientas para enfrentar el
mundo actual, más puntos de vista para comprenderlo,
cuestionarlo e intentar modificarlo, tiene más formas
de comunicarse con los demás y de explorar su propio
interior.

AM: i~ut libro recuerdas como tu preferido en la infancia/
i\.G: Recuerdo a Salgari; adaptaciones de autores
rusos que mí papá me dio; pasé por Corazón: diario
de un niño, Marcelino pan y vino, y toda la colección
de audiocuentos de Disney. El que fue una lectura
entraftable: El país de las sombras largas, de Hans
Ruesch, cuando lo le! en la secundaria. Todos elios
me han tocado, me han dejado algo, me han hecho
vivir y, por ello, les estoy muy agradecida8!&gt;

"'

�l escritor Sandro Cohen comenta en su
Redacción sin dolor sobre esos licenciados,
egresados universitarios, para quienes ~ un
reto escribir: años y años de estudio ... iy por qué
entonces no son capaces de expresar con claridad
sus ideas en un texto? Entonces el maestro se
aventura a decir que en algún momento el programa
educativo nacional consideró poco necesarias
materias como la gramática y la ortografía, que
en algún momento hemos perdido la capacidad
de escribir, iacaso también de leer? Ante la
problemática, C?hen escribió aquel libro exitoso
en ventas, que de una manera clara y precisa enseña
elementos de redacción, algo que necesitamos, y .sin
gran publicidad el libro ha sido consumido.
Esta necesidad también la ha observado la S~P; po!
ello, se ha propuesto mejorar la enseñanza de la lengua
imponiéndose objetivos
ambiciosos. Según
su actual Plan
Nacional de
Lectura, tiene
como objetivos
formar lectores
y escritores,
usuarios de la

E

':ez

escuchéuna
conversación
cuyas frases
bastaron para
conmoverme. Se
trataba de un par de chíéas
adolescentes; la primera,
bastante molesta, decía: "Es. que
no piensa, no piensa"; entonces,
la otra le respondió: "Quizá nunca
le enseñaron a pensar, no puede, yo a
veces tampoco puedo". Las frases fueron
reveladoras. :Mientras los adultos nos hemos
quejado de la falta de atención de los chicos,
de su :inconstancia, de su mala ortografía, de su
pérdida de tiempo, icuántas quejas tendrtan
ellos de nosotros!, tles hemos preparado
para este mundo?, mos hemos preparado
nosotros? Quizá estemos tanto o
más confundidos que ellos. No
podernos enseñar algo que no
·
sabernos.
\

28

cultura=rita,

individuos con
una formación
•
literaria que les permita degustar
diversos tipos de textos, asi
como expresarªsus ideas con
por qué no, algunos quizá
capacidades artísticas.
Según mi
,i:xperiencia como
tallerista, me
atrevo a pensar
que ante el declive de los métodos autoritarios
de enseñanza, al parecer no hemos podido aplicar
en la práctica métodos adecuados a estos tiempos.
Alguna vez se enseñaban las reglas ortográlkas con
repeticiones monótonas, con el encargo de planas

y planas, sin embargo, los métodos 'autoritarios
han perdido eficacia; entonces, e'sas maneras
definitivamente no funcionan y son inaplicables. Pero .
no hemos podido aplicar en la realidad los métodos .
pedagógicos que se han venido formando desde la
mitad del siglo pasado.
Puede ser que en alguna_s escuelas privadas
o públicas si apliquen métodos educativos
participativos, pero, iqué pasa en la gran mayoría
de escuelas públicas, las cuales atienden al grueso
de los mexicanos? Cabe señalar que la educación
pública cuenta con excelentes programas educativos,
bibliotecas escolares y libros gratuitos. Entonces
ipor qué es frecuente escuchar "no entiendo"
como respuesta de los chicos luego de leer algún
texto? Pareciera un estira y afloja, un panorama de
contradicciones.
Acaso será el ritmo rápido de la vida actual, esta
cultura del "Just do it": no lo pienses demasiado,
sólo hazlo, donde las actividades intelectuales que
requieren tiempo y reflexión parecietan tener mala
reputación y poca estima en los influyentes medios
masivos de comunicación. A diario, pequeños y
grandes estamos expuestos a cantidades enormes de
información, un mar de signos que más füen tienden a
embotar )os sentidos.que a provocar la reflexión.
Las nuevas tecnologías que hoy en dia debemos
saber manejar y la gran cantidad de información a
la que estamos expuestos nos ponen el reto 4e ser
aún más juiciosos y reflexivos, de desarrollar más
habilidades diversas. Es aún más necesario saber leer
en esta era de la información, leer lenguajes verbales,
imágenes, sonidos y muchísimos signos y simbolos,
además de saber varios idiomas. Es vital saber leer,
tener criterio, aprender a responder ante todos esos
estimulos, escribir, saber comunicar, o de lo contrario
con nuestros sentidos entorpecidos estaríamos
totalmente perdidos.
Hoy más que nunca es necesario ser lector, lo
cual ya no es sólo una exigencia para una élite social
poderosa, sino que en este mundo competitivo la

ES NECESARIO APROVECHAR LOS RECURSOS DISPONIBLES,
IMYESTICAR, SELECCIONAR, ADAPTAR MÉTODOS DE ENSEÑANZA DE
LALEMCUA, NO IMPONER SINO PROYOCARELCUSTO POR LA LECTURA
Y LA ESCRITURA COMO PARTE DE MUESTRAS VIDAS COTIDIANAS
29

..

�•
l

I

información está disponible para un gran número
de gente y la tendencia es que cada vez más y más
dispongamos de ella. Por ello es necesario aprovechar
los recursos disponibles, investigar, seleccionar,
adaptar métodos de enseñanza de la lengua, no
imponer sino provocar el gustó por la lectura y la
escritura como parte de nuestras vidas cotidianas, algo
vital, una forma de encarar la vida y de enriquecerla.
Mucho mejor si esta enseñanza inicia desde edad
temprana.
Es as! que también es necesario el estudio
de la literatura que podría ser adecuada para
niños y adolescentes, con esto me refiero a
aquélla que podría decirles algo, que podría
'
estar cerca por su sencillez,
por su temática,
por su riqueza imaginativa; aqui cabe la
literatura que no ha sido pensada para un
lector especifico según la edad, as! como esa
literatura especialmente dedicada a los más
jóvenes o primeros lectores. Sobre todo esta
última es necesario estudiarla, analizarla
y establecer criterios claros para su
valoración.
¿Qué está pasando
en México respecto a
la Literatura Infantil y
Juvenil (LIJ) mexicana?
Por lo general, al pensar en
la literatura de determinado periodo
de tiempo y lugar, solemos pensar en
escritores, y en el caso de la LIJ, quizá
también en ilustradores; sin embargo,
para que sea posible la producción librera
y su consumo intervienen muchisimas
personas y asociaciones: editores, diseñadores,
libreros, editoriales, promotores de lectura, en fin,
todo un movimiento. Según declaraciones recientes
de Daniel Goldin, editor prestigiado y creador de
colecciones emblemáticas para niños del Fondo de
Cultura Económica (FCE), México vive un auge para
la publicación de LIJ. iCómo es que hemos llegado a
este gran momento?
Mario Rey afjrma que la· LIJ mexicana
contemporánea inicia en 1981 con la primera edición
de la Feria Internacional del libro Infantil y Juvenil
(FILIJ) en la capital mexica. En aquel entonces fue

una iniciativa de la IBBY, The Intemational Board on
Books for Young People, sección México, y de la SEP.
Hay quienes podrían argumentar que es arbitrario
señalar este acontecimiento como un parteaguas de
la LIJ mexicana, sin embargo, seria bueno reflexionar
sobre la función de este e\·ento.
La FILIJ, al igual que otras ferias, ha puesto de
manifiesto el carácter festivo y lúdico del libro y la
lectura. Se hacen carteles, se enciende la música,
el lugar se engalana para festejar a los grandes
protagonistas: el libro, la lectura y los chicos. Alli
la lectura yla escritura no son obligatorias, muchos
menos castigos.Tampoco se le mira mal a quien gusta
de llevar un libro bajo el brazo y detenerse a leer en
cualquier espacio. Ocurre lo contrario, a lo que en
aquel entonces ocurría en la escuela, aquí la
lectura es para disfrutar.
El evento festivo se propone
seducir y construir una imagen
atractiva de los libros y la lectura,
en estos eventos el chico y la
chica lindas leen. El libro entra
en la dinámica de la seducción
del consumo cultural, en estos
espacios el libro se pone guapo
para gustar. Es entonces
que el libro es un
objeto de consumo
más. Según la RAE,
el término feria •se
refiere tanto a una
celebración festiva
como a un mercado de mayor
importancia que el común, en un paraj;público
y dias señalados. Es decir, el evento se propone
celebrar as! como vender, aunque también congrega
preocupaciones e intereses artísticos, didácticos y
literarios.
En esta fetia se acercan los lectores y los creadores.
Se desmitifica al escritor con esas charlas amenas
donde los lectores pueden hacerle cualquier tipo
de comentario sobre su obra. Además, se imparten
talleres donde los creadores comparten sus
secretos. Las editoriales exhiben sus colecciones.
Cuentacuentos reviven la palabra antigua y popular.
Los promotores de lectura comparten experiencias,

is

algunos de ellos reciben capacitación, otros la
imparten. Todos procuran un ambiente amable y
cálido para los chicos.
En aquell~ primera edición de la FILIJ, es de
suponerse que las editoriales pudieron vislumbrar
un gran mercado potencial, y en efecto desde aquel
inicio de _la de década de los ochenta las fuertes
editoriales nacionales y extranjeras han dedicado
colecciones a la LIJ: FCE, Alfaguara, Anaya, Ediciones
SM,Jus. Además han surgido nuevos sellos editoriales
nacionales: Ediciones El Naranjo, ClDCLI, Nostra
Ediciones, y extranjeros ~on distribución en el
pais: i&lt;:alandraka, Ekaré, Tandem; entre otros sellos
editoriales. Desde aquel entonces·se han fortalecido.
Ha sido uno de los signos indicadores de que
México ya necesitaba ir más allá. Si bien durante la
construcción de la República Mexicana el reto en
materia educativa consist!a en alfabetizar, una vez
lograda la metá, hacia el final del siglo, el imperativo
ha sido formar lectores, no ya desde una perspectiva
autoritaria sino ofreciendo alternativas culturales con
iniciativas de personas y asociaciones civiles. Desde
hace 30 años se han multiplicado las asociaciones
de narradores orales, de promotores de lectura y de
investigación como ANILIJ (Asociación Nacional
de Investigación de la Literatura Infantil y Juvenil)
Américam, cuya sede está en España.
· Los estímulos a la creación han crecido de manera
constante: el Premio Cuento InfantilJuan de la Cabada y
el Premio Obra de Teatro para Niños, ambos otorgados
por el Conaculta; el premio A la Orilla del Viento
otorgado por el FCE; Invenciones, otorgado por Nosrr.:
Ediciones; El Premio Hispanometicano de Poesía para
Niños, otorgado por El Fondo para las Letras Mexicanas·
además están los premios internacionales que otorg~
editoriales como SM, Everest y Anaya.
El trabajo de promotores de lectura se reconoce
Ypremia a través de México Lee, convocado por el
Conaculta, a trav_és de la Dirección de Publicaciones
y la Dirección General de Bibliotecas, el Instituto
para el Desarrollo y la Innovación Educativa de la
Organización de Estados Iberoamericanos, Santillana
Ediciones Generales y el Programa Naci(lnal de
Lectura de la Secretaría de Educación Pública.
Entre los creadores de esta LIJ contemporánea
están los poetas Maria García Esperón, Alberto Blanco,

31

30

•

Alberto Forcada; los narradores María Baranda, Juan
Carlos Quezadas, Jaime Alfonso Sandoval, Monique
Zepeda, Alejandro Sandoval Avila, Mónica Beltrán
Brozan, Antonio Mapica, Alicia Madraza, Rolo Diez,
Jaime Alfonso ~andoval, Antonio Abascal Diaz; los
ilustradores, Manuel Monroy,Juan Gedovius.
Además, escritores como Javíer Munguía, promotores
de lectura como "Las Cuentacuentos Urbanas de Ciudad
Juárez", quienes obtuvieron el premio México Lee 2009,
con su blog Palabras de Arena y el boletin electrónico
Fanona, sólo por mencionar algunos ejemplos, hacen de
las redes sociales de Internet verdaderos espacios de
intercambio literario, donde la literatura vive en estas
nuevas tecnologlas.
iLeemos o no leemos? Según mi experiencia como
tallerista para instituciones pú blícas y colegios
privados, podria afirmar que hace falta acercar la
literatura a los chicos, a la gran mayoría. Quizá sea
necesario un escuadrón de maestros con vocación
verdaderos soldados como aquellos que inspirara do~
José Vasconcelos. Lo más parecido a esos paladines
son los promotores de lectura, quienes crean espacios
~ternativos, donde no es ni una obligación leer ni asistir
sino que chicos y grandes se acercan por el gusto de
hacerlo. Hay grandes iniciativas desde instituciones
públicas, P;rD todavía el reto es formar promotores de
lectura y llevar la literatura a la mayoría, formar usuarios
de la cultura escrita, capaces de leer y escribir con soltura
El movimiento está en marcha y seguirá .creciendo, aún
hay mucho por hacer&amp;tl

•
•

Sitios recomendados:
Rey. Marro (2000). Historio y muestro de la literatura infantil mexicana
CONACULTA, S\I Edicfones, México.
.
Plan Nacional de Lectura de la SEP (htrp:lnectura.dgme.sep gob
mx/)

,

·

IBBY México (httpJ/ibbymexico.org mx/)
Libroadicro, de Javier Munguta (http://libroadicto.blogsPotcom/)
Palabras de Arena (http:l1palabrasdarena.blogspot.com/)
Fanona (http://fanona.com/)

·

�G

eñora Jocabed tiene los ojos chiquitos como semillas de naranja. Cuando los abre,
despega despacito, como sí le costara mucho trabajo, luego se pone sus lentes
esos con los que puede ver hormigas y cosas pequeñas. Yo digo que a lo mejor los
hicieron con muchos vidrios diferentes, porque son gruesísímos y aguantan muchas caídas.
Desde que yo era más chiquito, la señora Jocabed se sentaba en la misma mecedora; nomás que
antes nos leía muchos cuentos y ahora le gusta quedarse dormida. Ella nos cuidaba a mis hermanitos
y a mi; por eso, dice mamá, ahora nos toca a nosotros atenderla. Yo la ayudo a caminar un ratito cada
tarde, le limpio sus lentes y le ayudo a pelar chicharos para la cena mientras escucho una de sus
fabulosas historias.
Una vez me dijo que en sus tiempos de joven fue una hermosa bruja de cabellos largos, nada
más que dejó los hechizos porque las vecinas envidiosas decían que hacia embrujos a los hombres.
Como no le gustaban los chismes se cambió de barrio. Desde entonces vive en mí colonia y todos los
vecinos la queremos mucho.
Por las tardes, doñaJoca tiene más sueño. Después de caminar por el patio, me pide que saque su
mecedora para aprovechar los últimos rayos de sol Un rato después se escuchan sus ronquidos. A
m1 me divierte mucho verla dormida, porque además de hablar a lo loco, de su boca salen burbujas.
A veces, cuando nadie me ve, las reviento una por una.
-Niño cochino, deja a la viejita en paz, roo ves que la pobre no tiene la culpa? lA poco a tí no se
te sale la baba cuando te quedas dormido?
Mamá dice que las burbujas se forman porque como no tiene dientes, la baba se le junta, y como
además ronca lígerito, pues sopla la saliva y se hacen bombítas.
Una tarde cuando mamá salió al súper, puse detergente en la boca de la señora Jocabed Las
primeras bombas salieron grandes como esferas de navidad Yo las correteé para atraparlas, pero
una quedó detrás del rosal y me costó mucho alcanzarla. Al regresar a la mecedora vi una burbujota
del tamaño de papá: era enorme. Gígantísíma
Quise jugar futbol con ella, pero patear burbujotas de baba yjabón es la cosa más complicada del
mundo iy vaya burbujón que me vine a encontrar! Si la pateaba a la izquierda, se iba para la derecha,
si la pateaba para la derecha, se elevaba demasiado. Me desesperé y le dí un patadón. La burbuja se
estrelló contra el manzano y se me regresó con mucha fuerza. Para cuando me dí cuenta ya estaba
dentro de ella. Yahora sí vino lo bueno, porque empecé a rebotar hasta que agarré vuelo. Brinqué
hasta el techo y del techo al árbol Luego rodé por el patio por mucho rato y me aventé de panza por
el pasillo, mucho mejor que cuando lo hago en patineta. Las cosas se veían distintas desde adentro:
la puerta de la cocina estaba chueca, las hormigas parecían caballos, la casa de mis vecinos se veía
lejos, lejos, y la señoraJocabed tenía la nariz en los cachetes.
Entonces recordé que se estaba haciendo tarde y ya era hora de la merienda. Corrt hasta
donde estaba doña Jaca, pero al tratar de levantarla quedó también adentro de la burbuja. En qué
problemota me metí. El aíre se nos podía acabar y yo no quería morir todaVía, menos que se muriera
alguien por mi culpa. Con la fuerza que teiúa, empujé a doña Joca hasta entrar a la casa. Intenté
reventar la burbuja a toda costa: con un alfiler, con ganchos de ropa, hasta con un tenedor. Pero nada.
Entonces prendí el calentador para ver si se derretía, pero con el aire caliente se infló. De repente ya
no sentí el piso y vi muy cerca el candelabro de mamá. Flotamos por toda la casa rompiendo lo que
se nos atravesaba, los jarrones, la lámpara, las pinturas de la sala. Lo que no se rompía, se metía a
la burbuja: el gato, platones y los cojines de la sala. Hasta que de tanto peso, la burbuja explotó. La
señoraJocabed cayó encima del sofá y nunca se dio cuenta de nada porque siguió dormida; yo me
raspé las rodillas y los codos. Eso no fue lo peor: las paredes, los sillones y la tele se llenaron de baba.
Al llegar a mi casa mamá se enojó mucho. Me castigó por no sé cuántas semanas y me ordenó
limpiar el mugrero que había dejado. lQuíeres que limpie con jabón? Le pregunté, pero ella me miró
feo y sólo me pasó la cubeta con agua y el trapeadorw

33

�POESIA

2Poemas
es MARIA CARCIA ESPERÓN

De Aires de Don Aire
Señor Don Aire que vas,
Señor Don Aire que vienes
que caminas por la calle
y un paraguas te sostiene.
Tu cuerpo de junio claro
se dobla al compás del viento
y el bolsillo de tu saco

De cara al cielo
Para Asunción Carraccdo, que le pide paciencia a las
palabras

deja espacio a tu salero.

De cara al cielo

las olas del mar te dicen:

de frente al mar

lQué hay bueno, Señor Don Aire?

una palabra

y tú con tu mano llana,

se echó a llorar.

le entregas tus alamares.
Se sentla sola
sola de atar
en una almena
de soledad.
Del otro lado
en otro mar
otra palabra
en otra edad,
en una playa
blanca de sal
con alas blancas
se echó a volar.

��• Por qué una lengua aparece con mayor densidad
) literaria que otras? lPor qué un grupo de autores
y de obras se convierten en modelos para otros
sistemas literarios? Y finalmente, la pregunta
más importante: ¿cuáles son las estrategias de
las uliteraturas menores" (aquellas que están más
alejadas de la uórbita principal") para asimilarse
a la corriente principal? He aquí el desafio que
afrontaba la literatura hispanoamericana en el
convulso y problemático siglo XIX. Era, sin duda,
un reto creativo; pero también, y de manera
fundamental, una aventura critica. Crear una
literatUra independiente, esto es, nueva, y al mismo
tiempo dotarla de antigüedad y espesor cultural.
Las dos tendeñcias principales (y contradictorias)
de la modernidad occidental se encontraban aquí:
la Ilustración y el romanticismo. El progreso
antropófago y la nostalgia (real o imaginaria) de un
pasado esencial, fundacional y orgánico. Voltaire y
Herder. Asimilación y diferenciación.
La crítica literaria modernista surge de dos
premisas tácitas, la primera: que la literatura es ya un
objeto de cierta autonomía; la segunda: que la noción
de valor literario está más allá de los estrechos limites
de lo nacional. Ambas concepciones privilegian la
labor del autor; y la profesión de escritor se sustenta
ahora sobre la condición de lector. Los modernistas
son los primeros en privilegiar el acto de lectura
individual sobre el manido asunto del contenido. Por
ello no sólo recurren a la ficción para exponer sus ideas
(como solían hacerlo los escritores de las generaciones
anteriores) sino al prólogo, o a la nota periodística,
o al ensayo. De manera abierta y desbordada
comienzan a establecer un nuevo paradigma, o mejor:
a reconocerlo. No hablo de la simple aceptación de los
valores literarios impulsados por la cultura y la lengua
francesas, sino de un proceso mucho más complejo.
Es la aceptación de una tradición propia y al mismo
tiempo el distanciamiento con ella. No es ruptura en el
amplio sentido del término, sino variación, adecuación
de una nueva y tácita reglamentación que parece flotar
a lo largo del dilatado territorio latinoamericano. Dos
conceptos opuestos se "coordinan" para sustentar
la nueva enunciación literaria: profesionalización
ymarginación. Tal vez fue Pedro Henríquez Ureña
quien primero a.io cuenta de esta transformación.

l.

•• •

_
ul Valé una • 6 la estructura del universo literario en ~érrtiirtos
~:::c!~=~;J~al", deido ~!'rever una serie de reghs que hacía e~ciente
que el amante de la literatura, de la "buena lit~:ra~ ha quJ°t~arÚ~1~g:-::de
mundo de las letras es un espacio de hegemorua, e e oque .e
. .d
ortando
. ciertas nociones de valor y se es~cula €On ellas, unpomen o y exp
se m:eJan No hace falta extenderme mucho en este punto, sólo haré unas cuan_tas
Pª.:ª . ~as. s La rimera tiene que ver con la forma en que 1~ ~sma estructu~ac1 _n
~ni!rso literario responde com_~ consealc=~~
te:::
d la li tura· la segunda que esa estructurac1on es,
,
e d tera ¿' 1 histo~iografia literaria. Parece un contrasentido, no lo es. Me
ro _uci ~~~~:S~ación de una literatura particular (Kri~os,.~o: ejempl?, en la
?lico.) ulta un largo y alambicado proceso de "desnacmruilizacmn , cuy~ fonn1a
~ces~ oc
s la si iente: a mayor tradición, mayor capital para emanciparse e
sena,~? m~~1u-'blicafLa ensavista francesa Pascale Casancwa en una obra por lo
otras 1uncrones :-e;..,
•
r
.
..
R -bli
diál de las Letras
demás iliscutible, lo ~resa en estos térmmos: En 1ª. epu ca m~n
.
acios má dotados son también los más antiguos, es decir, l?s _que ?~ero
:~nen la COmP(:tencia literaria y cuyos 'clásicos' nacionales son asnmsmo claSicos
universales"' (2001: 115).

~

::p~ t

Je::U:~~ºd!1

36

37

En sus famosas Corrientes literarias de la América
hispana explica el fenómeno: uNacida de la paz y de la
aplicación de los principios del liberalismo económico,
la prosperidad tuvo un efecto bien perceptible en la
vida intelectual. Comenzó una división del trabajo"
(1969: 165). Debo apuntar que la división del trabajo
intelectual no satisfizo mucho al critico dominicano,
no por la tendencia a la especialización, sino por la
pérdida del espacio público: una preocupación que
no ha perdido vigencia, por cierto. La literatura en
pureza, el arte por el arte fue más la consecuencia de
una adecuación política, económica y cultural, que el
súbito despertar de la categoría de genio (el "espíritu
nacional" o Volksgeist herderiano, sustentado en la
lengua y la tradición literaria, había cedido ante el
genio individual, uegoísta", autocritico y ambicioso).
No niego, por supuesto, el cambio de sensibilidad
(imposible minimizar la supremacía de los aspectos
estéticos y formales), sólo remarco la importancia
de la diversificación, de la elaboración de una nueva
definición del escritor.
Al verse despojado de su rol público, el escritor
modernista necesitaba reconfigurar la vida literaria,
darle un nuevo valor y convertirla en la consecuencia
directa del talento individual. Escribir era ahora
desafiar, romper con lo establecido. Una forma de
hacer notar que había algo más en la literatura y
que su compromiso recaía sólo en la belleza (no
en reproducirla, sino en crearla). La idea de la
referencialidad cambia drásticamente: ya no se
trataba de ~eflejar" la realidad local, sino de uevadirla"
(otra forma de evocarla, por cierto); sin embargo, el
vínculo con las circunstancias inmediatas nunca
se rompió del todo, al contrario: durante esos años
se agigantó. El problema del americanismo en la
literatura se volvió una obsesión: unos lo negaban,
rechazando cualquier compromiso extraliterario;
otros lo ponderaban como la mejor vía para adquirir
la mayoría de edad en materia de artes. El dilema
no había sido resuelto, sólo había cambiado el
enfoque. Prolongación de las primeras obsesiones
de la literatura hispanoamericana. Estas jóvenes e
inquietas literaturas habían nacido con una doble y
contradictoria obsesión, por un lado estaba el deseo de
modernidad, de asimilación con la órbita de naciones
más destacadas de Occidente; por otro, la obsesión por

�AHATOMÍA DE LA CRÍTICA

AHATO MÍA DE LA CRÍTICA

la diferencia, basada en la ecuación nación,lenguaje:
deseábamos diferenciarnos de España (irónicamente:
la nación con la cual guardábamos mayor semejanza).
He aqui una de las particularidades de la literatura
hispanoamericana: esa potente co~binación de
asimilación y diferenciación que registra desde los
primeros poemas de Andrés Bello:

antecedentes necesario para conseguir el acierto en
materia tan delicada de crítica. Bajo este otro aspecto
consideramos también útil la pubhcación de nuestra

América Pottica.2

Primero cantar a los héroes, luego a las rosas,
explicaba Gutiérrez; y pronto llegaria el dia venturoso
en que los poetas cultivasen el ca~to a la flor. Asi,
esta antología se convirtió en el primer esfuer~o de
Dhina Poesia,
clasificación y registro de nuestras producciones
tú de la soledad habitadora,
literarias. América Poética fue recibida en to~a~ l_as
a consultar tus cantos enseñada
naciones hispanoamericanas corno la señal micial
con el silencio de la selva umbría,
de que la literatura estaba ganando .t~r~eno y se
tú a quien la verde gruta fue morada,
encontraba en vias de afincarse defmmvarnente
y el eco de los montes compañia;
en las regiones americanas. Era un paso pequeño,
tiempo es que dejes ya la culta Europa,
mas significativo, sobre todo para 1~ _criti_ca. L~s
que tu nativa rustiquez desama,
principales preocupaciones de la critica hterana
y dirijas el vuelo adonde te abre
habian estado hasta entonces enfocadas en el
el mundo de Colón su grande escena.
problema de la temática. De qué deberian hablar las
(De~Alocución a la poesía", en Bello, 1985: 20)
creaciones escritas. El cómo se daba por entendid_o.
No era cuestión de experimentar sino de construir,
Nadie corno Andrés Bello para representar esta
cimentar la tradición. Ese era el primer valor de una
peculiar conjunción de ilustración y ro~nticismo,_ ~e
literatura para considerarse como tal. El espesor y la
pertenencia y de diferencia. A la par de la unplantacion
profundidad. Primero el corpus después el canon. No
del pensamiento liberal (de cuño inglés y francés) se
podria ser de otro modo. Sin embargo, y corn? ya lo_ he
sembraba el terreno para una futura autonornia de
apuntado, esto no impedia vislumbrar una dime~sión
la literatura. La principal intención del argentino
estrictamente literaria en las obras creadas. En ngor,
Juan Maria Gutiérrez al realizar la primera antología
la critica modernista llevó más allá las preocupaciones
literaria hispanoamericana (hablo, por supue~to de
de las primeras reflexiones sobre la literatura hechas
América poética, publicada en Valparaiso, Chile, en
en Hispanoamérica.
1846) era destacar las composiciones que trataban
Al destacar el valor individual dio por hecho la
del tema americano•. Sin embargo ya apuntaba a un
conquista de una tradición, una tradición m_enor,
criterio estético para valorizarlas:
ciertamente, pero ya constitutiva. Tal vez la primera
reflexión de la crítica modernista la haya dado
Contrayéndonos a nuestro propósito, observamos
Manuel Gutiérrez Nájera en su articulo "El arte Yel
que, si mucho se ha hablado en América de su
materialismo", publicado en El Correo Gennánico, entre
hterarura poética, si se la ha juzgado, ya en bien, ya en
agosto y septiembre de 1876. Ahi el poeta de!endia
mal, y a veces con ingenio y originahdad, ha sido, sin
el objetivo del arte: la consecución de 1~ bello i~eal Y
embargo, sin poseer el caudal bastante de noticias Y
ponderaba un nuevo estado de percepción crinca: la
sensibilidad del gusto:
I "Para la elección de las pie::as que la componen nos hemos cerrado
a toda parcialidad, y tomado como gulas que no pu~de~ extrmar.
el amor discreto por el nombre amencano y los consCJOS_ •~mutables
del buen gusto. Hemos preferido aquellas compos1c1ones_ que
tienen relación, por el asunto o por el colorido. con el genio, la
mdolc y la naturale=a de nuestro conónente, desechando las
inspiraciones de la pasión en las luchas chiles, y ahorrando. en
lo posible, las exageraciones del entusiasmo en l_os hnnno~ de
munfo nacional". consultado en http: www.archive.org1~tream1
amricapoticacolOOunkngoog/amrícapoticacolOOunkngoog_dJVU.txt

Para nosotros, lo bello es la representación de
lo infinito en lo finito; la manifestación de lo
extensivo en lo intensivo; el reflejo de lo absoluto;
2 Consultadocn:httpJl\mw.arclm~'~~~
amncapoticacolOOunkngoog_djvu.txt

38

la revelación de Dios. Para nosotros el sentimiento
de lo bello es innato en el hombre; es un destello
de la naturaleza angéhca, un ideal subhme que
Dios presenta al esp1ritu como el término de sus
luchas, como la realización de sus aspiraciones,
como el bien supremo. Lo bello tiene que ser
necesariamente ontológico: es lo absoluto, es Dios
(Gutiérrez Nájera, 1995: 55).

Podemos observar que su noción de lo estético
no estaba totalmente desligada del bien público.
Bello equivalia a bueno, a justo. La sensibilidad
había cambiado, pero aún permanecían, incluso se
incrementaban, las condiciones adversas para escribir.
A partir de 1870, las naciones latinoamericanas
impusieron el liberalismo económico y la filosofía
positivista como fundamento y legitimación de
sus gobiernos. La literatura se independizó de
sus funciones públicas y al mismo momento fue
considerada como una actividad inútil, si acaso
decorativa. El mismo José Marti, en otra pieza clave de
la critica modernista: su prólogo a El poema de Niágara,
de Juan Antonio Pérez Bonalde, de 1882, se lamentaba:
Como para mayor ejercicio de la razón, aparece
en la naturaleza contradictorio todo lo que es
lógico; por lo que viene a suceder que esta época de
elaboración y transformación espléndidas, en que
los hombres se preparan, por entre los obstáculos
que preceden a toda grandeza, a entrar en el goce
de si mismos, y a ser reyes de reyes, es para los
poetas -hombres magnos-, por la confusión
que el cambio de estados, fe y gobiernos acarrea,
época de tumultos y de dolores, en que los ruidos
de la batalla apagan las melodiosas profeclas de la
buena ventura de tiempos venideros, y el trasegar
de los combatientes deja sin rosas los rosales, y
los vapores de la lucha opacan el brillo suave de
las estrellas en el cielo {apud. Marinello en Martí,
1977: 301).

Es una verdadera lástima que existan pocos
documentos que den cuenta de la amistad entre
Manuel Gutiérrez Nájera y José Marti. me qué
hablarían durante los dos años que Marti vivió en
México? Con ellos surgen las tendencias principales

39

de la critica modernista hispanoamericana: el deseo
de modernidad y el cuestionarniento por la identidad.
De nuevo: asimilación y diferencia, pero ahora desde
el mismo terreno de lo literario. Diego Rivera intuyó
la magnitud de esta relación y tal vez por eso retrató
a los dos escritores saludándose mutuamente en el
mural Sueño de una tarde dominical, de 1947. la imagen
del lienzo es por demás reveladora: el saludo significa
también reconocimiento, complicidad: cofradia.
Lo cierto era que nuestras sociedades cambiaban
y precisaban de otras estrategias de creación. Ylos
poetas, esos magnos hombres señalados por Martí,
debían dar cuenta de esas transformaciones. Visto
desde fuera, la literatura hispanoamericana daba la
impresión de construirse con base en la imitación.
lHace falta recordar las acusaciones -inquisicionesde la crítica española? Veamos algunas de las más
famosas. Juan Valera diagnosticó a Rubén Darío un
extraño padecimiento (propio de las insanas tierras
latinoamericanas): el "galicismo mental", esto es, pensar
en francés y escribir en español. Por su parte, el célebre
y recatado filólogo español, Marcelino Menéndez y
Pelayo, denunció, en una antología sobre la poesía
hispanoamericana, realizada entre 1893 y 1895, con
motivo del cuarto centenario del "descubrimiento"
de América, que aquende el Atlántico carecíamos de
literaturas nacionales y que, para subsanar ese "defecto",
nos lanzábamos inocentemente a imitar a los escritores
franceses. iVaya manera de reducir un fenómeno mucho
más complejo! Estos ataques fueron prontamente
rebatidos con sólidos argumentos criticos. Cito uno
solamente. En el prólogo a la primera edición, en 1896,
de las Poesías de Manuel Gutiérrez Nájera,Justo Sierra
responde al filólogo español en estos términos:
Ningún pueblo, engendrado por otro en la plenitud
de su cultura, y a quien se haya trasmitido la herencia
forzosa de la lengua, las costumbres y la religión, ha
podido crearse a la par de su personahdad política, una
personahdad intelectual o hteraria, esto ha sido, cuando
ha sido, obra lenta del tiempo y de las cin:unstancias.
Decirnos, irúnicamente, a los hijos americanos de
España, que nuestra hteratura nacional no aparece
tooavfa no es ni de bueno.5 crf.tiCO&amp; lOpina el ilustre
académico que la historia de nuestra literatura no revela
la evolución hacia cierta fonna característica y que

�AMATOHÍA DE LA CRÍTICA
AMATOMÍA DE LA CRÍTICA

marque distintamente al grupo mexicano entre los de
habla espaiiola? Si, s1 ha habido evolución, y para ello
la asimilación ha sido necesaria; imitar sin escoger, casi
sin conocer, primero; imitar escogiendo, reproducir el
modelo, después, esto es lo que se llama asimilarse un
elemento literario o artlstico, esto hemos hecho. ¿y a
quién pcxinarnos imitar? ¿Af seudoclasicismo espaiiol
de principios de siglo? Era una imitación del francés. W
romanticismo español del segundo tercio? También era
una imitación francesa. (2009: 269-270)

Si se buscaba ser moderno, habia otras fuentes más
nutritivas. Rubén
Darlo fue quien llevó
al extremo el deseo
de modernidad. Ni
el costumbrismo
ni la naturaleza
local le complaclan,
preferta el artificio, el
decorado, el simulacro
de la palabra. Y sin
embargo Darío es un
critico consumado que
conocía a la perfección
el terreno que pisaba
Ángel Rama, tal vez
el principal lector
del modernismo
hispanoamericano,
apuntaba que el vacio
que se produjo por
el desajuste entre las
nuevas sociedades
en transmutación
y las viejas fonnas poéticas tradicionales fue llenado
por los modernistas de esta primera etapa con dos
orientaciones: la poesia realista (de corte satirico)
y la poesia artística (sensualista y esteticista).
Generalmente, la critica tradicional ha privilegiado
sólo la segunda orientación, sin embargos se precisa la
comprensión de ambas para entender la magnitud del
fenómeno. uLo que establece la convivencia de ambas
líneas -nos dice Rama-, sobre todo en el primer
tramo modernista (pues luego se irán separando,
aunque no dejarán de ser cultivadas por los poetas de

las mismas sucesivas promociones) es muy visible en
el caso de Rubén Darío: se trata del espiritu critico."
(Rama en Sánchez Lozano, 2005: 139~140).
Dario selecciona y rearticula el paradigma literario de
su tiempo; compara y confronta: establece las directrices
de la creación Apuesta por la novedad, por la forma. Hace
productiva la famosa acusación de padecer "galicismo
mental" porque no le satisface la poética hispánica
petrificada durante el neoclasicismo y ablandecida
durante el romanticismo. Y, con todo, su gran acierto
fue saber identificar esa maltrecha tradición y voltearla
de revés. Al "evadirse", Dario confronta la vida literaria
hispanoamericana
y conquista nuevos
territorios. En el
periodo que va de
la publicación de
AzuL (1888) a Prosas
profanas (1896), Dario
se convierte en la
primera celebridad
de la literatura
hispanoamericana.
Ahí comienza a
establecer un nuevo
paradigma critico,
sustentado en su
capacidad lectora,
en esa agilidad para
reconocer a los
pares y señalar a los
contrarios. Busca
la fama, pero no la
popularidad. Quiere
ser, a la vez, figura
central de las letras y personaje marginal de una sociedad
en vías de modernización que desprecia las conquistas de
su propia cultura. Casanova lo entiende de esta manera:
"Darío, al utilizar el prestigio y la potencia literarias de
Francia, consigue trastocar los términos del debate
estético hispánico e implantar en América Latina, y
después, tras el derrocamiento del régimen colonial, en
España, la evidencia de esta modernidad importada de
Francia" (Casanova, 2001: 134).
Si y no; sí: Dario trastocó el debate estético y literario
de las literaturas hispánicas; pero no, no lo hizo sólo al

LA REBELIÓN MODERNISTA RECONFICURÓ LA ESTRUCTURA DE LA
VIDA LITERARIA EN HISPANOAMÉRICA, Y AL HACERLO PREPARÓ EL
CAMINO PAR.A UNA MUEVA CENERACIÓN DE CRÍTICOS QUE HABRÍA
J

u

-

=

DE ORCANIL\.R Y PERIODIL\.R MUESTRA LITERATURA DURANTE
LOS SICUIEMTES CIMCUEMTA AÑOS
importar la modernidad literaria de Francia. El proceso
fue más complejo. El poeta nicaragüense reescribió
el canon de nuestra literatura e introdujo un nuevo
paradigma. Estableció una genealogía particular: su obra
provenía de lo mejor de nuestras letras. En Los raros dejó
en claro su linaje al hablar de Marti:
Somos muy pobres... Tan pobres, que nuestros
espfritus, si no viniese el alimento extranjero,
se morirlan de hambre. iDebemos llorar mucho
por esto al que ha caldo! Quien murió allá en
Cuba, era de lo mejor de lo poco que tenemos
nosotros los pobres [...) Antes que nadie, MartI
hizo admirar el secreto de las fuentes luminosas.
Nunca la lengua nuestra tuvo mejores tintas,
caprichos y bizarrlas. (Darlo, 1994· 269 270)

Para Dario el sacrificio de Marti, en la lucha contra
España, fue inútil y sólo contribuyó a aumentar nuestra
orfandad literaria. El arma del escritor es la pluma, nos
dice, nunca la espada. Pero hasta aquí llega el reproche:
Darto no le da la espalda a su tiempo, al contrario, sabe
de los peligros y asechos que lo envuelven. Él mismo
se convierte en debate critico: ¿es o no es un escritor
americano?José Enrique Rodó es claro: "Indudablemente,
Rubén Dario no es el poeta de América" y más adelante
se explica:
Aparte de lo que la elección de sus asuntos, el
personalismo nada expansivo de su poesía, su
manifiesta aversión a las ideas e instituciones
circunstantes, pueden contribuir a explicar el
antiamericanismo involuntario del poeta, bastaría la
propia Indole de su talento para darle un significado
de excepción y singularidad [...) Hablamos tenido en
América poetas buenos, y poetas inspirados, y poetas
vigorosos; pero no hablamos tenido en América un
gran poeta exquisito (Rodó, 1989: 138).

41

En contraparte, el ya mencionado Justo Sierra, al
prologar Peregrinaciones, en 1901, sentencia lo opuesto,
después de una extraordinaria lectura de la obra
dariana le dice al vate:
SL sois americano, panamericano, porque en vuestros
versos, cuando se les escucha atentamente, suenan
rumores oceánicos, murmurios de selva y bramidos
de cataratas andinas; y si el cisne, que es vuestro
pájaro heráldico, boga sm césar en vuestros lagos
helénicos en busca de leda, el cóndor suele bajar a
grandes saltos de cima en cima en vuestras estrofas
épicas; sois americano por la exuberancia tropical
de vuestro temperamento, a través del cual sentís lo
bello; y sois de todas partes, como solemos serlo los
americanos, por la facilidad con que repercute en
vuestra lira policorde la música de toda la lira humana
y la convertís en música vuestra. . (Sierra, 2009: 270).

La polémica apuntaba a un profundo replanteanúento
de la critica modernista. Era la definición de su
paradigma de valores; y era también la definición de su
condición espacial. Aspiraba a la universalidad, pero
sin rechazar su lugar de enunciación. Parece un logro
menor. No lo es. La rebelión modernista reconfiguró la
estructura de la vida literaria en Hispanoamérica, y al
hacerlo preparó el camino para una nueva generación
de críticos que habría de organizar y periodizar
nuestra literatura durante los siguientes cincuenta
años. Ni más ni menos. La critica modernista aportó
el primer acercamiento a la literatura como fenómeno
autónomo; la reflexión no sólo describió el fenómeno
sino la circunstancia que lo envuelve.
Fue en rigor una defensa del humanismo
moderno, enriquecimiento de esa "economía
espiritual" de la que hablaba Valéry. Y al final:
confrontación dialéctica contra los procesos
de modernización material que nuestros países

�estaban experimentando, esto es, rechazo al modelo
positivista como guia educacional de las nuevas
generaciones.
Surgida como una rebelión, como forma de
protesta y búsqueda de universalización, la
crítica modernista hispanoamericana terminó por
convertirse en signo de pertenencia. Una seña de
identidad que fincaría un largo proceso de reflexión
sobre nuestras identidades colectivas. Del Ariel de
Rodó a El laberinto de la soledad, de Paz. Desde entonces,
la principal problemática no ha cambiado mucho:
tCómo lograr reinstalar a la literatura y su reflexión
en el debate público? La respuesta sigue esperando~

Bibliografía

Bello, Andrés (1985). "Alocución a la Poesía", en Obra
literaria. Selección y prólogo de Pedro Grases. Caracas:
Biblioteca Ayacucho.
Casanova, Pascale (2001). La República mundial de las letras.
Traducción de Jaime Zúlaika. Barcelona: Anagrama.
Gutiérrez Nájera, Manuel (1995). Obras I. Crítica literaria.
Ideas y temas literarios. Literatura mexicana. Edición de
Ernesto Mejía Sánchez. México: UNAM.
Henríquez lfreña, Pedro (1969). Las con-ientes literarias en la
América Hispdnica. Traducción de Joaquin Díez,Canedo.
México: Fondo de Cultura Económica.
Martí, José (1977). Nuestra América. Prólogo de Juan
Marinéllo. Caracas: Biblioteca Ayacucho.
Rodó, José Enrique (1989). "Ruben Daría", en Ariely otros
ensayos. México: Editorial Porrúa.
Sierra/ Justo (2009). Una escritura tocada por la gracia.
Anto ogía general. Selección de Blanca Estela Treviño.
México: UNAM / FCE.

A Ricardo RodríguezPonte.
Por colinas, caballos veloces/ aplastaban la nueva profunda(..)
Más de pronto estalló la nevasca,/ y la nieve cayó en grandes copos.
En el ala azabache un silbido, /sobrevuela un cuervo el trineo.
iEl gemido auguraba desdichas! /Los caballos de andar presuroso
oteaban las sombras lejanas!y alzando sus crines...
Zhukovski.
Citado por Pushkin en La tempestad de nieve.

�n toda comparación siempre existe el riesgo
de la arbitrariedad. En este sentido, dar cuenta
de ciertos parangones entre los hechos es tan
útil como demostrar la ausencia total de parangón
-la obra narrativa de James Joyce relacionada con
la pesca en el Ecuador, por ejemplo-, ya que una
comparación, si no busca lo infinito o lo inservible,
debe inferir algo más, crear algo más que el mero
cuadro descriptivo de los términos. La serie que
presento ahora no es cronológica, aunque quizá
lo parezca. Incluso, puede que ayude a cuestionar,
por lo menos muy lateralmente, el alcance de la
cronología en literatura. Lo cierto es que Pushkin
(1799~1837) nació, escribió y murió antes de
que Dostoievski (182H881) se transformara en
Dostoievski, y Dostoievski comenzó con lo propio
tiempo antes del desarrollo filosófico de Nietzsche
(1844~1900). Estos son los datos y las fechas. Hay
más, por supuesto, y el entramado tradicional sobre
estos tres autores se articula a partir de otra idea,
casi un lugar común. La que dice que todo escritor
tiene, necesariamente, un oficio anterior: la lectura. Y
entonces resulta singular que haya sido Dostoievski
quien abarcó tan frontalmente el parricidio en
literatura. La reseña biográfica de Rafael Cansinos
Asséns (Aguilar, 1936) cuenta que Dostoievski
rinde culto a Pushkin desde los dieciséis años. No
hace falta constatar el hecho, en Diario de un escritor
-junio/agosto de 1880, vale decir, cuarenta años
después de la adolescencia-, Dostoievski propone a
Pushkin como el autor fundacional de su lengua. Esta
es la cita: uPushkin es un fenómeno extraordinario y
acaso la única revelación del esp1ritu ruso, ha dicho
Gogol. Agrego por mi parte: y profética. Si, en su
aparición reside, para todos nosotros, rusos, algo
indiscutiblemente profético." Las acotaciones de
Nietzsche sobre Dostoievski también son conocidas.
En 1888, en los meses previos a enloquecer del todo
-y a dar cuenta, extraordinariamente, de esa frase
que soltó en Ecce homo: uno soy un hombre: soy
dinamita"-, Nietzsche publica El ocaso de los dioses o
cómo se filosofa a martillazos, libro que difunde la obra
del autor ruso, libro que encierra: uDostoievski es el
único que me ha enseñado algo en psicología... Su
descubrimiento ha sido para mí más importante aún
que el de Stendhal."

E

Da la impresión de que ciertos hombres, ciertos
autores, habitan coordenadas distintas a las de esta
realidad. O comparten una misma concepción sobre
el destino. O quizá, simplemente, todo se deba a la
conocida frase de Thomas Mann: uA la gente le pasan
las cosas que se le parecen", y que cito de oido. Tanto le
gustaban los paralelismos y las simetrias al viejo Mann
-tanto como obsesionaban a Borges- que dijo que
él debía morir en 1945, a los setenta años, para que el
número coincidiera con las edades de defunción del resto
de su parentela. Novela de una novela, los orígenes del Doctor
Fausto se abre con un pedido de disculpas por parte del
escritor alemán ante un periodista norteamericano que
se siente estafado porque ~a casi se ha acabado el año
1945" y él, Mann, ~o ha muerto todavia". El destino,
asi entendido, además de punto de llegada, de Moira,
corno referían los griegos, es también una piedra que
funda, un sitial que organiza. El amor fati que poetizaba
Nietzsche, la ley más fecunda de la vida. Por eso, Kafka,
que murió con frio, le pedía a Milena que se abrigara;
por eso Camus, que teorizó El mito de Sísifo, murió de un
modo innecesario y absurdo -este último ejemplo no es
mio. En esta linea, de una manera más significativa aún,
se ancla el caso de Pushkin, Dostoievski y Nietzsche,
donde cada obra parece implantar la identidad del otro o
el destino del otro que lo sucederá, como si a su literatura
le fuera negado el tiempo o la sucesión del tiempo para
transformarse en un presente de caras múltiples, en una
suerte de galaxia.
Concretamente, una escena de una novela de Pushkin
calca un tramo de la vida de Dostoievski, y el sueño
o recuerdo de un personaje de Dostoievski calza con
demasiada perfección en un momento determinante de
la biografía de Nietzsche. Por supuesto que semejantes
coincidencias explican la fascinación de Dostoievski
por Pushkin, o de Nietzsche por Dostoievski, pero si
verdaderamente la explican, lo hacen sólo en parte. La
otra parte, la que no está contenida en esa última idea,
es la capacidad que tiene la literatura para proyectar
y fundar una realidad, para vencer el tiempo, para
universalizarse. O para incidir sobre los hombres, y de
un modo muy preciso, sobre ciertos hombres. Hay que
agregar algo más: aunque parezca extraño, un caballo
está presente en toda la serie que refiero. Un caballo
que parece salir del núcleo del tiempo y se adentra en
cada una de estas situaciones, como si respondiera a un

llamado o a una necesidad. Borges, en El ruiseñor de Keats
habla de ese pájaro incesante que canta en la penumbra'.
del jardin de Hampstead, y que cantará aún cuando el
poe~a muera, y agrega que no se trata de una especie
parncular de ave, como la critica busca descifrar sino
que, evocándolo, Keats intuyó u... en el oscuro rui;eñor
de una noche al ruiseñor platónico." Lo mismo sucede
con el caballo que sitúo ahora. Como si viniera desde el
fondo ~e~ historia, el caballo eterno que citó Pushkin y
que ubico en su tormenta de nieve atraviesa las escenas
literarias de tres hombres, y marca la vida y el destino
de estos tres hombres. Su materia es la del sueño, la del
recue~do, o directamente, la de la locura y la pesadilla.
También fue Borges quien relató de un modo hermoso
la etimología inglesa de pesadilla. Habla de night mare,
de la yegua de la noche. Entonces asi, si un sueño puede
pensarse como un trabajo de preparación de las cosas
como "la actividad estética más antigua", aquello qu~
el sueño elabora, aquello que el sueño compendia es,
sobre todo, evocación y memoria. Para Boccaccio, sin
embargo, los sueños eran siempre profecías, mientras
que Freud opinaba, paradójicamente, que una profecía
es ~ especie de vuelta completa, comparable hoy a un
intlmo Yextraño dejá vu. Por eso este caballo, impulsado
por el motor de la nieve y la penumbra, se reinventa en
cada escena ne~ando con su modo la recta del tiempo:
la locura de Nietzsche fue soñada con anterioridad
por D~stoie~ski y la salvación crucial de la biografía de
Dost01evski fue sublimemente relatada por Pushkin.
Com~ si estos tres hombres, hermanados, compartieran
los ffilsmos recuerdos y las mismas pesadillas. Como si
en definitiva, los sueños y la memoria nos antecedieran;
nos atravesaran, Yel arte y la literatura, también.
EL CABALLO OUE VIEME DESDE EL FOMDO DE
LA HISTORIA

Quedó dicho: las escenas que comparten estos tres
autores encarnan momentos tan significativos en
1~ vida de cada uno que las situaciones acaban por
cifrarlos, por definirlos. O sea, la alteración de la pena
de muerte por cuarto años de cárcel para Dostoievski
~vivída en la plaza Semenoski- y la locura de
Nietzsche desatada en Italia -que desemboca en
s~ internación- se espejan en un capitulo de La
h11a del capitán de Pushkin y en un sueño de Rodian
Raskolnikov de Crimen y castigo, respectivamente. Aún

más: Dostoíevski no hubiera sido Dostoievski sin la
alteración de la pena, claro, pero, sobre todo, sin su
experiencia en Siberia, y Nietzsche -o por lo menos
a~i le gusta pensarlo a Jaspers- es incompresible
si no se lo concibe desde su enfermedad. y ahora
deslindemos.
La hija del capitán (1836) está narrada desde la
perspectiva de un joven oficial zarista, tomado
prisionero por un bando de cosacos insurgentes. La
novela cuenta el levantamiento, la derrota y ejecución
del líder Pugachov: la fuerza de la prosa se multiplica
al final, en el momento en que el narrador no parece
estar muy seguro sobre cuál de los dos bandos tenia
razón. ~ capí~o en cuestión es el número 7, se llama
El asalto ' y COIIllenza cuando los zaristas, sitiados en
su fortaleza, ven llegar a cuatro hombres. Vienen a
caballo. Traen, en alto, un papel con el pedido de la
rendición, y en la otra punta de lanza, la cabeza de uno
de los compañeros. Los zaristas apuntan e inician la
descarga y:
... el cosaco que traía el mensaje escrito se tambaleó
Y cayó del caballo (...) Salió el cabo fuera de la
fortaleza y regresó trayendo de la brida el caballo
que había quedado sin jinete y el papel, que entregó
al comandante.

De este modo, el animal se acerca a los zaristas
ellos destruyen el papel, y páginas después el asalt~
a la fortaleza triunfa completamente. Los toman
~rísioneros. Los hacen jurar y ellos se rehúsan a
J~r~, entonces, son conducidos a la horca. El 22 de
diciembre
.
l de 1849, Fíodor Dostoíevski de 23 años, a
quien se o ha detenido en su casa y secuestrado los
papeles, a quien se lo ha acusado, entre otras cosas
de uconspirar" contra el Estado junto a una veinten~
de hombres, y quien pasó ocho meses en la fortaleza
de Pedro y Pablo hasta el dictado de sentencia -la
pena de muerte-, es trasladado a la plaza de armas
del regimiento Semenovski donde va a realizarse
la ejecución. Al fondo, las cúpulas nevadas de San
Pete~s~urgo. y lo que sigue es una paráfrasis de
su _D1ano y de la nota biográfica citada más arriba.
Vernte hombres suben al patíbulo: nueve se colocan
1 Pág. 93 a 107 de la publicación de Ediciones B, en español, 1991.

44

45

�a la derecha, once, a la izquierda. El auditor del
Concejo de Guerra lee el veredicto. Sólo uno pide
confesarse. A pocos metros del patibulo, están los
postes, y a corta distancia, las fosas recién cavadas.
Los tres primeros son conducidos a los postes, donde
los atan, echándoles los capuchones sobre los ojos.
Dostoievski es el sexto. Cuenta que, en ese momento,
se le ocurre dividir el tiempo en tres partes: 1) para
despedirse de los amigos; 2) para tratar de imaginarse
la muerte. Y no habrá tercera, ya que se detiene ahi,
como embobado, mientras el sol da de lleno en la
cúpula de una catedral próxima y él fija los ojos en
ese punto, deslumbrándose. De pronto siente la
ansiedad por vivir. "Ah, si yo no hubiese de morir... si
yo pudiera recomenzar la vida..." Se escucha un clarin.
Tres pelotones se destacan y se sitúan frente a los
postes. Suenan voces de mando. Los soldados apuntan
los fusiles. iFuego! Pero, ipor qué no disparan?
Petrachevski, que está atado, alza la cabeza. Se mueve
un caballo. Un ayuda de campo agita un pañuelo. Al
mismo tiempo, los clarines tocan retirada. Después,
se oye la voz del general Rostosev: "En su inefable
clemencia, su majestad el Zar os hace gracia de la
vida..."
Y el capitulo 7 de La hija del capitán, mientras los
llevan a la horca, continúa de este modo:
-iQué lo cuelguen!-dijo Pugachov, sin dignarse
siquiera a miranne.
Me echaron un nudo al cuello y empecé a orar
mentalmente, expresando a Dios mi sincero
arrepentimiento por todos mis pecados, y rogándole
la salvación de todas las personas queridas. Me
arrastraron hasta la horca (...)
De pronto ol unos gritos:
-iAlto! iDeteneos, malditos!
Los verdugos se quedaron quietos. Me volvi y vi a
Savélich a los pies de Pugachov.
El criado pedia por mi vida, al punto de pedir que
lo maten a él y no a un vástago de la nobleza.
Pugachov hizo una señal, y en el acto me
desataron y dejaron libre.
-Nuestro sefior te perdona- oí que decían.

No sorprende descubrir, ahora, que Dostoievski conocia
esta escena de la novela de Pushkin, al punto de que

la singulariza y repara en ella en su ensayo Pushkin,
Imnotovy Nekrasov como uno de los ejemplos de realismo
testimonial que Pushkin instala en la lengua rusa. De
hecho, también en ese capitulo distintivo de Crimen y
castigo, en el que el personaje, Raskolnikov, soñará o
recordará la futura locura de Nietzsche, Dostoievski
comienza hablando de Pushkin y de la grandeza de su
obra. Crimen y castigo fue publicada en 1866, yo me refiero
al capitulo 5 de la Parte F. Rodian Raskolnikov aún no
ha decidido cómo hará el asesinato de la vieja, pero ha
almorzado y bebido aguardiente y está durmiendo sobre
el heno. El sueño será determinante para la novela: no
sólo hará anotar al final que, de pronto, todo se había resuelto,
definitivamente... , sino que además a Rodian, al recordar
este sueño mucho tiempo después ..., siempre le parecía
como una prefiguración de su destino. El muchacho sueña o
recuerda a unos campesinos, borrachos, a la salida de una
taberna. El grupo sube a un carro, tirado por una yegua.
Pero la carga es demasiado para el animal, y el dueño
azota las ancas para conseguir que se mueva. Entonces,
Rodian: "...se dirigió corriendo hacia el animal, avanzó;
pudo ver cómo le pegaban al caballo en los ojos, ien los
mismos ojos! Se echó a llorar. El corazón le dio un vuelco,
se le saltaron las lágrimas. Uno de los fustazos le rozó la
cara; él no lo sintió..."
Ydespués, cuando el caballo muere: "Pero el niño,
lívido, está fuera de si. Lanzando un grito, se abre paso
por entre el gentio hasta la yegua, cógele su muerto,
ensangrentado hocico, y la besa en los ojos, en los
labios..."
Asi como la alteración de la pena significó la vida para
Dostoievski, el sueño de Rodian cercó para siempre la
razón de Nietzsche, y lo hizo caer, desvanecido, en una
calle de Turin. Concretamente, el colapso de Nietzsche
fue el 7 de enero de 1889, hasta el 27 de diciembre de
1888, por lo menos, no hubo manifestaciones nitidas
de la enfermedad -enfermedad que fue discutida
innumerables veces, y sobre la que los teóricos nunca
logran ponerse de acuerdo: se habla de sifilis en
Nietzsche, contraida durante su juventud o durante la
guerra; Zweig la señala como de causas psicogénicas;
Jaspers refiere a una patologia cerebral orgánica, que
se despliega como parálisis progresiva. El caso es que
Nietzsche tenla cuarenta y cuatro años al llegar a Turin.
2 Página 53 de la edición en Aguilar, 1936, en español.

Dicen -y anoto dicen porque esta historia quizá mitica
sobre el inicio de su locura nunca fue lo suficientemente
confirmada pero si lo suficientemente difundida como
para narrarla ahora-, dicen, entonces, que Nietzsche
caminaba por la Plaza Carlo Alberto cuando vio tropezar
y caer un caballo. El cochero continuaba azotándolo
sin importarle, al parecer, que la carga era intolerable.
El animal se arrastró. Y Nietzsche, llorando, se abrazó
a su hocico y a su belfo, y le pidió disculpas en nombre
de toda la humanidad. Días después de esta escena,
Nietzsche firmaba gran parte de su correspondencia -a
Overbeck, a Rohde- como el Anticristo o d Crucificado.
EL CRITO (O EL CABALLO DEMTRO DE LA
HISTORIA)

Existen, también, otras coincidencias, quizá más
alarmantes o más poéticas, pero si en toda comparación
la ristra de similitudes es infinita, su limite, el valor que
funda su limite, quiero decir, consiste en iluminar los
elementos señalados. Por supuesto que, en literatura,
los caballos abundan. Se remontan al sitio de Troya y
surcan épicamente el imaginario medieval Los animales
de Tolstoi relinchan y cuentan historias, por ejemplo;

atormentado Dios", anotó Dostoievski, en la época que
en se auto~denominaba como "el hombre que quería
creer", y cuya acusación por el Concejo de Guerra tuvo
mucha relación con "no denunciar" una carta de Bielinski
que cuestionaba a Gogol por "haber abrazado la causa
de la monarquia absoluta y la iglesia ortodoxa". Antes,
en 1824, las autoridades rusas interceptaron otra carta,
esta vez de Pushkin, dirigida a un amigo, en la cual el
mismo Pushkin se declaraba "ateo". El poeta fue exiliado,
en este caso, a Pskov. Ysobre Nietzsche, casi no hace
falta destacar la dimensión religiosa de Nietzsche. La
firma de su correspondencia y, sobre todo, las palabras
del aparte famoso de Zaratustra, cuando encuentra
al "viejecito" que aún no se ha enterado de que Dios ha
muerto, es ejemplo suficiente de lo que refiero. Hay, por
último, otra convergencia, mucho más brutal, y tal vez
por eso, impresionante. Cuenta Cansinos Asséns en la
nota biográfica mencionada, que cuando Dostoievski
estaba en prisión de Omsk (Siberia) le ordenaron no
ayudar a un compañero. Él lo hizo, sin embargo, y luego
del castigo, lo trasladaron al hospital donde lo dieron
por muerto. Volvió a la cárcel dias después. Ninguno de
sus compañeros lo interrogó y él no explicó qué habia

EL ALARIDO FEROZ DE DOSTOIEVSKI CRUZA LA CALLE DE TURÍN
DONDE SE DERRUMBA NIETZSCHE JUNTO AL CABALLO APALEADO,
Y RESUENA TAMBIÉN EN EL CRITO DEL CUERVO ,,QUE AUCURABA
DESDICHAS" CITADO POR PUSHKIN
los de Lorca patean suelo y rompen paredes, una mujer
borracha se abraza al cuello de uno, amarrado a un
coche de alquiler neoyorkino; en Big Blande de Dorothy
Parker, Manauta escribió, hermosa y tristemente, la
leyenda de un hombre que defiende su caballo del
tigre. Roberto Arlt, en una crónica sobre el golpe de
gobierno del 30, en Buenos Aires, reparó en un caballo
en la calle "que se desangraba despacito". Y etcétera.
Ignoro qué significa, pero si me llama la atención que
el duelo por el que murió Pushkin, la conmutación de
la pena de Dostoievski y la disparada hacia la locura de
Nietzche hayan ocurrido prácticamente en los mismos
meses: para las celebraciones de navidad, para fin de
año, para las fiestas del nuevo calendario cristiano. Y
con esto, algo obvio: el comportamiento similar que los
tres tuvieron ante la idea de Dios. "Toda mi vida me ha

47

pasado. Esa noche, mientras todos dormian, se escuchó
un grito bestial. Dostoievski tenla la boca llena de
espuma. "En realidad, nadie ha visto a Dostoievski bajo
el látigo", continúa el prólogo, "y él no ha revelado nunca,
ni a sus más intimos, el secreto de aquella noche." Asi,
el alarido feroz de Dostoievski cruza la calle de Turin
donde se derrumba Nietzsche junto al caballo apaleado,
Yresuena también en el grito del cuervo "que auguraba
desdichas" citado por Pushkin. Me doy cuenta, s~ de que
esta última conexión puede resultar retórica, un tanto
arbitraria también. Pero la literatura refuta cualquier
punto de partida. Decir que los sueños y la memoria en
parte nos anteceden y nos atraviesan es lo mismo que
creer que en algún tramo de nuestra vida se percibe el
andar de un caballo que hermosamente Pushkin ubicó
en la tempestad~

�1
-

EN EL MUNDO DE LA CRECIA ANTICUA, LOS HOMBRES
POR DEFINICIÓN ERAN MORTALES, EN DISTINCIÓN A LA
CONDICIÓN DE INMORTALIDAD DE LA OUE COZABAN LOS
DIOSES~ Y EL MITO DE SÍSIFO, QUE CONTIENE MUCHOS
ELEMENTOS, SE HALLA CENTRADO ALREDEDOR DEL
HECHO DE BURLAR AL DIOS PARA IMPEDIR LA MUERTE.

Z

eus rapta a Egina, hija de Asopo, en Corinto,
siendo visto por Sisifo. Asopo le pregunta
a Sisifo acerca de lo que vio y éste le revela
el nombre del raptor, desencadenando la cólera del
dios de los dioses, quien le envía a Tánato para que lo
matase. Sisifo, con su astucia, sorprende a Tánato y lo
encadena; y, núentras as1 estuvo, no ocurrió ninguna
muerte entre los hombres. Zeus, entonces, obliga a
S1sifo a liberar a Tánato para que siga con su función:
ahora a Sisifo le corresponde su muerte. No se resigna
a tal destino, y para el efecto le dice a su esposa que no
le tribute honores fúnebres, por lo que al llegar ante
Hades en el Infierno le dice que su mujer no cumplió
con el ritual y pide permiso para ir de regreso a la tierra
y corregirla. Aprovechó la oportunidad para seguir en
la tierra y vivir hasta la ancianidad; al final, de manera
definitiva, muere. Hades, para impedir una nueva
evasión, le impuso la tarea de empujar una roca enonne
hasta lo alto de una pendiente; al llegar a la cumbre la
roca caía por su propio peso y Sisifo debía comenzar de
nuevo eternamente. As1, el intento de evadir la muerte
tiene como castigo realizar penosas tareas que nunca
tenninarán, y que se traducirán en un vano esfuerzo.
En el Génesis judío, el hombre se asemeja a los
dioses en tanto conoce del bien y del mal, después de
ser incitado por la serpiente que lo invita a comer del
Árbol del Conocinúento y lograr as1 la inmortalidad
La expulsión del Paraíso es para que no vuelva a
tomar del árbol de la vida. En este inicio, lo que se
halla como trasfondo es que la búsqueda de "ser como
dios" se sustenta en gozar la inmortalidad, lo cual es
reafirmado en el cristianismo con la resurrección de

49

Jesús, que significa el triunfo sobre la muerte; al final,
esto se convierte en el objetivo primordial del creyente,
desplazando a segundo ténnino la existencia humana. La
paradoja es que se busca la inmortalidad por medio de la
muerte; esto es, para vivir hay que morir, dejar de ser para
ser en el más allá.
En las culturas clásicas, buscar la inmortalidad en vida
es propio de la existencia de hombres que realizan grandes
hazañas, los que dan un paso adelante en las capacidades
humanas y tienden a lo alto, para ser mejores y poderosos.
Quizá estos individuos constituyan un eslabón del proceso
evolutivo y la recompensa es pasar a la historia y conservar
su nombre, de tal manera que su persistencia enla memoria
es una especie de conjuro que los mantiene alejados de la
muerte. Igual que la conservación de la fotografía de la
persona conduce a la sensación de que el individuo no ha
muerto y se halla entre los vivos, tener dedicada una oda a
su nombre y hazaña en la Grecia clásica significaba pasar a
la inmortalidad

Wit (Amar la vida)I es una película donde se narra la
historia de la ph.D Vivían Bearing, una mujer de 48
años de edad, profesora de literatura inglesa del siglo
XVII, especializada en el poeta John Donne. Ella ha
visitado al Dr. Harvey Kelekian, quien le diagnostica
l Titulo: Wit (Amar la vida). 2001. Director Míke Nichols. Actores:
Einrna Thompson (Dra. \ "i.ian Bearing), Christopher Uoyd (Dr.
Harvey Kelekian), Jonathan \1. Woodward (Dr. Jasan Posner).
Audra \ 1cDonald (Susie Monahan), Eileen Atkins (Evelyn Ashford).
Basada en la obra teatral de Margaret Edson.

�cáncer de ovarios que "insidiosamente ha generado
metástasis a otros sitios del abdomen. Vivían es de
dominancia zurda y durante su vida se ha dedicado
a la docencia y la escritura, restando importancia a su
vida social e intima. Su madre ha muerto de cáncer de
mama.
Kelekian le propone un tratamiento experimental a
base de quimioterapia en ocho sesiones, con la máxima
dosis administrable, con el objetivo de lograr eliminar el
tumor y las metástasis. Comienza el tratamiento y ella
hace remembranza de un soneto de J ohn Donne, Death,
be not proud, que había analizado en la época cuando
realizaba su posgrado. La aparición del soneto en su
mente la introduce en la idea de la muerte que había
aprendido con su maestra, Evelyn Ashford, en relación
con la poesía metafísica de Donne.2
El poema coloca a la muerte en los linderos de la
eternidad; y su maestra le hace notar precisamente que
se trata de una dimensión metafísica de la realidad, por
lo que la invita a vivir, salir de la biblioteca y convivir con
los demás. Vivían lo intenta, pero no lo logra y regresa
al mundo de los libros, en el cual se recluye. En su
personalidad se aprecian resistencias a ver hacia sí
misma y a leer en su propia mente, y busca afuera lo
que reside en su interior. Como docente es minuciosa,
cree en el esfuerzo, el conocimiento y la inteligencia. Es
exigente e inflexible con los alumnos; uno de ellos,Jasan
Posner, ahora es un médico en entrenamiento, quien la
atiende. Posner dice que el estilo de enseñanza de Vivían
es militar; lo que revela un conflicto interior entre el fluir
y la rigidez de su impulso vital.
Al ingresar al hospital para estudios y tratamiento
ella se introduce en un proceso de despersonalización en
el que su posición como académica y su título de doctor
(ph.D) pasan a segundo término, su personalidad no
es considerada, sólo su cuerpo, y las ropas personales
o de cama son vistas como innecesarias dejándola
desnuda fisica, personal y socialmente. En este contexto,
desnudez significa aparecer tal y cual se es ante sí,
2 El diálogo que ella establece consigo misma y con el espectador gira
alrededor del poema de Donne "Death, be not proucl" ("Muerte, no te
enorgullezcas"). En 1951 la Editorial Espasa-Calpe de Argentina publicó
un libro titulado Muerte, no tceno,zullezcas, en el que el escritorJohn Gunther
reseña la etapa de la enfermedad de su hijo, quien finalmente muere de
cáncer cerebral. Se menciona esto porque tanto en el libro como en la
pelicula, el soneto de Jobn Donne es el punto de partida para hacer una
referencia al tema de la vida y la muerte.

después que se han suprimido las defensas, los disfraces
con los que se oculta en la vida con los otros. El proceso
de despersonalización la conduce a la sensación de
degradación como persona y como mujer en el examen
ginecológico que le realiza el propio Posner. La sensación
de pudor no es considerada, y de hecho el examen se
enfoca sobre los genitales, desdeñando al resto del
organismo y la personalidad de la enferma. Finalmente,
para poder tolerar aquella realidad adopta un proceso
de aislamiento al carecer de toda visita externa. El grupo
de los médicos, las enfermeras y el resto del personal
hospitalario son ahora su grupo social.
El diálogo con sus médicos es escaso, sobre
sus síntomas, casi monosilábico; no ve televisión,
y la persona del hospital con quien se relaciona
personalmente es Susie Monahan, la jefa de enfermeras
que la visita, procura y ayuda, es solícita y atiende
hasta los menores detalles de la enferma. Finalmente,
Vivían recurre a entablar un diálogo con el espectador
de la película y con las figuras de su pasado, desde
su infancia, básicamente con sus padres. Aparecen
otras figuras relacionadas con el medio académico, la
maestra Ashford y los alumnos a quienes enseña en la
universidad. Dicho proceso de aislamiento la conduce a la
separación de los demás (segregación) y a la estigmatjzación,
lo que se aprecia cuando tiene una infección renal que
hace necesario colocarla en sala de aislamiento para
pacientes infecciosos; los mismos médicos con quienes
trata ordinariamente usan bata y cubreboca y le hablan
a distancia. Es el caso del enfermo que es visto como una
amenaza para los que le rodean: no es suficiente vivir
el temor a la muerte posible por la infección, hay que
agregarle un muro de distancia que le impide recibir una
sonrisa o una palmada en el hombro que mitigue, aunque
sea un poco, la tensión en que se encuentra.
En el ámbito de lo clínico, hay un ataque al aparato
orgánico, iniciando con el cáncer que es un tumor que
crece desordenadamente, sin control y se disemina por el
organismo invadiendo todos los órganos y destruyendo
los tejidos normales; por otro lado, el tratamiento
quimioterápico destruye sus sistemas defensivos contra
procesos infecciosos y agentes externos, y la hace
vulnerable a los microorganismos. El cáncer es como un
proceso biológico que orienta la vida de los tejidos hacia
la inmortalidad traslada a otro lugar las células, y éstas
se multiplican libremente. Así, la inmortalidad del tejido

50

en la dimensión biológica antecede a la muerte en la
dimensión psico~socio~existenciaL igual que las plantas
que cuando van a morir dan flores y semillas sin dejar
lugar para las hojas.
Los efectos secundarios acompañan al tratamiento: el
vómito y la calvicie. El primero se acompaña de una gran
tensión, Vivían siente que "va a lanzar el cerebro en el
esfuerzo". En el vómito habla el cuerpo como totalidad
biológica; consiste en una respuesta neurovegetativa
que abarca la totalidad de la musculatura que, en
contracciones segmentales de la cadera al cuello,
conduce a la expulsión de contenidos de cavidades
con la subsecuente relajación y sensación de calma. En
dicha condición el individuo suspende temporalmente
los niveles psicológico, sociológico y existencial de su
vida; la tensión que vive resulta de una exigencia que
se le plantea como entidad viva, quizá ya por mucho
tiempo descuidada por dar énfasis a lo intelectivo. La
energía corporal contenida por tanto tiempo exige una
manifestación, ahora de manera brusca y violenta. La
sensación que tiene de "lanzar el cerebro" en el vómito
corresponde a la necesidad de deshacerse de lo intelectivo
y sustentar su existencia en los dinamismos de lo vivo,
que es la condición original de toda personalidad
La calvicie es un signo de los marginados, segregados,
rechazados, estigmatizados; es también una respuesta de la
personalidad en la que el individuo no tolera los contenidos
mentales, particularmente "los pensamientos"; al cortar
el cabello, símbolo de la excrecencia de la cabeza, busca
deshacerse de dichos contenidos. Al final, no hay nada que
salga dela mente de Vivían yqueda ensimismada El flujo de
las vivencias se detiene; alo cual ella hace referencia cuando
percibe "lo estático del tiempo" en la vida del hospital.
El dolor aparece en la etapa final, y es muy intenso, por
lo que requiere ser mitigado temporalmente con opiáceos
que la conducen a un estado de sopor que equivale al
sueño que, a su vez, figuradamente es una expresión de la
muerte. La aplicación del medicamento es para evitar las
consecuencias del dolor: el shock y la desintegración de
la mente y de la personalidad de la enferma. El dolor en
los órganos queda ahí como vivencia, como un indicador
de la amenaza a su vida; mientras el dolor existencial
es como el del parto, en el cual se da surgimiento a una
nueva personalidad y un nuevo modo de existencia.
Durante su vida, ella dio preferencia a lo intelectivo de
la existencia, en detrimento de lo personal, lo emotivo, lo

51

íntimo; su defensa preferida es pensar, lo que mantiene sus
afectos a raya. Otra manera de defenderse es el insomnio,
por el que huye de los contenidos inconscientes del
sueño: manteniéndose consistentemente alerta impide
que lo profundo de su personalidad haga aparición en la
conciencia, aún en el sueño. Cuando hace consciente esto
aparece el temor, la qué? Como la fuente es determinada
y conocida, como es el caso del cáncer que padece, se
habla del miedo; cuando no es conocida, surge de lo
profundo como resultado de un choque de fuerzas al
interior de la mente, y se conoce como angustia. Ante este
oleaje en la superficie de su mente, la tensión aumenta y
finalmente estalla en llanto. La angustia es el indicador
de una lucha interior que la coloca en el vacío; oscilando
entre los extremos
del ser y el no-ser.
Al final concluye
que "ser inteligente
no resuelve todo",
que los problemas
de la existencia no
guardan relación
con la inteligencia
sino con la habilidad
para integrar los
diversos niveles y
dimensiones de la
personalidad; con
un centro como
apoyo que enlace
los extremos opuestos y los contrastes. Ejemplo de ello
es la relación que establece con Susie, la enfermera, que
es una simple interlocución en un ambiente de confianza y
apertura interpersonal. La fantasía del individuo intelectivo
e inteligente es que sólo lo lógico o lo racional tiene valor;
no podría encontrar el sosiego y satisfacciones en medio de
una charla comiendo una paleta de agua Accidentalmente
Vivían se encuentra en medio de dicha charla y se plantea
el problema acerca de su tipo de muerte. El planteamiento no
requiere lenguaje rebuscado o inteligente sino una actitud
abierta, directa y veraz. Ya Rilke en Las Elegías de Duino
presenta la afirmación de la muerte y de la vida como un
mismo hecho, al mostrar en este libro lo abierto, que se halla
contrapuesto ala Muerte, como sucede en el animal: "ellibre
animal tiene tras de sí su muerte/ y ante sí a Dios, y marcha
caminando/ por lo eterno, lo mismo que las fuentes."

�La muerte que el humano conoce es la que sucede

durante la vida; es la muerte existencial que en la metafísica
aparece como la 'lnuerte del ser". Para el individuo
ordinario el problema de la muerte no pertenece a los
hechos referentes al cese de las funciones vitales, propias
de la muerte biológica, sino a la capacidad de una visión
auténtica de si mismo, para comprenderse como una
entidad viva, que como tal es un trozo arrebatado a la
dinámica de la materia en el universo, que en su gran
mayorta es materia inorgánica. El gran esfuerzo que
hace la entidad viva en conformarse como individuo
y personalidad, tiene como costo la muerte. En el gran
valle del universo existente reina la muerte en la forma
de materia inorgánica, y deja en algunos raros sitios que
aparezca la vida en pequeños lapsos. Entre esto último
está la vida del individuo humano, la que por definición
es temporal, esto es, tiene una duración, en un aqu1 y un
ahora.

el temor a desintegrarse, a separarse del mundo. Morir es
dejar de ser el que se es, quizá para ser otro auténticamente
y no el que se ha sido durante la vida; morir es renunciar
a la fonna espuria de existencia, al uso de disfraces en la
vida y al ocultamiento ante los demás. Se trata en esta
condición de la muerte existencial, para dar paso a la vida
auténtica de la personalidad, para ser el que se es sin defensas
ni ocultamientos. De esta manera, la muerte real, la muerte
conocida, la que se halla presente Ycon la que se toma
contacto durante la existencia es la muerte de un modo
de vida, que no correspondia a la real estructura interior
del individuo. El poema deJohn Donne lo expresa cuando
señala "Muerte, tu morirás". La maestra Ashford le dice a
Vivianquelamuerteesuna '4," (coma);estoes., unlapsoenel
fluir del discurso, del cual sigue la eternidad Ah1, la muerte
pertenece a la dimensión temporal de la existencia, que es la
vida del existente, a diferencia de lo metafi.sico que no existe
sino que esenla eternidad

EL POEMA DE DONNE LA CONCIBE COMO EL REPOSO O EL SUEÑO, DEL
CUAL SE DESPERTARÁ EN LA ETERNIDAD. Y EN LA SENTENCIA IMPUESTA
,,MUERTE, TÚ TAMBIÉN MORIRÁS" ESTÁ PRESENTE LA ETERNIDAD EN
LA QUE DESAPARECERÁN LAS TRAMSFORMACIONES DE LA REALIDAD
PARA PERMANECER INMUTABLE EN EL MUNDO METAFÍSICO DEL SER
La existencia es una tragedia en tanto durante la misma

van haciendo aparición las fuerzas que se mantienen
ocultas, y que finalmente destruyen al individuo; la
repetición del proceso resulta en una comedia, pues lo
básico de la existencia humana es su expresión única y
autáttica. La existencia en una vida repetida, doble o igual
rompe con el criterio de autenticidad de lo humano.
En el caso del animal, el comportamiento entre uno y
otro individuo es muy semejante, su existencia no es
individualizada y se repiten las pautas de la especie.
Parafraseando a Camus, la vida es como una tregua
melancólica que se hace con la muerte, para encontrarse
un dia con ésta que, al final, inexorablemente
predominará. Dicha espera sucede en medio de un
ánimo triste y de añoranza, pues muerte en este contexto
significa volver al origen. De tal manera que la vida es
como una condena, pues de la existencia nadie sale vivo.
El humano padece el temor a la muerte fisica, biológica.
1D paradójico es que nunca será consciente de dicha muerte;
por tanto no tomará contacto con la propia muerte. Asi, ese
temor oculta el temor subyacente en la existencia que es

Respecto a lo anterior, la muerte es personificada
en la figura de la maestra Ashford, quien la visita en
el hospital y le dice "es tiempo de partir", la cobija,
la consuela y le recita una alegoría dd alma que busca
salir e irse lejos, quizá a lo infinito de la eternidad al
leerle el cuento The Runaway Rabbit, de Margaret Wise
Brown, que narra la pretensión de un conejito que
busca irse y vivir libremente separado de mamá, pero
al final concluye que quizá sea mejor quedarse a vivir
cerca. La realidad de la vida siempre ancla el alma a la
tierra, que como madre la recibe y cuida o al menos le
proporciona un nido en un árbol.
La poesía fue la manera en la que Vivían logró estar en
la realidad de lo existente, pues en la poesía conforma
una realidad simbólica que enlaza lo concreto del sonido
de la palabra con lo abstracto universal del significado
de la misma. Sustituyó el mundo del sentimiento,
la sensación, la vivencia, los anhelos, por simbolos,
conformando un mundo de significaciones como la
materia fundamental de la poes1a, en mayor medida
cuando se trata de la poesía metafisica que se refiere a

52

una realidad que es significado puro, sin referencia a lo
concreto. Ella aprovechó la poesía como instrumento
con el que pudo expresar los contenidos profundos
de su mente, proporcionándoles una forma simbólica
que concentraba su energía, no en simbolos verbales
ordinarios sino en los que contienen algo que necesita
ser interpretado, en los que hay un contenido profundo
inaccesible al hombre común, y que está sujeto a las
figuras literarias para darle una construcción particular
que permite generar otra realidad en el mundo de la
palabra. Es un mundo de significados, algo especificamente
humano que no se halla presente en la realidad natural y
que adopta formas mágicas.
Al lado aparece la figura del médico como investigador.
No es el médico dentro de la práctica clinica ordinaria,
sino el que despliega su actividad siguiendo las pautas
y procedimientos propios del método cientifico. Esto
último pide hacer a un lado todo prejuicio acerca de
los resultados, lo anima sólo la necesidad de saber y poseer
una dosis de certeza; por otro lado, pide suspender los
sentimientos en tanto hacen ruido en las pautas de la
racionalidad necesaria para la realización de las tareas.
En el quehacer cientifico no está en juego la personalidad
del investigador sino el planteamiento del problema
y el método usado para su abordaje. Es una realidad
despersonalizada, animada por un deseo de saber algo
muy específico, en ocasiones insignificante, y que tiene
valor temporal pues será sustituido por otro saber en
época posterior. Es un proceso que tiene una especie de
aversión por lo eterno, y en el que la pretensión individual
tiene cabida en la medida que permite modestamente
contribuir en algo al avance del conocimiento. La pasión
por la ciencia está sustentada en la paciente tarea de
avanzar a pequeños pasos en un camino sin fin, un
camino que sigue la senda abrazada de todos los pueblos
del mundo.
El comportamiento del doctor Jason Posner es frto, se
centra en el órgano a tratar y la respuesta a las medidas
terapéuticas indicadas. Ya su procedimiento aparece
como algo osado, pues busca destruir a un enemigo del
cuerpo con armas que lesionan al cuerpo mismo. Usa
defensas múltiples para hacer frente a las emociones que
remueven en su interior las escenas con las que trata en
el hospital: es lacónico, monosilábico, huye de la sala en
tanto aparece algo que lo compromete emocionalmente,
intelectualiza lo que sucede, disocia su vivencia (lo que

53

pasa le sucede a ella, no a él). La enferma es para él un
objeto dentifzco, no una persona, el cual toma una forma
teórica que no involucra sensaciones ni sentimientos. En
el doctor Posner hay una dificultad para considerar al
enfermo como una totalidad personal y tomar en cuenta
los diversos niveles y dimensiones de la existencia. En
gran medida, esto se halla condicionado por la formación
profesional que recibe, en la cual la concepción
biomédica excluye los componentes psicológicos,
sociales y existenciales de los enfermos; y cuando algo
se considera y se dice acerca de esto, se hace de manera
disociada de la totalidad de la personalidad humana.
Ordinariamente se critica ese aspecto de la conducta
del médico, pues el enfermo se siente lesionado en
su dignidad en tanto se le suprime la personalidad en
el trato; sin embargo, se trata del médico que no se
halla adecuadamente preparado para dar a la relación
profesional con el enfermo un tono más cálido, afectivo
y personal. En ocasiones son mayores los errores
médicos por este motivo que por el otro. El dilema: la
frialdad del tratamiento que se traduce en efectividad
del procedimiento o la relación afectiva que conduce al
acercamiento y la interferencia de los sentimientos en
los conocimientos, criterios y métodos en el abordaje
del enfermo. En el último caso es una distorsión de la
realidad que conduce a consecuencias lesivas para este
último; lo que es diferente del error cientifico que se
traduce en la inefectividad de un procedimiento, como
es el caso de Vivían
Posner fantasea convertirse en héroe, como en los mitos
de la antigua Grecia, e intenta inclusive la lucha contra la
muerte; una vez que ha dedicado su vida a luchar contra
la enfermedad olvidando promover, facilitar y fomentar
la salud que es vida, mientras la enfermedad se halla más
cerca de la muerte. Hay en este proceder un gusto por lo
malsano de la existencia. Esto se expresa cuando Susie
Monahan, la enfermera, explica a Vivían el "código uno":
practicar "maniobras de resucitación" -como si esto
fuese realmente posible-, lo cual significa oponerse a la
vida y adoptar una actitud tanatófila. En la escena en la
que se busca resucitarla aparece un equipo de médicos y
enfermeras que se comportan como autómatas, cuya tarea
es realizar maniobras para supuestamente "resucitar" al
otro: es la lucha contra la muerte buscando la "salvación
de la persona", una actitud antinatural sustentada en
una fantas1a acerca de la tecnología en la que se intenta

�sustituir lo existente por una realidad cons~ruida
artificiosamente, como en el caso de la reconstrucció~ ~
monstruo de Frankenstein. La oposición a esa ingem~
médica es el reclamo de la dignidad humana: cada qmen
tiene derecho a su propia vida y a su propia muerte.
La otra actitud es aceptar la vida de manera
abierta, y dejar que el proceso mortal siga .su curs~. Es
cumplir con la vida, y la muerte es expresión de dicho
cumplimiento para los que han logrado una vi~ pl~a
y han estado satisfechos con el modo de existencia
que han llevado. Para estos últimos la muerte es ~~e
natural de la existencia; mientras que los que han v1V1do
mediocremente y han sido incapaces de expresar su
potencia buscan prolongar la existenc~a y disponer de
otra vida, como si pidieran otra oporturudad
Al final, la muerte se asocia con la búsqueda de la
eternidad, la cual oculta la resistencia a acep™: que la
existencia humana es temporal y por definición nen~ un
límite. Es una actitud instintiva que rechaza los límites
de la realidad, en la que el individuo quiere todo y ~r
siempre (la eternidad). La realidad ~r~ de la.vida
muestra que esta pretensión de lo insnnnvo-mconsciente
sólo existe hasta que se toma contacto con la realidad Lo
que la vida ofrece es algo en algunas ocasiones.
Finalmente, se halla el srntido de la aifermedad; esto
es, el significado que tiene para el humano co~? una
personalidad, en tanto es una individualidad específica, en
una condición particular y en un momento de la vi~ En la
condición de Vivían, se puede interpretar como el final de
una lucha consigo misma, enla que no pudo concordar con
el enemigo yéste temúnó predominando ydesint~~ su
existencia; para ella en particular porque negó la dim~ón
a lo
humana de la existencia y prácticamente la redujo
.. de
intelectivo, en un proceso que suprimió todo v~~gio
. . nnp
• ulso, tendenr+:i
msnnto,
......., anhelo,deseo o senomiento.
En esta condición cabe la afirmación de que
el cuerpo se rebeló ante la coerción ~ la que fue
expuesto por mucho tiempo y la negación qu~ ella
hizo del mismo. Normalmente, hay una especie de
equilibrio que se mantiene entre lo somático y lo
psíquico de la personalidad, de tal manera que el
individuo que sufre mucho emocionalmente padece
pocas molestias corporales, y a la inversa, el que es
estable emocionalmente y soporta estoicamente las
desventuras de la existencia es más propenso a sufrir
enfermedades "orgánicas".

En la condición de Vivían la opinión clínica ordinaria

es que se trata de una patología de los órganos,
sustentada en un trastorno de la multiplicació~•- la
estructura y función celular.1 Sin embargo, en medí~
b.én está documentada la influencia de lo orgáruco
tami
· 1
sobre lo ps1quico y de lo ps1quico sobre lo ~rgáníco; a
manera cómo las emociones tienen repercusión sobre el
funcionamiento de los órganos; la importancia del m~
de vida en el continuwn salud~ermeda4 de la relación
entre la concepción de la vida y el tipo de enf~edad
y muerte. Hay múltiples relaciones ~tre l~s diversos
. eles, dimensiones y ámbitos de la existencia humana,
ruv
d
los que se ubican en los variados momentos e 1a
duración del lapso entre la vida y la muerte.
Como acotación, no se sabe de la influencia de la
zurderta en la personalidad de Vivían y su enfermeda4
esto es, la influencia de lo "siniestro" en su ?1~do de
vivir. En la mentalidad colectiva hay sentimientos
atávicos de aversión e inquietud respecto a la mano
izquierda, en tanto representa simbólicam~nte ~o
siniestro. Ella es soltera, no realiza un matnmoruo
entre lo fe menino y lo masculino, el pensar ~ el
sentir, lo inconsciente y lo consciente, etc.~ uru?n
de manos representa simbólicamente el mammoruo,
lo que significa que el individuo e~tá c~sado con
una realidad. Ella no realizó el matnmoruo entre lo
diestro y lo siniestro de sí, y lo último ma~tuvo su
autonom1a y fuerza de oposición a la parte diestra de
su interioridad
Hay un hecho de evidencia, que ninguna teoría
o concepción de la salud y la enfermedad p~d_ría
contravenir en esta historia: la enferma era Vivian
. g, el tumor en el ovario y sus metástasis eran
Bearin
la patología que le generaba la rnfermedad. L? que
conduce a pensar que en la medicina se siguen
caminos errados, y por atender la enfermedad se
pierde de vista al enfermo. Es el temor a la muerte
lo que conduce al médico y al enfermo a enfocar la
atención en la patología; lo cual habla de los resortes
que mueven al humano cuando siente amenazad~ la
existencia. Quizá si se incorporara la muerte a la vida
3 Lo último es expresión de la teorta cedul~ toda enti~d viv~ está
constituida por células (principio anat61IllCO), su func1on~ento
es el resultado del funcionamiento de las célul~ que lo constituyen
(principio fisiológico) y toda célula tiene ongen en otra célula
(principio genético).

humana, se tendría una existencia más plena, y con la
fuerza adquirida se podría conjurar el temor atávico.
El niño y el primitivo frecuentemente sienten la
muerte corno un sueño; socialmente la muerte es el olvido
y el individuo que despierta del sueño lo que hace es
"recordar". De hecho, la apariencia del individuo dormido
sugiere que el alma se ha ido, quizá de manera temporal;
asi se antoja pensar que el sueño es un ensayo para
facilitar el encuentro, un día definitivo, con la muerte. El
poema de Donne la concibe como el reposo o el sueño,
del cual se despertará en la eternidad Y en la sentencia
impuesta "Muerte, tú también morirás" está presente la
eternidad en la que desaparecerán las transformaciones
de la realidad para permanecer inmutable en el mundo
rnetafisico del ser. En consecuencia, el problema de la
muerte plantea la disyuntiva entre el su de la metafísica y
el existir del ente real; se muere corno existente, pero se vive
como ser metafísico, y así la búsqueda en la existencia
tiene corno alternativa ser en la eternidad metafísica
o "vivir el instante como si fuese eterno"; vivir con tal
intensidad que se busque la existencia en el presente real
y no en la ilusión de la inmortalidad.
En la muerte del individuo las formas construidas se
desintegran, ya sea en su dimensión espiritual, social
o psicológica, cuyo sustento es la vida biológica, que
al final corno residuo se presenta en forma de polvo,
como la materia inorgánica original de la cual surgió. El
proceso que dio origen a dichas fonnas de lo existente es
la repetición, que también constituye un rasgo principal de
todo proceso mental inconsciente. El tiempo y el proceso que
se repiten tienen un principio y un fin que coinciden en
un punto; de manera tal que la meta es el inicio, la muerte
es la vida, la nada es el todo. Son los procesos circulares
que en su dimensión temporal se hallan presentes en las
configuraciones de los mitos.
Nietzsche enuncia el pensamiento del eterno retorno,
que representa el proceso del devenir, corno opuesto a
la realidad que en su inercia se resiste al movimiento.
El eterno retomo es volver a los orígenes en un proceso
de movimiento constante de una realidad que va a su
a propia destrucción y de nuevo a la generación de la
misma. El eterno retorno expresa el lado trágico de lo
existente.
El devenir es pues un proceso de construcción
y destrucción de formas en un ir y venir eterno, de
manera que lo que permanece es la muerte. Corno

55

decía Nietzsche, "acaso el mundo que existe es una
apariencia". Por lo demás, la idea de las formas acaso
no sea sino un antropomorfismo, corno el que se
halla presente en la Creación en el Génesis. Nietzsche
afirma "Mi doctrina reza así: vive de manera que
desees volver a vivir." (1967: 27). Esto es, llama a
construir una forma de realidad derivada del placer
de la fuerza de la voluntad de poder, que conduzca a
la búsqueda eterna de la misma sensación de poder.
No es el mundo en el que el instinto queda atrapado
en el apego a la realidad, que la eterniza de manera
inmutable; es el mundo de la creación y destrucción
en un proceso inexorable sin fin.
Entre 1875 y 1876, Friedrich Engels lo habia
expresado asi:
La materia se mueve en un ciclo perenne, ciclo
que probablemente describe su órbita en periodos
de tiempo para los que nuestro año terrestre ya
no ofrece una pauta de medida suficiente; [...) y
en el que no hay nada eterno fuera de la materia
en eterno movimiento y de las leyes con arreglo
a los cuales se mueve y cambia. Pero, por muchas
veces y por muy implacablemente que este ciclo
se opere también en el tiempo y en el espacio, [...)
por innumerables que sean los seres orgánicos que
hayan de perecer [...) tenemos la certeza de que
la materia permanecerá eternamente la misma a
través de todas sus mutaciones, de que ninguno de
sus atributos puede llegar a perderse por entero y
de que, por tanto, por la misma férrea necesidad
con que un cl1a desaparecerá de la faz de la tierra
la floración más alta, el espiritu pensante, volverá a
brotar en otro lugar y en otro tiempoto

Bibliografía
Grima!, Pierre (2008). Diccionario de mitología griega y romana.
Barcelona: Paidós.
Gunther, John (1951). Muerte, no te enorgullezcas. Argentina: Espasa,
Calpe.
Engels, Friedrich (1961). Dialtaíca de la naturaleza. México: Grijalbo.
Nietzsche, Friedrich (1967). Lavoluncad de dominio. Obras Completas.
Tomo IV. Argentina: Aguilar.

�DEÁTH, BE MOT PROUD (HOLY SOMET 10)

MUERTE, MOTE EMORCULLEZCAS

John Donne (1572, 31,03,1631)

John Donne(1572, 31,03,1631)

Death, be not proucl, though sorne have called thee

Muerte, no te enorgullezcas, aunque algunos te

Mighty and dreadful, for thou are not so;

hallan llamado

For those whom thou think'st thou dost overthrow

poderosa y terrible, porque no lo eres;

Die not, poor Death, nor yet canse thou kili me.

porque aquellos a quienes crees poder derribar

From rest and sleep, which bue thy pictures be,

no mueren, ¡:obre Muerte; ytampoco puedes matarme anú.

Much pleasure; then from thee much more muse flow,

El Reposo y el Sueño, que casi podrian ser tu imagen,

And soonest our bese men with thee do go,

dan mucho placer, conque de ti mucho más debe resultar,

Rest of their bones, and soul's delivery.

y nuestros mejores hombres se van muy pronto contigo...

Thou'art slave to fate, chance, kings, and clesperate men,

¡descanso de sus huesos y liberación de sus almas!

And dost with poison, war, and sickness dwell,

Eres esclava del destino, del azar, de los reyes y de

And poppy'or charms can make us sleep as well

los desesperados,

And better than thy stroke; why swell'st thou then?

y moras con el veneno, la guerra y la enfermedad;

One short sleep pase, we wake eternally,

yla amapola olos hechizos pueden adormecemos tan bien

And death shall be no more, Death, thou shalt die.

como tu golpe y mejor aún ¿ Por qué te muestras tan
engreida, entonces?
Después de un breve sueño, despertaremos eternamente
y ya la Muerte no existirá. iMuerte, tú morirás!

56

�MUlllTI. MO'll .11.l'l'l\'•41

)a Dlllll•t»t

~ a d dread(ul.

D,mado

thOll a not c;o

Por tbose~m thou
Die..not,

nor

w

ytarlble, porquenolo
a uienesc

-me.

Mlntt;}~

From rcst-an s eep, wfüoh t:&gt;ut thy pictures

;CIIIIII. . .

lall•111CS·t our bcst 1Blll widl thee dogo.

Anddost widlldlCm.

And poppy'orchannlca-~-· - •And better tban thy snoke; wlly --u,,...

ma•amicamL

uci\o, que casi podt1an ser tu imagen.

Much ~ thenffom tbtt much more mus
hst t'ltliarlxin
11uillta1Pe11&gt;-.dmu.kiqp,amdetp:r-U111t11.

·

............... lt\Wlmuypmtocmt:igo...

. . . . , 1ibe-=mde8118almasl

aclln dtl dtsttM. dd azar c:k los reyes y de
con el veneno, la guerra y la enfermedad;
. . . obbts:btzmpmaimi•iec'fTl1Mt.anbien

kaicladuhall be no more, Death,

tu golpey mqor afm l Por qué te muesttas tan

cngtdda.entonetS
Dmpmdeunmweu:1o.despc11arcmcsetrrnarnentc

y ya la Muerte no exlstltt. !Muerte, tCl morirasl

-

�AMANECÍ PEMSAMDO EM LA VEZ QUE PUDE HABER
CONOCIDO A CRACE PALEY EM PERSONA Y MO ME
ATREVÍ. UNA MAMAMA ME LLAMÓ ELENA POMIATOWSKA
y ME INVITÓ A ACOMPAMARLA A TEPOZTLÁM. MO SÉ QUÉ
AMICA SUYA LE DABA UNA COMIDA A CRACE PALEY,
QUE VISITABA MÉXICO POR SU CUENTA, ASÍ, SIN VENIR
INVITADA A DAR LECTURAS MI CONFERENCIAS. MI
ESPOSO ESTABA ENFERMO Y YO MO QUERÍA DEJARLO
SOLO, PERO SI LE HUBIERA CONTADO, POR CRACE
PALEY ÉL ME HABRÍA ANIMADO A DEJARLO UNAS HORAS.
LAS EMOCIONES EM CONFLICTO ME ACITABAM. CUANDO
LE CONTESTÉ A ELENA QUE MO, ME ACOMCOJÉ. SUPE
QUE DEJABA ESCAPAR UNA OPORTUNIDAD, TAL VEZ
ÚNICA. PREVÍ QUE ME ARREPENTIRÍA SIEMPRE. Y ME
ARREPIENTO, AUNQUE TAMBIÉN SÉ QUE DEBAJO DE LA
RAZÓN QUE ME JUSTIFICÓ ESTABA OTRA VERDAD, LA DEL
MIED DE CONOCER A PALEY.

a inseguridad en nú misma
me paraliza. Me ha impedido
muchas cosas y me ha
entorpecido la vida. Me impidió
conocer a Grace Paley. También,
pasar un día con Elena, acceder a la
familiaridad que el paseo suponía.
Una vez más me quedaba yo de este
lado de la puerta. Había traducido un
cuento de Grace Paley que después
con mi esposo incluirnos en una
antología Sucedió al mismo tiempo
en que un libro mio se publicaba en
inglés con un comentario de Grace
Paley en la contraportada. El editor
selo había pedido. Paley y yo no nos
conocíamos. Ni el editor ni Paley
sabían todavía de nuestra antología.
Después yo había oído a Elena
contar que era amiga de Grace Paley.

L

Para entonces yo ya habia leído
todos los libros de Paley y una
biografía y cada vez la admiraba
más. Pero cuando pude no me
animé a conocerla. No se trataba
de nada más que de estar juntas
en una misma reunión, pero fui
incapaz, tanto de enfrentarla como
de pasarla bien si hubiera aceptado.
Habría sufrido. Ya le había mandado
un ejemplar de nuestra antología con
su cuento Carencias, según traduje el
titulo. Y ya había estado en Nueva
York y tampoco me había atrevido
a llamarla. Porque confieso que, a
todos estos años de distancia, que de
la antología para acá ya son casi veinte,
yaun si Grace Paley siguiera viva yyo
venciera mi órnidez, sabría qué hacer
si la conociera en persona

58

He conocido a escritores y a otras
gentes a las que admiraba y no
imaginaba que conocería en persona
nunca, y el miedo del encuentro
desapareció y pude tratar a estas
personas que digo, pero Grace Paley
me da más miedo que los demás.
Mi temor es más que enfermizo.
Si la reconociera en una situación
neutral, por llamarla así, como en un
aeropuerto o el foyer de un teatro o
un parque, la observaría con libertad
y podiia definir lo que sintiera al verla,
pero no en una reunión en la que se
tratara de conocerla.
Yo le había enviado una carta
a Julio Cortázar muchos años
antes de conocerlo, aunque fuera
improbable que él la hubiera
recibido, pues en el sobre no había
escrito más que su nombre y,
debajo, París, Francia. Pero cuando
lo conocí, y nuestra relación llegó a
ser de familiaridad, fui incapaz de
comentarle nada de aquella carta,
siendo que habría podido incluso
citarle palabra a palabra el contenido,
era poco ylo memoricé, Me gustaría
ser alguien que tú vieras. Entonces me
pregunto qué es conocer en persona a
quien admiras. Cortázar ya murió y, si
lo conocí, cuando lo conocí fui incapaz
de hacerle saber cómo lo admiraba.
Después he escrito sobre él, pero no
es lo mismo.
Hoy he podido hacerle saber en
persona a Grace Paley que la admiro
y no lo he hecho.Juego a entrevistarla.
Aver si logro comunicárselo mientras
la entrevisto. Consigo que su editor
concierte la cita. El encuentro es en
el Oak Bar del Hotel Plaza en Nueva
York, frente a Central Park. Pero
a quien veo acercarse a la mesa de
caoba ante la cual la espero es a la
dueña del Hotel Poe, a la que llevo

días procurando entrevistar sin

poder hacerlo. Tengo el encargo de la
If Press, que publicó su 'Tis pity que sea
puta. Ni siquiera estoy segura de que la
mujer que me sonríe y en voz baja me
pregunta si yo soy yo, es ella, si yo soy
quien va entrevistarla y si ella puede
sentarse en el taburete enfrente de mí
¿Quién es la dueña del Hotel Poe?
Llevo días preguntándomelo. Se me
presentó cuando fui en busca del
autor o autora que había finnado con
seudónimo la novela corta que yo
había aprobado para su publicación
La firmó con dos seudónimos, el de
la narradora, Ada Donada, y el del
autor o autora que únicamente se
atribuía su hallazgo en un anticuario
de Barcelona, haberla encontrado,
digo, y haberla retocado aquí y allá,
haberle escrito también el prefacio y
el postfacio y haber finnado todo esto
con las iniciales XY.
Busco a XY o a la narradora
Ada Donada y aparece la dueña del
Hotel Poe, escritora reconocida
a quien desde siempre yo admiro
sin haberme atrevido nunca
a acercármele y tratarla con
familiaridad, una mujer que podrá
ser tlmida y a la que le estorbará el
cuerpo y no sabrá dónde ponerlo,
pero que desde que empecé a
escribir y la conocí a mi me ha
parecido que ocupa su presencia
con mayor estatura, peso y edad
o experiencia de los que su figura
aparenta.
Pero, ¿quién es esta mujer? Yo,
que la conozco bien, no lo sé. La
tengo enfrente, pedirnos helado de
vainilla y vino tinto. Cuando XY se
lleva la cuchara o la copa a los labios
sus pulseras de plata tintinean Con
ella enfrente, materializo mi tarea
de entrevistarla y le pregunto si es

la misma que escribió los libros de
su bibliografía anteriores a 'Tis pity
quesea puta.
Ella: Yo también lo dudo -me
contesta, sonriente. Su voz tiene
más volumen y firmeza de los que
aparenta.
Yo: Se lo digo porque la conozco
bien. La leo desde que empezó a
publicar. En este 2010 hará unos
cuarenta años, si recuerdo bien.
Ella: Recuerda muy bien. Si hoy
fuera 5 de julio, la precisión sería
exacta.
Yo: Pues ahí tiene una prueba
de lo bien que la conozco. Pero
insisto en que me saque de la
duda. Es que 'Tis pity que sea puta
me parece escrita por una autora
diferente de usted. Kómo se lo
explica? Ya que a usted también
le parece que podrian ser dos las
autoras, ¿qué las diferencia, según
usted, aunque sean la misma?
Ella: Quizá que la autora de
los libros anteriores era como el
tímido al que le estorba el cuerpo
y busca dónde esconderlo, y a la de
ahora a lo mejor ya no le estorba el
cuerpo, o no tanto, al menos.
Yo: Qué buen s1mil.
Ella: Es de Bergson.
Yo: Yusted lo cita en Nin rdr.
Ella: Asi es. Y además creo
que explica bien la diferencia
de la que estamos hablando. El
problema estaba en mi, no en mis
libros. El nuevo, que a usted le
marcó la diferencia, es igual que
los anteriores. Igual que ellos,
tampoco 'Tis pity que sea puta hace
concesiones de ningún tipo. Ni
al editor ni al lector ni a la época
ni a nadie ni a nada. Pero desde
su concepción, y a lo largo de
su escritura y del proceso de

59

publicación que la siguió, su
autora es otra. Es la que usted
buscaba al encontrar a la duefia
del Hotel Poe. ¿A quién encontró?
Yo: A una escritora a la que
supuse que le iba tan bien que era
dueña del Hotel Poe.
Ella: ¿ya ve? Yo no he sido
la dueña del Hotel Poe toda mi
vida. Y, por más que a la autora
de mis libros anteriores a 'Tis pity
que sea puta le fuera bien, ella no
habría podido ser la dueña del
Hotel Poe porque era timida. No
se habría atrevido a ser dueña de
nada. Si el cuerpo le estorbaba y
buscaba a su alrededor un sitio
escondido donde depositarlo,
¿con qué iba a comprar ningún
hotel? La autora que usted buscó
al encontrarse con la dueña del
Hotel Poe ocupa su cuerpo, éste,
el que usted observa. Se lo puso.
Y encontró que le ajustaba a la
medida. La investidura, por asi
llamarla, tuvo lugar durante la
concepción del libro, mientras lo
escribió y se sometió al proceso
de su publicación, su nuevo libro,
el que a usted tanto la intriga,
'Tis pity que sea puta, que a usted
le parece que fue escrito por una
autora distinta de la que firma los
libros anteriores de su bibliogra.fia.
iEs distinta, pero es la misma! Soy
la misma, pero soy otra~

�S

ALCUMAS
LECCIONES
j\DELOS
-~-~~-

RES
DE LA

Con los tiempos que corren, muchos lectores ~~
\Uclto los ojos a la llamada NoYela d: la _ReYoluc1on:
ese extenso corpus narratiYo que h~b1~ sido relegado
al "cuarto de los trebejos" de las bibliotecas, d~nde
sólo historiadores de la literatura, académicos,
estudiantes con tesis por escribir y algunos
nostálgicos suelen rebuscar entre _escomb~os Y
cacharros llenos de poh'o. Sí, la mayona de los libros
cuya tematica gira alrededor de las luchas armadas
que se dieron en el país entre 1910 y 1920, l~eg~ de
ser prácticamente deYorados durante medí? siglo
por todo aquel que supiera leer, ~eron en:asillados
primero en "una corriente" literana c_olecnva_, luego
disecados por los especialistas y, al final, olndados
por el público lector, que acostumbraba comprar ~~s
dos gruesos tomos titu~dos La_Novela de la Rcvol11c:io11
Mexicana de la editorial Aguilar, para ensegu_1da
acom~los en libreros donde "lucieran", ~in ho3ear
siquiera el ensayo introductorio de Antonio Castro
Leal Esto no resulta raro: sabemos -por las Obras
Co~pletas de Alfonso Reyes- que las ediciones
exhaustiYas o de lujo de,ienen mausoleo para las
letras que alguna Yez fueron "\iYas".

C!13EDUARDO AMTOMIO PARRA
60

e me podría objetar con el
argumento de que, si bien
muchos de los libros a los que
me refiero llevan décadas siendo
desdeñados, hay otros que nunca
dejaron de leerse, como El águila y
la serpiente y La sombra del caudillo,
de Martín Luis Guzmán, o Los de
abajo, de Mariano Azuela, o incluso
Ulises Criollo, de José Vasconcelos.
Es decir, que hasta hace poco la
gente compraba y lela las mejores
obras de esa corriente, y se alejaba
de las que no llenaban sus requisitos
de calidad. No por nada Guzmán
y Vasconcelos se cuentan entre
nuestros grandes clásicos; en cuanto
a Azuela, Los de abajo es uno de los
títulos más vendidos en la historia
de México. Es cierto. Sólo que la
mayor parte de los lectores de las
obras de Guzmán y Vasconcelos son
estudiantes de letras, periodismo,
ciencias políticas e historia, y casi
todos los olvidan; y los lectores de
Los de abajo son preparatorianos
que adquieren el libro pero no
lo leen, o lo leen a fuerza y no lo
entienden ni disfrutan. Además,
nada indica que éstas sean las
"mejores" novelas de la Revolución;
en gran medida se siguen leyendo
por razones extraliterarias: las de
Guzmán y Vasconcelos porque sus
autores fueron personajes públicos,
controvertidos, polémicos, o lo que
es lo mismo, famosos; en lo que
respecta a la de Azuela, el principal
atractivo de Los de abajo -sobre
todo para adolescentes que no
leen por gusto sino por aprobar
una materia- es su brevedad, sus
apenas cien páginas que pueden
despacharse rápido.
En lo personal, yo también leí
Los de abajo en la prepa y, si bien me

gustó, más tardé en graduarme que
en olvidar durante años tanto la
novela como a su autor. Luego, en
la carrera de letras me encargaron
la lectura de Ulises Criollo, La sombra
del caudillo y El águila y la serpiente.
Con eso bastaba para cumplir el
programa. Y si alguien inquiria
sobre otros autores de la corriente,
la respuesta era rápida: "Es lo
mismo que ya leiste, pero peor",
con lo que querían decir que uno
sólo se toparía con descripciones
de batallas, actos de barbarie, obras
donde se privilegiaba la anécdota
sobre la reflexión, con estructuras
deficientes, pobreza de lenguaje y
personajes con muy poca densidad
psicológica: simples indios y
rancheros con carabina haciendo
destrozos por el ideal de "tumbar al
tirano y alivianar al jodido".
Pero gracias a la importancia que
las autoridades y las multitudes dan
a las fechas "emblemáticas", las cosas
han cambiado en los últimos meses.
En todos los espacios culturales
abundan los seminarios, las charlas,
los análisis y las invitaciones para
leer la Novela de la Revolución,
redescubrir a sus autores y conocer
la memoria literaria que dejaron
quienes fueron testigos o partícipes
de las luchas. Es el Centenario. Y
así como cada 15 de septiembre las
multitudes se preparan para celebrar
por la noche el Grito, los que en
este pais acostumbran leer -por
gusto, sin obligación- asisten a las
conferencias, miran los programas
alusivos por televisión y se acercan
a las librerías a comprar novelas de
la Revolución. Entre ellos, quien
escribe estas líneas.
Esta vez debo agradecer la actitud
gregaria -aunque responda a la

61

presión social del momento- que
encendió mi curiosidad tras releer
los titulos que menciono más arriba y
otros que lei a través de los años por
casualidad -los cuentos de Nellie
Campobello- , o por razones de
trabajo -la novela El resplandor y los
relatos de Mauricio Magdalener--, me
encontré con autores que apenas si
conocía, cuya obra me llevó a cambiar
radicalmente las preconcebidas
opiniones que tenia sobre ellos.
Escritores como Gregario López y
Fuentes yJosé Rubén Romero -de
quien sólo habia leido La vida inútil de
PitoPére:c- consiguieron sin problema
despertar mi entusiasmo, pero con
quien de veras me rindo admirado
es con Rafael F. Muñoz -de quien
apenas conocía un par de cuentos
y la biografía Santa Anna, el dictador
resplandeciente- : sus relatos y sus
dos novelas, Vámonos con Pancho Villa
y Se llevaron el cañón para Bachimba, no
dudo en afirmarlo, constituyen una
de las obras más redondas y sólidas
de la literatura mexicana, y vienen a
demostrar que las generalizaciones
y encasillarnientos no sirven más
que para descripciones criticas
esquemáticas, yocultanlos verdaderos
valores de una obra. La lectura de
estos autores -y cuando continúe
el recorrido con los que me faltan,
seguro reafirmaré mis impresionesno sólo nos abre un panorama
mucho más completo de la narrativa
mexicana del siglo XX, sino, por un
lado, despierta algunas reflexiones
sobre las maneras de leer que se van
dando según la época; y, por otro, lo
que es más importante: nos sirven de
espejo donde se refleja la imagen del
México actual, este México violento
que a todos preocupa y que, por lo
visto, no ha cambiado en cien años, ni

�en doscientos, recordándonos que el
transcurso de la historia no es lineal,
sino cíclico, lleno de repeticiones,
algunas muy semejantes.
las maneras de leer se transforman
a lo largo de los años. La Novela de
la Revolución no puede ser leída
ahora como cuando se escribió, en
aquellos tiempos en que aún no había
televisión, ni Internet, ni los videoclips
habían sembrado en nosotros su
estética de lo momentáneo, lo raudo
y el imperio de la imagen. Para
comprobarlo, basta con detenerse
en ciertas opiniones que los críticos
del medio siglo repitieron para
quitarle méritos. Una de ellas es que
la mayoría de estas obras denotan
"pobreza de vocabulario". ¿A qué se
referían? O, mejor dicho, ¿qué es lo
que ellos hubieran querido leer? Sólo
puede entenderse una opinión as~ si
tomamos en cuenta que, antes de estos
novelistas, el Modernismo daba sus
últimas señales de vida para dejar sitio
a los escritores del Ateneo. Con estos
referentes, quizá sea posible calificar
a autores como Azuela o Urquizo
de "pobreza de vocabulario", pero
¿a Guzmán, Muñoz o Magdalena?
Es cierto, se trata de autores que
utilizan un lenguaje sencillo, nada
rebuscado, pero abundante, poético
y eficaz; sus expresiones son directas,
sin garigoleos, y por eso mismo "lo
que narran" nunca se ve opacado
por un estilo demasiado llamativo.
Aun as~ cualquier lector actual que

se enfrente, por ejemplo, con El
resplandor, opinará que el vocabulario
de Mauricio Magdalena es dificil
de abarcar, precisamente por su
abundancia También opinó la crítica
que "privilegiaban la acción sobre
la reflexión". ¿y qué querían? Se
trataba de narrar historias, no de
escribir ensayos. Desde el punto de
vista de quien esto escribe, la mejor
narrativa es la que se concentra en la
acción, y eso no significa que no sea
rica, variada, profunda y que invite
a pensar. Si no, que le pregunten a
Gabriel García Márquez o a Mario
Vargas llosa De ahi que me atreva a
aventurar una afinnación: la Novela de
la Revoluciónpuede ser leida mejorencontrar mejores lectores-ahora, en
2010, que en el momento en que fue
escrita ypublicada. las grandes obras
suelen crecer con el tiempo.
Y, como apunté más arriba,
estas novelas nos pueden ayudar a
comprender la violencia que envuelve
al México de hoy, mejor que muchos
ensayos actuales, que las reflexiones
de los periodistas y, por supuesto, que
los pobres intentos de explicación del
gobierno federal. En este sentido, su
principal aportación sería mostrarnos
al "mexicano", un ser cuya psicología
y motivaciones fueron las mismas
durante la Revolución, en la época de
la Independencia, y hoy, en 2010. Se
trata de un ser en apariencia tranquilo
que guarda una infinita violencia en su
interior, una violencia dormida que

62

de vez en cuando despierta y arrasa
con todo. Con otras palabras: es en
apariencia sumiso, pero desde que
nace hay en él un germen de rebeldía
-rebeldía pura, sin matices-, que
se incuba y crece con el tiempo, y
sólo espera la situación propicia para
estallar. Esa situación propicia puede
ser la falta absoluta de opciones
-como la de millones de jóvenes
hoy-, la represión indiscriminada
de las fuerzas del gobierno -como
hoy en varias partes del país-, o el
surgimiento de movimientos que la
alienten, como "la bola" en 1910
-hoy no hay "bola", pero si cárteles
del.narcotráfico, comandos de sicarios,
dinero fácil. Hace cien años habla
un gobierno cuestionado, desigualdad
económica, represión, escasez
de oportunidades, resentimiento
acumulado en muchos mexicanos,
¿qué ha cambiado en un siglo? Había,
también, una admiración sin límites a
los rebeldes conocidos, alos bandidos
"sociales", a los que se enfrentaban al
gobierno y a los ricos, ¿somos muy
distintos? Se les cantaba y glorificaba
por medio de corridos, ¿y hoy?
Y asi como éstas, la Novela de la
Revolución nos muestra muchas más
de nuestras caracteristicas inmutables.
Hay que leer la obra de estos autores,
y quizá recomendársela a nuestros
gobernantes, a ver si aprenden algo
de México y los mexicanOSlU

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�DAVID CARIA: LA 1

IMACIÓM DE LA UTOPÍA
~ IMDIRA SÁMCHEZ TAPIA

El hecho nuevo, creado por el artista,
He ahí lo que nos interesa;y su estudio,

junto al estudio de su origen, constituye
la estética o teoría del arte.

V. Huidobro, La creación pura
EL MACO/ ACRILICO Y ESMALTE ACRILICO SOBRE TELA/ 105 X 170 CM

�EN EL TRABAIO DE DAYID CARIA PODEMOS CONFIRMAR UN
LUCAR PRIYILECIADO DENTRO DE LA PINTURA CON
LA FICCIÓM COMO RECURSO, QUE SIRYE DE HERRAMIENTA
PARA INVENTAR REALIDADES ESTÉTICAS NACIDAS DE LA
EXPERIENCIA IMDIYIDUAL DEL ARTISTA Y DE UN ÁMBITO
SOCIAL ESPECÍFICO■ LO QUE PROPONCO EN ESTE TEXTO,
SIN EMBARCO, ES INTERPRETAR EL DEIPLIECUE DE ESTE
COLORIDO PLÁSTICO, AMOROSO, ENFERMIZO, DOMINADO
POR LA AUSENCIA, LAACONIA, LA ESPERA Y LA DEPENDEMCIA,
ASÍ COMO EL CONTRABANDO DE LA IDENTIDAD POR PARTE DE
SUS PROTACONISTAS■ AQUI, LA PINTURA SE OFRECE COMO
REFUCIO IDÓNEO PARA LOS QUE POSEEN MUCHO O MUY
POCO EM LA YIDA, COMO REMEDIO ANTE LA INCONFORMIDAD
O INFELICIDAD DE UNA EXISTENCIA INIUSTA, O COMO SALIDA
OPORTUNA DE MUESTROI DESEOS MAS INTIMOS.
;

;

;

l. DISIDEMCIA Y SICMO

David Garza es un artista que lejos de plantear el
espacio de la obra de arte como una réplica de una
sociedad especifica., sitúa su campo de creación artística
en el limite de nuestras vidas vívidas y aquellas que
somos capaces de fantasear, de tal modo que de aquel
desajuste "brota ese otro rasgo esencial de lo humano
que es la inconformidad, la rebeldía, la temeridad de
desacatar la vida tal como es y la voluntad de luchar
para transformarla, para que se acerque a aquella que
erigirnos al compás de nuestras fantasias" (Vargas Uosa,
2008). No es fácil ubicar el origen de la vocación de un
artista, las experiencias que lo obligaron a crearse un
mundo paralelo y un mundo a través de la pintura, con
todo lo que ello implica. En todo caso, la única manera de
averiguar el origen de esa vocación es una confrontación
profunda entre la vida yla obra.
El Mago, obra realizada en 2007, es una pieza
conformada por dos siluetas traslúcidas que
indudablemente se tratan del artista. La primera silueta
se encuentra colocada de perfil y sostiene sobre sus
manos un sombrero de copa alta por el cual se asoma un
conejo. Del lado derecho del cuadro aparece la segunda
silueta dando la espalda y en el centro de su cabeza
encontramos una representación de la luna, simbolo del
pensamiento creativo, entre muchas de las reflexiones
a las que nos lleva esta pieza. Precisamente en El Mago
el autor, a manera de autorretrato, nos indica que la
inspiración surge desde lo hondo del núcleo personal:

;

mientras que por un lado su trabajo se suma en la
fantasia del mundo interno, por el otro saca la chispa de
su imaginación para esclarecer el mundo externo. Esta
ausencia y presencia se repite en Hombres rojos y acuario
(2004). Por otra parte, vale la pena observar que en El
cado oligarca (2006), Garza nos propone, por medio del
realismo mágico, un personaje que se mueve dentro de
una estudiada escenografía, construida a partir de su muy
personal mundo imaginario y en donde el protagonista se
mueve a criterio de sus caprichos, esbozando una crítica
al realismo, al cual a pesar de todo, el autor se suscribe.
En su obra nos encontramos con cerdos, coyotes,
conejos y demás seres animales -Repartiéndose
el marrano (2010); Coyote de derecha (2009) y Trae
corbata (2009)- que se entrelazan logrando juegos
de poder, reflejando la condición social y el entorno
político al que pertenecen, corno metáfora de un pais
políticamente enfermo, inestable y aferrado al sueño
inalcanzable de pertenecer a otra realidad donde tal
vez sea posible el equilibrio, el desarrollo y la justicia
social. Podemos ver que David Garza, en lugar de
limitarse a registrar, cronicar o mostrar la inestabilidad
política del México actual, utiliza y se mueve en la
ironía para promover la libertad de pensamiento
y expresión. Su mirada es una mirada nueva: la que
sabe descomponer en cualquier momento, formando
nuevas correlaciones y acentuando los matices no
descubiertos o redescubiertos, y la que recompone
una imagen nueva, generalmente sorprendente.

66

" Roland" Barthes (2003) nos dice que un signo
sal~da~le es el que llama la atención sobre su propia
arb1tranedad Es un signo, entonces, que no pretende
hacerse pasar por natural porque en el momento de
transmitir un significado comunica, también, algo de
su propia condición relativa. Más allá de la paradoja,
no h_aY duda de que el realismo es una ilusión de lo que
David Garza es absolutamente consciente. Él mismo
hace el señalamiento de que el signo no es en absoluto
"natural", que las cosas están muy lejos de ser "tal
como y~ te ~o digo". Todo lo contrario. Luego, el signo
es autontano ya que conlleva una ideología, una forma
de ver el mundo.
Más alla de rastrear si David Garza es político O no
qué posición adopta en tal o cual obra, lo que no¡
mteresa como espectadores es hacia dónde nos lleva
con un ~scur~o cargado de dinamismo, cuya fluidez
no perIDite nmgún tipo de encasillarniento. Aún
cuando es obvio que el pintor se sitúa en medio de dos
pol~s: entre el arte y la política, entre la ficción y la
realidad, entre lo marginal Yla responsabilidad social
~ntre la libertad artistica y el compromiso político, s~
Impone ante nosotros con el mismo talante de otras
composiciones del arte en diversos momentos de la
historia, corno el de Chagall, a quien hace referencia
en el manejo del color, intenso y vívido, as1 como
1~ presencia de personajes de cuentos coloridos,
Vlllculados con la música, dentro de un espacio libre
y gracioso. De Chagall encontrarnos en David ese
sentimien_to de indiferencia, de pérdida de respeto
por la realidad, una rebelión en contra de sus leyes. El
producto de todo esto es un universo en donde el color
Yun realismo fantástico ocupan el primer lugar.

?

2. MUMDOS PARA HABITAR

La •
pmtu_
a pensar la vida; la mirada explora
eli ra invita fil
sus_r _e~es y per . es, los signos de lo manifiesto y
los mdic1os de lo desconocido. En sus articulos sobre
la naturaleza del arte, Matisse (1972) nos dice en
cuanto a la experiencia humana de la obra: "el artista
sabe que en el momento de pintar está constru endo
Y

un mundo aparte, un reino irreal o virtual si as1 se
prefie~e". Los mundos de David Garza se d~spliegan
a parnr de una perfecta armon1a, dominio del dibujo
tanto como del color, espacios pictóricos en donde
construye y reconstruye la condición humana
partiendo de escenarios cuyo amor y respeto por la
naturaleza, lo motivan a reflexionar que el mundo en
~ue habitamos no sólo carga con el peso de la historia
smo con la responsabilidad del hombre en su entorno.
En sus obras Destino (1998) y Elefante (2007) podemos
ver que el equilibrio, tanto interno como externo, es
otro de los temas que se liga a esta reflexión sobre una
conciencia personal y colectiva acerca de la experiencia
de habitar este lugar, y nuestra relación con los otros.
En sus ob~as aparecen con notable carga simbólica y
r~currenc1a temática elefantes y peces, monos y aves;
sm embargo, no deja de señalar sutilmente que no se
trata de. opuestos, sino de complementos. En el fondo,
1
o que IIDP?rta es la ~ d que se conquista por medio
de la rebelión artisnca y social: tanto el mono cargando
al elefante como el elefante observando la ciudad, se
unen y rompen con los interdictos que nos hereda la
tradición. Las barreras son, pues, superficiales.
A finales de 2009, David Garza fue invitado a
participar en la exposición del Primer Festival
Internacional de Arte Contemporáneo en el
Museo MAMA de Argel, Argelia. No hace mucho
habla empezado a integrar en su obra diversas
r~presentaciones que animan a imaginar mundos
~ere~tes y en continua transformación, imágenes
miste~os~s donde el cuerpo astral tiene cierto regusto
a terntono de ensueño, el mismo que hizo perder la
cabeza a Mélies.
. Fue en eSte lugar que durante sus noches bajo el
cielo del norte de Africa, Garza observó el horizonte
cegado de oscuridad e iluminado por la luna del
M
b
agre . Ahi, hospedado cerca del puerto, en un
hotel de tradición argelina que guarda ese aire de ex
colonia francesa, se diriaió desde el muelle hasta los
l1mi
o-del 'tes ~e la _ciudad, dejánd_os: atrapar por las olas
Meditarraneo. Estas dos 1magenes prodigiosas no

LOS NIDOS QUE DAVID CARIA NOS C
LIBERTAD CREATIVA DONDE TODO OMPARTE, SON UN ACTO DE
CREACIÓN
PUEDE SER PASTO PARA LA
EMPRENDÉ:~:::::~:::MPUERTASDELASORPRESAY

17

�tardartan en reunirse en la obra del autor, quien.. capaz
de tejer historias compactas desde relatos divergentes,
junta de manera natural las cosas más dispares y
encuentra sus fórmulas de diálogo.
3. MACIA, MISTERIO Y PERCEPCIÓN

En su pieza El rey (2005) nos remite a la vertiginosa
evolución de la ciencia y la tecnología que hoy vemos y
padecemos, implicando sin remedio una lucha frontal
con todo lo que suene a magia. Pero es evidente que
el hombre ha renunciado de manera casi total a una
concepción mágica del mundo con fines de dominio
y conquista de la naturaleza. Mientras la ciencia gana
terreno, un personaje análogo al mago se salva de la
extinción: se trata del artista, que con su proceder por
amor al arte recolecta hermosos frutos inofensivos y
consoladores: la belleza, la alegria, la conmemoración,
la música de la pintura. A través de la historia el artista,
al ser tan poco práctico, no disputaba con el científico,

David Garza toma por completo el espacio de la
pintura para narrar la historia y moldearla a su gusto.
Como un alquimista utiliza acrtlicos, esmaltes, recetas
y nucos conociendo bien las trampas de la narración
pictórica. Nosotros como espectadores tampoco
concebimos el mundo sin historias, sin las cuales el
ejercicio del proceso creativo de la pintura nos resulta
vado de significados. Sin embargo, la mirada unifocal,
la que gobierna nuestra cultura, se las arregla para
presentarnos un mundo mudo o construido al menos por
un relato único. El trabajo de Garza no es asi, al contrario,
nos invita a expandir nuestra mirada y a desbordar la
vista en sus tránsitos, de revivir la sensación de tomar por
primera vez conciencia del asombro, el maravillamiento
y el susto de ser, de formar parte del mundo y estar a
la vez separado de él En Caballito (2008), descubrimos
esa sensación infantil y asombrosa, como una entrada y
salida instantánea en el misterio, percepción infantil que
nos lanza a pensar y repensar, dando sempiternas vueltas
en círculo marcando una huella cada vez
más profunda.

1

CI¡

.=

costumbre". En Mujer que vuela (2008) y El sueño (2007)
podemos confirmar que los nidos que David Garza nos
comparte, son un acto de libertad creativa donde todo
puede ser pasto para la creación, para destrabar las
compuertas de la sorpresa y emprender la aventura de
crear desde un terreno diferente y pintar no para obtener
respuestas directas sino para ir sácandole filo a las
interrogantesto

4. LES ACASO POSIBLE CURARSE
DELA VIDA?

de manera que fue dejado en paz siendo mirado con
indulgencia por el rey: "Tú allá en la luna, y nosotros
aqu1 en el mundo". El artista -como el poeta-, diria
Cortázar, "...ha continuado y defendido un sistema
análogo al del mago, compartiendo en éste la sospecha
de una omnipotencia del pensamiento intuitivo, el valor
sagrado de una metáfora".

Aunque el arte bien puede ser remedio
para algunos de nuestros males más
inconfesables ¿dónde reside la aventura
del acto mismo de pintar?, ¿dónde
reside la obra? El acto de pintar, como lo
demuestra David Garza, resulta dificil,
por momentos imposible, no a causa de la
célebre parálisis ante el lienzo en blanco,
sino ante lo oscuro del alma; enfrentarse
con el pincel seco y el bastidor en blanco
es enfrentarse en realidad con la negrura
interior, y si el autor no tiene la firme
intención de encararla, ni vale la pena
sentarse a pintar. En Animales esperando al
autobús (2008), encontramos el camino
del no saber, hecho lenguaje: la travesta que nos espera
es la de seguir el hilo del lenguaje del autor que nos lleva
por zonas inesperadas. Pieza a pieza va cambiando de
matices, nos mueve el piso como al rey en Cuando la tierra
se inclinó (2009), nos saca la alfombra por debajo de los
pies y de golpe dejamos de encontrarnos en un lugar
seguro, poco creativo; nos ha hecho volar "del nido de la

68

69

Referencias
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Cortazar, Julio (1994). Obra critica. Jaime Ala::raki (ed.).Tomo ll.
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Cultura Económica.
\'ar.gas Llosa, ~!ario (2008). ~El poder de la ficción" en Lcrras Libres
.:-..um. 110 (p.14).
'

�arte?
Enseñar es ser íntcrmcdia,io
cntrc el estudiante y el co11ocim1cnto,
i11ccrmed1ario unas vcm discreto,

otros entusiastay otros autoritario,
pero siempre destinado adesaparecer...
ATourainc

Al tratar de discurrir en las posibles respuestas a esta pregun~a
me he encontrado con experiencias documentadas com? a
de Michael D. Day (1998) que en su artíc~lo "Art Educat10;1:
Essential for a Balanced Education" p~bhcado en_el boletm
d 1 NASSP pregunta cómo es posible que m~llon~s de
e:tadouniden'ses completen su forma~ión _educat1Ya sm un
entendimiento fundamental o experiencia_ en las artes, y
cuestiona a los sistemas educatiYos por considerar, e? orden
de importancia, a las ciencias exactas sobre las humarudades.

no de los más fructíferos luc~adores por
la inclusión del arte en el cumculo escolar
es Elliot Eisner, quien reconoció que en las
escuelas de Estados Unidos, muchas de las formas
de pensar a través del arte, especificame~te. ~ la
cogrúción, eran inadecuadas en su enfoque y significado
al proponer aproximaciones educativas desbalanceadas
e innecesariamente obtusas para la noción del
estudiante (Smith, M. K, 2005).
.
Gracias a Eisner1 comenzó a brindarse atención
al desarrollo de la educación artística como una
disciplina más; así mismo, reconoció que la f~rma~ión
de una actitud artística a través de la educación nene
contribuciones únicas en el aprendizaje infantil.
Eisner también se preocupaba por la estética, la
critica en la educación artística y la exploración
de la historia como contexto social, por lo que sus
investigaciones sirvieron de apoyo para ofrecer a los
alumnos materiales didácticos con la esperanza de que
la creatividad fluyera.

U

l Eisner fue impulsor del mO\"ÍnÚento DB~E. Discipline Bascd Are
Ed11cation, con gran influencia en Estados Umdos entre las décadas
de los ,O y 90 del siglo XX.

Existen estudios realizados sobre las contribuciones
del aprendizaje del arte en el cerebro humano; uno de
ellos, de acuerdo con Pérez Rubín (2001), muestra que
aunque el aprendizaje de las artes suele vincularse al
hemisferio cerebral derecho, se ha comprobado que en
el estudio de la música y ejecución de algún instrumento
musical ambos hemisferios cerebrales se activan. De esto
se deduce que el estudio e impulso a las artes desde los
primeros años de edad desarrolla al ser hu~o ~e_una
forma integral, y lo prepara mejor en cualquier acnvidad
profesional que elija
Además de los beneficios cognitivos o físicos del
aprendizaje o la educación en las artes, la experiencia
del arte, la acción creadora y el acto creador son en
sí necesarios y saludables, por cuanto nos procuran
anclajes con la vida, con nuestra propia biografía, con
nuestro propio cuerpo que siente e imagina. Tal co~o
menciona María del Río Diéguez acerca del arte terapia:
"... nos permite integrar la experiencia que es vivir, dar
forma a lo que somos desde el alma" (2006: 69,74).
Estamos rodeados de arte en todo momento; a veces
sucede que simplemente no nos damos cuenta de estas
interacciones cotidianas que implican aprender a través

70

de imágenes y objetos que representan el conocimiento,
Es cierto que la glorificación en el arte prevalece en
y concilian las relaciones entre creadores y espectadores
la psique humana, como menciona Nietzsche, en el
(Freedrnan, 2006). El arte intenta que no perezcamos
artista la belleza es la más alta idea del poder, un poder
por abuso de verdad, escribe Nietzsche, ya que en el
que se consigue sin esfuerzo; esto divirúza la fuerza
ser humano el arte es una via, un medio de búsqueda
del artista, por lo que la iluminación debe más bien
de verdad, asi como también escape; al humano se
ser tratada como un mito, pues ha detenido a algunos
le proveen varios caminos para salir de la alienación:
de poder vivir la experiencia artística. La belleza es un
el psicoanálisis, o los estudios para desarrollar una
reflejo que no conocemos de nuestro interior, el cual,
vocación, la socialización, la diversión en si; pero el más
tras ese velo o "poder", tratamos de descubrir.
profundo, lo que toca la médula del "yo", es la creación
Existen suficientes estudios que mencionan las
artística o cientilica.
bondades del arte y su influencia en la educación
Meter Drucker (1989) ha escrito: "la educación en
del individuo, pero debe tenerse en cuenta el nivel
el arte hace de los individuos personas más preparadas
en donde resulta aplicable el arte en los planes
para desarrollar sus capacidades creativas y aplicarlas
académicos. ErichJensen (2001) menciona:
en todas las facetas de su diario vivir"; no obstante, al
alumno que se le adoctrina con un plan de estudios en el
El grupo de Harvard (Proyecto Zero) indica que
que la mayoría de su vida escolar está cargada de materias
las artes no deben ser usadas como una reparación
"exactas", queda librado de la gran dificultad que cohibe
instantánea al déficit de un mal sistema educativo
a todo el que estudia realidades vivas: saber si existe
de un distrito escolar; las artes son para un
verdad de correspondencia entre la intuición empírica y
periodo largo, y no se debe hacer alarde de cómo
el concepto racional. Al tener una instrucción rutinaria
modifican las calificaciones. Si demandamos
dentro de las estructuras escolares podemos caer en la
resultados rápidos, las artes no los suplirán, las
alienación. En la formación del significado -el ideal,
anes desarrollan sistemas neuronales que pueden
como dice Kant (2003)-, la construcción del concepto
llevarse meses y hasta años en afinarse.
consiste en representarse a priori la intuición que le
corresponde, sin que exista la necesidad de intuición
Hay que sumar que en los contextos de la didáctica
empírica o experimental. El arte provee esa experiencia,
y las condiciones sociales a partir de la Revolución
as1 como la representación del "yo": socialización,
Industrial se da un divorcio entre quienes producen
comunicación, motivación, necesidad de superación,
la tecnología y entre quienes la usan; este divorcio
imaginación. .. El arte provoca pensar.
ha separado a la gente de la ciencia, de la capacidad
El proceso creativo permite que aparezca el si~ de saber y de decidir qué producto de la ciencia y la
mismo. La manera en que la enseñanza de las artes
tecnología realmente conviene tener o no tener; las
tiene un impacto en el desarrollo cognitivo de los
personas se han vuelto un simple absorbente de esa
individuos descubre un nuevo paradigma en la
tecnología como compradores, como consumidores; se
educación. Josefina Alejandro (2007) en el Desarrollo
han convertido en una sociedad de la velocidad, que
de la inteligencia a través del arte, expone:
desea rápido, y que pierde en si el sabor de la creación;
Mediante la incorporación de las artes de manera formal,
sistemática, consciente dentro del cumculo, dirige esa
parte creadora en la mente que en s1 conocemos gracias
al arte, podemos entrar a una dimensión maravillosa de
comunicación con creadores de todas las épocas; pero
si podemos prcxlucirlo nosotros núsmos, es una parte
del cielo que se nos regala en esos momentos fuera de
todo tiempo, que son los de iluminación, inspiración y
creación.

71

Esa brecha entre la gente y la ciencia, y el arte, y que
se alude por creencia popular como propietaria de la
clase cientlfica o la clase elevada, es en verdad que está
al alcance de cada individuo no sólo como receptor del
núsmo sino como generador. Y as1 como a la gente, en
general, le resulta c:lificil entender cuestiones que tienen
que ver con física atómica, a otros les resulta c:lificil
entender pintura o música posrnodernas; esta misma
dilicultad surge debido a que no estamos entendiendo

�los procesos del "cómo" se producen arte y ciencia, y
no estamos haciendo lo necesario para acercarnos a ese
entendimiento (Sarukhan, 2006).

La educación en las artes no siempre es tarea impuesta
al artista, el individuo que da forma, que ejecuta: el
otro artista, el artista pasivo, el público, el espectador,
aunque no lo desee, ahí está presente al consumir los
productos artísticos, percibiendo y reconociendo por
instinto básico lo que ve, lo que escucha, lo que siente,
formándose un juicio; he ahí la esencia de la opinión
que se coadyuva con lo que tiene en su memoria,
para sintetizar su opción a una decisión, a una acción
razonada. "El arte ha sido y es todavía el instrumento
esencial en el desarrollo de la conciencia humana"
(Read, 1980).
Sabemos que el conocimiento se construye en el
contexto de una situación de aprendizaje. Sir Ken
Robbinson, en su ponencia dictada en TED 2006, "Do
Schools Kili creativity?", atenta a las ideas "tradicionales"
de la educación al proporcionar una crítica sobre la
falta del arte en la educación del humano. Robbinson
menciona que el arte como modelo de pensamiento
humano proporciona la libertad de decisión en su
conducta al enfrentarse a temores comunes, uno de
ellos el "error", pues si no está preparado para enfrentar
el "error" no está listo para la creatividad; dicho temor
deviene de una educación "autoritaria" o "conservadora",
una educación sin arte que les enseña a los niños el
"error" como algo negativo dentro de la sociedad y la
cultura, por lo tanto les condiciona a no ser curiosos y a
fiarse de las normas ya establecidas puesto que "ya son
conocidas" o "seguras".
Actualmente, nos encontramos en la transición
multidisciplinar del legado de pensadores, también
considerados educadores, como Lowenfeld, Dewey o
Eisner. Hoy, las artes construyen y condicionan nuestra
cotidianeidad a través de los medios de comunicación
y las industrias culturales. Las diferentes formas en las
que el arte puede influir a través de la educación, ya sea
en las artes o por medio de éstas, han cambiado y se
contextualizan dependiendo de la sociedad en la que
estén insertas. Mientras en muchos lugares del país
persista la idea de que el arte pertenece a los museos,
las galerías o los libros, seguirá existiendo una clara
diferencia entre el arte con otras materias impartidas en

los planes de estudio básicos de la educación mexicana,
y seguiremos observando que los profesores e incluso
las instituciones del país no atienden a un propósito
definido en cuanto a educación artística, siendo usual
que surjan preguntas como: ¿Qué significa una buena
educación artística? ¿Por qué se enseñahCuáles son sus
beneficios?
Hay que observar la situación desde una perspectiva
amplia y permitir que los agentes del cambio, en este caso
los profesores, tengan opciones diferentes para construir un
camino en común. El cambio enla sociedad será mediante la
educación en las artes y a través de las artesl'O

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72

�''SECÚM ESTA LÓCICA SOY UM
L\CREBÍ"

sin embargo todavía, veinte años después del
desmoronamiento de la Yugoslavia socialista
de Tito, se presenta aquí un fenómeno que
anteriormente podía considerarse corno característico
de esta zona del mundo: el Día Yugo. Éste inicia
muy temprano, a las seis de la mañana, con un aire
acondicionado que arranca traqueteando y que
tampoco se puede silenciar presionando enérgicamente
el botón de "Off". Continúa bajo la ducha, la que finaliza
después de unas gotas titubeantes, tan pronto se haya
asegurado de que el huésped se encuentra empapado. El
Día Yugo prosigue en el desayuno, donde los bordes del
pan son tan gruesos corno el dedo pulgar de un obrero, y
las rebanadas de salami, arqueadas en las orillas, brillan
con un rosa sobrenatural. El primer clímax se alcanza
con la titubeante queja al portero -cuya brillosa tela
del uniforme también evoca tiempos sumergidos-,
que ladra al huésped "I tell the mechanic!" Terrones de
nieve endurecidos se encuentran pegados a las orillas
de la calle; sopla un viento frío y húmedo, y todo el
hervidero de gente del centro de la ciudad no puede
expulsar la impresión de un gris que todo lo oprime. A
partir de ahora uno está resignado a todo y se desplaza
siguiendo la buena y vieja máxima partisana: "iNada
debe sorprendemos!" Así, cuando por la tarde en el café
del "Profil Megastore" en la estrecha calle Bogoviceva
incluso la grabadora, sin duda occidental, funciona
disparatadamente, esto ya no provoca ningún arrebato:
un Día Yugo.

Y

Por supuesto todo esto es verdadero
y sucedió exactamente así, y por
supuesto que es al núsrno tiempo falso;
los recuerdos habían regresado con un
buen cuarto de siglo de antigüedad, y se
reflejaban en el presente. Lo que sucedió
antes y entre tanto (y que en Occidente
sólo fue percibido en casos de extrema
agudización de la crisis y la guerra: por
ejemplo un intento de genocidio) lo ha
retenido la literatura con más fuerza e
intensidad que cualquier otro medio:
Ivo Andric, Aleksandar Tisrna, Miljenko
Jergovic pertenecen a esa serie de autores.
Que sus novelas se traten de literatura
mundial, al fin y al cabo fue reconocido, en
el caso de Andric, por el comité del Premio Nobel; en
cambio, Aleksandar Tisrna fue reconocido tardíamente
en Europa occidental. Del tercero de esta sucesión
generacional, Miljenko Jergovic, nacido en 1966 en
Sarajevo, el mundo lector tornó nota definitivamente
después de la aparición de su segunda novela, La casa
de nogal. Para ese entonces el autor, bosnio de lengua
materna croata que huyó de su ciudad natal Sarajevo
durante el asedio en 1993, vivía desde hacía mucho
tiempo en Zagreb.
lUna pérdida, por tanto, del país natal, una pérdida
también de los habituales contextos culturales y
espacios de resonancia de alguien que ya durante sus
estudios trabajaba para la prensa y la televisión, que
al mismo tiempo escribía poesía y que con su primer
poernario a los 22 años fue distinguido corno "mejor
poeta joven" de la República de Bosnia~Herzegovina?
El autor, entre tanto de 44 años de edad, aquí y allá
los rizos ya se tornan blancos, se reclina en la angosta
sillita del café y observa a la persona de enfrente de
manera tan amable corno exacta. "Aquí no soy ningún
huésped", dice y sonríe. "Y nadie de aquí de nosotros
tiene sólo una identidad. Torne nú historia familiar:
uno de mis bisabuelos era un suabo del Banato que era
funcionario de ferrocarril en Sarajevo. Otro bisabuelo,
un herrero, provenía de Eslovenia y encontró empleo
en los trabajos metalúrgicos de la catedral de Sarajevo.
El tercero provenía de Croacia y trabajaba en Correos

74

en Sarajevo; el cuarto llegó a Bosnia desde Hungría.
Pero todos ellos" -una mirada veloz, pícara- "no se
hubieran conocido si el emperador austriaco Franz
Joseph I no hubiera sentido una necesidad imperial y
ocupado Bosnia~Herzegovina con su ejército. Eso es
importante", añade Miljenko Jergovic, nuevamente
con seriedad: "De este modo, según esta lógica, yo
también soy un zagrebí".
FORASTERO DESDE EL IMTERIOR

Al protagonista de su más reciente novela, Freelander,
le sucede algo muy parecido. Karlo Adum también es
originario de Sarajevo. Cuando niño, el futuro maestro
de historia llega a Zagreb con su madre, la "Mama
Cica" que mimosamente hizo uso de su belleza bajo
todos los regímenes desde 1941 (fascistas italianos,
oficiales del Imperio nazi, después los socialistas del
titoísmo). Mucho más delante el lector se percata de
que la causa del abrupto cambio de patria no se debía
a la madre programada en sacar el máximo beneficio
a través del empleo deliberado de su cuerpo, sino a su
hijo, que frecuentemente se encontraba asombrado
ante el mundo y sus vicisitudes.
Gracias a que el croata es su lengua materna,
Karlo no se siente extraño en la cultura zagrebí. Sin
embargo, todo lo que le sucede desde su infancia
permanece en el exterior: que el padre, a quien un
tío le mocha el pulgar, rasgue las paredes rabiando
de dolor y al final muera medio loco; que la elegante
madre le confeccione a su pequeño hijo un uniforme
fascista negro con el cual él desfila orgullosamente
sobre el piso de madera, mientras que Cica se acerca a
los oficiales forasteros no sólo en calidad de modista·
que después se le haya malogrado una carrera e~
el partido, en la universidad y en el extranjero;
finalmente también, que su esposa Ivanka muera
miserablemente a causa de un tumor cerebral. Karlo
ve todo esto pero no lo comprende. Él es un forastero
desde el interior, le falta la llave para el mundo en el
que vive. Tanto mayor es por eso su ira hacia casi todo
lo que le rodea: hacia todo lo que, por la razón que
fuere, le sucede a él y a su país.
De todo ello, el lector de Freelander llega a ver y
escuchar considerablemente. Acompaña a Karlo Adum
en un viaje de retorno hacia su propia historia, que
al mismo tiempo es un viaje a la historia del antiguo
Estado plurinacional. En septiembre de 2006, "el

75

profesor" se monta en su Volvo naranja, de treinta años
de antigüedad, para recoger en Sarajevo la herencia de
aquel tío que anteriormente le había cortado el pulgar
a su padre. Con una mirada dilatada por el espanto,
lleno de aborrecimiento y provisto de una pistola por
si acaso, Adum atraviesa la vieja Yugoslavia como el
presente -"uno veía edificios grises y sucios de varios
pisos, ruinas de las que crecían árboles, una sucia y
desordenada calle ribereña con faroles corroídos y
lámparas destrozadas que evidentemente habían sido
colocadas en tiempos del socialismo. Pues eso era
Bosnia". Adum cruza una frontera tras otra, va de un
horror cotidiano al siguiente. Y al final, refugiado en
Sarajevo en el amenazador motel Mauretanija, en el
estacionamiento desvalijan no sólo el viejo y elegante
Volvo, también pillan al mismo Adum. Con su
último aliento, deja caer su pistola por las empinadas
escaleras; con ello pretende advertir que ahí yace un
hombre al borde de la muerte. Pero nadie lo escucha.
IMDIVIDUOS DESTROZADOS EM UM TODO
DESTRUIDO

Freelander es una novela sobre el tiempo que transcurre,
un libro sobre el miedo y la ira desenfrenada, pero
finalmente y sobre todo, sobre la aflicción -un libro
literario de historia que, con la mirada vuelta hacia atrás
cuenta también sobre los vínculos perdidos, individual~
Y sociales, con el presente. Karlo Adum espera
indemnización de una vida para él desaprovechada;
con el dinero de la herencia de su tío desea comprarse
un nuevo coche y marcharse a un tiempo de pensionista
despreocupado. Sin embargo, debido a que este
protagonista es un idiota cargado de furia, una bomba de
tiempo en dos piernas bien vestida y que se expresa con
educación, su mirada capta inevitablemente el pasado y
el presente como una obra grotesca furiosa. Cuando el
personaje, carente de palabras, examina lo que le resulta
incomprensible - y finalmente no hay nada que no fuese
incomprensible para Karlo Adum-, surge de ahí una
comicidad brutal y vociferante.
Miljenko Jergovic ejerce su poder para dirigirla.
Pues realmente es una virtuosa muestra de habilidad
realizar este tour d'histoire con un "Ekel Alfred" 1•

~e!

1• N. trad: _Es un antipático personaje (burgués, reaccionario,
chauVllll.sta, nusógino) de una serie de televisión alemana de los años
setenta. "Ekel" significa "repugnancia", "asco".

�bosnio,croata, observar el mundo y su historia con
ánimo arisco a través de la óptica distorsionada de
Adum -y al hacerlo no expulsar de su corazón ni al
monstruo ni a su realidad. La aflicción sobre la miseria
de los Estados antiguamente unidos mediante poder
político, entretanto separados, comprende siempre la
compasión hacia el individuo desconcertado furioso:
la historia de Karlo Aduro es al fin y al cabo también la
tragedia de todos, así corno su desamparo e ira.
¿Pero son éstas también las del autor de la furiosa
roadmovie? "Después de que mi madre leyó el libro", dice
Jergovic, "por primera vez se preocupó por mí. '¿Qué pasa
con tu vida?', preguntó ella. Eso me hizo pensar. Es decir,
yo no hubiera creído que fuera así de palpable a través
de la lectura, que este libro fuera impulsado por tanta
ira y aflicción." Su fundamento es el espanto ante lo que
a un individuo durante una larga vida en esta parte del
mundo le pueda haber sucedido, sin que él hubiera sido
personalmente afectado por expoliación, persecusión u
homicidio. "No hay consuelo", dice Jergovic, y trae a la
memoria los últimos filmes de los antes llamados "países
del Bloque Oriental". Las devastaciones externas también
prosiguen en el interior profundo del individuo -pero
Jergovic ve tales fenómenos ya presentes décadas atrás,
por ejemplo en Doctor Faustus de Thornas Mann: "El todo
está destruido, y en él el individuo".
,..ESE SERlA EL SUICIDIO CULTURAL DE
EUROPA"

Quien se sienta frente al autor en esta tarde
tempranamente oscurecida en el café de Zagreb, no
tiene sin embargo ante sí ni a un hombre furibundo ni
resignado o posiblemente cínico. Se percibe más bien una
apacibilidad combativa, un apacible espíritu combativo
de raíz -la impresión no se puede comprender más
que como paradoja. Su móvil: la sensibilidad. Su
consecuencia: la decisión. En un mundo marcado por
una destrucción tanto interna como externa, en donde
la historia de los Balcanes es sólo una tragedia entre
muchas otras, sólo el sensible, que se confronta a sus
propias experiencias dolorosas e investiga sus fuentes,
puede por lo menos hacer frente a sí mismo -tan mal
como fuese, éste es también el propósito de Karlo Adum,
que tiembla de ira ante la aflicción y el desvalimiento.
MiljenkoJergovic mismo, a diferencia de su protagonista,
no se arredra ante las consecuencias de sus penetrantes

preguntas. Y las formula en público, en su doble
existencia de periodista y escritor. Inevitablemente, con
su impasibilidad atrae hacia sí mismo el ladrido furioso
de aquellos que han hecho con la historia yel presente su
falsa paz. Pero también recibe la simpatía de aquellos que
reconocen su propio desasosiego en los pensamientos,
análisis y reivindicaciones de Jergovic.
En 1994, un año después de su llegada a Zagreb,
el autor recibió el Premio Nacional croata por su
primer libro de cuentos Sarajevo Marlboro. Pero apenas
dos años después, con motivo de su novela Ruta
Tannenbaum, cayó sobre él el odio concentrado de
aquellos que no querían oír nada del esclarecimiento
literario sobre el antisemitismo croata. Cuando
ese mismo año defendió el Islam como una de las
religiones balcánicas nativas, fue nuevamente blanco
de ataques; incluso contra él arremetió en público un
ex vicepresidente del club PEN de Croacia.
"Cuando me dieron el Premio Nacional poco después
de mi llegada", diceJergovic ahora con una sonrisa irónica,
"no se sabía lo desagradecido que soy. Yo no deseaba ser
aquí ningún huéspe4 y tampoco tenía planeado cambiar
mi temperamento. Yo quería expresarme acerca de todo
lo que me pareciera importante, así como lo había hecho
exactamente en Sarajevo. Comprendo la irritación que
eso ocasionó. Pero en el caso de Ruta Tannenbaum sí que
me sorprendí. Ahí ataqué el mito del compromiso de los
croatas hacia los judíos -aquí los judíos, a diferencia de
en otros Estados que colaboraron, no fueron enviados a
campos de concentración del extranjero, sino a campos
de concentración croatas. Hasta hoy en día eso es algo
vivo- como conocimiento negado."
Y a pesar de esa vehemente discusión sobre la
memoria colectiva, en la que Jergovic tomó partido
por los perseguidos, tan sólo poco tiempo después fue
culpado de antisemitismo. ¿Cómo pudo suceder eso?
"Mi ciudad natal Sarajevo", dice él, "es la ciudad de
las 100 mezquitas, esa es una parte de mi identidad.
Pocos días después del 11 de septiembre escribí un
artículo publicado bajo el título '¿Puede el hombre ser
musulmán?'; las reacciones se dividieron entre ira y
aprobación. También eso me frustró. Los problemas
que tenemos con los musulmanes no son de naturaleza
balcánica o croata. Son problemas que afectan al núcleo
de la identidad europea: no vivimos junto con los
musulmanes desde ayer, isino ya desde el siglo XVII!

Cuando ahora se alimenta el miedo al islam, me siento
más que preocupado. No habrá un nuevo holocausto
pero si Europa traiciona en este punto una parte esencial
de su identidad cultural, el antiislarnismo puede asumir
formas del todo comparables al antisemitismo. Ese sería
el suicidio cultural de Europa."
AOUf ESTÁ EL PRESEMTE

En todas estas disputas, a los colegas de Jergovic les
pareció innecesario ponerse del lado del intelectual
impertérrito. A consecuencia de ello, en el año 2007
abandonó su gremio. me dónde esa abstinencia de
los autores hacia temas que conciernen a la manera
en que su país se ve a si mismo? Un aire glacial entra
por la ventana; el tiempo acordado de la conversación
se ha sobrepasado ampliamente. Miljenko Jergovic
se ha puesto su chaqueta y su bufanda palestina
alrededor del cuello. "Muchos escritores", dice con
un irónico parpadeo, "ven la literatura como una
especie de mundial de futbol: los colegas son rivales
a los que deben derrotar; no hay ninguna solidaridad
profesional. En cambio, yo soy en primer lugar lector.
Ypor tanto sería muy infeliz si todos los otros libros
fueran peores que los mios."
No obstante, es alta la probabilidad de que una gran
parte de las novedades editoriales también se queden
detrás de su nueva novela. Freelandcr -así llamada
confonne a la contraseña optimista de la cuenta suiza
que Karlo Adum había deseado heredar- va demasiado
al fondo de la sustancia de la propia historia caótica
y desesperada. Y demasiado enormes son el ímpetu
literario, fantasía y regocijo de escribir del autor, como
para no alcanzar con todos los sentidos también a los
lectores del mundo entero: Miljen.koJergovic, un escritor
europeo de rango mundial
Desde hace tiempo se ha ido de la mesa ydesaparecido
al fondo del grande almacén de medios. Quienes se
quedaron a la mesa se pasaron un tiempo charlando
sin darse cuenta de que el poeta mientras tanto había
pagado su cuenta. Que ella también forma parte de los
fans deJergovic, lo reconoce finalmente la traductora, y
admite asimismo la alegría que siente de haber tenido la
oportunidad de conocerlo personalmente. ¿Qué habría
de decir aquélla que muy temprano por la mañana
rabiaba ante la ducha averiada? Las dimensiones vuelven
a su lugar: aquí es el presente~

76

77

�lo que sería más tarde la vanguardia
brasileña, ya que ellos fueron los
QUE PERDURA
que introdujeron las ídeas del
surrealismo, dadaísmo y futunsmo
TfrULO:AI otro lado dd mundo
en aquel territorio del reino de
AUTORI Murilo Mendes. Traducción Camoes. Ideas que tanto Mario como
deJoséJavier Villarreal
Oswald conocieron por sus viajes a
EDITORIAL: UANL
Europa. Fue un tiempo de polémicas
AAO: 2009_ _ _ _ donde aquellos jóvenes retaban de

De la vagancia

en la sublimación de la forma
que terminó estallando en un
amotinamiento de los sentidos.
· b 1· t s d 1 XIX
Nacido en 1901, Murilo Mendes es Fueron 1os sim o is a e
hijo de los movimientos estéticos, atroz los que plantaron dichas
raíces, las cuales habrían de
ideológicos y cientlficos que
expandir su fronda en diferentes
serian el epicentro de una centuria
idiomasygeografías.
sísmica, en la cual muchos autores

1

i

frente a las anquilosadas y glosadas
visiones parnasianistas. Fueron
ellos practicantes y apologistas del
verso libre, de tomar como asuntos

e1l

propiosdelapoesíaaqu osaspectos
prosaicos, humildes y vulgares de la
existencia, asi también los adelantos
1 tecnológicos: aviones, autos,

CABALLERÍA
tomarían el compromiso de mirar '
frontalmente su modernidad. Para
este tipo de poetJS, habitantes de
la primera trinchera del siglo XX,
lo revolucionario significó poner en
precipitación las formas establecidas
de su arte, hacer gtrJr los connnentes
a través de la e}.'Presión, crear nue\'os
moldes que correspondieran a las
nuevas formas de sentir, trastocar
el status quo, un decir como plena
exigencia de su deseo. Todo ello en
una suerte de reclamo de lo imposible
que fue consecuencia y arresto de
una revalorización de las posturas
más audaces de los pensadores y
escritores decimonónicos desde
Rimbaud hasta Marx. En el arte,
particularmente en la poesía y en la
pintura, lo revolucronario encontró
su verdadera manifestación, no en
un men::.aje propagandístico, sino

La escritura de ~lurilo atra\'iesa 1teléfono, cinematógrafo, etc. Fue
por estas convulsiones, pulso en una generación que criticó las galas
cruce de caminos, y va edificando superfluas de la burguesía, las formas
una serie de imJgenes y atmósferas convencionales de una e&gt;..-presión
asediadas por la sensualidad, que promulgaba como fin último la
pero no por ello está exenta de exposición de un léxico exquisito
la rabia y el sarcasmo para medir pero carente de un contenido que
las honduras y dec;filaderos de su estremeciera la sensibilidad de
época. Sin embargo, entender los su época. Como testimonio de
antecedentes poéticos que nutren, aquellas luchas intestinas entre
y por lo tanto dejan su huella, a los conservadores y liberales, queda
poemas de Murilo de una frescura el mamhesto versificado Prefacio
extraordinaria, obliga recordar a Interesantísimo de Mario de Andrade,
una generación de poetas brasileños y los postulados de Pau-Brasil de
que elevaron la expresión carioca a Oswald de Andrade, los cuales, no
la altura del espíritu de su tiempo. ausentes de violencia romántica,
'\lle refiero a los poetas que en 1922 rompieron con el stablishment de
fueron protagonistas de La Semana la poesía nacional y marcaron los
de Arte Moderno en la ciudad de caminos para las futuras generaciones
Sao Paulo. Concisamente a Mario de poetas. En este sentido, es justo
de Andrade y Oswald de Andrade. recordar a Manuel Bandeira y Carlos
Dicha fecha es roca fundacional de Drummond de Andrade, quizás las

78

voces más importantes de la poesía
brasileña en la primera mitad del
siglo XX, quienes formaron parte de
los mo,'Ím.Íentos recién mencionados.
2

Mi primer contacto con la poesía
de Murilo .\1endes y con la poesía

carioca, fue a tra,·és de la antología
Más que Carnaval de Miguel Angel
Flores. Alli, conoci los nombres
más significativos de la poesía
brasileña del siglo XX, asunto
que me ayudó para hacerme, en la
medida de lo posible, de los libros
de dichos autores. Evocadón a Rcc1fe
y La 1magi11aJia ventana abierta fueron
de los pnmeros títulos que llegaron
a mis manos. Hoy Bandeira y Ledo
Ivo continúan siendo poetas donde
es preciso practicar el h1bito de la
relectura. Ahora, con la antología
Al otro lado del mundo t raducida,
prologada y anotada por el poeta
regiomontano José Javier Villarreal,
la e}.'Ploración se ha hecho más rica
ye:,,..1:ensa.
Comprendo, después de conocer
más la poesía de Munlo, porqué el
poema "Mapa" resulta memorable,
"'' que en éste se pueden leer los
ostolados poéticos que Mendes
sarrollara a lo l,trgo y ancho de su
· ra poética. Es decir, los asuntos
sde donde el poeta orgamza y
"!-'unta el asombro: "Estoy liimtado
al norte por los sentidos/ al sur por
el Imedo/ al este por el apóstol San
Pablo) al oeste por m1 educación "
Fstos son los puntos cardinales
que van haciendo cruces dentro de
su obra. la influencia de la rehgión
católica con su enorme conjunto de
mitos y fábulas, el reconocimiento
del mundo a través del cuerpo como
sede de los sentidos, la sensación
de vérngo ante el drama cotidiano,
lo bibliográfico pero también la

oralidad de un entorno, todo ello
acusa presencra, en muchas ocasiones
de manera simultánea, dentro de
los poemas de Muriio Mendes. El
poema "Mapa" muestra a su vez
los rastros del surrealismo, no a la
manera fund.1mentalista de Bretón,
sino en el aprovechamiento de las
libertades esténcas y flujo del deseo
como eJe motor del mundo a través
de fa. mirada del poeta: "Mi cabeza
vuela por enc1ma de 1a babia, estoy
suspendido/ angustiado en el éter/
aturdido de vi.das." Aquí escuchamos
cómo el autor proclama su condición
sobre la nerra, su flujo por el mundo.
"Viva yo, que inauguro en el mundo
el estado de vagancia trascendente."
Vagar en tanto permanencia, un
estado trascendente logrJdo por
el perpetuo cammo. la actitud
del cartógrafo que anota cómo se
iluminan las geograf1as e.\'Ploradas Ji
cerrar los ojos. Así el poema ilustra,
haciendo honor a su nombre, los
rodeos y los atajos de Uil.l existencia
en el mundo y los de un mundo en
el mterior de una cabeza. El lenguaje
que ~ kndes utiliza oscila entre lo
abstracto y lo concreto, sin embargo,
el tono confesional no se interrumpe,
de tal modo, no se deja sennr en la
voz del poeta, aunque éste aborde un
asunto de densidades ontológicas,
la solemnidad ni la borrasca del
proscenio.
Lo erótico, presentado a traves
del cuerpo, es una de las constantes
que van permeando esta obra. Así,
como es JUSto y preciso, la imagen de
la mujer es punto capital Es de llamar
la atención rnmo el impulso erótico
del poeta potencia dicho erotismo
ante la presencia de lo religioso, como
si la atmosfera o la idea de lo divino
elevara la belleza camal "En la iglesia
hay piernas, \1.entres, senos y cabellos
en todas partes hasta en los altares." A

79

propósito de ello Mario da Silva Brito
comentó· "Jorge de Lima y ~turilo
Mendes traerían después a la poesía la
dimensión religiosa católica, turbac.....
y perturbadora, mezcla de pecado y
gracia, en busca de lo sobrenatural
que com'l\'e con la realidad humana
y la fecundidad del misterio." Exi• -t
una conciencia dentro de la poeti -:i
de Mendes donde lo terrenal está en
contacto permanente con lo divmo,
ya sea por evocación o invocación,
el hombre en la tierra como en un
escenano donde Dios, e y juzga pero,
a la vez, este mismo hombre bajo el
dominio de las pasiones y del libre
albedrío, canta su peregrinar telúrico
en las zonas del pecado, del deseo, su
estado de vagancia trascendente, su
espeleología en los placeres: condenado
a la culpa, cl hombre es un Prometeo
que no pedirá indulgencia. "D10s y el
demonio están unidos por d hombre"
Fxiste una correspondencia del
pensamiento de Munlo Mendes con el
de San Juan de La Cruz. Para ambos,
los asuntos de la carne hacen temblar
la \Oluntad mis férrea. Recordemos
lo que die:e el santo en Instrncción y
Cautda· "Todos los daño.e; que el alma
puede recibir nacen de las tres cosas
dichas que son tres enemigos· mundo,
demonio y carne Escondiéndose de
éstos, ni hay más guerra. El mundo es
menos dificultoso, el demonio, mas
oscuro de entender, pero la carne
es más tenaz que todas,". \1undo,
demomo y carne son sustancias
activas en los poemas de Murilo y no
sólo como presencias en tantp tema,
sino como dilemas que van erigiendo
una conciencia moral en los esfuerzos
de su voz: el pecado como vehículo al
paraíso y conocimiento de la condición
del hombre.
Murilo es uno de esos poetas que
sin qmtar la atención del retrato
que van dejando sus p?M" ..hc&lt;&gt;rva

�el cosmos. Escritura joven en su
propia antigüedad, es decir: poesia
que conserva, en sus potencias y
tensiones, la capacidad de sacudir
a un lector de nuestros tiempos. Su
tono, presto y desenfadado, consauye
una atmósfera de sabiduría, hallazgo
y sencillez. Muchos de sus \'ersos,
como sucede con los grandes poetas,
podrian funcionar como má:\imas
o aforismos. Género que también
practicó con peculiar fecundidad
y acierto, y donde la influencia del
materialismo histórico salta al primer
vistazo: "Lo difícil no es encontrar
la ,·erdad: sino organizarla." Este
aforismo nos ilustra su temperamento
forjado entre la claridad de las
cosas comunes y la hondura de la
meditación. Así queda su poesía
como una huella trascendente del
descenso haciJ si mismo: "para llegar
a ser todo, es necesario ser nada."

I

de narradc' "-5 ..cgi1 ..., 1tanos,. no existe remite ~ un :en~d~ más am~lio de

trabajo alguno que recopile la obra contar hi&lt;;tonas, ficciones y anecdotas
producida por autores de Nuevo emanadas desde tierras norestenses. 8
León -salvo alguna&lt;; ediciones librocontienedieztextosdeloscuales
pequeñas de concursos universitarios siete son cuentos y tres son fragmentos
o municipales.
de novela; incluye obras publicadas a
Cuentos desde el Cerro de la Silla: lo largo de los últimos 25 años escritas
Antología de narradores regiomonranos por autores nacidos entre 1950 y 1978
coeditado por Editorial Anagrama cuyascarreraslitcrariassedesarrollaron
y la UANL es, entonces, un libro en la ciudad-no todos son nacidos
necesario en más de un sentido: se en ~1onterrey. Algunos te,\."t:Os se han
trata de la primer antología que viene convertido en clásicos para la literatura
a contrarrestar este vacío y, como ya se de la región, m1entras que otras obras
sabe, una antología es una especie de son recientes.
muestrario que -aunque de carácter
Se tenca veces siete, de Ricardc
arbitrario y no exhaustivo- hace FJizondo, es el texto más antiguo de l.
las veces de "carta de presentación" antología y fue publicado en 1987. Se
ante quienes puedan interesarse en la trata de un fragmento de una novela
narrativadeNuevolcóndelasúltimas clásica para la literatura norteña,
décadas. Este trabajo es relevante para también conoada por algunos como
la editorial catalana puesto que forma la "literatura del desierto", en la que se
parte de un proyecto literario que lleva plasma la identidad local ylos valores
a cabo en conjunto con la UANL a familiares. La obra se desarrolla
rra,·és de la Cátedra Anagrama desde durante el porfiriato en una pequeña
Francisco MezaSánchez hace aproximadamente 3 años, y y modesta ciudad de Monterrey, en
también un generoso proyecto porque un ambiente casi rural Sus páginas
=====.-::.-::.-::.-:.-:....-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_-_- apostó a la tarea de difundir autores reflejan el estilo de vida norteño, cte
locales y permitir provincia.
que se proyecten
"Estasyotrasciudacks"eseltitulodel
Una
b aj o ,; u s e 11 o cuento de Patricia I.aurent, publicado en
editorial. Sabemos 1991 Aqui la ciudad no sólo es paisaje o
desde múlt ·
TfTuLO: Cuentos desde el Caro de '"
además que no es el geografía, la ciudad es un personaje que
pnmer intento de no actua ni habla, pero determina. En el
Antol~ía 'e r r re :
e iomontanos
hacer una antologia te.xto un narradordescntt. con amargura,
AUTORES: rios
regional (otros se angustia y desmesurado rencor, su
EDITORW: __¿rama t UANL
han quedado en el fracasorunoroso,elhastíoqucleproduce
.....,.___..,0: 2010
tintero) y sí es, en la ciudad, su propia vida, las continuas
cambio, la pnmer separaciones de la mujer a quien ama,
Clotilde, quien ::.1 es capaz de ir y \ enir
oy sabemos que durante publicacrón bien lograda
Aunque su nombre es Cuentos dr.sde de esa ciudad. La ciudad y Cleotilde
los últimos años ha habido
una notable prohferacrón d COTO de la Silla debo aclarar que la óenen caracteñsticas similares; son una
de antologías; también sabemos edición no sólo reúne cuentos, sino imagen defonne y arisca de la miseria y
que autores que han desarrollado su que también presenta fragmentos los~ del protagonista, a ambas les
carrera literaria en 1uevo León han de algunas novelas. La segunda atribuyelaculpadesuconclici6n,de51.l
producido narraova de primer nivel. parte del título define esto que mezquindad
L1 novela El remo en celo de Mario
Sm embargo, sorprende confirmar mencrono: "Antologia de narradores
regiomontanos".
Ahora,
creo
que
Anteo
fue publicada también en
que, previo a la publicación de
Cuentos dr.sde el W" .-1.. 7,, Silla. Antología la palabra "Cuen.-n " ~e1 titulo nos 1991. La noveli aborda la compleja¡·

CIUDAD
MI RADAS
u ... -

H

80

.,

~

--n--.--~...J

-t-

L,..-_

.....¡;,.:::_--3._____J

-t

IVU gaCIOíl Clentrfica e teatro e www.petraediciones.com
ctes\enturada historia de .imor entre
don Diego de Montemayor, tercer y
defirunvo fundador de la ciudad de
Monterrey, yJuana Porc.allo, su esposa,
qwen le fue infiel con su anugo Alberto
del Canto (segundo fundador de la
ciudad de \1onterreyy esposo de ~11 hija
fatefanu). Anteo prec;enta magníficas
dec,cnpcmnes y amb1entac16n de la
epoc..i, del paisaje entre Monterrey y
Saltillo. de las arm.is y vestimenta de
época.
En 1993 escribi el tCA'toque aparece
en e&lt;;ra antol~ se titula "\•en por chile
y c;,al" yforma parte del libro de cuentos
Ciudad mía Se trata de un cuento l(Ue
recupxala narración oral -kyendas que
cuenta la gente Ina) or y que 5C' han ido
pcrchendo- de municipios dcl estado
de Nuevo Leon. como Hualahui!óiec,.
EsU.&lt;. historias contienen una fuerte
:ga de herenaa inchgcna de la cual loo
Jleonesesp.xo sabemoo; en cl teA'to se
1den 1l , islón occidental moderna del
mdo y la rornov1sión pre.hi.spáru.ca.
en IQ98 se publicó Santa Mana
del Circo de David Toscana. En
el fr.igmento de novela incluido
en la antologla se perciben las
caractensticas distintivas de su obra.
Santa Maria del Circo es una alegona del
mundo y de la condición humana. er-.

la historia de un grupo de arqueros ec;;tereotipos o actitudes maniqueas,
que, al llegar a un pueblo fantasma, de una extraordmaria habilidad para
tratan de fundar un nuevo orden. Su contar histona~, para t0mar la rienda
VIda se convierte asl en una función del relato, de ir y verur por el tiempo
que raya en la frontera del absurdo. de la historia .. "Cuerpo presente" se
En el tCA"tO se mezclm la tragedíJ y el consntuye como un cuento entranable.
humo. negro. el dolor y la rronia en un
La antologia induye tre~ te:\.'tos
ambiente de sordidez y desencanto. bre\ec, que pueden percibme como
En el año 2006 Editorii Era publica miru.ficciones E pnmero de ellos es
cl libro de cuentos Parábolas del silencio "A este país no se :.lega con armas" de
de Eduardo Antoruo Parra. E cuento Dulce Mana Gonzalez, en donde la
que aparece en esta antología forma geografía de la dudad y la geogr:úia
parte de este libro y se titula "Cuerpo mterna de la protagonista se funden.
presente". A. c,nnple luz es la historia Por un iado está la vida cotidiana en
de una prostituta evocada desde '-U la ciudad con sus recomdos por calles
ve.:orio, en Hualahwses, \1uevo León. transitadas y la vida de trabajo; y por
Sin embargo, "Cuerpo presente" es otro lado, est.'i la otra vicia la que nadie
una historia de sensualidad, de ami,tad, percibe, la otra historia que tensa el
de lucha y de cntica social La vida de sentido de :a vida de la protagonista.
un pueblo entero gira en torno J la En este plano subterráneo del relato
diversidad de sentimientos que una habita otra presencia indefinida que se
sola mujer hace brotar en cada una transforma constantemente.. se acerca
de las personas. El cuento expone y se aleja de ellJ "FJ grifo" de Hugo
cómo Macorina modula sus \ idas, Valdés es el segundo texto breve,
cómo alguien que tradicionalmente es cargado de erotbmo y narrado por un
percibida como marginal, re.sulta ser ama de casa que convierte un objeto
qmen mis refleja las emociones, los c:onchano y anodino en un objeto que
scntimlenta&amp; y la esencia IDISITul. de lo alimenta su~ fantasías se¿,aialei.;. El
que \uclve humanos a los hombres v tercero, "Ll caza", de Roberta G..rr.za,
las mujeres del pueblo. Mediante ~ presenta a un personaje cuya identidad
rurrati\ a voraz, mediante la creación es huidiza y en transformación, tocio
de personajes complejos, alejados de en un ambiente onírico de pc~adillJ,

81

�en donde asoma la crueldad de la vida
orclinaria.
El texto de Luis Panini titulado
"Cabeza llena de pájaros" forma parte
de un libro titulado Tenibleanatómica
publicado en el 2009. Se trata de un
cuento que narra la historia de una
mujer, quien por distraída o, corno
dice el te.xto, por andar con la "cabeza
llena de pájaros", es atropellada por
un camión ruta 100. En este cuento,
la ,ida se percibe corno un cúmulo de
objetos en donde no hay sentimientos
ni emociones en el discurso literario, se
adopta más bien un tono distante de
los sucesos y quien cuenta la historia
es casi un informante. La ironía, el
cinismo, lo aoo.rrdo de la ,ida cotidiana,
el sarcasmo, la exageración, el humor
negro, la deshumanización y la crítica
socialsonelementospresenteseneste
cuento en donde nadie habla de lo
importante. La vida se concibe así corno
una serie de sucesos entrecortados y
desarticulados.
El texto "Rosalma" de Felipe
\ilontes surge de una de sus novelas
más recientes, El evangelio del Nilio
Fidcndo.Rosalmaesunpcrsonajedesu
no\'ela yestecuentoahondaensuvida.
Ella es una niña deforme, una especie
defierecilla(dientesafihdos)queacaba
con la vida de su madre al nacer y que
vive inserta a una carretilla con las
piernas ylos brazos R."torados. 8 texto,
que deambula entre la poesia y la prosa,
es una velada crítica social al profundo
dolorquesufrenmuchaspersonasque
viven en nuestro entorno; al tedio y a
la falta de sentido que tiene a veces la
dda en las condiciones de pobreza,
superstición, ignorancia a la que está
sujeta la vi.da en el campo mexicano.
Cuentos desde el Cerro dela Silla:
Antología denarradoresregiomontanos es
la ciudad cristalizada desde múltiples
óoticas, la ciudad íntima y la que todos
~, 'll'J"rtÍmos... Son once te..xtos que &lt;;e

yerguen como fotografías de estados relleno", que fue dado a conocer
internos y transfiguraciones externas. como conferencia en la Universidad
No me queda más que reconocer y de Amberes como parte del coloquio
celebrar esta afortunada coedición "Literatura y gastronomía". Finaliza
de Anagrama-UANL que muestra y con "Otros cristales" que se suman
demuestra que la literatura escrita por a la sal, cerrando así esta amplia
autores regiomontanos tiene mucho reflexión en la que se entremezclan
que ofrecer al acervo de la literatura la lengua que habla y escribe, con
hispana
la lengua corpórea que saborea;
los labios que emíten los sonidos,
Gabriela Riveros Eliz.ondo con los "labios de tinta" que son
____________ la voz de la escritura. Si Castañón
- - - - - - - - - - - - recupera los aforismos del que tan
DE
buenas muestras nos dejó
_____ E
nuestro querido maestro
_....,,..,..
Ed mundo O' Gorma n,
también retoma el ensayo a la
,_......,
manera de Montaigne, uno
-de sus autores estimados.
En la línea de Alfonso
~---.Reyes, Salvador Novo y
-=-=--=--·~
~----'-Luis González y González
(a quien por cierto le dedica
uno de los ensayos), y
TITULO: Grano de saly otros cristales
también recordando a otros escritores
AUTOR: AdolfoCastañón
corno Manuel Payno, Guillermo
EDITORIAL: Ediciones Sin Nombre Prieto y ManuelJosé Othón, de qwen
AAO: 2010
me descubre un texto, Adolfo le da
os toca compartir una su lugar a la cocina como parte de
suculenta comida de lo literario. En una entre,i.sta que le
varios tiempos, cuya hizo Elena Méndez en diciembre de
sobremesa tenderá a alargarse, pues 2009, considera que"en un proyecto
son muchos los temas que se van ; literario "entero" [...] debe haber un
sembrando en las páginas de Grano I espacio para gastronomía."
' de sal y otros aistales. Los tiempos de I Pero no sólo la literatura está
este banquete son diez ensayos, una I presente aquí. la cocina se vincula con
pausa que consiste en ese género la identidad. La identidad del autor,
que ya poco se práctica, el de los en pnmer lugar, que de su madre,
aforismos, y un interesante recetario Estela Morán de Castañón, hereda
del siglo XIX, El cocmero práctico por lo visto el gusto por la comida, los
escrito por el bisabuelo materno de convivías y la invención de platillos,
Adolfo Castañón, Juan E. ~1orán, y de su padre, parco respecto de la
que se bautiza como "Aperitivo". comida, la tendencia a devorar las
Sigue después el plato fuerte: se páginas de los libros.
trata del ensayo titulado "Tránsito
Otra línea importante que
de la cocina mexicana en la historia. discurre en Grano de sal y otros
Cinco estaciones gastronómicas: cnstales, es el rescate de lo cotidiano.
mole, pozole, t:amal tortilla y chile En esa mísma entrevista, menciona

fogones
IDEMl1DAD

M

82

que en su libro "hay una inte:--ll '&gt;n
poética y aun profética de
ennoblecer aquellas cosas que son
relegadas por la llamada civilización
que nos rodea, que puede a veces c;er
muy brutal en su planteamiento
&lt;1 éptico de im·ulnerabúdad
ante el polvo, lo impredecible, los
,&lt;1.lores de la tierra." \,fas adelante
afirma que "hay una voluntad de
redención o de reconocimíento de
la vida cotidiana, como pueden ser
1s cazuelas callejeras. que desde
el punto de vista real simplemente
están ahí y quizás estén ahí luego
de que las diversas torres de Babel
lleguen a su destino de escombro."
En este mismo sentido, Castañón
distingue al menos dos cocinas. "la
diaria impercepnble y la ruidosa de
Ls días de fiesta, la cotidiana que
alimenta sm ceremonias y aquella
que se hace para cautivar en público
el paladar." La cocina mexicana,
afirma, tiene una gran riqueza
respecto de la cocina sencilla que
da pie a la gastronomía barroca.
"Los fuegos artificiales de la cocina
festiva -recalca- casi no se pueden
entender sin esa base anónima." Es en
esta cocina "eficaz y cotidiana", que
"se distingue por no ser, ni en sus
momentos más sobrios, insípida",
en esa cocina "'anónima y modesta",
en la que le gusta descubrir "el gesto
con que la tierra atrae al hombre para
alimentarlo sin que él se dé cuenta
cómo."
La cocina de fiesta, escribe,
"descansa sobre la dorada medianía
de la quesadilla, la calidez del
hospítalario fideo, la mañosa
improvisación del arroz rosa o
anaranjado, ¿por que dirán que es
rojo?, la paciencia de los frijoles
taciturnos, para no hablar de los
nopales asados o de las rajas con
crema que incendian el bosque

de la memoria y resucitan e')n su
sabor el paisaje de las ceremoruas
prehispánicas, de las primeras mieles
del mestizaJe."
Pero respecto del tan reiterado
mestizaje de la cocina me..\'.lcana, no
es Adolfo Castañón de los que se
dejan envolver por la versión de que
la mezcla empieza con la invasión
española. En su excelente "Tránsito
de la cocma mexicana en su historia",
al referirse al libro de Sophie D. Cae,
Las primeras coanas de América, destaca
cómo e&amp;tJ investigadora "remonta
la historia de la cocma americana
a varios miles de años antes de la
conquista y de hecho desmiente
a través de vestigios alimentarios
la idea o más bien el espejismo del
aislamiento proverbial entre las
primitivas culturas americanas."
Sin exabruptos, con la gentileza que
le caracteriza, el autor de Grano de saly
otros cristales va poniendo al descubierto
este y otros elementos que muestran la
discriminación de que han sido objeto
las culturas indígenas. Culturas que no
han creado una cocina que "deriva del
hambre", como sostiene al autor, pues
a cüferencia de otros grupos culturales,
gracias a sus profundos vínculos con
la naturaleza y creatividad, comierten
los alimentos de recolección, caza y
pesca. en lo que Castañón llama, y alú
sí estarnos de acuerdo, una "elaooración
de segundo grado" Es esa cualidad
que lleva a escribir a Diana Kennedy,
también citada por él, que la cocina
mexicana fue desde sus orígenes "una
cocina campesina elevada al niYel de un
arte sofisticado".
Es esa cocina que "supone una
gramática inventiva y una sintaxis
creadora de los elementos básicos
-maíz, frijol, chile, tomate, agave,
chocolate- que serían como las
vocales de un discurso en permanente
transformación y adaptación.n De esta

83

afirrnacióo. es ¡-Jrueba contundentt.,
por ejemplo, la recopilación de más
de 600 preparaciones hechas con base
en maíz que se hizo como parte de
las actividades que acompañaron la
t'.A'püSición promO\ida por Guillermo
Bonfil Batalla en el Museo Nacional
de Culturas Populares: "'El ma z.
fundamento de la cultura popular
mexicana", cuyos ecos siguen
vigentes. Y también el repertorio
de más de 300 tamales que logró
Guadalupe Pérez San Vicente,
una de las primeras investigadoras
mexicanas que entendió la comida
como elemento fundamental de
nuestra historia.
Esta cocina campesina mantuvo
"vivas y a salvo", escribe Castañón,
"como en una suerte de invernadero
o bioterio, numerosas prácticas
de cocina y recolección gracias
en buena medida, al racismo y "
clasísmo que vieron durante mucho
tiempo -y hasta bien entrado el
siglo XIX- por encima del hombro
a los indumentos nacionales básicos
como el maíz, el chile, el pulque, el
frijol, el tomate, fundamentales en la
configuración no sólo de una dieta
trans-regional sino de la identidad
misma de la república."
Añadiríamos que es este mismo
racismo el que ha hecho creer, incluso
a 4,crunos investigadores, que la cocina
mexicana de la época colonial es la que
se encuentra en los pocos recetarios del
siglo XVIII que conocemos, cuando la
cocina ahí representada corresponde
apenas a los hogares de clase media y
alta criollos o españoles, pues entre los
míllones de indios que sobrevi,ieron,
se seguía comiendo igual que antes
de la invasión. Fueron ellos quienes
preservaron y enriquecieron las
variedades de maíces, frijoles, calabazas,
nopales, magueyes y amarantos que
permitieron esa emergencia que hoy,

�comida con jabalí desata las mil un
gracias al nacionalismo que acompañó y sin maseca, hay que peregrinar
reflexiones. O tal \'eZ el tema de que
al movimiento revolucionario, ya por las tortillerias, muchas veces
los mexicanos comemos al aire libre
tiene perrniso de estar "en las mejores descuidadas y humildes, como una
"No porque practiquemos ese arte del
mesas", para usar un término presente prueba más de que se les ningunea.
Y sm embargo, tal como afirma boy-scout gastronómico que ilustra el
en el Nuevo cocinero mc:dcano en Jorma di.:
pie-,tic, sino porque la sangre o la bolsa
diccionario, uno de }o.&lt;, mejores del siglo Castañón, se "encuentra patria donde
nos llevan a comer en los mercados,
XIX. En palabras de Castañón "La hay tortillas". Tortillas de maíz, esa
de píe, sentados en un banco o en una
cocina mexicana tendría que esperar planta "deificada y simbólicamente
caja; a consumir antojos en las carpas,
el siglo XX y la Revolución me.xicana inscrita en el panteón religioso
en los puestos, en los tendidos,
para afirmarse con dignidad como prehispánico." Masa de maíz con
alrededor de los braseros. Entre
parte de la soberanía y de la clifusión la que se hicieron "los brazos y las
semana, comemos tortas en las calles;
cultural entendida en la acepción piernas del hombre." ~faiz del que
se hacen los muy diversos tamales sábados y domingos salimos a comer
antropológica."
tacos a la orilla de las carreteras -y
En la conquista, afirma, "chocaron que muestran una vez más las
no siempre por falta de morralla."
no sólo las armas y los escudos, se variantes regionales. Tartilla que
Muchos son, en fin, los temas de
enfrentaron también las ollas y las es "cuchara y alimento, servilleta y
estas
páginas, y muchos también
cazuelas, las cucharas de palo y las \'ianda, relleno y plato"; tortilla "que
los méritos y los motivos de goce
de hierro, los metates y los morteros, sugiere en su pensamiento circular
que trae este libro. Destacaría
el maíz y el trigo, la carne de cerdo, que para el díente mexicano se da
quizá entre codos, la pasión de
la de res, las de perro, iguana y, ay, una consagración feliz, una alianz,,
Adolfo Castañón por la cocina y su
la humana, el chile y las especias, inol\'ídablc entre los fines y los
reconocimiento cabal de que forma
el pulque... y el vino, b leche y el medios que hace del instrumento:
parte entrañable de la cultura.
chocolate." fae choque está presente indumento."
Pero quedan muchos temas en Es pues este libro de ensayos con
aun, como bien lo demuestra Jeffrey
su recetario como aperitiYo, una
M. Pilcher en su libro Vivan los el tintero. Uno es el de considerar
tamales. La comida y la construcción de que existe una cocina mexicana inmejorable oportunidad para seguir
por los caminos de las filosofías de
la identidad mexicana. Y como señala cuando, como se pregunta Adolfo,
cocina, que dijera sor Juana, y de la
Adolfo Castañón con sensibilidad esta designación puede ser "un
y tino, lo muestra el nuevo y abuso conceptual que permite metafísica de las costumbres, que él
mismo menciona, pues a los largo de
violento ataque ejercido contra el cubrir con fáciles etiquetas una
estas páginas se demuestra la gran
maíz, por parte de las empresas realidad multiforme y proteica."
relevancia de lo cotidiano, de los
trasnacíonaks de biotecnología, Otro, el de los paralelismos entre
que con la introducción de semillas la cocina mexicana y la francesa, fogones, de la identidad
genéticamente modificadas o como "el talante poderosamente
Cristina Barros
transgénicas buscan apoderarse de regional, católico y familiar de
ambas cocinas; el laberinto de los
los alimentos básicos del mundo.
Este mundo nuestro, estos compadrazgos y de las haciendas
tiempos nuestros, en los que como familiares y regionales que se
escribe Adolfo 'llo sólo no sabemos lo entreYera en el banquete, sus
que estamos comiendo -ignorarnos recetas y bastimentos, la institución
también como llamarlo." lJn tiempo de la comida corrida, del maiu du
en que, de acuerdo con algún estudio jour o la incorregible perseverancia
antropológico, tenemos cada vez más de la jerarquía que reserva ciertos
prevención frente a lo que comemos alimentos y bebidas a quienes la
porque nos queda muy lejos la manera doble predestinación del gusto y de
en que se produce el alimento. Ahora la cuna ha señalado con su lengua
desconfiamos hasta de la tortilla; para inescrutable."
O la manera en que una memorable
comprar una sabrosa, bien hecha

84

ediciones~

el naranjQJ
Echa a volar
tu imaginación
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SácaleJugo

~-~

a la Lectura

RESEW DE UBROS -INFANTILES POR JAVIER MUMCUIA

TfruLOI El corazóny la botella
AUTORI OliverJeffers
IDITOIUALI ,-;ondo de Cultura Económica

Alloi .xlu

A

unque ~arezca increíble,
hay quienes consideran
a los niños incapaces de
interpretar los textos literarios
y, por tanto, la Yída. Los infantes
serian, pues, una suerte de adultos
subdesarrollados, en espera de crecer
para ser capaces de darles sentido al
mundo que los rodea. En su artículo
"La literatura infantil no ha existido
nunca", un tal Jesús G. Maestro afinna
que la literatura, "sí es 'infantil', no es

literatura", ya que ella constituye "un
complejo sistema de ideas que
resultará ilegible e inasequible
para una inteligencia infantil (-.),
por muy desarrollad, que se encuentre~.
No me extrañaría que esta persona
espere de los lectores que, como sus
fervorosos disdpulos (espero que sean
muy pocos), celebren sus presuntos
hallazgos.
Considero respetable el hecho de
cuestionar la pertinencia del adjetiYo

85

"rnfantil" aplicado a la literatura.
Si bien hay toda una tradición de
textos literarios dirigidos a los niños,
cuyos relatos mcorporan mquietudes
propias de su edad y están escritos
con un lenguaJe accesible a ellos,
esos libros pueden ser disfrutados e
mterpretados con provecho también
por adult05 sin prejuicios, del mismo
modo que éstos disfrutan y sacan
provecho a ficciones y poemas
dirigidos a adultos que optan por
la sunplícidad en la expresión y el
contenido, sin sacrificar hondura por
ello. Lo que me parece inconcebible es
que un texto discriminatorio y lerdo
que prácticamente trata de idiotas
a los niños pueda hacerse pasar por
crítica literaria.
Hablemos o no de literatura
infantil, resulta estúpido subestimar
la mrcligencía de los niños, de cuyo
desarrollo cognitivo el tal Maestro no
tiene la menor idea. No es necesario
'
por lo demás, ser un psicólocro
o '
sino que basta apenas un poco de
observación par-a enterarse de que los
niños son muy capaces de leer tC}.1:0s
literarios, hacer inferencias sobr(.
ellos en el proceso de la lectura
finalmente, mterpretarlos. Cualquier
maestro de escuela, cualquier madre
o padre de familia que guste de 1
lectura podña darnos testimonio dL
ello.
Por fortuna, a los niños les tiene
sin cuidado que los desdeñen
como lectores: ellos siguen
leyendo ficciones que estimulan
su inteligencia e imaginación, y
enriquecen su lenguaje. Ficciones
como este álbum ilustrado de Oliver
Jeffers (Irlanda del Norte, 1977) de
nombre El corazón y la botella, editado
en fechas recientes por el Fondo dt
Cultura Económica.
La protagonista de esta histona
es una niña muy curiosa que quiere

�saberlo todo de todo y ama hacer
descubrimientos. Cno de ellos le
cambiará la vida: el de un sillón vacío
en la sala de su casa. A partir de
entonces, la ruña se siente insegura
y decide poner su corazón a buen
resguardo. ¿Qué mejor lugar que
una gruesa botella de vidrio para
un corazón delicado? Sin embargo,
el tiempo revelará a su dueña que la
suya quizá no haya sido la mejor de
las ideas.
Como vemos, esta obra ofrece una
visión poética del mundo: nada en ella
es literal, sino sugerido, presentado
a través de sencillas metáforas que
el lector deberá desentrañar. El
hecho desencadenante del conflicto,
por ejemplo, nunca se explica
literalmente: se llega a él a través de
i.nferencias, se percibe a través de una
ausencia significativa. Cn acierto del
libro es que en él la moraleja nunca
queda explícita: es bastante clara,
pero será labor del lector extraerla.
Tarnpoco cae el autor en la tentación
de hacer juicios sobre sus personajes:
se linúta a presentarlos y deja el resto
en manos de quienes leen.
8 asombro ante las maravillas del
mundo, la pérdida de la inocencia,
la fragilidad y la autoprotección son
algunos de los temas de este libro en
el que, como en toda obra literaria,
las ideas no aparecen desnudas,
sino que se encarnan en historias, en
personajes capaces de mover nuestra
sensibilidad además de nuestra
inteligencia.
El conciso texto y las sencillas
imágenes, despojadas de adornos
innecesarios, se conjugan en El corazón
y la botella para ofrecemos una historia
que, si bien no es compleja, es capaz
de tocar esas fibras nuestras en las
que no se distingue la razón de la
pasión ni el análisis de la intuición.

literatura
educaciónY
EH LA FICCIÓN

INFANTIL
TÍTULO: · re-Croe mla escuela de los esqudcntos
AUTOR: Stéphane Levallois
EDITORIAL: Ubros dclZorro Ro·o

.AliíO: 2009
n su artículo "¿Cenicienta
de la educaciónr, publicado
en 1999, la escritora uruguaya
Magdalena Helguera comparte
su creencia de que la literatura
no debe ser juzgada por sus
valores pedagógicos, sino por
sus valores estéticos. Además,
Helguera denuncia la intromisión
del autor en los libros para chicos
como un recurso de un adulto que
use cree en la obligación, desde su
inmensa sabiduría, de aproYechar
cualquier ocasión para enseñar
algo al ignorante niño y de llevarlo
de la mano por el camino que cree
mejor".
Por su parte, María Clemencia
Venegas, Margarita Muñoz y Lms
Daría Bernal, en su texto ''Vicios más
corrientes de la literatura infantil",
publicado en 1995, afirman: "Si
utilizarnos la literatura infantil para
continuar torpedeando al lector
con cargas informativas, acabamos
no sólo ahogándolo con datos, sino
mermándole sus posibilidades
naturales de investigación al alejarlo,
por cansancio, del hábito de la
lectura".
Considero acertadas las posturas
de estos autores. Sin duda, resultan
chocantes esos libros de ficción
dedicados a los niños en los qu~ antes
que divertirlos o emocionarlos, es
notorio el propósito de imponerles
normas de conducta, corno si la

I

86

literatura fuera un pretexto para
ordenarle a los pequeños cómo deben
ser según los parámetros sociales del
autor y no un fin en sí misma.
Sin embargo, me parece que existen
también libros infantiles que, sin
sacrificar el atractivo de su historia,
sin intervenciones inoportunas del
autor, sensibilizan a su pequeño lector
respecto de asuntos cruciales como el
respeto a los otros y sus diferencias, así
como, incluso, del cuidado del medio
ambiente.
Este último tema es central en, por
ejemplo, El dedo mágico de Roald Dahl.
En esta historia del gran autor galés,
una familia de inmcxlerados cazadores
de animales son convertidos en pájaros
por el dedo de una niña harta de sus
excesos. De este modo, esta familia
tomará el lugar de sus víctimas y quizá
conseguirá, de ese modo, la empatía
antes ausente. A pesar de que el libro
tiene moraleja, intenta enseñar algo
a sus lectores, en ningún momento
sacrifica el interés de su historia o
interrumpe a través de una voz auroral
para explicarle al niño lo que él mismo
debe sacar por conclusión. Además, el
hecho fantástico de que la narradoraprotagonista tenga la capacidad de
convertir en animales a quienes apunta
con su dedo tiene atractivo propio.
En su cuento "El caballo que no
sabía relinchar", la escritora argentina
Griselda Garnbaro presenta como
protagonista a un caballo que, en

vez de r Lic. ·ar, imita los sonidos inr, 1tJe., que tienen como único fin I en el manga japonés -la primera en
caracteristicos de una gran cantidad de deleitar a su lector con una historia I español segun se lee en la publicidad
animales. Si al principio esto le ocasioru poderosa y adictiva que les muestre, sobre el libro- va mucho más allá del
problemas, después, con ayuda de sin necesidad de explicaciones, ganchocomercialquesignificalafusión
algún amigo sabio, se dará cuenta de la capacidad de la literatura para de dos géneros de gran consumo. Esta
que lo suyo, más que un defecto, es procuramos emociones y el acceso a es una obra que cumple en dos frent~s.
un talento. El tema de este relato -el e.\.perienaas distintas; pero tarnbien es por un lado, tiene el grado de miste-i
respeto a las diferencias- no parece legíamo que existan otra clase ele libros y aventura necesarios para mantener
forzado, smo que está encarnado en que., sin5acnficar la diversión, imitan al ~ asu lector hasta su úlama r,ágina,
la histona ID1Sma que se nos narra, diálogo y ala reflexión sobre nuestras yPJrotro aborda ruestiones escnaales y
sin que el narrador deba mtervenir taras y la convivencia con los otros, a siempre \'Ígentes como h intolerancia y
para e.\.plicarnos qué qU1SO decir Las este clase pertenece Croe Croe en la escuela los prejuicios, pero nunca de una manera
conclusione,,, pues, aunque sencillas, delosesquelitos.
_____ panfletaria,sinoencamadosestostemas
deberá aportarlas el lector.
en una histona que seduce y conmueve.
El libro que ahora me ocupa, Croe
Que revela,
1
Croe en la escuela de los esqudetitos, también
además e 1

I

nene como su tema central el respeto
a la di\'ersidad. Publicado PJr pnmera
, ez en Francia en 2008 y reeditado por
la estupenda editorial española Libros
del Zorro Rojo en 2009, este álbum
carece casi por completo de palabras.
Son las imágenes las encargadas de
darnos a conocer su historia: Croe
Croe es un esquelelito infeliz, ya que,
a diferencia de sus compañeros de
escuela, que tienen el cráneo blanco,
él lo tiene rojo, lo que provoca toda
clase de burlas y rechazos. Croe Croe
se siente muy solo e incluso tiene
pesadillas en las que sus compañeros
le hacen cosas horribles. La situación
cambiará del todo cuando Croe Croe,
junto al resto de su clase., se dé cuenta
de que., en ocasiones, ser chferente tiene
sus ventaias.
1
Sm necesidad de e.xplicaciones,
este pequeño libro con ilustraciones
sencillas, a dos tintas, apela a la
imaginación del lector al presentarle
personajes muertos que, sin embargo,
tlenen conflictos muy parecidos a
los nuestros. Este apartarse de la
cotidianeidad pero sin renunciar a ella
-ámbito sobrenatural, tema siempre
vigente Y, por desgracia, común- lo
vuel\'eespecialmenteatrayente.
Son válidos Yencomiables los libros

El viaje a la ficción de

;,oder d~ la
nn.aginación y
Tfru
1a creatividad
LO: Sho-shany la Dama Oaaira en la ,ida de los
AUTORA: Eve Gil
EDffORIAL: Suma de Letras seres humanos.
Murasaki'
.Atl0: 2009
Fujita es la
encargada
~ia.::~~~::.:_~!
de narrarnos
esta historia
n su artículo "Vejamen de la plagada de referencias a la cultura y
'
narrativa dificil", publicado literatura japonesas. Su verdade-~
en 1994 y luego recogido nombre es Violenta Monsalve, pero 11
en su libro Las caricaturas me hacen sería justo recordarl.1 asL ya que ella s-llorar, Enrique Serna combate el , siente y PJr lo tanto es muy Murasaki
prejuicm -malditos prejmcfos- Fuj1ta, por lo cual no mmlta apropiado
de que :a gran literatura está reñida llamarla con otro nombre.
con el gran público. I uego de citar
La narradora, quien almicio del libro
los casos, entre otros, de Kundera, tiene 21 años y es la creadora de uno de
Vargas uosa y García Márquez 1oc; animes mas exitosos, Sho--Shan Z, se
como autores fáciles de leer porque remonta 10 años atrás para narrarnos
use han echado encima la enorme unmaclentequecarnbiañaclrumbode
dificultad de contar sus histonas su vida y el de su familia: a su pequeña
en un lenguaje transparente y hermana Lu, o Cho, que entonces tiene
preciso", Serna agrega. "Para el 4 años y padece una clase de aunsmo
fabulador nato, el lenguaje nunca que 1IDpide la empatía con los demás
ec. un fin, pero sí un mstrumento de llamado Síndrome de Aspergen, la
precisión".
c1cusan de haber matado a uno de sus
Leyendo Sho--shan y la Dama Oscura, la compañeros de escuela.
más reciente novela de Fve Gil, uno no
Este es el detonante que hace
puedesinodarlelarazónaSerna.Hayque a\'anzar la trama por cammos tar
decirde una· -ez 71.le esta novelamsp.rrada atrayentes corno insospechados. De

Murasaki Fujita

1

87

�de terrorismo, los cuentos infantiles de j anómalos y los rechaza: a Murasaki,
pronto varios misterios irrumpen
reclamando la atención del lector: 1 Dama tienen como protagonistas a sus I por su aspecto de china; a Cho, por el
¿cómo ocurrió la muerte de Toto, propias hijas, Murasaki y Cho, aunque síndrome que padece; a Dama, por su
el compañero de Cho? LCuál es la en sus relatos no sean hermanas sino ernpeñodevivirasusanchas,asurniendo
verdadera identidad de Dama, la amigas -deseo profundo de Dama: como propia la cultura y forma de vida
excéntrica madre de ~1urasakí y Cho, que e.xista comunicación y afecto entre japonesas; y a Luis Monsalve, esposo y
padre,porteneresaf.arnilia ''rara".
creadora a su vez de cuentos infantiles? sus hijas.
Es difícil diferenciar los planos
En la novela que Murasaki Fujita
¿En qué acabará el lío legal en el que la
familia se mete a raíz de la muerte del planteados como "real" y "ficticio" escribe, la misma que nosotros leernos
dentro del libro. Conforme avanzan firmada por Eve Gil, tanto ella como
pequeño Toto?
No muy avanzada la novela se páginas, el límite entre ambas su hermana y su madre cuentan con
nos hace, además, una revelación dimensiones se va vohiendo cada vez superpoderes con los cuales defenderse
importante que creo poder revelar más tenue, de modo que los hechos de las canalladas del mundo. Además,
sin arruinar el interés del argumento: más fantásticos, como mctan1orfosis Cho se traslada deun mundo ingrato y
tanto Murasaki como Cho y Dama de seres humanos en mariposas o en pedestre que no la entiende a un mundo
no son completamente humanas, sólo 1 series animadas, nos van resultando ficticio donde es capaz de comunicarse
una mitad; la otra corresponde a su verosímiles, aceptables en el sutil sin problemas y realizar las hazañas
mundo planteado por la autora.
mas grandes.También está sugerida la
naturaleza como seres de ficción.
\;no de los postulados básicos del idea de que, por medio de la ficción, se
Esta novela de apariencia tan
sencilla, que seguramente hará libro es, según mi opinión, el poder de puede convocar nuevamente a la vida
y está haciendo las delicias de la ficción para enriquecer nuestra \ida a seres que ya han cruzado su frontera.
jóvenes no habituados a la lectura, ydesagraviarnosdelasofensasqueella ¿Qué importa saber dónde q~eda
plantea sin embargo una situación 1 nos inflige. A pesar de que en su serie la frontera entre realidad y fantasía
narrativa complicada por su grado de animada ~turakami Fujita cuente una cuando la imaginación nos ayuda a
indeterminación. Como ya he dicho, historia terrible, es gracias a ella que sobrellevar las penurias cotidianas de
tanto Murasaki como Dama son le da sentido y orden a esos eventos la \'ida real?
creadoras, una de animes y manga, funestos que ocurrieron en su vida, 1 Quesuenealugarcomún,quesuene,
pero Sho,shan y la Dama Oscura es sobre
la otra de cuentos infantiles. Las dejándola confusa y quebrada.
Sin importar si lo que nos cuenta en la todo una novela conmovedora e intensa
creaciones de ambas se confunden con
la historia presunta y trágicamente novcla como retl haya ocurrido re-almente a la que le deseo que, como los libros
real que les ocurre: mientras que Sho o haga parte de su imaginación, de sus de Rowling, gane más y más lectores
Shan Z cuenta la historia de una niña de recuerdos inventados, al narrarlo se ha para la literatura, tenga todo el éxito
4 años catalogada como criminal a la tomado venganza contra la vida real, que merece.
que se busca encerrar en una cárcel de en la que tanto ella corno su familia se
alta seguridad hasta que sea mayor de 1 encuentran indefensos ante los embates
edad y de su madre Dama, sospechosa de una sociedad que los cataloga como

I

I

I

Colegio Civil
Centro Cultural Universitario
Arte, Cultura y tradición

tluANL &amp;~
UNIVERSIDAD Alll'ÓNOMA DE NUEVO LEÓN

•

Coleg!o C!v!I Centro Cultural Universitario
Coleg_10 C1v1_I s/n, entre Washington y 5 de Mayo Monterrey N L
Estac1onam1ento bajo la Explanda Colegio Civil.'
' . .

COLEGIO CIVIL
CealroCUhunl Umv&lt;11i11rio1UANL

•

�AUTORES

AUTORII

Yicna MIIHli IMNUI (Monterrey, 1972) Doctor
en literatura hispanoamericana por la Universidad
de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del Certamen
Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes". Sus libros más
recientes son De la amistad literaria (Ensayo sobre la
genealogía de una amistad: Alfonso Reyes Pedro Henríquez
Ura1a, 1906-1914) (2006), El reino de lo posible (2008) y
Literatura y globalización (2008).

ANTONIO CRAMANS (ciudad de México). Se ha

desempeñado como investigador, recopilador y
redactor para el Conafe. Recientemente ha publicado
Poemas de juguete 1 y 2, Canciones para llamar al sumo (libro
y fonograma), El rey que se equivocó de cuento y Éste era un
lápiz. Entre sus reconocimientos se encuentran el Premio
Nacional de Cuento "Tiempo de Niños" (1985), el Premio
Nacional de Poesia para Niños "Narciso Mendoza" (1999)
y el Premio Nacional de Canción para Niños (2002).

CRISTINA ■ARROS. Es investigadora de la cocina

rradicional mexicana. Publica con Marco Buen.rostro
la columna "ltacate" en La Jornada. En 2008 apareció
Los libros de la cocina mexicana, libro de su autoria
publicado por la Dirección General de Publicaciones
de Conaculta.
MARfA HP■R6M (ciudad de México, 1964). Su

poemario Tigres de la otra noche obtuvo el Premio
Hispanoamericano de Poesia para Niños 2005,
otorgado por la Fundación para las Letras Mexicanas y
el FCE. Ha publicado, entre otros, los libros para niños
y jóvenes Copo de algodón (2010), Berenice la sirena (2010),
Mi abuelo Moctezuma (2009), Sibila (2006), El disco dd
cielo (2006), Aires de Don Aire (2007) y Sombra/una
(2007).

■ÁR■Ali IACO■S (ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología dd cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico La Jornada.
LIOMAa•• ICLISIAI. Médico psiquiatra. Ha

publicado, entre otros títulos, Cultura, religión y sociedad
en d fin del milenio (2000), La alienación, tragedia de la
voluntad de poder (2003), Psicología de la voluntad de poder
(2003), La cultura contemporánea y sus valores (2007) y La
religión bajo sospecha (2010).
AMALfA MILCAR (Buenos Aires, 1979). Licenciada

en letras por la Universidad de Buenos Aires. Es
periodista especializada en literatura y artes escénicas.
MTI•CAD4 (Monterrey, 1973). Desde 1996 ha realizado
Sus artículos son publicados en medios de México,
más de 50 exposiciones individuales y colectivas en
Argentina, Uruguay, Ecuador y España. Edita las
distintas entidades de México, y en otros paises como
revistas Justa y RevistaDCO-Danza, Cuerpo, Obsesión.
Estados Unidos, China y Argelia. En 2005 obtuvo el
Premio de Adquisición de la edición número 25 de la
fli•D MlftR•COIA• (Bremen, Alemania, 1950).
Reseña de la Plástica Nuevoleonesa. También ha sido
Ensayista y crítica literaria. Estudió letras, teatro y
seleccionado en la N Bienal Nacional de Artes Visuales
ciencias políticas en la Universidad libre de Berlin y en
de Yucatán; en el Concurso BID de Pintura Joven en
la Universidad de Bremen. Es doctora en letras. Desde
México; en la 2da. Bienal Nacional de Pintura Miradas, y
2002 trabaja como redactora en la revista Literaturen. Es
en la Bienal de Arte Posmoderno de Córdoba.
autora de numerosos ensayos y de la biografía Einmal
muft das Fest ja kommen: Eine rcifte zu Ingeborg Bachmann
■11a1 CAllli■ Promotora cultural desde hace casi
10 años. Desde el 2003 se ha dedicado a desarrollar (2008).
el proyecto letrasminusculas para investigar y difundir
la literatura infantil, impartiendo talleres de lectura
y escritura para niños y adolescentes. Ha recibido en
dos ocasiones, en el 2004 y el 2009, la beca Financiarte,
otorgada por el Consejo para la Cultura y las Artes de
Nuevo León.

en 2000-2001 y 2005-2006. Ganó el Premio Nacional Círculo de Eranos (2007) y Travesti, con la cual obtuvo, en
de Poesia Clemencia Isaura 2010 por su libro de el 2009, el Premio Binacional de Novela Joven Frontera
poemas Memoria de marzo.
de palabras / Border of Words.
IAYl~MaMCafA (Hermosillo, 1983). Es papá de Marcela

y escntor. Becario del Fondo Estatal para la Cultura las
Artes de Sonora en dos ocasiones. Ganador del Conc~
del Libro Son.orense 2006, género cuento. Becario
del Summer Seminar 2006 de la Fundación M
G' dinelli
.
empo
iar
. , realizado en Resistencia, Chaco, Argentina.
Ha publicado los libros de cuento Gentario (2006) y
Mascarada (2007). Modales de mi piel, su tercer cuentario
será publicado este 2010 por la editorialJus.
'

Cil_Rllli . .,..•••• (Monterrey, 1973). Es autora

del ~bro de cuentos Tiempos de arcilla y de tres libros
de literatura infantil. Su libro de cuentos Ciudad mía
obtuvo el primer premio en el Concurso Internacional
de Cuento convocado por la Universidad Externad d
C~lombia (1~96), y su cuento "Ven por chile y sal~, e~
pnmer preIDio en el Concurso Literario organizado por
la Deutsche Welle de Alemania (1995).
Y ~ UL41AR (San Nicolás de los Garza, 1980).

• • ~ ANTONIO Pilli (León, 1965). Narrador

y ensay¡sta. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premi~ de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John S~on Guggenheim Memorial Foundation en 2001
Ydel SIStema Nacional de Creadores de Arte.

~1cenc_1ada en letras españolas por la UANL Ha
IIDpart~.do talleres literarios en la Dirección de Cultura
Infantil y la Dirección de Culturas Populares de
Conarte. En el año 2008 obtuvo la beca del Foneca en
1~ catego~a de j_óvenes creadores por un proyecto de
literatura infantil titulado "El espejito".

MAlll_MA NRCIW (~uenos_ Aires, 1978). Narradora y

ensayista. Curso estudios de historia en la Universidad de IOIII :4":"°MIO lüHtAI (Monterrey, 1977). Traductor
Buenos Aires y actualmente se desempeña como editora y penodista. Fue editor de la página cultural Lectofilia
Colabora en el suplemento Laberinto del diari M'I . .
D' .. l
o 1 en10. y d~ ~uplemento infantil El Cachetón. Es coautor del

m~? a revist~ Lanzallamas durante 2003. En 2008,

audiolibro de viajes Eine akustische Rcise über die Halbinsd
pamcrpó en el Primer Festival de Jóvenes Narradores en Yucatánzwischen Cozumd und Campeche (se publicará en
La Habana, Cuba. Ha publicado el libro de cuentos De la octubre de 2010 en la editorial alemana Geophon)
noche rota (2009).
Reside en Berlin.
·

•_•n~..-o N~llTA uus■ (Caracas, Venezuela, 19?5).
Licencrado enfilosofia por la Universidad Católica Andrés
Bello de Venezuela. Profesor del máster de promoción de
la lectura de la Fundación FGSR-Universidad de Alcalá
~ Henares, del máster en libros y literatura para niños y
Jóv~es de la Universidad Autónoma de Barcelona-Banco
d~ Lib~ y del máster lecturas, libros y lectores infantiles
y ~veniles de la Universidad de Zaragoza. Actualmente
dirige las secciones de educación y literatura inf til
'enil la·
an y
JUV en reVISta Educación y biblioteca.

FRANCISCO Mili SÁMC■D. Poeta y ensayista. Es

CARLOS RIYIS Á..-1u (Torreón, Coahuila. 1976)

autor de Mar en sombra (2005), Defensa de la demora
(2009) y La bitácora y un día más (2010). Es miembro del
consejo editorial de la revista Literal. Ha sido becario
del Fondo estatal para la Cultura y las Artes de Sin.aloa

Ha publicado, entre otros, los poemarios Habitar l~
transparencia (2003), el libro de poesia infantil Aprendiz
de volador (2003), Claridad en sombra (2004) y Una llaga
en d rostro dd tiempo (2007), además de las novelas El

l~alRA IÁNC■II TAPIA (1974). Maestra en artes

VISUales con_especialidad en difusión cultural por la UANL
C~ un diplomado en tasación y compra de arte en el
~ntuto _su~or de Artes de Madrid Ha colaborado con
diversas
.
.msntuciones en el diseño de programas de arte
mternacronal Actualmente es coordinadora de
públicos del Departamento de educación del M ~ r :
Contemporáneo de Monterrey.

• ~ TOaau. Licenciado en música y composición
onentado a la educación. Siendo profesor universitario
completa ~ grado de maestría en artes por la UANL
con una tesis sobre las relaciones entre la creatividad, el
arte y la enseñanza. Actualmente es candidato a doctor
por la Universidad Complutense y la Universidad
Autónoma de Madrid

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2010, No 71, Abril-Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Bárbara Jacobs</name>
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        <name>Reconstruir la infancia</name>
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        <name>Reseñas de libros infantiles por Javier Munguía</name>
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                    <text>~

Camus contra un árbol.
A 50 a1ios de su muerte

VÍCTOR BARRERA ENDERLE

~

Comentanns al l1brn
A1-iallll 1od11,·i11, de
Fahiennc Braclu

ADOLFO CASTAÑÓN

1.a cu ltura manuscrita
e impresa frente a la
cultura digital
Entrevista a Rogcr Charticr

~

ANA LÍA MELCAR

rm
REVISTA DE LITERATURA, ARTE Y CULTURA DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE MUEVO LEÓM

���!\,,., ... 'e I c.d;.,.

,,,ar,

MARCOANTONIOHMilNEZ

W

CÓMEZ DEL CAMPO

W

CONSEJO EDITORIAL
Carmen Alardin, José Emilio Amores. Carlos Arredondo, Miguel Covarrubias,
Margamo Cutllar. Roberto Escamilla,Jorge Garcla Murillo.José Maria Infante.
Humberto Mart!nez, Alfonso Rangel Guerra y Humberto Salazar

MISCELÁMEA

AMDARALAREDOMDA

Dr. Jesús Ancer Rodrtguez
Rector

lng. Rogdio G. Garza Rívera
Secretario General
Dr Ubaldo Ottiz Méndez
Secretario Académico

l .a L "Ge de nos;" ;¡;is' y me.'.· :iLvl:as H. c. F.
MANSILLA

.\k!,; Vi...:!lill: m1stu ; JL Jmor ,e!c,._cic,r,. rr. ,Lll!...:llon y

, ' gr:m c-rnrru,,,,. htre,•ist a R,igt Ch~:t1, r AMALIA

l'C't l~ Ce JliNNETTE CLARIOND

MELCAR

1

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Dr. Cds11 José Gar..:.a Acuña
Director de Publicaciones

CABALLERÍA

ct·c ,Clt"C

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Lic. Rogelio Villarreal Elizondo
Secretario de Extensión y Cultura

'DCÍL

1

·.e' ESTELALE~ERO

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11 ,

ce {c,fri~c Fre•an'

Dr. VICtor Barrera Enderle
vicbarrcra@hormail.com
Director editorial
Lic.Jessica Nieto Puente:
editora_armasyletraef~'yahoo.com
Editora responsable

CARLOS VELÁZOUEZ

TOBOSO
l , V g, Ill . 1e.eh_ tn: ;eLL 1,

CORAL ACUIRRE

Lle.Jorge Onega Villegas
jagrafico@gmailcom
DLi.eño y creatividad

,\ l :rr,·" [ .JUtn::Jt h1L' PK BÁRBA.RAJACOBS

l 1s , UI J'c,

'e'.nstln,rr,¡;e ll·nlid·.c

L.vc·C

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EDUARDO ANTONIO PARRA

ti,\ . n j;:rdm IVÁM TREJO

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TARAMTIMO Y LA
IMTERTEXTUALIDAD / EL CINEASTA.

AMATOMÚ. DE LA CRÍTICA

DE ARTES Y ESPEJISMOS

OUEMTIM Til.UITIMO MEZCLA. Lil
ESTU..TECLU DEL CINE CWICO COM
ELEMEMTOS DE MilliTIYil MODERMAS
DE CORTE ÁUTOIUJ., DA.MDO COMO
RESULTA.DO IMÁ PilODU IMTERTEX'l'OiJ, /

ALEIAMDRO MARTÍMD
,cntTa (producente) 1 MINERVA REYNOSA

C't. s J1.

,, ·,ne ~r,,ulvec

J JAVIER MUNCUIA

Armas _v Wras. Revista de littrat11ra, arte y cultura de ia Universidad Autónoma de Nut:vo
uó1c !\Tll 70, encro-mar70 2010. Fecha de publkación: 31 de marzo de 2010. Revista
mme..~tral, editada y publicada por la Universidad Autónoma de Nuevo León, a
traves de la Dirc.cción de Publicaciones de la lJANL Domicilio de la publicación:
Biblioteca Magna Urúversitaria Raúl Rangel frias. planta pnncipal Alfonso Reyes
4000 Colonia dcl Norte., Monterrey, Nuevo León, México, C.P. 64440. Teléfono:
• 32 818l2'l4W. Fax, S2 8183294lll. lmpresa por. Serna Impresos, SA de C.V.,
Vallar:ta 345 Sur. Ccntto, C.P. 64CXX1, Monterrey, Nuevo León México. Tiraje: 1,500
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Númt'"ro de re&amp;T,'3 de derechos al uso exclui;ivo del tirulo Armas y Letras. Re\ista de
literatura, ane y cultura de b Universicfaj Autónoma de Nuevo León otorgada por
el lnstiruto Nacional del De:echo de ~utor O+2009-061817S70300· 102, de fecha 18
dt l.mio ck 2009. Número de certificado de licitud de titulo: en tramite. Número de
ce.. ificado de licitud de conteni io: en trámite. ISSN en tramite. Registro de marca
mtt.: el Instituto Mexicano de :a "ropiedad Industrial en trámite.
L1s opmion.:s y .:onteni.1..0s expre·, ,ctos en los articulas son responsabilidad
.:."Cciusiva de los autoft'.s.

r: ,1hlbida su rer-rndu&lt;.:ción l."'' U o parcial. en cualquier forma o medio, dd
conteo\C:. · eci:iwri,;J de ~ste número
'mpre'jo ~n Méx:icL
Todos !:1s dercchosrest:rv,Jos
C·p¡Ti¡;ht 2010

�~

V.A.~

CAPJL~ONSINA
POESIÁ

POESIÁ

~~

818L10TtC,. UN1VtJUiTAltlA O UANL

FONDO

UNIVERSITARIO

Poemas de La dispersión *
C!IJ

MARCO ANTONIO JIMéNEZ CÓMEZ DEL CAMPO

Agua

11

3

La nobleza del espacio anunciará en tu pecho
los oleajes,

De los telares del mar se fugó un hilo ardiente.

dirá la hora de entrar a las fuentes

Pronto ese extraviado hizo trama aparte:

que te bifurcan a fuerza de caídas y desvíos.

con el canto y el hechizo de las dunas hilanderas

Habituado al lenguaje y al espejo,

urdió los enredos del hombre con la muerte.

quizá temas deslizarte a la raíz imaginaría:

Por ese descuido del mar nació el desierto,
por eso en cada moribundo hay un texto de polvo
que todo lo entrelaza y todo lo desteje.

no dudes, sólo eres una resonancia,
o

g
&gt;&lt;

:

.....

.,2

4

-o
.....

1ft
111

~

El agua tiene entre sus dones
Avivar al cavilante caracol en su jardín de cactos,
y en silencio hablarle al moribundo con azoro
y mansedumbre:
persigue a las sílabas que dejó el agua
en los cántaros vacíos,
allí está la frase oculta de los cuerpos,
la palabra que ennoblece el espíritu de sequía
y el quebrantamiento

" Poemario publicado por la Universidad Autónoma de Coahuila «:° 2009,
dentro de la colección Siglo XXI Escritores coahuilenses (segunda sene).

rumor de veneros conociéndose a sí mismos.

�...

1

I!

M

,1.
La existencia puesta al sol
Albert Camus, a cincuenta años de su muerte
es VÍCTOR BARRERA EMDERLE

J'

1
1

t

1
-

Tal vez me equivoque, y seguramente me equivoco, pero
siempre he creido que a la narrativa y al pensamiento
· occidentales del siglo XX les faltabá el calor yla luz solar. Y
no hablo de decoración, de escenografía de fondo, sino de
elementos constitutivos. Quizá porque Kant' no saliq d~
.Konigsberg; o porque Goeth~ soñó una literatura mundial
· desde la comodidad de su_biblioteca en W eimar; o porque ~l
doctor Johnson casi nunca abandonó su condición insular.
.El caso es que la cultura occidental moderna aparece ante
nosotros, lectores meridionalés~pálida y gélida, como si hubiese
estado encerrada en el ático (exceptuando, quizá, algunas
excentricidades vanguardistas: guiños a.la cultura africana
o meridional). De ahi tal vez su locura contemporánea, o esa
"decadencia" anunciada por Oswald ·spengler hace ~así un
·siglo. Todo sucedió repenÜnamente, de pronto el lenguaje
y la existencia se volvieron no sólo -problemas-centrales, sino
motivos de angustia. El célebre cuadro de Mun~h ilustra a la
perfección estos dos elementos. El grito como expresión de una
existencia angustiada. Y nada había más allá, todo principiaba
y terminaba en las fronteras del lenguaje., A partir de aquí casi
·todo se vuelve sombrío y frío. (Pienso, sin embargo, que, si el
ser se oscurece en·el invierno, también deoería ser cierto que se·
desvanece en el verano.) Los lugares cá_lidos representaban 1~
salida, el escape dél mundo (como si estuvieqm, de hecho, fuera
de él). Gustav.von Aséhenba~h va a morir a Venecia; Gauguin
escapá de Franéia para perecer en la rolinesia. Y supongo que
cuando Heidegger 3:firmó la contingencia del ser humano,
señalando que venía de la nada"y se dirigía hacia la muerte, que
es nada la nada misma, tenía en mente un paisaje helado y albo.
La vida intramuros, como un cuadro qe Vermeer. · .

�'

H

asta que de súbito apare.ció un escritor
meridional, "africano", hijo de colonos franceses
en Argelia. Un "gamberro argelino", como
lo llamarían sus enemigos (que antes fueron sus
amigos). Su prosa era desoladora y, al mismo tiempo,
revitalizante: una suerte de penicilina, antibiótico
contra el musgo húmedo y oscuro de la cultura
occidental. Su linaje, producto del injerto insólito de
su escritura precisa y contundente, es todavia hoy
reconocible en la literatura francesa, pienso en autores
como Michel Houellebecq y Amélie Nothomb. Su
aparición, y exageraría si lo omitiera; no fue casualidad.
Albert Camus árribó a la escena en el momento preciso.
en que se cambiaba el escenario. Y, justo tras de él, como
si lo viniese siguiendo, apareció, de manera intensa, una
luz solar que deliueó, en todos sus contornos, el absurdo
que envolvia al sujeto occidental.
Desde el siglo XIX, la literatura y la filosofía
presentaban una crisis en la concepci()n de sus
• génerqs. Era ya dificil, por ejemplo, afirmar que la
novela seguía siendo un género menor destinado, en
su mayorta, a un "público femenino". O que la fi¡osofía
establecía una conexión directa entre el pensamiento
y la realidad. Con los avances tecnológicos y las teorías
positivistas y socialistas, la cultura y'la literatura se
convirtieron en instrum€ntos de investigación.
La alta confianza en el progreso, en el desa.rrollo lineal
de las ciencias, la técnica y el arte, herencia directa de
la Ilustración, se desplomó al despuntar el siglo XX.
La novela, por ejemplo, príncipió la nueva centuria
explorando nuevos caminos, nuevas técnicas, Para los
años treinta ya habían sido escrítas obras trascendentales
como el Úlises, La montaña mágica y la serie En busca del
tiempo perdido. Un maravilloso desfile de personajes
locos y excéntricos aparecía ante los ojos atónitos de
los lectores: Leopold Bloom, Stephen Dedalus, Tonio
Krüger, Marce!, Harry Haller. Las expresiones artísticas
eran ahora un campo abierto para el desarrollo de nuevos ·
temas y nuevas problemáticas. Las teorías positivitas y
naturalistas fueron quedando a un lado, en su lugar
aparecieron· los ~studios de Freud y el desarrollo del
psicoanálisis (fundamental para comprender la creación
de los personajes ~e la literatura contemporánea): el
problema del ser humano y su existencia empieza ha
convertirse en el centro de la creación y la reflexión dB
esos años. La mejor filosofía del siglo XX fue literaria.

Cronológica, filosófica y literariamente, Albert Camus
pertenece a este periodo evolutivo (y convulsivo) de la
cultura contemporánea. Nacido en Mondovi, Argelia,
en 1913, Camus estudió filosofía en la Universidad de
Argel, pero pronto abandonó esto para dedicarse al
periodismo y al teatro; participó, durante la Segunda
Guerra Mundial, en la Resistencia y en la fundación
del periódico Combat. A los cuarenta y cuatro años,
en 1957, ganó el Premio Nobel de Literatura. Carrera
meteórica: también su dec~so fue precipitado. Hace
cincuenta años, victima de lo que él mismo llamó·la
"arbitrariedad humana" (contraria a la ~arbitrariedad
divina", que envolvía toda clase de desastres naturales:
plagas, terremotos, inundaciones, etc.), muríó Albert
Camus cerca de París al estrellarse en su automóvil. La
fecha: el 4 de enero de 1960. El sinsentido de la vida, qne
él reflejó con intensidad en sus escrítos, se convirtió en el
sinsentido de la muerte: Camus se estrelló contra el único
árbol que habla en el camino. (Tal vez sólo la muerte de
Roland Barthes le gané el título del decesÓ más absurdo
de 4 cultura francesa.)
No voy a entrar en la dis.cusión de si Camus fue más
un novelista que un filósofo, ni tampoco echaré más leña
al debate que sostuvo con Jean·Paul Sastre. Prefiero no
hacer distinciones, y ver su obra como un todo (diverso,
heterogéneo) que ilumina, al mismo tiempo, los senderos
del arte y del pensamiento. Escritura flexible que transita
con plena libertad por los senderos de los géneros
discursivos. En ese sentido, El extranjero (publicada por
vez primera en 1942) es ya una pieza donde se funden
esas tendencias. La gran pieza, diría yo. Pero sobre todo
es escritura, la manifestación práctica de la existencia.
En la interpretación y representación que hace el escritor
argelino de la existencia están los argumentos de su
filosofía, ahí yacen también los elementos c~nstitutivos
de su prosa ensayi$tica (en particular de El mito de Sísifo
y El hombre rebelde). Ahí también aparece el sol como
protagonista, como elemento fundamental del absurdo.
El existencialismo presenta una gran diversidad
de definiciones y opiniones contradictorias, y no
me gustaría perderme en la infinidad de acepciones
ordenadas en diccionarios y tratados. Diré, básicamente,
que fue una corriente anti·intelectualista que intentaba
hacer.del ser humano el centro mismo de toda metafísica:
' centrar sus problemas en el Il!arco de su propia
existencia. Primera ba\alla contra el fundamento de la

8

filosofía occidental, rechazo manifiesto a la abstracción.
Ahora bien, los tonos yarían dependiendo la época y el
pensador: de la angustia de Kierkegaard al laberinto
lingüístico levantado a cal y canto por Heidegger y
terminado por los posestructuralistas.
La interpretación existencialista expuesta en El
extranjero hace ver débiles y cautelosas las reflexiones
más extremas y radicales de Heidegger y Sartre (incluso a
nivclficcional: Meursalt arrasa con Antaine Roquentin el
protagonista de La náusea). Es interesante preguntarse,
como punto de cruce entre la literatura y la filosofía,
cuál es el deseo de M·eursalt, el protagonista y
narrador de la novela de Camus, cuál es su búsqueda.
No parece perseguir nada. Sus anhelos se centran en el
café con leche y en la toalla limpia del lavabo de la oficina.
Ni siquiera María, la compañera de trabajo que aparece
intermitentemente a lo largo de las páginas, constituye
un objeto deseado, a pesar de que en repetidas ocasiones
Meursalt manifiesta su atraq:ión por el cuerpo de la
chica; pero ella no es una búsqueda, él la toma porque
ella estaba a su alcance, no hay esfuerzo ni sufrimiento
para lograrlo. Meursalt t~ma las situacion,es como vienen,,
con cierto conformism_o, pero su actitud sólo se ciñe a su
propi¡t existencia, para él no hay más que el hecho mismo
de existir, sin ninguna metafísica: es un hombre que
responde sólo a lo físico:
"Le expliqué que tenía
una naturaleza tal que
las necesidades físicas
alteraban a menudo
mis sentimientos... ". Su
existencia se confirma
con la aceptación de
sus actos; la ausencia
de arrepentimiento es
fundamental para que el
hombre pueda ser libre.
La capacidad volitiva
de Meursalt lo salva
de toda degradación.
Y el absurdo es la vía: "... dije rápidamente que había
sido a causa del sol", he aquí la respuesta de Meursalt
al interrogatorio judicial por haber matado al árabe.
El sol evidencia la irracionalidad de la razón: expone la
contradicción del ser.
Aquí la existencia se muestra como acto, nunca como

9

estado: denuncia elocuente del sinsentido de la vida. El
absurdo es la comprobación dé la ausencia de un destino
manifiesto. La imaginación literaria expone las raíces
fantásticas del pensamiento filosófico: negar la esencia
significa, al mismo tiempo, inver¡tar otra. Bofetada _a
la abstraéción, aniquilación de la sustancia, la novela
de Camus expone los linútes del existencialismo y los
peligros de su tendencia al relativismo. En su rechazo, el
"gamberro argeliuo" se lleva de paso a la misma Histotia
(el sustituto existencialista de la metafísiq: el registro
de lo que el hombre hacía sin Dios de intermediario).
Porque, al final, la existencia para Camus se reduce-a un ·
acto individual, pero éste termina por ser un acto critico.
Suicidarse o rebelarse, pero jamás someterse al e-0nsenso
tri aceptar el "mal menor" (en sus dí.as: el estalinismo).
Mejor equivocarse por cuenta propia que tener la
razón por mayoría. La libe,rtad debe ser un aprendizaje
constante, un acto personal realizado.siempre en tiempo
presente.
Ante la provocación de sus pares franceses y bajo
el radicalismo ideológico creado por el estallido de
la Guerra Fría, Camus muestra de nuevo los puños y
hace filosofía desde
su propio solar. La radicalización
/
ideológica imponía oficialmente sólo dos caminos,
pero había muchas otras formas de andar. El absurdo
· del mµndo burgués era
equivalente al absurdo
del uníverso socialista.
La ab_stracción de lo
individual, por un
lado, y la abstracción
de la colectividad, por
el otro, terminaban
por aniquilar la
manifestación de
cualquier existencia
individual., Y la
resígnac\ón no debía
ser la salida. A buscar
y abrir otros caminos
se dedicó el escritor argelino por esos años. Muy
pronto cayó en la cuenta de que el m4¡¡do intelectual
podía ser un -campo de batalla tan mezquino como
el de la política y el comercio. La reseña, o mejor:
el ataque de Francis J eanson a El hombre Rebelde en
Les temps modernes (1951), orquestado por Sartre,

�ALDA MERIMI:
puso en claro la bifurcación. Más que un debate
filosófico, fue un ataque a la condición colonial de
Camus; una lucha por el poder interpretativo. El
trasfondo: Camus reflexionaba desde la exist_encia,
Sartre desde la conveniencia. Autoridad versus
rebeldía. El sometimiento intelectual contra la
disidencia personal. En ese momento, el argelino no
podía ganar, el tiempo, sin embargo, ha arrojado luz
sobre el conflicto. "iDeéididamente, era mejor tener
. la razón con Camus que equivocarse conmigo!",
exclamó Sartre años después.
La revuelta del escritor. La rebeldía como moral.
Parece una contradicción, no lo es. Para Camus, la. moral
se construye en la existencia, es la consecuencia de un
acto, no un estado precedente, al cual es preciso aferrarse.
A menudo, el n;chazoa la abstracción se convierte en otra
especie de abstracción, Sartre rechazaba el esencialismo
pero terminaba por caer en él
No podría afirmar la causa precisa, ni tampoco
elaborar un esquema adecuado, peto sospecho que el
rechazo a este juego inútil de significaciones por parte
del autor de El extranjero, se debió a su condición de
lector meridional Camus absorbió la cultura occidental
de "manera deficiente" (tal como lo acusaban sus pares
franceses). Esa deficiencia, sin embargo, le otorga un~
perspectiva inusual: debía confrontar constantemente
lo leído con el mundo que lo rodeaba. No es lo mismo
leer un tratado sobre el ser en París que hacerlo en
Argel durante esos años (iEl se:r y d tiempo a los treinta
y seis grados centígrados!). El universalismo de las
teorías se hacia añicos anté el regio~smo colonial. Y
la condición colonial afectaba tanto al colono como al
colonizado, volviendo absurdo el discurso civilizador
de Occidente. Recordé de pronto un ensayo de George
Orwell donde expresa magistralmente esta condición
contradictoria. Orwell, colono británico en Oriente, era
entonces un oficial del Imperio Británico en Birmania.
Cierto día, un elefante enloqueció, amenazando la vida
de un tranquilo poblado; una multitud de birmanos le
exigió al joven oficial blanco dar cuenta de la bestia y
aniquilarla. Después de todo, él representaba la Jey y el
orden impuestos desde muy lejos: "Y de pronto caí en la
cuenta de que tendría que matar pese a todo al elefante.
Toda aquella gente esperaba que lo hiciera; tenía, por
tanto, que hacerlo. Notaba la presión de sus dos mil
voluntades empujándome de un modo irresistible. Y •

mística de amor (1931~ 2009)

fue en ese momento, allí de pie con el rifle en las manos,
cuando por vez ptímera capté la vacuidad, la futilidad del
dominio del hombre blanco en Oriente."
La cultura occidental se vuelve otra cosa en sus
márgenes. Pero también Occidente aparece distinto
para los viajantes de otras latitudes. Cuando María
le pregunta a Mersualt cómo era París, él responde:
"Es sucio. Hay palomas y patios oscuros. La gente
tiene la piel blanca.• Tal vez as! le pareció también
la capitar francesa a Camus: un callejón gris,
poblado de sombras y ventanas cerradas, ausente
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Selección de poemas, traducción y notas de

JE-AMMETTE L. CLARIOMD

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Cuando un poeta calla, se retrata; cuando eséribe,
olvida..¿Por ~qué entonces ha de ser un destino su
sil~ncio? Calla para irse, para dejar en sitio seguro a
los fantasmas. ¿Por qué si ve se define su estado de
vidente como una enfermedad?

�Ese Hombre, el Cristo que la acompaña, le da el
cielo de la sabiduría que todo dolor hace germinar: "El
árbol echa sus raíces en el miedo / y la semilla antes de
crecer/ aprende a morir".
Sólo por un amor así el mundo se vuelve real. En
38 poemas, Alda Merini nos entrega el derrumbe de
quien ha amado sin piedad, descarnadamente, pues
en ella la carne de Cristo es una rosa roja colmada de
sangre, Dios mismo hecho silencio.
MACNIFICAT: UN ENCUENTRO CON MARÍA

A

lela Merini nace en una época de posguerra,
de un padre cuyo amor ella reclama desde
pequeña como único modo de asirse a la
vida, mientras que la actitud que ella define c9mo
"fascista" afectará mayormente la voz escindida de
esta p_oeta que sólo alcanza a unirse a Jesús, única
imagen verdadera de su frágil destino.
CUERPO DE AMOR

Desde la aparición de La Terra Santa (1984), Alda
Merini ha vivido_la religiosidad como amor, despojo,
abandono. Su lectura de los santos no la ha llevado· a
escribir sobre los santos, más bien ha buscado vivir
una suerte de santidad poética dueña de su arrojo, de
sus miedos, del terror a este natural infierno de existir.
Cuando la palabra se acerca a Dios es que va al
origen, o se siente próxima al dolor del origen. Ypor
origen no propongo madre, tierra, mar. Digo Palabra
que abre la llaga de la creación.
El Cristo de Alela Merini en Cuerpo de amor, nace de
una soledad transfigurada, cáliz que mana la sangre
que ella vislumbró como pasión por ese hombre hecho
palabra, a quien a veces ha profundamente amado y,
también, traicionado tantas veces.Junto a su costado
no siente ni condena ni salvación: es cuerpo de
lenguaje que la inunda y"~leva como el tallo a la flor,
con su savia, con su espina.

. '

El Magníficat: un encuentro con María de Alda Merini
pertenece a una trilogía entrelazada por una sola voz
que se despliega en tres seres espirituales, solitarios,
plenos. Seres que se elevan para oir la voz sólida y
. sensible de qúien nombra su sentir desde el despojo:
fina y sosegada, su voz es una forma de piedad, una
conmiseración, un ciego mirar, un develar su fe
sin temor, un abismarse sin miedo. Al finalizar la
traducción de est~ libro, tuve la sensación de haber
escuchado una voz de gran altura, la voz del poeta que
por fin encuentra-fa serenidad.
Én Magníficat: un encuentro con María, María habla
al oyente pará contarle los dictados de una pasión
s\Jstancializada; una mirada que percibí al conocer a
la poeta hace más de quince años en su apartamento
frente al Naviglio rn Milán.
Alda Merini no es de este mundo, lo dejó hace ya
años, al vislumbrar que Maria, la madre de Cristo,
roza la altura de su voz: un misticismo encarnado. Su
palabra es anunciación, estrella, canto que surge de
la tierra. Su lengua no es ausencia de carne sino un
eterno vivir en los ójos del Amado: "i~é diré ·a José mi
esposo? I ile diré que le fui infiel? / iLe diré que lo he
traicionado conTígo? / Pero, tcómo se puede traicionar
a un hombre/ que es en esencia divino?/ iQué diré
a José, Señor?/ Esta tarea ingrata,/ esta duda atroz/
todos los hombres la llevarán en su corazón / cuando
vean á una virgen preñada !_de Tu PrÓpia Palabra".
En la época actual suelen confundirse religiosidad
poética -el diálogo supremo con nuestro yo aún sin
.develar- y la religión inventada por el hombre. Se~
religioso no es otra cosa que ser misterio, el que tan
bien entendió Ma)larmé: "Todo lo sagrado que desea
continuar siendo sagrado, se arropa en el misterio".
Misterio no es lo hermético, no es lo críptico, no es

12

lo religioso: sagrado es hacer florecer la belleza por el
_sacrificio.
Alda Merini habla desde lo sagrado místicamente
nacida para la poesia. Mística por natura, por destino,
por haber crecido anclada a un germen que va más
allá del lenguaje, más allá de las colinas de su origen:
llega al corazón herido de quienes la seguimos con la
devoción que tildo gran arte impone.
Hay quienes oyen en su voz ecos del Eclesiastés sin
darse cuenta que es hija predilec;ta de la noche y sus
toNllentas.
LA _CARNE DE LOS ÁNCELES

El Museo Nacional de Niza alberga un cuadro de
Chagal, La creación del hombre, en donde el arti$ta ha
sustituido la imagen de Dios por la figura de un-ángel
Las blancas alas desplegadas lanzan un fulgor divino
mayor acaso al de Cristo que aparece más pequeño
y humilde en la parte superior del_lienzo. Al centro,
azulado en blancós, el ángel de Yahvé -identificado
enla Biblia·con Dios en persona-parecierá acercarse
al sueño del artista que se expresa para decir: aquí
estoy para entrat en las bocas de los hombres, yo soy
el mel)Sajero, lá luz que necesitas para crear, yo soy el
que cuida tu sueño y se duerme dentro de ti, yo soy
. el ángel de tu anunciación cada vez que nombras la
palabra.
Sabemos que los ángeles carecen de sexo, que s¿n
fuúsimos en su vibración y que, por eso, captan como
nadie las realii:lades humanas; tanto, que los físicos los
diferencian de la condicíón humana por sus radiantes
pulsaciones lumínicas. Ser ángel.lo supo bien Wallace
Stevens, es condición necesaria del poeta y, a veces, a
pesar de ser expulsado, o arrojado a los-abismos, o ser
-como en Hieronymus Bosch- la memoria dantesca
del pecado; más necesario que oscuro, todo ángel es
reverberación, luz pura vigilando la armonía de los
cielos.
En Alda Merini, la, luz del ángel es sutil y
penetrante, alta y reposada, desparrameante, difusa
hasta concentrarse en la voz cuya carne se desprende
del espíritu para decir: "Se die:e que la creación del
Paraíso es la fábula de un amor ign_oto que de pronto
desata sus alas desde la corteza terrestre y que, al
enfriarse la tierra, más allá de las creencias bíblicas,
nacen ]os primeros vuelos d~ los ángeles".

13

En La carne de los ángeles aparecen velados Serafines
(aquellos que arden por el calor de Dios), de seis alas,
únicos de la estirpe que por estar cerca, pueden ver
a Dios. También los Querubines (los que poseen la
plenitud del conocimiento) y sólo existen para la
contemp~ación. Azules, con _4 alas llenas de· ojos,
,pueden ver lo que sucede para advertir, prevenir,
transportar los buenos espíritus hacia ei hombre. Y
casi en menor escala, los Tronos, "indica su absoluta
separación de cualquier sujeción terrestre". Se les
representa junto a un trono, o con un espejo en la
mano, o sentados sobre un globo, entronizados o
entre las esferas celestiales. Este espejo en la mano lo
usa la poeta para llagar nuestros ojos ora secos por la
expulsión, ora cansados por la contemplación. Todas
somos ángeles 9 demonios, depende del sueño creador,
del miedo, del amor, del modo en que entregamos
nuestra carne para que se encienda o para que se
apague, se muera o renazca por el sacrificio del amor.
Con este po~mario se cierra la trilogía de Alda
Merini: Cuerpo de amor: un encuentro con Jesús, Magníficat:
un encuentro con María y La _carne dews ángeles. Para
Alda Merini los ángeles son pretexto y realidad de
su escritura, son libertad y neces~ria contraparte
de Satán, son vuelos que la elevan -en la escala del
dolor~ a un color más bello, más reconciliado: "Me
regresaste _al mundo, yo c¡ue volaba / tan alto corµo
para cantar un magníficat a María"W

�lo che sono vicina alla marte,
io che sono lontana dalla marte, '
io che ho trova to un soleo di fiori
che ho chiamato vita
perché mi ha sorpresa,
enormemente sorpresa
che da una riva all'altra
· di disperazione e passione
ci fosse un uomo chiamato Gesü.
lo che l'ho seguito senza mai parlare
e sono diventata una discepola
dell'attesa del pianto,
io ti posso parlare di luí.
lo lo conosco:
ha riempito le míe notti con frastuoni orrendi,
ha accarezzato le míe viscere,
imbiancato i miei capelli per lo stupore,
Mi ha resa giovane e vecchia
. a seconda delle stagioni,
mi ha fatta fiorire e morire
un'infinita di volte,
Ma io so che mi ama
e ti diro, anche se tu non credi,
che si preannuncia sempre
.
con una grande frescura in tutte le membra
come se tu ricominciassi a vivere
e vedessi il mondo perla prima volta.
E questa ela fede, e questo eluí,
che ti cerca per ogni dove
anche ~uando tu ti nascondi
per non farti vedere.

llenó.mis noches con terribles estruendos,
acarició mis visceras,
blancos dejó mis cabellos por el asombro.
Me hizo joven y vieja
según las estaciones,
me hizo florecer y morir
infinidacl de veces.
Pero yo sé que me ama
y te diré, aunque no lo creas,
q1:1e siempre se preanuncia
con gran frescura en todo su cuerpo
y sientes como si volvieras a vivir
y tus ojos.miraran por vez primera el mundo.
Y ésta es la fe, y éste es él,
que te busca por todas partes
aunque te escondas
para que no te encuentre.
(De Cuerpo de amor)

lolo so
che il figlio mio e Tuo
non lo vedra nessuno
e che tutti lo vedranno.
Ma a Giuseppe
cosa diro?
Lui che piange nascosto in una lacrim.a,
in uncánto?
Cosa diro?
Che Tu prima di luí
hai visto la mía solitudine
e ne hai fatto un carpo?
Cosa diro a Giuseppe mio sposo?
Diró che l'ho ingannato?
Diró che l'ho tradito con Te?
Ma come si puó tradire un uomo
con un·essenza divina?
Cosa diro a Giuseppe, Signare?

Questo compito ingrato,
questo dubbio atroce,
tutti gli uomini l'avranno in cuore
quando vedranno una vergine incinta
della Tua Stessa Parola.

***
Yosé
que el hijo mío y Tuyo
nadie lo verá
y todos lo verán.
Pero aJosé,
/qué le diré?
iA él quien llora oculto en una lágrima,
en un canto?
iQuéle diré?
/Que Tú antes que él
viste mi soledad
y con ella hiciste un cuerpo?
/Qué diré aJosé mi esposo?
/Le diré que le fui infiel?
/Le diré que lo'he traicionado conTigo?
Pero, /cómo se puede traicionar a un hombre
que es en esencia divino?
/Qué diré aJosé, Señor?
Esta tarea ingrata,
esta duda atroz,
todQs los hombres la llevarán en su corazón
cuando vean a una virgen preñada
de Tu Ptopia Palabra.

*'"'
Yo que estoy cerca de la muerte,
•yo que estoy lejos de la muerte,
yo que encontré un surco de flores
al que di por nombre vida
porque me sorprendió,
mucho me sorprendió
que de una a otra ribera
de desesperanza y pasión
hubiese un hombre llamado Jesús.
Yo que lo seguí siempre en silencio
y me transformé en discipula
de la espera del llanto,
yo te puedo hablar de él.
Yo lo conozco:

(De Magnificat: un encuentro í:on María)

•

14

15

•

�Cosi l' angelo che si fa demone,
il demone che si fa angelo,
il male oscuro;
la paura del male
diventano l'infemo vivo della mente.
E alfora si sente il palpito divino
di una rinascita che non e piü possibile,
e su queste rive di canto
nasce forse l'espansione di una lingua
che non conosce nessuno,
e di" cuí non parlera mai nessuno.
Mentre la poesía edistanza
tra corpo e corpo,
mentre la poesía eamore,

***

r

Asi el ángel que se hace demonio,
el derp.onio que se hace ángel,
el oscuro mal,
el miedo al mal
se convierten en iflfiemo vivo de la mente.
Y entonces se siente el latido divino
de un renacer que ya no es posible,
y sobre estas riberas del can,to
tal vez nace la expansión de una lengua·
que nadie conoce,
y de la cual nadie hablará jamás.
En cambio la poesia es distancia
entre cuerpo y cuerpo,
en cambio la po~sia es amor. ·
(De La carne de los ángeles)

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cido el 28 de noviero.bre de 1908 en Bruselas,
Bélgica (aunque hijo de padres franceses
de origen judio), Lévi-Strauss creció en
un ·ambiente aburguesado que le permitió desde
pequeño acercarse a los libros, al arte y a la música
clásica -su otra gran pasión. La familia regresó a París
donde Lévi-Strauss crecería y tendría su formación
escolar. En la prestigiosa Universidad de París-La
Sorbona estudió derecho con agregado en filosofía. Sin
duda, su decisión de ampliar sus estudios de derecho
con los de filosofía sería de suma importancia para el
futuro académico de Lévi-Strauss, ya que en La Sorbona
tuvo la fortuna de ser alumno de grandes filósofos como
Abe! Rey y el medievalista Etienne Gilson, pero sobre
todo ahí conoció dos corrientes ·intelectuales que lo
marcarían profundamente: el_psicoanál.i$is freudiano y
el marxismo. Su ihterés por la psique del ser humano y
por las formas de pensamiento surge durante su paso
por La Sorbona. 8 marxismo a su vez l½ otorgó una
explicación (materialista) de la lógica de lá historia.
Aunque en su obra futura Lévi;Strauss se alejaría de
ambas comentes, nunca dejó de dialogar con ellas a la
hora de reflexionar sobre sus apuntes etnográficos.
Entre 1931 y 1934, Lévi-Strauss se dedicó a enseñar
filosofta y a publicar breves articulos en revistas de
corte socialista. A pesar de su fíliacíón socialista, el
· marxismo cada vez le parecía menos apropiado par.
dar respuesta a sus inquierudes intelectuales, entre las
que ya destacaba su interés por descifra¡: las dinámicas
sociales y culturales de las sociedades humanas, La idea
de viajar y conocer países.remotos y culturas extrañas
le atraía desde sus lecturas de infancia. Sin embargo,
fueron sus recientes lecturas de Joseph Conrad las que
aumentaron su anhelo de viajar y tener la experiencia
de vivir en una cultura diferente a la suya. Sin embargo,
seria su lectura de Sociedad primitiva, del antropólogo
norteamericano Robert H. Lowie, lo que le aclararía
su futuro, 8 mismo Lévi-?trauss describe en Tristes
trópicos cómo la lectura atcident.11 de un libro ya viejo y
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El pasado 30 de octubre de 2009 falleció el último representante de
la gran pléyade. de pensadores franceses que dominaron el panorama
intelectual de la segunda mitad del siglo XX. El etnólogo y pensador
francés, Claude Lévi/Strauss, murió en París poco antes de cumplir los
101.años de edad. Su biografía fue un constante periplo a lo largo y ancho
del mundo real y el de las ideas. Su vida, tanto personal como intelectual,
estuvo completamente ligada a la historia del siglo XX. Su vasta obra
-aunque no tan extensa como lo fue su vida- no sólo significó una
revolución para la antropología y las ciencias sociales, sino qµ@ también
modificó para siempre nuestra manera de mirar el mundo y a los que
habitan en él.
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medio olvidado como el de Lowie le mostrarta de golpe
su futura vocación. En ese momento supo que lo que
deseaba era ser etnólogo'. Lowie fue uno 4e los primeros
antropólogos norteamericanos (aunque había nacido
' en Austria) en realizar trabajo de campo; pasó largos
periodos viviendo entre los Arikara, Shoshone, Mandan
y otros pueblos de las Grandes Planicies y sudoeste de
Estados Unid.is. La experiepcia del trabajo de campo
relatada por Lowie fasqnó a Lévi-Strauss, dado quelo
que él estaba buscando era la posibilidad de estudiar a
.·las sociedades humanas en general, ypara ello necesitaba
acercarse a culturas ajenas a la historia occidental
(y encontrar explicaciones sociales diferentes a las
ofrecidas por el _marxismo). Aunque ahora consideramos
inocente la idea de creer que las culturas no-occidentales
han permanecido inmovilizadas en la h'istoria, y que
por lo tanto representan un vestigio de la antigüedad,
esta creencia tuvo gran arraigo hasta hace no mucho y
movilizó por décadas a los antropólogos; de hecho, el
, trabajo de campo que implicaba buscar a una cultura
alejada de la "civilización" occidental fue el método.que
distinguió y consolidó a la antropología como ciencia
social en las primeras décadas del siglo XX'.
Lévi-Strauss creía que con el fin de descubrir-las
formas de pensamiento comunes a todos los seres
humanos ténia que aventurarse en una experiencia similar a la realizada por Robert Lowie. Por ello es que
l En este articulo utilizo como sinónimos los términos "etnólogo"
y "antropólogo". A ciencia cierta, antropología es un término más
general que etnologia porque puede ser fisica, social o· cultural y
hngü!stica. De hecho, emologia es el equivalente a antropología
social o cultural. La diferencia en los términos corresponde a las
diferentes tradiciones antropológí~: en Estados Unidos se le llama
•antropolog1a cultural"; eñ Gran Bretaña, •antropología social";
I1]Íentras que en Francia: "etnología"'.
2 fl tta,bajo de campo de Bronislaw Malinowskl en las Islas
Trobriand (1914°1918) inauguró el método de investigaciOn que
caraci-erizaóa a · 1a anttopolog1a desde entonces. Otros trábajos

de campo como los de Margaret Mead en Samoa.o los de Evans,
Pritchatd con los azande dd Alto Nilo y los nuer al sur de Sudán,
son quizá de los ejemplos más representativos durante este. periodo
clásico de la antropología.

�pasó gran parte de 193"4 buscando la manera de poder
estadia en Nueva York le permitió también conocer a
viajar a algún lugar remoto: Australia o el Pacifico sur,
fondo la tradición boasiana de antropología cu1tural4 .
África o algún sitio de América. Pidió ayuda a Marcel
Cuando la guerra mundial llegaba a su fin y la
reconstrucción de Europa iniciaba, Lévi·Strauss sela pasó
Mauss, uno de los grandes antropólogos franceses,
viviendo entre Francia y Estados Unidos. Finalmente,
a quien le manifestó su deseo e intención de ocupar
en 1949 presentó su tesis doctoral en La Sorbona: "Las
alguna plaza dé maestro en otro país en el dado caso
estructuras elementales del parentesco" (Les Structurt:5
. de que existiera una posibilidad de esas caracteristicas.
Fue asi como al poco tiempo le llegaría la oportunidad:
élémentaires de 1a parenté). La obra fue publicada al año
participar en una misión cultural en BrasiJl. Lévi·
siguiente e inmediatamente obtuvo el reconociníiento
Strauss aceptó de inmediato la oferta. Esta estancia
de la comunidad académica. Esta obra 'contradecía y
en Brasil marcatia el inicio de su experiencia como
refutaba las teorías existentes sobre los sistemas de
etnólogo.
parentesco, especialmente las de la escuela británica
En Brasil, Lévi·Strauss vivió de 1935 a 1939 y
.conocida como estructural-funcionalista. Allred
enseñó en la Universidad de Sao Paulo. Además de la
Radcliffe-Brown, quizá el antropólogo más conocido de
enseñanza, tuvo en ese país sudamericano sus primeras
est¡I tradición antropológica británica, consideraba que
experiencias etnográficas realizando visitas al Mato
los sistemas de parentesco se basaban en la ascendencia
Grasso y a la.selva amazónica. En Tristes trópicos -un · de un ancestro común5. Lévi-Strauss, por su parte, llegó
libro maravilloso que trasciende y conecta disciplinas
a la conclusión que para entender el funcionamiento
tan diversas como la antropologia, etnografía, el
de los sistemas de parentesco la clave era comprender
diario de viaje y la literatura-, Lévi-Strauss narra sus
el principio de "reciprocidad". Teniendo en cuenta este
primeras impresiones al en,trar en contacto con las
principio uno puede también concluir que la función de
culturas originarias de esas zonas del subcontinente
los sistemas de parentesco sirve para garantizar el orden
brasileño y deja en claro que a partir de entonces no
de la sociedad mediante el intercambio de mujeres a
dudatia en dedícarse en cuerpo y alma a la etnologia.
través del matrimonio, y, obviamente, la precondición
La situación critica de una Europa al filo de una
para que este sistema funcionara fue la regla del incesto.
guerra mundial le hizo regresar a París. La invasión
F,51:o es, que un miembro de un clan determinado no podia
alemana a Francia ocurrió y concluyó en tan sólo
disfrutar a una mujer de su comunidad y por lo tanto
unos meses. Al firmarse el armisticio, Lévi-Strauss
tenia que intercambiarla esperando a su vez que él u otro
decide abandonar su país y refugiarse en Nueva York.
miembro de su clan recibiera de esa otra comunidad una
Nuevamente este viaje le marcarla profundamente.
mujer apropiada. Este sistema de intercambio, según
En esa ciudad enseñaría en la New School for Social
Lévi-Strauss, cimentó lás bases para la organización de
Research, y esta experiencia le permitió empaparse de
la sociedad Es por ello que Lévi-Strauss considera que el
la corriente teórica que definirla sus investigaciones
tabú del incesto es el principio de la cultura; es un limite
etnológicas: el estructuralisrno. En la Gran Manzana
a los impulsos meramente naturales en beneficio de la
coincidió con el gran lingúista ruso Ro man Jakobson
organización social
y gracias a él, Lévi·Strauss conoció a fondo las obras
En esta obra fundamental de Lévi-Strauss es evidente
de otros lingúistas corno Ferc4nand de Saussure y
la influencia de dos de los grandes precursores del
otros ¡niembros de la Escµela de Praga. La lingüistica · pensamiento antropológico francés: Émile Durkheim y
estructural dotó a Lévi-Strauss de un modelo
Marcel Mauss. Lévi-Strauss se inspiró en el primero no
·teórico que aplicaría en sus investigaciones sobre
las dinámi~as sociales y culturales de los grupos
4 Referente al antropólogo norteamericano de origen alemán, Franz
Boas (1858-1942): Boas es considerado el padre de la antropolog!a
humanos. Además de la lingüistica estructural, su
3 Muchos 'intelectuales franceses que alcanzaÍ1an también gran
celebridad en las siguientes dos décadas participaron también en
este proyecto. Quizá el más famoso, además de Claude Lévi-Strauss,
fue el historiador Fernand Braudel.

moderna norteamericana y su obra se distinguió por renegar de
las teoñas evolucionistas y difusionistas y, en cambio, privilegió el
relarivismo culrutal aplicándolo a sus trabajos etnogtáficos.
5 Ver: Alfred R. Radclilie-lkown, Structurc and Function in Primitívc
Socicty (1952). Hay una traducción al español realizada por Editorial
Península en 1972.

_

sólo para el título de su obra sino también al concebir
un modelo de sociedad basada en la solidaridad (ya
sea orgánica o mecánica). Mientras que de Mauss
obtuvo la idea clave de reciprocidad Si la solidatidad es
fundamental en su idea de sociedad, ésta debe erigirse
sobre un sistema de reciprocidad, esto es, un sistema de
intercambio que fortalezca las ~ s entre los distintos
segmentos de la sociedad'.
_
A pesar del impacto de Las estructuras elementales del
parentesco, Lévi-Strauss no se conformó y se dio cuenta
que el estudio de los sistemas de parentesco no era el ·
camino adecuado para descubrir los procesos mentales
comunes a todo ser humano. Los sistemas de parentesco
estaban demasiado asociados a la acción social por lo
que Lévi-Strauss preferia buscar formas de pensamiento
social más puras y menos prácticas: la mitologia. Toda su
obra es en si un recorrido por descubrir las estructuras
o procesos mentales de lÓs seres humanos. Su proceso
de búsqueda inició con los sistemas de parentesco .
y terrninatia con su ·amplio estudio sobre los mitos:
Mitológicas, aunque en ese intervalo publicó lo que
muchos consideran sus dos obras más importantes: El
totemismo en la actualidad y El pensamiento salvaje.
La importáncia de estas dos obras radica en que sirven
para lanzar un ataque al eurocentrismo y a la arrogante
superioridad del mundo occidental que considerab~ a
los pueblos no-occidentales como primitivos e inferiores
y sobre todo, incapaces de pensar racionalmente. LéviStráuss demostró que a diferencia de lo que solemos'
creer, el tipo de pensamiento humana más común es el
arialógico y no el lógico. Este mayor uso del pensamiento
analógico no sólo es común entre las llamadas ·culturas
"primitivas" sino también en el mundo occidental (con
la excepción del racionamiento científico y matemático).
Los seres humanos acostumbramos utilizar patrones
arbitrarios mediante los que clasificamos a los objetos.
Sin embargo, áUnque estas clasificaciones son arbitrarias,
las relaciones entre los objetos obedecen a un carácter ·
más universal formando un sistema tle pares opuestos. Se
podría decir que todo el sistema que da forma a nuestro
pensamiento forma un sistema de oposiciones que6 Obviamente el t!tulo de la obra está inspirada en el libro Las
formas dancntafcs de la vida rdigiosa de Émilé Durkheim. Respecto a la
reciprocidad, la obra de Marce] Mauss, Essai sur ledon (Ensayo sobre
el don) marcó un p.ne aguas en la teot!a antropológica y hasta la
fecha sigue siendo muy empleado.

20
y

21

,
provee los elementos que utilizamos para pensar acerca
ele todo tipo de relaciones, entre ellas las relaciones entre
distintos grupos sociales. De hecho, la primera gran
oposición sobre la que descansa el sisterru¡ es la que hay
entre naturaleza y cultura.
Finalmente, sus cuatro volúmenes de las Mitológicas
son el resultado de veinte años de investigación y trabajo
de campo tanto en Brasil como Norteamérica En esta
monumental pero original obra, Lévi·Strauss analiza
detalladamente 813 mitos. La reflexión sobre estos
·mitos le permitió reforzar su idea de que el pensamiento
humano actúa mediante analogias oponiendo elementos
contrarios (crudo/cocido; naturaleza/cultura; ruido/
· silencio; sagrado/profano, etc.) y que los mitos son
productos de la realidad (natural y cultural) en que son
creados y transmitidos y que además tienen la función
de organizar las distintas sociedac,ies humanas. Conclµye
además que los mitos proveen a las sociedades humanas
de un modelo lógico que les a~de a solucionar las
contradicciones y los problemas de su mundo inmediato.
De hecho, su reflexión sobre la función de los mitos fue
fundamental para el futuro de las ciencias sociales y. la
filosofía en las últimas décadas del siglo XX: para LéviStrauss,la lógica del pensamiento mítico es tan complej~
como la de la ciencia mod~rna, aunque la diferencia
radica np en la calidad del proceso intelectual sino en la .
naturaleza de las cosas a las que es aplicado. Lévi-Strauss
echa por tierra la creencia de que la ciencia moderna
occidental es el resultado de un progreso mental, como
si las culturas primitivas (y las no occidentales) vivieran
todavía en un estado de infantilidad mental mientras
que el hombre occidental posee ya una menta madura.
Por el contrario, Lévi-Strauss concluye que el hombre ·
siempre ha poseído la misma capacidad mental, la
única diferencia es que en la actualidad se ha ampliado
el nÜlp.ero de áreas y situaciones a las que se aplica el
pensamiento.
Aunque con el tiempo tanto el estructuralismo
corno la obra de Lévi-St:rauss han sido fuertemente
criticados, su legado enriqueció y favoreció el
desarrollo de las ciencias sociales y las humanidades.
Dos aspectos caracterizaron la grandeza de la obra
levistraussiana: primero el que su interés por las
culturas "primitivas" obedecia más a una búsqueda
de las propiedades fundamentales del ser humano
-es decir, encontrar lo que todos los seres humanos

�I

POESÍA

(sin importar raza o sexo) tenemos en común- que
a una curiosidad de anticuario o de estudioso que
simplemente P.retende demostrar la evolución de
las razas y concluir, como muchos precursores de la
ciencia antropológica: que la cultura occidental es
superior. Segundo, que a diferencia del resto de los
. antropólogos, su interés fueron la '4rriente humana" y
las dinámicas sociales y culturales que los humanos
compartimos y no simplemente descifrar los modos de
organización ele una sociedad en particular.
Más allá de la originalidad que su obra representó
para la e_tnologia debido a sus métodos y
planteamientos teóricos, sus libros influenciaron
y modificaron al resto de las ciencias sociales y
la filosofía. Su obra fue un fundamentado ataque
al eurocentrismo y a la colonización europea.
Lévi-Strauss desnudó a la supuesta superioridad
occidental: ésta no es más que otra forma.mítica de
pensar nuestras diferencias con las otras culturas. Las
luchas anticoloniales y la critica posmoderna contra
la arrogancia de la modernidad occidental (corno
la realizada por Lyotara) le deben mucho~ gran
antropólogo francés. Es verdad que-al estructuralisrno
y a Lévi-Strauss se les acusó de deshistorizar al ser ·
humano (principal critiea de la hermenéutica de
Paul Ricoeur yHans-Georg Gadamer) pero aún así,
estamos en deuda con Lévi-Strauss porque su obra fue
un esfuerzo por comprender al otro y por demostrar
que el no-occidental, o el "no-civilizado", es muy
similar a nosotros y que posee la misma capacidad
intelectual Fue además un precursor en defender a la
naturaleza de la depredación hum~. Por último, creo
que hoy más que nunca los planteamientos de Lévi-

Strauss pueden ser muy benéficos para la humanidad.
Leer a Lévi-Strauss es una invitacióñ a replantearn9s
y a volvernos escépticos sobre nuestras creencias y
valores más arraigados y poco cuestio~ados. Si tan
5?lo dudáramos más de lo que creemos que es correcto
o "natural", el camino a la tolerancia seria más ancho.
En ampliar este camino todavía demasiado estrecho es
que el viejo etnólogo francés nos seria de gran ayuda110

Hay un jardín
Obras de Claude Lévi-Strauss:

La vic familiairc et sociale des indicns Nambikwara (Vida familiar y social de
los indios Nambikwara). 1948.
'
Les struccurcs tlbnentaircs de la parenté (Estructuras dancntalcs del
parentesco).1949.
Racat histoirc (Raza ehistoria), 1952.
Tristcs cropiqucs (Tristes-trópicos). 1955.
Anthropologic scructuralc (Antropología estructural), 1958.
Le toctmismc aujourd'húi (El totemismo en la actualidad), 1962.
La pcnstc sauvag,-(El pensamiento salvaje), 1962.
Les mythologiqucs 1: Le cru et le cuit (Lo crudo y lo cocido), 1964.
Les mychologiques 2: Du miel aux cendres (De la miel a las cenizas). 1967.
Les mychologiqucs 3~L'origjnc des manieres de table (El origen de las maneras_
en la mesa), 1968.
l.ts mythologiqucs 4:L'homme nd (El hombre desnudo), 1971.
Anchropologie structurale dcux (Antrapologia estructural dos), 1973.
Lavoiedcs masques (La rucad, las máscaras), 1975.
Racc et culture (Raza y cultura), 1983.
Le rcgard tloignt (La mirada alejada). 1983.
.
La pocitre jalouse (La alfarera celosa), 1985.
De pres et de loin (Dcsdrnrca y desde lejos), 1988.•
Histoirc de lym. (Historia dt lince), 1991.
Regardcr, tcouccr, lire (Mirar, escuchar, lecr),'1993.
Saudades do Brasil (Nostalgia del Brasil). 1994.
Le Ptre Notl supplicit, 1994.
Saudades de Sclo Paulo, 1996.

1
1llC

OJ

IVÁNTREJO

1

Peroel silencio es cierto. Por eso escribo.

'

2

Estoy solay escribo. No, noestoy sola.

1
.....

Hay alguien aquí que tiembla.

J

Alejandra Pizarnik

E N rus OJOS HAY UN JARDÍN de

alegría animal

que azuza la anoche para que se abra como orquídea
o como cálido roce/ pues nada crece ní amaina
fuera de la caricia/ ní de la mano
que horada los espasmos.

�POESÍÁ

POESÍÁ

No HAY OTOÑO EN TU JARDíN/ ni hojas secas
entre tus dedos/ sólo hay inacabables puestas de sol
EN EL JARDÍN tu mirada es liviano canto

que peregrina sobre nú piel/ hoja de sauce
apenas flotando.

donde es necesario pensar en el silencio o apenas
[nombrarlo
o lo dicho ya que se esconde tras tus ojos/
emane como flor en el páramo del sueño.

�POUfA

"3COMZALO ROJAS CAMOUET

EN EL JARDÍN NADIE NOS oYF./

pasamos los dias al vuelo y nombramos
las pequeñas cosas para que existan/ para que nos
[ habiten/
salimos a cazar palabras dormidas y las juntamos
en el huequito que tenemos en el pecho/ en esa entrada
al más cálido de nuestros templos/ ya satisfechos
ronroneamos mientras se acicala la noche.

En esta orilla del jardin somos posibles.

A Bolaño como escritor se lo podría revisar como poeta, novelista
~ cuentista1. En todas esas posibilidades -pienso específicamente
élesde su narrativa- es la entrada y salida de una generación que
vivió, en casi toda Latinoamérica, la década de los setenta. Década
que de una u otra manera marcó el proyecto de generar igualdades
sociales con sus respectivos fracasos. Se podría pensar que era una
generación de personas que vivieron las revueltas entre las dictaduras
y las proclamas revolucionarias.
l Consqos de un discípulo de Morrison a un fanático de Joya, escrito conjuntamente con AG. Porta (1984), La pista de hielo (1993), Literanira nazi en
América (1996), Llamadas telefónicas (1997), Los detectives salvajes (1998), Amuleto (1999), Mo11Sicur Pain (1999), Nocturno de Chile (2000), Tres (2000),
Estrella distante (1996), Los perros románticos (2000), Putas asesinas (2001), Amberes (2002), Una novdita lumpen (2002), El gaucho insuft"ible (2003),
Entre paréntesis (2004) y 2666 (2004).

�---

------~----

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

olaño vivió esto desde_ u~a mixtura_ de países
(Chile, Venezuela, Mexico y Espana), desde
las posibilidades de cambios culturales y
sociales' y sus respectivos fracasos en la brutalidad
de las represiones militares:

B

... todo lo que he escrito es una carta de amor o de
despedida a mi propia generación, los que nacimos
en la década de los cincuenta y los que escogimos
en un momento dado el ejercicio de la milicia, en
este caso seria más correcto decir militancia, y
entregamos lo poco que teníamos, lo mucho que
teníamos, que era nuestra juventud, a una causa
que creíamos la más generosa de las causas del
mundo y que en cierta forma lo era, pero que en
realidad no lo era. De más está decir que luchamos
a brazo partido, pero tuvimos jefes corruptos,
líderes cobardes, un aparato de propaganda que era
peor que una leprosería ( ... ), pero igual lo hicimos,
porque fuimos estúpidos y generosos, como son
los jóvenes, que todo lo entregan y no piden nada

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

están supeditados por un "alguien" que pregunta. Más
aún, es ese "alguien" el que ordena cronológicamente
la seguidilla de estos dos escritores en sus aventuras y
búsqueda de la poeta estridentista, Cesárea Tinajero.
Exceptuando, eso sí, el relato o testimonio de Amadeo
Salvatierra, que siempre gira en la misma fecha.
Lo primero que podríamos pensar es que es el
propio narrador a quien le recae esta categoría de
"alguien". Este narrador reconstruye la historia.
Bien, ahí todo de acuerdo, pero es este narrador el
que tiene un juego doble. Le pondremos un nombre
a este narrador: testigo. En primer lugar, este
narrador o testigo parte del seguimiento de estos
poetas, Belano y Lima. Por otro lado, los personajes
que relatan son el testimonio que elabora producto
de la entrevista que se está haciendo a lo largo de
toda la novela.
Por lo anterior, esta figura dual del narrador✓testigo
consigue el relato de los personajes que hablan a
través de la entrevista. Para eso, hay que adentrarse en
la función de este género:

a cambio, y ahora de esos jóvenes ya no queda nada
(. ..) Toda Latinoamérica está sembrada con los

La entrevista es un diálogo organizado sobre
la base de preguntas y respuestas. Autoritario

huesos de estos jóvenes olvidados (en Manzoni,
2002: 212)2.

sin duda, en la medida en que uno de los
interlocutores, el entrevistador, tiene el monopolio

En varias entrevistas, Bolaño apunta a que su
escritura es sobre la memoria. La contextualización
de elementos que sustentan su memoria, da como
resultado la novela que se revisará aquí.

de las preguntas y por lo tanto lo conduce(... ) El
intercambio de palabras entre los interlocutores de
la entrevista, la sucesión de relevos en sus roles de
emisor y receptor, evoca de inmediato en el lector
el marco de comunicación propio de lo escénico,

LOS DETECTIVES SALYAJESY EL CÉMERO DE
LA ENTREVISTA

Cuando pienso en el género de la entrevista, también
dirijo la estructura del libro como un confesionario y
testimonio. No subtitulo esta sección con estos dos
últimos géneros, que están en juego, indudablemente,
porque la entrevista tiene aquí una mayor carga
fi.ccional. Si leernos cualquier capítulo de la segunda
parte de la novela ("Los detectives salvajes, 1976~
1996"), nos damos cuenta de que los relatos parten
con un pie forzado: "alguien" pregunta sobre Arturo
Belano y Uhses Lima. Es decir, todos los relatos de
los personajes que circulan en esta parte de la novela
2 Fragmento del discurso de entrega del Premio Rómulo Gallegos
(2 de agosto de 1999).

de lo "representado" (...) A menudo el autor de la
entrevista, al editar el texto, refuerza además los
efectos de teatralidad del diálogo: lo introduce
dando detalles sobre el lugar y el momento en que
se realizó la entrevista, o registra entre paréntesis,
en el transcurso del diálogo, los gestos del
entrevistado cuando responde (risas, énfasis de la
voz, movimientos de las manos, etc.), exactamente
como en las "acotaciones" de los textos dramáticos
(Morales, 2001: 161).

Si se piensa que aquí la entrevista no existe es
porque se piensa que no existe el clásico esquema
pregunta/respuesta. Pero como ya dije, es la figura
interna que hay de testigo, ese "alguien" que

28

LA INICIACIÓN NO ES ALCO QUE SE CONCENTRE EN UN ACTO O
EN UN PRINCIPIO, SINO QUE SE ENTIENDE COMO UN PROCESO:
EL VIAJE Y LA BÚSQUEDA SON CONSTANTES RITOS QUE SI SE
ELABORAN BIEN (PENSEMOS EN RIMBAUD), TRANSFORMAN A LA
VIDA MISMA EN UN MITO DE SÍ MISMO.
pregunta (para dejar que el relato fluya por parte de
los "interrogados) sobre Belano y Lima para que el
interlocutor confiese o dé testimonio del paso de estos
dos escritores.
El testigo, como dice la cita anterior, "refuerza los
efectos de teatralidad" para dar una carga fi.ccional de
lo que se relata. Estos relatos son la reconstrucción
o "representación" que el testigo da al que recibe
la acción. Aquí la palabra detective toma mayor
importancia: por un lado, son Belano y Lima los
que investigan sobre el periplo de Cesárea Tinajero.
Además, es el narrador/detective que va detrás de
las pesquisas de estos personajes. Esta lógica textual
produce una ficcionalización del relato. Todos
hablan (menos Amadeo Salvatierra) con distancia
temporal de la última visita de Belano y Lima. Es
decir, el recordar, el hacer memoria de los hechos,
que por lo demás deben ser concretos o específicos
a la supuesta pregunta detectivesca: ¿cuándo fue la
última vez que vio a Arturo Belano y a Ulises Lima?,
reconstruye no un dato fidedigno y concreto. Todo
lo contrario, se reconstruye -es importante aquí
el prefijo re- a través de la fabulación (Antonio
Cándido), el imaginario de la pregunta. La distancia
temporal elabora esta carga3• Por lo tanto, novelar lo
sucedido es reelaborar o reconstruir hechos que rozan
la fabulación del relato. Teatralizan el acto de hablar
hasta su máxima expresión, por ejemplo, en Joaquín
Font. Todo acto testimonial sería, entonces, una
representación y no una aclaración de lo sucedido.
Por otro lado, los testigos que hablan pierden su
condición de certeza. Palabra que no tiene mucha
importancia para generar una discusión al respecto
de este análisis: estos testigos secuenciales tienen
una carga temporal que los supervisa este detective/
3 Pienso, además, en otro texto, Tejas Verdes, de Hemán Valdés: el
hecho de reconstruir su vivencia en ese campo de concentración
provoca que el relato esté en el lúnite entre la novela y el testimonio.

29

narrador. Pero, por otro lado, hay otro testigo,
el cual abre y cierra este periplo de búsqueda:
García Madero (poeta de menor edad en el grupo
de los real viscerahstas). Una especie de alter ego
de Belano, el cual construye desde sí y para si sus
experiencias con estos personajes. Este testigo
toma una connotación más intimista, ya que en
este narrador, personaje y testigo se deposita
la clásica figura del protagonista de una novela
de formación. En la primera parte ("Mexicanos
perdidos en México, 1975"), se muestra a un García
Madero en las primeras experiencias ritualísticas
de ingreso al mundo: la sexualidad, la desavenencia
con la autoridad ( sus tíos) por no estudiar la
carrera que al parecer es impuesta, y sus primeros
acercamientos a su vocación de poeta, al ingresar
al grupo real visceralista. Esta última experiencia
carece de un ritual iniciático: "2 de noviembre.
He sido cordialmente invitado a formar parte del
realismo visceral. Por supuesto, he aceptado. No
hubo ceremonia de iniciación. Mejor así" (13). Es
decir, la iniciación no es algo que se concentre en
un acto o en un principio, sino que se entiende
como un proceso: el viaje y la búsqueda son
constantes ritos que si se elaboran bien (pensemos
en Rimbaud), transforman a la vida misma en un
mito de sí mismo.
En la segunda parte ("Los desiertos de Sonora,
1976") este personaje en formación relata el
encuentro -también a la pasada de él mismo: se
decide a dejar todo y ser un poeta- con Cesárea
Tinajero y todo el absurdo y cómico de la muerte
que ahí sucede.
En definitiva, entrevista y testigo son elementos
constitutivos de la creación y rearticulación de
la memoria. Novelar (ficcionalizar) los hechos es
ejercicio de esta memoria múltiple en la cantidad
de personajes (testigos) que hablan y del ejercicio

�---

- - - - - -

--

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

narrativo que realiza el mismo narrador/detective que
ordena todo este periplo.
METAMORFOSIS DE LA ESCRITURA:
MEMORIA Y DES.APARICIÓN DEL SUJETO

Este texto, como se dijo anteriormente, presenta
a un narrador dual. Ahora, por otro lado, más que
dual, es un narrador múltiple: está investigando el
paso de Belano y Lima por cualquier lugar en que
estos circulen. Intercepta a los testigos (testimonio)
de ambos escritores para que hablen. Por lo tanto,
la multiplicidad está relacionada con el transcurrir
del tiempo. Es un narrador que también impregna
su experiencia del viaje en el seguimiento de Belano
y Lima. Como dicen Deleuze y Guattari en el Rizoma
(tercer principio): "Las multiplicidades se definen
por el afuera: por la hnea abstracta, línea de fuga o
de desterritorialización según el cual cambien de
naturaleza al conectarse
con otros" (p.21). Esto es: el
narrador se multiplica por
las voces que hablan en el
transcurso de veinte años
( segunda parte del libro)
de seguimiento. El narrador
sería todas las voces que
están, también, fuera de él.
No es que el narrador sea
un reflejo de los personajes
que hablan -un espejo, si
se quiere- sino que la voz
de los personajes rebota en
el narrador y viceversa. En este "eterno retorno", se
construye el relato con este narrador múltiple. Más
aún, cuando hablo de "eterno retorno", es por que este
texto está lleno de interrupciones temporales, sobre
todo entre la primera parte con la segunda y, a su
vez, esta última con la tercera: el texto se va armando
desde su globalidad un circuito que se abre y se cierra

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

en si mismo. El libro mostrando su propio proceso
de creación, pero que se elabora como una red de
discursos que lo transforman en un multidiscurso, que
son todos los personajes que hablan, que a su vez es
el propio narrador de la segunda parte del libro. Esta
multiplicidad se logra bajo otro principio del rizoma
(4• principio), el de ruptura asignilicante:
Un rizoma puede ser roto, interrumpido en cualquier
parte, pero siempre recomienza según ésta o aquélla
de sus lineas, y según otros (. .. ) Hay ruptura en el
rizoma cada vez que de las lineas segmentarías surge
bruscamente una linea de fuga, que también forma
parte del rizoma (22). No hay imitación ni semejanza,
sino surgimiento, a partir de dos series heterogéneas,
de una línea de fuga compuesta de un rizoma
común que ya no puede ser atribuido ni sometido a
significante alguno (24).
La diacronía de la
segunda parte genera
rupturas con la primera
y la tercera parte, pero
retoma un sentido múltiple
en la totalidad del texto,
esto tomando en cuenta la
ruptura o lógica del tiempo
en las partes del libro: la
primera y tercera parte
presentan una sincronía
que quiebra con la diacronía
interna de la segunda parte.
Pero es este mismo quiebre el que produce la aventura
de Belano y Lima. Aquí no interesa saber el fin, por
absurdo que sea, de encontrar a Cesárea Tinajero, sino
cómo las multiplicidades ("agenciamientos") se van
conectando, alargando o rebotando unos con otros
para producir una escritura que se metamorfosea, que
se crea a sí misma. Esta metamorfosis es para mostrar

ESTÁ METAMORFOSIS ES P.A.RA MOSTRAR CÓMO LA ESCRITURA
FUNCIONA. DESDE SU PROPIO .A.ND.A.R: CÓMO CENERA VOCES, CÓMO

1

u

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1,

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...

..!'
¡

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i
o
1

z
■

a

s

•
!

cómo la escritura funciona desde su propio andar:
cómo genera voces, cómo estas voces se conectan
entre ellas, cómo buscar un absoluto poético, cómo
representar el absurdo del crimen, cómo creer que
la poesía salvará al mundo, etc. Es decir, cómo la
escritura se va metamorfoseando para mostrarse
escurridiza consigo misma. El único punto de
conexión para lograr lo dicho es la utilización de la
memoria. Esta escritura funciona con dicha noción.
La memoria crea la multiplicidad que rompe con toda
conexión refleja para volver a este mismo punto.
Creo que estructurar la lectura desde lo anterior
considera al texto, o mejor dicho a la escritura como
tal, como funcionamiento, un ejercicio de la memoria,
por lo tanto, "como una pequeña máquina literaria"
(rizoma, 11) que descompone el relato para volverlo a
componer a través de la memoria. Esto es: la memoria
como acto subversivo si en la mesa (libro) se instalan
imágenes de situaciones sociales y políticas de los
setenta en Latinoamérica que brotan en la escritura
no como simple denominación o por ser nombradas,
sino por el hecho de recrearlas, paradojalmente, como
una desaparición en los mismos sujetos que transitan
el libro, específicamente Belano y Lima
En estos sujetos recae la memoria, pero es en
ellos mismos donde se instala la desaparición de una
generación que luchó por la igualdad. Es decir, estos
sujetos, como muestra muchas veces el libro, parece que
van desapareciendo, se desvanecen en el tiempo. Por
ejemplo, el relato de Lisandro Morales en marzo de 1977:

'W

1
1

...también recuerdo que miré a Arturo Belano
y que éste no se levantó de su asiento cuando
llegó el ecuatoriano, es más, no sólo no se
levantó, es que ni siquiera nos hizo caso, ni nos
miró, vaya, vi su nuca llena de pelos y por un
segundo pensé que aquello que veía no era una
persona, no era un ser humano de carne y hueso,
con sangre en las venas como usted4 o como
yo, sino un espantapájaros, un envoltorio de
ropas desastradas sobre un cuerpo de paja y de
plástico, o algo así (209).

EST.A.S VOCES SE CONECT.A.N ENTRE ELLAS, CÓMO BUSC.A.R UN
.ABSOLUTO POÉTICO, CÓMO REPRESENT.A.R EL .ABSURDO DEL CRIMEN,
CÓMO CREER QUE LA POESÍA. S.A.LV.A.RÁ .A.L MUNDO, ETC.
30

4 Se refiere al narrador que pregunta por Belano y Lima. Ese
"alguien", ese detective, ese testigo que pregunta para generar el
testimonio.

31

Por eso, ese desvanecimiento es también del tiempo
que estos sujetos vivieron. Ahí es donde entra la memoria
para volver a representar ese tiempo recobrado.
Otro punto que conecta con lo dicho, como otra
estructura u orden, es desde el psicoanálisis. Lo
nombro porque, desde un punto rizomático, el análisis
hecho rebota con esta otra mirada. Por lo anterior,
Grínor Rojo plantea lo siguiente:
Volver a la madre (sería a la madre literaria,
Cesárea Tinajero) es, pues, la consigna durante el
episodio que otorga su forma a la acción central
de Los detectives salvajes. Nos referimos al periplo
que los cuatro ocupantes del Ford Impala llevan a
cabo entre el 2 de enero y el 1 de febrero de 1976.
Y esto sin perjuicio de que el tiempo completo
de la novela de Bolaño incluya además una doble
prehistoria, que en su primera parte va del 73 al
75, y de la que sabemos sobre todo a través del
testimonio de la poetisa uruguaya exiliada en
México Auxilio Lacouture ( "Yo conocí a Arturo
Belano cuando él tenía dieciséis años y era un niño
tirnido y no sabia beber", 190); y que en la segunda
abarca los dos meses finales de 1975, y nos llega
a través de la voz del joven poeta Juan García
Madero es la que introduce y cierra autobiográfica
y cronísticamente la disposición externa de la
novela; que García Madero, en cuanto personaje/
narrador, en el marco de una novela que elude
como al demonio el empleo de la narración en
tercera persona, es por eso un desplazamiento
y en cierto modo también un desdoblamiento
de Belano y Lima, el encargado de poner sus
peripecias y la de los demás en letras de molde,
"desde adentro" y "desde afuera", durante el turning
point del proyecto de recobro. A todo lo anterior se
añade una posthístoria, entre 1976 y 1996, que es la
que cubre las dos fases que restan en el esquema
freudiano de Bloom. En total, un tiempo de
veintitrés años: entre la adolescencia de un Belano
que después de ir a Chile "a hacer la revolución"
en el 73, vuelve a México pero "ya no era el mismo"
(Lacouture), y un Belano ya maduro, de cuarenta
y tantos años, escritor de novelas y listo para
desvanecerse en medio de las guerras civiles de
Monrovia (en Espinosa, 2003: 69).

�Por lo tanto, esta obra, desde el paradigma
estético masivo', muestra una oposición a través de
la construcción de los sujetos que se presentan en
la novela. En el texto, los personajes son elaborados
desde su inoperancia en la realidad que les tocó
vivir: desenvolverse en el medio burgués que les
entrega expectativas acordes a la funcionalidad
de los sujetos que habitan en una ciudad, estarían
distantes a las expectativas burguesas. Por esta
razón, los movimientos de estos personajes
muestran una simulación en la construcción de
sus identidades. Esto es: exponen sus identidades
como algo en constante desvanecimiento, o sea,
indican señales de desaparición. El resultado es
que el lenguaje es la única forma de representación
identitaria: sus estrategias de vida sólo quedan
sometidas a lo que las palabras determinan fuera
de ellos. Son seres que bordean lo fantasmal. Esa
condición de seudos zombies es la condición dual
y múltiple que adquiere esta novela desde sus
articulaciones que los personajes tienen con y a
través del lenguajew

Tres
testigos
en

busca

de
Artaud
I

Referencias
Man::oni, Cehna (comp.) (2002). Roberto Bolano: la escritura como
tauromaquia. Buenos Aires: Ediciones Corregidor.
Morales, Leonidas (2001). "8 género de la entrevista y la crttica
periodlstica en Chile (1988-1995)", La escritura de al lado: gáleros
referatciales. Santiago: Cuarto Propio.
Rojo, Grlnor (2003). "Sobre Los detectives salva1es", en Espinosa,
Patricia (comp.). Terrirorios en fuga: estudios críticos sobre laobra de
Roberto Bolaiio. Santiago: Frasis Editores.

5 Ver en Rojas Canouet, Gonzalo: El paradigma estético masivo en la
literatura chilena de finales de siglo XX: entre una estética subversiva y una
estética del espectáculo. Santiago, Mago editores, 2008. Este texto trata
sobre la tensión entre arte y mercado, en especial en el ámbito de la
literatura chilena. Para el caso de Bolaño y su novela aquí revisada, la
tensión se circunscribe en la subversión de sus dispositivos estéticos
intratextuales que apelan a una oposixión de dicho paradigma.

32

7l o1.o.. .
i 9 i 4 . ..

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Artaud todavía (Bradu, 2008) reúne la correspondencia entre el mexicano
guatemalteco Luís Cardoza y Aragón (1901--1992) y Paule Thévenin
(1918--1993), la devota pasante en medicina transfarmada en editora que
consagró a la edición de la obra de Antonín Artaud más de 50 años de su
vida. El libro incluye un prólogo, "Para acabar con la edición de Antonín
Artaud", dos apéndices, una carta de Paule Thévenín y un ensayo de Luís
Cardoza y Aragón sobre el autor de El teatro de la crueldad. El presente
volumen forma parte de una trilogía que cierra y que componen sendos
libros sobre André Breton y Benjamín Péret en México, que Fabíenne
Bradu (París, 1954) ha venido escribiendo y publicando, investigando y
documentando desde hace algunos años.
ste libro, dice ella, es, aunque no lo parezca,
el que más trabajo le ha costado. Le creo. El
libro reúne diversas presencias entrañadas y
entreveradas con la historia de una vocación literaria:
la mía. Los libros tienen la virtud de catapultar las
almas más allá de los fosos y de las murallas hacia
lo alto y este no es un libro que pueda yo leer corno
si fuese un árbitro aséptico y neutral, o uno de esos
enfermeros que atendían a Artaud en Rodez.
Artaud todavía es un libro dificil de leer pues es corno
una maleta llena de gente conocida, para frasear la voz
de Antonio Tabucchi sobre Fernando Pessoa quien
compartió con Antonin Artaud, de un lado, la pendiente
esotérica y el conocimiento peligroso del mago británico
Aleister Crowley y, del otro, la incomodidad con la
primera persona del singular: el llamado yo. Está aqui,
cautivo, el genio metálico y la generosidad abierta y
franca del gran poeta Luis Cardoza y Aragón quien
conoció a Antonin Artaud en París en 1922, y no sólo fue
su guía y Virgilio por los antros e infiernos del México de
los años treinta, sino que vino a ser una suerte de albacea
y pieza indispensable a la hora de armar las obras de
Antonin Artaud para la Casa Gallim.ard.
Lui1? Buñuel decia que si John Steinbeck hubiese
nacido en Honduras nunca le hubiesen concedido el
Premio Nobel; se puede decir con un grano de sal que
Luis Cardoza y Aragón fue uno de los poetas y escritores
surrealistas más completos en todas las lenguas, y
que sólo el azar del famoseo no lo ha hecho ser más
reconocido en las tierras húmedas de Europa.

E

El libro me transporta a la casa del Callejón de
San Francisco donde vivía esa pareja admirable que
fueron Lya Kostakowskia y Luis Cardoza y Aragón,
uno de cuyo&amp; primeros libros fue prologado -ni más
ni menos- por ese otro surrealista solapado que fue
Ramón Gómez de la Serna.
Fui muchas veces a esa casa cuando todavía la
habitaban Lya y don Luis. Recuerdo que al trasponer
el umbral olía agradablemente a café turco recién
hecho. La sala, muy amplia, tenía cuadros maravillosos
de los amigos pintores de Cardoza, un Picasso, un
Magritte, dos Braque, un Kandinsky, un Mérida, dos o
tres Tamayos, y desde luego, artesanías prehispánicas.
Habia un patio luminoso al que salía don Luis a
respirar al atardecer el olor de madreselva. Arriba
estaba el estudio y la biblioteca. Esa parte de la casa
sólo la conocí cuando don Luis ya había enviudado,
y el Fondo de Cultura Económica había publicado
su libro de memoria, El río, novelas de caballería, cuyo
manuscrito fui yo mismo a recoger una tarde de fines
de los años ochenta para llevarlo a la editorial. Cuando
por fin subí al cuarto de don Luis me sorprendió la
ascética condición de aquella amplia recámara donde
había sólo cuatro objetos: una cama monacal, una mesa
de madera y dos sillas. Don Luis estaba escribiendo su
libro sobre Miguel Ángel Asturias y aquella tarde me
leyó algunas páginas de aquel manuscrito incendiario.
Don Luis me parecía como un pájaro de abrasadora
vivacidad y lucidez, corno decimos en México. No se
le iba una, y esa una que no se le iba la guardaba y

34

la volvía a sacar cuando juzgaba oportuno. Cardoza
todavía me daña sin saberlo otro regalo. A principios
de los años noventa, poco después de morir don Luis,
fui a la ciudad de Antigua Guatemala. Me dijeron que
todavía vivía la hermana de don Luis, y fui a visitarla.
Sorpresa -la señora se parecía mucho a su hermano
pájaro. No sólo eso. La casa olía también a café turco
recién hecho. Luego, en México, volví a la misma casa,
ya convertida en Fundación, atendida por Andrea y
Eugenia Huerta, y, al visitarlas, sentía pasear por ahí
las manos de sombra de Cardoza y Aragón y de Lya
Kostakowskia, hembra aguerrida y de armas tomar
pero también señora hospitalaria cuya gentileza
evocaba la de los rusos blancos desterrados en Paris.
El segundo personaje activo en este volumen es el de la
editora Paule Thévenin (1918-1993), la esposa del médico
Yves Thévenin (1914-1981) cuyo retrato hizo el propio
Antonin Artaud y que atendió al poeta de una severa
irritación de la piel en Rodez. A partir de que Paule
Thévenin traba conocimiento con Antonin Artaud al
salir del hospital psiquiátrico de Rodez, Paule Thévenin
-como dice Florence de Meredieu en la biografía Cétait
AntoninArtaud (EraAntoninArtaud) "se consideraba corno
investida de una misión y consagró gran parte de su
vida al establecimiento de una edición de las obras de
Antonin Artaud Aella se debe la constitución y reunión
de los muy completos archivos sobre Antonin Artaud
que actualmente conserva la Biblioteca Nacional de
Francia". Thévenin -cito ahora a Fabienne Bradu- se
vio por diversas circunstancias convertida en la
editora de los veintinueve volúmenes de las
Obras completas y del vía crucis que le significaron
el desciframiento y la transcripción de los
manuscritos de Antonio Artaud. El anonimato
-continúa Fabienne Bradu- fue la condición
impuesta a Paule Thévenin para consagrar su
vida a la supervivencia de la obra. En ninguno
de los tomos publicados por Gallimard aparece
su nombre y las abundantes notas que guían

la lectura son apócrifas. [...] La existencia de
Paule Thévenin y de la obra misma de Antonin
Artaud descansa en una monstruosa paradoja:
para que ésta exista, tuvo que desaparecer
aquélla, y el sacrificio selló la vida de Paule
Thévenin como única razón de su existencia.
[... ] Paule Thévenin murió sin elucidar el enigma
que se convirtió en su razón de ser: lpor qué
Antonin Artaud la había escogido a ella para
ser, a un tiempo, la depositaria y la editora de
su obra? El pacto que unió sus vidas de una
manera absolutamente inédita fue tácito y
secreto, incluso para ellos dos. Antonin Artaud
la bautizó "Ofelian en el retrato que hiciera
de ella poco antes de morir y habría que
admitir que hay filiaciones más fieles que
las de la sangre, y, pese a las apariencias,
fidelidades más inquebrantables que las que
ostentan otras Ofelias legítimas. [ ...] "Hace
muchos años -asegura Paule Théveninun día que le hablaba del don que se me había
hecho, Jean Genet me contestó que era un regalo
emponzoñado. Calculo que quería decir que
a mi alrededor la vida iría apesadumbrándose
de soledad. Pero estoy casi segura de que se
equivocaba. El fuego que me entregó Artaud,
ni siquiera la muerte podrá apagarlo" [...] Paule
Thévenin tampoco cabría en la categoría de
"especialistan en Antonin Artaud, aunque sin
duda fue la persona que más lo conoció en la
otra vida que fue para él su obra. Médica de
formación, Paule Thévenin lo abandonó todo
para improvisarse "como editoran (Bradu, 2008: 13).

Cardoza se expresa así sobre el trabajo editorial de
Paule Thévenin: "[...] En su trabajo gigantesco de estas
Obras completas hay, además de competencia, profundo
fervor. Es prodigioso Artaud escribiendo tanto,
infatigable, impulsado por sus demonios, drogado,
delirante, lleno de caos y relámpagos. Trabajo de una

LQUIÉN ERA ARTAUD? LQUÉ TIPO DE INTELICENCIA SUBVERSIVA
REPRESENTABA? LQUÉ BUSCABA. EN MÉXICO? LQUÉ ENCONTRÓ EN
LA. SIERRA TA.RAHUMARA?

35

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

vida ha sido la suya. Y he advertido los obstáculos
(hasta familiares) que se han interpuesto para llevarla
a cabo. La historia del linaje de Artaud es toda una
faena.". (p.120-121).
El otro personaje que se asoma en este cuadro es,
por supuesto, Antonin Artaud, en persona y en obra, en
sombra y escritura. La materia de la correspondencia
que va de 1950 a 1989, 49 años, el tema sujeto a examen
e investigación son los escritos publicados o emitidos
por Antonin Artaud durante su viaje a México, a la
ciudad capital y luego a la Sierra Tarahumara en el año
de 1936, textos que fueron publicados por Luis Cardoza
y Aragón en el libro titulado México firmado por Antonin
Artaud cuyas traducciones y transcripciones se deben en
parte al propio Luis Cardoza y luego a diversos autores
corno Xavier Villaurrutia, José Gorostiza, Agustín
Lazo, Alberto Ruz Lhuillier entre otros. En francés, los
escritos de Artaud sobre el viaje a la Sierra Tarahurnara
aparecerían corno "retranscritos del español" por Marie
Dezón -seudónimo de Paule Thévenin- Philippe
Sollers. Dice Cardoza de Artaud (en Bradu: 16-17) en
El ria: "De Artaud, el incandescente y visionario, habita
este libro corno una suerte de bajo continuo o de crónico
zumbido auricular corno la de la rinitis: está alú inasible
e imperceptible, devorador y haciendo su aparición
en forma intermitente exaltando su propio misterio".
tQuién era Artaud? lQué tipo de inteligencia subversiva
representaba? tQué buscaba en México? lQué encontró
en la Sierra Tarahurnara? Poco puede decirse. Pero acaso
valga citar el breve texto que Alfonso Reyes escribió
sobre Antonin Artaud al final de su vida donde además
recoge dos cartas poco conocidas de Antonin Artaud que
no citan ni Bradu, ni Meredieu y que al parecer tampoco
se incluyen en las Obras completas de Antonin Artaud

poema Yerbas del Tarahumara, publicado por la
revista Commerce, en traducción francesa de Valery
Larbaud (París, verano de 1929), hayan movido la
curiosidad de Antonin Artaud.
El libro es una falsificación poemática y seudomística en torno a la magia del peyotl. Pero ya
sabemos que la verdad poética es otra especie de
verdad y, como varios lo hemos dicho ya por allí,
se reduce a sacar conejos del sombrero o a pedirle
peras al olmo con éxito.
En esta obra se recogen cartas, o fragmentos de
cartas de Artaud a varios anúgos: a Balthus, al Dr.
Allendy, a René Thomas, Marc Bauhezat, a Henri
Parisot y a Jean-Luis Barrault. Por cierto que éste
ha tomado tan en serio las fantasías retóricas de
Artaud que, según me dijo durante una reciente
temporada en México, se propone volver a nuestro
país para conocer de cerca los misterios de los
Tarahumaras. Yo le contesté con la frase que se
atribuye al moribundo Émile Faguet, cuando
un sacerdote quiso confesarlo y recordarle que
iba a comparecer en la presencia de Dios: "iQué
decepción va a llevarse el pobre!"
Revuelvo mi archivo. Poseo documentos sobre
el viaje a México de Antonín Artaud. En París, a 4
de octubre de 1935, me dirigió una carta al Brasil
en que me anunciaba su proyectado viaje y, por
indicación de Jean Paulhan y Benjamín Crémieux,
me pedía algunas orientaciones. Yo vertí lo esencial
de esta carta en la siguiente que se explica sola y
tiene el valor de una preparación de artillería.
El 4 de febrero del siguiente año, a bordo del
Siboney, Artaud me escribe nuevamente a Rio de
J aneiro (traduzco):

ARTAUD
NO SEJUEGAINFAMEMENTE CON LOS DIOSES'
Por Alfonso Reyes

En octubre último le escribí a usted para
hablarle de mi posible viaje a México, y usted
tuvo la amabilidad de decirme en su respuesta
que ya preparaba usted el terreno. Hoy el viaje
es ya un hecho. El viernes 7 de febrero en curso
llegaré a México. Usted ha comprendido que mi
propósito es manifestar de un modo concreto,
inmediatamente asimilable, ciertas ideas que
figuran en un estado mítico en algún estudio
mío como El Teatro y la Peste. Usted habrá visto
que cierta zona de la inteligencia francesa,

Acaba de publicarse con lujo de estruendo el libro
del infortunado Antonin Artaud, Les Tarahumaras
(L'Arbalete, Decines, Isere). Posible es que la obra
consagrada al peyotl por el Dr. Rouhier, y aun mi
1 Recogido por Alicia Reyes en Revista Universidad de Mtxico Núm.
497 Qunio de 1992). Debo el conocimiento de este texto a Alfonso
Rangel Guerra.

36

la más joven y a la vez la más desesperada
-pero sólo los muertos lo desesperan yatiene los ojos vueltos hacia México. Hoy por
hoy una sola corriente agita al mundo y la
fuente mágica brota en la tierra a la que yo
he deseado ir y adonde llegaré en un par de
días. Me figuro, señor Embajador, que puedo
contar con usted para facilitarme la tremenda
tarea que emprendo, y en esta confianza, le
saludo devotamente. Mi dirección: Embajada
de Francia en México.
Nueva carta que también traduzco, de
México a Rio de J aneiro, 16 de abril de 1936:
Me autorizó usted a hablarle con toda
franqueza. Más aún: me invitó usted a hacerlo.
Visité al señor Ceniceros, y en él he encontrado
algo más que un amigo: un verdadero aliado.
Gracias a él he dado tres conferencias en la
Universidad de México. He dicho lo que tenía
que decir.
Daré otra nueva y breve conferencia en la Lear,
sobre la Revolución Universal y el Problema Moderno.
Diré cuanto me propongo, respecto a la absoluta
necesidad en que está México de romper con
todas las formas de la civilización europea,
industrialismo, maquinismo, marxismo,
capitalismo y esa terrible forma del capitalismo
eterno que es el capitalismo de la conciencia
humana, la capitalización de los conceptos y
de los datos surgidos del espíritu dualista de
Descartes y que han aniquilado el espíritu de la
vida. Todo esto me propongo decir.
Ya mis ideas, no bien comprendidas mientras
hablé en francés, parecen irse abriendo paso en
cuanto di con traductores inteligentes. Gracias a
ellos, todas mis conferencias se publicarán en El
Nacional.
Para coronar mi trabajo, he pedido al señor
Ceniceros una Misión: me basta una sencilla
comisión de escritor, de artista. Quiero
enfrentarme con razas puras, que quedan tan
pocas. Quiero estudiar los ritos, las danzas de
los indios. No sacaré de aquí un mero libro de
descripciones. Yo creo en una fuerza mágica,

37

t\01.a .
19 /4.

de que estos ritos son algo más que la mera
transcripción alegórica. Esta fuerza se viene
perdiendo desde que se persiguen y prohíben estos
ritos so color de acabar con las supersticiones.
Pero hay más superstición en la Ciencia Moderna
que en los ritos de los indios. Las fiestas cívicas
con que México quiere reemplazar tales ritos y
que artistas y escenificadotes copian las manías
estéticas de Europa, operan bajo el impulso de una
inspiración individual e incoherente y no logran,
a mi modo de ver, más que crear un verdadero
estado de anarquía. Para mí, naturaleza, mundo,
humanidad debieran recuperar su unidad. Hay
leyes, hay una necesidad cósmica de que las
danzas y fiestas indias son una manifestación. En
suma, he pedido una Misión para ir en busca de la
fuerza antigua y caracterizarla.

�ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

He recogido informes privados. Sé adónde
tengo que ir. No traeré de allá un libro de
arte, sino en suma un libro de teoremas. Y
la lengua, vibrando según el estimulo de
esta fuerza tratará de expresar sus leyes. Es
cosa que puede hacerse, no es una utopía. El
Gobierno Mexicano ha consentido en facilitar
esta misión Espera mi libro y me concede
libre transporte en todos los ferrocarriles. Los
gobernadores locales me darán su apoyo, me
llevarán aqui y allá. Pero, para lo demás, tanto
el Gobierno de México como el de Francia
dicen no tener dinero. Yo he venido aqui sin
un centavo, decidido a arriesgarlo todo por
tal de encontrar lo que busco. Pero necesito
economizar mis fuerzas y no desfallecer en el
camino. Necesito encontrar algunos recursos,
lo indispensable para sostener la jornada.
La suma no ha de ser enorme y he de juntarla
antes de emprender el viaje. Pero juntar dinero
para una idea metafisica puede parecer en esta
época una locura. Y es fuerza que esta locura
se realice. Deben aún quedar por alli algunos
comerciantes, coleccionistas, aficionados al arte
capaces de sacrificar una suma por una idea.
Para partir de México, la ciudad, y discurrir
por el norte del pais durante tres meses, ya
usted comprende lo que hace falta. Se obtienen
más fondos para los arqueólogos que en saber
explicar, situar, fortificar lo que encuentra,
porque son sabios. Esta vez, un poeta se
ofrece a encontrar algo objetivo, a enlazar
sintéticamente los datos plásticos como forma y
fuerza de la vida. Creo, Alfonso, que si usted se
lo propone puede usted encontrar esto. Usted
ha de saber a quién se puede acudir en México
o en el Brasil.
No me diga usted que la poesía a nadie le
interesa. Hay una manera de presentar a los ricos
los objetivos verdaderos, humanos, cienrtficos
de la poesía. Quiero reconciliarlos con la poesía.
Hacer de ella una fuerza activa, concreta,
asimilable a todos los hombres, una fuerza de
curación.
Todavia quedan en el mundo los secretos de la
curación. Para la curación bastan las fuerzas puras,

ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

las del espíritu primitivo, de frente generatriz. En
ello anhelo trabajar, y descubrir el secreto de aquellas
culturas. Estoy ya con el pie en el estribo. Espero el
último empujón.
Toda mi gratitud y mis disculpas. Saludos, etc.

SURCE DE LAS PÁCINAS COSECHADAS POR BRADU y EN PARTICULAR
DE LOS ESCRITOS COMO TESTIMONIO POR LA DRA. PAULE THÉVENIN
LA FICURA DEL EDITOR COMO UN EMBALSAMADOR y LA IMACEN DE

Infortunado. Algunas de sus páginas fueron
escritas en el asilo de Rodes Ivry,sur Seine en 1947.
Alli confiesa sus delirios. El Tutuguri2 está firmado
el 16 de febrero de 1948. No se juega infamemente
con los dioses.

El blanco donde apuntan las flechas de esta
correspondencia editorial son los XXVI tornos de la
obra completa de Antonin Artaud, editados por las
Ediciones Gallirnard a lo largo de varias décadas. Leo
esta correspondencia corno un homenaje a Antonin
Artaud, al cuerpo escrito de su obra excepcional e
intrincada.
La edición de Paule Thévenin -a quien casi
se tiene la tentación de llamar santa por su
consagración a la obra de este poeta y vidente- fue
objeto de controversia y discusión casi desde un
principio. Esta correspondencia y los testimonios
de Paule Thévenin y Luis Cardoza y Aragón dan
cuenta de esta odisea imponente y pavorosa que
tuvo lugar en el territorio de la Sierra Tarahurnara
situada al norte de México. Esta aventura puede y
debe hacer reflexionar al lector y al investigador
sobre lo que podría llamarse el sentido espiritual
de México. Pero la reconstrucción de esta aventura
se debe a una persona singular. Se llama Fabienne
Bradu Cormier, francesa nacida en 1954, en el
año del caballo, que llegó a México a fines de
los años setenta. Es conocida por su biografia
de Antonieta Rivas Mercado, sus biografias de
mujeres Damas de corazones y sus trabajos sobre
André Breton y Benjamín Péret y México. Artaud

todavía. Correspondencia de Luis Cardoza y Aragón y Paule
Thévenin (1950,1989) se inscribe en ese proyecto o
trazo. Además, Bradu ha trabajado sobre escritores
como Octavio Paz, Gonzalo Rosas y Juan Rulfo.
Versada en el conocimiento de la moderna cultura
1 Alusión directa de Alfonso Reyes al texto de Artaud La danza del
Tutuguri, se encuentra inclu1do en el libro de AntoninArtaud: Po11rcn
finir awc le juganrnr de Diru. Tutuguri es el nto del sol negro.

38

SU OFICIO COMO UN TRABAJO REALIZADO PARA SER PERDURABLE.

Y literatura francesa, ha sido también una atenta
recolectora de los frutos de la amistad.
Artaud en su trayectoria se cruzó con utodo
lo que cuenta en la vida intelectual y cultural
de la primera mitad del siglo xx: su realismo,
expresionismo, teatro, cine, música, poesía, sin
contar la experiencia -fundamental- de la
locura", dice Florence Meredieu en uPara terminar
con toda biografía", preámbulo a su biografía Era

Antonin Artaud (Cétait Antonin Artaud).
De ahi que uestablecer una biografía de Artaud
equivale a reconstruir la vida intelectual de esa
época que se extiende desde fines del siglo x1x
hasta los años que siguieron a la Segunda Guerra
Mundial" -dice Meredieu. Ese es el paisaje contra
el cual se recorta la correspondencia Luis Cardoza
Y Aragón/Paule Thévenin titulada por Fabienne
Bradu en uPara acabar con la edición de Artaud"
prólogo a Artaud todavía. El libro comentado n~
es, ni aspira a serlo, una biografía. Más bien se
presenta como una contribución a la historiografia
editorial y filológica de la obra, del corpus legado
por Antonin Artaud a partir de la correspondencia
sostenida entre el poeta Luis Cardoza y Aragón y
la Dra. -doctora en medicina- y editora Paule
Thévenin quien se consagró a la edición de los
papeles de su admirado amigo y poeta, Artaud,
con dedicación clínica, perseverancia y método
no sólo editorial y literario sino terapéutico. Una
terapia peculiar pues su objeto es el cuerpo escrito.
Surge de las páginas cosechadas por Bradu y en
particular de los escritos corno testimonio por la
Dra. Paule Thévenin la figura del editor corno un
embalsamador y la imagen de su oficio como un
trabajo realizado para ser perdurable. No hay duda
de que esa figura del editor como embalsamador

39

es la que ha atraído a Fabienne Bradu hacia Paule
Thévenin corno protagonista de este epistolario.

Referencias

Bradu, Fab1cnne (2008). Artaud, todavía. México: Fondo de Cultura
Econ6m1ca
De .\tei:edicu, Florence (2006). Cttair Antomn Artaud. Pans: Librairie

Arthemc Fayard.

Reyes, _Alfonso (1992). "Artaud. ~o se juega infamemente con
los ~oses", en Revista Universidad de México, núm. 497 (junio).
MéXICO (pp. 6-7).

�Alfonso Reyes editó un correo literario llamado Monterrey en el tiempo en que fue embajador de
México en Brasil, de 1930 a 1937. Quería lograr una publicación que fuera un punto intermedio entre
la periodicidad del diario yla libertad temática de la revista. Al final de cuentas publicó 14 números en
los que no sólo abordó sus inquietudes literarias, sino que también se convirtieron en punta de lanza
para abordar sus intereses y misiones políticas y diplomáticas. Sin saberlo, Reyes estaba editando
una de las publicaciones que se insertaría en la historia de los periódicos, revistas y suplementos más
importantes de México y del continente. Ahora, el Fondo Editorial de Nuevo León acaba de reeditar,
en versión facsimilar, cada uno de estos "periódicos", pero cabría mencionar las condiciones y las
funciones que el mismo Alfonso le dio a éste, su propio medio de comunicación.

e

orno un eterno viajero, Alfonso Reyes volvió
al sueño que es América en 1927. Tras su
paso como periodista, traductor, editor y
diplomático en España y Francia, en un periodo de
15 años, fue nombrado embajador de México en
Sudamérica para cumplir una importante misión.
Los tiempos no eran los mejores. Los gobiernos
mexicanos, que aún respiraban los aires de la
Revolución y las pugnas sangrientas por el poder,
trataban de consolidar un estado cuya estabilidad
tambaleó desde 1910.
Para 1927 el nuevo México con sus instituciones
comenzaba a emerger de las tinieblas de la pólvora. Un
viejo conocido de Reyes y de Arnérica,José Vasconcelos,
autor de la Raza cósmica y quien fuera secretario
de educación pública, fue el artífice del propósito
diplomático de llevar a México por todos los rincones
del continente, trabajo que Alfonso continuó.
El mundo se batía a duelo entre los rescoldos de
la primera gran guerra, las revoluciones socialistas,
el pujante capitalismo y los esfuerzos por imponer

la democracia, el inicio de los nacionalismos,
las dictaduras, el fascismo y la crisis económica
internacional. Alfonso Reyes llega así a Buenos Aires.
El objetivo: estrechar los lazos entre ambas repúblicas
y consolidar la idea de un México nuevo, estable, justo
y progresista, imagen que sus hermanos continentales
no tenían de él, después de la social pero violenta
guerra fraticida que duró más de 10 años.
El otro mexicano, José Vasconcelos, corno ministro
de educación en 1922, extendió el primer abrazo de
amistad entre México, Brasil y Argentina, al llevar
un mensaje cargado con aires frescos sobre un
despertar glorioso en la cultura y la politica, no sólo
para México, sino para toda América Latina, ideas
basadas en la libertad de pensamiento y la apertura
académica hacia una investigación libre y universal.
En medio de este eminente cambio social en diferentes
países, Alfonso Reyes llega al Río de la Plata como
ministro plenipotenciario de un México gobernado
por caudillos revolucionarios. Aunque los hechos
más violentos de la Revolución ya habian pasado,

sus gobernantes eran castrenses liberales, con ideales
socialistas y de justicia social, pero sin dejar de tomar
medidas radicales.
El autor de Visión de Anáhuac ya se había enfrentado
en Francia, principalmente, con dos bandos: primero
con grupos conservadores y católicos quienes no
vieron con buenos ojos las supresiones de derechos
que el gobierno mexicano babia efectuado a la élite
eclesiástica católica, hecho que desembocaría en
la Guerra Cristera. Por el otro lado, se enfrentó
con los partidos de extrema izquierda, comunistas
y socialistas, pues no estaban muy contentos de
que México hubiera pactado con el gobierno de
los Estados Unidos, como una medida para lograr
cierta legitimidad como nuevo Estado en vías de
reconstrucción. El también periodista lidiará con las
mismas dificultades por su paso en Sudamérica.
Así, enfrentó en Argentina la misma situación
desde su arribo a la capital porteña en 1927. Durante
este periodo, sus labores creativas se esfumaron
para invertir su pensamiento enteramente al trabajo
diplomático, servir a aquel "monstruon llamado
Estado. Su estadía en el país sudamericano, aunque
con mucho trabajo, fue complicada y áspera para el
mexicano. Ahí siguió la tarea de construir una nueva
imagen para su país y entablar un diálogo con los
diferentes actores sociales, y aunque hizo buenas
relaciones, también se enfrentó con grupos de la
izquierda argentina.
Tras dos años en esta nación, Alfonso Reyes fue
trasladado a la embajada de Río de Janeiro en 1930,
con la idea de que en el país carioca renacerían sus
fuerzas para desarrollar de nueva cuenta su espíritu
intelectual y su gracia creativa. Y así fue. Aunque
Reyes no se esperaba que este trabajo lo fuera a
compartir con hechos y pensamientos políticos
constantes. Pues la tarea y lucha diplomática continuó
en Brasil.
Fue en Río de J aneiro en donde puso en práctica,
con mayor lucidez, el arte de la política y la diplomacia
al hacerle frente a las opiniones a favor y en contra de
la embajada mexicana. Reyes instala sus inquietudes
y necesidades politicas y culturales sobre la mesa de
debate de la sociedad brasileña y del resto de América,
hecho con el que cumplió su objetivo profesional y de
pensamiento.

41

Dar a conocer al nuevo México, sus simpatías por
la democracia, la libertad de expresión, sus opiniones
sobre los partidos políticos y la naciente izquierda,
así como su opinión en contra de la violencia que se
suscitaba en varias naciones del mundo. Estos temas
los expresó y puso en debate en todo el continente a
través de sus escritos periodísticos que se convirtier~n
en su estrategia para cumplir con sus anhelos. El
tema esencial para llevar a cabo esta estrategia fue
simplemente América. Y el medio para poner en la
palestra sus ideas fue la prensa de varios países, pero
principalmente su propio diario: Monterrey, correo
literario.
ESTRATECIA DIPLOMÁ.TIC.A

El arte de la diplomacia, como la politica, requiere
de inteligencia y astucia. No se trata de un juego
veraniego ni de periodos vacacionales como muchos
creen. Entre 1924 y 1927, cuando era el representante
del estado mexicano en Francia, Reyes comenzó
a cargar de tinta el boligrafo y a crear una serie de
relaciones cordiales y amistosas, no sólo en los círculos
de la política y entre los habitantes de las embajadas,
sino que su red se extendió a otros escenarios que
incluyeron a los amantes de la pluma: a los escritores y
periodistas. Ytambién a aquellos cuya labor es escribir
con el otro extremo del lápiz: los editores y directores
de publicaciones.
En este lapso las relaciones del gobierno de
México con la jerarquía católica pasaban por su peor
momento. En Francia, Alfonso Reyes y el gobierno de
Plutarco Elías Calles fueron fuertemente criticados
por la prensa católica. Ahí el mexicano comenzó a
ajustar las medidas mediáticas para tratar de limar
asperezas y desatar malos entendidos en relación con
la política del gobierno que representaba.
Aunque las campañas en medios de comunicación
como una estrategia de impacto politico no se
realizarían en forma sino hasta pasada la segunda guerra
mundial, es decir, en la segunda mitad del siglo XX,
Alfonso Reyes ya intuía que a través de las noticias en los
diarios se podía debatir, influir y dar a conocer ciertos
temas de interés.
Así, el mexicano en Francia se dejaba entrevistar
por los reporteros, entablaba amistad con los
directores de periódicos, enviaba y proponía artículos

�en donde rectificaba datos e informaciones que
consideraba erróneos sobre México, y puntualizaba y
ponía en discusión otros temas relacionados con sus
inquietudes políticas y literarias.
Tras los esfuerzos alfonsinos por restablecer las
relaciones entre México y Francia, el presidente
Calles las rompió tajantemente en 1927, para asegurar
cierta independencia económica para México. El
diplomático tuvo que abandonar Europa para arribar
a la embajada de Argentina. Dejó atrás seis años en
los que cultivó una agilidad para enfrentar a amigos y
enemigos, buenas noticias y adversidades.
Sin duda, Reyes volvió a América no sólo con una
pluma más gruesa para escribir en prosa, sino con
la experiencia para realizar un trabajo político y
diplomático con la ayuda de su espada samurai, esa
espada de dos filos que siempre llevaba consigo: la
agilidad de pensamiento y la palabra escrita.
En el río de la Plata, Reyes enfrentó dos años
de trabajo burocrático tratando de lidiar con los
diferentes politicos e intelectuales que conoció en
Buenos Aires. Pero el punto final de esta empresa
aconteció cuando un grupo de comunistas apedreó la
embajada de México acusando al gobierno de este país
de ser "fascista y pro-yanqui".
Al ascenso a la presidencia mexicana de Pascual
Ortiz Rubio, Alfonso fue notificado que tenía que
ocupar su nuevo puesto de trabajo: la embajada en
Río de J aneiro. Reyes titubeó, pues vio al país carioca
alejado del mundo hispanoamericano, pero recapacitó,
y en los primeros meses de 1930 había llegado a Brasil.
El mismo Brasil que visitó Vasconcelos en 1922 para
establecer lazos de amistad. El mismo que Carlos
Pellicer vio desde el vuelo de una avioneta para
cantarle por primera vez a América Latina.
Nuevos aires lo abrazaron, el clima monumental y
exótico lo cogió en cuerpo y mente y puso la palabra
a trabajar. Después de ser parte de tres cuerpos
diplomáticos, sabía que estaba en un país desconocido
y que lo mejor era estrechar amistades.
Así, puso en orden, en primer lugar, la casa de la
embajada mexicana en la Rua Das Laranjeiras para
comenzar a recibir al resto del cuerpo diplomático
establecido en esa ciudad, así como a la clase política
local y a grupos de escritores y periodistas, pues bien
sabia que para esta tarea era necesario seguir creando

izquierda pidió refugio Mario Magalhaes, relacionado
con el movimiento de la Folha Académica. Tarnbién
llegaron representantes de la derecha brasileña como
Mário Paula de Brito, director de la revista católica A
Ordem, y miembros del régimen conservador paulista,
al que Getulio Vargas quería derrocar, como la familia
del aún presidente Washington Luís, y los periodistas
y políticos Ozeas Motea y Alves de Souza, entre otros.
Mediar y negociar no fue cosa sencilla, pues lo que
pudo haber sido un campo de batalla, el mexicano lo
convirtió en un campo de paz. El arte de la diplomacia
salió adelante en esta ocasión, gracias a que, desde su
arribo, Alfonso se dedicó a captar "buenas voluntades",
a través de la palabra escrita y expresa.

y extendiendo redes de buenas voluntades bajo la
máxima del poeta Juan Ruiz de Alarcón: "Ganar
amigos, sabio consejo éste".
Para completar esta creación de redes cordiales con
diferentes actores de la sociedad brasileña, Alfonso
Reyes siguió utilizando la táctica de su pluma a través
de los medios de difusión. Ahora la estrategia la había
perfeccionado, para hacerle frente a los grupos que
estaban en contra del gobierno de México y para
proponer e introducir sus temas a la agenda social de
este país, atacó desde tres frentes:
Primero, escribiendo, mandando artículos para
la prensa local; segundo, haciendo buenas migas y
dejándose entrevistar por los reporteros y directores
de diarios; y tercero, una novedad estratégica y
comunicativa sumamente eficaz: creó su propio
periódico, en el que daba respuesta a todos los que
lo rodeaban, y desde donde lanzó sus opiniones no
sólo sobre la cultura de América y Europa, sino que
manifestó su opinión sobre la política que se vivía en
los países de Occidente. El diario duró siete años y 14
números que son, a la vez, una joya de la diplomacia,
su nombre era Monterrey, como su ciudad natal.
La naturaleza, la costa, el mar, la flora, la fauna,
la música y el ambiente local lo impresionaron. Ésos
fueron los temas que abordó en los artículos y crónicas

42

que comenzó a enviar a diarios del continente para
darse a conocer. Publicó crónicas brasileñas en la
revista Contemporáneos, de México, el diario Ojornal del
Brasil, y en La Nación de Buenos Aires, a la par que le
daba forma y fondo a Monterrey.
En ese instante, su interés se centró en conocer
diferentes grupos de la política y la vida intelectual de
Río de Janeiro. Grupos que iban de la izquierda a la
derecha. Este arte de mediador del mexicano, como lo
define el investigador Fred P. Ellison, y esta extensión
de redes sociales que forjó desde los primeros meses
en el cuerpo diplomático, quedaron comprobados
cuando estalló la revolución brasileña en el mes de
octubre de 1930. Así lo escribe Alfonso en su Diario:
"Desde el 3 hay revolución en Brasil". El ex candidato
presidencial Getulio Vargas encabezó una rebelión y
una marcha militar en contra del gobierno y la virtual
victoria del candidato conservador paulista Julio
Prestes. Político liberal de ideas reformistas, Vargas
tomó el poder de la capital en menos de un mes.
Mientras la revuelta se suscitaba en todo Río
de Janeiro, varios personajes llegaron a la que
consideraban tierra neutral con bandera blanca para
proteger su vida: la embajada encabezaba por Reyes.
Ahi pidieron protección personajes diametralmente
distantes en su posición ideológica: por parte de la

43

El oficio de la política, que para muchos es la
habilidad de "eludir", para el mexicano era la posibilidad
de expresar sus ideas en el espacio correcto y de la forma
precisa, es decir, el mensaje sutiL el discurso entre líneas,
el ideario y el mensaje social y humano con careta de
articulo periodístico o ensayo literario. Así lo manifestó
en diversos medios de comunicación, así lo escribió en su
propio periódico.
.AMéRIC.A EM MONTERREY: EL COLPE SUTIL

Alfonso Reyes supo desde muy joven lo que quería.
En el prólogo de su primer libro de ensayos, Cuestiones
estéticas, editado en 1910, el escritor de origen peruano,
Francisco García Calderón, definió a este joven de
21 años como un novel ensayista con pensamiento
americano, crítico, filosófico, liberal, en donde se
funde la armonía griega con el ideal españoL el legado
latino con el arielismo en América, que trae consigo
"un ideal y una esperanza".
Alfonso perteneció a esa generación de pensadores
latinoamericanos marcados por los cambios sociales de
finales del siglo XIX, y en caso particular, perteneció
al llamado Ateneo de la Juventud de México. Jóvenes
bachilleres que pugnaron por el cambio en la educación,
por el libre pensamiento y por la búsqueda constante
para definir qué era la cultura y el ser del mexicano, pero
sobre tcx:lo, qué era "ser americano".
Corno parte de esta vanguardia, este diplomático
perteneció a esa estirpe de individuos cuyos actos
e inteligencia fungieron como una especie de guía
espiritual para encausar un cambio en la cultura de las
civilizaciones, con el fin último de llegar a la libertad

�----- - - - - - ~- -

--- -

ANDAR A LA REDONDA

y a una especie de bien común o social. Con este
objetivo creó su propio medio de difusión.
Monterrey, correo literario le sirvió a Alfonso como
una .especie de epístola pública en donde acusaba
de recibo cada uno de los libros que sus amigos y
compañeros le enviaban al Brasil desde diferentes
puntos del viejo y nuevo continente. Una guía
bibliográfica y de inquietudes de erudición que fueron
expuestas en diversas secciones, a manera de inicio o
continuación de investigaciones históricas, científicas,
artísticas, sociales y literarias.

ANDAR A LA REDONDA

En primer lugar, Alfonso le pregunta a Max: "¿cómo
evitar que los extranjeros se dejen servir gato por liebre, si
somos nosotros los primeros en no querer explicarnos?"
Esto es debido a que el tomo alude a una antología
hispanoamericana cuando solamente contiene textos de
autores sudamericanos, pues la editorial decidió dedicar
un tomo especial a las letras de México, las Antillas y
Centroamérica. Por esto Alfonso se molesta, pues él entiende
que esta decisión y división obedecía auna cuestión técnica
e incluso geográfica, pero no a una característica espiritual,
como lo expresó el mismo Daíreaux en su prólogo.

ALFONSO TUVO QUE HABERSE DETENIDO EN MEDIO DE LA TURBULENCIA.
LEER LOS DIARIOS. OBSERY.AR LAS CARTAS Y OTRAS INFORMACIONES
QUE VENÍAN DE TODO EL MUNDO, PARA PRECUNT.ARSE LQUÉ PASA CON
AMÉRICA?
Reyes también utilizó cada una de estas secciones
para exponer sus deseos y misiones diplomáticas.
Entre líneas, como si fuera un golpe sutil y una
provocación, el regíomontano expresó por este medio,
e incitó a que le respondieran de la misma manera,
sobre diversos temas que quería dar a conocer en
Hispanoamérica: entre esos temas, y que se relacionan
con su carrera diplomática, se encuentra la defensa de
México y de lo mexicano y la defensa de América y su
cultura y, finalmente, sus ideales sobre las condiciones
sociopoliticas y culturales del continente.
LA DEFEMSA DE MÉXICO

En el primer número de Monterrey, editado en el mes
de junio de 1930, recién llegado a Río de Janeiro,
Alfonso Reyes publica, en la sección de "Guardias
de la pluma", una carta abierta al escritor galo,
argentino Max Daireaux, el cual había publicado
una antología en francés de literatura sudamericana,
bajo el título de Littérature Hispano-Americaine. Reyes
le agradece la monumental empresa que además
servirá para dar a conocer la cultura y las letras de
este continente, pero eso sí, no se queda callado y
le dice que cometió dos errores que en nada afectan
la sustancia del volumen, pero que si lo hace al
momento de situar a México lejos de sus hermanos
continentales.

Pues vuelve a preguntar Reyes: "¿Por qué presentar
a México como un hermano discolo y alejado? Ningún
americano va a creer semejante cosa. En la página 17
escribe usted: 'Turbulento, inquieto y lírico, a la vez
positivista y visionario, realista y quimérico, elegíaco
y cruel, México se ha separado voluntariamente de la
familia latinoamericana... No, mi amigo, eso no, usted
olvida que la era de la intercomunicación americana
en que hoy vivimos fue abierta por las grandes
embajadas espirituales que México envió hasta el sur
del continente. Urbina, Caso, Vasconcelos, Nervo,
Urueta, González Martínez, Treja Lerdo y hasta yo
mismo ¿qué hemos procurado hacer, qué consigna
teníamos sino la de recordar a nuestros hermanos del
continente la profunda solidaridad que nos une?'"
Alfonso Reyes resuelve las imprecisiones para
que no quede alguna duda sobre México, y le dice al
escritor argentino que no crea que la cultura de este
país al norte de América se basa puramente o en la
tradición azteca o en la española, y le dice que si cree
eso por las decenas de pirámides que se encuentran en
el territorio, pues "de aquella vetusta civilización sólo
hemos heredado las piedras", y además: "¿Usted cree
que las tradiciones españolas se conservan allá en toda
su pureza? ¿y los tres siglos de inmensa elaboración y
amalgama que han determinado el ser mexicano?"
Concluye recordando a Max Daireaux que es

44

precisamente en México hacia donde la juventud del
continente está volteando a ver aquella indagación
y sondeo del alma americana. Y le recuerda una
anécdota que le ocurrió en Madrid, cuando en cierto
aniversario luctuoso del poeta Mallarmé, Alfonso citó
a varios de sus compañeros, de manera anónima, en
el Jardín Botánico para rendir un homenaje al vate
francés. Nadie sabía quién había convocado, pero José
Ortega y Gasset publicaría después que "en la sola
idea de aquella reunión se percibía la presencia de un
americano".
"No, mi querido Max Daireaux, México se queda
fuera (del tomo) porque era materialmente imposible
abarcarlo en las dimensiones de un volumen... y no que
ahora vamos a complicar más esa tradición arcaica de
México. Ya no sabemos dónde ponerlo Wónde está
México, si el mundo sólo le llama Norteamérica a los
Estados Unidos y ahora usted nos lo excluye del Orbe
Hispanoamericano? Me doy cuenta con verdadera
alegría que mis reparos en nada afectan la sustancia
de su libro", asevera Reyes en su Monterrey.
AMéRICA Y EL PORVEMIR

Por convicción y misión, América fue el gran tema
de la vida diplomática de Alfonso Reyes durante
su estadía en Argentina y Brasil. Sobre todo en el
país lusófono, donde emprendió la estrategia de
conversación y difusión a través de su Correo literario.
En los aires que venían de Europa, y los que el viejo
continente acogía de América, se podían oler esencias
de transformaciones, rupturas y movimientos sociales.
Una época marcada por la prueba y el error.
Después de la primera guerra mundial los gobiernos
de los estados iban y venían del socialismo a la
democracia, de la democracia al fascismo, del fascismo
al comunismo, el neoliberalismo o el totalitarismo.
América no escapó a estos cambios ni a estos aires
de crear nuevos estados, nuevas organizaciones y
estructuras, una nueva política, una nueva economía,
una nueva cultura.
Alfonso tuvo que haberse detenido en medio de
la turbulencia. Leer los diarios. Observar las cartas
y otras ínformaciones que venían de todo el mundo,
para preguntarse ¿Qué pasa con América? ¿Qué
va a ocurrir con los individuos y las sociedades de
este continente? Sí no lo preguntó así, por lo menos

45

ofreció en Monterrey una visión clara de lo que veía
en el panorama mundial y lo que esperaba que
ocurriera para el ser americano.
Su breve diario informativo se convirtió en ese
receptáculo de reflexiones y propuestas con un
carácter humano. Pensar, escribir y actuar, eso fue
América en Monterrey, el punto intermedio entre la
propuesta y la posible acción del cambio y evolución
de la cultura hispanoamericana. Por lo menos eso
esperaba el mexicano.
Existen varios textos en este periódico, en donde
Reyes expuso sus ideas y aspiraciones sobre el
continente. Uno de ellos es una carta abierta emitida
al escritor estadounidense W aldo Frank, con el que
compartió un mismo objetivo a través de la palabra.
En este texto, publicado en el número 2, de
agosto de 1930, Reyes expone, y le expone a todos
los remitentes del Correo literario, que Waldo Frank
ha hecho una enorme empresa difícil de realizar:
enlazar las letras y el pensamiento de las dos
"Américas". La América anglosajona con la hispana.
Lo que para el mexicano significa una esperanza de
la llegada de tiempos mejores para todos los países
del continente.
Alfonso describe a Frank como una "inteligencia
americana", la cual llevará a sus habitantes al nicho
de la civilización en donde todos, sin radicalismos,
tomarán las mejores decisiones para llegar a ese
esperado desarrollo de la cultura que a su vez
desembocará en un bien colectivo. Reyes agradece al
estadounidense no sólo escribir sobre la otra América,
sino el acto concreto de "confundirse entre los
hombres que quiere como hermanos".
Este editor de Monterrey reflexiona sobre cómo
es que se debe planear esta empresa e identifica los
obstáculos que se deben vencer para alcanzar ese bien
social. Propone no dejarse llevar por las imprecisiones
"y ramplonerías" de quienes ostentan el poder. En
este aspecto descarta la toma de decisiones huecas y
radicales pues "soñar en arreglarlo todo con las Leyes
del buen querer, los Manifiestos de la arrogancia o
los Gremios de la discolería es perder el centro de
gravedad".
Otra de las barreras que Reyes observa en su
tiempo, es que grupos de intelectuales y políticos
toman partido de manera apresurada, sin meditar, y

�AL REFERIRSE A ESOS EMEMICOS DE LA SOCIEDAD, DE LA LIBERTAD
Y DE LA IMTELICEMCIA, SE REFIERE A AQUELLOS COBIERMOS Y
LÍDERES QUIENES TRAICIOMAM A LAS SOCIEDADES,
se inclinan "con necedad hacia un lado" sin escuchar
y ver las propuestas del "bando contrario", sin llegar a
un acuerdo. El diplomático opta por no dejarse llevar
de manera tajante hacia un dogma o doctrina, hecho
que ve principalmente en los jóvenes, y se inclina más
por "el partido de la probidad intelectual, es decir:
la verdad. El que no quiera bajar a la calle usando la
verdad, ese también es nuestro enemigo, y no cree en
el bien".
Al referirse a esos enemigos de la sociedad, de
la libertad y de la inteligencia, se refiere a aquellos
gobiernos y lideres quienes traicionan a las sociedades,
pues además advierte a sus lectores que sería un error
entregar el poder "a los ignorantes y a los violentos
que es como confiar el mundo a la maldad. De ahí de
esta abstención de los mejores, el engreimiento de los
peores, que hoy por hoy se creen tan amos del mundo".
Estos señalamientos los menciona para no darles
gusto precisamente a aquellos quienes impiden que
las personan exijan sus derechos ciudadanos "que
corresponde al espíritu y a la obra social". Alfonso
observa en ese momento cómo en varios países del
mundo las personas estaban tomando partido y
entregándoles el poder a esos "enemigos", es por
ello que Reyes denuncia tajantemente que ese hecho
significa "ceder el triunfo a las fuerzas oscuras", y
por este motivo el mexicano exige un cambio de
pensamiento y una mejor elección, porque si no ocurre
eso, "significaría seguir como estamos".
Sin duda, esa situación que le preocupa se parece
y se podría utilizar para ejemplificar diferentes
situaciones que ocurren aún en este siglo XXI. Aunque
no lo dice abiertamente en el texto, se inclina más a
la idea de una transformación y al establecimiento de
uná verdadera democracia, que venga de lo particular
hacia lo general, en donde el conocimiento y la
reflexión sean la clave para llegar a una integración
que conllevaría a ese bien social: "El bien no nos
llegará solo desde la calle y forzando puertas sin
que nadie lo llame. Tiene que salir de lo privado a lo

público, proceder del individuo a la colectividad, tiene
que expandirse de los pocos a los más".
Reyes propone, tomando el ideal de W aldo Frank
sobre la unión de toda América, que ese espíritu de
esperanza y cambio debe ser producto del análisis y el
trabajo constante, "que nadie se tumbe a esperar el fruto
de América... pues América no será mejor mientras cada
americano no se haga mejor". Menciona que es un grave
error que los hombres separen la teoría de la práctica,
ese divorcio que en las sociedades es un "gran pecado",
pues "afortunadamente todos somos cerebro y mano y
participamos a la vez de ambas naturalezas, tratar de
distinguir es perder el tiempo".
El diplomático hace gala de su análisis social en un
mundo que se divide entre dogmas e ideologías, guerras y
esperanzas de transformación que para muchos estaban
perdidas, pero que pueden recuperarse a través de la
reflexión y la movilidad. Ypor último, trata de que estas
palabras e ideas no se dispersen en el olvido, y que, en
cambio, provoquen un eco en el individuo. Este eco lo
emite a través de una pregunta para generar el diálogo
e interroga al lector de Monterrey con un "¿Estamos de
acuerdo?'W

Bibliografía
Ellison, Fred P. (2000). Alfonso Reyes y el Brasil. México: Sello
Bermejo-Conaculta.
González Torres, Armando (2008). Del crepúsailo de los clérigos.
México: Editorial Terracota. [Colección La escritura invisible].
Henrtquez Ureña, Pedro (1947). Historia en la América Hispánica.
México: Fondo de Cultura Económica [Colección popular].
Reyes, Alfonso (2008). Mo11ttrrey, correo literario.1930-1937. Edición
Jacsimilar. México, Fondo Editorial de Nuevo León.
Reyes, Alfonso (1969). Diario.1911-1930. México: Universidad de
Guanajuato.

esAMAL(A MELCA.R

46

�El compartido apasionamiento por las materias fue
matizado con unas perspectivas optimistas y otras
pesimistas, acerca de la revolución que se constata en
el universo del libro. La transformación de una cultura
del papel en una cultura digital es, para algunos,
promesa de democratización del saber, y para otros,
una falacia que sólo deja paso a una ignorancia más
profunda y en aumento sobre millones de habitantes
del planeta.
Parte del primer grupo es el investigador francés
Roger Chartier, conocido internacionalmente por sus
trabajos en el ámbito de la historia de las ideas, y más
especifi.camente, sobre la historia del libro. Su punto
de vista, indiscutiblemente apoyado en búsquedas
rigurosas, además impone una tendencia en
intelectuales, formados y en formación, para quienes
la palabra de Chartier suele resonar como profética.
En esta entrevista, Chartier se integra a
las irrefrenables olas de transformación, un
proceso global que avanza sobre dificultades
y contradicciones. A ambas consigna, pero las
envuelve dentro de un porvenir auspicioso, incluso
para realidades mayormente desfavorecidas, como
las que experimentan la cultura y la educación en
América Latina.

Analía Melgar (AM): Congresos, publicaciones, debates,
juicios, proliferan en todo el mundo alrededor de los procesos
de cambio en el libro y sus formatos digitales. ¿por qué cree
que se genera tanta ansiedad reflexiva al respecto?

Roger Chartier (RC): Porque la mayoria de la gente
piensa -y tal vez estoy dentro de esta mayoria, a
diferencia de mi colega Antonio Rodríguez de las
Heras- que no hay continuidad entre el manuscrito,
el libro impreso y lo digital, y que la cultura digital
impone dos mutaciones fundamentales.
Por una parte, modifica la relación que
establecimos tradicionalmente entre los dos
sentidos de la palabra libro: el libro como un objeto
material particular dentro del marco de la cultura
escrita, y el libro como obra, que tiene su identidad,
coherencia, lógica. La tecnología digital está
imponiendo que un solo aparato sea la superficie o
vehículo sobre la cual se transmitan todos los tipos
de géneros textuales que en la cultura escrita, en
cambio, están diseminados entre diversos tipos de
objetos. Todo esto crea una forma de inquietud, de
confusión, de intolerancia.
Por otra parte, del lado de la lectura, y no del lado
de la textualidad, faltan hasta el momento estudios
rigurosos de sociología o de antropología de la lectura
frente a la pantalla. Por ahora podemos percibir que
se trata de una lectura discontinuada, segmentada,
fragmentada y, en este sentido, no se puede decir nada
nuevo: la caracteristica de la lectura en el libro tal
como lo conocemos, el códex, fue justamente permitir
una lectura fragmentada, segmentada, que destaca los
fragmentos más que la totalidad del libro, a diferencia
del rollo de la Antigüedad que no permitía este tipo
de lectura.

Pero ahora se nos presenta una diferencia
fundamental: en la cultura impresa, cada fragmento
de un libro o un artículo de un periódico o un artículo
de una revista -inclusive si el lector solamente lee
fragmentos- está necesariamente, físicamente,
remitido a la totalidad a la cual pertenece; la propia
materialidad del libro impone la percepción de la
totalidad y de la coherencia de la obra. La materialidad
del periódico, de la revista, determina la percepción de
la coexistencia, dentro del mismo número, de diversos
tipos de artículos o, en el caso de los periódicos, de
diversos géneros textuales.
En el mundo electrónico, el fragmento se
desprende de esta totalidad, y el lector no necesita, o
ni siquiera desea, remitir una información de un web
site a la totalidad del web site. Si se aplica esta misma
consideración a revistas y periódicos, advertimos que
aquí hay un desafío en relación con la concepción
más tradicional de lo que es una obra, es decir, una
totalidad de la cual se pueden leer fragmentos pero
que siempre es percibida en su totalidad.
De ahí, entonces, hay dos caminos. El primero es
considerar que estamos frente a una pérdida y que
este mundo de fragmentos descontextualizados y
desprendidos de la totalidad de la obra representa
una mutilación del criterio clásico de lo que es para
nosotros la definición de una obra. El segundo es, en
cambio, pensar que tal vez ahora se abre un nuevo
mundo textual en el cual el fragmento perdería
el sentido, porque sería un mundo de iguales, de
unidades breves, yuxtapuestas, entrecruzadas,
desprendidas. Pero, para lectores que vienen de la
cultura impresa, evidentemente prima la discrepancia
-a menudo, más fuerte de lo que sospechamosapoyada en las categorías que utilizamos para
describir el mundo de la cultura escrita, para definir
lo que es una obra.
A partir del siglo XVIII, una obra implicaba
creación, singularidad de la escritura, propiedad
literaria; hoy la tecnología digital promete un libro,
mundo, infinito, sin límites. Ahora bien, si pensarnos
en un libro-mundo, no hay más libros; si pensamos
en un libro-palimpsesto, el libro existe para ser
permanentemente reescrito, un libro abierto. Esto
se vuelve muy conflictivo, porque evidentemente
contradice de manera radical a los criterios que

49

definen la propiedad intelectual, la cual constituye
la posibilidad de reconocer la obra, cualquiera sea
su forma, y remite a un propietario, que es el autor.
Entonces, sin duda, hay razones -en mi opiniónpara la prolíferación de discusiones, de inquietud,
de confusión, de discursos sobre esta mutación que
todavía es muy difícil de identificar en todas sus
dimensiones.

AM: ¿Cómo podría describir comparativamente la experiencia
de leer un libro impreso en papel y la de leer un libro en un
e-book?
RC: Para responder a esto, es preciso volver a señalar
que un e-book no es un libro: un e-book puede ser una
agenda, una biblioteca portátil, etc. En cambio, en
la cultura tradicional (manuscrita o impresa), un
libro corno obra corresponde a un objeto singular,
particular. Un e-book forma parte de los diversos
vehículos capaces de recibir lectura, escritura,
múltiples géneros textuales. Se diferencia totalmente
de la familiaridad que implica el objeto en que fue
descubierta o leida cierta obra. No llego al extremo
de decir que la gente vaya a enamorarse de un e-book,
pero gastados quedan ya todos estos discursos sobre
la relación íntima con el objeto libro, como aquella
declaración de Borges en que recuerda su lectura de
Don ~uijote, que es la lectura de una edición especifica:
Garnier, con erratas, láminas, etcétera.
Con el objeto electrónico, la relación es diferente,
no es la relación con un objeto particular, sino con
momentos, circunstancias en las que tal libro fue
cargado en el e-book y fue leido. No creo que haya
que argumentar, reivindicar, como lo hacen algunos
defensores del libro, la sensibilidad, d olor de las páginas
y la sensación de tocar el libro, versus lo supuestamente
frío del objeto electrónico. La gente puede proyectar
formas sensibles sobre cualquier objeto.
Lo que es importante es lo que dice Donald F.
MacKenzie: las formas afectan el sentido. Es decir,
el tipo de forma material en la cual un libro/texto/
discurso es leído constriñe conscientemente o
inconscientemente, abre ciertos espacios de la lectura.
La sensibilidad sucede cuando hay una proyección
consciente de afecto sobre un libro/texto/discurso
leido sobre cierta forma material, pero también hay
una dimensión más intelectual, no necesariamente

�percibida por el lector, que hace que el texto cambie
cuando su forma de inscripción cambia.
Al respecto, hay que prevenir una ilusión
detestable -en mi opinión- cuando se pretende
equivocadamente que trasladar un libro de
un soporte a otro es simplemente cambiar la
materialidad del objeto. iNo! Esa operación implica
cambiar el sentido del texto. Cuando los libros
de los antiguos fueron trasladados de los rollos
con su lógica de lectura, con su diseminación
de la misma obra en una serie de objetos, a los
códices medievales, que daban vida a la obra en
un solo objeto, esto determinó y permitió nuevas
prácticas de lectura, o sea, ojear, establecer
divisiones, buscar un fragmento rápidamente,
escribir leyendo. El sentido del texto cambió; no
sólo es que se haya pasado de una forma material
a otra. Entonces, las experiencias sensibles en
relación con lo escrito también se modifican con
la transformación del objeto soporte de los textos.

AM: ffs posible identificar qué fuerzas, poderes, instituciones
impulsan esta modificación en los libros hacia nuevos soportes
de lectura?
RC: Esta cuestión se vincula con una distinción
que hace Armando Petrucci entre el poder sobre la
escritura y el poder de la escritura. Cada tecnología
dibuja esta tensión de maneras diferentes. En el
caso de la imprenta, la tensión es máxima, porque
los que tienen el poder de publicar libros de forma
impresa son la minorta de editores y libreros, y no la
mayorta de los ciudadanos. En el caso de la escritura
manuscrita, por el contrario, la distancia es mínima,
porque cada persona puede leer textos oficiales,
documentos, informaciones circulantes y todo el que
sabe escribir puede comunicar, producir, publicar. El
caso de la tecnología digital se ubica en el medio de
estas dos tecnologías anteriores: por un lado, es una
tendencia que demuestra que la posibilidad de leer y
escribir frente a una pantalla puede democratizarse;
por otro, evidentemente, es una forma de imposición,
una obligación inclusive para los que no tienen
computadora o que no saben manejar la tecnología
digital porque están sometidos a un mundo ya
digitalizado a través de formularios, pedidos,
documentos institucionales. Esto ha originado el

50

concepto de un posible nuevo analfabetismo y conlleva
una división dentro de las sociedades y entre las
sociedades.
Pero las estadísticas que se hacen sobre la
presencia de las computadoras, sobre el uso
de la tecnología digital, sobre la conexión a
Internet muestran que hay un movimiento de
democratización fuerte. Hace diez años, cincuenta
por ciento de las direcciones electrónicas eran
de países de habla inglesa. Ahora las cifras son
claramente muy diferentes, con la presencia de
Asia, África ... Por lo tanto, me parece que esta
situación intermedia es un poderoso instrumento
de imposición, para obligar a la gente a reformarse
frente a los dispositivos de texto electrónico para
usos privados y públicos. Al mismo tiempo, se abre
a lo que soñaba Kant: la posibilidad de que cada
ciudadano intervenga en el espacio público no
solamente como lector sino escribiendo opiniones,
críticas, creaciones ... En fin, en la distinción entre
poder sobre la escritura y poder de la escritura, nos
encontramos en una situación intermedia entre el
mundo de la imprenta, controlado exclusivamente
por los que tienen acceso a la reproducción
mecánica de los textos -como diría Benjamín
en su famoso ensayo-, y el mundo de la cultura
manuscrita distribuida universalmente, que permite
a todos y a cada uno escribir.

AM: En México, sólo un cuarto de la población es usuaria de
Internet. En grandes sectores de América Latina, Asia y Africa,
muchas personas no conocen qué es ni cómo funciona una
computadora. ¿Cómo considera usted los cambios del libro en
formato digital dentro de estas realidades sociales y económicas
dispares?
RC: Es una pregunta compleja. En primer
lugar, evidentemente, se puede pensar que el
mundo digitai ofrece posibilidades inmensas,
particularmente para las comunidades sin
bibliotecas, como una forma inmediata de entrar
a la cultura escrita, e inclusive, como una vía para
la enseñanza. De ahí, la idea de introducir las
computadoras en las escuelas. Aun si ahora hay
una inmensa parte de la población que está fuera
de esta cultura digital, la tendencia va hacia la
diseminación de esta cultura, porque los aparatos

51

se vuelven más y más baratos, las instituciones
acogen computadoras ... Es la perspectiva del
futuro, como lo fue la alfabetización más clásica:
en el siglo XVII, había niveles de analfabetismo que
se han suprimido, casi reducido a cero. De todos
modos-como lo subraya Emilia Ferreiro-, no por
introducir una computadora en una escuela, se debe
pensar que los maestros son inútiles. Es decir, hay
un fetichismo, una inmediatez, una evidencia de la
tecnología, que no siempre supone su uso.
En segundo lugar -también lo dice Emilia
Ferreiro-, inclusive para esta parte de la población
que está fuera de la tecnología, para niños que no
tienen medios bien acomodados, hay una gran
familiaridad con la computadora, con la cultura
digital. Lo paradójico es que, algunas veces, los
alumnos que han nacido en la era digital saben más
del aparato, de la técnica, que los maestros. Aquí
hay otra cuestión, que son las generaciones. Los que
han llegado a la cultura digital a partir de la cultura
impresa y manuscrita, van a acceder a la cultura digital
a partir de su familiaridad con la cultura impresa y
manuscrita.
No tengo un juicio de entusiasmo profético ni de
lamentación desesperada: hay una ambigüedad, una
ambivalencia, una multiplicidad de sentidos. No hay
una evidencia concluyente sobre la tecnología: sólo
depende de que los ciudadanos, las instituciones, los
autores acepten esta situaciónto

�A LA LETRA

BÁRBARA JACOBS Lo cuento a la carrera.

Me
sucedió ayer. Qué gusto me dio. Dictaminé a
favor de una pequeña novela y el editor de la If
Press aceptó publicarla. No quiso revelarme la
identidad del autor, lo él tampoco la conocía?,
pero se descuidó y vi la dirección en el sobre
que le estaba dirigiendo, así que, como joven
tras un cantante o deportista o actor de cine,
corrí a tomar un taxi y me apersoné tal cual en
el número 8 de la calle Edgar Allan Poe, para por
lo menos ver si veía a quien fuera que se hubiera
escondido tras el pseudónimo Ada Donada,
autor o autora de lo que supongo que es una
sátira, sesenta y tantas cuartillas tituladas 'Tis
pity que sea puta, cuya publicación recomendé con
más entusiasmo que otra cosa, porque no soy
ninguna crítica y en mis juicios, ia mi edad!, me
guío más que nada por la intuición.

52

as señas correspondían
al Hotel Poe, un viejo
hotelito en Polanco en el
que yo ya había reparado y con
el que incluso fantaseaba como
posibilidad si por cualquier
razón tuviera que hospedarme
fuera de mi casa en esta ciudad
de México donde vivo. Con
una desenvoltura que, tímida
o discreta que soy, a mi misma
me desconcertó, me acerqué al
mostrador y pregunté por Ada
Donada. Una vez ahí y al verme
en ésas, crucé los dedos para
que Ada Donada se tratara de
una mujer. La sola idea de oirme
preguntar por un hombre en
un hotel, aparte de sonrojarme,
resultaba impensable en mi.
A pesar de los tiempos y del
feminismo y todo, yo todavia
reacciono como niña bien o hija
de familia o señora distinguida
o como sea que buenamente se
me quiera definir, pero mujer
de las de antes. El empleado,
que espero no haya notado mi
turbación, serio me informó
que no encontraba registrado a
este huésped, y me aseguró que
tampoco nadie del personal se
llamaba asi. Como yo estaba
segura de que, si no el nombre,
la dirección era la correcta,
insisti, y le confié en voz baja,
como queriendo hacerlo mi
cómplice, que a quien buscaba
era a un escritor, con candor
sondeé si tal vez, aunque bajo
otro nombre, se hospedaba ahí
alguien con aspecto de escritor.
-De lentes, despeinado, que
se le asomara un libro del bolsillo,
o un periódico mal doblado, o al
que la prensa lo hubiera llegado a

L

entrevistar, en fin, que escribiera
hasta sobre la servilleta, que
pareciera loquito, o de perdido
poeta.
-iAh! -exclamó sonriente,
incluso casi riendo-. Un escritor,
no. Pero sí una escritora. La señora
Equis Ye es escritora. Pero no es en
lo rninirno corno usted la describe,
ni tampoco es precisamente
huésped de nosotros. iEs la dueña
del hotel! Vive en el penthouse.
La información me hizo poner
los pies en la tierra. Si Ada Donada
era nada menos que la XY que el
empleado acababa de nombrar,
más me valia darme la vuelta y
desaparecer por lo menos del hotel
pero para siempre. Qué papelón
harta yo si XY se enteraba de que
la había ido a buscar. ¿y cómo
justificar que la busqué bajo su
pseudónirno? Bueno, si era ella,
para empezar, lpor qué había
firmado un libro con pseudónirno?
iLa conozco de toda la vida! Mi
entusiasmo desbordado y mi falta
de experiencia habían puesto
en juego mi papel de lectora de
la If Press, que es similar al de
jurado. iCómo que yo, también
escritora y, aunque menor que ella
y ciertamente menos conocida,
la buscara sin motivo! No revelo
aquí su identidad porque podría
molestarse si leyera esta crónica
que escribo sin su autorización.
Estaba por agradecer al empleado
incluso su indiscreción y darme
la vuelta cuando, corno en una
pelicula, se abrió la puerta del
ascensor y apareció XY en el
lobby, frente a mí; ya dije que el
Hotel Poe es pequeño, aparte, a
esas horas, o no sé por qué, pero
no había nadie más que hubiera

podido por lo menos obstaculizar
que nuestras miradas se cruzaran.
Me adelanté a saludarla,
quería evitar que el empleado
del mostrador me delatara.
Sorprendida de verme, fue natural
que XY me preguntara qué estaba
yo haciendo ahi. Si de por sí
tartamudeo, en esas condiciones
vacilé todavia más al contestarle.
Musité cualquier cosa, no sé, que
no estaba haciendo nada, qué
sé yo qué, me faltó inventiva,
quedé como boba. Ella sonrió,
me terno que comprendiendo
más de lo que yo hubiera querido
que comprendiera, y me invitó
a acompañarla si no tenía nada
mejor que hacer, a esas horas
acostumbraba caminar. Asi que
entrelazamos los brazos como
grandes amigas y dimos un buen
paseo alrededor del hotel.
Dije que la conozco de toda
la vida, y icómo no! Contando
escritores, XY es una de las
escritoras más reconocidas del
país, la leí desde mis épocas de
estudiante. A lo largo de los
años, nos hemos encontrado en
reuniones sociales y presentaciones
de libros, y hemos coincidido
en encuentros de escritores en
la República y en el extranjero.
Pero no hemos tenido mayor
familiaridad. Yo soy demasiado
huraña, y mi trato con la gente es
más bien reservado, incluso con
mis amigos. Me llevo mejor con
ellos por carta que en persona. Así
que es fácil imaginar lo incómoda
que me sentía paseando del brazo
con XY, a quien le va tan bien
que incluso compró y remodeló
el Hotel Poe. Me reprendía a mí
misma. lPor qué había sido incapaz

53

de controlar mi impulso de ir en
busca del autor de un libro sólo
porque el libro me había gustado?
iHabía volado hacia una ilusión, ni
siquiera sabía si Ada Donada era
hombre o mujer!
Ya que estaba con ella, y en
esa insólita situación, me ordené
hacer a un lado mis cavilaciones
personales y tratar de fijarme
bien en XY, una de esas personas
a las que yo suelo suponer altas,
imponentes, aun cuando sean
incluso frágiles y de mi propia
estatura, fijarme en lo que ella
observara, en cómo se condujera,
ipodría contarlo!, pero sobre
todo con la esperanza de que me
hablara de 'Tis pity que sea puta.
Frotaba mi anillo de oro para que
el deseo se me cumpliera. O de qué
otra manera inducirla.
Caminando a su lado por
Polanco, relajándome, pensaba
que si cuando leí el libro me
hubiera detenido un poco, me
habría dado cuenta de que 'Tis pity
que sea puta tenía que haber sido
escrito por XY y nadie más; si en
vez de guiarme por la intuición,
corno una tonta, hubiera sido
racional, podría haber deducido
sola quién era Ada Donada en
realidad. lPor qué habría firmado
su divertidísima sátira con
pseudónirno?
En éstas estábamos cuando
XY de pronto dio una especie de
aplauso, incluso dio un brinquito,
y con espontaneidad exclamó que
estaba feliz, que había entregado
un libro al editor y que él acababa
de citarla para firmar el contrato.
Yo también aplaudí~

�LETRAS AL MARGE:'J

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EDUARDO ANTONIO PARRA Las relaciones entre
periodismo y literatura han sido ambiguas, y podríamos
aecir "incestuosas", desde los orígenes de la prensa periódica,
cuando los primeros reporteros eran escritores que seguían
priYilegianao el uso artístico del lenguaje al tiempo que
emprendían la búsqueda de técnicas efectivas Qara establecer
una comunicación más clara y expedita con ~1os lectores, a
quienes los nuevos medios debían ofrecer noticias actuales. Con
el tiempo, ambas disciplinas acotaron sus territorio.e-, al poner en
práctica estrate~as, re~las y éticas particulares, aunsiue nunca
se distanciaron del toao, al contrario, siguieron influyéndose
mutuamente mientras evolucionaban, al grado de que aún hoy,
al enfocarse en la realidad, en ocasiones resulta difícil distinguir
una de la otra. lEsto es periodismo, o se trata de literatura?, es
pregl}nta común cuando leemos un gran reportaje, una crónica
muy bien escrita, o con una novela o un cuento cuyo origen es un
suceso real, reconocible. Para quienes somos legos, la mayoría
de las veces lo que parece darnos la respuesta es el formato: si
lo leemos en un diario es periodismo, s1 lo leemos en un libro
o en una revista literaria es literatura. Pero si cada Yez resulta
más común que sea a través del libro como los lectores tienen
acceso a las grandes obras del periodismo, así como también es
normal que los diarios publiquen aYances de novela y relatos,
lcómo podemos distin~ir los géneros sin caer en conlusiones?
Un buen método seria el que plantea losé Garza en De realidades,
ficciones y otras noticias donde, a trm·és del análisis de 25 reportajes
ejemplares de la historia de la prensa escrita, detecta las
características particulares del género presentes en cada uno
de ellos, en un mtento por establecer su esencia, es decir, su
naturaleza periodística, con el fin de diferenciarla de la narrativa
literaria ya se1 ésta rfe ficción o hasad1 en h;-chos C'Jncretos.
uando emprendí la
lectura del hbro, lo hice
con cierta perplejidad:
el índice incluye algunas obras
que yo había considerado novelas
o cuentos, como Música para
camaleones, de Truman Capote,
Diario del año de la peste, de Daniel
Defoe, Santa Evita, de Tomás Eloy
Martínez y Reportaje al pie de la
horca, de Julius Fucik -en éste el
título debería haberme puesto en
guardia, pero siempre lo consideré
un simple título, como la Crónica
de una muerte anunciada, de Gabriel
García Márquez. De la perplejidad
pasé a la curiosidad, que rápido
devino interés genuino, y en
la introducción -"La vida

C

54

como viaje, el reportaje como
destino"-, me topé cqn ciertos
pasajes autobiográficos del autor,
quien afirma que inició su periplo
por el periodismo llevando como
equipaje la obra del mencionado
Julius Fucik, la de García
Márquez y la de Kapusciñski.
Nada mal para un arranque en el
oficio, aunque el solo nombre de
estos autores refuerza la idea de
que los límites entre periodismo y
literatura son difíciles de precisar.
Antes de pasar al análisis de los
libros seleccionados, Garza ofrece
al lector su propia concepción
del periodismo y un panorama
de las certezas a las que llegó,
o las que reafirmó durante la

55

relectura de las obras. Apenas
en un puñado de páginas, nos
trasmite su pasión por el oficio
-lo considera un apostolado-,
su optimismo acerca del futuro
y permanencia de las grandes
piezas de la prensa escrita y su
admiración por los autores que
han creado las obras maestras
del género. Y su entusiasmo lo
ha llevado a plantear un canon
del reportaje universal, basado
en sus preferencias personales,
en la disección profunda de gran
cantidad del material disponible,
en su conocimiento de otros
géneros, y en la comparación
constante de los reportajes
ejemplares con las grandes
obras de la literatura. Pasión,
optimismo y admiración de las
que se contagia el lector, antes
de internarse en los ensayos
individuales con la esperanza
de encontrar en ellos las ideas
que respalden tales emociones.
Esperanza que no es defraudada.
Escrito quizá pensando en
quienes estudian la carrera, o
para quienes se inician como
reporteros, De realidades, ficciones
y otras noticias no es, sin embargo,
un libro de texto. Más que un
puñado de lecciones, sus capítulos
conforman un paseo por los
diversos estilos, estructuras y
tendencias que han marcado
el rumbo del reportaje. Un
recordatorio, tanto para lectores
como para escritores, de que el
secreto de la excelencia se halla, sí,
en la veracidad, en la honestidad,
en la actitud con que el periodista
encara los hechos, pero sobre todo
en el uso adecuado del lenguaje este sí hterario siempre- con el

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que quien escribe se comunica con
el lector. A través de las diferentes
estaciones de este paseo, Garza
no sólo penetra en las técnicas
de los au rores elegidos; nos
sitúa en el momento histórico
en que escribieron, describe su
personalidad, detalla el contexto
de la noticia que dio pie al
reportaje y lo ubica en la evolución
del género, a pesar de que de algún
modo rechaza esa evolución: "Si
alguien se ha preguntado cómo
ha evolucionado la manera de
preparar un relato periodístico en
los últimos 300 años conseguirá
como respuesta, después de
leer y analizar los 25 reportajes
estudiados, que no hay evolución
sino vigencia".
Partiendo del Diario dd año de
la peste, de Daniel Defoe, escrito
alrededor de 1720, y siguiendo
los grandes momentos del
periodismo hasta nuestros días,
Garza se interna en los entresijos
de los reportajes, detecta las
intenciones profundas de sus
autores al escribirlos y establece
sus simpatías y diferencias con los
diversos procedimientos de narrar
lo real. El primero que aborda,

Elogiemos ahora a los hombres Jamosos,
de James Agee y Walker Evans,
le sirve para señalar los límites de
la pretendida objetividad total,
sin dejar de mencionar asimismo

las posibilidades que tal actitud
ante el relato periodístico ofrece
a quien lo practica. Esta rigidez
excesiva no parece satisfacer a
José Garza, quien nos dice: "Agee
se supedita demasiado al texto,
se ciñe al informe de sus técnicas
y metodologías. No deja al texto
libre, soberano, independiente,
abierto a sugerencias y otras
lecturas. Es un autor miedoso
y autoritario que impone una
noción de aproximación a la
realidad y de lectura". La anterior
opinión demuestra la congruencia
del autor pues, páginas adelante,
en varias ocasiones muestra
simpatía por la actitud contraria,
la de Capote, la de Kapusciríski,
la de Monsiváis, quienes permiten
que su presencia al interior del
texto modifique un tanto la
realidad narrada, por lo menos en
lo que a perspectiva se refiere.
Truman Capote - quien
sintetiza al máximo periodismo
y literatura para configurar una
obra personalísima-, Daniel
Defoe -que escribe una novela
como reportaje o un reportaje
como novela, para dejar sentados
los antecedentes míticos del
género-, Oriana Fallaci -al
conjugar las diversas disciplinas
del oficio para enriquecerlas
sobre la marcha- y Julius Fucik
-quien escribe una crónica/

56

reportaje para mantenerse vivo
al pie del patíbulo- son autores
por los que Garza experimenta
mayor simpatía: los asedia, los
explica y extrae de ellos ejemplos
memorables. Pero no es sino hasta
llegar al ensayo sobre Noticia de un
secuestro, de García Márquez, que
lo notamos de acuerdo en todo
con el colombiano, convencido
de sus ideas y procedimientos,
y a la vez sometido a una
admiración sin límites. "Hacer
periodismo corresponde a
un acto de solidaridad con la
realidad y, sobre todo, un acto
de solidaridad con el hombre",
afirma en este apartado, como si
fuera una de las enseñanzas que
la lectura de la obra del premio
Nobel le dejó (Garza habla aquí
de primera mano, pues fue alumno
en un taller impartido por García
Márquez). Tras analizar este
texto monumental, extrae de él
las máximas enseñanzas y ofrece a
sus lectores, como conclusión, una
definición de lo que para él -para
José Garza- sería el reportaje
ideal:
Noticia de un secuestro es una
investigación que se acomoda
a nuestra idea de reportaje
como sentido de la realidad y
de la vida misma, la idea del
reportaje que se vale de todos

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los géneros periodísticos para
ofrecer un panorama completo,
una visión de conjunto que es la
suma de varias singularidades;
es lo que sucedió y cómo
sucedió desde el punto de
vista de los antecedentes
y de las consecuencias,
de quienes lo vivieron o
escucharon de él, desde quienes
resultaron afectados directa o
indirectamente, desde quien
lo pone por escrito y opina
también. Es el género estrella
pero es también el que requiere
más tiempo, más investigación,
más reflexión y un dominio
certero del arte de escribir. Es
en realidad la reconstrucción
minuciosa y verídica del hecho.
Es decir: la noticia completa,
tal como sucedió en la realidad,
para que el lector la conozca
como sí hubiera estado en el
lugar de los hechos.

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G
1

1

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◄

1

'

◄
1

Y, por si alguna duda quedaba,
cierra el apartado con una
declaración de fe y lealtad: "Al
menos por ahora puedo declarar
convencido y con gusto que soy
uno más de los devotos del deicida
que nunca abandonó su condición
de periodista". Así, Noticia de un
secuestro se yergue como el modelo
insuperable y Garza, consciente
o inconscientemente, y sin
mencionarlo, analiza los siguientes

reportajes seleccionados a la
luz de éste, que no es una mala
referencia para repasar la obra
de Alma Guillermoprieto, o la
de Hemingway, que guardan
su relación con la de García
Márquez.
Garza se interna después
en textos de otros autores ,
corresponsales de guerra como
Michael Herr, o testigos de
desastres como John Hersey y
su libro Hiroshima, reporteros sin
límites geográficos como Ryszard
Kapusciiíski, o los grandes del
periodismo mexicano, como
Vicente Leñero -Asesinato'
Carlos Monsiváis en su crónica
Los días del terremoto, y Elena
Poniatovska con su ejemplar La
noche de Tlatdolco. La nómina es
bastante completa, y mencionar
a todos los autores seleccionados
sería demasiado largo. Sólo
baste decir que, en cada uno de
los apartados, José Garza tiene
hallazgos que poco a poco van
moldeando su visión de lo que
debería ser el ejercicio ideal del
reportaje a la luz de los ejemplos,
hasta construir una teoría mínima
del oficio y, como se dijo más
arriba, plantear un canon de
las obras ineludibles. Al mismo
tiempo, marca las diferencias
entre literatura y periodismo, que
no residen en el lenguaje sino en
uno de sus atributos: para Garza,

una de las principales diferencias,
además de la obvia entre realidad y
ficción, es que la literatura otorga
cierto margen a la ambigüedad
a lo narrado, mientras que el
periodismo la tiene vedada y debe
poseer, por el contrario, exactitud,
precisión y veracidad lingüística.
Al pasar de J ohn Reed a Tom
Wolfe, de Manuel Vázquez
Montalbán a Günter Wallraff,
de To más Eloy Martínez a
George Orwell, De realidades,
ficciones y otras noticias contiene
un conjunto de ensayos que,
al sumarse, constituyen una
verdadera bitácora indispensable
para aquellos que se inician en el
periodismo como practicantes,
una guía para quienes deseen
encarar la realidad a través de
la lectura, un compendio de las
posturas que han dominado la
escena de la prensa internacional
en el último siglo, y un ejercicio
de reflexión sobre la tarea
de informar. Es, también, un
volumen donde José Garza, con
la generosidad que lo caracteriza,
comparte con otros lectores
el placer que experimentó al
toparse con estos 25 reportajes
donde -más allá de actitudes
u opiniones- es posible
contemplar la realidad tal como
es, a través de las palabrasto

PARA CARIA, UMA DE LAS PRINCIPALES DIFERENCIAS, ADEMÁS DE LA
OBVIA ENTRE REALIDAD Y FICCIÓN, ES QUE LA LITERATURA OTORCA
CIERTO MARCEMALAAMBICUEDADALO MARRADO, MIENTRAS QUE EL
PERIODISMO LA TIENE VEDADA Y DEBE POSEER, POR EL CONTRARIO,
EXACTITUD, PRECISIÓN Y VERACIDAD LIMCÜÍSTICA.

57

�on muchos los cineas tas que usan la
intertextualidad como un referente dentro
de sus obras, pero sólo Quentin Tarantino
la usa como su sello estilistico. Su cine parte de la
intertextualidad fílmica y de la relación del autor con el
cine clásico y moderno. Pero Tarantino no se queda en
la mera referencia o en hacer de sus peliculas trivias con
argumento. Tarantino va más allá. En su obra discute
con la autoridad del autor como referente, hay un
diálogo con el cine como historia.
Hollywood, al echar mano de cuanta obra del cine
clásico y moderno para hacer ranakes, está dejando
claro que no le importa desvincular la obra original
de su tradición. Tarantino hace lo contrario. Cada
filme que hace es una vinculación con el cine clásico y
moderno. Un diálogo vivo con esas obras. Las vincula
con el presente y les da vigencia.
Al tomar, en Bastardos sin gloria, en la escena inicial,
una pradera a la John Ford en La diligencia, Tarantino
está demostrando la vigencia estilística del western,
además que dialoga con las temáticas propias de este
género. No es casual que muchas partes de Bastardos
sin gloria sean tratadas como si fuera un western.
Esto mismo hizo en Kili Bill vol. 1 y 2, donde el tema
de la venganza a la Sergio Leone, era explicitado
en la sed de venganza de La novia. Este diálogo del
que hablo es critico con las formas creadas por las
autoridades del cine moderno, en especial Godard, y
con la instauración de un canon clásico y moderno.
Tarantino propone una revisión paródica de las
formas y estilos de obras periféricas sacadas del cine
de clase By Z.
Otro punto importante en la obra de Tarantino
es el cuestionamiento al concepto de influencia.
"Durante largo tiempo la problemática de la 'historia
de la cultura en el texto' se reducía en lo fundamental
a la cuestión de la influencia del predecesor sobre el
sucesor. La influencia era considerada la principal
huella de la presencia de la tradición en el texto"
(Iampolski, 1985: 3). Tarantino no tiene influencias in
situ, más bien cuestiona la influencia. Si bien se puede
decir que su discurso cinematográfico tiene influencia
de la obra de Sergio Leone o de otros autores, su
relación con esa influencia no es la convencional. Su
relación es con las obras de esos directores, con sus
películas, con sus textos filmicos y no con los autores

S

C!JALEJAMDRO MARTÍMEZ

....z

En La arqueología del saber, Foucault habla del
texto como un sistema de citas de otros libros y
de otros textos, interconectados en una red. Esa
red es la intertextualidad1. Todo texto y toda obra
posmodema usa la intertextualidad como parte de
su mirada con respecto a toda obra anterior, sea
moderna o clásica. El cine contemporáneo, y en
especial el posmoderno, está muy consciente de
esta mirada. Basta ver el fenómeno del remake para
ver la relación del cine contemporáneo con el cine
inmediatamente anterior a él.
¡ "Y es porque las márgenes de un libro no están jamás neta ni riguros,imentc cortadas: más allá del titulo,
las primeras lineas y el punto final, más allá de su configuración interna y la forma que lo autonomi::a,
está en\'Uelto en un sbtema de citas de otros libros, de otros textos, de otras frases, como un nudo en una
red" (Foucault, 1990: 37).

59

en si. Deconstruye el concepto de influencia. De ahi
que:
El interpretante (...) permite superar definitivamente
la idea del vinculo entre el texto y el intertexto
como un vinculo entre la fuente y el posterior texto,
suprime la idea primitiva de los procesos de "toma
en préstamo", "de influencia". Permite presentar de
manera mucho más convincente el trabajo mismo
de producción de sentidos, que siempre se realiza
a cuenta de desplazamientos y transformaciones.
El interpretante, el tercer texto del triángulo
intertextual, es responsable de la aparición de
lo que Bajtin llamó "lúbridos de sentido". (...) El
interpretante permite comprender de qué manera se
realiza el proceso de parodiar, ya que precisamente
el tercer texto resulta el "espejo curvo" que deforma
paródicamente las estructuras del intertexto en el
texto. (Iampolski, 1985: 42).

Toda lo anterior planteado desde la intertextualidad
Las estrategias intertextuales que usa Tarantino
son la cita, ya sea textual o velada, la alusión, collages,
y toda clase de subtextos2. Si partimos de la definición
de intertextualidad dada por Julia Kristeva, quien
la define como "la palabra (el texto) es un cruce de
palabras (de textos) en el que se lee por lo menos otra
palabra (texto)" (Kristeva, 1967: 2), cada escena o
diálogo3 del realizador de Perros de Reserva sirve para
incluir intertextos dentro de intertextos.
La intertextualidad en Tarantino recrea a partir
del simulacro paródico la paradoja del canon filmico
que se vale tanto del cine clásico como rnoderno4• Si el
2 Cabe aclarar que Tarantino tiene una estrecha relación con la
literatura. Basta poner en evidencia que sus filmes Kili Bill 1 y 2,
además de Bastardos sin gloria, están divididas en capítulos. Además
el titulo de su obra más conocida, Pulp Fiction, es el nombre de un
subgénero literario en Estados Unidos.
3 Muchos se quejan de que los filmes de Tarantino están llenos de
diálogos eternos que nunca acaban. Sin embargo, estamos ante una
de las caracter!sticas propias de su obra que lo refieren como un
autor plenamente intertextual. El dialogo en Tarantino parte de la
noción de Bajtin de dialogismo.
4 ~El cine clásico es aquel que respeta las convenciones visuales,
sonoras, genéricas e ideológicas cuya naturaleza didáctica permite
que cualquier espectador reconozca el sentido último de la historia
y sus connotaciones (...) aqu1 llamo cine moderno al conjunto de
películas narrati\·as que se alejan de las convenciones que definen el
cine clásico y cuya evolución ha establecido ya una fuerte tradición
de ruptura" (Zavala, 2005).

�LA IMTERTEXTUALIDAD EM TARAMTIMO FUMCIOMA, MÁS QUE COMO
UM JUECO DE ADIVIMAML\S POSMODERMO, COMO UMA FORMA DE
TOMAR POSICIÓN COM RESPECTO AL CAMOM FÍLMICO

cine clásico partla de la eficacia genérica para crear su
ideolecto cinematográfico y el moderno de la ruptura
con respecto al cine clásico, desde el punto de vista de
un autor cinematográfico.
Al hablar de un simulacro paródico es donde
hablamos de lo tarantinesco; como proceso estilistico,
lo tarantinesco es una mirada no nostálgica, pero si
critica del cine que este realizador ha asimilado.

1•
o&gt;t 1

••

..•
...
.

Esa repetición paródica del pasado del arte no
es nostálgica; siempre es critica. Tampoco es
ahistórica o deshistorizante; no arranca de su
contexto histórico original al arte del pasado
para volverlo a armar en '\m espectáculo de
disponibilidad". En vez de eso, a través de un doble
proceso de instalación e ironización, la parodia
señala cómo las representaciones presentes vienen
de representaciones pasadas y que consecuencias
ideológicas se derivan tanto de la continuidad
como de la diferencia (Hutcheon, 1993: 1)

Sus filmes, pretenden ser una cosa y resultan otras.
Bastardos sin gloria es un filme que por temática es un
filme de la segunda guerra mundial Sin embargo. buena
parte del filme se instaura en estructura de westmt, y
en la segunda parte del filme se transforma en un filme
de espionaje. Su cine se instaura en la indeterminación
genérica.
De igual manera otros de los filmes recientes de
Tarantino como A prueba de muerte o Kili Bill vol. 1 y 2,
se instauran en la indeterminación genérica A prueba
de muerte temáticamente serta un filme de automóviles
a la Vanishingpoint.
La intertextualidad en Tarantino funciona, más
que como un juego de adivinanzas posrnoderno,
corno una forma de tomar posición con respecto al

canon fílmico. En filmes como Perros de reserva, Pulp
Fiction intertextualmente aludia al cine moderno y en
proyectos más recientes toma elementos del cine de
género con narrativa clásica, poniendo como apunte al
pie de página del cine actual que el cine no tiene que
dejar de ser histórico y genérico para ser posrnodemo.
El cine posrnoderno es una paradoja. Por un lado
es una alusión a temáticas del cine clásico y por
el otro, se vale de la ruptura del cine moderno. En
Tarantino esta paradoja se presenta corno un triángulo
intertextual5 donde las estrategias del cine clásico o
de la narrativa clásica se mezclan con elementos
de las narrativas modernas de corte autoral, dando
corno punto del triángulo la parodia intertextual.
La parodia intertextual tarantinesca, esa paradoja
posmoderna, es una monstruosidad hiperbólica6. Una
monstruosidad que va al cine y deconstruye la historia
cinematográfica desde una revisión criticaw

( contra)producente

Referencias
Hutcheon, L (1993,julio). "La polltica de la parodia postmoderna",
en Criterios, 187 203. Trad. Desiderio Navarro.
http: //www.criterios.es.
lampolsky, M (1985). La teoría de la intatcxtualidady d cinc. Valencia:
Centro de Semiótica y Tcorta del espectáculo.
Kristeva, J. (1997) Bajtin, la palabra. el diálogo y la novela. Habana:
Criterios. Trad. Desiderio Navarro. bttp 11www.criterios.es.
Zavala, L. (2005, Agosto-septiembre). "Cine clásico, moderno y
posmoderno", en Ra::.ón y palabra, (46). Recuperado de
http://wv,:w.razonypalabra.org.mx/anteriores/n46/lzavala.hrml
Zavala, L (2004). Elementos dd discurso cín,matogrdfico. MéXico:
Universidad Autónoma Metropolitana.

S Los "híbridos de sentido" de Bajtln.
6 Aunque la rnoustrosidad hiperbólica del cine posrnodemo sea
Asesinos por naturaleza (1994) de Oliver Stone, hay que recordar que el
argumento original lo escribió Quentin Tarantino.

------

( '1 MINERVA

60

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REYNOSA

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restos del saldo de las crisis, del colapso de la bolsa de
valores, de la muerte en los campos de concentración, del
derrumbe a partir del 9/R del asesino grafitero del metro
balderas, etc.
LUCfA ¿Y EL SEXO?

el trabajo artístico de Lucía Lara se puede resumir
por momentos en confusiones que representan
un cuerpo que se publicita en el presíncope de su
propio poder de belleza/gusto. pero también es el
recuerdo reminiscente o la reminiscencia misma
del rito de paso de niñez-adultez. donde también
otros ritos modernos tienen cabida: el paso de
un rol social a otro que determina estereotipos
o funciones en grupos sociales determinados. la
serie je suis (2001-2003) se compone de fotografías
instantáneas que representan a la artista realizando
distintas acciones: vomitando, chupando una
paleta, midiéndose la cintura, vistiéndose de novia,
desvistiéndose, oliendo una rosa, desmaquillándose,
etc. detenernos en el curso de las momentáneas
imágenes del cotidiano es un acervo que ejemplifica
la memoria epocal hipersexualizada. evidente
entonces que Lucía Lara contrapone esos momentos
contextuales de la mujer contemporánea en
el compendio de necesidades variopintas que
supone el régimen de una vida común y corriente:
estado social, civil, sexual, económico. Lucía Lara
(COMTRA)
puntualiza en la triada sexo-color-raza que supera el
y no es que suponga que la obra de arte generalmente
censo demográfico: el centro es el cuerpo femenino .
es un galirnatias para el más del cincuenta por ciento de
y mejor aún: el centro que ya sin lugar deambula
las masas. y no es que suponga que la pieza artistica es
en la contraparte del discurso social establecido,
sólo una idea subjetivísima en una cabeza patronada por
por un costado. aceptando la conceptualización de
muchas cabezas que finalmente son llamadas tradición.
la acción y además invitando a la incredulidad o a
parto, si, del supuesto que el arte, como la poesía, es
la decepción. por ello, la retratada, la mostrada, la
vital, desde los bordes, en las orillas. marginal no como
artista frente al otro en una acción predeterminada
concepto estadístico sino como función que motiva a dar
y manipulada, no es sino lo que yo (espectador)
la vuelta de tuerca al discurso del ahí o del allá, donde
quiero que sea u otra cosa más allá sin cabida
cualquier cosa que lo es, sea en sus distintas variantes
en la plataforma de la aceptación: la mocha, la
y nulos. la experiencia estética y la crítica serán de otra
exhibicionista, la come vergas, la bulímica, la
cocción que en el trabajo de Lucía Lara, especúicamente,
anoréxica, la puta, la ñoña, la liviana ... o la king
ya nos enseña que la (contra) es un ataque a la
kong como manifiesta la filósofa francesa Virginie
inmediatez, las predisposiciones, los prejuicios, los
Despentes en el libro Teoría King Kong al insistir que
estereotipos y las reacciones más evidentes. ella va
mujer blanca, seductora pero no puta, bien casada pero no
construyendo su poética como reacción a la imagen
a
la sombra, que trabaja pero sin demasiado éxito para
súper exacerbada al behind del ser mostradísimo. y
aplastar al hombre, no existe. apostando no por un
entonces, esta traducción que realiza es gracias a los

62

tipo de mujer sino por una actitud sociopolítica.
sin romper el patrón conceptual Despentes abre el
abanico de posibilidades que del lado del mercado de
la buena chica ponderan las feas, las viejas, las camioneras,
las frígidas, las mal fo liadas, las infollables, las histéricas,
las taradas, las que gustan seducir, las que saben casarse,

las que huelen a sexo, las que huelen a merienda de niño,
las que no tienen hijos, las que llevan la cabeza rapada, las
que no saben vestirse, las que hacen regalos, las que no se
depilan, las brutales, las ruidosas, las que llevan los labios
demasiados rojos: las corruptas. entonces el discurso
de Lucía Lara se homologa con esa posibilidad
viril de elegir el rechazo como aceptación, dando
finalmente la opción y ganancia ( a sí misma/
al espectador) para interpretar y romper con el
esquema mental de esas acciones impuestas que
predisponen psicológicamente una experiencia
hasta la opción múltiple.
en las acuarelas sobre papel tituladas private toys
(2007) el centro del fenómeno artístico es el dibujo de
dildos con distintas anatomías en un campo semántico
elíptico. primera lectura: la artista podría ser acusada
de sexista, de falócrata, falofílica, falofanática o de
falorepresentadora. otra lectura: un estímulo visual
que tropieza con la concepción más inmediata del
objeto carnoso que sabemos parte de la anatomía
masculina pero para mi una conversión monetaria o la
venta de otro concepto como aburrimiento, soledad,
diversión o capricho. analogía de la verga que recuerda
la triada sexo-color-raza anteriormente mencionada.
pero acá lo que más me interesa es como Lucía Lara
grita en su nado en (contra) que no es la importancia
del objeto dibujado ni su magnificencia, sino la forma
de su preponderancia y erguimiento.

finalmente la serie la impropia (2008) en mixta sobre
tela, recurre a delineamos cuatro personajes femeninos
de la historia mundial en variados momentos: la duquesa
de Windsor, María Antonieta de Austria, María Carlota
y Marlene Dietrich. sabido por todos, los vericuetos de
todas estas féminas pasajeras de situaciones "corruptas"
y la ola de sucesos que las integraron en el legado que
ahora Lucía Lara enuncia: luchas de poder en entornos
aristócratas. otra crítica de bajo perfil hacia la esfera de
la sociedad burócrata y cortesana de bajo presupuesto.
aludiendo de nuevo a la versión aséptica de una historia
que institucionaliza los actos como memorables donde
se deplora el error, la falta y la fragilidad
LO PRODUCEMTE

y lo que se espera de Lucía Lara no es una hoja de
papel sobre el agua. con una cultura artística que le
otorga el poder establecer su postura abiertamente,
su obra, en esta publicitaria pero inteligente forma de
contrariar a fondo a su espectador, es un despliegue
de voluptuosidad y sugestión. recuerda artistas corno
Cindy Sherrnan en la frontera del terror corporal;
a Libeke Tandberg en su recuperación duplicada
de su yo ido; a Loma Simpsons seriando lo evidente
para otras significaciones; o a Lynda Benglis con su
referencia sobre las partes masculina y femenina
del cuerpo. por tal, celebro que Lucía Lara en este
contexto de prejuicios y tapujos conservadores
ponga el clic y la bomba en los objetos pre-fetiches
produciendo una obra que va (contra) la estupidez
aburguesada que abunda en el concepto enciclopédico
y en cuadrícula. por tal, Lucía Lara ahora con la
responsabilidad de confrontarnos y seguir creando
desde el recuerdo de lo que éramos~

�n marzo se cumplen cuatro años del deceso de
Ludwik Margules, quien pereciera en 2006 victima
de cáncer. La presente crónica rememora algunos
momentos de los distintos encuentros e impresiones
causadas por el gran director de escena judío polaco. Entre
sus montajes más memorables figuran: La trágica historia del
doctor Fausto de Christopher Marlowe (1967), Ricardo III de
Shakespeare (1971), El tío Vania de Chéjov (1978), De la vida
de las marionetas de Bergman (1983), Jacques y su amo de Mílan
Kundera (1988), Ante varias esfinges de Ibargüengoitía (1991),
Las adoraciones de Juan Tovar (199 3), Tiempo de fiesta y luz de
luna de Pínter (1994), Cuarteto de Heíner Müller (1996), Don
Juan de Moliere (1997), Antígona en Nueva York de Slowacki
(1998), Noche de epifanía de Shakespeare (2004), además de
óperas como The Rakes Progress de Stravínski (1985), Fausto
de Gounod (1986) y Aura de Mario Lavísta.

E

l

...

Serta allá por 1993 durante un transit en Hatwíck, io
era Schiphol? Cuando uno pasa largo tiempo en el
exterior hasta el español se vuelve extraño; por eso
no pude identificar de inmediato la nacionalidad
de la señora de pelo claro, porte distinguido y gafas
que tenía delante. Continué mi lectura. En una de
las numerosas bookshops del aeropuerto me había
agenciado una novela de esas de dos libras.
Entre página y página pude comprobar que la mujer
era española y estaba sentada al lado de un gordo
malencarado, a quien bien hubiera podido confundirse
con un chofer de taxi o el capataz de una fábrica en
su tiempo libre, a no ser por la moderna americana
-para ponernos a tono con su acompañante- que
llevaba puesta. Por su talante indefinido -no era
rubio ni moreno, alto ni bajo, guapo ni muy feohubiera podido pensarse que era peninsular, criollo,
libanés o armenio. La voz del gordo tenía un timbre
destemplado, más grave o más chillón según se

encendía, que despertó de inmediato el recuerdo de
mis amigos eslavos.
Hablaban de todo y de nada, preferentemente de
temas de cultura. El gordo acababa siempre por meter
baza, manoteando y alzando la voz. Ella lo dejaba
hacer, casi como una hermana o una amiga -nunca
a la manera fria y resentida de las esposas. De vez
en cuando volteábamos a vernos, el gordo tenía una
rrúrada tan pesada que lo disuadía a uno de cualquier
conato de aproximación.
Pensé que Sir W alter Scott, con todo y sus manidas
sagas escocesas, era mejor que seguir de rrúrón. Poco
después vi el reloj y me levanté de prisa. En lugar de
acercarme a mi gate, que hubiera sido lo prudente,
me había rezagado en una de las salas principales,
justo donde habia comprado el libro. Como si nos
hubiéramos puesto de acuerdo, la contrastante pareja
se levantó también.
Se dirigían a México. Ciertas alusiones a nombres
de artistas e intelectuales me habian puesto sobre

64

la pista. Aunque ya para entonces había perdido el
interés y, supongo, la ocasión de abordarlos. No me
parecieron en todo caso ni gente que tuviera que ver
con la filosofía ni mucho menos escritores.
Aunque presentí que de una manera u otra íbamos
a encontrarnos alguna vez. No recuerdo si volví a
verlos al tiempo de reclamar el equipaje. Tampoco me
inquietó mucho. Estaba demasiado aturdido viendo la
manera de llegar en metro a la Central del Norte.
2

La casualidad quiso que años después, en 1996,
durante una estancia en la ciudad de México
conociera a un crítico de teatro costarricense y lo
acompañara en su peregrinar a través de los foros de
México. Cuanta gente de teatro nos topábamos se
aprestaba a preguntar si habiamos visto Cuarteto. Mi
amigo, de ascendencia alemana, venía justamente de
ver en Berlín varios montajes de Heiner Müller, quien
acaba de morir el año precedente. Más que el trabajo
de extranjeros -hecho sobre otros extranjeros- le
interesaban autores nacionales preferentemente vivos.
Así que dejamos la obra para el final. Recuerdo que
llovía intensamente cuando nos encaminamos en taxi
a las calles de Jalapa y Chihuahua en la colonia Roma.
Por una escalera angosta de una casona, vieja y no
muy amplia, uno llegaba a una segunda planta donde
se había improvisado un foro. Se veia claramente que
quienquiera que hubiese equipado el espacio había
intentado escatimar lo más posible.
La densa recitación de Laura Almela y de Alvaro
Guerrero, la proximidad del escenario, lo incómodo de
los asientos, el techo tan bajo y las butacas colocadas
en un juego de estrados ascendente tan endeble
volvían terriblemente opresora la atmósfera. Años
después habría de enterarme que Müller prescribía
que la acción sucediese en un búnker. Bueno, el
director, supongo, logró producir ese efecto tanto
arriba como abajo del escenario.

Abrevio diciendo que fue la única obra que dejamos
a medias. Si la intención del hombre era causar una
fuerte reacción, lo había conseguido. Mi amigo salió
diciendo que la puesta le había parecido aburrida,
pretenciosa, insoportable. La verdad, yo compartí
entonces aquella impresión.
Había algo en el vestuario que parecía un poco
de pacotilla, sobre todo el cuello y el vuelo de la bata
de Valmont. Un cierto regusto francés, ese charme de
Choderlos de Lacios estaba definitivamente ausente. Un
esencialismo crudo era todo lo que podía destacarse.
La descripción sucinta del criminal: un judío polaco que
pasaba por intelectualista en la escena mexicana, quien
había echado a perder ya a varios actores. Estaba claro
que en México, y más en el teatro, cualquier extranjero
con acento raro llega a contarnos las muelas. Una buena
dosis de antisemitismo hizo presa de ambos, debo
confesarlo, y no nos ocupamos más del asunto. A los
pocos días, el costarricense partió. No volví a saber de él
3

Siete años después, tras haber comenzado hacía
unos cuantos meses a ensayarme en el teatro como
dramaturgo, me enteré de un taller que por espacio de
un mes iba a ofrecer Ludwik Margules -para aquel
entonces gravemente enfermo- sobre dirección
escénica aplicada a la ópera.
El hombre que encontré no era el gordo
malencarado de hacía una década sino un anciano
frágil, que de inmediato me recordó un texto de Kafka
sobre un comerciante judío. En mi escasísimo polaco
-nunca aprendí bien y ahora cada día se vuelve más
etéreo- intenté saludarlo.
Me presenté como el humanista y hombre de letras
que soy. De inmediato saqué el paraguas y lo previne que
no era yo homme de thééitre ni mucho menos. Filozofem
jestes, wiem! "Eres filósofo, lo sé", fue su reacción.
Confiado en que la edad lo había ablandado, me
dispuse a asistir.

EL HOMBRE QUE EMCOMTRÉ MO ERA EL CORDO MALEMCARADO DE
HACÍA UMA DÉCADA SIMO UM AMCIAMO FRÁCIL, QUE DE IMMEDIATO
ME RECORDÓ UM TEXTO DE KAFKA SOBRE UM COMERCIAMTE JUDÍO

65

�CON EL TIEMPO VOY HACIENDO MÍA UNA IDEA QUE LE OÍ A
'MARCULES POR PRIMERA VEZ: EL TEATRO, EL ARTE EN CENERAL,
ENTRAÑA ALCO QUE ESCAPA A TODA EXPLICACIÓN, UNA SUERTE

4

DE PROFECÍA

El taller tuvo lugar en una finca campestre. Por poco
más de tres semanas nos vimos a diario. Compartimos
la mesa, los paseos después de la comida, leímos,
discutimos, hablamos de política mexicana -casi
siempre en español, aunque con lapsos en polaco,
alemán y, cuando los interlocutores así lo exigieron,
en francés e inglés.
Tenía el estilo de los polacos inteligentes: seco,
irónico, ingenioso, procaz, siempre haciendo gala
de una ironía viva, pronta a lacerar a la menor
provocación aunque también dotada de un bon sens
-el menos común de los sentidos- verdaderamente
apabullante.
Nunca se vio como el intelectual aislado en su torre de
marfil. Como él mismo me contó durante una entrevista,
que lleva por título Texto como pretexto: UDurante el exilio
soviético invertía mucho tiempo en la lectura, aunque
nunca fui niño rata de biblioteca. Disfrutaba de los juegos
infantiles, donde la ficción intervenía en grado mínimo.
No quiero que se me clasifique como uno que se apartaba
del mundo y leía a solas y luego ideaba entretenimientos
que estimulaban su imaginación. Nos enfrascábamos
en los juegos más encarnizados. Nunca me alejaba de
la gente, a pesar de que leyera mucho. Siempre fui una
calamidad como alumno: me escapaba de la escuela,
sufría castigos, le tiraba piedras a mis maestros."
Pan rezyzer, el señor director, podía hacer daño
cuando se lo proponía, aunque se me figuró que sus
amenazas eran, las más de las veces, como las espinas
de la Rosa del Principito: uya pueden venir los tigres
.y los leones". Nunca tuve la fortuna o la desgracia de
trabajar con él sobre el escenario, quiero decir como el
actor que nunca he querido ser.
Margules jamás le dio falsas esperanzas a nadie.
Ése al menos fue un pecado que no cometió. Como
maestro de dirección era implacable: el metteur en scene
es siempre un esteta con nociones de varias disciplinas

cambio, generoso pero nunca incauto. Siempre dijo
que todo lo que valía la pena tenía su precio. Recuerdo
que cuando sus aprendices de directores se negaron a
cubrir puntualmente las colegiaturas los echó de su
escuela.

-pintura, escultura, arquitectura, música, historia,
psicología, literatura, pero también materias más
prosaicas, como administración y contabilidad.
Una tarde, recuerdo, le confié un manuscrito con mis
textos breves, que lleva el título de Insomne. Sus críticas
siguen siendo hasta ahora las mejores que he recibido. En
el arte hay que reducir todo a su esencia, despojarlo de
cualquier ornato, artificio, efecto estridente.
Según Margules el teatro posee también la rara
virtud del vaticinio. La última frase de Cuarteto, que
pronuncia la Marquesa de Merteuil es: "Por fin
estamos solos, cáncer, mi amante." Aquel mismo
año de su estreno, cuando el director se encontraba
ocupado con el montaje de Antígona en Nueva York de su
amigo Mrozek, debió enfrentar la noticia de la muerte
de aquella española, científica, hija de republicanos,
quien también había conocido el exilio soviético. Se
llamaba Lidia -un nombre que no puede ser más
común en ruso- quien fuera víctima del cáncer.
Más que una esposa, recordaba de mi impresión
en el aeropuerto, parecía una colega o amiga, una
Gesprachspartnerin, una auténtica interlocutora.
Ludwik Margules tuvo el raro privilegio de encontrar
la felicidad en su hogar. Le gustaba mucho comer y
también cocinar. Solía decir que todo director de
escena debía ser también un buen cocinero -y
aunque no especificó, yo así lo entendí- un buen
seductor de sus primeras actrices.
Fue su glotonería, en parte, lo que se lo llevó
tempranamente a la huesa. También los mohines
que le costó el trabajo con los actores, fieras que sólo
aguardan el momento en que el domador olvida el
látigo para echarse encima. Margules se quejó siempre
de su situación pecuniaria -como buen judío que
ha conocido la miseria, aunque tuviera dinero jamás
declaró que lo tenía; no fuera ocurrírsele a alguien
pedirle prestado. Con sus conocimientos fue, en

66

En el 2005 le dediqué uno de mis volúmenes de
cuentos, titulado La ciudad y la tarde, aunque nunca
pude comunicárselo. La visión a profundidad que me
dejó del teatro, si no para ser director -mi oficio es
otro- acrecentó grandemente mi capacidad para
apreciar el trabajo de los actores. Incluso en Saltillo
una ciudad donde no existe el gran teatro, teng~
ocasión de ejercer esa rara habilidad, sobre todo, a
través de una de las pasiones de mi vida, el cine de
arte, ahora asequible en DVD.
Después de haber oído disertar al maestro un
verdadero filósofo, acerca del sumo arte del te;tro
es dificil -si no imposible- ignorar las inmensa;
aportaciones que el arte dramático ha hecho a la
narrativa, sobre todo, a través de las novelas escritas
por los rusos. Unos días antes de su muerte terminé de
leer El idiota de Dostoiewski -así reza la versión del
apellido originalmente polaco del escritor ruso.
Quienes tuvieron la ocasión de tratarlo saben
que Margules, como ser humano, no era hueso fácil
de roer. Poseído por un espíritu de contradicción,
encontraba siempre las partes dudosas y hacia ahí
concentraba sus ataques. Era un depredador natural
de actores, sobre todo, y de actrices también. Solía
decir mefistofélicamente que había que tratar a unos
y otras como putas para que nunca se sublevaran.
Por supuesto, sus palabras no pueden tomarse en
un sentido literal. A Margules le gustaba alardear
de una crueldad y un machismo que, en el fondo,
estaba lejos de poseer. Era como parte de su retórica.
Su aportación a la dirección escénica en el México
del siglo xx es invaluable, al lado de otros nombres
como el de Roberto Wagner, Seki Sano -estos dos
maestros suyos-,Julio Castillo y el aún vivo Luis de
Tavira.
A fines del 2004, cuando preparaba su último
montaje, Twelfth Night or What You Will de William
Shakespeare, pude verlo por unos minutos en el Foro
Teatro Contemporáneo. Recordó una novela que

67

le envié ambientada en Polonia, Ewa, y me hizo las
críticas pertinentes mostrándose más bien generoso.
Me ofreció un refresco, luego entró la enfermera para
darle un pinchazo de morfina, más tarde llegaron sus
actrices y tuvo que atender el ensayo. Por desgracia,
no pude ver ni el estreno de esa obra ni el reestreno de
Cuarteto en el Teatro Julio Castillo
El día de su muerte, antes de enterarme por los
diarios, hallé entre mis papeles un escrito de su puño
Yletra -una caligrafía bastante titubeante la suya,
c?mo la de un niño: su última embolia había dejado
ciertas secuelas- con una cita de Juliusz Slowacki.
Con el tiempo voy haciendo mía una idea que le oí a
Margules por primera vez: El teatro, el arte en general,
entraña algo que escapa a toda explicación, una suerte
de profecía.
En la noche fui a rentar por enésima vez Dekalog:
Jeden, el primero de esa serie de mediometrajes acerca
de los diez mandamientos de Krzysztof Kieslowski otro de los polacos que se han ido- que me recordó
muchas de las observaciones sobre el trabajo en
escena por parte de Margules. En efecto, ahora sé que
tenía razón: los actores eslavos, en particular rusos y
polacos, son los mejores del mundo.
Nunca quiso que lo tomaran como judío -no
porque se avergonzara de ello, sino por no ser religioso.
Simplemente prefería verse como un polaco de alma
mexicana. Creo que al igual que el protagonista en
el filme de Kieslowski, aquel matemático agnóstico
quien al principio sólo cree en la fuerza de la razón
Ludwik Margules descubrió a través del dolor el
sentido de Dios y de la vida. Aún no logro descifrar
la frase de Slowacki, ni mucho menos su sentido.
Supongo que en mi caso ése será su último legadol!O

�n la cafetería la annósfera en tomo a ellos era
deprimente. Hablaban de temas repetitivos
y tediosos que un hombre sagaz hace bien en
evitar, como el sufrimiento de los justos, las inesperadas
vueltas del destino, el sinsentido de la vida, la corrupción
irrefrenable de la esfera política, la deslealtad de las
mujeres yla insensibilidad de los hijos.
Hace escasos veinte años estos escritores estuvieron
en el centro de las letras bolivianas. Su voz era escuchada
con atención y hasta con reverencia. La opinión pública
se ocupaba a menudo de ellos. Algunos estadistas (por
los motivos que fueran) se enorgullecieron de estar a su
lado. Las damas de la alta sociedad se hacían fotografiar
con estos representantes de la cultura. Y ahora sólo
experimentan la indiferencia de los jóvenes, el desprecio
de los poderosos, el desinterés del ámbito académico, el
silencio de los periódicos yla televisión. En fin: uno de los
males nacionales desde el comienzo de la república. Me
fue muy fácil el identificarme con ellos...
En una constelación asi lo único que cabe es dar la
espalda al mundo, pero de manera inteligente y hasta
divertida. En una situación similar decía Theodor W.
Adorno (pensando en su amigo W alter Benjamin) que lo
mejor es vivir en los textos y escribir en un café. Dentro
del texto el escritor se acomoda como en un hogar: sus
pensamientos se parecen a los muebles y las palabras a
los objetos que uno va cambiando de lugar, a los que uno
toma cariño y con los que uno se enfada ocasionalmente.
La escritura es la morada más conveniente, más cálida,
más acogedora, la menos extraña: quien no tiene casa, se
refugia en las palabras como en una habitación propia. En
el café -el hogar impersonal, temporal y casual- uno
observa al público con ojo clínico, sin identificarse con sus
problemas ni tomarlo demasiado en serio.
Pero Adorno mismo prefería la seguridad de la torre
de marfil y la cátedra bien pagada. La torre de marfil es el
lugar del asilo, pero también de la pureza y la belleza. Es
en cierto modo una huida del mundo, ya que permanecer
en el mundo -en la política, por ejemplo, como su forma
más conspicua y visible- significaría avalar la suciedad
generalizada, compartir la estupidez cotidiana, legitimar
la injusticia. Cuando no hay perspectivas de una praxis
razonable, la torre de marfil constituye el mejor resguardo
contra los desastres de la época. Hay que dejar obviamente
una puerta abierta. Otro consejo de Adorno para evitar la
desesperanza era sumergirse en el trabajo: sostuvo que su

E

•

nost __.. . . _g1as
mela e l'as
O'J H. C.

F. MAMSILLA

Un chubasco repentino me obligó a buscar refugio en una caf~tería destartalada
en el centro de La Paz. Y allí me encontré con algunas personalidades de las letras
nacionales, poetas y nm'clistas que apenas dos décadas atrás er~ figuras destacadas
de la cultura boliviana. En el local formaban un corro de ancianos desamparados,
ansiosos de recibir alQUna noticia que no resultara calamitosa o algún elogio que
fuese creíble. Son la s~mbra de tiempos mejores. Respetados y hasta ilustres en su
día, hoy son las víctimas de la pobreza, el olvido y la tristeza. Ellos mismo~ rec~no~~n
que ya no tienen nada que_ decir e_n cl presente, que se les han a~abado la ms?rrac1~~
y el entusiasmo y que estan suillldos en una pesadumbre connnua. Y lo mas grm e.
admiten que ya no entienden nuestro tiempo, signado tan abru:1:adorame~te por la
prisa, el cinismo y el placer barato. Son gente de otra generac1on, es de~ir. de otro
uniYerso: cifraron su honor en la creación de la belleza o en el esclarec1m1ento de
la verdad, y ninguno supo (o pudo) acumular una fortuna regular o asegurarse
influencias políticas duraderas.

69

asombrosa productividad era el esfuerzo permanente por
superar "una soledad yuna melancolía casi insoportables".
Quería reconfortarlos y brindarles alguna esperanza,
algún aliento, alguna palabra amable. Pero no me atrevi
a hablarles de Adorno y de sus reflexiones, pues lo que
podría haber dicho hubiera sonado a impudor, a falta de
tacto, a vana erudición. Podría haberles recordado que
todo trabajo creativo es un naufragio si uno considera el
abismo entre las propias aspiraciones y la modestia de
los resultados, y que, por lo tanto, la derrota existencial
de cada uno es relativa y circunstancial Pero esta verdad
no era un buen consuelo para aquellos escritores que
encontré literalmente en la intemperie. Corno tampoco
era una palabra de alivio afirmar que la auténtica
felicidad reside en el conocimiento puro, en el tiempo
libre para pensar, en resistir la estulticia colectiva, en la
contemplación de las grandes obras de arte, y no en reunir
grandes caudales ni acceder a la fama ni alcanzar las
cumbres del poder. Todas estas expresiones clásicas de
la filosofía y la teología me parecieron, en aquel momento,
como presuntuosas y vanas, insustanciales y groseras
frente al sufrimiento concreto.
Después de dos horas con aquellos escritores del
pasado (¿por qué del pasado?) quedé desalentado: ese
destino es el que me espera. No supe qué decirles: no hay
un consuelo efectivo para esas personas, ni un consejo que
sea realmente adecuado, ni una palabra que no parezca
falsa. Si fuera cínico, les recordaría los hermosos versos
del poeta romántico brasileño Manuel Antonio Alvares
de Azevedo (1831-1852), que en mi ya frágil memoria dicen
más o menos así:
Tengo por mi palacio las largas calles;
paseo a gusto y duermo sin temores.
Cuando bebo soy rey como un poeta,
y el vino me hace soñar con el amor.
Mi patria es el viento que respiro,
mi madre es la luna macilenta,
y la indolencia la mujer por la que suspiro.

[...]
Soy hijo del calor, odio el hio.
No creo ni en el diablo ni en los santos.
¿Se conformarían ellos (y yo) con las calles como
hogar y con el viento corno patria, aunque se trate de
imágenes y metáforas?to

�TÍTULO: Colección Teatro y Drama de
la UANl.Varios títulos.
AUTORES: Varios
EDITORIAL: UANL
AMO: 2004-2010

M

.....

uestro teatro mexicano
padece la misma
enfermedad que vive hoy
nuestro país: la extranjerización.
Toda lo importamos, hasta los
textos teatrales. Felipe Calderón
quita los aranceles para proveernos
de alimentos básicos frente a
la crisis alimentaria, pero no
plantea como prioridad resolver
la producción de los mismos en
nuestro territorio. Por el contrario,
quiere que seamos un país
manufacturero en vez de buscar
la autosuficiencia. Los campesinos
ya ni siquiera producen para
autoabastecerse. Todo lo compran:
la tortilla y el frijol vienen de fuera.
Así también nuestro teatro
mexicano se alimenta de historias
ajenas. Vive de prestado. No es
tierra fértil para que los dramaturgos
mexicanos siembren ideas en las
conciencias de sus habitantes.
iQué hacer frente a esta
desalentadora situación? iCómo
contrarrestar la colonización de
nuestro pensamiento?
Los esfuerzos son escasos pero
valiosísimos. Ejemplares. Mentes

amantes de nuestro país, que
desde donde están impulsan el
conocimiento de la cultura a través
de los libros. Tal es la misión de las
universidades, pero en particular de
las facultades de artes escénicas que
difunden el teatro y, en este caso, de
la Secretaría de Extensión y Cultura
de la Universidad Autónoma de
Nuevo León a través de la Dirección
de Publicaciones. Es admirable la
labor de Rogelio Villarreal y su
equipo, con presencia relevante de
José Garza y Remando Garza, que se
han abocado a darle libros a nuestro
país. No es un negocio redituable
económicamente hablando, pero
sí fundamental. Las ganancias no
son tangibles aparentemente, pero
haciendo énfasis en la frase trillada
de ElPri.ncipito "lo esencial es invisible
para nuestros ojos", sabemos que su
aportación es monumental iPor qué
teme tanto el poder y los gobiernos
a la cultura y la educación?, ipor qué
ese menosprecio?, ipor qué los apoyos
se reducen cada vez más? Porque la
libertad empieza en el conocimiento;
porque la cultura nos permite ser
críticos, visionarios, exigentes e
inconformes. Nos proporciona
valores que el ser humano necesita
para evolucionar. Por eso, la labor
que ahora realiza la Universidad
Autónoma de Nuevo León es
importante. Y ellos lo saben y se
comprometen publicando un sinfín
de libros. La comunidad artística está
agradecida, en particular la teatral,
porque una gran parte de sus títulos
son obras de teatro o reflexiones
alrededor del teatro. La Dirección
de Publicaciones ha tenido a bien
equilibrar en sus libros la difusión
del teatro que se realiza en el estado
de Nuevo León y el teatro nacional.
Ha impulsado a la dramaturgia
mexicana con el Premio Nacional

70

de Dramaturgia de la UANL, que
cada año realiza desde 1987, y que
a partir del 2007 ha adquirido el
nombre de Emilio Carballido, en
reconocimiento a este gran escritor
escénico. Pocos son los premios que
garantizan la publicación de la obra
galardonada y es la Universidad de
Nuevo León la que a partir de 1996 se
ha comprometido a publicar cada año
las obras premiadas. Y no sólo eso,
también ha apoyado la publicación
de las obras del Premio Nacional de
Dramaturgia Víctor Hugo Rascón de
Nuevo León que desde el 2004 viene
realizándose; tal es el caso de Papá
está en la Atlántida de Javier Malpica y
Rashid 9/11 deJaime Chabaud, que han
logrado llevar al escenario.
Con el Premio Nacional de
Dramaturgia de la UANL tenemos
22 obras de teatro de calidad, pero
sólo hay constancia de las publicadas
a partir de 1996. Es evidente la
importancia de su publicación:
podemos conocerlas, pueden leerse,
fomentar la lectura de teatro, conocer
otras realidades a través de la ficción
e invitar a gente inquieta a que les den
vida en el escenario.
En estas publicaciones,
encontramos obras interesantes
de autores de Chihuahua como El
tiradito de Antonio Zúñiga, premiada
en el 2002, y El diputado de Edeberto
Galindo; de Nuevo León, La gente de
la lluvia de Hernán Galindo, premio
2004, ya estrenada; Noche de albores
de Manuel Talavera, premio 1996,
Crímenes mojados de Remando Garza,
premiada en 1999, y Las señoritas de
Alcacer de Rubén González Garza,
premio 2001. De Durango está
Enrique Mijares, que obtuvo el
premio 1995, con una obra sobre
Villa· del Distrito Federal la obra
'
de Alejandro Román, Cielo rojo; y de
Veracruz Más pequeños que el Guggenheim

de Alejandro Ricaño, que ya ha sido edita obras de teatro de autores de la Universidad Autónoma de Nuevo
montada un par de veces.
diferentes partes de la República. En León son un puente imprescindible
Los libros que publica la la actualidad tiene ya 14 títulos en que nos ayudará a llegar.
Universidad Autónoma de Nuevo un formato original y que ha tenido
León han tenido varias etapas, y si muchos elogios de la comunidad
Estela Leñero
bien en un principio los producían teatral. En esta colección hay obras
en su totalidad, ahora han logrado de autores de la talla de Emilio
concertar coediciones que favorecen Carballido, Víctor Rugo Rascón
no sólo el aumentar y posibilitar las Banda y Jesús González Dávila, de
ediciones, sino también difundirlas. autores reconocidos como Hugo
Actualmente tienen acuerdos Salcedo, Hernán Galindo y Ricardo
con el Conarte de Nuevo León, Elizondo Elizondo, y autores que
la Universidad Veracruzana y están haciendo su carrera con buenos
Ediciones El Milagro, que colaboran resultados como Reynol Pérez.
en la distribución extrauniversitaria
Felicitaciones a la labor de la
de sus publicaciones.
Universidad Autónoma de Nuevo
La distribución es uno de los León, por su contribución a la cultura
problemas más graves que tiene la a través de sus publicaciones. Con
edición en México y las ediciones ellas el pensamiento se difunde, se
universitarias se enfrentan aún más comparte y nos ayuda a ser mejores,
a esta situación Este rublo, por tanto, a alimentar nuestro espíritu, a formar
TÍTULO: Historia argentina
requeriría aún más atención para así una comunidad que puede ver más
AUTOR: Rodrigo Fresán
explotar y difundir al máximo los allá de lo inmediato y lo cotidiano.
EDITORIAL: Anagrama
Atlo:2009
logros editoriales que año con año iCómo no enriquecerse a través de
la Universidad Autónoma de Nuevo los libros con las historias de otros
u n triunfo del pop sobre la
León obtiene. Sus libros son editados que nos invitan a preguntarnos
lógica, establece la más
con el mayor cuidado: con un mínimo sobre nosotros mismos, a viajar con la
reciente reedición de
de erratas, una formación excelente imaginación y a que diversas verdades
Historia argentina (Anagrama, 2009)
y una presentación muy bella, que se nos revelen?
debut del argentino en 1991: el
debería ser aprovechada por muchos
Para el teatro estas publicaciones prototipo de escritor convierte los
más.
colaboran a que se conozca la libros en películas, Fresán convierte
El catálogo de libros con el que dramaturgia mexicana, la cual se cree las películas en libros.
cuenta la UANL es extenso. En el que no existe o que todavía está en
■MO. La reimpresión de una obra
aspecto teatral, además de publicar la prehistoria. Por supuesto que no.
literaria supone su consagración. La
obras, también editan teoría y Las nuevas propuestas proliferan, reputación establecida se confirma.
reflexiones. Tenemas por ejemplo pero los escenarios están plagados
Hablar de una reedición de aniversario
el libro de Ana Laura Santamaría de obras extranjeras. Estos libros es una celebración a la que pocos
que publicó en el 2001, Desde la ayudan a que a través del teatro autores pueden acceder. Pero referirnos
butaca. Teatro regiomontano en el fin del conozcamos nuestra realidad, pues
a la nueva encarnación de Historia
milenio 1993/2000, el cual se encuentra el dramaturgo es el portador de las
argentina es un acontecimiento sólo
agotado; Teatro mexicano, con ideas, él que imprime la ideología, el
comparable a la remasterización de un
magníficas fotografías de Rogelio que colabora con nuestra identidad
disco. Evento no sólo propiciado por
Cuéllar, publicado en el 2008; y Pro/ nacional. La publicación de sus obras
la optimización del sonido del libro,
Scénicos V.15 años de teatro en Nuevo León, es un eslabón fundamental para que
también impulsado por la jerarquía
de Enrique Gorostieta, que salió a la la dramaturgia mexicana se instale
que adquiere el texto. Sólo los clásicos
luz el año pasado.
en nuestros escenarios y podamos se reeditan ¿y qué es la reedición sino
Por último, me detendré en la vernos reflejados. El camino está lleno
repetición? Es decir: sólo los genios
colección Drama que desde 1997 de abismo, pero las publicaciones de
se repiten Apelar al lugar común que

71

�....

predice que todo primer libro será el
vaso conductor dela obra venidera sena
una irresponsabilidad al momento de
señalar Historia argentirn La complejidad
propuesta por Fresán en su ópera prima
nos obliga a no simplificar el trabajo de
uno de los perpetradores de las más
original literatura en castellano de
los últimos tiempos. Sólo los gigantes
cifran la obra. Existe una diferencia
radical entre cifrar y codificar. Los
lectores no argentinos opinarán que
titular un debut con el referente de
nacionalidad representará el autoexilio.
Aquí dónde radica un equivoco, el
punto donde se inflexiona la polaridad
entre cifrar ycodificar. Cifrar es un acto
público. Codificar es clandestino.
DOS. El fenómeno Fresán es
explicable desde el escritor prototipo.
Frésan es el prototipo de escritor
del futuro. Desatendida la impronta
futurista, el escritor del futuro es
aquel que soslaya el aislamiento
proustsiano y (para utilizar un
concepto favorecido por Fresán) se
deja abducir por el mundo (no me
refiero al contacto con la gente o con
el exterior, sólo a información). No
sólo en el aspecto escritural También
en el editorial. El autor capacitado
para fascinar al mundo editorial sin
traicionar su manierismo individual.
Pese a la sobredosis de cultura pop,
rock, televisión, cine y referencialidad,
la obra de Fresán no presume de
corrupta. Al contrario, su obra se
despliega impoluta. Si atendemos a
esta cualidad, entenderemos porqué
existen tan pocos imitadores de
Fresán. Con lo anterior no pretendo
denunciar un fenómeno que ha
sufrido bochornosamente la literatura
hispanoamericana de los últimos
tiempos. Me refiero a la imitación
descarada de Roberto Bolaño. Surge
entonces la pregunta tpor qué existen
tantos imitadores de Bolaño y no de

Frésan? Recordemos que existe un una adicción. Ni los beatlemaniacos
abismo entre ser influenciado por pueden sustraerse a ninguna
un autor e imitarlo. Mi conclusión es expresión beatle ni los fresaneros
sencilla. Ahí donde hay una fórmula pueden resistirse a la aparición de un
persiste la imitación. Es complicado si nuevo cuento.
C ■ATRO. La vida, declaró
no imposible, reproducir un laboratorio
entero. La popularidad de Fresán es alguno de los tantos profetas del
infinitamente mayor a la de Bolaño. tiempo, es una suma de elecciones.
Sin embargo, no causa la misma Los autores existen bajo la misma
cantidad de imitadores por la simple premisa. Por ejemplo, Borges
razón de que no pretende alzarse decidió autoelixiarse de
como un nuevo canon. En este sentido, 1a novela. La perspicacia faciloide
la obra de Bolaño apesta al &amp;om, su podría sugerirnos una tontería de este
fórmula (véase la estructura idéntica tamaño: Fresán decidió autoexiliarse
de Los detectives salvajes y 2&amp;56) pretende de Fresán. Nada más falso. Pero sí
instauraruna institucionalidad como la existe una renuncia Un dejar de lado.
que impuso el realismo mágico. Caso Acción que se detonó con la salida de
contrario el de Frésan, que pese a la Historia argentina. Hoy, que la mayoría
repetición de escenarios y personajes de la literatura se legitima por medio
no abusa de la fórmula. Es aquí donde de los premios, la obra de Fresán ha
emerge con toda su magnitud el optado por soslayar este aspecto de
prototipo de escritor del futuro. Cómo la literatura. Por supuesto esto no
va a sobrevivir quien como Bolaño es una crítica al aparato cultural ni
desea instaurar un sistema. Ya lo un asomo de resentimiento hacia el
veremos, en unos años Bolaño será una sistema literario, o el combativismo
anécdota, Fresán un clásico.
pseudoanarco del que presume de no
TUI. Fresán no crea lectores, formar parte del status quo; más bien se
crea completistas. Además de lo trata de su conexión con esa entidad
mencionado, más que una mutación, abstracta dificilmente identificable
la nueva versión de Historia argentina conocida como estilo. La regata
es una estrategia similar a la que bizantinista que puede propulsar
emprende la disquera EMI con el la polémica sobre el estilo podría
catálogo de The Beatles. El plus llevarnos a un abismo ideológico
para los que leyeron la edición de impredecible. Sin embargo, seamos
Planeta consiste en el relato "La imparciales, ten la actualidad quién
situación geográfica", agregado a la puede presumir un estilo de verdad?
primera edición en Anagrama. Para Tengo la respuesta: Rodrigo Fresán.
los lectores de Anagrama, la sorpresa Se ha socorrido tanto la cuestión
radica en "La pasión de multitudes", del estilo, que pocos autores, como
una historia sobre futbol. Esta Fresán, pueden ser reconocidos en
obsesión compulsión de Fresán y sus cualquiera de sus textos. Con esto
seguidores es exactamente la misma no quiero decir que como su estilo
que atacó a todos los beatlemaniacos lo expone, no entre a certámenes
que compraron el primer volumen de literarios; me refiero a que no
Anthology por el mero placer de una perpetra su obra bajo los parámetros
nueva canción: "Free as a bird". La institucionales de la literatura Fresán
fascinación por el completismo va es un auténtico roe/mar. ¿Cuándo
más allá de la falacia comercial. Es crearon The Beatles un disco para

ganarse un premio como el Alfaguara? Road literario y La velocidad de las
dicha impresión y observar que mi
CINCO. Ante la proporción cosas un Revolver. Era imprescindible
hipótesis se habia estampado en el
mamotrética de la literatura del la bonustrackización de Historia
texto de Ana Laura: la elección de las
siglo XIX, Osvaldo Lamborghini argentina, a la que podemos comparar,
palabras, la sintaxis, el itinerario, los
decretó que sus novelas serían de por la multitudinaria parentela que
capítulos, los apartados, los titulas
una extensión igual a la de un lomo la habita, como el Sgt. Pepper's Lonely
de cada sección, el modo de aseverar
de revista. Su obra completa no Hearts Club Band, y a Vidas de santos
sin controvertir, el equilibrio de las
supera las quinientas páginas. Para como The Concert For Bangladesh.
partes, el cuidado en observar las
no ponderar la cultura de lo light Estamos a la espera de una nueva
premisas de cada pensador al que se
como la responsable de la anémica versión de ese The WhiteAlbum que es
convocaba, la gentileza en convenir
extensión de la mayoría de los libros Mantra.
o criticar las mismas, la operación de
actuales, Fresán nos recuerda que
cuidado y solicitud que toda la obra
las grandes obras son voluminosas.
Carlos Velázquez. conlleva.
Qué mejor manera de revolucionar
Su reflexión filosófica sobre la
a I.amborghini que con un libro de
tragedia griega explora aquel canto de
cuentos debut de más de doscientas
desesperación, para que su objetivo,
cincuenta páginas.
la paideia, es decir, la educación
1111. Con frecuencia, los
formadora del espíritu, destinada
autores desprecian sus primeros
al ciudadano hace más de dos mil
libros, especialmente aquellos
quinientos años, nos alcance en el
que han conseguido un éxito
presente con el vigor de un ejercicio
desmedido. No se reconocen en los
ético renovado.
textos. O se niegan. O no se sienten
Veamos. El ideal griego propone
representados. El acierto de Fresán
la phrónesis, prudencia, como forma
a la hora de crear una versión reload
de convocar a la sophrósyne, mesura
de Historia argentina es que trata a su
o templanza, en todos los actos
primer libro como un primer libro.
humanos. Este carácter impide
La pasión primigenia que alentó a
la hybris, es decir, la soberbia, el
TfTULO: lmplicacion,séticas d, la Ant1gona
sus primeras historias se mantiene
d, Sófocks Una reflexiónsobre d paisamiaito arrebato apasionado que rompe la
intacta. Fresán esgrime el orgullo de
trágico gri.tgo eunomia, el buen orden, y nos hace
la supervivencia de su opera prima
AUTORA: Ana Laura Santamaria
EDITORIAL: Plaza y Valdés / ITESM asimismo poner en entredicho la
en un año crucial, que coincide
AÍ4O: 2009 isononúa, vale decir la igualdad ante
con la aparición de su nuevo libro,
la ley. Esta templanza, de la cual su
El fondo del cielo, esperado durante
forma es ideolog!a e atributo principal es la prudencia,
seis años: su último libro, Jardines de
ideología eficaz, proclama como terminamos de ver, privilegia la
Kcnsington data de 2003. El designio
Eisenstein, el gran cineasta deliberación, promueve el sentido de
circular que le imputan a ciertas ruso en sus notas sobre la
comunidad y rechaza la ostentación
obras podría ser achacable a Historia producción simbólica.
en cualquiera de las áreas humanas,
argentina, pero más que un corrido
Al término de mi lectura de sean éstas psicológicas o políticas,
del eterno retomo, la fenomenología Implicaciones éticas de la Antígona de
económicas o sociales.
sugerida a esta obra se parece más Sófocles. Una reflexión sobre el pensamiento
Sin embargo, tales virtudes,
a una aventura discográfica. A la griego, de Ana Laura Santamaría,
como bien se sabe, no prevalecen
revaloración sucedánea al mundo del vislumbré todavía intuitivamente
en la tragedia sino por ausencia. Es
rock Una característica que Fresán que el material estaba sesgado por
la ausencia de ellas lo que les da su
había explotado en las reediciones los postulados de la acuciosa y lúcida
inmenso valor, lo que nos conmueve en
de Jardines de Kensington y La velocidad exploración cuyas ideas se yerguen a
el primer momento, en las vicisitudes
de las cosas. En este sentido, Jardines lo largo de sus páginas. No me costó
de los héroes y heroínas a las que
de Kensington representa un Abbey mucho ponerme a reflexionar sobre
asistimos. Y digo primer momento

La

�porque coincido plenamente con
Ana Laura que lo que el espectador
se lleva a su casa de la poesia trágica,
es la desmesura del héroe, destinado
por su fortuna, tyqué, a la devastación,
a la pérdida. Y lo que llega después
de esa primera emoción estética,
es la problematización de nuestra
condición humana. Es en la tragedia,
mejor que en ninguna otra expresión
del pensamiento humano -a causa
de la ficción y la conmoción que ello
nos provoca-, donde se inscribe
flagrantemente nuestra fragilidad, esa
debilidad primordial que nada puede
modificar, ni siquiera una vida elegida
hasta sus últimas consecuencias
como ejemplar y ética en cada uno
de sus aspectos. Lo humano es
errático, nos subraya el poeta trágico,
es equívoco, está sujeto al error y a la
confusión, los dioses nos corrompen
o nos enloquecen, devastan nuestra
condición de pensantes o conllictúan
nuestras opciones, y todo ello nos
es revelado no en conceptos sino
en acciones, allí sobre la escena, de
forma pública, donde hay un nosotros
aterrorizado que especta, lo cual resulta
en verdad sobrecogedor. Ya través de
esas acciones a ojos vista, resultado de
las circunstancias mítico~ficcionales
en la que se hallan los héroes, lo que
advertirnos con mayor ferocidad es
que no hay ninguna garantía aun en
el caso de las elecciones humanas
más acuciosas, que algo, alguna cosa,
garantice nuestra integridad Sujetos
de la muerte y para la muerte.
Así, Ana Laura, sabedora de
nuestros excesos y promoviendo una
ética del cuidado, una heteronomia en
su propia escritura, con convicción
pero sin afirmación orgullosa, nos
propone mirar la tragedia de Sófocles,
mirar a Antigona y su destino, con
la templanza de quien ha hecho
pasar por su organismo la ética que

propone ponderar del mito trágico.
Y eso no deja de sorprenderme.
Una pensadora, esta pensadora que
cumple lo que plantea, que ejerce el
discurso, sus hipótesis, sus hallazgos,
los giros de su meditación en suaves
ondas que nos llevan de la mano e
incluso, si no acordamos sobre sus
postulados íntegros, en el transcurso
de la lectura, hemos aprendido a
saborear el cuidado por el otro, la
ausencia de arrogancia, la bonhomía
de la delib~ración y la carencia de
toda ostentación intelectual.
Cierro pues esta primera reflexión
volviendo a la premisa de Eisensteín:
La forma es ideología e ideología
eficaz, dando por cierto que el cómo,
la forma, resulta más eficaz en el
ejercicio de la convicción que el qué,
donde abundarían reflexiones de
carácter verbal cuya eficacia sería
dudosa. Comprender es sentir,
enunciaba Aristóteles, lo cual me
permite advertir que comprender a
Ana Laura Santamaría, es sentir en
su puro lenguaje, la ética del cuidado,
y la solicitud para con los otros. Ella
esgrime lo que considera justo en una
institución justa, esto es, en su propio
discurso.
En un segundo momento, me
gustaría reflexionar sobre ese
personaje trágico, Antígona, que no
es sólo la médula de la tragedia de
Sófocles sino asimismo lo es en el
estudio que estamos abordando.
La posición que asume Santamaría
es que de alguna manera Antígona
inaugura la disidencia. Esta disidencia
se basa en el respeto a los muertos y a
los dioses. En alguna parte no dicha
expresamente el hombre hereda de
lo divino el respeto por la muerte
y por los muertos. Así, nadie duda
en ninguna parte del mundo que
a los muertos hay que enterrarlos.
El muerto, su cadáver, es alguien

concreto, no generalizado, está ahí
y hay que darle sepultura, lo cual
significa darle un lugar en el relato de
la vida, vale decir, un lugar en el relato
de nuestras vidas. Enterrarlo significa
cumplir con la ley consuetudinaria,
implica el respeto por otro que no
soy yo y además propone que yo me
merezco lo mismo a la hora de mi
muerte.
Es notable cómo platicando
con abogados argentinos que
promueven los juicios a los militares
por los desaparecidos durante el
terrorismo de Estado, he sabido que
su mayor argumento, su argumento
medular, es precisamente el que toda
persona humana tiene el derecho
a su sepultura y al reconocimiento
de la misma. No puede haber
desaparecidos, me dicen, esto es un
atentado a los derechos humanos,
y, agregan, darle sepultura a los
muertos no es una norma escrita,
precisamente por ello se vuelve más
inapelable. Se trata de derechos que
nos otorga la propia humanidad que
ostentamos. No hay apelación, partir
de este criterio nos facilita el recurso
de promover los juicios. Esta ley
escrita en el corazón de los hombres
parece contener de manera honda y
reveladora aquella otra ley, la regla
de oro, propuesta por el LeVÍtico y
retomada de una u otra manera no
por Thémis, la ley autoritaria, sino
por Diké, principio que atiende al
cumplimiento de las relaciones de
justicia inherente a la naturaleza
misma en su orden universal y social
según los griegos, y que se resume
más o menos en: Actúa con los otros
como quisieras que actúen contigo,
cuyo lado negativo seria: No hagas a
los otros lo que no quieres que hagan
contigo.
Ahora bien, Antígona disidente,
según ella misma, lo hace en el

nombre del amor y no del odio. Ricoeur, entre otros, Ana Laura
tal modo que a la ética le es ajena la
Si hubiera sido su otro hermano Santamaría construye un itinerario
historia oficial que caracterizábamos
'
Etíocles, el insepulto, ella habría en el que uno se reconforta, y
más arriba. Y también le es ajeno el
actuado igual. Se yergue en defensa toma decisiones que también son
principio de autoridad legal como
de su hermano Polínices, porque reconfortantes. Es a través de su
inamovible y único. Como si la ética
él necesita de ella, porque alguien ensayo que uno siente iluminadas
pudiera ser formulada de la misma
debe devolverle la dignidad que le por su pensamiento instancias que no
manera que lo hace Kafka respecto de
ha sido arrebatada por un edicto eran lo suficientemente claras. Sobre
la verdad. Dice Kafka que la verdad
injusto. Sin embargo, apreciando los todo hay dos modos de construir una
es muy dificil de reconocer, porque
juicios de Santamaría, es injusto no razón de ser humano, dos formas
como está viva, siempre cambia de
porque el Estado no tenga derecho de acceder a la justicia y por ende
cara. Algo así sucede con la ética, la
a promulgar homas y castigos, sino a la bondad. La escritora revela la
ética de la solicitud, del cuidado del
porque en el caso de Creonte, él ejerce diferencia entre ética y moral, que
otro, y la convicción que conlleva,
su mandato con soberbia, no escucha uno de algún modo ya lo sabe pero
es un acto cuyos destinatarios son
las opiniones de su pueblo, es la saberlo con todas las letras resulta un
concretos, están allí, se perciben y
afirmación de su voluntad individual bien mayor.
se nombran de manera particular,
sobre los otros. Ylo que es más grave,
Veamos esta diferenciación que por lo tanto el ejercicio que
olvida los derechos del cuerpo del a mí se me hace impostergable. Hay
hagamos de ella siempre es único
otro, dice Ana Laura "olvida lo que no deseo de vida buena tanto en la moral
y referido a ese hecho y a ningún
debe ser olvidado". Yen el colmo de como en la ética; sin embargo, en la
otro. Es imposible universalizar o
su arrogancia, registra una "historia primera la autonomía del individuo
generalizar, y si es un inconveniente
oficial" en donde hay un héroe y un está legitimada por el respeto a
también es un privilegio, porque
villano, según su propia decisión. la norma, es decir la legalidad de
nuestro compromiso para con ella,
La historia oficial ignora a los la justicia, la letra escrita; en la
exige nuestra permanente atención
vencidos, establece interpretaciones y moral el deseo de vida buena se
y nuestra total entrega frente a cada
selecciones y no permite la memoria. universaliza, ergo, el individuo
acto que la invoca. De alguna manera
La conculca. Se planta como absoluto, concreto no aparece sino que lo hace
estoy nombrando la espontaneidad
centraliza el conocimiento, decide el individuo generalizado a través
benévola de Ricoeur, apuntada
por los demás, y convierte el Orden y de las normas. En la ética, justicia es
por Santamaría, cuyo efecto es la
la Ley del Estado en una parodia o en amor y viceversa, y si hay amor hacia compasión.
un simulacro.
el otro, naturalmente, la autonomía
Finalmente no me gustaría dejar
Por otra parte, y como corolario del individuo viene a estar atravesada
pasar esta oportunidad para subrayar
de esta actitud política, en el plano por una heteronomía, estima de sí y
algo que también subraya Ana Laura,
de su relación filial, Creonte no estima del otro, el ámbito que ambos
esto es, no sólo la vigencia de la
tiene compasión ni por Polinices ni completamos, esa articulación entre
tragedia como molde donde se labran
por Antígona, a quien condena a ser tú y yo, ergo la justicia se ejerce en
nuestras limitaciones sino asimismo
sepultada viva. Y no la hay porque instituciones justas. Aquí el otro es
el paradigmático caso de Antígona, en
antes y sobre todo no hay amor en de carne y hueso, como el cadáver
donde hace ya más de dos mil años se
su corazón. No puede incluir al otro del hermano de Antígona. Se toman
erguía la juventud rebelde e idealista
porque no sabria cómo. La inclusión decisiones respecto del otro, VÍctíma,
por su misma condición ante el adulto
del otro, es decir, la ética que ello muerto, desaparecido, perseguido,
poderoso por grande y por patrón,
conlleva, necesariamente es el condenado, lo que fuere, porque se lo
la frágil adolescente casi dispuesta a
resultado del amor, amor a sí mismo conoce, es decir, se lo reconoce. Yno
la boda en el alba de su femineidad,
y a través del reconocimiento de ese sí se lo reconoce sólo en tanto nombre o
frente al hombre, centro del mundo,
mismo, reconocimiento del otro.
grupo, se lo reconoce como parte del masculino él, con los poderes de la
A partir de su trato con los mundo en el que también vivo yo.
jerarquía y de la razón entre sus manos,
filósofos que nombra, Kant, Como parte de mi universo político,
el hombre púbhco con las razones de
Schopenhauer, Nietzsche, Lévinas, social, económico, histórico, etc. De
Estado blandidas en su puño, ante

�la muchacha que sólo sabe encender
el hogar y convocar a sus dioses, la
hermana que pregona sus vínculos
con el hermano en nombre del amor,
y el hombre que reniega de su sangre,
primero en sus sobrinos, luego en su
hijo, proclamando la salvaguarda de
las leyes de la Nación y la soberbia de
un mundo que por mucho tiempo,
también lo dice Creonte, pensó a las
mujeres como seres intercambiables en
la medida que su función es sólo la de
la procreación, yse erigió en masculino,
blanco y europeo. Por lo tanto dueño
de la historia oficial, dueño de la moral
y la ética, dueño de la política, dueño
del espacio público, dueño de las
leyes y sobre todo dueño y señor de la
guerra que siempre según su palabra
y su ley, es necesaria puesto que hay
que hacer justicia. Es decir, y a causa
de la ausencia del Otro, una justicia
despojada de ética. Unajusticiaejercida
en instituciones injustas.
Sófocles imaginó para su tragedia
un universo cuyos polos, Antígena y
Creonte, desnudan la hibrys, nuestra
soberbia, llevándolos a la perdición. Y
quiso advertirnos sobre la dimensión
trágica de nuestras decisiones, puesto
que finalmente uno y otro, Creonte
como Antígena, perecen a causa de su
arrebato de soberbia.
No obstante, coincido con Ana
Laura Santamaría en que Antigona
responde a una imbricación ético,
moral en la medida en que se siente
responsable y por ello mismo
acude a cuidar el cadáver de su
hermano, al tiempo que acata una
ley, la de enterrar a los muertos,
consuetudinaria. Ella está convencida
de ello. Por lo mismo, sigo a la autora,
siendo la convicción el antecedente
de la disidencia, Antigona se funde
con todos los hombres y mujeres
que desde entonces, convencidos de
su derecho a interpelar al tirano, en

todas las épocas y todos los lugares,
han invocado el amor y no el odio,
la compasión y no la venganza, la
ética y no la moral legitimada por las
instituciones injustas.
He evitado seguir puntualmente
el ensayo que el lector sin duda
disfrutará, para hacer mi propio
mapa de prioridades, en este mapa
mio, lo que me importa subrayar por
último, es la vigencia de la tragedia
y su irreductible condición estética,
el único modo que tenemos los
mortales, según Lacan, de advertir las
verdades, a causa de nuestro propio
organismo conmovido.
Leer Implicaciones éticas de laAntígona

de Sófocles, de Ana Laura Santamaría
es hacer una inmersión en un baño
de luz. Uno sale iluminado, con
la sensación de un renovado buen
orden, que depende de nuestra
solicitud y convicción para con el
cuidado del otro. Y ello significa,
a pesar de la fragilidad de nuestra
bondad, renovar la esperanza de un
sí mismo donde estamos incluidos,
túyyo.

CoralAguirre

TÍTULO: Señorita México
AUTOR: Enrique Serna
EDITORIAL: Seix Barral
AÑ0:2009

76

un cuando su novela
El seductor de la patria es
protagonizada por
Antonio López de Santa Anna,
el antihéroe mexicano por
antonomasia, a Enrique Serna le
atraen especialmente los seres
marginales. Un niño de la calle.
Un travestí. Un oscuro empleado
de oficina. Dos exhibicionistas.
Un retorcido sacerdote. O una
ex reina de belleza caída en
desgracia.
Señorita México (publicada por
primera vez en 1987 bajo el horrendo
titulo de El ocaso de la primera dama)
es un viaje a la inversa, del deceso
al nacimiento, por la vida de Selene
Sepúlveda, quien en 1966 resultara
ganadora de un conocido concurso
de belleza.
Esta primera novela de Serna se
desenvuelve en dos planos: por un
lado, el relato de vida que la propia
Selene le hace a un periodista; por
otro, un narrador omnisciente
relata escenas cruciales que Selene
escamotea. De la confrontación
entre estos dos planos, de su tensión,
resulta la configuración de la
protagonista.
Selene no es una simple mentirosa.
Hay en sus mentiras una buena dosis
de ilusión. Ella querría creer que
su vida ha sido menos dura, más
decorosa y digna de lo que en verdad
fue. Es por eso que su farsa resulta
conmovedora. Como también lo son
esos deslices sembrados en el texto
astutamente por el autor en los que
Selene delata esa otra versión que
pretende ocultar.
La prosa característica de Serna,
funcional, precisa, despojada de inútil
retórica, ya está presente en esta su
primera novela. También el recurso
de planos alternados para confrontar
el relato del protagonista con el de

A

su realidad "objetiva", que volvería a
utilizar 12 años después en su novela
sobre Santa Anna.
En cuanto a la estructura, en
el plano del narrador en tercera
persona se invierte del todo el orden
temporal: se nos narran las escenas de
la más próxima a la más remota. En
el plano narrado por Selene se finge
con éxito la oralidad: la protagonista
hace digresiones con frecuencia, hay
interjecciones, muletillas, etc. En
verdad parecen las transcripciones
de las cintas que el periodista ha
grabado. Esta oralidad bien fingida
nos remite a dos novelas mexicanas,
una anterior y una posterior: El
vampiro de la colonia Roma (1979) de
Luis Zapata y Diablo Guardián (2003)
de Xavier Velasco.
Respecto de elegir a una ex
reina de belleza devaluada como
protagonista, si no es un caso
único en la literatura mexicana

( al menos yo no tengo noticia de
otro), sí es inusual. Serna parece
rescatar a Selene de viejas revistas
de espectáculos para decirnos dos
cosas: que la condición humana está
en todos lados y que cualquier tipo
de personaje puede ser atractivo en
literatura.
A Enrique Serna le han llamado
escritor satírico en repetidas
ocasiones. Si bien el mote me parece
adecuado si hablamos de novelas
~orno El miedo a los animales, quizá
Angeles del abismo, no creo que lo
sea al referirnos a Señorita México.
Es verdad: en el relato de Selene, en
sus opiniones sobre sí misma y sobre
el mundo en general, hay una gran
cantidad de ingenuidades y tonterías.
Pero el autor no se ríe sardónicamente
de ellas, sino que las aprovecha para
dotar a su protagonista de calidad
humana, de verosimilitud, de
persuasión.

Porque, como he dicho y repito,
Selene conmueve. Nos hace pensar en
nuestras propias miserias, en nuestras
propias ingenuidades, en nuestras
propias tonterías. Nos hace pensar en
la distancia que a veces existe entre
lo que somos Ylo que querríamos
ser. Nos hace pensar en las mentiras
piadosas. Nos hace lamentarnos de
todas las ilusiones fraguadas y luego
perdidas, rotas.

Javier Munguía

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de venta en librerías Educa] y en www.tallerditoria.com

77

M fLÁN

�AUTORES
AUTORES

MARCOS DANIEL ACUILAR ( ciudad

de México,
1982). Estudió comunicación política en la
UNAM. En 2004 fundó Palestra, revista literaria.
Actualmente es reportero de Canal 22 y coordinador
de redacción de la agencia de noticias culturales
N22 ubicada en www.noticias.canal22.org.mx.

diversas exposiciones colectivas en México. En 2009,
obtuvo Mención Honorífica en la tercera Bienal de
Salones por la obra En espera.
MARCO AMTOMIO JIMÉMEZ CÓMEZ DEL CAMPO

(Torreón, Coahuila, 1958). Ha publicado los libros de
poesía Es sólo d fuego en otras palabras (1982); Entrar a la
antivíspera (1985), con el que obtuvo el Premio Nacional
de Poesía Joven 1983, convocado por el INBA; Arena de
hábito lunar (entres ediciones: 1995, 1996 y 2006) y La
dispersión (2009).

(Bahia Blanca, Argentina).
Dramaturga, directora de teatro y catedrática de
literatura clásica en la Facultad de Filosofía y Letras de
la UANL. Su novela Los últimos rostros ganó el concurso
de Literatura de Nuevo León 2007. Ha sido acreedora
del Certamen Alfonso Reyes 2008 por su ensayo Las LUCÍA LARA (Monterrey, 1977). Egresada de
la Facultad de Artes Visuales de la UANL, con
cartas sobre la mesa.
especialidad en artes plásticas. Su obra ha sido
VÍCTOR BARRERA EMDERLE (Monterrey, 1972) expuesta en diferentes museos y espacios culturales de
Doctor en literatura hispanoamericana por la México y Estados Unidos. Actualmente se dedica a la
Universidad de Chile. En 2005 obtuvo la edición 17 del promoción cultural en diversas instituciones y galerías
Certamen Nacional de Ensayo "Alfonso Reyes". Sus en Monterrey.
libros más recientes son De la amistad literaria (Ensayo
sobre la genealogía de una amistad: AIJonso Reyes / Pedro ESTELA LEÑERO. Antropóloga de profesión y estudios
Henriquez Ureña, 1906,1914) (2006), El reino de lo posible especializados de teatro en España. Ha llevado a escena
y publicado más de 15 obras de teatro. Ha recibido el
(2008) y Literatura y globalización (2008).
Premio Nacional de la Juventud, Premio Nacional
Obra
de Teatro Baja California (1989), Premio
ALBERTO BARRERA•EMDERLE (Monterrey,
1978). Licenciado en historia por la UANL; máster Nacional Víctor Hugo Rascón Banda (2004), Premio
en historia iberoamericana por el CSIC (Madrid, de Periodismo 1983, entre otros.
España), y actualmente estudiante de doctorado en
la Universidad de California, Irvine. Es autor de La JEAMMETTE L. CLARIOMD. Poeta y traductora. Ha
invención de la identidad en Nuevo León, siglo XIX y coautor publicado varios poemarios. Ha traducido a Alda
de Sociedad, milicia y política en Nuevo León, siglos XVIII y Merini, Roberto Carifi, Primo Levi, Charles Wright,
entre otros. Ha sido acreedora al Premio Nacional
XIX.
de Poesía Ramón López Velarde (1992), el Premio
ADOLFO CAST.AÑÓM (México, D.F., 1952). Poeta, Nacional de Poesía Efraín Huerta (1996) y el Premio
traductor, ensayista, editor, periodista y académico de Poesía Gonzalo Rojas (2001). Desde hace dos
de la lengua. Premio Xavier Villaurrutia, 2008 por años tiene a su cargo la dirección de la editorial Vaso
Viaje a México. El gobierno de la República Francesa lo Roto.
nombró Caballero de las Artes y de las Letras. Trabajó
28 años para el Fondo de Cultura Económica. Su libro H. c. F. MAMSILLA (Buenos aires, 1942). Estudió
ciencias políticas y filosofía en universidades alemanas.
más reciente es Gramo de sal y otros cristales.
En 1973 hizo su doctorado en filosofía. Ha publicado
MORA CÓMH (1957). Pintora y fotógrafa. Ha tomado libros sobre ecología política, autoritarismo y la
talleres con Ximena Subercaseaux, Mauricio Gateas, Escuela de Frankfurt. Actualmente vive como escritor
Ramiro Martínez Plascencia y en la escuela de arte independiente en La Paz, Bolivia, donde es presidente
Decinti-Villalón en Madrid, España. Ha participado en de la Academia de Ciencias de Bolivia.

CORAL ACUIRRE

Curador y crítico
COMZALO ROJAS CANOUET (Santiago de Chile,
crnematográfico. Escribe regularmente en Revista
1974). Profesor de castellano, escritor y poeta. Es
Pantagruélica y coordina un cine club en el espacio
magíster en literatura y doctor en filosofía. Ha
cultural Gargantúas.
publicado El paradigma estético masivo en la literatura
chilena_d~ finales dd siglo XX: entre una estética subversiva y
ANALfA MELCAR (Buenos Aires, 1979). Licenc1a
. da en
una estet1ca del espectáculo (2008), y el poemario América
letras_~r la Universidad de Buenos Aires. Es periodista todavía no nace (1998).
especralizada en literatura y artes escénicas. Sus artículos
son publicados en medios de México, Argentina,
IVÁM TREJO (Tampico, 1978). Poeta. Obtuvo el
Uruguay, Ecuador Y España. Edita las revistas Justa y
Segundo lugar en el Certamen de poesía joven Alfredo
RevistaDCO-Danza, Cuerpo, Obsesión.
~rac~a Vicente 2002. En 2007 publicó el poemario
S1lenc10s, ganador del Premio Nuevo León de Literatura
JAYIER MUN_CUfA (Hermosillo, 1983) es papá de
2006 (poesía), y en 2008 obtuvo el Premio Regional de
Marcela y escntor. Ha publicado los libros de cuento
Poesía Carmen Alardín por su poemario Los tantos días.
Gentario (2006) y Mascarada (2007). Ganador del
Conc~rso del Libro Sonorense 2006, género cuento.
CARLOS VELÁZOUEZ (San Pedro, 1978). Es
Becano del Summer Seminar 2006 de la Fundación
a~t~r de los lib~os de cuentos Cuco SánchezBlues y La
Mempo Giardinelli, realizado en Resistencia Chaco
Argentina.
'
' Btblta Vaquera (libro del año en 2009 y considerado
por Sergio González Rodríguez "uno de los libros
más extraordinarios que ha inventado el norte para
BÁRBARA JACOBS (ciudad de México, 1947).
entenderse a sí mismo"). Obtuvo el Premio Nacional
Es ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
de Cuento Magdalena Mondragón en 2005.
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología dd cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico LaJornada
~LEJAMDRO MARTÍNEZ.

(León, 1965).
Narrador y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio
salir ganó el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue
becario de la John Simon Guggenheim Memorial
Foundation en 2001 y del Sistema Nacional de
Creadores de Arte.
EDUARDO ANTONIO PARRA

R.A~L _OLYER.A MUARES. (Saltillo, 1968). Escritor y
penodi~ta._ Estudió filosofía tanto en Monterrey como
en el pnnc1pado de Liechtenstein.
MINER:A REYNOSA (Monterrey, 1979). Poeta
y ~nsay1sta. Sus libros de poesía son Una infanta
necia ( 2oo3), Emotoma (2007) Y La íntima de las cosas
~2007). ~ctualm~te es lidereza sindical del proyecto
mternac1onal de ~tervención poética PIMP M(t)Y
POETRY: enchulamientos poéticos, y realiza sus estudios
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���</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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�METÁFORA Y OLVIDO/ ÁMCEL
RIVERA MOVOA
ANALIZA. UNO DE LOS ENSAYOS DE
NIETZSCHE EN DONDE EL FILÓSOFO
REFLEXIONA SOBRE EL PAPEL
DEL OLVIDO EN EL ENTRAMADO
METAFóRICO DEL LENCUAJE / 10

Poem,ls ' Castillo de' r ruido [ , id. Orlco J
OERÓMIMA / 4

l ]1 nERóMIMA I a

CUILLERMO JARA.MILLO / 42

Cn café y Jns miradas ' LUIS ARMEMTA MALPICA · 43

Excursion al abismo / DIETER TH0MA traducción
de José Antonio Salinas / 90

NI ANATOMÍADELACRÍTICA

NI CABALLERÍA

JORCE IBARCÜEMCOITIA:

Fn tiempos difíciles siete libros que son siete luces /

creador de próceres
revolucionarios de carne y
hueso

JOSÉ KOZER , 94

IMCRID ARRIACA, A TRAVÉS
Re,Tbción de filosofía y de alma en el arte
caligráfica oriental/ JUMC HWA KIM / 22
L' n tigre me persigue / MARIO CAMTú TOSCANO

30

DE LA LECTURA DE LA OBRA. DE
IBARCÜENCOITIA, RESCATA LA
CARACTERIZACIÓN DEL MEXICANO
LLEVADA A CABO POR ESTE
ESCRITOR /

TOMO Y FRECUENCIA
en el país de las letras

NI MISCELÁNEA

,\lgo suena a mujer que se va de la casa 1

47

NI ANDAR A LA REDONDA

LAESCRITURA DE POESÍA EN OTRO

la batalla del poeta ' CABRIELA CA.MTÚ
LETRAS AL \lARGE'-J: El narcotráfico, nuestro
con texto cultural / EDUARDO ANTONIO PARRA / 71

Juáre::, el rostro de piedra / MUCO VALDias

NI DE ARTES Y ESPEJISMOS

PROPIO, LLEVAALABÚSOUEDADEL

CONTROLADA POR ÉL MISMO: UN

JARAMILLO / 41

CAPOTEINTENTÓLOCRARLO
OUE ÉL LLAMABA ,,EL ARTE

EL CALERO, EL CURADOR, EL
CRÍTICO, NO TIEMEN CABIDA AQUÍ/

VERDADERO" QUE NO ERA SÓLO

FERMAMDA SAi.AZAR CIL / 75

ESCRIBIR BIEN, SINO SOMETERSE A

Secretario General:
Rogclio G. Garza Rh-era

Secretario d e Extensión y Cultura:
Ro¡¡clio 1·illarrcal Eli::ondo

Director de Publicaciones:

DE CONSTRUIR PÁRRAFOS, LA
PUNTUACIÓN Y EL EMPLEO DE

MOMTALVO Y JUAN ANTONIO CARli SÁMCHEZ / 78

...'""\-ir~f1'Fs
BIBLIOCLI PS: \'idas de escritor I RODRICO
FRESÁM t 65

--

Jesús Anccr Rodrigue=

Cclso José Gar::a Acuiu

NI TOBOSO

,,

DIRECTORIO
Rector:

identidad nacional que perdurará

JOSÉ CARZA / 57

~

A LA LETRA la presentación de Nin reir t
BÁRBARAJACOBS ' 68

EN PORTADAJ

C1nncn .-\Jardín.José Emilio Amore,.
C,r!o, Arrcdondo, \hguel Covarrubia&lt;.
\llrgari[t)Cuéllar. Roocrto Escamilla,
Jo~eGarcla \lurillo.José \!arta Infante.
Humberto \lartlnc=..-\.lfonso Rangel
Guerra y Humhcrto Sala=ar

La telcno\'ela mexicana: una tradición creada, una

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LAS DIABÓLICAS COMPLEJIDADES
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EL ARTISTA INVITA AL ESPECTADOR

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\ larcelo abre los ojos .11 mar

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Objetos sin consccuenü.1s / EDUARDO ESPINA / 40

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Sobre Imperio / AMA FRANCO ORTUÑ0 , 106

EL EXOESQUELETO DE ISMAEL
MERLA

A CONOCER SUS PIEZAS Y SU

PALABRA/ EDUARDO ESPINA / 34

10~

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JOSÉ ARTURO
HERRERA MELO / 86

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Editora:
Je.-.sica ~icto

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Francisco larios Osuna

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de tltulo núm. 14048 y certificado de
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�POESÍA

POES(A

Castillo de/r/ruido [vid. Orfeo]
NI

ETERÓNIMA

Toda escritura es primero que nada una herida de arena
Edmond Jabés

[ Mis ojos cimbran árboles
Savia circular anarritmías

Ylos castillos son no cuadrantes

heridas
dos puntos: la sombra

ni conquistas insulares
sino estas palabras de siempre,

de las hojas
reflejadas en la Hoja-

esta risa que se ahoga.

adhiriéndose al raudal

§

de sangres o ceniza, tinta verdemuerta aunada al alfiler

[ Esta ri~a que se ahoga, hada de sol o desolada es un grial invertido goteando
[ Tarres que emergen de la arena , Ciudades de agua , Espuma octagonal ]
[ Alguien dice: Babel, Murallas, Tajmajales]

mientras luce: aludes de sombra en la otra calle: el grito de la violetera ante un no
nato, hado del sol en pétalos resarcido, costurado en la avenida.
[ Claxones y fisuras de repente . Paisajes quebrajados . Como un hilo de hielo que

Yo escucho y río

encubre de lo que no hastía, la voz del contralto devanece en el hueco del ojo sin ojo

Yo escucho y soy un río
y escucho:

((

un ciclo de arena derrumbándose
al instante de dos torres casi-

[ en cúspide
Alguien dice ]

y

como olas que no cesan el que es no cesa. Esa muerte de la que hablan es falsa.
Existe sino la joie de vivre, mal pronunciada, a deshoras en cuartos que se colman de
presencias deshabidas, ausencias consagradas como una copa vacía ardiendo en
los labios de una falsa madre, disfrazada de pelícano ]

Pero yo quemo la memoria
Ofrezco mí cuerpo a las deshojaciones casuales

[y niego
Aquí ningún rey es negro o blanco

Así, se supuran las aves.

�riA~lA asr~ES
6LiNN,o
RPIIIWE

POESÍA

Y entre el desliz de la cortina de fuego y el humo de los cantos olvidados, me

NL~NW - ~STfflfD
tA~~PCóf(NElJO~YNA
5~LYIMWNBOYBLIK

deshabitan. Nadie escribe. Estoy en otro lugar, rrúentras que la que es se ensancha
y se ensangrenta de abalorios. Nadie escribe
(cómo era rodar cascos bajo la penumbra de una flor azul)
suspensiva en franjas en blanco,

Tff.5TtJME~05ESf;

Nadie,Nadia, Nadie
I

u

.a

:
a:
s.

fLOYD~oLUN(;SfO~

)(

11!
Ñ

[ Y,

como siempre, esta música que surge del espacio. Un corazón de luz

regurgita a contrasombra. Alguien: Summa que da Cero and so y que zozobra rima en fa
y a n voces en tanto que navega el tendón, pluma sin cáscara amamantando lápices
sin punta ,

'z

t

~

111
111

a.

Yo ,

111

es decir

Ella

11

la que no escribe, y criba este espejo
en tinta láctea y mira

[nada . Una herida . Tal vez arena

Espacios de sangre . Valva . Túneles . La gesta de todo, el cantar de- a la luz

reL,N
fA&amp;Z

fftEDOO
f&lt;~o~AYALAOASI.S
ttNACJMf ENT(R',f&lt;JAATI

~

... ]

St"EAM

IMAL

i

~~~TL.~Jf /NI(

111

◄

Ñ

de la sombra de las Hojas

j
reflejadas

en la hoja

j
111

de mis ojos que caen]] del árbol o nieve
en dos puntos adhiriéndose al raudal de lo que estalla
aquí
en huecos, líneas dactilares calculando la distancia de aquello que no es flor
[respecto al triángulo de fuego :

i~

i
i

~
z
¡:

GtJJtAN n
~M1ftAL-¡00 t
HN4A .... ~Kl~

!'
o

;

y que en sí insemina el río de ídolos degollados.

11

ª

~

Cl2CbLPPl~MERlA

�POESíA

[]
NI

ETERÓMIMA

A Séfer Aleph

Soy la voz amniótica en el filo de lo otro.

Él conoce mis espacios vacíos, el paréntesis, los puntos

El paisaje de un ser siendo que en mi centro se dilata.

de luz donde convergen los cuerpos, la xy

Soy la casa del Príncipe de Sí Mismo. Del que vive solo en su esfera

donde estrían los primeros abismos

sin cuidar ni una flor, ni un volcán. Del que sólo crece, se ramifica,
[escucha: late:

yYoYo sólo conozco este perpetuo estallido.
Este punzar en mi vientre a todas horas.

soy el planeta o la raíz. Lo latente.

Este pulso, esta cuña.

Un retruécano sin vuelta/ y sin doblez

Este vacío distinto, analogía de nada
: la forma del laberinto.

que es la letra que nunca / esta frase de siempre
: esta hoja en blanco.

El minotauro en mi dentro se conduele.
Ahoga entre espejos y espadas que multiplican su nombre
y en lo oscuro gritan la última letra.
Él conoce la cifra.
Se viste de cenizas sangrientas y canta himnos desoídos
que no alcanzo-

[ ... ]

�NI ÁMCEL RIVERA MOYOA

Una de las tesis defendidas por Nietzsche en s·u
ensayo Sobre verdad y mentira en sentido extramora} (SVM),
consiste en decir que 1a construcción del' lenguaje y
de los conceptos es una construcción puramente
metafórica. Esa construcci9n hace que todo el lenguaje
sea metafórico, Tal lenguaje es el materíal con el que
trabaja quien busca la verdad -s~a lo que sea que
esto signifique- y, dado que ese lenguaje tiene una
naturaleza metafórica, ese material -el lenguaje- no
procede, "en ningún caso, de la esencia de las cosas"
(SVM, 5). Más adelante, Nietzsche afirmará incluso
que el hombre posee un impulso fundamental hacia la
formación de metáforas, que tal impulso tiene diversas
manifestaciones y que, sin ese impulso, el hombre
dejaría de ser hoIT1:bre (cf. SVM, 12).
or otro lado, el papel que juega el olvido en
inteligentes inventaron el conocimiento. Pero tales
SVM parece ser de gran importancia para
animales perecieron en el momento en que el astro que
Nietzsche, pues juega un rol especial en la
les servía de cuna se heló. Tal fábula -dice Nietzscherespuesta a la pregunta: ide dónde proviene . no ilustraría de manera suficiente cuán efímero es el
el impulso -incondicionado- hacia la verdad? A . intelecto humano a la luz de la naturaleza tomada
su vez, el objeto de olvido que es fundamental para
·como un todo. Jal intelecto no trasciende, de ninguna
que tal concepro juegue un papel importante en la
manera, más allá de sí mismo.. Ese 'nihilismo' acerca' del
explicación del impulso puro hacia la verdad, es el
conocimiento contrasta notablemente con la soberbia
proceso metafói:ico en cuanto tal (cf. SVM, 9). De esta
que reviste al hombre en relación con su intelecto,
manera, Nietzsche nos muestra, en SVM, una relación
hasta el punto de creer que la naturaleza entera gira en
entre metáfora y olvido que valdría la pena explorru:.
derredor de él.
Esta auto-adulación y este orgullo anteriormente
descritos, son para N_ietzsche algo paradójico (o
'METÁFORA' Y 'OLVIDO' EM SVM:
Nietzsche inicia su escrito SVM con una fábula, según
al menos curioso), ya que, para él, el intelecto es
la cual la rnstencia del hombre se extiende no más , simplemente el recurso de supervivencia µel hombre,
allá de unas breves respiraciones de la naturaleza.
que es el animal más débil entre los existentes dado
En ese breve lapso de tiempo, en un astro de entre
que la naturaleza no lo dotó de cualidades fisicas
muchos del entramado cósmico, algunos animales
suficientes para poder subsistir en su entorno. El

P

ll

,

�•

intelecto está, en primera medida, vinculado a las ·
necesidades de supervivencia de la especie humana.
Ahora bien -dice Nietzsche-, el intelecto opera,
en fin de la supervivencia, con un arma particular: el
engaño ante sí mismo y ante las demás especies, la
· simulación (Verstdlung). Así pues, el hombre, que es
el más débil de los animales, utiliza la simulación y
el engaño para afirmarse delante de todas las otras
especies como el artimal más fuerte. En el hombre la
simulación llega a su cumbre más alta. La mentira, el
engaño y la ficción son el pan de cada día en la vida
del hombre.
Dado este marco de referencia en el cual la mentira,
la_ simulación y el engaño son elementos ·que le
pertenecen al hombre casi de una manera natural,
esto es, que ocupan un papel predominante no sólo
en su historia sino en su vida cotidiana, Nietzsche se
pregunta cómo puede el hombre tener un impulso
-honesto y puro- hacia la verdad1• La posesión de
tal impul,so se hace casi inexplicable.
Ahora, sig.ue Nietzsche, el hombre tiene el
deseo -por necesidad y aburrimiento- de vivir
gregariamente. La guerra de todos contra todos
debe desaparecer por medio de un tratado de paz.
Lo anterior implica la construcción de algo que
redunda en el primer paso para la explicación y
consecución efectiva de ese impulso hacia la ve_rdad: la
construcción del lenguaje. En clecto, el tratado de paz
requiere de una convención en cuanto a la designación
uniforme de las cosas. A partir de estas convenciones
(designaciones) se fija lo que ha de llamarse "verdad"
y se hace el primer contraste con la mentira. Verdad es
usar adecuadamente las convenciones. En este pµnto,
_sin embargo, la verdad no importa por sí misma, si no
por las consecuencias útiles que traiga consigo. Una
verdad perjudicial es incluso despreciada, mientras
que una mentira con consecuencias agradables es bien
acogida. Acá no hay, entonces una preocupación por el
, conocimiento puro y carente de consecuencias.
iQué ocurre entonces con las convenciones
lingüísticasl iConcuerdan con la realidad y con
las cosas) iSon conocimiento auténtico) En otras
palabras: ies la verdad por adecuación una verdad que
corresponda con la esencia de las cosasl La respuesta a

1 No es p~póSito de este ensayo, en la medida en que no se afecte el
propñsito central de la misma, aoordar la dis:usión acerca de las definicion¡,s

de \"e11:lad' e 'impulso hacia la ,·erclad'.

la pregunta anterior da una primera pista sobre el rol que
juega el "olvido" (Vergej!,lichkeit) en esta disertación sobre
la verdad: dice Nietzsche: "[s]ólo por ser olvidadizó puede
el hombre llegar alguna vez a imaginar: que él posea una
verdad en el grado recién designado" (SVM, 4). En otras
palabras, sólo mediante el olvido puede el hombre pensar .
que las convenciones del lenguaje reflejan la realidad tal y
como ésta es. Hasta el momento nada se nos dice acerca
del "objeto olvidado", pero sí que el olvido causa una
respuesta psicológica relativa a la verdad, la de creer que
la convención corresponde con la realidad. A continuación, Nietzsche define "palabra" como
"aquella reproducción en sonidos de un impulso
nervioso" (SVM, 4). Sin embargo, infetir de allí que la
palabra refleja la realidad es una falacia. Hay en la palabra
una transposición de una qfera a otra totalmente
distinta: de un impulso nervioso a un sonido. Y estQ es
una metáfora, un traducir de una a otra esfera; es, en todo
casó, una ficción (por convención, para el tratado de _
paz). Por otra parte, la cantidad d;lenguas diferentes y
variadas, demuestra que existen tantas denominaciones
como lenguajes hay de una misma cosa. Por lo tanto,
el lenguaje no es en ningún caso un buen reflejo de la'
realidad; antes bien, su arbitrariedad al definir y dividir
el mundo en géneros, especies, clases, etc., deslegitima,
según Nietzsche, el hecho de que a través de éste
expresemos alguna cualidad de la esencia.de las cosas
mismas. Hay un proceso metafórico.que, en primer
lugar, salta de l,a esfera del estímulo nervioso a la esfera
de una imagen, luego de ésta a la esfer11 de un sonido. Las
convenciones no captan la x de la cosa en sí.
Nietzsche pasa a hablar, ahora, de la génesis de'
los conceptos. El concepto debe entenderse como
la reunión.de dos metáforas: 1) extrapolación de un
impulso nervioso a una imagen y 2) transformación
de la imagen en un sonido (SVM, 4-5). El concepto es,
pues, la reunión de dos extrapolaciones que manejan
tres esferas distintas: impulso nervioso, imagen y
sonido'.
2 Hay ciertos autores, como HinIUan, que aseguran que e¼istcn en realidad
cuatros esferas diferentes, de tal fonna que el proceso es: estimulo nmóoro
- imagen palabra como sonido - concepto. Esta interpretación no me
parece oorrecta debido a que en la tcn::cra esfera propuestapor estos autores
(palabra como sonidol"' necesita necrsarimncrite ya elcorn:epto. B concep!O
aebe tomarsecomo el proceso mismo, esto es. como las dos metáforas y~señala Nietzsche- debe estar indefectiblemente unido a la última&lt;Sfcra:
;tada palabra seronvicrte de manera irunediata [esto es, sin IT!~ción, filil
cranspusiciónJen COl!cep!O" (SVM, 5). As!, cl proce;o mcralórioolingüístico
es~ al amceptual. Para ver la posición oontraria, ver HirnTum (1982).
"'7

12

La primera metáfóra es denominada por Nietzsche
como "metáfora perceptual" (Anschauungsmetapher) y es
metáforaentantovadelaesferadeunestimulofisiológico
a la esfera de la imaginación. Ahora bien, la metáfora
número 2 se da gracias a la eliminación de las diferencias
entre las cosas, negando las diferentes representaciones
(que son en todo caso individuales) que tenemos de estas
cosas. Nietzsche nos dice:
[C]ada palabra se convierte inmecüatamente en
concepto, en virtud de que precisamente no ha
de servirle, acaso como recuerdo, a la irrepetible y
absolutamente incüvidualizada vivencia o¡iginatia a
la que debe
, su formación (...] sino que debe encajar
al mismo tiempo con innumerables experiencias
[.. .] jamás idénticas estrictamente hablando (.. .].
(SVM,S)
De esta manera, si se tienen dos objetos diferentes
en cada caso, por ejemplo, dos hojas, se dice que son
hojas en virtud de eliminar las difetencias entre todas
las hojas posibles y la equiparación con una especie de
Hoja al estilo platónico -que en ningún caso existeque funciona como si fuera causa de todas las hojas
particulares. El cóncepto es entonces una metáfora

que inventa un términó universal que reúne casós
particulares y que tiene una estrucrura "A pasa por
B porque ambos pertenecen a C". Tal eliminación de
las diferencias es en realidad un "olvido (Vergessen) ele
lo distintivo" (SVM, 5). Asi,1.m segundo.aspecto en el
que interviene el olvido, en SVM, es en el olvido de las _
diferencias, lo que hace pensar en que hay algo oculto
en la naturaleza de las cosas que·determina que, por
ejemplo, la hoja sea hoja.
Luego, Nietzsche se pregunta nuevamente acerca
de la verdad:
/Qué es entonces la verdadl Un ejército móvil de
metáforas, metonimias, antropomorfismos, en
una palabra, una suma de relaciones humanas
que, poética y retóricamente realzadas, fueron
transpuestas, adornadas y que, tras largo uso, a un
pueblo le parecen fijas, canónicas y obligatorias: las
verdades son ilusiones de las. que se ha olvidado que
lo son. (SVM, 6)
Acá, el olvido tiene una función más especifica,
hacer olvidar que las "verdades" son ilusiones, de tal
modo que las ~onvenciones lingüísticas son tomadas
como canónicas y fijas en su uso. El hombre olvida la

�arbitrariedad de este entramado de metáforas, y pasa
a concebirlas como las cosas mismas. El hombre olvida
que su situación no es más que la del establecimiento
social de unas normas lingülsticas que se deben
respetar (ser veraz), mentir según tales convenciones.
· Tal olvido le permite llegar al sentimi.ento de la verdad
y, en oposición al mentiroso, "el hombre se demuestra
a si mismo lo venerable, lo confiable y útil de la
verdad" (SVM, 7) ..
El hombre ya no soporta más el mundo de las
intuiciones, prefiere las abstracciones y los entramados
conceptuales. Los esquemas se entienden como
la generalización de las impresiones e intuiciones
.primitivis constituyendo, a partir de alli, un orden
piramidal de conceptos que se contrapone al mundo de
las intuiciones. Del mundo cambiante se pasa al mundo
estático. Los esquemas conceptuales tienen una rígida
regularidad El hombre se mueve en ellos a través de las
'leyes naturales'. Sin embargo, dichas leyes son, al igual ·
que los esquemas conceptuales, creaciones netamente
humanas, pues lo que hay de 'rigor' en ellas es puesto
por el hombre, esto es, el espacio, el tiempo y por ende
la sucesión y los números'. El proceder general del
hombre e~ descrito así: ponerle a las cosas el hombre
como medida, partiendo aqui, sin embargo, del error de
creer que tiene estas cosas inmediatamente ante sí como
objetos puros. Olvida, pues, las metáforas intuiti'fUs
originales en tanto metáforas y las toma por las cosas
mismas (SVM, 9). El objeto de olvido son las metáforas
· intuitivas originales en tanto metáforas y las considera
corno las cosas que son realidad.
Es sólo graéias al olvido de la creación metafórica
·y la consolidación del entramado conceptual de
esquemas y leyes, esto es, sólo porque el hombre
se olvida de si mismo como sujeto artisticamente
creador, "vive él con alguna tranquilidad, seguridad y
coherencia; si pudiera salir por sólo un instante de los
muros de la prisión de esta ereencia, se acabarla as!
en seguida su 'autoestima'" (SVM, 9). De esta manera,
el hombre tiene que olvidarse de si mismo, en tanto
creador, para vivir con cierta tranquilidad iPor qué el
3 Estas c"aracterísticas son los rasgos fundamentales del principio
de individuación. Por otra parte, el poner como causa externa y "en
si misma"' algo que está dacio só1o en la mente, eslo que Nietzsche
denomina metonimia, concepto esencial en el pensamiento temprano
de Nietzsche. De ahí que Níetzsche diga en Sábrc verdad y mentira que
la vcrdad·es "una hueste en movimiento de metáforas, metonimias,
antropomorfismos[...]" (SVM_, 8).
'

reconocerse así mismo como sujeto creador le traería
desgracia al hombre? Es una cuestión que trataré de
contestar más adelante. Por el momento, me interesa
resaltar que el olvido cumple con una función: darle
tranquilidad al hombre.
.
Podem~s resumir el papel del olvido, dentro del
contexto de SVM, de la siguiente manera: en un
principio, se sabe que el olvido hace que el hombre tome
las convenciones lingüísticas como correspondientes
con la realidad (la cosa en si); no obstante, en un prim,er
momento no se sabe qué es lo que se debe olvidar.
Más adelante, Nietzsche hace notar que aquello que
es objeto de olvido es el proceso de metaforización
inicial, sé olvida que las verdades son ilusiones, que
el hmµbre es creador de los conceptos. Se olvidan un
sinnúmero de diferencias para crear una cadena·de
conceptos. El hombre se olvida de su propia creación
y por eso considera que las convenciones lingüísticas
corresponden a la realidad, esto es, olvida las metáforas
originales y las toma como las cosas mismas. Este olvido
trae consigo -además- una tranquilidad sin la cual
el hombre no podría vivir.
Por su parte, sabemos que el lenguaje y los
conceptos son ·entramados metafóricos. La
construcción de conceptos y, por tanto, del lenguaje
en general, supone, al menos en los casos más
básicos, dos metáforas o transposiciones de esferas
totalmente distintas: de una impresión sensible a una
imagen y de una imagen a un sonido. Este proceso
implica la eliminación de las dilerencias entre todas
las impresiones o imágenes primitivas y, de alli,
Nietzsche infiere que el lenguaje no es un reflejo de la
realidad, ya que su carácter metafórico se lo impide.
La trasposición de una esfera a otra no permite el
fiel reflejo de la realidad y sólo mediante el olvido el
hombre cree que si es posible que el lenguaje cumpla
esa función, esto es, olvicl,mdo su carácter metafórico.

LITERALIDAD Y USO METAFÓIHCO

En el evangelio de Juan, se muestra un diálogo entre
Jesús y un fariseo llamado Nicoderno. Enla conversación,
Jesús dice a Nicodemo que para ver el reino de Dios es
· necesario 'nacer de nuevo'. A continuación, Nicodemo
pregunta aJesús cómo es posíble que un hombre pueda
nacer ya viejo y que pueda entrar nuevamente al vientre
de su progenitora. Jesús repliCi\ entonces que él se refiere
a un 'nacimiento de espíritu' (cf.Juan: 3: 1-7).

EL HOMBRE TIENE QUE OLVIDARSE DE SÍ MISMO, EN TANTO
CREADOR, PARA VIVIR CON CIERTA TRANQUILIDAD. LPOR QUÉ EL
RECONOCERSE A SÍ MISM.O COMO SUJETO CREADOR LE TRAERÍA
DESCRACIA AL HOMBRE?

Podemos decir que, en este diálogo, Jesús estaba
hablando metafóricamente y Nicodemo pensó que
hablaba literalmente. Cuando Jesús dijo que para
ver el reino de Dios era necesario nacer de nuevo, no
quiso decir" que era necesario entrar nuevamente al
vientre de la madre, esto es, no hizo un uso literal de
su emisión. Más bien, trasladó algo propio de tma
esfera puramente física, a saber, el hecho de 'nacer', a
una esfera 'espiritual'.
No sé qué tan afortunado sea el ejemplo. Supongo que
algún teólogo podría objetar que las palabras de Jesús
en la conversación con Nicodemo no son metafóricas y
que efectivamente hay un nacimiento de 'espíritu'. En
todo caso, creo que el ejemplo puede ilustrar mí punto: la
diferencia entre lo metafórico (transposición) y lo literal
(lo que es el.caso). Supongamos que un sujeto emite la
oración 'Ofelia es fuego puro'. Seguramente, suponiendo
que es una conversación normal, el sujeto no quiere
decir que Ofelia tiene una estructura molecular tal, que
es capaz de provocar un incendio en su casa y que hay
que verter agua sobre ella para evitar una tragedia. Lo
que el sujeto quiere decir tiene que ver más bien con un
determinádo carácter de Ofelia. En tal caso, diríamos que
el sujeto no está hablando literal, sino metafóricamente.
iCómo podemos definir Io literal? Para contestar
esta pregunta seguiré en parte las ideas de Hinman
(1982: 18H83). Algunos creen que el dominio de lo
literal se da en los usos comunes de las convenciones
lingüísticas. Para ellos, un paradigmático ejemplo
de lo literal -sería la expresión 'la mesa está hecha
de mádera'. Para otros, lo literal, en estricto sentido,
está dominado por las proposiciones cientificas: lo
literal es lo dicho por la ciencia. Así, para ellos, la
expresión 'la silla tiene una estructura molecular
y atómica tal y tal' sería una expresión literal. Para
un positivista, lo literal es, más exactamente, todo
aquello que es descrito en vocabulario observacional.
Los fundamentalistas religiosos creerían que lo único
que es estrictamente literal es lo dicho por los textos
sagrados. Un ejemplo de literalidad sería entonces la
0

oración 1esús resucitó al tercer dia, subió a los cielos
y está sentado a la dereéha el Padre', o la oración
'El mundo es_producto de un diseño inteligente' a
diferencia de la expresión científica 'El mundo es
producto de la selección natural'.
iQué hay de común en todas estas concepciones
sobrelo literal? Todos ponen lo literal en el punto en
donde el lenguaje_ y la realidad convergen y no hay
dilerencia entre ellos, el lenguaje y la realidad tienen
un contacto directo. En otras palabras, donde las
palabras reflejan fielmente la realidad y el modo en
que es el mundo efectivamente. En lo literal, pot tanto,
no hay una transposición o traducción de una esfera
a otra, sino lo que 'es', se mantiene o se presenta tal
y corno es.
Ahora bien, quiero argumentar que lo metafórico
no puede darse sin lo literal. Veamos las siguientes
palabras de Davidson en su articulo 'What Metaphors
Mean":
[Hay una] distinción entre lo que las palabras
significan yel uso que se les da. Pienso que la metáfora
penenece éxclusivamente al domlnio del uso. Es algo
que se obtiene a partir del empleo imaginativo de
palabras y oraciones y que depende por completo de
los significados ordinar;ios de esas palabras y por lo
tanto de los significados ordinarios de las oraciones
que ellas abarcan. (Davidson 1978: 247)
J ohn Searle hace una explicación del uso metafórico
del lenguaje basándose en una distinción similar a la
hecha por Dav.idson. Dice Searle:
El problema de explicar cómo funcionan las
metáforas es un caso especial del problema general
e explicar cómo el significado del hablante y el
significado de la oración o de la palabra siguen
cal!lÍnos separados. Esto es: se trata de un caso
especial de cómo es posible decir una cosa y querer
decir algo distinto. (Searle 1979: 583-584)

•

14

•

15

•

�1

Vemos cómo Davidson y Searle muestran el hecho
de que, para que lo metafórico opere, se debe hacer una
distinción entre las intenciones o usos de un hablante, y
lo que las palabras significan por sí mismas. La metáfora
. opera entonces en el reino de las intenciones y usos
'privados' -por decirlo de algún modo- del hablante.
En el ejemplo de Jesús y Nicodemo, Jesús ·ruvo la
intención, en términos de Searle, de expresar algo propio
de lo espiritual en términos de lo natural (el nacimiento);
o, en términos de Davidson, de hacer un uso de la palabra
'nacimiento' en algo diferente de lo que efectivamente
significa 'nacimiento'.

enteramente metafórico. La creación de los conceptos
y de las palabras no es más que una secuencia de
metáforas. Este carácter metafórico, como vimos, trae
la consecuencia de que nuestro acceso a la realidad
es parcializado, esto es, el lenguaje.no puede reflejar
la realidad tal y como ésta es. Si lo literal es, tal como
se definió, el.contacto inmediato'ena'.e la realidad y el
lenguaje, lo literal no se da en ningún sentido, por eso, no
tenemos un acceso a la 'cosa en sf. Ahora bien, si nuestro
argumento acerca de la relación entre lo metafórico y
lo literal'es correcto, para que se dé lo primero debe
suponerse lo segundo. Si Nietzsche dice que el lenguaje

EL PASO DE LA UTILIDAD AL OLVIDO, ES, PARA NIETZSCHE, ALCO
·INCONCEBÍBLE, PUES LA UTILIDAD EN NINCÚN MOMENTO PUEDE
DESAPARECER DE LA CONSCIENCIA, ANTES BIEM, DEBE .APODERARSE,
DE ELLA COTIDIANAMENTE

Si lo anterior es cierto, las intenciones y los usos
del lenguaje si bien difiereh de los significados de las
expresiones lingüísticas, aquéllos no pueden estar
totalmente separados de estos. Una metáfora tiene
· sentido no de manera totalmente arbitraria, sino cuando
manipulo los significados habituales de las palabras de
una manera particular, esto es, las metáforas no ínventan
nada, sólo, en términos de Nietzsche, mezclan dos esferas
distintas, traducen lo propio de una esfera en términos de
otra. Así, las intenciones y los usos del lenguaje dependen
de los significados de las palabras. /Qué diferencia las
intenciones de los usos? Fácilmente podemos dar el paso
y decir: los significados de las palabras y de las oraciones
(al margen de los hablantes) son lo que tales palabras
y oraciones dicen literalmente. Así, podemos llegar a la
conclusión de que todo uso metafórico del lenguaje,
para que sea posible y tenga sentido, debe presuponer
un uso literal.
En el ejemplo de 'Ofelia es fuego puro', para que
1a metáfora sea posible, las palabras 'fuego' y 'puro'
deben tener un significado literal. La metáfora
funciona cuando ese uso literal de los términos se
deja al margen. Pero si los términos µo tuvieran un
significado literal, las metáforas no serían posibles.
Ahora bien, vemos que las afu;maciones de Ni~tzsehe
en SVM llevan a la conclusión de que el lenguaje es

es metafórico, debe suponer lo literal. Pero dado que es
enteramente metafórico,)( no hay un contacto genuino del
lenguaje con la realidad, entonces lo literal no pude darse
como propiedad del lenguaje. Esto es, no obstante, un
problema para Nietzsche, pues él debe darle cabida a lo
literal para darle sentido a lo metafórico.
Algu'ien podría argüir que lo metafórico es
perfectamente explicable a partir de las ideas de
Neitzsche en SVM, argumentando que, dado que
Nietzsche acepta que hay unas convenciones lingüísticas
que·se vuelven fijas (y que de hecho son necesarias para
que exista un lenguaje), son ellas las que posibilitan
la metaforlzación del lenguaje. Sin embargo, tales
convenciones son producto de un proceso metafórico,
y es justamente ese proceso metafórico el que debe ser
explicado'con base en alguna literalidad, no al contrario,
por lo que el problema se mantiene.

'OLVIDO' Y 'UTILIDAD"

Ya analizado el uso que Nietzsche hace del olvido en
SVM, y el problema de lo literal en contraste con lo
metafórico, el propósito de esta sección es examinar
la siguiente intuición y ver si puede constituirse en
un problema para Nietzsche. La intuición puede
formularse de la siguiente manera:
16

Sabemos que el tratado de paz, que implica
la creación del lenguaje y de todo el enttamado
metafórico, es necesario para que el hombre viva
gregariamente y tenga más oportunidades en la lucha
/ por la supervivencia. Lo anterior quiere decir que la
creación del lenguaje -y por lo tanto las primeras
leyes de verdad, de las que ya se ha hablado- son
útiles, en tanto creación, para el hombre, pues sin el
lenguaje no habria vida gregaria y, por tanto, menos
oportunidades para la supervivencia. Él lenguaje le-da
al hombre tranquilidad. /Por qué entonces el hombre
olvida su condición creadora si esto le trae beneficio y
utilidad? Más aún, ipor qué Nietzsche afirma que sólo
mediante el olvido el hombre se siente seguro? tAcaso
el objeto olvidado _:_esto es, la creación metafóricano produce por si núsma cierta tranquilidad?
Unos años después, en GM, el propio Nietzsche
hace una crítica a los psicólogos ingleses
inttresados en el problema del origen de la moral,
por hacei: de la utilidad algo que es objeto de olvido.
A continuación reforinularé la crítica de Nietzsche
a los ingleses, dada en GM, para ver si esa critica
es más o menos análoga a la inquietud o intuición
antes formulada.
Pues bien, en los primeros apartados del primer
tratado de GM, lo primero que dice Nietzsche
respecto a los psicólogos ingleses de la moral -al
margen del prólogo-, es que, por un lado, sólo a ellos
se les puede atribuir el único intento hasta entonces
realizado de construir una genealogia de la moral y,
por otra parte, que ellos aventajan en algo a sus libros,
a saber, ellos presentan un enigma y son ellos núsmos
el centro de interés de Nietzsche por encima de sus
obras. El enigma del que habla Nietzsche consiste,
de manera general, en la siguiente pregunta: "¿qué es
lo que propiamente qesean [los ingleses]!" (GM, I,
1). Ahora bien, esta pregunta se convierte en enigma
en tanto los ingleses' parecen, en toda investigación,
aplicar una núsma tarea e ir siempre en una nú~ma
dirección, la cual consiste en rescatar siempre la parte
vergonzosa del hombre, esto es, aquello de lo cual el
. intelecto no desea que sea el origen, poniendo en estas
cosas la parte realmente operante, por ejemplo, en la
fuerza inercial, en el olvido o en el hábito. El enigma
es entonces el hecho de que siempre apunten en la
núsma dirección. Nietzsche entonces se pregunta iqué
los motiva a eso?, iqué hay detrás de todo? Nietzsche
da ciertas posibles respu_estas a modo de preguntas:
17

..

iEs un instinto secreto, taimado, vulgar, no
confesado tal vez a s1 mismo, de empequeñecer
al hombre? iO quizá nna.&lt;mspicacia pesimista,
la desconfianza propia de idealistas
desengañados, ofuscados, que se han vuelto
venenosos y rencorosos? iO una hostilidad
y rencor pequeños y subterráneos contra el
cristianismo (y Platón), que tal vez no ha salido
nunca-más allá del umbral de la consciencia? ¿Q
incluso un lascivo gusto pot lo extraño, por lo
dolorosamente paradójico, por lo problemático
y absurdo de la existencial (GM, 1, 1).

l:.uego de señalar estos posibles motivos, a partir
de lqs cuales los psicólogos ingleses de la moral
encanúnan sus investigaciones siempre en una núsma
dirección, Nietzsche culmina 'su primer numeral
afirmando que se le ha dicho que los ingleses son
ranas viejas que se la pasan dando brincos en torno
al ser humano y dentro de él como si éste fuera
para los ingleses su elemento propio, a saber, una
ciénaga. Luego, Nietzsche nos dice, en un tono más
bien irónico, que él no cree en eso y que desea con
todo corazón que el espiritu de aquellos ingleses sea
valiente y magnánimo, de tal forma que éstos sean
capaces de sacrificar sus deseos y sentinúentos a favor
de la verdad (c[ GM, !, 1).
Ya en el numeral segundo Nietzsche se dispone a
realizar la que, desde nú lectura, es la primera de dos
criticas a los ingleses. Esta primera critica consiste
en decir que los historiadcres ingleses carecen del
espíritu histórico, esto es, ellos piensan de una manera
a-histórica. iPor qué afirma Nietzsche que los ingleses
carecen del espíritu histórico? Su imprecisión histórica
se ve -dice Nietzsche- desde donde se trata de
averiguar la procedencia del concepto "bueno", pues
los ingleses creen que "bueno" tiene como referencia
cualquier acción no egoista llamada as! por aquel a
quién era útil, esa utilidad se olvida y por último debido
al hábito aquellas acciones no egoístas siguieron siendo
llamadas "buenas", "como si fueran en si algo bueno"
(GM, !, 2). Ahora bien, el espíritu de los ingleses es
calificado como a-histórico debido a que en realidad, la
genealogía hecha por ellos no es más que el reflejo de
su propia idiosincrasia inglesa (utilidad, olvido, hábito, y
error), es decir, la extrapolación de su cultura a todas
las existentes en la humanidad, más aún, de su cultura
i.;¡resente (utilitarism,o del siglo XIX) ai origen núsmo

�'

'
de la humanidad. Acá cobra más sentido la analogía
hecha por Nietzsche acerca de las ranas. Esto es lo
que precisamente hacen los ingleses, saltar alrededor y
dentro del hombre como si éste fuera su lugar habitual,
. su ciénaga. No es claro, ent-0nces, que la idiosincrasia de
los psicólogos ingleses corresponda a la historia universal
de los orígenes de la palabra y el concepto 'bueno'4.
La segunda crítica -que es la relevante para los
propósitos de este ensayo- viene a aparecer en el
numeral tercero, la cual nos dice básicamente que
la teoría misma de los ingleses es inconsistente -o
adolece de un contrasentido psicológico. El primer
paso de la teoría inglesa, como ya se ha señalado,
nos dice que la utilidad de la acción no egoísta es el
♦
'
origen del concepto 'bueno' y luego ese origen se
habría olvidado. El paso de la utilidad al olvido, es, para
Nietzsche en GM, algo inconcebible, pues la utilidad en
ningún momento puede desaparecer de 1&lt;1_ consciencia,
antes bien, debl'. apoderarse de ella cotidianamente 5.
Es más razonable -afirma Nietzsche- la teoría
de Spencer, la cual nos dice que en principio 'útil'
corresponde a 'bueno' e 'inútil' a .'malo' y esto ha sido
así durante toda la historia; de tal forma, lo útil se
presenta después como 'lo valioso en si'. La teoria es,
en todo caso, falsa, pero por lo menos es consistente
con la creencia según la cual la utilidad no puede
devenir en el olvido (cf. GM, !, 3). Así, Nietzsche ha
hecho estas dos críticas a los genealogistas ingleses
de la moral: su teoría es insostenible históricamente
y, además,es inconsistente.
/Acaso na-es aplicable esta misma critica a lo dicho
por el propio Nietzsche en SVM? En principio creo
que es asi. Para los ingleses, el origen de la moral se
encuentra en ciertas acciones útiles que luego se olvidan.
Nietzsche dice: no tiene sentido pensar que lo útil quede
al margen de la consciencia; por lo tanto, la teoría inglesa
adolece de un contrasentido psicológico. En SVM ocurre
igual. El hombre crea el lenguaje y para ello recurre a
un entramado metafórico de cuidadosa elaboración.

Eso trae consigo cierta utilidad, pues si el lenguaje es
imposible establecer el tratado de paz, lo que supone
una reducción en las posibilidades de supervivencia. iPor
qué esa utilidad se debe olvidar? iNo adolece esto del
mismo contrasentido psicológico que Nietzsche atribuye
a los psicólogos ingleses? Si la elaboración del lenguaje ·
proporciona cieita·utilidad y tranquilidad, ipor qué su
olvido también proporciona tranquilidad?

-el contacto puro entre lenguaje y realidad- es
un requisito de todo uso metafórico, por lo que, en
apariencia al menos, la explícación de Nietzsche
es insatisfactoria, pues deja al margen algo que es
imposible dejar al margen. Por otro lado, no se explica
por qué algo litil, como es la creación metafórica del
lenguaje, debe caer en el olvido; más aún, no se explica
cómo su olvido trae consigo tranquilidad, pues lo

1
....
.
~

' 111

111

=
"'o
111

z
z

o

z

:....
l'I

3

z
u

o

!
111

iii
4 En principio, es legitimo decir que aun cuando el inglés transpone
su presente al pasado, esto no implica que el origen de las valorac_iones
no.~ea cl adjudicado por Jos ingleses. Sin embargo, es conocido
que· Nietzsche opta por una imagen del mundo cam6iante, por lo
cual, a través de la hístorifl, los cambios .de concepciones altCTan las
valoraciones mismas y para mirar el pasado no serta suficiente analizar
13;5 valotaciones del presente.
5 Para set más precisos habrla que decir que la tesis de los ingleses es
inconsistente con la creencia según la cual la utiliflad no puede devenir
en el oMdo, pues la teoria inglesa bien puede rechazar dicha creencia y
su genealogía no seria inconsistente.

hombre (la creación del )enguaje) debe ser olvidado,
precisamente porque ese olvido implica tranquilidad.
Para abordar mejor el problema, voy a remitirme
ahora a la primera obra publicadá por Nietzsche
en el año 1871, El nacimiento de la tragedia (NT). Voj a
analizar la noción de Nietzsche acerca de lo apolineo,
pues considero que este concepto es consistente con
lo dicho por Nietzsche en SVM acerca de la creación
de conceptos, esquemas y leyes. Lo apollneo -dice
Nietzsche~ es una forma de relacionarse con lo
"eternamente sufriente y contradictorio" (NI, 57).
Para entender esta contradicción, debemos remitirnos
a Schopenhauer, dado que Nietzsche no define
exactamente en q_ué consiste.
El mundo se percibe como un conjunto de
individuales, como una pluralidad de individuales.
Esto es lo que tanto Nietzsche como Schopenhauer
llaman principium individuationis. En dicho mundo todo
aparece bien definido, exacto, invariable (podemos
decir que corresponde a la visión cientilica del mundo,
a la estructuración de leyes). Esa visión sufre una
ruptura o suspensión que deja ver a dicho mundo, que
veíamos como una multiplicidad de individuales, en
realidad como una unidad. La multiplicidad aparece
aquí como un desgarramiento de la unidad primordial. ,
Lo Uno primordial es entonces lo contradictorio
f sufriente. De esta manera, Nietzsche define lo
apolineo como la ocultación de la., Unidad del mundo,
esto es, como la extrapolación que hace desde lo Uno
para cG&gt;ntemplar el mundo como multiplicidad de
individualidades (para lo cual necesita delinear las
formas, géneros, especies y en fin, la realización de
esquemas y conceptos).
Lo apolíneo es el mundo bajo el dominio del
imperio del principio de individuación ( o realidad
empírica, cf. NJ, 57). Este mundo es una apariencia.
El velo de lo empírico hace posible un sosegado
deleite de lo individual en contrapositión con el
sufrimiento causado por lo Uno. Pero, ipor qué dejar
de ver el mundo, tal como es ( como una unidad)
para verlo como una multiplicidad de individuales?
La respuesta es la misma tanto en Nietzsche como
Schopenhauer: la voluntad, si desea afirmar su querer
vivir, produce la individuación. Dicha voluntad de_vivir
nos lleva hasta fines diversos, entre los cuales se
destacan la satisfacción de necesidades y "la miserable
conservación de esta existencia conquistada al precio
de trabajos enormes, fatigas incesantes y cuidados

LO LITERAL COMO CONSECUENCIA DEL OLVIDO

Tenemos entonces dos problemas relacionados con la
noción de 'metáfora' y de 'olvido' respectivamente, en
el análisis que Nietzsche hace en SVM. Por un lado,
Nietzsche afirma que el lenguaje es un entramado
metafórico que impide que el lenguaje refleje la
realidad tal y como es; sin embargo, la literalidad
18

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olvidado, por sí mismo, trae consigo tranquilidad.
Para terminar este ensayo, daré dos soluciones a
los probkmas planteados, soluciones que están
entrelazadas erítre sí, lo cual genera una unión más
estrecha entre los conceptos de 'metáfora' y 'olvido'.
Pues. bien, trataré primero el problema de
explicar por qué algo que es útil y beneficioso para el
19

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perpetuos en lucha contra la necesidad y, además, con
la muerte siempre al fondo de la descripción" (MVR, IV,
Suplemento XLVI).
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De esta manera, si equiparamos la visión apolínea
del mundo expuesta en NI, con la visión científica
del mismo expuesta en SVM, podemos concluir que
es imposible pensar una esquematización conceptual
sin que esto implique pensar en unas consecuencias
"ataráxieas", por llamarlo de algún modo. El principio de
individuación no se da de ninguna IJlanera por un "amor
a la verdad", sino por un interés particular, a saber, la
supervivencia.
Si la creación de todo el entramado metafórico
supone la aplicación del principio de individuación,
estamos reafirmando que tal creación trae consigo
ciertos beneficios-y cierta utilidad. iPor qué tal
proceso artístico se olvida? Porque de no olvidarse,
tendr!amoó"'un contacto casi pleno con ese U no
eternamente sufriente y contradictorio. Se sabría
que el mundo no es as! como lo pensamos, sino
que es.contradictorio. La creación.del entram~do
metafórico y. conceptual sin duda trae utilidad
y beneficio, pero la tranquilidad plena, a la luz
del amenazador U no contradictorio, se da en el
momento en que el proceso mismo de creación es
olvidado. Por ello, "sólo porque el hombre se olvida
· de sí mismo como sujeto, y, por cierto, como sujeto
artísticamente creador, vive con alguna tranquilidad,
seguridad y coherencia" (SVM, 9).
-De ah!, que en el principio de SVM Nietzsche
afirme:
Ella (la naturaleza] botó la llave y_iay de la
curiosidad funesta que, desde el recinto de la
conciencia, a través de una fisura, fuera capaz de
mirar hacia fuera y hacia abajo ysospechara que, en
la indiferencia 'de su no saber, el hombre descansa
sobrelo despiadado, lo codicioso, lo insaciable, lo
asesino, pendiendo en sueños, por decirlo as\, sobre
el lomo de un tigre. (SVM, 2-3)
En su Segunda consideración intempestiva (SCI),
Nietzsche afirma exphcitamente que el olvido es una
condición necesaria para la felicidad. Dice Nietzsche
que al ver un rebaño de ovejas, que van de un fado al
otro, sin tener consciencia de nada, esto es, oltjdando
su pasado incluso inmediato, el hombre siente envidia
de su felicidad. Dice Nietzsche:

Un día el_ hombre le pregunta al animal: "/Por
qué no me hablas de tu felicidad y, en cambio, te
limitas a mirarme?" Y el animal quisiera responder
y decir: "Eso pasa porque siempre olvido al punto
lo que quer\a decir"- ¡iero ya olvidó también esa
respuesta y se calló: de suerte que el ho~bre se
quedó asombrado. (SCI, 1, 57)6
El olvido del animal hace de él un ser a-hist6rico,
sumergido en el presente y no dependiente del
pasado y esto -según Nietz~che en' este texto-·
le da la felicidad plena que el hombre no puede
alcanzar. iCuál debería ser el objeto de olvido para
su felicidad? Nietzsche dice que es su existencia
misma, o mejor, la imperfección de su existencia.
Nietzsche propone imaginar la situación de un
hombre que no tiene la capacidad de olvidar. Tal
hombre se vería perdido en el devenir al cual está
so.metido, todo cambiaría de inmediato y tan rápido
que no tendría manera siquiera de actuar: "por
último, como el discípulo de Heráclito, apenas si
osará mover un dedo" (SCI; !, 58).
Así, la condición de posibilidad de la acción y, por
tanto, de la vida misma, es el olvido. Si el hombre no
olvidara que él es el creador del lenguaje, y es quien
le impone un orden y una estabilidad al mundo, se
encontrarla con ese Uno contradictorio y sufriente, y
no podría siquiera actuar.
Espero que hasta este punto quede claro por qué el
olvido del proceso de metaforización trae al hombre
tranquilidad. El proceso de l)letaforización, entonces,
trae cierta tranquilidad, posibilita la construcción del
lenguaje y es por lo mismo el tratado de paz. Pero si
esta construcción no se olvida, la acción misma tlel
hombre quedaría en riesgo. Ahora bien? iqué signífica
olvidar que el hombre es el creador del lenguaje? Como
se ha mostrado esto hace creer al hombre que las
convenciones ligüísticas corresponden fielmente con
la realidad, esto es, trae consigo la creencia de que el
lenguaje es literal, tal y como lo definí anteriormente.
En efecto, si la literalidad es aquello que une al mundo
con el lenguaje sin intermediarios, sin transposición
de una esfera a otra, entonces dolvido del hombre
como creador, trae consigo la creencia de que el
lenguaje es literal. ·

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6 Señalo en la referencia el número del pasaje escrito por el mismo
Nic~he y luego la página de la edición utilizada

20

Cabe ahora preguntarse si esa literalidad explica
la metaforización, que es lo que hemos encontrado
problemático de igual manera. Quiero.hacer ahora una
distinción: una cos·a es decir que la literalidad debe
existir de manera metafísica para que el entramado
metafórico sea de hecho y otra cosa es decir que
la literalidad debe ser supuesta, al menos como
noción, para explicar cómo se da de hecho el entramado
metafórico. Sabemos que la literalidad es producto
del olvido, pero no quiere dec~ esto q\Je la literalidad
sea de hecho, esto es, que el lenguaje refleje el mundo
tal y como es. El olvido sólo trae la creencia de que
· el lenguaje es literal. Si es así, es la creencia en la ,
literalidad lo que le permite a Nietzsche hacer e\
contraste entre es,ta noción y la 'metáfora' -no quiero
decir que Nietzsche crea en la literalidad, sino qtle
hay una creencia en la literalidad, esto es, una noción
o concepto de 'literalidad'. El entramado metafórico
se explica con base en la creencia en la literalidad. Esto
no supone. que la literalidad exista. Sólo se tiene una
noción de literalidad y, creo yo, que esta noción es
suficiente para explicar el proceso de metafprización,
que antes parecía inexplicable. Así, no es necesario
suponer la literalidad de hecho, sino cierta noción de la
mis¡na que le es dada al hotnbre, a través del olvido de
si mismo como creador. Para que exista el entramado
conceptual no se necesita que exista la literalidad en
el lenguaje. En cambio, para explicar el entramado
metag&gt;rico del lenguaje, se necesita de una noción de
literalidad.
Luego de mostrar los conceptos de 'metáfora' y de
'olvido', he señalado dos problemas respeétivamente.
Por un lado, se debe suponer la literalidad para darle
sentidp a lo metafórico y, por otro lado, no se explica
cómo algo útil puede caer en el olvido precisamente
porque su olvido trae cierta us,ilidad y tranquilidad.
Con base en NI y en SCI, argumenté que el hombre
debe olvidar que él es el creador del lenguaje, porque
de no ser así, habría un contacto cercano CQn lo Uno
contradictorio, lo que traería consigo intranquilidad
y la imposibilidad misma de la acción. Ese olvido •
trae consigo la creencia de· la literalidad, que es
suficiente para explicar el entramado metafórico
del lenguaje. Así, las soluciones a ambos problemas
• estrecho entre
están_ relacionadas y hacen un vínculo
'metáfora' y 'olvido' JV.

◄

=
21

•

Bibliografía

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Luis M. Valdés). Madrid: Ternos ..

.

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,

l. El arte caligráfico oriental: arte de línea, arte de filosofía

La caligrafía oriental posee díferentes denominaciones en
cada uno de los tres países orientales donde se practica. En
Corea, se llama "Arte caligráfico"; en China, "Ley caligráfica";
en Japón, "Camino caligráfico" En todo caso, sea."arte",
sea "ley", sea "camino"~
Nl JUHC HWA KIM
en el Oriente existe una
expresión: "La escritura es
Rev·elación de filosofía la persona misma". Desde
ARTE y de alma en el esta perspectiva, la meta
ideal de la caligrafía consiste
CALICRÁFICO en cultivar la interioridad
a través de la iluminación
ORIENTAL
espiritual.
•
u,Sun Sun, artista caligráfico coreano, señala.
•
que: "el sentimiento y ánimo fisiológico del
artista al momento de caligrafiar quedan
grabados fielmente en su obra. La armonía
lograda con el universo dignifica su refinamiento
verdadero a través deLtrazo, la conformación y el
ritmo de acuerdo con el movimiento del pincel. Esta
experiencia no será repetible posteriormente aun
por el mismo autor (Sun, 1989)"1. El arte caligráfico
es el arte que revela el espíritu de la época, incluso,
el estilo y la emotividad colectiva de l_a época.
Entonces, podemos decir que es el espejo que refleja
el contexto histórico del pensamiento de la época.
Para practicar el arte caligráfico se necesitan los
siguientes 4 utensilios: papel, pincel, tintero negro de

J
l

L! rraé:!ucdón de la frase al español es núa.

piedra y barra de tinta negra. Estos cuatro amigos'
acompañan el acto solitario y sagrado del caligrafo.
La barra de tinta se compone de gránulo de carbono
que persiste permanentemente en su naturaleza
mineral. De aqui se desprende o surge la idea de que
el arte caligráfico añora la dimensión de eternidad.
En otras palabras, el pincel es el afecto del artista por
su capacidad de ell.'Presar la profundidad y la energía,
mientras la barra de tinta es el gusto del artista. La
esencia del arte caligráfico consiste en el arte de 'ias ·
lineas.
Para caligrafiar, primero, hay que moler despacio
la barra de tinta negra en el tintero de piedra por
casi una hora. Este es el momento de tranquilizar

2 En Corca, se.llaman ~10s cuatro amigos de la sala de caligrafía", y
~ China "los cuatros tesoros".

22

la mente que se prepara para entrar en la primera
etapa de meditación, alejando de sí las distracciones
por la ayuda que proporciona el ritmo de la mano
tenuemente forzado. La técnica artística se realiza
corno simbolismo e insinuaci_ón a través de la
combinación y distribución de las lineas de sólo un
color, el negro. Sin embargo, esta unicidad de color
negro crea la sugerencia cromática dependiendo de
su densidad, claridad, humedad, sequedad, retoque
y estilo de movimiento. El arte caligráfico oriental
crea una belleza formativa , a través de las líneas,
combinándose entre ellas fuerza, fragilidad, pesadez,
levedad, continuidad y proporción entre letras.
Cbn estas líheas simples es posible expresar los
sentimientos y la apreciación estética. De la misma
manera, existe la creencia de que el arte caligráfico
es el arte de la omisión, puesto que es posible que el
artista exprese, sólo con una letra, sus sentimientos y
sus ideas. La simplicidad de la linea se transforma en
expresiones multifacéticas e ilimitadas. Poco a poco
los artistas modernos han utilizado otros colores para
ampliar su nivel de expresión en diferentes formas.
En términos más amplios, se puede decir que hay
dos tipos de caligrafías: una que se expresa netamente
con el estilo de las letras, y otra que comprende
imágenes con las letras (textos). Este arte caligráfico
con imágenes practicado por los académicos se llama
~arte literario caligráfico". En este genero artístico,
existe una trilogía entre poesía, pintura y caligrafía.
En todo caso, lo más importante en el arte caligráfico
es cómo expresar con precisión lo que no es visible,
es decir, los ámbitos de la mente, el alma y el_corazón.
Este nivel de dpacidad perspicaz acerca de los
principios del universo es la clave para evaluar el
auténtico valor de la obra. Una linea de una pincelada
. produce catarsis en quienes la aprecian, por ser .ésta
producto de la autoconfianza, la concentración y
el autocontrol. Mientras que otros géneros de arte
orientan su dirección hacia afuerá, el arte caligráfico ,
se dirige incesantemente hacia adentro, hacia la
interioridad del alma. Justamente donde empieza a
nacer la poesia.
La poesía nci tiende a la belleza como objeto que la
especifique, sólo anhela manifestar la interioridad del
poeta junto con las cosas que en él resuenan (Maritaín,
1953). Por consiguiente, mientras las corrientes de
otras áreas art!sticas han sufrido en el transcurso
de la historia de cambios intensos de paradigmas, el
23

arte caligráfico se ha desarrollado a lo largo de miles
de años, en forma lenta, sin indicios revolucionarios.
Uno puede fomentar el nivel de paciencia a través de
esta estética de la lentitud. En la actualidad hay gente
que practica la caligrafía oriental como una especie de
terapia psicoemotiva.
La caligrafía oriental abunda notablemente en
la filosofia , cuya infinitud de ideogramas son ejes
de su riqueza. Los grafismos son reveladores de
representaciones conceptuales colectivas que ellos
simbolizan. El estilo person,al caligráfico transcribe
fielmente las tendencias e identidad de su alma.
Ante todo, el arte caligráfico valora el espíritu y la
sabiduría del contenido, más que la belleza formal
y el funcionalismo. Energías de tranquilidad y de
dinamismo conviven armoniosamente dentro del
movimiep.to del pincel. De esta manera, las energías
complementarias son interdependientes, se controlan
y se corresponden intrínsecamente. Finalmente, las
líneas crean la magia con imágenes y trazos en formas
Ínfínitas. Entonces, para lograr el grado máximo de
arte caligráfico, uno -debe entrenar su mente, asidua
y constantemente, para llegar a la etapa de ausencia,
huella de angustia.
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En el transcurso de la historia, el arte caligráfico
desempeñaba el rol de registro de memorias,
herramienta para expresar las enseñanzas de los
sabios, descubrimiento de lo sagrado, medio de
comunicación entre personas. Independientemente
de su funcionalismo, la caligrafía se lía desarrollado
para practicar la autodisciplina y cultivar la visión
espiritual. El arte caligráfico es el arte integral en
el cual el conjunto de la filosofía, la literatura y la
ética subliman, El artista llega a un estado de éxtasis
espiritual por medio' de la práctica de la caligrafía. La
distinción de sentimiento noble se refleja en su aura
caligráfica.

�•

El arte en genetaLresponde a una profunda necesidad
de las sociedades, inicialmente ligada a la necesidad
religiosa, a lo sagrado, pero siempre ligada a un deseo
de "superar" la condición humana, de acceder a una
experiencia, a un conocimiento, de orden trascendente
(Aumont, 1992). El arte caligráfico es arte abstracto.
Su belleza es capaz de ser percibida solamente por el
poseedor del tercer ojo que trata de buscar el sentido
verdadero del universo. La opinión de Hegel es
interesante: "las reflexiones y pensamientos se aplican
hoy al arte; por eso el arte ,de nuestros días tiene por
finalidad servir de objeto al pensamiento (Hegel, 1974)".
C:hoonglak Jung, crítico de arte caligráfico, señala
que "para rectificar la caligrafía de manera correcta, el
artista debe poseer su prqpia filosofía para evidenciar su
interioridad espíritual. Esto quiere decir que el calígrafo
debe preocuparse más por desarrollar el fundamento
firme que por expresar la figura técnica. Además hay
que poseer su propio estilo caligráfico original" Qung,
1994). Según Jiyoung Kim, "el espíritu del arte literario
caligráfico comprende varias corrientes filosóficas. Es
decir, la ética del confucianismo, budismo zen, taoísmo

(de Lao,Tzu y Chíap.g•Tzu de China)" (Kim, 2000).
Especialmente, el taoísmo se acentúa en el arte oriental
para contemplar la naturaleza con el propósito de
personalizar su belleza, que es un grado de unión entre
la naturaleza y ser humano.
En síntesis, el acto de practicar la caligrafía es
como entrar a un santuario para adquírir una sólida
formación espiritual.

2. LA SIMBOLOCIA DE LA HATURALEZA Y EL
SEHTIDO .DEL ESPACIO EH BLAHCO EH EL ARTE'
CALICRÁFICO ORIEHTAL

El arte caligráfico crea un vínculo de empatía con la
naturaleza para desarrollar su espiritualidad il;unanente.
El arte caligráfico es el arte del espacio en blancó. Al
expresar la interioridad de su imagen poética en la
hoja blanca, dejando un espacio amplíamente vacío, no
pintado ni trazado, el arrista, paradójicamente, siente
que el vacío le llena plenamente el alma, puesto que lo
interpreta como un espacio para observar el sentido de
la vida, en otros térininos, para filosofar.

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El espacio en blanco no es un espacio innecesario
El espacio en blanco es donde se vitaliza la
que debe llenarse, sino un espacio que tiene su propio
imaginación del alma poética. Como el concepto
valor de existencia como tal. Los efectos que trae el · prolongado del perfume interno de cada persona,
espacio en blanco son los siguientes: primero, efecto
solían elegir como object del arte los siguientes cuatro
dé concentració11 visual. Segundo, ef~cto de transmitir
_elementos que simbolizan la personalidad noble:
la imagen de objeto. Tercero, efecto de expresión de
árbol de ciruelos, orquídea, crisantemo y bambú. En
espacio continúo·, superando el limite de espacio
Oriente los llaman "los cuatro sabios". Cada símbolo
visible. Cuarto, efecto de demostración del mundo
tiene su significado para el diagrama mental oriental.
de "pusibilidades", que crea infinitas posibilidades
Son imágenes que existen en la mente del artista como
de imaginación. Por último, el efecto de claridad
textos de significados filosóficos.
y tranquilidad que se vincula con el concepto de
iPur qué ra4"&gt;n los cuatro sabios son
eternidad (Kím, 2000). Son espacios abstractos en
constantemente admirados por el artista literario
los cuales se extiende perennemente la percepción.
caligráfico? El árbol de ciruelo simboliza un
Merleau,Ponty (1975) determina el concepto de
heraldo que avisa la llegada de la_primaver·a con
espacios abstractos como "espacios que proponemos , su aroma claro entre la tempestad de nieve._La
tentmvamená: como marcos de comprensión de los
orquidea difunde su aroma profundo en el valle
diversos fenómenos". El artista caligráfico oriental
más remoto, aunque esté sola. El crisantemo
sabe interpretar-el lenguaje de las flores, de los árboles,
florece firmemente aun bajo la escarcha del otoño
al momento de dibujarlos, ya que cada elemento es un
tardío. El bambú mantiene su color verde a lo largo
símbolo para transmi~ su mensaje mental. Además,
dé las cuatro estaciones, incluso en el invierno
de las flores elegidas emanan los aromas verdaderos
más severo. Todo esto simboliza la integridad y
a través__de la mano del artista. Es decir, la energia
flexibilidad de un sabio, que posee la inteligencia
transmitida por el autor al momento de traspasar su
y virtud al mismo tiell,lpo. La energia Yin y Yimg
idea en el cuadro debe crear un efecto eterno. Es la
del artista comunicada con la naturaleza deja
manera de eternizar el momento de verdad poética.
posteriormente su huella en su obra.
En el arte literario caligráfico, el artista se preocupa
Paul Rícoeur sostiene que "en efecto, el mismo
por expresar sus asociaciones de ideas en vez de imitar
símbolo que empleamos como detector y como clave
fielmente las figuras de naturaleza.
descifradora de la realidad humana queda comprobado
por su poder de suscitar, de inspirar, de esclarecer y
de ordenar esa zona de experiencia humana" (Ricoeur,
1960). Por esta razón, el arte caligráfico oriental está
esencialmente conectado con la noción del arte
simbolista. Aizpún de Bodabilla (2001) exph'ta que:
"el arte (simbolista) no representa, sino que revela
a través de 'signos' una realidad que está más acá o
más allá de la conciencia" [... ] "se atribuye a estas
formas, que ya no son explicables como 'analógicas'
a las formas naturales, el valor de 'signos' de una
existencia trascendental o profunda, cuya infinidad
escapa la aprehensión de los sentidos y a la reflexión
•
del intelecto, pero que el arte y sólo el arte puede
revelar y convertir en fenómeno" .
~
~
iQué es lo simbólico entonces? Hay una
respuesta: "Lo simbólico es una esperanza de lo
inconsciente, de lo' reprimido, pero también lo es de
la propia reflexión, porque revela un rasgo esencial
!l
del pensamiento" (Romero de Solis, 2001). Hay
otra respuesta: "el simbolo es a la vez producción,

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25

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intransitividad, motivación, sintetismo, y expresión
de lo indecible; además, la diferencia entre las dos
nociones está situada, más que en los objetos de
la interpretación, en las actitudes que suscitan los
objetos" (Todorov, 1991).

pasado un fuerte vinculo estillstico entre las escrituras
y las pinturas, mientras las últimas, por mucho que
evolucionaran, no perdiesen totalmente su carácier
pictográfico. Cheng Chiao, historiador chino, indica
que "la escritura y la figura provienen del mismo origen"

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" ... PARA LOCRAR LA VERDADERA CALICRAFÍA, UMO TIEME QUE
QESEMLAZAIR. LA MEMTE (DISTRAÍDA) V COMTAR C-OM EL TEMPLE DEL
CORAZÓM" TS'Al V.,..C

El espacio en olanco no es un trasfondo, sino un
plano tridimensional donde el alma pueda crear su
propio universo como un efecto de dibujo perspectivo.
Es el espacio donde el alma poética compenetra con
el lenguaje silencioso de las cosas. Se puede simplificar
y metamorfosear las. imágenes de la naturaleza
por medio de la observación sensible que penetra
la esencia de las cosas. Es decir, la naturaleza es
reinterpretada libremente a través de la acelll:U~ción
de pensamiento y la revivifü:ación de la imagen.
iQué connotación simbólica tiene el arte en el
Oriente entonces?
Oriente se identifica con el nacimiento, el
comienzo. Como origen de Luz, Oriente se hizo
corresponder al conocimiento, la espiritualidad y
la contem¡ilación. Los países orientales continúan
siendo caracterizados por el sosiego meditativo,
la profundida,_d religiosa, la búsqueda de la
trascendencia (Re~illa, 1999). El significado oriental
y tradicional de arte es el de aquello que se presenta
bien trabado, ordenado y articulado; en pocas
palabras: para esta concepción el arte es donación
de sentidos, el hombre participa de esa donación de
sentidos y en la medida en que imita y repite, en cada
ámbito particular, la constitución de un cosmos, en
esa misma medida es artista (Antón Pacheco, 2001).

(en Dong, 2003). Confundidas la pintura y la escritura
en el pictograma, se mantenc;lrían ligadas, aunque ya
no refundidas, al refinarse las pictografias, creándose
así jeroglificos y hasta ideogramas (Elliot, 1976: 72). La
historia de la caligrafia se deriva de los pictogramas,
los cuales aparecieron como un medio de registro o
constancia, y han sufrido paulatinamente constantes
cambios, hasta que finalmente se transformaron en el
arte de la escritura embellecida después de los procesos
de agregar elementos de funcionalidad y decoración en
ella. Su proceso de desarrollo seguirá acompañando el
trayecto de la historia humana. Alan Filreis, muestra que;
·a ojos de un occidental:
In China poets were often painters; and critics,
particularly in the 11th and 12th centuries, stated
the parallelism of poetry and painting in the
language clase to that of Simonides and Horace.
These Eastern views led a number of poets in
Europe and America to follow Japanesérules far
poems and Chinese canons of painting and even
to write•paint "Oriental" pcems· "images" directly
presented to the eye, "free" impressions in a few
strokes of syllables and lines, evocations of mood,
lyrical epigrams, and representations rather than
reproductions of nature (Filreis, 1992).

•

3. LA CONSANCUINIDAD ENTRE IMACEN Y TEXTO
EN EL ARTE CALICRÁFICO ORIENTAL

De la mente humana proceden constantemente un
impulso y una necesidad de transcribir sus mensajes
para comunicarse con uno mismo y con el mundo
exterior a través de la imagen y el texto. La historia del
arte establece la posibilidad de que hayá existido en el

El gran literato chino Ts'ai Yung explicó que "la
caligrafia quiere decir desenlazarse. Para lograr la
verdadera caligrafia, uno tiene que desenlazar la mente
(distraída) y contar con el temple del corazón". Su visión
se puede interpretar en que el acto dela escritura compone
la parte de lo artístico. La aparición de esta definición
respalda que la caligrafia empezó a establecerse como un
género artístico en el Oriente. UnwonJang (SJ.5.-875) de la
26

Dinastla Tang de China indica, en su libro Historia.degrandes
música, sociología, psicología, ética, biología, ecología,
artes, que "la escritura yla pintura son un solo cuerpo. De la
antropología, etc. De hecho, existe una infinitud de
misma manera que la pintura llega a un grado misterioso,
posibilidades de aprendizaje de la vida y del universo a
la escritura lo hace". TambiénJang agrega que "la escritura
través de estética caligráfica. Sin embargo, es el arte que
ypintura son oriundos del mismo origen,lamente". Por su
enseña cómo simplificar con claridad tcxlo este estudio
parte, GeorgeElliot señala que "el espectador chino aspira
al aplicarlo en un camino de meditación. La sonoridad
no sólo a apreciar la imagen, sino a la linea o la delicadeza
musical se escucha inevitablemente en las almas que
caligráfica con que han sido configuradas las imágenes, y
aprecian la obra artística Para respaldar mi idea, Nelson
no puede sumirse en su pintura evasivamente, porque se
Goodman (1976) subraya que "los cuadros expresan
lo impiden sus ojos, que deben escurrirse por los sutiles
sonidos o sentimientos más que colores".
contornos del dibujo, aprehendiendo así cabalmente el
El término "imagetext", inventado por W.J.T.
fenómeno formal" (Ellior, 1976: 124). lmágenes y palabras
Mitchell (1994) y que designa el compuesto y
se imbrican a su manera, y si las palabras no son un
trabajos (o conceptos) sintéticos, es fundamental
comentario, las fotos no son una ilustración; juego de
para desan:ollar el tema de la simbiosis o convivencia
espejos o cajas de resonancia, unas ahondan en otras y las
entre las dos identidades. Barthes sostie¡¡.e que "la
devuelven con un aura diferente (Cortázar y Offerhaus,
imagen, como signo, como elemento de un sistema de
1984). De tcxlo este acontecer mental que se manifiesta
comumcación,, tiene un valor impresivo considerable"
tan claramente en las artes visuales, emergen fenómenos
(Barthes, 2002).
estilísticns fascinantes: la participación delas escrituras en
Láe~resió'n de Su Tung•po3, "hay pintura en
los estilos, los sutiles juegps con los nexos configurativos
la poesía, hay poesía en la pintura", al referirse a la
o caligráficos que asocian la pintura a las escrituras de
excelencia de calidad de la pintura y caligrafia de
origen pictográfico y los conflictos estilísticos entre
su compatriota artista Wang Wei\ comprende
pintura y escultura (Ellior, 1976).
considerablemente la idea de este ensayo. Esta frase
En el pensamiento oriental antiguo, los seis conceptos
es la versión oriental de Ut pictura poesis (Greenberg
se basahm en el sistema educativo: las buenas cosnnnbres,
en O'Brian, 1986).5
la música, el tiro al arco, la equitación, caligrafia, y la
matemátic~. Estos seis elementos coincidian con las
seis artes integrales. Con el tiempo los seis elementos
'
4. REFLEXIONES Y RESONANCIAS POÉTICAS
convergiera~ en las tres áreas de la poesía, la caligrafía y h
La dicotomización de la visión del universo entre
pintura. Esta trinidad contribuyó a comprimir la extensa
el Occidente y el Oriente pierde su sentido en esta
conceptualización de arte hasta entonces Qeon).
época en la cual la visión cósmica nos rodea. El
El título temático de la obra caligráfica acompaña la
encuentro entre la fisica contemporánea occidental
imagen de la obra. A veces, el texto es un componente
(teoría de relativismo, física del quantum, principio
importante que construye entidad de imagen. Puede • de incertidumbre) y la filosofia oriental tradicional
ser un poema entero o sólo una estrofa que lleve la
( taoísmo, budismo, confu~ianismo, filosofia de Yin
armonía con la imagen dibujada. Esta armonía es
y Yang) nos hace descubrir la quintaesencia de la
lograda a través de templar con sonoridad y estilo
comunicación de la interioridad entre las almas de
de la imagen. Si la imagen está tocando música
los distintos polos.
clásica, el texto no podrá estar bailando "salsa".
Sea texto, sea imagen, es una manera de transcribir
Este diagra.Il\.a imagen-texto en el arte caligráfico
la filosofia de la interioridad de uno. Si el eco_ de la
es la cuestión de tuning. Todo esto es para lograr la
serenidad de cuerpo-alma. Imagen y texto se unifican
3 Poeta y pobtico chino (1036-llOI) de la dinast!a Sung. Es también
y se fusionan en un mismo origen en el proceso de
reconocido por su excelencia caligráfica.
sumergirse y amalgamarse uno a otro. La caligrafia
4 Eminente artista chino (699-759) de la dinas tia Tang. Destaco
en música, pintura y poesía. En China lo consideran como un sabio
oriental constituye una parte importante para indagar
inmonal.
la esencia de estudios sobre imagen y texto.
5 Esta frase en latin Ut pictura po&lt;sis es una analogía que Horacio
innodujo en su '4.rs Poctica para comparar tentativamente el arte de
Con el arte literario caligráfico se puede acceder a
la pintura con el de la poes!a.
estudios interdisciplinarios: arte, poética, literatura,
¡
27

�filosofía se extiende hacia el alumbre del universo,
sea poeta, sea caligrafo, sea artista, logrará el
sentimiento noble que extienda su alma. Más allá de
la fenomenologia visible de la imagen y el texto, hay
que escuchar el sonido dinámico que es inminente
dentro del alma de estos. Es donde se encuentra la
verdad poética. La catarsis se obtiene no por el nivel
de convención lógica cerebral sino por la conmoción
del alma del autor. La verdadera catarsis nos lleva al
mundo del ensueño poético. Todo es un camino en
busca de la verdad poética, en busca de eternidad
ontológica. El artista es creador de caµirsis personal
y/o colectiva. Es creador de novedad espiritual. El
origen etimológico, de "arte" en caracteres chinos
deriva de la combinación entre "el arte" y "la disciplina
cientifica". Con esta iluminación de pensamiento,
podemos interpretar que ser artista no quiere
decir vivir en un grado culminado sino vivir en un
proceso de autodesarrollo constante. Apreciar la
esencia estética de las obras caligráficas es entrar
al espacio fílmico donde imagen y texto transmiten
constantemente su mensaje a nuestra estrucrura
mental. La caligraf!a orie.ntal es el arte espacio,
temporal psicológico que expresa la fuerza de la vida
yel esplritu libre, a través de combinar el dinamismo
de la imagen y el texto como producto de impulso
de imaginación momentánea florecida de su madurez
espiritual. El espacio en blanco es una pausa para
respirar, un estado de control emocional, cuando uno
respira hondamente, toma conciencia de su própio ser
y su entorno que se extieJ;J.de al universo. En el tiempo
eterno y el espacio infinito, la imagen y texto nutren y
fertilizan nuestra vida interna y externa para que ésta
siga siendo un encanto y una embriaguez placentera.
Ilfautvivreivre mtmedans l'image et le texte "O.

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•

28

�\

UnTICRE

N&lt;

MARIO CAMTÚ TOSCANO

'

•

•

•

me persigue

Violetá:

(Homenaje escénico a
Jorge Cantú de la Garza)
Jorge:

PERSONAJES:
JORCE
VIOLETA
TICRE (TRES ACTORES)

Violeta:
Jorge:
Violeta:

•
Jorge:

Jorge es un tipo delgado y retraído, más que bianco sin color, como si hiciera mucho
tiempo que no le da el sol. Violeta: es una chica que íntqactúa con él, al parecer, pues
aunque estén en el mismo espacio quizá no comparten el mismo tiempo. El tigre está
hecho por al menos tres actores, que.a veces entre ellos -con recursos corporalesvan conformando a la bestia, y a veces la hacen cada uno por separado. la presencia del
tigre es anunciada· por tres notas, de pie{erencia sacadas de algún instrumento hindú,
las cuales compondrán el leitmotiv de la música de la obra. ·
·
Jorge:

Un tigre me persigue en esta jungla de
dos habitaciones. Comenzó un martes
ant~s de la pascua, y no sé por qué.
iSerá un tigre místico? Me acech~.
lo siento cerca, cómo me respira
en lá nuca e incluso ha babeado mi
almohada. Nunca lo he visto, pero. sé.
que está por aquí,.

-Jorge:
,Violeta:
Jorge:
Violeta:

'

Jorge:

Violeta: ·
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:

Hace tiempo que no le abrta la puerta a
nadie.
Nadie verna a visitarme por el tigre.
Quesque un tigre le comía las almohadas...
No es un tigre de fuego como el de Blake.
iQu~ clase de tigre?
No es un tigre feliz comq el de las
Zucaritas.
i Con qué lo alimentas?

Violeta:
Jorge:
30

No es un tigre esquizo como el de Wínnie
Pooh.
iEn qué ledas agual
Es simplemente un tigre, con sus puntos
y sus comas.
P:ilido porque el tigre lo había asustado,
rojo porque el tigre lo había mordido,
verde porque el tigre lo había mareado,
negro porque el tigre no,lo dejaba dormir.
Ayer por primera vez lo llamé "mi tigre".
Lo vi abrevando en la taza del° baño y
me dio ternura. Me había seguido toda
la mañana, yla tarde y parte de la noche.
Quizá era quena sabía cómo acercarse.
Yo no sabía cómo acercarme a él. Obvio
que alguna vez le tuve miedo, pero ayer
se lo dije, lo llamé "mi tigre".
"No es un tigre", me dijo un día.
Es mi tigre.

Violeta:

Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:

iUn tigre de colores? iUn tigre de papel?
iU n tigre de pelo en pecho y patas y
azotea? iTe araña? iTe muerde? /Qué es
lo que hace contigo?
Violeta me preguntaba cosas del tigre y
yo solo le decla:
"Es simplemente un tigre ..."
, ... con sus puntos y sus comas.
Una vez le pusimos una trampa para
capturarlo. Vasos de agua, uno más
grande que el siguiente, porque...
El tigre me. despierta por la noche,
y la única manera de evitar que siga
gruñendo en la oscuridad es dándole un
vaso de agua.
Yle pusimos la trampa, pero en ella sólo
cayeron un par de angustias, tres ratones y
una sentencia de vida, pero de tigres nada.
Un tigre me persigue.
Decla llorando.
. Un tigre me persigue.
Decía con risa.
Un tigre me acecha.
Decía en el baño.
En el día, desde que me levanto; por 1a
noche hasta que mata el sueño.
Un día, sentado en esa silla, me dijo:
Violeta.
Tú no sabes cómo es el tigre. Lo ~ien_to
caminando sobre el techo .. .
...hurgando en mis cajones .. .
... hurgando en mis cojones ..:
.. .lo vigila todo.
iTe ha arañado?
Sólo cuando me ria.
iTe ha mordido?
Sólo cuando respiro.
Le dije muchas veces que se saliera de es_a
casa.

·Jorge:

Tigre:

lo he sentido. Aquí. Su olor. Su sabor.
Vivo. Es un humano y me persigue. Lo
oigo cuando va a orinar, lo veo cuando
se esconde bajo la cama, lo huelo en su
hastío infémal. Un humano me persigue
y quiere acabar ~onmigo.

Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:
Violeta:
Tigre:
Violeta:
Tigre:
Violeta:

Jorge:

Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorgé:

Violeta:

No lo puedo dejar, es mi tigre.. sólo rrúo.

31

Lo he sentido. Un humano me desea y me
' persigue.
.
En esre cuarto que es mi jungla
'

Se lame los bigotes cuando me ve feliz .
Se pasa la'lengua sobre los labios cuando
meve.
Me quiere .. .
Me desea .. .
Me persigue ...
Me acecha ...
Le dije que llamara a Jn fumigador, pero
no quiso.
Ayer me dijo "mi tigre", pero él fue mlo.
Le dije que le pusiera manteca en la patas
y se lo llevara al ria.
Él me quiso.
Le dije que llamara a un cazador experto,
que lo disecara o que se lo sirviera frito.
Pero dijo que no, que no, que ...
...el tigre es "mi tigre", noun tigre postizo.

Cuando lo conocl, Jorge coleccionaba
míradv
Yo comía frutas y yerduras.
Jugos y golosinas.
Conú nueces y albricias. •
· Probó las mieles y los gerundios.
Amando, cogiendo, durmiendo, saliendo,
bailando,deseando,sufriendo,dohendo
y jamás.
Pero un d!a se intoxicó con pollo y
melancolía.

�Me tragué el orgullo y venia envenenado.
A partir de alú, todo me comenzó a saber

Jorge:

Jorge:

amarillo.
Violeta:
Tigre:

Un ella me despertó el olor amargo de la
carne humana. Jorge se llama. Jorge me
llama con su sudor avinagrado. Para los
tigres lo amargo es dulce y lo dulce es
obvio. Él fue quien me llamó con su olor
malbicho. Por eso empecé a comérmelo
poco apoco.

Jorge:

,
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
,

'
Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:

Violeta:

No es un tigre blanco· como los de Las
Vegas.
¿Cómo es el tigre?
No es un tigre de Bengala.
¿Con qué lo alimentas?
Ni siquiera es un tigre ontológico como
-.
el de Borges.
t.En que le das agua?
Es solamente un tigre, con sus puntos y
sus comas. tLo oyes?
tQué? .
Son tres notas sus pasos.
tCómo?
'
Tres notas suenan en mi cabeza
y me
persiguen de cerca. Lo siento acercarse.
Lo siento en la azotea, en el sótano y el
esternón. Me crispa los nervios, me eriza
los vellos. Son sólo tres notas, pero sé que
estás cerca.
tQuétieues?
Hoy me mordió un tigre.,
,
tCómo?
No es nada, ya se me pasará. E's sólo

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11!

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11

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Un tigre me persigue. Siento miedo. Siento
mucho haperlo llamado "mi tigre", porque
en verdad me da ternura, pero no quiero
que me siga arañando, no quiero que me
sigua mordiendo, no quiero que me siga
dando órdenes que no puedo incumplir.

11

'-.

Violeta:
Jorge:
Violeta:
Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:
Jorge:
Tigre:

tigre?

Violeta:
32

iQue te paraste de manos en un crucero?
El tigre me lo ordenó.
¿Pero le haces caso al tigre? le dife. '(o
ere\ que lo pocl1as dejar ...
Pero me da órdenes con la lengua rasposa
en mis oídos:
Tlrate al pozo de los deseos.
No quiero.
Cómete una nube de limón.
No quiero.
Sirveme tu sangre con un poco de
tamarindo.
Medafrto.
Lámele las patas a tu enemigo.
No quiero, no quiero, es asqueroso ... pero
ni modo, es mlo.
tHiciste todo eso?

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Jorge:
Violeta:

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Jorge:
Tigre:
Jorge:

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1,

un tigre, puedo controlarlo. Él no me
va a dominar a mi. Es sólo un tigre, sé
perfectamente cómo manejarlo.
Bueno, si es sólo una fase ... pero iun tigre?
¿En verdad crees que puedes controlar al

'

Me ha seguido por varios ellas. Conozco
bien sus movimientos. S~bré cómo
deshacerme de.él... cuando llegue el
momento adecuado, claro está.
Me dijo aquella vez. Pero tcómo sabrás
que ha llegado el momenlol Digo, quizá
el momento es ahora, antes de que sea
muy tarde. Le dije,
Nunca te ha perseguido un tigre, es
lo que pasa. Estás celosa. Yo sé que es
arriesgado, pero verlo ah!, con sus garras
y sus dientes, con su aliento de peluche,
su simetría perversa ... cómo no sentirse
halagado cuando el tigre te persigue.
Yo lo dejaré cuando' yo quiera. No hay
problema.

Violeta:
Jorge:
Tigre:
Violeta:

11

,.

No lo puedo negar, el tigre es m\o.
La última vez que lo vi me dijo que le daba
vergüenza.
Mucha pena. No puedo mirarte a la cara.
Me da pena que rrie vean con el tigre
porque me dirían "pintito". No puedo
soportar que en la calle me miren.
Tienes un tigre pintado en la cara.
Es por eso que nadie viene a visitarme
ya, tverdad? Es por el tigre, lo sé. Les
da miedo verme con ~l tigre, porque
saben que ustedes también tienen uno,
pero nunca se les ha salido de la jungla
como el mlo. Es tan bouito. Por eso les
da miedo venir a verme. Nadie odia a mi
!
tigre como yo mismo. Nadie podrla ser
más incompleto en este mundo que yo
sin mi tigre raído.
tEl tigre te duele?
N(} me duele, Violeta, me persigue.
Me provocas.
A m1 siempre me gustó Jorge ... pero a él'
sólo le importó su tigre.
33

Violeta.

Jorge:
Tigre:
Violeta.

Jorge:
Tigre:
Violeta:

Nunca pudo aceptar su tigre. Su tigre lo
perseguía y se lo comla lentamente. Pero
él también se comla lento al tigre. Al fin
y al cabo, el uno no puede ser sin el otro.
Cada quien su tigre.
Un tigre me persigue y todo está dicho.
Un c11a sobrevendrá el,silencio...
Cuando dé mi salto fino.
Ahora yo tengo que limpiar estas
manchas que dejaron. Aqu! fue donde
un cl1a sobrevino.
El silencio. El vacío. Yde pronto ...
Sobrevuelo el cielo y me abalauzo sobre
el segundo infinito.
Lo perseguía un tigre entre la selva de
cañas.

Tigre:
Jorge:
Violeta:

En cada esquina, entre sus sábanas.
Un tigre me cazó.
"Muerto el perro". dijeron sus amigos y
familia, "se acabó la rabia".

'
Oscuro y silencio súbitos IV.

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•

Confirmar una certeza que lo se~irá siendo: es difícil
escribir e~ cualquier idioma, en todo lugar geográfico º.
en las varias posiciones que hay. La dificultad es la misn1.a,
sea con un lápiz, un dedo en la arena, una laptop, o una
Bic azul. Un sentimiento ro1nántico aun sin caducar
sugiere que la escritura poética podría encontrar e_spacios
de realída~ más propicios que otros. Allí las musas se
sentirían mejor ( como felices, hasta completas), o
bien vendrían con menos dificultades: sin necesidad
de llamarlas ní tenér que·decírles que vengan. En ese
contexto ideal aparecerían elementos privílegiadores:
la casa natal, el olor de algunos árboles, los ecos de la
infancia reflejados en el color del cielo, vecinos mejores,
la hun1edad de ciertas lluvias.selectas que llegan siempre
igual, sonidos en las calles sólo semejantes a lo que una
vez fueron, algunos vientos en su nitidez o polvareda,
etcétera, y demasiado más no siempre necesario. Ascesis·
y onomástica: ~e trata de nombrar todo de nuevo.
e alguna forma, la aparición
de palabras en su mejor orden
-cuando la poesía se siente
lo más parecido a sí núsmapodría quedar favorecida por una realidad
virtualizable (en tanto espuria mezcla de
virtual y virtuosa), que siempre estaría
esperando agazapada, incluso antes de

D

haberlo estado. La poe~ía exi~te primero
como promesa de sí misma. De lo que
uno puede ser cuando ya no está 'en sí ·
mismo. Quizás para muchos esto sea
absolutamente cierto y la excusa de lo,s ·
elementos propiciatorios tenga valor real
aplicable a la vida literaria. Allá ellos.
Gabriel García Márquez acotó intentando
aportar precisión al enigma: "El lugar
donde se escribe es uno de los nústerios'
insolubles de la creación literaria".
Alguien, en otro tiempo y en distinto lugar
de cuyo nombre podría acordarme, me
dijo que en su "nuevo" país (el posterior,
pues el pri.Ihero le vino de·nacimiento) le
resultaba imposible escribir porque los
aromas y los sabores eran diferentes. iSerá
posible?
, En mi caso, el contexto, tanto geográfico,
sentimental, como culinario, resulta neutral
La página en blanco (diana del solitario) es
la sola región por habitar. Única causa de
crisis. Cláusula y efecto. En su tentativo
espacio, es lo primero que se ve: el quieto

itinerario de una quimera en desuso donde resaltan
sentimientos con revelado instantáneo, imágenes que se
saltan el cuarto oscur¿, polaroides y kodachromes que
amplían el escenario emocional retratado por el lenguaje.
Mar de circunstancias, océano del ser a su antojo; blanco
que -es el único blanco, Es el vacío espléndido el que
fomenta tan grande riesgo y no todo aquello que está
fuera de él, sean los tactos, los perfumes planetarios, o
·10 que teng;para decir con sus resultados el pais¡je. Eso
poco in1porta, y cada vez menos. Es la página, exenta de
propiciarnientos, ella, la orilla invisible, salvadora, a la
cual llegar y construir un refugio donde quedarse. Hogar
exclusivo, casa del tono y del sonido. Uno escribe para
escucharse. La poesía es un pensamiento que para hablar
consigo mism6, canta.
Alejado de la catarsis de la confesión, del avatar con
apariencia de hecho y reproche, entro al paleolítico
futuro de la imaginación vestido con ropas de seda
para lucir pasado mañana. Me veo en el espejo hacia
delante, y el espejo a 1a vista es transparente. Alli,
en el ahora adelantado como respuesta al pretérito
(imperfecto) en fase de borranúento, surge un tiempo
en condicional: el que proviene de la realidad que bien
no sé si por casualidad o causalidad pasó a ser referente
del que todavía soy, incluso como futuro incierto del
mismo ser que antes fue otro (casi el mismo, pero a
medias diferente). Se trata, no menos, de acertar con la
posición de la mirada y de saber mirar lo que siempre
emerge idéntico /Dirá la verdad el Eclesiastés cuando
sentenció que no hay nada nuevo bajo el sol? Recurro
a Alejandro Dumas par:r sintetizar una historia similar:

YO NO DECIDÍ ESCRIBIR EN ESPAÍIOL, PERO ESTE IDIOMA (O
LA SOMBRA ANACARADA DEL ARCIPRESTE ENTRANDO POR LA
,VENTANA) ME HA SECUIDO~ COMO FUTURIDAD, ANACRONISMO Y
VOLUNTAD DE AUTENTICIDAD.
"Mi imaginación enfrentada a la realidad se parece a
un hombre que, visitando las ruinas de un monumento
destruido, tiene que pasar por los escombros, seguir los
pasadizos, agacllarse en las poternas, para reconstruir
más o menos el aspecto original del edificio en la época
que estaba lleno de vida, cuando la alegría lo llenaba
de cantos y risas o cuando el dolor era un eco para los
sollozos".
35

34

,

Tal como aqu~l hombre .solitario que entra a una
iglesia porque no tiene otro sitio a donde ir, entro
en el lenguaje para orar y esperar que el milagro de
sentirm~ más cerca mío cuando soy yo se cumpla. Y
hasta mora, con explicables excepciones, el milagro se
ha cumplido. Escribo para reconocerme mejor que en
el espejo. Para sentir que sigo siendo mi poeta favorito.
Es la lisonja del cazador que ha disparado a lo alto
porque sabe que las bestias andau a ras de tierra. Es
el escopetazo sin causa, tiro por la culata, razón de
cetrería lírica por cazar. La poesía, casa de una caza,
sortilegio sin instrucciones de uso. Es la conciencia
feliz de quien a destiempo celebra su equivocación
favorita, su nado atemporal contra la corriente,
oyendo, tal como me pasa casi a diario, la partitura
de un río fulminante y marrón llamado Brazos, el cual
nació t~aducido. En mi versión, Texas es un río largo,
autopista líquida, que va a dar a la mar, aunque sea
difícil amar la falta de maravilla. La realidad aprendió
a vivir en la tercera orilla.
La pregunta, entonces, ipara quién escribol,
queda al instante borrada por la otra, obstinada y
seguramente sin resolución: ipara qué escribo? La
única respuesta seria setía: porque no puedo dejar de
hacerlo. En esa tautología atravesada por un sortilegio
sin narrar y por su herida de muchas cosas a la misma ·
vez, soy-víctima de una seducción. Narciso nada para
no tener que mirarse. En la soledad de su natación,
el regreso será siempre hacia un lugar con palabras:
donde la visión es una y unánime. Después de todo,
el lector es un imllginario parcial, una derivación que

/

evita ser definida. Mejor no hacerlo. Escribir poesía,
aquí en Texas como en Andorra y Marruecos, o en
Birmania, por qué no también állí, es redondear la
síntesis del ser; la irremediable caducidad que roza
a pleno lo absoluto, para que éste vuelva a realizarse
nuevo otra vez, nuevamente irreconocible.
Escribo, pues, como salida de emergencia metafísica
o llegada a deshoras a una meta física. Cuando quiere,

�\

'
el cuerpo es jinete del alma. Si viene, siempre estoy.
Sigo su galope. Poco importa a esta altura quiénes
puedan descifrar mis exagerados descubrimientos, o la
ronda inmóvil de una soledad perturbada por alaridos
silenciosos: que importa si los lectores son únicamente
trés o dos mil, o no es ninguno quien lee y ya no hay
allí nadie para invitar al lenguaje, Cambiamos de
propietarios, hasta de avatares que nos abandonan.
La vida va en contra del mundo de percepciones que a
contramano la atraviesan. Dice la canción: "sólo se trata
de vivit". Y en el lenguaje que se ha quedado a vivir en
la diáspora, /cómo hacerlo para hacerlo, en la poesía,
posiEie? ·
Una cuestión meha hecho caso. Vivo aparte en este
pais que me ha dado residenci~ (en Estados l¡nidos me
des;uno) y aquí escribo, como antes en otros lugares
también lo hacía. Salgo a la calle, entro a un bar, al
supermercado, pago impuestos, llamo a un número
telefónico de siete dígitos, wrong number, responde una
computadora, miro por la ve_ntana cuando la lluvia
dejó de ser lo único posible (hay mundo allá fuera),
preparo_ camarones al ajillo, pasta con alcaparras, le
pregunto a los sabores, oigo ruidos idénticos, respiro,
me rasco la espalda, y tomo agua como toda la gente.
. A veces veo caer la nieve. Otras veces también.
Soy el mismo que escribe, quien apuesta a un acto ·
anacrónico: escribir poesí~ y seguir haciéndolo cuando
la ·palabra en los grandes mercados de la ideologia
sufre su peor crisis, desventurada metamorfosis.
_Agoniza para ser más bella. Pero -vaya triunfo- no
sé hacér otra cosa. Las alternatiyas fracasaron: intenté
cambiar la dieta, los horarios, correr diez millas
diarias, casarme, dejar de caminar, tener hijos, cambiar
de casa y de bicicleta, de mujer otra vez, de perfume
francés, dormir la siesta, comer menos naranjas, y
muchas otras cosas que también fueron más. Pero
la poesía seguía regresando, incluso sin lectores,
editores; y sin preguntar. Nunca hubo un innecesario
para qué, nt menos un por qué. iPor qué? Hoy la isla
es definitiva y ya no quiero dejar de ser mi casi feliz (a
menudo) Robinson érusoe. La isla a solas es además
archipiélago: sur y este de un mundo que se mantiene
distinto mientras no empiecen las definiciones.
Por lo tanto (y todo lo ya dicho que no es tanto), qué
importa ahora podeuesponder o no a las preguntas
que el profesor Stephen Hart (Universidad de Londres)
me hizo mucho tiempo atrás: /Existe un futuro p~a
la creación literaria en español en los Estados Unidos,

USA? Y: ihasta qué punto la manera de escribir de los
hispanos está condicionada por las expectativas creadas,
realismo mágico, pandillas, barrio, ruralismo de Nuevo
México y Texas? No sé, dudo para no tener que saber
y decirlo. Apenas me atrevería a decir que la amenaza
multicultural y el maldito crisol acechan, por más que
Robinson se niega a abandonar su isla castellana. Allí
morirá antes que la muerte: que ella y que el idiomll con
sus diptongos, diéresis y susurros. Hay esperanza.
Yo no decidí escribir en español, pero ·este idioma
(ola sombra anacarada del Arcipreste entrando por la
ventana) me ha seguido; como futuridad, anacronismo
y voluntad de autenticidad. Lo ha hecho por mí.
Manera también de recuperar la infancia marginada,
aunque no perdida, y liberar la lengua de su prisión
utilitaria, de coda gratificación instantánea. Alejado
como estoy del ámbitoJ1ativo del español (oyéndolo
menos), puedo reconstruirlo, ayudar a devolverle su
originaria privacidad. Eso quiero. Me animo. Agrego
prosodias, lapsos de sintaxis. Cuánta altisonancia
reciproca. No hay litotes, pero si hipotiposis y,
desgraciada o afortunadamente, mucha eplmone ignara
para oir en ese potaje y mondongo sonoro la_presencia
anhelada, el principio de las esferas cósmicas aplicadas
a las formas terrenales. Rasgos lingüísticos que me
conciernen.
Recuerdo a otros antes en situacíón similar.
Petrarca se apropió del italiano en una provincia
francesa. Roben
Browning y Ezra Pound provocaron
I
cortocircuitos en el idioma inglés viviendo en Italia.
Algunos, para no seguir nombrando, hicieron algo
parecido: José Martí en Nueva York. William Henry
Hudson (The Purple Land that England Lost: Travels and
Adventures in the Banda Oriental, South America) en la
Argentina. Puede entenderse. Ellenguaje se desdobla.
Mejor dicho, se encripta. Sólo tiene valor literario.
Mientras que el nuevo idioma cumple las tareas de la
cotidianeidad, el viejo despunta exorcizado, con olor
a recién haberse iniciado: En el habla se encuentra ~on
algo gramatical y telúrico universal que reside ahí,
donde lo inverosímil ha dejado de ser insignificante.
Hay alegría en -el vocabulario, la que llega tras haber
perdido la inquietud por el silencio básico y hasta .
entonces inn.ombrable. No en vano la poesía es el
sencillo ritual de la búsqueda de objetivo; de la nada
brota el tiempo aµn por habitar, tiempo que no es una
pérdida de tiempo, que no se pierde en el tiempo. En
su afán atemporal, la imaginación (ur¡a imaginación
36

poética debe respetar una lista de exigencias, entre
que puede estar presente todo el tiempo, y también
ellas responder a la transparencia de la inteligencia,
desde hace rato) sale de juerga, derrocha trabajo y
presentada ésta con un estilo vernáculo, sin adop:¡os, y
requisitos para continuar activa.
sin omitir la &lt;;redibilidad de una vida (una, aunque debe
En tiempos de zapping, de proliferante surfing
haber otras) marcada por acontecimientos casuales
cibernético y con procesós mentales ayudados por
y contingentes. Esto es, la realidad es tenida como
programas de software y de pantallas de computadora
accidente o circunstancia.
que fungen a la man,era de. páginas coloridas de un
Cuatro años antes de la publicación del hoy tan poco
libro, los materiales del mundo deben ser captados
revisitado libro de Nordau, la tarde del 27 de febrero
y demostrados con m~yor r~pidez que las "lriables
de 1890, Mallarmé dio una conferencia sobre su amigo
consideradas, en tanto que las diferencias entre las
el poeta Auguste Villiers del'Isle-Adam, mu.erro un
borrosas diferencias nunca llegan a ser consideradas
'
año antes, la cual comenzaba diciendo: "Nadie, que yo
. en completa forma (tampoco sus formas). A pesar de
recuerde, estuvo más envuelto en los pliegues visibles
todo este arsenal de nuevos dispositivos y parafernalia
de la ilusión, que desciende a nosotros, con su gesto
tecnológica recién inaugurada, la poesía continúa siendo
abierto que quería decir, 'Aquí estoy', éon una unidad
leída de manera convencional, teuiendo la participación
más vehemente o sobrenaturales, que los adolescentes,
del lector en el desciframiento de los envíos del texto,
que nacla Saben, en este momento eri la juventud, porque
igual pasividad que cien años atrás, dejando en claro
lo que P,arpadea en él fue el destino del homqre, no el
con esto que los posibles métodos para interrogar al
suyo, sino posiblemente el del hombre mismo".Un
embellecimiento que introduce. la poesía no pueden
amigo de Mallarmé, el pintor Edgar Degas, sentado en
medirse en términos de instrucciones a seguir, aunque
la primera fila, dijo apesadumbrado a los pocos minutos
tampoco pueden apurarse. En su cadencia hay una
de iniciada la charla: "No entiendo, no entiendo". Se
integridad emocional y formal que rescata la fe erda
levantó y se fue. La modernidad trajo la frustración de
realidad y descubre a su vez conexiones insospechadas
debajo del entramado retórico. El mejor uso de la lengua - las expectativas, Ia cual-comenzaba en la impotencia de
la razón para trabajar a destajo, y encontrar los atajos de
llega precisamente con ella, para no dejar de seguir
la interpretación.
llegando.
.
El lenguaje poético nunca resulta inocente; en
Max Nordau, en su libro Degeneración, de 1894,
la producción de sus efectos sufre un proceso de
atacó las formas del arte moderno. Lo llamó insano.
sofisticació_n y aplanamiento de las·expectativas. Las
Particularmente ~que! que no permitía la figuración
embellecidas condiciones de las frases, alteraqas a su
de los temas. As! pues, desde hace más de un siglo se
vez por los saltos de cesura y de rompimiento de las
le sigue pidiendo al poeta lo mismo: que prescinda
expectativas sintácticas, se resisten a ser reproducidas,
del l5nguaje figurativo, de la alusión y de la dicción
aunque finalmente ceden su porvenir a las apariciones
elevada. Que describa al mundo tal cual es, con la
legítimas de las frases. De sus enigmas no resulta posible
mayor fidelidad y la _mlnima elaboración. En síntesis,
escapar. Cualquier intento de esc~patoria sólo servirá
se le exige claridad de expresión y simpleza de
para situamos más cerca de la entrada. Lo que hace, y deja
organización, además de una parsimoniosa lealtad a
hacer, el lenguaje es infinito, convirtiéndose (y siendo ya
los sentimientos cotidianos y a las observaciones de
antes de ser) enla única trascendencia ala cual tenemos
los hechos ocurridos. Eso mismo: la sinceridad de la,
acceso; no es una fe cuya existencia podemos aceptar o
experiencia, y el lenguaje como ejemplo fotográfico.
negar. Existe; está allí como problema que nunca quedará
Dadas estas características de_contexto, la poesia,
exhausto. Su caso tiene afinidades con la historia del ·
para garantizar su espaéio ya de pQr sí acotado, debe
niño judío que andaba por el pueblo pregonando: "tengo
ser inmediata y fácil, y evitar presentar a las cosas en su
una respuesta excelente, ino hay nadie que tenga una
estado de ignor¡mcia y excepción. A partir de esta visión
pregunta?" El lenguaje poético responde a preguntas que
·con afán didáctico, la cual ha insistido en hacernos creer
todavía no tiene. Como corolario, su aparente inocencia
que el lenguaje ordinario tiene mayor importancia de
resulta inaccesible, pero su·sabiduría visual logra que la
la que en verdad tiene, se c;_oncretó el rechazo de todo
percepción cambie de aspiraciones. Después de todo, lo
discurso lirico que requiera más de una interpretación.
inefable
es siempre ilegible.
Para tener derecho de interacción social, la palabra
37

�En la pelicula Slee¡xr (El dormilón, 1973), de Woody
Allen, uno de los protagonistas recita un poema pésimo,
el cual, sin embargo, es celebrado. Es el mundo del futuro,
año 2173. ¡Llegará a ser algo parecido el nuestro, teniendo
en cuenta que con este milenio, tal parece, finalmente el
futuro ha llegado? Dijo William Wordsworth hace 200
años que el futuro llegaría en el año 2000. Ya estamos
en 2009 y, sin embargo, nada. Todo igual, o casi. Los
acontecimientos mienten. Difícilmente vayamos a
ver el futuro' tan pronto, aunque sin dudas el presente
continúa llegando cargado de expectativas. Ysí Yiene,
en caso de que venga, iserá el futuro tal como ya lo es
en las ciencias, esto es, una señal del cumplimiento
planeado de la sorpresa y de aquello que imaginábamos
aunque no habíamos pensado ver curnplidol
En tanto intermediaria de ese cumplimiento, la poesía
conversa con lo indecible que todavía queda por decir
y que conserva actualizado el futuro de profecía del
lenguaje. Con su capacidad para imaginar significados
ausentes o negativos, la poesía acepta soluciones
anacrónicas, en cuanto recurre a un exceso de formas
y a una restricción de contenidos, algo en directa
contradicción con la tpoca actual, donde la información
debe dar pautas directas y resolver los devaneos
de la realidad con una sarta de razones obvias, con
instrucciones que salen al paso, previstas de antemano.
En la poesía china se considera un fracaso que
el poeta no pueda trasmitir una visión objetiva del
mundo a· partir de su estado de ánimo; ipuede ser
un estado de ánimo objetivo? Escribo poesla para
intentar entender los estados de ánimo del lenguaje.
Por lo tanto, ies mi poesía un cuento chino? La veo,
cuando la imagino, como una gran muralla con un
agujero en medio por donde la visión puede colarse
y estar más cerca de lo que la separa. El acto no
podría ser más simple, y sin embargo alguien mira
a través de J9s·ojos del lenguaje para que el objeto
no quede indiferente a la contemplación; la poesía
es pues un acceso a lo desacostumbrado y nada lo
es más que el estado de ánimo del propio poeta;
lenguaje y poeta son mutuamente la mirada del
otro, y el poema es lo que está en medio.
En un yerso emblemático posible de ser considerado
síntesis de la estética modernista en la plenitud de sus
logros y fracasos, confiesa Rubén Darlo: "Yo persigo
una forma que no encuentra mi estilo". En esa asimetr1a
entre lo que está y lo que todavía no puede alcanzarse
como cumplimiento de un plan estipulado oscila toda

la poesía moderna. La voz que al ser habla emocionada
no necesariamente exíste con un destino a cuestas. La
poes!a, como la propia existencia humana en el poema
de Wallace Stevcns, "es un río que fluye a ninguna
parte, como el mar". Es, entonces, algo definitivo que
imaginamos entender, un tono que creemos escuchar y
que por eso llega: p3;ra ser escuchado de cerca.
·
La poesía traduce a su propio idioma el sonido de orro
idioma que vino de antes para nacer nuevamente en la
escritura que al mrsc cambia de porvenir y significados.
Su p'rosodia no tiene ninguna deuda· con la austeridad Es
un pensamiento que desde lejos se escucha y cuando le
prestamos atención ya esta ahí, culnúnando todo lo que
ha sido dicho a partir de ese momento, fuera del mundo,
desplazándose por encima de algo que en cualquier instante
puede convertirse en necesario, aunque no todavía.
La poesía es un deseo que tiene la necesidad de
sentirse registrado por una retórica posterior a la que ha
logrado huir, dejando para después el ohido de la primera
orilla sonora a la que podría haber llegado. Hablo de
"ohido", pues el poema no puede repetir sus ritmos, debe
desplazarse en plan de borramiento y de in.ruguración
otra vez. La poesía no puede tener otra obligación que
salirse, como pueda, de la sintaxis generalizadora para
encontrar en lo que no puede describirse un tono y todo
lo que venga después, co~o algo abrupto sin declarar.
De esta manera, el río de Stevens nos lleva a un lugar
que no puede ser declarado, adonde la dicción actúa por
contraste, presentandó un punto de ,1sta que tanto le da
ser validado como todo lo contrario, pues su propuesta
es emocionar intelectualmente, no mediante emqciones
corn·encidas de que sirven para algo.
Refiriéndose al doctor Copeland, el narrador de
la novela El corazón es u~ cazador solitario, de Carson
McCullers, afirma: "Esta noche él leyó a Spinoza. No
entendió completamente el intrincado juego de ideas
y las complejas frases, pero a medida que iba leyendo,
sintió un fuerte y verdadero propósito derrás de las
palabras, y sintió que casi entendía". En una de las
enrradas de sus diarios íntimos, Wirtgenstein escribe
tras haber leído unos poemas de George Traid enviados
por un allegado: "Querido Sefior Von Ficker: le doy las
gracias por las poesías de TrakJ. No las comprendo, pero
su tono me hace feli::. Es el tono propio de los hombres
verdaderamente geniales". La poesla debe tener ese tono
de genialidad cuyo significado es lo que menos importa.
El tono, ese gran amuleto de la poesla, el dispositivo que
inventa una dicción aparte en el idioma y de,uelve a las

palabras la condición efusiva que las hace tan felices
como al lector inteligente, aquel que siente que "casi
entiende". El poema, a fin de cuentas, no es más que un
descubrimiénto acústico visual en vías de desarrollo.
Wirtgenstein termina el T ractatus afirmando: "De lo
que no se puede ha.blar, mejbr es tallarse". Entendido.
iYaquello que puede oirse mejor, de qué manera decirlo
para no callarlo? Por lo tanto, ide qué depende más el
poema, de aquello que no puede decirse, o que sólo
puede decirlo el silencio, o bien de la forma de decirlo?
!\lucho ínfluye en el resultado la acumulativa forma
de repetir el acto de la respiración en el lenguaje, ese
vértigo reconstruido por cada frase llegando detrás de
la posterior. B lenguaje reconstruye espacios perdidos de
sonidos que ni el deseo de querer decir más ni la memoria
de lo leído han podido reemplazar por orros.
En el poema, desde el punto de vista semántico, nada
cambia (una interpretación es reemplazada por orra),
pero todo se sigue agregando para que la continuidad
sea siempre diferente, a punto de desaparec-er con Jo que
el lenguaje ·inscribe, como si nada hubiera sucedido y sin
embargo sea necesario dar cuenta de Jo que no ocúrrió.
Ese lapso entre el no decir y la abundancia de cantidad
dicha debe su prestigio a la simetría
que genera, El tono es la sirncrría
en su momento de mayor nitidez.
Acota Marcus du Sautoy que "la
palabra simetría evoca en la mente
objetos que están bien equilibrados,
con proporciones perfectas. Estos
objetos materializan una se"nsación
de belleza y de forma. La mente
humana se siente constantemente
inclinada hacia todo lo que encarne
algún aspecto de la simetría.
Nuesrro cerebro está programado para percibir y buscar
el orden y la estructura".
Las palabras, más por afinidad de causalidad y no
po~ el azar asociado a la construcción de frases, hacen
todo lo posible por escuchar y hacer que las demás
palabras lo sepan; la experiencia de la escucha las ha
obligado a existir en la escritura y hacerse escuchar
dentro y fuera del tiempo, en ese lapso de ritmo, en ese
big bang desactivado para empezar de nuevo, en que la
prosodia ha detenido al tiempo. Schonberg decía que
la música era arquitectura congelada. De esta roonera,
el tono comparte con el ritmo el afán por conseguir el
detenimiento del tiempo, expresándose en medio del
39

sonido, como complemento sincrónico de la simetría,
mejor dicho, como sinónimo de ésta.
En Symmetl)', libro de 1952, Hermann \Veyl afirmó
que "La belleza está ligada con la simenria". La belleza
del poema comienza en ese momento cuando resulta
difícil prescindir de la decisión final de\ tono, pues
éste congrega el u~ de la sintaxis con la simetría de un
ruido que en su vida posterior era melodía, portento de.
una significación a partir exclusivamente de lq que se
oye. "Yo hablo y tú me entiendes"; esa es la relación de
complementariedad entre el tono y la sintaxis, dejando en
medio a l~s repercusiones que no pueden ser ignoradas.
En su libro Silence, John Cage observa que "donde
quiera que estemos lo que oímos es fundamentalmente
ruido. Cuando lo ignoramos, nos perturba. Cuando lo
escuchamos, nos resulta fascinante".
El ruido de inverosimilitud que debe acompanar al
desempefio del poema y poner la nota discordante en la
prosodia, podría ser asimilado como tono, y de esa manera
ser considerado como la coartada sonora ideal para la
estrofa. Con todos los ingredientes que componen su
peculiaridad, con su Zeitgrut pm'io y posterior, el tono libra
al pensamiento incltúdo en el poema de cualquier amenaza
de atrofia y afonía, de los eufemismos
propios de aquella poesía que
, nabla por no saber cantar, y cuyos
requisitos resultan innecesarios. El
tono es el ruido sublime y silencioso
(el lector debe acercar la voz al
oído) que no pierde la ocasión de
convertirse en otra cosa a la primera
oportunidad que tenga, incluso en la
antítesis del silencio.
Repercutiendo en la frecuencia
de su intensidad y en convivencia
astuta con la abstracción, el tono contiene el sentido
audiovisual del poema, esa resonancia ampliada y
eso que por doquier dentro de las frases adquiere
dimensión de plenitud y complacencia inaudita, la
cual obliga a escuchar a partir de un referente unánime
y sucedáneo de sí mismo. El tono; predilección por
una insinuación organizada, por un plan de indicios
que conviven al margen de los ~rgumentos y de los
arrebatos elementales, casi siempre emocionales, es
el elemento que, sea lo que sea, permite la salida de la
rutina y la entrada a un fundamento inesperado pero,
después de conocido, deseado para hacer pensar y
dejarse oir "O.
·

�POESlA
-

'

Objaos stn consecuehcias (*) ·
iclut en d vpeabulario}

Marcelo abre los ojos al mar
bresalaspalabrii .
. dis1;r;ll&lt;Ías para~~· ·
· ,a aioo ~ ele'vai atbeJl

ínejor díchó. ttso que ~e. ]p

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•babia puesto _de acuerdo ~n ~ r.a&amp;ado
a e ~ su ciclo con los claveks:-cl
;vido~étlaiado por ~1lorde_!líás.
fot~6i1as ~ el~
toria:ts'la µnagen llltjordlténdida,
~ón dd:sentido en el sigriípca
!DOmtnto-estáhí~palabra~
cosas cpnQti~s de aittemátlo.
segqrittó idioma ql,lCrien~ ·
serlo ).)P.lhaberse t19.edadó tan callado.
añana será pa.rte 4e un enaé~bó.
PI'Q~ Math~ eHá ibstraéción,
esQ.gia ele l:&gt;ohlwl eonvemda en
·cm. uamafjnt~9~.ate
· dd~raut
en&lt;;0ntrata al:
é,¡tiererl~. la vida

e

tn$$antes&lt;k

sa

Ne!da.dco ·

NI

CUILLERMO IA.RAMILLO TORRES

Para Martínn Bermejo Poeta y Rey de los Vagabundos

Marcelo abre los días con el hierro de los olvidados
seca la ropa seca el núedo seca el tiempo seca el cuerpo seca el vino
en el vaso vaciado vacío de ayer noche
Marcelo abre los ojos al mar y el mar juega entre rocas a cantar el
nombre de quien no estuvo abierto a la derrota
habla del sueño habla de toda la tierra que le han metido dentro
y sueña el lirio con ser ave y sueña el polvo con ser hiedra

nwe~a

Marcelo abre el sol con el andar de los distraídos

do

mudo el niño desanuda el pañuelo del canto y se abre al deseo y

ir

toen su
~pudieron

l~_p.h!ida.más

corre por la playa bebe arena bebe espuma y trae bajo sus mantas
la promesa de abrazar la siembra
Marcelo abre los ojos al mar y la espera es de diosas amorosas que
brillan como aceites olorosos y el cuerpo se quiebra en el cristal
bajo edilicios y gritos de niños perdidos de hombres que braman
mujeres ausentes y tranvías varados
pero en su voz siempre el mar y la gaviota
la arena y el constante cuerpo de la muerte
Marcelo abre los ojos al mar y la noche se cierra en el delicado
sonido del trueno

�POESI&gt;.

Algo suena auna mujer que se va de casa
gt

CUILLERMO JARAMILLO TORRES

aquí se va la sangre y se va un ave de papel planeando sobre los edificios surcando
el delicado sonido del trueno

y aquí mi costumbre abierta de escupir la pus

sobre los pueblos olvidados y las casas de adobe mientras recuerdo tu beso
de aquí a la luna te quise ayer cuando apenas ella me tenia en brazos y de aquí
a las estrellas te querré ahora que mi balada la silben los muchachos con su
cigarro de mariguana
y de aquí a que abran las flores de marzo te beberé en el dulce licor del colibrí
mintiendo en este cuerpo de cristal y esta lengua de sal y este vientre aguamarina
este sonido de agua remota de grifo que noche a noche entera noche está en el
vino de la copa escaseada
aquí se va la sangre se va el ave de papel planeando sobre los edificios y los niños
afilan sus navajas contra los muslos de las yeguas de noche abejorros del deseo
en tus oídos zumban tan fuerte y acarician tus senos de muchacha adormecida
en el cuadro de los distraídos mientras algo suena a una mujer que se va de casa

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Ydel encuentro entre las dos miradas parece surgir
w1 grito sangriento qeMedusa.

Jorge Aguilar Móra

t

•

Digamos que una joven de piel blanca aprieta bajo su pecho una canasta de mimbre; las figurillas
del cesto están trenzadas en serpientes que limitan unas y otras por medio de serpennnas de
unos carrizos cortísimos. Apenas y contienen tantos frutos: cerezas como labios antes de una
despedida; hojas de vid tan verdes casi bl~cas son las niñas del esposo; duraznos con la envidia
de esa piel que debió haberse gastado entre sus dedos; uvas con sangre de hombre [vir)o de la
mujer]: estas últimas palabras en la cesta (granadas para mi oído), uvas con fornia de lagi:una,
vertidas en racimos, pisoteadas a sorbos en un lapso total de nueve meses; higos de Cierta
similitud con el sexo de mujer: rojos, escurridizos (mujeres: higueras de añosas ramas verdes)
que se caen de maduros y vuelven a florear; manzanas que recuerdan al padre (su ptohibición
de comer).
Pero en la noche, cuando el quinqué deshacía las sombras que su padre inventó con sus dedos
de fósforo l azufre, los pechos levantados del sueño de tener hombre en casa la hacían situar
su lengua en la manzana: mordía un poco en el centro y devoraba todo; el zumo caliente de
la exacta mitad escurria por las m'.iillas y hacia el cuello; luego lo restregaba en sus cabellos
de lino, de manzanilla y azahares, como en el día de su boda ( (recuerda el blanco velo de_ la
nieve, los fiordos imponentes del vestido, el 1:1aelsi:rón de su boca al afumar lo que abuela diJ_º
(del pergamino izquierdo de su brazo): te tomo por varón)) Después de tener boca llena de .
semillas las enterraba en el jardín de serpientes y carrizos, para que, con un grito sangriento.
de Medusa, creciera una manzana.

fa

Ycuando mue,·e el pez en la arena
lds ojos se evaporan I y al reflujo
recobra el mar lo que le pertenece.
José Emilio Pacheco

•
Digamos que es un niño: tiene la piel de nieve.
¡Cómo no recordar ese.:uello largamente acariciado la cabeza inclinada a la derecha su
camisa de hilo blanco cae del torso desnudo
su mirada de frente dos ojos de café (origin
ario de Arabia, en el siglo XVU) que aroman
sendas tazas la oscura cabellera de amplios riz
os y esa piel tan lozana por la fruta que ofrece
a los macchantesl ¡Quién desearía romper esas
dos tazas de recuelo (al pasar por la madre del
café) la cabellera libre el torso alguna cesta?

Al guardarlo en un cofre perderá transparencia.
Alverterlo en el agua declinará su fuego.
Al hundirló con furia se anclará con el fango.
UN DÍA RETROCEDE
: hombre: de la tribu aracnoides
[meninge colocada entre la duramadre y la piamadre].
Quien le habla oye también, hasta la médula,
a Ute Lempet &amp;: The Matrix Ensamble· luz
fósil, liminar: Die M~schel von Mar~ate :
petroleum song -Shell!, Shell!, Shell! (Luz
negra, de petróleo: café como el mar Negro).
Siguiendo con la ruta de Américo Vespucio conquistó el archipiélago de su alma después de tres
semestres de poesía. Del periplo se trajo la ternura de un tiburón del Bósforo y una mandrágora
que.guarda en sus apuntes. Tocó su corazón con los nudillos y vio por la abertura de la ausencia
más allá de Turquía (hacia lejano Oriente, donde algún tokonoma dice: niño).

;1

Fue asiduo de la química: se sabía de carbono [del lat. Carbo, carbón] y buscó los enlaces de
carbono/carbono, gracias a los reactivos de Grignard [que reaccionan con humedad y oxigenoJ.
Los pequeños quinqués bajo sus cejas recordaban al padre su luz embriagadora (luz fósil, .
liminar). Decían que su .sonrisa era como un dianiante: la Gioconda -supuso la de Mársias
desollado por Apolo (Guido Reni). Pero él era Perseo (quien cortó Ia cabeza de Medusa)- de
Cellini.
Mientras la córnea le preguntaba al iris, iris al cristalino, retina, al punto ciego; el joven se fue al
mar, su nueva residencia -una manzana. Partió buscando un lienzo de 70 x 70 cm, de Polidoro
Caldara, robado de la Galería Borghese de Roma.
: un joven de cabellera larga y mirada caliente y aromática levanta una hoja en blanco sobre el
piso y ase su retrato (digamos) c;on los dedos de fósforo y azufre:
66 luces marcas registradas
permiso no. l de la Sría. de Industria Y,Comercio
13
El Caravaggio
(1495-1543)
«Il giovinetto con canestro di frutta»

: un niño -repetían por los pasillos y hasta el Bósforo (estrecho de Bizancio: el Mármara, el
mar Negro): estantigua, visión, encondadura del antes y el ahora. Nació en algu.na cueva de
Grimaldi O Lascaux. Llegó en medio de preces y salmuera. Sean esta_s potestades el llanto por
el que no desnazca.

44

45

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�IMCRID ARRIACA

En pleno porfíriato y "cientificismo ilustrado", Justo Sierra afirmó
que México sólo había pasado por dos reYoluciones, es decir, por dos
aceleraciones efectivas en su evolución histórica, la Independencia y la
Reforma (apud. Ramos, 1987: 23). El ''Maestro de América", como se le
llamó a Tusto Sierra, muere en 1912 mucho antes de que pudiera emitir
juicio afguno sobre el saldo de la lucha nacional que apenas comenzaba
en nuestro país: la Revolución mexicana.

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Al verse a si mismo, al mexicano le es imposible no
invocar toda esta cuidada construcción histórica
e institucional, que aunque contradictoria con la
realidad, da sentido al transcurrir de su vida y es de
un modo u otro el fundamento de su idiosincrasia.
Al respecto, mucho tiene que decirnos Jorge
Ibargüengoitia (1928-1983), quien se distinguió por
su agudeza narrativa y humor mordaz e irreverente.
Desde su modo muy particular de describir y narrar,
Ibargüengoitia plasmó la cotidianeidad del mexicano
sin negar su propia condición como tal. Y con ello
deseo exceptuar la condición de un mexicano sufrido
y victimizado; más bien me refiero al mexicano
que inmerso en una red de costumbres y prácticas
sociales, opta por una actitud camaleónica en la que
disfruta en ocasiones dicha red, en otras la padece,
y mucha~ más simplemente no le queda más que
burlarse de ella.
las décadas de los sesenta y setenta, y fue, en
palabras de Ana Rosa Domenella, "uno de los pocos
escritores mexicanos antisolemnes" de la época,
cuya audacia y libertad le permitían cuestionar
el monolítico discurso oficial. Los escritos de
Ibargüengoitia transparentan parte de la identidad
del mexicano sin necesidad de asirse a metodologías
y lenguajes sociológicos sacralizados. Ibargüengoitia
irrumpe en los mitos e iconos estructurales del
mexicano empleando para ello la misma cultura
mexicana; el filo de las manifestaciones populares o de

• Hubiera sido la Revolución mexicana la tercera
aceleración histórica para Justo Sierra? ¿Qué
fue la Revolución mexicana para México y el
mexicano? El camino recorrido desde entonces
ha sido sin duda largo y sinuoso. Hoy, plantados en el
2009, nos acercamos al centenario de la Revolución
mexicana con planes de múltiples festejos en diversas
partes de México. Unos opinan que no hay por qué
festejar, pues en sí lo que la lucha propuso jamás
se cumplió. Otros apoyan el festejo patriótica y
costumbristamente, asumiendo que la Revolución es
eslabón fundante del nacionalismo, y que el mostrar
indiferencia ante el hecho histórico habla de traición o
apatía culposa hacia la nación. En cambio, otros más,
de naturaleza analítica, aseguran que lo oportuno no
es precisamente festejar sino más bien reflexionar
sobre los ideales que animaron ese momento de la
historia, y su rol fundamental en la conformación y
desarrollo del Estado moderno mexicano.
Como sea, en cualquiera de los tres casos la
Revolución mexicana aparece como un suceso
importante, ya sea vergonzoso, venerable o discutible.
La experiencia nos revela que el individuo es tanto
producto como generador de su historia; así, origen
y efecto a la vez, el individuo no puede desvincularse
de la historia y mucho menos de su memoria. Tan es
así que en el afán de autodefinirse el mexicano ha
forjado poco a poco un nacionalismo a través de sus
instituciones, su historia y, por supuesto, sus mitos.

l

Jorge
IOargüengoitia:

creador de próceres revolucíonanos de carne y hueso
47

�"baja cultura" pica inicialmente, continúa rasgando y
termina por trozar las figuras oficiales de la identidad
del mexicano. Este destroce narrativo de los íconos
es precisamente lo que algunos denominan ironía, un
sello implacable del narrar Ibargüengoitiano.
Ibargüengoitia poseía una fascinación por la historia
que resulta evidente al revisar las líneas temáticas de
su obra; tanto teatro como novela y breves relatos
se nutren de la historia nacional, sus hechos y
personajes. La conspiración vendida (1975) y El atentado
(1963), en teatro; Relámpagos de agosto (1965), Maten al
león (1969) y Los pasos de López (1982), en novela; los
cuentos de La Ley de Herodes (1967) o muchas de sus
crónicas publicadas en el Excélsior (1969~1976) y Vuelta
(1976~1983),son todas narrativa que gira en torno a la
Independencia y la Revolución mexicana. Y aunque
también escribió relatos de eventos históricos mucho
más contemporáneos como las novelas Las muertas
(1971) o Dos crímenes (1979), y la obra teatral Susana y
los jóvenes (1954), la huella de la historia permanece.
Tanto la memoria como la historia son
reconstrucciones y elecciones de un pasado, y
ambas se sirven de la narración para manifestarse.
Asimismo, la descripción del mexicano ha sido una
elección de imagen, de perfil. En general, la prosa
tradicional nos presenta un mexicano que es por
sus héroes, por sus luchas, por sus instituciones, por
sus costumbres, y por sus creencias; el resto, si es
que algo queda, son rasgos ajenos a la mexicanidad.
Hacia los años setenta todos estos rasgos parecen
haber sido pulidos tan extenuantemente por las
instituciones que cada descripción del mexicano
aparece como una copia idéntica de las anteriores.
Resultaba fácil pensar que no había nada nuevo qué
decir sobre el mexicano. Jorge Ibargüengoitía es de
los primeros que irrumpe esta tendencia; no es el
único, pero sus mecanismos son completamente
ajenos a los de sus contemporáneos. Los escritos
de Ibargüengoitia se distinguen por una alergia a
la cursilería, el protocolo, las formas correctas, el
servilismo y lo ·barroco; tendencias muy comunes en
la literatura y el periodismo mexicanos de la época.
Juan Villoro lo llamó "el cronista rebelde de una
nación avergonzada de su intimidad e incapaz de ver
en la historia otra cosa que próceres de bronce" ("Editará
FCE libro de Jorge Ibargüengoitia", en El Financiero).
Jo:rge lbargüengoitia logró plasmar personajes históricos
de carne y hueso. Cual dioses griegos, Ibargüengoitia

restituyó a los héroes mexicanos sus pasiones, temores
y contradicciones. Desde la mirada de lbargüengoitia, en
Los pasos de López, por ejemplo, podemos leer un Miguel
Hidalgo con vida propia, cuya personalidad audaz le da
pie a comprometerse con un proyecto nacional sin dejar
de lado el personal; con Relámpagos de agosto se aprecia
la multiplicidad de facetas que conforman al general
revolucionario, el héroe y funcionario público actúa
naturalmente sacando a relucir su ignorancia, hipocresía
e interés detrás de el ícono histórico que lo envuelve. AsL
con su lúcido mecanismo de vuelta de tuerca, bautizado
así por Juan Campesino (2005: ll), Ibargüengoitia
logra convertir no sólo los héroes herméticos en seres
humanos, sino también las situaciones o circunstancias
banales en fuentes de reflexión y regocijo. Muestra clara
de ello son sus crónicas o relatos periodísticos breves.
Jorge Ibargüengoitia mantuvo su práctica
periodística a lo largo de casi toda su trayectoria,
en una primera etapa como crítico teatral, y
posteriormente con columnas editoriales o
comentarios breves. Como para muchos otros
escritores, el periodismo fue para Jorge su salvavidas
financiero mientras los críticos y las becas no le
favorecían. Pero a su vez el periodismo le sirvió como
trampolín hacia sus novelas, bien afirmó en alguna
ocasión el modernista Rubén Darío que el periodismo
"no mata sino a los débiles. Un intelectual no
encontrará en la tarea periodística sino una gimnasia
que lo robustece" (apud. Monsiváis, 1980; 2000: 35).
Y tal cual, Ibargüengoítia, consciente del carácter y
exigencia de estas dos facetas de escritor: articulista
y novelista, en uno de sus artículos comenta:
Las novelas son o pretenden ser hteratura. Es decir,
algo más o menos permanente. Los articules en
cambio son todo lo contrarío: su virtud principal
es la de ser oportunos; están escritos contra reloj,
en un intento por capturar las circunstancias
peculiares de un determinado momento [...] es
como un tirador que hace disparos alternos uno
a una liebre que pasa corrien_d o a veinte metros,
y el otro a un clavo que está a diez metros.
Desgraciadamente no se trata de acertar una vez,
sino cada vez que se dispara. Es evidente que el
tirador está en pehgro de quedar bizco o de errar
todos los tiros o de que pasen las dos cosas [ ...]
¿Quién es el pesimista que me asegure que no voy
a poder matar la liebre y dar en el clavo? (apud.
Bradu, 1989)

48

COMO PARA MUCHOS OTROS ESCRITORES, EL PERIODISMO FUE PARA
JORCE SU SALVAVIDAS FINANCIERO MIENTRAS LOS CRÍTICOS Y LAS
BECAS NO LE FAVORECÍAN. PERO A SU VEZ EL PERIODISMO LE SIRVIÓ
COMO TRAMPOLÍN HACIA SUS NOVELAS

Y así, poco a poco, "su prosa rápida y satírica
le permitió ir ganando espacio entre los lectores"
(Aranda, 2008), dejando en ésta encapsulado
el mundo de su época y a varios actores que
habitaban en él. Frecuentemente desde una
enunciación de primera persona, Ibargüengoitia
plasmó situaciones absurdas de la vida cotidiana
teñidas de ironía, sátira y burla. En sus textos, la
sinceridad va de la mano con su infinita capacidad
de sarcasmo, y su indignación con la burla lúcida
y fresca. Entre sus numerosas crónicas hay una
que nos atañe particularmente con motivo del
centenario revolucionario, me refiero a "Cuento
para el niño revolucionario".
En "Cuento para el niño revolucionario", el
escritor mexicano nos narra un presente, el del
principio de los setenta, con referencias al pasado,
cuya lectura nos deja de golpe en el campo del
desconcierto y la reflexión en torno a nuestra
congruencia histórica y porvenir. El eje estructural
del relato es la relación historia~presente en
México, tomando como referente la Revolución
mexicana, y presentada desde un scherzo antitrágico.
El relato resulta en sí un platillo tentador para
una exégesis sobre qué fue la Revolución, o más
bien sobre qué hemos hecho de la Revolución.
Y al decir hemos hecho busco subrayar que aquel
presente expuesto por Ibargüengoitia posee una
similitud impecable con nuestro presente, lo
cual, lejos de sorprendernos, cabría ser detonador
reflexivo y crítico de la realidad nacional actual.
Ibargüengoitia, en éste, como en otros de sus
relatos, "diseccionó la idiosincrasia enajenada del
mexicano contemporáneo, clasemediero, por medio
de un ácido humor, de pronto deliberadamente
negro" (Valdés Medellín, 2008)1.

1 Gonzalo Valdés describe lo valioso de la obra dramática de Jorge
lbargüengoitia, descripción que es también válida para el resto de
su obra, particularmente la de indole periodística.

49

Ibargüengoitia inicia con ternura pedagógica:
Todo lo que vemos a nuestro alrededor, niño
revolucionario, es producto de la Revolución
mexicana, que como todos sabemos, empezó como
movimiento armado y se transformó más tarde en
un movimiento social en el que participan todos los
mexicanos sin distinción de clase social, que tiene
como finahdad alcanzar una justa distribución de
la riqueza, e igualdad de oportunidades y de trato
ante la ley (Ibargüengoitia, 1972; 2003).

Desde el tono de Ibargüengoitia, todos los
mexicanos sabemos o debiéramos saber cuál fue la
finalidad de la lucha revolucionaria y cómo ésta nos
ha permitido aspirar a una mayor calidad de vida. La
aseveración de Ibargüengoitia se estrella contra una
realidad donde este supuesto conocimiento no es
del todo cierto. De golpe, nos enfrentamos al primer
desgarre Ibargüengoitiano. Tal como mencioné antes,
este rasgar es precisamente el hilo conductor del
estilo narrativo de Jorge Ibargüengoitia; se trata de un
rasgar que conlleva una ruptura de un sistema lógico~
racional que funciona a partir de lo esperado; nos
referimos a un rasgar que resulta del tono o intención
irónica. Jonathan Culler explica que la ironía surge
de la exposición de la diferencia entre la realidad y la
apariencia (Culler en Ballart, 1994). El nacionalismo
oficial nos índica que todo mexicano posee una vida
digna gracias a los ideales revolucionarios, y que
la Revolución, por haber sido una lucha nacional
con semilla social de igualdad no es ajena a ningún
mexicano. Esto es la apariencia, pero en la realidad
mexicana el delicado tejido oficial se desvanece y
pierde toda validez.
Para notar este desgarre desde el primer
párrafo, es indispensable como lector conocer o
estar inmerso en un contexto específico, en este
caso dicho contexto sería la realidad mexicana
que contrasta drásticamente con lo descrito por

�Ibargüengoitia. Para todo lector ajeno a esta realidad
el primer párrafo resultará una simple y ordinaria
introducción a un cuento, sin ninguna intención
de comunicar un mensaje fuera de lo textual. Sin
embargo, Ibargüengoitia apenas afila su pluma, y
conforme avance el lector en el relato éste tendrá
a su disposición suficientes elementos de lo real y
aparente que lo guiarán a la vivencia de lo irónico de
la Revolución mexicana.
Además del contraste apariencia-realidad, la ironía
se manifiesta también, de acuerdo con Peter Raster
Jr. (1978), en el momento que una propuesta narrativa
se desvía de la secuencia lógica racional del relato.
En su práctica, el lector sin esfuerzo alguno genera
ciertas expectativas sobre lo que va a suceder en el
relato, pero conforme avanza en su lectura el relato da
un vuelco, y sucede lo menos esperado, frustrándose
entonces la expectativa original. El personaje, quién
tampoco esperaba el desenlace resuelto, aparece como
víctima ante el lector, y paradójicamente a la par de
este fenómeno de victimización se genera también una
complicidad entre el lector y el personaje. El personaje
víctima provoca la risa del lector, pues su situación es
tonta e inevitable, pero del mismo modo su situación
genera pena y vergüenza, puesto que lo que padece
también podría padecerlo el mismo lector. Así, lector
y personaje están estrechamente vinculados por un
razonar común que se ve forzado a ceder ante el absurdo
de las circunstancias.
Ricoeur afirmó que el distanciamiento
ontológico es inherente para lograr la significación
literaria, es decir, que el texto debe ser capaz de
descontextualizarse, para poder ser contextualizado
posteriormente en una situación distinta al leerse
de nueva cuenta (Ricoeur, 1997: 115-133). En el
caso de "Cuento para el niño revolucionario", el
distanciamiento ontológico del texto se facilita
gracias al trato irónico que Ibargüengoitia otorga
al lector en su diálogo, o bien, que el narrador
omnisciente tiene con el niño revolucionario. En la
ironía se manifiesta una visión del mundo que
jerarquiza y se impone como superior. En ella,
quien la emplea dice lo contrario de lo que piensa
a modo de disimular su pensamiento, pero nunca
de engañar; de ahí que se distinga de la mentira. El
ironista busca cómplices y exige un cierto nivel de
inteligencia de sus interlocutores, de lo contrario
éstos serán incapaces de descifrar el mensaje detrás

de la simulación y el relato perderá sentido. Además,
la simulación sucede justo a partir de un proceso
de distanciamiento de lo literal, el cual permite una
especie de desdoblamiento semántico del texto en
dos sentidos: el manifiesto y el latente o derivado
(Domenella, 1989).
Los textos periodísticos de Ibargüengoitia están
orientados a provocar la risa en el receptor, con vías a
convertirse en un espejo que propicia la complicidad y
la indignación del mismo, frente a las prácticas sociales
denunciadas. Ibargüengoitia presenta una crítica que
se introduce sutilmente con un buen sabor a través
del humor y la anécdota, pero una vez manifiesta e
identificada, la crítica adquiere una fuerza corrosiva
a la cual es difícil resistirse e ignorar; el absurdo se
encaja en la memoria del lector, envuelto en tirajes de
comicidad, descontento, conformismo y frustración. La
ironía es una bocanada agridulce no apta para todos los
paladares.
En "Cuento para el niño revolucionario",
Ibargüengoitia, al igual que en sus novelas
y algunas de sus piezas teatrales, opta por
vapulear a sus personajes, mostrándonos sus
contradicciones, arrojando luz sobre los mitos
culturales e históricos, dejándonos sobre la mesa
una sociedad ceremoniosa, hipócrita y practicante
asidua del esquilme. "Pues bien, niño, este señor
que ves aquí...", continúa Ibargüengoitia, e inicia el
desfile de personajes clave de la sociedad mexicana:
el señor del Mustang, la criada, el campesino,
los policías, el supermercado, las "marías" y las
trasnacionales o extranjeros. Como función de
títeres para niños, los personajes del "cuento"
van apareciendo casi por pares en situaciones
que coinciden con un esquema teatral tradicional
de escenas. Cada escena parece estar delimitada
por una exposición irónica completa, es decir por
una situación o hecho de contraste aparienciarealidad, expectativa-sorpresa o bien, en términos
lingüísticos, de manifiesto-latente. Cada una de
estas situaciones forma parte de una relación
dicotómica con la breve introducción del relato. En
la relación dicotómica tenemos en un extremo los
principios revolucionarios, y en el otro la realidad
existente. La realidad, por su inminente contraste
con los principios, termina por fungir como
deslegitimadora de los preceptos revolucionarios.
A grandes rasgos, Ibargüengoitia nos cuenta
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que todos los personajes forman parte de la sociedad
democrática, un producto directo de la Revolución
mexicana. Todas viven además en un sistema social del
cual, según se narra, la industrialización y el comercio
forman parte. A través de su artículo, Ibargüengoitia
nos recuerda la necesidad de la interpretación y
reinterpretación histórica. Una interpretación sin
lugar a dudas de naturaleza critica, en la cual se debe
pasar por el conocimiento de los ideales planteados
en un pasado, contrastados, a través de la narración,
con una realidad perceptible presente. Así, tal cual
nos recuerda Ricoeur (1997) que toda interpretación
implica la integración y ajuste de los prejuicios de quien
interpreta, de modo paralelo lbargüengoitia nos narra
como si guiara un proceso hermenéutico. Nos presenta
el discurso políticamente correcto, aquél que cuenta
con el respaldo institucional, e intercala descripciones
o explicaciones clave del otro lado de la moneda, de la
versión no oficial y marginada, aquella perspectiva que
se genera en el contraste y la desigualdad
Generalmente, una historia asumida como
real es de tal importancia, que resulta bastante
difícil aceptar una modificación en su estructura.

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51

La historia que se asume como verdad requiere
de estímulos creativos para ser cuestionada.
La Revolución mexicana es, para la historia
nacional, un parteaguas que sentó las bases
para la institucionalización de la vida política
contemporánea, y por ello se percibe en la memoria
colectiva como un suceso crucial para el desarrollo
del país, o así se ha construido a partir de la historia
nacional oficial. Dada su importancia, el cuestionar
o intentar modificar la imagen revolucionaria es
una tarea sumamente delicada y rica de causar
susceptibilidades de diversos frentes. En su relato,
Ibargüengoitia desde el título parece presentar un
juego; con "Cuento para el niño revolucionario" e]
autor nos ofrece la posibilidad de leer un cuento
para niños. En primera instancia el texto aparece
ante nosotros como una potencia de una vivencia
amena, que nos remite quizá a la infancia, la vida
en familia y/o la escuela primaria. Sin embargo,
conforme se avanza en la lectura lo ameno se torna
agridulce a través de la narración de situaciones
contradictorias y ambivalentes. Pero el juego
continúa hasta el final, a pesar de los vaivenes.

�LOS PERSONAJES DE IBARCÜEMCOITIA SÓLO SOM, SIM PRECUMTARSE
POR QUÉ SOM ASÍ Y MO DE OTRO MODO, DEL MISMO MODO QUE LOS
HECHOSSÓLOSUCEDEM

Cabe recordar que en "Cuento para el niño
revolucionario" la naturaleza del juego no es de
chiste, ni tampoco de humor plano, sino más bien nos
encontrarnos ante un juego de ironía cuyo fin principal
es asumir la crítica a la ambivalencia de nuestra realidad
histórica. Sin embargo, es un juego en el que como
cualquier otro juego, el lector está obligado a tomarse
lo narrado con seriedad Tenemos aquí el meollo de la
importancia del tono irónico. Según Gadamer, el juego
sólo cumple con su objetivo cuando el jugador es capaz
de abandonarse por completo al juego; es decir que en
cierto sentido, el jugador está consciente cuando inicia
un juego, pero una vez que se encuentra inmerso en él,
es fiel a sus reglas internas y aquello que quede fuera
de la lógica del juego le resulta absurdo o simplemente
inconcebible. Aquel que juega es buen jugador cuando
no le es necesario sentirse esforzado al jugar (Gadamer,
1999).
Así, paralelamente, la lectura de "Cuento para el niño
revolucionario", nos invita a un juego primero a partir de
una explicación corno si fuéramos niños, y una vez que
asumirnos el papel de niños y nos disponernos a asimilar
lo que el autor está por narrarnos, podemos juzgar
nuestros propios prejuicios sin barreras adultas de por
medio. No obstante, nosotros corno jugadores sabernos
bien que estamos en medio de un juego, y cuando el
juego pone en riesgo nuestra propia integridad o la
integridad de nuestro marco de referencia ontológica
tendemos a desear salirnos del juego. Algunos jugadores
sentirán que su integridad es más vulnerable que la de
otros, e intentarán salirse antes. Sin embargo, la ironía
servirá de maquillaje para que la amenaza a nuestra
integridad no sea tan notoria y evite que salgamos todos
huyendo del juego. La ironía, a pesar de su carácter
mordaz, aparece en esta dinámica de juego como el
elemento clave de conquista del interlocutor escéptico
o celoso de sus tradiciones y creencias.
Además, la ironía funge como el ancla que permite
iniciar el proceso de comprensión. Para Gadamer, la
comprensión inicia justo cuando algo nos llama la
atención. Un fenómeno o un texto puede estar ahí,

pero si nuestros prejuicios no nos hacen dirigirnos
hacia él, éste jamás será sujeto de exégesis y por tanto
resultará inexistente. En el caso del "Cuento para el
niño revolucionario", la ironía llama la atención a
aquellos que creen que el artículo será sólo un cuento
ordinario. Ésta permite que el texto llame la atención
a partir de la sorpresa del lector generada por el
contraste de la realidad con el lenguaje. Existe, sin
embargo, otro tipo de lector, mucho más entrenado en
textos de tono irónico, y con un particular gusto por
éstos, que precisamente por la agudeza y sarcasmo
notorio del relato desde su título, se sentirá atraído a
la lectura del mismo.
La ironía permite marcar un distanciamiento entre
lo real y lo supuesto, pero también entre lo propio y lo
ajeno. La autocrítica, si no se practica con frecuencia,
puede tener consecuencias fatales en la integridad de un
sujeto; de ahí que en ocasiones la autocrítica se efectúe a
partir de un reflejo o analogía. Es decir, el ver los errores
e incongruencias en el otro resulta cuantitativamente
mucho más sencillo que el identificarlos en el yo. Cuando
Ibargüengoitia presenta a su receptor ideal como el niño
revolucionario, pareciera que lo hace con plena intención
de que sus lectores se reflejen en él. Y no sólo en él, sino
en cada uno de los personajes que conforman el "Cuento
para el niño revolucionario". 8 señor del Mustang, la
criada, el campesino, los policías, el supermercado,
las "marías" y las trasnacionales o extranjeros; todos
representan rasgos del mexicano y sus relaciones; y es
a partir de ellos que se traza la identidad del mexicano,
un mexicano hijo de la ReYolución mexicana.
El mexicano de Ibargüengoitia no es
unidimensional, se desdobla en diferentes tipos,
cada uno simple por separado, que en conjunto
constituyen una compleja realidad. Ibargüengoitia
toma los rasgos aparentes y superficiales de cada
personaje y los enfrenta con su contexto tanto
histórico corno presente, de modo que pone de
manifiesto los prejuicios sociales y su relativismo.
Bien dijo Bajtin que la literatura pone al nh·el de
la vida lo que está muy alto o lejano (Bajtin, 1991).

52

Dentro de lo simple, Ibargüengoitia evidencia la
claridad de lo complejo, aquello que no se nota a
simple vista cuando se está inmerso en el medio
que se pretende observar. El autor, sin proponer
ninguna acción en particular a modo de panfleto
político, se reduce en cambio a comunicar su
inconformidad y mofarse de ella. El texto de
"Cuento para un niño re\'olucionario" permite
que el lector se descubra a sí mismo a partir de
la crítica, y en ello radica la productividad y
pertinencia del "cuento". Su lectura incita al lector a
una introspección que extiende la lectura del texto
a la lectura de aquél que lee. Un texto literario es
productivo y pertinente en tanto que conlleve a
nue\'aS lecturas, incluida aquella del lector de sí
mismo2.
En la introspección nos encontramos con la
identidad y por ende con la "mexicanidad". La
esencia de la "mexicanidad" ha sido una de las
grandes incógnitas de varios pensadores nacionales.
Y es que pareciera, tal cual apunta Carlos Fuentes,
que la "problematicidad" misma de la constitución
de la "mexicanidad" es parte de la misma identidad
mexicana (apud. Lafaye, 1994: 25-34). La identidad
es en origen un concepto que aparece cuando el yo
se enfrenta al otro, de ahí su constante alusión en
sociedades mestizas.
Algunos memorables pioneros que se cuestionaron
sobre la "mexicanidad" fueron Alfonso Reyes, Samuel
Ramos, Octavio Paz, Roger Bartra y Bonfil Batalla.
También se pueden agregar fácilmente a la lista otros
más cercanos corno Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Rosario
Castellanos y, por supuesto,Jorge Ibargüengoitia. Cada
uno, desde su trinchera correspondiente, se dio a la tarea
de describir o explicar al mexicano. Los primeros más
bien parecen haberlo hecho para el exterior, es decir,
para aquel que no es mexicano, que es admirador secreto
de "lo mexican curious" y que sólo asigna el carácter de
verdadero a lo que parece mínimamente organizado bajo
metodologías claras y se tiñe de objetivo. En cambio los
segundos lidiaron con la mexicanidad sin proponerse fines
sociológicos o diplomáticos, sino más bien estéticos o de
expresión neta. Estos cuatro literatos, contemporáneos del
Estado moderno,plasmaron la esencia del mexicano en sus
2 Retomo aquí la idea del crítico literario Julio Ortega. quién afirma
que el rnlor de un texto literario se cristali=a en su pertinencia y
productividad, ambas pueden variar según cuándo y quién efectúe
la lectura, 5in restarle importancia a la calidad del texto en sí.

53

obras no por un interés especial en asignarle o ayudarle
a recuperar una identidad, sino más bien se sirvieron de
los rasgos que percibían en el mexicano para estructurar y
nutrir su narrativa, evidenciando que "lo mexicano rebosa
de ambigüedades y su definición no es inmutable; más bien
es polisémica" (Lafaye, 1994: 32).
Retomando el "Cuento para el niño revolucionario",
Ibargüengoitia en su relato toma los esquemas existentes
sobre la Revolución mexicana y los enfrenta a ejemplos
de la realidad cotidiana del mexicano de su época. Sus
audaces letras iconoclastas deshebraron la enajenada
idiosincrasia del mexicano moderno. En este sentido,
Ibargüengoitia jamás niega su propia historicidad, ni
la de su lector. 8 "Cuento para el niño revolucionario"
es en sí un encadenamiento, es una mediación, entre el
pasado, el presente y el futuro, puede incluso asumirse
como la segunda mímesis de Paul Ricoeur. 3 El relato de
Ibargüengoitia contrapone esquematización ante
tradición; rescata las ideas de la Revolución mexicana
(esquema) y lo compara con la cotidianidad (tradición),
tal cual sucede, según la descripción de Ricoeur, en la
segunda mímesis. "Cuento para el niño revolucionario"
coloca al dasein4 en el centro de su mensaje como
sentido principal del mismo. Así, se plantea a través del
encadenamiento de ideas el problema de ser revolucionario
y el sentido que tiene el serlo.
Jacques Lafaye nos dice: "sería exagerado pensar
que la nación mexicana es sólo resultado de la
voluntad política unificadora del régimen político
nacido a partir de la Revolución mexicana. Como
en otras naciones, las crisis son reveladoras de
los sentimientos patrióticos, y el sentido de la
solidaridad social" (Lafaye, 1994: 30). Lo relevante en
"Cuento para el niño revolucionario" no es entonces
el determinismo revolucionario en México como
nación-sin restarle importancia a este hecho en sí,
sino la constante cultural del mexicano en su historia.
El mexicano de antes y después de la Revolución
parece ser el mismo a ojos de Ibargüengoitia. Ante
esta inmutabilidad, quizá decepcionante para algunos
3 Paul Ri&lt;.:oeur plantea que la estructura narrati,·a de un texto literario
se consriruye en una triple mímesis. La mimesis I se refiere al origen del
texto, el momento en que todo lo que es el autor se concentra y genera
una idea cn.-ari,-a, el autor se mimctt:a con su obra; L1 mime.sis II es la obra
en si, sus procesos internos y cómo ésta funge como un puente entre el
autor y el lector; y la mimesis lll, sucede al momento de la lectura donde
la obra adquiere nue\'os sentidos a tra\'és del lector (Ricoeur, 1995).
4 De acuerdo con Heidegger, según Ricocur, el Da~ci11 es ·et lugar
en el que el ser que soos se constituye por su capacidad de plantear
el problema del ser y del sentido del ser." ( Ricoeur, 1995).

�e indignante para otros, Ibargüengoitia opta por
el humor, un humor ácido. Satiriza los preceptos
ideológicos más profundos e involucra al lector sin
dejarle escapatoria; ante lo evidente el lector sólo
puede asumir dos roles, el de víctima o el de cómplice,
es cuestión de sintonía. Octavio Paz, al describir
los personajes de Las mtLertas de Ibargüengoitia
comentó:

no fue un escritor de ideas -en este juicio abarco
tanto la obra literaria como la periodística- sino
un obser\'ador y un retratist a cuyos pies p arecen
firmemente anclados en la bondadosa tierra del
sentido común" (Bradu, 1989). Ibargüengoitia se
mantuvo a flote a lo largo de su ,·ida gracias a esa
rara percepción que denominamos paradójicamente
sentido común, aquél que nos recuerda que los
próceres no fueron siempre de bronce ro.

Los personajes de Ibargüengoitia sólo son, sin
preguntarse por qué son así y no de otro modo,
del mismo modo que los hechos sólo suceder..; el
cuestionamiento, como el juicio, debe venir de fuera,
es decir, del lector. Ibargüengoitia, al tipificar sus
personajes, invita al lector a cuestionarlos y reflejarse
en ellos.
Ibargüengoitia muere trágicamente tras un
accidente aéreo durante su trayecto de Madrid
a Bogotá para un encuentro de escritores. En el
mismo vuelo viajaban los escritores Ángel Rama
y Manuel Scor za. A casi 26 años de su muerte, la
obra de lbargüengoitia continúa llena de enigmas.
Sus libros poseen una ''vocación solitaria: oscilando
entre la consagración de los premios y el olvido de las
instituciones literarias, ellos nunca han encontrado,
sino hasta los últimos años de vida del autor, un sitio
propio" (Campara, 2005). Pese al paso del tiempo y
el potencial de su obra literaria, poco se ha dicho de
ésta y mucho menos del escritor. Al revisar la gran
cantidad de datos autobiográficos que se entretejen
en la obra de Jorge Ibargüengoitia, es inevitable
cuestionarse el porqué de su marginación. Como una
fotografía, la literatura contiene a la sociedad entera
de su tiempo, entreteje sus aciertos y desaciertos,
su favor y desprecio, su sentido social y padecer
económico, moral y cultural. Fabienne Bradu, años
después de la muerte del autor, aseveró atinadamente
en una de sus reseñas en Vuelta: "Ibargüengoitia

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"Son personajes simples y, en apariencia, de
una sola pieza. Ninguno de ellos duda, ninguno
reflexiona, ninguno se pregunta quién es o cómo
es. Sus acti\'idades mentales están al servicio de
sus pasiones y necesidades inmediatas. Su religión
se reduce a unas cuantas supersticiones; su moral a
unos pocos prejuicios. Pecan con frecuencia y con
la misma facilidad se absuelven" (apud. Valdés
Medellín).

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�Truman Capote está marcado
por las contradicciones. Truman
Capote el personaje, claro.
Porque el escritor, que recibió
los descantones del personaje,
heredó una obra que sí, en efecto,
decayó cuando la existencia del
autor estaba en depresión; pero
en conjunto, en balance, es un
hito de la narrativa fundamentada
en la realidad y en experiencias
personales. Un hito de la
narrativa. No de la literatura. No
del periodismo. Truman Capote
se sirvió de la literatura y del
periodismo para construir su
narrativa y en el intento entregó
una aportación propia a la causa
de ambas expresiones.

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57

�on la dificultad de llevar las riendas de
una vida sin control, empeñado en que
las recuperaciones nunca fueran plenas,
pese a sí mismo, Trurnan Capote acertó
con su obra. Precisamente después de un largo
periodo en el abismo de las drogas, el alcohol y el
mundo sofisticado en el que se movía entre fiestas
y viajes, durante 1979, el año en el que acaso fue el
más fecundo de su carrera, según su biógrafo Gerald
Clarke1; Trurnan Capote escribió una serie de relatos
cortos, de lo mejor que escribiera nunca, que hizo
públicos en The New Yorher, Interview y Esquire. Al
inaugurarse la década de los ochenta, Trurnan Capote
publicó Música para camaleones como reunión de esos
textos,junto a otros relatos corno "Mojave", escrito
originalmente corno un capítulo de Plegarias atendidas2,
la novela que nunca concluyó pese a que la anunció
después de aparecer el libro de A sangre fría, en 1966.
Gerald Clarke afirma que Música para camaleones
fue resultado de una suprema y heroica gesta de
concentración por parte de Trurnan Capote. Que
hizo un último esfuerzo para demostrar lo que era
capaz cuando ponía su cerebro a trabajar. Una vez
conseguido, Truman Capote se rindió a lo que él
llamaba "mis demonios" y en esa entrega olvidó
concluir Plegarias atendidas. Truman Capote tenía
ya la certeza de que con Música para camaleones había
llevado a cabo la idea que le rondaba en la cabeza
de que un escritor debía tener todos sus colores y
capacidades disponibles en la misma paleta para
mezclarlos y, en casos apropiados, para aplicarlos
simultáneamente (Capote, 19946: 7-14). Así
también se lo contó al periodista Lawrence Grobel
que publicó Conversaciones íntimas con Truman Capote3.

e

l Gerald Clarke cuenta, en Truman Capote. La biografía (Ediciones
B. 1996; traducción de Víctor Pozanco). que en 1979 el escritor
consiguió dejar de beber. "Casi codos los días bajaba quince pisos
hasta un pequeño estudio que había alquilado en el mismo edificio
(...) y allí, a salvo de llamadas y ,·isitas inoportunas. escribía en sus
cuadernos y en sus blocs amarillos(...). Siempre se sintió más a gusto
escribiendo cosas cortas, independientemente del género(...) todos
aquellos años de autodestrucción no dañaron su musical oído para
los ritmos e inflexiones del inglés."
2 La primera edición de Plegarias atendidas fue publicada en forma
inacabada eres años después de la muerte de Capote, ocurrida en
1984 Editorial Anagrama publicó la ,·ersión en castellano.
3 Convcrsacrones íntimas con Truman Capote (Anagrama, 1986.
Traducción de Benito Gómez lbáñez), apareció un par de años
después de la muerte de Capote y concentra una scrie de enrrc,istas
entre Grobel y Capote en las que se dibujan diversos aspectos de la
vida y obra del autor de Asangre fría en tomo a su formación, el éxito.
la \'ida pri,·ada y el proceso creativo.

Dice Capote:
Eso es lo que intenté hacer en Música para camaleones.
Ahí utilicé todas las diversas técnicas que conocia
en un solo relato, como los retratos de las personas.
Empleé todos mis conocimientos sobre la prosa, la
confección de guiones, todas las distintas formas
en que he trabajado, aplicando todas las técnicas
simultáneamente.

Música para camaleones es eso -esa ambición de
Capote- y otras implicaciones ocultas entre líneas.
Vayamos por partes. El mismo Truman Capote
describía su trayectoria a través de cuatro ciclos
creativos ( Capote, 19946). El primero: los inicios
exclusivamente literarios que arrojaron la novela
Otras voces, otros ámbitos. El segundo: el tránsito de la
ficción a la no ficción, que va desde la novela Desayuno
en Tiffany's a una serie de artículos y reportajes
publicados en The New Yorker que después aparecieron
en forma de libros, como el titulado Se oyen las musas
sobre el primer intercambio cultural entre Estados
Unidos y la Unión Soviética. El tercero: la creación
de lo que implica una novela real con la factura de
A sangre fría. Y el cuarto y último ciclo: dentro de la
eterna proyección de Plegarias atendidas como una
variante de novela real, la elaboración de relatos de
ficción y de no ficción basados estrictamente en la
documentación y en experiencias personales.
Las historias de Música para camaleones están
ubicadas en el cuarto y último ciclo creativo de
Trurnan Capote. Son historias narradas desde
la perspectiva del método, en un procedimiento
que el periodista Ryszard Kapuscinski también
empleó en su libro El sha o la desmesura del poder en
el que reconstruye la caída de Reza Pahlevi del
trono iraní durante 1978 a partir de la exhibición
de fotografías, documentos y grabaciones. Truman
Capote relata a partir del modo en que consigue
la información: la entrevista a los personajes
tal cual, transcrita en su totalidad, con algunas
acotaciones narrativas, descriptivas e indicativas
(en las que incluso también remite a fotografías,
documentos, cartas y notas de su diario personal) y
con reconstrucciones de diálogos y flash backs de los
personajes. Si consideramos que Trurnan Capote
también privilegia el presentisrno, el aquí y ahora
de los sucesos mediante la precisión temporal
58

explícita, el registro aparece corno propio de una
obra drarnatúrgica o de un guión cinematográfico.
Veamos un ejemplo, el final del texto uun día de
trabajo": Trurnan Capote acompañó a una trabajadora
doméstica durante una jornada laboral que
concluyeron en el interior de un templo, arrodillados.
Escribe Capote:

lo confesó a Grobel de la siguiente manera:
¿y en manto a la elección del tema? ffue la idea de
escribir acerca de un crimen horrendo lo que le
llevó a trabajar en A sangre fría?
No escogí el tema porque me interesara mucho.
Fue porque quería escribir lo que yo denominaba
una novela real, un libro que se leyera exactamente
igual que una novela, sólo que cada palabra de él
fuese rigurosamente cierta (Grobel, 1986: 113).

MARY: Dios Santo, danos tu gracia. Por favor,
Señor, ayuda al señor Trask a dejar de beber y a no
perder su trabajo. Por favor, Señor, no dejes que
la señorita Shaw sea un ratón de biblioteca y una
solterona; debería traer a tus hijos a este mundo.
Y, Señor, te ruego que recuerdes a mis hijos y a mi
hija y a mis nietos, a todos y a cada uno. Yte ruego
que no permitas que la familia del señor Smith lo
envic a un hogar de jubilados; él no quiere ir, llora
todo el tiempo...
(Su lista de nombres es más numerosa que las
cuentas del rosario, y sus ruegos a favor de ellos
tienen la intensidad de la llama del cirio en el altar.
Se interrumpe para mirarme).
MARY: tEstá rezando?
TC: Sí.
MARY: No lo oigo.
TC: Estoy rezando por usted, Mary. Quiero que
viva para siempre.
MARY: No ruegue por mí. Yo ya estoy salvada.
(Coge mi mano y la estrecha.) Ruegue por su
madre. Ruegue por todas las almas ahí perdidas,
en la oscuridad(...).

La idea metódica "forma al servicio del fondo"
funciona en Capote a la inversa. Si se narra para obtener
algo (en el periodismo, la verdad), Truman Capote
narra exclusivamente para conseguir precisamente ese
uarte verdadero". El fondo, la realidad, está al servicio
de su forma. Capote busca, o encuentra o le llegan de
cualquier manera, los acontecimientos en función del
registro que pretende poner en marcha. En Música para
camaleones esos acontecimientos son anécdotas basadas
en experiencias personales, incluso anécdotas de
introspección propias dcl ámbito privado o de un diario
como lo puede significar el relato uDeslurnbrarniento",
en el que muestra cómo desde niño ya confesaba el deseo
por "querer ser una chica", o la autoentrevista titulada
uvueltas nocturnas. O experiencias sexuales de dos
gemelos siameses" que concluyó con la máxima: "Pero
aún no soy un santo. Soy alcohólico. Soy drogadicto. Soy
homosexual. Soy un genio".
Si el periodismo tiene corno materia prima los
hechos de interés colectivo, eso le importa poco o
nada a Truman Capote.
Si el periodismo tiene un compromiso, una acción
política, como instrumento de solidaridad con la
realidad y con los hombres mismos, Truman Capote
lo olvida en función de su propia misión que es la
estética del texto. La solidaridad de Truman Capote
es en todo caso consigo mismo, con su ambición de
narrador transgresor a fin de introducir lo real en la
novela, o la novela en lo real. Decía Capote:

En estas líneas, Trurnan Capote concentra sus
constantes, sus claves, contenidas en los materiales
de Música para camaleones, productos de la experiencia
misma y de la observación, a saber: narración,
reproducción de diálogos en su totalidad, acotaciones
precisas, descriptivas.
Truman Capote es, ante todo, técnica. la realidad,
cualquier anécdota, es motivo para poner en marcha
la maquinaria técnica de narración. Cuando se le
presentaba el terna apropiado, Truman Capote
intentó lo que él llamaba uel arte verdadero" que no
era sólo escribir bien, corno lo explicó en el prólogo de
Música para camaleones, sino someterse a las diabólicas
complejidades de construir párrafos, la puntuación, el
empleo de diálogos, por no mencionar el plan general
del conjunto. Incluso A sangre fria así surgió. Capote se

No se trata de realidad o imaginación. Es una
cuestión de escultura narrativa, de eso se trata en
realidad. Es una cuestión de aprender a dominar
la narrativa de modo que se desenvuelva más de
prisa y, al mismo tiempo, con mayor profundidad.
Técnicamente, sé moverme igual de bien en las dos
direcciones (Grobel: 87).
59

�Capote no dejó nunca de plantearse cuestiones
tan básicas como la estructura y el orden. Su biógrafo
Clarke dice que podía pasar horas analizando un solo
párrafo, "como un tallista de diamantes pensando en
cómo transformar una piedra en bruto en una joya
resplandeciente" (Clarke, 1996: 302). Técnica. Capote
es técnica, un artista, un escultor de narrativa que
poco le importa que la forma se cargue el fondo. No
es el caso de A sangre fria, pero las historias de Música
para camaleones resultan limitadas, superficiales. En
este contexto, este análisis interesado en encontrar
lecciones para el periodismo puede resultar injusto
en cuanto a que Capote advirtió que nunca pretendió
ejercer el periodismo ni someterse a las exigencias
de la profesión4; de hecho cuando acudía a los
acontecimientos de su interés para escribir "ni una
sola vez verían a T ruman tomando notas", dice su
biógrafo Clarke cuando explica la manera en que
nuestro narrador realizó el trabajo de campo para A
sangre fría:
Truman tenía la teoría de que ver un bloc o, peor
aún, un magnetófono, inhibía la espontaneidad. La
gente se mostraría tal cual era, afirmaba, sólo en
conversaciones aparentemente casuales. A menos
que viesen una pluma o un lápiz no pensarían que sus
palabras fuesen a reproducirse: "No daba en absoluto
la impresión de que te entrevistara", manifestó Wilma
Kidwell, que era la madre de Susan, la mejor amiga de
Nancy Clutter (Clarke: 434).

Clarke considera que el método de Capote era
bastante lento pero eficaz, ya que una vez que escribía
en un papel lo que había averiguado, elaboraba
una versión de las entrevistas del día y después la
comparaba con las notas de su colaboradora, la
periodista Nelle Harper Lee.
Para construir los materiales de Música para
camaleones, Capote procedió de manera similar pero
4 Manuel González de la Aleja, en su estudio Ficción y Nuevo
Periodismo e,, la obra de Truman Capote (Unh-ersidad de Salamanca,
1990) afirma que Capote no era ni había sido nunca un periodista.
"Capote no quiere comprender lo que sucede a su alrededor, aspira
a hacer comprensible, 'falseando' la realidad. una concepción
nol'elística del mundo, una concepción anterior al hecho periodlstico
y no en relación dialéctica con éste. ~o es de extrañar entonces
que en 1972 fuese incapa= de escribir para la re\ista RolliJ1g Stone
un reportaje sobre la gira que en Norteamérica llevaron a cabo los
Rolling Stone, o que tampoco concluyera el encargo de Thc Washington
Post de escribir sobre una serie de brutales asesinatos."

añadió a la anécdota, como ya lo señalábamos, una
dosis de introspección propia de su bagaje y de su
propia biografía. El encuentro con la aristócrata
de la Martinica, con el asesino miembro del clan
de Charlie Manson recluido en la presión de San
Quintín o con la trabajadora doméstica, fluyen sin
la advertencia de libretas de notas ni magnetófonos
de por medio. Fluyen como relatos de su testimonio,
de su experiencia con esa aristócrata, con ese preso o
con aquella mujer que conservaba gatos muertos en la
nevera. Pero ello no implica que pueda subrayarse que
las historias de Música para camaleones, como materiales
fundamentados en la realidad, carezcan de rigor
informativo y se pierdan en trivialidades, incluso los
textos con materia prima para el periodismo, por sus
hechos o por sus personajes, estarían en el cesto de
la basura si hubieran sido revisados por un editor
que no tuviera la suficiente libertad mental para no
encasillar al periodista de talento en unas normas
convencionales de género y de profundidad que le
vendrían estrechas a Capote. El texto "Una adorable
criatura", un perfil de Marilyn Monroe en el contexto
de una tarde con la actriz, debe leerse y comprenderse
como lo que es: el relato de la experiencia de Truman
Capote con la célebre actriz durante unas horas. Tal
como Lillian Ross lo realizó con Retrato de Hemingway
al registrar con precisión y exactitud su experiencia
de dos días con el Nobel de Literatura. Sí, Capote
muestra rasgos de la personalidad del personaje, de
los personajes, a través de la transcripción textual
y total de los diálogos; pero el lector que espere
revelaciones del pensamiento de la actriz en torno
a su profesión, podría quedar decepcionado ante
preguntas y respuestas como las siguientes:
TC: Así que cuéntame lo de ese amante secreto.
MARILYN: (Silencio.)
TC: (Silencio.)
MARILYN: (Risitas.)
TC: (Silencio.)
MARILYN: Tú conoces a muchas mujeres. lCuál
es la más atractiva que conoces?
TC: Bárbara Paley, sin duda. Indiscutiblemente
(Capote, 1994b: 255).

Lo extraordinario en Truman Capote está en las
formas y en los potentes atributos con que construyó
sus narraciones sobre asuntos aparentemente
60

triviales y hasta absurdos. No buscó mirlos blancos
ni grandes tragedias. Todos los mirlos son negros y
todas las tragedias son grandes. Todos los sucesos son
importantes siempre y cuando se cuente con el talento
para registrarlos y narrarlos. Capote lo tuvo. Ylo sabía
porque se lo dijo a Grobel en una de las entrevistas que
sostuvieron:
No creo que lo que un artista utihza como tema
sea tan importante como la manera en que lo usa.
Eso es lo que distingue a una persona de talento
muy fino de alguien que simplemente tiene talento.
Un artista verdaderamente bueno puede tomar
algo bastante ordinario y, sólo con su habilidad y
fuerza de voluntad, convertirlo en una obra de arte
(Grobel, 1986: 40).

Capote dejó claro con su obra que la realidad
suele ser siempre más rica, fantástica y terrible que
cualquier ficción al momento de contar una historia
ya sea la de las personas con quienes nos rodeamos
-como él, con una aristócrata de la Martinica que
gusta de ponerle música a los camaleones de su
jardín-, o lo que leemos en los periódicos, como a
él le ocurrió el 16 de noviembre de 1959 cuando abrió
el ejemplar de The New York Times para encontrar, en
el centro de la página 39, una columna sin excesivo
lujo tipográfico, fechada en Holcomb, Kansas, y con
el titular: "Rico agricultor y tres miembros de su
familia asesinados", que le daría el motivo para poner
en marcha, durante los próximos seis años, la idea de
escribir una novela fundamentada en la realidad que
sería conocida como A sangre fría.
En el caso de Música para camaleones, el empleo de la
anécdota humaniza los relatos en sí mismos. El relato
está personalizado; la narración no es abstracta.
Truman Capote también es potente en el uso de la
visibilidad. Es preciso en sus transcripciones y en
sus descripciones. Y eso hace creíbles sus anécdotas.
Creíbles sí, verdaderas es lo de menos para él. Pero
algunas lo son. Son también verdaderas porque nadie
reprochó un dato de A sangre fría y muchos personajes
de la alta sociedad neoyorquina lo condenaron hasta al
ostracismo porque se sintieron descritos y utilizados
como personajes de los capítulos de la novela Plegarias
atendidas que, en la medida que los escribía, los daba
a conocer en las páginas de Esquire. Joseph M. Fox,
editor de la edición americana de Plegarias atendidas,
)

61

en el prólogo de la edición póstuma de la novela que
también aparece en la versión en castellano, cuenta
que Capote resultó afectado por las reacciones ante
su trabajo, pero que declaraba provocativamente:
"¿Qué se esperaban? Soy un escritor y me sirvo de
todo. ffs que la gente se pensaba que me tenía para
entretenerles?".
Fue un escritor y se sirvió de todo. Truman Capote
nos dice que hay que aprender tanto, y de tantas
fuentes: no sólo de los libros, sino de la música, de la
pintura y hasta de la simple observación de todos los
días. Lo apuntó en el prólogo de Música para camaleones:
Tan sólo diré que lo único que un escritor debe
trabajar es la documentación que ha recogido como
resultado de su propio esfuerzo y observación, y no
puede negársele el derecho a emplearla. Se puede
condenar, pero no negar.

En Truman Capote opera la entrega total a la
escritura tan vehemente como cuando se ama a alguien,
en un ejercicio orgiástico permanente. Esa es la orgía
perpetua de la que hablaba Mario Vargas Llosa al
estudiar la novela Madame Bovary y el proceso creativo
de Gustav Flaubert, un autor cuya actitud hacia la
escritura, su perfeccionismo, es lo que a Truman Capote
le gustaba perseguir. La orgía de Flaubert. La orgía de
Vargas Llosa. La orgía de Capote. La de los escritores
que hacen de su oficio, de sus lecturas y revisiones,
una operación de pasión infinita; la de los escritores
que viven en una erección permanente y que se sirven
sin escrúpulos de toda la realidad, que convierten en
literatura todo lo que les va ocurriendo y que tienen la
manía de la documentación llevada a extremos por una
ambición totalizadora.
Esta visión es la que más interés provoca como
periodista. En la visión totalizadora de la vida y en
el pormenor que revela atmósferas, paisajes, modos
de existencia, formas de conducta y pensamientos
singulares de personajes, la novela como A sangre fría
recuerda a cada paso la ambición del reportaje: valerse
de todos los géneros periodísticos (todos esos colores
y capacidades disponibles en la misma paleta para
mezclarlos y, en casos apropiados, para aplicarlos
simultáneamente, como lo pensaba Capote) para
ofrecer un panorama completo, una visión de
conjunto que es la suma de varias singularidades; es
lo que sucedió y cómo sucedió desde el punto de vista

�de sus antecedentes y de sus consecuencias, desde
quienes lo vivieron o escucharon de él, desde quienes
resultaron afectados directa o indirectamente, desde
quien lo pone por escrito y opina también.
Este es el caso de A sangre fría. No el de Música
para camaleones. Música para camaleones es la antítesis
de A sangre fría. Es consecuencia, sí, de A sangre fría y,
digamos, su confirmación como experto criminalista
que podría ser solicitado por un detective que trabaja
en un caso de asesinato múltiple que desembocaría en
la novela corta "Ataúdes tallados a mano. (Relato real
de un crimen americano)", un thriller de espléndida
factura que, para su biógrafo Clarke, sería su última
obra de envergadura.
Música para camaleones es bagaje, memoria, experiencia.
A sangre fría, documentación y reconstrucción. En A
sangrefría, el narrador está oculto y ubicado en las alturas
de la reconstrucción de los hechos reales, como relator
invisible que todo lo observa y lo cuenta, como Flaubert
en Madame Bovary. En Música para camaleones, la actitud
es la opuesta: el narrador está situado en el centro de la
escena. Truman Capote se arriesga a pintarse a sí mismo
a través de la elaboración de la experiencia vivida; se
aferra a su perspectiva radicalmente subjetiva y desde
esa perspectiva muestra sus hallazgos, incluso allí donde
los hechos parecen ordinarios.
La convención indica que, en una entrevista, el
entrevistador debe quedar completamente al margen
del protagonismo. En Música para camaleones, Truman
Capote hizo lo contrario para demostrar que se podía
sostener un diálogo situándose en el centro. Truman
Capote se metió en camisa de once varas y salió ileso.
La presencia del autor como narrador protagonista
puede resultar contraproducente si se utiliza en
un contexto inadecuado. La voz protagonista del
narrador sólo podría resultar eficaz si se explica la
historia de un modo que sería imposible contar con
una simple enumeración directa de los hechos, lo cual
genera tensión dramática, como un relato. Yeso, eso
es lo que hizo Truman Capote.
En la novela corta "Ataúdes tallados a mano",
Truman Capote está situado al centro de la
reproducción total de los diálogos reales o
imaginarios. Desde la conversación, desde las
respuestas de sus interlocutores o personajes, desde
los recuerdos presentados a manera de flashbacks y
una serie de breves acotaciones narrativas en estilo
libre indirecto, Truman Capote reconstruye, a caballo

entre el relato y el guión cinematográfico, una serie
de asesinatos a miembros de un jurado en el interior
de los Estados Unidos.
Como parte de los materiales hechos como
variantes de novela real, fundamentados en la realidad
y en experiencias personales, "Ataúdes tallados
a mano" es un relato creíble, pero verdadero, ya lo
decíamos, es lo que menos importa para el autor.
No obstante el subtítulo "Relato real de un crimen
americano", "Ataúdes tallados a mano" corresponde
a un producto de la imaginación. Así lo revela Gerald
Clarke en la biografía de Capote:
La idea de Ataúdes tallados a mano se la dio Al
Dewey, que varios años atrás le había hablado de
una serie de estrafalarios asesinatos en Nebraska
(... ). Truman siguió el caso por teléfono y puede
que también realizase alguna entrevista. Pero
su "Relato real de un crimen americano", como
subtituló el relato, es básicamente imaginado.
Su detective, un aficionado, no era una persona
real sino que estaba formado con rasgos de varios
hombres de leyes que había conocido, y Truman,
pese a que así lo dijo en su manuscrito, no era para
el detective lo que el Dr. Watson para Sherlock
Holmes (Clarke, 1996: 693).

TRUMAN CAPOTE NO SE APECA A LA VERDAD, A LO QUE

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EXCLUSIVAMENTE OCURRE: LO INVENTA, PERO HA SIDO CAPAZ

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Truman Capote mezcló ficción y realidad en
"Ataúdes tallados a mano". Transgredió propiedades;
alejó al relato del periodismo y lo insertó en el ámbito
literario. Truman Capote no se apega a la verdad, a
lo que exclusivamente ocurre: lo inventa, pero ha
sido capaz de hacerlo creer como si fuera cierto
porque alimentó la ficción con datos de la realidad,
de su realidad, de su propia experiencia personal.
Esta situación, para algunos estudiosos (González
de la Aleja, 1990: 100) de la obra de Truman Capote,
condiciona de forma definitiva su obra de no ficción
hasta el punto hacerla inexistente como tal.
Antítesis de A sangre fría en términos formales
y morales, "Ataúdes tallados a mano" es, sí,
temáticamente, una prolongación de la experiencia de
la obra cumbre de Truman Capote. Incluso, Truman
Capote empleó el mismo procedimiento de A sangre
fría para inaugurar "Ataúdes tallados a mano". En
ambos casos los primeros párrafos son precisos en
descripciones geográficas de los escenarios de los
respectivos sucesos; y el tono, el registro, resulta
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LA FICCIÓN CON DATOS DE LA REALIDAD, DE SU REALIDAD, DE SU
PROPIA EXPERIENCIA PERSONAL.
telegráfico, como una crónica informativa, a través
de una alternancia de frases cortas con frases largas.
Pero después ambas estructuras son distintas. Todo
es distinto, opuesto. A sangre fría está fundamentada
en la reconstrucción de los hechos a través de una
narración en estilo libre indirecto; "Ataúdes tallados
a mano", en la transcripción total de los diálogos. A
sangre fría, novela real. "Ataúdes tallados a mano",
variante de novela real. La distancia de más de diez
años entre obra y obra le permiten a Truman Capote,
sin embargo, imprimir en "Ataúdes tallados a mano"
nuevas preocupaciones, nuevas ideas en torno a la
síntesis y, particularmente, superar deficiencias que
reconocía en lo que había escrito hasta entonces,
incluso en A sangre fría. No se trataba de un asunto
sobre sus contenidos ni sus enfoques, sino sobre la
organización de los propios textos:

En Música para camaleones intentó explotar esa
energía y sus facultades narrativas a su disposición.
Entonces, ¿eso lo convierte en su mejor libro? Esta
pregunta se la formuló Grobel a Capote, y consiguió la
siguiente respuesta: "No. Pero creo que es interesante
porque entonces dio muy buen resultado" (Grobel,
1986: 89).
Lo cierto es que Truman Capote confirmó con
"Ataúdes tallados a mano", con los textos de Música
para camaleones y particularmente con A sangre
fría, lo que se puede conseguir con materiales tan
desestimados y ordinarios. Ceñirse a la realidad para
contarla, para mostrarla, es un desafío mayúsculo,
tanto o más que inventarla o imaginarla o modificarla.
Eso nos lo dice Capote con su trabajo, y lo explica
también Gerarld Clarke en unas páginas de la
biografía capoteana:

Volví a leer A sangre fría y tuve la misma
impresión: había demasiados momentos en los
que no escribía tan bien como podría hacerlo,
en los que no descargaba todo el potencial.
Con lentitud, pero con alarma creciente, leí
cada palabra que había publicado, y decidí que
nunca, ni una sola vez en mi vida de escritor,
había explotado por completo toda la energía y
todos los atractivos estéticos que encerraban los
elementos del texto (Capote, 19946: 13).

Truman venía sosteniendo que el relato no
imaginario podía ser tan ingenioso y original como
la pura ficción. En su opinión, la razón de que
fuese considerado, por lo común, como un género
menor estribaba en que casi siempre lo escribían
periodistas poco preparados para explotarlo.
Sólo un escritor "que domine completamente las
técnicas narrativas" puede elevarlo a la categoría
de arte. "El periodismo", añadía, "se mueve siempre
en un plano horizontal al contar una historia ,

�mientras que la narrativa -la buena narrativase mueve verticalmente, profundizando en el
personaje y en los acontecimientos. Al tratar un
hecho real con técnicas narrativas (algo que un
periodista puede realizar a menos que aprenda a
escribir buena narrativa) es posible elaborar este
tipo de síntesis." Como por lo general los buenos
narradores habían desdeñado el reportaje y la
mayoría de los reporteros no habían aprendido
a escribir buena narrativa, no se habfa llegado a
tal síntesis ni tampoco advertido el potencial de
los relatos ceñidos a los hechos. Era como mármol
aguardando al escultor, como la paleta aguardando
al pintor (Clarke, 1996: 480-481).

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Mármol aguardando al escultor. Hermosa
imagen. Trurnan Capote correspondió a ella y
consiguió resultados genuinos que establecieron
precedentes. Sin embargo, se nos advierte que
la obra de Trurnan Capote es auténtica, pero no
inaugura un nuevo género corno comúnmente
se señala en A sangre fría como la primera novela
de no ficción. Tarnpoco fue el primero en vestir
los hechos con los colores de la ficción, lo que ya
habían hecho algunos escritores desde el siglo
XVIII (corno cuando Daniel Defoe publicó Diario del
año de la peste); y -para remitirnos al contexto en
que habría de operar Capote- corno lo intentaron
con éxito, desde los años cincuenta del siglo veinte,
algunos periodistas de The New Yorker como John
Hersey y Lillian Ross con trabajos corno Hiroshima
y Retrato de Hemingway, respectivamente; trabajos
con los que el estilo del llamado Nuevo Periodismo
(Wolfe,1976: 70) adquirió un impulso decisivo.
A sangre fría no era un nuevo género aunque así
se lo pareciese a muchos lectores. Otros ya había
utilizado técnicas propias de la novela pero nadie
había llegado a escribir un relato verídico que
pudiera leerse como una novela.
Fue el primer novelista de talla que arriesgó su
tiempo, su talento y su reputación en un reportaje
tan largo, y para muchos de sus colegas, A sangre
fría fue una obra pionera que abriría un nuevo
campo (Clarke, 1996: 485).

Gerald Clarke pone de esta manera en la balanza la
máxima obra de Trurnan Capote y se atreve a afirmar

que obras posteriores a A sangre fría, hechas corno
reportajes novelados, corno Los ejércitos de la noche de
Norrnan Mailer, no se habrían escrito, o al menos no
de la misma manera, si Trurnan Capote no llega a dar
con aquella noticia en el otoño de 1959 que le permitió
poner en marcha una maquinaria técnica de escultor
de narrativa; una maquinaria que abrió brecha para
despertar nuevas sensibilidades dentro de una
tradición de escritura, como la norteamericana,
profundamente realista y precisa al momento de la
descripción.
Trurnan Capote es un personaje contradictorio,
pero un autor constante en la producción de
materiales narrativos, mestizos, híbridos, entre
ficción y no ficción, entre la aplicación simultánea de
géneros y recursos, fundamentados en la realidad y en
experiencias personales. Un individuo en el que operó
la insatisfacción como motor para vivir y para escribir.
Creía que Dios le entrega a uno un don y también un
látigo; "y el látigo es únicamente para autoflagelarse",
afirmaba (Capote, 19946: 7). La insatisfacción destruyó
al personaje, pero alimentó al escritor porque, en éste, la
insatisfacción funcionó corno tensión necesaria y hasta
deseable para conseguir en cada relato o reportaje lo que
se buscaba y cómo se pretendía contarlo . .

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Referencias
Capote, Truman (1994a). A sangre fría. Traducción de Fernando
Rodriguez. Barcelona: Anagrama.
Capote, Truman (1994b). Música para camaleones. Traducción de
Benito Gómez Ibánez. Barcelona: Anagrama.
Capote, Trumao (1994c). Plegarias atendidas. Traducción de Ángel
Luis Hernández, Barcelona: Anagrama.
Capote, Trumao (2000). Retratos. Traducción de ~fauricio Bach,
Francesc Roca y Benito Góme::: [báñe:::. Barcelona: Anagrama.
Capote, Truman (2002). Los perros ladran. Personajes públicos y lugares
privados. Traducción de Damián Alou. Barcelona: Anagrama.
Clarke, Gerard (1996). Truman Capote. La biografía. Traducción de
Víctor Pozanco. Barcelona: Ediciones B.
Chillón, Albert (1999). Literaturay Periodismo. Una tradición de relaciones
promiscuas. Prólogo de ~lanuel Vázquez Montalbán. Barcelona:
Universidad Autónoma de Barcelona. Servicio de Publicaciones.
Gonzáles de la Aleja, Manuel (1990). Ficción y Nuevo Periodismo en la
obra de T111ma11 Capote. Ediciones de la Universidad de Salamanca.
Johnson, Michael L (1975). El nuevo periodismo. La prensaunderground,
los artistas de la 110 ficción y los cambios en los medios de comu11icación del
sistema. Buenos Aires: Ed. Troque!.
Wolfe, Tom (1976). El Nuevo Periodismo. Traducción de José Luis
Guarner. Barcelona: Anagrama W Ed. en inglés, 1973).

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Y, claro, esa extraña
paradoja: las vidas de los escritores
son nómadas y sedentarias al mismo
tiempo. Por un lado, se escribe
quieto, por lo general sentado
( nunca me creí del todo esas fotos
que muestran a Hemingway y a
Nabokov haciéndolo de parado);
pero hay mucho viaje y se mueven
tantas cosas dentro de esas cabezas.
Existen, de acuerdo, numerosos
ejemplos de escritores vitalistas
e hiperkinéticos que necesitan,
primero, hacerlo de este lado y
recién después pasarlo en limpio en
página o pantalla. Hemingway otra
vez. Los J acks London y Kerouac,
por ejemplo: la práctica antes de
la teoría, la acción precediendo a
la reflexión. Son escritores que, de
algún modo, saben o intuyen que lo
suyo no es una vida sino, desde el
principio, una biografía. Y que, por
lo tanto, debe resultar apasionante.
Son los escritores cuyas felices
existencias, por lo general, suelen
terminar mal y tristes.
TRES Conozco varios
escritores que no soportan las
biografías de los escritores.
Prefieren, me explican, no saber
nada de la non-fiction detrás de sus
fictions: entender así al escritor
como apenas un medio médium
encargado de captar historias
y difundirlas. A mí, en cambio,
me gusta saberlo todo. Pero,
también, me resu ltan mucho
más interesantes las vidas de los
escritores "quietos". Esos que
no fueron a ninguna guerra, no
sobrevivieron al hundimiento del
Titanic, no estuvieron enredados
entre las sábanas de alguna
hollywoodense diosa sexual,
ni entraron y salieron de los
peligrosos territorios de la política
o lo político. Para decirlo de algún

modo: me gusta mucho leer las
biografías de escritores que se la
pasan escribiendo y leyendo. Me
gusta ver y disfrutar de cómo el
biógrafo se las arregla para contar
una buena historia con todo
eso que, tan sólo en apariencia,
parece tan poco para contar y sin
embargo...
CUATRO Dos (por
cuatro) vidas de dos titanes de las
letras protagonizan la presente
temporada literaria española.
La primera de ellas es Gabriel
García Márquez: Una vida de Gerald
Martín (Debate) -biografía no
autorizada por el biografiado pero
sí "tolerada"- narra los muchos
años de compañía del colombiano
al que demasiada gente que nunca
lo conoció no vacila en llamar
"Gabo". Martín -quien dedicó
muchos años a la empresa- sigue
por medio mundo al escritor de
El coronel no tiene quien le escriba (el
índice onomástico de luminarias
y oscuros es casi una novela en sí
misma) y narra el proceso de cómo
un creador de personajes acaba
convirtiéndose en otro personaje
sobre cuyo creador no tiene un
control absoluto. Así, lo más
interesante del libro de Martín no
pasa por la certeza de los merecidos
laureles sino por las incertidumbres
de esas malezas imposibles de
mantener a raya para que no se
metan y embrollen el trazado de
un jardín perfecto limitado con
las salvajes e indómitas selvas de
Macondo.
La segunda de las biografías es El

mundo es así: Biografía autorizada de V.
S. Naipaul (en la flamante editorial
Duomo, donde se traducirá el 2010
la deslumbrante Cheever: A Life
de Blake Bailey) y es uno de esos
libros que da miedo y, sépanlo, el
66

"autorizada" en el título no significa
otra cosa que Naipaul recibió el
manuscrito de French, lo leyó, y no
le puso pero ni enmienda. Y lo que
cuenta French es nada más y nada
menos que las idas y vueltas de un
monstruo (un monstruo genial,
pero monstruo al fin y al principio)
al que no le preocupa destrozar las
vidas de los otros para alimentar
su propia obra. En el prólogo,
French rescata una declaración de
Naipaul que lo dice todo: "La vida
de los escritores es un tema legítimo
de investigación, y la verdad no
debería ocultarse. De hecho, es muy
posible que el relato completo de la
vida de un escritor acabe siendo una
obra más literaria y reveladora -de
un momento cultural o históricoque los propios libros del escritor
en cuestión".
CI MCO Y el escritor que
firma estas líneas pocas veces
ha visto más escritores juntos
que en los últimos meses. Tres
acontecimientos han marcado
literariamente el pasado verano. A
mediados de junio se festejaron los
40 años de la Editorial Tusquets,
a principios de septiembre tuvo
lugar el funeral de Antonio López
Lamadrid (de Tusquets), y días
después Anagrama también festejó
sus cuatro décadas imprimiendo.
Muchos escritores y muchos
editores riendo primero, llorando
luego, riendo otra vez. Firmas de
toda España y de todo el mundo
descendiendo sobre la ciudad para
festejar y lamentar y - mirándolos
a todos ellos- la sensación de estar
viendo, apenas, uno o dos rostros de
los cuatro o más rostros posibles.
Y está bien que así sea. Sería
tremendo que los escritores fueran
por ahí con todas sus vidas al aire.

ASÍ, PIENSO, LO QUE RESULTA MÁS .APASIONANTE DE LAS VID.AS DE LOS
ESCRITORES ES LA RARA FORMA DE PELICROSID.AD QUE CONLLEV.AN.
UN OFICIO .ARRIESC.ADO, LA LOCURA DEL ARTE Y TODO ESO.
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SEIS Y, como siempre, en
t odos y cada uno de ellos, la
posibilidad de ser tentados por el
abismo. Ahora estoy leyendo City
Boy, la nueva memoir de Edmund
White (una mcmoir es una forma
caprichosa de la autobiografía
que no es otra cosa que, por lo
general, una manera de confundir
y desautorizar a las biografías
del futuro) y me interesaron
especialmente las páginas
dedicadas al genio perturbado de
Harold Brodkey y el modo en que
éste sucumbió al insoportable
peso de lo que se decía y esperaba
de él. Convencido de poseer un
don único e insuperable, Brodkey
-encandilado por la luz blanca
de su propio talento, escribiendo

sin cesar, publicando poco y, al
mismo tiempo, intrigando en todas
las fiestas y teléfonos, mezclando
y balanceando mal sus cuatro
vidas- acaba desconfiando de
todos, asegurando que Nabokov le
rinde tributo y hace guiño en Lo/ita,
afirmando que todos lo plagian
( desde el mismo White hasta
Sean Connery), y enojándose con
un editor que tiene la "osadía" de
ponerlo a él a la misma altura, y no
por encin1a, de Shakespeare.
Así, pienso, lo que resulta
más apasionante de las vidas de
los escritores es la rara forma de
peligrosidad que conllevan. Un
oficio arriesgado, la locura del
arte y todo eso. William Maxwell
-editor de J. D. Salinger, John

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Cheever, John Updike, Vladimir
Nabokov, Eudora Welty, Mavis
Gallant, Isaac Bashevis Singer,John
O'Hara y de, sí, Harold Brodkey,
además de excelente novelista y
cuentista- lo escribió y describió
con las letras justas: "Es demasiado
pedir a personas que pasan
demasiado tiempo en un mundo
propio, como ocurre con todo
escritor, que tengan una perfecta
percepción de lo que sucede en
éste".
De eso -de lo que se lee aquí
para escribirlo después allá, de lo
que se decide mirar allí para no
tener que verlo acá- es que tratan
las extraterrestres vidas de escritor,
la terrenal vida de los escritores - .

�la colonia Condesa de la ciudad de
México, junto a la Pastelería Suiza,
fundada por un exiliado catalán
a mediados del siglo XX, y muy
cerca de la Sala Margolín, la tienda
especializada en música clásica que
desde 1950 ideó y manejó el también
exiliado Walter Gruen, estudiante
de medicina vienés cuya segunda
El martes 27 de octubre de 2009 recibí en mi casa esposa fue Remedios Varo.
Hace quince años, en
en Coyoacán, de manos de Marco Perilli, amigo, 1994, Roberto Rébora fundó
escritor, editor, los dos primeros ejemplares de Taller Ditoria corno editorial
mi Nin reír, un ensayo narrativo sobre la risa a lo independiente, de libros hechos
largo de la historia, la ciencia, el arte, mi vida y la a mano, con tipos móviles, de
tirajes de cien o doscientos
literatura, dedicado a mi mamá, que día siguiente ejemplares artesanales, de venta
cumpliría ochenta y ocho años de edad. Nin reír por suscripción, libros que
nació como la tesis universitaria con la que obtuve combinan la letra, la palabra y
la imagen. Pero Rébora también
el grado de licenciatura en psicología en 1976. utiliza esta sede para pintar una
Alrededor de la mesa con mi esposo, Vicente Rojo, semana cada dos al mes, cuando
los tres comentamos las circunstancias y planeamos deja a Dominique, su esposa,
y a sus dos pequeños hijos, y
el lanzamiento de mi nuevo título.
viaja de noche de Guadalajara
acá por autobús para reunirse
con sus colaboradores en
ero mi capacidad de querer asistir, unos se vieran en la Taller Ditoria, un impresor,
júbilo estaba apagada. necesidad de disculparse antes y un cajista y encuadernador,
La expresión de mi cara otros después, o de escabullírseme una administradora, una
era sonriente, como mi de entonces en adelante porque comunicadora, un diseñador, y
trato amable, pero internamente no habían asistido y no se habían su amigo Marco Perilli, que en
lloraba, y no tenía otro deseo que disculpado ni antes ni después, o 2008 lanzó los tres primeros
el de desaparecer, corno el tímido no sé qué tantos terrores más me títulos de su colección de
al que, según Bergson, le estorba el invadían cuando en cambio hice el ensayos literarios, Autoría, que
cuerpo y busca a su alrededor un suficiente esfuerzo para atreverme acaba de publicar mi Nin reír, con
sitio escondido donde depositarlo. a contraproponer a Perilli una el sello editorial de Taller Ditoria
No me veía corno el centro de una rueda de prensa, proposición que y el Consejo Nacional para la
Cultura y las Artes.
presentación de libro tradicional, o él aceptó.
Taller Ditoria ocupa la número
Roberto y Marco se conocieron
me llenaba de inseguridad pedir a
nadie que presentara mi libro, o me ocho de un bloque de casas iguales, veinteañeros en Florencia, en donde
parecía que convocar a los invitados frente a frente, cuatro a cada lado Roberto se formaba como pintor y
sería importunarlos, o temía que de una estrecha y no muy larga Marco estudiaba la carrera de letras.
no llegaran, o me sentía incapaz de calle, una privada estilo porfuista o Cuando Roberto regresó a México,
enfrentar que, al no poder, o al no afrancesado, en Parque España 3, en tras otra larga estancia en la ciudad

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¡ N. de la E. La columna"A la letra" se incluyó después de la fecha de cierre de edición. La revista abarca del trimestre octubre-diciembre del
2009 y aquí se habla de eventos ocurridos a finales de octubre y mediados de noviembre de 2009.

68

de Nueva York, Marco empezó a descriptivo pero ordinario. lPor qué
los postres libaneses que María
venir a visitarlo a México, hasta que, no logro reír de gusto? lPor qué no
Teresa Gerard, la administradora
después de pasar temporadas cada recibo mi libro más que llorando
de Ditoria, matemática, acomodó
vez más extensas en nuestro país, y internamente?
cuidadosamente, maternalmente,
dar cursos de italiano y seminarios
Me recibió Gabriela Pérez, artísticamente, en una charola de
sobre Dante y sobre historia del arte, la comunicadora de la editorial,
cartón; las sonrisas del equipo de
en el Instituto Dante Alighieri, en la química y catedrática universitaria,
operadores del Taller, la del propio
Universidad Claustro de Sor Juana, directora de la revista Ciencias de la
Marco, que llegó por metro de su
en la Casa Lamrn y en la Universidad Universidad Nacional. En cuanto
casa en el Centro Histórico y se
Iberoamericana, hijo único, decidió franqueé la puerta, de madera,
incorporó al grupo sonrojado, de
dejar a sus padres, Italia, y su editorial verde, Roberto Rébora me presentó
chaleco de lana, y la de Roberto
y revista Auieo atrás, y hacerse al impresor, Gilberto Moctezurna,
mismo, la calidez con la que
inmigrante mexicano.
que detuvo la prensa La Dominga mediante su conversación, culta,
La víspera de la fecha acordada para darme la mano, y al cajista delicada, no hacía más que darme
para mi rueda de prensa del jueves y encuadernador Jorge J irnénez. la bienvenida, la emotividad con
19 de noviembre, el júbilo y la Elogió la fuerza del brazo del
la que recordó la inauguración de
satisfacción, la confianza en mí primero; del segundo me advirtió, Taller Ditoria, a la que yo había
misma, la sensación de bienestar delante de él, que era muy mal asistido con Augusto Monterroso,
y lozanía en los que debería hablado. Jirnénez rió de buena
la sobrecogedora nostalgia con
encontrarme ante la publicación de gana y me mostró la caja de letras
la que evocó la memoria de su
mi libro, eran emociones y estados tipográficas con la que empezó papá, la intensidad con la que me
que seguían apagados dentro de mí. Taller Ditoria, un regalo azaroso contó cómo roba tiempo a todo
Para ocultar su ausencia, compré y detonador de José Clemente para pintar, esto, o no sé qué, se
postres libaneses para no llegar Orozco Farías, el diseñador de la
me representó como una sucesión
con las manos vacías a una cita de editorial artesanal. Detrás de mí
vívida y estremecedora de escenas
trabajo con mis editores y los medios, llegó Barbara Bertoni, amiga de de la vida bohemia; cierto aire
que difundirían la publicación. La todos y mi traductora al italiano.
invernal, una penumbra a las
necesidad de disfrazar la fragilidad
La estrechez del vestíbulo, doce del día, recorrida por viento
y el decaimiento en los que me constreñido aún más por el cubo
ligero pero frío, aumentaban
sentía, me orilló a comprar un par de de la escalera para subir a la mi languidez, mis deseos de
botas que, a la mañana siguiente, sin segunda planta; los techos altos, buscar un sitio escondido donde
embargo, no me vi capaz de estrenar, el amontonamiento de cajas y depositar mi estorboso cuerpo,
las dejé en su caja para devolverlas papeles sobre el piso, encima de los anhelo interrumpido, sensaciones
a la zapatería La Milagresa, sin muebles, en alteras sobre las gradas, acalladas por la aparición de la
haberles dado oportunidad de el yeso deteriorado de los muros, primera periodista que llegaba
hacerme el milagro de sostenerme desprendiéndose, desmoronándose, a la rueda de prensa, con la que
y darme fuerza. Me parecieron pero especialmente la atrnósfera del subimos todos al salón en el que
incompatiblemente festivas para lugar, los recortes de prensa, las nos acomodamos en sillas, bancos,
una escritora que no había sido fotografías, los dibujos colgados recargados contra caballetes, a
lo suficientemente valiente para con tachuelas de las paredes, las
medida que fueron llegando los
ser el centro de una presentación hojas impresas o manuscritas demás representantes de los medios
tradicional de libro, el undécimo tendidas como a secar a lo largo convocados, que a partir de esa
de su bibliografía, el decimocuarto de lazos sujetos aquí y allá en el misma tarde empezaron a difundir
si toma en cuenta tres antologías costado de un atiborrado librero; la publicación de Nin reír, título que
de las que es autora o coautora; una mesa arrinconada, cubierta con tomé del proverbio moral de Sem
Once o catorce, vacilé con titular esta un mantel a cuadros rojos y blancos, Tob que dice, "Non hay sin noche
crónica, descarté el título abstracto con tazas y cafeteras encima, día / Nin reír sin llorar" 19.
pero llamativo, lo sustituí por uno vasos en orden, botellas de vino,
69

�unque parezca que se
trata de un problema
reciente, para ,·arias
gen era c iones de
mexicanos -por lo menos los
nacidos o formados en el norte
del país-, el narcotráfico era un
fenómeno cotidiano mucho antes
de que se transformara, primero
en gran espectáculo mediático,
y después en el problema de
seguridad que nuestro actual
gobierno considera prioritario
por encima de la pobreza, de la
salud y hasta de la educación.
Muchos crecimos inmersos, si

A

devaluaciones del peso, la inflación,
el desaliento y la incertidumbre.
Los ,·alares positivos tradicionales
(trabajo, estudio, ética, honradez)
terminaban pulverizados día a día
por la situación económica, pues
veíamos cómo la mayoría de quienes
se guiaban por ellos no obtenía
ninguna recompensa a cambio
de sus esfuerzos, y sí algo que se
asemejaba a un brutal castigo por
persistir en su ingenuidad: quiebra,
desempleo, embargos, desalojos.
Ante una realidad tan fúnebre,
era lógico que la mitología heroica
implícita en este tipo de películas y

.- EDUARDO AMTOMIO PARRA Si quisiéramos responder a la
pregunta "¿desde cuándo los mexicanos hemos vivido inmersos en la cultura
derivada del narcotráfico?", un buen ejercicio sería esforzarnos para recordar
en qué año y a qué edad escuchamos el primer corrido donde el protagonista
fuera un barón de la droga o, por lo menos, un traficante en pequeña escala.
Quien escribe estas líneas lo tiene muy presente: fue en 1977, a los doce años
de edad, durante unas vacaciones. Se trataba, por supuesto, de "Contrabando
y traición", cantado por Los Tigres del Norte, que más o menos por la misma
época fue llevado al cine con Ana Luisa Peluffo en el papel de Camelia, la
Texana, y Valentín Trujillo en el de Emilio Varela. Música ranchera, cine de
vocación popular: desde entonces las manifestaciones culturales relacionadas
con el narcotráfico conquistaban espacios que no abandonarían en el futuro.

El NARCOTRÁFICO,
r~n1it1gc U L TURA L

no directamente en el negocio
del trasiego de drogas, sí en sus
valores, en su mitología, en su
influencia social; valores, mitología
e influencia que, sin obstáculos
reales, se constituyeron de
inmediato en el contexto cultural
dominante.
"Hijos de la crisisn -pienso
quienes alcanzamos la pubertad
a mediados de los setenta,
justo al finalizar el sexenio de
Eche\'erría- , nuestro horizonte
de vida estaba acotado por la deuda
externa (eterna), las constantes
71

piezas musicales se impusiera -al
menos en el imaginario colectivosobre cualquier otra oferta cultural
masiva o popular.
Habría que añadir también
que tanto los corridos como las
películas de narcos no surgieron
entre nosotros por generación
espontánea, ni como una
imposición de las mafias; encarnan
la rama más actualizada de una
tradición cultural que se remonta
al siglo XIX, o incluso antes: la
que a través de la narrativa o de
los versos musicalizados glorifica

�las hazañas de los "bandidos
sociales", convirtiéndolos en los
verdaderos héroes del pueblo.
Hombres que reniegan del status
quo y se enfrentan al sistema y a
sus representantes -el gobierno,
los privilegiados, la policía, el
ejército-, estos rebeldes siempre
han despertado la admiración de
las masas, sobre todo si al igual
que Robín Hood reparten el botín
obtenido en sus fechorías entre
los más pobres. Y las expresiones
artísticas nacionales nunca les han
regateado su atención. Así, entre

comenzaron a multiplicarse,
hasta volverse omnipresentes
con el paso de los años. El uso
de ciertos vehículos, como las
camionetas Bronco o pick up en
zonas residenciales urbanas; la
dignificación de la vestimenta típica
norteña -botas de piel exótica,
texana, camisa a cuadros, pantalón
de mezclilla, cinturón pitiado-,
que de pronto se utilizaba en
eventos "formales" o en situaciones
solemnes (hasta el ex presidente
Fax, al vestir traje y calzar botas,
se alineaba en el estilo de los narcos,

que le dejan sus fieles. (Un ejemplo:
"Gracias, san Malverde, porque
cuando iba a cruzar un cargamento
al otro lado me salieron al paso
los federales. Me echaron bala,
y después de invocar tu nombre
pude tumbar a dos y salí ileso con
mi carga completa".)
Pero las expresiones religiosas
del narcotráfico no terminan en
la fe hacia sus santos particulares.
Como bien dicta un corrido, "los
panteones son testigos" de que esta
cultura está -paradójicamenteviva y cada vez penetra más la

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Y EN CUANTO A LA DECORACIÓN, AUNQUE NO ESTÁ MUY BIEN

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DEFINIDA, DESDE HACE TIEMPO SE IDENTIFICA CON LO RECARCADO

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CABRITO PODRÍA SERVIR DE ILUSTRACIÓN.

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novelas como Los bandidos de Río Frío,
de Manuel Payno, y Los plateados de
Tierra Caliente, de Pedro Robles,
el "Corrido de Juan Cortina", el
de Heraclio Bernal, los corridos
y novelas de la Revolución y los
narcocorridos y las narcopelículas
contemporáneas es posible tender
una línea de secuencia cultural cuyo
estudio profundo podría decirnos
mucho acerca de la psicología del
mexicano.
Luego de escuchar por primera
vez "Contrabando y traición", de
memorizar la letra y cantar y bailar
el corrido sin descanso en cuanta
fiesta asistí por aquellos años,
las señales de que el negocio del
narcotráfico arrastraba tras de sí
una estela de costumbres y gustos
que influían incluso en los aspectos
más banales de la vida cotidiana

aunque seguro no se dio cuenta), la
afición a las joyas ostentosas, etc.
Más tarde llegaron, o tan sólo
se intensificaron, las expresiones
religiosas: primero con la
popularización del culto a Malverde
y enseguida con la adoración de
la Santa Muerte. Bandido~santo,
Malverde encaja perfectamente
con la lógica cultural arraigada en el
país desde el siglo XIX, pues una de
las leyendas que le sirve de soporte
indica que, antes de morir y ser
"canonizado" por la gente, era un
salteador de caminos que saqueaba
a los ricos para después repartir lo
obtenido entre los menesterosos.
Para comprobar hasta dónde ha
calado la devoción a Malverde
entre el pueblo, basta con visitar
su capilla en el centro de Culiacán
y echar una mirada a los ex votos
72

conciencia de los mexicanos. En
algunas ciudades, como Culiacán,
existen cementerios donde en
ciertas zonas es posible identificar
a qué se dedicaban en vida los
moradores de las tumbas: se
trata de auténticos mausoleos
construidos sobre un área donde
podrían levantarse varias casas
pequeñas, con muros de mármol,
acabados y detalles dignos de la
residencia más suntuosa. Al verlos,
nos hacen pensar en emperadores
o semidioses de antiguos reinos,
pues son muestra de que el
adjetivo "faraónico" está vigente
como nunca. Lo curioso es que,
al dar un paseo por los andadores
de esos cementerios, vemos que
tales mausoleos dictan el gusto
general: las criptas más reducidas,
modestas, copian su estilo y tratan

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de reproducir su trazo, si bien lo
hacen con materiales baratos.
Lo mismo ocurre con la
arquitectura: si los narcotraficantes
poderosos que poseen sus
residencias en colonias exclusivas
adoran las columnas clásicas,
las cúpulas como de iglesia, las
puertas altísimas, las grandes
bardas y los jardines extensos, en
ciudades como Tijuana y Ciudad
Juárez los constructores de casas
de interés social añaden, a modo
de detalle, pequeñas cúpulas en los
tejados, columnas minúsculas, una
bardita y un prado diminuto, para
que quienes compran su vivienda
a plazos puedan disfrutar de la
misma tendencia arquitectónica
que quienes imponen las
preferencias. Y en cuanto a la
decoración, aunque no está muy
bien definida, desde hace tiempo

se identifica con lo recargado
(no barroco, sino una amalgama
más cercana a lo "posmoderno").
Quizás una visita en Monterrey
al restaurante El Rey del Cabrito
podría servir de ilustración.
Desde que hace 32 años quien
esto escribe escuchó su primer
narcocorrido, hasta hoy, las
manifestaciones de la moda, del arte
-popular o "culto"-y de la religión
que se originan en el narcotráfico se
han extendido hasta constituir gran
parte del contexto sociocultural
en que vivimos los mexicanos.
De la música a la literatura, de
la arquitectura al arte y los usos
funerarios, de las costumbres al
pensamiento, su omnipresencia
resulta evidente, tanto o más que
la de sus acciones delictivas que los
periódicos reproducen día a día con
lujo de detalles.
73

Y así como, hoy por hoy,
cualquiera que lea la prensa o se
mantenga informado a través de los
noticieros radiofónicos o televisivos
sabe con claridad quiénes son los
capos de los cárceles, quiénes son
sus mujeres y sus lugartenientes
principales, para conocer cómo
viven los narcos o cuáles son sus
preferencias en cuestiones artísticas
y culturales es suficiente con voltear
a nuestro alrededor, abrir bien ojos
y oídos y tratar de identificar, entre
las manifestaciones culturales de la
época, cuáles eran consideradas de
mal gusto en tiempos de nuestro
padres y nosotros aceptamos
sin ninguna objeción, por ser
propias del contexto en que nos
desarrollamos. Entre ellas, muchas
provienen de esta nueva cultura que
llegó para permanecer f'1t

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Experimentación y mucha producción. Ismael Merla
es un artista que mantiene su obra muy cerca de sí
mismo, la llena de su propio lenguaje, la carga con los
símbolos a los que ha dado sentidos muy precisos y la
guarda para sus ojos y para los de sus muy cercanos.
su obra no la vemos formando parte
constante del circuito de exhibiciones
artistic_as de nuestro pais, si bien sabemos
que existe y que constantemente se esta
creando. Los canales que Merla ha decidido utilizar
para de alguna manera exhibir su obra, para hacerla
viva y presente, son otros, mucho más controlados
por él mismo: un blog, una galería en flickr.
Pareciera que la intimidad que le da estar frente
a una pantalla, manipulando sus propias imágenes,
compartiéndolas justo del modo en que él lo quiere,
le permite comunicarse de una manera cómoda. El
artista invita al espectador a conocer sus piezas y su
uni,·erso de una manera controlada por él mismo. Su
mundo, sus intereses, su obra, el medio de difusión
y comunicación, lo decide él y solo él. El galero, el
curador, el crítico o cualquier otro personaje del
ámbito artístico, no tienen cabida aquf.
La imagen así distribuida puede llegar a miles de
ojos, puede seguirse reproduciendo, se deconstruye
y se vuelve a construir. Nos permite ver los colores a
través del brillo de la pantalla de la computadora y

A

75

descubrir los símbolos que la pueblan. Pero acerca de
la técnica en que está realizada sólo podemos adivinar
ciertas cosas, admirar ciertos efectos, no podemos ver
en todo su esplendor el contraste entre el esmalte, la
acuarela, el aerosol o el acrílico superpuestos entre
sí y fijados por absorción en una hoja de papel de
algodón. Esa calidad plástica que tiene la obra de
Merla, definitivamente no podemos gozarla en toda
su dimensión si no es viéndola en persona.
Ysí, ése es uno de los asuntos de reflexión constante
de nuestro tiempo, las obras de arte escaneadas o
fotografiadas nos permiten un acceso mucho más
sencillo a ellas y una distribución infinita. Lo que
muchas veces sucede es que podemos ver pero en
ocasiones no podemos "sentir" lo que los materiales nos
transmiten cuando vemos una obra en ,ivo.
Aún así, lo que está haciendo Google, por ejemplo,
con obras como las del Museo del Prado, podría
darle la vuelta completamente a esta apreciación.
¿Le interesará a ~1erla en algún momento llevar al
extremo de la resolución sus imágenes y exponerlas
únicamente a través de un monitor? Y es que la

�textura del papel y el juego de efectos que las
distintas tintas le dan a su obra no pueden dejarse
de lado en la imagen expuesta a través de la pantalla.

THE RAUSCHEMBERC SESSIOMS

Esta serie, del 2004, que alude a uno de los artistas
norteamericanos más destacados del siglo XX, cuya
obra transitaba entre varias de las corrientes de la época
(como el pop art y el expresionismo abstracto), resulta
en una especie de homenaje-apropiación-reflexión.
Merla es muy claro en sus influencias e intereses y los
menciona sin ningún disimulo en sus obras.
Estas "sesiones", como él mismo las nombra,
resultaron en 50 obras sobre papel cargadas de color e
imágenes. Pareciera que Merla juega con las pantallas
de serigrafía, los moldes de letras, los colores, el
aerosol, etc. Una combinación de elementos plásticos
dan por resultado piezas muy atractivas visualmente
y lo mejor es que transmiten el gozo de su creador al
hacerlas. ¿Será que Merla juega a ser Rauschenberg?
¿y lo hace así como los niños juegan a ser algún
personaje, se apropian de él, actúan como él, para
después dejarlo de lado, exorcisados del deseo de ser
alguien más? Así lo imagino trabajando esta serie,
aludiendo a un artista como Rauschenberg pero a la
vez tratando de terminar con su influencia, buscando
el propio espacio, las propias imágenes.
El gran artista norteamericano inspira pero a la vez se
vuelve un estorbo del que hay que deshacerse pintando
hasta el cansancio, repitiendo su influencia hasta que
deje de tener sentido en sesiones de trabajo que acaban
demandando al artista buscar su propia identidad,
hurgar en el pasado, hablar de sus propias vivencias.
A Merla le gusta inventar acciones, nombrarlas y
luego utilizarlas corno referencia. En algunas de las
piezas podemos ver claramente el uso de sus propias
"acciones" y de personajes que él mismo se crea. La
silueta de un personaje, Mr. Camara, con la leyenda:
"minivandalismos", nos remite a sus prácticas de
intervenciones "vandálicas" por Monterrey, la ciudad
que habita. Es decir que la obra de Rauschenberg, la
admiración por su técnica y por el logro compositivo
en piezas plagadas de imágenes, colores y brochazos, a
Merla le acaba sirviendo en parte para citarse a sí mismo,
para darle a sus propias acciones un valor referencial,
para hablar de su producción artística y de sus posturas
ideológicas de una manera un tanto velada.

El artista se muestra de una manera oculta, juega a
asumir sus responsabilidades en medio de un presunto
ejercicio plástico. Y digo "presunto" porque es más
bien el resultado de una planeación muy detallada, de
una necesidad real de hablar de sí mismo utilizando a
Rauschenberg como un mero pretexto.
Gran parte de la obra de Ismael Merla tiene un
matiz urbano. Viendo sus piezas inmediatamente
pienso en muros pintados, grafiteados, de cualquier
ciudad del mundo; pero también pienso en
Monterrey, en el centro de esta ciudad.
Las piezas de su serie de Rauschenberg con
tantos planos superpuestos, letras, brochazos de
pintura que parecieran sin sentido, etc. me remiten
a lo que acabo de mencionar, al caos de lo citadino
en oposición a lo natural. Al desorden implantado
por el hombre, a lo repetido hasta el cansancio,
a las imágenes que se convierten en sombras y a
la necesidad de ser diferente en un mundo que
estereotipa y repite, así como lo hacen las pantallas
de serigrafía.
Desde el 2004 Merla ha trabajado una serie de
cuadernos en los que un poco a manera de bocetos, ha
conformado un gran número de dibujos. En la selección
que hizo para Armas y Letras podemos ver parte de este
trabajo y los distintos caminos que toma.

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LAS LIBRETAS DE DIBUJO

Esta serie de dibujos todo el tiempo nos remite a dos
de los intereses más marcados de Merla: los cómics
(y por lo tanto los superhéroes) y la música. Ambos
son fácilmente reconocibles en su obra.
Uno de los trabajos es un listado, a tinta negra, de
grupos musicales y cantantes. Sus favoritos sin duda:
PearlJam, Soda Stereo y Gustavo Cerati, aparecen
en este conglomerado de nombres. Nuevamente el
artista habla de sí, de sus intereses; no estoy segura
de si los comparte o si sólo los está enumerando para
sí mismo. De cualquier forma, me parece una de las
piezas visualmente más atractivas. En el último renglón,
realizado en tono gris casi en oposición al negro que
predomina, termina el listado con los nombres de U2,
Coldplay, y al final podemos leer Merla. Esta inclusión
de su propio apellido, que bien podría funcionar a
manera de firma, más bien parece un componente más
del bloque, su propia inclusión en este grupo de músicos
admirados.
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Hay otro grupo de dibujos que comparten ciertas
iconografía. Una boca, una taza, un corazón, un
sombrero, una especie de torso o playera (como las que
usan los superhéroes adheridas al cuerpo), una estrella,
unos testículos, una cruz; todos acomodados en la hoja
de papel de maneras distintas. A veces uno sobre otro
de manera muy limpia, logran parecer los símbolos
sagrados de su propia religión; otras veces parecen la
selección de objetos muy cercanos que se han convertido
en los signos de un lenguaje que inventó el artista.
Cualquiera que sea el caso, se han convertido en una
especie de fetiche, que Merla gusta de repetir.
El otro grupo de dibujos nos muestra su atracción
por los cómics y por la figura del superhéroe. Batman
y alusiones a Spiderman, mezclados con rostros que
parecen gritar, testículos y otras figuras juegan en
conjunto con la idea del disfraz, la masculinidad y la
presión de ser un superhéroe: es decir, de no mostrar
la realidad de quien se es.
Creo que, finalmente, lo que esta serie de dibujos
muestra es una reflexión sobre la ficción del personaje
que, en este caso, Merla crea sobre sí mismo. El artista
como un personaje, un superhéroe que enfrenta cosas
que en la realidad no haría y se pone al nivel de cualquier
músico o pintor gracias a su condición de héroe de
historieta. Incluso, su propia firma parece convertirse en
un símbolo más, en parte de la ficción. Particularmente,
uno de los dibujos puede ejemplificar esto de manera
más clara, se trata de una reunión de torsos de
superhéroes o mejor dicho de "trajes de superhéroe"
como si se tratara de un catálogo de personalidades a
escoger. Sobre ellos unos ojos, una estrella yla frase "olor
a tinta" terminan la composición.
Podríamos pensar, a primera vista, que en la obra
sobre papel de Ismael Merla lo que encontramos es una
serie de referencias a sus personajes admirados. Que lo
que vemos es a un artista retomando ideas, símbolos e
77

imágenes para crear su propio universo visual. Y en
parte esto es cierto. Pero me parece que la parte más
interesante de estas piezas, además del atractivo visual
que provocan, es la confrontación que el propio Merla
está haciendo consigo mismo. Es como si se tratara
de un diálogo interno que necesita exorcizarse, y que
siendo el artista incapaz de sacarlo de otra manera, lo
hace disfrazándolo de obra de arte; como si Merla creara
un personaje-superhéroe-artista, que le permite ir más
allá de sus propias capacidades. El disfraz de artista le
permite esconder su verdadero yo y le funciona como
un exoesqueleto que lo protege del mundo exterior y le
permite vivir su mundo interno, de sueños y casi infantil,
sin la necesidad de tener que justificarlo ante nadie.
Merla puede convertirse en Rauschenberg, en
Spiclerman, Barman o en un artista (él mismo) para
proponer, pintar, dibujar o hacer cualquier cosa sin
necesidad de justificarse. Los "trajes" de superhéroe y
las alusiones a los genitales masculinos invariablemente
nos hablan de sus propias inquietudes acerca ele la
responsabilidad de lo que se supone significa ser
hombre. Es como si el hombre se enfrentara con la parte
infantil que vive en su interior no queriendo soltarla y
anhelando poder disfrazarse para ser un superhéroe.
Pero esta condición de disfraz, y la capacidad de
quitárselo en cualquier momento, le permitiera a su
vez y paradójicamente rehuir de las responsabilidades
que implican ser un hombre, un artista o un superhéroe.
Creo que finalmente las piezas de Ismael Merla
son muy íntimas, son referencias claras de sí mismo
disfrazadas de referencias a otros. Son un reflej~
de sus propios cuestionamientos y de sus propias
contradicciones: Merla repite en sus dibujos una frase de
Soda Stereo: "Nena, nunca voy a ser un superhombre".
Tal vez sea el momento en que el exoesqueleto que
recubre su obra y lo recubre a sí mismo se convierta en
otra cosa, la hora de la transformación en el superhéroe 19..

�Para muchos investigadores, las viejas tradiciones han desaparecido
con la llegada de los medios masivos de comunicación. Thompson,
en su libro Los media y la modernidad, señala que con la aparición de
los media, en especial de la televisión, los individuos fueron capaces
de experimentar y observar acontecimientos que se extendían más
allá del encuentro cara--a--cara, de modo que los pobladores de una
comunidad podían ver otras culturas y a su vez marcar su propia
identidad.
i bien es cierto que el encuentro cara-a-cara
cada vez es menor a causa de los media y las
nuevas tecnologías, también lo es que los
medios de comunicación fungen como una
especie de "ancianos" que legitiman la cultura de una
nación. En nuestra experiencia, al salir del territorio
mexicano y encontrarnos en un país lejano y una
cultura ajena, hemos logrado identificar símbolos
que nos diferencian como mexicanos y que antes
nos parecían superfluos o inexistentes: la Virgen de
Guadalupe, el tequila, el mariachi y, por qué no, las
teleno\'elas.

S

HISTORIÁ DE LA TELEVISIÓN EN MÉXICO

Los orígenes de la televisión en México se remontan
hacia 1949 cuando el gobierno federal, tras una serie
de apoyos para que se realizaran experimentos
técnicos y lograr una buena transmisión, otorgara
una concesión de televisión al propietario del diario
Novedades, Rómulo O'Farrill, a quien se le asignó el
canal 4 XHTV. A través de esta frecuencia se dio
inicio oficial a las transmisiones de tele, isión por
microondas.

En 1951, el canal 2 XEW, es concesionado a la
empresa Tele\'imex, S.A., propiedad de Emilio
Azcárraga Vidaurreta; y en 1952, canal 5 XHGC, es
autorizado en concesión comercial por dos años a la
empresa Televisión Gonzákz Camarena, S.A.
En 1955 estas tres concesiones se fusionaron bajo
una misma entidad: Telesistema \llexicano, S.A.;
así, a partir de entonces, todas las transmisiones se
realizarían desde el edificio llamado "Televicentro",
que fue construido inicialmente para las
transmisiones de radio, propiedad de Emilio
Azcárraga Vidaurreta, quien era propietario de la
cadena de radío más grande del país.
Por tanto, desde 1955 y hasta 1993, año en que se crea
TV Azteca (segunda televisara nacional), México crece
y crea su comunidad de sentido al lado de Telesistema
Mexicano, hoy Tdevisa, y de sus producciones
audiovisuales por excelencia, las telenovelas.

LA TRAYECTORIÁ DE LA TELENOVELA MEXICÁNÁ

Angeles de la calle fue la primera teleno\'ela de origen
mexicano que se produjo por Tele\'imex, hoy Televisa,
y se transmitió con la frecuencia de un capitulo por

LA TELENOVELA

semana desde 1952, año en que comenzó su producción,
hasta 1955. La primera telenovela mexicana, realizada
en formato blanco y negro y estelarizada por Susana
Alexander yJaime Jiménez Pons, fue catalogada bajo el
género de drama familiar; cabe señalar que fue hasta la
década de los sesenta que el término telenovela se eleva
a estatus de género tele,ish·o.
Así, la primera teleno\'ela producida por "la
gran fábrica de sueños", tal y como Tele\'isa se
autodenomina, fue realizada tres años después de
que iniciaran transmisiones para todo el país. Tres
años después de que \léxico conociera la tebisión.
Desde 1952 a la fecha, "La gran fábrica de sueños"
ha producido más de 730 telenovelas; de estas
podemos decir que más de 200 han sido producidas
sólo por dos hombres· Valcntín Pimstein y Ernesto
Alonso, quienes al lado de Luis De Llano Palmer
pionero de la teleno,·ela en \léxico, conforma~
los productores más antiguos y apoyados de esta
importante empresa latinoamericana. No fue hasta
que muere Emilio Azcárraga ~1ilmo y deja en
manos de su hijo Emilio A:::cárraga J ean la empresa,
que llega la competencia de TV Azteca y Tdevisa
sale a bolsa, cuando las producciones comienzan
a dar un vertiginoso giro.
Para hablar de las telenovelas anafórica y
catafóricamente, hay que hablar de las tres generaciones
de empresarios que han marcado la memoria colectiva
de México: Emilio Azcárraga Vidaurreta, empresario
radiofónico, quien crea Tdevisa; Emilio Azcárraga
Milmo, quien la desarrolla y expande sus fronteras
comerciales, y además exporta las teknO\·clas a nivel
mundial; y su hijo Emilio Azcárraga Jean, quien saca
a bolsa la empresa y estandariza las producciones, las
híbrida haciéndolas más comerciales, logrando así su
implementación en un colectivo global.

:\o es que el formato haya cambiado, su estructura
sigue siendo la misma, y única, conformada por
elementos reconocibles como el amor imposible, el
mundo de los pobres, de los ricos, el odio, la \'enganza,
la reiteración y el final feliz. Lo que ha cambiado
es el dinero que se invierte en las producciones, la
tecnología que se emplea al realizarlas y las locaciones
que en ellas se exhiben, ya que anteriormente eran
grabadas en foros de televisión y ahora gran parte de
su producción es en la calle.
En las telenovelas ya no sólo vemos escenarios
interiores o exteriores de la ciudad de t\1éxico
'
sino que podemos conocer el entorno territorial de
México, norte, sur o centro, a través de las telenovelas
que ahora son grabadas en los diferentes territorios y
con un final que en ocasiones, a manera de rcality show,
es grabado con la participación de los pobladores de
la ciudad dónde se cfectúan.

LA TELENOVELA COMO FÁCTOR POLÍTICO

Sí, finales a manera de rcality show, toda una
ceremonia pública donde participan los miembros
de la comunidad; finales de boda en la catedral
de un pueblo; o durante un concierto o desfile de
los actores, que en la trama de la telenovela son
personajes de clase baja &gt;se convierten en actores
o cantantes para ofrecer un gran evento que los hará
triunfar y ser felices por siempre. Una oportunidad
de transformar el espacio público privatizado, que
Bauman e\"oca en su texto ";\1odernidad liquidan, en
un espacio público y de celebración comunal.
Cabe señalar que dicha celebración en el origen puede
pensarse como un contrato entre los organizadores
(productores de telenovelas) y sus públicos, sin ernbru:go
no es así. En ocasiones, los productores están al senicio

MEXICANA

■
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unaTRADICION creada, una IDENTIDAD

NACIONAL que perdura
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78

JOSÉ DÍAZ MOMTALVO
JUAN ANTONIO CARZA SÁMCHEZ

�2007). A~emás, al respecto es importante agregar
que el mdice de lectura en \1éxico es del libro al año
y ~egún un estudio de Conaculta, el nivel de lcctur;
bap conforme aumenta la edad. El último estudio de
la L \JESCO realizado entre 108 naciones dio como
resu~tado que el país azteca ocupa el penúltimo lu ar
en ru\'el de lectura.
g

,,LA CRAM FÁBRICA DE SUEÍ405" HA PRODUCIDO MÁS DE 730
TELEMOVELAS
de un organizador político y sus producciones tienen
como fin promoYer el lugar turísticamente e invitar a sus
pobladores a interrumpir su ,ida cotidiana y hacerlos
olvidar por un momento los infortunios en los que se
encuentran inmersos.
Por tanto, no es difícil pensar cuáles son los
escenarios que las tcleno\'elas mexicanas utilizan
actualmente: al tener un presidente michoacano, en lo
que va de su mandato, casi tres años, se han filmado ya
tres telenovelas en Michoacán.
La mayona de las teleno,·das producidas fuera
del Distrito Federal se han filmado en los estados
con mayor poder político de las regiones norte, sur
y centro de México; ciudades corno Monterrey,
Guadalajara, Morclia, Puebla y México son
escenarios continuos en las ultimas producciones y
sus gobernantes apuestan con fuertes cantidades de
dinero para que se realicen dichas producciones en
sus territorios y así prorno\'er sus lugares turísticos e
invitar a sus pobladores a participar en estos finales
de telenovela festivos.
Al respecto, Dayan y Katz en su libro La historia en
directo, aseguran que este tipo de e\'entos ya se daban
desde la época antigua. Citando a ~1osse, los autores
hablan de como Carios Xll tenía un pirotécnico de
cabecera, Charles Ruggieri, y organizaba magnas
fiestas públicas, llenas de luz y color, para tener
a su pueblo satisfecho y que por un momento
interrumpieran su ,ida cotidiana para unirse en un
eYento colecti\'O y festi\'o. Para Dayan y Katz esto
representaba una oportunidad política para que los
pueblos renovaran sus vínculos con su monarca.
La negociación de un contrato y la producción de
una teleno\'ela hoy por hoy es algo muy complejo y
ésta puede entenderse como una serie de respaldos
sucesi\'Os de cuatro coautores: emisora, público,
gobierno e industria privada.
■

COMSUMO Y APROPIACIÓM DEL DISCURSO DE LA
TELEMOVELA

Con las teleno\'clas las líneas de discurso más
dogmáticos, puristas y racionalistas se relajan, y
los símbolos nativos, multifacéticos, basados en
elementos humanos comunes tales como el amor, la

tristeza, el gozo, el sexo, la salud, la enfermedad y
la maldad, salen a la superficie. Hay una identidad
emocional, imaginati\'a, de memoria, asociada a las
telenovelas: la linda joven pobre que logra enamorarse
y casarse con el hombre adinerado y triunfar a pesar
de su representación pintoresca y rodeada de un
folclore regional y obstáculos autóctonos.
Los intereses político comerciales pueden tener
éxito en establecer un marco para el evento, pero en
la atmósfera de la telenovela, la cultura popular es
lle\'ada al centro y se le concede la más grande validez
cultural. Sus discursos soportan la legitimidad de
las principales instituciones nacionales tales como
el gobierno, la iglesia, el comercio formal e informal,
pero también las rclati\•iza y las subordina a la
comunidad y a la cultura.
\1ientras obser\'an la telenovela, los espectadores
tienden a olvidar el tiempo real y entran en una
especie de tiempo mítico, esto debido a que en
ellas el tiempo es discordante con la realidad y los
espectadores agregan un sentido histórico en la
memoria de telenO\·elas pasadas. Los espectadores
luego regresan a su tiempo ordinario con nuevos
elementos; símbolos comunes que los hacen hacer
una reelaboración de su lógica cultural a un nivel
imaginativo más profundo y dar un nue\'o sentido a
su ,ida.
Peñamarín y López, en su ensayo Los melodramas
televisivos y la cultura sentimental (1995), dicen sobre las
telenovelas que "estas tradiciones implican formas
de comunicación y de relación de las audiencias con
el texto -además de \'Ocabularios, tipos, "alores,
géneros, marcos espacio temporales. La afición a
la novela ya fue fen·or popular en el siglo pasado, y
aseguró la supen'Í.\'encia y la fortuna de los primeros
medios masi\'ostt.
Sin embargo, "El Premio '\obel de Literatura
mexicano, Octa,io Pa::, dijo en entre\'ista luego de
recibir el premio \1iguel de Cer\'antes, en España,
que los públicos masi\'os de nuestro país (\léxico)
transitaron casi del analfabetismo a tele espectadores,
sin haber pasado por la cultura del libro (como
sucedió en Europa), y esto ha dado a la tcle,isión y a
la telcno\'ela, doblemente influenciable en hábitos y
conductas del teleauditorio mexicanott (Garza Cruz,

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_A ~erencia de la literatura que desafía al lector y
lo m,:ta a _la crítica o a la reflexión, a utilizar el poder
de la unagmación y quizá con él visualizar cómo se irá
desarrollando la trama, el fin que la telenovela persigue
en el fondo es complacer al máximo a la audiencia e
in,itar a la fuerza política y pri\'ada a participar en ella.
L~-t~lenovela forma parte de la cultura popular
medianca ~ aporta contenidos, temas de reflexión )'
valores sociales, éticos y estéticos, mediante los cuales
conceptualiza la realidad, pero sus relatos reproducen
las estructuras de poder ,igente, legitiman el abuso
social, justifican la exclusión y marginación de clase,
de género, de raza, de etnia; validan la pobreza para
unos y la riqueza para otros.
Es por ello que postulamos que la telenovela por un
~ado s_e ha convertido en una tradición y símbolo de la
identidad mexicana, y a la vez ha serüdo como una
especi~ ~e freno temporal que con sus argumentos
hegemorucos mantiene y estabili::a la comunidad de
sentido que la consume.
La audiencia televisiva de las telenovelas en
~léxi~o, c_on~ume estas producciones tras regresar del
traba30 d1ano o durante las acti\'idades domésticas
coti~ianas, con el fin de relajarse, entretenerse )
dar nenda suelta a su imaginación y sentimientos.
81

Es también un tiempo en el cual los más profundos
problemas o tensiones pueden salir a la superficie
de la conciencia y buscar una solución simbólica
de sentido, ordenándola a tra\·és de la estructur;
narrativa de las telenovelas.
Como un elemento esencialmente narrativo,
la telenovela está perfectamente diseñada para
representar los conflictos sociales y los discursos
retóricos de los diferentes frentes culturales de la
sociedad. Las tramas abordan asuntos humanos
cl~mentales sin anclaje en el tiempo, que todos los
miembros de la audiencia pueden identificar con:
amenaza física, ,ida) muerte, salud y enfermedad. La
tele\'~sión, sin embargo, es un medio contemporáneo
y satisface la expectativa de las audiencias por algo
nuevo.
Para Robcrt A White, en la revista Diálogos (1992),
~a telenO\ ela es un género capaz de congregar un
mmenso número de caracteres simbólicos, temas y
subtr~as que representan ,irtualmente toda la gama
de retoricas culturales familiares.
Aunque la definición que da el productor del héroe
sea eúdente, la riqueza semiótica de la televisión
acarrea un valor de ironía Yisual, parodia, sátira,
Yridículo social que revela la confrontación de
discursos. El entretenimiento puede atraer porque
los temas humanos elementales están, en última
instancia, siempre próximos a nosotros, pero
las narrativas particulares captan las audiencias
con la expectación de la resolución del conflicto
y presentando una integración del significado.
Esto se hace a través de la reelaboración de la
retórica y pretensiones de legitimidad universal
de un discurso particular de tal manera que son
aceptadas las apelaciones a símbolos comunitarios.
Al final la joven mujer de la clase trabajadora se
casa con el hijo de la familia adinerada y la madre
del hijo tiene que renunciar a las pretensiones de
definiciones de clase puristas.

Según _Allcn_, ci~ado por Garza Cruz (2007),
datos de In\'est1gac10nes empíricas arrojan que en
1:91 las telenovelas transmitidas por Televisa eran
sistemáticamente seguidas por el 70 por ciento de la
población con acceso al medio.
. Ademá~ Garza Cruz (2007), en el mismo articulo,
cita una m,·estigación etnográfica realizada por

�Uribe, en la ciudad de Colima, en 1993, en donde
se encontró que las cuatro familias recordaban un
significativo número de títulos de las telenovelas más
vistas, algunas de ellas transmitidas 20 años antes de
la fecha de la entrevista. Los miembros de una de las
familias fueron capaces de recordar 49 telenovelas, lo
que habla a favor de las telenovelas y su capacidad de
mantenerse en la memoria colectiva.
Por otra parte un estudio realizado en 7 ciudades
mexicanas en 1987 por Jorge González, y citado por
Robert A. White, pone de manifiesto que en 1986 en
México el 80 por ciento de la población rural y urbana
tenía acceso directo a los receptores de televisión. En
un sondeo hecho en estas importantes ciudades por
lo menos 60 por ciento y en algunos casos hasta el
80 por ciento de los adultos, hombres y mujeres, ven
telenovelas y esto es lo común en las horas punta de
la tarde.
En un sondeo hecho en la región de Colima, más
de la mitad consideraban las telenovelas como
actividad adecuada para toda la familia y en las

horas punta de la tarde toda la familia ve televisión
reunida, como el entretenimiento más frecuente.
Casi el 56 por ciento de los entrevistados en Colima
pensaban que la telenovela les ayuda a resolver
problemas de la vida real. Más importante aún, ver
telenovelas es un fenómeno transclasista con un 60
por ciento de todas las clases viéndolas. (White)

Además White pone de manifiesto que quizás el
ritual público cultural más importante en muchos
países en vías de desarrollo sea el de los medios
masivos, especialmente los programas seriados de
ficción dramática de la radio y la televisión que atraen
las más amplias audiencias.
La telenovela como texto verbo#visual es muy
interesante, ya que Covarrubias y Uribe en 1998
mencionan que son un producto cultural de gran
atracción para los públicos, pues es un género
interclasista que llega a todas las esferas de las clases
sociales de manera desigual. uReflexionar en torno
de la presencia y suceso de las telenovelas en este
país, es entender los procesos de interconexión, de
82

la industria cultural y la vida social". (Covarrubias
y Uribe, 1998)
Lo importante no es lo que significan los signos
sino cómo quienes los perciben les dan un sentido; y
en México estos signos son percibidos por diferentes
clases sociales, diferentes niveles intelectuales,
diferentes etnias, en fin, una masa heterogénea pero
cruzada por un sinfín de signos y textos, entre ellos
la telenovela y su historia.
Es importante mencionar que la telenovela
mantiene un tiempo muy distinto al nuestro. En
dicho texto visual podemos encontrar cómo la niña
pobre se enamora del muchacho millonario, la mala
de la historia y sus secuaces se dedican a hacerle la
vida imposible, hasta que ésta se convierte también
en millonaria y vive feliz para siempre, todo sin que el
tiempo pase por sus vidas o al menos no de la misma
forma que en las nuestras.
Tal y como describe Bajtin con respecto al
cronotopo de la novela de aventuras, en las
telenovelas el tiempo no afecta ni biológicamente,
ni existencialmente a los sujetos, y su destino está
ligado a la suerte de la protagonista, el tiempo es
abstracto y totalmente distinto al nuestro por tanto
en la telenovela podemos ver contemporaneidades no
contemporáneas.
Retomando el nuevo concepto de telenovela con
final al estilo rcality show, podemos ver cómo ese
tiempo subjetivo en algún momento se superpone
o más bien cruza el tiempo real y la comunidad se
vuelve partícipe de la telenovela.
Sin embargo, pese a que el resultado siempre tiene
un final feliz, en estas producciones es claro el reflejo
de la realidad del pueblo mexicano, un pueblo que se
encuentra en un 50 por ciento en la pobreza extrema y
un 25 en pobreza moderada, según el Banco Mundial,
en el 2003. Un pueblo con un porcentaje elevado de
analfabetismo según la UNESCO. Un pueblo con alto
grado de violencia doméstica y delictiva.
En resumen, las telenovelas viven y vivirán en
el imaginario colectivo mexicano y mundial por
diversas razones: están hechas a través de una
práctica discursiva, un conjunto de reglas plenamente
reconocidas y estrategias que se han ido creando a
través del tiempo, lo que las convierte en un género
consolidado. Tienen la capacidad de superponer
símbolos, índices o informaciones que a su vez
crean nuevos textos, es por ello que las telenovelas
83

llaman la atención de diferentes clases sociales, de
diferentes etnias, de diferentes territorios, porque
cada quien interpreta dichas telenovelas de acuerdo
con su comunidad de sentido; para algunos puede
ser una comedia y para otros puede significar una
representación de su circunstancia actual y una
esperanza para salir de ella.
Las telenovelas vivirán porque hay una actividad
social con ellas y la sociedad al consumirlas hace
una continua reelaboración de las mismas. Están
construidas en unos mimbres simbólicos que han
sido hechos para reflejar y reivindicar la cultura y la
memoria histórica del pueblo mexicano

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&amp;%7Bnum%7D 29509
http:// foro. uni Yision.eom/un i1·ision/boar&lt;l/message? board.
id luciamende=ls::me,sage.íd 122278
htrp:1 1,,1,v.clsah-ador.com'noticias.'2006/04 127'escenarios/esc9.asp
http: 11 w,v.publicaciones.cucsh.udg.mx pperiod /comsoc /
p&lt;l('2006 _6'11-35.p&lt;lf
http: 1n1w.zocalo.eom.mx 'seccion,'articulo. El-esquima•de·la·
telenm·cla -Tradicion 1·s-nol'edad/
htrp:, w1n1 .tele-nol'ela.&lt;le/resumen.p&lt;lf

�EL GIRO
DARWINIANO:
LA FORMACIÓN DE UN

NUEVO HORIZONTE
Nl JOSÉ ARTURO HERRERA MELO

THE liUSCHEMBERC SESSIOMS 1:1 I LÁPIZ, AEROSOL, ESMALTE, ACRÍLICO Y SERIC:liFÍA SOBRE PAPEL/ 2004

�Dtnme un punto de apoyo y levantaré el mundo
Arquimides

su historia nos ha mostrado
cómo las disciplinas con
mayor desarrollo han sido
aquellas que consiguieron
cambiar su posición y girar
hacia mejor ángulo en el
momento indicado.
En astronomía,
Copérnico descubrió que no era posible entender
el movimiento de los cuerpos celestes pensando
que la Tierra estaba en el centro del universo y el
Sol y los demás planetas girando a su alrededor,
comprendió que para entender su movimiento era
necesario poner al Sol en el centro y suponer que
era la Tierra la que giraba a su alrededor.
Así, la famosa expresión giro copernicano fue usada
para nombrar la actividad metodológica a partir de
la cual, cambiando de perspectiva, es posible advertir
lo que antes permanecía inaprensible.
La revolución teórica llevada a cabo por Darwin
a mediados del siglo XIX fue muy semejante a la
que llevó a cabo Copérnico en el siglo XVI: ambos
modificaron por completo la visión que se tenía de
su mundo, ambos generaron provocatiYas intuiciones
que transparentaron los misterios de su época y
ambos se colocaron en posiciones que se opusieron
a su tradición.
Cabe señalar que, el propio \Veismann (apud.
Mayr, 1992), quien fue el mayor defensor de la
selección natural dentro del neodarwinisrno, comparó
la Teoría de la transmutación de las especies de
Darwin con la Teoría heliocéntrica de Copérnico
y sugirió que desde la aceptación de esta última
ninguna otra teoría había tenido tanto impacto corno
la de Darwin.
El giro darwiniano comenzó cuando nuestro
naturalista viajó hacia Sudamérica en el Beagle,
e inspirado por su curiosidad habitual decidió
coleccionar una gran cantidad de datos y
especímenes, al punto que este exceso de muestras lo
llevó a preguntarse por el tipo de relación que podría
dar cuenta de la diversidad encontrada.

El giro darwiniano
El mundo es posibilidad. Desde que los antiguos griegos
se preguntaron por la sustancia primordial del universo
nos revelaron que la razón humana tenía la capacidad de
pensarla y de emplearla para definir la realidad.
en la antigüedad, Parménides pensó
ue el ser de todas las cosas podía ser la
mmutabilidad y Heráclito que podía ser el
venir; en la Edad Media, San Agustín creyó
que podía probar la existencia de Dios a través de la
interioridad y Santo Tomás que podía hacerlo a través de
la exterioridad; en la modernidad, Descartes consideró
que el conocinúento podía venir de la razón y Hume que
podía venir de la sensación; y en la contemporaneidad,
Rawls creyó que la justicia distributiva era algo posible
y Nozick que era algo imposible.
En este sentido, toda historia de las ideas es un relato de
la posibilidad y todo punto de divergencia es nacimiento
de mundo y formación de ideas de diferente geografia.
Presentado de esta manera, las relaciones, los objetos,
los organismos y los conceptos cobrarán sentido sólo a
partir de la posición en que se miren. Esto implicará que el
ángulo ideal será aquél que nos permita advertir más cosas,
pensar con mayor claridad más ideas y, fundamentalmente,
explicar de mejor forma más fenómenos.
Afirmar que el significado de las cosas es cuestión
de perspectiva no quiere decir que todo vale lo mismo;
por el contrario, quiere decir que estarnos obligados
a discernir entre ellas y a establecer una serie de
virtudes epistémicas que nos permitan estimarlas.
De acuerdo con Pereda (1994), las virtudes que
deberían buscarse en todo proceder epistémico
tendrían que ser las de autonomía intelectual,
precisión semántica, caridad intelectual, coherencia,
constrastabilidad empírica y poder explicativo y
prospectivo.
En este contexto, el objetivo de una perspectiva
será encontrar el mejor ángulo para construir
mundo y el mejor pensador será aquél que consiga
la visión más panorámica. En el caso de la ciencia,

86

En el instante en que Darwin se preguntó por la
diversidad fue cuando se produjo el giro, fue el instante
en que se preguntó por el principio de unidad de formas,
colores y tamaños en plantas y animales lo que produjo
un frontal cuestionamiento a la taxonomía de Linneo, al
catastrofisrno de Cuvier, al evolucionismo de Larnarck
y Spencer y al creacionismo de Paley.
Hay que decir que, aunque en aquel viaje Darwin
aún no imaginaba la claridad que alcanzaría su
teoría en El origen de las especies, ya sospechaba que la
taxonomía no podría dar cuenta de la transmutación
de las especies; que el catastrofismo no podría
explicar las dilatadas modificaciones de los ambientes
y los organismos; que el evolucionismo de su época
no podría postular algo cercano a la selección
natural para explicar la variación entre organismos,
y que el creacionismo no podría argumentar, sin
contradicción, la aparición y desaparición de las
especies.
Hablando en analogía con el giro copernicano, el
giro darwiniano continuó cuando nuestro naturalista
descubrió que no era posible entender la variación
de las especies pensando que la creación especial y
la existencia del hombre estaban en el centro
del universo y los demás organismos girando a
su alrededor; comprendió que para entender su
variación era necesario poner la selección natural
en el centro y suponer que eran la creación especial
y el hombre quienes giraban a su alrededor.
Cuando Darwin cambió de perspectin y se
preguntó por la variación de las especies, inició un
programa de investigación acerca del cambio en la
naturaleza que hasta nuestros días sigue vigente. Para
lograrlo, tuvo que moverse del lugar natural que la
tradición victoriana otorgaba a todo investigador,
tuvo que violentar el sistema de creencias que
soportaba a una época y, lo más difícil de todo, tuvo
que tolerar el vértigo emanado de un descubrimiento
que reveló que el mundo no era como lo habían
contado.
El progreso de la ciencia es una cuestión de giros,
o en términos kuhnianos, de revoluciones, esto quiere
decir que quienes lo han propiciado han mirado de
manera inhabitual, han pensado contraintuitivamente
y han actuado contrafácticarnente. No hay duda
que los grandes adelantos de la civilización han
sido producto de temperamentos osados, de giros
metodológicos y de investigaciones de frontera.

EL ORICEM DE U.S ESPECIES

Si bien, muchas de las intuiciones que Darwin había
acumulado durante sus cinco años a bordo del Beagle
(1831-1836) ya ponían en entredicho buena parte de
la historia natural y de la biología de su época, sería
un gran error de nuestra parte suponer que dichas
intuiciones ya constituían una teoría.
En este sentido, El origen de las especies deberá
entenderse como el resultado de un exhaustivo
trabajo de observación e investigación que comenzó
cuando Darwin estudiaba, informalmente, historia
natural, insectos y minerales en la Universidad
de Edimburgo en 1825. No obstante, no debernos
olvidar que fue su labor como naturalista durante la
expedición del Beagle lo que verdaderamente fortificó
y proyectó sus años de estudio y reflexión sobre la
naturaleza.
En las islas Galápagos, Darwin quedó sorprendido
por las especies de animales que había encontrado y,
principalmente, por las sutiles diferencias que había
reconocido entre los pájaros de las distintas islas.
A partir de estas observaciones, Darwin concluyó
que dichas diferencias podrían estar relacionadas
con el hecho de que cada especie viviera en medios
diferentes.
En esos años de exploración, Darwin sospechó
que toda población estaba compuesta por
organismos ligeramente distintos unos de otros
y que sus variaciones eran las que provocaban
que cada uno tuviera distintas capacidades para
adaptarse al medio, reproducirse exitosamente
y transmitir sus rasgos a sus descendientes. Fue
hasta 1859 -aproximadamente veinte años
después de haber iniciado sus reflexiones sobre
evolución- cuando Darwin publicó su teoría en
El origen de las especies mediante la selección natural o
conservación de las razas favorecidas en Ia lucha por la
vida. Hay que señalar que esta publicación fue
adelantada debido a la probable aparición de una
teoría semejante realizada por Wallace.
De acuerdo con Myer (1992), lo que Darwin expuso
en El origen de las especies fue una teoría compuesta por
cinco subteorías que en lo sucesivo tendrían destinos
diferentes. Para este autor, una razón convincente por
la cuál no se podría asumir al darwinismo como una
teoría monolítica sería el hecho de que la evolución
orgánica obedece a dos procesos esencialmente
independientes: por un lado, a una transformación

�EM EL IMSTAMTE EM QUE DARWIM SE PRECUMTÓ POR LA DIVERSIDAD
FUE CUAMDO SE PRODUJO EL CIRO, FUE EL IMSTAMTE EM QUE SE
PRECUMTÓ POR EL PRINCIPIO DE UMIDAD DE FORMAS
de las especies a través del tiempo y, por otro, a un
proceso de diversificación de los organismos a través
del espacio ecológico y geográfico.
Según Myer, la primera subteoría sería La
evolución como tal; aquí se afirmará que el mundo no
es constante, ni que se ha creado recientemente, ni
que está en un perpetuo ciclo, sino, más bien, que
está cambiando continuamente y que los organismos
están transformándose con el paso del tiempo.
La segunda sería El origen común; aquí se considerará
que cada grupo de organismos descenderá de un
antepasado común y que todos ellos, incluyendo
anímales, plantas y microorganismos, se remontarán
a un origen único. A este respecto, Darwín (2008)
explicará que al considerar el origen de las especies es
lógico suponer que cualquier naturalista, después de
reflexionar sobre las afinidades de los seres orgánicos,
sus relaciones embriológicas, su distribución
geográfica y su sucesión geológica concluya que las
especies no fueron creadas independientemente sino
que se derivaron de otras.
La tercera sería La diversificación de las especies;
aquí se supondrá que las especies variarán por
división en especies hijas o por "gemación", esto es,
por un asentamiento de poblaciones fundadoras
geográficamente aisladas que evolucionarán en
nuevas especies. En este punto, Darwín señalará que
Alphonse de Candolle demostró que las plantas con
mayor dispersión eran las mismas que presentaban
mayor variedad debido a la exposición a diferentes
condiciones físicas y a la constante competencia con
otros organismos.
La cuarta sería El gradualismo; aquí se aseverará
que el cambio evolutivo tendrá lugar a través del
cambio paulatino de las poblaciones y no a través
de la producción repentina de nuevos individuos.
Darwín creerá que nada vemos de estos cambios
lentos y progresivos sino hasta que la mano del
tiempo marca las edades geológicas y nos muestra
cómo los organismos actuales son diferentes respecto
de los que existieron.

La quinta sería La selección natural; aquí se admitirá
que el cambio evolutivo sólo será posible a través
de la producción abundante de variaciones en cada
generación. Así, los relativamente pocos organismos
que sobrevivan gracias a la combinación de caracteres
heredables darán lugar a la siguiente generación.
Darwín estará convencido que sí las variaciones
útiles ocurren en un organismo, éste tendrá mayores
probabilidades de conservarse en la lucha por la
vida y de producir descendientes con características
semejantes.
Hay que dejar claro que, independientemente del
debate que pueda surgir sobre la unidad o pluralidad
de los planteamientos de Darwín en El origen de las
especies, es un hecho que todas sus afirmaciones
significaron un cambio de perspectiva para toda
nuestra civilización.
Sería extraordinario confirmar que el vértigo
que Darwin experimentó, y que hizo que otros
experimentaran, cuando descubrió que el mundo
no era como lo habían contado, pudo haber sido
semejante al vértigo que experimenta el alpinista
cuando, al llegar a la cima de la montaña, descubre un
nuevo horizonte y se empapa de nuevas posibilidades
que surgen ante él.
LA FORMACIÓN DE UM MUEVO HORIZONTE

La formación de la propuesta de Darwín obedeció a
una serie de circunstancias históricas, ideológicas,
científicas y personales que sentaron las bases para
que un nuevo horizonte fuera posible.
En este punto, el concepto "formación" cobra
singular relevancia pues da cuenta de los componentes
involucrados en la configuración de un determinado
horizonte. Para Honoré (1980), la formación
implicará construir una cultura, escoger un campo de
investigación y práctica para compartir con otros el
descubrimiento de nuevos medíos y nuevas reglas y
modelos.
En este sentido, Darwín construyó toda una
cultura y una praxis para relacionarse de una
88

manera inédita con el mundo. Sus intuiciones, que
progresivamente se fueron transformando en teorías
revolucionaron por completo nuestra subjetividad;
nos prepararon para habitar un nuevo horizonte.
Siguiendo a Zubiri (1933) el horizonte, en un
sentido negativo, limitará nuestro acceso a muchos
fenómenos y pensamientos y, en un sentido positivo,
lo ampliará hacía muchos más. De esta manera
la claridad de horizonte implicará la claridad d~
perspectiva, y la claridad de perspectiva implicará la
claridad de horizonte.
Darwin nos regaló un horizonte que cerró las
puertas a muchas posibilidades pero que también las
abrió a muchas otras que jamás habríamos imaginado.
Si bien el darwinismo nos dificultó la relación con
Dios, también nos regaló la posibilidad de repensar
nuestras cosmogonías y nuestras teologías; si
bien nos removió de la posición privilegiada en la
que estábamos acostumbrados a estar en el orden
natural, también nos regaló la posibilidad de mirar
con cuidado nuestro entorno y de valorar a muchas
especies que antes permanecían inadvertidas.
Darwin fue el prometeo del siglo XIX, en vez
de regalarnos fuego nos regaló posibilidad. Sus
propuestas formaron un horizonte que delineó una
ontología fundamental en donde la totalidad de las cosas
podía ser fácilmente explicada por la variación a través
del tiempo y la selección natural. Sus reflexiones
propiciaron un horizonte que insinuó una ética universal
en donde la relación entre los organismos podía ser
fácilmente comprendida a través de la tautológica de la
"supervivencia del más apto".
Sus investigaciones hicieron posible un horizonte
que apuntó hacía una epistemología general en donde
la relación del organismo con su entorno podía ser
fácilmente analizada por la capacidad del primero
para anticiparse el flujo natural del segundo. Sus
observaciones dibujaron un horizonte que bosquejó
una estética trascendental en donde la diversidad de las
formas podía ser dilatadamente degustada bajo el
principio estético de la economía.
El universo de posibilidades que Darwín nos
regaló para relacionarnos con el mundo surgió con
la publicación de El origen de las especies y continúa su
expansión hasta la fecha. Prueba de ello fue el hecho
de que, en biología, el programa de investigación
darwiníano se extendió, gracias a Weismann, hasta
buena parte de los supuestos del mendelismo,
89

físherismo, síntesis evolutiva, postsintesis y
equilibrios intermitentes.
El programa de investigación darwiniano ha
estimulado la generación de posiciones teóricas, de
heurísticas y métodos de investigación en gran parte
de las ciencias y las disciplinas constituidas en la
actualidad.
Sólo por mencionar algunos ejemplos habrá
que tener presente el impacto que la tautología
"supervivencia del más apto" trajo, en economía, a
la Teoría de juegos de Neumann y Morgenster o a la
Teoría del equilibrio de Nash.
Dentro de la tradición sociológica, incluso se llegó
a acuñar el término "darwinismo social" para referirse
a la doctrina que intentó trasladar, íntegramente, la
metáfora de la lógica natural al mundo de lo social.
El propio Summers (apud. Hofstadter, 1944), quien
fue el mayor defensor de esta postura, llegó a afirmar
que era imposible favorecer, simultáneamente, a los
individuos más aptos y a los individuos menos aptos.
En psicología conductual los programas de
reforzamiento aplicados a anímales están soportados
en la creencia básica de que la tasa de respuestas
está ampliamente relacionada con las condiciones
que aumentan o disminuyen la probabilidad de
supervivencia. En ecología, el investigador se
pregunta hasta qué punto un ecosistema fue el
resultado de fuerzas evolutivas como la competencia
y la predación, y qué tipo de presiones de selección
controlaron el reparto de recursos.
Habrá que dejar totalmente claro que el
giro darwiniano nos regaló posibilidad, nos dio
perspectiva y nos formó horizonte, y que gracias a
pensadores de la talla de Charles Darwin es que el
mundo, la historia y nosotros mismos somos bella
posibilidad 19.

Referencias
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Honoré, B. (1980). Para u11a teo,ía de la formación. España: Narcca.
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Zubm, X. (1933). Sobre la idea de la Filosofía l. Revista de Occidente, 39.

�*

DIETER THOMA

Traducido del alemán por José Antonio Salinas
* Este ensayo fue publicado en alemán en la revista literaturcn en

abril de 2008.

En el año 1938 apareció en la
editorial Kroner de Stuttgart una
antología de documentos sobre la
historia alemana más reciente, en
la que Ernst Forsthoff, el editor,
presentó una mezcla de textos
muy poco apetitosa: Hitler estaba
representado, también Goebbels,
Rosenberg y algunos otros nazis.
Al filósofo francés Emmanuel Faye,
al hojear este volumen, le saltaron a
la vista un par de páginas en las que
estaban impresos dos textos de la
primavera de 1933: primero el texto
de un cartel, "Contra el espíritu no
alemán", del alumnado alemán, luego
extractos del discurso que Martín
Heidegger había pronunciado en
mayo de 1933 en su toma de posesión
como Rector de la Universidad de
Friburgo. Parece como si se pasase
sin ruptura de un texto a otro. Si
en el texto del cartel se discurre
sobre la universidad alemana "como
refugio del carácter nacional y sitio
de lucha desde la fuerza del espíritu
alemán", Heidegger habla del
'\línculo del alumnado ... a la misión
intelectual del pueblo alemán".
Mientras los estudiantes llaman a
la "superación del intelectualismo
judío y las manifestaciones liberales
de decadencia, a éste vinculadas,
en el espíritu alemán"; Heidegger
proclama que la "muy cantada
'libertad académica' será expulsada
de la universidad alemana, pues
esta libertad era irreal porque sólo
negaba".
90

a antología de Forsthoff, en donde el
discurso de Heidegger se imprimió codo
a codo con el llamamiento "Contra el
espíritu no alemán", es una pequeña parte
del gran mosaico que Emmanuel Faye compone en
su libro Heidegger. La introducción del 11acio11alsocialismo
en la filosofía; apareció hace tres años en Francia y
se discutió acaloradamente ( en pocas semanas se
publicará la traducción alemana). El título del libro
es, por supuesto, engañoso, pues en realidad Faye no
se refiere a que Heidegger introduzca el pensamiento
nacionalsocialista -¿o debería de decirse: mal
pensamiento1?- en su filosofía. Mas bien, defiende
la tesis de que la obra de Heidegger, en conjunto,
no puede ser considerada como "filosofía", sino que
debe ser tratada como una parte de la "historia del
nazismo".

cursos sobre Hegel que impartió de 1933 a 1935.
A pesar de los tonos bastos que se tocan en este
libro, Faye tiene el mérito de lograr una imagen
más refinada de Heidegger.
Para ello un solo ejemplo, otra vez relacionado con
la antología de Forsthoff sobre la historia alemana, en
donde los extractos del discurso de Heidegger han
sido impresos junto al llamamiento antisemita de los
estudiantes. Esta coincidencia, que se realizó en aquel
tiempo sin la intervención de Heidegger, tiene algo
de inescrutable, y se conocen entretanto suficientes
detalles para hacerse un camino hacia el abismo que
aquí se abre. Este camino nos lleYa por tres niveles.

L

2. FAMTASÍA DE LLAMAS DESPUÉS DE LA QUEMA
DE LIBROS

Realmente es una ironía de la Historia que en la
colección de Forsthoff el texto del cartel "Contra
el espíritu no alemán" se encuentre justo al lado del
discurso de Heidegger. Pues precisamente ese cartel
jugó un papel cla\'e en la caída del predecesor de
Heidegger en la rectoría, y con eso ya hemos llegado
al primer nivel del abismo. Al parecer, Wilhelm
von Mollendorf fue destituido, entre otras razones,
porque les había prohibido a los estudiantes colgar
ese cartel en la universidad. Heidegger remarcó con
orgullo repetidamente que en una de sus primeras
acciones como rector prohibió, como Mollendorf, el
despliegue de ese cartel en la universidad. Si después
los extractos de su propio discurso aparecen justo al
lado de aquel panfleto, y si el lector descubre acaso
similitudes entre ambos textos, esta proximidad es,
sin embargo, desde el punto de vista de Heidegger,
completamente indeseada.
No obstante, Faye despierta ahora la duda de si
el rechazo de Heidegger de la campaña del cartel en
realidad resultara tan rotunda. Porque señala que
justo en la primavera de 1933 se dieron estrechos
acuerdos epistolares entre el nuevo rector y los
estudiantes iniciadores de aquella acción. Bien es
verdad que permanece ulteriormente en la oscuridad
lo que Heidegger pueda haber opinado exactamente
de aquel cartel, pero por lo visto no se mostró sobre
este asunto tan reservado como él después afirmó.
Este es sólo un detalle histórico, pero ahí se
esconde el diablo. Porque cuando se desciende
todavía un nivel más en este abismo de la historia del

BAJO LOS TITULARES SE EMCUEMTRA LO IMPRESO
EM LETRA PEQUEÑA

Desde lejos, esta purificación de la filosofía del
ensuciamiento heideggeriano recuerda las acciones
de limpieza que los mismos nazis llevaron a cabo.
Faye reivindica, claro, nobles motivos para sí: él
quiere poner coto a la destrucción de la razón. Y
sin embargo la tesis sobre el no~filósofo Heidegger
va demasiado lejos -semejante a la suposición de
Faye de que Heidegger fungió de vez en cuando
como redactor de los discursos de Hitler. Tales
afirmaciones presuntuosas, que aparecen en ese
libro constantemente, no parecen menos abstrusas
que las tesis de los defensores de Heidegger, quienes,
después de la aparición del libro de Faye en Francia,
protestaron con vehemencia contra la supuesta "caza
de brujas" y aseveraron que Heidegger nunca tuvo
nada que ver con el nacionalsocialismo.
¿Hay que irse a los extremos? En lugar de los
titulares, uno puede también detenerse en lo
impreso en letra pequeña que se encuentra en el
libro de Faye. Entonces no sólo se va a dar con los
ya muy conocidos detalles sobre las inclinaciones
nacionalsocialistas de Heidegger, también se entera
uno de algo nuevo -por ejemplo, de los oscuros

1 En el texto en alemán se reali;::a un juego de palabras con
Gcda11/1cngi1t y Geda11hcmmgut (neologismo dd autor) que se pierde al
traducirse al español (n. del trad.).
91

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Carl Schmitt, según la cual la esencia de la política se
funda en la distinción entre amigo y enemigo.
El mismo Ernst Forsthoff seguramente no era
consciente de estos transfondos y abismos cuando
compiló en su antología aquellos dos textos: el
panfleto antisemita y el discurso de Heidegger. Sin
embargo, no hubiera tenido nada en contra de que
con eso se pusiera indirectamente otra vez en el
primer plano al maestro de Forsthoff, Carl Schmitt.
También Heidegger mismo, alrededor de 1933, se
había ocupado exhaustivamente con el texto de
Schmitt sobre "El concepto de lo político". En su
curso de invierno de 1933~1934 se adhirió a estas
reflexiones y exhortó a sus oyentes a enfrentarse,
no sólo al enemigo externo, sino también al interno.
El último era, decia Heidegger, frecuentemente más
peligroso que el primero, porque se puede fijar "en
la raíz más interna del Ser de un pueblo". Según
Heidegger, se debería estar dispuesto a una lucha
que tuviera "por objeto la completa destrucción" de
este enemigo.

historias para el presente? Sería un poco demasiado
escaso si con ello sólo se renovara el horror ante el
peligro del totalitarismo y uno se alzara sobre las
ideologías de antaño corno sabelotodo de la moral,
cuyo dedo índice levantado ha sido afectado desde
hace mucho por un calambre.
Precisamente en esa famosa diferenciación entre
amigo y enemigo de Carl Schmitt, rápidamente se
vuelve claro que en la política la búsqueda de lo
correcto y lo falso sigue siendo un trabajo milimétrico.
Puede ser tentador querer abolir completamente
esa diferencia después de la terrible agudización
de la oposición entre "alemanes" y '"judíos". Sin
embargo, es más fácil decirlo que hacerlo, pues hoy
en día uno se encuentra con ésta nuevamente a cada
paso: en Kosovo, en los debates sobre el fin de la
sociedad multicultural, también indirectamente en
los discursos de reconciliación de Barack Obama,
cuyo éxito sólo puede explicarse en cuanto que los
estadounidenses anhelan con vehemencia, en un
mundo dominado por enemigos y en una sociedad
descompuesta por la desconfianza, encontrarse con
amigos.
La idea de que de una sociedad o acaso del
mundo entero se pueda hacer un único Love Parade,
es de dudoso encanto. Desconsolado también es el
pensamiento de que, para la propia imagen, siempre se
dependa completamente de las imágenes del enemigo.
Lo que Heidegger y Carl Schmitt presentaron es la
molesta presencia de las enemistades; lo que falta
en ellos son las reflexiones sobre cómo se pueden
hacer amigos de los enemigos. Cuando Emrnanuel
Faye relata de las enemistades que Heidegger ha
escenificado y cultivado, desgraciadamente se
comporta él mismo como alguien que sólo parece
estar completamente en su elemento cuando
convierte a otros en blanco de todos los ataques 19

1

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1◄

cartel "Contra el espíritu no alemán", se llega a las
acciones a las que aludía y que tenía como meta precisamente a la quema de libros del 10 de mayo
de 1933, en donde las obras del "espíritu no alemán"
fueron pasto de las llamas. Con respecto a esto, Faye
difunde material que ya fue publicado en 1962 en una
documentación editada por Guido Schneeberger,
pero que para muchos puede haber caído en el
ohido. Ésta no trata de la quema misma de libros,
sino de un evento que después se llevó a cabo y que
fue anunciado en la prensa local nacionalsocialista
como la culminación de un "acto simbólico de la
quema de literatura barata": la fiesta del solsticio en
el estadio uniYersitarío a finales de junio de 1933. En
esta fiesta del solsticío2 también apareció Heidegger
y ofreció al público ahí reunido un enérgico dicho:
"iLlama, relátanos, ílumínanos, enséñanos el

2 Durante el Tercer Reich, la fiesta del solsncio, originalmente de
naturale;:a pagana, adquirió un carácter antisemita. Los nazis la
cominieron en una celebración estrictamente germana. En la fiesta
del solsticio se prende fuego a montones de leña, que en sus orígenes
simholizaha la renovación, purificación y fertilidad (n. del trad.)

camino del que ya no hay regreso!" Se requiere
poca fantasía para conducir los pensamientos de la
leña que estaba en llamas hacia los libros que poco
antes habían sido quemados. Se puede suponer que
Heidegger poseía tanta fantasía.

LBISMARCK O CARL SCHMITI'?

El tercer nivel en el descenso al abismo de la época
nacionalsocialista se alcanza cuando nos atenemos
al joven colega y confidente de Heidegger, que lo
acompañó aquella tarde de junio de 1933: Rudolph
Stadelmann. En la fiesta del solsticio, éste pronunció
igualmente un discurso en el que celebraba el
"carácter germano" de la juventud; al mismo tiempo se
esforzó en presentar la nueva Alemania como legítima
heredera de los buenos viejos tiempos. Por eso, en su
llamamiento a la cohesión nacional, también evoca
una sentencia de Bismarck: "No tendría amigos, sí no
tuviera enemigos". No sólo en Faye se encienden aquí
todas las alarmas. Pues si bien Stadelmann cita aquí a
Bismarck, igualmente pudiera haber citado la tesis de

92

LOS AMICOS Y EMEMICOS DE HOY

=
•

Se podrían examinar por mucho tiempo las
semejanzas y diferencias registrables entre el
compromiso nacionalsocialista de Heidegger y
el de Carl Schmitt. Pero aunque se renunciara
a ello y uno se conformara con esta pequeña
excursión, este descenso al abismo del tiempo
del nacionalsocialismo, se pueden sacar algunas
conclusiones. Aun el último secretista de los
admistradores del legado debería comprender,
por ejemplo, que tiene una responsabilidad
no sólo para con el pasado, sino también para
con la comprensión del presente: sólo el que
entiende cómo ha llegado a ser el que es, sabe
quién es. No obstante, en el caso de Heidegger, el
acceso a los testimonios del pasado aún ocurre,
lamentablemente, poco a poco. Pero ¿qué tipo de
lecciones son las que resultan de aquellas viejas

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,,i LL.AMA, RELÁTAMOS, ILUMÍMAMOS, EMSÉMAMOS EL CAMIMO DEL

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QUE YA MO HAY RECRESO!"

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93

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Yo abogo, sin embargo, por
travesamos un
momento histórico la cooperación de fuerzas que
de dificultades pareciendo enemigas pueden darse
económicas, con dignidad la mano y aspirar a
sociales, espirituales, que hacen un mundo mejor. El gran capital
tambalearse al mundo: la aldea tiene el deber de invertir en la
global, ese subterfugio de la incuria cultura, la cultura tiene el deber de
mercantilista, está a punto de presentar al gran capital proyectos
volverse aldea destartalada, caos viables, ideas constructivas,
insondable. Podemos decir, como formas de existencia beneficiosas
rrúnimo, que estamos en un momento para todos los ciudadanos del
en que el fanatismo, la miopía mundo, más allá de banderas,
materialista, la degradación de la 1 temperamentos, estereotipos,
educación, la falta de sentido común, modos de comportamiento
y el abandono del pensamiento y de la religioso, sexual, intelectual. Yo
lectura en su multiplicidad ardiente abogo por un nuevo orden en el
y revitalizadora, llevan al mundo a cual el gran capital entienda que
un abismo material y cultural, tal los intelectuales aportan al mundo
vez sin precedentes. Es cierto que lo verdaderamente interesante del
la historia de la humanidad siempre mundo, aportan la imaginación, el
ha sido deplorable, pero hoy como conocimiento, el riesgo de las ideas
nunca, a lo deplorable se suma la y no de las ideologías que nada
mayor falta de sensatez, la peor arriesgan pues ya están cimentadas
voluntad de hacer el bien, incluso en el dogma y la creencia de tener
a nivel de producción hacer bien la verdad en la mano; y al mismo
las cosas: el único norte es vender, tiempo le pido al intelectual que no
vender rápido, ganar y desaparecer sea innecesariamente epatante ni
con los bolsillos forrados, desde infantil, irresponsable o majadero,
un después de mí el diluvio, y si yo ante el modo de vida económico y
ando caliente qué más me da que cultural de Occidente, que aunque
se ría o despotrique o se lamente la sin duda imperfecto, tampoco
es peor que el excesivamente
gente.

A

En TIEMPOS
DIFÍCILES
siete LIBROS que son
siete LUCES

idealizado sistema de vida oriental,
cuya problemática es tan compleja
y exasperante como la nuestra.
Así, desde un nuevo sentido
de responsabilidad y mutuo
entendimiento, tal vez podamos
recuperar un. ciert~ orden, una
cierta frugalidad, mcluso una
cierta elegancia y sobriedad,
estableciendo unos límites reales
y justos que permitan una mejor
distribución de la riqueza del
mundo.
Que en un momento histórico
tan difícil y deplorable, que en
un momento en que se ha visto
una vez más cómo unos pocos
manipulan a la mayoría, llevándose
del pastel la gran tajada, y casi toda
la tajada, y dejando unos pocos
mendrugos que apenas alcanzan
para hacer nada por la cultura, por
el estudio y el conocimiento, es
alentador y tranquiliza ver surgir
una nueva colección de libros
publicados no para lucrar sino por
el contrario ajena a lo lucrativo, una
colección encaminada a fomentar
el interés por la literatura entre
los estudiantes de nivel medio
y superior, y en particular para
fomentar la poesía, mediante la

l

TÍTULO: Colección El oro de los tigres
(Lepan to, La alcoba cerrada, Cantos de abajo,
Mucre mi madre, Rey de los vientos, Cuatro
poemas y Un libro de cosas luminosas)
AUTORES: G.K. Chcsterton, Anne
Hébert, Philippe Jaccottet, Saito ~lokichi,
Adonis, Wallace Stevens y Czcslaw
Milosz.
EDITORIAL: CABU / UANL
AÑO: 2009

Í traducción de textos disímiles, de
estros di\'ersos, culturas varias, mas
todos signados por un mismo ojo
conceptual: el de la alta calidad de
cada uno de los textos publicados,
la alta calidad tanto del original
escogido como de su traducción.
Me encuentro presentando
siete libros de autores de primera
fila, traducidos por escritores de
fina capacidad traslaticia, que
1
han sabido lle\'ar con acierto y
ojo certero unos originales nada
fáciles de traducir, a encomiables
versiones castellanas que funcionan
como textos autónomos, lo
que para mí constituye uno de
los ideales de toda traducción.
Resulta memorable observar que
las traducciones encargadas o
recabadas han sido realizadas en
gran medida por poetas de la altura

. - termmara.
.
Esa f·l
en auténtico diálogo creador, donde pmas
1 oso fía l
lo fundamental no es la idea de la de lo concreto, y esa concreción
perfección o la imperfección sino la que tiende a la abstracción, que
equilibrada presentación de obras marcan toda la obra de Stevens,
capaces de conmover el ojo lector, de están magníficamente captadas en
abrir al estudiante el apetito por lo la esmerada traducción de López
mejor del acen'o cultural.
Milis. Si se me permite, recomiendo
Cuatro poemas de Wallace la lectura de uno de los poemas
Stevens, uno de los grandes poetas más extraordinarios que conozco
de Estados Unidos: Tedi López en lengua inglesa, el "Thirteen
Mills, poeta ella misma, tras Ways of Looking ata Blackbird"
seleccionar cuatro de los mejores o "Trece maneras de contemplar a
textos de Stevens, y tras regalarnos un mirlo", donde to looh se traduce
un prólogo informativo y escueto, acertadamente como contemplar,
donde con acierto nos habla de la dada la índole especulativa y 1
poesia de Stevens como espacio ontológica del poema.
"donde los lugares y las cosas
Adonis, seudónimo de Alí Ahmad
convh·en en medio del estupor Sard Esber, el poeta sirio, está
filosófico" y donde el poema recoge, representado en la colección El oro de
cual deseable utopía, "un desorden los tigres por un libro titulado Rey de
magistralmente ordenado", entrega los vientos, selección y traducción del
al lector una traducción impecable, poeta mexicano Jorge Esquinca. En

CABALLERÍA
de Tedi López Milis, José Ja\'ier
Villarreal, Jorge Esquinca, Luis
Alberto de Cuenca, Juan Manuel
Rodríguez Tobal o Frarn;oise Roy.
Más no se puede pedir.
Siete libros, quizás signados
por el siete que simboliza la idea
de la perfección, según asegura
la Cábala. Ese siete que un dicho
judío, por el contrario, considera
signo de la mentira y por ende, de
la imperfección: "a zibn is a lign"
("el siete es una mentira") que
dice un adagio judío. Por un lado,
anhelo utópico, por otro excesivo
escepticismo; y desde la perspectiva
de esta colección, un serio empeño
editorial, una seria empresa que
reúne \'oces plurales, modos diversos
de expresión, culturas que incluso
parecen encontradas, con\'ersando

logradísima, de estos poemas. Sé
lo difícil que es traducir a Stevens
porque siendo joven traduje y
publiqué varios poemas suyos: y
puedo decir con conocimiento de
causa que López Mills capta lo
más difícil de captar en Stevens, su
zigzagueante fluidez, su variable
estro moviéndose, desde una
ligereza musical sabia y profunda,
por vericuetos inesperados, recodos
súbitos que desordenando en
apariencia el fluir del texto lo rehace
y recompone constantemente,
desde una mezcla abarcadora que
combina abierta y lúcidamente
música con pintura, pensamiento
filosófico con la más refinada
estética, volcándose en letra sinuosa
y musical, que fluye y avanza cual
si el poeta deseara que el poema

esta ocasión recorremos con Adonis
lo variable de la incertidumbre de
todo lo humano, el desconocimiento
que aspira a la revelación, tal vez a
un mínimo revelado a tra,·és de la
práctica persistente de la poesía.
Rebasar la dualidad en Adonis
implica ver la oscuridad, por ejemplo,
no como una falta de luz, sino como
una gradación del espesor, y a su vez
reconocer la luz, no como explosión
de brillo sino como "diferencia entre
dos oscuridades". Un propósito vivo
y natural de su poesía consiste en
revelar la esencia del idioma en que
se escribe: "Escribo en árabe. En este
idioma la presencia se identifica con
lo invisible. El mundo está ausente
'
aunque ,isible. Según esta visión,
el hombre es un estado continuo
de ausencia." Así, el idioma hurga

1

1

�en lo desconocido para, dentro obra que nos molesta o desagrada ni deja huellas un poco sucias y
de sus propios límites, revelar de ese autor, de modo que veo con descompuestas; como contrapunto
ausencia, y poner de manifiesto buenos ojos que se haya publicado la Edad Media de los "oficios
en el propio poema y a través del la traducción de Lepanto, por seguro elementales" nos obliga a mirar la
propio idioma, módulos presentes, bastante inaccesible en América provincia de los cuerpos con sus pies
visibles, de conocimiento. La versión Latina. En Lepanto prima, como pisando la uva, sus manos haciendo
de trasmano de Jorge Esquinca nos suele ocurrir con Chesterton, la o reparando calzado (recordemos
permite deambular por unos textos fina irania, la inteligencia salerosa, al místico Jacob Boehme que nunca
en los que corren simultáneamente y una religiosidad que no suele ser quiso soltar la lezna y dejar de ser
el agua y la arena, la oscuridad y la en exceso dogmática ni ortodoxa. zapatero) olores y sabores mezclados,
transparencia, los inestables lugares Lepanto glorifica la caducada fuertes, híbridos, constituyendo un
interiores y exteriores, a la zaga de épica, con su briosa exaltación del retablo, "un relieve medieval". Se
una conjunción donde al borrarse pasado, un pasado temático que trabaja cantando, situación que ahora
los caminos, tal vez aparezca ese subraya la gloria, la así llamada nos resulta inaudita. Y Chesterton
ansiado conocimiento "del dios que defensa de los valores occidentales, pregunta, desesperanzado: ''¿Por
va a nacer." La espera, a su vez, se mediante un lenguaje transparente, qué un periódico moderno nunca es
palia o enfrenta escribiendo poemas, sin retruécanos ni calambures, toda editado por gente que cante a coro?
poemas en el desierto y del desierto, una campaña verbal encaminada a ¿Por qué los tenderos cantan tan
donde un vergel de arena y un oasis promulgar y promocionar un punto poco, si es que lo hacen alguna vez?"
de desmoronamientos cantan el de vista blanco contra un adversario Chesterton proclama a voz en cuello
deambular inestable del ser humano, que se pinta negro. Maniqueísmo nuestro alejamiento de lo natural, de
a quien Adonis llan1a El Extraviado, del exégeta de Occidente que fue la relación alegre de inmediatez con el
y que en cuanto extraviado "Lleva la Chesterton: y sin embargo, hay trabajo, y añora ese espacio histórico,
Piedra Negra como su pan/ Ueva el una zona en este poema donde el tal vez perdido para siempre, donde
sol: una sombra, agua."
orientalismo poético resalta, y el "sólo encontramos lo natural en lo
ConfiesoqueLepantoesunpoema autor, por un momento, baja la sobrenatural."
que más bien me espanta. 1 guardia'. y d~a fluir su senti_do de 1 Un libro de cosas lwninosas·(antología
MM&amp;. Amo a Chesterton como lo poénco: Mahoma ... reclma el de poesía internacional) de Czeslaw
prosista y ensayista, poderosoturbanteenelregazodela Milosz, es para mí un regocijo por
punto. En cuanto tal, hurí eterna/ su turbante tejido por banda doble: esta antología del
de él hace el panegírico, los crepúsculos y los mares./ Espanta premio Nobel polaco, fue trasvasada
merecido, Borges , del jardín a los pavos reales cuando y ampliada por el poeta, ensayista
y por el contrario, despierta de la siesta,/ y camina y traductor José Javier Villarreal,
Kenneth Rexroth, entre árboles, y es más alto quelos para mí una de las voces más
que siendo joven lo árboles,", mundo que por cierto me importantes y menos reconocidas
conoció un poco, recuerda el maravilloso "The History del panorama actual de la poesía en
y escuchó sus of Rasselas" del Dr. SamuelJohnson. lengua castellana. Ydigo regocijo por
conferencias Gallo que no canta, hermoso y dúctil banda doble porque siento una fuerte
y clases, echa ensayo que presenta una lúcida admiración tanto por Milosz como
pestes. Sin tesis diferenciando el mundo clásico por Villarreal. La selección de Milosz
embargo , grecolatino de una Edad Media que pasa por la criba de la selección
c u a n d o tanto amó y de algún modo, tanto de Villarreal, y las traducciones de
admiramos espiritual como estético, añoró idiomas como el polaco o el inglés de
a un autor, Chesterton, es el otro texto que se Milosz y otros traductores, revierten
publica, bilingüe, en este libro. Lo en las traducciones al español que
con oc e r clásico se le aparece como algo frío nos regalan Villarreal y Marcha
también y marmóreo, serenidad ideal de una Fabela. Mas ahí no queda toqo: a
e s a cultura que no se mancha las manos esta selección de una selección se

!

96

le añaden ahora poemas escritos en efímero. Lo efímero se traduce
castellano por poetas del renombre primero en la noción de vejez:
de José Juan Tablada, Borges (cuyo "fragmentos ... astillas de los años",
poema El oro de los tigres da título que hacen decir al poeta que somos
a esta nueva colección que hoy como "-viejos perros guardianes
presentamos), Gonzalo Rojas,· sin gran cosa/ que guardar ni
Olvido García Valdés, Fray Luis morder-," y luego en la noción
de León y Heberto Padilla, con de Muerte, noción que se filtra
lo cual tenemos una antología de obsesívamente en todo este libro:
otra antología, aquí aumentada, y una Muerte que produce miedo, el
hecha, creo yo, para compensar la miedo que interfiere con el fluir de
falta de conocimiento que existe las cosas, con la propia necesidad
en otras culturas de nuestra poesía. de serenidad. Ante ese miedo, ante
Me llama siempre la atención que la presencia tenaz de la Muerte,
nosotros leemos a Milosz, a Hébert, el poeta opone una resistencia:
a Zagajewski o a la Szymborska, y la del canto, la del propio texto.
ellos, más allá de Neruda, diantre, no No hay otro paliativo, no hay otra
leen nada. En todo caso, recomiendo ocasión. Hasta el extremo de que
leer con suma atención el prólogo al acercarse la Muerte, irrumpe la
de José Javier Villarreal, que a modo dosis más fuerte de realidad, como
de advertencia, precede la selección si Muerte y Vida constituyeran
de textos de esta curiosa antología. la verdadera y única conjunción,
Prólogo en que acertadamente se ve una conjunción donde se diluyen
la traducción como "una creación las fronteras: "(Podría ser, así, que
de la creación" y como un resultado nunca me hubiera sentido tan real,
nada estable ni inalterable, sino por y en un mundo él mismo tan real
el contrario como algo "temporal por como en ese momento -mientras
su carácter perfectible". Hermoso leer iba ya a serme necesario abandonar
que ese ejercicio crítico que es toda el espacio y el tiempo.)"
traducción deviene con el tiempo
Anne Hébert, la poeta canadiense
olvido, siendo lo esencial que "crítica fallecida en el 2000, aparece
y creación son aguas de un mismo representada por La alcoba cerrada,
río".
obra notable en notable traducción
Nubes de Philippe Jaccottet trae de Fran~oise Roy. Lenguaje
excelente traducción del francés transparente, transparentando una
de la mano del poeta Juan Manuel sensibilidad femenina cincelada y
Rodríguez Tobal. Jaccottet es un exquisita, a la vez cerril y dura, como
poeta que hasta la lectura de este cuando habla la alegría para ponerse
libro era para mí desconocido, algo a clamar como "joven parturienta
más que agradecer a esta colección de olor salvajino bajo los juncos".
de poesía en traducción. Libro de O cuando la poeta canta la "Fina
poemas de la nostalgia, o sea, del nariz de ave rapaz, pico de asta",
dolor de la casa perdida, sea la del que sirve para hacer "amuletos en
lenguaje, sea del lugar natal, sea los días de peste", tal vez para la
del seno materno o del Paraíso. Los mítica y ancestral "Mujer acostada,
poemas se suceden como nubes y gran hormiguero bajo el alerce". Una
las nubes están ahí para recordarnos poesía de una sola estructura, un
que todo es inasible, que todo es solo tono, sin excesos ni mezclas,
97

que está ahí para cantar el pan, el
amor y la religiosidad más honda, el
desgarramiento personal como huella
del desgarramiento universal: todo
un Cantar de los Cantares que no
excluye el asombro, el agotamiento
de la carne, y unas manos que en
un punto "se encantan de vacío". La
alcoba cerrada de Anne Hébert está
abierta al mundo, y sus ventanas dan
al amor, a la justicia, a la dificultad de
existir, a la delicadeza como opción
de vida: sensibilidad que encarna en
un poema tras otro como la presencia
de Dios encarna en el Verbo.
El séptimo y último libro al
que debo aludir es mi propia
versión castellana del conmovedor
poema del japonés Saito Mokichi,
que traduje de la versión inglesa
realizada por Hiroaki Sato que se
publicó en la antología de poesía
japonesa titulada From the Country of
the Eight Islands, libro que se publicó
con portada basada en un óleo del
poeta y pintor argentino de origen
ruso Román Antopolsky, y
que contiene en su interior
cuatro tintas en blanco y
negro cuyo orientalismo
y aura Zen acompañan a
las mil maravillas a este
texto. Prefiero, dado
que soy el traductor
o "versionador" de
este texto, decir
algo sobre
mi personal
relación con
la traducción,
y de entrada
hago la
salvedad que
he dejado de
traducir, lisa
y llanamente

�l

-existieran en si como sentido); y
los años me lo impide, ya que no el acto de traducir: así, una
luego, al final, desembocando, la
tengo la fuerza de antes, y la que palabra busca a su congénere
versión de mi trabajo, en castellano.
tengo debo dosificarla para seguir enigmático en el otro idioma.
No concibo mayor felicidad
Y la palabra del original ( en mi
escribiendo mi propia poesia.
que esta especie de tres en uno.
Me fue útil traducir, labor que caso el inglés) se encuentra con
Traducir me permitla ser un japonés
realicé durante unos años: traducir le seis, siete posibilidades. Ahí está,
de yu/iata y tabi, un americano de
fue útil a mi acelerada vida, traducir ahora, la disyuntiva. Escoger.
camiseta y pantalón desteñidos,
significó para mí una necesaria y Hay que relajar el esfínter,
suavizar los hombros, sostener la un cubano trasvasando palabras
anhelada desaceleración.
del inglés superpuesto al imaginado
Yo soy, dicho en cubano, de postura erguida ante la mesa y el
japonés, a mi lengua castellana. Era
cerebro trimotor, cabeza a millón. mamotreto diccionario: aguzar el
una traducción que no me permitía
Y traducir me retenia en un espacio oído; aclarar la mente; sopesar (no
emplear, en principio, cubanismos
concreto, palpable, donde cada demasiado) y decidir.
Esto por aquello: una palabra (hice un trato oral con el editor,
movimiento mental y corporal
por otra, u otras (las menos según el cual se me permitiría
constituia un unísono.
incrustar en mis traducciones
Ese unisono, quizás por razones posible). La palabra o palabras en
algunos cubanismos, lo cual hice,
relacionadas con la química del traducción no deben explicar sino
guiño de ojo conmigo mismo, y de
cerebro, induce a la dicha: a mano existir del mismo modo en que
lo que no creo hasta la fecha nadie
izquierda el original, lo palpo, miro existe la palabra en el original.
se ha percatado).
la página que estoy traduciendo, Y la página rayada de color
Recuerdo con agradecimiento
I la rozo y manoseo; a la derecha amarillo hormiguea, abundando:
aquella
época de mi vida. Durante
esa hoja de papel amarillo rayada, se encamina a ser otro libro, un
un sabático universitario, subía
tamaño legal, en la que voy libro en sí, con el transcurso del
al altillo de nuestra casa, y me
inscribiendo palabra a palabra la tiempo cada vez más autónomo,
sentaba a traducir durante horas,
distante y ajeno del original.
primera versión de la traducción.
El día a dia de la traducción, a veces diez, incluso doce y
Un orden, una disciplina: del
catorce horas. Oraba, era el monje,
fondo del orden, contra mi caos que puede implicar el compromiso
contribuía a la transmisión de
vital, mi tendencia a desordenarme, de entregar a una editorial un
una "verdad", o al menos de un
a ser voraz y agitado, a interesarme manuscrito para una cierta fecha.
material de trabajo. Temprano,
por todo, de vaivén en vaivén, la Traducir es persistir. No esperar;
como suelo, habia escrito un
traducción me impone un silencio: actuar. Nada de diosas que dictan
sus rarezas, sólo trasvase. La poema, y corregido un poema
un silencio ajeno a lo mayestático y
felicidad del trasvase, como se escrito el día anterior. Habiendo
solemne, nada augusto. El silencio
hace con los vinos, para luego dado de comer al monstruo
que procede de una pequeña
catar: acatar la bondad ulterior de la poesía, ahora entraba en
habitación en altos, con una mesa
de la uva. O su amargura, su agraz. apacibilidad traductora. Y el
camilla de trabajo, y una silla de
Yo traducía literatura japonesa profundo desgaste que acarrea la
pino sin desbastar.
a través del inglés, de modo que creación, se veía compensando por
La traducción me impone ir
en mi cabeza, en compartimentos la salud que acarrea traducir: que
al paso: una palabra hacia otra
estancos pero porosos se sucedian, es trabajo físico bruto y sano, y no
palabra, un idioma hacia otro
eslabonándose, tres existencias: una zarandeo creador, ese zarandeo
idioma. El rayo que ilumina, de
en japonés, totalmente desconocida donde de un modo oscuro somos
repente, da en el clavo: encontramos
para mí, pero siempre intuida; títeres de la Muerte.
la adecuada traducción; o por el
otra familiar, la del idioma inglés, I
contrario, nos atascarnos.
José Kozer
Y se va al diccionario. No se acompañada de la transliteración
deambula ( como hace el poeta) del japonés (romanji) al alfabeto
por el diccionario, sino se va a nuestro (de modo que las palabras
lo concreto y actual que impone existían como sonidos, aunque no
98

omentario preliminar:
hablar sobre el trabajo
de Eduardo Milán es
un verdadero gusto.
Uruguayo de nacimiento, mexicano
por adopción. Poeta y estudioso del
fenómeno poético de gran peso en
la poesía contemporánea. La lectura
de su obra, poética y ensayística,
debe ser parte fundamental en la
formación de aquellos que se dicen
estudiosos de las letras.
Obvio al desnudo de Eduardo
Milán es la presentilicación de un
auténtico oxlmoron: fuego y nieve.
Fuerzas contrarias que se atraen,
se juntan, se empalman, se colocan
una frente a otra y producen una
fuerza que gira hacia por lo menos
dos escenarios. Adentro la hoguera,
el fuego, la voz se quema, se urge
por salir; afuera el horizonte se
extiende blanco, blanquísimo
terreno lleno de acantilados. La
paradoja entre la urgencia de decir
y el temor ante la hoja en blanco.
La constante incertidumbre del
decir y la irrenunciable necesidad
de hacerlo. Fuego y nieve.
Analicemos primero el fuego:
Lava la palabra libertad
Uruguay
hay un concentrado de volcán
adentro. (p. 14)
Más adelante dice:
La palabra no es lava
la palabra es libertad
no te distraigas
lava la palabra libertad
su erupción de un eros
demasiado tiempo sometido. (p.15)

Aunque como dice Pascal
Quignard toda interpretación

es una locura, me atreveré hacer
algunas. En este libro la lava y el
volcán son esa urgencia de decir, ese
quemarse por dentro. Es el proceso
que atraviesa el creador para llegar
a la obra: el caos, el desorden y
luego la asociación y fusión de
ideas, de sonidos, de imágenes.
Todo esto ocurre adentro, antes
de decir palabra alguna. Ese lugar
al que me refiero, o ese momento,
es ese mismo que Milán ha llamado
en más de una ocasión el puente
o lugar de tránsito, lugar de la
atención, del peligro: la frontera.

acto libertador. El poeta se libera
y libera la palabra. Y en el acto es
feliz: "Escribe con felicidad" nos
dice el poeta (he ahí una parte del
goce).
Pero al salir el fuego no se apaga,
se transforma: de lava en "cebra tan
blanca para pintarle las rayas"; es
decir, los versos que rayan la hoja
en blanco. El fuego no se apaga,
se transfiere del poeta al lector. El
poeta lo libera, el lector lo recibe. El
texto como un "fósforo", corno una
"fogata", como un "faro". Fósforo,
fogata, faro: encadenamiento de

LA
■ATAi.LA DEL

jó)(()tial

11,
E a.,rdo U /.úi

TÍTULO: Obvio al desnudo
AUTOR: Eduardo Milán
EDITORIAL: UANL
AíiilO: 2009

Es ese lugar en donde se percibe
ese "sonido insinuado". Pienso
en los tordos que aparecen en los
primeros poemas de este libro:
"Los tórtolos tordos no bajan de
su altura"; y más adelante, en otro
poema, dice: "seguir el hilo de un
sonido insinuado".
Ahora bien, el acto culminante
de este proceso es el acto del decir,
el acto del escribir: el goce. El
"decir" es pues una forma de liberar
gozosamente ese fuego interno que
urge a salir. El acto de decir es un
99

aliteraciones, golpe de piedra
contra piedra: fuego.
El fuego también como el deseo
y el amor, el amor al cuerpo de la
escritura, "a un sueño de escritura",
a Uruguay, a la poesía. La llama, un
elemento que forma una parte del
oxirnoron.
El acto es otro -la continuidad
[erótica, dedos
lengua cuya linea bordea el muslo
[en la frontera
del muslo con el muslo como si

�1 '

" 1

Así el acto de escribir, tal '
[fuera otro, no es talsecuencia de un cuerpo es el como dice Milán, es un ejercicio
[cuerpo, eros crea: de resistencia. El escritor está
que se lo crea totalmente -vaya en una constante batalla entre
[en equilibrio por el limbo "un mundo casi blanco" y las
de la raya, caiga en el antiguo "chispas" que pueden llegar a ser
[secreto que secreta "fogata" o "faro". Es decir que el
poeta resiste entre el silencio y
un hilo-filo de amor. (p. 63)
la palabra. Obvio al desnudo es una
especie de strip-tease, el poeta se
Ahora hablemos de la nieve.
La nieve es el horizonte blanco de desnuda, el poeta nos presenta su
la hoja, también el vado, el silencio, batalla, su enfrentamiento entre
el temor frente al acantilado o el el fuego y la nieve, la urgencia
desierto. Hay una tenue frontera de decir y el silencio. Todo esto
entre la posibilidad de decir algo y surge, por supuesto, del deseo
no decir nada, o nada que valga la que bulle dentro del poeta por
pena. Al principio decia que la nieve el cuerpo de la escritura. Y es
estaba afuera; que mientraS adentro se inevitable que el escriba se
aceleraba elfuego, afuera se extendía un enfrente con la paradoja.
El poeta al desnudo busca
blanco escenario lleno de acantilados.
Pero me parece necesario aclarar que también desnudar la palabra,
este afuera es otra parte del adentro. quitarle la carga: busca la palabra
Ese afuera es una metáfora. Una forma primera, primordial. Para que el
de explicar o de identificar esta otra poema salga limpio, puro, en el
fuerza contraria que nace del mismo sentido que ya nos explica Eduardo
centro que el fuego, que surge a través Milán en su libro Resistir:
de la misma voz, esa que se enfrenta a
la paradoja: fuego y nieve, decir y no
decir. Es ahí donde se ubica la frontera,
el puente del que ya hablábamos.
Ast se muestra un mundo casi
[blanco
que se justifica -intermitentes,
[en hileras, chispas
de fogata, en esta casa acaban de
[encender la luzpor un mundo carente de
[horizonte, escrito desde adentro
prendido por raspado de f6sforo[alfiler
escrito desde afuera, faro
unas ubres apagadas por la
[intemperie a la sombra
la luz gira precisa donde
-y esto es lo transparente[llueve
sin dejar claro donde llueve. (p.26)

(inici:i
unos pagados para eso
1
para buscar la primordial
[primorosa
rosa en polvo. (p.53)

El poema para Eduardo Milán es
un objeto de arte irrenunciable. Y
en el camino para lograr el poema 1
el poeta está expuesto, está a la
intemperie: entre el calor y el frío,
el fuego y la nieve, la palabra y el
silencio, el deseo y el objeto.
Escribir poesía, nos dice
Michael Hamburger, es
exploración y descubrimiento.
La exploración es el intento
constante por escribir algo
valioso, el descubrimiento
obviamente se refiere a lograr el
cometido. Descubrir el misterio
no significa develado sino
encontrarse y enfrentarse con
él. Con el misterio. Desnudar la
palabra para crearla de nuevo,
otorgarle un nuevo misterio, crear I
con ella una nueva realidad, la
No es una palabra pura por no realidad del poema, de la poesía,
contaminada. Es pura por haber ésa es la tarea del poeta. El
mantenido intacto su sentido misterio en Obvio al desnudo se nos
original, atravesando todo un presenta a través de un oximoron,
Sahara de significaciones, la nace de la paradoja entre silencio
tentación del silencio bajo un golpe y palabra, nace de esa batalla que
de cúpula, escapando al águila de nos retrata el poeta y que nos
Góngora (la mirada del águila) un turba. Me parece que una lectura
siglo de oro, 8 Dorado. Ese sentido atenta de este libro permite al
original es su secreto, un secreto lector acercarse a la médula de
que se revelará al mundo cuando esta intensa batalla.
Para terminar me parece muy
logre fundirse al objeto de su deseo.
importante decir que Eduardo Milán
{2004, FCE. p.14)
es uno de esos poetas que muestran
una clartsima consciencia poética. Es
Y luego hace referencia a esto
en verdad notable la manera en que
mismo en por lo menos uno de los
en su obra (y pienso no sólo en este
poemas de este libro:
libro sino en Alegria! y en Habla, por
1
Andan buscando la palabra mencionar algunos) hay un saber, una
[primordial sabiduría acerca del oficio del poeta.
la wanted-querida herida en su Hay también una gran agudeza y una

I

100

autocrttica nada común en la poesla.
Hay un vacio trabajando:
que desde ese ángulo veas una
[ mariposa
que parece surgida de la nada
(está bien
ese aleteo corresponde
una monarca
Por un momento hay que
(poner a raya a todo
aquello que acecha lo formado
[-nubes
aquellas, manos aquellas,
[bocas aquellas
tragalotodo, tragavacíos

TÍTULO: Juárcz El rostrodcpitdra
AUTOR: Eduardo Antonio Parra
EDITORIAL: Grijalbo
A~0: 2009

Ast le puse formas, puntos
(Sentimientos
Cosas que destilan un hacer de
[flor erguida
pistilos

Uno paga puntualmente dentro
[del capital
el derecho al vacío
el derecho aJ vacío del capital
el derecho al derecho, izquierda
[en democracia
A trabajar la tierra del vacío

[los poetas
creyentes en la tarea del buey
o no creyentes en el verso
libres de vuelta (p. 42)

Gabriela Cantú Westendarp

E

s consecuente, creo, que
unadelasbiografiasmás
socorridas y consultadas
sobre Benito Juárez, la
del norteamericano Ralph Roeder,
subraye en su titulo un vrnculo de
posesión entre el Benemérito y el
pais en el cual nació y habría de
morir. Hablo naturalmente deJuárez
y su México, donde el historiador
demostrará con amplitud a veces
exasperante la forma en que hombre
y nación influyeron el uno en el
otro a lo largo de la vida pública del
primero. La tentativa de Eduardo
Parra en su novela El rostrodepiedra
parece reasumir esta idea, segu' n lo
confirmará el propio Juárez hecho

11

Nadie vino aquí a decirme
["mira"
sin embargo

lCuál era entonces su México: el
queestabacondenadoasobrellevar
en la miseria y fracturado por la¡
guerras, o el que soñaba en edificar
más comp1ejo que el territorio real•
que tenia enfrente, con nuevas
leyes que lo rigieran y dirigieran?
Es entre esta tensión, dolorosa y a
menudo desmoralizante, como se
desenvolverá la vida de Juárez en
la novela de Eduardo, señalando
así el enorme mérito de aquella
brillante generación de prohombres
-de Melchor Ocampo a Guillermo
p neto,
·
de Miguel y Sebastián
Ler d O d e Tejada a Francisco
zarco Y d emás- que enmedio
de1caos, la anarquía, la inercia e

personaje al hablar del país que inedia nacionales, inoculó al país
llevaba en su cabeza, asi como de esa e1hambre de ser, al fin, moderno
identificación que el mandatario se - entendiendo por ello: justo y
empeñaría en consolidar entre él y habitable, mas también saludable y
México,algradodequeambosfuesen funcional, tolerante y laico. No hay
vistos como partes de una ecuación mucha exageración en este aserto,
de un binomio indisoluble.
' pues todo parecía moverse entonces

!- - - - - - - - - ~
101

�en el terreno de las ideas, de las
entelequias, como si la veintena
de días que Juárez permanece
cautivo en Palacio Nacional
durante la revolución de Tacubaya
simbolizara la cueva platónica
en la que el futuro mandatario
maduraría mentalmente su
idea de pais. Sin ir más lejos, ni
siquiera se contaba con caminos
medianamente transitables, no se
diga con ferrocarril, y épocas hubo
en el ejercicio de Juárez que los
ministerios, las actuales secretarías
de Estado, eran literalmente de
aire, hechos de pura voluntad y
entrega, a falta de dinero para pagar
sueldos reales a los más cercanos
colaboradores del presidente.
Con su tesón y voluntad
ínquebrantable,Juárez se propuso
1 superar entonces esa tautología
perversa que por décadas privó
en el país, teniendo al general
Antonio López de Santa Anna
como causante del fracaso
institucional pero también como
su consecuencia inevitable, su
1 expresión más acabada y a la
orden cuando se le necesitara
al frente de la presidencia. Bajo
este reto, J uárez enfrentaría las
contradicciones más ríspidas,
entre ellas la pretensión de
conformar un Estado moderno
encabezado por civiles aun a costa
de apoyarse en la gente de armas,
ángeles custodios que al cabo no
resultarían tan desinteresados,
como lo demostrarán con el
tiempo los generales Jesús
González Ortega y Porfirio Díaz.
MEMORIA Y SENTIDOS

En una de las primeras entrevistas
que diera sobre su reciente novela,
Eduardo explicó que había tratado
de ofrecer una interpretación de

Juárez, a fin de aportar una visión
personal sobre un personaje tan
asediado por estudiosos de toda
laya. Creo que la operación que
realizó en las 440 páginas y los
19 capitulas de El rostro de piedra
fue distinta y más redonda, ya
que se ocupó en traducir lo que
fue un hombre llamado Benito
Pablo Juárez García para el lector
contemporáneo. De allí que las
diversas voces que lo expresan
enlisten a veces datos que para
el propio personaje podrían ser
obviedades, mas no para quien
desconozca la vida pública
nacional de hace siglo y medio.
Por ello es que, en muchos casos,
los diálogos se tornan de pronto
muy explicativos, a veces más
apropiados para que la información
sea expresada por la voz narrativa
en lugar de uno u otro personaje.
Vol viendo a la aportación
personal de Eduardo a la figura
estatuaria deJuárez, aquélla se
apoya en dos grandes pilares o ejes.
Por una parte, nos recuerda que
por tratarse de un hombre como
todos -y ni siquiera como todos,
pues vivió casi dos décadas en
situaciones límite, desde su encierro
en San Juan de Ulúa en 1853 hasta
su muerte en julio de 1872-, fue
un ser hecho de memoria. Hombre
con la mente en movimiento, el
Juárez de Eduardo Parra pareciera
exclamar, desesperado: Traigo
encima todos los libros de historia
que se han escrito sobre mí, y le
toca a mi nuevo rapsoda decir sólo
lo que me importaba, lo que me
obsedía, lo que me mortificaba,
lo que me hería a diario en la
marea sin calma de los recuerdos.
Cercado, tiranizado por la memoria
de vivencias excepcionales, los
recuerdos y asociaciones que escoge
102

I
I

Eduardo para "armar" a J uárez
permiten una pintura exhaustiva
no sólo de su vida privada, sino
también de su intensa vida pública.
Esta concepción del protagonista
como un edilicio comunicado por
infinidad de galerías, de ecos de
sí mismo, de memoria ramificada,
de confrontaciones íntimas entre
su ser pasado y el hombre que lo
evoca desde el presente; la hace
posible en buena medida la elección
de dos grandes lineas narrativas,
paralelas y casi en contrapunto,
que estructuran la novela: una, de
1871 a 1872, que describe los años
finales de un solitario J uárez en
brazos de su mayor y más querida
monomanía, la del poder; y la otra,
de 1857 a 1867, que lo muestra
inmerso en las guerras de Reforma
e Intervención, convenciéndose
cada vez de que sin él, México no
se salvaría del fracaso endémico
al que lo habían condenado sus
predecesoresenlasillapresidencial.
8 otro eje o pilar, tan importante
y distintivo como la arquitectura o
red memoriosa, es la del despliegue
de los sentidos a la cual se aboca
Parra con maestría, entregando
en términos físicos a un auténtico
personaje doliente. Es decir, además
de ponerle sonido, aroma, sabor,
color al manoseado libro de texto
sobre Juárez, Eduardo se aventuró
a idear un instrumento por medio
del cual el lector puede meterse en
la piel y la carne del mandatario
oaxaqueño por un rato, sabiendo
cómo se cimbra y angustia un
hombre frente a responsabilidades
que parecen estar muy por encima
de él, tanto como en situaciones de
supervivencia y miseria no menos
apremiantes. Detenido y humillado
en San Juan de Ulúa, Juárez no
se procura un pocillo de frijoles

--- --

---

¿CUÁL ERA ENTONCES SU MÉXICO: EL QUE ESTABA CONDENADO ~ ,'
SOBRELLEV~R, EN LA MISERIA y FRACTURADO POR LAS CU ERRAS
o EL QUE SONABA EN EDIFICAR...?
,
espetándoles a los demás reos: "El
respeto al derecho ajeno es la paz",
sino actuando como cualquier
hombre en una circunstancia así
atento a la oportunidad de sacia;
el hambre aun a costa de tomar el
alimento de otro.

avatares del momento, y de alli se aceptar y sobrellevar que el brillante
enhebra con la primera, dando paso veracruzano tenía una pobre opinión
a las reflexiones y pensamientos suya o, en contraparte, lo que Juárez
del presidente Juárcz, quien a lo pensaría sobre amigos y compañeros
largo del libro se dirige a distintos de bandería, haciéndolo llegar al
interlocu tares, como Dios, disgusto o al franco desprecio,
Margarita Maza, Comonfort O él
como seguramente pasó con Jesús
mismo.
González
Ortega y sus infructuosas
ASEDIO LOCRADO
Pese a este tentador carrusel tentativas de erigirse presidente.
A diferencia de Noticias del Imperio, de voces, Eduardo no se apartó de
de Fernando del Paso, donde una escritura sobria, preocupada Gracias a la referida estructura
Carlota dialoga con un Maximiliano en hacer sólo un poco de rescate en la que se confrontan y alterna~
ausente, en El rostro de piedra más lingüístico, que le permitió en dos momentos, o una sucesión de
bien el futuro dialoga con el pasado cambio explorar con intensidad al momentos, podemos ver cómo van
cambiando tanto Juárez y sus antaño
que encaró y encarnó Juárez. personaje, mostrando lo que pasó,
0
Representado por una segunda que debió de pasar, enla persona que fieles amigos, Guillermo Prieto y
persona del singular, inquisitiva habitaba tras la máscara inescrutable: Manuel Ruiz, por la avidez del poder;
al punto de la socarronería, el decisiones, dudas, grandezas, las escaramuzas así no sólo tendrán
futuro pareciera a momentos mezquindades, valor, cobardía, todo lugar en el campo de batalla, sino aun
querer enjuiciar el derrotero lo que pueda darse cita en el alma en la percepción de Juárez respecto
político de Juárez, pero también de un hombre, y en especial la de a los demás, mudando según pasa el
confortarlo y darle certezas -como uno que vivió un momento histórico tiempo. Por lo demás, es consecuente
que alguien tan parco y austero
convenciéndolo de la buena acogida crucial para México.
como él mostrara desagrado por los
que le dará la historia después de
Novela llena de intuiciones arranques líricos de Guillermo Prieto
muerto- y aun justificar lo que afortunadas, destacan la evocación
está por hacer en el pasado ( 0 de esa cotidianidad entrañable según lo ilustra Parra tan bien en u~
pasaje de la estancia juarista en Paso
presente) de la novela.
alegre Ysensual, que viviera Juáre; del Norte allá hacia 1865. O, de igual
Mas ésta no es desde luego la en compañía de los hombres de la
única voz que emplea Parra en Reforma, revelando el sentido del modo, que a la luz del alzamiento
su novela, pues comprometido humor de Melchor Ocampo; los de Porfirio Díaz en 1871 en busca
a escudriñar minuciosamente a guiños que le dedica a la política de suceder a Juárez, el criado del
su personaje se vale de las tres actual -por ejemplo el consejo presidente le haga ver a éste que Díaz
personas del singular, alternándolas que le da a Juárez Marías Romero no era más que un hijo desobediente
según lo crea conveniente. de no leer la prensa para vivir más al cual aquél, como padre simbólico,
Luego del acercamiento y de la Y de paso contento, igual que el apenas reprendería con correctivos
poco severos.
interpretación del instante que obsequiado por el ex presidente
Los aciertos se suceden asimismo
permite la segunda, la narración Fox a una mujer analfabeta-·
en
episodios
como el del cumpleaños
regresa a la tercera, distante y la forma en que aventura lo qu~
neutral, que pone de relieve el ser Miguel Lerdo de Tejada pensaría de Juárez en Veracruz en 1860,
material del protagonista y los acerca del oaxaqueño, al grado de pues pese a partir con seguridad de
una simple anécdota, con poesía e
103

I

�l imaginación Eduardo le dio vida y

,,,
1

gobernados por uno más a la mano: una corbeta norteamericana, un
sustancia a ese hecho, mostrando si no me temen, que al menos no adelanto de la ayuda que México
el profundo afecto entre Juárez puedan entenderme. Guarecido debia recibir por el paso del istmo,
y Margarita y la fuerza de que lo tras el rostro indígena de piedra, es visto con toda razón como un
proveia su vida familiar. Lo que a 1 tendría la ventaja, él si, de poder triunfo de Juárez por medio de la
1
mi parecer resulta más atinado es ver y entender a los demás, uno astucia política, del cálculo.
de
sus
méritos
más
abiertamente
Juárez
intriga
sin
prisa,
el empleo de las comparaciones
biblicas -Juárez como el patriarca reconocidos: Juárez como "lector" discretamente, y sabe mover con
conduciendo a su pueblo a la tierra de los grandes intelectuales y de malicia las fichas del juego, ya sea
prometida hacia el final de la guerra los signos de la época, con la mirada exponiendo a González Ortega al
triunfo o a la derrota, o relevando
de Reforma; o bien, cuando debe puesta en el presente y el futuro.
Juárez se manifestará entonces del cargo a sus hombres en el
salir de la ciudad de México en 1863
I ante la inminente llegada del ejército ladino y taimado -nuestra momento justo, especialmente
francés, huyendo de Egipto guiado manera de llamarle en México a los de su mayor confianza o
por el profeta-, pues nunca como en al proceder maquiavélico- estima, como Santos Degollado o
esa época los asuntos de la tierra y del durante el golpe de Estado que Melchor Ocampo. Sin embargo, en
cielo se imbricaban y revoh1an tanto. dio Comonfort en 1858, pues el papel que más habrá de brillar
Y, por supuesto, que en la víspera de pese a preverlo y presentirlo, es como el del gran autopublicista I
su muerte, y ya propiamente en su sólo esperó que sucediera para que fue, capaz de convencer a
umbral,Juárez le pida a Camilo, su acceder a la presidencia desde buena parte de México, durante
criado, que le hable en zapoteco para su cargo en la Suprema Corte el álgido periodo de la Reforma,
remarcar con ello la vuelta no sólo al de Justicia. De hecho, un año de ser una especie de hombreorigen lingüístico, sino al profundo más tarde, en el trámite de símbolo, la Constitución
la firma del tratado McLane- encarnada. Años después, se
seno materno.
Ocampo que les franquearía convencerá y convencerá también
1
.
el paso ili_mitadament e .ª los de ~ude su n omRbr:bd_ebe ser
CLAROSCUROS DE IUAREZ
norteamericanos por e1 istmo asocia o con 1a epu 1ica y con
Respecto al maquiavelismo que se le de Te hu ante pe c, por 1as la patria como antes lo fue con la
ha atribuido desde siempre aJuárez, dubitaciones previas de Oc ampo Carta Magna.
1
enelsentidodehabersidoelhombre y su remordimiento posterior I No obstante esta oportuna
menos brillante de su generación a la rúbrica del documento, el mercadoctenia civica, vigente
y, sin embargo, el que tomó las I lector puede pensar que Juárez hasta nuestros dias, Eduardo
riendas del poder durante 14 años, en realidad simuló dejarse no soslaya otra faceta de su
esdesubrayarcómoelinsultodela convencer por su ministro para protagonista, la de Juárez
sirvienta negra que lo confunde con que éste cargara solo con la culpa temeroso de un dios al que sabe
un indígena en la casa de gobierno de avalar un acuerdo tan injusto que ofendió con la aplicación
en Veracruz servirá para definirlo: para México, aun cuando el de las Leyes de Reforma. Y si 1
"talcomohabiadicho,erasunindio presidente deseó llevarlo a cabo bien en un principio subraya
ladino, alzado muy por encima del todo el tiempo, a sabiendas de que que la mortandad que trajo
\ lugar que la historia designaba a los no habría de ser ratificado por el inevitablemente un conflicto
de tu raza. Un cabrón bien hecho senado norteamericano debido de carácter religioso fue, desde
que había alargado la mano en el a la desigualdad de condiciones el punto de vista de Juárez, la
momento justo para apoderarse de entre los paises vecinos para hacer inmolación que exigia la divinidad
la presidencia del pais".
efectiva la cooperación mutua en vulnerada -más que centrarse
Acaso por haber sido consciente términos militares. Cabe por ello en el universo prehispánico-,
de este sino, Juárez reformuló señalar que el incidente donde pareciera que una vez que ha
para si el consejo de Maquia\'elo los barcos españoles de Miguel superado ese temor y aceptado
de concitar temor entre sus Mi.ramón son capturados por pagar con las muertes de sus
104

f amigos cercanos su osadia civil

personaje y su psicología.
como el deceso de sus hijos
Juárez se convierte él mismo e~
Por otra parte, y tal como lo pequeños, que en la carga histórica
un dios, no en el representado señalaba páginas atrás, diálogos
en México por la Iglesia católica que rozan lo didáctico en el afán de del momento, del cual además se
sabía Yasumía responsable.
Y sus curas, sino en una figura no d~jar cabos sueltos lagunas,
O
Hacia el final de El rostro de
del panteón prehispánico: podnan haber sido expresados en
piedra, esa segunda persona del
Huitzilopochtli.
la p~mera persona que monologa singular que de algún modo
D~ aquí hay apenas un paso consigo, ganando así \'erosímilitud.
interpela a J uárez desde el futuro
hacia el Juárez autoritario Tal es el caso de los razonamientos
autocrático, que dC\el; de Juárez vertidos en una especie de o desde el presente en que lcemo¡
la no\'ela, le da solaz al anciano
Eduardo en el capitulo l3, clase de geopolítica que le brinda en
donde el mandatario sofocará un café a Melchor Ocampo, donde enfermo diciéndole que su espíritu
remontará su tiempo, su ~téxico, el
personalmente un levantamiento se da el tiempo de explicar las
que tuvo que soportar y el que se
armado ordenando una masacre bondades del acuerdo internacional
dedicó a soñar, constituyendo un
contra militares y civiles para que su amigo se arrepiente haber
legado imperecedero para decenas
escarmiento futuro de quien se firmado, como si éste estuviera
de generaciones. El espíritu de las
atreva nuevamente a disputarle el ajeno al asunto. Igualmente, habría
leyes que promoviera, en efecto,
poder. Por el modo de presentarlo que reconsiderar las virtudes de
nos rigen mal o bien hoy en día,
Y la fecha en que ocurre, el 1 y 2 de clarividente que Eduardo le atribuye
pero acaso lo que mayormente
octubre de 1871, tal episodio es no aJuárez, quien intuye lo importante
persista de la herencia juarista
sólo el preámbulo natural del Plan que algún día será para él la ciudad
es su tenacidad, su valor clvico
de la Noria que emitirá Porfirio de Veracruz cuando, destinado a
su voluntad de sobreponerse n~ 1
Diaz oponiéndose a la reelección 1~ cárcel de San Juan de Ulúa, la
sólo a la condición pasiva a que lo 1
sino incluso una suerte de vag; pisa por vez primera, o la excesiva
condenaba su sangre indígena, sino
premonición de la matanza del conciencia que tiene acerca de la
ante los enemigos de casa, clero,
2 de octubre de 1968, muestra forma como lo verá y tratará el
ejército Yoligarquía conservadora
del despliegue de poder al que futuro.
Y los profesionales extranjero~
puede llegar un Estado inseguro y
Al margen de estos "peros" de la guerra que quisieron ver en
temeroso de ser cuestionado.
que en un proyecto futuro de México un envidiable botín y que
características semejantes Eduardo en realidad le hicieron a Juárez
podrá zanjar con facilidad, dado lo que el aire a una roca, a una
LE(a.DO IUARISTA
el aprendizaje que tuvo con la piedra, a despecho de su insaciada
El ªP:emio por darle cabida y escritura de esta novela, habria
ambición de transformar al pais que
orgamzar tanta información, por que sopesar que todo este celo
compendia tan bien esta sencilla
lo demás un esfuerzo bastante documental ha sido afortunado las
frase: "Carajo, esto que llamamos
meritorio, lle\'ó en momentos a más de las veces, pues situaciones
vida no alcanza para nada".
I Eduardo a e_char mano de datos que nos parecerían difíciles de
de los que bien podía prescindir. aceptar, como el hecho de que
Hugo Valdés
Este imperativo se advierte sobre Juárez se preocupe más por la
todo en partes del capitulo 16, suerte de México que por el
cuando Juárez se halla en Paso malestar que experimenta ante la
del Norte y recuerda los días muerte próxima, ya que nos hemos
de Chihuahua: la narración se f~miliarizado con el personaje que
precipita demasiado para reseñar cmcela Eduardo Parra y su riguroso
un tropel de acontecimientos proceder interno, es muy probable
que podrían obviarse, valiéndose que nos resulte ingenuo concebirlo
además de una prosa muy escueta con la mente ocupada en asuntos
que poco da pie a que asomen el personales, incluso tan dolorosos

I

l05

�metáfora del blanco se posicionará
de inmediato, como la hoja de
papel, en el intercambio discursivo
entre la ,ida del soldado (la guerra,
TÍTULO: Imperio
la destrucción, el recuerdo) y la
,
.
)
Nó
ada
(video)
Towcr
(
esténcil
necesidad del lenguaje poético de
AUTORES: Rocío Cerón, Bishop (mus1ca , m
. y gráficos) Magui Pizarro (diseno).
reconstruirse o alcanzar nuevos
EDITORIAL: FONCA CO:'\ACCLTA
significados. La historia del personaje
At«O: 2009
se narra en el poema I\1 de Signos: un
jm·en que ha perdido al hermano en
la guerra. Encontramos también la
presencia de un dios diluido ("e~ él,
el que da, retribuye los afectos ) Y
bre,isimos signos de esperanza Ode
cosas espléndidas, todo ello más como
recuerdos de la casa familiar Y la
infancia Qirones, trozos, escombros
de una vida) que como pro~~sas. 1
El Imperio del poder polínco e~ ~a
innegable destrucción que propicia
a segunda edición de por ejemplo, el yo poético es un '
el caos; para llegar a un orden habría
Imperio, de Rocío Cerón, soldado adulto mientras que el
que "replegar la furia" y sin embargo
modifica su estructura protagonista del video es un niño
nos encontramos en un mundo en el
para con farmar un que J·uega con la guerra; la madre
que la pcrfección de la gu~rra es ~a I
proyecto interdisciplinario que del libro es amorosa ("pecho,
d famor muerte y los "cuerpos escritos baJO
Motín Poeta ha presentado y leche tierna") y la del vi e~ arma
tierra" son parte de un discurso que
en \'arias ciudades. La nueva parte de la opresión y el discurso
urge ser renombrado. La pal~~~ª es
publicación suma la traducción de violento.
un acto pasajero (de ahí la posibilidad
Tanya Huntington y un D\D con el
El poema se propone como
de lo performático) y en su caída
video y la música que constituyen un sistema que no responde
.
únicamente al orden de la págma ("Caen el sustantivo y su forma") se
el performance.
. . . sino a una serie de coordenadas podría reconstruir el lenguaje que
El proyecto (libro y video) lillCia
II
nombre de nuevo el rostro (acaso
con la sentencia Yirgiliana "Somos (referentes en a, b, c... ; I, II, I ... ;
del hermano simbólico) Y de la
arrastrados por los presagios". fugas, horarios) que implican una
,
intención de búsqueda. Podemos "casa construida de palabras"que es
Presagios que nos arrastrara_n
también el cuerpo.
en el recorrido por la ,·iolencia le er de manera fragmentaria para
El lenguaje parece ser el detonante
localizar lo correspondiente a cada
b
que imponen no uno, sino_,·arios
de la destrucción que cuestiona:
Tal vez el dqui.e
imperios: el del poder d orrunante orcranización.
º
1 re "¿quién se deleita en este abi~mo
· ancia en 1.ª sea una de las maneras de ia ogar de sílabas rojas?"; que denuncia la
)' la guerra, el de la inf
1
casa familiar, y el del lenguaJe Con la rapidez de la música Y a
.
imagen, aunque éstas sed siguen "modernidad donde todo se figura Y
que utiliza la destrucción como
nada toma forma"; y que busca "letras
ropuesta poética. La estructura subordinando al texto; igamos
b
P
1
( ... ) (que) suplican una est~ncia
es compleja y rebasa estas tres que no tienen sentido sin el 1i ro cierta -sin yugo- en la patna que
1 intenciones discursivas ya que de poemas.
alberga a la mirada." Así pues, la
suma lo mediático y la presencia
El yo iniciático en Detonaciones
reconstrucción poética, si bien no
del inglés (no gratuita), a 1a coma forma a lo largo del libro;
nos ofrece un final feliz (otro acierto
complejidad de la obra poética en es el soldado y el hijo del familia:/ del libro), al menos se refiere al "que
sí. Cabe decir que entre lo ,isual y "Aquí/(... ) él(...)/ Desde a ruina
trabaja el rostro para darse nombre".
el texto hay diferencias notables, (...) Sobre el blanco, acribillado". La

L

-

-

-

La misma palabra que pesa "para destrucción de su mundo, pero añora
designar el muro", la destrucción y la casa y la palabra nueva. El poema
la muerte, presagia una patria en el va hacia ellas.
nombramiento del cuerpo, la casa y
Cerón y sus compañeros toman
el rostro.
una serie de elementos acertados
En este sentido, no comparto la para articular una guerra inteligente
idea de que sea la muerte el tema y válida: el primero es el discurso
central de la obra. Dice Zurita en político abierto, sin miedo a la
su Trazo sobre Imperio: "Imperio es condena de la critica mexicana, que
1 un vasto poema mexicano (...) que muchos años hace nos repite que
nos enseña una forma de morir, que la poesia debe mantenerse lejos de
nos pone a nosotros, los lectores, compromisos ideológicos. Vale decir
en el centro de esa muerte, y por que como proyecto eventualmente
I
eso mismo nos muestra también los cae en lugares comunes como las
trazos siempre ambiguos, dolorosos palomas de la paz y el corazón
y heroicos a la vez, de nuestras vidas sangrante.
alzadas por un instante frente al
Como segundo elemento
mar final de lo irremediable, de lo encuentro la reorganización
insalvable, de lo que ya no tendrá sintáctica de Coral Bracho, en una
palabras." Pienso que la obra trata de nueva y feliz herencia que comienza
la,~da,aunqueseaunavidaenmedio a manifestarse en los autores
del desastre. La búsqueda ontológica jóvenes, y que específicamente
se referirta más a una hermenéutica en el caso de Imperio llega a buen
que a la finitud. El personaje se puerto (aunque a veces se acerque
tropieza constantemente con la demasiado como en Detonaciones).

i/h

:0 ; :-:
'--,
~

~

106

107

~

Y en tercer lugar, celebro

1 la intención de destrucción~

reconstrucción lingüística
(¿Huidobro?), que son mherentes
a una poética que propone nuevas
políticas de lenguaje. Cerón sitúa la
palabra en el punto paradójico del
nombre que destruye y que promete.
Sin duda, el medio más logrado fue
la palabra misma que, en este caso,
dominó sobre la imagen y el sonido.
Si el ser humano sigue siendo
político (cosa que no vemos mucho
últimamente en este país), el Imperio 1
de Rocío Cerón es una propuesta
inteligente y ambiciosa, un libro
cuidado y una poética actual que
denuncia el miedo pero que no lo
ejerce.

Ana Franco Ortuño

�A.UTORES

Mexicana. Candidata a maestra en
estudios humanísticos por el Tecnológico de Monterrey.
Su investigación actual gira en tomo a la crítica social
y los procesos de configuración cultural en la obra
periodística deJorge Ibargüengoitia. Ha colaborado con
la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey.

IMCRID ARRIACA.

(Monterrey, 1973).
licenciado en letras españolas por la UANL Como
dramaturgo ha obtenido el Premio Nacional Obra de
Teatro del INBA 1998 y el primer lugar en el Concurso
Nacional de Dramaturgia Sogem,ICCM en 2000. Ha
publicado El anticristo (2006) El hombre sin adjetivos y
otras obras sin importancia (2008) y Barbie girls (2009).

MARIO CAMTÚ TOSCANO

(Monterrey,
1972). Es poeta y traductora. Actualmente cursa
estudios de posgrado en la UANL Fue becaria, en
el área de poesía, del Centro de Escritores de Nuevo
León durante el 2006. Ha publicado El filo de la
playa (2007), El efecto (2006) y el libro de poemas
infantiles Poemas del árbol (2009). Fue cofundadora
de la revista de arte y literatura Otra orilla.

CABRIELA C.AMTÚ WESTEMDARP

JOSÉ D(.il MOMTALYO licenciado en ciencias de la

comunicación con especialidad en comunicación
organizacional y relaciones públicas y maestro en
ciencias de la administración con especialidad en
relaciones industriales por la UANL Actualmente
es maestro de tiempo completo de la Facultad de
Ciencias de la Comunicación.
EDUARDO ESPINA (Montevideo, Uruguay). Es autor

de más de diez libros de poesía y ensayo, siendo los
más recientes El cutis patrio (2006, obtuvo el Latino
Literature Prize, otorgado por el Latín American
Writers Institute de la City University of New York,
al mejor libro en español publicado en 2006) e Historia
Universal del Uruguay (2008). Radica en los Estados
Unidos. Sus poemas están parcialmente traducidos
al inglés, francés, portuguésv, croata y albanés.
I·

(1985). Nació en su lengua madre.
Desde entonces muda. Escribe:- Actualmente
cuenta con una beca para la escritura de su
libro Insulaberintra, en donde indaga las rutas
de la palabra hacia el silencio. Habita abeces en
eteronima.wordpress.com

ETERÓMIMA

AMA FRANCO ORTUMO ( ciudad de

México, 1969).
licenciada y maestra en literaturas hispánicas por la
UNAM, donde se especializó en poesía mexicana. Ha
publicado De la lejanía (2005); "Tiempo de dioses", en
Sólo 8poetas (2007) y Parques oel imán de la tierra (2009).
Es jefa de redacción del Periódico de Poesía UNAM
www.periodicodepoesia.unam.mx
(Buenos Aires, 1963). Es
colaborador en numerosos medios periodisticos y
autor de los libros Historia argentina, Vidas de santos,
Trabajos manuales, Esperanto, La velocidad de las cosas,
Mantra y Jardines de Kensington.

RODRIC.O FRESÁM

Es autora de los libros de poesía Burbujas del
(en español, 1998), Selección de 100 poemas de :::
poetas corean~s en América Latina (edición bilingüe
coreano,espanol, 2004) y Antécédents nostalgiques
(en francés, 2007).
(ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narra~ora y traductora. Su novela Las hojas
muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia en
1987. En 1992 publicó su Antología del cuento triste
e~ ~olaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el pen·ódi·co LaJ ornada
BÁR~ARAJACOBS

(Guadalupe
uevo León, 1984). Estudiante de noveno semestr;
de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
report~ro de la sección cultural del periódico
Porverur. Obtuvo mención de honor en la rama de
poesía en el concurso literatura Joven Universitaria
2006. Le gusta Bronco.
~ UILLERMO JA RAMI LLO TORRES

JOSÉ CARZA (Monterrey, 1971). Estudió periodismo

en la UANL Maestro y doctor en periodismo
profesional y prensa de calidad por la Universidad
Complutense de Madrid. Ha colaborado en
diversos medios periodisticos del país como El
Nacional, El Porvenir, El Norte, La Jornada, Horacero y
la revista Gatopardo. Ha publicado Tierra de cabritos
(1995), Cuaderno de reportero (1999), Entrevistas a
dioses y demonios (2002) y De realidades.ficciones y
otras noticias (2009).
Licenciado en
ciencias de la comunicación con especialidad en
periodismo por la UANL Master en comunicación
empresarial e institucional y candidato a doctor en
el programa Planteamientos teóricos estructurales
y éticos de la comunicación de masas por la
Universidad Complutense de Madrid. Es catedrático
de la Facultad de Ciencias de la Comunicación de la
UANL y director de educación en el municipio de
Guadalupe, Nuevo León.

JUAN .ANTONIO CARZA. SÁMCHEZ

Licenciado en
pedagogía, licenciado en filosofía y maestro en
investigación en psicologia aplicada a la educación
por la Universidad Veracruzana. Profesor de teoría
del conocimiento de la Facultad de Psicologia de la
misma universidad y coordinador pedagógico del
Colegio las Hayas de Xalapa, Veracruz.

JOSÉ ARTURO HERRERA MELO.

Licenciada en lengua y literatura
hispánicas por la Hankuk University of Foreign
Studies, Corea del Sur. Maestra en literatura
hispanoamericana por la Universidad de Chile.

JUMC. HWA KIM

108

:~ La Florida. Su obra ha sido traducida a diversos
idiomas y hasta la fecha ha publicado 52 libros 50 d
poe_sía y 2 de prosa. Entre sus últimas publica~ione:
estan J!]Jl60 (2009), Figurado y literal (2009, En
~eldafmg las cornejas (2007) y y del es arto la
mvariabilidad (2005).
p

ri

(La Habana, Cuba, 1940). Vive en
Estados Unidos desde 1960. En la actualidad reside
JOSÉ KOZER

LU_IS ARMEMT.A MALPICA. Director de Mantis
editores. Autor de trece poemarios publicados.
Entre sus reconocimientos destacan los premios
Efraín ~-uerta, Ramón López Velarde, Benemérito
de A~en_ca, Alí Chumacera, Amado Ner\'o, de San
Roman, e iberoamericano de poesía. Ex premio de pocsí
Aguascalientes'. en 1996, y PremioJalisco en Letras 2008~
Por su labor editorial recibió la Pluma de Plata, en 2006.
I SM.A~L MERLA (1976). Vive en Monterrey.
Autodidacta.
Ha organizado -"1-iipos de futbo11conpoco
_. N
e~to. o ~xpone en Monterrey desde hace más de 6
an?5 y no nene ~lanes de hacerlo. Siempre le ha gustado
Sp1derman;
.
. recientemente cree que Batman puede ser
meJor opción para este nue\'o milenio, y espera que el
centro no se convierta en un lugar chic y rentable que
f'(TI

�AUTORES

los inversionistas deseen. Omite las malas noticias de
los medios de comunicación, y aunque ha presenciado
actos de violencia fuera de la puerta de su casa, no cree
que la ciudad sea más violenta que antes.
EDUARDO AMTOMIO Pilli (León, 1965). Narrador

y ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó
el Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de
la John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
ÁMCEL RIVERA MOVOA. Filósofo por la Universidad

Nacional de Colombia. Fue director de la Revista
Saga, del Departamento de Filosofia de la Universidad
Nacional de Colombia. Actualmente es miembro del
comité editorial de la misma y pertenece al grupo de
investigación CILEC (Centro de investigaciones en
Lógica y Espistemología contemporáneas). Director
de la Compañia Teatral llogan.
Estudió la licenciatura
en artes en la Universidad de Monterrey. Cursó la
especialidad en historia del arte en el Instituto de
Investigaciones Estéticas de la UNAM y es maestra en
hlstoria del arte por la misma institución. Actualmente
participa en un proyecto de investigación en el IIE de la
UNAM y es curadora de una colección privada de arte
contemporáneo en la ciudad de México.

Lectofilia. Ha publicado en revistas como Quimera,
Revista de Literatura Mexicana Contemporánea,
Matices y Lateinamerika Nachrichten. En mayo
de 2010 se publicará en Alemania un audio-libro
de viajes sobre la Peninsula de Yucatán del que es
coautor. Estudia un doctorado en literatura en la
Universidad Libre de Berlin.
DIETER THOMA (Heidelberg,

1959). Es fellow en
la Academia-Max Weber de la Universidad de
Erfurt (Alemania) y profesor de filosofía y ética en
la Universidad de St. Gallen (Suiza). En 1996 recibió
el Premio de Ensayo en el Concurso Internacional de
Periodismo Joseph Roth. Es coeditor de la Deutsche
Zeitschrift für Philosophie (Revista Alemana de
Filosofia). Sus últimos libros publicados en alemán
son Das Glück in der Modeme (La felicidad en la
Modernidad, 2003), Totalitat und Mitleid (Totalidad
y compasión, 2006) y Erzahle dich selbst (Nárrate a
ti mismo, 2006).

FERMAMDA SALAUR CIL.

JOSÉAMTOMIO SALINAS. Monterrey, 1977. Traductor

y periodista. Fue editor del suplemento cultural

(Monterrey, 1963). Ha publicado
las novelas The Monterrey news, Dias de nadie, El
crimen de la calle Aramberri y La vocación insular.
Ha sido becario del Centro de Escritores de Nuevo
León, del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes
y del Foneca. Ganador del Certamen Nacional de
Literatura Alfonso Reyes en 1994 y del Premio a las
Artes otorgado por la Universidad Autónoma de
Nuevo León en 2007.
HUCO VALDÉS

�"fd1MXJC1Ólt dr c-aJIMd,

Centro de Documentación y
Archivo Histórico de la UANL

""rcmpnlrniso :wciar

I Centro, adscrito a la Secretaria de Extensión y Cultura, será el
repositorio de la memoria documental y gráfica de la institución
como parte integrante de su patrimonio histórico. Una de sus labores es
la recopilación de variada documentación emanada de las escuelas y
facultades, asi como de los institutos, centros de investigación y, en
general, de las dependencias que integran la UANL, que de testimonio
de las tareas sustantivas de la institución como son la docencia, la
investigación, la difusión de la cultura y la promoción del deporte.
Las piezas y/o unidades documentales que recibe este centro incluyen:

E

• Folletos y pliegos impresos
Libros, informes, folletos, publicaciones
bibliohemerográficas y documentos
• Materiales grificos impresos
Catálogos, invitaciones, programas de mano,
pósters y carteles
• Materiales audiovisuales
Videograbaciones, películas y grabaciones sonoras
• Recursos visuales en formatos físicos y virtuales
Fotografias en papel, negativos en 35 mm, diapositivas
y digitales conservadas en cualquier tipo de soporte

Bll us funciones de
promover y recuperar la
memoria histórica, asi
como difundir el
conocimiento amplio
critico del pasado, e
el boletín mensual de
diwlgación histórica
Memoria Universit

Los materiales se reciben en el segundo piso de la
Biblioteca Universitaria "Raúl Rangel Frias",
Ave. Alfonso Reyes No. 4000 Nte., Col. Regina,

C. P. 64290, Monterrey, N. L, México.
Tel.: (81) 8329-1265.

.UANL
IJNJVERSIDAD AUTóNOMA
DE NUEVO LEóN

Semtaria de Extensión y Cultura

��</text>
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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Historia crítica</text>
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                <text>Narrativa</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
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                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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                <text>Nieto, Jessica, Editora</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Sobre imperio</name>
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                    <text>Hft 177fN/.i10.01 F■N
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�oo DE ARTES V ESPEJISMOS

Poemas/ LEÓM PLASCEMCIA AOL / 21
De trokamientos / MYRIAM MOSCONA/ 33

oo AMATOMÍA DE LA CRÍTICA
De zorros y monos: la brevedad del escritor según
Monten-oso/ A partir de la lectura de ~8 zorro es
más sabio", cuento del narrador guatemalteco,
MARIO CAMTÚTOSCAMO comparte una reflexión
sobre e.l compromiso con la literatura / 37

oo ANDAR A LA REDONDA
Apuntes para una
teoría de aoa

IMAC:.EM DE PATRICIO RODRIC:.UEZ / PAPEL CALADO

DYLAM
Poemas / TOMÁS SECOVIA / 4
La revolución de la palabra: la poesía estadounidense de
vanguardia / JEROME ROTHEMBERC enumera más
de una decena de nombres cruciales en el progreso
de la poesía en Estados Unidos, mientras analiza la
renovación del lenguaje poético. Ensayo traducido
por HERIBERTO YÉPEZ y LAURA JAÚRECUI / 7
Sobre la poesía de Westphalc11 / EDUARDO MILÁN / 15

A PROPÓSITO DE LA MÁS RECIENTE
EDICIÓN DISCOCRÁFICA DE
ESTECANTAUTOR,TOCETHER
THROUCH LIFE, RODRICO FRESÁN
PRESENTA ESTOS APUNTES SOBRE
LA ESCRITURA DE UNO DE LOS
ARTISTAS CONTEMPORÁNEOS MÁS
MITIFICADO / 46

Diez notas sobre cine documental I RICARDO CUADROS

Innovando
en el arte milenario

/ 79

ddCALADO

VILLARREAL / 82

Hitchcock: una película subestimada JROBERTO

VELÁZQUEZ / 52

LAS HEROÍNAS
CRIECAS o el dilema

de la existencia vivido
como mu1er

LIZBET CARClA RODRÍCUEZ
ENTREVISTA A PATRICIO
RODRÍCUEZ, ARTISTA PLÁSTICO
CUBANO QUE RECUPERA Y
REINVENTA LA TÉCNICA DEL PAPEL
CALADO,LOCRANDOELABORADOS
TRABAJOS PLENOS DE DETA- ,E.
SOFISTICACI
/ 69

-r

MEDEA, ELECTRA, ARIADMA, SON
ALCUNOS DE LOS PARADICMAS
FEMENINOS DE LA CRECIA CLÁSICA
QUE ENCARNAN, A DECIR DE CORAL
ACUIRRE, LO QUE DE ENICMA Y
HORROR CONTIENE LA CONDICIÓN
HUMAMA /25

CONSEJO EDITORIAL

A LA LETRA Biblioteca personal IVIIV
BÁRBARA JACOBS / 61

~

oo MISCELÁNEA

BlaLtOTICA ..,,..,vtM:fTAAlA a U.t.flrfl

FONDO

UNIVERSITARIO
Recibir una caja de buenos vinos para mí es una fiesta/
ALEJANDRO CAVALLI conYersa con el escritor
Martín Caparrós sobre \'iajes, gastronomía y
vinos... todo enmarcado por la literatura / 87

SAMTAMARÍA / 90

Mar¡;;imo e utlkr Robeno ,'scamilh.
]ol};c Garcta Munllo _·ost &gt;.Luta lntant&lt;,
Humbcrto \lmln&lt;::, Aúnn,o Rangd
Guerra y Humbcrto s.i.u.r

La compañía en las islas I DANIEL ORlliCA / 92

DIRECTORIO
Rector;
Jctús Anm Rodr&lt;¡;u,z

La total circunfcrcncra. Alfonso Reyes
revisitado / JOSÉJAVIER

Secretario General:
Rngclio G. C.arza RJ\'&lt;!'"

VILLARREAL / 95

Secretario de Extensión y Cultura:
Rogtli, \"illarral fh=· nL&lt;&gt;

Ramon Dachs y sus trasiegos

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CARLOS M. LUIS / 97

Dim:tor Editorial:
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LETRAS AL MARGEN: La ronda de los rostros
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Ifigrnia y Reyes: libertad, memoria y olvido/ AMA LAURA

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RODRICO FRESÁM / 57

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EH PORTADA:

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Joycc Jolmson: pasa1era en trance/ CARLOS

La mirada antcnor al 010 / DANIEL COMZÁLEZ
DUEAAS / 72

A1L

PAPEL Al

�POEll.t.

POEll.t.

Poemas
c-w TOMÁS SECOYIÁ

Decrepitud

Brisa impaciente

Días enteros me parece ahora

Esta brisa tan fresca tan alada

Que habito un cuerpo en ruinas

Que al pasar desmelena

Desmoronado caserío ajeno

A estos ingenuos arbolillos

Lleno de esquinas con escombros

Con qué impaciencia corre a asomarse a algún sitio

De rincones ahora inhabitables

Oh sí tiene razón habrá que hacerle caso

De boquetes al frío

Algo en algún lugar espera

De grifos que no dan ya agua

Con los brazos en alto

Por donde deambulo dolorido

Algo yace en el tiempo hecho para ser nuestro

Ycada nueva puerta que abro

Algo en el viento llama sin abrigo y sin dueño

Da a un dolor nuevo

Algo nos pide emocionantemente

A un nuevo achaque a una nueva impotencia

Que desde aquí corramos a asomarnos allá

Y vago por allí como un fantasma

A lo más lejos

Acordándome a ratos nebulosamente

Y sin temer ya nunca más desmelenamos.

Ycon asombro de que en otro tiempo
Ese cuerpo era yo.

�s Co ~s de Densmore de los indí
hay. La Biblia. Shakespeare,
orca eran posibilidades feroces. J
de nuestros primeros avistamie
~~ri~iL"cu., escuchar la propia men , a
saje claro y simpl a m
o y sí, la propia poes . U
convirtió en una t
De alternan 1a

~IIIMII_..., J

p tgm.1 K.icrkeg•~llll!lf.::

).a Iglesia en lugar d
cuerpo del poema debe m
Virgen. Las palabras de
inmaculadas. Las imágen
heredadas y la herencia d
con la linea de ~o que se

�,

,...¡_l, ,

••

IEROME ROTH. • ERC

• ~- l. tRADUCClóM DE HERIBERTO Yá&gt;ez

Nothing changes from generation to generation ·
cxcept the thing seen
and that make.sacomposition.
G.Stein

11

1. AUTOIUOCRAFIA

Era 1948 YP&lt;!fª final de aquel año yo cumpliría los diecisiete. Había
estado en la poesía ya durante dos años. Mi cabeza estaba llena
de Stein y Cummings, luego de Williams, Pound, los surrealistas
franceses, los poetas dadaístas que hicieron "sonido puro" tres
décadas antes. Blues. Cosa;s de Densmore de los indígenas
e_stadoúnidenses. Cathay. La Biblia: Shakespeare, Whitman.
Liturgiás ju~as. Dalí y Larca eran posibilidades feroces. Jayee era
increíble en cualesquiera de nuestros primeros avistaníientos de su
obra. Lo esencial ~ra despegar, escuchar la propia mente, aprender
la voz de l)no mismo. El mensaje claro y simple era m9verse.
Cambiar. Crear el sí✓mismo y'así, la propia poesí~. Un proceso.
ero todo eso era una _ventaja
de donde yo había crecido,
un poco retrasado de los
tiempos, en el Bronx de
la Depresión y la Segunda
Guerra Mundial. Para
nosotros no se había filtrado todavía 1a
noticia' de que la edad de lo moderno,
lo experimental y lo visionario (pues lo
sentimos entonces como una visión),
había pasado: para ser reemplazada por
un retomo a las viejas. formas, a la métrica
convencional, la dicción, un modernismo
responsable, liberal y reformista, racional y
refinado, y un adiós a los locos del lenguaje.
Aquellas eran las ·primeras lecciones de los
días universitarios. Las llamaban Auden -0
Lowell, Tate o Wilbur. Campo de mediación,
como la política que entonces emergía. Se

convirtió en una cuestión de mejoramiento.
De alternancia de postura. Un pequeño
endurecimiento de Tennyson. Cambia el
tema,la conversación. Cambia las notas de pie
de página. Kierkegaard en lugar de Darwin.
La Iglesia en lugar de la Naturaleza. Pero el
~uerpo del poema debe mantenerse intacto.·
Virgen: Las palabras debían mantenerse
inmaculadas .. Las imágenes debían ser
heredadas y la herencia debía -ser acorde
con la línea de /o que se llamaba la "gr'\fl
tradición". Occidental. Cristiana. Blanca.
Esto)'. tratando de reconstruir o, mejor
dicho, de bosquejar la sensación acerca de
· cómo todo eso colisionaba, y cómo, ya que
interfería tanto, era posible, inevitable, que
uno viera la migracióndel modernismo hacia
el desierto de los "Nuevos Críticos" copi.o
el camino (el camino), lo cual realmente

"N. de la E. Este ensayo forma par;te del hbro ProsasdectadeJuomeRorhmbag. Selección y notas de Heriberto Yépez y traducción
de Hetiberto Yépez y l.aurajáuregui Murucla, que será editado por la editorial ALDVS durante el 2010.

armas y letras.

7•

�h¡bía ocurrido. Unos pocos años después, algunos
poetas de mi generación volverían a ir hacia adelante,
pero raramente retábamos la noción de que había
--ocurrido una virtual ruptura en la continuidad de
las preocupaciones de la vanguardia. Raramente
insistiríamos lo suficiente en que el desarrollo de
nuestras propias tradiciones había sido injnterrumpido
desde su primera erupción en 1914 hasta su segunda en
]os años cincuenta. Y si lo dectamos, recalcábamos la
irrelevancia de los mediadores académicos o hacíamos
resurgir (simbólicamente) la obra de una puñado de
sobrevivientes, los anales y las antologías fueron más
lentas en responder y contar nuestra historia.
Así que primero debo bosquejar el otro informe,
la manera en que continúa relatándose entre los
académicos: luego proporcionar un sentido de cómo
encontramos nuestro camino ,hacia nuevos puntos
de vista de nuestra pre-historia inmediata, y cuáles
aspectos de esos puntos de vista he tratado de tomar en
cuenta en mi compilación de poetas norreamericanos
experimentalistas hecl]ll en Revo!utionoftite Word (1974).
Pues todos estamos, de formas diferentes y desde
nuestras perspectivas individuales, hablandoücerca de
una virtual revolúción de la conciencia, y si no podemos
recordar cómo llegamos aquí, quizá podríamos ser
convencidos de negar adónde queremos fr.
2, LA MAMERA EM QUE APRENDIMOS MUESTRA
HISTORIA

1945-1950. La Segunda Guerra Mundial había
terminado, y la poesía estadounidense (lo que era
visible entonces del iceberg) había entrado en una
etapa extraña. Algo que se llamaba "moderno" era
tomado como un hecho establecido, pero de tal manera
descrito como para alegar un sistema construido
y autodestructivo que ya operaba en la obra de los
herederos. Uno de ellos, Delmore Schwartz, escribió:
•... la revolución poética, la revolución del gusto poético

que fue inspirada por el criticismo de T. S. Eliot... se
ha establecido en el poder". Y daba como ejemplo
a los nuevos poetas que escribían en "un estilo que
toma como punto de partida el idioma poético y el
gusto literario de las generaciones de Pound y Eliot";
lo siguiente es de W. D. Snodgrass:
The green catalpa ttee has tumed
Ali white; the cherry blooms once more.
In one whole year I haven't learned
Ablessed thing they pay you far
-A lo que David Antin-echa un mirada atrás y
comenta (1972): "La comparación de esta· versión
actualizada de A Shropshire Lad ... y la poesía de los
Cantos o The WasteLand parece tan aberrante que bordea
con lo patológico..."
Sin embargo, era típico; de hecho inevitable para
aquellos que no podiañ clistinguir entre "la revolución
poética" y una "revolución del gusto", o de quienes
todavía pens~an al gusto como un tema. Incluso hacer
un intento por concretar tal distinción era improbable,
pues las carreras de los herederos eran, con demasiada
frecuencia, "literarias", y reposaban, como su misma
idea sobre la literatura, en una noción fija acerca de la
poesía y del poema, los cuales podían ser mejorados
pero nunca cuestionados de raíZ, Ydetrás de todo esto
había un extraño miedo hacia la "liberrad" tal como
había sido planteada por los modernistas tempranos
-fuese como "verso libre" o como "amor libre" o el
abandono del juicio como un nudo a la inteligencia o
del gusto como un determinante del valor. Así que si
el gusto y el juicio a los que todavía se aferraban (los
cuales los hacian poetas "inspirados por el criticismo
de T. S. Eliot") exiglan lo "moderno" como un articulo
de fe del siglo XX, lo retenían; pero daban la retirada
hacia seguridades tradicionales e institucionales,
"tomando otra vez los metros" ,schwartz) como un

,

EL PUNTO DE CAMBIO, DE CUALQUIER MANERA, FUE POCO ANTES

y DURANTE L.A. PRIMER.A. CUERR.A. MUNDIAL, Y L.A. C.A.M.A. DE POETAS
CUY.A. OBRA SE INSCRIBE ES UN.A. CANTIDAD CONSIDERA.BLE,
B.A.ST.A.NTE INDIVIDUALIZADOS, Y MUY DIFÍCILES DE PRECISAR.

8

,a,_ y letras

contrafuerte moral contra su propia desesperanza.
Y eso mismo, qua i?eología, era visto como parte del
dilema-moderno, lo cual llegó a definir su modernismo
no como una promesa de una nueva conciencia, sino
como un glorificado "fracaso del temple".
Algo por el estilo debió estar en la mente de
Williams cuando habló de The Waste Land como "la
gran catástrofe de nuestras letras" -el único evento
poético lo suficientemente fu erre como para atraer una
buena cantidad de jóvenes de regreso a lo académico
y lo convencional y para detener el momentum
de la vanguardia de los años veinte. El retroceso,
de cualquier manera, era explícito en la critica de
Eliot y en la versificación de los poemas cortos del
Tudor tardío. Asimismo se escondía en la propia
incomodidad de Pound y Willfams acerca del verso
libre ("el significativo fracaso de Walt Whitman",
escribió W. C. W.) y en la necesidad de muchos de
su generación (casi una obsesión estadounidense) de
reclamar la cultura anglosajona y del Viejo Mundo. En
la década de los veinte apareció en la alta retórica de
Hart Crane -y en su idea de que "la rebelión contra ...
las llamadas estricturas clásicas" h:ibla terminado -y
-germinó alos Fugitivos del Sur ("el único rµovimiento
literario que ha comenzado en la casa de reuniones
de una fraternidad universitaria" -K. R"exroth),
quienes retrocedieron el verso todavia más, mientras
desarrollaban el concepto del nuevo crítico.
Si esa fuera la línea de descendencia que Schwarrz
encontró que "era tomada como dada no sólo en la
poesia y la crítica de la poesía, sino también en su
enseñanza" (1958), todavía vale detallarla pues ha
permanecido como el punto de vista corriente acerca
de la poesla estado~nidense·"rnodema" entre las dos
guerras mundiales. Tal punto de vista, obviamente,
tenía que ser selectivo en su construcción del pasado.
Aquellos como Schwartz comie~an, típicamente,
por reducir el números de poetas cuya preocupación
inmediata, alrededo¡ de 1914, era, en palabras de
Williams, "la linea poética, la manera en que la
imagen'debe colocarse en la página". De éstos -el
mismo Williams, debido a que su verso se mantenía
"abierto"- apenas pasaban, aunque nunca eran un
completo borrón como otros de los que hablaré más
adelante. A Pound le iba mejor pero a. través de un
énfasis en el lado "clasicista", el lado más melindroso
de su poética temprana, y Eliot Gunto a los poetas
británicos como Yeats) le iba extremadamente

bien. Había también una tendencia a incluir como
"modernos" un número de poetas convencionales
o reformistas modernizantes como Robinson o
Frost -muchos de los cuales eran modelos más
apropiados para los del "campo medio". Entre los
poetas estadounidenses anteriores, Dickinson, Poe o
Lanier eran casi todo el tiempo posibles "miembros";
Whitman casi nunca.
La idea era, según se entendí.a, dejar un trabajo
de base para la póesla de los herederos. En los años
veinte éstos eran poetas como Tate o Ransom (con
Hart Crane -alabado por su "fraca;o• y en algún lado
de las alas de esta corriente) o un po~ta británico algo
joven como Auden, cuya métrica y burla intelectual
fueron cruciales para el campo medio de la poesla
estadounidense de los años treinta y cuarenta. (Otros,
como Yvor Winters, quien pasó de una posición
radicll en los años veinte hacia un inoportuno
tradicionalismo posterior, tuvieron una función
sinúlar). En la década de los treinta y los cuarenta,
poetas como Schwarrz y Roethke tomaron un terreno
sinúlar, a los que se sumaron algunos como Lowell,
Wilbur yJarrell, cada uno de éstos muy imporrantes
en el ápice de la "revolución del gusto" de Schwarrz ,
y hasta su decadencia desde entonces. Al punto de
Anthology of New American &amp; British Poets (1957) de
Hall-Pack-Simpson, la "revolución" casi había dado
la vuelta (como los gustos en el mobiliario, etc.) hacia
un reavivamiento.genuinamente victoriano.
3. LAS COMTRA•POÉTICAS

Mientras todo esto sucedía, una serie de emergencias
vanguardistas ponía en duda a-la estrategia del
llamaélo "campo medio". Los nuevos agrupamientos
que aparecieron a mitad de los cincuenta (la Black
Mountain,los Beats,la Escuela de Nueva York,la Imagen
Profunda, la poesía concreta, los procesos aleatorios,
etc:) re-exploraron la idea de una vanguardia, con
una virtu,al indiferencia a las estricturas académicas.
La poesía era transformadora, no sólo de su presente
y de su futuro, sino asi mismo de su pasado. Lo
primitivo y lo arcaico, lo esotérico y Jo subterráneo,
lo no-occidental y lo ~tranjero, poseían un papel .
que interpretar en una mayor "gran tradición". Gary
Snyder escribió: "Estamos atestiguando una salida
a la superficie (en una encarnación especificamente
estadounidense) de la Gran Subcultura que se remonta
quizás hasta el paleolítico tardío".

armas y letras.

9

�En esa atmósfera cargada, el pasado inmediato
(pero específicamente la idea de "revolución poética")
estaba también bajo cambio. Charles Olson presentó
su "verso proyectivo" como una sintesis de los
experimentós de "Cummings, Pound, Williams"
y señaló a los ~objetivistas" de los tempranos aaos
treinta como cruciales en ese proceso. Nuevas revistas
como Black Mountain Review y Origin empezaron a
atender poetas como Rexroth y Zukofsky, mientras
Jargon.Press de Jonathan Williams sistemáticamente
restauraba la obra de Lowenfels, Zukofsky, Parchen,
Mina Loy, Bob Brown, etc. En otra parte James
Schuyler, hablando de sí mismo, y de poetas como
Frank O'Hara, escribió: "Rrose Selavy de Duchamp
tiene que ver más-con la poesía escrita por los poetas
que conozco que esa Emperatriz de Tapioca, la Diosa
Blanca .. ." Y Duchamp también era la fuerza detrás de
la poesía y la música aleatoria de John Cage yJ ackson
Mac Low, junto con G. Stein cuya presencia, ignorada
por los cuasi "modernos", tuvo-una importancia
decisiva para poetas como Robert Duncan, David
Antin, Ted Berrigan hasta, no es necesario decirlo, el
presente escritor. O yendo más lejos, Allen Ginsberg
no dejó duda acerca de la relación de su generación
con Whitman y Blake, así como.su continuidad con las
desdeñadas tradiciones del verso libre, el rhythm &amp; blues,
y las implicaciones comportacionales e ideológicas del
surrealismo mediado por las revistas estadounidenses
como Transition, View y VVV. Otros vínculos con las
vanguardias europeas
y latinoamericanas estaban en el
,
corazón de la teoría ypráctica de la "imagen profunda",
mientras que la poesía concreta era un desarrollo de ·
poetas europeos como Apollinaire y el movimiento
holandés De Stijl, junto con estadounidenses tan
conocidos como E. E. Cummings o tan subterráneos
como Harry Crosby.
Con todo esto en mente, el progreso de la poesía
estadounidense tomó una diferente 'forma -no'
simplemente un cambio de nombres o personal sino
una contrapoética que presenta (si es que puedo
decir todo mediante una gran simplificación) un
punto de vista fundamentalmente nuevo acerca de
la relación entre' conciencia, lenguaje y estructura
poética: lo que es percibido, dicho y hecho. En los
ajustes de esa relación está depositada la gran,fuerza
de la poesía moderna tal como yo la entiendo. Yya que
la linea de los Nuevos Críticos fracasó en su intento
'
de confrontarla
significativamente, su obra (aunque

• 10 • armas y letras

permanece como el infórme "oficial" del periodo)
parece ser más una resaca que un centro vivo.
El punto de cambio, de cualquier manera, fue
poco antes y durante la Pririi"era Guerra Mundial,
y la gama de poetas cuya obra se inscribe es una
cantidad considerable, bastante individualizados,
y muy difíciles de precisar. Pero desde donde estoy
ahora, trataré de dar un contorno de algunas de las
pregunta,s y proposiciones que ereo que entonces,
ahora y durante el intervalo tuvieron í?terés:
J) Hayunsentimientomuydifundidoalrédedordel914
de que la conciencia (la captación del hombre de si
mismo en el tiempo yen el espacio) está cambiando.
Esto es tomado tanto como una crisis como una
oportunidad, ypresupone una necesidad continua
para confrontar e integrar nuevas experiencias e
información. Una explicación común conecta este
cambio, alteración o expansión de la conciencia,
con el cambio tecnológico (la condición básica dtj
mundo moderno) o, más especificamente, con una
revolución en la comunicación y una descarga de
los limites culturales y psíquicos, lo que produjo
un "asalto" de ideas y de formas alternativas. En
un mundo "en el cual pasa tanto y cualquiera en
cualquier momento sabe cualquier cosa que está
ocurriendo", Gertrude Stein ve al artista como
la persona que "inevitablemente tiene que hacer
lo que realmente es excitante". Y cuando Pound
escribe (1915) acerca de un proceso poético básico
que involucra "una precipitación de experiencias
hacia el vórtice" (la mente),- está hablando-de una
condición que se ha vuelto recientemente critica.
2) En términos de su experiencia inmediata, el
poeta moderno frecuentemente co~parte con su
prototipo ancestral, el chaman, una preocupación
fundamental con la cosa vista. Él es el mismo
que ve y proyecta su visión hacia los otros. La
individualidad de su visión y el énfasis que pone
en ello puede variar, y puede hablar de introvisión
o de objetivación: la intensificación del ego Ósu
supresión. Ningún poeta resuelve el problema de
la visión bajo estas circunstancias alteradas, y en
n,uestro tiempo, se nace evidente que. la función
de la poesía no es imponer una sola 'visión de la
conciencia, sino incitar procesos similares en los
otros. El puntoe.s que la preocupación sobre la visión
está en el mero centro de esta empresa, por ejemplo, ,
la "imagen" de Poun~ comó el "pigmento primario

• ·

'

'

de la poesía"; el cambio de la cosa vista como una
clave para la composición, de Stein; la "profecia
poética" qua "percepción", de Crane; la fe de Oppe.n
de que "la virtud de la mente es ese movimiento
que causa el ver"; incluso "la prueba de aparador
de la existencia del mundo exterior" de Ducharnp.
3) Cuando el poeta confronta diferentes tipos de
conocer, se ve a si mismq con otro en el tiempo, lá
"precipitación de la experiencia" se abre dentro
de la historia. En la poesía estadounidense, esta
preocupación aún es prominente. Pero donde las
ideas de verdad se "precipitan", el proe,eso deja
de vincular un evento con otro de manera lineal.
De frente a cronologías múltiples, muchos poetas
recurren a la sincronicidad (la existencia simultánea
de todos los lugares y tiempos) como un principio
básicoorg~cional. Como un método, un proceso
de creación del poe.ma, esto se vuelve un "collage":
no la historia, sino ~la yuxtaposición dramática de
materiales desemejantes sin un compromiso para

establecer explícitamente relaciones sintácticas
entre los elementos" (D. Antin). Es mediante
la sincronicidad y el collage -no solamente
aplicado al pasado sino también a asuntos
locales y personales- que el poema moderno
está abierto a todo, y sé convierte en el velúculo
para "cualquier cosa que la mente pueda pensar".
4) Mientras "el dominio poético" se expande para
incluir la posibilidad de toda la experiencia
humana, se necesita un medio lo suficientemente
flexible para poder decirlo. Para proyectar la
precipitación de ideas e imágenes desemejantes (a
la vez pocas y muchas) ,los poetas recurren a todo
medio que el lenguaje tiene a la mano: "todas las
palabras que existen en uso" (Whitman), todos los
niveles y estilos del lenguaje, préstamos de otras
lenguas, neologismos y distorsiones de palabras
(retruécanos), signos visuales, expe.rimentos con
lenguajes animales y mediúmnicos, incluso clisés
y viejos poeticismos donde el contenido lo exija.

armas y letras•

11

,

�LA IDEA DE UMA POESÍA REVOLUCIONARIA EM $U ESTRUCTURA Y SUS
PALABRAS ERA ACARREADA POR UMA "VAMCUARDIA" (DE HECHO
VARIAS) DESDE PRINCIPIOS DE SICLO HASTA LA MUEVA REVOLUCIÓN
POÉTICA DE Los At-lOS CIMCUEMTA.

'

La métrica cede a la medida, "no la secuencia del
metrónomo" (Pound), sino una sucesión variable
de sonidos y ~ilencios, dirigidos a la respiración
o a la mente, ·una "llnea musical" derivada de los
complejos movimientos del habla real. El poema
·escrito se convierte en la notación del poema o, en
la formulación de los poemas concretos o visuales,
un espacio donde el ojo lee la forma y el significado
visible en un simple vistazo. Aquí y también allá,
se pueden ver los primeros experimentos con el
performance y una fusión con las otras artes hacia el
"intermedia" y la libertad de una poesía sin límites
fijos, los'cuales pueden cambiar en un punto dado
hacia algo nuevo.
_5) Con tales medios a su disposjción, el poeta puede
entrar en una carrera corno profeta yrevolucionario,
un cultista o un populista, r:espectivarnente. O
puede, en un sentido más profundo, convertirse
en la persona que sigue creando proposiciones
alternativas, eludiendo la trampa de sus propias
visiones mientras prosigue.
4. CROMOLOCIA

f

La idea de una poesía revolucionaria en su estructura
y sus palabras era acarreada por una "vanguardia"
(de hecho varias) desde principios de siglo hasta la
nueva revolución_ poética de los a¡los cincuenta. Ppr
su lado estos primeros poetas de la vanguardia habían
recibido la idea, mediante profecla, de los l)Oetas y
artístas poco antes de ellos, así corno de una gama
de poesías precedentes, tradiciones subterráneas
que eran descubiertas pieza por pieza y leidas corno
puntos de vista alternativos de los orígenes poéticos y
la "naturaleza de lo real". Las bases habían sido puestas
y hacia 1913 los nuevos tiros aparecían en la superficie.
Hay tres eventos germinales que deben ser
resaltados-de los cuales sólo a uno, el "irnagisrn(e)",
le es dada suficiente atención en las historias de la
poesía. Haber proveído de un "movimiento" (con todo

12 •armas y letras

y nombre afrancesado) a su obra, a la de H. D. y a la de
Richard Aldington, fue ~na buena jugada de Pound,
como corresponsal británico dePoetry, pues ofreció una
serie de principios (qué hacer y qué no hacer) como una
interpretación "clasicista" del verso libre practicados
por los tempranos seguidores estadounidenses de
Whitrnan. Pero casi inmediatamente se escindió en el
"imaginismo" de Amy Lowell y otros (una amalgama
de verso libre y haikaí, etc.) y el desarrollo que hizo el
propio Pound de la teotia "vorticista" en el curso de
los años que siguieron. Obviamente, es el "irnáginisrno"
el que retiene un lugar en la hisMria de la literatura,
mientras que lás propuestas vorticistas, cruciales para
un aspecto del collage en la poesía estadounidense,
inevitablemente son dejadas a los "poundianos".
Los otros dos eventos de 1913 fueron la exlúbición
de arte de Arrnory en Nueva York y la aparición,
anterior a la publicación en el siguiente año de Tender
Buttons, de algunos escritos de Gertrude Stein en un
número especial de )a revista de Stieglitz, Camera Workc
La exlúbición de Arrnory no solamente introdujo el
arte europeo (cubismo, futurismo, etc.) a América,
sino, como fue atestiguado por Williams y otros,
"trajo la gran oleada en las artes en general" que estaba
"hirviendo" en lugares como Ñueva York y Chicago
antes de la Primera Guerra Mundial. En ese contexto
la obra de Stein apareció como una poesía cubista que
iba más lejos de los poetas franceses como Apollinaíre,
ofreciendo estrategias de composición y lenguaje
que permanecían en los límites de la poesía moderna
incluso sesenta años después.
Esta interacción de la poesía y el arte ha sido vista
con sospecha por aquellos para quienes la poesla
existe básicamente en un marco literario .. Sin ell!bargo,
fue crucial, y muchos poetas, además de Williams y
Stein, han testificado su importancia. Después del
comienzo de la Primera Guerra Mundial, Pound se
unió al novelista y pintor cubista británico Wyndham
Lewis para preparar una polémica revista de estilo

futurista que convirtió al "imaginismo" en vorticisrno y
estableció gran parte del trabajo de base para los Cantos
de Pound. ;En América, Camera Work y su sucesora,29J,
proveyó de un sitio tanto para los arhstas como para
los poetas, al publicar obra de Stein y Apollinaire, los
escritos tempranos del poeta-pintor Marsdem Hartley
y los "Aforismos sobre el Futurismo" (1914) de Mina
Loy, que la presentaron como otra poeta germinal,
increíblemente descuidada por los lectores hoy en
día. Y en 1915, Marcel Duchamp fue a Nueva York,
para establecerse en Estados Unidos y contribuir con
Qbra tanto como artista (o anti-artista) y éomo poeta
escribiendo en francés, en inglés y en un lenguaje
visual/mental algo más allá de los dos.
];!l nexo Ducharnp .también ha sido descuidado
aunque es crucial.Junto con Picabia, Man Rayy W alter
Conrad Arensberg, Duchamp e,levó la temperatura
del clima estadounidense en general y proveyó d~
un vinculo entre los dadaistas de Zurich de 1917 y la
versión estadounidense. Las obras dadaístas locales
aparecieron en varias revistas editadas por buchamp y
Arensberg y compaf!ieron espacio en Rogue y en Others
deAlfred Kreymborg. Aunque de ninguna manera tan
homogéneo como un resumen corto lo hace sonar, el
"movimiento" (cuando se le considera en conjunto
con el más amplio contexto proveído-por Kreymborg
y el grupo de Others) incluia poetas como Bob Brow:n,
Mina loy, Else von Freytag-loringhoven, Maxwell
Bodenheim y Marden Hartley, junto con Williams;
quien era un vínculo a su vez con el nexo Pound-Eliot
que se desarrollaba en Inglaterra. En Chicago, The Little
Review (editado por Margaret Anderson yJane Heap)
proveyó de yuxtaposiciones similares de nueva poesía,
después de un año de Pound como editor invitado;
periodo· en el que se concentró en si mismo, Eliot,
Joyce, Yeats y lewis, con un gran énfasis en poetas
corno Freytag-Loringhoven, Loy y Stein, adelantos.de
Ulises de Joyce y un intento a través de los primeros
años veinte de mantener a la vanguardia europea en
el centro de la atención estadounidense.
Durante esa primera década dela posguerra, muchos
de los poetas pioneros mantuvieron su lugar central en
el nuevo desarrollo -o, Gorno Williams;aumentaron
su gama e influencia. Y aun ótros com~ Stevens y
Cumrnings asumieron posiciones independientes que
cubrían áreas estructurales y de visión adicionales.
Y las primeras "desapariciones" comenzaron: el
exagerado retiro del arte de Duchamp (mientras sus

J

escritos. como Rrose Sélavy proseguían en francés) el
regreso de Else von Freytag-Loringhoven a Europa
y su muerte,,y el silencio cada vez mayor de Mina
Loy después de que algunos fragmentos de su poema
largo "Anglo-Mongrels &amp; the Rose", aparecieron en
The Little R~iew y en Contact de Robert McAlrnon.
Para entonces los surrealistas habían comenzado
a moverse en la poes!a y. el arte europeo, y la
influencia, aunque no la institución, se difundió
en Estados Unidos. Fuera de Francia, los aspectos
políticos y sociales del movimiento se debilitaron
considerablemente, mientras sus aspectos psíquicos (la incorporación del sueño en la vida diaria, etc,)
tuvo una variedad de efectos, desde hacer más densa
la jugada vanguardista y ayudar a iniciar la revolución
psicodélica, hasta convertirse en una forma de vestir de
aparador, despojada de su terror y libertad inicial. Pero
no solamente los surrealistas traían el mensaje. Waste
Land de Eliot, cuando apareció, no fue simplemente la
"ca~ástrofe" descrita poi: Williams, sino que coincidía
con el mundo embrujado del surrealismo:
Y murciélagos con cara de niños en la luz violeta
chirriaban, y b,tian sus alas
y agachando la cabeza se escurrieron por un muro
[ennegrecido
y volteados en el aire eran torres
repicando reminiscentes campanas, que mantettlan las
[horas
y las voces cantando desde cisternas y pozos secos

y era además el primer poema estadounidense en ·
usar los principios del collage que lograba adquirir
notoriedad y ejercer una influencia en la poesía
moderna del resto del mundo.
La "crisis de la conciencia" (Mina Loy, 1914) se había
hecho pública. Las cuestiones sobrela "visión" y sobre
la "cosa vista" (o soñada, etc.) comenzaron a dominar la
poesía vanguardista, frecuentemente para desatender
las cuestiones parª1elas sobre la "estructura" y el
"lenguaje". Hart Crane, por ejemplo, usó una forma
de construcción collage corno un medio para la
"profecía", pero dio marcha atrás acerca de cualquier
reconstitución setia del verso, optando finalmente por
un retorno al lenguaje "poético" más viejo. Por lo tanto
_se colocó entre poetas corno Allen Tate a,su'"derecha",
y Harry Crosby a su "izquierda", con quienes tuvo un
contacto significativo. Crosby, cuya Black Sun Press·

armas y letras•

13

�había publicado The Bridge de Crane en París, era
un poeta cuyas obsesiones rrústicas (dioses solares
y diosas, etc.) surgieron en una v.aríedad de nuevas
formas: poemas en prosa, largos encantamientos
en verso, y precoz poesía-hallazgo y concreta. Él
comp~rte un~ posición, fuertemente influida por los
..., surrealistas y los experimentadores de la visión y la
estructuia como Blake, Rimbáud y I.autréamont, junto
con Eugene J olas e incluso poetas más jóvenes como
Charles Henti Ford y Parker Tyler. Transition de Jolas(lema: la revolución de la palabra) reunió el onitismo
surrealista con continuaciones de Joyce, Stein y el
casi olvidado Abraham Lincoln Gillespie, de lo que
Pound llamó logopeia ("una ·danza de la inteligencia
entre las palabras ... ") -aunque obviamente
más allá de la tolerancia de Pound hacia tales.
En otra parte, muchos poetas, respondiendo a
la intensificada política de los años veinte y treinta,
encontraron la )!nea del verso libre, los usos de los
ritmos del habla, y técnicas incorporativas como el
collage, instrumentos que eran viables para una nueva
poesía pública y política. Si las antologías y las historias
dan la Impresión que la
moderna estadounidense
era dominada por poetas muy a la derecha de sus
contrapartes europeos, esto parcialmente se debe a que
éstas representan la obra de los años veinte y tr~ta
con poetas que eran conservadores en la mayoría de
los aspectos de su vida. La llamada "poesía social"
(Patchen, Lowenfels, Fearing, Rukeyser, etc.) también
fue importante en el desarrollo de otras preocupaciones
y posturas de la vanguardia que servirían como modelos
para los poetas y contraculturalistas después de la
Segunda Guerra Mundial.
También es un dato curioso que los poetas
estadounidenses más jóvenes que desarrollaron el lado
estructural de la ecuación y exploraron la visión como
. un proceso del ojo y la mente ("objetivismo") estaban
todos, al mismo tiempo, involucrados en la política
izquierdista. Zukofsky, Oppen, Reznikoff y Rakosi
son_los "o~jetivistas" que han reemergido después
de los años cincuenta como precursores de algunas
de las estrategias·dominantes de la etapa posterior a
la Segunda Guerra Mundial. Aliándose con Pound y
Williarns (pero nótese las diferencias en la postura
política) ellos desarrollaron continuaciones únicas de
las poéticas imaginistas y vorticistas -hacia lo que
Zukofsky llamó "la dirección de asuntos' históricos
y contemporáneos". Zukofsky, quien actúo como su

poesía

(

•

14

teórico y compilador (Una antología "objetivista", 1932),
era uno de los innovadores de mayor alcance del lado
estadounidense de la aventúra modernista, y sin
embargo había sido descuidado· junto con los otros
hasta-su redescubrimiento, alrededor de 1950, por los
poetas de Black Mountain. Su carrera en esto es .un
poco como la de KennethRexroth, de quien Zukofsky
publicó algunos poemas largos en su antología y el
número delos "objetivistas" dePoetry (1931). Mientras
era pro~ablem,ente demasiado independiente como ·,
para aceptar ser asociado con los "objetivistas", el
había desarrollado una técnica dels¡:ollage "objetivo" '
· de su propia invención, la cual identificó con un
"cubismo literario" y como una "reestructuración de
la experiencia... con un propósito, no onírico ... un
misterio fundamentalmente diferente en género de
las exclamaciones más embrujadas -del inconsciente
surrealista y simbolista...•
En la época de la Segunda Guerra_Mundial, la red
de publicación de la vanguardia (la mayoría de ésta
en Europa) había sido severamente menoscabada, y
en el hiato que siguió, las universidades y un buen
número de revistas universitarias se erigieron como
los proveedores de un modernismo mediado por los
Críticos de Nashville y otros; este rumbo fue facilitado
por la creciente inhabilidad de la vanguardia !?-ara
reconciliar las exigencias de estructura y visión . .
Algunos poetas como Oppen y Lowenfells habían
dejado de escribir; otros, como
Zukofsky, se habían
r
apartado, y aun otros más habían hecho uh trato
resignado con los nuevos tradicionalistas. Pero la
presencia en Nueva York de Breton y (?ttos exiliados
surrealistas, incluso entonces, tuvo algún efecto, y
un número de revistas y péqueñas editoriales (View,
VVV, las publicaciones de Ben Porter en California)
constituyeron una alianza transicional para los
poetas y artistas, marcada·por nuevas apariciones,
cuya influencia solamente se haría clara en la década
siguiente: Robert Duncan como coeditor de The
Experimental Review; Phílip Lamantia como un poeta·
de•quince· años que es descubiert9 por Breton;
Charles Olson, después de la guerra, es el último
poeta estadounidense que es publicado por la Black
Sun Press de Crosby; otros, como Mac Low y Cage,
no se mostrab-an en público como poetas. Las líneas
de trasmisión estaban enredadas, pero claramente
estaban ahí, y una nueva generación ya había nacido,
lista para recibirlas y extenderlas c.:.,

•armas y letras
1

r

~ 1 EDUARDO Mll..ÁH

SOBRE LA POESÍA DE •

•

dol

e

l. Ahora que la cara de la poesía latinoamericana ha

perdido contorno nítido al disolverse en la cohabitación de
la coexistencia, un más oplus -para ser todavía modernos
al menos en el léxico- que entrega la proliferación de
formas en acción como sí fuera prolíferacíón de sentidos,
pluralidades, haces de luz o riqueza que constata el
buen funcionamiento de un aparato -hay que hablar,
cómo no, de un aparato,poético sin comillas- que vale
más porque se transformó en industria -industria
cultural/editorial que,también lleva consigo la ilusión de
industria poética en la acepción de gran producción de
objetos de arte poético, tengan ya el soporte que quieran
tener-, la poesía de Emilio Adolfo Westphalen gana en
diferencia, gana en singularidad. Pero también gana en
soledad. Uria poesía adicta al repliegue en el que con/
funde -por ,una vez, una sola, ésta, en el replegarse- la '
situación del poeta con la situación de la poesía; pero
aquí mismo, en el repliegue, se permite confundir, un
.paso antes del barroco o deleuzíano pliegue, para ir, a
medida en que avanza (es decir, a medida en que el silencio
avanza hacia el acá de la palabra desde un insondable
siempre buscado), cayendo en la negación al habla con/
sentida que deviene experiencia que bordea la mística.
-

• armas y letras•

15,

�uando hablamos c\e poesia ahora no
extraordinariamente generosa para tolerar su cesura,
queda claro si hablamos de lo mismo
la presencia interna del silencio y las arremetidas de
que un poeta de principios del siglo XX
una ética que puede ser, a la vez, la demanda de una
cuando éste hablaba de poesía. Fin de la
apuesta y un compromiso o la vuelta históri~a del
aventura. Ycomienzo. Westphalen vio
chantaje."Apartado" porque todo aquello que contiene
ingresar el espíritu espectacular del mundo actual en el
esas características sólo puede vivir "apartado" en este
dominio que hubiera querido más cerrado de la poesía,
mundo que sigue siendo el mundo de Westphalen y
.lugar de donde surgen fos poemas. Nunca se sabe, en
el mundo del lugar de la poesía de Westphalen, en el
efecto, cuál es el sentido del nombre de su primera
"ahí mismo", casa de la tautología donde el mundo
reunión poética, Otra imagen deleznable (Westphalen,
arrebatado no tiene posibilidad de ingresQ.
1980): si una flecha dirigida al mundo o si una diatriba
Esa conciencia nítida, enaltecida y que a la vez ' ,
conrra sí misma. De ambos modos da en el blanco: en
se padece obliga a la protección de ese material
-lo que explica (mundo) y lo que implica (poema), la
que se recibe y se transmite. Honrar la materia
frase es inequívoca en lo relativo al juego que se juega en
heredada es un concepto de recepción y transmisión
poesía, un sentido de la profundidad en el tratamiento
que alimenta sú porqué en el reconocimiento y el
y en la concepción de l? poético en su conjunto que
valor otorgado al tiempo como figura emblemática
parece perdido para nosotros, sus contemporáneos. Tal
de una duración, que es transcurso, continuidad y
vez sólo así, en su posibilidad auto-irnplicante, la frase
permanencia. La atenció~ a esas categorías es lo que
signifique algo, logre hacer olvidar que la cáscara del ' obliga a la·reticencia, al pudor y luego al repliegue
mundo se ha vuelto durísima ante la embestida de la
-momento inmediatamente anterior al salto en el ,,
palabra o que su cara, cara del mundo, haya conquistado
animal- en la actitud de Westphalen. No hay en
en su fachada la Impavidez de la indiferencia.
la actualidad conciencia de lo que está en juego, que,
Enseñar con el ejemplo, des-ejemplificar, p_arece
es esencial y se vive como demasia. Lo que se recibe
cercano siempre al sacrificio. O a la mutilación. A no
tiene un grado de excelencia respecto de lo é¡ue se
ser que en la propia concepción del lenguaje poétic9 se
lega, siempre inferior. Y la transmisión está afectada
juegue una dimensión de lo mutilado, de lo mutilado,, por una doble incompetencia: la del que emite y
esencial o de lo Il).Utilado histórico. En el apartado
la del que escucha la palabra poética. Es esa doble
especial que corresponde a lo poético, Westphalen
práctica humana la que está afectada. No es posible,
puso no sólo su poesía sino su esperanza. iApartado de
cuando se habla de gasto verbal, de gasto dela palabra
qué? iPor qué especial? Espécial porque la poesía -en
por su uso -emitir y escuchar la palabra poética:
la acepción de Westphalen- es, sin duda y sobre todo,
usar, gastar, vivir, morir-, dejar de reconocer que
palabra, y no cualquier palabra sino esa palabra que
la práctica vital humana,' vinculada directamente al
contiene yretiene a costa de su propia transformación
tiempo y a la_ historia, a la conciencia de la muerte y ·
algo ésencial: la primacía de un tj,empo que no está
a la perturbación de los cambios -o a la parálisis de
-alguncs lo confunden con memoria y arriman con
una mentida inmutabilidad-, alcanza también en
el remo el agua al molino histórico-, la adherencia
su turbulencia a la palabra poética, al arte poética y
de experiencias inmemoriales -esa ilusión de que lo
al arte mismo. Sólo así se entiende el devenir del arte
perdido está en la palabra, la habita y ahí mismo puede
moderno, el concepto de "fin de arte" y el permanente
levantar casa y no sólo vivir en ella: serla-; palabra:
renacimiento -distinto siempre al anterior- que
que sostiene en forma de resonancia, su materialidad
lleva a cabo desde hate casi dos siglos.

PORQUE LA POESÍA -EM ·LA ACEPCIÓM DE WESTPHALEM- ES, SIM
DUDA Y SOBRE TODO, PALABRA, Y -MO CUALQUIER PALABRA SIMO
ESA- PALABRA QUE COMTIEME Y RETIEME A COSTA DE SU PROPIA
TRAMSFORMACIÓM ALCO ESEMCIAL

.

armas y letras•

17

�Con la conciencia de esa tarea que atraviesa el
tiempo, sale hacia el margen, desciende a un abismo
desde el cual subir cuesta algo esencial -siempre
con la pared ahora ausente de la apoyatura mítica-,
y en este preciso tránsito histórico lo que se puede
ofrecer es, en efecto, otra imagen deleznable. iPor qué
"otra"l Porque poesía es reiteración, una y otra
vez, reiteración. Cuál es el grado en que varía esa
reiteración es precisamente el punto crítico donde la
poesía se detiene. ._

más "surrealismo" que se le eche encima, la poesía
de Westphalen goza de una autonomía que ya está
dada de baja de las nuevas generaciones del arte- se
disolvió en un magma culposo, como si el diagnóstico
de Bertolt Breche sobre la realidad impertinente de
la poesía en "estos tiempos" se hubiera man.tenido
hasta hoy. El espíritu disolutorio de las vanguardias
estético,históricas de-las ·primeras décadas del
siglo XX _-de cuya recepción peruana Westphalen
participó aunque no en un sentido estricto de "fin del

reacción vital, saludable ante tanta palabra muerta con
que se hac1an los poemas por todos aquellos poetas
decimonónicos que no eran Mallarmé y los suyos. Pero,
también, un aéercámiento peligroso a la cosificación
del poema como objeto operable en vivo careo con el
proceso de producción de bienes materiales.
3.

Un r.asgo fundamental en la concepción del obrar
poético separa a Westphalen de un cierto esplritu de la

de la vanguardia no está directamente tomado en
juego. Bajo la designación general de "arte" cae
una práctica humiina de lo simbólico,imaginario
formalizado técnicamente cuya depende~cia de un
estado sociohistórico es por demás evidente. Una
clase, un modo de acumulación y de producción
materiales detentan, en su deriva mental, el poder del
engaño y de la coartada.
Ese engaño y esa.coartada tienen, para la mirada
"dura" dela primera vanguardia, un auxilio inmejorable

LO

SE TRATA DE ESA COMTRADICCIÓM, QUE LA VA.MCUARDIA TEÓRiCA

POÉTICO -YA HABÍA ALCAMIADO LA DEL ARTE COM LA' PRECUMTA

.MO RESUELVE MÚMCA, EMTRE LA COMDICIÓM tÉCMICA DEL ARTE y

DE LA VAMCUARDIA SOBRE"LA VERDAD" DEL ARTE- EM UM PROCESO

LA SUPERACIÓM "ARTÍSTICA" DEL MISMO, A LO CUAL LA IMSTAMCIA

ESTE COMTACIO DE LITER.ÁLIDAD TOCÓ TAMBIÉN

LÁ ESFERA DE

DE DIFÍCIL REVERSIÓM.

"SUBLIME" Ac;RECA UM CRADO MEURÁLCICO DIFÍCIL DE MAMEIAR.
.

f

·,

/

2,

Un enigma de base recorre la poesía de Emilio Adolfo
Westphalen. No porque su carga sea mistética o de
una indirección distinta de la práctica de todo poeta
real. "Enigma" en el sentido de entidad oculta en ese
ahí adelante -figura de fachada detrás de la que
la poesia escondt su fragilidad demoledora- en el
mundo-hoy se dice: "delante de lo_s ojos del lector"sin otra protección que la desnudez de su propio
desvalimiento. El peso de esa poesía ~su peso: su
ser leve-, su duración que se arrastra hacia nosotros
como sombra -sombra: un espacio afín a la poesía de
Emilio Adolfo W estphalen-'-, ocupación dela sombra
como una avanzada, es lo que no se puede medir. Yno
se puede medir porque ya está íntimamente medida,
precisada en su geometría, detallada en el movimiento
de su espiral.
Es curioso ese estar dela poesía de Westphalen en
el, contexto de la poesía latinoamericana del siglo XX.
Habita un lugar tangencial, vive a la mirada como de
soslayo, fiie-depositada _en una oscuridad imprecisa,
tal vez -iy qué vez fue ei¡_al- para que así diera de
luz lo que se le interiorizo durante su construcción,
en el paso de cierre que ocurría durante su desarrollo.
Fue la vez que un giro brusco, violento, de la realidad
dividió las aguas del arte y del mundo aún más de
lo que estaban en el siglo XIX. La autonomía -por

18

•armas y letras

arte" sino en un sentido replegado de "purificación"
de la palabra- arremetió contra una artisticidad
desprendida de lo real conflictivo, no contra una forma .
de arte, el poético, que, precisamente, impugnó ese
' real en lo que tiene de utilitarismo, cálculo e interés.
Es el conflicto planteado entre las posibilidades de
lo decible como buceo profundo en lo entrañable de la
palabra lo que separa la poesía de Westphalen de la
visión poética popularizada que actualmente se vive,
des,cifrada en una voluntad: la voluntad de revelación,
deseo directamente vinculado a la necesidad de
aprehensión de lo real (Badiou, 2005). Como si la
vivencia de lo real de la realidad, considerada así, in totu,
le hubiera sido escamoteada al hombre contemporáneo.
Este contagio de literalidad tocó también la esfera
de lo poético -ya había alcanzado la del arte con la
pregunta dela vanguardia sobre "la verdad" del arteen un proceso de dificil reversión. Un ansia de cosa,
y de cosa aniquilante a la .que se le pueda verificar
la entraña -aqu_ellas aves que eran abiertas para •
desentraña_r por sí mismas cómo venia el mundo se
situaban en el entramado simbólico en una condición
medio metafórica y medio literal, borde habitual
para el hombre premoderno-, demandó también
para el poema su transformación en "cosa". "Cosas,
no palabras" pedían Ezra Pound, William Carlos
Williams y los demás modernos norteamericanos. Una

vanguardia histórica: la consideración del poema. Para
la vanguardia "dura"1 el poema es problema en tanto
entidad incorp0rada al dominio de la "artisticidad".
Es decir, ert su medida de objeto que en el afán de
sublimar lo real desactiva o traiciona su materialidad
que es, en términos del arte tomado como practica
de "consuelo", equivalente a su "impureza". Se trata
de esa contradicción, que la vanguardia teórica no
resuelve nunca, entre la condición técnica del arte
y la superación "artística" del mismo, a lo cual la
instancia "sublime;;-agrega un grado neurálgico difícil
demanejar.
.
La "disolución del arte" en la praxis social (Burger,
1897) sería la salida radical del problema. El ·poema,
considerado como una entidad especia'! dentro
del engranaje del arte para' el cual hay un lugar de
privilegio', no ocupa una discusión de privilegio. El
lugar del poema para estos movimiento~ emblemáticos

1

Habria que matizar, al fin, "grados~ de radicalidad en los distintos
movimientos de vanguardia histórica, sÜbre todo en aquellos que se
volvieron "canOnicos"' a golpes de referencia e incomptensí6n: Dadá,
surrealismo, fururismo (en especial el soviético).
2
Ninguna materialización de lo expresivo humano alcanza, en términos
s~h:6licos, la dignidad otorgada a 1a palabra por la civilización judeo~
cn~nana, de ahi qul! hablar de "perversión"' o de '"corrupción"' del lenguaje
de~a al ~blante humano sin más defensa que para stñalar la relatividad y
la mcerndumbre de su cond,ición de especie.
-

en la función otorgada al arte por la burguesía.
Westphalen, en cambio, encara la entidad poema desde
la actitud totémica, reverencial, que le otorga al objeto
-poético una suerte de existencia híbrida. El poema
es arte pero est~ fuera del riesgo del arte si se toma
el discurso hegeliano de "fin del arte" como rectoría ·
dominante de las vanguardias estético-históricas de
principios de siglo XX. Esta fascinación por la hyl¡ris
(que tiene rasgos de nobleza y de verdad provenientes
de una realidad indesignable pero que designa), por esa
desmesura con la que se carga el poema al pasar en la
modernidad de metáfora de un orden a constituirse en el
o~ mismo, o sea, ensu signo, obliga a Westphalen ala
actitud contraria de la que sostiene la vanguardia "dura"
en relación con el poeta, con ese ser cuya importancia
(importancia para la Poesía, otra figura cuya grafía
ensalzada incorpora una dignidad Otra ausente de
nuestra realidad habitual) es paradójica: insignificante
en si mismo porque está en función de la poesía, y de una
. significación medida en tanto que oficiante del rito de
materialización poética. Es la-problemática de la hybris
asumida míticamente como una suerte de fatalidad lo
que obliga a la mesura del poeta en su consideración
por parte de la sociedad y en su auto,c~nsideraci_ón
como conciencia ritualizada y oficiante. Westphalen
toma posición fuertemente crítica de cara a una deriva
importante operada en la consideración del artista que

arméis y letras,

19

�'

occidental. O, lo que es lo !illsmo, por qué el pasaj~ ·
arranca desde el Renacimiento, tiene su "momento"
sin aviso ni señal de una visión negativa del arte
de resignificación en el romanticismo y cae en esta
.-Dadá- se transfm:ma en su signo opuesto de la
suerte de objeto ~ culto que es su ambigua y confusa
mañana a la noche: la positividad surrealista oculta
. ,realidad presente: una figura cuya ubicación alterna
pasa del pragmatismo mercantilizable a la veneración . más de lo que muestra, construye más -o s_ea:
enrria~cara- de lo que disuelve, compromete más
talismánica. ·
que neutraliza3•
Si, bien el lugar del. poema es inalterable
No puede ser lo mismo levantar el estandarte ck .
históricamente dada su raiz mitico,simbólica que
oscila pero no cede, el poeta, en el último tramo de. la Nada que efde la Libertad. Pero lo que interesa
en especial es la necesidad•de Westphalen de re,
la modernidad, habria ocupado él mismo el sitio
auratízación del poema, implícita en la devolución de
desmesurado reservado al poema. En esto sí un poeta
Sentido que pone en marcha el surrealismo. En relación
como W estphalen coincide con el giro antipoético
con esto último debe recordarse explícitamente
dado por Nicanor Parra a la poesia latinoamericana
el devenir formal de la poesía de Westphalen, su
de mitad del siglo XX: la consideración del poeta,
devenir,fr_agrn.ento que, en su caso, no es más que
vate,vaca sagrada es insostenible a toda luz. La
un
regreso a la concepción.original -novaliana de'
vanguardia transforma el significado del poeta como
Novalis, por si cabe genealogía- de la poesia como
oficiante de un ritual iniciático en el de un personaje
entjdad fragmentaria -úna explosión de fragl}lentos,
de escena circense. Retoma asila ubicación otorgada
un big,bang de significantes- que se reúne -por
por Friedrich Schlegel a todo el arte romántico (Cf. en
una vez y sólo por esa vez: la consideración creativa •
. "de Paz, 1992: 149,166). Para el poeta contemporáneo
no
es aleatoria en Westphalen- en el poema por
resultará extraordinariamente duro habitar el espacio
concesión de una fuerza, extraña excitación material
que traza ese limite. Más dificil.es imaginar payasos
que adquiere la palabra en su boca, que habita al
creando objetos sublimes.
hombre. En cita de Vallejo, Westphalen da cuenta
Una y otra vez Westphalen da cuenta de la
de esta visión de la poesía como mundo atomizado:
diferencia entre el lugar del poema y el del poeta
"El
poema", dice Vallejo, "debe pues ser concebido
cuyos caminos se encuentran qmflictjvamente. Desde
y trabajado con simples palabras sueltas, allegadas
el afianzamiento de Las ínsulas extrañas (1933) hasta
Arriba bajo el cielo (1982), de Amago de poema, de lampo, ' y ordenadas artísticamente, según los movimientos
eiitotivos del poeta" (Cf. Wesq,halen, 1980: 114). Esto
de nada {1984) a Falsos rituales y otras patrañas {1992)
explica, sin duda, el Il).Ovimiento de Trilce (1922). Si
está activo ese testimoniarse de la escritura como
hiciera falta y no lo traicionara un poco más, también
entidad en paradoja: cómo y, al mi~mo tiempo, aún. '
a la poesía de Westphalen ~ ,
De la escritura afianzada y eficiente de su primer libro
de resonancia sanjuanina al entrecorte balbuceante ~
del fraseo entre guiones, la separación comulga con la
--- - - - - - - - - - -~-- - - contigüidad Lo disociad'o prevalece como conciencia
histórica que define la práctica poética de esta época. ., 1 Es curiosa la paradoja que representa -si se trata r~nte de una
paradoja- la "neutralidad" polltica en Dadá, cuya disposición negativa es
Lo disociado entre quien hace y lo hecho, suerte de
de una radicalidad inusitada en relación con d último tótem de Occidente:
enajenación transferida del ámbito de lá p:iodueción
d Sentido, figura clave para entender d Poder y sus mecanismos tanto
, micrológicos como macrológicos.
simple de objetos al ámbito de la creación compleja
de objetos de arte. Ese conflicto de posiciones
- --- - - - - - - - - - - - - - - - ---· -¿no fue la carga en la importancia d~l poeta en _
-relación co:i;i. el poema lo que abarató a la poesía,
contaminó su significación, le restó complejidad
Bibliografía.
y puso en duda su alcance transformador?-, esa
B~diou, Alan (2005). Él siglo. Buenos Aires: Manantial
encrucijada, nunca se resuelve. fero así es posible
Burger, Pete.r (19S7). Troría de la vanguardia. Barcdona: Península.
de Paz, Alfredo (1992). La revolución romdntica. Poéticas, esttricas, ideologías.
ver por q~é un fragmento de la vanguardia histórica
Madrid: Tecnos.
.
de características revulsivas al radicalismo Dadá se
Westphalen. Emilio Adolfo (1980). Otra imagen dcla:,iabk. México: Fondo
•de Culf:UIª.Económica.
·
impone como duración en el imaginario artístico

POESf.A.

✓

,

.

.

--

------

20 • Cll'IIICIS y letras

Poemas
oo LEÓN PLASCEMCIA illOL

Cruce de caminos
Singular y efímera, áspera en los ojos, rota la rendija. Estaba
vivo entonces, casi con una frialdad evidente. Todo
se dijo: las hormigas van presurosas y blancas a un festín
de hojas. Algo me dijiste que no comprendí sobre la memoria
del verano -un cielo tapizado de nubes adelgazadas
por el aliento. Tropezamos luego en un cruce de caminos:
sauces llorones, albérchigos y un tronco seco: hogar
de las ardillas. Todo radica en encontrar un poco de aire.
Recuerdas que había tres hombres charlando sobre
el paso del tren y aquellos raíles oxidados. Nunca hubo
evidencia de dolor en la voz, ya lo sabes muy bien.
Toda mirada contiene una pregunta.

�POESL\

Imitación de José Watanabc, quien a su vez imita a Basho
Los dragones voladores despiertan

Rcconsidcracioncs para una monografía
Disfruta

una insospechada duda: tcuánto del río subsiste

el propósito púrpura del día. (Antonio Ortuño ).

en el poema? Aletean minúsculos frente a mí y yo quisiera escribir

Disfruta. Hay una historia que ejemplifica otra historia. Es otro

un sijo para ti. Tengo compasión: la roca

día, por ejemplo: un cuadro de Tápies: Barcelona: la lluvia, por ejemplo

está cansada por el paso del agua, choca contra ella y la rebasa. No

hay fuego en la torre o en el cielo. Es otro

hay molde para contener un ejército de dragones alados enfrentándose

el nombre: púrpura el alfiler y la ola casi. Una columna, eso,

a la brisa que sale de los juncos. Quería decirte en este poema

una columna, una tarde de otoño: trazos de Cy Twombly,

algo sobre la belleza roja del paisaje. Fue sólo un momento. Vi el agua

eso, por ejemplo: es el propósito: oscuro de Dios

descender abochornada por el río: se cubría los pliegues y aparecieron ellos,
1 '1

POESL\

un ejército marcial y fiero. Todo el rojo no cabe aún, explota
silencioso. Las hojas del árbol parecen garras que se abren rojas
también en su melancolía. Quería escribirte este poema. La lluvia no me deja. Sólo
conservo del paisaje lo que ya olvido. tCuánto del río subsiste
entre nosotros?

�oo I CORAL ACUIRRE
POESiÁ

LAS lIEROÍNAS
GRIEGAS
. ,
.
O. EL. DILEMA. DE LA. EXISTENCIA. VIVIDO •
\

COMO

✓

Hasta seria de creer que hay un trasfondo inmemorial,
.
un depósito de simbolos y aspiraciones que remontan lo humano
desde esa orfandad que mueve a perseguir respuestas,
aplantear dilemas o inquirir el trasfondo de las cosas.

en esa historia: ¿cómo fue la luz de San Vito en ese día? Disfruta

Marcha Robles

de los naipes de África, de las figuras diminutas de Boltanski
que algo decían. Esto no dice nada. No podría. (O. dixit). Cómo

La Noche, Nix, es d caos y ordenad caos; Nix es la diosa engendradora de
los tiempos, la que se yergue en medio de la tempestad de los cielos en pugna ,
y los laberintos de la tierra trastocados, y se impone 01 toda la majestad de
·
su poder para dar principio a las cosas, dice d mito ó.rfico. .

entonces la historia en otra historia, por ejemplo:
un tren rumbo a Granada: molinos eólicos. Hay tiburones
que se hunden en el living. No es así, por ejemplo otro día,
un propósito, eso, nada más o La piedra de la locura,
ya lo sabes, eso, si, un cuadro pequeño: otro día. Un poco de lluvia,
un poco, en el mar de árboles. Algo se dijo: disfruta,
por ejemplo, el cabello mojado y el frío. No podría. Las aves
son como hélices blanquísimas, por decir algo ese día:
un propósito, hubo, por ejemplo: flexionar las piernas en otoño: hay
perdigones en la sangre, eso. Un día de gamuza y marineros,
de Tramp Steamer y gaviotas. Esto no dice nada. Rauchenberg
y un limón maduro en el bolsillo: disfruta el púrpura del cielo,
eso, y el cementerio judío que es otro cielo, eso, nada más.

I

�I

n el principio Eurinome, la Diosa de todas
las cosas, surgió desnuda del caos pero no
encontró nada sólido en-qué_ apoyar los
pies y en consecuencia separo el mar del
fum;mento y danzó solitaria sobre sus olas, dice el
mito pelasgo.
Y el mito ·ol1mpico de la creación dice que en el ·
princ;ipío de todas las cosas la Madre tierra emergió
del caos y dio a luz a su hijo Urano mientras dornúa.
Así que en el principio el verbo fue mujer según
la mitología griega. No obstante, mí intención no
es juzgar si hubo o no unos tiempos matriarcales,
hipótesis que nunca ha podido ser comprobada y que
, a la luz de nuevas investigaciones se diluye cada vez
más. Por oposición, iJ:¡tento vislumbrar a través de las
diosas y los mitos de la Antigüedad griega, con qué
sustancia se conformaron las heroínas griegas, a qué
responde la índole con la que las'adomaron los poetas
de su época, qué están díctendo de sí y del mundo en
que fueron proyectadas y cómo-diseñan a las mujeres
que fuimos o que podemos ser.
Lo cierto es que se sumaron las generaciones de
dioses y prosperó la vida del hombre de acuerdo con las
intenciones de aquellos. En este universo divino, ellas
y ellos eran poderosos. Es cierto que la Diosa de Todas
las Cosas, la Madre ·Tierra, o la Noche, por mezclar
estas vertientes al azar, se vieron muy pronto sujetas
a la voz del mandamás, es decir del dios·masculino
que predominaba sobre todos y cuya acción principal
había ,sido la de matar al padre que lo engendró; así
Urano y Chronos, así Zeus hasta el apaciguamiento
y la ley. Porque del asesinato del padre emana la Ley.
Sin embargo, matar al padre tuvo siempre el sello de
la madre que lo propiciaba, la madre parídora cuyo
seer.ero era hondo e inextricable. No se podía matar
al padre sin la anuencia de la Madre. Y, por otra parte,
los dioses pudieron ser los patrones el día que el
hombre finito, aquel que sufría los males del tiempo, el
hambre y la muerte sobre la faz de la tierra, descubrió
que la mujer semilla, la mujer tierra, la mujer féníl lo

E

era también por su propia participación en ello y no
porque era maga, bruja o dí~sa y tomo ta:l tenía u1;_
pacto secreto con la tierra.
·
De modo que Zeus se aseguró bien que el poderío
de las hembras no regresara y se comió a Metís
embarazada qe Atenea, la cual terminó naciendo de la
cabeza de su padre. Muy almidonada y compuesta con
su égida y su casco y la lanza en la mano, ya guerrera .
y adulta, poderosa como ella sola. Modelo perfecto
de la estructura óntica masculina. Con la virtud
guerrera brillándole por los cuatro costados aunque
se dulcificara con asuntos femeninos como la flauta
. y la olla de barro, el rastrillo y el arado, invención de
sus propias manos junto con los números y las artes
femeninas, todo mezclado. Así que esta hermanita
de Apolo, femenina y masculina a1 mismo tiempo,
engendrada por arte y magia de madre_en la panza de
su esposo que a su vez pare por la cabeza, resultó muy
peligrosa. Tanto que los griegos le levantan templos y
estatuas al igual que a un dios, se llame Apolo o Zeus,
y viene a ser la par de todo el mundo. Por su arte y
su excelencia las otras diosas pueden considerarse
poderosas, ella va a la cabeza de todas y no se arredra,
imagen de las amazonas y las vestales, de lo más alto
engendrado con sexo de mujer. Al tú por tú con Apolo,
dios de la luz y la razón, de la música y la palabra. No
obstante que esta diosa y las que se le comparaban,
. tenían la virtud de ser vírgenes, esto es, garantia de
que no iban a salirse con la suya entregando dones,
regalos o propiedades a vástagos no legitimados por
los mismos dioses varones.
· Sí de· diosa había sido la creación' dd mundo y
ella reinab~ por encima de todos, diosa era todavía
igual a díós en los tiempos atenienses. Y todavía el
, dios hombre, el dios macho llevaba la nostalgia de
un destino que lo concibiera con la fertilidad de la
mujer y la fuerza de su propia índole. Así que.en este
universo de la tragedia griega en donde destino es
igual a ethos, y ethos semejante a praxis, donde las
puertas del infierno están abiertas y la condenación

HÉCUBA,ELECTRA,AMTÍCOMA,FEDRA,MEDEA,IFICEMIA,CLrrE~MESTRA,
CASAMDRA, YOCASTA,SOM LAS HEROÍMASQUECOMOLOS HÉROES VAM
PORELMUMDO DESCARRADAS PORLACOMDICIÓM H~MAMA Y~OM EL
MISMO FINAL IRREDUCTIBLE QUE ES LA MUERTE.

1

3

a
"
1

es real, como señala George Steiner, donde existe
en el hecho mismo de'la existencia humana un algo
equívoco, misterioso, imposible de ser revelado,
sea provocación o paradoja, en ese universo trágico
donde todos venimos a coincidir y la última sombra
de nosotros mismos siempre ~s eso, sombra, sefiuelo,
pérdida, más allá inexplicablemente fugitivo, en ese
universo, repito, la mujer, con la doble cara de Atenea,
igual al hombre y al igual que él, no tiene redención,
no tiene salida. Ypor lo tanto es su semejante.
Hécuba, Electra, Antígona, Fedra, Medea, Ifigenia,
Clitemnestra, Casandra, Yocasta, son las heroínas que
, como los héroes van por el mundo desgarradas por la
condición humana y con el mismo final irreductible
que es la muerte. Hécuba, la madre leona que defiende
su prole hasta el último aliento; Electra vengadora del
padre con aíre de Atenea en el modo de defender el
orden patriarcal, porque Atenea guerrera ·decidirá de
motus propio ponerse del lado del hombre al legitimarlo
como el engendrador por excelencia: el crimen no está
en matar a la madre, el recipiente que sólo recibe la
símíente masculina, el crimen más horrendo que se
yergue por encima de todós los crímenes, es el crimen
del Pater, del que contiene la semilla milagrosa que
da nacimiento a la vida, el héroe también en el acto
. de procrear; así que Electra heredera de Ateii'ea es
el autor intelectual no de un crimen en con¡:ra de ,su
madre sino de un acto de justa venganza a favor del
padre. Y siguiendo con esta enumeración, Hécuba la
madre paradigma; 8ectra, la hija ateneica; Antigona,
la defensora de la ley cpnsuetudínaría de la sangre;
Fedra, la madre incestuosa y la amante humillada,
metafórica· prima herrna~a de Yoéasta; Medea la
filicida por amor del amado Jasón; Ifigenia la hija
sacrilicadi\; Clitemnestra la que no perdona al marido
su infidelidad, pero sobre todo y en principio quien no
ha de olvidar el sacrificio de su hija para que Agamenón
obtrnga su pase para la guerra; y Ca,andra, la maga,
poseída de una locura divina, don entregado por los
_dioses que le permite leer el futuro co~o Prometeo.
Se me ocurre que estas heroínas son la suma de la
materia ton la que está hecha la tragedia. No Helena,
aunque Eurípides cree una tragedia cori sus rasgos,
Helena que no ha dado motivos para ningún error
ni acto trágico, sino más bien para una comedía de
enredos, esa Helena que será paradigma de otra mujer,
la mujer bella y suave cuyo sello durará en el tiempo
hasta nuestros días. H puro objeto amoroso, la que

por su belleza pierde a los hombres, aquella que se
rinde ante quien la requiebra, sea Menelao o París,
Teucro o Teocl1meno, qué importa, ella va de la mano
de Afrodita, otra diosa al servicio de otro universo, el
del Eros, la pasión amorosa y los placeres de la carne,
Helena lamentándose porque los pueblos se pelean por
ella, sin tomar partido desde las torres de Troya, por ·
e¡:¡cirna de la guerra la institución del amor per~ con
ella como botin, como señuelo, como objeto,_y sujeta
a lo que decidan los demás por ella.
Helena no puede ser trágica, la tragedia exige un
acto de autonomía feroz frente al otro, exige la puesta
a punto de una_condícion rebelde con la cual están
hechos los héroes. Helena, ajena a la tragedia, objeto
de seducción, elrn sí que proclama el existencialismo,
el individuo alienado por el deseo del otro, en manos
del sujeto, manipulado por el agonista, no puede
abrir ninguna puerta de los infiernos por ella misma.
Ycomo tal, enajenada, vivirá en la literatura-de todos
los tiempos despe Homero, a causa de su belleza y
su acomodamiento según las circunstancias: se va
con París, se lamenta por la nueva familia a la que se
ha adherido, el Rey de Troya, Príamo y sus hijos, y al
tríunfar el otro bando, el ·de su antiguo marido, muy
oronda regresando a hilar corno buena compañera y
mejor ama de casa, al costado, a la vera del funcionario
público, del político; no me extrañaría que a su regreso,
en alguna parte del mito se la mencionara como
procuradora del bien, en actos de beneficencia, esta
Helena tanto de las telenovelas como de los grandes
melodramas del siglo XIX y que mora en todas las
historias de amor pergeñadas por los hombres.
Víctima, cómplice y verdugo, de amantes, esposos,
padres y hermanos, cuya existencia se da en los ojos
que la reflejan, cuyos actos no son tales sino los gestos .
de la obediencia, la servidumbre o la pasividad. Helena
no mueve los mundos, los mundos la mueven~ ella.
Y la Helena de Eurípides no será otra cosa que un
melodrama burgués.
Tampoco Penélope es materia trágica, la buena
Penélope que teje y desteje esperando al esposo, al
astuto Ulises, rodeada de pretendientes con los que
.quizás sueña, con la aspiración de una mujer de su casa
que quiere al marido a su costado para que la proteja,
sino ipor qué tantas deferencias, tanta pa~iencia con
esos alborotadores_que la rodean de continuo? Pero
.Penélope es sobre todo una buena madre y ahí está
Telémaco haciend? sus averiguaciones para dar rnn

,
26 •armas y letras

armas y letras•

27

�y

1

•

las pistas de su padre. Ergo, ella espera y teje, espera
y desteje, mujer perfecta en su absoluta pasividad. No
hay ocasión paraJa tragedia puesto que ella no cuenta
con el furor de las rebeldes.'
, De otra laya las heroínas trágicas, otras mujeres,
otra su urdimbre. Pero icómo? Me preguntarán y me
pregunto, si están creadas por hombres pertenecientes
- al orden patriarcal, Esquilo, Sófocles, Eurípides y
más tarde su epígono, Séneca, y luego, quizás uno
más, Shakespeare, quien agregará a esta galería de
sujetos femeninos rotundos y por momentos feroces,
uno o dos paradigmas, J ulieta Y.Cleopitra. Y tardía
excepción, Von Kleist al principio del siglo XIX con
su Pentesilea, la igual de Aquiles, como antes Julieta la
' igual de Romeo, y Cleopatra la igual de Marco Antonio.
. Visto ahora desde la sociedad que las albergó,
iqué mujeres en la época en que fueron creadas estas

28 • armas y letras

heroínas tenían el libre albedrío de su parte y gozaban
de una libertad pública y privada que las hacía las
iguales de los hombres? Ninguna. Vivían recluidas
en el gineceo y las que se habían beneficiado con las
enseñanzas del canto yla danza, por lo tanto educadas
en la lectura, receptoras al mismo tiempo que emisoras
de la voz de los grandes poetas, eran hetairas. Corno
Aspasia que devino la concu bina de Pericles.
Dice Demóstenes, en el siglo IV a. C.: "Tenernos a
las hetairas para nuestro placer, a las concubinas para
nuestro uso diario y personal y a las esposas para tener
hijos y cuidar la casa". Aristóteles en el mismo siglo es
el gran detractor de todo aquello que lleve nombre de
mujer y sus dichos sobre ella se acercan notablemente
a las lanzadas siglos después por-San Pablo en la
epístola a los corintios. La mujer debe permanecer
callada porque su razón no alcanza a compararse a
la de los hombres. Debe ser Penélope para la espera,y
Helena por la belleza.
Entonces bajo qué ley están inscriptas las heroínas
griegas. iPertenecen acaso a los tiempos heroicos en
donde la mujer prevalecla en tanto que fertilizadora
y hermana de la tierra cuya simiente brota como la
de aquélla?, ia los tiempos en que su secreto, el de la
gestación, no habla sido todavía develado? O esa marca,
por el contrario, la de su hermandad con 1~ tierra, la del
misterio que ocultan, es la huella a la que alude Derrida
cuando dice que no hay origen sino huella y la huella es
la diferencia y la diferencia tiene nombre de mujer. Es
decir El Otro, ese Otro velado, y porlo tanto sumamente
peligroso, ese Otro imposible de atrapar precisamente
porque rompe con lo absoluto que es masculino, es
hombre, es blanco, es autoridad, es padre y es ley.
. Es este carácter de otr7dad el que le dará en los
mitos su poder: la Pitia, la Esfinge, Circe, Caliope,
estas poderosas mujeres que apresaJ1; las sirenas,
las hembras cantarinas corno luego las hetairas, que
seducen a los viajeros narrándoles sus propias hazanas;
las Musas que engendradas por Mnernósine todo lo
saben sólo de la mano de ellas.el poet_a puede crear/
recordar; las erinias, las vengadoras de los crímenes
de sangre ejercidos por los hombres que buscan
prevalecer sobre los otros; las harpías, las mujeres
aladas que raptan almas y niños; la Medusa, hermana
de la Gorgona y corno ella monstruosa y terrible;
y Pandara, que ha sido creada reuniendo .todos los
defectos de los dioses y enviada a la tierra para causar
daño a los hombres, tan sabia corno para conocer de

y

memoria el árbol de la sabiduría y ejercer el poder que
mismo género no conciben a la mujer sino como otro
da el conocimiento del bien y del mal, árbol al que Eva
set, quizás poderoso por sus recursos ignotos, pero
ansiaba arrancarle sus secretos, esa Eva cristiana tan
siem¡irn más cerca de las diosas primordi.tles, de la
cerca aún de las terroríficas hembras de la antigüedad.
Medusa y de las sirenas, de Circe y de las erinias, que
Hay pues una zona oscura e inextricable de
del Logos, el Orden, el ethos.
la propia condición humana qué estas hembras
Las trágicas griegas, más que ningún otro ser,
manifiestan. Por un lado, ellas recuerdan el horror. - ' encarnan lo que de enigma y horror contiene la
de los tiempos Ol)lÍnosos y se yerguen para señalar
condición humana, lo que de desmesura en el amor y en
'nuestra fragilidad. Porque la desmesura que mora
el odio. la polis es el resultado del proceso civilizatorio,
en ellas pareciera decirnos, Cuidado, un descuido y
del duro ejercicio de domar las furias y lÓs excesos,
dejas de ser humano, vuelves a cero, a la bestia. Ypor
vencidas por Apolo, el dios de la razón, las erinias, las
el otro están habitadas por cantos que no han sido aún
bacantes, las harpías, retroceden y con ellas, todo lo
develados, por secretos donde se incluye exactamente
que es abyecto y lodoso. Todo lo que huele a tierra y
lo contrario de la fragilidad a la que aludíamos hace un
humores, a sangre y flujos orgánicos. Desde entonces
momento, la fortaleza del amor, o su integrichd.
el varón sólo se tranquilizará frente a lo femenino en
Así como pareciera que en los mitos el origen del
.serYidumbre. Aquellas que salten por encima de las
saber ·es femenino, femeninas son.la Ley Temis, la
normas. establecidas por el orden patriarcal, serán
Justicia Eurinorne, la Memoria Mnernósine, ia Astucia , sujetas a terribles castigos y ejemplificarán la zona más
Metis, todas hermanas, gemelas Temis y Metis,
oscura, más..portentosa e indomable de lo humano.
asimismo gemelas Mnemósine y Eurínorne, y a su vez
Clitemnestra condenada por sus hijos Orestes y
engendradoras de las Gracias y las Musas.
Electra, a causa del crimen de Agamenón, su esposo,
Con estas diosas, ninfas, magas y demonios
aparecerá como la infiel por antonomasia, habiéndose
femeninos, se confunden las heroínas griegas. Ycuando
aprovechado de la ausencia de su marido al obtener
ellas se encarnan en la plenitud de su fuerza creadas
placer en un lecho espurio. No va a importar que antes
por los poetas, por aquellos que han recibido a la Musa,
de la guerra le haya sido arrebatada la primogénita para
a los que les han sido revelados secretos por obrá y
poner_en marcha la expedición a Troya, tampoco que
gracia de su aliento, les llega entonces una memoria
Agamenón regrese con Casandra como concubina. Lo
que se les habla ocultado en el fluir de los días: han
que prevalece es el crimen del padre de familia y eso
recordado que el arte de.vivir en paz, la comunídad de
es lo que van a juzgar los dioses.
los seres humanos, el ejercicio de la justicia y la verdad,
Electra por su parte, la.hija heredera de su padre, no
está siempre al borde de un abismo, el de la propia
de su madre, sumida en la cólera más extrema no será
condición humana que desconoce a diario que algün
feliz ni antes ni después de su crimen, ella ha vengado
acto imprevisto puede abrir las puertas del infierno
al padre pero se instituye corno la primera mujer que
cuando menos se lo piensa. Y en la polis legislada
aniquila a su gestadora. No tendrá paz, aún sin la
por los hombres donde la mujer no es su sernéjante,
sombra de las erinias reenviadas al Olimpo para que
por eso subraya Sirnone de Beauvoir: "Su capacidad
dej~n de perseguir los crímenes de sangre que ahora,
se afirmaba allende el reino humano: ella estaba por
en el nuevo proyecto patriarcal donde el asesinato del
lo tanto, fuera de ese reino. La sociedad siempre
padre ha sido conculcado de una vez para siempre, ya
fue masculina; el poder polltico siempre estuvo en
no tienen cabida, Electra hermana de Atenea o bajo su
manos de los hombres", los poetas en nombre de su
estirpe, lanzará el grito sin respuesta: "iY yo! iAdónde

PERO MO BASTA SEAALARLAS COMO OTRAS A ESTAS MUIERES
TRÁCICAS, HAY QUE BUSCARLES LOS ATAJOS, VER DE Q,UÉ ESTÁN
HECHAS,APREMDERLES LOS IMPULSOS, ARREMETER COM LA MISMA
PASIÓM QUE MqS RECALAM.
armas y letras, 29

�1

,,
'

,'

he de ir? tHabtá coro de danzas que me tolere? iHabrá
fiesta de bodas en que yo pueda hallarme? iHabrá
siquiera un hombre que me haga subir a su lecho?"
Fedra, herffiíllla de Ariadna a quien Teseo abandonó
moribunda en una isla a su regreso de Creta, torna
•el lugar de su hermana y desposa a Teseo, pero la
sombra de aquella pareciera proyectarse sobre todo
lo que la contiene. Asi, enamorada de su propio
hijastro, Hipólito, y desdeñada por éste, encontrará
la manera de justificarse acusándolo de haberla
agredido sexualmente ante el padre. El desenlace será
horrible, Teseo mata a su hijo y Fedra se suicida en la
imposibilidad de enfrentar el tamaño de su hybris.
Como dijera antes, Fedra es la prima hermana de
Yocasta, sólo que ésta se acostará con su hijo legitimo
y se suicidará no por la traición, sino por el incesto
insoportable en que la ha sumido el destino. Esa
Yocasta madre en Sófocles y esposa con Séneca, quien
la hace exclamar quizás el verso más terrible del hecho
trágico:· ·¿Con qué nombre te llamaré? ¿Hijo? iEstás
perplejo? Eres mi hijo /te avergüenza este nombre?
Habla hijo, aunque te repugne."
. Antígona, por su parte, defenderá la ley
consuetudinaria de la familia quebrando la otra ley,
la de la polis, ella sé yergue por encima de todas.
precisamente por esó, porque ha de reivindicar no la
ley de la polis, de la comunidad donde los hombres
deben conrrolar y edificar los vinculos una y otra vez
entre todos ' sino la de .ese humus condenado, el de la
sangre; el de la familia, y quizás incluso los lazos que
son propios del afecto pero donde asimismo late el
incesto, aquel acto antiguo sobre el cual se basa la
multiplicación de la especie, y se obstinará en enterrar
a su hermano a cost.a de su propia vída. Esta muchacha
que se erige en la portavoz de la sangre, en la tozuda
detentadora del cuerpo muerto de su hermano, la
que ha decidido no olvidar y quiere homar por igual
a todos los miembros de su familia y que por su
parte pronuncia la frase que debiera rescatarla por la
profunda marca que le hicieran los lazos.afectivos: "Yo
no he nacido para el odio sino para el amor".
Medea, la filicida, es como Casandra, maga; es
sabia, tiene el respeto de las mujeres de su tribu yluego
de las corintias, esta extranjera será hurnilladá por la
ley pública que quiere para la bija del rey un héroe
corno Jasón, sin importar que.éste sea el concubino de
Medea y el padre de sus hijos. En Medea se encarna
la más desesperada pasíón amorosa y asimismo el

orgullo más grande. No será ella a la que humillen
repudiándola, ella corno sus hijos deben ser legítimos,
no pueden estar sujetos a los intereses del Estado ni a
su legislación. Y entonces por puro orgullo herido ha
de encontrar la entraña de J asón, allí donde el dolor
pueda ser tan grande como el suyo propio. Cumple así
con el asesinato de los hijos.
Casandra que sufre los embates de la guerra de
Troya en la medi~ en que va anunciando l;¡s derrotas
y el despojo, será atravesada por el mismo desgarramiento que su cuñada Andrómaca y, como ella, pasará
; ser botín de guerra. Nadie podrá defenderla ni
ampararla, sola, se yergue en medio de la devastación
y llegará en el barco de Agamenón a Tebas sabiendo
de antemano que la muerte la espera. Su sabidurta es
en vano, la condición de augur no le ofrece privilegios,
por el contrario, pareciera que el talento de la adivina
engendra a su vez la locura y la perdición.
Ypor fin Hécuba, la madre de Héctor yCasandra, de
Paris yTroilo, la madre que engendra cincuenta hijos,
el paradigma de la madre. Ella legitima la condición
de madre como leona, como guerrera dispuesta a'los
sacrificios más extremos por amor de sus hijos. Ella
aún anciana y ante el asesinato de la mayoría de sus
,hijos tendrá fuerzas todavía para buscar la venganza.
Sin embargo su sino es tan espantoso corno el de
Yocas ta, puesto que ha renegado de la ley y cuando
los augures proclaman que si nace Paris la desgracia se
abatirá sobre Troya, ella rechaza la sentencia y pese a
t~do salvará al niño. Es decir, en los orígenes del mal,
Hécuba al igual que Yocasta es culpable dos veces, por
ser la madre de Paris y por mantenerlo vivo contra el
parecer delos dioses. Ycorno Medea arrebatada porun
dios en su carro de fuego, al recibir el espantoso castigó
de la lapidación, cuando van a buscar su cadáver ella se
ha metamorfoseado en una perra con los ojos de fuego.
No obstante, en la tragedia de Eurlpides, Hécuba,
más que la perra hecha sangre y furia, cuya bondad
ha perecido, es la desposeída de sus hijos, su esposo,
y su tierra. Es decir, su sangre y su patria.
Pero no basta señalarlas como,otras a estas mujeres
trágicas, hay que buscarles los atajos, ver de qué están
hechas, aprenderles los impulsos, arremeter con la
misma pasión que nos regalán. Es cierto, el hombre ve
en ellas Jo oscuro, lo que atenta contra la polis, lo que
pone en peligro la costumbre, ve en ellas un abismo·
que quiere sortear sin ni siquiera as.ornarse a él. Pero
tampoco pode~os sostener el pensamiento romántico
'
,

30 •.,,,,_ y letras

,

LAS HEROÍNAS CRIECAS
FORMAN PARTE DE UMA CULTURA QUE .NO
~

SÓLO LAS COMTIEME SIMO DOMDE ELLAS MISMAS PRESUPOMEM UM
PROTACOMISMO, ES DECIR UMA COMDICIÓM DE SUJETO.

,

que propone la fórmula binaria mujer-naturaleza,
hombre-cultura. Las heroínas griegas forman parte '
de una cultura que no sólo las contiene sino donde
ellas mismas presuponen un protagonismo, es decir
una condición de sujeto: el sujeto modiflta su entorno,
el sujeto elige, opta y cuestiona. Estas mujeres son
.
/
contestatanas.
Ahora bien, si Edipo actúa en nombre de la ciudad
al perseguir al asesino de su padre, para el caso no
importa que sea él mismo, lo hace para que se cumpla la
ley; si Polinices y Etiocles se enfrentan en el campo de
batalla y se aniquilan 1,mo al otro es por Tebas de quien
cada uno se considera legirirno gobernante. Si Creonte
se erige en juez de sus sobrinos, mandando a uno a ser
enterrado con honores y al otro deshomándolo·con
la prohibición del sepulcro, es porque es un estadista
acucioso en preservar la legislación vigente. Si Orestes
es el autor material del asesinato de su madre, conviene
serlo para vengar al padre teniendo en cuenta la cárcel
en que ha devenido la patri¡¡ a causa de Clitemnestra
y su amante. Orestes no va a liberar sólo a Electra,
será toda la comunidad la que se vea favorecida por su
acto,
, finalmente. Los héroes como Agamenón, como
Héctor, como Odiseo y Aquiles, Ayax y Teseo, matan
o mueren pára s¡¡lvaguardar la patria, la her~ncia, la
propiedad, el sistema comunitario, la ley del grupo,
un solo ejemplo o quizás dos nos basten: en el mito
de Ulises, éste no mata a los pretendientes porque
muere de celos a causa de las pretensiones de estos
con respecto a su esposa; él venga su honor puesto en
la picota y defiende su propiedad También los otros,
el resto de los héroes trágicos, lo que defienden una
y otra vez son los límites en los que debe moverse el
mundo, es decir, dentro de las leyes y el Orden que
ellos han impuesto.
Por oposición, lo que defienden las heroínas es su
derecho al amor. Sea ést~ el del compañero, amante,
hijo, hermano, padre. Incluso la patriarcal Electra si
se erige contra su madre es por el amor de su padre.
Quizás sea ella la que contiene los dos mundos: el de

lo masculino y lo femenino, y se desgarre por ello, al
igual que Atene:\, en su doble cara, la mujer poderosa
enla que puede devenir todavía si defiende la filiación
materna, y la Electra en laque finalmente se convierte
al optar por el padre y plantar así el primer cimiento de
la supremacía masculina. Pudiéramos ¿reer que es por
eso que Electra una vez concretado su acto no podrá
obtener ni premio ni castigo, ni triunfo ni alegria. _Ha
decidido por la cabeza de Zeus.
·
Sin embargo, el pa,adigma de la heroína otra,
sola, despojada de todo apoyo y ayuda, sujeto pleno,
elección sin vueltas, es Antígona. En ella confluyen ,
el orden femenino contr.a el masculino, la juventud
contra la vejez, los dioses en oposición a los hombres, el
individuo sobre la sociedad ylos muertos oponiéndose.
a los vivos. Si Creonte no encarnara la ética de la polis,
Antígona no alcanzarla una dimensión de ·tal volumen.
Si Creonte no reivindicara los d~echos del heredero
legitimo, Antlgona no sería la propagadora a través de
todos los tiempos como signo y memo.ria, del Orden
autoritario, tiránico, déspota que ejercenlos hombre~.
Porque la autoridad es siempre masculina y siempre
masculino el ejercicio de las dictaduras. Por eso
Antígona puede atravesar los siglos hasta nuestros días
y seguir viva en la presencia de cada madre, hermana o
esposa, que quiere enterrar el cu~ de su amado. Que
quiere darle digna sepultura. Por eso vociferan todavía
hoy, las madres de plaza de mayo, esas locas con sus
pañuelos blancos símbolo de todas las madres del
mundo que han sufrido el horror de no poder enterrar
su ser querido. Antlgona es eterna, y eterno su re.clamo.
Finalmente quiero concluir con dos cuestiones qúe
me parecen principales. La primera, ipor qué estos
paradigmas femeninos no volvieron a darse? Por qué
Medea, Ariadna, Fedra, Yocasta, Antígona y el resto
de las mitológicas mujeres de la Antigüedad no tienen
discípulas, seguidoras, nuevos personajes femeninos
literarios con su fuerza y su grandeza. Qué hizo que
los poetas hombres y mujeres del devenir no hayan
podido crear nuevos personajes con la dimensión de

arinm

y ktras•

31

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¡
j

aquellas. Sí.a la lista de los héroes de los mitos griegos
se agregarían Fausto, Don Quijote, Don Juan, quizás
Hamlet o Macbeth o Rícárdo Tercero o el Rey Lear,
cuántas heroínas aparecieron en el resto del paisaje
,literario \le Occidente; el bueno de Shakespeare nos
puede agregar·, como lo hizo antes con los héroes,
dos o tres figuras iguales en jerarquía a éstos,
Julieta, Cleopatra, pero como aquellos, no resisten la
comparación con las heroínas griegas ..
En el universo que va de aquellas trágicas a lo largo
de los siglos la heroína ha dejado de serlo en tanto ha
devenido objeto del hombre, será Madarne Bovary o
Anna Karénína, pero nunca más Medea o Antigona.
No obstante los largos siglos desde entonces hasta
ahora, han dado un personaje femenino que me seduce
y que contiene creo, toda la fuerza trágica de aquellas
'
\

de la Grecia antigua. Me refiero a Carmen. La Carmen
del escritor francés Próspero Merimée del siglo XIX y
que se ha vuelto ícono de la cultura occidental no por
,su obra sino por la ópera del genial Bizet que lleva su
nombre, Carmen. Quizás fue el músico y no el poeta de
su tiempo el que advirtió la dimensión poética y trágica
de la gitana, poderosamente.libre, sujeto pletórico
por ansias de ensanchar sus límites. Y su tragicidad
se encu~ntra de la misma manera que en Antigona o
Medea, en su capacidad para ser libre, es decir, para
elegir su propia vida aún a costa de su muer~e.
La segunda cuestión responde de alguna manera
a la primera. Los mitos primarios que incluyen
por supuesto los mitos de las heroínas que hemos '
tratado á lo largo de este ensayo están inscritos en
nuestro lenguaje, por lo tanto forman parte de nuestra
estructura orgánica, mental y afectivamente. No se
puede repetir el deseo por la madre por otro emblema
•que no sea Edipo, ni el del padre sino por Electra, ní
el de la pasión por el hermano sino· por Antígona,
r los tres incestos latc;ntes en nuestra herencia desde
entonces hasta hoy.Tampoco el asesinato de los hijos
para hacer el daño más terrible al cónyuge, sino por
Medea. Ni hay otra Madre que Hécuba ni otra maga
1
que Casandra, ellas encarnan a todas las madres y
todas las brujas malas o buenas que han recibido dones
misteriosos. Casandra volverá p,ara ser Juana de Arco
en la Edad Media y Hécuba se multiplica en las zonas
pauperizadas de África, Asia y América Latina.
No obstante, quiero creer que más allá de ser la
me'táfora del Otro, o bien la encarnación del horror
en los tiempos de la barbarie, las heroínas·griegas
responden a algo más, tal vez sean una suerte de·
respuesta a la eterna y fatal condición del ser humano,
desgarrado por el olvido y la muerte. Omejor, sean la
encarnación de una problemática indisoluble, que ní la
ciencia ni las humanidades pueden resolver, el carácter
contradictorio y fugitivo de nuestras vidas en el vasto
mar que es la existencia humana.
En ese vasto mar, enterrar a sus muertos es una
ley no 'escrita, dice Antigona, una ley fija siempre,
inmutable, que no es _una ley de hoy sino una ley
eterna que nadie sabe cuándo comenzó a regir. "ilba
yo a pisotear esas leyes venerables, impúestas por lós
dioses, ante la antojadiza voluntad de un hombre, fuera
el que fuera!", exclama.
En ese vasto mar, los hombres no han logrado aún
lo que Me~ pedía: curar el infortunio con el canto oo

POESIA

De trokamientos
Poema en ladino o judeoespañol
oo MYRIAM MOSCONA

Save.sh bien ke el Dio aranka los ojos alas flores,
pues su maníya es la seguera
VH

trokar al kojo rnanko
trokar al rnanko surdo
trokar al surdo siego
trokar al siego tuerto
trokar al tuerto en ojo
trokar al ojo en rizas
trokar la riza en lavios
trokar la boka en linguas
trokar la lingua en bezos
trokar el bezo
en tus de tis

�POESIA.

POESIA.

kavezaviertados

i después a durmir

korazonatripados

i después a morir

todos volvemos

i después tomar aire

a trokar al kojo en manko

ke la kreyensa no falta ...

al manko en surdo
kedelaagua

al surdo en tudro

trokada en viento
trokada en polvo
trokada en luvia
kontigo trokada
komo gato mojado
ténme te pido agora en todos tus preziados tus de tis

•'
1

Glosario
Trokar: volver, transformar
Tudro: que aprende con dificultad, un poco tonto.
Tomar aire: expresión utilizada para "irse". "Toma aire": vete
Luvia: lluvia

��La obra de Augusto Monterroso se distingue, entre otras cosas, por su brevedad.

Esta brevedad está entendida no sólo como la de sus textos en sí, sino la brevedad
que signilica su obra en totalidad: Obras completas (y otros cuentos) (1959), La oveja
negra y demás fábulas (1969), Movimiento perpetuo (1972), Lo demás es silencio (1978),
La palabra mágica (1983), La letra e: fragmentos de un diario (1987) y La vaca (1993).
Es decir, que en el lapso de treinta y cuatro años publicó solamente siete libros.
n una conversación con José Miguel
Oviedo en 1975, Monterroso dice que
"escribir es una manía, una afición como
cualquier otra, o una manera de llamar
la atención y de satisfacer la vanidad
como hay tantas. [...] Creo que uno debe hacer este
trabajo con cierto temor y con todo el perfeccionismo
que su naturaleza le exija, pero con humildad y al
margen delo que hace paraganarse/a vida" (en Corral, 1981:
50;51)1. Este perfeccionismo y el amor a la escritura
(en oposición a la "profesionalización" del escritor) 2
son quizá las piezas claves para entender la postura de
Augusto Monterroso frente a ese ente que llamarnos
escritor. Son quizá también las claves para entender
su propia brevedad.
En su segundo libro, La oveja negra y demás fábulas,
retrata al escritor corno un mono. Sin embargo, en la
fábula final titulada "El zorro es más sabio", el lugar de
éste lo torna el zorro. Y claro, hay un evidente cambio
de connotación entre el mono;escritor y el zorro;
escritor. A continuación transcribo el texto.
El zorro es más sabio
Un dia el Zorro estaba muy aburrido y hasta cierto
punto melancólico y sin dinero, decidió convertirse en
escritor, cosa a la cual se dedicó inmediatamente, pues
odiaba ese tipo de personas que dicen voy a hacer esto
o lo otro y nunca lo hacen.
Su primer libro resultó
muy bueno, un éxito: todo el
mundo lo aplaudió, y pronto fue
traducido (aveces no muy bien)
a los más diversos idiomas.
El segundo fue todavía
mejor que el primero, y varios
profesores norteamericanos
de lo más granado del mundo
académico de aquellos remotos días lo comentaron con

entusiasmo y aun escribieron libros sobre los libros que
hablaban de los libros del Zorro.
Desde ese momento el Zorro se dio con razón por
satisfecho, y pasaron los años y no publicaba otra cosa.
Pero los demás empezaron a murmurar y a repetir
"lQué pasa con el Zorro?", y cuando lo encontraban en
los cocteles puntualmente se le acercaban a decirle tiene
usted que publicar más.
-Pero si ya he publicado dos libros -respondía él
con cansancio.
-Y muy buenos -le contestaban-; por eso mismo
tiene usted que publicar otro.
El Zorro no lo decía, pero pensaba: "En realidad lo
que éstos quieren es que yo publique un libro malo; pero
como soy el Zorro, no lo voy a hacer."
Y no lo hizo (Monterroso, 1994: 97-98).
IMTERTEXTUALIDAD CON LA FÁBULA

Lo primero a observar de este texto es que está escrito
como una fábula. ¿Pero es una fábula en el sentido
clásico? Por "fábula clásica" podernos entender
las que escribieron Esopo, Iriarte, Sarnaniego y La
Fontaine, corno los más destacados, quienes siguen
una definición con las núsrnas características, a saber:
"Breve relato ficticio, en prosa o verso, con intención
didáctica frecuentemente manifestada en una moraleja
final, y en la que pueden intervenir personas, animales

ZORROS
y

La brevedad del escritor según Monterroso
oo I

MARIO CAMTÚTOSCAMO

armas y letras•

37

�yotros seres animados o inanimados." Aesta definición
de la Real Academia de la Lengua Española se le podría
añadir que los personajes no humanos siempre están
uhumanizados", en el sentido de que son utilizados
con fines alegóricos.
En· el prólogo (que no está firmado) a la edición
de las fábulas de Iriarte en la edición de Editores
Mexicanos Unidos se lee:
8 sentido alegórico de las fábulas y su mundo de ficción
habitado por animales fantásticos y míticos personajes,
permitían sortear con relativa facilidad la censura, y de
esa manera las piezas de Iriarte lograron difundir críticas
politicas que ejercieron indudablemente influencia en
su momento, tal como sucedió también con la obra de
Esopo (en de lriarte, 1992:7).

Las fábulas de Monterroso cumplen con casi todos
los requisitos, salvo la intención didáctica y, por ende,
la moraleja explícita al final de la fábula. Su intención
es más literaria, aunque no deja de ser crítica. La fábula,
al menos en la tradición de la lengua española, alcanza
su punto cumbre en el siglo XVIII, precisamente
con Iriarte y Samaníego, acorde con los ideales de la
Ilustración y el Enciclopedismo (en de Iriarte: 5~10)
en estas funciones didáctica y moralizante, mismas
que Monterroso habrá de despreciar.
En entrevista con Jorge Ruffínelli, el fabulista
guatemalteco dice que procuró no usar la misma
fórmula para hacer sus fábulas y relata que se preguntó
cómo hacerlas:
No deberían ser como las de lriarte y Samaniego. [...]
Una ,·e= embarcado en el proyecto, de puro miedo
comencé a adquirir las fábulas completas de Esopo, La
Fontaine, etcétera, con ánimo de leerlas todas y aprender
a hacerlas. Pero me di cuenta de que eso era una tontería,
de que precisamente no debía leerlas y sí hacer lo mío
como Dios me diera a entender (en Corral: 26 27).

elevadas a un animal, digamos a una pulga, los lectores
sí lo aceptan, porque entonces creen que se trata de
una broma y se ríen y la cosa elevada no les hace ningún
daño, o ni siquiera la notan. Yo no pretendo que en mis
fábulas haya cosas elevadas; lo que sí puedo decirle es
que si las hay están dichas en forma tan subterránea que
de elevadas no les ha quedado nada (en Corral: 31-32).

Más adelante, la entrevistadora le pregunta la
intención que tuvo al escribir fábulas, y él responde:
Combatir el aburrimiento e irritar a los lectores,
principio este último irrenunciable. Aunque por el
momento he logrado lo primero, siempre fracaso en
lo segundo, pues desde Horado sabemos que en este
género de obras todo lector ve siempre retratados a los
demás y nunca a sí mismo. Ni modo (32).

Sobre la posibilidad de la fábula en el siglo XX,
Monterroso dice que, en el caso de la literatura, ucreo
que la posibilidad de las fábulas existe si uno no
pretende moralizar con ellas" (33). Así, para el escritor
guatemalteco autoexiliado en México, la nueva fábula
deja de tener esta pretensión moralizante, aunque
no deja la función crítica. Y sobre las intenciones
didácticas, están las intenciones estéticas. Las demás
formas alegóricas las sigue conservando, pues sus
personajes no son sólo personas y animales, sino
también son cosas inanimadas -como las montañase incluso conceptos -como el bien y el mal.
Lia Ogno, en un ensayo de 19933, nos dice que La
oveja negray demás fábulas no es una continuación de la
tradición, sino su parodia y su cuestionamiento:
La fábula tiene una función crítica cuyo cumplimiento

significa su propia desaparición: desaparición dela fábula
y del mundo que criticaba, pues el cumplimiento de su
función crítica implica la transformación del mundo. [...]
Sin embargo, Monterroso no cree que la literatura sirva
para cambiar el mundo, por eso sus fábulas carecen de
esta enseñanza o moraleja. [...] Sabe que la literatura no
transformará el mundo ni el comportamiento humano,

En otra entrevista de 1969 con \t1argarita Garcia
Flores, acabado de salir su libro, Monterroso
desentraña el misterio de por qué hacer fábulas en el
siglo XX, o mejor, qué sentido tiene:
En un cuento moderno a nadie se le ocurre decir
cosas elevadas, porque se considera de mal gusto, y
probablemente lo sea; en cambio, si usted atribuye ideas

Las cursivas son núas.
Amateur sigrufica hacer algo por amor. aunque ha adquirido el sentido de
antónimo de profesional y. por lo tanto, de ialto de calidad".
1 "La 01·eja negra de la literatura hispanoamericana". en Refracción. Augusto
:\!onwroso ante la critica.

2

pero considera que antes que la tristeza o el llanto o la
desesperación del pesimismo, es mejor reírse de este
mundo que la literatura no puede cambiar. La risa como
terapia del mundo. Reírse del mundo para curarse de él
(Ogno en Corral, 1995: 149).

Yesto es otra aportación de Monterroso a la fábula,
el sentido del humor. No que uno no pueda reírse con
las fábulas de Esopo o Samaníego (siempre mirando al
otro y no a uno mismo, como decía Horacio), pero en
este caso, nos estamos riendo no sólo de los fabulados ,
sino de la fábula misma.
EL PERSONAJE DEL ZORRO (Y LA ZORRA)

En la estrategia alegórica de la fábula clásica, y que
Monterroso conserva, una de las vertientes más
socorridas es la "humanización" de los anímales. Es
decir, poner a los anímales los vicios, las pasiones y
-a veces también- las virtudes humanas. Uno de
los anímales más socorridos para ello es el zorro o la
zorra (mamifero canúvoro de la familia de los cánidos
conocido con el nombre científico de Vulpini). En la
tradición fabulística, sobre todo la de lengua española,
es mayor el número de referencias a este animal en su
femenino (la zorra) que en su masculino (el zorro).
Ya sea en macho o hembra, a este animal se le ha
asociado comúnmente con la inteligencia y la astucia.
Para no entrar en debates de índole idiomática (por
cuestiones de traducción), me enfocaré solamente en
los casos de los máximos representantes de la tradición
fabulística en lengua española: Tomás de Iriarte y
Félix María Samaniego. Ambos fabulistas prefieren
el femenino zorra sobre el masculino zorro. En las
fábulas de Iriarte, éste siempre pone al personaje como
zorra. En las de Samaniego, aparece una vez como
zorro y todas las demás veces como zorra. ffiene esta
diferencia de género alguna intención?
En las fábulas de Iriarte, la zorra aparece como un
animal inteligente y astuto, que desentraña acertijos.
En las tertulias de animales, la zorra es la que hace una
hermenéutica de los discursos. Consigue dilucidar que
el avestruz y el dromedario se alaban mutuamente
por el simple hecho de ser paisanos (advierte sobre
el ~aisanaje" aún en los medios literarios); y también
descifra que las criticas de la oruga al gusano de seda son
causadas por la envidia, con la moraleja: u1.a literatura es
la profesión en que más se verifica el proverbio: ¿quién
es tu enemigo? El de tu oficio." (de Iriarte, 1992: 70)

Por su parte, Samaniego hace connotación de
astucia y cautela en la zorra que visita pero no
se acerca al león para no ser devorada; astucia y
perversidad cuando el lobo, con malas intenciones,
hace que la zorra vaya a proponerle al león cura para
su enfermedad, y ésta responde que su remedio es
comerse al lobo y aplicarse su pellejo; astucia y engaño
cuando d zorro hace con halagos que el cuervo cante
para que tire su queso y comérselo él; inteligencia y
paciencia cuando, al no alcanzar la uvas, la zorra dice
uno las quiero comer, no están maduras"; inteligencia
cuando le dice la zorra al busto: "tu cabeza es hermosa,
pero sin seso"4; astucia, labia y engaño cuando la zorra
trata de engañar al gallo para comérselo; ingenio y
avaricia de la zorra cuando la mona le pide su cola y
ésta se la niega; astucia y engaño cuando la zorra cae en
un pozo y le dice a un chivo que el agua está muy buena
para que éste se asome y ella pueda salir colgándose de
sus barbas. Aunque la zorra no siempre gana -pues la
cigüeña le regresa su maldad y se demuestra que para
un astuto siempre hay otro más astuto-, siempre está
con estas connotaciones (Samaniego, 1989).
No obstante la astucia e inteligencia de la zorra,
ésta siempre conserva un dejo de negatividad por las
cuestiones de engaño o de "mala leche" que tienen su
acciones, incluso cuando descubren los acertijos o
hacen aseveraciones como "tu cabeza es hermosa pero
sin seso". Podemos ver brevemente otos ejemplos de
cómo esta imagen de la zorra ha permeado la cultura
occidental.
Está la novela anónima picaresca francesa Renart
el zorro, la cual data de la Alta Edad Media. En ella, el
zorro es un animal muy astuto, ingenioso, pero -como
el picara del Siglo de Oro Español- siempre usa sus
habilidades para su propio provecho, no importando si
esto daña a terceros. Fue tan exitoso este personaje que
propició un cambio lingüístico en la lengua provenzal,
pues al zorro, que se le denominaba con un derivado
del latín vulpes, el uso convirtió a renard en la palabra
para designar este animal. Por otro lado, está en la
tradición fílmica estadounidense el personaje de El
Zorro, creado por Johnston McCulley. Los filmes y
- - - - -----~--

◄ Esta fábula puede estar basada en el emblema de Alciato número 189
donde la zorra le dice lo mismo a una careta de actor: "Mentan non fonnarr:.
pluspollcrc". &lt;http://www.munca/alciato/!89.hrml&gt; Aqul se ve que no sólo
en la fabul!stica española la zorra está relacionada con la astucia y la
inteligencia, sino que puede ser una connotación occidental

armas y letras•

38 •armas y letras

39

�series de televisión de este personaje, ambientado en
la Alta California del siglo XIX, datan desde la década
de 1920 y han sido muy numerosos. En todos ellos, las
aventuras de este personaje destacan por la astucia del
alter ego enmascarado de don Diego de la Vega. Aunque
es un personaje que tiene una connotación positiva
de astucia e inteligencia, resuelve los problemas del
oprimido por medio de la violencia y actúa al margen
dela ley.
En todos estos ejemplos, sea zorro o zorra, la
inteligencia y la astucia son conceptos asociados a este
anirnal;personaje, pero con una connotación negativa.
Esta negatividad, por supuesto, tiene grados, y puede
ir desde cierta insinuación de "mala leche" hasta el
engaño premeditado. Incluso con el Robín Hood
californiano, vernos que, aunque busca el bien y la
justicia, éste actúa corno un "forajido" o un outlawer.
En Monterroso también hay la diferencia entre
zorro y zorra. Pero aquí sí hay una diferencia de
connotación entre el masculino y el fernenino. La zorra
aparece en las fábulas "El sabio que tomó el poder"
(Monterroso: 25;27) y "El camaleón que no sabía de
qué color ponerse" (Monterroso: 35;36). Enla primera,
el Mono es "aconsejado por la Zorra en política".
Ser consejero político no sólo implica astucia, sino
algo de malicia o perversidad, y más en el México
de la década de los sesenta. En la segunda fábula, al
Camaleón, "a quien le había dado por la política", los
animales, "asesorados por la Zorra", le han descubierto
sus artimañas para cambiar de color. Así nuevamente
la "asesoría política" de la Zorra tiene las mismas
connotaciones que en la fábula anterior.
Sin embargo, en la última fábula, la ya citada "El
zorro es más sabio", el Zorro, masculino, no tiene la
connotación negativa. No obstante que la distinción
entre masculino y femenino de este animal en español
tenga su sesgo sexista5, la distinción para Monterroso
tendrá que ver con el papel del escritor. En varias
fábulas, al escritor se le representa con el Mono,
excepto en la última, donde es un zorro. Además, este
zorro ya no es astuto o inteligente sino que es sabio.
Sobre esto abundaremos más adelante.

' En México "zorra" también designa a la mujer promiscua, es un
eufemismo para el vernáculo puta. Mientras que al hombre sagaz, astuto
y/o inteligente, se le denomina "zorro"; por ejemplo. "El Zorro Plateado"
era el eplteto con el que sallan llamar al actor Mauricio Garcés, por su
ingenio y su cabello cano.

40 • armas y letras

SABIDURi.A. YS, .ASTUCIA, LZORRO O MOMO?

Ya vimos que la distinción de género en Monterroso,
en zorra y zorro, tiene más bien estos pares: zorra =
astucia, zorro= sabiduría; zorra= asesor político, zorro=
escritor. Pero no es cualquier escritor. El escritor está
representado, salvo en la última fábula, por el Mono.
Vernos los casos de la fábulas "El mono que quiso ser
escritor satírico" (Monterroso: 13;15) y"El mono piensa
en ese terna" (Monterroso: 73). Yesemono;escritor,no
es el mismo que elzorro;escritor. El Mono es un escritor
falible, un escritor que se atormenta en un vaso de agua
buscando sus temas o que le terne a la opinión pública.
En la primera fábula, el Mono quiere ser
escritor satírico, pero en cuanto va conociendo a
(y encariñándose con) su objeto de estudio, se va
autocensurando para no herir la susceptibilidad de
quienes ahora lo veneran. En la segunda fábula, el
Mono se enreda en la cuestión temática del escritor
que se plantea temáticas que siempre resultan en
lugares comunes. Obviamente este mono;escritor no
tiene nada ni de astucia ni de sabiduría.
El diccionario de la RAE dice que astuto es"Agudo,
hábil para engañar o evitar el engaño o para lograr
artificiosamente cualquier fin". Luis Villoro, por su
parte, dice que un sabio
[...] no es aquel que sabe muchos principios generales, ni
el que puede explicarlo todo mediante teorías seguras,
sino el que puede distinguir en cada circunstancia lo
esencial detrás de las apariencias, el que puede integrar
en una unidad concreta las manifestaciones aparentes
de un objeto (Villoro, 2008: 226).

Aunque Monterroso no haya leído esta definición, la
actitud del Zorro concuerda mucho con lo descrito por
Villoro. Es sabio porque prefiere dejar de escribir y no
equivocarse, prefiere callar literariamente a escribir un
libro malo, y no fiarse de los halagos dela gente, pues, en
el fondo, "detrás de las apariencias", como dice Villoro, la
intención es que se equivoque. Si el cuervo de Sarnaniego
hubiera detectado las intenciones del zorro detrás de sus
halagos, sehubiera convertido en el Zorro de Monterroso.
En la ya citada conversación con García Flores, ésta
le pregunta por qué el escritor aparece personificado
por el mono, a lo que el autor responde:
Lo ignoro. Será algo inconsciente; pero podemos ensayar
alguna respuesta más o menos válida. Por ejemplo,

Darwin debió proponer que el hombre descendería
algún día del mono, y no que ya había descendido; pero
como buen hombre de ciencia se hacía ilusiones. Algunos
escritores saben que Darwin sólo estaba equivocado en
cuanto a la época del descenso, y eso los hace humildes y
miran con nostalgia y envidia a los demás animales, cuyo
destino como especie termina en ellos mismos. Si usted se
fija enla fábula del Mono que quiso ser escritor satírico,
verá que ese mono aspirante a escritor abandona su
pretensión crítica, trata de comprender a todos y busca
en el amor y la mística la posibilidad de humanizarse y,
de esta manera, sacar adelante a Darwin (en Corral: 35).

Esto, claro, en oposición al Zorro que deja de
escribir por su autocrítica. Cuando ya ha terminado
de decir lo que quería, deja de escribir, no hace falta
más. Evita el "escribir por escribirn, es decir, aplica
la brevedad. Ya al principio hablarnos visto lo que
para el escritor guatemalteco significa escribir,
"perfeccionisrno" y "amateurn (en el sentido de amar
lo que se hace). Pero lo podernos reforzar con esta otra

cita del mismo libro en una conversación de 1980 con
Graciela Carminatti:
La cualidad principal de la prosa es la precisión: decir
lo que se quiere decir, sin adornos ni frases notorias; [...]
en prosa hay que renunciar a muchas frases buenas en
honor de decir lo necesario (en Corral: 86).

Tornando como ejemplo la fábula del zorro sabio,
esa precisión, ese renunciar, no sólo significa la prosa
de una obra en particular, sino la obra en general. Si
con dos libros se ha dicho ya todo, no es necesario
escribir más.
EL .A.MBIEMTE LITERARIO DEL BOOM
LATIMO.A.MERIC.A.MO

Está claro que para Monterroso el escritor compro;
metido es el zorro, pero no el que está comprometido
con una causa social o política, sino con la literatura.
En una conversación de 1972 con Ignacio Solares, el
autor dice que

armas y letras,

41

�debemos partir del hecho de que la literatura en si misma
no tiene ninguna utilidad, ni mucho menos sirve para
transformar nada [...] es tan inocua que incluso puede
ser dañina; es el opio de la clase media y, como el cine,
una fábrica de sueños, de representaciones armadas
sobre· el viento. No sé por qué tiene tanto prestigio, ni
por qué a veces a los escritores se les pide y en muchos
casos se les exige, que hagan novelas como editoriales o
poemas para derrumbar al tirano. [...] 1.a ilusión de que
se hace camino al oír cantar que se hace camino al andar,
es nefasta (en Corral: 39-40).
La alusión a las novelas "para derrocar al tirano"
tiene ciertamente una crítica implícita para la
novelística latinoamericana denominada como el
Boom. Este movimiento tiene varias definiciones, así,
de crítico a crítico, varían las fechas en que se sitúa
o que abarca, y de la misma forma los autores que lo
componen6. Sin embargo lo que aquí interesa no es la
definición formal, sino las "inforrnalidades" de este
periodo. Aún con las diferencias entre fechas, todos
coinciden en centrar el Boom en la década de 1960. Y
entre las características no académicas, tenemos la
alta comercialización de esta literatura, con todas las
críticas al respecto. Es por ello que Lía Ogno advierte
la diferencia entre Monterroso y los integrantes de
dicho movimiento:
Se trata de la responsabilidad del escritor frente al
lenguaje por un lado, y por otro, frente a su propia obra,
de tal manera que el crecimiento de ésta obedezca a un
convencimiento personal del autor y no a las leyes del
mercado (Ogno en Corral, 1995: 148).
Podernos darnos una idea de las críticas lanzadas
contra los escritores de este movimiento por lo que
escribe Donoso en su Historia personal del "boom" (1972):
Estas obras han tenido y siguen teniendo una repercusión
literaria -quiero recalcar el hecho de que estoy
hablando de lo específicamente literario, no del número
de ejemplares vendidos, que es sólo un ingrediente
parcial de esa repercusión (11~12).

Para ver más definiciones sobre el Boom, véase Shaw, Donald L (1999).
Nueva narrativa hispanoamericana. Boom, posboom, posmodcrnismo. Madrid:
Cátedra.

6

42 •armas y letras

Más adelante:

Boom es una onomatopeya que significa estallido; pero
el tiempo le ha agregado el sentido de falsedad, de
erupción que sale de la nada, contiene poco y deja menos.
Implica, sobre todo, que esta breve y hueca duración va
necesariamente acompañada -como en Mahagonny de
Bertolt Brecht- de engaño y corrupción, de falta de
calidad y de explotación (1H4).
Otra vez:
Así se inventó el boom: así lo sacaron del mundo de la
literatura y lo introdujeron en el mundo de la publicidad
yla bulla, así han mantenido ante el público su supuesta
unidad, prodigándole la propaganda gratuita que se
acusa a sus miembros de ser tan diestros para conseguir,
ya que como capos de mafia manejartan el pool de secretos
que aseguran el éxito (15).
Cuando se habla de la internacionalización de los
escritores:
Al decir "internacionalización" no me refiero a la nueva
avidez de las editoriales; ni a los diversos premios
millonarios; ni a la cantidad de traducciones por casas
importantes de Parts, Milán y Nueva York; ni al gusto
por el potin literario que ahora interesa a un público de
proporciones insospechadas hace unas décadas; ni a
las revistas y películas y agentes literarios de todas las
capitales que no esconden su interés... (19)
Viendo esta respuesta de Donoso, se pueden
deducir perfectamente las críticas al Boom. Con
estas perspectivas, en los diferentes ámbitos
literarios de América Latina, comienza a plantearse
la "profesionalizacíón" de los escritores corno una
posibilidad real. Que el escritor viviera de lo que
escribe era impensable unos cuantos años atrás,
es más, nunca se había podido plantear. El debate
sobre esta profesionalización surge en los sesenta y
continúa fuerte durante los setenta. Me atrevería a
decir que no se ha terminado, pues en los distintos
foros de escritores, ya sea en México o en otros países
de Latinoamérica, este terna se sigue dando, y para ello
basta ver los temarios de los encuentros de escritores.
Este mismo tema está presente en las diversas
entrevistas quele hicieron a Monterroso de 1969 a 1981 en

Viajealcentrodelafábula.Varnosaversólounpardeejemplos
para no extendernos demasiado. René Avilés Fabila le
pregunta sobre el "oficio" yla "profesión" del escritor de
literatura, a lo que el narrador guatemalteco responde:
Para algunos la literatura tal vez sea una profesión, un
trabajo como cualquier otro. Yo no comparto esa idea. El
trabajo del artista es diferente de cualquier otro en razón
de que no produce cosas necesarias, o por lo menos de
necesidad inmediata. Si las obras del escritor se venden y
éste recibe mucho dinero por ellas, está bien. Pero quizá
el escritor no deberta de escribir para ganar dinero ( en
Corral, 1981: 58).
Pero ¿efectivamente está Monterroso hablando
de la generación del Boom con su fábula de "El zorro
es más sabio"? Cuando José Miguel Oviedo, en su
entrevista de 1975, le pregunta cuál es la actitud
que menos soporta en un escritor, éste responde
que son los escritores que han adquirido notoriedad
defendiendo al Estado, pero que también, en menor
medida, le resultan chocantes:

1) los humanitaristas, 2) los que suponen que no dicen
cosas importantes, 3) los que aman a su país y lo
declaran, 4) los que afirman que no podrían vivir sin
escribir, 5) los que efectivamente no podrian vivir sin
escribir, 6) los que tienen razón, 7) los que creen que
la literatura puede cambiar algo, y se les nota en lo que
escriben 8) los que habiendo alcanzado el éxito con un
libro se sienten obligados a escribir otro (y lo hacen),
9) los que sostienen que el ser humano puede mejorar,
10) los que hacen listas como ésta (49).
Aunque los escritores del Boom podrían caber en
varias categorías, la parte que corresponde a la fábula
del zorro es la 8. Esta cuestión de escribir por escribir,
o escribir para mantenerse vigente, o por necesidad
económica, es la que eJ fabulista está criticando con
el personaje del Zorro. Diony Durán nos dice con
respecto a estas fábulas:
Quizá Monterroso esté atacando lo más boomistico de
la literatura de los años sesenta, con la intuición de que
aquella renovación era más amplia y esencial que lo que
las expresiones irritantes de sus extremos delataban y a
su vez detecta los fuegos de artificio de la propia retórica
del boom (Durán en Corral, 1995: 211)7.

Y más adelante:

La oveja negra y demás fábulas cierra en 1969 una década
"boomística" y abre nuevas expectativas. [...] Quizá el
interés por esa crítica le haya nacido de lo que confiesa
que es uno de sus blancos preferidos: "Los escritores que
se valen de las revoluciones para adquirir notoriedad".
Las fábulas se dirigen contra todo lo superficial yexterno
de ese momento de la literatura hispanoamericana
y actúan implacables, pero sin ofrecer alternativas
superadoras (220).
De esta forma, los escritores del Boom no son
como el Zorro, que sabe cuándo detenerse, que tiene
autocrítica y no escribe "por escribir", para mantenerse
vigente, para satisfacer las leyes del mercado y a las
editoriales. ¿Pero entonces quién es el Zorro o quién
sí es un zorro sabio (que no astuto)?
EL ZORRO, LRULFO O MONTERROSO?

Algunos críticos, como Angel Rama, dan por hecho que
el Zorro de la fábula de Monterroso es Juan Rulfo:
A Monterroso le debemos una humorística explicación
del silencio narrativo de Juan Rulfo: en una de sus
fábulas cuenta que el Zorro sabio, después de haber
publicado dos exitosos libros, se vio acosado por los
admiradores que le reclamaban nuevos títulos: "El Zorro
no lo decía, pero pensaba· 'En realidad lo que éstos
quieren es que yo publique un libro malo: pero como
soy el Zorro, no lo voy a hacer'. Yno lo hizo" (Rama en
Corral, 1995: 24)8.
Rama está viendo el paralelismo de los dos
excelentes libros publicados del Zorro con la historia
literaria de Rulfo, y claro, tiene mucho sentido. Lo
está viendo como la explicación del silencio de este
escritor. ¿Pero cuál es esa explicación? La respuesta
está no sólo en la obra de Rulfo, sino en la propia de
Monterroso: la brevedad. Sin embargo, ¿es solamente
Juan Nepomuceno Carlos Pérez Rulfo Vizcaíno el
escritor que se puede ajustar a esta norma?

' Durán, Diony. "La oveja negra y demás bombas de tiempo", en Refracción
Monterroso ante la critica.
8
Rama, Ángel. "Un fabulista para nuestro tiempo", en Refracci6n.Montcrroso
ante la crítica.

armas y letras• 43

�Jorge Ruffinelli, a su vez, hace un paralelismo entre
la obra de Rulfo y la de Rimbaud, ambos con dos
títulos publicados (Rufinelli, 1980: 9 38). Si nos vamos
una generación atrás (en términos de la literatura
mexicana del siglo XX), con los Contemporáneos
tendremos otro posible candidato: José Gorostiza,
primero con Canciones para cantar en las barcas y luego
su obra maestra Muerte sin fin y, tras ésta, silencio. Si
tomamos escritor en un sentido más amplio, no sólo

tercero no es de narrativa, sino que son guiones o más
bien argumentos para cine: El gallo de oro y otros textos
para cine (1980). Rulfo no cierra su producción literaria,
pero sí cierra su producción narrativa. El guatemalteco
no cierra su producción narrativa con este libro, pero
si cierra su producción fabulistica.
Podemos decir que el Zorro no sólo es Rulfo, sino
que puede ser Rimbaud o Gorostiza o cualquier otro
escritor breve; es más, podemos decir que incluso se

Ahora, a casi cuarenta años de la publicación de esta
fábula, podemos ver que los "temores" de Monterroso
se han mantenido vigentes. Tras un breve, pero
exhaustivo, recorrido por la historia de la literatura
en la América Latina, Víctor Barrera Enderle llega al
momento actual de la "alfaguarización" de la literatura.
Así como otros, el critico regiomontano identifica
como punto de partida al Boom para llegar a este punto
donde literatura y mercado son casi inseparables.
Nunca antes [como en el Boom] la literatura
latinoamericana había estado tan expuesta a los
"embates" de las leyes de mercado. El desarrollo de los
mass me:dia, sobre todo de la televisión y del "magazine",
habfa hecho del escritor no ya una persona pública,
sino un miembro más del mundo del espectáculo. Se
consolidó si la entrevista literaria, donde el escritor
mostraba su intimidad y su rostro bien podia figurar en
la portada del siguiente número de la edición en español
de Life: o Vanidades (Barrera Enderle, 2002)11 •

MO ES UM HOMENAJE A RULFO, ES UM EJEMPLO PARA LOS ESCRITORES
QUE SE DICEM PROFESIOMALES, ES UMAADVERTEMCIA PARA QUEMO
VliM EM LO PROFESIONAL LA. ESCRITURA COMO MODUSVIVEMDI, SIMO
QUE VEAN EM LO PROFESIONAL EL COMPROMISO COM LA. LITERATURA.

el escritor de ficciones, también podria caber el caso
del filósofo Ludwig Wittgenstein9. Yes muy probable
que en el resto de la literatura mundial existan muchos
más casos que desconocemos o que no tenemos tan
presentes.
No obstante, si hacemos una lectura desde
1969, se podría leer que Augusto Monterroso no
sólo estaba hablando del escritor jaliciense, sino
también de si mismo. La oveja negra y otras Jábulas era,
en ese momento, su segundo libro. Después de haber
criticado al movimiento del Boom (amén del mundo
político y social latinoamericano) y reinventando
el género fabulístico para el siglo XX, cierra con la
fábula del Zorro10. Parecía no sólo estar explicando
el silencio de Rulfo, sino que estaba anunciando su
propio silencio.
Ahora sabemos que no era cierto, o no del todo, ya
que posteriormente publicó otros cinco tirulos; pero
siendo estrictos en ese sentido, Juan Rulfo tampoco
publicó solamente dos, sino que publicó tres. El

• Aunque quizá este ejemplo esté un poco más for::ado, ya que lo que lleva
a Wittgenstein a escribir d segundo libro era retractarse de algunas cosas
que habla dicho en d Tractatus logicus philosophicus.
• Es muy importante tomar en cuenta, como se ha estado repitiendo
durante este enc;ayo, que la posición que ocupa este texto dentro de la
composición dd libro es importante. Es la última, es la que cierra.

44 .armas y len-as

abarca a él mismo con esta alegorta. La alegorta abarca
a todo aquel que -siendo breve, preciso, autocrttico
y amateur, como él mismo lo es- escribe sólo lo
necesario, escribe porque tiene que decir algo y no
porque tiene que cumplir las exigencias del mercado
o porque "su público" así lo reclama, o porque la
vanidad le exige seguir escribiendo para mantenerse
vigente. No es un homenaje a Rulfo, es un ejemplo
para los escritores que se dicen profesionales, es
una advertencia para que no vean en lo profesional
la escritura como modus vivendi, sino que vean en lo
profesional el compromiso con la literatura. Nos dice,
no sólo en entrevista sino con su escritura, que el
lector, al final, agradecerá más el silencio que el seguir
publicando libros malos.

Nos recuerda la famosa polémica entre Cortázar y
Arguedas, donde este último defendía la postura del
"literato aficionado" y el primero la nueva posición
del escritor, el de la "profesionalización", del escritor
que trabaja bajo contrato, donde se ve a la literatura
corno "producto" que hay que entregar a tiempo al
"cliente", que es el lector. Obviamente, Monterroso
habría tornado partida por Arguedas. Y sus temores
se cumplieron, pues nos dice Barrera Enderle que el
fenómeno literario en Hispanoamérica ha continuado
el proceso, ya con y sin los autores del Boom.
Ciertamente, las estadisticas muestran un aumento
desmesurado en la producción del libro en los últimos
cincuenta años, dejando en claro la "plusvalia" de este
negocio, [...] de hecho, el fenómeno de "los demasiados
libros" (como lo llama Gabriel Za1d) nos lleva a la otra
lectura, una negativa, de esta situación, que nos hunde
en la irremediable tragedia de la imposibilidad de leer
tanta producción. [...]
A estas transformaciones y nuevas relaciones
entre la industria cultural y el fenómeno literario
hispanoamericano yo llamo "alfaguari::ación", tomando

UMA LECTURA ACTUAL

Monterroso, de alguna forma, está vaticinando la
vigencia de ese comportamiento del escritor. Aunque
sabe perfectamente que la literatura no cambiará el
comportamiento humano, el hecho de que lo escriba
y lo critique significa que tiene una "obligación moral"
de hacernos notar esto. Por ello, podriarnos decir
que, en cierto modo, tiene el "temor" de que esto siga
ocurriendo. Si no fuera así, no hubiera insistido tanto
en el tema durante las numerosas entrevistas, es más,
ni siquiera se hubiera tomado la molestia de escribirlo.

0

Barrera Enderle, \"ictor. "Entradas y salidas dd fenómeno literario actual
o la 'Alfaguarización' de la literatura hispanoamericana."

el nombre de una de las principales editoriales de habla
española, pero, obviamente, sin que este fenómeno se
quede dentro de sus limites, porque el proceso es asaz
complicado (107).

Asi también se han visto los efectos no sólo en
los autores sino en los lectores, principalmente los
lectores jóvenes, quienes ven, por ejemplo, a Cortázar
como t1na estrella más del catálogo de Alfaguara"
(108). De esta forma, los autores actualmente, antes de
escribir su obra, elaboran más que la forma literaria,
la forma en que se pueda comercializar su literatura,
es decir, la manera de ofrecer un producto atractivo
para el lector consumidor.
Es por eso que habría que regresar a la lectura de
"El zorro es más sabio", pues la brevedad es una forma
de la sabiduria, al menos para Monterroso. Si bien el
fabulista apuntaba sus cañones hacia los miembros
del Boom, en una nueva lectura apuntan hacia, por
ejemplo, los autores del Crack narrativo mexicano
(quienes sacaron incluso, a decir de Barrera Enderle,
su "inocente manifiesto" como una forma de llamar la
atención, no tanto de la critica como del mercado), los
NN chilenos (con antologías corno la de MacOndo) y
la Generación X de España.
"Si lo bueno es breve, es dos veces bueno" reza la
sabiduría popular. Como el Zorro, habría que escribir
sólo libros buenos (aunque sólo sean dos), y una vez
que se haya dicho lo que se queria decir, como dirían
el fabulista guatemalteco y el príncipe de Dinamarca,
"lo demás es silencio"~

Bibhografia
Barrera Endcrle, Vlctor (2002). Miscelánea tcxruaL Ensayos sobre httratura y
culturas latinoamericanas. Santiago de Chile: LO\1 Editores.
Corral, Wilfrido H. (1981). Viaje al centro de la fábula. México: UNAM.
Corral, Will H. (1995) Rcfracc1ón.A11gust0Montmosoantclacri11ca. México:
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de lriarte, Tomás (1992). Fábulas. México: Editores Mexicanos Unidos
~~Donoso, José (1998). Historia personal del "boom" Santiago de Chile:
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\ 'illoro, Luís (2008). Creer. salxr. conocer México: Siglo XXI.

.

armas y letras• 45

�~ 1 RODRICO FRESÁM

111

a

UMO Algunas

~-◄
~

cosas que ha dicho Bob Dylan sobre el arte de
escribir canciones a lo largo de los años:

"Yo no soy lo que importa. Lo que importa son las canciones.
Yo soy apenas el cartero. Yo soy el que entrega las canciones."

o111
1--

"La gente podría saber todo sobre mí a través de mis canciones,
pero hay que saber dónde buscarlo."

◄
z

"Mis canciones no son otra cosa que yo hablando conmigo mismo.
Tal vez suene egoísta, pero así son las cosas."

:,

~

◄
a.

u,
111

"Compuse las canciones porque necesitaba interpretar las canciones.
Y estaban escritas en un idioma que yo jamás había oído."
"Sí no pueden comprender mis canciones se están perdiendo de algo.
Sí no pueden entender los relojes verdes, sillas mojadas, lámparas
púrpuras o estatuas hostiles, también se están perdiendo de algo."
"Cualquier idiota puede escribir canciones. Sí me vieran a mí escribir
una canción se darían perfectamente cuenta de lo que quiero decir."

1--

:,

a.

◄

46 • armas y letras

"Soy un firme creyente en la idea de que cuanto más vives
mejor te pones. Puedes utilizar una canción para hacer
cualquier cosa, ¿sabes?"
"En realidad no importa de dónde viene una canción.
Lo único que importa es a dónde te lleva."

�odas las frases de arriba fueron
pronunciadas por Bob Dylan (las fechas
no importan, su sentido no obedece a
ningún ánimo pasajero en particular
sino a la necesidad constante de borrar
rastros a medida que se escribe y se canta) a lo largo
de su carrera profesional y artlstica.
Digo que las fechas no importan porque -camino
del medio siglo de su nacimiento artlstico- Dylan se
las sigue arreglando para mantener intacto el misterio
de su figura, de su leyenda y de su método.
Dylan como artista y Dylan como leyenda, 68
años de edad biológica este junio, se encuentra en
un momento y en un sitio y en un sitial envidiable.
No hay colega contemporáneo o sangre joven que no
jure por su nombre. Y su público y fans -con quien
por momentos compartió una de las relaciones más
complejas en el mejor sentido de la palabra-lo siguen
donde vaya y esperan y decodifican sus nuevos discos,
otra vez, como en los años sesenta, con la misma pasión
que otros dedicaron al Ubro de las Revelaciones. Esa
tan épica como graciosa voz en off de locutor solemne
que, en el arranque de sus conciertos, intenta en
vano resumir la ajetreada trayectoria del "Columbia
Recording Artist Bob Dylan" -la distancia que va
del optimismo combativo de los tiempos que están
cambiando a la sabidurta indiferente de las cosas que
han cambiado, pasando por conversiones religiosas y
"desapariciones" por "abuso de sustancias"- apenas
roza la punta del iceberg o, mejor dicho, la superficie
del glaciar. Porque Dylan tiene tanto arriba como por
debajo de su linea de flotación. Y, a la hora de la verdad,
por encima de todo, lo que prima es la inapelable
calidad y cantidad de su obra. Para ponerlo en las
palabras del cantautor Arlo Guthrie, hijo de Woody,
palabras que podrían ser las de todo songwriter nacido
y crecido bajo su encandiladora luz y su intimidante
sombra: "Escribir canciones es como pescar en un
arroyo; arrojas el anzuelo y te sientas a esperar que
algo muerda. El problema es que con Dylan pescando
corriente arriba nadie atrapa nada aqui abajo".
Palabras que, cuando se las comentaron a Dylan,
provocaron una sonrisa y un suspiro y un "Bueno, el
secreto está en la carnada".

DOS

TRES Y ya es mucho tiempo el que las canciones llevan

mordiendo el anzuelo de Dylan para que luego nosotros

48 •armas y letras

mordamos esas canciones y quedemos enganchados
en y con ellas para siempre. El actor y dramaturgo y
compañero de carretera Sam Shepard describió con
precisión la imposibilidad de precisar esta fascinación:
Dylan se ha inventado a si mismo. Se ha creado de
la nada. Es decir, a partir de las cosas que tenia a su
alrededor y dentro suyo. Dylan es una invención de su
propia mente. La cuestión no pasa por comprenderlo
sino por asimilarlo. En cualquier caso, se mete adentro
tuyo, lasi que por qué no recibirlo? No es el primero
en haberse inventado a s1 mismo, pero es el primero en
haber inventado a Dylan. Nadie lo inventó antes que él.
O después. ¿Qué es lo que sucede cuando alguien inventa
algo fuera de s1 oúsmo como un aeroplano o un tren a
vapor? Ese algo es apreciado por s1 oúsmo. Es visto como
algo increible porque nunca ha sido visto antes, pero es
recibido por la gente y, en el proceso, cambia sus vidas.
No se la pasan a su alrededor intentando comprender
lo que no es, por siempre. Tan sólo lo utilizan como un
medio para poner en práctica la aventura.

Larry David -coautor junto a Dylan y director
de esa suerte de autobiografía en clave, de esa larga
canción en celuloide que es el largometraje Masked
and Anonymous- diagnosticó, a partir de su propia
experiencia, acertada pero incurablemente, nuestra
relación con Dylan y los privilegios de quienes acceden
al contagio directo:

El poeta Allen Ginsberg, entrevistado en el
~ocurnental que ~artin Scorcese dedicó al genio y
figu~a-~e ~ylan, ~ a haber tenido frente a Dylan
la vi_sio~ de un artista solo idéntico a su propia
respiración. Alguien como una columna de aire"
Greil Marcus y el novelista Don DeLillo en una
reciente conversación publicada por el rnensuario
The Believer: "Se creó a si mismo, como Lawrence de
Arabia, ~orno alguien que no era pero aún asi si que lo
es. Alguien_ que se convierte en una figura para la que
no pasa el nernpo ~rque atraviesa las épocas. Alguien
q~e, en su actuación y cambios, nos enseña a ver las
diferentes posibilidades de las diferentes eras".
Dice alli DeLillo:
La historia de Dylan es la historia de la Identidad
Norteamericana ... La historia de un sobreviviente...
Lo grande de Dylan es que la suya es una historia tan
norteamericana y él es un artista tan norteamericano.
Dylan es norteamericano de una manera mucho más
importante en la que los Beatles o los Stones son
ingleses... Dylan es una de esas raras personas que
acaba ejemplificando su arte en su persona. Me parece
extraordinario que todavia esté donde está luego de casi
medio s~~o en~ caoúno. Es algo muy dificil de lograr y
algo casi Imposible de conseguir para un músico de rock.
Los escritores lo pueden hacer muy de vez en cuando.
lEs _Dylan la única figura a la que podemos imaginar
haciendo esto? Na a seguir haciéndolo?
CU.ATRO La respuesta parece ser sí. y contar los

8 haber conocido a Dylan ha sido la experiencia más
movilizadora en toda mi vida... Es como conocer a tu
gurú y que tu gurú te muestre un espejo para que te
reflejes y que te ordene mirar a fondo ... Si en realidad
quieres conocer el mundo de Bob, más te vale quitarte los
zapatos y prepararte para un largo viaje. Ya sabes, él es
alguien que ha visto, siempre, más cosas que cualquiera
de nosotros y por lo tanto, si eres inteligente, más te vale
escucharle y te dirá todo aquello que necesites saber;
pero a ti te corresponderá el trabajo de unir las piezas
e interpretarlo... Y al mismo tiempo, más allá de todo lo
nútico que hay en él, Bob necesita que lo llames Bob.
Porque Dylan es problema nuestro y no suyo. Dylan es
lo que le hemos impuesto a su persona oúentras él se
aferra a su "bobisoúdad", su humanidad, su realidad;
porque es consciente de que si llega a ser completamente
absorbido por su propia mitologia, bueno, esa es una
carga que nadie, ni siquiera él, puede soportar.

mecanismos de esta afirmación,desarmarlo para volver
a armarlo, no es, está claro, un trabajo sencillo.
~s grandes letras de Dylan -asi como las grandes
acciones de Dylan- son relámpagos que nunca
caen en el mismo sitio dos veces. Y muchas de ellas
-se~os sinceros, porque el mismo Dylan ha sido
el primero en reconocerlo con sonrisa torcida- no
tien~n sentido alguno y se limitan a jugar con el
senndo secreto que cobran las palabras y los hechos
al desordenarlos rumbo a un orden alternativo.
Contemplar su técnica/método/sistema bio,musical
en esa acaso involuntariamente reveladora secuencia
d~ ~o Direction Home: Bob Dy!an donde el songwriter se
divierte leyendo y alterando in situ la composición
de un cartel de tienda de mascotas de Londres hasta
convertirlo en algo que bien podria entrar o salir de
Blonde on Blonde o, tan solo, buscar el esquivo sentido
lógico del nonsense.

Porque de hecho, es el mismo Dylan quien se
encarga en sus conciertos -territorio por el que
según él pasa la verdadera obra y se juegan las más
~andes apuestas- de reescribirlas y mutarlas en
vivo Yen directo para el desconcertado placer de sus
fans. Una de las explicaciones para esto es que Dylan
detesta que el público cante con él. Otra es que Dylan
nunca se conforma Yde ahi que se la pase cambiando
él y cambi_ando sus canciones. Una posibilidad es que
Dylan, qmen dice vivir en la u Era del Burlesque" y que
más de una vez se ha definido como un sencillo songand-dance man, mute repertorio y pose de acuerdo con
el público de cada noche para darles su merecido O lo
que se merecen.
Súmese a todas estas variables no el "problema"
de las muchas canciones de Dylan sino el de los
muchos Dylans a lo largo de casi cincuenta años en
el camino.
_El desafio pasa por encontrar un tono común y
mas o menos reconocible que permita identificar al
mismo hombre detrás de todos esos reflejos. Porque ya
saben: Dylan, desde un punto de vista vital y auroral,
hay muchos. Está el falso campesino lanzándose a
la conquista del Greenwich Village, el fabricante en
serie de grandes himnos de protesta, el intimista de
t~~sici~n, el mesías eléctrico y lisérgico vomitando
visionanas canciones de amor/odio, el exiliado folk,
country, el vagabundo carnavalesco, el divorciado
confesional, el apocaliptico cristiano renacido el
idolo indiferente de buena parte de los ochenta: el
arqueólogo germinador de sus propias semillas y
raices con álbumes de venerables y reescritos oldies
como GoodAs I ~een to You y World Gone Wrong, el que
luego de un epifanía se reinventa corno guitarrista
1,a_d ~ animal por siempre live y (leerlo en las páginas
mas mesperadas y fascinantes de su Crónicas Volumen
I) reformula la composición generacional de su
audiencia, el qu~ le canta a la decadencia del amor y
del cuerpo en Time Out of Mind para después invitar
a esa ra_biosa fiesta mitad de bienvenida y mitad de
despedida que son "Love and Theft" y Modern Times.
Sumarle a esto el proceso necesario a la hora de destilar
toda una vida y una trayectoria donde confluyen el
Dylan que se inventa un pasado con el que crea el
futuro de los demás. El Dylan que tiene fama de recluso
y el que, dicen, en ocasiones irrumpe sin avisar en los
ch~ts sobre su persona para reirse de lo que alli se dice
e mtentar convencer a los participantes con un "En

armas y letras• 49

�serio, soy yo, soy Bob". El Dylan que pregunta una
y otra vez quién arrojó un vaso por la ventana de un
hotel de Londres y el Dylan que asegura que Jesús le
movió la cama de otro cuarto de hotel. El Dylan que
le dice a Joan Baez que escribió "Masters of War" por
el clliiero y que varias décadas después, luego de ser
presentado por Jack Nicholson como "El Tio Bobby",
arroja esta canción, bestial y casi irreconocible, al
rostro de su engalanado público en plena Guerra de
Irak I, y agradece sin agradecerle a nadie un Grammy a
toda su carrera invocando el espectro del propio padre

y de Buddy Holly. El Dylan que dice sentirse acabado
para, de pronto, anunciarse renacido. El Dylan que
no hace mucho, en una entrevista telefónica, ante las
palabras de un periodista manifestando su asombro
por el vigor y entusiasmo con que el artista seguía
tocando, cantando y ejecutando esos bailecitos cada
vez más graciosos y elegantes casi todas las noches
en cualquier lugar del mundo, respondió con voz
crocante: "No veo donde está lo asombroso... Es esto o
mudarme a Miami a beber whisky frente al televisor.
¿Usted que elegiría?".
libro Dylan's Visions of Sin, el académico
y ensayista Christopher Rícks se refiere -en una
juguetona pirueta espacio-temporal- a William
Shakespeare como a "ese escritor dylanesco". Semejante
apelativo indignará a los puristas pero -si se trata de
poner obra contra obra y misterio contra misterio- lo
cierto es que no suena fuera de lugar o de proporción.
La luminosa sombra del inglés suele aparecer en las
canciones del norteamericano mientras que más de
un giro del autor de "Jokerman" no desentonaría en
algún monólogo de Hamlet. En una conversación que
Dylan tuvo con Paul Zallo -justamente reconocido
por sus perceptivas y reveladoras entrevistas con
songwriters- el nombre de Shakespeare no demoró
en asomar la cabeza:
"Hay personas que tienen cierta dificultad a la hora
de admitir que Shakespeare es el autor de todo lo que
se le atribuye. ¿A ti te cuesta comprender algo asi?",
pregunta Zollo.
Dylan: "La gente suele tener dificultades para
aceptar todo aquello que los avasalla".
Zollo vuelve a preguntar: "ffe parece que de aquí
a unos años pueda llegarse a pensar lo mismo sobre tu
persona, que dificilmente un solo hombre haya podido
producir una obra tan increíble?"
Dylan: "Puede ser. Puede que miren atrás y que crean
que nadie escribió mis canciones. (Hace una pausa y sigue
en vozbaja) Pero lo cierto es que lo mejor para uno es
no pensar en cómo será percibido en el futuro.
Ala larga, eso acaba haciéndote daño ..."
Zollo otra vez: "¿Pero no tí.enes la
certeza de que hay canciones tuyas
que durarán para siempre?
Dylan:"¿Quiénvaacantarlas?
Mis canciones no están hechas
para que las canten otros...".

CIMCO En su

DYLAM: ,,LA CEMTE SUELE TEMER DIFICULTADES PARA
ACEPTAR TODO AQUELLO QUE LOS A VASALLA".

SEIS Es posible. No hay canción de Dylan que supere
a una canción por Dylan. Es la paradoja de los artistas
verdaderamente universales: empiezan siendo hijos de
su época para acabar siendo padres de su tiempo y su
obra no tí.ene límite pero, al mismo tiempo, empieza
y termina en sí misma. La única forma posible para
que cualquiera de nosotros pueda interpretar o cantar
a Dylan es leyendo las letras de sus canciones.
Como coartada para todo esto, vayan las palabras
del mismo Dylan: "Yo no rompo las reglas porque no
hay reglas" y "Puedes utilizar una canción para hacer
cualquier cosa, ¿sabes?".
"No tengo idea en dónde estoy la mayoría del
tiempo. Ni siquiera me importa... Ahora encuentro la
religiosidad yla filoso.fia en las canciones. No la hallo en
ninguna otra parte. Ahora tan sólo creo en las canciones",
le dijo Bob Dylan al escritor David Gates, en 1997, luego
de muchos años de creer en cualquier cosa menos en
las canciones en general y en las suyas en particular.
Y a Jonathan Lethem en el 2007: "Mis viejas
canciones, tienen algo ... De acuerdo, itienen algo!
Creo que mis canciones han sido versionadas tal vez
no tantas veces como 'White Christmas' o 'Stardust',
pero hay una lista de unas cinco mil grabaciones. Hay
mucha gente cantando esas canciones, así que deben
de tener algo. Si yo fuera yo, yo también versionaría
mis canciones. Muchas de esas canciones que escribi
en 1961 y '62 y '63 y 1973 y 1985. Todavia puedo tocar
muchas de esas canciones y, bueno, ¿cuántos artistas
hicieron canciones así en esos años? Me encanta
Marvin Gaye, me encanta todo eso. ¿Pero cuán seguido
vas a oir 'What's Goin' On'? Quiero decir: ¿quién la
canta hoy? ¿Quién canta T racks of my Tears'? Wónde
cantan eso esta noche?"
Una cosa está clara suceda lo que suceda: Dylan
-a menos que ocurra algo muy extraño e inesperado;
y cosas muy extrañas y muy inesperadas han ocurrido

en su vida y en su obra- salió ha buscar el mercurio
salvaje de ese sonido perdido durante muchos años y,
por fin, lo ha encontrado más sabio y experimentado
y, de algún modo, libre de todo ese conflicto que lo
llevó a dejarlo caer en 1966 y que ahora hasta le permite
pensar en un retiro porque "siempre quise irme en lo
más alto".
Dylan afirmó en Rolling Stone que "Siempre me
dije que me retiraría en lo más alto. Nunca quise
esfumarme o ser considerado alguien acabado. Alguien
que se esfumó o alguien para quien ya pasó su hora.
Y ahora todo está o.k., y he conseguido lo que me
propuse. Siempre quise ser alguien que jamás sería
olvidado".
Deseo concedido.
SIETE Algunas cosas que ha dicho Bob Dylan sobre el

futuro y el destino a lo largo de los años:
"Yo no tengo un rebaño de astrólogos diciéndome lo
que va a suceder. Yo tan sólo me limito a hacer un
movimiento y después otro, esto conduce a aquello".
"El destino es la sensación de que sabes algo sobre
ti mismo que el resto del mundo ignora. La imagen
de ti mismo que tienes en la mente acaba por hacerse
realidad. En cierto modo es algo que debes mantener en
secreto, porque es un sentimiento frágil, y si lo sacas a
la luz, alguien lo destrozará. Más vale guardar todo eso
dentro de uno".
"Soy un firme creyente en la idea de que cuanto más
vives mejor te pones".

PIS: Y, a propósito, antes de terminar -sabiendo
que nos enfrentamos a una historia y a un histórico
interminable, como una piedra que rueda, flotando en
el viento, por siempre joven-, por las dudas, porque
nunca se sabe: se pronuncia Dílan y no Dáilan ~

armas y letras•

51

�l. JACK Y SUS AFFAIRS

~ 1 CARLOS YELÁZOUEZ

Joyce Glassman, pareja sentimental de Jack Kerouac durante un breve
periodo, compartió con otras chicas, comoJoanVollmer eIrene May (M~dou
Fox·en Los subterráneos) el epítome de chicas beat. El papel de las muJeres
dentro del movimiento estaba en segundo plano. Sin embargo, como Carolyn
Cassady, Joyce se inscribió en la primera línea d~l fenóm~no al recoger
su vida junto aJ ack Kerouac en su libro de memona beat Minor Characters.

Memoria beat

oyce o

son:

pasajera en trance

52 •armas y letras

a relación deJack Kerouac con el mundo
femenino fue siempre tormentosa.
Desde la devoción edipica profesada con
religiosidad hacia su madre, pasando por
sudesvaríoamorosoconCarolynCassady,
esposa de Neal, su mejor amigo, hasta la negación de
la paternidad de Janet, su única descendencia, los
problemas para interactuar con el sexo opuesto
serían una constante durante toda su existencia.
Por otra parte, Jack se mantenía en un perpetuo
estado de misterio con las mujeres. El Kerouac que se
mostraba transparente con los amigos, fraterno, afable,
era inalcanzable para ellas. Lo mismo sucedia con la
mayoría de los miembros de la Generación Beat. Quizá
sea ésa una de las razones por las cuales una parte
importante delabiografía beatha sido escrita pormujeres.
De entre los testimonios destaca Minor Characters. A
youngwoman's coming-of-age in the Beat orbit of]ack Kerouac
(1983) de Joyce Johnson (Glassman de soltera),
publicado 25 años después en español con el título
de Personajes secundarios.
Como todo sujeto inmortalizado por la obra
kerouaquiana, Joyce posee un nombre ficticio: en
Angeles desolados es rebautizada como Alyce Newman.
Apareció en el panorama de J ack en un periodo
crucial, de 1957 a 1959. Como su novia, experimentó la
publicación de On the road, el principio de la debacle de
Kerouac y el comienzo de la leyenda beatnik alrededor
del poeta novelista.
Minor Characters arranca con la prehistoria beat.
Aunque Joyce Glassman no lo conoció de primera
mano, resalta el episodio de Luden Carr, un Rimbaud
sin obra, un beat que no escribía. Acosado sexualmente
por David Krammerer, Carr asesina a su perseguidor
el lunes 16 de agosto de 1944 en el Riverside Park y
arroja el cadáver al río Hudson. Después Lucien se
refugia en la compañía de Kerouac. Asisten al cine,
entierran en el parque las gafas de la VÍctima y arrojan
a una alcantarilla el arma con que fue sometido el
perseguidor. Sólo hasta después de casi una jornada
Lucien se entrega a la policía. Jack, al ser dilucidado
por la ley que él sabía del asesinato y no lo había
denunciado oportuna e inmediatamente, es también
encarcelado acusado de complicidad.
Dicho acontecimiento es sin duda un provechoso
ejemplo para evaluar el comportamiento de Jack con
las mujeres. Esta muestra de solidaridad ysoporte sólo

era capaz de prodigarla hacia un amigo, a un varón.
Arriesgarse hasta tal punto, con cierta inconsciencia
de por medio, fue un acto que sólo podia obsequiarle
a quien considerara un igual, intelectual y de género.
Jamás realizaría una hazaña asi por ninguna de sus
parejas amorosas.
Al producirse este contratiempo, no fue ninguno de
sus amigos ni su padre quien sacó a Kerouac dela cárcel,
sino Edie Parker (Edna "Johnnie" Palmer en Vagos
Dharma). Pareja ocasional, novia idílica, Edie solucionó
la situación penal de Jack a cambio de que se casara
con ella. La boda se efectuó, con J ack aún detenido.
Pero para octubre su matrimonio había terminado. El
hecho no puede ser más ilustrativo: Kerouac, quien
ponderaba el mundo masculino, había sido rescatado
por una mujer. No sería la última vez que, ante la
incapacidad de solventar sus problemas morales,
Jack permitiera que una mujer le solucionara la vida.
La más sobresaliente de sus salvadoras seria
su madre Gabrielle. El complejo de hijo pródigo
se convertirá en Kerouac en un rasgo repetitivo,
mecánico, predecible. Ante su incapacidad de vivir
maritalmente con una mujer,Jack dedicaría el resto de
su existencia a refugiarse, en sus momentos de crisis,
en la casa de su madre. Gabrielle, además de figura
protectora y madre pseudoamorosa, servía como una
especie de filtro en los momentos de soledad de su
hijo. Tremendamente crítica con las novias de Jack,
intransigente con sus amigos, otorgaba a la vida de
Kerouac un eterno conflicto de incertidumbre.
Jack era un hombre dividido. Entre las mujeres y
sus amigos. Entre sus amigos y su madre. Entre la vida
yla literatura. Deseaba poder recibir a sus compinches
en casa, pero su madre se oponía, al considerarlos una
mala influencia. La imposición de Gabrielle sobre la
vida de su hijo, servirá para garantizar aJ ack un objeto
para atormentarse y ejercer la culpa. Al principio de su
carrera como escritor soñaba con comprarle una casa
a su madre. El hogar estaría destinado a ser el lugar
perfecto para que él pudiera aislarse a narrar.
Finalmente la propiedad es comprada. Pero la
tiranía de Gabrielle -le desagrada Nueva York-,
obliga a J ack a desmoronar su sueño para complacer
a su madre. Su relación con Gabrielle no podia ser de
otra forma. El destino trágico de madres ausentes,
controladoras o simplemente locas, será el sello de
fábrica de la Generación Beat. En el otro extremo
se encuentra Naomi Ginsberg, la madre de Allen.

armas y letras•

53

�Ingresada en diversas instituciones mentales, ha sido
lobotomjzada y tratada con choques eléctricos.
Sin proponérselo, las madres de J ack y Allen
ejercieron una influencia insoslayable en sus hijos. Una
preponderancia más pronunciada que la que pudieron
inculc~ los padres. Si bien es cierto que Ginsberg decide
hacerse poeta porque su padre lo es, el universo moral
de su obra gira inducido por la locura de su madre. Por
su parte, Gabrielle inculcó en Kerouac la religiosidad
franco-canadiense que lo llevaría a indagar en otros tipos
de fe. Sin esta necesidad apremiante, por entablar un
diálogo divino, que su madre le imprimó desde pequeño,
probablemente Jack nunca se hubiera sumergido en la
práctica del budismo. Una impronta importante de la
literatura beat se basa en la visión. Promovida en Allen
por la locura de Naomi y en Jack por el catolicismo de
Gabrielle, este material seria el que capacitaría a estos
dos autores de un sentimiento de santidad innata.
La renuencia de Jack a abandonarlo todo y como
él mismo decía, marcharse a vivir a una montaña
como un ermitaño, era inspirada por la ausencia. La
muerte de su hermano Gerard a los 5 años, despertó
en Kerouac una irremediable sensación de culpa.
Gabrielle había perdido un hijo; por obligación,Jack
no podía abandonarla. Su deber era llenar el vacío,
aunque fuera de manera deficiente, que el pequeño
creara con su partida.
Pese a la virulencia de su madre,]ack fue apreciado
por ciertas mujeres. Chicas que debían no sólo afrontar
la contradictoria personalidad de Kerouac, sino lidiar
con su madre y con el amor insobornable que sentía
por Neal Cassady. Como se aprecia, el amor de Jack
estaba completamente acaparado. No era nada fácil
para ninguna chica competir por su atención. Sin
embargo, algunas lo intentaron.
2, PERSONAJES SECUNDARIOS

Joyce Glassman tuvo que recorrer un largo camino
para llegar a J ack. Accedió a él a través de Elise
Cowen (Bárbara Lipp en Angeles desolados), una
chica estudiante que conoció a Ginsberg en 1953. A
principios de 1957, Allen programó una cita a ciegas
entre Joyce y Jack. Una breve llamada telefónica los
puso en contacto y acordaron encontrarse en el bar
del HowardJohnson's. Como era de esperarse, pero no
porJoyce,Jack no tenia un centavo. Es ella quien paga
la cena del aún inédito autor. Salchichas Frankfurt,
papas fritas y alubias con catsup Heinz. Una vez más,

54 •armas y letras

es una mujer quien soluciona los contratiempos de
Kerouac al patrocinarle el consumo.
Antes de que Glassman apareciera en su vida,
J ack contaba con funestas experiencias en el campo
femenino. Dos matrimonios, el mencionado con Edie
Parker y hacia 1951 el protagonizado junto a Joan
Haverty (Laura en On the road), con quien, por cierto,
engendró una hija,Janet, que jamás aceptó reconocer
a pesar del asombroso parecido que le encontraron
los involucrados en aquella época. Contradiciendo la
actitud de Kerouac,Janet sí se reconocería en el futuro
como su descendiente. Al igual que William Burroughs
Jr., emularía el camino de su padre y se convertiría en
escritora y adicta a la heroína.
J oyce tenia veintiún años y Jack treinta y cuatro
cuando se conocieron. La situación no podía ser
más incómoda. Kerouac tenia novia. Vivía en el
apartamento de Vicky Rusell (alias de Priscilla
Arminger, Vicky en VagosDharma). Los vagabundeos
deJ ack por el Village desesperaban a Vicky, que hasta
por la informalidad y la holgazanería de su hombre,
lo castigaba negándole el sexo. En la navidad de 1956,
abrumado por la furibunda Vicky, "viajó haciendo
autostop hasta Carolina del Norte para refugiarse,
melancólico, con su madre y su hermana".
En enero de 1957 estaba claro que necesitaba volver.
Aunque el rompimiento con Vicky no había sido oficial,
por ningún motivo Jack podía regresar a la misma
rutina y vapuleo que obtenía de su novia. Era definitivo
que su retorno debía presentarse en otras condiciones.
Sin manifestarlo, deseaba el tipo de comodidad que
sólo una mujer desinteresada puede proveer. Por tal
motivo, la primera noche que se conocieron, Jack se
mudó al apartamento de Joyce. En ella encontró el
confort que sólo se puede obtener de los huevos con
beicon acompañados con compota de manzana de lata
que Joyce le preparaba justo como a él le gustaban.
La vida tranquila y apacible duró poco. Existían
demasiados fantasmas alrededor de la relación. El
fantasma de las mujeres. Las mexicanas Bea Franco
(Terry en On the road) y Esperanza Villanueva (Tristessa
en Tristessa). Además de Mary Carney (Maggie
Cassady en la novela del mismo nombre), la novia de
secundaria. El fantasma de la escritura, castigador e
intratable. Los textos más viables para su publicación,
Los subterráneos y En el camino, llevaban enla congeladora
más de tres años uno y siete el otro. Este fantasma
precipitó otro, el fantasma del viaje, que aun con la

i

i
1
i
&gt;

1

i

1

próxima inminencia de la publicación, acostumbrado
al rechazo editorial, en su interior J ack presentía que
algo saldría mal y al final no verían la luz, por lo que
partió a Tánger para reunirse con William Burroughs.
Más que noviazgo, el episodio entre Joyce y Jack
era un acuerdo. Incluso él estuvo a punto de retomar
su amorío con Vicky Rusell. Una noche llamó aJoyce
para comunicarle que no lo esperara despierta. Dueña
de un impulso poco familiar, ella se situó en un bar
desde donde telefoneó a Jack con la amenaza de que
lo esperaría quince minutos. Si no se presentaba,
terminarían para siempre. Sorpresivamente Jack
apareció y quedó finalizado el capítulo Vicky.
El trato de Jack hacia Joyce era caprichoso. Por
una parte la alentaba a escribir, pero en sus momentos
de indulgencia le decía que ella lo que deseaba era
hijos, algo que todas las mujeres anhelan, incluso
ella, aunque lo negara. Era su prioridad, por encima
de su ambición de convertirse en una gran escritora.
Aunque no lo admitiría abiertamente,Joyce despertó
en él celos profesionales.
Por una novela a medio redactar, Joyce había
recibido un adelanto de 500 dólares de la editorial
Random House. Kerouac jamás lo aceptó, sin embargo,
este suceso lesionó de manera irreconciliable su
relación con Joyce. En primer lugar, todas las cosas
disfrutables que él valoraba sólo eran posibles de
suceder entre hombres. Esa es una de las razones más
importantes porlas que en sus viajesjamás participarían
mujeres. Yen segundo lugar, así como existían hechos
reservados únicamente para la compañía masculina, la
competencia literaria era también exclusiva del mundo
varonil. Al recibir la noticia,Jack enfrentó la innegable
verdad de descubrirse en desventaja ante una persona
de la cual él menospreciaba sus capacidades narrativas.
Jack nunca lo mencionó, jamás se lo confió a nadie,
pero en su interior habitaba una profunda rabia por
el mundo editorial, que mantenía olvidado en un
estante el ejemplar de muestra de On the road. La lejana
publicación de su primera novela, La ciudady el campo,
comenzaba a convertirse en una maldición incapaz
de romperse.
La condena no duró para siempre. El5 de septiembre
de 1957 Viking Press publicó On the road. Al instante,
Jack se convirtió en una celebridad. En parte por la
crítica aparecida en el The Ncw York Times, firmada
por Gilbert Millstein, pero sobre todo por un trabajo
de promoción previo que Ginsberg, supuesto agente

de Jack, y otros beats, había realizado a lo largo del
país, como la edición de Go de John Clellon Homes.
Acontecimientos como el "Renacimiento de San
Francisco", la publicidad atraída por Aullido, más una
hábil campaña en manos de Viking, encumbraron a
On the road en los reflectores.
El tan prometido éxito internacional que Ginsberg
había pronosticado se presentó de la noche ala mañana.
Como en la ficción de Kafka, J ack había sufrido una
metamorfosis al despertar. De la misma forma que en
Samsa, el cambio en Kerouac fue negativo. Siempre
inasible, desestimó aquello que tanto anhelaba. El
merecido reconocimiento de su obra fracturaría para
siempre su manera de relacionarse con las personas.
La primera en advertir la transformación de J ack fue
Joyce Glassman.
Apabullado por la desmedida atención que le
prodigaba todo mundo, Kerouac se refugió en el
alcohol. La gente quería conocer al Rey de los beats:
chicas que antes ni siquiera había oído hablar de él,
se colgaban de su cuello para llevárselo a la cama,
y toda clase de aventureros querían compartirle
sus anécdotas. Para soportar tanta superficialidad,
se dedicaba a la bebida. Incapaz de renunciar a los
cumplidos, porque su inocencia le indicaba que debía
complacer a sus seguidores,]ack se vio imposibilitado
para alejarse de los reflectores y retirarse a su vida
cotidiana, la que le permitía momentos de soledad,
donde no tenía que actuar para nadie, donde podía
volver a ser él,Jack.
Entonces comenzó una lucha silenciosa entreJ oyce
y él. El remordimiento que atormentaba a Joyce, por
haber sido firmada por Random House, mientras que
Jack llevaba once libros escritos y había padecido y
luchado contra la incomprensión del mundo editorial,
se había atenuado. Pero otra preocupación emergió en
ella. La autodestrucción sin sentido que comenzaba a
germinar en su hombre. Acuciada por cierto sentido
del deber, intentó en vano rescatar a Kerouac de su
lenta vocación de suicidarse.

armas y letras, 55

�3. JOYCE &amp; JACK

La intensa vida deJack puede dividirse en tres bloques. El

primero abarca de 1922, año desu nacimiento, hasta 1947.
Los acontecimientos más importantes de este periodo
serán la muerte de su hermano Gerard y su encuentro
co~ William Burroughs y Allen Ginsberg en 1945.
Poco tiempo después llegaría a su vida Neal Cassady.
El segundo apartado va de 1947 a 1957, año de la
publicación de On the road. Intenso lapso en el que
recorrería el camino en compañía de Cassady de
manera compulsiva. Diez años en los que escribiría
once libros y vería publicada su primera novela, La
ciudady el campo. Procrearía una hija y descubriría que
padecía de trornboflebitis.
El tercer bloque comienza en 1959 y termina en
1969, año de su muerte.
Entre el segundo y tercer lapso de su vida hay un
pequeño intersticio, de 1957 a 1959, el breve espacio
correspondiente a su vida conJoyce. Es difícil predecir
cuál de las chicas beats resultó la más enloquecida. El
puesto pueden disputárselo J oan Vollmer Qaneen On
the road) o Carolyn Cassady (Camille en On the road)
o Esperanza Villanueva, incluso Irene May o Luanne
Henderson (Mary Lou en On the road). Lo que sí resulta
sencillo diagnosticar es quién fue la chica beat más
atormentada: Joyce Glassrnan.
Edie Parker siempre deseó a unJack responsable,
estable, amoroso. Joan Haverty lo quería responsable,
proveedor, buen padre. Gabrielle Kerouac, un hijo
modelo, respetable, alejado de los vagos de sus amigos.
Sólo Joyce lo amaba corno era. Ella no pretendía que
dejara de escribir. Sólo aspiraba a permanecer a su
lado. La vitalidad de sus veintiún años la impelió a
soportar todo tipo de vejaciones por él, económicas,

morales, románticas. Dilapidó su adelanto de Randorn
House para abastecerlo de algunas cosas, le envió
dinero para un pasaje de autobús. Lo observó hacer
el ridículo en el Village Vanguard. Su corazón se
rompió incontables veces con la indecisión de Jack
con respecto a su relación: un día eran novios, otros
no. En vano insistió para que dejara de hacer el payaso
totalmente borracho en fiestas. Lo sacó a rastras
de reuniones donde ingería grandes cantidades de
alcohol. Cuidó de él durante su convalecencia por una
golpiza que le propinaron en un bar. Hasta finales de
1959, en que su distanciamiento fue definitivo.
Jack sólo fue capaz de propiciar sufrimiento en
aquellas personas que se interesaron por él. Acusó a
Ginsberg de haberle robado el vacío. A su vez, Allen
lo despidió como a tantos otros locos que habían
pasado por su vida. Despeñado en el alcoholismo,
J ack encegueció ante la modernidad que él mismo
había ayudado a construir. Detestó rabiosamente la
prostitución de sus conceptos.
El dolor que le causó a J oyce capitalizó en Minar
Characters, una obra de una profunda belleza narrativa.
No por nada fue ganadora del Nacional Book Critics
Circle Award en 1983. La honestidad de la narración,
en la que la autora pone en evidencia a J ack y a ella
misma, la convierte en un texto indispensable para
comprender el fenómeno beat. La calidad de la prosa
hace del libro un testamento disfrutable, conmovedor.
Nadie antes de Joyce se había dedicado con tanto
ahínco a relatar el principio de la caída de Jack. La
valentía de Glassman a abrir una herida profunda
de su vida, y a aceptar el rechazo de J ack, es una
invaluable pieza que nos ayuda a construir ese intenso
rompecabezas que fue la Generación Beat ~

BIBLIOCLIPS
oslibrospóstumos sí
pero cerrados por's~
autor antes del final.
Uno de cuentos y
otro de relatos.
Y muchas veces Updike se
"quejó" de que todo el tiempo
le gritaran "iConejo!" desde
automóviles cuando caminaba por
la calle y que su posteridad fuera a
descansar, automáticamente, sobre
el ciclo de cuatro perfectas novelas
y nouvelle coda protagonizadas
por el victorioso perdedor Harry
Angstrom. Updike insistía que, si
por algo merecía él ser recordado
era por sus cuentos. Allí, insistía,
estaba su verdadera grandeza:
en sus piezas breves pero nunca
pequeñas. De ahí que no tuviera
duda ni recato alguno en incluir
su propio "Gesturing" cuando,
a finales del siglo pasado, fue
convocado como editor de la megaantología TheBestAmericanStories of
the Century.
Y no hay libro de cuentos
de Updike que no merezca ser
leído; pero cuáles son los imprescindibles. Seguramente el
temprano pero tan maduro Plumas
de paloma (1962), la recopilación
donde se reúnen las peripecias
protagonizados por el escritor
judío Henry Bech (The Complete
Henry Bech, del 2001), las idas y
vueltas del matrimonio Maple
(The Maples Stories, que se reeditará
con extras el próximo agosto en la
Everyrnan's Iibrary), Conejo en el
recuerdo y otras historias (del 2003 e
incluyendo la nouvelle post-mortem
donde nos enteramos qué fue de
la vida de los descendientes de su
personaje más célebre), el perfecto

D

oo I RODRICO FRESÁM Todavía no asimilada
la enorme mala noticia del adiós de John Updíke el
pasado enero ("Su muerte constituye una pérdida
inconmensurable para nuestra literatura", apuntó
entonces Philip Roth) llega el doble consuelo de dos
nuevos libros del autor de Corre, Conejo.
armas y letras•

57

�y otoñal Lo que resta por vivir (1994)
y la indispensable mega-antología
The Early Stories: 1953 1975 (2009).
¿y está a la altura de semejantes
precedentes My Father's Tears? La
resp~esta es si. Y, además, puede
entenderse como una segunda
parte y retorno a territorios ya
explorados en Lo que resta por vivir
así como una versión anciana del
juvenil Plumas de paloma: dieciocho
historias con protagonistas
-dos de ellas con David Kern,
transparente alter ego del autor
que apareció por primera vez
en su obra a principios de los
sesenta- que intuyen cada vez
más cercana la hora del atardecer.
Hombres y mujeres que saben
que tal vez ese sea el último viaje
al extranjero (un accidentado
pero curiosamente vivificante
periplo español, un impensado
flirteo indio, un curioso episodio
marroquí) o la última oportunidad
que tendrán para explicarle cómo
fueron las cosas a un ser querido
que ya no los quiere tanto o que
los quiere mucho más de lo que
se merecen. O, como en UPersonal

Archeologyn, inquilinos de paso
y preocupados por averiguar qué
fue de quiénes los precedieron en
la vida y en la casa que ahora es
suya pero que, tarde o temprano,
será de otros. El pasado -esta
vez íntimo y personal- es el tema
de "The Walk With Elizanne,
donde un veterano Kern regresa
a la escena de su primer beso
cincuenta años después o,
en el relato que da nombre al
libro, se evoca la figura ausente
pero omnipresente del padre.
Mención aparte merece
la micro novela "Varieties of
Religious Experiencen. Se sabe que
Updike en su momento entregó al
editor de ficción del medio donde
publicaba casi todo lo suyo desde
hace décadas - The New Yorkerestas páginas formidables. Pero
-todavía estaba cercano aquel
11 de septiembre del 2001- a los
editores del semanario les pareció
un tanto arriesgado, decidieron
pasar, y Updike no demoró en
colocar "Varieties of Religious
Experience en las páginas de The
Atlantic. El cuento en cuestión

está dividido en cuatro bloques
narrativos: el primero lo ocupa un
maduro abogado de Cincinnati de
visita en Nueva York. el día en que
los aviones se estrellan contra las
torres; el segundo transcurre en un
strip-club de Florida al que acude
el terrorista e inminente 'mártirn
Muhammad Atta para sumergirse
en la inmoralidad y corrupción
de Occidente y asi, asqueado,
acceder a la inspiración divina;
el tercero transcurre en uno de
los rascacielos del World Trade
Center donde un financista que
ha quedado atrapado se dispone
a saltar por una de las ventanas;
y el cuarto segmento cuenta lo
que sucede dentro del vuelo 93
de United. Leerlo y temblar y
emocionarse ycomprender por qué
Updike aseguraba que lo suyo era
la corta distancia de largo alcance.
Y el Updike poeta, seguro,
está por debajo del Updike
novelista, del Updike cuentista,
del Updike ensayista y del
Updike memorialista (no he
leído sus cinco libros infantiles
ni su única obra de teatro); pero

...LOS ÚLTIMOS MOMENTOS DE UNA
COMPUTADORA PERSONAL QUE SE
DESENCHUFA PARA SIEMPRE, Y ESA
FOTO EN LA PORTADA EN LA QUE UPDIKE
PARECE ALEJARSE POR EL CAMINO
PERO, ANTES DE DESAPARECER, SE DA
VUELTA Y NOS MIRA.

1

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LA OBRA EN VERSO DE UPDIKE
-REUNIDA EN COLLECTED POEMS (1953·
1993), AUMENTADA POR AMERICANA

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1

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1

(2001) Y, AHORA, POR ENDPOINT-

§

TIENE MUCHO DE SERIO DIVERTIMENTO

1
1

Y DE CONTUNDENTE LICEREZA.

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I&gt;

1

•i

:a
58

esto no significa que sus versos
no merezcan interés y elogio.
La obra en verso de Updike
- reunida en Collected Poe:ms (19531993), aumentada por Americana
(2001) y, ahora, por Endpointtiene mucho de serio divertimento
y de contundente ligereza.
Versos libres que, en realidad,
son descripciones capturadas
de momentos y de personas y de
sentimientos que, en ocasiones,
parecen arrancados a cualquiera
de las páginas de su obra narrativa
en la que Updike (seguramente
uno de los más grandes escritores
"sensorialesn junto a Proust y
a Nabokov) descollaba al
sintetizar inmensidades del alma y
magnificando liricamence detalles
y momentos.
Pero Endpoint -por más que,
como en ocasiones anteriores, se
describan viajes y se rememoren
amigos o hasta viejas pero nunca
envejecidas fantasías sexuales de
la adolescencia-es especialmente
importante, porque lo que aqu1
narra Updike, en oraciones
desflecadas, es la inminencia

de su propio fin. "Endpointn
los claroscuros de la despedida
-veintisiete páginas y ciclo de
tiñen todo el libro: se recuerda
breves poemas escritos entre
otra vez al fantasma del padre, se
marzo del 2002 y diciembre del
invocan los sitios a los que ya no
2008- puede leerse como una
se volverá o se miran por última
suerte de autobiografía de su
vez, yse dedica tiempo apensar en
muerte. Estrofas que arrancan
los adelantados en el viaje de ida:
celebrando los cumpleaños
el magnifico "Stolenn (compuesto
del crepúsculo y que, en algún
como respuesta a la muerte de
momento, advierten "¿Una
su mentor William Maxwell),
llamada de advertencia? Parece
un hasta siempre al cantante
que la muerte ha encontrado /
Frankie l.aine y al golfista Payne
Los portales por los que entrará:
Stewart, los últimos momentos
mis pulmonesn. Ysigue con "Días
de una computadora personal que
después, los resultados llegaron
se desenchufa para siempre, y esa
casi casualmente / La glándula,
foto en la portada enla que Updike
sometida a la biopsia, reveló la
parece alejarse por el camino pero,
metástasisn. El breve "Requiemn
antes de desaparecer, se da vuelta
apunta: "Me di cuenta el otro día:
y nos mira.
/ Cuando yo muera, nadie dirá
"Por favor, sigue siendo tú
/ "iOh, qué penal Tan joven, tan
mismo\ instruyó Maxwell en la
promisorio / iProfundidades que
última carta que envió a Updike,
jamás llegaron a explorarset / En
su más dedicado pupilo.
cambio, un encogerse de hombros
YUpdike-alumnoobedientey
y ojos sin lágrimas saludarán a
maestro entregado yencandilador
mi postergado fallecimiento / El
por encima de todo eclipse- está
comentario más común será, lo sé,
más vivo que muchos, aunque ya
/ 'Pensé que había muerto hace ya
no esté entre nosotros.
varios años'n.
Y sí, sigue siendo el mismo,
Entre uno y otro extremo,
sigue siendo John Updike ~

•armas y letras

armas y letras. 59

�A tA LETRA
iblioteca personal es
la vuelta al día en
cincuenta yun mundos
infinitos. Leer este
libro de ciento treinta páginas
es leer no sé cuántos libros de no
sé cuántas páginas; es conocer
a los autores compilados en él
y a todos los autores de los que
ellos hablan. El resultado es la
exposición de muchos intereses,
el contacto con muchas épocas y
lenguas, la acumulación de muchas
anécdotas, aparte de ser, por
supuesto, el reflejo de tantos estilos
de expresión, humores, niveles y
matices de angustia existencial
como escritores antologados.
La antología abre con la
encantadora voz de Mariana
Frenk, Westheim, la persona
de mayor edad del conjunto de
escritores reunidos. Esta escritora,
que nació en Hamburgo en 1898 y
que murió en la ciudad de México
ciento y tantos años más tarde,
fue una figura iluminadora en
nuestro panorama cultural. Se
dice que su lectura de Rulfo, cuya
obra recién publicada ella tradujo
al alemán, impuso mundialmente
la literatura de Juan Rulfo. Al leer
su respuesta a las formulaciones
del antologador, de paso entramos
en contacto con sus lecturas, las
de aquel momento, que leía La
letra E de Augusto Monterroso,
hasta las lecturas que espontánea
y azarosamente recordó, y que
llegan a Sófocles pasando por
Thomas Mann, García Márquez y
Hofmannsthal, "escritor austriaco,
que escribió entre muchas otras
cosas gran parte de los libretos
para las óperas de Richard Strauss,
gran amigo suyo", según apunta

B

Biblioteca personal
IV /IV
~

oo I BARBAR.A JACOBS Entre los libros en mi
biblioteca personal tengo uno con el título Biblioteca
personal. Se trata de una compilación que hizo
Javier Aranda Luna de cincuenta y un respuestas
de cincuenta y un escritores a propósito de sus
lecturas. La encuesta pretendía hacer una guía
de lecturas al público de La Jornada de los Libros, el
suplemento cultural en donde las respuestas se
fueron publicando a lo largo de 1988, además de
ofrecer un panorama de lo que se leía en México
en aquel momento, hoy hace veinte años.
Mariana Frenk. En apenas una
cuartilla y media, nos habla de
literatura, de música, de política.
Pasa de la tragedia griega a la
tragedia nazi, y es capaz de
referirse tanto a las Conversaciones
a larga distancia de una escritora
a quien ella misma define como
desconocida, la alemana Marie
Luise Kaschnitz, como al ~uijote,
del que comenta, "Qué sabiduría
y qué alegría de vivir".
Entre las anécdotas literarias
que Biblioteca personal recoge, está
la que recuerda Héctor Aguilar
Camín en ocasión de haber visto la
última película de John Houston,
Los muertos, basada en el cuento
"Los muertos" de James Joyce.
Según esto, en su momento un
francés interpeló a J oyce en un
bar y le dijo que su Ulises era un

libro trivial. "Sí, respondióJoyce, y
también es un libro cuatrivial."
De los principios de orden
que un escritor adopta de otro
para abrirse paso en el mundo
de la lectura y de las bibliotecas,
el que David Huerta aprendió de
Borges consiste en que no hay
que empeñarse en conservar los
ejemplares que uno leyó, sino que
basta con guardar en lo posible
las mismas ediciones. Supongo
que esta posibilidad resulta más
sensata que la de empeñarse en
preservar o reencontrar los mismos
ejemplares, pero quizá debido a
alguna modalidad de la locura de
lector y la locura de lectura que
padezco a mí me tienta más salvar
los mismos ejemplares.
Por su parte, Ramón Xirau se
acoge a las razones para vivir que

armas y letras.

61

�encontró en Bertrand Russell.
"Tres pasiones, sencillas pero
arrolladoramente fuertes, han
gobernado mi vida: el anhelo
de amor, la búsqueda del
conocimiento y la piedad por los
sufrimientos humanos." El rastreo
que hace Vicente Leñero de la
única influencia que Juan Rulfo
admitió de Pedro Páramo es tan
interesante, curioso y entretenido
que merece ser un texto íntegro en
la bibliografía del propio Leñero.
No diré que un cuento, porque
aunque lo parezca no es ficción.
Las dos páginas de Sergio Pitol
transmiten conmovedoramente
su autobiografía completa. Y
me gustaría leer el ensayo que
Eduardo Lizalde anunció, "Joyce
y la ópera", cuando contestó la
encuesta para La Jornada de los
Libros. Fue destacable enterarme
de que José Joaquín Blanco
admitiera que llevaba veinte años
tratando de terminar la lectura de
Guerra y paz sin conseguirlo. (Hoy
le recomendaría intentar la hazaña
a través de la nueva traducción del
original ruso al español, completa
y fiel, de Lydia Kúper, salida del
Taller de Mario Muchnik en 2003.)
Pero de la Biblioteca personal de
cincuenta y un autores compilados
por el antologador, vuelvo a mi
propia biblioteca personal, que
ciertamente habla de mí. Refleja
todos mis intereses y a mí incluso
me recuerda desde cuándo cada
uno de esos intereses despertó en
mí. Al repasar los títulos de los
volúmenes que los recogen me
queda claro qué temas han dado
forma a mi curiosidad, y al repasar
la historia de los ejemplares en sí
distingo desde cuándo me aficioné
no sólo a cada uno de los temas
que me han llamado la atención

62 • armas y letras

sino a la manera en que los he
abordado, que ha sido a través de
los libros y de la lectura. Quiero
decir que mi biblioteca personal
es mi autobiografía; los libros que
la integran cuentan mi vida.
A la vista, mi interés por la
medicina desde todos sus ángulos,
libros de brujería, de primeros
auxilios, de medicina naturista, de
anatomía, de psicología; libros de
filosofía, de religión, de esoterismo;
libros de historia, de educación,
de biología, de botánica; libros
de danza; libros de escritura a
partir de uno de los símbolos que
empieza con el punto, e inclu~
so libros en alfabeto Morse, en
el relieve Braille o de diversas
taquigrafías o estenografías; libros
de historia de los números; libros
de fotografía, de cine, de teatro,
de música, de dibujo, pintura,
escultura, arquitectura, de arte
en general; libros de viaje. Tengo
libros de perros, de gatos, de
caballos. Aunque la mayoría de los
libros técnicos que tengo se refiere
a la lengua y la escritura, también
ocupan un lugar en mi biblioteca
libros sobre cómo funcionan las
cosas, cosas como una instalación
eléctrica, por ejemplo. Y aunque
ciertamente poseo libros de
ciencia, mi acercamiento a las
ciencias ha sido más bien a través
de biografías de hombres de
ciencia, o de autobiografías, o de
diarios, o de cartas, o de anécdotas.
Pero mi biblioteca por supuesto
tiene más libros de literatura y
sobre literatura que de ninguna
otra materia.
He identificado muchos de
mis libros con mi nombre y la
fecha en que los compré, y entre
las páginas de algunos de ellos
puedo encontrar desde la flor seca

tradicional hasta una carfa o una
fotografía o qué sé yo qué pero
una representación de la memoria
hasta entonces traspapelada y
olvidada. Cuando me ha sido
posible, he guardado entre las
tapas de mis libros recortes de
prensa que se refieran al autor o
a la obra. Asimismo, preservo en
ellos el ticket de compra, pero
que yo recuerde nunca he dejado
atrapado dentro de las páginas de
un libro ningún billete ni tampoco
me lo he encontrado. Antes
subrayaba frases o pasajes más
que ahora, y antes, igualmente,
escribía más que ahora notas
en sus márgenes. Y así como me
fascina toparme con anotaciones
o subrayados que en un libro de
segunda mano un lector anterior a
mí hubiera hecho, me arrepiento de
las anotaciones y subrayados con
los que yo los he marcado y con los
que algún día a su vez se podrán
encontrar los lectores posteriores
a mí. Acepto que mi biblioteca
personal hable de mí, pero me
resisto a que se pase de la raya y
hable demasiado. Cada vez que he
tenido la oportunidad, he borrado
tachado o inclusive recortado y
destruido las anotaciones y los
subrayados con los cuales, a lo
largo ya de más de medio siglo,
torpemente he ido dejando huella
de mi paso por las páginas de
demasiados libros.
Una de las más curiosas
incorporaciones recientes a mi
biblioteca es Alicia para niños. Se
trata de una versión de Alicia en
el país de las maravillas hecha por
el propio Lewis Carroll en la
Pascua de 1890 en Inglaterra. En
el prefacio, que el autor dirige a
las mamás de los niños, explica
que si la versión original ha sido

O/

leída por niños de cinco años en
adelante, la versión para niños
podrá ser leída por niños menores
de cinco años o de "cero a cinco
años", precisa Carroll. ¿Leída?,
se pregunta. No, se contesta.
"Digamos más bien que ojeada,
arrullada, puesta bajo la almohada,
arrugada y besada por niños que
no saben leer y que mucho menos
saben gramática." Comoquiera
que sea, el tomo de Alicia para niños
del que hablo es una traducción
de José Emilio Pacheco al español
y que Ediciones Era publicó en
México en 2007. Después de leerlo,
besarlo y arrullarlo, lo situé en un
estante de mi biblioteca junto con
una serie de ediciones diferentes
y en diferentes idiomas que poseo
de Alicia en el país de las maravillas,
siempre con las ilustraciones en
blanco y negro de J ohn Tenniel, el
ilustrador original.
Si el contenido de mi biblioteca
habla de mí, su orden grita de

mí, podría confesar. Me refiero
a que buena parte de este orden
de mis libros obedece al orden de
mi trabajo. Formo conjuntos de
los libros que respectivamente
me han servido para escribir mi
literatura. Así, a simple vista sé
en cuáles repisas de mi biblioteca
se encuentra el taller o la cocina
de cuál de mis trabajos. Cuando
este orden se presta a mayor caos
es cuando alguno de los libros
me sirve más de una vez, es decir,
cuando me sirve para más de uno
de mis propios títulos. Así, llega
a desesperarme el hecho de que
en mis conjuntos no pueda haber
más de una vez todos los libros de
y sobre determinado autor, que
será el que más releo, y con mayor
razón al desarrollar mi oficio de
escribir. Y si admito que este
autor de referencia y de consulta
continuas no sea sólo uno, sino que
suela referirse por lo menos a dos
o a tres o incluso a más autores,

se entenderá por qué el orden de
mi biblioteca personal no sólo se
presta al caos, y no sólo habla y
grita de mí, sino que a mí misma
me caotiza y me provoca gritar.
De hecho, sueño con alterar este
orden y dar con otro, y a mí menos
que a nadie me extrañará que el
nuevo orden con el que diera tarde
o temprano terminara por volver a
desquiciarme, por caotjzarme una
vez más. Pues cualquier orden
que encontrara no haría más que
reflejar mi interior que, hélas, es
el de una lectora succionada por
una impureza que padece en alto
grado, en grado de gravedad, y
que se refiere a la impureza de la
locura de leer.
Ignoro de cuántos volúmenes
conste mi biblioteca, pero sé que
sin mis libros, sin la posibilidad
de releerlos, o por lo menos de
ojearlos, de arrugarlos contra mi
pecho y ponerlos bajo mi almohada,
ciertamente no podría vivir ~

armas y letras•

63

�!.El.RAS AL MARGEN

LA RONDA
DE LOS ROSTROS

~ 1 EDUARDO .AMTOMIO

P.ARR.A

eambular por la urbe mirando los
rostros de la gente puede ser, sí nos
lo proponemos, tan interesante como
quedarse en casa leyendo un buen libro.
Ambas actividades sirven para
estimular la imaginación, nos
ayudan a reforzar nuestra manera
de conocer a las personas, de
profundizar en la superficialidad
de sus rasgos o de sus actos,
y satisfacen esa necesidad tan
humana de nutrir nuestro cerebro
con trozos de historias ajenas;
es decir, entretienen, divierten
e ilustran a un tiempo. Además,
en ocasiones incluso resultan
complementarias; corno en las
novelas y relatos actuales pocas
veces se describe físicamente a
los personajes, una carrúnata por
la calle con el fin de observar
con atención a los transeúntes
puede conducirnos a hallazgos
que cubran ese hueco: las facciones
de un vendedor ambulante, de la
muchacha que corre para no llegar
tarde a una cita, o las del borracho
que se sostiene de una pared,
son susceptibles de amoldarse al
cuerpo de los protagonistas de la
novela que aguarda sobre el buró.
Una de las virtudes de la
literatura -y no la menor- es
mostrarnos la infinita variedad
de caracteres que se da entre los
seres humanos. Las diferencias

de percepción, de conducta y de
temperamento entre individuos
de una misma especie, de una
misma nación, incluso de una
misma familia. Cuando leernos,
detectamos en los personajes sus
semejanzas con nosotros, si, pero
sobre todo nos reconocernos en
las diferencias. Y al hacerlo nos
recorre por dentro una extraña
sensación de gusto mezclado con
inquietud: la heterogeneidad de
la llamada raza humana es motivo
de orgullo, pero al mismo tiempo
nos otorga la certeza de que jamás
llegaremos a comprenderla por
completo, de que siempre habrá
en quienes nos rodean reacciones,
convicciones y creencias que nos
parecerán inconcebibles. ¿Por
qué? No existe respuesta; o, si la
hay, es bastante simple: porque
asi está diseñado el mundo y ése
es su funcionamiento. No queda
más remedio que adaptarse ... Y
corno la literatura no es sino un
reflejo artistico, conceptualizado,
de este mundo, es posible que un
repaso de los rostros anónimos
de la multitud que suele poblar
las calles de cualquier ciudad nos
acerque un poco a su comprensión,

o por lo menos nos dé la confianza
necesaria para enfrentarlo sin tanta
angustia.
Por lo regular, cuando uno
cierra la puerta de su casa tras
de sí no repara en la gente que
pulula alrededor. ¿Para qué, sí
casi siempre son los mismos y ya
sabemos que están ahí? ¿Qué de
nuevo pueden decirnos sus caras?
Sin embargo, el anciano sentado
en un banquito cerca de la esquina
debe tener una historia, ¿no? Ytal
vez· esa historia esté reflejada en
la gorra militar, verde-olivo, llena
de manchas de grasa y con algunos
desgarrones que cubre sus canas
hirsutas. O en la hacha del cigarro,
aún humeante, que se mezcla con
su bigote y barba tricolor (negra,
gris, blanca). O en las arrugas, que
a primera vista parecen parte de
sus largas cejas de fauno o de las
patillas que amenazan con devorar
la cara entera. Se trata de un viejo
casi sin rostro, más bien un montón
de pelos con ciertas zonas rosáceas
y dos agujeros brillantes por
donde contempla nuestro paso.
Una esfinge pilosa cuyo único
signo de vida es el movimiento
de lo que suponernos son sus
labios, cuando sin meter las manos
absorbe el último jirón humeante
del cigarro para después de unos
segundos dejarlo escapar sin prisa
por la nariz. ¿Cómo es su vida?
¿Cómo ha sido? No sería difícil
imaginarla. Incluso el fulgor de sus
pupilas es una suerte de invitación

CUANDO LEEMOS, DETECTAMOS EN LOS PERSONAJES SUS SEMEJANZAS
CON NOSOTROS, SÍ, PERO SOBRE TODO NOS RECONOCEMOS EM LAS
DIFERENCIAS.
armas y letras•

64 •armas y letras

65

�:j

a que detengamos el paseo y nos
sentemos a mirarlo más despacio,
pero hacerlo significaría sacrificar
la variedad, sobre todo ahora que
camina rumbo a nosotros una niña
con aspecto de pordiosera.
Aunque la gente acostumbra
afirmar que la niñez es hermosa en
si, esta muchachita resulta bastante
fea. Sus labios gruesos en exceso
caen demasiado hacia el mentón,
convirtiendo la mitad inferior de
su rostro en una boca desmesurada.
Sus ojos sin brillo, adormilados,
carecen de expresión y se sitúan
también más abajo de lo normal,
o de lo común. En consecuencia,
su frente amplisima le otorga un
engañoso aspecto de calvicie, a pesar
de que su cabello es abundante,
ensortijado, rasposo. El único rasgo
en ella que no resulta desagradable
a la vista son las orejas, éstas si en
su lugar, proporcionadas, incluso
podríamos decir que armónicas, si
hubiera en su semblante otra cosa
con la que pudieran armonizar.
No debe cumplir aún los once
años, pero es evidente que cuenta
con una historia que sus facciones
pugnan por narrar a gritos. Una
historia triste, seguro. Cuando
está a dos pasos de mí, meto la
mano en el bolsillo para sacar unas
monedas, mas la niña ni se detiene,
ni me ve, ni me pide nada: pasa de
largo dejando en el aire una estela
de aroma a limpio, a jabón de
manzanilla, que en un segundo,
como si diera vuelta a la página,
desmiente mis impresiones sobre
ella, provocándome un desconcierto
notorio: una joven parada en un
portal varios metros adelante me
ve y sonríe divertida.
Es rubia, de cara afilada, frente
estrecha y mentón hendido. El
cabello cubre sus orejas. La sonrisa

66 • armas y letras

deja al descubierto unos dientes
no muy blancos y le abre algunos
surcos apenas perceptibles en
torno a sus ojos pequeños. Al
sentir a su vez que la observo,
sus pómulos enrojecen. Entiende
que me he dado cuenta de que
se burla de mí, y ahora baja la
vista con discreción sin dejar
de sonreír. Entonces trato de
imaginar cuál será su historia yun
bloqueo repentino me lo impide:
proviene de mi convicción de
estar expuesto ante ella; de la
seguridad de que sus pupilas
me estudiaron las facciones
durante unos segundos, los
suficientes para comprender mi
desconcierto ante el aroma de la
niña e imaginar lo que he estado
haciendo desde que sali de casa.
Paso a su lado incómodo, con la
sensación de hallarme en la casa
de los espejos de cualquier feria
pueblerina. Ella no alza la vista,
pero al alejarme siento su mirada
ahora en mi nuca. Me sigue
observando y quizá su sonrisa
haya ascendido hasta convertirse
en franca carcajada. Carajo.
Mientras contemplo otros
rostros, muchos, sin que ninguno
atrape mi atención ni excite mi
imaginario, recuerdo algunos
libros donde se habla de la
actividad que realizo. Por lo
menos dos. En uno delos relatos de
Historias del Lontananza, de David
Toscana, los personajes matan el
ocio "jugando a las biografías": en
vez de salir de paseo, se sientan
afuera de la tlapalería donde
trabajan, escasa de clientes, y
observan a las personas que
pasan para "inventarles una
vida". El otro es un ensayo de
Virginia Woolf donde cuenta
cómo, durante sus recorridos

en tren, ejercita la fantasía, la
imaginación literaria, tratando
de construirles con todo detalle
una historia a sus compañeros de
vagón: de dónde vienen, a dónde
van, cuál es el motivo de su viaje,
sus desgracias, sus anhelos, sus
alegrías; imagina la casa en que
viven, su pueblo de origen, los
miembros de su familia. Al término
del trayecto, dice la escritora,
uno puede traer en la cabeza
dos o tres novelas completas.
Es decir, es como si hubiera
leido durante todo el camino.
En ciertos relatos incluso se
describen técnicas deductivas que
podrían servir para enriquecer este
ejercicio. Pienso en las aventuras
de Sherlock Holmes, de Arthur
Corran Doyle, y en la trilogía Tu
rostro mañana, de Javier Marías,
novelas en las que se "enseña a
mirar a los demás" con fines de
conocimiento. Detectivescas las
primeras y las otras de espionaje, en
ellas los personajes analizan hasta
el último detalle de las expresiones
de la gente para conocerlos a
profundidad, con certeza absoluta.
Pero, en lo personal, prefiero la
observación al azar, sin método,
dejándome llevar por lo que atraiga
mi vista en esta ronda de los rostros
anónimos por la calle. Como la
sonrisa enchocolatada de aquel
bebé que me ve corno si yo fuera
Santa Claus desde la profundidad
de unas pupilas negras en medio de
su cara redonda, o la mueca cómica
de la modelo que se muestra ante mí
en ese anuncio panorámico cuatro
pisos más arriba de la banqueta, o la
cicatriz del lavacoches cuya mirada
me atraviesa igual que si yo fuera de
cristal, inmerso en su pensamiento,
en su drama biográfico, en su
circunstancia actual... ..._,

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LIZBET CARCiA RODRiCUEZ

...no soy consciente d l &gt;q 1c hago.
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armas y letras. 69

�oo I LIZBET CARCi.A RODRÍCUEZ

...no soy consciente de lo que hago.
Solo después de un rato defamiliarización veo en qué he estado metido.
No tengo miedo de hacer cambios(.) porque el cuadro tiene vida propia.
Intento dejar que se exprese.
JacksonPollock

Patricio Rodríguez asume el calado en papel como norma de vida.
Cala disciplinadamente todos los días, salvo algunos sábados o
domingos; se hace acompañar de música -comprometida, dice- e
intenta renovarse en su intención de otorgar contemporaneidad a la
práctica ancestral del calado.

Innovando el arte milenario del

n lenguaje nada formal impera en su
fase primigenia. Patricio rehúsa lo que
llama "bocetear mucho" y deja que un
pequeño dibujo casi garabato sea el
preámbulo para desatar su universo
creativo sobre un gran pliego de papel.
Originario del emblemático barrio habanero de El
Vedado, y actualmente residente en Monterrey, el artista
cala manualmente con una cuchilla o cutter creando un
precedente al trabajar grandes formatos en un nivel de
complejidad que acrecienta el valor de su objeto artístico.
Históricamente se ha asociado esta técnica aun asunto
másartesanalqueartístico,sínembargoPatrícíorecurreala
confrontación, al descubrimiento y al desafío de mantener
sus parámetros creativos dentro del ámbito del arte.
"Estaesunademísconstantes,mípropósitoesutilizar
una técnica que verdaderamente es muy artesanal,

muy folklóríca, desarrollarla, hacer mis propias
experimentaciones y lograr piezas contemporáneas,
actuales. Desde mis inicios han pasado diez años y
mientras más avanzo, más voy encontrando variantes".
Ingresó a los doce años a la Escuela Elemental
de Artes Plásticas de La Habana, un tiempo imprescindible para inmiscuirse tempranamente en las
tendencias de actualidad del arte contemporáneo.
"De niño siempre tuve la inquietud de dibujar,
mí madre de alguna manera se da cuenta de eso y me
lleva a la Escuela Elemental donde me enseñaron una
amalgama de las artes plásticas; conocí diferentes
técnicas, pintura, grabado, algo de escultura,
rnodelaje... pero descubrir el grabado me embrujó, era
algo bien gráfico que resultaba fascinante".
En 1995 continúa sus estudios en la Academia
Nacional de Bellas Artes San Alejandro, pilar del de-

armas y letras•

69

�sarrollo de las artes visuales en América Latina y 8
Caribe, una institución cuyos muros encierran en si
mismos cierta concepción poética de la plástica.
"Es una academia con base en la técnica, tiene
mucho prestigio, hay buenos profesores preocupados
porque los alumnos se apropien de herramientas
para desarrollar propuestas artisticas más elevadas.
En este periodo asimilé una profundización de las
variantes de las artes plásticas; ya yo sabía que quería
especializarme en grabado, cuya base son los dibujos
de alto contraste blanco y negro sobre todo. Luego
conocí el calado; ya había hecho alguna que otra
cosita con cuchilla, de cierta similitud, pero no sabía
exactamente qué era. Me adentré en el papel calado
como una forma en la cual con pocos elementos puede
lograrse algo gráfico relacionado con el grabado,
aunque no hay impresión. Para mi esto es lo único

El impetu productivo detonaría luego con un
cambio rotundo: Monterrey se abrió paso, no sólo
como una ciudad desconocida, sino como la puerta a
otro sistema con diferentes órdenes sociales, políticos,
artísticos, comerciales.
"Aquí ha aumentado mi ritmo de trabajo, también
la calidad; están influyendo muchas cosas, cambios
de vida, Internet, el sistema capitalista, todo eso
ha producido un cambio en mi obra que me nutre,
me alegra y me da deseos de seguir, porque veo en
poco tiempo un cambio sustancial, un crecimiento
en la parte artística, en la parte humana, sensible.
Encontrarme distante, incluido en un medio
cultural al cual pertenezco porque es un lenguaje
universal, pero con criterios diferentes a los que yo
traía, me ha hecho navegar en ese mar y absorber
las particularidades del nuevo mundo ante mis ojos.

8 artista centra su estructura en la multiplicidad de
formas, en las derivaciones de un proceso creativo que
ha considerado a ratos tan desgarrador como los cortes
mismos que hace ala hoja de papel, maneja a través de los
fondos unagama de color elemental, sugerente yelegante.
"Es como un juego, pienso una pieza y un fondo,
aunque en mi obra más reciente hay una pieza
principal con dos fondos, pero todo es un conjunto,
una misma pieza que no se puede desvincular, es un
todo y funciona como un todo. En mi proceso creativo
hay mucho del azar, me imagino la pieza pero el
resultado siempre es diferente, voy incorporando, voy
creciendo y creando ese juego del azar".
Tiende al uso de imágenes humanas contrapuestas
con la naturaleza y la invención, el resultado es una
representación gráfica única, una cartografía novedosa
que provoca presencias muy habaneras en su obra;

8 rigor académico y la influencia de importantes
artistas de su país como Belquis Ayón, Richard
Alexander, Norberto Marrero y Eduardo Hemández
moldearon la génesis de sus formas expresivas, un
repaso general a su trabajo advertiría el testimonio
cronológico de la perfección alcanzada.
Confiesa además el influjo de artistas cubanos
como Agustín Bejarano, Rene Peña, el grupo Los
Carpinteros, Abel Barroso, Sandra Ramos, yde figuras
internacionales como René Magritte, Andy WarhoL
Jackson Pollock, Damien Hirst, Gabriel Orozco.
Otras formas de arte nutren la inspiración de
Patricio, básicamente la música, la literatura y el cine.
"Al trabajar me acompaño de música, sobre todo
la música comprometida, con buenos mensajes; calo
con música, me levanto y me acuesto con música, es
mi compañera más fiel."

Innovando el arte milenario del

que los desvincula, y desde ese momento lo asumí
como algo que quería y podía formar parte de mi
discurso artístico".
Rodríguez continuó con su especialidad, hizo
grabado en madera, xilografía, calcografía, grabado
en metal, pero siempre mantuvo la preponderancia
del calado. Alos 17 años realizó su primera exposición
"Rostros y ciudad" compuesta por diez piezas de
papel calado en la sede del Instituto Cubano del
Libro en el Palacio del Segundo Cabo; sobrevendrían
exposiciones en la Feria Internacional del Libro de
La Habana; "Los rostros del calado", en la Galería
Guernica de La Casa del Joven Creador en la
ciudad cubana de Las Tunas; "Volverán las oscuras
golondrinas", en el :\iiemorial José Marcí, y "Calar
los límites" en el Centro Cultural Cinematográfico
Charles Chaplin.

70 • armas y letras

Y ahora he incorporado algunos iconos mexicanos,
aunque ya yo había hecho en Cuba calados referentes
a la Virgen de Guadalupe, a las deidades y me gusta
hacerlo como un tributo, pero pintar de pronto
algo como el Cerro de la Silla es una manera más de
incorporarme."
UCHO DELAZA Y

D

E

"Cuando yo estudiaba nos obligaban aque boceteáramos
mucho, yo lo veía aburrido, si preconcebía la idea
de manera muy elaborada me aburría a la hora de
trabajarlo, entonces lo comencé a plantear de una
manera muy pequeña, hago pequeños bocetos,
concibo a grandes rasgos la idea y en el transcurso
de la realización de la pieza aparecen los problemas,
ahí es donde me entretengo, en ir solucionando esas
formas técnicas".

la ciudad influye sin dudas en la propulsión de su
sensibilidad artística.
"En algunas piezas he tocado el tema dela migración
cubana, la ciudad como punto de partida, como nido,
como algo que de alguna manera es tu lugar, donde
conservas tus recuerdos, las cosas que te hicieron más
feliz o más triste. La ciudad siempre está presente, mi
obra tiene toda esa carga que implica haber nacido
en una ciudad como La Habana, llena de historia, de
tiempo perdido, de tiempo sin alcanzar y de tanta
metáfora. Ahora que me desprendí porque ya no vivo
físicamente en ella, la ciudad está de una manera
muy simbólica, el desgarre ahí está aunque no haya
una imagen que te muestre la nostalgia, está la mano
del individuo que siente: muchas veces fondeo con
mosaicos legendarios de La Habana Vieja, El Vedado,
iconografías, dibujos... y éste es mi pedacito de ciudad"

8 Museo Industrial 8 Blanqueo de Santa Catarina
acogió su muestra individual "Fijaciones caladas";
"Sombras, cortes y caminos" fue exhibida en la sede
del Comité Estatal del PAN en Monterrey, y la obra
ya deambula por galerías y centros de arte de la región
revelando su particularidad.
Patricio se arriesga en trazos ondulantes,
sofisticados; con delicadeza y atrevimiento va dejando
su impronta y sólo es cíclico en su búsqueda personal
de un arte nuevo, patriciano o patricino tal vez.
"Todos los días hago cosas, tengo muchos proyectos
dibujados, trato de no limitarme por recursos, con lo
que tengo trato de hacer, hacer es la consecuencia
de todo lo demás y es lo importante de todo creador,
de todo artista a pesar de las circunstancias buenas,
malas, regulares, lo que haces se ve ylo que se ve tendrá
su trascendencia".....,

armas y letras.

71

�~ 1 DANIEL COMZÁLEZ DUEÍIAS

LA MIRADA
•ANTERIOR AL

l.
1 cine apenas tiene un
siglo de vida, pero parece
haber estado aquí desde
siempre, incluso antes que
el ser humano. Y es que desde su
nacimiento, la mirada fílmica sevolvió
hacía el pasado para desmantelarlo,
reconstruirlo, cuestionarlo, re-vivirlo. Del mismo modo en que se
alejó hacía el pretérito, el cine quiso
inventar el futuro, y así Georges
Mélíes viajó a la Luna en 1902
con la misma intensidad con que
visitaría el Medievo, el Egipto
faraónico o el Polo Norte. Luego, los
discípulos de Mélies fueron en busca
de lo microscópico o de las otras
dimensiones, y pronto los hallazgos
se dieron en la medida de la mayor
lejanía espacial y temporal. La sed
·parece dirigirse al origen y fin del
universo: antes y después del hombre.
El lema de todas las odiseas fílmicas
está ya en el título de una de las cintas
de Mélies: Viaje a través de lo imposible.
72 • armas y letras

nos hemos tardado tanto en reconocer la presencia
de esa otra mirada? El cine buscaba algo desde sus
primeros tentaleos, algo que se manifestaba en la
necesidad de alejarse, ya fuera hacia lo grande o lo
pequeño, hacia el ayer o el mañana. La gran pregunta
brota de esa fascinación por el viaje, por el transcurso,
por la odisea: lno es verdad que en el cine la lejanía
es cercanía? Una primera certeza es arrojada por la
ciencia~ficción, el género que no "usa" a las distancias
sino que se basa en ellas: en este territorio apenas
explorado (como todos los territorios esenciales), el
mayor alejamiento en el espacio exterior equivale a
mayor profundidad en el espacio interior. Mientras más
lejos, más cerca.
En 1966 Ceram inventó el término "arqueología
del cine" cuando no había una genealogía clara y
ni siquiera una bitácora real de ese inmenso viaje
de las imágenes en movimiento. Desde entonces
los arqueólogos del cine se lanzan a reconstruir lo;
templos perdidos como si dataran de milenios atrás
y es que el cine, en efecto, ha existido desde siempre e
incluso, en más de un sentido, es anterior al hombre.
Tal mirada que precede al ojo, les la de algo anterior
al hombre, o es la del hombre que requiere huir de sus
confinamientos a través de toda clase de inmensidades
para por fin acceder a sí mismo?
Una invención análoga es la de Dios: algo anterior al
hombre pero a la vez parte esencial de éste. Ysin duda
hay una especie de religiosidad laica, un teísmo sin
Dios en toda la historia del cine, en el modo en que el
lenguaje cinematográfico ha cambiado todos los demás
lenguajes (no sólo el social sino el onírico, no sólo el
erótico sino el filosófico, etcétera). O tal vez hay un
Dios en las pantallas: esa propia mirada extrahumana
que desde el instante en que nació ya había existido
desde y hasta siempre. De ahí la nostalgia que nos lleva
al cine una y otra vez.
Podría decirse que es una forma de religiosidad
la que sin cesar convoca al gran público mundial a
las pantallas, aun cuando a ese público se le cuenta
sin cesar el mismo puñado de resortes argumentales.
Acaso esa religiosidad se debe a la nostalgia por
aquella forma de mirar, esa mirada ajena a todos y a
la vez esencial a cada uno. Uniendo invenciones tal
vez podría llamársele "la mirada de Dios". Es bu~no
no engañarse pensando que la nostalgia se dirige a
las "edades de oro": ella va hacia el principio mismo,
hacia el primer cine. Yademás no es nada reciente o
)

8 cine ha arrojado imágenes imperecederas, pero acaso
entre las más inquietantes se hallan los recorridos que
ha hecho en un universo anterior o posterior al ser
humano: así sea de forma muy excepcional, cuando
el ojo de la cámara deambula por orbes en donde hay
ausencia total de huellas humanas, sugiere la existencia
de una mirada anterior al ojo, o bien independiente de
éste. Hacia finales del siglo XIX el hombre tuvo la
fortuna de acceder a esa mirada, de captarla en una
serie de aparatos adventicios, pero ya la había soñado
desde tiempos remotos y la había plasmado de muy
distintas maneras. En sus mejores momentos, el cine

demuestra su independencia, su linaje extrahumano:
son aquellos instantes privilegiados en que intuimos
en la pantalla una mirada que no requiere del ojo
humano. Dicho de otra manera: una mirada que puede
sincronizarse con nuestros órganos perceptuales, pero
que no necesariamente depende de ellos.
En ciertos planos de las películas de Tarkovski
-por buscar uno de los más altos e incuestionables
ejemplos-, nos damos cuenta de que ahí se manifiesta
una mirada que fugazmente se sincroniza con la
humana. l~ién mira en esos momentos? lQué significa
el umbral abierto en la pantalla? Ysobre todo: ¿por qué

armas y letras.

73

�"moderna": ya en su nacimiento el cine era nostalgia. Y
si es posible definirlo como una mirada anterior al ojo,
cabe preguntarse entonces: tnostalgia de qué origen?,
tnostalgia de mirar qué?
Sentimos nostalgia por el origen del cine, tal vez
porque añoramos el comienzo de todo. tEs que alguna
vez esa mirada fue nuestra, completamentenuestra? Por lo
demás, la mirada anterior al ojo, e independiente de él,
se sincroniza a intervalos con la mirada humana, pero
es dificil saber si podemos captarla en su totalidad.
Ahí está, pero nosotros sólo miramos una parte, unos
cuantos niveles de su acaso infinita profundidad. Por
eso el cine bien podría decir al hombre la portentosa
frase del maestro argentino Antonio Porchia: "Lo que
te di, lo sé. Lo que recibiste, no lo sé".
Casi sin sentirlo pasó el primer siglo de cine, y
"casi sin sentirlo" porque la celebración del centenario
sirvió como percutor para una fuerte sacudida de
conciencia. Hasta entonces lo que aparentemente
habia sido sucesivo se hizo simultáneo, y por fin en
un gran instante nos dimos cuenta de lo que ya sabían
algunos visionarios, e intuían (aun sin reconocerlo) los
enciclopedistas de los años sesenta ylos teóricos de los
ochenta y noventa: casi nada sabemos del cine. Nuestra
primera herramienta metodológica, la histórica,
la documental, la de investigación, sabe menos a
medida que averigua más. Búsquedas paralelas: el
cine reconstruye el pasado del hombre y el hombre
reconstruye el pasado del cine. En ambas direcciones
hay un único misterio.
Por medio del acto de alejarse, el cine se fue
familiarizando con todas las dimensiones del tiempo
y el espacio. Sin embargo, los más altos momentos del
discurso filmico no sugieren una exploración sino una
re~apropiación: el universo era del cine desde el principio,
y asilo indicaJulianne Burton~Carvajal: "El cine fascina
porque es a la vez macrocosmos y microcosmos. Un
mundo propio, separado e independiente, y un
fenómeno capaz de encapsular al universo entero. Un
instrumento de conocimiento al cual ningún elemento
de la experiencia, la imaginación ylas potencialidades
humanas le es ajeno" (en Burton~Carvajal, Torres y
Miquel, 1998).
Casi podría agregarse que ni la experiencia,
la imaginación o las potencialidades humanas
pueden agotarlo, y que este hecho le da ese carácter
eminentemente extrahumano. Precisamente por ello,
el cine es el más humano de los elementos con que

cuenta el hombre para conocerse. Una mirada que
es "un mundo propio, separado e independiente". Lo
verdaderamente humano, no hay que olvidarlo, ha sido
objeto de una búsqueda, de una investigación, y no una
dádiva inherente a la propia "naturaleza" del hombre.
Como el Kafka de Borges, el cine inventó a sus
precursores, y así un cúmulo de morosos aparatos
y mecanismos se convirtieron en antecedentes del
milagro, pasos hacia el Gran Umbral. Pero la mirada
anterior al ojo parece haber estado ya ahi desde el
principio: acaso la fascinación del hecho fílmico radica
en que no hemos inventado esa mirada, no la hemos
"desarrollado" y menos aún "conquistado" o "agotado":
de nosotros únicamente depende hasta dónde llegar,
hasta dónde mirar con ella.

Sin embargo, la mirada filrnica guarda una tensa
en el libro mexicano una película de Aki Kaurismaki
-y hasta contradictoria-relación con historiadores
rodada en 1981 se acompañara con critica escrita a fines
crític~s e investigadores. Tal vez cabe citar un ejempl;
de los noventa, no a comienzo de los ochenta.
via de lo anecdótico. Alguna vez un grupo de
En principio el funcionario tenía razón (pero sólo
editores e investigadores preparaban en la Cineteca
en principio): las críticas escritas inmediatamente
Nacional de México un libro sobre los hermanos
después
del estreno de un filme adolecen de lo que
~au_rismaki, que acompañaría a una retrospectiva
se llama "falta de distancia". Están demasiado cerca
fílmica de ambos cineastas; ese grupo reunió artículos
del fenómeno y no pueden contemplarlo en esa
y notas criticas en torno a las películas de los
"globalidad" que sólo da la "distancia temporal". En el
Kaurismaki, e hizo una selección de ese material. Este
caso mencionado, la película debutante de Kaurismaki
~ontaje de textos fue enviado a Finlandia para que los
en
1981 está "sola" y únicamente puede ser juzgada con
cmeastas lo revisaran y, en su caso, lo complementaran
los parámetros existentes en ese momento· en cambio
con otros materiales. Los hermanos Kaurismaki lo
vista dieciséis años más tarde, ya es "un a~omo de la¡
turnaron a un funcionario del cine finlandés, cuya
constantes, obsesiones y recurrencias del estilo de un
respue~ta escrita fue curiosa: se quejaba de que
cineasta": el crítico de 1997 conoce los más de veinte
las criticas eran "muy viejas", cuando se trataba de
tí~os que ~auris~ ha rodado desde 1981 ypuede ya
~rtículos y notas contemporáneos a las películas. A
ub1~r
la primera cmta en un "espectro comparativo".
fin de cuentas, las criticas que los editores mexicanos
. Sm embargo, ese "espectro" sigue siendo
habían seleccionado eran tan "viejas" como los filmes
circunstancial. De cualquier manera, una película
(para u~ar el término del finlandés). Con aplicación,
"aisl_ada" o una obra entera compuesta por 21 títulos
el func10nario envió materiales críticos escritos
son Juzgadas a la luz de los parámetros existentes en
recientemente que se referían en forma retrospectiva a
ese momento. En la objeción del funcionario finlandés
las películas de los Kaurismaki. Lo que él quería, pues,
también se traslucela certeza de que las modalidades de
era que se recopilara sólo critica reciente sobre los
la cri~ca cambian con el tiempo: muy probablemente,
filmes, aunque fueran antiguos; es decir, solicitaba que
el estilo del critico de 1981, que era "moderno" en su

Pº:

2,

Desde su fundación, la "Meca del cine" ha sabido muy
bien por medio de qué misterio de fondo atraer y
fascinar a las mayorías. Desde el arranque del siglo XX,
los estudios hollywoodenses vienen usando el mismo
recubrimiento de azúcar para unos cuantos resortes
narrativos que se repiten sin fin. Si el público acepta tal
mecánica no es por elglamour yni siquiera por la catarsis
en sí. Si ésta es posible, si uno puede transfigurarse,
trasladarse a tal grado al ver una película, es por algo
que está en la esencia misma del cine, algo que sucede
menos en la pantalla que en el fondo de los ojos, algo
acaso independiente de lo que se cuenta (pero no tanto
del cómo se cuenta).
Acaso ese "algo" actúa del mismo modo que
aquellos "estereograrnas" que tuvieron un fugaz auge
a finales del siglo XX, esos dibujos formados por
computadora ante los que si uno lograba concentrarse
y "acomodar los ojos" de cierta forma, al cabo de un
tiempo podia entrar en ellos y descubrir imágenes
en tercera dimensión. Quien ama al cine lo ve de la
misma forma, tal vez llamado por la intuición de que
si acomodara los ojos de cierto modo, podría entrar
en la imagen en movimiento y mirar con ella. Se trata
de ese misterio al que aquí hemos llamado "la mirada
anterior al ojo", y que acaso es la fuente verdadera de
toda nostalgia cinematográfica. Gracias a Luis Buñuel
sabemos que, en cine, las únicas respuestas que valen
son en realidad preguntas bien formuladas; preguntas,
además, que no tratan de solucionar el misterio corno
si se tratara de un acertijo, sino de verlo, como si fuera
algo que ya está "resuelto" en el fondo de la visión.

ji

•!

•

74 •armas y letras
armas y letras, 75

�tiempo, parecia anticuado a este funcionario, y hasta
ingenuo, y prefería los modos críticos de la que era
su modernidad. Esto refleja un hecho básico que este
funcionario parecía aceptar de manera tajante: la
crítica envejece de otro modo que la obra criticada.
Imaginemos una recopilación de toda la crítica
escrita sobre Ciudadano Kane desde el año de su
conflictivo estreno (1941) hasta la fecha. "Lo que
dice Juan de Pedro dice más de Juan que de Pedro",
afirma el sabio refrán1• En esa recopilación se hablaría
menos de la película de Welles que de la forma en
que han ido cambiando los modos de juzgar, es decir,
las modalidades del cómo ver, del qué ver y, en última
instancia, del por qué ver. Habría, pues, un muestrario
de los sucesivos cristales a través de los que se mira en
las distintas épocas. Ciudadano Kane es un clásico (en el
mejor sentido de la palabra, porque los hay deplorables
por invisibilízantes), y la más simple manera de
probarlo es su permanencia en la mira de la critica
durante más de medio siglo, además de la certeza de
que el misterio de esta cinta permanecerá siempre
vigente ante todos los posibles cristales por venir. Pero
¿qué sucede con otro tipo de películas, con el "resto",
las menos universales, las que conforman el 99 por
ciento del fenómeno cinematográfico mundial?
Se ha perdido una considerable parte del acervo
cinematográfico internacional (sobretodo el material
anterior a 1951), y lo único que queda de numerosas
películas son las reseñas, notas, críticas o artículos
publicados en su momento en torno a ellas (además
de otros materiales como cartas, guiones, bitácoras,
etcétera, extraviados en la vastedad de las hechuras
humanas). La pregunta es: len algún momento
esos materiales dejan de hablar de sí mismos, de su
época, de sus contextos, y aluden a la obra? Dentro
de todos los parámetros posibles de apreciación, de
los elementos teórico estéticos, de los marcos de
referencia, lcómo reconstruir un pasado sabiendo que
éste significa de modo distinto según el tiempo en que
se le reconstruye?
Lo que hace con esos materiales la crítica actual
·(pero nada hay más fugaz que la "crítica actual") es

Afommaclamente no se conoce la fecha precisa en que alguien usó este
adagio por primera \'CZ, porque la malicia de la modernidad bien podrta
hacer que se mordiera la cola y usarlo corno una sentencia que dice más
de su tpoca que del fenómeno al que examina.

1

76 •armas y letras

entresacar de ellos los elementos que puede reconocer,
y que son los que le permitirán "imaginar" cómo
habrán sido esas películas perdidas. Sin embargo,
cada modernidad reconoce e imagina a su manera, Y
es precisamente esa manera lo primero que cuestiona,
relativiza y finalmente niega la siguiente modernidad.
Cada época reconstruye lo perdido según sus propios
modos de reconstrucción, es decir de construcción
actual. A cada intento de reconstrucción del pasado
(que es la suma de lo que se ha ido de una u otra forma),
éste parece perderse más y más.
Sólo por la intuición de que la crítica envejece más
rápidamente que la obra, aquel funcionario finlandés
pedía una crítica desde su presente: así, la película
de 1981 "rejuvenecería" al ser vista por nuevos ojos, o
bien por aquellos capaces de ubicarla en un contexto
"global" (y hacer esto del modo en que lo estila el
presente). Al menos, el "lenguaje" de esa crítica sería
más reconocido por los lectores contemporáneos (es
decir, se le daría mayor seriedad si participaba de
los más ~odernos" métodos de consideración). No
obstante, el funcionario que pedía "actualizar" los
análisis, estaba muy consciente de que pronto habría
otras modalidades críticas, otras lejanías temporales,
otros cristales con que mirar, sin contar que la obra
habría de aumentarse y circular a su modo por el
tiempo (dicho de otra forma, estaba al tanto de que
habría otra modernidad). El funcionario finlandés
aceptaba también que todo es provisional, y prefería
al menos las críticas que fueran provisionales durante el
mayor tiempo posible.
Y es aquí en donde la anécdota se vuelve metáfora:
"provisional" es sinónimo de efímero, fugaz, provisorio,
fugitivo, momentáneo, precario, temporal, transitorio,
y también de pasajero, de lo que "pasa pronto". lEs
otra cosa la modernidad que el contradictorio esfuerzo
por pasar lo menos pronto posible, ser pasajero durante
el mayor lapso practicable, extender la fugacidad,
retener la fuga, alargar el momento, transitar con la
mayor lentitud imaginable, moverse lo menos que
se pueda? Lo provisional es lo "provisto por ahora,
mientras se hacen arreglos permanentes"; por ello la
modernidad desprecia tanto a las modernidades que la
precedieron y a la \'ez actúa como si estuviera segura de
que las modernidades venideras serán especialmente
tolerantes con ella.
Y qué peculiar, qué contradictorio resulta ese
comportamiento. Es como si cada modernidad, con

cada una de sus hechuras, enviara un mensaje a la
siguiente modernidad apelando a su comprensión y
tolerancia. Sin embargo, la modernidad A, que envía
el mensaje a su sucesora, la modernidad B, sabe en
lo profundo que esta última será tan tolerante como
lo ha sido A respecto a las anteriores modernidades
(y ellas con las precedentes): de ahí la incomodidad
profunda de cada modernidad, que a fin de cuentas es
angustia y hasta resentimiento y rencor anticipados.
Cada época actúa como si estuviera segura de que ese
mensaje esta vez sí será recibido, y que la época siguiente
entenderá a su predecesora -y en más de un sentido,
la perdonará-, pero a la vez, en el nivel de lo íntimo y
callado, la detesta porque sabe que será tan inflexible
como lo ha sido ella misma con su pretérito.
Aquel funcionario finlandés, eco de su modernidad,
reconoce el envejecimiento de la critica de épocas
pasadas y tiene la convicción de que en el porvenir su
actitud será comprendida, puesto que al aferrarse al
presente "se acerca más" a la mirada del futuro (y está
convencido de que ella lo comprenderá sólo porque
también esa mirada habrá de ser provisional). Extraño
juego: si pudiera existir un "arreglo permanente" en
la critica, una totalización de los significados, una
inmutable tasa de valores, o si mágicamente este
funcionario pudiera adivinar cuáles serán los arreglos
de la siguiente modernidad -es decir, cómo serán
vistas las películas de los Kaurismaki en el porvenir-,
seguramente despreciaría también los modos de la
crttica cinematográfica que le es contemporánea. (Y
en gran medida pesa asimismo la incómoda sensación
de que la obra, ajena a ese modo del envejecimiento,
tendrá otros modos de permanencia traducidos en su
mayoritario porcentaje impermeable a la crítica de
cualquier periodo.)
En este ejemplo se trata apenas de dos décadas:
lqué sucederá con mayores espacios temporales
entre critica y obra? Valorar el pasado con la tabla de
significaciones del presente es confirmar aquella otra
sentencia de Antonio Porchia: "El hombre lo juzga
todo desde el minuto presente, sin comprender que
sólo juzga un minuto: el minuto presente".
La critica recorre un camino gemelo al de la
investigación: afortunadamente no el mismo camino.
Mas la pregunta es vaso comunicante: lenvejece la
investigación de modo distinto al de la crítica, y al de
la obra? Acaso la práctica del investigador envejece
menos rápidamente si usa a la critica no como una

profesión, un oficio o un acto de maquila, sino como
una actitud: la del cuestionamiento, de la duda, de la
aceptación del vértigo no como eventualidad sino
como condición misma de todo quest.
3.

Si el cine es una mirada anterior al ojo, desmenuzarlo
a través del método científico es un contrasentido·, lo
advierte Laura Mulvey cuando pide subvertir, si no es
que destruir, las convenciones visuales y narrativas,
y sustituirlas por técnicas de distanciamiento
(buena clave, puesto que el distanciamiento-que-esacercamiento resulta la esencia misma de la mirada
filrnica). Tampoco resulta procedente la consideración
técnica del especialismo; bien lo entiende Jacques
Ranciere: "considerar el cine como revelador de una
sociedad lo disuelve como objeto de estudio, lo reduce
a mera ilustración sociológica y estética de un discurso
cultural producido por una determinada sociedad".
El investigador que se enfrente a tan colosal dilema
requiere una actitud que comience ejerciendo una
crítica de la crítica, y luego una crítica de la investigación.
La conciencia aguda se nota cada vez más en los
críticos; así, por ejemplo, Sergio de la Mora anticipa
estas líneas en uno de sus textos: "Claro está que
mis interpretaciones están determinadas por mi
subjetividad, mi formación académica, el tiempo
histórico en que vivo y los contextos en que he
visto estas películas", y Ana María López acepta
valerosamente que "cada día nos darnos cuenta de
que aún no sabemos lo que creíamos saber y que las
investigaciones deben empezar de cero" (lo dice en el
contexto particular del cine cubano, pero bien puede
aplicarse a todos los demás contextos)2.
Los investigadores se dan cuenta de que en un siglo
de cine no hay la "distancia necesaria" para juzgar tal
proceso; parecen decirse: "otra cosa seria que el cine
fuera tan antiguo como las artes plásticas". Sin embargo,
las más recientes actitudes de los amantes-buscadores
del cine también se dan cuenta de que nunca existirá
tal distancia, y de que un único misterio alienta tanto
en lo más lejano como en lo más próximo. La actitud
del investigador es la que debe cambiar, sobre todo
cuando por fin nos demos cuenta de la falacia, la

2

Todos estos textos citados se hallan incluidos en Horítontcsdel segundo siglo.

armas y letras,

77

�profunda contradicción implícita en el concepto
uevolución" y en las historias uevolutivas" del cine. (No
es este el momento de emprender la batalla contra el
evolucionismo, pero es un tema que habrá de plantearse
con todas sus aristas ante las búsquedas futuras del
misterio del cine.) (Cf. González Dueñas, 2001)
Cualquier forma de la investigación está obligada
a comenzar aceptando que el camino más largo
es el más corto. En 1924 Marguerite Yourcenar
decide reconstruir la vida del emperador Adriano;
su investigación ude campo" consume alrededor de
treinta años en la vida de la escritora. Varias veces
abandona el proyecto: reconstruir una vida humana
18 siglos después, parece una empresa imposible.
Sin embargo, cada vez descubre que no sólo no
ha abandonado su empresa, sino que ese nústerio
creciente sigue incubándose aunque ella no lo perciba.
La obra resultante es tan precisa como ese método; en
Memorias deAdriano, Yourcenar escribe unas líneas que
tocan de lleno a todo investigador en cualquier campo
que desarrolle sus inquisiciones:
Todo se nos escapa, y todos, y hasta nosotros mismos.
La vida de mi padre me es tan desconocida como la de
Adriano. Mi propia existencia, si tuviera que escribirla,
tendría que ser reconstruida desde fuera, penosamente,
como la de otra persona; debería remitirme a ciertas
cartas, a los recuerdos de otro, para fijar esas imágenes
flotantes. No son más que muros en ruinas, paredes
de sombra. Ingeniármelas para que las lagunas de
nuestros textos, en lo que concierne a la vida de Adriano,
coincidan con lo que hubieran podido ser sus propios
olvidos (Yourcenar, 1977; 1997).

Marguerite Yourcenar enuncia las reglas del
juego del retratista, que bien pueden extenderse al
investigador cinematográfico, aquel que se enfrenta
con estas densas paredes de sombra buscando no
~esolver" el nústerio sino entrar en él y verlo:
Las reglas del juego: aprenderlo todo, leerlo todo,
informarse de todo, adaptar a nuestro fin los E1ercicios
de Ignacio de Loyola o el método del asceta hindú que
se esfuerza, a lo largo de los años, en \isualizar con
un poco más de exactitud la imagen que construye
en su imaginación. Rastrear a través de millares de
fichas la actualidad de los hechos; tratar de reintegrar
a esos rostros de piedra su movilidad, su flexibilidad

viviente. Cuando dos textos, dos afirmaciones, dos
ideas se oponen, esforzarse en conciliadas más que
en anular la una por medio de la otra; ver en ellas dos
facetas diferentes, dos estados sucesivos del mismo
hecho, una realidad convincente en tanto compleja,
humana en tanto múltiple. Tratar de leer un texto
del siglo II con los ojos, el alma y los sentimientos del
siglo II; bañarlo en esa agua madre que son los hechos
contemporáneos; separar, si es posible, todas las ideas,
todos los sentimientos acumulados en estratos sucesivos
entre aquellas gentes y nosotros. Servirse, no obstante,
prudentemente y a titulo de estudios preparativos, de
las posibilidades de acercamiento o de comprobación, de
perspectivas nuevas elaboradas poco a poco por tantos
siglos o acontecimientos que nos separan de ese texto, de
ese suceso, de ese hombre; utilizarlos de alguna manera
como hitos en la ruta de regreso hacia un momento
determinado en el tiempo. Deshacerse de las sombras
que se llevan con uno mismo, impedir que el vaho de un
aliento empañe la superficie del espejo; atender sólo a lo
más duradero, a lo más esencial que hay en nosotros, en
las emociones de los sentidos o en las operaciones del
esp1ritu, como puntos de contacto con esos hombres
que, como nosotros, comieron aceitunas, bebieron vino,
se embadurnaron los dedos con miel, lucharon contra el
viento despiadado y la lluvia enceguecedora y buscaron
en verano la sombra de un plátano y gozaron, pensaron,
envejecieron y murieron.

Es todaVÍa un proyecto la recuperación de la parte
simultánea que ha sido excluida de la mirada colectiva
para dar acento único a lo sucesivo. Sin embargo, lno
es un proyecto el cine, es decir la mirada anterior al
ojo? Un proyecto, no un hecho dado. Ya fin de cuentas,
lno es esto también el hombre? ..._,

Bibliografía
Bunon-Carvajal,Julianne, Patricia Torres y Ángel Miquel (comp.) (1998).
Horizontes del segundo siglo. México: Universidad de Guadalajara/
IMCINE
González Duefias, Daniel (2001). Mtlits: el alquimtSta de la luz Notas para una
historia nocvolueiontSta del eme. México: ID amamoooooooa. Col Arte e
Imagen.
Yourcenar, Marguerite (1977). Mánoircsd'Hadricn (1951). Parts: Gallimard
(coll Folio). (Manarías de Adriano (1997). Traducción de Julio Cortázar.
Barcelona: Edhasa.)

,..._, 1 RICARDO CUADROS
78

•armas y letras

armas y letras. 79

�El cine de ficción se funda en el juego poético
de crear "cosas que son otras" -actores
■ que encarnan personajes,_ escenograhas
que representan lugares, historias ~alidas ~e la mano
de guionistas, vivos que "mueren • etc. Si hay _algo
que caracteriza al cine documental es su carencia
. de
metáfora implícita: los documentales no connenen
"una cosa por otra"; son registro de lo real. Pueden,
más tarde, ser vistos/leídos como metáforas o relatos
ejemplares de una época, un grupo humano, una
persona, pero su contenido corresponde a hechos

1

iglú suficientemente grande como para filma~ "en
interiores", que de los miles de metros de ~e~cula
en la mesa de montaje se eligieron los que facilitar_an
un relato heroico, salvaje, familiar, con la sonnsa
permanente de Nanuk entibiando los corazones en
medio de la nieve y el hielo.

reales.
Lo público y lo privado son á~bito~
que exigen separación. Lo público esta
■ afuera de nuestra conciencia.' ~s un
espacio abierto donde se transan ideas, opID1ones,
bienes y servicios. A lo privado perten~ce el se~reto
de los deseos, las tramas familiares, ciertos obJetos
e imágenes cargados de emociones persona_les e
intransferibles. Una de las características de lo pnvado
es que su comunicación ha de ser opaca, vel~da:
entrar a saco en una intimidad equivale a destruirla.
El género documental suele "pasar la cámara" entre ~o
público y lo privado y en ese instante 1~ pre~nta dep
de ser técnica o estética: filmar o no, mcluir o ~o tal
fragmento en el corte final, se convie~en en r~fl~ones
éticas. En comparación con el eme de ficció~ .. el
documental conlleva una responsabilid~d et~~a
mucho más evidente porque su material de filmac1on
suelen ser personas naturales, ciudadanos que por sus
opiniones -o su sola presencia e~ c_~mar:-. quedan
expuestos a la reacción de la oplillon p~blica o de
aquellos a quienes se menciona o denuncia.

2

El documental elabora tramas discursivas
audiovisuales sobre lo real, pero sus
■ técnicas de registro y montaje nunca
han sido distintas a las de cine de ficción. La belleza
y eficacia estética de un documental clásico como
Nanuk el esquimal (1922) de Robert Joseph Flaherty
tienen que ver con el tema -el cazador esqu~al.
su familia y sus perros, filmados en su ambiente
natural-, pero también con el talento de Flaherty
para elaborar un guión, dirigir actores, filmar y montar.
Se sabe, entre otras cosas, que escenas claves como
la caza de la foca fueron dramatizadas con una foca
muerta, que se le pidió a Nanuk que construyera un

3

La carga política del documental se
debe a su familiaridad con situaciones
■ reales de vida. El famoso primer minuto
de película de los Lumiére, Salida de los obreros de la
fábrica Lumiére (1895) no expre~a na~ explícitamente
político pero esas imágenes smt~nzan ~n mo~o d~
vida con sus horarios, vestuario, 1erarqmas soci_ales.
quienes filman, los poseedores del ap':1'ato de r~gi~tro
y reproducción, son los hijos del dueno de la fabrica.

4

En documentales clásicos latino,
americanos como La hora de los hornos
■ 1968) de Femando Solanas o La batal~a
de Chile (1975-1979) de Patricio Guzmán, el mensaJe
ideológico a favor de las clases desposeídas y la
revolución es evidente. Con Una verdad incómoda (~006~
Al Gore no se ha convertido en director de eme ru
mucho menos, pero este documental que llev~ su firma
autorial es una de las obras importantes del siglo XXI.
Una verdad incómoda es una llamada a la reflexión y al
cambio de conducta, visto el desastre ecológico en
marcha. Es un film de propaganda, elaborado para
sacudir y despertar conciencias ~ pone a G~re e~
linea con los maestros latinoamericanos del genero.
Femando Solanas, Patricio Guzmán.

5

(

En una entrevista reciente, el director
holandés/jordano Mahmud al Massad
■ habló de su próximo proyecto de
documental: "Trata de la vida de un palestino que fue
dado por muerto hace 25 años, cuando recié~ ~ra un
niño de cuatro. Acompañaba a su padre, un militante
de la OLP. en un intento de pasar armas de Chipre a
Ubano, cuando fueron descubiertos y ametrallados.
En la morgue, después de la identificación de _los
cadáveres, se descubrió que el pequeño seguía vivo.
Hoy es un adulto y ha aceptado que ~agamos un
documental sobre su vida, que llevara por título
Esta es mi foto cuando estaba muerto. Se trat~ de una
historia mucho más fascinante que cualquier relato

6

ficticio".

La pregunta por la propia identidad,
por el siempre esquivo "yo verdadero",
es una constante en culturas como
la latinoamericana, con un pasado colonial y un
presente de modernidad incompleta. ¿Por qué son
tan tristes los peruanos? se pregunta Juan Alejandro
Ramírez en Alguna tristeza (2006). Su respuesta es un
viaje por la historia de Perú a través de sus fracasos
en el fútbol, en la guerra, y las conversaciones con
personajes como el propio padre del documentalista
o el taxista llamado Melquíades, hombres castigados
por las desigualdades sociales y raciales. El "yo
verdadero" de los peruanos que hablan en el
documental de Ramirez es tan triste y asfixiante
que sólo les queda soñar con una tribu, que viviría
en algún lugar soñado de la selva amazónica, una
tribu sin patria ni banderas, ni armas ni dioses: el
paraíso en la tierra.

a.

Aislados, desnudos, en armonía con su
entorno, los indios Ikpeng sufrieron,
en 1964, el trauma de la llegada del
hombre civilizado. El documental El día en que vi
al hombre blanco (2005) de Mari Correa y Kumaré
Ikpeng recrea de alguna manera -con un avión
bimotor en lugar de carabelas- el origen de Brasil y
de toda Latinoamérica. ¿Podrían haber permanecido
los Ikpeng en su estado natural? ¿Podrían haberse
salvado de la invasión de las armas de fuego, las
camisetas con logos de universidades, las gafas
de sol? Por un tiempo quizás, unos años, hasta
ser "descubiertos". Lo que importa aquí, en este
documental, es que la historia es reconstruida por
los propios Ikpengs, que no niegan sus errores ni se
muestran como seres inocentes: eran un pueblo de
la selva y ahora son un pueblo exiliado, dentro de
la misma selva, y las nuevas generaciones asisten a
la escuela brasileña y van lentamente olvidando la
lengua y las antiguas costumbres.

9

Arte de máquinas cada vez más livianas
y eficaces, el cine avanza velozmente de
■ lo grande a lo pequeño. En menos de
100 años hemos pasado de las cintas de un minuto,
sin sonido, de los hermanos lumiére, a las cámaras
digitales que convierten a cualquier ciudadano en
un potencial cineasta o comunicador social; de
las salas de montaje con sus cortinas de rollos de

celuloide a los programas de montaje digital; de la
imprescindible "pantalla grande" a la reproducción
de DVD en el computador o el televisor. Internet,
como depósito (universal) de contenidos y espacio
de intercambio de imágenes e ideas, determina por
ahora los momentos de vanguardia de la revolución
tecnológica. En YouTube y sitios especializados se
pueden encontrar miles -pronto serán millonesde documentales ( o documentos audiovisuales)
acerca de "todo lo existente". Las pequeñas
máquinas de la telefonía móvil permiten a la vez
elaborar imágenes y subirlas rápidamente a la red,
compartirlas con todo el mundo. Hemos entrado
de lleno en una edad de proliferación de signos y
discursos que exigen un máximo de rigor interno
para no ser arrastrados "por el violento capricho de
las aguas que navegamos".
1.a literatura y el cine de ficción
se han especializado en ofrecer
metáforas de la intimidad que,
expuestas en el espacio público, nos hablan de
nadie y de cada uno de nosotros, en la tradición
inaugurada por el teatro griego. Los nombres Edipo,
Meursault o Charles Foster Kane son, cada uno, una
suma imprecisa de personalidades masculinas, de
pulsiones de vida y muerte que seducen y apelan
porque cualquier hombre podría ser Edipo o el
ciudadano Kane, pero a la vez todos sabemos que
se trata de imágenes cuya realidad es metafórica.
El diálogo y traspaso de identidades entre las
figuras ejemplares -estas tres u otras miles- y el
lector/espectador es un juego abierto, al que se van
sumando factores de época y nuevas metáforas. El
cine documental, cuando se lo propone, participa
en este juego de manera inquietante. El Bob Dylan
de No direction home (2005) de Martín Scorsese es
una persona que se levanta a alguna hora del día y
desayuna, menos o más como cualquiera de nosotros.
¿Será asi? Reconozco que me parece más fácil pensar
-antes de pensarlo dos veces- que hay alguien
"que hace de Bob Dylan", una persona que asume
su rol cuando sale a cantar o da entrevistas, alguien
que antes y después de hacer de Bob Dylan lleva
una vida, digamos, digamos, normal. Bob Dylan es
demasiado emblemático, representa demasiado bien
a Bob Dylan como para ser una persona de carne y
huesooo

10.

armas y letras•

81

�En las entrevistas que el director Alfred Hitchcock (Londres, 1899-California, 1980) concedía a partir de los años cincuenta, usualmente
menospreciaba algunos de sus trabajos de transición. Se refería (entre
otras películas), por ejemplo, a La posada maldita Gamaica Inn, 1939), su
última cinta británica antes de que el productor David O. Selznick lo
importara para filmar en Hollywood; o a Casados y descasados (Mr. and Mrs.
Smith, 1941), una comedia ligera alejada de sus obsesiones expresivas.
hora que ha pasado el tiempo y que
tanto la tecnología como las formas
narrativas del cine han evolucionado,
existe la alternativa, gracias al formato
del DVD, de visualizar una obra completa dentro
de una época para revisar sus entornos, contextos,
conexiones, el hallazgo de significados que se
concatenan. Se puede poner en tela de juicio la feroz
autocritíca del señor Hítchcock al establecer sus
constantes temáticas y revalorizar aquellas cintas
repudiadas, en particular a la que consideraba la
peor dentro de sus obligaciones por contrato con
Selznick: Agonía de amor (The Paradine Case, 1947),
que fue la última resultado de esta relación laboral
con el obsesivo, discutible y espléndido productor.
Basada en una novela de Robert Híchens (Kent,
1864~Zurich, 1950), la cinta narra el proceso judicial al
cual es sometida la señora Anna Maddalena Paradíne
(Alida Vallí) acusada de haber envenenado a su esposo,
un hombre mucho mayor que ella, rico, ciego, aparte
de haber sido héroe de guerra. La acción sucede en
un Londres del tiempo reciente a la filmación de la
película. El abogado que se encarga de defenderla,
Anthony Keane (Gregory Peck), se enamora de ella
e intenta salvarla trasladando la culpa al fidelísímo
mayordomo del difunto, el canadiense André Latour
(Louís Jourdan). El abogado imagina la construcción
de una relación amorosa con su clienta una vez que ésta
recupere su libertad. La mujer se enoja por tal acción y
le prohibe efectuarla, pero el abogado no desiste de sus
intenciones. El mayordomo admite, durante el juicio,
haber sido seducido por la señora Paradíne, pero se
escandaliza al apuntársele como probable asesino y al
sentirse descubierto, impelido por el remordimiento
y la deslealtad hacía su admirado patrón, se suicida.
Al enterarse, la señora Paradíne confiesa que ella fue
quien envenenó a su marido atrapada por su pasión

A

HITCHCOCK:
Una película subestimada
~ 1 ROBERTOVILLARREALSEPÍLVEDA

82 •armas y letras

hacía Latour. Públicamente manifiesta su desprecio
hacía el abogado quien queda destrozado moral y
profesionalmente.
Además de los hechos relatados en la sucinta
sinopsis anterior, hay otros elementos que
complementan a esta trama de loco amor. Keane está
casado con Gay (Ann Todd), una esposa sumisa y
comprensiva, quien lo apoya en su decisión de salvar
a Paradíne; el juez Hargrove (Charles Laughton),
amigo de la pareja, además de presidir el proceso de la
señora Paradíne, muestra rasgos sádicos disfrazados
de elementos justicieros al estar en la corte y de
desprecio hacia el amor que le profesa su propia
esposa (Ethel Barrymore), además de no ocultar
los apetitos libidinosos que le produce la esposa de
Keane y mostrarse ambiguo en algunos comentarios.
El socio del abogado (Charles Coburn) tiene una
hija Ooan Tetzel), gran amiga de la esposa de Keane,
que sirve como coro griego al avanzar ciertos puntos
narrativos y descubrir como espectadora todo lo que
va sucediendo en la relación matrimonial de la pareja,
según se va desarrollando el juicio.
La pel1cula es bastante compleja en muchos
aspectos: desde la intriga criminal hasta los espacios
arquitectónicos tanto del lugar del crimen como la
misma corte de justicia; desde las características y
misterios ocultos de sus personajes hasta la rebuscada
fotografía que registra los hechos del juicio. Sin
embargo, esto confirma que está presente la huella
de su magistral creador, por más que éste la negara
(en su momento) llevado por el fastidio Qa excesiva
intromisión en el rodaje del productor que insistió en
elaborar el guión adaptado previamente por la esposa
de Hítchcock, Alma Reville, mientras se encontraba
dando los toques finales a otra producción suya,
Duelo al sol; como respuesta, el director incrementó los
costos con una elaborada puesta en escena durante las

armas y letras.

83

�,.

4

•

secuencias del juicio), el apresuramiento (Hitchcock
daría fin a su contrato con Selznick al entregarle esta
pelicula y asi podria producir sus propios proyectos;
dentro de la paradójica tardanza de filmación quedaba
la esperanza de su futura liberación que le otorgaría,
tomo lo cumplió, el derecho de filmar lo que se le
viniera en gana) o la insatisfacción (el director deseaba
otro elenco principal; finalmente, Selznick le impuso
a los actores que tenia bajo exclusividad).
Las peliculas de Hitchcock se definen en torno
a la pareja y sus transformaciones; alrededor de ella
girarán otros personajes y la situación básica. De esta
manera se puede citar cualquier título al azar: la cinta
Náufragos (1944), donde un grupo de sobrevivientes al
hundimiento de un barco durante la Segunda Guerra
se concentra en un bote salvavidas, estará demarcada
por la relación entre una mujer de temple y el lider
natural del grupo unidos por un soldado nazi que
termina siendo destruido; La soga (1948) inicia con
una pareja homosexual que asesina a un hombre por
el placer de tentar al destino: su interacción con un
profesor al cual retan de manera macabra es el eje de
la cinta y, de esta manera, la pareja se transforma; De
entre los muertos (1958) surge del engaño que sufre un
investigador policiaco al serle presentada una mujer
con una identidad falsa y un físico determinado,
que resurgirá posteriormente con transformaciones
en su aspecto, produciendo una obsesión amorosa
como la que ocurre en Agonía de amor; Psicosis (1960)
se centra en el asesinato de una mujer por un hombre
esquizofrénico mientras está poseído por una segunda
personalidad que lo transforma en pareja automática
de si mismo. Si volvemos a Agonía de amor, la pasión
cegadora que siente Keane por la señora Paradine
viene a transformar el mundo del hombre con su propia
mujer, como sucedió previamente con el mayordomo
Latour al ser seducido por la esposa de su patrón, quien
llegó al extremo de terminar, entonces y de manera
literal, con éste. Una compleja relación ya que Keane se
enamora desde la primera vez que conoce a su clienta.
La mujer lo atrapa con una historia personal, cínica y
abierta, de un pasado dudoso (por lo tanto excitante),
aunque al mismo tiempo hace todo lo posible por no
crear vínculos: lo que es útil para ella (su libertad)
no implica que ame a su abogado, pero incrementa el
deseo del hombre. Habrá que encontrar a un culpable
para que ella quede disponible; comenzar en ese
momento su campaña para alcanzar la reciprocidad
amorosa. No hay otro que el mayordomo: un hombre

84 -armas y letras

que pudo disfrutar la presencia cercana de quien ahora
es su motivo amoroso.
Es la transferencia de culpa otra cualidad inherente
en las cintas hitchcockianas. El ejemplo más claro
de esta constante donde hay victimas inocentes se
encontrará indirectamente en Pacto siniestro (1951)
donde un sociópata propone a un jugador de tenis
intercambiar asesinatos ya que de esa manera no
habría relación directa entre sus ejecutados, por lo
tanto, no habría sospecha de las autoridades hacia
ellos; y de manera directa, hasta obvia, en El hombre
equivocado (1956) donde un músico es acusado de un
asesinato simplemente por su gran parecido físico
con el verdadero criminal y la falta de coartada para
demostrar su inocencia lo va hundiendo tanto en su
integridad personal como en las consecuencias para
su familia. Ysi se vuelve al ejemplo de Psicosis, tenemos
a un protagonista esquizoide que culpa a su madre, o
sea su segunda personalidad, de un crimen que él, en
su personalidad "normal", no hubiera cometido jamás.
En Agonía de amor tenemos la primera impresión, por
parte de la esposa de Keane, de que la señora Paradine
es inocente ("La gente bien no anda matando a otra
gente bien"); el abogado en su obsesión por condenar al
mayordomo le grita en plena corte que "su declaración
fue una sarta de mentiras"; como base de su defensa, la
acusada ha declarado que su marido se suicidó porque
ya no soportaba su condición de invalidez, para dejar
como un hecho que la culpa la tiene otro.
Luego se tiene la mirada. Tan importante en las
cintas de Hitchcock, porque el ojo mirará a través
de unos binoculares para explorar la cotidianidad
de otros hasta que se descubra un crimen (La ventana
indiscreta, 1954) o por medio de un hoyo en la pared
para observar a una mujer desnudarse y producir la
esquizofrenia (Psicosis). En esta cinta la mirada es
contundente porque Keane trata de escudriñar lo que
está sucediendo dentro de la fria e inexpresiva señora
Paradine quien no se conmueve ni demuestra alguna
emoción. La visita a la casa de campo donde ocurrió el
asesinato del hombre permite que Keane se introduzca
en la elegante recámara de la mujer donde su retrato,
un óleo circular y de gran tamaño, está pintado sobre la
cabecera de la cama y con su mirada lo sigue mientras
se mueve alrededor de ella. El ama de llaves de esa
casa campestre le comenta a Keane que la señora
Paradine le describía el hermoso paisaje de la campiña
a su marido, ya que era sus ojos. Pero también está
presente la mirada indirecta cuando Latour menciona

que el hombre lo vio con su "vista de ciego"; y bastante
significativa es la llegada del mayordomo a la corte que
sucede, acorde con la distribución espacial del cuarto,
a espaldas de la señora Paradine quien no lo ve, pero
lo presiente con esa ambigua mirada que da la idea
que buscaba Hitchcock: pareciera que lo está oliendo,
que la está penetrando con su presencia, que vuelve a
tener a su lado el cuerpo que provocó su desgracia, y
todo por medio de sus ojos.
Esto último permite entrar en una característica
significativa del director, quien se preciaba de "filmar
previamente la pelicula en su cabeza", por lo que al
llegar al rodaje ya tenia una idea clara sobre lo que
filmaría (de ahí el fastidio por la entrega intermitente
del guión por parte del productor) impartiendo asi
una estructura narrativa con su textura particular
que puede notarse en sus peliculas. Las secuencias
más brillantes de la cinta residen precisamente en los
momentos del juicio. Ocurre en la réplica de una sala
de justicia británica donde la acusada está al centro de
la misma. El acceso de testigos es por la parte posterior
a ella y al frente están el juez y los magistrados; a un
lado, el espacio de los testigos; al otro, el jurado.
Hitchcock la filmó con cuatro cámaras que rodaban
simultáneamente para ir registrando reacciones (y
claro, miradas) de los diferentes personajes. Además,
para lograr el efecto mencionado previamente sobre
el presentimiento de Latour por la señora Paradine,
filmó por separado al mayordomo entrando por la
parte trasera quien recorría el pasillo hasta pasar
lateralmente por donde se encontraba la acusada.
Luego, armó la secuencia, filmando a la mujer en un
asiento móvil frente a la proyección anterior para darle
un gran sentido de movimiento y permitir físicamente
que el espectador compartiera esa sensación.
Algo que Hitchcock usualmente mencionaba era
su rechazo al reparto de los personajes principales. En
algún momento, el productor Selznick se acercó con
Greta Garbo para animarla a su retorno al cine en el
rol de Maddalena Paradine y aunque la famosa diva
mostró cierto entusiasmo, declinó, lamentablemente,
ya que su elegante y atractiva frialdad hubiera sido
excepcional para ese papel; en lugar de Gregory Peck,
quería a Laurence Olivier, quien no estaría disponible
en los tiempos del rodaje, o Ronald Colman, quien no
era del agrado de Selznick, sin imaginar que ese año
ganaría el áscar y otros premios por su trabajo en El
abrazo de la muerte (Cukor, 1947). Sin embargo, el caso
más discutible fue el del muy atractivo francés Louis

J ourdan (debutante como la croata~italiana Alida Vallí
en el cine norteamericano) cuya apostura no encajaba
con la idea de Hitchcock quien deseaba al británico
Robert Newton en dicho papel. En la novela original,
Maddalena Paradine era descrita como una ninfómana·
el director quería mostrar, fuera de toda convención,
debido a la censura, a un actor mayor en edad, sin
atractivo físico, corno el incomprensible objeto
erótico de una mujer con posición de clase, esposa
de un héroe militar, para dar idea de su vulgaridad
y sus bajos instintos. La patrona se acostaba con un
repulsivo sirviente y hasta llegaba al crimen por la
pasión carnal. Era inconcebible algo tan audaz que no
seria aceptado ni por el productor ni por un público
acostumbrado a los galanes bellos corno Jourdan (lo
que da lugar a que el juez Hargrove haga un comentario
hornoerótico cuando Keane asegura que Latour tiene
un odio patológico hacia las mujeres ya que una de
ellas lo dejó plantado el día en que iban a casarse:
"Después de ver el porte del testigo pensaría que el
comportamiento patológico seria el de la dama"), y
en este caso, simplemente resulta obvia la pasión que
despertaba el varonil sirviente en su patrona.
La película fue filmada entre los meses de diciembre
de 1946 y mayo de 1947 con un costo final (excesivo
para su tiempo) de más de cuatro millones de dólares.
Se estrenó el último día de 1947 en Los Ángeles con una
duración de 131 minutos que luego fue disminuida en
casi veinte para su distribución nacional y mundial a
partir de 1948 por lo que usualmente se considera una
cinta de este año. No tuvo el mismo éxito taquillero
de otras cintas del director con el mismo productor
(Rebeca, Cuéntame tu vida, Tuyo es mi corazón) ni tampoco
el público asistió masivamente a disfrutarla. Su interés
se fue despertando con el tiempo. Los estudiosos de
Hitchcock usualmente la defienden en sus discursos
y se tiene la fortuna de que se encuentre disponible
para su encuentro con nuevos espectadores. A pesar
del rechazo de Hitchcock, el tiempo ha permitido que
Agonía de amor se establezca dentro de esa filmografía
tan singular, demostrando que contribuye con
las obsesiones temáticas del realizador y diversos
antecedentes que luego serian claves para películas
que devinieron obras maestras. Cualquier cinta
que se piense "menor" o se subestime en los títulos
que conforman la obra de Hitchcock, siempre será
susceptible a florecer porque el genio, el creador, el
artista, el hombre fiel a sí mismo, poseedor de una
fuerte carga moral, estaba presente oo
)

armas y letras•

85

�Licenciado en historia en París, vivió en Madrid
y Nueva York; dirigió revistas de libros yrevistas
de cocina, recorrió medio mundo, tradujo a
Voltaire, Shakespeare y Quevedo, plantó un
limonero, tiene un hijo y ha publicado unos
veinte libros. En esta entrevista, Martín Caparrós
(Buenos Aíres, 1957) nos cuenta sobre su nuevo
libro de crónicas, y sobre sus gustos personales
en cuanto al buen comer y al buen beber.
1 encuentro se desarrolló una fresca
mañana de mayo, en un café de Palermo,
a unas pocas cuadras de Plaza Las
Heras, justo al lado del consultorio del
dentista a donde Caparrós irta después
de la entrevista. Por eso la idea de encontrarnos allí.
"Hace cuatro años me contrató el Fondo de
Población de Naciones Unidas para hacer algo que
hasta entonces no existía.Todas los años publican un
informe sobre el estado de la población mundial, que es
un grueso volumen lleno de datos, estadísticas y análisis
sobre un tema que tiene que ver con la población. Una
vez fue la migración, otra vez fue sobre el proceso de
urbanización, otra vez fue sobre la cultura. Ahora es el
cambio climático. Entonces lo que quisieron hacer es
junto con ese libro armar un suplemento Jóvenes, que
es como se llama, que consiste en contar las historias
de las vidas de ocho o diez jóvenes en distintos lugares
del mundo en relación con esos temas, es decir, con la
inmigración o la urbanización, o lo que sea que quieran
en ese momento. Ybueno, me encargaron que hiciera
ese trabajo, entonces cada año, giro dos o tres meses
por lugares muy raros, para luego escribir lo que me
piden. Una luna, este nuevo libro, es uno de esos viajes,
un viaje muy particular porque es un viaje que duró
veintiocho días. Es decir, una luna. Fue una especie de
viaje chillado, como yo le llamo, donde pasé de Europa
Oriental a África, después a Europa Occidental y otra
vez a África. Una especie de hiper viaje".

En general, los relatos del libro tienen un tinte
bastante trágico, los migrantes huyen buscando
una vida mejor porque la están pasando mal. Un
ejemplo: "Hay una historia de una chica de Kenia, que
justamente se llama Kakenia. Ella pertenecía a la tribu
Masai y quiso de alguna manera esquivar ese destino
que su cultura le reservaba, que era primero sufrir la
mutilación genital a la que suelen someter a millones
de mujeres en África y del resto del mundo y después
casarse a los 13 o 14 años con el novio que su familia
le consiguió y vivir toda su vida como una especie de
sirvienta de su marido. Queria esquivar ese destino y
por ello trató de estudiar, y en un momento descubrió
que había un lugar en donde le podían dar una beca.
Pero sus padres y los viejos de la aldea no la dejaban,
entonces tuvo que negociar, aceptó la mutilación
genital a cambio de que la dejaran seguir estudiando.
Y hoy está en Estados Unidos, casada con el hombre
que quiere, tiene un hijo, trabaja donde le gusta. Tiene
una vida totalmente distinta a la que hubiese tenido
si no hubiese peleado por conseguirla".

Cuando salió la reedición de tu libro Larga distancia, dijiste
en una entrevista que empezaste a escribir crónicas de viajes
para poder viajar y que después empezaste a viajar para poder
escribir. ¿~uécambió desde la escritura de ese libro hasta ahora,
si es que algo cambió?
Sigue siendo así. En el caso de Una luna fue un poco raro,
porque yo no pensé que estaba escribiendo un libro,

ci..,; f ALEJANDRO CAVALLI

ENTREVISTA A HARTIM CAPARROS POR SU LIBRO UNA LUNA, EDITADO POR AMACRAMA

yo estaba haciendo este viaje porque había aceptad
este trabajo y me encantaba hacerlo y tomaba nota~
~orqu~ cuando viajo escribo. Porque viajar es una
s1tuac1ón que me da muchas ganar de escribir cosas
c_ontar lo que veo, lo que se me ocurre. Tengo much;
nempo para pensar boludeces. Los viajes en avión
son muy largos, las noches son solitarias, entonces
tengo mucho tiempo. Entonces tomaba notas para mí
porque es lo que hago, y recién en el medio del . .
di' b
via3e
Je, ueno esto podría ser un nuevo libro, y ahí decidí
ordenar eso que tenla.

También decías que muchas veces te pasa de decir qué carajo
estoy haciendo acá.
Sí, s~ dudas, en esas noches solitarias cuando estaba,
~or e3emplo, en Moldavia, las primeras noches de este
li~ro suceden ahí; en ese momento hacia quince o
ve~te grados bajo cero y yo no entendía una palabra
nadie entendía los idiomas que yo sí. Estaba en u~
hotel feo en donde a las diez de la noche apagaban
las lu~es y las calles eran impenetrables. Era muy
abumd?. La conexión a Internet era muy lenta. No
había mnguna buena razón para estar ahí.

86 • armas y letras

armas y letras. 87

�CASTROMOMÍA

Entre historia e historia de los distintos migrantes,
Caparrós cuenta anécdotas del viaje y muchas veces de
las distintas comidas y bebidas de los diversos lugares
donde estuvo. "He escrito bastante de comidas, incluso
·dirigi la revista Cuisine &amp; Vins, una revista clásica de
comidas y bebidas en la Argentina, la dirigí en 1991~
1992, cuando casi no habia revistas de gastronornia en
el país. Yhe escrito mucho sobre comidas y bebidas. Y
en estos viajes una de las cosas en las que más tiempo
pierdo, si es que se puede decir que es perder el tiempo,
es en buscar dónde voy a comer en esas cuatro o cinco
ocasiones que voy a tener para comer en cada lugar".
Haciendo memoria, de este viaje Martin recuerda
algunas. "El caviar moldavo, que no es moldavo sino
ruso. Porque hay mucho contrabando de caviar. Una
lata de 200 gramos de caviar, por ejemplo, costaba 10
dólares, que puede costar 500 dólares en cualquier
negocio en el resto del mundo. Recuerdo también
una comida, una especie de guiso medio dulzón, en
Sudáfrica. En Liberia, una ciudad muy destruida,
una señora representante del Fondo de Población me
invitó a comer a su casa y fue una comida muy normal,
pero el hecho de tornar vino después de cuatro o cinco
dias de no ver una copa ni pintada le dio a esa velada
un aspecto distintivo. En medio de un ambiente
supuestamente relajado, más o menos occidental, la
señora me contó como 84 de sus parientes habían sido
masacrados en Ruanda. Esa discordancia absoluta,
entre comida y conversación".
En cuanto al vino, y a qué variedades de uvas le
gustan, acomodando su largo bigote manubrio con los
dedos de la mano derecha, con su vozarrón declara:
"Torno vino casi todas las noches. Es raro que tome
vino al mediodía pero también es raro que no torne
vino por las noches. Tengo una bodega considerable
y me gusta cuando corno en casa ese momento de ir a
ver qué vino voy a abrir. Aveces es al contrario, cocino
algo porque tengo ganas de tomar algún determinado
vino. Cocino todas las noches cuando estoy en casa. Y
al mediodía también. Siempre digo que no cocino como
los hombres sino corno las mujeres, porque no cocino
en ocasiones especiales sino todos los días corno
hacemos todas las buenas mujeres (risas). Soy amplio
en cuanto a gustos pero tengo ciertas preferencias que
varían con los momentos. Me gusta poco el Malbec.
Creo que es un acto de patrioterismo innecesario, el
hecho de que nosotros tengamos mejor Malbec que

88 •armas y letras

otros paises no hace que sea el mejor Malbec. Es como
decir, tenernos mejor cumbia villera que Austria y
no por eso vamos a escuchar más cumbia villera. Un
buen Cabernet es eminentemente mejor que un buen
Malbec. En blancos, eso cambia mucho más, por
ejemplo, ahora me gusta mucho el Sauvigon Blanc,
ese gustito citrico. Me gustan mucho los vinos sobre
maduros. Me gusta menos el Champagne".
POLÍTICA

"No veo ninguna opción que me parezca interesante,
atractiva, productiva -dijo Caparrós cuando se le
preguntó sobre el panorama politico actual del país,
a pocos dias de las elecciones-. Otra vez se está
discutiendo nombre de personas sin tener la menor
idea de cuáles son sus proyectos o programas, sin que
haya la menor participación, ni el intento por parte de
los partidos politicos para que la ciudadanía participe
para armar una sociedad mejor. Puede haber distintas
versiones de cuál sería esa sociedad mejor. Pero si
empezáramosadiscutiresoen vezdesifulanaomengana...
Seguimos dando cada vez más pasos para atrás".

Una especie de democracia infantil.
Sí, una forma infantil publicitaria de la democracia,
se elige un candidato corno se elige un detergente.
Con el mismo grado de reflexión y compromiso. Con
la diferencia que el detergente te jode las manos y el
candidato te jode todo lo demás.
Se hace la hora de que Caparrós suba a lo de su
dentista, pasaron treinta y cuatro minutos de los
treinta acordados, termina su café de un sorbo, y
cuando se está por levantar concluye: "Volviendo al
tema de la literatura y el vino, me quedé pensando, por
ahi te sirve agregar que cuando firmo un contrato por
la escritura de un libro, tengo una cláusula que decidi
agregar, que es que cuando el texto salga publicado el
editor me tiene que mandar una caja de muy buenos
vinos. Porque la edición, que al principio era algo
extraordinario, al final es algo rutinario. Siempre digo
que un libro es algo que uno hizo hace mucho tiempo.
Entonces, la salida de uno termina siendo como salir
a bailar con una ex novia. No tenés ganas (risas).
Pensé, para darle una marca festiva, quería hacer algo.
Entonces me dije, recibir una caja de muy buenos vinos
para mi es una fiesta. Antes de ayer, por ejemplo, me
llegaron los de Una luna" (K,;

�CASTROMOMiA

Entre historia e historia de los distintos migrantes,
Caparrós cuenta anécdotas del viaje y muchas vece~ de
las distintas comidas y bebidas de los diversos lugares
donde estuvo. "He escrito bastante de comidas, incluso
'dirigí la revista Cuisine &amp; Vins, una revista clásica de
comidas y bebidas en la Argentina, la dirigí en 1991
1992, cuando casi no había revistas de gastronomía en
el rais. Y he escrito mucho sobre comidas
en estos y:iajes una d!' hs cosas en las
pierdo, si es que se puede decir q
es en buscar dónde voy a co
ocasiones que voy a tener
Haciendo memoria, d
algunas. "El caviar m
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En cuanto al &lt;111 ,, } a qué variedades de uvas
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vino al mediodía pero también es raro que
vino por las noches. Tengo una bodega cons
y me gusta cuando como en casa ese moment
ver qué vino voy a abrir. A veces es al contrario
algo porque tengo
vino. Cocino todas
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hacemos todas las
en cuanto a gustos pero tengo ciertas prefercn
varían con los momentos. Me gusta poco el
Creo que es un acto de patrioterismo innece r
hecho de que nosotros tengamos mejor Malbec

88 •armas y letras

otros paf ses no hace que sea el mejor Malbec. Es como
decir, tenemo mejor cumbia villera que Austria y
no por eso , lmos a escuchar más cumbia villera. Un
buen Cabcmet es eminentemente mejor que un buen
Malbec f n bl neos, eso cambia mucho más, por
ejemplo, ah
me gusta mucho el Sauvigon Blanc,
ese gustito
Me gustan mucho los vinos sobre
maduros. M
t menos el Champagne".

a pocos
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n que me parezca interesante,
-dijo Caparrós cuando se le
ma polftico actual del país,
ncs-. Otra vez se está
onas sin tener la menor
os o programas, sin que
el intento por parte de
ciudadanía participe
Puede haber distintas
iedad mejor. Pero si
desifulanaomengana ..
pasos para atrás".

citaría de la democracia,
o elige un detergente.
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tura de un libro, tengo una cláusula que decidí
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al principio era algo
tinario. Siempre digo
hace mucho tiempo.
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tenés ganas (risas).
para darle una marca festiva, quería hacer algo.
nces me dije, recibir una caja de muy buenos vinos
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Jron los de Una luna" 1 -

�, , ~ y de mí, que nazco sin
madre / Y ando recelosa
de mi, / Acechando el
ruido de mis plantas/ Por si adivino a
donde voy", dice Ifigenia, despatriada,
•desmemoriada, secuestrada en el
altar de la diosa Artemisa, sacrificada
convertida ahora en sacrificadora,
sacerdotisa cruel que descuarti::a
a los náufragos para ofrecerlos a la
diosa, Ifigenia, en palabras del propio
Alfonso Reyes en su Ifigenia miel "atada
al tronco de sí misma", reducida
a "un montón de cólera desnuda".
También fuera del paraíso,
también desmemoriado, también
suspenso en el aire, Reyes en lo alto de
una laberíntica biblioteca, cubierto
de textos y de libros, descuartiza
palabras, reacomoda frases, maldice
la horrenda inmovilidad de "diez
mil volúmenes ordenados en sólidos
estantes. Estantes atornillados en el
suelo y clavados en las paredes" (12).
Este Reyes, creado por Coral Aguirre
en su obra La elección dcifigenia, también
está furioso, no encuentra paz al verse
sumergido en una obra interminable
que teme, nadie va a leer. Sacrificado
en el altar de sus propias palabras,
a Reyes se le ha olvidado su vida,
no sabe, como Ifigenia, quién fue, ni
cuál será su destino.También él anda
receloso de si mismo, tratando de
adivinar a donde va. Como Ifigenia,
Reyes también está sujeto a un
terrible poder que lo rebasa. Ifigenia,
sabiéndose poseída por la Yoluntad de
la Diosa, exclama: "Alguien se asoma
al mundo por mi alma / Alguien
husmea el triunfo por mis poros; /
Alguien me alarga el brazo hasta el
cuchillo; / Alguien me exprime, me
exprime el corazón".
A Reyes, en cambio, no lo poseen
los dioses sino la violencia de la
historia: la "cruenta intromisión de
la metralla en la vida", el doloroso
asesinato de su padre, "por cuyo
cuerpo, empezó a desangrarse toda
la patria". En repetidas ocasiones,
el Reyes de La elección de Ifigenia
escucha, como si fuera la voz de un

90 •armas y letras

Ihgenia extraña, e.xtranjera, sola :,t.
dios terrible, el ruido constante de
alma
entre desconocidos y no sahe
la metralla y se estremece. :\adíe
qué paso, qué pa~o rnn ella, con
mas percibe lo que él, es una marca
su padre .con su gente, e-, que d 1a
interna, una persecución constante.
está desgajada ... EJa tiene miedo,
Algo que le exprime el corazón. Y si
no quiere que hablen, Ifigenü no
en la obra de Reyes hasta los pies de
quiere saher y dice "Si tu sabes m ~
su lfigenia llega Oresres, en figura
tejedor de palabra~... calla... Calla
de náufrago. para ayudarle a saber
porque me aniquila el peso del
quién es, para regresarle el nombre
nombre que espero.. calla porque
que perdió, en b de Coral llegan ante
al
fin, no quiero saber-oh cobarde
Reyes sus hermanos, sus entrañables
seno- quién soy yo" (18 19).
amigos, quienes acuden a él para
ayudarle a recordar.
Así, el dominicano Pedro Reyes también hubiera querído
Henríquez Ureña aparece para traer a borrar su memoria, olvidar quíén
su memoria el pasado ilustre, emotivo, era. Y te c11vid10, sc,iora, el agrio gusto de
inquieto, de ese grupo de jóvenes ignorar tu historia. Pero ahora, en su
embriagados de ideas, de esos jóvenes bíblioteca, tratando inútilmente de
que enamorados de Grecia, también ordenar su monumental ohra, este
leyeron el Ariel de José Enrique Rodó Reyes de Coral sí quiere saber quién
y se sintieron herederos legítimos es, sí quíere recordar, no le teme a las
de una tradición para construir la palabras. Recuerda París y la soledad,
inteligencia americana. Henríquez y recuerda Madrid y el jolgorio.
De esta manera, a traves de
Ureña le ayuda a recordar a Reyes sus
la
presencia
de estos náufragos
años en el Ateneo de la juventud, y el
Ateneo lleva a Reyes a acordarse de del tiempo, sus amigos, Reyes va
otro de sus amigos más entrañables: rememorando, reYi\'iendo, y con la
Julio Torri, quien a su vez le hace rnemoría reconstruye su identidad y
la de su patria. Reyes, como Edipo,
evocar su estancia en París:
dice Coral, sí quiere saber y rastrea
JULIO: (Con dificultad. kcuestadirigirsc sus huellas, aunque le sean dolorosas.
libremente aAlfonso) Hombre, nni&lt;;te Ahora sabe que Julio Tom, Pedro
que irte, tno lo recuerdas? Despueb Henriquez Ureña están tan muertos
de. .. (Se detiene confuso) y con Huerta como él y saber de la muerte lo
que te quería de secretario pri\'ado, transporta a otra ciudad: Buenos
no podías hacer otra cosa. Tenías Aires. Ahí el recuerdo de su estancia
que huir. Exiliarte. iCuánto dolorL . corno embajador lo hace e,·ocar la
Todos esos años nos escribimos presencia de otro de sus amigos: su
"gordo del alma", Genaro Estrada, y
desesperadamente (17-18).
con él a la "amazona de las pampas",
El exilío de Reyes, como cualquier Victoria Ocampo, con quien baila
otro exilio, no fue fácil. "Después de tango y &lt;lanzón; recuerda la revista
vivir tantos años en medio de amigos Sur y las palabras argentinas "ché"
extraordinanos, hasta respirar se "compadrito" "milonga". Con Victoria
me hace difícil por mi cuenta..." le aflora el Reyes coqueto, que disfruta
escribió Reyes a Julio Torri. Y será la buena vida, la buena música y la
precisamente durante ese exilío que buena comida.
Asi, poco a poco, van agolpándose
el joven Alfonso Reyes escribirá su
Ifigenia Crnd. entrañable personaje del los recuerdos. la embajada en Brasil,
La Casa de España y su incansable
que ahora es espejo:
trabajo para albergar a los exiliados
ALFONSO: Ifigenia cruel, lfigenia republicanos, y luego ... Borgec;.
cruel, sí. sí, yo escribí esa obra, Borges aparece para darle a los

recuerdos la inconsistencia de los
sueños, para retar todas las certezas.
Reyes Y Borges establecen un duelo
intelectual, un juego de ironías, citas
y erudición.
BORGES: Todas las bibliotecas
son mías ... Y este infierno según
~eyes, (Se ha dirigido a los otros) lo
mventé yo, la biblioteca total, la
biblioteca universal, el laberinto
hecho biblioteca, es mi invención.
Y si Dios existe, me escuchó, para
hacer de ella un infierno O un
paraíso, quién sabe (31).
A partir de aqui la autora construye un diálogo delicioso· las
afinidades, las diferencias' las
pasiones, las hipocresías, todo aflora
en este encuentro de dos figuras
contrastantes. Coral, experta en
este ~e~a, no sólo despliega su
conocuruento de la relación BorgesReyes, sino su astucia dramática
p~a c_onstruir una escena muy ágil,
divernda Y punzante. Antes de irse
Borges dice a Reyes:
'

C.AB.ALLE Í.A
La elección de Ifigcnia
Coral Aguirre
EDITORIA..: UANL
At.O: 2009
TITULO:

AUTOti:

FICENI.A Y REYES:

libertad, memoria y olvido

De ninguna manera. Es la mesura lo
BORGES: Al destino le gustan las
que da el orden poético, la estética
bromas, los enigmas ... Verá usted
de la poesía.
las balaceras de nuestros mayore~
quedaron en nuestra entraña para Reyes se encuentra así con ese
que nosotros las hiciéramos letras "muchachito terrible, egoísta,
palabras, la pluma como una navaja: despreocupado, que se fue sin
como un cuchillo o una metralla... agradecerme (40)". Será Octavio
Le falta saberlo. (Mientras se aleja) y Paz quien le revelará la clave de
entonces podrá olvídar, como lo dije su situación, quien le hará ver que
para mí mismo, llegará a su centro, a Reyes es Ifigenia, que, como ella, al
su álgebra y a su clave, a su espejo... recuperar la memoria puede ser quien
Pronto sabrá quién es (39-40).
es. En la obra de Reyes, al reconocerse
Ifigenia se niega a si misma, se rehús~
Una vez que sus amigos se han ido, a regresar con Orestes y le dice una
aparece alguien más. Este nuevo de las frases más celebres de la poesía
visitante no viene del pasado sino dramática escrita en lengua española:
del futuro. Reyes lo invoca al sacar "Robarás una voz, rescatarás un eco·
un tomo y leer:
/ Un arrepentimiento, no un deseo. Í
Llévate entre las manos, cogidas con
ALFONSO: La historia de la poesía tu ingenio,/ Estas dos conchas huecas
moderna es la de la desmesura. de palabras iNo quiero!"
(Observa la tapa) El Arco y la lira ...
Con esta negación, Ifigenia niega
(Se muestra muy irritado.) iQué su historia, la de su familia y la de su
ocurrencia, pero qué ocurrencia! patria, se hace, en palabras de Paz,

hija de si misma. Ifigenia inaugura así
un ámbito de libertad, el coro le dice:
"Escoge el nombre que te guste ¡ y
llámate a ti misma como quieras: / ya
abriste pausa en los destinos, donde¡
brinca la fuente de tu libertad".
Paz hace ver a Reyes que ésta es su
historia, que él es Ifigenia, que se negó
la memoria, porque queria rechazar
"el viejo mundo, la estirpe familiar,
la. sangre", quería recuperarse a sí
mismo, pero las ráfagas del 9 de
febrero, día del asesinato de su
padre, lo perseguían como un destino
inexorable del que permanentemente
está condenado a huir.
Sin embargo, Reyes también
logra elegir. Desde la perspectiva de
Coral, Reyes eligió las palabras sobre
las armas, eligió la poesía sobre la
venganza, eligió la diplomacia sobre
1~ guerra. Reyes, como Ifigenia, se
liberó del destino, de los hados del 9
de febrero y se construyó a sí mismo
lejos de su patria.

armas y letras•

91

�La elección de Ifigenia, es un texto en sus cartas y sus textos. Es, por
dramático escrito con erudición tanto, un teatro documental. Coral,
y sentido del humor: Respo~de a apasionada de las letras, ha~la asi de
una larga investigación realizada las elecciones, de la memona y de la
por su autora, y las rnces que ~os libertad Reyes y Ifigenia se burlaron
· deja escuchar son las de los propios de las estrellas, Pero liberarse de
protagonistas. Coral arma la trama las predestinaciones, históricas o
siguiendo los parlamento~ reales de, metafisicas, no es fácil, conlleva la
los personajes históricos, mdagados tarea de asumir existencialmente que

La compañía de las islas

TtruLO: De eso se trata.

Ensa)OS lituanos
.
.
Urun:rs1dad
Autónoma de Nuevo león/Colofón
A.MOa 2008

A.UTOR1 Juan \"illoro
EDITORIA.LES1 Anagrama

ucstos a inventar_ cat~gorias engañosas, imaginemos De esto se trata.
Ensayos literarios como si fuese
un road book . .No es una empresa
desatinada. Antes, habría que ejercer
algunos deslindes genéricos: aquí la
crónica ronda junto con el cuento
al ensayo-centauro (u ornitorrin_co,
como dice Fabri=ío Mejía Madnd).
Más allá de las definiciones, en De
eso se trata seguimos a un autor en
la plenitud de su prosa, dueño del
adjetivo radiante.
Villoro es un guía a la vez
amable y exigente, pues según él
lo escribe, intenta mostrar goces
para el conocedor y para el perplejo.
Lo logra. Como en todo ensayo

P

92 •armas y leqas

estimulante -como en todo viaje
placentero- hay posibilida_~es de
dirección aunque sin rutas fiJas. La
marcha se da por caminos asfaltados
-de rueva York a Buenos Aireso por puentes transoceá~cos entre
épocas e idiomas-de Fit:::g:rald
a Goetht La digresión equivale
al rodeo, a la salida al campo o a
playas más anchas. Es en la secreta
minucia donde se revela el narrador
Villoro, donde nos regala lo que los
académicos cada vez regateamos, el
placer (hace falta mas crítica de este
estilo en ~léxico). Nuestro autor
avanza, desbroza y en ese movimi~to
insinúa una cartografia peculiar.
Mientras leemos, nos encontramos
en un archipiélago, reconocemos los

somos hijos de nosotros mismos'. que
hombres y mujeres nos construIInos
mediante nuestras más dolorosas
elecciones, mediante las palabras
que nos definen y nos hace volar,
y mediante las acciones que nos
comprometen y nos atan a la tierra.

Ana Laura Santamaría

rostros de sus habitantes: son los
clásicos que Villoro se llevarta a la isla
desierta, sus acompañantes ~eseados.
Vidas y obras están aqui remscn_t~s
por la glosa. y basta de esta fac1l
alegona caminera.
Otros ya lo han dicho, De eso se trata
es un fino libro de ensayos. No es ésta
una de las magias menores de Juan
Villoro (ciudad de ~léxico, 1~56),
narrador de amplias resonancias y
gurú para legiones de admiradores
-bien ganados, por cierto._ Tal_vez
con la excepción de Sergio P1~0L
otro amante del viaje, es el novelista
mexicano mcJor conocido en o_rros
pafses en los que el español sigue
siendo la lengua por la cual podemos
entendernos con los autores que
nos interesan: Borges. Bíoy, Onetti.
Porque los placeres de la marcha se
conversan. y este camino nos lleva
al festín. Los retratos son reales, la
geografía que proyecta imaginaria:~n
archipiélago de soledades que gracias
a la escritura de Villoro convocamos.
Reunión de épocas: el tiempo de
Lichtenberg alterna con el de Lowry,
de ida y vuelta. Esta galería m~vil es
la enciclopedia personal de Villoro.
Cada uno de estos viajantes-ellos
también lo fueron- jubilosos como
Casanova Ofatigados como Rousseau,
está delineado con la suficiente ironía
para sacudirles el_polvillo ~~ tratado
mamotrético. Liberal, villoro les
devuelve sus armas, los acicala un
poco, y los impulsa_ a conta_r _su
segunda salida, a maqumar prodigios
en la mente del lector.
Sorprende la seguridad con la
que puede ensamblar un episodio

pesquero de Hemingway y su que leyeron en los libros; viven para
más un atributo de la lectura que del
correlato beisbolistico (El viejo y d investigar la materia que puede ser
texto". Interlocutor activo con sus
mar) con las vicisitudes amorosas literaria" (p. 55). Ni más ni menos,
maestros, Villoro reclama lo mismo
de Klaus Mann. El estilo Villoro se este párrafo vale por todo el ensayo.
de nosotros. Pero no he tocado el
conoce al unir por las brechas menos
Coincido plenamente con tema de este texto. Reduzco hasta la
transitadas la necesaria correlación Christopher Dominguez Michael en
caricatura, baste decir que trata sobre
de ,ida y milagros de las eminencias su reseña a la edición previa de este
la capacidad de entender lo ajeno, al
literarias sin caer en los psicologismos libro (Santiago de Chile, Edic10nes
famoso "otro"; de encontrar el Nuevo
de tercera división. Pero donde de la Universidad Diego Portales,
Mundo y saber que lo importante es
muestra toda su capacidad en el ansia 2007)' el siglo XVIII es el siglo en el
aprender a cuestionar la barbarie,
de lo particular: registrar la pequeña que Villoro se siente más a gusto.Tal
las imperfecciones y los prejuicios
anécdota que revela al personaje, vez difiero un poco en las razones.
propios. Lichtenberg, asi, es ejemplo
infame y/o genial. Por supuesto, no En ese siglo, la compulsión escritura!
de mente lúcida.
escatima el dato sabroso ni deja de suponía la avidez por la experiencia:
No hay canon sin Goethe, no hay
especular por mojigaterías. D.H. de allí la abundancia de libertinos
literatura sin tema amoroso. Pero
I.awrence puede resultar perturbador ilustrados, como Casanova y Sade. La
concedámonos un descanso: hay
más por sus omisiones carnales que conciencia de la vida como ficción, y
demasiado Goethe y demasiadas
por sus ideas sobre la penetración anal; de la mirada ficcionalizadora sobre
páginas escritas sobre él. Una
Yeats es fotografiado como el dandy el mundo-sustento de la crónicaliteratura en si mismo, como nuestro
que prueba todo y lo desaprueba por encontró sus mejores representantes,
Alfonso Reyes, es compendio y fragua
igual pero continúa jugando, tal se a los más activos y desenfadados.
de su época. Pasemos a Rousseau,
entiende su relación con Madame No sorprende entonces que después
"maestro
de la contradicción fecunda".
Helena Blavatsky.
del Quijote tengamos a Casanova, Rousseau entrega su nombre a la
Lucho por evitar el name dropping: un improbable discipulo. Cervantes
posteridad-y a las autoridades en
el curioso lector puede revisar el unía en su mesa el tintero yla espada;
1762- como garantía de biográfica.
índice onomástico para percatarse Casanova, en el lecho, a la pluma y
En efecto, "conocemos mejor los
de la configuración de esta peculiar la amante. Cada quien sus batallas.
padecimientos de los hombres del
Enciclopedia. El autor de El testigo También Casanova es un fundador
siglo XVIII que los nuestros, en
cuenta también con eso que llamamos de discursos y de figuras, del Don
parte por la valiente atención que
la inteligencia ensayistica: si abre con Giovanni de Mozart a la música
dedicaban a su organismo y en parte
un texto sobre Shakespeare, donde de Bruce Springsteen. De paso,
porque se trataba de afecciones
su despeinado exegeta mayor Bloom comprobamos que el XX fue un siglo
incurables, destinadas a convertirse
lo coloca por encima de todos los más pueril que el XVIII. Hasta 1960
en formas de la costumbre y aun
demás autores del canon occidental, se rescataron las Memorias originales,
del temperamento" (118). Hay una
implicitamente le responde con el expurgadas por el tribunal del buen
vocación por escribirse y encontrar
genio hispánico por antonomasia, gusto.
una pedagogía en ello, asi sea la de
Miguel de Cervantes. Buenos puntos
No siempre la velocidad de la poner en cuestión la razón sobre el
de partida ha elegido Villoro. Vamos redacción permite pulirla. Lichten
sentimiento. Villoro nos da la imagen
en el primer ensayo de la crónica berg deja en sus "libros de saldos"
de otro Rousseau, el afectado por los
universitaria a la minucia filológica anotaciones casi crípticas al lado de
males de su siglo y ruño aún como
necesaria en la traducción, del apunte una iluminación. A pesar de su precisión
para juguetear-dolorosamenteescolar reencontrado como botella al estilística y sintáctica, de alguna
con sus circunstancias y hacerlas
náufrago que seremos. En "El Quijote: forma aprendió Villoro el gusto por
fecundas en sus obras. Nuestro
una lectura fronteriza", atisbamos la esos nudos del lenguaje. A veces en
tiempo actual es una de ellas.
posibilidad de una reescritura salvaje: una frase conjuga elementos dispares
Tal vez el ensayo más brillante
"Cervantes funda por partida doble y nos regala un aforismo, isla en el mar
entre
los contenidos en De eso se trata
la novela moderna y el subgénero de su prosa. En Villoro es deliberado.
sea "El diario como forma narrativa",
de la novela nómada que llega hasta Pero esto nos revela algo, pues los
Los detectives salva1es, de Roberto aforismos son "un archipiélago de engarce que reúne todos los temas
Bolaño, donde Ulises urna y Arturo ideas [que] cruza los años y niega del libro. Tendría que parafrasearlo
Belano, aprendices de poetas, viajan la tierra firme de las teorías y los largamente y en ese trance, abaratar
en sentido inverso a don Quijote: sistemas filosóficos. Las constantes, su brillo. Por cobarde, me escapo a
la derrota. ya notará el lector a qué
no buscan que la vida compruebe lo las correspondencias internas, son
me refiero.

armas y letras.

93

�~
1

de amigos: Gertrude Stein, Scott
El siguiente es un postre pesado, malentendidos que a veces abruman
Fitzgerald. Amateur de la acción
agridulce, después del alimento fuerte a los fans de los "multiculti". Uno de
pero escéptico del psicologismo, la
anterior. Si lo quisiéramos creer, la esos puestos fronterizos es Tijuana
verdad
de sus personajes y de sus
república de las letras se asemejaría y su narrador Luis Humberto
travesías se encuentra en otro lado,
. más a un reino habitado por villanos. Crosthwaite. Hacia el sur localizamos
más allá -más al fondo- de las
Borges y Bioy, tqué más decir sobre otros salvajes en la crónica falsa de
palabras recortadas de su prosa. ¿Qué
ellos sino anotarse en la chacota? JuanJoséSaer,Elattatado. En"la zona"
podría decirnos esto del mismo Juan
Pues sí, la maledicencia es la mejor del argentino descubrimos también
Villoro?
distribuida de las pestes literarias correspondencias con el norte que
Lamento no comentar con
y este diario-otro que pasa por acabamos de abandonar. Cuando
precisión
la penúltima parte de De
aquí- lo confirma. Pero, tratando lo pintoresco lastima la capacidad
eso se trata, pero algo hemos dicho
de esquivar la incomodidad de de comprensión tendemos a ver
ya de sus retratos. Los "eminentes
encontrar a dos genios reducidos por monstruos alrededor y enturbiamos
exaltados" son los celebrados
la mala leche que destilan, podríamos el encuentro conlos otros/los mismos.
MalcolmLowry,D.H.Lawrence,W.B.
consolarnos con algunas preguntas. La ética del lector Villoro le impide
Yeats
y Klaus Mann. Franqueamos el
tHasta qué punto Bioy es la escritura recriminarnos, pero no podemos
delirio de Lowry -"Delowryum
autobiográfica de Borges? tQuién se dejar de sentirle una especie de
Tremens" según Villoro- y el de
proyecta en el otro? Ymejor, tpor qué desazón contra los misreaders.
"Al modo de los iconos de la los críticos de Lawrence, pero no
esta ficción del Borges chocarrero
salvamos la temporada en el infierno
puede ser la verdadera frente aquella Iglesia ortodoxa rusa, la imagen
a la que junto con Yeats y Mann nos
construida por Borges en sus cuentos, de Antón Chéjov preside el cuento
incitan. Onetti es el Virgilio final
poemas y entrevistas? Yo tomo Borges contemporáneo" (201), escribe
de
los ínframundos. Para mi es el
como una historia interpersonal Villoro. ChéjoY es la habitación
mayor novelista en Latinoamérica y
de la infamia. Quien descree de la por donde todo escritor de short
agradezco siempre poder leer algo
personalidad, quien duda de las stories reside al menos en su edad
que me haga verificarlo. A pesar
posibilidades de la historiografía, de aprendizaje. Es una habitación
de ello, no creo que "La fisonomía
quien se regodea en exhibir escrituras silenciosa: la clave de Chéjov está
del desorden ..." sea el ensayo más
apócrifas ttendria que respetar el casi siempre en lo que no se dice,
convincente de un libro con líneas
pacto de lectura en una biografía? lo sumergido e inexpresado. Hablar
Ah, pero los pleitillos domésticos y del ruso sirve para hablar de sus lucidísimas.
Contra mi costumbre, he manlas hablillas son entretenidisimos. discípulos. Tres veces Hcmingway está
cillado
esas líneas con rayones,
Creo que una de las hipótesis de integrado por "De París a Pamplona:
manchado
los márgenes con mis
Villoro es la acertada: "En este teatro Pamplona", "La República perdida:
apostillas insulsas. Que Juan Villoro
de suposiciones también existe la Por quién doblan las campanas" y "En la
me absuelva. Sé que De eso se trata es
posibilidad de que los autores se corriente del Golfo: El viejo y el mar".
un viaje con regreso y sé que alteraré
hayan puesto de acuerdo en la forma La dispersión geográfica es la marca
mis pistas falseadas con cada vuelta.
que adquiriría el libro [... ) ¿Hasta personal del estadounidense. Es la
No perjudico con ellas al autor ni
dónde es esto un efecto calculado? sección más abundante dedicada a
al libro. Junto con Efectos personales
[...) Me inclino por el pacto tácito [.]" un solo autor, un homenaje tácito.
De narrador a narrador, y de una es lección permanente del maestro
(167). Borges dicta y Bioy dispone.
Villoro y sobre todo, una posibilidad
De vuelta al norte, encontramos poética a otra, la figura eminente del
de diálogo entre trashumantes. Como
peculiares figuras. Son los fronterizos. escritor errante tiene en Hemingway
él mismo dice, ensayar es leer en
Y es que se los ha exotizado hasta a su más dilecta encarnación en el
ser todo y nada. En "Itinerarios siglo XX. París, Pamplona y Finca compañía.
extraterritoriales" Villoro desmonta Vigía, el movimiento se demuestra.
Daniel Orí.zaga Doguim
con tranquilidad y pericia los Hemingway muda de lugares como

SÉ QUE DE ESO SE TRATA. ES UM VIAJE COM RECRESO Y SÉ QUE
ALTERARÉ MIS PISTAS FALSEADAS COM CADA VUELTA. MO PERJUDICO
COM ELLAS AL AUTOR MI A.L LIBRO.

94 • armas y letras

U

n extenuante asombro
Y una dulce fatiga. El
LA TOTAL CIRCUNFERENCIA.
rompecabezassobrelamesa
empieza a cobrar sentido. Es cierto
se trata de un paisa1·e de los Paí ,
B' d
ses
_aJos, e esos jardines o extensos
viveros donde los amarillos y azules
REVISITADO
lo ~a_turan todo hasta el delirio. El
delir10, se entiende, de quien intenta
ens~bl~ -con infinita y amorosa
TITULO:
• 1ronso Reyes.
L Revista
. Anthropos 221·· /Ul'
paciencia- las mil y una piezas
a
total
circunferencia.
Un
pensamiento
regadas sobre la mesa.
hispanoamericano
Sebastián Pineda, a través de
AUTOR: Sebastián Pineda Buitrago (ed.)
Anthropos, lo ha hecho, ha preparado
EDITORIAL: Anthropos
ü01 2009
Y_ pr?puesto un puzzle que nos
dibu1a "la total circunferencia" que
Borges supo ver y celebrar en Alfonso
Reyes. Sin embargo, "tcómo ordenar
el mar?", exclamaría Dámaso Alonso
con respecto a Lope, y Reyes, con sus
n~merosos puertos y ensenadas, no
prnta malas mareas. Lo que Sebastián
Pineda nos propone es una tupida
~lameda que sí nos deja ver los mis manuscritos.,, Dice Reyes. Se
alamos, pero que, obviamente, no trata, obviamente, del inicio de la se lanza y lo dice, afirma que las
escuel_as de humanidades de estudios
agota el paisaje; Y cómo habría de Revolución mexicana.
superiores,
tanto las facultades de
hacerlo tratándose de un autor como
Ahora sabemos lo que todos letras_como las de estudios culturales
Reyes que, lejos de los grandes títulos sabemos, pero que no todos saben
en Hispanoamérica, no incluyen
s~ dedicó ª edificar una obra llena d: aquilat,ar y agradecer: que Reyes
e1empl~res sorpresas, por aquello de nos lego un mapa impresionante de en sus programas académicos el
los sab10s y didácticos hallazgos que autores y obras, que su gozo incluyó pensamiento de Alfonso Reyes.
Reyes, al referirse a uno de sus alter
se suman Ymultiplican a lo largo de la poesia, el cuento, la traducción el
egos,
concretamente a Juan Ruiz de
sus Obras completas.
estudio yel ensayo, que su generosidad Alarcón, dice lo siguiente: "En la casa
Pineda armó su tripulación de desató carreras en las artes plásticas y
asalto Yla revista Anthropos se convirtió que su amor por el cine lo encarrúnó de la locura, era un revolucionario de
en un bajel cuya brújula estableció a la crítica; que nos legó la Capilla y la razón. Hace falta mucha bravura
p_ara asumir esta actit).ld. Hay el
rutas qu~conducenallector a puertos, su acervo literario, que es el primero
u_nos mas conocidos que otros, pero entre los gongoristas, que le debemos nesgo de quedarse solo." Ante
una reflexión de semejante peso
sie~pre con callejones y rincones de
El ~olegio de México, El Colegio concluimos que la academia ha caído
un rnmaculado misterio.
Nac10nal y hasta el Instituto Francés
tQué hubiera pasado si Reyes pa_ra América Latina, nos recuerda en una vorágine gobernada por una
moda "cientificista" que escuda sus
el muy joven, convence a su padr:
Minerva Margarita Villarreal· pero carencias en esquemas y teorías que
de deponer las armas, siguiendo el
t~mbién nos habla de los prhneros
ofre~imiento del propio Madero anos del exilio ydel valor experimental al final, se las lleva el viento de l;
por ~termediación del muy joven, logrado ª cabalidad de esa literatura década siguiente, yasí sucesivamente.
también, Martin Luis Guzmán? Es "subversiva" que inaugura el festín Al respecto George Steiner ha dicho
que nues~ro tiempo se distingue
u~a pregunta que nos sugiere Adela alfonsino.
por su abierto Y decidido rechazo
Prneda; pero ya antes nos hicieron
Pasamos la página Y se desdobla hacia l_a alt~ cultura, y sostiene que
transitar por una fragmentaria
~º?1? un abanico una bien trabada, las uruversidades harían mucho si
memoria alfonsina donde nos
1uic10sa e inteligente cronología enseñaran a leer a sus estudiantes.
dejan colgados de una angustiante
de ~lfonso Reyes apuntada, con En este tiempo donde se ponderan
frase: "Sólo quedamos aqui los
meticu_l?so celo, por el propio las habilidades sobre todo, y donde
hombres. A mi madre le he confiado
Sebastian Pineda. Pero Pineda la memoria y la reflexión se ven con

Alfonso Reyes

armas y letras.

95

�todo. Su prosa apela a un impulso
inquietante sospecha, el pensanúento y diferencias entre estos dos autores estético heredado del mejor y más
de autores como Reyes parece no perfilan una justicia salomónica vivo Modernismo, hoy devaluado
tener cabida en nuestra tecnificada y cuando se concluye que una obra -éste- por la idiotez reinante.
reglamentada vida académica. Lo cual literaria, por lo general, contiene los Pero se trata -siempre- en mayor
nos condena a una situación de vida tres cocimientos o temperaturas en su o menor dosis, de una prosa critica
intelectual periférica con respecto a cuerpo discursivo, sólo que una puede
que rebasa con mucho su producción
los centros académicos que, siempre, imponerse sobre las otras y calificar la poética o narrativa. Pienso en uno de
estarán lejos de nosotros. No asumir el obra en su totalidad, o bien, pueden
mis autores predilectos y secretos:
pensanúento de nuestros autores nos alternarse y hacerse fuertes en un Joan Boscán y su anhelo renacentista
condena a un miserable y dependiente determinado fragmento o pasaje de de la aurea mediocritas; Reyes, con
la obra. Visión de Anáhuac 1519 es un
estado de colonia intelectual.
singular bravura atendió el concepto
La línea la prolonga todav1a más poema en prosa, una prosa poética, un
como valor literario.
Víctor Barrera cuando habla de los ensayo lírico, un palimpsesto donde
Yaparece Borges, el joven escritor,
prejuicios que rodean a la obra y la intertextualidad construye un
y
Reyes,
el escritor maduro, en el
figura de Alfonso Reyes. Prejuicios universo literario no clasificable por
ensayo de Fernando Báez. Borges
y desatención, poca curiosidad género alguno, o se trata de un texto
somete
sus borradores al ojo agudo
por adentrarse en ese laberinto de donde lo lírico, lo épico y lo dramático
de Reyes y éste le aconseja a tal grado
hallazgos y pistas que nos salen al aparecen y desaparecen, se imponen
que la prosa del argentino cambia al
paso apenas fijamos la vista sobre uno sobre del otro en una danza que
punto que éste llega a desconocer
una de sus páginas. Se trata de un nos sobrecoge y ante la cual -como
sus primeras publicaciones. Ya que
problema de recepción que empaña afirmara Aristóteles con respecto a la
-se lee en el ensayo- "Borges, para
y nos aleja de una de las obras más poesía- estamos ante una literatura
ser Borges, fue, en algún momento
vastas y complejas de la literatura de que no tiene nombre.
Ya invocada Visión de Anáhuac 1519 de su vida, Johannes Becher, fue
la primera mitad del siglo XX. Obra
Cansinos Asséns, fue Walt Wbinnan,
que se nutre y cobija dentro de una encontramos el rápido y nutrido
fue
Thomas Browne, fue Thomas
tradición eminentemente humanista, ensayo de Adolfo Castañón. Reyes
de
Quincey,
fue Shakespeare, fue
tan humanista como la de Dante, ha hecho suyo el Siglo de Oro, el
Chesterton (.. ) Borges también fue
Petrarca o Goethe, este último otro conquistado conquista una literatura
Alfonso Reyes." La lección fue tan
de los alter egos o autores tutelares que exige como propia al escribirla;
honda, concluye el ensayo, que para
de Alfonso Reyes. 8 ensayo de Víctor y, como suele suceder, el autor al
saber si un texto era bueno o no,
Barrera termina por provocarnos escribir su texto se escribe y el
Borges y Bioy lo leian imitando la voz
la siguiente sospecha: no se trata lector al leer su texto se lee y Luis
de Reyes y ahi encontraban la escala
realmente de que Alfonso Reyes Cernuda concluye diciendo aquello
exacta
sobre las bondades literarias
llegue a ser nuestro contemporáneo; que la poesia también se escribe
del texto.
en realidad -estamos ciertos- se con el cuerpo; y con el cuerpo de
8 trabajo de Alberto Enríquez
trata de lo contrario: de que nosotros una memoria doliente y, a la vez,
Perea nos da otro de los alter egos
lleguemos a ser contemporáneos de gozosa y sensual. Reyes escribe esta
fundamentales
de Alfonso Reyes. Esta
Reyes; es decir, lleguemos a merecer pieza emblemática y detonante de
vez
se
trata
de
Chesterton. Escritor
la literatura hispanoamericana del
la gracia de ser sus lectores.
puntilloso y enterado, imaginativo
Pero la obra literaria, en general, siglo XX. No sería descabellado trazar
e irónico que no desdeñó el trabajo
presenta tres temperaturas o una línea de parentesco entre Visión
diario de la escritura periodística;
cocimientos que pueden llegar a de Anáhuac 1519, de Alfonso Reyes y
pero de un periodismo que tampoco
definirla: el término lirico, el épico Condcrto barroco, de Alejo Carpentier
desdeñó la inteligencia y la belleza.
y el dramático. Sin embargo, la obra, y Paradiso, de José Lezama Lima. Es
Por último-casi-está el trabajo
en su naturaleza transgresora e el Siglo de Oro, ciertamente; pero
de
Edison Neira Palacio que nos
ingobernable, puede muy bien no también, y, definitivamente, el genio
revela la v1a purgativa que Reyes
sólo desdibujar las fronteras de individual.
Aquí brinco al ensayo de Ignacio hizo suya a través de la biografía
los géneros, sino contenerlos en su
de Goethe. Goethe será uno de los
tremenda y paradójica unidad formal. Sánchez donde, de pronto, aparece
puntos cardinales de Reyes. Goethe
Alfonso Rangel Guerra se sumerge un rayo de luz que lo sugiere todo.
romántico y Goethe clásico. Para
en el océano de los géneros literarios Reyes apuesta por una obra donde
Reyes se trató de unas vidas que,
comparando las teorías de Alfonso los tirulos se borran ante el proyecto
si
bien, no fueron paralelas, sí lo
Reyes y de Emil Staiger. Las afinidades de hacer, de edificar, de escriturarlo

96 • armas y letras

determinaron en más de un sentido.
Pienso en esa relación definitoria en
la obra de Reyes, entre conocirnie~to
e inspiración. Dos fuerzas que se
fusionan en la tremenda poiesis
alfonsina.
Héctor Perea cierra, de alguna
forma, el arco abierto con el hecho
de que Reyes intervino para que se
le otorgara una beca al joven Diego
Rivera para que se fuese a Europa.
Mmerva Margarita Villarreal, en su
ensayo, nos da noticia de ello abriendo
dicho arco que, ahora, Héctor Perea
cierra. Vemos aquí un Reyes crítico
Ycuidadoso con respecto a la última
época de la pintura de Rivera. Un

RAMOM DACHS

TfTUL01 Albúm dd trasiego

AUTOR,

Ramon Dachs
la Tempestad

EDITORtAL i
~01 2009

M

engañemos, el Albiím
del trasie:go del poeta
Ramon Dachs es mucho
más que una reseña de sus viajes y
encuentros. Libro de meditaciones
Y de exposiciones teóricas acerca
de su poética, es un libro de (pre)
textos. Veamos por qué. En primer
lugar lo que nos salta a la vista, tras
una lectura del mismo, es que Ramon
Dachs busca un "pretexto" dentro de
los relat~s_acaecidos durante algunos
de sus v1a1es, para reflexionar sobre
otros temas que le son afines. Tejido
dentro de su narrativa, encontramos
anécdotas o relatos que parecen
O nos

eje_rcicio_ de suma inteligencia y de
erugmático guante blanco cuando
afirma: "Exposición de Diego: los
cuadro~ que trajo de Rusia, Polonia,
Alemarua, Checoslovaquia. Excelente
pintura. Cielos de extrañas luces
irisados de polvo de nieve, qu~
los septentrionales no han sabido
pintar. Pero mundo desolado
helado, en ruinas: triste humanidad
de hormigas". Antonio Gamoneda
el poeta español, dice que sabe 1~
que piensa cuando lo lee; hasta no
escribirlo no sabe lo que piensa. En
este caso, el pintor pensaba una cosa
pero su pintura decía otra. En el cas~
de Reyes la escritura y la vida se le

confundieron al grado que escribir y
contemplar fueron equivalentes.
Hasta aquí la travesía que
nos ofrece Sebastián Pineda y su
tripulación a bordo del acorazado
Y, a veces, velero, Anthropos. Reyes
no se agota y nosotros tampoco nos
agotamos con él; más bien se trata de
una amistad, de alguien que pregunta
Yotro q~e re~ponde, pero el diálogo
es la fascmac1ón del instante.
Posdata. También hay un trabajo
mio sobre la vocación literaria y la
poesía de Reyes, pero el espacio se
nos ha terminado.

José Javier Villarrcal

y sus trasiegos

y tránsito, fugaz y acelerado, avatar
tras avatar"· dándonos la impresión
de que algo inesperado va a ocurrir.
Pero no. Resulta que su lectura me
co nduce por un rumbo distinto.
Podría por lo tanto, haber escogido
cu~~uier otro al azar. El azar (lel
ob1et1~0 de los surrealistas?) juega
un rol 1IDportante en su pensanúento:
w¿Existe el azar?, se pregunta en
alguna parte de su libro como
poniéndonos sobreaviso ac~rca de
sus intenciones. Pero volviendo al
capitulo 105, en éste ocurren cosas
que corresponden a una secuencia
planificada Yno muy azarosa, como
las siguientes: l. Una denuncia contra
la exposición presentada en el Museo
como pinceladas impresionistas que de Arte Contemporáneo de Barcelona
captan la luz del momento. Quiero (MA_CBA) titulada Desencuentros; 2.
decir que este poeta "mira" ante reumón con la directora del museo de
todo. Buena señal escribir un libro arte p~ecolombino de Barcelona para
con la mira~a. Pero ese mirar suyo la pos1?le publicación de su ensayo:
aho nda hacia otras dimensiones Sin Juicio: Trasfondode Francisco Toledo·
que vienen siendo la razón de ser d~ 3. preparación para una muestra e~
sus trasiegos. Me refiero entonces Perigueux con motivo del festival de
al pulso que Ramon Dachs le va poesía de vanguardia: "Expoesie"·
tomando a cada situación, para volcar 4 propuesta para una serie d~
sobre las mismas lo más poético de conferencias en el Instituto Cervantes
su pensamiento.
de Burdeos; 5. realizar los últimos
Recorriendo las páginas de su detalles para la cubierta de su libro
libro, lo abro al azar y me encuentro El Tarot de Marsella: Poema Aleatorio.
con el lc~pítulo? 105 de sus trasiegos
lCómo se conjuga todo esto
que cmruenza diciendo: u Movimiento con su pregunta sobre el azar? Se

armas y letras.

97

�AUTORES

conjuga porque entramos en uno de su CodexMundi. Podrtamos continua~
sus grandes temas: la aleación que explorando otros capítulos pero si
menciona al final, refiriéndose a su por el momento nos detenernos en
libro sobre el tarot. La geometria estos dos, veremos que entre detalles
euclidiana de la cotidianeidad cotidianos, se filtra una luz producto
se rompe por esa mención suya, de sus reflexiones, los cuales van
abriéndonos de inmediato otros creando una coreograf1a de sus
espacios de naturaleza fractal. El experiencias.
Siempre he pensado que lo fract~
tarot es en definitiva uno de los
instrumentos más fascinantes que tiene que ver algo con una espe~1e
han surgido, parair creando rne~te de coreografia invisible que se aruda
imágenes, una "adivinatoria" grá\~da en la materia. Pero no sólo en la
de poesia. Por otra parte la aleación materia, también en el destino, lo
que el genio de Ramón Uull (una fractal juega un papel preponder:inte,
de las fuentes de este otro Ramon) por aquello de que el_ ca~sahsmo
manejara, nos conduce al enc~entro cede a la Pataf1sica o c1enc1a de los
de la sorpresa y de un maravillarse resultados posibles. Esto me lleva
frente a ella. Alquimia y poesía se a interpretar la poes1a de Ramon
dan aqu1 la mano, abriendo de_ paso Dachs -porque siempre se trata de
nuevos horizontes para sus trasiegos, poesia cuando nos refe~os ª ~1--:
que ahora vernos penetrando en eso con un neologismo de su rnvención.
que Gaston Bachelard denominó "la Topotmologie, término que refunde _el
poema con la topología. La topologia,
poética del espacio".
Prosigo pues tentando al azar según la respuesta que le hiciera a
sin utilizar el consabido golpe de una pregunta de Marta Mart1nez
dados. En el capitulo 94, frente Valls que forma parte del libro, ..~s la
al Portal de los Apóstoles de la disciplina matemática que estudia la
catedral de Valencia, el poeta evolución de las formas en el espacio.
discurre sobre sus rosetones, los Sus evoluciones, deformaciones y
cuales le sugieren una analogía con transformaciones. Fijémonos en lo

que nos dice: evolución de fo~as _en
el espacio". Esa evolución ln~ ~plica
un movimiento organizado s1gu1endo
ciertas direcciones1 y esas direcc!°n~
¿A qué geornetr1a corresponden O la
qué movimientos aleatorios que nos
entregan resultados posibl:s~ John
Cage, que trabajó esos moVlffilentos
con Merce Cumúngharn, podr1a haber
realizado una de sus composiciones
siguiendo los pasos de Rarnon Dachs.
Aqu1 tenemos, pues, la esencia de su
coreografia poética.
De ahi entonces que todo su
trasiego, sus visitas a exposiciones (ª
la de Giacometti le dedica una extensa
reseña), lecturas, impresiones de
lugares, encuentros con amigos etc.,
corresponda a esa concepción suya
del espacio. Trasegar nos lleva a
deambular y esto a lo que en Cuba se
llamaba ..habitantear", es decir, ser un
..habitante" Serlo en Cuba poseia un
significado derogatorio, pero no as1
para un Heidegger quien decia que el
..hombre habita corno poeta". Rarnon
Dachs ..habitantea"porquees un poeta
y este libro suyo as1 lo demuestra.

Carlos M. Luis

COIW.ACUIRRI (Bahía Blanca, Argentina). Dramaturga,

directora de teatro y catedrática de literatura clásica
en la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL. Su
novela Los últimos rostros ganó el concurso de Literatura
de Nuevo León 2007. Ha sido acreedora del Certamen
Alfonso Reyes 2008 por su ensayo Las cartas sobre la

mesa.
(Monterrey, N.L., 1973).
Licenciado en letras españolas por la UANL. Se ha
desempeñado como editor. Como dramaturgo ha
obtenido el Premio Nacional Obra de Teatro del INBA
1998 y el primer lugar en el Concurso Nacional de
Dramaturgia Sogem ICCM en 2000. Ha publicado El
anticristo (2006) y El hombre sinadjetivos y otras obras sin
importancia (2008).
NARIO CANTÚ TOSCANO

AWANDRO CAy ÁLIJ (Santa Rosa, La Pampa, Argentina,

1975). Periodista y licenciado en comunicación social
por la Escuela Superior de Periodismo de Buenos Aires.
Es asesor de la Comisión de Población y Desarrollo
Humano del Senado de la Nación Argentina.
(Concepción, Chile, 1955) .
Novelista, poeta y critico. Su última novela, Elfotógrafo
belga, fue publicada en 2006. Obtuvo su doctorado
en literatura en la Universidad de Utrecht y ha
ensefiado en universidades holandesas y chilenas.
Actualmente es traductor en Radio Nederland, la
emisora internacional de Holanda.
RICARDO CUADROS

RODRICOFRISÁM (Buenos Aires, 1963). Es colaborador
en numerosos medios periodísticos y autor de los
libros Historia argentina, Vidas de santos, Trabajos manuales,
Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra y Jardines de

Kensington.
(Holguin, Cuba, 1978).
Licenciada en ciencias de la comunicación por la
Universidad de Oriente, Santiago de Cuba, Cuba.
Reportera y conductora en TeleCristal y TeleCentro
del Instituto Cubano de Radío y Televisión de 2001 a
2005. Desde octubre de 2005 labora como reportera
en Vida Universitaria. Ha publicado en raller Abierto, La
Rocka y El Porvenir.
LIZHT CARCIA RODRlcu11

DANIIL CONÚLU DUIAAS Estudió dirección de cine y

ha realizado varias pellculas. En el afio 2003 obtuvo el

98 • armen y letras

Premio Hispanoamericano de Ensayo Casa de América
/ Fondo de Cultura Económica (Espafia) por Libro de
Nadie. En México ha recibido seis premios nacionales
de literatura. Su libro más reciente es el ensayo
Hollywood:lagenealogía secreta (2008).
BÁRBARA IACOH (ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
ho1as muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología del cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico La

jornada.
■DUARDO MILÁN (Rivera, Uruguay, 1952). Fue miembro

del consejo de redacción de la revista Vuelta. Ha
publicado, entre otros poemarios, Nivel medio verdadero
de las aguas que se besan (1994), Habrase visto (2004),
Unas palabras sobre el tema (2005), Indice al sistema del
arrase (2007), Dicho sea de paso (2008), Pan para las
hormigas (2008) y Habrá tenido lugar (antología poética)
(2008).
NYRIAN MOSCONA ( ciudad de

México, 1955). Poeta y
periodista cultural. Ha publicado los poemarios Las
visitantes (Premio de Poesfa Aguascalientes, 1988),
Vísperas (1996), Negro marfil (2000, 2006) y El que nada
(2006). Tradujo (en colaboración) La m1ísica del desierto
de William Carlos Williams, con el que obtuvo el
Premio Nacional de Traducción. Ha sido miembro del
Sistema Nacional de Creadores.
DANIILORIUCADOCUIM (Ciudad Madero, Tamaulipas,

1983). Crítico literario, ha publicado ensayo y
traducciones en diarios, revistas y suplementos
culturales de México e Iberoamérica.
(León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
IDUARDO ANTONIO PARRA

LIÓN PLASCINCIA llOL Poeta y editor.

Es director de
filodecaballos, editores. Ha recibido, entre otros, el
Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 2005.
Entre sus libros están Enjambres (1998), El árbol la orilla
(2003) y Zoom (2006).

armas y letras. 99

�AUTORES

(La Habana, Cuba, 1980).
Graduado de la Academia Nacional de Bellas Artes San
Alejandro. Ha participado en exposiciones colectivas
en Cuba, Francia y México. Entre sus exposiciones
individuales se encuentran "Rostros y ciudad" (Cuba,
1998); "Los rostros del calado" (Cuba, 1998); "Volverán
las oscuras golondrinas" (Cuba, 1999) y "Fijaciones
caladas" (México, 2008).

PATRICIO RODRÍCUEI

(Nueva York, 1931). Poeta
y traductor. Se caracteriza por sus trabajos en
etnopoética y poesía performática. Durante los setenta
fundó la primera revista de etnopoética, Alcheringa.
Es autor de cerca de 70 libros de poesia, entre ellos
Poland/1931 (1974), That Dada Strain (1983), New Selected
Poems 1970-1985 (1986), Khurbn (1989), The Case for
Memory (2001) y A Book ofWitness (2003).

JEROME ROTHEMBERC

AMA U.URA SAMTAMARÍA ( ciudad

de México, 1967).
Directora asociada de la Cátedra Alfonso Reyes, en el
Tecnológico de Monterrey. Ha publicado Implicaciones
éticas de la Antigona de Sófocles. Una reflexión sobre el
pensamiento trágico griego (2009) y Desde la butaca. Teatro
regiomontano en el fin del milenio (2002).
(Valencia, España, 1927). Poeta,
ensayista y traductor. Fue director de Revista Mexicana

TOMÁS SECOVIA

deliteratura (1958-1963) y colaborador en Vuelta. Entre
sus poemarios se encuentran La luz.provisional (1950), El
sol y su eco (1960), Anagnórisis (1967), Figura y secuencias
(1979) yCantata asolas (1985). Ha recibido los premios de
literaturaXavier Villaurrutia (1972) yJuanRulfo (2005).

CONVOCATORIA

Edición de libros
conmemorativos del

(Torreón, Coahuila, 1978). Es
autor de los libros de cuentos Cuco Sánchez Blues y La
Biblia vaquera. Fue becario del FONCA en el periodo
2004-2006. Obtuvo el Premio Nacional de Cuento
Magdalena Mondragón 2005.

CARLOS VELÁZOUEI

Bicentenario

de la Independencia

de México

(Monterrey, 1951). Maestro
en letras españolas por la UANL Colaborador del
periódico El Norte en las secciones Vida (1982-1991)
y Gente (1992 a la fecha), así como articulista en
publicaciones diversas. Coautor del libro Esas extrañas
mexicanas del celuloide (1995). Director del Teatro de la
Ciudad de Monterrey desde 1998 a la fecha.

ROBERTO VILU.RREAL

(Tijuana, 1974). Ensayista, poeta y
traductor. Ha colaborado en revistas latinoamericanas
y estadounidenses en los últimos años. Dos de sus
libros más recientes son Cuentos para oír y huir al otro
lado (2003) y Todo es otro. A la caza del lenguaje en tiempos
light (2002). Enla actualidad trabaja en novelas cortas
de tipo experimental.

Centenario

yel
de la Revolución Mexicana
BASES

HERIBERTO YÉPEZ

1.. Po~rán concurrir los investigadores y escritores

universitarios, así como cronistas, historiadores periodistas
y otro~ autores que en_ Nuevo León desarrollan sus
respectivas labores de registro, estudio, análisis Y escrrtura.

?· ~ obras deberán firmarse con seudónimo. En una plica

identificada ~n el seudónimo y el título de la obra deber&amp;
contenerse la ,~ormación general del autor o sus autorJs~
con datos cumculares y para su localización.
•

2. La_ ~icipacipn ~ con una obra por autor, inédita lo
que_ implica que la misma no haya sido publicada en'su
conJunto ~ en fragmentos a través de aJgún medio impreso
o electrónico.

1O. El plazo para entregar las obras será de las 9·00-horiis
d~I jueves 19 de noviembre de 2009 a las 18 horas del
viernes 19 de marzo de 2010.

~ndEl tema d,e la obra. deberá estar relacionado con la

11. Los trabajos deberán entregarse o enviarse a:

epend91:c1a de México y/o la Revolución Mexicana, y/o
105 persC?"aJes y/o los procesos Y circunstancias anteriores
0 postenores en torno a estos acontecimientos

11

.

\ Las obras pue n res ntarse en cualquiera de los
~ros Y registro~ históricos, periodísticos Y literarios a
, ensayo hlstoocó, ~ . crónica, entrevista, noveÍa,
c~ento, poema, ensayo literario, obra de teatro guión
cinematográfico.
,
5. Puede!) presentarse obras de carácter colectivo como
compilaciones de textos de diversos autores E~ estos
casos, h?s autores incluidos en la compila~ión o las
compilaciones ~stán facultados también para concurrir a
esta convocatona con una obra en lo individual como está
establec100 en el punto número 2.
'
6. Pueden _Presentarse obras para edición facsimilar /o
~ep.roducc1ón fotográfica, con estudios introductori~s
"",mrsmo, obras editadas con anterioridad siempre Y
cdvand,;, la primera o última edición registre u~ antelación
e cuando rnenos quince años.
7 l:n lodos los casos el autor o los autores deberán contar
oon los derechos_,y los pen:nisos deb~amente acreditados
para establecer un convenio de su edición con la UANL

a

Las obras deberán presentarse por duplicado en
'Jl\00~ paglnado Ymecanografiado o mformatizado en
Nlál tmnaño 12 o similar, mtertineado en 1 5 así como
CO:R en formato Word Las imágenes qJe '1a obra en
~ón
co'nntE!MI' deben presentarse en el mismo
811
to F coo reso ución 300 dpi.

t.~ª

Edición de li?ros conmemorativos del Bicentenario éle la
ln_dePt:ndencra Y el Centenario de la Revolución Mexicana
D1recc16n de Publicaciones UANL
Bibh~teca Universitaria "Raúl Rangel Frías•
Avenida Alfonso Reyes 4000 Monterrey N L
C.P. 64440
'
' ·
Teléfono: (81} 8329-4111

12. La setécci6n de obras para su edición estará confoonado

~ un Comité Técnico compuesto por ~n presidente dos

r

1embros es~idos entre personalidades de la culfura y
as 1etras. Los miembros de este Comité no podrán concumr.
.

13·.&amp;: podrán seleccionar hasta diez títulos para su edición.
E! tira¡e de ~a título constará de mil ejemplares. El 10
ciento del tlraJe será proporcionado al autor o los aut por
de las obras seleccionados como compensación.
ores

14. _El fallo será dado a conocer públicamente en el mes de
abnl de 2010. La prese~tación de las obras editadas
p~ramada e~tre septiembre y noviembre de ?01 O
diversos espacios universitari
-,; ' en
grupal o individual.
os, ya sea en fonna colectiva,

sera

15. El i~cumplimient~ de cualquiera de estas condiciones
determinará, ~utomáticamente, la exclusión de la obra que
se haya rem1t1do La presentación a esta convocatória
supone la plena aceptación por el autor o los ialitores
concursantes de las bases, que ~rán ser interpretadas
por el C?mité Técnico en aqueilos-aspectoi~o pl'e· .....
en las mismas.
vm,06

BICENTENARIOO
2010 1 ~~~ó':°" NL
100 , armas y letras

��</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
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                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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�oo ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

oo TOBOSO

La crítica catártica en "El Perseguidor" de Julio Cortázar /
En este cuento, de acuerdo con JAIME VILLARREAL,
el escritor argentino plantea la posibilidad de
lograr una comprensión crítica auténtica, en el
arte, mediante la autocomprensión a través de una
escritura catártica / 32

BIBLIOCLIPS: Juicio al bestsdler
RODRICO FRESÁM / 69

A LA LETRA: Biblioteca personal III /IV
B.ÁRBARAJACOBS/72

LETRAS AL MARGEN: La novela histórica "revisitada"
EDUARDOAMTOMIO PARRA/74

oo ANDAR A LA REDONDA

EL VIAJE, SERIE TRECE LUMAS (EH CRISES)
ÓLEO SOBRE TELA/ 120 X 170 CM

oo DE ARTES Y ESPEJISMOS
KIMDOFBLUE

GC Lucas: las transfiguraciones de la mirada / ROCiO

Cuatro poemas/ Huco MUJICA / 4
Poema/ NATALIA TOLEDO/ 20
Adolfo Castañón: una crítica de la cultura desde
Hispanoamérica/ SEBASTIÁM PINEDA BUITRACO
presenta una relación de la trayectoria de este
editor, traductor y crítico literario mexicano,
ganador del Premio Xavier Villaurrutia / 24
hangares temblando, dos poemas/ RODRICO
CUAIARDO / 30

Tom Waits en las rocas / CARLOS VELÁZQUEZ / 96

CERÓM /78

9:15AM (EH CRISES) / ÓLEO SOBRE TELA/ 190 X 110 CM

COM MOTIVO DE LOS 50 AAOS DEL
EMBLEMÁTICO DISCO KIND OF BLUE
DE MILES DAV I S, ARMAS Y LETRAS
PRESEMTA EL SICUIENTE DOSSIER
COMO UM HOMEM.AJE A ESTE ÁLBUM
QUE ES REFERENCIA OBLICADA EM
LA HISTORIA DE LA MÚSICA Y QUE HA
INSPIRADO A V ARIOS ESCRITORES
Y ARTISTAS.

Retomo alageografía dela infancia/ JOSEÁM SALINAS/ 98
"Muchos ojos... muchas miradas". Entrevista aGracida
Iturbide / Reconocida con el Premio Hasselblad, la
fotógrafa mexicana responde a las preguntas de
Rocio CÁRDENAS acerca de su apego a los rituales
y a lo místico, y sobre la función de la fotografía y
sus posibilidades / 84

Manuel Puigy las condiciones de su ficción / ACUSTiN
CARCÍA CIL / 100

Crónicas del primer"huastecólogo" / JORCE CASTILLO/ 102

CONSEJO EDITORIAL

~ MISCELÁNEA

EH PORTADA:

Canncn Alardtn,Jost Em,ho Amores.

Carlos Amdondo, Miguel Covarrubll&lt;,
M.uganro Cutllar. Roberto EscamilJa,
Jorge Gm:!a \lunllo.José \!arta Infante.
Humbcrto Marttncz. AII01tso Rangd
Guerra y Humbcno Sala=

La disciplina dd blues/ CARLOS VELÁZOUEZ / 42

DIRECTORIO

La improvisación en d jazz./ BILL EVAMS ( traducción
de JOSÉ JUAN L\PATA PACHECO) / 44

Rector:
Jost Antonio C,on::.ílc:: Tn:,iM

Secretario General:

J,-,,CJs Anccr Rodrigue:

Estreno: Kind ofblue / MICHAEL S, HARPER
(traducción de Gerardo de Jesús Monroy) / 46

Secretario de Extensión y Cultura:
Rogdio \ iJb.m:al fli::ondo
Director de Publicaciones:
Cdso Jost Gar..a Aculla

El hombre de la trompeta. A cincuenta a,ios de Miles Davis y
Kind of Blue / DANIEL HERRERA/ 48

Director Editorial
\'ktor Bam:ra Enderle

,1cbam:ra@hotmail.com

A propósito de Kind of Blue (de Crónicas dd Minton's
Playhouse) / JESÚS RAMÓM IBARRA / 58

m_q_m@homwl.com

Av. Alfon&lt;0 Reyes ◄000 Col. dd :'llorte,
'-lonterrey, :-luevo León, C.P. 6◄440
Teléfono. 83 29 ◄111y8329 40 95.
Publicacion triJn&lt;stral hecha en Serna
Impresos, S. A. de C. V., Vallarta 345
sur, Mty., N.L Numero de rcscrva04·
2001-103109500000-l02. Certificado de
licitud de titulo núm. 14048 y certilicado
de licitud de CODttnído nflm. 11021.
- -ylems DO rdllonde llor oriDínaleO y

Dirt&lt;:ci6n de PubUacioncs de la

colaDoracioneO DO lldicítadoD. Oo doO loD
articuloO Den rellOoO,{lilidad del autor.

Uni~rsidad Autónoma de Nuevo león
Biblioteca Magna Universitaria
"Ra(J] Rangel Frias"

Oir ccciondl clectrllnicaDD
armaOyletraDDDcyc.uanlmD
DuDI iacioneOOllcyc.uanl.mD

Editora:
Jessica '.'\1cto
editora_armasylrr~.com

Director de Arte:

La educación sentimental de un combo líder 50 años de
Kind of Blue / CARLOS VELÁZQUEZ / 60
Negro en blanco I CERARDO DE JESÚS MONROY /

Franu~ l,an()( Cxuna

oo CABALLERÍA
63

Retiro sketches sound / DANIEL FRACOSO TORRES/ 67

De la firma a la marca: Monterrey, el correo literario
de Alfonso Reyes, una singular maquinaria editorial /
ADOLFO CASTAMÓM / 93

Creatividad y Diseño:
1

PEC. SERIE TRECE LUMAS
(EM CRISU) / ÓLEO SOBRE TELA
115X250CM

E!C1L1 Herrera \fartlnc.:

�POESIA -- -

POES(A

Cuatro poemas
HUCOMUHCA

En este valle

La noche
ya se escucha grillos
y ahora es el
viento

el que aleja o arrima el temblor

Estrella fugaz

de lo que se inclina.
Hoy, en este valle,

A cada bosque

bajo esta luna,

sus hojas al viento,

supe que el viento no pasa:
que siempre está llegando.

a cada vida su
espera:
su sábana blanca ondeando

(Ahora, ahora que lo sé,
tendré que desandar mis pasos.)

enla noche
bajo una estrella que cae.

�POESfÁ

Sólo al final

Naced día

Las dos orillas

Nace el día

son siempre una, pero se sabe sólo al final,

la claridad en la que todo se muestra,

después, después de naufragar entre ellas.

lo que hacia ella brota
y lo que su misma luz marchita.

Toda nacer pide desnudez,
como la pide el amor,
como la regala la muerte.

�ICMACIO M. IM4CHEZ PRADO

Pocos escritores de la tra-dición literaria mexicana
han sido tan constreñidos
por el mármol de su
monumentalización como
Alfonso Reyes. Su obra
-un vibrante y extenso
conjunto de textos, lleno de
brillantes intuiciones y de
ideas aún revolucionariasha sido consistentemente
lapidada por un alud de
adjetivos y percepciones
que le ha creado más
admiradores que lectores.
eyes ha sido acusado de "clásico",
"conservador", "padre de la litera~
tura mexicana", entre otras cosas.
Esta visión canónica, propia más
de la Rotonda de los Hombres
Ilustres que de las lúdicas apuestas
de la obra reyista, ha marginado gradualmente la
lectura viva de Reyes, dejándolo simplemente a
la constante regurgitación editorial de sus obras
y a los homenajes que, en general, tienden más
a oscurecerlo que a iluminarlo. En lo que sigue,
quiero proponer cuatro entradas a la obra de Reyes,
cuyo intento común es una lectura anticanónica
que ponga las ideas reyistas en un nuevo juego de
signos. Esta lectura se basa en buena medida en leer
a Reyes desde la perspectiva de textos poco leídos
de su obra, donde emerge un radical aparato de
ideas alfonsinas que han resistido la normalización
crítica.

8

• armas y letras

Para este fin, me parece esencial resistir tres
tentaciones, típicas de la retórica crítica del homenaje,
que, en este cincuenta aniversario luctuoso de don
Alfonso, tiene el potencial de reproducir ideologías
burocráticas y lugares comunes. En primer lugar,
evitaré a toda costa el calificativo de "polígrafo"
que, más allá de su tremenda obviedad, ha resultado
constantemente en un pobre entendimiento de la obra
de Reyes. Por el contrarío, pienso recoger de Margo
Glantz1 una de las concepciones más iluminadoras de
la obra de Reyes, la idea de miscelánea. De acuerdo
con Glantz, una de las características esenciales
de la obra de Reyes es su capacidad de introducir
en un gesto discursivo un conjunto diverso de
registros. Me parece fundamental, entonces, llevar
esta aseveración a sus últimas consecuencias: el
discurso de Reyes como espacio de negociación
y conflicto de registros discursivos. La poligrafía
supone al género literario, la práctica de registros

diversos y distinguibles -algo que un porcentaje
altísimo de escritores desarrolla en estos días
y que poco dice de la naturaleza estética de su
obra. En cambio, la miscelánea asume una de las
características a mí parecer esenciales de la obra de
Reyes, la resistencia, en la mayor parte de sus textos,
a las formas preconcebidas de la letra. Segundo,
una lectura de Reyes en nuestros días debe por
necesidad resistir el gesto maudite del crítico, esa
constante confusión entre el acto de romper con
la monurnentalización y la necesidad edípica de
matar al padre. Ciertamente, se podría presentar
de nuevo a Reyes como un caudillo cultural, cuyo
reinado incluyó su rol de padre simbólico de la
vanguardia mexicana en los años treinta y de
príncipe de las instituciones culturales en los años
cuarenta y cincuenta. No obstante, este enfoque no
sólo ha agotado sus posibilidades críticas, sino que
es sintomático de una crítica cuya obsesión por la
institucionalización deja de lado constantemente
al texto. Por ello, me interesa proponer a un Reyes
"menor", un autor que, pese a la centralidad de un
puñado de sus centenares de textos, sigue siendo
una rama periférica de la genealogía literaria
mexicana. Resulta difícil encontrar en nuestros
días un escritor o intelectual realmente "reyista",
puesto que en nuestra literatura las prácticas

definidas por Cuesta o Paz han encontrado una
resonancia más profunda. Por esta razón, es esencial
a mí intento presente resistir a la tercera tentación:
dar un rol preponderante a los textos discutidos
con amplitud. Aunque una relectura de Visión de
Anáhuac o "Notas sobre la inteligencia americana"
siempre es una asignatura pendiente, no podemos
regresar a ellos desde una perspectiva realmente
original sin modificar los centros de gravedad de la
obra alfonsina. Me atrevería a decir incluso que los
textos más discutidos de Reyes debieron en varias
ocasiones su recepción al predominante rol de las
agendas nacionalistas -como el "Discurso por
Virgilio", cuya rareza ha señalado ya Christopher
Domínguez Míchael- o continentales -las
"Notas", un manifiesto de acción que no tiene la
misma profundidad intelectual de otros textos de
Reyes. Por estas tres razones, en lo que sigue planteo
cuatro breves intervenciones basadas, cada una,
en un texto poco conocido de Reyes, con el fin de
contribuir al establecimiento de nuevos referentes
en el canon reyista. En algunos casos, he analizado
estos textos con más profundidad en mí trabajo
académico e incluyo algunas notas al pie para hacer
referencias a ellos. A partir de estos textos intento
plantear cuatro plataformas de estudio que permitan
la reconsideración de la obra de Reyes.

Renovar a

•
•
Cuatro intervenciones contracanónicas
armas y letras.

9

�l.

La relación de Reyes con la Revolución mexicana
ha sido generalmente pensada desde dos marcos
críticos. Por un lado, se ha enfatizado, a mí parecer
excesivamene, la relación de su padre, Bernardo, con
la Decena Trágica y el impacto que este evento tuvo
en la supuesta relación de Reyes con el momento
político, a partir de la elegía titulada "Oración del 9
de febrero". Por otro, se ha leído con amplitud Visión
de Anáhuac como una temprana intervención de Reyes
en la formación del discurso nacionalista en México,
algo que se tiende a entroncar con el funesto canon
de "lo mexicano". Algunas cosas, sin embargo, vale
subrayar al respecto. "Visión de Anáhuac", con toda
su fama, es un texto bastante poco representativo
del corpus reyista de esos años, divididos casi
equitativamente entre ensayos de crítica literaria,
misceláneas prosísticas y crónicas de sus estancias
en España y Francia. De entre sus misceláneas de
esta época, propongo para empezar poner el énfasis
en un peculiar texto teórico, que, a mi parecer,
representa una de las intervenciones centrales de
Reyes en el pensamiento político mexicano: "La
sonrisa", incluido en el El suicida y compilado en el
tomo III de las Obras completas.
"La sonrisa" es un ensayo que, a partir de la imagen
que le da título, explora el problema de la conciencia
partiendo del individuo y concluyendo con el
alzamiento contra la opresión. "La sonrisa", plantea
Reyes, "es la primera opinión del espíritu sobre la
materia". Reyes extrae el tropo de la sonrisa de su
diálogo con el influyente tratado La risa, de Henri
Bergson, una reflexión altamente idiosincrásica
sobre la naturaleza de lo cómico. Según Bergson, la
risa es la reacción a la imposición de lo mecánico en
lo vivo, es decir, una reflexión del desencuentro entre
la forma y la experiencia articulado en la incapacidad
de un sujeto dado de adaptarse a la naturaleza fluida
de la vida. En estos términos para Bergson la risa es
una manifestación social cuya función es correctiva:
enfatizar el absurdo de aquello que se impone sobre lo
orgánico de la vida. A contrapelo de esta concepción
altamente vitalista de la conciencia, Reyes propone
más bien una sonrisa "solitaria" cuyo análisis "nos
lleva a las fuentes espirituales". Si, para Bergson, lo
cómico, origen de la risa, se funda en la celebración
de lo real y la crítica de las imposiciones sobre el
orden de la vida, para Reyes es la ironía, madre de

10 •armas y letras

la risa, la que permite la afirmación del idealismo
sobre el mundo: "El ansia de libertad se ha dicho,
por eso, que es una manera de enferrnedad. Así la
sonrisa, que es una invención, se graba sobre la vida".
En contra del nihilismo implícito en la naciente
ideología nietzscheana y de los determinismos
implícitos en el naturalismo adoptado, por ejemplo,
por el bergsonismo vasconcelista, Reyes afirma
la toma existencial de conciencia y la afirmación
de la libertad como la base de todo proyecto de
liberación.
"La sonrisa" es un texto notable porque demuestra
una de las manifestaciones superiores del potencial
intelectual del estilo alfonsino, al mismo tiempo
que estructura una filosofía política radical que
subyace en buena parte de su ideología cultural
pero que pocas veces se discute en la crítica2. En "La
sonrisa" vernos una de las más altas manifestaciones
de la miscelánea, un fluir del discurso que, a través
del engarzamiento de conjeturas, desarrolla una
reflexión que va de lo individual a lo social. Vemos
entonces una línea de argumentación que parte
de la sonrisa como despertar de la conciencia, se
transforma a una aseveración de la ironía, origen de
la sonrisa, como marca del idealismo y, por ende,
de la inconformidad con el estado de las cosas, y
concluye con una intervención filosófica de gran
complejidad que, pace Hegel, pone en entredicho las
teorías críticas de la dominación: "Mientras no se
duda del amo, no sucede nada. Cuando el esclavo ha
sonreído comienza el duelo de la historia". El estilo
de Reyes se basa, entonces, en un fluir discursivo
que construye su reflexión a partir de momentos
de argumentación que proporcionan fragmentos a
un rompecabezas que nunca se ensambla del todo,
pero que en su polifacética reflexión encuentra su
punto de mayor intensidad. Lo más destacado de
esta forma de escribir es la capacidad de Reyes de
interpelar grandes debates de la tradición cultural
occidental en un texto de asombrosa brevedad.

REYES NO ES UN PENSADOR SISTEMÁTICO, SINO QUE, A PARTIR
DE LA DELIBERADA LIBERTAD ASISTEMÁTICA DEL ENSAYAR,
EL ESTILO ALFONSINO ENCARZA REFLEXIONES ABIERTAS,
ANTIPRESCRIPTIYAS, SOBRE EL TEMA A LA MAMO.

En apenas seis páginas, Reyes interviene en
cuestiones de metafísica del sujeto, estética, teoría
política y crítica literaria, en un andamiaje polémico
que trae a colación un complejo y significativo
repertorio de interlocutores: Bergson, Rodó, Spinoza,
Shaw, De la Boetie y, por supuesto, la fenomenología
hegeliana. El centro de gravedad de la reflexión es
la libertad, un conjunto de autores que, en distintas
épocas, contextos y perspectivas, teorizaron de
manera radical y única la liberación3• El mecanismo
ensayístico radica entonces en la capacidad de Reyes
de engarzarlos en un sólo espacio textual, a partir de
una perspectiva altamente personal que no se limita
a repetir sus argumentos, sino que los corrige y los
lleva a sus últimas consecuencias.
En diálogo directo con Bergson, Spinoza y Rodó,
Reyes plantea: "La sonrisa es, en todo caso, el signo de
la inteligencia que se libra de los inferiores estímulos;
el hombre burdo ríe sobre todo; el hombre cultivado
sonríe. Calibán ignora las alegrías profundas de Ariel.
Calibán es un 'animal triste"'. De esta breve cita emerge
un sistema complejo de ideas. Si la sonrisa es "la primera
opinión del espíritu sobre el mundo", solamente
el hombre cultivado puede hacer su conciencia
prevalecer sobre la existencia. En contra de Bergson,
para Reyes la facultad crítica no viene del simple
énfasis del desencuentro entre la fluidez del mundo y
el mecanicismo de la mente. Por el contrario, el juicio,
forma más alta de la crítica, es la capacidad de hacer
al espíritu prevalecer sobre lo terrenal, el idealismo
que, en "La sonrisa" es el único camino a la liberación
implícito en la sonrisa del esclavo. Asimismo, Reyes
lleva a Rodó a consecuencias más amplias: Calibán

1

Veáse "Dos textos sobre Alfonso Reyes" en Alfonso Reyes y los estudios
latinoamericanos (2004). Adela Pineda Franco e Ignacio M. Sánchez
Prado (eds.). Pittsburgh.
2
Aparte de mi articulo sobre el tema, que menciono m la siguiente nota,
destacan también el capitulo que Evodio Escalante dedica a Reyes en Las
mctáforas de la crítica y el texto de Joshua K. Lund, "Reyes, raza y nación",
incluido en el antes citado Alfonso Reyes y los estudios latinoamericanos.

1
En mi articulo "Alfonso Reyes y el duelo dela historia" (Armas y Letras
55, 2007) discuto de manera más detallada el significado de cada uno
de estos interlocutores en este texto.

no sonríe porque carece de conciencia histórica. Un
corolario que quizá podría agregar uno de los grandes
discípulos de Reyes, Roberto Fernández Retamar,
es que Calibán carece de existencia histórica por su
condición colonial, oprimida. Finalmente, la palabra
"triste" es clave aquí, porque tiene una referencia
implícita: la tristeza postulada por Spinoza en la
Ética, postulada por el gran filósofo judío como
conciencia de falta del poder. "Cuando el alma imagina
su impotencia", plantea Spinoza, "por eso mismo se
entristece". La prosa de Reyes, su radical miscelánea,
es un engarzamiento casi barroco de ideas y prosas.
En seis páginas, Reyes escribió una de las filosofías
políticas más complejas de la cultura mexicana.
De esta primera intervención, quiero rescatar dos
ideas para una reconsideración de Reyes. A nivel
del estilo, creo que un texto corno "La sonrisa" nos
lleva a reconsiderar la idea de Reyes como simple
"polígrafo". Más bien, hay que asumir la estructura
única del estilo alfonsino como un espacio de
profunda polémica, donde distintas ideas operan
de manera polifónica en la formación de un sistema
multifacético de pensamiento. Yendo más lejos, es
fundamental entender que Reyes no es un pensador
sistemático, sino que, a partir de la deliberada
libertad asistemática del ensayar, el estilo alfonsino
engarza reflexiones abiertas, antiprescriptivas, sobre
el tema a la mano. De la libertad del estilo nace el
segundo punto que me interesa enfatizar: Reyes
como un pensador libertario y revolucionario, al
corazón de cuyo sistema de ideas radica un concepto
pleno de emancipación. El enfoque biográfico en
torno a la relación entre Reyes y la Revolución,
así como la implícita e incorrecta conflación de las
simpatías porfiristas de su padre Bernardo con su
ideología política, ha dejado de lado la lectura de
textos políticos como "La sonrisa". Por momentos,
olvidamos que textos como la "Oración" o Pasado

armas y letras ■

11

�inmediato son obras revisionistas de la postura de
Alfonso Reyes, en ocasiones escritas dos décadas
después del movimiento revolucionario. El Reyes de
1917 mantenía una relación crítica con un sistema de
pensamiento filosófico sumamente aventajado para
· su época. Es importante tener en mente que muchos
textos del canon filosófico de Reyes (como Nietzsche,
al que discute ya en 1905, Spinoza o Dela Boetie) no
ocupaban un lugar particularmente predominante
en las tradiciones intelectuales del país, cuyo cariz
spencerista y comteano 4 definitivamente no tenía
nada que ver con las aspiraciones libertarias de
"la sonrisa". "la sonrisa" es, ante todo, la teoría
alfonsina de la Revolución: una sucesión de tomas
de conciencia (o sonrisas) que evolucionan hacia
nuevas servidumbres voluntarias: "Toda actividad
libre, toda nueva aportación a la vida, tiende a
incorporarse, a sujetarse en las esclavitudes de la
naturaleza. Es la servidumbre voluntaria, como diría
Étienne de la Boetie. lo libre sólo lo es en su origen,

◄ Véase para esto el célebre trabajo de Charles Hale sobre el liberalismo
en México.

en su semilla, en su inspiración. Conservar, lo ya
incorporado, el impulso de la libertad, es conservar
el anhelo de un retorno a la no existencia". En 1917,
año de promulgación de la Constitución Política,
Reyes intuyó con asombrosa claridad una verdadera
teoría de la Revolución: un gesto libertador seguido
siempre de un regreso a las cadenas. Por ello,
Reyes comprendió mejor que nadie que si la flama
revolucionaria se apaga, como se apagó en el largo
proceso institucionalizador que le sucedió, el único
rescate posible es una sucesión constante de tomas
de conciencia. El pensamiento de Alfonso Reyes es,
en estos términos, un contrapeso al fracaso histórico
de nuestro país en su intento de comprender su
propia liberación y su vigencia radica en la urgente
necesidad de una sonrisa que comience un nuevo
duelo de la historia.
11.

El hispanismo es uno de los elementos cruciales en
cualquier reevaluación de la obra de Alfonso Reyes.
las importantes relaciones culturales de Reyes con
la intdligentsia española, sus intensos diálogos con
figuras como José Gaos y Ortega y Gasset, su muy

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12

importante estancia en España durante la década del
diez, su participación en la conformación del exilio
cultural español en México y, sobre todo, la gran
cantidad de páginas dedicadas a España en su obra
atestiguan el peso del hispanismo en su reflexión.
En particular, el extraordinario trabajo crítico y
antológico llevado a cabo por Héctor Perea en España
en la obra de Alfonso Reyes a finales de los años ochenta
contribuyó a la cimentación del hispanismo en la
base del canon reyista. El hispanismo, sin embargo,
es una dimensión de la obra de Alfonso Reyes que
requiere una particular revisión, que entienda de
manera más orgánica la compleja relación de Reyes
con España. A pesar del indudable afecto que Reyes
tenia hacia España y de la mutua admiración que
sentía hacia los intelectuales ibéricos, la ideología
americanista de Reyes y el hecho de que su tiempo
en España fue resultado del exilio constantemente
introdujeron elementos conflictivos al aparato
hispanista de Reyes. En The Politics of Philology,
quizá el mejor libro sobre Reyes de la última
década, el estudioso norteamericano Robert Conn
otorga especial énfasis al hecho de que Reyes
sostuvo importantes polémicas con los escritores
de la Generación del 98, al grado de abiertamente
criticar la ideología imperialista y la vindicación
del darwinismo presente en la obra periodística de
figuras como Azorín o Pío Baroja. En estos términos,
me parece crucial tomar la pista presentada por
Conn y releer el hispanismo de Reyes no sólo como
una forma de su cosmopolitismo o como uno de
los centros de su tarea americanista. Una lectura
cuidadosa de las Vísperas de España apunta, más
bien, a un Reyes que busca validar la autonomía
americana a partir del socavamiento irónico de
la Madre Patria española. la España provincial,
cotidiana, menor, que emerge de las Vísperas muestra
una voluntad iconoclasta ante la nostalgia imperial
de sus contemporáneos ibéricos. Para poner tan
sólo un breve ejemplo, llama la atención que Reyes
organiza esta colección poniendo al principio de
sus "Cartones de Madrid", escritos entre 1914 y
1917, descripciones sobre los ciegos, los mendigos y
los monstruos de Goya. Como el anónimo autor del
Lazarillo de Tormes, Reyes apuesta a mostrar la corte
colonial desde sus infiernos, desde la perspectiva
picaresca y tremendista que cuestiona la gloria del
imperio moribundo.

la postura de Reyes ante los debates intelectuales
ibéricos no es menos crítica y escéptica. En un texto
breve de los cartones, titulado sardónicamente
"Estados de ánimo", Reyes relata dos conferencias.
En una, Eugenio d'Ors aconsejaba a los jóvenes "el
amor a la propia obra, al trabajo que nos ha tocado
cumplir, y definía con estas palabras la aspiración de
la joven España: queremos formar una aristocracia
de la conducta". Por su parte, Federico de Onís
aparece reflexionando "sobre ese minuto sagrado
en que escoge la juventud sus caminos". la reacción
de Reyes es lapidaria y significativa: "Nada hay
más castizo que la predicación ética. En España, la
moral y la mística se amansan y se vuelven caseras".
Reyes remata el punto recordando que en un libro de
Ramón y Cajal sobre la investigación biológica "los
consejos casi técnicos se alternan con los paternales,
y tras hablar de una ley científica se habla de la
elección de mujer". Reyes concluye la reflexión de
manera devastadora: "lDónde sino aquí, se pueden
dar libros semejantes? ¿Imagina el lector a un sabio
francés tratando de tales cosas el día de su recepción
académica? Baroja opina que esta rumia de ideas
morales es producto de las mesetas".
Esta argumentación nos dice mucho tanto del
propio Reyes como de su hispanismo. Es claro que
el joven Reyes se distancia de la retórica magisterial
que caracteriza al pensamiento conservador del
principio de siglo, incluyendo a su admirado Rodó,
que, en "Estado de ánimo", es invocado por Federico
de Onís. Reyes deja muy claro aquí su intento
de deslindar la argumentación ensayística de la
"predicación ética" y condena implícitamente el
énfasis de sus contrapartes ibéricas en asuntos de
adoctrinamiento moral. Si bien Reyes tiende a ser
pensado como un intelectual pedagógico, debido
sobre todo a la tratadística de su obra tardía, resulta
esencial comprender que el didacticismo en su obra
se entiende como una forma misma del pensamiento.
Por esta razón Reyes no tiene reparos en ironizar la
"aristocracia de la conducta" propuesta por d'Ors.
Para Reyes era más urgente todavía el desarrollo de
una polis basada en la reflexión intelectual y no en el
conservadurismo moralista. El hispanismo de Reyes,
en estos términos, es ante todo un esfuerzo por
confrontar la dimensión española del·pensamiento
americano, deslindando aquello que puede ser
rescatable para un pensamiento crítico americano,

• armas y letras
armas y letras•

13

�como el gongorismo que, en esa época, era una
estética radical y poco discutida en España misma,
del discurso moralista y retrógrado en la base de la
nostalgia imperialista de los intelectuales del 98.
Discípulo a fin de cuentas de Rodó y Martí, Reyes
nunca deja de lado que, hasta dos décadas antes,
España era un poder colonial que mantenía un guante
de fierro sobre territorios de la América hispana.
El modelo central del hispanismo de Reyes y de
su viaje al corazón del imperio para cuestionarlo y
socavarlo es fray Servando Teresa de Mier. No es
desdeñable el hecho de que en 1917, mismo año de
la publicación de El suicida, Visión de Anáhuac y los
"Cartones de Madrid", Reyes también envía a la
imprenta su edición de las Memorias de fray Servando
Teresa de Mier. Fray Servando, cuyas aventuras
en España son, para Reyes, esenciales para la
comprensión de los años fundacionales de América5,
aparece también en las Vísperas, en un texto de 1919
titulado "En busca del padre Mier, nuestro paisano".
El titulo habla ya de un elemento importante en el
hispanismo de Reyes: la repatriación de figuras que
han sido clamadas antes por la cultura española
-Sor Juana y Juan Ruiz de Alarcón entre ellas. El
texto representa a Mier, nacido al igual que Reyes en
Monterrey, como una de las figuras que preconizan
el pensamiento americano de su época. Como ha
estudiado perceptivamente Celina Manzoni en su
artículo "Alfonso Reyes, lector de fray Servando",
la lectura alfonsina reconoce en el padre Mier
un trabajo intelectual que pone en entredicho la
legitimidad jurídica e intelectual de los derechos
españoles sobre las colonias y, en un momento
de crisis de la práctica letrada en México, tras el
desplome del positivismo porfirista como guía de la
intelectualidad hegemónica del país, fray Servando
aparece como un modelo de intelectual crítico para
los jóvenes letrados mexicanos. En su texto, Reyes
enfatiza precisamente el hecho de que "aparte de
sus absurdas discusiones teológicas, [fray Servando]
andaba propagando la necesidad de libertar las
colonias americanas" y destaca de manera particular
sus debates con el liberal español José María Blanco

5

Aqul es fundamental la extraordinaria Vida de fray Servando de
Christopher Dominguez Michael, donde atestiguamos una brillante
narración y reflexión en torno a este periodo.

14

• armas y letras

White, su intento de convencer a Javier Mina de
tomar partido por la Independencia y su amistad
con Simón Rodríguez, "el maestro de uno de los
hombres más universales que han nacido en América,
el maestro de Simón Bolivar". En otro texto, titulado
"La crisis de los emigrados", donde reivindica la
memoria de exiliados que, como él, cuestionaron en
el siglo XIX la sociedad de su época, Reyes presenta
a Mier con una imagen picaresca, que ilustra bien las
apuestas de su hispanismo: "el Padre Mier, que viene
a ganar soldados para la causa de la emancipación
colonial y a quien hay que representarse como un
hombrecillo elocuente que escapa de los calabozos
de la Inquisición descolgándose por las ventanas". En
una sola imagen Reyes presenta a una figura heroica,
definida por su elocuencia que, en un gesto picaresco
articulado a la tradición hispana más crítica al
poder, desafía una de las instituciones centrales del
proyecto imperial español: la Inquisición. Si algún
significado tiene el hispanismo de Alfonso Reyes es
este: la urgencia de usar la inteligencia americana
para socavar el poder de la metrópolis imperial y
para invocar las intervenciones americanas en el
concierto de lo universal.
111

Si un quehacer fue constante en la obra de Alfonso
Reyes, éste fue la crítica literaria. Desde sus
tempranas Cuestiones estéticas, pasando por series
alternativamente clasificadas como simpatías,
diferencias, retratos y capítulos, hasta intervenciones
su copiosa producción en torno a figuras como Goethe
o Mallarmé, Reyes llevó a cabo uno de los proyectos
más ambiciosos e influyentes de redefinición del
canon literario. Como podemos observar en Jorge
Luis Borges y Alfonso Reyes, el excelente estudio
comparativo escrito por Amelía Barilli, muchos
de los autores rescatados y debatidos por Reyes
se convertirán a la larga en piedras angulares de la
obra del escritor argentino: Stevenson, Chesterton6,
Lugones, entre muchos otros. Este rol fundacional
de la crítica reyista en uno de los troncos centrales
de la modernidad literaria latinoamericana no es

6

Sobre este caso particular véase también el articulo "Un caso policial:
Chesterton según Reyes y Borges" de Carla Raffo.

casual. El cosmopolitismo literario de Alfonso Reyes
opera de manera paralela a su hispanismo, como un
reclamo de la agencia del intelectual latinoamericano
en su relación con la cultura universal. Resulta
fundamental entonces que Reyes reivindica a
lo largo de su carrera autores que tienen poco
impacto en América Latina antes de sus reflexiones,
recuperando incluso figuras poco canónicas en sus
tradiciones nacionales. Este proceso de adopción
crítica de figuras alternativas del canon occidental,
fundado en América Latina por Los raros de Rubén
Darío, es esencial para la comprensión del significado
que subyace al famoso llamado reyista a ejercer
la ciudadanía cultural que le corresponde a los
americanos. Algunos de los momentos más brillantes
de la critica en torno a Alfonso Reyes -incluyendo
los trabajos clásicos de Rafael Gutiérrez Girardc,t
y Alfonso Rangel Guerra y los recientes de Victor
Barrera Enderle y Sebastián Pineda Buitrago- se
han enfocado en la importante contribución de
Reyes a la teoría literaria, enfocándose de manera
particular en El deslinde. Otros críticos como Ingemar
Düring y Carlos Montemayor7 han agregado a esta
reflexión una evaluación del rol que los modelos
grecolatinos tuvieron en la formación del ejercicio
crítico alfonsino. Para suplementar estos dos
enfoques, creo necesaria una nueva perspectiva en
torno a la obra de Reyes, una cuidadosa lectura de las
estrategias textuales y apuestas estéticas implícitas
en sus análisis críticos.
Para ilustrar este punto, es posible acercarse al
texto "Las 'Nuevas noches árabes' de Stevenson",
escrito para la Revista Biblos en 1913 y publicado

7

Véase también mi articulo "Alfonso Reyes y la critica clásica" en el
número 221 de Anthropos, editado por Sebastián Pineda y dedicado en
su totalidad a Reyes.

en el libro Grata compañía de 1948. Las fechas son
aqui importantes, porque demuestran, primero,
que Reyes se aproximó originalmente a Stevenson
mucho antes que cualquier otra figura mayor de la
literatura latinoamericana y que recupera el texto
en los años cuarenta, justo en la emergencia de la
fama de Borges y de la relectura de Stevenson a lo
largo del continente. El comienzo del texto plantea
varios elementos centrales para comprender la
apuesta crítica alfonsina: "Ahora quiero referirme a
sus cuentos árabes y a uno de sus aspectos, porque,
como él mismo decía, el que escribe un estudio corto
necesita hacer una condensación lógica y eficaz de
sus impresiones; necesita adoptar un punto de vista,
y suprimir todas las circunstancias neutrales y, lo
que no puede vivificar, omitirlo". Casi a contrapelo
de la ambiciosa visión general de la literatura
desplegada en textos como El deslinde, Reyes plantea
un ejercicio aguzado y preciso de la crítica, donde
el enfoque en elementos precisos es esencial para la
"vivificación" del texto y el ejercicio de lo que más
tarde llamará el "juicio". Poco más adelante, en una
intuición que explica mucho de su obra posterior,
Reyes distingue dos formas del estilo de Stevenson.
En una, el estilo "se obtiene por un reflejo natural
del temperamento en el espejo de las palabras", y
Reyes parece reivindicar una noción casi horaciana
de la relación entre ética y estética. Sin embargo,
Reyes contrapone otra visión: "el estilo como
procedimiento para tratar los asuntos que el autor
se propone", donde la personalidad de la escritura
se desvía hacia una necesaria "ductilidad" hacia
los eventos relatados, algo que se apega de manera
particular a una definición del concepto de arte
propuesta por Stevenson y respaldada por Reyes: "la
carrera del arte consiste solamente en el gusto y el
registro de la experiencia". A partir de este punto, la
fidelidad a la experiencia y a la materia intelectual,

UMO DE LOS ASUMTOS CEMTRALES DE LA OBRA DE REYES
ES EL USO DE LA CULTURA PARA LA IMTERROCACIÓM DE LA
COMTEMPORAMEIDAD.
armas y letras.

15

�REYES PERTENECEAUMA.CENERACIÓN QUE PRECONIL\LOS INTENTOS
MÁS RADICALES DE RECONSTITUCIÓN DEL DISCURSO HISTÓRICO,
DESDE LAS CENEALOCÍAS Y AROUEOLOCÍAS DE MICHEL FOUCAULT
HASTA EL MATERIALISMO DELEUZIANO DE MANUEL DE LANDA.

el estilo como equilibrio entre el temperamento
au toral y el procedimiento epistémico frente al objeto
estudiado, emerge una intuición central, que Reyes
repetirá a lo largo de su carrera y que encontrará eco
en muchos de sus lectores continentales: "Si ofrecéis
a alguien que escriba un cuento de inspiración
árabe pero de asunto contemporáneo, comenzará
por llenar su lenguaje de arabismos (obra fácil y
material), y a cada paso de su historia jurará por Alá
y por los corceles jadeantes". La lección de Stevenson
más bien radica en su resistencia al preciosismo:
"Stevenson pudo, penetrado ya de este espíritu
[que Reyes sorprendentemente declara un "arte
cinematográfico], y aún habiendo renunciado a lo
maravilloso (lo maravilloso, he aquí un muro que
esconde el secreto verdadero del cuento árabe), escribir
cuentos contemporáneos de inspiración arábica".
En estas líneas se pueden reconocer varias
cosas. Primero, en un plumazo que, en 1913, no
podía significar sino una crítica profunda y direc~
ta al orientalismo modernista, culpable de los
arabismos que rechaza, funda también una línea
esencial de rechazo al color local en el pensamiento
latinoamericano. Este pasaje es, de manera evidente,
un antecedente a la famosa aseveración de Borges
respecto al Corán y los camellos, ubicada al centro de
su argumento en "El escritor argentino y la tradición".
Al hablar de un "arte cinematográfico" Reyes empieza
a intuir uno de los cambios cognitivos centrales a
la vanguardia latinoamericana, anticipando otra
dimensión poco discutida pero fundamental de
su obra, la critica cinematográfica ejercida bajo
el nombre de "Fósforo" 8. Finalmente, al hablar de

"cuentos contemporáneos de inspiración arábica",
Reyes prefigura el procedimiento central a su obra
grecolatina: la actualización del archivo cultural
de occidente y su aplicación a las problemáticas
intelectuales y estéticas de la época9• De esta manera,
puede afirmarse que uno de los asuntos centrales
de la obra de Reyes es el uso de la cultura para la
interrogación de la contemporaneidad. A diferencia
del mordaz desmontaje de la tradición ejercido por
el Stevenson de Borges, el Stevenson alfonsino fue,
en su origen, el modelo para una práctica intelectual
profundamente comprometida con el problema de
la Polis, basada en la resistencia a los discursos que,
como el arabismo que condena, están en la base
de una concepción imperialista de la cultura. Este
mismo mecanismo lo lleva a privilegiar la sobriedad
intelectual del valle de México contra los estereotipos
europeos de la selva en Visión de Anáhuac. La crítica
de Reyes es, en estos términos, el espacio en que
el ejercicio de la cultura occidental es la base para
fundar un pensamiento verdaderamente americano.

8

9

De hecho, existe, hasta donde sé, sólo un libro de consideración sobre
el tema: el estupendo El cine que vio Fósforo. Alfonso Reyes y Martín Luis
Guz_mcln de Manuel González Casanova.

16

•armas y letras

IV

La copiosa obra tardía de Alfonso Reyes, que
abarca una vasta cantidad de escritos en torno
a la cultura grecolatina, la teoría literaria y el
problema del americanismo, ha sido en general
estudiada de manera compartimentalizada. Fuera
quizá de La crítica en la edad ateniense, cuya relación
con los devaneos teóricos reyistas le alcanzó cierta
fama entre los estudiosos, los textos alfonsinos
sobre cultura grecolatina son rara vez abordados.
La teoría literaria ha tenido una larga tradición

Este tema lo discuto extensamente en mi "Alfonso Reyes y la crítica
clásica".

nacional y continental de discusión, desde los
mencionados Rangel Guerra, Barrera Enderle y
Pineda Buitrago, hasta la seria consideración de
sus postulados teóricos de parte de autores como
el cubano Fernández Retamar o el boliviano
Guillermo Mariaca Iturri. Sin embargo, el retrato del
Reyes institucional, de fuerte cariz pedagógico, ha
oscurecido la relación orgánica de estos dos trabajos
académicos con su ideología americanista. Con todo
lo que se ha escrito de la teoría literaria reyista, es
sumamente notable lo poco que se articula a ésta o
a los estudios grecolatinos con la agenda crítica de
Alfonso Reyes. En estos términos, se puede afirmar
que el estudio de las relaciones sistemáticas entre
la obra temprana y tardía de Reyes, así como entre
las distintas dimensiones de su labor tras su retorno
a México en 1939, es hasta ahora uno de los puntos
ciegos de la crítica en torno a Reyes.
Corno una posible respuesta a este impasse quiero
argumentar en esta intervención final la importancia
de uno de los puntos centrales de articulación
de la obra reyista: la arqueología cultural. Por
"arqueología cultural", me refiero a un trabajo
intelectual que se ocupa de rastrear ciertas líneas de
reflexión del pensamiento occidental, rastreándolas
hasta sus orígenes mismos. En estos términos,
Reyes trabaja de manera más o menos paralela con
mucho de los historiadores centrales de su tiempo,
como Arnold Toynbee, en el intento de reconstruir
la narrativa histórica de Occidente a contrapelo de
los presupuestos coloniales que la sustentan tanto
en su legado barroco como en su manifestación
ilustrada. De esta manera, Reyes pertenece a una
generación que preconiza los intentos más radicales
de reconstitución del discurso histórico, desde las
genealogías y arqueologías de Michel Foucault hasta
el materialismo deleuziano de Manuel de Landa10•
Reyes, por supuesto, opera en un marco intelectual
que aún no había configurado la crítica post~
estructuralista al humanismo. En este contexto,
sin embargo, la capacidad de Reyes de superar los
mecanismos epistemológicos de la "colonialidad del
poder" -para usar el término de Aníbal Quijano- y

aqui de manera particular a La arqueología del sabery Defender
la sociedad en el caso de Foucault y a A Thousand Years ofNonlinear History
de De Landa.

10 Me refiero

reescribir la historia cultural del mundo desde una
perspectiva emancipada es notable. Los primeros
anuncios de esta estrategia vienen de Visión de
Anáhuac, donde Reyes se apodera de la perspectiva
imperial del viajero para un alegato fuertemente
americanista y anticolonial. Sin embargo, es en los
años treinta, con textos como "Presagio de América",
su deslumbrante historia de la noción utópica que
configuraría el imaginario colonial sobre nuestro
continente, donde se desarrolla esta forma de
pensamiento en su dimensión más amplia y profunda.
Un texto que muestra de manera clara el potencial
y las apuestas intelectuales de esta estrategia es "La
Atlántida Castigada", escrito en 1932 y recogido una
década más tarde en Sirtes. En textos como éste o el
"Presagio", Reyes pone en juego la exploración de
una de sus ideas centrales, la utopía. Esta noción es
central, en parte, porque muestra de manera clara la
forma en que Reyes adopta elementos conceptuales
del discurso colonizante y los reconfigura corno
parte de la médula espinal del americanismo crítico.
De hecho, como Rafael Gutiérrez Girardot nos
recuerda en su memorable prólogo a su edición de
escritos alfonsinos para la Biblioteca Ayacucho, la
utopía para Reyes era un ideal a alcanzar para la
Polis, una apropiación de la promesa de futuro que
América significó en el proyecto colonial para la
creación de un proyecto americano de emancipación.
En estos términos, el trabajo arqueológico de Reyes
es, ante todo, una serie de cuidadosos intentos de
diseccionar las categorías centrales que integrará
a su pensamiento. La "Atlántida" es uno de estos
intentos y pertenece al mismo campo semántico que
su exploración de ideas como democracia o crítica
en la tradición grecolatina.
Reyes comienza "La Atlántida castigada"
reflexionando sobre la importancia que los
descubrimientos arqueológicos y cientificos de
su época, incluyendo la egiptología, las culturas
precolombinas e incluso la teoría de la relatividad,
han tenido en la radical ampliación de la noción
de mundo, al grado de forzar a historiadores
que se proclamaban una visión de "la historia
propiamente tal [...] tan limitada, que ofrece pocos
elementos de juicio" a "completar este reducido
panorama con el vasto marco de la arqueología
que lo encierra". El devaneo ensayistico sobre la
Atlántida tiene este fin, argumentar desde el análisis

armas y letras,

17

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cultural, a pesar de la falta de evidencia científica
contundente, que los marcos de comprensión
del mundo requieren ensancharse aún más. "La
Atlántida", lamenta Reyes, "es un espejismo que
huye ante la proa de descubridores y navegantes, una
vaga nereida en fuga". Como remedio a esta nereida,
Reyes propone una cuidadosa exposición de las
reflexiones textuales sobre el continente perdido: las
reflexiones platónicas y fenicias, las reinvenciones
neoplatónicas, su adopción en la crónica de Indias
y en la historiografía nórdica y los intentos más o
menos científicos de ubicarlo en el medio del Océano
Atlántico. Reyes despliega un erudito archivo de
fuentes culturales de diversas culturas, que teorizan
la Atlántida en ubicaciones e historias dispares. La
elección del tropo de la Atlántida, por supuesto, no
es casual ya que, como el propio Reyes nos recuerda,
este mito fue esencial para la configuración textual
de América en la obra de J oseph de Acosta, Francisco
López de Gómara y el propio Cristóbal Colón. El
punto central aquí radica precisamente en que la
arqueología cultural de la Atlántida sirve a Reyes,
simultáneamente para desautorizar la pretendida
veracidad de las tradiciones historiográficas
coloniales y para otorgarle al mito una ductilidad
cultural que le permite apropiarse de él. Reyes
observa: "Las fantasías de los que han querido situar
a la Atlántida en América hundiendo y sacando
tierras del Océano a voluntad y violentando los datos
de la oceanografía, la paleontología y aun la filología,
no han conocido límite".
Esta aseveración muestra el empuje central de
su argumento. Justo un párrafo antes, Reyes ha
identificado esta tendencia intelectual no sólo con
los cronistas del descubrimiento, sino también a
geógrafos de otras tradiciones como Guillermo de
Postel e incluso con los proyectos naturalistas de la
Ilustración, identificados en este texto vía el Atlas
de Vaugondray. En una sola frase, Reyes desautoriza
la legitimidad intelectual de tres siglos de aquello
que Edmundo O'Gorman, sin duda influido por
esta línea del pensamiento alfonsino, llamó "La
invención de América". Al poner en entredicho
la autoridad intelectual de la razón imperial y al
mostrar a la Atlántida como un significante vacío
que distintas tradiciones filológicas y arqueológicas
han llenado con sus fantasías y obsesiones, Reyes
abre el terreno para su propia intervención. Si una

18

•armas y letras

tradición intelectual tiene la capacidad de definir
los términos de su propia experiencia del mundo,
entonces la tarea central del intelectual radica en el
proceso que comienza con la arqueología intelectual
de los conceptos que articulan la Polis -rastreado
por Reyes en las muchas páginas dedicadas a Atenas,
Roma, las utopías e incluso la prehistoria11- para
después desarrollar un aparato propio de definiciones
en torno al ideal americano -las teorías literarias,
las reflexiones sobre la "Inteligencia americana" y
sus constantes intervenciones en la formulación del
pensamiento continental.
Hoy, a cincuenta años de la muerte de Alfonso
Reyes, corresponde a nosotros el articular una
arqueología intelectual del pensamiento de México
y América, un trabajo en el que Reyes juega un papel
preponderante. Sin entender estas dimensiones
críticas de Alfonso Reyes, dejamos de lado una
de las genealogías más valiosas del pensamiento
crítico, aquella que permitió a figuras como
Leopoldo Zea, O'Gorman, Luis Villoro y Enrique
Dussel la formulación de una filosofía americana
de la historia desde América. Desmonumentalizar
a Reyes significa debatirlo, polemizar con su obra,
pero, sobre todo, releer ese pensamiento critico a
veces ilegible para una actualidad lectora incapaz
de ver más allá de sus anacronismos estilísticos.
Este texto puede terminar solamente de manera
abierta, dejando en la mesa una encomienda lectora
que, creo, nos corresponde desarrollar a los críticos
y ensayistas mexicanos comprometidos con un
pensamiento diferente que permita romper con
varias décadas de anquilosamiento institucional de
nuestras ideas ,..,,,

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11

El texto que sigue a "La Atlántida castigada" en Sirtes se llama
"Un paseo por la prehistoria" donde habla del valor de "volver a los
rudimentos" y donde declara la base misma de su labor arqueológica:
"la herencia humana no se inventa, se cataloga".

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Poema
MATALIA. TOLEDO

ZABE LII XIIXA LÁ?

1

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Xa badu dxaaapa' huiini' guxubíná ti bidxiña

de aquella inocente que acariciaba el venado

xa'na' bacaanda' xiñá'rini sti' yaga biidxi qué

bajo la púrpura del almendro

napa ti ngolaxiñe ca yoyaa neza rini cuxooñe guidilade.

sólo queda un escorpión que atenta contra sus venas.

Ti duuba' na'si' ndaani' xhaba

Una huella hundida en su propia forma

nutaagu' na' nisa sídi laa.
·1
r

TE DIGO UNA COSA

Dxí gúca' baduhuííní' nabé guyuladxe' saya' ndaani' beñe

njiaa ruquii guiiña' ruguu lade bicuíni ñee
tí gusianda ra gucheza beñe.
Nganga ca dxi guíruti qui ni guu bia' naa
purti bínní xquidxe' tobi si diidxa' guní' ne ca za.
Zabe lii sti' diidxa' lá?
gunaxiee' lii purti qui níná lú' ñananeu bandá'
biluí' bizé stíne lii
ne guyé lú' ndaani' yoo ra ga'chi'xquipe'
bíe'nu' xhiñee bichaa gúca stobi
binibia'lu' tu naa ne laaca gunnu zanda chu' guendanayeche ra naxhii.

cubierta de agua salobre.
Cuando era niña
me gustaba caminar en el lodo
mi madre metía entre los dedos de mis pies chiles asados
para cicatrizar las heridas,
en ese entonces era eterna
porque mi linaje hablaba con las nubes.
Te digo una cosa más
te quise porque no te conformaste con la imagen que te ofrecía mi pozo
y fuiste a la casa de mi ombligo
y entendiste porque tuve necesidad de ser otra.
Conociste quién era y cómo entre tanta maleza también hubo felicidad

�POESÍA

POESÍA

Na lu': Gudxi naa xhi sa' bísíaasí ne cabe líí

Dijiste:

ya,gunie':

Dime de qué canciones está hecha tu cuna

Nuu jmá düdxa' naca beenda'

Sí, dije:

galaa deche caní' guahua'

Hay una babel enroscada sobre mí espalda

ma gírutí ríníé niá'

pero ya no hablo con nadie

ma bisíaanda' düdxa' guní' ca ni qui ñapa düdxa'.

dejé de hablar la lengua de los silentes.

Ma bilué tu naa

He revelado mí signo

ma bíxíaya' guídi lua'.

ya no tengo rostro.

bandá' stíne ríní' ne guírá ca ni ma gutí

Mí retrato es un soliloquio con todo lo que dejó de tener vida

bi bíxhele ca xpüdxe'

el viento desarticuló mis semillas

guche xcú busuhua' necabe naa

mí raíz hizo crac y me fui caminando sin volver la vista.

ne guzaya' maqui ñuu dxi nu dxu gueta lua'.

�ratos los premios suelen convertir a
un autor en "culto" del que mucho se
habla pero poco se lee: trampas de la
fama. Hay autores de quien basta leer
una entrevista para saber lo que opinan del mundo,
y ya está. De Castañón, en cambio, no podemos
aventurarnos a desentrañar su pensamiento de una
sola mirada, tanto más cuando se esparce como el valle
de Anáhuac en multitud de pequeños ensayos que
sólo leídos uno por uno nos permiten contemplar una
grandeza que precisamente consiste en la minucia, en
la brevedad. Castañón mismo ha querido ordenar sus
ensayos como "paseos" y no rutas prefijadas, como si
supiera que cualquier pensamiento se entrecruza y se
bifurca y se contradice a cada rato. Tenemos sobre el
escritorio, en desorden, Arbitrario de literatura mexicana
(Paseos I, 1993), La gruta tiene dos entradas (Paseos 11,
1994), Los mitos del editor (Paseos III, 1994), Lugares
que pasan (Paseos IV, 1998), América sintaxis (Paseos
V, 2000), De Babel a papel (Paseos VI, 2006), Lluvia de
letras (Paseos VII, 2007), Alfonso Reyes, el caballero de la
voz errante (Paseos VIII, 2007), y aun la condensación
de belleza y verdad de sus aforismos, La belleza es lo
esencial (2006) y de sus poemas, La campana y el tiempo
(1973-2003). Así intentemos leerlos por orden, al
resumirlos o comentarlos se entrelazarán uno a otro en
nuestra mirada. Como en la matemática, tampoco en
Castañón el orden de sus ensayos altera su producto,

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esto es, una de las críticas más sólidas de la cultura
contemporánea.
UNA CRÍTICA DESDE LA FILOLOCfA Y LA EDICIÓN

El día en que su padre se encontró con Alfonso Reyes
en los pabellones de alguna feria del libro de 1958,
Adolfo Castañón, que tenía seis años, habría de
constatar mucho después que esa vez vio juntos a los
dos hombres que más influencias han ejercido tanto
en su obra como en su vida. La filiación entre su padre
y Reyes llegó a más allá de un encuentro casual. Del
7 de enero al 11 de febrero de 1941, Castañón-padre
asistió a los cursos de invierno que en la Facultad
de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de
México dictó el helenista mexicano sobre La crítica en
la edad ateniense. Reyes, allí, comenzó por decirnos que
lo más expresivo sobre la figura de la mente humana y
griega es el observar "cómo la palabra se enfrenta con
la palabra y le pide cuentas y la juzga", cómo, en suma,
la crítica se convierte en una herejía que no se resigna
a tragar por entero y nunca pone "en duda el alcance
de los instrumentos humanos para todo aquello que
nació con el hombre" (1997, 39), esto es, los países, los
gobiernos, las constituciones, los libros y la cultura.
Si no hay crítica, decia, corremos el riesgo de que esas
instituciones se enquisten como tumores, constriñan
nuestro dinamismo y amenacen dejar tullida a una
sociedad.

N

I&gt;

,

•

ADOLFO CASTAMOM: una cr1t1ca

de la cultura desde Hispanoamérica
SEBASTIÁN PINEDA BUITRACO

Adolfo Castañón (México, 1952) ha sido recientemente merecedor del máximo
galardón delas letras mexicanas, el Premio Xavier Villaurrutia (2008), lo que sin
duda nos invita adentrarnos en sus páginas, averiguar qué piensa, sugiere, plantea;
por qué sobresale; qué rasgos esenciales arroja a la cultura latinoamericana,
ávida de nuevos ensayistas como Rodó, Reyes, Paz, María Zambrano.
24 •armas y letras

Los problemas de los países latinoamericanos,
fundados en constituciones, deberían ser entendidos
como crisis jurídicas y en un sentido más amplio,
según Castañón, como crisis del lenguaje, crisis
filológicas. "¿No es el español una lengua atrasada
(... ) de un ex imperio y de una serie de pueblos cuya
única coartada parece ser la extravagancia - la lengua
de una subespecie cultural que muy probablemente
esté en extinción?" ("De la muerte considerada como
una de las bellas artes", en Los mitos del editor, 2005:
167). Más adelante, sin embargo, Castañón serena
tal interrogación. "La buena noticia de la cantidad
de hispanohablantes en el mundo debe templarse
con el diagnóstico crítico de la enseñanza de las
humanidades hispánicas y aun portuguesas en los
países hispanoamericanos". ("El lugar de la lengua...",
en Los mitos... :180). Claro: si nuestra imagen del

mundo está determinada por la lengua materna, el
papel de Hispanoamérica y España en el ámbito de
la ciencia y de la cultura sólo será fuerte en la medida
en que se nutra de sus propios pensadores-prosistas'.
Poco efecto tienen los estudios latinoamericanos,
tan famosos en universidades de Estados Unidos
y de Europa, si abandonan la filología en donde se
apoya toda reflexión. Si antes el crítico no robustece
su idioma con técnicas, con palabras y términos
brotados de su propio caletre, sí antes no conoce su
propia tradición filológica, poco avanzará. Enfrentar

1 No puedo dejar de recordar aqul lo dicho por José Gaos: "los mejores
prosistas son tambit n, y por paradójico que parezca, los mejores
pensadores de la lengua". Antología del pensamiento en lengua t:Spanola en la
edad contanporánea. México, Editorial Sweca: 1945, pág. 7. Por cierto, desde
entonces no se ha vuelto a hacer una antolog!.a de tales proporciones.

armas y letras•

25

�la palabra con otra palabra más precisa, entender la
critica como formación espiritual y "la filología como
empresa creadora", he ahí la exactitud, la riqueza de
los ensayos de Adolfo Castañón.
Uno de sus primeros libros de ensayos es una
lanza en ristre contra la excesiva institucionalidad
de la cultura: Cheque y Carnaval. Glosas sobre el cultivo,
el trabajo y la cultura en México (1978, compilado en Los
mitos del editor). Aratos, observó, "la cultura la deciden
quienes no saben hacerla" (2005: 137). No es que las
instituciones culturales sean malas en sí mismas;
los malos son los dirigentes o funcionarios que se
entregan demasiado al mundillo social (léase cocteles,
lanzamientos, lobbies, cabildeos o intrigas) olvidando
cultivarse a sí mismos. Lo supo bien pronto Castañón
cuando entró a trabajar al Fondo de Cultura Económica
en 19742• De hecho, uno de los secretos de su éxito ha
consistido en colaborar en ese ámbito institucional
(un deber de ciudadano heredado de su padre y de
Reyes, y "creencia nada anacrónica que hoy coincide
con los planteamientos de Jürgen Habermas"), pero
sin descuidar nunca el cultivo de su jardín interior:
sus investigaciones personales y su preocupación por
el lenguaje y por adquirir un estilo, esto es, criterio.
De ahí las brevedades y sonoridades de su prosa
preocupada en deleitar más que en persuadir o
convencer. Su Arbitrario de literatura mexicana (1993)
lo que menos tiene es de arbitrario. Son siluetas de
autores y de obras que bien podemos comparar con los
retratos de Ramón Gómez de la Serna: "prosas libres,
sueltas y sencillas con tonos de conversación en el café,
de confidencia menor y campechana dicha sin bombo
ni sorna(...) es como una suelta mano que va poniendo
las cartas sobre la mesa ... , y gana de capicúa (... )
Gran fiesta de la tolerancia y de la observación". (La
gruta... , 2002: 236). Practica lo que Walter Benjamin
recomendó para una historia de la literatura: no
presentar las obras literarias en conexión con su época,
sino de presentar la época que las reconoce, o sea, la
nuestra, en la época en que se produjeron.
Sus largos años en el Fondo de Cultura Económica
alimentaron sus criterios en Los mitos del editor,

2 Por treinta y un años trabajó en el Fondo de Cultura Económica, la
editorial más grande de la lengua que brotó a finales de los años treinta
como fruto del encuentro entre los exiliados españoles y el movimiento
universitario desatado por el Ateneo de laJuventud. Véase de Víctor Diaz
Arcirúega, Historia de La Casa: Fondo De Cultura Económica, 1934-1994-

26 •armas y letras

conjunto de ensayos cuyo efecto me atrevo a comparar
con el polvorín que levantó Don ~uijote (y que todavía
no se ha asentado) entre los editores y escritores
vanidosos. Castañón ha puesto al descubierto que
toda esa solemnidad del mundillo editorial y cultural
es puro fingimiento y nada de verdad. ¿No parece gozar
el editor del privilegio que en el antiguo Egipto tenía
el "embalsamador": garantizar el paso al otro mundo
de simples mortales? Hasta cita del mismo Cervantes
el episodio en que el Quijote vio su libro en Barcelona
y conversó con cierto editor, quien le respondió
tajante: "Yo no imprimo mis libros para alcanzar fama
en el mundo, que ya en él soy conocido; provecho
quiero, que sin él no vale un cuatrín la buena fama".
Y a continuación se pregunta Castañón: "¿No parece
sugerir Cervantes que los editores, no contentos con
la comedia de vender inmortalidad, que juegan en sus
horas hábiles, son dados a buscar esparcimiento en
simulacros y falsas profecías... ?(...) los editores solían
ser hombres poco ilustrados, por más que quisiesen
hacerse caballeros de la cultura y montarse sobre los
libros publicados" (2005: 33)3.
Escritores~Editores o Cultura~Poder nunca ha
sido un matrimonio feliz, puesto que el público al que
ambos pretenden dirigirse a menudo es indiferente a
sus intrigas y rencillas. Desde del Imperio Romano a la
gente le bastan Pan y Circo, y ahora ya tiene bastante
con impuestos, vacaciones, televisión, revistas de
farándula y cantidad de cosas innecesarias4. Dijimos
que la libertad en sociedad se pierde o se gana en
el lenguaje. Ahora bien, ¿no depende la libertad de

1Tales contradicciones entre editores y creadores alimentan varias novelas
de nuestro tiempo. Castañón cita El péndulo de Foucault de Eco, Si una noch,
de invianoun viajuo de Calvino, Lapetitemarchand,deprosc de Daniel Pennac,
A far cry from Kcnsington de Muriel Spark, y Nord de Céline. Con todo,
deja en claro cu.ti debería ser el editor integral, aquel que ·comprende al
impresor que se limita a una operación técnica, al librero que explota la
frase comercial y al lector que sabe hacer de la publicación de las obras
de otros una tarea puramente literaria, como puede ser el caso de Voltaire
editor de Comeille, o de Beaumarchais y Palissot, editores de Voltaire, o,
para tocar la lengua española, Amado Nervo editado por Alfonso Reyes,
Góngora por Dámaso Alonso y por Reyes y la Pocsia gauchesca por Jorge
Luis Borges y Adolfo Bioy Casares". (•Siegfried Unseld un partero de los
Nuevos Testamentos", 2005: 99).
• En el ensayo "[van Illich o el nacimiento del hombre alfabético", Castañón
cita de este autor el tratado Toward a history of nwls (1977), a partir del
cual medita cómo nuestra civilización se mueve por restos fósiles,
prehistóricos, primitivos. •¿y si los dinosaurios y los desechos orgánicos
estuviesen gozando una especie de resurrección consciente a través de
nuestro derroche energttico? iA qut fuerza estamos llamando?, ¿o será
que son ellas las que nos han llamado?" (2005: 104). Jurassic Park está en
nuestras ciudades.

HABLAR MUCHAS LEMCUAS V MANEJAR MUCHOS RECURSOS LÉXICOS
Y SINTÁCTICOS, MO SÓLO ES UNA. MANERA. DE LA LIBERTAD ... SIMO
EL RASCO CARACTERÍSTICO DE LOS BUENOS AMANTES DESDE DOM
JUAN HASTA CASAMOYA.

expresión de la edición de buenos libros, de periódicos
con criterio, de dinámicas páginas web? Si la edición
se corrompe, pensémoslo, se degrada la libertad de
expresión. No lo ignora Castañón. Sin embargo,
él mismo nos propone primero apaciguar tanto
trascendentalismo y preocupación. ¿No es también un
mito el término publicar? ¿Acaso todo lo que se publica
va realmente a ese público invocado?
HACIA UNA CRITICA DE LA CRITICA
DESDE LA TRADUCCIÓN

Castañón desconfia de los universalismos vagos, esto
es, del mito platónico de pensar que los intelectuales
o filósofos deben manejar la República. Prefiere lo
particular, lo concreto, lo aristotélico. Por eso reprocha
cuando ciertos intelectuales o académicos (sobretodo
los franceses, "narcisistas hasta las uñas") invocan al
gran público para enarbolar ideas abstractas sobre la
sociedad y la cultura con su lenguaje pseudo~filosófico.
El formalismo, el fetichismo del texto, la nostálgica
omnipresencia de tópicos (el sexo, el deseo, lo sagrado,
el poder) que sólo se reiteran para conjurar el vacío del
discurso, la devoción de la estadlstica como un sustituto
del acontecimiento, la supersticiosa creencia en la
lingüistica y la fonética como modelos universales de
explicación en las ciencias humanas, la evacuación del
empirismo, la negación hipócrita de la historia pública o
privada, la necesidad de sustituir la mirada por la teoría
y la experiencia por los modelos, la falta definitiva de
humor, el amor por los simulacros son algunos de los
rasgos funcionales de esta nueva barbarie frígida que
es la de Los Modernos y que, de Bataille a Lacan, de Lévi~
Strauss a Robbe-Grillet, domina el discurso intelectual
francés del último cuarto de siglo ("Jean-Paul Aron:
el sentimiento irónico de la teoría", La gruta tiene dos
entradas, Paseos II, 2002: 209).

José María Valverde (también traductor como
Castañón) llamó la atención de cómo el pensamiento
abstracto ha querido atacar la condición parlante del
ser humano, el lenguaje coloquial, yendo en busca
de un modelo de lenguaje "mejor", apelando a las
computadoras que trabajan con un supralenguaje de
formalizaciones y símbolos, cuando el hombre sigue
siendo humano por su condición parlante, por el
fenómeno narrativo que es un ir ajustado el marasmo
verbal a las imprecisiones de la vida que desbordan por
todos los lados la intelectualidad. Mejor dicho, todo
lo que ataque el lenguaje sencillo es un enemigo del
humanismo5. Ahora bien, como la cultura hispánica
no ha sido protagonista principal de la técnica y
la filosofía, el peligro del pensamiento abstracto
y el supralenguaje se elevan a la segunda potencia
por cuanto deben ser traducidos a nuestra lengua,
perdiéndose a menudo el sentido intrínseco o, en el
peor de los casos, ganando cosas que no son. Pensemos
cuántos muertos no ha dejado la sobreinterpretación
del marxismo alemán. ¿No tendrán ciertos traductores
algo de culpa al no esforzarse por humanizar al español
ese lenguaje militante? Castañón se apoya en su
experiencia como traductor de George Steiner, teórico
a la vez de la traducción auténtica.
Traducir una obra entraña una metamorfosis en nuestro
lenguaje o en nuestra vida, ya que quizá el rasgo que

5

Castañón también parece alejarse de los intelectualismos marxistas de
izquierda. Valverde fue claro al respecto: "Hay un equivoco en la historia
de las i~eas a partir del materialismo dialéctico, al pensar que sólo el
racmnalismo es progresista e izquierdista y que cuanto no sea racionalista
será irracionalismo y derechismo". No, insiste Valverde: "estar del lado
de los pobres, de lo pobre de lo concreto y lo de todos", es estar contra
el despotismo de "arriba", contra las utopías y evasiones del inteleccualpolltico, del académico. VéaseJ. M. Valverde (1990). Vidaymuuteddaidcas.
Barcelona: Editorial Ariel.

armas y letras•

27

�1

'

·, '

mejor define el ser humano es el de ser poroso, abierto
a la acción ambiental, construido por dentro a imagen
y semejanza de su entorno. Y entraña también un
entusiasmo que exige aquellos que es lo que nos hace
-porque siempre lo somos- humanos en definitiva:
atención, cuidado, respeto, si no es que temor(...) Antes
de traducir Después de Babel, de George Steiner, yo tenía
la impresión de que sabía escribir y hasta firmaba de
cuando en cuando algunas reseñas criticas. Al escribir
hacía que una frase saliera a duras penas de la otra como
una oruga de su capullo, o simplemente me limitaba a
hacer proliferar frases a base de citas. Pero siempre tenía
la sensación de escribir con una inmensa falta de soltura;
afanosamente le arrancaba a mi estupor algunos hilos
verbales y luego los publicaba. Al traducir a Steiner me
sucedió algo curioso: durante toda la primera versión
sentí que traducía palabra por palabra sin dar jamás con
el sentido general de las frases. Quería ser fiel y sólo era
horriblemente torpe(...) me vi obligado a emprenderun
trabajo no exento de paciencia: busqué las etimologías
de todas las palabras claves o dudosas y luego con un
diccionario de ideas afines llegué a las palabras españolas
dela misma raíz o de la misma familia semántica (... ) Esa
lucha reveló ser, entre otras cosas, una lucha contra los
neologismos y en pro de una conciencia más amplia de
la propia lengua. Sólo una gran abundancia de sinónimos

28

•armas y letras

puede salvarnos del hombre unidimensional (Los mitos

del editor, 2005: 55-57).

El bilingüismo bien llevado hasta implica una manera
de la seducción. Así lo vio Steíner en "The tangues of
Eros" (el primero de sus ensayos de My Unwritten Books,
2008), donde índica que hablar muchas lenguas y
manejar muchos recursos léxicos y sintácticos, no sólo
es una manera de la libertad como lo dijo en Después
de Babel, sino el rasgo característico de los buenos
amantes desde Don Juan hasta Casanova. Así como
de nuestro clóset o armario cuelgan varias camisas,
corbatas, pantalones y hasta coloridas prendas
interiores, al salir a la calle un ropaje verbal debería
acompañarnos para insinuar mejor los atributos de
nuestro espíritu. Que, puestos a enunciar un concepto,
poseamos nueve palabras para decirlo en formas
distintas, a cambio de lirnltarnos a la vaguedad y a los
equívocos que depara el uso de una sola fórmula. La
primera regla es la claridad, sin la cual no se establece
el contacto.
EN BUSCA DEL ENSAYO CEMUIMO

"El verdadero patrón de lo que se ha llamado ensayo
en Hispanoamérica parece ser Montesquieu y no
Montaigne" ("Michel de Montaigne: la inminencia

del reino" en La gruta tiene dos entradas, Paseos 11,
2002: 23). En efecto, Montesquieu evoca más esa
noción platónica del intelectual comprometido
al establecimiento y pretencioso constructor de
sociedad, situado más alto que los mortales, mientras
Montaigne habla mejor del intelectual comprometido
consigo mismo ("Ainsi, lecteur, je suis moi,meme la
matiere de mon livre") y constructor de su propia
personalidad. Al primer grupo se afilian los actuantes
y activistas de los que "la literatura mexicana y la
hispanoamericana está llena y empedrada" (2002: 135),
y que en nuestro tiempo halla su máximo exponente
en Carlos Fuentes. Al segundo grupo pertenece Rodó,
Reyes, Ortega o María Zambrano, pues Castañón nos
hace caer en cuenta de un rasgo esencial en ellos: si
escriben ensayos aparentemente políticos o históricos
(Ariel, 1900, de Rodó; VisióndeAnáhuac, 1917, de Reyes;
España invertebrada, 1921, de Ortega; La agonía de Europa,
1945, de María Zambrano) son en el fondo tesis sobre
el espíritu, excusas para encontrarse a sí mismos.
Quieren ser intemporales y dirigirse a todos los
hombres en calidad de tales.
En cambio, los que aspiran a lo meramente
pedagógico y militante a menudo comprometen su
propia independencia intelectual. Quieren ser más
cronistas que ensayistas, con lo cual a ratos no hacen
sino heredar la rancia tradición de los llamados
cronistas de Indias. Germán Arciniegas, por cierto,
dedujo que el género del ensayo no nació propiamente
con Montaigne sino con el Diario de Colón y las crónicas
de los conquistadores, cosas que Montaigne leería más
tarde y perfeccionaría a una noción más espíritual6.
Hablando de Carlos Fuentes, novelista sin tema
pero inflado por el establishment, Castañón se atreve a
compararlo con los cronistas de Indias. Una perversa
tradición hispánica, nos dice, "deduce que las obras de
creación son trabajos encaminados a granjear el ocio,
inversiones para defender el derecho a la encomienda:
es el guerrero Bernal Díaz que se pone a batallar con
la prosa para alegar la justicia de sus pretensiones
o para dejar constancia de la injusticia que en su
contra comete la máquina administrativa" (Arbitrario
de literatura mexicana, 2002: 150). De ahí que la figura
de Fuentes sea "cercana al poder pero enemiga de la
institución" ("Hacia las cifras de Carlos Fuentes",
en revista Crítica, 131, 2009). No. El ensayista nunca
debe descuidar su experiencia. El ensayo genuino es
un "intransferible proceso espiritual, lejos de cátedras

y púlpitos, de anatemas y academias" ("Michel de
Montaigne: la inminencia del reíno", 2002: 25). Aun
más: el novelista o ensayista auténtico ha de ser en
el fondo un filólogo de su propio idioma. No escribir
como Fuentes "una lengua española pre,traducida y
tironeada por el francés y el inglés" (Arbitrario... , 2002:
149). Sin descuidar el contacto con otras lenguas, claro
está, Castañón propone, basado en María Zambrano,
un "pensamiento que no pasa por alto los hábitos que
ha asumido al escribirse", que no caiga "en la trampa de
soslayar las trampas que el lenguaje le puede tender..."
(De Babel aPapel, 2006: 248).
Hay, por lo demás, varias formas o máscaras para
sortear las trampas del lenguaje. María Zambrano
templa su sintaxis con verbos en presente indicativo
al comienzo de cada frase, dada su filosofía vitalista.
Ortega, su maestro, imprime efectismo a su prosa
pero la vuelve demasiado rotunda; se trata de ese
mismo jactancioso énfasis que vemos en Octavio Paz:
una prosa muy artística, sí, pero que corre el riego de
ocultar cierta superficialidad por falta de desarrollo.
Reyes combina larguras y brevedades, dominado por
un tiempo interior, depositando cada frase~idea con
un timbre nuevo tocado allá de erudición libresca y
acá de experiencia personal. Adolfo Castañón, por
su parte, mantiene ciertos verbos en presente para
vitalizar sus ideas, adelgaza sus frases de adjetivos y
huye de lo jactancioso ointempestivo, sin que su prosa
pierda soltura, agilidad o se abandone de cadencias,
esto es, de referencias que continúan labrando en el
lector después de leído el libro. Sabe, como George
Steíner, que tanto escribir como leer bien implica la
unión de muchos sentidos, incluso el carnal: "los textos
actúan sobre los nervios y sobre el cuerpo como hace la
música" (De Babel apapel: 45). Parece escribir entre "la
protección de los paréntesis", no porque sus ensayos
estén llenos de guiones y paréntesis, sino porque quiere
pactar con su lector una simpatía, una naturalidad que
no sea el del discurso demasiado directo. Nada de
afectaciones. Todo en él es cordialidad~

6

El ensayo de Arciniegas al que me refiero se titula "Nuestra América es
un ensayo" (en Cuadernos, Parts, 1963). Quiso decir cl colombiano, según
Liliana Weinberg, un tercer concepto de "ensayo" que no corresponde a
los tradicionales: América es problema, desafio, provocación, novedad,
que rompe sobre las ideas tradicionales sobre el continente y obliga al
ejercicio dcl ensayo". W einberg (2001). El ensayo, entre d paraíso y d infierno.
México: FCE. Pág. 89.

armas y letras•

29

�POEllA

hangares temblando, dos poemas
RODRICO CUAJÁ.RDO

•'.

camello

allende

alojo tanta cafeína

hay episodios de cielo o planicies enteras

que podría cruzar el fin del mundo sin anochecer

de ellos haciendo legión

pero la víspera en que recorrí todas las calles

paracaídas tardes

no halle cómo morir de sueño

de una estela proyectil

sino de este solo

cuyo absceso causa coma

gran día en la ciudad más larga herida la
dorada que pace del animal constante y lo rebasa

ah el oro excavado en mis ojos

en

ah la impresionante mina

la llanura
el colmo que amo y su lento descenso mis iguales.

tú vas a durar, tú vas a ser
el fin que nadie vea

�La crítica catártica en

,,EL PERSECUIDOR"
de Julio Cortázar1

a aparición de "El perseguidor", relato
incluido en la colección Las armas secretas
(Ed Sudamericana, 1959), significó para
el narrador argentino Julio Cortázar
(1914-1984) el ascenso al elevado nivel
de reconocimiento que ha mantenido su obra hasta
nuestros dias. Por esto es uno de los relatos más
estudiados por la crítica, como en general lo han sido
sus primeros cuentos2, as1 lo explica el académico
llan Stavans:
Mientras los cuentos primerizos de Cortázar, de
Bestiario a Historias de cronopios y de Jamas, han sido
estudiados hasta el cansancio, su obra tardia continúa
eclipsada, como si el autor hubiese saturado a su público
y nadie quisiera saber qué vino después de "Axólotl" y
"El perseguidor" (Stavans, 1994).

A pesar de esta saturación de miradas sobre "El
perseguidor", se puede dar una luz interpretativa
diferente de esta obra, explorando la construcción
de la imagen del crítico y de la crítica a través del
personaje Bruno, el biógrafo del saxofonista de jazz
Johnny Carter3•
CHARLIE PA.RKER

Cortázar dedica su relato ("In memoriam Ch. P.") a
Charlie Parker, saxo alto norteamericano (Kansas City,
1920; Nueva York, 1955), considerado por muchos el
mejor saxofonista y hasta el máximo exponente del jazz.
Parker, junto a Dizzy Gillespie y Thelonious Monk,
forjó la renovación que inaugura la etapa moderna
del jazz. El saxofonista fue uno de los iniciadores del
estilo bebop aparecido en 1944-1945 que reacciona

JAIME VILLARREAL

La primera vez que se me planteó eso que vos llamás existencial
-y es cierto-, es decir el diálogo, el enfrentamiento con un
semejante, con alguien que no es un doble mío, sino que es otro ser
humano que no está puesto al servicio de una historia fantástica,
en la que la historia es el personaje, contiene al personaje, está
determinada por el personaje, fue en "El perseguidor".

Julio Cortázar
32 •armas y letras

Texto ganador del XXIII Concurso Literario Nacional Magdalena
Mondragón, en noviembre de 2007.
2 Desde mi perspectiva, la casilla adecuada para este relato de CortáZar
es el de novela corta (o nouvdle), a medio camino entre la novela }' el
cuento, una forma nacida de la indefinición de g~eros de la literatura
contemporánea Mario Benedetti, en un ensayo antologado en Twríasdd
cuento I de Lauro Zavala, plantea que la palabra clave para distinguir a la
novela corta es "proceso" (las novelas cortas de Kafka son el paradigma). De
aqul que el escritor uruguayo considere a la novela corta el mejor espacio
para desarrollar un terna, sin la exigencia de representar a un "mundo"
como en la novela.
1 El abordaje de esta temática en "El perseguidor" no es una no,·edad. Como
ejemplo, se puede mencionar el ensayo "Critica satélite y trabajo CI1tico
en 'El Perseguidor' de Julio CortáZar" {Nueva Rtvistadt Filología Hispánica 23,
Madrid 1974). De cualquier manera considero que la perspectiva desde la
cual se explora el terna en este trabajo es distinta y generadora.

1

contra el reviva! (viejo estilo), corriente de retorno al
jazz de los pioneros, y contra el swingera o jazz clásico,
cuyo máximo exponente fue Louis Armstrong. Se
renueva la música destruyendo la base ritmica, con
improvisaciones caóticas y desprecio de la regularidad
del tiempo. El bebop era interpretado por agrupaciones
de músicos con pocos integrantes, dentro de este
estilo la batería y el bajo dejaron de estar relegados y
ocuparon un lugar equivalente al de los metales y el
piano, a diferencia de lo que ocurría en el swing, el jazz
de las grandes orquestas. La música contemporánea,
popular y culta, le debe mucho a aquellos experimentos
sonoros pues fue entonces cuando se construyó la
libertad que luego caracterizó no sólo al jazz sino
al rock y a todas las corrientes de él derivadas.
La influencia de Parker fue generalizada en los
músicos posteriores de cualquier instrumento, hizo dar
al jazz un salto irreversible. Cortázar habla en su obra
directamente, en varios sentidos, de los últimos días de
Charlie Parker, de su arte y de la perplejidad de quienes,
corno el argentino, quisieron comprender su música.
La posguerra es el escenario de la narración,
cuando nace el nuevo estilo y Parker es el solista
más importante. La vida de excesos del músico y el
infortunio que dejó en el desconsuelo a Parker, el
deceso de su hija Pree, están en el relato de Cortázar.
La estancia en París, la muerte en Nueva York, todo es
verificable en la biografía del saxofonista. Encontrar
a qué y a quién se refiere el escritor en cada caso debe
ser una labor muy interesante, pero no es el objeto de
este ensayo.
EL DIARIO DE UM CRfTICO

El narrador de este relato es Bruno, crítico de jazz y
biógrafo del genial saxofonista Johnny Carter. En '"El
perseguidor" se presenta la narración privada, una
especie de diario, que Bruno obtiene de los últimos
encuentros con su biografiado. "Es lo de siempre,
de pronto me alegra poder pensar que los críticos
son mucho más necesarios de lo que yo mismo
estoy dispuesto a reconocer (en privado, en esto
que escribo)" (Cortázar, 1959 / 2001: 168). Se trata
de la ficción de los apuntes privados que el escritor
utiliza corno bitácora de trabajo pero no incluye en
la biografía publicada. El ensayista Alberto Paredes
explica asi el conflicto propio de Bruno: "La batalla de
Bruno en su carácter de dador de sentido abarca dos
niveles: la biografía virtual, escritura de mala fe, y la

armas y letras•

33

�escritura íntima que en sí constituye 'El perseguidor"'
(Paredes, 1988 / 2005: 157).
En este diario se encuentra la cla,'e del desfase
entre tiempo de la narración y tiempo narrado, ya
que sólo son incluidos en el relato los momentos
inmediatamente anteriores o posteriores a los
encuentros del crítico con el artista En total se trata
de cinco encuentros entre estos dos personajes y
algunos espacios intermedios donde Bruno coincide
con amigos o músicos relacionados con Carter.
JOHMMY CARTER

El nombre elegido por Cortázar para su protagonista,
Johnny Carter, nació de la unión de los nombres de dos
maestros del saxofón en el jazz, predecesores de Charlie
Parker: Johnny Hodges y Bcny Carter. Charlie Parker,
nacido en plena época del jazz clásico, asimiló a la
pcrfecciónlasenscñanzasdeestosdosgrandesejecutantes.
El narrador describe aJohnny impre\'isible, caótico,
excesiYo, adicto a la marihuana, al alcohol. al sexo, al
desorden, esclaYo de si mismo, de su carrera al presente,
de su deseo. Y más allá de sus excesos está su afán
artístico y ,ital: cómo cstar"sicmpre" en el presente, cómo ser
su deseo. El tiempo para el artista no es el de los relojes, el
que ,iYe la mayoría, el tiempo "real" es otro, es interior,
subjeti\'o, relati\'O y elástico. En la relación de Johnny
con lo sagrado radica su tragedia intima, pretende
infructuosamente crear su D10s mediante su arte: )'o toco
mi música, yo hago mi Dios" (Cortázar, 1959 / 2001: 173).
Las descripciones deJohnny están marcadas por dos
prejuicios: la idea común y superficial del artista como
ser incomprensible, hermético, el artista misterio;
y la imagen trivializada de los negros en Estados
Unidos: los negros musicales, animales, instinti\'OS,
sexualmente insaciables. Hay quien ha identificado
en la \isión mlgari=ada del artista representada por
Johnny Carter una de las carencias de la narrativa de
Cortázar: escribir apoyándose en sus "peores rasgos" de
personalidad, en los vicios propios de Cortázar. El caso
de este artista mlgarizado por prejuicio denota, según
Gonzalo Garcés, el esnobismo de Cortázar: "El artista
como tarado genial, la espontaneidad como balbuceo,
la pobreza como inocencia: prejuicios canónicos del
tilingo o piJo, y del pseudointelectual"4 .

• -1n~trucc10nes para cnticar a Cortá=ar·, en Laras libres. ~fadrid: junio
de2004

Esto podría ser cierto sólo si Cortázar efectivamente
se hubiera parado por encima de los personajes de "El
perseguidor" para llevar a cabo un plan diseñado a
detalle. Los reportes del autor acerca de la experiencia
creativa de este relato son muy distintos. Parece más
bien que la \'OZ del crítico que narra este cuento largo
está claramente marcada por éste y por otros prejuicios,
pero es la voz del narrador, no la de Cortázar.
Los personajes secundarios giran en torno a
Johnny, como lo hace el mismo Bruno: son todos sus
perseguidores. Las mujeres de Johnny son extrañas
al contacto interior, tienen sexo, rondan al músico y
a su atmósfera. Casi todas las relaciones personales
mantenidas por Carter son superficiales, monologa
frente a quienes lo rodean. Sólo sus compañeros de
banda e impr0\1sac1ón pueden acercarse por medio
de la música } sólo en ocasiones artísticamente
extraordinarias. La marquesa, una especie de mecenas,
procura estar cerca del músico para disfrutar de sus
interpretaciones, es la única que podría tener afinidad
con él. Pero a ella no le interesa dialogar, la protección
que brinda al jazzista le sin·e a la aristócrata para
prolongar el placer de seguir escuchándolo. Johnny
necesita la conYersación con un escucha capaz,
sensible y reflexi\'o: su único interlocutor en el
universo de este relato es Bruno. El diálogo de los dos
protagomstas es la parte medular de la obra.
OSCURIDAD VOLUNTARIA

En la parte inicial del relato, Bruno narra su \'isita
al hotel de la me Lagrange, donde viven entonces el
saxoforusta y su pareja, Dédéé. La repulsión con que
el crítico describe el espacio donde habitan es muy
signifícati\'a, siente repugnancia incluso antes de
,·er el lugar: ":\1e ha bastado \'er la puerta de la pieza
para darme cuenta de que Johnny está vhiendo en
la peor de las miserias" (Cortázar, 1959 / 2001: 101).
Encuentra a Carter cubierto con una frazada en un
sillón \iejo y arruinado "que larga por todas partes
pedazos de estopa amarillenta". Lo acompaña Dédéé,
a quien percibe en\'ejecida lle\'ando un vestido rojo
que en esa habitación "se convierte en una especie de
coágulo repugnante.
El dominio de los colores, de lo \'isual, adquiere
particular relevancia en este fragmento que abre la
narración: la "estopa amarillenta" y el \'estido rojo
aturden a Bruno. De inmrdiato, el biógrafo le pide a
Dédéé que apague la lamparilla insinuando que bastará

paraelloslaescasaluzqueentra por la ventana. Queda el
cuarto en penumbras, "en una mezcla de gris con negro",
y en estas tonalidades Bruno reconoce mejor al músico.
Esta situación sirve como alegoría, una pequeña
historia que sirve para comprender otra historia, del
trabajo crítico de Bruno. La inclinación hacia esta
mirada empobrecida marca el abordaje de Bruno
sobre su biografiado, no es capaz de verlo tal cual es,
ni siquiera físicamente. Por esto Bruno se intimida
cuando Johnny sorpresivamente se quita la frazada
de encima y descubre su cuerpo desnudo: "Nos
conocemos bastante y un hombre desnudo no es más
que un hombre desnudo, pero de todos modos Dédéé
ha tenido vergüenza y yo no sabia cómo hacer para no
dar la impresión de que lo que estaba haciendoJohnny
me chocaba" (Cortázar, 1959 / 2001: 119).
BRUMO: CRITICO Y BIÓCRAFO

Aunque Bruno es el único interlocutor sensible y capaz
de comprender y de replicar al músico, la historia de su
relación con Carteresla de un desencuentro fulminante.
Las causas de este desencuentro deben buscarse en los
prejuicios del crítico y en la incongruencia existente
entre la relación personal,profesional que sostiene con
Johnny ylo plasmado en su exitosa biografía deljazzista.
Para el momento en que inicia y se desarrolla la
narración, Bruno ha publicado ya una biografía de
Johnny Carter en francés que el artista no ha leido por
su desconocimiento del idioma. De esta situación se
desprenden varias circunstancias. Primera: Bruno ha
publicado el recuento biográfico de un artista vivo,
cuya obra incompleta (Charlie Parker murió antes
de los cuarenta años, debemos suponer que Johnny
Carter muere también muy joven) es considerada lo
suficientemente valiosa o con la vigencia necesaria para
justificar un recuento biográfico opara originarun éxito
editorial. El de Bruno es un libro exitoso traducido a
varias lenguas, lo cual denota el oportunismo del
crítico, independientemente de la calidad de su trabajo.
Segunda: a pesar de que no conoce el texto, el músico
avala la publicación, confiado por la estrecha amistad
que lo une al escritor, supone que Bruno hará un relato
revelador de su vida y obra, significativo a los ojos del
público lector y útil para que el músico se comprenda
a si mismo. En síntesis, Carter en un gesto generoso
apoya a Bruno sin conocer el producto de su trabajo.
Si a estos antecedentes se le añade que Bruno es un
crítico que se somete al prejuicio de considerar a su

labor como parasitaria e inferior a la creación artística:
"Todo crítico, ay, es el triste final de algo que empezó
como sabor de morder y mascar" (Cortázar, 1959 / 2001:
110); las condiciones están dadas para propiciar una
gran ruptura entre dos personalidades opuestas. Bruno
descarta la posibilidad de cuestionar a fondo el sentido
de su trabajo en el ámbito público, como si ser crítico
fuera ser cínico: "Mientras volvía a casa he pensado
con el cinismo necesario para recobrar la confianza,
que en mi libro sobre Johnny sólo menciono de paso,
discretamente, el lado patológico de su persona"
(Cortázar, 1959 / 2001: 154). El gran desencuentro
de los personajes deviene cuando llega a manos de
Johnny la traducción inglesa del libro de Bruno.
Las biografías tienen como finalidad destacar la vida
y actos de un personaje (positiva o negativamente),
lo más común es que se trate de textos cuyos fines
laudatorios sólo sirven para generar una versión
empobrecida del protagonista de los acontecimientos.
Esto es lo que sucede con el trabajo de Bruno: ha
construido artificialmente la grandeza del artista en
la biografía, dejando de lado la vitalidad y complejidad
de las búsquedas de Carter. La siguiente es la objeción
principal de Johnny hacia el trabajo del escritor:
[ ... ) Pero, Bruno -y levanta un dedo que no
tiembla- de lo que te has olvidado es de ml.
-Vamos,Johnny.
-De mi, Bruno, de ml. Y no es culpa tuya no haber
podido escribir lo que yo tampoco soy capaz de tocar.
Cuando dices por aht que mi verdadera biografia está en
mis discos, yo sé que lo crees de verdad y además suena
muy bien, pero no es ast Y si yo mismo no he sabido
tocar como debla, tocar lo que soy de veras... ya ves que
no se te pueden pedir milagros, Bruno (Cortázar, 1959
/ 2001: 172).

Desde hace unas tres décadas asistimos a una
recuperación del acontecimiento y del sujeto en la
escritura de la historia (microhistoria, historia de las
mentalidades, historia de la vida privada, la tradición
oral, etc.), pero en la posguerra aún pesaba sobre
subgéneros como la biografía la autoridad de la larga
duración (Braudel) y de la historia social y económica
preconizada por el marxismo, la biografía era entonces
un género histórico considerado burgués y banal. A
este prejuicio se somete Bruno, el biógrafo burgués
y prestigioso:

34 •armas y letras
armas y letras.

35

�Y a lo mejor es por eso que Johnny me toca la cara con

los dedos y me hace sentir tan infeliz, tan transparente,
tan poca cosa con mi buena salud, mi casa, mi mujer,
mi prestigio. Mi prestigio, sobre todo. Sobre todo mi
prestigio (Cortázar, 1959 / 2001: 148).
la actitud de Bruno puede ser descrita extrapolando
una reflexión de Cortázar acerca de la labor de los
cuentistas: "Por más veterano, por más experto que
sea un cuentista, si le falta una motivación entrañable,
si sus cuentos no nacen de una profunda vivencia,
su obra no irá más allá del mero ejercicio estético"
(Cortázar, 1962/ 1993: 319). Así sucede con la biografía
escrita por Bruno, confina su reconstrucción de la vida
y obra del músico al plano estético banal de la bella
forma y la glorificación incondicional del artista.
Bruno no concibe a la critica corno actividad
creadora, productiva, generadora. A pesar de la
autocrítica desplegada en su narración personal y
privada, sucumbe ante el estereotipo que define al
crítico públicarnente corno un creador frustrado,
además de ejercer un conservadurismo manifiesto:
"Envidio un poco esa igualdad que los acerca, que los
vuelve cómplices con tanta facilidad; desde mi mundo
puritano -no necesito confesarlo, cualquiera que me
conozca sabe de mi horror al desorden moral- (...]"
(Cortázar, 1959 / 2001: 127).
TIEMPO ELÁSTICO VS. TIEMPO OBJETIVO

En ese primer encuentro de Bruno yJohnny, según el
orden de lectura del relato, en el hotel de la rue Lagrange,
Carter reseña apasionado una experiencia que tuvo
en el metro de París: en una introspección, mientras
el tren avanzaba entre dos estaciones, el artista
revivió episodios agradables de su vida, pensando
en su ex mujer, Lan, sus viejos compañeros músicos,
su madre, su barrio. Pensó en esto vívidamente y
con gran detalle. Impresionado, el saxofonista le
pregunta a Bruno cuánto tiempo tardaría en narrar la
anécdota de dicho episodio y el crítico le responde que
alrededor de un cuarto de hora. Dado que el viaje en el
metro sólo duró alrededor de minuto y medio,]ohnny
pregunta: "¿Cómo se puede pensar un cuarto de hora
en un minuto y medio?" (Cortázar, 1959 / 2001: 117).
Carter descubre gracias a esta vivencia una especie
de elasticidad del tiempo que, según él, permitiría a la
gente vivir mucho más de lo que vive cotidianamente,
en el tiempo de los relojes.

36 • armas y letras

-Bruno, si yo pudiera solamente vivir como en esos
momentos, o como cuando estoy tocando y también el
tiempo cambia... Te das cuenta de lo que podrta pasar en
un minuto ymedio... Entonces un hombre, no solamente
yo sino ésa y tú y todos los muchachos, podrían vivir
cientos de años, si encontráramos la manera podríamos
vivir mil veces más de lo que estamos viviendo por culpa
de los relojes, de esa mama de minutos y de pasado
mañana (Cortázar, 1959 / 2001: 117)...
Este fragmento contiene en síntesis la experimentación temporal que lleva a cabo el relato. Johnny
sabequesu experiencia temporales radicalmente distinta
a la de Bruno. El biógrafo por su parte intuye perplejo la
originalidad de las revelaciones de Carter, pero se limita
a vivir el extrañamiento instantáneo, no profundiza
en ellas y las abandona en la corriente de la rutina:
Sonrío lo mejor que puedo, comprendiendo vagamente
que tiene razón, pero que lo que él sospecha y lo que yo
presiento de su sospecha se va a borrar como siempre
apenas esté en la calle y me meta en mi vida de todos
los días (Cortázar, 1959 / 2001: 117).
En la oposición de la experiencia temporal de los
protagonistas radica el abismo que los separa, el origen
del desencuentro que puede tener un cronopio (persona
artística, temperamental, impráctica) con una fama
(poderoso, tradicionalista) o con una esperanza
(cronista estudioso de lo pasado) para decirlo en
términos cortazarianos.
CRITICA VS. HISTORIA

¿Cómo es posible que Bruno, este crítico conservador
y frívolo, pueda entregar algo más que un pobre
retrato del artista y de su obra? ¿Cómo se obtiene
un sondeo tan profundo de un personaje a través
de un narrador sometido a tantos prejuicios? La
gran clave para entender esta paradoja es el diario
del crítico, los apuntes realizados inmediatamente
después de los encuentros con el artista, este diálogo
interno que purifica al escritor en tan intensas
confrontaciones. Gracias a su escritura catártica,
Bruno logra una descripción crítica eficaz y evocadora
de la personalidad y de la obra de Carter.
El enfrentamiento a quemarropa y la necesidad
de darle sentido a ese choque con un temperamento
radicalmente distinto al suyo hacen que el biógrafo

utilice su capacidad crítica incluso a pesar de sí mismo.
En estos apuntes Bruno perfila al músico como un
hombre esencialmente contradictorio, además de
reproducir con fidelidad la palabra de Carter, sus
acercamientos a los temas y problemas más vitales
para él: el juego, el tiempo, la música, el deseo.
Hay una lucha interna de dos componentes de
la personalidad de Bruno: su cualidad de biógrafo,
empleada en construir la grandeza artificial deJ ohnny
Carter, y su carácter de crítico, con el cual da sentido
a las entrevistas agotadoras con el músico. Esta lucha
representa la tensión entre su concepto de la historia
como biografía y su capacidad crítica puesta a prueba
por sus vivencias actuales. la lucha se resuelve cuando
Bruno opta por la historia para regir su trabajo acerca
de Carter, en detrimento del ímpetu vívido de la crítica
esgrimida al momento de comprender los choques
con el jazzista. La edificación de la historia como una
vía segura al éxito y al prestigio sobre la exposición
crítica como la riesgosa tarea de comprender al otro
(y a sí mismo) en toda su complejidad.

Por esta inclinación a favor de la historia-biografía,
Bruno sólo puede considerar terminado su trabajo
cuando deviene la muerte del artista: "En esa forma la
biografía quedó, por decirlo así, completa" (Cortázar,
1993: 93).
.,,EL ARTE PROVOCA PEMSAMIEMTO"

En un artículo suyo titulado "El arte: de la estética a la
historia"5, el filósofo italiano Gianni Vattimo trata de
describir las características del arte contemporáneo
con el fin de definir los puntos de partida necesarios
para abordarlo críticamente. Así, afirma:
En mi opinión, si partimos de la famosa posición de
Theodor Adorno, una investigación de este tipo debe
considerar que el arte en nuestro tiempo no puede
obrar si al mismo tiempo no se plantea el problema de

5

Conferencia dictada el 13 de septiembre de 1993, en la Universidad
Autónoma Metropolitana, Unidad lztapalapa.

armas y letras•

37

�LA SERIEDAD ES UNO DE LOS VICIOS QUE CORTÁZAR ACHACA
A LOS CRÍTICOS LATINOAMERICANOS, EL NARRADOR
PRECUMTA CON RICARDO MOLIMARI: ,,¿QUIÉN NOS SALVARÁ
DE LA SERIEDAD?"

su propio estatuto como arte. Esta hipótesis resulta
todavía actual si la entendemos como una exigencia a
partir de la cual el arte, la experiencia estética yla crítica,
no pueden prescindir de encuadrarse en una perspectiva
filosófica (Vattimo, 1993).

El arte se vuelve autocrítico, autorreflexivo.
El arte contemporáneo es producto de la crisis de
la modernidad, las vanguardias de principios del
siglo XX significaron la culminación y la crisis de
la modernidad. Siguiendo a Vattimo, la revolución
generada por las vanguardias se entiende como una
serie de movimientos que modificaron los parámetros
de la estética tradicional (el "buen gusto" y la "bella
forma"). La prueba de ello fue "una cierta vacuidad
de la crítica del arte" -con honrosas excepcionesque prevaleció cuando los críticos profesionales se
enfrentaron a las obras producidas bajo los principios
vanguardistas.
Parece que el relato de Cortázar funciona como un
fresco de la situación histórica del arte y de la crítica
posteriores a las vanguardias. Aunque la narración
aborda directamente al jazz y a la crítica musical, la
representación puede proyectarse a la creación y a la
crítica en general. El bebop significó para el jazz una
auténtica revolución vanguardista que cimbró los
parámetros creativos musicales.
Bruno es en parte víctima de esta perplejidad
cuando tiene que adecuarse y dialogar con una manera
distinta de encarar la producción y el trabajo artísticos.
Así pueden explicarse tanto sus revelaciones críticas
acerca del trabajo de Carter como su desprecio por
esos mismos descubrimientos.
Al final del relato, Bruno refiere la discreción
de Carter, que nunca desaprobó públicamente la
biografía; y la frialdad y el cinismo con que recibió la

38 •armas y letras

noticia de la muerte del músico que llegó a considerarlo
su mejor amigo. El crítico aprovecha el momento para
incluir en la segunda edición de su libro una nota
necrológica y una fotografía de la ceremonia luctuosa
"donde se veía a muchos jazzmen famosos". Así cierra
su libro: "Quizá no está bien que diga esto, pero como
es natural me sitúo en un plano meramente estético"
(Cortázar, 1993: 93).
No sólo el descrédito a esta manera conservadora
y frívola de ejercer la crítica puede destacarse de "El
perseguidor", también se trata de una notable y vigente
obra contemporánea, que incluye en la ficción una
propuesta, una proyección de lo que debería ser esta
disciplina de lectores esmerados.
Las cualidades de esta propuesta pueden
vislumbrarse en la escritura catártica del diario de
Bruno: es en estos pasajes críticos donde el escritor
explora con mayor profundidad la compleja naturaleza
de la vida y obra del músico. Hay una dimensión
vivencial y de rigor intelectual a la que el crítico no
debe renunciar, esa cualidad que caracteriza a los
apuntes inéditos de Bruno.
O, en palabras de Gianni Vattimo, la crítica
coherente debe configurarse "antes que nada
rechazando la contemplación meramente estética, el
arte provoca pensamiento, se vuelve problemático en
su mismo estatuto de arte, y necesita por lo tanto una
respuesta filosófica" (Vattimo, 1993).

( entiéndase "realismo mágico" y "real maravilloso"):
"Yo creo que nosotros tenemos ya una líteratura
latinoamericana en plena marcha, pero la critica está
todavía un tanto atrás" (Campra, 1987: 149).
La casilla de realismo mágico, más que una categoría
crítica, ha servido como una etiqueta comercial
para designar a una literatura latinoamericana
pretendidamente pintoresquista o folclórica, presente
en los principales mercados literarios del mundo.
Esto, claro, con la colaboración de críticos literarios
latinoamericanos como Enrique Anderson Imbert (El
realismo mágico y otros ensayos de 1976) o Ángel Flores.
La seriedad es uno de los vicios que Cortázar
achaca a los críticos latinoamericanos, el narrador
pregunta con Ricardo Molinari: "¿Quién nos salvará de
la seriedad?" (Cortázar, 1967 / 2007: 54). La seriedad
que no permite enfrentar los problemas con humor y a
la vez limita la capacidad de ser auténticamente serios
(a la manera de Shakespeare o de Charles Chaplin):
"En cada escuela latinoamericana debería haber una
gran foto de Búster Keaton, y en las fiestas patrias
el director pasaría películas de Chaplin y de Keaton
para fomento de futuros cronopios" (Cortázar, 1967
/ 2007: 54).
CORT.ÁZAR Y EL JAZZ

La ligereza, el humor y la líbert ad creativa son
tres cualidades que Cortázar tomó del jazz para
su escritura: "Sucede además que por el jazz salgo
siempre a lo abierto, me libro del cangrejo de lo
idéntico para ganar esponja y simultaneidad porosa"
(Cortázar, 1967 / 2007: 7).
Por otro lado, el escritor también dejó constancia
de su perplejidad ante la música en textos que abordan
su experiencia del jazz. Por ejemplo, cuando se refiere

a dos crónicas de sendos conciertos (Louis Armstrong
y Thelonious Monk), recopiladas en La vuelta al día en
ochenta mundos: "Entre estos dos textos hay casi quince
años, pero no creo que se note demasiado: siempre
que hablo de jazz me sale una voz pareja" (Cortázar,
1967 / 2006: 5).
En sus crónicas,Julio Cortázar intentó simplemente
ser un cronopio acercándose por afinidad y celebrando
las ejecuciones de sus semejantes en la música. A
diferencia de su labor en "El perseguidor" donde plasma
la complejidad intrínseca en la búsqueda critica:
superar el distanciamiento primario entre el critico
y su objeto de reflexión ( en este caso la vida y la obra
de un artista) hacia la comprensión critica, que para
ser genuina tendrá que ser una autocomprensión~

Bibliografía
Benedetti, Mario (1953 / 1993). "Cuento, nouvelle y novela", en Twrías del
cuento I. Trorías de los cuentistas. México: UNAM.
Carnpra, Rosalba (1987). América Latina: la identidad y la máscara. México:
Siglo XXI.
Cortázar,Julio (1962 /1993). "Algunos aspectos del cuento", en Teorías del
cuento. Lauro Zavala (comp.). México: UNAM.
Cortázar,Julio {1959 / 2001). "Elperseguidor", en Las armas secretas. Madrid:
Punto de Lectura.
Cortázar,Julio {1967 /2006). "Louis enornúsimo cronopio", en La vuelta al
día en ochenta mundos. Tomo II. México: Siglo XXI, pp. 13-22.
Cortázar,Julio (1967 / 2007). "Más sobre la seriedad y otros velorios", en La
vuelta al día en ochenta mundos. Tomo l. México: Siglo XXI, pp. 54-59.
Cortázar,Julio (1967 / 2007). "Asl se empieza", en La vuelta al día en ochenta
mundos. Tomo L México: Siglo XXI, pp. 7-11.
Paredes, Alberto (1988 / 2005). Abismos de papel. Los cuentos de Julio Cortázar.
México: UNAM / U de G.
Stavans, Ilan {1994). "Julio Cortázar: el teatro dentro del teatro", en La
jornada semanal. Núm. 255. 30 de abril.
Vattimo, Gianni {1993). "El arte de la estética a la historia", en La jornada
semanal: No. 221, 24-29.

CORT.ÁZAR Y LA CRÍTICA

La preocupación de Cortázar por el problema de
la crítica fue muy patente a lo largo de su vida, por
ejemplo, en una entrevista realizada en 1976 por
la escritora argentina Rosalba Campra, el autor
declaró acerca del encasillamiento de la literatura
latinoamericana producido por la critica doméstica

~,yo CREO QUE NOSOTROS TEMEMOS YA UNA LITERATURA
LATINOAMERICANA EM PLENA MARCHA, PERO LA CRÍTICA
ESTÁ TODAVÍA UM TANTO ATRÁS"
JULIO CORTÁZAR
armas y letras•

39

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�AMD.AR Á LÁ REDOMDJ.
AMD.All ALÁ REDOMDA

La disciplina del

81
CARLOS VELÁZOUEZ

Considerado la Biblia del jazz, Kind of biue es sin objeción uno
de los discos más influyentes en la historia de la música. El
principal mérito de Miles Davis fue combinar en una misma
grabación lo sofisticado con lo mundano, conseguir un
sonido elegante pero callejero. Furia, lirismo, romanticismo,
melancolía, emociones abordadas con el feding propio de un
boxeador. Y encima de todo: el método. El concepto. Privilegiar
a la idea como elemento constitutivo de la improvisación.

1

u

1
lC

ª

Además de impactar al mundo académico, Kind of blue creó
una íntima relación con lo popular. El esfuerzo intelectual, la
ecuación musical, la teoría, todo estaba dirigido para seducir al
hombre común. Y Miles lo consiguió. La educación sentimental
de millones de personas se vio afectada por este álbum. Sin
importar raza, edad, profesión o nacionalidad.
El término "clásico", tan manoseado y ninguneado, es
irreprochablemente aplicable a Kind of blue. No existe otra
definición posible para un testamento tan monumental. Y no
sólo por sus implicaciones históricas, sino por su cualidad
de inamovible, de referente ineludible no sólo del género, de
todo el espectro de la música popular de la segunda mitad del
siglo XX. John Coltrane, "Cannonball" Adderley, Bill Evans,
leyendas de la cultura, cada uno con una circunstancia personal
única e irrepetible, comparten con Miles ese entusiasmo
desnudo que revolucionaría la historia. Imaginen un cuadro
de béisbol con los mejores jugadores de todos los tiempos y ni
así conseguirán aproximarse al valor histórico y musical que
representa este grupo.
Este 2009, Kind ofblue cumple 50 años. Para celebrarlo, Armas
y Letras invitó a un número de autores jóvenes a discurrir con
la visión moral de Davis. El poema, el ensayo y la traducción
se conjugaron para ofrecernos un breve pero enriquecedor
dossier. La divergencia de los autores es evidente, sin embargo
no podemos ignorar que todos coinciden en un mismo
fenómeno: la vigencia. Los textos aquí convocados no festejan
un documento que no haya resistido el paso del tiempo, una
curiosidad antropológica. Por el contrario, se alude a una
grabación que no ha perdido ni un milímetro de su capacidad
para conmovernos. Para emocionarnos, para administrarnos
dosis de esa especie de blues que ha convertido a Kind ofblue en
el disco ideal. El testimonio perfecto del paso milesdavisiano
por la vida oo

-----------------

�AMDARA LA REDOMDA

AMDAR A LA REDOMDA

BILLEVAMS
TRADUCCIÓN DE JOSÉJUAH ZAPATA PACHECO

Hay un arte visual japonés donde el artista está obligado
a ser espontáneo. Debe pintar en un pergamino delgado y
estrecho con un pincel especial y pintura negra de agua, de
manera que un trazo interrumpido o poco natural destruiría
la línea o penetraría el pergamino. Es imposible borrar o hacer
cambios. Estos artistas practican una disciplina especial, en
la que la expresión de la idea se comunica con sus manos de
un modo tan directo que la deliberación no debe interferir.
a pintura resultante carece de la compleja
composición ylas texturas de una pintura
ordinaria, pero se dice que el espectador
encontrará capturado en ella algo que
se escapa a cualquier explicación.
Esta convicción de que la acción directa es la
reflexión más significativa, pienso que ha provocado
la evolución de las en extremo rigurosas disciplinas
del músico de jazz o de improvisación.
La improvisación en grupo es todavía un reto.
Aparte del problema técnico que implica pensar
colectivamente de manera coherente, existe la
necesidad humana y social de crear empatía entre
todos los miembros para un resultado común. Este
dificilísimo problema, estoy seguro, es bellamente
resuelto en este disco.
Mientras el pintor necesita el marco de su
pergamino, el grupo musical que improvisa necesita
un "marco" en el tiempo. Miles Davis presenta aquí
marcos que son exquisitos en su simplicidad, y
que contienen todo lo necesario para estimular la
interpretación, manteniendo un fuerte vínculo con
su concepción primaria.
Miles concibió estos marcos sólo horas antes
del momento de la grabación, y llegó con bosquejos
que le indicaban al grupo lo que iba a interpretarse.
Por consiguiente, escucharán algo muy cercano a la
espontaneidad pura en estas interpretaciones. El grupo

44 • armas y letras

nunca había tocado estas piezas antes de la grabación,
y pienso que, sin excepción, la primera interpretación
completa de cada una de ellas fue una "toma".
Aunque no es extraño para un músico de jazz
el improvisar nuevo material en una sesión de
grabación, el carácter de estas piezas representa un
reto particular. En resumen, los caracteres formales
de estos cinco "marcos" son:
"So What" es una figura simple basada en 16
compases en una escala, 8 en otra y 8 más de la primera,
que siguen a una introducción de piano y contrabajo
en estilo rítmico libre.
"Freddie Freeloader" está en forma de blues de 12
compases, revestida con nueva personalidad a razón
de la simpleza melódica y rítmica.
"Blue in green" contiene una forma circular de 10
compases que sigue a una introducción de 4 compases,
tocada por los solistas con argumentación varia y
disminución de los valores de tiempo.
"Ali Blues" es un blues de 12 compases en clave 6/8
cuya atmósfera se debe a unos breves cambios modales
y la libre concepción melódica de Miles Davis.
"Flamenco Sketches" es una serie de cinco escalas,
cada una de ellas para ser tocadas por el solista por tanto
tiempo como lo desee, hasta que complete la serie oo

* Notas originales de Bi.11 Evans, incluidas en el LP de Kind of blueen 1959.

La improvisación

ene

�Ji.MDil Ji. LA REDOMDJ,,.

ANDAR Ji. LA REDOMDJ..

Estreno: Kind of blue

como metáfora
para tocar juntos
Porque no puedes regresar

MICHAEL S. HARPER*
TRADUCCIÓN DE CERARDO DE JESÚS MOMROY

la resonancia crea
material nuevo

--

en una sesión de grabación

7
sólo una vez
en una vida
Para estos que tocan
cinco acciones
y una figura

que nos pide
hacer esto
perfectamente

Miles (estando adelante)
llegó temprano
con los bocetos
no mencionó el arte

como tocar en vivo
solo en un grupo
Miles preguntó
nosotros respondimos

visual japonés
aunque Bill Evans hizo
su cuaderno de notas
extendiendo cada pincelada
46 • armas y letras

* Los poemas de Michael Steven Harper (Brooklyn. 1938), incluidos corno ejemplos notables de literatura afroamericana en varias_antologlas, aluden
obsesivamente a la historia de la comunidad negra estadounidense con sus manifestaciones culturales, como el jazz. History is your hcarrbcac (1971) ganó el
premio de poes!a de la Academia Negra de Anes y Letras. lmagcs of Kin (1977) ganó el premio Melville-Cane de la Sociedad de Poes!a de Estados Unidos.
"Estreno: Kind of blue" aparece enSonglincs in Michaelcrcc: New and Collected Poems, University of Illinois Press, 2000.

�AMDAR A U. REDOMDA

AMD.A.R A U. REDOMDA

EL HOMBRE
DE LA TROMPETA

A cincuenta años
de Miles Davis y Kind of Blue

DANIEL HERRERA

UMA ESPECIE DE IMTRODUCCIÓM

----::

El 2 de marzo de 1959, a las dos y medía de la tarde, un grupo de
músicos entraron a una antigua iglesia en la calle 30 de Nueva York
que la compañía discográfica Columbia había convertido en estudio
de grabación gracias a la sonoridad especial que tenía el lugar.
os músicos pertenecían al sexteto de
Miles Davis, trompetista y compositor
extraordinario, piedra angular del
jazz moderno. El primero en llegar fue
el baterista Jirnmy Cobb quien con
tranquilidad y esmero montó su batería. Poco después
llegarían el bajista Paul Charnbers, los saxofonistas
"Cannonball" Adderley yJohn Coltrane, los pianistas
Bill Evans, quien ya no pertenecía al sexteto pero que
grabaría en este disco, y Wynton Kelly. Finalmente,
Miles, el líder del grupo. Sin siquiera saberlo, esta
primera sesión y la segunda grabada el 22 de abril se
volverían fundamentales tanto en la historia del jazz
como de la música.
El producto de ese par de días se llamaría Kind of
Blue y salió a la venta el 17 de agosto del mismo año. Su
nombre estaría inspirado en un encuentro que tuvo el
trompetista, años atrás, con una anciana de Arkansas,
cantante de gospel y dueña de una golpeada voz.
Según Davis, esa mujer representaba la experiencia
de la mayoría de los negros estadounidenses, quienes
vivían constantemente en una tristeza indefinida. El
cantante de blues tradicional, Leadbelly, definió muy
claramente esta sensación:
Ningún hombre blanco ha sentido el blues porque
ningún hombre blanco tuvo jamás preocupaciones...
Pero cuando estás en la cama y te mueves de un lado a
otro y no te puedes dormir, ¿qué es lo que te pasa? Estás
atrapado en el blues. O cuando te levantas en la mañana
y te quedas sentado en la orilla de tu cama y está ahí tu
madre o tu padre, tu hermana o tu hermano, tu amigo o
tu amiga, tu marido o tu mujer, y no quieres hablar con
ninguno de ellos aunque nadie te hizo nada, ¿qué es lo

--------

que te pasa? Estás atrapado en el blues. O cuando estas
frente a la mesa puesta y ves tu plato con pollo asado y
arroz, yte alejas y tiemblas y dices: "Dios me ampare, no
puedo comer ni puedo dormir, ¿qué es lo que me pasar
Estás atrapado en el blues...

Más allá de otras definiciones, el disco Kind of B1ue, a
partir de los sesenta, se convirtió en una referencia
obligada de la historia del jazz. Por un lado definió una
forma nueva de hacer jazz utilizando la teoría modal,
que ampliaré más adelante, y por otro se convirtió en un
disco que puso de acuerdo tanto a los críticos como al
consumidor, se estaba ante una obra corno ninguna otra.
LOS CINCUENTA

e

Para acercarnos al objeto tendremos que recurrir a
su contexto. El año en que fue grabado presupone
el final de una época. Los sesenta vienen y con ello
una liberación social y mental que afectaría, para
bien o para mal, a las siguientes generaciones. Había
sido una década complicada para Estados Unidos:
apenas terminaba de sanar las heridas abiertas por
la Segunda Guerra Mundial, tenía que confrontar a
una potencia mundial con las mismas posibilidades
militares de destrucción, había creado y acabado una
guerra en Corea, la paranoia obligaba a los gobiernos
siempre conservadores a atacar internamente el
nacimiento del comunismo y, al mismo tiempo,
reconciliarse con el mundo del arte y espectáculo
después de la persecución macarthista. Esta política
había destruido la ingenua visión de un país libertario
y alternativo a los gobiernos totalitarios. La literatura
había consignado este desencuentro y ~olestía con el
sistema. Ejemplos corno Salinger y su novela Elguardián

�AMDAR A LA. REDONDA

en el centeno o Nabokov y su Lolita, son críticas veladas
pero feroces al american way of life.
Junto a esta visión de arte elevado, existió otra
que cabalgaba entre el estrellato y el mesianismo. La
generación beat llegó desde San Francisco a remover
la estructura del pensamiento estadounidense.
Antecedente directo de los hippies, los beatniks
proporcionaban a los jóvenes estímulos culturales,
modelos de comportamiento y una actitud
existencialista que crearía una nueva forma de ver
tanto al arte como al mundo.
La literatura de esta generación (Allen Ginsberg,
Gregory Corso,Jack Kerouac, William S. Burroughs)
hacía ejercicios de escritura basados en la obra del
poeta Walt Whitman, en el uso de drogas para
"ensanchar el área de la conciencia", según palabras de
Ginsberg; en el uso de slang propio de los músicos de
jazz y en la improvisación del bebop, un estilo de jazz
nervioso y revolucionario.
Lo más curioso es que el jazz modal, no se servía
de las ideas beat para su creación, sino de la literatura
de altos vuelos y el arte figurativo de J ackson Pollock
y Mark Rothko.
1959 también fue un año fundamental dentro del
jazz. Únicamente en este año se editaron, sin contar
Kind ofBlue, cuatro importantes discos más: MingusAh
Um de Charles Mingus, Time Out de Dave Brubeck,
Giant Steps de John Coltrane y The Shape of]C1Z2.to Come
de Ornette Coleman.
Fue el año en que el cool jazz, una forma más delgada
y ligera del jazz, comenzara su decadencia, y el free
jazz estuviera a un paso de aparecer en el escenario.
De hecho los discos mencionados, exceptuando
a Dave Brubeck, allanaron el camino para la libre
improvisación colectiva de los sesenta.
Esa liberación mental, sexual y social que aparecerá
casi diez años después fue anticipada por el jazz.
Se hace ya habitual que el genio se adelante a la
sociedad.
PIEDRAAMCULAR

La figura de Miles Davis aparece en varias ocasiones en
la historia deljazz tanto como líder como acompañante.
No solamente tocó con una infinidad de músicos, sino
que también ayudó a otros tantos,]ohn Coltrane, Herbie
Hanckock y Chick Corea, por mencionar algunos.
Siempre transformando de estilo y buscando
adelantarse a la vanguardia, Miles nunca perdió

50 •armas y letras

-

AMDAR A LA. REDOMDA

su fuerza creativa, su original técnica y su manera
espontánea de crear música. Estos cambios se pueden
resumir en las siguientes etapas:

TANTO EL JAZZ TRADICIONAL COMO EL MODERNO SE BASAN EN :
UNA SUCESIÓN DE ACORDES QUE LE DAN ESE TOQUE DE MÚSICA EN -

MOVIMIENTO CONSTANTE Y QUE PAR.A LOS LECOS EN EL LENCUAJE tte
l. En 1945 aparece a un lado de Charlie Parker tocando

bebop, aunque el trompetista Dizzy Gillespie funge
como su maestro, es en realidad Parker quien le
ense:p.a y lo guía tanto en la música como en sus
actitudes personales. Esta etapa terminará en 1948.
2. El cool jazz, que junto a Bill Evans creará en 1948 con
una pequeña banda y que perfeccionará en 1957 y
58 con una gran orquesta.
3. El hard bop, apenas explorado en el año 1955
acompañado por John Coltrane y Bill Evans.
4. El jazz modal, una respuesta al hard bop, pero
que también permitió improvisar en el jazz de
una manera nueva y libre. Sus primeras pruebas
se dieron a finales de 1957, principalmente en el
disco Milestones, pero es con Kind of Blue que se
desata lo modal como una forma más del jazz
contemporáneo.
5. Libertad controlada, como una réplica a los excesos
del free jCIZ2.. Davis lleva la ejecución modal hasta
rozar la improvisación colectiva, pero sin entrar
por completo en ella.
6. Jazz-rock, un Miles eléctrico revoluciona, una
vez más, lo que se entiende por jazz. Aunque su
intención era acercarse al público joven negro, fue
el blanco común estadounidense quien abarrotaba
sus conciertos y compraba los discos In aSilent Way
(1969) y Bitches Brew (1970), principales representantes de este estilo.
7. En un intento por alcanzar lo que se hacía en los
noventa, Miles decide fusionar el hip-hop y el jazz. El
disco Doo-Bop, que fue grabado poco antes de morir
en 1991, es un testimonio de su último esfuerzo por
reinventarse.

JAZZÍSTICO PRODUCE COMPLICACIONES AL SECUIR LA PIEZA.

corno medio de enriquecimiento sino como un fin
artístico y de expresión.
APENAS UN PAR DE ESCALAS

He hablado mucho del jazz modal, pero no se ha
explicado en qué consiste. Es el momento. Tanto el
jazz tradicional como el moderno se basan en una
sucesión de acordes que le dan ese toque de música en
movimiento constante y que para los legos en el lenguaje
jazzístico produce complicaciones al seguir la pieza.
En 1953 el pianista George Russell creó una
alternativa a la improvisación basada en la sucesión
de acordes. La idea parecía sencilla y seguía la premisa
"menos es más", pero se reveló corno una de las formas
que más rápidamente dejaban al solista sin ideas
para continuar sus solos, forzando a los músicos con
limitada imaginación a repetir las mismas frases. Esta
alternativa es hacer a un lado la sucesión de acordes
y utilizar un par de escalas durante toda la pieza para
tener una mayor libertad. Miles afirmaba que eliminar
los acordes:

1

Heredero de un carácter tenaz, Miles Davis sabía
que para sobrevivir en un mundo racista tenía que
utilizar las armas de su inteligencia y nunca dejar que
nadie le pasara por encima. Al mismo tiempo era de
trato difícil, esta actitud puede encontrarse en muchas
de sus declaraciones'.
Davis era quizá el jazzman por excelencia, quien
no tuvo miedo de cambiar de estilo aunque esto
significara una pérdida de seguidores, quien invitaba
y ayudaba a músicos jóvenes y quien no usó la música

Existen muchos ejemplos: "...no me gusta la palabra rock y toda esa
núerda (...) Es un mundo de blancos". Esta es una declaración que hizo,
paradójicamente, a la revista Rolling Stone.
A Thelonious Monk lo llamó un "no músico". También hizo
declaraciones insultantes a muchos músicos vivos y muertos tanto en
revistas como en programas de radio. Tocaba sus solos de espalda al
público y cuando le preguntaron por qué lo hacia respondió: "¿Qué otra
cosa quieren que haga? iQuieren quizá quesonña? Hago lo que me divierte".
Dos veces estuvo involucrado en situaciones violentas y peligrosas.
En una le dispararon dos gangsters en un estacionamiento. Miles ofreció
una recompensa de diez mil dólares a quien detuviera a los pistoleros.
Un par de semanas después se encontraron los cadáveres de los dos
hombres. En otra ocasión estaba afuera de un club de jazz en Broadway
cuando un policia blanco le ordenó hacerse a un lado; al no obedecer lo
golpeó con su bastón. Miles declaró poco después: "El policía también
murió, en el metro".

---------e--

...gives you a lot more freedom and space to hear things.
When you go this way, you cango on forever. You
don't have to worry about changes and you can do
more with the [melody] line. It becomes a challenge
to see how melodically innovative you can be. When
you're based on chords, you know at the end of 32 bars
that the chords have run out and there's nothing to do
but repeat what you've just done -with variations. I
think a movement in jazz is beginning away from the
conventional string of chords... there will be fewer
chords but infinite possibilities as to what to do with

them.

Influido por el concepto de Russell, Miles grabó en
1958 un álbum llamado Milestones. En la pieza del
mismo nombre utiliza únicamente dos acordes: 16
compases de Sol menor, otros 16 de La menor y finaliza
con ocho compases de nuevo en Sol menor.
La experimentación llevará a Miles junto a Bill
Evans a grabar Kind ofBlue, en donde el sistema modal
se explota al máximo. Para entender el concepto de
jazz modal se puede observar la siguiente partitura de
Charlie Parker. "Billie's Bounce" es un blues lleno de
diferentes acordes. Si el músico no sigue la armonía es
muy probable que el resultado sea cacofónico y atonal,
aunque eso en el jazz es bastante aceptado.
Lo que podría parecer más difícil en realidad
simplifica el trabajo del solista. Analicemos los
primeros ocho compases. La sucesión de Fa mayor,
Si bemol mayor, Fa mayor, La menor y Re mayor
permitiría al solista jugar holgadamente al improvisar.
Estos acordes fácilmente se pueden relacionar con
otros, por ejemplo Fa siete está emparentado con Do
menor. Así la improvisación, para un músico menor,
podría estar llena de riqueza.

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�A.MDA.R A. LA. REDOMDA.

A.MDA.R A. LA. REDOMDA.

Ahora veamos la partitura de "So What".

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52 • armas y letras

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�ANDAR A LA REDOMDA

Este es un ejemplo de jazz modal, una pieza
construida sobre dos escalas: Re menor siete y Mi
bemol siete. 16 compases del primero, ocho del
segundo y finaliza con ocho del primero. Como se
puede ver, no solamente es una pieza más complicada
de contar sino que la limitación de escalas se vuelve
un obstáculo difícil de superar para un músico menor.
Aburrir y repetirse es una posibilidad más obvia que en
"Billie's Bounce. Pero al mismo tiempo esa sencillez
logró que un gran público se acercara al jazz.
L\ MELODÍÁ COMO RECL\

'

':

Los dos días de grabación en 1959 fueron prácticamente
improvisados. Miles únicamente había entregado a sus
músicos algunas escalas y líneas melódicas que se iban
a improvisar. Davis dio instrucciones breves según
grababan las diferentes piezas. Bill Evans, pianista del
grupo y también quien escribió el texto original que
acompañó el LP, afirma que "Miles conceived these
settings only hours before the recording dates".
La leyenda habla de que todas las piezas fueron
grabadas en una sola toma, también se habla de que
se sentía una especie de magia. Nada más lejano a
la realidad, la única pieza que se grabó completa
a la primera toma fue "Flamenco Sketches", pero
esa versión no fue la que terminó en el disco. En la
grabación hubo entradas falsas, errores, bromas,
ruidos no musicales, esto gracias al gusto de Davis
por grabar de forma "sucia", esto es, incluir como
fondo todos los sonidos que se producen durante las
sesiones de grabación.
La primera composición, que se encontraba en el
lado A del disco vinil original, era "So What" de la
que ya hemos hablado. La pieza comienza con una
introducción del piano de Evans y el contrabajo de
Paul Chambers, la melodía es construida por este
último y la pieza se va desenrollando como una bola
de estambre: limpia y suavemente. Los solos de John
Coltrane, Julian "Cannonball" Adderley y Miles
Davis producen efectos distintos, Coltrane parece
más enfocado a rellenar espacios, mientras que
Adderley tiene un espíritu más soul, buscaba crear
líneas melódicas más claras. Miles Davis es diferente,
cuando se escucha al trompetista se tiene la impresión
de que lo primero que aparece son la ideas melódicas
y que después aparece el solo en sí. En realidad Miles
comienza su improvisación desde el principio, es el
efecto de su sonido suave, relajante, asardinado, que

54 •armas y letras

AMDARA LA REDOMDA

parece suspenderse en el aire el que nos engaña.
Estas características se repiten durante todo el
disco. En "Freddie Freeloader", el piano de Wynton
Kelly, el pianista oficial del sexteto, pero que fue
puesto a un lado por la creativa mente de Bill Evans,
es aprovechado por su exactitud para tocar blues.
"Blue in Green" es una pieza redonda y extraña
al tener diez compases, una extensión poco habitual
del jazz. Es como un círculo armónico que solamente
es penetrado por los solos de Miles y Coltrane. El
rumor que rodea a esta pieza es que en realidad es
una composición de Bill Evans, pero que Miles se
la apropió. Esto tiene relación con su estructura
tan cercana a la música "clásica" que juega con los
temas y variaciones. En este caso los solos serían las
variaciones del tema tocado por el trompetista.
"Ali Blues" es un blues de doce compases pero que
se cuenta en 6/8. De nuevo una variación extraña pero
que le da un carácter único.
Finalmente, "Flamenco Sketches", que llevó
el concepto modal más lejos. La idea de canción
tradicional se abandonó por permitir a los solistas
explayarse en cada una de las cinco escalas que
componen la pieza. Los solistas tenían la libertad de
detenerse en cada una el tiempo que desearan.
Pareciera que durante toda la grabación Davis
estuviera buscando un retorno a la melodía y un
alejamiento del virtuosismo desmedido del bebop. Kind
ofBlue es, en general, melodía. No sólo musicalmente,
sino también en su ideología. Davis buscaba una forma
de hacer jazz que obligara a sus músicos a improvisar
puras melodías. Al parecer lo logró.
DECOMSTRUYEMDO L\ MEL\MCOLiA

Escribo estas líneas mientras escucho Kind of Blue, es
la tercera o cuarta vez que lo hago desde que comencé
a escribir este ensayo. El amor que profeso por esta
música y en especial por este disco me ha llevado
al punto en que me encuentro ahora. Parece que no
tengo nada más que escribir. La mayor parte de lo
que he mencionado lo puede encontrar un melómano
en algunos libros de jazz. Pero cómo puedo analizar
de forma diferente Kind ofBlue. Entonces pienso: ¿qué
pasaría si aplico alguna teoría a la grabación? Recuerdo
aJacques Derrida ysu deconstrucción. Derrida propone
una vía alternativa a la hermenéutica, análisis que he
estado haciendo. Este camino se podría definir como
deconstrucción, aunque es claro que esta palabra no

tiene una traducción exacta. Para el autor el lenguaje
es tan poco creativo para determinar la realidad que
se vuelve en realidad una cortina de humo. No es
posible realmente conocer los significados, porque
cada palabra significa algo diferente cada vez que se
nombra. La solución a este problema es adherirse al
principio de incertidumbre. Saber que nada es seguro.
Así, la deconstrucción trae de vuelta la escritura
tal cual es. No intenta ni buscar su sentido oculto ni
comunicarse con el autor. Lo contrario a esto es traer
el texto a la vivencia pura. La escritura tiene valor por
sí misma, sin necesidad de representar algo que está
fuera de ella. Por lo tanto la deconstrucción elimina la
metafísica. La escritura es ausencia de autor. Éste no va
hablar con el lector a través de un libro, eso es ingenuo
y absurdo. Para Derrida la escritura es apenas una
huella que dejó alguien y no sabemos más. Pero esta
huella va más allá del autor y hasta del lector, porque
cada lector sabrá entenderla a su propia manera.
No hay nada mal interpretado. Tampoco hay una
sola lectura, la única válida. No hay actualizaciones
vigentes. El texto nunca está fuera de sí mismo. No
hay una sola estrategia. La deconstrucción no tiene
ningún contexto. De hecho toma la escritura y la lleva a
diferentes contextos. El texto pertenece a un momento
histórico pero no es el único, el texto es transferible y
mantiene su vigor.
Desde esta perspectiva intento escuchar los
bordes, encontrar las grietas tal cual recomienda
Derrida. Busco no quedarme en la melodía, intento
encontrar aquellos detalles que no son de fácil acceso.
Encuentro uno; en el solo de Miles en "Flamenco
Sketches" en un momento parece que el trompetista
se acercara demasiado al micrófono. Pero no sé si eso
sería escuchar las grietas. Aguzo el oído. "So What"
es quizá la más redonda de todo el disco. Pero eso no
es escuchar entre líneas.
Buscaré otro camino. Pienso en el Miles de ese
año, furibundo por otro disco que competía en
innovaciones con Kind of Blue, me refiero a The Shape
ofJazz to Come de Ornette Coleman. La búsqueda de
libertad característica en Coleman fue incendiaria en
el ánimo del jazz estadounidense. Podríamos decir que
The Shape... eclipsó un poco a Kind of Blue.
Esto me lleva a investigar sobre el jazz modal y
encontrar que desde Duke Ellington, décadas atrás,
ya se hacían este tipo de experimentaciones. Entonces
Kind ofBlue no es tan vanguardista como parecería. En

-

realidad es un disco limitado frente al rompimiento
que proponía Coleman. Esta aseveración molesta a
muchos críticos, por ejemplo Ken Bums, famoso por su
documental que aborda la historia del jazz, asesorado
por Wynton Marsalis pone en duda la relevancia de A
la propuesta de Ornette. Pero habría que afirmar que W
Davis nunca aceptó llevar a sus últimas consecuencias
la libertad modal.
Ahora, ¿qué sucedería si cambiáramos las estrategias del jazz modal?, en lugar de utilizar las escalas que A
Miles dispuso en "So What".
•

e

Torno mi bajo y toco la melodía. Decido cambiar el
Re menor siete por un Mi menor siete y el Mi bemol
por un Fa menor. Hay diferencia pero todavía no es
radical. Hago un pequeño cambio, regreso de un Fa
menor a un Mi bemol menor siete. La pieza sigue
siendo reconocible. ¿Podría descomponer un poco
más? Cambio la melodía del bajo, la original,

por una variación de apenas cinco notas, la primera y
las últimas cuatro:

----------

�A.MDA.R A. LA. REDOMDA.
A.MDA.R A. LA. REDOMDA.

EL DISCO ES EL IMVEMTO COM EL QUE SE CUMPLE, POR PRIMERA VEZ,
LA. COMSICMA DE QUE LA. COPIA ES MEJOR QUE EL ORICIMAL. SE HA
COMYERTIDO EM OBJETO DE CULTO Y HA PERMITIDO QUE AQUEL QUE
MO SABE TOCAR MIMCÚM IMSTRUMEMTO SE PUEDA COMVERTIR EM UM
EXPERTO EM LA. MATERIA.

La melodía mantiene su idea original pero la
deconstrucción habría comenzado. No me atrevo a
más, desconfio de mis propias habilidades técnicas
para continuar un trabajo tan complicado.
En este intento por descubrir las grietas, encuentro
dos dúos continuamente mencionados en el análisis
del disco: Davis-Coltrane y Davis-Evans. 8 primero
como ejemplo de dos caracteres asimétricos. Miles
como el hombre agresivo y Coltrane la tranquilidad
casi zen. Esto también se aplica en su forma de tocar,
pero a la inversa. Coltrane más decidido y Miles
mucho más suave y mínimalista. Sin buscar una
tercera vía, normalmente se olvida la participación de

56 • armas y letras

"Cannonball" Adderley quien imprimió una alternativa
a los dos estilos de sus compañeros. Además, es
bastante obvio que el disco no habría llegado tan alto
sin este saxofonista.
En cuanto al otro dúo las diferencias parecen
mayores, Evans es un hombre culto, cercano al arte y
la literatura, todo lo contrario a Miles quien gustaba
de boxear y durante una época tuvo una grave adicción
a la heroína. Habrá que olvidarse de este binarismo,
Evans no tuvo la fuerza para tolerar las exigencias
del trompetista. Antes de grabar este disco, pasó
apenas ocho meses con él, después de eso se retiro
argumentando: "Me sentía agotado en todos los

sentidos: física, mental y espiritualmente". Aquí no
existe ningún binarismo, habría que pensar que Wynton
Kelly soportó más tiempo y hasta tuvo que tragarse
el orgullo y permitir que Evans grabara casi todo el
disco, uno de los más vendidos en la historia del jazz.
Finalizo ensayando un concepto que tal vez, por
ser tan obvio, ha pasado desapercibido. El objeto a
analizar es una grabación y esto tiene una serie de
consecuencias.
La invención del disco es, quizá, uno de los cambios
más radicales y fugaces en la historia de la música. Es
con este invento que se cumple, por primera vez, la
consigna de que la copia es mejor que el original. Se
ha convertido en objeto de culto y ha permitido que
aquel que no sabe tocar ningún instrumento se pueda
convertir en un experto en la materia. El nacimiento
del melómano está más ligado al jazz y a la música
pop que a la música instrumental culta. El músico de
jazz entendió rápidamente las posibilidades técnicas
de la grabación.
En el caso que nos ocupa se puede afirmar que la
obra ha sufrido una serie de transformaciones que
permiten interpretar la música de distinta manera.
La primera edición fue, como es lógico, en acetato.
En la primera cara del disco se encontraban "So What",
"Freddie Freeloader" y "Blue in Green", las restantes
"Ali Blues" y "Flamenco Sketches" se escuchaban en
el lado B. Varias reediciones en vinil se vendieron
hasta que el CD hizo su aparición. Pensemos que el
sonido no únicamente era distinto, sino la experiencia
entera de escuchar música. El puro hecho de tener
que voltear un disco hacía diferente la audición. La
posibilidad de colocar la aguja a la mitad de la pieza.
8 tamaño de la portada. La materialidad completa de
poseer un vinil.
En 1986 se reeditó en CD por primera vez. Es
así que la experiencia y la interpretación de la obra
cambian. En 1992 se introduce un nuevo cambio: tres
temas fueron grabados originalmente a una velocidad
mayor, por lo tanto las piezas parecían estar en acordes
diferentes a como fueron tocados, es en esta edición
que se reproduce a la velocidad adecuada. La pregunta
que surge es: ¿cuál es la velocidad correcta? ¿Significa
que la experiencia de aquellos que escucharon el disco
desde 1959 hasta 1992 fue incorrecta?
En 1997 se incluyo una versión alterna de "Flamenco
Sketches". Esta edición se vendió como la versión
definitiva de la obra. Hasta ahora, que están por

cumplirse 50 años, Columbia lanzó, con una visión
netamente mercantil, una caja con tres discos; uno de
ellos es la obra completa, otro de arranques en falso,
errores, versiones alternas, pláticas entre los músicos
y el otro es un DVD con un documental que muestra
la forma en que se grabó la obra y un concierto para
televisión. Además incluyeron una versión en vinil, un
póster y un libro de sesenta páginas. La experiencia
de escuchar a Miles tras desembolsar varios dólares
cambia. Tal vez hasta el hecho de saber que se posee
la última versión le proporcione al escucha todo un
resigníficado a la obra más importante y vendida
del jazz norteamericano. Es probable que el mismo
Miles hubiera aborrecido esta idea, aunque eso no lo
podremos saber. Lo que sí podemos saber es que en
50 años tendremos otra versión más de "Kind ofBlue"
probablemente ya no sea un disco, pero la experienci~
del escucha cambiará así como su reinterpretación.
Es por eso que tal vez esta grabación ya no existe, así
como tampoco existen (exceptuando a James Cobb),
los que la crearon hace cincuenta años en una antigua
iglesia de Nueva York, una tarde de marzo ~

Biblia
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�AMDAR A LA REDOMDA

.U.DAR A LA REDOMDA

A propósito de KindofBlue
(de Crónicas del Minton's Playhouse)

II

JESÚS RAMÓN IBARRA

En la imagen se le ve sentado en el suelo, descansando las
cortas y sin embargo intensas sesiones de KindofBlue. Tras él,
los instrumentos adquieren la dimensión de un mapa, cuyo

1
Cuando ensambla el saxofón piensa en la muchacha de
Filadelfia. Se asoma por la ventana: en el cielo dos nubes
dibujan coágulos de gloria sombría. ¿Kind of Blue será otra
forma de gloria? ¿El desperezado lamento de un tren que
cruza América? En el suelo colillas de cigarro, Cannonball
Adderly tendido como un potro enfermo; Bill Evans
sometido al conjuro de una abstinencia de cristal. Miles, de
buen humor, silba los primeros acordes de So What: logra que
las notas, marcialmente, pisen la cordillera de unos cuerpos.

propósito es desorientar el corazón. Su ropa es notablemente
guiada por el desaliño o por la necesaria familiaridad de un
ámbito común.
Muy joven coincidió con Miles, cuando éste formaba parte
del ensamble de Bird, allá por el 47. Bill Evans lo acompañó
unas veces en el Five Spot, y otras veces coincidieron en el
campo minado de una muchacha. Cannonball era como
esos hermosos animales que aparecen cada tanto tiempo, y
siempre se reconocen en su inocencia luminosa. Kelly, por
su parte, alguna \'ez intercambió droga con él: montaron
juntos un caballo de huesos en una calle de Seattle. Cobb y
Chambers eran como sus hermanos. Afuera, la 30th street es

En un rincón del estudio, Coltrane toca Round Midnight:
imposible augurar la aparición de Naima, el destilado aire de
sus axilas, su cora=ón cachorro en el pecho, su vientre donde
unos dedos juegan a ser los niños perdidos del bosque.

un elefante de niebla que devora música.
Esta fotografía la tomó Don Hunstein: fechada en marzo del
59, todavía tiembla la luz. Al fondo, si uno aguza la vista, se
puede ver una suerte de incendio detrás de John Coltrane.
Su cabello por eso tiene la forma de una luna quemada. Cn
resplandor de barco que se aparta en silencio. Finalmente
nunca apareció en el disco original, y sí en una edición
especial que sólo poseen un puñado de elegidos.

58 · - y letras

�.AMD.AR .A LA REDOMDA

.AMD.AR .A LA REDOMD.A

CÁRLOS YEWOUEZ

[

Miles Davis era un capo. Un tipo duro, padrote, boxeador y
heroinómano. Junto a un grupo de instrumentistas, considerados
un dream team del jazz creó uno de los álbums más influyentes en
la historia de la música, Kínd of Blue. Ytodo, mientras amasaba
una gran fortuna.

La educación sentimental

de un combo líder
50 años de Kind ofBlue
a historia de Kind ofBlue es una multitud
de historias. Es una historia sobre
drogas. Sobre desamor. Sobre muerte.
Y como las mejores historias, narra el
nacimiento, ascensión y caída emocional
de un grupo de individuos. Ocho meses bastaron para
que un conjunto base conformado por el sax altoJulian
"Cannonball" Adderley, el pianista Bill Evans, el sax
tenor John Coltrane y el trompetista Miles Davis
transformaran el rumbo de la música.
La historia comienza con Charlíe Parker. En sus
inicios, Bird sufriría para conseguir estatus como
saxofonista. El primero en emplearlo fue Jay McShann.
La reputación del pianista fue la plataforma que
necesitaba para consolidarse. Parker jamás olvidaría
la oportunidad recibida por parte de McShann. Una
lección que trasmitiría como líder, años después, a
los miembros de su propio ensamble, al reclutar a un
joven Miles Davis.
Miles arribó al jazz en un momento determinante.
Justo cuando Bird, Dizzy Gillespie y Thelonious

60 • armas y letras

Monk acababan de inventar el Bebop. Su inclusión en
la banda de Parker parecía más una broma, un desafío,
por el contraste del tono melancólico y reflexivo de
su trompeta y el vertiginoso e incendiario estilo del
saxofonista. Nadie comprendió la decisión, salvo Miles.
El conjunto de Parker era un inmenso laboratorio.
Bird era el científico loco que finalmente había
descubierto en el joven trompetista el continuador
de sus experimentos.
La ambición musical de Miles lo hizo abandonar a
su mentor. Aficionado a la heroína, en 1949, caería en
la depresión. El fracaso de su prometedora historia de
amor con la actriz francesa Juliette Gréco ("la primera
mujer a la que quise como a un igual, me enseñó a
querer a alguien que no fuera la música", declaró)
lo había paralizado. Durante los siguientes cuatro
años, la jeringa lo afectaría físicamente, lo agotaría
económicamente y lo limitaría artísticamente.
Antes de su descenso, Miles había demostrado,
herencia parkeriana, su vocación para innovar con
Birth of the cool. El cool jazz fue un movimiento que

popularizó a Chet Baker, Gerry Mullígan y Paul
Desmon. Sin embargo, Miles seguía con pocas
oportunidades para grabar y sus actuaciones eran
escasas. El momento crucial de su carrera sucedió en el
Festival deJazz de Newport, en 1955. Su interpretación
del tema "Round Mídnight" de Thelonious Monk, con
una trompeta con sordina, lo catapultó a la primera
división del jazz.
Miles se alívíanó de su adicción. Después del verano
de 1955, reclutó para su quinteto al joven sax tenor
nortecarolíno John Coltrane. La historia se repetía.
Así como Parker había contratado a Miles para que
atemperara su estilo, ahora Davis elegía a Coltrane
para que lo retara musicalmente. Asu llegada, Coltrane
era casi un desconocido, poseía una fama modesta. Su
estancia en la banda fue breve, poco menos de doce
meses. Durante los cuales participó en las legendarias
grabaciones Steamin', Cookin', Workin' y Relaxin'. Fue
expulsado del conjunto por sus problemas de adicción.
Era increíble que Miles, antiguo drogadicto, lo corriera
porque consideraba que su uso delas drogas era abusivo.

Coltrane es otro fenómeno. Como miembro de la
banda de Miles compartió el escenario con Charlíe
Parker. Además, militó en las filas de la agrupación de
Dizzy Gillespie. A su salida del Miles Davis Quíntet1
"hizo sombra" con Thelonious Monk. Toda una
preparación cinco estrellas. Había salido transformado
en un monstruo hardboper y había grabado su primer
disco solista, Blue train. El patrón adoptado por Miles fue
imitado por Coltranealrehabilitarse. Abandonó el tabaco,
el alcohol y los narcóticos por completo. Estuvo listo para
reincorporarse a la banda de Davis a finales de 1957.
Hacia 1955 había llegado procedente de la costa
Julían "Cannonball" Adderley. Una vez más, la historia
se reciclaba. El sax alto encontró en Miles el mismo
cobijo que el trompetista le había procurado a Coltrane.
En diciembre de 1957, Davis ensayaría con la formación
de su quinteto al ampliarla a sexteto. Contrastaría
el estilo cargado al swing de Julian con el vértigo de
Coltra~e y ~ minimalismo de su tron:ipeta.
. La histon~ ~olvería_ a r~pe~se meses después con
la mcorporac1on del p1amsta Bill Evans. Al igual que

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�AMDARA LA REDOMDA

MECRO EN BLANCO
CERARDO DE JESÚS MOMROY

For Bill, for Miles

Una
línea
en
el lienzo
pulveriza la nada
La nada no es distancia
Lanada no es
Una línea

en
engendra distancia:

el lienzo

La distancia

nace en el punto

donde una presencia
interrumpe

la distancia
imponiéndola
Coltrane y Cannonball, su fama dentro del jazz era
discreta. En apariencia no contaba con los suficientes
meritos para ser admitido en el conjunto. Con el
tiempo, Bill Evans llegaría a convertirse en el pianista
más influyente del jazz. De la misma forma, Coltrane
se establecería como el saxofonista más influyente
de la historia, por encima de Sonny Rollins, Ornette
Coleman o incluso del mismo Parker.
En 1959, con el complemento de Paul Chambers
en el bajo y James Cobb en la batería, el dream team
del jazz entró al estudio a grabar las sesiones de
Kind of Blue. En este trabajo, Miles llevó al extremo
la enseñanza de Parker. Inventó un nuevo estilo, el
jazz modal. La herencia parkeriana la trasmitiría a
Coltrane y Evans. Tanto el sax como el pianista no
harían otra cosa que transformar el jazz de manera

62 •armas y letras

incansable. Y como Bird, los dos tendrían un final
vinculado a la heroína. Coltrane moriría de cáncer
en el hígado a los 37 años en 1967 a causa de las
secuelas de su adicción. Sólo viviría tres años más
que Parker. El deceso de Evans sucedería en 1980,
también a causas relacionadas con su dependencia.
El diagnóstico de su muerte sería el mismo que el de
Parker, úlcera hemorrágica.
Kind of Blue no sólo es una obra maestra, también
es el disco más influyente en la historia del jazz. A
partir de su éxito, Miles se convertiría no sólo en
millonario, sino en uno de los hombres más poderosos
del mundo de la música. Posición que le permitió
seguir experimentando, y reclutando a jóvenes
músicos desconocidos que hoy son considerados
grandes maestros, hasta el final de sus días oo

La distancia nace en el punto
No sería

distancia

si constara
de puro silencio
El ser, en cambio
se ha apoderado incluso de los agujeros
No lo presenciaríamos
-de hechosi no hubiera agujeros
si todo lo llenara
con una misma clase de ser

�AtolDARA LA REDOHDA
AtolDAR A LA REDOtolDA

Necesitamos largas respiraciones de silencio
largas miradas de distancia

El mi bemol,
aquí

Miles
a lo lejos
la línea sobre el lienzo
un sonido lejano
se diría lejano, se diría solo
pre-existiendo a la música futura
pre-existiendo casi a la condición de música

la música callada la soledad sonora
Juan de Yepes lo dijo se pensaba en sordina, sin lugar a la duda
(tanto espacio y no obstante no hay lugar a la duda)
Poder sentir de verdad la verdad
y como lo que es: como verdad

Miles ahead Miles beyond
y todos los lugares comunes comienzan a decir la verdad
El que escucha
mas no de pronto
sino despacio y silenciosamente
como los contrapuntos del piano en el oído
y esto en la noche que se hizo de música profunda y silenciosa y
[lenta en el pensamiento
Los amos de la técnica dejan de saber
y es tan sólo la música la que ,11eke a hablar
tal vez no a hablar (que es un deporte humano, demasiado
[humano)
esto es sólo la música
como decir: esto es el ser...
Sonido

Cuerpo en el silencio

Se diría lejano
No se diría

64 •armas y letras

no,
noes,
no es el hematoma provocado por los golpes que los dedos
regordetes del niño

solo

,11el\'e a saber

El que habla está de pie, alargando su línea sobre el lienzo
llena Una amorosa nube de la carne se forma

Aquí es donde entra Miles

..•.

Pero por qué evitarlo

8 que escucha comienza a rodearlo: es la distancia

largos tragos de nada

't.

Mejor es no decir

dan a la llave o a la tecla
Eso, que ya no es mi bemol
se extiende como el cuerpo de un animal sin nombre
corriente estelar lloviendo un chorro de todo
o como lo que en el origen de la palabra ángel
un ángel era: voz de Dios
(Un crítico de jazz
curioso del budismo
en el siglo XXI
no menciona en vano el nombre de Dios
diría acaso: ser, intenso)
(Un musicólogo que leyó a Hegel
dice a secas: materia,
oponiéndose en todo resueltamente a la nada)
(Y demodé, a 50 años del Kind ofBlue
dice el que escribe: voz
Una línea en el lienzo
pulveriza
la
nada

de Dios)

�AMD.U. A LA REDOMDA

Es la nada hecha poko
Engendra el polvo
del que un día brotará el polvo
del que una noche el hombre nacerá

AMDAR A LA REDONDA

Retiro sketches sound
DA.MIEL FRA.COSO TORRES

El ser humano
yace en el ser antes de ser humano
Entonces el que escucha
que no esté tan seguro de la inhumanidad
de la música
No se ha resuelto ninguna contradicción

pero Miles preguntó
y nosotros contestamos.

Proteo fijó el oráculo:
no fue erróneo que abandonara Falla.
Esta noche de laberínticas fracciones azules
extiendo las redes sobre el silencio,
-mientras la barca esperaoculto mis pupilas y me entrego al placer que la pesca otorga.

�BIBLIOCLIPS

Juicio al

BESTSELLER

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sin que alguien afirme que la
literatura está en crisis, que ya no
se escribe como antes, que la gente
busca en las librerías trashJood y no
haute cuisine.
No creo que estén en lo cierto.
La literatura no está en proble
mas. Ahí están los clásicos de
siempre finamente reeditados y
el flujo de nuevos y celebrables
nombres no ha sido interrumpido
por algún fenómeno natural
o artificial. Los lectores -me
permito establecer aquí una
diferencia entre lector y leedor- no
tienen nada que temer: los editores
-me permito establecer aquí una
diferencia entre editor y réditorsiguen y seguirán cosechando
prosa noble. Y, sí, hasta es posible
que alguno de ellos venda mucho,
porque no hay que olvidarlo nunca:
Bellow y Fitzgerald y Greene y
Hemingway y :--Jabokov fueron
bestsellcrs. Y antes que ellos Austen,
Defoe, Dickens, Goethe, Sterne,
Twain y \ oltaire.
Existe un mundo mejor y ese
mundo está en éste.

1

•s' 11
i §
i

DO No pasa demasiado tiempo

..~
~

3

RODRICO FRESÁM / UNO Advertencia: esta

página no incluye en ninguna de sus líneas la
expresión "literatura y mercado". Lo siento.
Ono.

una grave crisis es el best seller.
Los bestsellers están cada vez peor
escritos. Y no me refiero aquí a
firmas que suelen ascender alto
en las listas -como Amis, Auster,
Ballard, Ellroy, Irving, McCarthy,
McEwan, Murakami, Roth,
LeCarré o a bestsellers de culto como
DeLillo, Pynchon y Wallacesino a los encargados de gestionar
policiales, romances, novelas de
terror, sagas históricas, esas cosas...
Digámoslo así: comparados con
Dan Brown y sus demasiados
epígonos de la conspiración boba,
gente como Roben Ludlum, Irving

armas y letras. 69

�HUBO UN TIEMPO EN QUE UN LIBRO MUY VENDIDO PRODUCíA LA POLUCIÓN
DE VARIAS PELÍCULAS SOBRE EL MISMO TEMA. AHORA, EN CAMBIO,
ENCENDRA VARIOS LIBROS Y, CASI TODOS, PEORES QUE EL ORICIMAL QUE
NUNCA SUELE SER DEMASIADO BUENO.

W allace o Morris West adquieren
hoy -comparativamente- la
categortadeBalzac,HugoyZola.Sus
novelas estaban bien construidas y
había una cierta preocupación por
que sus personajes fueran algo más
que máquinas de correr rápido y
parlotear teorías absurdas.
Y qué decir de núlagros corno
el Poderes terrenales de Anthony
Burgess donde -contados por un
..héroe" que recuerda a Somerset
Maugham, discutido bestseller en
sus días que hoy tiene la estatura
de inmortal-figuran todos ycada
uno de los elementos de varios
bestsellers potenciales puestos al
servicio de una gran trama marcada
a fuego por las ambigüedades de
ese otro superventas por el que
se jura decir la verdad, toda la
verdad y nada más que la verdad.
Ydespués, claro, mentir.

CUATRO Y tal vez no sea culpa
exclusiva del escritor de bestsellers
sino un delito en complicidad con el
leedor de bestsellers. Alguien a quien
ya no le interesa una lectura ligera
a cargo de un autor profesional

como Robert Harris -y, hay que
reconocerlo, cuyas ventas a menudo
financian la publicación de obras
más artlsticarnente arriesgadas y
comercialmente riesgosas- sino,
sencillamente, unirse al rebaño de
la moda. Y leer el libro que están
leyendo todos para después pocier
conversar con tocios sobre ese libro
que todos leyeron.
Yallá vamos de nuevo: sábanas
santas, catedrales misteriosas,
pequeños hechiceros, vampiros
juveniles, secretos y profecías
de auto~ayuda, manuscritos y
teoremas, tirulos incluyendo
apellido de prestigio y prestigiante
por ósmosis (Dante, Shakespeare,
Mozart y que pase el que
sigue) y esa suerte de artefacto
maquiavélico que es El niño con el
pijama arayas perteneciente, como
La ladrona de libros, al ya subgénero
niño + esvástica.
Y por ahí pasa parte del
problema: hoy por hoy, cada
pasajero bestseller genera una
cantidad de veloces y efímeros
clones. Hubo un tiempo en que
un libro muy vendido producía la

polución de varias películas sobre
el núsrno tema. Ahora, en cambio,
engendra varios libros y, casi tocios,
peores que el original que nunca
suele ser demasiado bueno.
Hasta hace poco no era asi. El
meritorio Stephen King recordó
que fue el éxito de El exorcista de
WilliamP. Blatty lo que finalmente
le permitió publicar -bajo su
propio nombre y bien pagado-las
novelas de tema sobrenatural que
siempre había querido escribir.
Pero, atención: King no publicó
entonces calcos de posesión
demoníaca sino productos
originales y loables como Carrie,
Salem's Lot y la formidable El
resplandor. Ahora, por cada sabroso
Hannibal Lecter -a quien su
autor autodestruyó en uno de los
gestos más inexplicables en la
historia del género- hay cientos
de indigestos en serie.
El fenómeno ha conseguido,
incluso, la paradoja centrífuga de
un autor obligado a plagiarse a sí
núsmo y a no pocler escapar de la
fórmula que lo hizo triunfar a no
ser que se lleve a cabo la fuga de

EL FENÓMENO HA CONSECUIDO, INCLUSO, LA PARADOJA CENTRÍFUCA DE
UN AUTOR OBLICADO A PLACIARSE A SÍ MISMO Y A NO PODER ESCAPAR
DE LA FÓRMULA QUE LO HIZO TRIUNFAR A NO SER QUE SE LLEVE A CABO
LA FUCA DE MANERAS MÁS BIEN EXTRAÑAS.

maneras más bien extrañas. Anne
Rice -autora de la admirable
Entrevista con el vampiro- degradó
hasta extremos inconcebibles su
historia privada de los chupasangre
en demasiados tomos para, hoy,
dedicarse fervorosamente a
novelar la vida y pasión y muerte
y regreso volador desde la tumba
deJesucristo, vampiro a su manera.
YJohn Grisham -funcionando
como una bien aceitada máquina a
la que se le pide un bestsellerjudicial
al año con el ocasional sabático de
comedias fanúliares- es también
un buen ejemplo de ello. Sólo que
no parece tener problemas con
saberse máquina de escribir. E
ignoro si Grisham -quien hace
poco confesó que lo que hace ~o
es literatura"- es consciente de
que el thriller legal conúenza con
la publicación de Casa desolada
de Charles Dickens. Lo que sí
debe y tiene que saber Grisham
-250.000.000 ejemplares
vendidos, tiraje de primera edición
alcanzando los 2.000.000, el único
en conseguir 7 números 1 durante
7 años consecutivos- es que lo

suyo es mucho peor y tanto más
apresurado que lo que hace su
colega escritor/abogado Scott
Turow. Donde Turow pretende
-y consigue- la densidad
social de la que alguna vez
hicieron gala Dreiser o Cozzens
o Farrell, Grisham se conforma
con buenos buenísimos y malos
malísimos, tramas sostenidas casi
exclusivamente con el andanúaje
de jerga y maniobras tribunalicias
y la infinita inventiva de los
corruptos.
Además, escribe muy mal.

CINCO Días atrás leía en The New
York Times un artículo que hablaba
de recetas, métodos y estrategias
para conseguir un bestseller seguro.
Todos los consultados apuntaban
que hoy buena parte del asunto
pasa por leer en Internet lo que
les gusta o les gustaría leer a los
lectores. Entonces recordé el final
de la entrevista que, en 1977, le
hicieron al genial Kurt Vonnegut
-otro de esos bestsellers rarosen The Paris Review. Allí, Vonnegut
cerraba con las siguientes palabras:

..Propongo que cada persona que
no tenga trabajo se vea obligada
a enviar el informe de un libro
antes de que le den su cheque de la
seguridad social... No escasean los
buenos escritores. Lo que nos falta
es una masa de lectores fiables".
Y tal vez, quién sabe, uno de
los efectos secundarios será que
todos aquellos que leían el libro
del momento porque les sobraba
el dinero regresen, ahora, mansos
a la más económica pantalla
del televisor. Mientras tanto
'
los lectores puros de librería
pequeña y sabia seguirán con lo
suyo y no es que se vaya a vender
más libros buenos. Pero tal vez
desciendan un poquito las ventas
de libros espantosos en las grandes
superficies zombis. Quién sabe.
Soñar no cuesta nada. Todavía.
En cuanto a los réditores
consultados por The New York Times
-esos que rechazaron el primer
libro de Grisham veinticinco veces
antes de su publicación-, todos
llegaban a una núsma conclusión:
"Nadie tiene la dave".
Mejor así~

70 •armas y letras
armas y letras.

71

�A LA LETRA

BIBLIOTECA PERSONAL
111 /IV

BÁRB.ARA J.ACOBS El tema de la biblioteca personal
se puede enfocar desde muy variados puntos de
vista. U no de ellos sería la amenaza de perder la
biblioteca personal. A veces la vida es la que se encarga
de decidir por tí qué hacer con tu biblioteca, me
refiero a las catástrofes naturales como pueden ser
incendios, inundaciones, terremotos; o a circunstancias
catastróficas sociales o personales, como pueden ser
las guerras, los exilios, los robos, los cambios de
fortuna, las mudanzas, las huidas, los desalojos. Todo
esto te despoja de tu biblioteca sin que tú hubieras
intervenido mayormente en propiciar el contratiempo
o desenlace enrevesado. Fuiste víctima y te quedaste
sin biblioteca. Pero por sí estas realidades no fueran
suficiente amenaza, a veces uno mismo es quien
se crea el miedo a perder su biblioteca personal.

j :

11

p

orlo que hace a mí, con
frecuenciarnesorprendo
irnagin aria mente
sometiendo mis libros
a situaciones extremas. No juego
a decidir qué libro me llevaría a
la isla desierta porque ya jugué, y
además porque ahora imagino que
la isla es la Atlántida y que el libro
que me llevara a la isla y yo misma
no tardaríamos en ser succionados
por el mar con todo y la Atlántida,
hipotética o real. Pero en cambio
sí me pregunto con qué libros de
mi biblioteca me quedaría si, por
una situación imprevisible, tuviera
que renunciar a la mayoría de ellos
o si sólo pudiera conservar una
minoría.

La angustia gratuita aumenta
si me orillo a definir y cuantificar
la minoría y si ni siquiera me
permito la concesión de contar
una enciclopedia completa como
un solo libro. Seguramente estos
pensamientos torcidos son
consecuencia de la locura de lector
impuro que padezco, y si no son
consecuencia entonces son síntoma
de esta deformación, perturbación,
alteración o simple enfermedad.
Según el índice de mi aprehensión
dentro de este desorden de mi
mente, puedo no forzarme a pasar
de plantearme el problema, opuedo
intentar aplacarme a mí misma
estableciendo que, acorralada a
elegir, lo que conservaría serían,

como he afirmado, mis diccionarios,
en el sobreentendido de que de
igual modo podría conservar mis
gramáticas y otros libros técnicos
indispensables para mí. Bueno,
y por supuesto que igualmente
me quedaría con otros libros de
referencia imperiosos, corno serían
por ejemplo los de recopilaciones de
anécdotas de escritores, de artistas,
de gente célebre en cualquier
campo, o anecdotarios de gente
simplemente extraordinaria en sí
misma,célebreono.Guardaríalibros
de memorias, epistolarios, diarios,
autobiografías, biografías precisas.
Y, cuando menos, resguardaría el
libro más representativo de cada
escritor de mi biblioteca personal.
Lo que en síntesis quiero decir
es que preferiría no desprenderme
de mi biblioteca, ni de toda ella ni
de ninguna de sus partes. Corno
se habrá deducido a lo largo de
estas líneas, soy incapaz de llegar a
una conclusión sensata en cuanto
a cómo depurar mi biblioteca
para atesorar únicamente lo
esencial. La verdad, es que sucede
que todos los libros que poseo
resultan fundamentales para mí,
pues me declaro incompetente
para desprenderme voluntaria y
conscientemente de ninguno de
ellos, ni siquiera de los que llego a
tenerpor duplicado opor triplicado.
Cuando alcanzo este punto de
voracidad sé que debo hacer un
viraje en mi razonamiento y admitir
que mi biblioteca personal, tal como
es, constituye mi mayor riqueza, y
que verme sin ella me despoja hasta
de la más mínima seguridad que
pudiera tener de mi existencia.
Enmi biblioteca personal tengo
incluso libros inéditos, apenas en
versión mecanografiada, y han
llegado a ser tan importantes

para mí como si fueran primeras
ediciones o libros dedicados. Poseo
un libro que, según la fuma con que
marcó su propiedad, perteneció al
poeta Hart Crane cuando vivió en
México; tengo una primera edición
de Eliot, una segunda de Virginia
Woolf, de cuando ella todavía
vivía, de su propia editorial, quizás
empaquetada por ella misma para
su distribución. Pero no voy a hacer
aquí el inventario de características
ni de dedicatorias de los libros de
mi biblioteca personal, ni tampoco
de las ediciones únicas y especiales
que poseo; no voy a rastrear sus
procedencias ni tantas otras de sus
particularidades.
Podría preguntarme cuál sería
mi biblioteca personal ideal, pero
me temo que hacerlo equivaldría
a entrar en otro callejón sin salida.
Como escritora me han formado
los libros que constituyen mi
biblioteca, no los que la podrían
o deberían constituir. Así corno
no hay dos bibliotecas personales
iguales, no hay dos escritores que se
hubieran formado con los mismos
libros, y sin embargo un lector
puede admirarlos a los dos y puede
asimismo aprender enormemente
de ambos aun cuando ellos sean
distintos en todo el uno del otro
y hasta opuestos y contrastantes;
un lector/escritor puede querer
aprender de los dos y, con tal de
que se incluya a sí mismo en la
mezcla, haría bien en intentarlo.
En las diferencias de lecturas se
encuentran las diferencias de estilos
de los escritores. Cada uno crea
su mundo de expresión propio
a partir de sus propias lecturas.
Cada escritor da a sus lectores
sus propias lecturas asimiladas,
amalgamadas, concentradas,
elaboradas, transformadas.

Sencillamente, imaginemos el
castellanoquenosdandeterrninados
escritores latinoamericanos, todos
de avanzada y todos desemejantes
entre sí Pienso enJorge Luis Borges,
Juan Carlos Onetti,Julio Cortázar,
Juan Rulfo, Augusto Monterroso,
Gabriel García Márquez, Carlos
Fuentes, Mario Vargas Uosa. Ocho
autores contemporáneos entre
ellos y nuestros que se impusieron
en la primera mitad del siglo XX,

que nos dan el mismo idioma
castellano pero tratado de ocho
maneras heterogéneas, cada una
con un fondo particular de lecturas.
Todas ellos maestros, insisto, y
todos distintos, y esta diferencia
debida en gran parte a la diferencia
entre las respectivas lecturas
interiorizadas por cada uno de estos
ocho escritores. Ocho síntesis de
no sé cuántos universos de lecturas
multiplicadas y multiplicables~

72 •armas y letras
armas y letras•

73

�LETRAS AL MARGEN

--

l preguntarme de
nuevoaquésedebia
mi reticencia, creo
que la respuesta
reside en que el
encasillamiento de la narrativa
histórica entre los llamados
usubgéneros" me mantenía a
cierta distancia de ella, así como
el prejuicio de que quienes la
frecuentan lo hacen impulsados
más por el conocimiento que
adquieren a través de su lectura
que por el goce estético que les
puede proporcionar. Pero éste no
era sino un prejuicio más que se
desvaneció en mí conforme releía
obras cada vez más complejas,
creativas, densas, que además de
cumplir sus diversas funciones
utilitarias, de aprendizaje, son
capaces de enseñarnos mucho
acerca de nosotros mismos como
seres humanos -no sólo como

su laberinto, de Gabriel García
Márquez, o mexicanas como Terra
nostra, de Carlos Fuentes, Noticias
dd imperio, de Fernando del Paso,
Pasado presente, de Juan García
Ponce, El seductor de la patria, de
Enrique Serna o La muerte de un
filósofo, de Vicente Herrasti, poco
a poco me fui dando cuenta de que
hay múltiples posibilidades de
abordar el relato del pasado desde la
perspectivadeljuego,delainvención
y de la exploración literaria.
En las páginas de estas obras
aprendí que escribir este tipo de
narrativa no se reduce a reconstruir
una época distante hasta en
sus menores detalles -para
eso están los historiadores-,
sino exige al narrador que abra
novedosos interrogantes sobre
los seres humanos tomando como
pretexto los que fuimos hace
décadas o hace siglos, con el fin
ai

otro tipo de relato; de retar su
concepción de los hombres,
más que su conocimiento de los
datos pretéritos; y de sacudirlo
internamente al llevarlo a nuevas
conclusiones por si mismo, más
que a causa de una revelación de
hechos desconocidos. Es decir, la
narrativa histórica es un asunto
artístico, más que un asunto de
investigación documental, y su
método, desde mi punto de vista, al
igual que en cualquier otra clase de
relato debe basarse enla seducción,
en la provocación y en la violencia
para que ningún lector salga
indemne tras recorrer sus páginas.
Los relatos provocadores
poseen la virtud de hacer que el
lector se cuestione sus propias
ideas, sus concepciones del mundo,
de la sociedad, y las enseñanzas
morales, éticas, ontológicas y de
conducta que le ha inculcado

-

Como lector, desde hace muchos años sentí
,
fascinación por la novela histórica. Sin embargo, aunque desd~ los ne~pos
de mis primeras lecturas obras como Ben Hur, ~uo vadis? 0 Los ultimo~ dias/~
Pompeya despertaron mí interés al grado de que durante la adolescenaa vo vi
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a ellas una y otra vez para experimentar ese placer del reencue,nt~o con lo
conocido aunado al descubrimiento de novedades ocultas que umcamente
la relectura es capaz de proporcionar, co~o escritor _tardé baS t ante en
J
acercarme a este tipo de narrativa. {Los monvosl Qmza se trataba. de q~e
aún no entendía que contar la historia desde un punto de \'lS t a hterano
•
·- -- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -~,EDUARDO AMTOMIO PARRA

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LA NOVELA HISTÓRICA

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puede constituir un reto igual o mayor que desarrollar un argumento
imaginario ( que también se basa en una realidad conocida o intuida),
pues aunque la historia -los hechos ocurridos y registrados- coloca las
directrices del relato, siempre queda entre ellos una infinidad de resquicios
para el juego de la imaginación. Es decir, sabemos qué ocurrió, pero a veces
no sabemos cómo ocurrió; sabemos qué hizo alguien, mas no conocemos
sus pensamientos ni su sentir en el instante de hacerlo. En otras palabras,
tenemos a nuestra disposición el qué, el cuándo, el dónde y el quién, pero el
cómo se abre ante nosotros como un abanico de posibilidades para la ficción.
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1

habitantes de un país o una
cultura- y de maravillarnos con
la forma en que el autor distribuyó
su material. Tras sumergirme en
novelas extranjeras como Memorias
deAdriano, de Marguerite Yourcenar,
Yo Claudia, de Robert Graves, La
guerra y la paz. de Tolsto~ El general

de conocernos mejor al insertarnos
en un devenir donde la lógica, o
la falta de ella, pueden explicar
el tiempo presente. Se trata, en
fin, de conseguir entusiasmar al
lector, más que a través de datos
conocidos, por medio del arte de
las palabras, como en cualquier

sus mayores: se trata de novelas
y cuentos cuya lectura se inicia
con una mentalidad y se ternúna
con esa mentalidad trastocada,
enriquecida. Si pensamos en
térnúnos históricos, para que un
relato sea provocador tendría que
conseguir que quien lo lee ponga

74 •armas y letras

armas y letras• 75

�en tela de juicio no sólo sus ideas
y valores éticos y ontológicos, sino
su propia memoria, tanto la que le
fue trasmitida de manera formal
como la que se ha construido por
sí mismo por medio del análisis de
las manifestaciones y tradiciones
culturales. Esto no significa que
olvide lo que sabe, sino que dude de

su ignorancia de ciertos detalles,
pueden funcionar corno un
atractivo detonante de lectura.
Por último, la suma de la
provocación y la seducción nos
abre el camino hacia la violencia,
hacia el sacudimiento interno
de quien lee, que quizá debería
ser el objetivo último de todo

retirar algunos velos que se han
constituido en prejuicios para
que sea el mismo lector quien se
descubra pensando las cosas de
otro modo y al hacerlo encuentre
una visión distinta de la que terna
antes de leer; una visión, por
supuesto, surgida de su interior.
Tanto la provocación corno

SON SEDUCTORES AQUELLOS RELATOS QUE DESDE LA PRIMERA
P.ÁCINA ATRAPAN AL LECTOR MEDIANTE CIERTOS COQUETEOS, YA
SEA DE TRAMA, DE CONTENIDO O DE LENCUAJE, Y NO LE DA TRECUA
SINO HASTA LA ÚLTIMA P.ÁCINA.

sus certezas, las piense de nuevo y
extraiga conclusiones inéditas que
quizá cimbren su visión del mundo
pretérito y presente. Pero, para
provocar, primero hay que seducir.
Desde mí punto de vista, son
seductores aquellos relatos que
desde la primera página atrapan al
lector mediante ciertos coqueteos,
ya sea de trama, de contenido o de
lenguaje, y no le dan tregua sino
hasta la última página. ¿Cómo
hacerlo en narrativa histórica? Puede
haber muchas maneras, pero todas
responden a ese juego de mostrar
y ocultar al mismo tiempo lo que
despierta el interés, sin entregarlo
por completo, dosificándolo hasta
que la atención haya sido capturada
venciendo incluso sus últimas
resistencias. Para ello el lenguaje, el
ritmo y la cadencia del discurso nos
ofrecen una serie de posibilidades
que, combinadas con la riqueza del
material a disposición del autor,
con el conocimiento previo del
lector respecto del tema, aunado a

76

•armas y letras

creador de ficciones, en este
caso de ficciones históricas. Por
violencia me refiero a la puesta en
escena, a través de las palabras, de
una realidad inquietante para el
lector, al mismo tiempo conocida
y novedosa, dramática por estar
directamente relacionada con la
existencia de quien la contempla.
Sólo se consigue violentar a
quien lee, desnudando ante su
mirada un mundo que él pensaba
pétreo, inamovible en su recuerdo;
impulsándolo al análisis, al
sondeo en sus profundidades
más inaccesibles, con el fin de
que transforme las concepciones
que de él posee. En otras palabras,
llevando nuestro discurso a que
extraiga significados nuevos por
medio de la ficción para poner en
juego la imaginación del lector
durante la lectura y después de
ella. La tarea de quien escribe
narrativa histórica no es mejorar
ni empeorar la imagen que los
demás tienen del pasado, sino

la seducción y la violencia en la
narrativa histórica deben sostenerse
en la materia a la que sirven, pues
quizá no haya ningún otro tipo
de narrativa que precise tanto del
aspecto anecdótico corno ésta.
Existen muchos más elementos que
ayudan a los escritores a hipnotizar
a un lector, haciéndolo caer en su
poder desde la primera hasta la
última página. Sin embargo, un
repaso de las principales ficciones
históricas, tanto mexicanas como
de otros países, nos muestra que
la mayoría de ellas se basa en los
elementos mencionados, que no
sé si llamar técnicas literarias o
impulsos interiores del autor,
pero que al ser dirigidos por su
intuición e instinto creador son
capaces de sostener, dar sentido
y enriquecer la tradición de este
tipo de narrativa, tal corno lo han
hecho con el resto de los géneros
y subgéneros que nos apasionan,
convirtiendo su ejercicio en una
verdadera actividad artística oo

�CCLUCAS:
Las transfiguraciones

~MI

DA
Cuando no es advertida su inmediata mudanza,
hallamos que las cosas son lo que son,
por lo que tienen en sí de durables,
y amamos aquello donde se atesora
una fuerza que oponer al tiempo ...
Ramón del Valle Inclán

RoclOCIR6M

Cuando el centro se mueve de lugar desaparece de los ojos
del espectador, los personajes se salen del cuadro y lo que era
figurativo se vuelve soluble. Hoy día el arte ha abandonado la
razón para buscar las sensaciones. Los hombres han perdido su
espacio en el mundo, han sido conquistados por el festín de la
virtualidad y la frialdad de la tecnología. El artista verdadero
ha retornado a la orfandad, es decir, ha vuelto al comienzo, a la
duda. Ya no existe un canon único, el poder yace en la capacidad
de individualizarse y al mismo tiempo de crear nuevos mapas
que deberán ser construidos desde una óptica revitalizada.

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Lucas utiliza dos fuertes annas en su discurso pictórico: la memoria
(guiños a lo visto y vivido, esto es, a las figuras y experiencias
cotidianas) y la imaginación (código de geometría, perspectivas
y estallidos de color alimentado por el arte pop, el tecnicolor y
ciertas atmósferas retro). Pintura de la representación de las
ideas, lienzos que son puertas abiertas al universo de las paradojas, cuadros de la recuperación
y de la reinterpretación de los objetos familiares, cotidianos, la obra de GC Lucas celebra las
semejanzas. Está poblada de vértigo, de una avalancha de información visual, auditiva ysensitiva;
con ello el autor crea un juego de transfiguraciones. Los fondos en su pintura representan una
movilidad resistente a las concesiones, donde divertirse es negarse a la inmovilidad. Por el
otro lado las figuras presentes (personas y animales en su mayoría) se encuentra en un ámbito
blanco y negro, aqui el efecto del claroscuro es una virtud peculiar. Estáticas, su poder radica
en la atemporalidad que representan, inmersas en una maquinaria de movimiento y color
parecen recordarnos con su presencia lo entrañable que puede ser un acontecer continuo.
Es probable que el artista ambicione un mundo más visible y menos entrampado en la
confusión de las ideas y de las jerarquías, parece decirnos que la opción es observar lo cotidiano
a través de aquel mundo carroliano donde lo absurdo se da la mano con la razón. Epicentros
de metamorfosis, sus pinturas desean encontrar un estilo renovado de decir las cosas. En su
obra no hay contemplación sino acción, hay una intertextualidad con el mundo. GC Lucas
ejerce una sucesiva repetición de formas y perspectivas para luego hacer una inmersión de
los objetos en los objetos: multiplica colores y texturas, experimenta con la multiplicidad, en
esta reiteración, confirma la esencia misma de las cosas.
Magritte declaró: "lo que el mundo ofrece de visible es lo bastante rico para construir un
lenguaje evocador del misterio"; GC Lucas evoca dicho entramado de misterio. En su pieza
"Ojo de agua" la consistencia del discurso acuoso es representado en dos planos, el fondo

1
1

1

1
armas y letras•

81

�en tonalidades verde azules donde una conjunción de formas ovales nos transporta a una
atmósfera entre aérea, bucólica y marítima; en primer plano dos niños juegan al agua, en su
movimiento dan continuidad a la fuerza ovoide que también conforma un espiral, el centro
es igualmente tragaluz, es ojo del mundo y de la infancia, ombligo de un cuerpo, espejo de un
origen donde la inocencia es detonante de lo festivo y del ámbito onírico.
En "Natura" no sólo la niña (con una destellante luminosidad en el rostro) que
nos mira nos envuelve en su sentido de libertad, de frescura, el boscaje, el río que
cruza la superficie nos incita a pensar en un camino, en cierta vía que lleva hacia un
destino imaginario y lúdico. Aquí la sucesión de planos brinda al espectador una
sensación de sosiego, de mecimiento. Viento y frondas invisibles. Sugerencias más
que evidencias. Pintura de representación pero también de ocultación, de entrelíneas.
Dado que las perspectivas de un arte verdaderamente contemporáneo consisten en mezclar
la geometría interior con los elementos que se encuentran afuera (siempre buscando lo hondo,
el hallazgo), GC Lucas no habla solamente por lo que él es, sino por lo que encuentra, como
si el eco de lo que conocemos como realidad pudiera llevarse del sonido al color. En su obra
la intención inicial es la concentración de lo visto, con el fin de extraer lo más intensamente
primigenio. Pertenecemos a un mundo desfigurado que, entre las ruinas, discute consigo
mismo y se pregunta dónde están los hombres, los estilos y las formas perdidas.
GC Lucas parece decirnos que el arte necesita recobrar los lugares de los que fue expulsado,
lo cual no es un propósito ideológico, sino una apuesta estética y, corno tal, una apuesta
personal, cargada de escollos, pero finalmente íntima, de quien es capaz de abismarse y crear
territorios imaginarios, surgidos de la tensión entre materia, mirada y percepción personal.
Toda ello para seducir la vista y el espirítu de los otros, aquellos espectadores que afincan
(enclavan) la mirada en cualquiera de sus obras o-.,

82

•armas y letras

�Entrevista a Graciela Iturbide
ROCÍO CÁRDENAS

Desde la pubhcación de La cámara lúcida, Roland Barthes estableció posturas
muy claras sobre el proceso fotográfico como generador de sentido. la tesis
fundamental de la fotografia clásica es, sin lugar a dudas, el conocimiento
profundo de la técnica, respaldado por un ojo bien entrenado en la búsqueda
de encuadres, situaciones y personajes que estructuren de manera convincente
esa reahdad alterna o ficción narrada que visuahzamos en las imágenes de los
grandes fotógrafos.

uc

OS OJOS. ••

arthes desarrolla su idea de la fotografía
como huella de la realidad. Desde la
experiencia de la muerte de su madre,
traslada su estado de ánimo a la teoría de
la fotografía. Por ello, fotografía y muerte
son los dos temas indisolubles de este libro.
Esta relación equidistante entre fotografía y muerte
sobrevive a través de la lente de una de las fotógrafas
mexicanas más importantes: Graciela Iturbide.
Alumna de Manuel Álvarez Bravo, ha sido ganadora
recientemente del prestigioso Premio Hasselblad
(Suecia, 2008). Su reconocimiento la incorpora a una
larga lista de ganadores anteriores: Henri Cartier~
Bresson, J osef Koudelka, Sebastiao Salgado y Hiroshi
Hamaya, además de su entrañable maestro Manuel
Álvarez Bravo.
Graciela es digna heredera de este legado visual en
continua evolución desde la modernidad Ella misma
reconoce que la muerte de su hija fue uno de los
detonantes que la acercó a la fotografía. Pero no sólo la
muerte existe de una manera indisoluble en las imágenes
captadas por la lente de esta artista. Sus temas son tan
variados como lo son sus recorridos por el mundo,
siempre mezclando el tono documental que puede
aportar una imagen junto con su contenido poético.

84

•armas y letras

Su lente ha reflejado imágenes míticas de los
personajes deJuchitán en Oaxaca; ha retratado mujeres
con VIH en Mozambique; ha recorrido estrechos
caminos en medio de la intrincada sierra Tarahumara
para encontrarse con mujeres y con ángeles. La imagen
fotográfica y su historia de vida llena de viajes y
encuentros con seres que viven en diferentes contextos
y entornos, son los ejes fundamentales que Iturbide
utiliza de manera continua a través de la poesía y su
relevancia como evidencia visual.

Rocío Cárdenas (RC): Hoy en día, cualquier persona se considera
fotógrafo. Las cámaras digitales, los sitios de Internet y las
redes sociales principalmente, han hecho que Ia fotografía sea un
elemento adicional e incondicional del mundo contemporáneo.
¿Cual es su opinión al respecto?
Graciela lturbide (GI): Como dice Susan Sontag en su
libro Sobre Ia fotografta: "recientemente la fotografía se ha
transformado en una diversión casi tan cultivada como
el sexo y el baile, lo cual significa que la fotografía, como
toda forma artística de masas, no es cultivada como
tal por la mayoría. Es sobre todo un rito social y una
protección contra la ansiedad"

Sin embargo, yo pienso que hay dos caminos en la
fotografía: éste del que habla Susan Sontag, y el otro, el
de los fotógrafos profesionales; tanto fotografía digital o
fotografía análoga, este trabajo se tendrá que convertir
en una pasión y una responsabilidad.

RC: Su vida en lafotografía ha evolucionado através del tiempo,
enfrentándola anuevasgeneraciones defotógrafos. ¿~uéaspectos
podría percibir como fundamentales para un fotógrafo, sin
importar la generación ala que pertenece?
GI: Yo le aconsejaría a los fotógrafos jóvenes para
tener un mejor trabajo: pasión y disciplina, aspectos
fundamentales sin importar la generación.

RC: En su trabajo impera una percepción intensa de la realidad
del otro, especialmente si ese otro es un indígena o un ser humano
que vive en condiciones de marginación ¿Cómo logra revelar tanto
respeto en sus imágenes?
GI: Cuando salgo a trabajar a zonas indígenas, trato de
vivir en sus comunidades, de manera que se establezca
una complicidad entre el fotógrafo y la gente del lugar.
Cuando estoy trabajando en estos lugares, si las personas
no quieren ser fotografiadas, respeto su decisión.
RC: En sus fotografías hay un interés particular por mostrar los
rituales y costumbres de los lugares que visita, tanto de México
como de otros países. ¿Cómo se da este proceso de descubrimiento
através de lafotografta?

muchas
RC: Su lente ha capturado agrandes artistas como Francisco
Toledo.Julio Galán,y espacios como la habitación deFrida Kahlo.
¿Podría compartimos un poco de estos encuentros?
GI: Al fotografiar a artistas como Francisco Toledo o
Julio Galán, he tenido la suerte de tener complicidad
con ellos, de manera que el juego en la toma fotográfica
facilita el resultado. En el caso de Frida Kahlo fue
'
también una suerte que me invitaran a fotografiar
este espacio cerrado durante cincuenta años. Yo elegí
interpretar en el mismo baño sus objetos, los cuales
tienen que ver con el dolor; objetos que hablan de su
dificultad en la vida y en la realización de su trabajo
como artista.
RC: ¿Cuantas cosas puede narrar un objeto, un disfraz y un
personaje?
GI: Depende de la toma del fotógrafo. Si hay fantasía, un
objeto un disfraz y un personaje pueden llegar a tener
el mismo resultado.
RC: ¿Considera usted que en susfotograftaspodríamos encontrar
nuevas maneras de nombrar o describir los acontecimientos
humanos?
GI: La fotografia es muy subjetiva y cada fotógrafo
observa y aprehende la vida de diferente manera.

GI: Para mí el ritual es lo que salva al hombre, a la
humanidad. Es la única forma para olvidar lo cotidiano.
Por ejemplo, en la India, el ritual ayuda a llorar pero
también a dignificar. En los gaths de cremación de
Lucknow, aunque hay dolor, el ritual está para ayudar
a la gente a llevar la vida con dignidad. No sé sí estoy
en lo cierto. Quizá me marcó la educación religiosa que
recibí. Cuando era niña, para alejarme de mi familia,
me iba a un convento de monjas para actuar en obras
de teatro; era un ambiente de disfraces, que se vuelve a
encontrar en mi obra: los travestís, la muerte,Jano con
sus dos máscaras... No pretendo mitificar a los indígenas
como mucha gente cree, lo que me gusta es su manera
de mitificar lo cotidiano. Quizá, a fin de cuentas, la
fotografía sea para mí un ritual. Salir con la cámara
observar, tomar la parte más mitificada del hombre'.
después revelar y elegir lo simbólico... Soy atea, pero
busco los rituales de las diferentes religiones. De alguna
manera me atrae lo místico.

RC: Su labor se ha caracterizado por revelar aspectos poéticos
e insospechados de la fotografía documental Podríamos decir
que además de registrar con su lente las imágenes, las evidencia
a través de un trabajo de interacción social. ¿Cómo equilibra
estos dos aspectos fundamentales de su trabajo, sin que destaque
solamente la relevancia social de su trabajo?

armas y letras•

85

�GI: Me gustaría citar lo que Alfonso Morales dice de
mi trabajo: "Graciela lturbide ha usado la cámara como
medio de integración de lo objetivo con lo subjetivo,
de lo ajeno con lo propio, de lo contemplado por los
ojos con lo vislumbrado sin abrir los párpados."

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RC: En uno de sus trabajos mas recientes retrato a un grupo de
mujeres en Mozambique, todas ellas portadoras de VIH. Podría
explicamos un poco d desarrollo de este proyecto fotográfico.
GI: El trabajo que hice en Mozambique me fue
encargado en Roma, por la comunidad de Sant Egidio
y el programa Dream, donde médicos y personas
voluntarias que trabajan para este programa tienen
como propósito combatir el sida y la mala nutrición.
El 40 por ciento de la población en Mozambique
tiene sida, y las mujeres con las que yo trabajé están
en recuperación. El sida en África es un problema
de generaciones, el resultado del tratamiento
generalmente dura de dos a cinco años. Mi experiencia
fue muy interesante; el programa Dream, donde médicos
voluntarios y las mismas mujeres de Mozambique ya
tratadas se convierten en activistas para ayudar a su
comunidad, representa una esperanza en África. El
poder convivir y fotografiar a esta comunidad fue
realmente emocionante.

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RC: Podría decirnos qué proyecto está desarrollando
actualmente.
GI: El Museo Dali en San Petersburgo, Florida, en
Estados Unidos, me invitó a hacer una exposición
y un libro de correspondencia entre las obras de
Salvador Dali y algunas de mis fotografías. Por otro
lado, tengo una exposición en junio en Madrid, con la
Fundación MAPFRE, y también espero continuar mi

proyecto en Cerdeña, pues desde hace un año estoy
trabajando ahi.
Ante la diversidad enorme de recursos que actualmente
existen en la fotografía contemporánea, se vuelve un
imperativo el sentido. En estas revelaciones realizadas
por la fotógrafa mexicana Graciela Iturbide podemos
distinguir una necesidad primordial del artista: la de
encontrar esos vínculos sensibles con las imágenes. Para
ello Graciela se enfrenta todo el tiempo a disyuntivas
estéticas fundamentadas en la intertextualidad que se
genera a través de sus fotografías.
Iturbide es una artista que busca todo el tiempo
recuperar el sentido de la tradición de los pueblos de
autoafirmarse, identificando esos cambios sustanciales
que los grupos humanos adoptan como parte de sus
nuevas maneras de intercambiar diálogos con el otro.
Sencilla, sin rodeos, es una mujer de pocas palabras.
Prefiere situarse detrás de una cámara que delante
de una grabadora o de un monitor. Su discreción
es legendaria, tarda en relatar sus experiencias,
pero siempre lo hace centrada en los fundamentos
estilisticos y teóricos de los que sus imágenes abrevan:
Roland Barthes y Susan Sontag; sin olvidar, por
supuesto, su experiencia de vida y de aprendizaje junto
a su maestro Manuel Álvarez Bravo.
Modernidad y posmodernidad enlazan ese sentido
universal que la lleva a brindarle una dignidad
equidistante lo mismo a un juchiteco que a una mujer
sorda en medio delgheto chicano en la frontera none de
nuestro país. Sin caer en lo exótico, Graciela respeta
el sentido de esa imagen narrando con su cámara
momentos imborrables en la memoria de la fotografía
contemporánea~

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ITURBIDE ES UNAARTISTAOUE BUSCA TODO EL TIEMPO RECUPERAR
EL SENTIDO DE LA TRADICIÓN DE LOS PUEBLOS DE AUTOAFIRMARSE,
IDENTIFICANDO ESOS CAMBIOS SUSTANCIALES QUE LOS CRUPOS
HUMANOS ADOPTAN COMO PARTE DE SUS NUEVAS MANERAS DE
INTERCAMBIAR DIÁLOCOS CON EL OTRO.

armas y letras, 87

�CÜMTER WALLRAFF

y el periodismo con disfraz
DANIEL CENTENO

Para muchos está loco; para otros no tiene sentido lo que hace.
A este alemán poco parece in1portarle lo que opinen de él. Su
pasión es el disfraz, amanecer un día como otro, con una nueva
identidad, como otra gota de agua en el océano.
1origen de esta inclinación es remoto y
típico de un traumatismo infantil A la
edad de cuatro años a Günter Wallraff
lo inscribieron en una guardería. ~o
habiendo traspasado la puerta del salón, fue despojado
de toda su indumentaria enfrente del resto de los
niños. Con el shock vino la despersonalización,
después los complejos y por último, una necesidad de
anonimato que le sirvió para diferenciar a los débiles
de los poderosos. Las fotos de su pasado lo atestiguan:
de chiquillo siempre prefirió disfrazarse de indio antes
que de vaquero.
El "método del niño", de ver las cosas como un
infante, de hacerse el tonto y meterse en el juego
hasta los tuétanos, lo ha acompañado hasta el día de
hoy como una tara. W allraff ha hecho de todo en su
faceta de periodista: se transformó en un neonazi que
espió para la policía a estudiantes de izquierda; un
adolescente que ofrecía sexo en un cal! center; un editor
sin ética en el diario sensacionalista Das Bild Zeitung;
un inmigrante iraní en Japón y hasta arriesgó su vida
en el papel de un traficante de armas en Portugal.
"Nunca he tenido dilemas éticos al utilizar la
mentira como medio de llegar a la verdad -comenta
sin dudar-. Lo digo porque sé regularme. De hecho,
en ningún momento fui acusado por los desfavorecidos
que busco defender. Al contrario, ellos están contentos
ysuelen decir: 'iPor fin uno se anima a disfrazarse como
nosotros para comentar sobre nuestra situación!'. Eso
sí, en los casos en los que sé que las personas pueden

E

tener problemas, voy con mucho cuidado. Resguardo
mis fuentes, no menciono sus nombres ni a mis colegas,
y les busco abogados, si es necesario. Me causa gracia
que los únicos que critican mi forma de actuar son los
culpables, quienes violan derechos laborales. Ellos son
muy duros conmigo y me llaman antiético. Yo no voy
hacia lo personal; ataco cosas políticas que acuso. Eso
sí es muy ético. Por suerte, en Alemania vivimos en un
Estado de derecho. Hay acusaciones y juicios sobre mi
trabajo por parte de empresas, pero los jueces me han
dado la razón. Por eso no he perdido ningún litigio.
Al final, no importa escribir el artículo, sino cambiar
la situación. Por eso siempre le hago seguimiento a
mis reportajes".

***
El reportaje más conocido de Günter está recogido
en un libro, indispensable en el mundo periodístico,
Cabeza de turco. En éste documenta sus dos años en la
piel de un turco, y cuando se habla de piel no se alude
a una metáfora más: W allraff se tiñó el pelo y se lo
ensortijó, oscureció su dermis, se colocó lentes de
contacto negros y se despojó de su perfecto alemán
para hablar con todos los vicios de un inmigrante que
abraza una nueva lengua. El resultado fue Alí, un alter
ego que lo acompañó por dos años con la finalidad de
desenmascarar una Alemania racista y abusiva.
De su incursión salió con esquirlas por todos
lados. Günter fue turco hasta cuando se acostaba a
dormir. Vivió en pensiones, fue cobaya humano para

laboratorios farmacéuticos, se sentó en la barra brava
contraria en pleno partido Alemania,Turquía y hasta
trabajó sin protección en una central nuclear de alta
peligrosidad. Wallraff terminó su investigación con
una bronquitis crónica, que lo hizo escupir sangre; con
una lesión discal por todo el peso que tuvo que acarrear
y hecho una ruina como deportista. Esto último no es
exageración: de correr el maratón en dos horas con
40 minutos, después de un largo proceso de sanación,
ahora lo completa en cuatro con 12.
"No soy un ejemplo-comenta Günter al rememorar
sus casos más famosos-. Me siento bien cuando la
gente en la calle me saluda, o me escribe, y me dicen
que mis trabajos los han ayudado. No me gusta el éxito
rápido, sino tener impacto y estar comprometido con
una causa. El caso de Alí tuvo efectos muy buenos:
se buscaron nuevas vías de seguridad laboral para
las condiciones de trabajo de mis colegas. También
hicieron un fondo de abogados para los periodistas
de Bild..., y le ganaron un juicio".

lSe imagina su trabajo sin rernrrir al disfraz?
En mi país no me lo imagino porque, a partir de un
momento, era tan reconocido que debía cambiar
de personalidad para poder conseguir trabajo. En
Suecia podría pensar lo del disfraz... Supe que allí un
periodista se contactó con la compañía Ericsson, les
dijo que tenia denuncias y sugirió la posibilidad de
investigar las condiciones laborales en sus empresas.
La corporación accedió, le abrió las puertas y no le
obstaculizó su trabajo. El resultado fue un reportaje
muy crítico que publicó el colega.
lCuánto invierte en la preparación de sus reportajes?
Me preparo muchísimo. Normalmente, elijo tres temas
a desarrollar con mucha antelación. Es muy probable
que, de los tres, dos no se concreten. Puedo demorar
mucho tiempo. A veces, aparece una historia actual
y sé que debo agarrarla de inmediato. Es decir, en el
fondo no hay una regla fija.
lEn alguna ocasión tuvo miedo de ser desrnbierto?
Nunca tuve miedo. Una vez me pasó que un colega
se dio cuenta de que yo estaba disfrazado, pero le
encantó saberlo y no dijo ni una palabra. Luego me
comentó que no me lo hizo saber en el momento para
no ponerme en una situación incómoda. Otra historia
me sucedió en Suramérica. Viv1 en una comunidad

indígena de Brasil, y estuve filmando y tomando notas.
Cuando se dieron cuenta, me pidieron no publicar ni
poner imágenes. Lo acepté y nunca salió nada de ese
reportaje. Los respeté.

***
Sin disfraz, Günter Wallraff desconcierta. Equivale a
ver a un camaleón sin colores, a un tiburón sin dientes,
paralizados en su facultad. Desprovisto de pelucas y
maquillajes, es un hombre maduro, calvo, blanquísimo,
de cuerpo atlético e intensos ojos azules. En su caminar
se ve flanqueado por jóvenes periodistas de diferentes
nacionalidades. Uno de ellos, español, se le pone al
lado y le hace la seña a otro para que le tome una foto,
mientras su ídolo está descuidado.
La admiración no es normal.
"No podria hacer un juicio general sobre las
escuelas de periodismo. No sería justo -responde
ante una pregunta-. En Alemania la más reconocida
de éstas tenía a un director, Wolf Schneider, quien era
terrible y le hizo mucho mal a toda una generación de
periodistas. Es un señor que estaba a favor del régimen
de Pinochet, racista, excluyente. En mi país es uno de
los gurús del estilo periodístico. Escribió libros sobre
retórica, y tenia un talk show en la televisión. Él es un
ejemplo de que no todas las escuelas de periodismo
son buenas. Schneider enseñaba buenas técnicas,
pero el contenido moral era terrible. Les dijo a los
jóvenes: 'Si usted quiere acercársele a la gente, debe
hacerlo de una forma brutal'. Es decir, no importa
cómo llegar a la historia. Si estás en un hospital, por
ejemplo, te toca seducir a una enfermera o pelearte con
el guardia. Lo primordial es que llegues al periódico
con la noticia".
El autor de El periodista indeseable relata todos los
intentos de Schneider para hundirlo, las veces que ha
ido a sus actos públicos con el fin de boicotearlo, sus
alianzas con otros periodistas para dejarlo a la altura
del betún. Aunque suele reírse en sus relatos de los
continuos fracasos de su "enemigo privado", reconoce
la gravedad de una situación que ejemplifica hasta
dónde puede llegar un periodista que no sabe separar
los planos.
"En el periodísmo noticioso tienen sentido esos
trabajos en donde separan la opinión de la nota
-reconoce-. Pero yo no creo en la objetividad Como
comentarista es totalmente legítimo opinar, si la gente
sabe que se trata de eso. Está bien decir que es la visión

88 • armas y letras
armas y letras, 89

�del reportero y no venderla como verdad absoluta. Alú
está la diferencia. Mucho más peligroso es la gente que
va de objetiva y, cuando la investigas, te das c~enta de
que le pagan, debe favores, tiene vinculas polinco~ Yno
es nada independiente. Eso es más preocupante .
Para que no quepa duda, el alemán relata _otra
tipología de mal periodismo: uno de sus ~ompatno~as
viajó a Tailandia para hacerse un tratanuento de piel.
En su estancia se topó con un asalto en plena calle, en
donde él pagó las consecuencias. De regreso a su país
la sorpresa fue mayúscula: su nombre real adornaba
un titular del Bild Zeitung en donde lo colocaban como
un turista sexual golpeado salvajemente por una
prostituta. Con la falsa acusación vino la depresión y
una vida que fue destruida hasta en el plano laboral.
"Allí tuvo que entrar mi fundación, con todos los
abogados, y le ganarnos la demanda al diario para que
resarciera los daños causados. Por eso creo que el
trabajo periodístico de información y denuncia es una
cosa, pero luego de la publicación empieza la se_gunda
etapa: hacer juicios, buscar mejoras de trabaJo, dar
refugios a compañeros que tienen proble~as. En
mi último reportaje, por ejemplo, se logro que le

aumentaran el salario y le mejoraran la situación
laboral a la gente de la fábrica que investigué. Esas
son cosas positivas".

***

Günter Wallraff el activista ha hecho de todo: le dio
asilo a un escritor kurdo y le publicó su libro, protegió
a sus "informantes" turcos y defendió la revolución
sandinista en su momento. Ahora mis:no no cabe de
orgullo con su fundación Vivir juntos. Esta fue creada
para los inmigrantes en Alemania. Su ma~or proyecto
está en un barrio multicultural de su pais, en donde
hijos de extranjeros se juntan y se les da capacitación
para que estudien y vayan a la univcrsi~ad.
"A veces, la gente se equivoca conrnigo -relata-.
Nunca he sido miembro de ningún partido, porque no
quiero ese tipo de compromisos. En dos ocasiones m:
ofrecieron puestos en el parlamento alemán, y no acepte
estar en la lista de ninguna facción política. Eso me
limitaría el trabajo que quiero hacer. iUna vez hasta me
tularonparaunacandidaturasinsermiernbrodenadal"
pos"El periodista indeseable" dice que en muchas
ocasiones los cambios los logra de una manera bastante

QUIEN FUE TRAPO Y CUIMAPO, PERRO Y SARMA
SOCIAL, TOMA AIRE Y DICE SIN TITUBEAR: ,,MO
LE DOY AVAL A UN PODEROSO, SEA QUIEN SEA".

sencilla: con una llamada telefónica a una empresa
en donde el discurso es el que sigue: "Soy Günter
Wallraff. Me llegaron denuncias de su compañía,
pero también tengo otros temas en mi agenda. Si
ustedes me prometen mejorar las cosas, entonces,
yo no investigaré, ni me disfrazaré de trabajador, ni
publicaré lo que descubra".
"Como la gente de mi país me conoce, prefieren
arreglar las situaciones antes de salir denunciados
por mí. Eso me pasó con el director de una importante
empresa, quien me buscaba para decirme que no
hablara mal de ellos, que habían mejorado. Él me
llamaba continuamente para asegurarme que habían
aumentado el número de comités de trabajadores
que tenían en la compañía, que no los acusara. Me
decia: 'Ya no somos malos; mejorarnos mucho'. Yo le
respondía que aún faltaban más comités, y tenía que
seguir criticándoles, pero haciendo la salvedad de que
se estaban enmendando... El día antes de mi aparición
pública, me volvieron a llamar de la misma empresa
para decirme: 'Señor Wallraff, queremos darle la
noticia de que ahora no tenemos 34 comités, sino más
de 35'", dice sin aguantar la risa.

***
¿Cómo ved futuro de la prensa escrita?
Hay un problema clave de la prensa en papel, porque
Internet tiene cada vez más importancia. En Alemania
los periódicos se financian por publicidad y no sobre
ventas. En Suecia tienen una ley que me parece buena:
si existe un solo diario en una región, el Estado está
obligado a crear otro para acabar con ese monopolio.
Buscan pluralidad en la información, y debemos
reflexionar sobre eso... Es cierto que la gente joven
se va mucho al Internet y no compran en papel. Lo

mismo pasa con el mercado del libro. Es claro que el
ambiente de los medios no va a cambiar. La gente no
lee tanto como antes, y la crisis existe. Por eso debemos
buscar soluciones, como mejorar la calidad de nuestros
reportajes.

¿Cómo se logra eso?:
Es importante el tema y cómo lo presentas, si afecta a
la gente. También hay que trabajar el multimedia, si
se puede. Tenerlo en prensa escrita y audiovisual. Lo
mío lo hice en la revista, y luego colgué el reportaje en
la televisión. Un medio hace que se busque otro.
Wallraff firma un ejemplar que le dedica en alemán a
un periodista suramericano. Aunque sus seguidores
mexicanos no lo dejan en paz, él no se molesta. Se
siente halagado y más altruista que nunca.
"Mi posición está al lado de los más vulnerables
-responde antes de demostrar por última vez-:
Venezuela, por ejemplo, tuvo un cambio político por
una necesidad latente. Ahora bien, si los nuevos en ese
Gobierno utilizan su poder para coartar la libertad
de prensa, eso lo vería con ojos críticos y estaré
defendiendo a mis colegas. El caso de Nicaragua es un
ejemplo. La revolución sandinista fue la esperanza para
mucha gente. Soy muy amigo de Ernesto Cardenal.
Defendí los ideales en un momento, porque me
parecieron muy justos. Pero ahora veo un régimen
que dice estar traicionado por los acompañantes de
Cardenal. Me sorprende que este señor pueda ser
encarcelado por un Gobierno poco transparente y
corrupto".
Quien fue trapo y guiñapo, perro y sarna social,
toma aire y dice sin titubear: "No le doy aval a un
poderoso, sea quien sea" n..;

90 , armas y letras
armas y letras.

91

�M

onterrey. Correo literario de
Alfonso Reyes, es una revista
o periódico unipersonal
escrito y editado por el autor en
catorce números de 23.5 cm por
32.7 cm, entre 1930 y 1937 en Río de
Janeiro y Buenos Aires. Es un caso
' singular de maquinaria editorial y
literaria, a medio camino del archivo,
el álbum, el museo y la cantera, pues
cada número contiene un "cerro",
es decir, un fichero bibliográfico de
publicaciones recibidas o recogidas
principalmente de México, en
México o sobre México. Se presenta
Monterrey...como un espacio para las
investigaciones literarias precisas
sobre un ramillete selecto de temas
para un grupo elegido de amigos.
Reyes, autor de una correspondencia monumental que todav1a se
está publicando y que lleva ya más
de medio centenar de epistolarios
publicados, quiso con la edición
de Monterrey -como supo apuntar
Enrique Díez-Canedo- "...comunicarse con todos los que lo escuchan,
y ha inventado una 'correspondencia
literaria' con fecha por ahora en
Riojaneiro, pero con un titulo que
encabeza cada número con el nombre
de su ciudad natal: Monterrey". 1
En efecto, Monterrey ,la publicación
cuya ediciónfacsimilar hoy saludamos
lleva el nombre de la ciudad nativa de
Alfonso Reyes y se planta frente a ella
como un espejo de perfección libresca.
Nos recuerda -como ha apuntado el
ilustre Alfonso Rangel Guerra- que
en esa urbe se concentran numerosos
acervos -encabezados por el de la
Capilla Alfonsina-que hacen de ella
una de las mayores concentraciones
bibliográficas de México.
A lo largo y ancho de sus catorce
números, Monterrey despliega la red
de redes que cruzaban y envolv1an

trae peces mayores y peces menores,
pero todas sus páginas acarrean
vestigios, residuos y prendas del
mar adentro de la literatura y de la
1
historia donde la poesia y la erudición
se funden, amigan y compaginan. Es
un precursor del blog, dice Pacheco.
Y algo más, diríamos nosotros: al
concebir Monterrey, Reyes da un
paso crítico y se adelanta a su propia
institucionalización. Monterrey no
es nada más una suerte de suma
de cartas abiertas de miscelánea
histórica 1ndole; el correo literario
escrito y editado por Reyes pone a su
autor en una dimensión corporativa, y
la de Reyes deja de ser una firma más
entre otras para transformarse en una

-CABAL~LERÍA
Monturcy. Como lita-ario d, Alfonso Reyes 1930-1937.
Edición facsimilar de los quince fasclculos.
AUTOR: Alfonso Reyes, con textos de José Emilio Pacheco,
Cecilia Laura Alonso, Alberto Ennquez Perea y Héctor Perea.
EDITOlllilES: Gobierno del Estado de Nuevo León, Secretaría
de Relaciones Exteriores, UANL, Conaculta, UNAM,
Fondo Editorial de Nuevo León, Comité Regional Norte de
Cooperacióncon la UNESCO, Universidad Federal Fluminense.
~0:2008

1

í

ThULO:

1

De la firma a la marca:
Monterrey, el correo literario de Alfonso Reyes,

1

Enrique D!ez•Caneclo, •EJ correo literario de
Alfonso Reyes", en Alfonso Rangel Guerra {1996).
Páginas sobre Alfonso Reyes. Vol. l. Primera pane.
México: El Colegio Nacional. Pág 225.

el cuerpo carismático de este gnomo
de las letras y de la historia bautizado
Alfonso en honor de su tocayo regio,
el hispánico Alfonso XIII. Monterrey
participa, como señala José Emilio
Pacheco en uno de los textos que
escoltan esta edición facsimilar,
del suplemento literario al estilo de
los que fundó en México Fernando
Benítez y todav1a sostiene en Francia
Maurice Nadeau. Los personajes
que reúnen las páginas de esta red o
antena de las letras son significativos:
Góngora, Juan Ruiz de Alarcón,
Goethe, Virgilio, Fray Servando
Teresa de Mier, Paul Morand, Paul
Valéry, Amado Nervo, Waldo Frank,
Max Daireaux... La revista -la red-

UNA SINCULAR MÁQUINA EDITORIAL
armas y letras.

93

�marca. Monterrey es a Reyes, lo que el
Museo del Estanquillo será a Carlos
Monsiváis.
La asombrosa maquinaria de este
remolcador literario llamado Monterrey
es una bomba en el tiempo. Reyes sabe
desde dónde escribe y edita: desde un
espacio de conversación inteligente
y de perfección y perfeccionamiento
del arte tipográfico que colinda con
la poesía y el arte, como bien señala
Héctor Perea.
Bajo su capa desinteresada y su
toga pretexta, Reyes se va acercando,
por asi decirlo, de puntillas al espacio
grave y a la par ameno de la creación
o invención de la tradición. Cualquier
cosa le basta, sea por ejemplo el
estornudo como emblema literario y
cifra poética: la fantasía erudita que
Reyes lanzó en Tren de ondas acerca
del estornudo en la literatura llega
a los números 8, 9 y 13 de Monterrey
suscitando la colaboración de Jorge
Luis Borges, Enrique Díez, Canedo,
Afranio Peixoto e incluye pasajes
de Quevedo, Homero, W alter Scott,
GogoL elArcipreste de Hita,Jenofonte,
Plutarco, Catulo, entre otros.
¿Qué es Monterrey? Responde
Reyes: "...la cantidad de conversación
oculta en los libros, el 'yo' inserto
siempre en una Asamblea, el puesto
de radio clandestino que se descubre
hasta en las más impenetrables
torres de marfil. La identificación
del pensamiento con el Diálogo (y
no en vano -explica- la etimologia
es común para las palabras 'diálogo'
y 'dialéctica', y descubre en su raiz
la exigencia de una dualidad) ha
sido una de sus preocupaciones más
constantes. Pensar sumido en la
estricta soledad le sería imposible.
Sólo sobre las asambleas gusta de
bajar las lenguas de fuego. Cada uno
es maestro y discípulo a su turno, y
hasta suele por momentos resultar
discípulo de sí mismo, como el
viejo Rodin cuando contemplaba,
estudiándolas, sus propias esculturas.
Esta necesidad de diálogo fue
también la que me animó a publicar

Monterrey", según consta en el primer
número (Río, junio de 1930, articulo:
"Propósito"). Ycontinúa: "Todo libro,
decía Stevenson, es en cierto sentido
intimo una carta circular para los
amigos". Pero toda carta es un pedazo
de diálogo. Monterrey se complace en
señalar la gran novedad captada por
sus antenas. Desde la constelación
de Goethe se ha oído una voz que
responde con creces a la pregunta
con que salimos al mundo hace cinco
años, pregunta que puede reducirse
asi: "¿Habrá por ahí quien se interese
en conversar con nosotros sobre cosas
de la inteligencia?" ("Vida literaria, el
"correo filosófico de Eugenio D'Ors,"
por sus amigos. No. 12, p. 13.).
Reyes llama "cuaderno" a su
suplemento y dice no que sale a la
luz, sino a media luz, pues es muy
autocrítico como sólo lo puede ser
un padre con su hijo consentido.
Dice del Ne. 10: "Este número ofrece
un amontonamiento de notas poco
legibles y acusa una evidente falta de
arquitectura, como victima que es
de un vaivén de la atención. Un viaje
proyectado y fracasado tiene la culpa
de todo...".
La presente edición encuadernada
en color rojo dragón consta de una
caja que contiene la reproducción
facsimilar de los 14 números
sueltos y un folleto con prólogos y
presentaciones institucionales del
gobernador constitucional de Nuevo
León, José Natividad González
Parás, Sergio Vela, ex presidente
de Conaculta, y el rector de la
Universidad Autónoma de Nuevo
León,JoséAntonio González Treviño,
a los que se añaden como chaperones
literarios cuatro textos deJosé Emilio
Pacheco, Cecilia LauraAlonso,Alberto
Enríquez Perea y Héctor Perea.
¿Qué es Monterrey? Es, siguiendo
a Reyes inspirado por Hilaire Belloc,
"uno de esos pequeños periódicos
redactados por un grupo congruente
de escritores con ideales definidos, y
libre de la obligación que impone al
espíritu esa enorme maquinaria de

noticias y anuncios que es el Periódico
Moderno, lo que podemos llamar
la Prensa Oficial" (en "La Imprenta
Medieval", Monterrey, No. 2, p. l).
Monterrey es entonces una revista
o periódico redactado desde una
idea de libertad e inspirado por
mantener viva la conversación libre
y crítica entre espíritus afines. Esta
idea de libertad no sólo es literaria
o arqueológica sino de histórica y
política índole. Véase, por ejemplo, la
elocuente "Carta de Mariano Arista"
(1802,1855) al Sr. Ch. de Mazade,
director del Anuario de Ambos Mundos
de París, en la sección "Museo" que
Reyes reproduce completa y donde
el infortunado general y efímero
presidente (185H853) se deslinda en
1854 de un pecado de lesa patria del
que lo acusa injustamente la revista
en estos términos::
... aun es de temer que la anexión
acabe por hacer prosélitos en
México, y que tal idea se vuelva
bandera de algún partido. Más de
un síntoma podría dar testimonio
de este movimiento, pero el más
extraño, sin duda, es un manifiesto
reciente del antiguo Presidente
Mexicano, General Arista, quien,
en el momento en que recibia, hace
poco tiempo, la orden de abandonar
el país, dirigía al Gobierno una
protesta en que, abiertamente, hada
profesión de anexionismo.
El presidente general Arista refuta:

Mis enemigos se han complacido
en provocar todas las revoluciones
posibles para obligarme a buscar la
libertad de acción a expensas de la
Ley Fundamental y de la libertad
pública; pero mi conciencia ha sido
más fuerte que su maquiavelismo;
y entonces se han decidido a
desterrarme porque no quise ser
perjuro.
Atribuyéndome el papel de
"anexionista" han querido
familiarizar a mis conciudadanos

con la idea de que el jefe del Estado
puede sacrificar los intereses más
sagrados y la nacionalidad misma.
han arrojado el cargo infamante d;
anexionismo a todos los demócratas·
y, sin embargo, ni yo ni lo;
demócratas de México somos quien
ha vendido en veinte millones de
dólares el artículo 11 del Tratado de
Guadalupe ylos 39 millones de acres
cedidos a los Estados Unidos por
el Gobierno Dictatorial (Monterrey
Núm 2, Río de Janeiro, Agosto de
1930, p. 7 (número quemado)).

la expresión que Gabriel Zaid otro
donde es cuestión de éstos temática
regiomontano, acuñó sobre O~tavio
del localismo enrarecido y exaltado
Paz- de esa misma manera cabría
1
por las modas del consumo literario
decir qu~ el Correo literario Monterrey
Y artístico en Europa. En el frente
es un ~agro, un sueño literario y
externo, Monterrey es desde luego una
conversaoonal que casi parece absurdo
suerte de correo universal para sus
pero que precisamente por eso, para
1
amigos pero también funciona como
una tarjeta de presentación para los
1
nuevos amigos brasileños, como deja
entrever Cecilia Laura Alonso.
1
Monterrey. Correo literario de Alfonso
Reyes debe en parte su fama al artículo
1
redactado en 1932 por Héctor Pérez
Martínez dizque criticando a Reyes
por su falta de interés en México y en
Digamos de paso que Arista,lector del
las cuestiones mexicanas y su excesivo
tratado ecuestre deJ enofonte, escribió
interés en rescatar y registrar las
a su vez una Teoría para el manejo del
saludar a Tertuliano, es. Hoy quién
letras europeas, como muestran las
sable acaballo {1831) que era una de las
sabe si un embajador, incluso si tuviera
traducciones al español del poema
pocas posesiones que don Alfonso
los medios, se arriesgaría a medirse
de Paul Valéry: "El cementerio marino
heredó del general Bernardo. El
con una empresa de esta envergadura,
en español", aparecido en el número
libro, ilustrado con gráficas y dibujos
con sus secciones fijas (Museo
6 del "Correo literario de Alfonso
se presenta como una edición en
"pu_blicaciones recibidas, libros ;
Reyes" aquí comentado. Más allá
miniatura y portátil para que la pueda
revistas sobre México, Guardias
del poema mismo de Paul Valéry, lo
cargar en el bolsillo el jinete. Hay solo
de la pluma, etc."), sus "cerros" de
1 que está en juego para Reyes es la
un ejemplar de esta obra en México.
bibliografía, sus polémicas bien
cortesía Yla fraternidad en torno a la
Monterrey. Correo literario de Alfonso
ceñidas por una cortesía deportiva,
experiencia
literaria: "El ideal sería
Reye~ no sólo es significativo por lo
sus noticias sobre el estornudo o su
una colaboración de intérpretes, cada
que mcluye del propio Reyes sino ardiente boletín gongorino.
uno con su hallazgo y su fortuna".
por lo que de éste excluye: notable y
"Guardias de la pluma", una de
Cabe anotar que en las Obras
particularmente la poesía, el cuento,
las secciones centrales de Monterrey,
co~pletas de Reyes no se han recogido
el ensayo inventivo que prodiga
es una sección polémica. Su titulo se
mas que en forma parcial, dispersa
en otras publicaciones de la época
~spira en la esgrima corporal que de
Y selectiva los diversos materiales
pero de los que aquí no se da un solo
Joven practicó Reyes y que por lo visto
que componen las catorce entregas
ejemplo. Reyes era más pudoroso que
siguió practicando en la mente, la
exhibicionista.
de Monterrey. Es cierto que muchas
pluma Yla lengua hasta bien entrado
-como apunta Pacheco- de las
Monterrey es prenda de la doble en años y kilos.
referencias bibliográficas registradas
calidad de Reyes como embajador:
lQué guerra pelea Monterrey. Correo
o reseñadas por Reyes se han perdido.
representante oficial de su país y
literario de Alfonso Reyes? Esa batalla
También es cierto que ese "cerro" 0
representante de sus letras y cultura,
~e da en dos frentes: el externo y el
montaña bibliográfica que aparece en
agente doble de la ciudad y de las artes
mterno. Educada y civilizadamente
cada uno de los números es quizá la
Y letras de la brasileña, como bien
Reyes afirma en su correo literari~
parte más valiosa por significativa de
señalan Cecilia Laura Alonso y Alberto
el d~recho de los mexicanos y
este ~correo literario" hecho por una
Enrtquez Perea. Pero Monterrey no se
amencanos a ser ellos mismos, cosa
sociedad unipersonal -como lo es hoy
resentirá en ningún momento de ese
que hoy nos parecería evidente
la editorial barcelonesa Acantiladotono de cultura diplomática O política,
pero ese parecer acaso resulte
pues a través de esos "cerros" -tácito
que suele ser la nota corriente de los
demasiado confiado, pues, cambiando
homenaje a Monterrey- se puede
escritores oficiales. El correo literario
los actores, la literatura mexicana
percibir la vasta red de redes que es
de Reyes será todo menos oficial
parecería condenada a moverse en
cortesano o curialesco.
'
uno de los atractivos más convincentes
círculos viciosos a golpe de charro
del proyecto personal y literario de
Dela misma manera en que Alfonso
Yde pintoresquismo. Un ejemplo de Alfonso Reyes.
Reyes es un milagro de la cultura
esa posición defendida por Alfonso
mexicana -para tomar prestada
Reyes es la sección Guardias de la pluma,
Adolfo Castañón
1

l

.

94 •armas y letras
armas y letras.

95

�1TOM WAITS EM LAS ROCAS:
Ias décadas ambiciosas de un operario
dewhiskey desbocado

TITULO: Tom Waits. Convasacion'5,
entrevistas y opiniones
ÁUTORES: Varios
EDITORIÁL: Mac Montandon
ÁÑO: 2008

om Waits, el poeta de
Sebastópol, el poeta del
crack of dawn, por fin ha
dejado de ser huérfano de bibliografía
en español. lnnocent when you dream es
el título original del libro editado
por Global Rhythm como Tom
Waits. Conversaciones, entrevistas y
opiniones (2008). Como el subtitulo
lo indica, se trata de una miscelánea
textual a propósito del último poeta
maldito. Aunque lo óptimo seria una
autobiografía salida directamente de
las manos del propio W aits, o en su
defecto un relato de vida narrativo,
cronológico y exhaustivo, escrito por
algún atacado de su obra. El presente
material refleja a la perfección el
carácter fragmentario y polifacético
del cantante, pianista, jazz man
contemporizador, baladista, relator
de historias.
El trasunto se divide en tres
apartados: "Un parte meteorológico
emocionaln, "Un jinete lleno de
bourbonny"Ahora vente a casa". Cada
uno corresponde a sus periodos
discográficos para Asylum, Island y
Epitaphrespectivamente. Recopilado
por Mac Montandon, el trabajo

T

L _ _ _

96 •armas y letras

reúne testimonios de autoridades del
mundo de la cultura. David Fricke,
reputado crítico musical, arroja su
visión sobre el entramado Waits. El
venerado director de cine de cultoJim
Jarsmuch, que en sus proyectos ha
incluido aTom como actor y cantante,
presenta una entrevista. El fenómeno
del teatro experimental Robert
Wilson y Elvis Costello también
aportan comentarios. Sin olvidar
el prólogo de Frank Black, líder de
The Pixies. La lista de celebridades
incluida en el proyecto arroja pistas
sobre la dimensión de la estatura de
Waits. Equiparable a figuras de la
talla de Leonard Cohen, Bob Dylan
o Lou Reed.
Si bien Tom no es un personaje
familiar a México, aquí sigue siendo
under, México sí es cercano a Waits.
Baste mencionar sus expediciones a
Tijuana y el mariachismo de clóset
de los metales de algunas de sus
canciones como "Way clown to the
holen o "Hang on St. Christopher",
para confirmarlo. Las conversaciones,
entrevistas y opiniones vertidas en el
libro, funcionan como una guia ideal
para el neófito en la obra del nativo

una impronta rock. Sello que
serla determinante en sus nuevas
experimentaciones musicales.
La trilogía formada por Swordfishtrombones (1983), Rain dogs (1985) y
Frank's wildyears (1987), lo convirtieron
en una leyenda viviente. Habituado a
crear personajes, Waits pasa del
fugitivo de la justicia al operachi
romántico, al predicador, al jinete
negro. Se rodea de músicos de la
vanguardia newyorkina como Marc
Ribot, o de respetables veteranos
como Larry Taylor o Greg Cohen.
Tiempo después, participarían en
sus grabaciones Flea, Les Claypool
Charlie Musselwhite,John Hammond,
Keith Richards de los Rolling Stones,
David Hidalgo de Los Lobos.
El tránsito por el jazz, el blues y
el rock protopunk llevaron a W aits
a convertirse en un indiscutible del
pop original. Los ochenta y noventa
fueron décadas afortunadas. Ya nada
lo detuvo. Recogió de todo en su
trabajo: country, punk, grunge. Su
voz, antes aturdida por el abuso de
tabaco y whiskey, ahora se ha vuelto

de Pomona, California, que además
se declara habitual de Los Ángeles
por elección personal. Contiene la
discografía completa y algunas de
las reflexiones más mordaces del
pensamiento actual.
Entre las linduras que salen de la
boca de W aits destacan varias en la
primera parte, la que se refiere a sus
años de juventud. Hacia 1978, con
cinco discos bajo el brazo, declaró
a Creem, la prestigiosa revista del
controversial Lester Bangs: "La
gente que no puede con las drogas
se entrega a la realidadn. Durante esa
época Tom detestaba el bluegrass mal
tocado. Pero sólo una cosa detestaba
aún más, y eso era el bluegrass bien
ejecutado. Y no deja de advertir:
"Cuidado con las chicas de dieciséis
años que visten pantalones campana
y se han escapado de casa llevando
un montón de discos de Blue Oyster
Cult bajo el brazon.
Tiempos en que era telonero de
Frank Zappa. Por sus palabras nos
enteramos que dos de sus escritores
favoritos sonJ ack Kerouac y Charles
Bukowski. Su disco preferido es
Kerouac-Allen. Revela que comenzó a
escribir en paredes de baños públicos.
Lo anterior, sumado a la fascinación
por Ray Charles, definió el estilo de
sus primeros discos: un vagabundo
que apesta a cerveza frente al micro,
que ataca el piano en una atmósfera
de bar de mala muerte poblado por
fumadores empedernidos, mientras
con voz ronca canta poemasbeat sobre
huevos a medio freír y aventuras de
esperpentos venidos del frío.

1

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IC

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1

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..

U PRIMERA TRAMSFORMÁCIÓM:
DEL MOTOR v-a AL COMYERTIDOR

1

-----

3

~
!

CATALiTICO

En sus años de aprendizaje, Tom fue
recogiendo bártulos en el camino, se
casó, cambió de disquera y evolucionó
su sonido. Sus dos últimos trabajos
para Asylum, Blue Va/entine (1978)
y Heartattack and vine (1980), si bien
conservaban la aventura jazzy, el
spoken word y el blues, mostraron

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1

,;•
•

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1

G

j

l

1

1

más gutural y cavernosa, como si
llevara cien años anunciando las
propiedades de algún tónico inútil
en los poblados olvidados de Texas.
Nada ha cambiado, Tom sigue a
pie por Los Ángeles, pero amenaza
con mudarse: "Quizá acabemos en
Missouri. Quiero un lugar donde
pueda plantar rosales. Sentarme en el
porche con una escopeta y quedarme
con todas las pelotas que pierden los
niños. Enloquecer. No las lancen a
mi jardín".
Se refiere a su carrera como a
un perro: "A veces viene cuando
lo llamas. A veces se te sube en el
regazo. A veces rueda por el suelo.
A veces no hay forma de que haga
nada". Y así, montado en el éxito y
afincado en New York, se precipita
hacia el 2000.
UMA METJ.MORFOSI S IUFKIAMA
51 IUFKA HUBIERA SIDO UM
MEUOM ALCREM I MDI

La última parte del libro arranca con
la publicación de Mulevariations, que
según David Fricke es la obra maestra

de Waits, en el sello indi Epitaph. Su
antecesor, Bone machine, ganador del
Grammy, apareció en 1992, siete
años antes. Así que su regreso fue
tomado por la critica y el público
como una resurrección neón. Por fin
se ha mudado de vuelta a California,
a Santa Rosa, a 110 millas de San
Francisco, y sigue preguntándose si
"habrá night-clubs en el cielon.
Vertiginoso, recorre el nuevo
milenio. Cada nuevo álbum es
saludado por la crítica como un
acontecimiento sin precedentes.
Ven la luz Alice y Blood Money (2002).
Seguidos por Realgone (2004), y en
2006, un álbum triple con más de
cincuenta canciones, hasta ahora
el proyecto más ambicioso de Tom
W aits: Orphans: Brawlers, Bawlers &amp;
Bastards. El sonido del Waits de
Epitaph es cada vez más imbricado.
Su pasión por percutir martillos,
cubos, tubos en superficies diversas,
se vuelve más obsesiva. Filtra su voz,
como si no hubiera ya suficientes
efectos en ella. Es como un Kafka que
en lugar de aprovecharse de su fama
y dirigirse hacia el gran público, se
replegara más en su propio Proceso.
Tres décadas es demasiado tiempo
para resumirse en 375 páginas, sobre
todo para una discografía prolífica
hecha por un Tom que alternaba sus
primeras inclusiones en el show bisnes
con trabajos diversos, como cocinero,
taxista, despachador de gasolina,
sacaborrachos, lavaplatos o mesero.
Un Waits que a últimas fechas es
aficionado a los libros de medicina.
Sin embargo, el lector yel quisquilloso
iniciado se verán recompensado por el
humor inteligente e hilarante de Tom
Waits, esparcido por todo el libro
como miel de maple sobre hot cakes
rancios, que ante tanta insistencia
sobre el por qué de su profesión, sólo
alcanza a responder: "tenía que elegir
entre el mundo del espectáculo o una
carrera en la refrigeración y el aire
acondicionadon.

3

:

l

Carlos Velázquez

armas y letras.

97

l

�-I

., d C ·
La narrac1on e as, nunca esta

geogra 1a
de la infancia
TITULO• Cas, nunca
AUTOR: Daniel Sada
EDITORIAL! Anagrama
AMO: 2008

odo parecía indicar que
después de la voluminosa
Porque parece mentira la verdad
nunca se sabe y de Luces artificiales
(novela de transición del árido noreste
de México a la urbe), la narrativa de
Sada había abandonado para siempre
los pueblos coahuilenses (Ritmo Delta
y La duración de los empeños simples, sus
posteriores novelas urbanas, serian
la prueba de ello). Sin embargo, con
Casi nunca, su más reciente obra, la
escritura sadeana (realizando un
breve periplo por Oaxaca) vuelve
a sus viejas obsesiones geográficas:
los áridos pueblos, ranchos y
villorios de Coahuila. Sí en Porque
parece mentira... la geografía tiene
un carácter metafórico (México
se convierte en Mágico, Coahuila
en Capila, Saltíllo en Brinquillo,
Sacramento en Salimento, Lamadríd
en Remadrín, etc.), Casi nunca es un
retorno a la geogra.fia mexicana real.
En esta novela, cuya acción
transcurre en la segunda mitad de
los años cuarenta del siglo XX, Sada
cuenta la historia de un triángulo
amoroso: Demetrio Sordo, un
agrónomo que trabaja en un rancho

T

l

98 •armas y letras

de Oaxaca, tiene que decidirse por
una de las dos (antogónicas) mujeres
que se han cruzado en su vida:
Míreya, la prostituta que trabaja
en un burdel de Oaxaca, y Renata,
una ultraconservadora joven de
Sacramento, Coahuila. Como en Una
de dos, es la invitación a una boda la
que altera el destino amoroso de los
personajes. En ambas obras existe
asimismo la presencia de dos mujeres
enla vida de un hombre, pero si en Una
de dos son las mujeres quienes tienen
que decidir cuál quedarse con el galán
(pues éste, debido al extremo parecido
de las gemelas, no sabe que está
saliendo con las dos), en Casi nunca es al
hombre al que se le plantea tal dilema:
Demetrío Sordo tiene que decidirse
por una de las dos: Mireya o Renata.
Casi nunca está narrada con esa
voz inconfundiblemente sadeana.
Lejos está de la estructura elíptica
y barroca de Porque parece mentira...
y de la escritura con métrica de sus
primeras novelas, pero la esencia
de la escritura sadeana permanece
inalterada, es decir, el ingenio verbal,
la fusión de habla culta y popular y el
humor que la caracterizan.

impregnada de la ironia y lo grotesco,
dos elementos que le imprimen el
carácter satlrico a la novela. De ahi
que el valor de la narrativa de Sada
no se limite a su aspecto formal:
por medio de la sátira cumple una
función de crítica social. Esto no
es, por supuesto, ninguna novedad
en la narrativa sadeana. En sus
obras anteriores se ha encargado
de satirizar el cinismo politico, la
violencia, el caciquismo (en Porque
parece mentira...), el culto desmedido
a la belleza (en Luces artificiales), a
los editores interesados más en lo
económico que en la calidad literaria
(RitmoDdta),algunasobsesionesdela
vidacotidiana(Laduradóndelosempcños
simples) y, en Casi nunca, los dardos
satirícos se dirigen sobre todo al
conservadurismo moralyla hipocresía.
Como en otras de las novelas
sadeanas, en Casi nunca los personajes
son objeto de irrisión del narrador.
La descripción que se realiza de
Demetrío trasluce un desprecio hacia
el protagonista: "El sujeto era un tal
Demetrio, flaco y alto...", afirma el
narrador. Ese breve pero significativo
"tal" nos trae indefectiblemente a la
memoria el inicio de Pedro Páramo:
"Vine a Comala porque me dijeron
que acá vivía mí padre, un tal Pedro
Páramo". El pueblo donde vivió Sada
su infancia y adolescencia tampoco
se libera de la burla: "La boda se
realizaría en Sacramento, Coahuila,
un centro cultural universal superior
a, digamos, Luxemburgo". Páginas
más delante, el narrador, cuyos
juicios incorporan irónicamente
la mentalidad pueblerina, agrega:
"Una aclaración: Sacramento era
un pueblo horrendo. Un pueblo
enclavado en pleno desierto, en un
valle anchuroso: fealdad irremediable,
pero las lugareñas... Sabiduría divina
ltendiente a compensar?, lo no?
Faltaría ver si de veras todas ellas
eran angelicales... iy cachondas! Y lo
más deseable: buenas para los guisos
de diarío".

Demetrio, egocéntrico y carente
de sensibilidad, no tiene otras
aspiraciones en la vida que ser corrupto
Y adinerado para ganarse el respeto
de sus congéneres. Pero con Renata
a su lado, "aunque fuera corrupto
(a su manera)", afirma con ironia el
narrador, "serla ante la sociedad un
hombre decente por haberse casado
con una mujer decente; una ignorante,
una analfabeta, eso bien feo, pero con
maravillosos principios morales, ¿qué
tal?".
Durante el noviazgo infantil de
Demetrío y Renata, ella sólo permite
, que le bese la mano. Un buen dia, el
novio intenta cruzar esa frontera: en
el momento que le da el beso saca la
punta de la lengua y le lame el dorso
de la mano. La reacción de la hija y de
la madre, exageradamente dramática
no puede más que provocar risas ~
carcajadas en el lector (claro, siempre
Y cuando el lector no comparta la

moral de estas mujeres): la novia
en la cabeza del autor. 20 años estuvo
tras zafarse la mano y espetarle ~ madurando la historia de Porqueparece
Demetrio: "Pensé que estaba tratando
mentira... y 25 esperó para contar Casi
con un caballero. .. No quiero volver a
nunca, inspirada en una historia real,
verte", se va "corriendo en dirección 1 aunque transformada ampliamente
a su papeleria. Iba indignada, con por su imaginación.
lagrimeo imparable, como una niña ,
_En su libro de crónicas Safari
ª la que se le había aparecido el amdental, el escritor Juan Villoro
coco o alguien peor". La madre
afirma que Daniel Sada "renovó
enterada de lo sucedido, le grit~ la novela mexicana con Porque
al agrónomo llena de indignación:
parece mentira la verdad nunca se sabe".
"iLárguese, desgraciado!, iusted le
Ciertamente, Sada es uno de los
faltó el respeto a mi hija!, ilárguese y grandes narradores latinoamericanos
1
no vuelva más!".
de la actualidad, ysu obra poco a poco
Ajeno al ritmo vertiginoso de los
va ganando mayor reconocimiento
tiempos que corren, la producción internacional (en noviembre de
sade~a se impone su propio tempo.
2008 obtuvo en España el Premio
El penodo de gestación de sus obras
Herralde de Novela por Casi nunca).
su~e-ser bastante prolongado, pero
Esperemos que este prestigioso
qmzas por lo mismo pierden ese galardón contribuya a expandir el
carácter efimero de la mayoría de las
circulo de lectores de sus magistrales
publicaciones actuales. Para cuando
ficciones.
algunas de sus historias son llevadas
al papel, suelen rondar varios lustros
Joseán Salinas

1

armas y letras. 99

�TlTULOa

El mundo femenino'" la obra de Manuel Puig
A.UTOR: Israel Morales (comp.)
EDITORW.I UANL
~o:2008

MAMUELPUIC
y las condiciones de su ficción

e

Recurro nuevamente a Piglia, dice7
Puig ha sabido encontrar técnicas
narrativas en zonastradicionalmente
ajenas a la literatura: las r~\~stas
de modas, la confesión religiosa,
las necrológicas se comierten en
modos de narrar que permiten
renovar las formas de la novela. Al
mismo tiempo manejó siempre los
procedimientos más intensos del
relato (el suspenso, el escamoteo
de las identidades, las revelaciones
sorpresivas, las omisiones y las
implicancias oblicuas, el desenlace
sorpresivo y brutal) e hizo ver
que el interés narrativo n~ es
contradictorio con las técnicas
experimentales.

Señalo dos rasgos más de las obras
orno bien señala César Aira, en que la cultura de masas educa
de Puig: se trata de un no:elist~
las obras de_Manuel P_uig los sentimientos. El cine, el folletín,
que quiere a sus personaJes. Si
tienen la cualidad de abrase el radioteatro, la novela rosa, el
compararnos sus novelas con Risa en
fácilmente a sus lectores. Si se trata psicoanálisis". A esta lista hay que 1
la oscuridad de Nabokov, tendremos
de lectores especializados, pongamos 1 agregar el cancionero, con boleros y
claro lo que digo. En la novela
interesados en teoria literaria, tangos. Una canción como Tu carta
de Nabokov ocurre la siguiente
encontrarán, corno en su momento juega un papel muy importante ~n El
escena: el protagonista, un personaje
lo hizo un critico del Ncw York Times, beso de la mujer araña, dando ambiente
insensato, ahora ciego, se sabe solo en
cerca de 20 maneras diversas de y emoción, y llevando la acció~ a
1
el
jardin, pero el amante de su mujer
narrar a través del diálogo, los usos otro contexto social. La canción
está ahi, corta una ramita y con ella
de la subconversación, etcétera; si, inicia asi:
pica la oreja del ciego, qui~ cree ser
por el contrario, se trata de un lector
Querido, vuelvo otra vez a platicar agredido por un insecto. El Juego del
o lectora a la que no le interesan
[contigo, amante a costa del ciego se prolonga
la teoria y la critica literaria, sino
y el narrador de la novela hace
la noche trae un silencio que me
únicamente el gozo de leer una buena
1 comentarios divertidos. Uno sabe
[imita a hablarte,
historia, pues las novelas de Puig son
que para este autor los personajes ~cm
y pienso si tú también estarás
ideales para una lectura feliz.
[recordando, cariño, ratones de su laboratorio novelisuco.
Manuel Puig ya era treintón
En cambio, en las novelas de Puig
los sueños tristes de este amor
cuando hizo dos descubrimientos
hay
simpatia y compasión por sus
[extraño...
que lo convirtieron en uno ~e los
personajes. Dice César Aira: "Ha~ía
mejores novelistas de nuestro uempo.
un gesto inicial de amor en su traba~o,
Primero, se dio cuenta que lo que
El segundo descubrimiento que iba más lejos que todo lo demas,
él observaba desde niño sobre la
y sobrevivía a todo". Por su parte,
relación de los sexos, era materia de Puig fue que para llevar esa
para novelar; y que así como el sexo materia nueva a la novela necesitaba Clara Mengolini comenta:
y los vinculos de poder ema~ados maneras de plasmación diferentes.
Conversando con Rodriguez
del sexo tienen importancia en Esto no era nuevo, incluso casi
Monegal, Puig ha dicho que con
la construcción de las personas, era una necesidad: los novelistas
Boquitas Pintadas intentó una nue:a
también la tienen el sistema de mitos latinoamericanos anteriores a él lo
forma
de literatura popular Y sm
creado por el cine, las radionovelas Y hacianfrecuentemente; como ejemplo
perder rigor creyó posible ir hacia
dos novelas muy conocidas: La muerte
las revistas femeninas.
un
público más vasto. Luego,
Ricardo Piglia dice: "El gran terna de Artemio Cruz y Rayuela que son tan
cuando Monegal le preguntó si
de Puig es el bovarisrno. El modo novedosas en su estructuración.
._ __
100 •armas y letras

1

1

el rescatar un género bastardo de la madre, y en Cae la noche tropical
como el folletín tenía intenciones -la "despedida de Manuel Puig",
paródicas y modelos de obras como refiere BellaJ ozef-, retoma al
falsas o cursis, Puig expresó que personaje de la madre acompañada
lejos de la burla, él no condenaba ahora por una hermana· dos señoras
la cursilerla, por el contrario le ochentonas, con mucha entereza
conm0\1a y enternecia. También le para enfrentar los sucesos, aunque
recordó esa primera generación de la vida se les va constantemente de
argentinos, hijos de inmigrantes que las manos.
llegaron al pais a fines de siglo. :'J'o
Si en esas tres novelas señaladas
sabían cómo era ser argentino, no se inspiró en la casa paterna, en otras
podian encontrar en sus casas los más hablaba de si mismo, a condición
modelos de conducta adecuados, de ficcionalizar no solamente sus
los encontraban entonces, donde propias vivencias, sino también lo
podlan, a veces en el cine, en la que a él le hubiera gustado vivir en
radio, en las re\istas deportivas o un mundo imaginario.
femeninas. La influencia de estos
Novelas como El beso de la mujer
medios de comunicación fue muy ara11a y Maldición eterna aquien lea estas
importante en este contexto.
páginas fueron escritas a partir del
propio yo. No quiero decir con esto
Otro rasgo que colorea sus primeras que sean novelas autobiográficas, ni
novelas es la nostalgia. Manuel Puig novelas en clave, aunque Puig puso
en la novela y Meter Bogdanovich con mucho de él mismo en ellas. A Puigno
La última película y Paper moon pusieron le interesaba dar a conocer la vida de
de moda la nostalgia de los primeros su mamá o la de él mismo. Si consideró
años setenta.
útil echar mano de las figuras de su
Desde pequeño la madre de Puig mamá, su tia o de si mismo, no
lo llevó mucho a ver peliculas. Eran podemos confundir esas figuras
los años treinta cuando el cine sonoro con el significado de las novelas.
apenas comenzaba. Años después, Los sucesos se transforman cuando
Manuel vivió en varias ciudades de pasan a formar parte constitutiva
Europa y en Nueva York; aprendió de una novela, y según el lugar que
italiano, francés, inglés y bastante ocupan en la trama, generan todo
alemán; estudió cine y vio muchísimas tipo de implicaciones. Lo que quiero
peliculas de diferentes nacionalidades decir es que Puig sacaba anécdotas
yde todo tipo, todo el cine importante y sentimientos de él mismo, como
ysignificativo y muchas películas clase hacen frecuentemente los poetas,
Bo C. Con esto quiero decir que era un pero nosotros más tarde los leemos
gran especialista en cine y que cuando como literatura.
pensaba en personajes era fácil para
Pubis angelical es diferente a las
él formularlos dramáticamente, como otras novelas referidas. Aqui partió
se hace en el cine. De hecho, antes de la vida de una estrella de cine,
de escribir novelas escribía guiones. entonces su favorita -por encima
En su primera novela, La traición de Rita Hayworth-: me refiero a
de Rita Hayworth, cuenta el ambiente Hedy Lamarr, a quien llama al inicio
familiar que vivió en un pueblo de la novela la mujer más bella del
chico, con sus idas al cine e infinitas mundo. Pubis angelical es una especie
conversaciones de los adultos. Su vida de suma, el matrimonio de la realidad
cotidiana y la de su madre regidas tan ilusoria con las ficciones del cine,
igual por las convenciones sociales y con personajes tan ficticios como
de género, que por los mitos, historias, ciertos, como una exiliada argentina
imágenes y el gusto sacados del cine. con problemas con la triple A, ,
Boquitas pintadas es una cala al pueblo que está en un hospital mexicano,

y Elena Urrutia, una escritora y
periodista mexicana a la que Puig
quería muchísimo. La novela cuenta
la vida de tres Hedys, una Hedy del
pasado que es la Larnarr, la estrella
de cine; una Hedy del presente,
que es la argentina hospitalizada; y
una Hedy del futuro. De todas las
novelas de Puig, ésta es la única en
la que mira al futuro. En la tercera
parte que transcurre en el futuro
aparece disfrazado el señor Michael
Frank, con quien Puig escribí.ria
directamente en inglés la novela
Maldición eterna.
Quiero agregar que Puig era muy
trabajador. Desde que alcanzó el
éxito con su segunda novela dejó
las chambas que le permitían ir
tirando y se profesionalizó como
escritor, escribía todo el día, siempre.
Estaba consagrado a su obra. En las
temporadas que pasó en México entre
1975 y 1981, escribió El beso de la mujer
arana; Amordel bueno, llamada también
Yo traigo los ases, comedia con música
de José Alfredo Jiménez; Muy seriar
mío, también comedia musical; cuatro
guiones para cine, El lugar sin límites,
Recuerdos de T11uana, El otro, también
llamado La cara del villano y Urge marido.
Además preparó los siguientes
proyectos: Adiós, mi chaparrita, que
seria su tercera comedia musical,
con música de Tata Nacho; un guión
llamado Flores tristes del opio, que Puig
refería en conversaciones como La
parábola de la frígida; un guión para
Antonio Aguilar, sobre los últimos
años de José Alfredo Jiménez, un
guión para Dolores del Río; y la
adaptación a telenovela de Boquitas
Pintadas, que iba dirigir Luis Buñuel.

Agustín García-Gil

armas y letras. 101

�cronológicas y espaciales con los 1 la localidad de Tamaleton, municipio
Etnológica Francesa en México, hoy
llamados pueblos chichimecas.
de Tancanhuitz.
el
Centro de Estudios Mexicanos
Aunque en la parte de etnología se
Además de una gran variedad Y Centroamericanos (CEMCA); y
exponen datos que fueron levantados de dibujos, planos arqueológicos
durante un periodo que oscila entre y cartografía, el libro también que en sus inicios concentró sus
estudios e investigadores sobre la
treinta Ycinco Ysesenta años atrás
cuenta con un total de cincuenta misma _Huasteca, pero después se
estos mismos ya se han convertid; 1 láminas (fo~ografías en blanco y
en importantes referencias sobre negro) que ilustran a individuos exten_di_eron hacia otras regiones
la historia cultural reciente de los de diferentes grupos, objetos de su de Mexico Y hacia otros países de
Centroamérica.
pueblos de la región. En este sentido
cultura material, diferentes rituales
Viaje a la Huastcca con Guy Stresscr
la presente edición incluye u~ Yhallazgos arqueológicos.
Ptan
pone al alcance la vida y obra
magnífico film, en formato DVD que
P~ra re~ondear este homenaje 1 de un autor obligado para todo
fue realizado a color por Stre~ser- tambiénfue Imprescindible reconocer
Péan en 1953 con el título de "Fiesta el impacto de sus investigaciones en aquel i_nteresado en adentrarse por
i los annguos y nuevos caminos de la
huasteca: volador y danza colorada,.
~~xico, es por ello que la cuarta y Huasteca, siguiendo los pasos de un
el cual en si mismo es ya un registr; 1 '.11nrna parte contiene algunos de los
de gran valor documental pues en él informes de Stresser Péan sobre el hombre que trasciende las parcelas
se muestra todo el proceso ritual de cúmulo ~e resultados de su trabajo del c~n_oci~iento y que proyecta
dos de las danzas más importantes en la región. Asimismo, también se una VI~1ón mtegral de una región
de la porción potosina de la Huasteca enumeran las actividades y logros muy diversa, como finalmente es el
mundo.
Y que afortunadamente todavía se ~canzados como fundador y primer
realizan en la zona, y en particular en director de la Misión Arqueológica y
1
Jorge Arturo Castillo Hernández

Crónicas del primer
1

~~HUASTECOLOCO''

Via1c a la Huastcca con Guy Strcsscr-Ptan.
Guy Stresser Péan Guilhem Olivier (coordinador).
EDITORIAL, Fondo de Cultura Económica y Centro de Estudios
Mexicanos y Centroamericanos.
.A~OI 2008

Th'ULO:
AUTOR:

n este libro el historiador
Guilhern Olivier presenta
una selección de los
trabajos etnológicos, arqueológicos
y etnohistóricos más importantes
que ha realizado el antropólogo
francés Guy Stresser-Péan a lo largo
de 70 años sobre la región Huasteca
en México. Stresser-Péan es uno de
los principales autores sobre esta
zona del pais, quien por su larga
trayectoria, y corno señala Miguel
Léon-Portilla, es merecedor del titulo
de "primer huastecólogo".
Esta antologia muestra los
caminos intelectuales queha recorrido
Stresser-Péan en esta vasta región
heredera y recreadora de diversas
tradiciones culturales, donde han
convivido por miles o cientos de años
diferentes poblaciones amerindias
corno los huastecos, totonacos,
tepehuas, nahuas y otornis, las
cuales en la actualidad se hayan en
diferentes puntos de una amplia
geografía que va desde el norte de
los estados de Veracruz, Puebla,
Hidalgo y Querétaro, pasando por
todo el sureste de San Luis Potosi
hasta el extremo sur de Tarnaulipas;
región que debe su nombre a la asi
llamada cultura Huasteca, la cual
fue una de las grandes sociedades de
cuño mesoamericano que se asentó
en parte de ese territorio.
Estas son las coordenadas, los
grupos culturales y antecedentes
prehispánicos que desde 1937 han

E

sido del interés de Stresser-Péan,
los cuales ha estudiado con una
profunda vocación pluridisciplinar,
que también ha incluido a la
antropología física, la geografia
humana, la geologia, la botánica y
aquellas que le brinden elementos
sólidos para sus análisis y satisfagan
sus inquietudes intelectuales, corno
el estudio de las técnicas.
Después de merecidos cumplidos
hacia su persona e importante
obra expresados por el prestigiado
historiador León-Portilla y de la
introducción hecha por Olivier, éste
último nos presenta fragmentos de la
entrevista que le realizó a StresserPéan, la cual cumple gratamente
con un requisito indispensable de
toda obra antropológica y también
corno un elemento indisociable de
este espléndido homenaje a sus más
de 90 años de edad, pues se trata del
relato vivencial que implica cualquier
proyecto personal y profesional de
trabajo antropológico.
1
En esta entrevista Stresser-Péan
menciona a las personas -entre
las que se cuentan personajes
emblemáticos de la antropologia
mundial- que lo apoyaron e
influyeron en su carrera; también narra
1
•
•
sus expenencias
en campo, entre 1as
que destaca su osada participación
en la "Danza del volador" donde
se colgó de una cuerda asida a un
tronco dando vueltas de cabeza
, hasta llegar al piso; o donde narra

una anécdota francamente graciosa,
como aquella en la que después de
hacer los arreglos necesarios para
que unos indígenas en Guatemala
representaran expresamente para
él y unos colegas una danza similar,
el capitán de la misma, quien debia
subirse a danzar en la cima del tronco,
se alcoholizó la noche anterior y por
el riesgo que ello representaba la
esposa del capitán trató de evitarlo
de una forma muy "apasionada".
Sin duda esta entrevista es un gran
atino para el libro pues representa un
fascinante preámbulo ycomplemento
de los textos que lo componen.
En ella también se relatan todas
aquellas circunstancias de vida que
envuelven la obra de Stresser-Péan.
8 libro se compone de cuarenta y
cuatro textos (algunos encoautorta)
repartidos en cuatro partes. Tres
de ellas corresponden a temáticas
englobadas en etnologia, arqueologia
y etnohistoria respectivamente, en
las que se incluyen textos que fueron
publicados en diferentes revistas
o actas de coloquios y fechados
originalmente entre 1940 y 1995. Es
aqui donde se presentan textos tan
significativos como aquel considerado
ya un clásico sobre el origen de
la danza del volador y aquellos
en los que Stresser-Péan analiza
y aporta datos sólidos sobre los
límites septentrionales de la cultura
Huasteca en épocas prehispánicas y
sus diversas distancias y cercanias

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102 • armas y letras

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armas y letras .

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1

1

�-------- -

.AUTORES

-

AUTORES

DA.MIEL HERRERA (Torreón, 1978). Es autor de la novela

Con las piernas ligeramente separadas (2005). Ha publicado
en diversas revistas, entre las que destacan Moho,
Replicante y Punto de partida de la UNAM.

Alfonso Reyes (2007), además de artículos, ensayos y
cuentos en varias revistas de Latinoamérica y Europa.
JOSWSAUMA.S (Monterrey, 1977). Traductor. Estudió

(Sinaloa, 1965). Es autor de los
poemarios Defensa del viento, Barcospara armary El arte de la
pausa. Obtuvo el Premio Nacional de Poesía Clemencia
Isaura, el Premio Nacional de Poesía San Román y
el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen.
JESÚS RAMóM IIWlRA

BÁRBARA JACOBS (ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología del cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico La Jornada

(Monterrey, 1966). Artista autodidáctico
desde 1991, ha realizado exposiciones individuales y
colectivas en México y Estados Unidos.
ce LUCAS

Arquitecta y maestra
en artes con acentuación en difusión cultural por la
UANL Se ha desempeñado como periodista cultural
Retrato
desde 2001. Forma parte de la compilación
. · H
hablado. Las mejores entrevistas de Vida Univers1_tana. a
realizado curadurías independientes en diferentes
galerías e instituciones culturales.

ROC(O CÁRDEMAS PACHECO

JORCECASTILLO ( ciudad de

México, 1976). Ucencia~o
en sociología por la UANL y maestro en antropologia
social por El Colegio de San Luis, A.C. Desde 1996
ha participado como asistente y c?labora~or en
diferentes proyectos sobre migración mternac1onal y
en proyectos sobre migración indigena.

Rebolledo 2006. Ha sido compilador de las antologías
Seis poetas de la Ciudad de los Vientos (2003~ y Mu1eres qu~ le
hacen al cuento (2004). Ha publicado en diversos medios
impresos corno Replicante, Numen y Latin Pulse.

en numerosos medios periodisticos y autor de los
libros Historia argamna, Vidas de santos, Trabajos ma~uales,
Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra y Jardmes de
Kensington.

DA.MIEL CEMTEMO MA.LDOMADO

(Pachuca, 1980). Es autor del libro
Bitácora del desámino. Obtuvo el Premio de Poesía Efrén

(Cadereyta, '\uevo León,
1983) Por vocación, ha publicado poco y muy
esporádicamente; no participa en. concursos.' no
ide becas y no tiene maestros m ídolos. Tiene
;lgunas series de poemas inéditas, agrupadas
en el libro 33 simias canciones 2001 2007, y e_n la
actualidad trabaja sobre dos obras más en esa mI~ma
línea: stándard y hangares temblando. Cree en D10s.

DA.MIEL FRACOSO

en torreón. Es autor del libro de poemas Algunas
hojas. En 2005 obtuvo la beca estatal Nuevo Léon
para jóvenes creadores. Ha publicado en las revistas
Estepa del Nazas, Papeles de la Manscupia, Tierra Adentro
y Alforja.

Profesor de literatura
latinoamericana y estudios internacionales en la
Universidad Washington de Saint Louis Missouri.
Es autor de Naciones intelectuales: las fundaciones de la
modernidad literaria mexicana (1917-1959) (2009); Poesía
para nada (2005); la colección critica El arte de la ironía.
Carlos Mons1váis ante la critica (2007), entre otros títulos.
ICMA.CIO M. SÁMCHEZ PRADO

Quchitán, Oaxaca, 1967). Ha
publicado los libros de poesía Paraíso de fisuras (1992),
Mujeres de sol, mujeres de oro (2002), traducido al francés
(Femmes d'or, Femmes de soleil, 2002) Olivo negro (2005,
Premio Nezahualcóyotl 2004 ), La muerte pies ligeros
(2005), escrito en zapoteco y español, y traducido al
mazateco, chinanteco, mixteco, mixe, e inglés, con
ilustraciones de Francisco Toledo.
MATALIA TOLEDO

RODRICO FRESÁM (Buenos Arres, 1963). Es colaborador

Estudió letras españolas e_n el
Tecnológicode Monterrey. FuecoordínadordelColegiode
Letras españolas (ahora Letras mexicanas) en la Fac~tad
de Filosofía y Letras de la UANL Se ha desempenado
como crítico, académico y promotor cultural.

(Barcelona, 1974) Se
desempeña como Jefe de Comunicaciones del Grupo
Santillana en Venezuela, profesor univers1ta~10 y
colaborador frecuente de la rensta Letra Internacwnal.
Se ha dedicado al periodismo en diversas ~acetas y
medíos. En 2007 fue coautor del libro Penodtsmo a ras
del boom.

CERA.RDO DEJEIÚS MOMROY (Monterrey, 1977). Radica

la maestría en Estudios de España y Latinoamérica en
la Universidad de Bielefeld, Alemania. Fue editor
del suplemento cultural Lectofilia. Ha publicado en
revistas corno ~uimera, Revista de Literatura Mexicana
Contemporánea, Matices y Lateinamerika Nachrichten.
Reside en Berlín.

ACUSTfM CA.RCfA•CIL

RODRICO CUAJARDO

(Buenos Aires, 1942). Estudió bellas
artes, filosofía, antropología filosófica y teología. Entre
sus principales libros de ensayos se cuentan Kyrie
Eleison (1991), Kénosis (1992), La palabra inicial (1995),
Flecha en la niebla (1997) y Poéticas del vacío (2002) y Lo
naciente (2007). Solemne y mesurado (1990) y Ba10 toda la
lluvia del mundo (2008), son sus dos libros de cuentos.
HUCO MUJICA

(León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vw salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Sirnon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema \'acional de Creadores de Arte.
EDUARDO AMTOMIO PA RRA

(:\tedellín, Colombia,
1982) estudió literatura en la Universidad de los Andes.
Se ha desempeñado como investigador del Instituto
Caro y Cuervo en el campo de la filología hispánica. Ha
publicado La musa en tica: teoría y ciencia literaria de

(Torreón, Coahuila, 1978) es
autor de los libros de cuentos Cuco Sánchez Blues y La
Biblia vaquera. Fue becario del FONCA en el período
2004-2006. Obtuvo el Premio Nacional de Cuento
Magdalena ~fondragón 2005.
CARLOS VELÁZOUEZ

JAIMEVILLARREA.L (Monterrey, 1974) Critico literario,

maestro ypromotor cultural. Es maestro en ciencias del
lenguaje por la BUAP. Ha sido profesor de la Facultad
de Filosofía y Letras de la UANL y del Tecnológico
de Monterrey. Autor de ensayos, reseñas, notas y
entre\istas, en 2007 obtuvo el premio de ensayo del
concurso literario nacional Magdalena \1ondragón,
otorgado por la Uni\·ersidad Autónoma de Coahuila.

SEBASTIÁM PIMEDA BUITRAco

JOS,JUA.MZAPATAPACHECO (Torreón, 1984) Periodista
cultural. Es licenciado en letras hispánicas por la UA~'L.
Ha sido reportero de los diarios La Opinión Milenio de
Torreón y El Porvenir de Monterrey. Actualmente
trabaja en el periódico Vida Universitaria de la UANL

104 •armas y letras
armas y letras. 105

�armas y letras

No.19

La palabra
y la lengua
mayo-julio
en todo el país
www.revf stareplfcante.com

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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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Contamos contigo.
~
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Redde

~ A-. - ~

CAP~SINA

~ L

FONDO

UNIVERSITARIO

~) H~1, Benefactores
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DE NUEVO LEóN
Sccmlrlade EUCllll6n yCuhura

Visión 2012
..Educacion con ,iston,

.,s,on con fururo"

H iNDACIÓI',
UANLA.C•

�oo ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

oo MISCELÁNEA

Celebrando nuestra poesía de Ledo Ivo / La poesía de
[vo, comenta JOSÉ JAVIER VILL4RREAL, se nos ha
ido convirtiendo en un accidente de vida; como los
clásicos, no sólo nos acompaña, sino que nos ayuda

Traducir es captar el espíritu literario que hay en la página
/ CRECORY ZAHBRANO conversa con AKIRA
SUCIYAHA, traductor de Pedro Páramo al japonés,
sobre la recepción y comprensión de la literatura
latinoamericana en la Tierra del sol naciente/ 76

a ser /40

CONSEJO EDITORIAL

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Paradojas de la banalidad / CRiNOR ROJO cuestiona
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De cómo La Biblia Vaquera plantea, en lenguaje acá,
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1

A LA LETRA: Biblioteca personal 11/IV
BÁRBARAJACOBS/62

LETRAS AL MARGEN: El compositor y la bandida
EDUARDO ANTONIO PARRA/ 67

oo DE ARTES Y ESPEJISMOS

BARCELONA DE NOCHE 5 / ÓLEO SOBRE TELA / 40 X 30 CM

�POESIA

POESIA

Epitafios de agua
LUIS JORCE BOOME

l.
Vicente Huidobro duerme la eternidad frente a las costas de Chile, en un balcón
desde el que núra las olas romperse contra los riscos como un ejército de almas
derrotadas.
Su epitafio reza: Abrid esta tumba, al fonda se ve el mar.
Pero nadie ha acatado esta última voluntad, esta sed póstuma de profanación: los
visitantes temen a ese océano mortuorio que, al no encontrar acomodo en el abismo,
podría ascender por el hueco de la tumba, y sumergir la entera tierra firme para
siempre.

2.
Los fantasmas del silencio persiguieron al poeta por calles inesperadamente gemelas

La inscripción sobre su lápida no promete un océano ni la confluencia de los

de Leningrado y Nueva York. Cada Noche Buena escribe poemas que no muestra

ríos. Aquel que alce la piedra encontrará una escalera que conduce a la sumergida

a nadie, y que nunca lee, para no desesperar más de la cuenta. Después de muerto,

ciudad donde mora -como quien habita un espejo tembloroso-, desde hace años,

Joseph Brodsky decide quedarse en Venecia, bajo el tránsito de las góndolas que

el difunto.

· parecen surcar el cielo.

��ENRIQUE VILA•MATAS

Puede parecer paradójico, pero he buscado siempre mi
originalidad de escritor en la asimilación de otras voces. Las
ideas o frases adquieren otro sentido al ser glosadas, levemente
retocadas, situadas en un contexto insólito.

I ¡

:t
1

e llamo Erik Sacie, como
todo mundo".
Juan Villoro dice que
esta frase del compositor
francés resume mi noción
de personalidad: "SerSatie
es ser irrepetible, esto es,
encontrar un modo propio de disolverse hacia el
triunfal anonimato, donde lo único es propiedad de
todos".
Las palabras de Villoro me transportan por un
instante al mundo de un libro de ensayos de Juan
García Ponce, La errancia sin fin, donde este crucial
autor mexicano enuncia su concepto de la literatura
como discurso polivalente en el cual los autores
se funden y se pierden en el espacio anónimo de la
literatura. Ya en su propia obra, desde el principio,
García Ponce empleó la intertextualidad para crear
homenajes a sus autores favoritos y de esa forma
fundir su literatura con la de ellos.
De hecho, en los orígenes de todo lo que escribo
está el método que podríamos llamar de Laurence
Sterne que, cuando hablaba de cerrar la puerta de mi
estudio quería decir alejarme de aquellos autores a los que
en mi biblioteca suelo plagiar. Hay un famoso fragmento
de Sterne donde se lee una tremenda embestida
contra los autores poco originales y plagiarios y se
habla de un propósito de enmienda por parte del
propio Sterne, que dice que no va a copiar más. Lo
genial de ese fragmento con propósito de enmienda
es que a su vez está plagiado de Anatomía de la
Melancolía, de Richard Burton, concretamente del
prefacio titulado Democritus Junior to the Reader. Señala
Javier Marías en sus notas a la traducción española
de Tristram Shandy que lo que él ha llamado, quizá un
tanto temerariamente, plagios de Sterne son más bien
adaptaciones (a menudo enriquecidas) de textos

que él admiraba o por los que se sentía influido. Y
si se compara la recreación de estos textos con los
textos mismos, se comprobará que a Sterne no puede
acusársele de plagiario, sino que más bien hay que
reconocerle un inusitado talento para parafrasear.
Por otra parte, conviene también indicar que Sterne,
al menos cuando "tomaba prestado" de sus favoritos
(Cervantes, Rabelais, Montaigne y Burton) confiaba
justificadamente en que el lector culto reconocería
las fuentes: es decir, en ningún momento trataba de
ocultar la procedencia de semejantes pasajes, sino
más bien al contrario: procuraba dar las pistas.
No nos engañemos: escribimos siempre después
de otros. En mi caso, a esa operación de ideas y frases
de otros que adquieren otro sentido al ser retocadas
levemente, hay que añadir una operación paralela
y casi idéntica: la invasión en mis textos de citas
literarias totalmente inventadas, que se mezclan con
las verdaderas. ¿y por qué, dios mío, hago eso? Creo
que en el fondo, detrás de ese método, hay un intento
de modificar ligeramente el estilo, tal vez porque hace
ya tiempo que pienso que en novela todo es cuestión
de estilo.
Aunque muchos aún no se han enterado, la novela
dejó, hace ya más de un siglo, de tener la misión
que tuvo en la época de Balzac, Galdós o Flaubert.
Su papel documental, e incluso el psicológico, han
terminado. "¿y entonces que le queda a la novela?",
preguntaba Louis Ferdinand Céline. "Pues no le
queda gran cosa -decía-, le queda el estilo ( ...)
Ese estilo está hecho a partir de una cierta forma de
forzar las frases a salir ligeramente de su significado
habitual, de sacarlas de sus goznes, para decirlo de
alguna manera, y forzar así al lector a que desplace
también su sentido. iPero muy ligeramente! Porque
en todo esto, si lo haces demasiado pesado, cometes
un error, es el error, ¿no es así? Entonces eso requiere

8

grandes dosis de distancia, de sensibilidad; es muy
difícil de hacer, porque hay que dar vueltas alrededor.
¿Alrededor de qué? Alrededor de la emoción".
Algunas de mis citas inventadas han hecho extraña fortuna y larga carrera y confirman que en la literatura unos escribimos siempre después de otros.
Y así se da el caso, por ejemplo, de que se atribuye
cada día más a Marguerite Duras una frase que no
ha sido nunca de ella: "Escribir es intentar saber qué
escribiríamos si escribiéramos". Lo que realmente dijo
es algo distinto y tal vez más embrollado: "Escribir
es intentar saber qué escribiríamos si escribiésemos
-sólo lo sabemos después- antes".
Hablaba ella de si escribiésemos antes. El equívoco
se originó cuando, al ir a citar la frase por primera
vez, me cansó la idea de tener que copiarla idéntica
y, además, descubrí que me llevaba obstinadamente
a una frase nueva, mía. Así que no pude evitarlo y
decidí cambiarla. Lo que no esperaba era que aquel
cambio llegara a calar tan hondo, pues últimamente
la frase falsa se me aparece hasta en la sopa, la citan
por todas partes.
Otro caso parecido al de Duras lo he tenido con
Franz Kafka. En cierta ocasión, se me ocurrió citar
unas palabras de su Diario: "Alemania ha declarado
la guerra a Rusia. Por la tarde, fui a nadar (2 de
agosto de 1914)". La trascripción literal de lo que
dijo Kafka habría sido ésta: "Alemania ha declarado
la guerra a Rusia. Por la tarde, Escuela de Natación".
Pero la frase que tuvo fortuna fue la primera, que en
cierta forma yo comencé a sentir corno mía. Y más
cuando ante mi asombro comencé a leerla por todas
partes, e incluso se la oí decir al actor Gabino Diego
-a modo de declaración amorosa a Ariadna Gilen una comedia cinematográfica de David Trueba;
la gente en el cine se reía a mandíbula batiente, lo
que me molestó un poco porque a esas alturas yo
consideraba ya muy mía la frase y no pensaba que

fuera para reír tanto. Y, además, qué diablos: ila frase
era mía!
Sí, es verdad. Escribimos siempre después de otros
Y a mí no me causa problema recordar frecuentemente
esa evidencia. Es más, me gusta hacerlo, porque en mí
anida un declarado deseo de no ser nunca únicamente
yo mismo, sino también ser descaradamente los otros. Ya
en uno de mis primeros libros, Recuerdos inventados,
me dediqué a robar o a inventar los recuerdos de los
otros para poder tener una personalidad propia.
Al igual que Antonio T abucclú, dudo, por ejemplo,
de la existencia de Borges y pienso que el rechazo
de éste a una identidad personal ( su afán de no ser
Nadie) nunca fue tan sólo una actitud existencial
llena de ironía, sino más bien el terna central de
su obra. En su relato La forma de la espada, Borges, a
través de su personaje John Vincent Moon, sostiene
la siguiente convicción:

Lo que hace un hombre es como si todos los hombres
lo hicieran. Es por ello que no es injusto que una
desobediencia en un jardín contamine a todo el género
humano; como no es injusto que la crucifixión de un
solo judío sea suficiente para salvarlo. Posiblemente
Schopenhauer tiene razón: yo soy los otros, todo
hombre es todos los hombres, Shakespeare es de algún
modo el miserable John Vincent Moon.
Yo también soy ahora J ohn Vincent Moon y digo
que para Borges el escritor llamado Borges era un
personaje que él mismo había creado y que, si nos
sumamos a su paradoja, podemos decir que Borges,
personaje de alguienllamado como él, no existió jamás,
no existió más que en los libros. Eso lo dijo también
Tabucclú y yo, por tanto, también soy T abucclú que
un día me dio un papel en el que estaba escrita esta
frase de Borges que inmediatamente me apropié: "Yo
soy los otros, todo hombre es todos los hombres".

ASÍ COMO CODARD DECÍA OUE QUERÍA HACER PELÍCULAS DE
FICCIÓN OUE FUERAN COMO DOCUMENTALES Y DOCUMENTALES
OUE FUERAN COMO PELÍCULAS DE FICCIÓN, YO HE ESCRITO -O
PRETENDIDO ESCRIBIR- NARRACIONES AUTOBIOCRÁFICAS QUE
SON COMO ENSAVOS Y ENSAVOS OUE SON COMO NARRACIONES.
9

�Así es que, cuando escribo, sin duda soy Tabucchi,
Borges yJohn Vincent Moon y todos los hombres que
han sido todos los hombres en este mundo. Aunque,
eso sí, para no complicar ya más las cosas, me llamo
únicamente Erik Satie. Como todo el mundo, por otra
parte. O, si se prefiere, "me llamo Antonio Tabucchi
como todo el mundo".
Bien pensado, creo que mi inclusión de citas
(falsas o no) insertadas en medio de mis textos
debe mucho a la fascinación que provocaron en
mi juventud las películas de Jean Luc Godard con
toda esa parafernalia de citas insertadas en medio
de sus historias, esas citas que detenían la acción
corno si fueran aquellos carteles que insertaban los
diálogos en las películas de cine mudo. Me formé
literariamente viendo el cine de vanguardia de los
años sesenta. Y lo que vi en aquellas películas me
pareció tan asombrosamente natural que para mí el
cine siempre ha sido aquello que vi en esa época de
innovaciones estilísticas sin fin.
Yo me formé en la era de Godard. Eso es algo que
debería advertirse en la faja de mis libros a todo aquel
que comprara uno de ellos.
Así corno Godard decia que quería hacer pelí,
culas de ficción que fueran como documentales y
documentales que fueran corno películas de ficción,
yo he escrito -o pretendido escribir- narraciones
autobiográficas que son como ensayos y ensayos
que son corno narraciones. Y tanto en unas como en
otras he insertado mis citas. Decia Su san Sontag en el
prólogo del admirable -hoy bastante extraviadolibro Vudú Urbano de Edgardo Cozarinsky, un pío,
nero y gran experto en incluir citas en sus relatos:
"Su derroche de citas en forma de epígrafes me hace
pensar en aquellos films de Godard que estaban
sembrados de citas. En el sentido en que Godard,
director cinéfilo, hacía sus films a partir de y sobre
su enamoramiento con el cine, Cozarinsky ha hecho
un libro a partir de y sobre su enamoramiento con
ciertos libros".
Me formé en la era de Godard. Lo que le había visto
hace_r a éste y a otros cineastas de los sesenta lo asimilé
con tanta naturalidad que después, cuando alguien
me reprochaba, por ejemplo, la incorporación de citas
a mis novelas, me quedaba asustado de la ignorancia
del que reprochaba aquello en el fondo tan normal
para mí. A fin de cuentas, poner una cita -como
bien sabía Sterne y yo sabía ya entonces- es como

lanzar una bengala de aviso y requerir cómplices. Me
sorprendía encontrar tarugos que veían con malos
ojos lo que yo siempre había visto con mi mejor
mirada: esas lineas ajenas que uno incluye con uno u
otro, o ningun propósito, en el texto propio.
Pienso con Fernando Savater que las personas
que no comprenden el encanto de las citas suelen ser
las mismas que no entienden lo justo, equitativo y
necesario de la originalidad. Porque donde se puede
y se debe ser verdaderamente original es al citar. Por
eso algunos de los escritores más auténticamente
originales del siglo pasado, como Walter Benjamín
o Norman O. Brown, se propusieron (y el segundo
llevó en Love's Body su proyecto a cabo) libros que no
estuvieran compuestos más que de citas, es decir,
que fuesen realmente originales.
Y también creo con Savater que los maniáticos
anticitas están abocados a los destinos menos
deseables para un escritor: el casticismo y la
ocurrencia, es decir, las dos peores variantes del
tópico: "Citar es respirar literatura para no ahogarse
entre los tópicos castizos y ocurrentes que se le
vienen a uno a la pluma cuando nos empeñamos en
esa vulgaridad suprema de no deberle nada a nadie. En el
fondo, quien no cita no hace más que repetir pero sin
saberlo ni elegirlo..."
Salvando todas las insalvables distancias, ese
método que tanto he utilizado yo de ampliación de
sentidos a través de las citas tiene puntos en común
con aquel procedimiento que inventara mi admirado
Raymond Roussel y que explicó en Cómo escribí

algunos libros míos:
Desde muy joven escribía relatos breves sirviéndome
de este procedimiento. Escogía dos palabras casi
semejantes (al modo de los metagramas). Por ejemplo,

billiard (billar) y pilliard (saqueador, bandido). A
continuación, añadía palabras idénticas, pero tomadas
en sentidos diferentes, y obtenía con ello frases casi
idénticas...

Remito al lector a ese texto de Raymond
Roussel, donde su procedimiento se revela como una
máquina infinita de producción de literatura y de
caleidoscópica creación de sentidos diferentes.
Esa maquinaria de sentidos diferentes supo ya
intuirla y sugerirla Roland Barthes cuando en su libro
Sade, Fourier, Loyola nos dice que en realidad hoy no

10

existe ningún espacio lingüístico ajeno a la ideología
burguesa: nuestro lenguaje proviene de ella, vuelve a
ella, en ella queda encerrado. La única reacción posible
no es el desafío ni la destrucción sino, solamente, el
robo: fragmentar el antiguo texto de la cultura, de la
ciencia, de la literatura, y diseminar sus rasgos según
fórmulas irreconciliables, del mismo modo en que se
maquilla una mercadería robada.
En las palabras de Barthes escucho el eco de unas
de Montaigne: "Con tantas cosas que tomar prestadas,
me siento feliz si puedo robar algo, modificarlo y
disfrazarlo para un nuevo fin".
Siempre he querido levantar en mi obra una

poética de la simulación, a modo tal vez de homenaje
de los llamados simuladores de Praga (versteller, en
yiddish), aquellos hombres que en los cines de esa
ciudad fascinaban tanto a Kafka cuando, en los
primeros tiempos del cinematógrafo, actuaban de
expertos narradores o recitadores y no sólo añadían
caprichosamente texto a la película, sino que venían
a ser unos actores más del espectáculo que se veía en
la pantalla.
Siempre he querido levantar una poética de la

simulación y por otra parte siempre me he sentido
fascinado por las tramas no convencionales.
De eso creo que habla mi texto "Café Perec" nv

11

��,,

.t

ecido olvidarme del cama
rero de humor distinto y
miro hacia la iglesia de SaintSulpice. Estoy en el mismo
lugar de observación desde
el que Georges Perec, en los
años setenta, se dedicaba a
catalogar esta plaza y anotar de ella muy especialmente
"lo que generalmente no se anota, lo que se nota, lo
que no tiene importancia, lo que pasa cuando no pasa
nada, salvo tiempo, gente, autos y nubes".
Aquí escribió Tentativa de agotar un lugar parisino, un
libro que consistía en una meticulosa larga lista de
lo que había visto en la plaza a lo largo de varios días
diferentes. En su momento lo leí con infinita diversión.
Alli había anotado Perec todo lo que pasaba cuando
no pasaba nada y había excluido de su lista sólo lo
que pudiera resultar demasiado trascendente, y sobre
todo lo que ya estaba "suficientemente catalogado,
inventariado, fotografiado, contado o enumerado".
Apuro mi café y tengo un recuerdo para El salto
en paracaídas, un breve texto genial, incluido en Nací.
Cuando aún era un tierno principiante, hacia 1959, al
final de una reunión del grupo de la revista Arguments,
Perec pidió la palabra, y su intervención tuvo alguien
la ocurrencia de grabarla. Feliz ocurrencia. Perec
contó de forma tan inspirada como tartamuda una
experiencia muy personal ("la cuento porque estoy
un poco ... porque he bebido un poco"), una aventura
de su breve paso por el paracaidismo y la historia de
cómo llegó a comprender que, en la literatura y en la
vida, era absolutamente necesario lanzarse, tirarse al
vacío, "para persuadirse de que eso podría quizá tener
un sentido que incluso uno mismo ignorase".
Entre los libros de primera hc¼a que me cambiaron
la vid..feSl&amp;4'5:on siempre lbs de Perec, libros que
recuerdo haber leído fascinado, volviéndole al autor,

página a página, cada uno de los eufóricos balones que
lanzaba. Desde el primer momento, vi que Perec era
inseparable de Roussel y de Kafka, precisamente los
otros dos escritores que entonces más me interesaban,
pues me habían demostrado que en novela era posible
hacer cosas muy distintas de las que se predicaban
en mi tierra. En aquellos días, por lo que fuera, todo
a veces se producía de la forma más sencilla. Y así
Kafka, Roussel y Perec llegaron a mí con la máxima
naturalidad, casi juntos, y después lo hicieron libros
también decisivos como el ensayo novelado Maupassant
y "el otro", donde Alberto Savinío, con el pretexto de
hablar de Maupassant, acababa hablando de todo, y
para eso le bastaba con asociar cualquier idea con el
dichoso tema central, en realidad ausente. O libros
como El mito trágico del "Ángelus" de Millet, de Salvador
Dalí, cuyo atractivo método de trabajo, alejado de
todos los dogmas sobre la novela, se basaba también en
asociaciones de ideas, asociaciones que se desplegaban
en un tapiz que, al dispararse en todas los itinerarios
posibles, acababa por convertirse en inagotable.
Pasa un autobús de la línea 63, y lo anoto -como
todo- meticulosamente. Pasa luego uno de la línea 96,
que va a Montparnasse. Frío seco, cielo gris. Pasa una
mujer elegante llevando tallos en alto, un gran ramo de
flores. El 96 es el mismo autobús que Perec atrapara en
sus apuntes, y el mismo que luego me trasladará a mi
hotel aquí en París, el Littré. Un rayo de sol. Viento.
Un mehari verde. Lejano vuelo de palomas. Instantes de
vacío. Ningún coche. Después cinco. Después uno. "La
trama es una vulgaridad burguesa". Le adjudico la frase
a Nabokov. "H estilo avanza dando triunfales zancadas,
la trama camina detrás arrastrando los pies", recuerdo
que respondió John Banville en una entrevista.
Es posible que estas dos citas sean como lanzar un
balón que no van a devolvernos nunca todos aquellos
que tienen todavía el humor de situar a la trama

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decimonónica en un pedestal absoluto. La novela del
futuro verá esa trama como una simpleza que hizo furor
en cierta época y se reirá de un tópico que me machacó
durante mi primera juventud, esa idea de que la novela
-"como bien saben en el mundo anglosajón"- ha
de privilegiar siempre la trama. Hoy me alegro de
haber visto pronto que aquella idea británica sobre
la novela, como sucedía con tantas otras, no tenía
porqué considerarla una regla inamovible. Me moría
de risa el día en que le escuché a Kart Vonnegut decir
que las tramas en realidad eran sólo unas cuantas y no
era necesario darles demasiada importancia, bastaba
con incorporar -casi al azar- una cualquiera de
ellas al libro que estuviéramos escribiendo y de esta
forma disponer de más tiempo para la forja de lo que
realmente habría de importarnos: el estilo.
¿y cuáles eran esas tramas? Vonnegut se las sabia
de memoria, tenía una lista muy perecquiana: "Alguien
se mete en un lío y luego se sale de él; alguien pierde
algo y lo recupera; alguien es víctima de una injusticia
y se venga; el caso conmovedor de Cenicienta;
alguien empieza a ir cuesta abajo y así continúa; dos
se enamoran, y mucha otra gente se entromete; una
persona virtuosa es acusada falsamente de haber
pecado o de haber cometido un crimen; una persona
se enfrenta a un desafío con valentía, y tiene éxito o
fracasa; alguien inicia una investigación para conocer
la verdad de un asunto..."
¿y qué sucede cuando no ocurre nada? Que
termina uno a veces por acordarse de los orígenes de
su fascinación por las tramas no convencionales y
recuerda cuando descubrió que se podían construir
libros libres, de estructuras inéditas, con asociaciones
y cavilaciones en torno a centros ausentes... Son las
doce y doce de la mañana. Pasa un camión Printemps
Brumell. Viento. Pienso en métodos construidos con
hiperasociaciones de ideas que -como en libros

de Savinio o Dalí- no agotan nunca el tema en
estudio y observación. Sin duda, una obra maestra
absoluta de ese nuevo género fue la hipernovela La
vida instrucciones de uso, donde se daban cita todas las
tramas de Vonnegut, que de paso eran dinamitadas,
en una operación parecida a la de Flaubert cuando en
Madame Bovary acabó con el realismo a base de llevarlo
hasta su extremo máximo y ser el más realista de todos.
Pienso en los veintinueve años y once meses que se
cumplen desde que apareciera La vida instrucciones
de uso, un libro al que Italo Calvino, por variadas
razones -"el compendio de una serie de saberes
que dan forma a una imagen del mundo, el sentido
del hoy que está también hecho de acumulación del
pasado y de vértigo del vacío"- consideraba como
el último verdadero acontecimiento en la historia
de la novela: puzzle en el que el propio puzzle da al
libro el tema de la trama y el modelo formal, y donde
el proyecto estructural y la poesía más alta conviven
con asombrosa naturalidad.
De hecho, durante un largo tiempo La vida
instrucciones de uso fue para muchos, en efecto, el último
verdadero acontecimiento de la novela moderna.
Después, vendría un gran libro de Roberto Bolaño,
Los detectives salvajes, que recogía con extraordinaria
osadía y talento el guante lanzado por Perec. Día de
cielo gris, frío seco. Viento. Pasa un señor con aspecto
de secretario "provisionalmente definitivo" de alguna
sociedad secreta de inventores de aforismos. Parece
salido de una de las páginas más divertidas de Pensar
/ Clasificar. Podría llamarse perfectamente Bénabou.
Pasa otro autobús de la línea 63. Pasa el 96. Lasitud
de los ojos. Risas sofocadas. Distintos humores. Voy
anotando. Alguien mueve un visillo. Tañidos de la
campana de Saint-S..tlpice. Se acumula el pasado y al
mismo tiempo el vértigp de un vacío, IS que 11.qlbién
anoto debidamente ·

�POESl.4.

Poemas
EDUARDO MILÁM

DIFERENCIA ENTRE !A TIERRA

los campesinos americanos
-del otro lado de aquí y aquíy la Tierra mayúscula allá donde

iremos los Hombres (alemanes
junto a los que no "se jodieron" -Aznar)

-Aznar me marca en rojo, algo me dice
, 'r

sobre la no existencia de ese verbola mítica, la siempreverde
donde, a cien centimetros sobre el pasto fresco
flotamos con la cabeza coronada
éter, aura las coronas
especie de plasma, líquido amniótico
malla para respirar fuera de la podredumbre
Guerrero, Oaxaca, Chiapas
Cuzco, Cochabamba, Iowa
Valle del Danubio, alturas del jura suabo
Ister, toda la Renania

�POESfA
POESfA

EL GASTO DE VIDA NO CORRESPONDE AL INGRESO

de vida, alegría
la que puede soslayar el gasto en un ensayo de ascenso
a callar se ha dicho

HABLO DEL DÍA

desde el día
qué sería no hablar con día
con tarde azul que se hunde donde
hablo de la noche y de la tarde, juntos

no por elevador, no por escala, una gracia
por camino de mulas, paseadoras de peso a la vera
a la orilla serían gaviotas
uno se hunde en la fragilidad montañosa, detrás
uno se adentra en el mar, enfrente

ya en el habla que junta, que separa
una llanta al costado de la carretera
su vacío central que marca el círculo
subasta bajo el cielo, crías
en los nidos que se escuchan lejos
el hueco grande que dará la vuelta entera

una momentánea esperanza puesta en el trabajo que gira
en torno, en remolino de espuma
emplearse a fondo y salir
delfín de lo mismo
en el desplazarse continuo no hablar de explotar
medir palmo a palmo la tierra, lo inútil
púas para un alumbrado
púas de luz para las -de siempre- alambradas

alrededor del hombre, fijo
a la medianoche, cuando la retirada
las cadenas ajustadas a los tobillos desnudos, negros
y al alma, además del sueño, ruido

el ajetreo de la ida sólo pudo haber sido amedianoche

�CABRIEL TRUJILLO Mu.-oz

La Vanguardia, el primer periódico en ser publicado en Mexicali a partir de
1917, representa no sólo un hito en la historia de la prensa bajacaliforniana
y fronteriza, sino que es, sobre todo, una radiografía de la situación social y
cultural de Baja California y el símbolo evidente y clamoroso de la aparición de
toda una generación de intelectuales, que hicieron de la prensa y la literatura
un mismo ideal creativo.

DE MOMTERREY
A MEXICALI:

Héctor González
y su legado fronterizo
o olvidemos, en primer lugar, que
la revolución de 1910 y su caudal de
alzamientos regionales, que incluye la
rebelión anarcosindicalista propiciada
por los hermanos Flores Magón en Baja California,
desquició el eje del poder político en la entidad y
llevó a que el centro militar se desplazara del puerto
de Ensenada al poblado fronterizo de Mexicali. De la
zona costa del Pacífico, donde residió el poder durante
el porfiriato, éste pasó a la región desértica, colindante
con Atizona y Sonora, por razones estratégicas, pues
para lidiar con los grupos rebeldes fronterizos era
necesario asegurar las aduanas, los puntos de entrada,
evitando asi sorpresas mayores, como las tomas de
Mexicali y Tijuana por las tropas floresmagonistas
en 1911, que habian puesto en jaque la vida política y
económica de la península.

Para 1915, el coronel Esteban Cantú, el caudillo que
habia tomado control con el apoyo de amplios sectores
de la población, del Distrito Norte de la Baja California,
cambió la capital de Ensenada a Mexicali y con ello
transformó completamente el equilibrio de fuerza de
esta zona del pais. Al hacerlo, sin embargo, dejó en la
estacada a una serie de negocios adyacentes al poder
que se resistieron a cambiar de población. Entre estos
negocios estaba la prensa oficial que se dedicaba a la
publicación de los edictos oficiales y las proclamas del
gobierno. Lo que ocasionó un vacío informativo en la
recién nombrada capital del Distrito Norte.
Ante esta situación incómoda, el propio Cantú
apoyó a un grupo de jóvenes intelectuales de toda su
confianza, donde destacaría Héctor González, para
impulsar las reformas políticas a nivel municipal
y para darle voz a sus políticas de gobierno desde

N

21

�NECE

A, PUES, SU PROPIA PREMSA. ES DECIR: UN MEDIO

PERIODÍSTICO QUE PONDERARA LOS LOCROS DE SU COBIERMO Y
LOS DESATINOS DE LA REVOLUCIÓN ARMADA EM FORMA POR DEMÁS
COMEDIDA PERO CON FIRMEZA

..
.t

La Vanguardia, periódico semanario, en Mexicali, y con
un precio de 10 centavos oro americano.
La Vanguardia era un semanario ilustrado que
incluía páginas de anuncios a color. Héctor González,
un joven intelectual nuevoleonés traído a Baja
California por Cantú, era su director general. Como
Mexicali no contaba con imprenta en territorio
nacional, La Vanguardia se imprimía en la vecina
ciudad de Caléxico, California, y por lo mismo su
dirección era un apartado postal (el 472) en esta
población californiana. Su agente de anuncios era
William Clay Silver, un e:&gt;rperto en advertising. Los
periodistas que hacían este semanario sabían bien
que su publicación era un órgano de gobierno apenas
disfrazado. Por eso, aunque en su página frontal
aparecía una viñeta con dos revolucionarios armados
y a caballo, los lemas que se mostraban al calce de
esta página exponían desde: '"cooperar no es aplaudir.
También coopera el que censura y a veces sirve mejor
que el que aplaude", hasta "sólo un gobierno fuerte
y apoyado en la opinión puede arrostrar la verdad y
aún buscarla. Inseparable compañero de ella, no teme
la expresión de las ideas, porque indaga las mejores
y las más sanas para cimentar sobre ellas su poder
indestructible". Lo cierto es que este periódico basó su
labor en la cooperación, donde la censura al régimen
fue mínima y los aplausos se dieron al por mayor, al
ser este semanario el vehículo oficial y oficioso de los
proyectos, proclamas y salutaciones que este gobierno
ofrecía a la opinión pública de ambos lados de la línea
fronteriza.
Como había sucedido con El Progresista, el semanario
ensenadense, quince años antes, La Vanguardia fue
un periódico dividido, en generoso equilibrio, entre
anuncios y edictos por una parte y los textos literarios

Mexicali. Este grupo, proveniente del estado natal del
propio coronel Cantú, esto es, de Nuevo León, estaba
conformado por abogados y médicos que sirvieron
de punta de choque para dar a conocer el programa
político y social de un gobierno neutro en lo ideológico
y con una administración que utilizaba los recursos
de los negocios, legales e ilegales, del Distrito Norte
para aceitar una maquinaria gubernamental que puso
en pie, en forma por demás expedita y eficaz, vastos
proyectos que dieron identidad propia a las ciudades
fronterizas, a Tijuana y Mexicali principalmente.
Mientras este auge se fortalecía en las ciudades de
frontera, Ensenada iba languideciendo, con lentitud
pero inexorablemente, por su lejanía con el comercio
aduanal y de entretenimiento de los poblados antes
mencionados.
Cantú sabía que, en el mar turbulento del México
revolucionario, Baja California era una excepción afortunada, un remanso de relativa paz ante
los embates de villistas, zapatistas, carrancistas
y obregonistas que asolaban el resto del país. Era
necesario que a cada momento y con cada nuevo
gobierno entrante, el coronel-caudillo pudiera ofrecer
su versión de los hechos y, a la vez, mostrar a los
propios bajacalifornianos los riesgos y peligros que
ocurrían por el encono de las facciones revolucionarias,
en otras partes de México, para que los ciudadanos del
Distrito Norte apreciaran mejor la paz cantuísta a la
antigua: mucha administración y poca política. Mucho
orden y respeto. Necesitaba, pues, su propia prensa. Es
decir: un medio periodístico que ponderara los logros
de su gobierno y los desatinos de la revolución armada
en forma por demás comedida pero con firmeza. Dos
años después de acceder Cantú al poder, el 14 de
octubre de 1917, salió publicado el primer número de

22

del otro, en cuyo centro aparecían las noticias regionales
y los artículos de actualidad. En cuanto a los anuncios,
estos eran de dos tipos: los comerciales y los oficiales,
incluyendo edictos y proclamas gubernamentales por
motivos políticos, especialmente electorales.
Los anunciantes de La Vanguardia provenían de los
tres principales poblados del Distrito Norte de Baja
California (Tijuana, Mexicali y Ensenada), incluyendo
empresas y negocios del otro lado de la frontera.
Es obvio que esta publicación mantuvo un amplio
espectro de anuncios comerciales que abarcaban las
dos fuerzas rectoras de la economía bajacaliforniana:
el trabajo (la construcción de poblaciones en auge
agrícola e industrial) y el placer (la proliferación
de cantinas, hoteles y burdeles para atracción de
propios y extranjeros). En ambos casos había un
factor común: el relámpago verde de los dólares que
aceitaba la maquinaria del progreso de la entidad y
la mantenía unida al capital extranjero. Los anuncios
del gobierno, por su parte, iban desde un edicto
del juzgado a la primera instancia de Ensenada en
procesos de testamentaria hasta el aviso, por parte
de la municipalidad de Mexicali, sobre su división
electoral de cara a las próximas elecciones, incluyendo
la ubicación de las casillas electorales y a las seis
divisiones de tal municipio. Así, en el número del 20 de
octubre de 1917 se informaba a la ciudadanía de estos
cambios para las elecciones del dos de diciembre de
ese mismo año.
En cuanto a los textos literarios, La Vanguardia
sirvió de caja de resonancia de los gustos y lecturas
de Héctor González, que consistían en novelas
europeas y literatura por igual romántica, realista y
del modernismo en boga entonces. Se publicaban, por
ejemplo, La Mano de Guy de Maupassant, los cuentos
de Arthur Conan Doyle, Lucero del alba de Guillermo
Prieto, el poema '"Delirio" de Felipe Guerra Castro,
al igual que semblanzas de escritores nacionales y
extranjeros. La ideología librepensadora permeaba
el gusto literario haciendo que este periódico diera
bandazos entre un espíritu elitista, de torre de marfil,
y las expresiones populares en uso, junto con poemas
como '"Desde Zaragoza" de Melitón González (¿el
propio Héctor González disfrazado de pueblerino
dicharachero?):
Voy a cantar unas coplas,
y no es que yo esté contento,

23

es por ganas de hacer algo
sin que me cobren impuesto.
Casarte por el dinero
pide a Dios que no t'ocurra,
que el dinero en el querer
es el gusano en la fruta.
Te enganchan los tribunales
por muy diferente sitio:
el melitar, por la faja;
el cevil, por el bolsillo.

Ya Alfonso Rangel Guerra ha dicho en el prólogo de
Siglo y medio de cultura nuevoleonesa (segunda edición,
1993) de Héctor González (nacido en Monterrey, en
1882) que éste se ocupaba tanto de asuntos literarios
como de las manifestaciones periodísticas, a las que
consideraba '"valiosos testimonios impresos del paso
del tiempo" y documentos esenciales para deslindar e
interpretar a la cultura regional. Para don Héctor, lo
primordial era '"la literatura, la historia, el periodismo
y la oratoria. La literatura, principalmente la poesía, se
considera junto con la oratoria la suprema expresión
cultural. Por otra parte, la historia y el periodismo,
actividades desarrolladas en forma autodidáctica,
tienen también una presencia muy significada en
el proceso cultural local, lo cual se explica si se
toma en cuenta que el propio autor practicó ambas
expresiones, como también lo hicieron muchos de
sus contemporáneos, principalmente quienes ejercían
la abogacía o habían estudiado derecho". Héctor
González pertenecía, sin duda, a una generación de
jóvenes ilustres e ilustrados, la de principios del siglo
XX, que se educaron en el Monterrey de Bernardo
Reyes, pero que para la segunda década del nuevo
siglo ya se mostraban inconformes con el régimen
político anterior (el porfiriato) y con el academicismo
literario de los escritores mayores, por lo que el propio
González luchó contra los '"retóricos del siglo pasado",
que buscaban imbuir a los jóvenes '"con la idea de
que la obra literaria es susceptible de confeccionarse
por medio de reglas o recetas, que invariablemente
resultan ineficaces e insuficientes para su objeto y que,
de respetarse, motivarían el estancamiento definitivo
de toda producción". Para evitar tales estancamientos
en lo político y en lo cultural, Héctor González se vio
en la necesidad de salir de su tierra natal, donde la

�incertidumbre y violencia de la Re\'olución mexicana
en pleno lo obligaron a salir exiliado del pais en 1914.
Como relata Alfonso Rangel Guerra: al dejar México,
González se instaló en San Antonio, Texas, y estando

·allí:

1

:r
1 .

Recibió invitación del licenciadoJosé F. Guajardo (el que
siendo estudiante se opuso al general Bernardo Reyes y
se vio obligado a dejar Nuevo León) para trasladarse a la
ciudad de Mexicali, en el territorio de Baja Califorrúa. El
licenciado Guajardo desempeñaba en ese lugar el cargo
de secretario de gobierno, siendo gobernador el coronel
Esteban Cantú, originario de Linares, Nuevo León.
Héctor González se trasladó a Baja California, donde
fue juez de primera instancia. En Mexicali se mantu,·o
muy activo. Fundó La Vanguardia, primera publicación
aparecida en lengua española en el territorio de Baja
California. Este periódico lo fundó con dos sonorenses,
Francisco Bohórquez y Ambrosio l. Leievier, el propio
gobernador coronel Esteban Cantú y el doctor Roel
(quizás Ignacio), también de Nuevo León. Después
fundó El Monitor, que se imprimla en las prensas de La
Vanguardia y donde escribió los primeros editoriales.
Participó en la polltica local, siendo candidato a la
presidencia municipal de Mexicali ydespués candidato
a diputado para la XXIX Legislatura al Congreso de la
Unión. Además de estas actividades políticas, publicó
en 1918 un trabajo sobre la vida y obra del negrito poeta,
José Vasconcelos, pero lamentablemente no hemos
podido ver este libro. Además publicó en Caléxico El
Cuervo (The Raven), con traducción literal linea a línea,
más dos traducciones del poema de Edgar Allan Poe,
una de Bonalde y otra de Ricardo Gómez Rebelo, más
unas referencias al poema, de diversos autores. En las
lineas iniciales, Héctor González dedica este trabajo
"a mis antiguos amigos de Monterrey, la amada parria
chica que nunca olvido, en donde me eduqué, y en
donde empecé a soñar y a emprender~. Se refiere a Joel
Rocha, Fortunato Lozano, Jesús de la Garza, Ricardo
Arenales, Leopoldo de la Rosa, Enrique Fernández
Ledesma, Eusebio de la Cueva, Carlos Roel, y concluye:
"La mayor parte de ellos creo que conservan vivo lo
mismo que yo, al través de sus andanzas, el recuerdo
de aquellos hermosos días en que luchábamos por los
fueros de la libertad en el pensamiento y en el Arte
en los periódicos y en los cenáculos de la ciudad más
industriosa, más inquieta y más culta del norte de la
República mexicana~.

Como todo periódico que se precie de realizar una
labor de cronista de su comunidad, La Vanguardia
fue, gracias a Héctor González, un escaparate de la
sociedad fronteriza de su tiempo en temas culturales,
anuncios de comercios o avisos de gobierno. Pero
no sólo en estas lides dio a conocer la vida de los
bajacalifornianos en la segunda década del siglo XX.
Esta vida apareció reflejada en sus páginas a través de
noticias de diversa factura y origen, empezando por
los anuncios profesionales que son una vía de acceso a
deberes y saberes de los profesionistas fronterizos de
aquellaépoca yunatisbodelasnecesidadesycarencias
existentes en el Mexicali de aquellos tiempos. Entre
las principales demandas de información se hallaba la
religión y el entretenimiento. Una aparecia en cuanto
a celebración de solemnes rituales en la parroquia de
Guadalupe de Caléxico, donde "la misa fue cantada
por el coro de la parroquia que dirige el profesor José
Vázquez y durante el ofertorio las señoras Beatriz
Ramos y Esther González Murúa cantaron de
modo magistral" a la vez que hizo acto de presencia
la banda del 25¡¡ de Mexicali interpretando "El
crucifijo" de Fauré. Esto habla de una cultura musical
en ambos lados de la frontera que por igual se da en el
estamento militar que en el eclesiástico. Del lado de
la diversión, se publicaron el 20 de octubre de 1917,
noticias sobre el programa de funciones en drama y
en cine del Teatro México:
Este importante centro de reuniones de Mexicali abre
de nuevo sus puertas al público el dia 15 de diciembre,
regenteado por una nueva empresa, de la que es gerente
el Sr. Lic. Antonio Horcasitas.
Los nuevos empresarios del Teatro México tienen
el propósito de cubrir sus programas de invierno con
películas de las mejores marcas europeas y americanas
y con variedades y comedia. Ya se hacen arreglos para
traer la compañia dramática de Virginia Fábregas,
que ha hecho una temporada de mucho éxito en San
Antonio, Texas.
Los residentes mexicanos de Caléxico y Mexicali
deben fijarse en que los empresarios del Teatro México
están en condiciones de ofrecerles programas más de su
agrado que los teatros de Caléxico, donde no son nada
escrupulosos para aceptar las películas antimexicanas
que han dado en circular de un tiempo a la fecha en el
sur de los Estados Unidos. Además, el Teatro México
cobra precios más baJOS que los cines americanos.

24

Oc~~ t~ma que era tocado semanalmente por este
per~odico eran noticias locales de tipo policiaco, de
sociales, de transportes y comunicaciones, e incluso
personales. Así se mencionaba que el ingeniero Go al
G . h
nz o
anta " a estado recluido en sus habitaciones durante
1~ sen:ana pasada, atendiéndose una enfermedad
ligera ' o que el propio agente de anuncios de La
Van~ardia, el señor William Clay Silver, "está en el
hospital St. Thornas de El Centro, curándose de las
fracturas que sufrió en el accidente automovilístico
de ~ue hemos hablado anteriormente ... pero va de
meJori~ y tal vez pronto pueda dejar la cama". En
lo estnctarnente policiaco, el panorama fronterizo
que exponía La Vanguardia no era el de una sociedad
decente y bien portada, como hoy quieren hacernos
cre~r los añoradores del pasado, sino un mundo al
estilo del viejo oeste donde las riñas callejeras o en los

propios lugares de diversión y de trabajo estaban al
?rden del día, como ocurrió en Ensenada, cuando "dos
Jóvenes de esta población" se pelearon. "Fue el teatro
~~ los hec~os la cantina de John Hussong y ambos
TIJOS~s salieron con ligeras contusiones en la cara".
Al IDisrno tiempo, La Vanguardia no era un periódico
que sólo buscaba darse a conocer en el Distrito Norte
de la Baja California y en el sur de California. Héctor
González, como buen hijo de Nuevo León, lo mandaba
a su estado natal y lo ofrecía corno intercambio a otros
pe~ó~cos s~ares en el interior del pais, lo que trajo
nonc1as de affilgos y conocidos celebrando la aparición
del semanario y dando cuenta de su edición moderna
y progresista:
"La semana", simpática revista ilustrada que publica
en Monterrey, N. L., un grupo entusiasta de bizarros

�muchachos periodistas, nos saluda con estos cariñosos
renglones, que son, pueden creerlo, las palabras de
bienvenida que más nos han llegado al corazón, como
que vienen de compañeros, de antiguos compañeros
de locuras de colegial y de la inolvidable patria chica,
siempre amada, del Director de "La Vanguardia".
"LA VANGUARDIN
En uno de los d1as de la semana que termina hoy, llegó
a nuestra mesa de redacción el primer número de IA
VANGUARDIA revista hebdomadaria de arte ypolitica
que ha empezado a publicarse en Mexicali, B. C., bajo
la dirección de nuestro viejo amigo el culto escritor
neoleonés Lic. Héctor González.
La presentación de IA VANGUARDlA es excelente,
y a su material literario seleccionado cuidadosamente
aduna artículos de trascendencia politica, encaminados
en su mayoría a dar a conocer el progreso sensible de
nuestro lejano territorio y a fomentar sus fuentes de
riqueza.
Nosotros no podemos menos de agradecer muy
sinceramente el envío de IA VANGUARDIA, y desear
todo género de aciertos a su talentoso y culto director,
el Sr. Lic. González, para quien hay grandes simpatías
y hondos afectos en esta casa.

1,

:r •.

1, '

i

1 1 '

Recuérdese que Héctor González fue compañero de
aventuras estudiantiles de Nemesio García Naranjo,
otro célebre periodista nacional. Fue en 1915, cuando
llegó al Distrito Norte un joven y emprendedor abogado
que recibió aqui el cargo de juez de primera instancia
por órdenes del coronel Esteban Cantú. 8 mismo año
de 1917, cuando fundó La Vanguardia, el joven Héctor
ingresó a la política local apoyando a un paisano suyo,
el doctor Ignacio Roel, en la búsqueda de un puesto
de elección popular, creando para ello el club político
Benito Juárez que, como dice el historiador Celso
Aguirre, fue "la primera organización de carácter
político constituida en la municipalidad de Mexicali",
club que logró -con el obvio espaldarazo del coronel
Cantú- que la planilla de Roel fuera la triunfadora ese
• año y los siguientes. Para 1918, don Héctor ya no era sólo
un periodista sino que también ejercía como regidor del
ayuntamiento de Mexicali y más tarde fue nombrado
consultor del mismo ayuntamiento e intervino, con sus
conocimientos jurídicos, en el estudio que consideraba
la elevación del recién fundado puerto de San Felipe a
la categoría de Delegación.

En ese mismo año de 1918, Héctor González formó
parte, como secretario, de la comisión reguladora
de precios; en 1920 participó en otra comisión para
ampliar las vialidades de Mexicali y, además, aprobó
la creación de un escudo de la ciudad, proyecto que no
llegó a realizarse ante el colapso del régimen cantuista.
Por otro lado, toda esta mezcolanza de actividades
-jurídicas, periodísticas y políticas- dan noticia de
que el periodismo era, para aquellos que lo practicaban
en la segunda década del siglo XX, una plataforma
para brincar a otras actividades más prestigiosas o
productivas. Ser periodista era una manera más de ser
político, es decir, de ser una figura pública, respetada
0 temida, pero figura pública al fin en los círculos del
poder en la Baja California de aquellos tiempos.
Pero más que San Felipe, Ensenada ( con su
carnaval) o Tijuana (con sus diversiones), La Vanguar,
dia fue, en sus tres años de vida, un periódico de y
para los mexicalenses. La mayoría de sus noticias
eran locales aunque las noticias mundiales se colaran
de vez en cuando, como los acontecimientos bélicos
que conmovían a la opinión pública y cuyo teatro
de operaciones era Europa en plena etapa final de la
Primera Guerra Mundial. Las noticias, tremendistas
y de impacto en todos los casos, iban desde "Cómo
es el Kaiser según lo retrata su chaufeur" hasta
"Un gran combate aéreo vendría a decidir la guerra
europea", y habían sido tomados de periódicos
estadounidenses y de revistas europeas de la época.
Lo curioso aquí es que las noticias nacionales, de
asuntos políticos y gubernamentales, sólo aparecían
esporádicamente y sin explicaciones previas. Era
como si los bajacalifornianos estuvieran, con La
Vanguardia, a una dieta de noticias del resto del país
(excepto cuando éstas eran chistosas y ocurrentes) y
pudieran enterarse mejor de lo que pasaba en Berlín
que en la ciudad de México. Una sutil autocensura
noticiosa para crear una falsa tranquilidad en la
península. Como defensora del régimen cantuísta,
da a conocer una carta pública, titulada "A nuestros
detractores locales, únicos que tiene La Vanguardia",
donde se presenta, a ocho columnas, el ideario y la
clara posición política del primer periódico de la
capital del Distrito Norte. Un manifiesto esencial del
periodismo bajacaliforniano de la etapa revolucionaria
que ponía los puntos sobre las relaciones entre el
poder y la prensa local, entre lo sabido y lo publicado,
constatando así la subordinación de la prensa

26

PERO SI ALCO SE INSISTE EN QUE NOS OCUPEMOS DE PEQUEÍIECES
QUE ALBOROTEN EN LAS TERTULIAS LOCALES, ALCÚM DÍA PODREMOS
HACERLO Y, ENTONCES, QUIZÁS LO LAMENTEN ÉSOS QUE NOS ANDAN
TIRANDO MORDISCOS
LA VANCUARDIA

Hemos tenido otra satisfacción, la de todos los
que hacen una obra meritoria: la satisfacción de que
lo nieguen y muerdan los vecinos, en este caso algunos
dizque peritos en periodismo y en finanzas, personajes
de vecindad, que se mofan de que no escandalicemos,
semana por semana, con artículos amarillos, y de que
la salida de nuestro periódico no cause en Mexicali la
sensación de la llegada de una verdulera borracha.
Nuestro periódico no es de escándalo. No dice ni dirá
mentiras; verdades si puede decir unas pocas y amargas
el rato menos pensado. Nuestro periódico es para la
gente serena, que gusta de aislarse de las rudezas de la
vida diaria en el placer espiritual de la lectura; es para
el pueblo, que quiere que se le instruya y se le marquen
caminos y que alguien se preocupe de hacerle bien.
No nos hemos ocupado ni nos ocupamos de
pequeñeces de vecindad, ni de atizar la guerra civil de
México, porque creemos que eso no es patriótico.
Pero si algo se insiste en que nos ocupemos de
pequeñeces que alboroten en las tertulias locales, algún
d1a podremos hacerlo y, entonces, quizás lo lamenten
ésos que nos andan tirando mordiscos.

como una comparsa del caudillaje cantuista y como
sosegadora de la opinión pública, a la que no había
que perturbar con pasiones políticas ni exigencias
sociales. La serenidad sobre la mordacidad. La mesura
sobre el escándalo:
Con la presente edición, lleva LA VANGUARDlA treinta
y dos semanas de vida. Durante este tiempo, hemos
dedicado todas nuestras energías al desarrollo de la idea
alta y patriótica que estampamos en nuestro programa y
que se puede condensar en estas palabras: acercamiento
de la Baja California al resto de la República Mexicana;
ampliación del conocimiento de la Baja California y de
sus recursos en México, e introducción de mexicanismo
en la Baja California.
Hasta la fecha creemos haber cumplido puntual
y honradamente con el compromiso contraído en el
primer número de nuestro semanario. Con grandes
dificultades, porque hemos tenido muchas con grande
gasto de dinero y de energía hemos sostenido una lucha
calla e invisible, d1a por d1a y momento por momento,
no para hacer un negocio, ni siquiera mediano, sino para
servir y luchar por una idea, porque nunca fundamos
este periódico para hacer dinero, sino para desarrollar
un programa.
Tenemos la conciencia de la utilidad y de la
trascendencia de nuestra labor. Y si no podemos decir
que IA VANGUARDIA nos ha dado mucho dinero,
sí podemos decir -y lo decimos con orgullo- que
en ella hemos estado cumpliendo una misión, que
desgraciadamente muchos miopes no comprenden.
Nuestro premio han sido las palabras de aliento que
nos han venido de muchas partes de la República y de
los Estados Unidos y el apoyo y las simpatías de mucha
gente que comprenden lo que significan y alcanzan
nuestros esfuerzos.

Un aspecto importante a considerar aquí es la
extrema similitud que hay entre dos de los principales
periódicos de la época de los que ahora tenemos
suficientes ejemplares para seguir su evolución.
Hablo de El Progresista (1903~1904) de Ensenada y
de La Vanguardia (1917~1920) de Mexicali. A pesar
de los quince años que los separan -y estos quince
años son los que van de la paz porfiriana al régimen
revolucionario constitucionalista bajo el mando de
Venustiano Carranza-, las diferencias entre ambos
periódicos son minimas, tal vez porque las diferencias
políticas, en Baja California, eran igualmente mínimas:
una zona al margen de la turbamulta de la Revolución,

27

�un gobierno de gentes capaces trabajando con orden,
respeto y armonía en pos de un ideal común de
prosperidad y riqueza acumulada. En La Vanguardia,
este concepto de progreso seguía en pie, pero ahora en
una forma más modesta, menos propensa a creer que
la prosperidad estaba a la vuelta de la esquina, pues
ya la propia Revolución mexicana había dejado claro
que la violencia -y no sólo el ideal reformista-podía
impulsar la modernización del país. En vez de grandes
ideales, el semanario mexicalense mencionaba hechos
concretos, trabajos específicos para poner en marcha a
la entidad con el apoyo de capitales extranjeros y mano
de obra barata local. Una fórmula que se ha mantenido
hasta la actualidad y que tuvo, en el desarrollo de las
comunicaciones y transportes del Distrito :,.;rorte, la
expresión más reconocida por una Baja California
uruda a través del servicio directo de correspondencia
y pasajeros por vía terrestre, como lo indica el artículo
"La comunicación entre \1exicali y Ensenada", del 3
de marzo de 1918:

dar a conocer su traducción de El cuervo de Allan Poe
y su ensayo "El negrito poeta", que en 1918 publicó en
forma de libro y que debe ser visto como el primer libro
de ensayo literario dado a la luz en Baja California.
Y ambos periodistas, para finalizar, les gustaba por
igual formar parte de agrupaciones artísticas como de
participar en tertulias culturales. En esta situación,
González dio la noticia de "un acontecimiento
artístico" de primer orden para un Mexicali cada día
más diverso y cultivado con "la inauguración de la
Sociedad Artística de Aficionados", mejor conocido
como SADA y donde el director de La Vanguardia
participó en calidad de miembro y espectador de obras
de teatro y conciertos musicales.
Un punto de unión más fue el propio concepto
de progreso. En el semanario ensenadense, la idea de
progreso implicaba la modernización tecnológica y la
eficacia administrativa como el porfiriato la concebía:

aún en la esfera del porfirismo científico y progresista,
donde se vivía en el limbo· como si todo México
siguiera igual, sin cambios.
Si La Vanguardia se dedicaba a aplaudir las políticas
y obras públicas del coronel Esteban Cantú en 1918, lo
mismo hacia en 1903 El Progresista, sólo que en este caso
las alabanzas iban al coronel porfirista Celso Vega,
el entonces gobernante del Distrito ~forte. Lo más
interesante, sin embargo, es que la mayor coincidencia
entre ambos periódicos es cultural, es de sensibilidad
artística. Pedro K Ulloa, el jefe de redacción de
El Progresista y Héctor González, el director de La
Vanguardia, tenían algo en común: ambos eran literatos
y ambos eran creadores en ciernes. Ulloa escribió en las
páginas de su periódico encendidos poemas de corte
modernista y cuentos a la Edgar Allan Poe, mientras
que don Héctor aprovechó los distintos espacios de
su publicación, que llegó a tener doce páginas, para

28

El servicio se hará en automóvil, los cuales saldrán de
Mex:icali los martes, jueves y sábados en las mañanas, y
de Tijuana los miércoles, ,iemes y domingos, debiendo
hacer unos y otros su recorrido en un término no mayor
de doce horas. Los automó,iles que vayan de Mexicali
a Tijuana harán conexión en el rancho de Carrizo, un
poco más allá de Tecate, con los que hacen el viaje de
Tijuana a Ensenada, y entregarán la correspondencia
que vaya para aquel puerto de la Bap California. A su
,·ez los que vayan de Ensenada a Tijuana se encontrarán
en el mismo rancho con los que vengan de Tijuana y
Mex:icali para entregar la correspondencia que venga de
Ensenada. De este modo se tendrá un serYicio rápido de
correspondencia entre las principales poblaciones del
Distrito, pues el correo puede entregar en la población de
su destino el mismo día que sale de la de su procedencia.
Es por demas extenderse en explicaciones acerca de las
grandes ventajas que acarreará el establecimiento de
este servicio, tanto por su rapidez, pues se harán doce
horas en vez de tres ó cuatro días que se hact:n en la
actualidad, y se hará también por territorio nacional,
mientras que en la actualidad se hace por intermedio
del correo americano.

Pero toda fiesta tiene su fin y La Vanguardia, a pesar de
sus manifiestos de independencia respecto al poder,
tuvo como propósito no ser un negocio sino "sen:ír

29

y luchar por una idea", desarrollando el programa
cantuísta mientras éste pudo mantenerse en el
poder. Por eso cuando el coronel Cantú no se sumó
a la revolución de los sonorenses contra Carranza, su
estancia en el gobierno de la Baja California tenía los
días contados. Ylo mismo sucedió con La Vanguardia por
su fidelidad al rey destronado y por su defensa, hasta el
último cartucho~editorial, de su amigo y paisano.
Es necesario considerar aquí que para 1920 la
buena suerte del coronel Esteban Cantú llegaba a
su fin. Con la caída del régimen carrancista (que
Cantú apoyó a pesar de las desconfianzas que éste
le prodigaba) y con el asesinato en Tlaxcaltongo del
propio Carranza, el cacique del Distrito Norte sintió
que el grupo sonorense (Obregón, Calles, Rodríguez,
Hill, etc ) había tomado el poder como lo hiciera,
en 1913, Victoriano Huerta: a sangre y fuego y sin
merecimientos personales. Esta vez, los nuevos dueños
de México, la facción sonorense que se apoderaba de
la Revolución mexicana y la encaminaba a una nueva
etapa (la de los ajustes de cuentas en vez de grandes
batallas), sabía que no podían permitirse el lujo de
contar con un flanco descubierto como lo era Baja
California, y exigieron la retirada del coronel Cantú de
la arena pública. Ala vez, los periodistas ensenadenses,
al ver el cambio de banderas, se pasaron al bando
obregonista y renovaron sus ataques, desde San Diego,
California, contra el cacique en desgracia.
Cantú, al principio, pareció acceder a las peticiones
de los sonorenses, pero terminó por darle un palmo en
las narices al gobierno de transición. La Vanguardia le
sirvió para dar a conocer su ideario. El doctor Ignacio
Roel y Héctor González, sus principales redactores,
participaron activamente en la defensa periodística
y jurídica del régimen de Cantú. En un exordio
enviado, en forma de telegrama, por el ayuntamiento
de Mexicali, en cuya redacción intervino González, se
le pedía al general Álvaro Obregón que se mantuviera
a Cantú "con el cargo que actualmente desempeña
de gobernador de este Distrito Norte, teniendo en
cuenta que un cambio en el gobierno de este Distrito
Norte no es necesario puesto que su actual mandatario
ha proporcionado a todos sus habitantes amplias
garantías a sus vidas e intereses dentro de la ley y ha
desarrollado de una manera asombrosa en esta región
del país ideas todas de acuerdo con el patriótico
programa que se propone desarrollar nuestro gobierno
provisional".

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.1

Fue la respuesta a una necesidad o a muchas necesidades,
y nada tuvo, por lo mismo, de extraordinario. Surgió
dentro de las dimensiones exactas, políticas, económicas
y sociales de una comunidad cercana al millar de
habitantes y que deseaba, ante la enorme influencia
del idioma inglés, contar con órganos periodísticos en
español.
8 periodismo mexicalense, y creemos que el de toda
la entidad, nació adecuado no solamente a un ritmo sino
también a un estilo de vida un tanto diferente al contexto
de la generalidad de la provincia mexicana, que en
algunos lugares lo fue y lo sigue siendo substancialmente
pacífico, sedentario y devoto... mientras que en estas
tierras la existencia del hombre surgió entre retos y
sorpresas, entre nostalgias y empeños... Por una parte,
la distancia al macizo de la patria y el olvido en que
se le tenía por las autoridades del centro y así como
los elementos naturales que resultaban extremosos
y agresivos y en no pocas veces mortales, tendría que
influir indudablemente en la palabra y la acción, y
consecuentemente en el trazo y planteamiento y el
concepto final de los primeros periódicos, como en los
que se están haciendo hoy y los que se harán en el futuro
en este nuestro ambiente periodístico: con el atributo
de claridad y franqueza: "a la moda del norte".

Al ver los sonorenses que Cantú se resistía a
abandonar el poder mandaron una expedición puní~
tiva en su contra, comandada por el general Abelardo
L. Rodríguez, que provocó sentimientos exaltados
entre los residentes fronterizos que terrúan lo peor. Al
aproximarse las fuerzas e11.rpedicionarias del gobierno
federal, Cantú decidió no luchar y se pasó a los Estados
Unidos, el 18 de agosto de 1920. Unas semanas más
tarde, el 20 de septiembre, La Vanguardia dejó de
publicarse. Con su desaparición se cerró una etapa de
la prensa bajacaliforniana: la del lustro cantuísta.
En su famosa Historia del periodismo y la imprenta en
el territorio norte de la Baja California (1943), Armando
Ives Lelevier, su autor, señala que "el primer periódico
serio, con arraigo y una amplia ejecutoria en el campo
del periodismo mexicalense fue La Vanguardia" y
Alfonso Rangel afirma que "fue la primera publicación
aparecida en lengua española" en Mexicali. Pero no fue
la única aventura periodística de Héctor González.
Junto con Ricardo Covarrubias fundó, el 17 de enero
de 1920, el periódico El Monitor, que iba a ser un órgano
independiente, sumamente molesto, de los gobiernos
civiles que se sucedieron entre 1920 y 1923, así como
un periódico de oposición al gobierno del sonorense
Abelardo L. Rodríguez.
Pero Héctor González ya no vería eso. Tras la
caída del régimen cantuísta y la falta de incentivos
políticos en la entidad, no le quedó otra que regresar
a casa, a su ciudad natal. A fines de 1920 estaba, de
nuevo, en Monterrey, y pronto, con el apoyo de sus
numerosas amistades reinició su labor periodística y
literaria. Fue editorialista de El Porvenir en los años
veinte y fundador, en 1937, de la revista Mundo Nuevo.
Continuó practicando el ensayo histórico y la crítica
literaria. Entre sus obras más conocidas, posteriores
a su periodo bajacaliforniano, están su Curso breve de
literatura (1927), Historia general de la literatura. Apuntes
(1931) y Siglo y medio de cultura nuevoleonesa (1946). A
su labor como maestro emérito, debe añadírsele su
nombramiento, en 1933, como primer rector de la
Universidad de Nuevo León. Más tarde llegó a ser
.miembro del Ateneo Nacional y del Pen Club.
Tal vez quien mejor comprendió el legado de Héctor
González al periodismo en general y al desarrollo de
la prensa bajacaliforniana en particular fue Pedro F.
Pérez y Ramírez (Peritus), otro historiador del cuarto
poder, quien en su libro Hombres, hechos y cosas (1991)
expuso que el periodismo en Mexicali:

Esa "moda del norte" que nos legara La Vanguardia, el
primer periódico en ofrecemos una visión íntima de
un mito fundacional: el de la ciudad capital de Baja
California, el del Mexicali pionero y cumplidor. O
como la cantara, en el número del 12 de mayo de 1918,
Lorenzo Rosado, poeta que disfrutara a Mexicali, un
cinco de mayo, y bajo el sol que todos conocemos,
por lo que tituló a su poema "iHomenaje al sol de
Mayo!":
los clarines resonantes,
los clarines
que en el tul de la mañana
llueven rosas tremulantes
de los épicos jardines;
y la diana
que desgrana
su collar de gemas líricas al batir del tambor;
y el desgaire
con que al golpe audaz del aíre
desenvuélvase el prodigio de una seda tricolor,
cómo evocan glorias idas, las lejanas epopeyas

30

(LEER LA VAMCUARDIA) ES EVOCAR '"COSAS CR.AMDES" DE LA
FUMDACIÓM DE MEXICALI Y DE LAS ""CLORIAS IDAS" DE LA ETAPA
CAMTUÍSTA.

de un entonces
que en la historia pulió bronces
y encendió en el patrio cielo el joyel de sus estrellas,
y los himnos en que el viento
transportar quiere el acento
de una raza que pasó, que pasó envuelta en las clámides
del romance, de una raza de esforzados cuya proeza
memoraran las pirámides;
y este ardiente sol de mayo, sol fulgente
que irradió gloria en la frente
del broncíneo batallón;

y suspenso como una hostia sobre el ara de los Andes,
con tus claras radiaciones no extinguidas
icómo evocas cosas grandes
y revives glorías idas!

Y lo mismo podría decirse de La Vanguardia. Leerla
es evocar "cosas grandes" de la fundación de
Mexicali y de las "glorias idas" de la etapa cantuísta.
Radiaciones periodísticas todavia no extinguidas,
huellas perdurables de un poeta, periodista, ensayista
y promotor cultural de la talla de Héctor González,
quien muriera de un ataque al corazón en su ciudad
natal en 1948 y del que el poeta español Pedro Garfias
dijera frente a su tumba:

y esta brisa que en la pugna de dos huestes no vencidas
sopló ardor en las arterias de los músculos de león,
como evocan glorias idas,
como evocan cosas grandes, Salamína, Maratón!

Hombre jovial, de liberada sangre;
dejaste hogar, esposa, hijos y nietos;
hiciste surco en donde la semilla
florece al sol y al viento
y te fuiste a donde -Dios de todosla voz crece sin ecos ~

Evocada en estos días, días blancos, diamantinos,
en que, Patria, blancas piedras señalaron tus carrúnos,
cuán hermosa desde un fondo de tristezas te levantas
o reprimes el gemido y la noble sien ceñida
de laureles soberanos,
con la voz de dos océanos,
patria, cantas!...
Cuán hermosa te levantas desde un fondo de tristezas
evocada por un rayo milagroso de este sol;
evocada por un rayo
de este alegre sol de mayo.

Bibliografía
González, Héctor (1993; !ªedición, 1946). Sigloy malio dtcultura nucvolamesa.
Monterrey: Biblioteca de Nuevo León.
La Vanguardia, números 6, 8, 9, 10, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 31, 32, 33, 34
}' 35.
Lelevier, Armando L (1943). Historia del pmodí.lmoy la impraita en el tmitorio
norte de la Baja California. Edición de autor.
Peritus (pseudónimo de Pedro F. Pérez y Ranúrez) (1991). Hombres, hechos
y cosas. El periodismo 01 Mexicali (1915,1959). Edición de autor.
Trujillo Muñoz, Gabriel {1997). Literatura bajacaliforniana siglo XX. Editorial

Hacia atrás, sobre la frente de la hirsuta cumbre van
agolpándose las plúmbeas torvas nubes y un siniestro
gritar de águilas estride bajo un soplo de huracán.
Mas tú, Sol, tú resplandeces trasponiendo las

Larva.
La canción del progreso. Vida y milagros del periodismo bajacalifonnianos (2000).
IMAC.

[tormentas

31

�CUADALUPE FLORES LIERA

CUENTO

GRIEGO
MPORÁMEO
a Ilustración no fue una época
especialmente significativa
para la narrativa neohelénica,
sobre todo para el desarrollo del
cuento. Se trata de un tiempo marcado por
el despertar nacional-Grecia consiguió
liberarse del yugo turco en 1821-, así que
hasta esos momentos no había especial
cabida para la imaginación; traducciones,
gramáticas, investigación, poesía de
tipo más bien didáctico, historia, etc.,
ocuparon el quehacer intelectual.
produjera textos muchas veces ajenos a la realidad
nacional.
Se considera a Dimitiros Vikelas (1835, 1908)
como el iniciador del cuento griego moderno, primer
escritor que abandona los temas ajenos a la realidad
griega, para centrarse sobre todo en hechos de la vida
tradicional y campirana. El otro gran iniciador es
Georgos Vizyinós (1849,1896), autor de textos muy
largos donde predominan lo maravilloso y lo insólito,
y donde la infancia, despojada de mitos, encuentra en
la imaginación su refugio entrañable. Ambos autores
inauguran de hecho las dos corrientes predominantes
de la narrativa corta. Desde entonces, prácticamente

En una selección de Bocaccio hecha en 1797 por
Spyridon Vlantís apareció por primera vez el término
ót~y11µa (diígima), que significa relato, narración o
cuento, en vez del hasta entonces acostumbrado de
historia. Con el romanticismo empezó a desarrollarse
el texto breve en Grecia, al mismo tiempo, la aparición
de periódicos y revistas contribuyó fuertemente a su
desarrollo, ya que posibilitaba el inmediato contacto
con un público amplio, de manera que las plumas
más prestigiadas se volcaron en el género corto.
Durante la segunda mitad del siglo XIX empieza a
madurar como género literario, aunque la imitación
de los modelos extranjeros, sobre todo Walter Scott,

32

renuencia a solventar los gastos de una traducción.
No son pocos los obstáculos que privan a los lectores
de una riquísima producción a la que prestan su
pluma autores noveles tanto como creadores en
plena madurez literaria e intelectual. Algunos
nombres ineludibles son, además de los mencionados:
Georgios Drosinis, Grigorios Xenópoulos, Emmanouil
Roídis, Dimosthenis Voutyrás, Galáteia Kazantzaki,
Elli Alexíou, ~faro Douka, Didó Sotiríou, Perros
Haris, Stratís Tsirkas, Spyros Plaskovitis, Vasilis
Vasilikós, Nikos Kásdaglis, Menis Koumandareas,
Petras Tatsópoulos, Anguela Kastrinaki, Christos
Homenidis, entre muchos otros e-...,

no hay autores que no hayan intentado incursionar
en este género.
El cuento griego actual tiene notables
representantes, todos ellos intentan tomarle el pulso
a su época, estimular la producción y el diálogo
y llegar al lector de manera instantánea y a veces
impactante, haciendo notable acto de presencia en
la producción literaria mundial. Algunos son muy
conocidos, como Andonis Samarakis, Rea Galanaki o
Kostas Takhtsís, la mayoría, sin embargo, difícilmente
encuentran camino abierto al lector; muchos editores
dudan, en ocasiones prejuiciados por la idea de que se
trata de una literatura exótica, otras simplemente la

33

�ZVRAMMA ZATELI
TRADUCCIÓN DEL CRIECO DE CUADALUPE

La aguja viajera es una
aguja verdadera que
viajaba por el cuerpo de
Alcmena. Alcmena es
una mujer que desde los
veintiséis años esperaba
morirse en su puerta,
porque un doctor del siglo
pasado le había dicho que
padecía del corazón y
que un corazón enfermo
-nunca entendió de qué
exactamente, el doctor
era vago y ampuloso; la
duda se aclaró solamente
el día de su muerte y no es
seguro que para entonces
ella tuviera necesidad de
saberlo-, un corazón
así puede detenerse, le
había dicho, en cualquier
momento, ahí donde está
uno sentado a su puerta,
por ejemplo, mirando
jugar a los niños.

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seguro era que hasta le resultaba dificil arreglárselas
con tantas cosas al mismo tiempo: sostener la lámpara
teniendo cuidado de que no se apagara, sujetar el
\'estido de Alcrnena mientras corría en pos de ella,
tener continuamente preparada una canción diferente
apenas terminara la anterior y, finalmente, mantener
la boca cerrada durante el transcurso del día. Sólo que
Alcmena la recompensaba muy bien por estas cosas.
(Cuando la chica creció decía que los dientes se le
habían echado a perder tan pronto por la cantidad
de dulces y de golosinas que en aquella época le daba
Alcmena.)
Tiempo antes de saber lo de su corazón se había
casado con un vendedor de telas y habían estado seis
años enteros sin tener hijos. Su esposo no presionaba
la situación, ni le hacía ningún comentario, sólo que
se esforzara por no sentir tristeza. Había pensado en
pedirle que adoptaran uno, pero se lo comentó primero
a una amiga suya, ésta a otra, ésta a otra, hasta que
una nochecita vio entrar en su casa -con un aire tal
que se diría que cargaba debajo del sobaco toda la
sabiduría del mundo- a Avrarnia, una jacarandosa
vieja ojiazul, viuda desde hacía más de veinte años y
sin hijos, sin perros, que la arrastró hasta un rincón y
sin preámbulos le aconsejó que no se hiciera de un niño
ajeno, puesto que sabía muy bien de lo que hablaba.
-Pero si tú no tienes experiencia al respecto-,
le replicó Alcrnena. -¿Cómo es que me aconsejas no
hacerlo si tú jamás adoptaste a un niño ajeno corno
tuyo?
-iSin embargo, torné el modelo de los demás!-,
le contestó A\Tamía categóricamente.
Alcmena no comprendía:
-¿Qué modelo de los demás?
-Modelo... ¿Cómo es que se dice? ... iejemplo!
Ejemplos amargos. La gente es mala: se alimenta de
su pan mientras mira los males ajenos. Un día le van a
decir al niño, como me ves y te estoy viendo, que tú no
eres su madre, que lo trajiste de otra parte, y entonces
empiezan las historias. Mejor quédate sin hijo. No eres
ni la primera, ni la última.
Alcmena ni se dejó convencer, ni se libró de las
palabras de Avramía.
Fue más o menos por entonces que surgió lo
del corazón; unos piquetes, disnea, dolores corno
pinchazos que se le pasaban pero que volvían, y al
cabo el diagnóstico del viejo médico (quien hacía gala
de su principio de llamarlo a todo por su nombre); en

entía que dejar de salir a la puerta no
quería decir, por supuesto, que no
pudiera morirse en cualquier otro lado
-el doctor había puesto a la puerta como
ejemplo. Así es que continuó asomándose
a ella, de vez en vez, por las tardes y, previamente a
cada ocasión, envolvía con mirada tierna y afligida toda
la casa, las paredes, los techos, las almas que vivían o
pasaban por ahí, como si se estuviera despidiendo de
todo. Esto sin quererlo y sin confesarlo -igual que lo
otro: de repente le dio miedo la oscuridad La oscuridad
que sólo muchos años antes la había asustado también,
pero que entretanto había olvidado.
También sucedió una tarde que se asomó a la
puerta y, en vez de a los niños que jugaban, vio a un
desconocido; un hombre extraño de labios rojos, que
al encontrarse con ella se quitó el sombrero, hizo una
inclinación y se volvió, después se inclinó sobre su
caballo como si quisiera hablarle de Alcmena, decirle al
animal: Ese/la. Esa fuela sensación que le transmitieron
sus movimientos, y un sentimiento -que la hizo
estremecerse- de que él y su caballo habían venido
a llevársela. Al momento siguiente, el desconocido se
volvió de nuevo en dirección a ella, sonrió (iqué boca
tan roja era esa!) y, montando el caballo, sin dejar de
mirarla en absoluto, se volvió a quitar el sombrero y
le dijo algo. A Alcmena le pareció que le había dicho:
Ven por la noche con el vientecillo. Yse marchó.
Por la noche -¿cómo sabia que iba a soplar
vientecillo?, hasta la tarde el dia había sido cálido, con
sol- Alcmena pidió con un pretexto cualquiera a una
muchachita que vivía al lado que viniera a ayudarla a
preparar las camas para dormir. Vivía con su esposo,
su suegro y tres cuñados y hasta el momento había sido
un trabajo -preparar cinco camas cada noche- que
había hecho siempre sola, en el piso superior de
la casa, en los cuartos limpios y fríos, y todavía no
se había aburrido, ni se enfadaba. Esa noche había
recurrido a un montón de argumentos y balbuceos,
corno el de pedirle a la muchacha no simplemente
que la acompañara, sino que la sujetara con fuerza
del vestido con una mano, que con la otra sujetara la
lámpara -ya no le infundia confianza que la apoyara
sobre la mesa o la colgara de un clavo en la pared-, iy
todavía más, corno un favor muy especial, que cantara,
que no dejara de cantar!. .. De esa noche en adelante
esto ocurriría con frecuencia. La chica encontraba
esta actitud de Alcrnena bastante exagerada y lo más
36

LAACUJA, UNA VEZ QUE HUBO ASOMADO POR UN PORO DE LA PIEL
#

,

SE ABRIA PASO AL AIRE CON LA PARSIMONIOSA VELOCIDAD CON
QUE SE ABRE UNA ROSA DESPUÉS DE HABER HECHO ECLOSIÓN EL
CAPULLO

otras palabras, de la época en que le tu,·o miedo a la
oscuridad. Quién sabe qué se le desató por dentro,
quién sabe qué rumbo secreto y extraño tomaron las
cosas, a lo mejor fue la muerte en la que pensaba más
que en algún embrión que se le formara en el vientre
el caso es que Alcmena concibió un hijo ahi dond~
no se lo esperaba... y no dejó de concebirlos en los
siguientes ocho años.
Tuvo cinco, todos vivos, sanísimos. Y mientras
crecían y los contemplaba, se acordaba de la muerte,
sin embargo no sin cierta sorpresa, conmoción y
curiosidad, porque aquélla parecía haberla olvidado...
No que no se muriera. Puesto que se murió a los
cincuenta y seis años, en su cama, de un ataque de
apendicitis, básicamente debido al trágico error de una
vecina que, al no adivinar correctamente la causa del
dolor, recubrió el estómago de Alcmena con compresas
calientes y tejas ardiendo -exactamente lo que no se
debía hacer para el caso.
Nuestra historia comienza -y termina- este día,
o más bien al día siguiente, luego de realizar un viaje
ineludible en el tiempo.
Cuando la tenían muerta sobre el suelo, adornada
con flores que perfumaban, y la habían velado ya,
conforme a las costumbres, y habían contado chistes
encima de ella y habían llorado y reído (es bien sabido
el refrán de que no existe boda donde no se llore ni
velorio en el que no se ría), la mirada de uno de los ~jos
de Alcmena captó algo muy extraño: por la mejilla de
la muerta asomaba una aguja ... Se acercó -sin decirle
nada todavía a nadie-, se sentó en una silla y, con
tacto, se inclinó sobre su rostro, supuestamente para
atarse mejor los cordones de los zapatos, y obser\'ó
bien claramente, a corta distancia -tanta que le
produjo dolor y ardor en los ojos, como si a causa de la

37

tensión se le hubieran reventado algunos vasos-, este
inconcebible y extraordinariamente raro suceso.
La aguja, una vez que hubo asomado por un poro
de la piel, se abría paso al aire con la parsimoniosa
velocidad con que se abre una rosa después de haber
hecho eclosión el capullo: despacio, insensible y
firmemente, tal vez con algunos rechinidos internos,
sonidos que escapan al oído. Cu ando la aguja llegó a
un límite que no le permitía -y que tampoco podía
soportar él mismo- seguir siendo un secreto para los
demás (pues, por otra parte, no estaba seguro de que
alguien más no lo hubiera visto y se quedara como él
callado), levantó sus ojos asustados y, considerando
perfectamente inútiles las palabras, les señaló con el
dedo la mejilla de la difunta.
Alcmena tenía seis años -el nombre se lo había
puesto un amigo amante de la antigüedad de su
padre-, cuando un día vino su hermano de doce años
para llevársela ajugar en el patio cubierto por la hierba
de una casa deshabitada (en la que decían que había
fantasmas por las noches).
-¿Ves aquella ventana?-, le preguntó mientras
le señalaba la ventana más alta.
La veía.
-Nes el vidrio?
También a éste lo veía, era la única ventana que
poseía vidrio, todas las demás permanecían como
bocas abiertas.
-Ese vidrio es mágico-, le contó mientras la
miraba a los ojos. -Si lo rompemos y venimos durante
la noche, saldrá de ahí un fantasma y veremos cómo
es. ¿Quieres?
Quería. Tenía un poco de miedo -tenía mucho
miedo-, pero quería. Puso una piedra en su mano,
tomó él una aún mayor y reunió a sus pies otras treinta.

�• l

Cómodamente suponemos que era un cuervo o
simplemente una corneja convaleciente, pero para la
Alcrnena de aquellos tiempos y para su hermano era
demasiado grande y bastante negro, bastante feroz,
bastante sorpresivo y extraordinario como para que no
poseyera cierta propiedad sombría. La de un fantasma
(para decirlo con las palabras por las cuales lo tornaron
y lo comunicaron), de un ánima. Por otro lado, esa casa
en particular, ese lugar inaccesible, estaba relacionado
con historias extrañas y sucesos nocturnos.
Regresaron amarillos como limones. A punto
estuvieron de no ver a su padre quien brindaba en el
patio con el padrino de Alcmena -más bien sí los
vieron pero intentaron rehuirlos. Los dos hombres
llamaron a los chicos para que se acercaran.
-¿Dónde andaban?
-En ninguna parte-, se apresuró a contestar el
chico.
-¿Qué es lo que tienen que están así?

-Vamos a ver quién lo rompe antes, ¿tú o yo?-,
le dijo y comenzaron a lanzar piedras contra el vidrio
mágico, ninguna de las cuales llegaba hasta alli, pero
ninguna -hasta que finalmente una lo logró.
-iYo!-, gritaron al mismo tiempo los dos y
estaban a punto de festejar su hazaña o de pelearse por
ver quién había sido el que lo había roto, si...
Si el fantasma que esperaban ver por la noche
hubiera esperado hasta entonces: se deslizó en
ese mismo instante, negrísimo, alterado, brutal;
literalmente se dejó ir por la ventana ahora abierta,
al principio con cierta inseguridad en su empuje o
como si por un momento la luz del día lo hubiera
cegado, después dio un giro desenfrenado, se oyeron
dos tronidos que dejaron sin respiración a los chicos
-la poca que les había quedado- y luego, cualquier
cosa que hubiera sido aquello terrible que vieron, esto
se elevó como un rayo por lo alto y se desvaneció en
el aire.
38

-Nada-, volvió a decir el chico.
Alcmena permanecia en silencio, no hacia sino mirar
a su hermano. Su padrino le pidió que se aproximara
todavía más. Dejó de mirar a su hermano - sintió que
esto sólo reforzaba las sospechas de los mayores- y
se aproximó sin ganas a aquél. La atrajo y la colocó en
medio de sus rodillas, la apretó, cosa que siempre le
resultaba agradable, pero no ahora. Le temblaban las
piernas. No mucho, no muy notoriamente, solamente
aquel estremecimiento minúsculo, el delgado e
incontenible tremolar que mientras dura no deja que
nada encima o dentro del cuerpo permanezca firme.
El padrino se agachó y le tomó con suavidad una de
las piernas. Alcmena se volvió bruscamente a mirar a
su hermano, pero éste habia desaparecido.
-Algo ha hecho ésta-, oyó que su padrino le
decía a su padre.
Dijo "ésta" como si lo hubiera hecho sola -esto la
molestó, aunque su tono hubiera sido amigable y su
mirada estuviera cargada de simpatía.
Pese a todo, su padre se comportó con mayor
justicia -hizo referencia a los dos:
-Dime qué fue lo que hicieron tú y tu hermano,
dónde estaban.
Y les contestó:
-iRompimos un vidrio en aquella casa, salió un
fantasma!. .. iUno de este tamaño!. ..
Y puesto que a partir de ese día Alcmena tuvo
pesadillas cuando dormía, despertaba a causa de
sus propios gritos o empapada completamente por
las lágrimas, la oscuridad la asustaba y se la pasaba
pensando que unas sombras la pisaban o que negros
fantasmas alados la agarraban entre sus uñas, ypuesto
que además, corno si no bastaran los temores del
alma, la piel se le llenó de jiotes que, conforme a las
supersticiones existentes, significaban que se había
convertido en vulnerable a los hilos y las chupadas
de las hadas, su madre ya no la dejaba salir a jugar
con su hermano, la mantenía encerrada en la casa, a
su lado, junto a una cesta grande llena de trapos, hilos
y agujas.
-De hoy en adelante vas a bordar-, le dijo. -Yo
te voy a enseñar cómo.
Le enseñó, lo hizo, así que Alcmena tenia muy
hermosos bordados que había realizado en sus años
infantiles y adolescentes.
Pero también algo inesperado, cuyo desarrollo
sorprendente, prolongado y secreto nadie podía

imaginar. Incluso ella misma tenia dificultades para
explicar cómo había sucedido exactamente, cómo
exactamente... iuna aguja se había introducido en su
cuerpo! Ycuando decimos "se introdujo" no queremos
decir que se pinchó o se hirió, sino que penetró
entera en su pequeño cuerpo virginal. El tiempo
había engalanado el suceso -ya que ahora sabemos
que se trataba de un suceso y no del producto de su
imaginación- con diferentes versiones y conjeturas,
y cada vez que hacía referencia al hecho caía luz (u
oscuridad) sobre un nuevo detalle; como cuando
hablaba del fantasma en la ventana. De esta manera,
los demás llegaron alguna vez a la conclusión de que
las manitas de oro de Alcmena hablaban de cosas
inexistentes, ricas en detalles ...
Unas veces decia que se habia colocado la aguja en
la boca, antes de ensartarle el hilo, y que se la había
tragado sin darse cuenta en el momento de tragar saliva.
Otras veces, que mientras la sostenía entre los dientes
en el momento en el que se quitaba el vestido, la aguja
se le había enredado en la ropa y que entonces se le
había enterrado en el brazo. Otras, que la aguja se había
quedado atorada en el vestido y que, cuando se lo ponía,
se le había enterrado enla cabeza. Otras, que en el pecho.
Otras, que había sido aquel fantasma el que le había
hundido la aguja en el omóplato mientras dormía.
Había sembrado la preocupación en la casa
entonces, aunque al mismo tiempo les aseguraba que
no sentía ningún dolor, ninguna molestia en parte
alguna. No sabían que hacer. ¿Uevarla al médico, a
un hospital? ¿y qué es lo que podían hacer alli? lEra
posible que le abrieran todo el cuerpo para buscar
una aguja? Finalmente, los tranquilizó su padrino, un
hombre cuya opinión tenia siempre peso -y algo de
lirismo. "La aguja tiene ojo", les dijo, "y un instinto
infalible. Una vez que haya realizado un hermoso viaje
por el cuerpo de Alcmena y haya visto todo el milagro
y el drama de la vida, terminará por salir, intacta y
relumbrante como entró. Acuérdense de esto."
Sólo cuando llegó al sitio del corazón, sólo entonces
-como pudo verse después- produjo cierto revuelo
y, probablemente, esto fue lo que vio el médico cuando
le habló de un corazón enfermo que puede dejar de
funcionar de un momento en otro. Nada nos impide
aceptar esta versión, dado que su corazón siguió
funcionando normalmente y Alcmena murió treinta
años después de otra cosa, para que concluyera en ese
punto asimismo el viaje de la aguja por su cuerpo oo

39

�JOSÉ JAVIER VILLARREAL

:'

. ..

' j

Ce e ran o
MUESTRA POESÍA DE LEDO IVO
a Fernando Ferreira de Loanda, in memoriam.
¿Qué nos dice el poeta en su asombro continuado, en esa exclamación
desplegada que es su obra? Esa obra que es el_ trazo p_reciso. de su ~da. La
.inocencia y la experiencia; la experiencia de la mocenc1a y 1~ m~c~nc1a de la
experiencia. Esas puertas de la percepción a las que urgía abnr Willíam Blake,
ese paisaje del alma que se regodea en los goces sensuales, ya que 1~ inteligencia
y el conocimiento son también instrumentos de un todo sensonal, de un ser
al que la realidad o las realidades se le desdoblan y revelan.
40

ólo hace falta la paciente y continuada
emoción de la observación, saberse
parte de un todo vivo e indomable;
ese perfil de lo moderno que arranca
del siglo XIX, pero de un siglo XIX
cifrado por el genio incorruptible del
romántico, ese ser puro e inocente -terrible en sus
consecuencias- que se sabe en el centro exacto, ya
sea del día o de la noche. Criatura que se reconoce a
merced de sus iguales, y con ellos anda y camina como
un Lázaro resucitado que no se sacia en su asombro,
en su visitación constante. El misterio, el mundo que
lo rodea y nos rodea, la lengua que no es su patria
-lo afirma en un contundente poema-, pero, sin
embargo, lo define, lo alimenta y cobija. Hay una
tradición que obedece a un cuerpo memorioso que se
remonta a una épica lusitana, a una lírica seiscientista,
a un siglo XVIII pletórico de planos y recovecos,
de florestas y jardines; están los poetas arcádicos,
después los románticos, los parnasianos y simbolistas;
también los precursores del modernismo -los san
Juan Bautistas-, los modernistas -propiamente
dichos, los "heroicos"- y los posmodernistas, los
de la década del 30. Es clara la presencia de Manuel
Bandeira en esa sencilla complejidad, en ese discurso
cotidiano que revela lo otro, lo que no se ve y apenas se
sugiere; Murilo Mendes con su erotismo celebratorio,
casi religioso, y su visión naif del mundo, cercana al
Aduanero Rousseau, que nos cautiva por su fuerte
poder de seducción y comunión; el humor contundente
y la inteligencia precisa que en su combinación lo
aproxima al poema~minuto de Oswald de Andrade,
pero también el poema~río que fluye pesado y denso,
sentencioso, brillante en sus hallazgos, meticuloso en
su logos, que lo acerca a lo emprendido y conseguido
por Mário de Andrade. Pienso en su hermoso y sabio
poema que es "La meditación del Tiete", y en ese,
también, hermoso y sabio poema que es "Finisterra",
de Ledo Ivo, quien naciera el 18 de febrero de 1924 en
Maceió, estado de Alagoas, Brasil.
Y de Ledo lvo es de quien estoy hablando. Uno
de esos poetas que pintaron su raya y enfocaron una
perspectiva critica y contestataria con respecto al
canon vanguardista del 22 y al movimiento de "poesia
de exportación" que significó el concretismo de los

años 50. No hablo de una Generación del 45, que si la
hubo, baste revisar la Antología da nova poesia brasileira
preparada por Fernando Ferreira de Loanda en 1970
y publicada por Orfeu, editora que inició como revista
donde Ledo Ivo fue parte del grupo fundacional; cabe
decir que el dibujo de la portada es de su autoría.
Sino de un espiritu de independencia que privó y
definió obras tan personales y propositivas como las
de Joao Cabral de Melo Neto, del propio Ledo Ivo,
de Mário Faustino -en su breve desarrollo- y de
Ferreira Gullar; poetas -hoy- imprescindibles y
fundamentales junto con Haroldo de Campos, que se
nos han convertido en faros, antenas, de la segunda
mitad de nuestro siglo XX que nos guian e iluminan
por las escabrosas y oscuras veredas de nuestro recién
inaugurado siglo XXI.
Ledo Ivo penenece a ese sesgo dela poesia brasileña
que resistió toda posible agrupación. Ya Manuel
Bandeira, saludando a los concretistas en 1966, decia:
"La generación del 45, pobrecita, tuvo poco tiempo
para brillar en la cresta de la ola. La verdad es que no
tenia un mensaje colectivo que comunicar: tiene sus
poetas, uno que otro gran poeta en via de realización"
(Bandeira apud. de Campos; 2004: 51). Yvaya que se
realizaron, y se realizaron con creces y se convirtieron
no en cresta de ola sino en la ola misma y en océano
dador de portentos y milagros. Una prueba, sin duda,
de esa esencia oceánica, de ese regreso a Ítaca, de
ese poner las cosas en claro, es Réquiem, de Ledo Ivo,
poema que viene a coronar esa parcela dilatada de su
hacer poético, ese canto continente donde podriamos
ubicar la Oda ecuatorial y el ya citado "Finisterra". Sin
embargo, a lo largo de su obra, hay insulas, ventanas,
de gran aliento que forman archipiélagos expresivos
que conectan entre si el corpus todo de su quehacer
lírico. Pero vuelvo al comienzo de esta historia, a los
orígenes de mi deuda con Ledo Ivo. Entonces accedo
a la dimensión, no de los libros fundacionales, sino de
los poemas fundacionales, ya que mi encuentro con
la obra del poeta, a principios de los años 80, fue en
antologías y traducciones que les debemos, primero,
a Carlos Monternayor, y, luego, a Maricela Terán. La
imaginaria ventana abierta, de 1980, y Las islas inacabadas,
de 1985. Posteriormente vino a sumarse esa incitación,
por su brevedad, que viene a ser el cuadernillo Las

41

�mundo de belleza y comunión que tantos ojos cerrados
ignoran cada noche; la presencia-ausencia de dios que,
como el espíritu sobre las aguas, flota a lo largo de
esta obra. Ese espacio físico cuya geografía humana se
levanta en cada verso, en cada estrofa, en los silencios
rrúsmos que cargan de emotividad lo cantado y, por lo
rrúsmo, celebrado.
No hay límites, no hay terreno vedado, tampoco
hay fórmulas; hay formas, maneras que se entregan a la
emoción: pareados, tercetos, sonetos, odas desbocadas,
elegías que nos arrebatan y jalan violentamente,
poemas en ese aparente verso libre que se debe a la
frase melódica que marcan los acentos, los compases,
las repeticiones, los patrones atentos a un oído finísimo
que se despoja de todo oropel, de toda impostación; y
quizá, siguiendo a Mallarmé, todo se deba a una simple
respiración, a un lenguaje hecho cuerpo que no para
de danzar. Es decir, hay una fiesta donde la urgencia
expresiva lleva la batuta de un concierto que, al paso
de los años, de esa inocencia conquistada y ferozmente
defendida, nos acompaña y habita. "La poesía, no nos
olvidemos nunca -nos advierte el propio poeta-,
es un arte."(Ivo: 9) Y ya antes, en la presentación de
la ya citada Antología da nova poesia brasileira, Adenias
Filho escribía como un principio rector de los poetas
agrupados bajo el marbete de "La nueva poesía
brasileña" (léase Generación del 45) lo siguiente:

pistas, en traducción de Stefan Baciu yJorge Lobillo, de

1
: ,t

'•

•
.

.

'

~

•

1 .'

1986. Ledo Ivo se convirtió, para los poetas mexicanos
de rrú generación, en una presencia insustituible, en
una fuerza imaginativa y evocadora cuya belleza fue
el acicate, la provocación; imposible leer sus poemas
~in sufrir la aleccionadora y ejemplar punzada de
la pasión, del padecirrúento creativo, esa fórmula
precisa que es la memoria y el olvido, las huellas de
lo eterno: "lo fugitivo (que) permanece y dura", por
citar a Quevedo, un poeta que le resulta caro a Ledo
Ivo (Quevedo, 1982: 67).
Estoy hablando del rendimiento, de una capacidad
de visionar que nos traspasa, nos obliga a contemplar
la realidad sin ninguna cortapisa, tal cual es; a un
realismo agónico que nos hace recobrar nuestra
capacidad de asombro, de vergüenza, de indignación y
de amor; que nos presenta bajo la gracia de lo otorgado.
Poemas como "Los pobres en la estación de autobuses"
o "Los murciélagos", sólo por citar dos ya clásicos
dentro de la extensa obra de Ledo Ivo, son cuadros
que no sólo se conforman con que los veamos, sino
que exigen que los habitemos, que seamos parte de ese
paisaje extremo repleto de humanidad. Palabra, ésta
última, cuyo sabor, peso y gravedad es difícil apartar
de esta obra.
Sophia de Mello Breyner Andresen decía que la
poesía no explica, implica. La poesía de Ledo Ivo nos
implica con la vida, con el río de la infancia que no se ha
de cantar, con esa oveja negra que pasta en medio del
blanco rebaño del cuerpo de la amada, conJosefa que
recogía -puntual- mangos maduros y no tenía -es
obvio- nombre de fiesta; con esos barcos fantasmas
corrúdos por el tiempo y el orín que se pudren en
una zona entrañable y rrústeriosa entre la tierra y el
mar. El asilo Santa Leopoldina y sus habitantes que
nos rondan, infatigables, a toda hora; los obreros de
Ámsterdam que, con sus bicicletas, jalan la noche; el
hombre que ama de rodillas e ilumina su noche en
el cuerpo de la amada; esas nerviosas y desconfiadas
tilapias que no nos revelan su profundo secreto, la
perra que va por la calle seguida de su cortejo de perros
y nos evidencia "que el amor es una pasión inútil,
una puerta cerrada." (Ivo, 2008:127) Las viejecitas de
Chicago que entre gallinas y churrascos, al tiempo
que algo se chupan del diente, alcanzamos a oír; ese
leñador envuelto en un invierno que al llegar a la cocina
calienta como una hoguera o la blanca lechuza que
desde la rama de un árbol de nuestro jardín vigila ese

Por encima del compromiso inmediato, moral o
díalécticamente reflejado, lo que preocupa es el verso al
servicio del poema y el poema al servicio de la poesía. Sea
el vehículo de las percepciones y entendimientos para
el ser, el mundo y la vida -en el abordaje del misterio,
en el descubrimiento de lo interior, en la captación de
realidades-, el plano mayor se restringe al lenguaje
y al ritmo en equilibrio a través de la invención o
reinvención. Es la imaginación, base de la problemática,
aquella "imaginación poética" que tanto interesó a
los critícos de Keats y Rimbaud, que la ponen fuera
de la dimensión de las fórmulas, cálculos, discursos y
manifiestos. No hay un dogma o una ortodoxia poética
precisamente porque, sí es tan extenso el espacio, todos
los caminos caben en el movimiento. (Ferreira de Loanda
apud. Filho: 1970: 15)1

La traducción es mia.

1

42

Más que un principio o un postulado de grupo se
trataba de una conciencia del hacer poético donde
la imaginación lírica se subrayaba como el detonante
para emprender una aventura exploratoria cuyo
objeto de estudio -parafraseando a Ezra Pound,
con respecto a la literatura como ciencia- es el
hombre. Cabe señalar, y creo que el dato es por
demás significativo, que nuestro poeta tradujo Una
temporada en el in.fiemo y las Iluminaciones de Arthur
Rimbaud en 1957. Es decir, en pleno apogeo del
movirrúento concretista; es como si el poeta nos
estuviera hablando desde otra orilla.
La poesía de Ledo Ivo se nos ha ido convirtiendo
en un accidente de vida, en un interlocutor con quien
poder dialogar, pero también en una entidad, en
una suma lírica que conviene, las más de las veces,
escuchar con un respetuoso y amoroso silencio. Es
que se trata de seres, entidades -como ya apun,
tábamos- que nos acompañan, sujetos que dejamos
de ver por algún tiempo, pero que de vez en vez
recordamos y reencontrarnos con sumo placer. Los
clásicos son aquellos textos que nos emocionan y
forman parte de nuestra vida, de nuestra estricta
individualidad. Podemos coincidir con los clásicos
del vecino, pero tanto los de él como los nuestros
están fuera de toda posible discusión. Los clásicos
no sólo nos acompañan, sino que nos hacen ser
quienes somos. En 1990 apareció La moneda perdida
en traducción española de Amador Palacios. Hubo
sorpresas y felices reencuentros. Ahí estaban esos
nuestros clásicos poemas de Ledo Ivo, es obvio que
con otros acentos y giros lingüísticos, sonriéndonos y
dándonos los ángulos y facciones de un rostro que ya
no podíamos confundir. La obra del autor, con base en
esas antologías y selecciones, se iba erigiendo como
un sólido universo literario y nosotros, obviamente,
éramos sus rendidos lectores. Pero esta poesía se
desata desde muy diversas entretelas. Hay una
amorosa y minuciosa atención por los seres y las cosas,
por lo que fue, por lo que pudo ser, por el presente,
por lo que sentimos y padecemos corno presente, y
por lo que imaginamos y esperamos como futuro.
La cebolla de Ledo lvo no cesa de entregarnos sus
hojas, sus impresiones, las huellas de un transcurrir
por la vida; esa carga de humanidad, que es decir
poesía, que se delata en sus versos, en esos poemas
extensos, recapitulatorios y enumerativos y en esos
otros breves donde la impresión del gamo sobre la

43

nieve siempre apunta a un paraíso aquí en la tierra
desde donde sentir el amor que mueve las estrellas,
como dice en un poema rindiendo un homenaje al
autor de la Comedia. Estamos aquí y allá, detrás o
enfrente "de la imaginaria ventana abierta", viendo
y sintiendo en una simultaneidad de planos, en una
creciente avalancha de imágenes que potencian
nuestra capacidad de asombro. Todo empieza a
cobrar su justa dimensión y la materia, lo cantado
en el poema, se nos vuelve sujeto, posibilidad de
encuentro y reconocirrúento en el cruce de rrúradas,
en la tremenda imantación del campo magnético que
es el poema.
En el 2006 apareció Mía patria húmeda, selección,
traducción y nota de Jorge Lobillo. Ledo Ivo no sólo
nos era un poeta familiar sino un autor altamente
esperado. Las ediciones se sucedieron y en este año
de 2008 han aparecido dos libros suyos que nos
ofrecen un mayor conocirrúento de su obra: Poesía en
general (antología 1940,2004), traducción y prólogo de
Rodolfo Alonso y Réquiem, con prólogo de Eduardo
Langagne y traducción deJorge Lobillo. Los dos libros
editados en la Colección Alforja y el primero con la
colaboración de la Universidad Autónoma de Nuevo
León. Ledo Ivo, como ya quedó asentado, es un autor
que los poetas mexicanos venimos leyendo y gozando
desde principios de los años 80. Nos hemos expuesto
a su saludable influencia y le hemos aprendido todo
lo que nuestra capacidad nos ha perrrútido. Es una
poesía, la suya, que nos seduce con su imaginería y
nos acompaña con su fuerte carga sentimental, no
exenta, como toda carga, de cierto humor y cierta
necesaria ironía que le otorgan, todaVÍa más, ese
profundo gesto de humanidad, ese temblor que nos
produce su lectura y esa nitidez con que la realidad
se nos descubre al cerrar cualquiera de sus libros. Y
ante eso sólo nos resta el agradecirrúento oo

Bibliografía
De Campos, Haroldo (2004). Brasil transamaicano. Traducción y prólogo
de Arnalia Sato. Buenos Aires: El Cuenco de Plata.
Filho, Adonias. "A nova poesía brasileira", en Ferreira de Loanda, Fernando
(1970). Antología da nova po,sia brasilcira. Ria de Janeiro: Edicoes
Orfeu.
Ivo, Ledo (2008).Poesíaaigaicral (antologíal940-2004). Traducción yprólogo
de Rodolfo Alonso. Monterrey: Colección Alforja-Universidad
Autónoma de Nuevo León.
Quevedo, Francisco de (1982). Antología poética. Prólogo y selección deJorge
Luis Borges. Madrid Alianza Editorial

��CRIMORROJO

I¡

práctico impuesto en la materia prima participa de su
materialidad y es introducido en cada quien como un
pensamiento inene que no le penenece anadie pero que
debe ser preservado (Sartre, 1996: 226).

A la banalidad se la suele considerar inofensiva. Banal sería así lo descartable
sin costo, lo que no añade ni quita a/de lo que ya existe, lo que se hace o se
dice pudiendo no haberse hecho o dicho jamás. Uno puede reírse o~s~rvando
que las proposiciones banales son proposiciones de carácter tautologico, que
son sujetos sin predicados o con predicados inocuos, juicios que, aunque nos
den la impresión de afirmar algo acerca de algo, al final lo único que ~acen ~s
desentenderse de sus aspiraciones y regresar sobre aquello que es mas obvio
en ese algo, sobre el tibio refugio de "lo consabido".
Profundicemos ahora un poco más esta reflexión.
Una manera de hacerlo es contrastando la banalidad
con el quehacer creador, de cualquier orden que éste
sea, como un quehacer que se define como el que es
en tar,to cuanto introduce en el mundo algo que hasta
entonces no existía y cuya lucha, como escribió alguna
vez Manuel Rojas, será siempre "contra una oposición
que obra, con su inercia y con los elementos que esa
inercia desarrolla, contra el hombre que pretende
crear. Estos elementos son pasivos, pero desde el
momento en que se empieza a luchar contra ellos, se
tornan activos" (Rojas, 1938: 163).
Las palabras del gran novelista chileno, con las
que él da comienzo a un artículo acerca del trabajo
obrero alienado, apuntan en la dirección que a mí me
interesa explorar en estas páginas, pero debo advertir
en el acto que, aunque las encuentro acertadas en una
amplia medida, ellas no me dejan satisfecho. Como
dejé dicho arriba, en una primera aproximación la
actividad banal se nos aparece corno lo redundante, y
este es el sentido en que Rojas habla de la inercia: es
lo que se repite idéntico a si mismo, lo que ya consta
en nuestros libros y parece ser parte de la naturaleza.
Coincide en esto con Same, cuando el filósofo francés
define el func10namiento de la ideología:

a banalidad acaba siendo, por lo tanto,
en esta primera aproximación nuestra,
la pura y simple redundancia. Es lo que
es prescindible, lo que está de más,
pero que sin embargo se repite una y
otra vez, mecánicamente. Tocamos a su puerta y al
otro lado no hay nadie. O están los mismos que estaban
ya de este lado, que es como si no hubiera nadie: sólo la
maniática reiteración de un paisaje que ha estado
ahí desde que tenemos memoria. Pero nada de eso es
accidental, porque si escuchamos lo que Freud tiene
que contarnos acerca de este paradigma de la conducta
humana, nos vamos a ver en la necesidad de aceptar
que es un dato constitutivo de esto que somos el
derivar una cuota de deleite de la obsesión reiterativa,
lo que explica al menos en parte su curiosa fortaleza.
Ocurre que quien la hace suya se protege, se cubre
las espaldas, adentrándose en un territorio en el cual
él ella sabe que está pisando en tierra firme porque
lo que permanece es siempre más de lo que cambia.
De ahí que los seres humanos nos sintamos a salvo de
imponderables gravosos, complacidos y hasta de buen
humor cuando nadamos a fa\'or de la corriente, cuando
apostamos al caballo favorito, cuando no chocamos
con la voluntad de la doxa. La literatura formulaíca,
el arte adocenado, la pedagogía que no es educación
sino adiestramiento, ésas y muchas otras de las
incomprensiblemente agrupadas entre las disciplinas
"serias" son algunas de las fuerzas que consiguen que
la reiteración banal se abastezca con las credenciales
de una práctica legítima e incluso apreciable.

Sus direcciones de uso devienen de un discurso inerte
que participa de la inercia de la materia. Como tal,
se impone al agente como lo que no ha de ser modificado
por ninguna intención subjetiva. 1\Jo porque representa
lo universal en lo particular, sino porque el sello

46

1

u

1,e
1

He ahí lo inerte y banaL que Rojas dice que es "pasivo",
pero esa es una observación que contiene una verdad
a medias y, por consiguiente, también una mentira
a medias, de cuyos resultados a mí me parece que
nosotros tenernos que desconfiar, porque, además de
que nos inducen a error, es precisamente con su aspecto
pasivo, con su aspecto falazmcnte pasivo, que lo inerte y
banal organiza y levanta un rechazo férreo a cualquier
amago de cambio. Tiene pues eso inerte y banal un
doble fondo: es una fuerza que aprueba y defiende el
orden de lo que existe tal y como él es, dotada además
de una potencia que no es despreciable en absoluto,
pero no es así como se aparece ante nuestros ojos. Por
el contrario, lo que nos revela en nuestra primera visita
es una inocencia neutra y un poco sosa, aunque (tal
vez a pesar suyo) también pesada.
Porque la banalidad no coincide, como creen
algunos comentaristas distraídos, con la falta de peso.
Decir de un juicio banal que es un juicio "liviano"
es un dicho común y ciertamente atractivo, pero
también engañoso. Nada está más lejos del cultivo
de la banalidad que el cultivo ya no digamos de la
liviandad (esa fea palabra) sino de la "levedad", una
virtud excelsa sin duda y cuyo trato Italo Calvino
nos recomendaba en la primera de sus Seis propuestas
para d próximo milenio. Si la levedad es lo que le sale al
paso a la "pesadez" de la civilización contemporánea,
pesadez que no es infrecuente que se cuele en y llegue
a formar parte de nuestras conciencias, exponiéndola
y desartículándola gracias al "ágil, repentino salto del
poeta filósofo", el que se desprende de sus ataduras
cotidianas y "se alza sobre la pesadez del mundo,
demostrando que lo que muchos consideran la
vitalidad de los tiempos, ruidosa, agresiva, piafante y
atronadora, pertenece al reino de la muerte" (Calvino,
2005: 24), la banalidad actúa a la inversa. No es la
camarada del poeta filósofo, de ese que es "le\'e" y que
por ser leve es también rebelde, sino que su política
de alianzas la establece con aquellos que le exigen al
poeta que detenga su vuelo, que no pierda su tiempo
en ensoñaciones aéreas, y de esa manera es como la
banalidad se convierte en la fiel aliada de lo más denso,
por opaco, conformista y genuflexo, que florece en los

47

eriales de este mundo: el político adulón, el académico
florido y presuntuoso.
lPor qué extrañarnos entonces de que la pesadez de
la banalidad no atraiga sobre si la censura o que no la
atraiga necesariamente? No sólo eso, puesto que si bien
la miramos nos daremos cuenta de que no es inusitado
encontrarla exhibiendo sus plumas en ambientes de
mucho prestigio. José Santos González Vera nos refiere
que en su juventud el más popular de los oradores
chilenos era Arturo Alessandri Palma, diputado por
Curicó primero, presidente de la República después y
el responsable por una de las estatuas que hoy adornan
nuestra Plaza de la Ciudadanía. Este tribuno, según el
recuerdo que don José Santos tiene de él, era una
especie de mago que transformaba las frases hechas y las
ideas más atrozmente manidas en oro purísimo. Si uno
incurría en la debilidad de escucharlo era inevitable que
vibrara y aplaudiera locamente, sin perjuicio de examinar
después lo dicho y llegar a la penosa conclusión de que
carecía de médula (González Vera, 2005: 171).
Al fin de cuentas, aparte de la sonrisa socarrona con
que delatarnos nuestra contemplación irónica del aura
de bobería que tarde o temprano empieza a dibujarse
sobre la nuca de aquellos que incurren en su trato,
lo cierto es que la banalidad no provoca en nosotros
un rechazo fulminante. Cuando no la aplaudimos
"locamente" (corno en la cita de González Vera), la
echamos a un lado, le palmoteamos la cabeza con
indulgencia hipócrita a quien la autoriza y ya está. Y
ni siquiera acusarnos a ese sujeto banal de estupidez,
habida cuenta de que la estupidez tiene, como quiera
que sea, una connotación más belicosa. Puesto que
la banalidad no introduce en nuestros archívos ni en
los archivos del universo nada que no se encuentre
ya guardado en ellos, es o más bien nos parece harto
menos inquietante que la estupidez, desprovista de
punta y de filo, sin la potencialidad de hacer daño
y dotada en cambio con el poder, que es menos
asombroso de lo que nos hace creer el recuerdo que
González Vera tiene de Alessandri, de mesmerizar
multitudes.
Pero nunca falta el intelectual indiscreto que pone
las cosas en su Sitio. Entre las frases que se emitieron
a propósito del juicio que tuvo lugar en Jerusalén, en
1962, contra Eichrnann el infame, se recordará que
fue la filósofa Hannah Arendt la que pronunció la de

�r. '

repercusiones más polémicas, cuando para referirse
tanto a las fechorías de quien tuvo a su cargo el acarreo
de los judíos a los hornos del Holocausto como a las de
sus cómplices nazis, utilizó la expresión "la banalidad
del mal"1 . ¿Cómo podía ser que a la banalidad, de la
que se daba por supuesto que no poseía ni con mucho
el músculo que hace falta para dañar profundamente a
nadie, se la impugnara en esa frase desconcertante de
Arendt como una de las modalidades de la existencia
del mal, es decir, ni más ni menos que como uno de
los atributos de El Maligno? En su informe Arendt
ponía el ojo sobre todo en el desempeño mecánico
del genocida, en la ninguna sensibilidad o capacidad
reflexiva con que éste actuó: era su deber. No pensó y
ni siquiera es seguro que lo que hizo haya sido muy de
su gusto, concluye Arendt. No era un sádico, sino (iüh,
blasfemia!) un "trabajador". Lo suyo era una "tarea"
más, una entre las muchas que sus "jefes" le habían
encomendado. Por eso, ella acuña su frase escandalosa,
que da la impresión de ser un oxímoron pero que en
rigor es una paradoja. Esa frase resonó en ese entonces,
y sigue resonando hasta hoy, como una advertencia.
Nos obliga a reaccionar, a ponernos en guardia, a
conjeturar que quizás en el comportamiento banal de
los bribones de la estirpe de Eichmann se encuentra
oculto un gato encerrado de uñas largas y aguzadas y
al que es preciso descubrir y denunciar.
Para cumplir con este objetivo de servicio público,
a nosotros no nos va a quedar otra solución que la
de entrar en la maraña ideológica con el machete
en la mano, como nos aconsejaba Frantz Fanon que
lo hiciéramos en aquellas ocasiones en que alguien
pontifica, como un loro de feria, sobre la excelencia
y beneficios de la "cultura occidental"2 . Deberemos
enfrentarnos de este modo con los lugares comunes,
con los clisés seductores, como ése y como tantísimos
otros, de los que el mundo está repleto y los que,
según veíamos arriba, son las señas inequívocas que
identifican lo banal.
Estrictamente hablando, aquello de lo cual yo
pienso que no es posible prescindir, si hemos de dar

curso a nuestros propósitos de una manera más o
menos productiva, es de una crítica sin inhibiciones
del "sentido común". No obstantela buena acogida con
que se lo incorporó en las discusiones de los filósofos
escoceses del siglo XVIII, Reíd, Brown y los demás, y
no obstante la apelación majadera que suele hacerse
a su credibilidad a prueba de refutaciones, el sentido
común es la ideología favorita del conservadurismo
y, por eso, esparce pistas cuya facilidad es preciso
esquivar, pistas que no son ni tan evidentes ni tan
objetivas como les gustaría a los que se remiten a su
testimonio: "Esto es materia de sentido común". Pero,
¿será cierto? Yo tiendo a pensar que el sentido común
es el residuo de un dictamen que la doxa hegemónica
impuso y generalizó hace mucho tiempo y cuya
naturalización hoy le sirve de respaldo para llevar sus
operaciones a buen puerto. Es "lo inerte y banal" que
Manuel Rojas y Sartre percibían correctamente. Desde
este punto de vista, la banalidad es algo así como la
estética del sentido común. Y si hay en los libros de
retórica una figura que el sentido común no soporta,
ella es la paradoja verdadera. La paradoja verdadera
desafía, con su afán extravagante de juntar lo que
todo el mundo sabe que "no se junta", las sacrosantas
certidumbres de la "opinión general"3, y de ahí que
la odien las buenas conciencias, porque erosiona sus
seguridades, porque no las deja vivir en paz.
Acerquémonos ahora al dominio en que la banalidad
es dueña y señora, donde ella reina con todo su necio
esplendor. Me refiero a la televisión contemporánea.
Podría hipotetizarse desde la partida, creo que con
una alta probabilidad de convertir a esa hipótesis
en tesis, que la banalidad no es sólo un componente
más sino que el presupuesto y hasta pudiera ser que
la precondición de las prácticas televisivas y mucho
más cuando la que se encuentra habilitada para
protagonizar dichas prácticas es la televisión comercial
(que en el capitalismo es toda o casi toda). No tengo
que recordarles a quienes esto leen los innumerables
ejemplos que sustentan este juicio, porque forman

"Idea extraña u opuesta a la comün opiruón y al sentir de los hombres".
Esta es la primera de las tres acepciones que da la Real Academia Española
en su Diccionario de la laigua española en su vigésima primera edición (1992:
1526). Más breve y más aguda me parece la definición de Fernando Lázaro
Carreter: "Opinión, verdadera o no, contraria a la opinión general", que se
manifiesta a través de la "unión de dos ideas en apariencia irreconciliables"
(1968: 311).
3

La primera edición en inglés es de 1966. La última traducción española
que conozco: Arendt, Hannah (1999). EichmannaiJerusalem. Un estudio sobre
la banalidad del mal. Barcelona: Lumen.
1 " ... cuando el colonizado oye un discurso sobre la cultura occidental,
saca su machete o al menos se asegura de que esté al alcance de su mano"
(Fanon, 1963: 38).
1

48

parte de su experiencia de todos los días. Me ahorro,
entonces, ese esfuerzo y formulo, en cambio, una ley
general y de índole cuantitativa. Puede establecerse, en
efecto, y los managers comunicacionales lo saben mejor
que nadie, una relación directamente proporcional
entre el éxito que alcanza un programa de televisión
en las mediciones del rating y el monto de banalidad
que en él se invirtió. Vivimos en la era de la imagen,
se dice. Si ésta es exitosa y "pega", y el rating es el que
puede demostrarlo, es porque esa imagen es portadora
de una verdad incontestable.
Pero, desentendiéndonos por lo pronto de sus
clamorosos éxitos en el rating, ¿es la banalidad
televisiva tan amistosa y anodina como nos la
muestra la pantalla de la caja idiota? Escojo para
tratar este asunto una última sentencia paradójica,
esta vez de Pierre Bourdieu. Según el sociólogo, con

su destreza para "ocultar mostrando", la televisión
es hoy "un colosal instrumento de mantenimiento
del orden simbólico" y, lo que es peor, es "una forma
particularmente perniciosa de violencia simbólica"
(Bourdieu, 1997: 20).
Es digno de atención que todo el razonamiento
de Bourdieu, que yo comparto, vaya a parar en esta
noción, no menos paradójica que las de Calvino y de
Arendt, de "violencia simbólica", a través de la cual el
análisis que él nos entrega del medio televisivo hace
una y la misma cosa de su actividad presumiblemente
inane, ésa con que consume hora tras hora de nuestro
tiempo inútil (y muchas veces también del útil) y
el acto mucho menos desinteresado de "tapar lo
importante con lo que no lo es" (24 y ss.). A la violencia
que no sólo es simbólica, que es aquella de la que casi
todo el mundo piensa, con la mayor ingenuidad, que
49

�embaucadora de lo que es meramente banal, afectan
al empleo de la fuerza bruta.
Retomando el análisis de Bourdieu, yo estimo que
no es incorrecto decir que la banalidad cuenta con dos
atributos esenciales y tremendamente poderosos: el
de escamotearnos aquello que es acreedor de nuestra
crítica y el de neutralizarnos como individuos críticos.
Por una parte, atiborra nuestras conciencias con su
basura fosforescente, nos inunda y nos ciega. Por
otra, hace que esa inundación y esa ceguera (y esta
es la máxima fortaleza de la televisión a mi juicio)
no constituyan exigencias disgustantes, que no sean
una imposición que se nos hace contraviniendo

es la única que recorre el planeta y respecto de la cual
el Estado de Chile tiene deudas que hasta la fecha
continúan impagas (o pagadas a un precio módico,
como sucede con un general que ordenó la muerte de
setenta y cuatro personas y al que los jueces acaban
de darle por ello seis años de cárcel), no le basta con
tapar lo importante; lo elimina. El que habla de o se
involucra con eso de lo que no hay que hablar y con
lo que no hay que involucrarse se convierte él mismo
en un 'nlmor", en un "cáncer", al que cuando se halla
en condiciones de hacerlo la violencia que no es
simbólica "extirpa" o "erradica" del cuerpo de la civitas
porque a su sola existencia la presupone un atentado.

EN NOMBRE DE LA LIBERTAD BANAL, BUSH DESATÓ UNA CUERRA
SUPREMACISTA E IMPERIALISTA~ EN NOMBRE DE LA DEMOCRACIA
BANAL, LE QUITÓ A UN PUEBLO EL DERECHO A DECIDIR SU DESTINO~
EN NOMBRE DE LA CIVILIZACIÓN BANAL, ARRASÓ CON UNA CULTURA
MILENARIA: EN NOMBRE DE LOS DERECHOS HUMAMOS BANALES,
ENCERRÓ, TORTURÓ Y ASESINÓ. TODO ELLO CON SU SONRISA DE
BUEN MUCHACHO TEJANO, CON SUS FANFARRONADAS DE MIMO RICO,
VOLUMTARISTA Y TRAVIESO.

Esos, exactamente, fueron los términos que utilizó
Gustavo Leigh, uno de los líderes del golpe militar
del 11 de septiembre de 1973 en Santiago de Chile,
durante una transmisión televisiva que se difundió esa
misma noche. Pero la otra violencia, la que no quiere
mezclarse con la barbarie de Leigh y sus compinches
golpistas y que por eso restringe sus actividades al
dominio del símbolo, se limita a desarmar al adversario
con su bazofia edulcorada. ¿Cuál de las dos es la más
eficiente? En una suerte de carambola teórica, se me
ocurre que la mejor explicación que puede dársele
a la paradoja de Arendt habría que extraerla de la
afirmación de Bourdieu: la que pone de manifiesto las
debilidades que, al contraponérselas con la blandura

nuestra voluntad o nuestros gustos, sino que, muy
por el contrario, ellas sean deseadas por nosotros,
que sean "entretenidas", que las busquemos, que las
persigamos, que las gocemos y que reemplacemos con
su ayuda la aridez y la responsabilidad que involucran
algunos temas de los que pudiera valer la pena hacerse
cargo pero cuya consideración nos obligaría a pensar.
Porque pensar es exigirse uno a uno mismo, es aplicar
nuestras potencialidades de intelección con integridad
y coraje, es empujar el cuerpo a veces hasta introducirlo
temerariamente en el terreno erizado de púas de la
rebeldia, "ff para qué?", me pregunta entonces la
buena conciencia. "¿No sería mejor omitirnos de este
juego fastidioso y peligroso?". "Yo no sé, yo no vi, no me

50

consta". O lo que es peor: "algo habrá hecho ése para que
le pasen estas cosas" y, por consiguiente, "el responsable
de eso que le pasa no es, no puede ser otro que él mismo":
"... de mis declaraciones se desprende mi conocimiento
y convicción de un cuadro anómalo en cuanto a la
seguridad de las personas, propio de una situación de
guerra civil y de sus secuelas, cuyas responsabilidades
corresponden fundamentalmente a quienes generaron
ese cuadro desde el gobierno anterior"4 . El mal se
aprovecha entonces de algo que para el niño Sartre de
Las palabras era la más repugnante de las debilidades:
"l'abandon", el "laissez aller"5• Nos desengancharnos,
nos dejamos ir, y la banalidad nos habrá ganado para
su causa blanda, pero sólo para abrirle de este modo
camino a la picana eléctrica del mal.
George Bush ha sido banal y, al mismo tiempo,
maligno. Nunca salió de la boca de ese presidente de
los Estados Unidos cosa alguna que no fuesen frases
hechas, que hablan de la libertad, la democracia, la
civilización y hasta de los derechos humanos, dando
por patrimonio del sentido común la significación de
cada una de las palabras que usaba, sin preguntarse él a
sí mismo por lo que ellas querían decir, sin haberse dado
el trabajo de cotejar por cuenta propia los contenidos
que les estaba inoculando con las muy estimables
realidades que con ellas se designan. En nombre de la
libertad banal, Bush desató una guerra supremacista
e imperialista; en nombre de la democracia banal, le
quitó a un pueblo el derecho a decidir su destino; en
nombre de la civilización banal, arrasó con una cultura
milenaria; en nombre de los derechos humanos banales,
encerró, torturó y asesinó. Todo ello con su sonrisa de
buen muchacho tejano, con sus fanfarronadas de niño
rico, voluntarista y travieso.
Vuelvo la mirada hacia el plano doméstico: el
"cosismo" de la derecha política chilena, ¿no constituye
una muestra egregia de banalidad? Cuando la derecha
política de mi país declara que lo que a ella le interesa
son "las cosas que le interesan a la gente", lo que nos
quiere decir con eso es que lo que a ella le interesa es
poner en la agenda de la discusión ciudadana sólo lo

que a esa gente le pasa en sus trajines de todos los días, en su
casa, en su calle, en su barrio en el mejor (o en el más
osado) de los casos y nada más. En su "vida privada",
en pocas palabras. De lo que se deduce una política
de exclusiones que con su apariencia preocupada y
cariñosa lo que pretende es persuadir a esa "gente"
de que ella no tiene por qué ni para qué ocuparse de
los "otros" asuntos, de los asuntos que no son los privados.
¿Por y para qué vamos a molestarnos los ciudadanos
comunes y corrientes en ingresar al espacio público,
esto es, por qué y para qué nos vamos a molestar
opinando y asumiendo allí funciones (en el límite, que
es el de las dictaduras, reclamando allí derechos) que
pasan por encima de nuestras cabezas cuando para
eso están la "clase política" y el tupido enjambre de sus
"expertos", los que pueden encargarse de todo ello en
nombre de nosotros y mucho mejor que nosotros? Preferible,
nos dicen, es delegar atribuciones primero y mirar para
otro lado después, lo que nuestra conciencia cobarde
acepta sin preguntas. Y, por cierto, sacarle el mejor
partido posible al tiempo que entonces nos sobra,
empleándolo en actividades que no sólo se hallan
más a nuestro alcance sino que son definitivamente
más entretenidas. Creo que Arendt estaba dando en
el clavo más allá de sus cálculos. La banalidad no sólo
no es la tonta inocente que ella aparenta ser sino una
solapada y feroz colaboradora del mal civ

Bibliografía

Bourdieu, Pierre (1997). Sobre la tdevisión. Traducción de Thomas Kauf.
Barcelona: Anagrama.
Calvino, !talo (2005). Scis propuestas parad próximo milano. Traducción de
Aurora Bernárdez. Madrid: Siruela.
Diccionario d, la lengua cspanola. Vigésima primera edición (1992). Tomo JI.
Madrid Real Academia Española
Fanon, Frantz (1963). Los condenados de la tierra. Traducción de Julieta
Campos. México: Fondo de Cultura Económica.
González \'era, José Santos. "Estudiantes del año veinte" en Manuel
Rojas yJosé Santos González Vera (2005). Letras anarquistas.Artículos
periodísticos y otros artículos inédttos. Ed. Carmen Soria. Santiago de
Chile: Planeta. (De un anlculo publicado en Babel 28 Qulio-Agosto
de 1945)).
Lázaro Carreter, Fernando (1968). Diccionariodatnninosfilológrcos. Tercera
edición corregida. Madrid Gredos.
Rojas, Manuel (1938). "La creación en el trabajo" en Oda poesía ala revoluciórt
Santiago de Chile: Ercilla.
Sartre, Jean-Paul (1964). Las palabras. Traducción de Manuel Lamana.
Buenos Aires: Losada.
Sartre, Jean·Paul (1982). Las palabras. Traducción de Miguel Salabert.
Madrid: Alianza Editorial.
Sartre, Jean-Paul. "The Objective Spirit (1972)". Traducción de Caro!
Cosman, en Marxist Litcrary Throry. (Terry Eagleton y Drew Milne eds.)
(1996). Oxford, U.K, y Cambridge, USA: Blackwell.

•Testimonio del abogadoJaime Guzmán Errázuríz ante elJuzgado de San
Miguel, el 24 de octubre de 1989.
5
• .. el sistema me horrorizó, aborrec! los pasmos felices, el abandono,
aquel cuerpo demasiado acariciado, demasiado restregado, me encontré
oponiéndome, me arrojé al orgullo, o dicho de otra manera, a la
generosidad" (Sartre, 1964 y 1982 78).

51

�MARIANA MARTiMEZ SALCADO

Hace unos meses Frédéric Beigbeder fue detenido
. por consumo de cocaína en la vía pública, en el
octavo distrito de París. Pero esta noticia resulta,
en realidad, poco sorprendente después de conocer
al personaje y su novela más vendida: 99 francos,
una suerte de pase VIP para conocer el "oscuro"
mundo de la mercadotecnia, el reíno de los excesos,
donde la fama, el dinero, las drogas y los rankings se
mezclan en un agridulce coctel.

1

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1

n esta obra, que causó controversia y lo catapultó a la fama, el
autor desnuda el andamiaje que sostiene la publicidad. Con
un descaro frontal y provocador nos muestra los artilugios
que nos harán pasar de espectadores a compradores de
-prácticamente- lo que sea, o -mejor aún- lo que se le antoje al
publicista vendernos. "Mmm, qué bueno es penetrar su cerebro. Me vengo
en su hemisferio derecho. Su deseo ya no le pertenece: yo le impongo el
mío. (...) Soy yo quien decide hoy lo que va a querer mañana"1 .
La publicación de 99 francos -título que, cabe mencionar, ha mutado
en diferentes ocasiones según la economía francesa y la edición-2, le
mereció a su autor el despido de la agencia de publicidad para la que
trabajaba como creativo. Sin embargo, eso a Beigbeder le tenía muy sin
cuidado. Mejor, cerca de 400 mil copias vendidas y un escándalo que lo
haría entrar, más todaVÍa, en el círculo de celebridades. Fama, ioh, fama!,
que le valió por supuesto para seguir vendiendo uno tras otro sus libros
como baguettes a las 6 de la tarde, entre ellos el de reciente aparición en
español Socorro, perdón, donde nos regala más aventuras del pedante y
encantador protagonista de 99 francos.
En el libro Cette soifde célébrité! de Chris Rojek, Beigbeder escribe en el
epílogo una curiosa confesión:

E

Recientemente me ennoblecieron por haber controvertido el sistema. Para
descalificar a la critica, basta con conceder un poco de notoriedad a aquellos
que protestan de todo. Es el principio de los rock stars: sirven para aprovechar
las revueltas y volverlas inofensivas. Como mini-vcdcttc, pude darme cuenta
hasta qué punto la celebridad no tiene ningún interés3 .

La celebridad es una cuestión de fama adquirida, pero también una
cuestión de actitud. Pareciera que al autor francés le pesara llevar sobre
sus hombros tal carga, que fuera "VÍctima" de un sistema en el que uno de

�L'HOMME (el hombre) y a un costado el logotipo de
la tienda departamental.
~1i primera reacción fue sonreír oblicuamente. Qué
graciosa coincidencia. La segunda fue detenerme un
momento a observar. ¿Qué demonios hace Beigbeder
posando para uno de los palacios del consumismo
más representativos de este país? ¿Por qué sostiene a
Baudrillard -que seguramente se estará retorciendo
en su tumba? ¿Por qué semidesnudo? ¿Por qué
Lafayette me dice que él es uel hombre"? Debe ser una
especie de broma, pensé. Chico malo, ¿qué tramas?
Me alejé de ahí rumiando todas estas interrogantes.
Después de ese primer encuentro con el afiche, cada
vez que me topaba con uno en alguna estación de
metro, me daba cuenta de que el fondo blanco le servía
a los raleurs (aquellos que protestan de todo, de los que
hablaba Beigbeder en el epílogo del libro de Rojek) de
fondo para grafitear, dejar comentarios en contra del
intelectual y hasta piropos del estilo del '))apacito"
mexicano.
La figura Beigbeder siempre ha dado de qué hablar.
Tiene, desde hace una quincena de años, un lugar en
el mundo intelectual francés. En 1994 fundó el Premio
de Flore, que cada año otorga el conocido café parisino
(que otrora fuera frecuentado por los vanguardistas) a
una nueva promesa de la literatura en lengua francesa.
Autor de siete novelas, un libro de cuentos, un ensayo,
dos cómics, diversos artículos para revistas literarias y
un documental sobre Salinger, ha sido además actor de
cine, presentador de programas de televisión y radio y
dos de sus novelas han sido material cinematográfico
(99 francos y Windows on the world).
No es que sorprenda que un intelectual pose para un
anuncio publicitario. En México muchos intelectuales
han posado para una conocida marca de gafas y sus
anuncios se publican cada mes en la revista de una no

repente y sin hacer nada cayera en medio del círculo
de la fama. Pero lo cierto es que, aunque le cueste
-pobrecillo-, es un famoso. Nada que hacer.
Así, este chico famoso, rebelde, intelectual que
se autoproclama contestatario, pasó de creativo a
producto y su no poco conocimiento sobre el tema de
la publicidad le ha Yalido bien para que -amémoslo
u odiémoslo- hablemos de él.
Un día a finales del año pasado iba yo en un vagón
de metro parisino terminando de leer, precisamente,
99 francos. El metro se detuvo en la estación en que
debía descender. Cuando lo hice cerré el libro y levanté
la mirada: un enorme afiche se extendía en el muro
cóncavo de la estación. Era Beigbeder posando para
Galerías Lafayette, la exclusiva tienda departamental
francesa. En el anuncio nuestro contestatario
intelectual aparece de pie, con el torso desnudo, un
bronceado envidiable, un cuerpo casi perfecto (¿de
verdad será el suyo?), la melena graciosa y natural, la
barba bien recortada, la boca sin sonrisa y esos ojos
verde grisáceos que miran al espectador justo al centro
de su pupila. Con ambas manos sostiene un libro,
claro: La societé de consommation (La sociedad de consumo)
de Jean Baudrillard. Un letrero a todo lo ancho reza:

·Mrnm, c'est si bon de pénétrer votre cerveau. Je juis dans votre
hénúsphere droit.Votre decir ne vous apanient plus: je vous impose
le núen. (...) Cest rnoi qui décide aujourd'hui ce que vous alle= vouloir
demain", en el original en francés (Beigbeder, 2000: 21-22).
El tltulo original en francés es 99 francs. En su segunda edición se llamó
99 francs (14,99€); en la edición española de Anagrama se llama 13,99(; y en
su edición inglesa, .1:9.99.
1 "Mon cas personnel est plus préocupant: j'ai été récernrncnt anobli pour
avoir contesté le sy,térne Pour disquialifier la critique, il suffit d'octroyer
aux ráleurs un peu de notorieté. C'est le príncipe des rock stars: elles
servent a récupérer les révoltes pour les rendre inoffensives. En tant que
núní-pcople, j'ai pu me rendre compte a que! point la célébnté n·a aucun
intértt". Frédéric Beigbeder en el epilogo al libro de Chris Rojek Ccttcsoi/
dcctltbnttl (Cdcbnty, en su titulo original en inglés). (2003196).

1

.

11¡

NO ES QUE EN MUESTRO MUNDO LATINOAMERICANO NO CONOZCA
LA PUBLICIDAD DEL DESNUDO INTELECTUAL, TODOS CONOCEMOS EL
TRASERO DE WEMDY CUERRA, POR EJEMPLO, PERO ELLA MO VENDE
PUREZA
54

QUIERO A BEICBEDER PORQUE ES INTERESANTE, PORQUE ES CUAPO,
PORQUE ES ,,EL HOMBRE", PORQUE ES REBELDE, PORQUE SI ÉL
COMPRA EN LAFAYEffE YO TAMBIÉN QUIERO HACERLO

menos conocida librería mexicana. Los intelectuales
también son modelos, su imagen vende. Son estrellas,
los lectores los admiran y no les molesta encontrarlos
anunciando gafas, plumas fuente o coñac, vendiendo,
pues, un estilo de vida que les corresponde (bajo la
etiqueta de lo que representan), pero cuando se salen
de esas casillas donde los metemos para sentirnos
más cómodos, entonces nos choca, nos molesta o al
menos nos sorprende. No es que en nuestro mundo
latinoamericano no conozca la publicidad del desnudo
intelectual, todos conocemos el trasero de Wendy
Guerra, por ejemplo, pero ella no vende pureza, ¿o
si? Lo que nos choca de Beigbeder, en cambio, son
sus contradicciones, semidesnudo posando para
LaFayette, ¿qué vende? Eso es justamente lo que los
perspicaces creativos de Lafayette quieren que nos
preguntemos.
El anuncio -no éste, sino en general-, según
Abraham Moles, tiene dos estímulos: el más fuerte es
la imagen, que posee un carácter estético y tiene por
objeto atraer la atención del espectador. El más débil
es el texto, que debe ser elegido tomando en cuenta
el tiempo que el espectador querrá pasar frente al
anuncio. Es decir, si hay demasiado texto o poco
impactante, el espectador perderá el interés y volteará
la mirada hacia otro lado (Cfr. Moles, 1970: 16-17). Este
afiche cumple con ambos estímulos, tiene una imagen
impactante y un letrero que se lee en un segundo y
dice mucho. "Este intelectual que tú conoces bien, que
sabes lo que representa, es ahora el hombre modelo
de esta exclusiva tienda departamental, que también
conoces y donde alguna vez has comprado y deseas
volver a hacerlo".
Dice Noam Chomsky que "El principio de una
buena propaganda radica en crear un slogan que
nadie pueda controvertir y todos lo aprueben"\ y

55

yo agregaría "o todo lo contrario". La publicidad
tiene un objetivo clarísimo: vender. Para ello tiene
dos estrategias: sorprender y seducir. Si el anuncio
no impacta, no vende; si impacta pero no seduce, se
quedará truncada la cadena y el comprador potencial se
quedará en potencia. Hay que hacer que el espectador
se convierta en comprador y que llegue hasta la caja
registradora. El flautista de Hamelin no puede dejar a
las ratas a medio camino. Debe llevarlas -seducidas
por su melodía- hasta el río.
"El anuncio publicitario -afirma Moles- sirve
para motivar, es decir, para crear el deseo. Es uno de
los estragos de la máquina de deseos que, partiendo de
una disponibilidad de recursos del individuo, orienta
o suscita eventualmente sus deseos, los transforma en
necesidades, lo prepara para el acto de la compra"5.
Existe una comunicación directa con el espectador:
conozco tus valores, te propongo un deseo (te lo
despierto), convierto ese deseo en necesidad. Cuántas
veces no nos hemos parado del sillón de la tele para
servirnos un gran vaso de Coca-Cola después de ver
cómo sacia la sed del modelo que aparece en el anuncio.
Cuántos caprichos no nos hemos regalado sólo porque
nos hemos dejado seducir por la publicidad. El Ipod
no existía y nadie lo necesitaba; con el celular pasa
lo mismo y ahora regresamos a casa si al salir nos
damos cuenta de que no lo llevamos con nosotros. No
podemos vivir sin él. Mientras más vemos anuncios

'"Le príncipe d'une bonne propagande (- ) s'agit de créer un slogan que
rs;ronne ne pu1sse contester et tous l'approuveront" (Chomsky, 2002:
' "L'affiche publicitaire sert a motiver, c'est-á·dire á créer le désir. Elle
e~t un ~es ravage_s de la grande machine a faire des dtsirs qui, panant
d une dispombil1té des ressources de l'individu, oriente ou suscite
éventuellement sesdésirs, les rransfonnccn bcsoins, le prépare al'acte d'achat"
(Moles, 1970: 17)

��MUESTRO DANDY FRANCÉS VENDE OTRA COSA: UNA AC~ITUD, UNA
FORMA DE VIDA. VENDE BIENESTAR y ESTATUS, REBELDIA, PODER.
VENDE LA LIBERTAD DE SER DIFERENTE.

1

11
1

1

-atractivo. Quiero a Beigbeder porque es interesante,
porque es guapo, porque es "el hombre", porque_
rebelde, porque si él compra en Lafayette y~ cambien
quiero hacerlo, porque tiene poder, porque tlene tanto
poder que se atreve a burlarse de mí, espec~ador y me
reta con la mirada y con el libro que sosnene entre
las manos.
El dossier de prensa de la publicidad que nos ocupa
dice que el hecho de que Beigbeder sostenga entre sus
manos un ejemplar de La sociedad de consumo e~ una
"pequeña pirueta sarcástica para aquél que no pierde
jamás ocasión de burlarse de la (mal~) ~ub~cidad"6.
Lo de mala va entre paréntesis en el ongmal. ,Por qué
nos hablan los creativos de esta campaña de "mala"
publicidad?
El mismo documento dice que buscaron para
esta campaña ("L'homme, 2008") un hombre que
representara cierta elegancia (¿elegancia?) Y que
sobre todo se saliera de los estereotipos del modelo
tradicional. El perfil de este "dandy literario" quedaba
como anillo al dedo. Pero ojo, el dossier continúa: "el
escritor provocador no aparece puesto en ~sc~na como
un simple hombre-sándwich. Al contrario, Juega con
el humor sobre su carácter narcisista que no se toma
nunca completamente en serio, de ah1 el. guiñ~ al
libro de Jean Baudrillard"7. ¿Hombre sándwich? Bien,
esto hay que explicarlo. Los hombres-sándwic~ son
personas cuya actividad consiste en c~~ul~ a pie por
las calles portando dos carteles publicitanos -uno

de ropa más sentimos que nuestro guardarr?Pª es
más pequeño, monótono y obsoleto, que necesitamos
renovarlo, aunque sea para estrenar algo este_ verano.
Por eso las rebajas fueron el gran invento del siglo XX:
los almacenes se deshacen de toda su colección pasada
y nosotros compramos miles de cosas sólo porque son
bonitas y estaban en oferta.
.
Gastar nos hace sentir bien. SegúnJean Baudrillar~
-por fin, bienvenido-, despilfar:r~r nos hace ~en~
no sólo que existimos, sino que v1v1mos (Baudrillard.
1970: 49). Nos da esa sensación de bienestar, de sabernos dueños y señores de nuestro dinero, de podernos
regalar un caprichito de vez en cuando, aunque
lleguemos apretados a fin de mes, aunque tengamos
que renunciar a otras cosas.
.
.
En una sociedad en la que la belleza es un nnperatlvo
y que nuestro poder adquisitivo siempre es mucho
menor al de nuestros deseos, nosotros, espectadores y
compradores en potencia, llevamos siempre_la mirada
hacia arriba. Queremos más, queremos ser mas_gual'?s,
tener más clase, más dinero, mejor cuerpo, rr me1or
vestidos, tener un auto del año, parecernos a tal o cual
modelo -o a lo que representa.
La identificación del espectador con un modelo
es fundamental para la publicidad. En cuanto a los
anuncios donde aparecen mujeres, si la modelo es
bonita, elegante y natural vende, porqu~ la es~ctador:
querrá parecerse a ella; si es sexy, atreVIda YJugueton
vende porque el espectador querrá poseerla como
artículo de lujo. Algo parecido ocurre con el hombre,
sólo que él en la mayoría de los casos se mues~ra ~orno
interesante y poderoso, entonces ocurre lo sigmente:
el espectador se identifica con el modelo por~u~ le
gusta ser dueño de sí mismo y tener poder de decisión;
la espectadora en cambio lo desea porque cumple a la
vez con el rol de protector -poderoso- y macho alfa

:s

. pour eelw· qui·_n~ perd ¡·amais une occasion
6 "Petite pirouene sarcasnque
de se moquer de la (mauvai~) pub", en el ongmal.
. 1h
7 "L'écrivain provocateur n'est pas mis en scene en rant que S!Illp e .omme
sandwich. Au contraire, il joue avec humour sur son cara_cte~e narc1~1que
qui ne se prend jamais completement au sérieux d'oii le din d oeil réference
au livre de Jean Baudrillard", en el ongmal.

por delante y otro por detrás- adheridos a un par de
tirantes con que los sostiene por los hombros. Es decir:
un hombre-anuncio, un anuncio ambulante. Beigbeder
no es un simple anuncio ambulante, entonces, lqué
es? lQué vende?
La cuestión es que Beigbeder no vende ropa o
productos de Lafayette, en parte por eso está casi
desnudo y posa sobre un fondo completamente blanco.
Nuestro dandy francés vende otra cosa: una actitud,
una forma de vida. Vende bienestar y estatus, rebeldía,
poder. Vende la libertad de ser diferente.
"iPersonalícese usted mismo!" Nos exhorta Baudrillard (125 129) en La sociedadde consumo con toda la ironía
de que es capaz. La publicidad construye modelos y
vende "la diferencia". Para diferenciarme de los demás
escojo una combinatoria de modelos preestablecidos
que nadie más tendrá. Soy yo misma, por eso compro
en tal tienda, uso tal marca de cosméticos, como
en tal restaurante y me divierto en tales sitios. Esas
diferencias que me hacen ser tan yo, tan única, no son
más que mi afiliación a un modelo abstracto, creado
por mí misma y que me hacen todo menos realmente
diferente. Habrá otras tantas personas que compren
donde yo compro, usen los cosméticos que uso, coman
y se diviertan donde yo lo hago.
Beigbeder es un modelo a seguir, es un producto
que, como muchos otros, nos da estatus y nos "diferencia" (o creemos que lo hace). Nos da estatus porque
es "el intelectual conocido y contestatario que lee a
Baudrillard y compra en Lafayette". La imagen de un
hombre relajado y con un estilo de vida envidiable. "El
hombre de cuarenta años es cómplice de esta imagen.
Neo Narciso de los tiempos modernos, ama ocuparse
de si mismo, y busca complacerse. Saborea su dieta, sus
medicamentos, su cultura física, la dificultad de dejar
de fumar./ Consciente de que su éxito social depende

enteramente de la imagen que los otros tienen de él, de
que su físico es la carta maestra de su juego, el hombre
de cuarenta años busca su segundo aire y su segunda
juventud"ª. Este texto, recogido por Baudrillard de
un dossier publicitario de una marca de la década
de los setenta, pone en evidencia algo infinitamente
moderno: la preocupación por beber de la fuente de
la eterna juventud.
"Neo Narciso de los tiempos modernos", nada
presentaría mejor a Beigbeder. Reta al espectador
y le dice "mírame, soy todo eso que tú no eres pero
quisieras ser" y aunque el espectador de buenas a
primeras no entienda por qué Lafayette se mete un
autogol teniendo como imagen de "el hombre" a
alguien que se ha declarado en contra del mundo del
consumismo, lo cierto es que el anuncio ha cumplido
bien con uno de sus objetivos: hacernos hablar. Y
lo más importante -y aquí dejo al mismo escritor~
modelo concluir con toda su contundencia-: "La
celebridad, como la publicidad, es un sueño que no
sirve más que para una cosa: vender"9. Voila.~

8

"L'homme de quarante ans est complice de cette image. ~'to-:,0:arcissc des
tcmps modcrncs, il aiine á s·occuper de lui•m~me et cherche á se plaire. ll
savoure son régime, ses médicaments, sa culture physique, la difficulté de
s'arreter de fumer. / Conscient que sa réussite sociale dépend entierement
de l'image que les aun-es ont de lui, que saforme physiquwt la carccmaitrcsscde
sonJtU, ]'homme de quarante ans cherche son second souffle et sa deuxieme
jcunesse" (Baudrillard, 1970: 206).
9
"La cé.lébrité, comrne la publicité, est un reve qui ne serr qu'a une ehose:
vendre" (Beigbeder en Rojek, 2003: 197).

Bibliografía

--

Baudrillard, Jean (1970) La socittt de consommation. París: Gallimard
Folio.
Beigbeder, Frédéric (2000) 99 francs (14.99C). Gallimard París: Folio.
Chomsky, Noam (2002). Propaganda. Félin Danger Public.
Moles, Abraham (1970). L'affiche dans la soc1tct urbaine. Paris: Dunod.
Rojek, Chris (2003). Cecee soifde ctltbritt' Ed. Autrement Frontitres

,,MEO-NARCISO DE LOS TIEMPOS MODERMOS", NADA PRESENTARÍA
MEJOR A BEICBEDER. RETA AL ESPECTADOR Y LE DICE ,,MÍRAME, SOY
TODO ESO QUE TÚ NO ERES PERO QUISIERAS SER"

56
57

�BIBLIOCLIPS

Y

este es el momento
exacto y preciso en
que un hijo descubre
la muene y un padre

se la inventa.
Al mismo tiempo.

1

1
IC

1

DOS El alguna vez joven escritor
vuela de B a J como parte del
jurado de un concurso literario. El
avión tiene misma marca, modelo y
aerolínea que aquel otro avión que
se cayó yse calló hace unas semanas
en M. El alguna vez joven escritor
se lleva para leer (para releer, otra
de las señales inequivocas de que
él ahora habita otra época, otro
tiempo) un libro de relatos de
David Foster W allace. Un escritor
noneamericano que ya no es joven
pero que tampoco ha dejado de
serlo porque, ahora, ha dejado de
ser, la edad ya no es un factor a
considerar, y punto. El titulo del
libro es Oblivion (2004, ¿joven?,
¿viejo?, ¿cuál es la verdadera y
exacta edad de un libro?). Busca
en el indice el título del cuento
que quiere releer, ve que está en la
página 141, y comienza a releer algo
que se llama "Good Old Neon". Y,
sí, es un cuento muy bueno en el
que al final -reflexionando acerca
del suicidio de un amigo- un
escritor llamado David Foster
\Vallace se suicida o no...
TRES ...y no ha aparecido la noticia
de si David Foster Wallace dejó
una cana -darga?, ¿llena de notas
al pie y digresiones?- teorizando
antes de hacer inmediatamente
práctica su impostergable e
ineludible necesidad de caerse
con una soga al cuello y de callarse

para siempre. No importa. No
hace falta. En "Good Old Neon"
está todo. "Good Old Neon" como
su día impecable para el pez
plátano. Y el avión se mueve
mucho. Y Madonna -agotada
pero sin llenar el estadio- canta
en Sevilla, ahí abajo. Life is am1stery,
everyone must stand alone...
Y me ha sorprendido
la cantidad de e mails que he
recibido en los últimos tiempos
comentando el suicidio de David
Foster Wallace. Incluso aquellos
que consideraban a Da\id Foster
W allace un escritor sobrevalorado
o un farsante, parecen shockeados.
Todo parece indicar que David
Foster 'vVallace es hoy para los
escritores (y muchos lectores)
CUATRO

lo que hace unos años -con ese
mismo look slacker grunge- fue
Kurt Cobain para los rockers
(y muchísimos oyentes). Así, el
símbolo perfecto y perturbador
de aquel que decide que no va
más y hasta aqui llegué en una
sociedad muy medicada. La prueba
de que los antidepresivos no
funcionan tan bien. El canario en
la mina de carbón al que aludía el
supervhiente (y suicida frustrado)
Kurt Vonnegut. Aquel que da
la alarma muriendo primero y,
con su muerte, advirtiendo que
se aproximan tiempos oscuros
e irrespirables aquí abajo, en las
profundidades de esta tierra. El
suicida como adelantado de su
propia vida que decide quedarse
para siempre en la retaguardia

Caerse y callarse
RODRICO FRESÁN / UNO El padre y el hijo

salen a dar una vuelta. El padre da pequeños pasos
para ir a la par del hijo que avanza dando inmensas
zancadas. La velocidad -como el tiempo- es
relativa y, de pronto, el olor de lo muerto que no
es igual, no tiene nada que ver con el olor de la
muerte. La muerte no huele. Pero lo muerto apesta.
Y ahí está ese gato muerto tirado a un costado de
la calle. El hijo se detiene y lo mira fijo y después,
mirando al padre, pregunta utilizando uno de sus
verbos favoritos y multifuncionales: "lCayó?", dice
el hijo. "Sí, se calló", responde el padre.
59

�de la historia. O tal vez todo sea
mucho más sencillo y hasta un
poco vulgar e inconfesable: tal
vez lo que perturba del suicidio
de alguien a quien uno respeta
o quiere o admira es que sirve,
siempre, precisa o veladamente,
como el reflejo más o menos
posible del propio suicidio. El
suicidio de esa persona a la que
uno respeta algo, a la que quiere
bastante y muy de tanto en tanto
admira. Esa persona que lleva
nuestro nombre y nuestro cuerpo
y nos lleva.
CINCO Y hay varios libros

.¡

;,

1

1

¡I

que se ocupan del suicidio de
escritores. Esta biblioteca -la
biblioteca hacia la que mira esta
computadora-contiene dos. Uno
que no es otra cosa que fragmentos
alusivos en obras y cartas suicidas
de escritores que decidieron llegar
a la última página de la novela de
sus vidas antes de tiempo. Dejarlas
inconclusas y convertirlas, de
algún modo, en póstumas. El
otro está firmado por A. Alvarez.
Ninguna explica del todo bien
o completa y convincentemente
por qué es que el de los escritores
es el gremio artístico con mayor
cantidadde autodestrucciones. (La
entrada que dedica la Wikípedia a
writer'swho commited suicide incluye
278 nombres (el de W allace ya ha
sido incluido). Pero parece ser que
los escritores tienen una mayor
tendencia a la depresión que el
resto de los mortales. Y con eso
alcanza. Y sobra.
Pero entro a los archivos
virtuales de The New York Times y
encuentro un artículo de hace unos
años donde se ofrece la crónica
de un seminario ocupándose del
tema de escritores y suicidio y

allí alguien apunta una hipótesis

a B, vuelve a poner el ejemplar de

interesante: "Tal los escritores, más
que cualquier otro tipo de artista,
se siente atraído por el suicidio
como un medio de ejercer el control
absoluto sobre la trama de su
existencia". Así, quien no decidió
las palabras exactas del comienzo
decide ser total y absolutamente
responsable del más final de los
puntos. Pero, por desgracia, la
explicación no resulta tan correcta
o verosímil. Un reciente artículo
en la revista on line Salon.com
reconstruye los últimos días de
DavidFoster W allace y alcanza una
conclusión acaso más simple pero,
también, tanto más desesperada:
David Foster Wallace lo intentó
todo y probó todas las terapias
(incluyendo el electro-shock)
hasta que comprendió que ya
no podía escribir. Ahí, recién
entonces, decidió desenchufar la
máquina de escribir que era su
cabeza.

Oblivion en su sitio junto a todos

SEIS Así que, al final, no parece

existir un gran misterio acerca
del final de David Foster W allace.
Lo dicho: llevaba más de veinte
años medicado por una depresión
monstruosa, los antidepresivos
comenzaron a perder su efecto
o a causar desagradables efectos
secundarios y entonces el escritor
-que ya no podía dominar el
curso de su vida- buscó el
consuelo último de decidir su
muerte ahorcándose.
Mientras tanto, el alguna vez
joven escritor no está deprimido
pero tampoco se siente muy
eufórico. Así es la vida. El alguna
vez joven escritor aterriza en
J, delibera, vota (gana un joven
escritor que alguna vez será un
alguna vez joven escritor) regresa

60

los otros libros de David Foster
W allace y entra a Internet como
quien se moja los pies en la orilla.
El espacio cyberal desborda de
necrológicas de David Foster
Wallace y, por suerte, no ha visto
ninguna con el titulo de "Crónica
de una muerte anunciada".
Muchas se refieren a "Good Old
Neon" -"El neón de siempre"
en Extinción, edición española de
Oblivion- como la Piedra Rosetta
que, ahora, sirve para decodificar
a quien pronto será huesos o
ni siquiera eso. Algunas de los
obituarios son muy buenos, como
el de David Gates ( excelente
narrador y periodista) quien teoriza acerca de las particulares
y decisivas diferencias entre
escritores geniales (Shakespeare)
y genios escritores (Wallace, quien
le pidió prestado a Shakespeare y a
su Hamlet la línea esa donde se le
habla a la calavera de un bufón y
se dice aquello de"Alas, poor Yorick!
I knew him, Horatio: afellow of infinite
jest..." Y, sí, tal vez lo que hizo que
David Foster Wallace se cayera
para ya no levantarse -se callara
para ya no volver a hablar- fue
el tener muy claras a todas esas
ideas geniales. Hay claridades que
encandilan y ciegan y uno acaba
haciendo cualquier cosa a cambio
de un poco de oscuridad. Lo
importante, sí, es nunca callarse
antes de caerse. Porque si hay algo
peor que el silencio después de la
caída, ese algo es el silencio antes
de caerse. David Foster Wallace,
por suerte para nosotros, hizo
mucho ruido antes de.
SIETE En algún momento -míen-

tras se empieza a escribir esto y se

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despega y se vuela y se termina de
escribirlo luego del aterrizajellega la noticia de la muerte de
Rick Wright, tecladista de Pink
Floyd. Para mi, lo mejor que nunca
hizo Wright esta en Whish You
Were Here, en la última parte de
"Shine On You Crazy Diamond".
Después de la parte donde se
escucha eso de "Nobody knows where
you are / How near or how far". Es
de las cosas más emocionantes y
emocionadas que jamás he oído.
Todas las alucinaciones de Syd
Barret, todos los solos de guitarra
de David Gilmour, todos los
alaridos primales de Roger Waters
palidecen ante su doméstica
majestuosidad. Es como música
para un funeral secreto en el que
todos conocían o creían conocer al
vivo hasta que decidió hacer eso y
convertirse en muerto. Y entonces
todos -dolidos o no- se cayeron
primero y se callaron después sin
estar muy seguros de si lo hacían
por la sorpresa o porque nada les
sorprendía. Y ahí están, mudos
y en el suelo, comprendiendo
que nadie sabe ahora dónde está
el muerto, cuán cerca o cuán
lejos. Sospechando que -a partir
de ahora- el muerto, como un
pequeño y ausente dios, estará
siempre en todas partes .

hora de caerse ni de callarse. Y
puedo y me gusta imaginarme
su conversación en el nombre
del padre y del hijo y del espíritu
santo de un gato muerto de cuyo
cuerpo y cráneo -"Alas, poor I om!"
diría Jerry- no demorarán en dar
cuenta demasiados ratones. Aquí
vienen y allá van el padre y el hijo.

OCHO En alguna parte, cerca,

puedo verlos desde la ventana de
mi estudio con vista al interior de
todas las cosas, un padre y un hijo
conversan junto a un gato muerto.
Comienza el otoño y anochece
más rápido, como si el encargado
de apagar las luces y bajar las
persianas del día decidiera cerrar
antes de hora. No escucho lo que
dicen el padre y el hijo. Pero, por
suerte, todavía no ha llegado la

61

Y ya cayó la noche para que hasta
yo me calle y deje de escribir y siga
releyendo (leer es mantener vivo,
resucitar, inmortalizar, despertar
en calma a quien descansa en paz)
mientras ahí afuera se detiene y se
rompe el acelerador de partículas
y se enciende, otra vez, el bueno y
viejo neón, el neón de siempre ~

�A LA LETRA

BIBLIOTECA
PERSONAL 11/IV

1

1
1,

BÁRBARA JACOBS Mi biblioteca se ha farmado
lentamente, igual que yo, y está integrada por un poco de
todo, así como yo. Me gustaría tener por lo menos un ejemplar
de las historietas semanales reunidas bajo el nombre de
Vidas ejemplares que, junto con unos panes dulces a los que
me refería como "gorditas", compraba los domingos en el
atrio del Convento del Carmen en San Ángel, en la ciudad
de México, para leer la historieta en turno y comer gorditas
acuclillada en un rincón de mi recámara, la espalda inclinada
hacia delante, la barba contra las rodillas, la historieta
abierta y extendida a mis pies sobre el tapete persa. Mientras
leía y comía me abrazaba las piernas y podía pasar horas
en esta posición. Si hoy me acomodara de esta manera se
me entumecerían las piernas y los brazos, la posición me
provocaría hormigueo incluso en los píes, las manos y el
cuello, y sin duda alguna me causaría un dolor intolerable en
la espalda. Acudía a la iglesia bajo el supuesto de asistir a misa,
pero en realidad únicamente ante la perspectiva de leer el
cuadernillo de Vidas ejemplares que compraría a la salida, todo
esto antes de las ocho de la mañana y los ocho años de edad.

62

-

�Q

uiero decir que desde
entonces, y a pesar de
los escollos para leer
con que, por soñadora,
me topé en un principio, asocio la
lectura a la idea de continuidad,
a la de expectativa atendida con
promesa de dar más o de ser
inagotable. Asimismo, al mundo
de las series y las clasificaciones, a
los sistemas de poner orden en una
totalidad determinada para poder
abarcarla sin que se me escapara,
como arena entre los dedos, nada
esencial. Me aficioné, por ejemplo,
a hacer o encontrar las listas de
los libros que los grandes lectores,
mujeres y hombres, hubieran leído
y que recomendaran leer como
lecturas formativas, autorizadas
y confiables puesto que los
habían formado a ellos y ellos
eran grandes.
Luego me di cuenta de que
por infinidad de motivos este
camino promisorio era imposible
de recorrer. No hay dos lectores a
los que los hubieran formado los
mismos libros. Es decir, no hay
dos bibliotecas personales iguales,
por más que cada una sea valiosa y
formativa en si. No sólo hay gustos
de lectura individuales ydiferentes,
sino capacidades individuales y
diferentes de lectura.
Los campos de intereses y
de posibilidades no sólo se van
definiendo con el tiempo, sino que
además se van delimitando.
Hay trucos. Yo no leí a Jules
Veme, pero he leido a un buen
lector de Verne, me refiero a su
tocayo Julio Cortázar. Por lo
tanto, al leer bien a Cortázar,
leo a Verne. Un ejemplo clásico
de lo que estoy formulando es el
pasaje en Don ~uijote en el que el
cura, con el barbero de testigo,

examina la biblioteca personal
de Don Quijote y decide cuáles
de sus libros son rescatables y
cuáles deben ser destruidos. Es
probable que un lector actual de
Don ~uijote no haya leído ni leerá
todos los libros que el cura rescata
de la biblioteca de Don Quijote y
salva del fuego; pero, si lee bien
a Cervantes, será como si los
hubiera leído.
Aquí es oportuno recordar a
Salvador Elizondo. Leerlo a él es
de paso leer a Edmundo de Amicis
y aJamesJoyce. Hasta el final de su
vida, Elizondo se refirió a Corazón,
diario de un niño y a Finnegans \Vake
como sus libros de cabecera, nada
más opuesto que estos dos títulos
y estos dos autores, pero mundos
enteros que estremecieron por
igual a Elizondo. De lo más
popular, infantil y sentimental,
a lo más hermético, intelectual
y sofisticado de la literatura
mundial moderna. La Italia de
finales del siglo XIX de la mano de
la Irlanda de la primera mitad del
XX. Ahora bien, lo más probable
es que yo nunca leeré Corazón,
diario de un niño; pero sé que al leer
a Elizondo, entraré en contacto
con Amicis. De igual modo sé
que la apasionada y acuciosa
lectura de Elizondo del último
libro de Jayee allanará el camino
de la lectura de Finnegans Wake
que cualquier lector se animara
a abordar.
Quiero decir que llega el
momento en que uno aprende
qué es lo que le gusta leer y lo que
puede leer, y entonces sabe que
eso es lo que va a leer y no lamenta
no poder leer lo demás. Pero la
búsqueda es entretenida, por
más que sea larga y accidentada.
Seguir como principio de vida de

lector el del ensayo y error no está
mal. Para aficionarse a la lectura
hay que leer de todo y tampoco
está mal leer ningún tipo de libro
con tal de leer, con tal de seguir
leyendo. Es bueno leer y no hay
lectura mala. Es bueno leer en el
idioma de uno y en idiomas que le
sean extranjeros. Es recomendable
conocer por lo menos un idioma
extranjero. Todas son ricos, y no
hay ninguno que sea más rico que
otro. Todas abren los ojos sobre
sí mismos y arrojan luz sobre el
idioma natal de quien los estudia,
por tanto enriquecen.
Las bibliotecas personales
reflejan no únicamente el gusto
de su dueño sino la extensión de
su locura de lector. Me refiero a
que cuando un lector se aficiona
de veras a un autor determinado,
es capaz de tener en su biblioteca
personal los libros de ese autor
tanto en ediciones en idiomas
que conoce como en lenguas que
no conoce, en versión original
tanto como en traducción o
traducciones. Hace un par de
meses en Viena compré un libro
en alemán, idioma que no conozco,
de un autor francés, cuyo idioma
sí conozco. Lo adquirí sólo porque
había encontrado ese libro que
llevaba un tiempo buscando y que
en francés no había conseguido.
Era un libro que había tenido en
español y que o había perdido
o lo tenía traspapelado en mi
biblioteca personal. Otro detalle
desquiciante es que se trata de un
libro que en su momento intenté
leer sin lograrlo, por serme de
difícil comprensión yquizá porque
entonces no me interesaba tanto
en sí como en relación a su historia
particular y a cómo incidía en la
mía. Con todo, lo cargué de Viena

a México nada más por el placer
de haberlo encontrado, si no por
la tranquilidad de que existiera,
pues para mi podía constituir
la plasmación de un sueño y su
hallazgo proporcionarme idéntica
satisfacción, si no es que aún
más.
Hay dos clases de lectores.
Por una parte, están los que son
y quieren ser solamente lectores,
llamémoslos puros; y por otra,

constituyó un terror ypor lo mismo
una dificultad y una resistencia,
una vez vencida se convirtió, más
que en un deseo, en una obsesiva
y compulsiva necesidad. Mientras
que la locura de la lectura no
desconecta del todo del mundo
exterior a un lector puro, a un lector
impuro lo succiona al más interno
de los mundos, que es el de la
desconexión con el mundo exterior.
Diré algo más: un alienado, que es

que esta aspiración me abriría que
hacen del asunto una tentación
imposible de satisfacer. iPero
atractiva! Irrenunciable al menos
en calidad de fantasía, de proyecto,
aplazable y postergable, pero
al que, ante una crisis de vacío,
recurrir.
En mi biblioteca personal
tengo de todo, decia. Incluso,
libros inexistentes o libros en
potencia, como los que me gustaría

A VECES SE ME ANTOJA ESCRIBIR LA HISTORIA DE CADA UNO DE LOS
LIBROS QUE TENCO EN MI BIBLIOTECA, LO CUAL NO ES SINO UNA
LOCURA MÁS.

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los que además de lectores son
o quieren ser a su vez autores
o escritores, es decir, lectores
impuros, por amañados. Pero tanto
unos como otros son susceptibles
de padecer la locura de lector. Esta
locura, por cierto, tiene infinidad
de modalidades, aunque el hilo
conductor que comparten sea
sólo uno, es decir, leer. Yes locura
porque el que lee vive más en los
libros que en la vida. Es más, hay
momentos en que uno incluso
agradecería ser literalmente
succionado por la lectura o por
algún libro específico y no volver
a salir más de entre sus tapas.
La actividad de leer, que en mis
primertsimos principios de lectora

incapaz de leer precisamente por
temor a perderse en un mundo
ajeno y desconocido, es menos loco
que un lector impuro que lee para
acabar perdiéndose precisamente
en mundos que, aunque ajenos
y desconocidos para otros, para
él terminan en transformarse en
conocidos y propios.
A veces se me antoja escribir la
historia de cada uno de los libros
que tengo en mi biblioteca, lo
cual no es sino una locura más .
Detenerme ante cualquiera de ellos
y reconstruir su procedencia, los
motivos que me llevaron a tenerlo,
las circunstancias en las que lo leí,
es una empresa inabarcable. Son
tantos los caminos de escritura

64

65

formar con partes de los otros. Me
entretengo ideando antologías.
Soy buena lectora de antologías
y las recomiendo. Hay múltiples
posibilidades de compilaciones.
En su bibliografía el poeta W.
H. Auden tiene un libro de esta
naturaleza que de mi biblioteca
es de los que más aprecio. Su
título se podría traducir como
Un mundo determinado. Consiste en
fragmentos de su diario personal
intercalados entre fragmentos de
muchas otras cosas, de su autoría
o de otros escritores o artistas, o
recortes de prensa, o apuntes, o
cartas. Al leer este libro de Auden
el lector de paso lee lo que Auden
leyó y se compenetra con él á...:i

�LETRAS AL MARGEN
EDUARDO ANTONIO PARRA El local se halla aún prácticamente
vacío cuando Mateo inserta en su estéreo el mp3 y sube el volumen. Al
escuchar los primeros mugidos del acordeón sonríe, y permanece unos
instantes al lado del aparato hasta que brota de él la voz aguda, rasposa,
del vocalista. Entones Mateo vuelve junto a nosotros y dice satisfecho:
Ah, esa música. Enseguida me pregunta sí estoy seguro de que el disco
trae "La Reína del Sur". Sí, respondo. ¿y "La camioneta gris"? También.
Su sonrisa se torna más amplia. Luego va detrás de la barra, descorcha
una nueva botella de tinto y sirve otra ronda antes de tomar asiento
a nuestra mesa mientras tararea los compases de "La tumba falsa".

alvo por las copas de
vino tinto, la escena
sería bastante común
en cualquier pueblo
o ciudad del norte de
México. Lo que la vuelve extraña es
que ocurre a miles de kilómetros,
en otro continente, en un pais
donde la música ranchera no sólo
es desconocida, sino inconcebible.
Mateo es español, malagueño de
nacimiento, y regentea una pequeña
cava de vinos peninsulares en los
bajos de la pensión donde mi mujer
yyo nos hospedamos: una casa cuya
construcción data de alrededor
del año 1100, situada a menos de
cien metros de la Mozartplatz, en
Salzburgo, Austria. En los dias que
llevamos aquí he advertido que de
las distintas habitaciones brotan
constantemente solos de violin,
acordes de piano, rasgueos de
clavicordio o arpa -por lo regular

interpretando obras del genio
emblemático de la ciudad-, pues
nuestros vecinos son ejecutantes
que ensayan durante el dia para los
conciertos nocturnos. Pero en estos
momentos Mateo no quiere saber
nada de Mozart, ni de los nuevos
virtuosos de la música culta, sino
sólo escuchar con atención la letra
de las canciones de Los Tigres del
Norte.
Aunque en lo personal siempre
he adorado la música, nunca he

sido ortodoxo en lo que a mis
elecciones se refiere. No creo que
existan ciertos tipos de obras
para determinados momentos o
lugares. Desde niño, mis gustos han
oscilado entre las composiciones
de los "grandes" y las de los poetas
populares que prestan voz y
guitarra a los sentires del pueblo.
Así, Beethoven yJosé Alfredo, Arvo
Part y Cuco Sánchez, sinfonías y
rancheras, sonatas y corridos se
han ido acumulando sin mayores

El compositor
y la bandida
67

�distinciones en mi memoria hasta
conformar un bagaje melódico
un tanto extraño, lo sé, pero muy
placentero.
Entran algunos austriacos a
la cava del malagueño. En cuanto
oyen los giros del acordeón, la
guitarra y el tololoche ponen cara
de sorpresa, luego ríen y ocupan
su asiento. Mateo va hacia ellos,
toma su orden, hace alguna broma

atraído por los acordes de un
nuevo corrido-, lucenfascinados
con el ritmo y unos versos que,
excepto Mateo, no alcanzan a
comprender. lSerá la magia de lo
exótico?, me pregunto.
En todo caso, cuando yo
comencé a aficionarme a Mozart
vivía en Nuevo Laredo. Con el
entusiasmo de la adolescencia
ponía a girar una y otra vez sus

intentos de censura que ha habido
en México.
Y se va. Y vuelve de nuevo. Y
ahora no tararea: canta "La Reina
del Sur" a todo pulmón. Ha llegado
más gente. El local está lleno. El
volumen del estéreo al tope; seguro
Mateo lo puso así en otro de sus
viajes a la cava. Varios comensales
balancean el cuerpo al compás del
corrido. Ríen y gesticulan. Otros

EL LOCAL ESTÁLLEMO. EL VOLUMEN DEL ESTÉREO.AL TOPEJ SECURO
MATEO LO PUSO ASÍ EM OTRO DE SUS VIAJES A LA CAVA

1~

:
'

1

en alemán y, cuando busca tras la
barra la botella que le pidieron,
aprovecha para subirle un poco más
al volumen. Ahora es "Contrabando
y traición" el corrido que sacude
las bocinas. Ése es un verdadero
clásico, le digo a nuestro anfitrión.
Sin darse cuenta y sin interrumpir
la plática con sus compañeros,
uno de los austriacos comienza
a marcar el ritmo sobre la mesa.
Y pienso: Los Tigres del Norte
triunfan en la tierra de Mozart. lNo
es irónico? En México, en algunas
reuniones -borracheras- con
mis colegas intelectuales, he puesto
esta misma música, pero tras fingir
entusiasmo por la primera pieza,
los escuchas pronto dan muestras
de incomodidad, aburrimiento o
disgusto. En cambio aquí, en una de
las capitales mundiales de la música
clásica, un español emigrado, varios
austriacos y otro grupo que en este
instante ingresa al local -acaso

acetatos en el viejo estéreo Fisher
que mi padre había adquirido en
el otro lado. En esa frontera, a
finales de los setenta, en todas
las casas, bares y cantinas se
escuchaban las interpretaciones
de Los Cadetes de Linares, de
RamónAyala, de Carlos yJosé, Los
Alegres de Terán y, por supuesto,
de Los Tigres. En este contexto,
lno era un acto de exotismo que
un muchacho de catorce años
sintiera las palpitaciones de una
angustia extática al escuchar el
Réquimi de un salzburgués nacido
más de doscientos años atrás?
-La grandeza de los
narcocorridos- me dice el
filósofo malagueño en tanto llena
de nuevo nuestras copas, esta vez
con un caldo de un rojo mucho
más profundo -radica no en la
exaltación del delincuente, sino
en la denigración del gobierno, al
que pone en evidencia. Por eso los

1 '

68

tamborilean los dedos en copas
y botellas. Y no se si se deba a
este excelente tinto español, pero
de pronto veo cómo la música
adquiere forma de mujer -es
Teresa, la Mexicana, el personaje
creado por Arturo Pérez~Reverte
que después fue comprimido en
seis o siete estrofas y unas pocas
notas muy sencillas-y guiada por
la voz del Tigre Mayor abandona
la Tasca de Mateo, sale al callejón
Chiemseegasee, da vuelta en la
esquina y avanza unos cuantos
pasos para llegar a la Mozartplatz,
que hasta hace unos segundos
estaba en silencio. Ahí se pone
a vibrar -a bailar- alrededor
de la estatua de Wolfgang
Amadeus. Entonces el genio deja
de contemplar la madrugada y
sacude casi imperceptiblemente
las orejas, mientras sus labios de
bronce verde se curvan en una
breve sonrisa de aprobación cii.:.?

�ROSE MARY ESPINOSA

anya Huntington (Estados
Unidos, 1969) prefiere
llevar la cámara consigo,
afinar los sentidos y disparar. No
suele trabajar de inmediato con las
imágenes, sino que las ingresa en
una suerte de álbum, para hacer
memoria. Previo al óleo sobre el
lienzo, previo al lápiz sobre el
papel, está la imagen capturada.
Y entre ésta y los primeros trazos,
una reflexión, un debate interno,
una serie de dibujos y ensayos
que anteceden la representación.
El fruto es una obra figurativa con
acento decididamente expresio✓
nista y suficientemente alejada
del hiperrealismo, toda vez que
la autora no se sirve de proye ✓
cciones ni cuadrículas. Con excep✓
ción de la serie de autorretratos, que ha requerido de
una recolección fotográfica propia entre los archivos
familiares, el resto de las imágenes las obtiene ella
misma a partir de situaciones y objetos que le "quitan
el aliento" y la hacen detenerse a la mitad del camino.

HUNTINGTON
y las huellas de la vida

�que revelaba algo sobre ~us_vidas. " .
,,
De ahí, siguió la sene ntulada La fiesta vulgar
(óleo sobre tela, 1993-1994). En ella, sus amigo~ ~e
entonces hicieron las veces de modelos al exhibir
gestos desenfadados y "reprobables según el Manual
de Carreño", corno rascarse la cabeza u olerse las
axilas. La intención primaria de Huntington era
captar la candidez del momento y romper de rn~nera
definitiva con poses y estatismos: un acercain1ento
inicial a lo que Francis Bacon llamaba "raw facts of
human existence" ("hechos crudos de la existencia
humana") y a los aspectos psicológicos revelados en
los retratos de Francisco de Goya, especialmente en la
seQUnda etapa de su obra (1808-1824), donde la propia
so;dera y el impacto de la guerra resultan en una?~eta
más oscura y pinceladas mucho más densas, rap1das
y expresionistas.

En su estudio pueden apreciarse dos cuadros en los
que trabaja actualmente. El primero, Café Nuevo B~~sil,
es un autorretrato ambientado en el ernblernatlco
restaurante del corazón de Monterrey, Nuevo León, Y
corresponde a una nueva e incipiente serie de escenas
· urbanas cuyo eje es la composición caótica. La forma
en que Huntington representa lo capturado e~ la
fotografía remite a dos de sus principales influencias:
Edward Hopper, por el gesto de los personajes que se
encuentran sentados a las mesas y la barra, así corno
la sutil evocación del Bar de Folies-Bergere (1881-82)
de Edouard Manet. Asimismo, en el lado derecho
puede verse a la autora mientras dispara la cámara
en dirección al espejo que refleja el lugar y donde el
guiño con Las meninas (Diego Velázquez, 1656) no es
accidental: uEn efecto, es muy ambicioso; y tal vez
caiga en llamas en el intento, pero eso no lo sabré hasta
que la obra esté terminada", señala Huntington.
El segundo cuadro forma parte del proyecto Casa
del Río (Tlacotalpan, Veracruz, 2008), y en éllas casas
comienzan a ser plasmadas corno si tuvieran alma: otra
vez reminiscencias de las viviendas que pintó Hopper,
aunque bañadas con una luz un tanto lúgubre, en
comparación con aquella, amarilla y horizontal, de
Nueva Inglaterra.
Si bien difieren en temática y formato, ambas
pinturas son óleos sobre tela y cada una desp~~g~, a su
manera, el sello de Huntington: las pasiones y fiJac1ones
que han caracterizado la evolución no sólo de su obra
sino de su búsqueda: nostalgia, yuxtaposición de capas
y superficies, movimientos barridos y desdibujados, así
como una marcada obsesión por los detalles.

CAPAS Y LiMITE

Poco a poco, la escena callejera comenzó a llamar
la atención de Huntington. De la relación entre las
imágenes que recogía con su cámara y la historia de las
artes plásticas surgió la serie "Ophelia" (óleo sobre tela,
1998,2004 ): flores que fueron cortadas y arrojadas, que
flotan debilitadas sobre el agua de un pozo de piedra
y, desde ahí, parecen invitar al espectador a la~arse
a su vez. El cuadro de Huntington no sólo rein1te de
modo, a la vez delicado e inquietante, a pinturas ya
clásicas del suicidio de Ophelia, personaje del Hamlet
de Williarn Shakespeare, sino que pone énfasis en la
intercalación de distintas superficies: uTécnicarnente
el cuerpo, es decir, el volumen de la flor, se encue~tra
sobre otra superficie: la del agua que, a su vez, reviste
el fondo de la fuente de piedra. Sin embargo, la única
superficie real es la del lienzo".
La exitosa serie "Tango" (óleo sobre tela, 1996)
explora la vida nocturna. Las parejas ~e bail~ines
despliegan aires de festividad y elegancia; persisten
las pinceladas expresionistas, así corno la frescura Y
naturalidad de los modelos, la mayoría de los cuales
eran amigos de la autora. De hecho, a la fecha, una de
sus prerrogativas es conocer a los modelos de manera
personal, saber qué estilo de vida llevan, retrat~los
en el proceso de algo y evitar las poses, las ~eJores
sonrisas" y la vista directa hacia la cámara.
A esta exploración del entorno urbano corresponde
"Pongo" (óleo sobre tela, 1996), una serie de pinturas
de un perro llamado de esa manera -que en quechua

EL DISPARADOR

Huntington sitúa su condición de ~oeta y dibujante
asidua" a partir de los nueve años de edad, cuando su
familia emigró del campo a la ciudad y tuvo cont~cto
por vez primera con estadios de béisbol, zoológicos
y grandes museos, donde era posible asistir semana
con semana a contemplar una misma obra. De ahí en
adelante, de manera autodidacta y asesorada por su
abuela -también pintora-, empezó a tornar el lápiz
para ilustrar animales, estrellas de rock y amigos de
época, mientras que el pincel lo empuñó a su ~egada
a México, en los albores de los noventa. Sus pruneros
óleos fueron retratos al estilo medieval de personajes
diversos -Charles Baudelaire, Billie Holiday YBéla
Lugosi- donde cada uno sostenía algún elemento

72

significa esclavo o peón- y que tuvo una recepción
considerable entre el público: perros solitarios que
sugieren la participación y proximidad del espectador,
corno si estuvieran prestos al juego, a la caricia. De esta
misma época, llama la atención un retrato aislado del
escritor Mario Bellatin, en el cual se destaca cómo la
mano izquierda del autor está a punto de rebasar el
marco.
La alteración de límites se manifiesta con mayor
constancia ypersistencia en los cuadros subsecuentes,
especialmente en la serie uMiquel" (óleo sobre tela,
1997), que Huntington dedica a su primer hijo: "Aquí
el subjetivismo es la idea rectora y cómo la sombra de
una persona se puede proyectar en el cuadro".
Al mismo tiempo, la subversión no sólo tiene que
ver con la intromisión de presencias en la obra -como
el óleo en que se advierte al bebé y un brazo que
trata de alcanzarlo-, sino con los gestos de ternura
provenientes de la figura paterna: desde cómo carga
al niño hasta la manera en que lo mira.
En Sustenance (óleo sobre tela, 2002), el sol que
se asoma a través de la ventana ilumina la escena en
que el hijo duerme, acostado en el regazo del padre,
quien lo contempla, conmovido y sonriente. Con ello
la autora lanza un claro desafio a la historia del arte,
ante los rarísimos ejemplos de retratos de hombres
con niños.
MOVIMIENTO

Corno el título lo indica, el cuadro Suspender en
movimiento (óleo sobre tela, 2002) congela la imagen
de un niño de espaldas, mientras corre y juega en el
jardín. Todo se ha detenido en el instante: la pistola
de agua aún moja el pasto, la tela todavía ondeante
de las bermudas rojas del pequeño, quien está a
punto de girar el torso y cuyo pie izquierdo está por
desprenderse del suelo; los brazos elevados, la mano
izquierda nítida, la derecha desdibujada...
El efecto de movimiento indefinido y emborronado
florece con profusión en "Barcelona de noche",

especialmente en el último cuadro de la serie (óleo
sobre tela, 2007), el cual muestra, tanto en el fondo
como en el extremo derecho, presencias humanas
convertidas en ráfagas, ciertamente presas de un
carrusel nocturno, siempre intenso y vertiginoso.
ucon el advenimiento de la cámara digital, los
elementos barridos, como la luz y la velocidad, se
consiguen de inmediato. Y ello forma parte de la
estética y la óptica contemporáneas: ahora miramos
el mundo bajo la influencia del cine, la televisión, las
nuevas tecnologías..." Por otro lado, el cuadro rescata
el deleite, la espontaneidad y, por tanto, el "descuido"
del momento a través no sólo de los protagonistas sino
de los detalles meticulosos que los rodean, a un tiempo
fieles e indiscretos: el reflejo sobre la superficie de la
mesa, las bebidas que se consumen y, hacia la derecha,
una mano que flota y brinda con copa vacía, empujada
hacia los límites del óleo.
COMPOSICIÓN CAÓTICA

Bajo la definición de "realismo sucio y capas urbanas",
las composiciones caóticas alas que Huntington acaba
de dar banderazo, suponen complejidad y copiosidad
de elementos, así como grandes formatos.
El inacabado y ya referido cuadro Café Nuevo Brasil
muestra una realidad afanosa y cotidiana, donde
comensales y parroquianos viven y conviven entre
botes de mostaza por ahí, un plumón por allá, un
vitral colorido y animado hacia el fondo ... Es lo que
la autora ha denominado efecto Blade Runner, el cual
implica apreciar la composición ucuadro por cuadro"
para confirmar que lo inesperado se asoma y cada uno
de los elementos cuenta una historia.
Este óleo supone la primera piedra de una serie
de cuadros basados en imágenes fotográficas que
trasladan lo trepidante y lo precipitado de la vida
nocturna a otros espacios urbanos cotidianos, como
los merenderos, las vialidades y los mercados de la
ciudad de México: esquinas de caos vehicular, fachadas
en deterioro, ventanas rotas, prendas puestas a secar

,,CREO QUE TODO LO QUE MACO ESTÁ COBERNADO POR ESA
SENSACIÓN DE TRISTEZA Y DE NOSTALCIA. AUNQUE A VECES TRATO
DE EXTRAER EL JÚBILO, LO QUE DOMINA ES EL AFECTO POR ALCO
QUE, A FIN DE CUENTAS, NUNCA SE TUVO".
73

�VIII Bienal Monterrey FEMSA 2007. El cuadro de
Huntington, titulado Resistencia 1, correspondiente a la
serie "Resistencias" (óleo sobre lienzo, 2005), muestra
un poste de luz con cables y fue tildado de poético,
taciturno e incluso alusivo a la fotografía de Manuel
Álvarez Bravo.
"Para cuando mis hijos tengan mi edad, esta
manera de comunicarse no va a existir más. Todo será
inalámbrico o subterráneo. Los cables y postes que
sostienen el cielo, que sostienen la carpa del circo,
fungen como pájaros dodo, comparables con n~estras
fotos de infancia que hoy se encuentran detenoradas
y descoloridas".

en el balcón y que remiten a una idea de presencia Y
ausencia simultáneas y, desde luego, los tianguis como
un componente citadino imposible de extirpar:
"Ese caos, ese desorden es, a la vez, libertad y en ese
sentido es único. Salta a la vista lo humano, la huella
de la vida. Habrá que preguntarse qué tan higiénicas
y quirúrgicas son en realidad muchas de las imágenes
supuestamente subversivas y transgresoras que vemos
actualmente. Amí me gusta más la idea de cochambre
y de encontrar un rincón de hermosura dentro de esa
mancha urbana".
UN CIELO SOSTENIDO

Los ojos y, por lo tanto, el lente de Huntington se
detienen no sólo en el asfalto y el concreto sino en la
"maraña de alambres" que separan la urbe del cielo Y
que la llevan a recordar mástiles de embarcaciones Y
crucifixiones.
La presencia solitaria de estos simbolos urba~os
denota, más que un contexto minimalista, un clima
de melancolia que ciertamente no pasó inadvertido
ante la critica a los trabajos presentados durante la

INMERSIÓN EN EL TIEMPO

El rescate de esas imágenes predigitales ha sido
fundamental en la germinación y el alumbramiento
paulatinos de la serie"Autorretratos diferidos" (2005~
2008), pues, a través de ellos, Huntington buscar
encontrar el momento en que se convirtió en lo que
ahora es, de manera similar a como ocurre en dos de
sus referencias literarias principales, a saber, Retrato

74

del artista adolescente, de James J oyce, editada en 1916, y
Balún Canán, de Rosario Castellanos, publicada en 1957,
en las cuales los autores dedican las últimas páginas a
relatar cómo se hicieron escritores.
El preámbulo de este grupo es Autorretrato 1969
(lápiz sobre papel, 2007). Representa la primera
fotografía que le fue tomada a Huntington. Asimismo,
implica una ruptura frontal por parte de la autora
con las tipicas composiciones limpias, resultado de
la edición en Photoshop, al mostrar al bebé encima
de una mesa, entre objetos amontonados y envases
abiertos.
Otros de los cuadros, también en lápiz sobre
papel, muestran a Huntington mientras gatea sobre la
alfombra de la estancia detrás de un cubo; en la cuna
mientras contempla admirada el móvil; acurrucada
sobre el pecho del abuelo y con la familia, durante
la apertura de regalos navideños o en el jardin. Cabe
señalar que, sobre los dorsos de algunas de estas
piezas, la autora ha escrito poemas, al tiempo que una
de las más reveladoras de toda la serie es, a todas luces,
Autorretrato 1973 (óleo sobre tela, 2007), donde la autora
aparece junto con su hermana mientras confeccionan
huevos de pascua. El desorden de la mesa es rico en
colores y demás atributos de los objetos retratados
(textura, superficie, volumen, uso), si bien los planos
secundarios no son menos comunicativos: las cortinas
semiabiertas y los libros apilados sobre las repisas;
hacia el lado inferior derecho, un par de zapatos de
hombre perfectamente acomodados, uno junto a otro
y, encima de la cajonera que da a la ventana, un sobre
de papel que sirve de base a una canasta de mimbre
dentro de la cual reposa una carta. Nuevamente,
esta invitación a apreciar la yuxtaposición de capas
y la composición "cuadro por cuadro", donde cada
elemento sugiere una propia cadena narrativa.
TÉCNICA

Aunque la mayoria de su obra es óleo sobre lienzo y
lápiz sobre papel, Huntington añora el yeso sobre la
madera, materiales de los que ha desistido debido a que
precisan formatos pequeños. Si bien evita contestar
el teléfono mientras trabaja, necesita siempre de
acompañamiento musical -de R.E.M. a Amy
Winehouse, de Bruce Springsteen a Dire Straits- e
igualmente disfruta pintar mientras su esposo, el
escritor Álvaro Enrigue, comparte con ella la lectura
de algún manuscrito.

75

El tiempo que le toma terminar un cuadro varía
según una diversidad de factores. De por si el óleo
implica trabajar durante varias horas seguidas y
no por episodios cortos, lo cual se convierte en una
exigencia cuando se trata de grandes formatos y
ante los requerimientos propios de pigmentación: la
elección del área, ir de atrás hacia delante ...
En el caso de Café Nue:vo Brasil, algunas secciones
requieren de una sola capa, mientras que otras,
especialmente aquellas con mayor iluminación,
necesitan entre dos y tres. Hasta ahora, el cuadro le ha
llevado dos meses, pero fijar una fecha de terminación
no es algo simple, toda vez que Huntington no trabaja
series masivas, sino que el "proceso de cocción" de su
obra es lento, al tiempo que sus temáticas, al igual que
sus series, suelen empalmarse y alternarse entre si.
Ahora sus pinceladas son diminutas y rápidas
mientras "reparte el cochambre" entre los cristales del
restaurante y se detiene un segundo para preguntarse
de qué podría ser aquel frasco ennegrecido de la foto:
"¿Un refresco, un aceitero?". Cualquier cosa que sea,
tal parece que Huntington disfruta una cierta dosis
de misterio.
NOSTALCIA

En lo que se seca la pintura, Huntington permite que el

realismo sucio y la escena urbana descansen y dirige el
pincel al primero de la serie de Tlacotalpan que, desde
ya, proyecta un aura de lamento. A fin de cuentas, las
fotos que tomó durante su viaje retratan el declive
en la trayectoria de un pueblo que durante algún
tiempo fue punto de partida y llegada de importantes
embarcaciones foráneas, y que hoy dia se ha convertido
en una suerte de pueblo fantasma.
"Creo que todo lo que hago está gobernado por esa
sensación de tristeza y de nostalgia. Aunque a veces
trato de extraer el júbilo, lo que domina es el afecto
por algo que, a fin de cuentas, nunca se tuvo".
Tal vez sea, precisamente, la idea de esas carencias,
lo que lleva a Huntington a privilegiar unas cosas
sobre otras. Tal vez sea lo que ella misma llama
"equivocaciones de la mano del artista", lo que aleja
su obra de los retratos de vidas y costumbres, y de las
reproducciones fotorrealistas "perfectas". Gracias a
ese relieve, a la inclusión de la propia Weltanschaung, el
trabajo de esta autora consigue enamorar o romper el
corazón, y transmite lo que ninguna fotografia habría
podido capturar~

�Entrevista a Akira Sugiyama
CRECORY liHBRAMO

Akira Sugiyama se ocupa de sus clases sobre literatura latinoamericana
en la Universidad de Seisen, en Tokio. Ha dedicado sus esfuerzos a
traducir la obra de importantes autores latinoamericanos, como José
María Arguedas, Mario Vargas Uosa,Juan Rulfo y Rodrigo Rey Sosa,
entre otros. En el Departamento de Español de su universidad tuvo
lugar esta conversación con Gregory Zambrano, que comenzó por la
consideración de la universalidad de la literatura de América Latina
y la traducción de autores latinoamericanos a la lengua japonesa.
Garcilaso Inca de la Vega, pero no conocia a ninguno
de los escritores del Boom. Era a finales de la década
de los sesenta, cuando empezaba a surgir el Boom y
Gabriel García Márquez ya había publicado Cien arios
de soledad. AJ apón el Boom llegó diez años después. Yo
fui uno de los primeros lectores de Vargas Uosa en
Japón, nadie lo conocía, ninguna obra de él se había
publicado aqui. La historia de esta novela es muy
amena, y la estructura era completamente nueva para
una mentalidad japonesa. La lectura era atrayente,
ya que estaba hecha con el propósito de captar al
lector, atraparlo en la trama y en el desarrollo de los
personajes. Tenía además una estructura muy bien
planeada para llevarla con esa tensión hasta el final;
sí, eso era lo que quería el autor, llevar a los lectores
hasta el final. Eso fue lo que más me sorprendió. Y
desde allí empecé a leer sus otras obras. También
empecé a leer a Cortázar, a García Márquez, y he
seguido leyéndolos.

regory Zambrano (GZ): iPodemos decir que
Mario Vargas Llosa es un ciudadano global
porque escribe en diversos medios, sus libros
se traducen y difunden en múltiples lenguas
y su opinión política tiene resonancias en algunos de nuestros
países y en España? iCómo empezó su relación con la obra de
Vargas Llosa, en ese contexto?
Al&lt;ira Sugiyama (AS): Encontré uno de sus libros
por casualidad en la biblioteca de la Universidad de
Estudios Extranjeros de Tokio. Yo era estudiante
y cursaba el primer año de la carrera. Ese libro era
La ciudad y los perros; allí reconoci a Lima, la ciudad
en la que yo había nacido y que había dejado siendo
muy joven, cuando mis padres me trajeron a Tokio.
En la primera edición la portada tiene un plano de
la ciudad de Lima y eso me emocionó, pues me trajo
recuerdos de mi niñez en esa ciudad. Empecé a leerla,
y era una novela que estaba fuera de la concepción de
novela que yo tenía. Había leído a Ricardo Palma, a

G

TRADUCIR
es captar el espíritu literario
que hay en la página
76

GZ: ¿y fue en ese periodo universitario
cuando usted se planteó la traducción de
esta novela al japonés?
AS: Fue un proceso mucho más lento.
Me hubiera gustado traducirla, pero
lo importante no era comprender su
contenido sino tener un lenguaje, un
estilo del japonés que fuera equiva
lente al estilo de Vargas Uosa. Eso es
un reto para cualquier traductor y no
es tan fácil llegar a ese nivel. EnJapón
se han traducido muchas obras, desde
la época de Meiji. Una de las cosas que
le gusta a los japoneses es asimilar las
culturas extranjeras. Antes fue con la
cultura china, en la época de Meiji;
luego la apertura fue hacia Europa
y sus idiomas, hacia el francés , el
inglés, el alemán. Una cantidad de
obras se traducen al japonés; quienes
traducen, principalmente, son los
profesores de esos idiomas. Una
característica de los japoneses es la
meticulosidad, captando el contenido
de cada palabra, de cada oración,
pero eso, leyéndolo en japonés es
muy dificil de entender. Todo puede
estar traducido pero no se percibe el
arte literario. Yese ha sido uno de los
defectos de la traducción japonesa:
que los profesores se empeñaron en
traducir literalmente como si fueran
textos jurídicos, demasiado exactos
desde el punto de vista lingüístico, pero sin captar el
espíritu literario que hay en la página. Yeso ha seguido
hasta hace poco. Ahora las traducciones del inglés al
japonés son más frecuentes. Ya hay traductores que
hacen este trabajo de manera técnica, se dedican a
traducir día a día, pero ya con talento literario. De
todos modos, uno ya conoce a dónde ya qué nivel tiene
que ir la traducción, pues aquellas personas hacen
desde el inglés muy buenas traducciones. Ese es mi
reto, que la traducción tenga un valor literario.

Páramo, en principio porque era un libro pequeño
-sonríe. Empecé a hacerlo cuando cursaba el
tercer año de la facultad, buscaba las palabras en el
diccionario e iba anotando, poco a poco, durante las
vacaciones de verano; después le llevaba mi versión a
la editorial, pero no la aceptaban, seguramente porque
era algo extraño el contenido, o porque el japonés tal
vez no llegaba a lo que se requería. Y en varias casas
editoriales fue así, yo llevaba la traducción a una casa
editorial, luego la llevaba a otra, después de pulirla
nuevamente, a ver si era posible conseguir que la
publicaran, asi fue varias veces.

GS:Ese es ciertamente un reto, que consiste en captar el estilo,
pero también las emociones, las sensaciones, lo que usted llama
el espíritu del escritor.
AS: Yo empecé mi labor de traducción por Pedro

GZ: Como Juan Preciado buscando a su padre...
AS: El profesor Shozo Masuda era el profesor de todos
77

�a esa belleza y sobriedad que más me hace recodar la
sensibilidad de un autor como Rodrigo Rey Rosa, que
refleja aspectos de la sensibilidad oriental; también
aspectos formales, como dejar espacios en blanco
para que los lectores puedan participar. Y lo hace de
manera muy tenue, muy sutil, sin que el lector note
que los ha dejado. En el caso de Vargas Llosa, es un
escritor que posee muchos recursos estilísticos, conoce
de manera amplia la literatura y sobre todo el arte de
narrar, domina las técnicas de los contemporáneos y
de los clásicos.

nosotros en la Universidad de Tokio. Él fue quien
fundó el departamento de español en esa Universidad.
Sus discípulos son profesores muy destacados, como
Ayako Saitou, el profesor Fumihiko Takemura; un
buen número de especialistas han sido sus alumnos.
· Él también corrigió mi versión de Pedro Paramo, y me
presentó ante la editorial Iwanami. Durante un año
estuvimos reuniéndonos para pulir el lenguaje. Y al
fin salió la primera versión de Pedro Pdramo, pero tuvo
además la mala suerte de aparecer en una colección
donde casi no se habían editado otras novelas. Este
libro salió un poco solo, y además los japoneses
creían que Pedro Paramo era un personaje histórico y
no concebían el libro como una novela. Después hice
otras versiones. Diez años después hice una reescritura
y se editó como libro de bolsillo.

GZ: ¿y eso ocurre con muchos de los escritores japoneses?
AS: Claro, ésa es también una visión que tienen
un buen número de escritores japoneses: poder
introducir los conocimientos actuales sobre la cultura
y específicamente sobre la literatura; o sea, Vargas
Llosa comparte la intención totalizadora con un buen
número de escritores japoneses, pero en él es más por
la intención del intelecto; los japoneses tienen, además
de la vida, del intelecto, la sensibilidad, que es una
especie de recurrencia.

GZ: Ytambién tradujo los cuentos de El llano en llamas.
AS: Sí. Cuando salió la primera versión de Pedro Pdramo
empecé con El llano en llamas, ya con más seguridad. Yo
sentí que había llegado a otro nivel y después de los
años transcurridos pienso que esas dos traducciones
van a resistir el tiempo. Eso pasa con los clásicos, que
siempre los leemos como un libro nuevo.

GZ: En el caso de Rey Rosa, ¿cree que el modo como escribe hace
que su español tenga un tempo parecido al japonés?, de allí su
percepción de que la técnica de Rey Rosa se le hizo mas natural
al momento de emprender la traducción y que en cambio Vargas
Llosa utili_z.a mas artificios?
AS: Sí, así fue. Creo que son dos modos de narrar
completamente distintos y que el estilo de Rey Rosa
tiene más afinidades con elementos del modo de narrar
de algunos escritores japoneses.

GZ: Entonces los lectores japoneses conocen aRulfogracias al
profesor Sugiyama.
AS: Sí, y también a muchas personas que me ayudaron
a pulirlo y publicarlo.
GZ: Sobre todo ese universo que representa el mundo de
Rulfo, el modo de hablar de sus personajes, las frases cortas y
contundentes.
AS: Creo que en japonés también se siente la
singularidad del lenguaje rulfiano. Por eso las personas
que lo leen se quedan sorprendidas, y también algún
lector que por casualidad lo lee queda conmovido de
que haya una literatura de gran nivel, pero desconocida
para ellos. De eso me entero porque hay personas que
escriben sobre esos aspectos en los blogs.

GZ: ¿Su acercamiento a Rulfo le permitió establecer algunas
relaciones con algún otro autor latinoamericano, digamos
desde el punto de vista intelectual y cultural? Por ejemplo, cómo
encuentra el mundo de Rulfo, muy marcado por la pertenencia
alos moldes de la cultura mexicana, específicamente de Jalisco;
y el mundo de José María Arguedas, cuyo espectro temático y
conceptual tiene mucho de la cultura indígena, en espacios donde
coexisten el ande, el altiplano, la costaperuana, aunque en ambos
la propuesta es universalista. Desde su punto de vista lcuál es la
relación que encierran ambos autores?
AS: Arguedas en sus últimos diarios incluidos en El
zorro de arriba y el zorro de abajo se refiere a Rulfo. Debió
haber leído Pedro Pdramo y algunos de sus cuentos, y
eso no solamente le gustó sino que él mismo sintió
que Rulfo estaba haciendo algo sobre lo que él mismo

GZ: ¿Alguno de los escritores traducidos por usted se le parece
a algún autor de la literatura japonesa?
AS: Rulfo es algo especial, habría que ir a buscarlo en
algunos dramas del teatro Noh, algo así simbólico, que
trate de llegar a lo más profundo de la realidad que se
ve. Esa es la característica más resaltada de la literatura
clásica japonesa. Los autores clásicos trataron de llegar
78

trataba de captar para llevarlo luego a la realidad
de la novela. Lo que le importaba a Arguedas era el
campo cultural indígena, pero también lo que hay
detrás de eso, la sensibilidad, el espíritu andino, lo que
significaba llegar a una raíz profunda. Rulfo también lo
hizo con la cultura jalisciense. Él debió haber captado
algo esencial de la sensibilidad mexicana, que tiene
que ver con las culturas ancestrales. Ambos tocaron
algo esencial de Perú y de México. Eso es lo que más

hay choques de culturas más que de ideologías. Es una
lucha de valores de la cultura ante cierta intransigencia
que no admite otras formas de convivir, otro modo de
sentir. En el caso de Arguedas eso es un valor esencial,
plantear un problema de convivencia, lo cual no parece

fácil.
GZ: Yeso es lo que Arguedas está demostrando. En la famasa
polémica con Cortázar hay esa perspectiva, de situarse en el

TAMBIÉN HAY QUE TOMAR EN CUENTA QUE AL PARECER EN JAPÓN
LOS LECTORES SE HAN IDO ALEJANDO DE LA LECTURA DE NOVELAS,
TAL VEZ ES UN CAMPO QUE SE VA CERRANDO. Y ESE ALEJAMIENTO
TAMBIÉN TIENE QUE VER CON LA LITERATURA LATINOAMERICANA.

le importaba a Arguedas, tener interés en la cultura
y lograr hacer la obra a partir de ese interés. Él lo
veía como una misión, y allí aflora ese sentimiento de
hermandad hacia Rulfo. Arguedas llegó a hacer su obra
tan singular gracias a su talento y a que conocía muy
bien a los indios y a la gente blanca de las ciudades.
Lo que hace Arguedas es presentar el mundo andino
a los no hablantes del quechua, esa es una visión de
traductor, hacer conocer cómo es esa cultura. Yno en
lo superficial sino en lo profundo. Y así, el núcleo de
esa cultura se da a conocer, y se afianza en demostrar
que esa cultura no se puede despreciar o soslayar
pues tiene el mismo valor de la cultura occidental.
Ese fue uno de sus propósitos y lo hizo bastante bien
representándolo en sus obras. Por ello su trabajo
seguirá leyéndose y aunque se traduzca a otros idiomas
no pierde esa esencia, ese valor.

GZ: El mundo de Arguedas se sustenta también en la visión
mítica, por ello insiste en la recuperación literaria de los mitos.
Arguedas es traductor de una culturay de una lenguay eso tiene
mucho tiene que ver con la transferencia de valores, sobre todo
de trasladar la importancia de la oralidad a la lengua escrita,
sembrarla en la letra occidental...
AS: Yo creo que en el futuro a Arguedas se le va a
seguir leyendo, tal vez más que en esta época en que

lugar desde el cual se enuncia. Elproblema es de perspectiva, la de
ambos como intelectuales latinoamericanos. Arguedas defiende
su esencia indígena,y como él mismo decía, así hubiera caminado
por París y asimilado elementos de la cultura occidental no
por ello iba a dejar de ser en esencia un indígena del Perú. Yallí
estaba planteada la perspectiva exclusionista en el sentido de
que lo occidental se percibe de manera cerrada y desprecia lo
"otro" por excéntrico, pero ambos son autores que escriben en
castellano, que tienen una propuesta que va en búsqueda de un
camino para la reelaboración de los valores humanos.
AS: Tienes razón. Leyendo a Arguedas en japonés, en
el caso concreto de mis alumnos y alumnas, empiezan
por conocer cómo es la gente andina, qué costumbres
tienen, cuáles son sus maneras de pensar y sentir. Eso
les atrae bastante, pero también se sorprenden después
por la angustia que siente la persona que está narrando
los detalles sobre esas costumbres de los indios. Eso
les sorprende, pero también los reta pues son éstas las
preguntas que generan la búsqueda de respuestas. La
respuesta es lo que ellos mismos construyen.
1

GZ: lHay algún estudiante que motivado por esos escritores
haya querido ir al Perú oa México para conocer el entorno de
esos escritores?
AS: Algunos van a Perú, visitan Cusca; no sé si alguien
ha llegado a Apurímac; también han llegado a México,
79

�latinoamericano que se adapte a ese idioma japonés
que a mí me gusta...

GZ: lCómo llegó a la obra de Rodrigo Rey Rosa?
AS: Leí algunas de sus novelas y me pareció muy
interesante el modo como él trata el tema del suspenso.
Por ejemplo, en ~ue me maten si..., el tema de la muerte
tiene un tratamiento muy particular, que él logra
transmitir y que es muy difícil y muy pocos escritores
han logrado al narrar. Rey Rosa tiene una sensibilidad
distinta a la de los demás autores latinoamericanos.
Tiene una parte que acoge a lector como si fuera una
literatura de entretenimiento.
GZ: ¿y conocía personalmente al autor?
AS: Lo conoci recientemente, en noviembre de 2007,
cuando él vino a Tokio, antes no había tenido ningún
otro contacto con él.
editor pensó que yo debía hacerla. Él pensó que por esa
condición yo debería conocer bien a Arguedas.

pero el problema es que después de que se gradúan
comienzan a trabajar en una oficina japonesa, pero
no como especialistas en esos temas, pues no siempre
siguen en la carrera académica.

GZ: lCómo es el reconocimiento económico a la labor del
traductor aquí en Japón?
AS: Aveces es un trabajo sin remuneración económica,
es un trabajo voluntario. Pero hay un sistema de
regalías que funciona muy bien enJapón, que beneficia
a los traductores cuando las obras tienen éxito de
ventas. Hay editoriales que dan al traductor un seis
o diez por ciento; algunas cumplen, como Iwanami,
que tiene prestigio y paga las regalías al traductor.
Los trabajos académicos publicados por Iwanami se
garantizan porque la editorial vende bien sus libros.
Esos libros no se devuelven como otros que duran
algunos meses en las librerías y si no se venden se
devuelven a la editorial.

GZ: ¿Las traducciones que usted ha hecho han obedecido a un
plan preconcebido, Rulfo, Vargas Llosa,Arguedas, o la selección
ha sido de manera azarosa?
AS: En Japón quienes tienen la iniciativa son las
editoriales. Una editorial decide a quién se va a
traducir. Rara vez el interés llega a través de un agente
literario, por ejemplo, un libro que haya recibido un
premio importante en España. A veces el interés se
muestra cuando ese libro ya está traducido al inglés.
Cuando no es así se consulta con un especialista; si vale
la pena traducir, ellos toman la decisión, pues hay que
invertir una cantidad de dinero para traducir y luego
ellos eligen al traductor. Aquellos a quienes ya se les
conoce por sus traducciones tienen esa ventaja pues
el editor sabe cuál es su estilo, entonces le pide a esa
persona, si es bastante cuidadosa, que empiece a hacer
el trabajo. La gente joven quiere publicar su traducción
y bueno, en mi caso, fue así con Pedro Páramo. Yo mismo
hice las gestiones ante las editoriales. En el caso de
La ciudad y los perros la editorial me pidió que hiciera
la traducción y también la de Los ríos profundos me la
encomendaron, porque yo había nacido en el Perú y
porque había escrito algunos trabajos académicos, el

GZ: ¿Cuál es su procedimiento en la traducción?: lee, entiende
el significado, traslada los términos equivalentes, luego viene la
parte de cuidar el estilo...
AS: Si hay un estilo que me gusta, cuando leo una
obra me fijo mucho en el modo cómo la novela va
enunciando; por supuesto que el contenido me
importa, pero lo que más me importa es el modo cómo
lo dice, que esté cerca de cómo yo lo harta en japonés.
La clave es el modo como yo puedo acercarme a esa
obra pero más a ese estilo. Por eso busco a un escritor

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1
◄

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GZ: Además de Rey Rosa, lconoce personalmente alos autores
de las obras que ha traducido?
AS: Sí, conocí a Vargas Llosa. Él estuvo dos veces
en Japón, ya hace mucho tiempo. La primera vez, a
fines de la década de los setenta, venía con todos los
laureles de sus premios, ya había publicado La tía
Julia y el escribidor. Aquí se entrevistó con Kenzaburo
Oé y yo fungí como intérprete; después vino cuando
era candidato presidencial y se sentía casi presidente
y quería entablar relaciones con el gobierno japonés
y preparar los escenarios para cuando estuviera en
funciones de gobierno. Lo vi en la embajada del Perú.
A Mario Vargas Llosa se le ha traducido al japonés
toda su obra. Él atrae al público, y está bien situado en
el mercado de lectores de literatura latinoamericana.
Cuando se traduce y publica un libro ya se sabe a qué
mercado van esos libros. Vargas Llosa atrae mucho al
público japonés.

El rinno de Octavio Paz es un rinno especial, pues
tiene unas pausas muy personales que son sus logros
en español, pero que en japonés son difíciles de
alcanzar, de encontrar ese ritmo que le permite al
lector entender el contenido.

GZ: Cuando usted estuvo entre Kenzaburo Oéy Vargas Llosa,
lcómo percibió ese cruce de miradas?, pues ambos son autores
traducidos que se conocían recíprocamente por las traducciones
de sus respectivas obras.
AS: Kenzaburo Oé lo había traducido El Colegio de
México, pero sus obras iniciales eran lo único que
estaba traducido al castellano y Vargas Llosa ya tenía
en japonés La ciudady los perros, Pantaleóny las visitadoras;
me parece que Kenzaburo conocía más a Vargas
Llosa, porque él es un gran lector. Él tiene un lenguaje
complicadisimo en japonés, lo que de su obra está
en castellano es una aproximación. Atrae a muchos
lectores, pero a algunos les cuesta entenderlo desde
el lenguaje japonés. Él estudió francés y su japonés
tiene mucho del estilo francés. Yo creo que su estilo
pasa del francés al japonés, que con su talento lo ha
convertido en una obra artística. Tiene una sintaxis
francesa, que está fuera del japonés tradicional. Por
eso puede leer autores franceses y latinoamericanos
con mucha competencia. Además tiene un carácter
adaptado a leer y comprender la literatura extranjera.
Yhabía leido detalladamente la obra de Vargas Llosa,
él se concentra bastante en la lectura, es meticuloso y
toma notas de lo que lee.

"''º ...,,,,

GZ: ¿y cuáles son los escritores preferidos por ese mercado de
lectores?
AS: El caso excepcional es García Márquez y también
Borges. Ambos han rebasado el mercado de lectores
de los autores latinoamericanos. Vargas Liosa está
en el borde. Octavio Paz también es leido, lo malo
es que en japonés es difícil entenderlo, y no se logra
la naturalidad que tiene en cast
es difícil leerlo porque se vuelve más sub
,a
abstracto. La palabra no concuerda con la realidad.

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80

81

�publicada por la academia española; Odisea y Penélope
de Vargas Uosa, obra de teatro donde el autor es actor;
también escribí sobre Frida Kahlo y Diego Rivera.
Luego esos artículos los coloco en mi blog para que
sean leídos por un público general.

GZ: Es interesante que en esto de los puentes culturales, también
hizo usted,junto con el poeta peruano Javier Sologuren, una
traducción de la obra clásica Cinco amantes apasionadas
de Ihara Saikaku, ¿cómo fue esa experiencia de traducción?
AS: Ese libro tiene varias ediciones, dos en el Perú, por
fa Universidad Católica de Lima, y otra en España por
la editorial Hiperión. Javier Sologuren, ya fallecido,
cuando vino a Japón por un simposio de escritores
y críticos japoneses, nos conocimos, y él hablo sobre
Ryonuske Akutagawa y yo estuve de ayudante porque
traduje algunos de los textos que los participantes
leyeron. Traduje el de Javier, y fue el que se leyó
en aquella ocasión, aunque se hizo por traducción
simultánea.Javier era muy cordial, una persona muy
afable e hicimos una gran amistad. Después fui a Lima
y allí nos vimos varias veces. Luego él estuvo en Tokio,
becado por la Fundación Japón, durante tres meses.
Lo veía casi todos los días. Yo tenía una moto y lo
llevaba: él se subía a la moto con mucho miedo, pero
luego disfrutaba el paseo. Íbamos a Ginza, a Asakuza,
y otros lugares. Pero la razón de su estancia en aquella
oportunidad era hacer esa traducción; él conocía la
obra de Ihara Saikaku, la había leído en francés y quería
hacer una traducción comparándola con la versión
original. Él hacía una versión, yo la cotejaba con la
versión del japonés clásico y luego con la traducción
del japonés actual. Comparábamos el resultado con la
versión original. Trabajábarnos por la mañanas y por
las tardes nos íbamos a pasear. Después él se encargó
de tramitar la publicación de ese libro en Lima. Pero
su trabajo no se quedó allí, pues se interesó en otros
poetas japoneses y en el Perú hacía traducciones y
las presentaba en revistas y periódicos. Yo lo ayudé
en algunas ocasiones y él tenía algunos otros amigos
japoneses que también le ayudaban a hacer versiones.
Él leía la literatura japonesa desde la lengua francesa,
y con la ayuda de niseis de Lima había llegado a
comprender la sensibilidad japonesa de una manera
muy interesante, muy profunda.

GZ: Recientemente también ha reseñado la obra de Edmundo
Paz Soldán, a quien según he leído, tiene entre sus proyectos de
traducción, {es cierto?
AS: Sí, conozco algunas de sus obras y leí sus
impresiones sobre la obra de Haruki Murakami, y
me gustó cómo la ha captado; y tal vez corno una
manera de retribuir el hallazgo que él ha hecho, me
gustaría mostrar el valor de su trabajo a los lectores
japoneses. En general me interesa difundir obras de
arte de la literatura latinoamericana para los autores
japoneses.
GZ: ¿Y hay verdadero interés en la literatura latinoamericana?
dnteresan los autores nuevos, así como Rey Rosa?
AS: Creo que en los últimos años los editores buscan
más alos autores franceses, ingleses o norteamericanos.
Hay cierto peligro en la inversión económica cuando
se traduce a un escritor latinoamericano nuevo;
pero, a veces, si lo publican dentro de una colección
el riesgo es menor. Por decir, algo corno "10 autores
contemporáneos de América Latinan, es más fácil pues
en las librerías se le guarda un espacio a esa colección o
en las bibliotecas compran toda la colección. Pero dar a
conocer a un autor de manera individual es más difícil.
Tarnbién hay que tornar en cuenta que al parecer en
Japón los lectores se han ido alejando de la lectura de
novelas, tal vez es un campo que se va cerrando. Yese
alejamiento también tiene que ver con la literatura
latinoamericana. No es fácil introducir autores nuevos
en el mercado de lectores deJapón. Hay un cambio en
las estrategias del mercado que está afectando también
a los escritores. Tal vez los escritores deben tener más
en cuenta a los lectores, corno lo ha intentado Vargas
Uosa; que no solamente sea encerrarse en un mundo
literario con un lenguaje muy artístico pero de muy
difícil acceso para el lector común. El autor no escribe
para sí mismo, sino que su obra es un producto que
funciona dentro deun mercado. Eso lo ha comprendido
muy bien un autor como Haruki Murakarni. En su obra
el arte y la comprensión del lenguaje se dan las manos,
y produce una literatura de calidad pensada para un
público masivo oo

GZ: Usted mantiene colaboración frecuente en las páginas
culturales de diarios japoneses de gran circulación como Asahí,
Yomiuri, Mainichi, y en ellos publica artículos en japonés
sobre autores latinoamericanos nuevos.
AS: Así es, recientemente he publicado artículos sobre
la obra de Mario Bellatín; también sobre Vargas Uosa,
reseñé Travesuras de la niña mala, y de García Márquez
comenté la nueva versión de Cien años de soledad,
82

�DÁMIEL CENTENO M,

ay gente que lo más importante que ha hecho en su vida es morir.
En la época en la que conocidos escritores del cono sur optaron por
el suicidio, éste se aferró a las palpitaciones de su corazón. No hizo
como Lugones, quien siguió la misma tradición de Quiroga de mezclar whi~ky
con toques de cianuro para correr sus persianas sin concesión alguna. La vida
de Roberto Arlt, en cambio, fue eso: vida, en el sentido más amplio del término.

..

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Autodidacta, y con un instinto de superación
de múltiples bifurcaciones, Roberto Godofredo
Christophersen Arle nació en el barrio de Flores de
Buenos Aires cuatro meses después de que lo hiciera
el siglo XX. No se puede decir que su padre, un
inmigrante prusiano, soplador de vidrio de profesión,
le dedicara todos los mimos y cariños al retoño. Por
el contrario, el niño no paró de recibir hostias, y no
precisamente de consagrar, mientras estuvo bajo su
tutela.
Quizás esto último fue determinante en su obra
y personalidad Aunque abandonó su hogar a los 16
años de edad, desde mucho antes había brincado de
un colegio a otro y aprendió en la calle la ley de los
rufianes, navajeros, anarquistas y falsificadores de
turno. Después vendría la necesidad como tal, que
lo empujaría a ser pintor de brocha gorda, ayudante
en una librería, aprendiz de hojalatero, peón en una
fábrica de ladrillos y estudiante fracasado de la Escuela
de Mecánica de la Armada, por sólo nombrar algunas
paradas de este largo trayecto.
Si se ve todo en frío, para entonces Roberto apenas
estaba horneando su futura alma de escritor. Tan sólo
absorbía como una esponja, mientras dos pulsiones
luchaban por salirle como sangre a borbotones, aunque
aún no estuviera enterado del todo: ser famoso por
su pluma y comprobar la sonrisa de la fortuna como
inventor de artefactos.
Si bien es cierto que relatos apócrifos lo ubican
como un bisoño escritor de cuentos a los ocho años,
y luego como un chico que a los 19 publicó una
investigación sobre las ciencias ocultas; Arle se toma
en serio a la literatura cuando sus andanzas nos lo
plantan como secretario de Ricardo Güiraldes, a
quien luego le dedicaría su primera novela: El juguete
rabioso. En ese entonces, abultado de Marx, Trotski,
Baudelaire, Kafka y Dostoievski, el joven conoció en
primera fila el más ineludible de los ángulos existentes
en el mundo de las letras: el pique y desdén del resto
de sus colegas; en este caso, del grupo de la revista
Martín Fierro.
Ogro al fin, Roberto decide combatir a la criatura
del rechazo con un arma tan incoherente como
efectiva: por años no hizo otra cosa que ocultar todas
sus lecturas y alardear de sus deficiencias de estilo.
Sumado a esto, se dedicó a despreciar a quienes sí
escribían bien y eran leídos por doctos y estirados.
Ácido y reactivo hicieron explosión y, de repente, el

84

85

apellido de Arle fue alzado en hombros por todos los
excluidos, que lo percibían como el salvador social que
cada época necesita con urgencia.
Un tipo que se hizo a si mismo, mucho distaba de
combinar con las empresas colectivas encaminadas al
bien común. Las mayúsculas en este caso, sólo podían
estar reservadas a su obsesión de dar el batacazo con
algo alumbrado por su ciclotímica cabeza. La primera
explosión vino de la mano del periodismo.
Roberto Arlt, la firma, pasea por varios medios
hasta que en 1928 acampa en El Mundo. Allí, y no en
otro lado, nacen las Aguafuertes, columnas periódicas,
personalisimas habitaciones de su vida que reinventan
la crónica en Latinoamérica. Sólo bastaron que, las casi
dos mil que parió, aparecieran dos días a la semana
para que el éxito en la lectoría duplicara la tirada del
diario. Sinónimo de calidad, cada párrafo apadrinado
por él le hablaba al hombre común de igual a igual
hasta el punto de hacerlo sentir parte indispensable
del mundo.
Nervioso, fortachón y poseedor de una extraña
pronunciación, salpicada de ademanes ampulosos,
el columnista supo dar en el blanco con sus crónicas.
Las despachaba en veinte minutos, y el resto del día
le quedaba libre para el ensayo y el error. Mientras
por un lado se empeñaba en sus inventos, la escritura
y la lectura de pésimas traducciones al español,
causantes de su estilo pomposo y grandilocuente;
por el otro nunca dejó de lado su fascinación por el
más allá, heredada de su madre tirolesa, Ekatherine
Iobstraibitzer. De allí que el 99 por ciento de sus pasos
solían obedecer a horóscopos, adivinos, estafadores y
tiradores de tarot.
Arlt era un personaje desmedido, delirante, como
parido por la pluma de un irreverente escritor de
ficciones. Los vericuetos de su vida no lo desmienten.
Arlt provoca explosiones de caucho y mil químicos en
las pensiones en donde vivia, cuando intenta fabricar
las medias de señora por el método de la galvanoplastia.
Arle arranca cuentos de principios de siglo con escenas
de masturbaciones, degradación moral y personajes que
le huyen al matrimonio. Arle es periodista pero también
detective cuando escribe crónicas policiales, por lo que
en alguna ocasión desarmó a un suicida en medio de
la noticia que cubrió. Arle bebe del lunfardo cuando
no tiene una palabra castellana a mano. Arle amó con
locura a su última compañera, Elizabeth Mary Shine, y
ella a él, aunque las diferencias de pareja las dirimiesen

�Seguir con los triunfos del Roberto escritor
es redundante. Sus conocedores saben que luego
mantuvo el tipo con El amor brujo (novela),"Aguafuertes
porteñas", "El jorobadito" (cuentos), "Aguafuertes
españolas", "El criador de gorilas" (cuentos), Trescientos
millones (teatro), Saverio el cruel (teatro), El fabricante
de fantasmas (teatro), La isla desierta (teatro), Africa
(teatro) y Lafiesta de Hierro (teatro), entre otras obras.
En cambio, el Arlt a secas es tan sorprendente e
impredecible como sus historias.
El cuento puede concluir así:
El café, el cigarro y la resultante afección cardiaca
lo llevaron directo a un gimnasio. Con una moderada
rutina fisica su mejoría era segura. Como siempre
sucedía en su caso, al principio se dedicó con ahínco
y determinación espartana. Caminó, alzó pesas, hizo
estiramientos ... El resultado fue casi instantáneo.
Roberto Arlt se sintió bien y se inspiró muchísimo.
Primero, pensó en triunfar a lo grande como boxeador
o nadador. Segundo, escribió el aguafuerte Motivos de
la gimnasia sueca y el cuento "La clase de gimnasia".
Tercero, se cansó al poco tiempo de tanta transpiración
y ejercicio. Como cosa rara, el asunto dejó de ser una
novedad para él y volvió al café, al tabaco y a la tiranía
de la máquina de escribir. Una existencia de privación y
agotamiento físico no merecía ser vivida. Cuando volvió
a ver a su médico, se lo dijo con estas palabras:
-Doctor, los adelantos en su ciencia son muy
relativos. Hice todo lo contrario de lo que usted me
indicó; acabo de subir por la escalera y estoy lo más
bien.
Triunfante y seguro, como siempre pareció ser,
Roberto vivió por un tiempo con su metodología
particular: ajeno a todo y atento a la suerte. El 25 de
julio de 1942 dedicó sus veinte minutos al aguafuerte
del día, comió y se fue al teatro a ver La mandrágora

a trompada limpia y en medio de la calle. Arlt nunca
recibió afecto de su padre, pero a su hija Mirta la cuidó
con el mimo y cariño que siempre le negaron. Arlt
ganaba montañas de dinero, sin embargo, siempre vivió
alquilado y acosado por el fantasma de la ruina. Arlt no
· era amigo de escritores sino de bandidos, prostitutas
y borrachos. Arlt estaba convencido de poder ser un
autor de la talla de Flaubert o Borges pero también
aducía que le faltaba tiempo para ponerse en ello. Quizás
por eso Arlt cortó con la literatura correcta, al presentar
una prosa desordenada, con incorporación de jergas,
barbarismos y muchos etcéteras que contribuyeron a
su fama.
El más aplaudido de sus inventos vino con su
siguiente novela, Los siete locos. Con ella aparece Augusto
Remo Erdosain, personaje literario, buscavidas de
profesión, habitante del desamparo y con muchos
defensores en su haber. Julio Cortázar y Ricardo Piglia
lo consideran de una influencia trascendental. Y no
les falta razón.
Erdosain no vivía en eternidades ni metafísicas. Sus
problemas eran reales, propios de la vida pedestre. Su
mensaje, desmedido y aterrador: crear una sociedad
subterránea, obstinada del mundo y financiada por los
prostíbulos, capaz de fundar una secta que dinamite el
orden establecido para erigir otro basado enla mentira,
la violencia y la explotación.
Quizás Arlt pensaba en ésta como la única salida
posible. De eso nadie está del todo seguro, pero lo
cierto fue que su novela lo catapultó aún más, al punto
de dedicarle una segunda parte: Los lanzallamas. Y,
mientras los vítores arreciaban, el ogro no dejó sus
vicios más humanos: fumar como un preso y beber
litros de café como un vigilante a tiempo completo,
dos nimios detalles que pusieron en alerta a su médico
de cabecera.

EN MEDIO DE SUS DESEOS, SU MUJER LE PRECUNTÓ LA HORA. ÉL
TAMPOCO LA SABÍA, Y ESO FUE LO QUE CONTESTÓ. AL INSTANTE
UM ESTERTOR SALPICÓ EL NORMAL DESENVOLVIMIENTO DE LA
CONVERSACIÓN.
86

de Maquiavelo. A la mañana siguiente se levantó a
las nueve, le sirvieron el desayuno en la cama de la
pensión y conversó con Elizabeth sobre su día en el
teatro. Contento, hizo planes sobre el hijo que iba a
nacer tres meses después. En medio de sus deseos, su
mujer le preguntó la hora. Él tampoco la sabía, y eso
fue lo que contestó. Al instante un estertor salpicó el
normal desenvolvimiento de la conversación. A las
10:30 a.m. ya había sido declarado muerto.
Ese domingo, a plena luz del día, sacaron con una

grúa el féretro que contenía su cuerpo. Parte de su
público vio el espectáculo, cómo salía de la ventana
aquella inmensa caja de madera con un escritor
más inmenso que ella. Probablemente, luego sus
incondicionales abrieron el periódico del lunes y1
quizás se sorprendieron con el título y las primeras
palabras de su última aguafuerte, El paisaje de las

nubes:
"Evidentemente, los hombres no eligen sus padres
ni sus destinos" oo

�Ojalá me nombraras con nombres diferentes.
JuanGehnan
l libro Los otros del poeta
argentino Juan Gelman
vuelve a poner sobre la mesa
de discusión el tema de la otredad en
la creación poética. Ya sabemos lo
que decía Antonio Machado sobre el
tema. Octavio Paz lo cita al comienzo
de El laberinto de la soledad:

Emanuel de Roma, Ramprasad,
Yehuda Al-Harizi, John Wendell,
Yamanokuchi Ando, Dom Pero,José
Galván,Julio Grecco y Sydney West,
que aporta la mayor parte de los
poetas compilados y prologados por
el escritor duranguense José Ángel
leyva, coeditor de Alforja, revista de
poesía.
Como puede apreciarse, son
poetas antiguos y modernos; imaginarios y apócrifos; argentinos,
hebreos,japoneses y norteamericanos;
conocidos, desconocidos y hasta
anónimos. No podía faltar en esta
colección un homenaje a Fernando
Pessoa, el creador del "drama en
gente" delos heterónimos. Siguiendo
su ejemplo, Juan Gelman atribuye a
José Galván, víctima de la dictadura
militar argentina, este homenaje al
poeta portugués:

E

Lo otro no existe: tal es la fe racional,
la incurable creencia de la razón
humana. Identidad= realidad, como
si, a fin de cuentas, todo hubiera de
ser, absoluta y necesariamente, uno
y lo mismo. Pero lo otro no se deja
eliminar; subsiste, persiste; es el
hueso duro de roer en que la razón
deja los dientes. Abel Martín, con
fe poética, no menos humana que
la fe racional, creía en lo otro, en "la
esencial Heterogeneidad del ser",
como si dijéramos en la incurable
otredad que padece lo uno.
Hay otra cosa que Machado no
dice pero que está implícita en sus
palabras: entre quienes más padecen
otredad se cuentan los poetas, los
cuales invocan a lo otro, al otro o a los
otros como parte de sus estrategias
de expresión. lPor qué el poeta
necesita a veces salir de sí mismo y
convertirse en otro, incluso en varios,
para escribir poemas?
Aquí es necesario revisar con
otros ojos el viejo concepto de
"inspiración". Dejemos de lado mitos
tales como la musa, la invocación
a los dioses y otras nociones que
subordinan la poesía a la misión del
profeta o del chamán. Si de algo sirve
la terminología freudiana, considero
que mucha gente llama "rapto de
inspiración" a una confluencia de
factores tanto subjetivos como
objetivos que provocan que el "yo"
entre en crisis y se vuelva inestable.
Escribir un poema representa
entonces un intento de recuperar la
estabilidad del "yo". ¿Logra el poeta

Los otros
ÁUTOR: Juan Gelman. Selección y
prólogo deJosé Ángel Leyva
EDITORLA.L: Alforja/ UANL
ÁÑO: 2008
TÍTULO:

CELMAN,
su incurable otredad
reestablecer su "yo"? Se diría que sí,
pero nunca de forma permanente,
definitiva. El "yo" del poeta es
particularmente frágil y proclive a
las crisis recurrentes. Pero, además
de ese tenue equilibrio provisional,
consigue en compensación algo mejor:
un poema que, aunque escrito por él,
lo lleva más allá de su circunstancia
personal, de su época y hasta de su
cultura.
Sin duda, el poeta no es ajeno a
las ventajas creativas que conllevan
esos "viajes fuera del ego", en los que
los poetas y los actores son desde
hace mucho tiempo precursores del
personaje interpretado por Arnold
Schwarzenegger en la película Total
recall. Al principio, el poeta nota que
ese "yo", que creía tan suyo, es ajeno a
sí mismo pero construido dentro de él
por la estructura social para marcarle
rígidamente pautas de conducta.
Así que, cuando el poeta descubre que su "yo" es un invento de
la sociedad en que vive -en otras
palabras, que su "yo" es una ficción-,
procede, a través de su obra, a
conquistarlo, a volverlo realmente
suyo y reinventado, desdoblarlo,

multiplicarlo o proyectarlo sobre
otros, sean poetas o no, sin importar
si son seres reales, imaginarios o
apócrifos. El ejemplo por excelencia
es el poeta portugués Fernando
Pessoa quien, aparte de las propias,
creó la biografía y la obra de otros
tres poetas: Alberto Caeiro, Alvaro
de Campos y Ricardo Reis.
Claro, no es el único ejemplo ni
el primero. Ya que mencionamos a
Antonio Machado, reconozcamos en
él al demiurgo de Juan de Mairena,
ese filósofo apócrifo al que le debía
tantas enseñanzas. Un caso opuesto
al de Pessoa sería el del colombiano
Porfirio Barba Jacob, quien también
se llamó Miguel Ángel Osario, Main
Jiménez y Ricardo Arenales.
Gelman, más variado que Fernando Pessoa aunque menos detallado
que el poeta portugués, registra en
su libro otros diecinueve poetas
aparte de él mismo: Yehuda Halevi,
Eliezer Ben Jonon, Ezequiel, Isaac
Luria, Abu Nuwas, Salomón Ibn
Gabirol, Joseph Tsarfati (Giuseppe
Gallo), David (sí, el de los salmos),
el autor de Los rollos del Mar Muerto,
Samuel Hanagid, Abraham Abulafia,
-

88

-

-

Yo también escribo cuentos
aeduardo
había una vez un poeta portugués/
tenía cuatro poetas adentro y vivía
[muy despreocupado/
trabajaba en la administración
[pública y dónde
se vio que un empleado público
[de portugal gane para alimentar
cuatro bocas

[de lisboa al uruguay/
yo siempre estoy olvidando cosas/
una vez me olvidé un ojo en la
[mitad de una mujer/
otra vez me olvidé una mujer en la
[mitad del portugués/
me olvidé el nombre del poeta
[portugués/
En su prólogo, Leyva explica que la
familia Gelman -judíos procedentes
de Ucrania- emigró a Argentina
antes de que él naciera. Llegaron al
país hablando yidish y ruso. Juan,
primer argentino de la familia, quien
desde el principio habló castellano, se
convirtió en una especie de extranjero
entre los suyos. leyva cita además una
entrevista en la que Gelman habla de
su descubrimiento de la poesía: "el
primer poema que escuché fue un
poema de Pushkin, en ruso. Se lo oí a
mi hermano, que recordaba todavía
algunos versos de Pushkin. En ese
momento descubrí la poesía 'dicha"'.
Yla dicha de la poesía, añadiría yo.
Llama la atención que, en la
entrevista citada, Gelman afirme
que, para él, "la poesía era como una
hipnosis: me atraían los sonidos, por
un lado, y por el otro el misterio de
algunas palabras incomprensibles".
Es decir, para él la poesía empezó
siendo música antes que significado,
misterio de lo incomprensible,

cada noche pasaba lista a sus
[poetas incluyéndose a sí mismo/
uno estiraba la mano por la
[ventana y le caían astros allí/
otro escribía cartas al sur/
qué están haciendo del sur/decía/

[...]
el portugués tenía cuatro poetas
[mirando al sur/al norte/al muro/
al cielo/
les daba a todos de comer con el
[sueldo del alma/
él se ganaba el sueldo en la
[administración del país público
y también mirando el mar que va

------l

89

seducción-"hipnosis",lellama-de
lo otro. No es extraño que necesitara
de la extranjería, imaginaria o no,
para escribir poemas, la cual llevó al
extremo escribiendo los poemas en
sefardí contenidos en Dibaxu (19831985), que leyva excluye, no sin
pesar, de este volumen. ¿Será que, en
1 trance de poesía, también la lengua
materna se comporta como un idioma
extranjero?
Acaso, cuando empezó con este
juego de escritura apócrifa, Gelman
no sospechaba hasta qué punto la
otredad lo marcaría como experiencia
dentro y fuera de la escritura, hasta
qué grado necesitó ser otro para
sobrevivir, de qué forma la extranjería
imaginaria acabaría convirtiéndose
en un exilio real y despiadado. Acaso,
al evaluar su larga trayectoria iniciada
con Violín y otras cuestiones (1956),
descubrió que, así como la poesía le
enseñó a salir de sí mismo, también le
ayudó a recuperar lo perdido, lo que
le habían arrebatado; a experimentar
en carne propia estos versos de Piedra
de sol de Octavio Paz: "para que
pueda ser he de ser otro / salir de mi,
buscarme entre los otros, / los otros
que no son si yo no existo,/ los otros
que me dan plena existencia".

Sergio Cordero

�El amor
realizado

IMincm Margarita Villarrtal 1

Herida
luminosa

TÍTULO: Herida luminosa
AUTORA: Minerva Margarita Villarreal
EDITORIAL: Conaculta
AiilO: 2008

l. Intensidad poética

En mí primera lectura de
Herida luminosa, de Minerva
Margarita Villarreal, me
dejé llevar por la intensidad. Minerva
trabaja mucho sus textos, los pule
hasta dejarlos brillantes, intenta
sacarles el alma para enseguida
exponerla. Aquella versión, la primera
que conoci, seguramente la centésima
en la historia del texto, tenia eso: una
intensidad desbordada.
La intensidad poética tiene
sus singularidades. Se parece a la
intensidad de la experiencia y sin
embargo es de otra indole. La intensidad poética es lenguaje. Habita en
las palabras. Lograr que las palabras
digan algo que es propio del cuerpo
requiere honestidad, experiencia en
el manejo del lenguaje y una gran
capacidad de riesgo.
Al inicio de su famoso ensayo sobre
"El malestar en la cultura", Freud
hace referencia a este tipo de emoción
(no sin antes aclarar que no logra
descubrirla en él mismo) a partir de
·los comentarios de su amigo Romaín
Rolland a propósito de un ensayo que
el propio Freud había escrito antes
acerca de las religiones:
Habiéndole enviado yo mi pequeño
trabajo que trata de la religión

como una ilusión, me respondió
que compartla sin reserva mi juicio
sobre la religión, pero lamentaba
que yo no hubiera concedido su
justo valor a la fuente última de la
religiosidad. Ésta residiria, según
su criterio, en un sentimiento
particular que jamás habría
dejado de percibir, que muchas
personas le habrían confirmado
y cuya existencia podría suponer
en millones de seres humanos;
un sentimiento que le agradaría
designar "sensación de eternidad";
un sentimiento como de algo sin
limites ni barreras, en cierto modo
"oceánico". [...] Sólo gracias a este
sentimiento oceánico podría uno
considerarse religioso, aunque se
rechazara toda fe y toda ilusión.
He ahila emoción ala que me enfrenté
en mí lectura de aquella versión
del poema. Y aunque para Freud
esta emoción resulta "extraña" e
"incongruente con la estructura de
nuestra psicología", la descripción
de Romaín Rolland me parece muy
efectiva a la hora de aclarar de qué
hablamos cuando nos referimos a la
intensidad poética.
Pasaron muchos meses antes de
que el poema estuviera listo para
publicarse, meses en los que no fui
testigo de su proceso de creación,

90

hasta el momento en que Minerva
me invitó a presentarlo, para lo cual
me envió una copia de su versión
definitiva.
Para mi sorpresa, la emoción
"oceánica" había perdido su arrebato
desmedido. Rabia sido domada. ¿Qué
se pierde y qué se gana cuando el o la
poeta toma las riendas del poema?
Aunque he dedicado mi vida
a escribir, el proceso de creación
siempre me ha parecido un misterio.
Una sabe que el texto está listo
Es una certeza
do explicarme con
claridad. No es que el resultado sea
perfecto,pero una sabe que sí continúa
perfeccionándolo, muy posiblemente
el texto perderá su alma, la cual,
paradójicamente, se caracteriza por
su toque de imperfección.
En el caso de Herida luminosa,
y desde mí particularísimo punto
de vista por supuesto, el poema
perdió lo que dije antes: el arrebato
desbordado, el desorden propio de
este tipo de emociones sin fronteras,
y ganó límites, claridad.
Escribir un orgasmo erótico o
un éxtasis místico, que para el caso
viene a resultar lo mismo, es, de por
sí, una experiencia emocionante. El
yo se funde con el todo hasta el grado
en que la voz poética desaparece. Por
otra parte, puede ocurrir que el lector
no entienda nada en absoluto, pero
sienta la intensidad. Con un poco de
paciencia, el lector se pone a bucear en
el sentimiento oceánico y se pierde él
mismo. Esto, lo sabemos, aporta una
enorme satisfacción y un gran placer.
¿Para qué domar el éxtasis, entonces?,
¿qué sentido tiene ponerle límites?

2. Las ventajas del domador
Un poema arrebatado tiene grandes
posibilidades. Para empezar, hay
que señalar que no cualquiera puede
escribirlo. Se necesita, como dijimos
antes, talento, honestidad, arrojo. Por
otro lado, el poeta sabe que si logra
crear un trance, un poema oceánico
sin fronteras (valga la redundancia),

el texto correrá muy seguramente con
la mejor de las suertes. Sin embargo,
el o la poeta experimentada no se
conforma con esto.
Poner límites es siempre doloroso. Significa, a fin de cuentas, una
renuncia. No obstante, para un
creador, dar forma es la tarea. Y en
cuanto tal creador o creadora se
decide a tomar las riendas del lenguaje
y de la emoción, se hace presente lo
contrario: un delicado, sutil, profundo
placer. El placer estético.
En mi perspectiva personal en
relación con Herida luminosa, al domar
el arrebato oceánico, la poeta logró
que se viera lo que había detrás:
una historia de amor que logra
decir el amor sin historia, el amor
arquetlpico en toda su imposibilidad,
en su negación y su ausencia, en su
presencia de palabras y, por lo tanto,
en su posibilidad poética.
Cuando, como sucede en el caso
de Herida luminosa, el o la poeta se
contiene un paso antes del éxtasis,
la voz poética es todavía una voz
singular, y el deseo del yo, que aún
no se fusiona con el todo en su
realización efímera, es todavía el
deseo del otro.
En Herida luminosa hay un yo
en la frontera, una voz a punto de
desaparecer y, también, hay otro
en el límite (el amado), a punto de
confundirse con Dios. Pero están
ambos. Todavía. Y entonces se hace
posible la realización del amor en el
lenguaje.

A su vez, el amado pasa constantemente de lo individual y lo
específico ("Desatabas mis trenzas
/ Me llevabas al cielo con tu roce de
uñas de mi cuello a la nuca...") a lo
inabarcable, lo múltiple, lo abierto
("...las cumbres y arrebatos de nieve
de tus alas / los puntos que atraviesa
tu vuelo /hacia el designio de mi útero
/ Porque la inmensidad penetra / y te
repite en cada alumbramiento ..."),
en un constante fusionarse con el
todo para enseguida regresar a la
individualidad: "Un movimiento y
otro lejos de Dios / Un movimiento
hacia Dios".
La voz poética busca al amado
siguiendo un rastro, lo imagina, lo
habita en la emoción y se deja habitar
por él, enseguida lo pierde de nuevo.
En su ausencia, el amado se hace
presente por medio de la palabra, del
sentimiento realizado en la palabra,
de la imaginación a que la palabra
da lugar: "Aún no estás / pero quiero
pensar que estás / que estás en el lugar
donde puedo encontrarte".
¿y cuál es ese lugar? Ya al inicio
del poema, la voz poética sugiere
que es en las palabras donde sucede
el encuentro: "Estoy pensando que
necesito sus ojos que sólo me ven
cuando escribo".
Asi, en esta experiencia del cuerpo
en su vinculación con la letra, el yo
nombra lo que nunca alcanzará y
que, paradójicamente, alcanza al
nombrarlo. Ante lo imposible en el

3. El poema es el lugar de
encuentro
Herida luminosa consiste en una serie
de poemas que se van enlazando hasta
conformar un solo poema extenso.
A partir de los sonidos, la música,
las imágenes relacionadas con la
naturaleza: el parque con su árbol y
sus hojarascas, las aves, el caballo, las
nubes como lagos, el agua de la lluvia
y la del mar, se va creando un ritmo
que se eleva hacia el gozo y enseguida
1
desciende hasta el profundo dolor. .

91

amor, ante la falta, ese hueco que
nunca se logrará colmar ("Por más que
lo medite quedaré tajada"), el poema
mismo se convierte en posibilidad.
Es ahí, en las palabras que
nombran la herida, donde se realiza
lo irrealizable: "Una voz que se eleva
/ es una esperanza / porque tu cuerpo
como el amor existe / pero ha ido
a otra parte / donde extrañamente
conversamos".
La posibilidad del amor reside,
entonces, en el poema mismo. Y es
en el vacío de la falta, de la ausencia,
donde se instala la poesía, tomando su
lugar. La herida tiene algo en su centro,
en su hueco. En donde supondríamos
que no hay nada, hay luz,luminosidad:
esa luz de la herida es el poema, un
lugar donde la ausencia se convierte en
presencia y el amor, al fin, se realiza:
Si no fuera por la tibieza
por esa humedad que baja hasta
[mi vientre
te aseguro que hubiera abandonado
[este trayecto
en el que tú
secretamente
y a mitad de la noche
en el que tú
veladamente
y sin jamás decirlo
en el cuerpo desierto del amor
me amas.

Dulce María González

�De cómo la
'BIBLIA VAQUERA

plantea, en lenguaje acá,
un rotundo knock✓out

sobre la lógica
y todo lo demás
TITULO:

La Biblia Vaquera

Carlos Velázquez
EDITORIAL: Fondo Editorial
Tierra Adentro
AÍIO: 2008
AUTOR:

láceme comentar y hacer
algunas reflexiones en
torno a un libro singular
en varios sentidos. Si, hablamos de
La Biblia Vaquera escrita por Carlos
Velázquez, virrey de la comarca
lagunera, egresado de los altos
hornos del desierto monclovense de
una temperatura de 42 grados a la
sombra, si bien les va a los lectores; o
bien, dependiendo de los gustos, ya
que, como es sabido, a unos les gusta
el fuego y a otros el hielo.
Carlos Velázquez ha tenido a
bien, en apariencia, tomarnos el pelo
y burlarse de la santa madre iglesia
ofreciendo un producto a todas
luces introito en un lenguaje soez,
joseagustinesco, a ratos ondero a
ratos pacheco -y no me refiero al
José Emilio de apellido tal-; una
jerga juangabrielesca y cantinflera
que oscila entre el habla desnuda de
los mercados y la mofa intelectual.
El pasquín, llamémosle de algún
modo, ha sido publicado por la
editorial Tierra Adentro. En sus
páginas, el autor hace gala de su don
de lenguas. Hablando en términos
llanos, usa su labia para hacerle ver
al lector que lo que ahí se dice puede

ser cierto, ya se trate de de términos 1
como ficción, no ficción y ni ficción ni
no ficción, que son, a fin de cuentas,
los apartados del libelo mencionado,
que tiene además la osadia de abrir
con un mapa pop stock y con un
epilogo.
Lo que yo pienso de este personaje,
el autor, conocido antes de que la
fama lo subiera al pedestal de los
autores ya no tan jóvenes ilustres,
es que el tal Velázquez sabe hacer
buen uso de lo que llaman choro
mareador. Yno es que le asuste a uno,
que no es más que, a fin de cuentas,
un humilde, hipócrita y pinche lector,
el habla llana. Es de admirarse la
magia verbal de que hace acopio
el citado Velázquez para hacer del
desierto norteño, de principio a fin,
un auténtico mercado ambulante,
un ring de boxeo, un cuadrilátero
en el que se dan con todo rudos y
técnicos, cinturitas y consumidores,
cantantes de ranchero y vendedores
de fuscas, vendedoras de burritos y
maridos tranzas, luchadores pirata,
fanáticos de la dicharacheria y el
doble sentido.
No vaya a pensarse que las
cosas que aqui suceden pasan en un

92

rancho polvoriento, bicicletero o
barriobajero. El tal Velázquez se las
ingenia -asi ha de haber andado
cuando escribió estas páginas- para
hacerle sentir al lector que está
en escenarios sofisticados como
San Pedrisco, Monterreycillo, San
Pedro Saky, Gómez Pancracio,
San Pedrosvelt, San Pedrosburgo,
Estación Marte, Capital Federal,
San Pedro de la Purificación Bahia,
San Pedroslavia, Moncloyork y otros
lares, no por no mencionarse, menos
dignos de figurar.
Ya en una pseudo entrevista
hecha por un periodista desconocido
de Monterrey, el tal Velázquez se
habia aventurado a teorizar respecto
a su nuevo libro: "Es la aventura del
lenguaje la que me llevó a concebir
a Juan Salazar como un jazzista
heroinómano homosexual. Es decir,
mis personajes no responden a
una realidad. Qué mejor Paulino
que el original. Son mis propias

distorsiones las que narro. Mis
propios Celso Piña, misJuan Salazar,
mis Mario Saucedo. En el libro hay
una anfibología respecto al territorio
donde se narra. Todas las historias
suceden en Popstock, un alter ego de
San Pedro de las Colonias, pero que
también guiña un ojo a San Pedro
Garza Garcia. Y aunque la posición
social de San Pedro Garza polariza
a la sociedad, para mí ahi cabe todo,
la Indepe, Gómez Palacio, todo pudo
estar dentro de San Pedro y San Pedro
en otra parte. Es la norteñidad lo que
nos otorga continuidad".
No puede uno sustraerse de
la lectura ni a cual personaje irle.
Unos se la pasan apostando hasta a
sus mujeres, vendiéndole su alma al
diablo o haciendo payasadas con todo
y máscara. Otros hacen performance,
ganan becas de escritores o invierten
su tiempo tratando de ligarse a una
gordita. Hasta la música popular y
la de las cantinas se da cita en estos
renglones torcidos de la literatura
coahuitleca.
Un desfile de borrachos, macua~
rros, mercachifles, gandallas,
aprendices de todo, incluso músicos
luchadores y literatos, vagan po;
las páginas inventadas por el tal
Velázquez, quien haciendo gala de su
habilidad narrativa le roba a la crónica
su capacidad para describir lugares,
acontecimientos o personajes, reales
o inventados, que para elucubrar es
muy habilidoso el tal Velázquez. Al
cuento le arrebata la posibilidad de
crear atmósferas enrarecidas por
el alcohol, la música grupera, los
corridos y hasta el habla del pópulo.
A la poesia le arrebata algunas dosis
de crudeza, ciertos calicantos de
ternura, rasgueos solitarios, aunque
casi siempre prevalece un lenguaje
áspero, desmañanado y cruel.
Hasta al viejo Paulino mete en
sus enredos en un cuento llamado
"La condición posnorteña". Qué
necedad tiene el viejo, con la fama
que se carga su estilito acá, de andar
manchando su nombre en estas

páginas. Eso sí hay que reconocerle es la mejor literatura del país, y éste
al tal Velázquez, tiene una maña para contesta, arremangándose la camisa
rascarle a la palabra y sacarle brillo, y el bigote, acomodándose el cinto
que ya la quisieran los metaleros. Este piteado y sacudiéndose las botas:
cuento, en el que el protagonista es el "pos norteña, ¿no?".
letal viejo Paulino, es a base de puros
Pero al que le va más mal es a
diálogos. Yo no sé si el autor le sabe Juanito Salazar. A ese hasta se lo
algo al ruco o si habla por hablar; el pintan en el libro. Salazar no sólo
chiste es que en ésta como película batea para la izquierda, según el
u obra de teatro o no sé qué sea, el discurrir de Velázquez, también
tal Paulino anda obsesionado por es adicto a las agujas de heroína
conseguirse unas botas, no conforme y de pilón no es exponente de la
con tener el armario amurallado de música norteña sino un puto jazzista,
cajas de botas. Imagínense, tiene háganme ustedes el recabrón favor.
hasta botas de güevos de piojo y de
En fin, concluyo con el epílogo de
Biblia Vaquera.
La Biblia Vaquera, para que no vayan a
Pienso que el título de este cuento, pensar que el de las mentiras soy yo:
"La condición posnorteña", se debe al "Emilio dice a La Biblia Vaquera, hoy
cuento de que los mejores narradores te das por despedida. Con la parte que
del país son de acá, no acá, sino de te toca, tú puedes rehacer tu vida. Yo
acá, que es distinto, porque ser acá me voypa' San Francisco, con la dueña
es ser de una manera y ser de acá de mi vida. Se oyeron siete balazos, La
es ser de un lugar. Entonces, para Biblia Vaquera a Emilio mataba. La
que no se hagan bolas, les diré que policía sólo halló una pistola tirada.
el término posnorteño lo acuñó un Del dinero y de La Biblia Vaquera
tal Guillermo Herrones, a quien le nunca más se supo nada".
preguntaron, en entrevista para la
televisión nacional, que de dónde
Margarita Cuellar

93

�MiREIMO

por un imperio

TITULO:

Imputo

AUTORA1 Rocio Cerón
EDITORIÁLI Ediciones Montecarmelo

~O:

2008

e

orno todo buen libro ' un nuevo orden necesariamente
hermético, Imperio, de \ optimista: "Estoy sentado frente
Rocío Cerón, despliega a una ausencia", reza su último
en cada verso la multiplicidad de poema, para dejarnos plantados, sin
sus posibilidades exegéticas: no lo certezas, en mitad del vacío.
En ese sentido, en estas páginas
que dice sino lo que puede decir,
lo latente en lo más allá, de su se libra una guerra interior que alude,
enunciación. De entrada, como a pesar del despiste de la precisión
observa Raúl Zurita en su epílogo, se toponímica de sus apartados, a las
trata de un poema construido sobre profundidades de la conciencia,
"los restos de una batalla, [...] de la que aqui representa, me parece, el
muerte y del intento de las palabras imperio al que hace alusión el titulo.

1

por registrar los últimos bordes de
lo que ya está para siempre fuera
del lenguaje". Imperio es, visto así,
un túmulo erigido en medio de la
devastación, pero es también, sin
que esto contradiga necesariamente
la lectura del poeta chileno, una
semilla de pura materia lingüística
de la que germinará un otro paisaje
nacido a partir, y merced, de aquellas
mismas ruinas. Aunque, es oportuno
aclararlo, el panorama que se
vislumbre no resulte obligadamente
promisorio, sino uno en el que se
percibe "los cascajos de un orden
ahora colapsado la grieta donde se
mira un presente incierto..." Éste no
es, en ese sentido, un libro feliz que,
pasado el fragor de la batalla y hecho
el recuento de los daños, ofrezca

Porque al final, entre los restos de
la destrucción, no hay otro lugar
posible que la propia certidumbre
de sí. Cerón plantea, de este modo,
un descenso "ahi, hasta donde no
hay más sitio que uno mismo": El
imperio.
Hay, en psicoanálisis, un término
quealudealaideadedesprendimíento,
de corte, de separación: la hiancia,
una grieta que permite atisbar aquel
panorama emergente, la oquedad
en la que el sujeto es plenamente:
"Es en la antinomia -dice Lacan-,
en la hiancia, en la dificultad,
donde encontramos la posibilidad
de transparencia". "... El mundo
es la escisión entre el estar y lo
abisal", escribe Rocío Cerón desde la
intuición de que es precisamente en
ese espacio de fractura -mundodonde se estructura el individuo:
entre la endeble certeza del habitar
y la angustiosa incertidumbre
del vacío. Me interesa, aquí, este
concepto, pues Imperio es un libro
poblado de grietas, huecos y fisuras
en las que habita una noción de
saber nacida con la modernidad: "No
sabe que sabe, que tiene, que lleva
en su destino/ la nota polisémica,
la llaga guardada del mundo". Sí,
como afirma la poeta, "la hendidura
J:

u

--

1
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j

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::1

[...] marca el pulso del cimiento",
es porque en la dura materia de los
absolutos es la falla la que propicia
la descolocación desde donde pueda
construirse un orden nuevo: "There is
acrack in everything/That's how the Light
gets in", cantaba Leonard Cohen a
principios de la década pasada, una
época definida, precisamente, por el
derrumbe de todas las certezas.
Desde esa lectura, Imperio es un
libro plenamente contemporáneo, en
el sentido de que es la constatación
de la soledad del individuo (asi, en
singular), de la prevalencia final del
sujeto sobre toda utopía comunitaria,
llámese familia, sociedad o pareja.
Ya desde el epigrafe virgiliano que lo
precede, el libro nos advierte de esa
certidumbre: "Somos arrastrados por
los presagios", pues en verdad, desde
el momento de nuestra concepción,
estarnos ya marcados por el único
vaticinio, el de la muerte. Por eso,
paradójicamente, me parece también
un libro cargado de humanidad
"comprometido" más allá del cari~
panfletario del término, porque en
ese saberse solo, único, mortal e
irrepetible, se finca, precisamente,
toda posibilidad de comunión con
el otro. Es ahi, en la fisura -la
hianca- de esa verdad infinita
donde nos sabemos, porque lo somos:
semejantes a los demás.
Dueña de un oficio dominado
plenamente, en Imperio, Rocío Cerón
ha logrado llevar los alcances retóricos
de los anteriores Basalto y Soma,
asi como la elocuencia discursiva
de sus Apuntes para sobrevivir al aire
a un estadio de madurez poética
que evade la voluntad del hallazgo
azaroso y la pretensión de una
sonoridad carente de significación y
de sentido, para relatar un descenso
a las profundidades de la conciencia
al imperio del yo, y levantar, desd~
ese sitio, un atroz y conmovedor
monumento a la caída.

FONDO
DE CULTURA
ECONÓMICA

Esoibir, por ejemplo
Carlos Monsivab
~ Joda tradtdón

hterana se mod1f1ca ,;e ~ub\ 1enc a
s1 mt~rna. se m.onstruye, se mvema, se enriquece.
se lee de manera d1stmta de un tiempo a otro o de
un año al siguiente

e rlos MonSI\ b
Rcwica

s.n-....

UbnN~feNo r,..
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Tilpa dura

VícwrCabrera 1

95

)()O

�AUTORES - -

AUTORES

(Monclova, Coahuila, 1977). Ha
colaborado en las revistas Letras libres, Luvina, Gatopardo,
La tempestad y Tierra adentro, entre otras. Autor de
los libros de poemas Legión (2003), Galería de armas
rotas (2004), Traducción a lengua extraña (2007; Premio
Nacional de Poesía Joven Elías Nandino 2007) y Novela
(2008); y del de cuentos La noche caníbal (2008; Premio
Nacional de Cuento Inés Arredondo 2005).

LUIS JORCE BOOME

EMRIOUEVILÁ•MAT.U (Barcelona,1948). Uno delos más

destacados escritores europeos contemporáneos y está
traducido a 29 idiomas. Ha publicado El viajero más lento,
Historia abreviada de laliteratura portátil, Bartleby y compañía
(Premio Ciudad de Barcelona, Prix du ~1eilleur Livre
Étranger, Prix Fernando Aguirre-Libralire), entre
otros.
(Rivera, Uruguay, 1952). Poeta,
ensayista, y critico. Radica en México desde 1979. Ha
publicado los poemarios Manto, Alegria! (1997, Premio
Nacional de Poesia Aguascalientes), Razón de amor y
acto de fe (2001) y ~uerencia,gracia y otros poemas (2003).
Preparó, con Ernesto Lumbreras, la Antología de poesía
hispanoamericana presente.

EDUARDO MIW

Reyes y el Premio a la Artes de la UANL. Actualmente es
docente de la Facultad de Filosofía y Letras de la UANL
y Miembro del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
(Mexicali, Baja California,
1958). Poeta, narrador y ensayista. Entre sus libros más
recientes están Visiones yespejismos (2007), La memoria de
los muertos (2008) y Transftguraciones. Unmisterio venerable
(2008).

CABRIEL TRUIILLO MU~OZ

RODRICO FRESÁM (Buenos Aires, 1963). Es colaborador

de numerosos medios periodísticos y autor de los
libros Historia argentina, Vidas de santos, Traba)OS manuales,
Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra y Jardines de
Kensington, esta última en proceso
BÁRBARA JACOBS ( ciudad

de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las hojas
muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia en 1987. En
1992 publicó su Antología del cuento triste en colaboración
con Augusto Monterroso. Desde diciembre de 1993
colabora en el periódico La Jornada.
(León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
EDUARDO &gt;.MTOMIO PARRA

F.). Licenciada
en lengua y literaturas hispánicas por la UNAM.
Traduce del griego moderno al español. Ha publicado
Antología poética. Jaime Sabines (1994 ); Lo sagrado en la
poesía de Jaime Sabines (1996); y los poemarios Atravesar
la noche(2001), El sitio dondenadase levanta (2004) y Una
espera infinita (2007).

CUADALUPE FLORES UERÁ (México, D.

ROSE MilYESPIMOSA (México, D. F). Periodista, poeta

y narradora. Colaboradora de dF por travesías, ElAngel, El
Financiero (columnista de El Refugio de los Discursos),
Etcétera, Gatopardo, G~ México, Letras Libres, Lumpen
Ilustrado, Origina, Travesías, entre otras. Fue conductora
de Nada a medias en Canal 28 y de Café encuentros en
el IMER (2003-2007).

(Tesalónica, Grecia, 1951). Estudió
teatro y fue actriz por un tiempo breve, además de
trabajar para la radio. En la actualidad se dedica por
completo a la escritura. Es autora de las colecciones de
relatos La prometida del año pasado (1984), En el desierto por
lagracia (1986), y de la novela Ycon la luz del crepúsculo
regresan (1993). Su obra ha sido traducida a varios
idiomas.

ZVRAMMA UTEU

CRECORY UMBRAMO Poeta, ensayista, critico literario

y editor. Ha publicado, entre otros libros, los ensayos
De historias, héroes y otras metáforas (2000), Mariano
Picón Salas y el arte de narrar (2003), Cartografías literarias
(2008), y los poemarios Ciudadsumergida (1997), Desvelo
de Ulises y otros poemas (2000), Los mapas secretos (2005).
Actualmente radica enJapón como becario delaJapan
Foundation.

(Tijuana, Baja California,
1959). Ha publicado los poemarios La procesión,
Portuaria, Bíblica, Fábula y La santa. Ha traducido a
Ezra Pound, Manuel Bandeira, Oswald de Andrade
y Murilo Mendes. Ha recibido el Premio de Poesia
Aguascalientes, el Premio Nacional de Poesia Alfonso
JOSÉ JAVIER VILLARREAL

(Lima, Perú, 1950). Graduado de la
Universidad de Estudios Extranjeros de Tokio. Realizó

AKIRA SUCIYAMA

96

estudios de maestría y doctorado en Japón, \1éxico '
España. Ha ~~p_arti~o cursos de literatura compara¿
en la Pontificia Cniversidad Católica del Perú.
Actu~rne~te es profesor de Literaturas Hispánicas en
la Uruversidad Seisen de Tokio.
(Guadalajara, 1961). Poeta, crítico
literario, narrador, dramaturgo, traductor y editor.
Al~nas d~ su_s ob_ras son el ensayo Jorge Cuesta: viaje
poético de la rnteligencra (1981), los poemarios Oscura lucidez
(1996) y Toda la lluvia (2004) y la novela Hermano Abel
(2000).
~ERCIO CORDERO

TAMYA HUMTIMCTOM Artista Yescritora estadounidense

que vive actualmente en México. Su obra plástica ha
sido expuesta en ambos países. Ha trabajado en radio
con el programa Lo sonado, producido por el IMER, el
cual ganó el primer lugar en la VI Bienal Internacional
de Radio, Yen televisión, en ReVerso, programa del canal
22 sobre poesía.
MilCillTO CUÉI.Lil Estudió periodismo y artes en la

UANL Premio de poesía Radio Francia Internacional
2003. Sus libros más recientes son Ecuatoriales
(Uni\'ersidad Central de Ecuador, 2006) y El sueño de
la sombra (Diáfora, 2007)

DULCE MARIA COMÚLEZ Licenciada en letras españolas

por la UM1L Fue coordinadora del Centro de Escritores
de Nuevo León (2003 2005). En 2002 recibió el Premio
Nuevo León de Literatura por la novela Mercedes luminosa
Yen el 2003 el Premio a las Artes UANL Ha publicado:
entre otros titulas, Elogio del triángulo (1998) y Encuentro
con Antonio (2006).

(Mexico, D.F., 1981).
Estudio letras hispanicas en la UAG. Es editora de
revistas independientes y colaboradora en diferentes
medios culturales impresos. Actualmente vive en París
Yestudia una maestría en letras francesas.
MARl~~A HARTIMEZ SALCADO

c~~OR ROJO (Santiago de Chile). Profesor, ensayista,
VICTORCABRERA ( Arriaga, Chiapas, 1973). Ha publicado

cnnco cultural y literario. Ha publicado, entre otros
Crítica del exilio. Ensayos sobre literatura latinoamerican~
ac~al (~989); Dirán que está en la Gloria... Mistral (1997);
D1eztes1s sobre la crítica (2001); Globali.Z,ación eidentidades
nacionales y postnacionales... ide qué estamos hablando?
(2006); y Las armas de las letras. Ensayos neoarielistas
(2008).

la _p~a~u~tte Diez sonetos (2004), el libro de fábulas y
~cc1ones Episodios célebres (2006) y el poemario
Signos de traslado (2007). Ha sido becario del Fondo
~acional para la Cultura y las Artes. Poemas suyos han
sido antologados en Un orbe más ancho. 40 poetas jóvenes
(2005).

97

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                    <text>,;.; El libro nbjeto:
co1111111ci&lt;i11 de Clrlc y litcrnturn.
E11trcvi,ta el A11to11i Tcipic,

.;.; juejus &lt;le la dinastía Tang:
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VOTO POR LA.
UNIVERSIDAD DEL NORTE

"todo es biografía y poesía en el mundo". / 32

Poemas / LUCiA ESTRADA / 35
COM MOTIVO DEL 75 AMIVERSARIO
DE LA UMIVERSIDAD AUTÓMOMA
DE MUEVO LEÓM, ARMAS Y LETRAS
PRESEMTA UM PAR DE REFLEXIOMES
ACERCA DE LA UMIVERSIDAD EM
AMÉRICA LATIMA; DESTACA EL
~OTO POR LA UMIVERSIDAD DEL
MORTE", DE ALFOMSO REYES, TEXTO
FUMDACIOMAL DE MUESTRA MÁXIMA
CASA DE ESTUDIOS / 22

oo DE ARTES Y ESPEJISMOS
Monumentos y retratos de Saskia Juárezo recuento de un
medio siglo de pintura / MICUEL COVARRUBIAS / 80

CONSEJO EDITORIAL

1

Sólo resuena el eco/ ANNE•HÉLiNE SUMEZ Y RAMON

DIRECTORJO
Rector:

DACHS /42

José Antonio González Trevil\o

4juejus de la dinastía tang I 45

CUANDO SE ESCRIBE CON
PINCELA.DAS

EM PORTJ.DJ.:

Carmen Alaid!n. José Emilio Amores.
Carlos Amdondo, Miguel Covarrubías,
Margarita Cucllar, Roberto Escamilla,
Jorge Garcla Murillo,José Marta Infante,
Humberto Martlnez. Alfonso Rangd
Guerra y Humberto Salazar

Secretario General:
Jesús Áncer Rodrlguez

Secretario de Extensión y Cultura:
Rogelio Villarreal Elizondo

Turandot en tinta china/ LUIS ARMENTA MALPICA / 49

oo .ANATOMÍA DE LA CRÍTICA

Poemas/ AUCUSTO RODRiCUEZ / 4

Lecturas cruzadas: la crítica literaria mexicana reciente
(Esbozo para una reflexión) / ViCTOR BARRERA

Introducción / ViCTOR BARRERA ENDERLE / 11

ENDERLE/57

EL PERIODISTA JOSÉ CARZA
EMTREVISTA AL ARTISTA
BARCELOMÉS AMTOMI TAPIES
ACERCA DE SU IMCURSIÓM EM LA
TRADICIÓM EDITORIAL DE LIBROS
DE ARTISTA O DE BIBLIÓFILO EM
COLABORACIÓM COM IMPORTAMTES
ESCRITORES / 85

Director de Publicaciones:
Cdso José Garza Acllfi.t

Director Editorial:
Vlctor Bamra Endcrle

vicbarrera@hotmail.com
Editora:
Jessica Nieto
editora_armasyletras@yahoo.com

Director de Arte:
Franasco Larios Osuna

Creatividad y Diseño:

oo ANDAR A LA REDONDA

Discurso de instalación de la Universidad de Chile /
ANDRÉS BELLO/ 14

Elena Herrera Mart!nez

oo MISCELÁNEA

Un saludo del joven Octavio Paz; texto de la Guerra Civil
/ CERARDO MALDOMADO / En su primer viaje a
España, PAZ escribió una carta titulada "A la juventud
española", publicada en el periódico El mono azµI,
en donde expresa su simpatía por los jóvenes intelec,
tuales que rechazaron el fascismo en este país ibérico
durante la Guerra Civil. La presentamos aquí. / 28

AL.AMPARO
DE UNA MUSA:
EL REINADO DE CLÍO EN LA
UNIVERSIDAD
DESDE SU FUNDACIÓN, LA UANL HA
SIDO UN ESPACIO VITAL PARA LA
CENERACIÓN DE CONOCIMIENTO
HISTÓRICO.
REFIERE EL DESARROLLO DE
ESTA TRADICIÓN HUMANÍSTICA EN
LA UNIVERSIDAD

Carta a la juventud española / OCTA.VIO PAZ / 30
~uién soy yo/ De los anales de armas y letras se rescata
este extracto de una conferencia dictada por LEÓN

oo TOBOSO
1

BIBLIOCLIPS: Novela celular
RODRICO FRES.ÁM / 71

"Llevo al Distrito Federal en la espalda como el caparazón
de un armadillo". / CUILLERMO FADANELLI responde
a las preguntas de INCA OPITZ sobre su estancia en
Alemania y de cómo percibe las diferencias entre
Berlín y la ciudad de México. / 90

disenadoraannasyletras@gmail.com
Dirección de Publicaciones de la
Universidad Autónoma de Nuevo león
Biblioteca Magna Universitaria
"Raúl Rangd Frias"

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Poesía y autotraducción. Entrevista aJuan Manuel Roca/
IV.ÁM TREJO / 95

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Alfonso Reyes y Mariano Picón-Salas: vidas paralelas
del humanismo errante en América / ADOLFO
CASTA~ÓN / 100

Alfonso Reyes: lectura y relecturas del Quijote/
ALFONSO RAMCEL CUERRA / 102

A,LA LETRA: Biblioteca personal VIV
B.ARBARAJACOBS/73

RIMCOIU.DJ. (DETJ.U.E) / DIBUJO SOBRE TEU. / 80 X 150 CM

I

Hijos de Joaquín/ ANTONIO RAMOS/ 105

LETRAS AL MARGEN: El poder, iobsesión opasión?

El humor para salvarnos/ JOSÉ ENRIQUE SAUCEDO

EDUARDO ANTONIO PARRA/ 77

TOVAR/106

J.RROYO (EM CRISES) / ÓLEO SOBRE TEU. / 140 X 100 CM

�POESIA

POESIA

Poemas
(de El beso de los dementes)
AUCUSTO RODR(CUEZ

I
En el inicio éramos mí padre y yo, tomados de la mano, en la infancia de nuestro
apellido, en la prehistoria de nuestros abrazos y besos, de los viajes a la noche inventada
o a la ciudad del alcohol y del tabaco. Nada sacamos en limpio si el mundo no se
despedazó con nuestros rezos familiares. Si nosotros no fuimos el mundo, si la tierra
que hierve en nuestras venas no expulsó el infierno que llevamos dentro. Mi padre era
un hombre de piel silenciosa que llevaba en el corazón la ira, el odio y la condena del
tiempo; hombre de sal, de sueños verdes, destinado a padecer debajo de la tormenta
de hielo que incendió sus manos; manos que acariciaron mis párpados gastados, que
alguna vez miraron cómo el horizonte fue un imperio que se destruyó con el fuego
de la selva. Mi padre atravesó la orilla de los muertos para alcanzarme, para alcanzar
a sus muertos y decirles que es el hijo de la rabia, de la furia, de los ángeles violados,
el hijo que se fugó de su propio entierro para reinventar los sollozos de las mujeres

yo entro sin zapatos y sin medias, dispuesto a corregir mis errores. Ahi dentro sé que

que tanto amó. Mi padre es la copa rota donde yo bebo sus vicios. Soy su vicio más

soy bienvenido, pero tengo que guardar silencio, para que su palabra, que es silencio y

profundo, su herencia vengativa, la carne miserable que no teme dividir el aíre para

gozo, me atraviese el tímpano, el cerebelo, y cruce mí espina dorsal hasta crucificarse

conquistar lo que desea. Soy su herencia enferma, que asesinará sin piedad a sus

en mí aorta. Tengo que aprender a defenderme de sus espejos y dioses furiosos: como

verdugos. Su herencia enloquecida, que revivirá cadáveres y bestias, con tal de que

tigres se me lanzan al círculo e impulsan a pelear con mis manos heridas. Sólo acepto

su herida expulse el veneno. Mi padre es una habitación abierta de par en par, donde

con honor su invitación y nos debatimos sangre a sangre.

�POESIA

POESIA

XI

XV

Mí padre murió en invierno. Falleció con miedo a cerrar los párpados, con los anillos

Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy

del tiempo en los dedos púrpuras, los ojos heridos de sangre amarilla, los dientes

el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer

ennegrecidos por el sol tenebroso y las corrientes del aire de serpiente. Cuando alguien

que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató

muere al fin deja su jaula, para convertirse en la presa de los rostros sucesivos de la

a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi

piedra original, en los colores de las fuentes de agua, en las monedas arrojadas por los

padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre.

veteranos; deja fluir su alma como el poema perfecto y se va, lejos, muy lejos, a buscar

Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy

eso que alguien pierde en los riachuelos de los días, la suerte arrojada en los casinos

el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer

o en las cartas. Lo que sea más que morir en la ola, en la espuma o en los dientes de

que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató a mi padre. Yo soy el cáncer que mató

ese mar que nos reclama desde el paraíso inventado por las palabras dogmáticas, que

a mi padre. Yo soy el

nunca significan nada más que ver cómo decapitan a los hombres en una cruz arrojada
al abismo de las campanas.

�POESfA

XVI

XVII

Tengo destruidas las sienes; en mi piel florecen huellas que son pequeños virus, que

La tierra entera es una apariencia banal ante tus ojos, padre mío. Mírame con tu amor

me derriten a lo largo de la epidermis. Tengo la memoria despedazada y me siguen

y tu desprecio mayores. Merezco morir por tu despecho y por tu cruel enfermedad.

enloqueciendo aquellas madres, hijas, abuelas, tías en las venas•. Mi aorta se resquebraja, el

Merezco ser la enfermedad que te está matando y morir en tu honor y en tu regazo.

corazón es un barco sin vergüenza: no teme hundirse en las profundas sombras de

Eres la sombra y el cuchillo que se enterrará en mi corazón. Mátame, padre, de una

mis arterias. Soy un fantasma que vuela en los rincones de mi infancia escasa. Veo

vez. Mátame. Yo soy el cordero de tus pesadillas.

en la otra orilla mi cuerpo desangrado Y mi muerte. Creo que es hora de cruzar el
umbral de las cosas y dejar que mis párpados descubran, por primera vez, las vocales
de la ceniza.

'Antonio Gamoneda, A1lien !OJ pérdidas.

�ViCTOR BARRERA EMDERLE

Hoy presentamos dos breves e históricas reflexiones
sobre la universidad en América Latina. Textos
fundacionales que no sólo proyectan sino sustentan (o
deberían sustentar) el quehacer universitario en nuestras
regiones. "El discurso de instalación de la Universidad
de Chile" (1843), de Andrés Bello y el "Voto por la
Universidad del Norte" (1933), de Alfonso Reyes. Ambos
discursos celebran y cuestionan la función pública de la
universidad, en un esfuerzo por convertirla en mediadora
entre los proyectos modernizadores de los gobiernos

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nacionales y las exigencias de las realidades locales.
Esto los convierte en reflexiones críticas, en diálogos
en torno a un debate de mayor profundidad: la función
de la educación pública en nuestras sociedades. Son
proyecciones de un deseo; son también demandas para
cambiar el estado de las cosas. Educar, sí, pero de manera
integral: formar sujetos autónomos, críticos, estéticos,
capaces de reflexionar y actuar. El debate, como vemos,
es antiguo; sin embargo, no ha perdido vigencia: muchas
de las demandas no se han cumplido.

11

�a universidad pública aparece
en América Latina como conse~
cuenda (como proyección) del
ideario liberal ilustrado. Es el
primer proyecto a largo plazo
de las naciones emancipadas;
la mayor esperanza del poder
liberador de la ilustración.
Su puesta en práctica, sin embargo, se dificultó
sobremanera durante los primeros años de formación
republicana. Las crisis internas, las luchas de poder,
los golpes militares y la inercia de los intereses
conservadores, fueron obstáculos difíciles de sortear.
Tras las victorias deJunín y Ayacucho (1824), se abre
un periodo de desencanto: los sueños bolivarianos
se rompen ante las fragmentaciones nacionales.
Serán años de desesperanza, aunque la apuesta por
la educación como principal vía de cambio seguirá
con fuerza.
En México, por ejemplo, el gobierno liberal de
Valentín Gómez Farías clausura la vieja y escolástica
Universidad de México (1833) para abrir en su lugar
una serie de institutos cientificos laicos. Sin embargo,
no será sino hasta la apertura de la Universidad de
Chile (en 1843) cuando se inicia la modernización
educativa en nuestra región.
La creación de la Universidad de Chile, decretada
por ley el 19 de noviembre de 1842, marca un hito en
los procesos modernizadores de la primera mitad del
siglo XIX hispanoamericano, y lo hace porque lejos
de cumplir solamente con el papel de ser un órgano
más del Estado~nación, se proyecta como un espacio
para la concreción de una identificación cultural
hispanoamericana. En el campo intelectual, su
fundación representa la oportunidad de especializar
la crítica literaria, de crear una crítica académica,
inexistente hasta entonces. Poder producir un
conocimiento nuevo, nuestro, era ya un paso más en
la consolidación de la institucionalización del saber.
Como sabemos, Andrés Bello fue designado su primer
rector y a él correspondió la labor de pronunciar el
'.'Discurso de instalación de la Universidad de Chile" el
17 de septiembre de 1843, en la víspera de la celebración
del aniversario de la Independencia de Chile. José
Victorino Lastarria, en sus Recuerdos Literarios,
escritos más de treinta años después, describe aquel
acto de manera elocuente: "La instalación se hizo
por el presidente de la República, acompañado de

sus ministros, de sus comisiones de ambas Cámaras
legislativas, de los tribunales y demás corporaciones
civiles y militares ..." Y más adelante confirmaba que:
"El discurso del señor Bello se aguardaba con sumo
interés..."
El crítico venezolano asume las responsabilidades
del rector (responsabilidades que ya había hecho suyas
desde los años londinenses), y se apronta a describir
los deberes de la Universidad como institución
social. Señalar esos deberes era no sólo necesario,
sino entendible. Es cierto, la apertura de un espacio
como la universidad es un logro personal de Bello,
pero también un riesgo y, ante los ojos inquisitivos de
las autoridades eclesiásticas, civiles y militares, Bello
tiene que garantizar el respeto de la nueva institución
a los órdenes establecidos (varios de los cuales ven
con mucho recelo la instalación de una universidad).
Pero igualmente debe asegurarse de que ese nuevo
espacio posea su propia autonomía. Su fórmula es
precisa: libertad dentro de la moral (desde luego,
incluye aquí la religión) y la política establecidas. Sin
embargo, esa libertad, en apariencia restringida, opera
en el orden intelectual. Es una especie de delimitación
de poderes: la Universidad acepta su subordinación
política y moral a cambio de la libertad de reflexión;
esto parece una contradicción: no lo es. Es una
negociación. Bello sabe que es imposible salirse de
los límites de las instituciones públicas, sin embargo
trabaja dentro de esas fronteras, pero lo hace desde
una perspectiva diferente. La Universidad no será un
apéndice del Estado, será su complemento: he aquí su
carácter moderno. Ysu principal aporte lo constituirá
el desarrollo de la cultura intelectual. A diferencia de
la universidad colonial (soporte y legitimación del
discurso ortodoxo monárquico~religioso), la nueva
institución será productora (y no sólo reproductora)
de un conocimiento positivo y público. Y en este
punto es donde principia la parte más peligrosa de su
discurso. El nuevo rector debe probar los beneficios de
la instrucción especializada: "se me permitirá -nos
dice- que añada [...] algunas ideas generales sobre la
influencia moral y política de las ciencias y de las letras,
sobre el ministerio de los cuerpos literarios y sobre
los trabajos especiales a que me parecen destinadas
nuestras facultades universitarias en el estado presente
de la nación chilena."
El progreso y el desarrollo poseen, desde esta
perspectiva moderna, una certeza: "todas las verdades

12

SI LA UNIVERSIDAD MODERNA Y ASE HA INSTALADO EN LAS CAPITALES
LATINOAMERICANAS, CORRESPONDE AHORA EXTENDER ESE FOCO
DE ILUSTRACIÓN AL RESTO DE LAS RECIONES.

se tocan", el conocimiento especializado, por tanto,
no puede más que ser útil a la evolución progresiva
del estado chileno. "¿A qué se debe este progreso de
civilización, esta ansia de mejoras sociales, esta sed
de libertad?" Se pregunta el rector para luego añadir:
"¿Quién prendió en la Europa esclavizada las primeras
centellas de libertad civil?" (La respuesta es sencilla:
el desarrollo de la cultura intelectual. La comparación
es, en este punto, inevitable. La civilización equivale
al cultivo de las letras (a su estudio y propagación):
así lo había anunciado desde su ensayo sobre La
Araucana un par de años antes. Quien no la posee
está afuera del proceso histórico: la república de las
letras confirma a la república política. Es necesario,
entonces, comparar el desarrollo del estado chileno
con las "naciones bárbaras". Debo aclarar, sin embargo,
que para Bello la barbarie es más un estadio ágrafo, que
una determinación racial.
En sí, el proyecto universitario responde a la
urgencia de hacer operativa y sistemática la búsqueda
y el deseo de elaborar y consolidar un pensamiento
propio, el cual debe manifestarse a través del cultivo
de la ciencia y las letras.
Lo mismo acontece, casi cien años después, con el
texto de Reyes, sólo que el enfoque es "hacía el interior".
En cierto sentido, el "Voto..." es un complemento
del texto de Bello. Si la universidad moderna ya
se ha instalado en las capitales latinoamericanas,
corresponde ahora extender ese foco de ilustración
al resto de las regiones. Reyes articula esa tradición
crítica que va de Sarmiento y Bello a Marti (la cercanía
de su propuesta con el ensayo "Nuestra América" del
cubano, es notable) y la convierte en una confirmación
de nuestra identidad cultural. La Universidad del
Norte nacerá no sólo para reproducir el conocimiento
universal, sino para difundir la cultura de la región.
Es una función dual: conocer y hacerse conocer. En
este punto, su propia experiencia anima el texto: él
tuvo que dejar su ciudad para completar sus estudios
superiores, debió seguir el ritual de formación
intelectual: viajar al centro, padecer el centralismo
anacrónico. La apertura de la Universidad del Norte

sería una manera de democratizar la cultura nacional,
o mejor dicho: de hacerla realmente nacional (donde
se represente realmente la heterogeneidad del país y
se evite caer en chovinismos inútiles).
Sin duda, la reforma educativa vasconcelista está
detrás de esta confianza, pero también la crítica
humanista de José Enrique Rodó. Reyes confía en
el poder de acción y reflexión de las personas (no
por nada ve al regiomontano como un modelo de
ciudadanía): la universidad debe potenciar esa
capacidad a través de la formación humanística.
Crear sujetos críticos y autónomos que enriquezcan
y a la vez cuestionen el desarrollo material y cultural
de la región para concretar los ideales democráticos
que alimentaron la revolución. Con la universidad
se garantizaría, en la lectura de Reyes, la superación
del estado militarízante que reinaba en el país tras la
derrota electoral de José Vasconcelos en 1929. Poco
a poco, los futuros universitarios harían de la vida
pública un asunto civil y ético.
El "Voto por la Universidad del Norte" también
devela un anhelo personal: completar la "función
civilizadora" que cuarenta años antes había iniciado
su padre, el general Bernardo Reyes. El largo
gobierno reyísta cimentó la modernidad material
de la región; la universidad ahora crearía las bases
para el desarrollo intelectual, para la modernidad
cultural. Sería un proceso armónico (añorado desde los
esfuerzos universitarios de Bello) que contribuiría a
la prosperidad y felicidad de la región. Pero sobretodo
que evitaría que la región se transformara sólo en una
zona de producción, sin identidad ni pensamiento
propio. Yal mismo tiempo, el impulso energético (esa
ética del trabajo) de la región ayudaría a concretar
un viejo anhelo: la profesionalización de la vida
intelectual y artística.
He aquí los anhelos y proyectos de estos dos
escritos: recordarlos hoy no es un acto de nostalgia,
sino el recordatorio de una empresa pendiente.
Mucho se ha avanzado desde entonces, pero mucho
queda por concretar. La labor formativa y crítica de
la universidad no termina nunca ~

13

�Discurso de instalación de la

UNIVERSIDAD DE CHILE
ANDRÉS BELLO

o sabéis, señores: todas las verdades se tocan, desde
las que formulan el rumbo de los mundos en el piélago
del espacio; desde las que determinan las agendas
maravillosas de que dependen el movimiento y la vida
en el universo de la materia; desde las que resumen
la estructura del animal, de la planta, de la masa
inorgánica que pisamos; desde las que revelan los
fenómenos íntimos del alma en el teatro misterioso de la conciencia,
hasta las que expresan las acciones y reacciones de las fuerzas políticas;
hasta las que sientan las bases inconmovibles de la moral; hasta las
que determinan las condiciones precisas para el desenvolvimiento de
los gérmenes industriales; hasta las que dirigen y fecundan las artes.
Los adelantamientos en todas las líneas se llaman unos a otros, se
eslabonan, se empujan. Ycuando digo los adelantamientos en todas
las líneas comprendo sin duda los más importantes a la dicha del
género humano, los adelantamientos en el orden moral y político.
¿A qué se debe este progreso de civilización, esta ansia de mejoras
sociales, esta sed de libertad? Si queremos saberlo, comparemos a
Europa y a nuestra afortunada América, con los sombríos imperios
de Asia, en que el despotismo hace pesar su cerro de hierro sobre
cuellos encorvados de antemano por la ignorancia, o con las
hordas africanas, en que el hombre, apenas superior a los brutos
es, como ellos, un artículo de tráfico para sus propios hermanos.

1
D

•

• N. dela E. El discurso de Andrés Bello inicia, originalmente, con un extenso pánafo donde agradece al Consejo de la Universidad el haberle conferido la
responsabilidad de pronunciar las palabras inaugurales. Se ha decidido suprimirlo en esta edición para entrar dirtcto al tema del discurso: la función de
la universidad moderna.

14

i

J:

j

�¿Quién prendió en la Europa esclavizad.a las primeras
centellas de libertad civil? ¿No fueron las letras? ¿No fue
la herencia intelectual de Grecia y Roma, reclamad.a,
después de una larga época de oscuridad, por el espíritu
humano? Allí, alli tuvo principio este vasto movimiento
político, que ha restituido sus títulos de ingenuidad
a tantas razas esclavas; este movimiento, que se
propaga en todos sentidos, acelerado continuamente
por la prensa y por las letras; cuyas ondulaciones, aquí
rápidas, allá lentas, en todas partes necesarias, fatales,
allanaran por fin cuantas barreras se les opongan, y
cubrirán la superficie del globo.
Todas las verdades se tocan; y yo extiendo esta
aserción al dogma religioso, a la verdad teológica.
Calumnian, no sé si diga a la religión o a las letras, los
que imaginan que pueda haber una antipatía secreta
entre aquélla y éstas. Yo creo, por el contrario, que
existe, que no puede menos que existir, una alianza
estrecha entre la revelación positiva y esa otra
revelación universal que habla a todos los hombres en
el libro de la naturaleza. Si encendimientos extraviados
han abusado de sus conocimientos para impugnar el
dogma, ¿qué prueba esto, sino la condición de las cosas
humanas? Si la razón humana es débil, si tropieza y
cae tanto más necesario es suministrarle alimentos
sustanciosos y apoyos sólidos. Porque extinguir esta
curiosidad, esta noble osadía del entendimiento, que le
hace arrostrar los arcanos de la naturaleza, los enigmas
del porvenir, no es posible, sin hacerlo al mismo tiempo,
incapaz de todo lo grande, insensible a todo lo que es
bello, generoso, sublime, santo; sin emponzoñar las
fuentes de la moral; sin afear y envilecer la religión
misma. He dicho que todas las verdades se tocan, y
aún no creo haber dicho bastante.Todas las facultades
humanas forman un sistema, en que no puede haber
regularidad y armonía sin el concurso de cada una. No
se puede paralizar una fibra (perrnítaserne decirlo así),
una sola fibra del alma, sin que todas las otras enfermen.
Las ciencias ylas letras, fuera de ese valor social, fuera
de esta importancia que podemos llamar instrumental,
fuera del barniz de amenidad y elegancia que dan a las
. sociedades humanas, y que debemos contar también
entre sus beneficios, tienen un mérito suyo, intrínseco, en
cuanto aumentan los placeres y goces del individuo que
las cultiva y las arna; placeres exquisitos, a que no llega
el delirio de los sentidos; goces puros, en que el alma no
se dice a sí misma: "[...] medio de fonte leporurn / surgit
arnari aliquit, quod in ipsis floribus angaC (LucrecioY,
)

Las ciencias yla literatura llevan en sí la recompensa
de los trabajos y vigilias que se les consagran. No
hablo de la gloria que ilustra las grandes conquistas
científicas; no hablo de la aureola de inmortalidad
que corona las obras del genio. A pocos es permitido
esperarlas. Hablo de los placeres más o menos
elevados, más o menos intensos, que son comunes
a todos los rangos en la república de las letras. Para
el entendimiento, como para las otras facultades
humanas, la actividad es en sí misma un placer; placer
que, como dice un filósofo escocés, sacude de nosotros
aquella inercia a que de otro modo nos entregaríamos
en daño nuestro y dela sociedad. Cada senda que abren
las ciencias al entendimiento cultivado, le muestra
perspectivas encantadas; cada nueva faz que se le
descubre en el tipo ideal de la belleza, hace estremecer
deliciosamente el corazón humano, criado para
admirarla y sentirla. El entendimiento cultivado oye
en el retiro de la meditación las mil voces del coro de la
naturaleza: mil visiones peregrinas revuelan en torno
a la lámpara solitaria que alumbra sus vigilias. Para él
solo se atavía la creación de toda su magnificencia, de
todas sus galas. Pero las letras y las ciencias, al mismo
tiempo que dan un ejercicio delicioso al entendimiento
y a la imaginación, elevan el carácter moral. Ellas
debilitan el poderío de las seducciones sensuales;
ellas desarman de la mayor parte de sus terrores a
las vicisitudes de la fortuna. Ellas son (después de la
humilde y contenta resignación del alma religiosa)
el mejor preparativo para la hora de la desgracia.
Ellas llevan el consuelo al lecho del enfermo, al asilo
del proscrito, al calabozo, al cadalso. Sócrates, en
vísperas de beber la cicuta, ilumina su cárcel con las
más sublimes especulaciones que nos ha dejado la
antigüedad gentílica sobre el porvenir de los destinos
humanos. Dante compone en el destierro su Divina
Comedia. Lavoisier pide a sus verdugos un plazo breve
para terminar una investigación importante. Chenier,
aguardando por instantes la muerte, escribe sus
últimos versos, que deja incompletos para marchar
al patíbulo: "Cornme un dernier rayon, cornme un
dernier zéphire / anime la fin d'un beau jour, / au pied
de l'echafaud j'essaye encor rna lyre"2 •

de en medio de la fuente del deleite/ un no sé qué de amargo se levanta,
que entre el halago de las flores punza.

1 [ •.•]

16

Tales son las recompensas de las letras; tales son
sus consuelos. Yo mismo, aun siguiendo de tan lejos
a sus favorecidos adoradores, he podido participar de
sus beneficios, y saborearme con sus goces. Adornaron
de celajes alegres la mañana de mi vida, y conservan
todavía algunos matices en el alma, corno la flor que
hermosea las ruinas. Ellas han hecho aún más por
mí; me alimentaron en mi larga peregrinación, y
encaminaron mis pasos a este suelo de libertad y de
paz, a esta patria adoptiva, que me ha dispensado una
hospitalidad tan benévola.
Hay otro punto de vista, en que tal vez lidiaremos
con preocupaciones especiosas. Las universidades,
las corporaciones literarias, ¿son un instrumento a
propósito para la propagación de las luces? Mas apenas
concibo que pueda hacerse esa pregunta a una edad
que es por excelencia la edad de la asociación y la
representación; en una edad en que pululan por todas
partes las sociedades de agricultura, de comercio, de
industria, de beneficencia; en la edad de los gobiernos
representativos. Europa y los Estados Unidos de
América, nuestro modelo bajo tantos respectos,
responderán a ella. Sí la propagación del saber es
una de sus condiciones más importantes, porque sin
ellas las letras no harían más que ofrecer unos pocos
puntos luminosos en medio de densas tinieblas, las
corporaciones a que se debe principalmente la rapidez
de las comunicaciones literarias hacen beneficios
esenciales a la ilustración y a la humanidad. No bien
brota en el pensamiento de un individuo una verdad
nueva, cuando se apodera de ella toda la república de
las letras. Los sabios de Alemania, de Francia, de los
Estados Unidos, aprecian su valor, sus consecuencias,
sus aplicaciones. En esta propagación del saber, las
academias, las universidades, forman otros tantos
depósitos, a donde tienden constantemente a
acumularse todas las adquisiciones científicas; y de
estos centros es de donde se derraman más fácilmente
por las diferentes clases de la sociedad. La Universídad
de Chile ha sido establecida con este objeto especial.
Ella, sí corresponde a las miras de la ley que le ha dado
su nueva forma, si corresponde a los deseos de nuestro
gobierno, será un cuerpo eminentemente expansivo y
propagador.

Otros pretenden que el fomento dado a la
instrucción científica se debe de preferencia a la
enseñanza primaría. Yo ciertamente soy de los
que miran la instrucción general, la educación del
pueblo, como uno de los objetos más importantes
y privilegiados a que pueda dirigir su atención el
gobierno; corno una necesidad primera y urgente;
como la base de todo sólido progreso; como el cimiento
indispensable de las instituciones republicanas. Pero,
por eso mismo, creo necesario y urgente el fomento de
la enseñanza literaria y científica. En ninguna parte
ha podido generalizarse la instrucción elemental que
reclaman las clases laboriosas, la gran mayoría del
género humano, sino donde han florecido de antemano
las ciencias y las letras. No digo yo que el cultivo de
las letras y de las ciencias traiga en pos de sí, corno
una consecuencia precisa, la difusión de la enseñanza
elemental; aunque es incontestable que las ciencias y
las letras tienen una tendencia natural a difundirse,
cuando causas artificiales no las contrarían. Lo que
digo es que el primero es una condición indispensable
de la segunda; que donde no exista aquél, es imposible
que la otra, cualesquiera que sean los esfuerzos de
la autoridad, se verifique bajo la forma conveniente.
La difusión de los conocimientos supone uno o más
hogares, de donde salga y se reparta la luz; que,
extendiéndose progresivamente sobre los espacios
intermedios, penetre al fin las capas extremas. La
generalización de la enseñanza requiere gran número
de maestros competentemente instruidos; y las
aptitudes de estos sus últimos distribuidores son, ellas
mismas, emanaciones más o menos distantes de los
grandes depósitos científicos y literarios. Los buenos
maestros, los buenos libros, los buenos métodos, la
buena dirección de la enseñanza, son necesariamente
la obra de una cultura intelectual muy adelantada.
La instrucción literaria y científica es la fuente de
donde la instrucción elemental se nutre y se vivifica;
a la manera que en una sociedad bien organizad.a la
riqueza de la clase más favorecida de la fortuna es
el manantial de donde se deriva la subsistencia de
las clases trabajadoras, el bienestar del pueblo. Pero
la ley, al plantear de nuevo la universidad, no ha
querido fiarse solamente de esa tendencia natural de
la ilustración a difundirse, y a que la imprenta da en
nuestros días una fuerza y una movilidad no conocidas
antes; ella ha unido íntimamente las dos especies de
enseñanza; ella ha dado a una de las secciones del

2
Cual rayo postrero, cual aura/ que anima el último instante de un hermoso
dia, / al pie del cadalso ensayo nú lira.

17

�aplicaciones útiles. Lo habéis oído: la utilidad práctica,
los resultados positivos, las mejoras sociales, es lo que
principalmente espera de la Universidad el gobierno;
es lo que principalmente debe recomendar sus trabajos
a la patria. Herederos de la legislación del pueblo rey,
tenemos que purgada de las manchas que contrajo
bajo el influjo maléfico del despotismo; tenemos que
despejar las incoherencias que deslustran una obra a
que han contribuido tantos siglos, tantos intereses

cuerpo universitario el encargo especial de velar sobre
la instrucción primaria, de observar su marcha, de
facilitar su propagación, de contribuir a sus progresos.
El fomento, sobre todo, de la instrucción religiosa y
moral del pueblo es un deber que cada miembro de la
· universidad se impone por el hecho de ser recibido
ensu seno.
La ley que ha establecido la antigua universidad
sobre nuevas bases, acomodadas al estado presente

LA UNIVERSIDAD FOMENTARÁ, NO SÓLO EL ESTUDIO DE LAS LENCUAS,
SINO DE LAS LITERATURAS EXTRANJERAS

alternativamente dominantes, tantas inspiraciones
contradictorias. Tenemas que acomodarla, que
restituirla a las instituciones republicanas. ¿y qué
objeto más importante o más grandioso que la
formación, .el perfeccionamiento de nuestras leyes
orgánicas, la recta y pronta administración de
justicia, de seguridad de nuestros derechos, la fe
de las transacciones comerciales, la paz del hogar
doméstico? La Universidad, me atrevo a decirlo, no
acogerá la preocupación que condena como inútil
o pernicioso el estudio de las leyes romanas; creo,
por el contrario, que le dará un nuevo estímulo y lo
asentará sobre bases más amplias. La Universidad verá
probablemente en ese estudio el mejor aprendizaje de
la lógica jurídica y forense. Oigamos sobre este punto
el testimonio de un hombre a quien seguramente no se
tachara de parcial a doctrinas antiguas; a un hombre
que en el entusiasmo de la emancipación popular
y de la nivelación democrática ha tocado tal vez al
extremo. "La ciencia estampa en el derecho su sello;
su lógica sienta los principios, formula los axiomas,
deduce las consecuencias, y saca de la idea de lo justo,
reflejándola, inagotables desenvolvimientos. Bajo este
punto de vista, el derecho romano no reconoce igual:
se pueden disputar algunos de sus principios; pero su
método, su lógica, su sistema científico, lo han hecho
y lo mantienen superior a todas las otras legislaciones;
sus textos son la obra maestra del estilo jurídico; su
método es el de la geometría aplicado en todo su rigor
al pensamiento moral". Así se explica L'Herminier, y ya

de la civilización y a las necesidades de Chile, apunta
ya los grandes objetos a que debe dedicarse este
cuerpo. El señor ministro vicepatrono ha manifestado
también las miras que presidieron a la refundición
de la Universidad, los fines que en ella se propone el
legislador, y las esperanzas que es llamada a llenar; y ha
desenvuelto de tal modo estas ideas, que siguiéndole
en ellas, apenas me sería posible hacer otra cosa que
un ocioso comentario a su discurso. Añadiré con todo
algunas breves observaciones que me parecen tener
su importancia.
El fomento de las ciencias eclesiásticas, destinado
a formar dignos ministros del culto, y en último
resultado a proveer a los pueblos de la república de la
competente educación religiosa y moral, es el primero
de estos objetos y el de mayor trascendencia. Pero hay
otro aspecto bajo el cual debemos mirar la consagración
de la universidad a la causa moral y de la religión. Si
importa el cultivo de las ciencias eclesiásticas para el
desempeño del ministerio sacerdotal, también importa
generalizar entre la juventud estudiosa, entre toda
la juventud que participa de la educación literaria y
científica, conocimientos adecuados del dogma y de los
anales de la fe cristiana. No creo necesario probar que
esta debiera ser una parte integrante de la educación
general, indispensable para toda profesión, y aún para
todo hombre que quiera ocupar en la sociedad un lugar
superior al ínfimo.
A la facultad de leyes y ciencias políticas se abre
un campo, el más vasto, el más susceptible y de

18

antes Leibniz había dicho: "In jurisprudencia regnant
romani. Dixi saepius post scripta geometricarum
nihil extra quod vi ae subtilitate cum romanorum
jurisconsultorum scriptis comparari possit: tantum
nervi inest; tantum profundaris".
La Universidad estudiará también las especialidades
dela sociedad chilena bajo el punto de vista económico,
que no presenta problemas menos vastos, ni de menos
arriesgada resolución. La Universidad examinará
los resultados de la estadística chilena, contribuirá
a formarla, y leerá en sus guarismos la expresión de
nuestros intereses materiales. Porque en éste, como
en los otros ramos, el programa de la Universidad
es enteramente chileno: si toma prestadas a Europa
las deducciones de la ciencia, es para aplicarlas a
Chile. Todas las sendas en que se propone dirigir las
investigaciones de sus miembros, el estudio de sus
alumnos, convergen a un centro: la patria.
La medicina investigará, siguiendo el mismo plan,
las modificaciones peculiares que dan al hombre
chileno su clima, sus costumbres, sus alimentos;
dictará las reglas de la higiene privada y pública; se
desvelará por arrancar a las epidemias el secreto de
su germinación y de su actividad devastadora; y hará,
en cuanto es posible, que se difunda a los campos el
conocimiento de los medios sencillos de conservar
y reparar la salud. ¿Enumeraré ahora las utilidades
positivas de las ciencias matemáticas y físicas, sus
aplicaciones a una industria naciente, que apenas tiene
en ejercicio unas pocas artes simples, groseras, sin
procederes bien entendidos, sin máquinas, sin algunos
de los más comunes utensilios; sus aplicaciones a una
tierra cruzada en todos sentidos de veneros metálicos,
a un suelo fértil de riquezas vegetales, de sustancias
alimenticias; a un suelo sobre el que la ciencia ha
echado apenas una ojeada rápida?
Pero, fomentando las aplicaciones prácticas, estoy
muy distante de creer que la Universidad adopte por
su divisa el mezquino cui bono, y que no aprecie en su
justo valor el conocimiento de la naturaleza en todos
sus variados departamentos. Lo primero, porque, para
guiar acertadamente, la práctica, es necesario que el
entendimiento se eleve a los puntos culminantes de la
ciencia, a la apreciación de sus fórmulas generales. La
Universidad no confundirá, sin duda, las aplicaciones
prácticas con las manipulaciones de un empirismo
ciego. Ylo segundo, porque, como dije antes, el cultivo
de la inteligencia contemplativa que descorre el velo de

los arcanos del universo físico y moral, es en si mismo
un resultado positivo y de la mayor importancia. En
este punto, para no repetirme, copiaré las palabras de
un sabio inglés, que me ha honrado con su amistad:
"Ha sido -dice el doctor Nicolas Arnott-, ha sido
una preocupación el creer que las personas instruidas
así en las leyes generales tengan su atención dividida,
y apenas les quede tiempo para aprender alguna
cosa perfectamente. Lo contrario, sin embargo, es lo
cierto; porque los conocimientos generales hacen más
claros y precisos los conocimientos particulares. Los
teoremas de la filosofía son otras tantas llaves que
nos dan entrada a los más deliciosos jardines que la
imaginación puede figurarse; son una vara mágica que
nos descubre la faz del universo y nos revela infinitos
objetos que la ignorancia no ve. El hombre instruido
en las leyes naturales está, por decirlo así, rodeado
de seres conocidos y amigos, mientras el hombre
ignorante peregrina por una tierra extraña y hostil.
El que por medio de las leyes generales puede leer
en el libro de la naturaleza, encuentra en el universo
una historia sublime que le habla de Dios, y ocupa
dignamente su pensamiento hasta el fin de sus días".
Paso, señores, a aquel departamento literario que
posee de un modo peculiar y eminente la cualidad de
pulir las costumbres; que afina el lenguaje, haciéndolo
un vehículo fiel, hermoso, diáfano, de las ideas; que,
por el estudio de otros idiomas vivos y muertos, nos
pone en comunicación con la antigüedad y con las
naciones más civilizadas, cultas y libres de nuestros
días; que nos hace oír, no por el imperfecto medio de las
traducciones siempre y necesariamente infieles, sino
vivos, sonoros, vibrantes,los acentos de la sabiduría y
la elocuencia extranjera; que, por la contemplación de
la belleza ideal y de sus reflejos en las obras del genio,
purifica el gusto, y concilia con los raptos audaces de
la fantasía los derechos imprescriptibles de la razón;
que, iniciando al mismo tiempo el alma en sus estudios
severos, auxiliares necesarios de la bella literatura, y
preparativos indispensables para todas las ciencias,
para todas las carreras de la vida, forma la primera
disciplina del ser intelectual y moral, expone las leyes
eternas de la inteligencia a fin de dirigir y afirmar
sus pasos, y desenvuelve los pliegues profundos del
corazón, para preservarlo de extravíos funestos, para
establecer sobre sólidas bases los derechos y deberes
del hombre. Enumerar estos diferentes objetos
es presentarlos, señores, según yo lo concibo, el

19

�que tan poco propio me parecerá para alimentar
el entendimiento, para educarle y acostumbrarle a
pensar por sí, el atenernos a las conclusiones morales
y políticas de Herder, por ejemplo, sin el estudio de
la historia antigua y moderna, como el adoptar los
teoremas de Euclides sin el previo trabajo intelectual
de la demostración. Yo miro, señores, a Herder como a
uno de los escritores que han servido más útilmente a
la humanidad: él ha dado toda su dignidad a la historia,
desenvolviendo en ella los designios de la Providencia,
y los destinos a que es llamada la especie humana sobre
la tierra. Pero el mismo Herder no se propuso suplantar
el conocimiento de los hechos, sino ilustrarlos,
explicarlos; ni se puede apreciar su doctrina sino por
medio de previos estudios históricos. Sustituir a ellos
deducciones y fórmulas, sería presentar a la juventud
un esqueleto en vez de un traslado vivo del hombre
social; sería darle una colección de aforismos en vez
de poner a su vista el panorama móvil, instructivo,
pintoresco, de las instituciones, de las costumbres,
de las revoluciones, de los grandes pueblos y de
los grandes hombres; sería quitar al moralista y al
político las convicciones profundas que sólo pueden
nacer del conocimiento de los hechos; sería quitar a la
experiencia del género humano el saludable poderío
de sus avisos, en la edad, cabalmente que es más
susceptible de impresiones durables; sería quitar al
poeta una inagotable mina de imágenes y de colores.
Ylo que digo de la historia, me parece que debemos
aplicarlo a todos los otros ramos del saber. Se impone
de este modo al entendimiento la necesidad de largos,
es verdad, pero agradables estudios. Porque nada hace
más desabrida la enseñanza que las abstracciones, y
nada la hace más fácil y amena sino el proceder que,
amoblando la memoria, ejercita al mismo tiempo al
entendimiento y exalta la imaginación. El raciocinio
debe engendrar al teorema, los ejemplos graban
profundamente las lecciones.
¿y pudiera yo, señores, dejar de aludir, aunque de
paso, en esa rápida reseña, a la más hechicera de las
vocaciones literarias, al aroma de la literatura, al capitel
corintio, por decirlo así, de la sociedad culta? ¿Pudiera,
sobre todo, dejar de aludir a la excitación instantánea,
que ha hecho aparecer sobre nuestro horizonte esa
constelación de jóvenes ingenios que cultivan con
tanto ardor la poesía? Lo diré con ingenuidad: hay
incorrección en sus versos; hay cosas que una razón
castigada y severa condena. Pero la corrección es la obra

programa de la Universidad en la sección de filosofía y
humanidades. Entre ellos, el estudio de nuestra lengua
me parece de una alta importancia. Yo no abogaré
jamás por el purismo exagerado que condena todo lo
nuevo en materia de idioma; creo, por el contrario, que
la multitud de ideas nuevas, que pasan diariamente
del comercio literario a la circulación general, exige
voces nuevas que las representen. ¿Hallaremos en el
diccionario de Cervantes y de fray Luis de Granada
-no quiero ir tan lejos-, hallaremos en el diccionario
de Iriarte y Moratín medios adecuados, signos lúcidos
para expresar las nociones comunes que flotan hoy cha
sobre las inteligencias medianamente cultivadas, para
expresar el pensamiento social? iNuevas instituciones,
nuevas leyes, nuevas costumbres; variadas por todas
partes a nuestros ojos la materia y las formas; y viejas
voces, vieja fraseología! Sobre ser desacordada esa
pretensión, porque pugnaría con el primero de los
objetos de la lengua, la fácil y clara transmisión del
pensamiento, sería del todo inasequible. Pero se
puede ensanchar el lenguaje, se puede enriquecerlo,
se puede acomodarlo a todas las exigencias de la
sociedad, y aún a las de la moda, que ejerce un imperio
incontestable sobre la literatura, sin adulterarlo, sin
viciar sus construcciones, sin hacer violencia a su
genio. ffs acaso distinta de la de Pascal y Racine
la lengua de Chateaubriand y Villemain? ¿y no
trasparenta perfectamente la de estos dos escritores el
pensamiento social de la Francia de nuestros días, tan
diferentes de la Francia de Luis XIV? Hay más: demos
anchas a esta especie de culteranismo; demos carta de
nacionalidad a todos los caprichos de un extravagante
neologismo; y nuestra América reproducirá dentro de
poco la confusión de idiomas, dialectos y jerigonzas,
el caos babilónico de la Edad Media; y diez pueblos
perderán uno de sus vínculos más poderosos de
fraternidad, uno de sus más preciosos instrumentos
de correspondencia y comercio.
La Universidad fomentará, no sólo el estudio de
las lenguas, sino de las literaturas extranjeras. Pero
no sé si me engaño. La opinión de aquellos que creen
que debemos recibir los resultados sintéticos de la
ilustración europea, dispensándonos del examen de
sus títulos, dispensándonos del proceder analítico,
único medio de adquirir verdaderos conocimientos,
no encontrará muchos sufragios en la Universidad.
Respetando, como respeto, las opiniones ajenas y
reservándome sólo el derecho de discutirlas, confieso

20

del estudio y de los años; ¿quién pudo esperarla de los
que, en un momento de exaltación, poética y patriótica
a un tiempo, se lanzaron a esa nueva arena, resueltos
a probar que en las almas chilenas arde también aquel
fuego divino, de que por una preocupación injusta
se las había creído privadas? Muestras brillantes, y
no limitadas al sexo que entre nosotros ha cultivado
hasta ahora casi exclusivamente las letras, la habían
refutado ya. Ellos la han desmentido de nuevo. Yo no

mismo tiempo a la juventud aquel consejo de un gran
maestro de nuestros chas: "Es preciso, decía Goethe,
que el arte sea la regla de la imaginación yla transforme
en poesía".
iEl arte! Al oír esta palabra, aunque tomada de
los labios mismos de Goethe, habrá algunos que
me coloquen entre los partidarios de las reglas
convencionales, que usurparon mucho tiempo ese
nombre. Protesto solemnemente contra semejante

ES PRECISO, DECÍA COETHE, QUE EL ARTE SEA LA RECLA DE LA
IMACINACIÓN Y LA TRANSFORME EN POESÍA

sé si una predisposición parcial hacia los ensayos de
las inteligencias juveniles extravía mi juicio. Digo lo
que siento: hallo en esas obras destellos incontestables
del verdadero talento, y aún con relación a algunas
de ellas, pudiera decir, del verdadero genio poético.
Hallo, en algunas de esas obras, una imaginación
original y rica, expresiones felizmente atrevidas, y
(lo que parece que sólo pudo dar un largo ejercicio)
una versificación armoniosa y fluida, que busca de
propósito las dificultades para luchar con ellas y sale
airosa de esta arriesgada prueba. La Universidad,
alentando a nuestros jóvenes poetas les dirá tal vez:
"Si queréis que vuestro nombre no quede encarcelado
entre la Cordillera de los Andes yla mar del Sur, recinto
demasiado estrecho para las aspiraciones generosas
del talento; si queréis que os lea la posteridad, haced
buenos estudios, principiando por el de la lengua
nativa. Haced más; tratad asuntos dignos de vuestra
patria y de la posteridad. Dejad los tonos muelles de
la lira de Anacreonte y de Safo: la poesía del siglo XIX
tiene una misión más alta. Que los grandes intereses
de la humanidad os inspiren. Palpite en vuestras obras
el sentimiento moral. Dígase cada uno de vosotros, al
tomar la pluma: Sacerdote de las Musas, canto para
las almas inocentes y puras: '[...] musarum sacerdos /
virginibus puerisque canto' (Horado)".
¿y cuántos temas grandiosos no os presenta ya
vuestra joven república? Celebrad sus grandes chas;
tejed guirnaldas a sus héroes; consagrad la mortaja de
los mártires de la patria. La Universidad recordará al

21

aserción; y no creo que mis antecedentes la justifiquen.
Yo no encuentro el arte en los preceptos estériles de
la escuela, en las inexorables unidades, en la muralla
de bronce entre los diferentes estilos y géneros, en las
cadenas con que se ha querido aprisionar al poeta a
nombre de Aristóteles y Horado, y atribuyéndoles a
veces lo que jamás pensaron. Pero creo que hay un arte
fundado en las relaciones impalpables, etéreas, de la
belleza ideal; relaciones delicadas, pero accesibles a la
mirada de lince del genio competentemente preparado;
creo que hay un arte que guía a la imaginación en sus
más fogosos transportes; creo que sin ese arte la
fantasía, en vez de encamar en sus obras el tipo de
lo bello, aborta esfinges, creaciones enigmáticas y
monstruosas. Esta es mi fe literaria. Libertad en todo;
pero yo no veo libertad, sino embriaguez licenciosa,
en las orgías de la imaginación.
La libertad, como contrapuesta, por una parte, a la
docilidad servil que lo recibe todo sin examen, y por
otra a la desarreglada licencia que se rebela contra la
autoridad de la razón y contra los más nobles y puros
instintos del corazón humano, será sin duda el tema de
la Universidad en todas sus diferentes secciones.
Pero no debo abusar más tiempo de vuestra
paciencia. El asunto es vasto; recorrerlo a la ligera
es todo lo que me ha sido posible. Siento no haber
ocupado más dignamente la atención del respetable
auditorio que me rodea, y le doy las gracias por la
indulgencia con que se ha servido escucharme. (El
Araucano, año de 1843) ~

�ALFOMSO REYES

µ
ues situado México como está, y aceptados
los destinos geográficos y étnicos que le
cumple realizar, nada debió ser más familiar
al pensamiento de todos los mexicanos
que el programa de crear, por allá en el regazo de las
que llamaba Manuel José Othón "montañas épicas",
una sólida y coherente organización de la cultura
nacional, para que ella responda ante la historia
de los compromisos de salvaguardia y de frontera.
Que no será la ciega agresividad., que no será el vano
sentimentalismo, ni tampoco los precipitados casuales
de un régimen escolar hecho a pedazos, quienes nos
protejan, sino sólo el conocimiento y la voluntad
educada y rectificada, sólo un sistema de princi¡jO;
y acciones bien escogidos y armonizados. Uµ ser se
define, y también se pierde, por sus conto!]los; y esta
epidermis de la frontera debe ser clJlil'adosamente
sensibilizada e irrigada por la cu~a. para que ejerza
con normalidad, efi,Oftcia y simpatla su omplejas
funciones respir;¡torias y de relación con el no yo. De
ello aprovech~mos a un tiempo los dos ,·ecinns del
ño internaciq¡¡al. del ño que nos separa y nos junta;
y lo que sirva para mejor sustentarnos en nuestro
propio temperamento y en nue_¡¡tras más apuradas
tradiciones, habrá de servir asimismo para mejOr
amistamos con la gran nación que. desde la otra x:iéera.
nos contempla y aguarda.

P

11,

Hablemos de ello sm_;jlelindres ni disinml.o
:Aftoracomosiemp1~1~1~
la
más asenta
ruíanza en la cordialidaa, yconuenzo
-primera regla del jmctc de b conducta- por
so
cuanto en mis impulsos pudiera haber de
ción, de d«strucción o de encono. Pero t~éis
creer que a un generoso puebl¡:¡,poseidoc:!?P.!i~JJifguno
del.sennmiento del departe y el jueg_o
hombre
frente al hombre, le interese e s ~ t e encontrar
en nosotros -digama~tull&amp;·,clisc!pulos mas o
men0$ avtn,~~•&amp;'U técnicas (que ni siquiera
de su esp1ritu. como la de la sangre, es cosa peligrosa
y dilicil. y no con cualquier sujeto puede hacerse)?
IPodtiscreer,que ellos se complazcan, cuando vienen
a buscar un cambio de intereses, en dar de manos a
boca con unos aprendices, más o menos a,·eza.los, de

o

P.

Universidad
del Norte

l. He estado leyendo en esto1, días 1lgunos artículos, exposiciont:s y planes

provocados por el proy~cto de crear h l 'mversidad de Nuevo L.eón. La realichd
me ha sorpren~1do, llegando a paf'&gt;os agigantados, y me encuentra casi
desprovisto. Mis reflexiones son. plfe", de primer inten~,
con rubor de,;;cubro en m.í mismo una extraña falta d'e
preparación para meditar sobre lo que será o deba
ser la l nhcrs1dad del ,'1.iorte de \Ié'tico. y
los que se hallen en mi situación deben
confesarse conmigo que esta falta dt
preparación acusa un estado de
primitiv1smo o virginidad
poüticanadahalagüeño
para aquellos que
lo padecen.

�las mismas disciplinas que ellos se dejaron en casa, y
en que ellos se bastan a sí propios? No: ellos preferirán
lo que también hemos de preferir nosotro~. Ellos
preferirán encontrar acá el convexo de su concavo,
el complemento de su escasez (porque todos somos
deficientes en algo, y todo lo sabemos entre todos);
ellos nos preferirán singulares y otros, capaces de
traer una respuesta donde ellos traen una pregunta,
y aptos para proponer nuestras preguntas do~~e ellos
aportan las respuestas. Afinidad de electr~c1dades
contrarias, atracción de lo diferente por lo diferente,
esto es la colaboración. Quien quisiera reducirnos del
todo a su propio módulo, más sería nuestro tirano que
nuestro amigo. Y, por otra parte, el aprender o ª~-ar
virtudes ajenas es compatible con la conservac10n
del carácter propio. El común denominador human~,
que a todos nos sujeta, admite los numerador_es mas
variados. Insistir en lo fundamental, en lo uruversal,
pero sin atentar lo propio: tal sea ~a no~a. Y m~e
a la hora en que las civilizaciones mdustnales vacil~,
se detienen estupefactas, y se preguntan con angusoa,
echando una mirada en redor, de dónde saldrán los
nuevos ingredientes para fecundizar otra vez el intento
hacia la felicidad y el mejoramiento de los hombres.
Acaso en el fondo del espíritu mexicano, batido por
largas amarguras, haya también un ascua viv_a que
ayude a encender otra vez la antorcha americana.
Protejamos ese fuego interior, como protege la mano
amorosa la llama contra el viento.
111.

La ciudad regiomontana comienza a contar como
una unidad positiva hace menos de medio siglo. Una
administración cuyos méritos sólo unos cuantos
obcecados se atreven ya a escatimar, la dotó entonces
de grandes centros fabriles, y educó a sus hijos en las
intachables prácticas del trabajo. A través de nuestras
turbulencias, su población conserva la brújula, porque
ha hecho ya del deber una costumbre. y aun en medio
de las crisis que asuelan al país y asuelan al mundo,
la ciudad sobrenada con cierto riono de bienestar.
Honesta fábrica de virtudes públicas, vivero de
ciudadanos, la he llamado a veces. Y lo que importa
destacar es que allí la comunidad saca partido del buen
hacer de sus individuos particulares, y no se pierde en
nústicas aspiraciones hacia un bien total que na~e
puede asir con las manos. Lo he dicho y l? repetm~
cien veces, y mi ciudad viene a darme la meJor prueba.

cuando todos y cada uno se esfuerzan por realizar a
conciencia el inmediato deber que les compete, los
problemas sociales quedan automáticamente resueltos
en una inmensa proporción. y así, de aquel tono m~n~r,
de aquel pequeño e insensible cumplimiento ~ano,
va desprendiéndose poco a poco un enlazaffilento
de acciones, una fuerza considerable, un desa~ollo
del ser espiritual y del ser material de la so~1ed~d
regiomontana, una intensa volunta~ coleenva. sm
aparato y sin orgullo. Sin asomo de ~onía pudiera
afumarse que el regiomontano es un heroe en mangas
de camisa, que es un paladín en blusa de obrer?,
que es un filósofo sin saberlo, un gran mexicano srn
actitudes estudiadas para el monumento y hasta creo
que un hombre feliz. Por cuanto no puede haber-~ás
felicidad que cerrar cada noche el ciclo de un propos1to
cotidiano, fielmente procurado y adelantado: y
amanecer a cada mañana con aquel temple que solo
da lo que la frase hecha llama tan bien: el sueño de los
justos. iFinura y resistencia, como en el acero famoso
de nuestras fundiciones! ilevedad y frescura, como en
la bebida de nuestras cervecerías famosas!
IV.

De tiempo atrás tenemos escuelas profesionales,
escuelas que por decirlo así se mantienen al lado de la
vida comercial y fabril, a modo de un lujo que la ciudad
podía pagarse. No seré yo quien niegue sus títulos,
yo por tantos conceptos apegado cariñosamente a
la historia de Monterrey. Pero no penséis que basta
añadir una escuela de ingenieros y otra de bellas
artes a la de médicos y a la de abogados, y envolverlas
todas en cierto tejido conjuntivo, para crear una
Universidad. Entiendo más bien que la creación de
nuestra Universidad significa un cambio de acento
en la atención pública: -la cultura, que antes crecía
como al lado, pasará a constituir el núcleo, el meollo.
La organización escolar dará el armazón, y en ella se
trabarán como derivaciones indispensables todas las
demás actividades técnicas, la circulación del comercio
y aun los entreactos de la vida mundana. De s~erte que
el último martillo que bata el hierro en el últuno taller
resulte concadenado a la fórmula algebraica que los
estudiantes inscriben en el encerado de las aulas. De
suerte que, si ha de presentarse entre nosotros otro
tipo de humanista como José Eleuterio González -de
noble recordación-, no se lo vea como un cuerpo
extraño, sino como una parte armónica y necesaria

24

de nuestro existir, al igual del ingeniero que rige los
telares y gobierna las máquinas de artefactos. De suerte
que hasta los esparcimientos de la sala Terpsicore
parezcan animarse sobre un fondo de alegría
inteligente. Importa, en suma, rectificar la grande
equivocación que pesó durante buena parte del pasado
siglo sobre el espíritu mexicano: importa reconocer
que teoría y práctica no son dos orbes inconexos,
sino que ambos aspectos lógicos forman un continuo
biológico; que el hacer y el pensar se complementan,
se inspiran y mutuamente se enriquecen, al modo
de aquellos dos crepúsculos vespertinos que yo

hermanas menores. Otra, abierta al mar europeo y
a las inquietudes del combativo espíritu atlántico,
fertilizaría con ellas aquel suelo bochornoso y feraz,
cuyo litoral se enrosca como para mejor abarcar las
Antillas, confesando así aquel ánimo de musicalidad
y vago ensueño en que La Habana y Veracruz se
emparientan y se concitan. La tercera tendería por
el sur las raíces de aquella fraternidad más antigua
que el Descubrimiento, y ojalá más duradera que
los fundamentos mismos del continente. La cuarta,
abierta al soplo misterioso y ancestral del Pacífico
-imagen de la Nao de China que arribaba al puerto

OS TOCA, MAESTROS DE MONTERREY, CREAR PIEZA A PIEZA UMA
MUEVA EMTRAAA, UM CORAZÓN SUBSIDIARIO, UM ALAMBIQUE DE
SUTILES ESENCIAS PARA PROVECHO DE TODO EL SER MEXICANO

veía fundirse y penetrarse en el mismo cielo, en los
inolvidables anocheceres de mi infancia: el uno, que
nacía del Poniente y venia a ser como el pensamiento,
era todo de origen extrahumano y tendía sobre medio
espacio sus fuegos fríos de plata y de cannín; el otro,
que brotaba del Oriente y subía de la tierra a manera de
una onda de rojo oscuro -cuya vivacidad aumentaba
al paso de la noche-, se engendraba en la acción del
hombre, y no era más que el resplandor de los altos
hornos de hierro y acero, que vertían por los arrabales
sus despojos de piedra ardiente. Fomente la ciudad de
los dos crepúsculos sus dos hogueras esenciales, y el
pensamiento y la acción se desposen dichosamente,
en el rumoroso valle de la Mitra y la Silla.

de Acapulco-, recibiría el contacto eléctrico del Asia,
dando a nuestro México su misión de amalgamador
y balanza entre el Occidente y el Oriente. Y la del
norte finalmente, la nuestra, había de traducir, ante
la avanzada septentrional, el sentido de los anhelos
nacionales, haciéndolos más respetables cada día, y
al mismo tiempo conduciría hacia nosotros -aorta
poderosa- el abono siempre útil, siempre benéfico, de
la otra América. Vosotros,los llamados a incorporar en
sistema y programa tan vasta aspiración, penetraos de
esta responsabilidad y de este afán. Os toca, maestros
de Monterrey, crear pieza a pieza una nueva entraña,
un corazón subsidiario, un alambique de sutiles
esencias para provecho de todo el ser mexicano. En
ello os asistan vuestras luces, vuestra experiencia, y la
magnetizadora visión de una patria más grande y, por
eso mismo, más humana y más universal.

v.
La feliz iniciativa que concibió el nuevo régimen de
educación nacional concibió también la distribución
de núcleos culturales por todos los ámbitos de la
república. Al centro, al norte, al sur, al este y al oeste,
juntando las emanaciones de los puntos cardinales,
en representación de la rosa de los vientos, habían de
crearse otras tantas universidades. Una concentraría,
como el corazón, lo más depurado de la sangre,
lanzándola desde allí a los extremos, ya filtrada,
y proponiéndose como un ideal inspirador a sus

VI.

Francia -"maestra de dibujo entre las naciones"nos da ejemplos fáciles de abarcar. Todos saben, y
lo repetía recientemente un crítico, que no se puede
hablar de literatura francesa en el siglo XVII sin contar
con Ruán; que no se puede hablar deliteratura francesa
en el XVIII sin contar con Aix, Gijón, Burdeos y hasta
con Ginebra y Ferney. Pero viene la Revolución, y la

25

r

�literatura francesa se vuelve parisiense. Fenómenos
concomitantes pudieran describirse en otros países. Un
pánico social concentra hacía las capitales todo el jugo
de las culturas. En México la literatura es, sobre todo,
capitalina. Y a poco que los escritores no se resignen
al oficio limitado y casero de la moneda de vellón,
acuden a la meseta central como a una plataforma más
alta, donde realizar mejor su formación propia, donde
mejor hacerse oír, donde tomar contacto más intenso
con las otras culturas. (Tal es la enfermedad general;
no ignoro que hay síntomas de alivio: véanse los
esfuerzos del grupo tapatio de Bandera de Provincias

distribución de energias más regular y equilibrada; la
vida, la vida misma, más saludable y llevadera! Tal es,
en cuanto afecta al norte de la república, lo que puede
hacer nuestra Universidad, convocando a aquellos
que dispersó la falta de estimulo, y a los hombres de
buena voluntad que estén dispuestos a ayudar. Este
sueño comienza a ser ya realizable: al pavor centrípeto
que juntaba a los hombres en la capital como en una
roca de náufragos, sucede ya -con la estabilización
política y con los rápidos medios de transporte- el
anhelo de echarse fuera del gran centro absorbente, de
plantar los reales en un relativo retiro, de abrirse sitio

A NADIE SE OCULTA QUE UMA UNIVERSIDAD ES, POR SU NOMBRE,
POR SU DEFIMICIÓM, POR SU OFICIO, ALCO UMIVERSALAUMQUE MO
EXTRANJERO: LA CIENCIA NO PUEDE TEMER PATRIA.

y de los ensayistas proletarios de Veracruz; que en
cuanto al aislamiento de Mérida, es otro extremo
paradójico que también está pidiendo remedio.) Las
universidades regionales vendrían a desahogar esta
congestión que se promete de veras peligrosa. La
cultura metódicamente esparcida bañaría entonces
el conjunto de nuestra población juvenil. Lo que
amenaza convertirse en una academia se ensancharía
vitalmente, sazonándose con todos los sabores y
todos los matices. Todos los costados de la patria
contribuirían sus variados aspectos. Cada necesidad
particular encontraría su expresión, y contaría con
una opinión acostumbrada a escucharla. Subiría el
nivel de nuestra prensa; se multiplicarían las empresas
editoriales, y prosperarían las artes del libro en una
plausible emulación. Nos habituaríamos a conceder
igual dignidad intelectual a la metrópoli y a los
estados, a la ciudad y a las aldeas. No sería ya inusitado
el ejemplo de Othón, que de tiempo en tiempo se
acercaba a las tertulias capitalinas y luego volvía "a sus
oscuras soledades". No sería ya monstruoso el ejemplo
de Díaz Mirón, confinado en Jalapa, y cuyo genio se
resentía de la falta de conversación con sus pares. El
poeta, desde su abrigaño rústico, estaría en trato con
su pueblo. Los jóvenes tendrían siempre a su alcance
el hacer una carrera sin desarraigarse ni alejarse.
iEl pan espiritual equitativamente compartido, la

donde haya menos concurrencia y quede más tierra por
sembrar. La Universidad del Norte llega a su tiempo.
VII.

Anadie se oculta -sin volver ahora sobre las clásicas
discusiones en torno a la idea de Universidad que,
desde Newrnan hasta Ortega y Gasset, debieran estar
en la mente de cuantos a estas tareas se consagren (y
abro aquí un paréntesis para mencionar con honor al
sociólogo brasileño Tristao de Ataide, por lo mismo
que no militamos en igual campo)-, a nadie se
oculta que una universidad es, por su nombre, por
su definición, por su oficio, algo universal aunque
no extranjero: la ciencia no puede tener patria.
Pero incurre en una confusión lamentable quien se
figura que por eso sólo la universidad y la nación se
contraponen. Cuanto enaltezca y mejore a un grupo
humano,lo enaltece y mejora en su condición nacional.
Cuando en la Edad Media, la Universidad de París
congregaba a los estudiantes de todo el mundo, de
aquellos barrios iban surgiendo las naciones europeas
modernas. El químico mexicano será más buen
mexicano al paso que sea más buen químico; y mejor
que mejor si, en vez de limitarse -porque en esto
estriba el peligro para nosotros- a ser un ensayador
empírico, adjunto a cualquier metalería, llega a ser un
verdadero investigador, capaz de ingresar en la muy
26

circunstancia de su convivencia con el hombre. No
nos bastaría ya con el antiguo humanismo, hecho de
cultura literaria; no nos bastaría con el que nació del
positivismo, hecho de cultura científica. Necesitarnos
completar el cuadro de urgencias actuales, dando
sitio en la nueva universidad a una forma de cultura
política. (Lo cual, de paso, devolviendo su seriedad al
problema, desterraría, en buenhora, la "politiquería"
interior en que se distraen y aun se sacrifican a veces
los escolares.) Seria el orgullo de los mexicanos del
norte -tan conocidos por la franqueza y llaneza
con que abordan, plantean y atacan sus conflictos
públicos-; seria el orgullo de la universidad de mí
tierra -tierra donde el derecho obrero mexicano dio
sus primeros pasos, sin alarmar ni escandalizar a nadie
porque era un crecimiento natural de aquel suelo- el
dar por primera vez asilo a un programa amplio y cabal
de cultura política. La irnpreparación política, junto
con la impreparación sexual, será, en la historia, el
mayor escollo con que haya tropezado la humanidad
contemporánea. Yo sé bien que hay, entre nosotros,
hombres representativos de intereses comunes que,
al menor desconcierto de la cosa pública (iy a tantos
estarnos expuestos!), echarían a andar su motor y, en
pocas horas, se trasladarían a Laredo-Texas con armas
y bagaje. Y es fuerza que esto no acontezca; es fuerza
que nuestra morada no amenace a nadie con inútiles
sobresaltos, y que, en el peor de los casos, el morador
esté preparado para afrontar tempestades, con los
recursos que le proporcionen su ética y su ciencia.
Sólo la cultura política puede precavernos, hasta
donde ella admite ser objeto de ciencia y de estudio
desinteresado: "cultura" he dicho y no "barbarie". Los
timoratos han de convencerse de que no les queda
más salida que el ir cediendo a las novedades de que el
tiempo viene cargado. La cultura quiere alumbrar por
igual a todos los hombres -y este todos-los hombres
lleva en si el postulado político. Oigan los que saben
oír, hagan los que saben hacer: la cultura debe ser
popular, y nadie tuerza mis palabras ni piense que
he dicho demagógica. He aquí, al abrir sus puertas la
Universidad de Nuevo León, el voto que ofrezco a mis
paisanos, sin más título que el de ser el más modesto
industrial nacido a los pies del Cerro de la Silla: aquel
que sólo produce y elabora, en pequeña escala, unas
cuantas palabras. Eso si: palabras sinceras.

mexicana, pero muy universal y científica tradición
de Río de la Loza. El arquitecto mexicano será más
buen mexicano mientras más buen arquitecto sea; y
mejor que mejor si, en vez de limitarse a transportar
mecánicamente los cánones de un búngalo aprendidos
en "el-Sur-que-nos-queda-al-Norte", se injerta en la
robusta tradición, varias veces secular, que es orgullo
de las artes mexicanas y es asombro del mundo. Que
en cuanto a querer averiguar dónde cae el limite
exacto de lo mexicano o lo no mexicano, y cómo lo
uno y lo otro se acomodan en lo universal, dejemos
esta discusión estéril a los que prefieren no hacer
nada, arrogándose el derecho de censurar lo que hacen
los otros. Entreguémonos cuanto antes a la obra,
seguros de que nos gobierna desde arriba una fatalidad
venturosa, a la que nunca podremos escapar como no
nos empeñemos en contrariarnos y en adulteramos a
la fuerza. Hay una lealtad al trabajo, una docilidad a las
lineas trazadas por la naturaleza del objeto mismo que
nos preocupa; y esta lealtad o docilidad sustituyen con
ventaja a las definiciones aprioristicas. Será mexicano
todo lo bueno que haga un mexicano. Con todo, es
innegable que hay ciertas direcciones preferidas por
el espíritu de cada pueblo. Ysin ahondar en ello -que
ni es el sitio, ni ha llegado para mí el momento- me
atrevo a dejar aquí estas sugestiones: cuanto prefiera
la calidad a la cantidad nos parecerá más mexicano, o
más mexicanízante, que lo contrario. Ynos parecerá
que defiende con más eficacia el patrimonio de
nuestra nación (patrimonio hecho y, sobre todo,
patrimonio por hacer) cuanto -para usar la lengua
de Pascal- imponga el "espíritu de finura" por sobre
el "espíritu de geometría". Somos una raza metafísica
y poética; y no se rebelen contra esta declaración
los amontonadores de energia física y de materia,
que también eran asi los egipcios, y también dejaron
pirámides. Quiero decir que nuestra Universidad
será más mexicana mientras más procure suscitar
las virtudes en el alma de sus educandos, y menos se
entretenga en averiguar -pongamos por caso- si
las estaturas sumadas de todos ellos completan tal o
cual submúltiplo del cuarto del meridiano terrestre.
Y conste que no hago caricatura, sino que me refiero
a aberraciones registradas y conocidas.
VIII.

Pero hemos llegado a una hora en que el hombre
aparece preocupado -y con razón- por resolver la

Petrópolis, 6 de enero de 1933 ~
27

�Un saludo del joven Octavio Paz
TEXTO DE LA CUERRA CIVIL
CERARDO MALDOMADO

1 primer viaje de Octavio Paz a España hace setenta años, en
plena guerra civil, fue más que una visita de afiliación y un
encuentro con otros intelectuales que compartían su rechazo
al fascismo en Europa: fue una vivencia -en el más filosófico de los
sentidos- que cambió el curso de su persona y de su obra. El poeta dejó
constancia implícita y explícita en varios poemas, ensayos y testimonios.
Una muestra es el libro recién aparecido Octavio Paz en España, 1937, una
antología con prólogo de Danubio Torres Fierra1. Sin embargo, no todo
lo que Paz escribió durante, y a la sazón de aquel viaje, se conoce ni es
accesible de manera sencilla, pues algunos textos no se han recuperado.

motivadas por los acontecimientos de la Guerra
Civil y en muestra del compromiso y actividades de
los intelectuales no sólo españoles, sino europeos
-en mayoría franceses y rusos- y latinoamericanos,
destacando las afiliaciones a la causa desde Argentina,
Chile y, por supuesto, México. En el curso de esta
exploración, al llegar al número 37 (del jueves 9 de
septiembre de 1937), en primera plana y al lado de un
texto denostando a André Gide y otro informando

Durante una búsqueda encargada por Adolfo Castañón
de un artículo del historiador español exiliado en
México,]osé Miranda, sobre la decadencia de España
-para completar un proyecto editorial de El Colegio
de México-, fue necesario hacer un repaso de todo
lo publicado en ese periódico de divulgación de la
Alianza de Intelectuales Antifascistas por la Defensa
de la Cultura que fue El Mono Azul. Este boletín
publicaba crónicas, ensayos, poemas y piezas teatrales
28

del enfrentamiento entre bandos en pleno Madrid,
apareció un breve texto del joven poeta Octavio Paz.
La nota, titulada uA la juventud española", es el
saludo emocionado y optimista de un muchacho
mexicano de apenas 23 años a sus contemporáneos
españoles. Paz llevaba dos meses en España cuando
este escrito apareció, estando de visita en Madrid.
Desde su inicio, el corto ensayo manifiesta una
impresión profunda de eso que llama la vida española,
no por la belleza y esplendor de la ciudad, sino debido
a la experiencia de la guerra. usi hay algo -dice
Paz- que no olvidaré jamás es justamente la vida de
la guerra, la vida que los españoles ganan a la guerra y
la muerte". Sin duda, no lo olvidó. A Paz le conmovió
no sólo la batalla, sino quiénes la estaban peleando:
la heroica juventud que encuentra en todos lugares,
a quien dirige su saludo. Era la segunda mitad de la
década de 1930, y en México la Revolución ya no la
hacían los jóvenes. Por tanto, aunque venido de una
circunstancia distinta, se identifica y le sorprende la
importancia que ellos tienen: ULos jóvenes españoles
influyen poderosa y alegremente en toda la vida
nacional. Eso da a los actos y a los espíritus de las
gentes un aire nuevo, a la vez ligero y apasionado [...] A
este precio, el precio de la sangre, la juventud española
impulsa y salva a España". Más adelante, Paz menciona
que ese rejuvenecimiento de la lucha antifascista está
corroborado por el impulso que le dan los trabajadores;
corno prueba alude a la Unión Soviética y no duda en
decir: uEl vivo y hermoso ejemplo de los trabajadores
soviéticos nos dice que lo que esperarnos y soñamos
es una realidad, un hecho que ellos nos muestran".
Finalmente, el texto termina con un cándido augurio
de esperanza: usaludo a los jóvenes héroes de la
libertad, que luchan por todos nosotros, y les aseguro
un triunfo cierto, su victoria definitiva".
Ala distancia, el texto adquiere valor por algunas
razones más documentales que literarias. En primer
lugar, es una muestra del entusiasmo, de la convicción
ideológica y del compromiso juveniles de Paz. Esta
pieza es una de las pocas prosas de propaganda
política explícita del poeta: es innegable su afiliación
a la República y a la causa antifascista y su lucha corno
intelectual. En segundo lugar, es el único artículo de
este contenido y talante que Paz publicó en España
en 19372. Si bien el joven mexicano no ocupó una
posición protagónica en el Congreso de Intelectuales
en Valencia y Madrid, sí tuvo una agenda muy ocupada

durante su estancia en España, participando en
reuniones, conviviendo con otros escritores, leyendo y
publicando poemas, e incluso deseando alistarse para
combatir. No obstante los momentos de precariedad3,
Paz aprovechó todas las oportunidades de la visita
para hacerse partícipe de muy diversas formas, como
en este texto.
Yen tercer lugar, destaca el lugar de la publicación.
Corno ya se he referido en otros lugares4, durante el
viaje, Paz fue cercano al grupo reunido en la revista
Hora de España, como Manuel Altolaguirre, Luis
Cernuda,Juan Gil~Albert, Emilio Prados, Serrano Plaja,
cuya publicación era abiertamente favorable, pero no
militante de la causa republicana. Sin embargo, El Mono
Azµl, animado principalmente por Rafael Alberti yJosé
Bergarnín, sí fue un boletín de propaganda intelectual,
combativa, de compromiso antifascista, que buscó ser
un instrumento de oposición5. Es posible conjeturar
que el joven Paz buscaba con este artículo llegar a
un público concreto, juvenil, mostrar su ideología,
solidaridad y vínculo activo con los intereses de
estos intelectuales. Y que a la dirección del boletín6
le interesaba exhibir la adhesión desinteresada y
entusiasta de un joven escritor mexicano. El mensaje
representa una muestra más de esa comprometida
vivencia paciana durante la Guerra Civil española,
de la que aún hay cosas por descubrir, recuperar,
aprender y comprender oo

1

México: Fondo de Cultura Económica, 2007.
' Escribió al menos otros dos en el mismo estilo, pero se publicaron en
el periódico mexicano El Nadonal. Esto de acuerdo con información de
Enrico Mario Santl en su "Introducción" a Primeras letras de Octavio Paz
México, Vuelta, 1988. Es posible encontrar otros textos publicados po~
Paz en España durante la misma época en sus Obras completas, t. XIII,
Miscelánea l. Primeros escritos, México, Circulo de Lectores-Fondo de
Cultura Económica, 1999.
3
Elena Garro, escritora mexicana, quien lo acompañó en calidad de recién
casados, era transparente al señalar que a ellos "lo que más nos irritaba
en Madrid era el hambre" (Memorias de España 1937. México: Siglo XXI,
1992: 106).
• Según el mismo E. M. Santl y, principalmente, el detallado e informado
relato del viaje que hace Guillermo Sheridan en Poeta con paisaje: Ensayos
sobre la vida de Octavio Paz, México: Era, 2004
5
VéaseJosé Monleón, "El Mono Azul". Teatrodcurgenciayromancerodelaguerra
civil. Madrid: Ayuso, 1979.
6
Dicho sea de paso, Alberti conocía a Paz de unos años antes, cuando en
1935 visitó México. De aquella época escribió el poeta español:"Acasi todos
nuestros actos acudlan jóvenes escritores y pintores, de los cuales íbamos
haciendo amigos. A uno de los que más recuerdo es a Octavio Paz, tierno
y luminoso, casi un muchacho, muy de izquierdas entonces, acompañado
de su bella novia, Elenita Garro" (La arboleda perdida. Tmero y Cuarto libros
(1931-1987). Madrid: Anaya &amp;: Mario Muchnik, 1997: 54).

29

�Carta a la juventud española·
Jueves 5 de septiembre de 1937

H

acedos meses que vivo en España; puedo aseguraros que durante todo este tiempo mi corazón
y mi espíritu han sido sacudidos diariamente por todos los aspectos de esa vida española
de ahora, tensa y fuera de sí, vida que deja ver al hombre español, a los trabajadores en
sus rasgos más verdaderos y definitivos. Aquí en Madrid esto se ha hecho más intenso y vivo, algunos
camaradas se han lamentado de que nosotros no hayamos conocido el antiguo Madrid, la antigua
España, antes del movimiento; pero nada, ni la belleza de la arquitectura, ni la tranquilidad de una
hermosa ciudad en paz ni d esplendor de toda España en tiempos normales es comparable a lo de
ahora. Si hay algo que no olvidaré jamás es justamente la vida de la guerra, la vida que los españoles
ganan a la guerra y a la muerte. Yhoy, a través de Madrid, saludo a toda España, a la España leal
que lucha y triunfa, y a la otra, a la triste España que espera la libertad, esclavizada, amordazada
y envilecida por los militares y los invasores extranjeros. Y al saludar a España, a los trabajadores
españoles, soldados de la libertad, saludo también a todos aquellos camaradas antifascistas que en
todo el Mundo trabajan, sufren y vencen con los trabajadores españoles.
Comojoveny como joven mejicano, algo me ha sorprendido y maravillado en España sobre todas las
cosas: su juventud. España, la vieja España, es ahora uno de los países de más juvenil aliento, escenario
y ámbito de la actividad y del heroísmo de una juventud. Los jóvenes españoles influyen poderosa y
alegremente en toda la vida nacional. Eso da a los actos y a los espíritus de las gentes un aire nuevo,
ala vez ligero y apasionado. La juventud española está en todas partes; pero fundamentalmente está
en aquellos sitios más difíciles, más increíblemente propios para jóvenes: en el corazón de España. La
Aviación, las brigadas motorizadas, los cuadros todos del Ejército, son cuadros juveniles. A este precio,
d precio de su sangre, la juventud española impulsa y salva a España.
~uizá en ningún país de la tierra dura ahora tan poco la juventud como en España. Cuando yo
pienso en esto recuerdo a la Unión Soviética, d otro país en donde la juventud lo es realmente, d otro
viejo país rejuvenecido por los trabajadores. Allí, la juventud me decía un compañero, dura más que
en cualquier parte. ~ue eso se cumpla aquí en España que la vida humana joven y creadora dure cada
vez más, que el hombre sea sin cesar cada vez más íntegramente joven y más ardientemente hombre
es lo que pretende y por lo que lucha el pueblo español. Por esto da la vida España y este es d sentido
hondo de su combate. Yo estoy cierto de que lo logrará y de que la lucha no es inútil. El vivo y hermoso
ejemplo de los trabajadores soviéticos nos dice que lo que esperamos y soñamos es una realidad, un
hecho que dios nos muestran.
En nombre de los jóvenes mejicanos antifascistas y especialmente en el de mis compañeros de las
Juventudes Socialistas Unificadas, saludo a los jóvenes héroes de la libertad, que luchan por todos
nosotros,y les aseguro que su triunfo cierto, su victoria definitiva.

Octavio Paz~

·Recogida en la revista Mono azul jueves 9 de septiembre de 1937, núm. 32.

30

�•

l

uién soy yo?

*

LEÓM FELIPE

Hace algunos meses que tenía hecha una invitación para venir a esta ciudad, y a
este centro docente, a sentarme en una silla donde se han sentando tantos sabías
y maestros insignes. La invitación me llegaba reiteradamente de la generosa
hospitalidad de la Universidad y por el noble conducto de algunos amigos.

Lo que me importa es que mi voz sea legitima y suene
siempre fresca y fervorosa corno si acabase de nacer.
Que no la mecanice ni la oratoria ni la rutina, y no me
importa repetirme. Nada se ha repetido más que el
Padre Nuestro. Cuando un hombre lo dice de rodillas
y en verdadera contricción suena corno si él mismo lo
estuviese inventando. La gran poesía del mundo es ésta,
ésta de la oración eterna que se acomoda a todas las
gargantas, a todas las latitudes y a todos los tiempos...
ésta que sincroniza siempre con la tragedia del mundo
y rima exactamente con la angustia del hombre.
Tendré que repetirme... vivo del ritornelo y me
reitero corno la noria y como la Tierra ... pero en
cada vuelta la luz es diferente y lo que se dice y grita

apasionadamente no suena igual que lo que se escribe.
En la mañana no salela canción como en la noche... y el
mismo salmo es diferente leído en el coro que cantado
sobre el camino abierto del éxodo.
De todas maneras abrid las ventanas yla radio que
con vuestra ayuda voy a decir quién soy.
Sin decir quién soy y sin que vosotros lo sepáis no
podré expresar luego lo que quiero.
Todo es biografía y poesía en el mundo... y en el
poeta todo es autobiografía... La poesla se apoya en la
autobiográfica. La biografía es biografia hasta que la
recoge el viento, la hace destino, que es hacerla poesía,
Yentra luego a formar parte de la gran creación del
destino del hombre.

en la plaza pública y ante los micrófonos de la radio...
¡y yo que creia que la radio se habla inventado para que
un inglés o un español por ejemplo les confesaran sus
crímenes y sus pecados al chino y al esquimal!
El hombre no tiene nada que enseñar. Puede decir
avergonzado algunas cosas y confesarse honradamente
con sus hermanos ... Más por lo visto no es ésta la
hora de las grandes confesiones, sino de los grandes
secretos.
Yo hice mi confesión antes de que acabase la guerra.
Un poeta no es más que una confesión inacabable.Tal
vez porque es un pecador más empedernido que los
demás. El poeta es un hombre perverso, pero sincero
y abierto... y este deseo incoercible de contar todo lo
que le pasa por dentro es tal vez su única virtud.
Acaso se salve por ella.
Hubo un época y una escuela en que se afirmó que
la poesía confesional no era poesía. Pero esta doctrina
no medró... y los poetas siguen siendo tan indiscretos
como siempre.
Mis libros no son más que una letanía monótona
de lágrimas y pecados... Ahora quisiera confesarlos en
alta voz ... y llorar sin vergüenza. Tal vez sea lo único
que pueda hacer ya: decir en voz alta lo que he dejado
calladamente escrito. Y tal vez yo no sea más que un
juglar de mis propios versos. Un juglar que va por los
caminos gritando desaforadamente en el viento ... un
juglar y un profeta grotesco que no acierta jamás... No
me importa acertar o no acertar ni gritar mis versos
con protestas o vitores en las plazas y en los mercados.

n realidad no venia, y debo confesarlo,
lealmente, porque tengo miedo a sentanne
en una silla que no es la mía.Tengo miedo
a todas las sillas doctorales y a todos los
púlpitos dogmáticos. Entre otras cosas porque siento
que el hombre hoy no tiene nada que decir.
Sobran sillones y púlpitos en el mundo.
Ha habido y sigue habiendo una revolución de
sillas en todas partes; y en esta revolución de sillas,
donde alguien se ha apoderado de la mía, lo mejor
sería permanecer de pie, o hablar de rodillas, que
es corno deberíamos hablar todos en esta hora de
contricción.
Desde luego ésta no es mi silla aunque me siente
en ella por cortesía de la Universidad.
Yo no soy un maestro. Decididamente no sé
quién soy. Quisiera comenzar haciendo un esfuerzo
por averiguarlo y si me ayudáis voy a intentarlo. La
empresa merece la pena porque decir quién soy yo,
es decir quién eres tú... y decir luego en conclusión...
quién es el hombre.
Vivimos a oscuras a pesar de tantos inventos
luminosos... y sin tacto y sin ojos, y no conocemos ni
nuestra carne más cercana.
Nadie sabe nada. En esta hora pura y angélica de la
paz atómica nadie sabe nada. Ciertos sabios diabólicos
y faústicos se dicen algunas cosas al oldo muy bajito,
en secreto y en clave para que no les oigan los espías...
Yesto sucede precisamente cuando el reloj habla dado
la hora exacta de las grandes confesiones al aire libre,

E

32

33

�La historia y la poesía las hace el viento. El hombre

trabaja, inventa, lucha, canta... pero el viento es el
que organiza y selecciona las hazañas, los milagros,
las canciones... Contra el viento no puede nada la
voluntad del hombre... El barco se mueve y surge el
prodigio cuando le buscamos las vueltas al viento y
colocamos las velas como una mejilla para que él las
bese y las empuje.
Yo no tengo voluntad en tiempo de calma. Cuando
el viento ha huido a su caverna me tumbo a dormir.
Me levanto cuando él me llama ululante y me empuja.
Escribo cuando él me lo manda. Luego con lo que
escribo hace él un revoltijo de naipes de los que no
se salvan muchas veces ni el as ni la reina. Y con mis
poemas, que yo he llamado ya orgullosamente piedras
firmes y que no son más que frágiles hojas de papel con
unas palabras escritas, seguirá él jugando todavía ... Y
de todo lo que mi arrogancia cree tan sólido hoy, puede
ser que no queden más que las huellas de mis lágrimas
perdidas en la lluvia y en el mar, y el grito de estopa
de mi voz aplastado por el trueno...
Porque el viento, vuelvo a decir, es un exigente
cosechero...
El que elige el trigo, la uva y el verso ...
El que sella el buen pan, el buen vino y el poema
eterno...
Y al fin de cuentas mi último antólogo fidedigno
será él...
El viento.
El viento que se lleva a la ventura el discurso y la
canción...
El viento.
Antólogos ... historiadores ... arqueólogos ...
coleccionistas...
El que decide es el viento ~

Poemas
(de Las hijas del espino)
wcfA ESTRADA

AlmaMahler
Yo también lo prefiero.
Es más bella la mano
al pulsar una cuerda invisible.
Cuando duermes

'

reaparecen las tres mil sombras de tus dedos
tejiendo filigranas
en e1 oscuro cuello del dragón.

1

u

J
&gt;C

¡:¡

Te miro inquieta
sin atreverme a respirar.

.....

~
i
u

~¡:

.....

Es la hora más alta
del doble vuelo nocturno.

i
•

i

•Articulo publicado en el boletln mensual Annasy l..áras núm. 3, afio
111, del 30 de marzo de 1946, en el cual viene consignado: "Los d!as 27
y 28 de marzo se inició el ciclo de conferencias del poeta español León
Felipe, que continuará hasta la segunda semana de abril. Los títulos
de las conferencias sustentadas son: '¿Quién soy yo?' y 'El salmo'. En
este número se publica parte de la primera plática", que es lo que se
reproduce aqui.

1

Escribo en la seda de tus párpados

1
¡

mi temor de perderle,

de que huya como gato por los techos,

i

de que salte y reviente la cuerda

g
1

de todas las campanas del mundo,

�PÓESIA
POESIA

de que se despeñe con el sonido metálico
de un arcángel
en el centro mismo de la orquesta.

Cosima Wagner
Ofreceré mis ojos
al paso de la yegua nocturna,

Yo también lo prefiero
cóncavo y oscuro.

ofreceré mi fiebre,
el arco de la medianoche;
porque tü estás al fondo,

.

La clave blanca y negra
de todo cuanto existe

porque es tu imagen
la que se oculta bajo el yelmo.

se advierte
en su sinfon1a de agujas.

Una danza mortal
en el vientre blanco
de los sonidos que se cruzan.
Somos ángeles enraizados

alli donde nadie sueña.
La casa está vacía
y el oído.

Puedes entrar a galope
en el reino de los timbales
y las flautas.

Puedo morir
para que la música
siga en ascenso.

�POESl.t._ _ __
POESIA

Escribe, gitana,

June Miller

que viajaré por vastas regiones,
que la tierra inundará mis pasos,

Mis gestos se complacen en la máscara,

que la noche se hará boca de lobo

en el viento feroz de no ser para nadie.

en la que pueda entrar y ser la torre imantada
que busca el rayo

Me adorna el amor que no siento

desde lejos.

como Salomé con todas sus joyas
y extraños perfumes.
Simulé olvidarme
frente a un mundo de puertas cerradas.
Reí tantas veces y deliré
bajo la transida Níníve,
acantilado de ovejas y verdugos.
Pero luego, si, pero luego, estatuilla lunar,
mi cabeza fue arrancada
por la cruel guillotina del desamparo.
"La flor está en mis ojos", dicen las bellas mujeres,
y el veneno circular en la punta de los dedos
siempre enrojecidos por el peso de la savia,
fruto ambulante,
corteza, fisura hiriente.
Vuelve, oh tú,
perfecta cuanto más alevosa,
fija con alfileres en mi mano
el nuevo destino.

i

1
•
..1

�POESIA

María Dmitrievna lsaiev
Escucho el canto rojo de la tormenta
venir por las calles.
Es el crimen y la enfermedad
recorriendo las horas,
los minutos,
justamente sobre nuestra mesa.
Hoy he descubierto mi temor a la locura.
Hoy he comprendido el temblor
de tu mano al encender la lámpara.
Está entre nosotros

pero confía su destino
a esas iniciales misteriosas
que nada pueden responderle.
Un demonio guarda su bastón tras la puerta.
Entro
e incluso en mí,
todo lo han robado.
iSon estas las huellas de tus pies?
iEres tú quien me llama
o tu ángel de exterminio?
iSon estas mis palabras o las de su abandono?

y tú lo sabes.
Su risa gotea en las paredes,
su respiración empaña el espejo
en el que sueles escribir
para conjurar el espanto.

Dime que la furia
de los pasos allá afuera
no se dirige hacia nosotros.
Dime que no es a ú
a quien buscan, que antiguo

Alguien más le sigue,
come con nosotros,
piensa en su miseria
y se compadece de mi silencio.

Su nombre danza como la serpiente,
se oculta tras la roca
que podría aplastarla,

ese no era tu nombre.
Dime que antes de todo
cerrarás el libro
y con él
la pesadilla.

�4juejus de la dinastía Tang

chan (que pasó luego aJapón, donde se denominaría zen).
La influencia de tales tradiciones y del confucianismo
es notable en los autores de esta época. Hay que
tenerlo muy en cuenta, por ejemplo, para gustar de la
sensibilidad subyacente en muchos poemas de paisaje
(próxima a nuestro panteísmo).
Las poetas fueron escasas. La mujer no solía tener
acceso a una formación adecuada para el cultivo de las

letras. Debemos a monjas, aristócratas y cortesanas los
relativamente pocos poemas de autora conservados.
EL JUEJU TAMC

El chino, lengua monosilábica y tonal cuya escritura
utiliza principalmente signos fonético ideográficos,
carece de alfabeto. En general,cada una de sus palabras
corresponde a un carácter monosílabo con un tono de

AMME•HÉUME SUÁREZ Y RAMOM DACHS

LACHIMATAMC

La dinastía Tang (618--907) fue instaurada por Gaozu en un
imperio acabado de reunificar. Sumariamente, puede afirmarse
que la primera mitad de este periodo fue muy próspera, y
la segunda, inestable y decadente. El punto de inflexión, la
revuelta del general An Lushan (755), coincide con el punto
axial del siglo áureo de la poesía Tang (años 705--805).

Durante el primer subperiodo dinástico, florece el
comercio, tanto interior como exterior (con persas,
árabes, indios, japoneses...), se desarrollan las infra
estructuras del país (regadío, canales, caminos,
mercados...), Cantón se convierte en un gran puerto
comercial, y Chang'an, la cosmopolita capital, alcanza
el millón de habitantes. Por otro lado, el budismo se
consolida como una de las tres grandes doctrinas en
auge con el taoísmo y el confucianismo.
El segundo subperiodo es muy inestable. Los
conflictos internos se reiteran y las fronteras se alteran
a menudo con tendencia a contraerse.
Alo largo de la dinastía Tang, la poesía china logra
su cima más alta, de mayor repercusión; su referencia
clásica.
LOS POETAS TAMC

Los funcionarios integraban, bajo la aristocracia, la clase
dirigente del país, cuya administración se estructuraba
jerárquicamente en regiones dependientes de una
capital de provincia, dependiente, a su vez, de Chang'an,
la capital imperial.

Cada tres años se convocaban exámenes de acceso a
las tres administraciones. Los estudiantes que, habiendo
sido admitidos, no conseguían un cargo superior en
Chang'an, solían ocupar plazas de funcionario sujetas a
eventuales cambios de destino cada trienio; pero los que
lo conseguían caían fácilmente en desgracia pagándolo
con la degradación, el exilio o el presidio. Les esperaba,
por lo general, una vida azarosa.
Eran, dado el tipo de exámenes que superaban,
funcionarios letrados: conocían los autores antiguos y
dominaban el arte de la escritura. En realidad, a pesar de
no haber alcanzado notoriedad literaria más que unos
pocos de ellos, el hecho es que la mayoría de los poetas
Tang conocidos hoy pertenecieron al funcionariado.
Los caracterizaba un vivo sentimiento de colectivo de
élite,los unían fuertes vínculos de amistad, y celebraban
banquetes, reuniones y paseos festivo-literarios (a
bordo incluso de embarcaciones), aprovechando con
frecuencia noches de bonanza al claro de luna.
Hubo también poetas entre los monjes budistas y
taoístas. De una síntesis de ambas tendencias se forjó en
China, precisamente durante esta dinastía, la doctrina

42

43

�pronunciación inherente. Ytales palabras, en particular
en la poesía clásica, son más ambiguas que las nuestras:
los substantivos no tienen género ni-confrecuencianúmero; los conectores (preposiciones, conjunciones...)
son escasos; no hay artículos; el sujeto personal suele
elidirse; los verbos, de no elidirse a su vez, carecen de
conjugación; una sola palabra puede ser en ciertos casos,
debido a su polisenúa, un adjetivo, un sustantivo o un
verbo en función del contexto; y no hay puntuación.
En contrapartida, esta ambigüedad morfosintáctica
del lenguaje poético propicia una escritura extremadamente sintética, sutil y sugerente, que discurre en una
difusa intemporalidad (ausencia de tiempos verbales)
impersonal (ausencia de sujeto personal).
El "jueju" es un poema integrado por un único
cuarteto, bien pentasílabo, bien heptasílabo (cesurado,
respectivamente, en la sílaba segunda y cuarta), con
esquemas de rimaABCB oAABA Los dos primeros versos
son paralelos algunas veces. Ylos dos últimos también.
Convencionalmente, el contenido se estructura en
cuatro partes: apertura, continuación, giro, resolución.
Pero no siempre es así.
Hay juejus escritos en "estilo nuevo" (con una
formalidad tonal extremadamente rigurosa) y en
"estilo antiguo" (con la formalidad tonal tradicional).
La rigidez del estilo nuevo, creación Tang aplicada por
lo común al jueju heptasílabo, si bien condena muchos
textos, que se resienten del corsé, también posibilita
algunos poemas extraordinarios.
Los antecedentes claros del jueju pentasílabo se
remontan a la dinastía Han (206 a.C.-220 d.C.). Y
los del heptasílabo, a las dinastías del Sur (420-589).
Unos y otros habían evolucionado como modalidades
del "yuefu" (poemas inspirados en canciones) hasta
alcanzar madurez y entidad literarias propias bajo
la dinastía Tang, fruto de una brillante síntesis de
tradiciones populares y cultas.
El desarrollo del jueju durante este período está
estrechamente condicionado por la aparición y la
difusión del "lüshi", poema en estricto estilo nuevo
compuesto de dos cuartetos, bien pentasílabos, bien
heptasílabos, con paralelismos entre el tercer verso
y el cuarto, y entre el quinto y el sexto. Jueju y lüshi
constituyen las formas poéticas Tang por excelencia.
Hay que destacar, en calidad de subgéneros
temáticos, los juejus de lamento de gineceo (donde nos
habla una mujer fingida, como en las "cantigas de anúgo"
galaico-portuguesas), los de embriaguez (precursores

del "rubayat" persa, cuarteto también con rima AABA
-forjado al otro extremo de la ruta de la seda-), los de
despedida, exilio, frontera, presentinúento de muerte,
paisaje...
"Jue" significa cortado, y"ju", verso o frase. Un jueju,
tras ser leído, sigue reverberando. Así lo planteó el poeta
Yang Zai cuatro siglos después de los Tang, y el poeta
japonés Matsuo Basho, lector y adnúrador también de
nuestros autores, lo reformuló al cabo de cuatro siglos
más en un celebrado "haiku" (breve género poético
sucesor, en cierto modo, del jueju): "un viejo estanque
/se zambulle una rana /ichap! en el agua". Acotándolo
más sintéticamente aún: ichap!: ondas.
Es impresionante la proximidad de estos poemas.
Tan frescos, sí, tan clásicos; tan universales, cierto, tan
nuestros~

POESL\

4juejus de la dinastía Tang
TRADUCIDOS DIRECTAMENTE DEL CHINO AL ESPAAOL y CATALÁN
POR ANNE•H~LiNE SUÁREZ Y RAMON DACHS

BAI Juyi,Junto al estanque
1-Ú

(t

fi
ffl:
~
o

fiÜ

J:
11·
~

W!
J:

--

ffl

Dos monjes juegan al ajedrez
al fresco amparo de los bambúes.
Entre las cañas, no puedo verlos,
sólo los oigo mover las piezas

m
o

~

tt

11
.A

BAI Juyí , Vora l'estany

Jio

a¡
~

Dos monjas juguen als escacs

::¡.

~

a l'ombra fresca dels bambús.

§

Entre les canyes no se'ls veu,

o

només se'ls sent maure les peces.

• 8 presente texto y los poemas en español fueron tomados de Eurasia:
palimpscsto lírico mayor (México, D.F Ediciones Sin Nombre, 2003). Los
poemas en catalán se tomaron de Cent unju,jus deXina Tang (Val~cia:Alfons
el Magnanim, 1996).

44

�POESIA

POESIÁ

LI Bai, Sentado, solo, ante el]ingting

~

.~
-,¡

...

QIAN Qi, Campanada remota

~

lli
ÜI

La campana resuena por montes,

~

Todos los pájaros se han ido.

~

• il

•

B.

.a

Pasa una nube solitaria.

1f,

Inagotables nos miramos.

Jfl

Vanamente expectante me quedo

911

ú.J

Solos tú y yo, monte Jingting.

ti
•
W:

*

bajo un cielo carente de pájaros.

N
fi

o

~

~

00•
:+o

•
M

~

LI Bai, Assegut, sol, al mont Jingting

e
_g

Tots els ocells han pres el vol.

~
fl

Un núvol vaga, solitari.

*lll•

11.J

riachuelos y nubes rojizas ...

~

~
o

11.
o

Inesgotables ens mirem.
Només tui jo, bell mont Jingting.

•••
•x
•
lJ

•
A
i.lll

•

QIAN Qi, Repic llunyá perla muntanya
La campanada al vent pels monts,
pel rierol, pels núvols roigs;
faig per cercar-la i ja no hi és:
la immensitat vacant d'ocells.

�Turandot en tinta china
LUIS ARMEMTA MALPICA

WANG Wei ~ Cercado de los Ciervos
En la montaña sola

sólo resuena el eco.
La luz penetra honda

hasta alcanzar el musgo.

WANG Wei ~ dos dd Cervo
A la muntanya huida

no se sent sinó l'eco.
La llum penetra fonda

fins a tocar la molsa.

�CÁNCER

;Extranjero, no tentad la fortuna/
Los enigmas son tres, la muerte una.
iNo, no... los enigmas son tres, una es la vida/

Los nacidos entre el 22 de junio y el 23 de julio gozarán de excelente salud durante todo
el año venidero. Hoy, por ser día último de un año capicúa, el sol aspectará de forma
favorable los encuentros románticos, por encontrarse Venus en sextil con la luna, en
conjunción con su planeta regente. Es probable la visita de una persona amada, a quien
creyó perdida. No desespere, la declinación del sol inclinará la balanza económica en
favor suyo, gracias a la oposición de Libra y sus propias infl.uencias.
Cuide su ascendente porque anda muy bajo; armonice su biorritmo antes de
mantener relaciones sexuales con un desconocido. Su color favorito es el violado.

Turandot, ópera de Puccini

Nadie duerma en esta casa; se ha perdido el retrato de la princesa en tinta china.
Nadie duerma
; ella sigue esperando que el zaguán chille sus goznes hacia dentro ypermita la entrada de la
mujer del retrato, perdida en el jardin, debajo del tilo que custodia Pu~Tin~Pao, el
verdugo de la lluvia, la luna y el frío distintivo de diciembre.
Nadie duerma en los jardines hasta dar con el retrato que ella no concluyó; se le agotó la
tinta negra y la paciencia. La tinta perduró gracias al agua, el llanto o la saliva.

Cáncer que en el cielo es una estrella de huesos insepultos y la voz del extranjero bajo el
quiosco del palacio imperial chino, que suplica: Nessun dorma ... nessun dorma...

La paciencia no se pudo alargar con el agua de lluvia;
la paciencia cada vez más oscura y afilada en sus trazos; pareciera un
mechón de cabellos de perro que incendiara el jardín con sus ladridos y olor
a diez mil años;
la paciencia: un cartucho de tinta sin repuesto; la penúltima arruga de un
retrato de mujer, diez mil años debajo de algún tilo.

La esperanza de encontrar a la princesa en buenas condiciones se disolvió con las primeras
gotas de lluvia. Casi podria verla: una hoja de papel arroz que, si el viento que soplaba
muy fuerte en el jardin o Pu~Tin~Pao jugueteando alrededor del tilo no hubiesen
lastimado, empezaría a resbalar el rímel negro de los ojos rasgados de la mujer de noble
porte; una mujer de esas que se sostienen firmes, abren ligeramente su bata azul y nácar Y
no sienten el frío de la hoz de la luna por su cuello, al haberse habituado al de su corazón
con diez mil años de historia y se pondria a cantar; diez mil años de los que tocarían una
mínima parte a la princesa, la certeza de que siempre sería menos dichosa que cualquier
otra mujer de aquella casa y, sobre todo, de aquella dibujada sobre el restirador del
extranjero; mueble de laca oscura: verde y roja; regalo de la abuela materna a la princesa
china en un aniversario como hoy.

Con su pincel izquierdo terminó de detallar un mechón de cabellos plateados en la frente;
mojó la crin con sus dedos nerviosos y trazó algunas lágrimas oscuras en ese rostro
blanquísimo que ni el polvo de arroz disimulaba. La lluvia también le cayó dentro del
quiosco, en los jardines; nada más que la lluvia dibujada nunca tendria el aroma y la
textura del agua verdadera; no dejaba resquicio a los suspiros, ni permitia entonar un aria
con esa voz que explota de una garganta con cáncer extendido, descubierto en una hojeada
a la revista médica:

50

l

La sangre: no puedes ver la sangre. Los insectos se acorralan en tu cuello pequeñisimo y
oscuro. Tan oscuro que la sangre desdibuja otro rostro arrugado, por abajo del tuyo; una
máscara china de diez años y diez mil dolores; máscara que encontraste en el jardín,
cuando saliste a ver porqué ladran los perros; asómate, mi amor, a ver qué les ocurre;
sabes que los ladridos me dan miedo, mamá: Ping escarba la tierra, con la rabia de un
hocico babeante; Pang menea las orejas al descubrir bajo el tilo jirones de un vestido azul
y plata nacarada, parecido a un kimono; Pong que ladra a la luna el frío de sus ojos en fase
decreciente. No seas fantasiosa, te dice tu mamá; que eso es el celo: Ping y Pong
juguetean en el césped de tu casa; tu mamá los espanta con la escoba que sirvió para pintar
la barda del jardín y el zaguán con sus bisagras que rechinan al viento; una pintura negra
que hasta parece
sangre: casi tinta de China de diez años; diez mil por la pintura que dibuja una
natilla espesa y que la noche escurre luego de hervir el año en esa hoguera de
cincuenta y tantos leños arrancados al árbol genealógico de la familia Ung;
cincuenta y tantas varas que no encienden la vida de tu madre en el pequeño
quiosco, su consultorio médico, y esos perros que gustan a la abuela por el famoso
cuento chino de oigo pasos, negrita: vienen del tilo, a medianoche; pasos como los
goznes del zaguán que no se ha abierto en los diez años que tendrias de casada si
mamita lo hubiera permitido... Diez años no casada con un forastero cuyo nombre
olvidaste de tanto repetirlo por las noches; tanto que lo cantaste a escondidas, en el
tronco del tilo, y hasta el árbol lo aprendió de memoria, y se quedó grabado en su
corteza con la punta filosa de tu llanto, una navaja larga, igual como se graban las
arrugas a tu edad y los dolores de tu hermana y su cáncer robado a las estrellas que
tragaste por completo desde recién nacida, aunque se te atorara en la garganta la de
cáncer y tu madre te sobara la panza con aceites y diera fruto el remedio; pero su
casa quedó estéril cuando tuvo a tu hermana, un minuto después de que nacieras.
Ni la perra de tu madre tuvo de nuevo crías, ni reverdeció el tilo. Tu madre ahogó

51

�Primero contestó: no pierdas la esperanza; pero esa la perdiste en el rencor de tu madre y
sus radiografías contra la luna llena, donde aparece el signo...
La segunda pregunta no la puede contestar el forastero; el que hace las preguntas soy yo,
mi querida señora ...
Tu madre ya no sabe ni su nombre; decia que al recordarlo el cremar tártaro le llenaba
la boca y oscurecia sus ojos una niebla que velaba la luna y las estrellas que prometió tu
novio. Te pidió que dijeras «Amor», aunque tu madre no te enseñe esas palabras. No la
culpes: la madre de tu madre tampoco la enseñó. Por eso cierran el zaguán de tu casa; que
ningún forastero pueda verlas y hagan una celada, como dice tu madre hacen los perros;
que ningún forastero venga de buenas a primeras y diga tres preguntas, señora, sobre el
tilo y por qué ladra ese perro cuando hay luna y la abuela se pone muy nerviosa y le da por
arrojar hojas de arroz en blanco al jardín de cerezos y existen muchas manchas de tinta
roja en las paredes blanqueadas cada noche, por qué no se oyen ruidos en la casa y por qué
en el jardín y a medianoche...

en el cloro a los perritos, excepto a Pu-Tin-Pao, porque le recordó a tu padre,
quien se largó cuando supo que el niño que esperaba eran dos niñas.
La sangre: un posible recuerdo sobre tu máscara de china que no puede
sonreír ni en diez mil años; le fue cosido un cuerpo apenas sostenido en
un vestido azul y plata nacarada, con bordado de grillos combatiendo en
el cuello y una abertura por si algún día volviera el forastero y respondiera
a las preguntas que le hiciste.

52

1

1

1

1
◄

Turandot es el nombre de la princesa del retrato en papel arroz blanco; será escrito por rrú,
con tinta china, cuando los perros dejen de ladrarle a la luna si ha llegado un forastero que
viene a responderle tres miedos a la muerte de mi hermana y se llama Calaf. Turandot no
fue el nombre de mi hermana: se llamaba Lou-Ling y en este reino de los mil y mil años,
un grito desgarrado resonó; ese grito, a través de cada estirpe, en mi alma se refugió.
Princesita Lou-Ling: nunca fuiste anhelada por un hombre, a causa del color tan oscuro de
tu cara. A la fuerza te pintaron de blanco. Te dejó el forastero, vestida totalmente de
blanco, al pie del quiosco. Se llamaba Calaf. Y yo voy a vengarte. Los hombres no
encontrarán nuestra casa de porcelana china ni en el mes que termina ni en el mes que
comienza. Ni porque digan ellos que son tres extranjeros y carguen una estrella sobre una
credencial y vistan de uniforme. Los hombres no dejarán su color favorito sobre tu cara
oscura y quietecita, de virgen cobijada con diez años y este frío de los diez mil demonios.
Los hombres no cubrirán tus ojos de rocio con tinta china negra, ni dirán que así es ella, se
llama Turandot y la estarnos buscando. Los grillos alborotan en tu cuello el cáncer
ascendente. Perdiste la batalla. Los hombres no supieron buscarte; ni siquiera el verdugo.
Yo quisiera un verdugo al pie del tilo. Yo quise a Pu-Tin-Pao. Pero soy una esclava de
esta casa, princesita; y nunca estaré a solas con un hombre, porque son unos perros cuya
sola esperanza está en la sangre; ahí buscan la raíz del matrimonio: la sangre que arroja la
mujer, ya sin nobleza. Antes de permitir que contestes tú sola mi destino liberaré a la
abuela del cuarto de mi memoria roja: la abuela Liu será capaz de entregarse a un verdugo,
antes que a tres bandidos que le ofrecen el oro, la gloria y el poder por dar tu nombre. La
abuela no creerá que el cinturón de Orión lo forman tres estrellas; ella tenía su cinturón de
castidad cosido a la garganta; a cada pensamiento amoroso se lo ceñía de nuevo. Ylimpió
de su cáncer a mi hermana; del cuello y la entrepierna, sin que mamá le hiciera una
pregunta; si algo aprendió mi madre de la abuela fue el silencio. Y la abuela murió, dijo
mamá, al pie del tilo, con su piel desgarrada por los perros, excepto Pang, que ladraba a la
luna, como queriendo despertar a la abuela y sus ancestros. Y la abuela murió, volvió a
decir mamá, y ahora yo soy la abuela.

53

�Mamita no oyó nada. Dicen que la puerta de la casa se abrió sola; que la noche entró de
puntas a su cuarto y que un rayo de sol se le clavó certero en la garganta; un sol nocturno
con sabor a cloroformo; un sol agudo que ahogaba cualquier grito. Y mamíta murió luego
de soltar todos sus perros, como si diera a luz, y hasta que reventara su garganta. Luces de
un sol nocturno que ha dejado que pasen del zaguán tres forasteros. A dos no les doy
importancia: son Ping y Pong y juegan a los perros en el césped. El tercero no es Pang.
Tampoco Pu Tin-Pao. Calaf, como dice llamarse, se acercará a mí cuarto por el lado del
jardín de cerezos y gritará muy fuerte mí tercera respuesta, mi nombre de princesa, para
ver si alguien vive después de estos enigmas. Yo no dibujaré el retrato de una princesa
llamada Turandot, con la esperanza que su sangre lo complete. Lo lastimaría el viento, la
luna o Pu-Tin-Pao, que juega alrededor del tilo. Caminaré despacio hasta el zaguán y
encenderé una mecha en mis cabellos. ¿Qué es el frío, cuando la historia de una mujer no
está descrita en el papel arroz, sino son dos palillos para comerse aprisa la violación de un
hombre con preguntas, sin que nadie le ayude a tragar tan amarga respuesta?
No,no...
¿Qué es la vida cuando los grillos del cuello se desbordan y de tanto criarlos combaten las
cuerdas de la voz, y una se calla, como buena mujer, como princesa, y una túnica azul y
plata nos calienta las piernas y nos hace desear a un forastero que nos muerda los grillos
con sus besos y venga a hacerse nudo al pie del árbol y nos grabe su nombre con esperma
en la roja raiz de nuestro cuerpo? ¿Qué es el frío sino un adelanto de la muerte que el
cuerpo caliente exterioriza por las venas saltonas de diciembre?
No,no...
¿Qué es la \ida cuando se deja la casa de los padres para vhir una feminidad retribuida a
ratos con un beso de mamá y luego de diez años de independencia llega un hombre
cualquiera y te arrebata el nombre que forjaste en las ,isceras y aún no has llamado tu
hija, tu princesita china, porque te dice a gritos que eso es cáncer y te puedes morir, si no
lo saca?
¿Qué es el frío sino una malformación congénita, si cuando eliges que la princesa viva,
tres hombres te lo impiden con un reporte médico en las manos y un bisturí en cada ojo, y
en menos de lo que suenan sus golpes, Ping, Pang, Pong, ya no eres virgen, estás viva y te
declaran loca por matar a tus perros, a tu madre, a tu abuela y a tu hermana, porque nadie
te ayuda a recobrar ese cuerpo que sacan de tu vientre, al que le dicen cáncer y tú nombras
estrella, luna, mi princesita china7
No,no ...
¿Qué es la vida sino tomar el trago de gasolina y cloro que te quepa en los huesos y
encender cada miedo que el trino de un aria de Puccini te despierta? ¿Qué es la vida,
carajo, si no podrás volar, porque eres Liu, la esclava del señor, y no Lou Ling, y te

54

ahogaron a tu hija en la mismísima agua en que crecia, y la mujer en China no puede tener
hijos de cualquiera?
Responde, forastero.
Deja de mencionar que yo estoy arrestada; de abrir la bata azul y nácar que le robé a mi
abuela para cuando el zaguán rechinara sus goznes hacia dentro y escuchara tus pasos a
escondidas.
Para ya de decir que maté a mi familia y acércate a mi cuarto, en el jardín trasero de la
casa.
Encenderé una mecha que te alumbre la rabia en cada grillo que la noche haga cómplice
fortuito en tu garganta temerosa a mis preguntas.
Tres veces te he sentido venir hacia mi casa: el olor de tu muerte es un ladrido mayor que
la distancia al eco y viceversa.
El tacto de tus ojos todavía no tropieza en tu verdugo, Calaf de mis amores; alrededor del
tilo te vigila.
El gusto que me da es que voy a matarte como a un perro, forastero; igual como mataste a
mi hija.
Pu-Tin-Pao no ha comido en diez mil años y le gustan los hombres.
Por eso se polvea la nariz, se blanquea las mejillas y se alarga los ojos con el rimel. Pu
Tin-Pao está en celo, como decia mi madre.
Pu-Tin-Pao anda suelto en el jardín y ya te ha olido.
Deja de preguntar si mí nombre es Turandot o Pu-Tin-Pao.
Yo soy la del retrato de ..SE BUSCA".
Haz de tu vida un nudo en la garganta, una cueva de grillos y reza porque el cáncer te
extermine primero que mis manos.
He aquí la única respuesta, forastero.

Al alba vencerá un retrato a tinta china de mi crimen, pintado con mis manos, y nadie me
buscaría en el quiosco con el zaguán cerrado.
Al alba vencerá una máscara muy parecida a ti, bajo del tilo, y tu cuerpo quemado.
Al alba conocerás tu muerte por mí nombre, forastero.
Yo seré la princesa de ese reino gemelo de tu vida.
Sigue andando, Calaf.
Torna asiento en el quiosco y mira mi retrato.
Pregúntate porqué somos iguales
mientras me acerco al tilo
y me preparo
mientras tus hombres dan tres golpes en la puerta
y la abuela contesta, adormilada:
Nessun dorma...
nessun... n..;

55

�A.MATOMfA DE LA CRÍTICA.

Lecturas cruzadas:
LA CRÍTICA LITERARIA MEXICANA RECIENTE
(Esbozo para una reflexión)*
ViCTOR BilRERA EMDERLE

Confieso mi asombro ante la magnitud de la tergiversación,
ante la nebulosa que cubre el problema a tratar. Es como si,
súbitamente, a todos los que les interesa el tema asociaran el
concepto de crítica literaria a cosas diversas y hasta opuestas.
La divergencia de criterios no me asusta (nada sería peor
que la ortodoxia en la reflexión), pero en cierto sentido
desalienta. Evidentemente, la crítica literaria dejó hace
tiempo de ser un oficio más o menos determinado (aunque
justo es decir que, al menos en el ámbito latinoamericano, su
lugar en los asuntos públicos nunca ha estado asegurado).
Me refiero al breve periodo que va, en el caso mexicano, de
la década de los treinta hasta principios de los años ochenta
del siglo XX. Cincuenta años de posicionamiento en los
ámbitos académicos y públicos, o mejor dicho: medio siglo
de bifurcación continua, pues cada una de estas expresiones
reflexivas siguió su propio camino, aunque en los primeros
años la relación era muy estrecha: los estudios sistemáticos
de la literatura apenas estaban conformándose, los conceptos
y herramientas fundamentales provenían de los ensayistas y
creadores más renombrados. Considero necesario, antes de
proseguir, detenerme un poco en los conceptos que atañen
a estas líneas: la literatura como conjunto (como campo más
o menos autónomo) y la crítica.
57

�AMATOMfA DE~ CIÚTICA
AMATOMfA DE~ CIÚTICA

a literatura es fenómeno de índole
diversa, particular y general a un
tiempo. Por su condición contra~
dictoria, concentra un sinfín de
definiciones opuestas. Con facilidad
se transforma en algo abstracto:
neblina difusa, inasible. Pero también se convierte
en lo opuesto: experiencia concreta, tangible. El
espacio de convergencia de estos polos es lo que
nuestros ancestros llamaban «República de la letras"
y los contemporáneos, «campo literario". Para los
primeros la designación era una proyección de
sus deseos de igualdad, una suerte de democracia
literaria que se desmoronaba ante la realidad: más
que república, reino, monarquía letrada dotada de
imperios y colonias, de lenguas literarias y dialectos
folclóricos. Para los segundos, el campo es el espacio
donde interactúan las diversas fuerzas y agentes.
Un interregno entre las distintas esferas sociales y
políticas, y las tradiciones, escuelas, movimientos y
cánones literarios. Universo acuoso que se desplaza
en círculos y lucha constantemente por mantener su
sospechosa autonomía. Batalla por la legitimación,
por la conquista de un sitio social que tiende
continuamente a perderse, diluyéndose en las
contiendas cotidianas por la supervivencia. Mirar la
literatura desde esa trinchera implica reconocer una
amplia posibilidad de enfoques críticos, y no sólo eso:
porque quien mira es también mirado y nadie está
afuera de su circunstancia.
La idea de campo otorga, o mejor dicho: reconoce,
una dimensión que la misma literatura se esfuerza por
esconder: su carácter histórico. El gusto literario tiende
a borrar las condiciones que propician su hegemonía;
sus estrategias, verbigracia: la configuración de
cánones, la sutil imposición de estilos y géneros,
apuntan hacia la inmanencia del fenómeno. Su anhelo
más preciado es la eliminación temporal en aras de
la permanencia. El dominio de las palabras sobre
las circunstancias. Ante la supuesta supremacía del
carácter lingüístico del texto literario, esta perspectiva
crítica contrapone las dimensiones estéticas e
ideológicas de la obra. Su carácter heterogéneo (su
condición multi y transdisciplinaria) permite entender

'Ponencia presentada en las Jornadas Andinas de Literatura Latinoamericana, realizadas en sanóago de Chile en agosto de 2008.

las relaciones de poder en términos de hegemonía, y no
ya de dominación o de cualquier otra determinación de
corte esencial. La descripción de los desplazamientos
al interior del campo literario y la relación de éste con
instancias «más amplias", como el campo cultural,
permiten entender a la literatura como un fenómeno
complejo que va más allá de la típica asociación
entre autores y obras. Siempre hay algo más allá de
lo inmediato.
Pero el aporte principal, según mí opinión, reside
en la reflexión de la literatura desde la circunstancia
de su gestación: extraordinaria posibilidad de leer
de manera alternativa las relaciones regionales,
nacionales y universales del fenómeno. En el caso
particular de Latinoamérica, esta visión crítica ilumina
la peculiar apropiación de los principales discursos
de la modernidad y su rearticulación en la reflexión
intelectual y la producción artística y literaria. La
crítica por su parte es un discurso ambivalente que
se presta a la confusión. Generalmente se la ve como
un escrito subordinado, o condicionado. Su existencia
precisa el antecedente de la obra o el autor a tratar. He
aquí el primer malentendido: la crítica no es un discurso
secundario, es una escritura que intencionalmente se
coloca en esa posición subordinada y desde allí ejerce
un cuestionamiento en pos de la veracidad del texto:
no le interesa la verdad en el sentido ético, filosófico o
religioso, sólo los elementos que sustentan al fenómeno
literario como tal. No determina nada, sólo expande
el alcance del fenómeno y demuestra su condición
humana, colectiva, contradictoria.
Se podría decir que las conferencias sobre la teoría
de la literatura, impartidas por Alfonso Reyes en la
Universidad de San Nicolás, en Morelia, durante los
primeros años de la década del cuarenta, representan
un parte aguas para la especialización de los estudios
literarios. Por vez primera se ponían sobre la mesa los
elementos intrínsecos del fenómeno literario, dejando
de lado, en la medida de lo posible, las implicaciones
históricas y sociales de las obras. Durante los
siguientes años, carreras de letras y cursos sobre
literatura mexicana se fueron abriendo a lo largo del
país. Sin embargo, la influencia de la crítica académica
era todavía menor, y sobre todo se enfocaba a ordenar
y revisar el pasado. Reproducción y conservación.
La prensa mantenía la hegemonía. El contexto, no
obstante, había cambiado. El aliento nacionalista de
la posrevolución comenzaba a ceder para dar paso a la

58

fracturas. Ante la necesidad de retomar el control
político, el estado comenzó a relegar ulo cultural" a
un segundo plano. Era una estrategia algo siniestra:
marginar la reflexión y al mismo tiempo adjetivarla
como independiente. Dejaban hablar, pero de lejos, a
una distancia donde era imposible escuchar. Resultaba
evidente que se tenían que abrir nuevos espacios.
Tal fue la preocupación mayor de Octavio Paz, por
citar un solo ejemplo, al volver de la India (tras su
renuncia al servicio exterior mexicano): establecer un
lugar de enunciación hegemónico y al mismo tiempo
independiente del Estado. La autonomía, en todo caso,
sería relativa.
Los años setenta marcaron una década heterogénea,
signada por una paulatina censura gubernamental ypor
la aparición de novísimos actores políticos y literarios.
El ámbito occidental experimentaba la revisión
crítica anti~humanista de los postestructuralistas,
el femínísmo redefinía sus postulados teóricos y sus
prácticas sociales, y los intelectuales del llamado
uTercer Mundo" ensayaban, desde su condición
poscolonial, una crítica revisionista a las metrópolis
y sus proyectos modernizadores; la Revolución
cubana experimentaba las consecuencias del caso
Padilla. En México, la disputa entre los nacionalistas
y los universalistas cambiaba y se concentraba en
las diferencias y discrepancias entre los últimos. La
radicalización comenzaba y las mafias se definían y
marcaban distancia. Por un lado, Octavio Paz hacía
ostensible su poder legitimador en la revista Plural;
por otro, Carlos Monsiváis intentaba dar cuenta de
la particularidad histórica de la época, describiendo
sus síntomas, desde el suplemento La cultura en
México. El primero se desmarcaba definitivamente
de la izquierda, y el segundo trataba de rearticular el
discurso crítico desde esa tendencia y volverlo mucho
más amplio e inclusivo.
La polarización sólo hacía patente la gran tragedia:
la ausencia de lectores, y me refiero aquí a lectores
críticos de cualquier índole que interactuaran en
el campo literario y demandaran una relación más
horizontal, democrática, y una representación más
cercana. Ante tal silencio, los intelectuales o creadores
caían, y aquí me permito parafrasear a Gayatri Spivac,
en la práctica constante de hablar por los uque no
tienen voz" (en realidad, de los que no tienen espacio
para emitirla) y de imponerles sus demandas e
inquietudes. Sin los lectores suficientes, los grupos

pugna de dos grupos hegemónicos, divididos por las
ideologías totalitarias de la Guerra Fría, pero unidos
en su afán de modernizar las letras mexicanas. Este
binomio conflictivo tuvo en las viejas generaciones
de escritores y artistas revolucionarios a su primer
oponente. El conflicto podría clasificarse como la
contienda entre los «universalistas" y los nacionalistas
(el pleito no era nuevo, ni mucho menos: durante las
décadas del veinte y del treinta, los Contemporáneos
padecieron una lucha parecida, pero, para estas alturas,
todos sus miembros formaban parte de la burocracia
cultural y no concebían sus actividades fuera del
aparato del Estado). Asimilación versus diferenciación,
con todas sus variantes y matices. Detrás yacía el viejo
anhelo compartido: ir en pos de la autonomía literaria.
La diferencia radicada justamente en ese punto: los
nuevos protagonistas de la vida cultural y literaria
optaban por esa «universalidad" como la mejor vía
para legitimar su condición intelectual y artística.
La primera generación que conquistó ese espacio, en
apariencia libre y maravilloso, fue la de los narradores
del llamado boom de los años sesenta (si bien las
primeras manifestaciones de modernidad literaria se
habían dado en la década anterior). Lo literario pasaba
entonces por los suplementos de mayor circulación (La
cultura en México y luego México en la cultura, por citar
sólo dos ejemplos).
Época de reposicionamíento de las elites literarias,
los sesenta marcó la primera división de poderes con
base en la ideología. La crítica adquirió una serie de
matices bien definidos: obien aspiraba a promover un
inmanentismo estructural, o bien se enfrascaba en la
búsqueda de elementos distintivos, particulares, que
conectaran las obras con la cruenta historia política
latinoamericana. Los narradores epónimos del boom
afirmaban con emoción que su generación era la
primera en romper con las ataduras del endémico
regionalismo. Los críticos más avispados (lectores
cercanos de las propuestas historiográficas de
Pedro Henríquez Ureña) comenzaban a establecer
conexiones entre este fenómeno y los movimientos del
pasado. En todo caso, la literatura latinoamericana en
general y la mexicana en particular se convirtieron en
problema y en objeto de estudio.
Tras los acontecimientos del 68 (la aparición de
la sociedad civil como agente político, la represión
militar, el principio de la decadencia del Estado
mexicano), el campo literario mexicano sufrió algunas

59

�AMATOM(A DE LA CRÍTICÁ
AMATOMfA DE LA CRfnCA

EL CRÍTICO HA DEJADO DE SER UM CUÍA (Y YO CELEBRO OUE ASÍ SEA),
PERO TAMBIÉM HA DEJADO DE SER UM IMOUISIDOR PERMAMEMTE.

se disputan las principales fuentes de financiamiento.
De alli que el Estado continuara siendo el principal
patrocinador de las empresas culturales, aunque la
actividad cultural cayera en la categoría de articulo
de segunda mano.
El campo se convierte en cerco, en territorio
minado y cubierto por la neblina de las insinuaciones
y los ataques indirectos...
Luego vinieron los días de crisis, de golpes contra
la libertad de expresión. Represión y marginación de
las voces disidentes. El panorama mundial también se
modificó drásticamente: América Latina se pobló con
dictaduras de corte fascista; el bloque comunista perdió
más legitimidad; la politica exterior norteamericana
se endureció. Los años ochenta representaron
una interesante paradoja: el protagonismo de
los marginados. Ante la paulatina pérdida de los
auspicios oficiales, surgieron interesantes propuestas
alternativas. Comenzó una autocrítica del pasado
reciente. La sociedad civil ganó protagonismo tras el
sismo del 85. Sin embargo la crítica pública perdió
autoridad a causa de la manipulación mediática.
La controvertida "globalización" causó un cambio
profundo en el campo literario al desplazar el rol
protagónico de las instancias públicas y de las
editoriales independientes, e imponer las demandas
e intereses del mercado. El tradicional centralismo
cultural mexicano se transformó en la difusión y
venta de la literatura mexicana con base en fórmulas
bien establecidas. Surgieron así conceptos como la
"Literatura del Norte", las "Novelas del narcotráfico"
y otras novedades por el estilo, de las que hablaré un
poco más adelante. La hegemonía de las industrias
culturales ha afectado el habitus literario, cerrando
espacios para la polémica y las discusiones críticas,
y abriendo vías para la difusión y la propaganda. La
función de los lectores también ha sido trocada, en

apariencia, por la de simples consumidores. Nuevas
batallas se avecinaban. La primera transformación
tuvo que ver con la acentuación en la división de los
ejercicios críticos. Irónicamente: las reflexiones sobre
el fenómeno literario comenzaron a polarizarse justo en
el momento en que los medios masivos de información
acrecentaban su presencia en la sociedad. La crítica
pública trocó su función primaria, la de informar,
por la de promocionar (una nueva serie de intereses
económicos comenzó a tergiversar su discurso); la
crítica académica, ante los embates de los proyectos
neoliberales que hacían de la educación un negocio,
tuvo que reformular sus estrategias de acercamiento,
preocupándose más por mantener estándares de la
calidad y procesos de certificación. Los intelectuales
dejaron de ser orgánicos o independientes y se
transformaron en especialistas, en consultores de los
nuevos poderes.
Ante este hueco, fue la propia industria editorial
(via los especialistas en promoción, los agentes
literarios o los escritores más vendidos) quien comenzó
a establecer un "discurso crítico e historiográfico".
La otrora literatura nacional fue dividida por
parcelas, pero la división más que geográfica, era
temática. El antiguo centralismo fue suplantado por
el establecimiento de diversas sucursales de venta.
De esta manera, la literatura del norte concentró los
temas de la frontera, la violencia y el narcotráfico; la
del centro, se hizo cargo de los gastados anhelos de
asimilación con el mundo moderno. Folclor al interior
y esnobismo en la capital: lno es esta una variación de
la añeja dicotomía entre civilización y barbarie que
tanto obsesionó a nuestros ancestros? La literatura
se hizo sinónimo de narrativa; la poesía fue relegada
a los propios poetas -sus principales lectores- y
a las instancias culturales de gobierno. Los premios
y las ferias del libro pasaron a ser las instancias de

60

legitimación. La tácita reglamentación que rige el
campo de la literatura se transformó en un paradigma
extra~literario: importa o parece importar más lo que
se dice alrededor de la obra, que la lectura de la obra
misma. De un tiempo a esta parte, hemos visto resurgir
falsas y nimias polémicas en torno al contenido de
la literatura; hemos visto a los propios escritores
armar un montaje para explicar la genealogía de sus
producciones e historiar el surgimiento de sus grupos,
lanzando patéticos manifiestos que no cuestionan la
complejidad del fenómeno, sino que tan sólo replican
antiguas fórmulas de comercialización. La lucha ya
no es estética, sino de estrategia. Hay grupos que
pelean contra las secuelas (secuelas comerciales)
de realismo mágico y apelan a la universalidad de la
literatura, entregándose sin reservas a las "maravillas"
del mundo globalizado. Otros se enfrascan en la
retórica poscolonialista y buscan desenfrenadamente
la diferencia que los confirme como subalternos y
habitantes de un espacio inclasificable. En medio:
una brecha que imposibilita la mirada crítica. El
miedo a caer en la reproducción de una narrativa
hegemónica o la arrogancia de creer que sólo existe
una forma de leer la literatura han oscurecido la
función crítica, dejándola en la categoría de mero
instrumento, de actividad sospechosa. El crítico ha
dejado de ser un guía (y yo celebro que así sea), pero
también ha dejado de ser un inquisidor permanente.
El sílenciamiento nos daña a todos. No es mi intención
caer en la apología. Sólo he querido aventurar algunas
ideas e inquietudes. Creo que se precisa un cruce de
lecturas, una mirada que intente observarlo todo
(aunque esto sea tarea imposible) para trazar una
cartografía -frágil e inestable- provisional: ldónde
estamos parados ahora? ¿Hacia dónde vamos? Es
momento de replantearnos varios conceptos: repensar
el término literatura mexicana (la qué nos remite
hoy día? ¿A qué tipo de representatividad, si es que
la hay, apela? ¿O qué tipo de desencuentro?). Ahora
más antes se precisa del desbordamiento de los cauces:
nuevas formas de ejercer el criterio, estableciendo
paradigmas flexibles. La crítica debería transitar
sin restricciones del aula a la prensa, y de la prensa
a los medios audiovisuales y digitales, pero no corno
un ente abstracto e inamovible, sino como práctica
dinámica, a la vez individual y colectiva, cargada del
peso de su propia circunstancia y capaz de mirarse a
sí misma mientras desempeña su labor. No propongo

una fórmula sino un ejercicio. Y para llevarlo a cabo
tendremos que hacernos cargo de varias cosas:
primeramente debemos rescatar el concepto de valor
(y trabajarlo desde un prisma más relativo y dinámico),
luego caer en la cuenta de que habitamos la historia
y no estamos fuera de ella (tampoco condenados por
ella), somos parte de un largo y heterogéneo proceso
de articulación social, cultural y estética. Necesitamos
reescribir la historiografía literaria (desentrañar sus
silencios y omisiones), proponer nuevos modelos de
periodización (multidimensionales, que vayan más
allá de los generacional, lo comercial y lo instantáneo)
y pugnar por una lectura descentralizada. Estoy
consciente de los riesgos que a estas alturas implica
hablar de una "literatura nacional", de querer trabajar
con ella. Debo aclarar una cosa: cuando hablo de
literatura mexicana abarco el fenómeno en su
totalidad (autores, obras, editoriales, lectores, etc.):
una manifestación cultural heterogénea e inclusiva,
y no una delimitación geográfica y nacionalista. La
literatura no tiene fronteras ni tiempo, pero sus autores
y lectores sí están "presos" de la hora y el lugar.
Creo que ha llegado la hora de intentar poner de
nuevo los puntos sobre las íes, de ensayar un discurso
horizontal y vertical -una lectura cruzada-sobre las
letras mexicanas. Arriesgar un juicio necesariamente
provisional y hacerse cargo de él. No hablo de autoridad,
sino de provocación. La inercia actual sólo alimenta la
tergiversación del fenómeno. Se precisa urgentemente
la crítica de la crítica: el establecimiento de su propia
historiografía. No deja de asombrarme que de todo el
instrumental teórico producido en América Latina
en los últimos cuarenta años, poco, o casi nulo, haya
sido el aporte de la crítica mexicana. lAcaso conceptos
tales como heterogeneidad, transculturación, por sólo
mencionar algunos, nos resultan tan ajenos? (Hago
a un lado la noción de "cultura híbrida", pues su
aplicación ha sido mayoritariamente en fenómenos
extra~literarios.) Ante este vacío, no nos queda más
que los lugares comunes que circulan a diario, pero
ellos nos dejan más confundidos: yo, al menos, no he
podido todavia reconocer ese "maravilloso momento"
de producción literaria que, según la propaganda de
las industrias culturales, estamos viviendo en México
desde hace algunos años...
Es tiempo, repito,de provocar una revisión al interior.
No será desde luego, una lectura definitiva, pero si hará
de la literatura un fenómeno un poco más cercano .-.....,
61

�AL.AMPARO
DEUMAMUSA:
d reinado de Clío en la Universidad
EDMUMDO DIIIIIIZ CWICIA

n sus setenta y cinco años
de vida, la institución ha
sido el generador del
acervo de conocimiento
histórico más importante
en la entidad al organizar una serie de
espacios académicos en torno a los
cuales se ha fo mentado la realización
de investigaciones y la formación de
historiadores, cuyas contribuciones
se encuentran en la amplia variedad
de labores que van desde la enseñanza
de la historia hasta la organización y
administración de archivos, museos
y espacios culturales.
Desde su fundación, en 1933, la Universidad
Autónoma de Nuevo León ha sido un albergue de
la cultura humanistica y "cliomática" como Luis
González y González se refiere al desarrollo de los
estudios históricos.
El conocimiento de la historia de Nuevo León, de la
región y de México surgido en el seno de la institución
educativa es abundante. Los títulos de los libros y
folletos publicados, algunos de ellos esenciales para
la historiografía, dan cuenta de ello.
Para alcanzar este desarrollo, no sin altas y bajas
a través del tiempo, han confluido una serie de
elementos que, a pesar de operar en ocasiones de
manera poco articulada, han permitido establecer
una infraestructura bien apuntalada. El fundamento
teórico señalado en su ley orgánica, grupos de personas
interesadas en los estudios históricos, espacios
dedicados a la enseñanza, la investigación y la difusión
de los diferentes campos de la historia, importantes
fuentes y reservorios documentales y bibliográficos.
Gracias a su impulso la enseñanza y la investigación
se organizan, sistematizan y profesionalizan, especialmente la referida a la historia regional;forma elementos
que habrán de dar vida a nuevas asociaciones que
dinamizan este campo; se establecen contactos entre

�ANDAR A LA REDONDA

ANDAR A LA REDONDA

sus incuestionables dotes o la autoridad que imponen
sus nombres, no eran profesionales, es decir, nunca
desarrollaron la disciplina profesionalmente. Sus
obras, producto en muchas ocasiones de sus esfuerzos
individuales, presentaban sus limitaciones; en ese
sentido la incipiente historiografía local tenía en su
contra no pocas carencias como escuelas establecidas,
recursos y profesionalización del oficio.
Como parte de los elementos esenciales para
subsanar este último aspecto, en una primera etapa
de despegue, la institución publicó obras históricas
y organizó actividades académicas con historiadores del país. Estas fueron sus primeras grandes
contribuciones.
Respecto al primer punto, publicó textos como la
Correspondencia particular de D. Santiago Vidaurri (1940),
las Memorias de fray Servando (1946), el estudio que
del personaje hace Edmundo O'Gorman, una de las
ediciones, la tercera de 1948, de Nuevo León. Apuntes
Históricos de Santiago Roel que, como señala Ceballos,
sustentó durante varias décadas la identidad de los
nuevoleoneses.
En cuanto a lo segundo, a las actividades de la
Escuela de Verano, a partir de 1946, concurrieron
importantes figuras de las humanidades, entre otros,
Daniel Cossio Villegas y Wilberto Jiménez Moreno.
En su seno, acogió la iniciativa de algunos
historiadores como Silvia Zavala, Lewis Hanke y a
nivel local, Carlos Pérez Maldonado, para realizar
la Primera Reunión de Historiadores Mexicanos y
Norteamericanos en 1949.
Enesa ocasión Alfonso Reyes ofreció su trascendente
y polémico discurso "Mi idea de la historia" donde su
conclusión acerca del viejo debate fue que la historia
era ciencia, filosofía y arte a la vez. Además de la sesión
inaugural, la Universidad colaboró con el INAH en
la organización de tres exposiciones, una de ellas
dedicada a los libros mexicanos de historia.
Este importante evento fue decisivo en el siguiente
impulso accionado por la Universidad para evitar
permanecer al margen del inicio de un proceso de
profesionalización del historiador operado a nivel
nacional.
Para ese entonces empezaban a formarse generaciones de historiadores tanto en el programa de
Historia de la Facultad de Filosofía y Letras de la
Universidad Nacional Autónoma de México como en el
Centro de Estudios Históricos del Colegio de México.

los estudiosos de la disciplina; se editan numerosos
libros y revistas de divulgación del conocimiento
histórico.
No se trata en las siguientes líneas de elaborar un
estudio de las obras producidas a través del tiempo
ni un análisis de las corrientes, escuelas y métodos de
los autores, eso requiere un estudio historiográfico
adicional; se trata, en un rápido recuento, de esbozar
las aportaciones de la casa de estudios de Nuevo León
en esta materia.
LA VERDAD, VOCACIÓN COMPARTIDA

El desarrollo del conocimiento histórico dentro de
la Universidad, siguiendo a Manuel Ceballos, fue
inspirado en buena medida por la concepción de
institución de educación superior planteada por
Alfonso Reyes en sus famosos textos "Voto por la
Universidad del Norte" y "Los regiomontanos" donde
le atribuye las funciones de docencia, investigación y
difusión.
Podría decirse que su ideario formaba parte de
todo un ambiente propicio estimulado por una serie
de factores que revitalizaron el interés por el quehacer
histórico. La influencia de intelectuales como José
Vasconcelos y Alfonso Reyes, a nivel nacional, la
tendencia antipositivista, la existencia de sociedades
científico-literarias como la llamada José Eleuterio
González y de asociaciones estudiantiles como el
grupo Alfonso Reyes.
Humanistas, catedráticos y especialistas contribuyeron a crear una Universidad que en sus funciones
sustantivas se comprometió a la "difusión de la
cultura". El objetivo supremo de la institución
educativa, inscrito en su lema: "alentar la flama de la
verdad", es el anhelo de la historia. Ya Raúl Rangel
Frías como rector en 1949, hablaba del entendimiento
de los historiadores en torno a la verdad.
Ese interés por la historia se sostuvo gracias a
la fuerza moral que desde un principio tuvieron los
organizadores de la institución. A ello se agregó la
reanimación del regionalismo que en la década de
los treinta y cuarenta del siglo pasado, animó una
búsqueda de identidad usando a la historia como uno
de sus principales instrumentos con el fin de destacar
valores distintivos frente a las fuerzas centralizadoras
del estado nacional.
Apesar de encontrarse la disciplina en un auge por
esas y otras razones, sus principales exponentes, pese a

64

LA HISTORIA TIENE DOMICILIO

Es esta, una siguiente etapa decisiva en el proceso de
contribución del conocimiento histórico al organizar
la Universidad sus primeras instituciones académicas
directamente relacionadas a la historia lo que permitió
ubicar a la ciudad de Monterrey en una dimensión de
importancia respecto al resto de otras entidades del país.
Antes de mencionar estos espacios que serán núcleo
de formación de historiadores y de investigaciones,
resulta indispensable destacar la significativa presencia en estas iniciativas del joven Israel Cavazos Garza,
recién formado profesionalmente en el Colegio de
México donde convivió con maestros como el doctor
Silvia Zavala, Agustín Millares Cado, Francois
Chevalier,José Miranda y Manuel Toussaint.
Sus conocimientos históricos, su profundo interés
por la historia del noreste y, particularmente de Nuevo
León, sus relaciones con investigadores y académicos
de la región y del país, le dieron en esa época un
lide~azgo indiscutible.
Primero, fue designado, en diciembre de 1951,
jefe del Departamento de Historia de la Facultad
de Filosofía y Letras, luego, en 1953, director de la
Biblioteca Universitaria Alfonso Reyes y, pocos
años después, en agosto de 1959,jefe de la sección de
Historia del Centro de Estudios Humanísticos (CEH).
La creación de la Facultad de Filosofía y Letras, en
1951, siguiendo los lineamientos de su homóloga de
la UNAM, respondía a la idea de desarrollar estudios
históricos. Rangel Frías, rector y primer director
señalaba que en ella "tendrán su domicilio propio( ...)
la historia del hombre y de las ciencias".
Su Departamento de Historia se propuso entre
sus objetivos la investigación histórica regional
vinculándose con la Sociedad Nuevoleonesa de
Historia, Geografía y Estadística (SNHGE), creada
en 1942; el desarrollo de índices, la publicación de un
boletín histórico bibliográfico y la organización de un
seminario de investigaciones históricas. La facultad
impartió cursos de historia, de investigaciones
históricas y de la utilización de las fuentes.
"La labor desarrollada por la Universidad de Nuevo
León, en lo que respecta a la difusión histórica -exponía Israel Cavazos en 1952-, es verdaderamente
encomiable. Sus anuales cursos de verano constituyen
una elevada demostración de interés por estos
estudios; no se escatima esfuerzo alguno porque los
estudiosos de Monterrey tengan ocasión de escuchar

65

la palabra autorizada de nuestros más destacados
valores nacionales en esta materia".
Por su parte, el Centro de Estudios Humanísticos
(CEH) emprendió trabajos de investigación histórica,
principalmente a través de la labor desarrollada por
Cavazos Garza, con un interés muy definido hacia la
etapa colonial.
En su amplia labor elaboró escritos que resultan
imprescindibles en la historiografía nuevoleonesa:
las entradas y fundaciones realizadas por Alberto del
Canto (1577), Luis de Carvajal y de la Cueva (1581)
y Diego de Montemayor (1596), las características
de los pobladores del Nuevo Reino de León, la vida
y actividades de mineros, soldados, ganaderos y
pastores durante la Colonia, la labor de las misiones
franciscanas, las biografías de gobernantes ypersonajes
distinguidos, las monografías de villas y poblaciones
desde sus orígenes coloniales.
También dio a conocer fuentes, archivos, guías
para facilitar al investigador su labor de enriquecer
sus análisis a partir de las fuentes documentales de
los repositorios existentes en la ciudad de Monterrey
y los municipios del estado.
Estos trabajos se publicaron de manera ininterrumpida por 22 años en el órgano del centro, el
Anuario Humanitas que apareció en 1960, junto con los
trabajos de relevantes investigadores invitados de
universidades e instituciones académicas nacionales
e internacionales.
En él publicaron reconocidos historiadores como
Luis González y González, Daniel Cosío Villegas,
Ernesto de la Torre Villar, Antonio Pompa y Pompa y
locales con una sólida obra como Tomás Mendirichaga
y Cueva, Isidro Vizcaya Canales, Eugenio del Hoyo y
José P. Saldaña.
El anuario es desde entonces y hasta hoy, que ha
publicado más de 30 volúmenes, un repositorio de
trabajos y referencias documentales sobre historia
inapreciable promovido por la Universidad.
Además, la máxima casa de estudios se valió
de sus distintos órganos editoriales para difundir
trabajos de investigación histórica, algunos eruditos,
otros generales con pretensiones de divulgación. Por
ejemplo, en Universidad el arquitecto Joaquín A. Mora
presentó en 1950 sus "Investigaciones históricas sobre
el Monterrey antiguo"; en Armas y Letras, boletín del
Departamento de Acción Social, Armando Arteaga
Santoyo publicó en 1945 la importante "Bibliografía

�AMDilA LA REDOMDA

particularmente, el materialismo histórico.
En ese sentido los intereses académicos giraron
en torno a las imbricaciones de economía y política
en los procesos sociohistóricos. Los maestros de la
historia económica, encabezados por Mario Cerutti,
tuvieran numerosos discípulos que dedicaron una
buena parte de sus trabajos de investigación a estos
temas. Las aportaciones fueron en el campo de la
industrialización, la participación de la inversión
extranjera y la actuación política del empresariado.
Surgieron importantes obras corno Burguesía y
capitalismo en Monterrey, 1850-1910 (1988), Economía de
guerra y poder regional en el siglo XIX (1983) y Monterrey.
Siete estudios contemporáneos (1988).
De algún modo este marco de análisis privilegiaba
a los grupos comerciales, industriales y financieros
como motores del éxito económico de la ciudad y del
estado, una tendencia que la historiografía local se
había encargado de reforzar y ensalzar por años en
beneficio de los intereses de un sector representativo
de la llamada iniciativa privada.
No resultando completo el análisis desde esta
óptica, se fomentó el estudio de la fuerza trabajadora
con la sugerente hipótesis de ser factores esenciales
de la expansión económica; de esta forma los obreros
se incorporaron en la escena de la historiografía.
Gracias a estas líneas de trabajo el conocimiento
histórico arrojó nuevas luces sobre aspectos poco
conocidos de la industrialización y permitió cambiar
visiones incompletas o erróneas del pasado.
A partir de los años noventa, con el derrumbe
del Muro de Berlín, comenzó la discusión de nuevos
enfoques, nuevas corrientes y nuevos temas; los
estudios se enfocaron a un campo cada vez más amplio
de la historia, cuestiones de historia política, cultural,
religiosa y agraria se incorporaron al corpus de las
investigaciones académicas de la facultad.
De esta manera han emergido trabajos desarrollados
desde la teoría de género, particularmente enfocada
al estudio de la cultura campesina y desde la
hermenéutica, una transición del documento al
análisis del discurso.
Sin embargo, es importante subrayar que los
estudios históricos alcanzaron un desarrollo considerable en el aspecto temporal principalmente sobre el
siglo XIX y principios del XX, en buena medida por el
atractivo que ha resultado analizar un periodo donde
se establecieron en buena medida las bases del estado,

del Padre Mier"; en Inter Folia, Cavazos Garza publicó
numerosas biografías y en el periódico auspiciado
por el Patronato Universitario Vida Universitaria,
se publicaron a partir de 1951 numerosos artículos
históricos.
Pasaron entre cinco y diez años para que, en el
seno de la Universidad, la historia local diera a luz
sus mejores obras. Esta corriente estuvo fundada,
como se ha mencionado, en la obra de Israel Cavazos.
Entre otras publicó Nuevo León en la Independencia (1953),
Historia de Nuevo León por el capitán Alonso de León, Juan
Bautista Chapa y Fernando Sánchez de Zamora (1961),
Cedulario autobiográfico de pobladores y conquistadores de
Nuevo León (1964), Catálogo y síntesis de los protocolos del
Archivo Municipal de Monterrey, 1700-1725 (1973).
Muchos otros serán los historiadores que
produjeron sus investigaciones ligados alos organismos
de la Universidad. Por citar alguno, Víctor Niemeyer
publicó su obra fundamental El general Bernardo Reyes
(1966).
En ese sentido la historia logró una perspectiva
mejor ceñida a las realidades regionales y empezó
a fincar una más sólida tradición historiográfica
marcando nuevos rumbos en la investigación histórica,
llenando los huecos por donde había hecho agua el
conocimiento en amplias áreas.
BAJO LA LUPÁ DEL MÁTERIÁLISMO HISTÓRICO

Una nueva etapa inició en la Universidad en los
años setenta en el contexto del auge, persistencia y
profundidad que la investigación regional asumió en
México corno fruto de las instituciones académicas.
En 1973 la Facultad de Filosofía y Letras estableció
la licenciatura en historia y, en 1978, la maestría en
historia con especialización en problemas fronterizos
que, finalmente, no pudo concluirse, corno respuesta
a la necesidad de contar con un centro de formación
de historiadores en términos académicos con la doble
expectativa dededicarsealainvestigaciónyala docencia.
El Colegio de Historia planteó la imposibilidad de
seguir estudiando la historia regional a partir de las
obras escritas y la necesidad de acudir a las fuentes
primarias para producir nuevos conocimientos
recurriendo a diversas corrientes de interpretación.
La tendencia fue privilegiar la escuela económica,
hasta entonces, escindida en la historiografía local,
como fundamental para explicar el desarrollo social
e histórico bajo la visión prevalente del marxismo,

,,HA SIDO SIN DUDA, SI NO LA ÚNICA, SÍ LA CRAN MATRIZ DE DONDE HA
SALIDO EL CONOCIMIENTO HISTÓRICO DE LA RECIÓN" (M.C. RAMÍREZ)

las transformaciones liberales y el orden económico
imperante.
Otra de las contribuciones del Colegio de Historia
fue la nueva interpretación sobre el devenir de la
ciudad y el estado desde lo regional, abarcando
distintas etapas de la historia, asumiéndolo como parte
de los procesos nacionales, continentales e incluso
mundiales.
También han sido muy importantes las actividades
de difusión y extensión desarrolladas por la facultad.
El Colegio de Historia daría a conocer sus aportaciones
exhibiendo trabajos de rigor académico y amplio
soporte documental en los foros de intercambio
y discusión como los encuentros nacionales de
estudiantes de historia, el primero de ellos realizado en
Monterrey en 1977, y en ediciones de libros y revistas
especializadas.
Durante cinco años, a partir de 1986 la facultad
editó y difundió Siglo XIX. Revista de Historia, de
carácter semestral, buscando cotejar o comparar

66
67

fenómenos y procesos regionales en América Latina,
e incluso Europa. En 1991 el nuevo proyecto Siglo
XIX. Cuaderno de Historia, de manera conjunta con el
Instituto de InvestigacionesJosé María Luis Mora, fue
la prolongación a escala nacional del anterior. Además,
publicó trabajos históricos en la serie editorial
Cuadernos de Historia y Cuadernos del unicornio.
En esa misma vertiente se realizaron actividades
académicas que aumentaron el grado de profesionalización de la historia como el Encuentro Historia
Económica del norte de México en 1991, el Congreso
Empresarios españoles en México, siglo XIX en 1992;
a través del posgrado asistieron maestros reconocidos
como Josefina Zoraida Vázquez y Lorenzo Meyer y
en los cursos de historia realizados especialmente
durante los veranos asistían los historiadores más
destacados del país.
Con verdadera constancia, el Colegio de Historia
ha formando historiadores que se cuentan por cientos,
cuyas contribuciones se encuentran en la amplia

�DIDAllA ll REDONDA

AMDAR A. LA UDOMDA.

Se reorientó y concentró en torno a la Capilla
Alfonsina con la llegada e inauguración, en noviembre
de 1980, del acervo de Alfonso Reyes y el traslado
al mismo espacio de la Biblioteca Universitaria
Alfonso Reyes, con importantes repositorios para
la historiografía local, regional y nacional como los
volúmenes de la antigua Biblioteca Pública, los fondos
privados Valverde Téllez, Díaz Ramírez, Abelardo
Leal, Ricardo Covarrubias y Salvador Toscano, además
del Fondo Nuevo León que concentra la producción
bibliográfica del estado en sus diversos aspectos.
La Capilla fungió como editora y promotora de los
estudios históricos, así creó la serie editorial Archivos
y documentos históricos regionales, a través de los
trabajos de Israel Cavazos, Gerardo de León y Celso
Garza Guajardo.
Obras importantes fueron las de Genaro Salinas
Quiroga Historia de la cultura nuevoleonesa (1981) y de
Cavazos Garza el Diccionario biográfico de Nuevo León
(1984). Apareció bajo la responsabilidad de la Capilla
Alfonsina la segunda y más breve época de la revista
Actas, de enero a septiembre de 1982.
El detonador de los estudios históricos en los
años ochenta y noventa, con base en los acervos
documentales de la Capilla Alfonsina fue el Centro
de Información de Historia Regional (CIHR,UANL),
surgido en diciembre de 1980, con elementos dedicados
profesionalmente a la investigación del pasado de la
región. Sus primeras publicaciones fueron El ojo de
agua de Sabinas Hidalgo (1981) de Garza Guajardo yJosé
María Paras, criador, padre y valetudinario (1982) de Luis
Sierra Nava,Lasa.
Desarrolló otras series editoriales como la Biblio,
teca de Nuevo León, Folletos de Historia del Noreste,
Los comanches, Nuestros pueblos, El Terruño y Testi
monios de fundaciones de municipios de Nuevo León;
además emprendió la publicación de Bitácora, boletín
sobre las actividades del CIHR, en diciembre de 1987.
Hasta enero de 1993 se publicaron 16 números donde
quedaron asentadas,de manera básica, la investigación
realizada enla Universidad y, en particular, en el CIHR.
En mayo de 1997 inició una segunda época y desde
2004 se edita el boletín bimestral Haciendo brecha.
Desde el centro de la historia se abordó una amplia
LA IDENTIDAD REC:I OMAL COMO PREMISA
variedad de temas que, más que reflejar cierta falta
La labor histórica fue reorganizada a partir de 1980 al
de orden, ha sido reflejo de su vitalidad. Entre sus
desaparecer la Dirección General de Investigaciones
investigaciones destacó sin duda el trabajo En busca
Humanísticas, el Centro de Estudios Históricos y
de Catarino Garza 1859-1895 (1989).
publicacionescomoelAnuarioHumanitasy larevistaActas.

variedad de labores que van desde la enseñanza de
la historia en los distintos niveles escolares hasta la
organización y administración de archivos, museos y
espacios culturales.
Estas generaciones de investigadores regionales
jóvenes que brotaron durante las últimas décadas de
la Universidad han dado nacimiento a organizaciones
como la Asociación de Historiadores Profesionales del
Noreste de México (ADHINOR), en 1984; Sociólogos,
Antropólogos e Historiadores de las Provincias
de Oriente (SAHPO) y la Asociación de Historia
Económica del Norte de México, en febrero de 1992.
En la misma década de los setenta surgió a partir
de 1975 la Dirección General de Investigaciones
Humanísticas dirigida por Raúl Rangel Frías, que
abrió un Centro de Estudios Históricos colocado,
a partir de mayo de ese año, en las manos de Israel
Cavazos Garza.
Bajo su patrocinio se publicó a partir de 1977 la
revista de historia Actas: serie documentos que tuvo
como director y redactor al mismo Cavazos Garza.
De manera simultánea apareció el segundo de sus
formatos subtitulado Índices, fuentes, notas de historia,
letras y artes.
Estas publicaciones tuvieron varias épocas, la
primera y única dentro del Centro de Estudios
Históricos, corresponde al trimestre de julio,
septiembre de 1977 a abril,junio de 1981.
Su importancia radica en los documentos poco
accesibles dados a conocer en sus páginas, por
ejemplo, la relación de personas nombras por Luis de
Carvajal y de la Cueva para llevar al descubrimiento
y población del Nuevo Reino de León (número 1), el
informe sobre el Nuevo Reino de León de Félix Marta
Calleja (número 3), la correspondencia entre Santiago
Vidaurri y Juan Álvarez durante la revolución de
Ayutla (números 5, 6 y 8), informes de gobernadores
coloniales como Pedro de Barrio Junco y Espirella y
Antonio Cordero.
Además, en esa época la Universidad siguió publi,
cando libros, obras como Fray Servando, biografía, discursos,
cartas (1977), fue uno de los más significativos.

68

Estos materiales han servido de referencia para
debates, confrontar ideas, emprender nuevas investí,
gaciones, nutrir congresos y seminarios donde se
propuso seguir el criterio de temas.
Con fundamento en el rescate que la UANL
realizaba del caso antiguo de la Hacienda San Pedro,
en Zuazua, Nuevo León, organizó en octubre de 1986,
el Primer Seminario de Historia de las Haciendas
del Noreste; en abril de 1990 UPuente Solidaridad.
Una puerta al siglo XXI", en Colombia, Nuevo León;
en 1983 el Seminario sobre bibliografía Histórico
Regional, además de congresos sobre el corrido. Estos
eventos dieron como resultado una fecunda reflexión
y una valiosa cantidad de ponencias, algunas de ellas
publicadas.
A su labor añadió el trabajo de campo como la
localización de petroglifos, restos de haciendas,
revaloración de personajes de la cultura popular
y de historia oral como resultado de una fuerte
preocupación por la divulgación de la historia
regional. Promovió el nombramiento de cronistas
en los municipios y en sus instalaciones, se instaló
el Colegio Estatal de Cronistas en 1987 y se efectuó
el XX Congreso Nacional de Cronistas de Ciudades
Mexicanas en 1997.
No obstante sus carencias en métodos ysistemas de
trabajo, uno de los atributos del cronista, en muchos de
los casos, y en gran medida razón de su impulso desde
la institución, era el profundo y directo conocimiento
de la realidad de su región.
La producción editada por el centro incluyó obras
que iban desde la gran región de la frontera hasta el
espacio propio de la microhistoria a través de libros
folletos que han encontrado amplia receptibilidad
y difusión en los municipios, escuelas y público
en general con el propósito, decía su director, de
contribuir al ufortalecimiento de la identidad y
afianzamiento de los valores culturales e históricos".
Tampoco puede dejar de mencionarse a otras
dependencias como la Facultad de Derecho la
'
Facultad de Economía con su colección Evolución de
la Civilización contemporánea; la Preparatoria No. 3,
la Preparatoria No. 7con sus Cuadernos de cultura y el
STUANL con sus Cuadernos de Educación Sindical.
Para consolidar el quehacer histórico desde otros
objetivos y alcances, la Universidad reactivó el Centro
de Estudios Humanísticos con Israel Cavazos al frente
una vez más de la sección de Historia, que emprendió

69

de nuevo la publicación del Anuario Humanitas en 1997.
Bajo el auspicio de la Secretaría de Extensión y
Cultura, a través de la creación de la Dirección de
Publicaciones, se editan en la colección Nuestra
Historia obras como una versión corregida y aumentada
del Diccionario biográfico de Nuevo León (1996), Escritores
de Nuevo León. Diccionario biográfico (1996), ambas
de Israel Cavazos, Monterrey 400. Estudios históricos y
sociales (1998), Fábricas pioneras de la industria en Nuevo
León (1998) de Javier Rojas, además de amplias
monografias sobre los municipios de San Nicolás
(1997), Santa Catarina (1999) y Monterrey (2002).
Además se publicó una tercera época de la revista de
historia Actas, de junio de 2002 a diciembre de 2003
buscando estimular los estudios del pasado a nivel
regional -Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosi,
Zacatecas y sur de Texas.
De esta manera el legado de la función sustantiva
de la promoción y divulgación histórica, tanto
en formación como en investigación, descansa
actualmente en espacios consolidados a través de años
de trabajo como la Facultad de Filosofía y Letras, la
Dirección de Publicaciones, el Centro de Estudios
Humanísticos, el Centro de Información de Historia
Regional y la Capilla Alfonsina que organiza valiosas
exposiciones bibliográficas.
Para Manuel Ceballos Ramírez la UANL ha sido
baluarte de los nuevos temas y enfoques de los estudios
históricos y de la necesaria renovación del oficio. uHa
sido sin duda -escribe- si no la única, sí la gran
matriz de donde ha salido el conocimiento histórico
de la región" . -

Bibliografía
Cavazos Garza, Israel. "Nuevo León: la historia y sus instrumentos" en
Historia Mextcana, ,•.1:3 (enero-marzo 1952).
'
Cavazos Garza, Israel (1970). "Fichas para una biblio-hemerografta
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Ceballos Ram1rez, Manuel. Historiografía nuC11olccni:sa, AGENL Serie
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Hoyo Cabrera,fogeruo del (1986). Mil ccxtos sobrda historia de la frontera
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'
Piñera Ramlrez, David (1990). Historiografía de la frontera norte de México.
BalanceYmetas deinvestigación. Universidad Autónoma de Baja
California UANL

�TOBOSO

BIBLIOCLIPS
~

(Des) hecha en Japón
"Made in Japan"
equivale -desde el fin de la Segunda Guerra
Mundial, conlainvisibleinvasión de transistores
y miniaturas y la revancha radiactiva de macro-criaturas como Godzilla ést Co.- a despacho
desde otro planeta. Otro planeta que está en
éste y cuyas virales invenciones sci--fi enseguida
contagian al resto del globo.
RODRICO FRESÁN / UNO

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hora son las novelas
escritas y leídas en
la pantalla del teléfono móvil -las
keitai shousetsu- las que vuelven
a producir una cierta molestia
ante la frenética evolución del
aparato. Progresos que uno
quema, por ejemplo, para aviones
y aeropuertos.
Se sabe, se padece: en los últimos
años el teléfono ha experimentado
transformaciones dignas de la
imaginación de un científico loco,
ascendiendo en el inconsciente
colectivo adulto a objeto de deseo y
estatus, y agitando las hormonas de
jóvenes con modales de droga dura.
Con una inagotable capacidad
para abducir funciones de otros
electrodomésticos (pronto, de
seguiras1,seutilizarán paracualquier
cosa menos para comunicarse)
ahora, en el imperio del sol por
siempre naciente, ha llegado el
momento de leer por teléfono.

DOS Y no es que en Occidente no
se hayan detectado ya sintomas: el
móvil se utiliza cada vez más para
mirar (proyectando contenidos
exclusivos de peliculas y series
y potenciando la capacidad
zombificante del engendro, como
en Cdl de Stephen King) y hasta
se ha agotado en España algún
poemario inspirado por una Musa
Operadora con la jerga de los SMS.
Pero lo de Japón -con 78
millones de móviles en activo- es
tan grave como la fiebre amarilla.
Los datos no mienten: la cultura
responsable de una de las
formas más nobles de la poesía
(los haikus) y de la considerada
primera novela clásica (La historia
de Genji) ahora parece entregada
a los pulsos y pulsiones de la
literatura telefónica. Desde el
2003, los primeros puestos de
las listas de best sellers niponas
aparecen literalmente tomados por
los tonos de libros originalmente

71

telefoneados. Escritos por autoras
primerizas y anónimas y veinteañeras (y súbitamente célebres) con
corintelladianos títulos como Amor
profundo o Amarte otra vez o Cielo
de amor. Millones de ejemplares
vendidos en formato libro luego de
haber sido descargadas por lectores
adictos a las pequeñas pantallas
que verán, ahí mismo, las veloces
adaptaciones cinematográficas a la
gran pantalla de todo eso.
Y la condena de periodistas
y escritores y académicos no se
ha hecho esperar: Japón es desde
siempre un país de gran tradición
lectora (sobre todo en medios de
transporte donde está mal visto
hablar por teléfono) y está claro
que de semejante soporte no
surgirá una nueva En busca del tiempo
perdido o algo que los rebeldes de
Fahrenheit 451 consideren digno de
memorizar para un futuro mejor.
Los enganchados al formato
-ya sean productores o consumí
dores- no están interesados en
la profundidad de largas sagas.
Y basta con buscar y encontrar
ejemplos de la prosa en Internet
y enseguida comprender que de
lo que aquí se trata y se cuenta
es poco más que -como canta
Pete Townshend- "tierra baldía
adolescente" para gozo de lo que
ya se conoce como "La Generación
del Pulgar" (más datos en Internet
en el muy interesante ensayo
Mobile Phones, Japanese Youth, and
the Re Placement ofSocial Contact de
Mizuko Ito). A saber: invariable
primera persona del singular,
interacción con los lectores (que
lleganasugeriroimponercambios),
frases cortas, emoticones, pocos y
superficiales personajes, tramas
melodramáticas, maniqueísmo,
amores y altas dosis de sexo y

�TOBOSO

TOIIOIO

violencia con heroínas sufriendo
violaciones en grupo, embarazos,
abortos, contagio del sida,
alienación, esas cosas.
"Soy bajita, soy estúpida, no
soy bonita, no valgo nada, y no
tengo sueños", se presenta la
sufrida protagonista de Cido de
amor. Yasi -consciente o inconscientemente-parece convertirse
en su propia y despiadada crítica
literaria.
Si hay algo de buena suerte,
Haruki Murakami escribirá una
gran novela sobre los años de esta
peste. O, si hay todavía mejor
suerte, si la cura se descubre
pronto, tal vez ni siquiera llegue,
tal vez no haga falta escribir nada.
TRES Todo esto no quita -la

Resistencia es poderosa- que
el año pasado se hayan vendido
en Japón 300.000 ejemplares de
Los hermanos Karamazov. Están
también, claro, los que dicen
que mejor leer algo que no leer
absolutamente nada.Yseguramente
sean aquellos que, con el flamante
Kindle ("dispositivo inalámbrico
de lectura" patrocinado por la
librería virtual Amazon cuya
primera tirada se agotó en horas
y que supuso casi evangélica
portada de Newsweek así como las
alabanzas de la novelizada Toni
Morrison), tienen hoy los mismos
sueños húmedos que alguna vez
dedicaron a los efirneros e,books.
Otros, eufóricos, defienden y

celebran el nacimiento de "un
nuevo idioma narrativo". En lo
personal, me parece que habría
que aplicar las ventajas de lo
novedoso sin jamás perder de vista
lo que fue, lo que sigue siendo.
No creo que nadie esté esperando
un nuevo lenguaje narrativo,
pero no estaría nada mal que se
agilice el aprendizaje y se mejoren
las aplicaciones del lenguaje de
siempre. Es decir, por ejemplo, ya
que estarnos: no está nada mal la
red si no se cae en ella. Una cosa es
entrar y salir, otra muy distinta es
quedarse enredado, para siempre,
alú dentro y, solipsistas, pensar
que se está haciendo alú la Historia
que no se quiso o, seguramente, no
se pudo hacer aqui.
Ya en 1994, en Elegías a Gutenberg (Alianza) Sven Birkerts
anticipaba tiempos oscuros para
las letras en la encandiladora
Era Electrónica. Si no se entrena
desde el principio a alguien en
el placer de la decodificación de
frases complejas, dificilmente se
las quiera escribir después, decia.
Meses atrás, Caleb Crain en The
New Yorker ("El crepúsculo de los
libros") advertía sobre las zonas
cerebrales que no se activan nunca
en jóvenes más acostumbrados
a sostener un móvil en la palma
de la mano que a coger un libro
utilizando todos sus dedos.
Asi, más temprano que tarde,
alcanzaríamos la práctica pero
estéril lengua de las máquinas:

on, off, out of batteries, y a esperar
el milagro de que el medio sea el
mensaje y que la tecnología sea
la que certifique los méritos. De
este modo, se habrá cumplido
uno de los sueños de W arhol: la
botella de Coca-Cola se impondrá
sobre la bebida que contiene y los
envases (los formatos, las formas)
vencerán a los contenidos (los
fondos, lo profundo).
La esperanza reside en que
-corno ocurre con toda moda
móvil- el fenómeno sea pronto
suplantado por un variable acaso
peor pero también de vida más
o menos corta sin perder nunca
de vista el destino definitivo
de semejante ingenio: ser arma
arrojadiza de la top-modd Naomi
Campbell.
Mientras tanto y hasta entonces, los lectores de verdad todavía
respiran tranquilos: no existe
aún -por más que el Kindle
asegure que la resolución de su
pantalla es similar a la del "papel
verdadero"- mecanismo que nos
ofrezca esa sensación de íntima
victoria y de épica expectativa
que sólo ofrece el unplugged pero
electrizante gesto de voltear una
página.
Muy distinto es lo que uno
siente por los amados libros de
siempre cuando llega el momento
de una mudanza.
Pero mejor no escribir o hablar
-ni siquiera por teléfono- de
ciertas cosas ~

MO CREO QUE MADIE ESTÉ ESPERAMDO UM MUEVO LEMCUAJE MARRATIVO,
PERO MO ESTARÍA MADA MAL QUE SE ACILICE EL APREMDIZAJE Y SE
MEIOREM LAS APLICACIOMES DEL LEMCUAJE DE SIEMPRE.

72

A LA LETRA

1
¡

•1
'

BÁRBA~ JACOBS Soy dueña de por lo menos tres bibliotecas personales

la de l?s libros que poseo físicamente, la de los que leí y por mil razones n~
guarde y la de los que quiero leer o aunque sea sólo tener pero que no h
encontrado todavía. También, la de los libros sobre los que he oído O leíd e
tanto que me parece que yo misma ya los leí. Pero quizá de los únicos sin lo~
~ue de verdad prácticamente no podría vivir fueran los diccionarios de todo
tipo. Los consulto y ~demás ~e entretienen porque despiertan mi ima~ación
y p~nen a prueba mIS conoclIDientos. Algún día me gustaría cumplir con mi
sueno de leer alguno de ellos íntegramente, de la primera página a la última
pero me temo que la lectura me estimularía tanto que la interrum · ,
'
drí
·b·
1
pina y me
pon a a escn rr' con o cual entonces no acabaría de leer el diccionario nunca.
73

�TOBOSO

TOBOSO

e

reo que es más valioso
ser un buen lector que
dueño de la mejor bi
blioteca. A mí no me fue fácil ni
aprender a leer ni tornarle gusto
a la lectura, y pienso que esto fue
así porque antes que lectora lo que
innatamente soy es soñadora. Soy
una soñadora natural y, debido
a esto, en mis pinitos de lectora

huecos mágicos o diabólicos que
aterrorizan a la gente en general, a
los papás para poder introducirles
pavor a los niños, a los filósofos
para tener con qué hacer pensar a
los papás. Hoyos negros o fondo del
mar; en todo caso, lugares o vacíos
succionadores y cosmológicos
que una vez que te atrapan no
te sueltan jamás. El mar atrapó

digamos, de 15 por 15 centímetros;
nada grueso, quizá de diez páginas;
con tapas duras. Estaba ilustrado
a todo color. El relato trataba
de la llegada a una familia de un
nuevo hijo, y formativamente
estaba dirigido a los otros hijos,
el o los que hubieran llegado a la
familia antes que él. Una tía o tía
abuela de estos niños, la hermana

DE NIÑA ME PAREC(AQUE LOS LIBROS ERAN LO QUE DE ADULTA ME PARECE
ENTENDER QUE SON LOS HOYOS NECROS DE LOS QUE HABLAN LOS FÍSICOS
Y LOS ASTRÓNOMOS Y QUE LOS ASTRONAUTAS AFIRMAN OBSERVAR

al estar leyendo o procurando
leer, un impulso o instinto me
distraía de la lectura y me impedía
concentrarme en ella, adentrarme
en mundos diferentes de los de
mis propios sueños y, al penetrar
los ajenos, arriesgarme de paso
a perder los propios. En otras
palabras, tal vez de nacimiento
también fuera miedosa, no porque
me asustara o me fuera a asustar lo
que leyera, sino porque temía que
el libro me succionara y luego yo
ya no pudiera salir de su pozo y
regresar a dondequiera que fuera
donde me encontrara, la realidad,
el presente, la vida o comoquiera
que se llame el espacio temporal
en el que a los seres vivos nos
corresponde existir. Lo que revelo
con estas confidencias parece una
locura, pero es la verdad.
De niña meparecia que los libros
eran lo que de adulta me parece
entender que son los hoyos negros
de los que hablan los fisicos y los
astrónomos y que los astronautas
afirman observar. Bueno, esos

una isla completa en el Atlántico
llamada precisamente Atlántida,
aunque hace poco me enteré de que
este dato, que a partir de Platón
ha inspirado innumerables relatos
legendarios, es sólo hipotético,
cosa que a estas alturas a rrú me
resulta tan decepcionante que me
resisto a aceptar.
Finalmente, a todo esto en mi
memoria existe un libro que estoy
casi segura de que fue el primero
que leí, el que me quitó el miedo
a perderme en su succión y, en
cambio, me indujo a fusionarlo con
mis propios sueños. Cuando pienso
en él me siento muy bien, corno si
tantos años después de haberlo
leído evocarlo reviviera lo que en
su momento leerlo me hizo sentir.
Aveces su recuerdo me viene solo,
o a veces, cuando me preguntan
qué libro me convirtió en lectora
o hasta en escritora, en el que
pienso aunque no lo diga es en él.
Era un cuento para niños,
editado en un formato de libro
cuadrado, de tamaño pequeño,

74

de alguno de los padres o de los
abuelos, había viajado en tren de
una ciudad a otra explícitamente
para cuidar a estos desamparados
y hacerse cargo del hogar mientras
los papás regresaban a casa con
el hermano recién nacido. Lo
habían ido a buscar a lo que
en mi tempranisima lectura me
representé como una especie de
aeropuerto de cigüeñas.
Gracias a las imágenes que
acompañaban la narración, tengo
muy presente el abrigo de la tía,
su sombrero y hasta su porte al
atravesar la puerta y presentarse,
con una sonrisa y una maleta, ante
sus boquiabiertos y expectantes
sobrinos en el vestíbulo de la casa.
Y me veo a mi misma sentada sobre
la alfombra, frente a la chimenea
del saloncito a la entrada de mi
casa de familia, viendo y leyendo
aquel libro de tipo de letra grande
y negra, que sostenía en las manos
apoyadas encima de una mesa baja
de forma oval que a su vez forma
parte de los recuerdos inseparables

de mis primeros años. El abrigo y
el sombrero eran del mismo tono
café que la mesa ovalada de madera
a la que me refiero.
En mi biblioteca física, desafor,
tunadamente y entre otros éste es
uno de los libros que no tengo. Para
mayor desgracia, ni siquiera sé
quién lo escribió, quién lo ilustró
quién lo publicó ni, tampoco, cu~

había libros, apilados unos sobre
otros, en especial sobre la mesa a la
izquierda del sillón favorito de mi
papá o encima del buró de su lado
de la cama, en donde además había
periódicos, cuadernillos, revistas.
los libros de ensayo que mi papá
leía eran de historia y de politica,
Ylos de ficción eran novelas de
intriga y espionaje. Mi mamá

lugones, así como algunas de
las novelas de Jane Austen y, por
supuesto, Mujercitas, de louisa May
Alcott. De mi otra abuela, recibí
una antología ilustrada de libretos
de cien óperas y nada menos que
Walden, o la vida en los bosques, de
Henry David Thoreau (1817 1862),
el escritor estadounidense que,
por negarse a pagar impuestos en

MIS DOS ABUELAS A SU VEZ FUERON LECTORAS y YO ESTUVE MUY CERCA
DE ELLAS. DE LA MATERMA, HEREDÉ... ALCUNAS DE LAS NOVELAS DE JAME
AUSTEN ... DE MI OTRA ABUELA, WALDEN, O LA VIDA EM LOS BOSQUES ...

era su título. Tendria que admitir
entonces que el libro iniciático
el que más me marcó, no sé ni d~
cuántas maneras, pero que para
mí ha resultado trascendente
inolvidable y fundamental, es u~
libro tan incomprobable que se
presta a pasar por falso, inexistente
salvo en calidad de fantasía de
mi imaginación. Un dato más
que añadir a esta paradójica
remembranza o factible invención
es que el breve texto estaba escrito
en inglés. Y una deducción, estricta
Ylógica: Dado que los hermanos
que me siguen son dos, cuatro y
seis años menores que yo, cuando
entré en contacto con este libro
del que hablo yo no podía tener
menos de dos años, pero tampoco
más de seis.
En el pequeño salón en el que
yo leía el libro del que hablo, en
la pared opuesta a la chimenea y
enmarcándola, había libreros de
madera gris con hilera tras hilera
de libros apretujados. En otros
lugares de la casa igualmente

también leía, en particular libros
de religión, o que lo parecieran, y
de cocina, aunque en determinada
ocasión extrajo de un baúl los
libros que ella había leído de
soltera y me los regaló a mí cuando
vio que me inclinaba por leer y por
escribir.
Estos libros de la juventud
lectora de mamá eran apenas
unos cuantos, pero, a medida que
afiancé mi inclinación hacia las
letras, se fueron convirtiendo en
algunas de las lecturas que más
he apreciado. Entre otros, se trata
por ejemplo de las Confesiones de
San Agustín, Mi vida, de Santa
Teresa, Don ~uijote, las Confesiones
deJean J acques Rousseau yde una
antología del poeta inglés Alfred
Tennyson.
Mis dos abuelas a su vez
fueron lectoras y yo estuve muy
cerca de ellas. De la materna
heredé ejemplares sueltos d~
la revista argentina Para ti, con
colaboraciones de autores como
Jorge luis Borges y leopoldo

75

protesta contra la intervención
de su pais en México a mediados
del siglo XIX, pasó una noche
preso en la cárcel de Concord
Massachusetts.
'
la biblioteca íntegra de mi
padre, más, entre otros, estos títu
los que cito, materialmente los
mismos ejemplares que pertene
cieron a mis padres y abuelos,
ocupan una parte de mi biblioteca
personal, al lado de otra en la que
conservo unos cuantos almana
ques que mi abuelo materno
valoraba de forma particular, si
bien en una categoría distinta
de la que concedía a la obra de
su popular paisano, el místico,
poeta, dramaturgo Yartista libanés
Gibrán Kahlil Gibrán (1883,1921·
ciudadano estadounidense a parili
de 1910), cuya literatura inicial él
leí~ en el árabe original, pero cuyas
primeras traducciones al español,
del árabe o del inglés, que son
las que yo poseo, él contribuyó
ª patrocinar según consta en su
página legal....,

�TOBOSO

LETRAS AL MARGEN
EDUARDOAMTOMIOPARRAEntrelaspasionesyobsesiones

que perturban o estimulan el espíritu humano, acaso la que
más me intriga y fascina sea la pasión u obsesión por el poder.

EL PODER,
¿obsesión opasión?
e dice que la fe mueve
montañas, que el
amor transforma
el universo, que el
odio destruye lo que
existe a su alrededor, que el miedo
se expande hasta convertirse
en una enfermedad susceptible
de debilitar a cuantos alcanza,
que la codicia puede sembrar
la corrupción generalizada a su
paso. Y, no obstante, cada una de
estas pasiones integra y sublima
la pasión por el poder, que las
alinea en una sola orientación
como si se tratara de las diferentes
divisiones de un ejército en batalla.
Pero, entre quienes detentan el
mando, ¿cómo saber cuándo se
trata de un obseso y cuándo de un
apasionado? Si la obsesión es una
idea fija, persistente, que no deja a
la mente en paz hasta provocarle
una perturbación; y la pasión algo
que se padece, podríamos pensar
que la primera existe antes de
que se alcance el objeto deseado
mientras que la segunda tiene que
ver con su consecución. En este
tenor, un obseso es alguien que
desea y un apasionado alguien que

deseó, que ha cumplido su deseo,
pero sigue deseándolo a pesar de
poseerlo.
Con dar un vistazo a la historia
del siglo XlX en México, cuando
la democracia estaba mucho más
lejos que ahora de ser una realidad,
encontramos ejemplos de quienes
sufrían una obsesión por el poder
y de quienes estaban apasionados
por él. Cuando hay una revolución,
como nuestra lucha por la independencia, uno pensaría que entre los
motivos de quienes se levantan
en armas se encuentra la pasión
por el dominio de los demás.
Por supuesto, también hay que
contar las ideas de redención de
los oprimidos, libertad, autonomia
y soberanía, pero por encima de
ellas, y reuniéndolas, se halla la
pasión señalada. lPor qué entonces
los caudillos de la independencia
que alcanzaron a ver realizados
sus esfuerzos duraron tan poco
tiempo en el mando? ¿Por qué
Iturbide, Guerrero y Victoria
tuvieron sólo un paso fugaz, el
primero como emperador y los
otros dos como presidentes de la
república? ¿Sería que en realidad se
77

habían obsesionado con algo, pero
al momento de conseguirlo les faltó
pasión para conservarlo? Fueron
traicionados, dirán algunos. Y si,
pero la historia nos enseña que
casi todos los gobernantes sufren
traiciones y muchos consiguen
mantenerse pese a ellas. Quizá los
que consiguieron perdurar no se
conformaron con ver coronada su
obsesión, sino supieron alimentar
su pasión y defenderla contra las
fuerzas extrañas a ella.
El caso más emblemático de
obsesión por el poder que no
redundó en pasión en nuestro
siglo XlX es el de Antonio lópez
de Santa Anna, que llegó al mando
supremo en once ocasiones sin
gobernar siquiera seis años (si
juntamos el tiempo de todos sus
periodos). Ni un sexenio. Y sin
embargo durante el primer medio
siglo de vida independiente fue
el indispensable cuyo nombre
se invocaba para hacer estallar
todas las revoluciones, asonadas,
y golpes de Estado. Bastaba una
palabra suya, un amago, para
que los gobiernos opuestos se
tambalearan. Pero no habia nada

�TOBOSO
TOBOSO

que le gustara más que abandonar
el mando para volver a conquistarlo
un poco más tarde. Santa Anna era
un obseso del poder. Era su idea
fija. ¿Por qué nunca lo conservó?
¿Por qué pasó a la historia corno un
payaso político que tras alcanzar
su objetivo se aburria y dejaba el
gobierno en otras manos para irse
a descansar a su hacienda Manga de
Clavo? ¿y por qué estando allá de
pronto comenzaba a carcomerlo de
nuevo la obsesión hasta que saltaba
de su hamaca para encabezar la
nueva revuelta que le devolveria el
mando? Porque Santa Anna no era
apasionado del poder, sino tan sólo
un obseso. Cuando el objeto de su
obsesión ya le pertenecia, dejaba
de interesarle. Su verdadera pasión
no era el mando, ni la riqueza,
ni las mujeres, ni los homenajes,
ni siquiera los aplausos ni las
ovaciones de la multitud. Eran los
gallos. Las demás eran obsesiones
momentáneas, deseos fáciles de
satisfacer, caprichos.
Y corno Santa Anna hubo muchos, casi todos los gobernantes
del país de entonces: hombres
que se obsesionaron con el mando
supremo al grado de salir al campo
de batalla encabezando un ejército
para obtenerlo. Algunos fueron
derrotados en el intento y la
obsesión quedó enterrada. Otros
la conquistaron, pero en cuanto
tuvieron que convivir día a día con
ella se dieron cuenta de que no
sabían qué hacer con él. Se puede
decir que la primera mitad del
siglo XIX, cuando sus gobernantes
provenían de la generación que
luchó por la independencia, México
careció de hombres que padecieran
verdadera pasión por el poder.
Tuva que venir la siguiente camada,
la de los caudillos liberales, para

que los mexicanos supiéramos
lo que era ser gobernados por
alguien de veras apasionado
por imponer su voluntad sobre
los demás a cualquier precio.
Tuvieron que aparecer Benito
Juárez y Porfirio Diaz para que
en nuestro país reconociéramos
la verdadera pasión por el
poder. Estaban hechos con un
material muy distinto al de
Santa Anna. Hay quien dice
que las diferencias residian en
sus regiones de nacimiento,
que les dieron temperamentos
opuestos. Quizá eso haya influido
en sus caracteres. Aunque si
nos enfocamos a su pasión por
el mando lo más seguro es que
el origen se encuentre en otros
aspectos de sus biografías.
En Benito Juárez habían
calado hondo los principios
liberales junto con una idea algo
nebulosa de la democracia. Acaso
el acceso al mando supremo lo
obsesionó en ciertos momentos
de su vida, pero con revisar alguna
de sus biografías es fácil advertir
que también lo atemorizaba.
Deseo y temor, ansia y angustia:
¿no es claro que se trata de los
ingredientes de una verdadera
pasión, más que de los de una
obsesión? Juárez no se apresuró.
Después de hacer carrera como
diputado, gobernador, ministro y
vicepresidente, el mando supremo
le cayó en las manos de manera
en apariencia casual cuando
ya rebasaba el medio siglo de
existencia. Es decir, tuvo acceso
al poder siendo poco menos
que un anciano para su tiempo.
¿Esto indica que su pasión era de
baja intensidad? No, indica que
no se trataba de una obsesión
simple como en el caso de Santa

78

Anna. En Juárez el poder no
era una idea persistente que lo
consumiera hasta el agotamiento.
Supo esperarlo, asediándolo,
colocándose a la vista de su
objetivo, haciéndose agradable a
él, sin apresuramientos, como el
amante que está seguro de obtener
a su amada porque sabe que están
hechos uno para el otro, que serán
felices para siempre y que sólo la
muerte los separará (lo que en su
caso ocurrió punto por punto).
No se trataba de una obsesión,
y sin embargo al conseguir su
objetivo se desató en Juárez la
mayor pasión por el poder que
se había dado hasta entonces en
nuestra historia. Y también el
mismo temor que aqueja al amante
tras conquistar a su amada lo
envolvió a él: los primeros meses
de su gobierno fueron cuando el
presidente indígena se mostró
más inseguro, titubeante (hay que
recordar que tomó las riendas de la
nación en el momento que estallaba
una de las guerras más sangrientas
de nuestra historia y que entonces
él se rodeaba de las mentes más
lúcidas de la época, lo que en
términos amorosos se traduciria
como que había mejores partidos
que, en cualquier descuido,
podían arrebatarle su conquista).
Igual que en los grandes
amores románticos (en ese tiempo
el romanticismo se hallaba en
boga), el miedo a perder a la
amada hizo más sólidos los lazos
yJuárez, mientras adquiria mayor
seguridad en si mismo y mayor
dominio de los demás, vio cómo
crecía en su interior esa pasión
que se alimentaba a si misma sin
descanso. No hay nada que nutra
más una pasión que los conflictos
que amenazan con destruirla, y

había ejércitos levantados contra
él, intrigas entre sus mismas filas,
descontento popular, hambre,
carencias. Juárez sabía que medio
México estaba empeñado en
quitarle el mando, pero supo
sobreponerse a las adversidades
para sublimar su pasión, acaso la
única que lo poseyó realmente, y
sublimarse él en ella al grado de
darse cuenta de que si fracasaba
en mantenerla se perderia a sí
mismo. Murió con el objeto amado
en las manos y cumplió con el
precepto de uhasta que la muerte
los separe". Su pasión por el poder
fue absoluta, incandescente y, en
su momento, necesaria. Dice una
canción de la época: "Si Juárez no
hubiera muerto, todavia viviria".
Pues bien, Juárez murió, pero
nos dejó a su retoño: un hombre a

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quien, acaso sin saberlo, construyó
a su medida: Porfirio Díaz.
Díaz reúne algunas delas características de sus dos antecesores
más conocidos. Tuvo por un
tiempo la obsesión por el poder,
cuando se empeñaba en ganar
las elecciones, perdía y se alzaba
en armas, y cuando obtuvo lo
que quería dio rienda suelta a su
pasión. Él no murió tan pronto.
Si Juárez fue presidente durante
catorce años, Porfirio permaneció
en ella el doble. Pasó el tiempo de
los conflictos sin tanto problema
y luego se estableció en una paz
quizás artificial o fingida, pero
paz al fin, a disfrutar de su pasión
sin contratiempos, corno en los
matrimonios viejos, libre por
completo ya de obsesiones y
altercados del espiritu.

Como Santa Anna nos muestra,
la obsesión siempre es arrebatadora e
inmediata;nosiempreloeslapasión,
que llega a sobrevivir muchos años
en calma, como lo hemos visto en
los casos de BenitoJuárez y Porfirio
Díaz. Ambas son atolondradas, pero
sólo la pasión puede controlarse,
dosificarse y extenderse por largos
periodos de tiempo. En México,
durante el siglo XX, e incluso estos
inicios del XXI tenemos muchos
otros ejemplos, muy distintos, tanto
de obsesos como de apasionados del
poder, pero Santa Anna, Juárez y
Díaz sentaron las bases de tres tipos
de comportamiento que se repite
con diferentes combinaciones hasta
nuestros días. Ellos son nuestros
mitos fundadores. El origen. De ellos
podemos aprender a obsesionarnos
y a apasionarnos~

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

MICUEL COVARRUBIAS

[...] "paisajes", equilibrios de masas, líneas
y colores gratos al espíritu por algún motivo que sabe Platón.
Alfonso Reyes
Exponer y pintar no es para ser famoso, es para serJeliz
Saskía Juárez

1

Recuento, es decir, arqueo, inventario, enumeración,
cuenta, cdlculo, cómputo, balance, contra l, comprobación.
Saskia elige una respuesta acorde con su talante
tranquilo frente a la inquietud que le provoca el
largo transcurrir de su medio siglo sometido a la
pintura y demás zonas aledañas. Porque su arte
no se entregó a sonorosas fantasmagorías, ni lo
hará según colegimos mirando su producción más
reciente, podríamos acomodarlo entre uno de los
ejemplos más acabados de fidelidad y transfiguración
de la realidad, entendida ésta como la presencia de
hombres y montañas en el noreste de México.
Dicho de otro modo, humanos y minerales se
unen o marginan gracias al temperamento y al
ojo selectivo de la artista plástica que conocemos
bajo el nombre de Saskia Juárez.
ºPalabras leldas con motivo de la inauguración de la exposición "Recuento... 50 años de pintura", de Saslóa Juárez, en la Biblioteca Universitaria "Raúl
Rangel Frias", el 22 de mayo de 2008.

81

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

DE ARTES Y ESPEJISMOS

un par de ojos a una máquina que todo lo transcribe
visualmente. Una cámara siempre fiel. Pero no. Saskia
no es una cámara siempre fiel. Saskia no transcribe
servilmente. Saskia transfigura. ¿Cómo lo hace? Si nos
basamos en un cuadro dedicado al Cerro de la Silla,
notaremos, una vez más, el suave doblaje del icono
tradicional de la ciudad capital: los pliegues del cerro
se suavizan y multiplican. Además, parece inclinarse
hacia atrás mientras las construcciones las contamos
con los dedos de una mano. iMaravilloso! Incrédulos,
nos quedamos observando una joya montañosa
anterior a la aparición de los adalides del progreso
arrasador. Los engullidores de cemento y arena son,
en el retrato del Cerro de la Silla según SaskiaJuárez,
verdaderamente nonatos.
En resumidas cuentas, la pintora suaviza la
montaña y la vuelve perdurable en un pasado
que ella ha sabido construir. Por eso sostenemos
que Saskia, dominante y dominadora de sus -de
nuestros- mayores monumentos naturales, no copia,
no obedece. Saskia, corno quien no quiere la cosa, sin
alzar apenas la voz, comete una transgresión artística.

askia es pues una pintora figurativa en
tiempos de abstracciones, solipsismos y
raspaduras inflingidas a la tela sujetada
por un bastidor de clavos fuertes. Pero
no, no es así. El bastidor de clavos
fuertes no puede ser mal rayado o maldecido por
impacientes, por improvisados. Nació para admitir
la obra sosegada -sólida, sapiente- de la pintora
que nunca olvida el abecé que le inculcaron sus
mayores. De allí el grabado, el modelado, el dibujo,
la acuarela, la escultura, el óleo y demás. De allí la
minuciosidad y la paciencia, la línea, la sombra, el
color, el esfumado, el volumen, la composición y
demás. De allí la sequedad y el verdor, los muros a
punto de caer, las soledades amasadas con lejanias
de atardeceres inmunes a la luz estridente de la gran
metrópoli. Por eso con Saskia regresamos a nuestros
orígenes de calzón de manta y trenzas de ceniza y
vivísimos colores.
Los pueblos de nuestra región, disminuidos hasta
configurar apenas caseríos adornados por la cal y
los verdes rotundos o por los azules que amparan
una trompeta. Es que así son esas fachadas: gritonas
para que mejor puedan conservar en sus interiores
el murmullo de la comunión parsimoniosa de sus
hombres y mujeres, de sus retoños. Éstos pueden
compartir el primer plano con los ramajes secos,
mientras al centro se asientan las casonas de rigor,
debidamente apuntaladas atrás por árboles muy altos.
Tan altos que compiten, merced a la ubicación del
espectador, con un cerro o una montaña. Finalmente,
en todo lo alto, un tenue azul celeste.
En una de las más recientes interpretaciones de
García (Nuevo León), Saskia nos entrega una calle
sombreada, muy sombreada, casi un pasadizo que se
nos antoja desembocará en una montaña de pliegues
cercanos a la inverosimilitud. Montaña echada hacia
atrás, árboles que acompañan al corredor o pasadizo,
sombras que aminoran la brillantez del día, todo
eso nos invita a correr la aventura. ffoparemos al
doblar esa rúa con las piedras milenarias? O, ante
nuestra irrupción, da magnificencia se desvanecerá
dejándonos enla inopia de una vida sin aliciente por
haber gastado ya toda nuestra pólvora en infiernitos?
Me parece que cometemos un serio error
cuando igualamos los paisajes de Saskia con una
reproducción fotográfica de nuestra región. Por la
vía del menor esfuerzo, tendemos a ver en lugar de

11

Comentario aparte merecen unas cuantas obras
híbridas que Saskia ensayó hace más de una década.
Se trata de esos monumentales paisajes que la artista
plástica en su carácter de dibujante ofreciera corno
airosos estandartes, primero en la Capilla Alfonsina,
la Biblioteca Rangel Frías y después en Arte A.C. Nos
sedujeron en aquel momento el lápiz o el carboncillo,
finos instrumentos que lograron imprimirle a cada
risco y a cada matorral su cabal dosis de sombra y
luz. La ausencia del color real nos dejó ver algo así
como la estructura, el esqueleto vital de la naturaleza
norteña. Ahora, en la resequedad de esas lajas, esos
filos, esas piedras que circundan a Rinconada -un
ejemplo- comprobamos que el arte saskiano asume
el equilibrio entre la radiografía y el agregado. Sí,
esta serie de lienzos nos regala un apunte mayor, a
la manera de dibujos desplegándose con el donaire
del óleo privado de colorido -magro pero selectivo y sin
disminución artística que añorara el vitalismo.
111

Acabo de leer en un escritor ibérico, Vila-Matas, una
observación que me conectó con el retrato de Ruth,
la hija mayor de nuestra pintora. Dice este autor lo

82

LA PINTORA SUAVIZA LA MONT.AÍIA Y LA VUELVE PERDURABLE EN UN
PASADO OUE ELLA HA SABIDO CONSTRUIR

siguiente: "un cuadro profético, Políptico de San Vicente,
pintura con seis paneles que, aparte de encerrar el
enigma del alma portuguesa, se adelantó en su época
a los acontecimientos y anunció los Descubrimientos
es decir, que el cuadro sabía perfectamente lo que iba~
pasar". Desconocemos esa pieza, la que pudo "encerrar
el enigma del alma portuguesa" y por lo tanto el real
peso de la aseveración del escritor referido. Por lo
pronto, el asunto no nos quita el sueño; lo que nos
subyuga descansa en la inesperada confesión: "el
cuadro sabía perfectamente lo que iba apasar".
Ybien, en el retrato producido por Saskia sucede
algo por el estilo. Aunque haber hollado el rastro de
ambas -pintora y modelo- podría invalidamos

como profetas a toro pasado. Hacemos caso omiso de la
aparente sinrazón porque "quién puede presumir de
conocer realmente a nadie". Al fin de cuentas somos
testigos de fortalezas y vulnerabilidades contenidas
en la jovencísima Ruth fijada en el lienzo.
Y si nos pareciera que nuestra artista utilizó el
molde inherente a cualquier ser humano por el solo
hecho de ser eso, humano, recalemos en esta otra
dualidad: madre y pintora. La madre que nunca dejó
de estrenarse como madre y la pintora que nunca
abjuró de su talento nos están diciendo con esta
o~ra ~atable que si es posible adelantar el reloj de la
historia Yde la vida cuando un espíritu alerta toma
las riendas que Nadie dejó en sus manos ~
83

�DE ARTES Y ESPEJISMOS

ntoni Tapies (Barcelona, 1923), maestro en el arte
abstracto y el informalisrno, es uno de los grandes
creadores del siglo XX. Miembro de una familia
con una rica tradición editorial y librera, desde los inicios
de su trayectoria artística, en 1947, ha elaborado libros de

..

artista o de bibliófilo en colaboración con prestigiados
escritores de diversas generaciones y geografías, como J oan

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Brossa, J acques Dupin, Edmond Jabés, Shuzo Takiguchi,

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J ean Daive, Octavio Paz, Pere Gimferrer, José Ángel Valente,

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EMTREVIST.A .A .AMTOMI TAPIES
JOSÉCARZ.A

Ramón Llul y Josep M. Mestres. Estos libros incluyen
decenas de obras de Tapies, originales sobre papel, entre
las que destacan grabados, litografías y aguafuertes. El
artista catalán, además, ha desarrollado una labor de
ensayista que ha dado lugar a una serie de publicaciones,
algunas traducidas a distintos idiomas: La práctica del

arte (1971), El arte contra la estética (1977), Memoria personal
(1983), La realidad como arte. Por un arte moderno y progresista
(1989), El arte y sus lugares (1999) y Valor del arte (2001).
85

�DE ARTU Y EIPEJIIMOI
DE ARTES Y ESPEJISMOS

En 2003, se presentó en Madrid la exposición"Antoni
Tapies. Libros", donde el espectador descubría un
imaginario de formas y valores de textura que han
enriquecido y prolongado los experimentos materiales
y los contenidos poéticos y filosóficos de la obra de
Tapies. En particular estas obras desarrolladas por
él en conjunto con poetas, narradores, filósofos o
científicos, patentan una de las cualidades plásticas
más intensas de su trabajo, la de la inscripción, la de
una escritura no basada en la palabra, sino en cualquier
rnanifestación de la materia: gráficos, jeroglíficos,
cruces y letras de un alfabeto imaginario.
A propósito de su labor corno hacedor de libros
de artista, Tapies respondió un cuestionario, que se
reproduce a continuación.

La exposición "Antoni Tapies. Libros", incluye la presentación
de un ejemplar de Petrificada Petrilicante, elaborado en
colaboración con Octavio Paz ¿Cómo fue la relación con el
Nobel mexicano?
Desde que le conocí siempre fue un amigo entrañable

por cuya obra yo sentla una gran atracción, y creo que
era un sentimiento reciproco.

Los libros, {instrumentos vigentes, objetos posibles?
Ya desde muy joven me había sentido atraído por
el libro corno objeto. La emoción de abrir un libro,
de descubrir poco a poco su contenido, lo que
tiene dentro, tiene algo de ritual, de mágico, lo
que sin duda forma parte de mi obra. los libros de
bibliófilo se relacionan directamente con mi deseo
de crear objetos mágicos, auténticos talismanes que
comuniquen unas ideas y produzcan unos efectos en
el espectador. No debernos olvidar que "el libro" ha
sido en no pocas civilizaciones uno de los grandes
objetos de comunicación con lo sagrado. Y yo quiero
que esta comunicación se produzca a través del
material del libro, de la "objetualidad" del mismo, no
exclusivamente por medio de su contenido. El libro
de bibliófilo es un claro ejemplo en el que soporte y
contenido se identifican, o al menos asi es corno yo
lo veo.

Joan Brossa

Desde sus inicios artísticos el libro,y la publicación de ediciones
en general, es una presencia permanente. Igual la elaboración de
ilustraciones, carteles, originales sobre papel y gráfica. ¿Existe
un ideal de democracia en el arte, de llegar a un mayor número
posible de espectadores a través de ediciones y reproducciones
gráficas?
El hecho de que mi obra pueda ser multiplicada y
pueda llegar a tener una mayor difusión social ha sido
muy importante para mí. Todo mi arte tiene una clara
vertiente social, pero sólo en el sentido de que deseo
que sea distribuido ampliamente. Esta dimensión
social nunca me ha impulsado a tratar temas de
contenido explicito, o a verme obligado a utilizar
un lenguaje académico. Siempre he desarrollado un
lenguaje personal y he querido llegar al mayor número
posible de gente, pero sin plantearme un cambio de
estilo. Al afectarme a mí personalmente, muchos de
los problemas sociales y políticos de mi época también
han llegado a repercutir, aun indirectamente, en mi
obra. Muchas de mis ideas o experiencias políticas se
pueden inferir en mi pintura, aunque estén ocultas y

Imágenes enten-adas
en el ojo del perro do los muertos
caídas

NOVEL-LA
3 1 litografies originals

Antoni Tapies

en el pozo cegado del ongen
torbellinos do reflejos
en el teatro de piedra -de la memona
imágenes
gimntes en el circo del ojo Vlll'iado
ideaa
rojns verdes parda,,
enjambre de moscas
las ideas se =eron a los diosos
loe diooos

se volvieron ideas

graruk,e vejigas de bilis

las ve¡,gas reventaron

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pooncib.ndedi06CS
fue muladar el SBgrario
el muladar fuo cnadero
brotaron ldoas arm.adaa

idcanos ideodioees

silogismJl8 a!iladoo
""'11belee endioGados

pcrru rabiosas

ideas esropidas como di&lt;a&gt;i

perras enamomdalJ do su vómito

87

no hayan sido plasmadas de un modo patente a través
de un código visual inmediatamente reconocible.

¿Cuáles son las posibilidades artísticas de la obragráficafrente
a la pintura?
El espíritu con que hago una pintura o un grabado es
exactamente el mismo. La misma intensidad pongo
cuando trabajo sobre un papel pequeño como cuando
estoy ante un cuadro de seis metros. Ahora bien, la
obra gráfica plantea problemas técnicos diferentes.
Al principio, cuando tenía poca experiencia, me hacia
una maqueta y trataba de reproducirla después sobre
la plancha o la piedra litográfica. Posteriormente, a
medida que he ido dominando más y más la técnica,
ya he trabajado directamente sobre el cobre, el zinc o
la piedra. Pero, aun así, siempre me gusta tener a un
técnico a mi lado.
¿Cuál es el valor del arte hoy en día, cuái es la función del arte
en estos momentos históricos&gt;
Hay tantas formas de arte hoy día que es muy difícil

�DE ilTES Y ESPEJISMOS

DE ARTES Y ESPEJISMOS

nudo correr en la carnal frontera

grabados actúen como una especie de música de fondo,
un acompañamiento plástico que cree un clima que
ayude al lector a aprehender con mayor intensidad
una determinada poesía o texto literario. Lo que nunca
hago es "ilustrar" un texto. Me puedo adaptar al texto,
pero nunca ilustrarlo.

formular una idea general. Lo que puedo decir es
que, desde mi punto de vista, considero muy útil
y necesario para la sociedad saber leer y valorar
las reflexiones y cambios de visión del mundo que
ofrecemos algunos artistas.

iCómo es el proceso creativo en la factura de un libro en
colaboración con un escritor? Libros que no son sólo para la
lectura y en los que, claro está, late un esfuerzo por ir más allá
de "interpretar" lo que dice la palabra escrita, profundizando,
en efecto, en los signos pictóricos y el origen gestual del texto.
En el fondo siempre ha de existir un diálogo y una
simpatía, aunque éstos sean tácitos. Lógicamente nunca
haría un libro con un poeta cuya obra desconociera o
no me interesase. Cuando trabajo con un texto procuro
penetrar en él, captar su "atmósfera" general y reflejarla
en mis grabados. Lo que quiero conseguir es que mis

iEI gesto y el signo pictórico genuinos pueden constituir un
alfabeto posible? La pintura como escritura, la escritura como
pintura.
Creo que para mí tuvo mucho peso, y muy pronto, la
fuerte reacción que experimenté contra la "pincelada"
y contra todo lo que hacían normalmente los pintores:
remover unos colores y dar golpes de pincel. Me
gustaban otros instrumentos más duros. Ydel dibujo
de los primeros años pasé a rascar cartones. Y de
ahí al polvo de mármol y a las pinturas matéricas.

88

Seguramente, además de las reflexiones entorno al
interés por la materia y la densidad de las texturas,
también adopté esa vía porque era una manera de hacer
cuadros o "pinturas" sin necesidad de dar pinceladas.
Más tarde, a partir de los ochenta, en cierto modo
reincorporé la pincelada a mi obra, pero en un sentido
muy distinto, a través del contacto con la civilización
china. Se trata de una revalorízación que asociaría más
la pincelada a la inscripción y a la escritura que a la
pintura tradicional. Es decir, recuperé el gesto, pero
es un gesto que antes ha sido inscripción en el muro y
graffiti,con todo lo que ello implica de índice ymímesis,
de superposición y autoría múltiple.
La noción de escritura implica obviamente la de
repetición, que también constituye un aspecto muy
característico en mi obra. Sin duda, podemos decir
que en mi trabajo dominan un conjunto de imágenes

y formas que van repitiéndose a lo largo de toda mi
trayectoria.

iCuál es la relación entre la literaturay las artes plásticas? Usted
ha hablado de la necesidad vital de materializar la literatura.
La relación entre literatura y artes plásticas se pone
especialmente de manifiesto en una exposición de
libros de bibliófilo como la que se presenta. Muestra
claramente como dos disciplinas distintas pueden
coincidir en la elaboración de un discurso.
El libro como depositario de historia para la Historia,para la
perpetuidad. iAntoni Tapies tiene un lugar garantizado en la
historia del arte? iCómo se siente en este sentido?
Evidentemente, yo trabajo con la ilusión de que lo que
yo hago sea útil para la sociedad. Quizás sea a ésta a
quien le corresponda decidirlo .w

89

�MIICELÁMli

MIICELÁMli

,,LLEVO AL DISTRITO
FEDERAL EM LA ESPALDA
Entrevista a Guillermo Fadandli
IMCAOPITZ

Normalmente, la ciudad de México es el escenario primordial
en los textos de Guillermo Fadanelli. Sin embargo, desde hace
algún tiempo en los artículos y columnas de este escritor,
aparece junto a la megalópolis mexicana otro escenario: Berlín,
lugar en donde habitó durante un año como becario del DAAD
(Servicio de Intercambio Académico Alemán).
nga Opitz(lO): Guillermo, después de casi un año de
estar en Berlín, ¿cómo definirías esta experiencia?
Guillermo Fadanelli (GF): Estuve a punto de
visitar Berlín en 1985, así que durante más
de veinte años guardé en mi memoria una idea mítica
de esta ciudad. Aún no podría definir mi experiencia,
pero he comprobado que existen cuatro estaciones al
año y que cada una de ellas afecta tu ánimo de manera
diferente. He bebido más cerveza que nunca y me he
dejado intimidar por la lengua alemana. Berlín es una
ciudad habitable, sin un centro preciso, y no es ruda o
inhóspita como suelen serlo París o el Distrito Federal.

I

1O: Antes de llegar aBerlín, ¿qué imágenes tenías de Alemaniay
los alemanes? Durante tu estancia en Alemania, das confirmaste
o se te revelaron como erróneas?
GF: Tenía una imagen más militar de este país (en
todos los sentidos). Creía que el orden los llevaría
directamente a la ausencia de matices y a la barbarie
tecnológica. No me imaginaba a los alemanes tan
dispuestos a las relaciones sociales, ni tan sutiles
en tantos aspectos. Los imaginaba idealistas, locos,
soldados y románticos, pero era sólo una idea, pues
cada persona, si vale la pena, es una excepción en el
todo: una rareza.

IO: ¿~ué es lo que te atrae de Alemania y qué no?
GF: Me atrae parte de su filosofía (Nietzsche, Gadamer
y Sloterdijk), su literatura y las artes callejeras, sus
ríos y su disposición a beber y reunirse. No me gusta
la soberbia de sus razonamientos, o cierta arrogancia
nacionalista que es evidente en algunos sectores de la
sociedad. Odio al oso Knut y la cursilería que despierta,
pero Berlín me parece la ciudad más habitable en la
que he puesto mi extraviada humanidad.

10: ¿Cuáles crees que son las imágenes generales que se tienen
en México de los alemanes y de su país?
GF: Para los mexicanos Alemania es la Europa
desconocida. O al menos el país donde ésta comienza.
La idea de Alemania en las guerras mundiales del siglo
XX es predominante. Se trataba nada menos que del
villano a vencer. Nosotros crecimos viendo películas
de la guerra producidas por Estados Unidos donde
los alemanes eran extraterrestres que hablaban una

90

lengua incomprensible y que deseaban dominar el
mundo. Lo siguiente es el futbol. La selección de
futbol alemana ha dejado huella en los mexicanos
aficionados a este deporte, que son casi todos. Yo
asistí siendo muy niño al partido del siglo, Italia contra
Alemania, en el mundial de México 70. El Volkswagen
fue durante décadas el auto más popular en México, y
mi abuelo sólo compraba herramientas alemanas para
cualquier trabajo de carpintería o albañilería. "Si no
son alemanas, no sirven", decía.

IO: Invirtiendo la pregunta, (cuáles crees que son las imágenes
generales que los alemanes tienen de los mexicanos y de
México?

GF: No lo sé, pero me imagino que piensan en comida,
playas, ruido y uno que otro artista exótico. Incluso
intelectuales como Hannah Arendt se referían a Es~
tados Unidos como América (como si el resto de los
países del continente no existiera). Para muchos de
los alemanes, Estados Unidos es América y el resto es
periferia. Pero no es así. Las primeras universidades
en América fueron las que se fundaron en Lima y en
México respectivamente, y la primera cátedra de
filosofía en América se dio en 1540 en un pequeño
pueblo de Michoacán, México. Estados Unidos es,
para un buen número de mexicanos, un país bárbaro:

lo vemos como al adolescente que se emborracha, ve la
televisión y no tiene ningún respeto por sus mayores.

IO: ¿Crees que existe algo como una identidad mexicana o
alemana?
GF: Probablemente, pero es indefinible. Nos acercamos
a su definición a través de la retórica o la filosofía,
pero a punto de tenerla en las manos se escapa. El me~
xicano, sin embargo, no es precisamente el indio (las
etnias), sino el mestizo; además los mexicanos son
muy distintos en Yucatán y en Monterrey. La lengua
castellana es en gran medida una identidad, pero no
me arriesgaría a hacer más comentarios. Con respecto
a los alemanes es un poco lo mismo. La lengua, sus
mitos, su incorporación tardía a la cultura europea,
es cuento de nunca acabar.
10: ¿Cómo te sentiste percibido por los alemanes (como escritor,
extranjero, latinoamericano, mexicano...)?
GF: Me miran con cierta extrañeza. A mí me gusta
ocultarme. Soy tímido, aunque parezca lo contrario.
Me emborracho para sobrevivir. Sin embargo, creo que
en relación a las cuestiones sociales diferimos en gran
medida. Para mí no existe ninguna idea definitiva (todo
se puede negociar), digamos que soy socrático más que
idealista, y no soy políticamente correcto. Odio que

En la presente entrevista, realizada en marzo de 2008 (el último
mes de su estancia en Berlín), el autor de Educar a los topos hace
un examen retrospectivo para contarnos de sus impresiones
de Alemania, de los estereotipos sobre los alemanes y los
mexicanos, y de las díferencias existentes entre Berlín y la
ciudad de México.

COMOELCAPARAZÓMDE
UM ARMADILLO"
91

�MIICELÁMEÁ

se me imponga una moral o un deber ser y entiendo la
civilidad como una comunión de contrarios, no como
un ejército de seres iguales.

10: iCómo es la relación entre escritores mexicanos y
alemanes?
GF: Es escasa, pero últimamente los jóvenes escritores
mexicanos leen con pasión a los nuevos clásicos de
la lengua alemana, Roth, Sebald, Bernhard, Zweig,
Weininger y demás. Yo he descubierto un clásico en
la novela de Doblin, Berlín Alexanderp!atz (la literatura
alemana y norteamericana son las preferidas de
los nuevos escritores mexicanos, sobre la francesa,
española y latinoamericana). Si tu pregunta se refiere
a la relación personal entre escritores mexicanos y
alemanes, creo que es escasa; sin embargo, en el último
festival de literatura de Berlín, estuvieron aqui varios
escritores mexicanos y fueron bastante bien recibidos,
según me cuentan.
IO: Muchas veces se habla de la periferia referitndose a paí,
ses de Latinoamérica, Africa y Asia. i~ué piensas de esta
categorización? ffesientes como un habitante de periferia?
GF: Si, por supuesto. Prefiero a los griegos que a
los aztecas, pero no me gusta la Europa de la gran
tecnología, la globalización y las fronteras de acero.
Tampoco la arrogancia histórica, sobre todo si
pensamos que ha sido en Europa donde se han llevado
a cabo los holocaustos y las guerras más sangrientas.
La cultura mexicana es amplisima y desconocida
en Alemania. La diversidad de su comida no tiene
comparación, excepto con la española. Lo mejor de
su sociedad son sus artistas y sus obreros. Lo peor
sus empresarios y politicos. Los empresarios carecen
de visión humanista y los políticos son ladrones y
corruptos: ambos han sepultado a la sociedad de ese
pais y la han condenado a vivir en la periferia.

IO: En varios de tus textos sobre Berlín, dices que a tu edad
ya no tienes la voluntaq para aprender otro idioma. iCómo es
para ti vivir en un país donde 110 entiendes la lengua? iCómo es
tu relación con el idioma alemán?
GF: He leído a un buen número de escritores alemanes,
traducidos por supuesto, Ser y tiempo lo leí en la
traducción que hizo el filósofo español José Gaos. Leí
Berlín Alexanderplatzen la magnífica traducción de Miguel
Sáenz. Y lo mismo he leído a Heinrich von Kleist que
a Heinrich Boll, y a tantos otros. Creo que la esencia
del lenguaje es el vacio, no la comunicación. Desde
el conocimiento de una lengua podemos mirar lo in
abarcable e incomprensible del mundo. 8 castellano
es la ventana desde donde yo contemplo el vacío y no
podría a mi edad aprender otro mundo, sería como un
nacimiento falso. Las traducciones en realidad no son
traducciones exactas, sino transformaciones, como lo
pensaba Derrida. Hay quien cree que domina idiomas,
pero a excepción de unos cuantos afortunados, es muy
difícil que el vacío, el horizonte de sentido, la nada,
el mundo pueda vislumbrarse sin la cárcel a la que te
somete una lengua (una cárcel liberadora). Yo me niego a
aprender alemán, porque lo haría muy mal, y porque esa
lengua no se merece a este intruso. Aunque comienzo a
leer algunos párrafos y en la calle me muevo bien.
IO: Comparando Berlín y la ciudad de México, ¿cuáles son para
ti las diferencias más grandes entre estas dos capitales y en cuál
te sientes más agusto y por qué?
GF: Berlín es más habitable, mientras que en la ciudad
de México no existe ningún respeto para el otro,
el ciudadano no existe, se pelea en las calles por el
derecho a ser respetado. Su periferia es monstruosa:
pobreza por todas partes, salvajismo, cinismo, muerte.
Berlín es más bella como ciudad y como conjunto,
además de que no se vive aqui al borde del caos, como
sucede en la ciudad de México donde el transporte
público es pésimo, las escuelas de educación pública
(exceptuando la UNAM) y centros de salud son malos,
y la diferencia entre clases sociales es abismal. Sin
embargo, la comida es rica y generosa. Por dos euros
puedes comer sopa, arroz, un guisado con carne,
frijoles y agua de frutas en cualquier pequeña fonda
o restaurante de su ciudad. En Berlín con dos euros
apenas te alcanza para una salchicha en la calle. En
la ciudad de México existen barrios muy habitables,
pero son pocos, y hay demasiados autos. La bicicleta
no existe y tampoco hay ríos o lagos que vuelvan la

IO: ¿Piensas en un público específico cuando escribes tus textos
sobre Berlín y Alemania?
GF: Regularmente el texto debe convencerme primero
a mi, pero como soy pudoroso, me avergüenza dar
opiniones de una ciudad que me ha tratado tan bien,
quiero decir que el conjunto de mis experiencias en
Alemania ha sido estimulante, y al mismo tiempo ha
sido bueno para mi salud. En el D.F. me hallaba en
constante tensión, en medio de las drogas, la noche, la
necesidad de desaparecer, y la autodestrucción.
92

ciudad más amable. Y, como sabemos, la ausencia
de agua vuelve a las personas ansiosas, malvadas y
torv~s. Ypese a todo esto, si la conoces a fondo y sabes
carrunarla también puede ser seductora, es una droga
du_ra capaz de crear adicción, un infierno estético, pero
a fin de cuentas un infierno.

GF: Es una convivencia ambigua. Existe una evidente
vergüenza histórica y al mismo tiempo un deseo de
olvidar el pasado. Quizás tanto trabajo, laboriosidad
y orden s_ean un ardid para sepultar el pasado. Tengo
la sensación de que Berlín no es Alemania, aunque no
podria afirmarlo de manera contundente. Si piensas
en Kreuzberg, Mitte o Prenzlauer Berg entras a una
zona más cosmopolita y de nacionalidad ambigua.
Yo creo que los alemanes deben mirar el Holocausto
como lo hacernos todos, con horror y desprecio, no
con culpa, pues eso crea también rencor y envenena
a las personas. No debe volver a suceder, aunque hoy
con las medidas antitabaco y las fuertes restricciones
a los fuma~ores (no soy fumador, aclaro), veo que
la Comurudad Económica Europea puede tornar,
en nombre de la economía y de una Europa unida
medidas fascistas que acaso logren mejorar la salud
de algunos habitantes, pero deterioran la salud de la
sociedad abierta y la filosofía liberal, raiz fundadora
de las sociedades actuales~

10: ¿Cómo ha sido para ti escribir en Berlín, con todas las
diferencias culturales, climáticas y sociales respecto ala ciudad
de México?
GF: Lievo el Distrito Federal en la espalda como el
caparazón de un armadillo yes difícil tomar distancia
de ~odo que no lo intento. Trato de pensar qu~
la cmdad, cualquiera que sea, no es más que una
escenografía, Y que a fin de cuentas uno está solo
siempre, frente a la muerte, frente a si mismo.
IO: En tus textos mencionas en varias ocasiones el tema del
Holocausto. ¿Cómo percibes que Alemania convive con su
pasado nacionalsocialista?

93

�Poesía y autotraducción
Entrevista con Juan Manuel Roca
IVMtTREJO

eencuentroconJuanManuelRocaenellobbydeunhotel
que nos abriga en el marco de un encuentro de poetas
en Aguascalíentes, donde el año pasado le entregaron
el Premio de Poesía del Mundo Latino "Víctor Sandoval", que a la
postre compartiría con Rubén Bonífaz Nuño. Roca, tan afable como
siempre y con esa sonrisa que ilumina a los oriundos de Medellín,
extiende la charla que recién había comenzado en el desayuno. Este
poeta afirma que "escribir es traducirse", quizá por eso disfruta hablar
sobre poesía como pocos. El humor y la tragedia van de la mano con
este amante del lenguaje y en esta entrevista intentamos abordar un
poco de la historia poética colombiana y, claro está, sobre su obra.

lván Trejo (11): Al principio de su labor poética, su obra se acercó
al surrealismo, pero después se alejó un poco de la tradición
colombiana de los anacrónicos liristas (León de Grieff, Aurelio
Arturo, Jorge Zalamea Borda, Jaime Jaramillo Escobar), que
estaban muy ligados alos versos latinoamericanos modernistas
(Borges, Paz. Cernuda, Darío, Villaurrutia). iCómo se da el
cambio del apego al surrealismo al alejamiento con las formas
colombianas?
Juan Manuel Roca QMR): Cuando yo empecé a
escribir, había un grupo de poetas que venia después
de la Generación del Nadaísmo, que no les interesaba el
exceso de coloquialismos, pero tampoco les interesaba
el aspecto más retórico de la tradición colombiana, que
era cierta verbosidad Entonces empecé a encontrar
una influencia, no tanto de los postulados surrealistas,
porque nunca me interesó hacer escritura automática
ni nada parecido, pero si en las lecturas de algunos

momentos importantes de las vanguardias en los
cuales estaba también el surrealismo, no sólo el
europeo sino el latinoamericano (por ejemplo, el grupo
Mandrágora en Chile), como una manera consciente
de oponerme a cierta tradición hispanista que había
en buena parte del corpus de la poesía colombiana.
Pero cuando llegó a mis manos un libro de poesía
precolombina prologado y recopilado por Miguel
Ángel Asturias, me encontré con que la poesía náhuatl
hacía lo mismo que habia hecho el surrealismo, de una
manera quizá más inconsciente: tender puentes entre
el sueño y la vigilia, la preocupación por el trasmundo,
por la esfera onirica... De manera que descubri que la
idea que tenían los surrealismos no era más que una
intuición de América, asi que no me interesé tanto por
esas lecturas, más bien me interesé mucho en la poesía
latinoamericana, fundamentalmente en César Vallejo.

95

�MIICEWli

MIICEWli

JMR: De alguna manera los vínculos entre la poesía
visual y lo visual en el poema se han hecho mucho
más evidentes en la poesía. Se puede crear una teoría
general de las artes a través de lo poético, para decir
que donde no hay poesía no hay arte, sea la narrativa,
sean las artes escénicas, sea la cinematografía. Todo
desemboca en la búsqueda de una poética. El más
grande poeta mexicano, para mi gusto, es alguien
que en apariencia no escribió poesía: Juan Rulfo.
He hecho ejercicios en talleres con algunos jóvenes
tomando cuatro o cinco temas de la obra de Rulfo
(la soledad, la muerte, el trasmundo, la lluvia, la
fantasmalidad), y sin necesidad de que los integrantes
del taller escriban una sola línea, sino recogiendo y
encabalgando como versos algunas de las frases de
las narraciones de Juan Rulfo, hemos descubierto
que hay una extraordinaria poética. Hemos escrito
poemas de Rulfo con palabras de Rulfo que son
realmente poemas sin agregar ni una sola palabra
que no sea de él; esto como ejercicio para señalar que
la poesía es más que un género literario, que no está
en un compartimento estanco y que está vinculada
a todas las esferas de las demás artes.

IT: ¿Podríamos decir que siente más cercanía con la poesía
de Gonzalo Rojas, Clemente Padín, Max Jiménez, Juan
Calzadilla?
JMR: Sí, sin duda me siento cercano a Gonzalo Rojas
y a Juan Calzadilla, de los que has nombrado son
dos poetas que frecuento y con quienes he tenido
mucha interlocución de tipo personal, pero también
a través de su poesía, porque a partir de los años
sesenta, cuando la poesía latinoamericana se dividía
como en dos maquinarias de guerra opuestas entre
coloquialistas y metafóricos, ellos entrelazaban esas
dos opciones, la de una poesía coloquial que cuenta
cosas episódicas con una preocupación altísima por
un lenguaje metafórico. Esa yunta que ellos hacen es
muy feliz para la poesía latinoamericana, es como lo
que uno encuentra en el poeta cubano Fayad J amís o
tantos otros poetas que se vinculan a esa doble opción
del contar y del cantar.
IT: A su paso por el Magazín Dominical de El Espectador,

logró lo que ni Gonzalo Arango pudo hacer, que fue llevar la
poesía a las escuelas públicas de Colombia. ¿Cómo se logró
esto?
JMR: Eso es muy cierto y muy gratificante. El Magazín
Dominical de El Espectador logró tener una cobertura
muy amplia en el país y, a contracorriente de lo que
empezaban a ser los suplementos literarios que habían
desvinculado de sus preocupaciones a la poesía,
dominicalmente publicábamos poemas, entrevistas
con poetas, reflexiones poéticas, de manera que se fue
creando un ámbito propicio para la poesía. De alguna
manera el interés que hay en Colombia por la poesía
en este momento, que ha ido derivando hacia los
festivales de poesía, tiene uno de tantos antecedentes
en el Magazín Dominical. Fue un magazín que cubrió
todas las artes, plásticas, escénicas, los movimientos
políticos, pero un ingrediente constante fue la
poesía, eso hizo que en las escuelas, en los colegios,
se empezara a leer la poesía de una manera diferente
a como se había mirado con anterioridad.

IT: Wolver a Borges y a Gerardo Diego nos llevaría a un
creacionismo renovado?
JMR: Yo no lo sabría muy bien. Me parece que Borges,
más que Gerardo Diego, tiene siempre una vigencia.
La enseñanza de Borges para mí que lo considero
mejor narrador y ensayista que poeta, es que nos
ayuda a encontrar la palabra perdida en el pajar del
lenguaje, la palabra que no parece buscada para el
poema sino encontrada para el poema. Borges nos da
una gran enseñanza y, en ese ascetismo del lenguaje,
una preocupación también por la eufonía, por cierta
musicalidad que es muy propicia en sus versos.
II: may poesía de segunda clase?
JMR: Creo que no. Cuandosedicequehaymalapoesía me
parecequeesunequívoco,porquesiesmalanoespoesía.

IT: Voy a citarlo a usted: "Sólo la imaginaria metafórica, es

IT: ¿Cómo salvar al hombre de la violencia?

décir, la resurrección del ultraísmo, puede salvar al hombre del
caos".• ff sto tiene vigencia?

La violencia es uno de los ingredientes naturales
del ser humano. Yo creo que no hay que acabar con
los demonios, hay que saberlos pastorear. Es decir,
eliminar la violencia, corno lo explicaba también
Anthony Burgess en La naranja mecánica, lleva a un
estado de absorbimiento intelectual y de tontería.

·ne Poesía de lo Visual, Harvard Papers of Poetry Series.
96

No hay que anular la violencia, sino canalizarla hacia
cosas creativas y productivas. Yo creo en la violencia
creadora. En el caso colombiano, cuandoJosé Eustacio
Rivera en el año 1924 escribe La vorágine, una de sus
primeras frases, quizá la primera de la novela, dice:
..Jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia".
lCómo pastorear eso para no convertirnos en una
secuela más de esa violencia? El interés que existe
por la poesía en Colombia, esa forma de resistencia
espiritual que hay alrededor de la poesía, se da
precisamente como saturación de la violencia.
IT: Alguna vezme dijo R H. Moreno Durán que la poesía, como

la guerra, la hacemos todos...
JMR: Es una frase muy afortunada de R. H. Hay una
frase descontextualizada de Holderlin que le sirve a
mucha gente para decir que la poesía no tiene sentido
en estos ~omentos: lpara qué la poesía en tiempos
de perrunas? Yo revierto la pregunta y digo: lpara
qué la poesía en tiempos que no sean de penuria? Es
decir, la poesía es una respuesta y es una forma de
exorcizar precisamente ese horror. Creo más en una
frase terrible pero cierta de Flaubert que dice: El arte
como el dios de los judíos se alimenta de holocaustos·
e~ 1~ ~isma medida en que hay una encrucijad;
histonca como en la que vive el hombre ahora es
cuando más se necesita la poesía, para contesta~ la
pregunta de Holderlin.
IT: ma influido la violencia en la poesía colombiana?
JMR: Sí. Publiqué recientemente un libro que se
llama La casa sin sosiego, es una muestra de la poesía
colombiana del siglo XX que se relaciona con el
tema de la violencia, en donde aparecen poetas tan
líricos y tan desligados de preocupaciones sociales
o políticas como el primer Aurelio Arturo. Muchos
se han sorprendido de que él haya escrito poemas
donde toca el tema de la guerrilla liberal de los años
veinte, y realmente es sorprendente que logre un
grado de lirismo en poemas de un tema tan áspero.
Lo qu~ descubrí es que aparte de la poesía estentoria,
grandilocuente, de puño cerrado, excesivamente
ideologizante, hay otra poética más elusiva más
indirecta, que toca el tema de la violencia, en p~etas
como Fernando Charry Lara, de la Generación del
Mito, como Héctor Rojas Herazo, hasta llegar a los
poetas más recientes en donde aparece un nuevo
ingrediente, que es la ironía. En todos estos poetas hay

un común denominador: no hay un culto a la épica,
lo que se señala es una guerra triste sin heroísmos
Ysin dignidad. Mucha gente que milita en el orden
político actual se quejaba de que no hubiera una épica
en esos poemas, sino que hubiera una contra épica, y
yo creo que tiene que ver con que en nuestra guerra
no hay triunfadores ni vencidos, los vencidos somos
todos, entonces lpor qué tiene que aparecer la épica?
Lo que aparece es un desdén a esa violencia, pero no
de una manera programática como lo pedirían los
?ºetas cargados de ideología. Me parece que es muy
mteresante cómo se da el fenómeno de la violencia
en la poesía colombiana, porque generalmente éste
se ha estudiado desde la narrativa, que ha llegado
a un grado de saturación tremendo, a un género
que hemos llamado la sicaresca: se agota el tema de
los sicarios y ahora nos inventamos las sicarias, es
realmente absurdo.

IT: ffs así como nace el Festival Internacional de Poesía
en Medellín, como una suerte de resistencia espiritual a la
violencia?
JMR: _Sí, precisamente nació así, con un grado de
terrorismo muy alto propiciado por el narcotráfico.
Nació en medio de esas explosiones, esas bombas y
el t~rror cotidiano, y la gente se volcó, no sé si estoy
haciendo un sociologismo simplón, pero me parece
que la gente se volcó a esos espacios en los que no se
les ofreció de manera mesiánica un mejor mundo, sino
compartir (en apariencia) algo tan inocente y tan inútil
como la palabra poética. Yo creo que intentar cambiar
la realidad con poesía es como intentar descarrilar
un tren atravesándole una rosa en la carrilera, una
condena al fracaso. Esa resistencia espiritual ha
fecundado muchísimo a la ciudad, lo único deseable es
que ese festival no se alindere políticamente, lo único
deseable es que permanezca libre de la servidumbre
ideológica; es decir, que siendo un hecho político,
porque to~os son hechos políticos, se mantenga libre
de cualquier partido político.
IT: Entonces, ¿podríamos decir que gracias a la violencia se
lee ~ucho más poesía en Medellín que en cualquier parte de
Latinoamérica?
JM~: Yo no sé si sea proporcional, pero sí es bien
particular que sea precisamente en la ciudad más
caStigada p~r la violencia en Colombia, donde se haya
dado el festival de poesía más grande del mundo.

97

�MISCELÁNEA.

MISCELÁNEA.

1T: ¿Para quién escribe Roca?
JMR: Escribo fundamentalmente para lo mejor que
habita en mí. Escribir es traducirse, en la medida que
uno logra traducirse a sí mismo, quizá logre traducir a
los demás. Y para intentar que lo que escribo le guste
al ~ector ideal que soy yo mismo. Ya sí eso funciona
y opera, que arraigue a otras personas es lo más
extraordinario que le pueda pasar a uno.

no hace costumbrismo, cómo rescata la historia de
México y no hace historicismo... Todo eso ligado a
una alta lírica, hace que cuando yo leo las ocurrencias
de un poblado imaginario llamado Comala, siento
mucha más atracción que cuando leo las incidencias
de un poblado imaginario llamado Macando. tCuál
es el narrador en el que encuentro una cantera más
inagotable de poesía? Inmediatamente digo Rulfo y
no digo García Márquez.

1T: lA dónde se fueron las poetas colombianas?
JMR: Lamentablemente la poesía hecha por la mujer
en Colombia no ha tenido el nivel que ha tenido en

1T: ffl realismo mágico del garciamarquismo ha afectado a la

poesía colombiana?

DE LO QUE ME DOY CUENTA ES QUE LA POESÍA
SICUE ESTANDO DE MUESTRO LADO, ESTE ES EL

mesurado y asardinado que jamás ha tenido el influjo
del realismo mágico.

II: ¿Sigue leyendo poesía joven?
JMR: Sí, con mucha atención leo poetas de todo el
continente y de España, y de lo que me doy cuenta es
que la poesía sigue estando de nuestro lado, este es el
continente de la poesía.
II: lHacia dónde va la poesía latinoamericana? macia dónde
abre la ventana?
JMR: Hay muchas vertientes. Hay una vertiente
intimista, una que regresa a un tono surreal, una
vertiente testimonial que está ligada mucho tl la:
poesía coloqnral SorrCHIÚD.l&amp;Illll) distintIB, pero en.
cada llml de:.esoc; caminos una eno-If'titta: ¡:iaet:as lllllY
notabTes y sabretafa fray efiutrntrr, ~~

COMTIMEMTE DE LA POESÍA

JMR: Sólo a una zona muy pequeña y muy episódica,
pero en general no. A muchos de los narradores
colombianos los afectó. En mi generación, cuando
surgió el realismo mágico y García Márquez, por lo
menos yo me sentía impotente por no haber tenido
una abuela autista que comía luciérnagas o alguna
cosa bien extraña, sino que era una señora corriente
que hacía arepas. Toda esa exuberancia de realismo
mágico fue en buena parte castradora de un buen
número de escritores que vieron en eso un recurso
programático para llegar a tener un reconocimiento.
En el caso de la poesía, no; la poesía colombiana tiene
una tradición con un tono que a mí me gusta mucho,
un tono asardinado que uno puede encontrar en José
Asunción Silva y en su veta ironista de Gotas Amargas;
en Luís Carlos López que hace un modernismo al
revés, con toda la cosa emblemática modernista
se burla del modernismo; en Luís Vidales, nuestro
único vanguardista, que en el año 1926 publicó un
libro extraordinario que se llama Suenan Timbres; en
Aurelio Arturo, que es un poeta lírico de un tono
mesurado, extraordinario; en Femando Charry Lara;
en Carlos Obregón, que se suicidó en España en un
monasterio; en Jorge Gaítán Duran y Eduardo Cote
Lamus... entonces uno encuentra que hay un tono

otros lados, no sé cuál ha sido el motivo. Desde la
Madre Josefa de Castilla a nuestros días, son muy
escasos los nombres de lo que podríamos señalar como
una alta poesía, que es un fenómeno que no ocurre
en Argentina, que no ocurre en México. De la poesía
actual en México, la que más me interesa es la que están
haciendo las mujeres, y me parece que en Colombia
lamentablemente no se da mucho. Hay unos cuantos
nombres, Emilia Yarza, una mujer de la Generación del
Mito; luego, dando un salto muy grande estaría María
Mercedes Carranza, y ahora recientemente hay una
poeta joven, Lucía Estrada, que es muy buena.
1T: Usted alguna vez dijo que se siente más de Comala que de

Macando...
JMR: Estéticamente me siento más ligado a Comala
que a Macando porque estoy muy interesado en
el ascetismo del lenguaje, en cierta poética que
funciona casi por sustracción y no por acumulación,
es· decir, yo visito más en la literatura a Comala
que a Macando, y no es por un gusto de visitar a
los muertos, es sencillamente porque en Rulfo yo
encuentro unas lecciones estéticas extraordinarias:
su minímalismo, cierta verbosidad de cosa hablada,
cómo rescata las costumbres del pueblo mexicano y

98

99

-en la minoría, pero es suficiente- que tienen de
nuevo interés por el lenguaje, que es algo que se había
descuidado tanto.
IT: ¿Lo único que puede unir a la poesía joven es una búsqueda
en el lenguaje?
JMR: Sin duda. Todo ese exceso de la poesía coloquial
Y de los malos ejemplos de Benedetti y de Ernesto
Cardenal, vinieron a empobrecer demasiado esa
preocupación por el lenguaje.
IT: El mundo, lserá siempre una ferozbancarrota?
JMR: Yo creo que sí. No soy muy optimista con
rtspetto il mrmda:. Uro err umr frase de un.. amíga
:pctt.r. añowhfaon, que es-muy dívettido y se- JiamaVictnEr
...i: ___
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~qHewu::. "Haf gc:itf:talrEfSÍHÑa ~

o:ee~clñ111d•N11na:aáesqw«ndeE. ~ ~

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~

e diez mil días, treinta
s años cubre la correspondencia sostenida entre
el mexicano Alfonso Reyes (18891959) y el venezolano Mariano PicónSalas (190H965). Un conjunto de
documentos arreglados, preparados
y anotados por Gregory Zambrano:
36 cartas de Mariano Picón-Salas y
50 de Alfonso Reyes: en un total de
86 misivas se despliega la afinidad
y la amistad recíproca. Reyes era
12 años mayor que Picón-Salas.
El venezolano le confiesa que
"desde que en un día remoto de mi
adolescencia, siendo estudiante de
Liceo en Mérida, Venezuela, leí por
primera vez su prosa en aquella
edición de Quevedo de la casa Calleja
(publicada en Madrid, en 1917), me
puse aseguirle...". Es decir, a practicar
el no fácil deporte de conseguir
las ediciones que Alfonso Reyes
iba publicando por el mundo, en
Buenos Aires, Madrid, Río deJ aneiro.
Además hay que tener en cuenta que
en aquellos años de principio del
siglo o o , la Mérida venezolana era
una ciudad aislada de los Andes y que
maravilla que la ciudad se las hubiese
arreglado. Reyes representaba para
Picón-Salas un avatar de Erasmo, de
Rotterdam, es decir una inteligencia
acostumbrada a cruzar las fronteras
materiales, políticas y religiosas y
a vivir plenamente en el mundo.
Reyes aparecía ante los ojos de
Picón-Salas como un "arquetipo de
diplomático difícil de imitar" (p.
160). Pero se dibujaba ante todo
como un emblema ético y estético:
alguien que "siempre nos está
aseando el camino". A su vez, Reyes
reconoce en su amigo venezolano un
interlocutor, un oído atento y afín,
capaz de zambullirse junto con él, en
persona o por carta en prolongadas
conversaciones memorables en su
"piscina intelectual" (p.112), es decir
en la Capilla Alfonsina. Los une la
firmeza de espíritu y la voluntad
de poner en práctica una "lección
apolínea de contención y buen

epicureísmo clásico" (p. 95), como
la que Reyes practicaba en Romances
y afines y que Picón sabe reconocer.
Los une el hecho de saberse distintos
de "esta gente díscola, desorbitada,
movida por tantos demonios, que
somos los hispanoamericanos" (p.
95), se sienten ajenos a esa "política
criolla que es tan picante como el
más amarillo chile mexicano" (89).
El desorden, la falta de constancia,
la inconsistencia, "la confusión
latinoamericana" (72), "la creciente
hinchazón y vaguedad criolla" (78), el
"rencor inútil", "los odios callejeros"
(92), el camaleonismo orillan a
estos amigos de la forma y de la
contención armónica a reconocerse.
Hay, además, otro plano de afinidades:
el nomadismo, la suerte de llevar "una
vida dejudío errante" y ser como unos
pequeños Ahasverus de la literatura,
unos condenados del camino de
las letras que deben "trabajar con
libros prestados" (92). Picón-Salas,
le escribe a Reyes desde Chile, lo
encuentra en Buenos Aires, lo visita en
México, lo recuerda en Río de Janeiro,
le escribe desde París, Puerto Rico
y desde Estados Unidos, como una
suerte de Ulises de tierra firme, en una
infatigable Odisea que va siguiendo
los pasos del Ulises mexicano que ha
estado 25 años fuera de México y se
encuentra demasiado fatigado para
viajar nuevamente. Monterrey en
México y Mérida en Venezuela -las
querencias nativas de ambos- son
ciudades pareadas que están rodeadas
de imponentes montañas. Juntos, a lo
largo de los años, van afianzando
su amistad al socaire de proyectos
comunes: a veces realizados, a veces
no, pero inevitablemente movidos
por el entusiasmo intelectual y
por la conciencia de que Europa
está en crisis, y de que hay que
salvar a Europa de los europeos. La
reticencia ante los reduccionísmos
ideológicos de izquierda y de derecha
y la conciencia de que es preciso
practicar una política vertebrada
por las jerarquías de la cultura: "la

100

claridad, gracia, rigor que no excluye \
el mágico granito de la poesía" (92),
"vértebra de esa responsabilidad de
la inteligencia" que diría el sociólogo
español, traductor de Max Weber,
José Medina Echavarría.
Uno de los proyectos que los
afina es el de aquella "Historia morfológica, aquella especie de geología
de la Historia con sus perfiles y
estratificaciones" (108). A la que
se refiere Picón-Salas, ¿alude una
variedad de historia de las formas
de la cultura y de la civilización
hispanoamericanas? ¿A una suerte de
"constelación en movimiento" de la
historia cultural latinoamericana?
Esta búsqueda de las formas
propias en que se encauza y vierte la
historia de la cultura en las Américas,
no podría prescindir de la búsqueda
de un idioma propio y ambos se
afirman en el cincel de una prosa que
se depura en certeras filigranas. Para
el que sepa leerla, la correspondencia
entre Reyes y Picón arroja luz sobre
los ritmos y los impulsos a la escritura
de cada uno.
Alfonso Reyes le confiesa a
Mariano Picón-Salas que cuando no se
deja atrapar por un proyecto mayor,
su vocación hacia la escritura se
manifiesta en brevedades y páginas
aunque redondas, concisas. A PicónSalas lo zarandea un ritmo que lo
lleva de una "madrastra" que es
la enseñanza en liceos y escuelas
secundarias a otra: los servicios en
la burocracia o en la diplomacia. El
hilo conductor de ambas vidas es la
escritura y la lectura.
Reyes, entre tanto, no se queja,
soporta un ritmo intenso de vida y novida administrativa en El Colegio de
México y en los trabajos forzados que
se ha impuesto para sacar adelante,
libro a libro, sus obras. Hay un
momento en la correspondencia,
cuando Picón-Salas dirige la plana
cultural de El papel literario de El
Nacional en que vemos a Reyes
como un joven eufórico enviándole
artículos a su corresponsal para que se

publiquen en Caracas: comprobamos
que en esos años de 1953-1954 Reyes
se entrega a una actividad prodigiosa,
casi inverosímil: Picón, más joven y
circunspecto, no le va a la zaga.
En el trasfondo de este comercio
literario y editorial, se va dibujando al
filo y al ras de la conversación escrita
una cierta idea de América. Desde
lo que José Lezama Lima llamaría
el ceremonial de la conversación
'
estos hermanos de tinta y papel van
dibujando el paisaje de una América
recíproca y responsable. Vuelven,
bajo la pluma de Picón-Salas, las
imágenes y las referencias medievales
y renacentistas, Alfonso Reyes viene
a representar, en ese horizonte de
dificultades e inestabilidades, una
suerte de autoridad superior, ya no
sólo Erasmo, sino algo más: "tiene
usted que aceptar esa responsabilidad
de ser el primer hombre de letras de
nuestro continente, lo que significa
que, para muchas cosas, tengamos
que pedirle el Nihil obstat que otros
solicitarían del superior eclesiástico".
Se viven como en un monacato
primitivo, a veces errante, a veces
amenazado o asediado. Los vemos
cumplir el santo deber de la
correspondencia como quien acude
a pedir la comunión y a compartir,
a través de las misteriosas letras
el pan del pensamiento y de la
contemplación: ¿Quién le diría a
Reyes que hacia 1918 o 1919-PicónSalas no lo recuerda bien-, una
página de su prosa iba a impresionar
poderosamente a un joven que vivia
en los Andes venezolanos, yun amigo
suyo, dispuesto a toda devoción y a
todo servicio, que sería luego antes
de conocerle? (p. 156-157)
La frase recuerda incluso mucho a
un poeta aquel pensamiento a quien
se consideraba salvado por el hecho
de que un joven, en una remota ciudad
de provincia, se supiese sus poemas
de memoria. En la "profesión de la
palabra"ydelasolidaridadintelectual
que se desprende de las páginas de
esta correspondencia, parece cifrarse,

como en un espejo enigmático la luz,
de nuestro americano porvenir.
Mariano Picón-Salas es un
historiador de la cultura de peso
completo: historiador de las letras,
historiador de la sensibilidad,
historiador de la arquitectura y del
urbanismo, historiador de las ideas
historiador sin más. Aspira Picón~
Salas a figurar una armadura teórica,
una conceptualización apta para dar
cuenta del proceso de formación,
desarrollo y crisis de la herencia
obstinada, de la herencia híbrida
y por lo mismo huérfana de esta
América nuestra, que a cada paso, se
pone frente al espejo y se pregunta
por su identidad, por su constitución,

en las diversas acepciones de la
palabra. Un ejemplo de este oficio
del historiador de la cultura es: Gusto
de México (México, 1952), un librito
hospitalario de menos de 100 páginas
que se presenta con la apariencia
inofensiva de una recopilación
periodística. En realidad, los 25
textos que lo componen presentan
ante el lector un calidoscopio
temático que abarca letras, pintura,
vida cotidiana, paisajes, cocina,
cementerios y un poco de política,
una nuez que se compendia en lo
que podríamos llamar el "método
Picón-Salas". Un método que le
viene de sus lecturas europeas:Jacob
Burckhardt, Arnold Weber, Georg

Odiseas sin reposo. Mariano Picón-Salas y
Alfonso Reyes (correspondencia 1927-1959)
AUTOR: Gregory Zambrano (comp.)
EDITORIAL: UANl
AÑO: 2007

TITULO:

)

ALFONSO REYES
Y MARIANO PICÓN■SALAS:

vidas paralelas del humanismo
errante en América
101

�Simmel, Edward Gibbon, Gobinau,
Taine, pero también -y eso es lo
trascendente- los autores modernos
y por supuesto clásicos de la lengua
española como Quevedo, Gracián,
Unamuno, Cajal, Ganivet, Ortega y
pa:ra volver al tema.José Marti,José
Enrique Rodó, Justo Sierra, Pedro
Henrtquez Ureña y Alfonso Reyes.
\'agamente preocupado por
encontrar en las letras un camino

de fundación para la ciudad criolla e
hispanoamericana, Picón encuentra
desde muy joven en la prosa y la
poesía de Alfonso Reyes, un espacio
de cortesía inteligente y de amenos
ceremoniales espirituales que le
resultará permanente lección de vida
y arte intelectual.

Adolfo Castañón

ALFONSO REYES:

Lecturas y relecturas del Quijote

TITULO: Alfonso Reyes lu 8

Quijote

AUTOREl: Adolfo Castañón y Alicia
EDITOAWJ 8
~01

Reyes (comp.)

Colegio de ~1éxico

2008

omentar un libro de Alfonso Reyes es una tarea
siempre grata, porque
grata suele ser la lectura de sus
páginas y porque es frecuente que
este ejercicio de leer nos conduzca
a pretender identificar en su prosa
ciertas claves relacionadas con el
equilibrio, la elegancia y la certeza con
que se va elaborando y constituyendo
el discurso mismo. Sin embargo, en
el proceso de la lectura de sus textos

sorprende que estos tres elementos
vayan siempre unidos, y puede ser que
no atinemos a separar unos de otros,
por no poder establecer si la certeza
de su pensamiento que valoramos
en estos escritos, se manifiesta sólo
gracias a la lógica de lo expuesto,
o bien porque además se ofrece en
la elegancia con que se escribe el
lenguaje, o quizá porque ambas, la
certeza y la elegancia, se ofrecen
al mismo tiempo que el transcurso

102

sostenido del equilibrio de todos
los factores puestos en juego para la
construcción de su escritura.
El libro que ahora nos reúne no
escapa a estas consideraciones, y
puesto que los textos compilados por
Alicia Reyes y Adolfo Castañón, son
páginas dedicadas a la obra de Miguel
Cervantes de Saavedra, escritas por
Alfonso Reyes a lo largo de los años,
establecen además la aceptación
del viejo dicho, que afirma que es
más difícil escribir literatura sobre
la literatura, que literatura sobre
la vida. Pero Alfonso Reyes, que se
pasó la suya escribiendo, se aplicó
por igual sobre la literatura y sobre
la vida, y estas páginas dedicadas a
la obra de Cervantes y en particular
a su inmortal novela El ingenioso
hidalgo Don ~uijote de la Mancha, son
testimonio fehaciente de la virtud
que le permitió identificar los valores
primordiales de la vida y reconocerlos
en las obras literarias, haciendo al
mismo tiempo el camino inverso, que
permitejuzgar yentender la literatura
desde los valores esenciales de la vida.
Como lo explica la "Advertencia"
de Adolfo Castañón al frente del
libro, además de los muchos datos
om lementarios que se ofrecen en
ginas, como la bibliografía
cervantina existente en la biblioteca
de Alfonso Reyes, y las muchas
y pertinentes notas de pies de
página que permiten al lector ubicar
correspondencias y relaciones de los
textos del propio Alfonso Reyes con
las obra cervantina, el libro que nos
ocupa ofrece tres tipos de compilación.
La primera, di\idida en dos partes,
contiene artículos y ensayos breves
sobre Cervantes, su obra, y algunos
comentadores de ésta, y además
dos ensayos de mayor extensión,
ambos escritos el año de 1947 pero
publicados en fecha posterior, que
son "Quijote en mano" y "De un autor
censurado en El ~uijote: Antonio de
Torquemada", el primero publicado
en Ancorajes (1951) y el segundo por
la Editorial Cultura, con 79 páginas

(1948). A esta primera compilación Academia y a Don Emilio Cotarelo y
se agrega un poema escrito en 1943. Mori, secretario perpetuo de la Real
La segunda compilación recoge como Academia Española. Mencionamos
Apéndices cinco cuentos entresacados estos pregones porque tres años
de los "Coloquios satíricos" de después, en 1918, en una nota muy
Torquemada, y del mismo autor, y breve publicada ese año en la Revista
cuatro fragmentos del "Jardín de de Filología Espanola, ésta sí recogida en
flores curiosas". La tercera y última la primera compilación de artículos
compilación ofrece 141 fragmentos y ensayos breves, hace suyo Alfonso
de Alfonso Reyes sobre el ~uijotc. Reyes el comentario de José Enrique
Debe entenderse que no son todos, Varona, de que "la mejor manera de
pero estos demuestran la constancia honrar al autor del ~uijote [...] es no
de Reyes en ocuparse de Cervantes aumentar la 'secta de los cervany su obra en los muchos años en que tistas', sino acrecer el número de
se escribió la suya. Estos fragmentos, lectores de Cervantes", añadiendo el
por ser tales, son menciones de propio Varona: "Cervantes escribió
paso o juicios referidos al autor a derechas; no subamos en zancos a
del ~uijote, pues como lo afirma el sus lectores". Yconcluye Reyes: "Esta
propio Alfonso Reyes en el fragmento nota representa el legitimo punto de
número ll, que procede de El Cazador. vista de la mayorta de los lectores".
"la afición a Cervantes se confunde
Con el paso de los años, Alfonso
con la afición a las letras mismas". Reyes fue inclinándose a escribir
El conjunto de los fragmentos textos breves. Ya había dejado muy
es una miscelánea, y por lo mismo atrás la ardua tarea de escribir notas
esconde tesoros que siempre es extensas y sistemáticas, periodo
agradable descubrir, como el llamar que se prolongó por mucho tiempo
al ~uijote "selva de invención", a y podrla quedar comprendido,
propósito de la moralidad que, escribe tentativamente y sólo de manera
Alfonso Reyes, "se halla esparcida aproximada, entre los años 1941 y la
como el sol y el aire en las llanuras primera mitad de los años cincuenta.
del ~uijotc" (Fragmento núm. 24). O Aquí escarian reunidos los libros
este otro (núm. 44), donde afirma que dedicados a la teoría y a la crítica
"Media España es solemne, y tiende a literaria, al menos cinco volúmenes.
fijarse: la sabiduría se hace refrán, el Además, todos los dedicados a Grecia
sentimiento se vuelve copla, el estilo (filosofía helenística, mitología,
se transforma en molde culterano". O religión, héroes, poemas homéricos
finalmente los pregones madrileños, y muchos temas más, incluido el
escritos en 1915, en sus años de Madrid traslado al español de la Ilíada en
y mucho más tarde publicados en su primera parte), quizá no menos
Cortesía, 33 años después, en 1948. Los de diez volúmenes. Los escritos
pregones madrileños dicen: "Vendo en los primeros años de la década
unas anotaciones / a las obras de de los cuarenta, obedecieron a un
Cervantes/ que si tan ociosas antes/ reclamo que le hizo desde Buenos
son tan inútiles hoy./ ¡y a la cala las Aires su amigo Pedro Henrlquez
dos!". En otra cuarteta, no incluida Ureña, que lo impulsaba a escribir
aqul, continúa Reyes: "Traigo un libros sistemáticos, abandonando los
serón hasta el tope / de picones- libros armados con textos de diversa
cotarelos / para no decir blasfernias, procedencia e intención. Pero Alfonso
/ y es que ofrezco buen arrope, / Reyes, si bien atendió el interés de
pepitorias y buñuelos/ de academias". su amigo, nunca dejó de escribir
Estos pregones se referían a Don los ensayos y prosas breves que se
Jacinto Octavio Picón, novelista y desprendlan de la tarea cotidiana.
por aquellos años bibliotecario de la Así concibió los textos titulados

103

"Las burlas veras" que en mayo de
1954 empezó a publicar en Revista de
Revistas, que fue donde aparecieron
algunos de sus textos juveniles el
año de 1912. 8 título lo explica Reyes
diciendo que es "para dar a entender
que ya trato en burlas o ya en veras,
pero que mis retozos llevarán un
grano de verdad o, inversamente,
mis verdades procurarán no ser
muy adustas. Conforme más se
estudian las cosas, mayor es el afán
de exponerlas en unas breves y
sencillas palabras". Alfonso Reyes
llegó a escribir 230 de estas "Burlas
veras", sólo publicó 200 y de las 30
restantes, no recopiladas, se retiraron
tres para el volumen de Ficciones ylas
27 restantes pasaron, junto con todas
las anteriores, al volumen XXII de las
Obras Completas. He incorporado
esta explicación porque una de las
"Burlas veras" quedó recogida en
este libro. Es la número 163 y se
titula: "En un lugar de la Mancha".
Quizá con algunos de los textos de
Alfonso Reyes ocurra, aunque en
otro sentido, lo que él afirmó que
sucedía con El ~uijote: no hay dos
lectores que hayan leido el mismo
libro, pues cada uno lo interpreta de
manera distinta. En el caso de Reyes
y particularmente en sus textos
breves, cada lector puede tener su
propia apreciación. Yo considero que
"En un lugar de la Mancha" es el más
bello de los textos compilados en el
libro que ahora se presenta. Tiene
apenas 15 líneas y logra atrapar en
ellas una visión cabal de la novela de
Cervantes. Su brevedad me permite
incluirla completa para los lectores
de estas líneas:
Tocio eso del morrión, la celada, el
salpicón, los duelos y quebrantos y
demás lugares léxicos, leedlo en las
notas de cualquiera buena edición,
que no he de repetirlo aqul. Lo que
no importa -¿nadie os lo ha dicho,
por imposible que parezca?- es
percatarse de que, en el solo primer
capitulo, se opera la metamorfosi~ _ j

�~

y el pobre hidalgo sarmentoso y
seguramente mal surcido va como
cubriéndose bajo sucesivas capas de
mito. La imaginación lo envuelve y
transfigura,lafantasíalova dirigiendo,
lo saca de la avara y gris realidad y lo
·vuelca al fin sobre el mundo de la
quimera. Ya es nada menos que uDon
Quijote de la Mancha". Todo objeto
o motivo se irisa como una ceja de
luz, y el caballero va trocando en
oro cuanto palpa, cuanto nombra
siquiera. Henos ya en la locura, en la
heroicidad.
Per me si va tra la perduta gente.
Este trozo nos muestra, en su breve~
dad, la transfiguración del personaje
y la puesta en marcha de la ficción.
Aquí asistimos al surgimiento de Don
Quijote, al increíble acontecimiento
que transforma al uhidalgo sarmentoso
y mal surcido", en alguien poseído
por la heroicidad. Todo es producto
de la imaginación, pero al mismo
tiempo es la realidad novelesca
en la que va a desenvolverse el
nuevo personaje. El hidalgo lector
se convierte en caballero andante.
¿Cómo se realiza este prodigio?
Simplemente por el poderío de la
imaginación, como se dijo antes.
Esta fuerza alimentada por la lectura
hará posible la transformación.
Este es el primer impulso que hará
posible la transportación, pues al
convertirse en caballero andante es
llevado a un mundo de ficción pero
en la misma tierra de la Mancha.
Modificar la personalidad no es cosa
fácil. Puede lograrse gracias a esta
concepción novelesca que apunta ya
en sus páginas su moderna visión del
personaje que se hace a sí mismo, ante
los ojos sorprendidos del lector. Es
pues una metamorfosis que se hace
en el primer capítulo de la novela, y
así podemos asistir al prodigio de ver
cómo se va transformando el pobre
hidalgo, porque su frágil naturaleza
humana uva cubriéndose -dice
Alfonso Reyes-en sucesivas capas de
mito". No es un cambio súbito, pues la

imaginación actúa en un proceso que
va trastocando la cotidiana figura del
pobre hidalgo, mediante el poderío
del mito, adhiriéndose al personaje
y dando paso a su transformación.
Y así, continúa Alfonso Reyes, ula
imaginación lo envuelve y transfigura,
la fantasía lo va dirigiendo". Ycuando
este misterioso y singular proceso
concluye, es decir, cuando ya se ha
cumplido el abandono "de la 'ávara y
gris realidad', cuando la fantasía logra
sacarlo de ahí, el hidalgo traspone
esa realidad y lo deja, dice Reyes:
ulo vuelca al fin sobre el mundo de
la quimera". Así es como el mito, la
transfiguración, la metamorfosis,
la imaginación y la fantasía hacen
posible la cabal conversión, desde
la uavara y gris realidad" hasta el
portentoso mundo de la quimera.
Y todo esto ¿qué significa? Signi~
fica, nada menos, que uel pobre
hidalgo sarmentoso y seguramente
mal surcido", ya es nada menos que
Don Quijote de la Mancha. Lo que
sigue a esta transformación es otra
más, pues ahora el mundo de este
caballero andante nada tiene que ver
con el mundo del cura, el barbero, el
ama y la sobrina. Ellos pertenecen al
mundo que ha abandonado Alonso
Quijano. Éste ya no es quien era y
tampoco habita aquel mundo, pues
como ya quedó dicho, ahora es Don
Quijote de la Mancha. Y como si
esta transfiguración, a la que hemos
asistido en el primer capítulo de
la novela, no fuera suficiente para
maravillamos, presenciamos la otra,
que ahora complementa la primera,
pues ambas van inevitablemente
unidas en esta historia. Y Alfonso
Reyes, con su prosa cargada de
belleza y elegancia, nos ofrece el
testimonio de lo que este nuevo
caballero andante es capaz de hacer
en el mundo que ahora habita: UTodo
objeto o motivo se irisa como una
ceja de luz y el caballero va trocando
en oro cuanto palpa, cuanto nombra
siquiera". Tal maravilla se manifiesta
porque el personaje está instalado en

104

la fantasía, en el mundo de la quimera.
Tan sorprendente cambio permite a
Reyes concluir con la sentencia final
de este breve texto: uHenos ya en
la locura, en la heroicidad". Las dos
son ya lo mismo, pues la locura es
la heroicidad y a la inversa, ésta es
también aquélla.
Con tal conclusión, como pueden
percatarse los lectores de Alfonso
Reyes, el personaje en el que se ha
transformado el viejo hidalgo, no es el
único que vive y actúa en el ámbito de
la heroicidad y la locura, sino también
nosotros, y el propio Alfonso Reyes,
es decir, todos los lectores de esta
sorprendente novela, acompañamos
al caballero de la triste figura, pues
el verbo utilizado en esta frase final
está escrito en primera persona de
plural: "Henos ya en la locura, en la
heroicidad". Sin embargo, falta añadir
que esta frase final tiene todaVía otro
complemento unido a la expresión
última. Esta última frase no es de
Cervantes ni de Alfonso Reyes, pero
es éste quien la incorporó a su texto:
es el tercer verso del primer terceto
del Canto Tercero del "Infierno", de
La Divina Comedia, de Dante: "Per me
si va tra la perduta gente".
Un traductor dice: "por mí [se va] a
vivir con la perdida gente". Otro dice:
"pormísevahacialarazacondenada".
Podría entenderse que Alfonso Reyes
incorporó este verso para hacer ver
cómo, acompañando al caballero
andante gracias a la complicidad
de la lectura, todos asistimos y
participamos de su locura heroica.
Agradecemos a Alicia Reyes y a
Adolfo Castañón esta oportunidad
que nos brindan de poder leer, de
conjunto, todo lo escrito por Reyes
sobre Cervantes y su obra. A este
libro podría aplicarse, sin duda, lo
que el mismo Alfonso Reyes dijo
sobre El ~uijote: uNo sospechamos el
caudal de inspiración que encierra
un libro, y más cuando es un libro
bueno."

Alfonso Rangd Guerra

Hijos de Joaquín
TÍTULO:

Los privilegios del monstruo

4UTOR: Joaquín Hurtado
EDITOR14L1

Ediciones Intempestivas
4RO: 2008

Joaquín Hurtado
Lo.""icp,,dd-

i hay en la historia de la
literatura regiomontana
una generación de escri~
tores regiomontanos que merezcan
el título de "los transgresores", esa
es, sin duda, la generación de los
autores nacidos en la década de los
sesenta, años más, años menos. En
buena parte, los escritores jóvenes de
nuestra entidad y acaso los decanos a
esta generación, deben de reconocer
que somos producto de las obras
y visiones de estos autores que
empezaron a realizar una radiografía
de la ciudad y un análisis de lo
regiomontano.
La narrativa reciente en nuestra
ciudad, sin duda, ha crecido de la
manodeobrasdeautorestandisímiles
pero con calidad innegable como las
escritas por Héctor Alvarado, David
Toscana, Patricia Laurent Kullick,
Hugo Valdés, Dulce María González
y Eduardo Antonio Parra, sin omitir a
Felipe Montes, Pedro de Isla yJoaquín
Hurtado. Todos ellos han logrado lo
que generaciones anteriores nunca
pensaron y han dejado la barra muy
alta, digamos, para el trabajo de las
generaciones posteriores que ya
buscan un sitio entre ellos.

De entre todos ellos llama la
atención la personalisima voz de
Joaquín Hurtado, construida ya a lo
largo de diversos libros, entre ellos
Guerrerosy otros marginales, Laredo Song,
la magistral Crónica Sero y La dama
sondmbu!a. En su más reciente libro,
Los privilegios del monstruo, editado por
Héctor Alvarado y Llvier Femández
dentro de su proyecto independiente
de Ediciones Intempestivas,Joaquín
Hurtado presenta una colección
de cuentos que son en realidad una
antología de personajes impulsivos,
abandonados de sí mismos, inmersos
en el lado esperpéntico de la vida y
con una sexualidad tan imprecisa
y violenta como el medio que los
rodea.
El libro abre con el cuento "El
cumpleaños del gato", la historia de
un joven que no pasa de los dieciocho
años y es el encargado de la banda
de secuestradores para entregar
a un padre a su hijo secuestrado.
Contada en primera persona, este
cuento revela la capacidad deJoaquín
Hurtado de simplemente tomar un
personaje yliteralmente esnifarlo para
presentarlo ante el lector con toda su
carga psicológica y con una jodidez

¡

105

al mismo tiempo perturbadora y
sorprendente.
Apartirdeesterelatoquepresenta
ya la atmósfera por donde llevaremos
la fiesta, desfilan jefes ojetes que se
cogen a empleadas con la ayuda de
achichincles calenturientos, taxistas
que consiguen jóvenes "quintos" a
importantes personajes del gobierno,
orgías que suceden en los momentos
más inesperados y mecánicos que
planean la violación de una chiquilla
de doce años porque total, ellos son
muy hombres y la guerca esa es una
calientaparches.
Lo sexual es sin duda, uno de los
temas importantes del libro, pero
definir Los privilegios del monstruo
como un catálogo de versiones y
diversiones del acto sexual sería
una manera fácil de evadir éste o
los otros libros del mismo autor.
Los cuentos de Hurtado son una
disección salvaje de la sociedad,
presenta a sus personajes cercanos a
sus instintos, lejos casi todos ellos de
toda intelectualidad que no sea la ley
del "agencie", del agenciarse a lo otro
por lo que sea y como sea, tal como
dice en el cuento de u Aquí donde no
existo", donde unos de los personajes
tal parece que define al resto de los
personajes al decir: "La razón es un
lujo que me está vedado".
Los personajes de Joaquín,
siempre están buscando qué se
traen consigo, qué arañan de los
otros mientras se pierden, siempre
con tal de satisfacer sus deseos. Lo
mismo el taxista que se agencia
una reputación con el amigo de los
políticos a quien les lleva jovencito
quintos "de la UdeM o del Tec,
mejor" o el esposo perfecto que
tiene un amorío con su ahijado, los
personajes de Hurtado siempre están
llenando las apariencias, jugando con
ese doble fondo que tienen las cajas
de los magos, y mientras pierden y
ganan como si entraran a la avidez
de un cuarto oscuro.
Al final, Joaquín guarda lo mejor
de sus repertorios, una serie de

�relatos breves de parejas que buscan
jovencitos para acostarse con ellos y
vivírlos en todas las maneras posíbles:
jovencitos púberes acurrucados entre
su desnudez compartida.
Los privilegios del monstruo es, sín
duda, un prívilegio que el autor le
concede a sus lectores. Una obra que
no se anda por las medías ramas rú con
el absurdo del cagatíntas intelectual.
Es un privilegio ser lectores deJoaquln
Hurtado. Siempre nos presenta a sus

hijos sín enjuicíarlos ni omitirlos
aunque sean monstruos que nos
abrazan y nos seducen con la mejor
de sus armas: el lenguaje narrativo y
literario que está al ras de la gente,
acaso la mayor sorpresa del libro: el
refinado lenguaje nuestro, el lenguaje
que palpita en nuestras lenguas, en
las calles, vivo; un libro escrito a lo
regiomontano, si señor.

Antonio Ramos

ELHUMOR

para salvarnos

I

TÍTULO: Cuentos cortos escritores largos
ÁUTOR1 Romualdo Gallegos
EDITORWJ UANL

~0: 2008

n las postrimerías de los
ochenta, en una de las
bohemias que reunía a más
de tres advenedizos que soñaban con
ser escrítores, Romualdo Gallegos
sentenciaba: "Solo vale la pena
escribir sí se tiene algo que decir; pero
para saber cómo decirlo, agregaba,
hay que escribir, vivir, leer y trabajar
mucho". Ahora, a varios años de
dístancia Gallegos tiene una sólida
historia como escritor local, y en ese
recuento bibliográfico, sus lectores
recordamos de manera especial una
de sus primeras obras, Nostalgia por
los marcianos, un libro editado en
aquella serie que haría época, Abra

palabra, patrocinada por el murúcipio
de Guadalupe y en la que publicaron
autores como Margaríto Cuéllar,
Guillermo Berrones, Arnulfo Vigil,
Hugo Valdés, Dulce Maria González,
Guillermo Meléndez, Gabriel
Contreras, Julio Cesar Méndez y
Patricia Laurent Kullick, (autores
que con el tiempo se convertirian en
la estirpe literaria de estas tierras),
cuando Heriberto Dante Santos,
nuestro amigo y buen promotor
de la literatura, era el Director de
Cultura.
Recordamos ese libro porque
en él, Gallegos inaugura su propio
estilo, un carácter antisolemne,

106

desenfadado, crudo y revelador que
lo ha significado como uno de los
escritores más comprometidos con
el oficio. Todavia hoy evoco con
nostalgia aquel "Tour de la Ruta 2",
cruzando la ciudad en un día soleado.
Al igual que este cuento, tanto en el
género narrativo, con tirulos como
"El zorro, Miss Mundo y un vecino
que no díjo su nombre" (1996) y "El
operador y otros relatos" (2002),
como en el género poético, con el
poemario Didácticos y pedagógicos,
el escritor recurre al sarcasmo y la
ironía, como recursos para reirnos
compadecida y resignadamente
de los otros y de nosotros mismos,
haciendo del humor el antidoto
para sanar la locura de aceptar que
formamos parte de una realidad
absurda, subdesarrollada y muchas
veces incomprensible.
En nueva obra, presentada por la
UANL en el marco del 75 aniversario
desufundación,Cuentoscortosescritores
largos, a través de las historias sobre
escritores que han compartido sus
aventuras, Romualdo nos muestra y
nos demuestra que sigue siendo fiel
ordínado,
rrcunstancias y el
precio que hay que pagar.
"A mi el Quijote y Sancho Panza
me recuerdan a Viruta y Capulina",
dijo un dia Romualdo a un maestro
que se decia escritor, del cual
nunca conocimos su obra, pero que
pretendia someterlo. No cabe duda,
el humor inteligente tiene mala
prensa y buenas venganzas, sobre
todo las oficiales, porque el poder le
teme al sarcasmo y más cuando son
los protagorústas que lo provocan.
Asi, con un talento sín concesiones
que hace del humor el negro espejo
que desnuda perversidades y trucos
para beber la pócima del éxito en el
mundo editorial, Romualdo, como
un Quijote entre cruel y valiente, se
adentra en la zoologf.a intelectualpara
despojar al mundo regiomontano de
los literatos de su pomposidad, del
superficial glamour que los envuelve

y de su solemnidad, mientras él
mísmo se burla de su propia historia,
cuando asegura: "Naci muerto, pero
luego cambie de actitud".
El libro inicia con un prólogo
basado en una provocadora entrevista
de Gerardo López Moya al autor.
Revelador, el apartado merece una
atención especial, y vale la pena
disfrutarlo porque las respuestas
síntetizan de alguna manera la visión
del escritor, no solamente sobre los
escritores, sino además de otros
temas tan vigentes como la lectura,
la televisión, los politicos y la propia
creación literaria.
Centrados en la obra, Cuentos
cortos escritores largos nos recuerda un
tanto la ironia de Groucho Marx, de
W oody Allen y de otros personajes
que como Ionesco; a quien Gallegos ha
leido, tiene la capacidad de convertir
los sucesos ordinarios y cotidianos
en agudos textos. Sin embargo; por
atractiva que parezca la trampa, hacer
humor por medío de la literatura no
es aventura fácil, por eso creo en la
teorta de que sólo las personas con
cierto típo de inteligencia pueden
hacer humor intencionado, y más
dificil resulta aún, si hay que hacerlo
por escrito.
Alguna vez escuché que uno no
escribe lo que quiere sino lo que
puede, no se si este sea el caso del
autor, pero a lo largo de toda su obra,
se percibe una deliberada denuncia
contra la frivolidad: "No critico la
obra literaria, sino la actitud de los
escritores".
La verdad la tiene Doña Cuca,
la loca que se desnuda en el Parque
España, los taxistas y los peluqueros.
Los intelectuales se pierden en el
barroquismo de las tres patas del gato.
Esta postura refleja una de las mejores
virtudes de Gallegos, develar con
historias simples verdades profundas.
Ahora les tocó a los escritores porque,
dice el autor, estos relatos son una
venganza contra la pedanteria.
Cuando uno lee Cuentos cortos escritores
largos se cae en la tentación de pensar

que la literatura puede ser una broma
sofisticada, un acto de rebeldia,
un panfleto para la denuncia o un
espacio para desahogar amarguras,
y en efecto lo puede ser, sín embargo
estas historias nos llevan a entender
el lado humano de la parafernalia
literaria, que va de la frustración a
la mitomania; del suicidio al fraude;
del plagio a la autocomplacencia y
del juramento a la conquista. Todo
se vale para imponerse a la depresión
y alcanzar el éxito, la posibilidad de
ser descubiertos por los promotores
culturales o por los ignorantes
funcionarios que, perdidos en la
vorágine del poder, poco les duele el
arte o peso social de las letras y de sus
autores. Y en esta despiadada inercia
se revela la verdad: Los intelectuales
son los que cobran, los artistas los
que hacen arte. Los escritores los
que escriben.
Los escritores ylas escritoras, dice
Romualdo, desde los consagrados
como los del panteón de la literatura,
aquel legendario taller fundado por
Rogelio Reyes, hasta los malditos
y olvidados, publican sus propias
revistas, trepan en las torres más
altas para suicidarse, duermen en
ataúdes y se desnudan en público,
seducen a las esposas de sus amigos,
son plagiarios autorizados, venden
su alma al diablo, escriben literatura
gay y se asumen como tales, estafan
ancianas, juran que no ocuparán
puestos públicos, asaltan bancos
haciéndose pasar por epilépticos,
conquistan con hermosas piernas,
piden escaleras que jamás regresan,
no controlan el llanto, leen cuentos
de terror que dan risa creando el
género del humor involuntario, viven
permanentemente en crisis y culpan
al demorúo de la escritura por sus
fracasos. Este es el sumario de la
obra de Romualdo Gallegos quien
se rte de los demás como se rte de si
mismo. Viajero de una generación
perdida excepcionalmente descrita
en un poema de su autoría, "Los
amargosos", donde afirma:

107

Pronto cumpliremos los cuarenta
y no hemos conocido Europa.
Empiezan a podrirnos los
[recuerdos
como esos cadáveres que platican
[de cuando eran niños.
Qué caso tiene hablar de la guerra
[que fallamos
la hudga las tetas juveniles que
[besamos
los mitínes bajo d acorazonado sol
[de agosto
Para qué publicar un libro de
[memorias
ni un familiar lo comprarla
La historia nos sorprendió en la
[peluquerta
Occidente gritó iJaque mate!
y el ganador se confeccionó un
[calzón con la bandera
de la hoz y d martillo
Las Alemanias tumbaron el muro
[para odiarse mejor
McDonald's vende hamburguesas a
[cántaros en Rusia
Verónica Castro le ganó las
[vencidas a Lerún
El rey Maradona sucedió a Pdé
La princesa Diana se echó un pedo
[que colonizó Júpiter
¿y nosotros?
St ya sé
un día secuestramos un camión
hicimos hudga de hambre diez
[minutos
amenazamos desnudarnos frente al
[palacio de Gobierno

Nadie dijo que somos criaturas de
[agua
Argonautas fuera de tiempo y útero
Toda armadura nos quedó grande
muy pequeños para d 68
muy grandes para masturbamos
con d calendario de Gloria Trevi
Si cuando menos hubiéramos
[nacido con un ojo en la frente
algún circo se apiadaría de
[nosotros
Nuestra generación no ha dado un

�AUTORES

esperan consolidarse ylograr un lugar
importante en la historia literaria
regional y nacional. Aunque las
historias aluden a la cofradia literaria
Fantasmas que no asustan a nadie
regiomontana, vale decir que las
cruzamos muros de oficinas
(públicas historias se salvan por sí mismas.
Después de todo, sus personajes son
Soñamos con sacarnos la rifa del
[Tec una beca al Japón el reflejo de la naturaleza humana,
sometida y dominada por los
Cuando ni una amante podemos
[conseguir fantasmas del éxito y del poder; una
trampa mortal que paradójicamente
terminara por alejarlos de la literatura
Viudos de la historia
misma.
pistoleros del tiempo perdido
Romualdo Gallegos reivindica
pugilistas que perdieron en la
\
[báscula así su concepción sobre la literatura,
aquella que mencionamos anteAmargosos
riormente, en la que "el oficio es más
alcohólicos mamónimos
importante que sus consecuencias",
no obstante que a todos nos guste el
Pasajeros con destino al país de los
[recuerdos reconocimiento. Y él mismo afirma,
no sé si irónicamente, "no me molesta
favor de abrocharse los cinturones
ser un hombre anónimo. 8 anonimato
Al igual que en este texto, en la es una forma elegante de pedir que no
obra publicada persiste un cierto te molesten".
La obra omite los nombres de
desencanto por la vida que refleja
los
protagonistas, personajes que
la batalla de todos nosotros, y
particularmente de los autores que seguramente verán la luz pública
(ladrón de bancos
un suicida un torero

en las cantinas alternativas, en las
peñas literarias y en las cofradias
intelectuales que describen el mágico
mundo de la locura literaria en que
trasnochan los creadores dela palabra.
Para los lectores, desconocedores de
este ambiente quizás sea este un texto
divertido que les permita conocer
algunos secretos del oficio; para los
lectores versados en el tema, Cuentos
cortos escritores largos, representará la
búsqueda de sí mismo en esos pasajes
de locura compartida descritos por
Romualdo, espacios en que los que
finalmente nos encontramos como
bufones de una realidad donde no
hay espacio para la cultura, el arte, ,
ni la literatura.
Ahora está publicado y no queda
más que disfrutarlo, pues como dice el
incomprendido Romualdo Gallegos,
uno de nuestros mejores escritores:
"Escritor que come escritor y bebe
cerveza es un dolor de cabeza".

LUIS.utMEMTAMALPICA Poeta, traductor y director de

durante 23 años corno reportero, enviado y editor.
Entre sus publicaciones se encuentran La Hacienda de
El Muerto, Sin novedad Monterrey, OSUANL Ascenso por los
dominios del espíritu, FIME. Fortaleza educativa. Es director
informativo del periódico Vida Universitaria.

Mantis editores. Autor de los poemarios Voluntad de
la luz. Des(as)cendencia, Ebriedad de Dios, Luz de los otros,
Ciertos milagros laicos, Mundo Nuevo, mar siguiente, Sangría!,
El cielo más líquido, entre otros. Su obra ha sido traducida
a varios idiomas. Ganador de reconocimientos
nacionales e internacionales en poesía, cuento ynovela.

(ciudad de México, 1963). En
1989 fundó la revista Moho, que sigue dirigiendo. Ha
publicado Malacara, Educar a los topos, La otra cara de
Rock Hudson, entre otros.

CUILLERMO FADAMELLI

YICTOR BARRERA EMDERLE (Monterrey, 1972). Doctor

en literatura hispanoamericana por la Universidad de
Chile. Ha obtenido el Certamen Nacional de Ensayo
Alfonso Reyes 2005 con el ensayo De la amistad literaria.
Se desempeña corno investigador y es director editorial
de la revista armas y letras de la UANL

LEÓM FELIPE (España, 1884-México, 1968). Poeta. En
1938 se exilia en México. Escribió, entre otras, las
siguientes obras: La insignia, El payaso de las bofetadas,
Español del éxodo y del llanto, Ganarás la luz, España e
Hispanidad, Llamadme publicano, El ciervo, Oh este viejo y solo
violín. Tradujo Canto amí mismo, de Walt Whitman.

(Caracas, Venezuela, 1781- Santiago,
Chile, 1865). Poeta, filólogo, educador y jurista. Fue
el primer rector de la Universidad de Chile. Entre sus
principales obras se encuentra la Gramática de la lengua
castellana destinada al uso de los americanos y su silva A la
agricultura de la zona tórrida.

AMDRÉS BELLO

RODRICO FRES.ÁM (Buenos Aires, 1963). Es colaborador

de numerosos medios periodísticos y autor de los
libros Historia argentina, Vidas de santos, Trabajos manuales,
Esperanto, La velocidad de las cosas, Mantra y Jardines
de Kensington, esta última en proceso de traducción
y publicación en quince paises. Vive en Barcelona
desde 1999.

ADOLFOCAST.AtlóM (México,1952). Traductor y editor.

José Enrique Saucedo Tovar

- - - ~_¡

Trabajó corno editor en el Fondo de Cultura Económica.
Ha publicado La campana y el tiempo (poemas 1973-2003).
Se desempeña corno investigador en el Colegio de
México y en la UNAM. Es miembro de la Academia
Mexicana de la Lengua desde 2004. Ha sido investido
con la orden de Caballero de las Artes y de las Letras,
por parte del Gobierno de la República Francesa.

(Monterrey, 1971). Periodista. Reportero
cultural de los diarios El Porvenir, El Norte y La Jornada.
Participante en el taller de periodismo de Gabriel
García Márquez. Master por el ABC de España y
doctor por la Universidad Complutense de Madrid.
Autor de Tierra de cabritos (1995) y Entrevista a dioses y
demonios (2002).

JOSÉCARZA

MICUELCOYARRUBIAS (Monterrey, 1940). Ensayista y

poeta. Obtuvo, entre otros, el Premio de Traducción de
Poesía del INBA y el Premio a las Artes de la UANL
Algunos de sus libros sonJunto auna taza de café, Papelería
en trámite, El rojo caballo de tu sonrisa, Sombra de pantera,
Antología o tiranía y Kurt Schwittersl Blaise Cendrars.

(ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las
hojas muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutia
en 1987. En 1992 publicó su Antología del cuento triste
en colaboración con Augusto Monterroso. Desde
diciembre de 1993 colabora en el periódico La
Jornada.
BÁRBARA IACOBS

RAMOM DACHS (Barcelona, 1959). Ha editado y expuesto

individualmente en España, Francia, México, Estados
Unidos y Argentina. Hasta 1999, con el catalán corno
lengua base; posteriormente, con el español corno tal.
También ha publicado en francés y gallego, y ha sido
traducido a diversas lenguas. Su último titulo es Album
del trasiego (2008).

SASKIA JUMO (Monterrey, 1943). Maestra en artes
plásticas. Fue alumna y maestra del Taller de artes
plásticas dela UANL y maestra en la Facultad de Artes
Visuales de la misma institución por más de 30 años.
Recibió, en 1987, el Premio a las Artes de la UANL,
siendo el primero otorgado en el área de artes plásticas.

EDMUMDO DERBEZ CARCIA licenciado en periodismo
y en historia por la UANL Ha ejercido el periodismo

109

�AUTOREI

CEliRDO MALDOMADO ( ciudad

de México, 1978).
Estudió la licenciatura en El Colegio de México
Actualmente vive en Barcelona, donde estudió el
doctorado en ciencias políticas en la Universitat
Pompeu Fabra. Ha trabajado en el FCE, el CIDE y
el IFE. Ha escrito ensayos sobre ciencia política,
administración pública y escritores mexicanos.
(Bielefeld, Alemania, 1981). Ha publicado
en las revistas alemanas Berlina Literaturkritik y Lateinamerika Nachrichtai. Estudiante de maestria de la
Freie Universitat Berlín. Actualmente escribe su tesis
sobre las imágenes de Alemania en crónicas y ensayos
de escritores contemporáneos mexicanos.
IMCÁ OPITZ

(León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en
2001 y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
EDUARDO AMTOMIO PARRA

OCTAVIO PAZ (México, 1914-1998).

Poeta y ensayista.
En 1990 obtiene el Premio Nobel de Literatura. Entre
sus obras destacan El laberinto de la soledad, El arco y la
lira, el poema "Piedra de Sol" y el poema "Blanco". En
1971 funda la revista Plural y en 1976 la revista Vuelta.

por la Universidad del Valle en 1997. Ha obtenido los
premios nacionales de poesía Eduardo Cote Lamus y
el de la Universidad de Antioquia, y el Premio Simón
Bolívar de periodismo.
(Guayaquil, Ecuador, 1979). Es
uno de los fundadores del grupo cultural guayaquileño
Buseta de papel y editor de la revista literaria El ~irófano.
Premio Nacional de Poesía David Ledesma Vásquez
2005. Ha publicado, entre otros, los poemarios La bestia
que me habita y Cantos contra un dinosaurio ebrio.

AUCUITO RODIÚCUU

FONDO
DE CULTURA
ECONÓMICA

º
Otromundo

CONVOCATORIA

Antología 1956-2007

Juan Gelman

La Feria lntem~ci~nal del Libro. de Guadalajara, en reconocimiento a la la
de los penod1stas culturales de la República Mexicana
. bor
XVII Pre · N ·
, convoca a.
m,o ac,onal de Periodismo Cultural Fernando Benítez

CATEGORIAS: PRENSA ESCRITA y FOTORREPORTAJE
JOl~EMRIOUEIAUCEDOTOVil (Monterrey). Maestro

en lengua y literatura españolas y doctor en filología
hispánica contemporánea en la UIB, de España. Es
autor del libro La otra ciudad (2005), en el que reúne
textos narrativos y poéticos.
AMME•HÜME IUÁREZ Sinóloga, profesora de chino y de

traducción chino-español en la Facultat de Traducció
i d'lnterpretació de la Universitat Autónoma de
Barcelona, y traductora literaria y cinematográfica
de diversas lenguas europeas. Entre sus ediciones de
clásicos chinos, destacan Lun yu, reflexiones y aiseñanzas,
de Confucio; Tao te king. Libro del curso y de la virtud, de
Lao zi; y A punto de partir. 100 poemas de Li Bai.

AMTOMIO RAMOI

AMTOMI TAPIES (España, 1923). Pintor y escultor. Uno

ALFOMIO RAMCEL CUERRA (Monterrey). Escritor y di-

de los líderes del informalismo español. En 1948 funda,
junto a un grupo de artistas e intelectuales catalanes,
el grupo Dau al Set. En 1958 recibió el Premio Carnegie
y en 1967 el de la Bienal del Grabado de Ljubljana. En
1990 se inauguró en Barcelona la Fundación Tapies.

(Monterrey, 1977). Egresado de la
carrera de letras españolas de la UANL. Su último
libro se llama Sola no puedo, editado por el Instituto de
Cultura de Aguascalientes.

plomático. Fue secretario general de la UANL y
rector de la misma en el periodo 1962-1964. Ha sido
presidente del Consejo para la Cultura y las Artes de
Nuevo León (2003-2006). Es director del Centro de
Estudios Humanísticos de la UANL

Poeta, traductor y guionista. Ha sido
incluido en diversas antologías de poesía. Segundo
lugar en el Certamen de poesía joven Alfredo Gracia
Vicente 2002. Becario del Centro de Escritores de
Nuevo León 2004. En 2007 publicó el poemario
Silencios, ganador del Premio Nuevo León de Literatura
2006, en el rubro de poesía.

1vÑ4 TRUO

ALFOMIO REYES (Monterrey, 1889- ciudad de México,

1959). Humanista, poeta, traductor y diplomático. Fue
miembro del grupo Ateneo de la Juventud. Entre sus
obras destacan Visión de Anáhuac, la obra teatral Ifigenia
cruel y El deslinde. En 1951 traduce una parte de la Ilíada.
Sus obras completas abarcan más de 25 tomos.

"(. .) Un poeta ferozmente político, un
poeta del amor como la ecología del
mundo, un seguidor del parto inacabable de las tradiciones, un 'dilapidador
de Dios', ese poder absoluto armado
de limitaciones, un seleccionador de
fragmentos del diálogo entre el alma
corpórea Yel cuerpo espiritual".
PREMIOS ÚNICOS E INDIVISIBLES

Carlos Monsivdis

Reportaje e~crito: 50 mil pesos y reconocimiento.
Fotorreporta¡e: 50 míl pesos exposición en
.
reconocimiento.
'
un museo de la ciudad de Guadalajara y

BIBLIOTECA PREMIOS CERVA!\'TES

FCE / UNIVERSIDAD DE ALCAIÁ
$335.00

, Fecha límite para la entrega de trabajos: 17 de octubre de 2008, hasta las 19:00 hrs.
1

librtria dd Fondo Fray Sm-ando Teresa de Mier
Av. San Pedro 222 None, colonia MiravaUe
Monterrey, Nuevo León
Tels.. 8335 0319 r 8335 0371. Fax: 8335 0869

JUAM MAMUEL ROCÁ (Medellin, Colombia, 1946). Poeta,

periodista, ensayista. Recibió el titulo Honoris Causa

www.fondodeculturaeconomica.com

110

Fallo del jurado: 6 de diciembre de 2008.
Envio de trabajos:
Comité Organizador del Premio N · 1d
. .
Alemania 1370 colonia Mod
~c~na e Penod1smo Cultural Fernando Benitez
Teléfono: (33) 3810 0331 erna, .. 44190, Guadalajara, Jalisco, México.
,

�El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
Miguel de Cervantes Saavedra

armas y letras
IIEYIITAmLITIRATURA.ARTIYCUL1UllA.DE LAIN.wtllDAD&gt;-IJ'TOMOMADEMUIVO LEÓN

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Universidad Autónoma de Nuevo León, Dirección de Publicaciones</text>
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                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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        <name>Alfonso Reyes</name>
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                    <text>��Es el t;empo de colaborar con tu un;vers;dad...
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�AMANTES Y
COMPAAERAS
CORAL ACUIRRE

Un nuevo cosmopolitismo está en el aire/
demanda la necesidad de una mirada cosmopolita
tanto a nivel cotidiano como a nivel global, y
establece siete tesis basadas en la tolerancia y la
no uniformidad. (Traducido del alemán por
)
La confianza: un concepto sociológico desactivado/

/26

TOBOSO
Poemas/ A un año de su muerte, armas y letras
recuerda a
en otras de
sus facetas: la poesía. En estos poemas, el llamado
periodista del siglo, reflexiona sobre la escritura, el
pensamiento y el tiempo
Europeidadde la literatura rusa!

BIBUOCUPS: Estardevuelta

Jorge Garcia Murillo, José Marta Infante,
Humberto Martlnez. Alfonso Rangcl
Gucm. y Humberto Salnar

DIRECTORIO
Rector:

El turco es una invención /
entrevista a
y
, quienes hablan acerca del turco
como lengua oficial y literaria; de Pamuk y Kemal;
de la democracia de la Unión Europea y de Turquía
como parte de esta confederación

Secretario General:
Jesús Án«z Rodriguez

Secretario de Extensión y Cultura:
Rogclio Vil.larreal Elizondo

Director de Publicaciones:
Cdso Jost Garza Acuft.3.
Director Editorial:
V!ctor Barrera Enderk
vicbattera@hotmail.com

¡'- . ' ",.'
I"-.._
, '-

EL MONTAJE

"

ES LA ESENCIA:
SERCEI EISENSTEIN

A LA LETRA: Presentación morosa

Editora:
Jesmca Nieto
editora_annasyletras@yahoo.com

Director de Arte:
Francisco LariosOsuna

DE .ARTES V ESPEJISMOS
(Traducción de

)

Conclusiones /

Carmen Alardln, José Emilio Amores,
Carlos Arredondo, Miguel C.ovarrubias,
Margarita Cuillu-, Roberto Escamilla,

José Antonio Gonzilez Trevil'l.o

,!

LETRAS AL MARGEN: En busca de nosotros mismos

Brevísimos /

Hay un ritmo, un tono, una melancolía y un humor a los
que sólo podría renunciar con el silencio y la desaparición.
Entrevista a
/

I

Rent Char: La herida más cercana al sol!

Lettera Amorosa !

CONSEJO EDITORIAL

MISCELÁNEA

.ANDAR .A LA. REDONDA

CONMOTIV
DELA
RUSO, ALEJANDRO MARTiNEZ
COMENTAS
QUE TENÍA
D
CIONY
MON
MOMENTO DE CONCRI:
PELÍC
/122

Creatividad y Diseno:
Ec:na Hen:tta Marttnez
disenadora.annasyletras@gmail.com
Oirccción de Publicaciones de la
Universidad Autónoma de Nuevo León
Biblioteca Magna Universitaria
·Raa.1 Rangd Frias·

...... (HT,W,I)

6uo_,,.TIU. / 120XIeOCM

Av. Alfonso Reyes 4000 Col del Norte,
Monterrey, Nuevo León, C.P. 64440
Teléfonos: 83 29 41lly8329 4-0 9S.
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- Serna Impresos, S. A. de C. V., Vallan.a
34S sur, Monterrey, Nuevo León. Número
de reserva 04-2001-103109500000-102.
Licitud de titulo y licitud de contenido
en trámite. - Y letras no responde
por originales y colaboraciones no
solicitados. Todo.s los articulos son
resposabilidad del autor.
Direcciones electrónicas:

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publicaciones®seyc.uanlmx

Responsabilidad: la difícil libertad del judaísmo /

ELARTE
ES UN PODEROSO
ÁRBOL DE HONDAS RAÍCES

Poesía al límite/

Memoria de Adríano !
FERNANDO BOTERO

,.

.ANATOMÍA DE LA. CRÍTICA
Xirau: mundanidad dentro de un vaso ! La poesia como
forma intuitiva del conocimiento, debate milenario
entre la filosofía y la poesía, es uno de los temas
de los ensayos de
/

Tradición y herejía: el pensamiento crítico de Rafael
Gutitrrez Girardot /

CABALLERÍA
•

El estilo del periodista /

/ B6
Epidemia y escritura !
El arte es sólo una acusa / En contraparte,
y
discuten
sobre las posibilidades de esta nueva forma de hacer
arte alejado del canon

Pasajero en el exilio/
El abuelo dinamitero/

Turner como pretocto /

Los estudios de teatro comparado, herramienta para el
teatro mocicano /

Internet: /Para qut? !

Hispanidad y judeidad /

MüALLJ.-.-IRCANnl•39lllffALLIIIIIMONOTOIIO)
ÓLIO Y VIMIL lllCOATADO SO.U LÁMINA C.UYAMIZADA./ 127X 112 CM

�POESIA

Poemas·
RYSZARD KAPUSCIMSKI

Gente en la parada

Bloc de notas

dela calle Wolska

Rostros estropeados
espinazos rotos
currículos escritos hechos trizas

Miseria
miseria
al atardecer

innecesarios

miseria alcoholizada
Alambrada
Cáncer
Tú escribes sobre el hombre en el campo de concentración
yo sobre el campo de concentración en el hombre
en tu caso las alambradas están en el exterior
en el mío anidan en el interior de cada uno de nosotros

Líneas de pesadumbre
retorcidas hacia el interior
oscuras sustancias
que no encuentran desembocadura

-¿Crees que es una diferencia tan grande?
Son dos caras de un mísmo sufrimiento

*N. de la E.. Estos poemas fueron tomados del libro Poesía completa de Ryszard Kapusciñski, traducido y editado por Abe! A. Murcia
Soriano, y publicado por Bartleby Editores en 2008. Los poemas "Bloc de notas" y "El profesor Kant", pertenecen al libro Bloc de nota,
{1986); "Reencontrarte hombre extraviado", pertenece al libro l.cyes naturales (2006).

Dolor enloquecido

�POIIIA

POEIIA

que ataca por doquier
cuerpo tensado
en la cruz
lágrima que busca el camino
en los surcos de la cara
quizá consiga escapar
de ese infierno
Otoño en el parque
Rojos que en un instante serán fuego
dorados y ocres que son casi casi el Sahara
y sin embargo frío
y en lugar de júbilo
susurro de hojas
y ruido de pasos

el tiempo que se va
Nieve

al andar oyes el canto de los zapatos
de un repentino rayo de sol
huido de las nubes
se convierte en pájaro

�POESIA

EL PROFESOR KANT

pasea por su querida Lorenzstrasse
de repente deja de pasear
y regresa rápido a casa

POESIA

REENCONTRARTE HOMBRE EXTRAVIADO

para darte la mano darte una palabra
una gota de ánimo una migaja de comprensión
la estrella de la constancia
un eslabón y una vela

no es la lluvia
frecuente en Konigsberg en esta época del año
sino un pensamiento
que quiere anotar rápidamente:
d hombre no es un objeto, es decir, algo que pueda ser utilizado

sólo como medio, sino que tiene que ser entendido en todas sus
acciones como un fin en sí mismo
Observa el vuelo de un pájaro

Reencontrarte decir
están en ti
la tierra y el grano
que se unan
el grano se hinchará esculpirá raíces
crecerás árbol libre de los vientos
Reencontrarte a ti que

hay un momento en el que se olvida de todo
algo lo exalta

-lserá así? preguntas
la mano tendida

cuidado con la acera, resbala, profesor
vaya más despacio
San Agustín:

después volví a caer hacia las cosas de este mundo, llorando.

silencio

�ACATA ORZESZEK

Cuando llegué a España a finales de 1977 y un año más tarde empecé a
dar clases de ruso en la entonces Escuela Universitaria de Traductores e
Intérpretes de la Universidad Autónoma de Barcelona, el churchiliano telón
de acero caía implacable y hermético sobre el centro del viejo continente
dividiéndolo en "buenos" y "malos", y la peor parte del maligno "fantasma
que recorría Europa" correspondió a los rusos.

•
de la literatura rusa
sta al menos seguía siendo la versión
oficial que imperaba en una España
anacrónica, anclada en los tiempos más
virulentos de la guerra fría. Mientras
que en Alemania, Italia (imiembros del antiguo "Eje"!),
Francia, Gran Bretaña, Holanda, Austria y otros
países del oeste europeo, el ruso se podía esrudiar
en los Institutos de Enseñanza Media y continuar
la formación eslavística en carreras universitarias,
en España tales posibilidades estaban vetadas a la
población estudiantil. Incluso en el ámbito más culto y
cosmopolita, que es el mundo universitario, no deja de
ser significativo que el ruso se consideraba como una
lengua "exótica", igual que el árabe, como si estas dos
culruras pudiesen medirse por el mismo rasero. (En este
sentido, el Instiruto de Lenguas Orientales y Africanas
-el exotismo no nos abandona- de la Universidad

Autónoma de Madrid, donde ya se impartía ruso
antes que en la UAB, había sido una avanzadilla.)
Las cosas han cambiado a lo largo de los años (por fin
existen estudios de filología eslava, en la Universidad
Complutense de Madrid y en la de Barcelona, y varias
facultades de filología ofrecen ruso como asignarura
optativa) pero, a mi entender, no han cambiado lo
suficiente (sigue sin haber ruso en los Institutos de
Enseñanza Media, filología eslava sólo se puede cursar
en dos universidades y las Facultades de Traducción ni
siquiera se plantean la posibilidad de introducir el ruso
como primera lengua extranjera) como para sacudirnos
de una vez para siempre esa -incomprensible en el
globalizado mundo de hoy- aureola de "exotismo" que
en estas latitudes ha rodeado a la culrura rusa, la cual,
lejos de ser "exótica" forma parte, y además una parte
integrante e indivisible, de la literatura europea.

A veces, y sobre todo en el siglo XIX, fue la propia
Rusia la que pudo haber llevado a engaño. La ya
casi eterna cuestión de si realmente pertenece a
Europa, se ha visto alimentada a lo largo de dos siglos
por la no menos eterna disputa entre eslavófilos y
"occidentalistas"1 ( cenáculos literarios "Beseda" versus
"Arzarnás"; Goncharov y Dostoievski versus Turguénev
y Herzen; y en nuestros días, un Solzhenitsin, un
Astáfiev y un Valentin Rasputin versus los Bulgákov,
Pasternak y Zamiatin). No obstante, se puede adelantar una tesis, tal vez un tanto chocante, de que,
cultural y -por ende- literariamente hablando,
Rusia, con todo su territorio que geográficamente
pertenece a Asia, es más europea que la propia Europa.
Por más increíble que suene, incluso la remota Sibetia
resulta tan europea como pueda serlo cualquier país
de nuestro entorno'. Las razones de esta al menos
aparente paradoja se pueden encontrar en la historia
-llamémosla- "intelectual" de Rusia, que intentaré
desgranar en algunos de sus aspectos más significativos
para el tema tratado.
En primer lugar, la Rusia dieciochesca' y decimonónica había leido todo lo que se había escrito en
Europa cuando, en contrapartida, Europa mostraba
una acusada tendencia a ignorar la culrura de su
inmenso vecino. Rusia siempre ha conocido muy bien
la obra de creadores como Dante, Cervantes, Lope de

1

La pugna entre las dos tendencias, que en la actualidad -signo de los
tiempos- se conocen, r.ambién. por los nombres respectivos de "nacionalismo"
y ..europetsmo" ,lejos de perder vigencia sigue marcando paur.as para análisis
sociopoliticos de la Rusia contemporánea. Hace una década, Carlos Fuentes
expuso interesantísimas reflexiones en torno a este terna en un articulo
titulado "Rusia, pa!s ,¡,otemkin•" (EIPaís, 17 de septiembre de 1998).
' Prueba de ello la boyante vicia intelectual de algunas ciudades siberianas,
entre las cuales destaca lrkutsk, con una universidad que se nurre de la gran
tradición de la inrdligenr.sia rusa decimonónica, cuya flor y nata (siempre
rebelde e inquebrantable en su lucha contra la autocracia zarista) se vio
desterrada alli por sucesivas órdenes gubernamentales, empezando por la
oleada de represión rras la fracasada sublevación decembrista (1825).
3
Me refiero, evidentemente, a la población culta, o sea, a esa capa o, tal vez,
incluso clase social (de tan dificil definición) que englobamos en el siempre
inexacto tcrmino de inrdligrntsia.

Vega, Shakespeare, Goethe, Dickens, Balzac, Alfredo
de Musset, Víctor Hugo o Zola (este úlrimo escritor,
incluso, se hizo famoso en Rusia antes que en su
Francia natal'), mientras que la Europa occidental ni
siquiera conocía a Pushkin5, amén de otras muchas
asignaturas pendientes (iLérmontov!) que todavía tiene
respecto de la literatura rusa.
Otro factor: el histórico multilingüismo ruso
versus el monolingüismo europeo. La nobleza rusa, la
intelligentsia rusa, había tenido dos lenguas maternas:
el francés (sí, en primer lugar) y el ruso. Pushkin, nada
menos que el padre de la lengua literaria moderna,
habla escrito en francés sus primeros poemas, así
como todas las cartas dirigidas a su prometida, Natalia
Goncharova, a la que, sin embargo, empezó a escribir
en ruso al día siguiente del enlace matrimonial. Turguénev, por su parte, había leído en francés toda la
obra de su amigo Flaubert, mientras que el autor
de La educación sentimental (tírulo, por cierto, que
Turguénev le desaconsejó en repetidas ocasiones)
conocía tan sólo algunos escritos de su colega ruso
y, desde luego, ninguno en original. Es notorio que el
conde Tolstói, por poner un ejemplo más, también se
prodigó en la escritura en francés, cosa que exige no
pocos equilibrios a sus traductores a este idioma, como
también a los de otras lenguas, que se ven obligados
a dominar no una sino dos lenguas "originales". El
alemán era la segunda lengua de la intelligentsia (muchos
de cuyos miembros esrudiaron, filosofía en primer
término, en las universidades alemanas, principalmente
en la de Berlín: Herzen, Turguénev y otros), el inglés
- -

-

--

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---

• Entre los ai\os 1875 y 1880, Zola colaboró con la revista Vcstnik Yevropy [El
Mensajero dt Europa), donde publicó más de 50 "cartas parisienses", ensayos
que giraban en tomo a su teorta de la "novela experimental", y fragmentos de
algunas novelas suyas que todavta no se habían editado en Francia
5
Dicho esto desapasionadamente, la cosa no parece revestir gravedad, pero si
añadimos-siguiendo a Milosz- que Pushkin (1799-1837) significa para los
rusos lo mismo que Dante para los italianos, Shakespeare para los ingleses,
Ce!vantesparalosespai\olesyGoetheparalosalemanes,saltaala vista que algo
no cuadra, por no decir que "huele a¡xxlrido" (y no precisamente en Dinamarca).

�era la tercera (debido a la poderosisima influencia de
Byron) y tras ellas venían el italiano, el español y, en
el norte de Rusia, las lenguas escandinavas. No cabe
duda que este factor, unido a la casi proverbial pasión
lectora de aquella sociedad, influyó decisivamente en
la configuración de su literatura, la cual -insisto- se
inscribe plena e indivisiblemente en la europea.
La literatura rusa es seguramente la más joven de
Europa; es el benjamín literario del viejo continente,
pues nace tan sólo a mediados del siglo XVIII. No
podemos referirnos en este contexto a la literatura
rusa antigua, que si bien existió, al estar escrita
en paleoeslavo (llamado también eslavo antiguo
eclesiástico), aparece claramente separada de la
moderna por un abismo lingüístico e histórico (Rusia
permaneció impermeable a las convulsiones sociales
y !iterarías de la Reforma y la Contrarreforma, y
el Barroco ruso puede considerarse prácticamente
inexistente), al contrario de lo que sucede con la
literatura de otros países, España, sin ir más lejos. De lo
que sí podemos hablar es de nuevos aíres vivificantes,
favorables al aludido nacimiento, a partir del momento
en que el aristócrata moldavo Antioj Kantemír (17081744), basándose en la versificación francesa y polaca,
escribe el primer poema ruso en verso basado en el
acento y la rima. Lomonósov (1711-1765), por su parte,
estudia la prosodia de la poesía alemana, la asimila a su
escritura y no tarda en dotar a la poesía rusa del verso
tónico. Sólo a partir dela obra de estos poetas, fruto del
estudio y conocimiento profundos del legado europeo,
se puede hablar de la poesía moderna rusa.
Además de las enseñanzas literarias del siglo XVII
(Racine, Comeille, Moliere), el XVIII es el siglo en que
la Ilustración francesa, literalmente, inunda a Rusia,
saliendo al primer término la avasalladora influencia
de Voltaíre. Un ejemplo: el Hamlet de Sumarókov6, que,

originariamente inglés, es pasado por la criba poética
de Racíne y como resultado final, ya muy alejado
de Shakespeare, se revela como un auténtico drama
volteriano. He aqui una prueba más -a mi entender,
tan fehaciente como las anteriormente aducidas- de
la indudable condición europea de la literatura rusa.
Otro agravio comparativo: mientras la intelligentsia
rusa conoce de primera mano la obra europea del XVIII,
el mundo literario europeo de la época desconoce al
poeta más grande del clasicismo ruso y, también, gran
conocedor de la poesia alemana: Gavriil Derzhavin
(1743-1816). Su nombre aparece asociado al menos a una
curiosa anécdota relacionada con esa labor traductora
que tanto ha incidido en la europeídad de la literatura
rusa. Cuando todavía ni siquiera se había planteado ser
poeta y cumplia lo que hoy llamamos servicio militar
(y que en tiempos del Derzhavin soldado a las órdenes
de Catalina II significaba sofocar la rebelión campesina
de Pugachov), un día de 1774 trajeron a su puesto
un libro de poemas en alemán. Ávido de conocer su
contenido, Derzhavin lo leyó sin dilación y descubrió
que se trataba de unos versos en prosa, cosa que se
le antojó incomprensible. En vista de esa perplejidad
y sin saber quién era su autor, los tradujo al ruso en
riguroso verso. Y es alli, por paradójico que resulte,
donde verdaderamente empieza la poesía lirica rusa. El
anónimo autor resultó ser el rey de Prusia, Federico II
(al que llamaban "der Aire Fritz"), quien había escrito
el poema en cuestión en francés. Quienquiera que lo
tradujese al alemán, lo hizo con reverencial respeto al
monarca, es decir, sin alterar una coma siquiera. De
ahi que el resultado obtenido fuese un verso en prosa,
una especie de poema prosificado. Una conclusión se
desprende de estas curiosas vicisitudes de un scherzo
real: la poesía lirica rusa nace de una traducción de
Derzhavin de una, a su vez, traducción alemana de un
poema francés escrito por el rey de Prusia. Otra prueba
de que los comienzos de la literatura rusa tienen un
claro origen cosmopolita.
Después de Derzhavin, no puedo menos que dedicar
unas lineas a Zhukovski (1783-1852), poeta -y sobre
todo traductor- que encaminó a Rusia, a través de sus
traducciones de la poesía alemana (poetas del Stunn und
Drang) e inglesa (Thomas Gray, Byron), hacia la senda
del Romanticismo', ese auténtico "Siglo de Oro" de la
poesía rusa.
Con la llegada del siglo XIX, entramos de lleno en
esa gran literatura rusa que pronto dejará de imitar

• Sumarókov (!717-IT/7), el "creador del drama ruso, tanto de la tragedia como
de la comedia", recreó al Hamkt shakespeartano acuyo conocimiento accedió
a través de Racine y Voltaire, y, lo más probable, de Ducis. Escrito en verso
alejandrino, articulado en 5 actos y guardando las unidades de tiempo,lugar
y acción, el Hamlet de Sumarókov aparece como una obra de construcción
sumamente clásica, pero, al mismo tiempo, no deja de intrcxlucir en la cultura
rusa a ese arquetipo de la literatura universal que acabará ocupando un lugar
de primer orden en la ulterior evolución de la misma (la rraducción de 1836
del drama shakespeariano por N. Polevói,que crea un Hamletmuyrornántico
y a la vez muy ruso; el critico Belinski a propósito de El héroe&amp;: nuesrro rianpo,
de lérmontov; Turguénev: "8 Hamletde la comarca de Schigrov", de Rdaws
de un cazador, o el ensayo Hamlet y Don '?¿_uijote, por citar los ejemplos más
significativos).

12

modelos importados de Occidente porque habrá
elaborado un sistema artístico propio. Pero antes
detengámonos un momento en la prosa. Al contrario
de otros paises, que en el siglo XVIII cuentan ya
con una gran tradición prosística (Lutero, Calvino,
Montaígne, la novela picaresca española asi como su
modalidad alemana, Grirnmelshausen, Cervantes, el
Quevedo del Buscón, el Gracián del Criticón y tantos
otros, a los que cabe añadir, en el propio Siglo de las
Luces, la obra de los enciclopedistas franceses), Rusia
no cuenta con una prosa propia, y menos con la novela,
que llegará sólo en el siglo XIX, haciéndolo de la mano
de Pushkin (Eugenio Oneguin: novela -todavía- en
verso; los "Relatos de Belkin" y La hija del capitán)' y,
sobre todo, con la primera novela psicológica rusa, El
héroe de nuestro tiempo, de Lérmontov (1814-1841), que
constituyó el punto de partida para la ulterior gran
narrativa rusa, la de la segunda mitad del siglo XIX,
marcada por la ingente obra de Turguénev, Tolstói y
Dostoíevski, y que gira en tomo al "hombre interior",
producto, a su vez, de una exacerbada preocupación
de estos escritores (al tiempo que pensadores) por
la condición moral del hombre'. Toda esa hteratura,
que se propagó por el resto de Europa e influyó
decisivamente en la evolución de sus letras, seria
impensable sin Lérmontov.
Aqui, con Tolstói y Dostoíevskí -no en la
misma medida con Turguénev, Herzen, Goncharov o
Saltykov-Schedrín (el poeta Nekrásov sigue siendo un
ilustre desconocido)- se acaba el agravio comparativo
entre Rusia y Europa10 . Tal vez debiéramos añadir a
estos nombres el de Gógol y Gorki (al que se suele
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conocer tan sólo por La madre, y no por otras obras
de su ingente producción narrativa, ni tampoco por
su espléndido teatro), y, sobre todo, el de Chéjov,
escritor en que se acaba la fama europea de los
clásicos rusos. En cuanto a los autores cuya obra ya
se inscribe plenamente en el siglo XX, cabe mencionar
aquí a Bulgákov (cuyo conocimiento suele limitarse
a Maestro y Margarita) y a Pasternak (iqué sería de su
Doctor Zhivago si no fuera por la industria del cine?).
Aún así, a pesar de haber vivido en Francia y haber
obtenido un Nobel, el nombre de Bunin, al igual que
el del también Nobel Shólojov, no suele decir mucho
a nadie, como tampoco suenan los de los poetas del
llamado "Siglo de Plata" (Tsvetáieva, Ajmátova, Blok,
Bely, Balmont, Bríúsov, Jlébnikov, Mandelshtam,
Ivanov, Jodasévich, Kríuchonyj, Lívshits y tantos
otros, tal vez con la excepción de Maíakovski y
Yesenín, éste último más conocido por su turbulento
matrimonio con Isadora Duncan que por su obra
poética).
El antiguo e imprescindibk oficio de traductor volcado con mayor o menor éxito en las obras inmortales
de la literatura rusa (ese arte se volcó principalmente
en la novela; los dramaturgos como Ostrovski y, sobre
todo, los poetas no han merecido tan buena suerte) ha
contribuido sin duda, como también lo hace el cine y
la televisión11 , al conocimiento de los clásicos rusos.
Sin embargo, vastas extensiones de la literatura rusa
siguen siendo un gran desconocido (tal el caso del
importante legado de la crítica literaria rusa del siglo
XIX) sí la comparamos con la francesa, la inglesa e
incluso la alemana. El idioma pudo ser un obstáculo
en otros tiempos, pero ahora, con las fronteras de los
países levantadas y las puertas de las universidades
abiertas de par en par, confiemos en que pronto se
acabe paliando del todo este desequilibrio y que la
literatura rusa se convierta en algo tan cercano, tan
propio y tan europeo para España -y por ende para
Occidente- como lo es la occidental para Rusia ll!&gt;

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7

Reliriéndo.se a las traducciones de Zhukovski de la poesia alemana e inglesa,
Belinski, en el art1culo titulado "La literatura rusa en 1841" (mismo afio),
afinna que sólo gracias al genio de este poe.ta~traductor ''d pueblo ruso hizo
suyas la idea del ane, la cñtica [literaria] y el pensamiento germánicos", y
luego añade: "Introdujo entre nosotros el romanticismo, sin cuyos elementos
en nuestra época no puede existir poesía alguna".
'Tal vez debiéramos citar aquI a Karamz.tn, con La pobre Liza, pero esta novcla
breve, si bien es cierto que causó mucho revuelo en su tiempo y hasta se dice
de ella que encaminó a la literatura rusa por la senda del Romanticismo, no
deja de ser una "transposición cultural" de Daft,is y C/0&lt; y de Pablay Vi,wnia.
9
Clartn insiste en esta caractertstica de la literatura rusa apropósito de Tolstói
con motivo de la traducción al español de ResurTccción. Vid Conde león
Tolstoy, Rcsurrrrción. Con un prólogo de Leopoldo Alas (Clarin). Traducción
de Augusto Riera. Batcelona, Editorial Maucci, tercera ed., s1 (1900).
• Haciendo justicia, no podemos pasar por alto la espléndida monografia de
Vogüé, 1, roman russc (l' ed. 1886), quien se revela como un gran estudioso
y el más preclaro -si no el único en la época- divulgador de la literatura
rusa contemporánea en Occidente, y las previas y no menos espléndidas
incursiones de Mérirnée en un campo todavia virgen en su época.

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No obstante, una película no siempre lleva al espectador a asociarla con

el "guionista" original Aparte de las consabidas versiones de Anna Kartnina
o Los hermanos Karamdzov, cuyos creadores s1 se identifican, la espectacular
pclicula Amadeu.s, por ejemplo, suele asociarse con el nombre de su director,
Milos Forman, y no con el de Peter Sbaffer, autor de la obra teatral en que se
inspiró el cineasta checo. A su vez, la idea de un Salieri atormentado por la
envidia asesinando a Mozart tampoco pertenece al dramaturgo inglés, sino a
Pushkin, quien la plasmó en una de sus "Pequeñas tragedias", Mlrl:arty Saliai.

13

�René Char:
La herida más cercana al sol
CRISTÓBÁL SÁMTÁ CRUZ

hará célebre: "La lucidez es la herida más cercana al
sol". El libro cierra con una afirmación solar de la vida,
sea cual sea el costo: "En nuestras tinieblas no hay un
lugar para la belleza, todo el lugar es para la belleza".
Desilusionado por el desvanecimiento del espíritu
libertario tras la guerra y la vuelta al viejo orden, Cliar
se retiró a su Vaucluse natal, apartado de toda actividad
pública. "De omisión en omisión y de sospecha en dolor,
el poeta es lo contrario de un dinasta; es un jornalero,
de todos el más irresoluto y distante, y como eterizado
en lo implacable". Toda su obra de madurez está escrita
desdeuna"serenidadcrispada"ysereconcentraenloque
Maurice Blanchot llamó la esencia del poema.
Su amistad estrecha con muchos pintores de la
posguerra (Matisse, Braque, Picasso, Giacometti, Lam)
favorecería en él una mirada privilegiada sobre ese arte.
Él mismo pintaba sobre piedras y otros materiales que
cogía al azar, y si se interesó en la pintura fue porque,
como decía su viejo maestro Heráclito, ella "no afirma
ni niega sino que da a ver".
A casi veinte años de la partida del autor de Furor y
misterio y La palabra en archipiélago, el juicio sobre su obra
es dividido. Algunos toman claramente distancia de
su escritura afortstica, reprocbándole su tono oracular
y grave. Otros, en cambio, se sienten atraídos y reconfortados por la robustez de su verso y el vuelo de su
canto, que no son sino la expresión de su confianza en los
poderes de la palabra. Pero lo cierto es que nadie de berta
prescindir del diálogo íntimo con esta portentosa obra,
que representa la "herencia sin testamento" de un gran
poeta que habitó, con mucha altura y los pies sobre la
tierra, su siglo. Escuchémoslo ahora en su propia voz:
"Dadles de nuevo lo que no está presente en ellos./
Volverán a ver cómo el grano se encierra en la espiga y se
agita sobre la hierba./ Enseñadles, de la caída al vuelo, los
doce meses de su rostro./ Aniarán el vacío de su corazón
hasta el deseo siguiente/ porque nada naufraga o se
complace en las cenizas/ y quien sabe ver cómo la tierra
alcanza su fruto/ no se conmueve ante el fracaso aunque
lohayaperdidotodo"ro

En el centenario del nacimiento de René
Char y el vigésimo de su muerte (19071988), Francia y el mundo se vuelcan
nuevamente sobra la prodigiosa obra de
este poeta cuya partida pareció marcar
el fin de un linaje de patriarcas en las
letras francesas.
acido en 1907 en L'lsle-sur-Sorgue:
pequeño pueblo del sur de Francia, Rene
Cliar rara vez abandonó la vida silenciosa
y campestre que enmarcaría su obra. Su
poesía, de fuertes apetitos terrenales, fue tributaria de
la transparencia del paisaje. Sin embargo, dos hechos
externos marcaron su desarrollo, confiriéndole definitiva
complejidad: la experiencia surrealista y la lucha en la
Resistencia contra los nazis.
Paul Éluard lo introdujo en el grupo de André
Breton. Colaboró con ellos desde 1930 hasta la guerra
civil española, y el resultado fue la aparición de una
escritura niagnética que evidencian libros como Molino
primero y sobre todo El martillo sin amo, posteriormente
musicalizado por Pierre Boulez. Pero cansado de los
excesos de la escritura automática y del onirismo, Cliar
se volcó, con otros de su generación, en la tragedia de
España. A André Breton le escribe: "Las cosas me lian
vuelto más apto para confiar en aquellos en cuyo fondo
subsisten, murientes, los fuegos de la búsqueda y de la
dignidad huniana".
En 1941, con su patria invadida y ante la inminencia
de su detención por la Gestapo, Char se íntegra a la
Resistencia. De esos años de suplicio y pavor surgió
un libro clave para su generación, Hojas de Hipnos ,
escrito en forma de diario de guerra y donde aúna
niagistralmente la crónica del combate con la re.flexión
y la imaginación libre del poeta: "El esfuerzo del
poeta apunta a transformar viejos enemigos en leales
adversarios", escribe. Y más lejos, un aforismo que lo

N

15

�POESÚ.

POHIA

Lettera Amorosa
RENéCHAR
TRADUCCIÓN DEL FRANCéS POR CRISTÓBJo.L SANTA CRUZ

RÓTULO DE LETTERA AMOROSA

Amantes que sólo vivís para vosotros, en las calles en los bosques
y en la poesía; pareja que enfrenta el riesgo, en la ausencia, en el

regreso, pero igualmente en el tiempo brutal: este poema sólo habla
de vosotros.
Vuelta a los cimientos, años de aflicción ... iDerecho

(1953)

natural! Darán vida una vez más, pese a ellos, a la Obra desde
siempre admirada.
Te quiero. Cuán pronto se vería privado el ambicioso
que permaneciera incrédulo ante la mujer, como el abejón y su
habilidad cada vez menos espaciosa. Te quiero, mientras deriva

DEDICATORIA

la pesada barca de la muerte.
"Fue tal mes de Eros sediento, bendito mundo, que ella
Non égid part'invoi che
Conforz: invincibile d'amore
Tutt'a se non mi tragga.

iluminó el edificio de mi ser, la cuenca de su vientre: yo los
mezclé para siempre. Y fue en ese segundo de mi aprensión
que transformó el sendero vago y aberrante de mi destino en

MüNTEVERDI

Lettera amorosa

un camino de parheho para la fehcidad furtiva de la tierra de
los amantes."

�POESIA

POESIA

Canto de insomnio:

Su corazón súbitamente privado,
el huésped del desierto se vuelve
casi legiblemente corazón afortunado,

"iAmor que llama, vendrá la Enamorada,

corazón crecido, diadema.

Gloria del estío, oh frutos!
la flecha del sol atravesará sus labios ,
El trébol desnudo ensortijará sobre su carne,
Miniatura semejante al iris, la orquídea,

... Ya no tengo fiebre esta mañana. Mi cabeza está nuevamente clara y vacante, posada como una

Regalo primero de las praderas al placer,

roca sobre un vergel hecho a tu imagen. El viento que ayer soplaba desde el norte estremece

Que la cascada instila, que la boca libera.TI

aquí y allá el flanco herido de los árboles.
Quisiera deslizarme en un bosque donde las plantas se cerraran y se estrecharan tras
Siento que este país te debe una emotividad menos desafiante y unos ojos distintos a
aquellos con los que consideraba antaño las cosas. Te has ido y permaneces en la inflexión

nosotros, bosque muchas veces centenario, pero aún por sembrar. Qué lástima haber pasado,
en nuestra corta vida, junto al fuego con manos de pescador de esponjas.

de las circunstancias, puesto que él y yo sufrimos. Para tranquilizarte en mi pensamiento, he
roto con los visitantes eventuales, las faenas y la contradicción. Descanso, tal como dices que

"Dos chispas, tus ancestrosn, replica la viola del tiempo, burlándose sin compasión.

debo hacerlo. Muchas veces voy a dormir a la montaña. Es cuando huyo, amparado por una
naturaleza nuevamente favorable, de las astillas hundidas en mi carne, viejos accidentes, ásperas

Mi elogio se arremolina sobre los rizos de tu frente, cual gavilán de pico recto.

pruebas.
iEl otoño! El parque cuenta sus árboles muy distintos. Este es comúnmente rojizo, aquel
¿Podrás aceptar junto a ti a un hombre tan anhelante?

otro que cierra el camino es un hervidero de espinas. El petirrojo ya llegó, el gentil laudista de
los campos. las gotas de su canto se desgranan sobre el cristal de la ventana. Entre la hierba

lunas y noche, sois un lobo de seda negra, aldea sobre mi amor que estoy velando.

del césped tiemblan mágicos asesinatos de insectos. Escucha, pero no oigas.

"Examina tus párpadosn, me decía mi madre reclinada sobre mi presueño de colegial.

A veces pienso que sería bueno ahogarse en la superficie de un estanque donde ninguna

Yo percibía una pequeña piedra flotante, a ratos perezosa, a ratos estridente, un guijarro que

barca se aventurara. luego, resucitar en la corriente de un torrente verdadero donde tus colores

verdecería sobre la hierba. Lloraba. lo hubiera querido en mi alma, y sólo ahí.

saltaran a borbotones.

�POESIA

POESIA

Río maravillosamente contigo. He ahí la suerte única.

'

Ausente siempre donde se festeja a un ausente.
No puedo ser ni quiero vivir sino en el espacio y en la libertad de mi amor. Juntos no
somos el producto de una capitulación, ni motivo de una servidumbre aún más deprimente.
Por ello llevamos a cabo maliciosamente, el uno contra el otro, una guerrilla sin reproche.
Tú eres placer, con cada ola separada de sus olas venideras. Al fin todas embisten a la
vez. Es el mar que se funda, que se inventa. Tú eres placer, coral de espumas.
lQuién no ha soñado, al vagar por grandes avenidas, con un mundo que en lugar de
comenzar con la palabra lo hiciera con las intenciones?
Nuestras palabras demoran en llegamos, como si cada una contuviera suficiente savia
para permanecer cerrada todo un invierno; o mejor, como si, acechándose a cada extremo de
la silenciosa distancia, les fuera negado precipitarse y unirse. Nuestra voz corre de un punto
a otro; pero cada calle, cada cepa, cada tallo la trae hacia sí, la retiene, la interroga. Todo es
pretexto para retrasarla.

Aquello que encierra esta ciudad donde te encuentras retenida tiene que ceder. Viento,
viento en tomo a los troncos y sobre los cáñamos.
He alzado los ojos hacia la ventana de tu cuarto. ¿Te lo llevaste todo? Es sólo un copo
derritiéndose sobre mi párpado. Vil estación en la que uno cree extrañar, en la que uno proyecta,

Muchas veces sólo hablo para ti, para que la tierra me olvide.
Después del viento siempre era más hermoso, aunque perdurara el dolor de la
naturaleza.

cuando en verdad se debilita.
Acabo de regresar. He caminado un largo rato. Tú eres la Continua. Hago fuego. Me
El aire que siento siempre a punto de faltarle a la mayoría de los seres, si te atraviesa,
alcanza profusión y placeres fulgurantes.

siento en el sillón de panacea. Mi fatiga escala a su vez por los pliegues de las llamas bárbaras.
Metamorfosis benévola que alterna con la funesta.

�POESIA

POESIA

Afuera, indoloro, se arrastra el día, que las varas de los sauces renuncian a fustigar.

Hay parcelas de lugares donde el alma súbitamente exulta. En torno suyo, sólo un espacio

Más arriba, la medida del oquedal que el ladrido de los perros y el grito de los cazadores

indiferente. Del suelo gélido se levanta, despliega cual canto su abrigo para proteger aquello

desgarran.

que la trastorna, apartarlo de los ojos del frío.

Nuestra arca, la muy perfecta, naufraga en el momento de su apogeo. Entre el polvo y los
escombros reaparece el hombre con rostro de recién nacido. Ya semi líquido, ya semi flor.
la tierra brama por las noches de pareo. No cabe esperar una conspiración de hojas
muertas.
Si no hubiera nadie más que nosotros en el mundo, amor rrúo, no tendríamos ni cómplices
ni aliados. Seríamos cándidos precursores o supervivientes alelados.

El ejercicio de la vida, algunos combates sin posible desenlace pero siempre legítimos me
han enseñado a mirar a la persona humana bajo el ángulo del cielo cuyo azul de tormenta más
le favorece.
Toda la boca y el hambre de algo que superara la luz (más recortado y asible) se desatan.
Aquel que vela en las cimas del placer se iguala con el sol y la noche. Aquel que vela no
tiene alas, no persigue.
Entreabro la puerta de nuestro cuarto. Aquí duermen nuestros juegos. Dispuestos por tu
propia mano. Blasones endurecidos, esta mañana, como miel del cerezo.
Mi exilio está cautivo en el granizo. Mi exilio sube a su torre de paciencia. ¿Por qué se
encorva el cielo?

¿Por qué, de todos los campos, el de la herida es el más próspero? los hombres de viejas
miradas, que oyeron una orden del cielo traspasado, reciben sin sorpresa la noticia.
Afilador de mi propio mal, sufro al oír las fuentes de tu ruta repartirse la manzana de las
tormentas.

�POESIA

POESIA

Una campanilla tintinea sobre la pendiente del musgo donde te adormecías, ángel mío

tiempo no tiene acción, no conduces a una casa consternante, permites que todas las ventanas

del recodo. El suelo de guijarros dimínutos era el revés húmedo del largo cielo, los árboles,

reflejadas compongan un solo rostro de pasión, acompañas el regreso del día sobre las verdes
avenidas libres.

intrépidos bailarines.
Tregua, sobre la verja, de tu hocico ahíto de espumas; yegua de mal sueño, tu carrera
concluyó hace mucho.

SOBRE EL BORDE LIBRE
Este invernar del pensamíento volcado en un solo ser que la ausencia se empeña en situar
a media distancia entre lo factício y lo sobrenatural.
No es fácil permanecer sobre la ola del valor cuando se sigue con la mirada un pájaro

I. IRIS.

l. Nombre de una divinidad de la mitología griega, que era la mensajera de los dioses.

Al desplegar su bufanda, producía el arcoirís.

volando en el declinar del día.

2. Nombre de mujer, utilizado por los poetas para designar a una mujer amada e
incluso a cualquier dama cuyo nombre auténtico se quiere ocultar.

No confundo la soledad con la lira del desierto. La nube que circunda esta noche tu oído

3. Pequeño planeta.

no es de nieve adormecedora, sino de nieblas arrancadas a la primavera.
Hay dos iris en el agua verde del Sorgue. Sí la corriente se los llevara, sería decapitados.

II. IRIS.

Nombre específico de una mariposa, lirio nínfal, llamada el gran marzo cambiante.
Protege de visitantes fúnebres.

Mí codicia cómica, mí gélido deseo: coger tu cabeza como un ave rapaz al borde del
abismo. Muchas veces te cogí en mis manos bajo la lluvia de los acantilados, cual halcón
encapuchado.
He aquí aún los escalones del mundo concreto, la perspectiva oscura donde gesticulan

III. IRIS. Los ojos azules, los ojos negros, los ojos verdes son aquellos cuyo iris es azul, es negro,
es verde.
IV. IRIS. Planta. Iris amarillo de los ríos.

siluetas de hombres en las rapiñas y la discordia. Otras, compensadoras, ordenan el fuego de la
cosecha, se reconcilian con las nubes.
Gracias por ser, iris, sin nunca quebrarte, mí flor de gravedad. Alzas al borde de las aguas
remedios milagrosos, no pesas sobre los moribundos que velas, apagas heridas sobre las que el

... Iris plural, iris de Eros, iris de Lettera Amorosa.

�CORAL ACUIRRE

·, 1 opia
Pareciera que la existencia de los otros siempre_ ~one e~ cues~10~ a pr
existencia. Que la libertad del otro que debiera legitimar fil pr~pia liberta~, p~r
oposición no la confirma sino entra en conflicto con ella. Com~ s1 cad~t~nc1:cia
pretendiera plantarse sola como sujeto soberano. Como si cumplir con e a
1~:a
limitar la otra conciencia, esclavizándola. Cu~n~o sea~o,s ~apaJes fir~a~i~:
reconocimiento de cada uno, cuando en un moVlffilento d1alecnco e a

:1

Amantes

,...-iiiiiiiiiiiiiiiiiiiiiíiiiiiiiiiilíi~

y com añeras
y aceptación del otro, nos volvamos sujeto y objeto al mism~ ti~~p~ en ~n ~ y
venir armónico y sin jerarquías, estaremos avanzando en el eJerc1c10 e to a~ as
libertades del individuo. Cuando seamos capaces de amistad y la _frat~dad
en lu ar de la competencia y la mezquindad para asuilll~,una existencia pe grosa,
sin d~da porque necesitaremos estar en continua tens1on para no abando;arnos
a nuestr~s inclinaciones naturales, seremos éticamente seres humanos. Ha ~emos
escapado a la vieja dialéctica amo/esclavo y seremos recíprocamente hbres.

fa

26

a relación de las grandes creadoras con
sus compañeros también creadores es
altamente curiosa. En general postergan
sus propios impulsos para dar lugar
a la autoafirmación del amante o compañero. La
declaración de la pintora Sonia Delaunay respecto
de Robert Delaunay, el gran cubista órfico, estilo que
ambos generan y construyen, es revelador. Manifiesta
Sonia: uDesde el día en que empezamos a vivir juntos,
me coloqué en segundo plano y nunca volví al primero
hasta la década de 1950". Y yo agrego lo obvio, claro,
después de la muerte de Robert. De él, el diccionario
Larousse señala que ha aportado al cubismo un juego
de contrastes cromáticos y luminosos rompiendo y
descomponiendo las formas. De Sonia dice que ha
llevado las mismas búsquedas sobre el color puro a su
aplicación en la cerámica, los tejidos, en las artes gráficas
y decorativas y la moda. Es gratuito señalar que la
referencia al creador contiene ocho líneas yla referencia
ala creadora exactamente la mitad. Asimismo se advierte
de inmediato que el acto de pintar tiene una relevancia
mayor que las actividades decorativas y la moda, más
bien propias del sexo femenino.
Pero mi intención no es renovar la consabida crítica
feminista que generalmente señala cuánto mal han
hecho los creadores a sus compañeras creadoras,crítica
que yo también hago yseguiré haciendo seguramente, a
veces hasta sin darme cuenta. Lo que quiero explorar es
esta manera de Sonia, de ponerse en segundo plano sin
el menor melodrama. Y otras maneras, por ejemplo, la
maternal, que como dice el refrán patriarcal, es la mujer
que está detrás del gran hombre, en este caso siendo ella
misma creadora. O bien, la cómplice, quien se desvela
por la obra de ambos, o la discípula que lo recibe todo de
su amante e incluso es capaz de superarlo, yla camarada
que ve en su obra un reflejo de la obra de él pero sin
mezclarlas, también la acomplejada quien percibe las
obras del compañero irguiéndose como una gran sombra
que cubre las de ella, o la hermana mayor que habiendo
tomado el camino de la disciplina y el rigor enseña con
su propio ejemplo a su amante, y finalmente esa mujer
que puede ser cómplice, hermana, madre o discípula
pero a la que le importa un bledo ser más o menos que
su amado y su pasión por su propia tarea la vuelve un
sujeto pleno y autónomo.
Y también referirme a la manera que tienen los
hombres creadores de concebir a las mujeres como
provocadoras del mal sea cual fuere la mujer que les

ha tocado en gracia, aunque ésta sea también una
creadora. Adolfo Bioy Casares en su libro Borges,
relata una conversación con éste último. Escribe Bioy:
"Comentamos a las mujeres y la curiosa lamentación de
sir Thomas Browne de que los seres humanos no puedan
reproducirse como los árboles.

L

BORGES: Yo no creo que esté ahí el defecto de las
mujeres. Lo tienen en el cerebro.
BIOY: Pienso en ellas como en achoice ofevils.
BORGES: No tanto.
BIOY: ¿Cómo no tanto? No dejo a ésta, porque la
comparo con aquélla y porque no sé qué me deparará
la próxima.
BORGES: Tenía razón SamuelJohnson, cuando decía
que si una mujer predicaba, uno no debia alabarla porque
lo hiciera bien sino simplemente porque lo hiciera, como
al perrito que se para en las patas traseras".
Me pregunto si la gran poetisa y narradora argentina
Silvina Ocampo, compañerá de Bioy, estaría presente
(se supone que generalmente cenaba con ellos ya que
se reunían casi todas las noches en la casa de ambos
esposos), si estos dos escritores tan francos en su
expresión y deducciones la tenían como espectadora o
como interlocutora o bien era una plática entre hombres
a espaldas de los oídos de la esposa y madre de su única
hija, cuando Bioy Casares llevaba a Borges a su estudio
para trabajar o cuando Silvina se habia quedado en casa
de sus hermanas o su madre.
No me asombraría saber que Silvina los escuchaba y
se burlaba de ellos pero, lhabrá sido así o se deprimiría?
Por la misma obra de Bioy sabemos que los dos hombres
la hartaban y también que en los muchos casos en que
estaba presente, se hacía a un lado evitando participar.
¿A la manera de Sonia Delaunay, empeñada en no
ocupar el primer plano? En todo caso tenía sus propias
opiniones que aunque no prevalecieran generalmente
no eran las de su esposo y su amigo.
Enl948, Paul Bowles, afamado compositor americano
y crítico musical, cuya esposa Jane Bowles ya habia
publicado una novela y se estaba consagrando como
novelista y dramaturga, publica a su vez su primera
novela, The shetering sky. Nosotros conocemos muy bien
la obra por la difusión que de ella hizo el gran cineasta
Bertolucci y que en español se llamara El cielo protector.
La obra alcanza fama insospechada y la conjetura no
es errática en cuanto a que el punto de partida de su

27

�NO ÉRAMOS DOS MITADES QUE BUSCABAN COMPLETARSE~
ÉRAMOS UN TODO QUE, DE PRONTO, SORPRENDIDO, SE
RECONOCIÓ COMO TAL

personaje femenino es su propia esposa Jane. Por su
parte Jane está escribiendo su segunda novela Camp
cataract después de algunos relatos que también fueron
muy bien tratados por la crítica. No obstante el alcance
de su fama, a pesar de los años de trabajo no alcanza
ni por asomo la súbita consagración de Paul como
escritor. La primera novela de su mujer, Two saious ladies,
influyó muchísimo en Bowles al punto que confiesa
que fue su fuerza generadora lo que lo puso a escribir.
Ahora bien ¿cómo recibe Jane el ascenso literario de su
compañero por otra parte músico consagrado? Más allá
de envidias soterradas o competencia, lo que advierto
es una subestima creciente. Ahora ha cambiado el rol
y de escritora ella misma se ha vuelto la esposa de un
escritor. Lo terrible es la conclusión a la que llega en
los mismos días en que lo felicita por correspondencia
a causa del éxito de su novela: "Si no puedo escribir el
libro, sencillamente dejaré de escribir; eso es todo. Ni
suicidio ni otra vida. (...) Quiero decir, seguir corno estoy,
aunque no como escritora ¿Cómo esposa de un escritor?".
Y en otra carta días después: "Creo firmemente que si
no puedo avanzar debo dejar de escribir. No puedo
seguir así mucho tiempo. Es difícil explicártelo a ti
que escribes de forma tan distinta.". Resultan terribles
estas aseveraciones si se tiene en cuenta queJane siguió
debilitándose en el acto de escribir al punto de suicidarse
lentamente a través de una parálisis creciente hasta la
total inmovilidad que en los últimos tiempos la llevó a la
imposibilidad de, primero escribir a máquina y luego ni
siquiera poder sostener la pluma. Semejante al caso de
Jacqueline Dupré, la violonchelista insigne, compañera
de Daniel Barernboin, cuya exigencia de perfección
musical corno director y pianista, la habrían sumido
en la misma enfermedad o al menos con las mismas
características de parálisis y muerte.

Lou Andreas Salomé, por su parte, escritora y una
de las primeras psicoanalistas, musa de Nietzsche
cuando sólo contaba con dieciocho años y a quien le
dejó una huella que los posteriores biógafos del gran
filósofo no han podido determinar del todo, primero
discípula y después amiga de Freud, fue la amante
pero también la hermana de Rilke con todo lo que ello
implica. "Hermana mía, esposa", la nombra el poeta, y
ella por su parte confiesa: "Si durante años fui tu mujer
es porque tú fuiste para mí la primera realidad, cuerpo
y ser en una unidad indivisible, una prueba irrebatible
de la vida misma. Texrualmente, hubiera podido decirte
lo mismo que tú dijiste al declararme tu amor: 'Sólo tú
eres realidad'. Por eso fuimos esposos antes que amigos
ysi nos hicimos amigos no fue por elección nuestra, sino
por unas nupcias contraídas íntimamente. No éramos
dos mitades que buscaban completarse; éramos un todo
que, de pronto, sorprendido, se reconoció como tal. Y
fuimos hermanos, pero hermanos de tiempos pasados, de
cuando el matrimonio entre hermanos no era pecado.".
Lou se había destinado asímismaalafelicidad Escribió
como amó sin poner en ello algo más que el profundo
placer que le significaban tales actos: el de amar y el de
crear. Sus obras que datan de la última década del siglo
XIX son sorprendentes incluso hasta el día de hoy por su
entrañable lucidez respecto de las leyes que gobiernan el
mundo femenino. Sus observaciones están llenas de vigor
y valentía sin advertirse en ellas la mínima amargura.
Veamos ahora a la discípula. Cuando Tina Modotti
conoce a Edgard Wilson, era ya viuda o estaba por serlo.
Él le llevaba diez años y comenzaba a ser un fotógrafo
de renombre. Pronto se ponen de acuerdo para viajar a
México en gira de trabajo pero también con la idea de
permanecer un tiempo en un mundo que se les hacía
exótico. No importan los pormenores, los desnudos

28

que Wilson le hace a Tina o las idas y venidas de la
pareja. Lo que importa es que la Modotti aprende el
arte de la fotografia, con una excelencia notable, de
manos de Wilson. Pronto se volverá indispensable para
Siqueiros, Orozco y Rivera, y la difusión de su obra.
Ella toma ángulos, perspectivas, escorzos, y logra que
la obra de los muralistas no pierda en intensidad y en
novedades. Pronto comienza a enfocar con su cámara
'
no las exquisiteces de Wilson: conchas marinas flores
'
'
texturas, sino el rostro del hambre y de la injusticia.
Cuando Wilson deja definitivamente México para
regresar a los Estados Unidos en 1926, Tina no se
arredra. Seguirá su correspondencia con él hasta enero
de 1931, la cual está llena de sentimientos de amor y
admiración hacia el hombre que la había iniciado en
una profesión que quizás ella nunca sospechó para
sí: "Dios mío, Edgard, tus últimas fotos ime sacaron el
aire! Frente a ellas me quedo sin habla -Qué pureza de
visión comunican. Cuando abrí el paquete no las pude
mirar por mucho tiempo porque estremecían todos mis
sentimientos internos hasta el grado de lastimarme". Y
asimismo en una de sus últimas cartas: "Tú no sabes con
cuánta frecuencia me viene a la mente lo que yo te debo
por ser tú la persona importante que en cierto momento
de mi vida, cuando yo no sabía adónde voltear, fue la
única guia e influencia vital que me inició en este trabajo
al que he llegado a querer con verdadera pasión..."
El caso de Carnille Claudel (1864~1943) no sólo
es el de una discípula que pudiera haber llegado a

ensombrecer a su maestro, Paul Rodin, sino asimismo la
hermana condenada por su propio hermano el escritor
Paul Claudel. Si Rodin en El abrazo, esos dos amantes
enredados como "dos bestias infernales", apunta
Camille, es el icono de su pasión y su desventura, si su
avaricia para nombrar su talento la destruye lentamente,
"Estoy seguro que al final (Usted) triunfará, pero
entonces la artista estará triste, más triste, conociendo
la vida...", arguye el artista, su hermano obseso por la
traición de Camille al haberlo cambiado por Rodin, la
recluirá el resto de su vida en un manicomio: "...Parece
que mi pobre taller -algunos pobres muebles, algunos
útilesdetrabajofabricadospormímisma-,mispobres
enseres, aún excitaban su codicia..." ¿A quién se refiere
Camille con esta carta desde el manicomio? ¿A Rodin?
Seguramente. Pero también pareciera que Paul Claudel
está implícito en esas líneas. Sin embargo, el testimonio
de Camille Claudel no es el de una víctima que enloquece
sino la de un sujeto que juzga y se juzga. "...Hoy hace
catorce años que tuve la desagradable sorpresa de ver
entrar en mi taller a dos esbirros armados de pies a
cabeza, provistos de cascos y de botas, que amenazaban
en todas direcciones.Triste sorpresa para una artista; eso
fue lo que obtuve en lugar de una recompensa, suelen
ocurrirme semejantes cosas..."
Un caso que me provoca cierta sonrisa es el de Alma
Mahler, la esposa de Gustav Mahler, quien se ha vuelto
una suerte de figura emblemática de las feministas que
ven en ella la pobre mujer desventurada, sujeta a los

AMBOS SABÍAN QUE SU RELACIÓN TENÍAALCO DE
INCESTUOSO V MUNCA SE LO OCULTARON
EL UNO AL OTRO
29

�a todos sus amantes ocasionales o conspicuos. Es su
milagro, de ella. Otras son bellas e inteligentes, Alma
posee un don del que hace gala y con el que seduce. Un
don que le procura placer y armonía. Sin embargo, sus
composiciones han comenzado a ver la luz sobre todo
después de la reivindicación feminista.
George Sand (1804-1876) junto con sus hijos, a
veces cria a sus amantes, los vuelve disciplinados o
bien, aunque no lo logre, al menos lo intenta. Así con el
poeta Musset, tanjoven como para que ella le manifieste:
"Sin tu juventud y la flaqueza que me provocaron
tus lágrimas, habríamos seguido siendo hermano y
hermana". También hubiera podido decir o madre e hijo.
Ambos sabían que su relación tenía algo de incestuoso y
nunca se lo ocultaron el uno al otro. En cuanto a Chopin,
su aparición es la de un ángel según las propias palabras
de la gran novelista francesa, y ya en la costumbre del
vinculo amoroso lo alaba como una madre lo harta con
su hijo: "Sólo Mozart es superior a él". La Sand no por
ello dejó de ser obstinadamente prolífica. Escribió toda
su vida, con amantes o sin ellos, de día y de noche y,
amén de sus hijos por los que hubiera sacrificado, y de
hecho lo hizo, horas y días de creación, nunca sacrificó
su literatura una vez que se habia elegido para si, corno
un sujeto pleno.
No es el caso de Vanesa Bell, la pintora inglesa de
comienzos del siglo XX y hermana de Virginia W oolf.
Al igual que Sand, pareciera que sus compañeros fueron
en cierto modo hijos suyos. Para sostener a su lado a
Duncan Grant, admite que éste a su vez lleve a la casa
que comparten, y que pertenece a Vanessa, a su amante,
reconociendo asila condición homosexual de Duncan,

caprichos del marido celoso de su profesión, que no
quiere ser ensombrecido por ninguna producción de
su cónyuge. Sin duda, hay razón para ello: "Tú no debes
tener más que una sola profesión: la de hacerme feliz.
lMe comprendes, Alma? Sé perfectamente que tú debes
ser feliz (gracias a nú) para poder hacerme feliz. Pero
los papeles de esta presentación, que podrta convertirse
tanto en una comedia como en una tragedia (ni lo uno
ni lo otro serla justo), deben estar bien repartidos. Ya
nú me incumbe el de 'compositor', el de quien 'trabaja'.
El tuyo será el del compañero amante, del camarada
comprensivo. ffe sientes satisfecha? Yo exijo mucho,
muchísimo...". Alma acepta, es casi una niña y componer
no le mueve la entraña, al parecer. Él la adoctrina en todo
sentido, ética, social, moralmente. La quiere perfecta:
"...Él pretende transformarme por completo. Yo he
cambiado mucho desde que estoy a su lado, pero cuando
estoy sola, mi segundo yo, vano y malvado, se revuelve y
rnaniliesta, y tengo que ceder. La frivolidad brilla en mis
ojos, mi boca miente constantemente y él lo nota...". Esa
es Alma y ella lo sabe, le gusta verse reflejada en los ojos
de los hombres, ser admirada y objeto de seducción. Lo
único que no le perdona a Gustav es que no haya sido
capaz de hacerle el amor como hubiera debido. En este
sentido sus quejas son harto testificadas, no así el menor
reproche, a quien no la hace feliz en la cama, de haber
tenido que abandonar la composición musical.
"Sé que cada una de mis entrevistas con Alma Mahler
se traduce en una renovación de energía para mi trabajo",
lo dice uno de sus amantes anónimos, pero le sucede
también a Gropius, el gran arquitecto director de la
Bahaus, a Kokoshka, puntal del expresionismo pictórico,

EL CUERPO MO ES PROPIEDAD PRIVADA DEL OTRO.
EL CUERPO PUEDE INCLUSO COMPARTIRSE
AMOROSAMENTE

quien es también padre de su única hija, menor que sus
hermanos provenientes de su matrimonio con Clive Bell.
Este rol maternal que la Bell ejerce con su compañero
y colega es el mismo que ejercerá en general con todos
sus seres queridos, incluso con su ex esposo. El grupo
Bloornsbery siempre vio en Vanessa a la madre tierra
la figura mitica del regazo femenino donde uno llega ~
refugiarse. Pero por oposición a Sand, este rol maternal
le costó a la pintora el sacrificio en no pocas ocasiones
de su vocación artística. Fue considerada representante
de la primera parte del siglo XX en la pintura inglesa;
sin embargo, pudiera haberlo sido mucho más y haber
influido con los proyectos originales que llevaba en sus
alforjas.
Sylvia Plath (1932-1963) y Ted Hughes, su marido,
poeta como ella, dieron al mundo de las letras uno de los
escándalos más manipulados por biógrafos, ensayistas,
reporteros y chismosos. La dificultad de Sylvia para
superar lo que fue una relación problemática con los
hombres,halla su apogeo en la separación con Teda causa
de la nueva pareja de este último, ysu posterior suicidio.
Pero Sylvia llevaba el sello de la muerte en su frente.
Morir es un arte, como todo.
Yo lo hago excepcionalmente bien.
Tan bien que parece un infierno.
Tan bien que parece real

MIMCUMA OBRA MI ACTO HUMAMO SE CONCRETA
COM EXCELENCIA SI EL MÓVIL QUE LO POME EM MARCHA
ES EL ODIO Y MO EL AMOR O LA PASIÓM
30

Supongo que se podrta hablar de una vocación.

Este sello &lt;lo llevaba la mujer que reemplazó a Sylvia?
Se vale la pregunta, puesto que ella repitió el gesto y
finalmente también se suicidó.

31

Corno fuere, Ted reniega de los falsos apóstoles de la
Plath que inventaron martirios, sacrificios, opresión, que
él le habría impuesto. También reniega que hubiera el
menor atisbo de celos o competencia profesional entre
ellos. Cierto o falso, no podemos constatarlo, lo único
que nos queda es apelar a la misma poetisa.
Papalto ya puedes descansar.
Hay una estaca en tu negro corazón grasiento
Ya los de la aldea nunca les gustaste
Están bailando y pataleando encima de ti
Siempre supieron lo que eras
Papalto, papalto, hijoputa, he terminado.

Ted Hughes ha sido, creo, el poeta más perseguido y
dañado ensu fuero intimoyprofesionalporla maledicencia
de quienes quisieron ver en él el verdugo de Plath. Cuando
uno alcanza cierta madurez espiritual reconoce que los
verdugos y VÍCtirnas son el resultado de una urdimbre de
la cual es responsable tanto la persona psíquica como el
marco referencial al que hubo de sujetarse.
La pareja formada por Mane y Pierre Curie se destaca
entre todas por su enorme caudal de fraternidad y la
franqueza solidaria con que Pierre se pone hombro con
hombro al costado de Marie para ser el compañero de
armas que ella necesita. Deja sus propias investigaciones
y trabajos para acompañarla en la tarea que dará como
resultado el descubrimiento del radio. El menor indicio
de desacuerdo o competencia,lporque eran cientl.ficos y
son los artistas investigando sus propios huesos los que
sufren más el acoso de los desgarramientos del alma?
Vaya a saber. Lo cierto que el modelo de esta pareja

�resulta notable y singular. Dos iguales, dos compinches.
Pero pudiera sospecharse que los científicos están
mejor dotados para la complicidad, no para los celos
profesionales, me imagino; el caso de la hija de Pierre
y Marie, Irene, quien con su esposo Frédéric Joliot
descubriera la radiactividad artificial y recibiera el
Premio Nobel junto a su compañero en 1935, pareciera
ser prueba de ello.
El caso de Elena Garro y Octavio Paz, es un tema muy
espinoso para México pues en ellos no sólo tiene dos de
los más grandes escritores que produjera en el siglo XX,
sino asimismo una historia amorosa cuyo estrepitoso
fracaso cada uno de ellos lo adjudicó al otro. Es cierto
que con mucha mayor discreción por parte de Paz. No
sabemos dónde se halla la fractura en esta célebre pareja,
lo que podemos advertir es que luego de su estacha en
Europa en el año cincuenta, Bioy Casares regresa a
Argentina prendado de Elena y más tarde aprenderemos
por la memoria de uno y otro que fueron amantes apartir
de aquel encuentro, no sé si esporádica, por única vez o
reiteradamente. Por las sugerencias de Bioy Casares sus
amantes no fueron pocas pero si que su discreción no ha
tenido competencia. O tal vez tomó el modelo de Alfonso
Reyes, vaya a saber. En cualquier caso lo que separó a
Paz y Garro no fueron los dichos de uno u otro, algo más
poderoso y más profundo los desgarró a ambos. Por lo
general se dice que un amor se pierde por la aparición
de otro. Pero en este caso la trama es bien oscura.
Factores ideológicos, sociales, politicos, y por supuesto,
psicológicos, pudieran haber sido determinantes del fin
del amor. Lamentablemente quien perdió aqui fue Elena
puesto que su odio alcanzó tal magnitud que pudiera
decirse que a partir de Memorias de Mariana, comenzó a
escribir encontra de Paz. Yninguna obra ni acto humano
se concreta con excelencia si el móvil que lo pone en
marcha es el odio y no el amor o la pasión. El odio a
secas. El odio porque te quiero destruir. El odio porque
tú me destrUiste a mi. Espantoso. La gran escritora no
fue presa de Paz sino de su propio odio. No obstante
debo reconocer que aún con semejante resentimiento
logró alcanzar un discurso literario admirable cuyo
valor permanece mientras ella equilibra el odio yel amor.
llegada aqui, se me ocurre un acto desvergonzado hacer
juicios. Hay una trama, como dijera antes, organizada
por la propia psiquis, la sociedad, la educación, las
leyes que dan lugar a las mismas, un cierto orden, una
jerarquia, una pirámide, que se genera por obra y gracia
de una tradición secular. En ella estamos metidos todos,

sólo que a las mujeres nos toca la peor parte. No por ello
somos menos responsables.
Ex profeso he dejado para el final a mi guia, mi
hermana mayor, mi consejera de los años en que me
hacía mujer a la manera en que lo expresa ella. Me
refiero a Simone de Beauvoir. Su elección en sus propios
términos, es decir desde la visión existencialista, se
propone hacer de Sartre, su compañero vital. Sellado
por el encuentro en la universidad cuando ambos
cursaban su licenciatura en filosofia, el vínculo ha de
permanecer indoblegable. Viajan juntos enla concreción
de sus ideales, comparten, cada uno desde su barricada,
el pensamiento existencialista, no se arredran ante
lo que uno toma del otro, se retroalimentan, trabajan
por separado y al final de la jornada nada queda en el
tintero.Todo se debate, se pone en cuestión, se vuelve a
elegir. Admirable. Hay un momento de quiebre cuando
Simone advierte que no puede ser la compañera amorosa
permanente e íntegra de Sartre. Ha llegado "la invitada".
Nuevos cuestionamientos ypuesta a punto. El cuerpo no
es propiedad privada del otro. El cuerpo puede incluso
compartirse amorosamente. Se ha plantado la nueva ley
que sólo ellos van a ejercer hasta el final de sus días. Lo
hacen con rigor y audacia. Aprenden poco a poco no sólo
a intercambiarlas ideas sino los afectos, el Eros completo,
la libido. Pero hay una garantía irreductible. Primero
Simone para Sartre, primero Sartre para Simone. Los
demás son de palo. llegan y se van, o permanecen dentro
de las leyes que ellos han decidido: el acto de compartir.
Pasará la vida entre la escritura y los amores, entre
el filosofar y las investigaciones, entre el teatro y los
cafés. La Segunda Guerra Mundial los separará sólo
fisicamente, estarán juntos para vivir la guerra frta, el
milagro de Cuba, el Mayo Francés, la guerra de Vietnam.
Juntos para asombrarse con Jean Genet o los panteras
negras, juntos y de la mano en cada movilización, cada
grito reivindicativo, cada acto de justicia.
Cada uno mientras tanto habrá exasperado los
bordes hasta llegar al limite de sus propias obras cuya
crítica compartirán sistemáticamente. Simone será
la camarada, la cómplice, la discípula, la hermana, y
si es necesario la madre cuando así lo requieran las
circunstancias. Estos roles no serán ni cronológicos, ni
simultáneos y también los intercambiarán.
Yla Beauvoir cerrará su autobiografía, en el tercer
tomo, La fuerza de las cosas, con una frase que hasta el día
de hoy me estremece: "En mi vida hay un solo triunfo
cierto, mi relación con Sartre" ~

32

LIMA MERUÁME

'

j

'

1

•cuentos tomados del libro Brevísimos, editado por Catalonia•en Santiago de Chile (en prensa, abril de 2008).
33

�SESEMTA

SnEMTA

¿Ves? Tengo los ojos muy abiertos pero sigue oscuro aquí dentro, cada día el
mundo está más oscuro. (Tanteó cuidadosamente la superficie de madera h~sta
dar con su vino; sintió su mano gruesa, la de él, orientando sus dedos hacia la
copa.) Podías haberme llamado (dijo afilando su espesa voz_entre ta~tas otras.)
Pero no te llamé. y perderás el avión si no te vas ahora. (El pro~UJO un fu~az
resplandor al consultar su teléfono, ella le oyó murmurar) es cierto: deb~era
irme te dejaré en un taxi. No es necesario, me iré en metro (y apuro el vmo,
se se~ó los labios con la manga de su chaleco). No, en metro no, es peligroso...
(pero ella dijo) crees que es peligroso porque tú tendrías miedo (mie~tras ~
seguía diciendo) déjame pagarte el taxi, al menos eso. (Se quedaron en silenc10
entre carcajadas, palmadas sobre unas espaldas, gritos de gente celebrando. ~~
camarera dejó la cuenta entre ellos. Él puso un billete sobre la mesa YernpuJo
otro entre sus dedos.) Veinte dólares (dijo) con esto te alcanzará. Nunca me
alcanzaría; me iré en metro. Por favor (intentaba imponerse con su billetera
abierta) en metro no, torna veinte más, torna cuarenta. (Pero ella ya se ~abía
levantado de la mesa, ya había comenzado a avanzar a tientas entre las sillas,
entre gruesos abrigos y espaldas.) Apúrate (insistió) o perderás el vuelo. Ahí
viene un taxi. Súbete. No, súbete tú. Déjame. (Y se soltó de sus manos torpes Y
luego se oyó el portazo; el taxi partió hacia el interior de la tarde dejándola en la
vereda. y ella se fue internando a tropezones hacia la noche. Había algo de luz
al fondo, una luz mortecina que se resistía a apagarse. Se agarró de la baranda Y
bajó las escaleras. En el andén la esperaban los cortantes acordes~~ ~olinista
chino. Se acercó, el chino tenía los ojos empañados pero ella le sonno sm verlos.
Abrió la mano para depositar los sesenta dólares en su torcido sombrero.)

(Está sentada en la barra, tomándose una copa en silencio. Ese silencio vive
dentro suyo; alrededor hay risas desentonadas, impermeables que pasan
rozando ruidosamente su brazo, pasos que se dirigen hacia ella y luego se
alejan o se detienen de golpe. De golpe, corno el hombre que ahora se arrima a
la barra con su olor ácido apenas disimulado por el desodorante.) Pon.me un
vodka y llénale la copa a esta joven (dice con voz gastada. Luego se sienta en
el taburete, pega su pierna a la de ella y le susurra al oido.). Espero que no le
moleste. (Ella levanta la copa con cuidado y brinda al aire por la opacidad del
mundo.) Han sido unos días extravagantes (oye que dice). El viernes pasado,
mientras subía las escaleras de este bar se me rompió la pierna. Se partió en
dos, asi, de arriba abajo. Ne? (Ella no lo mira, sigue embebida.) Perrnítarne la
mano (y tira de sus dedos, los acerca a la rodilla dura que ahora el viejo frota
con fuerza contra la suya; la pantorrilla se adivina rígida, debajo). Tuvieron que
pegármela con cinta de embalaje en la oficina de allá atrás, ¿ve?, me juntaron
los dos pedazos para que pudiera seguir andando hasta acá. ¿No le parece
extravagante? (Se levanta el pantalón sin soltarla todavía.) Mire, quiero decir,
toque, sienta esto. (Ella deja que conduzca sus dedos por la grieta en la madera.)
No le estaba corriendo pierna, ¿ve? (el viejo rompe a carcajadas, ella recupera
su mano.) Esta pierna no siente nada y menos rota; es una pierna sin sentido.
Pero ya mañana me la cambian por otra. Y a ver cuánto me dura, porque me
costó un ojo de la cara, ¿ve?, un ojo de esta cara arrugada. Pero le queda todavía
el otro (dice ella, sonriendo).
•

34

35

�Conclusiones*
IIRCIOCORDIRO
OCHEMTA

(Voy con el carro de la compra lleno de botellas, de vuelta a casa. Me detengo
en las esquinas y presto atención. Uno o dos minutos en silencio, entrenando
el oido. A lo lejos, en la soleada avenida, los bocinazos, las frenadas en las luces
rojas, y otra vez las ruedas rodando sobre el pavimento. Espero. Espero todavía.
No viene ningún auto por la calle y entonces busco el punto donde la vereda
desciende, y cruzo. Las botellas se golpean ruidosamente cuando me topo con
el borde de la acera opuesta; levanto las ruedas delanteras, las traseras, empujo
y vuelvo a avanzar contando los pasos. Son ochenta hasta la esquina siguiente.
El mundo ya ha oscurecido definitivamente y ahora escucho un) iqué tal, tanto
tiempo!, ¿cómo estás? (No sé quién me habla, no logro recordar a quién pertenece
esta aguda voz de mujer que me ha reconocido. Preferirla no tener que fingir.
Intento disimular mi desconcierto y me detengo, levanto la cara hacia ella
esbozando algo que pretende ser una sonrisa pero que es en realidad la mueca
del odio. Un odio crudo que dice) hola (y se queda esperando. Sólo siento una
brisa en la cara, el golpe fresco del otoño en la frente mientras la mujer pasa por
mi lado sin detenerse. Sigue hablando, casi a gritos, con su teléfono.).

1

Morir igual que un árbol rodeado por asfalto;
vivir como han vivido las piedras: cara al sol;
rechazar desdefioso a lo alto porque es alto,

ª lo bajo por bajo, al agua y al alcohol;
creer durante afios que dartas el gran salto
-así lo vio tu padre-: llevar humilde rol

'

preparando en secreto los planes del asalto
con que al final tendrías el supremo control...
Ah, cuántas ilusiones. Ala rutina ciega
le molestan las ínfulas del que no se le entrega.
Los visionarios sólo distraen a los demás.
Eran frases inútiles, como éstas que ahora escuchas.
Al fin has comprendido y, en cambio, ya no luchas
sino por alejarte, por no ceder jamás.

·Del libro inédito Enemigo interior.

36

�POESIA
POESIA

3

2

Sé que todo esto acabará mañana
o alguna vez. Un día como cualquiera
terminará la incertidumbre artera
que algunos llaman vida. La semana
entrante, el mes que viene, la ventana
traerá la luz de la verdad austera
e irrebatible de la muerte. "Y era

-dirán- una persona joven, sana
y sin vicios. ¿Por qué?" Tontos. La vida
tiene muchas preguntas y la muerte
una sola respuesta. No entendemos
pero igual insistimos: "¿Qué es la vida?",
creando seres a los que la muerte
da una verdad que nunca alcanzaremos.

Todo está en orden pese a haber cambiado:
murió la angustia, queda la congoja;
del árbol seco sobrevive una hoja;
sólo el camino resta, no lo andado.
En la mentira yo vivi tranquilo,
en la verdad hallé una eterna lucha
(pero no soy eterno y nadíe escucha)
y en la palabra es donde me aniquilo.
Vuelvo al origen porque mi silencio
admitirá su falta. Yme presencio,
ante el escarnio, ajeno y a dístancia.
Sé que aún no he muerto. Pero la agonía
se prolonga con tal alevosia
que ya no ocultaré mi repugnancia.

�POESIJ.

4

Putrefacción será todo tu Infierno;
inconsciencia y vacío, tu Paraíso
porque al morir también muere lo eterno
con lo instantáneo. El Hombre así lo quiso.
En mí honesta crueldad me pongo tierno
como estilete que perdona un rizo.
Tómalo con humor. Mándame al cuerno
sí de ese modo no se te hunde el piso.
Es tu problema. Empero, no te engaño.
Lamento no ponerme metafísico
en Día de Muertos ni este ni aquel año.
¿Temes abandonar el mundo físico?
¿Por qué? Parte de tí ya se fue al caño.
De lo contrario, no estarías tan tísico.

�KATIA IRIMA. IIIARIIA

La poesía puede tratar temas e ideas que

generalmente se localizan en el campo de
la ftlosofía1; ella suele presentarse como
forma del pensamiento. Desde el interior
del arte poético logra proponerse una
visión profunda y a la vez intuitiva del
mundo en que nos hallamos. Poetas de

•

•
•
mundanidad dentro de un vaso
todos los tiempos han hecho del canto
una vía de reflexión que se asemeja ala
filosofía. Sólo basta un recorrido por los
versos, llevados por el asombro, para
constatar esto. Así lo hace Ramón
X irau, acaso motivado por esa

doble obsesión suya que aquí
converge: filosofía y poesía.

n su obra, Entre la poesía y el conocimiento, ejerce una lectura crítica
y la desemboca en ensayo. Se
embebe en la obra de Borges, en
la de Lezama Lima; vuelve a resonar los poemas de Juarroz, que
caen sin detenerse; sobre los poetas mexicanos,
Gorostiza, Paz, Villaurrutia, nos habla de su capacidad
de condensación pues, a través de sus imágenes
circulares y sus metáforas de muerte, estos poetas
han escudriñado en las preguntas esenciales. Xirau
confirma esa usurpación impetuosa de la palabra
dentro del campo del conocimiento, o quizá la caida del
pensamiento en la zona de visiones de la poesía.
En las obras ensayística y lírica de Xirau hay una
constante, una idea fija, que es su visión de lo poético y lo
literario. Para él, la poesía está íntimamente relacionada
con la reflexión filosófica. Resultan interesantes, en
este sentido, algunos de sus ensayos críticos, en los
que expone la discusión siempre latente de emparentar
poesía y filosofía, o bien en deslindar una de la otra2.
El poeta establece una perspectiva crítica que
parte de la capacidad filosófica de la palabra. En un
momento nos remite al debate en el cual se deslinda
la poesía de la filosofía; la cuestión platónica que se
vuelve paradoja: la palabra (poética) por ser invención
corrompe pero, para transmitir sus mensajes, el
filósofo se sirve de imágenes y metáforas, como la
del carruaje llevado por los antitéticos corceles. Al
plantear Xirau su obsesión no puede evitar voltear
hacia Platón. El filósofo griego ha reflexionado sobre
el origen casi divino de la poesía en su diálogo Ion o de
la poesía, pero también ha sido el que ha juzgado más
gravemente al poeta. Otro filósofo que también ha
desdeñado el papel de la poesía es Sartre pues, según
él y su concepción de la literatura comprometida, la
poesía tiende a encerrarse en su torre de marfil y deja
a un lado su compromiso social. El cuestionamiento
que Xirau hace a estos grandes filósofos consiste en
que la poesía sí puede ser considerada como una forma
de pensamiento, más allá de que se sirve de engaños.
--

- -

-

-

-

-

- -

La paradoja en Platón y Sartre consiste en que ambos
han hecho uso de la poesía; contradicción por ellos
mismos impuesta al ser "poetas" -hacer uso de lo
poético o de lo mítico- y tratar al mismo tiempo de
desdeñar la poesía. En Xirau, muy por el contrario, hay
una reconciliación, que ha sido además motor de sus
ideas, de su hacer y su escritura. La poesía para Xirau
es una forma bella que puede expresar lo sublime y
cuestionar las eternas incógnitas.
PRESEMCIA DE LA CRÍTICA LITERARIA

Antes de plantear la crítica literaria desde la
vinculación de la poesía con la filosofía, hay una
defensa implícita de la crítica en si: como ejercicio y
como creación. La crítica, entendida como reflexión
sobre la literatura, como la mirada que pretende
penetrar en uno (o varios) de los significados que
se desprenden de la obra literaria. Sabemos que
una perspectiva crítica no es única, determinada, ni
"la verdadera". Ésta se sustenta a partir de ciertas
concepciones que el crítico posee sobre la literatura
y lo literario, sobre la poesía y lo poético: "toda
crítica parte de cierta idea de la literatura, idea que,
por su lado, arraiga, conscientemente o no, en lo que
provisionalmente llamaré una visión del mundo."
(Xirau, 2001: 525).
Comprendido como un lector especializado, el crítico
trata de ver más allá de la lectura primera, a la que
suele llamársele impresionista. Así, primero, participa en
la re-creación, en la lectura lúdica, de la obra poética o
literaria para después expresar una lectura "más allá de
la impresión" de la obra, es decir, nutriéndola con otras
experiencias literarias y de vida: interpretándola.
Pero, además del lector normal, está este lector
especializado que es el crítico. La acti\idaddel crítico no
es puramente receptiva. Como la del poeta, es expresiva.
Intuitivo como el creador, el critico tiene que alcanzar
lo "esencíat del poema y expresarlo bajo la forma
"condensada de su impresión" (Xirau, 2001: 536).

Además de la escritura del ensayo, donde la tarea
crítica es explícita, ésta se une con la "visión del
mundo" para hacerse presente en la obra literaria
misma. En abstracto, podemos decir que literatura
y crítica surgen de forma simultánea. Hay crítica,
reflexión sobre lo literario, desde el momento mismo
de la creación. Durante el trabajo de composición

-

'Esta idea de que el poeta ha "ocupado" el papel y la función del filósofo es
planteada por Alain Badiou en su obra Manificsco por la filosofía.
2
Entre sus obras ensay1sticas, que abordan esta temática, están: Entre la
pocsíay el conocimiento: antología de pocsía hispanoamericana;Poesíay conocimiento;
Poesía y mito; Tres poetas de la soledad, entre otros. Los ensayos a los que
aludo son, en especl.fico: La poesía y significado, y la "Introducción" a Pocsia
y conocimiauo.

43
42

�quedan plasmadas ciertas ideas o reflexiones sobre
lo que se escribe, sobre la literatura misma. En el caso
de Xirau tanto su ensayistica crítica corno su poesía
funden su pasión filosófica con la poética.
EMFREMTAMIEMTO EMTRE FILOSOFÍA Y POESÍA

Una parte de la crítica de Ramón Xirau gira en tomo
al diálogo entre poesía y filosofía, o bien, sobre la
poesía corno forma intuitiva de conocimiento. El
ensayista parte de exponer al lector el debate entre
una y otra, en el cual hay partidarios de que la poesía
es una forma de conocer y expresar el mundo y, por
lo tanto, está en estrecha vinculación con la filosofía,
pero también hay quienes desdeñan la función poética,
por considerarla engañosa y alejada del conocimiento
de la verdad y de Dios.

interpretaciones). A su vez, la filosofía, que desde sus
inicios nació con la pretensión de buscar la Verdad,
tiende a regirse por un método, racional, lógico, que
devele la Unidad de todos los seres o entes. La filosofía
quiere entrañar el ser, ver más allá de las apariencias,
mientras que la poesía se queda ensimismada en todas
y cada una de ellas.
La poesía y la filosofía nacieron juntas, como
hermanas gemelas, del asombro; sin embargo,
fueron separadas por la violencia. Esto nos dice
María Zarnbrano en Filosofía y poesía3; nos remonta al
pensamiento griego y, particularmente, a la República
de Platón, donde se nos presenta el mito de la
caverna. La caverna como mundo de la ignorancia,
de la mentira, de la cual se sale violentamente para
conocer la verdad de las cosas. Del asombro inicial que

toda representación está bajo la sospecha de ser una
mentira, facaso la filosofía no es una forma más de
representación4, al igual que la poesía? La razón última
buscada por el filósofo tiene por objetivo poseerse a sí
mismo y, así, poseerlo todo, desentrañar la totalidad,
nos dice Zarnbrano y va más allá: "el poeta ha sabido
desde siempre lo que el filósofo ha ignorado, esto es, que
no es posible poseerse a sí mismo." (Zarnbrano: 109).
Vernos que la poesía nunca ha tenido los altos
vuelos de la razón, lo cual parece ser su gran virtud.
Pero, aunque "irracional", la poesía hace uso de la
palabra. La palabra es una forma de desprendimiento
de las cosas; el signo no es la cosa; sí, evocación de ésta.
El poeta, a través de esta palabra desprendida de su
referente, puede reflexionar a la manera del filósofo,
en imágenes, en ritmos, en el canto propio, que no

LA POESÍA ES EXPRESIÓN DE LO INDIVIDUAL O PARTICULAR,
QUE SE UNIVERSALIZA CRACIAS A LA PALABRA, AL LENCUAJE
y AL CANTO, PERO NUNCA ASPIRA A LA UNIDAD, SINO A LA

LECTURA DE MUERTE SIM FIM

El poeta parte de su visión de mundo y de su idea
del hacer poético para interpretar uno de los poemas
más emblemáticos de la poesía mexicana: Muerte sin
fin (1939) de José Gorostiza. Se adentra así a una de
las metáforas más memorables, para rehacerla en su
lectura:
No obstante -ioh paradoja- constreñida
Por el rigor del vaso que la aclara
el agua toma forma.
En él se asienta, ahonda y edifica (...) (Xirau 1955:15;
2001: 155)

De esta metáfora se desencadena una gran reflexión
en torno al símbolo del agua en el pensamiento y

LA FILOSOFÍA, QUE DESDE SUS INICIOS MACIÓ CON LA
PRETENSIÓN DE BUSCAR LA VERDAD, TIENDE A RECIRSE POR
UM MÉTODO, RACIONAL, LÓCICO, QUE DEVELE LA UMIDAD DE

MULTIPLICIDAD

TODOS LOS SERES O EMTES

nos causan las cosas del mundo, la filosofía se aparta
violentamente de las apariencias de las cosas, para
llegar a un conocimiento más allá; éste es "el conflicto
originario de la filosofía: el ser primeramente pasmo
extático ante las cosas y el violentarse enseguida para
liberarse de ellas." (Zambrano, 2002: 16).
En el debate sobre la vinculación entre filosofía
y poesía (o literatura), coinciden las posiciones de
Zambrano y Xirau. Ambos le dan a la poesía una
función de conocimiento pero, sobre todo, de reflexión
en torno a lo vital. ¿Qué no es vital que no sea tratado
por la poesía?, ¿acaso vale el reproche de que el
tratamiento poético no esté "iluminado por la razón"?,
¿acaso la filosofía "realmente" ha alcanzado la unidad
irrefutable, y ha llegado a la Verdad pretendida? Si

Tal vez todo parte, nos dice Xirau, del rechazo y
la expulsión de los poetas de la república utópica de
Platón. En La república, el filósofo griego condena a
los poetas y a la poesía, pues los ideales que rigen su
Estado ideal son la verdad y la justicia. La poesía es una
amenaza a estos ideales. Es cierto que ella no busca la
Verdad y, no bastándole eso, se encomienda al mundo
de las apariencias; lo que dice el poeta no sólo no es
verdadero sino que ni siquiera pretende ser cierto y, si
acaso , sólo se conforma con la verosimilitud.
Para entender con mayor claridad el enfrentamiento
entre estas dos ramas del saber humano, que nos
parecieran a simple vista hermanas, habría que indagar
cuál es la "intención última" de cada una de ellas.
La poesía es expresión de lo individual o particular,
que se universaliza gracias a la palabra, al lenguaje
y al canto, pero nunca aspira a la unidad, sino a la
multiplicidad (por ello un poema puede despertamos
distintas sensaciones y puede cargar con múltiples

pretende nunca decirnos la verdad sino una suerte de
impresión poética, o bien una revelación divina.
De no tener vuelo el poeta, no habría poesia, no habría
palabra. Toda palabra requiere un alejamiento de la
realidad a la que se refiere; toda palabra es también
una liberación de quien la dice. Quien habla aunque sea
de las apariencias, no es del todo esclavo; quien habla,
aunque sea de la más abigarrada multiplicidad, ya ha
alcanzado alguna suerte de unidad, pues que embebido
en el puro pasmo, prendido a lo que cambia y fluye, no
acertaría a decir nada, aunque este decir sea un cantar
(Zambrano: 21).

-

La filósofa española escribió esta obra precisamente en el exilio, en
Michoacán, y por lo mismo hay un fuerte vinculo con el pensamiento y la
formación de Ramón Xirau.
3

44

en la poesía occidental. Los símbolos, materiales de
la poesía, no se dejan asir por una sola definición.
Se enriquecen con múltiples interpretaciones y
se nutren tanto con el mito como con la poesía.
Poetas como Machado, Valéry, entre tantos otros,
han hecho uso de las imágenes del agua; también
están las aguas filosóficas de Tales y Heráclito.
Es el agua~espejo mítica en la que se ve reflejado
Narciso, una de tantas encarnaciones del símbolo.
Así, los poetas, al servirse del lenguaje, se remiten
consciente o inconscientemente a esta "tradición de
la metáfora". En la lectura e interpretación del texto
poético, el símbolo del agua se nutre de significados,
de interpretaciones que van mucho más allá del texto
-pero parten ineludiblemente de él.
Ahora, la metáfora consiste en el agua contenida en
un vaso. Qué simboliza el agua y qué el vaso: la primera
suele asociarse con lo cambiante -como el agua de
un río que, para Heráclito, nunca es la misma-, con

-

-

-

- -

- -

---

- --

- -

• Richard Rorty, en La filosofía y d tspcjo dela naturala.a, elabora una critica
de la filosofía como representación de la naturaleza. Rorty, Richard (1995).
La filosofía y el ts¡JCjo dela natura/a.a. Madrid: Cátedra. (Teorema, s/n)

45

�lo amorfo y' por lo tanto, es el vaso el que le
da forma y la contiene, la atadura.
_.
Como vemos, el agua puede tener mula,
ples significaciones. El agua, nos dice Xirau,
puede ser la conciencia derramada; _Y el
\'aso, la máscara y asidero que nos den_ene
y oculta.También el agua puede s~r_l~ \1tal,
el sentimiento libre; el \'aso, el JUICIO, las
formas. Pero hay en el poema de Gorostiza
un desdén por esta inteligencia: "iüh
inteligencia, páramo de espejos'" (Xirau,
2001: lSl). Vaso y agua se contraponen.
Lo que realmente nos constituye no e~ la
forma rigida, ni la inteligencia fría, smo
la Yitalidad de lo mO\ible, el sentimiento
libre que no se preocupa por reflexionar
sobre si mismo, sino ser. En este orden
de argumentación, Xirau habla de u~a
negación implicita a lo poético por medio
del poema mismo. Gorostiza, al embelesarse
con esta agua amorfa, nos conduce de la
palabra al silencio.
En c;u poema no sólo el hombre se pone
en cuestión, no sólo, forma constante del
idealismo, se pone. entre paréntesis a las
cosas; se duda del poema en un circulo
úcioso que es más bien un eterno retorno
del ser a la nada, de la palabra al silencio, de
la comunicación a la soledad (Xirau, 1955:
13; 2001. 423).
La muerte sin fin, la muerte que se repite

constantemente y que llen de la nada al
origen, para comen::ar de nue\'o. ~qui, nos
encontramos con otro de los rrutos -y
por mito podemos entender otra forma de
dar explicación a la naturaleza, a nuestro
entorno- que resalta Xirau en su ensayo
critico: el eterno retorno. El poema cíclico,
las imágenes poéticas que aluden a este
deseo de llegar de nuevo a los orígenes, a la
semilla, a la tierra, a la tumba-matriz.
La realidad se entrega a "un frenesi de
muerte" que es frenesí de regreso. Toda
cosa, en su muerte, participa de un furioso
deshacer en una vuelta a sus orígenes, de lo

\i,·o a la pre \ida, de la prMida a la piedra, de la piedra
a la nada. Nos encontramos ante el mito del eterno
retorno, un eterno retorno sin centro del mundo, sin
eje de creencia, sin cosmos que estructure el caos, sin
regreso,\uelta a la nada cuando los animales "inician el
regreso" a sus mudos letargos "egetales (Xirau, 2001: 152).

Xirau habla también de la idea de la muerte del
universo (que puede ser la muerte del mundo y de
Dios). Esto despide otra paradoja: si la poesía es el
canto sobre las apariencias de las cosas en el mundo,
y si la nada se aposenta en su lugar dejando el universo
agónico, entonces qué sentido tiene la poesía.
El poema Muerte sin fin es un poema en constante
movilidad, y se desarrolla, nos dice Xirau, precisamente
como el agua de un río. Es un poema de contradicciones
pues en él mismo se encuentra la negación de lo
poético. Es un poema de muerte, de una muerte que
no tiene fin y que se expande hasta el universo. Si el
universo tiende a la muerte, a la inmm'ilidad absoluta,
la entropia, entonces el lenguaje es un sinsentido, un
algo que se vuelve lentamente algo "inútil". Pero el
lenguaje, como lo poético, es vida.
Inscrito en una tradición lirica de "gran aliento"
en la que se encuentran las Soledades de Góngora, el
Primero sueño de SorJuana, el Cementerio marino de Paul
Valéry y la Piedra de sol de Paz, Muerte sin fin posee,
como todos estos grandes poemas, una implicación
profunda, filosófica, pero esencialmente poética
-léase bella e intuitiva- sobre nuestro ser. En
particular, Gorostiza nos presenta su pensamiento
-poético- a través de grandes paradojas. Es pues
un poema sumamente contradictorio, pero, por eso
mismo, con un gran sentido.

cuanto no puede ésta dar razones del mundo-(Platón,
Kierkegaard, Sartre) y aquéllos que la defienden como
forma de conocimiento (Baumgarten, Coleridge,
Heidegger, entre otros), sintetiza la argumentación
de ambas posturas para después presentar su propia
perspecti\'a.
Así, Xirau nos lleva por el camino largo de sus
reflexiones. 1\J'os expone su obsesión, su idea fija (pues
los hombres sólo tienen, a lo largo de su vida, dos o tres
ideas a las cuales se aferran) de que poesía y filosofía
parten y desembocan en un mismo punto. La lirica y
los ensayos críticos de nuestro autor son el ejemplo
de esta síntesis.
Desde su perspectiva crítica pone en práctica su
visión del mundo -ligada a su visión de la literaturaalgo natural que se ha censurado muchas veces, en
el ánimo de delimitar cada campo, de cercenar los
saberes -y a título de esta racionalidad analitica, se ha
opuesto arte/ciencia, filosofía/poesía. Admitido de esta
manera, y con la organicidad implícita en la mirada de
nuestro autor, la lectura nos traslada a reconocernos a
nosotros mismos, a reinventamos y puede en muchos
casos regresamos a la duda y la explicación espontánea
que se contiene en la metáfora.
Cada lector -y el crítico es otro lector- ve en los
mundos del poema tanto el mundo que el poema ofrece
como el mundo que cada quien tiene en el alma. El
poema, uno y el mismo, es también diverso. De ahi que
el poema enriquezca nuestra manera de \'er la realidad
(Xirau, 2001: 154) ro

A MODO DE CONCLUSIÓN

Bibliografta:

Lo primero, para evitar enredos inútiles, advertir que lo
que hoy día se llama Filosofía, cuando no es Ciencia, es
sencillamente Literatura. Por el otro lado, los productos
literarios, especialmente lo que se llama poesía, apenas se
abstienen nunca de "filosofar~. esto es, de dar pareceres
de las miserias del mundo (Garcia Cal\'o: 79).

Badiou, Alain (1990), Manifiesto por la filosofía. :\ladríd. Cátedra.
(Teorema)
Garc!a Cah-o, Agust!n. "Filosofía r Literatura, ¿cómo es que son tan
tristes?", en Revista Archipiélago. :-lo. 50, Espana.
Gorosti:a, José (1964) ..\fuerte sin fin y orros poemas. ~léxico: Fondo de
Cultura Económica
Xirau, Ramón (1955). Tres poetas de la soledad. ~léxico: Antigua librería
Rohrcdo. (\léxico y lo mexicano, 19)
Xirau, Ramón (1978). Pocsiayconoomicnto(Borga,~amaLrma,Pa::). ~léxico:
Joaquin :\lortiz.
Xirau, Ramón (2001). Entre la poesía y el conocimiento: Antología de ensayos
críticos x&gt;brc poetas y poesía iberoamericanos. :\léxico: Fondo de Cultura
Económica. (Tierra firme)
Zambrano. Mma (2002). Filosofía y poesía. :\léxico: Fondo de Cultura
Económica. (Sección de obras de filo'&gt;Ofia)

Aunque en estas palabras de García Calvo hay cierta
\'erdad, vemos que nuestro autor no e\'ade estos
"enredos" sino que, a partir de la exposición del debate
entre los filósofos que niegan el valor de la poesía -en

47

�La verdadera polémica aborda un libro
con la misma ternura con que un caníbal
se guisa a un lactante.
W. Benjamln. Dirección única.

eamos optimistas y creamos en la primera
opción. Consideremos que nuestro espacio
letrado si se ha entregado a la tarea minima
de cumplir con el requisito de conocer a
sus pensadores (por lo menos en sus aportes más
referidos), y que al indagar comprende las realidades
discutidas por aquellos.
Al reflexionar sobre los trabajos de Gutiérrez
Girardot,lo primero que se advierte es un pensamiento
crítico incisivo y riguroso. Teniendo como base la
lectura de autores para el momento desconocidos
en América hispana, desarrolló debates acerca de los
problemas más significativos que debieran ocupar las
reflexiones culturales sobre América Latina, como es
el reconocimiento de la tradición. De acuerdo con esto
último, dedicó gran parte de su trabajo a desentrañar
las propuestas de pensadores comoJosé Luis Romero,
Pedro Henríquez Ureña y Alfonso Reyes.
Su recurso a la historiografía y la filosofía lo llevó
a realizar estudios capitales en lo que a la literatura
hispanoamericana se refiere. Su ya clásico estudio sobre
el modernismo, ha sido el referente de su participación
en los estudios literarios, ya que conjuga la teoría con
la crítica. El estudio que allí se encuentra va más allá
de las escalas valorativas para ocupar los espacios
hasta aquel momento vacíos sobre las "formas" que
adquieren los productos culturales (la literatura, en
este caso), para la formación de tomas de posición
críticas ante la realidad circundante. Dicho estudio no
es un mero análisis de las poéticas modernistas, es ante

S

TRADICIÓN Y HEREJÍA.:
el pensamiento crítico de Rafad Gutiérrez Girardot1
CLARA MARÍA PARRA TRI.AMA

1

La afortunada presencia dela obra de Rafael Gutiérrez Girardot (C~lombia, 1928✓
Bonn, Alemania, 2005) en las letras colombianas se halla en su meJor mame~:º·
y a sea porque su muerte ha hecho las veces de co~ntura para la o~servac1on
detenida de sus mayores preocupaciones, o porque mcluso el _campo mte:ectual
(académico/universitario) no escapa a la costumbre propia ~e la _farandula
de homenajear a los difuntos, haciendo énfasis en lo qu,~ la sab1duna popul~~
(tan sarcástica pero tan acertada a la vez) señala como no hay muerto malo ·
48

Este documento es parte de un trabajo más amplio que busca reconstruir
el campo de los estudios literarios en América Latina, sustentado en
la imagen-metáfora del panóptico, en el cual se plantea la actividad de
observación mutua que los habitantes del complejo espacio realizan en
su "profesionalización". La figura de Gutiérrez Girardot para este trabajo
posee la huella distintiva del critico que explora diversos focos de las letras
latinoamericanas, y que al mismo tiempo conjuga sus preocupaciones
sobre la cultura y las formas que adquieren las múltiples concepciones
del hombre ante los macroprocesos sociales e históricos. Sus análisis de
los aportes de pensadores latinoamericanos como Mariano Picón Salas,
Alfonso Reyes, Pedro Henr!quez Ureña, definen el grado de profundidad
y compromiso que presenta su obra con las letras del subcontinente, y
con la cultura que aspira a ser dialogante. Claramente el estudioso de
la cultura y la literatura hispanoamericana se perfila como un habitante
del panóptico letrado que observa en el comportamiento de sus pares un
estimulo para retroalirnentar la producción critica.

49

todo búsqueda de respuestas sobre la autorreflexión
hispanoamericana y la adquisición de conciencia del
hombre que deja de hablar para sí mismo, y se obliga
a participar con su experiencia ético-estética en las
dinámicas modernas.
La preocupación que atraviesa la obra de Gutiérrez
Girardot se deriva de su toma de posición con respecto
a la influencia de los esquemas mentales peninsulares
en el orden ideológico de "las Españas". El pensador
colombiano señala sin reticencias los dolores de
la ciencia y el saber de Hispanoamérica derivados
de la falta de rigor, sistematización y renovación
en los señalamientos más básicos respecto de los
problemas locales que insisten en el exotismo y la
servidumbre. Para Gutiérrez Girardot, América Latina
se ha servido de la cacofónica particularización del
proyecto moderno para dar la espalda al compromiso
con el pensamiento y la reflexión. Sin duda alguna,
la denuncia del enfriamiento de la razón, la falta
de sistematización, el fortalecimiento del dogma,
la apariencia y "el gesto" lo llevaron a concluir que
nuestro espacio carece de norte para suspender su
"autoculpable minoría de edad".
En este sentido, su orientación crítica le apostó a
tres grandes dimensiones observables en sus trabajos,
a saber: el pensamiento crítico y el profesional de
las letras en América hispana, la trashumancia del
ideal ilustrado a las letras hispanoamericanas, y el
nacimiento de la conciencia histórica y la adquisición
de compromisos intelectuales para nuestra cultura.
De forma categórica su obra exige una conformación
analítica y metodológica para los ejercicios críticos,
para que disponiendo de una claridad conceptual
y de logistica se divorcien de una vez por todas
las obsesiones subjetivas, los gustos y las modas
de las cuestiones que hablan de la complejidad y
problematicidad de los fenómenos, que no rayen
en el exotismo y el enrarecimiento del que se han
beneficiado los fanáticos del "realismo mágico".
Aquel señalamiento mordaz acerca del exotismo
exacerbado en el que se ha inscrito a América Latina,
lo evidencia nuestro pensador como la génesis de la
negación a asumir la responsabilidad de pensar nuestra
cultura críticamente; por lo menos asi se advierte en
el ensayo titulado "Sobre la crítica y su carencia en
las Españas" -que se encuentra en Provocaciones
(1992)-, en el que traza un mapa del conflicto que
el ideal ilustrado enfrentó una vez entró a España,

�creada por Guillermo Humboldt, la cual era a su vez
la institucionalización de la critica como elemento y
principio del saber y de su permanente renovación
(Gutiérrez, 1992· 25).

llegando viciado y perseguido a tierras (y mentes)
hispanoamericanas:
Por paradójico que parezca, la frivolidad de los hispanos
es el producto complejo del odio a lo terrenal, del
autodesprecio, de la Yaloración negativa del mundo que
por los elementales caminos de la socialización inculcó
La Santa Madre a los hijos del )Jueblo elegido" y a sus
hijos de ultramar (Gutiérrez, 1992: 42).

•

En el párrafo anterior se encuentra lo que algunos
lectores de la obra de Gutiérrez le han reprochado
incansablemente: argumentar sin temor su posición
"eurocéntrica" o más específicamente "germanófila".
Por supuesto, el colombiano recurre al pensamiento y
a la literatura alemana para controvertir el autoengaño
en el que se ha sumido la reflexión hispana, la
cual carece de referentes universalistas. La gran
equivocación de "nuestra América", indica Gutiérrez,
es la de creer que en la autocontemplación y en la
defensa con chovinismo folclórico sabremos algún
día quiénes somos.
Lo que encuentra en el pensamiento de Reyes,
Romero y Henríquez Ureña es precisamente lo
contrario: "universalismo, saber amplio y profundo,
temple estético, pasión de conocimiento y de América"
(Gutiérrez,2004:271).GutiérrezGirardotnodesconoce
la participación de las letras hispanoamericanas en las
grandes propuestas occidentales (ése es su mayor
argumento en Modernismo), de hecho manifiesta
su desazón por la tendencia a pasar por alto los
aportes de las cumbres ("cimientos y columnas")
del establecimiento de América Latina en las letras.
Indica que se prefiere la lúdica vana que el rigor
conceptual y metodológico, eso sin contar con los
falsos intelectuales que proliferan en favores políticos
y que ignoran su papel en la historia.

No en vano los pensadores más críticos de occidente
han enfatizado en la importancia de la Ilustración
como génesis de la conciencia crítica. El problema
que evidencia el filósofo colombiano es que a mayor
fuerza de la Ilustración, mayor fue el ataque de la
Península Ibérica, lo que engendró mentes inmaduras
y prevenidas ante los beneficios del macroproceso
modernizante, y éste era postergado, ¿cuándo habría
de darse la crítica, si ésta es una característica
inherente de la mentalidad moderna? Las conciencias
criticas son para Gutiérrez las que han de aclarar y
vislumbrar el ser de los hijos de España, así como lo
logró el pensamiento alemán posterior a la obra de
Kant:
Nuestra época es la época propiamente tal de la
crítica, a la que todo debe someterse. De ordinario, a
ella quieren sustraerse la religión por su santidad y la
legislación por su majestad. Pero pronto despiertan justa
sospecha contra si mismas y no pueden exigir que se
les preste el respeto sincero que la razón sólo concede
a lo que ha podido soportar su libre y público examen.
Desde que Kant escribió estas frases en una nota a pie
de página del prólogo a la primera edición de la Crítica
de la razón pura (1787) hasta finales del siglo pasado, por
ejemplo, el dominio de la crítica en Alemania produjo,
pese a circunstancias sociales en las que se sustrajeron
a ella la legislación y la religión, si bien relativamente,
las consecuencias de la obra critica kantiana, esto es,
los grandes sistemas del idealismo alemán, la gran
historiografia decimonónica de un Droysen y de un
Mommsen, toda la literatura de la llamada época de
Goethe, los críticos de Goethe como los miembros de
la joYen Alemania, los hermanos Humboldt, 1\Jietzsche,
Schopenhauer, Marx, los grandes juristas Savingy y
von Stahl, el desarrollo de las ciencias naturales, etc.,
etc., etc. La ciencia europea más relevante en el siglo
pasado fue la ciencia alemana, nacida en la universidad

U FICURA DEL INTELECTUAL
V EL PEMS.AMIEMTO CRÍTICO

Toda la discusión que aquí se presenta, desemboca
en un elemento que reúne la totalidad de los ángulos
de polémica de los que se ocupa nuestro autor: la
figura del intelectual. En Gutiérrez, el intelectual es
una categoría en la que confluyen los mecanismos de
la critica y del pensamiento moderno. De esa manera,
dicha figura aparece en Latinoamérica sólo con la
génesis de la "conciencia crítica", que en las artes se
manifiesta en una conciencia estética1. El intelectual es,
de esta manera, una conciencia de gran carga histórica,
sociológica y política que deviene voz en la medida
en que se acerca a las disputas, evitando al máximo
enclaustrarse en "la torre de marfil":

50

El proceso de formación de un lenguaje literario
capaz de captar las realidades de una nueva sociedad
incipiente con aspiración de futuro que se inició con
Domingo Faustino Sarmiento, fue a la vez un proceso
de formación de un nuevo tipo social que en la colonia
se habia fundado en el ocio de las clases altas lujosas
y desocupadas o en la clerecia, y que en la República
se inició como conciencia constructora y moral, es
decir, con el "intelectual". Pues tanto la renovación del
lenguaje literario, como la formación del tipo social del
intelectual constituyeron no solamente un resultado
inmediato de la independencia, esto es, el rechazo de
la herencia espafiola, sino, positivamente, el intento de
sustituir sus valores sociales (como la consideración del
trabajo, de la moral, de la jerarqu1a social, del privilegio
del ocio de que gozaba la clase llamada superior yque se
nutria de la visión católica del mundo) por valores que
habñan de asegurar el futuro de las nuevas repúblicas
en el mundo moderno: la reivindicación del trabajo, la
sinceridad moral, la supresión de la jerarquia social,
valores que invocaban la razón. En pocas palabras, la
renovación de la prosa y la formación del nuevo tipo
social del "intelectual" correspondian al tránsito de la
sociedad colonial a la burguesa, de la sociedad religiosa
a la sociedad racional (Gutiérrez, 2004: 141).

pública y politicamente, se consolidó corno intelectual
que hace uso de su libenad para optar por una causa
que desde su punto de vista moral vale la pena ser
revisada y discutida; al relacionarse políticamente en su
espacio, pierde los guiños de ingenuidad y se entrega
a la lucha de fuerzas que protagoniza junto con sus
pares, integrando la gran masa de intereses por los
que lucha y habla.
El intelectual hispanoamericano al adquirir conciencia de su condición e influencia social y política se
convirtió en lo que Gutiérrez Girardot -recordando a
Alfred Weber- señaló como" inteligencia libremente
oscilante3", que inclinada por sus intereses, pierde la
candidez y se arroja a la lucha, utilizando sus ideas con
gestos ideológicos en nombre de una causa colectiva.
Esta tendencia pendular (libremente oscilante) hizo
que al tener la pluma a su servicio, pasara de un lado
al otro logrando una participación estratégica en la
voz de la cultura de Hispanoamérica:
Con todo, seria históricamente apresurado juzgar de
manera negativa o positiva a esta "inteligencia libremente
oscilante" sin tener en cuenta su contexto cultural y
social. Como inteligencia inevitablemente dependiente
de la realidad, ésta se vio sometida a turbulencias,
escisiones, tránsitos yreacciones de comienzos de siglo,
a una sociedad oscilante desorientada y compleja que
no tenia plena conciencia de ello (Gutiérrez, 2001: 33).

El ejercicio de la razón y del criterio (en palabras
de Marti) es el medio de expresión de la conciencia
critica. Los intelectuales y los artistas (los genios,
en la denominación romántica) se inscriben en esos
nuevos tipos sociales que dan cuenta de un estadio de
la historia de Latinoamérica. Los artistas conscientes y
los intelectuales polémicos ponen en tela de juicio los
valores afirmativos, y plantean la critica como única
salida posible.
En Hispanoamérica, al profesionalizarse el hombre
de letras, éste se convirtió en escritor, y al tomar partido

No obstante, lo que caracterizó radicalmente a las
inteligencias oscilantes hispanas fue el carácter
moralizador que asumieron ante la masa. Su labor,
una vez que tuvo conciencia de si misma, sacrificó el
sentido critico y adoptó la función de guia tutelar hacia
un componarniento ejemplar, es decir, nuevamente
aparecen las señales de la influencia peninsular que se
resiste a darle espacio a la modernidad en las ideas.
El pensamiento critico en América hispana (ya
sea bajo el rótulo de estudios culturales, estudios
literarios -teoria y análisis-) debe despertar

este sentido, el critico pasa a ser un sujeto que se ubica problem.l.ticamente dentro de su propio campo, ya que ha de mantener una núrada
constante al espacio en el que se mueve, debe luchar entre el cientificismo
de sus planteamientos y el carácter subjetivo de su objeto, ha de realizar
búsquedas pennanentes en su metodolog1a, conceptualización, núrada
analltica, e incluso en sus formas de argumentar y de poner en perspectiva
las discusiones que él núsmo ha iniciado; pero ante todo, el critico se ve
obligado -y esto va a parecer paradójico- a consolidar su ftica critica y
a mantenerse en ella, a sostenerse como voz reveladora y cuestionadora,
siempre expectante del movimiento yde las clin.l.micas posibles que rigen
su quehacer, y apostarle a crear nuevas clin.l.micas que se integren al juego
o que lo reintegren una y otra vez.
2 En

3
El intdcctual libranrntc oscilante es una acepción pol1tica del letrado que sin
definirse juega a varias bandas para asegurarse su ubicación y aceptación
dentro del público, haciendo las veces de vocero, que en vano intenta
sublimar las ideas. Lo que Gutiérrez recalca es la falta de ingenuidad
histórico-ideológica del letrado, la facilidad con la que cambia de bando,
todo por asegurarse su ubicación.

51

�de la charlatanería y el "diletantismo". El antojo
generalizado por considerar que cuanto más se escribe
más se dice, señala Gutiérrez Girardot, es un malestar
que ataca directamente a nuestra autorreflexión. El
ejercicio crítico es ante todo un ejercicio consciente
de la historia; es por esto que los estudiosos del mundo
hispano que rescata y relee, son aquellos para quienes
la historia, más que un simple dato erudito-anecdótico,
es la base y el germen mismo de cualquier fenómeno
estético-cultural.
El arte, para el ensayista, hace parte de una gran
cadena de hechos, productos y manifestaciones de la
actuación problemática del hombre en el mundo; es
por este motivo que Gutiérrez fundamenta su debate
a partir de la Independencia hispanoamericana, ya que
en su proceso y sus consecuencias encuentra lo que él
llamó la conciencia histórica, es decir, la capacidad del
hombre emancipado de ver a su sociedad en perspectiva,
de analizar su pasado, luchar por su presente y batallar
por su futuro. El caso deJosé Enrique Rodó con elArid,
es el ejemplo de esta toma de conciencia del hombre
americano y su necesidad de valerse por sí mismo, como
lo exige el sapereaude kantiano.
El ensayo de Rodó, es el ejemplo a seguir de la
puesta en forma sobre el futuro de América y, en éste,
encuentra Gutiérrez otro gran vacío: la carencia
de desarrollo ensayistico en el mundo hispánico.
Las grandes lagunas que observa el pensador en el
ensayo hispanoamericano no se limitan a la poca
explotación del género, sino de la actitud de esta
prosa para establecer la puesta a prueba de las ideas,
la controversia en los planteamientos y la posibilidad
siempre abierta del contrapunteo. En este aspecto
como en otros tantos, Gutiérrez dialoga con Theodor
W. Adorno, quien describe al ensayo como la forma
medular de la conciencia crítica:

Es lo que ha sido desde el principio, la forma crítica par
excellence; y ciertamente, en cuanto crítica inmanente
de las obras espirituales, en cuanto confrontación de
lo que son con su concepto, crítica de la ideología. "El
ensayo es la forma de la categoría crítica de nuestro
espíritu. Pues quien critica tiene necesariamente que
experimentar, tiene que crear condiciones bajo las cuales
un objeto se haga de nuevo visible, de manera diversa
que en un autor dado, y ante todo tiene ahora que poner
a prueba, ensayar la fragilidad del objeto, y precisamente
en esto consiste el sentido de la ligera variación que
el objeto experimenta en manos del crítico" (Adorno,
2003: 29).

Como gran lector de los ensayistas hispanoamericanos,
y gran crítico de la pobreza de las ideas de los más
populares (Paz, Ortega y Gasset, Arciniegas, etc.),
Gutiérrez Girardot reclama en sus estudios la necesidad de volcar el pensamiento crítico en la forma que
abre el diálogo y evidencia la reflexión, el rigor y la
confrontación. Podría decirse que Gutiérrez Girardot
es un apasionado por la forma ensayistica, tanto en su
producción como en sus fuentes y en sus objetos de
estudio; Gutiérrez lo toma como aspiración personal y
exigencia para el futuro de América hispana, ya sea por
aquel lugar común que reza que Montaigne puso en
forma el pensamiento moderno, o porque encuentra en
él los logros que clama a gritos el ejercicio intelectual
del mundo hispano.
Ensayar y ensayar por el puro gusto de cavilar
alrededor de un problema, hasta sentir pasión por
ello, o ¿qué otro ejercicio puede encontrarse en la
obra de Gutiérrez Girardot, si no pasión por la lectura
y ceneza de que no se ha de dar por terminada la
discusión? Si para Adorno el ensayo es la forma que
libera la duda, y quien mejor ejerce tal libertad es el

LA FORMA ,,HEREJE,, (EN PALABRAS DE ADORNO) ES LA
OPORTUNIDAD PARA EXPLOTAR LA DIVERSIDAD DE CAMINOS
POSIBLES, PERO SIN DESCUIDAR LO QUE SE PERSICUE,
PORQUE LA LIBERTAD DEL CÉNERO NO DESCARTA EL RICOR
DEL PENSAMIENTO
52

1

11

8
1(

1

ensayista critico, para Gutiérrez el gusto por la forma
ensayistica se basa en el deleite del conocimiento y
la preocupación científica. Baste con recordar lo que
encuentra en los ensayos de Mariano Picón Salas:
fusión estética de historiografia y narrativa, que da
cuenta de un ejercicio complejo, que no deja de ser
un gran logro en las formas para América hispana,
tristemente enajenada en historiadores de "poca
capacidad inventiva":

sino que también se sirve se elementos líricos o
narrativos, renuncia a conclusiones defuútivas y, en
ocasiones, serenidad ante la contradicción, que no se
trata de resolver sino que se presenta necesariamente
como resultado de la variedad de perspectivas y como
un motor más o menos consciente, según el caso de la
interpretación (Gutiérrez, 2001: 151).

Gutiérrez Girardot presenta al ensayo como otra
forma del goce estético, que se emparenta con la duda
y se satisface en su persecución. La forma "hereje" (en
palabras de Adorno) es la oportunidad para explotar

...variedad de perspectivas, libertad en la exposición,
expresión literaria que no sólo pretende ser estética

53

�texto, de un tema, de un fenómeno cualquiera. Y ese
conocimiento exige a su vez una guia que a la vez que
muestra los pasos del análisis, representa la tradición,
esto es, el camino de la ciencia y las experiencias que
se han recogido en este ca.mino, y que no logra captar
el autodidacta porque no todos los elementos de esa
tradición llegan a los libros que son el producto de
varias relaciones previas: de la relación dinámica entre
tradición e innovación y de la cristalización personal
de esta relación entre el profesor y el estudiante. Asi,
el autodidactismo no puede reemplazar las relaciones
indispensables para el cultivo de la crítica pero tampoco
puede llenar los vacios que han dejado en la Universidad
la nueva función y la nueva eficiencia. En cambio el
autodidactismo fomenta la simulación, que por su parte
puede fomentar la indiferencia. ¿Por dónde empezar,
pues, a introducir la crítica como elemento esencial de
una vida intelectual creativa y a la vez provechosa para
la sociedad? (Gutiérrez, 1992: 43).

la diversidad de caminos posibles, pero sin descuidar
lo que se persigue, porque la libertad del género no
descarta el rigor del pensamiento.
MUESTRA SALIDA ES LA HEREJÍA

Hemos revisado hasta aquí las ideas generales que
atraviesan el pensamiento crítico de Gutiérrez
Girardot: la apertura a discursos cosmopolitas, el
recurso a la historia social, la opción moderna (en la
corriente ilustrada), la oposición a los anacronismos
hispanos, la exigencia a los intelectuales, y la elección
del ensayo corno género de apertura en la ciencia y en
el arte. Aunque en su obra reconoce el progreso del
pensamiento hispanoamericano, también registra los
vacíos en lo que respecta a la conciencia crítica que
se halla en un estadio incipiente y en una actitud de
comodidad y estancamiento. Lo que nos lleva a concluir
que la obra de Gutiérrez Girardot queda abierta,
dejando muchas tareas y problemas por resolver:
la revisión de las actitudes críticas que produzcan
pensamiento propio más que contemplación circular de
las tareas adelantadas con eficiencia en otros espacios,
el autocuestionarniento que le urge a las academias y
centros de fortalecimiento de orientación sistemática, la
comprobacióndelosnuevosaportesquelosbrotescríticos
permitan salir a la luz; en fin, la tarea apenas empieza.
El deseo de reconsiderar la función del intelectual
(del artista, del escritor, del académico, etc.) reclama
a su vez la inspección de una tradición (que podemos
hallar en su obra) mas controversia!, menos condescen~
diente ( o indiferente), menos chovinista, más
comprometida con la construcción de una voz propia.
Tarea para la cual cita explícitamente a la academia
y a los espacios intelectuales; éstos han de ser hue:jes
(no necesariamente en el sentido religioso del término;
aunque si se quiere también puede ser tornado así),
para que pueda ser algún día abierta, y deje su carácter
complaciente, albergando de esta manera individuos
que aspiren a comprender su presente sin desconocer
su pasado y su tradición:

Los estudios de
teatro com arado,

Inmensa labor de la crítica y de los t1niversos de ideas"
en Hispanoamérica, que pide a gritos ser iniciada para
que por fin se deje de referir a nuestro mesticismo
castizo y a nuestra "carencia de historia", lugares
comunes en las afirmaciones ligeras que no se han
ocupado de desentrañar los ejes problemáticos de la
sociedad novohispana ~
1

11

!
s
~

HERRAMIENTA PARA EL TEATRO MEXICANO
JORCE DUBATTI

Bibliografía

Adorno, Theodor W. (2003). Notas sobre literatura (Obracom¡,leta,lQ. Madrid:
Akal. Básica de Bolsillo.
Foucault, Michel (2003). Sobre la ilustración. Madrid: Editorial Tecnos.
Gutiérrez G., Rafael (1987). Modernismo. Supuestos históricosy culturales. Bogotá:
Universidad Externado de Colombia, Fondo de Culrura Económica.
Gutiérrez G., Rafael (1989). Temas y problemas de una historia social de la
literatura hispanoamericana. Bogotá: Ediciones Lave Canes.
Gutiérrez G., Rafael (1992). Provocaciones. Bogotá: Fundación Editorial
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Gutiérrez G., Rafael (2001). El intelectual y la historia. Caracas: Editorial
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Gutiérrez G., Rafael (2004). Heterodoxias. Bogotá: Taurus Pensamiento.
Gutiérrez G., Rafael (2006). Tradición y ruptura. Bogotá: Editorial Random
House Mondadori Ltda. Colección Debate
Kant, Emmanuel (2002). Respuesta ala pregunta i~utes la ilustración/ Madrid:
Editorial Tecnos.
Mogollón,Juan Manuel "Adiós a un gran maestro". Entrevista con Rafael
Gutiérrez Girardot, en Revista Número, Edición 46. (Sep-Oct-Nov,
2005). Culrura. (25-33).

Hoy no es posible el autodidactismo y menos aún en
el caso de la crítica. Lo que no quiere decir que deba
fundarse una cátedra de crítica en las universidades.
La crítica no es sola.mente talento ni sólo ejercicio de
la razón. La crítica exige un aprendizaje que consiste
en la formación de ese talento y en el conocimiento
de los pasos que han de darse en el análisis de un

54

El teatro comparado es una disciplina de la investigación sobre
el hecho teatral que se apropia de la teoría y la metodología de
la literatura comparada. Este campo de estudios ha adquirido
un vasto desarrollo en Argentina 1 y, creo, proveerá a los
investigadores teatrales herramientas teóricas y conceptuales
valiosas para el estudio del teatro mexicano.
55

�a literatura comparada -según la
definición pautada por la Asociación Internacional de Literatura
Comparada (AILC)- es el estudio de la historia literaria, de la
teoría literaria y de la explicación
de textos desde un punto de vista internacional o
supranacional2• Es decir que le competen los fenó·
menos de producción, circulación y recepción que
exceden y/o interrelacionan los marcos de las litera·
turas nacionales; las relaciones entre literatura na·
cional y todo lo referente a "lo extranjero"; el campo
en el que la literatura se vincula con las otras artes
(subárea de la estética comparada). A ello se suma
la intranacionalidad, es decir los fenómenos de diferencia internos a las literaturas nacionales.
INSUFICIENCIA DEL CONCEPTO DE
LITEliTURA/TEATRO NACIONAL

Tal corno explican René W ellek y Austin Warren en
su Teoría Literaria (1979: 57-65), generalmente el estudio
de la literatura se concreta desde una perspectiva
"nacional" (literatura argentina, uruguaya, colombiana,
francesa, etc.) a partir de categorías geográfico- políticas
(los límites y patrimonios de cada nación) o lingüísticas.
Este criterio es frecuente en los programas universitarios
especializados en letras en Argentina 1. Pero la práctica
demuestra que es "evidente la falsedad de la idea de una

1La Universidad de Buenos Aíres organiza las Jornadas Nacionales de
Tearro Comparado, en forma anual. desde 1995 e ininterrumpidamente.
En 2001 se constituyó la Asociación Argentina de Teatro Comparado
(ATEACOMP), encargada de realizar desde 2003 el Congreso Argentino
Internacional de Teatro Comparado, bianual e itinerante (ya se han
concretado tres ediciones).
2 Torno esta definición por parecerme la más clara y la de mayor consenso
general. Manfred Schrneling ha señalado lúcidamente ·la variedad y
contradicción parcial de las definiciones de esta disciplina elaboradas por
los comparatistas desde fines del siglo XIX hasta el presente" (1984· 5 6).
Véase el panorama de opiniones diversas, de grandes especialistas. relativas
al material, el concepto de literatura, la metodología y la meta de investigación de
la literatura comparada que incluye en su trabajo "Literatura general y
comparada Aspectos de una metodologta comparatista" (1984· 6-10). De
la misma manera, Tania Franco Carvalhal estructura su libro Literatura
Comparada (1996) problematizando una definición de la disciplina y
reservando las últimas páginas de su ensayo para elaborar una. Creo
que, superada la etapa de los múltiples cuestionarnientos -iniciada en
1959 por René Wellek y con algunas manifestaciones hasta hoy-, la
literatura comparada demuestra su competencia en la práctica más que
en las discusiones teóticas con las que se embiste en realidad contra todo
el campo de las humanidades y el estudio literario (Steven Tt'&gt;tt'&gt;sy de
Zepetnek, 1997: 59-61).
3 Sobre la institucionalización de la literatura comparada en Argentina,
véase los trabajos de Nicolás Jorge Dornheim (1992 y 2001).

literatura nacional conclusa en sí misma", corno afinnan
Wellek y Warren (61).
Las limitaciones del concepto de "literatura
nacional" son manifiestas. Examinemos seis aspectos
de esta problemática en relación con la literatura
argentina:
¿Cómo estudiar dentro de la literatura nacional
los periodos de producción literaria previos a la
constitución de las nacionalidades? Un ejemplo de
este problema es el del estudio de las letras coloniales:
¿literatura argentina, literatura española o un "tercer"
campo? (Pagés Larraya, 1988).
¿Cómo analizar en el contexto de la literatura
nacional la producción literaria en las llamadas
"lenguas extranjeras"? El problema se despliega en
tres direcciones fundamentales: la producción de
autores nacionales, en el país, que escriben en lenguas
extranjeras (los poemas de Borges en inglés, los de
Delfina Bunge de Gálvez en francés, los primeros
cuentos en rumano de Alina Diaconú ); los escritos de
exiliados en nuestro país, radicados finalmente en él,
pero que escriben en su lengua de origen, por ejemplo,
Juan Luzian (Dornheirn, 1986-1987a)4; la producción
de autores nacionales radicados en el exterior y que
escriben en lenguas extranjeras Quan Ramón Wilcock,
Raúl Damonte Botana "Copi", Héctor Bianciotti, Silvia
Baron Supervielle.. .)5.
¿Cómo determinar, desde un punto de vista
nacional, el problema de las literaturas de frontera
que abarcan regiones compartidas con otras naciones:
región andina, rioplatense, guaranitica? (Palerrno,
1991). Por ejemplo: ¿es Florencio Sánchez uruguayo
o argentino, hasta qué punto es campo exclusivo o
compartido de dos literaturas nacionales?
¿Dónde ubicar el trabajo -por cierto excelente,
y que ha constituido una abundante literatura y una
"tradición del oficio"- de los traductores argentinos?
La amplia labor concretada al respecto por Enrique
Pezzoni,José Bianco y otros intelectuales nucleados por
la revista Sur: ¿es competencia de la literatura nacional o
de las literaturas originarias de los textos traducidos?
-

-

-

-

-

-

-

---

• Considero útil, al respecro, la consulta de Nicolás Jorge Dornheim,
"Bibliografía ordenada de la literatura del exilio alemán en la Argentina", en
Boletín de Literatura Comparada (Número Especialdedicado a "la Argentina
en la Literatura de exilio"), ~lendoza, n. XI,Xll, 1986-1987b (181-191).
1 Véase, a manera de introducción a esta problemática, la investigación de
Gloria Galli de Ortega sobre Wilcock (1999-2000).

56

se diferencian de los trazados de los mapas políticos
-los que definen fronteras nacionales. Ello no
implica -observa acertadamente Arrnand Nivelle
(1984: 196)- la torna de una posición contraria al
estudio de las diversas literaturas nacionales, ya que
sin los resultados de la investigación de las filologías
nacionales la cornparatistica no estaría en condiciones
de trabajar. Corno señala María Rosa Lida en las líneas
iniciales de su brillante "El fanfarrón en el teatro del
Renacimiento", existe una necesaria complementariedad,
una mutua iluminación, entre la literatura comparada
y las literaturas nacionales6, que implica una "ética" del
investigador, aspecto en el que también insiste Raúl
Antelo (1997). La cornparatistica busca determinar
los puntos en común pero también ahondar en las
diferencias específicas de cada literatura nacional
(Haroldo de Campos, 1997).

¿Cómo pensar el problema de la literatura judeoargentina (Sosnowski, 1987), que ha generado en nuestro
país exponentes tan importantes: Alberto Gerchunoff,
Germán Rozenrnacher, Mario Szichrnan, Eduardo
Rovner, Manuela Fingueret, entre otros muchos?
¿Cómo definir una identidad de la literatura
argentina sin tornar en cuenta su deuda, apropiación
e intercambio con las literaturas extranjeras y sin
definir aquellos rasgos que comparte con la literatura
latinoamericana y, en un rnacrocontexto, con la
literatura occidental? Kórno pensar, entonces, la
afirmación de Jorge Luis Borges en el ensayo "El
escritor argentino y la tradición": "nuestro patrimonio
es el universo" (Borges, 1964: 162)?
Apesar de su importancia, estos y otros problemas
del concepto de "literatura nacional" son soslayados
o no son suficientemente discutidos por los especialistas en literatura argentina. Menos aún en el
marco de los estudios sobre teatro argentino, cuya
institucionalización y crecimiento bibliográfico
son relativamente recientes. Juan Villegas (1988) ha
señalado, con acierto, que los estudios sobre teatro
ocupan en Latinoamérica una posición relegada,
"marginal dentro de la marginalidad".
W ellek y Warren ponen en evidencia los límites
del concepto de "literatura nacional" con ejemplos que
ilustran la estrecha unidad de las literaturas europeas
y de algunas de ellas con la norteamericana:

SUPRAMACIOMALIDAD,IMTERMACIOMALIDAD,
IMTRAMACIOMALIDAD

Tal corno afirma Claudio Guillén en su Entre lo uno y
lo diverso, "lo que infunde vida y carácter propios a la
literatura comparada es un conjunto de problemas con los
que solamente ella puede y quiere encararse" (1985: 32). Se
trata de cuestiones que no pueden ser respondidas desde
la competencia estricta delas filologías nacionales. Dichas
cuestiones pueden pertenecer al orden supranacional,
internacional o supranacional.
La cornparatística estudia la literatura desde un
punto de vista supranacional cuando focaliza problemas
que trascienden o exceden el concepto de lo nacional.
Incluye de esa manera los aspectos originariamente
abarcados en el campo de la "literatura general"
(término que, finalmente, ha sido desplazado por el
de literatura comparada; véase al respecto Wellek y
Warren, 1979: 61).
En cambio, la literatura comparada asume un punto
de vista internacional cuando estudia las relaciones e
intercambios entre dos o más literaturas nacionales. Se
habla de intranacionalidad cuando los fenómenos de
intercambio se dan dentro de las fronteras nacionales.

Los problemas de nacionalidad se complican extraor
dinariamente si hemos de decidir qué literaturas en
una misma lengua son literaturas nacionales distintas,
como sin duda lo son la norteamericana y la irlandesa
moderna. Cuestiones como las de por qué Goldsmith,
Sterne y Sheridan no pertenecen ala literatura irlandesa,
mientras que Yeats y Joyce si, requieren respuesta.
tExisten literaturas independientes belga, suiza y
austriaca? Tampoco es muy fácil determinar el punto
en que la literatura escrita en Norteamérica dejó de
ser ~inglesa colonial" para convertirse en literatura
nacional independiente. tSe debe al simple hecho de la
independencia política? tEs la conciencia nacional de
los propios autores? tEs el empleo de asuntos nacionales
y de color local? ¿Q es la aparición de un neto estilo
literario nacional? (1979: 65).

-

--

-

-

-

- -

-

6
"Nada más oportuno en estos tiempos de especialización y nacionalismo
que los estudios comparativos pues, superando las fronteras que parcelan
anilicialmente la literatura, aspiran a abarcarla en su verdadera extensión
y complejidad, para llegar as! a la visión integral de los hechos, a la vez
que, respaldados en esa visión integral, pueden asir el justo alcance de esos
hechos dentro de cada campo particular" (licia, 1969: 173).

Si bien pueden establecerse peculiaridades
nacionales, la literatura posee mapas específicos, que

57

�Pizarra (1985) -el área rioplatense, que abarca dos
países; el área guaranítica, que abarca tres; el área
andina, que recorre toda América del Sur- o de
los "continentes" -la supuesta unidad cultural de
América Latina, de África, de Europa, etc. También
entraría en este grupo el concepto de Romanía al que
se refiere Pedro Henríquez Ureña7•
Son problemas internacionales aquellos cuyo punto
de arranque lo constituyen las literaturas nacionales y
su dinámica de interrelación o intercambio. Siempre se
trata de procesos históricos, causales o genéticos (X es
causa de Y, Xgenera a Y, según la fórmula de PichoisRousseau, 1969: 96-101) en los que las literaturas
nacionales se hacen mutuos préstamos y tránsitos, no
siempre recíprocos y en los que se puede distinguir qué
elementos de una literatura nacional entablan relación
con otra literatura nacional. Algunos ejemplos: la
circulación y recepción de James Joyce en España, el

Son problemas supranacionales aquéllos en los que
intervienen categorías o fenómenos literarios a los que
no puede atribuirse una identidad nacional porque:
a) son patrimonio universal de toda la humanidad
y/o b) son genéticamente independientes, oc) son
patrimonio de un conjunto determinado y acatable
de varias naciones.
En cuanto al primer grupo (a), piénsese en el
aspecto ahistórico, invariante de la tragedia o la
comedia a través de los siglos y las culturas, en
procedimientos de la poesía como la rima o el
paralelismo, en un vasto movimiento cultural como
el romanticismo, en las características que permiten
confrontar Este/Oeste, Oriente/Occidente (Guillén
1985: 13 y 29-30; Racionero, 1993).
Al segundo grupo (b), corresponde al denominado
por Schmeling (1984b: 26) cuarto tipo de comparación:
el punto de vista no causal (por ejemplo, cómo en
contextos diferentes pero ante situaciones históricas
semejantes, el teatro de los pueblos que padecen
dictaduras elabora mecanismos estéticos semejantes;
cfr. el teatro español durante el franquismo y el
teatro argentino durante el aberrante "Proceso de
Reorganización Nacional" iniciado en 1976).
El tercer grupo (c), se trata de aspectos más
acotados geográfica o históricamente como los de la
teoría de las regiones o áreas según la terminología
de Zulma Palermo (1991), Angel Rama (1985) o Ana

-

- - - - -

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-

-

-

-

-

-

--

"No sólo serla ilusorio el aislamiento -la red de las comunicaciones lo
impide-, sino que tenemos derecho a tomar de Europa todo lo que nos
plazca: tenemos derecho a todos los beneficios de la cultura occidental. Y
enliteratura -ciñéndonos a nuestro problema-recordemos que Europa
estará presente, cuando menos, en el arrastre histórico del idioma (...) Voy
más lejos: no sólo escribimos elidioma de Castilla, sino que pertenecemos
a la Romanía, la familia románica que constituye todavia una comunidad,
una unidad de cultura, descendiente de la que Roma organizó bajo su
potestad; pertenecemos -según la repetida frase de Sarmiento- al
Imperio Romano" (1981: 250).
7

58

1

u

!
s
)(

intertexto de Franz Kafka en los cuentos de Borges,
la construcción de imagen de Estados Unidos en los
Viajes de Sarmiento, etc.
Son fenómenos intranacionales la diversidad de
culturas y lenguas dentro de una misma literatura
nacional, las fronteras internas, la teoría de las regiones
o áreas dentro de la misma nación, las migraciones
internas, los contactos entre las provincias, la
representación de la imagen de un tipo de provinciano
en la literatura de una provincia diversa, entre otros.

auditorio que recibe tanto el texto como la puesta en
escena (Pavis, 1991: 39).

La singularidad de lo teatral se manifiesta en la
tríada de acontecimientos convivial-aurático, poéticolingüístico y expectatorial8•
Por lo tanto, la peculiaridad del teatro comparado
radicará en la adaptación de la teoría y la práctica de la
literatura comparada en la especificidad del lenguaje
teatral (diferente en muchos aspectos del lenguaje
literario), así como en la resolución heurística (invención, descubrimiento) de los problemas singulares del
teatro que la literatura comparada nunca se plantea.
De esta manera el teatro comparado descubre un
repertorio de problemas particulares que, dentro del
área de la comparatística, no pertenecen a la esfera de
interrogantes de la literatura comparada, entre otros,
las poéticas de actuación o de puesta en escena.
La traspolación de los problemas de la literatura
comparada a los estudios teatrales, así como los
aspectos específicos del teatro en relación con la
internacionalidad /supranacionalidad/intranacionalidad, abren un vasto campo de estudio. Propongo
a continuación una breve caracterización de algunas

TEATRO COMPARADO

¿Qué es lo que distingue al teatro comparado de la
literatura comparada? La naturaleza específica del
fenómeno teatral. Patrice Pavis lo afirma nítidamente
al estudiar un aspecto del teatro comparado: cómo
funciona la compleja operación de la traducción en
el teatro:
Aun cuando los problemas de la traducción, en particular
la literaria, han logrado cierto reconocimiento, no se
puede decir lo mismo de la traducción para el teatro,
y específicamente para la escena, cuando se piensa,
además, en la puesta en escena. La situación de
enunciación que es especifica del teatro, apenas si se
ha tomado en consideración; nos referimos, claro está,
a la situación de enunciación de un texto que presenta
algún actor en un lugar y momento específicos, a un

-

8

~

-

- - - - - -- - ~

- -

Nos referimos ala singularidad del acontecimiento teatral en un articulo
publicado en armas y letras 58 (enero-marzo 2007: 56-65)

59

�1

f

• 1 '

culturales locales-nacionales (por ejemplo, la figura
del inmigrante en el teatro argentino)1°.
Historiología, área de diseño de configuraciones
historiográficas para el estudio de los procesos
históricos de internacionalidad, intranacionalidad
y supranacionalidad. Incluye las nociones de
periodización, polisistema, unidades extensas
supranacionales, movimiento, escuela, relaciones
entre la serie social y la serie estética, entre la serie
teatral y la serie política, análisis de las variables
históricas en los intercambios internacionales y sus
condicionamientos, interhistoricidad, etc.11
Cartografía, campo de elaboración de mapas
teatrales a partir de una teoría geográfica de los
fenómenos teatrales (áreas, regiones, naciones,
continentes, frontera internacional, frontera interior,
globalización y localización, centros y periferias
teatrales, capitales y satélites, circuitos y localización
de salas, etc.). Se relaciona con los...
Estudios de tránsito y circulación, engloban el área de
las relaciones entre teatro y viaje (desplazamientos
geográficos) e incluye problemas y casos de gran
diversidad, entre ellos, flujo de compañías visitantes,
establecimiento por largas temporadas de teatristas de
un contexto en otro, el teatro en la literatura de viajes,
teatro y exilio, configuración de una biblioteca de
ediciones teatrales a través de ediciones extranjeras y
locales, labor de librerías especializadas; configuración
de un repertorio de teatro extranjero en contextos
locales, labor de intermediarios diversos que operan
como puentes culturales entre los diferentes centros
teatrales, etc.
Estudios sobre traducción y adaptación teatral.
Identificamos como traducción el vertido de un texto
de una lengua,fuente a una lengua-destino tomando
como guía el parámetro de la equivalencia aproximada;
en cambio la adaptación implica la implementación
sobre la entidad de un texto-fuente de cambios de
diversa calidad y cantidad12 .
Estética comparada (según la acertada definición
de Etienne Souriau, 1986: 15,23) o el teatro en la
interrelación de las artes: teatro/literatura, teatro/cine,

de las áreas principales del comparatismo teatral, que
insisto, resultan herramienta óptima para enfrentar
numerosos problemas presentados en la historia del
teatro mexicano.
Poética comparada. Considera el estudio delas poéticas
teatrales (dramatúrgicas, directoriales, escenográficas,
actorales, etc.) como fenómenos de internacionalidad,
intranacionalidad y/o supranacionalidad9. Entre los
casos de internacionalidad se incluyen el tránsito y
apropiación de poéticas de una cultura fuente a otra
destino; en el campo de la supranacionalidad, el diseño
de archipoéticas y la indagación genológica (estudio
de los géneros, que en nuestro caso consideramos
un tipo de configuración archipoética). La poética
comparada implica también el estudio de las relaciones
morfológicas de internacionalidad, a partir del análisis
de procedimientos morfológicos de las poéticas
(por ejemplo, el funcionamiento de la redundancia
pedagógica en el realismo de Henrik Ibsen y en el de
Florencia Sánchez). En tanto estudia también las
poéticas en génesis o en proceso, se relaciona con los...
Estudios comparados de producción, gestión e institu,
cionalización teatral, área que considera el teatro como
proceso de trabajo y como configuración de una forma
de asociación de los teatristas (compañia, cooperativas,
elencos oficiales, concursos, castings, organización
y funcionamiento institucional dentro del campo
teatral, diseño de políticas teatrales, legislación,
festivales, congresos, etc.) en sus manifestaciones
internacionales, intranacionales y supranacionales.
Estudioscomparadosdelosespaciosyarquitecturateatrales,
área que se dedica al análisis de los espacios abiertos
y cerrados, salas tradicionales y no convencionales,
como manifestaciones de internacionalidad, intrana,
cionalidad y supranacionalidad.
Tematología, área que estudia el campo objetivo de
las representaciones textuales como inscripciones
morfotemáticas, a partir del análisis de la transmisión
y reelaboración de unidades tematológicas (motivos,
alusiones, símbolos, tipos, etc.) de un contexto a otro
(por ejemplo, el imaginario griego clásico en la obra
del argentino Sergio De Ceceo) o de la identificación
de invariantes y variantes supranacionales.
Imagología, subárea de la tematología, que estudia
la representación de "lo extranjero" en contextos

-

- - -

Véase Pageaux (1994).
Véase Guillén (1985, capitulo XVI, y 1989).
12 Para la constitución de un texto-destino diverso, véase al respecto
Dubatti (1999, capitulo V: 65-77).

10

11

9

- - -

Véase Dubatti {2007).

60

teatro/música, teatro/pintura, teatro/arquitectura y
viceversa (por ejemplo, la noción de "teatro total" y
el caso de la ópera). Se vincula, como área específica,
con los ...
Estudios comparados de teatro y medios de comunicación,
el teatro, su interrelación e incompatibilidades con
diversos soportes mediáticos (radio, televisión,
Internet).
Estudios de recepción, área de análisis de las
recepciones pasiva, reproductiva y productiva (Link)
en sus diversas manifestaciones internacionales ,
intranacionales y supranacionales (público, crítica,
difusión periodística, ensayismo especializado, etc.).
Estudios de notación y edición teatral, área de análisis
comparado de las concepciones respecto de la notación
y publicación del teatro, formación de catálogos.
Estudios de escenotecnia, área del análisis comparado
de los aspectos técnicos del funcionamiento teatral,
tanto en los cambios históricos como en los desarrollos
internacionales, intranacionales y las invariantes
supranacionales.
Estudios comparados de pedagogía teatral, área de
análisis de los métodos de enseñanza teatral, desde
el punto de vista de su constitución, circulación y
recepción en diferentes contextos y en sus invariantes
supranacionales.
¿Posee el teatro comparado una teoría y una
metodología propias? Al respecto discrepo con Erwin
Koppen (1990). El autor de Thomas Mann y Don ~uijote
se pregunta: "¿Hay una teoría literaria especial de
la comparatística o no?", y concluye: "Sobre la base
de nuestros resultados actuales, la respuesta sólo
puede ser negativa" (82). "No hay, desde luego,
una teoría literaria pura desde el punto de vista
comparatístico, pero sí una metodología comparatística
específica" (88). Desde nuestro punto de vista, tanto
la literatura comparada como el teatro comparado
poseen un campo específico de teorización en tanto
plantean un conjunto de problemas particulares. La
necesidad de definir en forma abstracta y científica los
conceptos de supranacionalidad, internacionalidad e
intranacionalidad ya lo demuestra. Por el contrario, ni
la literatura comparada ni el teatro comparado tienen
una metodología propia: sucede que para la elucidación
de sus problemas recurren a los mismos mecanismos
de análisis utilizados para el estudio de las literaturas
o los teatros nacionales. Cuando Koppen sostiene que
los procedimientos analíticos de la traducción son

61

específicos de la metodología comparatística (1990:
86), no acierta. Es fácil descubrir que en la esfera de
los estudios de las literaturas nacionales la traducción
es también un problema frecuente: pensamos, por
ejemplo, en la inserción de la literatura catalana dentro
de la española o en los textos en lenguas indígenas
(quechua, guaraní, etc.) en la literatura argentina
(Maidana, 1989). Un lector de Misiones no necesitará,
seguramente, traducir los términos en lenguas
indígenas, sin embargo, éstos resultarán absolutamente
extraños para un lector de Buenos Aires13•
Tal como señalo anteriormente, la complemen,
tariedad de la comparatística y las literaturas
nacionales nos permite otorgar al teatro comparado una
inflexión "ancilar" al servicio del mejor conocimiento
del teatro argentino. Leer el teatro argentino como
un grupo local del teatro universal o, por el contrario,
llegar a definir el teatro universal como "totalidad"
con segmentaciones limitativas -continente nación
'
'
región, etc.-, son propuestas que ofrecerían la
posibilidad de identificar cada vez con mayor nitidez
la "diferencia", la "peculiaridad" de nuestra escena.
Por otra parte, considero la necesidad de estudiar
el teatro argentino en un contexto internacional
porque es en sí mismo el mejor ejemplo de un
producto artístico local surgido de interrelaciones
interculturales. Aunque no puede ratificarse la
afirmación de Lucio V. Mansilla, "Europa nos da la
norma en todo" (1986: 255), unos pocos ejemplos
confirman el estrecho entramado de vínculos entre
el teatro argentino y el europeo: la relación entre el
sainete criollo y la inmigración española e italiana;
Florencio Sánchez y el teatro europeo de comienzos
del siglo XX; las deudas de Roberto Arlt con el teatro
de Luigi Pirandello y Henri Lenormand; la apropiación
de la poética absurdista en el teatro de Griselda
Gambaro, entre muchos.
Kuáles son los límites del teatro comparado?
¿Qué campo concreto abarca? Coincido con Manfred
Schmeling cuando sostiene que
una comparatística no reduccionista, conciente del
método, cientifica e institucionamente capaz de

BSobre los métodos eclécticos para el teatro comparado, remito a la
b1bliografia sobre teoña, estética y análisis teatral que incluyo al final
de este trabajo.

�cooperación, no puede refugiarse en una definición más
o menos abierta y global de la materia, sino que siempre
debe elaborar modelos cientifi.cos de los que surjan sus
tareas y formas de función (1984: 13).

Es vastisimo el campo de trabajo futuro para el
teatro comparado. Yla realidad histórica y presente
del teatro mexicano es un horizonte propicio para un
desarrollo fecundo de la disciplina ~

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LA REALIDAD HISTÓRICA Y PRESENTE DEL TEATRO MEXICANO
ES UN HORIZONTE PROPICIO PARA UN DESARROLLO FECUNDO
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�ULRICHBECK
TliDUCIDO DEL ALEMÁN POR JOSÉ ANTONIO SALUüS F.

de manera más económica en otros países, y a la de
ahí surgida amenaza de no hacer algo, es decir, no
invertir en este país. El nuevo poder de los consorcios
no se fundamenta en la violencia corno ultima ratio
para imponer a los otros la voluntad propia. Por eso es
mucho más móvil, ya que es territorialmente autónomo
y por consiguiente utilizable de manera global.
No imperialismo, sino no-imperialismo, no
invasión, sino la retirada de los inversonistas es lo que
constituye el núcleo del poder económico global. Este
poder desterritoríalizado de la economía no requiere
ni de la consecusión política ni de la legitimación
politica. Su utilización se efectúa pasando de largo
por las instituciones, incluso por las de la democracia
desarrollada, como los parlamentos y tribunales. Este
metapoder no es ni ilegal ni legitimo; es "translegal".
Pero cambia las reglas del sistema de dominación
nacional e internacional.
La analogía entre la lógica militar del poder nacional
y la lógica del poder económico llama la atención
y desconcierta. Al volumen del capital invertido
corresponde el poder del fuego y la fuerza de las
armas, pero con la crucial diferencia de que la amenaza
de no disparar acrecienta el poder. El desarrollo de
productos es el equivalente a la renovación de los
sistemas de armas. Las sucursales de las grandes
empresas establecidas en muchos países reemplazan
las bases militares y el servicio diplomático. La
vieja regla militar, según la cual el ataque seria la
mejor defensa, se traduce en: los Estados tienen que
invertir en investigación y desarrollo para desarrollar
plenamente la fuerza ofensiva global del capital. Con
el presupuesto de investigación y educación aumenta
-esa es la esperanzala importancia
delas

ara m1 es importante que la cosmopolitización no se lleve a cabo en
algún lugar abstracto o global,
en algún lugar por encima de las
cabezas humanas, sino que también
suceda en la vida cotidiana de las
personas ("cosmopolitismo banal"). Lo mismo vale
para las operaciones internas de la política, que se
ha vuelto goblal en todos los niveles, incluso en el
nivel de la política interna, porque tiene que contar
con la dimensión global de dependencias reciprocas,
corrientes, redes, amenazas, etc. ("política interna
mundial"). Preguntado de manera ejemplar: ¿cómo
cambia la comprensión de poder y dominio en la
mirada cosmopolita? Sobre esto, siete tesis.
LA CLOBALlliCIÓN ES EL DOMINIO DE NADIE

Primera tesis. En la relación de la economia mundial
y el Estado sucede un juego de metapoder, es decir,
una lucha de poder en donde las reglas del poder del
sistema de Estado nacional e internacional están siendo
modificadas. Es principalmente la economía la que ha
desarrollado tal meta-poder, escapando de la jaula del
juego del poder organizado territorial y nacionalmente,
y conquistando nuevas estrategias de poder en el
espacio digital. Juego de meta-poder quiere decir: se
disputa, se lucha por el poder y se cambian al mismo
tiempo las reglas nacionales de la politica mundial.
Quien trata de encontrar una respuesta a la
pregunta, de dónde sacan las estrategias del capital su
meta-poder, da con un extraño hecho. La idea esencial
se expresó en el encabezado de un periódico de Europa
oriental, que durante la visita del canciller alemán
en el año 1999 tituló: "Perdonamos a los cruzados
y esperamos a los inversionistas". Es justamente la
inversión del cálculo de la teoría clásica del poder y del
dominio la que posibilita la maximización del poder
de empresas transnacionales: el medio de coacción
no es la invasión amenazante, sino la amenazante
no-invasión de los inversionistas o su amenazante
salida. Sólo existe una cosa peor que ser arrollado
por las multinacionales: no ser arrollado por las
multinacionales.
Esta forma de dornininación ya no está ligada a la
ejecución de órdenes, sino a la posibilidad de invertir
64

EL PODER CLOB.AL DEL C.APIT.AL SE LAS .ARRECLA SIN LAS FUERZAS .ARMAD.AS.
Y ES-CASI- ILIMITADO. SIETE TESIS PAR.A UN MUNDO MEJOR

La mirada nacional, que equipara sociedad con sociedad
nacional, nos vuelve ciegos ante el mundo en que vivimos.
Re~uerimos de una mirada cosmopolita para poder percibir la
realidad del entrelazamiento de personas y poblaciones en todo
el globo: el denominador común conceptual del denso mundo
es "cosmopolitización", es decir: la erosión de fronteras claras
que ~e~araban mercados, estados, civilizaciones, culturas y, no
por ultimo, los entornos vitales del ser humano. Es cierto que
el ~und~ no ha perdido sus fronteras, pero éstas se desdibujan
Y d1fum1nan y se vuelven permeables a las corrientes de
información y a la afluencia de capitales. Menos, en cambio, a
las oleadas de gente: turistas sí, migrantes no. En los entornos
vital~s loca~es ~ ~a~ionales y en las instituciones tiene lugar
una global1zac1on interna". Esto cambia las condiciones de
construcción de la identidad social, que ya no tiene que farmarse
a través de la contraposición negativa de "nosotros" y "aquéllos".

�voces de las que dispone un pais en las arenas de la
politica mundial.
El poder de la amenazante no-inversión es hoy en
dia ya omnipresente. Por consiguiente la globalización
no es ninguna opción; la globalización es un dominio
de nadie; nadie la inició, nadie la puede detener, nadie
es responsable. La palabra "globalización" representa
la irresponsabilidad organizada: buscas a alguien con
la vista a quien puedas recurrir, con el cual puedas
quejarte, contra el que puedas manifestarte. Pero
no existe ninguna institución, ningún número de
teléfono, ninguna dirección de correo electrónico.
Todos se perciben a sí mismos como victimas, nadie
como autor del delito. Incluso los caballeros de los
consorcios -"principes modernos" de Maquiavelo
deseosos de ser cortejados- tienen que, según su
entendimiento, sacrificar su pensamiento y su manera
de actuar en los altares del Shareholder Value, si no
quieren ser despedidos.
UMA NUEYA MIRADA
PARA ACTUAR DE OTRO MODO

Segunda tesis. La gracia del meta-argumento de poder
reside en lo siguiente: las oportunidades de actuar de
los compañeros de juego se constituyen en el metajuego de poder mismo. Dependen esencialmente de
cómo ellos mismos definan y determinen nuevamente
lo politico. Éstas son las condiciones para el éxito.
Sólo la crítica resuelta de la ortodoxia nacional, así
como nuevas categorías que guíen hacia una mirada
cosmopolita, abren nuevas oportunidades de poder.
Quien se aferre a la vieja dogmática nacional (por
ejemplo al fetiche "soberanía" y a la politica unilateral
derivada de ella) será saltado, arrollado y ni siquiera
debe quejarse de ello. Son los costos acarreados a
los Estados por el aferramiento a las viejas reglas
nacionales del juego de poder, los que hacen necesario
el cambio a la mirada cosmopolita. Con otras palabras:
el nacionalismo -la obstinación en el punto de vista de
que el metajuego de poder de la política mundial sea Y
se quede como un juego nacional- resulta sumamente
costoso. Eso lo tenía que experimentar últimamente la
potencia mundial de Estados Unidos en Irak.
Confundir la política nacional con la global
desajusta la mirada y al mismo tiempo bloquea
el reconocimiento y aprovechamiento de nuevas
jugadas y recursos de poder. Permanece inexplorada
la posiblidad de transformar las reglas de ganancia-

J:
11

1
)(

1

pérdida o las reglas de pérdida-pérdida del metajuego
de poder en reglas de ganancia-ganancia, de las que el
Estado, la sociedad civil global y el capital se benefician
igualmente. Rige una inversión del principio de Marx:
no es el ser el que determina la conciencia, sino
la conciencia del nuevo estado de actuación -la
mirada cosmopolita- maximiza las oportunidades
de actuación de los jugadores en el juego de poder
de la política mundial. Existe un camino regio para
modificar el propio poderío: uno tiene que cambiar la
mirada hacia el mundo. Una observación escéptica y
realista del mundo -ipero al mismo tiempo también
cosmopolita!

reglas es y sigue siendo el privilegio revolucionario
del capital. La mirada nacional de la política consolida
la superioridad de poder del capital. Esta se basa
esencialmente en que los Estados no siguen al capital,
en que la política se encadena a sí misma en la cápsula
broncinea de las reglas nacionales del juego de poder.
¿Pero quién es entonces el contrapoder y el adversario
del capital globalizado?
EL CONTRAPODER SOMOS NOSOTROS:
LOS CONSUMIDORES

Cuarta tesis. El rol del contrapoder frente al capital
que rompe las reglas, no corresponde, en la conciencia
pública de Occidente, al Estado, sino a la sociedad
civil global y sus múltiples actores. Exagerando un
poco, se puede decir que el contrapoder de la sociedad
civil global se funda en la figura del consumidor político.
Su contrapoder resulta -semejante al poder del
capital- del poder de decir "no" siempre y en todas
partes, de rechazar la compra. Esta "arma de nocomprar" no es ni local ni temporal ni objetivamente
restringible. Sin embargo, depende por ejemplo de
que uno siquiera disponga de dinero; o también de
que haya una oferta excesiva de productos y servicios
entre los que pueda escoger el consumidor.
Para los intereses del capital resulta funesto
que no haya una contraestrategia que se oponga al
creciente contrapoder de los consumidores: incluso
los todopoderosos consorcios mundiales no pueden
despedir a sus consumidores. Porque los consumidores
-a diferencia de los trabajadores- no son miembros.
También el método de extorsión de producir en otros
paises donde los consumidores aún son buenos, es
un recurso del todo inservible. Bien articulado y
movilizado hacia objetivos precisos, el consumidor
desligado y libre, organizado transnacionalmente,
puede ser moldeado en una afilada arma.

INFRINCIR LAS RECU.S
-ESO SÓLO SE LE PERMITE AL CAPITAL

Tercera tesis. Es una ironía de la Historia que la
visión del mundo que fue refutada por el desplome
del comunismo en Europa haya sido adoptada
precisamente por los vencedores de la Guerra Fría.
Los neoliberales reclamaron como confesión propia
las debilidades del pensamiento de Marx: su obstinada
subestimación de los movimientos nacionalistas
y religiosos y su idea unidimensional, lineal de la
Historia. En cambio se cerraron ante la comprensión de
Marx de que el capitalismo libera fuerzas anarquistas
y autodestructivas. Por qué los neoliberales creen que
las cosas se desarrollarían de otra manera en el siglo
XXI, sigue siendo su secreto. De cualquier manera, las
inminentes catástrofes ecológicas y revoluciones nos
dicen algo distinto.
La agenda neoliberal es el intento de fijar las
históricas ganacias momentáneas del capital móvil.
1
La perspectiva del capital se asienta a sí misma como
absoluta y autónoma y despliega así el espacio de poder
y de posibilidad estratégicos de la economía clásica
como actuación de poder subpolítico y a nivel de la
política mundial. Luego, lo que es bueno para el capital
es lo mejor para todos. La promesa dice, expresada
irónicamente: la maximización del poder del capital
es finalmente el mejor camino al socialismo.
No obstante, la agenda neoliberal al mismo tiempo
insiste en que en el nuevo metajuego de poder el capital
tiene dos fichas y dos jugadas.Todos los demás siguen
disponiendo sólo de una ficha y una jugada. Por tanto
el poder del neoliberalismo se basa en una desigualdad
radical: no a todos les está permitido infringir las
reglas, sino que la infracción y modificación de las

PERDER AUTONOMiA, CAMAR SOBERANiA

Quinta tesis. No se puede soslayar la neode.finición de
la política nacional. Sin duda, los abogados y actores
de la sociedad civil global son imprescindibles en
el metajuego global de poder, especialmente para
la imposición de los valores cosmopolitas. Pero la
abstracción del espacio de posibilidades del Estado y
la política en la constelación cosmopolítica induce a
una gran ilusión: las contradicciones, crisis y efectos
colaterales de la segunda "Gran Transformación" que
67

�está en marcha podrtan ser civilizados a través del
nuevo portador de esperanza (el compromiso de la
sociedad civil), y eso a escala mundial. Sin embargo,
ese pensamiento pertenece a la galeria de ancestros
de lo apolítico.

por ejemplo, a través de la cooperación, la conexión y el
entrelazamiento, que les posibilitan operar a grandes
distancias, y, de este modo, abrirse nuevas opciones
-mientras que, como reverso de la moneda de este
desarrollo, pierden su autonomía países enteros. La
soberania de contenido de los actores (colectivos e
individuales) aumenta en la medida en que disminuye
formalmente su autonomía. Con otras palabras: en el
marco de la globalización política se lleva a cabo una
transformación de la autonomía fundamentada en la
exclusión nacional, en una soberanía fundamentada
en la inclusión transnacional.
UM ESTADO AL QUE LA MACIÓM
LE SEA IMDIFEREMTE

Para escapar de la trampa de la nacionalidad en
la teorta y actuación políticas, es esencial distinguir
entre soberanía y autonomía. El nacionalismo se basa
en la equiparación de soberania y autonomia. Desde
este punto de vista la dependencia económica, la
diversificación cultural, la cooperación militar,
jurídica y tecnológica entre los Estados conduce
automáticamente a la pérdida de autonomia y, con
ello, también a la pérdida de soberania. No obstante,
cuando uno mide la soberania en función del éxito
del Estado para reso!Yer sus propios problemas
nacionales, el incremento del entrelazamiento y la
cooperación, es decir la pérdida de autonomia, resulta
en una ganancia de soberania.
Para el cosmopolitismo este entendimiento es
central: la pérdida formal de autonomia y la ganancia de
soberania en cuanto al contenido pueden fortalecerse
recíprocamente. "Globalización" significa ambas cosas:
un incremento de la soberania de los actores, logrado,

Sexta tesis. Una respuesta política a la globalización
es el "Estado cosmopolita" abierto al mundo. Éste
no surge de la disolución y sustitución del Estado
nacional, sino de la transformación del mismo, de
la "globalización interna": el potencial jurídico,
político y económico de lo nacional y lo local es
reinterpretado y reabierto. Este híbrido de un Estado
tanto cosmopolita como nacional no se demarca de
manera nacionalista frente a otras naciones. Más
bien desarrolla redes sobre la base del recíproco
reconocimiento de la otredad y de la igualdad del otro
para resolver problemas transnacionales. El concepto
del "Estado cosmopolita" se funda en el principio de
la indiferencia nacional del Estado. Éste posibilita
la coexistencia de distintas identidades nacionales
mediante el principio de la tolerancia constitucional
hacia adentro y el derecho cosmopolita hacia afuera.
Con la Paz Westfaliana de 1648 se puso fin, a través
de la separación de la Iglesia y el Estado, a las guerras
civiles del siglo XVI surgidas por supuestos motivos
religiosos. De manera semejante se podría -esa es la
tesis- responder a las guerras (civil)mundiales del
siglo XX con la separación del Estado y la nación.
Análogo al Estado laico, que posibilita la práctica de
diversas religiones, la red de los Estados cosmopolitas
tendría que asegurar, mediante el principio de la
tolerancia constitucional, la coexistencia de las
identidades nacionales y étnicas. Análogo al modo
en que se hizo retroceder a la teología cristiana al
comienzo de la Edad Moderna en Europa, hoy en
día tendría que ser reabierto el marco de actuación
de lo político refrenando la teología nacional.
Análogo al modo en que esto fue completamente

68

de la diferencia como una carga inevitable. En
cambio, "tolerancia cosmopolita" es más que eso.
No es defensiva o pasiva, sino activa: abrirse al
mundo de los otros, experimentar la diferencia como
enriquecimiento y ver y tratar al otro completamente
como a un igual. O expresado teóricamente: la
"lógica del o-o" se reemplaza por la "lógica del tantocomo".
"Cosmopolitización" significa precisamente no
uniformidad y homogeneidad. Las personas, sus
grupos, comunidades, organizaciones políticas,
culturas, civilizaciones quieren y deben permanecer
distintas, quizás incluso únicas. Pero, para expresarlo
metafóricamente: los muros entre ellas tienen que ser
sustituidos por puentes. Tales puentes tienen que ser
erigidos, sobre todo, en las cabezas, mentalidades e
imaginaciones humanas ("mirada cosmopolita"), pero
también dentro de lo nacional y lo local ("globalización

descartado por la mirada teológica a mediados del
siglo XVI, que incluso veía en ello el fin del mundo,
hoy en día la separación del Estado y la nación
resulta absolutamente impensable para los "teólogos
de lo nacional", ya que rompe con el aparentemente
constitutivo concepto fundamental de lo político: el
esquema amigo-enemigo.
Un ejemplo histórico de ello es la Unión Europea.
Aquí se consiguió, a través del arte político del
entrelazamiento, transformar a los enemigos en
vecinos. Atados el uno al otro con las "esposas doradas"
del beneficio nacional, los Estados miembros, en las
disputas, tienen siempre que cerciorarse nuevamente
de su reconocimiento reciproco e igualdad. En
este sentido, entender la Unión Europea como una
confederación de Estados cosmopolita que controle
cooperativamente la globalización económica, asi
como respete la otredad de los otros -lasco-naciones
europeas, pero también los vecinos mundiales de
Europa-, podría ser una descripción realista, en parte
también una utopía.
La teorta y el concepto de Estado cosmopolita se
demarcan de tres posiciones: de la ilusión del Estado
nacional autónomo; de la concepción neoliberal
del Estado económico mínimo y desregularizado;
asi como de las tentaciones irreales de un Estado
mundial uniforme cuya concentración de poder fuera
inquebrantable.
ITRAMSFORMEM LOS MUROS EM PUEMTESI

Séptima tesis. Esta objeción está en el aire: desde hace
mucho tiempo se trabaja con ideas como relativismo
cultural, multiculturalismo, tolerancia, internacionalismo y -hasta la náusea- con globalización y
globalidad. ¿No se está poniendo vino viejo en botellas
nuevas con el concepto "cosmopolitismo"? ¿Quizás
no se trate ni siquiera de nuevas botellas, porque el
término "cosmopolitismo" ya encontró uso desde los
estoicos en la Antigua Grecia o en Immanuel Kant,
Hannah Arendt y Karl Jaspers?
A ello respondo: mi teoría de la "mirada cosmopolita" describe otras realidades y está construida
de una manera distinta. Pues todas aquellas ideas se
fundan sobre la premisa de la diferencia, la alienación
y la extrañeza de los otros. "Multiculturalismo", por
ejemplo, quiere decir: diversos grupos étnicos viven
codo con codo dentro de un Estado. Y "tolerancia"
significa aceptación a regañadientes, la admisión

interna"), en los sistemas de normas (derechos
humanos), en las instituciones (por ejemplo la Unión
Europea) y también en la "política interna mundial",
que busca respuestas a los problemas transnacionales
(por ejemplo, en la política energética, el desarrollo
sostenible; en la lucha contra el calentamiento global;
en la guerra contra el terrorismo) ~

69

�La
un concepto sociológico desactivado.
ISRAEL BUEMROSTRO SÁMCHEZ

1
1

Aunque a estas alturas sea obvio suponer que la confianza juega un
papel protagónico en la cohesión de las sociedades occidentales, es
interesante escudriñar un poco en su importancia como concepto
sociológico. El papel de la confianza dentro de ésta disciplina es
igual de radiante que su dificultad para tomarla como un concepto
concreto o científico. Esto quizás se deba al hecho de que, en la
gran mayoría de las tradiciones de pensamiento, la confianza es un
concepto sin relevancia sociológica acotado al orden emocional
del individuo. Aunque conviene recordar que tiene enormes
implicaciones para la generación de las relaciones e intercambios
que se dan dentro de la vida en colectividad.
1

para actuar coherentemente en un entorno complejo.
Sin embargo, se debe tener presente que quien confía
se arriesga a ser defraudado; por esta razón la confianza
es una apuesta hecha en el presente hacia el futuro que
se fundamenta en el pasado. En este sentido, no es
fortuito que autores clásicos como Símmel la hayan
planteado como la hipótesis sobre la conducta futura
de otro, que ofrece seguridad suficiente para fundar en
ella una acthidad práctica (Simmel, 1986: 365). En el
campo de lo social, la confianza siempre se orienta al
futuro, a las expectativas de un individuo sobre otro o
sobre algún colectivo en específico, de ahí se deduce el
hecho de que aquel que confia, además de arriesgarse
a definir comportamientos futuros, necesita de la
historia y de la sociedad como trasfondo. La confianza

e entrada, es necesario situar a
la confianza dentro del estudio
de la complejidad de la sociedad
actual. En este sentido, Luhmann
parte del planteamiento de que
la confianza es un mecanismo de reducción de esa
complejidad, ya que permite ofrecer seguridades
presentes a planificaciones y orientaciones dirigidas
a futuro. A pesar de no ser una garantía absoluta,
amplia las posibilidades de la reducción temporal de la
complejidad (Luhmann, 1996f La confianza extiende
las posibilidades de acción del presente, orientándose
hacia un futuro que -aunque permanece incierto-se
hace más fiable. Es un mecamsmo de reducción de la
complejidad que aumenta la capacidad de la sociedad
70

Confiar en todos es insensato;
pero no confiar en nadie es neurótica torpeza.
Juvenal (Poeta satírico romano)
reduce la complejidad social en la medida que supera
la información dispomble y generaliza las expectativas
de comportamiento, al reemplazar la insuficiente
información por una seguridad internamente
garantizada (Luhmann, 1996: 18).
Es importante tener en cuenta que la confianza
es una relación social que se da dentro de un marco
de interacción compuesto tanto por la personalidad
del individuo como por el sistema social, y no puede
estar asociada por completo a uno u otro. A pesar de
que puede ser manejada como un concepto abstracto,
lo cual hace que su tratamiento en la sociología sea
algo chficil, para adentrarnos en su carácter social
es necesario explicarla como una decisión de riesgo,
que está sujeta a las expectativas subjetivas hacia los
otros. Es decir, nuestras expectativas de confianza se
basan en el hecho de saber sí otra persona es digna de
nuestra confianza para poder entablar cualquier tipo
de relación o intercambio. Siguiendo este argumento,
la confianza podria transformarse en una relación
social en el sentido de que se deriva de la pertenencia
a una red social; tomar parte en ésta permite acceder
a "recursos" en forma de obligaciones de reciprocidad
derivadas de relaciones de confianza e información

en manos de otros miembros de la red social a la que
se pertenece -por ejemplo una asociación civil(Herreros, 2002: 10). Sin embargo, es necesario dejar en
claro que la simple participación en redes sociales no
conduce automáticamente a la formación de confianza·
'
la decisión de confiar no implica necesariamente que
dicha expectativa sea recompensada en un futuro3•

'Para el autor de estas lineas. ni Marx ni Parsons, entre muchos otros
prestaron_demasiada atención a las relaciones de confianza como algo qu~
puede mc1ctir en la realidad, a fin de cuentas: ies aconsejable para aquellos
que se dedican a las ciencias sociales el empleo de términos y conceptos
sacados del campo de la ética?
2
En consonancia con la cita anterior, Luhmann se refiere a la •complejidad"
como aq~ella reali?'1d ~ial a la que las grandes teortas sociológicas,
en especial el funcionalismo, no pudieron dar una respuesta adecuada.
La complejidad social del autor supone un continuo proceso de
reestrucrur_ación de las relaciones sociales, siendo la confianza. junto con la
comuruca&lt;:16n, una de sus propuestas para intentar resolver los problemas
de las sociedades modernas. Para más información véase: Luhmann, N.
(1996). La confianza. México: Antrophos.
1
E~ e~te punto, es imponante tener en cuenta que las expectativas
sub1envas que nos hacen confiar en determinada persona o red social,
dependen del acceso y papel que se tenga en las relaciones sociales que
~ establecen entre los panicipantes. A lo anterior hay que añadirle la
unponancia de la información que se tenga sobre los individuos de la
misma red social o entorno, ya que puede ayudar a crear expectativas
favorables y con esto reducir el riesgo impl1cito que supone la confianza.

71

�decir, principios que ayudan a compartir intereses o
La confianza suele ser analizada en términos de
al menos la falta de malicia. De esta forma, el hecho de
conductas negativas, es decir, es vista casi siempre bajo
compartir circunstancias sociales en una comunidad
la luz de las consecuencias (costes) que puede traer la
sirve de base para confiar. Esta visión se apega más
decepción de las expectativas que se depositaron en
bien a los postulados éticos que poseen las relaciones
alguien (Levi, 1996: 113). Sin embargo, es justo decir que
de confianza según Fukuyama (1995), ya que se
aquel que confía es consciente del riesgo que implica ser
parte de la idea de que son las comunidades -como
defraudado4• El riesgo indica el hecho de que la persona
totalidad- las que poseen cierto tipo de valores y
que confía, es incapaz de asegurar o aceptar con certeza
de ética, de forma que ambos factores se interiorizan
que la persona u organización en la que deposita sus
en el individuo. A la luz de este planteamiento, se
expectativas las cumplirá o respetará. Aquí también
establece que una comunidad garantiza la confianza:
es importante tener en cuenta que existen factores
en ella no puede haber conflictos de intereses gracias
externos que en determinados casos sirven de guía para
a la autorregulación moral y ética que posee en virtud
asegurar lo más posible el hecho de confiar: el poder
de ser una construcción social (Habermas, 1990: 207).
coercitivo del Estado, los recursos económicos como
Lo cierto es que una de las condiciones para que la
forma de incentiYos a la cooperación o el conocimiento
confianza se promueva, es el hecho de tomar en cuenta
extraído de la observación directa, que sin embargo, no
factores corno el poder o las relaciones de intereses que
están a plena disposición de aquel que confía. Por esta
se dan dentro de la sociedad, pues dentro de ésta pueden
razón, Offe (1999) afirma que la confianza es en esencia
existir factores que no inciten al beneficio mutuo.
un riesgo, ya que el hecho de confiar se basa en una
expectativa que espera un futuro favorable, el cual no
PARTICULARIDAD VERSUS CEMERALIDAD
se puede predecir con certeza -aunque existan hechos
Más allá de la noción de riesgo corno acción inherente
o conocimientos anteriores que supongan garantías-,
al acto de confiar, se encuentra la discusión sobre el
puesto que la confianza siempre va acompañada de los
enfoque que se debe adoptar al hablar de la confianza.
costes de su incurnplimiento5•
En este sentido, es importante distinguir entre la
Cuando alguien confía, acepta un nivel de riesgo
confianza particularizada yla social o generalizada. Las
que, de verse defraudada la confianza, le traerá un daño
personas que confían solamente en ellas mismas o en
potencial, aunque de lo contrario le puede reportar
las personas que conocen, ejercen un tipo de confianza
beneficios o cooperación para lograr determinado fin.
"particularizada" (Yamigishi y Yarnigishi, 1994: 133);
Dichos beneficios pueden provenir de una persona o
en ella, las expectativas acerca del comportamiento
de un "sistema" que coordina esfuerzos para lograr un
del otro se basan en la información disponible que se
objetivo común (Warren, 1999: 24). En este sentido,
posea. De entrada, este tipo de confianza podría ser
Giddens (1990) apunta que la confianza, corno la
suficiente para los animales, ya que éstos no realizan
creencia que se tiene sobre la fiabilidad hacia una
juicios
morales, pero no así para los humanos. Este tipo
persona o una organización, también puede ayudar
de confianza podría funcionar en aquellos individuos
en la construcción de principios "abstractos", es
que rara vez establecen contactos con personas que no
son parte de su comunidad inmediata (Uslaner, 1998).
Sin embargo, vivimos en un mundo interdependiente
en el cual las personas entran en contacto con extraños
• Bajo esta perspectiva la confianza parece ser un factor meramente
y que dado el caso de confiar en ellos, asumen un
psicológico: yo confio, pero a la vez rengo el conocinúento de que mis
expectativas de confianza pueden no ser las esperadas. La no□ón de
rol importante6. Por esta razón, la acción colectiva
--

-

--

~

~

-

-

-

nesgo que encierra esta argumentación, nos conduce a esa parte de la
vida en colectividad que hace que los individuos basen su confianza ya
sea en valores individuales, culturales o morales, dependiendo del nivel de
conocinúento o perspectiva que se tiene a la hora de confiar.
1 8 vinculo entre confianza y riesgo, nos conduce a la cuestión sobre el
porqué las personas asumen la motivación de arriesgarse cuando confian
en sus relaciones personales. La respuesta parece ser el hecho de que
confiar en "demasiada poca gente" conduce a una conducta irracional de
no cooperar incluso cuando los beneficios derivados de la interacción social
sean rele\'antes o personalmente emotivos. Bajo esta perspectiva podrta
decirse que confiar es un hecho que inhibe el ostracismo individual.

En el estudio de la confianza como concepto social, es irreductible ir más
allá de nuestros parientes y amigos. Esto podrta explicar el porqué algunas
poblaciones rurales no superan su pobreza esrructural sus habitantes sólo
confían en sus propias familias. Para más información sobre este punto
\'éase: Uslaner, E. (1998). "Democracy and Social Capital" en Warren, M.
(ed.), Danocracy and Trusr. Londres: Cambridge University Press.

6

72

de utilizar el coche- en lugar de otros medios
colectivos. En este caso, los atascos y la contaminación
podrían ofrecer una base para motivar la cooperación
o el cambio hacia hábitos que ayuden a mejorar el
problema del tráfico, es decir, el uso de bicicletas o
transporte público. Sin embargo, la carencia no estriba
en los cambios de actitudes sobre la movilidad urbana,
sino en la falta de "premisas" o creencias sobre si cada
uno va a cooperar para resolver el problema. Aunque
en este caso, Gambetta concluye que la percepción
que las personas tienen sobre las conductas no
cooperativas obstruyen los cambios sociales y las
políticas públicas, es importante remarcar que dichas
conductas -las no cooperativas o antisolidariasrnás bien obstruyen las percepciones que pueda crear
la confianza corno disposición cooperativa hacia los
otros o hacia lo colectivo.
Bajo esta idea microsocial, la confianza juega
un papel muy importante en todos los aspectos
del activismo cívico y la conducta moral. Para
ejemplificarlo, basta decir que la participación
civica en las sociedades europeas y en Estados
Unidos, ya sea a través del voto electoral o de la
membresia asociativa, ha caldo estrepitosamente
en las últimas dos décadas (Uslaner, 1996; Putnarn,
1995; Woolcock, 2000). Esta caída en los indices del
compromiso cívico es la connotación más ilustre de
la problemática que afecta hoy a las democracias
occidentales. Una explicación a este fenómeno lo
puede ofrecer el rol social que juega la confianza
dentro de las asociaciones y los partidos políticos.
Para Putnam, la lógica por la cual las personas ya no
confían -es decir, el hecho de que la población ya
no realice algún servicio voluntario- en los Estados
Unidos, se debe a que la televisión "roba" el tiempo
que se debería de dedicar a actividades comunitarias.
Esta concepción -que ya ha sido ampliamente
debatida-, no tiene en cuenta que la confianza es
también el reflejo tanto de la experiencia corno de
los valores. El intercambio de experiencias sociales
cooperativas (personales o colectivas) unido a valores
morales corno el ideal de bien común, favorece un
tipo de confianza proclive al altruismo propio de las
directrices de las entidades voluntarias y del espiritu
delas organizaciones políticas (Brehm &amp;: Rahn, 1997:
1011), dicha confianza seria producto de una mezcla
entre sentimientos morales y experiencia inmediata
(Wuthnow, 1997: 48). Una confianza que presente

-bajo la forma de compromiso político o cívico- no
seria posible si tomara corno referencia la confianza
particularizada.
Por el otro lado, tenernos la confianza social o
generalizada, la cual es una especie de confianza en
desconocidos, en personas de las que no se dispone
ninguna información previa. Alguien que "posea"
confianza generalizada hará favores a desconocidos
sin esperar inmediatamente nada a cambio, con la
esperanza de que ese u otro desconocido le devolverá
el favor en el futuro (Putnam, 2002). Esto supone que
el hecho de confiar en alguien genera una obligación
de reciprocidad. La confianza social es la presunción
de que los demás actuaran de forma benévola, o que
al menos no presentan intenciones hostiles en la
interacción que se mantiene. Sin embargo, el principal
problema que presenta este tipo de confianza es
el hecho de que los incentivos para defraudar o
no cooperar son especialmente altos. La aparición
del free rider o "gorrón" es un aspecto que parece
implícito a ella. A pesar de esto, el actual interés por
la confianza (en su versión social) en el análisis de
los fenómenos sociales, se debe al hecho de que es
un factor sumamente importante en el estudio de
los diferentes ámbitos de la sociedad civil. De esta
forma, la discusión en torno a conceptos tales corno
la cohesión social, el asociacionismo o el capital social
se impregna del papel de la confianza corno elemento
que ayuda mantener el orden social (Offe, 1999).
TEORIA SOCIAL "MICRO"

Según las ideas de Claus Offe, la atracción intelectual
que ofrece el fenómeno de la confianza social, es
su aparente potencial de crear una teoría social a
nivel "micro". De esta forma, la confianza seria una
premisa cognitiva en la cual los actores (individuales o
colectivos) establecen interacciones con el resto de la
sociedad (Offe, 1999: 253), dichas premisas establecen
y revelan las preferencias e inclinaciones de los otros,
en términos de disposición a contribuir y cooperar
en detrimento de actitudes egoístas u oportunistas.
Para ilustrar este nivel "micro" de la confianza social,
podernos referirnos a un problema público en el cual
la clave es la determinación que se da a través de la
confianza para resolver problemas. Gambetta (1988)
utiliza el problema del tráfico de vehículos en las
grandes ciudades corno un ejemplo que implica el
predominio de preferencias individuales -el hecho
73

�ambas características podría promover el actiYismo
cívico y consecuentemente una comunidad próspera.
LA. COMFIAMli COMO " FACI LITADOR"

En consonancia con el argumento anterior, se
puede afirmar que al hacer uso de las redes sociales
de forma frecuente, la confianza algunas veces
aparece como una consecuencia y otras como un
"facilitador" de acciones sociales7• En este sentido,
la satisfacción vital aparece gracias a los distintos
tipos de confianza y a las redes sociales que sirven de
soporte a esa confianza. Sin embargo, para algunos
autores esta relación de causalidad es bastante dificil
de analizar cientlficamente, ya que en ella influyen:
las diferencias de personalidad, las cuales hacen
prácticamente imposible encauzar la influencia de la
confianza; la frecuencia de contactos y la satisfacción
vital dirigida hacia una misma dirección (Helliwell,
2006: 38).
la confianza social es importante para la generación
de redes sociales estables, lo que a su vez es importante
para la participación en aspectos pol1ticos o sociales.
Para ejemplificar el papel defacilitador de la confianza en
las acciones sociales, es necesario remitimos al estudio

sobre la participación pol1tica en Andalucia realizado
por Rafael Vázquez (2005), a través del cual analiza la
interacción que se da entre la confianza que se tiene
a distintas variables (partidos políticos, extraños,
etc.) yla posición personal respecto a la participación
en actos con fines públicos, del cual deduce que
la probabilidad de ser miembro de una asociación
política aumenta con la existencia de confianza social,
medida cualitativamente en términos de confianza
respecto al medio social y al plano interpersonalª. Lo
que en esencia descubre su investigación es el hecho
de que la participación ciudadana -en asociaciones
o partidos políticos- requiere de cierta dosis de
confianza entre los participantes, aunque sea una
confianza de carácter débil.
Cuando la confianza hace referencia a la solidaridad (individual o colectiva) expresa un ideal de
bien común. Sin embargo, ésta conexión no es fácil
ni mucho menos automática. La clave para entender
la confianza como facilitador social, radica en la
importancia que supone el hecho de que la confianza

Al plantear la confianza como •facilitador" de acciones sociales, se hace
referencia al hecho de que es un elemento de la sociedad que sirve para crear
relaciones cooperativas dirigidas hacia un objetivo determinado, siendo un
"puente" o "lazo de unión" para la consecución de actividades.

DOS ESTRATECIAS PARA LA. COMFIAMli

Bajo la luz de lo dicho anteriormente, se pueden
concebir dos estrategias para incrementar el nivel de
confianza de un ciudadano hacia otro en las sociedades
desarrolladas. la primera indica el hecho de que el
riesgo que ella implica puede ser aminorado por las
instituciones y las políticas públicas en términos de
imparcialidad y eficacia en sus labores. la fórrnula que
sigue esta idea es un poco el argumento republicano
de que un buen gobierno hace buenas leyes, las cuales
en definitiva favorecen una buena ciudadanía. Lo

Este proceso, el de •ser con los otros", se corresponde con esaconstrucción
de la indi,id~alidad desde la heterogeneidad que plantea Pe)Tefitte.
Aunque también es mteresante mencionar que, el hecho de confiar, nos
condu~e _ª ese punto antropológico que supone la oposición entre el
ser mdiv1dual y los codigos culturales que incitan a la responsabilidad
social. Este dilema parece expresarse muy gráficamente en las ideas de
dos grandes pensadores: el individuo con "miedo a la libertad" de Fromm
y aquel "condenado a elegir" planteado por Sartre.

9

8 autor analiza la confianza social y las preferencias a participar en
procesos asociativos en dicha comunidad autónoma a través del análisis de
la Encuesta Social Andaluza. Para un análisis más detallado véase: Vázquez
Garcla, R. (2005). "Participación pol1tica y capital social Andalucta en
España y Europa. Un estudio comparado a partir de la encuesta social
andaluza y europea (2002-2003), en Andreú Abela,J. (coord.). Desde la
esquina de Europa. Andlisis comparado dd capital social 01 Andaluáa, España y
Europa. Madrid: Biblioteca Nueva.

8

7

que el individuo deposita en las asociaciones o grupos
políticos, está vinculada al hecho de que éstos, como
organismos colectivos, le permitan establecer ese
proceso de ser con los otros (Peyrefitte, 1996: 103)9•
En este sentido, la confianza como posibilitador
de acciones y actitudes cooperativas en el marco
de la participación ciudadana permite reducir las
condiciones de incertidumbre y las diferencias entre
los distintos actores sociales.

que hace prever que dichos ciudadanos se inclinaran
a cooperar para la implementación de las políticas
públicas, en el sentido de que provienen de un gobierno
legitimo, competente y que en definitiva garantizará
los "contratos" que surgen a raíz del hecho de confiar.
La segunda estrategia no discrepa mucho de la
primera, aunque no es la misma. En los casos en los
que se observa cierta falta de confianza, no sólo son las
instituciones las que juegan ese papel de "conductor"
de la confianza, sino que las asociaciones civiles, como
organismos que ayudan a integrar al individuo al
espacio público, facilitan la aparición de la confianza.
Si bien es bastante improbable que la confianza social
se generalice por el simple hecho de participar de forma
asociativa -que es lo que establece Putnam y que no
siempre es posible-, es cierto que las asociaciones
pueden favorecer la aparición de confianza cuando
se unen con los objetivos comunes que, públicos
o no, posee el fenómeno asociativo. Para Uslaner
(1996), la conexión principal entre asociacionismo
y confianza se reduce en lo siguiente: las personas
con cualidades favorables a la confianza, encuentran
en los fines específicos de las asociaciones la manera
de "aplicar" esa confianza, ya sea para compartir
intereses personales como para alcanzar ciertos
fines públicos. En este caso, es importante decir que
cuando la confianza confluye con intereses sociales,
es decir, cuando supera la complejidad que supone
el entendimiento de los intereses personales para
volverlos comunes, plantea la adhesión a determinada

La confianza surge cuando una expectativa se convierte en
decisión; de lo contrario lo único que hay es esperanza

�emotivos ni ataduras con nada ni nadie, victima de una
forma asociativa que en definitiva fortalece la
desintegración social que cada día avanza más y que se
solidaridad dentro del tejido social1º.
nos presenta de forma cruda, real e incontrolable. Si,
Como fenómeno de reciprocidad social, el estudio
tal vez por este motivo necesitamos confiar~
de la confianza debe tener en cuenta las normas
sociales (motivadas por intereses racionales y otras
----por valores cooperativos), las cuales tienen el papel de
prescribir que nuestras expectativas serán respetadas.
Bibliografía
Dado que es un fenómeno que se basa en intercambios
Adorno, T. (1999). Introducción ala sociología Barcelona: Gedisa.
de reciprocidad, la confianza se puede incluir como
Andréu Abela.j. (coord) (2005). Dcsdc la'51{Uina dcEuropa.Arullisiscom¡,arado
dd capital social en Andalucía, España y Europa. Madrid: Biblioteca
parte de esa noción de comunidad chica que menciona
Nueva.
Putnam, en el sentido de ser un organismo politico
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participación? Valencia: Tirant Lo Blanch.
formada por ciudadanos participativos y preocupados
Brehm. J. &amp; Rahn, W, (1997). "Individual level evidence far causes and
por el espacio público. Sin embargo, el papel de la
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Fukuyama, F. (1999) Social Capital and Civil Socicty. New York: lMF.
para situarse dentro de uniones más significativas: la
Fukuyama, F. (1999). La confianza. Madrid: Ediciones B.
Gambetta, O. (ed.) (1988): Trust: Making and brcaking coopcrative rclations.
intensidad de la interacciones informales, los vínculos
Oxford: Basil Blackwell.
personales de amistad y vecindad y la participación en
Giddens, A. (1990). The conscquenccs of modcrnity. Stanford: Stanford
actividades comunitarias (Luque, 2002).
University Press.
Ginner, S. (1987). Ensayos civiles. Barcelona: Nexos.
La confianza surge cuando una expectativa se
Habermas.j. (1990) Moral conscio!ISll(SSandcommunícativcaction. Cambridge:
convierte en decisión; de lo contrario lo único que
MITPress.
Helliwcll,J. (2006). "Well-being, social capital and public palicy: what's
hay es esperanza. La incertidumbre, como variable
new?", en The cconomic journal 116. Oxford: Royal economic society
constante que determina la opción de confiar o no, nos
Herreros Vázquez, F. (2002). iPor qut confiar?; el problema de la creación de
capital social. Tesis doctoral inédita de la Universidad Complutense
lleva a plantear la confianza como algo que siempre
de Madrid.
parte de la evidencia disponible; es una combinación
Levi, M. (1996). "Capital social y asocial: ensayo critico sobre Making
Dcmocracy Work, de Robert Putnam", en Zona Abima, 2001; n. 94195.
de conocimiento e ignorancia (Simmel, 2002). El que
\ladrid. (105-119).
confía siempre tendrá alguna razón para explicar su
Luhmann, N. (1996) La confianza. México: Antrophos.
Luque Pulgar, E. (2002) Del capital social ala política. Las capacidades públicas
comportamiento, el problema radica en justificarlo
como articuladoras de las comunidades democráticas. Tesis doctoral inédita
socialmente. Al ser la confianza una actitud que se basa
de la Universidad Complutense de Madrid.
en influencias y percepciones, es necesario decir que
Offe, C. (1999). "How can we trust our fellow citizensl", en Warren, M.
(ed.). Dcmocracy and trust. Londres: Cambridge University Press.
ésta tarnqién debe aprenderse, como cualquier otro
Peyrcfitte, A. (1996). La 50Ciedad de la confianza Santiago de Chile: Andrés
valor social. La familia, el medio social, las asociaciones
Bello.
Putnam, R. D. (1993). \fakingDcmocracyWork:Ci\ic Traditions inModcrn Italy.
civiles y las instituciones sin·en a este propósito. El
Princenton: Princenton University Press.
principal problema de la confianza que emerge de
Putnam, R. D. (2002). Solo en la bolcra:colapso y resurgimiento de la comunidad
norteamaicana Barcelona Circulo de lectores-Galaxia Gutenberg.
la interacción personal es la estrechez de su ámbito
Simmel, G. (1986) ."El secreto)' la sociedad secreta", en Sociología. Estudios
de acción. Se puede confiar en familiares o amigos
sobre las formas de socialización, vol. l. Alianza. Madrid.
Uslaner E (1996). ·Social Capital, Tele\ision, and the \lean \\'orld:
para alcanzar determinados objeth·os, sin embargo,
A discourse on Chickens and Eggs", en College Park Manuscript l.
en el plano social, la movilidad para la cooperación
Unimsity of Maryland
Uslancr, E. (1998). "Democracy and Social Capital", en Warren, \t. (cd).
entre extraños requiere de supuestos que traspasen
Dcmoaacy and trust. Londres: Cambridge University Prcss. Londres.
la solidaridad familiar. Sin embargo, para cl que ha
Vázquez Garcla, R. (2005) "Participación polltica y capital social.
Andalucia en España y Europa. Un estudio comparado a partir de la
escrito estas líneas, el mayor mérito del acto de confiar
encuesta social andaluza y europea (2002 2003)", en Andrtu Abela.
quizás consiste en evitar la plena propagación de ese
J. (coord.). Desde la esquina de Europa. Análisis comparado del capital social
tipo de ciudadano al estilo de El extranjero de Camus, es
en Andalucía, España y Europa. \ladrid: Biblioteca Nueva.
Warren, \1. (ed.) (1999). Democracy and trust. Londres: Cambridge
decir, ese ser humano alienado, desconectado, sin lazos
-

J

-

-

-

University Prcss.
\Voolcock, M (2000). Social Capital: lmplications for Dcvclopment Thcory,
Rcscarch and Policy. Washington: The World Bank.
\Vuthnow, R. (1997). "The role of trust in chic renewal", en National
Commission on Civic Rcnewal, Working Paper l.
Yamagíshi, T. &amp;: Yamagishi, M. (1994). "Trust and commionent in the
United States and Japan", en Motivation and Emotion 18. (129·166).

Quizás por esto no es fonuito que el American Hentagc Dictionary
defina la solidaridad como la "unidad de intereses, propósitos o empatlas
entre los miembros de un grupo".

10

76

�BIBLIOCLIPS
CONTINÚA PRODUCIENDO

RODRICO FRESÁM

UMASIMPOSTERCA.BLES

Unadelasfrasesmásfelices-ytristesycerteras-deWilliamBurroughs
es: "Se le dice a algo experimental cuando el experimento salió mal".

CA.MAS DE SENTARSE A CREAR
COMO SI ENVIARA SOBRE TU
CEREBRO TODA UMA JUMCLA

onald Barthelme
soportó con re,
signada entereza
que se lo calili
cara como expe
rimental hasta su prematura
muerte en 1989 a los cincuenta y
ocho años de edad. Tampoco le
gustaba eso de ),osmoderno" pero
-en una entrevista- reconocía

como John Cheever, Ann Beattie
y John Updike luego de afirmar
que lo suyo era, sí, "el fragmento
como único formato confiable" y
"el no saber" a dónde se llegaría
cuando se empezaba a escribir
siempre amparado por lo que él
consideraba la herramienta más
genial jamás desarrollada por el
hombre: el rubber cement.

Y cuesta -y fascina- pensar
que alguna vez, desde mediados
de los sesenta hasta bien entrados
los setenta, Barthelme no sólo fue
cabeza de canon sino también
colaborador estrella de The New
Yorker publicando alli sketches
y relatos poco ortodoxos que no
parecian corresponderse con el
frente y perfil de la hasta entonces

ESTAR DE VUELTA
que "es menos feo y más descriptivo
que 'metaficción' o 'super,fi.cción',
supongo".
Aquí y ahora, con la perspectiva
de los años, poco y nada cuesta
calificar al perverso y polimorfo
Barthelme (hasta su apellido
podría soportar la hipótesis
de varios orígenes diferentes y
atención a su efecto en tándem,
tan barthelmeano, junto al infantil
y plumífero Donald como nombre
de pila) como un clásico diferente.
Un "absurdista" que-como Kurt
Vonnegut y Richard Brautiganhacía realismo desde coordenadas
alternativas pero tan precisas
como las de cualquier otro. De ahí
que Barthelme -quien se sentía
"encandilado por Beckett igual que
Beckett se sentía encandilado por
Joyce"- no vacilara en también
declarar su admiración por colegas

78

DE AMI MALES, DE TODAS LAS
ESPECIES Y COLORES, CRITAMDO Y
DEFECANDO Y FORMICAMDO

tan narrativamente conservadora
publicación. Los historiadores
aseguran que el reinado popular
de Barthelme (y de los caballeros
de su irregular mesa redonda
Robert Coover, John Barth y
William Gaddis y William Gass,
entre otros, quienes depuesto su
monarca se vieron obligados a
marchar al exilio académico; de
todos esos apenas la publicación
de una nueva novela de Thomas
Pynchon continúa hoy siendo
considerada un acontecimiento
literario) aconteció con la llegada
del campesino Raymond Carver
y sus escuderos del minirnalismo.
Puede ser, pero es una versión
demasiado fácil. En cualquier caso,
con el advenimiento de la siguiente
dinastía -compuesta por Dave
Eggers, George Saunders, Donald
Antrim, Rick Moody, Aimee
Bender, David Foster Wallace,
el Douglas Coupland de La vida
después de Dios, Shelley J ackson, el
gran Ben Marcus y las canciones
de They Might Be Giants, por
citar solo a algunos- ha quedado
demostrado que todavía arden los
fuegos del Camelot de Donald I (y

tal vez no sea casual que The King,
novela póstuma de Barthelme de
1990, reimaginara el mito arturiano
en las trincheras de la Segunda
Guerra Mundial).
Ahora, este Flying to America:
45 More Stories cierra el proyecto
totalizador del abnegado súbdito
Kim Herzinger quien ya habla
recopilado The Teachings of Don B:
Satires, Parodies, Fables, Illustrated
StoriesandPlays (1992) yNot,Knowing:
The Essays and Interviews (1997)
-ambos a reeditarse a principios
del 2008-complementando las
antologias Sixty Stories (1982)
y Forty Stories (1987), incluidas
en el 2003 en la consagratoria
colección Penguin Classics con
respectivos prólogos del realista
David Gates y el ya mencionado
irrealista Dave Eggers unidos aquí
por el incondicional humor de
un talento tan irrepetible como
el de lawrence Sterne o Herman
Melville.
Un gran deformadorque-ade,
más de divertirse escribiendodivertía mucho a quien lo leia y,
como bienafirmaEggers, "continúa
produciendo unas impostergables
79

ganas de sentarse a crear como
si enviara sobre tu cerebro toda
una jungla de animales, de todas
las especies y colores, gritando y
defecando y fornicando".
Dicho esto -considerados
sus efectos- cabe pensar qué
tipo de criatura era Barthelme.
Se lo suele a arrimar a Kafka (ahí
está su cumbre novelística titu,
lada The Dead Father, de 1975, y
a la que podria calificarse como
kafkiana pero el la Barthelme), a
Borges (con sus juegos literarios
y su manía referencial cut &amp; paste
como forma de apropiación) y a
los parodistas como S. J. Perelman
(imposible no mencionar su
burla al primer Bret Easton
Ellis, titulada "More Zero" y
arrancando con un "Me estoy
haciendo una raya de cocaína en
el espejo retrovisor del BMW
mientras Ashley conduce y no
es fácil"). Pero no, en serio,
Barthelme parece empezar y
terminar en si mismo sin que
esto signifique renunciar a su alto
poder radiactivo. Alguien que,
cuando una vez le reprocharon su
falta de orden narrativo, escribió:

�A LA LET RA
HACERSEELBARTHELME
ES MUCHO MÁS DIFÍCIL
PORQUE HAY QUE ESCRIBIR
DESDE EL EXTREMO MÁS LEJANO
E INALCANZABLE DE LACORDURA
ABSOLUTA, BAJO EL CONTROL TOTAL
DE LO IMPREDECIBLE. DE AHÍ QUE
BARTHELME HAY A UNO SOLO

"Pidieron más estructura asi que
fuimos al galpón del fondo y
sacarnos un enorme cuadrúpedo
peludo y lo dejarnos sujeto en
la puerta a fuerza de clavos de
ferrocarril y golpes de martillo".
Yalli está todavía.
Flying to America: 45 More
Stories (con 30 de los cuentos que
Barthelme no consideró dignos
de su Top 60 o de su Top 40 pero
que, igualmente, son muy buenos,
más 12 jamás reunidos en forma
de libro y tres inéditos) completa
el círculo y concluye el largo
\iaje de piezas breves. Y permite
asomarse (no es fácil hacerlo en
nuestro idioma, los libros que
en su momento editó Anagrama
hoy son inhallables y la valiente
edición en el 2004 de 40 relatos
que hizo Reverso fue recibida sin
bombos ni platillos; lo que hace
pensar que no tiene demasiado
sentido esperar la llegada de los 60
relatos) a una inteligencia diferente
haciendo lo que Barthelrne hízo
corno ninguno. El raro placer de
un vanguardista que -como los
verdaderos innovadores- parece
sonreír en la retaguardia mientras
los demás salen al encuentro

del fuego amigo y poco amigo
enarbolando las banderas de la más
legal de las transgresiones. Porque
pocas cosas hay menos repulsivas
que andar haciéndose el loco.
Hacerse el Barthelme, en cambio,
es mucho más difícil porque hay
que escribir desde el extremo
más lejano e inalcanzable de la
cordura absoluta, bajo el control
total de lo impredecible. De ahí
que Barthelme haya uno solo.
A principios del 2007, la pato
lógicamente cool revista libro
McSweency's le dedicaba todo un
número -im·ocando uno de sus
títulos más famosos- con un
Come back, Donald Barthelme.
Deseo concedido: Barhelme
está de vuelta. Siempre lo estuvo.
Aquí se incluye "Pages from
the Annual Report", lo primero
que publicó bajo el seudónimo de
David Reiner en 1989, y "Tickets",
lo último que publicó en vida en
The Ncw Yorker.
Aquí -en "Florence Green is
81", el relato que abría el primero
de los libros del autor- se nos
confía que "Oh, no hay nada mejor
que la conversación inteligente,
con la excepción de revolcarse en

80

la cama con una chica desnuda o la
tipografía Egmont Light Italic".
Aqui -en el inconcluso "Pan~
demoniurn", cuento en el que
Barthelrne trabajaba justo antes
de morir- dos voces completan lo
que quiere decir la otra sin llegar a
ninguna parte.
Aquí, para el connoiseur, se asiste
al revelador modo en que Barthelme
canibalizaba sus propios textos
y la manera magistral en que
utilizaba la primera persona del
plural como artefacto narrath·o.
Aquí está, otra vez, la obra de
aquel que-cuando le preguntaron
por qué escribía así- respondió:
"Escribo así porque Samuel
Beckett ya estaba escribiendo
como él escribe cuando yo empecé
a escribir".
Aquí está el que dictaminó que
"El objetivo de toda literatura es
la creación de un extraño objeto
cubierto con piel que te rompa el
corazón".
Algunos descorazonados dirán
que Flying to America: 45 \forc Storics
se trata de aquello que queda al
fondo del barril.
De acuerdo: pero es un barril
sin fondo~

1

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BÁRBARA JACOBS En vista de que colaboro por primera vez en la

•1

sexagenaria armas y letras debería empezar por presentarme, pero antes
quisiera decir unas palabras sobre el origen del nombre que di a mi columna.

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A

la pregunta que me hice
de qué podia ofrecer al
lector a través de ella,
pensé en el menú deun restaurante,
que aparte de las sugerencias del
dia o combinaciones especificas
de una comida completa, ofrece
platillos sueltos con los que el
comensal conforma su propio
alimento. Este plan menos rígido
que el otro y más afín a un antojo
del momento suele llamarse "A la
carta", y de cualquier forma es del
que desprendí mi título. Lo que
ofrezco en u Ala letra" es por lo tanto

eso, ternas sueltos, una especie
de conversación miscelánea, de
picoteo, sin otra programación o
intención que la de comunicarme
mediante la palabra escrita, lo que
hago además con mucho gusto
y con entera libertad. Y si dije
que lo que pretendo es conversar
es porque lo que procuraré será
dialogar con el lector o tornar
en cuenta y adelantarme a sus
posibles intereses e inquietudes,
con la seguridad de que lo que en
ningún momento pienso hacer es
monologar ni hablar en el vacío .

Ahoraquedefiníami título sonreí
al advertir que deducirlo no fue tan
gratuito como podría parecer. Por
escalofriante que resulte, debo
admitir que, al estar entrando en
territorio regiomontano con mi voz
defuereña, por vasos comunicantes
cosmológicos o por simple maña
pero inadvertidamente, me prendí
del brazo nada menos que del mejor
guia posible, me refiero a Alfonso
Reyes, quien, aparte de ser de
Monterrey, fue un gran gourmet al
que, para colmo de coincidencias
oportunas, en mi adolescencia

�de una exposición de Vicente Rojo
invitación, de modo que me perdí
conocí a través de un cuento suyo
en la Universidad Autónoma de
del reencuentro con la capital de
titulado "La cena".
Nuevo León, casa asimismo y
Nuevo León con tal de no padecer
Y hay otra defensa del nombre
precisamente de armas y letras.
los efectos de mi timidez.
de mi columna, tan indeliberada
Sin embargo, en ninguno de
Al respecto, hay que concederme
como el paquete de asociaciones
estos
dos regresos a Monterrey
queenaquellosañoselfeminismono
que para mi lo conectan con Alfonso
probé el cabrito y, aunque regresé
se había afianzado en México como
Reyes. Me refiero al hecho de que
al D. F. con bolsas de ..glorias"
para haber servido de estructura
conocemos el mundo a través de
de regalo de viaje, tampoco las
social o simple apoyo a la joven que
la boca, y no únicamente con el
probé, abstinencias debidas a una
yo era entonces, de por sí excesiva
alimento sino con el sentido del
extremada rigidez en la dieta que
y, do admitiré?, quizás incluso
gusto en general y lo que fuera
pase lo que pase algún día voy a
agradecidamente atada alos tirantes
que este paladeo despertara en
romper. ¿Cómo decir que colaboro
del delantal del conservadurismo
nosotros. ¿Q cuando tú viste el
en armas y letras si no conozco el
que todavía imperaba en nuestro
mar por primera vez no mojaste
cabrito ni las "glorias"? Casi no me
país en general, y en particular
los dedos en sus aguas y te los
puedo adornar con leer a Alfonso
en mi familia materna, de origen
llevaste a los labios? Cuando yo vi
Reyes sin haber paladeado los
libanés, y aun en mi medio social,
la nieve por primera vez me llevé un
platos y dulces característicos de
en el que comoquiera que fuera no
bocado blanco, frío y esponjoso a la
su estado natal, si se me perdona
juzgaban con buenos ojos, o a mi así
lengua. En todo caso, a su modo este
clasificar las ..glorias" corno un
me lo parecía, que una mujer casada,
instinto asimismo explicaría que al
simple dulce característico.
por muy escritora que fuera, viajara
nacer al mundo de armas y letras yo
Además, a pesar de dos visitas
sola a enfrentar ..compromisos
probara conocerlo por el medio oral
recientes no conservo el recuerdo
adquiridos por su profesión".
de la palabra.
visual del Cerro de La Silla, omisión
Bueno, es que tampoco se había
Yie gustaría dejar registrado que,
ésta de mi memoria que iguahnente
afianzado en México la idea de las
a diferencia de mi trato con armas y
me ruboriza y que debería corregir.
;v1ujeres Escritoras como toda una
letras que es nuevo, mi relación con
Pero esta primera entrega de
fuerza, mina mercantil o no, por
Monterrey es vieja y significativa,
mi columna parece más bien la
más lujosamente que desde el siglo
si bien nada frecuente ni familiar.
justificación de un viaje reparador
XVII encabezara la lista una Sor
De niña atravesé la ciudad en
a Monterrey que el artículo
Juana Inés de la Cruz.
incontables ocasiones, pues con
periodístico cultural que se esperaría
Por una razón u otra, pues
mis padres, hermana y hermanos,
que fuera. De manera que mejor
hubo por lo menos una invitación
viajábamos en coche del D. F. hacia
paso a presentarme, que es lo que
más que tampoco atendí (¿puede
el este de los Estados Unidos por
me proponía hacer en un principio,
haberse tratado de un encuentro de
lo menos cada verano, a visitar
como buena mujer formal.
escritores auspiciado por la Cátedra
a la parte paterna de mi familia,
Decía, soy una escritora mexi;
Alfonso Reyes? No recuerdo bien),
igualmente de emigrantes pero
cana de sesenta años de edad. He
no regresé a Monterrey hasta
asentada en aquel país. Sin embargo,
publicado una decena de libros, de
2005 cuando, ya viuda de Augusto
de estos hechos no conservo ningún
narrativa y de ensayo personal, y
Monterroso y vuelta a casar, de
recuerdo consciente, y no fue hasta
estoy empezando el decimoquinto
nuevo fui invitada y cuando, aun;
1987, hace veinte años, cuando,
año de colaboradora quincenal en
que me pesara, el estigma de ..los
a raíz de la publicación de un
las
páginas de cultura del diario
compromisos adquiridos por mi
libro mio que obtuvo en México
La Jornada. Por estos días, cuando
profesión" me impidió rechazar la
el Premio Xavier Villaurrutia, el
entrego al editor un ensayo nada
irn'Ítación yfallar tanto al feminismo
señor Castillo me invitó a ,iajar a
académico sobre la risa, espero la
como a mis propios intentos de
Monterrey por tren para presentar
salida
de mi libro número once,
desprendimiento de los desgastados
en su librería mi novela ganadora.
mi segundo volumen de cuentos,
aunque protectores tirantes del
Pero fue menor mi sorpresa de ser
titulado Vidas en vilo ~
delantal. Yvolví en 2006, en ocasión
invitada que mi terror a aceptar la
82

LETRAS Al MARGEN

EN BUSCA DE
NOSOTROS MISMOS
EDUA.R

o AMTO

PA.

Según ciertos

sondeos, las mesas de novedades en las librerías

y las cifras mencionadas por algunos editores, en
México el único género literario que realmente
resulta rentable es la novela histórica. La historia
transfarmada en fábula, o viceversa. La realidad
pretérita entretejida con la imaginación. No
importa si el asunto se remonta al devenir del
país, a la Segunda Guerra Mundial, a la vida
de un héroe del pasado o al antiguo Egipto, los
contados lectores mexicanos nos lanzamos sobre
este tipo de libros con un ansia de conocimiento
digna de envidia que, al hacer a un lado el goce
que deberíamos hallar en los aspectos meramente
literarios (metáforas, figuras poéticas, ritmos,
melodías, búsqueda y hallazgo de estructuras
1

u

originales, puesta en escena de nuevas realidades,

'1

en fin, experimentación artística), pone en relieve

:

la lectura es una actividad utilitaria más que

•a

recreativa, y el libro, por lo tanto, una herramienta

lC

'3

•1

§

~

'~

•~

o
ou

1

que en nuestro país, como en muchos otros,

más que un objeto lúdico. O, dicho con otras
palabras, que leemos para aprender -para
"aprender disfrutando"-, no sólo para disfrutar.
83

�ero, tqué encon,
tramos los lectores
en la novela histórica
que no podemos en,
contrar en otros ti,
pos de narraciones? tPor qué son
tan populares estos relatos?
Enprímerlugar,semeocurre,nos

ganando la guerra hasta que
se topó en Stalingrado con un
muro imposible de trasponer, y
que de ahí en adelante todo fue
cuesta abajo para los alemanes.
O que Napoleón también per,
dió lo invicto en Rusia y de
ahí no paró sino hasta Santa

doloroso parto que generó lo que
hoy es México. Sin embargo, más
allá de los grandes esquemas -el
mestizaje, el saqueo durante la
Colonia, las invasiones sufridas
durante el siglo XIX-los detalles
de la evolución del país se nos
llegan a perder al grado de que
necesitamos que quien los conozca
nos explique de manera sencilla
por qué somos lo que hoy somos.
Es decir, sabemos que México
es una nación del antes llamado
Tercer Mundo -lo que de unos
años para acá se dice "países
en vías de desarrollo"-, que la
corrupción siempre ha sido una
de nuestras señas de identidad
en el extranjero, a lo que ahora
se suma la violencia generada
por el narcotráfico; sabemos
también -lo mencionamos día
a día en charlas de café o de

tiempo para ponerse a investigar.
Por otra parte, las biografías y los
libros de historia,historia resultan
tan áridos, tan aburridos, siempre
llenosdecífrasyreflexionesqueno
le interesan a nadie. Mejor esperar
a que algún buen ("entretenido")
novelista aborde el tema, pues

SOMOS HIJOS -TODOS LO SABEMOS DE SOBRA- DE
UN ENCUENTRO VIOLENTÍSIMO ENTRE DOS MUNDOS
DISTINTOS, OPUESTOS, QUE AL CHOCAR ENTRE SÍ
PROVOCARON UNA SUERTE DE DOLOROSO PARTO QUE
CENERÓ LO QUE HOY ES MÉXICO

fe

acercamos a las novelas históricas
porque estamos seguros de que al
abrir sus páginas plantaremos los
pies sobre un terreno que no nos
será del todo desconocido. Ya sea a
través de la escuela, de la televisión
o del cine, o de las conversaciones
con nuestros mayores, todos sabe,
mos algo, aunque sea un poco,
de Napoleón, de los nazis, de los
faraones, de Miguel Hidalgo o de
Porfirio Díaz. Así, al internarnos
en la lectura en busca de datos, de
información, no nos perderemos
ni siquiera si el escritor utiliza
estructuras de ésas "que a veces
sólo sirven para confundir a los
lectores o para presumir sus conocí,
mientas sobre técnicas literarias
contemporáneas". Aunque el
novelista juegue con los tiempos, el
recuerdo de las lecciones recibidas
en el aula escolar se activa para
ponernos en guardia, avisándonos
que, por ejemplo, Hitler comenzó

Elena. Las coordenadas de la
historia son inamovibles, como
los clichés cinematográficos
que, en el momento de mayor
incertidumbre, suelen rescatarnos
anunciándonos que algo decisivo
está por ocurrir y que, por lo
tanto, debemos mirar la pantalla
con más atención.
Otro motivo de nuestra
afición por la novela histórica
es la certeza de ciertas carencias
culturales que redundan en una
ligera sensación de culpa. Cuando
oímos a la gente hablar de ciertos
temas -que no dominamos- ,
una íntima sensación de culpa
nos anuncia que "tal vez debert,
amos saber más". Quizá no
aprendimos lo suficiente en el
aula, no contamos con maestros
que nos motivaran a hacerlo o
nos distrajimos cuando la clase se
trató de ellos. Yestamos en deuda
con el asunto. Pero quién tiene

84

en un país con una industria
cinematográfica tan pobre es
imposible que filmen una película
sobre, digamos, la ruta épica de
Hernán Cortés que culminó con
la conquista de Tenochtitlan, o la
resistencia heroica de las masas
capitalinas contra los invasores
norteamericanos en 1847. Además,
como en México tenemos una fe
casi ciega en nuestros intelectuales
y escritores, les entregamos con
nuestra lectura toda nuestra
confianza, sin poner en duda
nunca lo que nos saben contar a
través de personajes tan atractivos,
tan patriotas, tan de una pieza.
Una razón más para sumergirnos en este tipo de literatura:
nuestros conflictos de identidad.
Somos hijos -todos lo sabemos
de sobra- de un encuentro
violentísimo entre dos mundos
distintos, opuestos, que al chocar
entre sí provocaron una suerte de

empezó todo? Debe haber algún
momento en que lo que un día
estuvo bien comenzó a andar mal.
¿Cuándo ocurrió? me quién fue
verdaderamente la culpa? Para
tratar de encontrar respuesta a
estas interrogantes, nada mejor
que acudir a los novelistas históricos, que siempre sabrán
volver a retratar a Santa Anna o
a Victoriano Huerta con todas
las características tragicómicas
necesarias para aplacar nuestras
conciencias ("ellos son los malos;
si no hubieran aparecido en la
historia, todo estaría bien"), o
que nos volverán a contar con
lujo de detalles cómo fuimos
víctimas de las potencias
extranjeras por culpa de unos
cuantos vendepatrías que vinieron
a echar por tierra el paraíso que la
providencia nos había destinado.

estética o con el lenguaje en sí.
Alimentar un nacionalismo cada
vez más a la baja. Reafirmar ciertas
convicciones o preconcepciones
políticas. Entender mejor los
sitios que hemos decidido visitar
durante nuestras vacaciones.
Acumular datos para no perder
de nuevo en el Maratón. Saber
por qué se llaman así las calles
de ciertas colonias, o por qué
llevan ese nombre ciertos pueblos
o ciudades. Sentir un poco de
entusiasmo. Ilustrar un optimismo
apenas existente. Intensificar
nuestra autocompasión como país.
Para eso sirven la mayor parte
de las veces. Y, no obstante
'
existen algunas que además de
cumplir sus diversas funciones
utilitarias, psicológicas y de aprendizaje, llegan a enseñarnos
mucho acerca de nosotros mismos

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cantina- que el mexicano es
un ente flojo, incapacitado para
el triunfo, que no es capaz de
trabajar en equipo y otras linduras
por el estilo; hemos repetido
hasta la saciedad que nuestro
territorio es privilegiado, rico,
pero que quienes nos gobiernan
llevan siglos expoliándolo hasta
dejarnos en la miseria. Pero, ¿cómo

Hay otros motivos que hacen
de la novela histórica la reina de
las librerías en México, sólo un
poco por debajo de los libros de
autoayuda y ciertos manuales
para "vivir mejor" (delos que, en el
fondo, no son tan distintas), pero
casi todos los que puedo imaginar
responden a necesidades prácticas
que nada tienen que ver con la

85

como seres humanos (y no sólo
como habitantes de un país o
una cultura) y a maravillarnos
con la forma en que el escritor ha
distribuido su materia. Son pocas,
pero vale la pena dar con ellas. Y
acaso no sea necesario buscarlas:
entre lectura y lectura, el día
menos pensado nos topamos con
una de ellas ~

�t
.:;•

V

- ......- -

••··"·

..-

es un poderoso árbol de hondas raíces*
FERMAMDO B011ERO

�Todas sabemos que nuestro tiempo ha sido testigo de los mayores
adelantos en los campos de las comunicaciones y de la tecnología
en toda la historia. Sin duda, los descubrimientos científicos
que conocemos a diario han contribuido a mejorar la calidad de
vida de la humanidad, pues han reducido las distancias de los
pueblos; han tendido nuevos puentes de comunicación alrededor
del planeta; han logrado avances admirables en los terrenos
de la medicina, la astronomía y las matemáticas; y nos han
deslumbrado una y otra vez con sus inventos formidables.
Sin embargo, en el mundo del arte -por desgracia- ha
sucedido todo lo contrario durante este mismo periodo. Al
examinar el pasado y al fijar la mirada en las postrimerías de
cada siglo, anteriores al siglo XX, podemos comprobar que
aquéllos fueron momentos de asombrosa energía artística, de
una insaciable búsqueda estética y de una creatividad audaz y
renovadora. Sin ir más lejos, al concluir el siglo XIX el mundo
se enriqueció con las obras de un maestro como Cézanne, así
como de todos los grandes pintores del impresionismo, Monet,
Manet, Renoir, Van Gogh. En cambio, al finalizar el siglo XX
presenciamos un paisaje triste y desolador en las artes plásticas,
y estos primeros años del nuevo milenio lamentablemente
parecen anunciar la continuidad de esa dramática situación.
Las imágenes de este articulo forman parte de la exposición •Abu Ghraib" de Fernando Botero, que se presenta en el Centro de las Attes de enero 31 a
marzo 23 de 2008. Cortesia: Centro de las Attes de Nuevo León.

89

�n efecto, hoy la pintura y la
escultura atraviesan por una
de las peores crisis de toda
su historia: la desintegración
del arte mundial debido a un
exceso de intelectualismo y
una verdadera confusión
conceptual, ha producido la
época más pobre y estéril, artisticarnente hablando,
que se recuerde. 8 gran arte del pasado habia sido
profundamente sensual, estructurado sobre grandes
ideas e importantes reflexiones -corno esa pena
natural-; pero ante todo era sensual, y su función
principal era despertar el placer de los espectadores,
es decir, buscaba generar un deleite estético y visual.
En cambio hoy parecería que la sensualidad y el placer
estuvieran mal vistos y hasta prohibidos en el arte
moderno. Adicionalmente hemos comprobado un
fenómeno más alarmante todavía: un alejamiento de
la pintura y de la escultura, pues la técnica y la esencia
de estas manifestaciones artisticas se están perdiendo,
y se han reemplazado por otras formas de expresión
más efímeras y pasajeras. Hay quienes aseguran, por
ejemplo, que la pintura como tal se acabó; que el noble
arte de los pinceles ya no tiene espacio ni sentido; y
que son los videos, los montajes y las instalaciones las
formas predilectas de la modernidad. Más aún, gran
parte del arte europeo y americano del momento ha
evolucionado hacia representaciones de tipo teatral,
como por ejemplo el performance y el happening, un
arte que, en resumidas cuentas, tiene poco que ver con
la pintura y la escultura como las hemos conocido
durante tantos siglos. Obviamente sólo el tiempo dirá
cuál es el auténtico valor de estas formas de expresión
artística, pero sospecho que será breve y fugaz, pues
la pintura será siempre, tal corno la definió Poussin en
el siglo XVII: ~una expresión sobre una superficie
plana con formas y colores para dar placer~. En verdad
no creo que exista una descripción más afortunada y
precisa que ésta. Por otro lado, es deplorable que
nuestros países de América Latina también estén
participando en esta desintegración de la estética
moderna, que a pesar del creciente número de artistas

·~- de la E. E,te discur5o se pronunció con motirn de la entrega del
Doctorado Honoris Causa al artista Femando Botero, el 31 de enero de
2008, durante la Sesión Solemne del H Consejo Universitario.

nue,·os y la abundancia de galerías, de museos y de
grandes coleccionistas, continúa una especie de
colonización cultural que ha dominado a la mayor
parte de los pintores y escultores del continente.
Nuestras manifestaciones arósticas han evolucionado
progresivamente hacia un lenguaje poco auténtico y
autóctono, de corte internacional, siguiendo de cerca
las diferentes tendencias que han sufrido en Estados
Unidos y en Europa. Ese arte internacional que hoy se
practica en todas partes tiene más que ver con la moda
y el momento que con la expresión profunda del
temperamento de una tierra, y eso nos demuestra que
en ese sentido la globalización no garantiza buenos
resultados. 8 internacionalismo en el arte no significa
necesariamente universalidad, pues esto sólo se puede
lograr o se puede dar cuando nace de una tierra precisa
y cuando muestra claramente sus raices más profundas;
y es únicamente de esa manera, hundiendo las manos
en su pequeña parcela de tierra natal, que un artista
alcanza de verdad la universalidad. Por esa razón, los
pocos pintores de nuestro continente que sí han
obtenido un reconocimiento y una importancia
mundial, son aquellos que se han apropiado de los
temas, de las obras y de los colores particulares de
América Latina. Ypienso que es el valiente ejemplo de
México, con sus famosos rnuralistas Diego Rivera y
José Clemente Orozco, y pintores tales corno Rufino
Tarnayo y Frida Kahlo. En ningún momento estos
artistas renunciaron a sus imágenes, ni le dieron la
espalda a su pueblo ni a su pasado; al contrario, los
grandes rnuralistas de este país se inspiraron en la
realidad mexicana para crear un arte que se terminó
por reconocer, apreciar y aplaudir en el resto del
mundo. Entonces, ¿cuál es la salida al panorama actual
de aridez y pobreza artística? No vacilo en responder:
el retorno a nuestras raíces, si se quiere considerar al
arte como un poderoso árbol de hondas raíces.
También es cierto que eso no basta para producir una
obra de arte que perdure en el tiempo -porque no
solo la realidad exterior es la que nutre al artista-,
sino también las antiguas tradiciones de nuestros
pueblos, como por ejemplo el arte prehispánico, el arte
colonial y el arte popular, lo que a su vez puede
enriquecer al creador. Todo esto es una de las mayores
tradiciones del arte mundial; es lo que puede alimentar
la fuerza creativa del artista latinoamericano. Por lo
tanto, si gran parte del arte moderno consiste en
rechazar y hasta desperdiciar el pasado corno fuente

90

�distinta -con frecuencia apocalíptica y siniestra-,
pero belleza sin la menor duda. En todo caso, para
volver a la crisis de la estética contemporánea, pienso
que nuestra mayor esperanza se encuentra en la
marcha pendular de la historia del arte, pues los
movimientos artísticos suelen reaccionar ante el arte
del pasado: el arte no avanza en linea recta, sino en
bandazos, en forma de respuesta y reacción a movimientos anteriores; y por eso espero que esta nefasta
tendencia del arte moderno produzca paradójicamente
un coletazo de revalorización y de reconciliación con
las grandes tradiciones de la pintura y de la escultura
como tales. El arte es una revolución permanente, y
el artista nuevo no irrumpe en el escenario cultural
simplemente para continuar lo que ya está hecho, sino
más bien para cambiar de rumbo y para implantar un
nuevo orden de ideas, casi siempre en oposición al
arte anterior. Por eso confío en que las nuevas
generaciones van a descubrir la importancia de sus
raíces y crearán un arte universal a partir de una visión
local, y lo harán sin perder de vista las cumbres más
altas del arte de todos los siglos. Sin duda esa será la
tarea más urgente de los nuevos artistas del presente
siglo, y no es distinta a la que siempre ha existido a lo
largo del tiempo. Los pueblos del continente le
pedirán a sus creadores lo que nunca han dejado de
pedirles: un refugio poético y alternativo de la
realidad. Entonces el artista de América Latina tendrá
que redescubrir su función esencial: ser pintor o
escultor y nada más, pero tampoco nada menos,
porque el artista debe crear, a partir de formas, colores
y volúmenes, una realidad distinta, y por eso su
primera responsabilidad es con su propio trabajo, con
la historia y con la calidad estética. En efecto, si el
artista logra fabricar una obra de calidad y si alcanza
la meta más importante a la que puede aspirar, es
decir, la universalidad, automáticamente enriquecerá
a sus semejantes por ser fiel a su arte, a sus raíces y a
su pueblo; el creador también cumplirá su misión más
sagrada: ofrecer un arte perdurable. Y en aquel
saludable retomo a lo más fundamental de la creación,
a lo más básico y puro -siguiendo los sueños de los
grandes maestros del pasado-, el arte de nuestro
continente recuperará su sentido primordial. Porque
el mayor aporte que un artista le puede brindar a su
país es este: enriquecer sus mitos y aumentar su
tradición cultural. Yésta siempre ha sido mi máxima
expresión~

de riqueza y enseñanzas, yo propongo todo lo contrario: que volvamos al pasado para descubrir bases
sólidas sobre las que podremos construir un arte
nuevo y significativo. Por otro lado, en mi caso
personal, después de toda una vida pintando la
América Latina que conocí de adolescente, debo
reconocer que en los últimos años ha aparecido en mi
obra una temática nueva: me refiero tanto a las
imágenes atroces del drama actual que vive Colombia,
como a las torturas brutales y terribles practicadas
en la tenebrosa cárcel de Abu Ghraib en Irak. Estos
cuadros y dibujos han representado un paréntesis en
mi carrera artística; una pausa obligatoria y de orden
moral para exaltar situaciones que son, desde
cualquier punto de vista, inaceptables. No me quiero
comparar con Picasso, desde luego, pero de la misma
manera que mientras él pintaba los famosos retratos
de Dora Maar, a la vez realizó su obra maestra Guernica,
así como los estremecedores dibujos que lo fueron
llevando a ese cuadro. En estos casos, evidentemente,
la búsqueda del artista no consiste en transmitir un
deleite en el tema, como ha sucedido en la inmensa
mayoría de las obras de la historia del arte, sino un
deleite en la pintura y en la plasticidad. Porque la
verdad es que el gran arte casi siempre se hizo sobre
temas más bien amables, por lo general apacibles,
hermosos, y hasta con frecuencia edificantes. En
efecto, tquién ha visto un cuadro impresionista triste,
o quién ha contemplado una obra repleta de violencia
sangrienta irrealista hecha por ejemplo por Verner,
por Benini, por Velásquez, por Tiziano y por tantos
otros? No obs-tante, también es cierto que otros
pintores, como el artista alemán Matthias Grünewald,
construyeron su obra principalmente sobre el drama
humano, y algunos fueron más exitosos al retratar el
horror antes que la alegría, como por ejemplo el Bosco
y otros, que crearon obras maestras del dolor, la
barbarie yla tragedia, como Goya durante sus últimos
años con sus escalofriantes pinturas negras realizadas
en la Quinta del Sordo. En estos casos, a lo mejor el
artista deseaba comunicar una idea, o una imagen, o
una sensación que él rechazaba o condenaba, pero el
espectador aceptaba la obra yse detenía a contemplarla
y a admirarla gracias a la belleza y a la maestría de la
pintura. Sin duda todos estos artistas impresionaban
al público por la dureza de sus temas, pero ante todo
lo cautivaron y hechizaron mediante la destreza de su
pintura, maravillados ante esa belleza tan original y

93

�norte-sur, este-oeste, que recibía a gente que venia
a refugiarse. La ciudad de México en ese entonces
recibía a la gente porque tenla infraestructura cultural;
en los estados -que yo jamás llamaría ni el interior ni
provincia, son palabras que no están en mi vocabulario,
desde hace 45 años que no las menciono- no tenían
esa infraestructura. Entonces, todo mundo gravitaba
hacia la ciudad de México, y había, realmente yo lo
recuerdo bien y con cariño, mucha más apertura, era
más holgado poder hacer cosas. Ahora en las artes
plásticas el equivalente en fotografia sería: o tomas
fotografía en blanco y negro con el marquito o no
eres fotógrafo. El marquito ése negro de la ortodoxia
fotográfica.

Guillermo Santamarina (GM): ¿~ué es lo contrario a
neólogo?
Felipe Ehrenberg (FE): La ortodoxia necia, la
incapacidad de darle rienda suelta a la curiosidad de
hacer cosas nuevas.

COMVERS.ACIÓM EMTRE CUILLERMO S.AMT.AM.ARIM.A Y FELIPE EHREMBERC

Dejé de pintar cuando vi que la pintura sólo maravillaba
sin cambiar nada, cuando sentí que el cine me ganaba,
cuando me di cuenta que para sobrevi\i.r se necesita el tacto y el gatillo.
No el pincel.
Felipe Ehrenberg (1976)

94

GM: En la era de la discrepancia, concepto que se usó en una
exposición presentada en México recientemente, ¿quién cumplía
con la discrepancia, quién la generaba, la obra o los artistas?
FE: Los artistas. En la era de la discrepancia, unos
cuantos años antes había existido lo que se llamó el
Salón ESSO. La empresa petrolera ESSO celebró en
todas las capitales de Latinoamérica su salón filtrando
la obra que era admitida, y rechazaban tajantemente
cualquier obra que fuera figurativa. Entonces hubo una
tremenda batalla entre lo figurativo y lo abstracto. Y
la batalla se dio porque personas que tenían mucha
presencia en las artes no cabían en el salón ESSO
por ser figurativos, y otros, que despuntaban como
incipientes abstractos, tal y como lo marcaba la
política de apoyo a las artes en los Estados Unidos, de
repente se vieron favorecidos por esta circunstancia.
Las batallas y las riñas que se dieron fueron personales.
Creo que ni la abstracción ni la figuración tenían
porqué haberse peleado tanto. Podían haber sido
complementarias.

GM: Teparece correcta la aseveración, que es bastantefrecuente
sobre todo a partir de los noventa, de que se descarta mucho
trabajo en México con la frase "eso ya se hizo antes".
FE: Definitivamente. Yo pienso que desde los últimos
15, 20 años, 25 quizá. México había ganado, como
muchos países latinoamericanos, una autoestima muy
grata. Autoestima quiere decir que no te avergüenzas
de lo que eres; claro, se había difundido ese férreo
nacionalismo de la Revolución durante los años del
muralismo mexicano y de la literatura que se hizo
después del costumbrismo. En fin, ya no era tan
férreo, pero México ya sentía sabroso ser México,
ser mexicano no era ninguna vergüenza. Yo creo que
hablar de "eso ya se hizo antes" es una suerte de falta
de autoestima, una falta de capacidad de detenerse
en algo que se está haciendo que se parece a lo que
viene del extranjero. En el momento en que nuestra
mirada empieza a tomar al extranjero nuevamente
como referencia única o primigenia nos estamos
eurocentrifugando hacia fuera, en ese momento,
cualquier cosa que pueda suceder en México, o no es
aceptado o lo eliminan porque "ya se había visto", y
se había visto obviamente en las revistas. De hecho,
durante muchos años se dijo que Ehrenberg había sido
el primero en traer el conceptualismo a México, cuando
en realidadyo lo exporté, yo salí con ideas, con obra, con
propuestas, absolutamente nuevas, que no existían en

GM: De alguna manera la siguiente pregunta está relacionada
con esto. Tomar, abrazar la posibilidad de una creación
libre, sobre todo en el campo de lenguajes no objetuales, de
conceptualismos, de accionismos, en aquella época, en los años
sesenta, ¿era más fácil que ahora?
FE: Yo creo que si. Había tal efervescencia en todos
los niveles, de todo tipo. Se estaba abriendo el país:
esperábamos las Olimpiadas. La ciudad de México
era un centro de esencia intelectual muy cosmopolita.
Con todo y el dominio del PRI que venía como ola y el
control sobre el tipo de arte que se podía hacer; con
todo y todo, sí había un clima mucho más abierto para
la libertad De hecho el salón ESSO fue un gran choque
porque venía financiado, patrocinado y cacareado
por un país que defendía la libertad y que de repente
impuso un tipo de obra oficial, al menos en las artes
plásticas. También en esa época estaba el teatro en
efervescencia: estaba Alejandro Jodorowsky; había
danza muy interesante que no la hay ya. En fin, había
más libertad para llevar a cabo las cosas.
México siempre fue un crucero de hospitalidad,

1

N. de la E. Esta plática se realizó el clia de la inauguración de la exposición
"Manchuria, visión periférica", llevada a cabo en noviembre del 2007, en
Colegio Civil Centro Culrural Universitario, y ha sido editada para efectos
de su publicación. El tirulo se tomó de una de las acciones de Ehrenberg,
y es considerado el lema que acompaña a sus obras.

95

�otros lugares. Yo me atrevo a decir que el libro objeto
y el arte correo es mexicano. Entonces, nuestra falta
de autoestima nos impide sentir o ver que sí somos
capaces de proponernos algo a nosotros y hacia fuera.

GM: Para ahondar sobre el tema de identidad nacional, en
otro momento de tu carrera, estaban muy presentes ciertas
condiciones, obligaciones. Ttí hacías tu obra, sobre todo en los
años ochenta, pasando con muchísima seguridad por encima de
la cuota, que en ese momento era bastante exigente.
FE: Yo pienso que uno puede entrar con los ojos
vendados a una exhibición en cualquier parte del
mundo, abrirlos adentro y sin saber quién es [el
artista] ni nada, puede uno reconocer qué origen
tiene esa obra. Yo estuve aquí [en Monterrey] en lo
que ahora es Conarte, cuando estaban montando
una exhibición, y yo entré sin saber de qué era y me
di inmediatamente cuenta que era una exposición
de arte japonés; en ese momento dije "ah, caray, qué
suave". Los japoneses nunca han estado gritando su
nacionalismo ni su nacionalidad, pero se nota. Entra
uno a otra exposición con los ojos cerrados de arte
alemán y abre los ojos y ve fotografía alemana y se
nota que es fotografía alemana. A mí me gusta esa
desfachatez: soy peruano y voy a hacer obra y es
peruana porque soy peruano; si soy escocés, mi obra
es escocesa: así de sencillo, sin el alarde. Estuvimos
y tenemos todavía grandes problemas con nuestro
nacionalismo y con nuestra identidad. Esa falta de
autoestima nos hace sentir que no somos tan buenos
como ellos, y que o te vas por un extremo y te haces
ultranacionalista o mejor lo rechazas y te haces polaco
o español. Eso es un problema en el arte, sobre todo
cuando la referencia no somos nosotros mismos, y en
la ausencia de una memoria y de una crónica, tenemos
pocas referencias, o asideros, para decir, "ah, caray, no
tiene que verse mexicano para ser mexicano"; o aunque
se vea extranjero, es mexicano.

capaz y obligado a hacer lo mismo: "¿Quién dejó esta
toalla aquí?" Voy y la cuelgo. "¿Quién nombró a ésta
directora de un museo cuando en su vida ha pisado un
museo, o escrito un texto, o tenido un antecedente?".
Por favor, cuélguenla en su lugar. Ahora, yo vengo de
una familia grande, y tengo también bastantes hijos,
y uno reconoce la diversidad de una familia grande, y
entre los hijos cada uno es distinto. Si no se respeta la
opinión de cada uno de los hermanos, delos hijos, pues
está uno lesionando al menos a uno de ellos, y yo pienso
lo mismo [del país] porque es mi casa, y yo considero
eso en la esencia. Yser portavoz es [como decir]: "no
le entiendo a lo que estás haciendo, pero te lo voy
explicar". Así de sencillo: te lo voy a explicar. Oye, ¿no
sabes cómo arreglar el bocho? Bueno, mira, las bujías,
etc. No entiendo esta obra. Ah, déjame enseñarte.
Por eso me obligué a aprender a escribir para ser
columnista durante no sé cuántos años, [para que se
pudiera] decir: "Oiga, una escultura puede ser una
caminata si lo dice esa persona y me lo fundamenta".

GM: Pero sí eras nuestro portavoz. porque si ahora es poco, en
aquel momento no había nada. También pasaste por un momento
sumamente difícil dentro del discurso artístico en este periodo
del posmodernismo en donde lo que parecía abundar era una
actitud cínica y la venta de pintura mal hecha. En ese momento,
yo te recuerdo como un activista político, todo lo contrario;
incluso, como un candidato para diputado. No voy apreguntar
para qué partido.
FE: Ni me acuerdo del nombre, creo que está marcado
por ahí. Yo creo que somos, desde que nos registran
nuestros papás, peones en el ajedrez político. La
verdad es que, y esto se lo debo a mis padres, un
artista es un operario más en el enorme abanico de
actividades que una sociedad requiere. Un artista no
es más que un ingeniero civil o un zapatero. Antes
de ser artista una persona es un ciudadano, y como
ciudadano yo creo que hubo momentos en México
que [los artistas] requerían también de ese portavoz.
Me acuerdo muy bien lo del sismo. El sismo fue una
cosa tremenda y las cosas que se estaban haciendo eran
tremendas y yo me encontré en medio de eso. Si no
hubiera sido yo activista hubiera sido otro el destino
de la reconstrucción, porque yo recuerdo por ejemplo
haberme entrevistado con De la Madrid tres días
después del sismo, proponiéndole ya la expropiación2.
Amí se me hizo sensata la expropiación no porque soy
artista, sino porque vi los daños, porque era ciudadano,

GM: Te hemos reconocido como un portavoz que se mueve
en la opinión pública abogando muchas veces por cuestiones
complejas,y has sido nuestro portavozpara quienes estábamos,
especialmente en aquella época, los ochenta, trabajando en otras
perspectivas y con otros soportes.
FE: Este país no es solamente un país, es nuestra
casa. Si yo en las mañanas me levanto y veo una toalla
caída, grito: "¿Quién dejó la toalla aquí?", la levanto
y la cuelgo. Y yo me siento en mi casa, en mi país,
96

y porque quién sabe cómo le hice para llegar a sus
oficinas, todo greñudo y despeinado y con un silbato
colgando alrededor del cuello. Y cuando anunció
la expropiación me guiñó, me mandó traer igual de
mugroso y me guiñó para decirme, ¿ya viste? Este tipo
de cosas dependen de qué es lo que el artista como un
profesional en sociedad cree que debería o no de hacer.
Si cree que no debería ser ciudadano, pues allá él. Yo
creo que sí tiene que ser ciudadano.

GM: Durante toda tu carrera has desarrollado con muchísima
atención un trabajo de archivo, de custodia, organización de
una memoria, no sólo de tu trabajo, también del trabajo de
muchos de tus colegas. Lo que a mí me parece curioso es que
precisamente eres uno de los que ha guardado con más celo el
periodo de estegénero de creación que asume ser efímera, breve
y muy inmediata, y que por otro lado también se autonombra
ahistórica.
FE: Yo considero la música una de las cosas más
efímeras que hay. La gastronomía todavía más. ¿Quién,
aquí en la sala, no recuerda algunas de las tres grandes
comidas que se echó a los nueve años, a los 22, o a los
45? Fueron experiencias que nos cambiaron la vida,
sobre todo una buena comida. El arte efímero no por
efímero es descartable. El arte efímero debe pesar y
sopesar en la memoria de las personas de esa manera.
Pero antes que nada, yo siempre, y por eso también fui
columnista, pensé que con quien yo quiero dialogar es
con mis hermanos en esta casa, algunos de los cuales
dejan las toallas en los corredores, y otros no lavan
sus vasijas después de usarlas. Entonces cuando me
di cuenta que nadie era capaz ni siquiera de tratar
de empezar a documentarse para poder convertirse
ya sea en cronista o en crítico o ensayista teórico de
los cambios que estaban sucediendo, cocinándose,
efervesciendo y burbujeando ahí el fogón por todos lados,
pues decidí comenzar a guardarlo todo. Es culpa de
mi papá también, que me dijo desde chiquito "Guarda
copia al carbón". Yo hasta de las notitas que escribía
en servilletas ponía papel carbón abajo. Mandaba la
notita en la servilleta y guardaba el papel carbón abajo.

2

N. de la E. Una de las soluciones que el presidente Miguel de la Madrid
propuso para la reconstrucción de viviendas de los damnificados por
el sismo de septiembre de 1985 fue la expropiación de los edilicios
más dafiados. El primer decreto se expidió el 11 de octubre de 1985 y
se expropiaron 5500 predios. El segundo, el 22 de octubre de 1985,
expropiando 3121 propiedades.

97

�Estados Unidos en sus periódicos lo relegaron todo
al enterteinment. Y tenernos que cuidarnos un poco de
eso. Yo creo que la liviandad cae bien, pero nomás te
recuerdo que cuando se habla mucho del deporte se
está hablando de grandes cosas, de dinero, de ética,
de muchas cosas. Yo quiero que se hable mucho del
arte y que se hable con intensidad y que se hable bien,
claro y con decisión.

Guardaba todo. Y ese todo es ahora, ha sido, la base,
por lo menos, de unas 28, 29, 30 tesis, porque no había
dónde buscar ese material.

GM: Yo adiferencia tuya, no creo que la historia reinvindicara
mis caprichos.
FE: Me gustó la frase. Yo creo que si los va a reinvin~
dicar.

et

l

GM: En el panorama de la creación actual predomina la
producción -muy abundante, por cierto, hay muchísimos,
muchísimos artistas en México-de objetos como satisfactores
de un mercado del arte, evidentemente, y como garantía sin
protagonismo. Ahora hay un mercado de arte, ahora hay
coleccionistas, pero sobre todo hay la posibilidad de que los
artistas sí vivan de su trabajo y se mueva. No obstante el
trabajo es sumamente insulso, está abierta la posibilidad de
ser multidisciplinario, a diferencia de otra época, donde la
negociación de trabajar de una manera muy libre, muy plural,
era muy difícil. lSon finalmente disciplinarios oson diletantes?
FE: Yo no sé. Yo me entrené como un artista ortodoxo.
Tuve que aprender a dibujar y eso me llevó a la estampa,
a la obra gráfica; me interesó la escultura, que me llevó
a la cerámica, que me llevó a la tercera dimensión, y
me hartó la pintura, pero también las malas prácticas
del incipiente mercado del arte me hostigaron mucho,
me hicieron sentirme muy mal. Aprendí a cuidar de
mi propio trabajo, en todo el tiempo que estaba yo
conceptualizando y haciendo obra efimera, pues todo
lo que yo hacia primero lo dibujaba, lo planificaba...
en fin, yo creo que podría llenar dos veces el edilicio
entero aquí con la producción de objetos que si hice,
porque a final de cuentas le di de comer a mis hijos,
los eduqué en una universidad, porque eso fue lo que
pude vender. Es muy sencillo. Como un ejemplo, si yo
voy a hacer una instalación, pues primero hago una
maqueta, y unos diez dibujos, y lo que vendo no es la
instalación sino la maqueta y los dibujos. Entonces yo
encontré la forma de poder alimentar un ejercicio con
otro ejercicio y darme gusto además.

esdrújulas, las palabras grandes que hasta a nú me
costaban trabajo. El propio Juan H., que admiro y
admiré, era circunflejo y esdrújulo y paradójico y yo
no le entendía a esas grandes palabras. Ya ahora se
habla con mayor desenfado del arte, las pocas notas
que leo son desinhibidas y yo siempre dije, siempre lo
he insistido, que si se hablara del arte como se habla
del deporte, se escribe del deporte, México serta el
país más culto del mundo.

GM: Pero está sucediendo precisamente eso, hay muchas revistas
de arte, muchísimas, que no son revistas de arte sino revistas de
estilo, revistas de moda, y efectivamente el lenguaje ha bajado,
pero creo que lo que ahora podemos demandar es un poquito
más de rigor.
FE: Yo sí lo demando. Por favor, el lenguaje es la
primera herramienta para poder precisar las cosas,
efectivamente. Pero nosotros todavía tenemos
suplementos culturales, todavía tenemos televisión
cultural, todavía tenemos espacios de ese tipo. Los

GM: lCómo ves la escena de la crítica de arte en México en este
momento?
FE: Llevó siete años fuera del país. Esa distancia por
mucho que haya Internet no te permite mantenerte al
tanto. Cada vez que vengo, que es con poca frecuencia,
veo un discurso sofisticado, alivianado, se perdió
ya la pomposidad que imperaba anteriormente, las
98

el morral y no me avergüenzo de eso. Yo siempre me
tengo que presentar con mis dos apellidos, porque me
dicen "¿Usted no es mexicano, verdad?". "No, señor".
''¿De dónde es usted, señor?" "De Veracruz". Yo me
llamo Ehrenberg Enríquez.

GM: l~ué les recomendarías a los artistas mexicanos jóvenes:
que vayan o que se queden aquí atrabajar?
FE: Que vayan a Brasil. No tienen que ir a Europa,
tienen que ir a Brasil para aprender autoestima,
para aprender a conocer más a América Latina, para
familiarizarse con un lenguaje que es casi igual.

GM: Brasil te ha influenciado artísticamente.
FE: DefinitiYamente. Inició mucho antes. Cuando
tenía 17, 19 años llegó un amigo de mi maestro, José
Chávez Morado, a \'1éxico para pintar un mural en la
primera oficina de la Aerolínea Varig. Ese señor era
Emiliano di Cavalcanti, el Diego Rivera de Brasil, y yo
trabajé con él tres meses. En ese momento empezó mi
pasión por Brasil. Ya después mi pasión creció. Brasil
es el otro coloso del continente. Somos dos colosos,
porque nadie puede decir que Chile sea colosal o que
Argentina siga siendo colosal; lo fue, pero los grandes
colosos, culturalmente hablando, somos México y
Brasil. Y el tropicalismo, el movimiento de música
popular brasileña, llegó mucho antes a México.
Botellita de Jerez, el grupo musical, prácticamente
nació en México: era la primera vez que un grupo
trató de ser mexicano en vez de hacer cóvers. Nosotros
debemos dejar de hacer cóvers en todo lo que hacemos.
Tenemos que ser lo que somos. En ese sentido, Brasil
ha sido para nú un guía muy importante. De hecho,
Brasil fue uno de los países que comenzó la revisión
de sus últimos 50 años mucho antes que otros países.
México está a la saga en ese sentido.

GE: lCuándo se aprende a ser artista?
FE: Cuando logras convencer a tus papás que real
mente es eso lo que quieres ser.
GM: ¿y ese aprendizaje tiene límite?
FE: No. No creo. Yo tengo 65 años y todos los días
amanezco feliz de ser artista, sorprendido de lo que
estoy aprendiendo de lo que sucede, de lo que podría
hacer al día siguiente. Es maravilloso ser artista y no
se para de aprender.
GE: Si te pidiera alguien una obra para la megabiblioteca José
Vasconcelos en este momento laceptarías?
FE: Si me la piden en donativo, no. Me la tienen que
comprar. Yo solamente dono a otros estados.
GM: Y si te dijera el rey de España: lpor qué no te callas?, lqué
le responderías?
FE: Yo le llamaría por teléfono a Hugo Chávez y le
diría: "¿qué le digo?". Yo soy monárquico, y ésa es
otra discusión: yo busco que México, para que salga
de todos sus problemas, instaure una monarquía
constitucional matriarcal.

GM: Tu paso por Europa también es muy importante, toda tu
relación con Flwcus, con otros artistas muy importantes de los
años sesenta y setenta en Inglaterra, Holanda, Alemania. Este
contacto con Europa a esa edad modificó tu concepto del arte,
lmodificó tu trabajo? lLo formó?
FE: Sin duda alguna. No lo formó, lo modificó. Yo ya
venía firmemente establecido, yo ya venía formado
por Feliciano Béjar, por sorprendente que parezca;
por Chávez Morado; Olga, su esposa; el propio Rufino
Tamayo. En fin, a nú me formaron gente de mucho,
mucho calibre. Ahí hay fotos con Siqueiros; a los seis
años estoy con Diego Rivera. Eso me formó. Ahora,
yo llevé tortillas en el morral. Siempre, incluso hice
algunas impresiones, obra gráfica sobre tortillas en
aquel entonces. Yo llevaba y siempre llevé la tortilla en

GM: Tu artista favorito.
FE: El maestro Francisco Toledo. Adoro todo lo que
él hace.

GM: Te gustaría tener un museo, como Cuevas, como
Felguerez ..
FE: No, porque ya estoy dispersando todas las cosas
que yo tengo. Sí me gustaría hacer una fundación, pero
no como museo. Tengo con mi hijo el plan de hacer
una fundación que se llame Ehrenberg~Xicochimalco,
que sea un centro de enseñanza to
99

�URMER
MOPR T"TO'

RAQUEL TIBOL

Pruebe iluminar un cuadro al óleo con velas y advertirá que cobra un aspecto
completamente distinto al de costumbre. por mejor iluminado que esté. Es
un cuadro nuevo. las sombras cobran vida y se clirta, ya no hay diferencia
esencial entre la luz que nace de los pigmentos y el aceite y el cuarto donde
se encuentra. Los espacios se prolongan y usted ingresa a una dimensión
reveladora.
Carlos ~1aría Domíngue::

�1

1

n casi seis décadas de vida Rosario
Guajardo ha conocido una existencia plena como persona y
como artista debido a un carácter
que sabe construir emociones,
vocación, proyectos, caminos.
Acumular experiencias, rechazar lo obsoleto,
renovar materiales y técnicas que permitan expresar
lo diferente que surge primero en la imaginación y
debe aflorar desde los subsuelos del espíritu hasta lo
visible que se desprende y se aleja del productor para
adquirir una vida estética propia, la cual contiene
implicitamente todas las etapas de gestación, aunque
las delata como una unidad indivisible, siempre que el
artista haya logrado una madurez intransferible, tan
suya como para poseer elocuencias generosas, capaces
de convocar y comprometer al espectador.
Invocar a Joseph Mallord William Turner (17751851), a más de sigloymediodesumuene, equivale a una
confesión de reciclamiento. Turner con sus pinturas de
luz influyó a los impresionistas, a los posimpresionistas
y, al ser expuesto en 1948 en la Bienal de Venecia,
los artistas no figurativos, especialmente los del
expresionismo abstracto, lo consideraron un precursor
por los intensos e inseparables efectos cromáticos y
lumínicos, consideración que se consolidó cuando
la Royal Academy de Londres le dedicó una gran
retrospectiva en 1977. Entonces muchos admitieron
que la exaltación subjetiva de aquel romántico de la
primera mitad del siglo XIX, y su visión renovadora,
teman un eco en la abstracción lirica del siglo XX.
Formas fluidas, penumbras crepusculares, bordes
abruptos, sombras amplias y majestuosas, impulsos
concentrados.Nofuepormeracasualidadquedesdehace
más de una década Rosario Guajardo se haya propuesto
desentrañar de manera sistemática, y en actitud
experimental, aquel torbellino de juegos pictóricos.
Este ejercicio analitico,intelectual ha derivado en
combinaciones con gran poder emocional, fiel a lo
amorfo no geométrico, lejos de los diseños estáticos.
En las siete pinturas sobre lona, comenzando
por el Solsticio (1995) de formato monumental,
Rosario Guajardo reafirma que sus composiciones
no derivan, como en otros abstractos, de la realidad.
Su actuar como pintora y la acción esencial de
pintar no se asocian con lo objetivo. Su búsqueda
y su tarea se encaminan siempre a la elaboración
de un cuerpo plástico con diseños tensos que no se

repiten una y otra vez, sino que van cambiando, pues
ella les permite que se desenvuelvan sin sujetarlos a
estructuras previamente planificadas. Al cerrar el paso
a contactos con la naturaleza, privilegia la importancia
del elemento pictórico controlable técnicamente, de
tal manera que la calidad cromática se convierte en
el elemento esencial; la composición se basa en las
cualidades especificas de los colores y de una red de
lineas complicadas que no están trazadas persiguiendo
alguna precisión. En Solsticio las masas de color se
sobreponen una sobre otra, estableciendo un estilo
fuerte y vigoroso que abarca toda la superficie del
soporte, resaltando el espíritu unificador.
En otras pinturas como Recurm1cias (1999),Alizarín
(2006), Recordando a Turner (2007) o Modernidad
(2005), hay concentraciones centrales y márgenes, lo
que provoca otra clase de vigor, de hecho una danza
oscilante de tiempo, más silenciosa en Recordando a
Turner, más dinámica en Modernidad, más rítmica en
Alizarín, más acechante en Recurrencias.
En A cielo abierto y Estaciones, ambas de 2003, la
artista se propuso trascender el encierro y ofrecer en
el primero una visión como de espejismo, gracias a
trazos libres y ágiles hechos en diversas direcciones.
La sucesión de oscurÓs-claros-oscuros en Estaciones
no hacen referencia a cualquier calendario, pues los
cambios de color y de forma en ese espacio establecen
un esquema metafórico de cambios anímicos. Son
estaciones del alma.
Los cinco papeles de igual tamaño (60 x 80 cm)
se pueden apreciar como un muestrario de complejas
combinaciones donde lineas, delimitaciones, pesanteces, asperezas, distorsiones, refinamientos, choque
de fuerzas; lo macizo, lo dinámico, lo explosivo,
la quietud, lo brillante, lo opaco, lo exuberante, lo
balanceado, demuestran que en el arte abstracto las
posibilidades de invención, tanto en sus limites como
en sus riquezas, dependen de la intuición, la disciplina y
los sentimientos del artista, más sus constantes rastreos
en el laboratorio de los materiales. El puro automatismo
psíquico, predicado por algunas corrientes, podrían
encajonarlo en repeticiones engañosas.

Rosario Guajardo no pretende que el espectador
la reconozca como poseedora de un repertorio
establecido, sino que se sienta estimulado a penetrar
en ese ojo interior de los auténticos creadores visuales.
Que la fascinación de la primera mirada desemboque
en una rellexión para un conocimiento perdurable.
Ya lo he dicho: Rosario Guajardo anda siempre al
acecho de los vertiginosos picos de la experimentación.
Como les ocurre a muchos fotógrafos que han adoptado
la cámara digital, ella también ha querido combinar
pinceles con pixeles, y los frutos, en esta etapa de
prueba, son los graffitis en impresiones cromógenas a
través de la computadora. Se trata de un lenguaje con
términos muy especificas, distinto a los muchos otros
desarrollados por ella. A sus misterios se ha arrimado
con la timidez del principiante. El tiempo dirá si está
trepando por la montaña adecuada.
Con semejantes limitaciones Rosario Guajardo
se aventuró hace varios lustros en los terrenos de la
escultura. Las piezas que ahora presenta como una

·N. de la E. Este texto forma parte del catálogo de la exposición ' Tumcr
como pretexto"', de la artista plástica Rosario Guajardo, que se exhibe
del 22 de febrero al 2 de mayo del 2008 en Colegio Civil Cenero Cultural
Universitario.

102

103

instalación (Ojivas, 2003, 2004) demuestran que en
la geometría emocional su potencia constructiva
es evidente, porque controla las ensambladuras y
los encadenamientos con armonía, en equilibrios
audaces y cambiantes. Es el suyo un constructivismo
delicado y vigoroso, donde los cuerpos irregulares no
se contorsionan dramáticamente, sino que se atrapan
unos a otros en verticales y horizontales hábilmente
resueltas en ángulos sorprendentes.
Por la intensidad de su actual entrega, sólo cabe
afirmar que Rosario Guajardo sigue ocupando un sitio
deslumbrante entre los artistas de la nueva abstracción
en México.
Que el exigente, el inconforme, el trascendente
Joseph Mallord William Turner no se estremezca en
las vastedades siderales porque, desde una intimidad
romántica, Rosario Guajardo lo ha invocado como a un
genio tutelar de la niebla, la luz y la velocidad, vigente
todav!a en la plural y ampliamente secular escena de
las artes visuales ti,)

�INTERNET:

l.

Según Feenberg (1992), la mayoría de la gente piensa en la tecnología como
algo que nace de una continuidad históricamente sin interrupciones, sin
trastornos, que va de menos a más, progresando constantemente, indepen~
dientemente de los vaivenes sociales o económicos. Es un hilo conductor
por el que indefectiblemente viajamos hacia el futuro imaginado en los
albores de la industrialización (telégrafo &gt; teléfono &gt;celular&gt; Internet &gt;.. .);
pertenece a las promesas que la modernidad ha ofrecido siempre. Es uno
de los espacios imaginados donde todos viviremos mejor, seremos más
felices y estaremos confortablemente rodeados de servicios automáticos.

¿PARA
,,
QUE?

ero en realidad, como lo afirma
Feenberg, las innovaciones tecno
lógicas siempre han estado sujetas a
discusiones, debates y restricciones.
Es decir, han sido objeto de cuestio
namientos, de litigios, de procesos
regulatorios, muchas veces interrumpiendo o trasto
cando su avance, su desempeño o su distribución
social. Es imposible pensar en la tecnología como
un "algo" aséptico, despolitizado o ajeno al debate
de los acontecimientos socioeconómicos. No es
algo que se desarrolla por sí mismo, para sí mismo,
en laboratorios y centros de investigación, cual
si fuera esferas del conocimiento alejadas del
complicado y confuso devenir de la humanidad.
Los cambios en la tecnología no suceden fácilmente.
No se van sumando simples mejoras a los aparatos
existentes, sino que se discute su pertinencia y sus
riesgos, sobre todo de frente a ese imaginario futuro
colectivo y a las relaciones de poder y manipulación
social que de ahí surgirán.

1

1

It can no longcr be considercd as a collcction of de\ices,
nor, more generally, as the sum of rationalmcans. These
are tendcntious definitions that make technology seem
more functional and less social than in fact it is. As a social
object, technology ought to be subject to interpretation
like any other cultural artifact (Feenberg, 1992: 657).

Las (des)apariciones y usos de la tecnología han
sido moldeadas por los usuarios y los sistemas

105

sociales. No son solamente objetos de servicio,
canales de información, accesos, interfases, recursos
de optimización, sino que son espacios y ambientes
donde la condición humana entra en relación con
los lenguajes y los significados culturales que lo
configuran. "What the object is for che groups that
ultimately, decide its fate determines ·what it becomes
as it is redisigned and improved over time" (657). El
destino de sus transformaciones también depende de
los usuarios, no solamente de su diseño como objeto.
Por lo mismo, la tecnología entra dentro de las
estrategias que sirven para sostener cierta hegemonía
en nuestro contexto. El ejercicio del poder reside en la
mediación tecnológica (da vida de quién se beneficia
con el uso de la tecnología?, ¿a quién se vigila o se
apoya con los recursos tecnológicos?) y en los criterios
usados para rediseñarla (¿en quién se piensa cuando
se decide hacer cambios o innovaciones?).
Los escenarios en pugna por la tecnología son
múltiples y requieren ser abordados, discutidos y
reconfigurados constantemente: desde la producción
de mejores medicamentos especificos o innovaciones
en las fuentes de energía hasta la optimización de
los medíos de comunicación, los senicios urbanos y
la tecnologización del campo. "This is not a contest
for wealth or administrative power, but a struggle
to subvert che technical practices, procedures, and
designs structuring everyday life" (663).
Es en este marco donde debemos ubicar el Internet,
una herramienta poderosa y vulnerable al mismo
tiempo. Poderosa por las capacidades de conectividad

�un nuevo espacio de reconocimiento entre los
humanos y el mundo. No se trata de extensiones del
cuerpo, sino de verdaderas estructuras significativas,
simbólicas, lingüísticas, que interpelan al universo de
un modo distinto a como lo hace nuestra naturaleza
biológica (nuestros sentidos).
La tecnología convierte al mundo en una experiencia
diferente, así se trate del chorro de luz blanca que surge
de una lámpara de halógeno para iluminar la noche;
la transformación de la velocidad a la que podemos
desplazarnos por el espacio (trenes, automóviles,
aviones); la evocación de la realidad que guardamos en
una cámara de video; o el reconocimiento de nuestra
existencia espaciotemporal a través de un sistema
satelital de posicionamiento. Las tecnologías son
filtros invisibles e indelebles, obscuros artificios que
gobiernan nuestra razón, que nos hacen entender la
'"realidad" que nos rodea.
Tal vez porque hemos nacido en este ambiente
tecnológico, híbrido, no nos percatamos fácilmente
de cómo afecta nuestro estado, nuestra consciencia.
Tal vez por lo mismo no somos capaces de reflexionar
claramente sobre ello.
Pero la tecnología nos limita para actuar en el
mundo, nos remite y nos subsume a sus dimensiones.
Sólo podemos comprender lo que nos es dado
convertir a los códigos de la misma tecnología. Lo
demás pertenece al mundo de lo no definido, al mundo
de lo no configurado, al mundo de las tinieblas.
El sentido de realidad que producimos con los
aparatos es el sentido mismo de sus construcciones.
A través de celulares (o el Internet) hablamos, escribimos, pensamos, reconstruimos, hacemos diagramas,
mapas, fotos, consultamos documentos, llenamos
formularios, todo lo cual no es otra cosa que códigos
sobre códigos sobre códigos: textos que tratan sobre
nuestra experiencia con el mundo, en el mundo.
Textos que sustituyen al mundo.
Para Ricoeur (2001), los textos se producen
en varias condiciones. Una de ellas es que hay un
interlocutor ausente. Es decir, los textos se producen
y existen en oposición y por ausencia de la experiencia
directa de hablar con otro individuo.
Mientras que el habla implica estar cara a cara,
en un lugar concreto, en una espacio-temporalidad
específica, vivencial, que le otorga un estatus de
plenitud al diálogo, en los textos no sucede lo mismo.
Las palabras y las imágenes de los libros, documentos, o

que ofrece a los individuos y el acceso a los gigantescos
bancos de datos ahí disponibles; pero vulnerable
por su dependencia a los aparatos y las redes, a los
servidores, los programas ( software, shareware)
y las computadoras, que condicionan la supuesta
autonomía de los usuarios.
Como forma de comunicación moldeable y
adaptable a los individuos, ha encontrado eco rápidamente en los movimientos sociales, que lo utilizan
como herramientas de investigación y comunicación,
para organizar archivos de la esfera pública, o como
espacios de divulgación política, pero también para
la distribución de software pirata, o como terreno de
prácticas de sabotaje.
Y sin embargo, la misma red que sirve para el
trabajo de autogestión social es, también, una compleja
y gigantesca extensión de las industrias culturales, a
través de las cuales se refuerzan los consumos de la
sociedad del espectáculo: en Internet se repiten hasta
la saciedad las fotografías de los artistas de Hollywood,
los trailers de sus películas, sus canciones y sus
noticias-chismes. Los videos de Shakira en YouTube
son vistos por millones de seguidores, lo que da pautas
muy claras acerca de su potencial fuerza de atracción
como medio publicitario para productos de supuestas
'"identidades" geopolíticas. Simulaciones inventadas
por los canales comerciales.
Los debates contemporáneos de los gobiernos de
Europa y Estados Unidos se inclinan por la autorregulación, por la '"libertad de expresión", antes que por
el control o la límítación de uso del Internet, ya que se
tiene la convicción de que el crecimiento sostenido de la
red '"libre" va asociado al consumo de entretenimiento.
Los otros usos, es decir, aquellos que implican privilegiar
a un individuo que utiliza el Internet para mejorar su
vida y la de su comunidad (las ONG que organizan el
trabajo de sus miembros; las críticas al estado de las
cosas; los artistas que usan las páginas Web en un
sentido diferente al de los circuitos comerciales; etc.)
no se consideran un riesgo para la estabilidad global.
http://nobravery.cf.huffingtonpost.corn/
http://www.compartiendocapital.org.ar/
http://www.canalsolidario.com/web/trabajo/
2.

La tecnología está en medio. Es decir, intermedia, se
coloca entre nosotros, nos separa, nos aísla, construye

106

AL ICUAL QUE SUCEDE CON CUALQUIER ACTIVIDAD HUMANA, EL
INTERNET SE ALIMENTA DEL TEJIDO SOCIAL YA EXISTENTE, PERO
TAMBIÉN CENERA SU PROPIO TEJIDO, SUS PROPIAS FORMAS
QUE LE CARACTERIZAN

de las páginas Web no pretenden ser, en sí mismas, un
diálogo, sino una evocación de ese diálogo. Por eso, todo
aquello de lo que hablan los textos está en espera de ser
reestablecido (revivido) mediante la lectura. Cualquier
texto queda en cierto modo en d aire, fuera del mundo o
sin mundo; gracias a esta obliteración de la relación con
el mundo, cada texto es libre de entrar en relación con
todos los otros textos que vienen a tomar el lugar de la
realidad circunstancial mostrada por el habla viva. Esta
relación de texto a texto, en la desaparición del mundo
sobre el cual se habla, engendra el cuasimundo de los
textos o literatura (Ricoeur, 2001: 130-1).

Un cuasimundo que se refiere a sí mismo, que se
construye en su propia dimensión, para ser desdoblado,
descifrado, resignificado permanentemente; reconstituido en su latente vocación dialógica sin fin. Cada uno
y todos reclaman lectura: esperan ser reanimados, ser
interpretados.
La lectura es posible porque el texto no está cerrado en
si rrúsmo, sino abierto hacia otra cosa; leer es, en toda
hipótesis, articular un discurso nuevo al discurso del
texto. Esta articulación de un discurso con un discurso
denuncia, en la constitución misma del texto, una
capacidad original de continuación, que es su carácter
abierto. La interpretación es el cumplimiento concreto
de esa articulación y de esa continuación (140).

La interpretación es un proceso de apropiación. Es decir,
es un proceso por medio del cual el texto se convierte
en algo cercano, legible en su sentido, semejante a
mí. Por ello, la interpretación no es solo la lectura del
texto, sino la comprensión de un sí-mismo del lector.
Pensemos en el cuasimundo del Internet. Pensemos
en sus incertidumbres, sus perplejidades, sus repeticiones, sus pretensiones, sus herramientas, sus recursos. La tecnología facilita la producción de estos
textos; incluso los induce, los demanda, los implica.
Tornar fotografías digitales y subirlas a Jlickr.com se

107

refiere a concatenar el deseo de fabricar las imágenes
(cual artista) con otro deseo de dejar textos para
la posteridad, que los demás (amigos, familiares,
desconocidos) puedan releer, reconstituir, reelaborar,
y que da sentido a lo que deseamos representar: la
existencia humana, y nuestra propia existencia.
Internet es una acumulación inagotable de textos
en espera de lectores-interpretes.
Probablemente la evidencia de esta excesiva
producción de textos en Internet está asociada a la
excesiva producción de textos de los medios masivos
(libros impresos, periódicos, revistas, televisión, etc.)
que revolucionaron el mundo en el siglo XX. Cierto,
pero en el Internet se agrega una diferencia muy
importante: el receptor fácilmente puede ser también
un productor o reproductor de textos y códigos, ya
que las computadoras (la tecnología que intermedia)
están diseñadas para ello.
Y bueno, ¿es más real la realidad a través de
Internet?, ¿o es solamente diferente? ffs ésta una
experiencia que sustituye al mundo?
http://www.2-red.net/dondeydurante/
http://www.alterfin.com/dominique/index.html
http://www.cyborg2006.co.kr/
3.

La experiencia en el mundo, con el mundo, no es
gratuita, no es neutral. Si algo queda evidenciado
en los textos que nos rodean, tanto en aquellos
que producirnos corno en los que leernos (leer =
apropiación) es su carácter complejo, humano. Toda
texto es para el lector deseante una forma de descubrir
las formas de representación sensible a las que
tenernos culturalmente derecho (que nos son dadas o
negadas por la cultura en la que vivimos). El horizonte
histórico desde el que escribimos/leemos requiere ser
(de)codificado en esos términos, y no en otros. Entra
en juego nuestro deseo de empatía, nuestra búsqueda
de sentido colectivo, nuestro sistema de creencias eso
'
que nos constituye por dentro.

�Para :\1anuel Castells (1997) buscamos y encontramos sentido porque con ello nos reconocemos (nos
autoconstruimos corno identidad) ysomos reconocidos
en forma específica por los otros. Autoproducimos y
afirmarnos identidades socialmente aceptadas.
A diferencia de los roles, que son funcionales
(madre, obrero, político, etc.), las identidades son
producto de un proceso más largo y complicado
de internalización de significados que el individuo
va seleccionado gradualmente. La relación entre
las identidades y los roles son fuente constante de
tensión para el individuo, ya que claramente tienen
alcances distintos y a veces yuxtapuestos. Pero las
identidades son más relevantes para explicar las
actitudes de un individuo en la sociedad. Así, las
acciones de resistencia social y de rebeldía personal se
originan "voluntariamente" en búsquedas de sentido
relacionados con creencias religiosas, condiciones
geográficas, tradiciones y memorias colectivas,
fantasías personales, etc.
La identidad se convierte en una forma de ser (un
constructo) del individuo que puede manifestar con
confianza a otros individuos. Expresa de este modo
los asuntos de su existencia, las preocupaciones de su
condición cultural, sus necesidades de frente a otros
acontecimientos sociales que pretenden ejercer una
influencia sobre él o sobre su comunidad.
8 sentido de construir estas identidades no puede
ser descontextualizado del rechazo o aceptación de
los ejercicios de autoridad y de poder que nos rodean.
En el espacio de la red, además de contar con miles
de páginas que expresan las identidades socialmente
reconocidas (políticas, religiosas, de preferencias
sexuales, de modas, hábitos, hobbies, etc.), ofrece
también una cascada de sitios individuales (blogs)
heterogéneos, en los cuales los individuos comentan,
critican, documentan, se burlan o rechazan las
influencias globales y los estilos de vida colectivos. Son
formas discursivas donde la identidad se vuelve objeto
de discusión frágil, volátil, divertida, irreverente,
superflua, prejuiciosa, narcisista, autorreferencial,
malhablada, etc. Son las páginas que se despliegan para
trastornar o para reforzar los juegos de las identidades
que acompañan a los procesos de la globalización.
http://crazyjapan.blogspot.com/
http://pincheschinos.blogspot.com/
http://www.ipunkrock.com/diario/category/137/192

4.

¿Es Internet una comunidad, una cultura mediada por
la tecnología?
Las limitaciones sobre el uso del Internet, es decir,
el fantasma de un control y una prohibición drástica
de los usos, no parecen avanzar. Por el contrario,
su crecimiento continúa en expansión en el primer
mundo, al igual que en el resto de los países con menos
recursos pero de manera más moderada. La mayoría
de los usuarios parecen coincidir en que el Internet
contribuye a satisfacer sus deseos de expandir el
mundo, incorporando nuevas comunidades, nuevos
espacios virtuales. Es también una extensión del
propio universo personal (frágil mundo), expresado
en una tribuna multitudinaria (engañosamente
atenta) que permite utilizar un lenguaje impregnado
de rencores, revanchas, intranquilidad, demandas no
atendidas, afecto desmedido, humor, irania, etc.
Tanta media el medio como los resultados a los
que sirve. Pero sin olvidar que el número de usuarios
se mide en términos de potenciales consumidores de
información yentretenimiento. Lo demás es lo de menos.
Al igual que sucede con cualquier actividad humana,
el Internet se alimenta del tejido social ya existente
(las tradiciones y orientaciones culturales, sociales,
políticas, literarias e iconográficas), pero también
genera su propio tejido, sus propias formas que le
caracterizan (interconectividad mundial, vínculos
entre textos, accesibilidad de las imágenes). Así como
el cine agrupó y reconstruyó las formas de expresión
que le precedieron (los encuadres de la pintura, los
planos y los actores del teatro, la narratividad literaria,
la emotividad musical) y agregó además un lenguaje
nuevo, de ese mismo modo el Internet rebasa los
medios de comunicación y entretenimiento como los
conocíamos y propone nuevos usos y recursos.
Es tecnología, son textos, son discursos culturales.
Pretende un debate, un diálogo, un refugio, una forma de hacer arte. Es identidad expresada y defendida ... Como acontecimiento cultural, expresa la
misma dispersión que la sociedad, así corno sus
contradicciones.
Downing (2001) plantea que la llamada cultura
popular, la cultura de masas o la alta cultura, son en
realidad un conjunto de circunstancias permeables
que se yuxtaponen con sus supuestos antípodas en
los espacios sociales. Es decir, la contracultura no
siempre es de oposición; la cultura popular puede ser

108

masiva, y la cultura de masas no necesariamente está
enajenada.
Es en las yuxtaposiciones, las fracturas y los
resquicios de las acciones culturales donde aparecen
y se desarrollan los nuevos medios (los nuevos usos,
los usos radicales, los usos alternativos).

La hegemonia no es un concepto estable, mucho
menos firme. Sin embargo, sus crisis conllevan
también una adaptabilidad incansable a los cambios,
a las demandas, a los temblores. Entre crisis y crisis,
mientras tanto, se abre un terreno enorme de cultivo de
la revuelta, un espacio en el que parece que no sucede
nada, pero que si lo observarnos de cerca, está lleno de
pequeñas agresiones y roces, de sabotajes y rechazos,
muchos de ellos a partir del lenguaje simplemente, o
de una conducta desordenada, no colaborativa, o como
burlas, chistes, gestos, murmuraciones.
¿Suena familiar? 8 Internet parece estar saturado de
estas formas de ser y de expresar el estado de las cosas.

If, however, the implication of radical alternative media
content is that certain kinds of change are urgently
needed in the economic or political structure, but in the
present is very clearly one in which such changes are
unimaginable, then the role of those media is to keep
alive the vision of what might be, for a time in history
when it may actually be feasible (Downing, 2001: 9).

Resistance, in other words, is resistance to multiple
sources of oppression, but in tum, it requires dialogue
across the varying sectors -by gender; by race,
ethnicity, and nationality; by age; by occupational
grouping- to take effective shape. Radical altemative
media are central to that process (19).

El conjunto de reacciones que se expresan desde/
contra/sin los proyectos de hegemonia de las
estructuras sociales abarca todo tipo de receptores,
productores, lectores, críticos, consumidores, activistas, etc. La opresión, explica este autor, tiene
muchas realidades, es compleja, no es unidimensional,
sino que se ejecuta a través del lenguaje, del género,
de los roles sociales, de los compromisos, de las
obligaciones morales, de la explotación económica,
de los paradigmas académicos, etc.
La hegemonía es un concepto asociado a la
expansión de la modernidad, la racionalidad y el
capitalismo que se expresa corno una modalidad
de vida, un conjunto de instituciones correctas, un
conjunto de ideas que teorizan y predicen que hay
un sentido en ello, que conduce a un feliz futuro
colectivo. Escuelas, universidades, iglesias, gobiernos,
instituciones culturales han suscrito durante años
esta visión de un porvenir acaudalado para todos
(que sin embargo, se demora demasiado en llegar). Y
cuando las cosas entran en disputa, los instrumentos
de represión han resuelto las desavenencias (policía,
jueces, cárceles, militares).
Pero desde que surgió la esfera pública y comenzó
la gradual politización de los medios de comunicación,
el capitalismo ha entendido que no se puede controlar
todo, o ni siquiera vigilarlo. Los movimientos sociales
han demostrado su relevancia para modificar la
geografía política de quienes detentan un poder.
Ejercicios de contra-hegemonía, contra-información,
de resistencia abierta, choque, o resistencia disimulada,
de baja intensidad, todas son formas que se pueden
identificar en los escenarios sociales de nuestro entorno.

Campos de discusión, áreas de eclosión, escenarios
de guerrilla digital, territorios en pugna. Un lugar
lleno de usuarios inquietos, de archivos bastos de
textos e imágenes, de referencias, de ligas, de grandes
y pequeñas resistencias. Algo más que chatear, ver
pornografía, o videos de YouTube ~
http://www.eldespertador.info/despierta/textdesper/
textoN3/situax/situa.htm
http://www.yhchang.com/
http://faqmagazine.net/

Bibliografía

Castells, Manuel (1997). The powu ofIdentity. Oxford: Blackwell
Downing,John D.H. (2001). Radical Media Rdidlius Communication and
Social Movanents. Thousand Oaks: Sage.
Feenberg, Andrew (1992). "Oemocratic Rationalization: Technology,
Power and Freedom" en Inqu1ry35 (3-4).
Ricoeur, Paul (2001). DdTextoa laAcd61t Bueno Aires: Fondo de Cultura
Económica.

109

�"Hay un ritmo, un tono, una
melancolía y un humor a los
que sólo podríarenunciarcon
el silencio y la desaparición"
Entrevista al escritor español Enrique Vila/Matas
A.LEJA.MDRO CA.V A.LLI

Tu nuevo libro llamado Exploradores del abismo arranca
diciendo: "Voy pensando que un libro nace de una insatisfacción,
nace de un vacío", lsiempre viviste de esa manera tu relación
con la escritura?
No, no siempre he pensado así. De hecho sólo he
pensado de esa forma una sola vez y fue en Praga, el
año pasado, cuando de pronto una serie de extrañas
coincidencias me hicieron ver que el prólogo al libro
que estaba terminando y que inicialmente había girado
en torno al tema de los abismos y del vacío debía
situarlo en el Café Kubista de Praga.

obra y me pregunto por dónde proseguir y me abro a
mi mismo nuevos caminos para continuar. He tenido

incluso la impresión en el libro de que si hasta ahora
comentaba las obras de otros y las convertía en mías,
ahora comento mi propia obra, la discuto y la altero,
he pasado a ser en algunos aspectos -como digo
en Café Kubista, el prólogo, donde no todo, por otra
parte, de lo que digo allí, es cierto- un disidente de
mí mismo.

Más adelante adentrás que luego de ese colapso volviste a
escribir cuentos y que esto te costó por las malas costumbres
adqtúridas como novelista. lCuáles son esas malas costumbres
y cómo pudiste sobrellevarlas, de qué manera a la hora de
enfrentarte al relato corto?
No, no hablo de malas costumbres. Simplemente
regresé al cuento con el estilo y la costumbre de
demorarse propia de un no\'elista. Pero eso no se nota
en el libro, porque afortunadamente corrijo mucho.

Luego decís: "Estoy seguro de que no habría podido escribir
todos esos relatos si previamente, hace un año, no me hubiera
transfarmado en alguien levemente distinto"; eso, aclarás más
adelante,fue luego de un colapso físico. lCuál es tu relación con
la enfermedad, en qué te ayudó a descubrir qué de la vida, y de
qué manera se inmiscuyó en tu literatura todo eso?
Como persona, me he serenado. Incluso me he vuelto
extraordinariamente receptivo y atento con los demás.
En mi círculo íntimo, no hay duda alguna sobre mis
cambios y hasta se habla de un renacimiento, en el amplio
sentido de la palabra. En lo literario, la respuesta a si
he cambiado es: sí y no. Ycreo que está bien que así sea.
No he cambiado porque a estas alturas de la expedición
ya hay -afortunadamente para mis lectores- un
estilo propio y es imposible extirparme el ADN
literario. Hay un ritmo, un tono, una melancolía y un
humor a los que sólo podría renunciar con el silencio
y la desaparición, y me temo que ni siquiera así. Yes
que, como dice mi amigo y admirado Rodrigo Fresán,
por más que declare mi admiración por la sencillez de
un Raymond Carver por ejemplo, a mí me seguirán
sucediendo cosas vila,matasianas. Y, por otra parte, sí.
Quiero decir que si, que he cambiado, sí. He cambiado,
porque en Exploradores del abismo me interrogo sobre mi

En 1968 te fuiste a vivir a París, autoexiliado del gobierno de
Franco. El apartamento donde te instalaste se lo alquilaste ala
escritora Marguerite Duras,lesto es así? l~ué relación llegaste
atener con ella, qué anécdota le podés contar al lector?
Lo explico sobradamente en mi libro París no se acaba
nunca. La conocí a Marguerite porque era amiga de
unos amigos míos de Madrid que vivían en París y uno
de ellos, además, le tenía alquilada una buhardilla a
Marguerite. Yo alquilé la de al lado nada más conocerla
a tra\'és de mi amigo. Mejor dicho, ella me obligó
alquilarla. Me la ofreció de una forma que me pareció
que no podía negarme.
En una data biográfica tuya que puede encontrarse por Internet
dice: "Se hizo escritor tratando de imitar a otro autor, que
consideraba raro, del que no había leído una sola línea pero

Actualmente es uno de los narradores españoles más elogiados
por la crítica nacional e internacional, aunque los premios y
el reconocimiento en España le han llegado tardíamente. Ha
desarrollado una amplia obra narrativa que se inicia en 1973 y
que hasta la fecha ha sido traducida a nueve idiomas.
lll

�del que conocía en detalle todas sus rarezas, el polaco Witold
GombrowicZ:'. ¿Lo conociste personalmente?
Personalmente no lo conoci. Pero soy amigo de su
mujer, Rita Gombrowicz, con la que me he visto en
ocasiones en Barcelona y en París. Si en Internet dicen
que traté de imitarlo es porque en cierta ocasión yo
expliqué que durante mucho tiempo quise escribir
como Gombrowicz. Durante todo ese tiempo no le
leí nunca, tampoco le había leído -ni una sola línea,
ni la más mínima curiosidad- antes. Me bastaba
con saber que era un escritor excéntrico y apátrida,
raro y singular, aristócrata venido a menos, guapo y
ajedrecista. Yo aspiraba a ser lo mismo. Quería tener
un estilo que se diferenciara mucho del resto de los
escritores -por aquel entonces todaVÍa no sabía
que a eso en el gremio se le llama "voz propia"-, y
Gombrowicz me parecía ideal porque, sin haberle
leido, leía en cambio historias sobre su vida y su
soledad y sus amigos, y esas historias me fascinaban.
Durante mucho tiempo me dediqué a imaginar lo
que suponía que Gombrowicz escribía, y me decía
que lo más probable era que escribiera en una lengua
que parecía extranjera. Y mientras imaginaba esto,
escribía yo mis cosas raras, las que yo pensaba que con
casi toda seguridad se parecían a las de mi maestro.
Me llevé una cierta sorpresa el día en que por fin me
decidí a leerle. Vi que nada tenía que ver su escritura
con la mía, pero que, gracias a haberme pasado tanto
tiempo creyendo que escribía rarezas como las suyas,
me había hecho con un estilo literario propio.Tras esa
historia, como puede ver, se esconde únicamente la
historia de cómo me hice con un estilo literario propio
sin imitar nunca a nadie.

hotel-, pero en realidad lo que ocurría es que estaba
peligrosamente enfermo.
Rodrigo Fresán escribió que "unafarma más tonta que extraña
de definir a Vila-Matas sería afirmar que se trata del más
argentino de los escritores españoles". ¿~ué opinión te merece
tal afirmación?
Estoy seguro de que llevaba toda la razón. Fresán es un
gran escritor, me interesa especialmente La velocidad de
las cosas, un libro esencial. Ybueno, creo que estaba en
lo cierto. Es más, fijese si soy el más argentino de los
escritores españoles que el año pasado estuve a punto
de morirme entre ustedes.
¿Cómo ves el panorama español en particular y mundial en
general de lo que se está produciendo literariamente? ¿~ué de
lo que has leído te gustó y puedas recomendar a los lectores?
Ayer, moviendo las novelas de una estantería,
casualmente encontré un libro que compré hace años
y que en su momento no había leído, tal vez porque se
perdió o escondió él mismo dentro de mi biblioteca.
Me puse a leerlo y quedé fascinado. Se trata de En
Grand Central Station me sentéy lloré, de Elizabeth Smart.
¿Autores que me interesan? No nombraré ni argentinos
ni españoles para evitarme problemas, sólo algunos
extranjeros vivos. Coetzee, Auster, Magris, Charles
Simic, Giorgio Agamben.
¿~ué opinión te merece el movimiento vasco que busca la
independencia de España, al igual que el movimiento catalán,
sobre las farmas que utilizan en esa búsqueda y sobre la
búsqueda en sí?
No voy a opinar sobre esto. No soy un experto en
cualquier tema sobre el que me pregunten.

¿Cuál es tu impresión de nuestro país y de nuestra literatura,
qué escritores te interesan?*
Estuve en dos ocasiones, la primera en 1989, y fue una
estancia feliz en la que conoci, entre otros, a Vlady
Kociancich, a Juan Forn, Rodrigo Fresán, y hasta a
Bioy. En la segunda -el año pasado- llegué enfermo
sin ser consciente de estarlo. No salí de mi cuarto
de hotel en la Recoleta y hasta me vanagloriaba de
no salir, pues lo encontraba muy literario -viajar
tan lejos para no moverse de una habitación de
--

-

--

¿~ué estás escribiendo ahora?
Un largo ensayo que título Hacia una teoría de la novela. Y
también trabajo en una novela sobre la que no puedo
adelantar nada.
Para terminar, Ue gustaría conocer el vértigo horizontal de
La Pampa, cómo te pega la llanura?
Conozco la claustrofobia de La Pampa a través de las
descripciones que encontré en los libros de Héctor
Bianciottí. No dudo que hay allí un vértigo horizontal
y no me niego a conocerlo. Si yo a priori estoy siempre
interesado por todo, ¿cómo no voy a estarlo por La
Pampa?~

- - - - -

"N. de la E. Se refiere a la literatura argenóna.

112

,,EL TURCO
ES UNA INVENCIÓN''
Conversaciones y entrevista con Carlos MartínezAssad y Edhem Eldem
IOSÉIUAM ZAPATA PACHECO

UMO

El poeta náhuatl Natalio Hernández, el académico mexicano Carlos Martínez
Assad y el historiador turco Edhem Eldem posan para una fotografía enla sala de
prensa del Fórum Universal de las Culturas, luego de una charla con los medios.
-Ahí nomás... un náhuatl, un libanés y un kurdo-,
menciona en broma Hernández, en referencia a los
temas tratados.
-¿Es usted kurdo?- pregunta Assad a Edhem.
-No, soy turco, pero ¿qué es "ser turco"? "Ser kurdo"
tiene más sentido- responde el historiador.
DOS
Edhem Eldem, Carlos Martínez Assad y Natalio
Hernández participan en los diálogos de Identidad y
diversidad/ Políticas culturales del Fórum Universal
de las Culturas, pero horas antes conversan en torno
a las políticas lingüísticas, la geopolítica y la literatura
de Turquía, país a medio camino entre Europa y Asia.
Puente de culturas, frontera de Oriente y Occidente.
A decir de Edhem, "el turco es una invención".
Hablar de este país es remontarse a 1924, cuando
Mustafa Kemal Ataturk, militar del Imperio Otomano,
reformó al país dotándolo de una constitución
inspirada en los modelos europeos creando la república laica de Turquía.
Entre los múltiples cambios que esto trajo consigo,
como el escribir el idioma turco en caracteres latinos
en vez de árabes y la modernización de la vestimenta,
. se pasó a vivir una fuerte represión de la diversidad
cultural turca, entre la que se encuentran los kurdos,
pueblo que habita el sur del país así como el norte de
Irak, Siria e Irán, y que hasta la actualidad sigue siendo
causa de conflictos militares y políticos; así como los

113

armenios, cuyo genocidio denunciara recientemente el
Premio Nobel de Literatura turco Orhan Pamuk.
El tema surge cuando Natalio Hernández comenta
la recientemente creada Ley General de Derechos
lingüísticos de los Pueblos Indígenas, en México, que
Eldem vinculara con la reciente apertura cultural en
Turquía hacia la lengua kurda, lo que motiva el diálogo
entre el historiador turco y el académico mexicano de
origen libanés:
Assad: Creo que el boom de todas estas lenguas que
habían estado subterráneas y que habían tenido
dificultades, también es una cuestión de poder.
El kurdo fue prohibido por Ataturk; no se podía
hablar. De hecho, hace tres o cuatro años la diputada
Leyla Zana fue a prisión por atreverse a hablar en
kurdo en el Parlamento, donde estaba prohibido.
En las lenguas indígenas de América, si no hubo una
prohibición hubo una censura fuerte. Aculturizar era
que aprendieran español los indios. No era bien visto
en términos del poder yla sociedad que se hablaran las
lenguas indígenas. Lo asombroso es que tanto el kurdo
como las lenguas indígenas hayan sobrevivido después
de tanto tiempo. A la lengua kurda simplemente la
hicieron a un lado de tajo, aunque sí hay expresiones:
en kurdo se escribieron obras literarias
Eldem: Pero muy pocas comparadas con el turco, ése
es el problema.
Assad: Lo que me parece interesantísimo es que el

�como los provenzales, y la irania es que, cuando el
Estado Nacional quiere matar a un regionalismo por
el idioma, imagina que con el idioma tendrá la nación.
La obsesión del Estado Nacional es eso, que empieza
todo con un idioma y entonces va hasta la secesión
de la unidad, y cuando dicen eso se dan cuenta que
las naciones se inventaron de ese modo. Los turcos
lo saben mejor que los otros, porque ellos también se
inventaron con el idioma. El turco es una invención.
Asi que hay una irania dentro de eso. El problema
del siglo XXI es que no tenemos una alternativa muy
concreta al Estado Nacional. Es un problema porque
tenemos un regionalismo que reproduce el modelo del

Premio Nobel se lo den a Orhan Pamuk, pero resulta
que no es el mejor escritor turco, el mejor escritor
turco es un kurdo, y se llama Yasser Kemal y su obra
es totalmente apabullante, maravillosa, pero tiene
un problema, no es políticamente correcta en el
momento actual porque su héroe es un guerrillero;
y un guerrillero del PKK1 en estos momentos es
completamente aberrante. Europa, es decir, el Nobel
jamás se hubiera atrevido premiar a quien más merecia
el reconocimiento. En cambio Orhan Pamuk, que me
fascina, me gusta mucho como autor, como escritor,
pero es políticamente correcto, está planteando en
todas sus novelas el acercamiento entre Europa y
Medio Oriente que, precisamente es lo que en estos
momentos todo Occidente está tratando de ver de qué
manera se logra.
Eldem: Si, políticamente correcto desde el punto de
vista europeo, porque en Turquia Yasser Kemal es más
políticamente correcto que Orhan Pamuk, y eso es la
contradicción...
Assad: Ypuede ser más popular en Turquia.
Eldem: Si, relativamente, porque lo que es interesante
es que Pamuk es considerado traidor a la nación
porque ha hablado del genocidio armenio, y eso es
mucho peor que hablar de identidad kurda. Yasser
Kemal, desde el punto de vista turco, es reconocido
como muy local.
Assad: Pero el Nobel lo dan los europeos...
Eldem: Para los turcos, Pamuk no es verdaderamente
turco. Es más europeo que turco; piensan que tiene una
vista de Turquia que es casi orientalista. No pienso
que es verdad, porque a mi me gusta muchisimo lo que
hace Pamuk. No hay que olvidar que la opresión del
kurdo es algo de ochenta años, es decir, los imperios
no tuvieron política lingüística y, hasta los años veinte
el kurdo, como un montón de idiomas, sobrevivió.
Assad: Como el árabe, que sobrevivió todo el
tiempo.
Eldem: El árabe, claro, pero muchos idiomas han
sobrevivido. Es el Estado Nacional el que mata a
los idiomas. Y en Turquía el Estado Nacional tiene
sólo ochenta años. El más avasallante de los casos
es Francia, donde todas las identidades regionales
fueron eliminadas sistemáticamente en el siglo XIX,
-

-

-

-

-

-

-

-

--

-

Estado Nacional. Cuando se ve a Catalunya, la politica
lingüística en Catalunya es muy nacionalista, le están
haciendo al castellano lo mismo que el castellano les
hizo hace mucho tiempo. Es una venganza, ylo pueden
hacer porque tienen el poder económico. En el País
Vasco también. Reproducen en una medida micro
lo que en una medida macro el Estado Nacional ha
hecho. La Unión Europea es lo más cerca que tenemos
de una experiencia más allá del Estado Nacional, y en
ese caso también se ve que hay una tendencia para
rede.finir Europa como una nación, en relación a los
otros. Se está creando un nacionalismo europeo, y
eso también es muy destructivo, porque desde la

-

'Partido de los Trabajadores del Kurdistán (Partiya Karkeren Kurdistan
en kurdo).

114

Ilustración estamos condicionados con el modelo del
Estado l\lacional, y no podemos im·entar algo nue\'o.
Hablamos de identidades. Pero lqué ocurre? ¿Cómo
sobrevh·en las identidades en el mundo globalizado?
El siglo XXI es un siglo de cuestiones, de cómo
sobrepasar el Estado Nacional ¿qué es lo que se va a
proponer?
TRES

Luego de la charla, Eldem se toma la fotografía
con los demás participantes de la mesa de diálogo.
Luego otorga una bre\'e pero sustanciosa entre\ista,
tratando en profundidad los dilemas de la Turquía

contemporánea, antes de reunirse con Martínez Assad
y Hernández para continuar sus conversaciones.

es muy importante para ambos lados en materia
geopolítica y geocstratégica.
El problema es que la posición turca es muy
oportunista. Para el turco medio Europa significa
que, por ejemplo, tendrán diez mil euros de poder de
compra. Se trata de una banalización de algo que es
muy cultural y político en algo meramente económico.
\lo lo comprenden. Y del lado europeo hay una
tendencia a reducir todo a un problema de culturas
distintas, están obsesionados por el Islam. Entonces,
los dos lados están hablando de cosas diferentes, es
un diálogo de sordos. El problema político es que,
con 75 millones de turcos, no es posible que Turquía

sea integrada inmediatamente. Todas saben que esta
integración, si ocurre, sucederá en diez, quince, veinte,
veinticinco años; asi que tácticamente, politicamente,
lo que importa es que el mensaje de Europa continúe
positivo, un "os vamos a tomar, pero esperen". Es como
la promesa de la zanahoria para que siga avanzando
el caballo. Que sigan dando la zanahoria, pero que
la esperanza de ingreso no pierda su momento en
Turquía.
Lo que \'eo es que en Europa hay una tendencia a
una idea de nacionalismo europeo, y, si la zanahoria
desaparece, habrá una reacción inmediata en Turquía,
con una cristalización del nacionalismo turco bajo la

Turquía se encuentra en las puertas de formar parte de la
Unión Europea. ffeparece benéfica operjudicial esa probable
integración?
Me parece que es benéfico para ambos lados. Es decir,
Turquía tendrá una ventaja enorme por la integración,
si sucede, y me parece que para Europa va a ser un
desafío muy importante, porque será la prueba de
que Europa no se define en términos de cristiandad u
occidentalización; de religión o de cultura homogénea.
Porque existe esa ilusión todavía. Me parece que

llS

�idea de: uno nos quieren, pues ya verán". Una idea con
implicaciones que me parecen muy, muy peligrosas:
nacionalismo turco, islamismo ... La frustración es
lo peor, darle a uno la esperanza de algo y después
quitárselo, es muy frustrante, muy traumatizante, y
la situación actual es asi, Hay que estabilizar estas
reacciones. Sarkozy2 habla de una unión mediterránea,
pero los turcos no quieren el Mediterráneo, quieren
toda Europa. Orhan Pamuk decía hace algunos años
que para Turquía el Mediterráneo es un boleto de
segunda clase. Tal es el punto de vista turco, y es
necesaria una combinación de politica, estrategia y de
psicología para estabilizar una situación que es muy
frágil, que puede cambiar, en una región muy inestable.
No sé lo que va a ocurrir.
Para mi, como ciudadano turco, la integración
no es tan importante como el proceso. Me basta que
durante diez años Turquía haga lo que es necesario
para ponerse al nivel de Europa. Culturalmente,
politicamente, en materia de democracia. Me basta
porque ni siquiera sabemos si en diez o quince años
la Unión Europea todavia existirá. Asi que para mi el
proceso es más importante que el resultado. Pero la
gente hoy mentaliza todo en función del resultado, no
del proceso: lo que cuenta es alcanzar algo, y eso es
problemático, porque se trata de un largo plazo.

La situación que tenemos ahora, es decir, con un
partido llamado "islámico" en el poder, pero que no es
realmente islámico, sino que tiene simpatías, como los
demócratas cristianos en Europa, me parece la mejor
garantía contra el integrismo musulmán.
El problema ahora es la crisis paranoica que tiene
Turquía con esta obsesión del secularismo, y la relación
de secularismo con el ejército. La modernización turca
fue hecha por generales. Desde el siglo XIX, los oficiales
del ejército eran los que estaban más preocupados en la
modernización politica y económica del pais. Asi que
hay una fuerte tendencia a identificar el progreso con
el ejército. Ahora ya no se piensa tanto en ese marco
de ideas, pero todavia se siente el principio de que el
ejército es el defensor y la garantía de la sobrevivencia
del sistema laico y republicano.
El problema es que las ideologías sólo funcionan
con simplificaciones maniqueístas, así que tienes una
división entre kemalismo-secularismo-progresismo
visto como un paquete, y, por otro lado, islamoscurantismo-reacción-fundamentalismo. Ytodo eso
es una ilusión, porque hay mucha más tendencia a una
democratización en el lado de los que son llamados
"islamistas", y mucho más tendencia a una opresión
de tipo, no digamos fascista, pero casi, en el lado de los
secularistas. Es una ecuación muy delicada, donde si
defiendes la democracia eres considerado islamista, y
cuando defiendes el secularismo estás identificado con
una fórmula mucho más autoritaria del Estado.
Se trata de una ecuación falsa, y tenemos que salir
de ella. Es decir, hablar de democracia a secas, no
de democracia adherida a algo. La democracia es el
principio, y si se tiene democracia no hay problema
para el resto. Pero en Turquía toda la discusión se
hace con base en ideologías de la primera mitad del
siglo XX, así que el discurso está muy corrompido por
esta antigüedad de las ideologías. Ahora, el verdadero
desafio es ver si el gobierno actual, que para mí no es
islamista, pero tiene más una tendencia democrática
que los gobiernos de antes, podrá sobrevivir en este
tiempo de crisis donde el problema kurdo está lanzado
como un peligro a la nación, y donde, por supuesto,
la población está excitada por el nacionalismo que
flota en el ambiente y por el ejército. Veremos lo que
pasa, espero que podrán mantenerse en una situación
democrática sin tener que apoyarse en el ejército o el
nacionalismo, que es lo que me parece más importante
en este momento~

El país enfrenta otro problema, que es el de mantener un
estado laico en un país con una población mayoritariamente
musulmana. lCrees que Turquía mantendrá su tradición
como estado laico, o que habrá un aumento en la política
islamjzante?
Me parece que si se mantendrá. En Turquía el
peligro no es el islamismo, sino el nacionalismo.
La tradición islámica en Turquía es muy sincrética
desde hace siglos. Y por eso el integrismo o el fundamentalismo estarán siempre limitados a una parte
marginal de la población. Así que yo no temo por
una revolución islámica, pero el nacionalismo es
algo mucho más poderoso, y el islamismo turco tiene
una cara de nacionalismo también. Para el islamista
turco medio hay una tendencia a tomar eso como
un problema nacional y no islámico-ecuménico. Me
parece que la reacción islámica va a ser muy limitada.

2

Nicolás, presidente de Francia.

116

al límite
ROCÍO CERÓN

Dos jóvenes combaten en una especie de máscara contra cabellera poético.
Uno, con micrófono en mano, hiphopea con un estribillo que repite "Los
ilusos, ilusos no saben de palabras, los ilusos, ilusos matan las palabras",
mientras el otro escucha, mueve el cuerpo y, al fin, suelta la voz al callar el
otro: "Yo no vengo a leer poemas yo vengo a hacer que la poesía los haga
vibrar", y suelta un poema sobre un amor desafortunado con una chica de
· una clase social distinta a la suya con un registro de tonos, enunciaciones
y movimiento corporal que estruja al oyente. Cada uno va turnándose
una y otra vez en una suerte de lucha verbal, rítmica y de presencia
donde el ganador será aquel que realmente haya hecho vibrar al público.
117

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tiene como influencias las largas tradiciones de
los afroamericanos y de los grupos nativos norte,
americanos, quienes cuentan con profundas raíces
en el arte de la poesía y de la narración orales de las
historias, leyendas o mitologías de su pueblo (dos
poetas jóvenes mexicanos estarán recuperando sus
raíces mexicas, mayas, zapotecas?).
Dichas performances, lecturas,lucha o poesía en
escena han tenido como sedes cafés, bares y pocos,
muy pocos espacios institucionales. El más importante
ha sido la Casa del Lago que, bajo la dirección de José
Luis Paredes (Pacho) y su ciclo Poesía en Voz Viva,
han creado un foro en el cual poetas muy jóvenes lo
mismo que poetas muy reconocidos Quan Gelman

1 publico proclamará al ganador
mediante aplausos, gritos, rechlfla
y hasta mentadas de madre si no
gana el favorito. Esto no es otra
cosa que un spoken poetry match, una
'"guerra" donde la voz es el arma
y donde la poesía pasa de la dimensión de la página
al suceso oral, al acto que combina ritmos verbales,
acto escénico y poesía hecha palabra hablada. Y
aunque el Spoken Word Poetry es un movimiento que
nació en los noventa en Estados Unidos (con sus
obvios ancestros desde la antigüedad pasando por
bardos y trovadores), en México parece haber tenido
un gran boom en el 2007. El Spoken Word Movement
118

la poesía en escena y las diversas formas de delivery
de la poesía contemporánea en México, el colectivo
MotínPoeta ha puesto en la escena, desde su origen
en 2002, a la contaminación entre disciplinas como
una estrategia creativa. Así lo puso de manifiesto con
dos producciones Urbe Probeta (2003), CD sobre la
ciudad de México que conjunta el trabajo de 14 poetas
(entre los que destacan Julio Trujillo, Luigi Amara,
Enzia Verducchi) junto a productores musicales del
colectivo electrónico Konfort, y Personae (2006), un
CD que busca ser una línea de vida a través de la poesía
de autores como Gerardo Deniz, Myriam Moscona,
Ernesto Lumbreras o José Eugenio Sánchez, junto
a composiciones de música clásica contemporánea
y/o arte sonoro de compositores mexicanos como
Alejandra Hernández, Manuel Rocha, Antonio
Fernández Ros o Rogelio Sosa.
Poetas jóvenes y con trayectoria como el regio José
Eugenio Sánchez (sus lecturas son un performance en
donde mezcla poesía, música y danza),Julián Herbert
(sus lecturas con el grupo de rock Las Madrastras
le otorgan aún más potencia a sus poemas), Daniel
Malpica y su grupo de Devrayativa, áscar de Pablo
(ganador de un slam poetry organizado en el bar Red
Fly de la colonia Roma), Bocaíloja, Feli Dávalos
(hiphopero a lo más), o los poetas en lenguas indige,
nas como Natalia Toledo, Briseida Cuevas, Irma
Pineda y Mardonio Carballo, entre muchos otros
autores, han comprendido el poder de la voz, de la
presencia del poeta en el escenario y han dejado atrás
la fórmula ya caduca de leer tras una mesa con paño
verde y botellita de agua.
El manejo verbal y escénico de los poetas crea un
aliento performátíco donde el autor es sumamente
consciente de su presencia y su seducción hacía el
público. Los puristas dirán que hay algo de trampa en
esto, que la poesia debe leerse, y pasar la prueba, en
la página, en la lectura a solas. Habría que decir que
la poesía, la buena poesía, vive tan bien en la página,
en su neutralidad silenciosa potenciada por la lectura,
como en una lectura vibrante donde el propio autor
ha reconocido las aristas, los vigores, las fortalezas
y hasta las imperfecciones del poema para hacerlo
un artefacto verbal cargado de manifestaciones
sensoriales, emotivas, intelectuales. No sólo se trata
de acercar de nuevo a un esquivo público hacia la
poesía, no sólo se trata de encantarlo con desnudos
o facilismos verbales (ilusos son y serán quienes

se presentó este año con un espectáculo de poesía y
bandoneón, la misma semana un slam poetry causaba
furor entre los escuchas,espectadores) han entrevisto
en el encuentro de la poesía con otras artes o de la
poesía en otros formatos una distinta manera de
acercar a la poesía al público y a los escuchas.
Ya en 2006 en este mismo ciclo los llamados
Ositos arrítmicos de Lemuria (dueto sui generis
conformado por el poeta Ricardo Pohlenz y el
músico Moodifer, ex bajista de Los amantes de
Lola) hacian su debut para consolidar su proyecto
en 2007 con varias presentaciones con gran éxito en
el ciclo de Cabaret creado por el espacio regenteado
por Las reinas chulas (antes El hábito). La poesía
antisolemne, coloquial y contagiosa (su '"Pinche,
pinche, pinche Milán" es ya una estrofa coreada
por el público) de Pohlenz ha encontrado en los
paisajes sonoros de Moodifer una amalgama ideal
con tintes neoposmodernos. El dueto planea ya el
lanzamiento de su primer CD y Pohlenz ha creado
una colección de camisetas que llevan, a manera de
hidden track, un poema en la parte interior de cada una.
El Museo de la ciudad de México, bajo la nueva
dirección de Cristina Faesler, es otro de los espacios
institucionales abiertos a estas nuevas manifes,
raciones poéticas. En noviembre el colectivo Motin,
Poeta y La Máquina de Teatro presentaron una
acción de poesía en escena donde tres voces poéticas
distintas (Carla Faesler, Mónica Nepote, Rocío
Cerón) con una producción visual y sonora, en un
trabajo netamente interdisciplinario, generaban
tres actos escénicos ligados como un universo
compacto donde los poemas hablaban sobre la
guerra, el exilio, la destrucción de la familia como
núcleo social (Rocío Cerón), el cuerpo interiorizado,
el asombro por las atmósferas nebulosas, los mitos
prehispánicos contemporaneizados (Carla Faesler)
hasta llegar a una poesía que levanta la voz para hacer
vivir a la nota roja (Mónica Nepote). El trabajo del
colectivo contaba con el cuidadoso trazo escénico
de Juliana Faesler, así como la sonorización del
músico y productor Bishop. Los visuales, creación
del colectivo, generaban junto al paisaje sonoro
de los poemas (leídos,escenificados verbalmente
por sus autoras) y la música una reflexión en los
espectadores sobre un siglo XXI lleno de paradojas,
de extremos que se rozan y de una mirada sobre el
mismo desde la posibilidad de la poesía. Dentro de

119

�presencia en la escena de la poesía nacional. Uno
de los proyectos más propositivos es el de Myriam
~loscona, quien ha realizado Yarias piezas de poesía
visual como un mapa de México creado a partir de
nombres de poetas mexicanos. A primera \'ista sólo
se obsen·a el delineado del mapa, la pieza incluye
una lupa, con ella se ve que cada línea que compone
la silueta de la República ~1exicana son nombres, lo
mismo Ramón López Velarde o Efraín Huerta que
Luis Vicente de Aguinaga o Jorge Esquinca. Otro
proyecto interesante es el de ~linen·a Reynosa,joYen
poeta regia, quien ha creado diez libretas para diez
poetas. Cada una es distinta en su manufactura. en
las series de poemas y reflexiones sobre la poesía que
cada una contiene. Cada libreta ha sido personalizada
con una fotografía impresa del o la destinatario
al que "ª dirigido. Éstos han sido enviados a diez
poetas quienes tendrán a su \'e:: que inten·enir con
escritura, fotografías o imagen estas libretas para ser
den.1eltas a la poeta al cabo de un año. En 2008 será
inaugurada la primera exposición de ,ideopoemas
mexicanos, curada por ~fauricio Marcín y quien esto
escribe. También en 2008 se presentarán las primeras
acciones del colectivo Negrita Cucurumbé Emisiones,
un grupo de poetas que ha conjuntado a gastrónomos,
artistas, chefs, músicos y hasta tejedoras y jardineros
para hacer acciones y objetos de manera colecti\'a.
El colectirn "Leer es sexy" dará, a partir de enero de
2008, un taller de intervenciones poéticas en la colonia
;\lan·arte donde pretende apoyar a los miembros de
la comunidad a crear una memoria sobre su propio
barrio a traYés de acciones poéticas como poesía en
acción, poesía portátil e impresos poéticos.
Algunos poetas mexicanos (y la tendencia va a la
alta) se han mmido de lugar, no sólo han encontrado
visibilidad en un escenario logrando hacer vivir, y
comunicar, con la poesía, sobre todo, han abierto el
panorama de lo que registran sus voces. Un registro
que va desde las calles y la coloquialidad hasta una
poesía intelectual (más no sobrada y de organza).
Estos poetas cuentan con una mirada ávida, no
trasnochada ni decimonónica, que mira a 360 grados
de la realidad y que hacen de lo insignificante, de lo
no «poético", un logrado poema. Un poema gancho
al hígado. Se habla desde lo nimio (sin ínfulas
pretenciosas de ser cool), se registra lo que los mass
media bombardean todo el tiempo (noticias que serán
reempaquetadas bajo una dosis de ironía y desencanto

crean que la mera escenificación de la poesía es
suficiente), esta generación de poetas mexicanos (que
rondan en años de nacimiento entre la mitad de los
sesenta, la década de los setenta y principios de los
ochenta), más allá de las tardías modas que llegan
de Estados Unidos, se han percatado que es tiempo
de encarar la realidad desde otro punto, desde otros
nortes y coordenadas de lo que la poesía solemne
y restirada pretendía que se siguiera ejerciendo.
Los poetas ejercen una escritura de la realidad
cotidiana, una escritura que pone de manifiesto no
necesariamente los exquisitos recoYecos del espíritu
o los acantilados del alma, sino que habla de mundos
alienígenas y narcotráfico Qosé Eugenio Sánchez),
de mundos donde lo mismo la hidra de Hiroshima
se enfrenta en los estudios Churubusco (Eduardo
Padilla) que el mundo erótico del gang bang se
manifiesta (áscar Da,id López). En 2007 la poesía
mexicana ha tenido el boom de dejar el paño \'erde
para enfrentarse en el escenario a un público que
comienza a conectarse con la poesía gracias a estos
distintos formatos de entrega: un delivcry poético
fuerte, con una conciencia escénica, con poetas que
han optado por regresar a una ancestral tradición oral
como una Yía de resistencia ante el embate de la frase
"la poesía está muerta", como una manifestación de
acciones reales de supeni\'encia. Una supeniYencia
que no sólo será de escrituras poéticas con buenos
puños, sino de poetas que dejen de esconderse en lo
«poético" para no enfrentarse a la realidad ("temor a la
realidad", diría Witold Gombrowicz), de una poesía
que trasmine el aire de los tiempos que corren y en
donde los escuchas espectadores encuentren algo de
sí mismos en el reflejo de esta poesía.
En esta época se ha dicho que la poesía está en
crisis, por ello es el mejor momento para reubicarla
entre los lectores, escuchas, espectadores. Los poetas
que han olido, entre,isto o percibido que la poesía
debe vivir de otras maneras han roto con la mesura
y medianía de lo que sucede en la mayor parte de las
lecturas de poesía en el país (el poeta mexicano es,
en su gran mayoría, un mal lector de su propia obra,
dicho por sus pares del resto de Latinoamérica).
La poesía, como otras artes, ha visto también en la
acción interdisciplinaria una manifestación colectiva
que permite al poema vivir en otro soporte que no
sea sólo la página impresa. Así el ,ideo poema, el
libro de artista, el poema objetual comienzan a tener
120

en un poema), se registra y se clava en el poema lo
que sucede real, en tiempo real, en sucesos reales, en
piel real.
Algo está sucediendo en la poesia mexicana, algo
se ha descolocado para reinventarse, para recolocar
las piezas del tablero. Ya no basta sólo escribir buenos
versos (que probablemente leerán amigos poetas y
familiares, el tío, la madre, quizá algún primo), el poeta
ha entendido que su poesía puede, y debe en estos
momentos históricos, vivir de múltiples maneras: en
la página impresa, en la propia voz, en el videopoema,
en el objeto poema, en la transdiciplina. Esto genera
un mayor universo de posibles interesados. La poesía
está más viva que en muchas décadas anteriores, sólo

que este tipo de poesía no está en las instituciones
(aún no han podido deglutir estas manifestaciones
y apropiarse de ellas), ni en las casas de cultura, la
poesía se encuentra en espacios propicios: bares,
cafés y hasta en casas (una nueva forma de hacer
lecturas de poesía, si de cualquier forma sólo asisten
a las lecturas los 5 6 10 amigos y parientes, por qué
no mejor hacerlas en la comodidad del hogar donde
hasta se le puede convidar una torta y un vino a los
presentes). Parecería que en los días que corren los
poetas quieren que el lector-escucha-espectador
necesite adictivamente quedarse en el centro del
torbellino de la poesia misma. Así sea. Bienvenido un
poco de oxígeno a la escena de la poesía mexicana~
121

�Aesta teoría Eisenstein la llamó el montaje de atracciones.
Consiste en eliminar todo elemento narrativo para
articular elementos abstractos. Para este cineasta, el
montaje tiene las siguientes funciones: formular los
movimientos más abstractos y sus configuraciones
plásticas más informales; formular los procedimientos
y enunciados de mayor fuerza, y construir un espacio
que no sea narrativo, sino ceremonial.
El autor de i~ué viva México! (1931) provenía del
teatro. Participó activamente en el Proletkult theater,
movimiento que buscaba renovar el arte buscando que
éste fuera un medio para despertar la conciencia social.
De ahi que su teoría del montaje estuviera marcada por
la dialéctica marxista.

Odessa con su hijo muerto mientras le impreca a los
soldados, la multitud huyendo de éstos, la carreola
cuesta abajo, las estatuas de los leones, entre otros.
Los elementos enunciados son usados con tal matiz,
que sólo queda decir que Eisenstein sabe servirse de las
cosas: con el pelotón de soldados presenta la opresión
social, con la imagen de la mujer y la carreola presenta
a la sociedad oprimida y con las estatuas de los leones
representa a la revolución socialista que se despierta
dispuesta a derrocar a la opresión. De ahí que el
montaje en la teoría de Eisenstein tenga un principio
dramático'. Ese principio dramático lleva al espectador
a combinar cada célula de celuloide como una
superposición de sentido. De ahí que la carga que le da
este realizador a su montaje sea enteramente símbólica:

EISEMSTEIM SABE SERVIRSE DE LAS COSAS

1

u

8
IC

La técnica de Eisenstein radica por entero en la
habilidad de su relación con el público. Antes de saber
senirse de las cosas sabe cómo podrá senirse del
público. La experiencia y la sensibilidad de Eisenstein
consisten en esta capacidad de previsión que le viene
de la plena conciencia de la tradición del espectáculo,
pero también de pre,isiones reales sobre la emothidad
o inteligencia del espectador (Abruzzese, 1974· 236).

En el estruendo de los cañonazos de Potiomkin, un
león de mármol salta, en señal de protesta por el
derramamiento de sangre, en los escalones de Odessa.
Formada por tres tomas de leones de mármol inmó\iles
en el palacio de Alupka en Crimen: un león durmiendo,
un león que despiena y un león que se levanta. El efecto
se logra mediante un cálculo correcto de la longitud
de la segunda toma. Su superposición en la primera
toma produce la primera acción. Esto establece el
tiempo para imprimir en la mente la segunda posición.
La superposición de la tercera posición en la segunda
produce la segunda acción: el león finalmente se levanta
(Eisenstein: 1986: 58).

1
'

ELMO

S LA ESENCIA:

Sergei Eisenstein

1
i

i
~

1
•
1

I!
ALEJANDRO MARTiMEZ

El montaje es la esencia del cine, dirían algunos. Pudovkin (1956) consideraba
que "para el director cada plano del film terminado cumple el mismo propósito
que la palabra para el poeta( ... ) el montaje es el lenguaje del director de cine".
Detrás de cada cuadro por segundo hay una compleja selección de tomas cuya
totalidad da como resultado una película con su significación. En los inicios del
cine, los pioneros del celuloide tuvieron que analizar la naturaleza del nuevo
lenguaje, encontrarle una gramática, una sintaxis y, por qué no, una semántica.
Uno de los puntos relevantes de la obra de Sergei Eisenstein (1898--1948) está
en su teoría del montaje.

1
~

11..

Como Eisenstein busca con sus películas crear un
efecto dialéctico, en su trabajo es muy importante la
relación con el espectador. Por ejemplo, en El acorazado
Potemkin, las tomas han sido seleccionadas para crear
un efecto muy particular, un efecto que podríamos
llamar patético para llevar al espectador a una catarsis
ideológica. Eisenstein selecciona cada elemento
del montaje para darle una carga metafórica. Esos
elementos son, en El acorazado... , el pelotón disparando
sobre las masas, la mujer subiendo las escaleras de

1

Tomcmos en cuenta la siguiente cita de &lt;;U ensayo seminal Una aproximación
dialtctica alaformadd cinc. •8 montaje es el medio de desarrollar una idea con
la ayuda de tomas aislada~.el principio 'épico·. i\o ob&lt;,tantc, en mi opinión el
montajees una ideaque surgedel chcx¡uc de las tomas independientes-tomas
incluso opuestas una de otra: el principio dramático· (Eiscnstcin, 1986:51).

1

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E

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..

1)

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COMO EISENSTEIN BUSCA CON SUS PELÍCULAS CREAR UN
EFECTO DIALÉCTICO, EN SU TRABAJO ES MUY IMPORTANTE LA
RELACIÓN CON EL ESPECTADOR

122
123

�Eisenstein creyó firmemente en sus teortas del montaje,
de ahí que su error estuviera en su ingenuidad, pues
fuera de crear conciencia de las atrocidades, en casos
como Octubre no pasó del mero panfleto (Octubre es
un panfleto pagado por el gobierno soviético por el
aniversario de la Revolución rusa; no obstante este
dato, no se pueden dejar de lado algunos momentos
de verdad geniales del filme).
EISENSTEIN SABE CÓMO V A.LERSE DE L.AS COSAS

Tornemos como partida que para Pudovkin todo
objeto tomado por la cámara es un objeto muerto y
que sólo con la edición puede tomar vida2. Añadamos
que para Eisenstein los objetos de una toma forman
parte de una especie de ideograma dentro de un con~
junto de células. Esas células nos dan por conjunto
una dialéctica fílmica, un espacio ceremonial donde
las fuerzas del materialismo dialéctico le dieran al
obrero las posturas ideológicas para poder estar del
lado correcto. Eisenstein sabía cómo valerse de las
cosas. Sabía cómo tomar elementos aislados y darles
un sentido distinto, atraerlos al proceso dialéctico y
poner de manifiesto su sentido latente.
UNA ORTODOXIA P.AR.A EL CINE

que, tenía que ser la más elevada de todas las artes.
No es casual que Eisenstein en su ensayo Aproximación
dialéctica a la farma del cine cite unas palabras de
Lenin: "el cine, la más importante de todas las artes"
(Eisenstein: 64).
Toda ortodoxia lleva al fracaso de los postulados,
pues no deja lugar para la labor individual del creador
y, en este caso, del cineasta. Quizá por eso la obra final
de Eisenstein esté marcada por la falta de certeza3
entre sus rodajes y sus postulados teóricos. Pues en
trabajos como Alejandro Nevsky (1938) e Iván, el terrible
(1944) se nota la forzada inclusión de sus teorías o
dejadas de lado como en Iván, el terrible. Obras como El
acorazado ... demuestran la importancia de Eisenstein
como un pensador del cine más que como un gran
creador. Su legado está en las escaleras de Odessa,
quizá su más memorable escena, claro ejemplo de una
obra inclusa y como un montaje, celular. El montaje
lo era todo para este realizador, no pudo ver que los
otros elementos del lenguaje cinematográfico también
contaban. Quizá si no hubiera sido tan ortodoxo~

Bibliografía

(A M.ANER.A DE DISOLUCIÓN A NECRO)

La ortodoxia marcó la obra de Eisenstein. Este
realizador creía firmemente que el cine debía ser un
arma más de la revolución proletaria. Creía que el cine
debía ser la combinación perfecta de arte y ciencia y

Abruzzese, Alberto (1974). La imagen fílmica. Barcelona: Editorial Gustavo
Gilí.
Eisenstein, Sergeí (1986). Laforma del cine. México: Siglo XXI editores.
V.! Pudovkín (1956). Argumentoy montaje: bases de un film. Buenos Aires:
Futuro.

3

Es curioso también el caso de Lars von Tríer, pues también propuso
una onodoxía filmíca, pero de la cual sólo se sirvió para hacer un filme:
Los idiotas; posterior a ese filme afi.rmaña que hacer una pel!cula dogma
era prácticamente imposible.

2

Los teóricos rusos del cine en su mayoáa dejaban de lado otros elementos
como la actuación y el vestuario. Sólo tomaban en cuenta los elementos
que les servían para la construcción de su encuadre.

DANIEL CENTENO M.

TOMEMOS COMO PARTIDA QUE PARA PUDOVKIM TODO
OBJETO TOMADO POR LA CÁMARA ES UM OBJETO MUERTO Y
QUE SÓLO COM LA EDICIÓN PUEDE TOMAR VIDA
124

Ganador del Premio Biblioteca Breve en plena época del boom de narrativa
hispanoamericana, y autor de sellos como Alfaguara y Seíx Barral, el nombre
de Adriano González León (Valera, 193l~Caracas, 2008) era sinónimo de
dignidad en las letras venezolanas. Su reciente muerte deja huérfano a un país,
y ha sido motivo de infinitas especulaciones.
125

�seguridad de quien estuvo en el entierro. González
León, ajeno al fin de su biografía, se emocionó con
la llamada, bromeó un buen rato con Rarnírez y le
pidió una pronta visita para conversar corno en los
viejos tiempos.
"Nadie me iba a decir que mi último encuentro con
Adriano sería por celular", comentó el nicaragüense al
enterarse de su verdadero fallecimiento. "Me acuerdo
que me lo llamaron en Valencia desde el carro en
donde me encontraba, yél tardó en ponerse al teléfono
porque se estaba bañando. iQué mala noticia para
comenzar el año!"
Como Ramírez existen otros intelectuales en
diferentes lugares del mundo. Y esto no es nínguna
exageración. Quizás los menos avispados aún no
están al tanto, pero la firma de González León jugó
un papel preeminente en el desarrollo de la literatura
latinoamericana de la segunda mitad del siglo veinte.
Sus libros fueron de cabecera para una generación
y motivo de estudio en muchas universidades
extranjeras.

El día en el que la muerte lo sorprendió pareció haber
sido escrito por él.
Corno solía hacer, al rnedíodía fue a uno de esos
restaurantes de Las Mercedes en donde ya era
costumbre tratarlo corno dueño. Buscó un lugar en
la barra, cogió el periódico y, mientras bebía un vaso
de agua, su barbilla cayó sobre el último botón del
cuello de su camisa. Alli se desenchufó del mundo,
sin molestar a nadie, sin hacer un drama de su partida,
como si sólo hubiera aprovechado un instante para ser
vencido por el sueño. De esta forma, Adriano González
León había cerrado tras de sí la puerta de su vida,
una existencia llena de historia venezolana, letras,
anécdotas, humo y mucho botiquín.
Esa fue su enésima muerte. El escritor y antiguo
vicepresidente de Nicaragua, Sergio Ramirez, vino
a Venezuela a finales del año pasado con el dolor de
no haberse despedido de Adriano. En esa ocasión
no hab1a sido el infarto el que se lo había llevado,
síno Gabriel García Márquez y su esposa Mercedes
Barcha, quienes le juraron la enorme pérdida con la

126

La línea arranca con el volumen de cuentos Las
Sardio, el Techo de la ballena o La república del Este,
hogueras más altas (1959), cuya segunda edición fue
en programas tele,isivos, en labores diplomáticas y
prologada por el Nobel de literatura \1iguel Ángel
en decenas de acogedoras barras.
Asturias. Luego de tamaño estreno aparecieron AsfaltoEn ellas vio su vida yla de los demás correr como un
infierno (1963), Hombre que daba sed (1967) y su primera
río. Probó diferentes néctares, entendió la confidencia
novela País portátil (1968). En este punto es necesario
del camarero y presenció escenas dignas de ser escritas
hacer un hiato.
en capitulares. En un bar vio el renacimiento de
El libro le abrió las puertas a la consagración.
amores, la creación de espejismos e, íncluso, la muerte
Recibió el Premio Biblioteca Breve de la por entonces
a balazos de un vecino de taburete. Precisamente, fue
mítica editorial Seix Barral en su novena edición, y
en una barra en donde se despidió en paz del último
formó parte del selecto grupo de galardonados de la
párrafo de su gran obra: su propia vida.
época, junto a Mario Vargas Llosa, Vicente Leñero,
"Él hizo lo que quiso, eligió vivir a su manera y eso
Guillermo Cabrera Infante y Carlos Fuentes.
es un triunfo para cualquiera", comentó su discípula
La novela le llevó cinco años de escritura, y
y escritora venezolana Gisela Kozak Rovero. "Toda el
constituyó un triunfo de estructura y contenido.
mundo lo aceptó corno fue. Su vida no pudo terminar
De mediana extensión, País portátil relata el paso
mejor, con mucha poesía yfiesta. Adriano murió como
de un estudiante universitario, Andrés Barazarte,
si se estuviera quedando dormido en la barra. Yeso no
de un extremo a otro de Caracas con un misterioso
es todo. La cosa fue tan digna de él, que la gente del
maletín para los guerrilleros con los cuales tiene que
restaurante siguió comiendo y bebiendo".
encontrarse.
Su colega y amiga Victoria de Stéfano no mostró
Para el escritor argentino César Aira la mayor
dolor cuando se enteró de su partida. Al contrario,
contribución del libro surge al contar una travesía
sus primeras palabras mantuvieron cierta dosis de
que "está intercalada de reflexiones y recuerdos, en
cordura. "Los viejos tenemos una concepción de la
los que el joven reconstruye su historia familiar; el
muerte muy diferente a la de los jóvenes", dijo la autora
método hace que la novela sea rural y urbana al mismo
de Lluvia cuando la noticia se dispersaba como pólvora.
tiempo, anudando dos tradiciones de la narrativa
"Para nosotros, cuando eso sucede, no significa que
venezolana".
estemos ante una pérdida, sino que la persona hizo su
Con el reconocimiento internacional viniéndosele
trabajo y lo entregó. Cumplió con su cometido. Yeso
encima como un alud, Adriano prefirió tomarse un
fue, precisamente, lo que hizo Adriano".
prolongado respiro. Luego de ese tiempo escribió los
Adriano murió y media Caracas lo fue a ver. En el
volúmenes de cuentos y poemarios Damas (1979), De
restaurante un corro de intelectuales venezolanos hizo
ramas y secretos (1980), El libro de las escrituras (1982),
una extraña peregrinación para alimentar el morbo y
Solosolo (1985), Linaje de árboles (1988) y Del rayo y de la
el desamparo; en la funeraria cada escritor mantuvo
lluvia (1991).
una versión diferente de su despedida; en el sepelio ya
Algo olvidado por el mundo, y a casi treinta años de
se podía hacer una novela sobre su deceso.
País portátil, González León logró ponerle punto final a
Escribir es morir de a poquito. Adriano tuvo varias
su segunda y última novela, Viejo (1995). La misma fue
muertes, algunas con premios ycondecoraciones; otras
aplaudida por la crítica ysus colegas. Sin embargo, su
más domésticas. Sólo necesitó dejar de existir de veras
impacto no tardó en disolverse con el tiempo. Parece
para estar más vigente que nunca, para demostrar
que en ese momento Adriano decidió de una vez por
que sin él los párrafos no tendrán un amante superior
todas hacer de la oralidad su manera de escribir.
en \·enezuela. Su parábola no pudo enmarcarse
Sólo algunas ocurrencias cometieron el atrevimiento
mejor dentro de una frase dicha en una mesa sin
de hacerse lomo y papel cuando estuvo desprevenido,
conocimiento de dueño: La vida no tiene lógica, pero
como fue el caso de Huesos de mis huesos (1997), Todos
sí tiene sentido.
los cuentos más Uno (1998), Viento Blanco (2001) y Cosas
Adriano murió en una barra delante de un vaso de
sueltas y secretas (2007). Pero lo cierto era que el autor
agua. Esa misma noche, sus dos hijos elevaron sendas
prefirió decantar toneladas de genio en sus clases
copas en su honor.
universitarias, en la creación de grupos literarios como
Tenía 76 años recién cumplidos ~

127

�e aqui el desconcertante
caso de un periodista cultural metido a historiador
que parece no tomar en serio las
publicaciones culturales -no, al
menos, las de los últimos treinta
años. Ya Raquel Tibol y Emmanuel
Carballo se encargaron de señalar las
notorias "ausencias, imprecisiones,
repeticiones y otras fallas que contiene la Historia dd periodismo cultural
en México, de Humberto Musacchio".
Carballo se quejó en la presentación
del libro en el Palacio de Bellas Artes
de haber sido citado "con comillas
y todo" pero sin que la referencia
figure en la bibliografía, además de
que "la Revista de Literatura Mexicana,
fundada por él y por Carlos Fuentes,
está escasamente citada". Yarremetió
de nuevo el viejo critico: "En el libro
de Musacchio no hay un criterio
sólido yestéticamente no se sabe ni al
principio ni en medio ni al final qué es
lo que quiere ycómo lo va a conseguir,
qué método va a utilizar. Los doblones
del siglo XVI y los pesos para él son
iguales". A su vez, Tibol dijo que uel
autor confunde al suplemento El
Machete con el Machetito Ilegal, en el
que escribieron plumas como Vittorio
Vidali, Bertrand D. Wolf (biógrafo de
Diego Rivera) yJulio Antonio Mella",
yque en el volumen de Musacchio hay
"confusiones, nombres colocados en
otro contexto y citas casi olvidadas"
["Tibol y Carballo vs. Musacchio",
diario Milenio, 6 de diciembre de
2007].
Eso tan sólo en lo que respecta al
siglo XIX y los primeros dos tercios
del pasado siglo, porque Humberto
Musacchio yerra con más negligencia
aún al emprender el apresurado
e indiscriminado recuento de
las publicaciones culturales que
surgieron entre la década de los
sesenta y los primeros años del nuevo
siglo (la rnayoña de ellas circunscritas
a la ciudad de México). En esta
parte las ausencias son también
notorias e inexplicables, tanto por la
relevancia desmedida que le concede

H

TfTUL01 Historia dd periodismo cultural en México
AUTORI

Humberto Musacchio
Conaculta

EDnGRIAL:

AtilO: 2007

El estilo del
PERIODISTA
a publicaciones intrascendentes
y la fugaz mención de otras que
ameritan un examen detenido. ¿Se
deben estas fallas a la desidia, a
la ignorancia o a la incapacidad
profesional? Ya Musacchio habia
cometido errores similares al destacar
a dudosos personajes y desechar a
otros con trayectorias y aportaciones
destacadas en los tres tomos de
sus Milenios de México [Hoja Casa
Editorial, 1999), al igual que en su
~uién es quién en la política mexicana
[Plaza y Janés, 2002], donde no
aparecen políticos o funcionarios
como Germán Martinez, Salvador
Vega Casillas yJosé Mejía Lira, entre
otros; se omiten datos relevantes de la
trayectoria de algunos, hay nombres
1

128

sin fecha de nacimiento (muestra
de que no se investiga cuando es
necesario hacerlo), y la inclusión
de ciertos personajes contradice la
intención declarada en el prólogo
de limitar la obra a los políticos que
"buscan el poder en México", dejando
, fuera a académicos que "únicamente
han hecho carrera en instituciones
educativas" y a "extranjeros que
residen entre nosotros", aunque se
dediquen a la grilla. Desde luego, esto
también excluye a los muertos, asi,
¿qué hacen en esas páginas Carlos
Castillo Peraza (fallecido en 2000),
René Drucker (fisiólogo que no
ha salido de la UNAM) o Rosario
Marín (mexicana nacionalizada estadounidense desde joven

y nombrada tesorera de Estados
Unidos en 2001)?
En la Historia del periodismo wltural
en México Humberto Musacchio alude
a las razones y circunstancias en
que naufragaron algunas revistas,
como La Piedra Rodante, editada por
Manuel Aceves, que cerró porque
udesde la prensa más conservadora se
lanzaban grandes cantidades de agua
bendita hasta que la ahogaron ante
el beneplácito del gobierno", pero no
menciona el autor el papel decisivo
que tuvo en ese penoso episodio el
escritor Carlos Monsiváis, asustado
por el concierto de Avándaro, de la
mano del periodista y fiero diputado
priista Roberto Blanco Moheno, como
también omite las explicaciones en
torno a la desaparición de El Machete,
la incómoda revista del Partido
Comunista dirigida por Roger Bartra,
ni se molesta en contar por qué el
mismo Bartra dejó la dirección de La
Jornada Semanal como consecuencia
de una airada queja de ... iCarlos
Monsiváis!
La de Musacchio es una historia
aséptica, descolorida y sin relieves. El
conflicto entre Octavio Paz yla revista
NexosacausadelColoquiodelnvierno,
con la resultante expulsión de Victor
Flores Olea de la presidencia de
Conaculta, es abordado someramente
-y vaya que en este librote de 24.5
x 31 cm y 232 páginas lo que sobra es
el espacio-, y el lector que quiera
ahondar en la polémica entre el
premio Nobel y Monsiváis en Proceso
se quedará en las mismas si se limita
exclusivamente ala escueta referencia
de este volumen.
"El del periodismo cultural es un
campo demasiado extenso y heterogéneo para abordarlo desde
una sola perspectiva", escribe el
periodista argentino Jorge B. Rivera
en El periodismo cultural [Buenos
Aires: Paidós, 1995-2003), a quien
Musacchio parece desconocer. ¿Cuál
es la perspectiva de Musacchio?
Acaso la incompleta enumeración en
tropel de publicaciones intercalada

con apuntes ligeros, despojada de
critica y valoraciones sobre su posible
influencia enlos ámbitos de la política
y la sociedad, salpicada de errores y
narrada con un "estilo" más propio
de un estudiante presionado para
entregar la tarea. En la Introducción
a su historia Musacchio escribe que
"La expresión 'periodismo cultural'
es redundante, pues todo periodismo
se halla en el campo de la cultura",
pero no se ocupa de distinguir entre
las variadas concepciones de cultura
(de la selectiva de las "bellas artes"
a la más amplia de la antropología
cultural) ni de abundar en los
conceptos de revista cultural yrevista
literaria, o de publicaciones elitistas,
especializadas, de creación o de
divulgación, lo que si hace Rivera
con erudición y amenidad en su
estudio, que es a la vez una completa
historia del periodismo cultural en
Argentina, un análisis de las revistas más importantes de la región
-incluyendo antecedentes europeos,
estadounidenses eiberoamericanos'y un conciso manual de periodismo y
estilo. Nada de esto se encuentra en
la historia de Musacchio.
En este recuento La Regla Rota es
referida sólo porque en sus páginas
publicó alguna vez el autonombrado
campeón de la ética Victor Roura y
no por haber ensayado un promiscuo
estilo periodístico que invitó a dialogar a la narrativa, la imagen, el
humor, la cultura popular y el ensayo
académico, fórmula que se renueva en
Replicante, la cual, según Musacchio,
es una revista ufundada en 1995" -iy
no en 2004!- que "aborda los temas
culturalesdemaneramástradicional".
(Al final de la presentación de su libro
en la pasada Feria Internacional del
Libro de Guadalajara le adverti a
Musacchio de éste y otros errores, a
lo que respondió pidiéndome que le
hiciera llegar mis observaciones. Aqui
van algunas.) En las páginas de esta
historia del periodismo cultural no
hubo una entrada siquiera modesta
para publicaciones surgidas entre los

129

setenta y comienzos de esta centuria,
como el suplemento Nostromo del
¡ diario Siglo 21, de Guadalajara, ni
para muchas otras como el tabloide
anarquista Amor y Rabia ni la popular
Banda Roquera de Vladimir Hernández,
cuyo centro de operaciones era el
bullicioso Tianguis del Chopo de la
ciudad de México. Tampoco la hubo
para la revista de música Atonal, que
dirigía el promotor cultural Arturo
Saucedo, ni para el Angdus Novus ni
la nueva etapa de las regiomontanas
armas y letras y Cathedra. Complot,
encabezada por la escritora Norma
Lazo, simplemente no existió, como
tampoco existieron A Sangre Fría
("amarillismo de fondo"), de Mauricio
Bares yJ.M. Servin, y Nitro, de Bares.
¿Periodismo cientlfico? Ni siquiera
el de la revista de la UNAM ¿Cómo
ves? ni en Muy Interesante, de Televisa.
Tampoco existieron Culturarte, en la
que colaboraba la juchiteca Gudelia
Pineda, ni las revistas de humor y
cómic Los Supermachos y Los Agachados
de Rius, El Chamuco en sus diversas
épocas, ~uecosaedro, Galimatías creada por Julio Haro, Jis, Trino y
Falcón-, El Gallito Inglés, luego Gallito
Cómics, editado por Victor del Real, ni
Rino, impulsada por Carlos Perzábal.
Ni La Línea ~uebrada/fhe Broken Line,
de Guillermo Gómez Peña y Marco
Vinicio González, publicada en
Tijuana y San Diego, ni las tijuanenses
Esquina Baja, de Leobardo Sarabia, Cha3,
deFritzTorresyJorge Verdin(quienes
más tarde formarían Clorofila, del
colectivo musical Nortee), Sube/Baja,
de Ejival, ni Radiante, de Rafa Saavedra.
(Ah, ese maldito centralismo, se cura
Musacchio en salud en las páginas
iniciales.) Por ninguna parte aparece
Fotozoom, dirigida en su mejor etapa
por el poeta y compositor español
Ángel Cosmos.
No figura la revista anarquistatroskista y posteriormente perredista
La Guillotina, ni Libido, revista de
cultura gay editada por el equipo de
Complot, ni Metapolítica y Este País, con
notables suplementos culturales, ni

�La Mosca en la Pared, revista de rock
dirigida por Hugo Garcia Michel
(tampoco Notitas Musicales ni
Conecte, lo que viene al caso porque
Musacchio si alude a México Canta,
otra vez a propósito de Roura). No
aparece Obelisco, de Alfonso Capetillo
(con extraordinario diseño de Azul
Morris). No está Op. Cit, cuyo lema era
"El único periódico especializado en
libros", ni Rt:Vés, de jóvenes periodistas
michoacanos. Tampoco Su Otro Yo, de
Vicente Ortega Colunga, en la que
los imberbes Roberto Diego Ortega,
Sergio González Rodríguez, Andrés
de Luna y Gustavo Garcia dieron a
conocer sus primeros textos criticos.
Musacchio se olvidó también de
otras revistas eróticas con pródigas
secciones culturales, algunas de
ellas editadas por James R. Fortson:
D'Etiqueta, Caballero, Él Él y Ella, Eros,
Playboy. Inútil buscar Dicine, de Nelson

Carro, Topodrilo, de la División de
Ciencias Sociales y Humanidades
de la Universidad Autónoma Metropolitana Iztapalapa, y Acequias, de
la Universidad Iberoamericana de
Torreón. De acuerdo con la historia
que reseñamos, nunca circuló Sucesos
para Todas, de Gustavo Alatriste, en la
que colaboraron Magú, Pedro Meyer
y Alejandro Jodorowsky, ni, muchos
años después, Vértigo, dirigida por
Manuel Zavala y diseñada por Rocío
Míreles, diseñadora también de
Poliéster, revista de arte dirigida por
Kurt Hollander, también ignorada,
como lo están las más recientes
Fahrenhcit, Wow, Spot, Cdeste, Marvin,
Picnic, Código 06140, DF, Chilango y,
entre varias más, Gatopardo -ésta
con un pie en México y otro en
Colombia. No hay lugar para la
xalapeña Vía Libre ni para la tapatla
La Voz de la Esfinge, de Antonio Marts,

ni para El Zahir, también jalisciense,
o para Zarazo, entre muchas más
que escapan a este rápido ejercicio
de memoria y que quizá algún dia
lleguen a figurar con justicia y
decoro en otra historia realizada
por investigadores profesionales.
Y, para no extendemos demasiado,
habria que cuestionar a Musacchio
sobre la decisión de no considerar
el vasto panorama del periodismo
cultural en los medios electrónicos y
su creciente importancia en la Red.
Historia dd periodismo cultural en México
fue el regalo escogido por Sergio Vela
para obsequiar a los "amigos" de
Conaculta en la pasada temporada
navideña. La explicación a este acto
quizá se encuentre en que en este
país, como se ve, casi nadie lee.

Rogdio Villamal

EPIDEMIA y escritura

e

reo que fue Unamuno
quien denunció la falta,
el gran hueco que hay en
el vocabulario respecto a la relación
entre hermanas, y sugirió, para
llenarlo, el término "sororidad".
Tal como sucede con la idea de
"fraternidad", la sororidad llevaría
implicita cierta noción de amor, de
solidaridad. Esto no es necesariamente
cierto, y todos conocemos infinidad
de "excepciones" a tan idílica regla.
El amor familiar en una convención
moderna. La relación entre hermanos
conlleva fuerzas mayores (muchas
veces contradictorias). Caín y Abel,
Héctor y Paris, son, en el mundo de
la escritura, la prueba primigenia
de que los hermanos no tienen por
qué ser iguales. Fruta podrida, la
más reciente novela de la escritora
chilena Lina Meruane, parte de la

oposición entre dos hermanas. Dos
mundos contrarios girando en el
mismo universo, aunque con órbitas
opuestas. Zoila del Campo y Maria,
alias "la Mayor". El espacio rural,
un lugar llamado Ojo Seco, es el
escenario primigenio de esta relación
asimétrica. El nombre anuncia la
esencia infértil que insufla la zona
(a pesar de la ingente producción
frutlcola). El ambiente no puede ser
más desolador. "Era el sol...", se lee al
inicio de la novela, y "Eran los buitres
oteando la carnosa pulpa del campo,
las garras empuñadas en la alambrada
de púa o adheridas a los ardientes
techos de zinc, fijos los ojos sobre la
calurosa casa de adobe." De all1 todo
será des-composición: composición
a la inversa, como el paciente
desmontaje de una estructura en
apariencia sólida. cada palabra será

130

TfTuL01

Fruta podrida
AUTORA1

Una Meruane
IDITORLUI

Fondo de Cultura Económica
A.A01

2007

contrarrestada por otra palabra de
significación más densa y oscura.
La historia irá, paulatinamente,
desbordando, como mal endémico,
la escena primera, pasará también
por encima de la relación contrariada
de las hermanas y terminará por
expandirse sobre espaciosypersonajes
igualmente inhóspitos: médicos sin
escrúpulos, hospitales transformados
en fábricas, plazas públicas cubiertas
de nieves, enfermeras dadas al
monólogo, metrópolis indiferentes. Y
en cada escenario, en cada personaje,
la corrosión avanzará lenta, pero
constantemente, como una sombra
gélida.
La Mayor es ambiciosa, ha luchado
por alcanzar sus proyectos. Poco
a poco ha ido escalando puestos
en la compañia frutera. Ahora se
encarga de cuidar la producción ante
la constante amenaza de plagas y
huelgas. Es una exterminadora. Zoila,
"infectada" por una enfermedad
expansiva e implacable, escribe y
describe el mundo desde su condición
malsana: se siente, se sabe, una fruta
podrida. Esa condición la convierte en
una amenaza para el afán productivo
de los que la rodean. Zoila es un
personaje oscuro, lleno de silencios,
pero cuando habla todo lo carcome,
como si fuera una termita y el mundo,
un gran trozo de madera seca. Una
asociación vital recorre las páginas del
libro, o mejor dicho: una fundición:
cuerpo y fruta. Pero la analogia no
se concreta en la condición germinal
de ambos, sino en su indole efimera,
perecedera. En lugar de verlos como
productos que nacen, los vemos morir
poco a poco, los contemplamos en
su proceso de putrefacción. El mal
está en la semilla, en los pies, y desde
all1 avanza hacia la pulpa, hacia la
carne. La escritura se convierte, asi,
en una epidemia corrosiva que va
desmantelando el andamiaje de una
realidad tergiversada por los afanes
desmedidos de progreso y ambición.
La narración se vuelve alegoría de
un mundo siniestro, cuya mayor

tragedia radica precisamente en su j
Lina Meruane reafirma con Fruta
carácter anodino. Marta, convertida podrida el lugar destacado que ocupa
por conveniencia en productora en la más reciente generación de
de órganos humanos, "cuida" a su narradores de habla española. Su
hermana e intenta curarla, es decir, prosa, saludable epidemia contra la
volverla activa, parte de la cadena inmovilidad de la narrativa contemproductiva. Para ello establece una . poránea, la revela como una de las
oscura relación con el Médico y el escritoras hispanoamericanas más
Enfermero. Zoila será conejillo de interesantes de los últimos tiempos.
indias, ratón de laboratorio.
Frutapodrida está dividida en cuatro
capítulos que, aunque presentan una
Víctor Barrera Enderle
proyección lineal, pueden leerse
como historias independientes, llenas
de fuerza y contención, de agilidad y
destreza literarias (cada una presenta
una voz narrativa diferente). Juntos
hacen la crónica de una contraconquista, de una aventura inversa
donde el triunfo anida en la pérdida,
en la descomposición. Apesar de que
los anti-héroes son los protagonistas
predilectos de la novela moderna,
Zoila no se parece a ningún arquetipo:
ella es una revelación en muchos
sentidos. "Mi cuerpo empezará a
capitular, más temprano que tarde.
Debo apurarme: mi vista siempre
borrosa, los cada vez más frecuentes
calambres en los pies me anuncian
la ya inevitable disolución. Pero no
tengo miedo, no siento angustia.
Nunca me he sentido más dueña
de mi cuerpo." De all1 en adelante,
la novela se vuelve vértigo y por
sus venas comienza a correr sangre
negra, que en lugar de llevar vida, trae
palabras. En uno de los poemas del
(cuaderno de dcScomposición) se plasma
la condición de Zoila (y la de la novela TfTuLO: Pasajero en las Américas.
Cartas y ensayos del exilio.
entera)

PASAJERO

EN EL EXILIO

esta espera saturada
de consonantes y pistas
falsas o verdaderas;
esta espera con su S intercalada
entre sustantivos
esa ese
descomponiendo mi cuaderno
entre mis dedos
manchando la superficie
[cuadriculada
de mi cuerpo

131

AUTORES: Pedro Salinas. Prólogo,
bibliografía y notas de Enrie Bou.
EDITORIAL: Fondo de Cultura Económica

Allo: 2007

Cartearse -la hermosa palabra
castellana-, no es hablarse.
Pedro Salinas

.D

urante el siglo XX sucedieron acontecimientos políticos que empujaron a varias

�generaciones de escritores e intelectuales a vivir en el exilio.
Por ejemplo, algunos cubanos,
como Severo Sarduy (1937-1993),
decidieron refugiarse en Francia;
otros, españoles, como Pedro Salinas
(1891-1951), en Estados Unidos.
Hablo de generaciones distintas
en época y origen, pero en ambos
casos encontramos escritores que
apostaron por un cambio radical en la
búsqueda de una zona de confort que
les permitiera continuar su carrera
literaria, enfrentándose asi con que
el verdadero reto era lingüistico.
Sarduy no titubeó y adoptó el francés
como segunda lengua; sin embargo,
para Salinas no fue tan fácil ocupar
una cátedra en Wellesley College,
cerca de Boston, Massachusetts, y
separarse de su esposa e hijos hasta
ejercer un nomadismo que lo llevó
como conferencista por muchos
rincones de América.
Del testimonio saliniano aparece
Pasajero en las Américas, Cartas y ensayos
del exilio, con prólogo, bibliografía y
notas de Enrie Bou. En dicho volumen
encontramos la correspondencia
que Salinas mantuvo con Margarita
Bonmatí, su esposa, Solita y Jaime
Salinas, sus hijos, Jorge Guillén,
Juan Centeno,Juan RamónJiménez,
Ramón Menéndez Pidal, entre otros,
y un segundo apartado que contiene
dos grandes ensayos en los cuales el
también poeta reflexiona sobre el
lenguaje y el género epistolar. En el
prólogo, Bou apunta que "en Salinas
la vocación del viajero se combina con
la de escritor, y ello se traduce en la
calidad de escritura y observación en
sus cartas de viaje. Se amplía así el
registro del escritor y se acentúa una
de sus voces características".
Las cartas ylos ensayos epistolares
de Pasajero en las Américas se unen a la
gran variedad de voces y registros de
Pedro Salinas, que recorren la poesía,
el ensayo académico, la narración
y el teatro. Sin embargo, la carta
es donde Salinas demuestra gran
maestría pues además de manifestarse

conocedor y a favor del género, lo
experimentó en letra viva como
medio de comunicación y de ayuda
para recrear los lazos con su familia
y amigos. Asimismo, Salinas nos
habla que la carta se transforma en
un espacio para la convivencia íntima
marcada por la analogía de las miradas,
hay uno que mira y otro que responde,
sólo dos que saben en realidad qué es
lo que sucede: mensajes voladores que
los demás ven y ayudan en su traslado
pero a los cuales no tienen acceso.
En las cartas destinadas a Margarita Bonmatl, Solita yJaime Salinas
nos encontramos con un Pedro
amoroso, lleno de otredad, revelador
y preocupado por su familia. Desde el
exilio familiar, sumándose el lenguaje
y sus tradiciones, Salinas emprende
otro exilio: uno interior donde el
poeta se ve arrastrado por una espiral
estilística en la que la observación
y la nostalgia hacen que una carta
pueda ser un pasaje de nimiedades o
de asuntos de soledad amorosa que
ayuden a concretar diversos registros
de una voz sólida. Por otra parte, en
las cartas destinadas aJorge Guillén o
a Juan RamónJ iménez nos volvemos
a encontrar con la misma estima y
cordialidad que Salinas desarrolla en
su puntillosa ensayística, pero ahora el
poeta habla francamente de asuntos de
mundo, del exterior. De esta manera,
Salinas escribió cartas a dos grandes
círculos. Bou dice que "las primeras
se articulan como auténticos diarios
o libros de viaje, anotaciones directas
de la exploración; las segundas están
escritas desde el reposo y tienen un
carácter más reflexivo".
A pesar de sentirse un extraño
durante su llegada a W ellesley
College, Salinas no se deprime sino
al contrario, toma fuerzas para
continuar una exploración del
lenguaje extranjero y, por medio delas
cartas, mantenerse cerca de su esposa:
Fueron entrando las chicas y todas
se quedaban de pie junto a sus
sillas. Cuando todo el mundo estuvo

132

rendido la Directora de la Residencia,
dio gracias a Dios por la comida y
todos nos sentamos. No te puedes
figurar el efecto tan raro que me
causa el verme yo único hombre entre
tantas mujeres. Parece uno un intruso,
un ser de otro mundo. Y a mi en vez
de producirme orgullo o vanidad esa
condición excepcional me intimida y
achica. "Que diable suis-je venu faire
dans cette galere?" parezco decirme.
Tuve que hablar inglés como Dios me
dio a entender y no me dio a entender
muy bien. Tengo también el complejo
de inferioridad de mi inglés. Y aqui,
chica, no habla nadie, excepto las
profesoras de lenguas extranjeras,
otro idioma que el suyo.
A propósito de esto, Bou anota que
"por razón del largo exilio Salinas
vivió en un estado mental de viajero
permanente". Quizá sea ésta una de
las causas por las cuales Salinas logró
desarrollar una obra fructífera a pesar
de la nostalgia y la soledad, ya que
logró entender que, como él anotó, el
"idioma es al fin y al cabo, la esencia
de un país, en mi memoria".
En la segunda parte destinada
a los ensayos, Salinas analiza las
circunstancias que rodean al género
epistolar desde una posición de
goce autobiográfico. En particular
"Defensa de la carta misiva y de la
correspondencia epistolar", Salinas
apunta que "la carta es, por lo menos,
tan valioso invento como la rueda en
el curso de la vida de la humanidad",
pues en ella, los seres humanos
podemos apostar por otro tipo de
relación: "un entenderse sin oírse,
un quererse sin tactos, un mirarse
sin presencia, en los trasuntos de
la persona que llamamos, recuerdo,
imagen, alma". Asimismo, Salinas nos
habla del equívoco del destinatario,
ya que según él, el primer beneficio de
la carta es para quien la escribe: "Todo
el que escribe debe verse inclinado
-Narciso involuntario- sobre una
superficie en la que se ve, antes que a
otra cosa, a sí mismo".

Los ensayos discurren, entre
otras reflexiones, por los caminos de
lo íntimo y lo publicado, el destino
de las cartas perdidas, el lenguaje
epistolar, el escribir recatado de los
que sabiendo escribir optan por los
telegramas, la tipografía del lápiz
contra la máquina, el sentir de la
epístola femenina, la carta como
recurso de la novela, el manual
epistolar, la chapuza de las prisas y el
consiguiente abandono de la tradición
epistolar. Salinas critica su época, la
mayoria de las cartas y los ensayos
datan entre 1939 y 1947, en donde ya
supon1a un abandono a la disciplina
apuntando que los productos de
la vida moderna tendian al fracaso
"no porque no se podía hacerlos
mejor, sino porque se empeñaron sus
autores en que lo primero y principal
era hacerlos de prisa". Hoy en dia, con
los medios inmediatos como Internet
o los mensajes vía teléfono celular,
nos queda la interrogante de cuál
seria la opinión del poeta.
Pasajero en las Américas de Pedro
Salinas, integrante de la Generación
del 27, de la mano del trabajo de
Enrie Bou, nos invita a plantearnos
posturas nuevas en relación con
el tiempo, el lenguaje, el género
epistolar, los medios de comunicación
y el exilio de nosotros mismos como
observadores y analistas del viaje
que acontecemos en nuestra ciudad
y con aquellas ciudades donde
tendremos oportunidad de vivir,
además de representar el ejercicio
epistolar y su reflexión critica.
Las cartas, entregadas a placer y
escritas con el gusto de comunicar lo
incomunicable, son parte del espíritu
de la humanidad. Como afirma
Pedro Salinas "la escritura empezó
siendo rayas", así como este libro
que empezó siendo pura dispersión
d~ poeta por el mundo ahora se nos
entrega con "lo mejor de la carta, su
autenticidad humana".

Óscar David López.

El abuelo dinamitero
TfTuLO: ~evedo
.AUTORA: Fina García Marruz
EDITORLU: Fondo de Cultura Económica
.AllO: 2003

H

ay en la poesía un hecho
que, además de rudimentario, por haberse maridado con la civilización en su nacencia,
es barriotero de las letras por
ser constante asunto de poetas:
el amor y la muerte, los gemelos
adversarios, como los llama Octavio
Paz. Francisco de Quevedo, con su
palabra de agonista terco y vivo, no
pudo menos que abordarlo con impar
maestría:
Si hija de mi amor mi muerte fuese
qué parto tan dichoso que seria
el de mi amor contra la vida mia.
Qué gloria que el morir de amar
[naciese.
Es extraño que un poeta de la hechura
de Quevedo, con una literatura tan
compleja yanchurosa, figure como un
rincón proceloso en el censo universal
de los nombres. Esta ugloria parcial
queleha tocado en suerte a Quevedo"
inquietó a Borges, y es Borges quien
tal vez mejor resuelve el enigma de
Quevedo. En aquel breve recorrido,
denso, titulado Francisco de ~uevedo.
Prosa y verso, escribe: "Quevedo no
es inferior a nadie, pero no ha dado

133

con un símbolo que se apodere
de la imaginación de la gente". Si
Homero tiene a Príamo y, Dante, los
nueve ciclos del Infierno y la Rosa,
Quevedo los tiene todos atiborrados
y tibiamente. Pero tenerlos todos es
no tener nada. De Quevedo, como
de Alfonso Reyes o Thomas Mann,
pueden referirse aquellos versos de
EzraPound:
diez para que ataquen un nido de
ametralladora
por uno que ponga su nombre en
[una esquela.
~evedo,ellibrodela poeta cubana
Fina García Marruz, es un documento
de critica y de imaginación, donde
la simpatia espiritual de la poeta
prefiere el émulo canoro de Quevedo,
así como éste, gorjeando, repite a
Góngora, su enemigo visible, su
gemelo adversario, y se mofa ( sin
querer, homenajeando):
Palestra, liba, meta, argenta, altera,
si bien disuelve, émulo canoro...
Poseedor de un riono espléndido,
~uevedo no agota sino deleita por su

�1

música y por las razones legítimas
de amor que Fina desnuda desde su
pecho. Asi, desde la primera página,
la carne poética de Fina se abre con
brtos y mansamente a la sombra de
Quevedo. Como si se describiera a si
misma, porque de pulido barroquismo
más de una página ostenta, describe
la voz de su poeta: "Palabra que le
salió de la hornaza del idioma bien
trabada y compleja, añejada, como
vino bien guardado que retuviese
en la cédula de su vejez la promesa
de una delicia nueva. Con ella, como
un hachón encendido, se acercó a los
adentros y a los afueras últimos, como
si sólo viera lo que dio nombre a uno
de sus tratados, la cuna yla sepultura,
lo naciente y lo que injuria y sepulta."
Fina honra lo que de imaginación
tiene la critica, y lo hace con elocuencia poética, y también con
eficacia: "La naturaleza, qué vamos a
hacerle, es conceptista: hielo y nieve,
luz y sombra, muerte y vida. Parece
que el retruécano, la hipérbole y la
antinomia tampoco le son ajenos.
Mucho menos lo oscuro y retorcido:
digalo la raiz." El español lenguaraz,
en el yermo idioma aposentado,
parece haber raido la entretela y visto,
más allá de sueños y fantasmagortas,
el mundo por dentro: su simetría,
equivalencia, su resistente dialéctica:
~nfuegonoreposasinoenotrofuego".
Es precisamente el hecho del amor
el que a raudales interroga a Quevedo y desnuda sus flaquezas, las
desanda,ysonrte.PorquesiQuevedo
es un poeta, no es ni mucho menos
un filósofo o un teólogo. La grandeza
de Quevedo, como anota Borges, es
verbal. Y punto. Pero Fina no nació
en Buenos Aires ni prefirió la poesia
inglesa ni escribió El Altph. Tal vez
por la certidumbre de que su amor es
único entre todos los amores, la poeta
cubana desvalija sus propios recintos:
"El que dijo que debia haber cátedra
para callar, como la hay para hablar, y
censuró a Cicerón por ser más elegante
que valiente y remitir sus hazañas a la
lengua, no ala espada, tuvo, como Marti,

sólo en igual precio, las equivalencias
entre el hacer y el decir, entre el decir
y el obrar callando. Muy dificil conocer el
amor del hombre por palabras. Pudo por
eso hacer de su lengua, espada".
Como en la escritura de Leonardo,
de revés, concentrada en ir de derecha
a izquierda, festejando acaso las más
antiguas escrituras, ~uevedo puede
iniciarse no por su principio. Al
final del libro, Fina García Marruz,
despojada ya con más decisión de su
llana simpatia, descubre las correspondencias escondidas y demora
buscando la literatura de la obra
dilatada de Quevedo. Un apunte
de Marti acerca al entramado: "Se
ha de llegar, por el conocimiento
y serenidad supremos, a la risa de
Cervantes y a la sonrisa de Quevedo".
Como todo ahondador del idioma,
que se aparta de la piedra y prefiere
que la lengua se le escurra entre las
manos, Marti invierte los términos
corrientes: que es vulgarmente
conocido que lo de Cervantes es más
la sonrisa y, por su colérico carácter,
de Quevedo su dominio es la risa. Tal
vez esta parte del libro no es tan sólo
la más interesante, sino también la
más bella.
~uevedo, libro lleno de islas arriscadas, es también un libro de amor
personal y relativo, con gongorismos
intercalados, versos nefandos y
truhanescos como "piel pelleja,
grajo" o, con esa hiperbólica llama
que todo lo arrasa al parodiar, clavel
"almidonado de gargajos", haciendo
burla de tantos labios comparados con
claveles. Pero, además, posee dulzuras
verbales de altos espíritus que, como
en un relámpago, pretenden iluminar
la obra de uno de los arquitectos de
nuestra lengua. Fina Garcia Marruz
interroga al autor de estos versos de
veras memorables

1

Ayer se fue, mañana no ha llegado.
Hoy se está yendo sin parar un
[punto:
Soy un Fue y un Será y un Es
[cansado

134

En el hoy y mañana y ayer junto
Pañales y mortaja, y he quedado
Presentes sucesiones de difunto.
y lo encuentra inquiriendo, no por
el ser de las cosas, a la manera del
filósofo, sino preguntándoselo al
polvo
Serán ceniza, mas tendrá sentido.
Las urbanidades de la poesia de
Quevedo son, esencialmente, las
urbanidades de la poesia de Fina
Garcia Marruz. Atisba, ~uevedo,
las longitudes de un idioma que se
pasea por los vastos dominios de otro
idioma, el de Francisco de Quevedo, el
lenguaraz, el incendiario, el terrorista,
"el abuelo dinamitero" capaz de
engendrar la emoción más palpitante,
y de apresar, cuando carne y alma
yacen abatidas, su eterno latido:
Polvo serán, mas polvo enamorado.

Román Cortázar Aranda

Hispanidad
y judeidad

TITULO: La palabra en el tianpo de las letras:

que alumbraron cosas abstractas, y jocosos ensayos, titulado Al pie de la
veintidós letras, que dieron vida a letra, que publicó la Real Academia de
los seres reales". Corno en el filme Pi, la Lengua en los albores del presente
El orden del caos (Darren Aronofsky, siglo.
1998), el verdadero nombre de Dios
Haciendo gala de una erudición,
os corrie~tes diversas de se encuentra cifrado en esos signos digna de Salamanca y la Universidad
pensamiento parecen intercambiables-letras y números- de California en Santa Bárbara,
preñar la obra de la filó- y su hallazgo ha de obrar portentos donde absolvió estudios, Benitologa hispánica de origen sefardí, que sacudirán la historia. Como en Vessels revisa la historia del origen
Carmen Benito-Vessels, el apego a la tantas otras tradiciones, la creación de las lenguas, en particular aquellos
interpretación cabalistica ylos textos judia avanza hacia su cumplimiento autores que vieron en el hebreo
clásicos de la literatura española. A o consumación, es decir hacia la nada el idioma del Paraíso, abarcando
partir de una de las tantas diásporas y, tras ella, otro comienzo, una nueva también los lenguajes artificiales
que ha conocido el pueblo de Israel, suerte de existencia, más pura, más e incluso los pensadores que, en
acaecida en época romana, o acaso perenne, más perfecta.
los inicios de la Edad Moderna,
antes, dio comienzo la hispanización
La palabra en el tiempo de las letras es siguieron escribiendo en latín -el
de los judios y la judeización de el titulo del libro que, con humilde último de ellos, Jacques Derrida,
los hispanos. Dos culturas, dos llaneza la autora llama monografía, quien se vio forzado a redactar su
vertientes, dos lados de la que con a pesar de que en sus 332 páginas discurso inaugural en aquella lengua,
el tiempo llegará a convertirse en la -número cabalistico por cierto- al recibir el doctorado honoris causa en
misma moneda.
adquiere la pujanza y vastedad la Universidad de Oxford.
Tres libros son fundamentales de un auténtico tratado. Eco de la
Ya antes del surgimiento del
para entender la Cábala, que es inverosímil Historia de los heterodoxos español, un filólogo en la península
esencialmente un método para españoles -en siete estudiosos ibérica había reflexionado sobre los
esclarecer el significado oculto de volúmenes- de don Marcelino Me- orígenes de las voces en latín, san
los textos sagrados del Antiguo n én dez y Pelayo, Una historia Isidoro de Sevilla, en sus célebres
Testamento, en particular de la Torah heterodoxa, así reza el subtitulo de la Etimologías. El sabio hispalense
o Pentateuco: el Sefer Yezirah o Libro de obra, lo es por partida doble, tanto seguía una antigua tradición de los
la formación, el Sefer ha-Bahir o Libro desde el punto de vista estrictamente gramáticos clásicos, tanto griegos
del brillo y el Zohar o Libro del esplendor, religioso corno el literario, a partir del corno latinos, según la cual la palabra
este último compuesto por Moisés hebreo y el castellano, del esoterismo significada conserva algo del objeto
de León en el siglo XIII, aquella y el exoterismo -para hablar con real al que hace referencia. Tal doclegendaria edad en que floreció la los intérpretes de Aristóteles- de trina, expuesta con amplitud en el
Escuela de traductores de Toledo, los textos.
diálogo Cratilo de Platón, entre otras
bajo el reinado de Alfonso X de
Al comienzo del primer capítulo, muchas obras posteriores, pasarta a la
Castilla, llamado el Sabio.
la autora misma precisa: "Algunos historia como teoría onomatopéyica
En realidad, el surgimiento de la de los puntos que me ayudarán a del lenguaje.
Cábala, apartándose de la tradición trazar la vida de la lengua española
Debieron transcurrir algunos
talmúdica, y en sus exordios incluso en sus circunstancias y en el espec- siglos para que Ferdinand de Saussure
yendo a contracorriente de ésta, tuvo tro cronológico elegido son los conen su Cours de linguistique générale
lugar en el sur de Francia, entre los ceptos referidos a la propiedad y estableciese que era el convenio, el
cátaros, secta herética condenada por al signo lingüístico, el impacto de
designio arbitrario y caprichoso,
la Iglesia católica bajo la acusación de los principios ético-politicos en la
la única base que podia explicar la
maniquea. Las claves de interpretación lengua, la relación entre las palabras asociación entre un significado y un
textual de los cristianos -los modos y las cosas, y el poder atribuido a la
significante. En plena Edad Media,
literal, alegórico, tropológico y ana- escritura". Dicho espectro de tiempo
esta postura no era desconocida
gógico- serán tomadas, con la se extenderá desde la Edad Media
entre ciertos representantes de la
adición de otras tres, para alcanzar hasta el siglo XXI, deteniéndose en
afamada Escuela de traductores de
el número perfecto de siete (la su- el primer y segundo renacimientos,
Toledo, casi todos ellos hebreos.
ma resultante de tres, el principio pasando revista a algunos autores y
Benito-Vessels tomó una posición
masculino, y cuatro, el femenino). obras del barroco y el siglo XVIII, bastante clara respecto de los autores
El Sefer Yezirah comienza así: "Dios yendo a rematar con la Generación que constituirán objeto de estudio
creó el mundo con diez números, del noventa y ocho y un volumen de
en su obra. No se trata de rastrear
Una historia heterodoxa
AUTOR41 Carmen Benito-Vessels
EDITORIAL: Fondo de Cultura Económica
Alilo: 2007

D

135

�la genética de los grandes literatos
españoles, con la pretensión de
extender certificado de pureza de
sangre si bienalainversa-impureza
desangreopurezadesangrehebreasino de rastrear ciertas fijaciones en la
letra, la palabra, los personajes-libros
(el licenciado Vidriera en Cervantes),
los cambios de nombres (Alonso
Quijada o Quijana, Don Quijote,
Alonso Quijano el Bueno, también
en Cervantes) que engendran nuevos
matices formales en la historia
concreta del devenir de ese carácter
de ficción.
Con Yosef Hayim Yerushalmi, a
quien Jacques Derrida cita en Mal de
archivo: Una impresiónfreudiana, nuestra
autora distingue judaísmo, que es
finito, yjudeidad, que no lo es. Distingo
paralelo al que realizara Hanna
Arendt entre Volk (pueblo) y Kultur
(cultura), pues ella se consideraba un
miembro del pueblo hebreo aunque
de cultura germana. Autores corno
fray Luis de León, sanJuan de la Cruz,
santa TeresadeÁvila,Juande Valdés,
y hasta el mismísimo Cervantes,
se sabe que tenían sangre hebrea.
Otros no -de los abordados en el
libro- como Alfonso X quien, en sus
Cantigas de Santa María y su Estaría de
España, dejó testimonio de su fijación
por las letras y su significado: "Et por
ende nos don Alffonso, cuyo nonbre
quiso Dios por la ssu merc;et que sse
comenc;asse en A e sse ffeneciesse en
O, en que ouyesse siete letras, ssegunt
el lenguaie de España, a ssemeianc;a
del ssu nonbre.n
El alfa y omega griegas. Estas
asociaciones de letras y números, a
través de la Guía de perplejos de
Mairnónides, entre otras obras,
habrían de formar parte de la filosofia
e, incluso en la Suma teológica de santo
TomásdeAquino, esposible descubrir
ciertos ecos. Otras tantas pistas, en
su celo de infatigable rastreadora,
Benito-Vessels las encuentra enJuan
Ruiz Arcipreste de Hita, en su obra
inmortal Libro de Buen Amor, en el
infante donJuan Manuel con El conde

Lucanor y en Elio Antonio de Nebrija
o Lebrija con su Gramática de la lengua
castellana. Aquí la autora entra en una
de esas sabrosas digresiones -de las
que se halla plagada la obra- acerca
de la legitimidad de designar nuestra
lengua corno española o castellana. Al
parecer, existen variadas defensas de
una y otra apelación, ya se hagan desde
el pasado remoto o reciente, o bien
desde la madre patria o las colonias.
En general, castellano es un nombre
más antiguo, de circunscripción
más restringida, más excluyente
y más prestigioso -en el caso de
Iberoamérica, incluso Andrés Bello
se refirió a la lengua castellana-;
mientras español es más moderno,
más universal, más incluyente y más
común -así se conoce en la totalidad
de las lenguas extranjeras, salvo las
habladas en la península ibérica.
Diego de San Pedro con Cárcel
de Amor y un libro afin, Celestina de
Femando de Rojas, así como Diálogo
de la lengua deJuan de Valdés, merecen
especial mención. En todas estas
obras hay elementos que permiten
una interpretación de los elementos
ocultos o subyacentes en el texto. Es
como si hubiesen sido escritas para
dos clases de lectores, los iniciados y
los legos, descubriendo cada uno de
ellos matices diversos e igualmente
válidos. En los nombres de Cristo, fray
Luis de León pisó un terreno de
lo más resbaladizo, apoyado en
las especulaciones de Abraham
ben Samuel Abulafia, que habría
de llevarlo a dar con sus huesos
en las oscuras mazmorras de la
Inquisición, donde pasó dos largos
años. El nombre de Dios, se creía,
estaba cifrado en la palabra Torah,
ese Elohim impronunciable de los
judios.
Al verter textos sacros, como el
Cantar de los cantares, el Eclesiastés y
otros, el insigne poeta salmantino
buscó la justeza de la lengua. En la
Dedicatoria a la vida retirada puede
leerse: "De lo que yo compuse juzgará
cada uno a su voluntad; de lo que es

136

traducido, el que quisiere ser juez,
pruebe primero qué cosa es traducir
poesías elegantes, de una lengua
extraña a la suya, sin añadir ni quitar
sentencia y guardar cuanto es posible
las figuras de su original y su donaire,
y hacer que hablen en castellano y
no como extranjeras y advenedizas,
sino como nacidas de él y naturalesn.
Ya aquí, al explayarse fray Luis sobre
sus traducciones de Horado y otros
poetas latinos, se sienten las mieles
de su estilo, por las que Menéndez
y Pelayo lo consideraría como el
máximo poeta de la lengua española
-un juicio emitido a tres siglos de
su muerte. Finalmente, Miguel de
Unamuno con sus novelas o nivolas,
en particular Niebla y estos personajes
que se le sublevan al autor, viene a ser
otro de los tantos asideros para las
en apariencia peregrinas y gratuitas
hipótesis de esta sesuda cuanto
imaginativa autora.
Notable esfuerzo, digno del más
alto encomio, el de esta profesora
de español en el College Park de la
Universidad de Maryland, autora
de otros libros escritos en lengua
inglesa -lo cual se echa de ver en
ciertos aspectos de su obra. En La
palabra en el tiempo de las letras, cuando
éstas tenían aún una interpretación
cifrada para aquellos versados en
sus códigos, Benito-Vessels ofrece
una lectura heterodoxa de los textos,
nada desdeñable en una época como
la nuestra, en que la hermenéutica
domina en tantas facultades humanísticas, una era donde la
interpretación con trasfondo velado,
casi siempre teológico, ejerce gran
atracción sobre las mentes de los
lectores, edad quizá apocalíptica o,
al menos, de transición hacia tiempos
diversos aunque dificilmente mejores.
Es en este contexto que La palabra en
el tiempo de las letras puede resultar
una lectura variada, instructiva y,
en algunos aspectos, ciertamente
original y novedosa. El versado en
cuestiones judaicas aprenderá algo
sobre las letras españolas y el experto

en literatura hispánica se acercará a
la judería, más bien a la judeidad, esa
esencia inasible, claramente ubicada
en el mundo de las ideas platónicas, la
cual ha estado ahí desde el comienzo

y seguirá existiendo siempre como
pura potencialidad, eterna, inefable,
inmóvil.

Raúl Olvera Mijares

RESPONSABILIDAD:

la difícil libertad del judaísmo

TITULO:

Dificil libertad

Emmanuel Levinas
EDITORIAL: Lilmod / Fineo
.üO: 2004
AUTOR:

ara Emmanuel Levinas el
tema central de la filosofía
es la ética, y sobre esta
base fueron escritos los diferentes
textos que conforman el libro Difícil
libertad: ensayos sobre el judaísmo. Éste
es el tema central para un pensador
que además de vivir el terror de la
Segunda Guerra Mundial, lo hizo
desde la posición más vulnerable,
es decir, como judío recluido en un
campo de concentración. Todos los
escritos incluidos en dicho libro son
posteriores a la guerra, lo cual supone
una preocupación particular del autor:
esclarecer la posición del pueblo
judio ante la historia y el ser humano.
El orden de los escritos se compone en torno a seis capítulos:
Más allá de lo patético, Polémicas,
Aperturas y distancias, Hic et nunc,
Signatura y Comentarios. La versión
que presentan en coedición Editorial
Fineo y Lilmod, no es la primera

P

traducción al español que se hace
de este libro ni tampoco la más
completa. Sin embargo, incluye dos
ensayos que a manera de introducción
fueron colocados al inicio del libro, el
primero de Simon Critchley, titulado
Introducción a Levinas, y el segundo
de Hilary Putnam, el cual se titula
Levinas y el judaísmo.
La filosofía de Levinas tuvo su
primera influencia enlafenomenología
de Husserl y, sobre todo, en la de
Heidegger. No obstante, hacia mediados de la década de 1930, ya se
había distanciado de Heidegger
debido al nombramiento de éste
como rector de la Universidad de
Friburgo y su compromiso con el
nacionalsocialismo. Por un lado
Levinas mantuvo la influencia de
la fenomenología heideggeriana al
concebir la ética en relación con la
ontología, pero por otro lado critica
la metafísica de su maestro. Por este

137

camino se coloca en una posición
de renuncia a la metafísica y de
continuidad de la ontología que le
permite crear su propia filosofía.
Aunque Difícil libertad no es un libro
que abunda en la reflexión ontológica,
sin embargo, siempre la tiene como
fundamento último de la exposición.
Como dice el mismo Levinas, "lo
moral tiene siempre el alcance de
un fundamento ontológico", y desde
este punto de vista es que aborda los
temas tratados en el libro.
Por esta razón la obra comienza
con un ensayo donde se examinan
cuestiones relativas a la relación
ontológica de los seres humanos
como una relación con el otro. Según
Levinas, tal forma de relacionarse
sucede bajo la categoría del rostro.
"El rostro -escribe- es un modo
irreductible según el cual el ser
puede presentarse en su identidad."
De inmediato, la ética es pensada por
s desde el punto de vista de la
identidad y la diferencia con lo otro,
lo cual fue un tema particularmente
importante en las filosofías del siglo
XX. La cuestión consiste en cómo
fortalecer la identidad propia a la vez
que se respeta las identidades de los
otros. Levinas encuentra la respuesta
en la palabra y el acto de hablar.
"Hablar es, al mismo tiempo que
conocer a otro, darse a conocer a éln.
Hay que advertir que no se la
habla a las cosas, sino a los rostros.
En ello ve Emmanuel Levinas una
serie de consecuencias para la ética.
A diferencia del rostro, al cual no se lo
puede determinar desde fuera, la cosa
es violentada porque se le impone la
forma. Por tal razón es aniquilada en
su ser. En cambio, hablar y dirigirse
a un rostro implica respetar su
forma y no imponerla desde fuera,
es reconocerlo como otro en cuanto
es una identidad. En este sentido,
utilizar la palabra para dirigirse a un
rostro supone decir: "no matarásn.
Levinas considera que en dicha
relación con el otro radica la universalidad del ser humano. La universalidad

�es no violentar alo otro, es consíderarlo
en su ser medíante la palabra, es
decír, hablar y hablarle. Esto viene
relacíonado con una crítica ímplicíta
que cae sobre la concepcíón de las
cíencías enla modernídad. La cíencía
ha convertido al otro -tal como
sucedió en la eugenesia nazista- en
objeto de conocímiento. Por ello dice:
"el asesínato es posible cuando uno
no ha mirado al otro cara a cara", es
decír, cuando el otro es visto como
cosa, como objeto de conocímíento.
Y agrega: "El infiníto sólo se ofrece a
la mirada moral: no es conocido, está
en sociedad con nosotros."
Por otra parte, la posibilidad
del asesínato, de la ínjusticía, de la
agresión sobre el otro está presente
en los seres humanos de manera,
por decirlo, natural. Su primera
expresión está en el carácter egoista
de los sujetos. "La concíencía de mi
ínjusticía natural, del daño causado
a otro, en función de mi estructura
de Ego, es contemporánea de mi
concíenciadehombre". Portalrazón,
la concíencia de si mismo conduce al
yo a saber que ha cometido una falta
con el otro, pero a su vez, esa relacíón
con el otro es la que posibilita, según
Levinas, relacionarse con Dios: "por
mi relación con el otro, estoy en
relacíón con Dios".
Para que el yo esté en relación con
Dios existe para Levinas un concepto
fundamental. Se trata del concepto de
responsabilidad. "La responsabilidad
personal del hombre respecto del
hombre es tal que Dios no puede
anularla", porque el hombre no es
hombre sín esas responsabilidades
que surgen de la relación con el otro.
Dios ha querido que para que el ser
humanosealoquees,seresponsabilice
de sus relaciones con los demás. Por
ello, ni siquiera Dios puede anular tal
responsabilidad pues ímplicaria que
el hombre perdiera su identidad y su
ser. Aún más, mientras mayor sea la
exigencia a uno mismo, mayor será la
relacíón con Dios. Si se pudiera hablar
de un ímperativo categórico en la ética

levíniana sería éste: Sé infinítamente El sufrimiento de un individuo y
más exigente sobre ti misÍno que un pueblo responsables es lo que
sobre los demás; lo cual no significa propíamente representa para Levínas
otra cosa que decír "sé responsable de el judaísmo. "El sufrímíento del
tus propios actos". De esta concepción justo que obedece a una justícia
de la responsabilidad resulta una de sin triunfo -escribe-, es vívido
las críticas más fuertes que hace concretamente comojudaismo. Israel ..
al cristianismo. Para esta religión vuelve a ser categoría religiosa".
Con lo anterior, se revela el papel
el perdón es esencíal para estar en
relacíón con Dios y con el otro. Pero universal e hístórico que cumple
Emmanuel Levinas considera que el el judaismo en la visión de este
perdón elímína la responsabilidad: filósofo. Incluso concíbe al judaísmo
"El mundo donde el perdón es como una "categoría del ser". El
todopoderoso se hace inhumano". judaismo sería entonces más que
O en otras palabras: puesto que el una religión, serla sobre todo un
perdón implica la permisión del fundamento del ser de lo humano.
mal, en consecuencia, "el perdón Para Levinas "el judaísmo tiene la
infiníto invita al mal infiníto". De conciencía de cumplir, por el hecho
aquí concluye que Dios no puede ser de su permanencía, una funcíón en la
infinítamente bondadoso, síno que es economía general del Ser, donde nadie
severo y exigente. Exige una mayoría puede reemplazarlo. Es necesario
de edad, una "verdad para adultos". que exista en el mundo alguien tan
Tal mayoría de edad trae consigo una viejo como el mundo mismo". De
consecuencia: la responsabilidad recae tal eternídad, de tal denomínación
sobre los propios actos. El mundo recibida como pueblo elegido,
que concibe se distancia mucho resultaría una función primordial
de algunas concepciones mágico, que no puede pertenecerle a nadie
religiosas. En este sentido dirige más que a los judios. Desde fuera
una segunda crítica al cristianísmo. de la historia el judaísmo es quien
Considera que no hay redención juzga la historía y por ese camino
por el arrepentírniento, sino sólo prepara al mundo para el juicio.
Delo anterior, Emmanuel Levinas
por los actos. El mundo y la historia
humanos obedecen a las acciones de obtiene dos consecuencías generales,
los hombres y, por consecuencía, son además de muchas propuestas
responsabilidad del ser humano y, particulares tendientes a fortalecer
sobre todo, de la cultura y la religión el judaísmo en Francía y que aparecen
en una serie de ensayos contenidos
judías.
Con esto se llega a lo que parece en el libro. La primera de tales
ser la verdadera finalidad de Dificil consecuencias generales es que un
libertad, a saber, reivindicar la mundo verdaderamente humano
responsabilidad ética del judaísmo tiene que ser un mundo religioso:
frente al ser humano. Según Levinas, "la religión -escribe- es el pulso
hístóricamente, el pueblo judio mismo de la vida donde Dios entra en
ha sído el que más ha sufrído, lo relación con el hombre y el hombre
cual significa que es el pueblo con el mundo. Se trata de la Religión
elegido por Dios para llevar a cabo la entendida como la trama del ser". En
responsabilidad propia del hombre, segundo lugar, propone una vuelta
que, por lo demás, es la base de la a la tradición judía, pues de acuerdo
verdadera relación con Dios. Por ello con el pensamiento de Levinas,
comenta: "un Dios que, renunciando "el pensamiento judío tradicional
a toda manifestación compasiva, proporciona ( ... ) el marco para
apela a la plena madurez del hom- concebir una sociedad humana
bre íntegramente responsable". universal".

138

Pero todas estas ideas, como se
ha dicho, no serán realizadas en un
mundo ajeno a la acción humana.Tal
creencia en la responsabilidad que
recae sobre los propios actos, lleva
a Levinas a reformular el concepto
del Mesías en el último ensayo que
compone el libro. La idea del judaísmo
"supera ya la noción de un Mesías
mítico que se presentaría en el fin de la
historia, para concebír el mesianismo
como una vocación personal de
los hombres". Todos los judíos son
ahora responsables de lo humano
a través de su relacíón con Dios en
cuanto pueblo elegido. "Ser Yo, es ser

Mesías", escribe Levinas, ..es el justo
que sufre" y se hace responsable de
su sufrímíento. En pocas palabras,
el Mesías es el hombre con plena
identidad, pues ..el hecho de no eludir
la carga ímpuesta por el sufrímíento
de los otros define la ipseidad como
tal. Todas las personas son el Mesías.
El Yo como Yo, hacíéndose cargo de
todo el sufrimiento del Mundo"...El
mesianísmo ( ... ) [es] mi poder de
soportar el sufrimiento de todos".
Por ello el mesianismo es la verdadera
universalidad que está en todos
lados pero a la vez en níngún espado
concreto.

Por ello, para este filósofo el
judaísmo supera cualquier límite
territorial. Su determinacíón como
Estado de Israel tiene para Levinas
un significado distinto que el del resto
de los Estados del mundo. "El Estado
de Israel(...) -escribe- no es para
nosotros un Estado a la manera de
todos los demás. Tiene una densidad,
un espesor que superan en mucho
su extensión y sus posibilidades
políticas, es algo asi como una protesta
contra el mundo".

Tirso Meddlín

AUTORES

COIW.ACUIRRE (Bahía Blanca, Argentina). Dramaturga,

A.LEIAMDRO CAv A.LLI (Santa Rosa, la Pampa, Argentina,

directora de teatro y catedrática de literatura clásica
en la Facultad de Filosofía y letras de la UANL Su
novela Los últimos rostros ganó el concurso de literatura
de Nuevo león 2007 de Conarte.

1975). Periodista y licenciado en comunícación social
por la Escuela Superior de Periodismo de Buenos Aires.
Es asesor de la Comisión de Población y Desarrollo
Humano del Senado de la Nación Argentina.

(Monterrey, 1972). Doctor
en literatura hispanoamericana por la Uníversidad de
Chile. Ha obtenído el Certamen Nacional de Ensayo
Alfonso Reyes 2005 con el ensayo De la amistad literaria.
Se desempeña como ínvestigador y es director editorial
de la revísta armas y letras de la UANL

(Puerto la Cruz, 1971). Periodista
cultural. Doctor en ciencias de la información por
la Universidad Complutense de Madrid. Ha sído
becario de la Fundación para un Nuevo Periodismo
Iberoamericano.

YICTOR BARRERA ENDERLE

ULRICH BECK (Alemanía, 1944). Profesor de sociología
en la Uníversidad ludwig-Maximilian de Muních y en
la london School of Economics and Political Science.
Es autor de una trilogía sobre el cosmopolitismo.

DANIEL CENTENO

Roclo CERÓN ( ciudad de México, 1972). Poeta y
editora. Recibió el Premio Nacional de literatura
Gilberto Owen 2000 por Basalto (2002). Es editora de
Ediciones El billar de Lucrecia y fundadora del colectivo
MotlnPoeta

(Guadalajara, 1961). Poeta, crítico
literario, narrador, dramaturgo, traductor y editor.
Algunas de sus obras son el ensayo Jorge Cuesta: viaje
poético de la inteligenda (1981), los poemarios Oscura luddez.
(1996) y Toda la lluvia (2004) y la novela Hermano Abe!
(2000).
IERCIO CORDERO

FERNANDO BOTERO (Medellin, Colombia, 1932). Pintor,
dibujante y escultor. Este año ha sido condecorado con
el grado de Doctor Honoris Causa por la Uníversidad
Autónoma de Nuevo león.

(1978, Monterrey).
licenciado en sociología por la UANL Se desempeña
como coordinador técnico de la concejalía de
inmigración del municipio de Torrejón de Ardoz en
Madrid.
IIRAEL BUENROITRO IÁNCHEZ

139

(Quintana Roo, 1980).
Becario del Centro de Escritores de Nuevo león en
2005. Ha dictado conferencias sobre literatura en
México, Argentina, Colombia y Cuba, y colaborado
ROMÁN CORTÁliR.A.RANDA

�AUTORES

AUTORES

en Armas y Letras, Humanitas, Cathedra, Vida Universitaria
y El Grito.

Ha participado en congresos de literatura en la ciudad
de México, Brasil y Colombia.

(1907~1988). Poeta francés. Publicó, entre
otros, Marcha lenta, en colaboración con Breton y Éluard,
Las hojas deHipnos (1946), El sol de las aguas (1951), Búsqueda
delabaseydelacima (1955), Común presencia (1964), Vuelta
atrás (1966) y La noche talismánica (1972).

(ciudad de México, 1947). Es
ensayista, narradora y traductora. Su novela Las hojas
muertas mereció el Premio Xavier Villaurrutía en 1987. En
1992 publicó su Antología del cuento triste en colaboración
con Augusto Monterroso. Desde diciembre de 1993
colabora en el periódico La Jornada.
BÁRBÁli JÁCOBS

RENÉCHAR

(Buenos Aíres, 1963). Docente de
historia y teoria teatral en la Universidad de Buenos
Aíres y en la Universidad Nacional de Rosario. Dirige
el Centro de Investigación en Historia y Teoria Teatral,
la Escuela de Espectadores de Buenos Aíres y Palos y
Piedras. Revista de Política Teatral.
JORCE DUH.ffl

(Piúsk, 1932; Varsovia, 2007).
Fue considerado Periodista del Siglo. Sus viajes y su
trabajo se reflejan en sus obras, entre las cuales destacan
El Emperador, El Sha, El Imperio, Ébano, La guerra del fútbol
y Viajes con Herodoto.

RYSURD KAPUÍCIMSKI

FELIPE EHRENBERC Artista plástico multidisciplinario.
Es autor del libro El arte de vivir del arte. Ha recibido el
Premio Femírama para Pintura, de Argentina; el Premio
Perpetua, del Reíno Unido; el Guggenheim, de Estados
Unidos, entre otros.

Profesor del Departamento de Historia de
la Universidad de Bogazici en Estambul Ha publicado
La Méditerranée Turque (2000). Pride and Privilege. A History
of Ottoman Orders, Medals and Decorations (2004), Death in
lstanbuLDeathsanditsRitualsinOttoman-lslamicCulture(2005).
EDHEM ELDEM

(Monterrey, 1982) Poeta y
narrador. Ha publicado la novela Nostalgia del lodo! La
Nostalgie de laboue (2005), y el poemario Gangbang (2007).
Fue mención honorífica del Premio Regional de Poesia
Carmen Alardín 2006.

ÓSCÁR DÁVID LÓPEZ

.AW-'"DRO MÁRTiNEZ Critico de cine ycurador de ciclos

de cine. Actualmente coordina el cine club Gargantúas
en el espacio cultural del mismo nombre y mantiene el
blog Fade to black en milenio.com.
Es miembro del Sistema
Nacional de Investigadores. Doctor en sociología
política por la Universidad de Parts. Es profesor del
Centro de Estudios de Historia de la Facultad de
Filosofía y Letras de la UNAM.
CÁRLOS MÁRTiNEZ ÁSIÁD

(Buenos Aíres, 1963). Es colaborador de numerosos medios periodísticos y autor
de los libros Historia argentina, Vidas de santos,
Trabajosmanuales, Esperanto, Lavelocidad de las cosas, Mantra y
JardinesdeKensington,estaúltímaenprocesodetraduccióny
publicación en quince países. Vive en Barcelona
desde 1999.
RODRICO FRESÁN

ROSAR.IOCUAJilDO (Monterrey, 1948) Artista plástica

TIRSO MEDELLiN BAR.QUIN (Monterrey, 1983). Estudió
filosofíaenlaUANl,titulándoseconlatesisElpensamiento
filosófico y la filosofia como formación humana. Ha escrito
ensayos sobre filosofía y temas contemporáneos.

multidisciplinaria. Ha merecido, entre otros, el Premio
de Adquisición VII Bienal de Pintura Rufino Tamayo,
en 1994; primer lugar en el Salón de Noviembre de Arte,
A.C., en 1996; segundo lugar en la IBienal Olga Costa de
Pintura y Escultura, en 1998, y la Mención Honorífica
en la Sexta Bienal FEMSA, en 2003.
(Monterrey, 1979). Maestra en
estudios latinoamericanos por la UNAM. Ha publicado
el poemario Malabar de Piedra (2003). Becaria del Fondo
Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo León 2006.

(Santiago, 1970). Escritora, periodista
cultural y candidata a doctora en literatura hispanoamericana. Su libro Fruta Podrida (2007) recibió la beca
de la Fundación Guggenheim y obtuvo el Premio a la
Mejor Novela Inédita del Consejo Nacional del Libro
en 2006. Actualmente reside en Nueva York.

LI"-' MERU-'"E

ÁCÁTÁORZESZEK(Varsovia,1953),esprofesoratitularde

lengua y literatura rusas enla Universidad Autónoma de
Barcelona. Es traductora del polaco (y en menor medida
del ruso) al español Entre otros autores, ha traducido
doce libros de Ryszard Kapusciríski.
EDUÁRDO ÁNTONIO PÁRRÁ (León, 1965). Narrador y
ensayista. Por el relato breve Nadie los vio salir ganó el
Premio de Cuento Juan Rulfo 2000. Fue becario de la
John Simon Guggenheim Memorial Foundation en 2001
y del Sistema Nacional de Creadores de Arte.
CLAR.ÁMÁRiÁPAR.li TRIÁMÁ (Tunja, Colombia, 1982).

Maestra en literatura hispanoamericana por el Instituto
Caro y Cuervo, de Colombia, y candidata a doctora
en literatura latinoamericana por la Universidad de
Concepción de Chile.
(1953) Licenciado en artes visuales.
Premio a las Artes UANL. Su trabajo se divide entre la
experimentación artística, la academia universitaria
y la producción de textos. Actualmente cursa el
Doctorado en creación y teorias de la cultura en la
UDLA, Puebla.
ENRIQUE RUIZ

(Monterrey, 1977). Maestro en
estudios de España y Latinoamérica por la Universidad
de Bielefeld, Alemania. Coeditor del suplemento
cultural Lectofilia. Actualmente reside en Berlín.
JOSÉÁNTONIO SÁLIMÁS

(Santiago de Chile, 1957)
es poeta, ensayista y músico. Se desempeña desde
hace años como traductor y editor de obras literarias
y ensayos. La traducción de Lettera Amorosa fue
motivada por un encuentro con su autor, René Char,
CRISTÓBÁL SÁNTÁ CRUZ

Comunicólogo y curador.
Desde 1980 ha fomentado la experimentación artística
visual y su divulgación. Fue director del Ex Teresa Arte
Actual. Desde agosto de 2005, se desempeña como
director del Museo Experimental El Eco.
CUILLERMO IÁNTÁMÁRI"-'

ENRIQUE VILÁ-MÁTÁS (Barcelona, 1948). Escritor y
periodista. Ha desarrollado una amplia obra narrativa
desde 1973. Ha sido traducido a nueve idiomas.
Actualmente es uno de los narradores españoles más
elogiados por la critica nacional e internacional.
ROCEUOVILLAR.REÁLAbandonó la carrera de periodismo
en la UNAM para dedicarse al periodismo cultural, a
la edición independiente y a la promoción cultural.
Actualmente es director editorial de la revista Replicante.
Es miembro de la Fundación Pedro Meyer
CUSTÁVOVILLECAS (México, D.F., 1976). Ha participado

en diversas exposiciones colectivas e individuales
tanto en México como en el extranjero, entre las cuales
destacan "Emerging Artists from Mexico and Latín
America" (Nueva York, 2007), "Anywhere" (Morges,
Suiza, 2008) y "Más allá del significante" (Querétaro,
2008). Ha sido galardonado con el Primer Lugar de la
Bienal Nacional Julio Castillo 2006.
JOSÉJUÁMZÁPÁTÁPÁCHECO (Torreón,1984). Periodista

cultural. Ha trabajado para los diarios La Opinión Milenio
de Torreón, y actualmente en El Porvenir de Monterrey.
Premio Estatal de Periodismo Cultural Armando Fuentes
Aguirre 2006, de la Universidad Autónoma de Coahuila.

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KATIA IRINÁ IBÁRli

140

en su residencia de Isle-sur-Sorgue, meses antes de su
muerte.

liÚLOLVEliMIJAR.ES (Saltillo, 1968) Estudió filosofía

tanto en Monterrey como en el principado de
Liechtenstein. En la actualidad colabora en Milenio.

141

�El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho.
Miguel de Cervantes Saavedra

lP 1

p ½hca wn

CULTURA, DEPORTES Y CIENCIA / EL PERIÓDICO DE LA UANL
(81) 8329 4120 / vidauni@seyc.unal.mx

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                  <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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              <text>https://www.codice.uanl.mx/RegistroBibliografico/InformacionBibliografica?from=BusquedaAvanzada&amp;bibId=1751803&amp;biblioteca=0&amp;fb=20000&amp;fm=6&amp;isbn=</text>
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                <text>Armas y Letras, Revista de literatura, arte y cultura de la Universidad Autónoma de Nuevo León, 2008, No 62-63, Enero-Junio </text>
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                <text>Es una publicación trimestral editada por la Universidad Autónoma de Nuevo León a través de la Editorial Universitaria. En las páginas principales de Armas y Letras se incluyen textos literarios, particularmente poesía, narrativa y ensayo, de escritores destacados de la localidad, nacionales e internacionales. Inició en 1944 de manera mensual, se mantiene activa en soporte físico y digital.</text>
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                <text>Barrera Enderle, Víctor, 1972-, Director Editorial</text>
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                <text>El diseño y los contenidos de La hemeroteca Digital UANL están protegidos por la Ley de derechos de autor, Cap. III. De dominio público. Art. 152. Las obras del dominio público pueden ser libremente utilizadas por cualquier persona, con la sola restricción de respetar los derechos morales de los respectivos autores</text>
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